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Full text of "Diccionario de curiosidades historicas"

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^arbarlr (¡ToUege líbrarn 



FROM THE FUND 

PROFESSORSHIP OF 

ATIN-AMERICAN HISTORY AND 

ECONOMICS 

ESTABLISHBD I9I3 



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aOITOE: LAZAKO PAVÍA. |&í"í' 



DICOIONAEIO 



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CUHIOSIDjlDES HISTORICjlS, 

IICSCIFICI!, SmCílFIM!, CBISOUCItlS, ITt.,' 
REPÚBLICA. ]MEJICA.IiíA, 

FELIZ RAMOS 1 DÜARTE, 

PBOFOSúa NORUAL CON TITUI.O DD IMSTRUCCIÚN f RIMARÍA 
E LEU K» TAL I eufEI-IOtt. 



^^~^jB 



MÉJICO 

IMPRENTA DE EDUARDO DUELAN. 



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jl\ 3 3 IX , X- 



.V, kL C:0U-.iELI3RASir 






QDIDA AIIOÜIUDA POB EL AUTOE LA tBOtlE 
DE ESTA OBKA. 



PRÓLOGO. 



El pñocipal objeto que nos hemos propuesto al escribir el 
«Diccionario de Curiosidades Mejicanas» es proporcionarala ju> 
ventad del país un cúmulo de utüisimos datos históricos, geográ- 
ficos, cronológicos, etimológicos, bierográflcoa, etc., de todos los 
Eitadoa de la República, que servirán de complemento indispen- 
sable a la iiistmcciÓQ que se da en laa escuelas i colegios i a que 
eetá obligado todo mejicano amante de sus patrios lares. 

Para facilitar i ampliar m&s los conocimientos indicados, po- 
nemos a continuación una sucinta bibliografía de las obras que 
nos han servido para arreglar nuestro «Diccionario de Curiosi- 
dades.» Al pie de cada artículo citamos la obra i el lugar donde 
M baila el pasaje a que nos referimos, a fin de que pueda com- 
probarse si bal verdad o error en lo que asentamos. 

Alunan Lncaa. — Hiptorís de M^jica — 1849-62. — fi toI& 4° 

Altgn, Fr. Prancüco Javier. — Histori» de U Oompaüi» de Jesús enNaer» 

Espkllft.— 1811.— 3 toIb. i^ 
AlÍRTO i Fifift, Luis,— !Relwñ¿n descriptiva de la ftmdscíón, dedicación, etc., 
de las iglesias i conventos de Méjico, con una reseña de la variación 
qne han sufrido durante el gobierno de D. Benito Juirez.. — 1863. — 1 
ToL 4B 
Ira IxÜilxochitl, Fernando de.— Horribles cmeldades de los cocqaistado- 

rea de Méjico.— 1829.— 1 vol 4» 
icona, Eligia — Historia de Yucatán. — 1878. — 4 toIí, 4" 
rl^jni, Fr. José d&— Crónica de la santa provincia de N. F. S. Francisco 
de Zacatecas.— 17S6.—1 vol 4? 



IV PBÓLOaO. 

Florencia, Fr. Francisco. — Origen del célebre santnario de Ntra. Sra. de Sfta 
Juan del Obispado de Gaadalajara. — 1801. — 1 vol. 8^ 

García Icazbalceta, Joaquín. — Nueva colección de documentos para la his- 
toria de Méjico. — 3 vola 8^ 

Gay, José Antonio. — Historia de Oajaca. — 1881. — 2 vols. 4^ 

Gil i Saenz, Fresb. Manuel — Oompendio histórico, geográfico i estadístíoo 

de Tabasco.— .1872.— I voL 4? 
Gómez de la Farra, José. — Fundación i primer siglo del convento del 8r. 

San José de Carmelitas de Fuebla.— 1732. — 1 vol fol. 
González, Agustín R. — Historia del Estado de Aguascalientes.— 188L — I 

voL 8** 

González Obregón, Luis. — Méjico Viejo. — 1895. — 1 vol. 8^ 

Herrera Antonio de. — Historia general de los hechos de los castellanos en 

las islas i tierra firme del mar Océano. — 1730. — 4 vola fol. 
Lerdo de Tejada, Miguel. — Apuntes para la historia de la heroica Yeraoraz. 

— 1850-57.-3 vola. 4* 

Licéaga, José M. da — Adiciones i rectificaciones a la historia de Méjico que 

escribió D. Lucas Alamán. — 1868. — 1 vol. 4** 
Lizana, Fr. Bernardo. — Historia de Yucatán. — 1633. — 1 vol. 8*? 
Loayzaga, Manuel de. — Historia de la milagrosa imagen de Ntra. Sra. de 

Oootíán.— 1745.— 1 vol. 8« 

López de Oogolludo, Fr. Diego. — Historia de Yucatán. — 1867. — 2 vola 4? 
López de Groroara, Fr. Francisco. — Historia de la Conquista de Hernán Oor- 

téa— 1826.— 1 vol. 4» 
López de Portillo, Esteban. — Apuntes para la historia Antigua de Ooahui- 

a.— 1 vol. 8** 

Martínez, Henrico. — Bepertorio de los tiempos e historia natural de Nueva 

España.— 1606.— 1 vol. 4? 
Mendieta, Jerónimo da — Historia eclesiástica indiana. — 1870. — 1 vol. foL 
Mendoza, Eufemio. — Ourso de historia de Méjico. — 1871. — 1 vol. 4? 

^ „ — Oolección de documentos para la historia de Méjico. 

—1871.-1 vol 4? 

Molina Solís, Juan Francisco. — Historia del descubrimiento i conquista de 

Yucatán.— 1896.— 1 vol. 4? 
Mota Padilla, Fr. Matías de la. — Historia de la Conquista de la provincia 

de la Nueva Galicia.--! 855.-3 vola 8? 
Navarrete, Francisco Antonio. — Relación peregrina del i^ua de que para 

beber i vivir goza la ciudad de Querétaro. — 1739. — 1 voL 4? 
Orozco i Bsrra. — Historia Antigua i de la Oonquista de Méjico. — 1880.*- 
vola en 4* 




^ 



Santa Uurfft, Vícetite. — Kdaoidii hiaWrioft de la Oolonú d< 

tonder i ooita del Seno HejioMio.— 1 toL 6' 
Surdo, Jokqufn. — BelMÍÓa hiitórioa i moral de la portento 
Naeatro SeBor Jevacriato omcífioado, «poreoida en osa de 
San Miguel de Ohalma.— 1610.— 1 toL 4» 

gora, Oarloe de. — Olerías de Qnerétaro es 1* 

«iástiBa de María Santíalma de Qaadalupe.— It 

leyra, Antonio de. — Hiatoría de U Oonqoüta 

ToL foL 

>.— Efemérídea históñcaa i biogrifioas.— 1883.- 

?r. Joan de. — Loa {veintiún libnw ritaalea i & 

. el origen i guerra de loa indios Occidentales. - 

dI. 

alero, José Antonio. — Oartilla histórica i sagrad 
de Oórdoba.— 1769.— 1 toL fol 

Hipólito. — Oatedsmo geográfico, histórico, est 

Bjioana.— 1681.— 1 vol 8" 

't. Agaatln da — Crónica de la provincia del Sa 

.—1697.-1 ToL fol. 

10. — Teaooco en los últimos triunfos de sus ant 

Tol. 4» 

rmenegUda — Histórico i sagrado norenarío d( 
Kneatra Sefiora del Faeblito (Micboacán). — 17 

Soto Ma^or, Joan de. — Historia de la conqn 

Itzá, etc.— 1701.— l-Tol fol. 

Juan. — Puebla sagrada i protaniL — 174C. — 1 

jichez. Jobo Antonio da — Teatro Amerioaac 

a loB reinos i provincias de la Nueva EspaBa. 

10 d& — Ensafo históríeo de lai reToluoiones de 
a 1830.-1831.— 2 vols. 41 



DICCIONARIO 



convenio de Miramar, un negocio hacendarlo i a arreglar con el Pa- 
pa los aauntoB pertenecientes a la Iglesia, para captarse la voluntad del 
partido conservador, en el que ella i su esposo pensaban apoyarse en lo 
«acesivo. Maximiliano aceptó el consejo. (Rivera, tomo 2°, pág 159 i 
vuelta). Dice el historiador D. Niceto de Zamacois, que dos diputaciones 
del Ayuntamiento i de vecinos notables de Méjico, i otras no menos' 
respetables de Puebla, llegaron a Orizaba en los primeros días de no- 
-viembre de 1866, con exposiciones firmadas por millares de personas, lo 
más granado de la sociedad, pidiendo al Emperador que no abdicara. 
En la Junta de 35 Notables que se celebró en Méjico el día 11 de ene- 
ro de 1867 se decidió por mayoría no aceptarle la abdicación. Ef 27 de 
mayo de 1867, ya preso Maximiliano en Querétaro^ D. José'M* Lacun- 
^a, delante de D. Mariano Hiva Palacio i de Iribarren i en prueba de 
confianza, abrió i leyó el pliego en que constaba la abdicación de Maxi- 
miliano, hecha en Querétaro el 20 de marzo de 1867. (Rivera, tomo 3", 
pág. 20 a 25). 

Abecedario* De los seis íflillones i pico de habitantes, que, segdn el 
■ último censo, contenía el territorio de Nueva España al hacerse inde- 
pendiente, mui cerca de cuatro millones pertenecían a la raza indígena 
pura, uno a la europea i el resto, o poco más de otro millón, se compo- 
nía de la mezcla de ambas razas. Este conjunto de tan heterogénea po- 
•blaoión, educado bajo el doble yugo de la superstición i el despotismo, 
carecía de los sentimientos elevados que dan al hombre la conciencia de 
su propia dignidad, i de sus deberes con tius semejantes. Por lo menos, 
-cuatro quintos de los habitantes del suelo mejicano ignoraban que exis- 
tiera en el mundo una cosa que se llamaba abecedario^ i el resto no ha- 
bía recibido otra instrucción que la primaria, la cual estaba reducida 
«ntonces a leer, escribir i contar medianamente, i a aprender de memo- 
ria el catecismo del P. Ripalda, en el que se inculcaba una obediencia 
ciega a la autoridad del Rei i del Papa. (Lerdo de Tejada, tomo 11*, 
pág. 231). 

Abig^eatO* Palabra derivada de abigeo, procedente del latín abigetu, la- 
drón de ganado, formada de abigere^ compuesta del prefijo a&, que con- 
nota separación, alejamiento, punto de partida, i agere^ conducir, echar 
por delante, espantar. 

£b 1537, porque vio el virrei D. Antonio de Mendoza que cada día se 
'multiplicaban los ladrones cuatreros, mandó que se instituyeran por to- 
adas las ciudades i villas de la Nueva Espafia, tribunales de la mesa, que 
presididos de dos alcaldes anuales, juzgaran de estas causas e impidie- 
ran el abigeato. (Oaro, lib. III, § 17). 

Abril* El apellido abril, como el mes, se derivan del latín api-ilis, con- 



modelofl qae habiese en Madrid i pnsisso t\ nivel de la de San Feman- 
do, de aquella Oorta. Todo lo cooaignió como deseaba, poea el Reí la 
dotó con naeve mil poaoa anoalea sobre las cajas reales de Méjico, oaa- 
tro mil de temporalidades i en defecto de este fondo, sobre vacantes 
mayores i menores. Entre los maestros se distinguió el peninsular D. 
Jerónimo Gil, famoso pintor i grabador. (Cavo, pAg. 313). 

Acadelnia de Dnrango. El día 9 de febrero de 1613 se fand¿ en la 
cindad de Dnrango la "Academia de Jurisprudencia teórico prácti- 
ca," (Pérez Hernández). 

Academia de Méjico. £1 dfaSde abrílde 1791 se fundó la Academia 
de Jurisprudencia de Méjico. (Pérez Hernández). 

AcAmbaro* PaUbra tarasca que significa lugar de magueyes. En Acá m- 
baro fuá preso i fusilado Sindoro Oajigaa por el comandante Barriga 
el 35 de diciembre de 1661. (Rivera, tomo 1^ pág. 161). 

Aopetlahuacftll. Nombre azteoa formado de aeapatlaÜ, compnesto 
de aoaíl, carriio, i jMÜatí, estera, i de la terminación huaeán, forma de 
hva i can, que ñgnifica Ingar: logar de esteras de carrizo. 

La parroquia de Santa Marta Acapetlahnacán fué de los primeros 
f rascisoanot fundadores de Atlixca Está sobre la base del cerro de San 
Mignel, donde hai'una ermita dedicada al Santo Arcángel. Además, 
tiene Atlixoo las iglesias de Nuestra Sra. del Oarmen, de la Merced, 
San Juan de Dioa (Alfaro i Pifia, pág. 223). 



mcciosAXio 

CtS> Nombre nzteoa formado de aeapol, palab: 
xrrÍEo i de pol, Apócope de polal, verbo que aign 
tr, i de alia, frijol: frijolar enredado en carrizo, 
neblo de Acaponeta, hoi Villa del Territorio de 1 
rqne el 25 de abril de^lfíí?, nnos indioa, qae ■ 
ua, lo «saltaron i deitruyeron, quemando todaí 
M dies veoinoa, los ocho loldadoH i loe frailea Fi 
ntonio Bamoa *e acogieron a ao fuerte oon lai 
Padilla, tomo 30 pág. 76), Aoaponeta o Ohame 

00 1°, lib. b", oBp. 47. 

eo> Alteración del nombre azteca J<Mipo2iM>,7uxta 
V pul, desinencia abundancial despectíva, i eo, ] 

1 estar dentro o sobre: en »l oorrúaí grande o so 
omingo 6 de abril de 1813 principió el general D, 
il ataque de Acnpulco. El día 19 de a^^to á 
la fortdeza i ae firmó la capitulación por More! 
>. Pedro Antonio Télez, el 20 se entregaron las '. 
la i el 21 la ocupó elvencedor. (Méjico al tra^ 
)", pág. 110; Cavo, pág. 963). 

17 de marzo de 1857 se sublevaron los presidiai 
loo, MaudilladoB por el reaccionario D.. Gregor 
I at través de los Siglos, Jomo 9^ pág. 130). 
pan* Kombre mejicano, formado de aeail, ca 
ion de tempaehoa, cubrirse; oabierto de caria, a 
ste lugar pertenece al Estada de Guerrero i es 
o, porque allí tuvieron D. Agnstin de Itnrbide í 
a primera entrevista el dfa 10 de enero de 18' 
lera de terminar la guerra i dar a Méjico nn g 

I de la Mixteca £1 nombre mejioaao Aeaílán t 
:e significa, carrizal, oaflaveral, i oon la partíc 
lenota lugar de oarrísales. 
>noblo de ^eotZifnfaéíaradidoen 1813 por Don 
iba treecientoa realistas. Habla en el lugar nn 
es, del cnal fueron sorprendidos cuatro soldados 
te, i fusilados si& pérdida de tiempo. Oorrieron 
ntas diez personas de uno i otro sexo, que inersnc 
m aquel desgraoiado pueblo, i robadas además. 
I los paramentos sagrados i estrecharon al cura 
(Cavo, páf{. 970). 
Ig'O. Por loí aflos de 1510 existía una peqoefii 



, fabricación de pi 
il trato i comercie 
ioiÓD, repetida por 
icaB a los TÍrreyea 
cnidaian de aa oí 
I da olivo fio vari< 
imediacionei da I 
m^nterioB de loa < 

f palabra aceqni 
I de riego, o de < 
taqa, regar. (Mo: 
Lope Dfas de Fen 
itamieobo para qi 
cuya obra ae gai 
En eata limpia ■ 

¡n 1710 se erigió 
cia de la Ciudad, 
cometías en las v 
■estos, cnando dej 
!. (ElSldeabri 

qne duró 4 min 
imbre ea oonocido 

1 noviembre de 1 
) Batderas, al oba 
atiaba DD movimi 
s se lanzaban a la 
ino. En las logiat 
I, loB poderosos po 
artos escritores pi 
et ejército; las bai 
I masas del ejércit 
'a presidente do U 
e carácter aotiro, 
i; de regulares an 

general D. Yicei 
itario del poder b 
ne del Googreso 
?edrazB era el prf 
Victoria, i qno qa 



ActOpan* Nombre azteca que significa áobre tierra fértil i grveta, com- 
poesto de atl, egna, toca, enterrar o tierra fofa, i pan, sobre. 

Eita población fu¿ fundada por loi otomfea. Loa frailea agastinoBlle- 
garon a eate lugar del estado de Hidalgo el afio de 1546, en que cona- 
titnyeron el templo católico i en julio del míamo afio Actopan ae elevó' 
a la categoría de pueblo. 

Acnicingro* Palabra azteca que vale pequefiaa corrientes torcidas: de^ 
o, por fit^ corriente; ewl, apócope de exilie, cosa torcida, como camino,, 
etc.. i zingo, terminación que denota pequenez. 

A corta distancia de la caDada de Iztapa, en las cumbres de Acnlcin- 
gn, hubo un reflido combate el 1" de noviembre de 1612 entre las tropa» 
del general insurgente D. José U* Moreloi (617 hombres) i laa del co- 



DIOCIOBAUO 

liita AguUft (1,860 hombreí, contando e 

dorelot ioA áentAaáo i perdió oao« cal 

nemt, útilea de tspft, anoi otuntoa foitl 

anertoa i dispenoA Don Hermenegildo 

eo el tronco de an Árbol, i al día aiguie 

e MoraloB, 

orma del mejicano acoko, por acualao, < 

tgna; oompaefato de o, por atl, agna, eóati 

le denota Ittyar da, 

blo de Acúleo ea memorable en la histo 

combate librado allí entre insurgentes 
7 de noviembre de 1610 ae hallaba el en 
i atacado eae día por el jefe eapafiol D. 
Je dote mil hombres bien armados. El < 
ictnsire los de Arrojozarco) 85 mnertos 
lies murieron diez. Oalleja habla dado | 
a americanoa hablan perdido mis de dit 
heridos i prisioneros: asi se pnbjicó en 
« de 1810, Los prisioneros que hÍ£o Oa 

a mnerbe i otros a diez aüos de presidií 
erzas nacionales perdieron en esta desgi 

carro de parque que a Tmjillo qnitaro 
< piezas del calibre de 4, otra de 8 i dos 
«, 3 de municiones, balas de hierro, bot 

regimiento de Oolaya, una del de Valla 
:a, 10 cajas de guerra, 'ui carro de vlví 

200 caballos i mnlas, 16 coches, 13,G5 
labrada, un cajón de zapatos, algunos fu 
prisioneros, entre los que figuraron X). 
, D. José M* Abad i Cuadra, Fr. José ] 
SCO, D. José Falgencío Bosalea, D. Josí 
hf aríano GaWán i ocho mujeres. (Pérez 
O de Ohapnltepec El término aovedt 
Hm, compuesto de aqna, el agna, i da du 
jjicanoB conatmjrBTOQ el acueducto que 
peo a Tenocfatitlán (Méjico). Tenia cinc 
loho, construido de piedra i mezcla, so 

longitud (4,166 metros). Yéaae Agua. 
mpo de Garlos III i siendo Yirrei de ] 
María Buoareli i Ürzíia se concluye la i 
orda desde Ohapnltepec hasta el Salto di 



1# DlCCIONAmiO 



otüonea i el enemigo hizo oon lu caballería una horroroBa camioeria en 
lea dispenoi. (Pérez Hernández). 

AcvAftClÓli de oro. En 1675 se comenzó a aonfiar oro en Méjico; pnes 
liaita entonces este precioso metal se llevaba a Espafia en tejados por 
mandamiento de los reyes. (Oavo, lib. VIII, § 7). 

Desde 1536 (que empezó la acnfiación de la plata) hasta 1853 se acn- 
liaran en Méjico 2,914.057.681$: 119.964,7771 en oro i 2,794.093,904$ 
en plata. (Pérez). 

JLdaana* TJrrea, Gnadix, Oafies, Sonsa i Engelmann derivan esta voz de 
la perso-arábiga íid-dman; pero corresponde más a la f ortna española la 
arábigo-marroquí cki-cKirana, que se encuentra en el P. Lerchundi i se 
echa de menos en el Suplemento de Dozj. S^gán Sonsa, además de edi- 
ficio o lugar en que los administradores de la Real Hacienda cobran los 
derechos impuestos a las mercaderías, la voz Aduana se emplea también 
para significar el consejo o junta de los Ministros de Estada La etimo- 
logía es la misma que la anterior, encontrándose la voz en Freytag en 
la acepción de senatuB^ comilium. (Eguilaz i Yanguas). 

En 1728 se comenzaron a fabricar la Real Gasa de Moneda i la Adua- 
na de Méjico, que se terminaron el afio de 1733. 

Adaanft Quemada. La noche del día 7 de abril de 1825 hubo un incen- 
dio en la Aduana dé Veracruz, en el que fueron devoradas por las lla- 
mas, a pesar de los esfuerzos que por parte de las autoridades i del 
vecindario se hicieron para evitarlo, casi todas las mercancías que allí 
estaban depositadas. Esta casa, conocida todavía por la Adiutna Que- 
mada, se halla en la esquina de la calle de San Francisco i primera de 
San Agustíu* Era de la propiedad del Gobierno i la conservó hasta el 
10 de julio de 1856, que la cedió al Ayuntamiento, en unión de la casa 
llamada Proveeduría, para destinarlas a establecimientos de instrucción 
primaria i secundaria. (Lerdo de Tejada, t 2<», p& 284, 290 i 291). 

AcFOlIto de Tanhuitlán. La vez aerolito es compuesta de las griegas 
aér^ aeroSf el aire, x lUhos, piedra. 

Este aerolito tiene un peso específico de 3,591. De Yanhuitlán, que 
está en la Mixteca alta, a 4 leguas de Tepozcolula (Oajaca), se trajo a 
Méjico. 

El día 26 de agosto de 1871, D. Francisco de P. Urquidi informó a 
la Sociedad de Greografía i Estadística, de Méjico, que en la parte Sur 
de Chihuahua, cerca de su límite con Durango, en la Hacienda de la 
Concepción, municipalidad de Allende, existía un aerolita (Pérez Her- 
nández). 

Ai^A de Guadalajara. Por los afios de 1600, se procuró introducir el agua 
en la ciudad de Guadalajara; pero quedó en olvido hasta 1630, que se 



HUÍ flnnmBft por atarjea, ooia muj aouoa ae loa ancignoB mcgiouioi. Jí,n 

Mte «Do <e emprandii la obrft i se termini el Kfio de 1620. (Oavo, 

lik 6, § 6). 0(Mt¿ 150,000 peaoi. 
AffVBCerlto de Zapópan. Es an paredón llano de hierbas, qne destila 

agoL Ertá cérea de Oaadalajara. 
JkgUUlKguÜSt OercA de la míeíóti de Alamillo, ijae se despobló, se iaa- 

dó el kilo de 1675 la Tillada San Nioolás de AgaaleguBi, a 41*9 qvil<^ 



13 DICVIO* A UO 

■áateM (le llontonrei. M-aoboa proniineímii b 
mI «U «aorUo eo Arlegol (MoU Pulill», toi 
goi, pig. 117). 

