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Full text of "De los Trovadores en Espaa, estudio de poesía y lengua provenzal"

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in 2011 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/delostrovadoreseOOmil 



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OBRAS COMPLETAS 

DEL 

Dy. D. Manuel Milá y Fontana Is. 

rOMO SEGUNDO. 



OBRAS COMPLETAS 



DEL DOCTOR 



D. MANUEL Mili y FONTANALS 

CATEDRÁTICO QUE FUE DE LITERATURA 

en la Universidad de Barcelona. 

Coleccionadas por el Dr. 1). MARCELINO MENENDEZ Y PELAYO 

de la Rea! Academia Española. 



TOMO SEGUNDO. 



DE LOS TROVADORES EN ESPAÑA, 

ESTUDIO DE POESÍA Y LENGUA PROVENZAL. 



BARCELONA. 

LIBRERÍA DE ALVARO VERDAGUER. 
Rambla del Centro. 

1889. 



// 



ES PROPIl D M' 



IMPRENTA BARCELONESA Ci í de I , núm. 4. 



I X D I C E 



Pá = 



Juicio de la primera edición por D. José Coll Vehí. ix 

Prólogo de la primera edición. xxxi 



I.— "De la lengua 5* poesía provenzales 

1. — Formación de las lenguas romances 1 

2. — Lengua de oc: variedad galo-meridional. ... S 

3. — Poesía primitiva : género épico ió 

4 — Trovadores 28 



II.— Trovadores provenzales en España. 

1. — Primitivas relaciones de Cataluña con la Galia 

meridional 

2. — Reinado de Ramón Berenguer IV* 

3. — Reinado de Alfonso VII de Castilla 

4. — Reinado de Alfonso II de Aragón B3 

5. — Reinado de Alfonso VIII de Castilla n5 

ó. — Reinado de Pedro II de Aragón 1 3 3 

7 y S. — Reinados de Alfonso IX y de Fernando III. . i5a 

9.— Reinado de Jaime I de Aragón i5€ 

¡o. — Reinado de Alfonso X de Castilla 194 

11. — Reinado de Pedro III de Aragón 246 

12. — Navarra 25o 



III.— Trovadores españoles en lengua provenzal. 

1. — Juglares catalanes. — Alfonso II 261 

2. — Guiraldo de Cabrera 269 

3. — Guillermo de Bergadán. . 284 

4. — Hugo de Mataplana 322 



Indi 

5. — Ramón Vidal de Bezaudun 

i. \ - —Pedro II Un caballero aragonés .... 

8 —Guillermo de Tudela. 357 

Vrnaldo el < latalán 36 1 

10. — Guillermo de Cei ver. i 

n y ia.— Guillermo de Mur y Oliver el Templario . 372 

1 3. — Serven de Gerona 

14 y i5.— Pedro III ) Pedro Sal vatge p ; 

— Amaneo I M9 

16 \ 17. Fadrique l de Sicilia y el conde de Ampurias. 45S 

—Ponce Barba, M tros trovadores. . . . 460 

27.— Trovadores roselli í B nguer de Palasol. 464 

2^ — Guillermo de Cabestanh. \6 

a - :e de Ortafá, R. Bistors, Fromit 1:- 

32. — Ramón Berenguer V de Provenza i;-" 



IV.— Influencia provenzal en España. 

1. — Variedad catalana de la lengua de oc 481 

2. — Trovadores catalano-lemosines . 

3. — Trovadores gallego-portugueses 5 2 1 

4. — Trovadores castellanos .... 



INDICr. 



DE LOS TROVADORES EN ESPAÑA 

ESTUDIOS SOBRE LA LENGUA V POESÍA PROVENZALES 

por 

D. MANUEL MILÁ Y FONTANALS (r) 

(Librería de Verdaguer) 

I. 

La poesía provenzal gozó siempre de gran fama 
en los modernos pueblos europeos , y cuando des- 
pués del predominio absoluto de la literatura clásica 
de la antigüedad, parecía que su recuerdo iba á per- 
derse en el eterno olvido, renace su estudio, ó más 
bien puede decirse que empieza, puesto que las in- 
vestigaciones prolijas, las publicaciones de los ma- 
nuscritos , la profunda análisis de la lengua, la gra- 
mática, el diccionario, la biografía, la crítica históri- 
ca con referencia á dicha literatura, datan de fecha 
que podemos llamar reciente. 

Sin embargo, el nombre de algunos trovadores, 
cuyas obras no se habían leído, se halla citado y 
elogiado en mil documentos y en la mayor parte de 
las historias literarias. En las obras españolas de esta 
clase, desde la Carta del Marqués de Santillana hasta 
las Memorias de nuestro benedictino Fr. Martín 
Sarmiento, se encuentra, bien que empleado con no 
mucha propiedad, el nombre de Gaya ciencia, se 
citan á bulto algunos nombres, confesando algunas 
veces con sinceridad que no se han leído los poemas, 



(i) Estos artículos fueron publicados por el malogrado y 
eminente crítico D. José Coll y Vehí, en el Diario de Barce- 
lona, en Noviembre de 1 86 1 , año en que apareció la primera 
edición del libro que hoy se reimprime. 



\ apoyándose otras en las noticias muchas veces in- 
das de Juan Nostradame Nostradamus)^ 6 en 
las pobres \ vagas de algunos eruditos é históricos 

diccionarios franceses, abundantes manantiales que 
facilitaron el medio de 'nacer gala, á poca costa, de 
riquísima v rara erudición. La mayor parte de los 
literatos que hablaban de la poesía proven/al ape- 
nas tenían otro conocimiento de ella que el de algu- 
nos nombres inmortalizados por el Dante y el Pe- 
trarca. En nuestros días el nombre trovador adqui- 
rí-') grande celebridad, y pocos son los que por 
medio de la novela ó del drama , no se han repre- 
sentado allá en sus imaginaciones al trovador pro- 
venza] haciendo caer al son de su lira la puente 
levadiza del castillo feudal, alegrando los banquetes 
ó inflamando el ardor guerrero en los campos de 
batalla, cantando al resplandor de la luna, al pie de 
una gótica ventana, ó en la solitaria selva, un amor 
casto v misterioso, viviendo siempre en las regiones 
del más puro idealismo. Pero, ¡cuan escás, es el 
número de los que, aun después de los notables tra- 
bajos de Bastero y La Curne de Ste. Pelaye, y sobre 
todo los de Raynouard y Federico Diez, conocen el 
verdadero poeta de la Aquitania. del Languedoc Ó 
de la Provenza, corriendo por los prosaicos senderos 
en pos de una buena comida, ó de una mullida 
cama, más solícito del dinero que de la gloria, más 
henchido de vanidad literaria que dominado de poé- 
tico entusiasmo, no pocas veces cobarde, muchas 
revoltoso y atropellador de todo fuero, y con fre- 
cuencia adulador rastrero ó desvergonzado ladrón 
de honras, jugador, libertino y hasta impío ! 

Y en España adolecemos de esta vaguedad ó fal- 

i de conocimientos, más que en ningún otro de 

los pueblos á quienes puede inspirar algún interés 



el estudio de la literatura provenzal. Porque entre 
nosotros no bastan la mejor voluntad del mundo, ni 
la constancia que esta clase de estudios reclaman; 
pues á cada paso se tropieza con obstáculos materia- 
les, que entibian la afición, y que para muchos son 
invencibles. No tenemos noticia de que exista en 
Barcelona otro ejemplar de la Colección de Ray- 
nouard más que el 3-a incompleto que posee la Aca- 
demia de Buenas Letras, regalado por el autor. En 
la Biblioteca de la Universidad no se encuentran di- 
cha Colección, ni el Parnaso Occitánico de Rochegu- 
de. La Biblioteca Nacional y la de la Universidad 
de Madrid adquirieron hace cuatro ó cinco años la 
obra de Raynouard, y ni en la Biblioteca Nacional 
ni en la de Barcelona existe la preciosa obra empe- 
zada por los Benedictinos, y en la que tanta parte 
han tomado y tanta gloria han adquirido algunos de 
' los autores citados y el ilustrado Paulin Paris. La 
Biblioteca dé la Universidad central posee los once 
ó doce primeros tomos de la Histoire littéraire de 
la Frailee, legado de los Jesuítas de San Isidro, y 
cuatro ó cinco de los últimamente publicados, cuya 
adquisición se debe probablemente al celo del joven 
poeta D. Toribio del Campillo, oficial de aquella 
Biblioteca, pobremente dotada, pero dotada con pro- 
digalidad si con la de Barcelona se compara. 

Con estos sencillos precedentes, y las dificultades 
que ofrece una lengua que hasta para los mismos 
catalanes es lengua extraña, fácil es deducirlas ideas 
que de la poesía provenzal podían tener la mayor 
parte de nuestros más distinguidos literatos. La obra 
de Millot, poco leída, se encontraba en algunas bi- 
bliotecas de los conventos, y la de Sismondi fué 
probablemente la primera que inició á los literatos 
españoles en un conocimiento algo menos vago de 



la literatura provenzal. Posteriormente se generalizó 
algún tanto entro las personas instruidas y se estu- 
dió en el poco tiempo que existió en la Universidad 

de Madrid la cátedra de literatura extranjera, la más 
profunda y completa de Fauriel y últimamente el 

ato v nutrido compendio de Federico Diez. 

Intes de darse á la imprenta estos últimos libros, 
y de extenderse por España, la coincidencia de poseer 
la Academia de Buenas Letras de Barcelona la citada 
«>bra de Raynouard, además de los trabajos de liaste 

. .sí comoel n¡,i\ or interés. pie para Cataluña ofrece 
el conocimiento histórico de la literatura provenzal, 
había dispertado la afición de algunos literatos cata- 
lanes i . distinguiéndose entre todos nuestro maes- 
tro v amigo I). .Manuel Milá y Fontanals. 

El Sr. .Milá. escritor concienzudo, v nada codicio- 
so de los aplausos que con un poco de habilidad á 
poca costa se adquieren, tan amante de su país 
como de las Bellas Artes, conoció desde luego, que 
al estudiar la literatura provenzal, debía hacerlo 
considerándola bajo un punto de vista español, y no 
perder el tiempo y los afanes en reproducir, resu- 
mir y perfeccionar las obras últimamente publica- 
das en Francia, Alemania é Italia. No podrá hacér- 
sele ciertamente el cargo que se hizo á Brinckmaver 
y á Bruce \\ "hvte. Su obra ha añadido una piedra 
al edificio, y llenado completamente el vacío que 
habían notado ya, y aun intentado llenar Tieknor 
en la Historia de la literatura española. Eugenio Ba- 
ret en su obra titulada España y Proven\a^ y últi- 
mamente y con más acierto el laborioso é ilustrado 
Facultad de Filosofía v Lenas de la 



(i) En el pupitre dj Piferrer vimos por primera vez los 
nouard. 



XIII 



Universidad Central, D. José Amador de los Ríos, 
en su Historia de la literatura española, próxima 
á publicarse. 

El título de la obra del Sr. Milá explica suficien- 
temente su objeto. Del acertado desempeño daremos 
cuenta en otro artículo con la rapidez y superficiali- 
dad con que puede hacerse en un periódico político, 
y que tampoco podría evitar, aunque semejante ex- 
cusa no le disculpase, el tan poco competente autor 
de estas líneas. 



II. 

Después de algunas consideraciones generales so- 
bre la lengua y poesía provenzales, presenta el señor 
Milá una hermosa galería de los trovadores proven- 
zales que vinieron á España ó cantaron hechos de 
nuestra historia; otra de los trovadores españoles 
que escribieron en lengua provenzal, y últimamen- 
te, con una claridad y precisión con que no se había 
hecho ni intentado, determina la influencia adivina- 
da, exagerada ó negada por otros autores, de la lite- 
ratura provenzal en España, que es la idea genera- 
dora y la conclusión de la obra. 

En la primera parte, que puede considerarse co- 
mo preliminar indispensable, explica sucintamente 
cómo se fué difundiendo la lengua latina entre las 
indígenas, «á la manera de la avenida de un río que 
sólo deja acá y allá algunos puntos enjutos»; cómo 
los pueblos incultos la empobrecieron y alteraron 
su pronunciación; y la multitud de hechos históri- 
cos que por mil caminos distintos se combinaron 
para crear nuevas lenguas, expresión de nuevas 
ideas, nuevos sentimientos y nuevas nacionalidades. 



\1V 

Concretándose a la Lengua de Oc, que considera 
como el vínculo de sus hermanas, sin abandonar la 

luz de la historia demuestra cómo la diversidad de 
cultura v el distinto carácter político entre el norte 
v el mediodía de las antiguas Galias, ocasionaron 
naturalmente una diversidad de lenguas que la hue- 
lla de los siglos y de la revolución más niveladora 
no han borrado todavía en la nación que actualmen- 
te sobresale entre todas las del mundo por su tuerte 
v ha^ta cierto punto opresora unidad política; y con 
pocos y significativos rasgos da una idea de la for- 
mación y carácter de la lengua provenzal. 

Observa luego el carácter religioso que debieron 
tener las primeras composiciones, aduciendo como 
testimonio algunos himnos y el poema didactico- 
religioso de Boecio, y cree, como algunos de sus 
predecesores, que al lado de esta poesía religiosa 
hubo de existir otra lírica y popular, de asunto pro- 
fano, que la escuela cortesana, su heredera, relegó 
pronto al olvido. Demuestra la existencia de narra- 
ciones épicas del ciclo Carlovingio y de asuntos evi- 
dentemente meridionales, cantadas en el mediodía y 
probablemente redactadas en lengua meridional; de 
narraciones novelescas fundadas en las tradiciones 
del pueblo céltico de Cíales y de Bretaña; de otras 
como la de Alejandro Maguo, derivadas de la anti- 
güedad; de cuentos parecidos á los fabliaux de los 
trouveres y de otros de asuntos contemporán 

Al llegar á la poesía lírica, sin omitir circunstan- 
cia interesante, sin una sola palabra superflua, traza 
con breves y acertados rasgos un cuadro completo de 
la poesía de los trovadores, indicándolas causas que 
novieron SU desenvolvimiento, las ideas generales 
que la inspiraron, su mérito artístico, la variedad de 
formas, SU historia; con una serenidad de jui- 



ció, con un gusto literario tan exquisito, con una 
sobriedad de expresión y sobre todo con un buen 
sentido moral tan elevado y profundo, que difícil- 
mente podría encontrarse entre los excelentes libros 
que de esta materia han tratado, un capítulo que en 
pocas páginas encerrase tanta doctrina, con tan her- 
mosa y sencilla modestia expresada. 

Véase cómo aprecia el autor el mérito literario de 
aquellos trovadores de los que no se podía decir 
como de sus antepasados, géns fera sed púdica, 
de aquellos héroes, algunos sin miedo, pocos sin ta- 
cha, bastantes tan pobres de valor personal, como 
de dignidad y nobleza de alma. « No es todo de ala- 
»bar, en efecto, aun cuando la miremos únicamente 
«bajo el aspecto literario, en aquella seductora y bri- 
llante literatura que entre muchísimas obras de 
«poco precio, nos ofrece un buen número, á las cua- 
«les nada hay comparable en la poesía neo-latina de 
«la Edad media, excepción de algunas de Dante y de 
«Petrarca. Recomiéndala su originalidad, al mismo 
«tiempo que la variedad de sus géneros y la belleza 
«de sus formas. Tanto en loque toca á la expresión, 
«como en la parte métrica ó musical, en la riqueza 
«del lenguaje y en la versificación, se mostró en gran 
«manera superior á cuanto se había hecho hasta en- 
«tonces en los pueblos modernos, y esto sólo basta 
»á explicarnos el singular entusiasmo de que fué ob- 
«jeto. Y especialmente en el último punto, á efecto 
«de los instintos musicales de los trovadores y de la 
«índole algo indeterminada y monótona de las de- 
sinencias de la lengua que empleaban, no han sido 
«los trovadores igualados por los poetas de las demás 
«lenguas modernas. Mas se encuentra á faltar gene- 
«ralmente el valor moral en una poesía que sólo pa- 
«rece apta para expresar con eficacia la voluptuosi- 



XVI 

dad ó el frenesí belicoso, y que lejos de mostrar en 

la mayor parte de 1> un templo de alma ele- 

vado o un espíritu verdaderamente ingenuo, mas 

bien nos deía ver una infancia sin candor, una co- 
rrupción precoz y petulante. 

Fáltale ademas riqueza de ideas, y su horizonte 
es muv limitado sin ser poético, pues fuera de los 
asuntes guerreros v de interés político, no se mue- 
ve de un cierto número de relaciones convenciona- 
les v prosaicas, y mas que expresión de un entu- 
SÍasmo espontaneo, lo es de una semi-cultura arti- 
ficial, injertada en la barbarie. Sus defectos por 
otra parte, además de ser muy reales, tienen para 
nosotros la desventaja de ser defectos modernos. 
1 ,. poesía ha sido el primer modelo del género 
cortesano que corresponde a un orden de costum- 
bres, nacidas de la tendencia, en parte intencional, 
a vivir en una atmósfera separada del común de 
las gentes; de donde ha provenido la afectación de 
ingenio, el aborrecimiento de lo claro y natural y 
la admisión de elementos antipoeticos, como fueron 
va en el origen el espíritu analizador y contencioso, 
y un especial tecnicismo social y sémi-legal á 
veces, y más tarde la inoportuna erudición esco- 
lástica. 
Imposible sería ni en uno ni en algunos artículos, 
dar cuenta cabal del contenido de la segunda y ter- 
cera parte de la obra, que son las más voluminosas. 
Su carácter analítico no se presta á una segunda 
análisis, y cualquiera resumen, tratándose de un tra- 
bajo tan nutrido y sólido, pecaría indispensable- 
mente de incompleto. 

1 n la segunda parte, sin perder de vista el objeto 
principal y sin hacer alarde de la erudición vastísi- 
ma que resalta en todas las páginas del libro, reco- 



XVII 

rre el autor los reinados de Ramón Berenguer IV, 
de Alfonso VII de Castilla, de Alfonso II de Ara- 
gón, de Alfonso VIII de Castilla, de Pedro II de 
Aragón, de Alfonso IX y Fernando III, de D. Jai- 
me I de Aragón, de Alfonso X de Castilla, de don 
Pedro III de Aragón, y concluye con lo relativo al 
reino de Navarra. 

Marcabrú, Pedro de Alvernia, Rambaldo de Va- 
queiras, Bertrán de Born, Ramón Vidal, Guiraldo 
de Borneil, Folqueto de Marsella, Guiraldo de Ca- 
lansó, Gavaudan el Viejo, Aimerico dePegulhá, Ra- 
món de Miraval, Guillermo de Tudela, Bertrán de 
Rovenhac, Guillermo de Montagnagout, Guiraldo 
Riquier, Aimerico de Belenoi, Bonifacio Calvo y 
muchos otros trovadores de menos fama que los ci- 
tados, adularon, aconsejaron ó censuraron á nues- 
tros monarcas, recibieron buena acogida, protección 
y á veces íntima privanza en las cortes de Aragón ó 
de Castilla: alguno que otro tomó parte en las con- 
tiendas políticas y en alguno de nuestros más glo- 
riosos hechos de armas: la generalidad se dio más á 
las intrigas y murmuraciones de la corte. 

El Sr. Milá recoge con paciencia todos los hechos 
históricos y biográficos, los pasajes ó versos aislados 
de algunas poesías, inserta otras, depurando á veces 
el texto, acompañándolo de una traducción fidelísi- 
ma, ilústralo todo con acertadas y oportunas obser- 
vaciones, y con un método rigoroso que aligera todo 
lo posible la pesadez y complicación de que no pue- 
de completamente librarse un trabajo del género del 
suyo, en el que apenas cabe elección, y no es posi- 
ble á veces despreciar lo más insignificante y desnu- 
do de interés. Jamás cede á la tentación de sacrificar 
al placer del lector el verdadero fin del libro. Muchas 
veces cábenle en suerte las menos notables de las 



composiciones dé un trovador 6 los hechos más fri- 
volos de su vida, v sin embargo, el autor calíalo 
que sabe y prescinde completamente de lo que le 
halaga y cautiva, porque así lo requiere el objeto y 
plan de la obra. 

\ la narración histórica en esta segunda pane 
contenida, precede un interesantísimo capítulo en 
que se fijan con precisión y claridad las múltiples 
causas que contribuyeron á la hermandad de lengua 
entre Cataluña y la Gal i a meridional. Además de 
las más visibles, como la contigüidad territorial, la 
unidad de raza y clima, señala el Sr. Milá los hechos 
históricos que produjeron principalmente aquel re- 
sultado. 

Sin negar á la lengua de Cataluña la influencia 
que desde la unión de las casas de Provenza y Bar- 
celona, debió ejercer en la llamada provenzal, dese- 
cha la pretensión de algunos de nuestros historiado- 
res de que, nuestra poesía y nuestra lengua fuesen 
entonces comunicadas á los países transpirenaicos. 
Recom ce <:^\-\ sumo tino é imparcialidad la influen- 
cia recíproca de los dos países, cediendo á los galo- 
meridionales su brillante cultura, y reclamando para 
Barcelona otras glorias de más precio. Desde en- 
ees, no sólo Provenza, sino [os países de ' 
«cuña y los intermedios, se reconocieron unidos pof 
-una nacionalidad de lengua, de costumbres y aun 

de intereses con el condado de Barcelona, y los mo- 
cadores de este adquirieron la fama de cultos, jo- 
les y corteses, al propio tiempo queconserv¡ 

un fondo de costumbres más religioso v más gra- 
. más marcial y político, y en cuanto vemos 

cultivada su lengua, la hallamos designada con el 
abre de catalanesch, tan amado d<j Muntaner, 

el cronista catalán por excelí ncia.» 



XIX 

La tercera parte está dedicada á los trovadores 
españoles que escribieron en provenzal. Es la más 
árida, porque no figura entre dichos trovadores nin- 
guno de primera nota, si se exceptúa á Guillermo 
de Tudela, cuya calidad de español, puesta en duda 
por Fauriel, ha sido de poco tiempo á esta parte 
defendida por D. Toribio del Campillo (i). El señor 
Milá se inclina á creer que Guillermo fué un trova- 
dor ambulante, de una familia originaria de Gascu- 
ña, pero establecida en un barrio franco de una de 
las ciudades de Navarra, que después de haber vi- 
sitado las cortes de España y asistido á la batalla de 
las Navas, permaneció algún tiempo en el Tolosano, 
en donde probablemente compuso su famosa Cró- 
nica de los Albigenses. 

Guillermo de Bergadán y Guillermo de Cabes- 
tanh adquirieron gran fama en su época; pero más 
fué por las singularidades poco envidiables de su 
vida, que por el mérito de sus composiciones: el 
primero por sus desórdenes que llegaron al punto 
de escandalizar á una sociedad desordenada y escan- 
dalosa, y el segundo por lo real y lo fabuloso de sus 
trágicos amores. 

Otros como Guiraldo de Cabrera, Ramón Vidal 
y Amaneo Des Escás, ofrecen composiciones exten- 
sas en que la falta de notable interés poético está com- 
pensada por su importancia para la historia literaria 
ó la historia de las costumbres de aquellos tiempos. 
De Ramón Vidal, autor de la Dreita maneira de 
trobai\ dice el Sr. Milá que puede considerársele 
como el Capmany, ó mejor como los hermanos Ar- 
gensola de su tiempo. 



(i) Ensayo sobre los poemas proveníales de los siglos XII 

y xiii. 



Hugo de Maiaplana. Pedro II. Axnaldo el Cata- 
lán. Guillermo de Cervera, Guillermo de Mur, Oli- 
via- el Templario, Pedro III, Pedro Salvatge, Fa- 
drique 1 de Sicilia, el conde de Ampurias, Ponce 
ba, Mola, y los roselloneses Berenguerde Pala- 
. I de Ortafá, R. Ristors, Fromit, Ramón 

Berenguer* V de Provenza y Serverí de Gerona, que 
ademas de los citados, son los trovadores compren- 
didos en esta sección, poquísima celebridad adqui- 
rieron con sus versos; pero, como fácilmente puede 
colegirse, á algunos de sus poemas prestan grande 
interés la elevada alcurnia Ó las memorables ha/añas 
del autor. 

S rverí de Gerona fué el más fecundo de todos. 
Véase el completo y acertado juicio que de este poe- 
ta hace en pocas palabras el Sr. Milá: «Kra espe- 
cialmente inclinado al genero moral y didáctico, y 
aunque no sean muy superiores sus facultades poé- 
- y se deje seducir por los adornos de mal gUS- 
. cierta facilidad de ejecución, un simbolismo 
llorido, aunque un tanto pueril y afectado, y la 
■ moralidad ó á lo menos el decoro de sus sentimien- 
. hacen que sea leído con gusto en los puntos 
»donde fácilmente se le comprende. 



III 



Y l LII.Mo. 



I .:■ la cuarta y última parte de la obra determina 
el Sr. .Milá, considerándola bajo todos sus diversos 
■ -. la influencia pr< venzal en España, fijando 
en primer lugar su atención en las variedades trans- 
pirenaica y española de la lengua, etc.. etc.. y ras- 



XXI 

treando filialmente las huellas que la literatura pro- 
venzal dejó impresas en la catalana, portuguesa y 
castellana. 

En el minucioso estudio comparativo del proven- 
zal y el catalán, indícanse las diferencias que más 
resaltan en cuanto á la ortografía, estructura y acci- 
dentes gramaticales de las palabras; y las variedades 
de pronunciación entre una y otra forma de una 
misma lengua, y las tan notables que hoy día se 
conservan en las diversas localidades españolas, en 
donde se habla todavía el catalán , dan lugar á deli- 
cadas y finísimas observaciones que revelan en el 
autor un estudio tan analítico y minucioso como 
profundo. 

Naturalmente, esta última parte del libro es la 
que ofrece más novedad, pues en los ensayos que 
hasta ahora se habían hecho, no se había salido de 
una esfera de hipótesis más ó menos acertadas, y de 
vagas generalidades. La influencia de la literatura 
provenzal en la italiana había sido objeto de concien- 
zudos estudios, pero con respecto á la portuguesa 
v la castellana, poco se había escrito con el debido 
conocimiento de los hechos históricos. Hasta nues- 
tros tiempos se miró con sobrado desdén el estudio 
de los orígenes de ambas literaturas, puesto que lite- 
ratos tan insignes como Quintana no le daban más 
valor que el de una curiosa antigualla. Sabios de otros 
países fueron los primeros en volver las miradas á los 
desmoronados y olvidados monumentos literarios 
tan importantes para la historia del pueblo como 
para la historia de las letras, y naturalmente debie- 
ron de tropezar con mil dificultades insuperables 
los que con tanta constancia y amor exploraban un 
terreno poco frecuentado por los mismos naturales 
del país. 



El Sr. Milá, reuniendo con paciencia los hechos, 
unos ignorados, otros desparramados y dispersos en 
diferentes obras, descubriendo con grande perspica- 
cia de ingenio su enlace y dependencia, agrupándo- 
sistemáticamente con cierta timidez aparente. 
que en realidad no es sino parsimonia y prudencia, 
sin aventurar nada, probando mucho, en los diver- 
de que trata, deja poquísimo que hacer 

á los que le sucedan. 

1 >te es el verdadero premie de estas obras que no 

se anuncian al estrépito del aura popular, que se 
leen poco j se consultan mucho, que no tienen en- 
trada en la biblioteca del aficionado, pero que for- 
man parte del precioso tesoro que conservan para 
las futuras generaciones las bibliotecas de los gran- 
des centros de ilustración. Los que de hoy en ade- 
lante escriban la historia de la literatura castellana 
y portuguesa, no dejarán que pasen desapercibidos 
los datos numerosos y preciosas observaciones 
que en tan corto espacio contiene la obra del señor 
Milá. 

El capítulo titulado Los trovadores catalanes, 
¡unto con las Observaciones sobre la poesía popular 
del mismo autor, serán la piedra angular de uno de 
grandes cuerpos del edificio, que la reconocida 
laboriosidad catalana y el aunamiento de los esfuer- 
le todos los amantes de su país y de las letras 
deben levantaren honor y gloria de Cataluña. Sin 
desdeñar ni pagar con ingratitud inmerecida los 
nobles intentos y esfuerzos del autor del Diccionario 
de escritores catalanes, y de los literatos extranjeros 
que lijaron la atención en nuestras provincias; nadie 

disputará al Sr. Milá la gloría de haber escrito la 

primera página de la verdadera historia literaria de 
í como le cupo en suerte al Sr. 1). Pros- 



XXIII 

pero de Bofarull i la de abrir más ancho y expedito 
camino á nuestra historia civil, inaugurando una 
serie de trabajos que esperamos no ver interrum- 
pida. 

Don Manuel de Bofarull, imitando el ejemplo de 
su amado padre, lleva va publicados diez y ocho 
tomos de la Colección de documentos inéditos del 
Archivo general de la Corona de Aragón, y D. An- 
tonio de Bofarull, además de su precioso discurso 
sobre la lengua catalana considerada históricamen- 
te, en el que está en cierto modo bosquejada nuestra 
historia literaria, ha dado á la estampa, traducida al 
castellano, la Historia de D. Jaime el Conquista- 
dor -i , la Crónica de D. Pedro IV el Ceremonio- 
so 3 , y últimamente la escrita por el príncipe de 
nuestros cronistas, Ramón Muntaner (4 , facilitando 
en ambas la inteligencia del texto original con la 
traducción al castellano. 

No sería justo, tratándose de esta materia, olvidar 
el nombre de Piferrer, autor del Episodio de los ju- 
díos en la antigua Corona de Aragón, publicado 
en el Museo y reimpreso enla Colección de artículos 
escogidos 5), y de los tomos de Cataluña y Mallorca 
con que se inauguró la obra que con tanta constan- 
cia prosigue el editor y litógrafo nuestro paisano 
Parcerisa, titulada Recuerdos y bellezas de España. 
D. José María Quadrado, compañero y sucesor de 
Piferrer en la redacción de esta interesante obra, 



(1) Los Condes de Barcelona vindicados, Barcelona, i836, 
2 tomos 4. 

(2) Barcelona, 1848. — Imprenta de la Sra. Viuda é hijos 
de Mayol. 

(3) Barcelona, i85o. — Imprenta de Alberto Frexas. 

(4) Barcelona, 1860. — Imprenta de Jaime Jepús. 

(!>) Barcelona, i85q. — Imprenta del Diario de Barcelona. 



publicó también la Historia de la conquista de Ma- 
llorca crónicas inéditas de Marsilio y de Desclot). 

Don Luis Cuchet y I). Víctor Balaguer pagaron 
tributo á este género de estudios con su obra Cata- 
luña vindicada, y el ultimo se dedica actualmente á 
escribir la Historia de Cataluña, más con ánimo de 
popularizar nuestras glorias y rectificar algunos 
errores, que con la intención de ofrecer un trabajo 
completo, superior á los esfuerzos de un solo indi- 
vidúe No se olvidan tampoco los hechos más re- 
cientes, como lo prueba la Historia de la guerra de 
la Independencia en Cataluña i), debida á la pluma 
de I). Adolfo Blanch. 

La obia bibliográfica de I). Mariano Aguiló. pre- 
miada en el concurso del año 6o por la Junta de la 
Biblioteca Nacional, y el índice de manuscritos, que 
es de esperar seguirá dentro de breve tiempo al de 
impres >s, contribuirán notablemente á facilitar el 
conocimiento de nuestros monumentos literarios, y 
la riquísima colección de romances populares, con 
tanta dificultad y constancia recogidos, proporciona- 
rá á la historia de la literatura catalana importantí- 
simos elementos hasta ahora ignorados que ofrece- 
rán á nuestros poetas puras y abundantes fuentes de 
inspiración. 

Al Sr. I). Jerónimo Roselló, uno de los laurea- 
. y muy merecidamente, en los últimos Jue 
Morales, debemos la hermosa y correcta edición de 
las obras rimadas de Ramón Lull [2 . precedidas 
de una interesantísima biografía de tan esclarecido 
fo y propagador de la religión católica. 
El Sr. Bover prepara una segunda edición del Dic- 



■) Barcelona, Imprenta de Gorchs. 
(2) Palma, i85q.— Imprenta de D. Pedro José Gelabert. 



XXV 

cionario de escritores mallorquines, y D. Cayetano 
Vidal y Valenciano, joven abogado de Villafranca, 
dará á la imprenta la traducción catalana, en verso, 
de la Divina Comedia, que se conserva en uno de 
los códices del Escorial. El Ayuntamiento de Valen- 
cia había resuelto publicar una magnífica edición de 
Ausias March, que tal vez retarde ó impida la tras- 
lación del bibliotecario de aquella Universidad á 
Barcelona. 

Para enero del próximo año se anuncia una Re- 
vista catalana, que podría impulsar este movimien- 
to literario de una manera saludable, si con los es- 
fuerzos y buenos deseos del editor, concurriesen una 
dirección acertada y la favorable acogida del públi- 
co, que también tiene su parte de mérito ó respon- 
sabilidad en el progreso ó abandono de las letras. 
La restauración de los Juegos Florales y el aplauso 
con que fué recibida, sin que el poderoso incentivo 
del interés haya tomado la menor parte, ha estimu- 
lado á los poetas conocidos del público, y todos los 
años le ha dado á conocer alguno nuevo. Nuestra 
lengua materna empieza á estudiarse y cultivarse, 
como de mucho tiempo á esta parte no se había cul- 
tivado; los nombres de nuestros olvidados poetas y 
cronistas van ganando popularidad, y mañana serán 
objeto de más profundos estudios. Si el estímulo 
continúa y no desfallecen las fuerzas, nuestra histo- 
ria y nuestra literatura ocuparán dentro de poco tiem- 
po el lugar que les corresponde en la historia y lite- 
ratura nacionales, y todo el brillo literario que reco- 
bre Cataluña, redundará en provecho de su gloria y 
de su importancia política, y será un nuevo título al 
amor de las demás provincias españolas, sus herma- 
nas, y á la estimación del país. 

Así lo han comprendido nuestra Diputación pro- 



vincial al ofrecer premios á los estudios Literarios, y 
también nuestro Ayuntamiento al dispensar proteo? 
ción a la poesía catalana. Y ya que nuestras Corpo- 
raciones populares comprenden tan perfectamente y 

practican uno de sus mas importantes deberes, séa- 
nos permitido llamar su atención hacia un objeto 
importante, y darles un consejo, que después de 
consultado con personas más competentes y autori- 
zadas que nosotros, tendríamos grande satisfacción 
en verlo aceptado. Entre los muchos códices ¡nédi- 

. interesantes para la historia y la literatura cata- 
lanas, que duermen el profundo sueño del olvido en 
algunas bibliotecas del reino y en algunas del ex- 
tranjero, existen muchos, de los cuales sería muy 
conveniente que se extendiese una buena copia en 
nuestra biblioteca provincial. La mayor parle de las 
>nas que con gusto los estudiarían, no tienen 
medios para hacer costosos viajes, ni para procurar- 
se copias difíciles de obtener, principalmente en 
algunos archivos y bibliotecas de España, en que 
los mal forjados índices, si los hay, se esconden 
como un crimen, y cuesta más la lectura ó la copia 
de un manuscrito, que el forzamiento de una trin- 
chera, liemos pasado por estos amargos trances y 
quisiéramos evitarlos á los demás; porque no todo 
el que tiene valor de quemarse las cejas repasando 
papeles viejos, lo tiene para luchar con la ignoran- 

. o mala educación, de los que por los cargos que 
desempeñan deberían ser cuando menos personas 
bien educad 

Las ( pias se obtendrían fácilmente, ó comisio- 
nando a personas entendidas que las sacasen ó soli- 
citando que por un tiempo determinado y con todas 
las debidas garantías se remitiesen á Barcelona los 
cñ¿ g nales. El gobierno francés se brindó 



XXVII 

generosamente á enviar á Madrid el Cancionero de 
Baena, cuando los Sres. Pidal y Ochoa estaban pre- 
parando la única edición de tan importante manus- 
crito. Podría empezarse por los cancioneros catala- 
nes de la biblioteca universitaria de Zaragoza y de 
la imperial de París, y el ejemplar del Tirante el 
Blanco que posee la de Valencia. Si el Ayuntamien- 
to de Valencia tuviese que abandonar la provectada 
edición de Ansias March, sería conveniente publi- 
carla en Barcelona, solicitando que se facilitasen no 
sólo las ediciones que no se encuentran en las bi- 
bliotecas de Barcelona, sino también los códices que 
poseen S. M. la Reina, el duque de Medinaceli, y 
alguna biblioteca pública. A la Diputación ó al 
Ayuntamiento les sería no muy difícil obtener lo 
que indudablemente le sería imposible á un parti- 
cular. 

Al parecer nos hemos alejado mucho de la obra 
del Sr. Milá; pero no son del todo inútiles estas con- 
sideraciones para realzar debidamente la importan- 
cia de tan ímprobo como notable y bien desem- 
peñado trabajo. Además de llamar la atención del 
público sobre esta obra, estudiada ya, como nos 
consta, en el extranjero, hemos creído justo pagar 
un tributo de agradecimiento, que tiene siquiera el 
mérito de la sinceridad, á todos los que al lado del 
Sr. Milá, prosiguen la noble empresa de dar lustre 
v gloria á nuestra literatura provincial. 

Concluiremos transcribiendo las sentidas frases 
con que el Sr. Milá termina su libro, frases que nos 
han conmovido, porque en ellas se manifiesta deli- 
cadamente otra lucha que ha tenido que sostener el 
autor, más difícil para su corazón que la fatiga de 
un trabajo molesto y las dificultades materiales que 
tuvo que vencer. 



WYIII 

Es cierto dice) que en fos orígenes de la histo- 
ria moderna, en la misma lengua, que. si bien mo- 
dificada, hablamos todavía, hubo poetas, nuevos 
vates .'i nuevos bardos, inspirados por brillantes 
miniemos, armoniosos intérpretes y pane esen- 
en alguna manera de un estado social, que em- 
belesaron con sus cantos las generaciones contem- 
poráneas, que premiaban con sus elogios las accio- 
- gloriosas y que adoctrinaban á los poderosos. 
S hecho histórico debe ser bastante á excitar 

el interés y la sorpresa, íde qué depende que no sea 
tanto como creyéramos al comenzar nuestros estu- 
dios, el entusiasmo con que los proseguimos y ter- 
minamos: No, en verdad, délas imperfecciones 
poéticas de las obras que aquella edad nos ha trans- 
mitido, sino de la atmósfera moral que al aproxi- 
marnos á ellas respiramos. Cantores déla grande 
institución de la caballería, no la mantuvieron en 
la senda debida. Servidores por otra parte del feu- 
dalismo, no supieron, por lo general, renovar los 
manantiales de su inspiración poética, cuando el 
feudalismo dejó de ser una de las instituciones do- 
minan; 

A los primitivos trovadores, feudales y ambu- 
lantes, poetas, músicos y cantores á la vez, suce- 
dieron los trovadores secundarios, verdadera tran- 
sición entre aquéllos j los poetas modernos. Con- 
tada la tradición trovadoresca á efecto de poé- 
s instintos, de aspiraciones caballerescas, de- 
no siempre legítimas propensiones, he- 
mos hallado en España tres escuelas de poetas de 
te, que elaboraron artísticamente los tres prin- 
cipales romances hablados en la antigua Iberia. En 
la corte de Castilla, aun entrada va la historia mo- 
derna, brilló todavía un ultimo esplendor de la ea- 



XXIX 

»ballcría, á cuya luz se formó nuestra ingeniosa y 
«fecundísima escuela nacional. 

"Vinieron después tiempos, si no siempre mejo- 
»res, de más graves apariencias. Poco menos que 
«olvidado durante largo tiempo hasta el nombre de 
«los trovadores, más tarde no tan sólo han sido ob- 
»jeto de merecido encomio y de interesantes inves- 
tigaciones histórico-literarias, como padres de la 
«poesía artística moderna; sino que han figurado 
«además como personajes predilectos de composi- 
«ciones poéticas, con caracteres que á veces hubie- 
»ran podido ser menos arbitrarios, pero en que no 
«es de maravillar que se haya sustituido la concep- 
«ción ideal á una realidad menos halagüeña.» 

José Coll y Vehí. 



PRÓLOGO DE LA PRIMERA EDICIÓN. 



Nos ha movido á emprender el trabajo, puramente 
analítico é inquisitivo, que hoy ofrecemos al públi- 
co, la consideración de que, si bien existen disemi- 
nadas en parias obras noticias más ó menos exactas 
de la poesía proven\al en España, dejaba esta ma- 
teria cierto vacío que llenar en nuestra historia 
literaria nacional, no menos que en los orígenes de 
la particular de Cataluña. 

En muchos puntos, aunque no siempre en los más 
escabrosos, nos han servido de guía la historia 
especial de Saint e Pelaye-Millot, de la cual, como 
de muchos otros libros, liemos tomado la parte 
científica, si?i aceptar sus tendencias; Fauriel, crí- 
tico eminente aunque algo sistemático, y Fr. Díe%, 
cuya crítica sobria y certera hemos conocido más 
tarde y de una manera incompleta. Las colecciones 
impresas que en su lugar se citan, una visita á la 
biblioteca parisiense de la calle de Richelieu (B. P.) 
y las copias y extractos de los M. SS. provenía- 
les de la biblioteca vaticana (B. V.) de nuestro 
Bastero (*) nos han proporcionado un regular co- 



{*} De Bastero, canónigo de Gerona que d principios del 
siglo pasado vivió muchos años en Roma por negocios de su 
cabildo, el primero que pudo llamarse proven^alista, según 
reconoce G. Schlegel, se conservan en el archivo de nuestra 
Academia de Buenas Letras y en la Biblioteca Provincial, 
además de dichas copias, varios tomos de la Crusca ó Diccio- 
nario comparado italiano-provenr¡al de que sólo se publicó la 
introducción, los Zibaldones [colecciones de extractos) italia- 
no, francés, castellano y proven jal y algunos otros papeles. 



nocimiento de los textos originales. Para la parte 
histórica general hemos consultado las obras de 
Vic-Vaissette, Zurita, Marca, Pujades, Bofarull, 
Feliu, Romey, Monfar, Lafuente, Segur-Lista y 
Mor el. 

Reconocemos muchas de las imperfecciones de 
nuestro trabajo, particularmente ocasionado por 
su índole á descuido en la ejecución. Tenemos, pues, 
que apelar á la indulgencia de los lectores, y la es- 
peramos con más confianza para la versión de los 
textos, que tan solo se lia de mirar como ciare para 
la inteligencia del original, v en que liemos debido 
conservar la expresión en ocasiones vaga y la fra- 
seología convencional de los trovadores. 

¡■'altanos hacer alguna advertencia con respectoá 
la ortografía proven\ál. Sos hemos atenido á la ge- 
neralmente admitida, y con raras excepciones en la 
transcripción de impresos, á la que estos seguían: 
asi en algunas composiciones se conserva la escri- 
tura ia. ie, etc., aun en casos en que corresponde d 
todas luces d la articulación ja. je; liemos adoptado 
.timí para unir los afijos personales á la pala- 
bra que antecede, si bien no nos hemos atrevido á 
seguir igual práctica que pudiera apoyarse en la 
autoridad y en buenas rabones para los demás 
afijas v. g. no-ls , por demasiado contraria d 
nuestms hábitos. Una sola innovación nos hemos 
permitido: la de acentuar las silabas dominantes, 
tomando y simplificando la regla castellana de se- 
ñalar las últimas silabas acentuadas en vocal <> s, 
y las penúltimas también acentuadas de las pala- 
bras que terminan en consonante. En el casa nada 
probable de que se adoptase esta práctica, pudrían 
establecerse excepciones. 

I <i Jtt n io i 8 6 / . 



DE LOS TROVADORES EN ESPAÑA 



DE LA LENGUA Y POESÍA 

PROVENZALES 



I. — FORMACIÓN DE LAS LENGUAS ROMANCES 



Las lenguas que hoy se hablan en el mediodía de Eu- 
ropa son lo que designa su nombre de neo-latinas ó 
romances: hijas legítimas de la latina. Opónese por al- 
gunos la dificultad de que se desarraigasen las lenguas 
indígenas que precedieron á la latina: dificultad que, 
sin embargo, no era menor para Marsella ó la Magna 
Grecia donde se hablaba el griego que para las Galias y 
para España. Por otra parte, si el italiano proviene, á 
no dudarlo, de la lengua que se hablaba en Roma, de 
la misma deben provenir los idiomas hermanos suyos, 
al paso que esta hermandad considerada en sí misma, 
de ninguna manera puede originarse de las innume- 
rables y revueltas tribus que poblaban el mediodía 
de Europa, sino de una nación dominadora, de una ley 
común, de la igualdad de cultura (i). 



(1) La mayor parte de raíces de nombres y verbos, muchísimas 
sino todas las proposiciones, casi todos los adverbios y conjunciones 
demuestran á las claras la procedencia latina; y no se trata á menú- 



1>K LA LENOUA 



No es esto negar que existen en los romances elemen- 
tos no romanos. Entré estos (aun prescindiendo de las 
denominaciones geográficas) hay que contar algunas 
raíces que han señalado los filólogos, evidentemente de- 
rivólas de los idiomas indígenas \ éuskaro de Canta- 
bria v A jiriania, celta de las (¡alias, de España y del 
norte de Italia . Poco mas que denominaciones geográ- 
ficas lia dejado el hecho históricamente tan notable de 
las colonias fenicias v de la invasión cartaginesa; mas 
no cabe decir lo mismo de las colonias griegas más re- 
cientes v numerosas que aquéllas y mas permanentes 
que la ultima, v que depositaron en el litoral del Medi- 
terráneo dicciones del habla de los dioses que entraron 
después en la formación de los romances (3). 

La Italia, que es el país donde se ha de buscar la ver- 
dadera cuna de nuestros idiomas, contenía poblaciones 
en gran manera heterogéneas; mas la lengua de los ro- 
manos contaba como hermanas las de los pueblos auso- 
nios y especialmente las del Lacio: el oseo, que era una 
de ellas, sujetaba las palabras latinas á contracciones 
que á veces recuerdan las que en las mismas palabras 
verificaron más tarde las lenguas romances. El latín, 
usado y cultivado por el pueblo rey, pudo contener en 
su origen formas y aun modismos que conservadas por 
el vulgo y abandonadas por el habla clasica, pasaron á 
los idiomas modernos, así como en los tiempos en que 



do de una sino de la parte incrementa! ú Bea de Loa i loa 

con que una lengua modifica sus raí< • - No ea menoa clara la deri- 

i icione8 que tal < i Be baila m las lengua 

man constituir la forma latina 

si la amate, amades y amait 

de amati» ; Be han conservado las máa Bingulai on la 

lengua ma la doble raíz sum y / 

in repartido los d l latín, según en loa adverbii 

ule.) 

(2) La mayor parte adoptada*) ya por el mismo latín, como láñ- 
ela, lenca, alaud < 

mente de la rama provenzal; nuestro polígloto don 

\ I ti . • s lia <la<l" • en gi .ni pai (■• de pa- 

labra dan, alguna de las cuali • 

crecí •ii á las comuni a< ioni a marítimaa de la Edad media. 



Y poesía proyenzai.es 



reinaba en el foro, en las leyes y las letras, debieron 
existir diversas graduaciones entre el latín que andaba 
en boca del pueblo y el que los libros ofrecen (4). 

La realidad de la propagación del habla de los roma- 
nos, de que son consecuencia y viviente testimonio las 
lenguas neo-latinas, se halla confirmada por inequívo- 
cos textos de los antiguos escritores (entre los cuales es 
notable el grandioso pasaje de San Agustín acerca de este 
hecho providencial); y los historiadores, en particular, 
hablan de la adopción de la lengua por uno ó más pue- 
blos bárbaros, como de un suceso ordinario y conforme 
con la política de Roma (5). La invasión sucesiva de la 



(4) Aun para los que hablaban la lengua clásica era sumamente 
difícil evitar toda incorrección, y exquisito el trabajo que oradores 
y literatos debían poner para no faltar á lo que exigía una lengua 
tan culta, tan artificiosa y tan respetada. Esta, por otra parte, ofre- 
cía á veces dos formas sinónimas, una más distante y otra más cer- 
cana á la de los romances, y en los autores más clásicos asoman vo- 
cablos y aun frases populares que hoy se tildarían de romancismo 
(Acibere con oficios análogos á nuestro auxiliar, mente con adjetivo 
en sentido adverbial, etc.) Añadiendo á este dato las necesarias di- 
ferencias nacidas de la grande extensión en que se hablaba la len- 
gua latina y del diverso origen de los que la hablaban, y las que 
debió ir introduciendo la sucesión de los tiempos, no extrañaremos 
las varias denominaciones de plebeyo, militar, vernáculo, etc., con 
que se designa el latín mal hablado. Aunque admitamos que este no 
se compuso solamente de solecismos ó irregularidades, sino que en 
la contracción de los diptongos y en la sustitución de formas menos 
concisas pero más fáciles y claras, pudo ya mostrarla tendencia que 
luego ha dado lugar á la descomposición de la lengua madre, no 
por esto debemos suponer con algunos doctos italianos que estaba ya 
formado el romance, cuando consta positivamente la comunicación 
inmediata entre los que bien ó mal hablaban la lengua de los roma- 
nos, y cuando, por ejemplo, ninguna ley, ningún concilio ocurren á 
las necesidades que la diferencia de habla hubiera producido. 

(5) Esta política respetaba la religión de los vencidos ó, mejor, 
la ingería en su vasto politeísmo, pero les imponía sus leyes, sus 
costumbres y su lengua. La necesidad de no ofender ó de agradar, 
las comunicaciones mercantiles, el deseo de obtener empleos y hono- 
res y el cultivo de las letras secundaron los efectos de la política y 
de las leyes, al paso que los romanos é italianos iban entrando como 
parte considerable en la población de las provincias mermadas en 
algunos puntos por la guerra. Grande fué el poderío del gobierno, 
de la administración y de la cultura romana, que mudó las costum- 
bres, los trajes y, lo que es más, la lengua de las naciones avasalla- 
das; mas el último cambio tal vez no se hubiera efectuado tan por 



4 DB 1 \ ; BKGUA 

lengua dominante , al principio cu las capitales, luego 
en los pueblos menores v en sus afueras, desterró paso 
á paso las lenguas indígenas á puntos lejanos, á los bos- 
ques v a los montes de .lon>lc fueron a su vez desapa- 
n I ■. Debieron al principio conservarse pueblos bi- 
lingües, pero en genera] el habla de los romanos fué in- 
vadiendo los países dominados, a la manera de la ave- 
nida de un río que sido deja acá y allá algunos puntos 
enjutos ió). Así no es de extrañar que hasta el siglo v se 
conserve la mención ó se encuentren huellas de los idio- 
mas indígenas, próximos a desaparecer cuasi por com- 
pleto en la Europa meridional (-). 

Si bien las lenguas romances conservan alguna for- 
ma que fué clasica y no popular (8), las maneras vulga- 
res de la lengua latina debieron trasmitirse á las pro- 
vincias por medio de la comunicación oral, con tanta 
mayor razón, cuanto eran más fáciles y holgadas. Además 
de esto los pueblos incultos empobrecieron el latín para 
adaptarlo á su capacidad. Alteraron su pronunciación, 
va dando poco valor á las terminaciones, va sujetándola 
á la naturaleza de sus órganos, y conservaron algunos 
vocablos de sus lenguas. Unida esta causa á la acción del 
tiempo, á la influencia eclesiástica que introdujo nuevos 
giros y palabras y desdeñaba el rigorismo gramatical, á 
la diversidad de población en la misma capital del im- 
perio v á la decadencia de la cultura literaria, nos da 
cumplida razón de la transformación de la lengua an- 
ticua. 



completo á do intervenir un nuevo moni aun más eficaz y popular, 

cual fué la i I Cl istiana. 

gricg hasta el siglo w -'ii 

• de l.i Italia meridional, en la Bretaña francí 
• I i elta, en - cantábi i'' >a ■■! éuska 

T I . telen a 

i hay que nada prueban unadeMar- 
nti ario de I" que se intenl i I ' iano, 

\ _• . ■ - ¡<5n del latín V. Aldi • 

/ italiano, a r pro?. li<<> conservado <•! diptongo mi y 

ni /c/// (• 
do del popular ls (unen. 



Y POESÍA provenzai.es 



El método umversalmente seguido para esta transfor- 
mación se reduce á la supresión de las más artificiosas 
formas gramaticales sustituidas por ciertas palabras auxi- 
liares que se despojaban, según la expresión de G. Schle- 
gel , de su valor significativo , quedándoles un valor 
simplemente nominal (9). 

Creemos pues innecesaria la hipótesis generalmente 
adoptada de la mezcla del vocabulario latino con la sin- 
taxis germánica (10), si bien á la influencia de los sep- 



(9) Así al adjetivo Ule (alguna vez ipse) se le despojó de su 
fuerza indicativa y al unus de su valor numeral y se les hizo meros 
acompañantes del nombre como artículo definido ó indefinido; el 
verbo habere desprovisto de su significación posesiva, más ó menos 
extensa y metafórica, se convirtió en auxiliar, y en los tiempos pa- 
sados hallamos en algunos casos con el mismo oficio el tener , el ser 
y aun el ir, así como el ser sirvió para toda la pasiva, y finalmente 
las preposiciones suplieron la ausencia de casos cuyas letras carac- 
terísticas desaparecieron. Los nombres modernos provienen de un 
caso inverso (acusativo ó más bien ablativo) , según evidencia la con- 
servación de todos los incrementos largos (así se conserva en sermón 
y no en tiempo). Habiéndose perdido la significación de caso de la 
desinencia se dejó de pronunciarla completamente y el nombre se 
hizo agudo, según se observa en los nombres masculinos del francés, 
del provenzal y de varios dialectos italianos, al paso que el caste- 
llano y más todavía el toscano , lenguas más eufónicas, conservaron 
ó más bien restituyeron la vocal última. En cuanto á la formación 
de los plurales, el italiano siguió el ejemplo de los nombres en us 
y a, el castellano usó la s á manera de tercera declinación, el pro- 
venzal y francés antiguo, que conservaron un resto de declinación 
en los casos , siguieron un sistema mixto. — El mismo principio de 
las palabras auxiliares rigió en la supresión casi completa de la 
forma comparativa y superlativa sustituyéndolas por adverbios y en 
las aglomeraciones de adjetivos pronominales (aliquis unus: algu- 
no, etc.) y de preposiciones y adverbios ó nombres (de unde: don- 
de, etc.). En provenzal: deslor (fr. des lors): de ex illa hora, dese- 
renan: de ex hora in antea. Singular aglomeración es la castellana 
conmigo ; cum me-cum. En ant. port. hallamos sigo sin el con por 
secunt. — Al tratar de las formas derivadas es de observar que en la 
Galia, donde después se ha acentuado mal el latín, se acentuó bien 
en el origen, pues de otro modo hubiera resultado v. g. templúm y 
no temple. 

(10) A esta hipótesis se oponen además las dos razones siguien- 
tes: 1. a mal podían enseñar el abandono de los casos del nombre las 
lenguas germánicas que los tenían y aun los conservan; 2. a las for- 
mas supuestas germánicas se hallan indistintamente en todos los ro- 
mances, aun en los puntos donde menos se ha hecho sentir la in- 
fluencia de los pueblos septentrionales , como en Provenza y en Es- 



DI i \ LENGUA 



tentrionales deben atribuirse los electos consiguientes á 
la destrucción de la cultura literaria, la introducción de 
un gran número de vocablos que desde el tiempo del 
imperio empezaron á mezclarse con el latín y después 

no se redujeron tan sólo a nombres (il), sino también á 
verbos y a panículas, la preferencia dada , entre dos pa- 
labras latinas, a la que se aproximaba más á otra ger- 
mánica, algunos giros especiales, sobre todo en Fran- 
cia donde la influencia septentrional fué continuada y 
aun trascendió á la pronunciación, la formación de 
nuevas nacionalidades que promovieron la mayor dis- 
crepancia de los dialectos romanos rústicos y el plantea- 
miento de nuevas instituciones que produjeron nuevas 
maneras de expresarse. 

La identidad de método en la transformación de la 
lengua de los romanos y la igualdad más <> menos com- 
pleta de las diversas causas que en aquella influyeron, 
din una semejanza de resultados que admiramos todavía 
en las diferentes lenguas meridionales y que hallamos 
mas marcada á medida que nos acercamos al tronco co- 
mún y origen de todas ellas: primitiva semejanza, in- 
negable y en muchos pormenores sorprendente, que 
puede en algunos casos parecemos mayor de la que fué, 
a efecto de la constante influencia de la ortografía lati- 
na. Cada distrito hizo en el latín rústico las alteraciones 
acomodadas á su disposición oral, tanteando las formas 
más aproximadas al punto de partida: de esta suerte la o 
fué algunas veces convertida en uc , el diptongo au ó la 
articulación .7/ en la contracción o, la c en ie 6 cr etc., 
resultando á veces en los puntos más remotos, notables 
semejanzas con diferencias no menos positivas. Además 



en las islas de Sicilia y Cerdeos que- te suponen ' m otai 'le 

mi ii.'. • ¡i las provincial danubiana! que desde fines del si- 

\ nuil poco menos ano completamente separadas de los 

\ en que |""¡i Influencia pudo ejerce! la 

transí* 

(1]| - apellidos, pero los nots- 

■ origen extraña do pertenecen en rigoi f ana lengua 
•.i les uní "ni'. 



Y poesía provenzales 7 

de estas primitivas semejanzas, se encuentran á veces las 
debidas á la transmisión literaria, que es conveniente, 
aunque difícil en ciertos casos, distinguir délas pri- 
meras. 

Las modificaciones del romano rústico debieron ser 
sucesivas y como imperceptibles, y si nos fuese dado po- 
seer una fiel representación del habla de las diversas 
épocas, iríamos notando en general una desviación cada 
vez más marcada déla lengua latina: en general deci- 
mos, pues el latín seguía influyendo como lengua sabia, 
y hubo de haber correcciones y restauraciones, pues así 
ha sucedido aun en los tiempos en que las modernas 
lenguas se han fijado por la escritura, como es de ver 
v. g. en nuestra voz oscuro que es más latina que el es- 
curo de nuestros antiguos clásicos (12). 



(12) Los primeros vestigios del habla popular asoman en gene- 
val en medio de la barbarie pedantesca y arbitraria de los documen- 
tos latinos ínfimos, que en manera alguna se han de creer en su 
conjunto representación de un lenguaje hablado. Aun en los monu- 
mentos literarios anteriores, es decir, de los tiempos del imperio, 
hallamos locuciones especiales al rcmano-popular del país del es- 
critor. La Vidgata, fundada en parte en antiguas versiones, ofrece 
construcciones modernas y el uso del unus como indefinido Siglo v: 
palabras y solecismos de fisonomía moderna; Ule con oficio análogo 
al del artículo, vi: construcciones del todo populares é indicaciones 
formales de términos vulgares, como distintos del latín, vil : nuevas 
palabras y frases romanceadas, v. gr., según se supone, pisces eujure 
(poissons au jus). vía: se habla ya de escritos en lengua vulgar, se 
contrapone ya el nombre de romano ó romano rústico al de latín 
(aunque éste significó aun más tarde lenguaje en general: «Una me 
dis en son latí» ó de romance : «Moro latinado») y se menciona algún 
personaje de estirpe septentiional que poseía las tres lenguas. En 
el íx se empiezan ya á escribir las lenguas romances, en Francia á 
lo menos, para la enseñanza religiosa. Compromiso de 842 entre los 
nietos de Carlomagno donde se observa cierta indecisión y anomalía 
en las formas: «Pro deo amur et pro christian pobló et nostro común 
salvament, d ? ist di en avant, in quant Deus savir et podir me dunat, 
si salvarai eo cist meon fradre Karlo, etc.» El himno á Santa Eula- 
lia: «Buona pulcella fut Eulalia — Bel auret corps, bellezour ani- 
ma. — Yoldrent la veintre li deo inimi, — Voldrent la faire diaule 
servir , etc.,» que se atribuye á últimos de este siglo y el fragmento 
de Valenciennes publicado por Genin prueban que ya en esta época 
el romance del norte se distinguía esencialmente del meridional. De 
éste hallamos una considerable muestra en el poema de Boecio que 
se atribuye al x. En Italia y en España, acaso por la menor corrup- 



DE I.A LEÍ \ 



j . — LENG1 v DI OC! VARIEDAD GALO-MERIDIONAL. 

Entre Lis lenguas formadas por la descomposición de 
la latina adquirió en tiempos antiguos especia] Hombra- 
día la que suele designarse con el nombre de provenzal 
y que hablaron los pueblos comprendidos entre el Loi- 
ra y el Ebro. Colocada en el centro de sus hermanas, 
de las cuales es en cierta manera el vínculo, si en la sin- 
taxis se asemejó á la francesa del norte, se sepan') de ella 
en la vocalización, aproximándose mayormente á las 
que después florecieron en Toscana y en Castilla. Las 
provincias que la hablaban, es decir ( ateniéndonos á 
la parte gala) la Natbonesa y la Aquilania, además de 
haber sido profundamente romanizadas (i), fueron do- 
minadas por los burguiñones y visigodos, muy pronto 
familiarizados con la cultura romana y convertidos al 
cristianismo (2), y no sintieron tan de lleno la influencia 
septentrional como las regiones de allende el Loira, lin- 
dantes con los países germánicos. V si bien Tolosa , an- 
tigua capital visigoda, cavó pronto en poder de los fran- 
cos, el apartamiento del gobierno central, acaso la sub- 
sistencia de elementos indígenas, el trato de los caudi- 
llos francos con vecinos de diferente estirpe, la acostum- 
brada tendencia de las familias a naturalizarse en la tie- 
rra donde moran, pudieron sembrar el germen de una 



Leí latín, no vemos rju lacribiese todavía la lengua vulgai 

... reíble que sea pi ¡nativa verai 
74.U que 1 ita Cantú . 

(1) S et que la Narboneaa fué considerada como provincia 
romana | ia (de ahí el nombre de 1 como una 
nueva Italia, de lo que ion t" la 1 andea í^stus ar- 
qoitei I kquitania b dai el <"i 
texto do Sulpici :i el cual un ga 1 de hablai 
latín cu preaeni ia de dos aquitan 

(2) Loa { habían convertido ant<-s de mediar el si^'lo iv y 
los burguir •!!•-. 11 117; ea verdad quoui - cayeron luego 
en ••! arrianiamo que en el glorioso reinado 

1 ' que no imitaron t<"! 

francos y menos los austrasios, fué • in 196, V. Ozanam FAudcs 
es. 



Y POESÍA PROVENZALES g 

nacionalidad meridional aun en los tiempos de la dinas- 
tía merovingia. 

La oposición de las dos regiones se hace más visible 
al comenzar la segunda dinastía. Ya los germanos domi- 
nadores de los países meridionales, cada vez más modi- 
ficados por la cultura eclesiástico-romana , debieron ser 
muy distintos de los nuevos guerreros recientemente 
desgajados del tronco teutónico que rodeaban á los pri- 
meros caudillos de la casa de Heristal, á cuyo dominio 
opusieron incansable resistencia los últimos merovin- 
gios ó vasco-merovingios meridionales Eudes, Hunaldo 
y Waifre. Quedaron sin embargo sujetas al cetro carlo- 
vingio no sólo las comarcas que los antiguos francos 
habían invadido, sino también la Septimania , que ha- 
bía separado de nuestra península la invasión árabe; 
mas al propio tiempo nuevas causas vinieron á imprimir 
más distinto aspecto á la Galia meridional. Tales fueron 
el derramamiento por alguno de estos países de hispa- 
no-godos fugitivos y sobre todo la erección del reino de 
Aquitania (781), que en gran parte correspondía á las 
antiguas posesiones de los visigodos, y que se debió sin 
duda , no sólo á la necesidad de desmembrar un vasto 
imperio y al deseo de realzar al inmediato sucesor, sino 
también al intento político de halagar el espíritu nacio- 
nal de aquella región (3). La erección de este reino en 
una época crítica para la formación de las lenguas neo- 
latinas, debió influir en gran manera en la índole espe- 
cial de la del mediodía de las Galias: desde entonces se 
empieza á diseñar la fisonomía de aquella nacionalidad 
intermedia que así se distingue de la Francia de los 
francos como de los pueblos del centro de España. No 



(3) En efecto , los historiadores de esta época muestran á los 
aquitanos indóciles al imperio, como acostumbrados á obedecer tan 
sólo á principes de su nación, y en prueba de que se trataba de li- 
sonjearles, vemos que en 795 Ludovico se presentó en Paderborn 
vestido á la aquitana. En 617 los señores de Aquitania proclamaron 
á Pipino II. — No siempre los reyes francos impusieron señores de 
su raza; así en Septimania y aun fuera de ella hubo gobernadores 
godos. 



DE LA LEÍ \ 



se borró sin embargo en esta región la huella del poder 
carlovingio (4) ven la parte literaria especialmente se 
nota la influencia de las escuelas del norte, de lo que es 
evidente testimonio la pronunciación a la francesa de la 
lengua latina. 

No tardó en obrar en los países meridionales la ten- 
dencia desmembradora del feudalismo, en especial desde 
que la capitular de Kiersy (877) fijó y legalizó la suce- 
sión hereditaria de los grandes leudos. Ya en 852 co- 
mienzan á contarse los condes hereditarios de Tolosa ven 
87a la de los Duques Gascones, al paso que en 879 lbosón 
cuñado de ('-arlos el (-alvo se alzó con el dilatado reino 
de Provenza. En la bienandanza de este estado y en el 
gran poderío de la casa de Tolosa (5), hallamos una nue- 
va razón de la homogeneidad más ó menos completa de 
las lenguas usadas en los países de aquende el Loira. A 
unes del siglo x los hallamos designados con el nombre 
de Romanía ó Francia latina, distinguiéndolos de la 
Francia tudesca ó verdadera Francia, y en el transcurso 
del mismo siglo se llama Príncipe de los godos á Ra- 
món Pons de Tolosa y se mencionan jueces de la ley 
goda (6). 



(4) Así on los tiempos de mayoT independencia víanos que el 
Conde de Tolosa implora el auxilio do Luis el Joven para reprimir 
las nacientes herejías , la misma Ermengarda de Narbona acude en 
algún caso á la protección del rey de Francia, Es verdad que se 
puede citar un número incomparablemente mayor de Incluís contra- 

\ lu cual daba logar «-1 cambio de intereses y el complicadísimo 
. .1 feudal. — Con respecto á la acentuación de la len- 
gua latina, los meridionales á peBaí de tener en su lengua muchas 
palab . j algunaa, aunque pocas, semi-esdrújulas (acedía) y 

esdrújulas (retóiica seguían á los (1 ■ se ve en Porus, 

Dedalús, y en otros ejemplos de todas clases. 

(5) Este gran poder lecha principalmente del abajo mencionado 
1 godos que gobernó la Aquitania y la Alvernia. A 
principios del siglo \i los 1 I a adquirieron paite de Pro- 

1 y u últiini's del mismo loa dominios útiles y directos de Ramón 

San G Ktendían á un gran territorio deade el Garona á loa 

Pií ¡neos y los Alpes. Según conjeturan l"s h st. del Leng pudo influir 

el poderío de este Conde de Tolosa, llamado á veces Conde provencal, 

en q [ nase á todos los mei ídionali 1, 

(6) No se habla únicamente de la Mana de España y de la Sep- 
s sino también del país que después se llamó Languedo en 



y poesía proyenzales 



Estos hechos históricos nos explican la existencia de 
una lengua al sud del Loira (7) que se distinguía y se 
distingue todavía de la francesa septentrional y que con- 
serva aún caracteres generales (8) á sus dialectos, menos 
diferentes sin duda entonces que ahora (9) : lengua que 



un plácito celebrado en 918 en la Diócesis de Carcasona, además de 
los oficiales sálicos los había godos y romanos, y hacia 960 se nombran 
jueces de las tres leyes en el mismo Languedoc. 

(7) G. Schlegel trata de fijar los limites tirando una línea desde 
el Sevra Niortes hasta la punta del lago de Ginebra. Parala división 
de los dialectos modernos V. Sauvage y Schnakenburg [Tableatides 
patois de Franc). Alberto de Sisteron excluye el Poitu, comprendido 
en la térra deis dos reís, y en efecto Pedro Cardinal equipara el 
poitevin al normando por la oscuridad relativa á sus compatriotas 
(Ni non parli norman ni peitaví). — La lengua del S. se distinguió de 
la del N. no sólo por su vocalización y sus formas sino por algunas 
dicciones como prim (delgado), esquerra (izquierda), artiga (noval, 
artiga) que parece no se hallan en francés. 

(8) Los dialectos ó patueses meridionales carecen de nasales, de 
e muda; pronuncian separadas las vocales de los diptongos, dan más 
fuerza á la ch, más suavidad á la v, etc. (Igualmente el catalán, á 
excepción de que la v desconocida en algunos puntos, es fuerte en 
otros). Una circunstancia que distingue del francés del norte las len- 
guas y casi todos los dialectos meridionales es la conseivación de la a 
como característica de la 1. a conjugación. 

(9) La moderna corrupción del habla del S. de Francia ha de 
haber introducido mayor divergencia de formas, pero es indudable 
que ya había dialectos en la época clásica (aun sin contar la impor- 
tante variedad catalana). Extraño sería que no los tuviese una lengua 
hablada en extenso territorio , y en países independientes y antes de 
estar sujeta á códigos gramaticales. — Ramón Vidal: «Totz hom que 
vol trobar ni entendre deu primierament saber que neguna parla- 
dura no es naturals ni drecha del nostre lingage, mais aquella de 
Franza (palabras que con gran fundamento se cree que sobran: 
¿ acaso se trata de excluir á Cataluña?!) et de Lemosí et de Proenza 
et d' Alvergna et de Caersim. Per que ieu vos dic que quant ren 
parlarai de Lemosís, que totas estas térras entendas, et totas lor ve- 
zinas, et totas celias que son entre ellas. E tot l'ome que en aquellas 
son nat ni norit, an la parladura natural e drecha...» Según este 
testimonio sólo pudieran excluirse los puntos extremos como el Del- 
finado , el Narbonés, la Gascuña inferior; pero el mismo R. Vidal 
nota variedades en la «parladura drecha.» Ramón Feraud de Niza 
se excusaba de no escribir en «lo dreg proensal.» Raimbaldo de Va- 
queiras compuso parte de un descort en gascón , donde se halla 
dauna (dona), b por v, r por l: peu en lugar de per el, peí en cat. 
(peu cap Sanhta Quitera: lugar de Gascuña segv'in notó Ste. Pelaye). 
En efecto la sustitución de b , r y h, & v, l y /' y la anteposición de 
una a á ciertas palabras caracterizaban el gascón [Leys d'Amors, 
deis mots diversificáis) . Supónese que en algunos puntos abundan 



DE LA LENGUA 



se debió ir formando en varios centros, especialmente 
cuando pasó á escrita y más especialmente en el lengua- 
je de los trovadores, donde se notan todavía formas va- 



mas las raíces célticas, en otros las griegas (Mary Lafon). En varios 
documentos se hallan variedades no admitidas por los trovadores, 
que :í veces son arcaísmos. En el antiguo poema de Boecio: omne 
(orne), quamdius 'lat. quamdiu) , viuii (viure), esm ó esmes (serem), 
aitre (altre), gaigre Igaire), eps (eis), auvent (auzent), traazó (trai- 
ció, tració), gens (ges), mareé (mercé), justici (justicia). Estos tres 
son cat., vulgares los dos últimos — En los versos de los valdenses: 
beotá (beutat), Dio(Deus), combáter (combatre), etc. En el Gerardo 
de Rosellón entre otras formas extrañas la copulativa i española! En 
varios documentos (Hist. del Leng): 969, perdat (peída), desirá 
(dirá), 1025, podum Ipodon), vendía (venda), 1112, tens, forma 
sin duda debida á una copia moderna, (tems), 1282, defunh 
(defunc), eseriutz (escritz), escriutz se halla en la prosa clásica. En 
1208 en un doc. de Tolosa ei (habeo)por ai, y en varios de Foix 
de distintos tiempos el futuro en ei en vez de en ai. En otros 
doc. asoma ya la corrupción: Establ. de Montp. estiva (estia). 
Crónica en prosa de la guena de los albig. algún infinitivo sin r, 
deliberacieu (deliberación), assin (aisí), homens (orne), cieutat 
(ciutat). Crónica de los Condes de Tolosa (Catel) cieti [seti ó setje), 
caritatieu (caritatiu), devotius (devociós). Filomena emb (ab), isxir 
(issir), va dir (pret perf, como en cat.), espantabla (espantable), 
cor (car), pu (pus), Taspasa (l'espasa), dignes (dignas), irems (irem). 
Esta forma del plural se halla en antiquísimos documentos catalanes. 
En geneíalesta clónica está llena de catalanismos, lis notable para el 
punto que nc.s ocupa el siguiente pasaje de las Leys d'Amors, escritas 
en Tolosa: Jaciayssó que-z alqun digan que teñir, reteñir e fayre son 
paraulas francesas, pero nos direm qu' om pot diré teñir, reteñir ó 
fayre per (tener, retener e) far quar longz uzatges órequier, et 
enayssí los han pauzatz mant antic trobador, en tan que no y podem 
contradiré que no sian de nostre lengatge. Et si hom vol diré que-z 
en Lemozí no ditz hom teñir reteñir e per so nos devem diré, quar 
segon que ditz En Raimon Vidal de Bezaudú le lengatges de Le- 
mozí es mays aptes e convenabies a trobar et a dictar en romans 
que degus autres lengatges. Ad ayssó dizem que ayssó dish En Rai- 
mon Vidal per doas cauzas : la una cant a la pronunciatió del cas, 
cav en Lemozí parlón leumen bon cas e drechurier ; l'autra cauza 
es per las personas del verb quar il pronuncio las personas del verb 
e las formo spgon dever e segon que pronunciar e formar las debo, 
coma en la primiera persona yeu crey, yeu soy e en la teisa cel ere, 
aquel so. K\ enayssí d'autres gran re. En autra maniera no trobam 
nos qu' el lengatges de Lemozí sia mays aptes a trobar que autres 
lengatges, si no per las doas cauzas sobredichas. Quar en Lemozí dits 
hom gran re de motz estranhs , biasshatz , trenc ats e mal pauzats, 
que ges per ayssó quar son dig en Lemozí no los apariahom en dic- 
tatz. En el mismo libro se dice: «Cant que femena sia motz acostu- 
matz de diré per alcús coma en Rozergue.» Puede observarse que 
las Leys d'Amors usan exclusivamente la 3. a persona del plural en 
o, pronurzio. 



Y POESÍA PROYENZALES ]3 

riables , ventajosas bajo cierto aspecto , en cuanto con- 
tribuven á su flexibilidad y riqueza (10). 

Como las demás neo-latinas esta lengua se daba al 
principio á sí misma el nombre de román; pero al reco- 
nocerse distinta de las demás se impuso diferentes deno- 
minaciones. La de' provenzal (i i) parece la más anti- 
gua y ha sido la más duradera, acaso por haberla adop- 
tado los italianos más próximos á la Provenza ; pero el 
trovador gramático Ramón Vidal le dio el nombre de 
lengua lemosina (12), sin duda por respeto á los dos 
principales trovadores B. de Born y G. de Borneil , sin 



(10) Inf. Fazer, fai\ faire. Parts dobles: irascut, irat. I a pers. 
del pies, de indic. : am, ami y otras formas verbales cuyas varieda- 
des notan las gramáticas antiguas y la de Rayn. Artic. el, elh, lo; 
la, il, li; els, los, li, il, etc. Pron. I a pers.: yeuó eu; fem. de la 3 a la, 
lei, leis, liéis. Part. a ora, ora, ara, ar, era, eras, er (ahora). En las 
biografías: ab, amb. am y con (con). Nombres de dos géneros: fuelh 
fuelha. Y sobre todo sustitución de ciertas letras: Adam, Azam; 
luec, loe; trag, trait; lor, lur; cobetat, cobeitat; piusela, pieusela: 
siey, sei; morir, murir; mout, mot; pus, puois: Peitau, Pitau; limo- 
21, lemozí; secors, socors; fuelh, foilh, etc. Suprímese frecuente- 
mente la n: ta. tan: eveia, enveia. En los tratados deis »w(z diver- 
sificáis y deis mozes de la pronunciatió deis veris de las Leys d'A 
mors se hallan nuevos ejemplos de estas variedades. No conside- 
ramos como verdaderas diferencias las puramente ortográficas, como 
beleza ó belesa, lenguage ó lenguatge. Cabestanh ó Cabestaing, 
fuelha ó faeilla, fiug ó fruch. 

(11) El primer nombre de román conservado como el más cómo- 
do en las Lcysd'Amors, renovado por Raynouard acorde con su sis- 
tema de considerar al provenzal como romance tipo y usado todavía 
por los anticuarios meridionales, designa el género y no la especie. 
El nombre de provenzal se dio á todos los pueblos meridionales des- 
de la primera cruzada y lo usa en el mismo sentido R. de Miraval 
comparando en una tensión dichos pueblos con el lombardo. La 
más antigua gramática conocida, el Donatas provinciales, parece de 
principios del xm (hecha á ruegos de Jacobo de la Mota, según 
Nostradamus contemporáneo del trov. Gui d'Uisel, que supone de 
esta época;. En la biogr. de Ferrari: Maistre Ferrari' fo de Fe- 
rraba... et entendet meill de trobar proensal che negun o:n que fos 
en Lombardia, e meill entendet la lenga proensal... Los italianos 
conservaron el mismo nombre y de ellos ha pasado á la literatura 
moderna. 

(12) Obsérvese que el Dante llama antonomásticamente II Le- 
mosi a G Bornal. R. Vidal, aunque forastero, debió de ser eco de 
una oposición lemosina al nombre de provenzal. De él pasó á los 
ti atados hechos ó compilados en España. 



14 DE LA LENGUA 

que pretendiese que sólo en el Lemosín se hablaba: 
nombre que por la autoridad gramatical de que este tro- 
vador disfrutó en los tiempos posteriores, ha prevaleci- 
do en España y ha sido indebidamente aplicado. Alber- 
to de Sisterón y el Monje llaman catalanes (i3) no pre- 
cisamente á la lengua sino á los pueblos que la habla- 
ban, oponiéndolos á los franceses, y catalana se llama 
tradicionalmente en Provenza una antigua composición 
del país. La designación de lengua de oc en cierta ma- 
nera indicada en el serventesio de Bernardo de Auriac 
(i285) y que se halla fijada en el Dante, es la única 
bastante extensa y exacta, y prevaleció hasta el punto 
de dar nombre á una gran región del mediodía (llama- 
da al principio la y no el Languedoc como observó 
nuestro Bastero). 

Llegó esta lengua á su mayor perfección en el habla 
culta y esmerada de los trovadores, que no por esto 
creemos un lenguaje verdaderamente convencional. Es 
cierto que esta lengua se enriqueció con las diferencias 
dialécticas, rechazando al propio tiempo ciertas formas 
tenidas por groseras; pero es de creer que todos sus 
usos estaban fundados en el habla común (14). Lo con- 

(13) Alberto de Sisterón que escribió un serventesio contra Bea- 
triz del Carret, la de Saboya y la de! Vienes, debió componer su 
tensión no muy entrado el siglo xm, pues indica una división terri- 
torial modificada después á consecuencia de las victorias obtenidas 

Sor los franceses. El nombre de cantinella catalana que se daba en 
larsella á unos antiguos gozos de Santa Magdalena en lengua pro- 
venzal, significa, á nuestro ver, el recuerdo del dominio de la casa 
de Barcelona, de los tiempos en que el lenguaje, aun no corrompido, 
se asemejaba más al catalán. Véase dicha tensión en la segunda 
parte. 

(14) No cabe duda en que los varios dialectos (que no siempre 
son constantes consigo mismos) contribuyeron á la formación del len- 
guaje clásico. Aun en los patueses se conservan diferentes formas 
clasicas en diferentes puntos, como el futuro en a? en Avignón, la ter- 
cera pers. del pret. perf. en ec en Tolosa y otros puntos, en la alta 
Alvernia y las Cevcnas la terminación a en vez de la o, en el alto 
Lemosín plurales en as, en algunos puntos de Provenza inf. en ar, 
e¡\ ir, en la misma Provenza plurales sin s, en ciertos puntos del 
Ariege ch por t: dach, perduch, en el Languedoc aglomeración de 
vocales, fayt, etc. R. Vidal en el texto citado determina los puntos 
donde es natural la parladura drecha. Es verdad que algunos fal- 



Y POESÍA PROVENZALES 1 5 

vencionul debió consistir en un grande esmero, en una 
elección depurada de palabras (mot^ triat^J, en el uso 
frecuente de algunos vocablos á los cuales se daba un 
valor especial, y que constituían una terminología sólo 
inteligible por los iniciados. Era, á nuestro ver, una 
convención fraseológica y por decirlo así oratoria, más 
bien que gramatical. 

Distingue la lengua occitánica su gran fidelidad á la 
derivación latina (i5), pues fuera de algunos diptongos 
en que se reconoce cierta pompa enfática, se contentó 
con el esqueleto de la lengua madre, el cual fué alterado 
por la vocalización más bárbara del norte de Francia y 
por las tendencias eufónicas de Italia y de Castilla. Ase- 
méjase á la francesa y distingüese de las demás por el 
resto de dos inflexiones latinas, cuales son el compara- 
tivo, y el uso innegable, aunque muy diversamente 
apreciado, de la distinción entre el caso rectoylos obli- 
cuos del nombre (16). 



tan por razón de la rima ó por otra causa y que «non cuian tan mal 
far com tan, cant la jettan de sa natura, anz so cuian que lors len- 
gages sia.» Incorrecciones en los reprendidos, rigorismo puris'a en 
el corrector. Admite en ciertos casos dos formas, si bien con prefe- 
rencia por una de ellas; «leal, talen, vitan, chanson, fin. Et pot 
hom ben dir qui si vol: liau, talan, vilá, chansó, fi... mas primiers, 
so es leal, talen, chanson son li plus dreig. Vilan, fin suffren miéis 
alegramen alonjamen).» Las Leys cVAmors proscriben absoluta- 
mente la sustitución de la u á la / [liau es motz gasconils) y las fina- 
les en n, excepto en fin. 

(15) En la conjugación, por otra parte bastante parecida á la 
castellana, conserva con mucha fidelidad estadeiivación: amas, ama, 
amara, amatz, aman (ó ámon); amava, ame, amera, arnés, etc. Su 
fidelidad al acento se obsei'va aun en amabam y amessem que, se- 
gún Diez, se pronunciaban acentuadas, á diferencia del castellano 
amábamos, amásemos Hay palabras que conservan una forma me- 
dia entre la latina y las neo-latinas, como male aptus, malapte 
(prov.), malade (francés) y otras que ha notado Mahn ( \\ . I prol ). 

(16) Los nombres masculinos y la mayor parte de femeninos no 
terminados en a recibían una s en el nom. del sing. y en los casos 
oblicuos del plural y la desechaban en los demás casos. Los en aire, 
eire, iré, comparativos en er ect., en el nom., hacían ador, edor, 
idor, or en los demás casos. En los últimos se ve el efecto del incre- 
mento latino: trobátor, trobáire; melior, mélher; trobatóris, troba- 
dór; melióris, melhór, lo cual unido á la analogía de la regla de la 
scon la 2 a declin, (dominus, i, o, um, o; i... is, os, is) confirma el orí- 



10 DE LA LENGUA 



3. — poesía primitiva; gknf.ro épico. 

De la propia suerte que la lengua, se transmitieron 
de la sociedad romana á la moderna, gran número de 
instituciones y de usos. Con respecto á los hábitos 
poéticos del pueblo puede verse con Fauriel una filia- 
ción no interrumpida desde las danzas y los coros 
oriundos de Grecia y desde los dramas mutilados de los 
últimos tiempos del imperio, hasta ciertos cantos y re- 
presentaciones populares, que se mencionan en todos 
los bajos siglos. A la transmisión de estos usos y sobre 
todo de la lengua es consiguiente la de las formas de 
versificación, á lo menos de las que habían adquirido 
mayor popularidad ; así sucede en el movimiento tro- 
caico y el jcímbico que forman la base principal de la 
versificación neo-latina (r), el primero de los cuales fué 



gen latino del uso francés y pvovenzal sin necesidad de acudir á la de- 
clin, céltica. — Dicho uso ¿fué general ó sólo adoptado por los puris- 
tas! Se halla más ó menos fielmente seguido en documentos de toda 
especie, franceses y provenzales. R. Vidal observa que no hay difi- 
cultad en no poner s en los oblicuos del sing. y en ponerla en los 
del plural, porque así se hace «per totas las térras del mono, pero 
que ponerlo en el nomin. del sing. y rió en el del plural, sólo es usa- 
do «per cels que an la drecha pailadura». Con este nombre ha in- 
dicado las privilegiadas provincias, pero parece que se funda aquí 
sobre todo en el uso de los trovadores: «vos entrobarai semblan deis 
trobadors, asi cono an menat ..» Las Leys d'Amors en el pasaje 
copiado conceden á los lemosines el acierto en el uso de los casos, 
si bien al tratar de este punto consideran que «la causa qu' es may 
difiícils a assaber e conóyssher en aquesta sciensa es conóyssher lo 
cas mayormen ad home laic.» Las mismas Leys, á pesar de su ri- 
gorismo gramatical, ya dan como indiferente máyer y mayor, gars 
y garsós, layres y lairós, etc. Reuniendo todos estos indicios parece 
que puede deducirse que la declinación francesa-provenzal fué un 
germen depositado por la lengua latina en la vulgar, desarrollado y 
fijado por los letrados á ejemplo de la misma lengua madre en re- 
glas que aun en la conversación procuraban seguir en algunos paí- 
ses las personas cultas. — De este resto de declinación notado ya por 
nuestro Bastero y explicado con más detención por Raynouard con 
el nombre de regla de la s, procedía para las lenguas de oc y de oil 
más facilidad y claridad en la inversión y la facultad de suprimir el 
de del genitivo. 

(1) Con respecto á la poesía moderna hablamos no de verdaderos 
pies, sino del movimiento nacido del número de sílabas y de la co- 



Y POESÍA PROVENZALES I 7 

popular en Roma y el segundo usado en el canto ecle- 
siástico desde los primeros siglos del cristianismo. 
Cuando la poesía latina dejó de ser métrica y se fué 
haciendo rítmica, sujetándose los versos á desinencias 
iguales ó semejantes, se convirtió ya en un sistema 
poco menos que idéntico al de la versificación moderna, 
en la cual ejerció aquélla indudable influjo (2). 



locación de los acentos. El trocaico lo hallamos en varios fragmentos 
populares latinos, como en los tan sabidos de Floro: Ego nólo Caésar 
esse, etc., especialmente en el metro de 4 troqueos, cortado el últi- 
mo en los impares (tetrámetro cataléctico) á que pertenecen el canto 
de los soldados de Aureliano, el Pervigilium Veneris, etc. La mayor 
parte de los himnos eclesiásticos están en jámbicos dimétros (Sálvete 
flores mártyrum) ó en tetrámetros catalécticos (Crúx fidélis inter 
ómnes Arbor una nóbilis). 

(2) Una prueba evidente de este influjo se halla en los himnos 
religiosos en que alternaban las estancias latinas y romances , como 
en el siguiente del siglo xi: «Cum la reina 1' enten — Si-'l respon 
tan piamen — A90 sia au so talen. — O beata focminá — Cujus ven- 
tris sarciná — Mundi tollit a?rumná. (Es poco frecuente esta susti- 
tución bárbara de una palabra grave á una esdrújula.) — Cum la 
reina 1' auvit — Si 1 ! amet e si u jauvit — Acó sia au so chausit. — 
lili laus et gloria, — Honor, virtus, gratiá — Decus et victoria, etc. Se 
sabe además (E. du Méril Poesies populaires latines) que se canta- 
ban versos profanos con melodías de himnos y existen poesías híbridas 
en que el metro latino determinad del romance ó al revés — La ver- 
sificación moderna hallaba en la latina de la edad media el ejemplo 
de la rima más ó menos perfecta continuada en un número indeter- 
minado de vei'sos (en toda una composición en la latina) ó bien en 
estancias de número fijo de versos, al mismo tiempo que el cruza- 
miento de las rimas. En cuanto á estas consideradas en sí mismas, 
la poesía rimada latina seguía un sistema distinto del moderno y que 
consistía en la igualdad de todas las letras finales, desde una que se 
fijaba , sin atender si era ó no la última acentuada (sacramentum, 
documentum ; sonum, regionum; cevnui, ritui; omnuaii, dramatw?//; 
fulgida, fethera). — Con respecto al ritmo se halla el ejemplo de 
mezcla de versos imparisilábicos y avn de diferente movimiento en 
una misma estancia, y en algunos casos se nota analogía en combi- 
naciones determinadas; pei'o en general hay que atender que tanto 
en los países de lengua de oil como de oc se pronunciaba el latín á 
la francesa, es decir, acentuando las últimas silabas, lo que cambia 
del todo la naturaleza del verso, como sucede por ejemplo en los 
octosílabos latinos que se hacen de nueve, y en los que á la moderna 
podemos llamar endecasílabos llanos y esdrújulos latinos (sáficos y 
jámbicos trímetros! que se hacen de 12 ó 13 ; por el contrario el 
verso Fleté vir¿, lugeté, proceres se convierte en endecasílabo. Esto 
dificulta las comparaciones, y además el uso frecuente de esdrújulos 
(palabra de la penúltima breve y como tal no acentuada), que fuese 



l8 DE LA LENGUA 

Las más antiguas muestras que de la naciente poesía 
neo-latina se han conservado, fueron inspiradas, como 
la mayor parte de las que en aquel entonces se escribían 
en latín, por el sentimiento religioso. Religioso es tam- 
bién en su sentido el más antiguo monumento de la li- 
teratura provenzal que se ha conservado: el poema ó 
fragmento de Boecio que pertenece al género didáctico, 
con resabios de tono épico (3). Contemporánea de esta 
poesía religiosa hubo sin duda otra lírica y popular de 
asunto profano, que la escuela cortesana posterior here- 
dera suya, hizo echar en olvido, más en los países de 
lengua de oc que en los otros puntos (4). 



cual fuese la pronunciación, constituían un elemento muy marcada 
de la versificación latina de la edad media , y otros caracteres tam- 
bién muy distintos de la moderna , demuestran que aunque pudo 
haber influencia en el sistema general y en algunos casos particula- 
res, cada una de las dos versificaciones tuvo vida propia y siguió 
distinto rumbo. 

(3) El poema de Boecio se atribuye con fundamento al siglo x. 
Siguen algunos himnos del xi como el ya citado, otro en pareados 
(O Maria Deu maire — Deu t' es e fils e paire, etc., y un fragmento 
(Be deu hoi mais finir nostra razós: — Un pauc soi las, que trop fo 

aut lo sos — Leven doi clerc que dísen lo respós ); publicados 

por Rochegude. Hallamos además los Planchs de la Virgen, de San 
Esteban que como las anteriores composiciones se cantaban en los 
oficios después de la epístola (llamándose por esto Epístola farcitce), 
vidas de santos y el notable misterio ó representación de las Vírge- 
nes prudentes y de las Vírgenes fatuas, á la vez en latín y en lengua 
de oc, primera obra dramática de las literaturas neo-latinas. — No 
incluímos en esta indicación el epitafio del conde Bernardo (Asi jay 
lo coms en Bernat) por creerlo cuando menos de época incierta. — 
En las poesías de esta época se ve que la infancia é ingenuidad de 
la lengua se extiende á toda clase de asuntos, sin exceptuar el de 
Boecio formado en vista de un original latino, al mismo tiempo que 
en este poema, la sencillez y gravedad unidas á algún resabio clásico 
nos recuerdan la arquitectura románica de aquellos tiempos. — Esco- 
gemos por muestra un fragmento que creemos ha sido mal interpre- 
tado. Ella (la Filosofía) ab Boeci — parlet ta dolzament: — «Molt me 
derramen — donzellet de jovent— Que zo esperen — que fassa a lor 
talent. — Primas me amen — pois me van aissent ; — La mi' amor¿ 
ta mal van deperden.» Empieza indudablemente la plática de la 
Filosofía en el segundo verso y el supuesto es donzellet (jovencitos), 
siendo de jovent un pleonasmo adverbial, si bien el me derramen, 
simétrico del Primas me amen posterior, puede dar lugar á duda en 
cuanto al sentido ó á la exactitud de la transcripción del verbo. 

(4) Como veremos más adelante, la versificación de los trovadores 



Y POESÍA provenzales jo 

Aquel período de renovación contenía diferentes ele- 
mentos, y el que había sido llevado al seno de Europa 
para remozarla por medio de la fuerza, no se hallaba to- 
davía domado, ni completamente transformado. Una 
sociedad entera, la sociedad germánica y feudal, conser- 
vaba hábitos que había traído de las selvas y que 
luchando con la civilización cristiana nos presentan un 
flujo y reflujo de barbarie (5). Estos nuevos tiempos 
bárbaro-heroicos tuvieron su poesía propia, no sólo en 
los países donde se conservaron la antigua lengua y las 
antiguas tradiciones poéticas (6), sino en aquellos don- 
de los dominadores acabaron por adoptar la lengua de 
los vencidos. 

Del recuerdo de la grandeza y de los hechos extraor- 
dinarios de la época carlovingia nació un nuevo ciclo 
de poesía narrativa en que se respira ya el espíritu de 
la naciente caballería (7), pero en que se distingue 



adquirió un desarrollo artístico, bien que en algunos casos recuerde 
la versificación más natural que le precedió, la que en un sentido 
lato podemos llamar popular, comprendiendo todas las formas pri- 
mitivas y sencillas (á veces groseras), aptas ó no para el canto. De 
poesías de asunto profano, con metros ligeros y cantábiles y con re- 
sabios de verdadera poesía popular, se hallan más frecuentes ejem- 
plos en la literatura francesa que en la provenzal. 

(5) Así en los poemas Ichansons de geste: cantares de gesta) de 
que hablamos luego, no siempre los más antiguos son los de temple 
más bárbaro: en el de Roland, por ejemplo, domina un espíritu más 
religioso y monárquico que en otr-os más recientes. 

(6) Ni se ve enlace entre los asuntos épicos de la poesía meridio- 
nal y las más antiguas tradiciones germánicas. El bello poema latino 
de Walter de Aquitania, enlazado con los Nibelungos, que los más 
doctos eruditos dan por evidente traducción de un canto germánico, 
no es por consiguiente una narración de origen meridional. Es ver- 
dad que Walter, llamado también de España y al parecer de Vasco- 
nia, se nos presenta como personificación de los Visogodos de Es- 
paña y Aquitania puestos en oposición con los Francos (y tampoco 
sería imposible que se tratase del merovingio Waifre), pero en esta 
oposición hemos de ver una contienda doméstica sin admitir que la 
poesía septentrional escogiese por héroe á un extraño. Las palabras 
céltica lingua que eran la base de esta suposición, han sido explica- 
das en distinto sentido de aquel en que las entendía FaurieJ. 

(7) Es una caballería á la vez más grave y más ruda que la que 
reinó desde principio del siglo xn , pero en que se observan ya 
ciertos usos característicos , como la vela de armas , etc. — Obsér- 
vese que en una capitular de Carlomagno se halla ya el nombre de 
cabalantes. 



20 DE LA LENGUA 

principalmente la huella bárbara: poesía basada en tra- 
diciones históricas á que se fueron añadiendo invencio- 
nes cada vez más caprichosas y arbitrarias, y que por 
las costumbres y hechos descritos, por el estilo franco, 
pintoresco, popular, por la simplicidad de exposición, 
por el contraste de caracteres y el movimiento dramá- 
tico, cuando no por la unidad del conjunto, merece en 
sus mejores muestras el título de verdadera poesía épi- 
ca (8). El canto narrativo que hacía las veces de lectura 
y de espectáculo para las clases incultas, fué entonces, 
como más tarde el canto lírico, el dispensador de la 
censura y de la alabanza (9). El metro constantemente 
usado en esta poesía épica fué el verso largo de once ó 
catorce sílabas en series monorrimas de número inde- 
terminado (10). 



(8) Sin convertir las analogías en identidades (según la profunda 
observación del B. de Eckstein) es patente la semejanza de estado 
social, medio en que obra la libertad humana, entre este período y 
otros que presenta la historia, como, por ejemplo, el cantado por Ho- 
mero. La nueva poesía heroica promovida é inspirada por este pe- 
ríodo, si bien recibió alguna influencia de la literatura escrita y aun 
de la clásica, es primitiva y original en su conjunto, debida á las 
costumbres y necesidades de una aristocracia militar, briosa, iletra- 
da y más bien crédula que piadosa, y fué propagada, á lo menos 
originariamente, por medio del canto. Las copias que han llegado 
hasta nosotros, algunas indudablemente más extensas de lo que al 
principio fueron, formadas al parecer de diferentes versiones y en- 
riquecidas con variantes (aunque no siempre lo sean lo que por tales 
se han tomado, como ha sucedido en el poema de Berta), ¡contienen 
en estas variantes diferentes versiones de un mismo primitivo canto 
popular? Grandes críticos lo han creído, pero nos parece que es muy 
contraria á esta opinión la particularidad de que las variantes tienen 
diversas asonancias. — Resaltará más la simplicidad de estilo y de 
composición de esta primitiva poesía, si se compara, por ejemplo, la 
muerte de Rolando en la antigua canción francesa, con la misma si- 
tuación en el poema de Balbuena. Pero lo que en los mejores 
cantos es estilo épico propio, en las imitaciones y amplificaciones es 
simplemente una manera. 

(9| Que malvaise canpun — de ñus chantet ne seit (Roland). — 
El mismo temor expresan los héroes de Homero. 

(10) Todos los cantares de gesta están compuestos de versos do- 
bles ó de dos hemistiquios, en los más antiguos el primero de 5 y el 
segundo de 7; en el Gerardo provenzal, y en dos poemas franceses, 
el primero es de 7 y el segundo de 5. La primera combinación co- 
rresponde al endecasílabo castellano con acento en la 4. a , y la 2. a 



Y POESÍA proyenzales 



Como forman el lugar de escena de estos poemas to- 
dos los países á donde alcanzaron las armas carlovin- 
gias (á los que se dio además un acrecentamiento fabu- 



al mismo endecasílabo con acento en la 6. a . Más tarde se empleó el 
alejandrino compuesto de dos hemistiquios de 7 : forma á que pudo 
dar origen la sustitución involuntaria de un hemistiquio de 7 al de 5 
(así en el verso citado del Rolando, en el de Gerardo de Viena : li 
gloriouz dou ciel — le fils sainte Marie, y otros, los primeros del Ge- 
rardo proveDzal). La rima era en su origen ya consonante mezclada 
con asonantes , ya al revés ; después se hizo sistemáticamente con- 
sonante ; dominaban las rimas agudas (únicas primitivamente popu- 
lares según \Yolf). Nos parece evidente que este sistema monorri- 
mo de versos dobles es el mismo de los versos pares ( que corres- 
ponden al segundo de los hemistiquios) usados de la poesía popular 
de los pueblos neo-latinos, como es de ver además de los conocidos 
ejemplos castellanos, portugueses y catalanes, en la mayor parte de 
los cantos piamonteses (Clotilde , il Marqúese de Saluzzo , Príncipe 
Ramón, L' assedio di Verona, La Guerriera, 2 de Gentil Galant, La 
tomba y á nuestro ver también Donna Lombarda). Algunas veces el 
verso (que corresponde al antiguo hemistiquio) es de 8 sílabas, como 
sucede en Gli Scolari di Tolosa y II poter del canto, casi iguales á 
las catalanas que publicamos con el mismo nombre. El Sr. Nigra á 
quien debemos el conocimiento de estas preciosas composiciones, es- 
cribe con motivo de las últimas algunas notables palabras que con- 
firman con su autoridad literaria nuestro modo de ver : « Estas dos 
canciones con otras muchas inéditas llevan en su forma exterior el 
sello característico que distingue los romances españoles antiguos y 
populares .. La existencia del Romance en la Italia superior, cierta- 
mente inexplicable por medio de la teoría de una importación espa- 
ñola, es un hecho de mucha importancia por cuanto suministra nue- 
vos datos para decidir acerca de la formación de esta especie de poe- 
sía.» — En la poesía popular francesa abundan (al lado de otras en 
pareados) las poesías populares con rimas alternas, v. g. Ste. Mar- 
guerite, le Duc de Guise, Mr. de Bois -Guilles (publicados en el Mo- 
nifeur, oct. de 1853), etc., además de otras anteriormente conocidas 
y de que hablamos en nuestras Observaciones sobre la poesía popu- 
lar. En el mismo Moniteur hallamos la canción Les filies de la Ro- 
chelle que es un verdadero romance octosílabo : Sont les fill's de la 
Rochelle — qui ont armé un bátiment — Pour aller faire la course — 
Dedans les mers de Levant. — La coque en est en bois rouge — Travai- 
llé fort proprement, — La grand vergue est en ivoire — Les poulies en 
diamants, etc. A losmonorrimos de series indeterminadas se añadieron 
más tarde los monorrimos estróficos, como en la estancia de 5 versos 
que hallamos en un poema de 1177, relativo á Santo Tomás de Can- 
torbery, y en los de 4 que empezamos á ver en otros poemas his- 
tóricos desde 1226 (Hist. litt. xxiii) y en alguno de los poemas en 
lengua de oc de los sectarios valdenses posteriores al año 1160 en que 
dogmatizó Valdo. Esta forma fué muy usada en la poesía castellana 
desde Berceo. En las Cantigas de Alfonso hallaremos estancias mo- 
norrimas de 10 versos y en Muntaner de 20. — Los Voceri ó cantos 



DE LA LENGUA 



loso), y como los héroes que en ellos figuran cuentan 
entre sus ascendientes personajes de diferentes proceden- 
cias, es difícil fijar por esta sola consideración el punto 
en que aquellos cantos nacieron y los pueblos á quienes 
se dirigían. Mas entre los varios ramos que comprende 
el ciclo carlovingio, el más antiguo sin duda, así como 
el más generalmente difundido, es el asunto de Rolando 
(Roldan) que sirve de núcleo á muchos otros. El fondo 
de este asunto es la lucha de Carlomagno con los árabes, 
y el espíritu é interés que indudablemente le animan es 
el de la Francia monárquica y central. Otros asuntos 
hay que se refieren á países y á intereses de la parte más 
septentrional de Francia, así como algunos tratan de 
los hechos acaecidos en el mediodía y celebran recuer- 
dos y héroes favoritos de esta parte de las antiguas Ga- 
lias. Tal es principalmente el de Guillermo de Aquita- 
nia, del amado caudillo de Ludovico Pío, del recon- 
quistador de Barcelona, al cual la poesía épica dio una 
historia semifabulosa en que se reconoce sin embargo el 
espíritu de la historia real (i i). 



fúnebres populares corsos presentan una especie de estancia mono- 
rrima de tres versos de 16 sil. (rima alternada generalmente perfecta 
en versos de 8 sil.) O Lucia la capivana — e di pocu sentimentu — 
Ancu contra a lu to sangue — ordi tantu tradimentu? — Lo mandás- 
ti a la campagna— con assediu e patimentu (A. L. A. Fée, Voceri.) 
(11) Guillermo de Aquitania (llamado de Orange y el de la cor- 
ta nariz) que en la crónica en verso de Ermoldo Nigello se nos pre- 
senta con un aspecto no menos épico que en las ficciones sucesivas, 
fué un caudillo probablemente franco (el espíritu del poema loes 
también, como se ve en la bella introducción Rois qui de France por- 
te couronne oVor, etc., y en aquel descubrirse Guillermo el pecho 
para recibir más de lleno el aire de la dulce Francia), nombrado en 
783 para regir la inquieta Aquitania y que después de grandes hechos 
de armas, fundó el monasterio de Gelona donde murió santamente. 
El lugar de escena de los cantares relativos á este personaje, cuando 
no la corte (donde muestra su fidelidad al mismo tiempo que áspera 
independencia) es naturalmente el mediodía : (el Acarreo (de tone- 
les cargados de soldados) de Nimes, la Batalla de Alischamps (cam- 
pos elíseos ó cementerio de Arlcs\ la toma de Orange). En su vida 
escrita en el siglo ix ó poco más tarde se consigna ya la celebridad 
de los cantares de Guillermo : «'¡qui chori juvenum, qui conventus 
populorum, precipue militum ac nobilium virorum (obsérvese de 
paso la cualidad de los más habituales oyentes) dulce non resonant 



Y POESÍA PROVENZALES 23 

Hay además otros cantares de asunto evidentemente 
meridional (el de Elias de San Gil y su hijo Aiol, el de 
Aya de Aviñón, el de Seguín y Valencia, etc.), y aun 
en algunos que no pertenecían á esta clase, es de ver 
como los narradores poéticos tratan de complacer á los 
príncipes y pueblos del mediodía introduciendo episo- 
dios y modificaciones adecuadas á este intento (12). 

Está pues fuera de duda que hubo asuntos meridio- 
nales y cantados en el mediodía; pero ¿los cantos que 
los referían fueron redactados en lengua meridional? 
Problema es este de difícil resolución (i3) y á que 



et modulatis vocibus decantant, qualis et quantus fuerit, quam glo- 
rióse sub Carolo glorioso militavití» Este texto no presenta estos 
cantos como locales, ni dice cuál era su lengua, si bien todo milita 
á favor del mediodía. Algunas de sus partes que como las demás 
sólo conocemos en francés, fueron agregadas con el objeto de com- 
placer á los vizcondes de Narbona del siglo xn, puesto que dan los 
nombres de Aimerico y de Ermengarda á individuos de la familia 
de Guillermo, y alguno de sus episodios fué visiblemente inspirado 
no sólo por el aspecto de las localidades, sino también por costum- 
bres del mediodía. De suerte que podemos considerar como meridio- 
nal la epopeya de Guillermo, si bien sólo se ha conservado en fran- 
cés y no nos atreveríamos á asegurar que (á excepción tal vez de 
algunos cantos primitivos) hubiese sido redactada enprovenzal. Para 
formarse una idea de la colosal aglomeración épica que constituye 
este subciclo carlovingio, V. Fauriel 11 y 111 y Paulin Paris M. 
S. S. franc. 111, é Hist. lit. xxn. 

(12) Se ve que los poetas, fuesen del norte ó del mediodía, ob- 
servaban las tradiciones locales, como la de los escudos conserva- 
dos en San Giles, etc. Con sideramos muy probable la opinión de 
P. Paris que en las aventuras de Reinaldos y los hijos de Aimón en 
Montalbán ve una segunda edición de las aventuras de los mismos 
personajes en Ardenas, introducida para halagar á los condes de 
Tolosa, suponiéndose así que contaban entre sus ascendientes un 
protector de los Aimones. Una intercalación semejante halla en el 
Raúl de Cambrai. — La poesía carlovingia no había halagado siem- 
pre á los meridionales , entre los cuales contaba la familia gascona 
de traidores que recuerdan á los personajes históricos de Eudes, 
Hunaldo y Waifre. Sin embargo el gran traidor Ganelón es de una 
familia de Maguncia. 

(13) Las principales razones de Fauriel para probar, no sólo la 
existencia de un gran número de poemas provenzales, sino también 
el origen provenzal de la epopeya carlovingia, son las siguientes: las 
frecuentes citas de personajes épicos hechas por los trovadores ; el 
lugar de escena y el interés meridional de algunos hechos (observa- 
remos que el debajo de un olivo se halla en poesías indudablemente 
francesas), los versos épicos de un trovador de Quercy citados por 



24 DE LA LENGUA 

desde luego no puede darse una contestación abso- 
lutamente negativa, cuando se halla la versión pro- 
venzal de un poema francés, y cuando todavía se 
conserva una notabilísima epopeya, la de Gerardo de 
Rosellón, tan abundante en bellezas como en irregula- 
ridades, que á buen derecho podemos atribuir á la 
lengua de oc en que se halla escrita (14). 



Catel (en francés!), el poema de un trovador de Montpeller en elogio 
de Guillermo VI, la crónica romancesca de Filomena relativa á la fun- 
dación de la Grassa y formada de pormenores épico-earlovingios, la 
exaltación caballeresca y nacional de los meridionales, la composi- 
ción en lengua de oc de crónicas en verso conforme la norma carlo- 
vingia. Pero las mejores razones pierden su fuerza en vista del cre- 
cido número de poemas franceses (que en gran parte nada tienen 
que ver con el mediodía) y el escasísimo de provenzales que se han 
conservado y que si hubiesen existido no hubieran tenido peor 
suerte que los cancioneros líricos por varias razones mis sospecho- 
sos que los poemas. Además los dos que poseemos contienen eviden- 
tes galicismos, y se sabe que en el mediodía cantaban juglares nor- 
mandos (Van cridan duy e duy — Datz-me que juglars sui — Car 
es Brets o Normans — E vey en tans. ..) Finalmente un conocido 
texto del trovador R. Vidal confiesa la preferencia de la lengua 
francesa para los poemas caballerescos (romans). En tal incertidum- 
bre nos atreveremos á conjeturar que la lengua del norte fué la pre- 
ferente para la poesía épica, la cual en el mediodía se podía cantar 
con las modificaciones de pronunciación necesarias para que se pro- 
venzalizase. De ello tenemos una muestra en el Ferabrás (que se da 
ya por indudable traducción del francés) y un ejemplo análogo en la 
versión italianizada del Rolando conservada en Venecia — Notare- 
mos sin embargo que las Leys d'Amors (de bordó tornat) hablan de 
«los granz Romans deis Reys et deis Emperadors e del breviari d'a- 
mor (!) procezens per acordansas.» 

(14) En vez de presentar, como la historia, este personaje (lla- 
mado de Rosellón por un castillo de este nombre que levantó en 
Borgoña) en lucha con Carlos el Calvo, se sustituye á este Carlos 
Martel. La viva expresión poética y el carácter bravio de algunas 
partes de este poema lo hicieron creer muy antiguo, pero se oponen 
á este parecer, el espíritu de galantería que entra en la acción como 
parte esencial, la mención de Ai tus de Cornuailla, el conocimiento 
de ciertas cosas de España, no imposible pero menos probable antes 
de Ramón Berenguer III y IV, y la rima muchas veces llana y casi 
siempre por consonantes perfectos. En cuanto al asunto cuyo centro 
es la Borgoña, puede considerarse en el conjunto meridional, y aun 
el poeta da el ejercito del enemigo de su héroe como compuesto de 
pur franceis y se complace en enumerar los vasallos y auxiliares de 
Gerardo pertenecientes á los países del sud. La versificación (he- 
mist. 7-J-5) poco usada en el norte, la originalidad de estilo, la sin- 
gularidad de lenguaje: Don, i (tratamiento y copulativa como en es- 



Y POESÍA PROVENZALES 2 5 

Junto á la epopeya carlovingia se nos presenta una 
nueva poesía narrativa (i 5), escrita en versos cortos (16), 
no ya destinados al canto sino á la lectura, cuyo tono es 
más bien de cuento que de epopeya y que pinta una 
caballería más alambicada y más galante que la de las 
antiguas gestas. Este nuevo ciclo se funda en las narra- 
ciones propias del pueblo céltico de Gales y de Bretaña: 
pueblo oscuro pero famoso por sus invenciones y por 
sus cantos, que estaba en contacto con los normandos 
en Inglaterra y Normandía y con los países meridiona- 



pañol, enquar (inchoare, empezar como auxiliar), el auxiliar van (van 
garnir, issir); muchas rimas que no parecen de origen francés (va- 
rias de las en ai, ed. Michel p. 9, de las en au p. 12, en ei p. 19, 
en al p. 22, en ec p. 27, en otz etc., etc., á pesar de que otras indi- 
can influencia francesa, ana y ena p. 4, an p, 214 y 163, er p. 284) 
unidas á la existencia de una versión francesa en que se conservan 
algunas rimas de un original en lengua de oc, nos facultan para con- 
siderar el Gerardo como producción provenzal. — V. algunos versos 
de una aspereza que puede llamarse septentrional: Karles ve tant 
c. comtes — desós un brulh, — Jovensels e mesqui's — e pies d' or- 
gulh ; — E brochet lo caval — ab els s'aculh : — Cassa aurem en Ti- 
biera — erbatge o fulh; — Mais val aissí anar — qu'estar dins sulh» 
— «Don, cavalgua abandó — e nos aculh. — E quer onor e térra — 
e dona e tulh. — No-t guerisca tesaurs, — tors ni capdulh» — «Vos 
mi donatz coselh — tal com ieu vulh — No n'i a un tan pauvre — 
s'am mi s' aculh, — No'lh done quan volrá — de cor ni d'ulh. Pue- 
de observarse que los dos últimos versos, cambiando en o el au de 
pauvre , son completamente catalanes (lh=ll). En el mismo poema 
se nombra como objeto de comida nuestra nenia (barquillo), nébula 
en latín bárbaro. 

(15) El Sr. Villemarqué (Romans de la table ronde) ha demos- 
trado, consultando las poesías bárdicas, las tríadas, las tradiciones 
locales, las historias latinas y los cuentos galeses, la derivación in- 
dudablemente céltica de los principales personajes y aventuras de 
este ciclo. 

(16) Pareados de nueve sílabas que son precisamente el único 
verso y la combinación más acostumbrada de la poesía bretona. A 
favor de la hipótesis (que sólo dimos como tal en otro lugar) de la 
posible equivalencia de este verso á dos hemistiquios de 5, podemos 
citar un ejemplo que entonces olvidamos: Li doint sa grace d' estre 
sauvé (M. S. de Lancelotdel Lac. P. Par. M. S. S. franc.) y los si- 
guientes antiquísimos de la Pasión: Pedra sub altre non laiserant... 
Davant la porta de la ciutat (Diez. Zwei altrom. ged.) El pareado 
de nueve sílabas, además de las novelas de asunto bretón, se aplicó 
á los cuentos (fabliaux) y á otras composiciones, y su uso se ha con- 
servado con bastante frecuencia en la popular francesa. 



26 DE LA LENGUA 

les (17) por medio de la Armórica ó Bretaña francesa, 
y cuya poesía narrativa al pasar á las lenguas neo-lati- 
nas se hizo menos ingenua y poética aunque más ele- 
gante é ingeniosa. Si los países de lengua de oc, como 
no puede dudarse, antecedieron á los demás en la ma- 
nera más refinada de considerar la caballería, debieron 
adoptar desde luego estas narraciones y cultivar con 
ahinco el nuevo género: presunción que confirman 
completamente las memorias de la poesía provenzal (18). 
De este ciclo harto profano fué una ramificación ó 
injerto la narración mística del Santo Graal, y no sin 
gran fundamento se ha creído que uno de los más im- 
portantes poemas relativos á este asunto debió su in- 
vención ó su complemento á un poeta meridional (19). 
Fueron más ó menos cultivados en el mediodía el ci- 



(17) Debió facilitar esta comunicación el dominio en el Poitú d e 
los reyes anglo -normandos desde el casamiento de Enrique II con 
Eleonora de Poitiers; se sabe además que vagaban cantores bretones 
por los países de lengua de oc. 

(18) La mención más antigua de un personaje de la tabla redon- 
da en las literaturas neo-latinas parece ser la de Tristan hecha por 
el trovador Rambaldo de Orange á mediados del siglo xn. — Se sabe 
que Arnaldo Daniel había compuesto un Lancelote del Lago (prosa 
di romanzi) acaso el mismo que perdió á Francesca de Rímini. Son 
indudablemente provenzales el Jaufre y el Blandin de Cornuailles. 
— El trovador A. de Maruelh (ahora escriben Marolh como también 
Capdolh) «legia be romans.» 

(19) Wolfram d'Eschembach, autor del poema de Parcival, dice 
que ha seguido, no á Chrétien de Troves, sino á un provenzal lla- 
mado Kiot (Guiot, en provenzal Guionet) que ha escrito en francés 
las aventuras del héroe. Tal vez el minnesinger se valió de un nom- 
bre supuesto para justificar sus innovaciones ó tal vez se refiere á 
Guiot de Provins, como han conjeturado Fortoul y otros. Las cinco 
referencias al Parcival de trovadores provenzales que reunió Fau- 
riel, lo mismo pueden aplicarse (á juzgar por los análisis de Ville- 
marqué y de IJenrich, donde sólo hallamos á faltar la calificación de 
vermeil dada al caballero despojado por Parcival] al poema de Chré- 
tien que al de Wolfram. — El nombre de grazal, gradal, greal (vaso) 
no es exclusivo del provenzal. — Según nuestras crónicas los geno- 
veses no quisieron de los despojos de Almería, en cuyo sitio toma- 
ron parte, más que un plato de esmeralda, que una historia antigua, 
citada por Sandoval, llama ascodilla y Carbonell el Grasser, supo- 
niéndose que era la fuente donde se sirvió el cordero pascual en la 
sagrada cena. Su descripción se halla en Monfar: Condes de Ur- 
get, etc. 



Y POESÍA PROYENZALES 27 

cío clásico ó renovado de la antigüedad (20) y los cuen- 
tos propiamente dichos (21), género muy usado en el 
norte y que en menor número pero no con menor lige- 
reza (entendiendo esta palabra en su buen sentido lite- 
rario y en el peor sentido moral) fueron escritos en Pro- 
venza. Finalmente además de las composiciones que 
versaban sobre la historia alterada ó ficticia se iban 
componiendo, al estilo de los cantares carlovingios, 
poemas relativos á los asuntos contemporáneos (22) más 



(20) El Sr. Heyse ha publicado un antiguo fragmento más pro- 
venzal que francés relativo á Alejandro Magno en series desiguales 
monovrimas de versos de 9 sílabas. — Las hazañas del héroe macedo- 
nio se cantaban generalmente en versos alejandrinos. 

(21) Castia-gilds , Flamenca: deben ser también de origen pro 
venzal la sobrado ligera narración en prosa y verso de Aucassin y 
Kicolette y la más tierna de Pierres de Provenza. Algunas tienen 
un giro alegórico como la de Pedro W. en que se personifica el 
Amor, la Lealtad, etc., las novas del Papagai de A. de Carcasses y 
puede verse en ellos una influencia clásica ó más oriental. En el 
Abril de R. Vidal hay inserto un suceso de los árabes españoles. 
Hubo trovadores especialmente dedicados á las novelas ó novas, 
como R. Vidal y Elias Fonsalada. Los juglares debieron narrar 
cuentos de hadas (nombre que se ha conservado en algunos puntos 
de Cataluña, á pesar de lo que en otro lugar dijimos) y en efecto 
aluden frecuentemente aellas las poesías de los trovadores (... fui 
de noit fadat — sobre un pueg au: G. de Poitiers. Toza, fi m' ieu, 
gentil fada. — Vos adastrec quan fos nada — d'una beutat esmera- 
da etc.: Marcabrú) y á un cuento de encantamiento que parece ser un 
conocido apólogo de las Mil y una noches, Pedro Espagnol en la can- 
ción que empieza: Cum celh que fon ricx per encantamen — Et en 
breu temps perdet sa benanansa — Ai ieu estat ricx per bon* espe- 
ransa — Mas eras sui tornatz en pessamen. — En alguno de los cuen- 
tos que antes hemos citado se han observado galicismos. 

(22) El trovador Guillermo de Poitiers compuso un poema narra- 
tivo al parecer semi-jocoso sobre sus desventuras en la primera cru- 
zada, que cantó sin duda con más entusiasmo el caballero lemosín 
Gregorio de Bechada (antes de 1137). El autor del poema de la gue- 
rra de los Albigenses toma por modelo de versificación una canción 
de Antioquía, probablemente en provenzal. (La que se conserva en 
francés no puede ser traducción de un original provenzal á causa de 
que está escrito con espíritu flamenco, ni tampoco modelo de la de 
los Albigenses, porque aunque en alejandrinos monorrimos no tiene 
como ésta hemistiquios sueltos.) Hemos citado ya un poema de un 
trovador de Montpeller acerca del sitio de Almería. Actualmente se 
conservan el citado poema de la guerra de los Albigenses y el de las 
guerras civiles de Pamplona ; Barth indica con poca seguridad una 
crónica rimada de los reyes de Aragón en el Museo Británico. (A 



28 DE LA LENGUA 

interesantes: la poesía provenzal poseyó y ha conserva- 
do algunos de estos poemas históricos. 



4. TROVADORES. 

Las composiciones mencionadas (1) hasta el presente 
no dan á la Musa provenzal una fisonomía determinada, 
y generalmente se recomiendan por lo interesante del 
fondo, más que por lo ingenioso y brillante de la eje- 
cución: no todos los poemas nombrados, pero sí sus gé- 
neros (á excepción sin duda de las narraciones noveles- 
cas del ciclo bretón y de los cuentos) pertenecen á un 
impulso anterior á la poesía de los trovadores. 

Como sucedió cerca de un siglo después (2) en el 
norte de Francia, en cierta manera en Italia y más de 
dos siglos más tarde en Castilla, á los géneros primiti- 
vos y más populares, á la poesía religiosa, didáctica y 
narrativa sucedió una escuela lírica, artificiosa y brillan- 
te, honrosa para el ingenio si no siempre para el carác- 
ter de los que la cultivaban. 

A la precedencia indudable de esta poesía artístico- 
cortesana en el mediodía de la antigua Galia pudieron 
contribuir la suavidad y belleza del clima, los mayores 
restos de cultura romana, la mayor paz y prosperidad 
que por punto general le cupo en suerte (3) , el des- 



propósito de los poemas de cruzada, observaremos que el dudoso 
frester les palmes, símbolo de la partida de un cruzado, debe ser 
nuestra costumbre de trenzar ó tejer las hojas de las palmas para 
el domingo de Ramos. En blasón fiétte significa barras enlazadas.) 

(1) liemos hablado ya del primitivo poema didáctico-épico sobre 
Boecio, etc. Más adelante hubo obras didácticas y narrativas que 
aunque contemporáneas de los trovadores conservan formas métricas 
sencillas y no artísticas. 

(2) Hablamos únicamente de la poesía lírica artística, pues en 
otros géneros los franceses precedieron probablemente á los proven- 
zales; se citan veisos infamatorios de aquéllos de á últimos del xi, 
pero la canción cortesana, la tensión y hasta el serventesio (el más 
antiguo francés será sin duda el de Ricardo Corazón de León) no se 
hallan en lengua de oil hasta fines del xa (V. más adelante.) 

(3) Las treguas de Dios á que dio principio el concilio de Tulu- 
jes en Rosellón (1041) debieron contribuir á la prosperidad de los 



y poesía provenzales 29 

arrollo del régimen municipal y de la riqueza mercantil 
que influye en el bienestar de todas las clases, y final- 
mente y en especial la prematura formación de una len- 
gua rica y sonora. Desde el siglo x tendían las costum- 
bres de los nobles provenzales á la elegancia y sin duda 
á la molicie. Atribúyense á sí mismos los meridionales 
como un título indisputable la invención de la galante- 
ría (4) , y ésta distingue esencialmente á la nueva caba- 
llería de que son expresión directa los cantos de los tro- 
vadores. 

En estos poetas de una nueva especie y designados 
con un nuevo nombre vemos una clase distinta de la de 
los antiguos juglares, aunque tal vez nacida de ésta, 
con la cual se hallaba indudablemente relacionada. El 
nombre semiclásico de joculator (en provenzal joglar ó 
joglaire) que en su origen designó al que ejercía los vi- 
les juegos de destreza y habilidad corporal, había absor- 
bido los de mimo é histrión que designaban en los últi- 
mos tiempos del imperio á los farsantes y pantomimos. 
No es pues de extrañar que tal oficio fuese tenido por 
ruin é infame ya desde su origen, si bien acaso hubo 
una época intermedia en que alcanzó mayor aprecio (5). 



países meridionales. Según ha notado Batissier (Elemenís d'arqw'tec- 
li'.re.) floreció en ellos principalmente la arquitectura románica del si- 
glo xii. Tal vez no fué indiferente á la poesía y música de los trova- 
dores el cultivo de la poesía latina en Tolosa que celebra Pedro el Ve- 
nerable y el de la música en la iglesia de la Daurada de la misma 
ciudad. — No se crea sin embargo que la cuna de la poesía de los tro- 
vadores puede fijarse en un lugar determinado, y sólo por la fre- 
cuente mención que se hace del nombre de juglar gascón (y en efecto 
gascones eran algunos de los más antiguos juglares-trovadores conoci- 
dos) puede darse alguna preferencia á la Aquitania. Pero el primer 
trovador conocido es de Poitiers, donde ni siquiera se hablaba con 
pureza la lengua de oc, el Lemosín fué muy temprano centro de la 
nueva poesía y no quedaron rezagadas Alvernia, Provenza y otros 
puntos. El Sr. Baret ha ensayado por primera vez una clasificación 
de los trovadores según sus diversas escuelas ó centros. 

(4) En la tensión citada entre Albert e'l Monges, éste califica á 
los de la lengua de oc de «raubador estreg , nesci cortés.» El de- 
fensor de los meridionales afirma que «per ells fo premiers servirs 
trobatz. » 

(5) Podemos considerar esta clase ennoblecida con la herencia ó 



3o DE LA LENGUA 

En el período de los trovadores eran los juglares ó 
bien populares é independientes ó bien secretarios, can- 
tores y emisarios de los poetas. Entre éstos los hubo de 
encumbrada jerarquía que cultivaban su arte única- 
mente por solaz y como instrumento de las contiendas 
feudales, de la galantería y del buen tono. Otros, naci- 
dos en la nobleza inferior ó en las clases letradas y ricas 
y aun á veces en las más humildes, en aquella época en 
que estas clases estaban menos deslindadas que en tiem- 
pos más recientes, adquirían una especie de nobleza ar- 
tística que les valía aplausos, obsequios, regalos yá 
veces feudos; si bien cuantos trovaban por ganancia se 
mantenían en una posición equívoca que les hacía con- 
fundir con los juglares , nombre que generalmente de- 
sechaban pero que aceptaban á veces. Como sea, el dis- 
tintivo del trovadorera la composición déla letra y déla 
música (ó) y el del juglar la ejecución cantada de poesías 



mejor sustitución de los cantores en lengua germánica. El juglar 
épico Raimberto fué de noble alcurnia; Taillefer, el célebre cantor 
de la canción de Roncesvalles, uno de los guerreros que más se dis- 
tinguieron en la batalla de Hastings. — Que los juglares solían ser 
ejecutores y no compositores, aun en la poesía épica, lo prueban va- 
rios pasajes, como el siguiente de Gerardo de Rosillón: «La cansón es 
fenida — totz en soi las — "E se chara la tes — qui la dirás — Assatz 
an potz aver — vianda e draps. 

(6) V. algunas indicaciones sacadas de las biografías originales. 
Los trovadores inventaban la música ; Jaufre Rudel... fets de liéis 
mainsbons vers et abbons sons. — Peire d'Alvemhe... fo lo premiéis 
bon trobaire que fos él mon, et aquell que fes li meilhors sons de vers 
que anc fosson faichs él vers que dis: De jost'als etc., etc. — Canta- 
ban sus versos: Pons de Capdueil lo un gentils bars... e trobava e 
viulava e cantava be. — Arnaut de Marueil... cantava be e legia be 
romans. — Peire Rogier... trobava e cantava be. Por el contrario 
Pedro Cardinal... anava per cors de reis e de gentils barons, menan 
ab si son joglar que cantava sos sirventés. Arnaldo de Marveil se 
servía también de un juglar llamado Pistoleta. A veces los trovado- 
res comenzaban por una explicación ó motivo (razós) de la canción: 
Guillems de la Tor. .. quan volia dir sas cansos, el fazia plus lonc 
sermón de la razón que non era la cansos. — - Los juglares buscaban 
á veces sus ganancias entre la gente inferior : Guillems Figueira 
no fo homs que saubés caber entre 'ls barons ni la bona gen ; mas 
mout se fez grazir ais arlots... et ais hostes taverniers. Por el con- 
trario algunos eran genealogistas : N' Ucs de la Pena sabía be las 
generaciós deis grans bornes de aquela encontrada. 



Y POESÍA PROVENZALES 3 I 

ajenas. Formábanse unos y otros por imitación y por la 
enseñanza práctica de los maestros y sólo en una época 
bastante adelantada empezaron á escribirse tratados gra- 
maticales (7). Trovadores estipendiados y juglares re- 
corrían sin cesar , en especial durante la estación tem- 
plada, las cortes feudales; de los de poca fama se decía 
que habían andado poco y de alguno supone su biógra- 
fo que recorrió casi todos los puntos de la tierra habi- 
tada (8). 

Esta poesía trovadoresca, que en los géneros que ma- 
yor contacto guardaban con la popular, era oída en las 
plazas públicas, buscaba como su atmósfera propia los 
salones de las cortes feudales; en ellos era acogida como 
una verdadera necesidad, en ellas era apreciada y juzga- 
da. Además de las ordinarias reuniones cortesanas había 
los Puys , fiestas feudales de un carácter especial en que 
la poesía sólo ocupaba, al parecer, un lugar secundario. 
En cuanto á las celebradas Cortes de Amor, si no llega- 
ron á formar una institución especial (según muchos han 
supuesto) en la época délos trovadores, hubo algo que 
se les asemejó, ya en la decisión de puntos teóricos, fue- 
sen ó no amatorios, ya en la de ciertas dificultades que 
ofrecía la práctica déla galantería, que se sometían al 
juicio de personas reputadas (9). 



(7) Diez explica satisfactoriamente las palabras «1' ivern estava 
a escola et aprendía» de la B. de G. Borneil, entendiéndolas de una 
verdadera escuela científica y no poética. En la B. de Hugo de Saint- 
Circ se ve bien la oposición de ambas enseñanzas. Sus hermanos 
querían que fuese letrado: «E quant cuidéron que ampares letras el 
amparet cansos vers e sirventés e tensos e coplas e ill faich e ill dich 
deis valens homes e de las valens domnas, que eran él mon ni eran 
estat , e con aquel sabers s' ajoglarí.» Los conocimientos literarios 
servían sin embargo para trovar ; así se alaba á algunos trovadores 
por su «sen natural,» de otros se dice «ben sap letras.» 

(8) Ucs de la Bacalaria joglars fo de pauvre valor e pauc anet. 
Cercamons cerquet tot lo mon lai on poc anar. Elias Cairels cerquet 
la maior part de la térra habitzada. 

(9) V. Diez en su tratado especial y Fauriel, Hist. Litt. xxi. El 
primero ha demostrado que la palabra flor en las poesías de los an- 
tiguos trovadores debe tomarse en sentido natural ó metafórico, nun- 
ca en el sentido de premio poético, y que en cuanto á las decisiones 
prácticas de la galantería se escogía un simple arbitro sin que en 



32 DE LA LENGUA 

La poesía cultivada por los trovadores era caballeres- 
ca, es decir que de una manera más ó menos sincera ó 
convencional se inspiraba de las ideas dominantes de la 
caballería, de la cual aquel sistema poético era á la vez 
reflejo y estímulo. Presenta pues una tendencia ideal, 
pero casi siempre maleada en sus aplicaciones. La ca- 
ballería, conjunto de principios y aspiraciones que nun- 
ca alcanzaron completa ejecución y á que se propendió 
de diferentes maneras según los tiempos y lugares, pre- 
senta por consiguiente caracteres muy diversos; y si bien 
en el período poético de la lengua de oc alcanzó gran 
valimiento, no por esto se han de considerar las costum- 
bres y la poesía de los provenzales como su mejor tra- 
sunto , puesto que nos ofrecen más interesante realiza- 
ción, siquiera parcial, de las aspiraciones caballerescas, 
otros períodos históricos, á efecto del mayor predominio 
del espíritu religioso y de la mayor gravedad de carácter 
y sencillez de costumbres. 

Presenta la poesía de los trovadores como principio 
de todo valor, de toda acción generosa , de toda inspi- 
ración poética (10) , aquel amor desinteresado, aquella 
ternura sumisa y pura adhesión, cuya idea ha dado es- 
pecial carácter á la poesía erótica moderna , origen á 
agraciadas costumbres sociales y á veces disfraz á vulga- 
res apetitos , y que revestida de diversos accidentes por 
diferentes poetas ha encontrado finalmente una expre- 
sión tan eficaz como aérea en el lenguaje de la música 
contemporánea. Pero los magnates de Provenza,muy 
diferentes de sus antepasados germánicos (gens jera sed 



manera alguna se mencionen los supuestos tribunales de amor. En 
cuanto á la cort á que algún trovador sujeta la decisión de un punto 
teórico, no nos parece evidente ni tampoco necesario para la tesis 
negativa de Diez que no deba entenderse una reunión cortesana. 
Fauriel admite las Cortes de amor, pero como con recelo de errar. 
Ambos consideran la obra del capellán Andrés como posterior a la 
época de mayor auge de la poesía provenzal. 

(10) E fes cansos per sen detrobar; mas no rr.ovian de amor. 
Per que non avían sabor entre la gen, no fóron cantadas. B. de 
Daude de Prades. 



Y POESÍA PROVENZALES 33 

púdica), eran bien poco aptos para conformarse con 
aquel ideal, y el falso platonismo que les hacía mirar el 
amor como poco conforme á los vínculos legales, les 
ponía en el camino más errado al tratar de la elección 
del objeto de sus homenajes, que debían lastimar direc- 
tamente todos los principios sociales y religiosos. Tal 
fué el sistema erótico en que se podrán buscar aparien- 
cias de poético ; mas ¡ cuánta mayor y más verdadera 
poesía no se halla, por ejemplo, en el anillo nupcial de 
San Luis ! — Si la poesía trovadoresca ofrece á menudo 
una tendencia idealista y desinteresada , la mayor parte 
de anécdotas biográficas manifiesta sobradamente que el 
caballero trovador no era en este punto ni el interesante 
héroe de Walter Scott, ni el comedido galán de nuestros 
Moretos y Calderones (n). 

Entre los principios caballerescos no era el religioso 
el más dominante en el ánimo de los trovadores proven- 
zales, ya fuese efecto de la común molicie, ya, como con 
menor probabilidad se ha conjeturado, de epicúreas tra- 
diciones galo-romanas, ya del rechazo de las ideas pro- 
pagadas por las sectas heterodoxas. No obstante se ob- 
serva en algunos de sus himnos sincera piedad, y el 
mismo espíritu anima, por entero ó en alguna desús 
partes, un buen número de interesantes cantos de cru- 
zada. 

El pundonor constituía una cualidad complexa que 
principalmente se reducía al valor y á la liberalidad. Sin 
temor de errar puede asegurarse que el denuedo fué la 
virtud caballeresca menos desmentida y que hubo mu- 
chos más héroes sin miedo que sin tacha. En los cantos 
históricos provenzales distingüese con especialidad el 
valor turbulento del guerrero feudal , cuya ocupación 
favorita era la guerra sin tregua. No falta alguno que 
otro ejemplo del pundonor militar, olvidado con oca- 



(11) Con mucha candidez pero con sobrada razón se dice en las 
Leys d'Amors : «Aquó meteys (es desonestatz) cant hom demanda 
cauza dezonesta, non derechuriera, et non aprovichabla... Et en 
ayssó gran -re deis anticz trovadois si sod peccat.» 

3 



34 DE LA LENGUA 

sión de las cruzadas por motivos de interés ó por indi- 
ferencia y, lo que es más notable, por temor del mar y 
de los sarracenos. 

La liberalidad fué la virtud caballeresca que cultivó 
con predilección la generación amaestrada por los trova- 
dores y la que valía más respetos y mayores encomios: 
no importaba el modo de adquirir, con tal de que se su- 
piese dar á sazón. 

En las obras de los poetas provenzales se conservan 
ciertos vocablos que formaban como el tecnicismo propio 
de aquel género de vida: así v. gr. hallamos Jar, júbilo, 
la exaltación del sentimiento caballeresco; solat^, solaz, 
los recreos inherentes al ejercicio de la caballería ; pa- 
ratje, nobleza de alcurnia y de proceder; pret\, liberali- 
dad; mercés, generosidad , compasión ; valensa, valer; 
joven, juventud, lozanía; dreitura, rectitud; galaubia, 
gala, etc.; había en la galantería ios grados de feignaire, 
el vergonzante; pregaire , el que ruega; entendeire, el 
atendido; drutf, el amigo. La adopción de un galán por 
caballero ó por hombre ú hombre propio, que tal era la 
denominación feudal, se consideraba análoga á la adop- 
ción de un vasallo por su señor inmediato ó suqerano. 
Dominaba en este sistema de costumbres el espíritu de 
sociedad ó de comunicación cortés, el espíritu de salón, 
en una palabra , tan conducente á la elegancia de ma- 
neras como poco apto para inspirar una verdadera poesía. 

No es todo de alabar, en efecto, aun cuando la mire- 
mos únicamente bajo el aspecto literario, en aquella 
seductora y brillante literatura que entre muchísimas 
obras de poco precio, nos ofrece un buen número, á las 
cuales nada hay comparable en la poesía neo-latina de 
la edad media, á excepción de algunas de Dante y de 
Petrarca. Recomiéndala su originalidad, al mismo tiem- 
po que la variedad de sus géneros y la belleza de sus 
formas, tanto en lo que toca á la expresión como en la 
parte métrica ó musical. En la riqueza de lenguaje (12) 



(12) Las poesías de los trovadores son las primeras obras en len- 



Y POESÍA PROVENZALES 35 

y en la versificación se mostró en gran manera superior 
á cuanto se había hecho hasta entonces en los pueblos 
modernos; y esto sólo bastaría á explicarnos el singular 
entusiasmo de que fué objeto. Y especialmente en el 
último punto, á efecto de los instintos musicales de los 
trovadores y de la índole algo indeterminada y mono- 
tonía de las desinencias de la lengua que empleaban, no 
han sido los trovadores igualados por los poetas de las 
demás lenguas modernas (i3). 



guas neo-latinas en que se halla el arte y la variedad de estilo, y 
en que se deja la marcha más sencilla y gráfica, pero monótona de 
los cantares heroicos y populares, de las crónicas, etc. 

(13) El sistema métrico provenzal, como el de las modernas len- 
guas latinas, se funda en el número de sílabas del verso y en la rima. 
Los versos usuales son los de 4, 5, 6, 7, 8, 9, 11 y 14 sílabas (son 
poco usados los de 2, 3, 10 y los compuestos de uno de 8 y otro de 
4 ó 5, ó bien de dos de 8). Los de 4 y 8 tienen el movimiento gene- 
ral trocaico (es decir que tienden á tener las impares acentuadas) y 
las de 5, 7 (y por consiguiente las de 14) y 11 tienden á tenerlo 
jámbico. Los últimos acentúan especialmente la 4. a , pero en algu- 
nos casos el canto supliría este requisito — así valía como sílaba 
acentuada la que no lo era — (E done dómna no-m faretz ja 
nulh be) y alguna vez se halla la antigua construcción del verso á la 
manera épica (Que no lur fassa — ca floquet ni peintura). El verso 
de 6 tiende á cargar el acento en la segunda y por consiguiente no 
es generalmente trocaico y menos dactilico. La composición lírica se 
divide en grupos simétricos (copla, estrofa ó estancia). Algunas com- 
binaciones estróficas se confunden con las de la poesía popular: ta- 
les son las que se distinguen por su sencillez y especialmente aque- 
llas cuyo verso final tiene especial valor, ya por corresponder á otro 
que ha quedado como suspenso en el interior de la estancia, ya 
como estribillo. Ejemplos: I o Estancias monorrimas (los hay aun- 
que pocas, de 7, 11 y 14 sílabas). II o (Señalamos con — la división 
de las estancias y con acento los versos agudos), A' A' A' B' — C r 
C C'B' — D' D' D' B' (G. de Poit., Pos de). III» La misma com- 
binación en que el último verso es estribillo (Alba anón. En un ver- 
gier). IV o AAB' AAB' — CCB' CCB' etc. V o (las minus. son versos 
de 5, las mayusc. de 9) a'a'B c'c'B' — d' d' B' e' e' B' etc. VI o (las 
minus. son de 4, las mayus. de 8), las bastardillas de 6 A AAB c' c' 
c' c' c' c' B — AAAB e' e' e' e' e' e' B etc. (Marcabrú: Ges ).— VII o 
(las min. son de 5, las may. de 9) A' A' A' b' A' b' — C C C b' 
C' b' (G. de Poit. Favai). — Otras combinaciones conservan bastan- 
te sencillez, si bien se distinguen de la métrica moderna por la redu- 
plicación de rimas y por la correspondencia de las mismas rimas en 
diferentes estancias. Ejemp. I o A' B' B' A' A' B'. Todas las estan- 
cias con las mismas rimas (G. de Poit. Mout jauzens). II o A' B A' 
B A' A' B. Las rimas de la 2. a estancia iguales, las de la 4. a igua- 



36 DE LA LENGUA 

Mas se halla á faltar generalmente el valor moral en 
una poesía que sólo parece apta para expresar con efica- 
cia la voluptuosidad ó el frenesí belicoso, y que lejos de 
mostrar en la mayor parte de los casos un temple de 
alma elevado ó un espíritu verdaderamente ingenuo, 
más bien nos deja ver una infancia sin candor, una co- 
rrupción precoz y petulante. Fáltale además riqueza de 
ideas, y su horizonte es muy limitado sin ser poético, 
pues fuera de los asuntos guerreros y de interés político, 
no se mueve de un cierto número de relaciones conven- 
cionales y prosaicas, y más que expresión de un entu- 
siasmo espontáneo, lo es de una semicultura artificial, 
injertada en la barbarie. Sus defectos por otra parte, 
además de ser muy reales, tienen para nosotros la des- 
ventaja de ser defectos modernos. Esta poesía ha sido el 
primer modelo del género cortesano que corresponde á 
un orden de costumbres, nacidas de la tendencia, en 
parte intencional, á vivir en una atmósfera separada 
del común de las gentes; de donde ha provenido la afec- 
tación de ingenio, el aborrecimiento de lo claro y natu- 
ral y la admisión de elementos antipoéticos, como fue- 
ron ya en el origen el espíritu analizador y contencioso 
y un especial tecnicismo social y semi-legal á veces, y 
más tarde la inoportuna erudición escolástica (14). 



les á las de la 3.», etc. (B. de Vent. Be m'an). III o A' B' B' A' C 
C D' D'. Las mismas rimas en todas las estancias (G. de Calanson: 
A liéis). — Combinaciones más artificiosas (Las min. son de 6, las 
mav. de 9, las bast. de 7). Ab Ab Ab Ab c' c' C (de 8) b — Bd Bd 
Bd'Bd c' c' C (de 8) d — De etc. (B. de Vent.: Tant ai.) Véanse 
otros ejemp. en las poesías insertas más adelante. A veces un verso 
suelto en una estancia corresponde ú otro colocado en igual lugar de 
otra. Hay además refinamientos, como las rimas en el interior del 
verso, la sucesión de la forma llana á la aguda de una misma pala- 
bra (coselh, coselha) y sobre todo las rimas caras ó difíciles. Hállase 
también en los versos provenzales la aliteración, que algunas veces 
puede ser involuntaria, pero que otras es claramente intencional. 

(14) De aquí los pensamientos sutiles, las antítesis y sobre todo 
el parlar clus ó lenguaje oscuro ó culterano, al que se oponía el leu, 
sencillo é inteligible Deben exceptuarse, sin embargo, algunos trova- 
dores, como B. de Ventadorn, A. de Merveil, G. de Cabestanh, etc., 
que muestran el estado de su ánimo sin afectación de sutil ingenio. 
— La poesía moderna en cuanto dejó de ser instintiva y se hizo 



Y POESÍA PROVENZALES 3j 

Acabamos de indicar que una de las dotes que distin- 
gue á la poesía provenzal es la variedad de sus géneros, 
y en ella vemos, en efecto, una prueba de su vitalidad, 
es decir, de que radicaba profundamente en la parte de 
la sociedad que la cultivaba. 

Es éste uno de los caracteres más curiosos de dicha 
poesía y bajo este concepto parece pobre y bien poco 
variada su inmediata heredera la lírica italiana. 

Con el vago nombre de verso (vers) en el sentido 
vulgar de composición metrificada, se designaban al 
principio todas las poesías cuya versificación y canto 
eran más sencillos que las usadas después con preferen- 
cia (t5). 