AfWKBneTB* FalftbrR aompatsata de affttaiia 
HúUlgo nombni al leniente gwural D. Mari 
ee mil hombrea pan que fuera a oonpar la prv 
Salid en bnaoa del e&wnigo, al minno tiempo q 
hombrea, salió del Saltillo para impedir la oon| 
menee Ambo6 jefas se ODQOntnran en Agna 
1811. Apenas ounensí el eombate, loa soldadot 
raí arma* i dtUea de guwra a loa independient 
fué preeo por ana miamoa dragonea i entregado 
triunfante en Saltillo, i en oonaeoneneia, D. M 
bemador de Nnevo León, ae declaró por la re 
(Dioc UnÍT. de Hist. i Geog.) 

Agaaiealienteff. Este logar ae llamó bb( por 
primer eapafiol que visitó a este logar fué el a 
rinos en ICíSO. {Mota Padilla, tomo 1?, pAg. 1 
For cédala del rñ Felipe II, fechada en Mi 
■0 dio terrenos ea el sitio llamado AguoMealien 
Alonso de Avalos, a loa eapafiolea Jnan de ti 
Oneva, Alonao de Alarcón i a obas petaonas, m 
para fundar la "Villa de la Asunúón de Agnaa 
primero pequefiaa habitaciones i ana oapilla i 
Apostolado, a corta dUtancia de donde está h( 
gOt En 1576 murieron mnohcs reoinoa a oonai 
llamada matkuahwitL En dimembre de 1S93 
saquearon la población. En 18 de didembre di 
lia por la Andienoía de la Nuera Calicia. En 
dad i capital del Estado en 1836. (Ooniálea, 
tomo IS cap- 9'. p^g- 125). Yóase Avaloi. 

AgnVkJO» El apellido oaatellano Aguayo pnede ] 
yof, la goma reúnoaa llamada amonlaoO) o taa 
00 existe el término Aguayo, que significa ixpe 
asteoa ahuayo, ooaa eapinoaa, de donde muchoi 
yo al Talla 

El 27 do abril de 1675 fundó Valoároel 
San Miguel de Luna, contiguo a la ciudad de ' 
aión a don Lázaro Agustín, gobernador de loa 



r» füedrA el vimi'D. Antonio de Mendoza. Li 
DÓ el di* 11 de dioiembra de lfi76. 
Ta «Mutranijii del convento, deipnéa del inc 
>77, a lu 4 de la tarde, ctm ana nn 
cerró el día 18 de agoBto de 1691; 
diciembre de 1693. (Alfaro i Fil 
'nebU (San). 

k dedicación de la iglesia del conv 
il 26 de Agosto de 1612, i la aega 
raación de NtrsL Sra. de la Encan 
f nerón proclamados por patronos 
j^stfn i San Nicolás Tolentino. {i 
adalajant (San). El 23 de junio de 
liencia concedió a los padres agust 
nto en GnadalKJara. El primer pr 
i Pifia, pág. 307). 
catecas (Son). Siendo pro vine i al e 

1 Qnesada, dice Rivera Bernárdez, 
i los frailea Agnatinos posesión en 
a Plaza Mayor de la ciodad de Zac 
iron sn convento i una moderada ig 
\, del orden de Santiago, la hizo a 

elafiodel613. (Mota Padilla, b 

2 hasta el 8 de Septiembre de 16 
stode 1752 80 dividió el convent 

vento de San), El convento de Sa 
idó el 19 de septiembre de 1603, j 
ifiiga i Acevedo. (Alfaro i Filia, | 

orelia (San). En 1560 fundaron I 
las cindad de MoretiiL (Alfaro i ] 
[éjico (San), El U de diciembre 
dio el templo de San Agnitfn, en 

la fiesta del reí Carlos. (Oavo, lil 
t Méjico. Los primeros religiosos ( 
iron a Nueva Espsfia fueron Fr. ] 
ior, Fr. Juan de San Román, Fr, 
, Fr. Jorge de Avila, Fr. Alonso 
r. Agostin de Oomfia. Llegaron ■ 

entraron en Híjioo el 1 de jalio. 



1% BieexDVABio 

tetttma i que m b«neficÍAron en el OelTeria. Be ayedadAron 1«p UtA^ 
Hm de Rubfiiy de Oeliii de Rincón Chdlaedo^ Gkrefft de León, ela 

Cnando Franciaoo Oortós entró en este lagar, hada dief mfioe qne es- 
taba poblada Bus yeoinoa, huyendo de loe taraeooi^ ae refvgiarcm en 
Etsatián; Juan de Escarcena yoItíó a fundarlo en 15S1» eateqnlsadoe 
loe Indios por Fr. Francisco Lorenso, perfecdonados por Fr. Martín-de 
Jesús i después por Fr. Joan de Padilla. La primera iglesia de indioe 
n hospital la mandó constmir el trandscano Fr. Alonso de Molinai i 
en 1688, bajo la dirección de Fr. Francisco Bodrignes se abrieron loa 
dmientos de la actual parroquia que se concluyó en 1720. El ho^ital 
se comenzó en 1745 i se concluyó en 1760. El último religioso de San 
Francisco fué Fr. Luis Jarero, quien entregó al cura D. José Dontinge 
Figueroa, a fines dd siglo XYIIL (Peres Hernández). 

AlmatitlAli* El Tocablo AhtuUUldn es azteca i ngnifica lugar de ahua- 
Mi. Es palabra formada de ahuatl, espina de tuna o nopal, i de la termi- 
nación ilan. 

El capitán Perlamindez Cbirino fué el primer europeo que conoció 
en 1530 el pueblo de Ahuatitlán, donde después se fundó el Real de 
Minas de San Pedro Analco. (Mota Padilla, tomo 1», pág. 133). 

AlmayilIalCll* Metátesis de AyahualuleOt nombre azteca formado de 
o, apócope de cUl, agua; ycihuaUi^ corona o rodillo que los cargadorea 
se ponen en la cabeza para que el peso no los lastime, i de ulco^ rincón: 
todo significa rincón rodeado de agua. 

^'Estando Gonzalo de Ssmdoval entendiendo en la población de la Ti- 
lla dd Espíritu Santo, y llamando otras provincias de paz, le Tinieron 
sartas como avia entrado yn nauio en el de Aguayaleo^ que es puerto, 
aunque no bueno, que estaua de alli quinze leguas, y en el venían de 
la ida de Ouba la sefiora dofia Catalina Xuarez la Marcayda, que asd 
tenia el sobre nombre, muger que fue de Oortes, y la toua vn su her- 
mano Juan Xuarez, el vezino que fue el tiempo andando de México^ y 
la Zambrana, y sus hijos de Villegas de México, y sus hijas y aun la 
avuda, y otras muchas sefioras casadas: y aun me parece que entonces 
Tino Elvira López, muger que entonces era de Juan de Palma; el qual 
Fdma vino con nosotros, que murió ahorcado, que después esta Elvira 
fue muger de vn Argueta: y también vino Antonio Diosdado, el vezina 
que fue de Ouatimala.'* (Bemal Díaz del Castillo, cap. 160, pág. 167). 

JJcabsib» Palabra de la lengua maya o yucateca, compuesta de al»&, no- 
che, i de «ti, rayar, pintar: noche que tiene el cielo lleno de nube& 

Ad se llama uno de los edifidos más notables de las importantes rmi- 
■as de la antigua ciudad Ohichen-Itzá. (Yucatán). 



punto de reunión de la Kriatoonoú meji«uiK,|»neBtoqaeii 
trüá^ a toda gante de manta i frazada, a mendigoa, harapi< 
1« traje no conforme oon la decencia pública. 
IOS (AntAn de). £1 primw piloto espallol qne vino 
m««a ezpedioioneB. "FroTenidotodoloneceuriade 
i monicionea, con algnnos resoatea de cnentoa i otn 
ilotoa qne gobernasen loi vajelea, el priuoip&l Antót 
atnral de Paloa, el otro Joan Alvarez el Manqaillo i 
amado Oamat^oi de Triana, i an clérigo, Aionao ( 
«Uáa, u alÍBtaron 117 soldados i por capitán Fruioi 
) Odrdoba, i por veedor para lo qne tooaae al rei, Bei 
(i no KdOez como dice Herrera) natural de Santo 
ada. ^ 

cbo del mes de febrero, aSo de 1517, se hicieron a 
I qne loe indios llamaban Jaruco, a la randa del ñor 
que >e llama la Habana, a bascar el cabo de San A 
tinenta (OogoUndo, tomo 1°, lib. I", cap. I, pig. 10 
i. En 1740 se levantaron loa indios de S<Hiora i Sini 
B las croeldades qne con ellos cometían los cristiaDoi 
iron de la muerto refagiándose en Alamoa, en el Fi 
laloa. (Moto Padilla, tomo 1«, cap. 11, pág. Ui). 
irigen de la población de Alamos es el signiento: ln 
I de Cocorin hallaron nna mina como a cinco leguas 
trero da Alamos^ qne S^iin loe metales qne han tral 

que dicen loa práoticoa a visto de ellos i conforme 
a de en noble arto de minería, son de una calidad 
legdn la prueba que han hecho, sale a más de la a 
. (Lorenzo dando, Guaymas, 10 de enero de 1769. 
aiat. de Méjico, 1» uñe, vol. 31, tomo 2^ pág. 297; 
ohos, atraídos de la codicia, se avecindaron en esto 
> se formó un pueblo i hoi una ciudad mni bonita, i 
to de su nombra En 1827 fué la capital del Estado. 

1 (acción de). El 23 de septiembre de 1866 hubo un 
I, que el jefe imperialista O. José M! Tranquilino A 
Alamos (Sonora), ganó al genwal D, Antonio Rosal 
no el coronel médico, D. Antonio Molina, quienes n 
I, También se halló en esto contienda, en las filas r 
>nel D. Joaquín Sánchez BoraAn. (Rivera, tomo 2?, 

lei. El pueble de Alaquinat, del Estado do "Suév 
lo por indios pames i alaquines el affo de 1616, i el i 



2¿ DtCCIOKARIO 



cayo diaefio hiao el «rqaiteoto Sostmto, de manera que los vientos eté* 
reos oironlssen por las oalles parificando la atmósfera. Situada Alejan- 
dría en el limite del desierto de Afrioai no pertenece al £gipto sino 
por el canal que da salida al NUo; comunica con Europa por el Medi- 
terráneo i dista poco del Golfo Arábigo, por donde recibe los productos 
de la India. (Oéaar Oantú, Hirt. XJniv.i tomo 1^, lib. III, cap. XIX). 
En este lugar se cultivan* desde tiempo inmemorial unas rosas moi 
olorosas que, con el nombre de alejandría, llevaron a E^[>afia i cultiva- 
ron en Oastilla, de donde las trajo a Méjico Fr. Jordán de Piamonte i 
cultivó con tanto esmero en Oajaca que en|1546 pudo ya de sus jardi- 
nes proveer de semillas al convento de Santo Domingo de Ghiapa. (Ile- 
mesal, lib. 7^ cap. 21, niim. 4). 

Allkljayaca* Pueblo del municipio de Ixmiquilpan, del Estado de Hi- 
dalga 

Este pueblo del Estado de Hidalgo se fundó el 5 de noviembre de 
1558. Don Luis de Yelasco (V- de este nombre), le concedió siete mil 
varas de terreno por cada viento. (Pérez Hernández). 

Don Teodomiro Manzano, en su Geografía del Estado de Hidalgo 
(1897), dice que Alfajajuca fué fundado en 1585 por los franciscanos 
Jerónimo de los Angeles, Cristóbal Barrera, Mateo Mendoza, Francis- 
co García, Nicolás de Santiago i Juan Lorenzo. 

AlftaveTOm Del árabe alfajor con la terminación castellana wo^fig%ilu9t 
oUr (Marius) en R. Martín, ''hacedor de barro, jarrero" en P. de Al- 
calá (Eguilaz). 

El primer alfarero español que vino a Méjico fué Alonso Yáfiez, 
quien avisó a Oortés que en el palacio (de Axayacatl) había una puerta 
recien cerrada i encalada. Mandó !^emando Oortés que luego se abrie- 
se para reconocer el interior. Entraron por ella algunos soldados i ha- 
llaron muchos aposentos donde había mui ricas cosas de plumería, joyas, 
ropa de algodón, ídolos i otras riquezas semejantes. (Torquemada, tomo 
is, lib. !•, cap. 49). 

Algodón* AhoUm (alchotón en Yillanueva, VI, 274, algot^n en'Florez, 
Espafta Sagrada, XXXIY, 455), algodáo en portugués. Del árabe al- 
eUan, "algodón" en P. de Alcalá, o de cotón (goasipium) en Aben Que- 
man, Guadiz i BosaL (Eguilaz). 

Los toltecas trajeron a Méjico el algodón^ maíz i demás semillas i le- 
gumbres que hai en esta tierra. (Torquemada, tomo 1**, lib. 1?, cap. 14). 

Alhdndii^a de Oranaditas. Del árabe aZ/onAio, ''alhóndiga, mesón, bo- 
degón" en P. de Alcalá, '*8tabulum" en S. Martín, "doversorium, pee. 
publicum mercatorum hospitium, ubi oum suis meribus divertunt" en 
Freytag, voz derivada a su vez de la griega pandoeheion o pándokos o 



ti mCOIOVABIO 



AllMUléB* Del árabe a&nacilfii "metallam, mineries" en Baiinvaáe 
Martín» "metal, almadén*' en P. de Alcalá, mina en Háiot OoYam- 
biai, Oanea i Marina. (Eguilaz). 

La Tilla de Almadén (que eetavo sitaada a nnaa treí kgnaa del pm- 
to de S«nta Oeoilia de Oastafio) f aé fondada en Oeaiíaila por don iFrai- 
eiaoo Carvajal de la OneYa» primer gobernador de Nnero León. (Ldpea 
Portillo, pág. 43). 

Almendro* Palabra formada de almsniira^ derivada del latín am^dtr 
lo, oriunda del griego amygdaU, la almendra, oompnesta, legdn unan- 
tor (dice Monlan), de los verbos amygóf ser áspero al paladar, i eihm^ 
envolver, porqne la cubierta verde que cnbre la almendra ea de gusto 
áspero. 

El almendro es oriundo de la Maaritania. (Oantú, tomo 7?, pág. 218). 
De allí se llevó a Europa, de donde lo trajo a Méjico don Mannel Bal, 
i don José Gomes Portugal lo sembró en Aguasoalientesel alio de 18M. 
(Qonsáles, pág. 455). 

Almería* Así llamaron los espafioles a la provincia de Nautla. En Iss^ 
tierras medias se inclnjen las provincias de Tabasoo, Ohampotón, Yu- 
catán o Campeche, Oozumel, hasta las Higueras, quedando en medio 
de estas referidas, otras muchas provincias, como son las de Cohuaiaa- 
eualeo^ Oempohuallan i Nauhtlan (que es donde llaman ahora Alms- 
ría)i Tonatinhoo, Tozapan, Papantlan, Achachalintlan, etc. (Torqus- 
mada, tomo 1*, lib. 3?, cap. 13). 

AlmolongTA* Alteración del azteca álmolonea^ compuesto de at¿, agua; 
moloni^ mandar^ i ca, lugar de. 

En este lugar del Estado de Guerrero, tuvo un combate el brigadier 
D. José Gabriel de Armijo, en 25 de enero de 1823, a favor de Santa 
Auna i contra los generales Guerrero i Bravo. Guerrero cayó grave- 
mente herido i sus fuerzas huyeron; Bravo se retiró a Putla i Armije 
entró triunfante en Ohilapa. (Pérez Hernández). 

AlmolOf as Plural de Almoloya^ nombre azteza, apócope de ÁlmúU- 
yan, que significa donde mana el agua algunas vcices, compuesto de al, 
por aü^ agua; moloni^ manar, i yan^ terminación que denota tiempo 
ea que. 

En 1587 se erigió la vicaría de las Almoloyas de la Misteca. IS 
primer vicario fué Fr. Antonio Almedina. (Bnrgoa, pág. 185). 

Al Bei i a Inquisición, chitón. Era la base'de los conocimientos de los es- 
pallóles, en tiempo del rei Femando VIL Además de los sesenta mil 
peninsulares que habían repartidos en la Nueva Espafia (en 1810), nue- 
ve décimos eran hombres que habían salido de su país sin otra instruc- 
ción que las preocupaciones religiosas que todos saben, son i eran en- 



X6 Dicción AKI o 

tM viajea ft San Miguel i & QneréUro, i ae < 
qa« tuvieae efecto la revolnción importante 
ditada En eito plan «titraron también A 
oficiales del regimiento de Allende. (Fayno, 

AHCDdc El Rancho del Separo, ubicado ce: 

. Eitado de Kaevo Tisón, fué con el tiempo 

erigido en villa con el nombre de Allende, e 

memoria de don Ignacio Allende, que murii 

día 26 de Junio de 1811. 

AnOialCUCpa. Alteración del azteca Ámaiti 
pasa al hombro; compuesto de amaitl, eaten 
broa. 

A 18 leguas al Sur de Guadalajara está 
donde se venera una imágan llamada "8an< 
la ciudad de Pátzcuaro el Padre Fr. Francii 
el Padre Órnelos, esto "Santo Oriato" fué h* 
bre, por el mestizo Luis de la Cerda, hijo ( 
mal famoso pintor que a estos reinos pasó i 
bló la América. En Méjico se veneran cui 
maestro la Oerda. (Mota Padilla, tomo 3", 

Ainatlftll* Este nombre azteca significa luga 
o papel, compuesto de amatl, papel, porque 
para escribir, i de tlaii, lagar de. 

El 13 de octubre de I8G5 cayeron prisión 
Ana AmatUn el general D. Benigno OantOi 
oente Tillada i D. Manuel García do León, 
Jesús Romo, D. Oarlos Borda i otros varios 
Jnados en San Nicolás Acuitzio (6 de diciei 
del patíbulo el 21 de octubre de aquel aDo, 
(Michoacán), donde fueron decapitados el 
del Oentro, general D. José Maria Arteaga, 
D. Garlos SaUzar, el jefe de la 1* brigada, c 
gómez, el coronel D. Jesús Dlsz i el comand 
lea. (Pérez Hernández). 

Amatlftn. Este pueblo del Eitado de Micho 
en los anales de la historia, porque on él, el 
sorprendido el general de división i el Jefe d 
José M* Arteaga, con el cnartel maestro ge 
los Salazar i la división que marchaba a las 
don Ramón Méndez, jefe de las faerzas im] 
ron a la causa de la República. Los preaos' 



28 DIGCIOVABIO 



con tal que ae le pañera el nombre de San Andrés, £1 afio de 1779 se 
fandó aÚf el Hospital de Virolentos. (Alfaro i Pifia). 

Anexión de Texas. Del latín annexua^ annexum, sapino de annacterest 

anir, jantar, enlazar; compaesto de ans por ok¿, cercaí i de necíeré^ anir, 

Desde el mes de febrero de 1845 admitió el congreso de Washington 

la anexión de Texas a la Unión Americana. (Lerdo de Tejada, tomo 

2^ pág. 524). 

Anexión de Yucatán. En 1346 se trató de qae Yacatán se anexara a 
los Estados Unidos Americanos. Para este asanto f aó nombrado D. 
José Bovira, decidido partidario de la anexión de Yacatán a aqnel 
país. (Baqaeiro). 

AugRWkgUeOm Nombre tarasco que significa dentro del bosque: de an- 
gan, por angíUapu^ árbol, i de la desinencia gite, dentro. 

El pueblo de San Simón Angangueo fué primero un asiento de mi- 
nas, descubierto, según la tradición, en 1792. 

Ang^el* Del griego aggdos^ mensajero, derivado de aggüld^ anunciar, lle- 
var una noticia. 

En la inundación de 1580, fué llevada por las aguas una imagen de 
la Virgen María, al barrio Uamado Coaüán o lugar de salitre, donde vi- 
vía el cacique Izayoque, quien, en 1595, la colocó en una pequefia capi- 
lla de adobe que mandó a fabricar en el lugar donde hoi se llalla el 
Santuario de Ntira. Sra. de los Angeles^ de esta ciudad. 

Antequem* Nombre que los conquistadores dieron a Oajaoa (véase), 
porque juzgaron que el sitio era mui parecido a la otra Antequera de 
Andalucía (Bnrgoa, parte 2^^ pág. 6); i conocida arttíguamente pox 
SingyKck^ según Olusio i Ambrosio dé Morales. Los moros le pmáeron 
Anteqtura^ que significa la victoriosa, la grandiosa, según el P. Maria- 
na. (Hist de Espafia, lib. 19, cap. 22). Aunque otros dicen que es la 
Anticuaria de los romanos. 

El afio de 1409 ganó de los moros esta villa el Infante Don Feman- 
do, a pesar de que el rei de Oranada, Abul Hagex, envió a socorrerla 
con sus dos hermanos, Mahomete i Alioón, cuatro mil caballos i cin- 
cuenta mil peones, de los que perdieron más de doce mil hombres. 

La primer población espiifiola en Oajaca se fundó en aquel valle con 
el nombre de Antequenk Le concedió Carlos Y el título de dudad por 
los afios de 1532. (Alegre, tomo 1°, pág. 101). 

Antlgrna* Villa fundada por Hernán Oortés en 1519, c^cá de OUahaL - 
tlán, del actual Estado de Yeracruz. 

Antonio* Del griego anihoB^ flor. 

El convento de San Antonio de Puebla se fundó en tiempo del ti • 
rroi D. Alvaro Manrique de Zúfiíga. Se puso la primera piedra > 1 



30 niccioiiABio 

de 1639 1k miaión de San Antonio, d« Nuevi 
mo 3% pág. 210). 

AdIoüIo (capilla de San). En 1613 se bendi 
capilla de San AntoDÍa (ArnSniz, p¿g. 530). 

Annnciación* Derivado de anunciar, proot 
compuesto de aá, cerca, nunefora, anunciar, 
tia, nuniiitm, lo que avisa o da noticiik (Mo 
Ia primera iglesia oatólioa que se edificó en 
Sra. de la Anunciación de la villa de San ( 
abril de 1535. 

En abril de 153S se llamó Iglesia do San I 
ñas 271 i 276). 

£n 1672 permutaron los frailee el conven 
Annnoiactóa de Tilantongo. Entoucee tenía 
mil indios i en 1671 no contaba ni oon 300. 

ABnncl&ta, <U Durango. 

A principios de 1611 se estableció en Gas 
la Ánv,7teiata, por los padres de la Oompafifa 
de Egnrrolas, Francisco de Oontreraa i Fraa< 
tomo 2% pág. 43). 

AAil* Palabra que el Castellano lomó del ara 
persa ni/a, el aflíL 

Descubrió i conoció la hoja del atlil en ceta 
do de Bracamente por el año de 1550, i habí 
mni bueno, por haberlo remitido a España, 
Segovía, se fué aumentendo el beneficio de e 
ría considerable, i de que iba resultando mu 
pafioles de esta tierra. (Oogolludo, tomo 3°, 1 

Año del hambre. El afio de 1763 es conocido 
por año dal hambre, porque a consecuencia d 
fuera de tiempo i cuando los sembrados no p< 
perdidas las cosechas. Escasearon los mantei 
gión. La gente infeliz tuvo que sustentarae h 
Sobrevino la pest« que cansó estrago en la n 
des). 

La escasez on el año del hambra i tos aboso 
cío cometió encareciendo los granos, hicieron 
tonio Eiaflo, intendente de Gnanajnato, el 
albóndiga que pudiese contener maíz i haríni 
mo de la ciudad en un alio i para la gente inl 
Escogido el terreno para la construcción. 



32 DICCIOHARIO 



Aparicio, el Oriato de la Piedad. (Esquibel i Vargas, cap. 2^, pág. 9). 

En el barrio de San Jaan, extramoroi de la cindad de Salvatierra, te 
Teñera el Señor del Socorro^ de nnaa dos varas de alto, que en 1682 
se apareció en an árbol llamado patol (corepo). La primera relacién la 
hizo Fr. Juan de Santa-Anna en 1751. (Esqnibel i Vargas, pág. 101). 

Nuestra Sefiora de la Salud se apareció en Morelia al cora D. Jvan 
Ifeléndez Garrefio, el afio de 1690. (Alfaro i Pitta, pág. 243). 

El Santo Oristo del Balazo, que se venera en el Hospital de San Lá- 
zaro de Méjico, también se oree aparecido. (Esquibel i Vargas, pág. 106). 

La imagen de los Remedios, de Méjico, se apareció en 1540 en el ce- 
rro de Otoncapul, debajo de un maguei, al indio otomi Juan del Águila. 
Esta Virgen se dice que la trajo a Nueva Espafia, en 1519, el soldado 
Juan Rodríguez. (Florencia, págs. 2 a 6). 

La imagen del Santo Oristo de Tupataro, barrio de la ciudad de Pátz- 
cuaro (Michoacán), lo halló en el corazón de un árbol un anciano ta- 
rasco, llamado Rafael, por los afios de 1746. (Esquibel i Vargas, pág. 107) 

También el Sefior de Ixmiquilpan, después de estar 70 afios en la igle- 
sia del Real de Plomo Pobre, ya mui destruido, se apareció al cura de 
allí el afio de 1691 completamente reformado i nuevo. (Esquibel i Var- 
gas, pág. 109). 

Un Santo aparecido, — Leemos en El Continental de Ouliacán: 

''En carta escrita a un amigo nuestro, se le dice de Mochicahuy lo 
siguiente: 

"Viniendo del Fuerte para esta Hacienda, me hallaba descansando 
en una casita del pueblo de Sivirijoa, cuando observé por el camino real 
una gran comitiva de gente que venía a manera de procesión, entonan- 
do unos cantos u oraciones acompafiados de música i cohetea. Pregunté 
qué era aquello i me dijeron que era un acompafiamiento queliacían a 
un Santo que se había aparecido por aquí, curando toda clase de malesi 
Llegó la comitiva a donde yo estaba i entonces conocí al llamado San- 
to, que venia acompafiado de dos tírgenes^ con quienes se habia ido a 
casar a Mochicahuy. Gomo en la religión católica romana no está ad- 
mitida la poligamia, el Cura de este pueblo se negó a casarlo con dos, 
por cuyo motivo pronosticó grandes catástrofes para estos pueblos. Mul- 
titud de gente lo seguía por todas partes, comprándole botellas de agua, 
que era el remedio que aplicaba a todas las enfermedadesi En un 
momento lo vi expender entre estas pobres gentes diez ollaa de agua, 
en botellas, al precio de 4 reales cada una. — Mandaba traer agua al 
río, que está mui cerca; en cada olla iba metiendo un crucifijo de acero 
i murmuraba palabras ininteligibles; después daba tres soplidos i ya 
quedaba aquel liquido convertido en la divina panacea. Semejante ea. 



34 nicctoNiEio 

no, onii, d« apprtndar«, compaeBto de oi^ í ; 
prender. 

Uno de loa actoi de |a pnmerA Audiencia tai 
tamíeabM de la Nueva EspaSa para que eligieran 
cnrrieran a una jnata general ea Méjico, que di 
del biea público í servicio deT reL Con este tfto 
principal que k debía ventilar, de impedir que ( 
co, Efeotivamente, conourrieron los diputados, 
Presidente i Oidores, de todas las supercherías io 
los a BU partido, con todo, nada consiguieron sin 
Alvarado i a Pablo Mejfa quitaron sns repailimi 
corporarlos a la corona; pero al fin los dieron a 
Rodrigo de Albornos. Prendieron a Pedro de 
Ooampo i al Oapitán Maldonado. Baste saber qi 
tftdores, que Isa hicieron frente en esta materia, 
terraroR. (Oaro, lib. 2?, § 30). 

Am CcelL Esta oasa da ejercicios estaba contigua a 
dréa; se comenzó el afio de 171? i se terminó en 
bre del mismo aBo se bendijo i el 2i de febrero < 
mera tanda. (Oroico i Berra, Memoria para el p 
Méjico). 

ArABlbliri* Este apellido es baacongado i signific 
desierto; de aran, contracción de ara-an, he all 
piedras, o en piedras, i de buru, burua, cabeza, p 
de alguna cosa. 

A orillas del Rio Blanco, de Nuevo León, a 26 
pital del Estado, Fr. Lorenzo Oantú fundó en 1 S'. 
Marfa de los Angeles dé Rio Blanco." Más tard 
el 26 de ootnbre de 1879 fué erigida en villa ooi 
buri, en memoria del general D. José Silvestre 
población de Galeana. 

Arancel en Nueva Espalia (primer). 

Las hordenanzas e condiciones que el Mu; ] 
Dando Oort¿S, Capitán General e Gobernador 
por Sus Megestades, e los ACuy nobles Sefiores ] 
desta Cibdad de TemUtlan, mandan que gnardei 
ñas que hizieren ventas e mesones en el camino < 
Cibdad, son las siguientes: 



36 DICCIONARIO 



blioamente, donde todos lo puedan ver e leer. ^ Por mandado de loe 
dichos Sefiores, Gobernador e Xustíoias e Begidores. — Martin de 0»> 
lahorra. — Escribano público e del consexo. (Arancel dado por Hernan- 
do Cortés, á los renteros del camino de la Yilla-Rica a México. Do- 
cnm. del ArehL de Ind, tomo 26, pág. 170). 
Arbitrariedad de Itnrbida El término arbitrariedad es formado de 
arbitrio, derivado del latín arbiUr, de ad-beío, lo mismo que «u^-m, ir, 
acercarse. 

Arbitrariedad grande cometió el gobierno de Iturbide expidiendo ^- 
denes la noche del 26 de agosto de 1822 para q«e fuesen arrestados los 
diputados Fagoaga, Echenique, Obregén, Carrasco, Tagle, liombardo, 
D. Garlos Bustamante^ D. Serrando de Mier, Echarte, D. Pablo Ana- 
ya, D. Francisco Tarrazo, D. José del Valle, D. Juan Mayorga, Zera- 
dua, José Joaquín Herrera, además de Tarios otros ciudadanos, entre 
ellos el general Parres, D. Anastasio Cerecero, D. Agustín Gallegos i 
otroa (Zabala, tomo 1^ cap. X, pág. 182). 

Arcediano* Arehidiaeontu en latín i arehidiakonoa en griego, que sig- 
nifica eaudillo de los evangelistas; término compuesto de archi, primero^ 
principal, primacía, potestad, i de diahonos, ministro, diátona Arce- 
diano significa el primero de los diáconos. 

El primer arcediano que hubo en Guadalajara fué D. Pedro Bernar- 
do QuirÓB en el afio de 156a (Mota Padilla, tomo 3^ pág. 57). 

Arcos de Cempoala. Del latín arous. 

Fr. Francisco Tembleque, residente en Otumba, notó la falta de agua 
que allí había i emprendió traerla de unas fuentes, a quince leguas de 
distancia. Sin dinero para procurarse los materiales, recurrió a la es- 
casa liberalidad de los particulares i a la espontánea, franca e incansa- 
ble cooperación de los indígenas. Con éstos tuvo operarios i útiles; él 
fué el arquitecto, sobrestante, maestro i peón de la obra que por espa- 
cio de 17 afios continuó (a pesar de las contrariedades i obstáculos que 
tuvo que vencer) hasta concluir el hermoso acueducto de cal i canto, 
de tres varas de espesor i que iba sefialando el terreno. Pasa por tres 
puentes: el primero de 4G arcos, el segundo de 18 i el tercero de 67, 
en una extensión de 1,059 varas i una tercia, i el arco del centro tiene 
de alto 128 pie& (Dice. Univ. de Hist. i Geog.) 

Archlcoflradía de la Cruz. Es palabra compuesta de arehi, pseudo 
prefijo del griego arehét q«o [significa primacía, preeminencia, sumamen- 
te, mucho, i de cofradía^ nombre formado de cofrade, del latín eonfra- 
ter, compuesto de eum, con, i frater, hermano. 

Hernán Cortés fundó en la iglesia de la Santa Cruz una archicofra- 
día con el título de la Cruz, cuyos estatutos fueron aprobados por Fr. 



3d UICCIOKARIO 

tonio Beina, ao fandó an pueblo que en 18i 

dt Áriita. 
AriKOnaC* Antigno i fftmoso mioenl descí 

ria AIU qae antea perteneció al rico Eatai 

tadoB TTiiidoB del Norte de América, por t 

Ueailla. (Pérez Hernández), 
Arizpe* Apellido bascongado, qne significa 

de aritxa, roble, í de pe, por pea, bajo, infe 
La ciudad de Arizpe fué antigua capib 

lo dio este nombre en memoria de D. Migí 

Armada de Barlovento. La palabra armad 

En 1639 EB puso en Veracnu la ArmatJ 

dir loa contrabandos i los ataqnea de los fil 
Armas ocnltaa en Morelia. La dioaión amu 

latín, ea, según Solano Oonatanoio (citad 

del germánico arm, arjtiu», hombro, brszc 

primera arma que usó. 

El dfa 9 de abril de 1856 se extrajeron 

aguBtinoa, variaB arma* i piezas de municiil 

jo de las tarimas del templo, dentro de loa 

de la ropa de loa imágenes a qno tenían más 

laa casas que se comnnioabaa con el convenl 

piraaiÓB que el clero preparaba contra el j 

al través de los Siglos, tomo V, pág. 130). 
Armisticio* Formado de arma, armas i di 

de armaa. 

Después de las batallas de Fadíema i 

Uéjico i loB Estados Unidoa del Norte un 

de 1847. 
Artes i Oficios. Del latín ars, artii, el arte, 

misma lengua procede el nombre i oficio, d 
Eli 8 de Abril de 1 656, el presidente de la República D. Ignacio Oo- 

monfort estableció una escuela de artea i oficios en que )o« jdTen» 

pobree i loa artesanoa recibiesen una inatrnoción sólida qne a la tm 

moralizara sus costumbres. (Méjico al bavéa de toa siglos, tomo b', 

píg. 127.) 
Arrlllffa* Apellido baacoDgado, que signifioa pedregal, compueato de 

arria, piedra, guijarro, i la tenninaciúa aga, que denota localidad es- 
trecha. 

En el rapoho del Gallo de San Luis Potosí se fundó la población ti- 
tulada Villa Sayin, i el 7 de mayo de 1847 se erigió en mnnioipaltdsd 



4d 



D'CCIOHARIO 



de gran talento, liberal radical qne h|ibia sido nao de loa dipatadú8<pte 
formaron la Oonatitnción de 1857; Iqp literatos Manuel Larráifuear i 
José M* Boa Barcena; loa diatingaidoa abogadea Lnia G. Onevaa; Ma- 
riano Biva Palacio e Hilario Elgnero; Aguatín Itnrbide, nieto del Em- 
perador; Joaé Bamón Malo, aobrino del miamo Emperador; Jnan Ala- 
mán, abogado, hijo de D. Lncaa, cnya capacidad distaba macho de loa 
talentoa de an padre; Faustino García Ohimalpopoca, abogado, indio 
deacendiente del tercer rei de Méjico, i Mariano Gralván Bivera, anti- 
guo calendarista. 

Aguilar i Marocho i Teodoaio Lares habían sido ministros de Santa- 
Anna, i los más de los individuos de la Junta de los 35 i de la Asam- 
blea de Notables habían sido empleados páblicos en tiempo de sa Dic- 
tadura. 

Niceto de Zamacois, en su Historia de Méjico, tomo XVIII, capí- 
tulo 8?, dice: 

Santa- Anna fué el primero que trató, hallándose en el pode^, de que 
la nación se constituyera en Monarquía, con auxilio de las potencias 
europeas. Hallándose de Presidente de la Bepública Mejicana, en 1853, 
dio instrucciones oficiales a D. José M> Gutiérrez de Estrada i parti- 
culares a D. José Manuel Hidalgo, secretario de la legación mejicana 
.en Madrid, para que con empeflo solicitasen la intervención de Ingla- 
terra, Francia i Espafia, a fin de establecer un gobierno con un prínci- 
pe espafiol. El consejo, para dar eae paao, salió de D. Lucas Alamán, 
al nombrarle Santa-Anna Ministro de Negocios Extranjeros^ con la 
presidencia del gabinete. . . . Habiendo fallecido D. Lucas Alamán el 
2 de junio de ese mismo año de 1853, cuando apenas llevaba dos mesea 
de hallarse en el Miniaterio, el Sr Bonilla (uno délos dala JunUk de 
loa 36), que entró a ocupar au lugar, envió de parte de Santa-Anna 
laa inatruccionea oficialea a D. Joaé M< Gutiérrez de Estrada, como he 
dicho, para que entrase en arregloa con laa referidáa potencias. El do- 
cumento en que aé le autorizaba a que obraae de la manefá máa conve- 
niente para lograr el objeto deaeado, decía asíi 

"Antonio López de Santa- Anna, benemérito, etc.,iPre8Ídente déla 
Bepública Mejicana, a todoa loa que las presentes vieren, sabed: Auto- 
rizado por la Nación Mejicana para constituirla bajo la forma de go- 
bierno que yo creyese más conveniente, para asegurar su integridad 
territorial i su independencia nacional de la manera más ventajosa i 
estable, aegún laa pleníñmaa facultadea de que me hallo investido, i 
eonaiderando que ningún gobierno puede aer máa adecuado a la Nación, 
que aquel al que por aigloa ha eatado habituado i ha formado aua peeu- 
Narea coatumbrea. Por tanto, i para cumplir eate fin, teniendo confian 



DURIOnDADKa SISTÓBIGAB, 4t 

nstracito i celo del Sr, D. José M* OutiírreE da 
r lu presentes loi plenos poderea necesario^ pa- 
rtes do Londres, Parfii, Madrid i Vísna, paeda 
cer los debidos ofrecimientos, para alcanzar de 

de cualquiera de ellos, el establecimiento de 
la de alguna de esas casas dináatíoas de estas po- 
des i condiciones que por instruociones especu- 
le de lo cual he hecho expedir las presentes, 

autorizadas con el sello de la Nación i refrenda- 
Kelaoionea, lodo bajo la eonvenimtt reterva, en 

1 Méjico, a primero de julio de mil ochocientos 
L. d» SanUt-Ánna." 

Llave; £1 14 de jnlio de 1863 había salido de 
, González Ortega, i el general Ignacio de laLla- 
klieron ese día, del mismo lagar, a caballo, con 
ibres que les dio Doblado. Oerca de la hacienda 
,lez Ortega entregó a Liare 500 onzas de oro que 
a, para que le ayudase a llevarlas, i al entregár- 
tyeron al suelo a TÍsta de los soldados. Estos for- 
poco rato, oamínando Llave detrás de sus oom- 
tascia de ellos, algunos soldados dispararon sus 
m para matar a González Ortega i Patoni; Uave, 

peligro. Tanto por loa tiros como por d grito, 
varón a nfia de caballa Llave, luego qua gritó, 
do, i los soldados se apoderaron de las onzas i 
lé oondacido en camilla al Jaral, en donde, a pe- 
médicos mandados por D. Benito Juárez, muriá 
áver (n¿ oondacido a San Lois Potosí, donde se 
zeqaias, n las que asistió el mismo Juárez. (Ri- 
15 i vuelta). 

El día 7 de septiembre de 1845, una coadrítla 
aneada por Bamón Palacios, asesinó al italiano 
rico, que tenia una tienda de ropa en los bajos 
a (Veraoruz). 

contacto con Florencio Darán, quien, por tole- 
viese «n relaciones con Falooni, gozaba de la ceñ- 
ios i Darán tramaron nn complot para robar a 

con nn tal Manuel Viveros, soldado retirado, 
ite del general 3ant«-Aniia. Viveros hizo el pa- 
mprador, i en anión de Darán i de otros cinco 
aban ser sus amigos o compafieros de viaje, se in< 



4t »tceio»AEio 



trodnjeron a la hora convenida en la casa de FalconL Paladee let 
aeompafió haata la puerta i aparentando hallarse enfermo, se retiró al 
hoepital de San Sebastián, para evitar que recayese sobre ¿1 toda sos- 
pecha. Guando los bandidos se hallaban juntos con Falconi en la tras- 
tienda de la casa, a una sefial convenida, tres se apoderaron del italia- 
no i otro le cortó la cabeza, separándola del cuerpo. En seguida man- 
daron llamar de parte de Falconi a su hermano político D. Joan & 
Borghese, que no había podido notar lo que pasaba, hallándose acosta- 
do en su cama en el entresuelo que había sobre la tienda, i al llegar al 
pie de la escalera fué acometido por cinco de aquellos bandidos, quie- 
nes le dieron diez i siete puñaladas, hasta que exhaló el último suspira 
Consumado el asesinato de las dos personas, registraron la tienda en 
busca del tesoro; pero no hallaron más que unos 300 pesos en plata i 
otro tanto en mercancías i salieron con mucho sigilo a las oraciones de 
la noche. Divulgado el hecho, el alcalde Z° D. Manuel Prado i Bres- 
eaglia, hizo prender, por sospecha, a Duran, i se descubrió todo. Pala- 
cios, Duran i Viveros fueron sentenciados a sufrir la pena capital, i a 
la de diez afios de presidio Antonio Pérez i Manuel Trevifio. (I^erdode 
Tejada, tomo 2^ págs. 512a515). 

JtiM^fil^^tO de Muler, El 21 de agosto de 1863 fué asesinado en las cer- 
canías de la villa de Tlalpan, llamada también San Agustín de las Ooe- 
vas, el zuavo francés Muier. Ko habiéndose sabido quién fué el autor 
del delito^ el mariscal Forey suprimió el Ayuntamiento de dicha villa, 
nombró prefecto político a un oficial francés, impuso a los vecinos de 
la misma i se hizo pagar la cantidad de 6,000 pesos por vía de multa; 
puso presos a muchos vecinos que tuvo por sospechosos, para que sir- 
vieran de rehenes i en un comunicado que publicó el día 22 en el 
periódico L^EstafetU^ dijo: "Si los asesinatos continúan, los rehenes 
responderán de ellos con su cabeza. Si esto no bastare, la villa será 
destruida." (Rivera, tomo 1 •, pág. 260). 

Asesinato de Oomonfort £1 día 14 de noviembre de 1863 fué asesina^ 
do el general D. Ignacio Oomonfort en el rancho de Molino de Soria, 
en el municipio de Ohamaouero. A la sazón que Oomonfort viajaba en 
carretela descubierta, acompañado de un sobrino suyo, de su ayudante 
Estanislao Cafiedo i del coronel José M^ Duran, con una escolta dr 
100 hombres^ de San Miguel de Allende a Oelaya, en dirección a Goa- 
najuato, adonde iba a arreglar personalmente con Doblado algunos ne- 
gocios pertenecientes al Ministerio de la Guerra, el coronel imperialista 
Sebastián Aguirre, ^'poniendo emboscada a su gente, esperó el momento 
de atacarla" Al llegar pocos instantes después Oomonfort al sitio re- 
ferido, sus contrarios hicieron una descarga sobre él i su escolta, lan- 



prep&ni» puft la defean 
Moarga, i ios loldadoB, acom 
itíraron al puebla da Ofaam» 

ea San Miguel do Alleod 
r del Plan de ATUtla fura 
n Fernanda (Kíverft, toi 

Ea el mea de mayo de 1314 
ite de Tntjillo, entre la part 
«wdns, que figuraba de jefe 
Veraoraz, 1 la de igaal cías 
nien pereció en ella, liberU 
a ll^^ado a hacene máa U 
£1 origen de este extrallo co: 
«Qá vanaa, f aé un gran dli 
haberse rehusado éite a da 
ioa, de acuerdo con Águila 

1 de D, J. P. Anaya; i come 
ho toner, determinó Bosai 
iderlo a mano annada, tam 
oampamento, como lo hizo 
1 famoso cabecilla, aieainad 
saina, (Lerdo de Tejada, toi 

a de enero de 1617, el célel 
ít, al frente de una indi» 
ron ti teniente coronel D. 
adoUd (Taoatán). El dfa 
1, donde se le agregaron m 
emigoe, por odio de razas, 
aperada. El 15 se di¿ d ai 
ibre la plaza, destruyendo o 
melmen te sacrificadas a bul 
res mujeres, dos nifioe, dos : 
Dueblea de lujo i de uso, &i 
duró ocho dfu, lo Dnismo q 
itormabau con dar muerte 
inza arrastrando por las oa 

imbre de 1867 fué wesinaao en 
H. Ba&tel Platón Sánchez, pro 



44 DICCIONARIO 



sidente del oontejo de guerra que sentenció a muerte al emperador 
Femando Maximiliano José de Hapsbourg-Lorena. (Rivera^ tomo S*, 
pág. 121 i Payno, pág. 236). 

AsennatO de PatonL A medÍAdoD de agosto de 1S63 fuá asesinado el 
general D. Josa María PatouL Este señor volvía de su destierro a Du- 
rango, su patria, se alojó en la noche en una posada distante del oen- 
tro de la ciudad i fué extraído del lugar en que dormía por solda- 
dos de la brigada del general Oanto, i fusilado fuera de poblado 

danto fué reducido a prisión por D. Francisco Oómez del Palacio, go- 
bernador entonces del Estado. £1 17 de octubre llegó Oanto a Méjico 
a responder de su conducta. El Oongreso declaró por unanimidad haber 
lugar a formarle causa, como diputado que era .... El 18 de diciem- 
bre salió para Durango a proseguir su causa. En mayo de 1871 faé 
sentenciado a muerte en aquella ciudad, i en febrero de 1873 salió sen- 
tenciado a diez afios de presidia (Efemérides de Galván Bivera). 