Más adelante se reservó el nombre de canción (chan- 
só: hubo también chansoneta y mieja chansó) á las com- 
posiciones más preciadas, reservadas únicamente á las 
alabanzas del Criador, ó bien á las de una dama, en que 
se hacía uso de los metros más artificiosos, que se acom- 
pañaban con un ritmo más marcado que los demás ver- 
sos, en que debían emplearse (aunque en la práctica se 
faltaba á esta regla) rimas femeninas ó llanas, y que ter- 
minaban (no menos que muchos versos) por una semi- 
estrofa designada con el nombre de tornada (vuelta ó 
despido), la cual era una especie de epílogo de la can- 
ción ó bien un envío á la persona á quien iba dedica- 
da (16). 



tística se resintió de la vecindad de los conocimientos más elevados 
y científicos y se consideró ya un saber, prescindiendo más y más 
de la inspiración poética y confundiendo el arte con la ciencia. 

(15) A. de Pegulhá (escríbese también Peguilá y Pegulhán — fr. 
Peguilain) da á entender que estas deberían ser las diferencias en- 
tre el verso y la canción que en la práctica en nada se diferen- 
ciaban. Según las Leys d'Amors, el vers puede tener de 5 á 10 
coplas, puede hablar de moral (sen), amor, alabanza y repren- 
sión, debe tener melodía (so) larga, lenta y nueva. La chansó con- 
tiene de 5 á 7 coplas y debe tratar principalmente de amor ó de ala- 
banza, con palabras y razones muy particularmente agradables y 
agraciadas ; debe también tener son lento. 

(16) A veces hay dos tornadas y aun de diferente número de 
versos. Lo esencial es que las rimas de estas correspondan respecti- 
vamente á las de los últimos versos de la última estancia. Las Leys 



38 DE LA LENGUA 

Obsérvase la misma usanza en los serventesios, con la 
particularidad de que el envío era á veces irónico y se 
dirigía á la persona á quien trataba de zaherir la compo- 
sición poética. El serventesio que era en general una 
oda no amatoria, de interés común, moral ó político, 
y que las más veces, á la manera del jambo de Arquílo- 
co, se convertía en poesía satírica, á menudo personal, 
tenido en menor precio entre los antiguos que la can- 
ción, á nosotros nos interesa más por cuanto menciona 
costumbres y hechos históricos y evita los lugares co- 
munes de la galantería. 

El planh ó plañe (lamentación) nombre que hemos 
visto aplicado á poesías religiosas, era una oda elegiaca 
por la muerte de algún personaje. Entre las formas poé- 
ticas más usadas se contaba la tensión (tensos, conten- 
ciós, jocs partitz, partimens, partía) que consistía en una 
controversia sostenida por dos trovadores y que era tam- 
bién ora personal, ora teórica, y que solía sujetarse á la 
decisión de un arbitro. El demandado debía conservar 
las rimas del que proponía la cuestión, las cuales gene- 
ralmente se repetían en todas las estancias. 

Había además la Prezicanza para la cruzada y el Ser- 
món moral, el Descort que para manifestar el desorden 
del ánimo usaba de formas irregulares (cantilena habens 
sonos diversos: glos. ant. ), y diversas otras formas que 
suelen ofrecer más semejanza con la antigua poesía líri- 
ca popular, como son la Retroencha ó coplas con estri- 
billo, el Alba y la Serena que en cierta manera corres- 
ponden á la alborada y serenata modernas, la Pastorella 
(ó Pastoreta), Vaqueyra etc., especie de églogas villanes- 
cas en que figuraba personalmente el trovador, la Dan- 
za y Balada, cantos de danza, el Mensaje de pájaros etc. 
con otros géneros más didácticos y de formas métricas 
más sencillas, como la Epístola (Breu, Letras, Pistola), 



d'Jmors dicen que en la primera tornada puede el trovador poner 
su emblema (senhal) sin tomarlo de otro trovador y la segunda diri- 
girla á la persona á quien dedica la poesía. La tornada era también 
una especie de stretta finale. 



Y POESÍA PROVENZALES 3o, 

el Ensenhamen, el Tresor , exposición enciclopédica de 
conocimientos científicos (17), etc. 

El cultivo de esta poesía abraza más de dos siglos. Su- 
ponemos que además de Guillermo de Poitiers existían 
ya desde últimos del xi algunos trovadores, y desde esta 
época hasta 11 5o puede contarse el primer período de 
la lírica cortesana de los provenzales. Desde esta segun- 
da fecha hasta 1210 se extiende indudablemente la época 
de su apogeo, comenzando luego la decadencia de que 
en 1 323 intentó en vano levantarla la escuela erudita, 
tan celebrada con el nombre de juegos florales de To- 
losa. 

Guillermo IX de Poitiers, guerrero turbulento y liber- 
tino, en algunas composiciones no muy apartado del to- 



(17) Véanse otras denominaciones. Escondig, en que el trovador 
se defiende de falsas inculpaciones; Comiat: despido; Torney y Ga- 
labey: canto de torneo; Carros, que alude á las carrozas de las gue- 
rras de Italia; breu doble, distinto de la epístola Son pocas las com- 
posiciones narrativas ó descriptivas de una situación en forma lírica 
á excepción de la pastorella. El nombre de lays que se da á algunas 
composiciones narrativas en la poesía francesa se halla en la proven- 
zal, alguna vez sin duda para designar un género poético, como 
cuando Ponce de CapduelL dice que muerta Azalais nada valen 
«vers ni cbansós ni lais (De totz) y en algún otro ejemplo, pero mu- 
chas veces se aplica al canto de las aves, y sobre todo cuando se 
une á tontas, parece ser término musical y no poético. — El nombre 
de Novas que parece destinado únicamente á la narración, se aplica 
á otros géneros y se deduce de las Le}s d'Amors I 138 y 9, que de- 
signaba todas las composiciones sin división estrófica, ó á lo menos 
sin música. Las mismas Leys distinguen entre la tensió y el parti- 
men, la balada y dansa (en aquella la poesía se hacía para la músi- 
ca y en esta al revés). Como muestra de resabio popular en la dan- 
za, V. un frag. de una de A. de Entrevenas: Si plagues a 'N Blacaz 
— Pos novéis es los sos — Mais valgra sa chansós — Si meses pois e 
praz — Flors e bergés folhaz — Espaigna et Alemania — E Fransa 
et Lombardía — E' la bauzés Bertelai — E los Iones jorns de mai — 
E 1' dotzé mes de 1' an — E l'herba saint Joan — E la pasca floria. — 
Notamos en la B. B alguna denominación especial: Folquet de Ro- 
mans fetz molt bonas coplas (serían sin duda coplas sueltas: á veces 
se usaba una copla como mensaje, invectiva, etc.) Bertrán de Lala- 
mon fetz bonas coplas de solatz (serían coplas de circunstancias, jo- 
cosas é improvisadas). Ogiers, sirventesc joglaresc en que lauzaba 
ais uns e blasmava los autres. G. de Calansó hizo cansos maestradas 
desplazens. En los títulos de G. Riquier se halla ya una terminolo- 
gía análoga á la que prevaleció en la escuela tolosana. 



40 DE LA LENGUA 

no popular, ostenta en otras un refinamiento que mal 
se aviene con la cualidad de inventor del arte que culti- 
vaba. Es muy sentida su composición Pus de chantar 
m ] es pr es talens que, según algunos, escribió en i roí al 
despedirse para la cruzada , ó, según Diez, al verse ame» 
nazado por la muerte. (Murió en 1127.) Ebles III de 
Ventadorn en el Lemosín , que nació hacia 108o, fué 
apellidado el cantor, y su hijo Ebles IV amó hasta muy 
entrado en años los versos que su cronista denomina 
carmina alacritatis. Cercamón (nombre significativo y 
característico), juglar gascón, trovó pastorelas á la usan- 
za antigua. Su discípulo Marcabrú, en quien se nota un 
tono juglaresco, cultivó la poesía histórica y se mostró 
indócil á las convenciones de la galantería. Fué también 
juglar y contemporáneo y compatriota del anterior Pe- 
dro de Valeria. Hallamos un verdadero trovador en Gi* 
raudo lo Ros de Tolosa, hijo de un pobre caballero, 
que cantó á la hija de su conde en la cuarta década del 
siglo. En la misma empezó á florecer Pedro de Alvernia 
que vivió hasta principios del xm, tenido por el primer 
trovador de nota y que hizo una melodía mejor que 
cuantas existían para una de sus composiciones. La cul- 
tura de su estilo y la gracia de algunas composiciones 
suyas legitiman el concepto formado por sus biógrafos 
y le hacen digno de terminar la primera época, y dar 
comienzo á la siguiente. 

Al llegar á la segunda mitad del siglo xn menudean 
de tal modo los trovadores que nos hemos de contentar 
con la mención de los más célebres entre los principa- 
les. Bernardo de Ventadorn (1140-95) hijo del que en- 
cendía el horno en el castillo de Ventadorn, educado en 
la escuela poética de sus señores, ascendido por su ta- 
lento á noble jerarquía, ora protegido, ora perseguido 
en las diversas cortes que visitó, autor de varias poesías 
llenas de gracia seductora y de molicie, es el tipo com- 
pleto del trovador provenzal; como muchos de sus co- 
frades, terminó en el claustro una vida agitada y aven- 
turera. Jaufre Rudel (1 140-70) príncipe de Blaya, que 



Y POESÍA PROVENZALES 4 1 

sin conocerla dirigió sus cantos á la condesa de Trípoli 
y se embarcó para rendirle personalmente sus homena- 
jes, hallando la enfermedad y la muerte por término de 
su pasión fantástica: usó le vele e il remo á cercar di 
sna morte (Petr.). Rambaldo de Aurenga (i 1 50-73) déla 
familia de los condes de Orange, ofrece ya las trazas de 
un galán petulante y en una de sus poesías á lo menos, 
pretende ser chulo y decidor. Los dos Arnaldos, el de 
Marueil y Daniel, poetizaron en las dos últimas décadas 
del siglo, llamado el primero il men famoso y el segun- 
do gran maestro cf amor por Petrarca: la posteridad da 
la preferencia al primero por hallar sus poesías tan sen- 
tidas, como artificiosas son las que de Daniel se han con- 
servado, si bien es cierto que debe haberse perdido al- 
guna composición considerable del último. 

Guiraldo de Borneil (1 175-220) tenido por el maestro 
de los trovadores, el modelo de la más perfecta poesía, 
es decir, de la canción, ejerció su profesión con cierta 
dignidad y legó sus bienes á la iglesia de su patria y á 
los pobres. Pedro Vidal de Tolosa (1175-215) el Don 
Quijote de la poesía, es célebre por sus muchas compo- 
siciones que no carecen de mérito, y por sus extravagan- 
cias. Pasó su vida recorriendo la España, el mediodía 
de Francia y el norte de Italia. Visitó también la Tierra 
Santa y la isla de Chipre donde casó con una griega, 
por la cual se creyó con derechos al imperio de Oriente, 
hizo preparativos de conquista y tomó el título de em- 
perador. En honor de una dama llamada Loba se dis- 
frazó de lobo y se hizo perseguir por los perros; etc. 
Bertrán de Born (últimos del siglo xn) es una nota- 
ble figura histórica que ha olvidado la historia y cuya 
memoria han conservado los anales literarios. Colócale 
Dante en el infierno con la cabeza cortada del tronco 
y suspendida en la mano á guisa de linterna por haber 
dividido la familia real de Inglaterra. Procuraba tam- 
bién sembrar la división entre Ricardo Corazón de 
León y Felipe Augusto, y sus biógrafos nos lo mues- 
tran una vez procurando destruir la paz que la interce- 



42 DE LA LENGUA 

sión de los legados del Papa había conseguido. Invec- 
tivó á su hermano y á todos los barones vecinos, cuando 
no obraban conforme á sus intereses y á su furor gue- 
rrero. Raras veces, como en sus serventesios, se mues- 
tra la poesía tan mezclada á la historia. Folqueto de 
Marsella, hijo de un mercader genovés, ensalzado como 
trovador, monje más tarde, ascendió á la sede episcopal 
de Tolosa. Rambaldo de Vaqueiras (1180-207) fué 
trovador y compañero de armas de Bonifacio, Marqués 
de Monferrat, á quien siguió en expediciones oscuras y 
gloriosas. El Monje de Montaudon se distinguió por lo 
atrevido y sarcástico de sus versos. Pedro Cardinal, 
cáustico, maldiciente, más bien elocuente que poético, 
vivió unos cien años (hasta la tercera década del siglo xm); 
fué el modelo del serventesio moral, así como Bertrán 
de Born del político. 

En el período de la decadencia hallamos á Bonifacio 
de Castellana, último defensor con versos y armas de la 
nacionalidad catalano-provenzal contra la preponderan- 
cia francesa, y áGuiraldo Riquier de Narbona( 1250-94), 
poeta de profesión, muy fecundo, con puntas de teórico 
y erudito, especie de transición entre la anterior poesía 
feudal y cortesana y la docta escuela tolosana y catalana 
de los siglos siguientes. 

A principios del siglo xiv había cesado ya la poesía de 
los trovadores ambulantes y feudales, á efecto de multi- 
plicadas causas (18); mas no desapareció completamente 



(18) A principios del siglo xnise quejaba ya Ramón Vidal de la 
indiferencia con que empezaba á mirarse el cultivo de su arte; tal vez 
pasada la primera sorpresa que debió producir la nueva y brillante 
poesía, empezó á teneise en menos, á efecto en parte de la monoto- 
nía de algunos géneros y de la excesiva multiplicación de juglares y 
trovadores, y además parece que algunos señores perdieron la afición 
á la hospitalidad y cortesía y se dieron á la avaricia y al aislamien- 
to. Más tarde la guerra contra los herejes albigenses (en la cual 
vemos un hecho fundado en el derecho público de la época, pero en 
que se mezclaron la ambición, la ferocidad de los tiempos y el odio 
nacional de los del norte y mediodía) interrumpió las ocupaciones 
poéticas de las cortes de la lengua de oc, algunas de las cuales fue- 
ron desapareciendo por la agregación de varios estados á la monar- 



Y POESÍA PROVENZALES 43 

toda tradición poética en los países de occitania. En 
1 3 23 la sobregaya compañía de los siete trovadores de 
Tolosa, siguiendo la antigua costumbre de algunos poe- 
tas que se reunían en un jardín de la ciudad nombrada 
para recitar sus composiciones, resolvieron promover 
una reunión pública el primer día del mes de mayo de 
todos los años, y para llevar á cabo este intento, envia- 
ron á todos los países en que se hablaba la lengua de oc 
una convocatoria que empieza: 

Ais honorables é ais pros 

Senhors, amics é companhós 

Ais quals es donat lo sabers 

Don eréis ais bos gaug é plazers, etc. 

Tuvo lugar en efecto el primer concurso (19) público 
en 1 3 24 y se celebró en presencia del magistrado y de 
toda la nobleza del país, adjudicando la violeta de oro 
al maestro Arnaldo Vidal de Castelnou Darri (20), por 
una poesía á la Virgen. Los Señores del Capitolio, es 



quía de los Capetos. Desde entonces la mayor parte de los trovado- 
res se acogieron á los países más tranquilos de Italia y de España; 
no por esto creemos que abrazasen la herejía (únicamente de A. de 
Pegulhá dice una de sus biografías: definet et eretgia, segon c' om 
ditz) ; á espíritu de licencia más bien que de secta debe atribuirse 
su poco apego á la autoridad religiosa, y además debe tenerse en 
cuenta la extremada libertad de lenguaje que en todas materias en- 
tonces se usaba. — Subsistieron algunas cortes meridionales, como la 
de Provenza, hasta la muerte del último Ram. Ber. y aun más tarde 
las de Narbona y Rodés. Todavía (sin contar la escuela tolosana) 
hallamos una lamentación á la muerte de Roberto rey de Sicilia y 
conde de Provenza acaecida en 1343 (Bartsch. P. D.), etc. 

(19) Por el carácter académico y por el espíritu religioso y gra- 
ve que dominó en la institución tolosana, presenta bastante analogía 
(tal vez no casual) con los Puys, Palinodias, etc., que ya anterior- 
mente se celebraban en el norte de Francia. Sus poetas ofrecen tam- 
bién puntos de contacto con los maestros cantores de Alemania y con 
los trovadores de los varios reinos de España, si bien los tolosanos 
conservan un aspecto más municipal que los últimos, cuyo arte sintió 
las influencias cortesanas. 

(20) D. Enrique de Villena confundió este Vidal con el de Be- 
zaudú, suponiendo al último fundador del consistorio de Tolosa. 



44 DE LA LENGUA 

decir, del cuerpo municipal de Tolosa decidieron que la 
ciudad costease la joya de oro, y más adelante, encarga- 
ron á Guillermo Molinier, canciller de la compañía, 
que redactase las reglas ó arte de trovar (21) auxiliado 
de Mossen Bartolomé Marc y acudiendo al consejo del 
gay consistori cuando se ofreciese alguna dificultad. 
Quedó terminada la obra en r356 y se enviaron copias 
á varios puntos. El mismo año se pasó una nueva cir- 
cular en que además de la violeta reservada para las 
composiciones más nobles (canción, verso y descort) se 
ofrecía una englantina para las pastorellas y un gaug 
(caléndula ó bien acacia silvestre) para las danzas y para 
las de los géneros anteriores menos perfectas. En el se- 
llo que se adoptó este año los siete se llaman ya mante- 
nedores de la violeta de Tolosa. 

Este es el nuevo período de la poesía provenzal, en 
cuyo origen se reconoce todavía la influencia de los tro- 
vadores (22) y que recibió el último esplendor del gusto 



(21) Las Leys d'Amors que consisten en un tratado de prosodia, 
métrica, gramática y retórica, destinado á la enseñanza de los nue- 
vos trovadores, desprovisto enteramente de espíritu poético, pedan- 
tesco en muchos puntos, pero lleno de ciencia gramatical. Define la 
poesía: Trovars es far noel dictat — En romans fi, ben compassat. 
Se ve pues que da ya el nombre de dictado á todos los poemas, 
aunque á excepción de las novas rimadas , supone siempre que se 
han de cantar. La razón de la obra es: «per so qu' el sabers de tro- 
bar lo qual havian tengut rescost li antic trobador, et aquó meteys 
qu' en havian pausat escurament , puesca hom ayssí trobar elara- 
men, Quar ayssí poyrá hom trobar motz essenhamens, é motas doc- 
trinas, las quals degúsdels anticz trobadors non han pauzadas.» Cita 
algunos trovadores y el tratado de Ramón Vidal de Bezaudú: como 
es de pensar da mucha importancia al mecanismo métrico. Además 
de las denominaciones de los géneros poéticos principales, enumera 
los siguientes: somis, veziós, cossirs, reversaris, enuegzs, desplazers, 
desconortz, plazers, conortz, rebecz, relays (formado de lays?) gilo- 
zescas, bals, garips, y redondels y viandelas (que algunos empe- 
zaban á componer á imitación de los franceses). Observamos dos 
novedades en el arte métrica: la de los versos estramps ó libres (ha- 
blamos de versos libres que no tienen correspondencia con otra es- 
tancia — copla estrampa — no de la disoluta) y la de que el endecasí- 
labo tenga constantemente el acento y la cesura en la 4. a sílaba. 

(22) El señor Bartsch ha notado que el M. S. 7226 de la Hibl. de 
París es una nueva redacción hecha en Tolosa de antiguos poetas, 
pero en general no hallamos en las nuevas poesías provenzales la 



Y POESÍA PROVENZALES 43 

del renacimiento. Los poetas no eran ya poderosos se- 
ñores feudales ó trovadores ambulantes y envanecidos 
con la exclusiva profesión de su arte, sino honrados hi- 
dalgos, ciudadanos, jurisconsultos y estudiantes. La 
poesía ganó en decoro, pero perdió en invención y lo- 
zanía, la lengua fué corrompiéndose más y más (23) y á 
principio del siglo xvi fué desterrada de la academia 
deTolosa. — La poesía clásica de los trovadores ejerció 
grande influencia en las de lengua de oil (24), de Ita- 



huella muy marcada del estudio de los trovadores. Como tradiciones 
trovadorescas notamos algunas combinaciones algo complicadas , las 
poesías unisonans en que se guardan los mismos consonantes en to- 
das las estancias y además las rimas derivadas (pura, pur, segur, 
segura) y las caras ó escasas ; pero acaban por dominar los endeca- 
sílabos puros (es muy frecuente la octava en esta forma: ABBACD 
DC — CEECFG.G.F — F etc.) Las danzas de Nostra dama suelen 
ser de octosílabos en esta disposición: ABAB — CDCD ABAB — EF 
EFABAB, etc., forma muy parecida á la de nuestros gozos, si bien 
no se repiten en aquella los dos últimos versos del primer cuar- 
teto. 

(23) La lengua escrita trataba de conservar la antigua forma, 
abriéndose paso algunos vulgarismos , hasta últimos del siglo xvi en 
que se sustituyó la o á la a final. — No hemos mencionado el nombre 
de Clemencia Isaura porque no se halla en las memorias históricas 
del siglo xiv. En 1496 en una bella poesía de la Dona de Vilanova 
leemos: Reina d'Amors, poderosa Clemensa, — A vos me clam per 
trobar lo repaus, y acaso esta invocación á Nuestra Señora dio des- 
pués origen á la suposición de la célebre protectora de los juegos 
florales. La poesía intitulada la Vertat que se da como dedicada á 
esta dama en tiempo de Du Guesclin es evidentemente moderna. En 
el siglo xvi los mantenedores reclamaron el testamento de Clemen- 
cia, pero los Señores del Capitolio respondieron que no tenían noticia 
alguna de este documento. 

(24) Himnos, poemas narrativos, versos populares satíricos, 
hasta considerables obras en prosa , escritos en la lengua francesa 
septentrional , se citan ó se conservan que pertenecen á la época de 
los primeros trovadores, pero la poesía artística y cortesana es in- 
dudablemente posterior en el norte á la del mediodía de Francia. Los 
trovadores, de suyo tan viajeros, no debieron olvidar por otra parte 
un país á donde les llamaban, si no acaso tantas simpatías, á lo menos 
un más fácil acceso que Italia y España. Bernardo de Ventadorn 
expulsado en 1165 del castillo de sus señores, se acogió al amparo 
de la demasiado célebre Eleonora, duquesa de Normandía, casada 
con Enrique después rey de Inglaterra, cuyos cortesanos normandos 
comprenderían sin duda la lengua de los versos en que se celebraba 
á su señora. Vemos la lucha de los dos países y de las dos lenguas 
en la contienda entre el Delfín de Alvernia y Ricardo Corazón de 



46 DE LA LENGUA 

lia (25) y aun de Alemania (26); la nueva escuela tolo- 
sana en las de Cataluña y Castilla. 



León que se lanzaron punzantes serventesios, provenzal el del pri- 
mero y francés el del segundo. Se duda en cuál de las dos lenguas 
estaba escrita la hermosa lamentación que compuso en su prisión el 
rey de Inglaterra, si bien la anécdota de Blondel, trovador francés 
ó trovera que por medio de sus cantos se puso en comunicación con 
el regio prisionero, debe inducir á que se crea francesa la redacción 
primitiva. Por otra parte vemos á Rambaldo de Vaqueiras que es- 
cribe un descort en cinco lenguas y entre ellas la del norte, y por 
consiguiente á un trovador que pudo amaestrar á sus vecinos sep- 
tentrionales en los artificios de la poesía trovadoresca. Guillelmo 
Faidit, también provenzal, celebró á una dama francesa hacia 1191 
en Siria adonde había seguido al rey de Inglaterra. A principios del 
siglo siguiente son más constantes las comunicaciones entre los poe- 
tas de ambos países, y uno del norte confiesa haber aprendido mucho 
en Arles. Finalmente es indudable que la escuela poética de los tro- 
veras no se presenta formada hasta últimos del siglo xn, y á este 
tiempo pertenece Chrétien de Troyes , uno de los más cultos y fe- 
cundos. Esta posterioridad , el mismo nombre de trouvere, la seme- 
janza de muchos términos y procedimientos poéticos, las muestras 
indudables de imitaciones parciales prueban evidentemente que la 
poesía lírica artística provenzal, aun cuando se concediese que no 
produjo la de Francia, asistió sin embargo á su formación y deter- 
minó muchos de sus caracteres. 

(25) Con más individualidad todavía se nos presenta la introduc- 
ción de la poesía provenzal en Italia donde pueden señalarse con La- 
valeye tres períodos completos, en parte simultáneos: I trovadores 
provenzales en Italia; II trovadores italianos en provenzal ; III tro- 
vadores en lengua italiana. I. Visitaron con preferencia los poetas 
provenzales las cortes de Saboya, Monferrat, Este, Verona y Malas- 
pina (en el valle de Macra), situadas en comarcas no muy apartadas 
de su propia patria y algunas de las cuales hablaban dialectos afines 
al provenzal. El juglar Ogier de Viena visitó la Lombardía y cele- 
bró la coronación de Federico I (en 1154). Bernardo de Ventadorn 
visitó, según parece, los campamentos de este emperador y la corte 
de Ferrara, y exhorta al primero á vengarse de los milaneses. Ca- 
denet fué muy bien recibido por Alberto de Malaspina; Rambaldo 
de Vaqueiras, hermano de armas del Marqués de Monferrat, se 
despidió para siempre de Provenza. La misma determinación expre- 
sa, aunque no la cumplió, el errante Pedro Vidal. Otros muchos 
trovadores , á los cuales habría también que añadir los juglares po- 
pulares, pudieran citarse; las cento novelle antirhe hacen frecuente 
mención de nombres y de anécdotas referentes á la poesía de los pro- 
venzales (v. g. Messer Miglior delli Abbati di Firenze era molto be- 
ne costumato e seppe il provenzale, etc.) (Para las cento nov. nos 
valemos del Zib. ital. de Bastero). II. Mas en esta figuraron y 
no siempre en segunda línea, muchos italianos. Alberto de Malas- 
pina, primer poeta de Italia, fué contemporáneo de nuestro Alfon- 
so II que se halla en el mismo caso con relación á España. Nicolás 



Y poesía provenzales 47 

de Turín compuso con el pvovenzal Juan de Albussón una bella 
tensión en que se alegoriza al emperador por medio de la figura de 
un águila. Bartolomé Zorgi de Venecia y Bonifacio Calvo de Ge- 
nova, cantaron las contiendas de las dos repúblicas en lengua pro- 
venzal. Pedro de la Caravana compuso una canción con estribillo 
en que excita á los lombardos á que se defiendan. El marqués Lan- 
za satirizó al pseudo- emperador Vidal. Sordello de Mantua, célebre 
por aventuras reales y apócrifas y por la noble mención que le dedi- 
ca Dante en el Purgatorio, fué contado entre los más aventajados 
poetas provenzales. Maistre Ferrari de Ferrara fué un juglar muy 
distinguido, el mejor trovador provenzal de Lombardía, colector de 
cantos ajenos y buen pendolista. Lanfranco Cigala de Genova, fué 
á la vez juez y trovador. Cuando existía ya la poesía italiana, Dante 
de Maiano compuso todavía un soneto en provenzal, el Alighieri 
varios versos, algunos de los cuales pone en el Purgatorio en boca 
de A. Daniel; si bien en su Vulgare eloquio se queja de los malos 
italianos que seguían prefiriendo á la suya la lengua de los trovado- 
res. III. Los que con este mismo nombre cultivaron la poesía italia- 
na se nos presentan por primera vez en la corte siciliana de Fede- 
rico II. Este poeta emperador usa la palabra trovare. La nueva 
poesía italiana se extendió luego á la península, y uno de los prime- 
ros poetas celebra el cantar, danzar á la provenzalesca. Esta nueva 
escuela traduce además algunas veces los pensamientos de los pro- 
venzales y está llena de provenzallismos. Por otra parte la forma me- 
ca reducida á versos de 7 y 1 1 sílabas y á una disposición de conso- 
nantes diversa de la de la provenzal, indica un origen distinto ó en 
todo caso una imitación muy independiente. Además de esta escuela 
cortesana y que como tal ofrece semejanzas con todas las demás de 
igual clase, se trasluce otra poesía popular en los versos martelliani 
(especie de alejandrinos) y en los incultos de forma, pero sublimes 
de concepto, que se atribuyen á S. Francisco de Asis. Uno de sus 
discípulos, de trovador errante pasó á poeta religioso. 

(26) Omitimos hablar de la influencia provenzal, efectiva tam- 
bién, aunque de ninguna manera decisiva, en los minnesingers ale- 
manes (V. Diez). 






II 



TROVADORES PROVENZALES 

EN ESPAÑA 



I. PRIMITIVAS RELACIONES DE CATALUÑA 

CON LA GALIA MERIDIONAL. 

Serán objeto de esta segunda parte, además de los poe- 
tas no españoles en lengua galo-meridional que visita- 
ron personalmente alguno de nuestros antiguos reinos, 
los que fuera de ellos cantaron los asuntos de nuestra 
nación ó de sus reyes. 

Con anterioridad á los trovadores, la poesía épico-ca- 
balleresca había comenzado á celebrar el teatro de las 
luchas más continuadas entre los defensores de la Cruz 
y los sectarios de Mahoma (i), y contribuyó sin duda á 



(1) España, país de los sarracenos, era naturalmente el objeto de 
las más importantes expediciones de los Carlovingios, según las ideas 
de los autores de los cantares de gesta. «Roi qui de France porte 
courone d'or... Bien doit mener cent mille homes en ost — Parmi 
les pors en Espaigne la fort.» Un poema versaba sobre los servicios 
del joven Carlomagno (El Mainet) al emir ó almirante de Córdoba 
Galatre y al casamiento del príncipe francés con una hija del emir. 
El más famoso cantar, el de Rolando (li román de Roncevaux) que 
tantas huellas ha dejado en nuestras tradiciones locales y en nuestra 
literatura, se funda en el hecho histórico de la expedición de Carlo- 
magno á Zaragoza y de la derrota de sus vasallos por los vascones 
en Roncesvalles, si bien en el poema el emperador ha permanecido 
siete años en España, la ha conquistado toda excepto Zaragoza qui 
siet en une montaigne y son los sarracenos del rey Marsilio (en que 

4 



5o TROVADORES PROVENZALES 

estimular para sus viajes peninsulares á los vagabundos 
cantores que buscaban do quiera nuevos asuntos y prín- 
cipes dadivosos. Mas en una parte de la península no 
podía considerarse como exótica la poesía de los pue- 
blos galo-meridionales. Tal era Cataluña donde se ha- 
blaba una variedad de la lengua de oc. 

Esta lengua, según se ha sentado anteriormente, tuvo 
diferentes dialectos, y como los países que la hablaban 



Conde reconoció el verdadero emir de Zaragoza Omaris filius) los 
que vencen á los francos y no los vascones (que sin embargo con el 
nombre de Blascle son contados entre los sarracenos). Menciónanse 
en el mismo poema Cordes (Córdoba), Barceloigne (Ysac de esta 
ciudad citado como forjador de armas), Torteluse (Tollosa), Baleguet 
(Balaguer) y terre Certeine (Cerdaña), así como en otros Ports d'As- 
pre (puertos de Aspa), Archant (probablemente Alicante), Arde~ 
ñas (Denia que da nombre á su conquistador Guibert, el hijo menor 
de Aimerico de Narbona), Barbastro, objeto de un cantar que con- 
taba su asedio, Pampelune, las islas Mayogres (teatro de las aven- 
turas de Aya de Aviñón conducida á las Baleares por el traidor Be- 
renguer, hijo de Canelón, y más tarde por Ganor rey de aquellas 
islas), Laride (que con Balaguer se coloca exactamente antes de De- 
nia), Port paillart sor mer (que se coloca junto á Tortosa y proba- 
blemente designa las montañas de Palláis), Lucerne (probablemen- 
te Lucena en Andalucía), Toleta ícuya fundación por un emir con- 
taba un poema y que se suponía el centro de los estudios mágicos). 
Aunque generalmente se dan nombres de pura invención á los prín- 
cipes sarracenos, hallamos á Desrames de Cordes (Abderramen). 
Entre los sarracenos de España se enumeran los Escler (Esclavones 
confundidos como infieles con los musulmanes, pues no es muy pro- 
bable que los troveras tuviesen noticia de las guardias eslavas de 
los califas de Córdoba). Confúndese con los sarracenos ó á lo menos 
con los enemigos de los francos á Borel (obsérvese que nuestro conde 
Borrell negó el feudo á Hugo Capeto). Arnaud de Gironde (Gerona 
ó Garona!) fué sitiado por Borel el descreído (lou defae) y sus doce 
hijos. Guillermo de Orange se alaba de haber libertado á Ludovico 
de los Vascos y Sarracenos cerca del Garona matando á once hijos 
de Borel. — En el Amis y Amile se nombra al fuerte rey de Aragón 
como pretendiente de la princesa Belisent. — El Gerardo de Rose- 
llón supone un conocimiento preciso de algunas cosas de España. 
Nombra li Narvar é !i Básele entre las huestes cristianas. El viejo 
Draugó padre del héroe tiene á Rosellón, Besoden (en otro lugar 
Besaudón : Besalú) é Girunda tro en Enco (será corrupción de Te- 
rracó: Tarragona), — Vergadaine (Bergadán) é Serdaine f Cerdaña), 
é Mot Gardo (será Montgardó!) — Purgelá (Puigcerdá) é Rubicaire 
¡Llobregat) é Barsaló. A Fulques se le da el honor de Barcelona é 
Osee (Osea) é Soane é Avinhó. Más adelante acuden al llamamiento 
de Gerardo todos sus amigos Tolsásé Barsalós éRoergués, — É Báseles 



EN ESPAÑA 5 i 

no llegaron á constituir un solo estado, y como ningu- 
na de sus modificaciones fué tenida por modelo de todo 
género de escritos, no es posible señalar en ella un tipo 
único, ni se halla una denominación universalmente 
aceptada que la designe. Cabe reducir sin embargo sus 
numerosas variedades á dos tipos principales: el galo 
meridional, que según el uso común, aunque poco fun- 
dado, suele llamarse y llamamos provenzal, fijado y de- 
purado en el habla de los trovadores, y el catalán, co- 
municado desde nuestra provincia á otros puntos de 



é Gascós é Bórdales... Castelá é Navar veno espés. — Neis lo 
rey d'Aragó los seus trames... Envió también Per Ramón Beren- 
guier de Barsalona, Algunos de los citados nombres geográficos de- 
bieron llegar á los poetas épicos por escrito ó por tradición, pero de 
otros es de creer que los conocían á medida que los iban conquistan- 
do los principes de España. Conjetura Fauriel que el poema de Fe- 
rabrás (Fierebras) en que un Guido de Borgoña conquista un pueblo 
infiel y se casa con la princesa sarracena convertida, pudo ser origi- 
nado de la conquista de Portugal por Enrique de Borgoña y su ca- 
samiento con la hija de Alfonso VI. — En las ficciones de la leyenda 
del Santo Graal según se halla en elTiturely Parcival de Wolfram, 
Perillo príncipe asiático convertido al cristianismo se estableció du- 
rante el reinado del emperador Vespasiano en el N. E de España y. 
guerreó con los paganos de Zaragoza y de Galicia al intento de con- 
vertirlos. Su nieto Titurel venció á estos pueblos y ganó á Granada 
y otros reinos auxiliado de los Provenzales, Arlesianos y Karlingios, 
y fundó el culto del Graal custodiándole en un suntuoso templo, 
construido á imitación del de Salomón y situado en Monsalvat ó Mon- 
salvatge, montaña que se encuentra camino de Galicia y que circunda 
un gran bosque llamado de Salvatierra, é instituyendo para la guarda 
del santo vaso la caballería del Templo. ¡\ T o es posible desconocer en 
estos relatos al mismo tiempo que la influencia de las cruzadas y 
como una alusión á la supuesta dinastía del Preste Juan de las In- 
dias, un recuerdo de la restauración de España por los príncipes 
cristianos, auxiliados alguna vez por las armas francesas, de la ins- 
talación de los Templarios en los condados de Foix (1136) y de Bar- 
celona (1144) y de la peregrinación á Santiago de Galicia. (V. Faur. 
II y III, Heinrich le Parcival etc.). — Sabido es que estas peregri- 
naciones (que se mencionan ya en algunos poemas v. g. en el Ren. 
de Montalbán), influyeron en la Crónica del pseudo-Turpín, inspira- 
da en parte por los libros caballerescos en que obró á su vez. Un 
cantar de gesta relativamente moderno, intitulado l'Entree en Es- 
pagne (s. xiv) que ha dado á conocer L. Gautier, se vale de la autori- 
dad de Turpín, al mismo tiempo que de la de dos troveras descono- 
cidos, Jean de Navarre y Gautier d' Aragón , al parecer españoles 
de naturaleza. 






52 TROVADORES PROVENZALES 

dentro y fuera de España (2), y que en medio de sus 
modificaciones de tiempo y de lugar conserva una fiso- 
nomía asaz constante. No tratamos aquí de distinguir 
las dos variedades de la lengua de oc, sino de buscar las 
causas de que una porción de la península ibérica sea 
hermana por la lengua de la parte meridional de la 
antigua Galia. 

A producir este resultado pudieron contribuir causas 
remotísimas: las comunicaciones de vecindad que los 
Pirineos no dificultan igualmente en todos los puntos, 
la aptitud semejante de pronunciación , nacida de la 
identidad general de raza y clima, las raíces célticas más 
ó menos numerosas, conservadas en ambos países, la 
influencia, atestiguada por la historia y por un gran nú- 
mero de palabras, de los griegos establecidos en las cos- 
tas orientales (Marsella, Rosas, Ampurias, etc.). Mas es- 
tos antecedentes hubieran producido tan sólo efectos 
parciales á no mediar el hecho de la completa romani- 
zación que con respecto al S. de las Galias hemos ya no- 
tado, y que no fué menor en la parte de España, regida 
por la ciudad romana por excelencia (Tarraco Scipionum 
opus), donde, ya desde el tiempo de Tito Livio, hasta 
los agrestes celtíberos se iban sujetando muy aprisa á la 
cultura del pueblo rey. 

A las causas que acabamos de indicar, se añadió otra 
más especial, cual fué el enlace político que se efectuó 
ya, aunque con diversas alternativas, durante la domi- 
nación de los visigodos. Ataúlfo, primer caudillo de este 
pueblo que entró en España, dominó parte de la Narbo. 
nesa y de la Tarraconense y se fijó en Barcelona. Walia, 
que añadió á este estado aun reducido parte de la Aqui- 
tania, fijó su sede en Tolosa. Extendióse el reino de los 
godos por lo restante de España y también con menos 



(2) Islas Balearos, Valencia, algún pueblo de las islas de Cerde- 
ña. Murcia conquistada por las armas de D. Jaime recibió la lengua 
de D. Alfonso el Sabio, si bien conserva algunas palabras catalanas 
castellanizadas, como piñuelo (orujo de olivas, de pinyol), revoltón 
(bovedilla, de revoltó), jabia (aposento de locos del cat. gabia: jaula). 



EN ESPAÑA 53 

seguridad hacia el centro de lasGalias, hasta que sus 
posesiones en las últimas le fueron arrebatadas por los 
Merovingios, á excepción de la Septimania ó parte infe- 
rior de la Narbonesa, que se hizo completamente goda 
como la España, y conservó el nombre de Galia gótica. 
Así pues, la unión exclusiva al principio de una parte 
de la Galia meridional con nuestra comarca, y luego la 
sujeción más duradera de la Septimania al gobierno de 
la península, pudieron contribuir á la homogeneidad 
de la parte N. E. del reino de los Godos. No creemos, 
sin embargo, que el nombre de Gotia quedase desde 
Ataúlfo privativo de sus dominios tarraco-narboneses, 
pues si es verdad que aquel caudillo se lo impuso, debió 
extenderse la significación de este nombre á medida que 
se ensanchaba el reino de sus sucesores. Su aplicación 
exclusiva á la Septimania y luego á Cataluña se originó 
del estado de estas provincias después de la invasión 
árabe. 

La independencia de nuestra patria, intentada ya por 
los naturales (3), fué llevada á cabo por las armas del 
imperio de Cario Magno. En aquel período, esta nues- 
tra porción de España, carlovingia por el supremo do- 
minio, especialmente aquitánica como parte del reino 
de Ludovico, estuvo más especialmente enlazada y casi 
confundida con la Septimania ó antigua Galia gótica. 
Y además de tal enlace político en aquella temporada 
breve (48 años) pero decisiva para la formación de las 
lenguas, hallamos una semejanza muy marcada en los 
elementos de la población en todos estos países: la anti- 



(3) Subsistía un núcleo de antiguos pobladores, como es natural 
y conforme sabemos de las demás provincias de España, y fué tan 
importante que formó á veces un partido anti-carlovingio. Se colige 
de varios documentos que esta población intentó sacudir por sí mis- 
ma el yugo sarraceno; así un Juan , al parecer de linaje godo, mató 
algunos infieles (794) en el lugar llamado ad Ponte junto á Barcelo- 
na (.Marca). En una tabla cronológica de Ripoll se halla nombrado un 
príncipe Quintiliano (Chintila!) que dominó veinte años después de 
la invasión árabe fVill. VIII). Los habitantes de Vallibrmosa en el 
Fanadés se levantaron sin auxilio extranjero (Pujades). 



54 TROVADORES PROVENZALES 

gua base indígeno-romana unida á los que poco antes 
eran sus dominadores, germanos romanizados, gober- 
nados ahora por los francos austrasios. Hubo además 
mezcla de población. No todos los hostolenses ó hispa- 
nos prófugos del interior debieron refugiarse en la Sep- 
timania y en nuestra Marca; al paso que en el ejército 
de Ludovico, reconquistador de Barcelona, hallamos 
todas las diversidades de raza que existían allende el 
Pirineo. 

Wasco, Gheta, Francus, sive Aquitana cohors (Erm. 
Nig.) 

Lo que antes se ha dicho de esta región intermedia 
entre la España y la Francia de los Francos, debe apli- 
carse con mayor razón á la Septimania y á nuestra Mar- 
ca. Esta fué en realidad godo-franca: godo ó hispano- 
goda por la mayoría de la población , por las leyes con- 
servadas, por la estirpe de algunos de sus gobernadores, 
mientras francos fueron otros gobernadores y franco el 
supremo dominio. Si para los pueblos del norte fué 
nuestro país la tierra de los Godos (Gothia, Gothland, 
Gotolaunia, Cataluña); para los árabes fué parte del 
Afranc y para los cristianos del interior, aun en los 
tiempos en que se cantaban las hazañas del Cid, la tie- 
rra de los Francos (4). 



(4) (712) Carlos Mavtel había dejado á la Septimania un conde 
ó duque nacional. Unida al reino de los Francos por Pepino, fué se- 
parada por Carlomagno para formar el reino de Aquitania. Muerto 
Carlomagno (814) el emperador Ludovico y luego su hijo Pepino 
rey de Aquitania confirman los privilegios de los españoles refugia- 
dos en la Septimania y en la Marca. En 817 el Pío hace de las dos pro- 
vincias un ducado particular cuya capital fué Barcelona, y al cual á 
veces se da el nombre de reino. En 864 (ó 65 según la hist. de 
Leño) el Calvo divide este ducado en dos marquesados, el de Sep- 
timania ó Gocia, y el de la Marca de España, España citerior, con- 
dado ó marquesado de Barcelona. En cuanto á los condes goberna- 
dores, es decir simplemente delegados del imperio, se sabe cuáles 
eran godos y cuáles francos. Menos seguro es lo relativo á los here- 
ditarios que la tradición considera como carlovingios , y godos la 
mayor parte de escritores modernos. El nombre de Cotia se dio 
desde la reconquista á la Sept. (ya antes Galia gótica) y extendióse 
luego á nuestra Marca. Aunque el nombre de Gotia parece algunas 



EN ESPAÑA 55 

Los adelantos de la cultura, el movimiento social y 
literario, la introducción de nuevas instituciones, loque 
ahora llamaríamos iniciativa, fueron también francos, 
es decir que Cataluña, como la Galia meridional, reci- 
bió el reflejo del foco encendido por Cario Magno y con 
más ó menos solicitud conservado por sus sucesores. 
Así vemos desde los tiempos del grande emperador 
adoptada la escritura francesa, aunque modificada por 
resabios góticos, la introducción más paulatina de leyes 
francesas, y en el orden eclesiástico la sustitución tam- 
bién muy lenta (pero siempre anterior al reinado de 
Alfonso VI de Castilla) del rito romano al gótico y la 
adopción en varios cabildos de la vida canónica aquis- 
granense (5). Como es sabido, subsistió por mucho 
tiempo la costumbre de fechar por los años del reinado 



veces exclusivo de la parte narbonesa (de que nuestra Marca se con- 
sidera alguna vez como apéndice, citm marchiis suis) debió al fin 
prevalecer para dicha parte el nombre de Septimania que no daba 
lugar á duda y era mas grato á los francos y quedar para nuestro 
país el nombre de Gotia ó Gothland. Así en 971 Borrell se llama 
Dux Gothise. — Si fuese cierto que en la carta de división del impe- 
rio por C. M. el vel y el site tenían un valor disyuntivo, como pre- 
tende Marca (portionem Burgundise et Provintiam ac Septimaniam 
vel Gothiam Ludovico... Cum Provincia et Septimania sive Gothica 
ad Hispaniam) tendríamos ya en aquella época, el origen del nom- 
bre de Cataluña; pero nos parece más piobable la interpretación por 
sinonimia, 

(5) Academia de Buenas Letras 405 y 7 y Villanueva VI, VIH 
y IX. Cita misales de fondo romano con resabios mozárabes, es de- 
cir, góticos. El célebre Psalterium argenteum había pertenecido á 
un Pepino y se conservaba en Ripoll. En 874 se añadió una ley al 
código de los visigodos que fue enviada á las provincias de España 
y Gotia. Observamos por otra parte que en un concilio de Barcelona 
de 906 figuraron tres eclesiásticos y un seglar romanos á quienes 
parece que se daba la preferencia en calidad de tales, y como aun 
para tiempos posteriores y para otros países notamos antes, cada uno 
se regía por sus leyes y jueces. (Hist del Leng.) Acerca de las leyes 
godas no derogadas por los Usages V. Bof. Condes. — Hay indicios 
de que se acentuaba el latín á la francesa. Así en la traducción del 
Dante vemos: Abans de molt que la morda Antropós. Dido y otros 
nombres semejantes sirven para la 4. a sil. acentuada del endeca- 
sílabo en varias poesías del Canfoner. Los niños pronuncian todavía 
spiritu iuó. Después ha prevalecido el ejemplo de los italianos y 
castellanos. 



56 TROVADORES PROYENZALES 

de los monarcas franceses, lo cual indica, si no en ver- 
dad un reconocimiento de dependencia política, á lo 
menos un cierto respeto y deferencia. 

De aquí nació la casi identidad de habla entre los paí- 
ses de entrambos lados del Pirineo, subsistiendo des- 
pués motivos de comunicación y hermandad. A empezar 
por Wifredo II, vamos viendo enlaces de la casa de Bar- 
celona con las del S. de Francia. Desde 1034 y especial- 
mente desde 1067 empiezan á sonar ciertos derechos, 
donaciones y traspasos á favor de Ramón Berenguer el 
Viejo en Carcasona, Rasez, Tolosa, Narboha, Coserans, 
Cominges, Conflent, etc., provenientes sin duda de su 
abuela Ermisendis hija de Roger I, conde de Coserans 
y Carcasona, la que tanta y tan larga influencia ejerció 
en los negocios de nuestro condado. La dependencia de 
nuestras diócesis de la metrópoli narbonense antes de la 
restauración de la de Tarragona (1092), debía mantener 
más estrechas las relaciones entre ambos países y produ- 
jo en efecto reuniones de señores y prelados de uno y 
otro lado de los Pirineos. Los de allende, por otra parte, 
ya por dependencia feudal, ya por hermandad de espí- 
ritu, acudían muchas veces á socorrer á los nuestros en 
sus lides contra los árabes (6). 



(6) V. algunas fechas que pueden aclarar ó confirmar lo que arri- 
ba decimos. Hacia 874 empieza á reinar Wifredo el Velloso, tronco, 
según el común parecer, délos condes hereditarios. 884 La Septi- 
mania y la Marca de España se niegan & reconocer á Eudes por rey. 
889 Carlos el Simple da un diploma en que se ocupa de los hosto- 
lenses de España. 904 El mismo da muchas tierras pertenecientes 
al fisco con el objeto de hacer adeptos en Narbona, Rosellón y Bé- 
sala. Richildis hija de Borrell I (Wií'iedo II) se casa con un vizcon- 
de de Narbona. 969 Borrell II con Ledgarda al parecer hija de Ra- 
món Pons conde de Alvernia, de donde vino la introducción del nom- 
bre de Ramón en nuestra dinastía y luego el mismo con Aimerud 
igualmente al parecer de la casa de Alvernia. 992 D. Ramón ó Bo- 
rrell III (Ramón ó Borrell) con Doña Ermisendis hija de Roger I 
conde de Coserán y Carcasona. Un Pedro, hermano de este y conde 
en parte de Carcasona, fué obispo de Gerona. Hacia este tiempo ha- 
llamos también en España contra los Sarracenos un Pedro obispo 
de Tolosa. 1035 Bernardo de Narbona auxilia contra los sarracenos 
al Curvo, el cual le cede Tarragona (sería en caso de conquistarla). 
1053 Ramón Ber. I el Viejo se casa con Doña Almodis hija de un 



EN ESPAÑA 57 

Atendiendo á las causas que acabamos de exponer 
desde las primitivas hasta las más próximas, no es de 
extrañar que además de la comunidad de habla, se ha- 
llen á entrambos lados de los Pirineos igualdad de nom- 
bres geográficos: Savartés, Verdú (Verdun), Balaguer 
(Balesguier), Besalú ó Besuldó (Bezaudun), Montoliu, 
Montesquiu (Montesquieu). Alongrony (Mongronh), Ro- 
cafort, Castellvell (Castelviel), Agremunt, Mondar; de 
títulos feudales y civiles: Coms, Vescoms, Vavasor, 
Baró, Cavaller, Senescal, Batlle, Veguer, Consol, Pro- 
dhom, Burgés; de monedas: liura, sol, denier, pujesa; 
de nombres de pila: Guillen, Gaucerán, Ramón, Pons, 
Guiraut, Jauffré, Gilabert, etc.; de apellidos: Vidal, Du- 
ran, etc., de todo lo cual se colige también igualdad de 
usanzas (Comp. Capmany, Mem. Nota I). Entre estas 
puede mencionarse la de los caballeros salvajes, los cua- 
les aunque acaso no exclusivos de los países galo-catala- 
nes, se mencionan á lo menos con más frecuencia que 



conde de Carcasona ó de Rodes ó más bien de Bernardo y Amelia 
condes de la Marca en el Lemosín. 1059 Asisten á una junta cele- 
brada por el Viejo, Guillermo de Montpeller y el conde Berenguer 
probablemente de Narbona. 1068 Celebre concilio en la ciudad de 
Gerona presidido por el Cardenal Hugo Cándido en presencia de los 
mismos condes y con asistencia de los arzobispos de Narbona y Au- 
xerre y los obispos de Agda, Cominges y los procuradores de los de 
Tolosa y Usez, en el cual no se abolió, como se supone, el oficio gó- 
tico, sino en 1071 al regresar de Aragón el Cardenal. Al mismo 
año 68 se atribuye la promulgación de los Usages. 1076 Empieza el 
reinado de los dos hermanos, el Fratricida y Cap de Estopes, casado 
este con Mahalta hija de Roberto Guiscardo. 1090 El Fratricida au- 
xiliado del conde de Tolosa lucha con el vizconde de Carcasona. 1092 
Armengol de Gerb conde de Urgel deja á su hijo Armengol bajo la 
tutela del conde de Barc. y del rey de Aragón con obligación de 
servir al rey de Castilla y á su segundo hijo Guillermo los señoríos 
de Provenza desde el Ródano hasta el mar que había adquirido por 
su esposa Adelaida de Piovenza (era la Provenza occidental que 
Adelaida heredó de su padre Guillermo IV, quedando la oriental á 
los ascendientes maternos de Doña Dulce). 1093 Mahalta viuda casa 
con el vizconde de ¡N'arb. que protegió á su entenado en sus posesiones 
transpirenaicas — Puede aquí mencionarse la parte que tomaron los 
catalanes (especialmente Gerardo de Rosellón y Guillermo de Cer- 
daña) en las cruzadas — El clero y diócesis de Vich habían depen- 
dido inmediatamente del arzobispo de Narbona hasta 685 en que se 
restableció aquella sede. 



58 TROVADORES PROVENZALES 

en otros puntos. V. Cons. pacis ct tregua' de 1234 en 
Marca, etc. 

Estrecháronse más los vínculos entre Cataluña y la 
Galia meridional á efecto del casamiento (antes de 1080) 
de Armengol de Gerb conde de Urgel con Adelaida que 
heredó la Provenza occidental y sobre todo de] de Ra- 
món Berenguer III el Grande con D. n Dulce (11 12) 
heredera del condado oriental de Provenza (7). Desde 
entonces fueron catalanes ó de familia catalana los con- 
des de Provenza sucesores del de Barcelona y los de 
Forcalquier que se titulaban Marqueses de Provenza y 
descendían del conde de Urgel. 

Al reinado de D. Ramón Berenguer el Grande puede 
atribuirse con fundamento, aunque sin dato alguno po- 
sitivo, la introducción de la poesía provenzal en Cata- 
luña. Si en efecto fuese verdad, como no hay motivo 
para negarlo, que había ya en aquel tiempo trovadores 
en la corte de Provenza, es natural que acudiesen á la 
capital donde brillaba su soberana, y cuando más tarde 
(1 1 17) visitó nuestro Conde sus nuevos estados, no es 
menos natural que le rindiesen aquellos poetas sus ho- 
menajes. Pero nada permite afirmar con entera seguri- 
dad la escasez de documentos de aquella primitiva épo- 
ca de la poesía trovadoresca (8). 

Algunos historiadores nuestros creyeron que esta poe- 
sía junto con nuestra lengua fueron entonces comuni- 



(7) Vino acompañada de S. Olaguer entonces abad de San Rufo 
en Provenza y cuya autoridad pudo contribuir á este glorioso enlace, 
precedido, como hemos visto, por el dominio de los de Urgel en 
otra parte de Provenza. — Además no se ha de olvidar que Ramón 
Berenguer III como sucesor de los derechos de sus padres en Carca - 
sona, Bearne, Narbona, etc., tenia otras relaciones con el S. de Fian 
cía. En 1125 le vemos guerrear con Alfonso Jordán, conde de Tolosa, 
por pretensiones á la Provenza, que terminaron en un convenio. — 
Su hija Jimena casó con Roger II de Carcasona. Otros enlaces seme- 
jantes debió haber: así Guillermo de Montpeller llama primo al mar- 
qués de Mataplana. 

{8) Supúnese que la sola vez que visitó Ramón Berenguer III sus 
nuevos estados fué recibido con mucho entusiasmo y que el pueblo 
sembraba de flores el camino que debía pisar su caballo. 



EN ESPAÑA Sg 

cadas á los países transpirinaicos. Mas las lenguas no se 
trasladan por un simple enlace de dos soberanos; ade- 
más los más remotos documentos de la lengua de oc nos 
la muestran establecida en el S. de las Galias, y por lo 
que hace á la poesía, un buen número de composicio- 
nes anteriores á la época de los trovadores y aun las de 
los primeros entre éstos , como Guillermo de Poitiers, 
prueban con no menos seguridad su existencia antes de 
la unión de las casas de Provenza y de Barcelona. 

Mas no por esto debe negarse á este enlace toda clase 
de influencia sobre el habla y la poesía meridionales. La 
lengua estaba , es verdad , completamente desarrollada, 
pero en la inseguridad de formas que presentaba, pudo 
la variedad que entre nosotros se hablaba hacer prevale- 
cer algunas de las suyas (9). La poesía por otra parte, 
cobró nuevo aliento con la protección que ya en Pro- 
venza , ya en la península le dispensaron los príncipes 
catalanes (10). 



(9) La ilusión de nuestros autores con respecto á la influencia 
total ó parcial de la lengua catalana en los países galo-meridionales 
es bien excusable, cuando no se explica fácilmente el que el catalán 
de nuestros días sea mucho más aproximado al provenzal clásico que 
los dialectos ó patueses de allende los Pirineos. La única explicación 
que se da de este hecho singular es que se ha seguido cultivando li- 
terariamente el catalán ; y á esto añadiremos que en los países galo- 
meridionales debía haber tendencias locales de pronunciación que 
la ortografía clásica ocultaba. Así si se escribiese exactamente nues- 
tro catalán oriental, sería muy distinto del occidental , que es el que 
ha conservado más formas del antiguo lenguaje clásico. — Por lo que 
hace á la influencia que la variedad catalana pudo ejercer sobre la 
variedad trovadoresca, estamos reducidos á conjeturas. Sin embargo 
observaremos: 1.° que algunas foimas como leal, vilá, más catala- 
nas, son preferidas por las Leys d'Amors (y también por R. Vidal 
la primera) á leau y vilan exclusivamente traspirenaicas; 2.° que 
en Marcabrú se halla como variante el futuro catalán decebré (Ab 
fina). 

(10) La ciudad de Aix parece que ya de muy antiguo tenía es- 
pecial celebridad por el estudio de las letras; pero no se hallan en 
el condado de Provenza trovadores tan antiguos como en otros pun- 
tos de la Galia meridional (hablase de Raúl de Gossin (1129), pero 
no se halla mencionado en los documentos auténticos). El primero 
conocido fué Rambaldo de Orange en los tiempos de nuestro Ramón 
Berenguer IV, y por consiguiente de su hermano Berenguer Ramón 
y su sobrino Ramón Berenguer de Prov. ; su contemporáneo el juglar 



OO TROVADORES PROYENZALES 

Aun más especialmente debe reconocerse una influen- 
cia general y recíproca entre los dos países, ya tan de 
lejos hermanados y que puestos entonces en mayor co- 
municación debieron enorgullecerse á la vez con el po- 
derío político y las glorias marciales de los nuestros y 
con la cultura brillante de los galo-meridionales. Desde 
entonces no sólo Provenza sino los países de Gascuña y 
los intermedios se reconocieron unidos por una nacio- 
nalidad de lengua, de costumbres y aun de intereses con 
el condado de Barcelona , y los moradores de éste ad- 



Ogier de Vicna celebra hacia 1154 al conde de Provenza, es decir, 
al último (Tots tems). Nótase mayor movimiento en la época de Al- 
fonso II de Aragón (1 de Prov.): así veremos que G. de Borneil dice 
de uno de sus poemas: pori' entv'els cátalas — Passar en Proensa. Los 
provenzales atribuyen al rey de Aragón la primera fundación de la 
célebre universidad de Aix y suponen que Hermentario monje de Le- 
rins, escribió por orden suya un Nobiliario de Aragón Provenza, 
Italia y Francia seguido de las biografías y obras de los más célebres 
trovadores de aquella comarca. A su hermano Sancho que fué algún 
tiempo conde de Provenza referimos una muy bonita estrofa compuesta 
por Rambaldo de Hieres en ocasión de que Sancha (que así se llamaba 
también su mujer) se disponía ;í pasar á Aragón para acompañar, se- 
gún se supone, á N'Audiait, viuda del señor de Marsella, celebrada 
por Pons de Capdeuil (1180-90): «Coms Proensal si s'en vai Domna 
Sancha — No-us tenrem mais per gaillart ni per pro — Tan com fa- 
rem si sai ab nos s'estancha — Ni '1 failz laissar per Proensa Aragó 
— Que ill Dompna es bella e cortesa e francha — E gensera (es de- 
cir, adornaría, embellecería) tota nostra maisó (v. reió). — Ben aia 
l'arbres don nais tan bella brancha— C'aital com tanh ad avinen 
faisó — Es de beutat bruna, vermeilha e blancha». Ala época de 
Alfonso pertenecen F. de Marsella y R. de Vaqueiras que vivió ma- 
yormente en Orange y en Monferrat. Alfonso II de Provenza, hijo y 
sucesor de Alfonso de Aragón, protegió á los trovadores. Vivió en 
su época Guiraldo de Calansó, pero «mal abelivols fo en Proensa e 
sos dits e petit ac de nom entr' els cortes,» lo que parece indicar que 
la Provenza daba entonces el tono. A Elias del Agenes y á otro ju- 
glar Oliver el conde los «retenc ab se e det los moillers a Barjols e 
térra é per so los clamavan 'N-Elias et Olivier de Barjols.» Muerto 
el conde, Elias canto á su viuda Garsenda de Sabrán, heredera de 
Forcalquier, <'ii lo que tuvo por competidor al famoso caballero y 
trovador Guido de Cavaillón. Habiendo la condesa abrazado el es- 
tado monástico en 1222, Elias entró en el Hospital de S. Benito de 
Aviñón. Citaremos también romo de Provenza al trovador Ralmenz 
Bistors de Arles que cantó á Constanza de Este. Para alguno de los 
más recientes del mismo condado V. en la tercera parte la biog. de 
Ramón Berenguer V. 



EN ESPAÑA Gl 

quirieron la fama de cultos, joviales y corteses (i i), al 
propio tiempo que conservaron un fondo de costum- 
bres más religioso (12) y más grave, más marcial y po- 
lítico, y que en cuanto vemos cultivada su lengua, la 
hallamos designada con el nombre de catalanesch, tan 
amado de Muntaner, el cronista catalán por excelencia. 
A esta época (en que escasean las noticias poéticas) de- 
ben atribuirse sin duda algunas comunicaciones litera- 
rias entre el mediodía de Francia y nuestro Condado. 
De últimos del siglo xi suele considerarse el tan notable 
y conocido comienzo de la vida de Sta. Fe de Agen que 
prueba semejantes comunicaciones no sólo entre los paí- 
ses de lengua de oc , sino de éstos con los demás del 
norte de la península. 



(11) No puede dudarse de que los catalanes adquirieron en esta 
época fama de joviales. Además de la autoridad de los trovadores 
cabe aducir otra más grave; Diego de Campo (1218) canciller de 
Castilla, elogiando en su Planeta al arzobispo Rodrigo dice: «Emen- 
das vel cominendas Gallíecos in loquela, Legionenses in eloquentia, 
Campesinos in mensa, Serranos in duritia, Aragonenses in constan- 
tia, Calhalanos in Icetitia, Navarros in leloa , Narbonenses in invi- 

tatura Brictones in instrumentis, Provinciales in rithmis, Turo- 

nenses in metris, Francos in strenuitate, Anglicos in callidate». 
Débese esta noticia como otras de especial erudición á los señores 
Helferich y Clermont, en su Aper$u de V hist. des lang, neo-lat. en 
Espagne. 

(12) A pesar de la oposición de Pedro II al poderío francés en 
tiempo de la cruzada contra los albigenses y del gibelinismo del rei- 
nado de Pedro III, ocasionados de la posición geográfica que hacía 
á nuestro reino adversario natural de Francia, no se ha de ver en 
período alguno de nuestra historia la menor tendencia heterodoxa, 
puesto que el objeto de las guerras de nuestros antepasados era po- 
lítico y no religioso. Hubo en los Pirineos en la primera de dichas 
épocas algún caso aislado, debido tal vez en todo ó parte á advene- 
dizos, umversalmente reprobado y severamente reprimido, entre los 
cuales hay que contar el de Duran de Huesca, valdense después 
arrepentido que fundó una orden con autorización de Inocencio III; 
así como ciertas tentativas, inclinadas al cisma, de Arnaldo de Vila- 
nova en Sicilia, no tuvieron resultado alguno. Las verdaderas aspi- 
raciones del pueblo aragonés se hallan en las palabras que Muntaner 
(cap. xlix) pone en boca de un Papa: «A deus! dix lo Papa; qu 7 es 
ae.ó '! que ab tants diables ha a contrastar qui ab la casa d'Aragó 

contrasta A Deus plagues fóssen reconciliáis de la Sgleya que 

aqüestes son gents ab qui conquistaríem tot lo mon, e metríem a baix 
tots los infels, etc.» 



62 TROVADORES PROVENZALES 

Rayn. Cli. II. Cansón audi que bellantresca (i3) 
(Fauchet.) Que fo de razón (14) espanesca, 
Non fo de paraulla grezesca 
Ne de lengua saresinesca : 
Dols e suavs es plus que bresca 
Et plus que nuls piniens qu'om mesca (1 5) ; 
Qui ben la dis a lei francesca 
Cug- m'en que son gran pros Ten cresca 
E qu'en est segle Ten paresca. 
Tota Basconn'et Aragons 
E l'encontrada deis gascons (16) 
Saben qual est aquist canzons 
E s'es ben vera sta razons. 
Eu l'audi legir a clerzons, 
Et a gramadis a mol bons 
Si quom o mostra '1 passions (17) 
En que om lig esta leiezons; 
E si vos plaz ist nostre sons (18) 
Aissí co '1 guida '1 primers tons, 
Eu la vos cantarei en dons. 



(13) Rayn. lee qu'es bell'antiesca, y traduce: de bella composi- 
ción. Podría leerse: ¡que bella 'ntvesca! ó ¡que bella'n tresca! 

(14) El considerar de asunto hispano la vida de Sta. Fe de Agen 
prueba un vivo i'ecuerdo de los vínculos de España con los países 
galo meridionales. 

(15) Se ha leído también qu'om esca (que se coma ó bien que á 
hombre salga acertado: reussi/ 1 franc; reeixir catj 

(16) Enumera el país de los Vascos, Aragón y Gascuña donde es 
conocida la canción. 

(17) O bien qu'om ó mostra '1 passions. Hablará de un marti- 
rologio. 

(18) Tono ó tonada. 



EN ESPAÑA 63 



2. — REINADO DE RAMÓN BERKNGUKR IV, 
CONDE DE BARCELONA Y PRÍNCIPE DE ARAGÓN. 

I I 3 I I I Ó 2 . 

El primer conde de Barcelona que vemos celebrado 
por la poesía occitánica fué D. Ramón Berenguer IV, 
apellidado el Santo, conquistador de Tortosa, Lérida y 
Fraga, y primer príncipe de Aragón, por su matrimo- 
nio con D. a Petronila. Este gran príncipe, tan leal 
como político, pasó largas temporadas en el mediodía 
de Francia donde le llamaban sus propios intereses, los 
de su hermano Berenguer Ramón de Provenza (-J- 1 144) 
y los de su sobrino hijo del último, Ramón Berenguer. 
Cuñado de Alfonso VII de Castilla, fué uno de los se- 
ñores occitánicos que le rindieron homenaje como em- 
perador, y no sólo se contó entre los héroes, sino que 
según el Gesta comitum, fué el principal instigador de 
la expedición á Almería (1147). Aliado de Enrique II 
de Inglaterra y de la célebre Ermengarda de Narbona, 
guerreó contra los Baucios y el de Tolosa, muriendo 
en el viaje á Turín á donde acompañaba á su sobrino 
para recibir la investidura del condado de Provenza de 
manos del emperador Federico Barbarroja (1). 



(1) Muerto Ramón Berenguer el Grande, su concuñado Ramón de 
Baucio, esposo de la hermana de Dulce y que como tal alegaba dere- 
chos á la Provenza oriental, se ligó con Alfonso Jordán conde de Tolosa 
y con el conde de Forcalquier (nieto de Armengol de Urgel) que as- 
piraba al título de marques de Provenza, contra el joven Berenguer 
Ramón defendido por su hermano el de Barcelona y que fué asesi- 
nado, á sugestión de los Baucios, según se supone, por unos corsa- 
rios en el puerto de Melgor (1144). Más tarde R. de Baucio se suje- 
tó al de Barcelona, como también sus hijos que después de su muerte 
habían renovado las hostilidades. En 1150 hallamos á Ram. Ber. en 
Narbona donde se le sujetan algunos feudatarios meridionales, y al 
cabo de cuatro años le eligen por señor los bearneses. Fué aliado de 
Ermengarda de Narbona, de Enrique II de Inglaterra (que por su 
esposa pretendía Tolosa) y de Guillermo de Montpeller contra el de 
Tolosa. Murió en grande intimidad con el rey de Inglaterra, cuya 



C'4 TROVADORES PROVENZALES 

Antes de enumerar los escasos pero interesantes frag- 
mentos provenzales que se refieren á este reinado, recor- 
daremos una expresión galante y sencilla de nuestro 
conde. Cuéntase que regaló muchas piedras preciosas al 
joven Guillermo de Montpeller que junto con su padre 
(Guillermo VI) tomó parteen el sitio deTortosa, dicién- 
dole, que siendo aun soltero, podrían hacerle más bien 
quisto de su futura novia. 

Marcabrú, famoso juglar gascón, hace un obsequio 
común á los de Castilla, de Portugal y de Barcelona, 
diciendo que se abstiene de enviarles sus dichos satíri- 
cos, pero pidiendo al mismo tiempo á Dios que los man- 
tenga, con lo cual no quedará perdido el valor (2). En 
su Pax in nomine Domini y en su Emperaire veremos 
luego en qué términos habla de nuestro soberano. 

Pedro de Alvernia, que después del anterior es el pri- 
mer poeta que vemos figurar en Castilla, dirige sus ver- 
sos á Provenza á los dos condes (tío y sobrino) al propio 
tiempo que á Narbona, donde el júbilo se mantiene, 
conforme los méritos de los que lo protegen (3). 

Al mismo reinado pueden también pertenecer los ver- 
sos dirigidos por Rambaldo príncipe de Orange á Ur- 
gel y tal vez á Dulcía, esposa del conde Armengol, el 
de Valencia, hija del de Foix y sobrina del de Barce- 
lona (4). 



historia está tan enlazada con la de la poesía caballeresca. — Como 
es de ver por el último acto de su vida, los emperadores de Alema- 
nia no habían abdicado su soberanía en la Provenza 

(2) En Castella et en Portegal — Non trametré (v. trametrai) 
aquestas salutz — Mas Deus los sal. — Et en Barcelona atretal — E 
neis las valors son perdutz (Ab fina). 

(3) Ais comtes mand'en Proensa — Lo vers e sai a Narbona.-— 
Lai on pren jois mantenensa — Segon aquels per cui regna. 

(4) Er vuy pregar — Vers ab dit ciar — Que lai en Urgel te 
presens. En Barbieri Oríg. de la poes. rimata. Parece que estos ver- 
sos deben ser una segunda tornada de Ara m' es que termina: Pauc 
sap d'amar — Qui tem preiar — Dieu que maldia los manens. Del 
mismo P. de Oíange es la poesía satírica Ais durs que tiene esta de- 
dicatoria : D*aquest vers empli tos pauiei s — E porta-m tot ton col 
cargat — A N Giraud de cui ai peccat — A Perpignan part Lau- 
cata. 



EN ESPAÑA 65 

Finalmente es conocida la anécdota que refiere Nos- 
tradamus con ocasión de los versos que atribuye á Bar- 
barroja. Cuenta este antiguo historiador de Provenza 
que hallándose el emperador en Turín después de haber 
vencido á Milán, fué á visitarle Ramón conde de Barce- 
lona y Provenza, acompañado de una gran turba de 
oradores y poetas provenzales y de caballeros de su cor- 
te, con su esposa la princesa Risenda ó Riquilda, para 
que le revistiese del feudo de Provenza y Forcalquier, 
á lo que accedió Federico en atención á su sobrina Ri- 
quilda, declarando nula la concesión de su tío el empe- 
rador Conrado á favor de Hugo de Baucio y cediéndole 
además otras tierras de que éste se había apoderado á 
viva fuerza; el conde entonces mandó recitar muchas 
y bellas canciones á sus poetas y complacido el empe- 
rador les hizo muchos presentes, y compuso el siguien- 
te epigrama en lengua provenzal: 

Raya. Cb. V. Platz-mi cavalier francés 
Nostrad. E la donna catalana 

E l'onrar del Ginoés 

E la cort de Castellana, 

Lo cantar provenzales, 

E la danza trevizana 

E lo corps aragonnés 

E la perla Julliana, 

Las mans e cara d'Anglés 

E lo donzel de Thuscana (5) 

No sólo es histórico el viaje á Turín y el enlace del 
de Provenza con doña Riquilda ó Rica sobrina de Bar- 
barroja y viuda del emperador Alfonso VII, sino que se 
ve que el buen Nostradamus tenía á la vista la donación 
de Federico al de Provenza, pero confunde á los dos 
condes, tío y sobrino, y aun prescindiendo de la visible 
exageración en cuanto al número de poetas y al título 






(5) Nostradamus, por quien son conocidos estos versos, los da 
con resabios de pútois moderno. Algunos creen que en todo caso 
deberían atribuirse á Federico II, conocido como poeta italiano. 



66 TROCADORES PROVENZALES 

de los oradores, si la poesía se compuso y fué recitada 
á Ramón Berenguer de Provenza, no la oyó el conde 
de Barcelona que había muerto en el burgo de San 
Dalmacio de Genova antes de llegar á Turín. 

Con la unión de Aragón y Cataluña, verificada en 
este reinado (6), la poesía trovadoresca halló protecto- 
res (7) en un reino cuya habla era distinta (la aragone- 
sa-castellana). Desde entonces la lengua de oc en su va- 
riedad catalana influyó en su hermana la aragonesa (8), 
fué empleada como habla materna por los condes reyes, 



(6) Antes de que esta se verificase los aragoneses habían tenido 
frecuentes comunicaciones con los países de lengua de oc sus veci- 
nos en Francia y España. Recuérdense los siguientes hechos. Prin- 
cipios del siglo ix Los de Aquitania, según Zurita, auxiliaron á 
Iñigo Arista para la reconquista. Principios del XI. Sancho el Ma- 
yor y Ramiro I sojuzgan, á más de Ribagorza, sujeta antes á Fran- 
cia, gran parte del condado de Pallars. 1080 Sancho en Bigorra de- 
pendiente de Arag. 1081 Su cuñado Armengol de Urgel le auxilia: 
ambos pasan á Castilla. 1096 D. Pedro puebla Huesca y da la capi- 
lla del palacio al abad de San Ponce de Tomeiras. 1114 En el cerco 
de Zaragoza auxilian al Batallador los de Bearne, Bigorra, Comin- 
ges, el obispo de Lascarres y el vizconde de Gabaudán que casó con 
la condesa de Pallars. 1116 Él conde D. Beltrán de Tolosa, hermano 
de Alfonso Jordán, se hace vasallo del rey. 1118 Concilio de Tolosa, 
en que se decide auxiliar al Batallador. Este se avista en Barc. con 
Ram. Ber. III. 1122 El rey da á Centulo de Bigoria Roda y la mi- 
tad de Zaragoza. 1130 Toma á. Bayona contra el de Aquit. ó Poit. 
(hijo del trovador). 1134 Mueren con el rey en Fraga Aimerico de 
Narbona, el de Bearne y su sobrino Pedro. 1137 El último conde de 
Aquitania va en romería á Santiago y ve á su cuñado el monje, á 
quien hace dudar de la validez de la dispensa otorgada por el antipapa 
Víctor. — No se ha de olvidar que D. Ramiro fué el primero (1071) 
que adoptó el rito romano en España; V. también lo que decimos al 
tratar de Navarra. 

(7) Como Miguel de Luesia, García y Blasco Romeu, etc. 

(8) La existencia del castellano (nombre con que después se ha 
designado exclusivamente al romance aragonés-castellano-navarro) 
en Aragón (exceptuando los puntos donde como en Jaca se habla 
con mezcla de lengua de oc), es una prueba de que existió en aquel 
reino desde el origen de los romances, por cuanto no media ningu- 
no de aquellos hechos históricos rarísimos y extraordinarios que pue- 
den cambiar la lengua de un país. Y es tanto más evidente que se 
habló desde el origen, cuanto pudo resistir luego á la influencia del 
catalán. No faltan además documentos que prueban la continuidad 
de la misma lengua. V. en Borao (Dice, de voces aragonesas), des- 
de las palabras de fisonomía castellana del testamento de Ramiro I 
(1061) hasta los doc. de 1152, 55, 62, 73, 78, 202, 225 (en el Arch. 



EN ESPAÑA 67 

y aun cultivada como lenguaje cíe la historia y de la 
poesía por algunos naturales del antiguo reino de Ara- 
gón (9). 

3. CASTILLA. — REINADO DE ALFONSO VII, EL EMPERADOR. 

I 126 — I l57. 

Habíase formado y extendido paso á paso el reino de 
los sucesores de Pelayo, modificando conforme las cir- 



de Arag. hay dos que llevan la fecha de 1110) (*) (el Grande 111) 
y de 1137 (el Santo 43). Acaso son de traducción posterior ; (el 2.° 
es más catalanizado). El romance aragonés, aunque idéntico en el 
fondo al castellano, se parece todavía más que el castellano antiguo 
al catalán, ya naturalmente desde el origen, ya por influencia de las 
comunicaciones con los países de lengua de oc. Unidos los dos reinos 
la influencia fué todavía mayor. Por ejemplo, en un documento ara- 
gonés relativo á D. Martíu inserto en los Com. de Blancas hallamos; 
p. 377 veint et nueu, dito (dicho), Esglesia, seu, ciutad, cadiella 
(silla), dreyto, gent, lie (lee), van lo environar (lo rodearon), nueyt 
(noche), Machabeu, Sant Ambrós, paraulas, duas, havez (habéis), 
damunt, excellent, hoc encara, cridan, anyell, devalla, antigamen, 
metxes, ont, sua, etc. En los Doc. de Bof. VIII. 133. Consello de 
Ladava la viella, palaura, lauradores, per ara, feytos, encara, ho- 
mes e femnas, Poy, Puy, sia (sea), ren. El posesivo lur se halla en 
los más antiguos doc. arag. como en el 41 del tomo iv de la misma 
obra. El Sr. Borao enumera como catalanas (es decir, sólo acciden- 
tal y efímeramente introducidas en el aragonés) mateix, res, tantost, 
aprés, nueyt, muyto, destrényer, cercar (buscar), etc.; pero muchísi- 
mas palabras contenidas en su vocabulario son á la vez catalanas y ara- 
gonesas; adinerar, ajada (aixada. azada), almuza, ama (vaso de col- 
mena), aturar (detener), etc., etc. No hay más que citar el gozar 
(atreverse), el caler (importar, también en el poema del Cid) y el 
uso de la partícula en (m'en voy) para demostrar la hermandad en 
parte comunicada pero en parte originaria. En las págs. 19, 21, 22 
explica con imparcialidad la influencia de la lengua de oc en Aragón. 
No sólo influyó la lengua sino que se introdujeron alguna vez fueros 
catalanes (Tomás Muñoz, disc. acad.). En la colección citada de Do- 
cum. de la Corona de Aragón, especialmente en los tomos 1, iv, 
vi y viii se hallan curiosas muestras de lenguaje híbrido. En el ho- 
menaje de Jaca á Ram. Ber. IV (t. iv) se ven no sólo apellidos occi- 
tánicos sino el origen transpirenaico de algunos moradores. El fuero 
de Jaca (1238) está en catalán (Muñoz, Fuer. p. 245), si bien la 
Acad. lo atribuye á un particular y á fin del xiv (Col. de Fuer. 
Catal. 225). 

(9) Trovaron en catalán en el siglo xv los aragoneses Mossén 
Pedro Navarro, Rodrigo Diez, Juan Dueñas, Santa Fe y Martín 
García (V. Latasa etc.). 

(*) Es indudablemente de redacción posterior el documento de 1110. 



68 TROVADORES PROVENZAl.ES 

cunstancias de los tiempos sus tradiciones romano-godas 
y adquiriendo una fisonomía especial é indeleble. Las 
comunicaciones con los de fuera, acaso limitadas desde 
los tiempos de Alfonso el Casto á los mensajes eclesiás- 
ticos y á la llegada de los primeros peregrinos de Com- 
postela, se hizo ya más frecuente á principios del siglo xr. 
En la batalla de Calatañazor (iooi) las huestes leonesas, 
castellanas y navarras combatieron en compañía de los 
gascones auxiliares y vasallos del gran Sancho Garcés, 
el mismo que en 1028 por derecho de su esposa reunió 
á sus estados el condado de Castilla, en el cual penetra- 
ron desde entonces los usos del reino de Aragón, más 
culto en materias legales y políticas y aun en el común 
idioma (Mart. Mar. Ensay. Escudero y Hevia, cit. por 
Borao, 5). Hacia la misma época comienza á notarse en 
lo eclesiástico la influencia de los monasterios franceses, 
que aventajaban en doctrina y acaso en regularidad á 
los que vivían más separados de los centros de estudios 
y sujetos á los azares de una guerra incesante. 

En el reinado de Alfonso VI (León io65, Castilla 
1072-1109) casado en primeras nupcias con Inés hija de 
Guillermo de Aquitania, y desde 1080 con Constanza 
hija de Roberto duque de Borgoña, subió de punto la 
introducción de personas y cosas extranjeras en León y 
Castilla. Resuelto hacia la época de su enlace con doña 
Constanza á la reconquista de la antigua capital de los 
godos, sacó partido de sus nuevos parentescos y de la 
buena disposición de los forasteros (1), y concurrieron 
en efecto al cerco de Toledo que se ganó en io85 un 
gran número de caballeros de Alemania, de Italia y 
principalmente de Francia, llamados indistintamente 
francos, por el mayor número é importancia de los úl- 
timos, conforme se usa todavía en las regiones de Le- 
vante. Notábanse entre los auxiliares Raimundo de Bor- 
goña y Enrique de Besanzón, príncipes borgoñones, 



(1) De una tentativa de cruzada extranjera contra los sarracenos 
de España hablan Historia del Lenguadoc al año 1065 y Zurita al 
1068. 



EN ESPAÑA 69 

que por casamiento con las hijas de Alfonso fueron 
troncos de la nueva dinastía de Castilla y de Portugal 
y que vinieron acompañados de muchos borgoñones y 
galo-meridionales. 

Ganaron los extranjeros tierras y honores y contribu- 
yeron en buena parte á la repoblación del territorio res- 
taurado. Illescas fué habitada únicamente de gascones y 
no hubo ciudad que no tuviese su barrio de los francos: 
nombre que además de su significación gentilicia, pasó 
á designar del mismo modo que entre los vecinos 
(franc, affranchir, franchisse: franco, franquear, fran- 
quicia ó franqueza) la idea legal de libertad, exención y 
priviJegio. 

Trajeron los nuevos pobladores sus usanzas y sus 
artes, mas poco fué todo ello puesto en comparación 
con la influencia eclesiástica y literaria. El célebre Ber- 
nardo, monje de Cluny, que había acompañado á los 
príncipes borgoñones, fué el primer arzobispo de Tole- 
do, y no tardaron en ascender á las sillas de Braga, Se- 
govia, Sigüenza, Osma, Coimbra y Salamanca un reli- 
gioso de Moissac, dos de Agen, uno de Bourges, uno de 
Limoges y dos de Perigord (2). Por el influjo de estos 
prelados y señaladamente de D. Bernardo, al antiguo 
ritual gótico ó mozárabe se sustituyó el rito galicano y 
desde entonces mudó de semblante, según Marina, la 
liturgia y disciplina antigua, la política civil y eclesiás- 
tica y el orden en los oficios divinos, «sin excluir el arte 
de escribir, porque el Emperador (Alfonso VI en 1091) 
á instancia de los francos mandó se adoptase en el reino 
la letra galicana ó francesa en lugar de la gótica.» 

Por otra parte los señores catalanes que ya muy ante- 
riormente habían peleado en Córdoba, á efecto de la 
lucha contra un común enemigo y sin duda por media- 
ción de los aragoneses, debieron llegar á tratos con los 
de Castilla. Campea en efecto entre los castellanos en los 



(2) V. Martínez Marina y las autoridades españolas recogidas 
por Mr. Hinard en su introducción al poema del Cid. 



70 TROVADORES PROVENZALES 

primeros años del siglo duodécimo Armengol conde de 
Urgel, llamado el de las Aldabas, por haber arrancado 
las de las puertas de Córdoba y trasladádolas á Vallado- 
lid, cuyo señor era su suegro Peranzures. En 1 1 10 au- 
xilian también á Castilla junto con Aymerico de Nar- 
bona, el conde de Rocabertí y otros caballeros de nues- 
tro condado. 

De tal comunicación con los más inmediatos países 
de la lengua de oc, sin contar el enlace de Ramón Be- 
renguer III con una hija del Cid, provinieron otros 
dos de mayores consecuencias: el de Geloira hija de Al- 
fonso VI con Ramón de Tolosa ó de San Gil el Cruza- 
do y el de Ermesinda hija del Narbonés con un señor 
de la casa de Lara (i 143) cuyos hijos sucedieron á su 
tía y madre adoptiva la famosa Ermengarda. 

Abierto estaba el camino de Castilla á la poesía pro- 
venzal en el reinado de Alfonso VII, hijo de un prínci- 
pe borgoñón (3), criado por el conde de Trava yerno del 
de Urgel, primo de Alfonso Jordán conde de Tolosa y 
casado con una princesa de la casa de Barcelona (1128- 
1149) (4). Realzaron además su reinado hechos dignos 
de inspirar los cantos de los trovadores. Sin cesar de 
combatir en los veintidós años de su laboriosa mo- 
narquía á turbulentos vasallos, á Aragón y Navarra y 
al naciente condado de Portugal, consiguió arrebatar á 
los enemigos del nombre cristiano muchas y fortísimas 
plazas, y reconocido como jefe de una liga contra los 
musulmanes de Occidente, pudo bosquejar la unidad 
de nuestra patria y arrogarse el título de emperador con 
mayor motivo y provecho que algunos de sus antecesores. 

Ornamento de la corte imperial fué la reina doña Be- 
renguela hermana de Ramón Berenguer IV, señora de 



(3) Aunque la Borgoña es país de lengua de oil, linda con los de 
oc y aun su parte más meridional pertenece propiamente á la última 
lengua (Schnakenburg, Pat. de Fiance, 32, 33). 

(4) Yernos también que heredó á Ponce de Minerva que juzga- 
mos por este nombre galo- meridional : eia yerno del conde de Ur- 
gel y mayordomo de Alfonso Vil. 



EN ESPAÑA 71 

singular hermosura y de altas prendas y muy amada de 
sus vasallos (5), que debió ir acompañada de damas bai- 
celonesas y de seguro no olvidó las usanzas de su pa- 
tria, entonces más culta que los países centrales de Es- 
paña. Acredita á lo menos que la emperatriz era aficio- 
nadísima á la música la siguiente anécdota por más de 
un concepto memorable. En ii3q dirigióse á Toledo 
una inmensa hueste de almorávides y comenzaba ya á 
expugnarla, cuando la emperatriz les dijo por mensaje- 
ro que era mengua para denodados campeones guerrear 
contra una mujer, mientras el emperador les estaba 
aguardando en Aurelia (Oreja); los caudillos sarracenos 
volvieron la vista al alcázar donde divisaron á Beren- 
guela adornada de imperiales vestiduras y rodeada de 
damas que cantaban al son de tímpanos, cítaras y salte- 
rios, y movidos de un respeto caballeresco, que mejor 
que á la cultura árabe debe atribuirse al ambiente que 
en aquella época empezaba á respirarse por do quiera, 
se apresuraron á abandonar el cerco (Chronic. Adef. 39). 
Ya en las magníficas fiestas del casamiento, además de 
los ejercicios de romper tablados y de correr toros, de 
origen español, según la crónica (juxta morem patrias) 
y además del bárbaro juego de los ciegos apaleadores de 
un cerdo, hallamos al rededor del tálamo dispuesto en 
el palacio para la infanta doña Sancha, una turba de ju- 
glares (histriones), de mujeres y de muchachos cantando 
al son de órganos, cítaras y salterios (id. 3~) (o). 

El enlace de Alfonso VII con la princesa de Bar- 
celona fué signo y consecuencia acaso de un general 



(5) Di'cese que los montañeses de León han conservado como 
manera de ponderar la hermosura de una mujer, la expresión de 
«es una Berenguela» en memoria, según algunos, de nuestra prin- 
cesa, ó con mayor piobabilidad de su biznieta, la madre de San 
Fernando. 

(6) Los pormenores del recibimiento que, según Rodrigo de To- 
ledo, hizo más tarde Alfonso VII á su yerno el rey Luis de Francia 
que había ido á Castilla so pretexto de peregrinación y con el objeto 
de cerciorarse de la calidad de su esposa, muestran mejor todavía 
el grado de ostentación á que podía llegar la corte del monarca 
castellano. 



73 TROVADORES PROVENZALES 

impulso que aproximaba en aquella época los señores de 
Occitania á la corona de Castilla: impulso debido á an- 
teriores parentescos, á la vecindad, al desvío déla domi- 
nación francesa, á comunes intereses y al recuerdo de 
la supremacía de Toledo. En 1 1 2(5, al morir la reina 
doña Urraca, acompaña ya al nuevo rey Alfonso Jordán 
de Tolosa, nieto como él de Alfonso VI. En 1 1 34, un 
año antes de ser coronado emperador, recibió el home- 
naje de otros señores de Occitania (promiserunt ei obe- 
diré in cunctis, facti sunt ejus milites, tacta regis dextra 
ad fidem confirmandam). Ratificó el señorío de Zarago- 
za á su cuñado Ramón y regaló un magnífico vaso de 
oro á su primo Alfonso. Todos los magnates de Gascu- 
ña, Guillermo VI de Montpeller, muchos hijos de los 
condes, duques y potentados de Francia, muchos de 
Poitú pasaron á su corte y recibieron de él plata, oro, 
caballos y armas, resultando que los términos de sus 
dominios, según el lenguaje de la crónica, se extendie- 
ron desde el grande Océano hasta el Ródano. Acompa- 
ñaban sin duda á estos señores los trovadores y juglares 
que eran el adorno de las cortes y de que debió gustar 
en gran manera Guillermo de Montpeller, puesto que se 
menciona un sello suyo de plomo del año 1 1 35 donde 
se figura un hombre sentado tocando el arpa (Art. de 
ver. 1. dat.). 

Encaminábanse estas alianzas y vasallajes á expedi- 
ciones como la de 1 147, que recibió el nombre y los 
privilegios de cruzada, coincidiendo en la fecha y sin 
duda en el plan, según conjetura Fauriel, con la que al 
mismo tiempo predicaba San Bernardo. 

Brindábase propicia ocasión á los príncipes cristianos, 
por cuanto los almorávides, de cuasi un siglo domina- 
dores de la España y del África musulmanas, se veían 
acosados por la naciente y victoriosa secta de los al- 
mohades y obligados á implorar la protección de sus 
naturales enemigos. Formóse pues una liga que tuvo 
por especial objeto la toma de Almería, guarida de los 
piratas sarracenos que infestaban las costas del Medite- 



EN ESPAÑA y3 

rráneo. Llevados de un común entusiasmo religioso, 
igualmente interesados en la destrucción de la piratería 
é incitados y acaudillados por el conde de Barcelona, 
tomaron en ella parte Guillermo de Baucio, señor de 
Marsella, Guillermo de Montpeller y su hijo del mismo 
nombre, Ermengarda de Narbona, cumplido modelo de 
princesas, junto con las repúblicas mercantiles de Ge- 
nova y Pisa. 

Es de creer que Alfonso VII pidió auxilio á los seño- 
res del S. O. de las Galias que antes habían reconocido 
su soberanía, en verdad menos interesados en la empre- 
sa que los moradores de las costas del Mediterráneo. 
Trató á lo menos de inflamar su ánimo la poesía pro- 
venzal, cuya fama empezaba desde entonces á salvar los 
límites de su natural territorio. Marcabrú, el juglar- 
trovador de Gascuña, á quien un M. S. califica exage- 
radamente del más antiguo trovador conocido, dirigió 
á sus paisanos el canto de la Piscina, nombre emblemá- 
tico de la cruzada que había de lavar á los que la si- 
guiesen: canto algo singular, pero enérgico y vigoroso, 
primera muestra y sin duda modelo de los de su clase, 
entre cuya inspiración, de todo punto religiosa, se tras- 
luce no obstante el intento de despertar los instintos ca- 
ballerescos. 

« Pax in nomine Domini. Ha hecho Marcabrú los versos y 
el son. Oid lo que dice: el Señor celestial por su misericordia 
nos ha preparado cerca de nosotros una piscina que jamás la 
hubo tal, excepto en ultramar, allá hacia el valle de Josafat; y 
con esta de acá nos conforta — Lavarnos mañana y tarde de- 
beríamos según razón, yo es lo afirmo: quien quiera tiene 
ocasión de lavarse mientras se halla sano y salvo, debería 
acercarse á la piscina que nos es medicina verdadera, pues si 
antes llegamos á la muerte, de lo alto caeremos en una baja 
morada (7). — Pero la avaricia y la falta de fe, no quieren 



(7) Según la versión que hemos preferido, d'aut e. saus parece 
significar: un lugar elevado y de salvación se nos convertirá en un 
bajo albergue. IXeut e sus parece un pleonasmo. Fauriel traduce: 
Desde lo alto en el abismo nos será señalada nuestra morada. 



74 TROVADORES PROVENZALES 

acompañarse con los méritos propios de la juventud (8) ¡Ay! 
¡cuan lamentable es que la mayor parte vuelan allá donde se 
gana el infierno! Si no corremos á la piscina antes de que se 
nos cierren la boca y los ojos, ninguno hay tan henchido de 
orgullo que al morir no se halle con un poder superior. — El 
Señor que sabe todo cuanto es y cuanto será y cuanto fué, 
nos ha prometido el honor y nombre de emperador; ¿y sabéis 
cuál será la belleza de los que irán á la piscina? más que la de 
la estrella guía-naves, con tal que venguen á Dios de la ofen- 
sa que le hacen aquí, y allá hacia Damasco. — Cundió aquí 
tanto el linaje de Caín, del primer hombre traidor, que nin- 
guno honra á Dios; pero veremos cuál le será amigo de cora- 
zón, pues con la virtud de la piscina se nos hará Jesús amigo, 
y serán rechazados los miserables que creen en agüero y en 
suerte. — Los lujuriosos consume-vino (9), apresurada-comida, 
sopla-tifón, quedarán hundidos en medio del camino y exha- 
larán fetidez (10). Dios quiere probar en su piscina á los es- 
forzados y sanos. Los otros guardarán (11) su morada y halla- 
rán un fuerte poder que con oprobio suyo de ella les arroje. 
— En España y acá el Marqués (Ram. Ber. IV) y los del tem- 
plo de Salomón sufren el peso y la carga del orgullo de los 
paganos, por lo cual la juventud coge menguada alabanza; y 
caerá la infamia (lit. vendrá el grito) á causa de esta piscina 
sobre los más poderosos caudillos, quebrantados, degenera- 
dos, cansados de proezas, que no aman júbilo ni deporte. — 
Desnaturalizados son los franceses si se niegan á tomar parte 
en la causa de Dios, pues bien sabe Antioquía cuál es su prez 
y valor. Aquí lloran Guiena y Poitú, Señor Dios, junto á tu 
piscina. Da (12) paz al alma del conde y guarda á Poitú y á 
Niort el Señor que resucitó del sepulcro.» 



(8) Es decir, con el valor y generosidad propias de la juventud. 
Acaso el son se retrae á joven y significa: «apartan 6. la juventud 
de su natural compañía (el valor).» Fauriel traduce: «Avaricia y 
deslealtad han anojado (del mundo júbilo) y juventud.» 

(9) Corna-ví porque el vino se servia en cuernos Cornar en ge- 
neral locar ó sonar el cuerno, aquí es llenarlo de vino, aprestarlo 
para beber. 

(10) V. la variante sus el fol pi d' or. 

(11) Gaitar: hacer centinela. 

(12) El original nos da el indicativo, pero parece que debiera 
ser optativo. Ei marqués y sin duda el conde de que se habla es el 
de Barcelona. 



EN ESPAÑA y5 

B. V. 3. 204. Assí (i3) comensa de Marcabrú qui fo lo pre- 
fi. P. 2. 701. mier trobador que anc fos. 

Pax in nomine Domini. 

Fes Marcabrús los mos e'l so; 

Auiatz (14) que di: 
Cum nos a fait (i5) per sa dousor 
Lo Seignorius celestiaus (16) 
Probet (17) de nos un lavador, 
C anc for outramar (18) non fon taus, 
Endelai envés Josaphat, 
E d'aquest de sai nos conort. 
Lavar de ser e de maití 
Nos deuríam segon razó 

Je-us (19) o afí. 
Chascuns a del levar legor, 
De mentre qu'el es sas e saus, 
Deuria anar al lavador 
Que-ns es verais medicinaus, 
Que s'abans (20) anem a la mort 
D'aut e saus aurem alberch bas (21). 
Mas escarsedatz (22) e no fes 
Part ioven de son compaignon. 

¡ Ai cals (23) dols es 
Que tuich vólon lai li pluzor 
Don lo gazaings es efernaus! 
S' ans no correm al lavador 
C aiam la boca ni 'ls oills claus (24), 



(13) La copia de la B. V. nos sirve, si no para la inteligencia 
enteramente segura, á lo menos paia restablecer en parte el texto 
de esta importante poesía, que, según parece, modificó ya por os- 
curo el códice de la B. P. 



(14 
(15 

(16 
(17 

(16 
(19 
(20 
(21 
(22 
(23 
(24 



B. V. Aiaz. 

B. P. fatz. 

B. P. senhors reys celestials. 

Diminutivo de prob; cat. propet, cerquita. 

B. P. sal d' otramar. 

B. P. So vos. 

B. P. E si ans. 

B. P. D' aut e sus. B. V. da vostr'alberc. 

B. P. eschasetatz. 

B. P. Aquels. 

B. P. qui la boca si te nil velh claus. 



76 TROVADORES PROVENZALES 

Non i a (2 5) un d' orgoil tan gras 
C al morir non trob contrafort. 
Qu' el Seigner que sab tot cant es 

Nos a promés 
L' onor e nom d' emperador, 
E ¿ill beutatz será sabes caus? 
Que cill (26) qu' irán al lavador 
Plus que 1' estella guazignaus (27), 
Ab que véngen Dieu (28) del tort 
Que il tan sai e lai ves Domas. 
Probet del linatge Caí (29) 
Del primeiran home felló 

Atan aicí (3o) 
C us a dieu no porta honor; 
Veirem qui 1' er (3i) amic coraus 
C ab la vertut del lavador, 
Nos (32) será Ihesús comunaus 
E tornatz (33) los garsós atrás 
Qu' en agur crédon et en sor. 
E ill luxoriós coma-vi (34) 
Coita-diznar, buffa-tizó (35) 

Crup en camí (36) 
Remanran e feran pudor (3y) 



(25) B. P. no y a. 

(26) B. P. de seis. 

(27) B. P. guarí naus (cura-naves: parece que debeu'a ser 
guiza naus). 

(26) B. V. Diu. 

(29) B. P. caní. 

(30) B. P. Ara ns aysí. 

(31) B. V. qui-ll er. 

(32) B. V. Vos. 

(33) B. P. tornem. 

(34) B. P. Corno vi. 

(35) B P. Coitatz del intrar al tuzcj. 

(36) B. P. Com el camí. 

(37) B. V. Remanran ins (ó jus) el folpidov. ¡Significa este ó 
semejante nombre guarida, retrete! ¡O debe leerse fol pi d 'or 
(lit. loco pino de oro!) Los siguientes versos del G. de Rosellón dan 
acaso alguna probabilidad á esta conjetuia: «Entr 1 el mur e' l pa- 
laitz, en un plan gen — Peirós i ac assís por tal cimen — A obra bes- 
tiaria magistvalmen — Figuratz á musec, d' aur resplanden. — De 
riche marme fo lo pavimen. — El mieh loe ac j. pí, qu' el chaut 
reten. 



EN ESPAÑA 77 

E Dius vol los arditz e' ls saus (38) 

Assaiar a son lavador; 

E cill gaitaran los ostius (39); 

E trobaran fort contrafort 

Per so qu' en a lor anta' ls chas (40) 

En Espaign', e sai lo Marqués (41) 

E cill del temple Salomó 

Sófron lo pes 
E' 1 fais del orgoill paianor, 
Por que iovens cuoill avol laus, 
E criz (42) per aquest lavador 
Venra (43) sobr' els plus ric captaus 
Fraic. faillit, de proesa las, 
Que non amo joi ni deport. 
Desnaturat son li francés 
Si del afar Dieu dizo no 

Qu' en sai cum es (44) 
Antiocha pres e valor (45). 
Sai plora Guian' (46) e Peytaus 
Dieu Séigner, al tieu lavador. 
L' arma del comte met' (*) en paus 
E sai gart (**) Peitieus e Niort (47) 
Lo Séigner qui resors del vas. 

Si bien el juglar halló sordos á su llamamiento los 
Señores de Gascuña y de Poitú, su celo y talento debie- 
ron de ser celebrados en la corte de Castilla. A ella se 
encaminó en breve Marcabrú, tan entusiasmado por el 



(38) B. P. Dieus vol los ardits e suaus. 

(39) B. P. Guaravan. 

(40) B. P. Per dreg venran ad aital chas 

(41) B. P. En Espanha sai lo Marques — E seis. 

(42) B P. Crist. Adoptando esta versión debería entenderse: 
Cristo á causa del desprecio que se hará á esta piscina castigará etc. 

(43) B. V. Versa. 

(44) B. P. qu' ieu sai com. 

(45) B: P. d' anticha pres. La versión de la B. V. es preferible 
y alude á las victorias de los cruzados celebradas en la canción de 
Antioqui'a. 

(46) B. P. vian' a P. V. Guiama. 

(47) B. P. Et ab grat penan de la mor. 

(*) met' si se entiende en indie. léase met. 
(**) gart puede ser suj.? 



78 TROVADORES PROVENZALES 

emperador y por la empresa, como disgustado de los 
potentados transpirenaicos, cuya deserción atribuye á 
envidia y especialmente á molicie y avaricia, en el nue- 
vo canto, que dirigió á los pueblos de España, á lo me- 
nos á los guerreros que rodeaban al rey de Castilla. 

« Emperador, como no he sido tardo en venir, por mis pro- 
pios ojos he visto cuanto crece vuestra proeza, pues el júbilo 
os apacienta y se aumenta vuestra prez, y la juventud os con- 
serva audaz y lozano dulcificando vuestro valor. — Pues el Hijo 
de Dios os incita á que le venguéis del linaje de Faraón, bien 
os debéis alegrar: allende los puertos se niegan los barones 
más ricos y bien provistos; así Dios no les deje gozar de sus 
riquezas. — Mas pues entre los de acá hay lo bastante para la 
España y el Sepulcro, bien debéis sufrir el afán, rechazar á 
los sarracenos, abajar su alto orgullo y Dios será hasta el cabo 
con vos.— Veo que es un consuelo para los almorávides el 
proceder de las potestades de allende los puertos que se han 
dado á urdir una tela de envidia y de injusticia, aguardando 
cada uno su muerte para verse despojado de lo que tiene. — Mas 
quedarán deshonrados los ricos de allá que aman el descanso 
y el abrigo, el muelle yacer y el suave dormir, y nosotros acá, 
según se predica, conquistaremos de la parte de Dios, por 
segura promesa, el honor, los haberes y el mérito. — Dema- 
siado van alimentando su codicia entre sí (48) aquellos que 
no tienen vergüenza y piensan justificarse á los ojos de los 
avaros (49), y yo les digo que de seguro con la cabeza atrás y 
los pies adelante deberán un día salir de sus palacios. — Marca- 
brú está á punto de estremecerse cuando falta el denuedo por 
amor á la riqueza (5o), y aquel que más dado es á atesorar, 
cuando llegará el último bostezo, verá que mil marcos no le 
valen más que un ajo (5i) y la muerte le llenará del hedor. — 



(48) Lit.: demasiado van codiciando entre sí. 

(49) Véanse las variantes. 

(50) Parece que literalmente dice: «por poco Marcabrú no se es- 
tremece de juventud cuando (esta} falta á causa de las riquezas; » pero 
puede entenderse «con motivo de la juventud cuando falta... «con moti- 
vo de que la juventud falta. Compárese con los siguientes versos del 
mismo Marcabrú: Al prim comenz de l' ivernailh — Can plóuon del 
bosch li glan dur — Voill c' un s' esgaill. De proeza que non tresaill 
— E que n' esti' amanoitz. — Aissi cum s' era 1" temps herbuz. 

(51) Comparación usada en la poesía caballeres?a: Ceste van- 
tance ne pris ij. alz peleiz (dos ajos pelados). 



EN ESPAÑA yg 

Con el esfuerzo de Portugal (52) junto con el del rey de Nava- 
rra, con tal que Barcelona se dirija también hacia la imperial 
Toledo, seguros podremos gritar: Real (53), y derrotar la gente 
pagana. — Si no viniesen tan crecidos los ríos, mal librados 
saldrían los almorávides y bien pudiéramos asegurárselo; pero 
si aguardan la vuelta de los calores y el poderío de Castilla, 
haremos palidecer á los cordobeses. — Puesto que Francia, 
Poitú y Berry obedecen á un solo señorío, vengan acá á ren- 
dir á Dios el tributo de su feudo, que yo no sé porqué vive 
un príncipe que no está dispuesto á rendírselo.» 

B. V. 3,204. Emperaire, per mi mezeis, 
Ravu. fji. IV. Sai quant vostra proeza eréis. 
Mabn. W. I. No-m sui jes tardatz del venir, 

Que jois vos pais e prez vos eréis, 

E jovens vos ten baud e freis 

Que fai vostra valor doucir. 

Pois lo fils de Dieu vos somó 

Qu' el vengetz del ling Faraó, 

Ben vos en devetz esbaudir; 

Contra Is 'portz faillon li baró, 

Li plus de conduich e de do, 

E ja dieus no 'ls en lais jauzir. 

Mais entr' els de lai es remas 

Ad ops d' Espaigna e del vas; 

En devetz ben 1' afán soffrir, 

E 'ls Sarrazis tornar atrás, 

E de 1' aut orgoill forvenir, 

E Dieu er ab vos al fenir. 

Ais Amoravís fai conort 

Per las poestatz d' outra '1 port, 

C ant pres una tella ad ordir 

De draps d' enueia (*) e de tort, 



(52) Alfonso I de Portugal ó por ocupado en otras luchas con- 
tra los árabes ó paia mostrarse independiente no acudió al llama- 
miento de su primo el emperador. 

(53) Real como grito de guerra se halla en poemas franceses y, 
si no recordamos mal, en el G. de Rosellón y Real, Real como grito 
de proclamación regia en la crónica rimada del Cid, en las Lusíadas 
y fué usado con este objeto en Portugal á lo menos hasta fines del 
siglo xv (Comp. Jarb. f. engl. u. rom. lit. II.) 

(*) enueia (sic en R.), léase envej a. 



80 TROVADORES PROVENZALES 

E ditz cadaús c' a sa mort 

S fará de sa part desvestir. 

Mais de lai n' ant blasme li ric 

C ámon lo sojorn e 1' abric, 

Mol jazer e soau dormir, 

E nos sai, segon lo prezic, 

Conquerem de Dieu per aflic 

L' onor e 1' aver e '1 merir. 

Trop si van entr* els cobeitan 

Aicill que vergoigna non an, 

E-s cúian ab 1' avar (54) cubrir; 

Et eu dic lor, segon semblan, 

Qu' el cap derrier e 'ls pes avan 

Los coven deis palaitz issir. 

Per pauc Marcabrús non trasaill 

De joven, can per aver faill; 

E cel qui plus 1' ama acuillir, 

Can venrá al derrier badaill, 

E mil mares non daria un aill, 

Si lor fará la mortz pudir. 

Ab la valor (55) de Portegal 

E del rei navar atretal; 

Ab sol que Barsalona i-s vir 

Ves Toleta 1' emperial, 

Segur poirem cridar reial, 

E paiana gen desconfir. 

Si no fósson tan gran li riu, 

Ais Amoravís fora esquiu, 

E pógram lor ó ben plevir. 

E s' aténdon lo recaliu 

E de Castella '1 seignoriu, 

Cordoail farem magrezir. 

Mas Fransa, Peitau é Beriu 

Acuna un sol seignoriu, 

Venga sai dieu son fieu servir; 

Qu' eu no sai per que princes viu, 

S' a dieu no vai (56) son fieu servir. 



(54) Rayn. anar Acaso fué ab 1' aver (con su riqueza) ó lanhar 
(lamentándose). 

(55) Rayn. lavador, resabio de la anterior composición por parte 
de los copistas ! 

(56) B. V. Ve. 



EN ESPAÑA 8 I 

Tras de un sitio de doce días se rindió la pobladísima 
ciudad (57); mas las victorias de Alfonso y sus aliados 
(entre los cuales y mezcladas con las huestes de León, 
Castilla y Navarra figuraban las del conde de Urgel) no 
alcanzaron á robustecer todavía la pujanza de la Espa- 
ña cristiana. Los almohades recobraron diez años más 
tarde el importante puerto de Almería y entre otras victo- 
rias ganaron la de Andújar en 1 147, año de la muerte 
de Alfonso VII y de luto para la cristiandad. 

Sordo á las enseñanzas de la historia, Alfonso había 
dividido el reino entre sus dos hijos, Fernando II de 
León (1 i 57-88) y Sancho 1 1 1 de Castilla. Por desgracia 
fué breve el reinado del último (r 15708), que al pare- 
cer trataba de continuar las empresas de su padre, y hasta 
de llevar las armas cristianas á la capital de los almoha- 
des, según se desprende, no ya de los acostumbrados do- 
cumentos históricos, sino de nuestras memorias poéticas. 
Vemos, en efecto, que se hallaba entonces en Castilla el 
celebrado trovador Pedro de Alvernia por la siguiente 
poesía suya dirigida al nuevo rey, poco después de la 
muerte de su padre, y en la cual fué intérprete de las 
esperanzas que infundían las cualidades de D. Sancho, 
tan opuestas al espíritu ambicioso y poco equitativo de 
su hermano (58), al paso que deja entrever cierto des- 
contento, ocasionado no sabemos por quién, si por 
algunos caballeros castellanos, si por los antiguos aliados 
de Alfonso, ó si por el mismo D. Fernando. La poesía 
ofrece cierta incoherencia y algunos versos sumamente 
oscuros. 

Me agrada, cuando la rosa florece y se adelanta la gentil 
estación, hacer un verso á la aventura que tiene mi corazón 



(57) La expedición de Almería cantada en versos latinos por el 
autor de la Crónica de Alfonso VII, lo fué también en un poema 
provenzal, en que un trovador de Montpeller celebró especialmente 
las proezas de su señor Guillermo, vencedor de un gigantesco gue- 
rrero sarraceno que, nuevo Fierabrás, había denostado á la hueste 
cristiana. Gariel, historia de Montpeller, citado por Faur. II. 

(58) Despojó de sus feudos á P. de Minerva y á otros que los 
habían recibido de su padre. 



82 TROVADORES PROVENZALES 

agitado, mientras canta el ruiseñor que oigo en la oscura 
noche por entre los verjeles y los bosques. — Rey, por los 
cristianos me entristezco, pues los almohades nos superan. No 
ciñe cintura conde ni duque que mejor que vos hiera de lanza. 
Due'leme por el emperador cuya pérdida lamentan muchas 
gentes; si bien tal la llora que de ella se alegra. — Vuestro 
coraje se enardece porque os anima una buena esperanza; 
sobre paganos, gente villana, cabalgad sin temor; tomad luego 
el asta y si corréis en derechura hasta Marruecos, bien les 
haréis llorar. — Aquel que destierra el júbilo del siglo veo que 
disminuye su prez; hijo es de vil criatura, el que da de sí vil 
muestra, y sin embargo no inclina la cabeza, porque se ha 
dado á la incuria y es mejor recibido entre los cobardes. — 
Por mí no lo digo, tanto me place el ver grande alegría.... 
Cantador, el verso se os acaba y debéis aprender su comienzo: 
uno semejante trovó muy rectamente Marcabrú y dejemos 
que le tenga por loco aquel que no conoce su naturaleza, ni 
recuerda para qué nacemos. 

Ray. Ch. IV. Bel m-es, quan la roza florís 
Malin. W. í, E' 1 gens terminis s' enansa, 

Fas' un vers a m' aventura 

Don mos cors es en balansa, 

Peí dous chan del rossinhol 

C aug chantar la nueit escura 

Per los vergiers e pels piáis. 
Reis, per los crestians faillís, 

Quar Masmut nos fan sobransa; 

Coms ni ducx non senh sentura 

Miéis de vos feira de lansa; 

Per 1' emperador me dol, 

C a moutas gens fai fraitura; 

Tais en plora que n' a jais. 
Vostre coratges s' esclargís 

Quar n' avetz bon' esperansa; 

Sobre Paguans, gens tafura, 

Cavalguatz senes duptansa; 

Premiers penrés 1' abadol (5c)'; 

E si anatz ab dreitura 

Tro a Maroc, faran lais. 



(59) Sic:arestol? 



EN ESPAÑA 83 

Sel qu' el joi del segle delís 

Vei que son pretz dezenansa: 

Fils es d' avol criatura 

Que fai avol demostransa, 

E per tan non baisa '1 col, 

Quar gitotz es a non cura, 

Estai mais entr' els savais. 
Per mi non dic, tan m' abelís 

Quan vei molt gran alegransa, 

Amors vol calonja-s dura, 

E non pot aver fizansa, 

Si carnal arma non vol, 

Quar vei que cors non a cura 

Mas de senhor que engrais. 
Chantador, lo vers vos fenís, 

Aprendetz la comensansa: 

Marcabrús per gran dreitura 

Trobet d' altretal semblansa; 

E tenga lo tug per fol 

Qui no conois sa natura, 

E no '1 membre per que-s nais (6o). 



4. REINADO DE ALFONSO II DE ARAGÓN (i DE BARCELONA). 

I 162 — I I96. 

El rey Alfonso, señor de una buena parte del territo- 
rio donde se hablaba la lengua de oc en el más brillante 
período de su literatura, fué gran protector de los tro- 
vadores, en cuyo número se contaba. Mas como hubo 
de sostener porfiadas luchas en el mediodía de Francia, 
no suena únicamente su nombre como el de un benig- 
no y generoso Mecenas, y al par que en lisonjeras dedi- 
catorias le hallamos mencionado en hostiles servente- 
sios. 

Habiendo muerto, año de 1166, en una expedición 
contra los vasallos rebelados de Niza, Ramón Beren- 



(60) Se ve que recuerda el canto de Marcabrú. Cítalo también 
el trovador más reciente Guillermo Magret (Rayn. Ch. V. 20.) 






84 TROVADORES PROVENZALES 

guer III (i)conde de Provenza que poco antes se hallaba 
á título de consejero al lado de su primo el monarca 
aragonés, joven y casi niño, tomó éste el dictado de 
marqués de Provenza, y pasó á guerrear contra Ra- 
món V conde de Tolosa, antes aliado suyo contra los 
Baucios y que ahora reclamaba para su hijo, como pro- 
metido esposo de la hija del difunto conde, la sucesión 
de Provenza. 

Desde esta época hasta 11 jú en que firmaron en la 
isla de Gernica una primera concordia por la cual el de 
Tolosa cedió sus pretensiones á Provenza, vemos á Al- 
fonso frecuentemente ocupado en las cosas de la Galia 
meridional. En 1 167 recibe el homenaje de Aymillán y 
Gavaudán. Bárbaramente asesinado el mismo año el 
vizconde Trencavel de Beziers por sus burgueses, prestó 
homenaje al rey el nuevo vizconde Roger, aliado por lo 
general de nuestro monarca, aunque casó con Adelaida 
hija del conde de Tolosa. En 1170, hallándose Alfonso 
en Zaragoza le hizo reconocimiento la vizcondesa María 



(1) Hemos visto que su padre Berenguer Ramón (II) hijo de 
Ramón Berenguer (I de Provenza, III de Barcelona) y hermano de 
nuestro Ramón Berenguer IV, había sido asesinado en 1144, según 
se dice, por instigación de los Baucios. A Berenguer Ramón (III) 
muerto en 1166, sin otro hijo que Dulce (II a ) prometida al de To- 
losa, sucedió un Ramón Berenguer (IV) que los Anales de San Víc- 
tor de Marsella, acordes con el GestaComituin, declaran hermano de 
Alfonso, y como no se halla un hermano de este nombre, los histo- 
riadores de Leng. han conjeturado que era el llamado Pedro y que 
cambió el nombre al hacerle Alfonso conde de Provenza. Este Ra- 
món Berenguer (IV) á quien dichos Anales llaman Conde y Mar- 
qués de Provenza, fué asesinado, como luego veremos, en 1181. A 
pesar de la autoridad de Zurita según el cual Pedro murió muy 
joven y que sustituyó por un Baucio (no se sabe porqué) el último 
conde asesinado, y á pesar de la singularidad de haber de contar 
tres condes sucesivos de Provenza muertos violentamente, nos pa- 
rece que debe aceptarse la indicada sucesión. Muerto el último nom- 
brado, Alfonso dio el condado de Provenza á su otro hermano don 
Sancho, cambiándoselo después por los de Rosellón y Cerdaña, go- 
bernando directamente la Provenza y sucediéndole después de su 
muerte su hijo Alfonso II de aquel condado, y á este el último Ra- 
món Berenguer, que deberá llamarse V, si se incluye en la nume- 
ración, como hemos hecho, el Berenguer Ramón (II) y IV si sólo se 
incluyen los Ram. Berengueres.) 



EN ESPAÑA 85 

por Gascuña y Bearne. Al cabo de dos años, le vemos 
en una junta de príncipes de Montferrand de Alvernia 
donde Enrique II de Inglaterra recibió el vasallaje de 
Ramón de Tolosa, que por entonces se divorció de 
Constanza hija del rey Luis VII de Francia. 

No fué muy duradera la paz con el conde. Ya el año 
siguiente á la concordia de Gernica se formó una confe- 
deración de señores, acaso incitada ó á lo menos prote- 
gida por el rey Alfonso y que originó la segunda guerra 
entre Aragón y Tolosa. 

Entre la paz de 1 176 y los nuevos disturbios del año 
siguiente, debemos colocar las primeras poesías belico- 
sas de Rambaldo de Vaqueiras. Este poeta, amigo y ser- 
vidor de Guillermo IV de Baucio, conde de Orange, se 
muestra unido á su señor (2) con aquella amistad fiel y 
entusiasta de que dio más tarde nuevas muestras en su 
hermandad de armas con Conrado de Montferrat. La 
familia de los Baucios que poco antes podía hacer frente 
á la de Barcelona, se veía entonces obligada á reconocer 
su predominio y aun á aliarse con el rey Alfonso (en 
cuyo séquito vemos desde 1166 á Hugo y Bertrán de 
Baucio), y como por este motivo sufriese la opresión 
del conde de Tolosa, Rambaldo de Vaqueiras se mostró 
indignado de que los señores que debieran proteger á 
los de Baucio se mantuviesen pacíficos, especialmente 
Guillermo de Montpeller que había jurado auxiliarle 
(Leu sonet) (3). Dirigióse especialmente en otra poesía 
al mavor enemigo del conde de Tolosa. 



(2) Para muestra de la familiaridad entre este personaje y el 
trovador, V. el siguiente fragmento de una tensión común, en que 
el conde parece temer que Rambaldo se deje llevar del deseo de 
visitar algunas cortes y en especial la de Barcelona. Guillermo de 
Baucio en respuesta á R. de Vaqueiras: Be-m meraveill de vos en 
Raimbaut — Com vos es tan contra me irascutz... Anatz vos en al 
rei de Barsalona — Et ais autres si com avetz enprés — Que mais 
amatz deniers e paubr' arnés — Qu' enconogutz V amor de Na Fal- 
cona. 

(3) Pero '1 coms ten en patz — Lo castel de Mornatz. — E si mielz 
d' autre fuoill— Chantai c' aras van — Li barón cambian, — Qu' En 
Guillem se desdui — De Monpeslier a cui — Vim jurar sobre sans — 



86 TROVADORES PROVENZALES 

Del rey de Aragón estoy considerando que le oigo elogiar 
por muchas personas y celebrar todos sus hechos, y por lo 
tanto bien debo maravillarme de que pueda hacer ahora tre- 
gua ni paz, cuando todavía no fue aquí sitiado por él castillo 
alguno : más ganoso de guerra estaba el hijo del rey de Etiopía 
el día en que se fué á cabalgar en Perca (4). — Si quiere real- 
zar su prez, por cierto no debe estar mano sobre mano, sino 
más bien recordar que el conde (de Tolosa) obligó su herma- 
no Sancho á pasar á Provenza, y que si él se esfuerza más, 
temido será de todos sus enemigos; guerra y caballería debe 
hacer el joven, que cuando será viejo bien está que huelgue. 
— Yo vi hogaño sin mentir que amparaba á mi Austoret (5), 
de modo que ya no debe faltarle hasta que le haga cobrar su 
tierra, aquella tierra que le quitó el conde que es á la vez su 
padrino, su tío y su vecino peor: treinta castillos tiene (el de 
Tolosa) de que es señor (el de Baucio), y mal será el fin si 
aquél no se los devuelve. — A mi Juan (6) oí contar que hizo 
jurar á D. Aimerico (7) y á D. Bertrán (8) que vendrían contra 



Guerr' e massans — E dee segr' el viatges — Del Baus, mas sos co- 
ratges — L' es viratz d' autre taill; — E '1 coms non es d' un aill — 
Cregut ni sos comtat — E 'N Bernard qu' es runbatz — D'Andusse 
desfiatz — Ais coninens fratz — Del Baus et oblidatz. (Leu sonet). Al 
principio de esta composición el trovador se dirige á los dos señores 
Ademar y Guinend que han abandonado al de Baucio. Luego aña- 
de: «Bien formado, de aventajada estatura, propia para que le 
teman sus enemigos, si quiere adquirir gloria, es preciso que su valor 
iguale á su nacimiento, etc. (Estas palabras parece que deben dirigir- 
se á Alfonso II.) Sigue luego el pasaje E si mielz (Cp. Millot I. 259). 

(4) Perea es una de las cuatro grandes comarcas de Palestina. 
La alusión del trovador más bien que á un suceso de la historia sa- 
grada debe ser á un episodio de las cruzadas que cantaron los poe- 
tas de las lenguas de oc y de oil. No creemos que pueda aplicarse 
al hijo (hecho prisionero y convertido) del emir de los armeros de 
Antioquía, Phireus, Pirro ó Dascien que facilitó á los cristianos la 
toma de la ciudad, y tampoco podemos asegurar que se trata del 
hijo del rey Corbadás que encontró á los cristianos al salir de Jeru- 
salén con un número no muy crecido de guerreros y con solo el ob- 
jeto de pasar á Persia y Armenia en busca de auxilios. (Le Roux 
de Lincy. Extr. du Godof. y P. Paris H. L. XXII.) 

(5) Austoret, diminutivo de Austor (Azor). Será acaso un sobre- 
nombre poético con que el trovador designaba á Hugo, jefe de la 
casa de Baucio. 

(6) Será otro señor de la casa de Baucio ó aliado suyo. 

(7) Aimerico de Lara, sobrino y ahijado de Ermengarda de 
Narbona. 

(8) Bertrán Pelet que estaba en pugna con el conde de Tolosa 
por el condado de Melgueil. 



EN ESPAÑA 87 

el conde, diciendo los tres en burla que llenarán las copas ) 
las bacías de marcos y de esterlinas y que el rey hará mercedes 

y bizarrías — Guionet, si quieres servirme, verae á saludar 

el conde y díleque quiero desdecirme con él: hasta que obligó 
á guerrear á mi Inglés (9), no le hice mal alguno, antes era 
amigo suyo mas que fiel perpunte de San Dionisio: perdo- 
nado le sea si después me ha quitado algo de lo que me perte- 
nece. 

Ray. Ch. IV. Del rei d' Aragón consir 
Mahn \\. I. Que mantas genz 1' au lauzar 

E totz sos faitz vei grazir; 

Done ben dei meravillar 
Cossí pot far era treguas ni fis 
Qu' anc chai (1. sai) chastels no fo per lui assís: 
Mais volc guerra filz del rei d' Etobia 
Lo jorn que vene cavalcar a Peria. 

Si sos pretz vol enantir 

Ges er no-s deu acordar; 

Anz li deu ben sovenir 

Qu' el coms fetz Sancho passar 
En Proensa, e si '1 reis s' afortís, 
Mais n' er temsutz per totz sos enemís: 
Joves deu far guerra e cavalaria 
E quant er veillz, taing ben qu' en patz estia. 

Eu vic ogan, ses mentir 

Mon Austoret amparar 

Si qu' anc pois no '1 dec faillir 

Tro '1 fetz sa terracobrar, 
Celia que ill tol lo coms que sos parís 
E sos oncl' es e sos peires vezís. 
Trenta castels ten de sa seingnoria: 
Mal er la fins, se aquels no ils rendía. 

A mo Joan auzí dir 

Que fai 'N Aimeric jurar 

Et a 'N Bertrán, a venir 

Per lo comte guerreiar, 
Totz tres gabán qu' els mares e 'ls esterlís 
Faran metre els enaps e 'ls bacís 



(9) Anglés ó Inglés llamaba familiarmente el trovadora G de 
Orange. 



Sy TR0VAD0UES PROYENZALES 

E '1 reis fara mercé c gallardía, 
Se saint si lo manté e 1' abazia. 

Guionet, si-m vols servir 

Lo comte-m vai saludar 

E di qu 1 a lui volc esdir: 

Tro-m fetz Anglés guerraiar 
No li lis mal, anz era sos amís, 
Mais de fizel perponz de saint Daunís. 
Si ren m-a tolt pois perdonat li sia 
De tot aissó qu' eu tenc en ma baillia... 

Quedaron pronto satisfechos los deseos de Rambaldo. 
En 1177 Bernardo Atón vizconde de Nimesy de Agde, 
Guido Guerrejat de Montpeller su tío materno, Guiller- 
mo VIII señor de Montpeller y Burgundión su herma- 
no, sobrinos de Guido, se aliaron contra el de Tolosa y 
atrajeron á su liga á Roger vizconde de Beziers y de 
Carcasona. Además de su mutua defensa, proponíanse 
especialmente guarecer á Narbona del dominio directo 
del conde que era soberano de este vizcondado, y en 
caso de que consiguiese apoderarse de la ciudad, no ce- 
sar de combatirle hasta que la recobrase un pariente del 
ya difunto Aimerico de Lara, adoptado en 1 168 por la 
vizcondesa Ermengarda, ó bien un allegado del rey de 
Aragón, pariente de Ermengarda por descender ambos 
de Mahalta, hija de Roberto Guiscardo. Dueño de Nar- 
bona á fines del mismo año el conde de Tolosa, Er- 
mengarda llamó á Pedro hermano de Aimerico. La 
guerra debió continuar en 11 79 y tomar parte en ella 
Alfonso, pues cuando Bernardo Atón reconoció en este 
año su soberanía, acompañaban al monarca aragonés 
Ermengarda y el conde don Pedro. El mismo año Ro- 
ger de Beziers se declaró vasallo de Alfonso y se excusó 
con sus pocos años de la anterior sujeción al de Tolosa. 

Siguió la guerra en 11 80 y el día de Pascua de 1181 
el nuevo conde de Provenza Ramón Berenguer IV, her- 
mano de Alfonso, fué sorprendido y muerto por Ade- 
mar de Murviel, emboscado con otros caballeros. Por 
extremo irritado el rey de Aragón, resolvió vengarle. De 
Montpeller donde se hallaba con su hermano el conde 



KN ESTAÑA 89 

don Sancho, pasó á sitiar el castillo de Murviel situado 
en la dióceses de Beziers y en cuanto lo hubo arrasado, 
entró en el condado de Tolosa, tomó diversos castillos 
y acampó al pie de la ciudad. 

El famoso Bertrán de Born, antes amigo y después 
gran detractor (10) de nuestro monarca (11) que esti- 
maba mucho los versos del trovador lemosín, había en- 
tonado este bello canto de guerra por el de Tolosa, pro- 
metiendo á los suyos suerte más feliz de la que lograron. 

El conde me ha mandado y ha incitado por medio de D. Ra- 
món Hugo de Esparró que haga en favor suyo tal canción que 
por ella sean rotos mil escudos, yelmos, petos y cotas y per- 
puntes echados á perder y destrozados. — Y está bien que se 
cumpla su deseo, pues me ha hecho dar cuenta de su estado, 
y que antes de las rogaciones haya oído el conde mi canción, 
.pues de otra suerte me denostarían los gascones á los cuales 
me creo obligado. — En Tolosa, cerca de Montagut, plantará 
el conde su gonfalón en el prado condal junto á la gradería, y 
cuando habrá desplegado su tienda nos alojaremos al rededor 
durmiendo allí tres noches — Y en cuanto habremos llegado 
habrá contienda por el campo, y los catalanes y los de Aragón 
caerán á menudo y de prisa; y de nada les servirán los arzo- 
nes: tan grandes golpes les daremos á fuer de gentiles caba- 
lleros. — Y no puede dejar deserque hacia ellos no vuelen 
las astas, y que cendales, cisclatones y tafetanes no sean des- 
trozados y no se pierdan cuerdas, garfios, y barras y telas y 
pabellones.— Y vendrán á valemos las potestades y los barones 
y cuantos honrados compañeros existen y los más escogidos, 
pues darán auxilio por ganancia, por incitación y por prez.— 



(10) En ciertas invectivas de los hombres violentos é incultos de 
entonces como de los que ahora se hallan en igual caso en las clases 
inferiores, no se ha de buscar una verdadeía aseveración, sino el 
deseo de insultar y de irritar. Así dice G. de Bergadán: que tota 
res pot om dir mentías ioga (Trop ai). 

(11) El rei d' Aragó donet per molher las cansos d' EN Guiraut 
Bomeil ais sieus sirventesc. (B. de B. de Born.)— A más de los 
agravios políticos Bertrán pretende que mediaba una competencia 
de otra clase, cuando dice hablando de Na Maenz de Montaignac: 
Rassa al ric es orgoillosa— E faitz gran sen á lei de tosa— Que no 
vol Peitieu ni Tolosa— Ni Bretaigna ni Saragosa— Ans es tan de 
pretz enveiosa — Qu' ais pros paures es amorosa. 



90 TROVADORES PROVENZALES 

El rey que ha perdido á Tarascón y el señor de Montalbeón Ro- 
ger y el hijo de Bernardo Atón y el conde D. Pedro vengan 
en su auxilio y el conde de Foix y D. Bernardo y D. Sancho 
hermano del rey vencido (12). — Piensen allá en pertrecharse, 
que acá estaremos dispuestos á recibirles. — Siempre quiero 
que los ricos barones estén entre sí enojados. 

Rajn Ch. IV. Lo coms m' a mandat e mogut, 
Slahü. W. 1. Per EN Ramón Uc d' Esparró, 

Qu' ieu fassa per lui tal cansó 

Qu' en síon traucat mil escut, 

Elms et ausbercx et alcotó, 

E perpong falsat e romput. 

Et es luecx que sia atengut, 

Pus mi fai comtar sa razó, 

E qu' enans de la roazó 

O aia '1 coms aperceubut, 

Que blasmaríon m-en Guaseó, 

Que de lor mi tenh per tengut. 

A Toloza, part Montagut, 

Plantará '1 coms son guonfainó 

Al prat comtal, josta '1 peiró; 

Quan lay aura son trap tendut, 

Nos alogerem d' enviró, 

Si que tres nuegz hi jairem tut. 

E dessé que serem vengut, 

Mesclará '1 torneys peí cambó, 

E Cátalas e ill d' Aragó 

Tombaran soven e menut, 

Que non lur tenran pro arsó, 

Tan grans colps hi ferrem nos drut. 

E no pot esser remazut 

Que vas cel no vólon tronsó, 

E que sendat e sisclató 



(12) El rey de Aragón, Roger vizconde de Beziers, el hijo de 
Bernardo Atón (del mismo nombre) vizconde de Nimes, el cande 
don Pedro de Lara, Roger, conde de Foix, D. Bernardo, acaso 
lieimano del anterior, y D. Sancho hermano del rey. Este cuando 
dio la investidura á su hermano Ramón Berenguer IV se había re- 
servado la ciudad de Tarascón, que acaso había entonces caído en 
manos del de Tolosa, si bien creemos que las palabras del trovador 
se refieren á lo futuro en sentido de amenaza. 



EN ESPAÑA 9 I 

E samit no síon romput, 
Cordas e becas e payssó 
E traps e pavailló perdut. 
E serán hi ab nos vengut 
Las poestatz e li baró, 
E tug li honrat companhó 
Del mon e li plus elegut, 
Quar per aver e per somó 
E per pretz hi faran aiut. 
Lo reys qu' a Tarascón perdut, 
E '1 sénher de Montalbeó 
Rogiers, e '1 filh Bernart Athó, 
E '1 coms Don Peire lor n' aiut; 
Lo coms de Foys, e-'N Bernadó, 
E-'N Sancho, frair' al rey venfut. 
De lai pe'nson de guarnizó, 
Que de sai lur er atendut. 
Totz temps vuelh que li ric baró 
Síon entre lor irascut. 

Tiempo era aquel en que se enmarañaba fácilmente 
una contienda con otra. Descontento Enrique, primo- 
génito del rey de Inglaterra, segundo de este nombre, 
de que su padre, á pesar de haberle asociado al trono, 
no le diese participación en el mando, mientras sus 
hermanos Ricardo y Godofredo gobernaban la Aquita- 
nia y la Bretaña, y mal aconsejado por su madre Eleo- 
nora, esforzóse el año de 1182 en obtener la Norman- 
día, y como no lo consiguiese, pasó á Aquitania donde 
Ricardo se hallaba combatiendo á sus más poderosos 
vasallos. Concertáronse después contra estos el rey pa- 
dre, sus tres hijos, el rey de Aragón y la vizcondesa Er- 
mengarda, pasando á combatir á Talayrán conde de 
Perigord. Al fin del mismo año se unieron contra Ri- 
cardo el joven Enrique y Godofredo. El primero se de- 
claró contra su padre y recibió la adhesión de los habi- 
tantes de Limoges, llamó en su auxilio á su suegro, el 
rey de Francia Felipe Augusto, al duque de Borgoña y 
al conde de Tolosa, uniéndosele en persona los dos úl- 
timos. El rey Enrique II auxiliado del rey de Aragón, 



92 TROVADORES PROVENZALES 

hijo de su amigo Ramón Berenguer, y de otros señores 
meridionales, se apoderó de la ciudad de Limoges, cuyo 
castillo siguió defendiendo el joven Enrique, tenien- 
do que abandonarlo los sitiadores á causa de las lluvias. 
Apoderóse además el rebelde hijo de Angulema y sitió 
á su vez al anciano rey en Limoges, pero hubo de reti- 
rarse, se reunió en 20 de mayo de 11 83 con el conde 
de Tolosa y murió el 11 de junio. Separáronse enton- 
ces los condes auxiliares, y el vizconde de Limoges tuvo 
que entregar el castillo al rey de Inglaterra, que seguido 
de su hijo Ricardo y del rey Alfonso fué á sitiar á Ber- 
trán de Born en su castillo de Autafort de que se apo- 
deró en i.° de julio. 

La biografía provenzal del trovador nos ha conserva- 
do interesantes pormenores del cerco de su castillo, tra- 
tando á nuestro monarca con la misma acrimonia y acaso 
injusticia, que las poesías quecomenta. El rey de Ingla- 
terra, dice, tenía sitiado á Bertrán y le combatía con sus 
máquinas, proponiéndose desheredarle por creerle ins- 
tigador de la rebelión de su difunto hijo. Cuando Ber- 
trán supo que Alfonso seguía al rey de Inglaterra, ale- 
gróse en gran manera, por ser aquél amigo suyo 
especial. El rey de Aragón pidió á Bertrán pan, vino y 
comestibles, dióselos el sitiado en buena cantidad y le 
suplicó que hiciese apartar las máquinas del muro que 
estaban combatiendo y se hallaba ya muy quebrantado; 
pero Alfonso comunicó á Enrique la petición del de 
Born, lo que facilitó la toma del castillo. El de Ingla- 
terra movido por el tierno recuerdo del fenecido Enri- 
que que le manifestó una respuesta de Bertrán, le de- 
volvió su gracia; el trovador enojado contra el de 
Aragón, dio suelta á su rencor en el siguiente servente- 
sio que contiene las más absurdas aseveraciones, dicta- 
das en parte por el odio, aunque fundadas acaso en las 
hablillas con que enemigos y envidiosos trataban de 
desquitarse de la pujanza de la Casa de Barcelona (i3). 



(13) Gaufredo Vosio (Hist de Lang.) confunde también la ge- 
nealogía de los condes de Barcelona con la de los vizcondes de Ay- 



EN ESTAÑA g3 

Pues la gentil estación florida se derrama alegre y gozosa, 
he entrado en deseo de componer un nuevo serventesio por 
el cual sepan, y con toda seguridad, los aragoneses que con 



millan (Meillau, Milhaud fr.), haciendo á Alfonso II descendiente en 
linea varonil de un vizconde de Cavlad. El error nació de que Dulce, 
esposa de D. Berenguer Ramón III, era nieta por su padre Gilberto 
de un conde de Aymillan. Véase el fragmento (lleno de errores his- 
tóricos) de la biografía. Lo reis Henrics d'Engleterra si tenia assis EN 
Bertrán de Born dedins Autafort, e '1 combatía ab sos edificis, que 
molt li volia gran mal, car el crezia que tota la guerra que el reis 
ioves, sos fillz, 1' avia faicha qu' EN Bertrans la il agués faita far; 
e per so era vengutz denant Autafort per lui desiritar. E 'ls reis 
d' Aragón vene en 1' ost del rei Henric denant Autafort. E cant 
Bertrans o saup, si fo molt alegres qu' els reis d' Aragón era en 1' 
ost, per so qu' el era sos amics especiáis. E '1 reis d' Aragón si 
mandet sos messatges dins lo castel, qu' EN Bertrans li mandes pan 
vin e carn; et el si 1' en mandet assatz; e per lo messatge per cui el 
mandet los presenz, el li mandet pregan qu' el fezés si qu' el fezés mu- 
dar los edificis é far traire en altra part, qu' el muís on li ferion era 
tot rotz. Et el, per gran aver del rei Henric, li dis tot so qu' EN 
Bertrans 1' avia mandat a dir. E '1 reis Henrics si feu metre deis 
edificis en aquella part on saub qu' el murs era rotz, e fon lo murs 
per térra e '1 castel pres; e'N Bertrán ab tota sa gen fon menatz al 
pabaillon del rei Henric. E '1 rei lo receup molt mal; e '1 reis Hen- 
rics si '1 dis: «Bertrans, Bertrans, vos avetz dig que anc la meitat 
del vostre sen no vos besoignet nulls temps, mas sapehatz qu' ara 
vos besoigna ben totz.» «Séigner, dis Bertrans, el es ben ver qu' eu 
ó dissi, e dissi me ben vertat.» E '1 reis dis: «Eu ere bien qu' el 
vos sia aras faillitz». — «Séigner, dis EN Bertrans, lo jom qu' el 
valens joves reis, vostre filis morí, eu perdí lo sen e '1 saber e la 
conoissensa.» E '1 reis quant auzí so qu' EN Bertrans li dis en plo- 
ran, del fill, vene li gran dolors al cor de pietat et al oills, si que 
no-s pot tener qu' il nos pasmes de dolor. E quant el revene de 
pasmazón, el crida e dis en ploran: EN Bertrans, EN Bertrans, vos 
avetz ben drech, et es ben razós, si vos avetz perdut lo sen per mon 
fill, qu' el vos volia meils que ad home del mon, et eu per amor de 
lui vos quit la persona el' aver e 'l vostre castel e vos ren la mia amor 
e lamia gracia, e vos done cinc cens mares d' argent per los dans que 
vos avetz receubutz». EN Bertrans si '1 cazee ais pes, referen li 
gracias e mercés. E '1 reis ab tota la sua ost s' en anet. EN Ber- 
trans cant saup qu' el rei d' Aragón 1' avia faita si laida felonía, fon 
molt iraz ab lo rei, N-Anfós. E si sabia comerá vengutz al reí 
Henric esser soudadier logaditz, e sabia com lo reis d' Aragón era 
vengutz de paubra generación, de Carladés d' un castel que nom 
Carlat que es en Rosergue en la seignoria del comte de Rodés; e' N 
Peire Carlat, qu' era séingner del castel per valor e per pioessa, 
si pres per moiller la comtessa de Millau qu' era caseguda en here- 
tat e n' ac un fill que fon valens e pros e conquís lo comtat de 
Proensa, et us sos fils si conquís lo comtat de Barsalona, et ac nom 
Raimon Berenguier, lo cuals conquís lo regisme d' Aragón, e fo lo 



04 TROVADORES l'ROVENZALES 

mal agüero vino su rey á deshonrarse en compañía de sus 
soldados de alquiler. — Su baja alcurnia, que está rebosando, 
sé que tendrá triste fin y volverá al punto de donde se originó 
en Aymillan y en Carladés, el día en que cada cual habrá con- 
quistado cuanto le pertenece de lo que el posee en la parte del 
Sud. Lástima es que no le arroje un viento al mar, puesto que 
es de tan poco valor, tan flaco, vano y perezoso.— Está á punto 
de perderla Provenza de donde ha salido y donde estiman más á 
su hermano Sancho, y con razón, pues él cuida tan sólo de en- 
gordar y beber por el Rosellón de donde Godofredo (14) quedó 
desheredado, y en Villemur y en Tolosa le tienen por perjuro 
todos aquellos con quienes se había juramentado, pues les 
abandonó por miedo. — El rey que es dueño de Castrojeriz (i5) 
y que mora en el palacio de Toledo, alabo que dirija sus 
fuerzas hacia aquí contra el hijo del barcelonés, que, según 
derecho, es hombre suyo aunque malvado. Por lo que á mí 
toca, amo la corte y el séquito del rey pérfido, como amo aque- 
lla que me hizo traición el día que fué por mí servido. — El 
buen rey García Ramírez (ib) hubiera cobrado, á vivir bas- 



premiers reis que anc fos en Aragón e anet penve corona á Roma, 
e cant s' en tornava, el fon al borg Saint Dalmás, el morí; e rema- 
seron ne trei fill, Anfós lo quals fo reí d' Aragón, aquest que fetz lo 
mal d' EN Bertrán de Born, e 1' autre Don Sancho e l' autre Beren- 
giers de Besaudunés. E saup com el avia traída la filia del empera- 
dor Manuel, que 1' emperaire l' avia mandada per moiller ab gran 
tresor et ab gran aver et ab mol onrada compagnia e los raubet de 
tot 1' aver que la domna e ill grec avian; e com lo enviet per mar 
marritz e consirós e desconseillatz; e com son fraire Sanchos 1' avia 
tota Proensa, e com se s perjuret par 1' aver qu' el reis Hernics li 
donet contra L compte de Tolosa. E de totas aquestas razons fetz 
EX Bertrán de Born li sirventés que ditz. «Pos lo». 

(14) Guinardo ó Gtiitardo. último conde de Rosellón, antes de 
morir dejó A sus vasallos la elección entre el dominio de Francia y 
el de Aragón que fué preferido. Godofredo se llamó su padre y an- 
tecesor y pudiera creerse que existieran algunos deudos; pero en el 
testamento de Guitardo donde restituye todos los daños que ha cau- 
sado á diversas personas y recomienda sus amigos al rey de Aragón, 
sólo habla de una Beatriz consobrina suya. 

(15) Alfonso VIH de Castilla. Alude á los homenajes prestados 
á Alfonso VII de Castilla por el conde de Barcelona y el rey de 
Aragón. 

(16) Muerto Alfonso el Batallador, por falta de sucesión los na- 
varros eligieron á García Ramírez y los aragoneses á Ramiro el 
Monje en 1134 El primero murió seis años después. Su nieto San- 
cho Sánchez el Fuerte es el aludido en los siguientes versos de Ber- 
trán. 



EN ESPAÑA gS 

tante, Aragón de que le defraudó el rey monje; el buen rey 
de Navarra á quien de derecho pertenece, lo cobrará seguido 
de sus alaveses con solo intentarlo; puesto que así como el oro 
va'e más que el azur, vale mil veces más y es más cumplida su 
prez que la del rey apóstata. — Por aquella de quien es marido, 
por la buena reina, lo siento (en especial) desde que me dijo 
palabras que me desenojan. Si á ella le agradase, le recordaría 
lo de Berenguerde Besalú, pero no puedo menos de aborrecer 
sus malos y villanos hechos: pues llegó á dar muerte y á hacer 
traición á aquel mismo de quien salió su linaje. — Muy fea 
traición hizo á la emperatriz á guisa de falso rey, perjuro y 
menguado, cuando tomó á quintales y á sextarios el tesoro 
que envió el emperador Manuel y le dio á su hermano... (17) 
y después con duro corazón, cuando hubo tomado lo verde y 
lo maduro, mandó llenos de aflicción por el mar á la mujer y 
á los griegos, víctimas de su traición. 