Asesinato de Corona. El día 11 de noviembre de 1888, el general D. 
Ramón Oorona, gobernador del Estado de Jalisco, murió en Qnadala- 
jara a causa de tres heridas de cuchillo, que le dio la tarde anterior en 
una bocacalle de la misma ciudad el asesino Primitivo Ron, joven de 
22 afios, que había sido maestro de escuelas primarias i gendarme (Ri- 
vera, tomo 3^^ pág 141). 

Asesinato de Dongo. A las siete i tres cuartos de la mafiana del 24 de 
octubre de 1789 se avisó al alcalde de corte D. Agustín de Empáran, 
que la casa número 13 de la calle de Cordobanes, en que habitaba D. 
Joaquín Dongo, almacenero i labrador rico, se hallaba abierta, i éste 
muerto en el patio^ con su lacayo i cochera Trasladado a dicha casa i 
hecho el reconocimiento judicial, no sólo se encontró asesinado a Don- 
go, sino a todos sus familiares, hombres i mujeres, en número de once 
personas, violentadas las puertas de las cajas de caudales, i se echaitm 
menos catorce talegas de mil pesos que se depositaron en una de 
ellas, a más de ocho que existían debajo del mostrador del almacén. 

Tan horroroso suceso obligó al virrei, segundo conde de Bevillagi- 
gedo, a dictar las más activas providencias para buscar a los reos do 
estos crímenes, no sólo dentro de Méjico, sino por todo el reina Cada 
ciudadano se impuso voluntariamente la obligación de inquirir quiénes 
fueron los asesinos. CHerto relojero de la calle de S. Francisco, al ]m* 
sar por la calle de Santa Olara notó a la sazón que D. Felipe Alda na 
hablaba con otro hombre, el cual en la cinta del pelo, aunque n^ra, 
tenía una mancha de sangre; i no obstante que este era un indicio uiai 
despreciable para presumirlo reo de tan atroz delito, haciendo escrú pu- 
lo de conciencia, partió a denunciarlo al juez de la causa. No se les- 



tone ft servir de itDsili&r en la Acordada, para ezf 
en persecuoión de los reos que se bnioaban; moatrd 
afanoso porqae se descnbñesen loa agroaorcB í no e 
contra elloa; 61 hizo de cochero para condacir el di 
donde fué depositada FFesentáronae estos malradt 
go, que se celebró en la iglesia de Santo Domingo, 
sello a su reprobación. En la tarde del 4 de noviet 
ciÓD de )a cansa en la sala del crimen, no obstante 
del Bñ, i se oonclnyó 7a mui entrada la noche. A 
relató la cania seguida en la Acordada, poco tiemp 
dama, por el robo i asesinato que había ejecutado 1 
criado de D. José Samper, por robarle dos mil pee 
lo verifioÓL Ejecntado esto homicidio, lo arrastró i 
nna mina vieja; i como se le hubiese dado la denut 
do esto cadáver en aquel lugar, fué a reoonooerlo 
teniente de justicia que entonces era de la jurisdid 
Amilpaa, jTanta serenidad tenía este perverso pan 
crímenes más atroces! 

Apareció también por la causa, que Blanco ha 
procf<sada en la Acordada por cinco robos que habfi 
en cpmpanía de Juan Aguirre, paisano suyo, ea ti 
cojtt, extrayéndole más de tres mil pesos con gac 
Ctnanajuato en la casa de Alamán. Quintero fué 
por dicho tribunal, de Iculrones, por queja de un prii 
haberte robada cuatro mit pesoa Estos espafiolf 
nos en la íniqnidad. £t tribunal reunido se d$ji 
plendor de la justicia: presidíalo el regente de la Ai 
muchas guardias que custodiaban a los reos i un 
que lanzaba sobre ellos miradas de horror e indij 
entonces la terrible toz ñscal que ponderó la enor 
nes i pidió su condigno castigo. Los abogados de 
pedir que se cnmptíeie la distinción de nobles. A 
votó la cansa i fueron condenados a la pena de gar 
tancia de salir at patíbulo con ropa tatar i gorros r 
lutadas. Firmaron la sentencia los Sres. regente ( 
dor de la Sala, Chaves, Empáran, Saavcdra i Agu: 
senté el fiscal Hernández de Avila. 

El 7 de noviembre se verificó la ejecución en i 
puerta príncipat de Palacio i ta Oároet de Oofte, e 
ras de alto, diez de largo i cinco de ancho, todo ta 
de baceta negra hasta la escalera, pito i palos 



48 DICCIONAEIO 



principales dé dichos bandidos fueron fusilados en la capital de la Re- 
pública el afio siguiente. (Biverai tomo 1*, pág. 32). 

Asccnsidlft aerostáticai El vocablo aBeen9Í6n se deriva de ascender, del 
latín aeeendere, compuesto de od^ i ecandere, subir. 

El día 24 de abril de 1836 presenció por primera vez el pueblo de 
Yeracruz una ascensión aerostática. Oausó allí este espectáculo las sen- 
saciones que naturalmente produce en cuantos no lo han visto antes. 
Esta ascensión fué ejecutada por Mr. Bobertson, el primer aeronauta in« 
teligente que visitó la República. El globo partió del convento de San 
Francisco, adonde se reunió numerosa concurrencia. (Lerdo de Tejads, 
tomo 2?, pág. 419). 

AsCgr^rase que en el barrio deGnandhe, perteneciente al pueblo de Tía- 
ootlapilco, Estado de Hidalgo, ha sido denunciado un horrendo crimen 
perpetrado por personas ligadas entre sí, en tres familias distintas. 

La mujer de uno de los presuntos responsables, que fué la que denun- 
ció el hecho, as^ura que hará 13 afios, en unión de su madre, de dos 
de sus hermanos Felipe i Narciso M. asesinaron a su abuela materna, 
a su padre i a los hijos de éste. 

Al padre^ dice la denunciante, que lo mataron por ord^i de la ma- 
dre, al hermano por envidia de un magueyal que litigaban, i a los hi- 
jos, de los que uno tenía dos afios, para que no hablasen. De estos crí- 
menes se tuvo conocimiento, pero los presuntos responsables fueron 
puestos en libertad por falta de méritos. Además, la denunciante ase- 
gura que también la quisieron asesinar. 

El Juzgado de 1^ Instancia de Ixmiquilpan ha practicado las dili- 
gencias del caso, mandando exhumar los restos de las víctimaa De loa 
nifios se encontraron fragmentos carbonizados en sus mismas sepultu» 
ras i con sólo loe cráneos intactos; los de la abuela, padre i demás oc- 
cisos, en una gruta casi inaccesible. Parece que ante el Juzgado Conci- 
liador de Ohilcuautla han confesado su delito los hermanos aprehendi- 
dos. 6ólo uno ha logrado escapar i se le sigue de cerca, pues se sabe 
BU paradero. {El ImparcuU de 28 de enero de 1899). 

Asientos* Plural de aeientOf derivado de cuentor, formado de eerUar, 
Un pobre arriero de Guanajuato, llamado Ibarra, pasaba de esta ciu- 
dada a la de Zacatecas, uno de los primeros afioa del siglo pasado, i 
descubrió ricos minerales. Contento con su descubrimiento fué a Aguas- 
calientes i a Zacatecas en busca de recursos, que no halló, para explotar 
las minas. Volvió a Guanajuato, donde tampoco consiguió nadiL De 
alli trajo tres o cuatro amigos a quienes ofreció parte de los productos 
si le ayudaban a trabajar. Poco tíempo después se divulgó la noticia de 
la bonanza, i los jesuítas, activos i emprendedores, compraron a Ibarra 



50 DICCIOX&EIO 

haee bi/urear at agua, Urmino compuesto de aít, Kgnk, 
[ñtidn, i taaxae, bif nroar. 

AteniaJBO n llamK el yolle donde está Ik ciudad de Goada 
tal del Estado de Jalisco. 

AtlÍKCO< Eate nombra mejicano significa snperficie del sga 
mado de o, por all, agaa, i de íímo, laperficie. 

Don Antonio Féraidelaa Casas di¿ ea 1617, en be 
fnndacián del convento de raligiosas de Santa Olara de Atl 
■as de sn morada. El virrei D. Diego Fernández de Gordo 
cencía el 27 de mayo de I6I7 para la fundación. En 2 dt 
1618 salieron de Méjico 8 religiosas del oonrento de San 
Penitencia i habiendo fallecido algunas, salieron de la m 
otras cuatro, del convento de Santa Olara, en 162S. (Al 
pág. 223). 

De la fertilidad i amenidad del valle de Atlixoo nació qi 
allí loe españoles le llamaran Val de Cristo (Valle de Diot 
mada tomo I^, lib. 3°, cap. 32), 

La primera familia espafiola fundadora de Atlirco fu¿ 1 
dro del Castillo i su mujer dofia Catalina Pérez Romero; fu 
pusieron las primeras piedras del convento de Ntra. Sro, e 
Fr. Toríbio de Benavente (Motolinia). (Torquemada, ton 
cap. 33). 

AtlilCO* Por documentos fehacientes que existen en el J 
Ayuntamiento, consta que entre varios espaflolea que hu; 
disturbios de la provincia de Hnejatzingo, se avecindaron 
gtto pueblo de Atlixco (del Estado de Puebla) , que en mej 
lica centro del offva, uno de loi principales fué Alonso I 
rríón, quien despnés de haberse establecido con sus compat 
rras laboríaa, informó al virrei D. Martín Henríques, por '. 
167i, lo conveniente que serla formar en aquel terreno n 
espafioles, asi por la fertilidad de sui campos, bsOados de 
aguas, oomo por la inmediación de montes, canteras i demi 
ra realizar sn fundación. El virreti accediendo a esta solii 
■ionó al Dr. Pedro Farfán, oidor de la Real Audiencia, 
que tomase las oorrespondientes noticias, las que adquirid 
ron el resultado ds que en 1S79 se expidiese la real cédnl 
ción. Está la ciudad á 250 varas de altura a la falda d 
San Migud, llamado asi por tener en lu cima una ermita 
a este santo. (Pórez Hernández). 

AllixCO. En 4 da mayo de 1862 el general D. Tomás O'Hoi 
en Atlizco al general imperialisU D. Leonardo Márquez. 



52 DICCÍOHARIO 



fondada la población. El nombre viene de atzcaüiy caracol, i de poizoa, 
henchir, muchos, ¿o, logar de. 

Es memorable por el combate de 19 de agosto de 1821. Allí triunfa- 
ron las fuerzas de Iturbide mandadas por el general D. Anastasio Bus- 
tamante, el coronel D. Francisco Cortázar, el mayor D. Tomás Castro, 
comandante Esteban Moctezuma, tenientes D. Manuel Yaliente i D. 
José M* Castillo, los capitanes D. Pablo Erdozain i D. Miguel Barrei- 
ro i subteniente D. José María Sandoval, etc., contra sus enemigos. 

Audiencia* Del latín midientiai formado del participio activo mudienij 
audietUii^ del verbo atM^ra, oír. Se constituyó en Nueva Espafla un 
cuerpo compuesto de abogados, generalmente cinco, con el título de 
oidor$9j para la administración de justicia, i a veces la del gobierno, a 
falta del Yirrei. 

La primera Audiencia de Méjico se estableció el afio de 1528 i fué 
su presidente Nufio de Quzmán, hombre cruel, ladrón i sangoiaaría 
Fué el que martirizó al rei de Miohoacán i el que conquistó la provin- 
tia de Jalisco, donde fundó la ciudad de Guadalajara. (Payno, 3! par- 
te, lea !•). 

La Audiencia de Guadalajara, del reino de Nueva GkJicia, se puso 
al prineipio del gobierno del virrei D. Luis de Yelasco, que vino a 
Nueva Espaíia en 1551. El 15 de noviembre de 1574 tomó posesión 
de la presidencia de la Audiencia de Guadalajara su primer presidente 
el Dr. D. Jerónimo de Orozco, oidor de la Audiencia de Méjico. El 
mismo día se proveyó el oficio de sello i registro, en Francisco Ortiz, 
que fué el primera (Mota Padilla, tomo 2^, pág. 26). 

Aurora boreal* Interprétase esta palabra, por unos aurea-hara (ho- 
ra dorada), i, por otros, áurea ora o aureua a$r. De este último sentir 
es Yarron, quien dice que la Aurora tomó este nombre de la circuns- 
tancia de dorarse el aire cuando sale el sol: Aurora didiur^ anU eoUs 
ortum^ ab eo quod ab iqui soU tum aubio abb awaieil ^Otros, por 
fin, ven en aurora una variante de aueora^ cuyo radical es el sánscrito 
uehj quemar, de donde uehas^ la aurora. (Monlau, Dice. Etim.) 

La primera aurora boreal que se vio en Nueva Espafia, apareció en- 
tre ocho i nueve de la noche del 14 de noviembre de 1789, por el lado 
del Norta Comenzó por unos rayos blanquecinos en forma de escoba, 
que se fueron extendiendo poco a poco i cargando hacia el norte i 
noroeste, hasta las ocho i media en que fué su mayor incremento. A 
esta hora se veía en el horizonte la luz que formaba la base, de un co- 
lor entre rojo i amarillo, de cuyos extremos se percibía una porción de 
circunferencias más iluminadas que el resto del segmento del círculo 



£6 DICCIONABIO 



tepangOa siempre con ánimo de saber de sn mujer i de sa hija Allí sa- 
po qae aquella había muerto en Ouauhtía después de tres días de pa- 
decimientos, i que el nifio, aunque triste porque extrafiaba el regaio 
maternal, estaba a cargo de una persona de confianza. £1 afligido pa- 
dre ya no tuvo más remedio que pensar en vengarse de quienes le ha- 
bían hecho gratuitamente tantos males; por lo que dejó a Huichila i se 
dirigió a Ohilapa, donde estaba Morelos, a quien se presentó e biso re- 
lación de sus desgracias. Morelos lo escuchó con bondad, lo nombró 
corone] i lo comisionó para reclutar gente. Desde entonces acompafió 
a Morelos i demostró un valor que rayaba en temerario, con desprecio 
de la vida. Estuvo en el sitio do Onauhtla, salió al frente de loa que 
lo rompieron, i en Ohiautla de la Sal fué uno de los primeros que 
dieron como punto determinado para reunirse, después de la 
De allí fué mandado por el general para hacer una correría en diver- 
sos pueblos. Guando iba a su destino enfermó de calenturas^ que lo 
postraron en la hacienda de Temilpan, cerca de la hacienda de Saa 
Gabriel Varios días estuvo en cama, hasta que de improviso le avisa- 
ron (junio de 1812) que los realistas se acercaban. Era Armijo con 
150 dragones i la compañía de Ouauhtía, que al amanecer se presenta- 
ron aobre la casa. Pocos compafieros tenía Ayala, i aunque cogido de 
sorpresa rechazó con 30 hombres a los asaltantes, i se mantuvo firme 
en su posición casi todo el día. Sus dos hijos habían muerto^ algunos 
de sus compafieros estaban fuera de combate^ i sin embargo continuó 
resistiendo sin cejar un punto. Los realistas, no pudiendo penetraren 
la casa, le piaron fuego. Ayala tuvo que retirarse delante de las lla- 
mas, hasta quedar reducido a un pequeño espacio, en donde por el in- 
cendio i por las balas perecieron aún otros de sus compañeros. El res- 
to, acobardado, huyó como pudo, i Ayala continuó combatiendo, hasta 
que acabado su último grano de pólvora lo hicieron prisionera Armi- 
jo marchó para el pueblo de San Juan i a la entrada de Yaut^iec 
mandó fusilar a D. Fr^cisco, colgando su cadáver i los de sus hijos 
en los árboles del camino. (Dice. Univ. de Hist i Geog.) 

El Estado, en memoria de este héroe, tituló Ayala a una villa cerca 
de Ouauhtía, inmediata a la hacienda de Mapaxtlán. 
Ayotla (batalla del trapiche de). Lo mismo que Ayutla. 

El teniente coronel realista D. Manuel Obeso, con unos 600 hom- 
bres se dirigió a Ayotla, pueblo del Estado de Puebla de Zaragoza, a 
atacar al jefe insurgente D. Juan Terán, que había ocupado este lugar 
la noche del 11 de octubre de 1815. El día 12 atacó Obeso; el combate 
duró hasta las once de la mañana, en que los realistas fueron derrota- 
dos i huyeron hasta San Juan de los Oues, dejando más de 20 muer- 



DE CCBIOSIDáDBS HISTÓRICAS. 57 



tos en el camino. El eepafiol Obeso salió herido en un brazo i perdió 
en Ayotla 40 fusiles, i sables, mochilas i algunos caballos. El coman- 
dante de Teotitlán estaba tan seguro del triunfo, que a la mafiana si- 
guiente le mandó a Obeso de almorzar con ocho o diez dragones de 
San Garlos, de los cuales se tomaron prisioneros tres^ que fueron fusi- 
lados. Terán se tomó con sus oficiales el queso de Flandes que reñía 
para Obeso, i una botella de vino con que celebró la victoria. (Dice. 
Univ. de Hist i Oeog.) 

AyuntailileatO* Derivado de Ayunto^ del supino latino adjunetum^ 
de adjungere, compuesto de ad^ cerca, ijungere, juntar, unir. 

El primer ayuntamiento de españoles que hubo en Nueva Espafia 
fué en 1519. 

Comunicó Oortés su resolución a los capitanes de su confidencia, i 
suavizada por este medio la proposición^ se convocó la gente para nom- 
brar los ministros del gobierno, en cuya breve conferencia prevalecie- 
ron los que sabían el ánimo de Oortés; i salieron por alcaldes, Alonso 
Hernández Portocarrero i Francisco de Montejo; por regidores, Alon- 
so Dávila, Pedro i Alonso de Al varado i Gonzalo de Sandoval; por al- 
guacil mayor i procurador general, Juan de Escalante i Francisco Al- 
varez Chica Nombróse también el escribano de Ayuntamiento con 
otros ministros inferiores, i hecho el juramento ordinario de guardar 
razón i justicia, según su obligación, al mayor servicio de Dios i del 
rei, tomaron su posesión con la solemnidad que se acostumbrabaí i co- 
menzaron a ejercer sus oficios^ dando a la nueva población el nombre 
de la Villa Biea de la Vera-CruZf cuyo titulo conservó después en la 
parte donde quedó titulada, llamándose ViUa Sica, en memoria del 
oro que se vio en aquella tierra; i de la Yera^CruZt en ireoonooimiento 
de haber saltado en ella el viernes de la Oruz. (Solís, lib. II, cap. YI). 

/Ljmtla* Palabra azteca que significa lugar de ealabazas^ compuesta de 
ayuíli, calabaza, i tlan, lugar de. 

A fines de febrero de 1854, D. Ignacio Comonfort, a la sazón coro- 
nel retirado, residente en Acapulco, de cuya aduana había sido admi- 
nistrador, habiendo concebido un plan de pronunciamiento contra la 
dictadura de Santa-Anna, fué a Tes^ca, pueblo del Estado de Querré- 
ro,.donde residía el general D. Juan Alvarez, a comunicarle la idea. 
Oomonfort se fué a la hacienda de Providencia, cerca de Ayutla, villa 
del mismo Estado, i después de nuevas conferencias con el general D. 
Tomás Moreno, el coronel D. Florencio Villarreal i el coronel D. Die- 
go Alvarez, hijo de D. Juan, redactó el plan i lo entregó a Villarreal 
para que lo proclamara en Ayutla i se volvió a^ Acapulco. (Rivera, 
tomo 1^ pág. 6). 



58 DiCClOVABlO 



El primero de marzo de aquel afio apareció el plan llamado de Áyu- 
tía, que derrocó al gobierno de Santa-Anna, quien se embarcó en Ve- 
racruz para la Habana, en el vapor de guerra Iturbide^ la tarde del 16 
de agosto de 1854. (Lerdo de Tejada, tomo 2, pág. 613). 

Azftflr&n. Del árabe au-^et^^átk 

Los primeros que introdujeron en Nueva España el uso del azafrán, 
fueron unos alemanes el afio de 1535, según el documento ñguieute: 
"ítem: sabed que Yo he mandado tomar cierto asiento y ci^ituls- 
cion con Mizer Enrique y Alberto Quon — ^alemanes— sobre hacer criar 
y beneficiar pastel y azafrán en la dicha Nueva Espafia, cuyo tratado 
se vos dará para información vuestra; y porque esta negociación se tie- 
ne por cosa importante á Nuestro servicio y acrecentamiento de Nuei- 
tras rentas reales, Yon epcargo y Mando, que tengáis especial cuidado 
de ayudar y favorecer la dicha Negociación, para que haya eteto, y de 
que se les guarden e cumpla, lo que la dicha Capitulación está asenta- 
do con los dichos alemanes. Fecha en Barcelona a 25 días del mes 
de abril de 1535 afioa — Fo el Jíey" (Documento del Arch. de Indias, 
tomo 23, pág. 444). 

Azaoeitll* Del árabe oisussena^ lilitim en Raimundo Martin, hebreo 

xáxenüi que significa lo mismo. (Guadix y Eosal). 

Vístanse nuevos colores 
Los lirios i el azuceTia; 
Derramen frescos olores 
Guando entren por estrena. 

(La Celestina, acto XTX,*cita de Eguilaz). 

Frai Jof dan de Piamonte trajo de Europa la azucena i la sembró ea 
Oejaca, antes de 1546. (Remesal, lib. 7, cap. 21). 



V - 



i 



60 



DICCIOVARIO 



zaja de Moreno; el sefior Oastillo i Lanzas con la señora de Ágnilar i 
Marocho." 

Los periódicos liberales ridiculizaron este baile por yarioa capítulos, 
entre ellos el de la edad de las señoras i señores qne bailaron. (Bire- 
ra, t P, pág. 250). 

Baíjftll*!^! nombre de Boján se conocía desde 1687 o antes. (Lopes Por- 
tillo, pág. 191). 

BAlTanera^(Oonvento de). Este conyento faé f andado por monjas de 
la Ooncepción en 1573. Al principio se llamó "Jesús de la Penitencia" 
i después "Nuestra Señora de Balvanera." Habiéndose maltratado la 
iglesia se hizo de nuevo por el Lie. José de Lombeida, costeándola con 
los bienes que dejó D* Beatriz de Miranda, quien lo ejecutó tan secre- 
tamente, que hasta su muerte no se supo que era la patrona^ Se puso 
la primera piedra para esta reedificación el 3 de mayo de 1667 i se de- 
dicó el 7 de diciembre de 1671. 

Trasladadas las religiosas el 13 de febrero de 1861 al convento de 
San Jerónimo, permanecieron allí hasta que fueron exclaustradas en 
febrero de 1863. £1 convento quedó distribuido en lotes. (D. Manuel 
Orozco i Berra). 

Ballenas* Plural de hcMsna^ del griego phalaina^ derivada, según Bo- 
chard, de otra fenicia que significa reí déla ínar, (Monlau). 

A principios de agosto de 1602, llegó la armada del capitán Sebas- 
tián Vizcaíno a la costa de Oalifomia, i vio una gran bahía en donde 
había gran número de ballenas, i por esto la denominó BaMa cís £u 
BáUénas. (Torquemada, tomo 1* lib. V,'cap. 49). 

Banco de éan Carlos» de Sléjlco. Del antiguo alto alemáa 

ianc, tomó el bajo latín hancua^ el catalán i francés hanc i el oaitélla- 
no, portugués e italiano, h<mo<k (Monlau). 

Durante el gobierno del virrei D. Matías de Qálvez, se recibieron 
órdenes, en Méjico, para establecer el famoso Banco llamado de San 
darlos, proyectado por el conde Oabarrus i apoyado por el ministro 
Jovellanos. 

B¿4iiidera eñ Yucatán. Del alemán 6atu( bandera, en bajo latín ftafulua 
Valiendo primero hand^ cinta o tira, se comprende sin reparos el trán- 
sito a \% significación de estandarte o bandera. (Monlau). 

El primer espafiol que plantó su bandera en la conquista de Yuca- 
tán fué el alférez Gonzalo Nieto, en 1527, en los términos de la pro- 
vincia de ZaquL (Oogolludo, tomo 1^, lib. 2?, cap. V).] 

Bandn de ladrones* Esta voz es la antigua alemana hand^ la gó- 
tica hands I<^ sánscrita (oncb, "nexus, vinculum" en Bopp i Wüaon, 
la persa band^ "vincutum, ligamentum, quodvis Hgamentum, qno ali- 



'} 



DK CURIOSIDADES H1STÓBI0ÁS. 61 

qaid alligatari ez. g^. enais, ooliri, yestis, oaligaram femoraliam, com- 
pes, oinguliun, zona, nodos" en Vallera, de donde la arábiga band^ 
'^atadura, liga" en MaroeL (Egnilaz). 

En la Junta de 35 Notables que se celebró en Méjico él día 14 de 
enero de 1867, para decidir si se aceptaba o no la abdicación de Maxi- 
miliano^ dijo Murphy en su discurso: ''Considero que las fuerzas di- 
sidentes no son sino un conjunto de Bandas de ladrones,^ (Rivera, 
tomo 2«, pág. 232). 

Bandidos* Del italiano bandUo^ lo mismo que bandolero^ términos for- 
mados de banda. 

El YÍrrei D. Francisco Javier Yenegas decia en sus órdenes, en 1810, 
a Calleja: 

"Si la in&me plebe intentase de nuero quitar la vida a los euro- 
peos^ entre usted en la ciudad (de Yalladolid)| pape a cuchillo a todos 
sus habitantes^ exceptuando sólo a las mujeres i nifios, i pandóle fue- 
go por todas partes....." 

En carta privada, de 18 de abril de 1811, a Calleja, de propio pufio, 
kdioe: 

''Yamoa a espardr el terror i la muerte por todas partes, i a que no 
quede ningún perverso sobre la tierra..... He hecho quitar el pueblo de 
Zapoltiltic, que asesinó dos soldados; a otra ejecución que haga de esta 

naturaleza, serán todos cuantos halle Sepan estoe bandidos que 

quiere decir guerra a muerte." (Cavo, pág. 859). 

Bando contra BIdalgro* Del gótico bandujan^ indicar, sefialar, 
designar, formado de bandva^ aigno, sefial; de aquí el bajo latín ban- 
dium^ edicto, lei, mandato. 

D. Francisco Javier Yenegas, eta Entre los infames medios de que 
se ha valido el pérfido cura Hidalgo para corromper la imperturbable 
fidelidad de los naturales de este rédno, que consecuentes a sus princi- 
pios de religión, lealtad, i vínculos indisolubles de sangre i adhesión 
a sus hermanos de la Península, no han dado oídos a la alarmadora 
voz de insurrección más irracional e inicua que ha hecho resonar aquel 
monstruoso rebelde en todo este piadoso i pacífico pafs; es uno de ha- 
ber esparcido un Manifiesto impreso en forma de edicto, i otros cortos 
papeles manuscritos, tan sediciosos como aquel, en que suponiendo atre- 
vidamente falsedades contra los europeos, quiere hacer servir estas im- 
posturas de pretexto al atroz desahogo de su violenta pasión, burlán- 
dose descaradamente de los anatemas que le ha fulminado el Santo 
Tribunal de la Inquisición con respecto a sus herejías, imponiéndole- 
jsa a su arbitrio para cometer los robo/ i asesinatos más crueles e 



62 DICCIONARIO 



inauditos, 7 qaoriendo persuadir que defiende )a causa de la religida 
que ultraja i de la patria que destruya 

Personas verdaderamente celosas del respeto que se debe a estos sa- 
grados objetos, han puesto en mis manos los indicados despreciableí 
folletos, llenos no menos de calumnias que de sofismas, i corre^Km- 
diendo que se haga con ellos la misma demostración que con los que 
han querido esparcir en estos dominios los satélites del tirano de la 
Europa, i de su hermano el intruso Jos¿ Bonaparte, he determinado 
que en la propia conformidad que aquellos, se quemen éstos por mano 
de verdugo, en la plaza mayor de esta capital, como se va a ejecutaren 
esta mafiana, i hago saber a los habitantes de la misma capital i de- 
más del reino, que incurrirán en el delito de alta traición las peraonss 
de cualquier estado i condición que retuvieren en su poder i comuni- 
caren a otras algunos de los dichos libelos incendiarios, para que en 
esta inteligencia los entreguen al Juez de su vecindad o territorio lue- 
go que Wtgae a su noticia esta resolución, bajo las penas que me reser- 
vo imponer según la gravedad del delita la fin de que nadie paeds 
alegar ignorancia, mando se publique por bando en esta sobredicha ca- 
pital i en las demás ciudades, villas i lugares del reino, remitiéndoae 
los ejemplares de estilo a los tribunales, magistrados, jefes i ministros 
a quienes toque su inteligencia i observancia. Dado en el real palacio 
de Méjico á 19 de enero de 1811. — Fr€mc%9co Javier Vewtgat. (Dice. 
Univ, de Hist. i G^og.^ tomo IV, pág. 105). 
Banquete* Palabra derivada de baneo^ del latín hancui. 

El primer banquete que hubo entre loe conquistadores^ fué el si- 
guiente: 

'^Después, dice Bernal Díaz del Castillo, que ganó esta grande y po- 
pulosa ciudad, y tan nombrada en el vniuerso, después de auer dado 
muchas gracias a nuestro Sefior, y a su bendita Madre, ofreciendo cier- 
tas promesas a Dios N. Sefior^ Oortés mandó hazer vn banquete en 
Ouyoacan, en señal de alegrias de la auer ganado, y para ello tenían ya 
mucho vino de vn nauio que auia venido al puerto de la Villa Rica» y 
tenia puercos que le truxeron de Guba: y para hazer la fiesta mandó 
combidar a todos los Capitanes y soldados que le pareció, que era bien 
tener cuenta con ellos en todos tres reales: y quando fuimos al ban- 
quete, no auia mesas puestas, ni aun assientos para la tercia parte de 
los Capitanes y soldados que fuimos, y huuo mucho desconcierto, y Ta- 
llera mas que tío se hiziera, por muchas cosas no muy buenas que en él 
acaecieron, y también porque esta planta de Noe hizo a algunos haser 
desatinos, y hombres huuo en él, que después de auer comido andnuie- 
ron sobre las mesas, que acertauan salir al patio, otros dezian que 



DB CURIOSIDADES HISTÓRICAS. 63 



avian de comprar oanallos con sillas de oro, y ballesteros huno que de- 
zian, que todas las saetas qne taniessen en su aljana, que anian de ser 
de oro de las partes que les anian de dar, y otros iban por las gradas a 
baxo rodanda Paes ya que anian a]9ado las mesas, salieron a danzar 
las damas qne ania, con los galanes cargados con sns armas, qne era 
para reir, y fueron las damas pocas, qne no anian otras en todos los 
reales ni en la Nneva Espafia. (Bemal Díaz del Oastíllo^ cap. 156). 

Banquete de la Alameda. El li de abril de 1856 hnbo nn ban- 
quete en la Alameda de Méjico, con motivo de distribuirse aquel día 
la condecoración de la Faz a los soldados i guardias nacionales que en 
Puebla habían combatido contra la reacción. (Portilla, pág. 26). 

Baratillo. De bar<Uo^ de casi paraiumf porque las cosas que se venden 
a bajo precio, están con ellas los vendedores regando a los transeúntes 
por las calles. (Oovarrubias). 

En la acepción de vendido o comprado por poco precio, se deriva, 
según S^ilaz, del griego npárroi (pratto), forma ática de itpáa^ta 
(prásso), obtener, conseguir, tratar, negociar, empleado por Xenofonte 
Tcpárrstv nepl sc^ijvr¡ít tratar O negociar la paz. 

Este mercado, singular en su género, existió mucho tiempo en la Pla- 
za Principal. BeviUagigedo hizo construir unas tiendas de madera en 
el sitio donde estaba el teatro de I túrbido (hoi Oámara de Diputados) 
i que entonces se llamaba el Factor, del nombre de la callea Ai formar 
el teatro, las tiendas fueron coloqadas en la Plasuela de Yillamil en 
1850 i 1851, i subsistieron allí hasta que fueron desbaratadas pava dar 
lugar al paradero del camino de hierro. El Baratillo se halla hoi en la 
Plazuela del Jardín. (Orozco i Berra). 

BArbam (Santa). El término bárbara es femenino de bárbaro^ ^ue eti- 
mológicamente qniere decir extranjera Es de formación onomatópica, 
derivado de 6ar*¿ar, onomatopeya oon qne los griegos denominaban a 
los extranjeros que chapurraban aquella lengua. 

El Oaballero de Oroix estableció por los afios de 1780 a 1781 el pre- 
ndió i misiones de Santa Bárbara. Fundó los pueblos de San Joséj de 
Guadalupe i de la Poroiúncula en la peninanla do Oalifomia. (Oavo, 
pág. 403). 

BArliara (mineral de Santa). En 1560 se descubrió el mineral de oro 
de Santa Barbar» eñ el Valle de San Bartolomé. (Arlegui, pág. 37). 

Barea (La). Del egipcio iarj, que significa embarcación para surcar los 
ríos, de 6a o M, llevar, conducir, e iar, río. 

El pueblo de La Barea se fundó en un lugar llamado Chtquinahuia- 
iéneOf que quiere decir confluencia o junta de nueve ríos. (Basalenque, 



64 DICCIONA&IO 



pag. 95)k Palabra compaeata de chieunattholoü^ nutre] atl^ agua, rk»; 
terUlit borde, ribera, i eo^ lugar de. 

El origen de La Barca fué aai: 

En diciembre de 1529» pasó Ñafio de Gozmán por eate punto i le 
4ió el nombre de Barca dé Chináhuatengo^ por la barca que uaó parm 
pasar el río. 

A consecuencia de la sublevación promovida por los casoanea i otras 
tribus, dispuso el virrei D. Antonio de Mendoza salir de Méjico coa un 
ejército de 20,000 hombres de indios auxiliares mejicanos, tlaxcalteeas 
i tarascos, i sólo 1,000 espafioles, la mayor parte de caballería, poooa 
infantes i artillería. A fines de 1541 llegó al Valle de Ooinan i encon- 
tró a los indios atrincherados en el cerro de Pajacuaran. Oomo se ob- 
servó que no tenían agua en su fuerte i a ciertas horas bajaban varias 
partidas a subirla en cántaros, de los bajos i del río, se les fraguó por 
medio de los indios auxiliares la traición más vil que puede imaginane. 
Los sitiadores prepararon partidas de indios con cántaros de agua del 
mismo río que proveía a los sublevados. Estos tuvieron por «ayas 
aquellas tropas, i cuando menos lo pensaron se encontraron dentro del 
fuerte con sus enemigos, estando desprevenidos. Los auxiliares, tiran- 
do los cántaros i armados de pufiales, hicieron en sus mismos hermanos 
la oamicería más horrorosa. No hubo necesidad de más para vencer a 
aquellos valientes, porque conocido el engafio, entró en ellos el furor i 
\k desesperación más inaudita i cruel. Por no rendirse se mataban 
unos a otros; algunos se colgaban de los árboles i se echaban para 
abi^o de los crestones i quiebras del cerro, i hasta las mujeres i nifios 
los precipitaban consigo. Las tropas espafiolas más bien subieron a con- 
templar la mortandad que a pelear, i a libertar unos 2,000 indios de 
12,000 que eran los sublevados. El asesor de la guerra, que debía ser 
un tigre, consultó la pena de muerte para los dos mil eautivoi^ pero 
Mendoza, satisfecho oon la sangre que se había derramado, los dio por 
librea Lastimoso espectáculo^ por cierto, el que presentó el cerro des- 
pués de la carnicería; pero incapaz de mover los corazones de los que 
se deleitaban en contar las víctimas de su ambición! El sitio del fuerte 
duró diez días. Los dispersos se agregaron a las filas de los defensores 
de Nochistlán i el Mixtón. 

En 1553 se confirmó el nombre de Santa Ménica de la Barca i se le 
dio posesión al cacique Simón Jorge de Yerapaz, del terreno del Ro- 
ble, compuesto de un sitio de ganado mayori nombrado de Frontera i 
del Bío Grande, facultándolo para que por la fuerza sacase de los pue- 
blos conquistados las familias necesarias para poblar el sitío^ auxiliado 
por 30 espafioles. (Pérez Hernández). 



DB CURIOSIDADES U18TÓBICA8. 65 

Había sido tal la deatruccióa do este lugar que en 1530 los pueblos 
de Zapotlán, Ahuacatlán^ Tototlán, Ayo» Ototlán, Zulo, OcotláUi Ja- 
may, Ixican, Ouitaseo, Mezcala, Atotonilco el Alto i el Bajo, Fonoitlin 
i la Barca, se calculaba tendri^ 15,000 habitantesi i en 1740, en que 
era alcaldía mayor La Barca i comprendiendo los pueblos de S. Pedro 
el NueTO, Santa María, Santiago, San Miguel, San Sebastián, San 
Juan Tecomatlán, Santa Oruz i San Luis, fundados después de la con- 
quista» sólo había 1,210 tributarios (tributario es un par, marido i mu- 
jer, o doe solteros) entre nitlos menores de 18 afios, viejos, alcaldes, ca- 
ciques, i los exentos de tributos wan 5,000, españoles i otras razas. 

Todos estos pueblos estuTieron administrados por franciscanos hasta 
1573 que tomaron posesión los agustinos dd de Ocotián, i en 1636 se 
hiso priorato el de Ayo, i en Atotonilco se estableció una vicaría. 
BAmdas (D. Isidro). Apellido caatellanoi plural de ¿orrcufa» femeni- 
no de barrado, formado de barra, término procedente^ según Oovarru- 
bias, del hebreo berriaeh, pértiga i otroSi del dmrico bar, rama. 

El 28 de julio de 1829 Uegó a las playas de Méjico el brigadier D. 
Isidro Barradas, mandando tres o cuatro mil hombres para reconquis- 
tar el país i sujetarlo al dominio espafiol. Las tropas deaembarearon 
ea Oabo Bojo^ frente a la isla de Lobos, el 1* de agosta £1 general 
Santa-Anna salió de Yeracrus con más de mil hombres de inftmtería» 
inclusive loe artilleros i unos doscientos soldados de cabaHería. Des- 
pués de algunos pequefios combates, Santa-Anna reunió su fuerza con 
la del general D. Mauutol de Mier i Terán en el paso de Doña CecUia, 
del río de Tampico, i atacaron en Tampico de Tamaulipas a las tropa» 
espafiolas, la noche del 10 de septiembre i al amanecer el día 11 se re- 
tiró Santa-Anna a Pueblo Viejo con 151 heridos de tropa, i dejó 127 
soldados muertos i varios jefes i oficiales. El mismo Barradas mandó 
a los coroneles Salmerón i Sales, 'Con un oficio a Santa-Anna dicién- 
dole que estaba dispuesto a rendirse por medio de una capitulación. 
Firmada ésta, las tropas espafiolas se reembarcaron en los meses de 
noviembre i diciembre, en número de 1,792 hombres, habiendo perdido 
en el hospital i accbnes de guerra, 170 oficiales i 983 individuos de 
tropa. El 29 de septiembre se presentaron frente a la Barra de Tam- 
pico, la fragata de guerra espafiola CatUda, mandada por D. Eranciso» 
de P, Sevilla, un bergantín de guerra i dos buques de transporte, que 
conducían 500 hombres pertenecientes a la expedición de Barradas, 
que por el mal tiempo durante la travesía, habían ido a Nueva Orleans. 
Se les hizd saber lo coavenido i así terminó la reconquista. 

Santar-Anna i Terán fueron ascendidos al empleo de general de di- 
visión. (Lerdo de Tejada, tomo 2^, pág. 228 a 241). 



^6 DICCIONARIO 



Barra g:ana« Femenino de barragán^ del árabe háleg, "adnltot" en 
Raimando Martin, mayor, llegado a la mayor edad en Kazimirakl De 
bálég, mediante el cambio de la Z en r (o¿ añorbolaa del áimbe ahoélr 
tóala), i la adición del an en que tprmina el nombre, ae hizo haregán, 
haragán o barragán (Egnilaz). El P. Gaadix, citado por OoTanmbias, 
dice que es nombre arábigo compuesto de barran que vale f aera» i gan^ 
rica Ijbm leyei de Partida, dice el autor citado, llaman barr^igán al 
mozo soltero i barragana a la moza soltera su amiga; i en la cuarta 
partida, por todo el título catorce trata de ello i da esta etimología, en 
ia lei primera que va hablando de la barragana: *'é tomó este nombre 
de dos palabras, de barra , que es de arábigo, que quiere tanto deor 
como/uéro, é gana, que es ladino, que es por ganancia, é estas dos par 
labras ayuntadas quieren tanto desir como ganancia, que es fecha fuera 
de mandamiento de Iglesia, é por ende los que nacen de tales mugares 
son llamados fijos de ganancia." 

Era la Barragana de Agnasoalíentes, una mujer que, a la historia 
de sus debilidades i yicios, agregaba un pa<^ con el demonio. Este, en 
cambio del alma de aquella, le dio vigor, hermosura i gracia para atraer- 
se adoradores, i la colmó de riquezas. Después que ella gozó de cuantos 
placeres quiso, terminado el contrato, la arrebató Satanás i la llevó a 
los infiernos. Allí pidió i obtuvo la Barragana una gracia, la de pasear- 
se por la villa, en coche, lo que tenia lugar en las noches, deade las do- 
ce al toque del alba. I no faltaron muchos que aseguraban haber oido 
el ruido del coche, i otros haber visto en ¿1 a la condenada cercada de 
llamas i demonios. ¡He aquí el resultado de una educación supersti- 
ciosa! (González, pág. 40). 

Bartolomé (Convento de San). Del hebreo bar, hijo, i Thabmai, 
Tholmaé, el que suspende las aguas, Dios: hijo de Dios. 

Desde 1570 tenían los padres franciscahos en el Valle de San Bar- 
tolomé, casa de administración, aunque su erección como hospicio fué 
algunos afios antes. El padre Fr. Pedro de Espinareda llevó cédula 
real expedida en 1557 para que se hiciesen doctrinas i conventos en 
los parajes oonvenientes, i formaron el convento del Talla (Arlegui, 
pág. 64). 

Bartolomé (Puerto San). El capitán Sebastián Vizcaíno llegó con su 
armada a un puerto de la ^aja Oalifomia, tres leguas antes de la isla 
de Oerros, al cual nombró de San Bartolomé, por el día en que entró, 
24 de agosto de 1602. (Torqueroada, tomo 1*, lib. V, cap. 50). 

Bartolomé (Oólegio San). El obispo D. Fr. Bartolomé de Ledesmai 
que gobernó el obispado de Oajaca desde 1581 hasta febrero de 1604, 
fundó en aquella capital el Oolegio de San Bartolomé, que dotó con 



DB CURIOSIDADES HI8TÓBICA8. 67 



28,000 pesos i estableció una cátedra de teología. También erigió el 
convento de religiosas de la Concepción, con fundadoras del de Regina 
Coeli de Méjico. (Alfaro i Pifia, pág. 268). 
Barranca de Atenqaiqae* El nombre Atenquique es alteración 
del azteca Atenquie^ de cUenqui^ inundado, i c, lugar da 

Este lugar del Estado de Jalisco es njemorable por el combate que 
hubo el 2 de Julio de 1858 entre la fuerza a las órdenes del general 
D. Santos Degollado i la del general D. Miguel Miramón. Allí fué de- 
. rrotado Degollado i la causa de la Reforma sufrió con este desastre. 
(Pérez Hernández). El P. Rivera dice que quedó indecisa la victoria. 
Barrancas del Salto* Plural de barranüa^ femenino de Iñrraneo^ 
nombre derivado, según el P. Guadix, del árabe barr^ herr, desierto, 
tierra desigual, tierra honda i húmeda. 

Según informes, los que ejecutaron (Hidalgo i otros jefes insurgen- 
tes) cerca de las Barrancas del Salto, i otras inmediatas a Guadalaja- 
ra, fueron más de setecientos. 

Estos infelises eran sacados entre las tinieblas de la noche i entre- 
gados en manos del torero Marroquin, que regenteaba su ejecución. Ja- 
más, jamás aprobaré esta medida bárbara, atroz e inhumana, i sola- 
mente la tendría por justa probado el crimen en un proceso judicial. 
(Cavo, pág. 855). 
Bases de Tacnbaya* Plural de &a««, que en latín es 5a«w, del grie- 
go bcuia, formado de bao, vado, camino, pie, fundamento. 

Después del pronunciamiento del general Valencia en la Oiudadela 
de Méjico, el general Santa-Anna salió de Yeracruz con más de mil 
hombres, i el general Paredes con más de dos mil hombres partió de 
Guadalajara. I El 28 de Septiembre de 1841 se hallaban todos en Ta- 
cubaya. Este día hubo una junta de generales de ambas divisiones i 
de las fuerzas pronunciadas en Méjico, la que acordó un plan de tres 
artículos, conocido con el nombre de Bcuss de Taeiibaya, en los que, 
después de declarar que cesaban por voluntad de la Nación los supre- 
mos poderes emanados de la Oonstitnción de 1836, se disponía que 
dentro de seis meses se reuniría un congreso para ocuparse exclusiva- 
mentó en formar una nueva constitución. 