Pus lo gens terminis floritz 

S' espandís jauzions et gais, 

M' es vengut en cor que m' eslais 

De far un novel sirventés 

On sápchon li Araguone's 

Qu' ab mal agur, 
D' aquó síon ben tug segur, 
Sai vene lo reys, dont es aunitz 
E siei soudadier loguaditz. 
Sos bas paratges sobreyssitz 
Sai que fenirá coma lais, 
E-s tornará lai don es trais 



(17) Estaba pactado desde mucho tiempo el casamiento de Al- 
fonso II con Doña Sancha hermana de Alfonso VIII de Castilla; 
pero el año 1173 se enojó el de Aragón contra el de Castilla porque 
éste había recibido de Ñuño Sánchez la plaza de Ariza, y pidió en 
despique la hija del emperador Manuel. Al ilegar la princesa ó em- 
peratriz « con un prelado y varios barones de Grecia » , según Zuri- 
ta, se halló con que el rey avenido ya con Alfonso VIII se había 
casado con Sancha, y tuvo que acceder á casarse con Guillermo de 
Montpeller, de lo cual vivió siempre descontenta No se volvió pues 
la princesa como supone el trovador. Dice este que el rey la dio á su 
hermano Jacmés, lo que indicaría un hermano desconocido de Al- 
fonso llamado Jaime como su nieto el Conquistador ; pero no cabe 
duda que' hay aquí error del copista y es de presumir que sustituyó 
el Jacmes á un sobrenombre del de Montpeller (también abuelo de 
D. Jaimet. 



g6 TROVADORES PROVENZALES 

A Meillau ct en Cariados, 

Quan quecx n' aura son dreg conques, 

An s' en ves Sur; 
Greu er que en mar no '1 debur 
L' aura, quar tant es pauc arditz, 
Flacx e vans e sojornaditz. 
Proensa pert dont es issitz, 
Que son frair Sancho pre'zon mais, 
Qu' el non a suenh mas que s' engrais 
E beua per Rossilhonés, 
On fo dezeretatz Jaufrés, 

Qu'a Vilamur 
E 'n Tolzá '1 tenon per perjur 
Tuit cill ab cui s' era plevitz, 
Quar los a per paor gequitz. 
Lo reys cui es Castrassoritz 
E ten de Toleda '1 palais 
Lau que mostré de sos essais 
Say al fill del Barsalonés, 
Quar per dreg sos malvatz hom es; 

Del rey tafur 
Mais am sa cort e son atur, 
Non fauc selha don fui trahitz 
Lo jorn qu' el fon per mi servitz. 
Lo bos reis Gartsia Ramitz 
Cobrera, quan vida 1 sofrais, 
Aragón qu' el Monges 1' estrais; 
E '1 bos reys navars, cui dreitz es, 
Cobrará ab sos Alavés, 

Sol s' i atur: 
Qu' aitan cum aurs val mais d' azur, 
Val mil tans et es plus complitz 
Sos pretz que del rey apostitz. 
Per selha de cui es maritz, 
Per la bona reína-m Jais, 
E des que-m dis so don m' apais: 
Berenguier de Bezaudunés 
Li retraissera, s' il plagues; 

Mas tot rencur 
Sos malvatz faigz que son tafur, 
Quar per el fo mortz e trahitz 
Don es sos linhatqes aunitz. 



EN ESPAÑA 97 

Mout trahic lag 1' emperairitz 
Com fals reys perjurs e savais, 
Quan pres a quintáis et a fais 
L' aver que Manuels trames, 
E det 1' a son frair' EN Jacmés; 

Pueys ab cor dur, 
Quan n' ac pres lo vert e '1 madur, 
En ne menet per mar marritz 
La domna e 'ls Grecx. qu' el ac trahitz. 

No fué bastante esta virulenta invectiva para desaho- 
gar la bilis del trovador: pasado largo espacio, cuando 
supo los tuertos (más ó menos reales) cometidos por el 
rey de Aragón, que los enemigos de este, tales como 
Guillermo de Bergadán y Gastón de Bearne, se compla- 
cerían en comunicarle, publicó un nuevo serventesio 
cuya composición debemos creer de uno de los años 
inmediatos al sitio de Autafort y á lo menos anterior á 
las contiendas de Felipe Augusto y de Ricardo Cora- 
zón de León que comenzaron en 1 187 y absorbieron 
por completo el ánimo del poeta (18). 



(18) Véase la razón ó asunto de esta nueva diatiiba: Ben avetz 
entendutz los mals qu' EN Bertrans de Born remenbret que el reis 
q' Aragón avia faitz de lui e d' autrui, et a cap d' una gran sazón 
qu' el n' ac aprés d' autres mals qu' el avia fait si lo '1 volc retraire 
en un autre sirventés; e fon dig a EN Bertrans c' un cavalier avia 
en Aragón que avia nom 'N-Espaignols. et avia un bon castel molt 
fort que avia nom Castellot et era proprietat d' EN Espaignol, et 
era en la forteressa (fronteira!) de Sarrazins, don el facia gran gue- 
rra ais Sarazís; e '1 reis si entendía mot en aquel castel; e vene un 
jorn en aquela encontrada per servir lo e per convidar lo al sieu 
castel, e lo menet charament lui ab tota soa gen. E '1 reis quant fon 
dedins lo castel lo fetz penre e menar deforas, e tolt li lo castel. E 
fon vertatz que, quant lo reis vene al servizi del rei Henric, lo 
coras de Tolosa si '1 desconfís en Gascoigna, et tolt li ben cincuanta 
cavalliers; e '1 reis Henrics li det tot 1' aver que ill cavallier devian 
pagar per la reenson, et el no '1 paguet 1' aver ais cavallier, ans 
T enportet en Aragón, et ill cavallier isséron de preisson e paguéron 
1' aver. E fon vertatz d' us joglars que avia nom Artuset, li prestet 
dos cens marabotís, e menet lo ben un an ab si, e uo ill en det 
denier; e cant vene un dia Artuset joglars, si se mesclet ab un 
Juzieu, e ill Juzieu li véngron sobre e nafréron malamen lui et un 
son compaignon; et Artuset et us sos compaingz si auciséron un 
deis Juzieus, don li Juzieu anéron a reclain al rei e preguéron lo 

7 



98 TROVADORES PROVENZALES 

Cuando veo desplegar por los verjeles las enseñas amari- 
llas, indias y azules, me alegra la voz de los caballos y el son 
que hacen los juglares tocando la viola de tienda en tienda, y 
las trompas, los cuernos y las agudas dulzainas; entonces 
quiero hacer un serventesio tal que lo oiga el conde Ricardo. 
— Quiero concertarme y volver en paz con el rey de Aragón, 
pero demasiado descortés y sañudo estuvo cuando vino aquí 
á guerrearnos. Por esto es de razón que le reprenda, y dígolo 
sólo para amonestarle, pues me pesa verle loquear y quiero 
que mis palabras le enseñen. — Conmigo todos le acusan: uno 
de sus vasallos me contó que mala loa ganó en Castellot, 
cuando hizo arrojar de él á Español, y no me parece que se 
defienda de él á osar probarlo, pues entró como convidado; y 
en verdad conquistó allí poca renta. — De hoy más nada le 
puedo ocultar, antes bien le seré amigo cordial: Gastón, señor 
de Bearne y de Pau, me envió acá nuevas, diciéndome que 
alcanzó del rey el rescate de los obsequios á que estaba obli- 
gado, pues él prefiere cargar con dinero á que se le tributen 
los debidos obsequios (?) — De él me han dicho juglares que 
de balde han cantado sus alabanzas y que si alguna vez les 
dio vestidos verdes ó azules ó les hizo entregar algún dineroi 
poco motivo dio de alabanza, pues todo lo recobró de un solo 
juglar, de Artuset, que, cosa reprensible, vendió á los judíos. 
— Mal pagó á Pedro juglar que le prestó dinero y caballos y 
que fue despedazado por orden de la vieja reina de Inglaterra, 
á quien aguarda Fontevrault; sin que le sirviese de resguardo 
la seña que llevaba y que era hecha con una venda de la chu- 
pa de armar del rey, pues le hirieron á cuchilladas. — Bien lo 
adivinó Pedro Ruiz (19) luego que vio coronado al joven rey, 



qu' el fezés vendeta e que lor des Artús el compaignon per aucire, 
e que ill darían CC. Marabotís; e "1 reís los lor donnet amdós e pres 
los CC. Marabotís; e il Juzieu los féiron ardre lo jorn de la nati- 
vitad de Crist, si com dis Guillems de Berguedan en un sieu sir- 
ventés dien en el mal del rei: E fetz etc. Don us autre que avia 
nom Peire joglar li prestet deniers e caváis, et aquel Peire joglars 
si avia grans mals dig de la veila reina d' Englaterra, la quals 
tenia Fontevrau que es una abadía on se réndon totas las veillas 
ricas; et ella lo fetz ausire per paraula del rei d' Aragón. E totz 
aquetz laich faic remembre EN Bertrán de Born al rei d' Aragón 
en aquest sivventés que dis: «Quan etc.» 

(19) Pedro Ruiz de Azagra, caballero navarro, el cual se inti- 
tulaba vasallo de Santa María y señor de Albarracín, que se le dio 
en 1161 por sus hazañas contra los moros, y que defendió á la vez 
de los reyes de Aragón y de Castilla. 



F.X ESPAÑA gg 

diciendo que no sería valiente ni temible, y bien lo mostró el 
en sus bostezos; pues rey que bosteza ó se estira cuando oye 
hablar de batalla, parece que lo hace por mofa ó que nada 
entiende en armas. — Yo lo perdono si hizo que recibiese daño 
de los catalanes y de los de Lara, pues el señor de Poitú se lo 
mandó y no se atrevió á hacerlo de otro modo: rey que suel- 
do aguarda de un señor, bien debe ganarlo, y por razón de 
ganancia, más que por otra cosa, vino él aquí. — Quiero que 
el rey (20) sepa y aprenda de grado mi serventesio y que lo 
haga cantar al rey de Navarra y lo propague por Castilla. 

Rayo. Ch. IV. Quan vey pels vergiers desplegar 
Mahn. W. I. Los sendatz gruecs, indis et blaus, 
M' adoussa la votz deis cavaus, 
E il sonet que fan li joglar 

Que vúilan, de trap en tenta, 
Trompas e corns e grailles ciar; 
Adoncs vuelh un sirventés far 

Tal qu' el coms Richartz 1' entenda. 
Ab lo rey mi vuelh acordar 
D' Aragón, e tornar en paus, 
Mas trop fon descauzitz e braus, 
Quan vene sai per nos osteiar; 

Per qu' es dregz qu' ieu lo 'n reprenda, 
E dic o per lui castir; 
E peza-m si '1 vey folleiar, 

E vuelh que de mi aprenda. 
Ab mi "l vólon tug acuzar; 
Q' us mi comtet de sos vassaus 
Que de Castelhot ac mal laus, 
Quan ne fes 'N-Espaignol gitar, 

E no-m par que si defenda 
Ves elh, si 1' en auza proar, 
E quan intret per covidar, 

Conquerrec lai pauc de renda. 
Hueymais non li puesc ren celar, 
Ans li serai amicx coraus; 
Guastós, cui es Bearns e Paus, 
Mi trame's sai novas comtar, 

Que de sos pres pres esmenda 



(20) El mismo rey de Aragón, quien de seguro no lo hizo cantar. 



100 TROVADORES PROVENZALES 

Del rey, qu' els i degra liurar, 
E volc en mais 1' aver portar 

Que hom totz sos pres li renda. 
Que so m' an dig de luí joglar 
Qu' en perdón an fag tot lur laus, 
E s' anc det vestirs vertz ni blaus 
Ni lur fes nulh denier donar, 

Lag 1' es qu' om 1' en sobreprenda, 
Que d' un sol s' en saup tot pagar: 
D' Artuset, don fai a blasmar, 

Qu' ais Juzieus lo mes en venda. 
Peire joglar saup mal pagar 
Que '1 prestet deniers e cavaus, 
Que la vielha, cui Fontevraus 
Atent, lo fes tot pesseiar, 

Qu' anc 1' entresenh faitz ab benda 
De la jupa del rey d' armar, 
Que ilh baillet, non lo poc guizar, 

Qu' om ab coltelhs tot no '1 fenda. 
Peire Roys saup devinar 
Al prim qu' el vi jove reyaus, 
Que dis no seria prous ni maus, 
E paree be al badalhar: 

Reys que badal ni s' estenda, 
Quan aug de batalha parlar 
Sembla o fassa per vanejar, 

O qu' en armas non s' entenda. 
leu lo perdó, si-m fe mal far 
A Catalans ni a Laraus, 
Car lo sénher cui es Peitaus 
Lo i mandet, non auset ais far; 

E reys que logier atonda 
De senhor, be '1 deu afanar 
Et el vene sa per gazagnar 

Mais que per nutra fazenda. 

Voill sapeha '1 reys et aprenda 
De son grat, e fassa chantar 
Mon sirventés al rey navar, 

E per Castelha V estenda. 

A la misma época (antes de 1 187) demasiado pacífica 
á los ojos del trovador, pertenece también una nueva 



EN ESPAÑA 101 

diatriba contra Alfonso, á quien por esta vez se conten- 
ta con dirigir una sola estancia, en gran manera deni- 
grante y en parte á todas luces absurda (21): 

Los aragoneses, los catalanes y ios de Urgel se duelen en 
gran manera, pues no tienen quien los acaudille, sino un se- 
ñor flaco y alto, que se alaba á sí mismo cantando, y prefiere 
dineros á honor, y que ahorcó á su antecesor, por lo que se 
destruye y se condena. 

Más tarde dedica un serventesio en que habla de Ri- 
cardo recién salido de su cautividad, que terminó en 
setiembre de 1 193, á D. Ramón Galcerán, señor de Pi- 
nos, da las gracias á su hermano de Bergadán de rica 
joya que le ha trasmitido y que trocó en alegría el pesar 
que había sentido al despedirse de él al cabo del puente, 
y concluye diciendo que ama tanto como si fuesen se- 
gundos suyos á Galcerán y á su hermano D. Ramón. 
Es de ver cuan estrechas eran las relaciones entre los 
barones de ambos países poco antes de la muerte del rey 
Alfonso. 



(21) Aragonés fan gran dol, — Catalán e silh d' Urgelh, — Quar 
non an qui los capdelh — Mas un senhor flac e gran, — Tal que-s 
lauza en chantant, — E vol mais deniers qu' onor, — E pendet son 
ancessor, — Per que-s destruí e s' enferna. (Greu m' es). Sirventés, 
vai a 'N Rairaon Gausceran — Dreg a Pinos, que ma razón 1' es- 
pelh... — A mon fraire en ren gratz e mercés — De Berguedan del 
ríe joy que-m trames, — Que de gran dol me tornet jauzion, — Quan 
nos partim amdui al cap del pon. — Gausceran Durtz e son frair 
'EN Raimon — Am atretan cum s' éron mey segon. (Quan la) B. E. 
cant el ac tait son sirventés, el lo mandet a 'N Raimon Gauzeran 
qu' era del comtat d' Urgel, séigner de Pinos, valens homs e lares e 
cortés e gentils. — Hallamos en esta época un Bernardo Galcerán de 
Pinos que con el arzobispo de Tarragona y Ramón de Agout vasallo 
del de Tolosa, fueron en 1185 nombrados para componer las paces 
entre este y el de Aragón. Hubo según los versos dos hermanos, 
uno llamado Ramón y otro que pudo ser el Bernardo. En cuanto 
al Durtz (si bien hubo una familia Durch (de Urgió) creemos que 
ha de ser simplemente drutz, galán. Habla la B. en este punto de 
«la Marquesa qu' era filia del compte d' Urgel e moiller d' En Gui- 
rout de Cabrieras que era lo plus rics homs e '1 plus gentils de Ca- 
tiloingna, trait lo comte d' Urgel son seignor». Doña Marquesa hija 
de Armengol VII el de Valencia, muerto ya entonces, era en efecto 
mujer de Ponce (Pons Guiraut) de Cabrera, que veremos luego 
como trovador. 



TROVADORES PROYENZALES 



No fué Bertrán de Born el único trovador que cantó 
los sucesos que ocurrieron en aquella temporada, ni el 
único que censuró al rey de Aragón. Guillermo Rainol 
de la ciudad de At (22) en el condado de Forcalquier, 
compuso buenos serventesios cuyo argumento eran 
los hechos que ocurrían entre el rey de Aragón y el 
conde de Tolosa; y de Geraldo de Luc (2?) trovador 
desconocido, queda un acerbo fragmento, sin duda 
asestado al mismo rey. «Alegres se hallan las gentes 
ultra-marinas, pues tan de buena gana les auxilia (el 
rey), que un feudo de sus antecesores que habían con- 
quistado los frailes (los Templarios) les vendió y sin 
sentirlo mucho, pues se le dio buen precio. ¡Oh Dios! 
qué gozo reina en la parte de Valencia, pues el castillo 
de Polo (castrum Poli en el reino de Valencia) vuelve al 
poder del rey de Marruecos que allá se está mofando; 
acto tal de infidelidad no vimos desde la ley hebraica, y 
los bárbaros quedan satisfechos.» 

Mas no todo fué invectiva: la frecuente permanencia 
de Alfonso en el mediodía de Francia permitió que le 
rindiesen sus obsequios los poetas residentes en aquel 
país, sin contar los que formaban parte del séquito de 
su coronado colega en las regias cortes de Barcelona y 
Zaragoza. 

Era aquella la época de la mayor boga de las ideas 
caballerescas conforme se entendían y practicaban en las 
regiones de Occitania. Algunos pormenores que nos 
cuenta un antiguo autor de cierta reunión de príncipes 
de Beaucaire, nos muestran la prodigalidad de aquellos 



(22) Guillem Rainols si fo uns cavaliers de la ciutat d' At, la 
cual ciutat es el comtat de Forcalquier. Bons trobaire fo de sirven- 
tés, dellos razons que corrían entr' el rey d' Aragón e '1 comte de 
Tolosa; e si fes a toz sos sirventés sons nous. 

(23) Gaug n' an las gens d' outra mar — Car lor fau tan gent 
socors — C uns feus de lor ancessors — C avión conquist li fiaire — 
Vendet, mas gens no pres gaire — Vas qu' era grans la ricors. — 
Dieus qual gaug n' an lai part Valensa — Car Pol torne en tanensa, 
— Del reí marroquí qui fai — Son esquern de lai. — Et anc tan gran 
descrezensa — No vim pois la leis ebraia — E Barbaría s' apaia (Si 
per). 



EN ESPAÑA 103 

señores llevada á un grado poco menos que increíble. 
Fué esta reunión en 1 174 y habíala promovido el rey 
de Inglaterra para reconciliar á Ramón de Tolosa con 
Alfonso, pero como no pudiesen comparecer los dos 
reyes, la cita política no pasó de ser una ostentosa fiesta. 
El conde de Tolosa dio cien mil sueldos á Ramón de 
Agout que los distribuyó luego entre un sin número de 
caballeros. Bertrán Rambaldo mandó arar los alrede- 
dores del castillo y sembró en ellos treinta mil sueldos. 
Se cuenta también que Guillermo Gros de Martel hizo 
cocer con antorchas de cera todos los manjares de su 
comitiva. La condesa de Urgel envió una corona esti- 
mada en cuarenta mil sueldos y destinada á un tal Gui- 
llermo Mita que debía ser coronado como rey de todos 
los juglares, y Ramón de Venous echó al fuego treinta 
caballos (Gaufr. Vos. citado por la Hist. de Lang.) 

El rey Alfonso á quien celebraron por su generosidad 
la mayor parte de trovadores, parece que no consiguió 
contentarles á todos. El viejo Marcabrú (24) mientras 
que le celebra junto con el conde de Poitiers y que se 
muestra deseoso de que sean duraderas sus adquisicio- 
nes en Aviñón, Provenza y Beaucaire, amenaza en caso 
de que Alfonso se le muestre tibio, de dirigirse á otro 
Alfonso que reina cerca de León, oportunamente fran- 
co, cortés y generoso. Pide sin embargo que la Sagrada 
Escritura les guarde de mala voluntad y les preserve de 
heridas de perro, y que Aquel que es y fué reino, Rey y 



(24) Coms de Peiteus vostre pretz s' asegura — Et a "N-Anfós 
de sai si gaire ill dura — Lai Avignon e Proensa e Belcaire — De 
miéis per sieu no fes Tolsan son paire. — S' aquest 'N-Anfós fai con- 
tenensa pura — Ni envas mi fai semblan de frachuia — Sai vas Leo 
en sai un de bon aire — Franc de sazó, cortés e laic donaire. — De 
malvestat los gart sant escriptura — Que no lur fassa ca floquet ni 
peintura. — Sel qu' es e fo regom recx e salvaire— La sospeissó del 
rei N' Anfós m' esclaire. (Auiatz de). El floquet ni peintura signifi- 
ca por antífrasis daño (como decimos ahora en castellano jugarretas). 
El ca será metafórico y significará un traidor. — En un mensaje de 
pájaro del mismo trovador hallamos esta estancia: Di 1' estornels: 
Part Lérida — A pros es tan descremida — C anc no saup plus de 
gandida — Plena de falsa crezenza etc., retrato poco lisonjero de 
una al parecer dama catalana. 



104 TROVADORES PROVENZALES 

Salvador, le ilustre acerca de la sospecha que del rey de 
Aragón ha concebido. 

Muy á principios de su vagabunda carrera poética 
debió visitar la península el bueno de Ramón Vidal (25). 



(25) Pe iré Vidals per la mort del bon comte Raimon de Tolosa 
si se maní mout e det se gran tristeza e vestit se de negre, etalhet 
las coas e las aurelhas a totz los sieus caváis; et a si et a totz los 
sieus servidors fetz raire los cabelhs de la testa; mas las barbas ni 
las onglas no se féiron talhar. Mout anet longa sazó a lei de fol 
home e de dolen. E avene se en aquela sazó, qu' el anava enaissí 
dolens, qu' el reis 'N-Anfós d' Aragó vene en Proenza e véngron 
ab lui Blascols Romieus e 'N Garsias Romieus e 'N Martin del Ca- 
net e 'N Miquels de Luziá e 'N Sas d' Antilon e 'N-Albertz de Cas- 
telveil e N Raimon Gausseran de Pinos e 'N Guilems Raimons de 
Moneada e 'N-Arnautz de Castelbon e 'N Raimon de Caveira (léase 
Cerveira).£trobéron Peire Vidal enaissí triste dolén enaissí aparelhat 
a lei d' orne dolen e de fol. E lo reis lo comenset a pregar e tuit li au- 
tre baró qu' ¿ron sei amic especial qu' el degués laissar aquesta dolor 
e degués se alegrar e degués cantar e qu' el degués far una chansó 
qu' ilh portéson en Aragó. Tan lo preguet lo reis e 'lh sei baró qu' el 
dis qu' el s' alegraría e laissaria lo dol, e que faria chansó e tot so 
que 'lh plagues. — Et el si amaba la Loba de Pueinautier e nía 
domna Éstat'anía qu' era de Sardenha... E si com vos ai comensat a 
diré de Peire Vidal, que habia promés al rei et a sos barós de 
chantar e de far chansó, quan fo gueritz, lo reis fetz fer armas a si 
et a lui, e vestit se EN Peire Vidal et agenset se mout fort. E fetz 
adonc aquesta chansó (la qual vos auziretz) que ditz: De chantar etc. 
(B). — E s' eu agués caval adreg corsier, — Suau s' estés lo reis part 
Balaguier — E dormís si planamen e suau; — Qu' eu tengr' en patz 
Proens' e Monpeslier, — Que raubador ni malvat rocinier— No reu- 
béran mais Venaissí ni Crau... — E s' il reis tora' a Toloz' él gra- 
vier — En eis lo coms e sei caitiu dardier — Que crídon tug: ad espa- 
zas tornaul D' aitant mi van, qu' eu n' auiai '1 colp premier, — E 
farai tan que n' intraran doublier — Et eu ab lor, qui la porta no-m 
clau (Drogoman). — Domna, quar vos mi podetz far caitiu, — Domo', 
e si us platz plus ric qu' el rei 'N-Anfós. (Bem agrada). — Chansós, 
vai t 1 en a la valen regina — En Aragó, quar mais regina vera — No 
sai él mon e si n' ai mainta quista, — E no trob plus ses tort o ses 
querelha. — Mais ilh es franc' e leíais e gracida — Per tota gent et a 
Deu agradiva. — E car lo reis sobr' autres reis s' enansa, — Ad aital 
rei coven aitals regina. (Seu fos). — Que mil salutz mi vénon cascun 
dia — De Catalonha e de Lombardia, — Quar a totz jorns poja mos 
pretz e eréis, — Quar per un pauc no mor d' enveja '1 reis (Barosde 
mon). — Chansó, vai t' en al bon rei pait Creveira (léase Cerveira), 
— Que de bon pretz non a él mon egansa, — Sol plus franes fos ves 
mi dons de Cabreira, — Que d' autr re no fai desmezuiansa. — E totz 
rics hom, quan destruí sos barós, — N' es meins amatz e prezatz deis 
plus pros, — Et eu o dic, car li port fin' amansa. (Quant hom). — Al 
rei valent e car — D' Aragón voill mandar— Que, si sai pert Proensa, 



EN ESPAÑA Io5 

En una composición seguramente anterior al año 1180 
celebra la protección que recibe del señor aragonés Mi- 
guel de Lucia por medio de una hipérbole que sólo ex- 
cusa la semilocura del poeta (Be-m pac). Hacia 1 180 al 
tiempo que recibía la hospitalidad de Barral de Marse- 
lla, cita como tipo de riqueza al monarca aragonés (Be 
m 1 agrada). El año siguiente durante las contiendas de 
Aragón y de Tolosa se muestra ardiente partidario de 
Alfonso y echa bravatas como suyas: 

« Si tuviese yo caballo dispuesto y corredor, bien quieto 
pudiera estarse el rey junto a Balaguer y dormir holgada y 



pauc gazanha— Peí bel sejorn que pren lai en Espanha... — Bels 
Sembelís, per vos am mais Cerdanha (Ges peí). — Ais quatre reis 
d' Espanh' estai mout mal, — Quar no vólon aver patz entre lor, — 
Car autramen son ilh de gran valor, Adreg e franc e cortés e leial, 
— Sol que de tan gen sésson lor escolh, — Que viréson lor guerr' en 
autre folh, — Contra la gen que nostra lei no ere, — Tro que Espa- 
nha fos tota d' una fe. (Plus qu' el) — M' en partí — De tal qui — 
M' agradat tan ric do, — Qu' el bos reis d' Aragó — For' onratz, e 
dones co — Me faidi! (Ajostar). — De chantar m' era laissatz — Per 
ira e per dolor, — Qu' ai del comte mon senhor: — Mas pos vei qu' al 
bon rei platz,— Farai tost una chansó,— Que porten en Aragó — 
Guilhems e 'N Blascols Romieus, — Si '1 sos lor par bos e leus (De 
chantar). — Per so-m sui gen garnitz — Contra 'ls flacs acrupitz,— 
Qu' ab mi n' es Aragós — E Castel' e Leos, — El valens reis 'N- 
Anfós — Te 'ls castels establitz, — On pretz es gen servitz— Et hon- 
ratz e volgutz; — Per qu' eu deis abatutz, — Flacs avars, cor de ven, 
— Ai pauc de pensamen. (Deus en). — Per saint Jacme qu' om ape- 
la— L' apóstol de Compostela — En Luzi' a tal Miquel — Que m val 
mais que cel del cel (Be-m pac). — Del reis d' Espanha-m tenh a fais 
— Quar tan vólon guerra mest lor — E quar destriers ferrans ni bais — 
Traméton ais Mors per paor — Que lor orgolh lor an doblat-Don 
ilh son veneut e sobrat — E fora melhs s' a lor plagues — Qu' entr' 
els fos patz e leis e fes (Per pauc) Tan mi platz — Jois e solatz — D' 
ornes onratz — Per qu' eu fatz — Tal chansó viatz — Bos reis que pree 
qu' aprendatz (Tan mi). — Per sen (certí) dei una chansó— Al cortés 
rei d' Aragó — Qu' estiers no chanter' ogan... (Per sen ó Per ees) — 
E si '1 reis Aragonés. — No m' agués tout alegrier- Eu agrá fin gaug 
entier (Tant an). En Be-m pac celebra las tres hermanas de Monto- 
liu, nombre geográfico común al Sur de Francia y á Cataluña (cerca 
de Cerdaña). — La dama de Cabrera de que habla en Quant hom 
es la ya nombrada Doña Marquesa esposa de Ponce de Cabrera. 
Véase en la biografía de este en la 11. a parte los efectos de la me- 
diación de esta dama y de su hermano el de TJrgel en el ánimo del 
rey. 



106 TROVADORES PROVENZALES 

suavemente, pues yo mantendría en paz á Provenza y Mont- 
peller, de suerte que ni ladrones ni malvados cabalgadores 
volverían á robar el Venaisin ni Crau.... y si el rey vuelve á 
Tolosa orillas del río, y salen el conde y sus menguados ar- 
queros, griten entonces todos: «De nuevo á las espadas. » 
Bien me envanezco de que seré yo quien dé el primer golpe, 
y finto haré que entrarán de dos en dos, y yo con ellos si no 
se me cierra la puerta (Drogomán). 

Dedica una canción á la preciada reina de Aragón 
doña Sancha superior á todas las reinas, exenta de de- 
fectos, franca, leal, querida de todos y agradable á Dios, 
diciendo que así como el rey supera á los demás, á tal 
rey conviene tal reina (S 1 eu fos). Mas no hay que fiar 
demasiado en la sumisión del poeta, pues en otro lugar 
supone al rey terriblemente envidioso de los saludos 
que recibe él cada día de Lombardía y de Cataluña y 
del aprecio cada vez mayor de que disfruta (Barós de 
mon); así como en una nueva canción que le dirige no 
le halla más defecto que el ser poco generoso hacia la 
Dama de Cabrera, observando que todo hombre pode- 
roso, cuando humilla á sus barones, decae en la estima- 
ción de la gente de pro y protestando que su adverten- 
cia nace de su fina amistad para con el rey (Quant 
hom). Hacia 1187 envía un recado á Alfonso diciéndole 
que poco gana con su larga demora en España si allá 
pierde á Provenza, en una canción cuyo último verso 
está dedicado á una dama (Estefanía) de Cerdaña (Ges- 
pel). Buen consejo da hacia la misma época á los cuatro 
reyes de España (cuenta sin duda á Alfonso IX de León, 
al VIII de Castilla, al II de Aragón y á Sancho Garcés 
de Navarra, excluyendo á Sancho I de Portugal): di- 
ciéndoles: 

Poco honra á los cuatro reyes de España que no quieran 
mantener paz entre sí, pues por lo demás son de gran valía, 
diestros, francos, corteses y leales, con tal que dirigiesen me- 
jor sus esfuerzos y llevasen la guerra á otro punto, contra la 
gente que no cree nuestra ley, hasta que toda la España pro- 
fesase una misma fe (Plus qu' el). 



EN ESPAÑA IO7 

Para encarecer el valor de un regalo dice en otros 
versos que era bastante á honrar el buen rey de Aragón 
(Ajostar). En 1189 de vuelta de Tierra Santa le suplica 
que aprenda una nueva canción suya y al cabo de cua- 
tro ó cinco años vuelve á quejarse de los reyes de Espa- 
ña de que tanto desean guerrear entre sí y porque el 
miedo les hace enviar á los moros caballos alazanes y 
bayos, de suerte que éstos les vencen y les superan, y 
fuera mejor, si les pluguiese, que reinase entre ellos 
paz, ley y fe (Per pauc). En 11 94 murió el conde Ra- 
món V de Tolosa señor de Vidal y sin duda uno de sus 
protectores, á pesar de la parcialidad del poeta á favor 
del rey de Aragón. Pedro Vidal se entristeció en gran 
manera y se vistió de negro y cortó la cola y las orejas 
á todos sus caballos, se hizo rapar los cabellos á sí y á 
todos sus servidores dejándose crecer las uñas y las 
barbas. Vivió largo tiempo á guisa de hombre loco y 
doliente, hasta que sobrevino la llegada á Provenza de 
Alfonso de Aragón con Blasco y García Romeu, Martín 
del Canet, Miguel de Lucia, Sas de Antillón, Alberto 
de Castelvell, Ramón Galcerán de Pinos, Guillermo 
Ramón de Moneada, Arnaldo de Castelbon y Ramón 
de Cervera, los cuales hallaron en aquel lastimoso esta- 
do á Pedro Vidal, y como particulares amigos suyos 
rogáronle que se consolase y alegrase, que cantase é 
hiciese una canción que ellos se llevarían á su tierra. 
Tanto le rogaron el rey y sus barones que prometió 
alegrarse y dejar el luto. El rey mandó fabricar armas 
y disponer vestidos para él y para el poeta que se puso 
muy gentil y escribió la prometida canción (B). El co- 
mienzo de esta indica su situación y espera que Guiller- 
mo y Blasco Romeu llevarán sus nuevos versos á Ara- 
gón si el tono les parece bueno y ligero (De chantar). 
Muéstrase después deudor de otra canción al rey Alfon- 
so, si no es á su sucesor, diciendo que á no ser por él 
no cantaría aquel año (Per sen). Finalmente asegura 
que sería completamente feliz á no haberle quitado toda 
alegría la muerte del rey aragonés (Tant an). 



IOS TROVADORES PROVENZALES 

Otro trovador de Tolosa, Pedro Ramón (26), llamado 
el Viejo, visitó la corte del rey Alfonso de Aragón que 
le acogió y le honró en gran manera y le conservó á su 
lado (B). Antes sin duda de su viaje á Aragón, había ya 
dirigido un recado poético al puerto de Alegría, allí 
donde se espera con razón precio y valor, al rey sabio 
y entendido (Atressí). En otra canción canta á una dama 
que mora allá en el reino de Barcelona (Pos lo). En 
otra poesía exclama: 

Quiero que esta canción se encamine directamente á Ara- 
gón cuyo rey ayude Dios, pues por él son mantenidos todos 
los buenos hechos, más que por rey que jamás naciese de 
madre, y pues así van siendo exquisitas sus prendas y derra- 
mándose sobre todas las demás, bien como en el verjel des- 
cuella la flor blanca; por lo cual do quiera yo me halle voy 
celebrando sus dotes, sin que adule jamás á duque, á rey ni 
almirante (No-m puesc). 

Increíble sería á no mediar el acuerdo de los docu- 
mentos y si no hubiese otras pruebas del desorden de 
aquella época, lo que acerca del monje de Montaudon 
nos cuenta su biografía (27). El monje de Montaudon 



(26) Peiro Raimons de Tolosa lo viells si fo fils d' un borgés, e 
fetz se joglar, et anet s' en en la eort del rei 'N-Amfós d' Aragón; 

e' 1' reis 1 acuillic e ill fetz gran honor Et estet en la cort del rei 

(B). — Chansós, al port d' alegratge — On pretz e valors s 1 aten, — Al 
rey que sap et enten — M' irás en Aragó diré — Qu' ancmais tan 
jauzens no fuy. — Per fin' amor eum er suy. (Atressí) — Lai al rene 
de Barsalona. — Estay 1' amors c' amar suelh, — E qui d' autr' amor 
me sona. — Perda Dieus que non 1' acuelh, — Qu' ieu no' n partray a 

ma vida, — Tant es de bona racina (Pos lo) — Está chansós vuelh 

que tot dreg repaire — En Aragó, al rey cuy Dieus aiut; — Que per 
lui son tug bon fag mantengut, — Plus que per rey que anc nasquet 
de maire. — Qu' aissi s' vai trian, — Sos pretz. e s' espan. — Sobr' 
autres que so, — Cum sobr' el verjan. — Fai la blanca flors: — Per qu' 
ieu on que-ni venha. — Adés crit sa senha, — E vau razonan. — Son 
pretz, e non blan. — Duc ni rey ni amiran. Et ab ma chansó, — 
Enans qu' alhor an, — M' en vau lai de cois — On joys e pretz renha, 
— E vuelh que 1' aprenha, — Cobletas vuilan, — E puoiz en chantan, 
— De qual guiza hom la i deman. (No-m puesc;. 

(27) Lo Monges de Montaudó si fo d 1 Alverne, d' un castel que 
a nom Vic, que' es pres d' Orlac. Gentils h9m f o : e f o faichz mor- 
gues de 1' abala d' Orlac, e '1 abas si '1 det lo priorat de Montaudon, 



EN ESPAÑA IO9 

nació de noble familia de Alvernia y entró en la abadía 
de Orlac, cuyo abad le dio el priorato de Montaudon 
que dirigió perfectamente; mas al mismo tiempo hacía 



e lai el se portet ben far lo ben de la maison. E fazia coblas, están 
en la morgia, e sirventés de las razons que coríon en aquela encon- 
trada. E ill cavalier e ill barón si '1 traíssen de la morgia e féiron li 
gran honor, e déiron li tot so qu' el volc: et elportava tot á Montau- 
don, al sieu priorat Mout cree e melhuret la soa glesia, portan 

totavía los draps mongils. E tornet s' en ad Orlac al sieu abat, mos- 
tran lo melhuramen qu' el avia fach al priorat de Montaudon; e pre- 
get que ill li des gracia que-s degués regir al sen del rei N-Amfós d' 
Aragón. El abas det; e il reis li comandet qu' el mangés carn, e 
domnejés e cantes e' trobés: et el si fes. E fo faich séigner de la 
eort del Puoi Sainta Maria, e de dar 1' esparvier. Lonc temps ac la 
seignoria de la cort del Puoi, tro que la cortz se perdet. E pois el s' 
en anet en Espaigna e fo li faitz grans honors e grans plazers per 
totz los reis e per tots los barós e 'ls valens homes d' Espaigna. Et 
a un priorat en Espaigna que a nom Villafranca, qu' es de 1' abala 
d' Orlac, e 1' abas lo ill donet: et el lo cree e 1' enrequí e '1 meillo- 
ret, e lai el morí e definet. (B). — M' en tornei a las leissós E lassei 
F anar de Espanha (L' autrier). El texto más considerable que nos 
ha quedado acerca de las fiestas del Puy se halla en la 61 de las 
Certto novelle antiche, formada sin duda en vista de algún docu- 
mento ó tradición provenzal: Alia Corte del Po di nostra Donna in 
Proenza s' ordino una nobile Corte quando il figliuolo del conté 
Raimondo si fece cavalieri et invitó tutta buona gente. E tanta ve 
ne venne per amore, che le robe e 1' argento fallió. E convenne che 
disvestisse de' cavaliere di sua térra, e donasse a cavalieri di Corte. 
Tali rifutaro e tali consentivo. In quello giorno ordinavo la festa, e 
poneasi un sparviere di muda su in un' hasta. Hor venia chi si sen- 
tía si poderoso d' havere e di coraggio, e levavasi il detto sparviere 
in pugno. Convenia che quel cotale fornisse la Corte in quello anno. 
I cavalieri, e donzelli, che erano giulivi e gai sifaceanodi belle can- 
zoni e' 1 suono e' 1 motto; e quatro approvatori erano stabiliti, che 
quelle che haveano valore faceano mettere in contó. E 1' altre a chi 
1' havea fatte diceano che la migliorasse. Hor dimovaro e diceano 
molto bene di loro signoro. E li loro signori furo nobili Cavalieri, e 
costumati. Hor avenne che uno di quelli cavalieri, pognianli nome 
Messer Alemanno, huomo di gran prodezza e bontade amava una 
molto bella donna de Proenza, la quale avea nome Madona Grigia, 
e amavala si celamente che niuno li le potea fare palesare. Avvene 
che li donzelli del Po si puosero insieme d' ingannavlo e di farlo van- 
tare. Dissero cosí a certi cavalieri e baroni: Noi vi preghiamo ch' 
al primo torneare che si fara, che la gente si vanti. E pensara cosí: 
3Iessere cotale e prodissimo d' arme, e fara bene quel giorno del 
torneamento e scalderassi d' allegrezza; li cavaglieri si vanteronno. 
Et elli non si potra tener che non si vanti di sua Dama. Cosi ordi- 
naro. II torneamento se dio. II Cavalier hebbe il pregio dell' arme. 
Scallovisi d' allegrezza. Nel riposare la sera i cavalieri si comincia- 
rono a vantare. Chi di bella donna. Chi di bella giostra. Chi di bel 



TROVADORES PROVENZAI.ES 



coplas y serventesios de los asuntos de que se hablaba 
en aquel país. Los caballeros y barones le sacaron del 
monasterio, le honraron en gran manera y le hicieron 



Castello. Clii di bello Astore. Chi di bella ventura. E '1 Cavaliere 

non si pote tener che non si vantasi ch' avea cosi bella Dama E 

la dama 1' accomiató. II Cavaliere sbigotti tutto, e partisi di lei, e 
dalla compagnia de eavalieri, e andonne in una foresta, e rinchiu- 
sesi in uno vomitaggio si celatamente che niuno il seppe. Ha chi 
avesse veduto il cruccio de' eavalieri e delle Dame e Donzelle che 
si lamentarano sovente della perdita di cosi nobile cavaliere, assai 
n' havrebbe havuto pietade. Un giorno avenne che Donzelli del Po 
smarriro una' cacia e capitaro al romitaggio detto; domandolli s' el 
fossero del Po. Elli risposero di si. Et elli domando di novelle. Elli 
Donzelli li presero a contare come v'havea laide novelle , che per 
piciolo misfatto haveano perduto il fior de' Cavalieri, e che sua 
Dama li havea dato corniato e niuno sapea che ne fosse avvenuto. 
Ma procianamente un torneamento era gridato ove sara molto buona 
gente, e noi pensiamo ch'egli ha si gentil cuore, che dovunque sara, 
si vena, a torneare con noi. E noi havemo ordinate guardie di gran 
podere, e di gran conoscenza che incontanente lo riterrano. E cosi 
speriamo di riguadagnare nostra gran perdita. Allhora egli scrisse a 
un suo amico secreto che '1 di del torneamento li trametesse arme e 
cavallo secretamente. E rinvió i donzelli. E 1' amico forni la richies- 
ta del romito ch' el giorno del torneamento li mandó cavallo et arme, 
e fu il giorno nella pressa de eavalieri. Ethebbeil pregio de tornea- 
mento. Le guardie 1' hebbero veduto, avvisarollo et incontamente 
lo levaro in palma di mano a gran festa. La genti rallegrandosi ab- 
barterli la ventaglia dinanzi il viso e pregarlo per amore, che can- 
tasse. Et elli rispóse: lo non canteió mai se io non ho pace de mia 
Dama. I nobili cavalieri vi lasciarono iré dalla Dama, e richieserla 
con gran preghíera che li facesse perdono. La Dama rispóse: ditelli 
cosi: ch'o non li perdónelo giamai si non mi fa gridare mercé a 
cento baroni et a cento Cavalieri et a cento Dame et a cento Donzel- 
le che tutti gridano a una voce mercé, e non sappiano a cui la si 
chiedere. Allhora il cavalliere il qual era di grande savere, si pensó 
che s' appresava il tempo che si facea una gran festa, alia quale 
molte buona genti veniano. E pensó, mia Dama vi sara: e saranni 
tanta buona gente quanta ella addomandi che gridino mercé. All- 
hora trovó una molto bella caDzoneta; e la mattina per tempo no 
salió in sue uno luogo rilevato, e comincio questa sua canzonetta 
quanto seppe il meglio, che molto lo sapea ben fare e dicea in cota- 
le maniera: Altresí como l' olifans. Allhora tutta la gente quella che 
era nella piazza giidaro mercé, e perdonó lui la donna. E ritornó in 
sua gratia come era di prima. — Este fragmento tan característico de 
las costumbres caballerescas debe tener una parte de invención. En 
primer lugar la ciudad de Puy donde se verificaban estas fiestas 
debió ser la llamada Puy de Dome, que no se halla en la Provenza 
propiamente dicha. No se dice de qué conde Ramón se habla, pero 
si es del último, como parece más probable é indica el nombre de 
Alemanno (sustituido probablemente á Alamón) dado al caballero 



EN ESPAÑA 



grandes presentes que él trasladaba á su priorato que 
así enriquecía y mejoraba. Con esto se presentó al abad 
(probablemente abad secular, según observa Fauriel) y 
recabó de él que le permitiese ponerse á las órdenes del 
rey de Aragón, el cual le mandó que hiciese una vida 
igual á la de los demás trovadores. Fué nombrado se- 
ñor de la corte del Puy de Santa María y estuvo encar- 
gado de dar el gavilán. Largo tiempo conservó la seño- 
ría de la corte del Puy mientras ésta subsi. c tió. Pasó 
después á España donde fué muy honrado por todos 
los reyes, barones y hombres de pro, hasta que el abad 
le dio un priorato de España llamado Villafranca, de- 
pendiente de Orlac, donde el poeta acabó su vida (B). 
A este retiro aludiría acaso cuando en una de sus poco 
monacales poesías asegura que ha vuelto á las lecciones 
del coro y ha dejado de viajar por España. 

Hugo Brunet (28) natural de Rodés, Hugo de San 
Cir (29) del Caersin y Pedro Roger de Alvernia (3o) 
visitaron también la corte del rey de Aragón, al que 
dirigen también las acostumbradas alabanzas el célebre 
Arnaldo de Marveil (3i), á quien, según su biografía, 



trovador, en su tiempo no debía haber ya Puys, pues la B. del 
Monje nos dice que cesaron antes que este muriese. En segundo lu- 
gar la poesía Altresí es de Ricardo de Barbessieu (contemporáneo 
del Monje). Es de advertir que si bien la B. de Barb. no habla del 
Puy, cuenta el hecho que motivó la poesía y en efecto los verses: E 
si la cortz del Puei e '1 ric bobans... No m relevan, jamáis non 
serai fors, dan más razón en esta parte á la nov. que á la B. Por 
la del Monje se ve que el gavilán que debía coger el caballero que 
se proponía costear la fiesta era tenido por el señor del Puy y no 
puesto en un asta. En cuanto á lo de las cien damas, cien caballe- 
ros etc., se ve algo semejante en el Lai de Erembors, la cual dice 
que para dar enmienda: «A cen pucelles sor sains je jurerai.» 

(2tí) 'N-Uc Brunet (ó Brunenc) si ib de la ciutat de Rodés... Et 
anet ab lo rei ; N-Anfós d' Aragó (BA 

(29) 'N-Ucs de Saint Circ si fo de Caersin e pois estet en Ca- 

taloigna et en Aragón et en Espaigna ab lo bon rei ¿luios d' Aragón 
et ab lo rei Peire... (B). 

(30) Peire Rotgiers si fo d' Alvernhe, morgues de Clermon... 
Lonc temps estet ab EN Raembaut d' Aurenga, e puois s' en partic 
de Iui et anet s' en en Espanha ab lo bon rei 'N-Anfós de Castella, 
et ab lo rei 'N-Anfós d Aragó... (B ) 

(31) Vas Aragón al rey cui joys agensa — Tramet mon chan, 
quar es cortes e pros — Et ab luy tanh humils et erguíaos (A gran). 



112 TROVADORES PROVENZALES 

hizo arrojar Alfonso de la corte de la vizcondesa de Be- 
ziers, llamada la condesa de Burlatz, Pons de Cap- 
deuil (32) que murió á poco hacia 1 190 en la Cruzada, 
Pistoleta que de juglar del de Marveil se convirtió en 
trovador, y Aimerico de Sarlat (33). 

Florecía ya entonces el maestro de los trovadores 
Guiraldo de Borneil (34), cuyas canciones, según la in- 
geniosa expresión del rey, eran dignas de casarse con 
los serventesios de Bertrán de Born. Guiraldo celebra 
por sus victorias y por sus prendas al rey de Aragón, al 
cual deben temer todos sus enemigos (Ab semblant). 
Dirige otra canción á la corte catalana de Provenza: 

Suavemente y paso á paso, riendo y jugando, voy despo- 
jando un cantarcillo de toda palabra oscura, de suerte que ni 
una sola quede, pues fácilmente un cantar llano podrá pasar 
á Provenza entre los catalanes, ya que canción de claro sen- 
tido aquí tiene valor y allí es bien acogida (Tot soavet). 

Parece deducirse de estas palabras que la corte catala- 
na de Provenza era una especie de tribunal poético 



(32) Reys d Aragó, francés reys e de bon aire. Vos servetz 
Dieu de bon cor humilmen; — Q' el si 1 ab vos e tug digam amen 
( So qu' om ). 

(33) Al valen reí qu es de prets coronatz — Sobr' autres reís e 
que mielhs se capté — On fis jois nais et es renovellat — Jois e jovens, 
t' en vai ehansó desé — En Aragón on préndon tuit repaire — Bon fag 
valen que francx reis deia faire — E saluda-m de Perpinhan enan — 
Selhs e seibos qui d' amor han talan (Pistoleta: Ancmais). Aimerico 
de Sarlat compuso una canción ( Assi muev ) en que alaba á la vez 
al rey de Aragón y á Guillermo de Montpeller y por esta circunstan- 
cia le colocamos en este lugar, si bien sería posible que se refiriese 
áD. Pedro. 

(34) Sénher reys d' Aragón temer — Vos dévon vostre malvolen 
— Quar fag lur a vetz a prezen — Totz temps piegz lur afaire — Que 
hom no sab retraire— Si que n' es aunida — Tota lur partida,— E lur 
senhoria — Mor e desvaí. — Tan an d' esglai — qu' el pus ric son tornat 
savai. — Quar lur pretz t' envia — Ab joy t' en vai — Chansnn en lai 
— Ves mon senhor ab cui estai — Pretz e cortezie (Ab semblant) Tot 
soavet e del pas — Rien, jogan — Vauc un chantaret plañan — De diz 
1 scurs — C us non i remaigna — Qu aissi leu s' ill era pías — Pori' 
entr' els cátalas — Passar en Pioensa; — Car changos leu entenduda — 
Lai (V. Sai) val e sai (V. lai) s' es vertuda ( Tot soavet). 



EN ESPAÑA I 1 3 

donde se preferían las canciones escritas en estilo sen- 
cillo. 

Otro trovador todavía más famoso, Folqueto de Mar- 
sella (35), más tarde obispo de Tolosa, se muestra muy 
adicto á nuestro monarca. Después de la muerte de 
Adelaida y Barral, señores de Marsella, del buen rey 
Ricardo, del buen conde de Tolosa y del rey Alfonso de 
Aragón, sumido en la tristeza abandonó el mundo y 
entró en la orden del Císter (B). Ya antes había decla- 
rado que las flores no le movían á cantar, sino única- 
mente los ruegos de su señor el buen rey, los cuales di- 
siparon su tristeza. 

Por un serventesio burlesco dirigido á su juglar Ba- 
yona por Ramón de Miraval, trovador que floreció 
principalmente en la época de D. Pedro, se ve que du- 
raba todavía la afición á las diversiones poéticas en la 
corte de D. Alfonso, en los últimos años de la vida de 
este rey, á quien acaso compete alguna dedicatoria de 
dicho trovador. 

Bayona, para pedir un serventesio, sé que habéis venido á 
nosotros y con este serán tres, pues ya compuse otros dos con 
los cuales ganasteis mucho oro y mucha plata y mucho usado 
arreo y buena y mala ropa. Ahora cuando de ninguno de es- 
tos regalos podéis hacer muestra, tratáis de renovarlos. — 
Cuando de aquí pasasteis á Barcelona entre los alegres catala- 
nes, á Cerdaña y al país de Gerona, sé que volvisteis á escon- 
didas, porque si fueseis ahora, bien lograría un rocín, Bayo- 
na, pero entonces volvisteis como un necesitado y un ratero: 
pensad pues en volver allá, que aquí no os podéis mantener 
oculto. — Nuestro rey aragonés que supera á todos los valien- 
tes, quiero que renueve vuestro arnés y decid de mi parte á 
los compañeros que su alegre proceder quisiera ver por aquí, 



(35) E avene se que madona N 'Azalais murí, c' N Barral sos 
maritz e sénher de luí murí; e murí lo bon rey Richart, e' 1 bon 
coms de Toloza, e' 1 rey : N-Anfós d' Aragón; done el per tristeza.... 
abandonec lo mon, e rendec se en 1' orde de Cistel .. ( B )-E ja on- 
gan per flor — No-m viras chantador — Mas prec de monseignor — 
Del bon rei, cui Dieus guit — D' Aragón m' an partit — D' ir' e de 
marrimen: — Pero chan tot forsadamen ( Ben an ). 



114 TROVADORES PROVENZALES 

Bayona, pues entre nosotros se pierden las costumbres esta- 
blecidas y no hay rico que se dé á la alegría, cuando por mi 
parte estimo más los festejos que guerrear contra mi mal se- 
ñor. — Y si alguna vez el rey D. Alfonso es tan cortés que os 
dé audiencia, pedidle quinientas mercedes y que os dé habita- 
ción en una de sus casas y de este modo seréis portero, Bayo- 
na, y podréis vengaros de los muchos golpes que vuestra per- 
sona ha recibido en las puertas, tanto que ahora os obligan á 
rascaros. — A los catalanes decid con buen modo, que no les 
envidio, Bayona, pues en cuanto circunda el mar no podrán 
hallar trato más cortés ni más de mayor precio que el de doña 
Adelaida (36). 

B. P. 2. 701. Bayona, per sirventés 

Sai be qu' iest vengut mest nos 
Et ab aquest serán tres 
Qu' ieu vo 'n avia fatz dos, 
Don mant aur e mant argent 
Avietz guazanhat, Bayona, 
E maint uzat garniment 
E d' avol raub' e de bona: 
Aras cant res no vo' n par 
Cuiatz vo 'n renovelar. 
Car sai passés Barsalonés 
Entr' el cátalas joyos, 
Serdanha ni Girones 
Sai que vengues á rescós, 
Car si anassetz á prezen, 
Be 'n agratz rossin, Bayona, 
Mas vinguetz com a sirven 
Aissí com sel que lairona; 
Donx pessatz del retornar 
Que sai no-us podetz selar. 



(36) El texto es incorrecto y nos ha obligado á convertir en la 
contracción vo 'n (vos en) dos non y un uom. El primer verso de la 
segunda estancia debería decir acaso: Quant pases, etc. Uno de los 
dos serventesios anteriores sería el que empieza: — A dieu me co- 
man, Bayona, y le dirige también en busca de regalos á Pedro Ro- 
gier, á Olivier, Bertrán de Saisac, etc. — Certán y Hugo acogen por 
arbitro de una tensión á un rey de Aragón que puede ser Alfon- 
so II. Suele asegurarse que este dio feudos á algún trovador, mas 
no lo vemos en la doc. y será sin duda equivocación con Alfonso II 
de Provenza, 



EN ESPAÑA. ] I 5 

Nostre reis aragonés, 
Que val mais de tots los pros, 
Vuelh renovelh vostr' arnés, 
E digatz m' ais companhós 
Qu' el sieu gai captenemen 
Volgra sai vezer Bayona, 
Qu' entre nos fug lo coven 
Et us ricx no s' abandona, 
Perqu' ieu am mais domneiar 
Que rao mal senhor forsar. 
Si jamáis es tant corte's 
Que veiatz lo rei 'N-Anfós 
Clamatz li V. C. mercés, 
Qu' en una de sas maiós 
Vos des calque bastimen 
E seratz portier, Bayona; 
Poiratz penre venjamen 
Deis colps que vostra persona 
A tant preses al intrar 
Tant qu' era us fan razquesar. 
Ais catalans digatz gen 
Non lur enveje, Bayona, 
Qu' el domneis pus avinen 
Aitan cant mar revirona, 
Pódon al bombei trabar 
Ab N' Azalais e '1 pus car. 

Si, como es probable, la principal mira de Miraval 
en este serventesio era complacer al rey, nos dejó buen 
testimonio en las cuatro primeras estancias, de la sen- 
cillez, por no decir más, del tono cortesano de aquella 
época (37). 

5. REINADO DE ALFONSO VIII DE CASTILLA, EL DE LAS NAVAS. 

1 1 58 — 1214. 

En 1 1 58 sucedió á su padre don Sancho II, contando 
sólo tres años de edad, Alfonso VIII el Noble ó el de 



(37) Para completar las noticias de este y los siguientes reina- 
dos, véanse en la tercera parte los artículos relativos á los trovado- 
res españoles que en ellos vivieron y en particular para D, Alfon- 
so II y D. Pedro II y III las biografías literarias de los mismos. 



il6 TROVADORES PROVENZALES 

las Navas, cuya prolongada minoría fué sobremanera 
borrascosa, y que mayor desde 1 170, se mostró á todas 
luces gran monarca. Inquietado por la ambición de los 
reyes leoneses D. Fernando II su tío y D. Alfonso IX 
su primo, mal avenido con los dos Sanchos de Nava- 
rra VII y VIII, agobiado por la triunfadora invasión 
de los Almohades en los reinados de Jusef y de Jacob, 
cúpole la singular gloria de acaudillar el ejército cris- 
tiano en las Navas de Tolosa, la más decisiva derrota 
de los árabes occidentales después de la de Poitiers, que 
dio prepotencia á Castilla, al rey gloriosísimo sobre- 
nombre y á la Iglesia la fiesta de la Santa Cruz. 

En 1 170 casó Alfonso, en tierra y en presencia de su 
cuñado el rey de Aragón, con Leonor, hija de Enri- 
que II y por consiguiente biznieta por su madre del 
mismo nombre, del trovador Guillermo de Aquita- 
nia, y hermana de Ricardo Corazón de León. Esta 
alianza que pudo facilitar de nuevo el favor de la poesía 
provenzal en Castilla, motivó alguna expedición del 
rey al mediodía de Francia, como la que en iao3 hizo 
en favor de Felipe Augusto contra su cuñado Juan sin 
Tierra, que negaba probablemente al castellano los de- 
rechos á algunos territorios de Gascuña que su esposa 
le había traído en dote. Con alguna anterioridad (sin 
duda en la última guerra de Ricardo y Felipe: 1 196-99) 
vemos por una poesía de Bertrán de Born que se le 
aguardaba para que terciase en la lucha entre Ricardo y 
Felipe Augusto. Admírese en esta composición por 
cierto bien característica de su autor el extraordinario, 
si bien mal empleado brío poético. 

Quiero hacer medio serventesio de los dos reyes: en breve 
veremos cuál de los dos tiene mayor número de caballeros. 
Oigo decir que viene el valiente rey de Castilla y habrá me- 
nester soldados, al paso que el rey Ricardo gastará oro y 
plata á celemines y á sextarios, puesto que se complace en 
distribuir y dar sin que desee fianza, más ganoso de gue- 
rra que gavilán de perdiz. — Si los dos reyes son valientes y 
animosos, veremos en breve campos atestados de trozos de 



EN ESPAÑA 117 

yelmos, de escudos, de espadas y de arzones y de cuerpos 
hendidos desde la cabeza hasta la cintura. Veremos correr 
desbandados muchos caballos, y muchas lanzas clavadas en 
los costados y en los pechos, y gozo y lloro y duelo y alegría. 
Grande será la perdida, pero mayor la ganancia. — Trompas, 
tambores, enseñas y pendones y banderas y caballos blancos 
y negros veremos en breve y el tiempo será bueno, pues se 
quitará su haber a los usureros y no pasará por los caminos 
jumento en día fijo, ni burge's sin sobresalto, ni mercader 
procedente de Francia; antes bien será rico el que estará dis- 
puesto á tomar. — Si viene el rey, yo estoy seguro de quedar 
vivo ó de quedar destrozado; si vivo será para mí gran dicha; 
si muero será para mí gran libertad. 

Rayo. Ch. IV. Miez sirventés vueilh far deis reis amdós, 
Malin. W. I. Qu' en brieu veirem qu' aura mais cavailhiers: 
Del valen rei de Castella 'N-Anfós 
C aug dir que ven, e volrá sodadiers; 
Richartz metra a mueis e a sestiers 
Aur et argent, e ten sa benanansa 
Metr' e donar, e non vol sa fiansa, 
Ans vol guerra mais que caula esparviers. 
S' amdui li rei son pros ni corajós, 
En brieu veirem camps joncatz de qartiers, 
D' elms e d' escutz e de branz e d' arsós, 
E de fendutz per bustz tro ais braiers 
Et a rage veirem anar destriers, 
E per costatz e per piechz manta lansa, 
E gaug e plor e dol et alegransa; 
Lo perdr' er granz, e '1 gasainhz er sobriers. 
Trompas, tabors, seinheras e penós 
Et entreseinhs e caváis blancs e niers 
Verrem en brieu, qu' el segles será bos. 
Que hom tolrá l' aver ais usuriers, 
E per camís non anará saumiers 
Jorn afisatz, ni borje's ses duptansa, 
Ni mercadiers qui enga dever Fransa, 
Ans será rics qui tolrá volontiers. 
Mas s' el reis ven, ieu ai en Dieu fiansa 
Qu' ieu serai vius ó serai per qartiers; 
E si sui vius, er mi gran benanansa, 
E se ieu mueir, er mi grans deliuriers. 



I 1 8 TROVADORES PROVENZALES 

Pasemos á hablar de contiendas más gloriosas. En 1 195 
se reunieron á la innumerable muchedumbre de africa- 
nos que trajo consigo Jacob-ben-Jusef las tropas árabes 
de Andalucía, sujeta ya al yugo de los almohades. Este 
formidable ejército traspuso la Sierra-Morena y se situó 
en las cercanías de Calatrava y Alarcos. Alfonso VIII, 
sin aguardar el auxilio de los reyes de León y de Nava- 
rra, acometió desaforadamente á la morisma, que muy 
superior en número, ganó la victoria con sola la van- 
guardia, é inmoló veinte mil soldados castellanos. 

La biografía de Folqueto de Marsella (1) recuerda el 
dolor que causó esta pérdida en toda la España y entre 
todas las personas de valía, y añade que el buen rey 
Alfonso envió mensajeros al Papa, para que mandase 
que le socorriesen los barones de Francia y de Inglate- 
rra, el rey de Aragón y el conde deTolosa. Ei trovador 
que era muy amigo del rey de Castilla y que no había 
entrado todavía en la orden del Císter, compuso una 
predicación para exhortar á los barones y caballeros á 
que auxiliasen al rey de Castilla. Este canto de cruzada 
no logró resultado alguno por entonces, mas pudo muy 
bien contribuir por su parte á disponer los ánimos para. 
la empresa que se efectuó diez y siete años más 
tarde. 



(1) Quan lo bon reis Anfós de Castela fo estat descofitz per lo rei 
de Marroc, lo qual eva apelatz Miramamolí, e li ac touta Calatrava e 
Salvaterra e '1 castel de Toninas, si fon grans dolors e grans tristeza 
per tota Espanha, e per totas las bonas gens que o auziro, per so 
que la Ckrestiantatz era estada desonrada; e per lo gran dan qu' el 
bos reis era estat descofitz, et avia perdudas de las soas térras e so- 
ven intravan las gens del Miramamolí el regisme del rei 'N- Anfós et 
i fazian gran dan. Los bos reis 'N-Anfós mandet sos messatjes al 
papa, qu' el deguésfar socorre ais barós de Fransa e d' Englaterra, 
et al rei d' Aragó, et al comte de Toloza. En Folquet de Marselha 
era molt amicx del res de Castela, e no s' era encara rendutz en l 1 
ordre de Sistel; si fei una prezicansa per confortar los barós e la 
bona gent que deguéssen socorre al bon rei de Castela mostran la 
honor que lur sería lo secors que farían al rei c "1 perdón que ill n' 
aunan de Dieu. E comensaaysi: Uueymais etc. Hállase de este tro- 
vador la siguiente anterior dedicatoria al rey Alfonso: Al bon i'ei de 
Castela 'N-Anfós, — Coman mon cors, don', aprós vos (Bel sem- 
blan). 



EN ESPAÑA I I g 

De hoy más no conozco pretexto que nos dispense de servir 
á Dios, pues tanto buscó nuestro provecho, que por él quiso 
sufrir su daño. Que ya primeramente perdimos el Sepulcro y 
ahora se sufre que se vaya perdiendo España. Para lo primero 
hallamos obstáculos, pero para lo segundo no debemos temer 
mar ni viento. ¡Ay! cómo pudiera Dios incitarnos más fuerte- 
mente, á no ser que de nuevo hubiese vuelto á morir por nos- 
otros! — De sí mismo nos hizo don, cuando vino á borrar 
nuestros pecados y nos impuso una deuda de agradecimiento, 
cuando se nos dio por rescate. Así pues el que quiera vivir 
como que ha de morir, ahora de' por Dios su vida y hágale de 
él presente, pues Dios se la dio y se la devolvió muriendo, á 
más de que el hombre debe morir y no se sabe cómo. ¡ Ay! 
cuan mal vive aquel que no vive con temor, pues nuestro 
vivir de que tan deseosos estamos, sabemos que es un mal y 
aquella muerte un bien. — Oid en qué error están los hombres 
y qué es lo que podrán responder: el cuerpo que nadie puede 
guarecer de la muerte por muchas riquezas que emplee, quie- 
ren todos guardar y halagar, sin temer por su alma que se pue- 
de preservar de muerte y de tormento. Piense cada cual en su 
corazón si digo ó no la verdad, y luego tendrá más deseo de ir 
adonde debe. Y que ningún hombre valeroso se detenga á 
causa de su pobreza; pues con tal que comience, verá que 
Dios e¿ piadoso. — A lo menos cada cual puede aprevechar con 
su buena voluntad y basta que con ella se pertreche, pues lo 
demás lo podrán suplir Dios y nuestro rey de Aragón, el cual 
no creo que desaire á cuantos acudan con bueno y valiente 
corazón, pues no es su costumbre faltar á persona alguna. No 
será por cierto perjuro hacia Dios que le honrará si él le hon- 
ra, puesto que hoy si quiere, será coronado aquí abajo ó arri- 
ba en el cielo: tiene asegurada una de las dos cosas. — Y no 
haga caso de locas palabras el rey castellano ni cambie de ca- 
mino á causa de sus pérdidas, antes bien debe estar agradeci- 
do á Dios que le muestra que por su medio quiere triunfar. 
Todo esfuerzo sin Dios se convierte en nada, y así se centupli- 
carán sus ricas prendas, si de hoy más se acompaña con Dios 
que sólo pide agradecimiento. Con tal que no sea orgulloso 
para con Dios, alcanzará prez honrosa y cumplida. — Vida y 
prez cuando vienen de insensatos, cuanto más se han alzado, 
más ligeramente caen: edifiquemos pues en firme terreno 
aquella prez que persevera, mientras las demás van decayen- 
do; puesto que toda prez, toda alabanza y toda especie de 



120 TROVADORES PROYENZALES 

recompensa de aquellos se convierte en crudo pesar, en razón 
de lo mucho que ha hecho Dios por nosotros. — Bello Azimán 
(persona á quien dedica Folqueto la mayor parte de sus poe- 
sías y es sin duda el nombre poético de su gran protector 
Barral, señor de Marsella) bien vemos que os aguarda Dios, 
deseando ganaros con todas veras, pues os tiene honrado 
hasta el punto de que esté yo satisfecho; no hagáis pues que 
cambie su buen talante, sino cambiad vos, pues más vale que, 
en vista del don, se sujete un hombre, antes que dé profunda 
caída. 

Rayn. Ch. IV. Hueimais no y conosc razó 
Ulalm. W. I. Ab que nos poscam cobrir, 

Si ja Dieu volem servir, 

Pos tant enquer nostre pro 

Que son dan en volc sufrir; 
Qu' el sepulcre perdem premeiramen, 
Et ar suefre qu' Espanha-s vai perden, 
Per so quar lai trobávon ochaizó; 
Mas sai sivals no temem mar ni ven: 
Las ! cum nos pot fort aver somos, 
Si doncx no fos tornatz morir per nos! 

De si mezéis nos fes do, 

Quan vene nostres tortz deslir; 

E fes so sai a grazir, 

Quan si-ns det per rezemsó: 

Doncx qui vol viure ab morir 
Er don per Dieu sa vid' e la y prezen, 
Qu' el la donet e la rendet moren, 
C atressí deu hom morir no sap quo, 
Ai ¡quant mal viu qui non a espaven! 
Que el nostre viures, don em cobeitós, 
Sabem qu' es mals, et aquel morir bos. 

Auiatz en qual error so 

Las gens, ni que poiran dir, 

Qu' el cors qu' om no pot gandir 

De mort, per aver que y do, 

Vol quecx gardar e blandir; 
E de 1' arma non a nulh espaven 
Qu' om pot gardar de mort e de turmen: 
Pens quecx de cor s' ieu dig vertat o no, 
E pueys aura d' anar melhor talen; 



EN ESPAÑA 12.1 

E ja no y gart paubreira nuls hom pros, 
Sol que comens, que Dieus es piatós. 

Cor sivals pot aver pro, 

D' aitan pot quecx s' en garnir, 

Que 1' ais pot Dieus totz complir 

E nostre reys d' Aragó; 

Qu' ieu no ere saubésfalhir 
A nulh que y an' ab bon cor e valen, 
Tan pauc vezem que falh a 1' autra gen; 
Non deu ges far a Dieu pejurazó, 
Qu' elh 1' onrará, si 'lh li fai onramen ; 
Qu' ogan si-s vol n' er coronatz sa jos, 
O sus él cel; 1' us no ilh falh d' aquestz dos. 

E non pretz folha razó 

Los reys castellás, ni-s vir 

Per perdre, ans deu grazir 

A Dieu, qu' elh mostr' e '1 somó 

Qu' en lui se vol enantir, 
Et autr' esfortz ses Dieu torn a nien; 
C aissí valrá son ric pretz per un cen, 
Si acuelh Dieu hueimais per companhó, 
Qu' elh no vol re mas reconoyssemen: 
Sol que vas dieu non sia ergulhós, 
Mout er sos pretz onratz e cabalós. 

Vida e pretz, qu' ora ve de folha gen, 
On plus aut son, cázon leugeiramen: 
Bastiscam doncx en ferma peazó 
El pretz que i-s ten, quan 1' autre van cazen; 
Que totz sos pretz, sos gaugz e sos laus fos 
En pessar fort, tant a Dieus fait per nos. 

Bels Azimans, Dieus vezem que-us aten, 
Qu' en aissi-us vol gazanhar francamen, 
Qu' onrat vos te tant que a mi sap bo; 
No '1 fassatz doncx camjar son bon talen, 
Ans camjatz vos; que mais val per un dos 
Qu' ora s' afranha ans que lortz caia jos. 

Aunque Jacob había muerto en 1 1 99 y su hijo Muha- 
mad-El-Nassir, inferior á su padre en las dotes de capi- 
tán, había entrado en treguas con el rey de Castilla, 
inspiraban legítimos temores las inmensas fuerzas del 
imperio hispano-africano de los almohades. El Sumo 



TROVADORES PROVENZALES 



Pontífice y los prelados y señores de España lograron 
que viniesen á partido los reyes de Castilla y de León, 
y cuando en 1208 cayeron en manos de los almohades 
las islas Baleares, último asilo de los almorávides, se 
renovó el terror no sólo en España, sino en las inme- 
diatas costas de Provenza y de Italia. Los reyes de Cas- 
tilla, Aragón y Navarra ajustaron un tratado de alianza 
en Mallén, confirmáronse las treguas con León y se 
alió también con Alfonso VIII su consuegro D. Sancho 
de Portugal. Disponíase por su parte Muhamad y des- 
pués de haber reunido sus tropas africanas, desembarcó 
en Tarifa donde se le juntaron las de Andalucía. Ya en 
la primavera de 121 1 inquietó el rey de Castilla la par- 
te oriental de Andalucía, sin que llegase á las manos con 
el almohade. Perdió entonces Alfonso en edad tempra- 
na, como le aconteció con los demás hijos varones, al 
infante D. Fernando, que hizo sus primeras armas en 
esta campaña y sucumbió el 14 de octubre del mismo 
año á efecto del calor y de la fatiga que había sufrido. 
El sentido y candoroso canto fúnebre que dedicó al 
malogrado príncipe el trovador Guiraldo de Calansó(2) 
aun despojado de lo que puede considerarse poética exa- 
geración, muestra las esperanzas que en el joven prín- 
cipe se fundaban. 

Oh bello Señor Dios, cómo puede sufrirse un duelo tan sin- 
gular cual es el del joven infante, del preciado hijo del rey de 
Castilla que ningún día dejó hombre alguno sin consuelo, ó 



(2) Además del siguiente planh se halla de G. de C'alansó esta 
dedicatoria ú Alfonso, en donde se puede observar una notable com- 
paración: E done si-m vir — Vas lo bon rey valen — De pretz ma- 
nen — De Castela no-us tir — Mas el a pres — Sobr' els emperadors 
— E 'ls reis forsós — E 'ls punces e 'ls marqués — Los pretz e 'ls 
dos — Qu 1 aissí-s perdón vencutz — Com niars rescon — Los noms 
deis ílums tug li autre que son. — De lai on del sieu cuol ni es man- 
tengut — Per qu' ieu no i faill si 1 retrai ni V espandi, — E sal 
Dieus a-z onor et aiut (?) — Qua res vas pretz tal co 1 vuelh ni de- 
mandi (Li miei dezir). Acerca de la denominación geográfica San- 
sueña véase lo que decimos en la IV a parte. — Los tres príncipes de 
Inglaterra á quien se parecía el malogrado infante, según Calansó, 
eran hermanos de su madre Leonor. 



EN ESPAÑA 123 

sin consejo ó mal aconsejado , pues en él se había restaurado 
todo el valer del rev Artús tan nombrado y famoso, en quien 
todos los necesitados hallaban consejo. Ahora ha muerto aquel 
que debería ser guía, y la mejor del mundo, de todos los bue- 
nos mancebos. — Jamás hijo de rey fué visto ni oído que mo- 
rase en tan rico lugar, por lo que muchos dolientes irán llo- 
rando sin tregua, pues el duelo que de él se hace es mayor 
cuando debiera terminar que cuando comenzó. Porque había 
subido á tan alto puesto que nadie nació tan desgraciado que 
no le diese él buena suerte; de modo que á mi ver bien podía 
llamarse paraíso una corte en que no había quien sufriese. — 
Bien debiera ser Fernando cabeza y guía, si á Dios hubiese 
agradado dar tal prueba de amor á este mundo: el bello y el 
bueno, el bien dispuesto para toda hazaña, el dadivoso y el 
franco, el valiente y el agradecido, tal que en él se creía ver 
reunidas y mejoradas las prendas del joven rey Enrique, del 
preciado Ricardo y del conde Godofredo, los tres valientes 
hermanos á quienes se asemejaba de cuerpo y de aspecto, y 
de rico corazón, así como en todos los bienes, en proeza y en 
dones á su padre hoy tan doliente. — Jamás nació ni creció jo- 
ven rey desde el río Jordán hasta donde se pone el sol. de que 
tanto duelo se hiciese desde que se ahogaron los gigantes; 
porque los franceses se lamentan y exclaman en gran manera, 
V los ingleses todos los de uno y otro reino, los alemanes, to- 
dos sus ricos parientes, señores del mundo, y el valiente em- 
perador, y Sansueña, España y Aragón, pues en el mundo no 
hay cristiano de linaje alguno que no fuese vasallo ó pariente 
suyo. — Mas él hubiera sido elegido sobre todos para el mejor 
lugar si hubiese vivido "sólo un año, servidor de Dios de co- 
razón y de buena voluntad, fuente de bellos dones, muralla 
contra los árabes, sol de marzo, abril renovado, espejo del 
mundo... ¿qué diré de él más? sino que nadie es capaz de ex- 
presar el daño que en el mundo ha venido por su pérdida; y 
Dios que es verdadero perdonador, perdónele á él pues nos 
ha castigado á nosotros. ¡Ay! ¡cuan grande es el duelo, pues 
Dios ha castigado á todo el mundo, á todos los hombres de 
valor y de pro ! 

Rajn. Ch. IV. Belh sénher dieus, quo pot esser sufritz 
Tan estranh dols cum es del jov 1 enfan, 
Del filh del rey de Castella prezan, 

Don anc nulhs homs jorn no-s partí marritz, 



124 TROVADORES PROYENZALES 

Ni ses cosselh ni dczacossclhatz; 

Qu' en lui era tot lo pretz restauratz 

Del rey Artús qu' om sol dir c retraire, 

On trobávan cosselh tug bezonhós; 

Ar es mortz selh que degr' csser guizaire, 

Lo mielhs del mon, de totz los joves bos. 

Anc filhs de rey no fon vistz ni auzitz 

Qu' en tan ric loe fos vengutz per semblan, 

Don man dolen n' irán tos temps ploran, 

Quar plus es grans, quan degra esser fenitz, 

Lo dols de luy, que quan es comensatz; 

Quar elh era en tan ric loe pauzatz, 

Qu' anc non nasquet tan desastrucs de maire 

Que lai non foz astrucx totas sazós; 

Don paradís puesc dir, al mieu veiaire, 

Qu' es aital cortz que no y a sofraytós. 

Ben degra ésser Ferran capdels e guitz, 

S' a Dieus plague's que est mon ames tan, 

Lo belh e '1 bo, a tot fag benestan, 

Lo larc e '1 franc, lo valen e '1 grazitz, 

Don cuiávon qu' en elh fos esmendatz 

Lo jove reys, e 'N Richartz lo prezatz, 

E '1 coms Jaufrés, tug li trey valen fraire, 

Cui semblava de cors e de faissós 

E de ric cor; e de totz bes lo paire, 

Qu' er es dolens, de proeza e de dos. 

Anc joves reys no fon natz ni noyrits, 

Del flum Jordán tro al solelh colguan, 

Don fos tal dol, pus neguefo '1 jaguan, 

Quar li Franse's ne fan dol e grans critz, 

E li Englés, tug silh d' ams los regnatz, 

Li Alamans, totz los ricx parentatz, 

Senhor del mon, e '1 valen emperaire, 

E Samsuenha, Espanha et Aragós, 

Qu' el mon non es crestiás de lunh aire 

Que sieus liges o del parens no fos. 

Mas elh era sobre totz elegitz 

El melhor loe, si visques mais un an, 

Servir' a Dieu de cor e de talan, 

Fons de belhs dos, murs contra is Arabitz. 

Solelh de mars, abrils renovellatz, 

Miralh del mon, ab cuy pretz es renhatz; 



EN ESPAÑA 125 

Qu' en dirai pus, que nulhs nosap retraire 
Lo dampnatge que sest mon doloirós 
A pres en luy; e Dieus, vers perdonaire, 
Perdón' a luy, pus venjatz s' es de nos. 
Ai! quals dols es, quar elh es chastiaire 
A tot lo mon, ais valens et ais pros! 

No es Calansó el único que ha dejado un vivo testi- 
monio del dolor causado por la muerte del príncipe: «in 
cujus morte, dice elocuentemente al Arzobispo de Tole- 
do, fletus patria?, luctus inconsolabilis genitoris, quia 
in ipsum tamquam in vitas speculum contemplabatur.» 

Alfonso debió superar el dolor para contrarrestar los 
peligros que amagaban. Envió á Roma el prelado de 
Segovia y á Francia el de Toledo en busca de auxilios 
extranjeros, en tanto que éi incitaba á los monarcas es- 
pañoles á que preparasen sus huestes. 

El entusiasmo cundió por todas partes y trajo á Es- 
paña sesenta mil auxiliares transpirenaicos que, en ver- 
dad, por los calores de nuestra tierra, ó porque les dis- 
gustasen los hábitos más humanos de sus moradores, 
abandonaron apenas comenzada la empresa, á excepción 
del arzobispo de Narbona y de un particular caballero 
del mediodía de Francia originario de Castilla. 

Contóse probablemente entre los auxiliares, y no en- 
tre los tránsfugas, el trovador Guevaudan el viejo, de 
quien nos ha quedado un magnífico canto de cruzada, 
compuesto cuando se trataba de inflamar los ánimos, 
que debió ser recitado por los países de lengua de oc 
con singular solemnidad y aparato. La noble inspira- 
ción de que se halla poseído y que le presagia la victo- 
ria, no le engaña: el 16 de julio de 121 2 dióse la me- 
morable batalla, en cuyo éxito vio con razón Muhamad 
la mano de Dios. Allí fueron héroes los reyes de Casti- 
lla, de Aragón y de Navarra, los caballeros de toda la 
España; en tales ocasiones parece que aquellos hombres 
se desprendían de sus debilidades y de su rudeza, para 
dar únicamente salida á sus más elevados y generosos 
afectos. 



126 TROVADORES PROVENZALES 

Además de los tres reyes, todos elogiados por los tro- 
vadores, asistieron á la memorable jornada varios per- 
sonajes que figuran en la época más brillante de los 
anales de la poesía provenzal, en verdad ennoblecidos 
por este recuerdo, como D. Diego López de Haro, señor 
de Vizcaya, celebrado por Aimerico de Pegulhá y por 
Pedro y Ramón Vidal y que dio asilo á Ricardo de Bar- 
besieu, García Romeu, Blasco de Alagón, Miguel de 
Lucia y Ramón de Cervera protectores del poeta de 
Tolosa, el conde Sancho de Rosellón y su hijo Ñuño 
Sánchez, cuya muerte cantó después en un bello Planh 
Aimerico de Belenoi, Guillermo de Cabestanh que 
sobrevivió á su supuesto vengadorel rey Alfonso, Hugo 
de Mataplana, el conde de Foix, hermano de armas del 
rey de Aragón, Ramón Galcerán de Pinos amigo de 
Beltrán de Born, Jofre de Rocabertí, Guillen Folch de 
Cardona y otros sin duda de los celebrados por el tro- 
vador de Bezaudú (3). 

No es indigno de la empresa ni de los más gloriosos 
entre aquellos nombres, el canto de Gavaudán. 

Señores, por nuestros pecados crece la fuerza de los sarra- 
cenos: Saladino ha tomado á Jerusalén que todavía no se ha 
recobrado. Por esto envía á decir el rey de Marruecos que com- 
batirá á todos los revés de los cristianos con sus mendaces 



(3) El rey de Aragón mandaba el ala izquierda y el de Navarra 
la derecha. El centro mandado por Alfonso VIH estaba dividido en 
cuatro cuerpos, el primero de los cuales conducía D. Diego López 
de Haro y otro D. Rodrigo Díaz de los Cameros. En las poesías de 
P. y R. Vidal y en una de A. de Pegulhá hallamos muy elogiado á 
D. Diego y en la B. de R. de Barbesieu leemos al fin:. el s' en anet 
en Espaigna al valent barón D. Diego. E lai visquet e lai morí. En 
la de G. ¡Vlagret vemos: Pois se rendet en un hospital en Espaigna 
en la térra d' EN Rois Peire deis Gambiros, sin duda un Pedro 
Ruiz de los Cameros, hijo ó pariente del Rodrigo Díaz. Con respec- 
to á los últimos nombres de nuestra enumeración desde Cabestanh, 
á excepción del de Cardona, nos fundamos en la de Beuter cuyo ca- 
rácter histórico no puede desconocerse, si bien yerra al decir que 
acaudillaba á los campeones de Urgel el conde Armengol, muerto 
en 1208 (por confusión según advierte Zurita refiriéndose á Tomich 
con G. de Cabrera esposo de Aurembiax). Los demás, incluso el de 
Cardona, constan en todas las historias. 



EN ESPAÑA 127 

andaluces y árabes, armados contra la fe de Cristo. — Ha 
llamado á todos sus alcaldes almohades, moros, godos (4) y 
berberiscos y no quedará uno grande ni pequeño que no se le 
agregue; y no cae más espesa el agua de lo que ellos acuden y 
se apoderan de los llanos; esta (que ha de ser) presa de mila- 
nos (5) se da á pacer á manera de las ovejas, no dejando mata 
ni raíz. — Tan orgullosos están los que se han reunido, que 
creen tener ya sujeto el mundo. Marroquíes y marabutos se 
detienen formando grandes turbas por en medio los prados y 
dicen entre sí con befa: Francos, hacednos lugar, nuestra es 
Provenza y nuestro el país de Tolosa con todo el interior 
hasta Puy. Jamás tan fieras burlas fueron oídas de los falsos 
perros sin ley y miserables. — Emperador, oídlos, y el rev de 
Francia y su primo (ó), el rey de Inglaterra, conde de Poi- 
tú (7)i y correréis á auxiliar al rey de España, pues jamás se 



(4) Sorprenderá con razón ver enumerados entre los infieles los 
godos de cuya descendencia se gloriaba la nobleza española. Hase 
creído que los Godos habrían dejado mal nombre entre los Francos, 
como enemigos, y aun en Aquitania como arríanos, y de aquí se ha 
derivado el nombre de Cagots (según esto perros godos) que se da 
en el Bearne á cierta parte de la población mirada con desprecio — 
Prescindiendo de la última etimología que tal vez se puede explicar 
de una manera menos elevada é histórica, por lo que toca al caso 
presente creemos que bastaría el ver en algún escrito tratados de 
bárbaros á los godos para que se confundiesen con los musulmanes; 
así como vemos, entre otros ejemplos, en el Garín de Lorena, que se 
hace pelear á Carlos Martel contra los Vándalos. 

(5) Fauriel traduce con bastante libertad: «pasan sobre los cadá- 
veres como ovejas sobre las hierbas y no dejan mata ni raíz.» Acaso 
el nombre colectivo caraunhada significa simplemente bandada (que 
va á devorar los cadáveres), y entonces se traduciría: esta bandada 
de milanos, etc. — ¿Qué será el Ferrás posterior? Diría: Aragons, 
Cátalas ! 

(6) Otón IV, Felipe Augusto, Juan sin Tierra. ¿Quién era este 
primo del rey de Francia? Millot sin duda envista de una copia 
donde no había la copulativa traduce: el rey de Francia su primo 
(del de Alemania, que haciendo la poesía anterior supone Fed. I.) 
De una manera algo sutil, aunque no inverosímil, pudiéramos ex- 
plicar la lección traducida por Millot diciendo que el trovador igno- 
raba la muerte del emperador Felipe de Suabia (1208) y que le 
llamó primo del de Francia por la igualdad de nombre. Fauriel que 
ha fijado á nuestro entender la verdadera época de la poesía de Ga» 
vaudán suprime las embarazosas palabras. 

(7) Así debe entenderse, pues no había entonces que sepamos 
conde de Poitiers, distinto del rey de Inglaterra, á no ser que llevase 
este título el hijo de Juan, entonces de dos años, y después Enri- 
que III. 



128 TROVADORES PROVENZALES 

ofreció más próxima ocasión de servir a Dios; con él vence- 
réis á todos los perros de quien se mofó Mahoma y á los re- 
negados y envilecidos. — Jesucristo que nos ha amonestado 
para que fuese bueno nuestro fin, nos muestra que este es el 
buen camino, pues, mediante el arrepentimiento nos será per- 
donado el pecado que procede de Adán y nos da certeza y se- 
guridad de que si le creemos, nos colocará entre los biena- 
venturados y de que será nuestra guía contra estos falsos y 
vilipendiados traidores. — No dejemos nuestras heredades, 
puesto que estamos apoyados en la gran ley, á estos negros 
perros ultramarinos: conjuremos el peligro antes que nos 
alcance. Portugueses, gallegos, castellanos, navarros, arago- 
neses... les opusimos por barrera y ellos los han vencido y 
humillado. — Cuando verán á los barones cruzados, alemanes, 
franceses, cambresinos, ingleses, bretones, angevinos, bear- 
neses, gascones mezclados con nosotros y además los proven- 
zales formando todos un cuerpo, sabed que con las espadas 
hendiremos su muchedumbre y cabezas y manos, hasta que 
les hayamos muerto y aniquilado y entonces nos repartire- 
mos su tesoro. — Profeta será D. Gavaudán, pues lo dicho 
será hecho: los perros morirán y Dios será honrado y servido 
allí donde Mahoma era respetado. 

Rayii. Cl). II. Senhors, per los nostres peccatz 
Creys la forsa deis Sarrasís; 
Jherusalem pres Saladís, 
Et encaras non es cobratz; 
Per que manda '1 reys de Maroc 
Qu' ab totz los reys de Crestiás 
Se combatrá ab sos trefás 
Andolozitz et Arabitz, 
Contra la fe de Crist garnitz. 
Totz los Alcavís a mandatz 
Masmutz, Maurs, Gotz e Barbarís, 
E no y reman gras ni mesquís, 
Que totz no 'ls áyon ajostatz; 
Anc pus menut ayga non ploc 
Cura els pásson, e prendo 'ls pías; 
La caraunhada deis milás 
Geta 'ls páysser coma berbitz, 
E no y reman brotz ni razitz. 
Tant an d' erguelh seis qu'a triatz 



EN ESPAÑA I2Q 

Qu' els cuio '1 mons lur si aclis 

Marroquenas, Marabetís 

Páuzon a mons per mieg los pratz; 

Mest lor gábon: «Franc, faiz nos loe; 

aNostr' es Proensa e Tolzás, 

«Entro al Puey totz los meiás.» 

Anc tan fers gaps no fon auzitz 

Deis falses cas, ses ley, marritz. 

Emperayre, vos o auiatz, 

E'l reys de Fransa, e sos cozís, 

E'l reys engle's, coms peitavís, 

Que ancmais negus mielhs no poc 

A servir Dieu ésser propdás, 

Ab lui venseretz totz los cas 

Cui Bafometz a escarnitz, 

E 'ls renegatz e 'ls assalhitz. 

Jhesús Cristz, que-ns a prezicatz 

Per que fos bona nostra fis, 

Nos demostra qu' es dregz camís, 

Qu' ab penedensa er perdonatz 

Lo peccat que d' Adam se moc; 

E vol nos far ferms e certas, 

Si '1 crezem, qu' ab los sobirás 

Nos metra, e sera 'ns la guitz 

Sobr' els fals fellós descauzitz. 

Non laissem nostras heretatz, 

Pus qu' a la gran fe em assís, 

A cas negres outramarís, 

Q' usquecx ne sia perpessatz, 

Enans qu' el dampnage nos toe; 

Portogals, Gallicx, Castellás, 

Navars, Aragonés, Ferrás 

Lur avem en barra gequitz 

Qu' els an rahuzatz et aunitz. 

Quan veyran los barós crozatz 

Alamans, Franse's, Cambrezís, 

Engle's, Bretós et Angevís, 

E ls provensals totz en un floc; 

Sober podetz qu' ab los espás 

Romprem las preyss' e '1 cap e '1 mas 

Tro 'ls aiam mortz totz e delitz 

Pueys er mest nos totz 1' aurs partitz. 



l3o TROVADORES PROVENZALES 

Profeta será 'N Gavaudás, 
Qu' el dig er faitz, e mortz ais cas, 
E Dieus er honratz e servitz 
On Bafometz era grazitz. 

Además de tan interesantes composiciones históricas,, 
los anales de la poesía provenzal han conservado testi- 
monios del favor que Alfonso VIII dispensaba á los 
trovadores. 

Ya vimos que Marcabrú oponía su largueza á la frial- 
dad de Alfonso II (Auiatz). Pedro Vidal (8) no escasea 
tampoco los elogios: 

Muy buena tierra es España y los reyes sus señores son 
agradables, afectuosos, francos y buenos y de cortes compa- 
ñía; hay además otros barones muy amables y de valía, dota- 
dos de buen juicio y de conocimiento, de buenos hechos y de 
buen parecer y por esto me agrada permanecer entre ellos en 
la región imperial, ya que sin contienda alguna me detiene 
gentilmente y me domina el rey emperador Alfonso, por 
quien la juventud se alegra y cuyo valor vence á todos los del 
mundo (Mout es). 

Celebra á la bella Guillelmona que no es falsa ni 
traidora, ni lleva zuecos ni zancos y que es ciudadana 



(8) Mout es bona terr' Espanha — E '1 reí que senhor en so — 
Dous e car e franc e bo — E de corteza companha; — E s'iad' autres 
barós— Mout avinens e mout pros — De sen e de conoissensa — E de 
faitz e de parvensa; — Per qu-m platz qu entr' els remanha — En 1' 
emperial rejo — Quar ses tota contensó — Me reté gent e-m gazanha. 
— Reís Emperaires Amfo's — Per cui jovens es joiós— Que-z el mon 
non a valensa — Que sa valors no la vensa (Mout es). Ges no-s dol 
de pe ni d' anca — La bella Na Guilhelmona, — Ni es falsa ni felona, 
— Ni no porta soc ni sanca. — Anc tan gentils eiutadana — Nonasquet 
ni tan doussana — Neis la filha NA Costansa... Qu' om no-m poiria 
ab planea — Gitar del linh de Narbona... Mas de gentil castellana... 
Am mais la bon' esperansa— Que peí froncida ni ranea. — Qni d' En 
Diego s' arranca — Ñon a mestier mas que s pona — O qu' om tot viu 
lo reboña — En privada pozaranca... (Car, amiga) Domna per vos 
am Narbonés — E Molinatz e Savartés — E Castelf e '1 bon rei 'N- 
Anfós — De cui sui cavalier per vos (Quant hom). E plagva-m mais 
de Castela — Una pauca jovencela— Que d' aur cargat md camel — 
Ab 1' emperi Manuel (Be-m pac). 



EN ESPAÑA 



tan gentil que no nació otra tan apacible, ni aun la hija 
de Constanza (Margarita hija de Luis VII de Francia y 
de Constanza hija de Alfonso VII, esposa del joven 
Enrique de Inglaterra y luego de Bela rey de Hungría). 
Nadie, añade Vidal, pudiera arrancarme del linaje de 
Narbona, y encomia su adhesión á una gentil castellana. 
Hallábase sin duda entonces en la corte de D. Diego Ló- 
pez de Haro (Car amiga). En otra poesía dice á una 
dama que por ella ama el Narbonés, Molina y el Sa- 
vartés, Castilla y el buen rey Alfonso, de quien á causa 
de ella es caballero (Quant hom); caballería de que se 
burla el monje de Montaudon, diciendo que Vidal se la 
confirió á sí mismo (Ara-s pot). En otra composición da 
más valor á una tierna jovencita de Castilla que á mil 
camellos cargados de oro, junto con los dominios del 
emperador Manuel (Be-m pac). Lo que dice en las an- 
teriores del linaje narbonés y la mención de Narbona, 
de Molina y de Castilla inducen á creer que en ella se 
trata de una persona de la casa de los señores de Lara 
y de Molina, enlazada con la de Narbona. 

Aimerico de Pegulhá (9) después de haber vivido con 
Guillermo de Bergadán, fué presentado por este al rey 
Alfonso, que le dio dinero, arnés y honor y en cuya 
compañía permaneció largo tiempo. Hugo de Saint- 
Circ acompañado del célebre personaje histórico y tro- 
vador Savarico de Mauleó, y Pedro Rogier (10) visita- 
ron también la corte de Alfonso y sin duda moró algún 
tiempo en ella Raimbaldo de Vaqueiras, puesto que 



(9) V. III. Guill. de Bergadán y además la siguiente cumplida 
de dedic. Aim. á Alf. VIII: En Castela al valen rei 'N-Anfós— Qu' 
es lo méiller, c' om auia él mon ni veia — Ans qu' aillors ans, vai de 
part me chanssós: — Qu' el meillura, quan autre reis sordeia. — De 
gazagnar pretz e de retener— No ill es nulls reis pars ni nulls era- 
peraire — Per qu' es totz sois, c' om no il pot trobar fraire, — Qu' 
ie'-m maravedí, eom pot en lui caber — Lo pretz qu' el tol e rauba et 
embla e pren — E 'n compra adés ni non dona ni ven (Destreitz co- 
chatz). 

(10) Para Hugo de Saint-C'irc V. Rein. de Pedro II, y para 
Pedro Roger el de Alfonso II. 



1 32 TROVADORES PROVENZALES 

hacia aquella época compuso algunos versos en caste- 
llano, que, aunque muy incorrectos, son acaso los más 
antiguosqueen nuestra lenguanacional seconservan(i i). 
Finalmente Ramón Vidal de Bezaudú nos ha conser- 
vado un cuadro completo del acogimiento que en la 
corte de Alfonso VIII recibía la musa provenzal : 

Quiero contaros unas nuevas que oí recitar á un juglar en 
la corte del rey más sabio que hubo jamás de ley alguna, del 
rey Alfonso de Castilla en quien se hallaban regalos y dones, 
juicio, valor y cortesía, ingenio y caballería, á pesar de no 
ser ungido ni sagrado (aludirá al de Francia), coronado de 
prendas, de sentido, de lealtad, de valor y de proeza. El rey 
mandó reunir en su corte muchos caballeros, muchos jugla- 
res y muy ricos barones; cuando la corte estuvo cumplida 
llegó la reina Eleonor vestida de suerte que ninguno vio su 
cuerpo. Vino ceñida estrechamente en un manto de una tela 
de seda bueno y bello á que se da el nombre de cisclatón; era 
rojo con una lista de plata y llevaba bordado un león de oro. 
Saluda al rey y luego se sienta en otra parte algo lejos. En 
esto ved llegar estrepitosamente un juglar que, puesto en pre- 
sencia del rey franco y de buen talante, le dijo: Rey, empe- 
rador de prendas, yo he venido de esta manera hasta vos y os 
ruego si os place que sea oído mi asunto. Y el rey dijo: Mi 
amor ha perdido el que hable de aquí adelante, hasta que él 
haya dicho cuanto le acomode. 

El juglar entonces cuenta una aventura acaecida, en 
la tierra de que acaba de llegar, á un vasallo aragonés 
llamado Alfonso de Barbastro, y concluida la narración, 
dice el rey (12): 



(11) Mas tan temo vostro pleito — Todo 'n soi escarmentado; — Per 
vos ai pena e maltreito — E mei corpo lazerado; — La nueit quan soi en 
mei leito — Soi mochas ves resperado — Per vos, ere, e non profeito; 
— Falhit soi en mei cuydado — Mas que falhir non cuydeyo (falta la 
terminación en eito)... Mon corassó m' avetz trayto (treito) — E mout 
gen faulan furtado (Eras quan). Entre los versos castellanos conoci- 
dos, sólo los del Cid pueden ser más antiguos que estos, escritos lo 
más tarde muy á principios del siglo xm. Algunas incorrecciones 
deben echarse no al trovador sino á los copistas provenzales. 

(12) Unas novas vos vuelh comtar — Que auzí dir a un joglar — 
En la cort del pus savi rei — Que anc fos de neguna lei — Del rei de 



EN ESPAÑA 1 3 3 

Juglar, tengo por buenas, agradables y bellas las nuevas, 
como también á tí que me las has contado, y mandaré que te 
den tal sueldo que conozcas cuan verdad es que me agradan 
las nuevas, y quiero que entre nosotros reciban el nombre de 
Amonestación de celosos. Terminado que hubo el rey sus 
razones, no quedó en la corte barón, caballero, doncel ni 
doncella, esta ni este, aquel ni aquella, que no se entusias- 
mase por las nuevas, no las alabase por buenas y no entrase 
en deseos de aprender la Amonestación de los celosos. 



6. REINADO DE D. PEDRO II DE ARAGÓN (i DE BARCELONA). 

I I96 — I2l3. 

Como su padre Alfonso, fué D. Pedro el príncipe 
más encumbrado y poderoso de las tierras en que se 
hablaba la lengua de oc: cuñado de los dos condes de 
Tolosa (Ramón VI y VII), hermano de Alfonso de 
Provenza, pródigo y mujeriego, pero activo y bizarro, 



Castela "J\*-Anfós — E qui era condutz e dos — Sens e valors e corte- 
zia — Et engenhs e cavalairia, — Qu' el non era ohns ni sagratz — 
Mas de pretz era coronatz — E de sen e de lialeza — E de valor e de 
proeza. — Et ac lo rey fag ajustar — Man cavayer e man joglar — En 
la cort e man ric baró. — E can la eort complida fo — Vene la reyn' 
Elionors — Et anc negus no vi son cors. — Estrecha vene en un man- 
tel — D* un drap de seda bon e bel — Que hom apela sisclató— Ver- 
melhs ab lista d 1 argén fo— E y hac un levon d 1 aur devís. — Al rey 
soplega, pueis s' assís — Ad una part, lonhet de lui. — Ab tan ve-us 
un joglar ab brui — Denan lo rei, franc, de bon aire — E '1 dis: Rei 
de pretz emperaire — leu soi vengutz aissí a vos — E prec si-us platz 
que ma razós Si' auzida et entenduda — E "1 reis dis: m' amor a 
perduda— Qui parlará d 1 assí avan — Tro aja dit tot son talan. — Ab 
tan lo joglars issernitz — A dig: Fiancx reis de pretz garnitz — leu 
soi vengutz de mon repaire— A vos per dir e per retraire — Un' 
aventura que avene — Sai en la térra d' on ieu vene— A un vasalh 
Aragonés, — Be sabetz lo vasalh qui es: — El a nom 'N-Anfós de 
Barbastre... — Joglar, per bonas las novelas-E per avinenz e per 
belas — Tenc e tu que las m' as comtadas — E far V ai donar tais sol- 
dadas — Que conosserás qu' es vertat — Que de las novelas m' agrat. 
— E vuelh c' om las apel mest nos — Tostems mais Castia-gilós. — 
Can lo rei fenic sa razó — Anc non ac a la cort baró — Cavayer, don- 
zel ni donzela — Cesta ni cest ni cel ni cela — De las novas no s' 
azautés — E per bonas no las lauzés — E que cascús no fos cochos 
— D 1 apenre Castia-gilós. 



1 34 TROVADORES PROVENZALES 

por sus parentescos, por sus cualidades y por sus defec- 
tos debió ser el ídolo de las gentes cortesanas del me- 
diodía de Francia, donde permaneció repetidas veces, 
ya para terminar las discordias entre el conde de For- 
calquier y su hermano Alfonso, ya con motivo de su 
casamiento con María de Montpeller, ya para mediar 
entre los franceses y meridionales, pelear con Simón de 
Montforte y hallar la muerte fuera de España. 

Como es de suponer, no le faltaron dedicatorias poé- 
ticas. El incansable Pedro Vidal (i) dirige una canción 
hacia Vich, al grano nacido de buena espiga, pidiéndo- 
le que no tarde en enriquecer á todo el mundo (Ben 
viu). Catalanes y aragoneses, dice en otra ocasión, tie- 
nen un señor honrado, valiente, franco, leal, entendido, 
humilde, atrevido y cortés, pero deja envilecer dema- 
siado á este su siervo á quien Dios humilla, pues los de 
su corte están todos los días en acecho para dañarle y 
atribularle (Barós). Tal humillación y la vejez de Pe- 
dro Vidal no ponen término á sus baladronadas: al rey 
Pedro señor de Vic, de Barcelona y de Monjuí, envío 
á decir que ponga todo su empeño en destruir los paga- 
nos de allá, que yo destruiré todos los de acá (Pos 
ubert). Finalmente le aclama el mejor entre todos y 
maldice á quien de ello esté pesaroso (Ben aja). 

Guiraldo de Borneil (2) envía al rey de Aragón su 



(1) Cansó vait-t' en part Vic — Al gran de bon espic — E di li 
que no 's trie — De far tot lo mon ric (Ben viu). — Catalán et Ara- 
gonés — An senhor honrat e valen — Efranc e larc e conoissen — Hu- 
mil et ardit e cortes. — Mas trop laissa enmantenir — Sos sers cui 
Dk-us bais et azir — Qu' a totz jorns están en agag — Per far en cort 
dan et empag (Barós). — Al rey Peire, de cui es Vics — E Bavsalon' 
e Mou-Judics — Man que meta totz sos afics — En destruir els pagas 
de Iai, — Qu' eu destruirai totz cels de sai (Pos ubert). — El rei Pei- 
re sal Deus cum lo melhor — E mal aja cui pesa (Ben aja). 

(2) Perrin, t' en via al rei — Mas que m' ave — Que ses tot fort- 
fait di qu' el be — Que m' a volgut — Conosch qu' es vira — Porqu' 

eu maritz soi loignatz desilatz — Mas chant per esbaudiment — E 

per plazer d' autra gent — Joyos al rei fai presen — D' un don 

qu' eu fes avinen — E vos seignor non conten ( M" amiga). — E fo- 
ra-m eu plus totz tornatz — S' el seigner cui sers Aragós — No me 
tengucs e si sui fatz — Car en fol gust mas cansos — Mas per mon 
sobre totz mi platz — Que s 1 en demora per saisós (Era). Acaso al- 
guna de estas dedicatorias debe referirse á Alfonso II. 



EN ESPAÑA I 35 

juglar Perrin y se queja de que sin culpa de su parte 
haya desmerecido de su amistad, por lo cual ni sus can- 
tos le consuelan, aunque trata de agradar á los demás, y 
termina haciéndole un presente (M' amiga). En otra 
ocasión se muestra detenido por el rey de Aragón, cuyo 
favor le envanece y que gusta locamente de sus cancio- 
nes (Era). 

Fueron también protegidos por D. Pedro, Azemar el 
Negro (3), Guido de Uisel (4) que le elogia por sus 
conquistas, por sus regalos y por sus galanterías, inci- 
tándole á continuar (Si be-m) y Guillermo Magret ju- 
glar del Vianés (5), que le dirige un singular elogio en 
una canción, donde el trovador se muestra preso por su 
dama según la costumbre de España: «rey aragonés, le- 
gado de Romana, duque y marqués y conde de Cerda- 
ña, muy bien habéis divisado el escollo y limpiado el 
trigo; pues estáis en el lugar donde se halla San Pedro. 
Oh justo rey coronado, pues Dios os ha puesto allá 
arriba, acordaos de nosotros que estamos aquí abajo» 
{Ala dona). Este es el Magret que se acogió en un hos- 
pital, sin duda encomienda de Hospitalarios, en la tie- 
rra de D. Ruiz Pedro deis Gambiros (de los Cameros). 



(3) K" Azemars lo Negres si fo del castel <T Albín. Cortés ora fo 
e gen parlans e fo ben honrat entre las gens per lo rei Peire e pel- 
lo comte de Tolosa (B.) 

(4) Rei d" Aragó conqueren e meten; — E domnejan conqueretz 
pretz valen — Cregut avetz bon pretz e comensat — E s 1 o laissatz 
perdut avetz lo grat (Sibe-m). 

(5) Guillems Magret si fo uns joglars de Vianés Pois se ren- 

det en un hospital en Espaigna, en la térra d' EN Roiz Peire deis 
Gambiros (B). Ma dona-m te pi*es — Al costura d" Espanha — Car ma 
bona fes — Yol qu* ab lieys remanha — Et ieu puesc amar on me 

vuelh Rey aragonés — Legatz de Romanha — E dux e marques — 

E coms de Serdanha — Gen avetz esclarzit V escuelh — E del froment 
triat lo suelh — Qu' el luec de San Peir 1 est pauzatz — E drechuriers 
rey coronatz — E pus Dieus vos a mes lay sus — Membre-us de nos 
<me em sa jus (Ma dona;. Estos oscuros versos parece que deben 
aludir á la coronación de D. Pedro, hecha, según se cuenta, con 
una corona de pan, para que el Papa la pusiese en la cabeza del 
rey no con los pies, sino con las manos. El título de legatz de Ro~ 
manha puede aludir al de gonfaloniero de la Iglesia que el Papa dio 
á D. Pedro. 



]36 TROVADORES PROVENZALES 

Aimerico de Pegulhá (6) se deshace en elogios del rey 
de Aragón que creemos fué D. Pedro: 

Tanta materia da de alabanza que los bien hablados no sa- 
ben á dónde volverse, temiendo por la frecuencia de los bue- 
nos hechos, que si se dice lo bueno, se olvide lo mejor (De fin' 
amor); cada día son más cumplidos vuestros ricos dones, tanto 
sabéis sazonarlos con solaz y buena compaña (Pos ma); rey de 
Aragón, flor de enseñanza, hoja de júbilo, productor de frutos 
de bien obrar (En greu); al buen rey, hijo de buen padre, bello 
y bueno igualmente y que sabe hablar bien y obrar mejor, 
vete, ó canción por regalo, á Aragón, puesto que resplandece 
y descuella sobre los otros reyes, por lo cual mi canto que es 
también suyo, debiera ser en adelante real, como ya acos- 
tumbra (Pos descubrir); trasmito pronto mi serventesio al 
rey de Aragón autor de los hechos más preciados (Qui be-s); 
vete con buen agüero al buen rey que estima el valor y que 



(6) Reys d' Aragón tant aguizatz de diré — Ais ben disens qu'us 
non sap on se vire— Qu 1 a 1' un bon fag fait Y autre consguir— Per 
qvT eu tem dir lo bon per miéis gequir. (De fin' amor). Reís d 1 Ara- 
gón eascum dia — Son vostre ric den plus cabal — Tan gent i sabetz 
metra sal — Ab solatz et ab paria (Pos ma). Reis d' Aragón c flors 
d' enseignamen -Fueilla de gaugs, fruys de bon fag donan (En 
greu). Al bon rei fill de bon paire — Qu 1 es bells e bons eissamen — 
E sap ben dir e meilhfaire — Ten vai chanson per presen — En Ara- 
gón qu' el resplan — Sobr 1 autres reis e s 1 euansa — Per que degra 
Serenan — Si com sol ésser reials — Mon ehant e sieu atretals. — (Pos 
descubrir). Al rei tramet mon sirventés viat — Cel d' Aragón qu' el 
fays lo plus presan — Sosten de pretz per qu' el ten entre man (Qui 
be-s membra; atribuida también á Sordel). Al rei que ten en pes — 
Valor qui ges perjur — T en vai en bon augur — Z' anz que sel no 
regnés — Remasutz fora 'l treus — De pies, mas no vol Deus— Qu' 
en Aragón eambi — Qu 1 el metéis lo-z auzí — En bos peí meillor (sic) 
— E cant en fatz lauzor — Del bon rei n' en dic be — Tuit dizon ben 
e 'n ere (copla suelta de 1 N-Aimeric de Pigonan; B. V, 3207). Per 
aquel temps qu 1 el reis morí N-Anfós — E sos belhs fils qu' era pla- 
zens é pros — El reis Peire de cui ton Araguos — E 'N Diego qu 1 era 
sabis e pros — E '1 marqués Peire de cui fon Araguos — E *N Diego 
qu 1 era sabis e pros — E '1 marqués d' Est e '1 valen Salados — Adonc 
cugei que fos mortz pres e dos (En aquelh). — La carrera poética de 
este trovador se extendió, según Diez, de 1205 á 70, es decir (35 
años, pero si juzgamos por el último fragmento debiera alargarse 
todavía más, por haber presenciado la muerte de Alfonso II; sea 
como fuere, no puede dudarse que cantó á Pedro y á su hermana 
Leonor esposa de Ramón VI de Tolosa. Véase sobre la Aimericos 
lo que decimos hablando del de Belenoi. 



EN ESPAÑA 137 

en nada perjura, y antes de cuyo reinado parecía decaer la 
cosecha (lit. el tributo) de prez, pero no quiso Dios que hu- 
biese cambio en Aragón sino que él mismo convirtió lo bueno 
en mejor; y cuando yo alabo al buen rey, todos repiten y 
creen mis alabanzas (Al rei). En aquel tiempo (exclamaba más 
tarde el mismo trovador) en que murió el rey Alfonso, y su 
bello hijo que era agradable y valiente, el rey Pedro señor de 
Aragón y D. Diego López de Haro, que era sabio y esforzado, 
y el marqués de Este y el valiente Saladino, entonces pensé 
que habían muerto precio y don (En aquelh). 

Guiraldo de Calansó que en una canción alaba á don 
Pedro de hacerlo todo con honor y en otra le nombra 
el protector de la juglaría y dice que sería tan largo 
contar sus virtudes como las estrellas del cielo (7), des- 
pués de haber dado instrucciones, en un largo servente- 
sio imitado del de su homónimo de Cabrera, al juglar 
Fadet, le dirige al joven rey de Aragón «que otro no 
veo que más estime la destreza en el arte: mas si no de- 
jas tus extravagancias, y si no haces oir lo mejor, cuan- 
do llegues á su corte, no te quejes de la paga» (8). 

Visitó además la corte de D. Pedro, en compañía de 
su protector Savarico de Mauleó, el trovador Hugo de 
Saint-Circ (9). 

Las relaciones del rey con la ciudad de Montpeller á 
efecto de su casamiento con doña María, hija de Gui- 
llermo VII (1104) no nos han dejado un epitalamio, 



(7) Del bon rei fai ma Canzó — D' Aragón quar ab honor — Sab 
tot quant fai despendí e (Si tot). Para la otra canción Mili. II. 30. 

(8) Can so sabrás — Tu t 1 en irás — En Aragón senes falhir, — Al 
joven rei, — C autre non vei — Miéis sapcha bon mestier grazir.— Si 
'1 fadeiar — ]\*o vols laissar. — Can volrás en sa cort venir, — Non 
querellar — Ja del paguar — Si "1 melhor non be fas auzir Fadet). 

(9) Uc de Saint Circ si fo de Caeisí Lonc temps estet com 

la comtesa de Benauges, e par leis gazagnet T amistat d' EX Sa- 
varic de Maleon, lo cal lo mes en arnés et en roba. Et estet lonc 
temps com el en Peitieu et en las encontradas, pois en Cataloigna 
et en Aragón et en Espaigna, con lo bon rei Amfds e con lo rei 
Amfós de León, e con lo Teis Peire d' Aragón. Este trovador, güel- 
fo decidido, no es creíble que fuese de los que excitaron al rey don 
Pedro á guerrear contra los franceses. 



I 38 TROVADORES PROVENZALES 

sino un canto de guerra. El difunto señor de Montpe- 
11er, padre de doña María, había ya exigido de ésta, 
cuando su casamiento con el conde de Cominges, que 
renunciase sus derechos en favor de sus hermanos ilegí- 
timos, hijos de una señora llamada Inés, parienta délos 
reyes de Aragón. A favor de estos hijos cuya legitima- 
ción no pudo conseguir, testó Guillermo Vil en 1102, 
dejándoles bajo la protección del conde de Tolosa y de 
otros señores que supo hacerse suyos el rey D. Pedro en , 
la época de su casamiento. El descontento producido 
por los nuevos tributos, impuestos por el rey en 1206, 
vino en auxilio de los habitantes fieles á los hijos de 
Inés y de aquí se originaron sangrientas luchas que 
apaciguó en setiembre del mismo año el obispo de Ma- 
galona. A estas luchas debe seguramente atribuirse un 
notable serventesio de Pedro de Bergerac, trovador 
poco conocido y que se presenta en esta composición 
animado de un entusiasmo guerrero comparable con el 
de Bertrán de Born, de quien recuerda alguna idea: 

Me agrada el oir rumor producido por el choque de la ar- 
madura con el arzón, el ruido, los gritos y el estrepito de los 
cuernos y de las trompas; y alégrame oir el retintín y el que- 
jido de los cascabeles y ver perpuntes y mantos arrojados so- 
bre equipos y agrádame el canto de los peones. — Y me agrada 
la guerra y me alegra cuando divide á los ricos hombres, y si 
queréis que os diga la causa es porque nada dan á nadie á no 
haber guerra y tumulto, pues con razón huelgan mientras se 
hallan libres de peligro, y sólo con éste son generosos, ama- 
bles, humildes y de buena respuesta. — Desde ahora sé que 
serán necesarios armaduras, yelmos y blasones, caballos, lan- 
zas y espadas, así como buenos caballeros, pues contra Mont- 
peller se embravece el rey, y veréis á menudo luchas, aprietos, 
escaramuzas junto á las puertas, descargando golpes y vacian- 
do arzones más de una vez. — Y si el buen rey de Aragón con- 
quista en breve y toma Montpcller, no compadezco por su 
oprobio ni por su daño á Guillermo, ya que es cobarde; ni 
tampoco le teme el señor de Baucio ( 1 o), antes bien lanza con- 



(10) Sin duda Hugo de Baucio, vizconde de Marsella. Aunque 
este señor unido con el conde de Forcalquier había hostigado á 



EN ESPAÑA I 39 

tra él tales gritos, que, por la fe que os debo, no sé si acabará 
en su daño ó en su provecho. 

Rayo. Ck. l\. Bel nv es cant aug lo ressó 
Que fai 1' ausbers ab V arsó, 
Li bruit e il crit e il masan 
Que il corn e las trombas fan, 
Et aug los retins e 'ls lais 
Deis sonails adoncs m' eslais, 
E vei perpoinz e ganbais 
Gitatz sobre garnizós, 
E-m plai refrims deis penós. 
E platz mi guerra e-m sap bo 
Entr' els rics homes que so, 
E dic per que ni per tan, 
Car nulla ren non darán 
Menz de guerra e de pantais; 
Cascús se sojorna e-s pais 
Entro que trebaillz lor nais; 
Pois son larc et amorós, 
Humil e de bel respós. 
Oimais sai qu' auran sazó 
Ausberc et elm e blezó, 
Cavaill e lansas e bran, 
E bon vassaill derenan; 
Pois a Monpeslier s' irais 
Lo reys, soven veiretz mais 
Tornéis, cochas et essais 
Ais portáis maintas sazós 
Feiren colps, voidan arsós. 
E si '1 bos reis d' Aragó 
Conquer en breu de sazó 
Monpeslier, ni fai deman, 
En non plaing 1' anta ni '1 dan 
D' en Guillem, car es savais, 
Ni 'n tem lo seignor del Bais, 
Ans en raov contr' el tal ais, 



Alfonso II de Provenza y á su hermano y protector el rey D. Pedro, 
le vemos luego en el séquito de éste. Cuando el casamiento de doña 
María sirvió de caución junto con su hermano Guillermo de Orange, 
el conde D. Sancho y el de Provenza, y más tarde acompañó á don 
Pedro en su viaje á Roma. 



140 TROVADORES PROVENZALES 

Per la fe que dei a vos, 
No sai si 1" er danz o pros. 

Una mala estrella llevaba de continuo al rey de Ara- 
gón á las comarcas del mediodía de Francia. Habíalas 
invadido el ejército cruzado contra los herejes albigen- 
ses, que se apoderó en 1200. de Beziers y cercaba ya á 
Carcasona. D. Pedro, que había combatido á los secta- 
rios en el castillo de la Escurra, que les había conmi- 
nado con terribles penas y había asistido á un concilio 
celebrado en Carcasona, pero por otra parte emparen- 
tado con el conde de Tolosa y el de Foix y señor sobe- 
rano de varios territorios transpirenaicos, se interesó á 
favor de sus deudos y miró con malos ojos la prepon- 
derancia de Simón de Monforte. Interpuso su media- 
ción, pero sus deseos, aunque muy bien acogidos por el 
Sumo Pontífice, no tuvieron buen éxito por falta de 
buena disposición en ambas partes beligerantes. Final- 
mente desoyendo las súplicas de sus vasallos y las amo- 
nestaciones del Papa, se declaró abiertamente por el 
conde de Tolosa, 

Se ha supuesto, no sin motivo, que influyeron en su 
determinación las excitaciones de los trovadores. Vemos 
en efecto que Bertrán de Born el hijo (n) le dirige 
amargas reconvenciones: 

«No creo, dice, que los franceses logren sin que se les de- 
mande, el desheredamiento á que injustamente sujetan á mu- 
chos preciados barones, pero maravillóme en gran manera de 
que el señor de los aragoneses no se decida á combatirlos... 
(Guerra).» 



(11) Ges non crei Francés ses deman — Tengan lo deseret que 
fan — A tort a man barón presan; — Perú mcravilha-m don gran — 
Del seinhor deis Aragonés, — Quar ab lor dan non destacha, — Pueis 
sai nos adés a pacha — Desmandat a coms, duc, marques (Guerra). 
Aunque esta composición se lee entre las de Bertrán de Born, es de 
creer que se trata de su hijo, pues el padre era ya monje y viejo, 
tanto más cuanto se halla en igual caso una de 1240. Véase en el 
reinado de D. Jaime. 



EN ESPAÑA I4I 

Al paso que un trovador anónimo le dedica un beli- 
coso serventesio: 

Corre, Hugonet, sin demora al franco rey aragonés y cán- 
tale este nuevo serventesio y dile que lleva la paciencia á tal 
grado que ya se considera como mengua. Porque dicen aquí 
que los franceses dominan su tierra tan largo tiempo sin opo- 
sición, y que pues allá tanto ha conquistado, debiera acordar- 
se de lo de acá, y dile que su gran valía será tres veces mayor 
si le vemos en el Careases coger su censo á guisa de buen rey. 
Y si acaso halla oposición, de muestra de que se enoja, y de 
tal manera que venza á fuego y sangre, y traiga tantas máqui- 
nas de guerra que de nada sirvan las murallas. — Y puesto que 
de esta suerte pudieran acabarse los malos rumores que, acer- 
ca de vos, señor, hacen cundir los malos franceses, que Dios 
maldiga, al ver que no castigáis su audacia, y puesto que sois 
tan pundonoroso, no es preciso que hable más claro. Enton- 
ces se renovaría la nobleza que está á punto de decaer y de 
perderse de tal manera entre nosotros que no sé cuál podrá 
ser el remedio. — Yelmos y armaduras me agradaría y astas 
con bellos pendones que viésemos hoy más por los campos y 
enseñas de varias divisas; y que nos hallásemos un día frente 
á frente los franceses y nosotros, para saber quién alcanzaría 
más en punto á hechos de caballería; y como la razón es nues- 
tra, creo que el daño sería para ellos.— Valiente conde, mar- 
qués de buen talante, hiriendo y dando en batalla campal será 
restaurado el grave daño y cobraréis muchas guaridas. 

Roch. P. 0. Vai, Hugonet, ses bistensa 
Rayn. L. I. Al franc rey Aragonés 

Canta '1 noel sirventés; 

E di '1 trop fai gran sufrensa, 

Si q' om lo ten á falhensa. 

Quar sai dízon que Francés 

Han sa térra en tenensa 

Tan longamen que ses tensa (12J: 

E pus la n' a tan conques, 

Agués de sai sovinensa. 



(12) Rayn.: que s' estensa, que se extiende (excesivamente), 
que es ya sobrado. 



142 TROVADORES PROVENZALES 

E di '1 que sa gran valensa 

Se doblará per un tres, 

Si '1 vezem en Carcasse's 

Com bos reis culhir sa sensa. 

E s' il atroba defensa, 

Fassa semblan que greu 1' es; 

Et ab aital captenensa 

Qu ab foc et sane los vensa; 

E genhs tragan tan espés 

Que murs no i fássan guirensa. 

E quar enaissí-s poiria 

Acabar lurs mals ressós 

Que dízon, sénher, de vos 

Fals Francés, que dieus maldia, 

Quan no venjatz la follía: 

E quar etz tan vergonhós 

No-m cal plus apert o dia. 

Paratges s' en revenria, 

Que s perdet totz sai mest nos 

Que neissas no i conosc via. 

Elms et ausberes me plairia, 

Et astas ab bels penós, 

Vissem huei mais pels cambós, 

E senhals de manta guia; 

E qu' ens vísson ad un dia 

Essems li France's e nos, 

Per vezer quals miéis poiria 

Aver de cavallairia: 

E quar es nostra razós 

Cre qu' el dans ab els n' iria. 

Pros coms, marqués de bon aire, 

El camp feren e donan 

Fos restauratz lo greu dan, 

Agratz cobrat mant repaire. 

Ramón de Miraval (i3) que en tiempos más apacibles 
había ya dirigido alguna cortés dedicatoria al rey de 



(13) Raimon de Miraval si fo us paubres cavaliers de Carcassés. 
Et era sénher del alberch de lui (del conde de Tolosa): e sénher del 
rei Peire d' Aragó... E mes la en gran pvetz (a Azalais) que totz 
los barós de aquella térra entendero en ela, lo vesconte de Bczers, 



EN ESPAÑA 143 

Aragón, diciéndole que tanto sobresalía entre los otros 
galanes que hacía parecer graneles los hechos de poco 
valor y de doble valor los que ya lo tenían (Assi cum), 
medió en alguna intriga galante de D. Pedro, que na- 
rrada con más ó menos fidelidad en la del trovador, 
viene á confirmar lo que la historia nos cuenta acerca de 
los medios de seducción que con el rey empleaban los 
habitantes del mediodía de Francia (Zurita, Crónica de 
D. Jaime). Simón de Monforte se apoderó hacia 121 1 
del castillo de Miraval, cuyo dominio espera recobrar 
el trovador con el auxilio de D. Pedro: 

Canción, vete á decir al rey que guía, viste y apacienta el 
júbilo y que es nuestro apoyo, que le vemos tal como le de- 
seamos, y que mientras cobre Montagut y Carcasona, como 
emperador de precio que es, temerán su escudo acá franceses 
y allí musulmanes. Señora, me habéis favorecido queriendo 
que fuese cantador, pues no pensé hacer canción hasta que 
se me devolviese el feudo de Miraval que perdí; pero el rey 
me ha prometido que antes de poco me lo devolverá, como 
también Beaucaire á mi Audiart y después cobrarán damas y 
galanes el júbilo que han perdido. 



e 1 coras de Tolosa, e '1 rcis Peire d 1 Aragó... Done lo rei s' en 
vene en Albigés e Lombes per vezer N' Azalais... Can lo eoms de 
Toloza fon dezeretaz per la guerra e per los francés... Aveuc se 
qu 1 el reis d' Aragó vene á Toloza per parlar ab lo córate e per ve- 
zer sa seror ma dona NA Elionor ema dona Sancha. E confortet mot 
sa seror e '1 comte sos fils e la bona gen de Toloza. E promés al comte 
qu' el li rendria e cobraría Belcaire e Carcasona, et a Miraval lo 
sieu castel. (B). Al rei d 1 Aragón vai de cors Chansós diré qu 1 ieu '1 
salut — E sai tan sobr autre drut — Qir el pauc pretz fai semblar 
grans, — E 'ls ríes fars valer dos tans (Aissi cum). Chansós vai- 1 1 en 
dir al rei — Qui joi guid' e vest e pais — D' Aragón qu 1 es nostre bais 
— Que tal com lo vueilh lo vei. — E sol cobre Montagut— E Carca- 
son 1 e "1 repaire — Pueis es de pretz emperaire — E dopteran son 
escut — Sai Francés e lai Masmut. — Domna pro m 1 avéz valgut — 
Quan volgehest qu' ieu fos chantaire — Qu' ieu no cujés chanson 
faire — Tro m' aves lo fieu rendut — De Miravalt qu 1 ai perdut — 
Mais lo reis m 1 a convengut, — Qu' el nv o rendrá ans de gaire — E 
al mieu albir (v. mos Audiartz) Belcaire — Pues auran domnasedrut 
— Cobiat lo joi qu' an perdut. (Bel ra' es). Audiartz es el nombre 
poético del conde de Tolosa. Compárese el texto con el de Roche- 
gude. 



144 TROVADORES PROVENZALES 

Escribía Miraval estos versos cuando se hallaba junto 
á su protector el conde de Tolosa. Murió según la bio- 
grafía en Lérida. Pormenores más interesantes y preci- 
sos acerca de la parte que en aquella lucha tomó el rey- 
de Aragón nos ha conservado la Crónica rimada de la 
cruzada contra los albigenses, atribuida á Guillermo de 
Tudela. 

Nos cuenta en primer lugar la asistencia de D. Pedro 
al sínodo de Carcasona. 

Rajn. L. 1. ... L' avezque de Osma — ne tenc cort aramia 

Du Mége (II. d. L.) Lai dins a Carcassona — on mota gent avia 

Qu' el reís d' Aragó y era — ab sa gran baronía. 

Nos da luego razón de los motivos que determinan á 
mediar en favor del de Tolosa, esposo de una de sus 
hermanas y suegro de otra. 

E car es mos cunhatz — c' a ma seror espozea 
E ieu ai a so filh — 1' autra sor maridea 
Yrai lor ajudar — d' esta gent malaurea 
Qu' el vol dezeretar. 

Nos describe detenidamente su llegada al campo de 
los cruzados que sitiaban á Carcasona y su infructuosa 
mediación (14). 

En un prat, dessotz 1' aiga — e latz un boi folhut 
Ac lo coms de Tolosa — son riche trap tendut; 
Lai es mo sénhe '1 reís— e li seu dechendut. 
Can se fóron dinat — e que ágron begut 
Monta el palafré — que era bais crenut 
E intrá en la vila — ses arma e ses escut... 
Lo vescoms cant lo vi — contra lui es corrut... 
Lo vescoms lh' a comtat — co li es avengut, 
E com lh' an son país — gastat e confondut... 



(14) Obsérvese que después de la toma de Carcasona, muchos 
habitantes de esta ciudad pasaron, según la cróniGa, á España: Li 
un van á Tolosa — li autre en Aragón — E li autre en Espanha — qui 
aval qui amon. 



EN ESPAÑA 145 

« Vescomte, ditz lo reis, — de vos ai gran pezansa 

Car est en tal trebal — ni en aital balansa 

Por unas folas gens — e per lor fola erransa... 

Aras non sai ieu ais — mas cant de 1' acordansa 

Si o podem trobar — ab los barons de Fransa...» 

« Sénher, ditz lo vescoms — aissí co vos plairá 

Podets far de la vila — e de tot cant i a...» 

Ab aquestas paraulas — el palafré monta 

E retorna en 1' ost — am los Francés parla... 

Le reis lor a retreit — aissó que parlat a 

La dins ab lo vescomte — e for los ne preiá... 

Anc tant no-s n" entremés — ni anet sa e la 

C anc vene á la parfí. — Re ais no i acaba, 

Mas per amor de lui — la ost aitant fará: 

Lo vescoms si dotzés — d' aicels que il voldrá 

Ne laicharan ichir — ab 1' arnés que i aura, 

E tot lo sobreplús — a lor voler será. 

Lo reis ditz entre dens: — « Aissó s' acabará 

Assi tost co us azes — sus el cel volará.» 

Felós e corrosos — en la ciutat torna 

Al vescoms e ais seus — la causa devisa... 

Lo reis P. d' Aragó — felós s' en es tornatz 

E pesa '1 en son cor — car no *ls a delivratz, 

En Aragó s' en torna — corrosos e iratz. 

Finalmente la crónica describe con interesantes por- 
menores la última lucha y el último día de D. Pedro: 
narración que el historiador comparará provechosamen- 
te con las demás versiones que acerca de este aconteci- 
miento se han conservado (V. Zurita, Libro II, cap. 63). 

El bon reis d' Aragón — desús son mialsoldor 
Es vengut a Murel — e pauza i 1' auriflor; 
E a F asejat (asetíat ?) — ab mot ric valvassor 
Qu' els i a amenat — e trais de lor honor. 
De cels de Catalonha — i amenet la flor, 
E de lai d' Aragó — trop ric combatedor. 
Ben cúian ja no tróbon- — en loe contrastador; 
Ni aus ab lor combatre — nulls om garreiador. 
E tramet a Tolosa — al marit sa seror 
C 1 ade's venga a lui — ab lui sei valedor 
E que venga la ost — e li combatedor 



I46 TROVADORES PROVENZALES 

Qu' el es aparelhatz — qu' el renda sa honor 

Al comte de Cumenge — e al seu parentor; 

Puis irá a Bezers — per forsa c per rigor; 

No laissará crozat — en castel ni en tor 

De lai a Monpesler — entro a Rocadamor, 

Que no 'ls fassa morir — a dol e a tristor... 

Al capítol, s' en vai — lo coms dux e marqués, 

A lo dig e retrait — del rei que vengutz es 

E que amena gens — e que s' a seti mes. 

«Deforas a Murel — son las tendas espés 

Que el a ab sa ost — asetjatz los Francés 

E que portem pereiras — e totz los ares turqués. 

E can la vila er presa — irem en Carcassés, 

E cobrarem las térras — si Dieus o a promés.» 

Cel i respondero: — «Sénher coms, so es bes 

S' aisí 's pot acabar— co ilh o ha emprés; 

Mas li Francés so mal — e dur en totas res 

E an durs los coratges — e an cor leonés; 

E so forment iratz — car ta mal lor es pres 

D' aicels que ais Pujols — avem mortz e malmés; 

E fassam o de guiza — que no siam mesprés. 

Ab tant córnan la ost — li cornador cortés 

C adés n' ésquen trastuit — ab trestotz lor arnés 

Tot dret ent a Murel — qu' el rei d' Aragó i es; 

E éison per los pons — cavaer é borzés; 

E 7 1 pobles de la vila — viatz e endemés 

Son vengud a Murel — on laiséron 1' arnés 

E tro bos garnimens — e trop orne cortés, 

De que fon grans pecatz — si-m ajut Dieus ni fes 

E 'n valg mens totz lo mons. 
Totz lo mon ne valg mens, — de ver o sapiatz, 
Car paradis (paradje.- > ) ne fo — destruitz e decassatz. 
E totz crestianesmes — aonitz e abassatz. 
Aras auiatz, senhor, — co fo e escoutatz. 
Lo bos reis d' Aragó — fo a Murel asesmatz, 
E lo coms de Sant Geli— e trastotz sos barnatz 
E 'ls borzés de Tolosa — e la cóminaltatz 
Bastíren los peirers — e an los redressatz 
E combáton Murel — tot entorn per totz latz, 
Que dins la vila nova — son tuit essems entratz, 
E 'ls Francés que lai eran — an de guiza coitatz 
Que él cap del castel — s' en son trastotz puiatz. 



EN ESPAÑA 147 

Ab tant es us messatges — encontr' el rei anatz 

«Senher reís d' Aragón — de vertat sapiatz 

Que T orne de Tolosa — son d' aitant avantatz 

Que an presa la vila — si vos o autreiatz 

E trencatz los solers — e 'ls alberchs barreiatz 

E an si los Francés — de maneira encausatz 

Que el cap del castel — se son tuit amagatz.» 

Cant lo reis o auzí — no s 1 en te per pagatz: 

Ais cóssols de Tolosa — el es viatz anatz 

E de la sua part — los a amonestatz 

Que 'ls ornes de Murel — laisso estar en patz, 

«Car si nos los prendíam — nos fariam foudatz, 

Qu' en ai agudas letras — e sagels sagelatz 

Qu' EN Simós de Monfort — vindrá demá armatz; 

E can será lainz — vengutz ni enserrats 

E Nunos mos cozís — sera sai arribatz, 

E asetiarem — la vila per totz latz, 

E prendrem los France's — e traitz los crozatz 

Que jamáis lor dampnatges — no sia restauratz. 

E puis será paratje — per tot alugoratz 

Car si nos en prendíam — cels qui son ensarratz 

Si Simós s' en fujiria (sic) — per los autres comtatz, 

E si nos lo seguem — er lo laguis (?) doblatz, 

Per que valdrá be mais — siam tuit acordatz 

Qu' els laissem totz intrar — e puih tendrem los datz 

E ja no 'ls laissarem — tro '1 jog sia jogatz, 

E vulh qu' els o digatz.» 
Li donzel van tost diré — al consselh principal 
Qu' els fássan de Murel — issir 1' ost comunal 
E que no i tre'nquen plus — ni barreira ni pal 
Mas qu' els laisso lains — estar totz de cabal 
E que s' en torn cascús — ais traps per so cabal 
Qu' el bos reis lor o manda — ab lor imperial; 
Qu' EN Simón i vendrá — avan del avespral 
E vol lo lains perdre — mais qu' en autre logal. 
Els barós cant o auzo — éisson tuit comunal 
E van s' en per los tendas — cascús vas son fogal, 
E manénjon e bévon — li pauc e '1 majoral, 
E cant ágron manjat — virón per un costal 
Lo comte de Monfort — venir ab so senhal 
E motz d' autres francés — que tuit son a caval. 
La ribeira resplan — co si fosso cristalh 



I48 TROVADORES PROVENZALES 

Deis elmes e deis brans — qu 1 ieu dig per san Marsal 

Anc en tan pauca geni — no vist tan bon vassal. 

E íntran a Murel — per mei lo mercadal, 

E van a las albergas — com barón natural, 

E an pro atrobat — pa e vi e carnal, 

E puis a lendemá — can viro lo jornal 

Lo bos reis d' Aragó — e tuit li seu capdal 

Éisson a parlement — defora en un pradal 

E lo coms de Tholoza, — E de Foih atrctal, 

E lo coms de Cumengc — ab bon cor e leial, 

E mot d" autre baró — e 'N-Ugs lo senescal, 

E ls borzés de Tolosa — e tuit lo menestral, 

E 1 reis parlet primers. 
Lo reis parlet primers — car el sap gent parlar: 
«Senhor, so lor a dit, — auiatz qu' o-us vulh monstrar; 
Simós es lai vengutz — é no pot escapar; 
Mas pero en vos vulh — d' aitant asabentar 
Que la batalha er — abans del avesprar, 
E vos autres siats — adreit per capdelar, 
Sapiatz los grans colps — e ferir e donar; 
Que si eran .X- tans — si 'ls farem trastornar.» 
E lo coms de Tolosa — se pres a razonar: 
«Sénher reis de Aragó — si-m voletz escoutar 
Eu vo 'n direi mo sen — ni que n' er bo per far, 
Fassam entorn las tendas — las barreiras dressar, 
Que nulhs om a caval — dins non puesca intrar. 
E si veno ilh Francés — que-ns vulhan asautar 
E nos ab las balestas — los farem totz nafrar 
Cant auran los caps voutz — podem los encausar 
E poirem los trastotz — aissí desbaratar.» 
So dit Miguel de Luzia: — «Jes aisó bo no-m par 
Que ja '1 reis de Aragó — fassa cest malestar, 
E es mot grans pecatz — car avetz on estar, 
Per vostra volpilha us — laichatz deseretar. 
— «Senhors, so ditz lo coms — ais non puesc acabar: 
Er sia co-us vulhatz — c' abans del anoitar 
Veirem be cals s' irá — darriers al camp levar.» 
Ab tans cridan ad armas — e van se tuit armar 
Entro sus a las portas — s 1 en van esperonar, 
Si que an los Francés — trastotz faits ensarrar, 
E per meia la porta — van las lansas gitar 
Si qu' el dins e '1 defora — -conténdon su '1 lumdar, 



EN ESPAÑA I49 

E-s giéten dartz e lansas — e-s van grans colps donar, 

D' entrambas las partidas — ne fan lo sane rajar 

Que trastota la porta — viratz vermeilhejar. 

Can aicels de la fora — no pógron dins intrar 

Dreitament a las tendas — s' en prendo a tornar. 

Ve '1 vos asetíatz — tota essems al dinnar. 

Mas Simós de Montfort — fai per Murel cridar 

Per trastotz los osdals — que fássan enselar 

E fássan las cubertas — sobr' els caváis gitar 

Que veiran deis defora — si 'ls poiran engañar: 

A la porta de Salas — los ne fan totz anar, 

E cant fóron defora — pres se a sermonar. 

« Senhors baró de Fransa — no-us sei nulh cosselh dar 

Mas qu' em vengutz trastuit — per nos totz perilhar. 

Anc de tota esta noit — no fi mas perpessar 

Ni mei olh no dormíron — ni pógron repauzar 

E ai aisí trobat — e mon estuziar 

Que per aquest semdier — ■ nos convindrá passar, 

C anem dreit a las tendas — com per batalha dar, 

E si éisson deforas — que-ns vúlhan asaltar, 

E si nos de las tendas — no 'ls podem alunhar 

No i a mes que fugam — tot dreit ad Autvilar.» 

Ditz lo coms Baudois: — «Anem o esaiar 

E si éisson defora — pessem del be chaplar, 

Que mais val mort ondrada — que vius mendiguejar.» 

Ab tan Folquets 1' avesques — los a pres a senhar, 

Guilheumes de la Barra — los pres a capdelar 

E fe 1 ls en tres partidas — totz essems escalar 

E totas las senheiras — el primer cap anar 

E van dreit a las tendas. 
Tuit s' en van a las tendas — per meias las palutz 
Senheiras desplegadas — e 'ls penós destendutz, 
Deis escutz e deis elmes — on es li or batutz 
E d 1 ausberes e d 1 espazas — tota lá pressa 'n lutz, 
E '1 bos reis d' Aragó — cant los ag perceubutz 
Ab petits companhós — es vas lor atendutz, 
E T orne de Tolosa — i son tuit corregutz, 
Que anc ni coms ni reis — non fon de ren creutz, 
E anc non sáubon motz — tro Us Francés son vengutz, 
E van trastuit en lai — on fon reis conogutz; 
E '1 escrida: «Eu so '1 reis.» — Mas no i es entendutz 
E fo si malament — e nafratz e ferutz 



I 5o TROVADORES PROVENÍALES 

Que per mieia la térra — es lo sanes espandutz 
E 1' ora-s cazee mortz — aquí totz estendutz. 
E 1' autre cant o virón — teño 's per deceubutz 
Qui fug sa, qui fug la — us no i es defendutz... 
Mot fo grans lo dampnatges — c '1 dols e '1 perdemens 
Cant lo reis d' Aragó — remas mort e sagnens, 
E mot d' autres barós — don fo grans 1' aunimens 
A tot crestianesme — c a trastotas gens. 

Aun cuando no fuese por otro motivo que por su 
aversión al dominio francés, la mayor parte de los tro- 
vadores abrazaron la causa de los señores meridionales. 
De uno solo se cuenta que después de haber recibido 
sus favores se pasó á los franceses. Tal fué el juglar Per- 
digós (i5) que siguió á Guillermo de Baucio, príncipe 
de Orange, al obispo de Tolosa Folqueto de Marsella y 
al abad del Císter y que asistió á todos los hechos de los 
cruzados, predicando en sus cantos para que todos les 
siguiesen, y que cuando murió el rey de Aragón con 
mil caballeros y más de veinte mil hombres delante de 
Murel, dio gracias á Dios porque los franceses habían 
muerto y derrotado á dicho rey, el cual le había vestido 
y regalado, decayendo con esto el poeta en valor, en 
estima y en haberes (B). 

Fáltanos mencionar el mejor fruto que produjo ú 
ocasionó la protección dispensada por D. Pedro á la 
poesía provenzal. Fué este el Román de Jaufré, com- 
puesto seguramente por un trovador transpirenaico, 
pero dedicado á nuestro monarca y conocido y celebrado 
en el reino de Aragón. El trovador (16) después de 



(15) Perdigós fo joglar... Aprés el anet ab lo princeps de Au- 
renga en G. del Baus, et ab Folquet de Marseilla, evesque de Tolo- 
sa et ab T abas de Cistel... e n 1 murí lo reí P. de Aragó ab mil ca- 
valiers denan Murel, e pus de XX mil autres homes. E a totz 
aquest faitz far fon Perdigós e 'n fes prezicansa en cantan per que 
se crozéron. E 'n fetz lauzors a Dieu quar los Francés avian mort e 
desconfit lo rei d 1 Aragó, lo qual lo vestía e '1 dava sos dos, per qu' 
el cazee de pretz e d 1 onor e d' aver (B). 

(16) D 1 un comte de bona maneira .. E ditz cel que las a rima- 
das — Que anc lo reis Artús non vi— Mas contar tot plan e auzí— En 
la cort del plus honrat rie — Que anc fos de neguna lei: — Acó es lo 



EN ESPAÑA I 5 I 

haber propuesto su argumento nos dice, y es fácil creer- 
le, que jamás vio la corte del rey Artús, pero que oyó 
contar los hechos narrados en su novela en la corte del 
rey más honrado que jamás hubo de ninguna ley, es 
decir del rey de Aragón, padre de prez é hijo de don, 
señor de buena ventura, humilde y de leal naturaleza, 
que ama á Dios y le teme y le cree, y mantiene lealtad 
y fe, paz y justicia, por lo cual Dios le ama como hace 
con los suyos, pues él es su novel caballero y contrario 
de sus enemigos. Dios no halló en él defecto, antes bien 
en la primera batalla que él ha dado ha vencido aque- 
llos que descreen á Dios, y por esto Dios le ha honrado 
tanto que le ha dotado de valor y de sentido natural, de 
gallardo corazón y de entendimiento. Jamás en tan jo- 
ven monarca se reunieron tan buenas cualidades y da 
de buen grado dones cuantiosos á juglares y á caballe- 
ros; así es que acuden á su corte todos los que son te- 
nidos por valerosos, y el que rimó la canción oyó en su 
presencia cantar el argumento de ella á un caballero 
extraño, pariente de Artús y de Galván. Lo último es 
menos creíble, pero resulta históricamente de esta in- 
troducción que el poema fué compuesto en los primeros 
años del reinado del joven don Pedro, de quien con ra- 
zón se esperaban grandes hechos. 



reí <T Avagon — Paire de pretz e fillz de don — E séiner de bon' aven- 
tura — Humils e de leial natura — Qu 1 el ama Deu e tem e ere — E 
mante lealtat e fe — Patz e justicia; perqué Deus — L' ama, car si 
tien ab los sieus — Qu' el es sos novéis cavaliers, — E de sos enemics 
guerriers. — Anc Deus non trobet en el failla — Ans a la primera ba- 
tailla — Per el facha, el a vencutz — Cels per que Deus es mescrezutz; 
— Per que Deus Y a d' aitant honrat — Que sobre totz T a essauzat 
— De pretz e de natural sen — De gaillart cor e d" ardimen. — Anc 
en tant joven coronat — Non ac tan bon aip ajustat — Qu 1 el dona 
grans dons volentiers — A joglars e a chavaliers. — Perqué vénon en 
sa cort tut — Acels que per pro son tengut; — E cel que rimet la can- 
só — Auzí, denant el, la rasó — Dir a un cavalier estrain — Paren d* 
Artús e de Galvain. (D' un conté.) 



l52 TROVADORES PROVENZALES 

7. REINADO DE DON ALFONSO IX DE LEÓN. 

I I 88— 1230. 



5. — REINADO DE D. FERNANDO III DE CASTILLA Y DE LEÓN, 
EL SANTO. 

I2IJ-30 — 1252. 

Reunimos los reinados de Alfonso IX de León, con- 
quistador de Extremadura y Badajoz, adversario de 
Castilla, y de su hijo San Fernando que reunió definiti- 
vamente las dos coronas. El primero no desdeñó las li- 
sonjas de los trovadores. Pedro Vidal le dice que debe 
coger honroso galardón como aquel que siembra en te- 
rreno suavemente templado de amor (Barós Ihesús), y 
para encarecer lo dadivoso de otro protector suyo le 
compara al rey de León (Neus ni gels)(i). Visitaron tam- 
bién su corte Hugo de Saint Circ (B) y Guillermo Ade- 
mar (2), quien por motivos en verdad menos graves de 
lo que pudiera parecer, exclama: «Si el rey don Alfon- 
so, el temido de los mahometanos, y el mejor conde de 
la cristiandad, mandasen una hueste, ya que antes que- 
daron victoriosos, mucho servirían el nombre de Dios, 



(1) Reí de León senes mentir— Devetz honrat pretz recolhir — 
Cums cel que semena en garag — Temprat d' amor ab dous complag 

(Barós Ihesús). — Ab lo comt' Arman írT acompaña ardimen a d' 

Aragonés — E gai solaz de Vianés — E sembl' a mi de domnejar — E 
'1 rei de León de donar — (Neus ni gels). 

(2) Si el reys 'N-Anfós cui dóptan li Masmut — E 'I méiller coms 
de la erestiantat — Mandésson (é mandávent) ost, pus be son remazut 
— Al nom de Dieu fan'an gran bontat — Sobi ' els Paians (v. espars) 
Sarrazins trahidor... Non a peccat non lur tos perdonat Non pot). 
Como veremos luego, este trovador celebra á un rey Fernando que 
se ha creído ser el Santo. Sin embargo no vemos completa seguridad 
en la aplicación de estas dos dedicatorias y no es imposible que de- 
ban referirse á Fernando II de León (1157-88) y á Alfonso VIII 
(entonces el mejor conde podría ser Ramón Berenguer IV). El monje 
de Montaudon & últimos del siglo xn habla de este trovador. Si en 
efecto trata de Alfonso IX, el conde deberá ser Alfonso II. 



EN ESPAÑA I 53 

y atacando á los traidores sarracenos do quiera derra- 
mados, no habría pecado que no se les perdonase (Non 
pot).» Elias Cairel (3) ama sin engaño al bueno y pre- 
ciado rey de León que compara á una fuente cuyo fon- 
do no ve (Si com sel) y le dirige otra canción como á 
mantenedor de júbilo, de canto y de alegre solaz y como 
á quien nada hizo jamás indigno de un hombre de valía 
(Abril ni mais). 

Fernando III, uno de los varones que realzan el tipo 
del género humano, podía ser objeto de una poesía más 
elevada y más seriamente entusiasta que la de los tro- 
vadores. Pocos son los que le mencionan, sin que su 
silencio deba precisamente atribuirse á desvío del santo 
rey por la musa vulgar, con la cual, á la manera de su 
contemporáneo San Luis, se mostró benévolo ó condes- 
cendiente (4). 

Deberá, en efecto, maravillar que la poesía provenzal 
no celebre los grandes hechos de armas que en este rei- 
nado se llevaron á cabo; pero es de atender que los es- 
pañoles podían ya combatir á los musulmanes sin el 
auxilio de los extranjeros, cuya última expedición, por 
otra parte, no debía haber dejado la mejor memoria en- 
tre nosotros. Además por el testimonio de Lanfranco 
Cigala (5), trovador genovés contemporáneo, vemos que 



(3) Lo boa rei de León prézan— Ara ses engan — Qu' el a usatge 
de la fon Don no vei negun fcdion (Si com sel). Al rei prézan de 
Leo vira te — Quar joi e chan manten e gai solatz — E anc no fes 
contra valor traversa (Abril ni mais). 

(4) V. en Hist. lit. de Fr. XXIII los regalos hechos por S. Luis 
á varios juglares el año de su casamiento; en cuanto á S. Fernan- 
do V. nuestra IV a paite, 4. 

(5) Jerusalems es luecs desamparatz... E 'Is Espanhols ges non 
encuzaria (esr-uzaria!). Si tot an pretz ves Sarrazins malvatz — Pero 
per els no fon gen derocatz — Lo sepulcre on Dieus fon a recors (Je- 
rusalems). Mencionaremos aquí otra composición de este celebre tro- 
vador y juez de Genova (que no creemos visitase la España) por ser 
relativa á Castilla. Cuenta en eila que dos hermanos caballeros de 
este reino, fueron llamados por sus damas en ocasión en que les 
hostigaban poderosos vecinos y habian jurado no salir los dos á la 
vez de su castillo. A pesar del peligro en que lo dejaban y de su ju- 
ramento, ninguno de los dos hermanos quiso acceder á las súplicas 
del otro y ambos salieron. El tiempo era tempestuoso. Toparon con 



I 54 TROVADORES PROVENÍALES 

lejos de que se tratase de venir en ayuda de los españo- 
les, se les reprendía de que no tomasen parte en la cru- 
zada oriental. «Jerusalén, nos dice, es lugar desampara- 
do,» y después de acusar á los de otros pueblos, añade: 
«tampoco excusaría en manera alguna á los españoles, 
si bien se han portado bien contra los malvados sarra- 
cenos, pero por estos no fué destruido el sepulcro en 
que se abrigó Nuestro Señor.» 

En el famoso serventesio donde Sordel de Mantua (6) 
reparte el corazón del difunto Blacás (-]- i23ó), aludien- 
do á los supuestos derechos del joven San Luis á la co- 
rona de España á causa de la disolución del matrimo- 
nio de Alfonso IX y de Berenguela, exclama: «Coma 
también de él el rey de Francia y después cobrará Cas- 
tilla que pierde por inepcia, mas si no place á su madre, 
no hay cuidado que coma, pues bien muestran sus ha- 
zañas que nada hace sin su permiso»... Y dirigiéndose 
luego á Fernando le dice: «Cumple que el rey de Casti- 
lla coma para dos, pues gobierna dos reinos y no vale 
para uno, mas si se decide á comerlo que lo haga á es- 
condidas, pues si su madre lo supiese le daría de palos.» 



algunos caballeros que iban en busca de un albergue y que al verles 
contaron luego con su hospitajidad. Cada uno de los dos hermanos 
insistió largo tiempo en que fuese el otro quien retrocediese. Por fin 
uno de ellos se decidió á acompañar á los viandantes, lo que, dijo, 
hacía por amor de su dama. Sigue una tensión entre Guillelma de 
Rosers y el trovador, en que la primera defiende al caballero que 
prosiguió su camino y el segundo al que cumplió con los deberes de 
la hospitalidad. Mili. II. J63. 

(6) E deseguentre lui — mang 1 en lo reis Francés — Pos cobrará 
Castela — qu' el pert per necies — Mas si pes 1 a sa maire — el no 'n 
manjará res — Quar ben par a son pretz— qu ? el no fai ren que '1 
pes... — E lo reis Castelás — tanb. qu 1 en mange per dos, — Quar dos 
vegismes ten — ni per 1' un non es pros; — Mas s' il en vol manjar — 
tanh qu 1 en manj' a rescós — Que si '1 maire o sabia — bastria 1 ab 
bastos (Plánher). Otro trovador acusó á Sordel de haberse enrique- 
cido en España y en otros puntos y de haber hablado mal del rey de 
León poique no accedió á todas sus demandas: A \N Sordel man é 

prec E d' autres pres lur dos, — Quar d' Espanha vene ríes 

E 'ls rics homes conois — de Trevisa tro Gab — E plus de cels d' Es- 
panha; — trop conois e trop sap Del senhor de Leo — dis tot lo 

mal que poc — Sordel, tan li es greu — quan quier qui no '1 dis d' oc 
(En la mar). 



EN ESPAÑA 1 55 

Tan mal apreciaba el trovador mantuano á las dos he- 
roicas madres y á los dos grandes hijos. Después de 
haber repartido el corazón de Blacás Sordel y Bertrán 
de Alamamón, Pedro Bremón Ricas Novas (7) repartió 
su cuerpo: «Doy, dice, el tercer cuarto á los valerosos 
castellanos y les invito á tributarle culto con los gasco- 
nes, catalanes y aragoneses que son gente de mérito. Si 
viene el rey de Navarra (Teobaldo conde de Campaña), 
sepa que para verlo es necesario que sea atrevido y ge- 
neroso. El león que es rey de Castilla tendrá en su 
mano el cuarto del cuerpo de Blacás y lo guardará bien, 
mostrando su generosidad y recordando que tal virtud 
ilustró á su abuelo (Alfonso VIII).» 

Azemar el Negro (8) había ya saludado á San Fer- 
nando cuando era sólo infante, diciendo que aunque 
joven nadie podía comparársele (Era-m) y Guillermo 
Ademar [9) que vimos ya en la corte de Alfonso IX, se 
despide en una poesía de la del rey Fernando, de sus 
dones y de sus señores, lo cual no dejaría ni por rique- 
zas, ni por mancusos, ni por caballo, ni por bezantes. 
Giraldo Borneil no sólo ensalzó á los dos reyes de Ara- 
gón Alfonso y Pedro, sino que consta haber visitado la 
España, y celebra en una de sus poesías á los dos reyes 
Alfonso y Fernando (10). 



(7) Pus partit an lo cor EN Sordel e 'N Bertrans — De Y adreg 
EN Blacás plus me non suy clamans — leu partirai lo cois — en man- 
tas térras grans Lo ters caitier auran—li valen castelan — E ven- 
gan 1' azorar — Gascón e Catalán — Et Aragonés, — car an fin pretz 
prezan. — E si '1 rey de Navarra — y ven sapcha de plan — Si non es 
larcx e pros — jes del cor non veiran — Qu" el bon rey Castelan — lo 
tenrá en sa man — Que donan e meten lo cor sans gardaran — C" aysí 
renhet sos avis — ab fin pretz sobeiran (Pus partit). 

(8) Cbanzós, 1' enfant me saluda— De Castilla qu' eu enten — C 
om no "1 val de son joven (Era-m). 

19) Per lieys m' en perdrá '1 reys Ferrans — E la covtz e ? ls dos 
e 'ls barus — Non per aver ni per mancos— ni per cavalh ni per be- 
zans (Per lieys). 

(10) Mili. II. 8. Diez cita las dos poesías Si cors no luguet y 
Ges de sobrevoler que desconocemos. La última que es la dedicada 
á los dos reyes debió ser compuesta entre 1217 en que entró á rei- 
nar San Fernando y 20 que es el término señalado por el mismo 
autor á la carrera poética de G. de Borneil. 



I 56 TROVADORES PROVENZALES 

Q. REINADO DE DON JAIME I DE ARAGÓN, EL CONQUISTADOR. 

i2i3 — 1276. 

Pocos períodos ofrece la historia tan interesantes y 
fecundos como el largo reinado de D. Jaime, conquis- 
tador de las Baleares (i23o), de Valencia ( 1 238) y de 
Murcia (1266) que ni un ángulo dejó dentro de los na- 
turales límites de «su reino que disputase á sus hijos el 
sarraceno. Menos afortunado en la vida privada, donde 
en las disensiones domésticas cosechó el fruto de su li- 
viandad, menos respetuoso alguna vez con las leyes pa- 
trias de lo que convenía al sosiego de los reinos, su in- 
comparable denuedo, su bizarría, la grandeza déla mayor 
parte de sus actos, un fondo de bondad y de franqueza, 
nos obligan á la indulgencia y al respeto hacia el que 
redondeó y afirmó la nacionalidad aragonesa-catalana. 

No sabemos que fuese trovador D. Jaime como in- 
fundadamente se ha supuesto y como lo fué su primo y 
compañero de infancia D. Ramón Berenguer de Pro- 
venza; pero sucesor de Alfonso y de Pedro, amante de 
la lengua vulgar que mandó emplear en los documen- 
tos públicos, cronista sin duda y promovedor de escritos 
ajenos, no podía mantenerse sordo á los halagos de una 
poesía brillante que se consideraba entonces como nece- 
sario atavío de las cortes y especialmente de las cortes 
de Occitania. Así es que su nombre suena en las com- 
posiciones de varios trovadores, si bien por lo general 
no se dedican á cantar los más importantes aconteci- 
mientos de su reinado, cuya verdadera representación 
poética se encontrará tan sólo en las bellas páginas his- 
tóricas escritas por el mismo rey, por Desclot y por 
Muntaner. 

Entre estos acontecimientos deben contarse los que se 
verificaron en los primeros años de su reinado en que 
fueron «tantas las defecciones y desacatos que hubo de 
sufrir, ya de los barones y ricos hombres, ya de sus 



EN ESPAÑA I 57 

propios parientes y deudos, que por más que desplegó 
en aquel tráfago de incesantes gnerras intestinas, un va- 
lor, una resolución y una prudencia superiores á su 
edad, vióse en las situaciones más comprometidas, en 
los más críticos y apurados lances. (Lafuente, V. 388.)» 

Bertrán de Rovenhac que en otras dos poesías inspi- 
radas por distintos motivos políticos se mostró bien 
poco benévolo á nuestro monarca, compuso con ocasión 
de estos conflictos un serventesio cuya fecha puede, se- 
gún creemos, fijarse con certeza; y aun nos atrevemos 
á proponer en el texto del trovador la corrección de una 
letra (r): corrección que además de convenir con la his- 
toria, evitará una fea nota á la memoria de D. Jaime. 

Hé aquí los pasajes de Zurita en que podemos apo- 
yarnos: «D. Guillermo de Moneada (á principios de 23) 
ayuntó mucha gente en Cataluña para entrar á correr el 
condado de Rosellón y hacer guerra en la tierra del 
conde D. Sancho, porque el conde no se hallaba con 
gente para poder resistir; y vino (D. Sancho) á quejarse 
al rey, diciendo que estaría á derecho en su corte por 
cualquier demanda que contra él D. Guillen tuviese, ó 
otra cualquiera persona en razón del señorío que du- 
rante su vida tenía en Rosellón, Conflent y Cerdaña. 



(1) Creemos que debe decir aunís (ultrajó) y no aucís (mató) por 
las siguientes razones: I o No consta queD. Jaime diese la muerte á 
barón alguno (prescindiendo del hecho de D. Pedro de Ahones). 
II o Se queja el poeta de que se cometiese el desaguisado sin juicio 
de cortes y no creemos que haya ejemplo de que estas condenasen á 
los barones á muerte por razón de sus faltas de obediencia al rey. 
Además del curso de los sucesos parece que debe deducirse que el 
Ramón Guillen de quien habla el poeta es el Guillen de Moneada 
vizconde de Bearne hijo de Guillen Ramón (y que por consiguiente 
según el antiguo uso debía llamarse Ramón Guillen). Figuran en 
aquella época este Moneada, y además Ramón de Moneada y su 
hermano Guillen Ramón de Moneada, distinto del padre del vizcon- 
de, y senescal de Cataluña, casado con doña Constanza hermana 
del rey, y de los dos primeros consta la gloriosa muerte en Mallor- 
ca; pero asistió también el tercero, y se dice que en la misma jor- 
nada murieron diez caballeros de la misma casa. Debemos advertir 
sin embargo que los nombres de Ramón y de Guillen no eran ex- 
clusivos de esta familia. 



l5S TROVADORES PROVENÍALES 

El rey, habido consejo en corte, mandó requerir á don 
Guillen de Moneada que desistiese de proseguir aquella 
guerra... Mas el conde era muy poderoso y gran señor 
en Cataluña y tenía el señorío de Bearne y fué hijo de 
D. Guillen Ramón de Moneada y no curó de lo que el 
rey mandaba y entró en Rosellón... Púsose por esta 
causa todo el principado en armas, porque D. Ramón 
Folch, vizconde de Cardona, que era gran señor en 
Cataluña, era enemigo del vizconde de Bearne y acudió 
con los de su bando á valer al conde y á D. Xuño en 
esta guerra, y el rey determinó de ir á terminar este 
daño y mandó poner huestes en Aragón y fué para Ca- 
taluña con D. Guillen. Ganaron de esta vez los del rey 
ciento y treinta fuerzas entre torres y castillos que eran 
de D. Guillen de Moneada y de los de su linaje y pa- 
rentela. (Zurita, libro II, capítulo 78.)» Formaban parte 
de esta los hermanos D. Ramón de Moneada y D. Gui- 
llen Ramón, senescal de Cataluña, que figuraron con el 
vizconde en la confederación que luego se menciona. 

Eran tales contiendas entre los infantes tíos del rey y 
entre los principales barones, más bien debidas á ambi- 
ciones é intereses que á verdaderos agravios; así es 
que poco después se concordaron aquellos bandos que 
tan encarnizados parecían. Los que más favor y con- 
fianza merecían del rey le persuadieron á que entrase en 
Zaragoza, donde le tuvieron poco menos que preso y 
separado de su consejero D. Atón de Foces, y sólo le 
dejaron algo más libre, «cuando el infante D. Hernan- 
do hizo grande instancia en que se hiciese enmienda á 
D. Guillen de Moneada de los daños que se le hicieron 
en Cataluña y que le diesen veinte mil maravedís, y 
pensando que se apartarían de la confederación y liga 
que tenían, prometió de se los dar (Id. id. c. 79.)» 
(Compárese con las palabras: esta lag... quant a fe no 
s 1 emenda '1 forfag.) Luego se confederaron los señores 
aragoneses y catalanes (octubre de 1224) «con color y 
voz de tratar del remedio de las guerras y daños que 
se esperaban en la guerra del rey y del reino, por culpa 



EN ESPAÑA l5g 

de los de su consejo» y en realidad «para repartirse el 
mando y los honores.» (Id. Id.) 

Creemos el serventesio de Rovenhac expresión del es- 
píritu de esta gran conjuración en que entraban los 
antes enemigos y que luego volvieron á serlo hasta la 
concordia obtenida por el rey en 1226, el vizconde de 
Bearne D. Guillen de Moneada y D. Ramón Folch viz- 
conde de Cardona. Tal es el único momento en que una 
poesía hostil al rey D. Jaime, puede hablar en tono de 
alabanza de los Cardonas á la vez que de los Moneadas. 

Me agrada ver por los verjeles y los prados tiendas y telas 
y armados caballos y ver talar huertos, viñas y trigos y traer 
máquinas y derrocar murallas; y oir trompas y grandes gol- 
pes de los heridos que malgrado suyo retiran del campo (2): 
tal guerra me agrada más que la paz ó que tal tregua que de 
ella se salga engañado. — Todo esto lo digo por el infante de 
Aragón (3) y en verdad debe dársele el nombre de infante, 
pues fácilmente acaece que yerran los niños, y él erró cuando 
mató (ó más bien ultrajó, denostó) á su barón Ramón Gui- 
llermo, sin que le aprovechasen treguas y sin que le fuese 
otorgado juicio en su corte; de suerte que deben desconfiar de 
este traidor infante todos aquellos á'quienes dé treguas. — Rom- 
per treguas á sabiendas es cosa fea, y lo es no enmendar de 
buena fe el agravio, por lo cual la tentativa del infante será 
única; y ha hecho para los catalanes un mal saco, y dicen to- 
dos que es de los que se aprovechan de las treguas, pero que 
se metió en mal pleito y que á hijo de rey le sienta mal el 
usurpar el oficio de sayón (4). — Así pues me parece que no 
estuvo acertado en su hecho, porque si bien le han alabado 



(2) Traducimos estas palabras conjeturalmente. Rayn. no da 
otra significación de ■postatz que la de potestatz: poder ó potestad, 
que parece no viene al caso. Entendemos pues «que mal su grado 
colocan en las tablas (postz)» es decir, parihuelas, ó bien en un 
lugar cerrado por maderos y reservado á los heridos. 

(3) El rey D. Jaime á quien se había continuado dando el nom- 
bre ele infante, tenía entonces unos diez y seis años. 

(4) Creemos que hay aquí un juego de rimas y de sentido que 
dificultan la inteligencia y la traducción. Así traducimos sag, pri- 
mero por saco (acaso hubo la frase proverbial: hacer un saco á al- 
guno) y luego por sayón. El sol assag parece debiera ser fol assag 
y entonces significaría un acto de poco juicio. 



I 60 TROVADORES PROVENZALES 

los hombres bajos y villanos, ha sido censurado por todos los 
de jerarquía, y si de este agravio no se quejan los catalanes, 
serán tenidos por vanos y cobardes y por más sufridos que un 
ermitaño; y cada uno debe tratar de poner en ello sus propias 
manos, y se logrará (?) más que con rabia de perro. — Al viz- 
conde de Cardona dedico mi serventesio, antes que siga otro 
camino, pues está más deseoso de prez que ladrón preso de 
merced, y puede vanagloriarse de su valor como que, según 
yo creo y quien quiera me lo niegue, bastante prez tiene un 
vizconde que lo tiene al igual de un rey. — A las grandes po- 
testades está mal, por la fe que os debo, romper treguas y 
obrar tan feamente, así es que de guerra no puede honrarse 
el rey, rompiendo treguas, á lo que, según creo, quiere vol- 
ver (?) 

Rayn.Ch.IV. Belh m' es quan vey pels vergiers e pels pratz 
Tendas e traps, e vey caváis armatz, 
E vey talar ortz e vinhas e blatz, 
E vey guienhs traire, e murs enderrocatz, 
Et aug trompas e grans colps deis nafratz, 
E mal lur grat meto ts en las postatz; 
Aital guerra m' agrada mais que patz, 
Non tais treguas ont hom si' engantaz. 
Tot aisó dic per 1' Enfant d' Aragó; 
E deu aver nom Enfant per razó, 
Quar leu s' ave qu' enfans fa fallizó, 
Et elh falhí quant aucís (aunís?) son baró 
Raymon Guillem qu' anc treguas no '1 tenc pro, 
Ni en sa cort jutjamens datz no '1 fo; 
Per que totz selhs á cuy elh treguas do 
Du'von duptar aquelh enfant folló. 
Treguas trencar escien está lag 
E quant a fe no s 1 emenda '1 forfag; 
Per que 1' enfant a fag un sol assag, 
Qu" ab un mal sag qu' ais Cátalas a fag, 
E dígon tug qu' om de selhs treguas gag, 
E qu' el son cors y fo mes en fol plag; 
Qu' a filh de rey está mal atrazag, 
Quant ampara nulh olfici de sag. 
Enaissí par qu' el sag no fon certas, 
Quar n' a lauzor d' ául gent e de vilás 
E gran blasme de totz los sobirás; 



EN ESPAÑA J 6 I 

E si d' est sag no-s clámon Cátalas, 

Hom los tenrá totz per flax e per vas, 

E plus suffrens que negus hermitás; 

E meta hi quascús per si sas mas, 

Ostenrá (O no-s tenrá?) pus que rabia de cas. 

Al vesconte de Cardona despley 

Mon sirventés, ans que alhors desrey, 

Que mai vol pretz que laire pres mercey, 

Quar en valor se banha, don ieu vey 

Que pro a pretz, qui-s vuelha so plaidey, 

Tot vesconte qui n' a egal d' un rey. 

A gran poestat está mal, fe que-us dey, 

Que trenc treguas ni que tan lag desrrey, 

Quar de guerra no-s pot honrar lo rey, 

Trencan treguas, o vol tornar, so crey. 

A pesar de las lamentables turbaciones que tan re- 
vuelto traían el reino, su nombre era entonces respetado 
como el de uno de los pueblos que mayores hazañas 
acababa de llevar á cabo contra los temidos sarracenos, 
y para los galo-meridionales debía sonar no tan sólo 
como el de un poderoso aliado, sino también como un 
título de gloria en razón de su propio parentesco, de- 
mostrado por la lengua, con una parte de los que lo po- 
blaban. Hacia los primeros tiempos del reinado de don 
Jaime (V. p. 14, nota i3) vemos aplicado el nombre de 
catalán, no ya en su primitivo sentido, sino como sig- 
nificativo de los pueblos de Francia que hablaban la 
lengua de oc, en una tensión entre Alberto de Sisterón 
y un Monje. 

La pintura que hace el Monje de la cultura de los ca- 
talanes, ó mejor de los galo-meridionales, no es muy 
lisonjera ; mas para apreciarla en lo debido, es necesario 
atender al papel de censor á que le obligaba el tema es- 
cogido y al grado de exageración que en sus invectivas 
se permitían los trovadores. 

Monje, decid, conforme vuestro saber, quie'nes valen más, 
los catalanes ó los franceses; y poned á esta parte Gascuña, 
Provenza, Lemosin, Alvernia y Vianés, y á la otra parte la tie- 

11 



1Ó2 TROVADORES PROVENZALES 

rra de los dos reyes (de Francia y de Inglaterra); y puesto que 
sabéis el comportamiento de todos ellos, quiero que me digáis 
cuáles son los de más fino mérito. — Esto os sé decir, D. Alberto, 
sin falta, quiénes valen más ni de quiénes proviene bien ma- 
yor: son aquellos á quienes agrada regalar y comer bien, que 
llevan anchos vestidos y bellos arneses, y son atrevidos y se 
dan prisa en herir: estos valen más, según mi conocimiento, 
que los robadores escasos, necios aunque corteses. — Monje, 
en esto os oigo decir un grande error, pues los nuestros son 
francos v de buen solaz; en ayunas y después de comer os re- 
cibirán bien y con alegre talante, y por ellos fué inventada la 
galantería: al paso que bien podréis en Poitú y en Francia 
moriros de hambre si contáis con un convite. — Por Dios, Al- 
berto, mucho hay que escoger entre los franceses y los hon- 
rados pictavinos, pues son generosos y de buen acogimiento y 
el pobre que es privado suyo pasa luego á ser rico; mientras 
vuestros descamisados cantarán si cantáis, pero con ellos no 
llenaréis la panza, si no robáis caminos ó romeros. — Monje, co- 
mida sin chanza y sin risa, no puede ser muy cortés ni agra- 
dable, y los nuestros saben obrar y hablar tan bien que aven- 
tajan en prez á todas las demás gentes, mientras que jamás 
estuvo alegre un francés en ayunas: no es extraño además que 
so presenten bien ataviados, pues los hijos heredan los atavíos 
de los padres. — Poco puede dejar, Alberto, á mi modo de ver, 
después de su muerte á sus parientes hombre alguno que 
cuando vive no sabe de qué comer (lit. freir), antes bien cuan- 
do no puede robar se halla en la miseria, pues yo conozco 
más de quinientos caballeros que ni uno solo vi cabalgar en 
caballo, al paso que se les coge robando con sus sirvientes. 

Rain. Cb. IV. Monges, digatz, (v. causetz) segon vostra sciensa, 
Qual válon mais Catalán ó Fransés, 
E met de sai Guascuenha e Proensa 
E Limozin, Alvernh' e Vianés, 
E de lai met la térra deis dos reis: 
E quar sabetz d' els totz lur captenensa, 
Vueill que-m digatz en quals plus fis pretz es. 
Aisó-us sai dir, 'N-Albert, senes faillensa. 
Qual válon mais ni don ven máier bes; 
Sill cui donars e bels manjars agensa, 
Qu' ampies vestirs portón e bels arnés, 
E son ardit e féront demanés, 



EN ESPAÑA I 63 

Sill válon mais, segon ma conoisensa, 
Que ill raubador estreg, nesci cortés. 
Mongcs, d 7 aisó vos aug dir gran erransa, 
Que ill nostre son franc e de bel solatz; 
Gent acuillens c de gaia semblansa 
Los trobaretz e dejús e disnatz; 
E per els fo premiers servirs trobatz; 
E podetz ben en Peitau o en Fransa 
Morir de fam, s' en convit vos fiatz. 
Per Dieu, Albert, mout a gran de triansa 
Entr' els Franse's e 'ls Peitavís honratz, 
Car ill son larc e d' onrada acoindansa, 
Et es tost ricx paubr' om, s' es lur privatz; 
E ill vostre nut chantaran, si chantatz, 
Mas ja per els non empliretz la pansa, 
Si estradas o romieus non raubatz. 
Monges, manjars ses gabar e ses rire 
Non pot ésser fort cortés ni plazens; 
E ill nostre sábon tan be far e diré 
Per qu' an mais pretz de totas autras gens; 
Et anc Fransés dejús non fo jauzens: 
Leu pot ésser chascús d' els bos garnire, 
Qu' a lurs enfans láisson lur garnimens. 
Pauc pot laissar, Albert, al mieu albire, 
Aprés sa mort nuils hom a sos parens, 
Que, quant es vius, de sai non a que frire, 
Ans, quan li faill raubars, es totz dolens; 
Qu' ieu en conosc de cavaliers cinc cens 
Qu' anc un non vi sobre caval assire, 
Ans los pren om emblan ab los sirvens. 

El sentido político de D. Jaime, el recuerdo del de- 
sastrado fin de su padre y los deberes de monarca cris- 
tiano y español le movieron á reservar sus mejores fuer- 
zas para luchar dentro de casa con los enemigos de la 
España cristiana. No podía ser esto del gusto de los tro- 
vadores que residían en la Galia meridional, que favo- 
recían la resistencia de este país al dominio de los reyes 
y señores del norte de Francia y hubieran preferido que 
D. Jaime se hubiese empeñado en seguir las huellas de 
su padre. No es pues de maravillar que la mayor parte 



164 TROVADORES PROVENZALES 

de poesías históricas de la época recuerden su nombre 
en son de queja y de despecho. 

Ya anteriormente Tomier y Palazí, caballeros de Ta- 
rascón, conocidos en su tiempo por los serventesios que 
en común hacían acerca del rey de Aragón, de los con- 
des de Provenza, de Tolosa y de Baucio, y de los de- 
más negocios que llamábanla atención en Provenza (5), 
fueron cantores de la resistencia del mediodía. En un 
serventesio con estribillo, compuesto sin duda cuando 
todavía el rey niño se hallaba en manos de Simón de 
Monforte, le dedican una estancia: 

Vanos han sido mis esfuerzos y mis serventesios con los 
aragoneses y catalanes y el joven rey no halla quién le asista; 
seguros estamos, señores, y no nos faltarán poderosos au- 
xilios. * 

Bertrán de Born, el hijo (6), que hemos mencionado 
ya al tratar de D. Pedro, compuso en 121 5 un serven- 
tesio á favor del joven Ramón de Tolosa (VII), que con- 
federado con los aviñoneses, cuidaba de recobrar algu- 
nas de las antiguas posesiones de su padre, contándose 



(5) Tomiers e 'N Palazís si fazían sirventés del reí d 1 Aragón e 
del comte de Proenza e de Tolosa e d' aquel del Baus e de las ra- 

zons que corrían per Proensa. E fóron dui cavalier de Tarascón 

Las palabras dirigidas á los catalanes Mili. III, 45. El estribillo es: 
Segur estem senhors — E ferm de ric socois. 

(6) A tornar m' es enquer al primier us — Per los grans ops qu' 
en vei sobreparer — E si mon chan sap un pauc ves reclús — Vostre 
(es) lo torz e no de mon saber — Qu 1 eutr' els marritz non es massa 
solatz. — Chantarai oc puois al comte platz — Ayssí trairai ira de mon 
conort— Qu' en tramerai a 'N Simón de Monfort. — Si '1 vol venir 
per querré son trabús — No ill lau qu' el torn a Bclcaire jazer — On 
escampet la veilla de son bus — Si qu' anc pois jora no fetz mais 
deschazer... — Ara-m digatz catalán escamas — On es la prez que so- 
líatz aver — Qu' aunitz viuretz tro guerra vos escús — Veis lo bon rei 
que-us solí 'onratz tener. — Lur mal planguetz e de ren no '1 veDJatz 
— E qui 1' a mort si dorm a vostre latz — Qui fo ni es cell que ben so 
recort— Adés pot miells blasmar vostre comport. — Aragonés no-us 
fassatz plus iratz— Tro i diga mais, mas tant voill que sapchatz — 
Tant es faillitz el rei et en sa mort — Laig razonar fai encor vostre 
tort (A tornar). 



EN ESPAÑA 1 65 

entre ellas el castillo de Beaucaire. En el primer verso 
dice el poeta que se halla precisado á volver á su 
antiguo uso y que canta para agradar al conde, é invec- 
tiva luego á nuestros paisanos: 

Decidme ahora, ineptos catalanes, ¿dónde se halla la prez 
de que podáis gloriaros? Es cierto que viviréis con oprobio 
hasta que os excuse la guerra hacia el buen rey que os mantenía 
honrados y cuya pe'rdida lloráis sin tratar devengarle, cuando 
el que le mató, está durmiendo tranquilo junto á vosotros. 
Cualquiera que esto recuerde bien, ahora puede mejor vitu- 
perar vuestro comportamiento. Aragoneses, no os enojéis 
más hasta que más diga, pero quiero que sepáis cuan grande 
fué la pérdida del rey y cuánto os deshonran las feas palabras 
que su muerte os inspira. 

Las palabras del trovador no alcanzaron una declara- 
ción de guerra, como deseaba, si bien en 1218 salió de 
Cataluña para ir á defender á Tolosa, acompañado de 
los condes de Cominges y del de Pallars y de otros ca- 
balleros catalanes, el conde padre Ramón VI. Murió en 
1222 y cinco años después tomó Ramón VII las armas 
contra el rey de Francia, pero en 1229 las depuso y 
haciendo pública penitencia en el pórtico de Nuestra 
Señora de París, se reconcilió con la Iglesia. Quedó ave- 
nido con el joven Luis IX el Santo, que vivía todavía 
bajo la tutela de la reina Blanca y prometió casar á su 
hija y heredera Juana con Alfonso de Poitiers hermano 
del rey. Opúsose al convenio el de Inglaterra por quien 
Ramón había tenido en feudo el Agenés y el Quercy de 
que acababa de hacer homenaje al rey de Francia. Este 
devolvió el mismo año á Ramón el vizcondado de Ay- 
millán y otros feudos en la Ruerga, prometiendo estar 
en derecho en su corte contra cualquiera que se opu- 
siese á esta restitución, es decir, contra D. Jaime de 
Aragón, quien pretendía que su padre había dado en 
empeño al de Ramón dichos feudos y que había media- 
do remisión de la deuda. Hallábase en la mencionada 
época ocupado en la expedición de Mallorca, al paso 



l66 TROVADORES PROVENZALES 

que el rey de Inglaterra olvidaba sus intereses políticos, 
encenagado en la holganza y los deleites. 

Mas el conde de Tolosa halló auxilio por otro lado 
en Federico II emperador de Alemania que conservaba 
sus pretensiones á la soberanía de Provenza y dio á di- 
cho conde en 1 23o el vizcondado de Forcalquier. La 
ciudad de Marsella se declaró entonces por el de Tolo- 
sa y contra Ramón Berenguer de Provenza (primo de 
D. Jaime) y de aquí se originó una guerra que duró 
entonces más de tres años y se renovó más tarde. Hacia 
la mitad del año 34, el conde de Tolosa entró, siguien- 
do también lo dispuesto por Federico II, en plena po- 
sesión del marquesado de Provenza. 

En el repartimiento alegórico del corazón de Blacás, 
hecho por Sordel á la muerte (i236) de este señor, se 
refiere el trovador mantuaho (7) á las pérdidas de la 
casa de Barcelona en Provenza: 

Quiero que el rey de Aragón coma también corazón de Bla- 
cás, pues esto le aliviará del oprobio que sufre aquí con moti- 
vo de Marsella y de Aymillán, pues de otro modo nada de lo 
que diga ó haga es capaz de honrarle. 

Después de alguna tregua, Ramón renovó en 1237 la 
guerra contra el de Provenza. Viendo éste que no podía 
contar con el auxilio armado de su primo, le pidió que 
le apoyase en sus peticiones al Papa. En 1239 vemos al 
de Tolosa acampado delante de Aymillán y en diciem- 
bre de 1239 estando Federico en Cremona, declaró pros- 
crito del imperio al de Provenza que no le había pres- 
tado obediencia, especialmente en lo de no haber com- 
batido á sus enemigos los de Saboya, con quienes 
Ramón Berenguer estaba emparentado. El de Tolosa 
continuó la guerra, se apoderó del puente de Bonpásen 



(7) Del i-ei d' Aragón volg — Del cor deja manjar — Que aissó lo 
fará — de 1' anta descargar — Que pren sai de Marselha — e d' Ami- 
lhan qu' onrar— No-s pot cstiers per re — Que posea dir ni fa (Plá- 
nher). 



EN ESPAÑA 1C7 

el Durance, entró en el condado de Provenza é inquietó 
al conde Ramón Berenguer. Este acudió á los franceses 
que el año anterior se habían situado á orillas del Ró- 
dano, mientras el de Tolosa, siempre auxiliado de los 
marselleses, siguió apoderándose de plazas que perte- 
necían al conde de Provenza, sino ya al rey de Francia. 
Duran, llamado sastre de Paernas (Pernas en el com- 
tat Venaissin) cantó durante esta guerra, no en favor de 
uno ú otro de los condes, sino para mover al de Aragón 
y al de Inglaterra contra la Francia. 

Desearía, dice, ver rota la tregua entre las esterlinas y las 
tornesas; y no, yo no creo que los franceses puedan disfrutar 
con quietud de lo que han usurpado á muchos honrados ba- 
rones; pero ¿cómo los aragoneses no abandonan su empresa 
contra el rey de Valencia (hacia 1238) para arrebatar á los 
franceses sus conquistas? (Mili. II, 229.) 

Otro serventesio de Duran (8) debe ser también ante- 
rior á la muerte de Aimerico IV de Narbona (febrero 
de 1239) que había servido al de Tolosa antes de 1229 
y que después fué muy favorecido del rey de Francia. 



(8) En talent ai qu' un sirventés encoc — Per trair' a cels qu' an 
mes pies a deroc — Quar manténon no e han faidit hoc — E menz (?) 
qu' ieu ai arbalesta e croe — Brocavai lai per trair' al maior loe — Al 
rei englés que hom ten per badoc — Quar sueñe aunitz qu : om del 
sieu lo descoc — Per qu' en cor ai que ais premiéis lo toe. — Tos 
temps serai malvolens et enics— Al rei Jacme que mal tenc sos afics, 
— Qu' el sagramen qu' el fei son mols e tries. — Al mieu semblan lo 
tenc mielli N' Aimerics — De Narbona per qu' ieu sui sos amics — 
Qu' el sieu capten com hom qu' es de pres ricx; — E el aisí com rei 
de cor mendics — Per que (-mj plairá si '1 ven dan ni destrix. — El 
sieu secors fora-ns (*) ric et estort — E desconfig Francés e pres e 

mort La mención de los servicios de Aimerico de Narbona al 

conde de Tolosa que hemos visto citados como anteriores á 1229, 
pudieran inducir á que se creyese esta composición más antigua, 
pero en su continuación se da el nombre de conde marqués al de 
Tolosa (lo que indica una fecha posterior á 1234) y ademas se habla 
de la lucha entre el conde de Tolosa y el de Provenza que parece dar 
poco cuidado al trovador, á pesar de que se lamenta de que no haya 
mediador que les reconcilie (Mili. II, 227). 

(*) fora-us (texto R. y M. G. fora-m). 



I 68 TROVADORES PRO VÉNZALES 

Me anima el deseo de preparar un serventesio, contra aque- 
llos que han echado á tierra la prez, pues mantienen el no, y 
han prometido el sí, y puesto que tengo ballesta y flecha, 
espoleonaré (mi caballo) para tirar al punto más elevado, al 
rey inglés que todos juzgan necio por sufrir con oprobio que 
le despojen de lo suyo, por lo cual deseo que le alcance algu- 
no de mis primeros tiros. Siempre veré con malevolencia y 
aversión al rey Jaime que tan mal mantiene su palabra y cu- 
yos juramentos son muelles y falaces. A mi parecer los man- 
tuvo mejor D. Aimcrico de Narbona, por lo cual soy su ami- 
go: este se porta como hombre rico de prez, mientras aquel 
como rey mendigo de corazón, de suerte que me agradará si 
le viene daño y desgracia. ¡Cuando tan eficaces nos hubieran 
sido sus auxilios, y arrojados y derrotados, presos y malbara- 
tados los franceses! 

Con el nombre de Bertrán de Born (ocioso es adver- 
tir que ha de ser el hijo) que vivía al parecer en Aragón 
como vasallo de D. Jaime, aunque más adicto al conde 
de Urgel, hallamos un serventesio que por los porme- 
nores en él contenidos ha de ser del año 1240. Respira 
en él de lleno el mismo espíritu meridional que ya en 
años anteriores y dos veces distintas le había dictado 
imprecaciones contra los catalanes, pero que ahora se 
vuelve contra el de Tolosa, despojador de la casa de 
Provenza. 

Un serventesio haré nuevo y más agradable que otro algu- 
no de los que hice; y no me impedirá el miedo que diga lo 
que entre nosotros oigo decir acerca de nuestro rey que tan 
injustamente está perdiendo en Aymillán allí donde antes 
dominaba, pues el conde (de Tolosa) le despoja, sin derecho 
y con grande tuerto, y le toma muy al descuido á Marsella y 
antaño estuvo á punto de tomarle á Montpeller (9). — Conde 
de Tolosa, mal galardón aguarda aquel que os sirve, de lo 



(9) En 1239 el rey D. Jaime pasó á Montpeller, donde le visi- 
taron los condes de Provenza y de Tolosa. El rey de Aragón repri- 
mió los bandos que allí se habían levantado y confiscó los bienes de 
algunos principales ciudadanos que en ellos habían tomado parte. 
Según da á entender el trovador, el de Tolosa no estuvo ajeno á 
aquellos movimientos. 



EN ESPAÑA 169 

cual veo resultar gran dolor, pues á todo servicio correspon- 
de algún galardón. Muy bien os sirvió el valiente rey Pedro que 
vino á auxiliaros con su gente y murió allí donde hubo gran 
desconsuelo; á pesar de esto vais dando creces á los que fueron 
en su daño y mermando al rey Jaime. — Al conde de Provenza 
le digo que no tema, pues en breve será auxiliado, y nuestro 
rey, que harto lo desea, irá á valerle, cuando aquí habrá lo- 
grado mandar en Chiva (10), pues al propio tiempo le hago 
saber que Berenguer le ha tomado el castillo y dice que rey 
que va dando lo suyo y luego se vuelve, obra como un niño. 
Conde de Urgel (11), bastante provisión tenéis de trigo y ce- 
bada y buenos castillos torreados, con tal que no flaquee 
vuestro corazón; demandad al rev todo el honor de que goza- 
bais en la tierra de Urgel y no os estorbe campo, viña ni 
huerto, y si no lo hacéis, si en el intermedio no demandáis lo 
que os toca, no lleguéis á alcanzar el otro San Juan Nues- 
tro rey tiene bastante poderío entre los sarracenos, pero allí 
hacia Monforte quisiera de hoy más ver su real bandera con- 
tra los que van rebajando su honor. 

Rayo . Ch. IV. Un sirventés farai novelh, plazen 

Mahn W. I. Ancmais non fis; non m' en tenrá paors 

Qu' ieu non digua so qu' aug dir entre nos 
Del nostre rey que pert tan malamen 
Lai a Melhau, on solia tener, 



(10) En este año de 1240 Berenguer de Enteriza estaba apartado 
del servicio del rey y se fué á recoger á Játiva y fué preso, vencido 
y roto, y de allí salió á correr las cabanas de Teruel, haciendo gran- 
des estragos. Por esta causa paitió de Aragón el rey y con sólo 
veinticinco de á caballo fué á Oytura que acababa de rendírsele 
entonces. D. Berenguer luego trató de avenase con el rey que le 
recibió en su merced, obligándose Berenguer á -acogerle en paz y 
en guerra en el castillo y villa de Chiva que D. Jaime le había 
dado y en que él se había hecho fuerte (Zuv L. III, c. 37). 

(11) El conde de Urgel era entonces Ponce, hijo de Guiraldo, 
que muerta su prima doña Aurembiax veclamó primero con súplicas 
y después con las armas en la mano el convenio celebrado en 1235 
entre el rey y su padre, quedando, como en tiempo de éste, dos 
condes de Urgel, el rey y D. Ponce. Desde entonces se presenta 
D. Ponce del todo pacífico, pero de las palabras del trovador puede 
inducirse que trataba de tomar de nuevo las armas. En 1242 le dio 
el rey con buen ánimo y voluntad el castillo y ciudad de Balaguer, 
lo que pudo provenir de nuevos movimientos ó reclamaciones 
(V. Monfar). 



170 TROVADORES PROVENZALES 

Qu' el coms li tolh scs dreg et a gran tort, 

E Marcelha li tolh a gran soan, 

E Monpeslier li cuget tolre antan. 

Coms de Tolza, mal guazardon aten 

Selh que vos sier, don vey qu' es grans dolors, 

Quar de servir tanh qualque guazardós; 

Dones be-us serví lo rey Peire valen 

Que ab sa gent vos anet mantener, 

E morí lai, don fo gran desconort, 

Pero aisselhs que fóron al sieu dan 

Anatz creyssen, e '1 rey Jacme merman. 

Al comte dic non aia espaven 

De Proensa, qu' en breu aura socors, 

Qu' el (Del ?) nostre reys, quar trop n' es coratgós 

Que li valha, quan n 1 aura mandamen 

Sai en Chiva; pero ieu 'lh fatz saber 

Qu' EN Berenguier li a '1 castelh estort, 

E ditz que reys que lo sieu vai donan, 

Ni s' en torna, fai costuma d' efan. 

Comte d 1 Urgelh, assatz avetz fromen 

E civada e bos castelhs ab tors, 

Ab que de cor no siatzs temeros, 

E demandatz al rey tot 1' onramen 

De lai d' Urgel que solíatz tener, 

E no y guardetz camp ni vinha ni ort; 

E si no fagz, ja 1' autra sanh Joan 

No veiatz vos, s : el mieg non faitz deman... 

Lo nostre reys assatz a de poder 

Mest Sarrazís; mas lai de vas Monfort 

Volgra vezer hueimais son auriban 

Contra totz selhs qui '1 van d 1 onor baissan. 

El año siguiente de 1241 se verificaron importantes 
acontecimientos que fueron el último esfuerzo de Ara- 
gón, Tolosa y Provenza en pro de la nacionalidad del 
mediodía, de algunos barones franceses para el logro de 
sus pretensiones feudales y del rey de Inglaterra para el 
recobro de los dominios de sus antecesores del conti- 
nente. 

El rey D. Jaime se avistó en Montpeller con los 
condes de Tolosa y de Provenza, y asociado con dos 



EN ESPAÑA 171 

caballeros, determinó por vía de sentencia que el último 
de dichos condes hiciese que la reina D. a Sancha, mujer 
del de Tolosa (llamada reina por ser hija de Alfonso, 
tía por consiguiente de D. Jaime), que vivía en los esta- 
dos de Ramón Berenguer, solicitase de los jueces dele- 
gados de la Sede apostólica el divorcio, que ya se trata- 
ba, lo que como conjetura con sumo acierto Zurita, 
«debía para excluir de su estado á su hija Juana casada 
(desde i23g) con el conde de Poitiers» y por consi- 
guiente á la casa de Francia. 

Por el mismo tiempo Enrique III de Inglaterra (que 
aliado en i23o con el conde de Bretaña había dado 
muestras de grande indolencia y cobardía) se ligó con 
Lusiñán conde de la Marcha, á quien su mujer Isabel, 
viuda de Juan sin Tierra, incitaba con ardor á la rebel- 
día: Lusiñán prometía al rey de Inglaterra el auxilio 
del de Tolosa y de los reyes de Aragón, Navarra y Cas- 
tilla. Poco creíble esque San Fernando, ocupado con sus 
guerras nacionales, tomase sin fundado motivo las armas 
contra su primo San Luis, pero el de Tolosa ayuda- 
do de algunos señores meridionales se declaró abierta- 
mente contra el rey el mismo año de 41; del de Aragón, 
por lo que la entrevista de Montpeller nos demuestra, 
no faltarían promesas ó proyectos, y el de Navarra ha- 
bía dado, durante la menor edad de Luis, hartas prue- 
bas de su ánimo movedizo y ligero. 

El monarca francés destrozó á los ingleses en Taille- 
burgo y en Saintes. Deshízose la liga y el conde de To- 
losa tuvo que aceptar el tratado de Lorris é implorar de 
nuevo el perdón del rey que le fué concedido por in- 
tercesión de doña Blanca. 

Durante esta guerra que terminó en 1243 (después de 
la derrota de los ingleses y cuando Ramón de Tolosa tra- 
taba todavía de resistir) Guillermo de Montagnagout (12) 



(12) MoDtanhagol, Montagna^ot según algunos manuscritos. Per- 
qué a cascú vaja lo cor a 390 que Munteyagol deya: «Prop ha guerra 
qui la ha al mig del seu — E pus prop la ha, qui la ha en son con- 
sell» (Muntaner). 



I72 TROVADORES PROVENZALES 

compuso el siguiente serventesio, dirigido especialmen- 
te alrey de Aragón. 

Me agrada cuando veo tropel de armados y oigo sonido de 
trompas en medio de la lucha y cuando los mejores arqueros 
nuestros y suyos arrojan tiros certeros y veo confusión de en- 
señas; entonces se estremece el corazón del caballero hasta 
que todo su cuerpo se reviste de denuedo. — Conde de Tolosa, 
allí donde se acrisolan los ricos, os veo en la cima del honor; 
y así quiero que me dé Dios su amor como vuestro rico prez 
se encamina hacia la región de la alabanza, con tal que de 
una vez aquel que ahora os es infiel, jamás vuelva á hallar con 
vos acogida. — La Marcha, Foix y Rodés (1 3) vimos que co- 
menzaban por dejar de auxiliarnos, por lo cual yo les denues- 
to de parte del honor y del valor de que todos ellos se despo- 
jan, pues tal causa han abrazado (lit. en tal campana han 
puesto badajo) que no pueden esperar prez. No creo que 
jamas puedan borrar su crimen, pues lo ha cometido mayor 
que el de Caín quien ahora se aparta del amor del rico señor 
de Tolosa, y pues quien desfallece y falta á su señor, difícil es 
que no lo pague. — Si el rey Jaime, á quien no mentimos, 
cumple lo que él y nosotros tratamos, según oímos, en gran 
dolor estuvieran y con lloro los franceses, quien quiera se 
oponga, y porque ahora nos falta, pues no sale (al campo), 
todo el mundo ha de motejarle. — Ingleses, estáis componien- 
do un sombrero de flores y de hojas. No os deis cuidado ni 
miréis quién os asalta (14) hasta que os hayan despojado de 
todo lo vuestro. 

Rajn. Ch. IV. Bel m' es quant d' armatz vei refrim 
Roch. P.O. De trompas lai 011 hom s' escrim, 
E trázon prim 



(13) El conde de la Marcha tuvo que humillarse al rey. El con- 
de de Rodés y algún señor meiidional de segundo orden depusieron 
las armas en cuanto vieron aproximarse las de Luis. Lo mismo hizo 
sin duda el de Foix. 

(14) La expedición del rey Eniique III parece que no fué muy 
popular en Inglaterra y el parlamento que se acordaba de la conduc- 
ta del rey en 1230 le había negado los subsidios. — Pero el trovador 
alude acaso tan sólo á las treguas que siguieron á las victorias de 
Luis. 



EN ESPAÑA 173 

L 1 arquier melhor 

Nostri e lor, 
E vei de senhas bruelha: 

Adoncs trassalh 

Cor de vassalh 
Tro que sos cors s' orguelha 
Coms de Tolzá, on plus esprim 
Lo rics, vos vei de pretz al cim : 

E vuelh quaissí-m 

Don dieus s' amor, 

Cum part lauzor 
Vostre ric pretz capduelha; 

Sol qu' a un selh, 

Qui ara-us falh, 
Mai ab vos no s' acuelha. 
La Marcha, Fois ve Rodés im 
Falhir adés ais ops de prim : 

Per qu' ie 'ls escrim 

De part honor 

E de valor, 
Don quascús si despuelha, 

Qu' en tal sonalh 

An mes batalh 
Don non tanh pretz los vuelha. 
Jamáis no cug que-s desencrim, 
Quar trop s' a levat pejor crim 

Qu' el de Caim, 

Hom qui 1' amor 

Del ric senhor 
De Tolos' era-s tuelha: 

Quar qui defalh 

Ni á senhor falh 
Greu er que no s' en duelha. 
Si '1 rei Jacme, cui no mentim, 
Complís so qu' el ve nos pleim, 

Segon qu' auzim; 

En gran dolor 

Fóran ab plor 
Francés, qui qu' o desvuelha: 

E quar defalh, 

Qu' adés no salh, 
Tot lo mons lo 'n reiruelha. 



174 TROVADORES PROVENZALES 

Englés de flor 
Faitz capel e de fuelha. 

No-us detz trebalh, 

Neis qui-us assalh, 
Tro qu' ora tot vos o tuelha. 

Los hechos más decisivos no mudaban de su primer 
espíritu á Montagnagout : con motivo del casamiento de 
Margarita con Carlos de Anjou (1245) dice que el nom- 
bre de Provenza se ha de trocar en Fallenza, puesto 
que ha aceptado una dura dominación en cambio de su 
antiguo suave gobierno. Desea que el rey de Aragón, 
que ha derrotado los sarracenos de España, vaya á 
combatir á los franceses y no duda que habiendo ven- 
cido á los vencedores venza fácilmente á los vencidos 
(los franceses desgraciados en sus últimas empresas con- 
tra los musulmanes). Teme todavía mayores aumentos 
de los franceses y considera como deshonrados al rey de 
Aragón y al conde de Tolosa si no se vengan (Mili. III, 
n. 96). 

Bonifacio III de Castellana (i5), señor de este estado 
en Provenza, hijo de Bonifacio II, que el rey Alfonso 
había sujetado á la soberanía del condado de Provenza, 
heredó el espíritu indómito de su padre y según una tra- 
dición literaria, compuso tan atrevidos serventesios que 
tenían el estribillo: Bocea, qu 1 as dich? Invectivó á los 
reyes de Aragón y de Inglaterra, sin duda antes de la 
guerra de 1241: 

El rey ingle's creo que está agonizando (lit. tiene el hipo), 
pues de tal modo se mantiene mudo en cuanto á demandar sus 
herencias... El débil rey que posee Aragón pasa todo el año 



(15) Lo res englés cug qu' a '1 sanglut — Car tan lo ve hom estar 

mut — De demandar sas heretatz — E 'i flacs rei cu¡ es Aragós — 

Fa tot 1' an plach a man gasós — E fora il plus bel, so-m' es vis — 
Que demandes ab sos baros— Son paire qu' era pros e fis — Que fon 
mortz entre sos vezis — Tro s fos d' ostau o quitiat (Era pueis). — Un 
sirventés faray ab dig cocens — En cui diray contra totz reeiezens — 
Ais proenzals paubres e cozirós etc. (Un sirventés). 



EN ESTAÑA I 7 5 

pleiteando con gente de poco valer, y mejor le estuviera, en mi 
concepto, que fuese con sus barones en demanda de su padre 
que era valeroso y fino y que halló entre sus vecinos la muerte 
( Era pueis). 

Cuando Carlos de Anjou dominó enProvenza, Boni- 
facio se declaró abiertamente contra la soberanía fran- 
cesa, quejándose de sus compatriotas que se resignaban 
al yugo, de los consejeros y abogados del conde que 
despojaban á los señores de sus posesiones y los ence- 
rraban junto con sus servidores, como si fuesen gente 
de menos valer, en la torre junto á Blaya y de los falsos 
y cobardes traidores que le han abandonado, prome- 
tiendo que si topan con él los bailes del conde no sal- 
drán bien librados (Un sirventés). 

Hallábase el conde de Anjou ocupado en defender á 
la condesa de Flandes, cuando se levantó Marsella que 
aspiraba á recobrar su antigua independencia. Bonifa- 
cio acaudilló con sumo ardor el levantamiento. De re- 
greso á Provenza, preparábase Carlos á caer sobre Mar- 
sella que envió diputados para obtener clemencia. Su- 
ponen algunos que Bonifacio fué decapitado, pero se 
hallan poesías suyas de época, al parecer, mucho más 
reciente. Asegúrase, y es más probable, que fué á lo 
menos despojado de su baronía, la cual desde aquel 
punto formó parte de los estados de los condes de Pro- 
venza. 

El virulento trovador Bernardo de Rovenhac que 
hemos visto dirigir, muchos años antes, una cruel in- 
vectiva á D. Jaime, se conservó acérrimo partidario de 
la causa vencida, según es de ver en los dos amargos 
serventesios que en seguida se transcriben. El primero 
parece anterior á la guerra de 1241, si bien pudo des- 
pués ser inspirado por esperanzas ó conatos ocultos de 
nuevas contiendas. A lo menos el segundo ha de ser de 
1253, ó algunos meses antes ó después, época en que 
coinciden el reinado de Alfonso X de Castilla y la es- 
tancia de S. Luis en Palestina, á que la poesía se refiere. 



I76 TROVADORES PROVENZALES 

Ya no quiero conservar don ni mejora ni buen agrado de 
ios ricos cuyo saber es tan de mala ley, pues trato de repren- 
derles de sus hechos viles y descorteses, y no quiero que sea 
aplaudido mi serventesio entre los cobardes indolentes, po- 
bres de corazón y poderosos de haber. — Ruego que me oiga 
el rey de Inglaterra, pues por su excesivo temor hace decaer 
su prez ya menguada y no le place defender á los suyos, antes 
bien es tan flaco y débil que parece que esté durmiendo, 
mientras el rey de Francia le va tomando buenamente Turs y 
Anjú, Normandía y Bretaña (10). — El rey de Aragón sin duda 
alguna debe bien ser nombrado Jayme (Jac-me: Me yazco), 
porque le agrada demasiado el yacer, y quien quiera le despo- 
je de su tierra, él es tan débil y de tan rara índole que ni 
siquiera opone la menor contradicción, vengándose allá con- 
tra los traidores sarracenos del oprobio y del daño que recibe 
acá hacia Limoges. — Hasta que vengue á su padre no puede 
ser mucha su valía, ni piense que le diga cosa agradable, 
mientras no encienda el fuego y sean dados grandes golpes; 
después será buena y cumplida su prez, si despoja 'de sus po- 
sesiones al rey francés, ya que D. Alfonso (de Poitiers) quiere 
heredar su feudo. — Conde de Tolosa, bien os debe doler la 
renta que solíais percibir de Beaucaire: la empresa tendrá ver- 
gonzoso término, si aplazáis demasiado la demanda vos y el 
rey que os está juramentado; si ahora no vemos tiendas y pa- 
bellones y hundirse muros y caerse altas torres. — Ricos hom- 
bres poco previsores, todos ven lo malo que de vosotros pue- 
de decirse (?). Yo os dejaría si os viese audaces y valientes, 
pero ahora no os temo hasta el punto de que me hagáis 
callar. 

RajD. Ch. IV. Ja no vuelh do ni esmenda 
Ni grat retener 
Deis ricx ab lur fals saber, 
Qu' en cor ay que los reprenda 
Deis vils fatz mal yssernitz; 
E no vuelh sia grazitz 



(16) Turs, Normandía y Anjú y otros estados habían sido ya to- 
mados poi Felipe Augusto, pero los ingleses no se creyeron despo- 
seídos de derecho hasta el tratado de 1259, en que Luis, siempre 
moderado y justo, cedió en cambio algunas posesiones en el Sain- 
tonge y el Anguines que había conquistado en 1243. 



EN ESPAÑA 177 

Mos sirventés entr' els rlacx. nualhós, 
Paupres de cor et d' aver poderos. 
Rcv Englés prec que entenda, 

Quar fa deehazer 
Son pauc pretz per trop temer, 
Quar tío '1 play qu' els sieus deferida, 
Qu' ans es tan rlacx e marritz 
Que par sia adurmitz, 
Qu' elh reys francés li toh en pías perdós 
Tors et Angieus e Normans e Bretós. 
Rey d 7 Aragó, ses contenda, 

Deu ben nom aver 
Jacme, quar trop vol jazer; 
E qui que sa terra-s prenda, 
El es tan flax e chauzitz 
Que sol res no y contraditz; 
En car ven lay ais Sarrazis fellós 
L' anta e '1 dan que pren sai vas Limos. 
Ja tro son payre car venda 

No pot trop valer, 
Ni-s cug qu' ieu '1 diga plazer 
Tro foc n' abran e n' essenda 
E 'n sían grans colps feritz; 
Pueys er de bon pretz complitz, 
S' al rev francés merma. sas tenezós, 
Quar el sieu fieu vol heritar 'N Anfós. 
Coms de Toloza, la renda 

Que soletz tener 
De Belcaire us deu doler; 
S' al deman faitz lonj' atenda 
Vos e '1 reys que-us es plevitz; 
L' enprendemen n' er aunitz, 
S 1 ar no vezem tendas e pabalhós, 
E murs fondre, e cazer autas tors. 
Rio; homes, mal yssernitz, 
En vey hom vostres maíz ditz, 
E laissera-us, s 1 ie'-us vis arditz ni pros, 
Mas no-us tem tan que ja m' en lays per vos. 

Gran deseo me mueve de hacer un serventesio, ricos hom- 
bres cobardes, si bien no sé qué os diga, pues ya la alabanza 
no estaría bien empleada, ni tampoco me atrevo á reprenderos, 



I78 TROVADORES PROVENZALES 

y poco vale serventesio que alaba cuando debiera repren- 
der; pero aun cuando os parezca locura, me place más re- 
prenderos diciendo verdad, que lisonjearos mintiendo. — 
Ambos reyes, el de Aragón y el de Inglaterra, han tomado un 
empeño, el de no devastar tierra alguna y de no dañar al que 
les dañó, antes bien hacerle merced y cortesía, pues al rey que 
conquista á Siria le dejan poseer en paz sus feudos; Nuestro 
Señor debe estimárselo (17). Vergüenza me da el que una 
gente conquistada nos tiene á todos conquistados y vencidos, 
é igual vergüenza deberían sentir el rey aragonés y el rey que 
pierde á Normandía, pero se pagan de tal compañía que ja- 
más cumplen con su deber, y (á pesar de esto) jamás se vio 
quien se presentase con mejor aspecto (?). — Y pues no perci- 
be ya (D. Jaime) la leuda tornesa (derecho de peaje) que en 
Montpeller le quitan sus burgueses y no se venga del oprobio 
que de esto le resulta, jamás se le retraiga el Carcase's, como 
que de los mismos vasallos suyos no se defendería y bastante 
hace con tal que logre estar en paz; (cuando) paz no tiene 
señor á pesar de su gran poder, cuando mira con indiferencia 
su oprobio — Nada hallo que alabar cuando el valor se echa 
á perder y no llamo esto paz, pues más bien es mala guerra, 
ni jamás por mí será tomado por paz y mejor debería ser 
llamado gozo de labriego, y gozo también de los ricos que 
pierden cada día su prez y no deben sentirlo mucho, pues 
poco pierden y poco les debe doler, ya que de poco no se 
puede quitar mucho. — El rey Alfonso ha dejado la codicia 
para los otros reyes, pues no busca sus ganancias y se ha re- 
servado para él la largueza. Mal tema escogería aquel que de 
ello le censurase. Bien sé que obra villanamente el que esco- 
ge y toma lo mejor, pero él de ningún modo falta alo debido, 
pero ha tomado lo que los demás no quieren. — Ricos malha- 
dados, si yo supiese motivo de alabanza, de buen grado os lo 



(17) A pesar de que se ha creído sincero este elogio, se ve que 
es irónico; mas si en efecto los reyes de Inglaterra y de Aragón hu- 
biesen respetado la ausencia de su colega cruzado, debía considerar 
el trovador que era un acto tan caballeresco como religioso. — El 
conquer Suria parece también irónico, como se ve por la genz con- 
queza de la otra estancia. — En la última estancia el poeta alude á 
los partimens ó tensiones y supone que el rey ha tomado la parte 
mejor aunque abandonada por los demás: se deduce de sus palabras 
que era mal visto reservarse el tema más ventajoso en estos desa- 
fíos poéticos. 



EN ESPAÑA Ijg 

diría, pero no creáis ganarme mintiendo, pues no quiero 
vuestra amistad ni vuestros dones. 

Rayo. Ch. IV. D' un sirventés m' es grans voluntatz preza, 
Ricxs homes flacx, e no sai que-us dissés, 
Quar ja lauzor no y auria ben meza 
Ni-us aus blasmar, e val pauc sirventés 

Que lauza quan blasmar deuría; 

Pero si tot vos par follia 
A me platz mais que-us blasme dizen ver 
Que si menten vos dizia plazer. 
Amdós los reis an una cauz' empreza 
Selh d 1 Aragó et aisselh deis Engle's, 
Que no sia per elhs térra defeza 
Ni fásson mal ad home qu' el lur fes 

E fan mercé e cortezia, 

Quar al rei que conquer Suria 
Láisson en patz lor fieus del tot tener; 
Nostre Sénher lor en deu grat saber. 
Vergonha-m pren, quant una gens conqueza 
Nos ten aissí totz vencutz e conques 
E deur' ésser aitals vergonha preza 
Quom a mi pren al rey aragone's 

Et al rey que pert Normandia; 

Mas pre'zan aital companhia 
Que ja nulh temps no fásson lur dever, 
Et anc non vitz autre tan ben tener. 
E pus no pren en la leuda torneza 
Qu' a Monpeslier li tollón siey borzes, 
Ni no y-s venja de 1' anta que y a preza, 
Ya no 'lh sia mais retragz Carcassés, 

Pos ais sieus eys no-s defendria, 

Assatz fa sol qu' en patz estia; 
Patz non a ges sénher ab gran poder, 
Quan sas antas torna a non chaler. 
Ges trop lauzar, quan valors es mal meza, 
Non apel patz, quar mala guerra es; 
Ni ja per me non er per patz enteza, 
Mielhs deuria aver nom gauch de pagés, 

E deis ricx que perdón tot dia 

Pretz, e ja fort greu no lur sia, 
Quar pauc perdón e pauc lur deu doler 



I 8o TROVADORES PRO VÉNZALES 

Quar ges de pauc non pot hom trop mover. 
Lo Reys 'N-Anfós a laissat cobezeza 
Ais autres reis, qu' a sos ops non vol ges, 
Et a sa part elh a preza largueza, 
Mal a partit qui reptar l 1 en volgues; 

E dic vos que-m par vilania 

Qui partís e qui '1 mielhs se tria; 
Mas ges per tan non a fag non dever 
Quar a pres lo qu' els no vólon aver. 

Ricx malastrucx, s 1 ieu vos sabia 

Lauzor, volontier la-us diria; 
Mas no-us pessetz menten mi alezer 
Que vostre grat no vuelh ni vostr 1 aver. 

No es fácil señalar fecha determinada (aunque es sin 
duda muy anterior á las últimas poesías citadas) á un 
serventesio donde Bernardo Sicart de Marjévols lamen- 
ta la victoria de los franceses y donde en algún punto 
halla el acento de la verdadera poesía. — Según una 
práctica de que hay otros ejemplos, el trovador usa el 
metro y en parte las rimas de una poesía célebre de 
G. de Cabestanh. 

Con graves consideraciones hago un punzante serventesio. 
¡Oh Dios! quién puede decir ni saber el tormento que mis pen- 
samientos me causan cuando doy pábulo á mi imaginación? No 
puedo escribir la ira y tristeza que siento cuando veo turbado 
el siglo y que se corrompe la ley, el juramento y la fe, como 
si cada cual tratase de sobrepujar en malicia á sus iguales, y 
de la destrucción ajena y propia, sin razón y sin derecho. — El 
día estoy lleno de ira y por la noche suspiro velando y dur- 
miendo; do quiera que me vuelva oigo la gente cortés que ex- 
clama: Sir, dirigiéndose humildemente á los franceses. Merced 
otorgan los franceses con tal que alcancen regalos, pues no 
veo que atiendan á otro derecho. Ay Tolosa y Provenza, ay 
tierra de Agen, Beziers y Careases, cómo os he visto y cómo 
os veo!... Bien cual el salvaje alza su canto durante la tempes- 
tad, así me propongo cantar en adelante; porque la nobleza 
va degenerando, el buen linaje decayendo y bastardeándose, 
y crece la malicia, y los barones que chochean, engañadores y 
engañados, dejan atrás el valor y llevan el deshonor delante, 



EN ESPAÑA I 8 I 

y el rico vil y malvado recoge mala herencia. — Rey de Aragón, 
si os place por vos seré' honrado. 

Ptayn. Cb. IV. Ab greu cossire 

Fau sirventes cozen; 

Dieus! qui pot diré 
Ni saber lo turmen,' 

Qu' ieu, quan m' albire, 
Suy en gran pessamen; 

Non puesc escrire 
L' ira ni '1 marrimen, 
Qu' el segle torbat vey, 
E corrómpon la ley 
E sagramen e fey, 
Q' usquecx pessa que vensa 
Son par ab malvolensa, 
E d' auzir lor e sey, 
Ses razón e ses drey. 

Tot jorn m' azire 
Et ai aziramen, 

La nueg sospire 
E velhan e dormen; 

Vas on que-m vire, 
Aug la corteza gen 

Que crídon Cyre, 
Al Francés humilmen : 
Mercé an li Francey, 
Ab que veio '1 conrey, 
Que autre dreg no y vey. 
Ai! Toloza e Proensa 
E la térra d' Agensa, 
Bezers e Carcassey 
Quo vos vi e quo-us vey! 

Si quo '1 salvatges 
Per lag temps mov son chan, 

Es mos coratges 
Qu' ieu chante derenan ; 

E quar paratges 
Si vai aderrairan, 

E bos linhatges 
Decazen e faisán, 
E creys la malvestatz 



I 82 TROVADORES PROVENZALES 

E 'ls barós rebuzatz, 
Bauzadors e bauzatz, 
Valor ménon derreira 
E deshonor primeyra; 
Avols ricx e malvatz 
Es de mal heretatz. 
Rey d' Aragón, si-us platz 
Per vos serai honratz. 

A diferencia de casi todos los poetas antes menciona- 
dos, parece que Bernardo Sicart se hallaba junto al rey 
Jaime cuando compuso este serventesio, que no es ya 
un canto de guerra, sino una elegía. 

A despecho de las circunstancias geográficas, se había 
ido formando una nacionalidad occitánica, famosa en 
letras, en armas y en leyes. La Providencia no la ben- 
dijo: por el tratado de Corbeil, celebrado en 1258 entre 
D. Jaime y San Luis, al cual habían precedido los casa- 
mientos de las herederas de Tolosa y de Provenza con 
dos príncipes de la casa de Francia y la cesión á la mis- 
ma por Aimerico de Monforte de las conquistas de su 
padre, la mayor parte de los países transpirenaicos en 
que se hablaba la lengua de oc, quedó definitivamente 
agregada á la poderosa monarquía de los Capetos. 

Mientras se verificaban acaecimientos tan trascenden- 
tales, sonaba alrededor de D. Jaime el coro de alaban- 
zas poéticas de sus trovadores de corte, cuyo número 
contribuyeron á acrecentar sin duda la decadencia de 
las más poderosas casas del Sud de Francia y la falta de 
sosiego é independencia de aquel territorio. Guillermo 
Aneliers de Tolosa (18) dirigió una canción al joven 
rey de Aragón, confirmador de la merced y del derecho 
y destructor de la malicia. Arnaldo Plagues (19) le pide 
una contestación de sí ó de nó, según demandan la prez 



(18) Al jove reí d 1 Aragó que conforma — Mercé e dieg e mal- 
vestat desferma (Al jove). 

(19) Del nostre rei mi par be d' Avagó— Que per son sen digus 
de oc e de no — Aissí com pies o requier e oniansa (Meravill me). 
Se halla atribuida á A. de Belenoi. 



EN ESPAÑA 1 83 

y la honra. Elisa Cairel (20) desea que el rey vea cuan 
grande es su prez. Gauberto de Puegsibot (21) se humi- 
lla más y más en sus canciones, pues se digna quererlo 
así doña Eleonor (primera esposa de D. Jaime). 

Aimerico de Belenoi (22), trovador del territorio de 
Burdeos, que mereció ser citado por el Dante, vivió sus 
últimos años en Cataluña. Varias de sus poesías están 
dedicadas á nuestros reyes. 

Detente, dice, canción, junto á la reina preciada, pues con 
ella todo mejora (Per Christ); franco rey gentil de Aragón, 
gran deseo tengo de veros aprestar las armas, pues no hubo 
cristiano, sarraceno ni judío que tan bien y fácilmente hiciese 
tan grandes obras (Ja n' en); canción, vete allá junto al bello 



(20í Del Rei d' Avagó -m ve talanz — Qu' el veza que sos pretz 
es granz (De bo). 

(21) S' ieu anc jorn dis clam-En contra vos amors — Ara 

m' dey en mos ehanz — Humiliar dos tan — Pus ma dona Elyonors 

— La pros reina prezans — Ho denh aissí voler (S' ieu anc). 

(22) N' Aimerics de Belenoi si fo de Bórdales Pois s 1 en 

anet en Cataloigna e lai estet tro qu' el morí (B). — A la pro reina 
presen — T" en vai, chansons, e t 1 atura — Qu ab lei tota res meillu- 
ra — (Per Crist). — Chansons, vai t" en lai jost : el bel pais — O la 
reina tan ríe pies conquís — C* ab lei val mais so que alhors es bo — 
Per c' onra si e '1 ric nom d 1 Arago (Aissí). Franch reis gentils d' 
Aragón, gran dezir — Hai qu' ieu vos (quan ieu vos!) vei las armas 
baillir; — Quar Crestians Sarrazins ne Judieus - Tan ricx afars no 
saup far bens e lieus. — Lacomtesa de Sobiratz sab dir — E far plazer, 
per qu 1 om no-s deu soffrir — De sa lauzor; tan l 1 a ornada Dieus — 
Que totz pretz val mais de mi dous lo sieus (Ja n' er). Pros comtesa, 
lo noms de Sobiratz — Es lonh auzit e per tot eissausatz — Per qu' 
ieu no-m part de vostra senhoría, — Ni non farai aitant com vius estia 
(Fis e). — La penúltima se halla con el nombre de Aimerico de Bel- 
món (Rayn y Mili.) ó Belmoi (B. V. 3.206) que bien puede ser 
equivocación por Belinoi. En todo caso es la única poesía de Belmón 
(Rayn. y Mili.). La última que se hallacon el nombre de Sarlat (Ro- 
cheg.) es atribuida por Mili, á Belenoi que llama también Belenuei, 
Beauvoir, así como Nostradamus Belvezur. Según el mismo Mili. 
Aimeiico de Pegulhá celebra también á la misma dama. Debe haber 
aquí alguna confusión; no sería imposible que todos los Aimericos 

se redujesen á dos ó tres y que las dedicatorias á la condesa de Su- 
biratz (Soberatz ó Sobeiratz pr.) fuesen todas del Belenoi, trovador 
á quien veremos llorar la muerte de Ñuño Sánchez. La condesa de 
Subiratz fué mujer del último conde de Urgel, después tutora de su 
hija doña Aurembiax y mujer de Guillermo de Cervera. 



184 TROVADORES PROVENZALES 

país donde la reina conquistó tan rica prez, que hace mejor 
cuanto en otro punto es bueno y se honra á sí misma y al 
poderoso nombre de Aragón (Aissí). 

El famoso Pedro Cardinal fué también, según su 
biógrafo Miguel de la Tor, muy honrado por el rey don 
Jaime (23). 

Nat de Mons, trovador de Tolosa, instruido ya en la 
ciencia escolástica, dirige al monarca dos cartas (24) en 
verso llenas de útiles enseñanzas. Una composición de 
forma más lírica puede mostrarnos la independencia 
con que hablaba el trovador en presencia de los reyes, 
si bien cuidaba de templarla con una lisonjera dedica- 
toria: 

Son grandes el valor, el honor, los hechos, los dichos, el 
buen semblante, cortés, franco y apacible de los reyes y de 
los demás señores, pero hechos, ni dichos, ni semblante pla- 
centero no dan prez entera por sí solos, pues se puede faltar 
tanto y hacer tantos males y tuertos que se pierda la prez que 
por otro lado da el buen esfuerzo. — Grande es la alabanza de- 
bida á los reyes si se considera el bien que obran, pero se 
afanan tanto en faltar, que la censura interrumpe el curso de 
la alabanza. Los reyes están más ocasionados á faltar, porque 
difícilmente se veda lo que el rey quiere, y así rey que se 
complace en las faltas, tiene siempre su prez en peligro.— Si 
las faltas diesen tan gran temor como causan daño á quien 



[2'3) E molt fo onratz e grazitz per monseignor lo bon rei Jacme 
d' Aragón e per onratz barons. Et ieu maistre Miquel de la Tor, 
escrivan, fauc á saber qu' EN Peire Cardinal, quan passet d' aques- 
ta vida, qu' el avia bes entorn de sent ans. Se supone, ignoramos 
con qué fundamento, que el poeta satírico gozaba de tal confianza 
del rey que dormía á veces en su misma cámara. 

(24) Al noble rey aragonés — Franc e valen sert e cortés — Al 
bon rey sénher d' Aragó — Noble de pretz e de razó — Vertuds et 
illuminat — Bon de faissó, bel de beutat — Valen de cor. savi de sen 
— Larg de dar, píen d 1 ensenhamen — Cabales de totas valors— Dig- 
nes de totas honors — E de totas lauzois haver — Nat de .Mons humus 
ab asser (?) — E ferm e píen de gran dezir — Co-us pogués a grat 
servir— Baisan de pes e de mas. — Nuls homs no pot csser certas — 
Com deu fenir al comenzar (Al bon rey). Anatz premieramen — Al 
noble rey senhor — D 1 Aragó que tan val (Sitot). 



EN ESPAÑA 1 85 

obra mal, no faltaría nadie poco ni mucho por más que halla- 
se en ello placer. Llamo falta aquello que merece censura, 
pues otro faltar me importa poco; mas cuando considero cuál 
es entre los males el más fuerte, veo que nada, ni aun la 
muerte, daña más que un hecho censurable. — Morir es un mal 
si no produce un bien, y vale tanto, cuanto es el daño que 
destruye; así ■ para aquel que comete faltas y actos violentos 
sin cesar, la muerte le es un beneficio superior al que mere- 
ce, pues en tales casos oficio es de la muerte quitar el oprobio. 
— Grande censura y deshonor es para un rey que con facili- 
dad mande y prohiba, porque parece de ánimo ligero y es 
fácil que tome por bueno lo que es locura. Un rey debe tener 
corazón firme y recto, que no quiera ni desee ligeramente, ni 
cambie sus juicios ni sus acuerdos con facilidad, pues quien 
ligeramente desea, ligeramente falta y ligeramente retrocede. 
— Rey de Aragón, señor en quien brilla la prez, vos aceptáis 
gustoso las palabras que se os dedican; haced pues que vues- 
tro valiente esfuerzo no se aparte del servicio de Dios, que 
tanto es grande y poderoso. 

Roch. P. 0. La valors es grans e *1 onors, 

E '1 fach, e '1 dich, e 'i bel semblan 

Corte's e franc e ben están 

Deis reis e deis autres senhors. 
Mas fach ni dich ni semblan plazentier 
Tan solamen no dona pretz entier; 
Qu' om pot falhir tant e far mals e tortz 
Que perdra '1 pretz que '1 dona bos esfortz. 

Deis reis fora grans lor lauzors, 

Qui be cossira '1 be que fan; 

Mas de falhir se plévon tan 

Que '1 blasme tol al laus son cors. 
E '1 rei son plus de falhir prezentier, 
Quar greu auz' om vedar so que rei quier; 
Per que de reis cui falhir es deportz, 
Está son pretz en perilhozas sortz. 

Si falhirs los tan gran temors 

Com es dans a cels que forfan, 

Ja no falhirá tan ni quan 

Negus, per fort que '1 fos sabors. 
Falhir apel so don blasme se mier, 
Qu' autre falhir no-m fai nul cossirier; 



I 86 TROVADORES PROVENZALES 

Mas quan cossir deis dans quals es plus fortz 
Mais notz blasme que res, neis que la mortz. 

Morir es mate si '1 falh valors, 

E val tan quan destriga '1 dan. 

Dones qui falh ni forsa tot Y an 

Mas que no val mortz 1' es socors; 
Dones per blasme vedar a mortz mestier. 
Mas part blasme no vei nuls pejurier, 
Ni leu no-m ven paor ni desconortz 
De si metéis, qui del blasm es estortz. 

Blasmes es grans e desonors 

A rei que leu man ni desmán, 

Quar sembla de leugier talan 

E leu par bes so qu' es folors 
Reis deu aver dur cor e dreiturier, 
Que non aia voler ni cug leugier, 
Ni camie leu sos sens ni sos acortz, 
Quar qui leu vol leu falh e leu s' estortz. 
Rei d' Aragón, sénher on pretz se mier, 
Vos vole's be so que hom vos profier: 
Dones ja de Dieu, que tant es grans e fortz, 
Servir no-s vir vostre valens esfortz. 

En tono no ya de respetuoso consejo, sino de oposi- 
ción decidida, dirigió á D. Jaime, Pedro Buse, trovador 
desconocido (25), con motivo sin duda de una ley sun- 
tuaria, un serventesio burlesco en que parodia el estilo 
y las formas de Li dous cossire de Cabestanh y del poco 
ha citado de B. Sicart. 



(25) Ab greu cossire— Et ab greu mai rimen — Plan e sospire — 
Ab perilhós turmen. — Can me remire — A pauc lo cor no-m fen — 
Ni mos huels vire — Que gart mos vestimen — Que son ricx et homatz 
— Et ab aur fi frenatz — E d' argén mealhatz, — Ni regar ma corona. 
— L 1 apostoli de Roma — Volgra feza cremar — Qui nos fai desfrezar. 
— Sesta costuma — Ni sest establimen— Non tenia gaire — Qu' an fag 
novellamen — Car lo rey Jacme — Non fon tal (!) a pr-esen — Ni P 

apostoli — L 1 absolva '1 sagiamen — La sentura mesclaia — Qu ? ieu 

solía senchar — Lassa non 1' aus portar — De ma carniza — Blanc' ai 

tal pessamen — Qu' eracozida — De seda ricamen — Blanca eblava 

— Ab aur e argén — Lassa non 1" aus vestir — Lo cor me vol partir — 
E non es meravilha. — Senhors faitz me esclavina — Que aitan 1' am 
portar — Can vestir ses frezar (Ab greu). 



EN ESPAÑA 187 

Con triste pensamiento y con grande pesar, con peligrosa 
agitación, lloro y suspiro; cuando vuelvo á mirarme por poco 
no se me rompe el corazón, ó cuando vuelvo mis ojos á ver 
mis vestidos que son ricos y honrados y prendidos de oro fino 
y enmallados de plata, ó cuando miro mi corona. Quisiera que 
el Papa mandase quemar á quien nos hace ir disfrazados. — No 
podrá durar mucho esta costumbre y establecimiento que han 
hecho últimamente; porque el rey Jaime no estuvo en ello 
presente (?)... La cintura de mezcla que yo solía ceñir ¡des- 
graciada! no me atrevo á llevarla. — Gran pesar tengo de mi 
camisa blanca ricamente cosida de seda. Blanca y azul, con 
oro y plata, ¡desgraciada! no me atrevo á vestirla; el corazón 
quiere escapárseme; y no es maravilla. Señores, hacedme 
una esclavina; que deseo llevarla, pues me gusta vestir senci- 
llamente. 

Guiraldo Riquier no alaba, como otros trovadores, al 
rey, sino á la tierra. En 1270 (26) se hallaba en Catalu- 
ña, sin duda de paso para Castilla, y compuso la linda 
retroencha que sigue, donde á vueltas de los elogios á 
que están obligados los artistas ambulantes, se reconoce 
un sincero entusiasmo y un aprecio real de los equívocos 
méritos que entonces se estimaban en la gente cortesana. 

Pues no me ha sido concedida tal estrella que pueda lograr 
bien alguno de mi dama, ni le agrada cosa mía placentera, ni 
tampoco puedo olvidarla, preciso es que me entere del verda- 
dero camino del amor, y mucho puedo aprender con respecto 
á el en la alegre Cataluña, entre los bizarros catalanes y las 
amables catalanas. — Porque festejos, prez y valor, gozo, 
agrado y cortesía, buen sentido, saber y honor, bello hablar, 
bella compañía y largueza y amor, conocimiento y gracia son 



(26) Por una epístola del poeta se ve que en 1266 tenía ya 
amistades en el reino de Aragón: Assó trames G. Riquier a Malhor- 
ga V an MCCLXXVI — Al noble mot onrat — Savi discret amat — G. 
de Rofian — Grazit, gai e sertan — De part Gr. Riquier — Son bon 
amic entiei — Encunadas saluts — Et obeziis degutz — Et amor ab 

honor — Ab dezirier maior — De vistas de bon giat — E manda-m 

saludar — En Joan vostre faire — Le cal es ben ad aire — E tug vos- 
tre amic — Dieu los gar de destiic — E vos e nos e 'ls nostres (Al 
noble). 



I 88 TROVADORES PROVENZALES 

mantenidos y honrados a más y mejor en Cataluña entre los 
bizarros catalanes y las amables catalanas. — Por lo cual yo me 
complazco en aprender de sus costumbres de tal suerte que 
dé á mi Bello Deporte motivo de que me oiga, pues no tengo 
otro consuelo que me libre de morir, y espero hallar buen 
puerto en Cataluña entre los bizarros catalanes y las amables 
catalanas. — Y si yo para mi daño no aprendo entre ellos 
cómo el amor premia á los suyos sus servicios, no hay más 
sino que se me esquive, porque tanto es mi afán que me ha 
arrojado de Narbona, y para hallar remedio me dirijo á Ca- 
taluña la buena, entre los bizarros catalanes y las amables 
catalanas. — Tan dispuesto estoy á aprender la razón de mi mal 
logro en amar, que no me anima otro pensamiento sino el 
que agrada á los veraces, y ya que lo ignoro, inmediatamente 
voy para adquirir buen entendimiento, lleno de afán á buscar 
y hallar auxilio en Cataluña, entre los valientes catalanes y 
las amables catalanas. 

Jlalin [PfaffJW. IV. Pus astres no m' es donatz 
Barbel) P. L. Que de mi dons bes m' eschaia; 

Ni nulhs mos plazers no-1 platz, 

Ni ay poder que-m n' estraia, 

Ops m' es qu' ieu sia fondatz 

En via d' amor veraia, 

E puesc n' apenre assatz 

En Cataluenha la gaia, 

Entr' els Cátalas valens 

E las donas avinens. 

Quar dompneys, pretz e valors, 

Joys e gratz e cortezia, 

Sens e sabers et honors, 

Bels parlars, bella paria. 

E largueza et amors, 

Conoyssensa e cundia, 

Tróban manten e secors 

En Cataluenha a tria, 

Entre 'ls Cátalas etc. 

Per qu' ieu ai tot mon acort 

Que deis lurs costums aprenda, 

Per tal qu' a mon Belh Deport 

Done razón que m' cntenda, 

Que non ai autre conort 



EN ESPAÑA 189 

Que de murir me defenda. 
Et ai cor per penre port, 
Qu' en Cataluenha atenda 
Entr' els Cátalas etc. 
E s' ieu entr' els non aprenc 
So per qu' amors guazardona 
Servir ais sieus, don dan preñe, 
No-y a mas qu'om me reboña, 
Quar tan d' afán ne sostenc 
Que m' a gitat de Narbona, 
E per gandir via tenc 
En Cataluenha la bona; 
Entr' els Cátalas etc. 
Tan suy d' apenre raissós 
So que d' amar ai falhensa, 
Que nulhs pessars no m' es bos, 
Mas selh que 'ls verais agensa; 
E quar no '1 say ad estros 
Vau per bona entendensa 
Querré e trobar cochos 
En Cataluenha valensa, 
Entr' els Cátalas etc. 

El rey conquistador después de un reinado de sesenta 
y tres años terminó su gloriosa carrera el día 23 de julio 
de 1276. «E els plors, e 'ls crits e els plants comenzaren 
molt grans per tota la ciutat; que no hi remas nul hom 
rich ne maynades ne caballer ne ciutadá, dones e don- 
zelles, que tuyt anáven darrera la senyera e P escut seu, 
e X cavalls a qui hom avia tolta la coa, e tuyt plorant e 
braydant. E aquest dol dura en la ciutat IV dies, e puig 
tots aquells qui eren honrats acompanyáren lo cors, e 
en cascun castell, villa o lloch don veníen, axi com da- 
vans lo solíen reebre ab grans baylls e grans alegres, 
axí-11 rebeeren ab grans plors e crits e plants: si que ab 
aytal dolor com oytz lo cors fo aportat a l 1 orda de Po- 
blet (iMuntaner)». No podía dejar de unirse al fúnebre 
coro la poesía provenzal que tan buena acogida había 
logrado en la corte de D. Jaime, si bien no halló su 
mejor intérprete en el trovador Mateo de Quercy. 



igO TROVADORES PROVENZALES 

Fáltame la alegría y sóbrame la tristeza y nada hallo que 
me guste ni alivie cuando me acuerdo del buen rey de Ara- 
gón; entonces me doy á suspirar reciamente y estimo el mun- 
do tanto como fango; pues él era franco, humilde, de pocas 
palabras y de grandes hechos hasta el punto de que había 
aventajado en adquirir valía á todos los reyes que se han visto 
en España, y ya que el rey tanto sabía valer, razón es que 
todo el mundo se lamente. — Todo el mundo debe lamentar y 
sentir la muerte del rey por derecho y por razón, pues no 
hubo príncipe mejor en nuestro tiempo aquende ni allende el 
mar, ni que tanto haya hecho contra los perros sarracenos, ni 
que tanto haya exaltado la cruz en que Jesucristo fué puesto 
por todos nosotros. Ay Aragón, Cataluña y Cerdaña y Lérida, 
venid á doleros conmigo, que bien debéis tener tanto duelo 
como los de Bretaña tuvieron por Artús.— En el año mil, 
para quien los sabe bien contar, desde que Jesucristo tomó en- 
carnación, doscientos y además setenta y seis, el siete de las 
calendas de agosto, murió el rey Jaime de quien rogamos á 
Jesucristo que se apiade y le guarde del profundo pozo donde 
Dios encierra á todos los ángeles malvados, y le dé los gozos 
en que el alma se refrigera y le corone y le haga sentar allá en 
aquel reino en que no se conoce la tristeza, pues tal lugar creo 
que le corresponde.— A toda la gente voy á dar una enseñan- 
za en pocas palabras: todos le llamaban el rey Jaime y Dios le 
ha puesto en compañía de san Jaime, pues al día siguiente á la 
festividad de este santo murió el rey Jaime, de suerte que con 
derecho de los Jaimes nos quede doble fiesta. — Matheo ha 
hecho por duelo y por tristeza su lamentación del rey que 
amaba más que á todos los otros reyes y que otro hombre al- 
guno, para que todos se lamenten y que su nombre pueda 
durar en el mundo, y para que pueda lograr de los hijos y de 
los amigos del rey algo que le plazca y le consuele. 

Rajn Ch. V. Joya-m sofranh e dols mi vey sobrar 
E no trop res que-m fassa be ni pro 
Quan mi sové del bon rey d' Aragó 
Adonx mi pren formen a sospirar 
E prezi '1 mon tot atrestan com fanha, 
Quar el era francx, humils (e) de paucs motz 
E de grans faitz si que sobr' els reys totz 
Que hom aya ja trobatz en Espanha 
Era plus alt per valor conquerer; 



EN ESPAÑA 191 

E pus que' el rey tan sabia valer 

Razós requier que tot lo mon s' en planha. 

Tot lo mon deu plánher e doloyrar 

La mort del rey prech e per razó 

Quar anc princeps negus melhor no fo 

Él nostre temps e sa ni de la mar 

Ni tan aya fach sobre la gen lanha 

Ni tan aya eyssausada la crotz 

On Ihesum Crist fon pauzatz per nos totz. 

Ay Aragós, Cataluenha e Sardanha 

E Lérida venetz ab mi doler 

Que ben devetz aitan de dol aver 

Com per Artús ágron celh de Bretanha 

En 1' an mile qui ben los sap contar 

Que Ihesum Crist pres encarnació 

CC e mais LXXVI que so 

Lo reys Jacmes e 1 seté kalendar 

D' agost fení, done preguem que s' afranha 

Ihesums a lui e '1 gart del preon potz, 

On Dieus enclau los ángels malvatz totz, 

E '1 do los gauchz en que 1* arma-'s refranha, 

E '1 corone e '1 fassa lai vezer, 

En sel regne on non a desplazer, 

Quar aitals locx creys que de lui se tanha. 

A tota gen don' eyssampl' en paucx motz 

Lo rey Jacmes es apellatz per totz 

E Dieus a '1 mes ab San Jacm' ab companha, 

Qu' en 1' endemá de Sant Jacme per ver 

Lo rey Jacmes fení, qu' a dreyt dever 

De dos Jacmes dobla festa-ns romanha. 

Matieus a fait per dol e per corrotz 

Son plan del rey qu' amava mas que totz 

Los altres reys, e que tothom s' en planha; 

E qu' el sieu nom puesca el mon remaner, 

E qu' en puesca deis filhs del rey aver 

E deis amics plazers en que-s refranha (Tan suy marritz). 

En gracia de su ingenuidad debe perdonarse al tro- 
vador de Quercy la interesada intención que deja entre- 
ver y creerse en la sinceridad del dolor manifestado en 
su poesía, donde no faltan algunos rasgos expresivos. 



ig2 TROVADORES RROVKNZALKS 

Más bella y sentida por extremo es la lamentación que 
compuso Aimerico de Belenoi á la muerte de D. Ñuño 
Sánchez, hijo del infante D. Sancho, hermano del rey 
Alfonso que fué algún tiempo conde de Provenza y des- 
pués de Rosellón y Cerdaña y de doña Sancha hija del 
conde Ñuño de Lara, cantada por R. de Hieres (V. pá- 
gina 6o). D. Ñuño, armado caballero por el rey Pedro 
en las Navas, tardó en auxiliarle en la batalla de Muret, 
figuró por los años 1222 y 23, como caudillo del bando 
opuesto al del vizconde de Bearne, pero al par de este 
y de otros muchos fué grande y bueno en Mallorca. El 
rey se concertó en 1 23 5 con su pariente respecto á los 
condados de Rosellón, Cerdaña y otros dominios, acce- 
diendo fácilmente á sus pretensiones por la considera- 
ción de que D. Ñuño no tenía hijos. Fué este señor 
uno de los primeros que favorecieron y reconocieron á 
los reyes de Francia (Luis VIII y IX), haciéndoles en 
1226 y 28 homenaje por el vizcondado de Fonolledes 
y otros feudos. Murió en 1241 y hay quien dice que ca- 
nónigo de Elna. 

¡Ay! por qué vive largamente y se conserva aquel que ve 
crecer su dolor cada día, pues se han convertido todos mis 
gozos en lloro por un fiero dolor que tengo clavado en el co- 
razón; y no hay gozo tan grande cuando esto considero, que 
pueda aliviar mi dolor; por esto no puedo acordar palabras ni 
sones, pues el que llora no puede bien cantar. — Mi canto es de 
tal naturaleza como el del cisne que canta dolorosamente cuan- 
do muere; y yo canto llorando con duelo y amargura á mi señor 
que he perdido, á Ñuño Sánchez, por quien debí morir cuan- 
do lo perdí, si fuese lícito darse la muerte; y en verdad que 
cuando se pierde á un señor bueno y querido, se debería mo- 
rir, pues no se puede recobrar. — Mas no diré tan gran des- 
propósito, señor Ñuño, por grande que sea mi dolor de que 
seáis muerto, pues diría locura: aquel sólo ha muerto de 
quien Dios no tiene cuidado, pero Dios os ha llamado hacia 
él, pues supisteis servirle á el al mismo tiempo que al júbilo 
y á la fama; aquellos han muerto que os solían amar, pues 
os han perdido, señor, sin recobraros— Con vos han muerto 
•el juicio, la franqueza y la mesura, de suerte que todos deben 



EN ESPAÑA 193 

dolerse, y todas las dotes que atañen al valor mueren con 
vos, por lo cual renace la falsía aquí entre aquellos que no 
quieren que por ellos se les estime, mas quien quiere prez 
mírese en vuestros hechos, que así sabrá ganar á Dios y fama 
y honrarse á sí mismo y á todo lo demás. — Ahora bien puedo 
decir que todo el mundo empeora, pues no hay júbilo que no 
se convierta en dolor á excepción del rico júbilo de nuestro 
Señor, por lo cual me parece loco quien se ocupa ni se fija en 
otro júbilo mas que en obedecer á Dios. Siglo malvado, das un 
doloroso término á todos tus hechos, por lo cual no debe el 
hombre fiar en tu amor sino en lo que conduzca á su bienes- 
tar. — Señor Ñuño, de vos puedo bien decir que jamás lo 
amasteis sino para servir á Dios y para ensalzar y honrar á 
los suyos y confundir y abajar á los malos. — Señor, ruego á 
Dios que ampare vuestra alma, pues harto me habéis dejado 
aquí abajo que llorar. 

Rajn. Ch. IV. Ailás! per que viu lonjamen ni dura 

Sel que totz jorns vei créysser sa dolor, 

Qu' er son tornat tug li miey gaug en plor 

Per un fel dol que dins mon cor s' atura; 

Qu' uey non es joys tan grans, quan m' o cossir, 

Qu' el dol qu' ieu ai me pogues escantir; 

Per so non puesc motz ni sos acordar, 

Qu' om, quan plora, no pot ges be chantar. 

Chantar ni' ave tot per aital natura 

Cum lo signes que chanta ab dolor 

Quan mor; et ieu chan, planhen mon senhor 

Que ai perdut, ab dol et ab rancura, 

Nono Sanchitz, per cui degra morir 

Quan lo perdiey, s' om si degués aucir; 

E quant hom pert son bon sénher e car 

Degra morir, pus mais no '1 pot cobrar. 

Ja non dirai tan gran dezaventura, 

Sénher Nono, sitot m' ai gran dolor 

Que siatz mortz, quar diria folhor; 

Qu' aysselh es mortz de cuy Dieus non a cura, 

Mas Dieus vos a mandat a se venir, 

Quar saubés luy e joy e pretz servir; 

Mas selhs son mortz que-us solíon amar, 

Que-us an perdut, sénher, ses recobrar. 

Ab vos es mortz sens, franquez 'e mezura, 

i3 



194 TROVADORES PROVENZALES 

Per que totz hom en deu aver dolor, 

E tug bon ayp que tánhon a valor, 

Morón ab vos, per que reviu falsura 

Say entre selhs que no s' en fan grazir; 

.Mas qui vol pretz éls vostres faigz se mir, 

Qu' aissi sabrá Dieu e pretz guazanhar, 

E si mezéis e tota re honrar. 

Ar puesc ben dir que tot lo mon peiura, 

Q' uey non es joys que non torn en dolor, 

Mas sol del ric joy de nostre senhor; 

Per que-m par folh qui enten ni s' atura 

En autre joy mas en Dieu obezir. 

Segle caitiu, ab dolor faitz fenir 

Totz vostres faigz, per qu' om no 's deu fizar 

En vostr' amor, mas per son benestar! 

Se'nher Nono de vos puesc per ver dir 

Qu' anc non 1' arnés mas quan per Dieu servir. 

E per los sieus enantir et honrar, 

E per los mals confondre et abaissar. 

Sénher, Dieu prec la vostr' arma ampar; 

Que say m 1 avetz pro layssat que plorar. 



10. REINADO DE ALFONSO X DE CASTILLA, EL SABIO. 

1252 — 1284. 

Asegurada ya Castilla y gran parte de Andalucía con- 
quistada, á un guerrero restaurador y activo sucede un 
rey dado á las artes de la paz, que cifra su principal 
gloria en promover la cultura, mas por otra parte tan 
hábil en la especulación como torpe en la práctica, y 
llevado de cierta vanidad, acaso de origen literario, con 
respecto al logro de títulos honrosos y peregrinos. Más 
que los triunfos de sus armas contra los moros, suenan 
en el reinado de D. Alfonso X sus ruinosas pretensio- 
nes al imperio y la desgracia no del todo inmerecida de 
sus últimos años; pero sus graves faltas no deben hacer- 
nos olvidar sus esfuerzos en favor de la lengua, de la 
legislación, de las ciencias y de la poesía, que produje- 



EN ESPAÑA jg5 

ron un ideal de civilización castellana realizado por las 
edades posteriores. 

Un monarca que tanto empeño mostraba en llamar á 
su corte á los sabidores en todas las ciencias y de todos 
los países (i) sin exceptuar á los infieles, y entre cuyos 
títulos se cuenta el de poeta, no podía cerrar la puerta 
á los errantes cantores acostumbrados ya á recibir pro- 
tección y apoyo en la corte de Castilla. 

Guillermo de San Didier ó mejor su nieto Galcerán, 
al lamentar el abandono de Jerusalén, desea que el rey 
de Inglaterra y su hermano Ricardo, el rey de Aragón 
y el de Francia vayan á combatir á los paganos y añade 
que cuantos desean recobrar valor se unan al rey Al- 
fonso, continuamente ocupado en destruir su poder. 
(Mili. III. 127, 35) (2). Bertrán de Carbonel le dedica 
varios versos (Id. II. 435). 

Aimerico de Belenoi en una declamación contra su 
siglo, en que, según dice, han dejado de honrarse el jú- 
bilo, las canciones, la liberalidad, los leales servicios, el 
mérito, la magnificencia y la cortesía, recuerda que ha- 
biendo vivido con mucho placer en Castilla, ha dejado 
con pesar este país donde ha compuesto bonitos versos, 
que han agradado al rey, amador de los buenos dichos 
y de los buenos hechos no menos que su abuelo. (ídem 
II. 336.) 

Arnaldo Plagues (3) dirige una canción á Castilla, al 
rey que remedia los daños que ocasiona la compañía de 



(1) Recuérdese que, entre tantos otros, el célebre maestro del 
Dante, Bruneto Latini, le dedicó su libro italiano en verso del Teso- 
retto que no se ha de confundir con el Tesoro en prosa francesa del 
mismo autor. 

(2) Véase la B. provenzal de Gausserán de la cual se deduce la 
época en que vivió su abuelo materno. Acaso en la poesía citada de- 
bería leerse «el rey de Inglaterra y su hijo Ricardo» y entonces 
sería de Guillermo y se referiría de un modo más natural á Alfon- 
so VIH. 

(3) Chansó a Castella ten via— Al rei qu' adoba 'ls destrics — 
Qu'om pren ab los ávols rics — Quan es ab lur companhía (Ben 
volgra). 



196 TROVADORES PROVENZALES 

los malos ricos. Guillermo de Montagnagout (4) desea 
mil honras para el rey que mejora la prez, que es joven 
en edad y viejo en juicio y que siente más placer en dar 
que otro en recibir dones (Nulhz hom); y afirma que el 
mérito decaería si no lo sostuviese el rey castellano 
cuyos hechos son tan gentiles que no cabe mejorarlos 
(Ar ab). Ramón de Castelnau (5) le tiene por el más 
cumplido de los reyes por lo que sabe hacer agradables 
sus buenos hechos. 
Nat de Mons de Tolosa (6) dirige al rey astrólogo una 



(4) Al Chastellan de Dieu tan d' nnramen — Que tot temps an 
re (?) de pretz e d' onranza — El mel del mon mas er n' an meioranza 
— Et an joven de jors e veil de sen — A qui plai mais donar qu' aisel 
que pren (Nuls hom). Lo (v. Fin) prez deschaeria (ó deschairia)— Si 
no 'I sostenía — Le reis easlellans onratz — Que fai sos faitz tan gen 
— Qu' en ren no vol que om 1' esmen (v. 1' enseinh) (Ar ab). 

(5) De totz los reys ten hom per pus cabal — Lo rey 'N-Anfós 
tan fay bos faitz grazir (1). Hallamos una dedicatoria de Izarn Mar- 
qués (S' ieu fos) á un Alfonso de Castilla, no podemos inducir cuál. 
En el mismo caso nos hallamos con respecto á Hugues de 1' Escure 
(en la diócesis de Albi). Queda de este juglar un extraño y jactan- 
cioso serventesio: De motz ricos non tem Peire Vidal — Ni 'N-Al- 
bertet de Savoia ben dir — Ni 'N-Perdigós de gren sonet bastir — Ni 
Peguilan de chanson metr' en sal — Ni de gabar sos chans 'N-Arnaut 
Romieu — Ni de lauzar Fonsalada son fieu — Ni Peí Ardit de contra- 
far la gen — Ni Galaubet de viular coindamen. — Done mas tan say 
que del temer no-m cal — D' aquels mestiers don m' auzetz descubrir 
— Ben es razós segons lo mieu albir — Un sirventés, e pueys que 
parlem d' al, — Comens ades qu' el fassa tost e lieu — Ab qu' els 
mostré si tot lur será grieu — Que Dieus m' a dat tan d' albir e de 
sen — Qu' ensenhar puesc tot lo plus sapien. — Aissí co '1 fait del rey 
emperial — De Castella val mais ses tot mentir — Que de nulh rey 
qu' om puesca él mon chausir — Son sirventés qu' ieu fai pus natural 
— Que de negun deis tiobadors per Dieu - S' esméron mielhs que 1' 
aur e '1 foc arden — On pus los au totz hom qui be 'ls enten — La len- 
ga vir on la den mi fa mal etc. Habla de los malos barones. Que si 
negus ia n' alberga romieu — Per que 1' arma truep ab Dieu chauzi- 
men — leu trairai viu quiscas del monimen. Por lo de rey imperial 
se ha creído que hablaba de Alfonso X, pero pudiera referirse al 
VIII, según induce á creer la mención de Pedro Vidal. — No sabe- 
mos si el Fonsalada de quien habla es el Elias conocido como buen 
noellaire. De éste se halla una dedicatoria á un rey de Ai agón. 

(6) Al bon rei de Castela — ; N-Anfós car se capdela — Ab 
valor cabaloza — Nat de Mons de Toloza — Senhoriva lauzor — Ab 

creissimen d' onor Juicio en boca del Príncipe. Auzidas las 

razós... — Volens jutjamen dar — Dig a son comenzar — Anfós per las 



EN ESPAÑA 197 

demanda acerca de la influencia de los astros sobre los 
hombres. Sucede á menudo, dice, que los hombres más 
sabios y virtuosos son perseguidos por la mala fortuna, 
mientras que todo sale á pedir de boca á los malvados, 
falsos y viciosos. Por esto pretenden algunos que nues- 
tra suerte depende de la constelación bajo la cual nace- 
mos. Otros sostienen que la influencia de los astros es 
nula, á lo cual oponen los primeros que un gran nú- 
mero de sabios ha estudiado los astros en que están es- 
critos todos los acontecimientos. Siguen los argumentos 
sacados de la influencia de los planetas en los cuatro 
elementos y de antiguas autoridades para probar la pre- 
determinación de la suerte del hombre; á lo cual se 
oponen luego las consideraciones de que nos conduce 
una virtud más poderosa que la naturaleza, que creer 
al hombre sometido á los astros es negar su libre albe- 
drío y desconocer los beneficios que ha recibido de Dios. 
Concluye con otras ideas no menos sanas y con una 
distinción entre los objetos naturales y los irracionales 
y entre el ser racional. La respuesta de Alfonso es bas- 
tante oscura. Considera al hombre gobernado en parte 
por los astros, en parte por el destino y enteramente por 
la casualidad, lodo lo cual sujeta, sin embargo, á los jui- 
cios de Dios. 

Debe referirse al parecer á los comienzos del reinado 
de Alfonso X una poesía alegórica, de Pedro W. (7). 



vertutz — De Dieu endevengutz — Augutz tos temps creissens 

A-ls sabis daus totz latz — Per cui nostre dictatz — Er vist e enten- 
dutz — Gracias e salutz — E per so platz a nos — La suplicaeiós — Que 
Nat de Mohs nos fa — Car motas razas a — Pauzadas ab honor. Ade- 
más Mili. II, 189. 

(7) Lai on cobra sos dreg estatz — Que naicho las flors per los 
pratz — E brotono bruelh e boscatge... leu m' estava á Castelnuó.... 
leu volgui ves mo senhor — Anar que te cort a Murel... — Parlan d' 
En Folquens e d' EN Gui — Cal amet mai; — Ab tant vecvos venir de 
lai — Un cavazier — Bel e gran e fort e sobrier — E lonc e dreg e ben 
talatz;... — Et anet li de 1' autra part — Una dona mial tans plusbela 
— Que glai ni flor, can renovela... — Ab tan vecvos .1. escudier — E 
una donzela aprés... Et anc no vitz plus bel parel — De donzel e de 
la donzela — E que cuiatz que fasia ela! — Anet chantan .1. chan 
noel... «Mas no-s partim deis Cátalas — Que mens n' i trobam de 



I98 TROVADORES PROVENZALES 

Supone el trovador que se encaminaba á Muret donde 
su señor tenía corte y que se le presenta un hermoso ca- 
ballero cuyo aspecto y vestidura describe minuciosamen- 
te. Seguíale una dama cien veces más hermosa todavía 
y un escudero acompañado de una doncella que cantaba 
contra los caballeros que no aman lealmente y contra 
las señoras venales. El trovador les saluda, sigue un 
cortés coloquio y el caballero le ruega que permanezca 
con ellos. Buscan un lugar deleitoso y después de haber 



vilás — Que de gens de I' encontrada»... «Peire W. ses contrastar — 
Sapchatz qu' ieu soi lo Dio d 1 amor — E la dona vestida ab flor — Es 
Mercés senes tota falha — E la donzela sens barralha — Es Vergonhia 
so sapchatz — E 1' escudier es Leutatz — Cel que porta 1' are del al- 
born... — Sénher e vuelh vos demandar — D' EN Anfós que es rei de 
Gástela — On pretz e valors renoela — Que a fag de lui capdel e paire 
— Et el de mi lo sen amaire. — Siei fag son gran en larguetat — Et anc 
no i fo escassetat — En sa cort ni anc no i pot intrar. — Fons es de 
conduh e de dar — E de valor e de proessa; — E dones mas el tan gen 
s' adressa — Ni en valer a messa sa ponha — Co 'Ib. tolletz Mercé ni 
Vergonha — Ni 'n menatz ab vos Leutatz! Mili, y otros han atribuido 
esta poesía á Pedro Vidal, y por consiguiente al reinado de Alfon- 
so VIII, pero el Sr. Bartsch que ha hecho de este trovador tan pro- 
fundo estudio, no reconoce en ella el lenguaje ni las rimas de Vidal 
y la cree de Pedro Guillem de Tolosa ó del de Lucerna, añadiendo 
que se citan en ella personajes de época posterior, entre otros Teo- 
baldo I de Navarra. En cuanto á lo primero admitimos del todo su 
autoridad y por lo demás el Gui y el Folquet parecen ser el Guido 
de Cavaillón y el Bertrán Folcón de Aviñón que vivieron á media- 
dos del xiii, y si bien es verdad que la historia menciona un Pedro 
de Moneada (que s' en gar EN Peire Moneada, dice la poesía ha- 
blando del arco del escudero Leutatz) en tiempo de Pedro II, el más 
famoso de este nombre sucesor en la senescalía de Cataluña, de su pa- 
dre Guillen Ramón, figuró á fines del reinado de D. Jaime. El co- 
mienzo de la poesía parece indicar que el poeta es el de Tolosa (Mo 
senhor... que te cort a Murel) y aunque se halle un Dio que parece 
más favorable al de Lucerna, se repite varias veces Dios tomado sin 
duda del castellano por sus vecinos transpirenaicos (así lo vemos 
también en el poema de G. Anheliers de Tolosa). Finalmente las 
palabras referentes á un rey de Navarra que en su lugar trascribi- 
remos, convienen en gran manera á Teobaldo I, tan célebre como 
trovera cantor de la reina Blanca y que más entrado en años com- 
puso poesías espirituales (Canta de pechatz) y además las galantes 
alusiones de la poesía parecen más propias de la corte de Alfonso X 
que del VIII. Sólo podemos oponer dos reparos: 1.° que el trovador 
habla de los cinco reinos de España, y 2.° que los reinados de Alfon- 
so X y de Teobaldo I coincidan sólo un año y que en éste la reina 
Blanca, que murió por entonces, contaba unos 62. 



EN ESPAÑA 199 

comido le dice el caballero: Pedro W., sabed que yo soy 
el Amor. Esta dama se llama Merced (Favor), esta don- 
cella Pudor y este escudero Lealtad. Después de algu- 
nas preguntas personales y de otra relativa al rey de 
Navarra, demanda últimamente el poeta: Decid ¿por 
qué os lleváis á Merced, Pudor y Lealtad de la corte del 
rey Alfonso de Castilla, que es de todos los príncipes el 
más valiente, el más virtuoso, el más generoso y el más 
magnífico? El Amor contesta al trovador con respecto á 
las primeras preguntas, pero no á la última (la que 
aquí más nos interesa), á causa de la interrupción del 
manuscrito. 

El trovador más querido del rey sabio fué el noble 
genovés Bonifacio Calvo, que fugitivo de su patria por 
los partidos en que se hallaba dividida, pasó á la corte 
del monarca castellano en los comienzos de su reinado. 
Era uno de los poetas de mayor mérito que entonces 
vivían, y dejó tal fama, que el monje de las Islas de oro 
ó mejor Nostradamus, introduce á la filosofía en per- 
sona para declarar á Calvo un gran maestro en el arte 
poética y á sus composiciones de todo punto inmejora- 
bles. Vérnosle animar al joven monarca para la guerra 
y no, como debiera, contra los naturales enemigos de 
los españoles, sino para las contiendas entre los señores 
cristianos que eran más del gusto de los trovadores. 
Uno de sus serventesios, sin embargo, tiene un carácter 
belicoso general sin aplicación determinada: 

En vez de verjeles floridos y hojosos, quisiera por los cam- 
pos y por los prados ver lanzas y pendones, y en vez de can- 
tos de aves oir trompas y flautas y grande estrépito de golpes 
y de gritos, que entonces fuera cumplida la contienda. — Me 
place el estrépito y el clamor de los armados cuando estoy 
bien montado y tengo buenos pertrechos, pues tan ligero y 
alegre estoy al encuentro de las tropas, como los privados 
cuando son recibidos en la cámara y á audiencia; y soy tan 
querido como ellos en los grandes aprietos. — Por esto deseara 
ver al preciado rey D. Alfonso lejos de sus reinos, pues en- 
tonces seguiría los consejos de los hombres de pro y de valía, 



200 TROVADORES PROVENZALES 

ya que en hechos peligrosos y graves de nada sirve el lisonje- 
ro ni el pedigüeño, como que á la mejor ocasión le falta co- 
razón y ánimo. — Mas á mi parecer está demasiado entregado 
al sueño, cosa que me desagrada, pues veo que tiene descon- 
solados y desalentados á los suyos, y si ahora mientras el ne- 
gocio está en ciernes no les alienta, tal desgracia y tal daño 
puede resultarle que trabajo tendrá en remediarlo en diez 
años. — Rey D. Alfonso, no creáis á los menguados cobardes 
ni á los muelles ociosos, pues estiman más buen vino y buen 
bocado dentro de su casa que afanarse en tomar castillos, ciu- 
dades y reinos, hacer hechos preciados; tanto estiman su 
descanso y tan poco las obras de mérito 

Rayo. Cb. IV. En loe de verjans floritz 
Roch. P. 0. E folhatz, 

Volgra per camps e per pratz 
Vezer lansas e penós; 
Et en loe de cants d' auzeus 
Auzir trompas e flauteus, 
E grans retins de colps e de cridans; 
Qu' adones fora cabalós lo mazans. 
Bel m' es lo retins '1 critz 

Deis armatz 
Quan soi ben encavalgatz 
Et ai bellas garnizós. 
Qu' aitan gai soi et irneus 
A 1' encontrar deis tropeus, 
Com li privat en cambras e parlans; 
E tan volgut com il en cochas grans. 
Per qu 1 ieu volgra fos partitz 

Lo prezatz 
Reis 'N-Anfós de sos regnatz, 
Qu' adones faria deis pros 
E deis valens sos capdeus: 
Qu' en fatz perillos ni greus 
No ten pro lauzengers ni soplejans, 
Qu' al major ops li fail cors e talans. 
Mas trop me par endormitz, 

Que-m desplatz, 
Quar en vei desconortatz 
Los sieus e meins coratjós. 
E s' ara, mentr' es noveus 



EN ESPAÑA 20 I 

L' afars, no conorta 'ls seus, 
Venir 1' en pot tal mescaps e tais dans 
Qu 1 il fará prou si '1 restaur' en dez ans. 

Reis 'N-Anfós, ja 'ls crois marritz 
Non crezatz, 

Ni 'ls feignenz alegoratz: 

Quar ámon dins lor maizós 

Mais bos vis e bos morseus, 

Qu' ab afán penre casteus, 
Ciutatz ni reings, ni faire faitz prezans, 
Tan lor es cars legors e pretz soans. 

Vai dir, sirYentés noveus, 

A cellei cui soi miéis sieus, 
Que '1 bes que-m fai es á totz los prezans 
Enantimens, et ais crois dezenans. 

El negocio en ciernes debía ser, si no, como es muy 
posible, la pretensión de la Gascuña de que luego ha- 
blaremos, el envío de las gentes de Alfonso á las fron- 
teras de Navarra después de la muerte de Teobaldo I 
(julio 1253), por efecto de la recíproca adopción de don 
Jaime y del niño Teobaldo, que promovía la reina viu- 
da Margarita en oposición á las pretensiones de Castilla 
al reino de Navarra. El conquistador acudió á defender 
al navarro y amenazaba una batalla entre el suegro y el 
yerno, conjurada por mediación de algunos prelados y 
ricos hombres, los cuales fueron por fortuna más aten- 
didos que el serventesio (8) dedicado por el trovador de 
Genova á excitar la guerra. 



(8) Un nou sirventés ses tardar — Voill al rei de Castella far — 
Car no-m sembla ni pes ni crei — Qu' el aia cor de guerrejar — Na- 
vars ni 1' aragonés rei — Mas pos dig n' aurai zo que '1 dei — El fazo 
so que quizer far — Mas ieu ai oug sa maintz dizer — Qu' el non los 
quier cometer... — Sei eu muit ben que li coven — De meter hi cuidad' 
e sen — Cuer e cors, aver et amís. — Perqu' on a di au roi reprís — 
Vuet avoir de ce qu 1 a emprís... — Que ja per voir ni per cointier — 
Que *1 puet tost au champ trover — Li doi rei si talent n' a — E s' el 
aora no-s fa vezer — En la térra de la... son confalón — A lo rei de 
Navarr 1 e asosozer... lo rei d' Aragón — A cantar avera razón — Tal 
que solón de lui ben dir — E coménzon a diré ia — Que mais quer lo 



202 TROVADORES PROVENZALES 

Un nuevo serventesio quiero hacer sin tardanza para el rey 
de Castilla, pues no me parece, ni pienso ni creo que tenga 
corazón de guerrear contra los navarros y el rey aragonés; 
mas en cuanto le haya dicho yo lo que debo decirle, haga él 
lo que más le cumpliere. El puede inmediatamente hallar en 
el campo á los dos reyes, en caso de que lo desee, y si ahora 
no lleva su gonfalón á aquellas tierras contra el rey de Nava- 
rra y contra su suegro, el de Aragón, habrá razón de que se 
cante lo que algunos dicen ya, que prefiere el rey de León 
cazar con halcón y gavilán que vestir cota de malla ó coraza 
(Un nou). 

La Gascuña, dada en dote á Leonor de Inglaterra, 
mujer de Alfonso VIII, perdida en tiempo de Enri- 
que I y olvidada por San Fernando, fué reclamada por 
D. Alfonso en cuanto subió al trono, más atento á esta 
empresa que á la proyectada expedición contra el Áfri- 
ca. Llamó á su corte á los condes de Bearne y de Gascu- 
ña que se levantaron contra los ingleses y á favor del 
rey de Castilla. Bonifacio Calvo cantó con entusiasmo 
esta lucha: 

Poco hace que no me acordaba de cantar, pero ahora me 
mueve á ello el oir lo que aquí se dice y cuenta que en breve 
nuestro rey, á quien quiera agrade ó pese, se propone entrar 
en Gascuña con tal poder de gente que no basten á resistirle 
muros ni edificios. — Y pues tengo entendido que él quiere 
comenzar tal hecho que dará cabida á las armas y á la genti- 
leza, estoy tan alegre y gozoso, que no pienso en otra cosa 
sino en el júbilo, y en hacer de manera que el rey franco y 
valiente comience luego y con un corazón decidido á llevarlo 
adelante. — Puesto que me complazco en celebrar cantando su 
valor, comience sin tardanza con tanta fortaleza que los gas- 
cones y los navarros obedezcan sus mandatos y pueda entre- 
garlos á los tormentos, á la prisión y á la muerte. — Veámosle 



rei de León — Cassar d' austor e de falcon — C ausberg ni sobrenseig 
vestir (Un nou). Este oscuro serventesio parece tan francés como 
provenzal, y también se notan las palabras castellanas quizer y cui- 
dado. 



EN ESPAÑA 203 

sin demora cabalgar en derechura contra ellos, con tal esfuer 
zo que no puedan oponerle ellos otro igual, y allí combatir 
con tanta bravura y atacar muros y torres y despedazarlos, in- 
cendiarlos y hundirlos de suerte que les obligue á ponerse obe- 
dientes á su merced. — Haga de manera que los mejores 
hablen de su empresa: para asemejarse á su padre, es necesa- 
rio que se esfuerce mucho, pues él fué muy afable y más supo 
conquistar, y más se hizo honrar que rey alguno, porque si 
no se le asemeja ó no le aventaja, mucho habrá que hablar; 
mas no tengo motivo para temer que no le supere en breve, 
según es grande su deseo de realzar su fama. — Rey castellano, 
pues ahora no os falta poder ni entendimiento y Dios os lo 
permite, esforzaos en conquistar. 

B. V. 3204. Mout a que sovinenza 

R. Ch. V. Non agui de chantar 

Mas ar m' en sové, car 

Aug sai dir e comdar 

Qu' el nostre reis breumenz 

Cui que pes ni-s n' azir 

Vol en Gascoign' intrar 

Ab tal poder de genz 

Que murs ni bastimenz 

Non o puesca suffrir. 

E car ai entendensa 

Qu' el vol faig comensar 

Don poiran luec cobrar 

Armas e coindeiar, 

Sui tan gais e jauzenz 

Qu' eu non pens ni consir 

Mais de joi e de far 

Zo per que tost comenz 

Lo francs reis e valens 

Ab ferm cor de complir. 

Per que chantan m' agenza 

Sa grant valor sonar 

Car comenz sens tardar 

Tan afortidamens 

Que sens tot contradir 

Li Gascón e '1 Navar 

Fasson sos mandamens, 

E los liur' a turmens 



204 TROVADORES PROVENZALES 

Ab prendre et ab aucir. 
Veiam lo senz bistenza 
Dreg vas els cavalgar 
Ab tal esfors qu' el par 
Non puesca 'n cham trobar 
E lai tan bravamenz 
Combatre et envazir 
Murs tors e peceiar 
Arclr 1 e fondr' eissamens 
Qu' els fass' ubediens 
A la mercó venir. 
Si que de sa valensa 
Fassa 'ls meilhors parlar 
E peí paire semblar 
Si deu mout esforsar, 
Car fon plus avinenz 
E mais saup conquerir 
E mais si fetz honrar 
Que reis qu' anc fos vivens 
Car si no '1 sembr o '1 vens 
Pro ni aura que dir. 
Mas res no-m fai duptar 
Qu' el no '1 venza breumens 
Tant es gran sos talenz 
De sos pretz enantir. 
Reis castellans pueis ar 
No-us faill poder ni senz 
E Dieus vos es consenz 
Pensatz del conquerir. 

El nuevo monarca era en efecto más pacífico de lo 
que deseaba el trovador de Genova, y la guerra de Gas- 
cuña prontamente terminada, no produjo otro resultado 
que el casamiento de doña Leonor, hermana de Alfon- 
so, con Eduardo, heredero del rey de Inglaterra. 

No siempre dirigía Bonifacio altivos consejos ó amar- 
gas reconvenciones al rey de Castilla, ni hubiera sido 
este el medio más á propósito para captarse su favor: 
sabía también emplear el lenguaje de la lisonja, que á 
los ojos del monarca debía realzar el mérito de las com- 
posiciones que se le dedicaban. 



EN ESPAÑA 205 

Pues el rey de Castilla, dice en una de ellas (9), vale más 
de lo que puede pensarse, y pues su mérito me parece com- 
parable al de la cima que se muestra más envanecida (?), suyo 
soy, y si le agrada que yo me eleve y me encumbre, no quie- 
ro buscar alivio en otro punto, y fiado en su protección me 
atreveré' á decir de dónde proviene el afán que me aqueja 
(Tan auta). 

Véase cómo en otra composición también laudatoria 
del monarca, trata de fijar la ciencia de hacer regalos: 

El que tiene deseo de dar tal don que sea alabado entre los 
sabios, debe considerar tres cosas: en primer lugar quién es 
él mismo, luego quién es el que debe recibirlo y además cuál 
es el don, pues de otra manera no podría excusarse de censu- 
ra. — Pues nadie debe dar tan gran don que de él le resulte un 
grave peso, ni tan pequeño que fácilmente lo olvide el que lo 
recibe; ni tampoco es don aquel por el cual pudiera ser re- 
prendido, ó del cual se coligiese que el ignora lo que es opor- 
tuno dar á entender (en ocasiones determinadas). — Y cuando 
un hombre para honrarse á sí mismo da lo suyo y le resulta 
deshonor, no puede dañarse á sí mismo en mayor grado; 
pues riqueza y honor valen más que otro bien alguno, de 
suerte que quien los pierde no hallaría otro medio de poder 
llegar á mayor bajeza. — Por esto me agrada requerir y supli- 
car al rey de Castilla que se acuerde de mis cantos y no crea 
á ninguno de sus privados, pues ellos han adoptado tal uso 
y tal arte (esto quiere saber el rey) que á seguirlos, cada cual 
destruiría su prez por menguada que la tuviese. — Amor me 
hace amar á mi dama de tal manera que soy tenido por loco, 
pues cuando debería esforzarme para servir al rey, me ocupo 
en complacerla; pero no por esto el rey me quita nada, por- 
que sé que él me dará buen galardón, si le place emplear de- 
bidamente sus mercedes. 



(9) Quarval mais c* om non pot pensar — Lo reis de Castella 'N- 
Anfós — Sui seus car sa valor m' en par — Ser qui trop sembla orgoi- 
llos — E 's il plai que puege ni-m leu — Non voill aillors querré man- 
leu — E ab sa valor dir auzarai — Daus on mi ve l 1 affan que trai 
(Tan auta dona fai amar). 



206 TROVADORES PROVENZALES 

Rayo. Ch. IV. Qui ha talen de donar, 
Rocli. P. 0. Tal don que sia lauzatz 

Entr' els savis, deu pensar 

Tres cauzas, ben o sapchatz. 

Quals es el eis tanh que \s pes 

E qual cel que '1 don deu penre, 

E quals lo dos; qu' cstiers res 

No i pot de blasme defendre. 

Qif om don tan gran no deu dar 

Qu' en sia trop fort grevatz, 

Ni tan pauc qu' a soanar 

Lo tanha cellui qui er datz: 

Ni dons avimens non es 

Qu' om lo 'n poiria rependre, 

O cauzir qu' el no saubés 

So que tanh a far entendre. 

E quant hom per si honrar 

Da '1 sieu e 'n es desonratz, 

No-s pot majormen desfar; 

Qu' avers e '1 honors prezatz 

Val mais que nuls autre bes. 

Dones qui 'ls pert no pot contendré 

Que d 1 autra guiza pogue's 

Tan bassa valor descendre. 

Per que requerr' e pregar 

Lo rei Castellan me platz 

Que '1 deia mos cahtz membrar, 

E no crei 1 us seus privatz; 

Quar il an tal us apres 

E tal art, so il vol aprendre, 

Que quecs, per pauc qu' el n' agués, 

Son pretz volri 1 escoiscendre. 

Tan mi fai madomn' amar 

Amors, qu 1 en sui fol jutjatz; 

Que quan deuria ponhar 

El rei de servir, li fatz 

Plazers: e no-m en tol ges, 

Quar sai qu' il m' en degra rendre 

Bon gazardó, si 1 plagues 

A dreg sa merco despendre. 

Las cualidades personales y literarias del noble geno- 



EN ESPAÑA 2O7 

vés y la protección del rey de Castilla debieron envane- 
cerle en demasía; así es que vemos que desdeñado por 
una dama de su corte se vengó con un irreverente ser- 
ventesio y puso los ojos en otra dama ilustre (Tan auta 
domna etc.) que según el testimonio de Nostradamus 
era no menos que sobrina del monarca. El favor que 
éste dispensaba al trovador le valió, conforme se des- 
prende de la anterior composición, la envidia de algu- 
nos cortesanos; lo cual le inspiró un serventesio que, 
en medio de ser dictado por un interés ó resentimiento 
personal, no deja de contener juiciosas consideraciones. 



Una grande injusticia veo tener cabida entre las gentes y 
no la puedo en verdad soportar; si uno es desgraciado hacien- 
do su deber, es culpado y censurado. Otra veo más insopor- 
table todavía: si uno atesora riquezas obrando mal, dicen de 
él que es hombre de valor y pro, y que supo obrar y obrar 
sabiamente. — Y á mi modo de ver falta en gran manera quien 
censura á aquel que quiere encumbrarse por medio de buenos 
hechos luego que le ve caer en desgracia, y mayormente falta 
todavía quien alaba á aquel que por malos medios ha adqui- 
rido grandes bienes y atesorado muchas riquezas; resultando 
de todo esto que los buenos desmayan y que los malos obran 
mal con mayor atrevimiento. — Si cada cual considerase el 
modo de obrar y alabase aquel á quien ve hacer y decir cosas 
buenas y sensatas, sin atender á sus riquezas, y estuviese dis- 
puesto á acogerle y honrarle gentilmente, y el vil malvado 
que poseyese gran riqueza, ganada mal y vergonzosamente, 
fuese de todos censurado y mal acogido, difícilmente habría 
personas de mala conducta. — Otra cosa me maravilla, el que 
á todos agraden y parezcan bien los buenos hechos y los cele- 
bren en sus palabras y censuren y desprecien á los viles, y 
nadie se afane en hacer bien ni se guarde ni abstenga de obrar 
mal. — Mas yo observo que todo considerado, es un desacierto 
el reprender á la muchedumbre, por lo cual me dirijo á los 
grandes y poderosos señores, suplicándoles que no acepten ni 
consientan este abuso de nuestro siglo y que tomen sobre ello 
un acuerdo; y bien fácilmente pueden tomarlo: con tal que 
muestren que los malos les enojan, los demás se apresurarán 
á rechazarlos. — Rey de Castilla, no lo digo en manera alguna 



208 TROVADORES PROVENZALES 

por vos, pues todas las cosas malas os enojan tanto, y tanto 
os agradan los bienes, que sólo por vos esperan todos ser res- 
taurados. 

B. P. 7225. Una gran desmezura vei caber 

B. V. 3204. Entre las gens qu' eu non pose ges soffrir 

Que s' om mazavé fazen son dever 

Es encolpatz e représ de faillir, 

Et autra 'n vei caber que plus grieus m' es 

Que z-om gazaign' aver ab falhimen 

Dízon de lui qu' el es valens e pros 

E qu' el saup far ni fai sabiamen. 

E faill trop grieu totz hom al mieu parer 

Qui blasme cellui que-s vol enantir 

Ab ben far tot lo verá deschazer 

E plus grieu faill aquel al mieu albir 

Que lauza celui qu' aura pres grans bes 

E maint aver gazaignat malamen 

C 1 aissó fa de ben far giquir los bos 

E 'ls malvatz fallir plus ardidamen. 

A si (Ans si?) chascús gardés al captener 

E lause's celui qu' el vis far e dir 

Bontat e sen quon qu' el fos del aver, 

E volgués honrar e gent aculhir 

E ill croi malvatz que gran ricor agués 

Gazaignada mal et aunidamen 

Blasméson tug e mal aculhit fos, 

Greu seríon d' ávol chapíenemen. 

Mais aissó-m fai gran meravilP aver 

Que chascús vei plazer e abellir 

Bon faitz et en paraulas mantener 

E 'ls crois blasmar et a despieg tener, 

E nuls de bens far no-s trebailla ges 

E de mal far no-s garda ni-s repren, 

Mas ieu m' albir gardan totas razós 

Que peccatz es que las genz sobrepren. 

Per qu' eu vas los grans senhors que poder 

An de ben far sobr' els autres, me vir, 

E los prec fort qu' el non déian voler 

Tan gran (tort?) del segle ni consentir 

E que per els conseills i sia pres, 

E pódon .1. conseill pendre leumen 



EN ESPAÑA 209 

C ab sol mostrar que lor si' enuiós 
Tuit li autre lo 'n gitaran breumen. 
Reis castellans, per vos non o dic ges 
Car totz mals vos enueia trop fortmen 
E '1 bes vos plai tan fort que sol per vos 
Esperón tuit qu' áion revinimen. 

Menos juicioso y moralizador está Bonifacio cuando 
incita á Alfonso no ya á las armas, sino á la galantería 
en una composición (10), por cierto bien poco honrosa 
para su autor, que en gracia de su brillante ejecución 
trascribimos en parte y cuyos primeros versos aseguran 
que todavía era posible en la corte júbilo y solaz, pues 
los mantenía el rey D. Alfonso, y que sin él hubieran 
caído en completo olvido. 

Mostráronse los trovadores entusiastas de otra persona 
de la regia familia de Castilla. El infante D. Enrique, 
hermano del rey, se dio á conocer en Europa por su 
vida inquieta y aventurera. Vencido en 1259 por don 
Ñuño de Lara, alcaide de Jerez, que envió el rey con- 
tra el infante rebelde, se refugió en Túnez, donde per- 
maneció algunos años sirviendo al rey moro: hecho 
mencionado en uno de los serventesios de Ramón de 
Lator de Marsella, que confunde en sus elogios al rey 
y á su hermano poco fiel: 

Enrique es rico en mérito y en gloria, pero no puede serlo 
en dinero, pues no piensa más que en hechos de valor y de 



(10) Enquer cab sai chanz e solatz, — Pos los manté lo reis 'N- 
Anfós; — Mas si per lui tot sol nn fos, — Ja 'ls ágron del tot oblidatz; 
— E pois qu 7 el los vol mantener, — Non met amor a noncaler; — 
Car sens amor, chanz ni solatz no val, — Ni a sabor plus que con • 
duitz ses sal... — E s' el reis 'N-Anfós, qu' es senatz — En totz faitz o 
valens e pros, — Lauza mon dig, ben es razós — Q.u' el dei' ésser ena- 
moratz, — E qu' el, ab amorós voler, — Se voill' en guiza chaptener, 
— Per qu 1 amatz sia coralmen de tal — Com taing al seu fin pretz 
sobrecabal — E sitot es l 1 albres loingnatz — Per que il fo 1' amáis 
saborós — Del sieu digne frug gloriós, — No 's laisset tant e tal cassatz 
— Pot del mescap restaur aver. . — Reis de Castell', al mieu parer, 
— Be-us ai per mon chan fag saber — So qu" 1 ieu devia per plazer de 
tal — Que-us deu plazer, si us plai, so que mais val. 

14 



2IO TROVADORES PROVENZALES 

cortesía, en dar y en hacerse amar, prefiriendo renunciar á 

los bienes de fortuna á incurrir en justas censuras Como 

ha salido del alto y antiguo vastago que ha producido tantos 

guerreros, su caballería debe llegar á un buen termino 

Aunque algunos publiquen más y más las alabanzas del fran- 
co emperador, su hermano ha adquirido el derecho de ser 

alabado de todo el mundo Aconsejo al rey de Túnez que 

conserve por amigo al glorioso D Enrique (Mil. III, 1 15). 

El infante pasó de Túnez á Italia con algunos caba- 
lleros españoles que servían á su sueldo y siguió las 
banderas de Carlos de Anjou, que le hizo nombrar sena- 
dor de Roma, hallándose en 1265 en la batalla de Be- 
nevento que dio á Carlos el cetro de Ñapóles y de Sici- 
lia. El año siguiente se unió con su hermano Fadrique, 
que seguía el partido de Conradino, y después de la 
derrota de Tagliacozzo se acogió en el convento de 
Monte Casino, cuyo abad le entregó al vencedor á con- 
dición de que le salvase la vida. 

Esta prisión inspiró á Paulet de Marsella el siguiente 
serventesio: 

Con desconsuelo y con ánimo mal dispuesto quiero cantar, 
si bien no me conviene el canto, porque el valor ha decaído 
en gran manera y ha menguado' en Provenza la nobleza, y 
porque tengo triste el corazón por la prisión del valiente don 
Enrique. — Bien debe quedar desconsolada toda la España y 
á Roma le toca llorar por el senador franco y buen compa- 
ñero; el más valiente desde Burgos á Alemana; sobrado han 
delinquido cuantos en el campo dejaron al valiente D. Enri- 
que. — Todos los españoles desde Gronh ( Mongronh sobr e 
Ripoll?) á Compostela deben llorar por la prisión, que en ver- 
dad no es ni fue honrosa, de D. Enrique de Castilla, y el rey 
D. Alfonso que tan bien se porta con maduro juicio, debe 
reclamar inmediatamente á su hermano D. Enrique. — Alema- 
nes flacos, zorros, de débil malla, ya el verdadero Dios no os 
ayude ni os valga, puesto que abandonasteis en la batalla á 
D. Enrique: de oprobio habéis cubierto la Alemania, viles 
mendigos, abandonando en el campo al valiente D. Enrique; 
— Pues por su valor y por su noble denuedo, con honrado va- 
sallaje sostenía D. Enrique la ilustre alcurnia de Conradino, 



ÉN ESPAÑA 2 1 I 

y el rey D. Alfonso con su noble baronía rica de corazón debe 
reclamar inmediatamente á su hermano D. Enrique. — No 
sería propio de un rey que tiene tanto aliento y tan noble 
baronía como el rey D. Alfonso, dejar que siga preso un hom- 
bre de su linaje; así no tarde en reclamar inmediatamente á 
su hermano D. Enrique. — Como descreídos y cobardes obra- 
rán todos los españoles de buena alcurnia si en breve no ha- 
cen tal acto de caballería que salgan de él ricos, y pobres los 
que tienen preso á D, Enrique. 

Ray. Ch.IV. Ab marrimen et ab mala sabensa 

Vuelh er chantar, sitot chans no m' agensa, 
Quar valors a preza gran dechazensa, 
E paratges es mermatz en Proensa, 

Et ay enic 
Mon cor per la preizó del pros 'N-Enric. 
Ben deu e'sser marrida tota Espanha, 
E Roma tanh e cové be que planha 
Lo senador franc, de bella companha, 
Lo plus ardit de Burx en Alamanha. 

A trop fallic 
Quascús qu' él camp laysset lo pros "N-Enric. 
Tug T Espanhol, del Gronh tro Compostella, 
De'von plánher la preizó, que ges bella 
Non fo ni es d' en Enric de Castella; 
E '1 reys 'N-Anfós, que tan gent se capdella, 

Ab sen antic 
Deu demandar tost son frair' en-Enric. 
Alaman flac, volpilh, de frévol malha , 
Ja lo vers Dieus no-us aiut ni vos valla, 
Quar á 'N-Enric fallitz á la batalla; 
Aunid' avetz Alamanha, ses falla, 

Malvays mendic , 
Quar sol layssetz él camp lo pros 'N-Enric. 
Que per valor e per noble coratge 
Mantenía 'N-Enricx 1' onrat linhatge 
De Colradí ab honrat vassalatge; 
E '1 reys 'N-Anfós, ab son noble barnatge, 

Que a cor ric, 
Deu demandar tost son frair' EN-Enric. 
No tanh a rey que a tan ric coratge, 
Que '1 reys N-Anfós, e tan noble barnatge, 



2 12 TROVADORES PROVENZALES 

Lays' estar prcs home de son linhatge; 

Doncx elh no-s trie 
Que no deman tost son frair' EN-Enric. 
Recrezensa faran e volpilhatge 
Tug 1' Espanhol, silh que son de paratge, 
Si 'n breu de temps no fan tal vassallatge 

Don síon ric 
E paupre silh que ténon pres 'N-Enric. 

Bartolomé Giorgi, patricio veneciano, que se hallaba 
cautivo de los genoveses y había sostenido una contien- 
da poética con Bonifacio Calvo en honor de su patria, 
en una composición (Mili. II, 352) impregnada de 
espíritu gibelino, después de invectivar á Carlos de 
Anjou, menciona á su prisionero el infante de Cas- 
tilla. 

No haya miedo que deje con vida á D. Enrique, pues co- 
noce el gran valor de los españoles y sacrificara esta víctima 
para que se diga que no les teme. Y tú, Alfonso rey de Cas- 
tilla, piensa si puede ser estimado un rey que deja impunes 
los denuestos hechos'á su hermano. 

Muéstranse también los trovadores afectos á Castilla 
con respecto á la pretensión al imperio que tan inconsi- 
deradamente y por tanto tiempo ocupó al décimo Al- 
fonso. Después de la muerte del emperador Guillermo, 
conde de Holanda, en 125/, aspiraron al imperio Con- 
radino de Suabia á quien excluyó la Santa Sede, el rey 
de Castilla y Ricardo conde de Cornualles y hermano 
del rey de Inglaterra. Aunque D. Alfonso tuvo casi 
todos los votos, su elección no fué confirmada por el 
Pontífice, ni logró de ella más que un vano título, á 
pesar de todos sus esfuerzos y de los tesoros distribuidos 
en Italia y Alemania para sostener sus partidarios. Aun 
en 1275 acudió á Beaucaire para exponer á Clemen- 
te IV sus pretensiones á la corona imperial y á otros 
derechos, y de vuelta á Castilla escribió á sus partida- 
rios de Italia, firmándose emperador electo y prome- 



EN ESPAÑA 2l3 

tiéndoles que pasaría con un ejército á dicho país y á 
Alemania. 

Guillermo de Montagnagout (ti) de quien hemos 
visto ya algunas dedicatorias á D. Alfonso, le dirige 
también un serventesio moral y político, habiéndole del 
asunto del imperio: 

Rey de Castilla, el imperio os aguarda, pero por aquí se 
dice con gran descontento que esta espera es como la de los 
bretones; cuando un gran rey se propone un gran proyecto 
es preciso que se atreva á probar fortuna. 