El día 7 de octubre entraron en la capital las fuerzas pronunciadas. 

(Lerdo de Tejada, t 2^, pág. 491). 

Bases org^Alttoas. El día 12 de Junio de 1843 fué sancionada por 

el general D. Antonio López de Santa-Anna la nueva Oonstitución, a 

la que se dio el título de Bases Orgánicas, por las cuales se restablecía 

1 Véase Plan de Guadalajara. 



«8 

DICOIOHAHIO 



mÍ!**^* *^* «°^'*™o central, aunqae sobre principios más ntíonaUes 
1 übttftlos qae los qne contenían las siete. leves de 1836. (Lerdo de 
Tejada, t 2», pág. 497). 

Batella del Cimaterio. La palabra batalU se deriva de batir, 
destruir, del latín battmre, batueré, alterado en baUers, baten, herir, 
golpear, destmir. * 

En la madrugada del 27 de abril de 1867 se dio la batalla del Ci- 
materio, cerro inmediato a la ciudad de Qaerétara Esta oéiebn b*. 
talla la ganaron los generales D. Miguel Miramón i sus subalternos Um 
««lerales D. Ramón Ménde», D. Pantaleón Moret i D. Ignacio Gu- 
toérrez, i el coronel D. Pedro Ormaeohea, a la cabeza de 2,800 hom- 
wes, al general D. Ramón Oorona i sus subalternos los genenJes D. 
Nicolás de Regules, D. Aureliano Rivera, D. Manuel Márqaes de 
A«6n 1 AreUano, al frente de 3,200 hombi«s. Miramón persiguió » los 
republicanos hasta U hacienda del Jacal, en donde todavía lea hi» 
«nohos muertos i heridos. Les quitó 20 cañonee, una gran cantidMl 
Oe fusües i más de 600 prisioneros. Después de la victoria, Maximi- 
Juno estuvo un rato en la colina del Oimaterio, acompafiado de varios 
jefts, Ueno de alegría i de esperanzas de vencer pronto a los aitiadorM 
1 marchar luego en auxUio de Méjico, como se lo escribió a su ministre 
■Uibárren. 

Mas 1m republicanos se rehicieron mui pronto, i a las órdenes de 
Uorona. Regule^ Rivera, Márquez de L«in, Francisco Nanuijo. Soste- 
nes K^HAa, Guadarrama, Tolentíno e Ignacio M. Altamirano, quita- 
ron • tos imperialUtas un tren de carros, cargado de víveres, que Ueva- 
»«n a Quer^taroj los combatieron hasta hacerlos entrar en loa m««s 
de la ciudad, i a las once de la mafiana del mismo día 27 ertaban otra 
Tes en posesión del Oimateria «'El campo quedó por los repubUcuios, 
^ faé a costa de numerosas pérdidas; pues en el parte del gensnl 
xwguies se dice que todos los cuerpos de Michoacán i algunos soldados 
de Jalisco que cabrían la fila, habían muerto; i a su vez. d gene- 
ral Márquez asienta que había tenido una baja de 430 hombre^ en- 
tee muertos, heridos i disper«,s. Considerables son también luí pérdi- 

iü V ^ «^«V'" ^•"P»"'^!"*»'" (Méjico al través de los sigloMo- 
mo V, pág. 835). ^ ' 

Batalla de San Jacinto. El l? de Febrero de 1867 se dio l* fa- 
mosa bataUa de San Jacinto, que el general D. Mariano Esoobedo i 
«s subalternos e general Treviflo i lo. ccronele- D. Pedro Martínez i 
tt Francisco O. Arce ganaron al general D. Miguel Miramón. La de- 
rroto de los imperialistas fué completa: cayó en poder de E«»b«do 
armas, municiones, trene^ dinero i equipajes. Miramón tuv» ciesl 



DB 0ÜBI081D\D18 HISTÓRICAS. 69 

muertos, mayor numero de heridos i cerca de 600 prisiones, contán- 
dose entre estos últimos 139 franceses de la sección llamada gendar- 
mes de la Emperatriz. D. Joaquín Miramón» hermano del general, ca- 
yó prisionero en los momentos en que gravemente herido en un pie se 
retiraba en una carretela. Este i los 139 franceses prisioneros fueron 
fusilados el dia 3. Estos fusilamientos, dice D. José María Vigil, du- 
raron dos horas. ¡Cosa horrible! (Méjico al travos de los siglos, to- 
mo y, pág. 814). 
Batalla de Casa Blanca* Este era uno de los baluartes princi* 
pales de los imperialistas en Querétaro. El 24 de marzo de 1867 lo 
atacaron el general Corona i otros generales i coroneles; lo defendían 
loB*generales D. Miguel Miramón, D. Tomás Mejía, D. Ramón Mén- 
dez i el coronel D. Manuel Ramírez Arellano. Los que más se distin- 
guieron fueron Ramírez Arellano con su artillería, i Mejía con la sali- 
da que hizo con su caballería. Puesto al frente de ésta, desenvainó la 
espada i gritó a sus soldados: 

''^Muchachos, así muere un hombre!" dio de espuela a su corcel i 
acometió velozmente a los republicanos. Todos sus soldados lo siguie- 
ron con estusiasmo, i arrollaron largo trecho a sus contrarios; mas és- 
tos se rehicieron luego i obligaron a la caballería de Mejía a retroce- 
der hasta la Oasa Blanca. 

Los republicanos tuvieron cerca de 2,000 bajas, entre muertos, he- 
ridos i prisioneros. Estos últimos fueron 400, i de ellos 32 oficiales. 
£1 muerto más notable fué el abogado coronel D. Florentino Merca- 
do, autor de un libro mui útil sobre jurisprudencia. No hemos visto 
ninguna obra que diga cuántas fueron las pérdidas de los imperialis- 
tas; pero sí convienen los historiadores en que el combate fué refii- 
dísima 

Dice el historiador Zamacois: "La jornada, desde cualquier punto que 
se vea, fué gloriosa para ambos ejércitos." Los escritores D. Juan B. 
Hijar i D. José María Vígil« dicen: **E1 general Oorona no vio en es- 
te hecho de armas más que una confirmación de la merecida i justa 
nombradía de sus enemigos, a quienes la fortuna, para presentarles an- 
te el tribunal de la posteridad, coronaba esta vez, como tantas otras, 
con los laureles <de la victoria.'' El historiador imperialista, príncipe 
de Salm Salm, que combatió ese día al lado de Mejía, escribe: ''La 
sangre fría i valor de los republicanos bajo este fuego mortífero, era 
verdaderamente admirable." (Rivera, tomo 2^ págs. 271 a 273). 
Batalla del 5 de IHayo. Esta batalla se dio en Puebla, i la ganó 
el general D. Ignacio Zaragoza, con sus subalternos D. Miguel Negre- 
te, D. Antonio Alvarez, D. Porfirio Díaz, D. Felipe B. Berríozábal, D. 



70 DICCIOHARIO 



Jaan N. Méndez, D. Francisco Lamadríd, D. Ignacio R. Alatorret D. 
Jesúa González Arratía, D. José María Méndez Olivares, D. Pascual 
Andrade Fárraga^ Arrióla, D. Mariano Escobedo, al general conde de 
Lorencez i bus subaltemoa Bemad Mallat i L'Herriler. 

El historiador monárquico, D. Niceto Zatnacois, dice: '*En cada co- 
lumna de ataque iba una sección de ingenieros, llevando consigo plan- 
chas provistas dé escalones clavados, i costales de pólvora destinados 
a volar la puerta de la fortaleza. La lucha que se trabó entonces en' 
tre asaltantes i mejicanos fué terribla No se desmintió en aquel san- 
griento encuentro el glorioso nombre que de valientes habían conquis- 
tado los franceses. Resueltos a ganar el punto disputado, se lanzaban 
como leones sobre sus contraríoSi aunque sin resultado favorable, hasta 
que acometidos de repente i con furioso ímpetu^ por la caballeria meji- 
oana que había estado situada a la izquierda del fuerte de Loreto, em- 
prendieron la retirada, acosados por todas partes, después de dos horas 
de combate, pero dispuestos a volver de nuevo al asalto. 

''Con efecto, los franceses, pasado un momento^ emprendieron con 
nueva furia el asalto, i rechazados por segunda vea, acometieron por 
tercera con una impetuosidad indescriptible. Eran las tres de la tar- 
de, cuando formando una columna compacta de más de dos mil hom- 
bres^ se lanzaron los asaltantes con mayor denuedo i rosolnción sobre 

la fortaleza de Guadalupe Eran las cuatro i media de la tarda 

cuando los franceses^ tristes i desalentados, se dirigían a su campa- 
mento. 

* 'Entretanto, las bandas de música de los batallones mejicanos to- 
caban en los fuertes i recorrían las calles de la ciudad al son de anima- 
das piezas, celebrando el triunfo que habían conseguida La alegría 
era justa; se habían batido contra soldados verdaderamente intrépidos^ 
i el haberlos rechazado tres veces después de un combate tenaz, debí» 
llenar de satisfacción a los que alcanzaron el triunfo, una vez que para 
conseguirlo se necesitaba poseer el mismo valor. Todos los jefes meji- 
canos: Zaragoza, Negrete, Lamadrid, Berriozábal, Arrióla, Méndez^ 
Gtonzález Arratia, Fárraga i otros, se condujeron con una intrepidez i 
actividad notobles." (Rivera, tomo P, pág. 190). 
Batalla de San Pedro* En este pueblo, situado a 4 leguas al po- 
niente de Ouliacán, capital de Sinaloa, i 6 del puerto de Al tata, ganó 
el 22 de diciembre de 1864 el coronel D. Antonio Rosales, i su según- 
do, D. Joaquín Sánchez Román, con 400 hombres, al coronel francés 
Mr. Gazielle, con cerca de 500 hombres. 

El jefe francés acababa de desembarcar en Altata, enviado desde 
MazaÜán por Oastagny. La derrota fué completa. En poder de Rosa- 



72 DICCIONARIO 



Bajo oate mstema rain 
En qae no importa la lei, 
¿Qué ei Oomorfortl Es el rd. 
^I Jnan Bazt Ea el Delíía 
Fija, caal bnen general, 
Su primera paralela 
' En medio de la plazuela 
Para sitiar Oatedral; 
El, en nn punto central, 
Dirige al coro visuales, 
Para que de los ciriales 
Los fuegos bien combinados 
Queden al punto apagados 
Por sus fuegos trasversales. 






Contra un rojo monacillo 
Una pieza diestro avoca, 
En tanto que la coloca 
Frente del Empedradillo. 
Infatigable el caudillo 
Asesta una batería 
Para enfilar la crujía, 
I ordena que a los blandones, 
Que son hombreu de calzones. 
Cargue la caballería. 






Previene que haya desmocha 
Si resiste sin empacho 
El Sefior del Buen Despacho 

el Santo Nifio de Atocha. 
Una culebrina mocha 
Apunta a San Valentín, 
Un obús a San Martín 

1 diez pistolas de muelles 
A los pobres Santos Reyes, 
Bisabuelos del Delfín. 



74 DICOIOMABIO 



Manea «na sobrepelliz, 
Una estola con maletas, 
Una alba huyendo en chancletas, 
Prisioneros dos manteos, 
Dispersos seis solideos, 
Oontnso un bonete adalto, 
Un misal pidiendo indalto: 
Estos serán tus trofeos. 

Katullcr* Apellido catalán, qae significa batallador. 

£1 oidor de la Audiencia de Méjico, Lie D. Miguel Batalkc, iip 
en 1810: '^Mientras exista una mala tuerta manchoga en Espafis, éi- 
ta deberá dominar a los mejicanos " (Oavo, pág. 823; £. Men- 
doza, Documentos, pág. 79). 

]latllll6li mejicano. El 10 de agosto de 1864, el emperador D. Fer- 
nando Maximiliano salió de Ohapultepec a visitar algunas cisdft- 
des del interior, acompa&ado de Scherzentlechner, del coronel D. Mi- 
guel López i de muchos criados, i escoltado por un batallón mejicano i 
por otro de cazadores de África. En este viaje tíyíó con el lajo qie 
acostumbraba en Méjico, mucho mayor que el que usaba en Miram&r. 
(Rivera, tomo 2'>, págs. 39 i 40). 

BftUttsmO* En latín baptismo^ del griego baptUmos, de bapió^ sumergir. 

Los primeros de este país que se bautizaron, fueron los dos yacste- 

eos que el día 5 de marzo de 1517 prendió en Oabo Catoche el capitán 

Francisco Hernández de Córdoba, llevó a la isla Cuba, i en Santiigo 

fueron bautizados con los nombres de Melchor i Julián. 

Bcilta (cerro de la). La palabra beata es femenino de beato, del latín 
bMiuSi derivado de beare, hacer feliz, enriquecer. 

£1 11 de diciembre (1810) se le aTÍsó a Hidalgo qae los europeos 
presos en el Seminario i colegio de San Juan, combinados con un lego 
carmelita i un fraile dieguino, iban a asaltarlo. Teníase por inconcaao 
que en la huerta del Carmen se habían fundido de tiempos atrás catio- 
nes de artillería, i así, se crejó a los españoles capaces de una intento- 
na. Habiendo sido ingratos algunos con quienes se había mostrado 
clemente, i sin descender a un examen legal, decretó Hidalgo dethi- 
cerse de sus enemigos, como lo había ejecutado en Yalladolid (l'oie- 
lia), haciendo decapitar en el cerro de la Beata a más de ochenti rea- 
listas. 

Según informes, los que ejecutaron cerca de las barrancas del ÚU^ 
i otras inmediaciones a Guadalsjara, fueron más de setecientoa [0^- 
ve, pág. 855). 



76 BICCIOVAEIO 



El 18 de mayo de 1668 se celebraron las honras del venarAbla Pe- 
dro, con magnificencia extraordinaria. 

D? María Ana de Jesús solicitó i consiguió de Rodrigo de la Oms 
una pequefia habitación contigua al hospital, para dedicaras eda sa 
madre i hermanas a servir a los convalecientes. Entonces Rodrigo bi- 
so fabricar un hospital para recibir mujeres, al lado del de Belén. 
Agustina de Galdo, sus hijas i otras mujeres piadosas, hasta el náme* 
ro de doce, se consagraron al servicio de las enfermas. Tomenm tin 
hábito semejante al de los belemitas, su mismo nombre i oonatítmcio- 
nes. El obispo, aprobó este establecimiento, que después fué oonfirma- 
do por la Santa Sede. En 1673, el papa Clemente X dio la bala coii- 
fírmatoria. 

Fr. Pedro Payo Enriques de Rivera, que de obispo de Guatemala 
había pasado a arzobispo de Méjico, i por esa época era también viiTei 
de Nueva Espafia, pidió algunos individuos de la congregación, i vinie- 
ron de fundadores, Francisco del Rosario, prefecto; Francisco de San 
Miguel i Ckbriel de Santa Oruz. 

Se hospedaron en el hospital del Amor de Dios, fundado par« los 
enfermos venéreos por el primer obispo de Méjico, D. Fr. Juan de Zu- 
márraga (hoi Academia de Bellas Artes de San Oarlos). De allí pa- 
saron al local en que se fabricó su convento, que les donó la congrega- 
ción de San Francisco Javier, establecida en la parroquia de la Senta 
Veracruz. 

El papa, por una bula de 26 de marzo de 1687, facultó a los de es- 
ta hermandad a hacer votos solemnes bajo la regla de San Agustín i a 
elegir un general. El papa Clemente XI confirmó de nuevo esta orden 
el afio de 1707, por una bula de 27 de julio. 

Esta orden fué suprimida por un decreto de las cortes espallolaa de 
1820, que se intimó al general, que existía entonces en Méjico, a prin- 
cipios de febrero de 1821. (Pérez Hernández). 
Belemitas en Gnadalajara. En 1715 se creó en Guadalajara la reli- 
gión de los Belemitas, que antes se estimaba por tal, siendo sólo her. 
mandad. (Mota Padilla, tomo 3?, pág. 351). 
"Béléwk de Méjico. Nombre hebreo que significa cata delpan^ oompueato 
de &é<A, casa^ i Uhern^ pan. 

Más adelante de donde está ahora el edificio i casi dentro de la *a. 
guna, que entonces llegaba cerca de la ciudad (Méjico), vtTia uns n- 
día llamada Olara Maria, duefia de unas casitas, huertas i una cap Li- 
ta. Aficionóse a los padres mercenarios que por allí iban e peí o, 
ofrecióles que ella los mantendria si fundaban un convento, i te; to 
hizo, que los religiosos aceptaron, estableciendo en 1626 une pcqf Sa 



\ 



DICCIOKABIO 

itio inftlcrí«do, tomiS e] primer lagar i i 
liBcho era chico i el gato grande, i oon 
I anjetar al gato en el tompeate; pero p 

el déaventnntdo animal loa ei:orciainos 
1 palabraa vagaa); mas a peaar, ae llegó I 
Moitamento bafiado de agua, que no «n 
mün, cuando saltó laa trancas: esto es, 
ccióa nataral brincó sobre el padre ben 
i la cara, i ¿ate, creyendo que era algún 
igara da gato, temió como hombre i hu; 
vpelliz, omz, hisopo i todos ins instran 
1 devoto público de rodillai con ana coi 
B la vaelta del bendicionero, qne no ti 
El Payo del Rosario. — Méjioo, janio 1' 
lllé< Del hebreo Bamabaí, compuest< 
laelo: hijo del consnelo, 
or haber entrado en eata bahía el dia d 
.603, la armada del capitán Sebastián ' 
lan Bernabé. (Torqnemada, lib. V, cap 
ti (p«fia de). Nombre antiguo etpaflc 
;n el distrito de Tomilán, del Estado di 
a la enorme roca basáltica, de forma p¡ 
iOO metros sobre el nivel del Valle de 
I 70 qntlómetroa de distancia se ve esto 
ede circunferencia en la base oomo 2 q 
irdino. Diminntivo de Bernardo. 
• misión de San Bemardino se fuadó 
ita Padilla, tomo 3", pág. 210). 
irdo. Del gótico btrn, equivalente al 
rii, oaado: guerrero audaz. 
In la casa de D. Juan Márquez de Orozc< 
lil pesos para el mismo objeto, se faudd 
bo de religiosas del Ofster; pero habiend 
ido venir laa religiossa de esa orden el m 
lador, profesas en el convento de Regii 

Bernardo. El jueves 26 de junio de 1 
ua de Orozco para fabricar el convento 
a de D. José Retes Largaoha. En el m 
liedra, i el 18 de junio de 1690 so beud 
lo, de Méjico. (Alfaro i PiQa, pág. 91¡ 
irdo Cossin. El P. frai Bemanlo < 



tf DICOIOBABIO 



El 5 de mayo de 1876 ae fundó la Biblioteca de Agaaicalientea, que 
cuenta con anoa 1,900 Tolúinenea En 1871 ae fondo la de Oampeehei 
que ya cnenta con 3,000 Tolúmenea. La del Institato de (Senoiaa i Ar- 
tes de Ohiapaa se estableció el 16 de noviembre de 1890 i cnenta con 
3,260 Yolúmenea 

En la ciudad de Hidalgo del Parral existe una biblioteca póbüca 
fundada en 2 de marzo de 1877 por la Sociedad Frankiin, establecida 
allí. En so principio oontenfa 554 volúmenes, que después aumentaron 
a 2,563. Por circular de 14 de septiembre de 1887 se instituyó en Ooa- 
huila una biblioteca en la capital del Estado^ en los bajos Aeí Palaóo 
de Gobierna Hoi cuenta con 2,^50 volúmenes. En el Instituto Ma- 
'dero del Saltillo hai una biblioteca con más de 3,000 volúmenes. En 
la misma ciudad está la biblioteca particular instituida por la '*Socie- 
dad Juan Antoni^ de la Fuente,'' que tiene unos 2,000 volúmenes. 
La biblioteca pública de la ciudad de León duró sólo desde 1885 hasta 
1887. En 1872 se principió en el Instituto Literario de la Oapital del 
Estado de Guerrero a fundar una biblioteca ccm 270 volúmenes; en 
1875 fué aumentada qon 400 volúmenes, restos de la valiosa biblioteca 
de Taxco. Hoy cuenta con más de 1,956 volúmenes. La biblioteca del 
Instituto Literario de Pachuca (Hidalgo) cnenta con más de 6,500 vo- 
lúmenes. £1 18 de diciembre de 1875 se abrió al público la biblioteca 
que existió en el antiguo Seminario, hoi Liceo de Varones. Oonsta de 
más de 25,850 volúmenes. £1 5 de octubre de I ^90 se formó en el edi* 
ficio que fué Teatro Gorostiza, de Tolaca, una biblioteca con 2^1 volú- 
menes, parte de los libros que formaban la antigua Biblioteca del Ins- 
tituto Literario del Estado, con los que tiene un total de 11,000. El 
16 de septiembre de 1874 se fundó la biblioteca pública de Morelia que 
hoi cuenta con más de 11,000 volúmenes, i se formó con los libros del 
convento de S. Francisco, parte de los del Oarmen, S. Diego, S. Agus- 
tín, la Merced i algunas obras de la biblioteca de D. Melchor Ooampo, 
quien las legó al colegio de S. Nicolás, donde existe una biblioteca pa- 
ra los alumnos del colegio. En 31 de diciembre de 1876 existía en 
Ouemavaca una biblioteca pública con 1,473 volúmenes, que se inau- 
guró en los altos del Teatro P. Díaz el 2 de julio de 1886, merced a los 
esfuerzos del gobernador D. Jesús H. Preciado. 

La biblioteca pública de la ciudad de Mogaterrei, fundada en tiempo 
del general D. Bernardo Reyes, consta de 2,253 volúmenes. 

£1 26 de agosto de 1826 decretó el primer Congreso OonstitucioD 
del Estado de Oajaca la fundación de una biblioteca pública que 
inauguró en enero de 1827 con 2,033 volúmenes. Ahora oontier 
15,000 volúmenes. En 16 de septiembre de 1885 se abrió al públi 



i 




Santiago de Ik Faloa» 

1 Sftoto Exce-Homa ea Regii 
Koeatra Sn. del Oarmen . . . 
I Suitilimo ea Tizk^noft .... 
Santa Catarina Uártir en E 

Mignel 

San Homobono 

San Sebastián 

lia del Santíumo en Sta. Gafa 

na Mártir 

de la SantUima 

de San Antonio en San Fr 

de la Merced 

del Rosario 

del Santfümo en San 
boatián , 

de la Precióla Sangre en S 
OaUrína Mártir. . . . 

del Santísimo en Cátedra 

le San José 

le San Sebastián 

lela Soledad 

de la Santa Veracraz 

jel Salto del Agua. 

le San Antonio Toinatlán . . 

ie Santa Ana. 

del Sagrario 

e la Merced 

e la Sacristía de id. 

el Convento grande de id. . . . 
e San Pranciaco del Castillo. 

o Casanova 

e Oarrallo 

e Lorensana 

el Seflor de Burgos 

el Sefior de Sta. Teresa 

el Padre Picazo 

e San Ildefonso 

e San Jnan de Dios 

e los Terceros de San Francii 



tabl 



HM ll&muí B I» carema Xtacuiribit Xwt 
re decir La teñora tteondidaj; oontiene i 
nominados: Chae-já («gat oolorada), Pvt 
yab (fnsnte de agna, manantial)) akab-ji 
(agua caliente), oñl-já (agua blanca) i ehi 
■eoto atf llamado). 

mbardeo de Veracrnz. La palabra Aomii 
procedente de bomba, bala. 