Ramón de Lator de Marsella, aficionado á cantar los 
sucesos contemporáneos, si bien confunde alguna vez 
los nombres y las especies, dedicó al mismo negocio 
unos versos (12) tan enérgicos como extraños y atrevi- 
dos: 

Muy justo es que yo cante y hable, pues Ricardo quiere 
ser rey de Viena y de Arles, lo cual da mucho pesar al rey 
Carlos y mucho placer á Eduardo, que no es muelle ni co- 
barde. — Por esto me esmero en mi canto, porque Ricardo 
desea poseer el imperio y dominar á los lombardos, los cuales 



(11) Rei Chastellás l 1 emperi vos aten, — Mas sai dízon, sénher 
qu 1 atendemen — Fai de bretó per que-s mou gran rancura, — Quar 
d' aut rei tanh quant un gran fac empen — Que '1 traga a cap o 'n 
sega sa ventura (Per lo). 

(12) Av es dretz qu' ieu chant. e parlle — Pos de Viena e d' Arlle 
— Voí ésser reis en Rkhartz — Dona dol lo reis de Karlle — E ric 
plazer N' Odoartz — Que non es glotz ni eoartz. — Per qu' ieu mon 
chan esmeri — Quar cuia aver 1' emperi — E seinhorezar Lombartz — 
Que sábon tot lo sauteri — De cor e totas las partz — E mais que per 
las VII ai tz. — E quar lo rei de Castella — Que prez e valor capdella 
— Están ab sos Espainhols — Vol 1' emperi ni 1' apella — Don ieu die 
qu' escurols — Non es plus lieus que sos vols. — Quar es de pretz 
emperaires — E de valor caps e paires — E fin jois es sos filhols — E 
fins amors es sa maire — E gais solatz sos estolls — E sos grans ene- 
mies dols... — E quar sai qu" a nostre comte — De Proensa rendrá 

comte — Qui 's coronerá lonc clau — Quan la corona del ferré — 

Venran drec ez Engles querré — L 1 un ab forsa 1' autr' ab frau — 
Pero qu' ais que s 1 en sotzterre — Clerg en faran a Deu lau (Ar es) 
(Mili.). 



2 14 TROVADORES PROVENZALES 

saben todo el salterio de memoria sin olvidar parte alguna, y 
más que si hubiesen aprendido las siete artes; — y porque el 
rey de Castilla que acaudilla la prez y el valor, estando con 
sus españoles, desea y apellida el imperio, rey del cual digo 
que la ardilla no le vence en ligereza, — porque es empera- 
dor de mérito, cabeza y padre de valor, padrino de fino júbi- 
lo, hijo de fino amor, su eje'rcito es alegre solaz y la tristeza 
su gran enemiga.— Como sé que el que entre los dos será co- 
ronado, deberá guerrear largo tiempo con nuestro conde de 
Provenza, no contaré los golpes que se darán en los ataques 
y en los alcances.— Cuando Alfonso y el Inglés vendrán á 
buscar la corona de hierro, valiéndose el uno de la fuerza y 
el otro del fraude, sea cual fuere el vencido, los clérigos da- 
rán gracias á Dios y vestirán de azul y colorado. 

Folqueto de Lunel aboga también por los derechos 
de Alfonso. 

Al buen rey, que es rey de gran valor, rey de Castilla y de 
León, rey en acoger y rey en honrar, rey en dar buen galar- 
dón, rey en valor y rey en cortesía, rey á quien place júbilo 
y solaz todo el año, vaya quien quiera entender en buenos 
hechos, pues tan bien no los aprendería en ninguna parte del 
mundo. — Porque él mantiene una corte en que no quedan 
frustradas las esperanzas de don á hombre bueno; corte donde 
nada se quita ni se fuerza, corte en que es atendida la razón, 
corte sin orgullo y sin villanía y corte donde hay cien dona- 
dores que muchas veces sin que se les pida, hacen tan buenos 
dones como tales reyes que yo sé á quién se los demanda. 
Sólo un rey sé compararle por la largueza si pudiese dar tan- 
to como él : este es el franco- rey de Aragón cuyo corazón 
vale tanto que empequeñecería á todo el mundo si pudiese 
cumplir los deseos de dar que le animan, y si lo tuviese, daría 
D. Pedro tanto como otro cualquiera. — Mas una cosa me 
maravilla de los electores que se han escogido, y es que, pu- 
diendo designar emperador, no pongan en posesión del impe- 
rio á aquel á quien tocaría, al valiente rey D. Alfonso que tiene 
valor muy subido, que mantiene una corte con ostentación 
como no la mantuvo mejor otro hombre y que todavía crece 
en prez y en honor.— Pues entre los lombardos oí contar que 
los alemanes, los de Brabante y los romanos sin disputa al- 
guna quieren para él la elección del imperio, y que Milán, 



EN ESPAÑA 2 I 5 

Pavía, Cremona y Ast y los genoveses tienen grande ánimo 
de que recibirán con mucho honor al buen rey castellano si 
pasa á Lombardía. — Y bueno (i3) fuera que se pudiese citar el 
Papa ante un mayor que él, pues no quiere hacer buen per- 
dón del rey D. Alfonso y del rey Carlos y que se devolviese á 
D. Enrique, que es ya hora, y que no estuviese más vacante 
el imperio y luego con todos los reyes que han recibido bau- 
tismo fuese á vengar á Jesucristo en Palestina. — Rey caste- 
llano, vuestro valor es escogido entre todos los que tienen 
los demás reyes y más que rey alguno sabéis precaver de daño 
á quien á vos acude.— Luego sin falta llevad, Bernardo, mi 
serventesio á Castilla para D. Fernando (de la Cerda) y de- 
cidle que piense lo que es y de dónde viene y seguirá buen 
camino. 

Rayu. Ch. VI. Al bon rey qu' es reys de pretz car, 

Reys de Castella e de Leo, 

Reys d' aculhir e reys d' onrar 

Reys de rendre bon guiardó, 
Reys de valors e reys de cortezia, 
Reys a cui platz joys e solatz tot 1' an 
Qui vol saber de far bos faitz s' en an, 
Qu' en luec del mon tan be no 'ls apenria. 

Quar el ten cort on fadiar 

No-s pot nulhs hom bos en son do, 

E cort ses tolr' e ses forsar 

E cort on escot' om razó; 
Cort ses erguelh e cort ses vilania, 
E cort on a cent donadors que fan 
D' aitan ricx dos mantas vetz ses deman, 
Cum de tais reys qu' ieu sai qui '1 lor quería. 

Mais un rey no' 1 sai contrapar 

De largueza, s 1 agués tan bo 

Poder cum elh a de donar, 

So es lo franc rey d' Aragó 
Qu' a tan son cor en valor qu' elh faria, 
Pauc tot lo mon accomplir lo talan 



(13) Ea estas palabras del trovador debe verse más bien una 
candidez que un desacato. Recuérdese además lo que dijimos pági- 
na 42, n. 18, de la libertad de lenguaje de aquella época. 



2l6 TROVADORES PROVENZALES 

Qu 1 a en donar, e dan 1 atretan 

Cum hom del mon Don Peire, s' o avia. 

Mas d' aissó-m fan meravillar 

L' eligidor qu 1 eligit so, 

Qui pue'scon emperador far. 

Cum no '1 meto en tenezó 
De T emperi selh a cuy tanheria; 
Lo valen rey 'N-Anfós qu 1 a pretz prezan, 
Qu' om del mon miéis non tenc cort ab boban, 
Creyssen de pretz e d' onor tota via. 

Qu' entr 'els Lombartz auzí contar 

Que 1' Alaman e '1 Bramansó 

E '1 Román, ses tot contrastar, 

Vólon a lui la lectió 
Del emperi, e Milán e Pavía, 
Cremona et Ast e Ginoés an gran 
Cor, qu 1 el bon rey castellan recebran 
A gran honor, si ven en Lombardia. 

E qui '1 papa pogués citar 

A maior de se fora bo, 

Quar del rey 'N-Anfós no vol far 

E del rey Carie bon perdó, 
E qu' om rendes ' N-Enric qu' ora seria, 
E 1' emperi non este's pus vacan; 
E pueis, ab totz los reys que baptism' an, 
Ane's venjar íhesu Crist en Suria. 
Reis castellás, vostra valor se tria 
Part las valors que tug 1' autre rey an, 
E miéis sabetz gardar home de dan, 
Que venh' a vos, qu' autre reys qu' el mun sia. 
Mon sirventesc, Bernat, leu ses fadia 
En Castella portatz á Don Ferran, 
E digatz li que-s tenh' ade's denan 
Que es ni don, e fará bona via (14). 



(14) En una composición satírica indebidamente atribuida á 
Pedro Vidal se habla también de la pretensión de Alfonso al impe- 
rio: Be-m mevavelh del rey deis Castellás — Per que los ere quar sa 
valor an morta — Qu' ieu vi sazó qu' el era sobeirás — E proeza era 
en lui esforta — Ar es desotz per 1' ensenha que porta — Del emperi 
per cosselhadors vas — Salvatge temps qu' el non obri sas mas, — 
Per que valor de lui si descoulbrta, — Quar s' om li quier, elh fai de 
colh redorta (Ma voluntatz). 



EN ESPAÑA 2 17 

Geraldo Riquier de Narbona, poeta docto y muy fe- 
cundo de la última época, volvió los ojos al generoso 
monarca de Castilla en cuanto hubo adquirido alguna 
celebridad en su patria. Duraban entonces todavía las 
relaciones entre Narbona y Castilla y la ida de Amalri- 
co (i5) que sucedió en 1239 á su padre Aimerico IV 
nieto de D. Pedro de Lara, á la corte de D. Alfonso, 
fué probablemente un medio de recomendación para el 
poeta narbonés. Desde entonces y especialmente desde 
la muerte de Amalrico en 1270 hasta la del rey sabio, 
residió al parecer el poeta en Castilla. 

En 1265 (16) dirige una carta (letras) á su protector 



(15) El poeta distingue entre los nombres de Aimerico y Amal- 
rico : así dice hablando del fundador de la casa de Narbona según 
las narraciones caballerescas: «Car le pretz vos honra— Del aial En 
Aymeric (sobra una sílaba) — D' aquel que conquesic — Narbona la 
honrada.» Riquier escribió unas novas á Túnez donde se hallaba 
Amalrico sin duda en servicio de D. Alfonso, pues le recomienda el 
amor y los buenos oficios hacia este; no consta el año, pero parece 
debió ser poco antes de su muerte, que el poeta narbonés lloró en 
un sentido Planh llamándole la pus nobla persona — Per dreg dever 
que d' est lengage (lengua de oc) fos 

(16) Al pus noble, al pus valen, — Al pus prezat de son ioven, — 
A sel que pus noblamen se capdela — En la nobla cort de Castela, — 
A sel que mielhs vieu d' agradatie, — El pus manent d' onrat linha- 
tie, — A. 'N-Amalric de Narbona... — D' onrar Dieu pessatz nueg e 
dia — E la Verge Sancta 3Iaria — E tot, cant es celestial; — E pueis 
pessatz él terrenal — D' onrar e de servir lo rey — 'N-Anfós ; car 
deguna ley — No sai rei, quel puesca valer, — Et es aitals per son 
dever; — Car Castela a sostengut — Tostemps pretz ab sa gran vertut. 
— Et enaisí es costumat, — Que tostemps an romieu sercat — Sant 
Jacme tro en Compostela — Et autres sens pretz en Castela — Car en 
vos ai gran esperansa — De ben fag; car aver o dey — Sai o lai en la 
cort del rey, — On ai prepauzamen d' anar — Per mi metéis ad aca- 
bar — Car tot le mon no-m pot valer — Tan com sel segon mon esper. 
— E si-eus semblava fazedor, — Quem fessetz far aitan d' onor, — A 
tal que gent o saupés far. — Que mi fezessetz comandar — En gran 
del rey 'N-Anfós (sic), — Mos astres ne seria pus bos, — Si auzia de 
mi parlar — E tenria vas nos de cois, — Sol sabia vostr 1 estamen — 
Per sert e del ric rey valen — Del cal prec Dieu de mon saber, — 
Que '1 don vida fors 'e poder — De mantener sa gran valor. (Al pus, 
1265 ) — Lay, on es atendutz — Sabéis e car tengutz, — M' en yrai 
dreytamens — E serai erebutz, — Al rey, on es veitutz, Castellan, d' 
onramens — Qu' elh es lutz resplandens — Per totz bes dir e far — E 
per pretz restaurar. — Agrá ops, qu' enans fos, — Per que a nom 'N- 



2l8 TROVADORES PROVENZALES 

D. Amalrico, al más noble, al más valiente, al más 
apreciado desde su juventud, á aquel que más noble- 
mente se conduce en la noble corte de Castilla. 
Une los consejos con los elogios: 

Pensad noche y día en honrar á Dios y á la Virgen Santa 
.María y á todo lo celestial y después en lo terrenal pensad 
en honrar y servir al rey D. Alfonso, porque en ninguna ley 
no conozco monarca que valga como él, y es deber que así 
sea, pues Castilla ha sostenido largo tiempo su fama con su 
gran virtud y ha sido costumbre en todos tiempos que los ro- 
meros para hallar á Santiago han llegado hasta Compostela y 
á otras inestimables comarcasen Castilla. 

Más abajo muestra sus deseos personales: 

En vos cifro grande esperanza de buenos hechos, pues debo 
llevarlos adelante acá, ó bien allá en la misma corte del rey, 
adonde me he propuesto ir para completar la obra por mí 
mismo, pues según mi esperanza todo el mundo no puede 
valerme tanto como él, y si os pareciese hacedero que me re- 
comendaseis de una manera conveniente al rey D. Alfonso, 
mucho mejoraría mi estrella desde luego que oyese hablar de 
mí. (Al pus noble.) 

En i25d se decide en efecto á encaminarse directa- 
mente hacia el rey castellano «en el cual hay virtud para 
honrar y es luz resplandeciente para todo bello dicho y 



Anfós — No m pot ésser guirens — Totz l 1 autre mons, so-m par, — Ni 
m' en cal laguiar, — Si '1 reys, cuy es Leos, — No-m restaura ioyós. 
— Reys de bos ayps manens, — Dieus pot m' arma salvar, — E nos 
mon cois gardar — De viure sofrachós, — E coman m' az amdós. (Ab 
pauc 1265. ) — Quar cossir las bontatz — Els gens faitz paratiós, — Pla- 
zens e graciós, — Comensatz sobregen — D 1 En Amalric valen — E 
plai me, car tan val. — Que mes l' a bel captal — Sel, que d' aut pretz 
es guitz, — Ab que-s es gent noiritz: — So es le reis 'N-Anfós — Cas- 
telás, cui Leos — Es e lhaus sobirás. — Mas pero veis es pías, — Que 
ben deu pretz voler — 'N-Amalricx per dever — Per si eys ses lo rey. 
— Pero fermemen crey — Que, s' agués sai estat. — Non agrá tan 
montat — Son pretz segon ma fe — Ni agrá tant ab que (Qui conois, 
1268). 



EN ESPAÑA 2ig 

hecho, para restaurar toda prez y que hubiera sido de de- 
sear que hubiese existido antes, según indica su nombre 
(Ant. ios: fuese antes). El solo puede aliviarle y á él en- 
comienda su cuerpo asícomo á Dios su alma (Lay on).» 
No sabemos si mirar como despido ó petición unas 
novas que en 6y dirigió á la corte de Francia; como sea 
al año siguiente elogiaba al infante D. Pedro de Ara- 
gón que debió visitar entonces, y en 12Ó9 después de 
hacer grandes elogios por sus buenos hechos á Amal- 
rico «que vale mucho por sí solo, pero si se hubiese que- 
dado aquí (en Narbona) no hubiera tenido tantos me- 
dios de valer (Qui connois)», dirige una composición 
entera al rey Alfonso. 

Si ya me debe valer mi canto, ni hacer bien trovar alguno, 
ni aprovechar mi saber, ahora lleva buen camino mi empre- 
sa, pues me dirijo al padre de entendimiento, de saber y de 
honor, y de prez y de loor en donde reside mi buena espe- 
ranza, al buen rey Alfonso. — Al buen rey castellano, que 
manda á León, singular en todos los hechos ricos, buenos y 
bellos y nobles y de valor, debe dirigirse todo hombre sensa- 
to, pues es mejor que los mejores y hasta los que valen poco 
salen de su compañía ricos y provistos y mejorados los que 
más tienen.- — Por esto debo yo temer que no valga con él mi 
razonar, pues tanto he tardado en presentarme; pero sus no- 
bles hechos me aseguran, pues tanto le agrada el saber, que 
todos los buenos entendedores van á él y vuelven alegres. — 
Nada se me alcanza del júbilo de amor, pues no me vale celar, 
ni canto, ni ruego, ni razón, ni paciencia, ni súplica para que 
mi agradable Bello Deporte me tome por servidor, sin otra 
esperanza alguna; por lo cual me decido á ver el buen proce- 
der del noble rey. — Dios, si le place, me conceda que mi sa- 
ber y mi hablar agraden al rey, de suerte que mis afanes lo- 
gren de él el honor que aguardo, pues le tengo y quiero por 
señor; ya que fácilmente puede enriquecerme en gran mane- 
ra y dar un premio á mi saber. — Oh rey soberano, llenáis 
todo el mundo de honra, pues por vuestro gran valor valen 
todos los demás hombres de valía, si bien os quedan inferio- 
res. — Jamás me honre ni me haga agradable á los demás el 
saber si por él no lo soy á vos. 



220 TROVADORES PROVENZALES 

Mn (Pfaff;. Si ia-m deu mos chans valer, 
W. IV. Ni far nulh be mos trobars, 

Ni mos sabers pro tener, 
Er s' endressa mos afars, 
Qu' al paire d' entendemen 
E de saber e d' onor 
E de pretz e de lauzor, 
On mos bos espers s 1 enten, 
M' en vau, al bon rey 'N-Anfós. 
Al bon rey, cuy es Leos 
Castellás, qu' es singulars 
De far totz faitz ricx e bos 
E belhs e nobles e cars, 
Deu anar totz hom ab sen, 
On trob om miéis de melhor. 
Que neys sylh senes valor 
Párton d' elh ric e manen, 
E mielhs, qui mais a d' aver. 
Per qu' ieu dey temor aver, 
Que no-m valla razonars 
Ab elh ; quar tan lonc esper 
A fag le mieus prezentars 
Ad elh. Mas sey fag valen 
M' aseguran de paor, 
Quar tant 1' a sabéis sabor, 
Que tug li sert entenden 
Lai van e 'n tornan ioyós. 
leu suy del ioy sofrachós 
D' amor, que n-om val celars 
Ni chans ni precx ni razós 
Ni sufrirs ni merceyars 
Ab mon Belh Deport plazen, 
Que-m preña per servidor 
Ses autr' esper de s' amor; 
Per qu' el belh chaptenemen 
Del noble rey vuelh vezer. 
Dieus, si "1 play, me don lezer, 
Qu' al rey venha mos parlars 
E mos sabers a plazer, 
Tant que s' assert mos cuydars 
Del honor, qu' ieu d' elh aten, 
Que tenc e vuelh per senhor; 



EN ESPAÑA 22 1 

Quar si-s fases, gran richor 
Pot mi far leugeiramen 
E mon saber cabalós. 
Reys sobirás d' onramen, 
Lo mon tenetz en color; 
Quar per vostra gran valor 
Válon tug P autre valen, 
Mas tug vos son al deiós. 
Jamáis sabers no-m honor, 
Bos reys, ni-m don grat de gen, 
Si per elh non 1' ay de vos. 

Parece (17) que no alcanzó por de pronto promesa al- 
guna de protección, pues en 12Ó9 le vemos todavía ex- 
presando la esperanza de que el rey Alfonso le dé favor 
y le retenga por suyo (Si-m fos). 



(17) Per bon esper, que ai — (No sai, si 1' me veirai) — El bon rey 
de Castela — 'N-Anfós, que pretz capdela, — Que rey es de Leo, — 
Ab cuy tug saber bo — Se son assegurat — E tug li íag onvat, — Per 
c om conquer valor: — Per que m' a gran sabor — Sos laus, que que- 
na n" 1 eschaya — Car ia per mal, jqu 1 ieu ti aya — Ni per nulh be, qu' 
en venha, — Non esper, qu 1 ieu atenha — So, que del mon dezir, — Si 
per el avenir — No y puesc, can lo veirai. — Dieu mi aport, si '1 plai, 
— En guiza, que-m retenha — Per sieu ab entressenha — De plazer e 
de grat. — C 1 adonc ere, qu' emendat — 3Ie serán tug li mal — Eli 
enueg coral, — Que preñe per no sabens. — Tant es el conoisens — Et 
entendens e sertz, — Que sos laus es apertz — Per tot lo mon ab grat. 
— Dieus lo tenha pagat — De so, qu 1 el pus dezira, — El gart de dan 
e d 1 ira — El cresca sa honor; — Et a mi do s 1 amor — Et aquo, qu' en 
dezire. (Si-m fos, 1269.) — Reys ben apres — 'N-Anfós Castellás. natz 
— Fos per socors — Far al mon d 1 onramens; — Quar tot V onratz — El 
pus vo 'n es sotz mes — Decoralmens. — Don aug mantas clamors, — 
Quar no '1 vizitatz — Que dic, e suarratz — Suy en vos lauzar, quar 
guitz — No-m n' es sabéis ni arditz. — Bos reys, gent servatz — 
Pretz e dieu amatz, — El comensamens gvazitz — Vostres sia gent 
complitz. — Reys grazits honratz — Ben rey, m' entendatz, — Done 
faitz, que gent n.' es aizitz — E Dieus per dreg, quecus er guitz. 
(Quar dreytz, 1270.) — Per totz suy en la via — D' est saber, dones 
grazir — Lur o vuelh; quar iauzir — M' en fan mant honramen, — Que- 
m fan li pus valen. — Del rey 'N Anfós deuria — Totz hom auzan ben 
dir; — Quar nulhs non pot mentir, — Ans pus complidamen — Val, 
quel laus no perpren. (De midons, 1271.) — Lo reys 'N Anfós a va- 
lensa — Castellás tal, que plazers — Crey qu' es a Dieu; quar devers 
— Fazen totz bes li agensa — Ab grat et ab conoyssensa. — Si per elh 
mos bos espers — No s complis, non ai plevensa, — Qu' en tot lo mon 



TROVADORES PROVENZALES 



El año siguiente en que es de suponer que visitó á 
Cataluña, el ji y 72, nuevos elogios y nuevas protestas 
de sinceridad (Quar dreitz). En el último de los años 
mencionados dirige algunos consejos á un señor, acaso 
el mismo Alfonso ó un caballero de su corte (Aitan 
grans). En 1273 pide á Dios que dé favor y vida espiri- 
tual al rey de Castilla (Humus forfaitz) y el año siguien- 
te, en que escribió la larga requesta del nombre de 
juglar, le dice que él solo puede hacer que no pierda 



truep guirensa. (ATout me, 1272.) — E vos, sénher plazens — Esqui- 
vatz los de vos — E faitz ab homes bos — Esertz tot vestí- 1 afar — E no- 
lis puesc' om lonhar — De so c-amar devetz etc. — (Aitan grans, J272.) 
Dieu prec del rey de Castella 'N-Anfós, — Que a son cors don hon- 
ramens e pros — Lonc temps ab grat et esperital vida. [Humils, for- 
faitz, J27H.) — Reys sobr' onratz de Castella 'N-Anfós, — No-m pot 
ésser totz 1' autre mons guirens — De gran afán, si donex vos, on bon 
sens — Es ab totz bes, no-m voletz lar ioyós. — Quar mon temps 
perr, vergonhós et aunitz, — Non eonogutz, sal per vos, on guanditz 
— Es mos espers apres Dieu de guirensa. — Bos reys, tant m' es vos- 
tres laus abelhitz, — Quar m' es honratz, qu 1 ab elh viuray ayzitz — 
D' ésser manens o paubres ses fallensa. (Grans afans, 1273. ) — S' al 
rey degués dir, qu' ieu 1' ames. — Assatz sembla, que '1 porti fin' 
amor; — Quar per sos ops dezir mil tans d' onor — Que per lo mieu, 
si-m sia Dieus enans — Reys Castellás, nostre laus m 1 a sabor. — E si 
per vos non venh en gran ricor, — Al mens per tot n' er pus grazitz 
mos chans. (Fis e, 1275. Sénher, del honrat rey car — 'N -Anlós vos 
prec, qu' enansar — Li'n vulhatz son bon voler. (Ihesús Cristz, 1275.) 
— Reys "N-Anfós, al mielas chauzir — Vos tanh lauzor ses temer, — 
Qu' amicx sabetz enantir — E 'ls enemicx dechazer. (Ogan no, ene- 
ro 127G) — Reys 'N-Anfós, dieus per sa vertut — Vos cresca poder e 
talan — Del pretz. que avetz mantengut — Luy serven, enemicx so- 
bran. (Karitatz et enero 1276.) — Doncx nía caramida — Mos belhs 
deportz sia — El reys de Castilla — 'N-Anfós, que grazida — Valor 
ten a tria; — O pretz renouella — Cuy devers gragella, — Lay, clian- 
sós, tey via; — Pero no-t daria — Tornada e revella, — Qu-om no t' 
escantella, — Qu' el compás mentria. (Voluntiers faria \'3 cal mar- 
zo 1276.) — Le reys 'N-Anfós Castelás m' a conques: — Quar li plai 
chans, sabéis, pretz e totz bes, — Per que sos laus me plairá tota 
via, — El guazardós de«utz m' en plaseria. — Per elh esper puiar en 
manentia — Et en valor; a Dieu plassa, que sia (Razós m' aduy 20 
cal. marzo 1276 — Reys 'N-Anfós Castellás fis — Vos suy d' amor, 
qu' autre port — Non tiuep, que-m sia guirens, — Qu' esser cug per 
vos manens. — Bos reys, doncx per vos comens, — Si-us play, mos 
enantimens. (Los bes 11 cal. marzo 1276.) — Bos reys Castellás \- 
Anfós, — Ab dreg faitz tot, quant fassatz, — Et auretz pro compa- 
nhós. — El devers sia gardatz — Vostres e '1 ricx pretz per vos. (Xpis- 
tiás vey 10 cal. marzo 1276.) 



EN ESPAÑA 223 

el tiempo, desconocido, avergonzado y vilipendiado 
(Grans afans). Repítense las súplicas en dos composicio- 
nes del año yS. (Fis e, Jhesus Chritz). Más frecuentes 
que nunca son en 1276, llegando á cinco las dedicato- 
rias, algunas compuestas en días muy inmediatos (Ogan 
no etc.); en la última se nota el tono de consejo más 
bien que el de súplica: «buen rey castellano D. Alfon- 
so, haced con derecho cuanto hagáis y no os faltarán 
compañeros» (Xpriás vey). 

Muy distante estuvo el trovador de alcanzar cuanto 
deseaba, si juzgamos por la siguiente poesía compuesta 
en setiembre del mismo año: 

Quien me hubiese dicho, no hace dos años, que fueran 
poco apreciadas mis alabanzas del rev D. Alfonso, guía del 
valor, mucho me hubiera apesadumbrado; y ahora es aquí 
tenido tan en poco y tan censurado que ni siquiera me atrevo 
á hablar de él con honor, lo que tanto me entristece que por 
poco no dejo de cantar. — Le oigo censurar por muchos hom- 
bres que le fueran valedores si le agradase tanto la guerra 
como el hacer mercedes; mas yo ¡ay! siento gran tristeza, 
pues se solían alabar los cantos que le dirigía, y hasta queme 
entierren, no dejaré de serle afecto ni los dirigiré á otro pun- 
to. — Mal testimonio dará (de sí) su hijo si es cierto lo que 
dice la mayor parte de la gente que le desposeerá en vida. 
Mas déme Dios antes la muerte, porque no habrá para mí 
alegría hasta que sus mayores enemigos le cobren tal amor 
que no se haya de guardar de ellos. — Con derecho ha querido 
reinar y con prez y con valor, aumentando su tierra glorio- 
samente el rey D. Alfonso, que Dics guarde, y ahora debe 
más y más querer derecho y paz, con tal que no sea escarne- 
cido, para que Dios le proteja v no decaiga su prez. — Mi dicho 
será bastante provechoso con tal que sea de él oído, pues yo 
hablo indignado y si me oye no será en su daño. Por lo tanto 
le diré que rey debe amar á los amigos, mas como temo aña- 
dir otras cosas, escoja él lo que mejor le parezca para cum- 
plir con su verdadero deber. — Jamás me esforzaré en alabar 
al rey de Castilla ni á otro alguno, si su prez se convierte en 
error, de suerte que me resulte error y daño. — No tengo 
buena estrella en hallar señor que me quiera amar de co- 
razón. 



224 - TROVADORES PROVENZALES 

llabn. (Pialí). Qui-m disscs. non a dos ans, 
W. IV. Qu' el laus me fos desgrazitz 

Del rey 'N-Anfós, de pretz guitz, 

Mot me fora greus afans; 

Q' er es tant vil tengutz sai 

E blasmatz, que sol parlar 

Non aus de luy ad honor, 

Don ai al cor tal dolor, 

Qu' ab pauc chant non desampar. 

A moutz homes l 1 aug blasmar, 

Que li fóran valedor 

Si guerra 1' agües sabor 

Tant quon a cor de donar. 

Mas ieu las! suy en esmav; 

Qu' om me sol lauzar mos chans 

Per elh, que m' er abelhitz, 

Tant qu' ieu serai sebelhitz, 

Ans que dreg alhors los lans. 

Mal aueyrá sos efans, 

Si '1 pus de la gent ver ditz, 

Que vius n' er despostaditz. 

E Dieus don me mort enans ; 

Quar ia gran ioy non aurai, 

Tro per ver auia (auja) comtar, 

Qu' el sicu enemic maior 

Aian ab luy tal amor, 

Que d' elhs no *1 calha gardar. 

Ab dreg a volgut renhar 

Et ab pretz et ab valor 

Creyssen de terr' ab lauzor 

Le reys 'N-Anfós, que Dieus gar; 

Et aras deu mielhs e may 

Voler dreg e patz dos tans, 

Sol que non si' escarnitz; 

Per que de Dieu si' aizitz, 

E sos pretz no-s desenans. 

Mos ditz será pro bastans, 

Sol que per luy si' auzitz; 

Qu' ieu parli totz esferzitz, 

E si m' enten, non 1' er dans, 

Pero aitant li dirav, 

Que reys deu amicx amar; 



EN ESPAÑA 225 

Mas de 1' ais dir ai temor, 
Elh chauzisca son melhor 
Per son dreg dever a far. 
Jamays no m' esforsarai 
Del rey Castellan lauzar 
Ni d' autre, si en error 
Ven sos pretz, qu' a deshonor 
Me pogués ab dan tornar. 
No suy astrucx de senhor, 
Que-m vuelha de cor amar. 

Con la misma fecha de 1276 (18) y sin designación 
de mes hallamos una pastorella de Riquier cuya escena 
es en Astarac (corte meridional donde hallaban todavía 



(18) Dissi '1 don vinetz 7 — Sénher tan senhada — Say de Compos- 
tella — Que -us o conoizssetz. — Pus vos ai trovada — Comtatz me 
novella — De lai si sabetz. — Sénher vas Granada — Va "1 rey de 
Castella — Donx tost lai tenetz — Dona que dizetz! — Qu' ieu no crey 
que fássan — Sénher mont falhetz — No seguen sa transa ( D' As- 
tarac) (1276) — E si no m' es esta vetz restaurat — Per lo valen rey 
Castellan 'N Anfós, — Si que semble ben sieus le gazardós — De mon 
chantar, e d' elh penrai comiat, — Pero non clama ns; — Quar trop 
mal estans — Dans — Seria; tant es lausatz — Ausalz per mi, de ver- 
tatz. — No suy acordans, — Bos reys, qu' ieu mos cbans — Lans — Vas 
lunh autre rey pagatz, — Ni fuy, quinz' ans a passatz. — Doncx pus 
que us me suy donatz, — Parer dey vostres, sieus platz (Yverns 
no-m, 1277). — Del bon rey 'N Anfós volria — Castellan grat e iauzir, 
— Quar m 1 en tanh per lonc ben dir — Ver ab amor ses bauzia. 
(Creire m' an, 1277). — E torni-m cossirós — Al valen rey 'N Anfós 
— Castelan, que Dieu sal. — Que pus qu' est saber val, — Val ab 
luy e valors — Conoissensa, honors — E totz faitz ben estans. — Per 
qu' ieu 1' ai ben XVI ans — Tot mon saber donat — Ét el a mi hon- 
rat — De tota ma honor — Et ai de ma tristor — Conort e bo saber, 
— C ai en luí sol vezer — Com laisse Dieus paguat. — Que mais de 
paubretat — No-m cal aver teniensa; — Si non, non ai plevensa, — 
Qu' el mon m' en assegur. (Tant petiti. — \nc jjlus perdei l'onratrey 
píen d' amor — De Castella 'N Anfós, non ayc sénhor, — Que-m co- 
nogués ni m saubés tant honrar, — Que m' en pogués de vergonha 
cessar. — Greu me será, si-m coven a blasmar — Un senhor mieu, 
que solia lauzar (Jamáis non, P286). — En la greu mort amara — 
Del bon rey es serratz — Pretz, qu' en est mon no platz, — "N Anfós, 
qu 1 elh saup culhir — Pos faitz e 'ls mals fugir. (Res nom, 1287). 
En una tensión de G. Riquier con Jordá se habla de 'N-Yzarn 
(Marques?) Na Marquesa, Na Sayssa la pros, EN Paulet (de Mar- 
sella?), lo valen rey 'N Anfós, — E sel que ten Polha en sa baylia — 
Per cor de dar (Pedro III de Aragón?) 

i5 



226 TROVADORES PROVENZALES 

protección los trovadores) y que alude á las guerras 
contra los infieles. Al regresar el rey á Castilla de Bel- 
caire, donde había acudido para exponer al papa Cle- 
mente sus derechos al imperio, se encontró con impor- 
tantes novedades en el reino. El infante D. Sancho que 
lo gobernaba y que se había hecho proclamar sucesor 
en menoscabo de los derechos de los hijos de su herma- 
no D. Fernando de la Cerda (muerto en 127?) mostra- 
ba grande energía y decisión en su campaña contra el 
emperador de los benimerines y el rey de Granada, y se 
había formado un poderoso partido. A la vuelta del rey 
los dos príncipes musulmanes derrotados ya por su hijo, 
se apresuraron á pedir treguas. 

«De dónde venís, pregunta el trovador á la pastora. — 
Señor, tan bien encaminada estoy que vengo de Com- 
postela, punto que os es conocido. — Ya que os he en- 
contrado, contadme nuevas de allí si las sabéis. — Señor, 
hacia Granada va el rey de Castilla y hacia allí debéis 
dirigiros inmediatamente. — Mujer, ¿qué me decís? yo 
no creo que lo haga. — Señor, muy mal hacéis no si- 
guiendo sus huellas.» 

El año siguiente de 1277 el trovador advierte á Al- 
fonso que, si no recuerda mal, hace quince años que no 
ha elogiado á otro monarca y se queja de su mala situa- 
ción. En otra poesía fechada el mismo año protesta de 
nuevo de su sincero amor (Yverns no-m; Creire irTan). 
En 1278 repite que desde diez y seis años le ha dedicado 
todo su saber (Tant petit). 

El rev de Aragón, como hermano de doña Violante, 
abuela y decidida protectora al principio de los infantes 
de la Cerda, y el de Francia como hermano de doña 
Blanca madre de los mismos, se habían mostrado opues- 
tos á la usurpación que llevó á cabo el infante D. San- 
cho. Este tuvo sin embargo medio de que regresase su 
madre doña Violante y de aplacar al rey de Aragón, y 
si bien el de Francia intentó dos veces reclamar con las 
armas los derechos de sus sobrinos, se interpuso el papa 
que deseaba se reservasen las fuerzas cristianas para 



EN ESPAÑA 227 

proteger á los pocos fieles que habían quedado en Pales- 
tina. Celebróse una entrevista en Bayona, en que sólo 
tomó parte Felipe III por medio de embajador, y don- 
de si bien Alfonso prometió el reino de Jaén al mayor 
de los infantes, por oponerse á ello D. Sancho no resul- 
tó avenencia alguna. Fué esto en el año 1280, á fines del 
cual compuso el trovador la siguiente poesía en la que 
dá ya por segura la paz con Francia y Aragón, y canta 
el enlace de los infantes D. Juan y D. Pedro con Juana 
hija del marqués de Monferrato y con Margarita hija 
del vizconde de Narbona, que se celebraron el año si- 
guiente en Córdoba con asistencia de D. Sancho que 
estaba guerreando con los moros de Granada. 



(Como) si ya no hubiese yo trovado tantas buenas razones, 
oigo decir en la corte del rey Alfonso que ahora sabría tro- 
var, y me pesa. Así pues ya que saber me guía, aunque no 
sea apreciado mi canto ni premiado mi amor, al buen rey 
corresponde tanto honor, que debo, si puedo, hacer un buen 
verso. — El buen rey tiene tantos bienes que es muy preciado 
su nombre y tan grande y tan buena su alabanza que ha alcan- 
zado en esto lo mejor del mundo; porque tanto le place la prez 
que todo su saber, hechos, dichos, corazón, sentido, riqueza, 
lo ha dirigido al logro del valor (buen nombre, gloria) y que 
esto es verdad es bien patente. — Que ahora oigo decir que le 
veremos en paz con el rey de Francia, á quien pensaba com- 
batir; pues el príncipe señor de los provenzales (Carlos de 
Anjou) es atendido y creo que le obedecerán, porque le agra- 
dan derecho y paz, y parece que con la ayuda de Nuestro 
Señor lo arregla todo fácilmente. — Agradar debe al rey in- 
gle's su acuerdo, porque no le miran con desconfianza y me 
agradaría que acudiesen él y el rey aragonés que ha crecido 
en valor; pues todos deben desear el acuerdo de estos reyes, 
y el rey Alfonso con esfuerzo podrá encumbrarse en Granada. 
— Pláceme de que el honrado marqués de Monferrato haya 
hecho dadivoso un alegre presente al rey, si bien antes lo re- 
cibió de él tan grande que ha crecido en honor y en poder, 
de suerte que sus enemigos deben temer que en breve les 
dañe. — Todos estos hechos me mueven á hacer este verso; 
tan bien dispuestos veo los cristianos á servir al Salvador y 



22S TROVADORES PROVENZALES 

sólo tratan por amor suyo de recobrar la Santa Tierra. — 
Buen rey D. Alfonso, mucho se oyen sonar vuestras alaban- 
zas, mas ninguno de los alabadores puede apurarlas, antes 
bien quedan ellos más honrados que vos alabado, 

Malm. (Pfafe) S 1 ieu ia trpbat non agués 
W. IV. Tantas de bonas razós, 

Auch en cort del rey 'N-Anfós, 

Qu' er saubra trobar, so-m pes. 

Done pus sabers m' en es guitz, 

Si tot chans non es grazitz 

Ni socors non ai d' amor, 

Al bon rey tanh tan d' onor 

Que dey, si puesc, bon vers far. 

E '1 bon rey a tans de bes, 

Que grazitz es sos ressós, 

El laus tnn grans e tan bos 

Qu' el mielhs del mon 1' a perprés, 

Quar tant 1' es pretz abelhitz, 

Que saber e faitz e ditz 

E cor e sen e ricor 

A tot donat a valor, 

E si vers es assatz par. 

Qu' er aug, qu' elh rey Francés, 

Don cuiav' e'sser tensos, 

Veyrem acordar amdós; 

Qu' el princeps, que se'nhers es 

Deis Proensals, n' es auzitz, 

E crey, qu' en er obezitz; 

Quar dreytz e patz 1' an sabor, 

E par, qu 1 ab nostre senhor 

O pot tot leu endressar. 

Plazer deu al rey Englés 

Lurs acortz, quar sospeyssós 

Non 1' an, c plagra-m, que y fos 

Elh e '1 reys Aragonés, 

Qu' ab valor s' es cnantitz; 

Q' usquecx deu esser aizitz 

De voler 1' acort de lor, 

El reys 'N-Anfós per vigor 

Poirá 'n Granada levar. 

Be m play, quar 1' onratz marques 



EN ESPAÑA 2 29 

De Monferrat cabalós 
Al rey fa prezent ioyós; 
Mas ans de luy tal lo pres, 
Qu' el n' es d' onor enantitz 
E de poder afortitz, 
Don dévon aver temor 
Sey enemic, qu' ab dolor 
Los fassa breument estar. 
Tug aquist fag me son guitz 
D' est vers far, tant vey aizitz 
Xpistiás del Salvador 
Servir, sol van per s' amor 
La sancta térra cobrar. 
Bos reys 'N-Anfós, mout auzitz 
Es vostres laus, mas cumplitz 
No fon per lunh lauzador, 
Ans préndon tug mais d' onor 
Que vos él vostre lauzar. 

Habiéndose declarado el descontento del reino y los 
asomos de la rebelión de D. Sancho en las Cortes de 
Sevilla de i28r, empezóla nefanda lucha, prevista ya 
desde 1276, como nos da á conocer la poesía de Ri- 
quier (Qui-m dissés), que llenó de amargura los últi- 
mos años de Alfonso. Riquier debió abandonar una 
corte en que no podía ya hallar solaz ni protección, 
mas en cuanto feneció el rey no se olvidó de mostrar su 
gratitud y de lamentar su muerte (Jasmais non : Res 
no-m). Desde esta época le vemos en Narbona, Rodés y 
Astarac. En 1291 celebra todavía á un Amalrico, hijo 
del vizconde Aimerico de Narbona, que había pasado 
como capitán al servicio de Cosme de Florencia (Me- 
diéis). 

La obra más famosa que nació de la protección dis- 
pensada al poeta de Narbona por el rey sabio es la su- 
plicación ó requesta que llevado de su celo por la dig- 
nidad de profesión, compuso aquél acerca del nombre 
de juglar. Es un documento en gran manera instructi- 
vo, por cuanto nos entera de muchas costumbres de la 
época, si bien se ha de distinguir entre las que da por 



23o TROVADORES PROVENZALES 

tales y los usos que propone como efecto de una le- 
gislación ulterior, la cual aunque muy diversa en el 
espíritu es una especie de utopia, á la manera de la re- 
pública literaria de Klopstock. 

Las gentes viven diversamente en el mundo, los valientes 
mejoran su suerte, los que pueden hacen nuevos estableci- 
mientos, muchos se atienen á los antiguos usos. En general 
veo establecido un buen orden y lo mejor del mundo está re- 
gido por clérigos, caballeros, burgeses, mercaderes, menes- 
trales y labradores. 

Despue's de un largo examen de las ocupaciones de todos 
estos estados, prosigue diciendo que ello le ha movido á con- 
siderar que sería conveniente establecer diversos nombres 
entre los juglares, pues no está bien que los mejores no ten- 
gan nombres más honrosos. Se ve por desgracia que un hom- 
bre sin instrucción, si sabe tocar un poco algún instrumento, 
va mendigando por las calles ; otro canta desacertada y vil- 
mente por las plazas, entre las gentes de poco valer, sin dis- 
tinguir entre las conocidas y desconocidas y entrando si pue- 
de en las tabernas, no atreviéndose á comparecer delante de 
ninguna buena corte. A estos se les llama juglares, como 
también á los que sólo se ocupan en ejercicios corporales y 
los que sólo en juegos de manos y de títeres, cuando la jugla- 
ría fué inventada en su origen por hombres sensatos y enten- 
didos para alegrar y honrar á los buenos. Por esto la gente 
de pro quiso entonces tener juglares, y aun ahora, como es 
debido, los tienen todos los grandes señores. Hubo después 
los trovadores para referir cantando los buenos hechos y para 
ensalzar y alentar á los valientes. Ahora cantan, trovan y 
tocan instrumentos algunos sin juicio y sin saber, que envi- 
dian las honras que los buenos alcanzan, aunque generalmen- 
te son ellos más favorecidos que los que saben. Y pues tanto ha 
degenerado el nombre de juglaría y es sensible que los sabios 
trovadores no se hayan de ello quejado antes, sería de desear 
que cada uno recibiese un nombre, según lo que supiese ha- 
cer, y que todos se llamasen en general juglares, á la manera 
de lo que sucede entre los burgeses, si bien hay mayor varie- 
dad entre los juglares, unos buenos, otros medianos y otros 
viles y despreciables. Vos, señor, pues tanto es vuestro poder 
y saber, podéis poner remedio, y si el rey debe hacerlo sois 



EN ESPAÑA 23 I 

vos, porque en todo tiempo juglaría y saber han hallado en 
Castilla acogida, estímulo , premio, enmienda y cumplido 
consejo, más que en corte real ó de otra clase. Esto os hon- 
rará, de este modo se sabría cuál es el saber de cada uno. — 
Así os ruego especialmente que, á aquellos que saben trovar 
de una manera segura y verdadera y hacen versos y canciones 
y otras buenas trovas con provecho y sentido y con enseñan- 
zas durables en todos tiempos, se les distinga por su nombre 
de los juglares, de los que tocando instrumentos y remedan- 
do, sólo sirven para la diversión del momento y son muy di- 
ferentes de los primeros cuyos cantares se recuerdan y agra- 
dan é instruyen aun después de muertos sus autores. A estos 
Dios y el mundo les honran por tal saber que por ningún 
medio propio de hombre carnal no pudiera lograrse, y á dife- 
rencia de los otros estudios no se puede comunicar. Por esto 
deberían ser honrados los que se hallan en este caso, cuando 
al mismo tiempo se presentan dignamente en las cortes. Los 
hay que saben, pero que se portan mal, y otros al revés, y 
generalmente prosperan más en las cortes los más atrevidos. 
Hay trovadores de diferentes maneras: unos emplean su saber 
en la maledicencia, otros componen sin sal coplas, servente- 
sios y danzas. Yo entiendo hablar solamente de los de saber 
y juicio, que hacen versos y canciones con buen argumento y 
que rimando dan buenas enseñanzas. 

En la contestación á esta súplica, después de algunas gene- 
ralidades acerca del deber de ensalzar á los suyos cuando es- 
tán necesitados y acerca de los muchos negocios que le abru- 
man, el rey D. Alfonso da su sentencia precedida de las más 
solemnes fórmulas, de la enumeración de todos sus títulos y 
de consideraciones tocantes á los diversos estados del mundo 
donde se resumen las anteriormente expuestas. Decide el le- 
gislador que todos los tocadores de instrumentos se han de 
llamar istriones, cuya etimología busca en instrumenta; todos 
los trovadores inventores, y todos los que dan saltos en las 
cuerdas tirantes ó sobre piedras joculatores. El nombre de ju- 
glar se da también á los saltadores y á los que remedan no 
menos que á otros: uso difícil de desarraigar, si bien en Es- 
paña hay nombres adecuados para cada clase. Así se llaman 
juglares los que tocan instrumentos, á los que remedan re- 
medadores, á los trovadores segriers (?), según el uso de to- 
das las cortes; y á los hombres desprovistos de toda buena 
condición que pronuncian versos sin argumento ó emplean 



2 3 2 TROVADORES PROVENZAI.ES 

vilmente su vil saber sin consideración alguna, por caminos y 
por plazas, arrancando vilmente el dinero y viviendo deshon- 
radamente, se les da el nombre degradante de cazurros. El 
uso de Provenza (el S. de Francia) de llamarles á todos jugla- 
res nos parece una gran falta de lenguaje, por lo cual acon- 
sejamos y declaramos con motivo que todos aquellos que, ya 
sepan ó no, viven vilmente y con deshonra y no deben pre- 
sentarse en ninguna corte de mérito, como aquellos que ha- 
cen saltar monos, cabríos ó perros ó que hacen juegos vanos 
como los de títeres, ó remedan pájaros ó tocan ó cantan entre 
gente baja por humilde precio, no deben alcanzar el nombre 
de juglaría, ni aquellos que siguiendo las cortes se fingen 
locos y no se avergüenzan de lo indecoroso, ni les agrada 
ningún hecho placiente ni bueno, y que deben llamarse bu- 
fones según se usa en Lombardía. Y aquellos que con corte- 
sía y con noble saber se saben portar entre las gentes ricas 
para tocar instrumentos ó para contar nuevas hechas por 
otro ó para cantar versos y canciones ajenas, ó para otras co- 
sas buenas y agradables, bien pueden poseer este nombre de 
juglar. Y aquellos que saben trovar versos y sones, y compo- 
ner danzas, coplas, baladas dispuestas con alta maestría, albas 
y serventesios, bueno y debido es que se llamen trovadores. 
Y entre estos deben distinguirse los que saben hacer cancio- 
nes y versos de autoridad y nuevas muy apacibles y bellas 
enseñanzas que muestren temporal ó espiritualmente cómo el 
hombre puede, con tal que quiera, discernir entre el bien y 
el mal. Estos, á quienes Dios honra, debe honrar el mundo, si 
obran de un modo correspondiente á su saber, porque con 
gusto y por deber muestran el camino del honor, declarando 
bellamente las cosas oscuras. A los tales se les debería llamar 
doctores de trovar. 

Slauh (Pfaff) W. IV. Aissó es suplicatió que fes Gr. Riquier al rey 
Rois. D. T. de Castela, per lo nom deis juglars l'an LXXIII. 

Pus Dieu m'a dat saber 

Et entendemen ver 

De trobar sertamens 

A dig deis entendens, 

Eu ben lo deg despendre,... 

E ?oi pus temeros 

E 'n totz faitz vergonhós, 



EN ESPAÑA 233 



Per que n 1 ai mens d' aver; 
Alais n' ai per mon saber 
Gazanhat d' onramen. 

Que per lo rey valen 

E vuelh n' ab luy parlar, 

Pus ne soy aizinatz, 

Pero car me desplatz 

Cant tug li trobador 

Non an facha clamor. 

E comens supplican, 

Humilmen merceyan 

Vos, rey sénher onratz, 

Car sofrir m' o denhatz, 

Francx reis, nobl' EN Anfós 

Castelás, cui Leos 

Es lauzables e pretz. 

Se'nher, car entendetz 

E conoisetz razón, 

Vos prec, qu' us sapcha bon 

So qu' us vuelh dir, d' entendre, 

E, si-s pot, ses reprendre 

Far, que s' acap per nos. 

Se'nher adreit e bos, 

Vos sabetz, que las gens 

Vívon diversamens 

Perqu' ieu ai albirat, 
Que fora covinen 
De noms entre joglars, 
Que non es benestars, 
Car entr' els li melhor 
Non an de nom onor 
Atressí cum de fach, 
Qu' ieu ne tenc a maltrag, 
C us homs senes saber 
Ab sotil captener, 
Si de calqu' estrumen 
Sab un pauc a prezen, 
Se n' irá el tocan 
Per carrieiras sercan 
E querrá c' om li do; 
E autra ses razó 
Cantará per las plassas 



234 TROVADORES PROV&NZALES 

Vilmen et en gens bassas 
Metra queren sa ponha 
E totas ses vergonha 
Privadas et estranhas (19). 
Pueys irá-s n' en tavernas 
Ab sol qu' en puesc' aver; 
E non auzan parer 
En neguna cort bona, 
Car nom aquels mens sona 
Ses autre nom joglars; 
Ni seis que trasgitars 
Es lor us ses ais far; 
Ni cel que fan jogars 
Cimis ni bavastel ; 
Ni d' autres, que capdels 
Cos non lur es donatz. 
Car per homes senatz, 
Sertz de calque saber, 
Fo trobada per ver 
De primier joglaria, 
Per metr' els bos en via 
D' alegrier e d' onor. 
L' estrumen an saber 
D' auzir d' aquel que sap 
Tocan issir a cap 
E donan alegrier. 
Perqué '1 pros de primier 
Vólgron joglar aver 
Et enquar per dever 
N' an tug li gran senhor ; 
Pueis fóron trobador, 
Per bos faitz recontar 
Chantan e per lauzar 
Los pros et enardir 
En bos faitz : car chauzir 
Los sap tal, que no' ls fa, 
Ni jes dever non a 
Del far, tal los ensenha : 
Perqu' ieu, que n' avenha, 
No-m puesc tener del dir. 

(19) Esternas! 



EN ESPAÑA 

Aisi a mon albir 
Comenset joglaria. 
E cadaus vivía 
Ab plazer entr 1 els pros. 
Mas er es tel sazós 
Et es lonc temps avuda 
C una gens s' es moguda 
Ses sen e ses saber; 
De far de dir plazer, 
E senes conoisensa, 
Que prendo captenensa 
De cantar, de trobar 
O d 1 esturmens tocar 
O d 1 ais ses tot dever, 
Ab que puesca querer 
Per enveia deis bos. 
E son tantost gilós 
Can vézon los bos (!) onrar 
Ais pros, e ven afar 
Mantenen del mal dir, 
E no-s degra sofrir 
Per ren a mon semblan, 
E vey que hom los blan 
E 'ls tem mai que '1 senatz, 
E pueis, cant es baisatz 
Lo noms de joglaria 
D' onor, que no y solia 
Caber aquela gens, 
Es me greu deis sabens 
Trobador, car clamat 
Non an el temps passat 
So, qu' er m' aven a dir.... 
Mas a mi es parvens, 
Que vos, sénher reys bos, 
Es ben tan poderos 
De pretz e de poder 
De sen e de saber, 
Qu' o podretz acabar, 
Ec'a vos tanh a far. 
Si tanh a rei que sia: 
Car tostemps joglaria 
E sabers an trobat 



2 35 



2 ^<> TROVADORES PROVENZALES 

En Castela ab grat 

Captenh e noirimcn 

Do et emendamen 

Mais, e cosselh cabal 

Qu' en lunha cort rial 

Ni en autra que sia. 

E vos huey en est dia, 

Sénher, o mantenetz: 

Perqué lauzor n' avetz, 

Co-us avetz de totz bes, 

Cars se'nhers, pus que-us n' es 

Per ver (lo) poder datz, 

Es tan gent batejatz 

Per P obs grans, que y auria, 

Car hom pueis entendria 

De cascú so saber 

Ab qu' us vengu' a plazer 

E-us paresca de far: 

Qu 1 er no pot hom triar 

Per lo nom ni chauzir 

De joglars ees ais dir, 

Que sábon far, breumen. 

Car tug generalmen 

Son joglar apelat.... 

Prec vos propriamens 

De seis, que an saber, 

De trobar sert e ver, 

E fan vers e cans ós 

E d' autres trobars bos, 

Per profeitz e per sens, 

E per ensenhamens, 

Durables per tostemps, 

Que no sia(n) essemps 

Ab los joglars nomnatz. 

Datz lur nom per vertatz, 

Que-us semble de dever: 

Car be podetz saber, 

Nobles reys castelás, 

Que lurs faitz es sertas 

Pus que deis autres totz, 

Que no val una notz, 

Si be-us o cociratz; 



EN ESPAÑA 237 

Lurs faitz ni lur solatz 
De cels deis esturmens 
Deis contrafazemens 
Ni d' autr' es de gran re, 
Mas tant cant hom los ve 
E 'ls au tan solamen. 
Mas deis sabens ab sen, 
Que fan los bos trobars, 
Reté hom lurs cantars 
E ais de be, que fan ; 
E val pueis atretan 
Per solatz e per sen, 
Co se i e'ran prezen 
Ab tot que sían mort. 
Donh aquilh prénon tort, 
Car autre nom non an, 
E car cabalmen van 
Ab joglars d' onramens 
Entre las bonas gens, 
Que no-s deuria far. 
Car dieus los vol onrar 
Él mon de tal saber, 
C om no '1 poiri' aver 
Per ren d' ornen carnal... 
Vers es ben, que pus a 
En si 1' entendemen, 
Que pot melhuramen 
Hom ensenhan donar; 
Mas per ren comensar 
Per home no-s poiria. 
E si gardetz clersia 
De totz autres sabers, 
Ab homes n' es poders 
Datz, de tot ensenhar, 
E 'ls vezem comensar 
Totz hom, e 'ls aprendens 
Per los homes sabens 
Deis sabens essenhar. 
Danc avantatje gran 
N 1 a sabers de trobar, 
Perc' om degra onrar 
Cels, que 1' an fermamen, 



238 TROVADORES PROVENZALES 

Vas que captenemen 
Saubran en cortz aver. 
Qu' ie 'n vey ab gran saber, 
C an vil captenemen, 
Et a n' i, que an sen 
Ab petit de saber, 
E per bon captener 
Son grazit et amat. 
Mas silh, c 1 an acabat 
Saber e bon captenh 
E vívon ses mal genh, 
Degra hom pus onrar. 
Pero re non vey far, 
Ans qui pus es arditz. 
De querré pus formitz 
Vieu ara cortz seguen, 
C ora non a chauzimen 
Sol d' orne vergonhos. 
Perqu' ieu vos prec, reys bos, 
C ai<ó deveziatz 
Si qu' en siatz onratz, 
Sabers a son de ver, 
Car per aquest saber 
Deu hom aver honor 
Cilh que 1' an e maior, 
Que miéis (lo) sap uzar 
Perqué vulhatz triar 
Al mielhs nom per razó, 
Car mant trobador so 
De diverses trobars. 
A qui non tang onrars, 
Car lur fag no so sert : 
Que 1' un tenon apert 
Lurs sabers en dir mal, 
L' autre fan senes sal 
Coblas, sirvente's, dansas, 
Ab cui anan (*) honransas 
Penre per lur trobar. 
E no-us devetz pessar 
A lunh t'or, reys onratz 
Que-m sia esforsatz 

(*) Ab que cúian? 



EN ESPAÑA 23^ 

Per lor. De so, c' auzetz, 
Solamen entendetz, 
Qu'us o dic del sabens, 
On sabers es e sens, 
E vers e canzós fan 
Ab razó, e riman 
Fan bels ensenhamens: 
Car d' aquels solamens 
Que an saber onrat, 
E fan d' acturitat 
Lurs trobars fis e bos, 
Vos prec, reis autorós, 
De so, qu 1 us ai preguat 
E s' ie-us ai enuiat 
Car tant o ai tengut, 
Ben avez entendut, 
Que forsat m' a razós. 
Done perdonatz m' en vos 
Est enueg per mercé, 
E si aisó-s cové 
De far a vos e-us platz 
Anc no fon tan onratz 
Lo meus pars per senhor. 
E Dieus don vos honor 
E vida ab plazer, 
E-us cresca de poder, 
De sen e de bon grat. 
E-us done voluntat 
De so que dig vos ai. 
Car si no-s fai, jamai 
No cug ésser joglars, 
Tan m' es lo mon amars, 
Car i cap aitals gens, 
Que lunhs avansamens 
Lor es datz a saber, 
De trobar sert e ver, 
De nom, don ai pezansa 
E 'n sofri m.ilenansa, 
Tal que d' onor m' esquiva; 
Done pessami, co viva 
Estiers en calque guiza. 



24O TROVADORES PROVENZALES 



Declaratió, qu' el sónher rey 'N-Amfós de Castela fe per la suplica- 
tió, que Gr. Riquier fe per lo nom de joglar. L' an M. C. C. LXXV. 

Sitot s' es grans afans 
Ais homes malanans 
D' autrus afars parlar, 
Qui honor ten en car, 
Et a sen e saber 
Ab esforsat poder, 
Deu lo sieus enantir... 
E nos, a qui pesars 
De motz afars es datz, 
Avem voler as^atz, 
Que al nostre dever 
Fassam nostre poder. 

LA MAIOR RAZÓ. 

El nom del ver Dieu Paire 
E del Fil, que de maire 
Verge nasc ses oblit; 
E del Sant Esperit, 
Qu' es vers en unitat; 
L' an de nativit t 
De Crist M. e CC. 
L. XX. V. correns 
El mes de junh issen, 
Per bon entendemen, 
Car non forsa razos, 
Requist dizem Amfós 
Per gracia de Dieu 
E per lo plazer sieu 
Reys regnans de Castela, 
E reys, per que-s capdela 
Toleta e Leos, 
Gallicia e '1 bos 
Regne de Cibilia 
De Cordoa, de Murcia 
D' Algarbi, de Geian; 



EN ESPAÑA 241 

Per so, que soplican 
No mes denan 1' autrier 
Temens Gr. Riquier 
Per lo noms de joglars, 
Proan per mot afars 
Ben son entendemen 

Contra '1 defalhimen 

E si trobam, que fo 

Autra vetz declarat 

Segon proprietat 

De latí, qui 1' enten, 

Car tug li esturmen 

Instrumenta dig so: 

E done, qui '1 nom espó 

De joglars d' esturmens, 

D' aqui es dissendens 

E son istrionés 

E son inventores 

Dig tug li trobador; 

E tug li tumbador, 

En las cordas tirans, 

O en peiras sautans 

Son joculatorés. 

D' aquest nom es 1' engrés 

Noms vengutz de joglars 

A seis, cui plai anars 

Per cortz e per lo mon. 

Mas aitan ben ne son 

L' un con 1' autre nomnat, 

Et es mal costumat, 

Qui la vertat enten. 

D' autres noms a prezen 

N' i a segon romans, 

Qu' els homes paucs e grans 

Los sábon dreg nomnar, 

Ab tot son dig joglar; 

So son tragitador 

E contrafazedor 

E d' autres atressí. 

E car o an aissí 

Las gens uzat de dir, 

Segon de nostr' (albir) 

16 



242 TROVADORES PROYENZALES 

Er mot greu revocar. 
Pero adhordenat 
Es pro ben en Espanha 
E no volem que-s franha, 
Mas diga-s cura se ditz : 
C assatz es ben partitz 
Per cognoms lurs afars. 
H o m a p e 1 a j o g la rs 
Totz seis deis esturmens; 
Et ais contrafazens 
Ditz hom remendadors; 
E ditz ais trobadors 
Segriers per totas cortz, 
Et homes secx e sortz, 
Endreg de captenh bo, 
Que dízon ses razó 
O fan lur vil saber 
Vilmen ses tot dever 
Per vias e per plassas, 
E que ménon vils rassas 
A deshonor viven, 
Ditz hom per vilzimen 
Cacuros ab vertat. 
Aisí es acordat 
Per Espanha de dir, 
Perqué pot hom chauzir 
Ais noms, que sábon far. 
Pero tug son joglar 
Apelat en Proensa, 
E sembla nos falhensa 
Grans de tot lo lenguatjc, 
Chansós ab bos trobars; 
Mot es grans malestars, 
Car vils gens de vil vida 
Non es del nom partida, 
Perc' om apela 'ls bos. 
Perqué cocelham nos 
E dizem per razón, 
Que tug sabent o non 
Aunit vilmen viven, 
Qu' en lunha cort valen 
No 's de'von prezentar, 



EN ESPAÑA 24^ 

Co seis, que fan sautar 

Si mis o bocx o cas, 

O que fan lurs jocx vas, 

Si com de bavastels, 

Ni contraían aucels, 

O tocan esturmens 

O cantan entre gens 

Bassas per pauc d' aver, 

Que non dévon caber 

El nom de joglaria; 

Ni cels, que de folia 

Fan cortz seguen semblan, 

Que vergonha non an 

De lunha deshonor, 

Ni non lur asabor 

Lunhs faitz plazens ni bos. 

Hom los apel bufos, 

Co fa en Lombardia; 

E silh, c'ab cortezia 

Et ab azaut saber 

Se sábon captener 

Entre las ricas gens 

Per tocar esturmens, 

E per novas contar, 

Autrus vers e cansos, 

O per d' autres faitz bos 

E plazens per auzir, 

Pódon ben possezir 

Aquel nom de joglar; 

Atressí pot nomnar 

Qui-s vol, cascus per si; 

Mas car es en aisí 

De dir acostumat 

Sían joglar nomnat 

Aquist, car per dever 

Dévon en cort caber 

Et ésser benanan, 

Car mot gran mestier an 

En las cortz aitals gens, 

Car motz recreamens 

Aportan e plazers, 

E seis, 011 es sabers 



244 TROVADORES PROVENZALES 

De trobar motz e sos, 
D'aquels mostra razós 
Com los deu hom nomnar: 
Car qui sab dansas far 
E coblas e baladas 
D' azaut maistreiadas, 
Albas e sirventes, 
Gent e be razós es, 
Com Tapel (robador, 
E deu aver honor 
Per dreg mais de joglar, 
Cus autres se pot far 
Joglars ab so saber. 
Atressí per dever 
Devon aver honor 
Per trobar li melhor, 
Qui razó vol gardar, 
Car qui sap cansos far 
E vers d'aucturitat 
E novas de bon grat 
De bels essenhamens, 
Mostran temporalmens 
O espiritual , 
Per c'om pot ben de mal, 
Sol se vol , elegir, 
Honor deu possezir 
El mon : Car Dieus lai la, 
Si aital captenh a , 
Co s'atanh al saber, 
Segon lo sieu poder 
Pus (qu') autre trobador. 
Car la via d'onor, 
De grat e de dever 
Mostra per bel saber, 
Gen l'eseur declaran, 
( E faria son dan 
Tart, qui tot o crezia); 
Done silh, c'an maistria 
Del sobiran trobar, 
Sembla saube'sson far, 
Tot cant trobador fan, 
E can bon captenh an, 



EN ESPAÑA 245 

Par, que son acabat 
Al fach , a que son dat, 
Cant vólon cortz seguir ; 
Dono segon nostr'albir 
No i vezem lunh enpag, 
Que de nom e de fag 
Non lur tanha onors, 
E dizem , qu'cls melhors, 
Que sábon essenhar, 
Com se deu capdelar 
Cortz e faitz cabalós, 
En vers et en cansos 
Et en autres dictatz, 
C avem de sus nomnatz, 
Deu hom per dreg dever 
Nomnar e per saber 
Don doctor de trobar : 
Doctors, car doctrinar 
Sábon ben, qufls enten, 
Los trobadors ab sen 
Per aver captenh bo; 
Et aisi per razó 
Poirían los apelar 
Cilh , c"o volran servar, 
E crezem, c'o faran 
Li cert, que saber an, 
Ni lur es d'agradatje, 
Al mens per lo lengatje, 
Que val mais a trobar. 
E tug cilh, que joglar 
Eran lai apelat 
En generalitat, 
Son aizí devezit 
Par cognoms e partit. 
Et enquar o podem 
Per nos com dig avem. 
Autra vetz explicar.... 

Esta reglamentación de la clase trovadoresca fué más 
bien el testamento de la poesía provenzal en Castilla. 
Muestra sin embargo la importancia que á sus intereses 



246 TROVADORES PROVENZALÉS 

daba D. Alfonso, aun cuando se suponga, conforme 
creemos indudable, que las contestaciones del rey á la 
súplica de Riquier, no menos que á la consulta de Nat 
de Mons, fueron dadas oralmente por el rey y puestas 
en verso provenzal por los trovadores (20). 



II. — REINADO DE PEDRO III DE ARAGÓN (il DE BARCELONA), 
EL GRANDE. 

I276 I 285. 

Reservamos para el artículo de D. Pedro III, consi- 
derado como trovador, el ciclo de poesías relativas á la 
invasión de los franceses. Además de los que allí se 
nombran, hallamos algunos otros trovadores que men- 
cionan á este monarca. Paulet de Marsella, el que tan 
dolorosamente cantó después la prisión del infante don 
Enrique, presintió la oposición que D. Pedro debía ha- 
cer al poder de la casa de Anjou (1). En una pastoral, 



(20) El mismo Riquier no se olvida de consignar la realidad du 
la participación en una de sus composiciones, del conde de Rodés: 
Aissó que ven aprés es testimoni qu' el sénher Enric per la gracia 
de Deu comte de Rodés porta ad esta expozition ab veritat. Assó 
fon trag veramen de la carta sagellada — Véanse los versos atribuí- 
dos á Guillermo de Saint-Didier de que hablamos al principio de 
este artículo y que corresponden á la nota relativa á este poeta y á 
Galcerán de Saint-Didier: Per qu' ieu volgra clergues prezicadors 
— Fósson par Sur en autra mar passatz — E 'ls reys englés e son 
fraires Richartz, — E '1 rey valens de cui es Aragós — Selh de Fran- 
sa, e '1 princeps ab sa gen — Et estésson entre Payas mesclatz; — 
Adoncs crey ben seria desliuratz — Lo cars miralhs qu' es lum de 
salvamen. — Hai ! qui volrá cobrar sens e valors — Ane s 1 en lai on 
est totz bes granatz, — Joys e ferms cors e tota lialtatz — En C'aste- 
11a, al valen rey 'N Anfús; — Quar el es caps de pretz e d' onramen 
— E per el son Paguas totzjorns bayssatz — Edel miralh es honrada 
sa patz — Qu' el cor e '1 sen hi met e V ardimen. — Dieus nos lays 
far e dir que siam salvatz — Et al bon rey castellan, qu 1 es honratz 
— Gresca sos gaugz e vida lonjamen (El tems). 

(1) Muerto Ramón Berenguer en 1245, el rey D. Jaime había 
enviado tropas á Provenza para apoyar las pretensiones de su hijo 



EN ESPAÑA 247 

es decir en un diálogo entre el mismo Paulet y una pas- 
tora, se introduce inesperada y poco oportunamente 
una conversación política. Después de haber hablado la 
pastora de los grandes tuertos del conde Carlos contra 
sus subditos provenzales: 

Decidme, señor, añade, si el noble infante de Aragón re- 
clamará lo que pertenece á su familia; puesto que es bueno y 
valiente, quisiera que lo probase, arrojando de nuestro país á 
los usurpadores de sus derechos. Mucho debemos esperar, 
contesta Paulet, de la afición que al infante profesan los pro- 
venzales que reivindicarán sus derechos, y sería de desear que 
el Papa estuviese de su parte. Quisiera ver, añade la pastora, 
estrechamente unidos á este noble infante y á Eduardo (hijo 
de Enrique III y nieto del último Ramón Berenguer de Pro- 
venza), príncipes de gran me'rito, que originarios del mismo 
tronco, queridos de sus amigos, temidos de sus enemigos, 
adquirirían mucha mayor gloria protegiéndose uno á otro y 
harían grandes conquistas. Deseo que el juicioso rey de Ara- 
gón, añade Paulet, tome cuenta muy luego de su fama, pues 
si tarda , ni rey ni emperador le harán caso. Los dos prínci- 
pes jóvenes, Pedro y Eduardo, son generosos, hábiles y bien 
armados y no es conveniente que queden despojados de su 
herencia. ¿ Por qué no se arregla pronto el juego y el tablero 
en donde se hiendan muchos yelmos y se desenmallen mu- 
chas cotas? La pastora hace el envío : 

Señor Pedro, proteged y honrad á los desgraciados proven- 
zales, y Paulet termina diciendo: Pastora, mucho me habéis 
alegrado con vuestros elogios del infante, pues no conozco 
otro príncipe que ame tanto la virtud (Mili. IV, 143-?). 

Era todavía infante D. Pedro cuando en 1268 Gui- 
raldo Riquier (2) le elogiaba: «al infante D. Pedro de 



D. Pedro á la mano de Beatriz, solicitada también por otros prín- 
cipes. Beatriz se refugió en León, donde se hallaba el de Anjou que 
se dirigía también á Pro venza y obtuvo la mano de la princesa. 

(2) Al efant d' Aragón platz — Don Peire, chans e solatz — Tant 
que per pretz mantener — Efortsa gent son poder (De farj. — Mai d' 
aissó-m conort almens— Que tost m' aucirá V afans —Pus que sénhor 
de bon aire — Ab que belhs saber m' enans — Non truep que pro-m 
tenha gaire ; — Mas assaiar m' ay est lans. — Mas assaiar m' ay est 



248 TROVADORES PROVENZALES 

Aragón agrada el canto y solaz tanto que esfuerza gen- 
tilmente su poder para mantener prez»; y no se olvidó 
de solicitar su protección cuando rey, pues en la última 
estancia de una canción compuesta en 1282 le dice: 

Esto á lo menos me consuela que pronto me matará el afán, 
puesto que señor de buen talante con el cual me haga adelan- 
tar mi saber, no hallo que me aproveche algún tanto, pero 
debo tantear esta empresa. — Pero debo tantear esta empresa 
con el rey, padre del saber, Pedro de Aragón, que con mu- 
chos buenos hechos cumple sus proyectos con respecto á ene- 
migos y amigos. Y si debo asegurar un buen proceder de mi 
parte, yo le seré leal servidor y su criado bien diciente, y 
sino, estoy dispuesto á irritarme, pues no me vale saber ni 
entendimiento. 

Hemos visto cómo Folquet de Lunel alaba su gene- 
rosidad en términos que indican menor riqueza en la 
corte de Aragón que en la de Castilla. En un poema 
espiritual compuesto en 1284 se refiere el mismo trova- 
dor á las turbaciones de Sicilia (Mili. II, 145). 

Por fin Pablo Lanfranc de Pistoya (3) dirige al rey 
los siguientes versos necesariamente compuestos poco 
antes de la muerte de D. Pedro: 

Valiente señor, rey de los aragoneses, á quien todos los 
días ensalzan prez y honor, acordaos de que el rey francés 



lans — Ah lo rei de saber paire, — Peire d 1 Aragón, qu' ab marjs — Bos 
faitz comple son veiaire — De malvolens e d' amans. — E si m' es de- 
gutz guirens — Ye 1 serai liáis serviré — El suy avutz ben dizens; — 
Si no cor ai que m'azire, — Pus sabéis no-m val ni sens (Pus sabéis). 
El difícil mecanismo de esta composición «redonda et encadenada de 
motz e de sonso es sin duda causa de alguna oscuridad en los versos 
citados. 

(3) Valens sénher rei deis Aragonés -A qui prez et honors tot 
jorn enansa — E membre vos, sénher del rei francés — Que-us vene 
a vezer e laisset Fransa — Ab dos sos íillz et ab aquel d' Artes— Anc 
no fes colp d^spaza ni de lanza — E mainz barós menet de lur paés. 
— Jorn de lur vida sai n'auran membransa — Nostre sénher fazia á 
vos companha — Per qu' en ren no-us cal duptar; — Tais cuia hom 
que peída que gazaigna. — Sénher es de la tena e de la mar — Per 
qu' el rei englés e sil d' Espagna — Ne vahan mais s' el voletz ajudar 
(Valens). 



EN ESPAÑA 249 

vino á veros dejando su país v acompañado de sus dos hijos y 
del conde de Artois. No valió golpe de espada ni de lanza, bien 
que hubiese traído de Francia muchos barones. Los de aquí 
se acordarán todos los días de su vida. Bien se vio que Nues- 
tro Señor os acompañaba y con esto nada debéis temer. Tal 
piensa perder y gana, como vos que sois ahora señor de la 
tierra y del mar, de suerte que el rey inglés y los de España 
valdrán más si queréis auxiliarles. 

Riquier, Lunel y Lanfranc deben contarse entre los 
últimos poetas (4) ambulantes que visitaron á Aragón; 



(4) Es un hecho muy singular la carencia de M. SS. provenza- 
les en España y especialmente en Aragón , pues no se indican otros 
que la copia poco fiel del Breviari de amor, la versión algo catalani- 
zada del Román deis Auzels cassadors de D. de Prades, el poema de 
Aneliers que luego analizaremos y las Leis d' Amors existentes en 
el Archivo de Aragón. Por este motivo daremos algunos versos de 
los que pudimos descifrar en un fragmento de pergamino , cuya co- 
municación, con otros favores bibliográficos, debimos á la amistad 
del eminente catalanista D. Mariano Aguiló, y que contiene parte 
de una colección de máximas semejante al conocido libro de Séneca. 
Estas máximas parece que estaban puestas en boca de la Sabiduría : 
sería pues Libre de la Saviesa. Pueden observarse los plurales ver- 
bales en o como en las Leys d' Amors y otras formas decididamente 
transpirenaicas. Hom cobes o vol tot aver — Et hom avar tot retener. 
— Tot o perdo quar tot o vó'on , — So qu 1 el engrano autres mólon. — 
Celias causas que tan blandisso — De bon coratge frevolisso. — Qui 
vilás acuelh vilás manté — Bels dous amix osta de te — De manjar 
auras tal usansa — Que tot ora prendas ysinansa. — No manjes tan 
que degerir — Non o puescas ben e sufrir... — De beure-t pren aisí 
gran cura — Que no-t sobre mala ventura... — Mal autri non desi- 
rarás — Qu' en aisí tos temps francs serás... — Hom justno deu trian- 
sa far — Entre jurar et afermar — Et ab fe et ab religió — Deu guar- 
dar son oc e son no... — So que al mon es gran tristor — Allui es 
joya et doussor. — Tot bruid 1 e suefre mantas ves — E tot ora segurs 
ell es. — Ja mos amix non temerá — Deguna re quar tort non a. — 
Segur estai e va e ve — Qui ama Dieu, autrui e se. — ... d' una re 
aias membransa — Que me uses de tal usanza — Que non aias ja ne- 
ghgensa — Cruzeutat ni desconoisensa. — Contra pecat gian o mei- 
net — No-t trobe hom ociozet— Que si cum deurás no '1 casties, — 
Tan simples no serás ni pies — Que dones lezer de pecat — Per blan- 
dir ni per lauzenjar, — Per conquerré ni per vil tensa — De hom din- 
de mala crozenza... — Lai on aquestas II II veno -Totas las autras 
vertús teño. — Ves aquestas totas s 1 apendo — (Et) en aquestas s' 
entendo... — De totas n' a triada una — Kn que-s plai e-s fiza casquna 
— la per cardinal no-s tenria — Neguna s 1 aquesta 'l falia. — Totas 
vertutz están ab ella — Quar il es dona e donzella : — Domna per 



TROVADORES PROVENZALES 



en los reinados siguientes sólo encontramos ya algún 
trovador catalán. 



1 2. NAVARRA. 

DESDE ÚLTIMOS DEL XII Á IGUAL TÉRMINO DEL XIII. 

Del reino de Navarra formado en parte de restos del 
antiguo ducado de Aquitania, y de circunstancias tan 
análogas á las de Aragón con el cual estuvo frecuente- 
mente unido (hacia 93i-io35; 1 076-1 13 i), que hablaba 
también el idioma que después se ha llamado castella- 
no, con palabras y giros propios de la lengua de oc, á 
la manera del aragonés (1), y con mayor número que 
este, según nota el Sr. Borao, de vocablos de origen 
transpirenaico, no nos han quedado tan abundantes 
memorias en las poesías de los trovadores como podría 
creerse atendiendo á su proximidad y comunicación con 
el S. O. de la Galia. Era en efecto muy común el trán- 
sito por Navarra de los peregrinos que se dirigían á 
Compostela (2), y si todavía en el siglo xiv, según Yan- 



bcn comandar — E donzella per ben obrar — Totas 1' ámon e lablan- 
disso — E T aclino e 1' obezisso — E d 1 aquella fan pezillar — Et obri 
e clau sens criallar — So es vertutz d' umilitat — Per que toz bes son 
coronat. — Humilitats es pezillars — E claus e porta e lundars — Pel- 
ón treuon totas c pásson... — Humilitatz es tais vertutz — Per que 
erguelhs es totz vengutz — Non es vertutz que non asalha — Orguelh 
e no 'I fassa batalha — Mai humilitatz qu' el destruí — On qu' el tro- 
be si no s 1 en fui. — Ses humilatz non es ges (1. res) — Que puesca 
ésser digna ges. — Humilatz es caps e fons... 

(1) Así en el documento de 1275, y en los de 1276 que inserta 
Ilarregui en la publicación de que después daremos cuenta, escritos 
no en lengua de oc , sino en navarro castellano, hay formas de la 
primera comolures, sobreditas , cavería , seinor , engaynados, etc. 
En el fuero general de Navarra (M. S. anterior al xui: Muñ J con- 
semble, nuit, lures , non lis diga res, aqueill. 

(2) Así atravesó la Navarra Luis VI de Francia cuando pretex- 
tó la peregrinación á Santiago para averiguar la condición de su es- 
posa y de su suegro Alfonso VII, y en el mismo reinado, Alfonso 
Jordán halló al rey de Navarra en el camino real de Santiago. Más 
tarde D. Pedro II de Aragón, regresando de Fiancia para ir á las 
Navas pasó por el mismo reino é indujo á que tomase parte en aque- 
lla gloriosa empresa á Sancho el Fuerte. 



EN ESl'ANA 



25 I 



guas, pasaban por el. mismo punto y con igual objeto 
señores franceses acompañados de sus juglares familia- 
res, debió ser más frecuente este hecho en la época más 
floreciente de la poesía trovadoresca. A estas circuns- 
tancias se añade la de que muchos de los subditos de 
los reyes de Navarra hablaban la lengua de oc, á lo me- 
nos desde 907, en que un partido de los gascones eligió 
por rey á Sancho de Navarra, que nombró duque de la 
Gascuña inferior á su segundo hijo y agregó al reino de 
Navarra el territorio de San Juan Pié de Puerto y parte 
del Bearne, Bigorra y Cominges. Desde últimos del 
siglo xi y principalmente del xn consta la existencia de 
barrios francos en varios pueblos de Navarra (Estella, 
Iriberri, etc.) y muchos vecinos del mismo origen de- 
bieron habitar desde su repoblación en 1027 la ciudad 
de-Pamplona, que á lo menos desde el reinado del Ba- 
tallador, contenía como parte integrante y acaso la más 
considerada de la población, una verdadera colonia de 
gascones. 

Tal vez menos espléndida que la de Castilla, la corte 
de Navarra no ofrecía tantos alicientes á los trovadores, 
que la mencionan con poca frecuencia. Además de las 
indicaciones indirectas antes citadas, hallamos tan sólo 
un tributo del maestro de los trovadores Giraldo Bor- 
neil (3) al rey de Navarra (Sancho Garcés el Noble ó 
más bien Sancho Sánchez el Fuerte (1194.-1234) yerno 
del conde de Tolosa y cuñado del de Champagne y de 
Ricardo Corazón de León), de quien dice que si le ala- 
ba, poca cuenta hará de la censura de muchos. Más tar- 
de en la repartición del corazón de Blacás por Sordel (4) 



(3) E si ; 1 bon reí deis navars— M' o lauza de mains blasmars 
(v. mi lauzaba mains blasmars) gaire no-t daría (v. gaire no i diria) 
(S' era non). 

(4) Et apres volh del cor — don hom al rei Navar — Que valia 
mais coms — que reis so aug comtar. — Tort es quant Dieus fai 
hom — en gran ricor pojar — Pos sofracha de cor — de pretz lo fai 
baissar (Plánlier) — (Tel bulle au second rang qui s ? eclipse au 
premier). 



252 TROVADORES PROVENZALES 

(á imitación de la cual debemos también repartir los 
trozos de su poesía) toca también una parte al rey Teo- 
baldo ( 1234-53) antes conde de Champagne: «quiero des- 
pués que del corazón se dé una parte al rey de Navarra 
que, según oigo contar, valía más conde que rey; mal 
va cuando un hombre se eleva mucho, pues la falta de 
corazón '\q hace decaer en mérito (V. Reinado de San 
Fernando). 

A Sancho Sánchez el Fuerte y á su roto enlace con la 
hija de Abu Jacop Miramamolín de Marruecos se suele 
referir también la parte de la composición alegórica de 
Pedro W. (5) que se creía Vidal, donde se habla de un 
rey de Navarra; mas debiéndose creer de época poste- 
rior, según antesindicamos, deberá corresponder (como 
por muchos conceptos parece que corresponde) á Teo- 
baldo I (V. Reinado de Alfonso X). 

Os decía que el rey de Navarra había abandonado á su 
dama; por su amor se daban muchos torneos y muchas em- 
bestidas, muchos asaltos y muchos combates y se atacaban 
muchas torres y muchos castillos y se hacían muchos dones y 
muchos convites, cuando estaba por ella gentil, alegre y amo- 
roso y cantador y satisfecho; pero ahora sólo canta sus peca- 
dos, según oí referir antes de ayer á un cortés escudero suyo 
que de Navarra pasa á Francia. 

Manifiesta finalmente el trovador el deseo de que reco- 
bre el rey su gentileza y alcance el perdón de su dama. 

A estos escasos documentos se añade uno que vale 
por muchos, relativo á la citada población de gascones 



(5) él reí navar — Avia sa dona gequida; — Manh tornei e 

manhta envaida — E manh assauf e manh sembel — E manhta tor e 
manh castel — Eron per s' amor envait — E fag manh do e manh 
covit — Caut era per liéis joiós, — Cointes e gais i arnorós — E can- 
taires e vesiatz — .Mas tía canta de pechatz — So ausí comtar, 1' 
autr' ier — Ad .1. seus cortes escudier — Que de Navarra va en 
Fransa. — Dios prec que ih renda sa conhtansa — Al reí si e pot far 
per razó, — E qu' ela lo fori'ag li perdó — E que jamai no 'lh sia 
truanda (Lai on). 



EN ESPAÑA 253 

pamploneses: tal es el poema histórico del trovador 
Guillermo Anelier de Tolosa de Francia, que con bas- 
tante corrección v con eruditas ilustraciones y con el 
título de «La guerra civil de Pamplona», publicó en 
1847 D. P. Ilarregui, individuo de la comisión de mo- 
numentos de Navarra (6). Según leemos en el prólogo 
de esta interesante publicación, en 11 29 D. Alfonso el 
Batallador concedió á los francos que fueron á habitar 
en el burgo de San Saturnino de Iruña (obsérvese que 
San Cernín era también patrón de Tolosa) el fuero de 
Jaca y otros privilegios, entre ellos que no poblasen el 
burgo ningún navarro, clérigo, soldado ni infanzón, y 
que los vecinos de la otra población (la Navarrería, 
San Nicolás y San Miguel, que tenían sus concejos se- 
parados) no pudiesen levantar fortaleza alguna contra 
el burgo. Nótase desde el origen así como en otros he- 
chos posteriores la aversión y aun el desprecio de los 
francos, pobladores de San Saturnino, con respecto á 
los pamploneses de origen navarro, lo cual fué origen 
de continuados disturbios. Esforzóse en apaciguarlos 
D. Sancho el Fuerte de acuerdo con el obispo D. Aspa- 
rago, consiguiendo que en 1222 las cuatro poblaciones 
pusiesen en sus manos las diferencias, que olvidasen sus 
anteriores agravios y se comprometiesen á guardar paz 
y concordia, y que especialmente los de San Nicolás se 
obligasen á no levantar sus casas hacia el burgo de San 
Cernín más que hasta determinada altura y con ciertas 
condiciones. Parece que se conservó la tregua durante 
el reinado de los dos Teobaldos, pero su sucesor don 
Enrique tuvo el mal acuerdo de derogar el convenio 
celebrado por D. Sancho, y á su muerte en 1274 dejó 
este fatal legado á su hija y heredera D. a Juana, niña de 
dos años. A las causas intestinas de discordia se agregó 
luego, según observa Lista, el maquiavelismo de las cor- 
tes extranjeras. Francia, Castillay Aragón deseaban cada 



(6) Ha sido después reimpreso y traducido al francés por F. Mi- 
chel , editor del Roland. 



2 54 TROVADORES PROVENÍALES 

una dar un esposo á la niña reina. D. Pedro Sánchez 
de Monteagudo, gobernador del reino, se inclinaba 
al casamiento en Aragón, su émulo D. García Almo- 
ravid al de Castilla y la reina viuda doña Blanca al de 
Francia, á cuya casa real pertenecía. Salió la reina viu- 
da de Navarra y se refugió en la corte de Felipe el 
Atrevido, y desde entonces estalló la discordia en los 
campos y en la capital, donde los de la Navarrería se 
unieron con Almoravid. La reina y D. Felipe nombra- 
ron gobernador al famoso caballero D. Eustaquio de 
Bellamarca, que consiguió apaciguar el reino por algún 
tiempo. Mas animado después D. García por la proxi- 
midad de las tropas castellanas, se hizo fuerte en la Na- 
varrería, asesinó á Monteagudo y puso en aprieto á don 
Eustaquio. El rey de Francia envió entonces un ejército 
al mando del conde de Artois, padre de doña Blanca, de 
lo cual resultó la fuga de los caudillos afectos á Castilla 
y la horrible y sangrienta destrucción de la Navarrería, 
que, á pesar de los deseos del conde, llevaron á cabo las 
tropas francesas (1276). 

Tal es el triste asunto del poema de Guillermo Ane- 
üer. Vivió este trovador á mediados del siglo xur, y si 
bien se ha supuesto que habla en una de sus poesías del 
joven rey de Inglaterra Enrique, y de su hermano Ri- 
cardo Corazón de León, ó la atribución es apócrifa ó se 
trata de príncipes posteriores. Además de algunos ser- 
ventesios satíricos dirigidos á los señores, al clero y á 
los franceses y en que se lamenta de la perversidad del 
siglo y de la decadencia de la nobleza y juglaría (El 
ñora etc.) dedicados al conde de Astarac, á quien elogia 
no menos que á su esposa, hallamos también dedicada 
á este señor, protector de los últimos trovadores, una 
notable poesía religiosa del mismo Anelier. Su dedica- 
toria, antes citada, al rey D.Jaime, prueba que le cono- 
ció cuando el rey era todavía mozo. Natural de Tolosa 
de Francia, debió el trovador seguir en calidad de tal y 
en la de guerrero al gobernador D. Eustaquio, héroe 
principal de su poema, donde el trovador se pinta á sí 



EN ESPAÑA 255 

mismo peleando contra los de la Navarrería, en la lucha 
que hubo ¡unto á un horno (7). 

Este poema histórico fué escrito indudablemente para 
los que en la capital de Pamplona hablaban la lengua 
de oc, sin contar los que la comprendían aunque usasen 
el castellano. Que los burgeses de San Cernín conser- 
vasen su lengua originaria, ya podría deducirse de su 
orgullo y de su apartamiento y de las costumbres gene- 
rales de aquella época, pero lo prueba de una manera 
cumplida la concordia de 1266 escrita en dicha lengua, 
á pesar de haber sido firmada por los jurados y consejo 
de las cuatro poblaciones. Es de observar también que 
de las notas cronológicas añadidas al poema, la mayor 
parte están en provenzal y sólo dos en mal castellano. 

Anelier siguió en su crónica la forma métrica usada 
en el de la cruzada contra los herejes albigenses, que á 
su vez había seguido la de la desconocida canción de 
Antioquía, es decir, la de series de número indetermi- 
nado de versos monorrimos, terminados con hemisti- 
quio, que ó bien se repite en la primera parte del verso 
de la serie siguiente ó bien guarda el consonante de 
esta. No menos que el poema de la cruzada sigue ente- 
ramente las maneras de la poesía épica, aprovechando 
cuantas ocasiones se ofrecen para extenderse en las des- 
cripciones de batallas y razonamientos de caudillos, y 
aun en el de Pamplona parece verse más ahinco en bus- 
car adornos poéticos, si bien en general nos parece más 
lánguido. No hemos observado imitación particular del 
segundo con respecto al primero. El lenguaje de en- 
trambos, especialmente del de la cruzada, es el usado 
por los trovadores, con incorrecciones y vulgarismos y 



(7) Ed adonc anee s 1 en — la en Guillem Anelers — Ben armatz 
caí' el era — de lanzar esquerers ( zurdo) — E fig aportar peyras — 
en lo guec (e 'n loguec 1 ) .ij. fayssers — E pres lo escut él col — e 
me se tot primers, — E recodec las peyras — contra 'ls trachors guer- 
rea — E ferie I esout — si qu' el fe meytaders. — Puyss tirec d 1 un 
cayró — Que fo ben dreyturers — E ferie en la gola — us qu' era 
sabaters — Si que 1' enmenégon — ,ij. de sos compaynners. 



256 TROVADORES PROVENZALES 

muchas veces con las más arbitrarias modificaciones 
para hacer rimar las palabras (8). 

Escogemos por muestra las series IX-XXI1I en que 
se cuenta el rompimiento de la concordia y por consi- 
guiente el hecho primero y fundamental de la acción 
del poema (9) y en que se hallarán como en otros pun- 
tos del mismo y de los demás poemas de su clase, mues- 
tras de la discusión política de aquella época. 



(8) El de la cruzada parece mucho más correcto, lo que en par- 
te puede derivar de ser bastante anterior, si bien es verdad que 
principalmente lo juzgamos por los fragmentos de Rayn. (que se 
queja de lo incorrecto del M. S.) cuya elección determinaba en espe- 
cial la pureza del lenguaje. En ambos hallamos la 3. a persona tolo- 
sana en o, floricho (n), recebo (n), V. p. 13, n., y el auxiliar van á la 
catalana : van tuar , van-s' en aprimar y el prezo s' a picar , pres a 
parlar (que debería ser y es á veces en el primero preño, pren) y 
ent a ó enta por hacia. En el primero hay varios ejemplos del pret. 
parla, monta (como en cat. ) que no vemos en el segundo. En este 
los vulgarismos tirego, anego (tirénon, anéron) desfessé (dcsfiz, des- 
fé, desfei)la supresión de la r final, vulgarismo común á varios pun- 
tos fjuglás, seinnós etc.) y la sustitución de la n á la m, vulgarismo 
tolosano y de otros puntos del S. de Francia (venden por vendem, 
devedan por devedam, lun por lum). Toma del castellano las pala- 
bras Dios , corazó , cenar , desparar (en sentido de disparar), una 
vez y como copulativa; usa como el catalán enzá (sai), eos (cors). 
Abunda la z eufónica, si bien se halla á faltar alguna vez para el 
metro. A veces acentúa y otras nó las terminaciones de los nombres 
castellanos Alfonso, Sancho. — En cuanto á las terminaciones arbi- 
trarias en el poema de la cruzada hallamos espozea (esposada), perutz 
(peritz); en el de Pamplona voldrió (volguéron), acorderó (acordéron) 
y varias construcciones forzadas: non siatz doptats (doptans) que 
la mort fos zelar (zelada). — Nótese en el último la fórmula épica: 
Si com ditz la cansó. En el de la cruzada: Si com 1' hestoria ditz. 

(9) El poema comienza: Jesucrist qu' es mon paire — et vera 
trinitatz — E ver Dios e ver oms — e vera unitatz — M' a dat 
sens e saber — qu' en sia aprimatz — En entendre razós — e en 
far motz doblatz (sin duda consonantes). Habla luego de Sancho 
Sánchez el Fuerte y describe la batalla de las Navas, complacién- 
dose especialmente en referir los hechos del rey de Navarra. Habla 
también de la mutua adopción de D. Jaime de Aragón y de D. San- 
cho. — Véase cómo el trovador provenzal celebra al trovera D. Teo- 
baldo : Tan fo '1 reís de bon aire — que a tot son viven — Mantenc 
joi e amor — e fe lor mandament, — E f e maintas cansó — au maint 
bel so plazent — E mainta pastorela — e maint bel partiment — E 
donava a joglás — e ? ls fazia ondrament, etc. Notaremos finalmente 
que se habla de la garda Rolan, punto próximo al hospital de Ron- 
cesvalles. Rolan, Oliver y Merli'n son los personajes caballerescos que 
notamos se mencionan en el poema. 



F.N ESPAÑA 2bj 

Ilarr. G.C. L' unitat se desfec — e fo molt causa dura ; 

D. P. E 'ls borgue's s' en intréron — en borc dintz lu clau- 
En la poblation — e féron Dyeu rencura [sura 

Del gran tort que preníon — e de la desmesura. 
En la Navarreria — com gent d' ávol natura 
Fe'ron ade's dozena — per lor mala ventura, 
Quar per dreit no 'ls devia — venir bon' aventura, 
Quar en tot mal affar — mésson adés lur cura 
Et adongas la mort — que .1. non asegura 
Menee n' el rei Henric — lai non (1. hon) manda drei- 
Si que remas Navarra — en tribaill e zes cura, [tura. 
Car una pauca enfanta — laissec de creatura 
Per que 'ls barons gitávan — la térra a non cura 
Car totz eran Seinnós — com auzel en pastura; 
E adones la reina — volgui gardar mesura 
Et ac cosseil molt bon — e fon tal 1' aventura 

Que fes governador. 
Governador volc far — car la terra-s perdía 
E mandec per ricomes — e per la caveria 
E mandec per las vilas — pels sabis que sabia 
E pels que per dreit (sic) — a cor venir devia. 
Las corts fóron mandadas — lai ont se convenia 
Dedintz en Pampalona — qu' es cap de seinnoria. 
Lai fon Gonzalvo Ibainnes — e son bot Don García 
E '1 seinnor de Cascant — que 1' aigla mantenia 
E '1 seinnor de Bidaure — au manta baronía 
E las cortz fóron grantz — per mester que i avia. 
E fon aital la cortz — dedintz Santa Maria 
Qu' el seinnor de Casquant — gobernés sens baucia 
La térra de Navarra — e so que se i tacnia ; 
E cascun jurec lo — assí com far devia 
E vengue'ssen a cort — lai or (orf) el mandaría. 
E las cortz se partíron — e cascun tenc sa vía 
E Don García tenc — la Conca en sa bailia, 
E las térras d' Estela — Don Gonzalo avia 
E tota 1' altra térra — el governador tenia 
Car lo rei Don Enríe — partit lo lur o avia. 
E adocs la reina — voc (volc?) s' en anar .1. dia 
En Campainna per so — que molt veder volia 
La reina sa filia — que a Prois se nuiria ; 
E quant se fo añada — en la Navarreria 
Ago molt fol acort — tais que no 'ls convenia 

17 



258 TROVADORES PROVENZALES 

Que fe'sson algarradas. 
Algarradas bastíron — e f u muit gran foldatz (io) 
Cant li rci de Navarra — seis c' añera (sic) pasatz 
Deron bons previleges — o molí ben sagelatz 
Al borc de Sant Cernin — on es leialtatz (sic); 
Que dedintz Pampalona — ni en lus (lur?) terminatz 
Contra '1 borc non fes (fos?) torr — ni forza ni valatz; 
Et els non se leisséron — ans fíron sapíatz 
Manganels e algarradas — e trabuquetz assatz. 
Et adongas él borc — lo poblé fon iratz 
E 'n la población — qu' en ams era unitatz 
Et amor e concordia — e patz ed amista tz; 
E mandéron consseill — com ornes assenatz 
Lai or (on?) vólgon los .XX. — ed agui gent assatz. 
E levec se .1. savis — qu' era get fgent) razonatz, 
E dis a tot lo poblé : — «Seinnós nos em forzatz 
Qu' en la Navarreria — son contra nos alsatz 



(10) Para dar una idea de estas máquinas de guerra ó ingenios 
compendiaremos una notable digresión de Monfar (Condes de Urgel, 
capítulo V). El fonévol era un madero largo como entena de navio y 
al cabo de él estaba atada una honda capaz para recibir una gran 
piedra (las hubo hasta de ocho quintales). Estaba esta madera con 
gozne y se sustentaba encima de dos mástiles ó árboles grandes y 
muy firmes: estos estaban plantados en el suelo ó en unos encajes 
de madera, porque se pudiese así juntos llevar esta máquina adonde 
se quisiese. Dicho madero de en medio tenía al un cabo la honda ó 
receptáculo para las piedras y este cabo con cuerdas la hacían venir 
para abajo hacia el suelo , donde se ataban, y á la otra parte ó ex- 
tremo metían una gran piedra ó caja llena de plomo. — En algunos 
casos se remataba con dos extremos ó cajas llenas de plomo para 
que se pudiese trasladar mejor la máquina. — Cuando querían dis- 
parar soltaban la entena, ó cortando alguna cuerda ó moviendo al- 
guna mano como los de los arcabuces y ballestas, y la piedra salía 
con tal ímpetu que hacía notable daño en lugares muy distantes. 
Echaban también animales muertos, suciedades, pedazos de hierro 
ó metal candente, etc. El fonévol se llamó después brigola á la ita- 
liana y luego cabrita: los castellanos lo llamaban máquina pedrera. 
Se llamó también manganel (entre los romanos Manganum etc ) en 
razón de unas talegas ó mangas que hacían el oficio de la caja en 
ciertos casos. Había también la algarada que se diferenciaba del fo- 
névol y manganel que hacía sus tiros á fuerza de hombres, sin con- 
trapeso, y la fuerza era tal que las piedras que de ellas salían pa- 
saban de claro en claro cinco y seis tiendas. Viollet Le Duc (Diccio- 
nario Arch. militar), considera también como iguales ó poco menos 
los trebuchets, manganets, pedriers y catabres, y da razón de los 
experimentos hechos recientemente para probar la fuerza de esta 
máquina. 



EN ESPAÑA 25q 

Que li fan algarradas — so que non vi om natz 

Que vila contra autra — fos trabuquetz aucatz (aucatz?), 

Si per seinnor de térra — non fus mandament datz. 

E digatz qu' en fazam — o qu' en acosseillatz. » 

E adoncs levet s' us — qu 1 era entestatz 

E cridec autamentz : — « Barons en que gardatz ? 

Mas que lor doñee (?) foc — e que sien crematz 

Aissí coma traídos — per quise nos (?) reneguatz 

E unitatz rompida — e fes e caritatz ; 

E si les castiam — nos estarem en patz.» 

Adoncs diss 1' us a 1' autre: — Et es fol o senatz? 

E levec s' un borgués — molt savis e membratz 

E diss a tot lo poblé : — «Seinnós, si escoltatz , 

la Jhesu-Crist non vuilla — qu' es vera Trinitatz 

Que per nos autre sia — faita tan gran foldatz 

Mas eu dai est cosseil — si a vos autres platz : 

Governador i a — qu 1 es per nos autreiatz 

E per tota Navarra — e zel que-ns a juratz 

Nostres fos e franqueses — e qu' ens tendrá en patz 

E que tendrá dreitura — ais menutz e ais grantz (1. gra- 

E nos irem li diré — com em desaforatz, [natz). 

Qu' en la Navarreria — nos fan portal cairatz, 

E torr ed algarradas — e fait (faitz?) desmesuratz, 

E que nos tenga dreit — com dreit a podestatz, 

Car per dreitura teñir (sic) — governaire ei auzatz, 

E del crei que será — de dreit faire cuitatz, 

Car grant foldat seria — e gran necessitatz 

Si nos lor davan foc — ni eran barrejatz, 

Sens judici de cort — e non fus dreit jujatz. 

E accosseillem nos — com ornes assenatz, 

E no i farem error.» 
E 'ls borgués s' en anéron — dreit al governador 
E disso '1 enaissí: — huvil franc car seinnor, 
Tu qui est per dreitura — augas nostra clamor, 
Qu' en la Navarreria — com gen sents tot amor, 
Nos fan portáis de fusta — e algarradas e tor, 
E maintas d' altras forzas, — e mainta desonor: 
N' ágon bons priveleges — del rei Sancho '1 major, 
E de los autres reis — que valatz ni bestor 
Contra '1 borc non fus faita — e zels per lur error 
Quant lor o devedan, — fan ne tot lo pejor. 
Per que us pregam, car séinner, — per la vostra onor, 



260 TROVADORES PROVENZALES 

E car etz per dreitura — al mendre c al major, 

Que zo facatz (facatz?) desfar; — si no aital error 

Puirá entre nos naisser — qu' el máier e '1 menor 

N' aura dol en son cor — e ira e tristor: 

Per que vos pregam (sic) — per la vostra valor 

Enatz (Enantz?) qu' el foc s' espanda — ni crega la calor, 

Per que '1 mal se desfaza — e baisse la folor, 

Que zo fazatz desfar. 
Que zo fazatz desfar — e sia vostre chauzitz» 
El Governador fun — d' escoltar ben aizitz, 
E dis lor: «Francs borgués — yeu vos ai ben auditz, 
Enantz qu' el foc sespanda — vuill que sia escantitz; 
Audirai V autra part — per que o contraditz 
Ni si an dreit perqué-s — déian ésser baititz. 
E puis mandarai cortz — e savis eslegitz 
E mainz barons ondratz — que son de sen garnitz 
E qu' áujan las razons — ses novas ni sens critzs, 
Quar yeu vuill que per dreit — ne siatz devezitz, 
E cel que dreit aura — qu' en sia dessazitz; 
E jur vos peí seinnor — qu' en crotz fo aremitz, 
Que non i a ningún — si '1 dreit me contraditz, 
Qu' eu no '1 sia enemics — tro á qu' el sia delitz» 
E-z ab aquestas novas — del borc se fo yssitz 
Coma governador — qu' era de sen garnitz, 
Et anee belamen — per los camins politz 
En la Navarreria, — e fon bel acuillitz, 
E mandec pels borgués — qu' era (eran?) plus seinnoritz 
E quant fóron ensemble — el fon en pes saillitz 
E dis lor: «Francs borgués — us grans mals se bastitz, 
Que vos faitz algarradas — e-z etz molz affortitz 
E no sembla ni par — que sia dreitz complitz 
Qu' en vila contra autra — sia engens bastitz 
Senens rei ó ses comte — o séinner podestitz, 
E semblan (sembla-m?) que vos autres — vos etz trop enan- 
Et adones li burgués — fóron ben amarvitz [titz.» 

De repondré e tost — com ornes fementitz, 
E disso '1 governaire : — «Cel, deis bores son complitz 
De bons mus e de tors ; — pero son descauzitz, 
Per que-z els nos malménan — e-z em envilanitz 
E dizem nos peí Seinne — qu' es vers Santz Spiritz 
Que si jógan com solo — doblaran los envitz 

E guazainn qui pora.» 



III 



TROVADORES ESPAÑOLES 

EN LENGUA PROVENZAL 



I. JUGLARES CATALANES. ALFONSO II DE ARAGÓN. 

No tratamos en manera alguna de averiguar la intro- 
ducción de los juglares en Cataluña ó en otro punto de 
España. Legado tal vez de las épocas imperial y goda, 
debieron á lo menos preceder de mucho, aun entre nos- 
otros, al período de los trovadores. No queremos sino 
recoger algunas noticias pertenecientes á los primeros 
tiempos en que nuestra historia los menciona. 

En una división ó empadronamiento de los habitan- 
tes de Barcelona, formado en el reinado de Ramón Be- 
renguer II y Berenguer Ramón II (1076-1096), se 
menciona un Ricolf poeta; mas es probable que fuese 
poeta latino (Arch. Arag. Doc. sin fecha). 

Figuraron juglares en la fiesta del casamiento de don 
Ramón Berenguer IV, según es en sí mismo muy pro- 
bable y según las curiosas noticias conservadas en un 
M. S. (1). Juglar-poeta era Marcabrú que cantó á nues- 



(1) El autor de un manuscrito (propio del bibliotecario D. Miguel 
de Manuel y citado por Teixidor) dice : que en la catedral se canto el 
Te Deum laudamus, por un sinnúmero de cantores; que el prín- 
cipe y la reina fueron al templo acompañados de la mayor parte de 
prelados y nobleza de Cataluña y Aragón , precedidos de un gran 
coro de juglares yjuglaresas, cantores y cantoras , como también 
de muchas danzas, entre las cuales hace particular mención de una 



2Ó2 TROVADORES ESPAÑOLES 

tro insigne príncipe. Las fabulosas tradiciones que pre- 
sentan á éste como libertador de la Emperatriz de Ale- 
mania, dan por mediador entre la acusada y su campeón 
un joglaret (Desclot. M. S. de la biblioteca episcopal de 
Barcelona). 

El mayor número de noticias relativas á juglares per- 
tenece al reinado de Alfonso II, del cual existe un de- 
creto inédito y singularmente curioso, otorgado en ri8o, 
á petición de la Aljama de los sarracenos de Tortosa, 
quienes se quejaban, entre otros agravios, de que en sus 
casamientos se les obligaba á recibir mal su grado á los 
juglares y juglaresas, ó mayor número de los que desea- 
ban, ó á darles más de lo que quería el novio (2). 

En una poesía que debe ser poco posterior á 1170, 
dice Guiraldo de Cabrera al juglar Cabra: 

Jes gran saber 

Non potz aver 

Si fors non ieis de ta rejón 



compuesta de moros y cristianos que figuraban un reñido comba- 
te que por cuantas partes viajaba Berenguer IV, se le recibía 

con aclamaciones acompañadas de cánticos ó de alabanzas hasta 

los monjes y solitarios dejaban sus escondrijos para tener el honor 
de celebrar sus triunfos y victorias, cantándole alegres canciones 
tanto en idioma catalán como en latín (D. M. Soriano Fuertes, His- 
toria de la música española). 

(2) Notum sit care volentibus quod cum ego Idelfonsus Dei Gra- 
cia Rex Arag... audivissem querimonias multas et clamores quos 
vos Aljema (sic) Sarracenorum... mihi fecistis super multis injuriis 
et exactionibus que mali Bajuli et nequam homines in vos sua prava 
autoritate exercuerant posui meum mandatum. ínter cetera enim 
mando et in perpetuum constituo, quod nunquam de cetero aliquis 
virum maior aut minor dives aut pauper cogatur joculatorem vel 
cantatricem cum nupcias fecerit habere vel lilis daré suum avere: 
Qui etsi spontaneus nulloque cogente Bajulo vel alio quolibet homi- 
ne cum uxorem duxerit joculatorem aut cantatricem susceperit, ni- 
hil aliud ei daré cogatur nisi quantum ei qui nupserit libuerit, et 
de causimento fuerit, nisi in quam ex conventione facta teneatur: 
quem conventio sepius legi perjudicat in multis. Cum itaque non ex 
bona consuetudine pocius ex pravis et fatuis hominibus exierit, ali- 
quem inter vos invitum et nolentem habere ad nupcias cantatricem 
vel joculatorem vel istius modi perpetuum huic cause impono silen- 
tium (Arch. Ar. Alf. I, 299). 



EN LENGUA PROVENZAL 2Ó3 

con lo cual se ve que Cabra era un juglar indígena y 
que se había formado, aunque imperfectamente, en Ca- 
taluña. De la misma composición se deduce que los ju- 
glares eran los principalmente encargados de difundir 
las narraciones caballerescas que desde aquel tiempo 
vemos con bastante frecuencia mencionadas entre nos- 
otros. Guillermo de Bergadán tuvo á su servicio á los 
juglares Ramón de Pratz, Arnaldo ó Arnaudón, Sabata 
(acaso los dos nombres eran el de Arnaldo Sabata, co- 
nocido como trovador), el juglar de Ripolés (es decir de 
territorio de Ripoll) y Montanier. 

Hugo de Mataplana tensionó con el juglar Reculaire, 
Amadeo Des-Escás encarga un mensaje al juglar Fal- 
conet. 

Aun en la poesía de Fadrique de Sicilia, vemos que 
se dirige á un Ebles juglar ó á lo menos emisario de su 
composición. 

En las Constituciones pacis et treguce dadas por don 
Jaime en 1234 en Tarragona, donde se prohibe hacer 
regalo alguno á juglares y juglaresas, se permite que el 
mismo rey ú otro noble pueda tomar, conservar y llevar 
consigo un juglar y darle lo que quiera (3). 

Muntaner nos cuenta que durante el sitio de Mesina 
por el duque Roberto (i3oo) el rey Federico de Sici- 
lia envió á D. Blasco y al conde Galcerán con socorro, 
y que habiéndose los sitiadores retirado á la Gatuna, 
D. Jiberto de losa, alférez del conde Galcerán, les envió 



(3) VII. ítem statuimus quod nos nec aliquis alius homo nec 
domina demus aliquid alicui joculatori vel joculatrici sive solidatariee 
sive militi salvatje; sed nos vel alius nobilis possit eligere et habere 
ac ducere secum unum joculatorem et daré sibi quod voluerit... X 
ítem statuimus quod nullus joculator nec joculatrix nec soldataria 
presentes vel futuri, nec illa quee olim fuerit soldataria, sedeant ad 
mensam miiitis nec dominte alicujus, nec ad gausape eorundem, nec 
jaceant cum aliqua dominarum in uno loco vel in una domo, nec os- 
culentur aliquem eorundem. — En el repartimiento de Mallorca y de 
Valencia vemos heredado á un Ferrando juglar y en el último con 
tres diversas fincas á G. de Montaynagol, sin duda el trovador citado 
también por Muntaner (V. p. 171, n.) y á un B. Carbonell, acaso 
el trovador Bertrán Carbonell. 



264 TROVADORES ESPAÑOLES 

un juglar con coplas diciéndoles que los de Federico 
estaban dispuestos y que si sus enemigos querían volver 
á Mesina, les dejarían tomar tierra á salvo y que des- 
pués combatirían con ellos (4). Hallamos aquí un em- 
pleo de la juglaría, no sólo para solaz ó como vehículo 
de la sátira, sino para el envío de un mensaje formal é 
importante. El mismo Muntaner nos ha conservado el 
nombre de los juglares que figuraron en la coronación 
de Alfonso III (V. nuestra IV parte, 2). 

En esta clase justamente vilipendiada por sus habi- 
tuales costumbres, es de creer que se contó algún poeta 
desconocido, cuyas obras más populares nos interesa- 
rían de un modo especial, si fuese posible conocerlas: 
por esto hemos debido mencionarla, antes de pasar al 
opuesto extremo de la jerarquía social y de hablar de 
nuestro primer trovador conocido. 

Alfonso II (5) de Aragón (I de Barcelona) nació en 



(4) Si que EN Xivert de losa qui portava la senyera del compte 
Galceran, los trames ala Gatuna un juglar ab cobles, en que 'ls 
feya a saber, que eren aparellatz , que si volíen tornar a Marina, 
que 'ls lexaríen pendre térra salvament ; e puix que-s combatríen ab 
ells(Cap. CXCV). 

(5) B. Lo reis d' Aragón, aquel que trobet , si ac nom Atufos: e 
fo lo premier reis que fo en Aragón, fils d' EN Raimon Berrengier 
que fo coms de Barcelona , que conques lo regisme de Aragón e '1 
tole ais Sarrazins , et anet se coronar a Roma , e quant s' en venia 
el morí en Poimon al borc Sainz Dalmás. Et sos fils fo faitz reis, 
Amfós que fo paire del rei Peire, lo qual fo paire del rey Jacme. 
Se ve que el biógrafo escribía en tiempo del último y copia (si no es 
el mismo) al de B. de Born , pues al mismo tiempo que acierta en 
las circunstancias de la muerte de Ramón Berenguer IV, le atribu- 
ye, no la adquisición sino la conquista de Aragón, y supone, con- 
fundiéndole con D. Pedro, que fué á coronarse en Roma. El de B. de 
Born , como hemos visto , entra en más pormenores relativos á don 
Alfonso y (dejando aparte los que en general deben creerse verí- 
dicos acerca del sitio de Autafort) supone equivocadamente que su 
hermano D. Sancho le quitó la Provenza , y creyendo fundarse en 
la poesía que comenta, cuenta también como hermano de D. Alfonso 
un desconocido Berenguier del territorio de Besalú que B. de Born 
da como agraviado , pero no como hermano del rey de Aragón. 
V. p. 92 n. — Contamos, como suele hacerse, al rey de Aragón 
como primer trovador español, si bien es anterior el rosellonés B. de 
Palasol. 



EX LENGUA PROVENZA L 265 

Barcelona el día 4 de abril de 1 1 52 y murió en Perpi- 
ñán el 20 del mismo mes de 1196. Como sucesor de su 
padre Ramón Berenguer IV conde de Barcelona y de su 
madre doña Petronila de Aragón, reunió ambas sobe- 
ranías y fué el primer conde de Barcelona que tomó el 
título de rey. Muerto su primo y antes tutor Berenguer 
Ramón III de Provenza, se intituló también marqués 
de este condado y adquirió el Rosellón en virtud del 
testamento de su último conde Guitardo. Tuvo á raya á 
su tributario el rey moro de Valencia, tomó á los infie- 
les la fortaleza de Caspe y demás territorios que en el 
reino de Aragón conservaban y eximió á Zaragoza del 
feudo de Castilla, con motivo del eficaz auxilio que para 
la toma de Cuenca prestó al rey Alfonso VIII. Enemigo 
alguna vez y con más frecuencia aliado de este monarca, 
cuya hermana doña Sancha tomó por mujer en 1174, 
tuvo más continuadas reyertas con Navarra: disensiones 
cuasi civiles que el Papa trató de apaciguar poco antes 
(1 194) de la muerte de Alfonso. 

Este activo y denodado monarca, aunque distraído 
sin cesar por los negocios de Provenza, consolidó en 
España la obra de su padre el Príncipe de Aragón y 
preparó la de su nieto el Conquistador de las Baleares 
y de Valencia. Fundó la Cartuja de. Scala Dei, primera 
en España, fundó también y dotó el monasterio de Si- 
jena de las comendadoras de San Juan de Jerusalén y se 
le atribuye el origen de la orden militar de la Reden- 
ción de cautivos cristianos (Latasa, Bibl.). 

Hanle acusado de mala fe, y si bien no debe darse mu- 
cha á las inculpaciones de Bertrán de Born, se observa 
en verdad en la vida de Alfonso un tráfago, bastante 
común en aquellos tiempos, de alianzas y enemistades, y 
en manera alguna parece excusable en lo del abandono 
de la princesa bizantina. La historia, que nos le presen- 
ta constantemente unido á su única esposa y que no ha 
tenido que consignar con respecto á él indecorosas su- 
cesiones, le ha dado el honroso sobrenombre de Casto, 
del cual no debe despojársele con sobrada ligereza, á 



266 TROVADORES ESPAÑOLES 

pesar de que la comparación de los documentos proven- 
zales harto nos manifiesta que pagó tributo á la galan- 
tería de su época. 

La carrera poética de Alfonso debió empezar muy 
temprano y abrazar un número de años bastante creci- 
do. La obra de G. de Cabrera «Cabra juglar» que le 
menciona como poeta, debió componerse hacia 1170, 
cuando el rey contaba unos diez y ocho años, edad muy 
adecuada al cultivo de la poesía ligera. El serventesio 
de B. de Born (Greu m' es) es posterior á n 83 y ante- 
rior á 1 187, y en él se dice que el rey se alaba cantan- 
do : resultan pues comprendidos entre ambos datos unos 
quince años poco más ó menos, lo que supone mayor 
número de composiciones que las que conocemos. 

Además de la que lleva explícitamente su nombre, 
puede atribuírsele una tensión (6) con Andreu que se 
ha conservado en francés, aunque sin duda escrita ori- 
ginalmente en provenzal. Por la mención que se hace 
de Morel (Muret) se la ha creído de Pedro II, pero el 
nombre del lugar donde murió el rey, no debe tener un 
efecto retroactivo sobre una poesía que hubiera debido 
componer antes de pensar en el sitio de aquella plaza; 
además de que no se trata de una guerra del rey aragonés, 
sino del de Francia é Inglaterra. El afecto del rey hacia 
su esposa no puede aplicarse á D. Pedro que abandonó 
inmediatamente á doña María de Montpeller, sino más 



(6) La cuestión estriba entre la preferencia debida á honor mi- 
litar , esposa ó noble amiga. Andreu, dice el rey , yo os propongo la 
elección entre tres partidos : ó bien vos seguís á la guerra á nues- 
tros dos reyes etc. Un rey de Aragón que llama á los de Inglaterra 
y de Francia nuestros dos reyes , no puede ser otro que Alfonso II. 
Andreu se decide por el tercer partido, pero la respuesta del rey le 
induce á preferir á todo el honor militar. V. una estancia de An- 
dreu : — Rois d' Aragón , vos ne laisseriés mié — Vostre femé, pris 
1' aves de novel ; — Vos aves droit, je ne m' en mervoil mié, — Se 
vos 1' arnés, mout i a bel juel. — Et je m' en vois tout droit vers le 
sembel, — Et si vous lais et la femé et 1' amie ; — De coste honor 
ne penroie un chastel, — Ains les irai tous vaincre sor Morel. — 
N' en doit pas peser m' amie; — J' en lais ma femé a Bordel — Dont 
il ne m' est mié bel (Un jeu vos part, Andreus, ne laissés mié). 



EN LENGUA PROVENZAL 267 

bien á D. Alfonso, y entonces la composición sería 
poco posterior á 1174, época del casamiento de este (de 
novel). 

Fundados en la expresión de la biografía provenzal 
aquell que trobet que parece excluir á otro rey de Ara- 
gón trovador hasta la época de D. Jaime, creeríamos 
también á D. Alfonso autor de la tensión con G. de 
Borneil que se supone de D. Pedro, si estuviésemos se- 
guros de que no se halla el nombre de éste en algún 
manuscrito. 

La única composición que estos atribuyen explícita- 
mente á D. Alfonso, son las coplas que vamos á inser- 
tar, notables por su facilidad y elegancia. Vanas serían 
cuantas conjeturas se hiciesen acerca de la persona á 
quien va dirigida (7), si bien el reconocimiento de infe- 
rioridad de parte del trovador, debería suponer extraor- 
dinaria jerarquía en el objeto del homenaje, á no ser 
el lenguaje convencionalmente hiperbólico de esta clase 
de poesía. 

Oigamos al rey trovador, á quien «de muchas mane- 
ras es dado júbilo, deporte y solaz, viendo que se ale- 
gran los cantadores por los verjeles y prados, por las 
hojas y flores y por el tiempo que se ha refrescado, pero 
á quien nieve ni hielo no auxilian para cantar, ni tam- 
poco verano, sino tan sólo Dios y amor.» 



(7) Si se quisiese ( suponiendo que no se trata de doña Sancha) 
por lo que indican la B. de A. de Marueil (V. p. 111 ) y la poesía 
de Bergadán (Reis, si) considerarla de Alfonso dedicada á Adelaida 
vizcondesa de Beziers, llamada condesa de Burlatz, por ser hija 
del conde Ramón V de Tolosa y haber nacido en el castillo de Bur- 
latz , la poesía no sería, al parecer, anterior de muchos años á la 
muerte de Alfonso II. El vizconde de Beziers se casó en 1171 y se 
separó de Alfonso su protector para arrimarse á Tolosa y Francia 
hasta 1181 en que se reconoció de nuevo vasallo del de Aragón. El 
mayor predominio de éste en Beziers fué hacia 1185. V. en G. de 
Bergadán nota á la poesía Reis, si. 



268 TROVADORES ESPAÑOLES 

Rayn. Ch. II. Per mantas guizas m' es datz 

Mah. W. I. Joys e deport e solatz; 

Rocb. P. 0. Que per vergiers e per pratz, 
E per fuelhas e per flors, 
E per temps qu' es refrescatz, 
Vei alegrar chantandors: 
Mas al meu chan neus ni glatz 
No nV ajuda, ni estaz, 
Ni res, mas Dieus et amors. 
E pero ges no-m desplatz 
Lo belh temps, ni la clardatz 
Ni '1 dous chans qu' aug pels playssatz, 
Deis auzelhs, ni la verdors; 
Qu' aissí-m suy ab joy lassatz 
Ab una de la melhors, 
Qu 1 en lieys es sens e beutatz; 
Per qu' ieu li don tot quan fatz, 
E joys e pretz et honors. 
En trop ricas voluntatz 
S 1 es mos cors ab joy mesclatz, 
Mas no sai si s' es foudatz, 
O ardimens, o paors, 
O grans sens amezuratz, 
O si s' es astres d 1 amors; 
Qu' anc, de 1' hora qu' ieu fuy natz, 
Mais no-m destreys amistatz, 
Ni-m senti mal ni dolors. 
Tan mi destrenh sa beutatz, 
Sa proeza e sa bontatz, 
Qu' ieu n' am mais sofrir en patz 
Penas e dans e dolors, 
Que d' autra jauzens amatz 
Grans bes faitz e grans secors; 
Sos homs plevitz e juratz 
Serai adés, s' a lieys platz, 
Denan totz autres senhors. 
Quan mi membra deis comjatz 
Que pres de lieys totz forsatz, 
Alegres suy et iratz; 
Qu' ab sospirs mesclatz de plors 
Me dis: «Belhs amics, tornatz, 
Per mercé, vas me de cors.» 



EN LENGUA PROVENZAL 269 

Per qu' ieu tornarav viatz 
Vas lieys, quar autre baysatz 
No m 1 es delietz ni sabors. 



2. GUIRALDO DE CABRERA (REINADO DE ALFONSO II.) 

La única composición que de este trovador se ha con- 
servado fué escrita, según parece demostrar su conteni- 
do, hacia 1170, lo cual acrecienta todavía su grande 
interés literario. En ella, en efecto, se citan como nue- 
vos los versos de Rudel cuya carrera poética no llega 
más allá de dicho año, los de Marcabrú famoso ya mu- 
cho antes, los de Ebles de Ventadorn IV que murió 
muy entrado en años en 11 70 y había tensionado con 
Guillermo de Poitiers (1) y de un Alfonso que hemos 
de suponer el rey de Aragón, pues no se conoce otro 
trovador de este nombre. La circunstancia de dar á Ru- 
del, Ebles y Alfonso el tratamiento EN y de suprimirlo 
delante del nombre de Marcabrú, parece indicar que los 
tres primeros pertenecían á una condición superior á la 
del último, conservando á aquel tratamiento su primiti- 
va fuerza nobiliaria. Además la omisión de otros poetas 
que luego se hicieron famosos y la singularidad del len- 
guaje y de algunas rimas del poema, corroboran tam- 
bién las demás pruebas de su antigüedad. 

El Cabrera que figura en la historia de aquella época 
es el vizconde Ponce que casó con doña Marquesa (y 
no Milagro) hija del conde de Urgel Armengol VII de 
Valencia (1 154-88) y de doña Dulcía ; padres que fueron 



(1) La tenzón de EX Ebles e de son senhor lo coms peitavís 
Manh G. I. (Galvani). Tensó d' EN Ebles e de son seignor. Id. Id. 
Su crónica le presenta en efecto muy valido en la corte de Guiller- 
mo por su gracia en el canto. No puede dudarse de que Cabrera 
habia de éste, aunque hubo un Ebles de Sancha (Serv. de P. de 
Alv. contra los trovadores), un Ebles de Signa y uno de Uisel, los dos 
últimos al parecer bastante modernos. 



27O TROVADORES ESPAÑOLES 

del célebre Guiraldo (2) de Cabrera que muerto Armen- 
gol VI I í (r2o8) fué conde de Urgel y vistió el hábito de 
templario en 1228. 

No fué este, es decir, el verdadero Guiraldo, el trova- 
dor, sino su padre, el Ponce de la historia que familiar- 
mente pudo ser llamado Guiraldo (PonsGuiraut) según 
se ve en realidad en la biografía de B. de Born (V. pá- 
gina 101, n.) que le califica del más poderoso caballero 
de Cataluña, á excepción del conde su señor (y su cu- 
ñado). Tales nombres, es decir, los Ponce Guiraldo y los 
Guiraldo Ponce, se sucedieron en el vizcondado de Ca- 
brera, desde el Ponce casado con una hija de Artal de 
Mur á últimos del siglo xi. 

La esposa del trovador es la misma doña Marquesa de 
quien habla Bertrán de Born, como 

De lieys que ten Cabreira e '1 fons d' Urgelh (Quan la) 

y por quien abogaron P. Vidal y G. de Bergadán en 
poesías dirigidas á Alfonso II. 

Antes de la muerte de su suegro, Ponce vizconde de 
Cabrera, tuvo ya algunas querellas con la casa de Ur- 
gel, auxiliado por el rey D. Alfonso. Al entrar á suce- 
der Armengol VIII, hallábase su cuñado preso en Cas- 
tilla, mas el rey procuró la libertad de Ponce, á quien 
prometió honrar en su corte como uno de los mejores 
de su tierra y le dio la mano contra el nuevo conde de 
Urgel. En agradecimiento de la merced que Alfonso le 
hacía y porque así estaba concertado entre ellos, pro- 
metió el de Cabrera tener por el rey los castillos de 
Monmagastre, Artesa, Castelló, Camporells, Torrefe- 
llona y Hostalrich, y el rey le prometió su favor contra 



(2) Adoptamos como en los dermis nombres la forma provenzal 
mas común castellanizada : de Guiraut, Guiraldo. En latín se baila 
Geraldus, en catalán Guerau (Guerao en Zurita). La B. de Bertrán 
de Born por excepción Girout (sic) ; el titulo de la siguiente com- 
posición es : Girauz de Cabreira. 



EN LENGUA PROVENZAL 27 1 

el conde, hasta que se concordasen ó la justicia diese á 
cada uno lo suyo. 

En 1 191 la amistad del rey pasó del vizconde á su 
cuñado el de Urgel. Este partió con el rey los castillos 
que el vizconde tenía en Cataluña, Aragón y Ribagor- 
za para cuando con el auxilio de Dios pudiesen adqui- 
rirlos, conviniendo que el rey tomaría los que tenía el 
vizconde en la otra parte de Cervera y otros varios, y el 
de Urgel el de San Jaime de Artesans, Monmagastre y 
Ager (aunque éste figura después como de Ponce), Ba- 
laguer, Os y el de Motasor que debía derribarse, com- 
prometiéndose el rey á dar favor al conde contra Ponce 
de Cabrera, Arnaldo de Castellbó y todos sus valedores. 

En 1 194 hallándose el rey en el monasterio de Poblet 
con su corte, declaró que si bien hasta aquel punto se 
había negado á recibir en su gracia y servicio á Ponce 
de Cabrera, no obstante, movido de los ruegos de Ar- 
mengol conde de Urgel y de Marquesa, mujer de Pon- 
ce, y de muchos varones, eclesiásticos y seglares, le ad- 
mitía en su gracia y le restituía los castillos de Santiscle, 
Torrefellona, Stalric (Hostalrich), Aricsmon, etc., po- 
niéndole entre otras condiciones la de tratar bien á 
sus vasallos. Ponce y su esposa hicieron pleito homena- 
je al rey, obligándose á ser fieles ellos y su hijo Gui- 
raldo. 

Reiteraron las mismas promesas los dos esposos en 
1 196, y tres años después las repite al nuevo monarca 
Guiraldo, contrayendo las mismas obligaciones que su 
padre, el cual, como se deja entender, no vivía ya en la 
última fecha. 

Fué Ponce enterrado, según conjetura Monfar, en el 
monasterio de Bellpuig de las Avellanas, junto á la 
epístola, en una sepultura de gran labor y magnifi- 
cencia. 

La época de este vizconde de Cabrera, especialmente 
sus años más floridos, corresponden á la de la mayor 
privanza de la poesía provenzal en Cataluña, aquel pe- 
ríodo de entusiasmo, tan celebrado después por Ramón 



272 TROVADORES ESPAÑOLES 

Vidal. La poesía dirigida al juglar Cabra muestra que 
había hecho grande estudio de las narraciones poéticas 
que entonces estaban en boga, y no sólo de los cantares 
carlovingios y novelas versificadas del ciclo bretón, sino 
también de muchos otros asuntos de diversas clases, al- 
gunas de las cuales serían también cantadas ó versifica- 
das, aunque de las de otras hemos de suponer que sólo 
formaban parte del repertorio oral de los juglares, sin 
haber adquirido una redacción poética (3). La poesía de 
Cabrera debió ser considerada como un índice muy au- 
torizado de los conocimientos necesarios al juglar y fué 
imitada en el mismo metro por Guiraldo de Calansó y 
en otra forma por Bertrán de París de Ruerga. 

Juglar Cabra, dice el noble trovador, no puedo resistir á 
mi deseo de cantar y quisiera hablar con sinceridad del esta- 
do de tus conocimientos. Mal sabes tocar la viola y peor can- 



(3) Consta pues la existencia en 1170 ó poco después de un gran 
número de narraciones poéticas en los países de lengua de oc. Entre 
ellas hay sólo un nombre de la historia sagrada, pocos de la historia 
y mitología clásicas y muchos desconocidos. Los demás (y sin duda 
alguno de los últimos) son del ciclo Carlovingio que forman el mayor 
número y acerca de los cuales puede notarse que se citan hasta con 
preferencia algunos de interés no meridional (V. n. 4, 5, 14). En 
cuanto á la tabla redonda se nombran la corte de Cardeuil y Erec, 
Tristan, Galvaing, L' Ancelot? Viviana 1 Kai? Merlin? y Artús?': 
la poesía de Cabrera pertenece á corta diferencia á la época en que 
se componían las primeras narraciones francesas de este ciclo , ex- 
ceptuando el Brut de Roberto Wace (1155), pues el Erec y el Yvain 
de Ch. de Troyes son posteriores á 1160 y el Tristán de Berox de 
los últimos años del reinado de Enrique II (7 1189). No es muy 
probable que tan pronto se divulgasen én el mediodía las versiones 
francesas (V. además n. 78), y si es verdad que los nombres célti- 
cos reciben una transformación análoga , ésta les había sido ya im- 
puesta por las versiones latinas. Por lo que hace á narraciones ex- 
clusivamente nacionales del mediodía, poco será lo que pueda dedu- 
cirse, á no ser del nombre Veziá dado á Vivien, n. 20. Acaso por 
las referencias de nuestro trovador se hallen más antiguos de lo que 
se creía algunos asuntos ó episodios. — Muchas de las citas de G. de 
Cabrera forman parte del catálogo de Fauriel , en que se hallan á 
faltar otras , como también el mayor número de las de las demás 
poesías provenzales que transcribimos en esta obra. Dicho catálogo, 
P. Pavís y Yillemarqué son nuestras principales autoridades para 
las siguientes anotaciones. 



EN LENGUA PROVÉNZAL 1-¡1¡ 

tar desde el principio al fin, y no saber terminar, según mi 
ver, con la cadencia usada por los músicos bretones. Mal te 
enseñó el que te instruyó en el manejo de los dados (dedos?) y 
del arco. No sabes bailar ni saltar á guisa de juglar gas- 
cón. No te oigo recitar serventesio ni balada en manera algu- 
na, ni tienes á mano buenos estribotes, retroensas ni tensio- 
nes. No creo que te pase por los labios (lit. bajo el mostacho) 
buen verso nuevo de Rudel, de Marcabrú, ni de otro, ni de 
Alfonso ni de Ebles. Difícilmente puedes adquirir gran saber 
si no sales de tu país. Ignoras toda clase de narraciones (y si- 
gue la larguísima enumeración)... No sabes declamar ni arre- 
glar (?) versos dentro de iglesia ni de casa. Vete, Cabra; vete, 
macho cabrío: bien te conoció el que te envía á hostigar al 
carnero. 

Bartsch. Cabra juglar, 

P. D. Non puesc mudar 

Qu' eu non chan, pos a mi sab bon; 

E volrai dir 

Senes mentir, 
E comtarai de ta faison : 

Mal saps viular 

E pietz chantar 
Del cap tro en la fenizon. 

Non sabz finir, 

Al mieu albir, 
A tempradura de Bretón. 

Mal t' ensegnet 

Cel que-t mostret 
Los datz (detz?) a menar ni 1' arson. 

Non saps balar 

Ni trasgitar 
A guisa de juglar Guascon. 

Ni sirventesc 

Ni balaresc 
Non t' auc dir e nuilla fazon; 

Bons estribotz 

Non tiers (tiens?) pelz potz, 
Retroencha ni contenson. 

Ja vers novel 

Bon d' EN Rudel 
Non cug que-t pas sotz lo guingnon, 



274 TROVADORES ESPAÑOLES 

De Markabrun 

Ni de negun 
Ni d» EN Anfós ni d' EN Eblon. 

Jes gran saber 

Non potz aver, 
Si fors non ieis de ta rejón. 

Pauc as apre's, 

Que non sabs jes 
De la gran gesta de Carlon, 

Con en transportz (4) 

Per son esfortz 
Intret en Espaingna abandon, 

De Ronsasvals 

Los colps mortals 
Que fero '1 dotze compaignon, 

Con fóron mort 

E pres a tort, 
Trait peí trachor Gonelon 

Al amirat 

Per gran pechat 
Et al bon rei Marselion. 

Del Saine (*) cuit (5) 

C ajas perdut 
Et oblidad los motz e '1 son. 

Ren non dizetz 



(4) Por la procedencia , por la detención y por la denominación 
de gran gesta se ve la importancia especial que se daba en la época 
de Cabrera y aun en los países de lengua de oc á la canción de Ron- 
cesvalles. Se puede deducir por la enumeración de los puntos prin- 
cipales de la acción (entrada de España en general , y la derrota de 
los doce compañeros (pares) en Roncesvalles por haberles vendido 
Ganelón al Emir y al buen rey Marsilio) que la gran gesta no tenía 
entonces más extensión que ahora. 

(5) El más poderoso adversario de Carlomagno, Wittikind, á 
pesar de que no ocupa en las narraciones épicas relativas al empe- 
rador un lugar proporcionado al que le señala la historia, es el héroe 
de un poema (Chanson des Saines, sajones), á la que, según Cabre- 
ra , no había ninguna superior. De lo que añade se deduce que esta 
canción (y por consiguiente otras) se cantaban con una melodía ó 
entonación especial (los motz e '1 son). 

(*) En francés Saisncs, pero acaso la primera sílaba perdía la s inversa, como 
ahora todos los nombres propios franceses. Véanse la nota 5 y la 90 al final. 



EN LENGUA PROVENZAL 27 5 

Ni non sabetz; 
Pero no i ha meillor chanson. 

E de Rotlan (6) 

Sabs atretan 
Coma d' aisó que anc non fon. 

Conté d' Arjús (7) 

Non sabes plus 
Ni del reprojer de Marcon (8) 

Ni sabs d' Ajolz (9) 

Com anet solz 
Ni de Marchari (10) lo felón; 

Ni d' Aufelís 

Ni d' Anseís (11) 
Ni de Guillermes lo barón (12). 

Non sabs nien 
Ni de las ganas de Milon (i3) ; 



(6) Aunque pueden observarse inexplicables repeticiones en la 
enumeración de Cabrera , es de presumir que no habla aquí de Ro- 
lando en Roncesvalles, sino de las hazañas que con respecto á tiem- 
pos anteriores y á diversos países se le atribuyen. 

(7) No puede suponerse que este nombre sea una mala copia de 
Artús (si bien es extraño que no se halle citado y la palabra conté 
era el usado para las narraciones bretonas). En la imitación de esta 
composición de Cabrera por Calansó , se lee : E de Argús — De 
Dardamús etc. Será pues el Argos de los cien ojos, el descuidado 
guardador de lo. Los trovadores . á lo menos los que sabían letras, 
tenían noticia de algunos personajes de la mitología clásica , espe- 
cialmente por medio de las metamorfosis de Ovidio que , según ha 
probado Diez , era el poeta antiguo más ó menos superficialmente 
conocido por aquellos (en uno se halla traducido el fungar fice cotis 
de Horacio). Además corrían narraciones orales ó compilaciones es- 
critas y aun poemas de asunto clásico , más ó menos revestidos de 
disfraz caballeresco. 

(8) Ignoramos quién era este Marco ó Marcón , cuyo proverbio 
servía de asunto á un cuento. 

(9) Aiol hijo de Elias conde de Tolosa ó de S. Giles , hijo de 
Julián de S. Giles. Proscrito su padre, Aiol se ve obligado á ir en 
busca de aventuras , pobre y sin escudero. 

(10) Macario de Lauzana consejero de Luis (hijo de Carlomagno) 
enemigo de Elias padre de Aiol, en cuya gesta es ahorcado Ma- 
cario. 

(11) Aneéis de Cartago, héroe de una canción. 

(12) Guillermo de Orange. V. págs. 22 y 23. 

(13) Milón de Pulla; V. n. 34. Como no conocemos las aventu- 
ras de este personaje (que cuenta la canción relativa á su padre 



76 TROVADORES ESPAÑOLES 

Del Loercnc (14) 
Non sabs co vene 



Ni sabs d' Erec (1 5) 

Con conquistec 
L' esparvier for de sa rejón. 

Ni sabs d' Amic (16) 

Con si guaric 
Ameli, lo sieu eompaignon; 

Ni de Robert (17) 

De Florisen 

Ni de Gribert (18) 
Ni del bon Alvernatz Uguon (19) 

De Veziá (20) 



Gan'n de Montglane compuesta en el siglo xm ) no sabemos si le 
conviene lo de las ganas de que habla Cabrera. Por esto citaremos 
otra narración originaria del Sendabad indio y reproducida en varias 
literaturas, cuyo héroe se llama Milón en la traducción en versos 
latinos de M. de Vendóme. Aquella palabra pudiera aludir al estado 
de pobreza que el héroe del cuento sufrió con gusto hasta la infide- 
lidad de su esposa, descubierta por un objeto que se olvidó el rey 
y perdonada después por aquel 

(14) Gan'n de Lorena, principal héroe del subciclo carlovingio 
de los Lorenos. 

(15) El enano del caballero Ider, pasando por el bosque donde 
Artús y su corte estaban cazando el ciervo blanco, se atrevió á mal- 
tratar á una de las damiselas de la reina. Erec deja la caza para 
perseguir á Ider y pedirle cuenta del proceder de su enano, pernoc- 
ta en un castillo, donde ve por primera veza Erida, hija de su 
huésped , toma luego parte en un torneo donde vence á Ider que to- 
dos los añes había ganado el premio de un gavilán, y le obliga á que 
pida perdón á la damisela ofendida con quien se casa Erec. 

(16) Amis y Amile, modelos de la amistad, héroes de composi- 
ciones poéticas de todas clases. El segundo es yerno de Cailomagno, 
y cura la lepra de su amigo con la sangre de sus propios hijos. 

(17) En el Renier, uno de los poemas relacionados con Guiller- 
mo de Orange, se halla con Roberto Ricart (Guiscart) padre de Buei- 
mont (el Boemundo de la primera cruzada ). Hubo también la famo- 
sa narración de Roberto el diablo, duque de Normandía. 

(18) Girbert de Andrenas (Denia) último hijo de Aimerico de 
Narbona y por lo tanto hermano de Guillermo de Orange, héroe de 
una canción. V. n 41. Hay también la de Girbert de Metz, ramifi- 
cación de los Lorenos. 

(19) Hallarnos Hugues Capet, Ilues rey de Hungría, Hugón de 
Burdeos, pero no Hugón de Alvernia. 

(20) Veziá sobrino de Carlomagno en la vida de S. Honorat de 



EN LENGUA PROYENZAL 2/7 

Non sabs co-s va, 
Ni de Guondalbon lo Frizon (21), 

Del duc Augier (22) 

Ni d' Olivier (23) 
Ni d' Estout ni de Salomón (24); 

Ni de Loer (25) 

Ni de Rainier (26) 
Ni de Girart de Rossillon, 

Ni de Daví (27) 

Ni de Raí (28) 
Ni de Berart (29) ni de Bovon (3o) 

[Ni] de Costantí (3i) 

Non sabs con di 



Lerins; es el mismo que el Vivien de la batalla de Alecbans (Elis- 
cam ó Aliscamps). Es notable que el nombre del heroico sobrino de 
Carlomagno y de Guillermo se presenta en una forma distinta de la 
francesa en dos documentos provenzales. 

(21) Personaje que figura en la canción de Roneesvalles. 

(22) Ogier el Danés , famoso héroe cuya más antigua canción 
Raymbert le fist — a la dure courarge — Jonglierres tut — si vesquí 
son eage — Gentis hons fur — et trestout son lignaige. 

(23) Oliver (Oliveros) el amigo de Rolando. 

(24) Estout ó Estulto , hijo del conde Odón y su compañero Sa- 
lomón , héroes carlovingios. Hubo un Salomón entre los primitivos 
condes gobernadores de Barcelona. 

(25) Lohier ó Lotario hijo de Carlomagno , muerto por Bueves 
de Aygremont en el Reinaldos de Montalbán. 

(2b) Rainier de Valbetón es un consejero de Carlos Martel en el 
Gerardo de Rosellón, héroe, como sabemos, de una gran canción 
provenzal. 

(27) El profeta David. En la enumeración del Bert. París de 
Rouerga leemos : Ni non sabetz las novas.... d 1 Absalon lo bel. 

(28) ¿Deberá decir Kai (nombre céltico que las versiones fran- 
cesas convirtieron en Keu), célebre mayordomo del rey Artús ! 

(29) Berart de Mondidier ó Monleydier, famoso paladín de Carlo- 
magno, citado frecuentemente por los trovadores. 

(30) Bueve d' Antone y Bueve de Comorchis son los héroes de 
sendos poemas. 

(31) De Constantí s' emperador rn 1 albir — Que no sabetz com 
él palastz major — Per sa molher pres tan gran deshonor — Si que 
Roma 'n volc laissar e gurpir; — E per so fon Constantinoples mis — 
En gran rictat quar li plac qu' el bastís — Que cent vint aus obret 
c' anc ais no fe; — E jes de aissó non cug sapiatz re. (Bert. de Par. 
de Rouergua: Guordó.) En una gesta francesa se alude también á 
esta fábula. 



2/8 TROVADORES ESPAÑOLES 

De Roma ni de Prat Neiron (32) 
De Gualopin (33) 
Ni de Guarin (34) 
[Ni de Sanguin] (35) 

Ni d' Olitia ni de Dovon (36); 
De Guajeta 
Ni d' Aigleta 

Ni de Folcueis (37) ni de Guión (38); 
Ni de Aimar (39) 



(32) En uno de los poemas relativos á Guillermo de Orange, este 
héroe va á Roma como peregrino y visita el sepulcro de S. Pedro 
en el prado de Nerón. Acaso la mención de este que hace Cabrera 
estaba relacionada con el anterior cuento de Constantino. 