La noche de 27 de octubre de 1822, el { 
vita mandó deade el oaatillo de Uliia mái di 
tomar a Veracmz; pero fueron derrotados, 
cialea, incluso el jefe Marrón i sobre 280 h 
i quedaron en el campo muchos muertos 
ia población, que fué contestado, i duró el 
mañana (Lerdo de Tejada, tomo 2*., p¿g. 

>aibardeO de VeraornE. El SO de mayo 
VeracTDz bloqueado por las fuerzas navaleí 
Norte, Ur. Andrés Hiterkagh era el oomi 
llegó a reunir 70 buques, todos de porte 
de 1647, el ejército unericauo deaembaroó 
i Mooamba El día 22 el general Juan So 
do la rendiúón de la plaza en el término 
faego i los americanos bombardearon la 
el día 27 qne capituló Veracmz, casi hecbi 
jada, tomo 2", piga. 626, 64S i 651). 

iROS Jeoker. De bon, o del latín bonu*, Ic 
de bnuno, qne en la acepción de abonarí. ( 
D. Mignel Míramóu celebró a principioc 
banquero Jecker na contrato por el cual r 
pesos, reconociendo 1* enorme sama de 15 
pagaderos con la quinta parte de los Ímpu< 
mol\pág. 111). 

En 14 de enero de 1862 hubo una conten 
Dice Arrangoiz: "Nada notable oonrrió en 
se trató de las reclamaciones pecuniarias. '. 
loa franceaea fué la oonodda con el nombí 
que hablé en la página 361 del tomo 2", i c 
rooonocer. Era el Sr. Jecker un banquero ( 
toral de Suizo, i de este país hasta au reclai 
jico por ciudadano; pero r^tentánamente, i 
Fronois, ni se supiera en Méjioo que hnbiei 



M DicoioyAmio 



90TW€gQ (cerro del). MoaUfia de Orisaba, de 124 metros eobre f« baee, 
eonooida de loe indlgenM por TiakkiMle^ 

En 1715| una parte de loa indioa del Inge&io pidió lioapitalidad a lu 
amtoridadea de Oriiaba. Eatai no tenían terrenos donde poblaran aqae- 
líos emigrantes; pero el marqaés de Sierra Nevada» que poseCa, lo sus- 
mo que el conde del Valle de Orisaba, los qne en esa época limitabsa 
a la población en todas direcciones, les dio, bajo ciertas reserrai» la 
parte que llamaban harria dé SmUa ÁnUm, 

Entre esas condiciones les impmso la de que le habian de dejar 
en las üddas del cerro de la Angostara, o sea Tlalchichilcan, para 
¿anados que debían ir a pastar a sos tíerras del Golfo. Estableoidoi^ 
pues, los colonos allí, dieron al cerro el nombre del ''Paso de los Borre- 
gos" i en seguida el del "Paso del Borr^," como así llaman a los resios 
de un puentecito de cal i canto, que existe en el puente que ahora lla- 
mamos Tlalchichilca Después se le llamé "Paso del Borrego," graeiai 
a la costumbre anual que tíene la población de ir el día de la^Oruz a pa- 
sear allí; hasta que hoi se generalizó el nombre, aplicándosele también 
* a la pequefla sabana que lo separa de la ciudad i se le llama **c«rro t 
llano del Borrego," simplemente. (Arróaiz). 

BoturlDl (Lorenzo). En 17i6 fué embarcado en Yeracruz, i remitido a 
Espafia bajo partida de regútro^ por arden del Yirrei, conde de Fuen* 
clara, el sabio historiador de Méjico don Lorenzo Boturini, cuja au- 
sencia fué una pérdida lamentable para la literatura antigua de este país. 
(Lerdo de Tejada, tomo P, pág. 220). 

BFAacro de Méjico. Término derivado de hroBo^ que se encuentra en e! 
bajo latín, bajo la forma hraaaa^ i en francés con la de bratáé^ lo trae 
Sheler del nórdico o antiguo escandinavo brasa^ '^soldar," sueco brasa, 
«'arder." 

El Brasero o Quemadero (de la Inquisición), como se llamaba, esta- 
ba entre la Alameda i San Diego, el cual era, dice el Sr. Alamán, "un 
espacio cuadrado can pared i terraplén para 6jar en él los palos a que 
se ataban los ajusticiados i rodearlos de lefia. Las cenizas se echaban 
en la acequia o ciénega (albafial) que estaba detrás de San Diego^ en lo 
que ahora es jardín de Tolsa, Había otro quemadero en San Lásaro, que 
servía para ejecuciones de justicia, mandadas por otros delitos i auto- 
ridades. Guando el virrei, marqués de Oroiz, mandó agrandar la A S- 
meda, se quitó ese brasera" (Ramírez Aparicio^ pág. 76). 

BraTO del Norte (río). £1 primero que exploró este río fué el capí i 
americano Love, que salió del cuartel Bingold, en Tejas (que quedi 
si frente a Oamargo), en la balandra llamada "El Mayor Rabíntft^ ' t 
50 metros de largo i 16 de ancho), con una tripulación de 12 hom^ t. 



j 



92 mcciovABio 



castellana— 1570). Según lacobas Zieglerus (Geog.— 1532), había en 
Siria nna oiadad nombrada Buba. Por esto se ve que el término «m 
conocido en el Viejo Mundo anti's de 1492. 

La buba es una enfermed<)c] •M>ntagio8a que consiste en nnoa tamo- 
res dolorosos, don respecto a feu origen hai diversas opiniones: Fer- 
nández de Oviedo (Hiat de Indiaa, 1* parte, lib. X, cap. II, pág. 36S), 
dice que los cristianos la padecieron por primera vez en la Eapaficda; 
sin negar que hubiera este mal en otra parte. £1 P. Las Gasas es asas 
explícito: *'Dos cosas hobo y hay en esta Isla (Haití) que en los prin- 
cipios fueron a los españoles muy penosas; la una el mal francés, y esta, 
sepan por verdad que fué desta Isla, o cuando los primeros indios fueron, 
cuando volvió el almirante don Cristóbal Oolon con las naves del desa- 
brimiento destas Indias, los cuales yo luego vide en Sevilla, y estos las 
pudieron pegar en Espafia, inficionando el aire o por otra via, o cuando 
fueron algunos espaQoles, ya con el mal dellas, en los primeros torna- 
viajes a Oastilla, y esto pudo ser el afio de 1494 hasta el da 1496; y 
porque en este tiempo pasó con un gran ejército a Italia, para tomar a 
Ñapóles, el rey Carlos de Francia que llamaron el Oabeisudo, y fué 
aquel mal contagioso en aquel ejército, por esta razón estimaron loa ita- 
lianos que de aquellos se les había pegado, y de alli adelante lo llanta- 
ron el mal francés (Apologélica Historia, cap. XIX. — Véase Doomm. 
para la Hist de España, tooio 66, pág, 349). ''Yo hice algunas diligen- 
cia en preguntas a los indios desta Isla (Española) si era en ella muy 
antiguo este mal, y respondían que sí, antes que los cristianos a ella 
viuiesen sin haber de su origen memoria.'' — Id. 

En 1870 publicó en Madrid el Dr. D. Bonifacio Montejo una obra 
i en BU primer tomo pretende convencer al lector, del origen americano 
de la sífilis i de que no existía en Europa semejante enfermedad antes 
del descubrimiento de las Antillas. En 1871, el Dr. Hem Rafael Tin- 
ckenstein, de Bresiau, publicó otra obra en la que prueba que la sífilis 
en el Viejo Mundo, es anterior al descubrimiento del Nuevo. Rasones 
de gran peso hai para negar el origen americano de las &t¿6as, £L mé- 
dico Euy Diaz do Isla, que, en 1493, curó en Barcelona a Vicente Yá- 
fíoz Pinzón que de la América había ido atacado de este mal, dice en 
su ^Tratado," llamado fructos de todos los santos, contra el mal serpen- 
tino (Sevilla. — 1534): "Los indios de Ja isla espaftola antiguama \ 
así come acá decimos, bubas^ dolores, apostemas, i úlceras, asi llamal s 
ellos esta enfermedad buynaras, é bipau^ é taynas; mas yo le impor o 
mal serpentino." 

*^E1 sumario de la medicina, con un tratado sobre las pestíferas (• 
h/if" impreso en 1498 por el licenciado D. Francisco López de V-'^ y. 



94 9ICOIOVABIO 



ni i Bernabelillo, por simple sospecha de rebelión. (Doonmentot pan 

la Hist de Méjico, 1* serie^ tomo 31, pág. 221). 
BvenaTentnra (pueblo de San). Esta palabra es compuesta de hie- 
na i de ventttrtk 

£1 padre Fr. Manuel de la Oruz fundó en Ooahuila, por los allos de 

1693, el pueblo de San Bnenayentura de la Consolación, en d Valle dt 

Nadadorea (Mota Padilla, tomo 2V, pág. 151). 
BaenaTentura (convento de San). El convente de San BaenaTen- 

tura de Atotonüeo, en Durango, se fundó en el afio de 1619. Despaásfc 

quemaron loe indios. (Mota Padilla, tomo 3?, pág. 221). 
BaenaTentara (pueblo de San). En 10 de abril de 1753 esteba 

fundada la población de Ntra. Sra. de Guadalupe de Horcasitas o San 

Buenaventura. (López Portillo, pág. 444). 
Ballereng^ne* Es palabra derivada de bullir^ moverse, porquD hace 

mover al vestido, i de la desinencia engue^ del lenguaje familiar. I 
En 1789 se usaba en Méjico con el nombre vulgar de culo pottmé 

(Oavo, pág. 382, nota); en 1860 volvió a usarse, aunque algo Taiiado 

en la forma, con el nombre de crinolina, malacofí^ etc.; en 1889 a 1894 

volvió a usarse, de varías formas, con los nombres de polizón, huJUBren- 

gu€, ahuUadar^ etc. 
BllStamante* Apellido castellano, formado de huiio^ del latín ¡mttwHí^ 

figura, retrato, i de amante^ de amare^ amar. 

La villa de Bustamante, del Estado de Tamaulipas, fué fundada ea 

el valle de su nombre el 26 de marzo de 1749, con el nombre de Red 

de lo8 Infante», 
Bastamante. Villa del Estado de Nuevo León, a orillas del río de 

su nombre, fundada con indios tlaxcaltecas el afio de 1686 i conocida 

por San Miguel de Aguayo hasta el 27 de febrero de 1822 que fuéeri. 

gida en villa con el nombre que tiene, en memoria del general D. 

tasio Bustamante, que nació en Jiquilpan (Miehoacán), el 27 de \\ 

de 1781. 



•♦♦•- 



1 Se deriva de bulla (voz derivada de buUir, procedente del latiao bulliré^ her , 
palabra onomalópiea, término al que acompaña ana r eafónica, o de enlace, i la '^ i« 
neocia engue), (Maclas, Dice. Cabano). 



V 



96 DICCIOVABIO 



El campo quedó cubierto de cadáTerea da indíganaa; pero HenUa- 
dez de Córdoba perdió ▼eintiaeia aoldadoa. (Herrera, década II, li- 
bro II, cap. 17; Yida anónima de Oortós, pág. 339). 

Cabo Roja Del latín eabus^ por eaptU^ cabeza. 

Este cabo del cantón de Tiixpam, del Estado de Veracmi;, ea memo- 
rable porque allí desembarcaron el afio de 1829 las tropas espafiolaa a 
las órdenes del general D. Isidro Barradas, que intentaba reconquistar 
a este país. 

Cabo de San Sebastián. El cabo de San Sebastián se llamó asi en ho> 
ñor del capitán D. Sebastián Vizcaíno, que salió de Acapuloo ^ 5 de 
mayo de 1602 i llegó a este cabo a los nueve meses de navegación. 
(Torquemada, tomo V, lib. 5, cap. 7). 

Cabo Mendocino. El afio de 1542 mandó el virrei D. Antonio d€ 
Mendoza que dos divisiones salieran a hacer nuevos descubrimientos: 
la una era de dos navios, mandados por Juan Rodríguez Oabrillo Por- 
tugués, marinero, a quien le dio Mendoza la comisión de navegar por 
la costa occidental de Oalifomia, hasta hallar el remate de la Amérioa 
Septentrional Oabrillo se dio a la vela en el puerto de Navidad, i 
después de haber recorrido varios puertos de aquella península, en cua- 
renta grados, vio montes cubiertos de nievo, i más allá descubrió un 
gran cabo, que en honor del virrei llamó Mendocino. (Fr. Andrea Ga- 

vo,lib. III. §26). 
Cacaliaaillllpa* Palabra azteca que significa &obre la sementera: de 

cacáhuatl, maní; milli, sementera, i pa, apócope de pan^ 8obr& 

La gruta de Oacahuamilpa se halla en la sierra de Tazoo, entre los 
estados de Guerrero^ Morolos. La entrada tiene 20*95 metros de al- 
tura i 4r90 de ancho. Tiene 15 departamentos, que llaman salones, 
de los cuales uno tiene 1257 metros de longitud, 58'66 de alto i 46*09 
de ancho. Esta gruta es una dé las curiosidades más notables del país. 
Cacalotenang^O* Nombre azteca que vale cuervo en la muralla, com- 
puesto de caealotlf cuervo, ienámUl^ muralla, i co, en. 

Desdo 1713 existía este pueblo del municipio de Tazco; pero en 
1773^ D. Juan Pérez de la Vega Oancio puso a los naturales en poae> 
sión de los terrenos. 

A un quilómetro de la población está la bellísima cascada de Cacmhy- 
tenangot de 103 metros 19 centímetros de altura El reoipieiite don* 
cae el agua es de 20 metros de largo, de 8 de ancho i 37 de prof unH 
dad. (Pérez Hernández). 
Caeerte de caballada mestefia. uno de los espectáculos más cm 
sos i dignos de verse es el de una cacería de caballada salvaje 
los pueblos de la frontera. Las corridas de caballadas son generr^^ 



\ 



96 BMMIIOVARIO 

de las psregrinaeionw % U Meca, se difandió pronto por Egipto. 1a 
Siria i Ift India. 

una nave india abordó a la playa de Teama, en Arabia, i TÍeado 
loe marineros eerca de alli una ermita, entraron i hallaron en eUa a 
Sohedelif anciano ermitafio, qoe habiéndolos acogido oorteamenle^ \m 
ofreció cafó. Agradóles esta bebida, qae aún no se conociai i les eca- 
nfió qae podría prestar algún alÍTÍo a sn capitán, que estaba mahnno. 
Schedeli les aseguró que por medio de ella i de la oración se eurazia ce 
breve tiempa 

Sohedeli f aó el santo tutelar de los cafeteros musulssanes, que todci 
los días, al decir la primera oración matutina, lo mencionan i dan gn- 
cias a Dios de haber hecho conocer por su medio, fuera de la Arahts, 
aquel precioso licor. 

Sacy dice que fué introducido en el Yemen al terminar el siglo IX 
de la hégira, por el jeque Dabani, i conocido en Egipto poco d es pu és, 
donde se abrieron casas expresamente para venderlo. En el retnado 
de Solimán, hijo de Selim, por los afios de 1556, fué cuando se lletó a 
Oonstantinopla. Allí lo bebió por primera ves, en 1615, el italiaac 
Pedro Della Valle, i escribió a Mario Sohipano: **Onando me valla lle- 
varé café, i daré a conocer en Italia este simple, que quisa hasta ahora 
sea allí nuevo." Se engaftaba, porque ya el médico alemán Leesardo 
Ramwolf hablaba del café en 1573, i con la mayor exactttad Próspe- 
ro Alpino, que había sido médico del cónsul veneciano en Egipto, en 
las obras De planeiU JSgipti i Dé médioina jgjip$iórum, 1591 i 1591 

Hasta la mitad del siglo XVI no se vendió en Londres i Paria Los 
holandeses fueron los primeros que llevaron algunas matas de M^kñ a 
Batavia. 

Después, los magistrados de Amsterdam regalaron un pie a Laii 
XIY, que lo mandó poner en el Jardín Botánico, i que fué el psdrt 
de los inmensos plantíos que Francia hizo en sus colonias de Aménca 
Vivióse una planta a la Martinica; pero escaseando el agua en el lar- 
go i desastroso viaje, hubiera perecido el arbusto sin el saorüdo de un 
aficionado, que dividía con él la escasa porción que le estaba asigaadiL 
Llegó de este modo a aquella antilla i creció, i sus granes fueron re- 
partidos entre los habitantes. 1 
CaimAll* Nombre cibonei, derivado del caribe atayuman. Dialecto ^ 
los caribes, acayümoñi^ cocodrilo (Barda, Dice.) De act^umain^ no 
do crocodilo em lingua caraiba; vid Dictionaire f ran^ais-caraibe do 
Baymond Bretón. (Vieira, Dice, pori) 



1 Gantú, tomo 7, pág. 399. 



100 



DICCIONARIO 



de allí, i 15 o 20 de linea; atravesó el rio de Ules» mal crecido a la aa> 
zón i se situó en la orilla del rio Calabozo. En esto se aproximó el ene* 
migo con 150 hombres, una pieza de artilleria i 80 malas de eargia, i 
onando estaban los americanos pasando el rio, mandó Garay haceries 
fuego. Mientras tanto, otra partida cayó sobre el oonToi de muías i 
lo dispersa Los vecinos de las ceroanias les quitaron 20 caballos en- 
frenados i como 70 malas cargadas de viverea. Los americanos se retí. 
raron a Panuco, i al pasar por Tantoyuca cometieron desórdenes i to- 
bos en la población. Garay i d coronel D. Domingo Jáuregui los per- 
siguieron diez leguas. (Pérez Hernández). 

Calderón (batalla del puente de). D. Antonio Cordero, gobernador de 
Ooakuila i jefe de las fuerzas de las provincias internas, debía de venir 
por San Luis i Zacatecas, pacificando de paso los lugares insurrecciona- 
dos, a recibir instrucciones acerca del plan que se proponía el gobierno. 
£1 teniente eoronel.D. Ignacio Elizondo sublevó las tropas, i ya no pado 
eontarse con Cordero. £1 general D. José de la Cruz, una vez tomada 
la ciudad de Yalladolid, debía^ según el plan, avanzar sobre la provin- 
cia de Guadalajara (en poder de los insurgentes); pero aunque se apo- 
deró de Yalladolid, tuvo en seguida que combatir a D. Ruperto Mier, 
fortificado en XJrepétiro, i el 14 de enero de 1811, a consecuencia de 
varias demoras, estaba a más de 60 leguas del punto convenido. 

Bl 10 de diciembre de 1810 salió de Gaanajuato para el lugar cita- 
do el ejército del jefe D. Feliz M» Calleja i del Reí Entró en Aguas- 
calientes, de donde ahuyentó a los insurgentes, sujetó a Silao, a León 
i a Legos, i el 15 de enero de 1811 entró en Tepatitlán. 

El 16 salió hacia el Puente de Calderón, a 6 leguas de distancia. 
Hidalgo salió el día H de enero de Guadalajara con 100,000 hombreSi 
unos 20,000 jinetes, i con aquella turba, sin disciplina i mal arma- 
da, se situó el 15 en ditho puente. En la madrugada del 17 atacó Ca- 
lleja a los insurgentes. Después de cinco i media horas de combate, 
viendo Calleja que perdía terreno, preparó sus 10 piezas de batalla, i 
aventurando el todo por el todo se dirigió con sus soldados en colum- 
na a donde Allende i Abasólo hacían la mayor resistencia. El fue^ 
fué entonces horroroso i tan rápida la maniobra de los realistas, que 
las piezas de la batería de los insurgentes quedaron sin disparar, car- 
gadas a metralla. 

Quedaron esparcidos aquí i allá los coñones, los trenes, los equip 
jes, i las tropas de Hidalgo emprendieron la retirada, huyendo en pre 
cipitada fuga por las barrancas i caminos. Sólo el realista Flon, o 
algunos dragones, persiguió a los derrotados; pero pagó bien cara ' 




102 DICGIOKARlO 



i D. Mtnuel GonzAlez, después oonstítocionalista i presidenU ia 1» 
Bepáblioa. 

Caltsontmf • Sn diciembre de 1529, Ñafio de Giumáiiy al frente de 
10,000 tlaxoaltecaí, 14,000 mejioanos i 500 espafiolea, entre ellos 200 
jinetes, salió de Méjioo para la conquista de Michoaoán. Poco aatíafe- 
eho este codicioso de que Oaltzontzí le obsequiera con dies mil maree» 
de plata i una gran cantidad de oro, biso que el rei indio mejorase 
dos reces el donatiro; pero como la insaciable codicia del conquista- 
dor aán no quedaba satisfeoba, cuando OaltMntzl le expuso que ja na 
tei^ía metal preeioso, i sólo le quedaba cobrcí lleno de ira le mandó 
prender, i en un pueblecillo inmediato a Puruándiro, no obstante los aue- 
TOS regalos de más oro i plata, que los nobles del reino le hidsron, i 
sin oír las súplicas de los sacerdotes que se interesaban por la inocente 
TÍctima, el feroz conquistador lo . mandó quemar viro, despuós que lo 
martirisaron metido en dos petates cosidos, atado a la cola de un ea- 
bailo i arrastrado por la plaza. (Bomo, pág. 4). 

CalzadA de S. Antonio. En 1742 se construyó la calzada de San An- 
tonio Abad. (Payno, pág. 120). 

CAlsadA de la Piedad* En tiempo del rirrei D. Bernardo de GálTcs 
(1784 a 1786) se compusieron las calzadas de la Piedad i San Agus- 
tín de las Oueyas de Tlálpan. (Payno, pág. 126). 

Calvadas de Méjico. Plural de ealzadíi, femenino de cahuub, tórasino 
derirado de calzar^ del latín caleeare, de caleetu^ calzado; porque el ca- 
mino se oalza^ se rellena, se empareja, para la calzada. 