(33) Galopín, nombre de un mensajero en el Elias de S. Giles. 

(34) Gan'n de Monglane tuvo los hijos siguientes: l.°Hernaut 
de Beaulande (Arnaut lo marqués de Bellanda de B. de Born), pa- 
dre de Aimerico de Narbona, padre de Garín de Anseune (padre de 
Vivien), de Guillermo de Orange y otros héroes, II Milón de Pu- 
lla, III Renier de Ginebra, padre de Oliveros, y IV Girardo de 
Viena (en su origen igual al de Rosellón cuyo padre nombra Dro- 
gón el poema provenzal). Como Cabrera ha citado ya al Loreno 
(probablemente Garín, aunque podría ser otro de su familia) aquí 
debe referirse al de Monglane ó al de Anseune y más bien al últi- 
mo, pues por lo que hace al supuesto tronco de la heroica familia, 
sus aventuras fueron añadidas posteriormente, como solía hacerse 
con respecto á los ascendientes de los héroes más famosos. 

(35) Seguin? La condesa de Dia, á mediados del siglo xn: Ans 
vos am mais no fes Seguís Valensa. La antigüedad de esta cita, 
unida al nombre meridional de la dama y al silencio de los docu- 
mentos franceses con respecto á esta y á Seguin son motivos para 
considerar estos héroes como de origen meridional. Cítase también un 
Seguin entre los personajes que figuran en el G. de Rosellón como 
de una generación posterior á la de Rolando, Oliveros y Reinaldos. 

(36) Dovon, Doon ú Odón de Nanteuil, hermano de G. de Ro- 
sellón, padre de Garnier y tío de los hijos de Aimón según las gestas 
francesas. Hay también un Doon de la Roche, héroe de una canción 
y que será distinto del anterior, y un Doon de Maguncia, tronco de 
la familia de Ganelón. 

(37) Figura un Fulco en el G. de Rosellón. Hay además un Ful- 
ques de Candía, héroe de una ramificación delsubciclo de Guillermo. 

(38) En la enumeración de Bertr. Par. de Ruerga se lee: Ni d' 
EN Guió de Mayensa '1 sabens. Como hay varias citas de Guió, aca- 
so en una se refiere Cabrera á este y luego á Gui de Borgoña que 
figura en el Ferabrás ó al de Nanteuil. 

(39) Sin duda Aimer, sexto hijo de Aimerico de Narbona y se- 
ñor de Tortosa, según la gesta; y según algunos historiadores, con- 
forme nos dice P. París, fué un hijo del Aimerico histórico llamado 
Aimer y no su padre, el que murió en el sitio de Fraga. 



EN LENGUA PROVENZAL 279 

Ni de Guasmar 
Ni de Faqele [ni] d' Orson ; 

Del orgoillós (40) 

Non sabe's vos 
De Cambrais ni de Bernison; 

Ni de Darnais (41 ) 

Non sabes mais 
Com 'N-Aimeric en fos lo don. 

Mon-Melian (42) 

Vas oblidan. 
On Caries fon mes en preizon. 

Ja de Mauran (43) 

Ora no-t deman 
Ni de Daurel ni de Betón. 

Jes non saubés, 

Si m' ajut fes, 
Del setge qe a Troja fon (44). 



(40) Raoul de Cambrai á quien conviene en gran manera la ca- 
lificación que le da el trovador, es un personaje histórico, héroe de 
una canción, cuya primera parte compuesta por Bertolais de Laon, 
testigo ocular de los hechos, es, según P. París, el único poema que 
se ha conservado en la redacción primitiva (Disc: Dec. 1858.) 

(41) No puede dudarse que el Darnais és el Andrenas (Denia) 
de la canción de Guibert de Andrenas. El anciano Aimerico de 
Narbona trata de abandonar los honores mundanos. Sus cuatro hijos 
mayores tienen ya sendos dominios, pero queda desprovisto el me- 
nor llamado Guibert, á quien se cree destinada Narbona, que Ai- 
merico á pesar de las reclamaciones de su esposa Ermengarda, guar- 
da para un sobrino ahijado. Yo le reservo (á G.), como la más rica 
herencia, la señoría de Andrenas, la ciudad de cien torres y de cien 
palacios de que tanto se envanece España. Muéstrase descontento 
Guibert; pero Aimerico acaudilla la expedición. Passerons sur — 
Laride et Balesgués — Tant que verrons — Andrenas la cité — Dehors 
la ville — fera mil cois sonner — Si que diron — Sarrasin et Escler: — 
Aimeris vient — por paiens decoler — Qui devant lui — fet la terre 
tembler. Los cristianos vencen ; perece Judas rey de Andrenas, son 
bautizados sus hijos Gaieta y Baudo rey de Balaguer y Gilbert se 
casa con aquella. Las ficciones relativas á Aimerico no pueden ser 
anteriores al histórico (1105-34) vizconde de Narbona y gran gue- 
rreador de los infieles, cuya esposa é hija se llamaban Ermengarda. 

(42) ¿Monmelián equivaldrá al Montalbán á donde trasladó á 
Carlomagno el encantador Maugis, primo de los Aimones, sitiados 
por el emperador? 

(43) ¿Mabrián nieto de Maugis? 

(44) El interés que excitaba en la edad media el asunto de la 
destrucción de Troya no era solamente debido á la sed de narracio- 
nes que caracteriza aquella época : todos los pueblos buscaban su3 



280 TROVADORES ESPAÑOLES 

D' Antiocha (45) 

Non sab [r] es ja 
Ni de Milida la faison. 

Ni de Saurel 

Non sabs q' el peí 
Ni de Valflor ni de Merlon (46); 

Ni de Terric (47) 

Non sabs, so t dic, 
Ni de Rambaut ni d' EN Aimon (48) 

Ni d' Esimbart (49) 

Ni de Sicart (5o) 
Ni d' Albaric lo Borguognon (5i); 

Ni de Bernart (52) 

Ni de Girart (53) 
De Viviana (54) ni de Bovon (55). 

Ni de Jausbert 

Non sabes cert 



ascendientes en los famosos héroes cantados por los antiguos poetas 
y además se estableció una sucesión imperial desde Eneas y César 
á Constantino y Carlomagno. La guerra de Troya no era conocida 
por Homero ni aun generalmente por Virgilio, sino por el pseudo- 
Dares y otras compilaciones apócrifas, etc. Según Montfaucón (citada 
por Du Méril) hay un /Eneas provenzal en la Laurenciana. 

(45) Véanse págs. 27 y 28, n. 22. 

(46) Será acaso una libertad de rima por Merlin. 

(47) Terric d' Asquana, guerrero del partido de Carlos Martel, 
en el Gerardo de Rosellón. 

(48) Aimón de Dordón, hermano de Gerardo de Rosellón, padre 
de los cuatro Aimones. 

(49) Figura un Isembardo entre los caudillos que acompañaron 
á Guillermo en la reconquista de Barcelona. El nombre de este per- 
sonaje histórico dio sin duda origen á un Tsembardo romancesco 
que se suponía vencedor del rey pagano Gormón en tiempo de Lu- 
dovico Pío. 

(50) Hallamos Ricardos, pero no Sicardos. 

(51) Héroe de una famosa gesta. 

(52) Bernardo de Brabante, hermano de G. de Orange. 

(53) Habiéndose ya nombrado el de Rosellón aludirá al Girardo 
de Viena ó de Freta que, aunque con otros nombres y aventuras, se 
originan del mismo personaje histórico. 

(54) Hada amiga de Merlin y que le detiene en una prisión má- 
gica. No parece probable que dijese : Girart — De Viviana etc. 

(55) Bueves de Antona, héroe de una canción citada también 
por algún otro trovador. Hubo además un Bueves de Comarchis, 
héroe de otra canción. 



EN LENGUA PROVENZAL 28 1 

Ni de Folquier ni de Guión (56); 

Ni de Guormon (57) 

Qui tot lo mon 
Cuidava conqerre per son; 

Ni d 7 Aguolan (58) 

Ni de Captan 
Ni del rei Braiman 1' esclavón ; 

Ni del bon rei 

Non sabs qe-s fei, 
D' Alixandre fil Filipon (59), 

D' Apoloine (60) 

Non sabe's re 
Qu' estors de man de Perizon ; 

De Daire ros (61) 

Qe tan fon pros 
Qe-s defendet de traizon. 

Ni d' Olivier (62) 

Non sabs chantier 
Ni de Verdun (63) ni Vosprezon ; 

Ni de Cardueill (64) 

Ni de Marcueill (65) 
Ni de Aimol ni de Guión ; 

Ni sabs d' Ytís (66) 

Ni de Biblís (67) 



(56) Este verso es en rigor repetición de otro anterior. Véanse 
notas 37 y 38. 

(57) Véase nota 49. 

(58) Aygolant rey de los sarracenos de África vencido por Car- 
lomagno en Aspremont en la Italia meridional. 

(59) Los hechos reales y fabulosos de Alejandro Magno fueron 
de los más contados y cantados en la edad media en latín y en ro- 
mance. Véase pág. 27. 

(60) Apolonio de Tiro, famoso personaje romancesco. V. IV. 4. 

(61) El rey Darío, que califica de rubio ó rojo. 

(62) Oliveros' 

(63) En Verdun sobre el Mosa hicieron un convenio en 843 los 
hijos de Ludovico Pío. 

(64) Cardueil en Gales, una de las cortes del rey Artús. 

(65) Más abajo se habla de nuevo de un Marcueil «que perdió el 
ojo á la punta de un alfiler » 

(66) Itis, hijo de Tereo rey de Tracia y de Prognis, cuyos miem- 
bros sirvió su propia madre en un festín á Tereo, para vengarse de 
una infidelidad. 

(67) E Rodocesta ni Biblis — Blancaflor ni Semiramis .et. R. de 
Marueil (Dona, génser). Biblis que concibió un criminal afecto á 
Cacio. 



2S2 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ni de Caumús (68) nuilla faisson; 
De Piramús (69) 
Qui for los murs 

Sofrí per Tibes possion ; 
Ni de París (70) 
Ni de Florís (71) 

Ni de Bell' Aia d' Avignon (72) ; 
Del Fórmanos (73) 
Ni del Danés (74) 

Ni d' Antelme ni de Frizon ; 
De Rainoal (75) 
Ab lo tival 

Non sabs ren ni del gran bastón, 
Ni de Marcueill (76) 
Con perdet 1' oill 

A la ponta d' un aguillon, 
Ni de Bramar 
Non sabs chantar, 

De 1' auca ni d' En Auruzon ; 
Ni del vilan (77) 
Ni de Tristan (78) 



(68) Cadmo. 

(69) La muerte de Píramo y Tisbe es todavía recordada en la 
poesía popular, como en la canción catalana del Caballero de Má- 
laga. 

(70) El Paris clásico. G. de Cal: E de París— Com lo saup lo 
vachier norir. Flam.: L' us contet de la bell' Elena — Com París l 1 
enquer pois Y enmena. 

(71) Flores y Blancaflor, asunto al parecer de origen oriental, 
contado en un poema francés de aventuras cuyo original se conser- 
va y cuya traducción forma todavía parte de las lecturas populares. 
Se les hizo padres de Berta, madre de Carlomagno. 

(72) Heroína de una canción que formó parte de la gesta de 
Gerardo de Rosellón y de los cuatro Aimones. Véase pág. 49 n. 

(73) No es de creer que se refiera al FromoDt de Lens, persona- 
je del Gaiín de Lorena. Véase nota 88. 

(74) ¡ El mismo Ogier el Danés antes nombrado? 

(75) Reynaldo y su famoso caballo Bayardo (tival por chival). 

(76) Véase nota 65. 

(77) El villano Hervis de Metz, tronco de la ilustre familia de 
los Lorenos. 

(78) Con motivo de esta referencia á los sobrado famosos amores 
de Tristán é Isolda aclararemos lo que dijimos en la pág. 26, n. 18. 
La cita de Tristán por R. de Orange debe ser poco posterior á 1155, 
según ha deducido Fauriel, lo que parece probar (y lo admite 



EN LENGUA PROVENZAL 283 

C amava Yceut a lairon, 

Ni de Gualvaing (79) 

Qui ses conpaing 
Fazia tanta venaison, 

Ni d' Aldaer (80) 

Ni de Rainer (81) 
Ni d' Eranberg ab lo furguon ; 

Ni de Rainier 

Ni de Folquier 
Ni del bon vassall Aubion ; 

De Lionas (82) 

Ja non sabrás 
Ni de Tebas (83) ni de Catón (84) 

De Nersisec (a5) 

D' Arumalec 
Ni de Calcan lo rei felón, 

De Tideús (86) 



Villemarqué) que hacia 1150 existía un poema provenzal de este 
asunto. Pero debemos advertir que precisamente en 1155 terminó 
el trovera Wace su román du Brut donde se habla de la Tabla re- 
donda, de Keu, Gauvain, Beduier y Hoel, mas no, al parecer, de 
Tristán. 

(79) Famoso caballero de la Tabla redonda, consejero y emba- 
jador de Artús, enviado para recobrar al selvático Merlín, y según 
una narración latina del siglo xn, vencedor de un castillo lleno de 
damas aprisionadas. 

(80) Uno de los cuatro hijos de Aimón se llama Alard. 

(81) Hay un Renier hijo de Maillefer que figura en una de las 
ramificaciones de la Gesta de Orange, otro, hermano de Gerardo de 
Viena, á quien Carlomagno da Genova, y otro, ayo del niño Jordán, 
en el poema de Jordán de Blaives. 

(82) Leónidas?!! 

(83) Será el mismo asunto de Cadmo. L' us dia de Cadmús con 
fugí — E de Tebas con la bastí (Flamenca). Esto probana que el 
trovador cita las mismas narraciones con dos títulos. 

(84) Catón el censor, famoso, no menos que Séneca, en la edad 
media, como autor de máximas morales. G. de Calanson parece 
aludir á la ciencia agrónoma de aquel : Apren Catón — E del rnouton 
— Com per maistre saup guerir. 

(85) El Narciso de la mitología. — Qu 1 aissi-m perdei comperdet 
se — Lo bel Narcissús en la fon (B. de Ventadorn). 

(86) Tideo hijo de Oeneo, padre de Diomedes rey de Calidón, 
que habiendo muerto involuntariamente á un hermano, se refugió á 
la corte de Argos donde casó con Deifila hija de Adastro. Acompa- 
ñó á Polinice al sitio de Tebas donde murió. 



284 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ni de Formús (87) 
Que sofrí tanta passion, 

Del cavalier (88) 

Ni del liurier 
Que sus en la garda mort fon ; 

Ni de Riqueut (89) 

Ni de Mareut 
Ni d' Arselot la contencon (90) 

Non saps upar, 

Mot guariar 
En glieiza ni dedinz maizon. 

Va, Cabra boc, 

Quar be-t conoc 
Qui [e]t evia urtar al mouton. 



3. GUILLERMO DE BERGADÁN ( REINADO DE ALFONSO II DE 

ARAGÓN. VIII DE CASTILLA Y IX DE LEÓN ). 

Tan cínicas como las de Guillermo de Poitiers, más 
sanguinarias que las de Bertrán de Born, las composi- 
ciones de este odioso personaje no deben salir en gran 



(87) No es probable que se hable de Fromón de Sens enemigo 
de los Lorenos, refugiado entre los sarracenos que luego acaudilla 
contra los cristianos. Véase nota 73. 

(88; La situación de un caballero encargado de un puesto mili- 
tar que llamado por la señora de sus pensamientos, lo abandona á 
un perro que muere víctima de su fidelidad, tal como se halla en el 
Talismán de YValter Scott, es la que aquí indica el trovador. No nos 
cabe duda en que existía en un antiguo poema y que liurer debe ser 
limer ó limier (en francés, sabueso). 

(89) Acaso Rigaut hijo del famoso villano Hervís en los Lorenos. 

(90) El nombre de Lancelote proviene de Ancelot con el artícu- 
lo (Villem.) y significa pajecito. Así podemos suponer que hay 
equivocación de una letra en la copia. La contensión de Lancelote 
sería la persecución que sufrió, después del rapto de la reina Gine- 
bra. — Vemos que el Sr. Bartsch duda en cuanto al verso que escri- 
be : del saine cuit, y propone : del sai ne cuit, de él (Carlomagno) 
sé y pienso que has perdido y olvidado las palabras y el son. Pare- 
ce que no hay necesidad de acudir á esta interpretación, y ¡i pesar 
de que la Chanson des Saisnes de Juan Bodel sea más moderna, 
pudo haber otra anterior. 



EN LENGUA PROVENZAL 285 

parte de lo más recóndito de la necrópolis científica, al 
paso que por su no escaso interés histórico y especial- 
mente literario, demandan el más completo examen que 
su naturaleza permite. Es de notar por otra parte que 
por la oscuridad de sus alusiones y de alguno de sus pa- 
sos, y sobre todo por el silencio de la historia, ofrecen 
dificultades de interpretación, acaso insuperables (i). 

(1) He aquí los documentos que comparados con los datos histó- 
ricos generales apoyan nuestras conjeturas biográficas. J130. Ho- 
menaje de Guillermo hijo de la condesa Guisla á Hugo de Matapla- 
na (Arch. Ar. El Santo 2). Documento de fecha incierta, pues hay 
una corrección nada segura, en que se menciona un segundo hijo de 
este Guillermo de que no habla el de 1149 (Id. Id. 88). 1140. Con- 
veniencia entre Guillermo de Bergadán, su mujer Berengaria y sus 
hermanos Raimundo, Pedro, etc. (Id. Id. 136). 1149. Donación de 
Guillermo de Bergadán, su mujer Berengaria y su hijo Guillermo 
(Id. Id. 166). 1182. Guillermo de Bergadán con consejo de su mu- 
jer Berengaria y sus hijos Guillermo, Raimundo, Bereng. y Ber- 
nardo se da á la milicia del Temple con una parte de su honor (ídem 
Alfonso I. 333). 1186 de la Encarnación. Guillermo de Bergadán 
firma como testigo en una donación al Temple. 1187 de la Encar- 
nación, kalendas mayo. Guillermo el hijo, sano y en presencia de 
dos hermanos de la milicia del Temple, hace testamento; se da al 
Temple á sí mismo, el castro de Puigreig, un manso al hospital de 
Jerusalén, otro á Poblet que le había dado con su hermano Raimun- 
do, otros á Santa María de Solsona y á Santas Cruces. A su hermano 
Bereng. el castro de Monmajor y todos los feudos que tenía y debia 
tener por el rey Alfonso, á saber, los castros de Madrona, Chatser- 
res, Espinalbet, con todos los honores que tenía en Cerdaña. con el 
feudo que tenía por Hugo de Mataplana y con el derecho que debía 
tener en Caldes y en S. Minat. Su hermano Bernardo tenga la % 
parte de este honor, siendo hombre sólido de Bereng. excepto el 
castro de Monmajor y los cuerpos de dichos castros y de sus soldados 
y el manso de Oliver de Berg que se retiene para hacer su voluntad, 
y excepto el diezmo que él y su padre quitaban injustamente á San 
Vicente de Espinalbet y que devuelve; todo lo deja en potestad de 
los hermanos de la milicia del Temple para que paguen sus deudas, 
y luego repartan la herencia. El hermano que quede sin legítima 
descendencia herede lo del otro y si esta faltase quede para Bernar- 
do D. y Dalmacio Palaciolo. Deja todo el testamento in defensione et 
in manu tenendone del rey, al cual implora humildemente que sea 
defensor y protector de lo que deja á la milicia del Temple. Confir- 
ma la donación de su padre á S. Pablo de Catserres. 1199. Raimun- 
do de Bergadán enajena al rey por cierta cantidad anual el vizconda- 
do de Berga tal como lo había poseído su padre (Id. Id. Pedro 82). 
— A.MCLXXIV. Raimundus Fulconis occisus est (Alt. Chron. Ri- 
vip. en Villanueva V. 248). Bernardi abbatis ad Alex. papa. III 
epist. data post a MCLXXV... ítem insinuó vobis quod á morte 



286 TROVADORES ESPAÑOLES 

Berga, población mencionada ya en la historia roma- 
na, por la resistencia que sus habitantes opusieron á las 
armas de Marco Porcio Catón, fué capital de un conda- 
do que se llamaba de Bergadán y con que sus señores 
los Condes de Cerdaña dotaron más de una vez á sus se- 
gundos hijos (Marca 439, 472). La familia del trovador, 



domini nostri Raimundi Fulconisfelicis recordationis tanta est guerra 
inter nomines de Caí dona, et traditores qui eum interfeeerunt, qnod 
nullus de Cardona potest exire, nisi armata manu. Pide que se le 
exima de ir al Sínodo de Urgel mientras dure aquella guerra (Villa- 
nueva ex arch. rivip.). Biografía Guillems de Berguedan si fo un gen- 
tils bavs de Cataloingna, vescoms de Berguedan, séigner de Mador- 
na (Madrona) e de Riechs (Puig Reich\ bons cavaliers e bons guer- 
rers. Et ac gran guerra con Raimon Folc de Cardona qu' era plus 
rics e plus grans qu 1 el. Et avene se que un dia se trobet con Rai- 
mon Folc et aucís lo malamen : et per la mort d' EN Raimon Folc 
el fo deseretatz. Longa saison lo manténguon siei paren e siei amic; 
mais tuit 1' abandonéron, per so que tuit los escogosset... que anc no 
fos negus que lo mantengués ; mai d' EN Arnaut de Castelbon qu' 
era un valens hom, gentils e grans d' aquela encontrada. Bons sir- 
ventés fetz, on disia mals ais uns e bens ais altres ; e se vana de 
totas las donas que ill soffn'an amor. Mout li véngon grans aventuras 
d' armas e de domnas e de grans desaventuras. Pois 1' aucís uns peons. 
Véase lo que dice la B. de Aimerico de Peguilhá Aimerics de Peguilhá 
:ú fo de Tolosa... Et anet s' en en Cataluenha, e 'N-Guillems de 
Bergadán si 1' auculhit; et el enansetlui e son trobar en la premiera 
chansó qu r el avia faita, tan qu' el li donet son palafré e son vestir: 
e presentet lo al rei 'N-Anfós de Castella, que '1 ere d' aver e d' 
armes e d' onor. En cuanto á los Mataplanas véase el artículo si- 
guiente, y para algunas noticias que citamos de esta época Monfar, 
Condes de Urgel; en Villanueva, XI, se halla el episcopologio de 
Urgel. — Es indudable que el trovador Guillermo es de la época de 
Alfonso y contemporáneo de Bertrán de Born y por consiguiente 
debe ser hijo del Guillermo esposo de Berengaria. El crimen que se 
le atribuye fué cometido en 1174 cuando dicho Guillermo contaba 
más de 25 años. En 1172, 8 y 9, suena un Pons de Mataplana. Ge- 
rardo de Jorba obtuvo la confianza de Alfonso II. Blasco Romieu y 
Guillermo, de Clarmont, citados en sus poesías, se hallan en documen- 
tos de 1176. No cabe pues duda en la época en que vivió y trovó 
Guillermo, si bien no se puede fijar el término. Que este se prolon- 
gase mucho (aun cuando no se hallan en sus poemas alusiones á los 
sucesos del reinado de D. Pedro) podrían inducir á creerlo: I o El 
poeta libertino siguiendo una costumbre de equívoca galantería (que 
vemos en Bertrán de Born con respecto á Sancha de Aragón y aun 
en Miravel con respecto á Sancha de Mataplana) supone que no dice 
todo lo que podría contra el marqués de Mataplana por atención á 
Jussiana, (sin duda esposa de este). Ahora bien, el título de marqués 
y el ser marido de Jussiana convienen al Hugo ó Huguet que murió 



EN LENGUA PROVENZAL 287 

que no se ha de confundir con la que llevaba el apellido 
de Berga (Arch. Arag. El Santo 177, 275) fué la de los 
vizcondes de este condado, y es de creer que moraba, no 
en la población misma, sino en un castillo llamado 
Castell-Bergadá, situado en sus inmediaciones. 

El trovador Guillermo, primogénito del vizconde del 



en Mallorca. Pero por otra parte hemos visto que vivía un Pons en 
1172 y R. Vidal cita una Jensiana (sic) de sai como que brillaba en 
la época de D. Alfonso, y además Guillermo en su planh habla de 
un Pons y no de un Hugo. Para resolver esta dificultad hay que 
suponer : ó bien que hubo un Pons contemporáneo del padre del 
Hugo trovador (y acaso el mismo que este, es decir, que el padre 
del trovador con diverso nombre) y que estuvo casado (como el 
Hugo de Mallorca inferior de dos líneas y acaso su nieto) con una 
Jussiaua. y que (suponiéndole distinto del Hugo) Guillermo le llama 
, marqués sólo por ser de casa de marqueses y que murió peleando 
contra los infieles como el Hugo de Mallorca (y esta es la solución 
que nos parece más probable); ó bien que este y su esposa comenza- 
ron á figurar ya viviendo su padre y tal vez su abuelo á últimos del 
reinado de Alfonso y que el trovador se sirve del nombre de Pons 
(que entraría en la familia desde su enlace con la de Ampurias y 
pudo en efecto haber Hugos Pons) como el primero con que se había 
designado á Hugo, á pesar de tener un hermano Poncet, y que des- 
pués de haber transcurrido muchos años de sus invectivas contra el 
Hugo Pons, cantó piadosamente su muerte, siendo ya de edad más 
que octogenaria en 1229. II o Hemos visto lo que dice el paso de la 
Biografía de Aimerico de Peguilhá ; en efecto, la tensión que luego 
se transcribe no deja dudar que Guillermo tuvo relaciones con un 
Aimerico trovador de Tolosa y el verso «No us fóratz tan de Tolosa 
lunhatz» concuerda con un lance que la Biografía pone como ante- 
rior al viaje de Aimerico á Bergadán. Suponiendo que Aimerico de 
Peguilhá trovó en una época anterior á la que demuestran las úl- 
timas poesías que se le atribuyen (1270\ ninguna dificultad ofrecería 
su presentación á Alfonso VII que reinó desde 1158, pero si no supo- 
nemos que hubo dos Aimerico de Peguilhá ó que al único se le atri- 
buyen poesías de otro (véase píg. 184 nota 23), aun cuando conce- 
diésemos que Guillermo de Bergadán, siendo ya muy viejo, le pre- 
sentó al rey de Castilla, difícil sería admitir que Guillermo no hubie- 
se compuesto canciones (pues de otras poesías está demostrado que 
las hizo antes) hasta esta época — En cuanto á la anécdota italiana, 
se atribuye arbitrariamente, como la de la pág. 109 y 110, ala 
época de Ramón Berenguer V; y la de Guillem-mort (véase H. de 
Mataplana) si es histórica debe referirse á un Guillermo de Bergadán 
posterior. — Notaremos en conclusión que Guillermo de Bergadán 
vivía en 1149, figuraba en 1174, componía versos desde antes de 
1187 á 1191 á lo menos, y que si bien se puede sostener que trovó 
más tarde, no hay motivo para negar que empezó antes y acaso mucho 
antes del período señalado. 



TROVADORES ESPAÑOLES 



mismo nombre y de su mujer Berenguera, debió nacer 
en la cuarta ó quinta década del siglo xn. La enemistad 
de Guillermo con su poderoso vecino Ramón Folc de 
Cardona, que parece haber sido una de sus primeras y 
más conocidas reyertas, tuvo un horrible término en 
1 174. Nota la Biografía que el de Bergadán le mató ma- 
lamente, es decir, á traición y contra las leyes del honor 
y de la caballería, y consta que el crimen fué ejecutado 
con el auxilio de hombres turbulentos que luego for- 
maron un cuerpo de bandidos, terror de los habitantes 
de Cardona, cuyo caudillo fué probablemente Guiller- 
mo. Añade la Biografía que este quedó desheredado y 
vemos en efecto que si Guillermo el padre en su testa- 
mento (1 182), nombra al trovador como uno de sus 
consejeros, en el otorgado por el último, difunto ya su 
padre, en 11 87, donde dispone, á la verdad, de nume- 
rosos feudos, no se nombra vizconde, y que su hermano 
Raimundo al ceder al rey D. Pedro (1199) el vizconda- 
do, expresa que debía entenderse como su padre (y no 
habla de su hermano) lo había poseído. 

En los tiempos posteriores á su crimen tuvo que acu- 
dir, según la Biografía, ala hospitalidad de sus parientes 
y amigos que pagó de una manera infame. Duró esto 
muchos años (longa sazón) y no se ha de creer que Gui- 
llermo estuviese mano sobre mano, pues todo indica 
que debió figurar ya á cuenta propia, ya más bien al 
servicio de otros, en las reyertas tan comunes en aquella 
época. Se alió indudablemente con los enemigos del 
rey, que le tuvo algún tiempo preso. No mucho más 
tarde de 1 1 83, B. de Born ya apoya sus dichos en unos 
versos satíricos, escritos por Guillermo contra Alfonso. 

Mejores disposiciones muestra en el testamento ya 
mencionado y que se otorgó en 1187, en estado de sa- 
lud, movido acaso por la defunción de su padre, si no 
fué aquella la época de su encarcelamiento. En él se da 
á la milicia del Temple, restituye unos diezmos que él 
y su padre habían arrebatado injustamente y se muestra 
muy sumiso al rey. 



EN LENGUA PROVENZAL 289 

Mas no es posible dudar que volvió posteriormente á 
las andadas. En 1191 ó poco después tomó parte en la 
lucha de Ponce de Cabrera, al que auxiliaba Arnaldo 
de Castellbó, contra el partido del conde de Urgel, 
aliado con el rey. (Reis, si.) En 1 193 le vemos en co- 
rrespondencia con Bertrán de Born á quien parece 
que Guillermo había visitado poco antes. La Biogra- 
fía nos le muestra además muy unido con el citado 
Arnaldo vizconde de Castellbó, señor también muy tur- 
bulento, que hallamos luchando desde 1190 con Arnal- 
do de Perexens, obispo de Urgel (1163-98) y con el 
conde de Urgel, tomando parte en la lucha de Foix 
contra Armengol que derrotó á Castellbó y á sus cin- 
cuenta caballerosy quinientos peones en febrero de 1203. 
Es más que probable que á las armas del de Foix y del 
de Castellbó iban unidas las de Guillermo (muerto ya 
tal vez en el último año citado), y que hacia este tiempo 
compondría sus atroces invectivas contra uno de dichos 
prelados (2). En el pontificado del segundo infestaron 
la diócesis los bandidos llamados aragoneses y bravan- 
zones, y no sería imposible que hubiesen estado en con- 
nivencia con dichos turbulentos señores. 

Añade la Biografía que murió á manos de un peón 
(fin poco digno de un caballero), pero no da noticia de 
la época de su muerte. 

Según la de Aimerico de Pegulhá, Guillermo le pre-* 
sentó al rey Alfonso VIII y vemos en efecto por sus 
poesías que el inquieto trovador visitó los reinos de 
León y Castilla. Es indudable que estuvo también y 
probablemente más de una vez en el Sur de Francia, 
donde dejó fama de procaz decidor (3). 



(2) La poesía compuesta contra un eclesiástico llamado Rogier 
pudiera inducir á creer que el invectivado por Guillermo es el obispo 
de Urgel de este nombre, á quien sucedió A. de Perexens en 1163. 
Pero además de lo remoto de la época, en dicha poesía no se habla, 
al parecer, de un obispo. 

(3) Así vemos en las Cento novelle antiche 39. Qui conta una 
bellísima Novella de Guilielmo Bergdam di Proenza. — Guillelmo de 
Bergdam fue nobile Cavaliere di Proenza al tempo del conté Raimon- 

19 



2QO TROVADORES ESPAÑOLES 

Las acerbas invectivas del trovador de Bergadán se 
dirigen principalmente al rey Alfonso, á Pons marqués 
de Mataplana, á un obispo de Urgel, y á uno ó varios 
enemigos á quienes da el nombre de suegro. Otro de 
los que así designa (dado caso que no fuese uno solo), 
parece que residía en Berga. Es inconcebible el grado 
de cinismo que supondrían las composiciones que de 
esto tratan, á entenderse literalmente aquel nombre, 
pero como no vemos que el trovador fuese casado, de- 
berá interpretarse en una acepción vulgar y general para 
indicar un enemigo molesto. Puede muy bien suponer- 
se que las personas invectivadas por Guillermo, no eran 
culpables de otro crimen que el de oponerse á sus de- 
masías. 

De las composiciones de Guillermo pueden sacarse 
indicios (que no deberán considerarse aislados) para la 
historia de aquella época. Uno de ellos es el relativo á 
la superstición de los agüeros (4). Por otra parte son 



do Berlinghieri. Uno giorno avenne che Cavalieri si vantarono; e 
Guilielmo si vantó che non avea Cavalieri in Pvoenza, che non li 

havesse fatto vuotare la sella ; denuesta también á las damas 

e questo disse in udienza del conté. Et me Guilielmo?, disse lo 
Conté di Romello. Guilielmo fece venire lo suo destriere sellato e 
cinghiato bene: missesi li sproni in pie et misse il pie nella staffa e 
prese 1' arcione: et cossi apparechiato rispóse: Voi signore ne metto 
ne trago. K monta a cavallo e sprona e va via. II Conté s' adiroe 
molto che non venia a corte et quello era perche Guiglielmo temea. 
Un giorno si ragunaro donne a uno nobile convito, mandaro per 
Guiglielmo de Bergdam; ella Contesa si fue, e dissero: Hor ci di 
Guilielmo: perche ai tu cosi onite le done de Proenza. Caro la rom- 
perrai. Caduna havea un mazzero sotto. Quella che pailava disse: 
Vedi Guilielmo che per la tua folia ti convien moriré. Vedendo ch' 
elli era cosi sorpreso parlo et disse : di una cosa vi prego, donne, 
per amore di quella cosa che voi piu amate, che mi facciate un dono. 
Le donne risposero: volontieri salvo che tu non domandi tuo scam- 
pamento. Allora Guilielmo parló e disse Ruega que le hiera pri- 
mero la más impúdica Allora 1' una riguardó 1' altra, non si 

trovó chi prima li volerse daré e cossi scampu a quella volta Este 
cuento poco delicado se atribuye á otro poeta en uno de los Fabliaux 
franceses. 

(4) La superstición de los agüeros (agur, aur, ben-aurat, mal- 
aurat) tomados generalmente del vuelo de las aves (corneill' esquer- 
ra : Mal o fe) se halla frecuentemente mencionada en los trovado- 
res, así como en las narraciones españolas del Cid, de los Infantes 



EN LENGUA PROVENZAL 2QI 

notables algunas de estas poesías, donde en medio de 
las formas provenzales no pueden desconocerse la ín- 
dole y, por decirlo así, el acento más marcado del len- 
guaje catalán, por el carácter popular (entendiendo esta 
palabra en el sentido menos noble) de su versificación y 
estilo (5). No cabe duda en que ofrecen tradiciones de la 
poesía juglaresca que precedió á la de los trovadores. 

Vamos á dar una indicación de estas composiciones, 
siguiendo, no el orden cronológico, imposible de fijar, 
sino el de materias. 

i. a Esta ha adquirido alguna celebridad por la compara- 
ción que de ella se ha hecho con el soneto de Petrarca: Zefi- 
ro torna e '1 bel tempo' rimena. 

2. a Encarga á su canción que se introduzca en un pala- 
cio ó una corte. 



de Lara, etc. Como derivada de los romanos, debió tener más boga 
en España y en el Sur de Francia que en el Norte. «Messere Imbeial 
delBalzo (Banal deBaucio) grande castellano di Proenza vi vea muol- 
to ad augura a guissa spagnola, et uno Filósofo ch' ebbe nome Pita- 
gora fu de Spagna, e fece una tavola per istorlomia, etc. En el Mun- 
taner se halla el grito de aur en el momento de despido de una 
armada, etc. Agur, aur y ahur han quedado en castellano como pala- 
bras de despido que muchos oyen con repugnancia sin sospechar 
por esto su origen. En catalán tenemos la frase fer mals averanys. 
En el Lai on de Berg. se dice: No sai si-us portatz peir 'o brieu — 
Qu' enaissi m faitz fondre com nieu. Habla aqui de las supuestas vir- 
tudes de ciertas piedras (véase sobre estas el poema español de Ale- 
jando) y de ciertos escritos. — En el Libro (cat.) de vicis e vertuts lee- 
mos «aquell qui-s confien en breus, e en erbes axi con fon auyrs e 
altres moltes featesmeries; » pero en el mismo códice se halla un cua- 
dro en forma de la tabla pitagórica, cuya línea superior contiene los 
signos de la luna (Aries etc.) y verticalmente Entrar danant prin- 
ceps, Metre potestats o senyorials, Comparer davan jutge e dar pro- 
ves, Enviar missatgers, Fer convits, Viatge per aygua, Viatge per 
térra, Entrar en bayn, sagnarse e adobarse, Fer vila e poblado, 
Beure medicina, Taylar draps e vestits, Per afrontar cuestions, 
comprar catius e besties, Mudar d' un loe en altre, Metre sposayles 
e nosses, Cassar aussels e besties, Taylar vines, companya en obra, 
Gargaritzar, y en el punto designado para la unión de cada una de 
estas operaciones con uno de los signos del zodíaco, hay una de las 
decisiones: bo, mal, molt mal, comunal. 

(5) Tales son especialmente las poesías 12, 16, 19, 21, 22, 23, 
24. En las 1, 2, 3, 4, 5, 6, 6, 10, se hallan la forma y el tono de 
la poesía cortesana. 



2Q2 TROVADORES ESPAÑOLES 

3. a Muestra su determinación de volverse á Castilla (G) 
donde se halla alivio y mejora, y donde son cumplidos los 
bienes, y de pasar por Aragón donde con tanta amabilidad se 
conceden dones y á León donde dejó su corazón cuando fué 
al lugar en que se hallaba al componer la poesía (sin duda el 
S. de Francia). 

4. a Contiene una dedicatoria temerariamente hiperbólica 
en obsequio del rey de Castilla. 

5. a Tensión entre Bergadán y Aimerico. Este propone la 
elección entre amar desamatz ó desamar amatz. No es dudosa 
la elección para el ánimo poco caballeresco de Guillermo. 

6. a Pide un arbitraje de galantería á un señor amigo. 

Algún M. S. atribuye también a Guillermo la canción: 
Aissí quon hom que seignor ochaizona, que otros dan como 
del Monje de Montaudon, y la Pois vei parer las flors él glai 
(B. V. 3. 207) dirigida al Marqués de Malaspina, cuya corte 
hubiera visitado en este caso el trovador, pero que se atribu- 
ye, sin esta dedicatoria (7), á Pedro Ramón de Tolosa. 

7. a Envía un juglar al rey de Aragón: Juglar, no te des- 
animes y corre á poder de espuela, sin mirar agüero ni suerte 
hacia el rey de Aragón, para que me saque de prisión, pues 
cuando haya muerto no me servirá de daño ni provecho. — 
No atienda á culpas ni tuertos en este momento, pero cuando 
me habrá librado, si quiere darme ocasión, no hay tan buen 
vasallo desde Tortosa á los puertos que no conteste yo á su 
si con un 720. — Y no exceptúo á mi marqués (de Mataplana) 
ni á Guillermo de Clarmon (8), ni al mal criado vizconde (9) 
ni á un cuarto aunque venga de alto lugar, pues á todos digo 
de una vez: Rey, nada hice que os pudiese pesar A mi 



(6) En la poesía n.° 8 muestra su determinación de ir á Astu- 
rias y Castilla, en la 4. a dirige al rey de Castilla una dedicatoria en 
que se supone que ya le ha visto, en la presente muestra deseos de 
volver. Esto fija el orden cronológico de las tres poesías. 

(7) Ja no-m terran (tenran!) fossats ni mur — Que ma chansó — 
Non port al valen e al pro — Guillerm de Malespina qu' es guitz — 
De pretz e uns no le ill contraditz. 

(8) Por los números 11 y 13 se ve que Guillermo de Clarmon era 
amigo del marqués de Mataplana 

(9) Acaso Ponce de Cabrera, amigo del rey antes de 1191. Ar- 
naldo de Castellbó, cuyo partido seguía Guillermo de Bergadán, fué 
anigo del de Urgel y por consiguiente enemigo del vizconde hasta 
dicho año. 



EN LENGUA PROVENZAL 2Cp 

primo Artaldo (de Alagón?) y á Hugo de Amiel, juglar, cuen- 
ta y di, como también á Blasco Romeu, que rueguen á su señor 
el buen rey paladino, que me saque ó me alivie. 
8. a Composición dirigida al rey de Castilla (10): 
«Un serventesio he de fabricar todavía que enviaré á España 
al rey, pues pienso desavenirme con mi señor, que no me 
acoge en su buena compañía y no por tuertos ó por culpas 
que yo tenga, sino porque así le parece que agrada al arzo- 
bispo (de Tarragona), y pues le place que me vaya encubier- 
tamente, seguiré el camino de Roberto (i i).— - Y esto con pri- 
sa, pues no puedo permanecer, ni me atrevo á estar en llano 
ni en montaña, ni tengo amigo que se atreva á retenerme, ni 
conde, ni vizconde ni comtor que me retenga, por lo cual mi 
cuerpo está enfermo y desfallece, y pues el rey cree de mí á gen- 
te cobarde, voyme á Asturias y no seré más sufrido con él y no 
habrá otro alguno más dispuesto para su daño. — Y si no fue- 
se la bella que amo y que cada día conquista y gana mayor 
prez y el bello semblante que pone cuando vuelvo á mirarla, de 
suerte que me parece que jamás me ha de faltar júbilo, cinco 
años hará por las calendas de mayo que serviría al rey que 
tiene Burdeos y Blaya (el de Inglaterra), á pesar de aquellos 
que me quieren malquisto de los tres señores (?)... Con buen 
señor es lícito chancearse y decirle que no le queda en el 
condado de Cerdaña mejor vasallo; y al que me separe de su 
amistad, Dios le castigue; y vos, señora reina cumplida y 
alegre, Emperatriz, no creáis que nadie me aparte de quere- 
ros bien, antes digo descubiertamente que soy vuestro vasallo, 
ya esté en llano, ya en desierto. — Rey castellano, hacia vos me 
vuelvo y me dirijo y bien se os puede escoger por el me- 
jor que hay desde el Peñón (?) hasta allá abajo en Alemania, 
pues allí sois valiente donde otro rey desfallece y más valéis 
allí donde se os pone á prueba, y á todo el mundo facilitáis 
el obrar bien y (por vos) el que más vale mayor bien alcanza. 
— A mi Tristán que bien tiene y mejor lo tenga, trasmito 



(10) En 1180 mediaron algunas diferencias entre los reyes de 
Aragón y de Castilla, que por entonces no tuvieron, al parecer, 
grande resultado. A esta época referimos conjeturalmente esta poe- 
sía, que es sin duda alguna posterior al casamiento de D. Alfonso 
con D. a Sancha ¡1174). 

(11) Acaso Roberto de Aguilón, príncipe de Tarragona, que tuvo 
grandes disensiones con el arzobispo y el rey, de las cuales, muerto 
Roberto, se siguió el sacrilego atentado de su hijo Guillen. 



2Q4 TROVADORES ESPAÑOLES 

mi canto, y si este pierde su guía, habré seguido el rastro del 
lagarto.— Buen castellano, permita Dios que haga cosa que 
os agrade, con tal que recordéis los cuatro hijos de Alberto ( j 2) 
y que no es valeroso el que sin dar golpe se deja despojar de 
lo suyo.» 

9. a Fragmento de un serventesio perdido en que cuenta el 
caso de Alfonso II y de los judíos á que se refiere B. de Born 
en su Quan vey. V. p. 97. 

10. Invectiva contra Alfonso por tratar mal á doña Mar- 
quesa, mujer del vizconde de Cabrera (1 3). «Rey, si antes fuis- 
teis cortés y generoso... arrepentido estáis como un pecador, 
que ahora sois (para las damas) enemigo y perseguidor, y bien 
se vio hogaño en la primera expedición que os vimos hacer al 
nacer las primeras flores... Rey, si viviese el valiente conde 
vuestro padre, no lo hiciera por el valor de mil marcos, lo de 
mandar perseguir con hondas y saetas á la marquesa (14), como 



(12) Este Alberto no puede ser el mismo que según se ve des- 
pués, daba nombre á un campo junto á Vich. La alusión parecería 
convenir á los cuatro hijos de Aimón, si el consonante le peimitiese 
una sustitución. 

(13) El rey de Aragón reconocido como señor por Rogier, viz- 
conde de Beziers después de la muerte de su padre en 1167. le au- 
xilió contra sus vasallos. La amistad se inteirumpió desde 1171 en 
que se casó Rogier con Adelaida hija del de Tolosa hasta 1181 en 
que reconoció de nuevo á Alfonso. 

(14) Habiendo sido asesinado en agosto de 1184 Aimengol de 
Urgel llamado el de Valencia, entró á reinar su hijo Aimengol VIII. 
Continuaron entre este y el rey las disputas que provenían ya del 
tiempo de su padre, causadas por su cuñado el vizconde de Cablera, 
Ponce, que estaba preso en Castilla y por cuya libertad obró el rey. 
Mas en agosto de 1191 (y no en 1192, según pudiera deducirse en 
apariencia de Zurita) el conde volvió en gracia del rey y el vizcon- 
de quedó en desgracia. Estando el rey en Lérida, él y el conde par- 
tieron entre sí los castillos que el vizconde tenía en Cataluña, Ara- 
gón y Ribagorza, prometiendo el primero que daría auxilio al conde 
contra Ponce de Cabrera y Arnaldo de Castellbó y sus valedores. 
El año siguiente el rey confirmó la donación que Ramón Beren- 
guei IV había hecho al abuelo del conde La poesía do Bergadán es 
pues de 1191 ó poco después (é indudablemente anterior á la re- 
conciliación en 1194), época en que el rey, poco antes protector de 
Ponce y de su mujer la marquesa ó doña Marquesa (llamada la y 
no NA Marquesa en la Biografía de Bertrán de Born como en la 
presente poesía) se volvió contra ella y su marido, que tal vez no 
había salido todavía de la prisión. Este comportamiento del rey fué, 
como hemos visto, censurado por P. Vidal (Quant hom, el rey se 
hallaba en efecto, part Cervera). En cuanto á Bergadán su censura 
es menos desinteresada, pues militaba en las banderas de Arnaldo 
de Castellbó. 



EN LENGUA PROVENZAL 203 

vosotros mandáis que hagan vuestros arqueros.» Alega luego 
contra el rey el testimonio de Ramón de Timor (i5). «Y bien 
os puedo decir llanamente parecer, rey deshonrado hace ya 
dos años enteros, y bien se os puede mostrar y recordar la 
condesa que es señora de Beziers (16), á quien quitasteis 
cuando os dio su afecto, dos ciudades y cien castillos torrea- 
dos, y hubiera llegado á perder enteramente sus bienes, á no 
poner otro arreglo el de Saisac (17). Rey castellano (18) que 
ocupáis el lugar de emperador, puesto que sois poderoso y 
diestro, mandad luego por todos vuestros dominios vuestras 
grandes huestes á montones y á millares y dadnos aquí solí- 
cita ayuda, de suerte que para siempre os redunde prez y ho- 
nor, y de modo que en Lérida se vea por dentro y por fuera 
el humo de la hueste; y no os pido tesoros. — Conde de Tolo- 
sa (19), huyen los amores, si no acudís á socorrer á la Mar- 



(15) Vemos un Guillermo de Timor, sobrino del arzobispo Hugo 
de Cervelló. 

(16) No sería imposible que hubiese servido de fundamento á 
maliciosas suposiciones la intimidad política de Roger de Beziers y 
del rey, desde 1179. En ] 185 aquel adoptó como sucesor al hijo de 
Alfonso, pero luego tuvo un hijo, y para asegurar su sucesión pre- 
cisamente en el año de 1191, hizo que sus vasallos le jurasen fide- 
lidad. 

(17) Bertrán de Saissac, nombre de un castillo y veguería de la 
diócesis de Caicasona, sería en Beziers el caudillo del partido anti- 
aragonés, según puede deducirse de lo que aquí indica el trovador. 
En efecto, en un codicilo hecho por Roger en marzo de 1194, pocos 
días antes de morir, en confirmación de su testamento, nombró á 
aquel baile y tutor de su hijo durante cinco años, dejándolo todo á 
la guarda y protección de Ramón hijo del conde de Tolosa, pero 
excluye á este conde, á su hija Adelaida y á otras personas de am- 
bos sexos que tiene por sospechosos y que antes había nombrado. 

(18) Compárese con Pus lo de B. de Born, para ver la signifi- 
cación de este título en boca de los enemigos de Alfonso. En 1191 
Alfonso II se confederó con los reyes de Portugal y de León, y es de 
suponer que contra Castilla. Y á propósito de esta alianza, mas sin 
asegurar que deban referirse á este año, habla Zurita de la entrada 
hostil de Alfonso en Castilla y de la del de Castilla en Aragón por 
la parte de Agreda, por la cual se movió contra aquella frontera el 
de Aragón y alcanzó una muy señalada victoria. 

(19) No parece que cuente mucho Bergadán con el auxilio del 
de Tolosa, que por el codicilo sin duda posterior de Roger, se ve 
que no se tenía por bastante seguro para oponerse á las pretensio- 
nes del rey de Aragón. De las siguientes palabras de Bergadán se 
deduce que en 1191 ó poco después se había tratado ya del casa- 
miento del hijo del conde de Tolosa con Eleonor, segunda hija de 



20,6 TROVADORES ESPAÑOLES 

quesa, que vale más de lo que jamás valió Eleonor. Ahora se 
verá si la amáis de buen corazón. 

11. Contra el marque's de Mataplana, de quien contaría 
mil y mil engaños, mil traiciones é infidelidades, todas mor- 
tales ó grandes, á no ser por D. a Juziana que le mandó callar, 
por la cual, aunque con pesar, lo calla; y eso que bien daría 
parte de su dinero, para atreverse á referir cómo el marques 
mató á Ponce de Castellar. 

12. Al mismo: Caneioncita clara y llana, ligerita y sin 
ufanía, haré' y será de mi marqués, del traidor de Mataplana 
que de engaños está henchido y lleno. ¡Ah marques, mar- 
que's, marque's, de engaños estáis henchido y lleno! — Mar- 
qués, bien hayan las piedras de Melgor junto á Someras (S. de 
Francia), donde perdisteis tres dientes. Bien es verdad que 
esto no daña, pues las primeras subsisten y aquellas no se 
hallan á faltar (?). Ah marques, etc. — No aprecio en un higo 
vuestro brazo, pues parece cabrial de viga y lo lleváis encor- 
vado ; necesaria os fuera una ortiga que extendiese su nervio. 
Ah marqués, etc.» 

1 3. Al mismo: Amigo marqués, no hace todavía mucho 
que de vos hice gentil y buena canción, mas aun tengo deseos 
de hacer otra, pues me lo concede el consejo que tomo de mí 
mismo. Un combate en campo libre vieron mis enemigos, el 
oprobio que os hice y el afán y la derrota, pues en el campo 
de Alberto me dejasteis por prenda el yelmo y si fueseis calvo 
todos os vieran la sarna. — Pues yo estuve á punto de echaros 
de entrambos arzones y os empujé con mi lanza gascona, de 
suerte que Guillermo de Savasona, si bien es burlador con 
respecto á vos, dice que os vio encorvado, y por las bragas 
os juzgaron mendigo los canónigos y los burgeses de Vich. 
Amigo marqués, así mala gota os nazca, si ser puede, comprad 
para Pascua mejores bragas. — No por esto debéis hablar con 
burla ó desdén del torneo, pues no valió más Rolando en Za- 
ragoza, y os confieso que no fué para mí cosa de descuidarme, 
pues me hubierais muerto si la lanza no fuera bota, y tan de 



Alfonso, que no se efectuó hasta 1198 ó en 1203, pues es punto que 
no han podido fijar los historiadores, Parece que no puede hablarse 
de otra Eleonor, íí pesar de ser muy niña entonces la hija de Alfon- 
so, y á pesar de que el conde hijo estuvo casado con una Beatriz de 
que se separó al principio de 1193, y luego desde octubre de 1196 á 
setiembre de 1197 con una princesa de Inglaterra. 



EN LENGUA PROVENZAL 297 

lleno me disteis en la frente que hicisteis reir á Guillermo de 
Clarmón. Todos vuestros amigos gritaron «Mataplana» hasta 
que notaron que os había faltado la mano. — Amigo marqués, 
si hubieseis dado el golpe con bastante empuje, muerto hubie- 
rais... á este gentil galán... que no teme los clamores ni gritos 
ni ladridos de perro, antes está más alegre que rana en fuente, 
ni teme pelea, ni carga ni barrera ni puente, y así como aque- 
lla no puede vivir sin agua, tampoco él sin amor un día de la 
semana. — Marqués, escrito llevo en el acero de mi lanza, que 
hombre sin fe no puede darse por guarecido, y pues así es 
verdad, bien es que temáis, porque otro más traidor que vos 
no llegó á nacer: hasta mi suegro que lleva las llaves del en- 
gaño y de la infidelidad en el condado de Barcelona, en com- 
paración de vos no alcanza el tiro de una ballesta (tal ve^ 
honda), si bien es verdad que ambos leéis en una misma es- 
cuela. — Ramón de Pratz, mi serventesio recita (romanza) á 
Don Nariz de Cuerno y no tengas temor, pues otro más zorro 
no hay desde aquí en Francia, ni más cobarde, si estoy bien 
informado, pues hace cinco años que no ha dado golpe ni lo 
ha recibido en el escudo de oro donde hay pintada una da- 
ma (20), ni en torneo azuela ni cepilla (metáfora del oficio de 
carpintero), antes bien tiene por loco á quien echa á perder 
sus armas (juego de palabras entre fol y 1' afola ó mejor s' 
afola ó afola). 

14. Contra el mismo al cual recuerda lo de haberle toma- 
do el yelmo, además un bocado que tomó en Puigcerdá, el 
oprobio que causó á los de Pinos y algún otro hecho que 
le deshonró como capitán real, por el cual, desde el Collado 
de Cruces (próximo á la Rápita y puesto aquí como término 
de Cataluña) hasta el Puy de Nuestra Señora (término opues- 
to de la lengua de oc) es despreciado por toda la tierra, tanto 
como encierra el mar. 

Arnaldito, mi serventesio de D. Brazo Corto, Dientes de 
Buey (boial), Ojos de Pico en medio de un ventanal, aprende 
y ponte en viaje... y le ruego (no se ve á quién) que por mi 
amor diga el serventesio de D. Mejilla de Odre, y el que no 
se ría sea anegado en pozo, ó cautivo y prisionero de Balterra, 
que sin oro no suelta á hombre alguno. — Marqués, mientras 
sepa que vivís, heos aquí campo, caballo y guerra. 



(20) En el escudo de los Mataplanas figuró después un águila, 
también en campo de oro. 



298 TROVADORES ESPAÑOLES 

1 5. Lamentación á la muerte del mismo. 

«Lleno de cuita me lamento y lloro á causa del duelo que 
de mi corazón se ha apoderado, por la muerte de mi marqués 
Don Pons el valiente de Mataplana; pues era franco, liberal y 
cortes y dotado de todos los buenos hábitos, y tenido por uno 
de los mejores que hubiese desde San Martín de Tours hasta 
Cerdaña y la tierra llana. — Larga cuita y grave dolor ha de- 
jado y á nuestro país sin consuelo (pues no puede hallarse) 
Don Ponce el valiente de Mataplana. Paganos le han muerto, 
pero Dios se lo ha llevado consigo y le perdonará los grandes 
delitos y los menores, pues los ángeles fueron sus padrinos 
por haber defendido la ley cristiana. — Marque's, si yo con res- 
pecto á vos dije locura alguna ó palabras villanas y descome- 
didas, todo fué mentira ó error, pues desde el tiempo en que 
Dios construyó á Mataplana no hubo en este castillo caballe- 
ro de tal valía, ni tan de pro ni esforzado, ni tan honrado 
sobre los más altos, por mucho que valiesen vuestros antece- 
sores y no lo digo en manera alguna por ostentación. — Mar- 
qués, vuestra enemistad y la ira que mediaba entre los dos, 
mucho quisiera si á Dios hubiese agradado, que se hubiera 
convertido en paz con buena fe antes que salierais de Mata- 
plana/ de suerte que el corazón tengo triste y me duele de no 
haber acudido en auxilio vuestro (21), pues no me hubiera 
detenido el temor al tratar de valeros contra la gente mal- 
dita. — En el paraíso, allí donde se halla el rey de Francia 
junto á Rolando, sé que está el alma de vos, oh Marqués de 
Mataplana, y también mi juglar de Ripollés y también mi 
Sabata, acompañados de las más gentiles damas, sobre alfom- 
bra cubierta de flores junto á Oliveros de Lausana (22).» 

ió. De Bernardo de Baissell. «Dice Bernardo de Baissell 
que se hará cantador y ninguno de su morada (ó en atención 
á su morada) se admire, pues sabe trovar bien y gentilmente 
y lanzar versos y coplas, por lo cual me parece que de todos 
se vengará con palabras y con lanza y nada dejará oculto de 
lego ni coronado. — Y en nada se empache por sobrino ni por 



(21) Estas palabras se aplican mejor á una escaramuza contra 
los moros que á una grande expedición como la de Mallorca, 

(22) Se ha querido ver en la manera con que se figura el paraíso 
nuestro poeta semibárbaro, el efecto del contacto con los musulma- 
nes. Creemos que lo es más bien de los hábitos de la imaginación 
del nada espiritualista poeta. 



EN LENGUA PROVENZAL 299 

hermano, desde Salses á Eril (23), pues ninguno se puede es- 
capar, y mal saben vengarse de Berenguer de Monclar (24) 
que estuvo á punto de herirle atravesándole el vientre, mas 
no le conoce el que no le censura, pues primero fue' abad, 
pero después el rey le depuso. — Con piedras y anillos y di- 
neros de bolsa ¡cómo conquistaréis castillos y los tomaréis de 
carrera, sin lanza y sin escudo ! por lo que todo me parece 
perdido... Mas no lo quiero descubrir, pues soy hombre que 
temo hablar mal.» 

17. Se propone cantar de las traiciones que le dijo su sue- 
gro, y puesto que no le vale derecho ni fe, acudir á la espada 
de acero... Y sobre todo al Señor glorioso que conoce su de- 
recho y su razón y es el único amigo que le queda. Después 
de esta apelación que en otro sería digna de respeto, pasa á 
elogiar á una dama, desafiando á un caballero, á dos ó á tres 
que le niegue que ella es la mejor, la de más valer y la más 
gentil de ley alguna, y está seguro de que vencería á dos cata- 
lanes y á tres gascones. Por ella es más temible en batalla 
que leopardo ó león. 

Arnaldito, en tu palafrén ve á decir á mi señor el rey (y no 
seas, juglar, temeroso, sino muy listo en hablar), que no me 
guerree por falso consejo, y estoy dispuesto á rendirme á su 
merced y á sus mandatos de buena voluntad. Y mejor es que 
me defienda en su corte y que ahí muestre él su poder; y que 
alguno me acusase de infidelidad, ya sea negro, ya rubio, 
poco me importa. . 

18. Contra el mismo y en alabanza de una dama. Dirige á 
aquel mil invectivas y le desafía. Encarga al juglar Montanier 
que ño sea lento en llevar la canción á su enemigo, lo que 
hará reír á caballeros y sirvientes. 

19. Contra el mismo: No pensaba cantar, pues argumen- 
to no tenía; pero Arnaldo del Villar me ha puesto en camino, 
pues le vi antes de ayer quejarse de mi enemigo, pues no le 
dio pescado á la hora nona y lo hizo ocultar. ¡Cómo pudo, 
barones, hacer tal cosa, cuando lo había en la casa! Muy tarde 
se le hubiera dado si hubiese tenido que comprarlo... Muy 
avaro es de comida... Le debería hacer comparecer á la corte 
de Barcelona, pues de San Jaime (de Galicia) á Narbona no 



(23) Hay Eril-a-Vall y Eril-Castel en la diócesis de Urgel. 

(24) Hay un Monclar cerca de Berga. 



3oO TROVADORES ESPAÑOLES 

tiene igual en traición. Añade que no le vale el que lo rete de 
alevosía y se propone vengarse bárbaramente. 

20. Contra el mismo y el obispo de Urgel: Canción he co- 
menzado que será largamente cantada en este son viejo y 
añejo que hizo D. Odón de Moneada, antes que fuese puesta 
la primera piedra en el campanario de Vich (25). 

Se promete alcanzar su atroz venganza, si Dios no le des- 
poja del fuerte castillo de Nolla y del palacio de Hostal- 
rich (26), y dice del obispo que turba toda la ley con sus 
malvados discursos y cita por testigo á Giraldo de Jorba (27). 

21, 22 y 23. Contra el obispo. Ruega en la primera al ar- 
zobispo de Tarragona que le deponga. En la segunda le acusa 
de que le proscribió (devedet) sin razón y de haber mentido 
diciendo que tenía sello del arzobispo; en la tercera de haber 
hecho un edificio en Bergadán desde donde ha muerto á mu- 
chos, por lo que de él se atrevió á decir Guillermo; le com- 
para á pájaro sin pluma y á silla sin arzón, asegura que si 
hubiese potestad en la tierra desde largo tiempo hubiera sido 
despojado de su dignidad y dice que contra derecho tiene bá- 
culo ni anillo ni canta misa ni sermón. Véase una débil mues- 
tra de sus horribles invectivas: Mejor lo hizo Ogier (el Da- 
nés?) cuando junto á Berry se fué á combatir con algazara 
(lit. cencerrada) de lo que hacéis vos, D. Renegado, infiel que 
seguís la ley de D. Bolterra (28), falso y renegado sarraceno.» 



(25) La antigua catedral de Vich (que tenía ya entonces ó poen 
después el campanario que aun subsiste) fué consagrada en 1038 — 
A Odón de Moneada le llaman nieto del supuesto Dapifer, compa- 
ñero y sucesor del fabuloso Otger Catalón. Se supone que Odón 
acompañó á Ludovico Pío contra los moros y levantó el castillo de 
Moneada. La mención de este peisonaje por Guillermo de Berga- 
dán prueba la antigüedad de esta tradición. 

(26) La población y plaza fuerte nacional de Hostalrich, cerca 
de la costa de Levante, está muy distante de Berga. Se habría dado 
pues este nombre significativo (que P. Vidal emplea en sentido 
hipotético en Pos ubert) á otro castillo ó fortaleza. 

(27) Guiraldo de Jorba en 1162 se comprometía en entregar al 
rey Alfonso y á Guillermo de Montpeller veinticinco morabetines 
por el rey Lupo de Valencia. Llama hermano á Guillermo de Cer- 
vera é hijo á Guillermo de Alcarraz (Villan). Interviene de nue- 
vo entre Lupo y Alfonso en 1168 (Arch. Ar. el Casto 62). Firma 
la alianza entre los reyes de Aragón y Castilla en 1170 (Zurita). 
Firma en 73 y 77 (Marca). 

(28) Hablase también en Talan m' a de un Balterra, que será el 
mismo que este Bolterra y distinto sin duda de Lope de Voltierra, 
mayordomo del rey de Navarra. 



EN LENGUA PROVENZAL 3oi 

21. Contra el presbítero Rogier, liviano como paloma, 
que es más traidor que su padre ebrio, alevoso contra el ser- 
vicio de Dios y que destruye la ley romana. Parece que el in- 
vectivado era de Guiena. Dice además que vino á examinarle 
un sabio, vestido de color azul; que difícilmente adquirirá 
buenos hábitos, etc. 

1. (29) 

B. V. 3207. Al temps d' estiu qan s' alegrón 1' ausel 
E d 1 alegrer cantón dolz lais d' amor, 
E ill prat s' alegrón que-s ve'ston de verdor, 
E carga '1 fuoill e la flor e '1 ramel, 
S' ale'gran cill qi an d' amor lor voill; 
Mas eu non ai d' amor si ben la-m voill, 
Ni pos, ni dei aver nuill alegratge 
Quar eu ai perdut leis per mon folatge 
E s' anc fui gais era sui d' ira pies. 
Et ai dret q' ab ira me capdel 
E que jamáis non dezir foill ni flor 
Qu' anc hom de carn non ac ira major 
Et adés eréis quan vene al temps novel, 
Et es ben dret se-m ir ni-m plaing ni-m doill, 
Pos la gensor iraz laisei, so-m duoill, 
Pogués vezer, don per pauc non enratge ; 
Mas non m' ir tan qu' en lais son seignoratge; 
Ni-s loinc de leis (ni?) mos cor ni ma fes. 
Quar si tot sui loing del sieu cors cortés 
♦ Per ma foudat qu' eu non poc lei vezer 

Que fai son prez plus loing d' autra saber 
Eu teing vas lei los (ueils?) del cor amdós; 
Quar on om plus s' en loing ni sel s 1 en part 
De loing s' en fai plus pres en tota part; 
Taing (Tan?) s' espan de mi dons (et es?) saubut 
Lo seu ric prez q' a mon cor retengut, 



(29) Salvini tradujo el comienzo de esta canción: Al tempo esti- 
vo, che gli augei s' allegrano — E allegrando, d' amor dolci lai can- 
tano; — te i prati allegran che di verdi vestonsi, — E cancano foglie, 
e fiori, e rami — S' allegran quei ch' anno d' amor lor voglia. — Ma io 
no ho d' amor si ben la voglio — Ne posso o deggio aver nulla alie- 
granza, — Perch' ho pevduto lei per mía follia. 



302 TROVADORES ESPAÑOLES 

Que qan ill n' es plus lonc meill li sui d' aprés (pres?) 

Per drez lei prez mos cors e ma razós 

Qu' aprés mainz mals jauzir d' un bon esper... 



B. P. 7226. Quant vei lo temps camjar (3o) e refredir 
Mahn G. I. E non aug chanz d' ausels noutas ni lais 
Kell.L. tí. Que fáson boscs ni combas retentir 

V. B. Ni foilla verts no i par ni flors no i nais, 
Per que ? ls mendics trobadors e ssavais 
Camja lor voz per l' ivern qu 1 els tahina, 
Mas ieu sui cel que no-m vol (volc?) ni-m biais, 
Tant ai de joi, per freg ni per calina (3i)... 
Chansoneta si-t saupesses formir 
D' entrar en cort o formir (32) en palais 
Et ab mi dons parlar cui tan dezir, 
Preguera te, que coita m' es et ais, 
Qu' a la bella cui sui ñs e verais 
M' anesses dir, pois tota genz 1' aclina, 
Que 1 1 méiller es del mon e que val mais; 
Be-m meraveill com mon corno 'n devina. 

3. 

B. P. 7226 Lai on hom melluyr' e revé 
Mahu G. I. Et on valors renovelha 
Kell.L. G. M" en tornarai en Castelha 
V- B. On son complit tug li be, 

E veyrai enans Aragó 

On son tan avinen li do 

Qu' entr' els cug esser a Leo 

On layssey mon cor, quan sai vine 

Salvan votr' onor que y retine, 



(30) Esta poesía que nos parece menos interesante que otras 
para nuestro objeto, se halla en B. P. 7226 con notables variantes 
en el orden de las estancias que con respecto al de 7225 es 1,2, 5. 
4, 3, 6. En la 3 v. E dissera 'l mas non aus descubrir — Que man- 
dat m 1 a que no m 1 huesea del cais... com mou ni don s 1 aílina etc. 

(31) Que-us guida al som ses freg e ses calina (Dante, Purga- 
torio). 

(32) B. P. 7226 v. dufir, d' uñir ! 



EN LENGUA PROVENZAL 3o3 

E lais vos el cor (33) e '1 cors per fieu, 
Dona, e coman vos a Dieu. 
Dona quan de vos me sové 

Cum est avinen e bella 

E suy poiatz en la celia, 
Vostr' amistatz me tira '1 fre, 
Et irai lai si-us platz o no 
Qu 1 en mi non a dreit ni razó 
Mas cum sers, si Dieus mi perdó 
Pus mos mas dins les vostres tinc (34) 
E de vos servir no-m retine. 
Ay dona, cui jovens manté 

E conoyssensa capdella 

On joy s' enclau e-s sagella, 
Dona, vostr' amor mi rete 
Que m' a mes en vostra preyzó 
Liat peí col ab un cordó; 
Vostres suy ses autr' ochaizó 
Per la bona fe qu' ieu-s covinc; 
Quan de plasmazó en revine, 
No say si-us portaz pier' o brieu (35) 
Qu' enaissí-m faitz fondre cora nieu. 
Quar de bona dompna cové 

Quan amans d' amor 1' apella 

E deve's lieys no-s revella 
Ni '1 troba falimen de re, 
Que no '1 fassa semblar Bretó 
Quar per trop longua entensió ; 
Perdón guay solaz lur sazó; 
Quar de doas vetz entro sinc, 
M 1 es devengut que m' en sostinc 
Sobr' els pes; aitan m' era grieu 
Que me sovenia d' Andrieu (36) 



(33) Vó '1 cor 1 

(34) Símbolo de vasallaje. 

(35) Véase la nota 4. 

(36) Andrieu de Francia, protagonista de un poema que conta- 
ba su loco amor por su reina. 



304 TROVADORES ESPAÑOLES 



4. 

Mahn G. I. Mais volgra chantar a plazer 
Kell. L. G. Si pogués d' autre trobador... 
v. B. Reys castellás ans que no-us vis 
M' en tornera de paradís, 
S' ans del vezer lai fos intratz, 
Totz temps lai estera iratz. 



Uahn G. I. Partimen d' EN Aymeric de Pegulá e d' EN Bergadá 
De Bergadan, d' estas doas razós 
A vostre sen cauzetz en la melhor 
Qu' ieu mantendray tan ben la sordeyor 
Qu' ieu-s cug venser qui dreg m' en vol jutgar; 
Si volriatz mais desamatz amar 
O desamar e que fossetz amatz. 
Chauzetz viatz selha que mais vos platz. 
N'-Aymericx, doncx auri' eu sen de tos 
Si yeu del miéis non chauzia d' amor: 
Tostemps sapchatz vuelh mais ésser senhor 
E que desam e qu' hom mi tenha en car; 
Qu' anc en amor no vengui per muzar 
Ni anc no fui d' aquels desfazendatz, 
Que'guazahn vuel de donas e de datz. 
De Bergadan, nulhs hom desamores 
A mon semblan non a gaug ni honor, 
Qu' aissí com sens val mais sobre follor 
Val mais qui sierv' e fai mais ad honrar; 
Per qu 1 ieu vuelh mais ésser paubres honratz 
Qu' ávols manens e desenamoratz. 
N'-Aimeric, totz enaissí o fais vos 
Cum fetz Rainart quant ac del frug sabor 
Que s' en laysset non per autra temor 
Mar quar non poc sus el seriers montar, 
E blasirT el frug quant aver ni manjar 
Non poc; e vos n' etz ab lui acordatz. 
Qu' aissó que no podetz aver blasmatz. 
De Bergadan, quar vos etz mal ginhós 
Cuiatz que ieu sia d' aital color: 



EN LENGUA PROVENZAL 3o5 

Non sui qu' en luec de gaug prenc la dolor, 

Mas bon respieg m' aiud' a sofertar; 

Per qu' ieu vuelh mais ses consegr' encaussar 

Que cosseguir so don no tos pagatz, 

Quar mil d' autres val us bes deziratz. 

N-Aimeric mais de galhartz e de pros 

N' ai vist falhir tot per aital error, 

Qu' el cors d' En Ot del caval milsoudor (37) 

En fon vencutz quar no '1 laisset brocar, 

Que si de prim lo laissés enansar, 

Selh qu' el venquet fora per elh sobratz; 

Per qu' om deu fer quan pot sas voluntatz. 

De Bergaedan selha qu' ieu plus tenc car 

Vuelh mil aitans mais amar desamatz 

Qu' ab autra far totas mas voluntatz. 

Bar 1 N-Aimeric ia non cugetz guabar, 

Que s' amassetz tan cum aissí-us vanatz 

No-us foratz tan de Toloza lunhatz. 

6. 

Kell. L. G. Aimics sénher no-us o cal dir.... 
v. B. Jamay mon respieg ni mon suenh 
Non aurai en amic de luenh. 
Pregar no-us aus d' autre mon be, 
Mas que vos clami gran mercé, 
Que siatz dreiriers (dreituriers?) e pías 
D' un fait, c' avem en vostras mas, 
Qu' en plag soi vengutz ab m' amiga, 
Que grans mais m' es e gran destriga 
E em nos autrayatz abdós 
Que fermem en poder de vos 
Per dreg afar e per amor 
A costum de fin amador; 
Mas una res m 1 es grans envey 
Qu 1 ilh vol e manda que per ley 



(37) Ignoramos quién era este Odón, el del caballo mil-sou-d'or 
(de mil sueldos de oro) que fué vencido por no haberlo dejado agui- 
jonear: puede ser el de Moneada que antes vimos. — Se habrá ob- 
servado la otra referencia á la Zorra que habló mal de las cerezas 
que no pudo coger. 



3o6 TROVADORES ESPAÑOLES 

Diga sa razó e la mostré 

E T esgardaman sia vostre. 

leu qui clam dey parlar premier 

Que razó es e costumier 

Que sel que pert se deu clamar 

E sel que tol pot contrastar. 

De liey, me clam c 1 ay pus amada 

Que nulha dona, c' anc fos nada 

E amey la pauca e toza 

Ela conta en sa razó 
Que-s cuia que li tenga pro 
E dis qu 1 encar no-s conoissia 
Si era o sens o folia ; 
Encara comta max. avan 
Que don de toza ni d' afán 
Segons razó no deu estar. 
Per qu' a vos tanh del jutjar 
Ve-us o, e non vo 'n dirai mais 
Car de cascú razó i lais 
Per abreviar e per auzir 
E per vostre jutjamen dir, 
E vos trametretz nos en carta 
Aissi con la razós o parta 
E si tot vos es d' amors ricx 
Membre vos de vostre amix 
Sénher (38). 

7. 

B. P. 2701, 7226 Juglars no-t desconortz 
Mahn G. I. E va t 1 en d' esperó, 

Kell. L. fi. Y. B. No i gartz augurs ni sortz, 
Vas lo rey d' Aragó 



(38) Existe la sentencia en distinto metro: De far un jutjamen 
— Son en gran pensamen — Cossí pues c 1 avenir — En dreg d' amor a 
dir — Car mot se deu pensar — Qui amors vol jutgav — Dins el cor de 
preon — Qui que bos sens 1' aon. — Sens m' aonda e mezura, — Per 
qu' ieu dirai drechura — E ren ne grans coerces — Al melhor de los 
tres — Car si res ais no-m fai — Ditz, que mos bes li play — Per que 
yeu jutjaray. — Enayssí co s' eschay; — Com qu" el sapcha entendre 
— Res no y pona mespendre. — Guillemz de Berguedá — Ditz que sa 
dona '1 fa — So que no "1 degia faive, — So es a son veiayre... — E 
ve-us dreg e lauzor — Segon costum d' amor — Que nulh fin amador 
— No-s deu partir d 1 amor. 



EN LENGUA PROVENZAL !>OJ 

Que-m traga de presó, 

Que ja pois serai mortz 

No-m tengra dan ni pro. 

No gart colpas ni tortz 

En aquesta sazó 

Mas quan m' aura estortz 

Si-m vol metre ocaiso 

Non a 'vassal tan bo 

De Tortosa ais portz (39) 

No il torn son oc en no. 

E non giet mo marques 

Ni 'N Guillem de Clarmon 

Ni '1 vescom mal apre's 

Ni quart si ven d' amon (40). 

C a totz dio ad un fron : 

Reis anc non fi que-us pes... 

A 'N-Artaut mon cosí 

E a 'N-Ugo d' Amieu (41). 

Joglars, comta e di 

Et a 'N Blasco Romieu 

Que pregón lo lur deu 

Lo bon rey palazí 

Que-m traga o que-m manleu. 



8. 



B. V. 3,207 Un sirventés ai encor a bastir 

Keller L. G. Qu' en trametrai al rei sus (42) en Espaingna. 
v. B. Qu' ab mon sengnor me cuit desavenir 
Car no-m acouill en sa bona compaigna 
E no per tort ni per colpas qu' eu aia 
Mas car il ere qu' al arcivesque plaia 
E pois li platz que m' en an cubert 
A seigre m' er la via d' EN Robert. 
Hastivamen qu' eu no pois remanir 



(39) A los Pirineos, es decir, en todo Cataluña. 

(40) 7.226 N. guart si ven; 7.201 N. car sirven. 

(41) M. y K. aneu. 

(42) K. a 'N Sanso. Adoptando esta versión la poesía sería de 
1157-58 en que reinó Sancho III de Castilla. Tal vez á su sucesor 
se le llamaba Alfonso Sánchez (Alfonso VIII) y por abuso Sancho, 



3o8 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ni aus estar en plan ni en montaingna 
Ni ai amic c' ab si m' aus reteñir 

Coms ni vescoms ni comtors que re-m taingna (quem re- 
Per que mos cors es maritz e s' esmaia; [taingna?) 
E pois lo reis ere de mi gent savaia 
Vau-m' en a Asturis (48) e no ill er mais sofert 
E non aura a son dan plus espert. 
E se no fos la bella cui dezir 
Que chascun jorn comquier pretz e '1 guadainga, 
E '1 bel semblan que-m fai quant la remir, 
Veiaire m' es jamáis joi no-m soffrainga; 
Cinc anz aura a la calenda maia 
Que m' agrá '1 reis qui ten Bordel e Blaia 
Malgrá de cels que-m vólont mal cubert 
Deis treis seingnors, de damas de tiert (44). 
A bon seingnor pos ben gabar e dir 
Que no ill reman él comtat de Sardaingna 
Me'iller vasals e cel que-m fai partir 
De s' amistat Damnedeus lo contraingna; 
E vos, domna, reina pros e gaia 
Emperaritz, no cuietz qu' eu m' estraia; 
De vos amar, anz dic en descubert 
Que vostr' om sui en plan et en desert. 
Reis castellans vas vos me volc e-m 1 vir 
Can so dauratz qu' altra poestatz staigna (45), 
E pot vos hom por lo meillor chausir 
Qu' es del peiró tro sus en Alemangna; 
Car lai es pros on autre rei s' esmaia, 
E valetz mas, on hom plus vos asaia 
Que tot lo mon tenetz d' onrar ubert 
E que mais val mais de ben 1' en revert 
A mon Tristan que ben a e miéis aia 
Tramet mos chan e s' el guierdon pert 
Seguit aurei lo train del lasert. 
Chastelas bos Deus me lais far que-us plaia 
Ab que-us membre deis catre fils 'N-Albert 
O om non es pros que ses colp térra pert. 



(43) K. ais Tures. 

(44) K. Den Dalmas (Dalmas de Tiert?) 

(45) K. cho... oltva. La versión preferida da buen sentido: vos 
doráis lo que otra potestad (otro rey) estaña. 



EN LENGUA PROVENZAL 309 



9. 



Rajn. Ch. IV. E fetz una mespreison 
Hahll W. I. Don om no '1 deu razonar 

Kell.L.v. G.r.B. Que el jorn de la naision 

Fetz dos crestiás brusar 

Artús ab autre son par; 

E non degra aicí jutgar 

A mort ni a passion 

Dos per un Juzieu fellon. 

10. 

Mahn G. I. Reis, s' anc nuls temps fos frans ni larc donaire. 

Kell. G. Penedenssatz vos n' es com hom pechaire 
v. B. Qu' eras lor es enemics e guerrers; 
E paree ben ogan al premier cors 
Que vos vim far a las premieras flors; 
Per que domna s' oimais vos a bon cor 
De vostr' aver voill cre'isser son tresor. 
Reis, si fos vius lo pros coms vostre paire 
Non o feira per mil mares de deniers 
La marquesa far fondeiar ni traire 
Aissí com fatz (fer?) a vostres archers; 
N' a si buida per un deis auctors 
Cui vos ames et el vos fetz amors 
Que si non men En Raimon de Timor 
Plus dur lor es que la frusca del tors. 
E puos vos dic planamen mon vegaire 
Reis descauzitz ben a dos ans entiers, 
E pot vos hom be mostrar e retraire 
La comtessa qu' es domna de Beders 
A cui tolgue's quan vos det sas amors 
Doas ciutatz e cen chastels ab tors: 
De tot en tot ara de perdre 1' or 
Tro '1 de Saissac i met autre demor. 
Reis castellans qu' es en luec d' emperaire 
Aissi com es rics e de bos mestiers, 
Mandat viatz per tot vostre repaire 
Vostras grans ost a flocs et a milliers 
E fatz nos sai un avinen secors 



3 10 TROVADORES ESPAÑOLES 

C a Lérida vei' om dins e defor 
Las fums de 1' ost e no-s deman tesor. 
Coras de Tolosa párton se las amors 
S' al Marquesa non faitz eras socors 
Que val e trop mais non fes Elionor 
Era 's para si 1' amatz de bon cor. 

11. 

ílalin d. I. Ben ai auzit per cals rasos 

Kell. L. G. V. B. Feu Guillems de Clarmon jurar 
Sos amics e sos compangnós... 
Mil bausias e mil enganz 
Mil traicions e mil no fes 
L' agrá ditas mortals o grans 
Si NA Juziana no fos 
Que-m mandet, mas por leis m' o lais, 
E si tot enuois mi fai 
Non aus passar son mandamen. 
E dera-m be de mon argén 
Per so que li ausés comtar 
Com aucís Pons del Castellar. 

12. 

Rochcgude P. 0. Chansoneta leu e plana 

Malm ti. I. Leugereta, ses ufana 

Kell, L. ti. v. B. Farai e de mo marque's 

Del trachor de Mataplana 
Qu' es d' engans frasitz e pies. 
A marqués, marqués, marqués 
D' engans es frasitz e pies. 
Marqués ben áion las peiras 
A Melgurs de pres Someiras 
On perdés de las denz tres; 
Ni ten dan que las primeiras 
I son e no i páron ges. 
A marqués, marqués, marqués 
D' engans es frasitz e pies. 
Del bratz no-us pretz una figa 
Que cabrella par de higa 
E portatz lo mal estés, 



EN LENGUA PROVENZAL 3 I I 

Obs i auriatz ortiga 
Qu' el nervi vos estengués. 
A marqués, marqués, marqués 
D' engans es frasitz e pies... 

13. 

B. P. 7226, 2701. Amics marqués, enquera non a gaire 
Malí» G. I. Qu' eu fi de vos coinda chanson e bona 

Kel!. L. G. v. B. Mas encar n' ai en talen autra faire 

Pois mos conseills m 1 o autreia e m' o dona; 
C asaill forás virón mei enemic 
L' anta que-us fiel' afán e destric 
Qu' el camp D' Albert 1' elm me laissés per tas- 
Si fosez calvs túit vos virón la rasca. [cha. 
Qu' eu vos cuigei d' entrams los arzons traire 
S' ie-us empeissí de ma lansa gascona 
C al encorbat, si tot vos es gabaire, 
Ditz qu' el vos vi Guillems de Savasona. 
Qu 1 en las bragas vos téngron per mendic 
Li canorgue e li borgés de Vic; 
Amics marqués, si mala gouta-us nasca 
Si ésser pot meillors n' aiatz a pasca. 
Ja del tornei no-us cal gabar ni féigner 
Qu' anc non Vale tant Rolans a Serragoza 
Et e-us autrei que no m' en cal destréigner 
Que mort m' agraz si lansa no fos moza; 
Que planamen me des tal colp su '1 fron 
Que rir' en fes En Guillen de Clairmon, 
Tuit vostr' amic cridéron Mataplana 
Tro lor membret qu' el man aviatz vana. 
Amics marqués, si '1 colp pogssetz empéigner 
Mort agratz cel... 
Lo cortes drut que... 

E non tem clac (v. glat) ni crit ni uc (v. jab) de 
Guerra ni fais ni barreira ni pon, [g° za ? 

Anz es plus gais que raineta en fon, 
Que ses aigua non pori 1 estar sana, 
Pius que d' amor un jora de la semana. 
Marqués, escrit port él fer de ma lansa 
C' us no-fesatz no pot aver guirensa, 
E pois vers es podetz n' aver doptansa 



3 12 TROVADORES ESPAÑOLES 

Canc pas trácher de vos no pres naissensa; 

Neus mos sogrcs que de Barzalone's 

Porta las claus d' engans e de no fes 

Vas vos non sab lo traig d' una batzola, 

Pero amduis legís en un escola. 

Raimon de Pratz mon sirventés romansa 

A 'N Ñas de Corn e non aias temensa 

Que plus volpeills non a de aqui en Franssa, 

Ni plus coartz, si eu ai conoissensa, 

Que cinc ans a no donet colp ni '1 pres 

En I' escut d' aur en que la domna es, 

Ni en tornei no capuza ni dola 

Anz ten per fol qui sas armas 1' afola. 

14. 

Slaliu g. i. Talans m' es pres d' EN Marque's, 

Kell. L, G. T. B. No per anta ni per mal 
Mas per desir natural, 
Que m' en ven e per coratge 
Qu' eu chan e si m' es salvatge 
Quon pes de mon per cabal 
Que ja diga vilania 
Per mal cor ni per feunia ; 
Mas qui sap far aitals motz 

Aissi engals totz 
M' a estratz de cortezia. 
Non es hom en nulla térra 
Pos chan d' amor ni de guerra. 
Pero non ai tant aprés 
Que encar no i agués obs sal, 
Per qu' azoras no m' en cal 
S' om mi repta de follatge; 
Car fol prezen, fol messatge ; 
Deu hom trametre autretal; 
Per qu' eu tenc tot jorn m' espia. 
A 'N Marqués de sa fulia... 

Don es lees e glotz; 
Mas ieu ges no '1 li diria 
Que mals agurs ac part Berra 
Quan se frais la camba esquerra. 
El tornei rengat espes 



EN LENGUA PROVENZAL 3 I 3 

Assaill fora el pradal 

N' aic lo bon elme (elm?) que tan val 

De mon Marques e 1' tenc gatge, 

E dio vos c' a plan bernatge 

Derocarai al carnal, 

E car non li fui al dia 

Per la plaia qu' el sabia 

M' o lassei per sancta croz; 

Mas per doas notz 
Qu' en don puois far garentia 
Qu' en (Que-m?) pend' om en una serra 
Si so que mos cors ditz n' erra. 
La bocinada que pres 
A Puegcerdá me fo mal 
E la gran anta mortal 
Don fetz orgoill et outratge 
De Pinos e vassallatge 
Car el mainader reial 
Despés tan lag sa feunia, 
Mas sempre '1 vim de paria 
E la fenic del nebotz; 

Que del Col de Croz 
Tro al Pueg Sainta Maria 
N' a menz pretz en tota térra 
Aitan quan mars clau ni serra. 
Arnaudó mon sirventés 
D' EN Braz Cort, Dens de Boial, 
Oills de Bec en fenestral, 
Apren e met el (me-t 1 en?) viatge 
Tro sias dins en 1' estatge, 
Ad aiga viven 1' ostal. 
Lai on meta la patz sia 
Qu' eu prec que per m' amor dia 
Sirvente's d' EN Cais de Botz; 

Si mal sia en potz 
Negatz cel que no s' en ria 
O caitius pres d' EN Balterra 
Que ses aur om non desserra. 
Marques tant co-us sapcha en térra 
Ve-us camp e caval e serra. 



14 TROVADORES ESPAÑOLES 

15. 

Roch. 1'. 0. Cossirós cant e plang e plor 
Kcll. L. G. v. B. Peí dol que m' a sassit é pres 

Al cor, per la mort mon marqués 
EN Pons lo pros de Mataplana, 
Que-z era francs lares e corte's 
Et ab totz bos captenemens, 
E tengutz per un deis meillors 
Que fos de San Marti de Tors 
Tro Cerdai 1 e la térra plana. 
Loncs cossiriers ab greu dolor 
A laissat, e nostre paés 
Ses conort, que non i a ges 
EN Pons lo pros de Mataplana; 
Pagans 1' an mort, mas Dieu 1' a pres 
A sa part que '1 sera garens 
Deis grans forfagz e deis menors, 
Qu' els ángels li fóron autors 
Quar mantenc la lei cristiana. 
Marqués, s' ieu dis de vos folor 
Ni motz vilans ni mal aprés 
De tot ai mentit e mesprés, 
Qu' anc pos Dieus bastic Mataplana 
No i ac vassal que tan vales 
Ni tan onratz sobre 'ls aussors; 
E non o dic ges per ufana. 
Marqués, la vostra desamor 
E 1" ira qu' e nos dos se mes 
Volgra ben se a Dieu plagues 
Ains qu' eissisetz de Mataplana 
Fos del tot patz per bona fes ; 
Qu' el cor n' ai trist e vauc dolens 
Quar no fui al vostre secors, 
Que ja no m' en tengra paors 
No-us valgués de la gent trufana. 
En paradís él loe meillor 
Lai o '1 bon rei de Fransí es 
Prop de Rotlan sai que 1' arm' es 
De vos marqués de Mataplana, 
E mon jog'ar de Ripolés 



EX LENGUA PROVENZAL 3 I 5 

E mon Sabata eissamens 
Están ab las domnas gensors 
Sobre pali cobert de flors 
Josta N' Olivier de Laussana. 



16. 



B. V. 3. 207. Bernart ditz de Baisseill 
Mahn G. I. Que-s fara trobaire, 

Kell. L. G. v. B. E no s' en maravedí 

Nulls hom de so repaire ; 
Quar ben e gen sab trobar 
E motz e coblas lachar 

Per que-m par 
Que de totz penrá venjansa 
De paraulas e de lansa, 
E non er per lui celatz 
Deis lais ni deis coronátz. 
Ges no s' engrondeill 
Ni per nebot ni fraire 
De Salsas a Ereill, 
C us no s' en poc raire ; 
Que mal se sábon venjar 
De Berrenguier de Mondar 

Que nafrar 
Lo cuidet per mi la pansa; 
Mas no 1' sap qui no '1 romansa 
Que de premiers fo abatz 
Mas lo rei 1' a apostatz (46). 
A peiras e anels 
Et a deniers de borsa 
Com combatetz castels 
E prenetz per corsa 
Ses lansa e ses escut ! 
Per que mi par tot perdut.... 
Mas non en voill descubrir 
Car hom sui que tem mal dir. 



(46) B. V. 3. 207. E '1 rei a 'n faita poestat. 



3l6 TROVADORES ESPAÑOLES 

17. 

Mahn G. 1. Ara mens (47) que la neu e 1' freí 
Kell.L. 6. v. B. Vei venir e '1 gel e '1 aurei 
Chantarai de las traisós 
Que-m dis mos suegr' els viels tingnós 
E pois no m' en val dretz ni fes 
Al bran d' asier en clam merce's 
E al feran matagilós. 
E sobre tot al Gloriós 
Que saup mes dretz e mas razós 
Qu' estiers autres amics no i vei ; 
Mas sol... cui soplei 
Qu' es la méiller e la plus pros 
Domna que sia de ves nos 
E ment qui que m' o desautrei. 
E ja non s' en combat ab mei 
Uns cavalliers ni dui ni trei 
Que la méiller e la plus pros 

non sias vos 

E la gensor de nuilla lei 
Qu' eu venseria fe que-us dei 
Dos Catalans o tres Gascós. 

per vos estau joiós 

Francs e fis et humeliós 

E quant ma seingneira desplei 

En batailla o en tornei, 

Vauc de ferir plus volontós; 

Que s' era leupartz o leós 

No-s (Non?) darian tan gran effrei. 

Arnaudon, en ton palafrei 

Me vai dir a mon seingnor lo rei, 

Juglar non sias temeros 

Anz sias del diré coitos, 

Que per fals conseill no-m guerre'i 

Quar farai dreg a sa mercei 

E mandament voluntarios. 

E ven miéis qu' en sa cort plaidiei 



(47) Rayn. L. R. II. 147. Ar, él mes que. 



EN LENGUA PROVENZAL 3 1 7 

E qu' el en sia poderos, 
E qui nv apella de non fei 
No 1' en soan nigre ni ros. 

18. 

B. V. 3207. Trop ai estat de corna de mouton.... 

Kell. L. G. T. B. Don eu n' ai faitz mainz bos envazimenz 
E manz assautz don mos suegr' es dolenz 
E-m cuidet dar 1' ostal de Na Zemberga. 
Mieus fo '1 gasainz la nueg qu' es vol ses perga. 
E prec Jesú qu' ira ni mal no-m do 
Ni gaug ni ben a 'N Cogot de Savoga, 
Tro que-ns veiam plan en cumb' o en serra 
Rengat amdui ab totas nostras genz 
E parra dones cals es lo plus valenz 
Ni cals ferá meils de sa carremberga (48).... 
Que tota res pot hom du mentres loga (*) 
Qu' eu vau vezer lo rei navar part Lerga (49). 
A mon suegre trametrai ma chanson 
Que juzieus viels par qui eis de Sinagoga, 
E porta la-m, qui no-t clau o no-t serra, 
Tu Montanier, e non estias lenz 
Que riran en cavallier e sirvenz. 
Tan mil dirán que Iesús lo somerga 
C usquetz dirá que 'n meillor' et enderga. 

valenz dompna de Berga, 

Vos es fis aurs... 

19. 

B. P. 2701, 7226. Eu non cuidaba chantar 
Mahn G. I. Quar rason non avia, 

Kell. L. G V. B. Mas Arnautz del Vigiar 

M' en a mes en la via, 

C audí 1' autrier clamar 



(48) B. V. sacher cemberga (sa cemberga?) 

(49) Hacia Lérida. En 1172 invadió el reino de Aragón Sancho 
Garcés el Noble, con quien tuvo Alfonso II frecuentes reyertas, pero 
que no debe ser el Sancho de la poesía «Un sirventés.» 

(*) v. soga, 1. ioga. 



3 I 8 TROVADORES ESPAÑOLES 

De mon sogre ab la corona 
Qu' el no-1 det a 1' ora nona 
Del peis e fe 1' amáguar. 
Barós e com o poc far 

Pois en 1' alberc n' avia? 
Si 'n agües a comprar 
Ben tart 1' en dera '1 día 
E tan ne fetz plorar.... 
Damnidieu prec qu' el confona 
O T lais ab mi encontrar. 
Molt es cobés de mangar 
E plens de gelosia; 
Per que no '1 deu amar 
Mí dons N' Estefanía (5o); 
Faria 1" amenar 
En la cort de Barzalona 
Que de San Jacm' a Narbona 
De traició non a par. 
E pois no-m val reptar 
Qu' el fassa de bausia 
Laissar mo ai estar 
Tro un jorn que '1 auzia. 
.... no-us deu pesar 
Si ben gardatz sa persona 
Qu' el dia c' om lo reboña 
En poretz cen tanz meilhurar. 

20. 

Jlahn (i. J. Chanson ai comensada 

Kell. L. G. v. D. Que será loing chantada 
En est son veill antic 



(50) Hacia la misma época de Guillermo, P. Vidal celebra una 
Estefanía dama de Cevdaña (Bel Sembelis). Este nombre se halla 
entre las hijas de los condes de Urgel. Una, hija de Arm. de Moye- 
ruea, casó con D. P. de Minerva, mayordomo de Alfonso VII. Otra, 
hermana de Arm. de Cast., con Alvar Girón. Otra, sobrina de la 
anterior, hija de Arm. de Cast. (j 1154), casó con Arnaldo Mir con- 
de de Pallars y después con Bernardo Rocco gobernador de Asturias 
hacia 1188. Podría ser estala citada por Bergadán, tanto más cuanto 
era cuñada de Ramón Folc de Cardona el Prom, que por la época 
creemos ser el asesinado por Guillermo. En este caso el suegro se- 
ría Arnaldo Mir. 



EN LENGUA PROVENZAL 3 I 9 

Que fetz N' Ot de Moneada 
Ainz que peira pauzada 
Fos él eloquer de Vic. 
Per so la-us ei moguda 
Car guerra m' es creguda 
De mon sogre abs fronc pie, 
Et er per loing saubuda 
Qu' ieu non tem gab ni bruda 
De nuill mon enemic. 
Ja Dieus noca-m depoilla 
Ni '1 fort castel de Noilla 
Ni '1 palais d' Ostalric, 
S' anz que chant la granoilla 

Non ai ñas 

Del bisbaz fals mendic 
Per Dieu be-m tenc per tosa 
Si 1' anel e la crosa 
Pois e mon enemic 

No tol 

Tota nostra lei torba (5i) 
Est Bisbaz Ñas de Corba 
Ab so malvatz prezic... 
So-m dis Giraut de Jorba... 

S' II metge 

No fos que vene d' Usetge... 



21. 



Kell. L. G. v. B. Un sirvente's mieu voill far 
En rim' estraingna... 



(51) El texto dice : Gota vostra la torba. Creemos indudable 
nuestra corrección. Tal corrupción del texto es un buen ejemplo de 
las dificultades de interpretación que deben en ciertos casos ofre- 
cernos las poesías provenzales. — En aquella época en que se hallan 
los más decididos contrastes de mal y de bien, en que florecieron 
los Olegarios y los Armengoles, hubo indignos prelados, simoniacos 
y batalladores, á efecto especialmente de la irrupción del orden 
feudal en el eclesiástico y á pesar de los incesantes esfuerzos de 
pontífices y concilios. Así han dejado mala memoria de B. de Cas- 
telló obispo de TJrgel f 1195-8) las cartas de Inocencio III y una co- 
municación del capítulo al arzobispo de Tarragona. Mas por otra 
parte poco caso debe hacerse de las desatentadas acusaciones de G. de 
Bergadán. Lo bueno es que hombre tan depravado quiera echarla 
de moralista. 



320 TROVADORES ESPAÑOLES 

D' un fals coronat d' Urgel 

Cui Dieu contraingna. 
C anc mi vene a Bergadan 

Un a la porta... 
En Arnaut n' audí clamar 

Cel d' Anauja .. 
D' aquest bisbe non es jocs... 
Mas c' om lo meta el fuec 

E' 1' arda ab leina. 
Ja Dieu sia verai cel jorn 
Que lai empessés el forn 
E li traisse's tot entorn 
Sagetas ab are d' alborn. 
L' arcevesque prearai 

De Terragona 
E' no T tenrai per leial, 

S' aisó no-m dona, 
Que li tolla de porpal 

O qu' el depona, 

El menz crezen,.. 

22. 

Barlsch. P. ü. Mal o fe lo bisbe d' Urgel 
Car me devedet ses raison 
E mentí que non ac sagel 
Del arquebisbe ni-1 saub bon ; 
Ans o fe per son mal talen 
A lei de fol e de cogul 
E sai que per son maltalen 
Perdet tres caváis e un muí. 
Meills garderan os (?) corneill' esquerra 
Q' els que perdet cora badaul. 
E s' aisí 'ls laissa anar ses guerra 
De dos en dos... 
Qu 1 eu non sai tan fals coronat 
Clergue ni prior ni abat... 
Que si postat ague : s en térra, 
Dos ans a non tengra bisbat: 
Tan s' es malament chapdelat. 
A tort ten crossa ni anel 
Ni chanta messa ni sermón.,. 



EN LENGUA PROVENZAL 3 2 I 

So-m dis Guillems de Tarascón... 
Cara de volta, ñas de serra 
Del lignatge de Nadaul. 
Meill o fe Augiers, que part Berra 
S' anet combatre ab caravel 
Qe non faiz vos, En Renegat, 
Fals, de Dieu parat, no-fezat, 
Que tenez la leig d' En Bolterra 
D' un fals Sarrazin renegat... 



23. 



Carlsch. P. D. Ben fo ver q' en Berguedan 
Fe bastir bisbe gamüs 
Per fors al sol erda via 
On a morz cent homs e plus 
Non per ais mas car 11' ausei dir... 
E si s' en volgués escondire 
Ja no se clamerá del plus... 
Teng cara de ronci, s' anc fos... 
Per o ausel vola mal ses pluma 
E pauc val celia ab meinz d' arzós. 

24. 

B.P. 2701, 7220. Un trichaire 

Kcll. L. 6. y. B. Preste laire 

Vol que chan pus suy chantaire. 

Cossi raire 

Mal pessaire 
Serai del chan tro 1' esclaire: 

De Sensaire 

Tro Belcaire 
A cercat lo gualiaire 
Trichan cum fol prezicairc 
Sa facha '1 corona raire, 

Roger fraire, 

Colom vaire 
Per vos vuelh un sonet brayre. 

No pres guayre 

Mo veiaire 
Si vertat no-us puesc retraire 



322 TROVADORES ESPAÑOLES 

Anc billairc 

Vostre paire 
Non ysic tal coardaire; 
Per tot dízon qu' es bauzaire 
Contra'l serviziDieu frayre(fayre?).. 

Reus aurana 

Dieus enguana 
Cum defassa '1 lieys romana ; 

Que vilana 

Tenc Guiana 

Si 

Quan ditz sa lesson trefana 
Sembla muía quan reguanha. 

A Serana 

Part Viana 
Fon pres 

Sai vene savis 

Color blavis, 
Per saber quals es, Peitavisi 

Anc clergavis 

Ni gramavis 
Sarrazís ni Amoravis... 
Rogier, grieu auretz bes avis... 



4. HUGO DE MATAPLANA (REINADO DE D. PEDRO I! . 

La casa de este trovador es una de las más ilustres de 
Cataluña. El nombre de Hugo de Mataplana figura en- 
tre los de los nueve compañeros del fabuloso Otger Ca- 
talón y se supone también que era este el título de una 
de las nueve baronías creadas por Carlomagno: noticias 
que, si bien desprovistas de valor histórico, prueban la 
importancia de esta familia, á lo menos en tiempos pos- 
teriores. 

El castillo de Mataplana que perteneció al condado de 
Cerdaña, aun cuando después se unió al de Pinos que 
era de Urgel, se halla situado no lejos de Nuestra Seño- 
ra de Mongrony en las montañas inmediatas á Ripoll; 
puntos por su aspecto más acomodados á las tradiciones 



EN LENGUA PROVENZAL 323 

histórico-fantásticas de tiempos posteriores que á la sun- 
tuosidad y cortesanía que brillaba en los tiempos del 
trovador (i). 

Comienzan á figurar en la historia los señores de Ma- 
taplana á mediados del siglo x (2). Nuestro trovador fué 



(1) A poco de haber publicado la canción del conde Arnaldo, 
pudimos cerciorarnos por la tradición del país y por algún otro in- 
dicio, de que este personaje pertenecía á la familia de los Matapla- 
nas (se halla ya un Arnaldo de Mataplana en el reinado de Ramón Be- 
renguer IV (Arch. Ar. doc. sin fecha 4) Débese al Pbro. D. P. Pa- 
rassols en su apreciabilísima historia de San Juan de las Abadesas 
el haber esclarecido completamente esta materia. El conde Arnaldo 
de Mataplana tuvo reñidas contiendas con el Abad de Santa María 
de Ripoll sobre los límites de sus respectivos señoríos y con sus pro- 
pios vasallos de Gombren, reteniéndose ciertas exenciones de los 
malos usos concedidos por su bisabuela paterna D. a Blanca de Ur- 
gió en 2 de calendas de mayo del año 1278. Este conde vivió en el 
siglo xiv, como consta de la confirmación de dichas exenciones he- 
cha después de su muerte por su esposa D. a Elvira de Payllars (la 
muller leal y viudeta igual de la canción) el 1.° de enero de 1357. 
Con esto ha demostrado la imposibilidad de criminales relaciones 
del conde con el monasterio de San Juan, cuya traslación á San 
Aman es también completamente fabulosa. 

(2) La escasez de noticias históricas acerca de esta y otras fami- 
lias ilustres nos induce á transcribir las pocas que hemos podido 
recoger con las que debemos á la amabilidad del citado D. P. Pa- 
rassols que, excepto en lo relativo á la escritura de 1217 y á la anéc- 
dota de Guillem-moit, las ha sacado del antiguo necrologio y algu- 
nas del antiquior de San Juan, donde se halla que por todos los in- 
dividuos de esta familia se ofrecían plegarias ó i'nirersariicm mag- 
num fit. — No es posible descubrir el tronco principal de esta noble 
familia. Wifredo el Velloso que había comprado los territorios de 
Mongrony y adyacentes, según expresa en el auto de fundación 
del monasterio de San Juan (825 Ene), dotó á su hija la abadesa 
Emón, con la jurisdicción de los mismos, ejercida después contra el 
conde Suñer y los de Besalú (P. P.). Un Hugo de Mataplana es el 
primero que á mediados del siglo x por venta ó por cesión de los 
condes de Barcelona se halla con el dominio y señorío jurisdiccional 
sobre dichos territorios. (Escritura de 1217 que consta por una es- 
critura del archivo, P. P.). — Su hijo Hugo á últimos del x (P. P.) — 
Su hijo Guillermo esposo de Guill. de Castelló (P. P.). — Su hijo 
Hugo esposo de Ermesendade Ampurias (P. P.). Feliu nombra ya 
hacia esta época un Hugo de Mataplana. — Su hijo Bernardo tuvo de 
su esposa Estefanía á Hugo, Pedro, Guillermo, Bernardo, Poncio, 
Ramón y Arnaldo (escritura de 1125 en que Bernardo el padre, 
próximo á la muerte, confiesa poseer ilegalmente los campos de 
Abadals y de Monagals propios del monasterio de San Juan; escri- 
tura del mismo día en que el mismo ofrece á su hijo Juan, que 
murió arcediano de Elna en 1174). Guillermo fué militar y padre de 



324 TROVADORES ESPAÑOLES 

hijo de Hugo, el mayor de siete hijos de Guillermo de 
Mataplana que vivían á mediados del siglo xn. El tro- 
vador figura á lo menos en los documentos históricos 
desde 1 194 en que con su padre Hugo, su hermano Ra- 
món y su mujer Sancha perdona la muerte de un hom- 
bre á los hermanos de Barbera. Pocos años después, 
durante el reinado de D. Pedro, tenía el trovador su 
suntuosa corte en Mataplana por donde pasó el juglar 
comensal de Ramón Vidal de Besalú, antes de llegar á 



Uget primero de la segunda rama de los Mataplana. Ramón casó 
con Dulcía de Bergitano y murió sin hijos. (P. P.). Hugo hijo ma- 
yor de Guillermo tuvo de su esposa Guillermina de Sales á Huguet 
y Ramón que firman con su padre una escritura en 1194 (P. P.). 
Vemos un Hugo de Mataplana que acompaña á Ramón Beren- 
guer IV, un Hugo en 1177 y un Ponce (en Marca en 1172 y 79) 
en 1178. En 1185 firma un Uget de Mataplana en la concordia en- 
tre Alfonso y el rey de Inglaterra contra el de Tolosa. En 1197 
Hugo de Mataplana sus hijos Ramón y Hugo y su nuera Sancha 
perdonan la muerte de un hombre á los hermanos de Barbera. (Ar- 
chivo Ar. Alfonso I. 231, 276, 387, Pedro, 29).— En efecto Hugo 
ó Uget casó con Sancha y tuvo por hijos á Huguet y Poncet. Este 
Hugo en 1207 profecturus ad bellum ad Spanias firmó una escritura 
y murió el 4 de las calendas de diciembre de 1213, ex vulneribus 
prope Tolosam acceptis, donde había acompañado al rey contra el 
de Monforte, según una manda de sufragios á San Juan hecha por 
su esposa Sancia (P. P.). Figura un Hugo de Mataplana en las 
Navas. Un Hugo de Mataplana en 1204 hace homenaje al conde de 
Urgel, promete ayudarle contra B. de La Portella y atraerá su 
amistad á Arnaldo de Castellbó. Firma Poncet de Mataplana (Ar- 
chivo Ar. Pedro 196). — Huguet hijo del anterior casó con Luciana 
(léase Jussiana) de Basso, de la que tuvo á Huguet, Poncio y Hugo. 
Murió en Mallorca en 1229 (P. P.). Venta hecha por Hugo de Ma- 
taplana y su esposa Jussiana en 1227 (Archivo Ar. Jaime 339). 
Huguet su hijo que le acompañó en aquella expedición dejó las 
armas y consta que murió en Marsella. Hugo el menor fué religioso 
mercenario. En este mismo tiempo vivía un Ugo arcediano de Ur- 
gel descendiente de Guillermo, tronco de la segunda rama (P. P.). 
— Poncio, llamado Hugo Poncio, el amigo de Guillermo de Bergi- 
tano y de Ramón de Bisulduno, quienes firman como testigos una 
escritura de poca monta, casó con Berenguerina de Solanllonch, y 
fué padre de Blanca. De algunos papeles y pergaminos pertenecien- 
tes á las dos familias se deduce un hecho algo ruidoso y trágico, el 
que no desmienten, sino que comprueban ciertos nombres de luga- 
res ó sitios vecinos á las dos ca?as ó castillos. Poncio de Mataplana 
y Guillermo de Bergitano amaban y pretendían los dos la mano de 
Guillermita de Solaolloneh, hermana de Berenguerina, joven muy 
hermosa, la que inclinada á Guillermo por las copies que la dirigía 



EN LENGUA PROVENZAL 325 

esta ciudad (Abril; al nombrar á D. Alfonso le llama 
paire nostre rey cortés). El serventesio dirigido por Hu- 
go de Mataplana á Ramón de Miraval (3) á causa del 



fué causa de la muerte de aquel, dada por Poneio y por Ramón en 
un recuesto al N. E. de dicha casa solariega, donde existía un cam- 
po llamado en una prestación de juramento de fidelidad hecha por 
su dueño al abad Miguel Ysalguer en diciembre de 1456, lo camp del 
Guillemort, corrupción d' EN Guillem-mort. Poneio odió á Guiller- 
mita, la que pedida por esposa por un tal A, de Manlleu, su madre 
Engracia con escritura del 4 de las calendas de junio de 1243 impi- 
dió el casamiento por el duelo que esta llevaba, á causa de occisio- 
nis electi sponsi Guillermi, et ad non incurrendam indignacionem 
domini de Mataplana. Los de la familia de Solanllonch no eran vasa- 
llos de los Mataplanas. Poneio casó con Berenguerina hermana de 
Guillermita á la que aborreció luego, y con su hija Blanca la relegó 
al castillo situado sobre Gombren al N, O. de dicha población, lla- 
mado en algunas escrituras antiguas lo castell de las damas y por 
muchos hoy día el castel de la Reyna Blanca. Blanca casó con Ra- 
món Durch ó Durg (en latín de Urgió) y tuvo por hijo á Ramón 
Durg de Mataplana. Es aquella de quien habla mi historia de San 
Juan (P. P.). — Ramón Durg el hijo en el 2 de las calendas de 
mayo de 1278 tenía por hijo á Hugo que se le llama de Mataplana. 
— Hugo casó con Sibilia de Pallars, la que por muerte de su tío en- 
tró en posesión del condado de dicho nombre y tuvieron á Hugo 
que murió sin hijos de Berengaria su esposa, según una escritura 
de 1321 sin fechar el día, y á Bernardo Roger, padre de Raimundo 
Roger y de Uget llamado el de Mataplana. Raimundo Roger fué 
padre de Arnaldo, el célebre compte 1' Arnau de quien tanto se 
mintió. Arnaldo casó con Elvira de Ferrandis y fué su hijo Jaime 
Roger. Murió Arnaldo en 1353. — Jaime Roger vendió los bienes y 
territorios comprendidos bajo la jurisdicción de los Mataplanas á 
Pedro Galzerán de Pinos y éste, poco después, los vendió al abad 
Ramón Armengol de Castelló (P. P.). 

(3) Esta mujer avia nom Madompna Caudereinga per lo paire 
que avia nom Caudeira. Bella era e avinens e sabia ben trobar co- 
plas e danzas. — Miraval la despidió diciendo que no quería mujer 
que supiese trovar, pues bastante había con un trovador en una 
casa. — Aquestas novellas fóron auzidas per totas aquelas encontra- 
das loig e pres E avene a saber a un valen barón de Catalonia que 
habia nom "N-Uget de Mataplana qu' era mout adreich e bons tro- 
vaire mout amic de Miraval. E 'n fetz aquest sirventés que ditz: 
D' un sirventesc etc. (B. V. 3207.) Miraval contestó que le había 
atacado injustamente y apeló al juicio de los corteses catalanes pro- 
testando la mala conducta de Cauderenca. Dedica su poesía a San- 
cha, á la cual encarga que castigue á Hugo de las locuras que ha 
dicho y añade que por consideración á ella no se encarniza más con 
Mataplana. (Mili. II, 408.) Esta mención de Sancha determina cuál 
es el trovador entre los Hugos de Mataplana, y se acomoda perfec- 
tamente á la época de R. Vidal, su amigo y protegido. 



326 TROVADORES ESPAÑOLES 

abandono de su mujer, ha de ser de muy á principios 
del siglo xiii, antes de que aquel partiese á guerrear 
contra los infieles y Miraval temiese por la seguridad de 
su castillo que perdió en 1 2 1 1 . En efecto, en 1 207 halla- 
mos á Hugo profecturus ad bcllum ad Spanias, en 121 2 
suena un Hugo de Mataplana en las Navas y en I2i3 
muere por las heridas que recibió cerca de Tolosa en 
auxilio de D. Pedro contra Simón de Monforte. 

Una curiosa composición de su amigo y protegido 
Ramón Vidal de Bezaudun (una de las pocas que han 
quedado en que se presenta un arbitraje algo semejante 
al que se atribuye á las cortes de Amor) nos muestra al 
noble trovador «en los tiempos que reinaba la alegría» 
dando ricas fiestas en su castillo de Mataplana y escogi- 
do como juez en materias galantes por personas de leja- 
nas comarcas (4). 

En aquel tiempo en que había júbilo, amor fino y verdade- 
ro, gentileza y amabilidad, en Lemosín junto á Exideuil hubo 
un caballero muy cortés, diestro, franco y bien enseñado, 
valiente y rico en todos sus hechos. Por causa de este caba- 
llero entraron en rivalidad una dama y una damisela. Final- 



(4) La composición debió escribirse ya antes de la muerte de 
Hugo en 1113 (assí com es) y probablemente antes de que éste fuese 
á las guerras de Andalucía en 1207; pero se refiere á un tiempo 
mejor y algo lejano (En aquel tems qu' om era jais), es decir cuan- 
do menos á últimos del siglo xn ó muy á principios del xiii. La 
época clásica de la cortesía era para Vidal de Bezaudun (V. su ar- 
tículo) en los últimos tiempos del reinado de Alfonso y á esta refe- 
riríamos el hecho, supuesto ó real, pero que había de ser posible ó 
verosímil, del arbitraje de Hugo, si no mediase la dificultad (no de- 
cisiva) de que este todavía no reinaba en 1197 en que vivía su padre. 
Los trovadores citados en la composición empezaron á versificar 
lo más tarde hacia 1190. Perdigón que ofrece mayor duda había 
servido al Delfín de Alvernia antes que al rey D. Pedro; Gui- 
llermo Azemar es citado en la enumeración del Monje de Montau- 
dón (anterior á 1200). Dichos trovadores son en la parte narrativa 
B. de Ventadorn (3 veces), A Marueil que saup mais d' amor que 
Nanteuil, Guiraldo (de Borneil), G. de S. Didier, Guillermo Adze- 
mar, G. lo Ros, Miraval (2 veces). Perdigón, Folqueto (de Maise- 
Ua), un trovador castellano y R. Vidal de Bezaudun, es decir el 
mismo autor; en la sentencia de Hugo el mismo R. Vidal, Gauzel- 
1110 Faidit y Bertrán (de Born). 



EN LENGUA PROVENZAL 327 

mente se decidieron á tomar por arbitro á un caballero de 
Cataluña que tenía gran renombre de prudente y de sabio y 
que se llamaba D. Hugo de Mataplana. Era en la sazón en 
que renacía el verano, en que el tiempo era dulce y amoroso, 
en que se despliegan los ramos, hojas y flores, y como no hay 
va nieves ni fríos el aire corre más templado. El señor don 
Hugo de Mataplana estaba tranquilo en su casa, y como había 
en ella muchos ricos barones, allí se hallaban comiendo, con 
gozo, risa y ostentación, mientras otros iban y volvían por la 
s.tla, otros jugaban á los dados y al ajedrez sobre tapices y 
almohadas, verdes, encarnadas, azules y de color de india. 
Allí había agradables señoras, solazándose en pláticas corte- 
ses y gentiles, y por cierto que me hallaba yo allí aquella vez 
cuando entró un juglarcito despejado, gentil y bien vestido, 
el cual no pareció de poco discernimiento, al detenerse ante 
D. Hugo á quien cantó muchas canciones y otras cosas bien 
escogidas, y cada uno despue's de haberse satisfecho volvió á 
su primer solaz y él siguió con aspecto jovial y como convie- 
ne á los de su clase y dijo: «Señor D. Hugo, tened á bien oir 
las nuevas que os traigo. Vuestra gran nombradía, que no 
busca el tuerto sino el derecho (á mi ver) llegó á nuestro país 
á dos damas que me envían á vos y que os prometen para 
siempre sus buenas gracias, suplicándoos que decidáis en una 
contestación que entre ellas ha sobrevenido. Yo voy á expo- 
neros el hecho y la aventura, palabra por palabra y con lla- 
neza, y qué especie de juicio demandan, callando sus nom- 
bres para que nadie las descubra.» D. Hugo, que jamás quiso 
faltar á sí mismo ni á otro, estuvo un momento meditabundo, 
no por falta de razones, sino porque es propio de tales seño- 
res el presentarse tranquila y gentilmente. Mas luego de 
haber pensado un momento, volvió en sí y dijo: Por muy 
valiente y preciado que sea y tal como toca á un barón en el 
concepto de estas dos damas, que, según me parece, son muy 
discretas, y al mismo tiempo que tengo confianza en sus ra- 
zones sin embargo me duele el no verlas. Vos os quedaréis 
esta noche y yo muy de mañana meditaré y tomaré mi par- 
tido, con lo cual saldréis en breve despachado de vuestro ne- 
gocio. Así fué hecho v si os quisiera contar el solaz que du- 
rante la noche recibieron todos del juglar, parecerían palabras 
vanas. Muy de mañana al salir de la misa, cuando resplande- 
ce claro el sol, monseñor D. Hugo, deseando ser puntual, 
pasó á un lindo prado, tal como lo presenta la naturaleza, 



328 TROVADORES ESPAÑOLES 

cuando viene alegre y bella la Pascua. No había lugar más 
apacible y él no quiso otro asiento ni hubo con él padre ni 
hijo, ni otro testigo sino yo y el juglarcito, que estábamos 
sentados en su presencia, así como ahora estamos sentados 
en la vuestra. El tiempo era claro y alegre, el aire templado 
y el tiempo sereno. Y el señor D. Hugo como es poderoso y 
cortés, cuando quiso hablar dijo al juglarcito: «amigo, vos 
habéis venido á mí, porque este encargo os han dado, para 
cumplir vuestro mensaje: bienes verdad que me pesaría de 
dar tal juicio, porque tales negocios suelen producir descon- 
tento, pero ya que tal manera de enseñanza ha adquirido va- 
limiento entre las personas de mérito, daré mi parecer acerca 
de las razones que me habéis expuesto. Sigue el juicio funda- 
do en largas consideraciones y en la autoridad de varios tro- 
vadores. Entonces partí y por mi fe jamás vi más cortés juglar 
ni que más cortésmente supiese llevar á cabo su mensaje. 
Además he oído contar que el juicio fué ejecutado sin opo- 
sición. 

Diez. (C. (1. A.) En aquel temps c' om era jais, 
Slaiih. GeJ . II. E per amor fis e verays, 

Cuendes e d' avinen escuelh, 

En Lemozí part Es;-iduelh 

Ac un cavayer mot cortés, 

Adreg e franc e ben aprés, 

E en totz afars pros e ric 

El jutjamen es autreiatz 

Per abdoas, si co yeu say, 

Ab un baró pros e veray 

De Cataluenha, mot cortés, 

E s' ieu no y falh per so nom, es 

'N-Uc de Mataplan' apelatz. 

Aisó fo lay, qu' el temps d' estatz 

Repairava e la sazós 

Dossas, e 1' temps fos amorós, 

On s' espan ram e fuelh e flors, 

E car no y par neus ni freidors, 

Adés n' es 1' aura pus dossana. 

E 'í sénher 'N-Uc de Mataplana 

Estet suau en sa mayzó, 

E car y ac man ric baró, 

Adés lay troberatz manjan 



EN LENGUA PROVENZAL 32C> 

Ab gaug, ab ris et ab boban 

Per la sala e say e lay, 

Per so car mot pus gen n' estay, 

Ac jac de taulas e d' escacx 

Per tapís e per almatracx 

Vertz e vermelhs, indis e blaus. 

E donas lay fóron suaus, 

E '1 solas mot cortés e gens; 

E sal nv aisí Dieus mos parens , 

Com yeu lay fuy aicela vetz , 

Qu' intret aquí un joglaretz 

Azautz e gens e be vestitz, 

E non paree mal issernitz 

Al perparar denan 'N-Ugó, 

A qui cantet manta chansó 

E d" autres chauzimens assatz; 

E cascús , tan s' en son pagatz, 

Tornet a son solatz premier, 

E el remas ses cossirier, 

Aisí com coven al sieu par, 

E dis: «Sénher 'N-Uc, escotar 

Vulhatz estas novas, qu-us port: 

Vostre ric nom, que no volc tort 

Mas dreg, segon c' a mi es vis , 

Vene ab tant e nostre pays 

A doas donas, que-m traméton 

A vos, e lur joy vos prome'ton, 

E lur mezeyssas per tostemps. 

E car no son ab vos essems, 

No covenirs las ne atura. 

Lo fait e tota 1' aventura , 

Q 1 entre las doas donas fon , 

Vos ai dit yeu, e tot 1' espon 

Tot mot e mot e planamen , 

Ni conquéron lo jutjamen 

E sobre tot en son falhir, 

Car lurs noms no vuelh descobrir, 

Per c' om los pogue's apercebre.» 

El Senher 'N-Uc, que anc dessebre 

No volc si ni autre un jorn , 

Estet un pauc ab semblan morn , 

Non per sofraita de razó, 



33o TROVADORES ESPAÑOLES 

Mas car ade's aital baró 
Vólon estar suau e gen. 
Al revenir estet breumen, 
Cant un pauc se fon acordatz, 
E dis: «s' ieu soy pros ni prezatz 
Ni aital com tanh a baró, 
Per las donas que aisí so, 
Segon que-m par, aperceubudas, 
E car lur son razós cregudas 
Aitals, ses lur vezer m' et grieu. 
Vos remanretz a nueg et yeu 
Al bo matí aurai mo sen 
E raon acort, perqu' ieu breumen 
Vos deslieurarai vostr' afar.» 
Aisí fon fait , e si comtar 
Vos volia '1 solas, que tut 
Agron ab lo Joglar la nut, 
Semblaría vana promessa. 
E '1 bo matí aprop la messa , 
Can lo solelh ciar resplandís, 
Mon senher 'N-Uc, per so car fis 
Volc ésser, vene en un pradet 
Aital co natura 'i tramet 
Can lo pascor ven gais ni bels, 
E car no y ac loe pus novéis, 
E anc no y volc autre sezilh , 
Ni ac ab luy payre ni filh 
Mas me e '1 Joglaret que i fom, 
Aisí sezíam denan luy, com 
Sezíam eras denan vos. 
Mot fo lo temps ciar e joiós 
E 1' aura dos e 1' temps sere's. 
E '1 senher 'N-Uc aisí com es 
Ricx e cortés cant volc parlar, 
A dig, a sos ditz comensar, 
Al Joglaret: «Amic, vos es 
Vas mi vengut per so car pres 
Vos es, a far vostre mcssatjes; 
Mas a mi vensera coratjes 
A far un aital jutjamen, 
Per so car en despagamen 
Venon ade's aital afar; 



EN LENGUA PROVENZAL 33 I 

Mas non per tal, per so car far 
Aital castic val entr' els pros, 
Vuelh que-m portes a las razós, 
Que m' aves dichas, me semblan...» 
Aisi-m partí, e per raa fe 
Anc no vi pus cortés joglar, 
Ni que mielhs saupés acabar 
Son messatge cortesamen. 
Estiers ai auzit veramen , 
Qu' el jutjamen fon atendutz 
Ses tot contrast, perqué mans drutz 
N' están plus sufrens vas amors. 

Las poesías de Hugo de Mataplana son además del 
serventesio contra Miraval que demuestran ser suyo 
la B. y la contestación de éste, aunque algún M. S. lo 
atribuya á Pedro Duran, una tensión que no carece de 
gracia ni de interés con el juglar Reculaire (5) (el que va 
hacia atrás) y otra tensión con Blacasset hijo de Blacás 
(i200-i236). La época en que principalmente floreció 
aquél no se aviene fácilmente con la de nuestro trova- 
dor, si bien es posible que trovase ya poco después de 
haberse dado á conocer su padre, y acaso también se 
había dado á éste el nombre de Blacasset. 

8. V. 3207. D' un sirventesc m' es pres talens 
íioch. P.O. Que razós m' o mostra e m' o di 
E quant er fachz tendrá '1 camí 
Tot dreit a Miraval correns 

A 'N Raimon don ai pensansa, 
Car fetz tan gran mal' estansa 
Contra dompnei don totz temps s' es vanatz, 



(5) En Blacasset eu soi de noit — Vengutz a vos per combatre 
ades.... E vos de tot oblidaretz — L' amor e la beutat de celia — Que 
vostre cor en cop chap d' ella — Et metterez la a non m' en cal — 
L' un preñez en' al men vos desplai— Bieumen ch' eu non voill des- 
lai— Per que 1' enfern sens mi mens val ; — E voill sachas qu 1 eu soi 
el diable — Lo plus cruel e 'l plus dapnable. En la contestación de 
Blacasset no vemos nombrado al adversario sino que empieza : En 
diables. 



332 TROVADORES ESPAÑOLES 

E s' anc tenc dreit viatge 
De drut cortés, ar camia son coratge. 
En lui estava conoissens 
Lo reproviers qu' el savis di 
C om no conois tan ben en si 
Com en autrui lo falimen, 

Qu' el sol aver s' esperansa 
En joi et en alegransa 
Mas ara n' es malamens cambiatz, 

Que mes a tal usatge 
Don ges no-s pot esdir de vilanatge. 
Car per sos bels captenemens 
E per sos bels trobars partí 
Sa cortesa moiller de si 
Be par qu' él coseil er sirvens: 
Eisutz es de 1' esperansa 
D' ésser drutz a ma semblansa 
Car si '1 plagues mais dopneis ni solatz 

No fera tal outratge 
Don tug cortés volguésson son dampnatge... (6). 

B. V. 3206. Tensón d' En Huguet ab Reculaire 

U. 3221. Cometre (v. Escometre) us vull, Reculaire, 

Pois vestirs no-us dura gaire 

De paubretat es confraire 

Ais bons ornes de león (v. Íleon) (7) 

Mas de fes non semblas un (v. non) 

Que vos es fols e zugaire 

E de cortejaire. 

"N-Uget, auzit ai retraire 

Qu' uns temps er, co m' es vezaire, 

Que il or fin (v. fres) e il gris e 1' vaire 

N' irant ab lo fum tot un ; 

Per qu' ieu non ai mon astrun (v. estrun) (8) 

En aver, don soi burlaire , 

E chascuns degr' issí faire, 



(6) Suprimimos dos estancias. La última está incompleta en Roch. 

(7) Por lo que se ve después, habla de la orden militar de C'a- 
!atrava; debe leerse: leun. 

(8) No cifro mi suerte (mi estrella en las riquezas). Astrun es- 
tará por astre. 



EN LENGUA PROVENZAL 333 

Rcculaire, fols seria 

Toz hom qui d' acó-us creiria : 

Vos cuidatz que be-us estia 

Quant a juoc (v. aves) vos despoillatz ; 

E quant fai freg tremolatz, 

E cridatz ¿qui-m prestaría 

Son mantel, qu' ieu lo i (v. ie' '1 li) rendria? 

N'-Uguet, be sai s' eu moria 

Qu' atrestam m' en portaria 

Co '1 plus rics reis qu' él mon sia; 

Per qu' ieu sec mas voluntatz, 

E jogui ab los tres datz , 

E preu ab los ponz paria 

E-z ab bon vin on qu' ieu sia. 

Reculaire, qui-us donava 

Cinc soulz, e pois en jitava 

Autre cinc soulz en la grava , 

Desz soulz auria perdutz. 

Tan quant assí viuretz nutz 

Vos cuiatz si be-us anava 

Qu-eus prezés qui-us encontraba 

N' Uget, be paraula brava 

Disez mi con si os costava 

Mos juoch ; e s' ieu amassava 

Tal aver, don fus perdutz 

Lo speritz ni deceubutz , 

Diríon que mal estava 

Bon home de Calatrava. 

Reculaire, z-eu soi drutz 

De tal, si diré o ausaba, 

Qu' es la génser qu' om mentara. 

N' Uget, e-z ieu vai si nutz 

Que laire si m' encontraba 

No-m tolria, si no-m daba. 



5. — RAMÓN VIDAL DE BEZAUDUN ( REINADO DE PEDRO II). 

La patria de este trovador es Besalú: Bezaudun, Be- 
zaudú según la forma provenza] , Besuldó en Muntaner 
(lat. Bisuldunum), antigua capital de condado y que 



334 TROVADORES ESPAÑOLES 

aun hoy día en sus edificios religiosos y en antiquísimos 
restos de casas particulares da muestras de su antiguo 
esplendor. Consérvanse todavía en su plaza algunos 
arcos bizantinos que fueron sin duda testigos de los 
solitarios paseos del poeta. Que el Bezaudun de los 
manuscritos fuese nuestro Besalú y no una de las dos 
insignificantes poblaciones del mismo nombre del me- 
diodía de Francia (i) demuéstranlo suficientemente el 
reconocimiento que hace el trovador del rey D. Pedro 
como de su soberano, el gran número de magnates 
catalanes que entre otros muchos, pero con marcada 
preferencia, menciona , y sobre todo y de una manera 
decisiva el itinerario del juglar (Abril). 

En su obra gramatical llama lemosina á la lengua de 
oc y él fué sin duda el primero que usó este nombre 
que después prevaleció en España. Los motivos de se- 
mejante denominación ya se han conjeturado anterior- 
mente (pág. i3), y si Ramón Vidal no usó la de lengua 
catalana á la manera de Alberto de Sisterón, pudiera 
en parte atribuirse al deseo natural en un riguroso gra- 
mático de presentarse exento de todo resabio y preferen- 
cia provincial. Por sus profundos conocimientos y por 
su delicado criterio en la lengua literaria de su época, 
cuyos principales modelos buscaba en países que no 
eran el suyo, puede considerársele como el Capmany, ó 
mejor, como los hermanos Argensolas de su tiempo. La 
Dreita maniera de trobar que es indudablemente obra 
suya (2) forma más bien una introducción gramatical al 
Arte de trovar, que una verdadera arte poética, y adqui- 
rió tanta autoridad que pasó á ser el modelo de cuantos 



(1) Una en el Delfinado y otra en Provenza, si mal no recorda- 
mos, ninguna de fijo en Lemosín. Que la forma provenzal de 
Besalú era Bezaudú ó Bezaudun se ve en el Pus lo de Bertrán de 
Born, pág. 96. 

(2) Lo prueba el frecuente uso de citas de trovadores y de trova- 
dores de la misma época que se hallan en las obras en verso de 
llamón Vidal , las pretensiones magistrales de las mismas y el texto 
de las Leys d' Amors citado en la pág. 13 nota. 



EN LENGUA PROYENZAL 335 

tratados análogos después se escribieron , sin exceptuar 
las Leys a" 1 Amors de Molinier. 

Vivió Ramón Vidal á últimos del siglo duodécimo y 
principios del siguiente. En su Abril recuerda haber 
visitado la corte de Alfonso II y aun al parecer la del 
último Ramón Berenguer y en su Unas novas supone 
haberse hallado presente cuando la recepción del juglar 
por Alfonso VIII y su esposa Leonor de Inglaterra. 

El Abril lo escribió en el reinado de D. Pedro. Las 
autoridades que con tanta frecuencia cita, pertenecen 
todas á trovadores que florecieron en el último tercio 
del siglo duodécimo, si bien algunos cantaban todavía 
en las dos ó tres primeras décadas del decimotercio. 

Según se colige de sus poesías visitó todas las cortes 
de España y del mediodía de Francia ; mas su principal 
Mecenas debió ser Hugo de Mataplana, cuyo castillo no 
se halla muy distante de la patria del trovador. 

Compuso un corto número de canciones (3), pero su 
género predilecto fué el narrativo, donde lucía una fa- 
cilidad y una abundancia agraciada é ingenua que to- 
caba en verbosidad, al propio tiempo que sus especiales 
conocimientos en la erótica y en el buen tono de su 
época. En su Dreita maniera de trabar no sólo demuer- 
tra verdadera sagacidad gramatical, sino espíritu obser- 
vador y singular agudeza (4). 



(3) Las tves que empiezan : Entr' el taur e '1 dople signe. Bel 
m' es quan 1' aura reverdís. Tal changoneta farai ab son leugier. Se 
ve que la primera era de rimas caras y de pretensiones científicas. 

(4) Para dar una idea de su mérito copiaremos algunos frag- 
mentos. (Véase otro, pág. 12 de la introducción, con los ingeniosos 
comentarios de su editor F. Guessard, París, 1840): «Per so qar ieu 
Raimonz Vidals ai vist e conegut que pauc d' ornes sábon ni an sau- 
buda la drecha maniera de trobar, voill en far aquest libre per far 
conóisser et saber qals deis trobadors an mielz trobat et mielz en - 
senhat ad aquels qel volran aprenre, com dégon segre la drecha 
maniera de trobar. Pero s' ieu Y alongi en causas que porria plus 
leumens dir; no-us en devés maravellar; car eu vei et conosc que 
mant saber en son tornat en error et en tensó qar eran tant breu- 
mens dig. Per qu' ieu alongarai en tal luec qe poria plus breumenz 
hom dir, et si ren i lais o i fas errada, pot si ben avenir per oblit; 
qar ieu non ai leis (?) vistas ni auzidas totas las causas del mon, o 



336 TROVADORES ESPAÑOLES 

Hemos ya mencionado sus dos narraciones Unas 
novas, p. i32, y En aquel temps, p. 328; vamos ahora á 
analizar otra de desmedida extensión, pero de especial 
interés para nuestra historia literaria : 

A principios de mayo en que cantan las aves, y nacen los 
frutos y las flores, me hallaba, dice, sumido en mis pensa- 
mientos en la plaza de Bezaudú cuando se me presentó un 



per faillimenz de pensar. Per que totz hom prims m' en deu razonar 
pois conoisserá la causa. leu sai ben que mant home i blasmeran, o 
dirán: «aital ren i degra mais metre» que sol lo quart non sabrían 
far ni conóisser, si non o trobéssen tan ben asesmat. Atressí vos dig 
que homes prims i aura , de cui enten, si tot s 1 estai ben, qe i sabrían 
bien (ben?) meilhorar o mais metre; qe greu trobarés negun saben 
tan fort ni tan primamenz dig, qe uns hom prims no i saubés melhu- 
rar o mais metie. Per qe euvos dig qe en neguna ren, pos basta ni 
ben está, non devon ren estar ni mais metre.» — Es preciso confesar 
que algunas de estas ideas tienen un gran sentido .. R. Vidal conoce 
todo el mérito de la brevedad , pero teme el escollo señalado por 
Boileau: J'évite d'étre long et je deviens obscur (Brevis esse laboro, 
obscuras fio, Horacio:) y no quiere Aux Saumaisses futurs préparer 
de tortures. Nos da luego como la paráfrasis del verso: La critique est 
aisée et l'art est difTicile. La perspicacia (esprit) y el buen sentido 
son prendas asaz raras en las obras de la edad media (proposición 
demasiado absoluta, bien que redunde en especial elogio de nuestro 
gramático catalán) para merecer la atención cuando se encuentran... 
Más adelante nos da un pensamiento notable por su exactitud : no se 
debe alterar la integridad de una obra; cuando su conjunto está 
bien, debe aceptarse con sus cualidades y defectos, sin añadir, ni 
quitar. ¡ Diría algo más acertado un critico moderno? He aquí otras 
observaciones, mezcladas de rasgos satíricos, que aun serían apli- 
cables en el día: «En aquest saber de trobar son enganat li traba- 
dor et dirai vos cora ni per qe. Li auzidor qe ren non intención, 
quant aúzon un bon chantar, faran semblant qe. fort ben 1' enténdon 
e ges no V entendran , qe cuieran so q' elz entengués hom per pees 
sí dízon qe non 1' entendésson : enassí engañan lor mezéis , qe uns 
deis maior sens del mon es qi demanda ni vol apenre so qe non sap; 
et sil qe enténdon , quant auzíon un malváis trabador, per enseigna- 
ment li lauzaran son chantar: et si no lo vólon lauzar, al menz no '1 
volran blasmar: et aisí son enganat li trabador; et li auzidor n 1 an lo 
blasme ; car una de las maiors valors del mont es qui sap lauzar so 
qe fai a lauzar et blasmar so qe fai a blasmar etc.» Esta adverten- 
cia al lector del siglo xm no desmerece á mi ver al lado de más de 
un prólogo reciente y se recomienda por su franqueza... R. Vidal 
no es tan sólo un gramático, un sabio como Faidit (autor del Dona- 
to Provenzal publicado también por F. Guessard), es un literato, un 
crítico en el sentido moderno de la palabra...» Observa además que 
la introducción de las Leys d' Amors está imitada, aunque con 



EN LENGUA PROVENZAL "iZj 

juglarcito cuya presencia me alegró en gran manera. Des- 
pue's de los recíprocos saludos me hizo saber que era un 
hombre entregado á la juglaría de cantar, como también á 
decir y á contar romances, nuevas y saludos y famosos cuen- 
tos y versos y canciones de Guiraldo (de Borneil) y de Ar- 
naldo de Maruelh y versos y lays de otros, pero que ha visto 
que sólo eran apreciados en las cortes los hombres malvados, 
necios y burlones, y despreciados los corteses y sabios y que, 
si bien por esto había pensado en retirarse, antes había teni- 
do deseo de verme. 

Yo le convide' á comer y después nos sentamos junto á un 
arroyo debajo de un florido bosque. Después de hablar de los 
diferentes medios de que se valen los juglares para agradar en 
las cortes , me contó que su suerte le había traído desde Riom 
á Monferrán en la gentil y alegre corte del Delfín de Alver- 
nia. (Reinó 1 169-1234.) «Cuando todos los caballeros se hu- 
bieron acostado, prosigue el juglar, deseando el Delfín que- 
darse junto al hogar con un compañero, me atreví á hablarle 
y le dije: Señor, yo tuve un padre que fué gran cantador y 
narrador muy hábil y fecundo. Por él supe la protección que 
dispensaban á los juglares Enrique de Inglaterra, el valiente 
marqués de Lombardía y muchos catalanes , provenzales y 
gascones ; por esto me hice juglar y he buscado diferentes 
tierras, mares, villas y castillos, pero no he hallado sino 
muy pocos señores que se asemejen á los antiguos. Algunos 
dan sabiamente, mas otros de una manera necia y tan sólo á 
aquellos que suelen tener á su lado. Deseo que me digáis, 
señor, cómo ha sido esto.» 

Después de un rato de meditación , levantóse el Delfín y 
sentándose después, así como antes estaba echado, contestó 
que aunque no se hallaba en estado de dar una respuesta tan 
cumplida como yo deseaba, sin embargo me diría lo que se le 



menos simplicidad , de lo que dice en la suya R. Vidal acerca del 
saber de trovar y de la popularidad de la canción en todos los pue- 
blos y clases. — A pesar del purismo de R. Vidal en el Castia-gelós 
vemos trober (G. de Cabr. chantier) por trobar. En otro cuento 
(Sehhor). Bartsch ha notado un resabio francés de joie, envoie en 
jueja íjoia), enueja (envidia). Estos (prescindiendo de los galicismos 
más marcados que el mismo halla en el Ensenhamen de A. de Mar- 
sán) son los únicos indicios en que podemos apoyar lo que dijimos al 
fin de la nota 21, pág. 27. 



338 TROVADORES ESPAÑOLES 

alcanzaba en el asunto. Comenzó enumerando las cualidades 
necesarias para llegar á ser un perfecto caballero, que son, 
noble corazón, buen juicio y saber. Estas cualidades realzaron 
á Enrique de Inglaterra y á sus tres hijos Enrique , Ricardo y 
Godofredo, y en su época pudo ilustrarse el que supo hacer 
hechos de nobleza , de valor y de juicio, como pudo también 
en su tiempo cierto señor sarraceno. 

Hubo en España un sultán que no desmereció en valor de 
sus antecesores, en cuyo reinado se levantó hacia Marruecos 
un Almanzor (nombre que toma el Delfín, ó mejor R. Vidal 
en sentido común y de dignidad), dotado de las más nobles 
prendas. El rey se agradó de sus hazañas y le atrajo á su 
corte. Un día se le ofreció la ocasión de recordar sus mereci- 
mientos al sultán, el cual los reconoció de muy buena gana y 
trató de recompensarlos haciendo que el mismo Almanzor 
tomase un hermoso sombrero de color encarnado que los pa- 
ganos llaman almuza , que se lo pusiese en la cabeza con sus 
propias manos y mandando al propio tiempo que nadie más 
se atreviese á llevarlo. Pasado mucho tiempo, otro rey tuvo 
también un vasallo por extremo caballeroso, blando, franco, 
amoroso y valiente que mereció las mayores gracias de su 
señor. Un día de Pascua quiso este barón cabalgar con sus 
compañeros y se puso una almuza semejante á la que el otro 
rey había dado al primer Almanzor. Todos se maravillaron y 
los barones excitaron al rey á que castigase al atrevido favori- 
to. El rey convocó una corte donde reprendió por su osadía 
al barón, el cual contestó que nadie le ganaba en amor á su 
soberano, y que sin ánimo de ofenderle, tan sólo porque 
creía que había hecho tanto ó más que el antiguo Almanzor, 
se había adjudicado aquella insignia y que se sujetaba al buen 
placer del rey. De este modo, continuó el Delfín , logró el 
barón sarraceno lo que no hubiera logrado á ser más tímido, 
y de este modo ganaban prez los antiguos señores dotados de 
ánimo noble y emprendedor. 

Mas por lo que toca á los presentes, tímidos y menguados, 
quisiera que les sucediese como á los moros de España, á los 
cuales por ser buenos y nobles, les fueron concedidos noble- 
za, posesiones y reinos en todos los países de Marruecos: 
tales fueron los Almorávides, elegidos para caudillos y reyes 
de todas las guerras y contiendas. Pero sus descendientes de- 
generaron y por esto fueron dominados por el poderoso y 
fuerte linaje de los Almohades. Así también se han encumbrado 



EN LENGUA PROVENZAL 339 

muchos hombres de estirpe oscura, como D. Lobat, D. Mer- 
cadier y Margarit. 

Fuimos luego á acostarnos, continuó el juglar, y conocí 
que el Delfín había dicho verdad. La mañana siguiente, atra- 
vesando la Alvernia y pasando por el Puy, fui á la Provenza 
que se halla á esta parte , donde halle' muchos alegres barones 
y el buen conde y la condesa. De aquí pasé al Tolosano don- 
de halle' el conde y á muchos caballeros, que me dieron 
arnés. Pasé luego á Sabartés y á Foix, donde no hallé á nadie, 
porque el conde estaba en Alberú, por lo cual me trasladé a 
Castelló. Llegué á Mataplana donde encontré á monseñor 
Hugo, amable , franco, blando y que sabe escuchar las cosas 
de mérito. Allí encontré damas que me recordaron á mi padre 
y al buen siglo cuyo ejemplo me ha engañado. 

Amigo, le contesté ingenuamente , sigue diciendo Ramón 
Vidal, habéis venido á mí para saber la causa del cambio que 
ha habido en el siglo y en los méritos que en otro tiempo te- 
nían valimiento.... Por afición y no con miras interesadas 
visité yo á menudo la corte del rey D. Alfonso, padre de nues- 
tro rey cortés. Allí observé los más nobles actos y me instruí 
en gran manera. Allí hubierais visto, como os contaba vuestro 
padre, los finos amadores, los donadores nobles y corteses y 
hubierais oído decir y contar á los trovadores cómo vivían 
viajando y buscando tierras y lugares. Y hubierais visto sus 
sillas con flecos y otros arreos de valor y frenos dorados y 
palafrenes; unos venían de allende los puertos y otros del 
interior de España. Aquí hallaban gentil y alegre y generoso 
al rey D. Alfonso, á D. Diego que fué hombre tan cumpli- 
do (5), á Godofredo de Gamberés (6) y al cortés conde Fernan- 
do y su hermano tan bien enseñado (7)... Y los que venían 
por Foix hallaban un señor donador discreto y agradable. Y 
en el Vernet un alegre Poncito y un valiente y veraz Arnaldo 
de Castellnou. También hubierais hallado á un D. Ramón 
Galcelmo Adestanh y en Pinos á un señor gallardo y valiente. 



(5) D. Diego López de Haro. 

(6) Este nombre correspondería ala forma catalana Camerés que 
no se halla (aunque sí Camerasa). Acaso sea de la familia castellana 
de los Cameros que vimos pág. 126, n. 3. 

(7) Sin duda el infante D. Fernando abad de Monte Aragón que 
tanto figuró en los principios del reinado de su sobrino D. Jaime y 
su hermano D. Alfonso. 



340 TROVADORES ESPAÑOLES 

En Cardona á D. Guillermo el Poderoso, lleno de ostentación, 
rodeado de caballeros valientes y hábiles y en Castellbell á 
D. Alberto, caballero muy denodado y á su alrededor otros 
barones; y si no hubieseis oído hablar de las prendas de don 
Guillermo de Moneada, hubierais podido pasar con él una 
mañana que hubiera dado mucho gusto el recordarla (8). Para 
concluir pasaré á Aragón y os citaré á Miguel (de Luesia) y á 
D. García Romeu y á D. Berenguer de Entenza (9) y puesto 
que hemos de volver acá os hablaré del conde de Castelló el 
buen Pons y su hijo D. Hugo y del señor de Rocabertí, y de 
Jaufre que fué muy apreciado en muchos lugares y en muchos 
reinos, y en Vilademul hubierais hallado al tío de ellos don 
Bernardo, tal barón que todo el mundo no tuvo otro con doble 
poder igual en mantener prez, pues ni un solo día se cansó de 
ello. Entre nosotros hubierais hallado á D. Ponce deCervera, 
sabio y de solaz, de valor y de buenas maneras. En Maurellas 
y en Monells y en otros lugares que no os digo hubierais ha- 
llado barones que no los tiene mejores tierra alguna. Cita 
luego Vidal al emperador Federico, á Enrique de Inglaterra y 
á sus tres hijos y á D. Ramón de Tolosa. Así deberíais saber^ 
sigue diciendo al juglar, cuáles fueron el valiente conde de 
Barcelona y su hijo D. Alfonso. Estos en sus obras supieron 
distinguir lo bueno y lo malo, y en tiempo de éstos se alzaron 
los trovadores y hombres pagados y contadores y valientes 
caballeros (cita á B. de Armalhach , Arnaldo Guillen de Mar- 
sán, Berenguer de Robián, Bernardo de Cominges, Guillermo 
de Montpeller y B. de Saisac). Estos fueron enamorados, y 
disponían torneos y peleas y buscaban mujeres corteses, dis- 
cretas y entendidas , como hacía también vuestro padre, y 
todos los emblemas que llevaban adornados de bellas orlas 



(8) Las casas de Cardona, Pinos (véase pág. 101 nota). Monea- 
da y Rocabertí (que luego se nombra) son de las más ilustres de 
Cataluña. El Moneada de que aquí se habla, sería el padre del señor 
de Bearne. 

(9) Miguel de Luesia, G. Romeu, A. de Castellbell, señores que 
figuraron mucho en la corte de Alfonso II, se hallan nombrados en 
la B. de P. Vidal. Berenguer de Entenza acompañaba también con 
frecuencia al rey que le dio para que la poblase la plaza de Teruel. 
— En cuanto al apellido de Miguel, nos engañó la analogía de su 
forma provenzal Luzia (véase pág. 148, v. 31) con la catalana Lluciá 
paia suponerlo agudo. Es Luesia, lugar de Aragón en el partido de 
las Cinco Villas. 



EN LENGUA PROVENZAL 34 I 

(paternostres ni autra senha ab bel onha) eran para mi señora 
doña Escarronha y para doña Amatieus del Pallars (10) y 
parala señora de D. Gelmars, para la condesa de Urgel de 
allá y doña Gensana de acá (i i). 

B. P. 270!. Abril issí'e mays intrava 
Barlscb. P. D. E cascús deis auzels chantava 

Josta sa par que aut que bas; 

E car remaníon atrás 

Vas totas partz neus e freidors, 

Veníon frugz , veníon flors 

E ciar temps e dossa sazós. 

E yeu m* estava cossirós 

E per amor un pauc embroncx , 

Sove'-m que fó matí adoncx, 

En la plassa de Bezaudun , 

E anc ab me non ac negun , 

Mas amor e mon pessamen 

Avión m' aisí solamen, 

C alhors no-m podia virar 

Ni yeu, que non o volgra far, 

S' autres no m' en fos ocaizós. 

Mas vers Dieu dos e poderos, 

E sel que totz fizels adzora , 

Volc e-m donet qu' en eysa ora 

Que ieu m' estay' aissí pessatz 

Vene vas mi vestitz e caussatz 

Us joglaretz a fort del temps 

On hom trobava totz essems 

Justa 'ls barós valor e pretz 

E yeu rendey li sas salutz , 

E si be-m fuy aperceubutz 

A so venir, que fos joglars ; 

Si-m volgui saber sos afars 

Per mi meteus et el me dis : 

«Sénher, yeu soy un hom aclis 

A joglaria de cantar, 

E say romans dir e cantar 



(10) De los ilustres condes de Pallars. 

(11) V ° G. Berg. n. 1. El de sai indica que era de un pais 
próximo, y probablemente de Mataplana. 



342 TROVADORES ESPAÑOLES 

E novas motas e salutz 

E autres comtes espandutz, 

Vas totas partz azautz e bos, 

E d* En G. vers e chansós 

E d 1 En Arnaut de Maruelh mays 

E d' autres vers o d' autres lays 

Que ben deuri' en cort caber; 

Mas er son vengutvil voler 

E fraitz a far homes malvatz, 

Que van per las cortz asseymatz 

A tolre pretz entre las gens; 

Per qu' ieu ni nulhs hom avinens 

Ni savis non es aculhitz, 

Ans on pus vene josta 'ls chauzitz, 

On cujaria trobar loe, 

Ades truep mays qui-m torn en joc 

E en soan so que vuelh dir; 

E vey los jangladors venir 

E 'ls homes hufaniers de sen 

A penre solatz mantenen, 

Nessis e ses tot bon esgar; 

Et yeu c' om no-m vol escotar 

Ni vol entendre mon saber, 

Vau m' en ad una part sezer 

Aichí com homs desesperatz, 

Aichí soi vengutz et anatz 

Per vos vezer entro aisí.» 

E yeu per so car ora 'n vi 

E sazós me ofrí coratje, 

Li dis : «amicx , ses tot messatje 

Vuelh que-ns anem adés disnar. 

Apres si res voletz comtar 

Diré o pauc o trop o mout, 

leu soi sel que ses cor estout 

Vos auzirai mot voluntiers.» 

Apre's manjar en us vergiers 

Sobr' un prat josta un rivet 

Venguem abduy, e si no y met 

Messonja, sotz un bruelh flurit... 

May sel que fon ab mi essems, 

Aital aissi co yeu vos dic 

Me dis: «Sénher, a bon abric 



EN LENGUA PROVENZAL 3.4.3 

Vey que era aisí vengut. 

Per qu' ie'-us prec, si Dieus vos ajut 

A far tot so que vos volrés, 

C'aisí puramen m' escotes 

Com s' era messatje d' amor. 

Co-us sabetz ben qu' el chauzidor, 

Cal que siam o mal o bo, 

An mes chauzir en tal tensó 

C apenas s' en sábon issir. 

Li un an chauzit ab mal dir, 

Vénson poestatz e baros, 

E 'ls autres son si amorós 

E ben dizens vas totas res, 

Ean'i que , car son cortés, 

Ses autrui saber son joglar... 

Mas aventur' e siey mestier 

Que mant homes fa benenans 

Vólgron, qu' ieu fos a Monferrans 

Vengutz en Alvernh' al Dalfí; 

E si fon un sapte matí 

Si co suy vengut de Riom ; 

E si anc genta cort ni hom 

Ni de bon solatz , si fon sela ... 

Venguem e fom ses tot esmay 

A Monferrans sus el palatz. 

E s' anc viz homes essenhatz 

Ni ab baudor, so fom aquí.... 

Car mo sénher volc remaner 

Ab un companhon josta 1' fóc. 

Per qu' ieu can vi sazón ni loe , 

Ai demandat so que doptava; 

Vas luy mi trays sobr' una blava 

Tota cuberta de samit. 

E s' anc trobey bon cor ardit 

A ben parlar, si fis yeu lay. 

Per que '1 dis: «Sénher, ab esmay 

Ai lonjamens estat ab vos; 

E dirai vos per cals rasos, 

Si-eus play que-m escotetz adés. 

Vos sabetz be que luenh ni pres 

Non es homs natz ni faitz ses paire; 

Per qu' ieu n' aic un mot de bon aire 



344 TROVADORES ESPAÑOLES 

E tal que-s saup far entr' els pros. 

Cantaire fo meravilhos 

E comtaires azautze ñcx. 

Et yeu peytz si com EN Enricx. 

Us reis d' Englaterra donava 

Caváis e muís , e can sercava 

Vas Lombardia '1 pros marqués 

E de térras doas o tres, 

On trobava barós assatz 

Adreitz e ben acostumatz 

E donadors vas totas mas ; 

E auzic nomnar Cátalas 

E Proensals mot e Gascós 

Vas donas francx et amorós; 

E fazían guerras e plays ; 

Per c' a mi par aital pertrays. 

Ab vostres motz me fis joglars 

E ai sercat térras e mars 

E vilas e castels assatz 

Vas totas partz e poestatz 

E barós que no-us dic dos tans; 

Non truep d' aquels dos de semblans 

Mas mot petit, so-us dic de ver.... 

Per qu' ie'-us vuelh, senher, demandar, 

Si-eus platz, com es endevengut 

D' aital mescap c' aisí perdut 

An pretz e valor li baró.» 

Et el estet, si Dieu be-m do, 

El cor un pauc tot empessatz 

E al respós far fon levatz 

E sezens de jazens que era 

E dis : aamicx, non es enquera 

A mon semblan tot ton saber, 

Car demandar mas a lezer 

Es mot a mi e pauc ais pros;.... 

E non es hom liáis ni vers 

Vas pretz si aquestz tres non a : 

Noble cors fay hom serta 

E vassalh e larcx e cortés 

E drechuriers vas totas res 

E conqueredor de regnatjes 

E adutz abrivatz coratjes 



EN LENGUA PROVENZAL "i^ 

E gentilez' a totas gens 

E fay far grans adzautimens 

E desgrazir malvat cosselh.... 

E aquestz tres féiron 'N-Enric 

Un rei d' Englaterra pujar,... 

E sos filhs tres que no y oblit 

Henric ni 'N Richart ni 'N Jaufré; 

E demneys e guerras menar 

Et ac sazón sel que saup far 

Noblezas ni valors ni sens, 

Aissí com ac us conoissens 

Sarrazí ric una sazó. 

E dirai te un comte bo 

Ver, pus aisí m' as a tu man. 

En Espanha ac un soudan 

Valen segon sos ancessors , 

E levet sos us Almassors 

Vas Marrocx adretz e valens 

E francx e larc e conquerens- 

Et abrivatz a totz coratjes. 

El reys cuy plac sos vassalatjes 

E d' aital horae sos mestiers 

Volc lo retener voluntiers 

A sa cort servir et onrar, 

E sel penset que o saup far, 

De son senhor a reteñir 

Et a onrar et a servir 

Adrechamen e de bon grat. 

Aichí en son melhor estat 

E en son máger pretz qu' el vic 

A son senhor un jorn s' ofric 

Co hom valens et ensenhatz, 

Dis lis : aSe'nher, yeu no sui natz 

Ni faitz mas per vos a servir 

E a donar e a blandir 

E ses tot genh a car tener. 

E si no mi basta poder, 

No. mi sofranh cor ni bos sens; 

Per qu' entre 'ls autr' es onramen, 

Que-m avetz faitz vos preguaria 

Per so que si s' esdevenia 

Qu' el mieus mescaps ni bayssamens; 



346 TROVADORES ESPAÑOLES 

Cus jorns vos fos remembramen, 

So qu' ie'-us ai dig de ben ni fag.» 

E '1 reis cui plago tug ben fag 

E tot onor, li dis : «Amicx , 

Almassor car e dols amicx , 

Si anc sénher se dei lauzar 

De son vassalh, si deu ieu far; 

E de vos o fas veramen ; 

Per qu' el be fait e '1 onramen 

Vuelh que vos mezéys lo prenguatz.» 

E sel que es apparelhatz 

Avia d' un tems un capel 

Vermelh, azaut e gent e bel , 

(Almussa) 1' apelan payan 

uy de vostra man 

(E) quel vos pauzetz sus él caps»... 

«:.. Qu' ieu 1' aygazanhat per proeza 

E per senhal de gentileza 

E d' onramen a mon linhatje ; 

Ec' autr' om non 1' aus per paratje 

Ni per poder portar un jorn; 

E si o fay qu' el cap lo 'n torn 

En dan de perdre sos totz pretz.» 

Aitals fo '1 dos com vos auzetz, 

Com el anc sol vol demandar. 

Adenan c' aisó fetz passar 

Hoblit de temps e de sazó, 

Vene en la térra us baró 

Aitals o miélhers d' autras gens. 

El rey fon autres eyssamens 

Apres seluy que vos ac dit. 

E s* anc sénher trobet ardit 

Son vassalh ni cavalairós 

Ni dos ni francx ni amorós 

Ni valen, si fes el seluy. 

El bars atrobet ses enuy 

Son sénher e franc e cortés 

E qu' el fe sobre totas res 

De sa térra cap e senhor. 

E so fon un jorn en pascor 

El temps seré e vert e ciar. 

Que sel baró volc cavalcar 



EN LENGUA PROVENZAL 347 

E fes venir sos palafre's 
E sos caváis e sos arnés 
E sos companhós totz jostatz. 
E aportet can fon pujatz 
Un almussa d' aquel semblan 
Com sela que '1 rey ac denan 
Donad' ad Almassor premier. 
E fetz 1' a sazón (?) cavayer 
Per se mezéus él cap pauzar. 
Aisó fes gens meravühar 
Per la térra e paucx e grans, 
Car hom auzet d' aquel semblans 
Portar capel mas del linhatje 
Cuy fon donatz per vassalatje: 
El linhatje que mant' honor 
E mant be e manta ricor 
Ac avuda per lo capel. 
El rey vene ab lo temps novel 
Un jorn josta en sa maizó 
Si com féron mant aut baró, 
E mant onrat e man valen. 
Li disséron : «Sénher, mot gen 
E mot car nos avetz tengut, 
Mas er nos es us mals cregutz , 
Si doñeas vos no '1 castiatz. 
Us vostre barós s' es levatz 
Ab almussa per si mezéys 
E non deu ésser coms ni reys 
Ni lunhs autr' oms tan poderos 
Que port 1' almussa mas sol vos. 
No deya 1' cap perdre aqui? 
Aissí s' es tengut et aissí 
O gazanhet us Almassors 
Que cree ab vostres ancessors 
E nos trastug co hom valens.» 
El rey aissí com conoissens 
Sénher deu far, lur dis : oliatjes 
Adreitz e cars, vostres uzatjes 
Non er us jorns baissatz per me; 
Ni ja non auretz tan de be 
Com yeu volria, so sapehatz. 
Aquei baró, si a vos platz , 



348 TROVADORES ESPAÑOLES 

Mandaray yeu e si a fait 

Vas vos vilan tort ni mesfait 

Ni vas autruy, yeu ne farai 

So que ma cort esgart , so sai , 

C aysí será fait lialmen.» 

Mandatz fo '1 baró veramen 

E la cort fon grans e pleneyra, 

El rey co hom d' aital maneyra , 

Savis e ricx dis ais barós: 

«Vos sabetz que ieu poderos 

No soy mas de tener drechura ; 

E rey que dreg non a cura 

Ses regne vieu motas sazós. 

Vos avetz fag un ergulhós 

E sobrier fag segon que-m par, 

Car auzés 1' almussa levar 

Contra '1 mandamen que n' es faitz. 

Per qu' ieu , si tot mi son atraitz 

En vos onrar et obezir. 

No vuelh mon poder tan aunir 

Que no y fassa castic plenier.» 

El barós an (cui?) tot cossirier 

Fóron leugier a departir ; 

Estet en pes ses tot cossir 

Don noble cors 1' ac deslieurat; 

E dis al rey: «Se'nher, aurat 

M' avetz mantas vetz e yeu vos 

Aissi com puec mantas sazós 

E no y esgardey be ni mal. 

Per qu' ieu vos dic , si Dieu mi sal 

Ni-m don a far totz faitz onratz , 

Qu' él mon non es homs vieu ni natz 

Tan vuelha vostre pro co yeu. 

Per c' a vos non deu esser grieu 

S' ieu puesc 1' almussa gazanhar 

Ses autruy tort que no vuelh far 

Al linhatje petit ni gran. 

Vers es c' us Almassors antan , 

Aisí son ben cent ans passatz , 

Per so car ac un cor auratz 

E per servir vostr' ancessor 

Per far a son linhatj' onor 



EN LENGUA PROVENZAL 34Q 

Volc gazanhar aquest senhal, 
Per qu' ieu que m' ay fait atretal 
O mielhs, lo vuelh tot atressí. 
E s' ieu per nulh erguelh o fi 
No mi laissés cap remaner, 
E faitz n' a tot vostre plazer 
Ni-m fassatz be vas nulha part.» 
Aisí et ab aital esgart 
De valor gazanhet aquist 
Si que no fera , si fos trist 
Ni flacx ni malvatz per aver, 
Per paratje ni per poder 
Ni per autra cauza del mon. 
Adoncx eran en pretz preon 
Tug li baró, car poestatz 
Avían noble cors onratz 
A gazardonar las valors 
E a far dos e bels secors, 
Azautz e cars e ben estans.... 
E Dieus cuy anc non plac engrés 
Ni malvatz homs ni recrezens , 
Per so car ilh son desvalens 
Aisí tornat, trist e ses sen , 
Volras' en far aital prezen 
Com ais Maruus d' Espanha, 
Cuy car fóron bona companha 
E noblas gens lur fon donatz 
Paratjes, locx e regnatz 
De Marroc en totz los pays : 
Aquestz fóron Marabetís 
E d' aquetz fetz hom cas e reys 
Per menar guerras e plaideys.... 
Adenan ses autruy forfays 
C om non lur fes, mas lur paren 
Tornéron flac e recrezen 
' E fals e mantengro grans tort : 
Per c' un linhatje ric e fort 
(So fon Malmut) s' enparatgic 
Sobr' aquels, per so car castic 
E noble cors vólgron aver. 
E las gens cuy vene a plazer 
So qu' ilh fero, donero lor 



35o TROVADORES ESPAÑOLES 

Per las térras loe de senhor 
E abatero totz aquels. 
Aisí-s perdet linhatje d' els 
E decazet adoncx paratjes.... 
E si tot son amatz viltat 
Nessiamen, yeu vi 'N Lobat 
Per noble cor aitan prezat 
Com baró qu' en la térra fos. 
E vi estar mant paratjós 
Vencutz e las vas una part 
E sel que vol aver esgart , 
EN Mercadier o pot comtar 
E Margarit que fes per mar 
Ses paratje manta nobleza... 
E anem no' 'n tantost jazer 
Cossiran so qu' ieu aic auzit ; 
E conuc quel dalfi m' ac dit 

Ver en secret al foc canutz 

Per Alvernhe e per lo Puy 

M' en vene en Proensa de sai; 

On atrobey mant baró gay 

E '1 bon comte e la comtessa; 

E si be fon grans 1' esdemessa. 

D' aqui m' en aney en Tolzan, 

On atrobey ab cor certan 

Mo senhor lo comte premier 

E mant avinen cavayer 

Que son ab luy e n' aic arne's. 

Per qu' ieu m' en vene en Savartés, 

E a Foys non trobey negú 

Quel coms era ad Alberú, 

On nos an be vas Castilhó. 

E Dieus car yeu ai tan cor bo 

C aisí tengués ma via plana, 

Fes me venir a Mataplana 

Aquel dilús que es passatz. 

Aqui trobey, si a vos platz, 

Mo sénher 'N-Ugo avinen 

E franc e dos e conoissen 

Ad escotar tot bo saber. 

E trobey lay donas per ver 

Quc-m fero remembrar mon paire 



EN LENGUA PROVENZAL 

E '1 segle bo que-m a fag traire 

Mal, qu' er es vilan pauc cortés.... 

leu li dis ses tot apparelh ¡ 

«Amicx, vos es vas mi vengutz, 

Segon que dizetz, esperdutz 

E fors issitz de vostre sen, 

Per so car no sabetz comen 

Ni per que es aisa camjatz 

Le segles e fina bontatz.... 

Vers es qu' ieu per mor. cor pagar 

E car soven m' en mes en sen 

Mais que per autr' íssernimen 

Ni per autre mon pro que y fos 

Vine en la cort del rey 'N-Anfós, 

Del paire nostre rey corte's, 

Que tan vale e servic e mes 

E tan d' onor a totas gens. 

Lai vi faitz e captenemens 

Adretz e bos, azautz e cars, 

Per qu' er val mays en totz afars 

E 'n suy pus sertz en totas res. 

E s' ieu fos tant com er aprés, 

Si tot no suy mot entendutz, 

Aqui era mos sen saubutz 

E pus qu' er non es escampatz. 

E vos si-eus y fossetz assatz, 

Viratz un pauc de segle bo 

E del temps e de la sazó 

Que vos paire dis 1' autr' an, 

Hon fóron tug li fin aman 

E '1 donador valen e fi ; 

E auziratz si com yeu fi 

Ais trobadors dir e comtar, 

Si com vivíon per anar 

E per sercar térras e loex. 

E viras lur selas ab flocx 

E tans autres valens arnés 

E fres daurats e palafrés: 

Meravilheratz vos en fort. 

Li un venían d' otra l 1 port 

E li autri d' Espanha say. 

Aqui trobávon cuend' e gay 



; h2 TROVADORES ESPAÑOLES 

E donador lo rey 'N-Anfós 

En Diego que tan fo pros 

E Guidrefé de Gambere's 

E '1 comte Ferran lo cortés 

E sos fraires tan ben aprés, 

Qu* ieu non poiria dir lo cart... 

E silh que veníon per Foys 

Aqui trobávon un senhor 

Adreg e plazen donador, 

Si co dizían totz lo mons. 

E al Vernhet un Ponson gay 

I trobaretz, pros e veray 

'N-Arnaut de Castelnou tostemps. 

Aqui trobaretz totz essemps 

So c' a cOrte's baró se tanh, 

En R. Gaucelm Adestanh 

E de tot mal (?) fait a Pinos 

E trobaretz e bautz e pros. 

A Cardona 'N Guillem lo ric 

E en erguelh (12), per qu' ieu vos dic, 

Assatz barós pros et espertz. 

E al Castelvielh fo N' Albertz, 

Us cavayers mot coratjós 

E entorn luy d' autres barós 

A totz bes far francx et arditz. 

E si non ague'sson ( r ) auzitz 

Cals fo 'N Guillems sel de Moneada, 

Pogratz far aital matinada, 

Mot fora corteza d' auzir. 

Mas vos non poiriatz sofrir 

A mon semblan tan lonc sermó, 

E trop parlar met en tensó 

So que mezura fay grazir; 

Par qu' ieu vuel a Miquel venir 

En Aragó et EN Garssia 

Romieu que tanta cortezia 

Fetz e d' Entensa 'N Berenguier 

Que manten pretz fin et entier, 



(12) B. propone: Urgel. 
(*) Seria probablemente agvesseti 



EN LENGUA PROVENZAL 353 

Adreg e complit e veray. 

E pueis de sai tornar vos ai 

Lo comte qu' es a Castilhó 

En Pos bo e so filh N' Ugó 

A mantener pretz e valor. 

E a Rocabertí senhor, 

E 'N Jaufré que tan fo prezatz 

Per mans locx e per mans regnatz, 

On fóron per pretz enserratz; 

E lur oncle pogratz trobar 

A Vila de Muí, e Ramón 

Atal baró que tot le mon 

Non ac ab dos tans de poder 

Que mielhs saupés pretz mantener, 

Car anc un sol jorn no fon las. 

Trobaretz savi e de solas 

De mest nos EN Pos de Serveira; 

Valen e de bona manieira, 

A totz faitz valens et ysnels. 

A Maurelhas et a Monelhs 

E per d' autres locx que no-us dic 

I fóron mant baró tan ric 

Que nulha térra trobaretz (i3) 

Vas part ni tan non sercaretz 

A nulhs bos faitz pus avinens... 

Aisí o deuriatz saber 

Per mot auzir e per parer 

Cals fo '1 pros coms de Barsalona 

E sos fils 'N-Anfós que tan bona 

Valor saup aver totz sos jorns. 

E aquestz fetz saber sos torns 

E conoissens en son coratje. 

Aquist conógron per paratje 

Los mals e 'ls bos segon qu' ilh fero. 

Et el temps d' aquestz se levero 

Qu 1 ieu vos ai dig, li trobador 

E soudadier e contador 

Aquist fóron enamoratz 
E bastión torneys e guerras 



(13) El texto incorrecto en este y otros puntos dice: non tvobe- 
ratz... sercaratz. 

23 



354 TROVADORES ESPAÑOLES 

Per mans locx e per mantas térras 
E volgro las donas cortezas, 
Si come ja lo paires vostres. 
E no portávan paternostres 
Ni autre senha ab bel' onha 
Mas per ma dona N' Escarronha 
E per N' Amatieus del Palars 
E per la dona d' En Gelmars, 
La contessa d' Urgelh de lay, 
E per NA Gensana de say, 
Que fon de selas bonas gens 
E faif a Dieu onrat creaire, 
Et establían mant perveire 
E mant mostier a Dieu servir 
Ses que no volgro obezir... 



6 Y 7. — PEDRO IT. UN CABALLERO ARAGONÉS. 

Muy joven comenzó á reinar y á combatir este mo- 
narca, si es cierto que sólo contaba diez y siete años 
cuando sucedió á su padre Alfonso II, puesto que en 
1 197 auxilió ya á Alfonso VIII en la guerra contra los 
infieles. En i2o3 ó 4 se efectuó su casamiento con doña 
María hija de Guillermo de Montpeller y de la princesa 
imperial desdeñada por Alfonso II : enlace poco afortu- 
nado, al cual sin embargo debimos el señorío de Mont- 
peller y el nacimiento de D. Jaime con tan extraordinarias 
circunstancias narrado por nuestros cronistas (V. Munta- 
neryen contra Hist. de Lang.). El mismo año de 1204, 
al parecer con intento de disolver su matrimonio, pasó de 
Provenza á Roma, donde se declaró feudatario del Papa 
y recibió el título de confaloniero, es decir alférez ó 
porta-estandarte de la Iglesia. En 1205 hospedó en Jaca 
al rey de Inglaterra con tan excesiva liberalidad que se 
vio luego obligado á imponer el nuevo tributo de mo- 
nedaje: hazaña que debió ser muy del gusto de los tro- 
vadores. Su verdadero título de gloria lo adquirió en las 
Navas de Tolosa; sabemos ya que por una empresa 



EN LENGUA PROVENZAL 355 

muy diferente pereció en Muret el año siguiente 
de 12 1 3. 

Se le atribuye la parte correspondiente de la tensión 
entre Guiraldo Borneil y un rey de Aragón. (Véase Al- 
fonso II.) 



B. P. 722a. Be-m plaria, séigner reis 

Ab que-us vis un pauc de lezer 

Que-us plagues que-m diguessetz ver 

Si-us cuiatz qu' en la vostr' amor 

A bona dompna tan d' onor 

Se com d' un autre cavallier; 

E non m' en tengas per guerrier 

Ans mi responde's frauchamen. 

Guirautz de Borneil, s' ieu mezeis 

No-m defendés ab mon saber 

Ben sabe's on voletz tener 

Per so ben vos teng a follor 

Se-us cuiatz que ma ricor 

Vailla raens a drut vestadier; 

Aissí vos pogratz un denier 

Adesmar contr' un marc d' argén. 

Si-m sal Dieu, séigner, mi paréis 

De dompna qu' enten é valer 

Que ia non failla per aver 

Ni de rey ni d' emperador, 

Non fassa ia son amador, 

So m' es vis, ni no ill a mestier 

Car nos ric home sobraussier 

Non vóllen... 

Guirautz e, non está genseis 

Si '1 ric sap onrar ni temer 

Si donz el cor ab la poder 

Li josta, co '1 te per seignor, 

Preza '1 done menz per sa valor 

S' é mal no '1 troba sobrier : 

Ja sólon me diré reprobier 

Que cel val mais e milis pren... 

Guirautz, anc trop ric no-m despeis, 

En bona domna conquerer 

Mas en s' amistat retener 



356 TROVADORES ESPAÑOLES 

Met ben la forsa e la valor 
Si '1 ric se fan galiador, 
E tan non ámon huei com er 
De mi non creas lausenguier 
Qu' eu am las bona finamen... 
Guirautz, hoc ben d' amor leugier 
Mas a mi no-m dones parier 
Qu' ieu n' ai guazaignat per cen. 

Fué probablemente uno de los caballeros aragoneses 
que acompañaron en 121 3 al rey Pedro (acaso Hugo 
de Mataplana), el autor de una composición en que, 
á la manera de otras del mismo género, el trovador dia- 
loga con un ave mensajera (1). 

Golondrina, tu canto me enoja; ¿qué quieres, qué buscas, 
pues no me dejas dormir?... No dormí desde que salí de Mon- 
da y puesto que no me traes ni saludos ni mensaje de mi 
Buena Esperanza, no comprendo tu lenguaje. — Señor amigo, 
contesta la golondrina, he venido aquí para veros según el 
deseo de mi señora, y si ella fuese como yo golondrina, bien 
hace dos meses que estaría á vuestro lado, mas como no co- 
noce el país ni el camino, me ha enviado aquí para tener nue- 
vas de vuestro viaje. — Golondrina, mejor os hubiera debido 



(1) Arondeta de ton chantar nV aer — Que vols? que quier? que 
no-m laissei (laissés?) dormir, — Envían (sic) mas non sai que res- 
ponda — Qu' ei (1. eu) non foisson (1. fei son) d' aquei pasei Monda, 
— E car no-m diz e salud e mesage — Del bon esper non enten ton 
laguatge. — Signer amic vos a (a vos?) sa-m fe venir — Per vos vezer 
que ma domna dezir — E s' ella fos aissí com eu aronda — Bend (sic) 
a dos mes qu' il fora a 1' esponda — E car no sa lo pais ni lo viatge 
(usatge?) — M 1 en vieec (M' enviec?) zai saber vostre viatge. — Aron- 
deta meil de (te?) degr' acoillir — E plus onrar e anar(amar?) e 
servir — Sel Deu vos sal qui tot lo mon aronda — Qui formet cel e 
térra e mar preonda — E s' eu ai dit ver vos nul vilanatge — Per 
merces (mereé-us?) prec que no-m torn a dampnatge. — ... — Aron- 
deta del roi non (no-m) pose partir — C a Tolosa non convegna se- 
guir — Mas yo sapehai (sic) mon ior don cui qu' en gronda — En mei 
la pau (lo pon?| de V aygua de Garonda — Der&ncarai devan mi (?) 
en 1' erbetge — E non cuit dir orgoill ni vassalatge. — Signer amic 
Deu vos lais e emplir — Vostre talant c' a mi non poc faillir — Can 
m' en irai que no-m ardo ne-m ronda — E quant sabiai que sei (es- 
traing regnatge?) — Ben 1' er a cor greu ésser e salvatge. — Texto 
muy alterado. 



EN LENGUA PROVENZAL 357 

acoger y honrar, amar y servir mayormente. Aquel Dios os 
salve que domina todo el mundo, que formó cielo, tierra y 
mar profunda, y si contra vos he proferido alguna palabra 
grosera, por merced os ruego que no se convierta en mi 
daño... Golondrina, del rey no me puedo excusar que no le 
siga á Tolosa... En medio del puente del río de Garona derri- 
baré á muchos en frente de mí sobre la hierba, y no pienso 
decir con esto palabra orgullosa.— Señor amigo, Dios os deje 
cumplir vuestro deseo... yo me iré para que no me quemen 
ni me persigan. 



8. GUILLERMO DE TUDELA (ÉPOCA DE PEDRO II ) (i) 

El poema ó canción de la cruzada contra los herejes 
albigenses comienza con estas palabras: 

Rayn.L.I. El nom del Payre e del Filh — e del Sant Esperit 
Comensa la cansos — que maestre Guilhem fit, 
Us clercs, qui fo en Navarra, — aTudela, noirit 
Pois vint a Montalbá — si cum 1' hestoria dit. 
S' i estet onze ans — al onzé s' en issit, 
Per la destructió — que el conog e vit 
En la geomancia — qu' el ac long temps legit. 
E conoc qu' el país, — er ars e destruzit 
Per la fola crezenza — qu' avían consentit; 
E que li ric borzés — serían empobrezit 
De lor gran manentías — on eran eriquit; 
E que li cavalier — s' en irían faizit, 
Caitiu en autras térras — cossirós e marrit... 
Adoncs fet aquest libre— e el meteish 1' escrit. 
Pos que fo comensatz — entro que fo fenit 
Nos mes en al sa entensa — neis a pena-s dormir 



(1) Fauriel puso en duda la persona y la patria del poeta que se 
da este nombre, por razones atendibles, pero que presenta como de- 
masiado concluyentes. Últimamente D. Toribio del Campillo ha es- 
crito una tan ingeniosa como erudita vindicación para España, de este 
poeta, al mismo tiempo que de su nombre y cualidad de clérigo, en 
que todas las razones no son, ni pueden sev de igual fuerza, pero 
en que se desentrañan profundamente muchos datos de la cuestión. 



358 TROVADORES ESPAÑOLES 

Lo libres fo be fait — e de bos motz complit; 
E si '1 voletz entendre — li gran e li petit 
I poirés mot apenre — de sen e de bel dit... 
Senhors esta cansó — es facha d 1 aytal guia 
Com sela d' Antocha — e ayssi-s versifia 
Es'a tot aital so... 

La circunstancia de que se atribuya el conocimiento 
de los hechos narrados en el poema al arte de la geoman- 
cia, infunde dudas acerca de la realidad de la persona á 
quien se supone autor y recuerda análogas invenciones 
de los poemas caballerescos, tan felizmente parodiadas 
en nuestro Cide Hamete Benengeli. 

Más adelante se lee en el mismo poema: 

Senhor, oimais s' esfórzan — li vers de la cansó 

Que fo ben comenseia — 1' an de 1' encarnatió 

Del senhor Jhesu Crist — ses mot de mentizó 

C avia. M. ce. e. x. — ans que vene en est mon ; 

E si fo l' an e mai — can floricho '1 boichó 

Mestre W. la fist — a Montalbá, on fo. 

Certas, si il agués — aventura o do 

Co an mot fol jotglar — e mot ávol garsó 

Ja no 'lh degra falhir — negus cortés prosom 

Que no 'lh dones caval — o palafré bretón 

Que '1 portas soavet — emblan per lo sablón, 

O vestimen de seda — pali o sisclató; 

Mas tant vezem qu' el segles — torna en cruzitió 

Qu' elh ric home, malvatz — que deurían estre pro 

Que no vólon donar — lo valent d' un botó 

Estas y otras expresiones parecen convenir más bien 
que á un clérigo, á un juglar ó trovador ambulante. 

Combatidas la persona y la cualidad del autor del 
poema, se ha puesto en tela de juicio su patria, y se ha 
declarado que debía de ser del país de Tolosa por las 
siguientes razones: 

i. a El idioma provenzal ó mejor galo-meridional de 
que usa. 

2. a El conocimiento de aquel país, la amistad con va- 
rias personas del que después se llamó Languedoc y la 



EN LENGUA PROVÉNZAL 359 

especial protección que debió á Bernardo Roger, hijo 
del vizconde de Beziers, «aquel que le dora y le llena de 
esplendor» (2). 

3. a El interés especial con que habla de Tolosa y el 
título de nuestro obispo que da á Folqueto de Mar- 
sella. 

A estas razones en manera alguna decisivas puede 
contestarse: 

i.° El lenguaje galo-meridional era usado por todos 
los trovadores. Lo que haría mayor fuerza serían mo- 
dismos ó formas especiales del Tolosano. ¿Se hallan 
estas? No vemos en la parte del poema que tenemos á 
mano sino poquísimos pretéritos en c y alguna tercera 
persona de plural del presente en o, formas que no 
dejan de hallarse en las poesías clásicas y que además 
pudieron pegarse al trovador sin haber nacido en el 
Tolosano (3). 

2. Lo que sigue se explica con suma facilidad por 
medio de la indudable permanencia del poeta en dicho 
país, así como las expresiones de agradecimiento á Ber- 
nardo Roger podían provenir de una reciente amistad, 
además de que este señor no negaría su protección á un 
trovador, sólo por ser forastero. 

3.° Lo último tiene mayor fuerza; pero Tolosa era el 
principal teatro de la guerra y no se duda que el autor 
del poema viviese entonces en su territorio y pudo por 
consiguiente llamar nuestro al obispo de aquella dióce- 
sis (4). 

Al mismo tiempo el uso del pretérito perfecto en á 



(2) No hacemos cuenta de lo de haber el poeta asistido -al casa- 
miento de Ramón VI y de Eleonor de Aragón y haber conocido allí 
de vista al vizconde de Beziers, porque nada prueba ó prueba más 
bien que no era el Languedoc el país cuyas cortes había visitado 
con más frecuencia. 

(3) Ignoramos si tiene algo de tolosana la forma espozea, mari- 
dea que parece motivada por la rima y que sin embargo se halla 
también en medio del verso: Que fo ben comenseia, etc. 

(4) No vale oponer á esto el simple tratamiento de monseñor 
dado al rey de Aragón. 



360 TROVADORES ESPAÑOLES 

que no es tolosano, que no usa el poema, más reciente 
y más vulgar en el lenguaje, de Anhelier y que es muy 
propio del catalán, la mención especial de cosas de Es- 
paña, el incomparable entusiasmo con que se expresa 
al nombrar al rey de Navarra (5), el cambio de opi- 
nión que se vuelve contra los franceses (aunque no por 
simpatizar con la herejía) al tomar partido el rey de 
Aragón, cierta imparcialidad con que habla alguna vez 
de los tolosanos y sobre todo la circunstancia de no ser 
desde el origen partidario de los galo-meridionales, y 
finalmente el mismo nombre de Tudela, cuya elección 
no pudo ser del todo arbitraria, abogan en favor de ser 
España la patria del poeta. 

Nos aventuramos á proponer una hipótesis que acaso 
concilie algunas dificultades. Según creemos, el para 
nosotros pseudo-Guillermo fué un trovador ambulante, 
de familia originaria de Gascuña, pero establecida en 
un barrio franco de una de las ciudades de Navarra (la 
cual pudo y debió ser la semi-aragonesa Tudela) (6), 
que tenía parientes y amigos en ambas faldas de los Pi- 
rineos, que permaneció en el Tolosano, sobre todo en 
la época de la composición del poema, si bien antes ha- 
bía visitado con frecuencia las cortes de España y asisti- 
do á la batalla de las Navas (que se proponía cantar 
en otro poema) probablemente en compañía de su rey 
Sancho el Fuerte. 



(5) «El rey que á Tudela posee, el mejor caballero que jamás 
montó en silla». Fauviel confiesa que este elogio indica motivos per- 
sonales. — Muy de otro modo habla de los reyes de León y Portu- 
gal (Alfonso IX y Alfonso II) -insensatos bvibones que él no estima 
en el valor de un botón». — Además del rey de Aragón, hace gran- 
des elogios de su hermana Eleonor mujer de Ramón IV, habla de 
Miguel de Luesia, Hugo de Alfaro, Sifredo y Guillermo Amaniel, 
caballeros de Pamplona, Pedro Navarro, etc. 

(6) Tudela dependía en lo espiritual de la diócesis de Tarazona. 



EN LENGUA PROVENZAL 



36i 



p. ARNALDO EL CATALÁN ( REINADO DE D. JAJME i). 

Arnaldo el Catalán (Arnaud catalans) trovador que 
vivió en tiempo de Ramón Berenguer V de Provenza, 
ha dejado algunas poesías, la mayor parte de las cuales 
atribuyen también los M. SS. á otros trovadores. En 
dos de ellas celebra á Beatriz de Saboya (4 y 7) esposa 
de dicho conde de Provenza , y por otra vemos que es- 
tuvo en Lombardía (9). Se observan en ellas algunas 
ideas singulares : cuando se halla junto á la dama que 
celebra, hace el signo de la cruz, tanto le maravilla su 
presencia; ella es necia con los necios y buena con los 
buenos, de suerte que todos la hallan á su gusto. La ala- 
ba también de no deber nada al afeite de la pintura (4). 
Una notable canción espiritual (1, lo es también y muy 
bella la 2) termina así: «Señor, de los bienes tempora- 
les dame tanto que alo menos no esté excesivamente ne- 
cesitado, pues con esto me contentaría, y recibe de buen 
grado mi canto, que ofrezco de buen talante á vues- 
tra señoría. » Tiene también una tensión con Aimerico 
de Belenoi. — Celebra á la reina Eleonor (esposa de don 
Jaime, 3 y5). 

1. 

B. P. 3798. Dieus verais a vos mi ren 

Que de la Vérgen fotz natz 
E per nos en crotz levatz, 
Vos clam mercé humilmen; 
Que-m perdones los mortals 
Falhimens e 'ls veníais 
Qu' ieu fis éls joras de ma vía. 
Dieus fils de Santa Maria, 
Jesucritz on gaug s' espan, 
Segon vostra mercé gran 
Non gardés la culpa mia. 
Sénher, ab cor peneden 
Vos clam mercé deis peccatz 



362 TROVADORES ESPAÑOLES 

Qu' ieu ai fach vist ni pensatz 
Des qu' ieu vine a nassemen, 
Qu' ieu ai estat deslial, 
Vas vos en est segle fals; 
Per so, Dieus, mercé-us querria; 
E vos, Maire de Deu pia, 
Pregatz en lo vostr' infant 
Que-us liuret a San Johan 
Quan sus en la crotz pendía. 
Sénher, que sus el tormén 
Fon lo vostre cors nefratz 
Si qu' en eisí pels cossatz 
Sang e aigue veramen, 
Per que vostre pobl' er sais 
Si que le princ' enfernals 
Non a poder con solia; 
Vostra passió mi sia 
Defenden que no m' enchan 
L' enemics que vai tentan 
Enic e píen de baucia. 
Senher, que-s él monimen 
Fon le vostre cor pausatz 
E per los Juzieus gardatz, 
Le sans sepulcres garnen, 
Fazen él vas lurs seinals, 
E vos, reis celestials, 
Resucitest al tere dia; 
La vostra eternal paria 
Prec que-m defenda de dan 
De mort sobdana gardan 
Mon cors e de vilania. 
Regina del firmament, 
Li vostra vergenitatz 
Per qu' es totz le mon salvatz 
Mi gart 1' arma e '1 cor e '1 sen, 
E-m do qu' eu viva leíais 
E-m defenda de tots mals 
Qu' ieu no-m fassa ni non dia 
Re, si a Dieu non plazia, 
E lais mi de be far tan 
Que quan morrai 1' arma van 
En la vostre companhia. 



EN LENGUA PROVENZAL 363 

Sénher, deis bens temporals 
Mi dona tan que sivals 
Trop sofraichós non estia, 
Quar ab aitan pro auria; 
E prendes en grat mon chan 
Qu* ieu profi de bon talan 
A la vostra senhoria. 



15. I*. 3798. Ben volgra s' ésser pogues 

Tot lo mal qu' ai fag desfar 
E 1' ben que non ai fag far, 
Qu' enaissí-m fora ben pres 
S' el bes fos mals e '1 mals bes; 
la pueis no-m calgra duptar 
Ans fora le bes tan grans 
Qu' eu fora pars d' un deis sans 
Era non sai cum s' añera de me 
Tan son li mal gran e petit li be. 
Tan mi sen ves Dieu mesprés 
Que-m cuidei desesperar; 
Mas vei qu' eu non o dei far 
Quar méiers es sa mercés 
Qu' el mieus grans peccat non es. 
Aissó-m fai assegurar 
Pero ben voilgr' atrestans 
Viure e de iorns e de ans 
A sa honor per meill trober mercé 
Cora 11' ai estat fals e de mala fe. 
Verais Iesucrist, no-us pes 
S' ieu vos aus de ren pregar; 
Mercés non laissés cobrar 
Al diabol que tenc pres; 
E s' anc sire (si re?) qu' il plagues 
Al cor o vendatz tot car: 
Le cors qu' a fach los enjans 
Suefra las penas e 'ls dans; 
El cors n' aia pena que il cové 
Qu' el n' a trait vos e s' arma e se. 
Ben sai, si ia-m val mercés, 
Que mersés será ses par 



3Ó4 TROVADORES ESPAÑOLES 

Sol aicó-m deu esglaiar 
Quan re plus fag non ages; 
Mas las semanas e 'ls mes 
E 'ls ans qu' ai laissat passar 
Qu' ieu non fai Dieu rcmenbrans 
Sol aissó-m deu ésser dans, 
Quar gizardon no fei hom de no re 
E quier l 1 a tort qui non a fag de que. 
Ben sai qu' a tard mi sui pres 
Vas Dieu de mercó clamar, 
Mas el nos mandet so-m par 
Que qual c' ora qu' ieu vengues 
No-m soaneria ges 
E fora tems d' albergar, 
Pero ben volgra enans 
Laissar mos faillimens grans 
Quar en sa cort no pot intrar so ere 
Nulls homs tachat de nulla mala re. 
Le segles fals e truans 
Vils e semhaires.d' enjans 
Ab lui non a nulhs hom honor ni be 
Pues ama Dieu n' il blan ni '1 tem ni '1 ere. 



3. 



B. P. 7226. Ben es razós qu' eu retraya 
Una chansoneta gaya, 
E sol qu' a ma dona playa 
De cui som hom e serviré 

Gen mi será pres, 
Quar aprés 
Ay que ren si bon non es 

No '1 platz ni 1' agenza. 
E pus totz bos pretz 1' agensa, 
Amors prec d' aitan la-m vensa 
Qu' ieu 1' aus diré sens temensa 
Mon cor e qu' ilh no-m n' azire 

Que quan de lieys pes 
Tem qu' el pes 
S' ieu lo sieu gent cors corte's 

Prec que mercé m' aya. 
la no vuelh que mercé m' aya 



EN LENGUA PROVENZAL 

S' ieu anc fis ren qu' el desplaya, 
Mas platz li que ni' en deschaya 
E si vol be-m pot aucire 

Que sobrieira m' es 
Et am mes 
En luec qu' eyssir non puesc ges 

Menhs de sa valensa. 
Ben fai que sa gran valensa 
E sa belha captenensa 
E s' amorosa parvensa 
M' an conquís ab son gen rire, 

Anc nulhs hom pres 
Ni représ 
Non cug piegz de mi traissés 

E platz mi qu' el traya. 
la per negun mal qu' ieu traya 
Non er qu' en enan no-m traya 
Sa fina valor veraya, 
Et agra-m trac de martire 

Sol que-m mantengués 
E-m tengués 
Per sieu quar ilh m' a conques 

E no-m fai guirensa. 
Belha Elionor, guirensa 
Trob ab vos puetz ses falhensa 
E valor e conoyssensa 
Volc Dieus ab vos gent assire 

Tan d' onor, ni mes 
Qu' en un mes 
Non poiria dir los bes 

Per saber qu' ieu aia. 

Proensa bel m' es 
Quar a mes 

Savoya en vos totz bes 

Ab pros domna gaya (i). 



365 



(1) 4. Amors ricx fova si-us vis... No sai dona en tot un renh — 
Plus gent renh — Ni génser dona no y-s senh — Qu' elh no y met 
color ni-s penh — Ans a beutat ses tot gen, — Que 'ieu sos ser esde- 
venh; — E s' ieu per lyes no revenh — Amor qu' enaissí-m destrenh 
— Per lieys m' en deu far capten... Tan renha adrechamen — qu' om 
non men — Lauzan son fis pretz valen; — Qu' ab los fatz qu' an pauc 



366 TROVADORAS ESPAÑOLES 



10. GUILLERMO DE CERVERA (REINADO DE JAIME i). 

Hallamos ya á últimos del siglo ix un Ramón de 
Cervera de quien descendieron los Guillermos y Ramo- 
nes que en tiempos posteriores figuran en la historia de 
Cataluña. En 1149 un señor de esta casa llamado Gui- 
llermo combate en las huestes del conde de Urgel al 
lado del vizconde de Cardona, y en 1202 muere un 
Ramón de Cervera peleando contra los vecinos de 
Agramunt. Este es el Ramón de Caviera, como dice equi- 
vocadamente la Biografía de Pedro Vidal que acompañó 
á D. Alfonso II, y el que la historia menciona entre los 
que más se distinguieron á principios del reinado de 
D. Pedro II. Mas en los últimos años de éste se dio ya 
á conocer su sucesor y sin duda hijo, el más famoso de 
esta familia. Guillermo de Cervera, señor de Juneda, 
notable caballero, según le llama con razón Zurita, uno 
de los hombres más estimados y más dignos de serlo de 



de seu — Sap estar nesciamen: — E 'lh pres tróbon la valen — E de 
belh aculhimen — Qu' enaissí pagua la gen — E quascús quo-s val 
si-s pren. — Provensal an tan plazen — Dompna (v. Donas) e tan 
avinen — Qu' il vívon d' ono-r ab sen — Ses par e de pretz valen. — 
5. Si la bela-m tengués per sieu... La valen raina manté — Elienors 
pretz e '1 reu (léase re) — Que ill génser et ab mais de be — Es del 
mons, e mielhs se capté — Et es mal creseus qui non ere — Qu 1 ils no 
sia la genser qu' om ve — Car tan gen mi saubes traire — Del mal 
poder ni retraire... 6. Ais entendens de chantar — Ai fach un nouvel 
cautar — E sapehatz qu' ieu non chantera — Mas mi dons vol qu 'ieu 
ehaot era — E pus que mon chantar ay — Fach yeu eysx lo-m (sic) 
chantarai — E vos chantadors, chantatz — Qu' ieu chan qui suy 
enchantatz. Juega después de la misma suerte con las palabras amar 
y plazer. — 7. S' ieu anc per fol' entendensa... Pros comtessa de 
Proensa — Vos iest ses par — De gentil captenensa — E de beutat c de 
gent aculhir — E d' onratz fatz comensar e fenir.— Séinher vescoms 
de Polinhac temensa — Mi pren de vos quar iest de gran valensa — 
Que mortz non vol los ávols ríes auzir — Anz poinh adés ells pros 
valens aizir. — 8. 'N-Arnautz catalans e 'E-Aimeric de Belenoi. 
Aimeric cil que-us fai aman languir. — 9. \J an can vine en Lombar- 
dia — Una bella dona pros — Me dis per sa cortezia — Mains bells 
plazers amorós — E aissí rizen jogan — Deis bels semblans que-m 
fazia — Yeu com fols traissi m' enan — Aques plus que no-m tanhia. 



EN LENGUA PROVENZAI. 36y 

su época, es citado por D. Jaime entre los que le refe- 
rían los hechos de su padre durante su última perma- 
nencia en el mediodía de Francia. Casó con Elvira, 
condesa de Subirats, tan celebrada por los trovadores, y 
viuda de Armengol, último de los condes de la línea 
masculina de Urgel, muerto en 1208 (t). Desde 1211 
Guillermo y su hijo Ramón de Cervera, tuvieron la ciu- 
dad de Tortosa por la milicia del Temple. En 121 5 fué 
uno de los enviados por el parlamento de Huesca á Ino- 
cencio III y diez años después el papa le nombró junto 
con los arzobispos de Urgel y de Tarragona y dos seño- 
res aragoneses para el consejo del joven monarca. En 
1229 fué uno de los jueces nombrados por el rey para 
el repartimiento de lo que se conquistase en Mallorca. 
El día de S. Martín del año siguiente profesó en el mo- 
nasterio de Poblet, y otro año después se unió al arzo- 
bispo de Tarragona para suplicar á D. Jaime que no 
pasase á la isla de Mallorca contra el rey de Túnez. 
Murió, según Finestres, en 1245, lleno de años y de mé- 
ritos. Fué enterrado en una sepultura colocada á cierta 
altura junto á la Galilea ó atrio de la iglesia del monas- 
terio de Poblet y que contenía también los restos de Ra- 
món de Cervera, Guillermo llamado el Gordo, otro 
Guillermo hijo de éste y Ramón de Cervera que hizo 
el sepulcro en 1217. En 1824 se embarcó un Guillermo 
de Cervera para la conquista de Cerdeña. 

¿A cuál de los cinco Guillermos de Cervera nombra- 
dos pertenece la siguiente obra? 

Difícil es la resolución ; si bien algunas expresiones 
de la misma poesía pueden darnos alguna luz. Dice su 
autor: 



(1) Véase en la Crónica de D. Jaime la confianza del rey en 
Guillermo y lo que éste hizo por su hijastra á quien disputaba el 
condado Guillermo de Cabrera A pesar de no creer á este Guiller- 
mo el trovador, hemos juzgado oportuno dar algunas noticias del 
más ilustre de la familia, que fácil y gustosamente hubiéramos 
podido ampliar. 



368 TROVADORES ESPAÑOLES 

euvolgra passar 
Ab los tres reys guarnitz — de tot arnés la mar 

No hay duda de que se habla de una cruzada, y de 
una cruzada contemporánea. Si esta se entendiese ser la 
tercera emprendida en 1 179 por Barbarroja y seguida 
por Felipe Augusto y Ricardo Corazón de León en 1 191, 
se debería atribuir la poesía al Guillermo de 1149, 
en edad ya de dar consejos y querer sustituir versos 
proverbiales á los ligeros que antes había compuesto. 
Pero no consta que viviese en esta época aquel perso- 
naje, y además por ser la composición de un género más 
usado al fin que al principio de la época trovadoresca, 
por la ortografía catalanizada (e por a, il por lh, etc.) 
y aun por estar aquélla unida á un fragmento de Serve- 
rí de Gerona (aunque estas dos últimas circunstancias 
pudieron ser obra del copista de últimos del siglo xnr) 
nos parece que se trata de la última cruzada de 1 269 en 
que debían tomar parte S. Luis, Teobaldo rey de Nava- 
rra y D. Jaime de Aragón, si bien el último cejó del 
propósito, después de haberse embarcado y aun de ha- 
ber llegado parte de su armada á San Juan de Acre. 
Esta expedición, á la cual conviene exactamente lo de 
tres reyes, es más natural que excitase la emulación de 
un señor catalán. La poesía será pues de Guillermo el 
Gordo, hijo segundo ó más bien nieto del consejero de 
D. Jaime, que en uno y otro caso podía hallarse ya en 
edad avanzada en 1269. 

Ileysc. Sitot letra no say, — EN Guylem de Cerveyra 
R. I. Ais plans comenseray — plan' obra vertadeyra. 
Mas no-m conexeran — ies ne-m entendran be, 
Can mon nom ausiran, — ne 'ls sovendrá de me. 
No conosc ablatius, — singulars ni plurals, 
Verbs, oblics, sostantius, — ne mudes ne vocals, 
Prete'rits ne presens, — consonans, leonismes, 
Ne ab sens ne accens, — ne comtes d' argorismes (2). 



(£) Guarismos. — Imprimimos estos versos como largos según el 
texto que seguimos, separando sus hemistiquios para marcar no sólo 



EN LENGUA PROVENZAL 36o, 

Mas am e-z ay amat — e-s enquer amaray, 

E pas etz (1. e-z) ay passat (3), — e lig e ligiray. 

Car ligir ditz emblar, — perqu' emblar volgra mi 

A tot vil malestar, — c' aytal emblar vey fi. 

E ligirs ditz coylirs, — perqu' eu volgra cuylir 

Amor, plasers, servís — ab poder de servir. 

E ligirs passar, dits — perqu' eu volgra passar 

Ab los tres reys, guarnitz — de tot arnés, la mar. 

E ligirs dits ligir, — can hom la letra lig, 

E triar e-z eslir, — si tot be no comfig. 

Eslir volgr' e triyar, — si pogue's, mal e be, 

E '1 be pendre, laixar — lo mal, c' axí-s cove'. 

E volgre ligir libres, — on conague's cals suy, 

E co '1 mon vay con gibres, — cals saray e cals fuy. 

Fiyl, per vos altres dic — aquestz dits planamen, 

Car volgra fossats ric — de saber e de sen. 

Esguardan m' escoutats — e de cor m' entendets, 

E can be m' entendats, — mos plans dits retenets. 

Qu' escoutars, sens entendre — fa mays trop mal que be: 

Qui escouta rependre — se fay, can no reté. 

Lo be, c' ais bons aus diré, — e laix' anar lo mal; 

C om no deu re escriure, — hon perda son iornal. 

Tots vostres .V. sens vuyl — metats en 1' escoutar, 

Car lay, hon guardón 1' uvl — fan de se '1 cor virar. 

E no podrets far re, — ni menar ab les mas, 

Qu' el cor no y an de se, — en bocha ni en mas. 

No pot hom re sentir, — qu' el cor adés no y an. 

Tuyt me poran ausir, — mas be no-m entendran. 

Fiyl, vos cuylets enblan — e pessats e ligets, 

Aixi con dits devan, — que ligen trobarets, 

Si sebets legir be — e triar, tal seber, 

Que vos metex e me — complirets de plaser. 

Sitot non ay saber — engeyn subtil e prim , 



la división, sino también los consonantes interiores. En rigor el me- 
tro es de cuartetas heptasílabas. 

(3) El pas et ay passat no significa aqui que tome ó haya tomado 
parte en una cruzada, sino simplemente leo y he leído. Passar de- 
cimos todavía hablando con los niños por aprender á leer. Lo 
que sigue es una especie de juego de palabras fundado en los 
diferentes significados de ligir (emblar, coylir, passar, triyar, eslir;. 
Al llegar á la sinonimia de ligirs es passar, muestra deseo de pas- 
sar la mar ó sea de cruzarse. 



370 TROVADORES ESPAÑOLES 

Cor ay, c' a mon poder — ades aplan e lim: 

Verces proverbiáis — en loe de ceyls, c' ay fayts 

Leygers e venarsals — c' ay en cantan retrayts (4). 

Deis proverbis, que fe — le savis Selamó, 

Hi pauseray gran re — per gensar lo reysó — 

Si volets, c' om vos am, — amats de bon amor, 

No camjets per aram — aur, nc seyn per foylor. 

Ab re tan be no-s pren — focz com ab autre foc; 

Amors aman s' encen, — mils c' ab ais, en tot loe. 

Sobre tot ameras Dieu, — c vostres pruymes si 

Com vos metex, car grieu — porets falir axí. 

Top fayrets gran foldats — e fait descuminal, 

S' e'sser cuyats amats — per cel , cuy volets mal. 

Ab mi no trobarets — bon amor paternal, 

Fivl, si vos no-m avets — bon amor filial. 

Al un enseñyari, — e si vol 1' autre apendre, 

Ascolt so que diray — car be si pot entendre. 

Ja no anís ton paren — aytant cant us vesia 

Ab lo teu mal volen, — car tot ton dan volria. 

Mos parents si-s restrayn — en far mon desplaser, 

Aytant con plus me tayn — me doble mal seber. 

Re no pren comenzar, — si non a bona fi; 

No-t cal tu eys lausar, — qu' éls fayts conex hom mí. 

Puys Deus asirá cel, — qui s' engaña, can part, 

Que pora far de cel, — c' assi no reté part? 

Tu qui parts tots tos bes — si tu matex non as, 

E rendrás comt' ade's — a Dieu, que li dirás? 

Gardar vols de morir — lo cors, qui t' aduts mort, 

E '1 arma vols aucir? — a tu mateix fas tort. 

Qui non es passiens, — non a atrux visí : 

Passiencia vens — e s' esforsa ses fi. 

Tots hom savis soana — lo foyl e sa paria: 

Qui si metéis eniana — ¿a cal leyal seria^ 

Tu qui vius aies cura, — que la mort no t' enian: 

Forts causa es e dura — que mort an vius sobran. 

Le coloms guard' él riu — 1' ombra del esparver: 

Ans que perdes ton briu, — guarde-t de Lucifer! 

Veri, glay, ni turmen — no son tan temedor, 



(4) Hemos pues perdido \os versos juveniles que dio á conocer 
cantando Guillermo de Cervera. 



EN LENGUA PROVENZAL 37 1 

Con deordenamen — de mal e brau senyor. 

No deu hom desirar — sobr' autra senyoria, 

Mas peí poblé selvar, — ec' ais bas humils sia. 

Si '1 vis te fay doler — e vols massa parlar, 

Cavia e vay iaser, — e fay '1 autre vayguar. 

De parlar pots apendre; — caylan e no parlan, 

De caylar sens rependre : — savis reté caylan. 

Can la rosa metras — fresqu' en aygua buylen, 

Ja puys no '1 en trayrás — beyla ni be olen. 

Si dona met la nía — en aygua de maror, 

Tant tost no '1 en trayrá, — que no y laix sa valor. 

Si com la flors se te — él ram contre '1 fort ven, 

Beyla dompna-s sosté — ab soptil parlamen. 

L' estopa lexerás — ■ pres del foc pus vent fay, 

Car no '1 en leverás, — a gran ventura-s stay. 

Ben es orb, qui orb guia, — e-s orbs, qui orb aten, 

Et orbs, qui 'nfemnas fia. — Tais m-au, qui no-m enten. 

Qui no a hoyls, orbs es, — e pus orbs, qui huyls a, 

Pus no ve mals ni bes, — ni conex so que fa. 

Qui fer en 1' aguyló, — mal se fay de la ma : 

Cavayls sens esperó — a sa volentat va. 

Greu pot hom d' ávol mayre — bona fiyla teñir, 

Pero vist ay de bon payre — ávuel fiyl noyrir. 

Can humilitats raya — bas están a pleser, 

Car non ha on caya, — per so no pot caser. 

Can humilitats mon — pus alt que res qui sia, 

Pus bays que res del mon — crey eu c' orgoyls estia. 

Car orguyls puia alt, — que bas no pot estar; 

Car bas epren tal salt, — que puys no 's pot levar. 

Si vols cuylir plaser, — plasers deus semenar: 

Qui bon fruyt vol aver, — bon arbre deu plentar. 

Can sényer sofer fayts — desordonats ais seus, 

Sobre luy torna '1 trayts, — c' ais fassens de far deu-s. 

Ben guarda ta maysó — de companyó malvat, 

Car en mal companyó — pert hom 1' onor e '1 grat. 

Hom conox en la plasa — si dona valh o no, 

Can la serventa passa, — menant vil fayt o bo. 

No-t vuyles far amichs — d' orne fals ne hyrós, 

Que '1 fals aduts destrichs, — e '1 hyrós mou tensos. 

Leyals fa leyaltats, — guardan de feyliments, 

E '1 hyrós no trempats — adoucix pasients 

Can le fiyls sofer mal, — le payr' en sen dolor; 



372 TROVADORES ESPAÑOLES 

Del payre '1 fiyl no cal, — si '1 payr' a mal maior. 
Pus femna vol entendre — en far sen o folor, 
Geyn e maneyra pendre — sab de manta color. 
D' un preyieador fe — ab semblan de bonesa 
Alcavot, so say be, — una richa burgiesa. 
Guarda, qui-t servirá, — o-t volrá far plaser, 
Si per amor o fa, — o vol del teu aver. 
Car tal servex altruy, — c' o fay per so, que agia 
Dos tans o may de luy, — no per amor, que '1 agia. 
La donzeyla cuidet — un burgués veyl desebre 
Ab servir; mas guardet — s' en lo veyl ab recebre. 



II y 12. GUILLERMO DE MUR Y OLIVIER EL TEMPLARIO. 

(REINADO DE JAIME I.) 

La casa de Mur, rama de la de los condes de Pallars, 
tuvo por fundador un tercer hijo del conde Roger, que 
vivió en tiempo de Ramón Berenguer el Viejo. Supó- 
nese que aquel título se originó de un muro muy viejo 
que se halló en el país que conquistó á los moros el 
conde de Pallars y en que su hijo Artal de Mur fundó 
un monasterio (Beuter, Feliu). El trovador perteneció 
probablemente á esta familia, pues si bien no hallamos 
ningún Guillermo de Mur entre los varios señores del 
mismo apellido que figuran en la historia, y si bien su 
contrincante Riquier le trata de simple juglar, tanto en 
la respuesta de Guillermo como en el serventesio de que 
vamos á dar cuenta, se perciben alientos de caballero. 

Este serventesio se dirige á estimular á D. Jaime para 
que tome parte en la última cruzada: 

Guíeme Dios para componer un serventesio, pues lo he co- 
menzado sobre un asunto digno, porque el santo vaso en que 
fué Dios sepultado quieren librar los que en este .país moran, 
y debe estar cierto cualquiera que de ello trate y entre en el 
mar con buena intención, que Jesucristo les pondrá en buen 
lugar en el paraíso, como que es mártir suyo. — Pero piense 
cada cual cómo irá pertrechado, pues Dios no quiere que 



EN LENGUA PROVENZAL 3y3 

con pertrechos ajenos, de los cuales se haya desposeído injus- 
tamente á otro, pase allí hombre alguno sin haber dado la 
debida satisfacción. — Porque yo no creo que Dios prometa su 
reino ni dé su amor á tal hombre, que si bien va allá con arco 
y con saeta, cobra ya su galardón con el dinero que de los 
demás toma. — No creo que sea gentilmente acogido por Dios, 
rico hombre que se embarque con haberes ajenos, ni aquel 
que injustamente ha ultrajado á los suyos ni manda robar 
aprovechándose de esta ocasión; porque Dios sabe lo que lleva 
en su maleta, y si va con pecados, trabaja en vano, porque 
Dios quiere corazón fino con limpia voluntad, del hombre que 
se embarca más por amor suyo que para lograr ganancias. — 
Ruego al Arzobispo señor de Toledo (i) que amoneste al buen 
rey de Aragón que se haga á la mar, para cumplir su voto y 
para conservar su buena fama. 

Han quedado algunas tensiones de este trovador con 
Guiraldo Riquier: 

Guillermo de Mur, ¿qué es lo que piensa hacer de nosotros 
el buen rey de Aragón, ya que le hemos hallado tan alegre? 
Que mucho me maravilla que nada nos haya dado en Montpe- 
11er, sabiendo cuánto lo necesito si recuerda cómo se ha por- 
tado conmigo; por lo cual, si le place, puede muy bien 
darme enmienda. — El valiente rey nos quiere llevar á entram- 
bos, Guiraldo, hacia Murcia (12G5 y 6) por dos buenas razo- 
nes, y quiere que como soldados le ayudemos, puesto que 
somos grandes, fuertes y soberbios, y además porque nos 
puede resultar allí gran bien, amigo Guiraldo, cuando lo 
habremos merecido. — Guillermo, el rey hace que le acompa- 
ñen los que están deseosos de pelear y no son propios de mí 
ni de vos ni de juglar alguno los hechos de armas; ni tampoco 
ahora nos quiere allí tan sólo para solaz, pero si conquista, 
cuando esté de vuelta, nos dará tanto, según creo, que queda- 
remos ricos y por esto no nos da ahora. — Nada puede desalen- 
tarme, de suerte que crea que no nos es ventajoso el seguirle, 
y si nos retarda algún tanto sus regalos y nos obliga á trabajar 
doble que los demás, es para que obtengamos doble premio, 



(1) Era el infante D. Sancho, hijo del mismo rey D. Jaime que 
en 1268 fué á Toledo para asistir á su primera misa. 



374 TROVADORES ESPAÑOLES 

D. Riquier, con tal que contra aquellos que reniegan de la fe, 
tenga cada uno de nosotros corazón, á medida que lo vaya 
exigiendo el curso (de la guerra?) (2). — Guillermo, vos deseáis 
adquirir de los sarracenos un trotón, riquezas, pastores y bo- 
yeros y el rey bien os lo dará, mas yo me quedaré, pues para 
nada los necesito. — Guiraldo, con tal que el rey me dé caballo, 
jumento y acémila y el demás arnés que conviene á mi clase, 
yo iré con él para mantener la fe. 

Otra tensión entre los mismos interlocutores versa 
sobre la cuestión siguiente: cuál obra mejor entre dos 
caballeros, uno de los cuales enriquece á sus deudos y 
compañeros y otro que favorece sólo á los extraños. 
Guillermo de Mur, que es el demandado, se decide por 
el primero, y el joven conde de Rodés (Enrique II, vi- 
viendo su padre, es decir, antes de 1 174) que eligen por 
juez los trovadores, decide que es digno de elogio todo 
el que da, pero mayormente el que da á los suyos. 

En una tercera tensión, no menos que en la primera, 
se muestra el temple de ánimo más caballeresco de Gui- 
llermo de Mur. Pregúntale Riquier si en el supuesto de 
ir los dos siguiendo las cortes y habiendo de crecer el 
uno en dones y el otro en buena acogida, qué es lo que 
prefiere, á lo cual contesta resueltamente Guillermo que 
lo segundo. 

1. 

Rayn. Ch. V. D' un sirventés far me sia Dieus guitz 
Quar comensat 1' ay per bona razó, 
Quar lo sanh bers on Dieus fon sebelhitz 
Vólon liurar aissilh qui de lay so, 
E sia certz quals que s' en entremeta 
E n' intr' en mar ab bona ensió 
Que Jhesum Crist en tan luec los meta 
En paradís, quon li siey mártir so. 
Per quascús gart quon irá garnitz; 



(2) Parece que hay juego de palabras en cor (corazón, valor) y 
cors (curso, carrera). 



EN LENGUA PROVENZAL 375 

Quar Dieus no vol qu' ab 1* autruy garnizó, 

De qu' autre a tort sia despossezitz, 

Lai pas nulh hom ses satisfactió, 

Per qu' ieu non ere qu' a' ital home prometa 

Dieu son regne, ni que s' amor li do, 

Si ben lai vay ab are ni ab sageta, 

Qu' él sout que pren cobra son gazardó. 

Non ere sia per Dieu gent aculhit 

Riex hom que pas ab 1' autrui messió, 

Ni selh qu' a tort n' a los sieus descauzitz 

Ni fai raubar per aquelh' ochaizó, 

Quar Dieus sap tot que porta en sa maleta, 

E s' ab tortz vay, trebalha s' en perdó, 

Quar Dieus vol cor fin ab volontat neta 

D' orne que pas mais per lui que per dó. 

L' archivesque prec de cui es Toleta 

Qu' amoneste lo bon rey d' Aragó 

Que per complir son vot en mar se meta 

E per tener en pes son bon ressó. 

2. 

Mahn (Pfaff) Guilhem de Mur, que cuia far 
W. IV. Le franc rey d' Aragó de nos, 

Pus que P avem trobat ioyós? 

Que mot me fay meravilhar, 

Car no-ns a dat a Monpeslier; 

Qu' él sap, c' a mi a gran mestiers, 
Si '1 sové, co s' es captengutz vas me, 
Per que, sil play, esmendar m' o pot be. 

Lo valen rey nos vol menar, 

En Gr. vas Mursi' abdos 

Per fort bonas doas razós: 

E vol, que '1 añera aiudar 

Cascús en loe de soudadier, 

Car em gran e fort e sobrier; 
L' autra, per so car fará nos lay gran be, 
Amicx Gr. cant aurem fag per que. 

Guilhem, le reys lay fay anar 

Selh, que son d' armas coratiós, 

E non es de mi ni de vos 

Fag d' armas ni de nulh ioglar; 



376 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ni aras per sol alegrier 

Non la-ns vol, mas si el conquier, 

Cant er tornatz, nos dará tant, so ere, 

Qu' en serem ricx, per qu' eras no-ns don res. 
Ges no-m pot far desconortar, 
Quel sieu segre no-ns sia pros; 
E si-ns fratz (tartz) .1. petit sos dos, 
El nos fa dos tans trebalhar 
C ais autres ie-m pens, per loguier 
N' ayam dobP en, Gr. Riquier. 

Sol contra selhs, que mescrézon la fe, 

Aiam quecx cor, segon com lo cors ve. 
Guilhem, vos en voletz trotier 
Aver e pastor e bovier 

Deis Sarrazís, e '1 rey dará lo-us be; 

Qu' ieu remanrai, car non an obs a me. 
Gr., sol que-m don bon destrier 
Lo reys e rossí e saumier 

E 1' autr' arnés, c' al mieu par se cové, 

Yeu la' narai per mantener la fe. 



Jlaho (í'faff) Guiraut Riquier, segon vostr' essien 
W. IV. Digatz, cal fay mielhs de dos ricx barós : 
L' us fay los sieus ricx e sos companhós 
E non ten pro a negun' autra gen ; 
L' autre fay ricx los estrans ses tener 
Nulh pro ais sieus: de cals es vostr' acortz, 
Que dey' aver may de pretz ses enian? 
Que, cant 1' us met, 1' autre met atrestan. 
Guilhem de Mur, lo mielhs d' est partimen 
Puesc leu chauzir e mostrar mas razós : 
Qu' el dreg dever ab sen ensenh' ais bós, 
Qu' els sieus deu hom enrequir ben fazen. 
Car qui ais sieus no fay be ni plazer 
E 'ls estranhs fay ricx a tot son esfors, 
Non 'deu ésser lauzatz al mieu semblan, 
E sel, c' ais sieus fay be, a pretz prezan. 
Gr., menr 1 es huey que yer vostre sens, 
Car sel es mays de bon pretz enveyós, 
Que pus luenh fay auzir son bon ressós, 



EN LENGUA PROVENZAL 377 

E per bon laus son prezat li valen; 

Car de sel, c' a pretz dins son poder, 

Vos dic per sert, qu' es malvada la sortz, 

Que vos e mil anaretz claman; 

L' autr' onr' aus sieus e se pretz conquistan. 

Guilhem, pauzat avetz premeyramen, 

Qu' el pretz d' aquels ais sieus non es nulhs pros, 

Eras diretz, coráis ben par de vos; 

E 'ls dos, que fay ais estranhs folamens, 

Cascun iorn deu mermar del sieu per ver, 

On es servitz mal, car sos pretz es tortz; 

E del valen, que 'ls sieus fay ric donan, 

Es hom cobés; que '1 servisca honran. 

Guiraut, totz noms a son entendemen, 

Per qu' en honor et en pro n entendós; 

Et hom bos pren en senhor cabalós 

Honor e ioy, cant pren gran honramen, 

E y pren anta, cant no fay son dever 

Vas sel, per qui sos pretz vengr' a bos portz; 

C om deu amar de senhor atertan 

Son pretz co '1 sieu pro drechura gardan. 

De la honor e del dever hom pren 

De bo senhor, c' ais sieus es amorós, 

Gr., honor; er avetz dig per nos; 

Que del ses pro pren del sieu aunimen, 

E sa guerra poirá leu dechazer, 

Quel sieu n' auran gaug, s' il es pres o mortz, 

C ab genh vol laus deis estrans per bobans ; 

E sel es pros, c' ais sieus fay ben aman. 

Guiraut, saber vos falh, et yeu dic ver, 

Que ia del rey no soy passera 'ls portz 

'N-Anfós sos laus pels sieus, que say s' espan. 

E mo senh' EN Enricx iutie-ns en chantans. 

Guilhems, lo reys vol ais sieus pron tener 

Et ais autres per bon pretz ab esfortz; 

Vos comparatz a manieyra d' efan. 

El coms ioves puesca 'n dir son talan. 

Iutiamen. 
Guilhems m' a dat e Gr. pensamen 
De lur tensó iutiar, don m' an somos: 
En razós es 1' us a autre ginhós 
D' est dos barós, que donan engalmens. 



378 TROVADORES ESPAÑOLES 

G. manté sel c' ais estrans valer 

Vol, non ais sieus, don sa sazós es fortz, 

E Gr. sel, c' ais sieus fa be tot 1' an 

Et ais estranhs non ten pro pauc ni gran. 

E nos avem volgut cosselh aver 

A dir lo dreg, e dizem, que conortz 

Es de pretz dars e bos faitz, on que an, 

Mas pus fin pretz a selh c' ais sieus 1' espan. 

4. 

HIalin (Pfaff) Guilhem de Mur, chauzetz d' esta partida: 
W. IV. Essems irem tostemps mays cortz siguen, 
E 1' us creysse de bon grat doblamen, 
Mas a sos dos non 1' er de créisser guida, 
L' autre creysse doblamens en dos, 
Mas a son grat non er melhurazós. 
Eras parra, com er per vos chauzida 
La melhor part segon la vostra vida. 
Guiraut Riquier, de bos sens par falhida, 
Cant hom lo mielh d' un ioc partit non pren; 
Per qu' ieu vuelh may de grat 1' acreissemen, 
No fas deis dos; e car vos n' es cobida 
Petita partz et a mi grans, a vos 
Los laissarai, qu' es d' aver cobeitós; 
Car ab bon grat aurai ioia complida 
Enans c' ap dos de lieys, qu' es mot grazida. 
Ges per bon grat ni per dos no-m compari, 
Guilhem, ab vos, qu'-ieu say, que may n' avetz; 
Mas mal faretz, si del pauc mi doletz, 
Pus em companhs, et yeu de vos no-m guari, 
Ans si doblan miey don, gaug nom donatz, 
C a us er tost mos dezirs acabatz: 
Qu' el vostre gratz me play ses tot contrari 
E sos doblars, mas seis deis dos ampari. 
Guiraut, yeu vuelh, fe que dey sant Alari, 
D' est partimen so, que vos en voletz, 
E preñe lo grat a mos obs; car ye '1 pretz 
Mai que ses grat aver lo poder Dari, 
E dar m' ay gaug e plazer, si-eus doblatz 
E nostres dos; car ye-m tenh per paguatz 
Ab selhs, que-m preñe, et yrá-m mielhs c' a Pari, 



EN LENGUA PROVENZAL DJQ 

S' ap grat m' acuelh silh, qu' ieu non dezampari. 

Que que-m diatz, deis dos nom camiaria 

Ni no-us porti enveia de bon grat, 

G., e sil doblatz, ab cor irat 

Partretz de selh, que-us darán, tota via, 

Et yeu ab gaug; car be-m darán dos tans. 

C a vos don, pueis seretz del tot clamans 

E neys a men portaretz gelozia, 

E puesc chauzir aisí com vos d' amia. 

Guiraut, del plag no-us valrá gilozía, 

Si tot lo cors avetz al mieu iutiat, 

Qu'-ieu serai mielhs grazit per bon agrat; 

C appenre vos er razonáis fulia, 

C a totz seis es, que-us donan grans afans, 

E si-eus dávan mays, serien pus grans ; 

E s' ieu los dos preñe que m fas cascun dia, 

Pro serai ricx, ab que 1* agrat y sia. 

Guilhem, mon grat vuelh ab los doblans, 

C aysí serai iauzens c benanans, 

Vos amparetz per sol grat ioglaria, 

'N-Enricx o sap; el iutiamens sieus sia. 

Ab mon bon grat m' anará mielhs dos tans, 

Gr., c' a vos ab vostres dos tirans, 

E 'N-Enricx sap que vers es la part mia, 

Mais al iutiar vuelh N' Elionors y sia (3). 

Olivier, que debe considerarse como catalán por el en- 
tusiasmo con que habla de D. Jaime, pudiera muy bien 
creerse que es el mismo caballero del Temple (4) de 
quien ha quedado una extraña lamentación acerca del 



(3) No hay la sentencia de Enrique. — Hay otra tensión entre 
Guiraldo Riquier y un Guillermo 

(4) En efecto las palabras : no vei res qu-m pogués conortar etc., 
corresponden á la desesperación que muestra el anónimo caba- 
llero del Templo. El metro es poco menos que igual y en ambos 
hay cierta semejanza de lenguaje y de tono. V. la primera estancia 
del anónimo: Ira e dolors' es dins mon cor asseza — Si qu' a per 
pauc no m' auci demanés— Quar nos met jos la crotz qu' avíam 
pieza — E la honor d' aquel qu' en crotz fos mes; — Que crotz ni ley 
no-ns val ni-ns guia — Contra 'ls fals Tures que Dieus maldia — Ans 
es semblans, segon c' om pot vezer — Qu' a dan de nos los vol Dieus 
mantener. 



38o TROVADORES ESPAÑOLES 

mal éxito de la Cruzada en r 2 5 1 ; pero Oliver, acaso 
inferior como poeta, se muestra más resignado y lleno 
de esperanzas, en el interesante serventesio donde excita 
á D. Jaime (como Guillermo de Mur) á que tome parte 
en la última cruzada: 

Largo tiempo habré estado pensando en aquello de que 
quiero hacer un serventesio, pues nada veo que pueda con- 
solarme desde la hora en que el buen rey (San Luis) fué de- 
rrotado con sus barones, y el campo abandonado y feamente 
deshonrado por los cobardes turcos; pero ahora me place 
porque veo, que hay quien no se olvida de ellos, antes bien 
clamaré mientras tenga vida en el corazón. — El lugar de nues- 
tra redención y el sepulcro les toca dejar (á los infieles) por- 
que han hecho cruzar á muchos hombres de acá, condes, 
duques, marqueses y otros igualmente; y por esto ruego á 
aquel que es visible Trinidad, verdadero Dios, verdadero 
hombre y verdadero Santo Espíritu, que les sea verdadera 
estrella polar, y les guíe, les guarde y les perdone sus yerros. 
— Rey de Aragón, que podéis despreciar todo mal, que habéis 
conquistado desde Tortosa á Bearne y Mallorca, acordaos de 
ultramar, porque otro alguno no es más digno de poseer su 
templo que tan bien habéis servido, y ya que sois el más 
atrevido del mundo en hechos de armas y ya que Roma os 
convida, acorred acá donde todos os llaman. — Si el rey Jaime 
con un tercio de su gente pasase allá, fácilmente pudiera res- 
taurar la pérdida y el daño y recobrar el sepulcro, pues con- 
tra él no vale armamento alguno á los turcos, que tantos ha 
derrotado, preso, ligado, muerto, herido y aniquilado en ba- 
talla campal y bastante ha conquistado para lo que ha vivido. 
— Padre verdadero, Señor del firmamento, que vinisteis en la 
Virgen para salvarnos y recibisteis bautismo según la antigua 
ley; moristeis atormentado y después de haber sacado del 
infierno á los justos difuntos resucitasteis según hallamos en 
la Escritura (guiadnos) cuando el rey que posee á Lérida esté 
de nuestra parte. — Rey de Aragón, quisiéraos ver pertrecha- 
do con mil vasallos vuestros en campo florido y que hubiese 
allí dos condes cuya prez sirve de guía y entre los vizcondes 
el señor de Gélida (5). 



(5) Figuró en aquella época Beltrán de Gélida (lugar sobre el 
Noya entre San Sadurní y Martoiell): figuraron también los condes 



EN LENGUA PROVÉNZAL 38 J 

B. P. 2701. Estat aurai lonc temps en pessamen (6) 
Rayo. Ch.V. De son don ieu vuelh un sirventés far, 
Car no vei res que-m pogués conortar 
De 1' or' en say qu' el bon rei fon perden 
Ab sos barós (et) el cam desgarnitz 
Pels turcx savais mot laiamen aunitz; 
Mas ara-m platz car vey que no 'ls oblida, 
Ans clamaray mentre é cors aia vida. 
La rezenzó e '1 sepulcre breumen 
(Ais turcx felós) ais convenc a laissar 
Per que n' an fag mans homs de say crozar 
Coms, ducx, marqués e "ls autres eyssamen 
Per qu' ieu prec sil qu' es visibles Trinatz 
Ver Dieus, ver hom e ver San Esperitz 
Que el lur sia ver stella caramida 
E 'ls guit e 'ls guart e ! ls perdó lor falhida. 
Rey d' Aragó de tot mal non chalen 
C avetz conquist de Tortos' al Biarne 
Malhoga (E Malhorga?), sovenga-us d' outramar, 
Per que autre non pot esser tenens 
Del sieus temple que avet tan gen servit; 
E car vos es del mon lo plus ardit 
De fag d' armas ni Roma vos convida 
Acoiretz sai o tot lo mon vos crida. 
S' el rey Jacme ab un ters de sa jen 
Passés de lai leu pogra restaurar 
La perd' el dan e '1 sepulcre cobrar 
Car contra lui Turx non an garnimen, 
Qu' el sa n' a tan (vencutz) e desconfitz 
Pres e liatz, mortz, nafratz e delitz 
(De mons) e tors (estortz?) en batalla en ramida (7' 
Et a conques so que tanh a sa vida. 
Paire veray, sénher del firmamen 
Qu' en la Verge vengue's per nos salvar 
E batisme prezes per 1' antica ley 



de Urgel, Ampurias y Palláis y los vizcondes de Cardona, Cabrera, 
Castellnou, Castellbó, Rocabertí, etc. 

(6) Hemos llenado hipotéticamente los blancos del M. S. En este 
después de nafratz e delitz, se lee dms. 

(7) No vemos otra explicación que la de batalla debajo de enra- 
mada, lejos de los muros, en campo abierto. 



382 TROVADORES ESPAÑOLES 

(Sus en la crotz) on morís a turmcn 
E puey traissés d' iffern los just peritz 
Resucites qu' aisí o trobam escritz 
(Siatz aguitz) quan lo rey qui ten Lérida 
Al jutjamen sia en nostra partida. 
Rey d' Aragó volgra-us vezer garnitz 
Ab M. vassalhs vostres en cam ñoritz, 
E que y agües .11. coms en qui pres guida 
E' ntre 's vescoms el senhor de Gélida. 



I 3. — SERVERÍ DE GERONA (REINADO DE JAIME I Y PEDRO III ). 

Poeta de profesión, al parecer muy fecundo, pues ade- 
más de un número regular de canciones, nos han que- 
dado fragmentos ó la memoria de otras poesías. Era es- 
pecialmente inclinado al género moral y didáctico, y 
aunque no sean muy superiores sus facultades poéti- 
cas y se deje seducir por los adornos de mal gusto; 
cierta facilidad de ejecución, un simbolismo florido 
aunque un tanto pueril y afectado, y la moralidad ó á 
lo menos el decoro de sus sentimientos hacen que sea 
leído con gusto en los puntos donde fácilmente se le 
comprende. 

Eximenis le califica de noble, y aunque se pudiera en- 
tender por su ánimo y no por su linaje, sin embargo su 
linda canción donde se queja de que se hace más caso de 
la riqueza que de la alcurnia nos induce á creer que era 
la suya distinguida. Por el mismo testimonio y por S' 
ieu fos conocemos que eran pocos sus bienes de fortuna, 
y en general se muestra necesitado de la protección de 
los reyes y de los condes, á los cuales trata con sumisión 
y respeto aunque con cierta independencia. 

En la misma poesía vemos que alcanzó los tiempos 
de D. Jaime I y se muestra apesadumbrado de su muer- 
te sin duda reciente; todas sus demás poesías líricas lle- 
van una dedicatoria al rey de Aragón que nombra gene- 
ralmente el rey Pedro. 

Tienen también constantemente otra dedicatoria á la 



EN LENGUA PROVENZAL 383 

que llama Na Sobrepretz (Dama de los méritos superio- 
res) y á la señora de los cardos, es decir á la Vizcondesa 
de Cardona: casa cuyo escudo llevaba tres cardos talla- 
dos de tres espigas de oro y tres de azur. Aunque la ma- 
yor parte de veces nombra estas señoras como personas 
distintas, probablemente para no señalar de una manera 
sobrado directa el objeto de sus homenajes, en algunas 
poesías parece confundirlas en un mismo elogio. Por lo 
demás, tanto en estas dedicatorias, como en las poesías 
exclusivamente galantes, se reconoce el acento de un in- 
ferior sumiso que al mismo tiempo que procuraba prac- 
ticar las más depuradas máximas caballerescas, se con- 
tentaba con las menores muestras de agradecimiento. 

En su declamación contra las mujeres sale al paso á 
los que pudieran oponerle las flaquezas de su mocedad y 
hace una especie de confesión que al parecer parafraseó 
después un comentador malicioso. 

Fueron también protectores de nuestro poeta los con- 
des de Rodés (i) y de Canilhac (2), cuyas cortes acaso 
visitó. 

Dejó una gran nombradía : el respetable autor que 
antes hemos citado, le llama nostre car doctor, y en la 
colección de máximas del mallorquín Hempach , sobre- 
coch y alguacil de D. Juan I de Aragón, se trasladan, 
aunque con poca exactitud, algunas de sus sentencias, 
escritas en el mismo metro que las de Guillermo de 
Cervera. Menciónale también el autor anónimo de unos 
versos contra la vida del marinero. Farrer en su conort 
le hace hablar al Rey contra las mujeres. 

Han llegado á nosotros diez y seis en forma lírica y 



(1) Enrique II (1276-1334) hijo del de que se habla en el reina- 
do de D. Jaime, nieto del Enrique I que tensionó con Hugo de Saint 
Ciro. Dicho Enrique II fue también protector de Guiraldo Riquier 
y de A. Des-Escás. 

(2) Señor del Sur de Francia, cuyo nombre no hemos sabido 
hallar entre los innumerables de la misma terminación en ac tan 
común en el Sur de Francia, de que se han dado bromas á los le- 
mosines y que se halla también en Cataluña. El más parecido que 
hemos visto es de Cadillac no lejos de Burdeos. 



384 TROVADORES ESPAÑOLES 

en lengua clásica provenzal, y algunos fragmentos ó 
títulos de que vamos á dar cuenta : 

i. Poesía compuesta enteramente de antítesis por el estilo 
de las siguientes: No vale el juramento allí donde falta leal- 
tad, ni razonar en corte que no atiende á derecho, ni deman- 
dar allí donde reina la codicia, ni amonestar al que no mueve 
la vergüenza. Además de los finales del verso, van rimados 
todos los primeros hemistiquios produciendo un efecto bas- 
tante agradable. 

2. Consejos morales á los bailes, jueces y consejeros de un 
alto señor: deben ser perfectos en su oficio, acordándose del 
Criador, corteses y bien hablados, temer á su señor por amor, 
humildes y francos al grande y al pequeño; no deben poner 
pleito ni hacer fuerza allí donde no es debido, ni dar ligero 
juicio allí donde media una gran fuerza ó poder, etc. 

3. Excitación á la penitencia por medio del ejemplo del 
ciervo viejo que come una serpiente emponzoñada y bebe- 
agua de una fuente, y luego pasa de un lugar á otro hasta que 
el agua se ha mezclado con el veneno que le remoza , le hace 
mudarlas uñas, el pelo y el cuerpo y volver joven, ágil y 
sano. El ciervo se consideraba como emblema de la peniten- 
cia (V. Mundus simbolicus v. Cervus) lo que acaso provino 
de la comparación del ciervo sediento en el salmo peniten- 
cial. El trovador juega en esta ocasión con su nombre de 
Serverí que significa ciervo y veneno. 

4. Menos difícil es conocer en el mar el camino que ha 
seguido una nave, y medir el agua del mismo mar, conocer 
en el aire el punto por donde se detiene un pájaro, contar las 
hojas de un pino y de dos hayas y en el cielo las estre- 
llas etc. etc., que conocer las artes de las malas mujeres. 

5. Poesía amatoria compuesta de versos casi todos mono- 
silábicos ó dosilábicos agudos y en la que por consiguiente se 
ha de buscar más bien un juego me'trico que un sentido cual- 
quiera. 

G. El poeta desearía que el mundo fuese lo que indica su 
nombre, es decir limpio (mundus), así como la vida hace vi- 
vir, el dolor causa duelo , el olivo produce aceite (oli) etc. 

7. En mal punto fué criada una tierra donde la claridad es 
poco duradera, y en peor punto nacida la mujer en quien no 
reside bondad, así como la mujer bondadosa alegra y mejora 
á todos aquellos con quienes trata. En mal lugar fué plantada 



EN LENGUA PROVENZAL 385 

planta que empeora el fruto, con vil corazón está cerrada 
ó mas bien ligada (*) lengua que miente, mal guardada está la 
ropa con mala cerradura, etc., emblemas todos que se aplican 
á la mala mujer. Es notable la dedicatoria al rey de Aragón, 
sin duda D. Jaime: El rey de Aragón mejora la ley, la lanza 
en ristre, sufriendo calor y frío, y armado porque la prez le 
agrada, por extrañas comarcas. 

S. Desearía el poeta componer una canción agradable sin 
villanía, pero el estado de su ánimo, determinado por la pre- 
sente decadencia de la nobleza (autz locx), le induce á compo- 
ner un verso, pues así como el verso puede reprender y cen- 
surar, la canción no ha de hacer más que alabar y suplicar. 

Ya de nada sirven, exclama, sin prez solar ni linaje, puesto 
que veo honrar más la riqueza que el linaje y veo aquellos 
que más solían valer, más viles ahora que villano de pasaje.. .. 
aquellos mismos que se debieran esforzar en hechos de no- 
bleza, de suerte que no fuesen tenidos en menos que los más 
viles , ya que todo trabajo pasa y la vergüenza dura. 

q. Canto querelloso y muy oscuro: está sufriendo noche y 
día, cinco años hace que esta penando, etc. 

10. Pues el amor ha venido á asemejarse á enero mirando 
hacia dos lados y reina á la manera de Rainart (zorra, la del 
poema satírico?) no es honroso su servicio, pero el verdadero 
amor no es más que lealtad y no cabe engaño en fino ama- 
dor, etc. 

ii. El que quiere coger buen fruto siembra bien , y quien 
mal siembra jamá's es rico. El poeta se propone sembrar me- 
dia canción y medio verso, es decir una poesía que participe 
de los dos ge'neros. 

12. Haré, dice, un verso de los cuatro tiempos del año, 
primavera, verano, otoño é invierno, y puesto que he hecho 
muchos entre juego y burla, quiero desde ahora hacerlos ver- 
daderos, y explicaré llanamente para enseñar llanamente á 
los llanos el principio y el fin de los cuatro tiempos. Dice que 
la primavera dura noventa y cuatro días , veintitrés horas y 
diez minutos (el cuarto de una hora menos el tercio), que 
toma diez días del marzo y dura hasta el 23 de junio, á dife- 
rencia de lo que sucede en el actual calendario en que se ex- 
tiende desde el 20 al 21 de marzo hasta el 20 al 21 de junio 
(Mili). Falta la estancia del verano. 

(*) fermar: afirmar, asegurar. Rayn. y Roch.: atar á la estaca, en catalán. 



386 TROVADORES ESPAÑOLES 

1 3. Muchos ricos, dice, me preguntan si amo y no saben 
lo que es amor, pues en ellos suple al amor la riqueza. Nos- 
otros llevamos el amor encerrado en el pecho porque somos 
de los amadores de corazón Comparamos el amor á la es- 
meralda que vale más dada que comprada. 

14. Poesía interesante para la historia literaria. Si bien es 
áspero el tiempo y la estación , no quiero abstenerme de un 
duro canto, pues me sería esto penoso por haberme el amor 
acostumbrado á que no deje de cantar, ni por hielo, ni por 
temor de los ricos malvados, antes bien canto más y mejor. — 
Al valiente conde de Rodés me quisiera acercar allí donde por 
el grande honor que él posee cuesta adquirir prez (?) ; pero 
no se me olvida el gentil don que me dio, por lo que voy á 
hablar de él lo mejor que sepa. — Deseo también ver al mar- 
qués de Canhillac y oir su gentil cantar, pues lleva adelante 
alegres hechos.... — Los señores catalanes son censurados de 
que no saben hilar sutilmente las palabras ni disponer las 
rimas , si bien hilan de otra manera para embellecer sus ale- 
gres dictados (3) y no me desagrada. — Y no hay mejor trova- 
dor ni lo habrá que componga cantos esmerados: de estos 
tales he visto morir dos en la diócesis de Gerona : aquí hubo 
D. Bernardo Vidal, el Fraile, que vivió con júbilo, y el hon- 
rado Parazol que yace en el sepulcro. 

i5. El caballero debe ser á la vez caballero, sirviente, se- 
ñor, privado, compañero y sometido. Dedica una estancia á 
cada uno de estos oficios. 

1 6. Si yo fuese tan rico que pudiese vivir gentilmente sin 
tener que pedir á condes y á reyes, y si se diese á mi cantar 
debida, gentil é ingeniosa ocasión, tiempo, buen asunto y 
aplauso, mi canto fuera digno de elogio y tenido en mucho, 
pero todo esto me falta.... Si durase el tiempo antiguo en que 
se solían apreciar los cantos y se disponían cortes, justas y 
torneos, y fuese bien servida la ley por aquellos que mandan 
lo que ellos no quieren guardar, serían buenos los que ahora 
viven mal, mas ahora domina el engaño.... Si viviese el rey 
Jaime, todavía hiciera cantos sutiles , pero ahora me lo impi- 
de el dolor. 



(3) El trovador opone esta palabra á las poesías hechas según el 
arte de trovar en estrofas regulares y con disposición artificiosa de 
rimas ; serían sin duda composiciones no cantábiles y con formas más 
populares y holgadas , y hechas más para solaz que para adquirir 
nombradía literaria. 



EN LENGUA PROVENZAL 387 

Declamación en versos pareados y en estilo más popular 
que las demás composiciones, contra las falsas mujeres. 

Sentencias morales en el metro de las de Guillermo de Cer- 
vera y que acaso fueron de éste , y por semejanza de su ape- 
llido con el nombre del poeta girone's se atribuyeron al úl- 
timo (4). 

Se han perdido las fábulas y canciones que formaban el nú* 
mero 536 de la biblioteca de D. Antonio Agustín que era pro- 
bablemente el mismo libro descrito en la Biblioteca vetus de 
D. Nicolás Antonio: Lib. IX, cap. 7, núm. 291, nota, pági- 
na 104: Faula del Rosinyol que feu EN Cerverí. Cansó deis 
deus d' amor del mateix Cerverí. Líber in charta fol. an- 
norum CL forma quadratá. 



B. P. 7.226. No val iurars— lai on falhlialtatz, 
Id. 7.201 (5). Ni razonars — en cort que dreg soan, 
Ni demandars — lai on renh cobeitatz, 



(4) O. Bofarull, Documentos literarios. Sobre el autor, título y 
comienzo de la obra. Ochoa, Manuscritos esp., pág. 200. Tais hi ha 
per argull — Teñen la bocha uberta — E ténen tancat lo ull — E no 
fan obra certa. — Si tu servici prens — A tots o deus (mostrar!) — E si 
1 fas maioiments — A tots ho deus celar. — Lo meniar deu hom de- 
seiar — Per tal que haia vida — E no viure per voler meniar — Qu' es 
vida hunida. — Un sol amich volria — Aital com la ma es al hom — 
Car pro 'n auria — Mas al mon no es gens semblant — [Mas non es 
gens semblant al mon). — Aquell qui vol molt perlar — Usant moltes 
paraules — Vol sa anima nafrar — Metent per veritat falcies (faules). 
— Per les tues paraules — Serás justificat — Si com gint les entaules, 
— O ben leu comdamnat. — Si fas alcuna cosa celada — De ta muller 
te guarda — Car si la fas irada — Cridant te dirá com tarda. — A cell 
deg comanar — Secret si '1 hai a dir — Que haia vergonya d 1 errar — 
E paor de fallir. — Per cobeianca d 1 argent — La muller no pendras 
— Lexala mantinent — Que adultera la sabrás. — Ta muller despaxa- 
da — No crexas tota ora ; — Dits de muller irada — Decep son marit 
quan plora. — Non es hom dret iutiat — Si tot sa raysó (es?) bona — 
Per iutie despaxat — Si primer del seu no '1 dona. — Qui te loch de 
senyor — Mes deu tembre fallir — Si '1 sényer a valor — Mes qu' altre 
deu ponir. — Si puies en riqueses (riquesa?) — Quant may poder 

haurás — Te membra la pobresa — Que suferta haurás 

: els corps — Han gran plazer tosts temps — De mal 

que fan los lops. 

(5) Las poesías núms. 2 y 4 han sido ya publicadas por Rayn. 
L. I, la 4 por Roch. P. O. y la 3. a por Bartsch P. L. Entre las 
variantes que notamos ponemos únicamente las que nos parecen de 



388 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ni castiars — qui vergonha non blan; 

Ni val merce's— lai on falh chauzimens 

Ni chauzimens — lai on mals es a tria (6), 

Ni belhs arnés — entr' els crois lagz tenens, 

Ni digz corte's —en loe de vilania. 

No y val lauzars — a ssel cui falh bontatz, 

Ni ensenhars — lai on saber pren dan , 

Ni val callars — ab servitors malvatz, 

Ni convidars — en taula ab glotz manjan ; 

Ni gen aprés — entr 1 els mals entendens, 

Ni entendens— ab pega companhia, 

Ni fis sotzme's — ab donas desplazens, 

Ni meritz pres — on no y es mais falsia (7). 

No Yal preiars — ab vilars vil puiatz 

Ni gen parlars — ah selhs que van gabán ; 

Ni val chantars — entr' els tritz e 'ls iratz 

Ni val donars — ais us autres rauban, 

Ni parentés— ab croys avars parens, 

Ni ricx parens— lai on falh manentia, 

Ni homz entes — entr' els fols respondens (8) 

Ni fait enprés — ab seis qu' aver desvia. 

No val iorns clars — ni lumz ais issorbatz 

Ni prim trobars — ab mals entens truans, 

Ni val gardars— ais maritz fellós fatz, 

Ni (9) men^ssars — a mollers quan mal fan. 

Ni bona fes — ab malvatz (10) mescrezens ; 

Ni val crezens — en térra de falsia 

Ni dos promés — ab messongiers manens, 

Ni revs plaide's ( 1 1) — tollens quan dar deuria. 

No val amars — lai on es falsetatz, 

Ni sopleyars — vas folhs humilian, 

Ni val onrars — ab croys outracuiatz, 



alguna utilidad, suprimiendo las formas ortográficas variables, como 
guaban por gabán , balans por bailans , pías por plans , sieus por 
si-us, mun pormon, ve por ven, fera por feira, escrieus por escrius, 
soy por suy. 

(6) 7.201 et ti ia. 

(7) Id. Ne — conques ab senhoria. 

(8) Id. repréndeos. 

(9) 7.226 morallars, 7.201 menassars muliers can. 

(10) 7.201 noval ab. 

(11) Id. plau dieys. 



EN LENGUA PROVENZAL 38g 

Ni captellars (12) — ent' els nescis están. 
Ni ricx després — per dar fals jutjamens, 
Ni jutjamens — dreitz ab falsa baylia, 
Ni val purs pes— fazen latz falhimenz 
Ni fortz paés — ab mala senhoria 
Sobrepretz es — bon' e bell* e prezens 
Entr' els plazens — e '1 cartz ab cortezia. 
A pres conques — el rey e 's tan valens 
Qu' om deis cortés — per pus corte's lo tria. 



Baile , jutge, cosselhier d' aut senhor, 

Dévon aver mans bes aips per razó ; 

A cascun tanh qu' aya perfectió 

En so que te, membran del Criator; 

E deu aver leu apercebemen 

Ab membransa e san entendemen, 

E que sia cortés e gen parlans, 

Et ab belhs ditz sos fis cors acordans. 

E deu temer lo Senhor per amor, 

E que per temps carvenda e perdó, 

E sia purs, subtils ab engenh bo, 

Humils e francs al gran et al menor ; 

E no paus platz ni fass' afortimen 

Lay on non deu, ni paus leu jut|amen 

Lay on forsa sia ni poders grans, 

Ni dreg menan no si' en res duptans. 

Aman vertat, tot fals acuzador 

Esquiu, lunha (i3) messonj' efag felló ; 

E deu aver savia entensió, 

E voler pro e mais mil tans honor ; 

E costumatz tanh que sia tan gen 

Que governar se puesca tota gen, 

E de totz selhs que penran tort aidans, 

Et a cascun son dreg adreg bailans. 

E trop manjar esquiv' e la calor 

Del vi que tolh sen , donan mal ressó, 

E femnas vils, e selhs que ab erguelh so, 



(12) 7.201 capdelar. 

(13) Id. lunhan. 



3gO TROVADORES ESPAÑOLES 

Qu' azira Dieus mais que nulh autr' error; 

E non dezir aver aur ni argén, 

Mas dignetat am e pruesm' e paren, 

E deis estranhs e deis justz si' amans, 

E deis sans locx de Dieu euros gardans. 

E no-s biays per grat ni per temor 

Qu' a son senhor lial cosselh no do, 

Esgardan be renda e messió 

Per miéis saber e triar lo milhor (14). 

E deu e'sser d' azaut aculhimen 

A totz aquels qu' en la cort son venen, 

E de totas novelhas demandans , 

E deis sotzmés ais grans ops cofortans. 

E deu sofrir la complection gen 

D" aquels sotzme's a ley de passien ; 

E si mais a sia pus merceyans , 

E ja non er Tus deis autres clamans. 

La Dona 'ls cartz e Sobrepretz an sen, 

E '1 nostre reys cor ab mais d' ardimen 

Qu' Alixandres, Olivier ni Rotlans; 

Qu' ab pauc deis sieus es fortz otra 'ls pus grans. 

3. 

Totz — hom deu far ac ó que '1 vielhs sers fa , 

Que la serpen — manja enverinada, 

E beu d' aigua d' una fon, e pueis va 

Tan sa e la — tro '1 aigua s' es mesclada 

Ab lo veri que '1 (1 5) fai renovelar, 

E las onglas e 'ls pels e '1 cors mudar, 

E leu tornar — jove, corren e sa. 

Motz — deu hom dir que sían leu ()6) e pía 

E covinen — entre gent ensenhada, 

E mos chans er tan pías que s' entendrá , 

Ses mot vilá — e ses rima trencada, 

Que 'ls pías deu hom planamen castiar 

Et ais substils subtilmen ensenhar 

E sen mostrar — e saber qui ges n' a. 



(14) 7.201 maior. 

(15) Id. qu ilh. 

(16) Id. vers. 



EN LENGUA PROVENZAL 3¿)I 

Sotz — cel (17) non es negus hom ni será 
Qu' en pauc joven — non done's gran soldada 
Al derrier jorn quan sos tortz retrairá, 
Qui '1 tornará — atrás una jornada, 
E non vólon de la serpen manjar; 
Si mánjon, mas non la pódon gitar, 
Car no-s pot far — si '1 aigua-ns y rema. 
Dotz— es que Dieus de paradís nos tra 
D' aigua plazen , — benezect' e senhada ; 
E pus los sieus lavet en flum Jordá, 
Huey, non demá, — pus serp avem manjada, 
Cerquem la fon per beur' e per lavar, 
Ans que '1 veris non puesc' apoderar, 
C ab mal obrar— peccatz vida-ns sostrá. 
Potz — ampl' e fer, nier e preon veirá 
Del foc arden — ab '1 aigu' envinagrada 
Cel c' a la fon de '1 aigua non prenrá, 
Ab tal cobla — que sia ( 18) ses tornada ; 
Doncx tug vulham lo vielh ser ressemblar, 
Qui '1 peí vielh vol e '1 mal c' a tot laissar, 
Qu' estiers jutjar — ben Jezús non volrá. 
Crotz, — aigu 1 e pa e fes non conduirá 
A salvamen — si be-ns gardam d' errada, 
Que dignamen recebam 1' aigu' el pa, 
Nos defendrá— de la mal albergada 
Que pres Adam peí mandamen passar, 
Que ses aissó negus hom si salvar 
Ni guazanhar — paradís no poirá. 
Glotz — de mal dir e de far que dirá 
Al jutjamen — quan la cortz er mandada? 
On Dieus dará '1 plus ric don de c' om aura, 
Ben estará — ab car' envergonhada 
E discendrá en infern albergar; 
D' aital ostal nos lais Dieus totz guardar, 
E-ns meta lai on sos amicx metra. 
Rotz — er mos noms quant a Jezús plairá, 



(17) 7.226 sol. 

(18) 7.201. En qui vira ab copla ses. Esta lección no presenta 
sentido : la de 7.226 no tiene el acento en la á de la 4. a sílaba como 
los demás versos correspondientes : por el verso 13 de A vos se ve 
que en tal caso no era necesario el acento. 



3q2 trovadores españoles 

S' era serv' en— veri será camjada 

L' entensiós del nom que Dieus segrá, 

E servirá — quart totz sers ser en bada (19) 

Cum Serverí, e-s vol enverinar, 

E si del ser pot lo veri ostar, 

Far m' ai nomnar — Ser e Veri non ja. 

Ab lo ser vuelh eras mestr' e (20) mesclar 

E poirá me Server a dreg nomnar 

Hom apelar, — eras Ser qui-s volrá. 

A la Domna deis Cartz lais Dieus be far 

E gent gardar — Sobrepretz 1' onor qu' a. 

E '1 rei Peire a dreg ses tort regnar 

E comensar— e fenir si sen n'-a (s' en va?) 



4. 



A greu pot hom conóisser en la (21) mar 

Camí, sitot s' en passa linhs e naus ; 

E si tot s' es la mars plan e suaus 

Pot greu '1 aigua planamen (22) mezurar; 

Encaras mens ve ni conoys e sap 

L' engenh 1 e 'l mal qu' en falsa femna cap. 

E qui 'l auzelh ve contra 'I cel volar, 

Greu pot saber lo loe on s' an ni 's paus, 

E las fuelhas d' un pin e de dos faus 

Pot greu, e 'l cel las estelas, comtar; 

Encaras mens ere que ses dan escap, 

Qui vil femna acuelh dins en sop trap. 

E cel que ve per una roe' anar 

Una serpen, ab qu' el ver diré 'n aus, 

Greu y ve pes, camí, tras et esclaus, 

On puse' aissí cum la serpens, passar; 

Encaras mens, e non o dic a gap, 

D' ávol femna estors que no y mescap. 

A greu pot hom lo solelh aturar (23) 

E tant obrar que blasmes sie laus, 



(19) 7.226 enblada. 

(20) Id. mereé — Sobre pretz. Id. sobr' el pretz. 

(21) 7.226 lo. 

(22) 7.201 plan 1 e suaus. 

(23) Id. atuzar. 



EN LENGUA PROVENZAL 



3 9 3 



Et ors anhelh, e galhs grúa e paus, 

E la luna, quant es creyssens, mermar; 

Encaras mens ere que nulh be acap 

S' ab femna vil vol jazer sotz undrap. 

E pot hom greu los quatre vens liar 

Si qu* els tenha dins sa maison enclaus ; 

Et un león, quant es esquius e braus , 

Pot greu aissí cum cavalh enfrenar ; 

Encaras mens pot venir a bon cap 

Ab vil femna, qu' a tot ben no '1 arap. 

La Dona 'Is cartz e Sobrepretz an cap 

D' ensenhamen e de laus, ses tot gap. 

Al rey Peire nulh autre rey no sap, 

Perqu' ab Dieus tratz (24) totz sos faitz a bon cap. 



5. 



Tans 
Afans 
Pezans 
E dans 
Tan grans 
D' amor 

Ay 
Ses jai, 
Qu' esmay, 
Esglai 
Mi fai 
Don plor; 
Cors ciar 
No-m par 
M' ampar 
Qu' amar 
Mi fai 
Ses dar 
Daussor : 

Las! 
Tan pas 
Mal pas 



Qual vas 
An mas 
Atrás 
No-m trairay per paor. 

Gen 
N' aten 
Emen 
D' amen 
Plazen 
Qu' aport 

Mi, 
Men qui 
Man 
Amh si 
No vi 
Ma mort; 

Quan 
Denan 
Ploran 
Penan 
Pensan 
Baizan 



(24) 7.226 trai. 



394 

La veí 
II qui 
Confort 

Vis 
Dos ris 
Cors fis 
Blanc lis 
Cum lis 
M' aucís 
O-m faitz pieitz a gran tort 

Cars 
Afars 
Amars 
Espars 
Amars 
D 1 aucir, 

Hon 
Mais mon 
Amon 
Pus fon 
Ab mon 
Dezir, 

Qual 
Greu mal 
Coral 
Mortal 
No-m val 
Efa'l 
Doblar 
Ab greu 
Mártir; 

Res 
No-m pes 
Tan s' es 
Enees 
Pogués 
Ja ses 
M erees 
Mi lays — guerir. 



TROVADORES ESPAÑOLES 



Mals 
Iornals 
Coráis 
Mortals 
Sessals 

Sos 
E mos 
Cors blos 
Secos 
Airós 
De nos 
Iassé (?) 
Servir 

Per 
Plazer 
Qu' es per 
Iorn ser 
Non vuelh 
Dona (1. Do) 
Tal ressó (25) 
Selh bo 
Ric do 
Qu' em fo 
Promés — vostra mercé. 

Glatz 
Venatz 
M 1 er pratz 
Floratz 
Si-us platz 
M' amors, 

Fels 
M' er mels 
E cels 
Cruzels 
E gels 
Freitz flors, 

Fays 
Pantays 
Esglays 



(25) 7.226 recó. 



EN LENGUA PROVENZAL 3g5 

Esmays Que cap 

M' er lays Entr' els fals parladors. 
E mays Ab 

Si-m fays Mescap, 

D' aytan Ans sap (26) 

Secors Far gap 

Qu' ab Ses gab 

Bon cap Si de totas valors. 

Acap Silh qu' es deis cartz honors 

Qu' escap E 1' Fey Peire pretz sors. 
Al cap 



Del mon volgra que son nom dreg seguís 

Aissí co vey mans mals e bes seguir, 

Quar vida fai viure e mortz morir, 

E dolors dols e dossós adossís 

E si lo mons fos muns seguin al nom 

E fóran muns totz selhs qui son e-1 mon. 

L' olivier fay oli qu' es dous e fis 

E del pomier vezem lo pom eyssir 

E las moras del morier revenir 

E del rozier la rosa s' espandís 

E si '1 mons fos e nos aital con fom 

Al comensar tug foram ciar e mon. 

Bontatz fai be e trassiós trays 

E sufrensa fai mal esquiu sufrir 

E sens senatz e follor enfollir.... (27) 

E '1 mons degra mundar mas per .1. pom 

Desmundet si qu'-om no ve que mons mon (ii 

Si cum la forsa tolh forsa e vis vis 

E sirven vol contra '1 nom desservir 

E dat tollón, per contari (29) puesc dir 

Que dona-ns tole donan dan paradís , 

E '1 mons qu' era muns pres vas tan lag tom 

Que sens mundar no pot muntar amon. 



(26) 7.201 no sap. 

(27) Falta un verso. 

(28) Corrección en 7.226 que Adam pres del arbre sus del som. 

(29) 7.226 contrazí. 



396 TROVADORES ESPAÑOLES 

Mens d' orp es selh que per estranh país 

Se fai menar ad orp qu' el vuelh aucir 

E qui-s fia en selh qu' el vol trazir 

Totz sos amics si meteys escarnís ; 

E '1 mons qu' es orb veys que-ns (3o) fa d' aur plom 

Perqu' en infern fará de totz un mon 

La Don' ais cartz e Sobrepretz an nom 

Plazens per dir e pretz son car e mon. 

Rey d' Aragó pus Adam pres del pom 

Pus arditz reys de vos no fon el mon. 

7. 

En mal punh (3i) fon creada 
Terr' on clardatz no dura 
E dona en peior nada 
Quan bontatz no satura, 
Qu' a tota creatura 
Es don' autreiada, 
E genza e melhura 
Totz seis don es privada, 
Quan bontatz 1' es donada. 
En brau loe fon plantada 
Planta que frug peiura 
E dona en mal formada 
Quant pert bona ventura, 
Quar mout mais que mezura 
Es bona dona amada, 
Quar fay contra natura 
Son don es mais presada, 
Quar de valh ven 1' errada. 
Ab croy cor es fermada 
Lengua dizen falsura 
E dona mal liurada 
Quan per falsetat iura; 
Qu' ab tota desmezura 
Es vils dona mesclada, 
E val mais que dreitura 



(30) 7.201 trazís qui-s. 

(31) Id. pong. 



EN LENGUA PROVENZAL 3o7 

Quan lialtatz l' agrada 
E conquier vid' onrada. 
Mal es rauba guardada 
Dins ávol tancadura, 
E dona peitz celada 
Quan fai mal ni laidura 
Contra tota natura 
E vils dona laissada, 
E cast' e mund' e pura 
Sobre valor pauzada 
En pretz encastonada. 
Trop es desendrezada 
Maison on om endura, 
E pus don' azirada 
Cui castetatz freitura; 
Qu' entre clam e rancura 
S' es ab blasme liada , 
E vel mais que clauzura 
A citat siteada 
Dona en ben far uzada. 
Non gart flor ni verdura 
A cantar tan m' agrada 
Quar Sobrepretz m' atura 
En ioy, e '1 Don' onrada 
De Cardona prezada. 
Rey d' Aragó melhura 
La ley, lansa dressada , 
Sofren caut e freydura , 
Armatz , quar pretz 1' agrada 
Per estranh' encontrada 

8. 

Cuenda chansó plazen ses vilhanatge 

Feir' ans que vers ben ai cor e lezer 

Si-m pogués temps loe ni razó aver 

Mas tan no pes fors ni dins mon coratge ; 

Qu 1 a dreg razó puesca d 1 amor chantar 

E ges chansó no dey mais d' amor far 

On flors ni mais no m val chan (cham?) ni verdura. 

En aissó ai yeu mes tot mon coratge 

A bastir vers, vers dir ab mal saber 



398 TROVADORES ESPAÑOLES 

Qu' a fer chanzós que '1 autz locx vey chazer 

Per que mos vers fai ses tot alegratge , 

Qu' en vers razó reprendre e blasmar 

En chanzó no mas lauzar e preyar 

Quar autz assays no-s fai ges ses mezura. 

Chansó de belhs plazenz digz d' agradatge 

Enamoratz totz cubertz de plazer 

Tan doussamen que no 'ls puesc captener 

Qu' adés no y mut la color e '1 vizatge 

Silh cuy er qu' om quan L' auzirá chantar 

Sen dan ni pro mal ni blasme no y gar 

Que tot 1' ais lais mais 1' auzir a non cura. 

No válon res ses pretz locx ni linatge 

Perqu' onrar vey mas que linatge aver 

E vey seis mens qui sólon mais valer 

Qu' er son pus vils que vilá de passatge ; 

Qu' aitan quan pro so los fai pretz puiar 

Los fats qu' en so vil viltatz avalan, 

E fálhon mais quan fan falhir natura. 

Pretz a iutjar per dreg e per usatge 

Qu' aitan pothom seis per pus vilh tener 

Qu' on los degra si val gen sostener 

E pus tug fan pus leu lur trespassatge : 

Ylh se de'gon de paratg' esforsar 

Que nos fe'sson mens que pus vil prezar 

Que tot esglays vay e vergonha dura. 

Ley del cardó volgra chantan lauzar 

E a NA Sobrepretz mercé clamar 

Qu' un pauc del fays qu' ieu port agués vilh cura. 

Na (Ya?) per sens bo no fi res comensar 

Per que '1 rey bo vuelh mos chans afinar ; 

Arditz assays rey reguard' e melhura. 



9. 



A vos me suy — bona dona donatz 

Que sol no fuy — de tots ensenhamens, 

E pretz vos te — fis ab finas beutatz 

Grans gays per que — ia no será partens 

Lo meu cors, ans— m' esforsa e mos sens 

Nuech iorn mes ans — hom (hon?) m' a enamoratz 

Per tal mesiau (?) — qu' en cor ses falhimen 



EN LENGUA PROVENZAL JQQ 

Remánon lau — ses tot blasm' avilatz (blasma ni latz?) 

Tot' or' ab (32) fi — valorós cor sirven, 

Quar om aissí — conquier pretz afinatz. 

Valors no-s clau— tal dona qu' el prezatz 

Son vostr' esclau — ric e paubr' onran gens, 

E si domna — per pretz ni per beutatz 

Honor non a — non pren laus de las gens; 

Mas honor gran — las pros donas valens 

Qu' de vos an— greus no-us sia si-us platz, 

Francx cors cortés, — e si merce's no-us vens 

Del mal qu' ai pres — crey qu' aman m 1 auciatz. 

Be m' auran mort — amorós digz plazens 

Ses dar cofort — ab esgar biayssatz. 

Anc mala vi— belhs huelhs cars gen formatz, 

Quar vis m' aucí — dous ris ab blancas dens 

E sobr' amors — francx digz enamoratz 

Gay cors, colors — génser ab gays parvens 

Loncs dezirs cars, — mas quar ric ioi aten 

Non es affars — on aya tan pessatz 

Plazer estratz — qui tai piegz de turmen 

Repós gen fatz — sens don m' atormentatz. 

Tan mal m' a fatz — voler d' autz honramens 

Que vida-m tratz — a viure contra gratz. 

Vala-m mercés, — cors de noblas bontatz, 

Ses tot mal bes — restauratz ni vivens 

Que per un do — prome's o tart donatz 

O qu' el cordc — non perde's aspramens, 

M' agratz estorts — leu, pros domn' avinens, 

Jais ab deports — grazitz deis pros prezatz; 

Forsa d' onor — e d' azautz complimens , 

Dreg de valor — castelh de fatz honratz, 

Breumens morray — a tort no malmirens (33), 

Si '1 mieu esmay — ab plazer no-m sobratz. 

Aman pessan— ben a .V. ans passatz 

Cossir penan — de mans grieus pessamens; 

Al mon non es — fis aman tan celatz, 

Gran temps visque's — cozís ab tais turmens; 

Las! si-m destrenh — mals grieu ioy atendcns 



(32) 7.201 or' ara, Parece la forma vulgar am por ab. 

(33) Id. malminens (?). 



400 TROVADORES ESPAÑOLES 

Non truep nulh genh — on viv' a ley d' amatz 
Pus tan aflam — que non aug ni enten 
Res mas vos qu' am, — so don ai sospiratz 
Tan nueg e jorn — vulatz qu' aya breumen 
Qu' ab vos sojorn , — franca roza d' estatz. 
Tan nueg e jorn — vuelh Sobrepretz valen 
Que trist e morn — n' es mos cors say lunhatz; 
Tot mon soiorn — vol tornar a nien 
Cardona e torn — son lau quar '1 es comtatz. 
No-m part un dorn — del rey lauzar de gratz. 

10. 

Pus semblet Genier amors, 

E guardet vas doas partz, 

E renhet si cum Rainhartz, 

No fon sos servir honors; 
Pero amor non es mas lialtatz 
Ni a enjan en fis enamoratz. 

Mas entr 1 el fals camiadors 

Es lo noms d' amor falsartz, 

E selhas que sémblon martz 

Mudan soven lur colors ; 
Fan los fis fals per qu' es tortz e peccatz 
Quan de camjar es fis amicx privatz. 

Grans dans es e deshonors 

Que corte's de fatz galhartz 

Ses fals genhs e ses mals artz 

Sega d' amor lo dreg cors , 
Humilssia per fals cors galiatz , 
Quar huels no pot esgardar vas dos latz. 

Comt' e rey galiadors 

Fan (34) assautz cochos e tartz, 

E ls pus savis deis auctors 
Hom (Han?) ditz amors de so qu' es voluntatz 
Que ven d' azaut, don vey mans enganatz. 
Na Sobrepretz no serai galiatz 
Si de mos chans e de mi-us azautatz. 
Quan cardos vey no puesc ésser iratz 
Ni quant aug dir del rey qu' es gen onratz. 

(34) 7.201 Fay. 



EN LENGUA PROVENZAL 



11. 



40 1 



Qui bon frug vol reculhir be semena 

Qu' om mal semnan non es de ben ia ricx , 

E sitot es la neu sobr' els garricx 

El aussors sims del laus per ver semena , 

Mieia cansó semnarai e miei vers. 

Pus ma dona-m fes del cordó strena 

No-m puoc lengua nozer ni far mal picx, 

Quar no fon verz descoloratz ni picx , 

Ni per desfar leu faitz si cura estrena, 

Mas gent obrar de tot enjan esterz. 

Nulhs oms pus dreg sageta non empeña 

Cum messonjas medre sus (?) (35) cor enicx , 

Que-t (?) vol far dir que rosa sia nicx , 

Que ( Qui ?) sos ditz crey pert lai e chai en pena 

Quar deis fis fai fals e deis dretz envers , 

Ditz amorós vertadiers encadena 

Rio ferm voler on no pren malhs ni picx 

Patz nesci fatz gardan ton dan non picx 

Qu' amors tan leu trop parlans descadena 

Qu' a la qu' amans (36) non dur, ab ¡ay esters. 

Non es car fugz (frugz?) pus vil cor 1' entamena 

Quar de vil cor ven a vil cor destrix, 

Doncx qui est fis fug' ais fal' e no y tricx, 

Pensa cum dan cubertamen t' amena , 

Guarda tos sens no sobriesca ni vers. 

Tan non escrius ab grafi ni ab pena 

Puescas saber d' amor tots los oblicx; 

Dons guarda be qu' en trop dir no t' oblicx 

Quar mens n' apren aman on pus hi pena 

E qui-n cuia saber mais n' es esters. 

Dona del cartz NA Sobrepretz m' amena 

Razós que chan don fas mon chan divers. 

Lo noble rey En Peire es de tal mena 

Qu' en dreg estai de tot enjan esters. 



(35) Leemos en nuestra copia de 7.226 mi dressus En el 7.201 
ya se dejaron en blanco las dos primeras sílabas. 

(36) 7.201 ca cal cap mans (?). 



s6 



402 TROVADORES ESPAÑOLES 



12. 



Un vers ferai deis quatrc tems del an 
De ver, d' estiu, d' automne e d' ivern , 
Quar man n' ai fait entre gap et esquern; 
Per que 'ls vuelh far vertadier derenan 
E dirai pía pels pías pía ensenhar. 
Deis quatre temps e "1 li e '1 comensar 
Norant' e tres jornsdura dreg comtan 
E XXXIII horas vers an d' ivern 
E d' un ora lo quart non ges le tern 
E vai dins martz al eyssen comensar 
X iorns e deu tro '1 mei de iunh durar 
XXXIII iorns que deu estiu intrar... (37) 
Norant' e VIII iorns dur' al mieu semblan 
Automne tro al comensar d' ivern 
E no son vert li fau ni '1 pi ni '1 vern 
E vay tro '1 mes de novembre durar 
XXII jorn qui no y volc Aristótils errar. 
Setanta e VIII iorns dura '1 vern trian 
E XXII horas lo temps d' ivern , 
On 1' om a ops pus qu 1 éls autres gobern 
E no par flor ni 1' auzels lays no fan; 
Mas mi no fai negus del temps chantar, 
L' us pus qu' autre ; tan vuelh chantar uzar. 
La Don' ais cartz e 'ls Sobrepretz sai far 
Totz quatre temps so don se fai lauzar. 
Al rey lays Dieu so que vol comensar 
Ab grat de lui honran si affinar. 



13. 



Man ric mi demándon si am 

E no sábon que s' es amors 

Qu' aver lor fay d' amor secors 

Ho deis nom merman nos qu' amam ; 

Per que del nom d' amor mi clam, 

Que-s met en mans ricx croys représ. 

Amors es sims del pus aut ram 



(37) Falta la estancia del verano. 



EN LENGUA PROVENZAL 4o3 

Qu' ara amors creys pretz e lauzors, 

Mas entre 'ls rics d' aver pastors 

No-s sap nos fis que deziram, 

Ni quon amara temen celan, 

So don anc ric no s' entreme's. 

El cor amor clauza portam 

Car em deis coráis amadors, 

E seguem del cor sil drech cors 

Qu' amors no podem dir ni am 

Si ben la boca non tancam 

Ni em quar del nom d' amor es. 

Maracd' al amor comparara 

Qu' a maracdes pus grans valors 

Datz que compratz e mais dossors 

En amor que per do prendam 

Que per aver, mas no diam 

Que vers fos anc por amor pres (38). 

Totz dos segon qu' amans trobam 

Ses querres datz es mays d' onors 

Que vist, mas d' amor es dolors 

Quan ses querres met el liara 

Per aver, mas non o cream 

Nos qu' em deis fis amans cortés. 

A '1 amor don ieu las aflam 

Es ops afans , fretz e calors 

Pena, angoyssa et tristors; 

Querers compratz dols, setz ab fam , 

Qu' estiers ieu él cor crey qu' ayam 

D' aquest' amor tart ioy conques. 

Sobrepretz dezir e 'ls cars am 

E platz m 1 el reys aragonés. 

14. 

Si tot s" es braus 1' ayrs e 1 mes 
D' un durs chans no-m vuelh estar 
Quar faria mal estar 
Que amors m' a en tal us mes 
Que de chans per glatz 



(38) 7.201 que per aver mas no troban — Qu' avers for' ans per 
paor pres. 



404 TROVADORES ESPAÑOLES 

No-m lays ni per esmay 

Del ricx malvaz (39), 
Enans chan mielhs e may. 
Al valen comte de Rodés 
Mi volgra lai acostar 
On pretz lai fai mot costar 
L' onor que te, mas no-m des- (40) 
Sové lo gen datz 
Dos qu-em det, perqué say 

Es razonatz 
Per me al mielhs qu' ieu say (41' 
De Canhillac lo marques 
Dezir e son gen cantar 
Qu' amor no '1 vol enchantar 
Ans vol anc se amar bes, 

Qui il fai faitz prezatz (42) 
E si '1 vers motz vax (43) vay, 

Cel lo si '1 platz 
A tot vilá savay. 
Don catalán son représ 
Que non sábon prim filar 
Motz ni rimas afilar 
E filan d' autre représ 

Per lors gays dictatz (44) 
Gensar e no-m desplay 

Qu' atran assatz 
la pres del cor sens play. 
Trobaire melhor non es 
Ni er de chans afinar 
De tais dos n' ai vist finar 
Él bisbat de Girones: 

Q' us fo EN Bernatz 
Vidals el frays que ab jay 
Vise e '1 honratz 
Parazol qu' él vas jay. 



(39) 7.201 que chans non lays — Per glays ni per esmays — Del 
ríes malvays. 

(40) Id. no mi dessové. — Es la libertad de los poetas antiguos. 

(41) Id. per que say — Es coronatz. 

(42) Id. gaysfayt." 
(43] Id. vaycx. 

(44) Id. dictatz gays. 



EN LENGUA PROVENZAL 4OÍ) 

Sobrepretz gratz 
A vos el cartz eschay 

Quar pretz us play 
Qu' en mantas partz deschay. 

Rey res pres honratz 
Cors tal obra-us atray 

Qu' es faitz granatz 
Qu' a maracde os retray. 



15. 



Cavayers e sirvens 

E senhers e compans 

Sostmés ab cor estrans 

Deu far privadamens. 
Tots cavayers qu' e'sser vuelha valens 
Qu' estiers non es cavayers drechamens. 

Cavayers d' ardimens 

Hon pretz e laus gazanh 

Quar qui de pretz se planh 

Non li es ben (45) plazens 
Ardimens vol los (lo?) vers (46) primeiramens 
E dreitura e frans ensenhamens. 

Sirvens humils temens 

De Dieu on que dols lanh, 

Qu' estiers d' aur fay estanh 

E tot las [Y ais?) es niens, 
Qu' ab Dieu servir ven gratz et honramens 
E sens servir cavayer al mielhs mens. 

Senhers deu dressamens 

Qui 1' autre non guavanh 

A tort qu' en si dreg franh 

Del tot es leu perdens ; 
En aissí ren sobr' el sieus bonamens 
Cum so senhor vol qu' el sia sufrens. 

Companh gent aculhens 

E larx del sieu dar tanh 

E '1 pretz ad el reman 



(45) 7.201 No vieubos ni. 

(46) Id. ordes. 



406 TROVADORES ESPAÑOLES 

D' aquest mon , solamens 
Aytant aya acuelh sos bevolens 
En son aver ayssí '1 part' engalmens. 
Sotmcs e mal trazens 
No soiorn trop ni-s banh, 
Qu' onors e prctz sofranh 
A senhor negligens ; 
Aissí es rey sotzme's a sos tenens 
Com ilh a lui de gardar lialmens. 
Estranhs (47) dcfalhimens 
Ab lialtat barganh 
Quar sap dreg se refranh 
Y a tort no '1 er nozens 
Quar tots aucí e destruy sos fazens 
E dregz los pren e 'ls forz' e 'ls sobrevens. 
Privatz deis entendens 
E de seis a cuy tanh... 
Car pus deis sieus s' estranh 
A privadar pot hom estranhas gens 
Et estranha lo pus propdás parens, 
Sénher companhs cavayers e sirvens 
Sotzmés estranhs privatz es covinens. 
Na Sobrepretz me fai viur' aspramens 
E sil deis cartz sensa '1 trop dossamens. 
Del noble rey suy lauzan vers dizens. 



16. 



S' ieu fos tan ricx — que pogués gent passar 
Ses demandar — ¿ntre 'ls comtes e reys; 
E-m fos datz dretz e genz (48) e prims apleys 
Tems e razós e gratz a mon chantar, 
Fora grazitz e car tengutz mon chan; 
Mas tot me falh: ve-us quo viu benanans! 
Si pías casticx — pogués falhir forzar 
E chastiar — malvatz fols malaureys, 
E blasme laus e desmezura dreys, 
E no vis hom be dizen mal obrar 
For, eyssemples deis fols e deis errans; 



(47) 7 226. Ostans. 

(48) Id. engens. 



EN LENGUA PROVENZAL 4O7 

Mas tot n' es mens don crey viltatz e dans. 
Si fos amicx — us ricx d' autre ses dar 
O sens pro far— o ses dan de domneys 
E no fos datz a pretz tan durs efreys 
Qu' en fortz castelh pogués segurs estar, 
Fora-m efíbrs de saber et enans. 
Mas non ai re don sui del tot clamans. 
Si prims prezicx — pogués peccat sobrar 
E tot mermar — et erguelhs si cura creys 
Et aplanar folh qu' au diré fet freys 
E qu' el pus aut ponh los sieus dezirar, 
For' al miens bons et ieu al laus bastans; 
Mas per pauc ver sui del lauzar duptans. 
S' il tems anticx— qu' om solia prezar 
Chans e mandar — cortz juntas e torneys 
E fos per seis ben servida la leys 
Que mando so qu' els no vólun gardar, 
For' a las gens que mal vívon bes grans 
Et a mi jays; mas tot o tol enjans. 
Tro Sobrepretz e '1 reys e '1 cartz menans 
Serai deis mortz en loe deis vius lauzans. 
Si '1 rey Jacmes fos vius enqueras chans 
Fera subtils mas er m' o tol afans. 

HeiseR.I. Si volets dir de vi (49) 
Que fa mal atressí , 
S' aigua podets aver, 
No-us pora dan tener. 
Si volets dir de dats, 



(49) En el libro del Chrestiá de Eximenis á que antes hemos alu- 
dido, se transcribe una declamación de Serven contra las mujeres (De 
femnes compartray) y no puede dudarse que proviene del fragmento 
publicado por Heyse , si bien alterado en parte^ y parafraseado (y 
eso que Eximenis dice que abrevia) y reducido á ortografía entera- 
mente catalana. Los versos Amichs en Serven'— No parlavets axí 
con que Serven se apostrofa á sí mismo, se ponen en boca de un de- 
tractor del poeta, añadiendo : En temps qui es passat — Que-us viu 
enamorat— E trencavetz barreres— Denits per les carreres, etc. Pone 
luego la defensa de Serven' contra este reptiri hecha per un home 
qui 1' amava molt. Este fragmento forma paite de la riquísima y 
preciosa colección de D. Mariano Aguiló. — Puede observarse que el 
mismo fragmento de Heyse que aquí reproducimos, como el de G.de 
Cabrera, con el cual se halla unido, tiene ya formas catalanas. 



40S TROVADORES ESPAÑOLES 

Qu' en va hom despuylats, 

S' una vets hi perdets , 

Altre y guasanyarets: 

S' eu hi sui desastruchs, 

Vos hi serets estruchs. 

Mas en femna no vey 

Falsa, mas mal , ne crey, 

Que y vis res mas falcía ; 

Ja tan no y guardaría. 

Volets qu' eu s' en conort? (_5o) 

Tot axí con de mort 

Vos en porets guardar, 

Si-us vólen gualiar, 

E meyns, si la creets 

C a la mort, si-us volets, 

Vos porets acostar, 

Ho, si-us volets, lunyar. 

Leu pot, qui-s vol, morir, 

E qu' en podets ais dir? 

Ta mal fan les malvades, 

Que les dompnes honrades 

En son meynspreades , 

E los xaptenimens, 

E adés cúydon del mal 

Que fásson atretal. 

Meyns presades ne so; 

Ans deu hom per raysó 

Mas pressar les iantils, 

Car tantes ne son vils. 

Japress' om los niays, 

Can son entre 'ls savays, 

E dix en Perdigós, 

Que , si ia mal no ios , 

Bes non agrá saubor ; 

Dons lo mal fay meylor 



(50) Suma volets conort — Tot axí com de mort — Com dix en 
Servan' — De mala fembre qui — En destret vol tener — Ne eastel de- 
fender — Hon non age viande — Ne forsar aygue grande — Ne d' om 
pobre leyal (Car say). Es una poesía contra la vida del marinero que 
se ha atribuido al cronista Desclot, únicamente porque se halla en 
el mismo códice (Bibl. de S. Juan de Barcelona). 



EN LENGUA PROVENZAL 4O9 

Lo be, e '1 bes lo mal 

Pigora altretal. 

E tot axí, con es 

Femna vil pus que res, 

Can es ávol, la bona 

Porta de prets corona 

Sobre tot altre re; 

Car enaxí-s cove 

Per rasó natural, 

Que, si femna vils val 

Meyns, que res qu' él mon sia , 

Que '1 bona y hon qu' estia 

Prets porta e lauzor, 

C axí pessa d' onor, 

Honran tots sos amichs, 

Vils, cars, paubres e richs , 

E de si enantir 

Con la vils d' escarnir. 

E podets dir pus leu 

Contra '1 chastiar meu : 

Amichs en Servan', 

No parlávets axí 

El temps, que per amor 

Aviats gran dousor, 

E 'n fasiets cantan 

E ab so lausor gran. 

Donchs per que mal disets 

Femnes, que ben sabets, 

Que 'ls pus paubres fan richs, 

E plasens los amichs, 

E '1 volpey corretgós, 

E 'ls vilás amorós, 

E 'ls trists cundes e gays , 

E 'ls monsongers verays, 

E 'ls escás pros e larchs, 

E dous los pus amars, 

E fan far cortesía 

E lunyar vilania, 

E fan far massiós, 

Corts e conduyts e dos, 

E guerres e torneys , 

E portar beyls arneys. 



41 O TROVADORES ESPAÑOLES 

Don, si Dieus o volgués, 

Fora dreyts e gran bes, 

Que ia hom no falís 

Vas femna, ne mentís; 

Per que, car Dieus i vene, 

Tan bona raysó preñe, 

C hom, qui toylre la 'n vuyla , 

No crey, que ia la-m tuyla 

Per soma ne per parts, 

Ja tant no sebrá d' arts. 

C hom deu tal raisó pendre, 

Don no-s fassa rependre , 

E vos prendret rasó, 

Don enamich nos so 

Tuyt li fi amedor. 

Car disets gran folor 

E so, don hom no-s ere; 

Car Dieus les femnes fe 

Sembrans deis elamens, 

Que volé far ten valens, 

Que si 1' uns mens en fos, 

No pogrem viure nos. 

Car quatre causes son 

Les pus cares del mon 

E las pus leus d' aver, 

E mays podets saber, 

Que, si no fos le sois, 

Tot lo mon fora sois 

Sens nuyla criatura; 

Que , si no fos ventura 

De 1' aigua, qu' es tan laria(l. larja) 

A tota re, no parria (1. parja) 

Res pogués al mon viure ; 

E si foc tan deliure 

No pogués hom aver, 

O-s vende's per aver, 

Si com fus , res no fora 

C om pogués far meylora ; 

Ne sens 1' ar no viuaria 

Longiamen res qui sia, 

Ayten pauc sens la térra , 

Don hom fai payt e guerra , 



EN LENGUA PROVENZAL 41! 

Qu' es tan vil, e tan val, 

Que sosté be e mal 

E es de tots nos mayre , 

Per que trestuyt em frayre , 

Si tot no-ns ho cuydam , 

Pero pauc nos semblam. 

Que 1' un son vertader, 

E T autre monsonger, 

L' un son bon servidor, 

E 1' altr' escarnidor, 

Li un son ben parlan, 

L' autre de brau telan, 

Li un son dreturer, 

E '1 autre trop terrer. 

Pero '1 mal son mays preats, 

Que 7 1 be , vas totes parts. 

Si mals es grans , errors 

Ve deis princeps maiors. 

Que cil (1. s' il) rey e '1 senyor 

Aut vaíon valor, 

C hom no 'ls pogués blasmar, 

E vuolíon menar 

Adreyt lur senyoria, 

Cascús si con deuria, 

E viure ses peccat, 

Si qu' els son comendat 

Adreyt per governar, 

Vuolíon aytal far. 

Mas can véson les gens 

Falir les pus valens, 

Vólon far atretal , 

E no cúydon far mal , 

Ans díson , que , si era 

Mals, ne torts , ne sobreyra , 

Lor sényer no '1 faria. 

Pero fan gran falia; 

Que ia no santurion, 

Si be '1 rey s' en trestorn (5i), 



(51) Sentiríon — Si be '1 rey s' entristíon 1 Heyse y Mahn dan 
conjeturas que tampoco satisfacen completamente. 



4 12 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ne no 'ls saria bo. 

Tornem a la raysó, 

C aviam comensada : 

Dic, que '1 térra es presada, 

Car nos dona tot he , 

E car tots nos sostc 

E es de tots nos caps. 

E tu , Servan' , saps, 

Que, si femna no fos, 

Leumens la térra nos 

Fora trestot perdut. 

Donchs per dreyt conegut 

Val femna mays que res.... 

E pus a nostre fi 

Nos a dat gaug tan fi 

Ab Deu Sancta María, 

Tot hom se clemaria 

De domnes a gran tort. 

Car domne ha estort 

Lo mon, qu' era perits ; 

E pus San Esperitz 

Es venguts a nos say 

Preyem e yl e son payre 

E '1 fiyl , que per sa mayre 

Nos tremeta perdó, 

E nostres torts perdó, 

E que do al rey vida 

Sens mal de be complida. 

E can aura viscut 

Ab gaug e ab selut 

Lonch temps, e a Deu playa, 

Que d' aquest segle '1 traya, 

Lo men' en paradis 

Pres los sants iusts e fis, 

E d' aysó dix iutian : 

Per dreyt en aquel an ! 



EN LENGUA PROVENZAL 4 1 3 



14 Y 15. — PEDRO III Y PEDRO SALVATGE. 

Fué D. Pedro el primer hijo de doña Violante de 
Hungría, segunda esposa de Jaime I, su ardiente pro- 
tectora en las disensiones que mediaron entre él y Al- 
fonso primogénito del rey conquistador. Ascendió don 
Pedro al trono en i3 de julio de 1276 á la edad de trein- 
ta y siete años. Con él empieza á rebosar fuera de la 
patria el impulso belicoso que la había purgado del do- 
minio sarraceno y que fué origen de nuevas y continua- 
das luchas, de tantas glorias y tantas lágrimas. Como 
marido de Constanza, único resto de la casa de Suabia, 
fué aclamado rey por los sicilianos después de las san- 
grientas vísperas. Dueño de Sicilia y de la Italia meri- 
dional, pasó á España con pretexto del duelo para el 
cual había citado en Burdeos á Carlos de Anjou, y pudo 
disponerse á defender su reino de las armas francesas. 
La investidura dada por Martín IV (1), favorecedor del 
ya afrancesado güelfismo á Carlos de Valois, hijo de 
Felipe el Atrevido y de Isabel de Aragón, causó la ve- 
nida del monarca francés con poderoso ejército á Cata- 
luña, el prolongado asedio y la toma poco duradera de 
Gerona, la victoria marítima de Marquet y de Lauria y 
el descalabro del ejército francés, seguido á poco de la 
muerte del Atrevido. El mismo año, que era el de 1285, 
murió el rey D. Pedro en Villafranca del Panadés asis- 
tido del célebre físico Arnaldo de Vilanova, no sin ha- 
ber protestado antes de su adhesión á la Santa Sede. 



(1) No extrañará el uso de la autoridad espiritual en negocios 
políticos el que conozca la dictadura de que se invistió al papado 
desde los primeros siglos de la Edad media por la necesidad de los 
tiempos y los votos de los pueblos ; ni que por la complicación de los 
sucesos se halle en lucha un Sumo Pontífice con la casa de Aragón, 
enlazada con la familia imperial de Suabia, el que recuerde la larga 
contienda entre la Santa Sede y el Imperio, en la cual la primera 
defendía en el fondo la libertad de la Iglesia y el orden moral, como 
han reconocido historiadores modernos bien poco sospechosos de 
parcialidad. 



4 '4 TROVADORES ESPAÑOLES 

En los versos siguientes, por más de un título nota- 
bles, se retratan al vivo el denuedo y la osadía de nues- 
tro monarca, ya que no es posible que se manifieste Ja 
sagacidad política, que era su cualidad característica y 
que entre todos los de su tiempo le distinguía. Cuando 
á fines de 1284 ó á principios de 85 preparaban los fran- 
ceses su invasión y D. Pedro su resistencia, dirigió éste 
á Pedro Salvatge , sin duda su trovador familiar, el si- 
guiente canto: 

Pedro Salvatge, en grave pesar me hacen estar dentro de 
mi casa las ñores (de lis) que acá quieren pasar, sin guardar 
derecho ni razón; por lo cual ruego á los de Carcasona , á los 
de Agen y á los gascones que les pese si las flores me hacen 
menguar en mi poderío; pero tal piensa aquí ganar perdón 
y el perdón se le convertirá en completa perdición. — Y mi 
sobrino (Carlos de Valois yerno de Jaime I) que suele flores 
llevar, desea cambiar, lo que no me sabe bien, su insig- 
nia (2) y oimos contar que se hace apellidar rey de Aragón; 
mas á quien quiera agrade ó á quien quiera pese , mis jaque- 
sas (3) se mezclarán con sus tornesas y plegué á Dios que el 
de mayor derecho venza, que yo en ningún tiempo por boca- 
do de bretón dejaré la insignia de las barras (4). Si mi dama, 
de corazón cortés, lleno de todos los bienes, Salvatge, me 
quisiese valer, y en su corazón me diese algún dominio, no 
me sería necesario armarme contra los enemigos ni desplegar 
pendón ni gonfalón (5). 



(2) Probablemente el blasón ó escudo de armas. Acaso alude al 
sombrero ó corona (xapeu) de que habla Muntaner que tomó como 
emblema de la dignidad real. 

(3) Monedas que tomaban el nombre de Tours y de Jaca. 

(4) Era proverbial lo vano de las esperanzas de los bretones 
(esperanza bretona) que aguardaban la vuelta de Artús. La senhal 
de bastón (palé en lenguaje del blasón) es el escudo de las barras 
catalanas de que habla también Muntaner: E vull sapiatz cascú — 
que aquest (D. Jaime II ó su hijo) es lo lleó — que Sibella nos ditz — 
que ab senhal de bastó — abratria 1' argull — de maint auta mayzo 
(En nom). 

(5) Este rasgo de galantería debe ser para indicar desprecio de 
los enemigos. Pedro III demostró en Sicilia que no era de los prín- 
cipes más amartelados de su época. 



EN LENGUA PROVENZAL 41 5 

Contestó Pedro Salvatge : 

Señor, rey que parece enamorado no debe permanecer con 
ánimo apocado respecto á las flores , antes bien debe pensar 
cómo pueda hacer con buen estrépito coger las flores en aquel 
mes en que empieza el verano y las flores nacen más espesas, 
y los que las cojan sean de tal valía que ni en monte ni en 
llano, ni en selva ni en bosque dejen flor alguna aquende el 
monte Canigó. 

Recogió el guante el conde de Foix, Roger Bernar- 
do III , desde mucho tiempo enemigo del rey D. Pedro, 
aliado de los barones catalanes rebeldes, vencido y preso 
en Balaguer, aherrojado en el castillo de Ciurana y 
luego soltado por intercesión de la reina de Mallorca. 
Contestó guardando el mismo tono, el mismo metro y 
las rimas que los dos trovadores aragoneses: 

Salvatge, todos osamos cantar y el rey de Aragón enamo- 
rar: decidme cómo podría esto hacerse, que á mí no me pa- 
rece (hacedero) sin el auxilio de León (del rey de Castilla que 
faltó á su promesa de auxiliar al de Aragón) el cual se le una 
en todo contra el francés, de suerte que quede aliviado de su 
faena; y pues él dice que el de mayor derecho venza, tiene 
cada uno motivo de faltar en todo (?), por esto sabed que yo 
detengo á Castellbó (ó). — Pero quien quiere habérselas con 
las flores bien debe guardar sus barras , porque los franceses 
saben dar grandes golpes y manejar su bordón y no os fiéis 
en los de Carcasona ni en los de Agen ni- en los gascones, 
porque en nada le estiman desde que conmigo ha faltado á la 
palabra. En breve tiempo veremos á mis borgoñones apellidar 
Monjoie y ellos apelliden Aragón. 

Finalmente Bernardo de Auriac, llamado el maestro 
deBeziers, compuso, siguiendo la misma pauta, una 



(6) Este vizcondado había sido señalado en dote á su hija por el 
conde de Foix cuando se trataba del casamiento. En él y en los 
valles de Aran y de Andorra se publicó la sentencia de privación de 
los dominios del rey. V. Zurita y Bofarull, Doc. IV, alocución del 
rey en set. 1283 á los del último valle. 



41 6 TROVADORES ESPAÑOLES 

poesía que es como el canto de guerra de los franceses, 
y en la cual por una extraña contradicción la lengua de 
oc celebra por primera vez su propia decadencia y la 
invasión de la francesa : 

Nuestro rey sin igual en honor quiere desplegar su gonfa- 
lón, por lo cual veremos por tierra y por mar caminar las 
flores, y me sabe bien, pues ahora sabrán los aragoneses 
quiénes son los franceses, y los catalanes avaros corteses (7) 
verán las flores, flores de honrada semilla, y oirán decir por 
Aragón oil y nenil en vez de oc y de no (8). — Y quien quiere 
romper las flores, bien me parece que no sabe quién son los 
hortelanos que para guardarlas reúnen á tantos ricos barones, 
porque son tales los tres hortelanos (9) que cada uno de ellos 
es rey más poderoso que el de Barcelona y les acompañan 
Dios y fe y creencia; así pues cuando estén allende el monte 
Canigó no dejen en pie torre, palacio ni casa. — Catalanes, no 
os desagrade si el rey francés os va á visitar con bellos arne- 
ses, pues quiere saber noticias de vuestro comportamiento y 
absolveros con lanza y con bordón, pues sobrado tiempo se- 
guís excomulgados. 

EL REY. 

B. P. 7225. 7226 Peire Salvagg' en greu pessar 
Rayo. Ch. IV y V. Mefan estar 

Itoch. I'. 9. Dins ma maizó 

Las flors que say vólon passar 
Senes guardar 
Dreg ni razó; 
Don prec asselhs de Careases 

E d' Ajenes 
Et ais Guascós prec que lor pes 
Si flors me fan mermar de ma tenensa ; 
Mas tal cuia sai gazanhar perdó 
Qu' el perdós li er de gran perdició. 



(7) Compárese con la calificación de el raubador esíretz nesci 
cortes del monje á A. de Sist. 

(8) Sí y no en francés en vez de oc y no en catalán. 

(9| El rey de Francia y sus hijos Carlos de Valois y el rey de 
Navarra. 



EN LENGUA PROVENZAL 417 

E mos neps que flor sol portar, 
Vol (10) cambiar, 
Do no-m sab bo, 
Son senhal, et auzem comtar 
Que-s fai nomnar 
Rey d' Aragó, 
Mas cuy que plays' o cui que pes 

Los mieus jaque's 
Se mesclaran ab lor tornes 
E plass' a Dieu qu' el plus dreyturier vensa; 
Qu' ieu ja nulh temps per bocelh de Bretó 
No laysarai lo senhal del bastó. 
E si mi dons (i i) al cor cortés 

Pies de totz bes 
Salvagge (12), valer mi volgués 
E del seu cor me fes qualque valensa 
Per enemicx no-m calgra garnizó 
Ni desplegar pennol ni confaló (i3). 

PEDRO SALVATGE. 

Senher, reis qu' enamoratz par 
Non degra star 
Ab cor feló 
Contra flors, ans deu albirar 
Com posea far 
Ab bon ressó 
Culhir las flors en aquel mes 

On '1 estiu es 
E las flors náisson plus espe's 
E 'ls culhidors sían de tal valensa 
Qu' en poig ni plan , en selva ni boyssó 
No láisson flor de sai Moncanegó (14). 



(10) Vers. 7.225. Se fa. 

(11) 7.226 qu 1 es ab cors. 7.225. E si mi don' al cor. 

(12) Lo mismo que Salvatge ó Salvatje. Este apellido se halla en 
antiguos documentos catalanes, si bien pudiera designar que Pedro 
pertenecía á la clase de caballeros salvajes. 

(13) Rayn. Ab sol qu' ieu vis la sua plassenn faissó. 

(14) Sustituímos este nombre á Monmelió, Momelion. 



41 S TROVADORES ESPAÑOLES 

EL CONDE DE FOIX. 

Salyatge, tuitz auscm cantar, 
Enamorar 
Rcis de Aragó : 
Digatz me se-s poria tan far. 
C a mi no par 
Scs lo lió 
Que sia cnscmhle en tota res 

Contra '1 Francés 
Si qu' el sicu afar sia ges ; 
E car el dis qu' el plus dreyturer vensa 
De faihir tot a cascun la razó (i 5), 
Pero sapchatz qu' eu deteng Castelbó. 
Mas qui a flor se vol mesclar 
Ben deu gardar 
Lo sieu bastó; 
Car france's sábon grans colp dar 
Et albirar 
Ab lor bordó ; 
E no-us fize's en Careases ; 
Ni Agenés, 
Ni en Gascón, quar no 1' ámon de res 
De pos vas mi ai faita la falhensa; 
En breu de temps veirem mos Brogoignó 
Cridar Monjoi, e '1 criden Aragó. 

BERNARDO DE AURIAC. 

Nostre rei qu' es d' onor ses par 

Vol desplegar 

Son gomfanó; 
Don veirem per térra e per mar 

Las flors anar. 

E sap mi bo 
Qu' eras sabrán Aragonés 

Qui son Francés; 
E 'ls Catalans estreg cortés (iG) 



(15) Rayn. tot a cascun de lai razó: 7.225, tort. 
(1(5) 7.225. Catellans covdatz estretz. 



EN LENGUA PROVENZAL 419 

Veiran las Flors , FlorscT honrada semensa 
Et auziran diré per Aragó 
OÍL e NENIL (*) en luec d' OC e de NO. 
E qui vol culhir ni trencar 
Las flors, be-m par 
No sap quals so 
Li ortolá que per guardar 
Fan ajustar 
Tan ric baró; 
Quar li ortolá son tais tres 

Que cascús es 
Reys plus ricx: qu' el Barsalonés, 
E Dieus e fes es ab lur e crezenza ; 
Done quan serán outra Moncanegó 
No y láisson tor ni palays ni mayzó. 
Cátala no-us desplassa ges 
Si '1 reis francés 
Vos vai vezer ab bels arnés , 
Qu' apenre vol de vostra captenensa, 
Et absolver ab lansa et ab bordó, 
Quar trop estaitz en 1' escominió (17). 



l6. — AMANEO DES-ESCÁS ( R. DE PEDRO III. — JAIME II ). 

Este trovador heredó las pretensiones magistrales de 
Ramón Vidal, si no con respecto á los conocimientos 
lingüísticos, en lo relativo al buen tono y á la conducta 



(17) Hemos puesto siempre la terminación o y no on para mar- 
car la igualdad de los consonantes. Se hallan también con el nombre 
del conde de Foix las siguientes estancias semifrancesas, oscuras y 
sin duda mal copiadas. Francés qu' al mon de gran cor non a par — 
E de saber de fortz' e Bergoignon, — Los Paterin a Roma áuzan 
menar — E qui clamar se fará d' Aragón — A lo gran foc serán menat 
aprés — Com rason es — E tuit bruisat serán — E lor senes gitad' al 
vent. — E qual de vostra dolensa — Faran tal fin qu' a le mars del 
sablón — S' anieran si com 1' arma a perdison. — Les Tartaion — 
Veirem piar — Ni plui sr-ampar — Poirá saison — E sieu ségner veirem 
ligar — Et aforcar — Come lairon — No-ra será lo premier mes— El 
trait que fes— Cridar perdón — Destrui nostra fes — Nos clialzeron 
per aver soa remensa — E pois veirem chascun de soa maison — E de 
son sen morir en prison. 

(*) yar. OIL c XONI. 



420 TROVADORES ESPAÑOLES 

caballeresca. No cabe duda en que era de noble alcurnia 
y mantenía una brillante servidumbre en su castillo, 
situado probablemente en el pueblo de Escás, del cual 
llevaba el apellido (i). Su nombre de pila es poco fre- 
cuente en nuestra provincia, donde lo debió introducir 
hacia la época del nacimiento de nuestro trovador Ama- 
neo de Albret ó Labrit , educado en la corte del Con- 
quistador, á quien sirvió con gloria contra los moros. 

Amaneo de Ses-Escás compuso una de sus poesías 
en 1278 y otra (cuando echaba á menos la juventud: 
sospir jove) entre 1291-94 en que Jaime II el Justo 
reinaba á la vez en Aragón y en Sicilia. 

Las obras de este trovador á quien no se atribuye 
ninguna en forma lírica , son trasunto del tono domi- 
nante en una parte de la sociedad de aquella época, y á 
este título las transcribimos en gran parte. Puede obser- 
varse que se buscaban principalmente los modelos en 
las pequeñas cortes subsistentes todavía en el mediodía 
de Francia. Las dos primeras recuerdan el Ensenhamen 
de Arnaldo de Marsán (2); en el título de la segunda 
se da á Des-Escás el singular nombre de dios de amor (3), 
testimonio del singular aprecio en que se le tuvo (4). 



(1) Escás es un lugar en la parte NO. del obispado de la Seo de 
Urgel y por consiguiente en la de Cataluña más próxima á Bearne 
y Foix. Des por del ó de lo, es contracción de: de es (de ipse) y este 
el primitivo artículo popular que se conserva en varios nombres de 
lugar (y en el habla común de algún pueblo de Cataluña y en todas 
las Baleares) como en Desbach, Descall, Descatllar, Desllor. Despa- 
lau, etc., es decir: Des-Bach, etc. El trovador hace rimar su nom- 
bre con afars, parlars y espás. La última rima convendría con la 
pronunciación vulgar y las primeras con la forma original ia del 
nombre : Escars. 

(2) Arnaldo de Marsán se halla nombrado entre los caballeíos 
que florecieron en la época de Alfonso II en el Abril de R. Vidal, 
así como la dama Escarronha que se menciona como de la misma 
época en dicha poesía se halla también citada en el Ensenhamen de 
Marsán. 

(3) Se ha de atender á que la Instrucción de la doncella precede 
en el M. S. á la del escudero y que lleva el nombre de Amaneo Des- 
Escás. En el índice está señalada con este título: 1' ensenhamen de 
la donzela que fe 'N-Amanieu Des-Escás. 

(4) El estilo del trovador tiene aquella facilidad elegante y ver- 
bosa que se nota en R. Vidal y en otros autores de novas y comíes. 



EN LENGUA PROVENZAL 42 1 

r. n Instrucción á un doncel : 

En el tiempo de Navidad en que arrecian el viento y la 
lluvia y aparecen la nieve y el hielo, recuerdo que fué cuando 
estaba yo en mi casa gentilmente con mis escuderos, y hablá- 
bamos de alegrías, de armas y de amor. El fuego era limpio 
y claro y el piso gentilmente cubierto de paja, y para solazar- 
nos teníamos vino claro y rojo. Cuando nos levantamos de la 
mesa, se me acercó un fino enamorado doncel. Señor, dijo, es 
fama que vos entendéis en amor, más que otro amador algu- 
no, aunque sea letrado.... Por esto os ruego que lo mejor que 
podáis, me enseñéis á mí y á los demás servidores vuestros 
cómo debemos portarnos entre los viles y los buenos.... Yo le 
dije: amigo, ojalá que tuviese yo el entendimiento que decís, 
pero sin tratar de ofenderos os daré un consejo, y es que ja- 
más alabéis con tanto exceso á vuestro amigo que la alabanza 
se le convierta en daño y vos parezcáis mentiroso. Procurad 
hablar de manera que parezca verdad lo que decís , pues así 
como los pintores coloran sus obras, el que habla debe colo- 
rar sus palabras de suerte que no se le pueda reprender.... Yo 
he visto el comportamiento de muchas gentes: hombres de 
poco poder, bellos y gentiles; malvados otros que eran ricos, 
v pobres cuitados , generosos, francos y alegres. He visto tam- 
bién entre nosotros que un hombre sabio y de buena memoria 
aprendía de otro menos sensato que él. Así os ruego primera- 
mente que no imitéis á los necios, que escuchan muy bien lo 
que se les cuenta y luego de nada se acuerdan. 

No os acompañéis con hombre pesado, necio, ni de mala 
estrella, ni loco, pues quien os viese con él pensaría que sois 
de igual condición. No tengáis lengua ligera para escarnecer, 
ni maldigáis , porque es oficio villano y deshonroso para el 
que lo usa. No seáis engañoso, embustero ni traidor, pues 
sabed que Dios aborrece á los hombres traidores. Pero si 



Su lenguaje es el provenzal clásico, excepto el auxiliar y el futuro 
en ei propio de los países de lengua de oc más vecinos al Pirineo y 
la sustitución de ie á i, sie-us, chatieu, etc., que el M. S. 7.201 em- 
plea en las poesías de otros trovadores y sería también usual en el 
condado de Foix y alguno de los demás puntos donde buscaba 
Amaneo sus modelos. En cuanto ú otras singularidades, como etz 
por habetz, faratz por faretz, iesca por esca, pueden mirarse como 
primeros asomos de la corrupción del lenguaje clásico (Cp. Barstch 
P. L. y P. D. notas». 



422 TROVADORES ESPAÑOLES 

queréis veros honrado y querido, sed generoso, franco, atre- 
vido, bien hablado, agraciado y de buen porte, y vuestros ves- 
tidos sean buenos y hechos para vuestra medida. Y si no os 
los podéis hacer de tela de valor, cuidad de que os lo corten 
con más perfección, y á lo menos procurad tener buenas cal- 
zas, buenos zapatos, buena cintura, bolsa y cuchillo, y con 
esto y con traer la cabeza arreglada , estaréis bien testido ; y 
sobre todo no traigáis ropa descosida , pues es preferible traer- 
la rota: lo primero indica tener mala crianza y lo segundo 
sólo pobreza. Servid á vuestra dama tarde y mañana, semanas, 
meses y años, y que os halle siempre dispuesto á hacer su 
voluntad. Servid también á sus favorecidos, de suerte que 
luego os alaben , pues la alabanza engendra amor más que 
otra cosa alguna, y á veces se ama á una mujer que no se ha 
visto, sólo por oiría alabar. Así debéis esforzaros en adquirir 
todos los méritos para que seáis alabado.... Debéis servirla 
ocultamente y sin envaneceros, ensalzarla tan gentilmente, y 
dar á conocer su valor de tal suerte que la tengan en mucho 
los hombres de más mérito. Y si ella os da celos y se excusa 
y os dice que nada hubo de lo que visteis con vuestros ojos, 
decid: señora, estoy seguro de que decís verdad, pero yo lo 
he soñado, á lo que creo. Concededle lo que no es verdad 
como lo que lo es, y además sed hombre de corte y de guerra. 
Sin esto no podréis ser sabedor en amores, pues el hombre 
debe frecuentar las cortes para mejorarse, que tal es la escuela 
de los buenos. Pero bien veo, y lo siento, que no sois tan 
rico que podáis seguir la corte sin servir á un señor que quie- 
ra visitarla. 

Por esto debéis frecuentar y servir á tal señor que sea muy 
dado al honor, á la fama y á la ostentación y que realce sus 
méritos y los de los que le sirven , y le serviréis mientras dure 
su mérito con solicitud y con agrado, noche y día y sin des- 
pego. No os dé vergüenza estar de rodillas mientras seáis es- 
cudero.... Sabed ensalzar también á vuestro señor, de suerte 
que por todas partes hagáis saber sus buenos méritos callando 
sus malas cualidades. Y tened cuenta en acompañarle por 
la noche al entrar en cama v por la mañana al levantarse, si 
es necesario escudero... En todo se debe buscar lo que place 
á su señor, si bien cuando comete alguna falta, se le debe 
advertir secretamente y con buenas palabras. Y si alcanzáis 
tanta privanza que os crea de buen grado, no seáis adulador, 
ni tampoco estéis triste ni celoso si otros compañeros son más 



EN LENGUA PROVENZAL 42 3 

privados suyos, porque el señor debe repartir su poder entre 
su gente , obedeciendo á unos, mejorando á otros y alegrando 
y obsequiando á aquellos á quienes nada puede dar. 

Y si acaso cerca ó lejos hay guerra, tened un caballo ligero, 
fuerte y corredor, de unos siete años, enseñado y obediente al 
freno y que no os duela aguijonearlo cuando sea ocasión. Y 
calzad espuelas bien firmes y apretadas, canilleras bien pues- 
tas con las junturas y los quijotes, y el braguero sea tal que 
no necesite enmienda, y la cota de armar (gambaison, gambax: 
castellano antiguo; camisola picada que se ponía debajo de la 
loriga) flexible, fuerte y densa , y todo vuestro arnés, gorguera 
y cara y puño (5) y loriga y perpunte todo os venga ajustado; 
que vuestro almófar (capmail : cabeza de malla) esté debi- 
damente ligado (no os venga flojo ni estrecho); y que vues- 
tra cintura sea fuerte para armarla con cuchillo á la vez de 
cortar y de armar, y que en manera alguna se os olvide en 
aquel tiempo la espada, y haced que os tengan bruñido vues- 
tro sombrero de hierro, y mandad al escudero que cuide 
de que no se tomen de orín la loriga y casco brillante y el 
hierro de vuestra lanza. Y acordaos de mirar si falta atado, 
correa ó hebilla en vuestro arnés, mientras que hay sazón en 
vuestra vivienda junto al hogar, pues muchas veces creemos 
poder descansar, y es necesario levantarnos de la cama antes 
del día: tal descanso conviene á quien sirve á un señor guerre- 
ro. Y os ruego que si tenéis algún mando os apresuréis tanto 
en armaros, que ninguno antes que vos se halle éntrelos 
arzones. Y cuando lleguéis á la pelea , sea tal vuestro juego 
que fuera y dentro se diga que no escasean vuestras dotes 
guerreras, antes bien que vuestro mérito aventaja al de los 
mejores. 

Y cuando vuestro valor será así reconocido, os daré por 
señor á un conde bien enseñado de quien estoy agradado y 
satisfecho.... D. B. de Astarac (G), que reúne todos los requi- 
sitos necesarios á un buen caballero; por lo cual os enviaré 



(5) Bartsch lee: e carel ponhs. 

(6) Bernardo IV de Astarac (1249-91) condado que forma parte 
del Armagnac (Arraañac) que se llamó bajo ó negro. El Armagnac 
era una comarca de la Gascuña y se dividía en la paTte alta (en los 
Pirineos centrales) y baja más al N. En sus dos Past. de 1276 y 82 
G. Riquier habla como si estuviese en Astarac. En 1284 celebra 
también al conde de Astarac, al de Foix y al de Rodés (Henr. II 
V. S. de Ger.). 



424 TROVADORES ESPAÑOLES 

hacia él y decidle, si os place, cuando podáis hablarle despa- 
cio : D. Amaneo Des-Escás , señor conde, os saluda y os hace 
saber que tanto ha crecido vuestro valor, que tiene deseos de 
serviros siempre, y me ha mandado venir á vos como á mi 
señor, para que por su amor siempre os sirva.... Esto quiero 
que digáis al conde , pues sé que adquiriréis preciado mérito 
sirviéndole á él y á aquella á quien tanto ama, escudero bien 
enseñado. 

2. a Instrucción á una doncella (7) : 

Eñ el mes de mayo en que se alegran los pajaritos y cantan 
por los bosques , estaba pensando en mi amada cuando encon- 
tré una doncella que me llevó á sentarme junto á ella en un 
banco y me dijo: D. Amaneo Des- Escás, no seáis avaro (esca- 
so: alusión al apellido) en contestarme á lo que os voy á pre- 
guntar. Dadme vuestros consejos para llevar una vida buena, 
cortés, bien recibida y libre de mala fama. Amiga, le contesté, 
lo haré de buen grado aunque tenéis diez veces más entendi- 
miento que yo, como que el más sensato es el que más pre- 
gunta. Os aconsejo en primer lugar que seáis madrugadora, 
y que os levantéis y vistáis antes que os llame vuestra señora. 
Primero lavaos y después abrochad estrechamente vuestros 
brazos. Cuidad de las uñas, de todo el cuerpo y principalmen- 
te de la cabeza que es lo que más se ve , y deberíais blanquea- 
ros todas las mañanas los dientes. Deberíais también tener un 
claro espejo. Preparad cuanto necesite vuestra señora al le- 
vantarse , pero no entréis antes que haya salido el amo. Ade- 
más de la ropa le debéis traer aguja, seda, hilo, un peine y 
todo lo demás de que necesite para embellecer su cabeza. 
Cuando se haya levantado, traedle en la mano el espejo para 
mirar si hay algo que enmendar en algún cordón, guarnición 
ó lazo. Traedle también agua, toalla, y luego mirad si todo 
su vestido está bien dispuesto, que nadie pueda venir á en- 
mendarlo. 

Entonces podréis entrar y salir por la sala , y á todos los 
que os vayan á recibir y os saluden, contestad buena y amo- 
rosamente sin que os deis demasiada prisa en hablar. Cuando 
estéis en el monasterio á oir misa , tened cuidado en guar- 
daros de mirar locamente, no separando los ojos de la tierra ó 



(7) En la poesía se la llama Na Marqueza. 



EN LENGUA PROVENZAL 425 

del altar y allí no trabareis plática ni consulta. Mas luego que 
hayáis salido, si quiere solazarse alguna de vuestras compañe- 
ras, apruebo que consintáis en ello, así como también con los 
que lo desearán , pero cuidando de que las chanzas no sean 
excesivas, de suerte que se conviertan en enojo, en daño ó en 
ruido, pues no le está bien á una doncella ser vocinglera. No 
llevéis descosido el jubón ni la gonela, ni otro vestido alguno. 

Y si queréis disponer la diversión de los juegos partidos, no 
los hagáis ofensivos, sino agradables y corteses. En la mesa 
aguad el vino, no incitéis á comer á vuestros compañeros, 

pues no parece oportuno convidar á un hombre sano 

Si os faltan servidores, cortad primero que otra compañera 
alguna , pero si hay compañero, será muy mal criado si no os 
sirve á vos y á sí mismo. Después de comer lavaos las manos, 
y luego cuando os sentéis poneos más abajo que vuestra seño- 
ra, de suerte que por voluntad propia no os halléis á un mis- 
mo nivel; y si ella os lo impide, haced, si podéis con maña, 
que medien dos personas entre ella y vos. Si algún hombre 
os dirige la palabra.... defendeos con bellos dichos placente- 
ros, y si su plática os cansa, preguntadle nuevas: «¿qué mu- 
jeres son más bellas , las gasconas ó las inglesas, y cuáles son 
más corteses, más leales y mejores?» y si os dice las gasco- 
nas, responded sin temor: «señor, salvo vuestro honor, las 
mujeres de Inglaterra son las más gentiles de todo el mundo.» 

Y si os dice las inglesas, responded: «más gentil es la gasco- 
na,» y le pondréis así en rueda, y llamad entonces á otros 
compañeros que den juicio favorable ó adverso acerca de 
vuestro desacuerdo. Y ninguno que os hable , halle en vos 
malas palabras, aun cuando fuese enemigo de todos vuestros 
amigos, pues así como se aprecia el hombre que sabe defen- 
derse vigorosamente de sus malos enemigos, se os apreciará 
más si vuestro trato es cortés, humilde y apacible á todos los 
buenos. Y podréis hallar otros modos de defensa, y más de 
quinientos, sin decir ofensa y sin cometer falta.... Y deberíais 
aprender cómo se portó cuando era menor la condesa de Ro- 
dés (8), tan bien enseñada por su padre el valiente conde de 
Cominges que jamás hizo falta alguna. También os hablaré de 
la fuente de honrado comportamiento unido á verdadero 



(8) Mascaroza, hija del conde de Cominges, esposa de Enri- 
que II de Rodés. 



426 TROVADORES ESPAÑOLES 

entender, de la Rogesta Aragueza (9)... Recordad también con 
honor á D. a Guillelma mi señora de la Ilha (10) en cuyo fa- 
vor obra Dios tal portento que á todas aventaja en buenas 
enseñanzas y ninguna se afana mejor que ella en hacer obras 
agradables, de suerte que el pueblo y Dios la aman. Tan gen- 
tilmente es enseñada su cuñada D. a Tiborcx que todos sus 
vestidos y sus obras son tan finos y depurados como el oro 
en el crisol. Nombra también á D. a Margarita, D. a Guordó, 
otra Guillelma hija de D. Gastón (11) «la cual ha adquirido 
tanta reputación en todo nuestro país que da lustre á Gascuña 
y su comarca, D. a Constanza de Foix, la cual es tan bella y 
buena que no pienso haya doncella mejor enseñada ni por la 
parte de allá ni por la de acá hacia Barcelona , la doncella de 
Armanhac y D. a Mascaroz^ de Astarac (12)» y concluye di- 
ciendo: así como el rey de Aragón ha vencido en honor por 
su esfuerzo á los más fuertes, os veo vencer en entendimiento 
á las demás jóvenes por vuestra excelente aplicación , y ruego 
á Dios que os mejore en todos hechos, señora marquesa. En 
cuanto á las aragonesas y á las catalanas no sé las que valen 
más, pero quiero enviar el juglar Falconet al rey de Aragón 
mi señor, caudillo del valor, para que si le place, con D. Artal 
de Aragón (i3) y con sus catalanes y con el conde de Ampu- 
rias emperador de amor (14), diga á mi procurador cuáles, 
entre las damas de acá , como tambie'n entre las doncellas, 
son las mejores, y cuando me las hayan dicho y sepamos sus 
usos, tomad de buen grado ejemplo en su comportamiento. 



(9) Avagues es un valle de España próximo al de Aran, partido 
de Jaca en la frontera de Francia y por consiguiente no muy distan- 
te del obispado de Urgel, patria del poeta. 

(10) Ilha ó la Ilha en el Rosellón : D' Astarac venia — L' autiier 
vas la Ilha — Peí camin romieu. G. Riquier. Past. de 1276. 

(11) Gastón de Bearne. Este vizcondado y el condado de Foix, 
lindan, como es sabido, con España hacia la parte central de los 
Pirineos. 

(12; Hubo dos Mascarozas, madre é hija, que en la quinta década 
del siglo xiii reivindicaron el dominio de Armagnac y además la ya 
nombrada esposa de Enrique II cuya hija Cecilia casó con Bernar- 
do VI de Armanagc que reinó á últimos del siglo. Se ve que era 
nombre comúnen estas familias vecinas y emparentadas. — Acaso 
diría Mascaroza de Armagnac y la doncella de Astarac. 

(13) Puede decir Alagón por el apellido y Aragón por la patria; 
pero es más probable lo primero. 

(14) El que veremos luego como trovador. 



EN LENGUA PROVENZAL 427 

3.° Composición de las llamadas Doneaire en que es nota- 
ble la frecuente cita de refranes y la forma dialogada de que 
hace uso; dice hacia el fin: El rey Jaime de Aragón, que es 
rey de los sicilianos á pesar de franceses y de romanos, no ha 
adquirido tanta prez, ni otro rey alguno, como tenéis vos (i5). 

4. Otra composición tambie'n en forma de epístola, donde 
contra la costumbre general de los trovadores , hace un minu- 
cioso retrato de la persona á quien está dirigida : no parece en 
manera alguna mal cortado un vestido cuando vos lo habéis 
llevado y nada podrían corregir en él por más que se empeña- 
sen, todos los sastres de Lérida, de París y de Colonia, etc. — 
Hace también uso del diálogo. Estas cartas, termina, fueron 
mandadas el día de San Bartolomé del año de la Encarnación 
de Dios 1278. 

Assó es 1' esseuhainen del escudier que fe aquel metéis dieu 
d' aniors. 

B. P. 2.701 El temps de nalador, 

Bartscli P. D. Cant vent ab plueja cor 

E par la neu él glatz 
E '1 freiz iverns gilatz, 
Mi remembra que fó, 
Qu' estav' en ma maysó 
Gent ab mos escudiers ; 
E parlem d' alegriers 
E d' armas e d' amor: 
E car chascús de lor 



(15) Dice al fin de esta poesía en la parte suprimida por Ray- 
nouard: Arnaldo déla Saga (casa ilustre del obispado de Urgel que se 
extinguió en el reinado de Jaime II en este caballero) y Pons de 
Aragón (acaso Guillermo de Pons que figuró en las guerras de Sicilia) 
no han adquirido tanta fama como caballeros, como vos en calidad de 
dama... (Mili. 11.199). Como refranes provenzales citaremos: Mais 
volria una calla — Estreg tener en se — No faria un polhé — Qu' estés en 
autrui serralha (Más vale pájaro en mano — Que buitre volando) 
Cerc. Fol presen, fol messatge : Berg. Aytal salsa, aytal pebrada: 
R. Vidal. En el Lai on de Pedro W. se habla de un Ramón Güi- 
ra ut — -Que solia cavalhs revendré, no sabemos si alusión á una per- 
sona conocida ó proverbio. — En las Leys d' Amors: Haias mal, 
haias be — Ab los tieus te capté (Con mal ó con bien — A los tuyos te 
aten) y varios otros. 



420 TROVADORES ESPAÑOLES 

Entendro en amar, 

Comensem a parlar 

Lo jorn de mans afars. 

El foc fo netz e clars 

E' 1 ostal gen palhatz. 

E per aver solatz , 

Aguem vis clars e ros. 

E membra-m que fom nos 

Jent levat de manjar. 

E com hom vol parlar 

D' amor, cant n' es cochatz, 

Us fis enamoratz 

Donzels vene s' en pres mi. 

Se'nher, fetz sel, hom di, 

Que vos sabetz d' amor 

Mays de nulh amador, 

S' es letratz, c 1 anc fos natz. 

Vos que non es letratz 

Sabetz d' amor, can nais 

E don ve e com pais 

Aisels que '1 son sosme's. 

E car tot cant que n' es 

Sabetz d' aquel afar, 

Volem vieur' e renhar 

Peí vostr' enzenhamen. 

Per que-us prec c' al pus gen 

Que poiretz ensenhatz 

Mi e 'ls autres, si-eus platz, 

Qu' em al vostre servir, 

Com nos puescam chabir 

Entre 'ls ávols e 'ls bos. 

Que neis vostres garsós 

Veg totz enamoratz. 

E totz hom a cuy platz 

Tal vida, deu aver 

Captenens' e saber 

Com sia be volgutz, 

Amatz e conogutz (*) 

Per paubres ni per riex. 

E yeu dissi '1: amicx, 

(*) M. S. conegutgr, forma catalana; pág. 433, lin. 3S, y pág. 443, lin Sl>: 
también en fiuülermo de Cervera. 



EN LENGUA PROVENZAL 429 

Sapchatz que yeu volria, 
Aver, s' a Dieu plazia, 
Le sen que vos dizetz. 
Mar la fe que-m devetz 
No-us enuey, sie-us o dic, 
Jamai nulh vostr' amic 
No sobrelauzetz tan, 
Que laus li torn' a dan 
Ni 'n sembletz messongiers. 
C ap que fos vertadiers 
Le laus es perilhós; 
Car per un o per dos 
Que dirán que vers es , 
Serán cinquant e tres 
Que-us dirán que mentetz. 
E d' aquó no ve pretz 
Al lauzat ni a vos. 
Mar s' es voluntairós 
De vostr' amic (*) lauzar 
O d' autres faitz parlar, 
De ver o de mentir, 
Ab semblan de ver dir 
Comensatz e finetz, 
Amic: car be sabetz 
C om deu gen colorar 
Sos faitz et al parlar 
Deu gen metre color; 
Si com li penhidor 
Coloro so que fan , 
Deu hom colorar tan 
Paraulas ab parlar, 
C om nol puesca reptar 
Per razó ni mal dir. 
So que-us vey fag auzir 
E dig e chastiat 
Es , car m' avetz lauzat 
Aitan c' om no-us en ere, 
Qu' ieu aja tant en me 
De be com vos dizetz. 
Enperó si voletz 
Que-us do cosselh verai, 

(*) M. S. vostr" aimic. 



_pO TROVADORES ESPAÑOLES 

Voluntiers lo-us daray 
A segon mon saber. 
leu no puesc ges aver, 
Bels amicx, tan de sen 
Ni tan d' entendemen 
C om obs agrá, so say. 
Mar de manta (sj gens ay 
Vist lor chaptenemens. 
Homes flacx bels e gens 
Ai vist e ricx malvatz, 
E de paubres cochatz 
Larcx e francx e joyos. 
Et ai vist entre nos 
E ere vos o vejatz 
C om savis e membratz 
Aprendia d' autruy 
Sen, de pus fol de luv, 
E si vos aprendetz 
De mi, may en podetz 
Valer, segon que-m par, 
Premier vos vuelh prejar, 
C aisó c' auziretz dir 
Sapchatz gen reteñir 
Si que no-us oblit ges. 
C us nessis mal aprés 
An aital estamen, 
Que-us escotaran gen 
Paraulas e razós 
E novas e sermós 
E so c 1 auzit an dir ; 
E can ve al partir, 
C om aura gen fenit , 
De re c' ajo auzit 
A lor no membra res. 
E vos no vulhatz ges 
Semblar aital mainada. 
Ni no ajatz ergada 
Ab nulh homc faichuc, 
Nessis ni mal astruc 
Ni fol , car quie-us veiria 
Ab lor, se cujaria 
Fossetz d' aital manieira. 



EN LENGUA PROYENZAL 4JI 

Ni no ajatz leugeyra 

Lengua per escarnir. 

Ni no vulhatz mal dir, 

Car mestiers deschauzitz 

Es, e 'n rema aunitz 

Totz horas qu' en uza gaire. 

Ni no siatz bauzaire, 

Messongier ni traire, 

Que sapchatz Dieus aire 

Tot horae traidor. 

Mas si voletz honor 

E vieur' él segT onratz 

E voletz estr' amatz 

Per donas e grazitz, 

Larcx e francx et arditz 

Siatz e gen parlans , 

Azaut e gen portans, 

E vostri vestimens 

Sían azaut e gen 

Faitz al vostre garan. 

E si de drap prezan 

No podetz rauba far, 

Pus gen la faitz talhar 

Del ávol que del bo, 

Per so que jen s' esto, 

E 'n sembletz de bel talh. 

Si bona rauba-us falh, 

Qu' en siatz sofrachós, 

Caussas e sabatós , 

Sench' e boss' e cotel 

Ajatz azaut e bel ; 

Pueis seretz gen vestitz , 

Si '1 cap es gen garnitz 

D' aquó qui si cové , 

Amicx, e gardatz be 

Que rauba descozuda 

No portetz, que rompuda 

Está pus bel assatz. 

C om par mal essenhatz , 

Cant porta descozutz 

Sos draps, e 'ls (e-z els?) romputz 

No falh mas no poders. 



4-^2 TROVADORES ESPAÑOLES 

Jes non es gran sabers 
Qui '1 bel fai gen estar. 
Mar qui 's sap gen portar 
De so que bel non es, 
Par azautz e cortés. 
C ait.il mestier se fai 
A tot home que. vay 
Seguen cortz e domney 
Que per la fe qu-us dey, 
Fort cové homs sabens 
Qui vol ésser jauzens 
De donas e d' amors; 
E de mantas colors 
Tanh sos sabers sia fis. 
Per que sers e matís, 
Semanas , mes et ans , 
Vuelh siatz fis amans 
A vostra don' aisí 
Que-us truep tot jorn aclí 
A far sas voluntatz. 
E si nulhs sieus privatz 
Podetz en loe vezer, 
Faitz li tan de plazer, 
Que de vos port lauzor. 
Lauzor engenr' amor 
May c' una sola res , 
E sabetz que vers es 
C om ama de cor fi 
Femna que anc no vi 
Sol per auzir lauzar. 
Femna, segon que-m par, 
Ama deis eys semblan ; 
Per que-us devetz aitan 
Esforsar d' ésser pros , 
Larcx e francx e joiós 
Adreg e conoissens, 
Tro qu' en parlo las jens 
Auzen lieys cui amatz. 
E lai on la veiratz, 
No siatz esperdutz 
De dir, com es vencutz 
Per s 1 amor e conques.... 



EN' LENGUA PROVENZAL 433 

Que vos cubertamen 

Sirven e ses vantar 

Le sapchatz enansar 

Tan gen et far auzir 

Sa valor, que grazir 

La fassatz ais pus pros. 

E s' ela-us fa gilós 

E-us en dona razó 

E-us ditz c' anc re no fo 

De so que deis huelhs vis, 

Diguatz : « don', ieu sui fis 

Que vos dizetz vertat ; 

Mar ieu o ai somiat 

Enaisí, so-m albir.» 

Autrejatz lo mentir 

Enaisí com al ver; 

C aisí poiretz aver 

S' amor, ab que vulhatz 

Ésser de cortz privatz 

E de guerra totz jorns. 
C aital es lo sojorns, 

Que vol amor e pretz. 

E si d' aissó-us giquetz 

E-us en faitz nonchalens, 

Jes no es fort sabens 

D' amor, c' om deu uzar 

E cortz per se melhurar, 

Qu' escola es deis bos. 

En cort pot hom los pros 

Triar entre 'ls malvatz, 

E mans nessis e fatz 

I veso de bel sen 

E 'n sábon far pus gen 

Lor faitz en totas res ; 

E n' es hom pus cortés 

E gen apairiatz , 

E n' es hom pus prezatz 

E n' es pus conogutz 

E pus aperceubutz; 

Per que-us cosselh e-us man, 

Que cortz siguetz aitan, 

Tro sapchatz so qu' ie-us dic. 

28 



-P4 TROVADORES ESPAÑOLES 

Pero no-us sai tan ric, 
Don m 1 es greu, que seguir 
Puscatz cort ses servir 
Senhor que y vuelh' anar. 
E vos devetz uzar 
E servir tal senhor 
Que vuelha fort honor 
Et auzid' e bobans 
E que sos pretz enans 
E seis que il servirán, 
E que 'l serviretz tan 
Com sos pretz durará, 
E leu e gent e pía 
Nueg e jorn ses esdenh. 
May vos quier e-us essenh 
Que no siatz ricos 
D' estar a ginolhós 
Mentre qu' es escudiers, 
May servetz voluntiers, 
Que may vo' 'n prezaran 
Tug aissel quc-us veiran 
E sela cui am'atz. 
Vostre senhor sapchatz 
Enansar enaisí, 
Que trastot son pretz fi 
Faitz auzir sai e lai. 
E siey mestier savai 
Sían jen rescondut 
E li melhor sauput 
A tot vostre poder. 
E gardatz be c' al ser 
Li siatz al colear 
El matí al levar 
Si escudier y cove'. 
Mas per vetz s' endevé 
Que no vol escudier 
Se'nher, cant ab molher 
Se colgu'... 

E lai tro que-us o digua 
Nos tanh c 1 anetz a luy 
Ni en loe on enuy 
Fassatz ni desplazer. 



EN LENGUA PROVENZAL ^35 

C om deu segr' el plazer 

De son capdel e far. 

Mar bel deu hom mostrar 

Lo falhimen , s' y es, 

Per so c' om no pot jes 

Aver tal sobresen 

Que tot son falhimen 

Conogua, so-m albir, 

Per que '1 devetz be dir 

Le falhimen , si '1 fai. 

E so que jen 1' estai 

Devetz dir atressí, 

Per que mielh se desví 

Del mal e siega '1 be. 

E no li 'n diguatz re, 

Si no seladamen 

En cosselh belamen 

E creza-us en, si '] platz. 

E si n' es tan privatz , 

Que-us creza voluntiers, 

No siatz lauzengiers 

Ni marritz ni ginós , 

Si 'ls autres companhós 

Son pus privatz de luy, 
Ni ab que be us enuy 
Re non fassatz parven. 
Car se'nher a sa jen 
Deu son poder partir. 
Los us deu obezir 
E 'ls autres melhurar. 
Ais que no pot donar 
Deu far de si privatz 
Ab joi et ab solatz, 
E 'ls abrás e 'lspercol 
Per que mens n' ayo dol , 
E colguar josta si 
Mielhs que vos ni que mi 
A cui dona ricx dos , 
Car dreg es e razós; 
E no-s deu enuiar, 
Si '1 senhers fai amar 
A sa gen e grazir, 



436 TROVADORES ESPAÑOLES 

Ans 1' en devetz servir 
De melhor cor adés. 
E si a luenh o pres 
Guerra, si Dieu vos sal, 
Amicx, ajatz caval 
Leu e fort e corren , 
Entro set ans, saben 
E drechurier (*) al fre, 
E que no-us fassa re 
Pónher, cant er sazós, 
E caussatz esperós 
Be ferms e be caussans, 
Cambieiras ben estans, 
Co 'ls frachís e cuychals , 
El braguier sia tais 
Que no y calh' esmendar, 
E gambaysson d' armar 
Mol e fort et espés, 
E trastot vostr' arnés, 
Gorgieir' e car' e ponhs 
E ausberc e perponhs 
Que-us sia totz de talh. 
E guardatz qu' el capmalh 
Faitz lassar per mesura, 
Et que vostra sentura 
Sia fortz per armar 
Ab cotel de tranchar 
E de armas tot essems. 
E jes en aquel temps 
L' espaza no-us oblit 
E faitz tener forbit 
Vostre capel de fer. 
E mandatz 1' escudier, 
Qu' el gar de rovilhar 
L' ausberc e '1 capel ciar 
E '1 fer de vostra lansa 
Et ajatz remembransa 
De gardar vostr' arney, 
Si trossa ni correy 
Y falh ni ardalhós , 

í*) M. B. drccherier. 



EN LENGUA PROVENZAL 43? 

Mentre qu' es lezerós (*) 

Al ostal josta '1 foc. 

C om se cuj' aver loe 

Mantas vetz de pauzar, 

Qu' el cové a levar 

Del lieg enans de jorn; 

C aisi cové sejorn 

Qui sierf senhor guerrier. 

Per qu' eu vos prec e-us quier, 

Que si avetz coman 

D' armas vos cochatz tan 

Que nulhs enans de vos 

No si entre 'ls arsós. 

E si venetz en loe 

D' armas, faitz aital joc, 

Quels defor e dedins 

Diguo, que no-us es fins 

D' armas, enans avetz 

De sobre totz lo pretz 

El laus sobre 'ls melhors. 

E cant vostra valors 

Er enaisí certana , 

Senhor, on fin pretz grana, 

Vos donarai cortés , 

Un comte gent aprés 

De cuy m' azaut e-m pac, 

En B. d' Astarac, 

Car a totz los mestiers 

Que lunh pros cavayers 

Aja mestier ab si. 

Qu' ie'-us autrei e-us afi 

Que crestiás non es, 

Coms ni ducx ni marqués, 

Ab dos tan de poder 

Que tan sapeha valer ; 

Per qu' ieu vos tramet lay 

E diguatz li, sie-us play, 

Can le tenretz espás: 

'N-Amanieu Des-Escás 

Sénher coms, vos saluda 

Et manda-us que creguda 



(*) M. S. leciós. 



438 TROVADORES ESPAÑOLES 

Es vostra valor tan 
Qu' el a cor e talan 
Tostems de vos servir. 
Et a-m mandat venir 
A vos cora a scnhor, 
Qu' ieu per la su' amor 
Vos serva tostemps may. 
Et yeu servir vos ay 
Tan can la vida-m dur, 
So-us faus, sert e segur, 
Mentre vos o vulatz 
Enaisí vuelh diguatz 
Al pros comte valen , 
Qu' ieu sai que luy sirven 
Conquerretz pretz prezan, 
E lieys cui ama tan , 
Escudier gen apre's, 

Amen. 

Bartsh I*. L. Aissó es 1' essenhamen de la donzela d' En Ainanieu 

Des-Escás. 

En aquel mes de mai 

Cant 1' auzeló son gai 

E chanto pels boissós, 

Estava cossirós 

D' amor que-m destrenhia, 

Car vezer non podía 

Liéis que-m ten en poder, 

En sazó que lezer 

Agües et ardimen 

C al sieu gai cors plazen 

Pogués dir ses temor 

Com li port bon' amor, 

Lial e pur' e fina. 

Et en tal dissiplina 

M' a tengut pus chauzí 

Son gen cors car e fi, 

Que-m ten en grieu turmen. 

E cugiei veramen 

Del tot ésser ganditz 

Ad amor e fugitz, 



EN LENGUA PROVENZAL 439 

Que pus no-m destreissés 

E que ja no-m tengués 

Lunh tems mai pro ni dan , 

Can Dieu de son coman, 

Dona dossa, dará-us 

Que prenha bon repaus 

S' arma en paradís. 

Mas per aitals camís 

M' a mos astres menat 

C amors m' a encontrat 

Et a lassat e pres 

E liat e conques 

Del tot en tot mon cor 

Si que mais a nulh for 

Non 1' en poirai mover 

Et a 1 mes en poder 

De la gensor c' om veja, 

Qu' enaissí senhoreja 

Sos sens e sa beutatz 

Co '1 solelhs par clartatz 

Sobre tot autre lum , 

Qu' en un bel gran volum 
No poiri' om escrir, 
Qui tot volia dir 
Los bos aibs qu' en liéis so. 
Per qu' ieu del tot mi do 
E m* autrei e m' offier 
Al sieu cors plazentier, 
Gai, cortés, senhoriu ; 
E tenia-m pessiu 
Un jorn com lo poiria 
Vezer et en cal guia, 
Per un dimars matí, 
Que s' en vene en camí 
Una plazens donzela 
Et aniei ieu vas ela, 
Com cel que n' a dezir 
Lai on la vi venir 
Saludar, et ilh me. 
E mantenen pres me 
Peí man ab un esgart 
Plazen e trais m' a part 



44° TROVADORES ESPAÑOLES 

Sezer sus un bancal. 

E fom per cominal 

Luenh deis autres assatz. 

E com cel a cui platz 

Bels solatz avinens 

E-s fa a totas gens 

Que la ve'zon grazir, 

Comenset me a dir: 

N' Amanieu Des-Escás, 

Ges no-m siatz escás 

De so qu' ie'-us vuelh querer. 

Vos devet/. be saber 

C almoina e mercés 

E sens e valors es 

Cui donzela essenha 

A viure co-s captenha, 

E co-s gar de falhir 

E per que-s fai grazir, 

E com es pus prezada. 

E car non soi senada 

Si com mestier m' auria, 

Quier vos per cortezia 

Et en vertut d' amor 

E per vostra valor 

C aissí-m donetz cosselh 

Com voletz m' aparelh 

A menar bona vida, 

Avinent, agrazida, 

E ses ávol renom, 

Si que de mi port hom 

Bon lau e mal non digua. 

Et ieu dissi '1: amigua, 

Si-m don Dieus alegier, 

Fort ai gran dezirier 

Que ab far et ab dir 

Vos pogués, tan servir 

Que-us vengues d' agradatge. 

Et aurai alegratge, 

Si cosselh et ajuda, 

On fossetz mentanguda, 

E bel essenhamen 

Aviatz peí mieu sen. 



EN LENGUA PROVENZAL 44] 

Empero vos avetz 
Mai de sen per un detz, 
Que ieu, et es vertatz. 
Mas qui pus es senatz 
Mai vol et aver quier. 
E cosselh vos premier 
Que siatz matinieira 
Cascun jora, que permiera 
Levetz que vostra dona, 
Enaissí que si-us sona, 
Vos truep gent adobada 
E vestid' e caussada. 
Et enans que-us cordetz 
Lau qu' el bras vos lavetz 
E las mas e la cara. 
Apre's, amiga cara, 
Cordatz estrechamen 
Vostres bratz ben e gen. 
Ges las onglas deis detz 
Tan longas non portetz, 
Que y parezca del nier, 
Bel' ab cors plazentier, 
E sobre tot gardatz 
Que la testa us tenhatz 
Pus avinen de re; 
Car so c' om pus ne ve, 
Devetz mais azautir 
E deuriatz blanchir 
Vostras dens totz matís, 
Et enans c' om vos vis 
Far tot cant dig vos ai. 
E devetz aver mai 
Un bel ciar mirador 
En que vostra color 
Be miretz e la fassa. 
Si a ren que-us desplassa, 
Faitz y emendazó, 
Bela, e será-us bo, 
Qu' él matí ses dangier 
Ajatz so c' a mestier 
Vostra don' al levar; 
E no y devetz anar 



_r4- TROVADORES ESPAÑOLES 

Tro '1 capdels s 1 er levatz, 

S' ab vostra dona jatz, 

Si no quc-us apeles; 

Mar lai iretz aprés, 

Sa voluntat saber, 

Si '1 vendrá a plazer 

De levar, e dressatz 

Li gen et aprestatz 

Sa raub' ans que-us o man, 

Et aporta '1 denan, 

Ans que-s leu del costil, 

Agulh' e sed' e fil, 

Com se puesca randar 

E pench' a penchenar, 

Et aisó don cundir 

Volrá et abelir 

Sa test' en aquel jorn, 

E no-us partetz entorn 

Sai que 1' auretz servida 

Entro s' er gen vestida. 

E can levada sia, 

Portatz li, bel' amia, 

En la ma lo miralh. 

Per remirar, si falh 

Corda, borrel ni benda, 

On calha far esmenda. 

E can s' er gen randada, 

Ajatz li aprestada 

Aigua fresqua e clara, 

On sas mas e sa cara 

Puesca rezensar tan, 

C om re de mal están 

No y truepch', et ajas lo 

Pres un bel toalhó, 

On sas mas e sa fatz 

S' echuc, e pueis gardatz 

Que tug siei vestimen 

Estían d' avinen, 

Si que nulh apre's vos 

Non sia tan ginhos 

Que re puesqu' esmendar. 

E pueis poiretz intrar 



EN LENGUA PROVENZAL 440 

En sala o issir 

E qui-us vai aculhir, 

Bela, e qui-us saluda, 

Com gent aperceubuda 

Ab semblant amorós 

Siatz de bel respós 

Fe que devetz a me 

Donzela, que per re 

No-us cochetz de parlar, 

Ni cant iretz, d' ánar 

Mar de pas belamen. 

De vostr' esgardamen 

Vos man, cant al mostier 

Seretz per lo mestier 

E per la mess' auzir 

Que 'ls huelhs sapchatz teñir 

De folamen gardar, 

Mas jos o vas 1' autar 

Si gandir y podetz, 

E lai no bastiretz 

Parlamen ni cosselh 

Qu' ieu peí vostre sen velh 

En bona chaptenensa. 

E can faitz de plazensa 

Siatz per tot grazida. 

Empero s' a-z ichida 

Vol deguna solatz, 

Lau c' ab cela n' ajatz, 

Et ab cels que voldran, 

E no sobre-guaban 

Que torne ad enuei, 

Ab nueiza ni ab bruei; 

Car donzela cridiva 

Non es fort agradiva, 

Ni 1' está d' avinen; 

E li pus conoissen 

Dízon que non es bel. 

Sobrecot ni gonel, 

Que-us sia conogut, 

No portetz descozut 

Ni lunh autre vestir. 

E si voletz bastir 



444 TROVADORES ESPAÑOLES 

Solatz de jocx partitz, 

No 'ls fassatz desea uzitz, 

Mai plazens e cortés. 

Can venrás, bela res, 

Sobre taul' al manjar, 

Lau que-us fassatz portar 

Aigua fresca denan. 

Lo vi atempratz tan 

Que ges no-us fassa mal. 

Car dona res no val 

Ni donzel' atressi, 

Pus se carga de vi, 

Ans es mestiers ontós 

E '1 for luxuriós 

Nais d' aquel, et assatz 

D' autres mestiers malvatz, 

Qu' ieu non dic ni diria. 

Sobre manjar, amia, 

Ges vostre companhó 

Ni-ls autres deviró 

Non anetz covidan, 

Car non par benestan, 

C om covit home sa ; 

Mas cel que denan n' a 

De vuelh manjuc, si '1 platz, 

Pero si '1 n' a pertratz 

Denan, faits azauteza, 

E '1 covitz er pegueza. 

Et vuell (?) per vostr' onor, 

Si-us falho servidor 

Que vos talhetz premieira 

Que vostra companhieira; 

Pero si companhs es, 

Fort será mal aprés, 

Si no ser vos e si. 

Ges adreg no '1 noirí 

Sos maestre veramen. 

Mal noirir mal apren, 

Et es leu conogut. 

E can veiretz vengut 

Temps de taulas levar 

E de las mas lavar 



EN LENGUA PROVENZA.L 445 

Ni veiretz rezensada 
Vostra don' e levada, 
Refrescatz vostras mas, 
Qu' el lavar es fort sas 
Aprés manjar e netz. 
Et ajatz totas vetz 
Al lavar companhia, 
Si podetz, que no sia 
Mal jutjat per negú 
Ni per vair ni per brú. 
E cant iretz sezer, 
Vuelh vos aperceber 
Que-us en a netz pus bas, 

Si podetz a nulh cas, 

De vostra don' aitan 

Que ab liéis d' un garan 

No siatz vostre vol. 

E s' ainzina us o tol, 

Aja 'n doas o dos 

Entre de liéis e vos. 

Si podetz ab bel gienh, 

Bela, mai vos ensenh, 

Si en aquela sazó 

Negus homs vos somó 

E-us enquier de domnei, 

Ges per la vostra lei 

Vos no siatz estranha 

Ni de brava companha. 

Defendetz vos estiers 

Ab bels ditz plazentiers. 

E si fort vos enueja 

Sos solatz e-us fa nueja, 

Demandatz li novelas. 

Cals donas son pus belas, 

O Gaseas o Englezas, 

Ni cals son pus cortezas, 

Pus liáis ni pus bonas? 

E s 1 il vos ditz: Guasconas; 

Respondetz ses temor: 
Sénher, sal vostr' onor, 
Las donas d' Englaterra 
Son sensor d' autra térra. 



44-6 TROVADORES ESPAÑOLES 

E s' il vos ditz : Engleza, 

Respondetz : si no-us peza, 

Se'nhcr, génser es Guasca; 

E metre 1' etz en basca; 

Si apelatz ab vos 

Deis autres companhós 

Que-us jútgen dreg o tort 

De vostre desacort. 

E negus que-us enquieira 

No-us truep mala parlieira, 

Neis s' era enemicx 

De totz vostres amicx. 

Car si com es grazitz 

Hom, cant es afortitz 

Contra sos mals guerriers, 

Er grazitz e sobriers 

Vostre pretz ab bo laus, 

S' es corte's e suaus, 

Et humils e plazens, 

A totas bonas gens, 

C om no-us conosc' orguelh, 

Donzela, qu' ieu no vuelh 

Siatz de brau respós. 

D' autras defensiós 

Podetz far avinens, 

Si-us plai, mai de cinc cens, 

Ses dir deschauzimen, 

E ses far falhimen ; 

E si-us ven d' agradatge, 

Per viur' ab alegratge, 

C ajatz entendedor, 

No '1 devetz per ricor 

Chauzir ni per rictat, 

O on mai a de beutat 

Mens val, si '1 pretz no y es. 

E rictatz no val ges 

Tan com gratz de la gen, 

Per que '1 devetz plazen 

Chauzir de dreg paratge. 

E si-us fai omenatje 

Deu vos dir enaissí: 

Ma dona, '1 cors de mi 



EN LENGUA PROVENZAL 447 

E '1 cor e '1 pessamen 
Mo saber e mo sen 
Preñe ieu aissí de vos, 
Bela, et autrei vos 
C a trastota ma vida 
Seretz per mi servida 
Lialmen ses enjan, 
E-us gardarei de dan 
E d' ant' a mon poder; 
E metrai mon saber 
En vostre pretz aussar 
E vulhatz sufertar 
Per mercé bel' amia, 
Qu 1 ieu per tostems mai sia 
Faitz al vostre servir. 
E vos devetz li dir : 
Bels amicx, fort mi platz 

L' omenatje que-m fatz 

E deuriatz apenre 

Com renhet, can fon menre, 

La comteza corteza 

De Rodés gent apreza. 

Que '1 pros coms de Cumenjes 

Sos paires qui 1' aprés, 

L' ensenhet enaissí, 

C anc nulh temps no falhí, 

E '1 pros coms veramen 

No fec anc falhimen 

En trastota sa vida; 

Per c' a melhor auzida 

De nulh comte del mon; 

E dirai vos la fon 

D' onrada chaptenensa 

Ab veraj' entendensa, 

La Rogest' Aragueza 

Que a valor conqueza 

E sen ab bon albir, 

Si gardan de falhir, 

Don ressembl' a sa maire 

Et al comte son paire 

Que anc re non issí 

Mas esmerat e ñ. 



44^ TROVADORES ESPAÑOLES 

Ajatz en remembransa 
Na Guilhelm' ab onransa, 
Ma dona de la Ilha, 
Que Dieus fai meravilha 
Per liéis en tal manieira 
C a totas es sobrieira 
De bels essenhamens 
Ab bos entendemens. 
E dic vos que deguna, 
Blancha, saura ni bruna, 
Joves ni anciana, 
Mielhs ni gen non s' afana 
De far faitz agradieus, 
Per que pobles e Dieus 
L' ámon, car tan gen renha 
E car tan gen essenha. 
Tan gen (es) essenhada 
Na Tiborcx sa conhada, 
Que tug siei vestimen 
É siei chaptenemen 
Son fis et esmeratz 
Com 1' aurs en la fornatz. 
Un' autra n' a noirida 
Tan gen, Na Marguerida, 
La bela Na Guordó 
Qu' ieu ere que '1 será bo 
Tostemps mai tan can viva, 
En er pus agradiva. 
Altra Guilhelma sai 
Pus auta que-us dirai, 
La lilha d' En Guastó, 
C' ab sa bela faissó 
A tans bos aibs conques 
De tot nostre paes, 
Guascuenh' e 1' encontrada 
N' es fort ¡Iluminada. 
Car lo sieus cors grazitz 
Y fo natz e noiritz. 
E deuríatz saber 
Com se sap mantener 
La bela Na Costansa 
De Foys, e com s 1 enansa 



EN LENGUA PROYENZAL 449 

E com es bel' e bona, 
Que de sai Barsalona 

Ni de lai atretan 

No cug n' esté ni an 

Donzela mielhs apreza. 

Aprendetz, si no-us peza, 

Com renha ma piuzela 

D' Armanhac que-s capdela 

Ab sen et ab mezura, 

C anc nulha creatura 

No fo pus gracioza. 

E de Na M asea roza 

D' Astarac aprendetz 

■Com d' onor e de pretz 

Creis, mont' e dertz e pueja, 

E nulh temps no s' enueja 

De plazers dir e far, 

E sap gen conquistar 

Honor e no si tarda. 

E vuelh que-us prendatz garda 

Las qu' ie'-us ai mentangudas, 

Com son en pretz vengudas 

Per penre bon uzatge 

En lor enfantilhatge. 

E si faretz, so crei, 

Car de neguna lei 

Nulha mielhs no s' aizina 

Tan joves ni tan nina 

D' aver sen e manieira 

Azaut' a plazentieira. 

Car enaissí com es 

Lo reis Aragone's 

Montatz sobre 'ls pus fortz 

D' onor per son esfortz, 

Vos vei sobrar de sen 

Las del vostre joven, 

Per sobre bon atur. 

E prec Dieu que-us melhur 

En totz faitz, Na Marqueza. 

De nulh' Aragoneza 

Ni de las Catalanas 

No sai las pus certanas. 



45o TROVADORES ESPAÑOLES 

Mar lai vuelh enviar 

F'alconet lo joglar 

Al rei, cap de valor, 

D' Aragó, mon senhor, 

Que-m diga si '1 sap bo 

Ab 'N-Artal d' Aragó 

Et ab sos Cátalas, 

E '1 coms Empuñas, 

Emperaire d" amor 

Et al procurador 

Quier que-m digo, si 'ls plai, 

De las donas de sai, 

Oc e de las donzelas 

Las melhors cals son elas, 

Na marqueza, e can 

Dichas las ma auran, 

E saubram lor manieira, 

Aprendatz voluntieira 

De las melhors issemple. 

Amen. 

Kajo. Ch. V. Dona, per cui plañe' e sospir 
Joven, car a tart vos remir, 
Per mercé-us vuelh preiar e-us prec 
Que vulhatz entendre mon prec. 
E que vulhatz saber mon sen 
E mon cor e mon estamen, 
E co m' a fin amor conque's 
E vencut e laissat e pre's 
Per vos que non faitz a blasmar; 
Que jes non podes devinar 

Jeu com vos am, si no-us o dic 

Vers es, gentils don' e plazens, 
Que vos sabetz be qu' ieu vos am, 
Mas jes no sabetz com atiam 
Et art mon cor per vostr' amor, 
C anc nulh temps mais aital ardor 
Non ac mos cors ni no sentí; 
Vers es lo reprochier c' om di: 
Tal se cuia calfar que s' art. 
E li vostre plazen esgart 
Fon me tan dos al comensar 



EN LENGUA PROVENZAL 45 1 

Qu' el dos m' es tornatz en amar, 
Com di '1 repropchier que vers es: 
Aital cuia penre qu' es prés. 
Tot enaisí m' es avcngut 
Que pres e liat e venput 
E Dieus do-m vezer loe e temps 
Que portetz vostra part del fais, 
Qu' ieu 1* ay trastot, e non engrais, 
Ans m' amagrezisc a sobrier, 
Per que-m sové d' un reprovier 
C ai mantas vetz auzit contar; 
Que aital fais den hom levar 
Su 7 col qu' el puesca sostenir ; 
Dona, et ieu no puesc' sofrir 
Jes lo fai ses la vostr' adjuda. 
Amors es com miega perduda, 
Cant es trastota d' una part; 
Mas cant a dos amans se part 
Que 1' us n' a e 1' autr' aterían, 
Adoncx val amors a guaran 
Lial e bona et entieira; 
Et es fort avinen manieira, 
Can 1' us amicx a 1' autre val, 
E diré us n' ay, si-no us sap mal, 
Un repropchier que fort m' azauta, 
C ab la una ma lavo-s V autra, 
Et ambas los huels e la cara. 
Vos sabetz, dona gentil, clara, 
Que us plazers autre n' adutz; 
E per so car mi soi rendutz 
A vos et al vostre voler, 
Per razó-m deuria valer 
Amor e servirs e mercés 
E sufrensa e bona fes, 
E vey que negus no m' acor; 
Pero en vestra gran valor 
M' albir et ay bon esperansa, 
C aisí cant n 1 ay gran malenansa, 
N' auray gran be ab joi isnel, 
C aprés la plueia Jará bel, 

So ditz homs salvatjes 

C ai auzit dir manta sazó : 



4¡)2 TROVADORES ESPAÑOLES 

Que l aittrui dol badalha so 

Un repropchier ai auzir dir: 
Piegiers es sofrir que morirs, 
E sofrirs es coma languirs, 
E languirs es com piet^ de mort. 
E pueys Dieus m' a en aital port 
Menat, c vol qu' en aissí sia, 
Dirai vos, ans que mort m' ausia 
De que muer ni com ni per que; 
Qu' enquera-m val may, per ma fe 
Vergonh' ais huels que dol al cor. 
Que sel que per vergonha 's mor 
E per temensa de parlar, 

No '1 deuria Dieus perdonnar 

Amadors trobarias pro 

E pus gentils e de pus ricx, 

Mas amicx y a et amicx 

E non es aurs tot cant que lut^ : 

Tal vos ri e-us fa bels salutz 

Que o fa per vostre destricx 

S 1 ie-us o dic qu' el miélher tezaurs 
C ora puesc' aver, argén ni aurs. 
Es fizel amic, cant hom 1* a 
Leial e segur e serta, 
Que ara de cor e de bocha, 
Per c 1 om ditz que may val en cocha 
Amicx que aur e tor sarcada, 
S' el vos a s' amor autreiada, 
Que no-us falhirá tro la mort 
Al sieu dreg ni al vostre tort; 
E fe que-us dey, aquel soy ieu 
Que al vostre tort ni al mieu 
No-us falhiraí ja tan com viva: 
E si m' es brava ni esquiva, 
Faitz contra vos e contra mi, 
Blasm' es, dona, qui 'ls sieus ausí, 
De Dieus, deis pus conoissens. 
E demandaran mantas gens 
Cant 1' us n eirá 1' autre venir, 
Diguatz: Auzitz contar ni dir 
Novelas de negus afars? 
Oc — Que? — N' Amanieu Des-Escás 



EN LENGUA PROVENZAL 453 

Se mor per amor de s' amia. 
L' autre dirá: Dieu malazia 
Tota dona senes mercó. 
Enaissí de vos e de me 

Parlaran tug miey conoissen 

Per que-m soven d' un repropchier 

Qu'-ieu auzí retraire 1' autrier: 

Qui amic vol de cochas gart. 

E vos que-m vezetz en regart 

De fin' amor que-m vol aussir, 

E vezetz qu' ieu no puesc fugir, 

Ni no-m puesc defendre ses vos, 

Falhitz me, don soi engoissós; 

En mon en ai gran dolor, 

Gardatz si dey aver paor, 

Ni si puesc diré per razó: 

De bel servir mal guazerdó. 

Que si-m fossetz lial amia , 

Ja per vostr' amor no moiria , 

Enans m' en volgratz ajudar; 

Car bos amicx en cocha par; 

E la cocha es me sobieira 

D' aitan sobirana manieira 

Que menat m' a pres de la fi. 

E cant no y aura pus de mi, 

Re leu pezará-us de ma mort ; 

E volriatz m' aver estort. 

E ditz hom d' aital bevolensa : 

Soven apres mort penedensa. 

E ja re no-us demandarai 

Cant en 1' autre segle serai , 

Car autre plag aurai en ma; 

Per qu' eras, can gran mestiers m' a 

E-m tenetz de tot en poder, 

E-us o quier, mi degratz valer, 

E vos metetz mi en refuy, 

Don puesc dir: Qui dereW autruy 

Cavalgua, non bai^a qui vol 

Greu fa de si metéis son vol 

Aisel qui a sobresenhor. 

En mi avetz poder maior 

Que dona del mon terrenals; 



.}?4 TROVADORES ESPAÑOLES 

E car est monda de totz mals, 

E conoissens en tota res, 

Cre que-us penrá de mi mercés. 

Qu' anc en re no fes falhizó. 

Que lo rey Jaime d' Aragó 

Que reys es deis Cecilias, 

Ses grat de Frans' e de Romas, 

Non a ges conquetz tan de pretz, 

E segon (negun?) rey, com vos avetz... 

Rajo. L. 1. A vos, que ieu am desamatz, 
On es joy, joven e solatz, 
Gent aculhirs e bel parlars, 
De part N' Amanieu Des-Escás, 
Salutz et amors, com en sela 
C am mai que dona ni donzela 
Ni nulh autra res qu' el mon sia; 
Fas vos saber, doss' amia , 
C om m' a fag entendre que vos 
Cuiatz que' ieu si' amorós 
De tais qu' ieu non vuelh ni n' ai cura; 
Ans soi per vos en tal rancura 
Qu' el sen e '1 saber e '1 auzir 
E '1 vezer mi tai trassalhir; 
E dir vos ai en cal semblan : 
Dona, mantas vetz vau pessan 
De vos, quar sonó unas gens, 
A cuy soy amicx conoissens, 
Qu' ieu no 'ls enten ni n' ai solatz, 
Ans m' en vau, cum trasmeliatz, 
Pessius, cossirós e marritz, 
Car del mal d' amor soy feritz 
Tan greu que ja no 'n gueriray; 
E si del vostre bel cors ay 
Longamen estat de vezer, 
Be-us podetz esmar e saber 
Que be mi falh bona razós, 
Per so car no truep ochaizós 
Ni bels genh co y pogués anar. 
Mas s' ie' us podia afolquar 
Una vetz, si com autra li, 
Can vos comtey sus él camí 



EN LENGUA PROVENZAL ^.bb 

De lay on veníam, lo prec, 

Jamay enuey ni mal ni pee 

No penria, al mieu albir, 

E la nueg, cant ieu cug dormir, 

E-m soy colguatz per repauzar, 

Non puesc, ans m' ave a levar 

Per forsa d' amor en sezens, 

Parlan ab mi metéis, e us vens 

Mi ve que-m fa parlar de vos. 

Ai! chaitieu, desaventurós, 

Et en la cal ora fuy natz ! 

Qu' ieu soi nueg e jorn turmentatz, 

E no truep fi ni paus ni garanda, 

Si-m artz e-m destrenh e m' abranda 

Amors, e-m te en dessiplina. 

Ai! car si fes de mi dons devina 

D' aitan que saupe's tot mon cor, 

leu cossí 1' am ni en cal for! 

Que, per Dieu, si mon cor sabia, 

S' era la pejor qu' él mon sia, 

S' il penria de mi mercés. 

E pus enaisí soy conques, 

Iray la mon cor damandar? 

Non ges. — Com, qui t' en fai estar? 

— leu t' o dirai: Si-m respondía 
Mal ni greu en so que '1 diria, 
Denan liey tombaria mortz.... 

— Si ja nulh temps no li 'n ditz re, 
May te valria, per ma fe, 

Qu' en breu te fes la mort estendre. 
Aissí-m fa parlar e contendré, 
Amors, e-m destrenh e-m trebalha 
Per vos, dona, si Dieu mi valha, 
Car vos vey a totas sobreira 
De sen, de parlar, de manieira, 
De belh captench, de cortezia, 
Dona, qu' erguelh ni vilania 
No fes, ni dissés nulh otratje, 
Ans qui J l fa vos, es be salvatje ; 
Qu' en tan com lo segles aonda, 
Non a pus pura, ni pus monda 
De totz mals aibs, ni mielz guardada, 



456 TROVADORES ESPAÑOLES 

Pus plazens ni mielhs essenhada , 

Ni de tan bela chaptenensa, 

Qu' els faitz e' ls ditz son de plazensa- 

De vos, plazen don' agradiva; 

E non ere que nulh hom que viva, 

Vis anc dona de tan bel gran, 

Qu' en-aisí es fach a guaranh 

Vostra faissós e bel e conja. 

Vos nos es corta ni trop lonja 

Ni grossa ni sobredelgada : 

E no pareys ges mal talhada 

Rauba, can vos '1 avetz vestida; 

Que totz los sastres de Lérida 

E de París et de Colonha, 

Si totz y metió lor ponha, 

Re no y pori' esmendar; 

E, qui-us ve denan si ana'r, 

No paréis jes clopa ni mancha ; 

Que bruna ni saura ni blancha 

Non ere gen s' an ni gen s' estia, 

E no-s muda ni no-s cambia 

Vostra color, ans es pus fina 

Mil tans que de flor aiglentina, 

Cant es un pauc entremesclada, 

Blancha, vermelh' e colorada, 

So pot dir totz homs que vos veya; 

Las mas e la gola-us blanqueya 

Plus que no fa neus de montanha ; 

E dic vos que re no i guavanha 

Boca, mentós, ñas, huelh ni silha 

Ni fron, car Dieu, per maravilha, 

Par que-us a de sas mas formada; 

Ais cabéis par c' aiatz daurada 

La testa, tan son bel e bloy; 

Per que totz homs deu vieur' ab jov. 

Que lialmen en vos s 1 emenda; 

E qui-us es fals, redorta '1 penda, 

Ni qui-us vol amar per ufana, 

Ni qui-us trais, ni qui-us engaña; 

Mas ieu tem fort, dona chausida, 

Qu'ieu soy traitz e vos traída, 

Si voletz creire lauzengiers, 



EN LENGUA PROVENZAL 457 

Fals devinadors, messongier. 
Que jes de dona que vos valha, 
No-s tanh c' ap ior aia guaralha, 
Ni ab pegua gen ufanieira, 
Que fort an volontat leugieira 
Per diré trastot lor talan, 
Ses que ja vertat no-us dirán, 
Ni de re no-us tenran selada; 
Per qu' ie-us prec que de lor ergada 
Vos tulhatz, a vostre poder; 
C ap lor no pot hom aquerer 
Pretz ni honor, ni gazanh traire ; 
E car yeu vos soy fis amaire, 
Liáis e ses tota falsura, 
Prec vos, e car avetz mezura, 
Sen e saber e conoissensa , 
Conoguatz, cant yeu vos veiray, 
Si que conogua qu' ieu non ay 
Jes mon temps ni '1 amor perduda . 
Dona, que fort m' en es tenguda, 
Per so car mi podetz donar, 
Sie-us play, ó vendr' o engatjar, 
Plus que si-m aviatz comprat, 

En la fieira on en mercat 

Plazen dona, ab pretz veray, 
La jénser res c' om el mon veya, 
Que sobre totas senhoreya, 
Humils, corteza, de bon aire, 
On tots bos mestiers an repaire, 
Entendetz en vostre coratje 
Mas letras, pus autre messatje 
No-us puesc' enviar pus cubert, 
Qu' ieu vos autrei e-us dic per sert 
C aisí cora vos ai dig denan, 

E-us dic, soi al vostre coman 

E si nulh temps, matí ni ser, 
Fauc ni dic contra vos falhida .... 
Que trachor en si' apelatz; 
E per so que mielhs m' en crezatz, 
Don vos letras pendens rimadas 
Com qu' ieu fos en totas encontradas, 
M' en poguessetz far apelar, 



458 TROVADORES ESPAÑOLES 

E qu' ieu m' en agües a tornar 
De batalh' a dos cavayers 
Armatz, o a dos escudiers 
Los cals que may (vos?) plairia. 
Estas letras foro lo dia 
Donadas de Sant Bertolmieu 
L' an de la encarnation de Dieu 
m. ce. LXXVIII. 



l6 y \~. FADRIQUE REY DE SICILIA. EL CONDK DE AMPURIAS 

(REINADO DK JAIME II). 

Después de la muerte de Alfonso III, llamado el Be- 
nigno, Jaime II su sucesor que hasta entonces había 
gobernado la Sicilia, pasó á Aragón, dejando aquel 
reino á cargo de su hermano Fadrique (Federico). 

En 1295 trató Alfonso de convenirse con el papa Bo- 
nifacio VIII, y renunció á la Sicilia con la condición de 
que Carlos de Valois desistiese de sus pretensiones á la 
corona de Aragón, y llamó á los catalanes y aragoneses 
de la isla, de los cuales muy pocos obedecieron. 

Temerosos los sicilianos del gobierno de los franceses, 
reunieron sus estados generales en Palermo, eligieron 
por rey á Fadrique y el día 25 de marzo de 1296 «en 
cuyo día fueron las festividades de la Anunciación y re- 
surrección, le coronaron con grande é increíble aparato, 
por el amor que á este príncipe tenían por haberle cria- 
do y conocer en él su gran valor.» (Zurita lib. v, capí- 
tulo xix) (1). El rey de Aragón pasó á Roma y con un 



(l) Dante trato á Fadrique. Ilay indicios de que había pensado 
dedicarle el Purgatorio (Balbo). En el Convito y el Vulgare eloquio 
y poco después (hacia 1306-8) en la Divina Compdia le invectivó. 
Jacobo e Federico hanno i reami — Del retaggio miglior (la herencia 
del valor) nessun possiede (Purg. VII) Vedrassi 1' avarizzia e la 
viltude — Di aquel che guarda 1' isola del fuoeo (Par. XIX) Gui- 
llelmo fu cui quella tena plora— Che piange Cario e Federico vivo 
(Id. XX) Es curioso ver al gran poeta moderno, en contacto con 
uno de los últimos trovadores. 



EN LENGUA PROVENZAL ^.5g 

celo, según se cree, más afectado que real, fué á com- 
batir á los sicilianos. Resistieron éstos y Fadrique reinó 
hasta su muerte (i 338) . 

La composición incompleta que de él nos queda, 
debe ser poco posterior á la coronación. El conde de 
Ampurias á quien se dirige fué Ponce Hugo IV hijo de 
Hugo III que sirvió con gran celo á Pedro III y á sus 
sucesores y que siguió á Jaime II á Roma y en la ex- 
pedición contra Sicilia (2). 

Fadrique le dirigió estas palabras : 

No debo acongojarme por la guerra, ni tengo derecho á 
quejarme de mis amigos, pues veo que mis parientes vienen 
á socorrerme y todos se esfuerzan y se afanan por mi honor, 
y si alguno hay que de mí se aparte, no le censuro por mos- 
trar abiertamente sus actos, de tal suerte que por ello pierde 
honor y prez mi linaje... Pero yo puedo todavía hacer oir el 
grito de guerra de los catalanes y aragoneses hacia Alemania, 
y á lo que mi padre emprendió, dar gentil cumplimiento; con 
respecto á la posesión del reino, creo que por derecho me 
toca. Si por esta razón alguno de mis parientes, animado de 
una noble ambición, se propone perseguirme, puede mostrar- 
se, que no soy hombre que me deje dominar por caprichos 
ajenos. Ebles (3), ve á decir á los que todavía no se han deci- 
dido, que yo quiero para subditos hombres que recomiende el 
valor y la constancia de los antiguos romanos y que me halla- 
rán fieles para ellos, como ellos lo serán para mí. 

Ve á decir al rey Federico III, contestó el de Ampurias, 
que... no recibirá por ahora ios auxilios que de sus parientes 
aguarda, pues esté seguro que no le faltarán en el verano... 
No, sus parientes no desean su ruina, no quieren que pierda 



(2) En 17 de octubre de 1277 remitió sus derechos sobre el pan, 
el vino y las casas por 40 años. El año siguiente presenció el tratado 
entre D. Pedro III y D. Jaime de Mallorca é intervino en el contrato 
matrimonial de su hijo D. Jaime con Constanza hija del conde de 
Foix. En 1283 construyó el castillo de San Salvador. Acompañó á 
Pedro III á Burdeos é hizo gran resistencia á Felipe el Atrevido 
que entró por el condado de Ampurias Se hallan actas suyas 
de 1299 en que exime de ciertas cargas á los habitantes de. Caste- 
lló; murió sin hijos y sus estados se reunieron á la corona. 

(3) Este envío y la cláusula anterior en Mili. III, 26. 



460 TROVADORES ESPAÑOLES 

su reino ni que se enriquezcan á sus expensas los franceses 
que al fin deberán dejar el llano y la montaña... Que Dios les 
confunda y abaje su orgullo. Me agrada que el joven rey no 
se asuste de amenazas, con tal que recobre la tierra que su 
padre había conquistado. Si lo logra, le tendremos por hábil 
y valeroso príncipe. 



Ni no s' es dreiz de mos amic mi plangna 

C a mon secors vei mos parens venir 

E de m" onor chascuns s' esforza e-s lagna... 

E se negun par que de mi s' estraia 

No 1' en blasme qu' en menta '1 faiz apert 

C onor e prez mos lignages en pert... 

Pero '1 rezón deis Catalans auzir 

E d' Aragón puig far part Alemagna 

E so qu' enpre's mon paire gen fenir; 

Del regn' aver ere que per dreiz me taigna. 



Kayn. Ch. V. A 1' onrat rei Federic terz vai dir... 

Que deis parenz qu' aten de vas Espaigna 

Secors ogan no creia qu' a lur venia (creia a lur ve- 

Ni no-s cug ges qu' el seus parenz dezir [nir?)... 

Qu' el perda tan qu* el regne no il remagna, 

N' el bais d 1 onor per Franceis enrechir 

Qu' en laiseron lo plan e la montagna... 

Del joven rei me platz com no s' esmaia 

Per paraulas sol qu' a bona fi traia 

So qu' el paire conques a lei de sert 

E si '1 reten, tenrem 1' en per espert. 



l8-2Ó. PONCE BARBA; MOLA (REINADO DE ALFONSO II) 

Y OTROS TROVADORES. 

A más de una canción que nada particular ofrece 
(Non a tal poder en se) se ha conservado de Ponce Bar- 
ba un serventesio, cuyas dos primeras estancias son las 
siguientes: 

Sirventés non es leíais 

S' om no i ausa dir los mals 



EN LENGUA PROVENZAL 46 1 

Deis mcnors e deis comunals 

E maiorment deis majorals: 

Car il fan los faillimens tais 

C 1 om no deuria parlar d 1 ais ; 

E car los sai e no dic cals , 

Mon sirventés n' es meinz cabals 
Pero '1 dir me tol temors 
C om non ausa deis maiors 

Aissí dir verais desonors 

Com fai mensongieras lauzors; 

Per que n' es mendres lur valors , 

Car lóignan los castiadors, 

E vei rics los consentidors, 

Car faillir láissan lor seignors 

«Todo está revuelto, sigue diciendo el trovador. La 
corte de nuestro caudillo el rey Alfonso era un manan- 
tial de larguezas, y ahora nada se nos da, y lo que de- 
biera dársenos, para en las manos de los hombres más 
viles, con lo que se comete la doble falta de dar á los 
malos y de quitará los buenos (Mili. I, 177). Rey de 
Aragón, á vos nos volvemos, pues sois caudillo de prez 
y de nosotros» es decir, jefe de los trovadores (1). 

Por el apellido de este autor y por la continua per- 
manencia en Aragón que indican sus versos, podemos 
incluirle, con bastante probabilidad, entre los catalanes. 

Lo fué seguramente Mola mencionado en el serven- 
tesio satírico del Monje de Montaudón que le censura 
de teñirse el cabello, para disimular sus canas. 

Entre Moleta '1 cátalas 

Que fai sos sos leuet e pías 

E sos cantars es de niens; 

Ben a trent' ans que fora albas 

Si no fos lo negrezimens (Pus Peire). 



(1) Rey cT Aragón tornem á vos — Car vos etz caps de pretz e 
de nos. — Estos dos versos se hallan en Ticknor que parece referirse 
á la Historia literaria de la Franc; es claro que deben atribuirse á 
Alfonso II y no á Pedro II. 



462 TROVADORES ESPAÑOLES 

Conocemos de este poeta y de Ramón Guillem una 
oscura y grosera tensión : 

l¡. V. 3.206. Guillems Raimons al Mola 

Id. 3.207. On son mci guerrier desastruc 

Mola c Bertrans pcdollós, 
L' us pugna de far traciós 
Pero meinz es una malla; 
Ah sol que 1' autra meinz i fos 
Plagra me qu' el fos ticnós 
Bertrans que ab lui se gailla... 

vos foratz plus gignós 

E plus seurs en bata illa. 
Mola li respondet aisí. 

Reís feritz de m per £uc 

Reis aunitz reis deis enoiós 
Per que voletz ab mi tensos 
Noca volgra ab vos barailla... 

avetz compagnós 

Plus que milans en batailla. 

Indicaremos además algunos trovadores que con más 
ó menos motivo se pueden creer españoles: 20 y 2 r. El 
Fray Bernat Vidal y el Parasol (que no debe de ser el B. 
de Palasol, de que luego se habla) citados por Serverí en 
su Si tot. 22. Arnaldo Sabata de quien Raynouard publi- 
ca algunos versos: Preyada us que no-m fassatz maltraire 
— E dig vos ai lo mieu voler qual es etc. (Fis amic sui.) 
Como algunos juglares ascendían á trovadores, podría 
ser este el Arnaudó y el Sabata juglares ó juglar de G. 
de Bergadán. 23 y 24. Pedro de Alvernia en su serven- 
tesio satírico contra los trovadores (Chantarai) habla de 
Guillermo de Ribas (que satiriza también el Monje en 
su imitación de P. de Alv.: Pus Peire) y de Guossalbo 
Rossitz: no sabemos que haya lugar de Ribas fuera de 
Cataluña (ó Rosellón), y en cuanto al segundo parece 
castellano por su primer nombre y por la terminación 
itz que sustituye en provenzal á la castellana ez. 25. Por 
la misma razón del nombre, podemos creer castellano á 
Rodrigos (Rodrigo) á quien dice un Raimond: Archau- 



EN LENGUA PROVENZAL 463 

zés de cavaleiria — EN Rodrigos lo laus e '1 pres, etc., y 
que responde: Laus mensongiers es juglaría, etc. 26. Por 
el sobrenombre pudiera creerse también español el Pe- 
dro Espagnol de quien citamos el comienzo: Com sel 
que fon ricx per encantamens, etc., aunque este indicio 
es poco seguro, cuando vemos que un Guiraldo llamado 
de Espanha era de Tolosa (2). 



(2) Suelen incluirse en la lista de los trovadores españoles: 
1.° Ramón Lull ; la originalidad de este poeta, su lenguaje y sus 
formas y hasta la época algo más reciente de algunas poesías suyas, 
le excluyen de la escuela trovadoresca propiamente dicha. 2." Mun- 
taner ; sus versos escritos en un lenguaje arbitrario son ya de en- 
trado el siglo xiv. Ni estos ni los de Lull figuran en las colecciones 
provenzales. 3.° Guill. de Agoult, supuesto primer gentilhombre de 
Alfonso II de Aragón, confusión evidente con el R. de Agout. tan 
celebrado por algunos trovadores y servidor de Ramón V de Tolosa. 
4.° Mossen Jordi del Rey, que se ha supuesto contemporáneo de 
Jaime II y á quien se han atribuido los versos E non he pau , etc. 
de Mossen Jordi de Sent Jordi (siglo xv) para deducir de esto un 
plagio del Petrarca. Ignoramos si hubo un Mossen Jordi contempo- 
ráneo de Jaime I y si fué poeta, pero nada suyo nos queda. Las 
palabras del Rey. según confesión de Tastú, son de letra moderna 
en el Canfoner de París. 5.° Mossen Febrér (según Torres Amat, Mos- 
sen Andreu Febrér: así se llamaba el traductor del Dante de 1428), 
con cuyo nombre han quedado unas trovas genealógicas de las cua- 
les se ha querido deducir que el autor era hijo de un servidor de 
D. Jaime I. El lenguaje, la fraseología, las estancias dodecasilábicas 
á la castellana, etc., todo evidencia una época posterior. Confirma- 
ríalo, si fuese necesario, su advertencia de que «gos en llemosí ca es 
nomenat». 6.° Pau de Bellviure (Bellviura Con. de Farr.: En 
recort es aquell Pau de Benviure — Que per amar sa dona-s torna 
foll : A. March ; Benlibre equivocadamente en Santillana). Se con- 
servan de él los versos que pone en su boca el Conort de Fr. Farrer: 
Per fembre fo Salamó enganat, — Lo rey Daviu e Samssó exament, 
— Lo payra Adam ne trenca '1 mandament, — Aristótil ne fou com 
ancantat (Lay de Arist.l, — E Virgili fou pendut en la tor — E sent 
Joan perdé lo cap per llor, — E Ypocrás morí per llur barat; — 
Donchs si avem per dones folleiat — Xo smayar teñir (tenin?) tal 
companya. Dejando aparte el lenguaje que podría atribuirse á 
Farrer, estos versos cuyo gusto es de época posterior á la de los 
trovadores, parecen suponer el conocimiento de la poesía francesa. 
P. de Bellviure será de últimos del siglo xiv á principios del xv. 



464 TROVADORES ESPAÑOLES 

27. — TROVADORES ROSELLONESES. BERENGUER DE PALA- 
SOL (i). — (ÉPOCA DE RAMÓN BERENGUER IV.) 

Entre los trovadores catalanes se suele y se debe con- 
tar á los del condado del Rosellón , que desde los tiem- 
pos carlovingios estuvo unido con una parte del que 
después fué principado de Cataluña , bajo el gobierno 
de los condes de Ampurias-Rosellón , que habló y 
habla todavía la misma variedad de la lengua de oc, es 
decir, la catalana, y que desde 1172 hasta el siglo xvn, 
formó parte de la monarquía aragonesa y después de la 
española. 

El más antiguo trovador rosellonés, y aun español, 
si como tal se contase un poeta de este país antes de 
haberse sujetado á los reyes de Aragón (2), es Berenguer 
de Palasol que vivió en los últimos tiempos del gobier- 
no de Gauzfredo III (1 1 1 3-63) penúltimo conde de Ro- 
sellón, es decir, en la época de nuestro Ramón Beren- 
guer IV. Pueden por su antigüedad considerarse sus 
obras como el primer paso de la poesía de los trovado- 
res, antes de introducirse en Cataluña. Los versos de 
Berenguer de Palasol se distinguen por su dulzura y 
facilidad y por una sencillez que parece haber sido dis- 
tintivo especial , aunque no exclusivo, de los antiguos 
trovadores roselloneses (3). 



(1) Berrengiers de Palazol si fo de Cataloigna, del comtat de 
Rosillon. Paubres cavalliers fo, mas adregz et enseignatz, e bons 
d 1 armas. E trobet ben cansos; e cantava de N" Ermessen d' Avi- 
gnon, moiller d" EN Arnaut d' Avignon, fils de NA Maria de Peira- 
lada (Cataluña). 

Debemos advertir, sin embargo, que Gauzfredo reconoció la 
soberanía de Ramón Berenguer IV, que le auxilió contra el conde 
de Ampurias, pariente del primero.. 

(3) Véase la dedicatoria de S 1 ieu sabi. Parece que habiendo 
sido asesinado su padre, Gauzfredo III vivió bajo la tutela de su tío 
en segundo grado Arnaldo Gaufredi , lo cual indica que tenía pocos 
años. 



EN LENGUA PROVENZAL 46b 

Roca. P. 0. S' ieu sabi' aver guizardó 

De cansó, si la fazia 

Adés la comensaria 
Cuendeta de motz e de so. 
Que perdut n' ai mant bel cantar. 
Per qu' eras m' en pren espavens; 
E si n' ai estat alques lens, 
No m' en deu hom ocaizonar. 
Qu' amada-us aurai en perdó 

Longuamen, en aital guia 

A ma bela douss' amia, 
Qu' anc re no-us plac no-m saupés bo; 
Ni anc res no saubi pensar 
Qu' a vos fos pretz ni honramens , 
Qu' al tost far no fos plus correns , 
Que si 'n degues m' arma salvar. 
E ja Dieus amia no-m do 

S' en liéis mos cors se fadia. 

La flors de la cortezia, 
Ella m' aura o autra no, 
Quar sol á liéis m' estug e-m gar : 
E son aissí sieus solamens, 
Qu' autre solas m' es eissamens 
Co qui-m fazia sois estar. 
E no farai plus lonc sermó ; 

Quar on plus la lauzaria, 

Del laus sol qu' en remanzia 
Cent domnas aurían ne pro; 
Qui sabia ben devisar 
Las beutatz e 'ls ensenhamens, 
E la cortezi' e lo sens 
Aissí com s' escairia far. 
Aissí fenirá ma cansó ; 

E no volh plus longa sia, 

Que plus greu la 'n apenria 
Mo sénher, e siéi companhó, 
Lo coms Jaufres, que Dieus ampar 
Quar es adretz e conoissens ; 
E fai tan de rics fach valens , 
Lauzengier no '1 pot encolpar (4). 



(4) Además de esta poesía hallamos de B. de Palasol las si- 

3o 



466 TROVADORES ESPAÑOLES 



28. — GUILLERMO DE CAEESTANH (i). — (REINADO DE ALFONSO II.) 

Si bien en el Languedoc, cerca de Nimes, hay otro 
lugar de Cabestanh (Cabestaing, Capestaing: Caput 
stagni) podemos creer á Guillermo rosellonés y natural 



guientes : 2 Aital dona cum ieu sai — Rich' e de bclhas faissós. 3 Ab 
la fresca clardat — Que mou del temps seré -Dona et ab 1' estat — 
Que renovela e ve — Ai tot mon cor pauzat— E quar tant ai estat — 
Que vezer no-us volia— Si la colpa, es mia — Et ieu 1110 ci comprat... 
— Me avetz EN Bernat — En vostra senhoria — Miéis qu' 0111 ia non 
auria — Ren qu' en agués comprat. — Chansó a Na Maria — Digas 
qu 1 ieu chantaría — Si sab 'aver grat. 4 Dona si tos temps vivía — 
Totz temps vos sería aclis — Estranhamen m' abelís — Qu' ie'-us am 
qualque dans m en sía. 5 Ben voíll que-m teinon qu' eu sia — Per 
son leial ben vollen — Quar si tot noca-m enten — Mos cois 1' aclina 
e sopleia .. 6 Dona la gensor e' om veia — Sai de bel acullimen — 
Agradiva a tota gen... 7 Totz temorós e doptans. 8 Bona dona cui 
ricx pretz fai valer. 9 Dona la gesor qu' om veia. JO Tan m 1 abelis 
joi et amor e chans. 11 Mais ai de talan que no suelh... — 12 Mot 
(v. Tot) francamen dompna venh denan vos. 13 De la gensor qu' 
om veia al mieu semblan. — Senher Bernart no-m part ren viu del 
mon — Masía bella que-m destrenh e confon — Tem que-m fassa per 
mort de vos partir. 14 S' ieu anc per foll' entendensa... Chanson vai 
t' en sa Bisterr' a Monpeslier. 15 Aissí con hom que seignor occai- 
sona (atribuido á otros). 

(1) Guillems de Capestaing fo un gentils castellás del comtat de 
Rosillon qu' es del rei d' Aragón al entrar de Cataloigna. Valens fo 
e cortés e mout enseignatz e bon cavaliers d 1 armas. Et enamoret se 
d'una dompna gentil qu' era moiller d' un ric barón d 1 aqueta en- 
contrada que avia noms Raimons de Castel Rossillon. EN Guillems 
de Capestaing" si era sos vasal. Longamen la amet et entendet en 
ela. E 'n fazia sas cansons. Et ella li volc ben tan qu' en fetz son 
cavalier de lui. Lonc temps ac gran joi d' ela et ela de lui. E fon 
dich a N Raimon de Castel Rosilhon qu' En Guillems amava soa 
mclher et ela lui. Don el s' engelosí d' ela e de lui. E serret la sus 
en una tor e fetz la fort gardar e fetz li gran re de desplasers, 
don G. de Capestaing entret en gran dolor et en gran tristessa ; e 
fes aquella cansó que dis: «Lo dos cossire — Que-m don' amor so- 
ven». E quan R. auzí la cansó qu 1 EN Guilem avia faita, el enten- 
det e crezen que de sa molher 1' avia faita. Si 'I fetz venir a parla- 
mon ab si fors del castel de Capestaing e talet li la testa e mes lo en 
un carnayrol e tras li lo cor del cors e mes lo en carnayrol com la 
testa. Et anet al seu castel e fes lo cor raustir e fetz lo aportar a 
taula a la moiller e fetz li manjar a non saubuda. E quan 1' ac man- 
jat R. si levet sus e dis que so que avia menjat era '1 cor d' En G. 
de Capestaing, e mostret li testa e demandet li si V era estal bos a 



EN LENGUA PROVENZAL 467 

del lugar del mismo nombre, inmediato á Perpiñán, no 
tanto por el lugar de escena donde se colocan sus aven- 
turas, como por la autoridad de la Biografía y por haber 
figurado Guillermo en las huestes catalanas. 

Guillermo de Cabestanh se cuenta entre los más céle- 
bres trovadores , lo que es debido, no tanto al mérito 
indisputable de sus poesías, como á la romancesca 
historia que imaginó ó transcribió el biógrafo proven- 
zal. No es necesario traducirla : basta leerla en la prosa 
original, cuya gracia é ingenuidad de expresión no debe 
hacernos olvidar la honda inmoralidad del contenido. 



manjar. Et ella ausí so que li demandava e so que ill dizia. E vi e 
conuc la testa d 1 EN G. de Capestaing. E si '1 respondet que '1 era 
estat si bons e si saborós que jamáis autre manjars ni autre veures 
no '1 tolria la sabor de la boca qu' el cor d' EN G. de Capestaing li 
avia laissada. E can R. de Castel Rosilhon auzí zo que li dizia si lo 
cors sobre com 1' espada; et ela fugi al us d' un balcón et el vene de 
cors aprés et la dompna si laissá caserdel balcón et esmondegá-s (*) 
el col. Et aquest mals fo sauputz per tota Cataloingna e per totas las 
térras del rei d' Aragón e per lo rei 'N-Anfds e per totz los barós de 
las encontradas. Fo mot gran tristeza e grans dolors de la domna 
e d' EN G. de Capestaing car si laidamen los avia mort R. de Cas- 
tel Rosilhon. Et ajostéren se los parens d' En Guillems e de la 
domna e tuit li cortés cavayer d' aquella encontrada e tuit cil que 
eren amador, e guerreiéren de R. de Castel Rossillon a foc et a sane. 
E '1 reis di Aragón vene en aquella encontrada quan saup la mort de 
la dompna e del cavalier e pres R. de Castel Rossilhó e desfetz li 
los castels e las terres e fetz en G. e la dompna metie en un moni- 
men enan la porta de la gleiza a Perpigná. E fo sazós qué tug li 
cortés cavayer e las domnas gentils de Rossiló e de Sardanha e de 
Cofolen e de Nupoles (1. Riupolés) e de Pereiladés e de Narbonés 
lor fazia cascun an anoal e tuit li fin amador e las finas amaressas 
pregáven Dieus per las lor ánimas. Et enassí lo pres lo rei d' Ara- 
gón R de Castel Rosilhó e deseretet lo e '1 fetz morir en la prison e 
det totas las soas possesion, ais parens d' EN G. de Castel e de la 
dompna que morí per el (B. V. 3,207). La B. de la Laurenciana es 
una amplificación completamente arbitraria de la anterior. — Las 
poesías que llevan el nombre de G. de C. son además de la que 
transcribimos: l Lo jorn qu' ie'-us vi, domna, primieramen. — 2 Anc- 
mais no-m fo semblan. — 3 Aissí cum selh que laissa '1 fuel. — 4 
Mout m' alegra douza votz per boscage. — 5 Al plus leu (según B. 
V. 3.207 de G. Borneil). — 6 Chansós d' un sol mot pía e prim. — 7 
Mon cor e me e ma bona chansós. — 8 Car vey que vengutz es lonc 
jorns. — 9 Enpessamen fai me estar amors. 

(*) Mejor, laissa y esmondega-s en pres.; esmondega-s sólo en la copia que 
seguimos y en la Laurenciana. En todos los textos, excepto en el nuestro, laisset. 



468 TROVADORES ESPAÑOLES 

El trágico suceso que parecía ya inspirado por la del 
castellano de Coucy ó por un manantial común á en- 
trambos, ha quedado completamente desmentido por 
los documentos (2) que nos presentan las dos supuestas 
víctimas de los celos de Raimundo, como viviendo to- 
davía en tiempos posteriores á la muerte de Alfonso II. 

Pero si es fabulosa la catástrofe no lo son los persona- 
jes, ni la culpable pasión que al trovador se atribuye. 
La historia menciona un Ramón de Roselló que vivía 
aun en 1205 y existe todavía, ó existía hace poco, una 
torre de Castel Roselho. Saurimunda figura como viuda 
de Raimundo en una acta de 1210. Guillermo, que 
firma ya en 1162 en un tratado de paz entre el señor 
de Montpeller y el de Pignan (Hist. de Leng. II. 583, 
ed. ant.), se halló en 121 2 en las Navas de Tolosa (se- 
gún la enumeración de Beuter). 

Dos poesías de Cabestanh demuestran la realidad del 
móvil de la supuesta historia. La más célebre entre 
todas y que menciona la Biografía está dedicada al mis- 
mo Ramón, lo que parece indicar ó que el señor de 
Rosellón daba poca Importancia á los apasionados extre- 
mos del trovador ó que ignoraba cuál era la dama. 
Debía Guillermo, en efecto, mantener muy oculto su 
nombre , pues sólo se atreve á declarar en una de sus 
poesías que se halla escrito en las alas de todas las palo- 
mas (3), lo cual aunque parece más conveniente á la M. 
de la Margarita de la Biografía de la Laurenciana que á 
la S. de la Sermonda ó Saurimonda de la primitiva Bio- 
grafía y de la historia, puede convenir á esta última letra. 

Guillermo se presenta generalmente muy sumiso, 
pero en una de las poesías que se le atribuyen , se mues- 
tra quejoso y mal pagado (4). Es de notar que al querer 



(2) Estos datos históricos fueron publicados en un anuario de 
Perpiñán y dan de ellos noticia la Gramática catalana de Puiggarí, 
y el Essai sur la Hterature c italane de Cambouliu. 

(3) E si voletz qu' eu vos diga son nom — Ja no trobaretz alas de 
colomp — O no '1 trobetz escrig senes falenza (¡VIout m' alegra). 

(4) En pessamen fai me estar amor — Com pogués far una gaia 
cansó — Per la bella a cui m' autrei e-m do — Que-m fet causir mes 



EN LENGUA PROVENZAL 469 

Cabestanh encomiar la dama, abraza todos los países de 
la lengua de oc, diciendo que es la más bella desde el 
Puy hasta Lérida ; así como los puntos en que dejó más 
fama y de donde , según suponen las biografías, se acu- 
día á las preces por el alma de los ñnados, eran el Ro- 
sellón y las vecinas comarcas catalanas (5). 

Rayn. Ch. III. Lo dous cossire 

Mabn W. L. Que-m don amors soven, 

Bartsch P. L. Domna-m fai diré 

De vos mainh vers plazen 

Pessan remire 
Vostre cors covinen 

Qu' am e dezire 
Mais qu" ieu no fas parven ; 
E sitot me desley, 
Ges per so no-us abney, 
Qu' ade's vas vos sopley 
Ab franca benvolensa. 
Domna, cui beutatz gensa, 
Mainthas vetz oblit mev 
Que laus vos, e mercey. 

Tos temps m' azire 
Amors que-us mi defen , 

S' ieu ja '1 cor vire 
Ves autra, ni-m desmen 

Tolt m' avetz rire 
E donat pessamen ; 

Pus greu martire 



totas las gensors — E vol qu' eu 1' am leialmenz sen erijan — Ab verai 
cor e-z ab tota raa cura — L' amors que ill port e doblan mei talan. 
— Gen m' a saubut garir de las dolors — Que-m fetz soffrir una lon- 
ga saisó— Per tal que ges non avia razó — Que-m fezes so per que-m 

vires aillois — Ar s' ill "a sen ben pot anar pensan— Qu'en 

pauc d' ora se camia la ventura; — Mal fai qu' il sieu mena a desme- 
sura—Que ges pos tan 1' autre no 1' amarai; — Qu' ieu an auzit a 
vos o dic, seignors, — D' un poderos emperador que fo — Per cui 
eran malmenat siei baró — Don sos orgoillz basset e sa vigors — E 
per so pro dopna ben están — Que '1 son amic no '1 men oltra me- 
sura — Qu' en totas res fai bon menar mesura — E pénson tart pois 
c' an aprés lo dan. 

(5) Que del mielhs m' a enamorat — Qu' es del Pueg tro a Lérida. 



470 TROVADORES ESPAÑOLES 

De mi nulhs hom no sen, 
Quar vos qu' ieu plus envey 
D' autra qu' el mon estey, 
Desampar e mescrey, 
E dezam en parvensa : 
Tot quan fas per temensa 
Devetz en bona fey 
Penre, neis quan no-us vey. 

Totz jorns comensa 
L' amors, tan m' abelhís 

La captenensa 
De vos cui suy aclis: 

Be-m par que-m vensa 
Vostr' amors, qu' ans que-us vis. 

Fo m' entendensa 
Que-us arnés e-us servís ; 
Qu' aissí-m sui, ses totz cutz 
De cor a vos rendutz , 
Qu' autra joy no-m adutz : 
Qu 1 una non porta benda 
Qu' ieu 'n prezés per esmenda 
Jases, ni 'n fos sos drutz, 
Per las vostras salutz. 

En sovinensa 
Tenc la cara, e '1 dolz ris, 

Vostra valensa , 
E '1 belh cors blanc e lis; 

S' ieu per crezensa 
Estés vas Dieu tan fis, 

Vius ses falhensa 
Intrera en paradís. 
Qu' ab vos sui remazutz 
Francs , ses autres aiutz, 
Ab vos qu' ieu n' ai perdutz 
Mains dos, qui-s vuelha 'ls prenda! 
Qu' a mi platz mais qu' atenda 
Ses totz covens saubutz, 
Vos don m' es gaugz vengutz. 

Ans que s' estenda 
Sobr' el cor la dolors, 

M erees dissenda 
Domn' en vos et amors, 



EN LENGUA PROVENZAL 47 J 

Que joy mi renda, 
E-m luenh sospirs e plors. 

No-us o defenda 
Paratges ni ricors; 
Qu' oblidatz m'es totz bes, 
S' ab vos no-m val mercés. 
Ai! belha doussa res, 
Molt feyratz gran franqueza, 
S' al prim que-us aic enqueza 
M' amessetz, o non ges; 
Qu' eras no sai cum s' es. 

Non truep contenda 
Contra vostras valors ; 

Merce's vos prenda 
De mi, que-us si' honors: 

Ja no-m entenda 
Dieus , entr' els preyadors , 

S' ieu vuelh la renda 
Deis quatre reys maiors, 
Per qu' ab vos no-m valgue's 
Mercés e bona fes; 
Quar partir no-m puesc ges 
De vos en cui s' esmeza 
M' amors, e si fos preza 
En baizan, ni-us plagues, 
Ja no volgra-m solvés. 

Doncx, cum seria (6) 
Qu' ieu mercé no i trobes 

Ab vos, amia , 
La génser qu' anc nasqués; 

Qu' ieu nueg e dia, 
De genolhs e de pes , 

Sancta María 
Prec vostr' amor mi des; 



(6) Las preces sacrilegas contenidas en esta estancia que no se 
halla en B. P. 1614, son obra de un trovador ó biógrafo posterior á 
Cabestanh, pues las tornadas que siguen corresponden á la estancia 
anterior (V. Bartsch P. L. y lo que dijimos acerca de los conso- 
nantes de las tornadas en la pág. 37, n. 16). Por consiguiente pierde 
casi completamente su valor histórico la deducción que de los versos: 
Qu' ieu foi noyritz etc., se hacía acerca de la calidad de paje de la 
dama, atribuida á Guillermo. 



472 TROVADORES ESPAÑOLES 

Qu' ieu fui noyritz enfans 

Per far vostres comans : 

E ja Dieus no-m cnans, 

S' ieu ja m' en vueih estraire. 

Franca res de bon aire, 

Suííretz qu' ie'-us bais los guans. 

Que del plus sui doptans. 

Anc res qu' a vos plagues, 

Bona domna corteza, 

No m' estet tan defeza 

Qu' enans no la fezés 

Que d' ais me sovengue's. 

En Raimon, la belheza 

E '1 pretz qu' en mi dons es 

Me ten gai e cortes. 



29-3 I. PONCE DE ORTAFÁ , RAMÓN EISTORS DE ROSELLON 

Y FROMIT DE PERPIÑÁN. 

La poesía que á continuación transcribimos es de 
Ponce de Ortafá (1) (lugar cerca de Elna ) ; la estancia 
que sigue la única composición que se conoce de Ramón 
Bistors y el último fragmento la primera estancia de la 
poesía, también única, de Fromit de Perpiñán (2). 



(1) Consérvase también de P. de Ortafá: Aissi com la naus en 
la mar, de que copiamos las dedicatorias: Sénher Berenguier, be-m 
par — Que vos etz bos e conoyssens— E sabetz qui-s fai ad honrar — 

E sabetz gentilmen servir — Las donas e ben aculhir — En Narbo- 

nés es gent plantatz — L' arbres que-m fai aman morir— Et en Ca- 
bestanh gent casatz — En mout ric loe senes mentir. 

(2) D. Juan Manuel cuenta un lance ocurrido á un caballero 
trovador de Perpiñán en tiempo de D. Jaime de Mallorca (contem- 
poráneo de Pedro III) que en caso de referirse á persona determina- 
da , ignoramos si es alguno de los nombrados: Et por probar aques- 
to, porné aquí una cosa que acaeció á un caballero en Perpiñán en 
tiempo del primero rey D. Jayme de Mallorca; así acaeció que aquel 
caballero era muy grande trobador, é facia muy buenas cantigas á 
maravilla, é fizo una muy buena además é avia muy buen son. Et 
atanto se pagaban las gentes de aquella cantiga que desde grande 
tiempo non querían cantar otra cantiga si non aquella. Et el caba- 
llero que la fisiera avia ende muy grande plazer. Et siendo por la 



EN LENGUA PROVÉNZAL 4j3 

Roch. P. 0. Si ai perdut mon saber 

Qu' a penas sai on m' estau, 
Ni sai d' on ven ni on vau, 
Ni que-m fauc lo jorn ni '1 ser. 
E soi d' aital captenensa 
Que no velh ni pose dormir, 
Ni-m plai viure ni morir, 
Ni mal ni be no-m agensa. 
A per pauc no-m desesper 
O no-m ren monge d' Aniau, 
O no-m met dins un loe frau 
On hom no-m pogués vezer. 
Quar trahitz soi en crezensa 
De celia qu' ieu plus dezir, 



calle un dia, oyó que un zapatero estaba diciendo aquella cantiga é 
decia tan malerradamente tan bien las palabras como el son, que 
todo orne que la oyese, si ante non la oyese, tenia que era muy 
mala cantiga e muy mal fecha Quando el caballero que la fiziera 
oyó como aquel zapatero confondia aquella tan buena obra, ovo ende 
muy grande pesar é grande enojo, é descendió de la bestia é asen- 
tóse cerca de él. Et el zapatero que non se guardaba de aquello, non 
dexó su cantar, é cuanto mas decia mas confondia la cantiga que el 
caballero fizi era. Et de que el caballero vio su buena obra mal con- 
fundida por la torpedad de aquel zapatero, tomó muy paso unas te- 
seras é tajó cuantos zapatos el zapatero tenia fechos, é esto fecho, 
cabalgó é fuese. Et el zapatero paró mientes en sus zapatos, et de 
que los vido así tajados, entendió que avia perdido todo su trabajo, 
ovo muy grande pesar, é fué dando voces en pos de aquel caballero 
que aquello le fiziera. Et el caballero dijole : Amigo, el Rey nuestro 
Señor es á quien vos debedes acudir, é vos sabedes que es muy buen 
Rey é muy justiciero é vayamos ante él, é líbrelo como fallare por 
derecho. Ambos se acordaron á esto, é desque legaron ante el Rey 
dixo el zapatero como le tajara todos sus zapatos e le fiziera grande 
daño: el Rey fué desto sañudo, é preguntó al caballero si era aque- 
llo verdad, é el caballero dijole que sí, mas que quisiera saber por 
qué lo fiziera. Et mandó el Rey que dixiese, é el caballero dixo que 
bien sabia el Rey que él fiziera tal cantiga , que era muy buena é 
avia buen son é que aquel zapatero gela avia confondida, é que gela 
mandara dezir; é el Rey mandógela dezir, é vio que era así. En- 
tonces dixo el caballero que pues el zapatero confundiera tan buena 
obra como él fiziera, é en que avia tomado tan grande dampno é 
afán , que así confundiera él la obra del zapatero. El Rey é quantos 
lo oyeron , tomaron desto grande placer é rieron ende mucho, é el 
Rey mandó al zapatero que nunca dixiese aquella cantiga ni ofen- 
diese la buena obra del caballero, é pechó el Rey el daño al zapa- 
tero, é mandó al caballero que non fiziese mas enojo al zapatero. 



|74 TROVADORES ESPAÑOLES 

Que-m fa suspiran languir 
Quar mi franh ma covincnsa. 
Ja mai non cug joi aver 
Ni un jorn estar suau. 
Pos midons m' a solatz brau 
Ni me torn en noncaler, 
No sai on m' aia guirensa ; 
Qu" on plus ieu pes e cossir 
Quo '1 pogués en grat servir, 
Aciones eréis sa malvolensa. 
A gran tort me fai doler: 
Qu' ieu sia pendut en trau 
Si ja segui autr' esclau 
Pos m' ac pres en son poder, 
Ni ris endreg liéis faillensa ; 
Mas sol aitan, so-m albir, 
Quar la tem e n' aus ben dir, 
E quar li port bevolensa. 
Per re no-m pose' estener 
Qu' ieu no 1' am e no la lau ; 
Quar la gensor qu' om mentau 
Es, e non ment, e dic ver, 
Ab que prezés penedensa 
Del greu mal que-m fai sufrir : 
E si-s denhés convertir 
Er complida sa valensa. 
leu soi aissel que no tensa 
Ab midons ni no m' azir, 
Ni-m sai de res enardir 
Mas de so qu' a leis agensa. 
E soi sel que fai semensa, 
E sai celar e cobrir 
Meils qu' autre drutz, e grazir 
Qui-m fa secors ni valensa. 



Non trob qu 1 en re me reprenda 

En faitz ni en ditz, 
Pos fui de Montan partitz, 
Per qu' en val mens ma fazenda, 
Car anc no ío, si Montans vi mon dan, 
No m' o dissés ab motz o en cantan, 



EN LENGUA PROVENZAL 47D 

Que cel qui ve son bon amic faillir 
Molt T ama pauc , si no ill lo ausa dir ; 
Per qu' en am mais sel qu' el mal me retrai 
Que cel qu-m dis lo be, can fag non 1' ai. 



Un dolz desirs amorós 
S' es en mon fin cor assis , 
Dompna , que-m ven devés vos 
A cui sui del tot aclis; 
Qu' en pensan vei noich e dia 
Lo vostre cors car e gen 
E '1 bel dolz esgard placen 
E '1 vostr' avinen cuindia. 



32. RAMÓN BERENGUER V DE PROVENZA (CONTEMPORÁNEO 

de D. jaime). 

Terminaremos nuestra enumeración de los trovadores 
hispano-provenzales, con el nombre de un príncipe de 
Provenza , de la casa de Barcelona, descendiente por su 
madre de la de Urgel é hijo de padre catalán (i). 

Habiendo muerto este (Alfonso II de Provenza, 1209) 
en Palermo, á donde había acompañado á su hermana 
Constanza que iba á casarse con el rey de Sicilia, le 
sucedió el niño Ramón Berenguer, quedando él á cargo 
de su tío el rey D. Pedro y el gobierno del condado al 
de D. Sancho de Rosellón , tío del difunto conde. 
En 1 214 el legado apostólico Pedro Beneventano le 
trajo á Cataluña con su primo D. Jaime, y fueron am- 
bos trasladados á Monzón, encargándose su crianza á 
Guillen de Monredón, maestre del Temple. Mas el año 
siguiente los señores y las villas de Provenza enviaron 
secretos mensajeros al joven príncipe, que acompañado 
de su ayo Pedro Augier salió del castillo, pasó disfrazado 



(1) Es un motivo más para considerarle como paisano el haber 
fundado en los Alpes la población de Barceloneta. 



476 TROVADORES ESPAÑOLES 

por Lérida y se embarcó en Salou en una galera que 
estaba prevenida. La mayor parte de las ciudades de 
Provenza se habían erigido en repúblicas, el emperador 
Felipe II había concedido el título de rey de Arles y 
de Viena á Guillermo de Baucio, príncipe de Orange, y 
acababan de alterar el condado las pretensiones de Gui- 
llermo de Sabrán y de algunos poderosos señores. El 
joven conde logró sujetar á sus enemigos, á excepción 
de la ciudad de Marsella , constante aliada del conde de 
Tolosa en las contiendas que éste sostuvo con el de 
Provenza (V. pág. 167 etc.). 

En cuanto éste se vio libre de sus bélicos empeños se 
retiró á su corte de Aix , donde brillaban las artes de la 
paz, y que adornaban su esposa Beatriz de Saboya, 
rodeada de algunas damas de este país (2) y sus cuatro 
hijas, Margarita que casó con S. Luis, Eleonora (3) 
después reina de Inglaterra, Sancha que fué esposa del 
infante inglés Ricardo de Cornuailles, electo emperador, 
y Beatriz que, muerto su padre, casó con Carlos de 
Anjou. Romeo (4), ministro de Ramón Berenguer, á 



(2) V. más adelante sus nombres. La condesa Beatriz se entre- 
tuvo también en versificar: Vos que-m semblatz deis coráis ama- 
dors, etc. Fué tanta la fama de esta corte que los italianos le atribu- 
yeron anécdotas relativas á otros tiempos. V. págs. 109 y 289. 

(3) Nostradamus dice que esta princesa compuso en honor de Ri- 
cardo Corazón de León, que había desembarcado en Marsella de paso 
para la cruzada, el poema (que todavía existe) de Blandin de Cor- 
nuailles y Guillem de Miramar. El historiador provenzal confundió 
á aquel príncipe con su sobrino Ricardo de Cornuailles que efectiva- 
mente desembarcó en Marsella (1140) como jefe de una cruzada 
(Faur. 11). El nombre de este príncipe y el haberse casado en 1143 
con Sancha, hermana de Eleonora, confirman esta opinión. A esta 
Sancha se suelen aplicar los versos de Rambaldo de Hieres transcri- 
tos en la pág. 60. 

(4) Romieu de Vilanova cuyo testamento (1250) se conserva. La 
fama de este personaje fué ya grande y se embelleció con pormeno- 
res fundados en el nombre de Romeo ó Romero. — El Dante le colo- 
ca en el Paraíso (IV): E dentro alia presente Margherita — Luce la 
luce di Romeo, di cui — Fu 1' opra grande e bella mal gradúa. — Ma 
i Provenzali che fer contra lui — Non hanno riso, e pero mal cammi • 
na — Qual si fa danno del ben fare altrui. — Quatro figli ebbe, e 
ciascuna reina — Raimondo Berlinghieri e ció gli fece — Romeo per- 
sona umile e peregrina; — E poi il mosser le parole biece — A diman- 



EN LENGUA PROVENZAL 477 

cuya influencia se atribuyen tan ilustres enlaces, gober- 
nó con sumo acierto el condado, y fué parte á que al 
brillo de una corte caballeresca se uniesen ejemplos de 
virtud y de entereza. 

Entre los títulos de gloria del último Ramón Beren- 
guer se cuenta la erección de la bella Iglesia de S. Juan, 
una de las primeras encomiendas del orden de Malta, 
donde en i25r, seis años después de su muerte, fueron 
depositados en un bellísimo sepulcro sus restos y los de 
su padre Alfonso. 

Pertenecen á este reinado algunos trovadores proven- 
zales y otros forasteros que celebraron á los soberanos 
de Provenza. Entre los primeros se cuentan dos Guiller- 
mos, autores de una tensión acerca de si se debe preferir 
la ciencia ó la riqueza, que escogen por arbitro al conde 
Romeo ; Bertrán de Alamón III (distinto del I que ten- 
sionó con Miraval, V. p. 1 3, n. 1 1), que reparte, á imita- 
ción de Sordel, el corazón de Blacás á varias cumplidas 

damas: E mi dons de Proensa — quar a de pretz la 

flor — Prenda 'n premeiramens (Molt m' es); y que en dos 
serventesios trata de los negocios de Marsella y alaba al 
conde de haber restaurado el honor de su casa (Puies 
chanson... Mili. I. 401 ) ; Pedro Ramón Riquier Noves 
(ó Ricardo de Noves) que en la repartición del cuerpo de 
Blacás reserva un cuarto para los provenzales, desti- 
nándolo á S. Giles, centro donde acudirán los de Ruer- 
ga, los de Tolosa y los de Beziers y tendrán paz los dos 
condes (Pus partit) ; Alberto llamado de Sisterón por 
haberse fijado en este país y que se atrevió á invectivar 
á la condesa y á otras dos ilustres Beatrices (5). De los 



dar ragione a questo giusto — Che gli assegnó sette e cinque per 
diece. — Indi pavtissi povero e vetusto, — e s' el mondo sapesse '1 
cuor ch' egli ebbe — Mendicando sua vita frusto a frusto — Assai lo 
loda, e piu lo loderebbe. Se ha supuesto que el verso del Monje de 
Monmajor (Montaudón) citado antes, debía leerse: En Tremoleta 1 
catalans, y aplicarse á Ramón Berenguer por su comportamiento 
inconstante con Romeo, pero el Monje es anterior á esta época y el 
versóse refiere al trovador Mola. V. su articulo. 

(5) El mismo Alamón I, Bonifacio de Castellana, Ramón de la 
Tor de Marsella y Paulet de la misma ciudad, versificaron princi- 



478 TROVADORES ESPAÑOLES 

segundos hallamos á nuestro Arnaldo Catalán, Aimerico 
de Belenoi que en una poesía contra Alberto Cailla, 
autor de una sátira anti-femenina, elogia á la condesa de 
Provenza, á Auguesina de Saluzzo y á su prima la con- 
desa Beatriz, á la dama de Massa y á la condesa de Carret 
(damas de la soberana de Provenza), y las exhorta á 
desterrar y á castigar al insolente (Tantes, Mili. II, 324) 
y finalmente, Aimerico de Pegulhá, que lamentó la 
muerte del conde y el casamiento de Beatriz con Carlos 
(Id. II. 239). 

Las poesías atribuidas á Ramón Berenguer son una 
tensión con un Arnaldo (ó) acaso el Catalán y otra tam- 
bién en forma de tensión con Carn et ongla, que se ha 
creído ser un caballero y no era más que el fiel caballo 
español del conde. 

COMS DE PROENSA. 

3 207. Carn et ongla de vos no-ra voill partir (7) 
Tant vos trop ferm en plan et en montagna 
E poirá m' en qui-s volrá escarnir 
Qu' eu no-us partrai ogan de ma compaigna 
Ni negun temps mentre que guerra aia; 



pálmente en el reinado de Caí los de Anjou (V. Reinados de don 
Jaime y D. Pedro III). — Un descendiente de este príncipe, el célebre 
principe Renato, pintor y poeta, trató en el siglo xv de restaurar el 
antiguo esplendor literario del país, pero se sirvió ya de la lengua 
francesa. 

(6) Véase la proposición de este problema galante, que se podrá 
bailar grosero, pero que á lo menos es muy inocente : Amics N'- 
Arnaut, cent domnas d' aut paratge — Van outramar e son en meia 
via; — E no podón ges complir lor viatje. — Ni sai tornar per milla 
res que sia. — Si non o fan per aital covinen — Qu' un pet fassatz de 
que mova tal ven — Perqué la ñau venga-s a salvament: Faretz o 
no, que saber o volvía 1 Arnaldo contesta afirmativamente. En el 
M. S. l.'22'y B. P. después de una tensión: R. de Vag. e seignor 
eoms ; dos : 'X-Uc de Saín cir e séigner coms (H. I. de Rodés) 
sigue: Amics 'X-Arnaut e séigner EX coms. 

(7) Puede observarse que el metro, las rimas y aun algunas pa- 
labras finales de esta composición son las mismas que en Un sir- 
ventés de Guillermo de Bergadán, y en las poesías más recientes de 
Fadrique I y el de Ampuvias. 



EN LENGUA PROVENZAL 479 

Pro sabrá d' art totz homs que-us me sostraia: 

Tan bon caval no sai ni tan espert 

Per que m' er mal si tes armas vos peí t. 

CARN ET ONGLA. 

Per Dieu, séigner, ben vos o dei grazir 

Que tan temenz que vida me suffraigna, 

Ni no pogra a nuill seignor venir 

Tan me plague's quant hom m' aduis de Spaigna, 

E pois me plagues (sic) no cuit qu' e'-us deiplaia 

C* anc pois m' agués eu no pris colp ni plaia 

Anz n' aucí pro e m te'non ben cubert 

Et er me mal si per aichó mi pert. 

COMS DE PROENSA. 

Carn et ongla, vos ai e dopna gaia 

E fort castel cui que pes o que plaia, 

Per qu' eu vos dic e-m fatz (e-us fag?) saber en cert 

Mas voll vivatz que Gigo de Galpert. 

CARN ET ONGLA. 

Per Dieu, séigner, aichó no-m eslaia (sic) 
Mas lo cairells c' om ditz sobre folzaia, 
D' aquel ai eu gran paor e-m spert, 
Per c' a Sant Marc lo volsra aver ofiert. 



IV 



INFLUENCIA PROVENZAL 

EN ESPAÑA. 



I. — VARIEDAD CATALANA DE LA LENGUA DE OC. ' 

Antes de hablar de las tradiciones de la escuela tro- 
vadoresca conservadas en los poetas ó trovadores secun- 
darios que escribieron en las lenguas de España, pre- 
sentaremos un bosquejo de las principales diferencias 
entre las dos variedades, transpirenaica y española, de 
la lengua de oc, aunque empezando por advertir que 
nuestras incompletas observaciones no tienen ni pueden 
tener un valor absoluto, ya por la poca fijeza en las 
formas lingüísticas y especialmente ortográficas que en 
los antiguos documentos se nota algunas veces, ya por 
la indudable influencia que la variedad provenzal ejer- 
ció en la de Cataluña. 

Las estrechas relaciones entre este país y el mediodía 
de Francia, produjeron la unidad general de la lengua, 
pero esta unidad que no se oponía en los países trans- 
pirenaicos á ciertas modificaciones secundarias, no obs- 
tó tampoco para que en Cataluña se formase una varie- 
dad muy marcada, que por la vida propia que alcanzó 
más tarde, ha podido considerarse como una nueva 
lengua. 

Desde luego que asoma entre el latín bárbaro de los 
documentos el habla de nuestros mayores, se observan 

3i 



482 INFLUENCIA PROVENZAL 

ya formas no provenzales, no sólo en las palabras que 
sonaban distintas en la pronunciación (vedaré y no ve- 
darai, vegades y no vegadas, fer y no far, Pere y no 
Peire, y además el plural ajudarems), sino hasta en el 
sistema ortográfico, lo cual supone un centro indepen- 
diente de cultura. Así hallamos constantemente ny en 
lugar de n!i, nunca la Ih (1), y aunque el uso de la ^ es 
más frecuente que en tiempos posteriores, la vemos em- 
pleada, no en las inflexiones de los verbos, sino en dic- 
ciones aisladas (I plumaz... et una pellza). 

Comparando la lengua de estos documentos con aque- 
llos en que se nos presenta más formada en los libros desde 
fines del siglo xm ó principios del siguiente (que hemos 
tenido ocasión de consultar), si bien los últimos no es- 
tán exentos de resabios provenzales, podremos venir en 
conocimiento de los principales distintivos de la varie- 
dad catalana de la lengua de oc. 

Artículos. Lo (art. mase.) es más común que en pro- 
venzal (no se halla le, au, deu, ni los plurales li, ill, as, 
aus, des, deus). 

Pronombres. — Yo, jo; se halla eu (no ieu) pero sin 
duda por imitación provenzal. No se hallan las formas 
femeninas leys (lieys, d 1 ellei). 

En los posesivos hallamos bastante igualdad (fuera de 
las formas mieu, tieu): vemos sin embargo á veces lur 
(pr. lor), nostro (pr. nostre). 

Entre los demáspronombres adjetivoscitaremosaquell 
(por aquel), acó (por aissó también cat. pero no acó), 
quinya (probablemente por quina, femenino del relati- 
vo), nugú (una vez por negú), aire (por al: otra cosa). En- 
tre los numerales hallamos duas (prov. doas). Dos es tan 
catalán como provenzal pero no dui. Tots es la forma 
propia catalana por tuit que hallamos también usado. 



(1) En el poema de Boecio y en algunos otros restos del proven- 
zal ante-tvovadoreseo se halla nuallos, batalia, molliat, tollas y per- 
mania, enseniar, etc., en vez de nualhos, batalha... permanha o 
permagna, etc. 



EN ESPAÑA 483 

Nombres. Se halla á veces un resabio de la regla de 
la s: forts, clars, encals, Mayres, Verges, amors, con- 
trats, manamens, Deus, todos en singular, pero indis- 
tintamente en sujeto ó régimen (2). Lo mismo sucede 
con Monsényer que debería ser sólo nominativo. Se 
halla el femenino adjetivo sin a: dona fort, tela bast. 
Los plurales de los nombres en a son siempre en es (en 
provenzal y en catalán escrito moderno en as); son más 
comunes que en prov. los plurales masculinos como 
brasses, ierres, homens. Hallamos el plural adj. anó- 
malo avolos (ávolos?: ávols). 

Verbos. Sustantivo. Som (prov. em y sem : somos), 
sots (prov. Etz, Ietz: sois), eren (prov. y también cata- 
lán eran), fuis (prov. fust: fuiste). (No se hallan ó si 
acaso será por excepción las formas soi : soy ; iest, ses, 
siest: eres; er : era, seré y será). En cuanto á estar es 
muy semejante la conjugación excepto la forma estei 
(pr.) estuve : esté en primera y tercera persona del pro- 
nombre suj. menos cat. que estia, el cual á veces se con- 
vierte en estiga. Es también casi idéntico el auxiliar, si 
bien el catalán sólo suele usar el participio agut. Obser- 
vamos que la terminación a en estos y otros verbos se 
convierte á veces en e: sie, avie, perseguie. 

1. a conjugación. Inf. en ar. Pretérito perfecto trobé 
(provenzal trobéi : hallé). Devalest, resucitest (como en 
provenzal, pero no devaliest: bajaste), devallá, resucita, 
calla (por devallet, etc.: bajó, etc.) Suj. pres.: tríyn (pro- 
venzal tríon : escojan). Se halla la forma en et de la ter- 
cera pers. del perfecto, pero no en ec. 

2. a conjugación. En er ó re: se halla boure, noure, 
tembre, estorcre, evasre, por beure, nozer, temer, estórcer, 
esvazir (así también en provenzal querré, segre por que- 
rer, seguir etc.). Fer por far, faire ó fazer. Ind. pr. Creu 
(prov. crey, creo) deu (prov. deu ó dei: debo) puch (pro- 



(2) Un resabio del uso de la s parece notarse en correns (co- 
rriendo) que se usa aun cuando hable una sola persona, y en la 
conj. segons. 



484 INFLUENCIA PROVENZAL 

venzal pose ó puesc: puedo) plau (3) (prov. platz: pla- 
ce) fem (prov. fazem: hacemos) (4), feya (prov. fazia: 
hacía). Perf.: sabí (prov. sabí, sabei ó sabiei: supe), viu 
(prov. vi : vi), presist, nasquist (como en prov., pero no 
presest, etc.: tomaste), feu (prov. fis, etc.: hizo), nasqué 
(prov. nasquet: nació), vaé, veé (prov. vic : vio); se 
halla la forma en et, pero no en ec , excepto en caech. 
Suj.: puxa (también como en prov. pusca: pueda); tra- 
mesés (á veces también en prov. por tramesets: transmi- 
tisteis). De far se halla fet y aunque comunmente, sin 
duda á imitación del prov., feyt, alguna vez fayt, pero 
no fach. 

3. a conjugación. En ir (no iré, excepto en Rose- 
llón). Romanir por romandre y remaner. Teñir tam- 
bién prov. es más cat. que tener. Dius (prov. ditz: di- 
ces), vingué (prov. vení?: vine), auciu (prov. aucís: 
mató). Augats, Auyts, Oyats (prov. Auzats: oíd). Los 
gerundios en int, dormint (prov. dorment). 

Un distintivo de todas las conjugaciones es el futuro 
en e por ai diré (prov. dirai). En algunos puntos inter- 
medios como Foix, Cerdaña, etc., se halla en ei direi (5). 

Partículas: hállase el hoc (oc: si), que dio nombre á 
la lengua común, no sólo aisladamente sino en sentido 
confirmativo: hoc encara... y copulativo hoc i... Es co- 
mún al cat. y prov. el mas, pero no el mais. Se halla 
cor por car. Hich é hic, sin duda por latinismo, suplen 



(3) ■ Este y otros ejemplos verbales de la sustitución de la u á la 
tz (que es lo mismo que ts) entre las cuales podemos contar el tor- 
nau de P. Vidal, puesto precisamente en boca de catalanes (véase 
pág. 104 n.) unidos á los nombres pau, creu, etc , nos hacen sospe- 
char que era ya la forma vulgar del catalán y que se decía anau per 
anatz, pero hasta entrado el siglo xv prevaleció en lo escrito la 
forma provenzal. 

(4) El fazem, fazia se conserva en algún punto céntrico de Ca- 
taluña. 

(5) Es de extrañar que en nuestro campo se use generalmente 
el pres. del haber ai que sirvió para formar el futuro dirai. — El pre- 
sente en i: ami (amo) que no se halla en el catalán escrito se conserva 
en Rosellón y en algunos puntos de Cataluña inmediatos á los Pi- 
rineos. 



EN ESPAÑA 485 

á veces al adv. relat. hi ó y. Así por aquí. Segons como 
en el día por segon. Hállase alguna vez la forma pro- 
venzal él mon por en el morí. 

Ortografía. El mayor distintivo de la ortografía ca- 
talana es la y para modificar la / y la n y convertirlas 
en // y ñ, y la ausencia en estos casos del signo proven- 
zal h. 

Apareylar, batayla, vayla, fiyl, guayl (es decir gall), á 
veces lly: ullys (por ulls) : pero á veces //: illa, ell, ull, 
perillos, á veces / sola : loe, lun, ul, cala (calla). 

Vergonya, menys, afany, menyada (debe ser por men- 
jada). A veces hallamos suprimida la n, por olvido del 
tilde correspondiente ó acaso por la naturaleza de la pa- 
labra ó pronunciación local: cové (convé), iffan (infan), 
vergoya (vergonya), cossí (consi). 

Además la s sustituida á la \ en la terminación en t%, 
dietz (prov. dietz: decís). 

La x á la s. Dix(prov. dis: dice), péxer (prov. páisser: 
alimentar), naxensa (prov. naissensa: nacimiento), caix 
(prov. cais: casi). Hemos visto en cat. puis. 

Ch por c: Trescha, poscha, ach (hubo), prech, estech, 
caech, amich. 

X por ch: xantar por chantar (á su vez provenzalis- 
mo sin duda por cantar), xaptenimens. 

C por %, co, fafa. Por excepción azó, conteza. En los 
documentos antiguos se halla percaz, forfaz. — La { eu- 
fónica para evitar la sinalefa ó el hiato, se halla en al- 
guna poesía catalana, pero indudablemente por imita- 
ción del provenzal. 

Alguna vez g por j, lega por leja (fea) : miga (por mi- 
ja): media. 

A imitación de la s líquida del latín se suprime la e 
antes de aquella: sperit (por esperit), stil (por estil): 
uso menos frecuente, pero no desconocido en provenzal. 

Considerando no ya los accidentes gramaticales, sino 
la contextura de las palabras, son distintivo especial del 
catalán las vocales simples en lugar de los diptongos, es 
decir, de dos vocales pronunciadas en una misma sílaba, 



486 INFLUENCIA PROVENZAL 

propias del prov. O por au: pobre por paubre, cosa por 
causa, or por aur (este se halla frecuentemente y conser- 
vamos el adj. daurat). A por ai: pare, mare, frare, pro- 
venzal paire, etc. (sin embargo conservamos el adj. pai- 
ral, y en ciertos puntos se dice: pairastre y mairastre. 
En las canciones y en el campo aymar: en prov. aiman- 
sa, pero no aimar). E por cy : manera por maneyra, 
Cervera por Cerveyra, vaquera por vaqueyra, y así en 
todos los casos iguales ó análogos. Hallamos sin em- 
bargo aytal, aytantost. E por ey: Pere por Peyre. En 
ciertas palabras : por ie, ei ó ej: lig por lieg (ley), pitz 
por pietz ó pieg, mig por mieg, Montesquiu, Montes- 
quieu, milor por meillor, mils por meills, myan por 
mejan (mediando). O ó bien u \>oxue: loe (también pro- 
venzal) por luec, vergonya por verguenha, ull por uelh 
(hállase alguna vez ueils). También nit ó nuit por nueit. 

A pesar de que la sustitución de la u á la / es vulgar 
del catalán en el interior de las palabras y de que se 
halla en los escritos vosautres, coutel, es anti-catalana la 
forma au por al en fin de las palabras, como cavau por 
cavall. Tampoco se usa generalmente mout (nunca mot) 
por molt (muchos). 

La terminación at\, et%, ot\ en los sust. se sustituye 
por au ó eu : patz, pau ; pretz, preu ; crotz, creu ; votz, 
veu. 

Se suprime la \ en casos como los siguientes: preicar 
por prezicar, caer por cazer, aorar por azorar, espaapor 
espaza, benehir por benezir, rahó, rao por razó; se halla 
por excepción auzit (oit), benezet, veser, fazenda, gua- 
zan, etc. Se suprime muy frecuentemente la ■{ en savieza, 
dolceza, cobeseza, diciendo saviea, dolcea y cobea (sic) 
en el último caso. 

Se sustituye la e á la a en sent por sant (san ó sanct), 
ten por tan. 

Se suprime casi siempre la n final en las palabras en 
on y en algunas en an: confessió y no confession como 
es generalmente en el prov.; bastó y no bastón; capellá 
y no capellán. 



EN ESPAÑA 487 

En cat. la articulación dr no se nos muestra conver- 
tida en yr, ladre y no layre, nodrisa y no noyrisa. Por 
otro lado hallamos poria por podría, porets por podrets. 
Se ve que hubo pera (Peralada), y pedra (Pedralbes), 
pero no peyra. Damanar es más catalán que demandar 
(prov.) : entendre pierde la d en la conj. : entenia (prov. 
entendia). 

Citaremos finalmente algunas palabras de diferente 
construcción: cat. esgleia; prov. glezia; ase: aze ó asne; 
Jordi, George; Jortz (acaso también George); treut; tri- 
buí ; bondat: bontat; untar: onher, ónger: águila: ai- 
gla ; prous: pros; setiar: asetjar; desijar: dezirar ; ser- 
vesi (acaso poco usado): servizi; dupte: dopte; exempli : 
exemple; aire: aer; rayll : razitz (ó). 

En cuanto á la pronunciación, creemos que en gene- 
ral y exceptuando los puntos de vocalización anómala 
como Gascuña, era bastante uniforme en todos los países 
de lengua de oc (de la cual debía diferenciarse poco el 
castellano, si no tenía las modernas articulaciones z y j): 
es decir que suponemos que las articulaciones eran las 
mismas, si bien pronunciadas con más ó menos suavidad 
ó con alguna diferencia secundaria en ciertos puntos (7). 
Por lo que hace á las vocales no hay duda en que había 



(6) En cuanto á las palabras radicalmente diversas, creemos muy 
expuesta toda conjetura. Así vaylet (paje) en el sentido de mucha- 
cho de labranza se usa en Cataluña y se usó en el bórdales. El rai 
partícula intraducibie tan peculiar del cat. (Aixó rai: esto no es 
nada en comparación de otra cosa, ó de mil otras cosas; tu rai; tú 
á lo menos estás en otra posición, tienes otras ventajas etc.) lo 
hemos oído en Tolosa. Sin embargo pondremos algunas palabras 
catalanas (las en bastardilla iguales ó análogas al castellano) que no 
se hallan en el Lexicón de Rain.: alforja, almesc, atalaya, ansa, 
nansa, boda (nupcias), brisa (orujo), bruza, caspa, cayato, cenefa, 
clenxa, dolí, embutir, espardeña, feixa, frau (porción de tierra), guat- 
11a, lero (fatuo, de lelo T), massa (demasiado), macho, mantega, mata, 
■mofa, nata, prou (bastante), parra, rengla, sossegar. Debió haber 
palabras (aun en las usadas en muchos puntos) más propias y origi- 
narias de un país determinado: así donzella pudo muy bien ser más 
usado en Cataluña y pucella en el Sur de Francia. 

(7) Así en la pronunciación de boix, deixa, suena un poco la i 
en algunos puntos de Cataluña y no en otros. 



4S8 INFLUENCIA PROVENZAL 

diferencias muy marcadas en la pronunciación, según 
lo manifiestan las Leys d' Amors (1. 18): «En aquets 
mots semisonans se péccan fort li cátala, quar deis mots 
semisonans fan plenissonants motas vets.» Es decir que 
juzgando los tolosanos por su pronunciación, hallaban 
la nuestra defectuosa en lo relativo á algunas vocales (8), 



(8) Difícil e