D. Juan de Mendoza i liuna, marqués de Montesclaros, que entró en 
Méjico el 27 de Octubre de 1603, mandó bacer en 1604 las calmdas 
de Guadalupe i de San Cristóbal, reparó la de San Antonio Abad i el 
Albarradón. En 1634, el yirrei D. Bodrigo PacbecQ i Osorio, marqués 
de Oerralyo, mandó bacer las compuertas de la calzada de San Cristó- 
bal. (Cortés, pág. 10 a 22). 

Otro escritor dice: '^£1 virrei D. Juan de Mendoza i Luna, mar- 
qués de Montesclaros, para impedir las inundaciones en Méjico, man- 
dó en 1605 reparar las calzadas de Guadalupe i de San OristóbaL £n 
la primera trabajaban de mil quinientos a dos mil mejicanos, que re- 
ñían hasta de Teinte leguas, i se terminó en cinco meses; la segunda, 
por ser más larga i más ancha, tardó más. Luego se emprendió el tre- 
bejo de las de San Antonio i Chapultepec, que terminó en el bosqua 

Callejft (acción de). El coronel D. Joaquín Manuel Bodrígues, a la ei 
besa de un cuerpo de imperialistas, salió de Querétaro el 1^ de may 
de 1867 i atacó a los republicanos que estaban en la hacienda de C 
lleja. Estos rechazaron a aquellos, i los persiguieron hasta hacerlos ' 



104 DZCCieVARIO 



taba en la plaza mayor, enfrente de Granaditas, plazuela de Sa& Fer- 
nando, de la Oompafiía, San Diego, San Juan, Mejiamora» i nwk en 
cada plaza de laa minas prinoipaleii. Nombró a nn oficial oomiamado, 
que acompafiado del escribano de cabildo pasase a Granaditos, i exa- 
minase a los presea Aquí £a¿ el robar i tomar la ocasión por loa eabe- 
líos: los qne tavieron dinero que ofrecer, i garantizarom sna ofertas, 
f aeron puestos en libertad; los que no, perecieron. Toda la noche se 
estuvo ahorcando enfrente de Oranaditas, sirviéndose los verdiigos de 
la luz de los ocotes para tan cruentas ejecuciones. Al pie de la horcft 
había una porción de burros, sobre los cuales echaban los esuláverMí 
quo algunos fueron sepultados vivos, pues uno de éstos logró salvarse 
por una rara casualidad, el eual lleno de confusión vistió una jeifa 
grosera (que aquí llaman hábito de Ntra. Sra. de Guanajnato), i a gui- 
sa de penitente i ermitaño se fué a la mina de Oata a servir al Sr. de 
Yillaseca, al cual atribuía la milagrosa conservación de su vida. Este 
hombre excitaba la compasión, pues aunque logró sobrevivir a tama&a 
desgracia, quedó^ sin embargo, con el pescuezo chueco. 

£1 27 se diezmaron 180, los 18 fueron ahorcados en la plaza mayor 
esa misma tarde; el 28, sufrieron la misma pena en Oranaditas ocho 
individuos, entre los que se hallaron el hijo querido de las ciendas 
exactas, D. Casimiro Ohovell, D. Ramón Favié i D. Ignacio Ájala. 
Antes habían sido ejecutados D. José Antonio Gómez, D. Bafael Da- 
vales i D. José Ordofiez. El jueves 27, por la tarde, fueron ejecutados 

dos individuos El virrei Venegas todo lo aprobó. Así decía en 

su oficio de 27 de noviembre: 'Tné justísima determinación la que 
V. S. tomó, de"* que nuestras tropas entrasen a sangre i fuego en una du- 
dad que había cometido tan detestable delito: el crimen de haber de- 
jado entrar a los insurgentes." (Oavo, págs. 852 a 854). 

Calles de Ohiapaa El viernes 24 de abril de 1528, el Capitán Diego de 
Mazariegos, con la gente de su ejército i vecinos de lá Nueva YtUa- 
rreal (de Ohiapas), se ocuparon en distribuir el sitio qvtB habían eaoogi- 
do por su morada en forma de pueblo, por barrios, cuadras i calles» a 
las cuales dieron sus nombres para ser conocidas: calle del Sol, de la 
Luna, de la Fuente, de Gomitián, de Santiago, del Río, de Oinacau- 
tlán, del Fefiol, de la Oarrera, Galle Nueva de la Laguna, de la Cié- 
naga. (Remesal, pág. 269). 

Camarero (D. Ignacio). Apellido solariego castellano. 

El Mariscal de Campo de las tropas independientes, D. Ignado b 
margo, fué comisionado, en unión de D. Mariano Abasólo, por el eu' 
Hidalgo que se hallaba en la hacienda de Burras, el 28 de septienil^ 
de 1810, para llevar al intendente de Guanajuato una comunicar^ 



109 DICCIONARIO 



ana noche, a las doce, sonar i repicar aquella campana, todos oorríen» 
a oerdorarBe de la cansa del sonido. £1 alcalde subió al campanario i 
quedó atónito al ver qne sólo había allí nn gato i éste no podía ser el 
que repicaba. De las averiguaciones se supo que el campanero no dur- 
mió esa noche en el pueblo, i quedó asentado en el expediente i firma- 
do por varios vecinos honrados, que la campana tocó sola. En los dia- 
rios Mercurio i Gaceta, se habló con calor de la campana, como de una 
cosa rara. 

£1 expediente pasó al Consejo i luego al Fiscal para que diera sa 
dictamen sobre este célebre asunta Éste, en su voluminoso dictamen, 
declaró que el diablo tuvo alguna parte directa o indirecta en el hecho. 
Presentado el asunto al Tribunal, se discutió acaloradamente, i anos 
atribuían el repique a los duendes, otros a los vampiros, quienes ai de- 
monio, a los revolucionarios, eta, etc. Después de seis horas de discu- 
sión, se aprobó el pedimento del Fiscal en todas sus partes, que fueron: 
1*, que se diera por nulo i de ningún valor el repique de la campana; 
2% que a ésta se le arrancase el badajo para que en lo sucesivo no osa- 
se sonar de motu propio i sin el auxilio del campanero, i 3\ que salie- 
se desterrada de aquellos dominios; sentencia que inmediatamente se 
fjecutó con las formalidades debidas. 

Aunque esta relación parezca una patrafia, es cierta. Quitado el ba- 
dajo, eaibarcaron la campana para Méjico a cumplir su condena. Llegó 
a esta ciudad i la arrinconaron en un corredor del antiguo palacio de 
los virreyes, donde se veía tomo una cosa maléfica, i con cierto horror. 
El virrei La-Gerda comenzó a edificar el actual palacio, obra que oom- 
pletó el conde de Revillagigedo, quien mandó que aquella campana 
sirviese de algo bueno; pero como no podía contravenir las órdenes de 
Espafia, no se atrevió a mandar a ponerle badajo i la destinó para el 
reloj, que todos conocemos, en el Palacio de Gobierno. (Dice. Univ. de 
Hist i Geog., Ap., tomo I, pág. 473). 

Cmiipaiias de la Oatedral de Méjico. Instrumento llamado asi porque 
empoEÓ a emplearse en las iglesias de la Ccmipania romana. (Monlau). 
El primero que hace mención de las campanas es San Isidoro. 

La campana mayor de la Oatedral de Méjico, nombrada Sta. Mada 
de Guadalupe, se colocó en la torre que mira al poniente, el afio de 
1792: su altura es de cinco metros, su vuelo de 9'932 metros i su oo ' ^ 
fué de 10,400 $i La campana llamada '*Dcfia María," colocada ei i 
torre que mira al oriente, se estrenó el afio de 1754 i su peso ec de 1 > 
quintales o 600 arrobas. En 1793 se estrenó otra campana que p k- 
14,999 libras o 596 arrobas. 

Campeche (fundación de). Palabra maya alterada de Kimpeeh, í 



!í 



» - 

f 



108 DICCIOKABIO 



manera alguna de lat manos del blanco americano, i he aquí una ertca- 
tagema agndiaima i sagaz, al parecer inocente, que adjudica a loa criO' 
líos los poderes de los cuatro órdenes del Nuevo Munda Sin esta er- 
pectatiTa solapada, ¿cómo habían de resolyerse a hermanar con el indio 
asqueroso, a igualarse con el iudAcente mestizo, a nivelarse con él sa' 
po mulato, ni a alternar con elloal \fl6mo se había de arenturar al de- 
saire rabioso de enmudecer i de humillarse ante el número superior da 
tan vil eanallar (Oavo^ págs. 898 a 901). 

Camirill* Nombre puesto por la isla llamada gran Canaria, Dij^ronas 
eanariaa, a canibus, por haber hallado en ellas multitud de penoa; sai 
lo afirma Marineo Siculo en la historia que hizo de los Beyes Oatóli- 
COS. (Oovarrubias). • / 

El pueblo de Canaria es memorable por la batalla que los eepafioles 
dieron a los tepehuanes, donde mataron a filo de espada más de quince 
mil indígenas. (Arlegni, pág. 91). 

Canatllill* Término azteca derivado de canauhtli^ ánade o pato, i 
tlán^ lugar de: lugar de patos. 

El convento del pueblo de San Diego Oanatlán, a diez l^^uas de Da- 
rango, se fundó en 1616. (Mota Padilla, tomo 3^, pág. 221). 

La iglesia de este pueblo faé quemada por los indios tepehuanes. 
(Arlegui, pág. 91). 

Candela de Ooahuila. (Guadalupe de la Misión de). Del latín oafubfs, 
de candero, brillar, arder. 

La misión de San Bemardino de la Candela (Coahuila), se íundé ú 
afio de 1690, por disposición del virrei don Antonio María Bacareli; 
en 1774 se incorporaron a la misión de San Miguel de Aguayo, Ice po- 
cos indios que habían quedado, dejaron las tierras i aguas a las dies fa- 
milias tlaxcaltecas que se sacaron del pueblo de San Esteban del Sal- 
tillo, con las que se formó el pueblo de nuestra señora de Guadalupe da 
la Candela, qne en 1793 contaba con 596 habitantes. (López Portillo, 
pág. 265). 

Candelaria* Nombre derivado de eantísío. 

En 1799^ en las márgenes del río salado, en el nuevo reino de Leóa 
se planteó una colonia, a la que se dio el nombre de villa de la Cande- 
laria de Azanza, en honor del virrei D. Miguel José de ^«^^«ft ^i 
destruyó la gran inundación de ISOL (Cavo/'pág. 648). 

Canonjía* Nombre derivado de canonje, formado de eánan^ r^la. 

La primera canonjía de Guadalajara la ocupó en 1552 D. Alo o 
Sánchez Hincón; la segunda la ocupó D. Francisco García Urri k 
(Mota Padilla, tomo 3% pág. 57). 



1 



lid DICGIOVARIO 



nando Cortés al Rei, de la Villa de Segara de la Frontera de Nvevi 
Espafia, a 30 de octubre de 1520). Ya en Oempoala i Tiaxcala kabüa 
hecho capillas provisionalmenta 

Capilla del Parral El gobernador don Antonio de Oca i íUrmiento de- 
terminó dedicar a San Francisco Javier una snntaosa capilla qae kabb 
labrado a sos expensas en el Real de San José del Parral, para perpe- 
tua memoria de su devoción afectuosa. El 2 de diciembre de 1669 ben- 
dijo la capilla el padre D. Eugenio López, rector del Oolegio de la 
Oompafiia de Jesús, de Dnrango, que a la sazón se hallaba en la visHa 
de las misiones circunvecinas del Parral, de Chihuahua. (Dooununto 
para la Historia de Méjico, 1* serie^ vol. 32, tomo 3^ pág. 269). 

Capilla de los Dolorea La capilla o Iglesia de los Dolores, de Orinfas, 
se comenzó el año de 1720. (Arróniz, pág. 347). 

Capitalacidn de Ulúa. El 17 de noviembre de 1825, los jefes espafto- 
les de San Juan de Ulúa presentaron al general D. Miguel Barragán, 
a quien D. Guadalupe Victoria habia confiado el mando de las amai 
del Estado de Yeracruz, un proyecto de capitulación que fué aceptado 
con pequefias modificaciones, i ratificado el día 18, compuesto de 14 ar- 
tículos, por los cuales, si bien convinieron los espaftoles en entregar una 
fortaleza que ya no podían conservar mucho tiempo, obtuvieron todas 
las ventajas i honores que podían apetecer. Así terminó el dominio de 
Espafia en Méjico después de estar más de cuatro años complaciéndose 
en destruir la ciudad de Yeracruz que tenía bajo los fuegos de las ha- 
terías del castillo de San Juan de CTlúa. (Lerdo de Tajada, tomo 2*, 
págs. 279 a 28i). 

Caporal Ardilla (el). El Caporal Ardilla era sirviente de un rico mar- 
qués (de Aguaacalientes), i en beneficio de los intereses del amo ofrsdó 
su alma al demonio, si éste lo ayudaba a realizar aquel proyecta fie 
convino en el arreglo, que era el adquirir un ganado numeroso, i ea 
ana noche se trajeron millares de animales. Los espiritas malignes 
abrieron fosos por los cuatro vientos, i en el centro enoerraron el gana- 
do inmenso; pero no concluyeron la obra a las cuatro de la mafians, 
como estaba convenido, i el Oaporal Ardilla se quedó con el ganado sin 
entregar el alma. Desgraciadamente, éste celebró otro contrato euyu 
estipulaciones no cumplió, por lo que el demonio lo arrebató osa ' d 
ímpetu, que el Oaporal quedó estrellado contra una pella. £1 vulgo í- 
guraba que el cuerpo de Ardilla i el del caballo que montaba qneds n 
estampados. ¡Ouánta superstición, cuánta ignoransia, hija de la edi i- 
ción de la época colonial! ¡Ya se ve, si un siglo después de fundad li 
villa de Aguaacalientes, no había ni una escuela! (González, páf- '). 



112 DICOIOHÁRIO 

86 pensó edificar nuero templo dedicado a Ntra. Siil de los Aiigélei, i 
nneyo convento para religiosas capnohinas también; pero indias^ pues 
en la otra casa sólo podían ingresar espafiolas. Terminado el edificio 
material, f aeron llevadas las f andadoras del convento de Ctorpoa-Ohiiiti 
de Méjico, por el párroco de Zimatlán D. José Ruiz, el 29 de enero de 
1782. (Qay, tomo 2?, pág. 336). 

Cariipoa. Supone el Sr. Baelna qne puede ser nombre cahita, alterado 
de earapohoua^ compuesto de earami^ balsas, de />o, en, i haua^ casa: ca- 
sa en la balsa. 

Don Francisco de Ibarra, a persuasión de D. Pedro Tovar, ofiosl 
que había sido de mucha distinción en el ejército de Francisco Viasques 
Coronado, después de haber atravesado con grandes penalidades i ira- 
bajos la Sierra de Topia, entró en Sinaloa con algunos religioaoa de San 
Franeisoo, i a la ribera austral del río do Zuaqni, fundó la villa de San 
Juan Bautista de Oarapoa, a trece l^uas de la costa, en una hermosa 
isla que forman los ríos Zuaqui i Ocoroirí. Dejó por Gobernador a D. 
Pedro Oohoa de Garraga i por cura al Lie Hernández de Pedresa coa 
algunos religiosos franciscanos. 

Los indios quemaron esta villa, i en febrero de 1583 la fundó de 
nuevo, aunque en el mismo sitiOi D. Pedro de Montoya. Se le dié el 
nombre de San Felipe i Santiago de Oarapoa, en memoria de la anti- 
gua. (Alegre, tomo 1^ lib. 3, pág. 239). 

Carbonera (batalla de la). Derivado de Carldri. 

El 7 de octubre de 1865, el general D. Porfirio Díaz salió del p«éhk> 
de Miahuatlán (Estado de Oajaca) con 900 hombres, i se dirigió a la 
capital del Estado, ocupada por los imperialistas a las órdenes del jefe 
Oronoz. El gobierno de Maximiliano mandó 1,500 hombres para in- 
pedir que Díaz tomara aquella plaza. El 18 de octubre del mismo aflo 
se encontraron los dos ejércitos en el punto conocido por La CarboMrm 
i se rompió el fuego a las once de la mafiana i duró el combate hasta 
las seis de la tarde, hora en que la infantería austríaca tuvo que oeder 
por no caer prisionera, dejando en poder de los defensores de la liber- 
tad e independencia de la patria el armamento, artillería, parque i 
cuanto llevaban los auxiliares de Oronoz. (Pérez Hemándei). 

CÚTCel de Orizaba. El afio de 1767 se pensó en edificar en Orizaba ana 
cárcel. En 1770 se dio principio i en 1773 quedó concluida toda la pr> 
te destinada a casa de cabilda (Arróniz, pág. 336). 

CÜrdenas* Apellido que ha dado nombre a varias poblaciones; trae t 
origen de Bizcaya, donde tiene su solar en la villa de Cárdenas. E a 
apellido viene de D. Lope López, Y señor de Bizcaya, Nájera i Or i- 
lia la Vieja, que murió en 1170. La palabra es por lo tanto bascc y 



414 



DlCClOlfAniO 



Santa Teresa la Antigua, de Méjico. (Alfaro i Pifia, pág. 321 i viiel- 
^ U). 
CJarmeil de Méjico (convento del). 

£1 convento de Ntra. Sra. del Carmen se fandó en Méjioo el afio de 
1748. (Alfaro i Pifia. Relación descriptiva de las iglesias i eomveatoi 
de Méjico, pág. 72). 
"Carmen deQaerétaro. 

El 21 de abril de 1803 llegó a Queréfearo el arzobispo de Méjioe D. 
Francisco Javier de Lisama, para poner a las religiosas oarmelitaades- 
<:alza8, i|ue había llevado desde la capital, en posesión de sa nuevo con- 
vento de Jesús. Trasladó el día 12 del mismo mes desde el eonvento de 
Kegina-Goelis de Méjioo al de Sta. Teresa la Antigua, a Sor ICaria An- 
tonia Rodriguez de Pedroso i le dio el hábito de novicia carmelita con 
el nombre de María Josefa do Santa Teresa. £1 22 del mismo mes ds 
abril, como a las ocho de la mafiana, el Sr. D. Juan José Qamboa ben- 
dijo la nueva iglesia i convento provisional. ^(Alfaro i Pifia, pág. 164^ 
Oarmen de San Ángel (convento del). 

£1 afio de 1613, D. Felipe de Gnzmán, cacique de Chimalistac, pe- 
queño barrio de la villa de Oojoacán, cumpliendo con la última t^qb- 
tad de su difanto padre, cedió a los padres carmelitas una huerta de 
considerable extensión, gravada por ciertas obligaciones piadosas. 
Los religiosos, para cumplir con dichas obligaciones, fundaron un pe* 
qu^o hospicio. La*^ viuda deGuzmán ordenó en su testamento so en- 
tregase todo el terreno a los frailes, quienes lo poseyeron hasta 1861. 
£a este afio^ D. Francisco Schafino se adjudicó la huerta del convento 
de San Ángel. 

Frai Rodrigo de San Bernardo mandó trazar el plano del convento e 
iglesia a Fr. Andrés de San Migue). Se puso la primera piedra el 20 de 
junio de 1615 i en 1017 se dedicó el templo bajo la advocaeióm de Saa 
Angelo mártir, titular que conservó hasta 1633, en que D^ Ana Agui* 
lar i Niño, viuda de D. Melchor de Ouéllar, entusiasta favorecedora ds 
Jos carmelitas, ocurrió a estos religiosos de San Ángel, ofreciéndoles 
toda su hacienda, como donación inter vivoa^ a condición de que le ce- 
diesen el patronato de su iglesia i quedase por titular Santa Ana. 

£1 convento se llamó de Ntra. Sra. del Carmen. 
"Carmen de Puebla (convento del). 

£1 convento del Carmen de Puebla fué fundado en 1586. Hai v i 
reliquia de la Sta. Oruz de Huatusco. (Alfaro i Pina, pág« 208). 
Carmen de Morelia (convento del). 

£1 obispo D. Fr. Alonso Guerra fundó el convento del Carmen ) 
Morelia. Fr. Pedro de San Hilarión fué el primer prior. £1 31 de - 



116 



DICCIOKARIO 



Este López coQstrnyó trece bergantines que sirvieron para tomar la 
ciudad de Méjico. 

CarroaEa (batalla de puerto). El 6 de octubre de 1810 se acercaban loe 
insurgentes a Querétaro por el camino de San Miguel el Grande, i 
Flon, que había llegado a la ciudad, destacó contra ellos una diñnón 
de 600 hombres a las órdenes del sargento major D. Bernardo Telloi 
compuesta de infantería de Oelaja, dragones de Sierra Gorda, etc, 
formada en aquella ciudad con los europeos fugitivos de allí, de la que 
fué nombrado capitán D. Antonio Linare& Tello, creyendo que los 
enemigos no excederían de 300 hombres, salió con dos cafionea a bus- 
earlos; pero encontrando que no bajaban de 3,000, ventajosamente si- 
tuados en el puerto de Carroza, la división se dispersó, no quedando 
más que 180 hombres, sin más oficial que Linares, el cual avanzó al 
ataque, con lo que dio lugar a que la División se rehiciese, i en la tar- 
de del día 9 de octubre sostuvo una acción en la que los indios, no co' 
nociendo el efecto de la artillería, se precipitaban sobre ella creyendo 
defenderse con presentar a las bocas de los cafiones sus sombreros de 
paja. Así fué grande la mortandad que tuvieron los insurgentes, mi<Hi- 
tras que los realistas sólo perdieron un soldado de Oelaya, muerto ca- 
sualmente por su misma artillería. Esta fué la primera batalla dada 
a los insurgentes en campo raso. (Ap. al Dice. TTniv. de Hisl i Geog.) 

Cata de mujeres dementes. El obispo de Méjico, D. Francisco de Agolar 
i Seijas, a ejemplo de un pobre oficial de carpintero, llamado José Sá* 
yago, que en 1687 comenzó por recoger en su casa a una loca prima de 
su mujer, emprendió aquel prelado en 1690 el sostenimiento de muje- 
res dementes i fatuas, a quienes au enfermedad i pobreza hacían andar 
vagabundas, no sin mucho riesgo de su honestidad. A la muerte del 
obispo, quedó encargado de la casa el padre Juan Martínez de la Fa' 
rra, prefecto de la congregación del Salvador. (Alegre, tomo S'', pá- 
gina 107). 

Cniamata de Veracruz (fundación de). El edificio de Casamata de Ve- 
racruz fué construido en 1649, por acuerdo del Ayuntamiento, quien 
dio 14,846 pesos 2 reales para la obra. (Lerdo de Tejada, tomo 3*, pá- 
gina 37). 

Fortaleza que está de la ciudad de Veracruz a unos 5 quilóme- 
tros, memorable por haber proclamado allí el general D. Antorí'^ 
López de Santa- Anna, en 1822, el plan que dio por resultado el es 
blecimiento de la forma de gobierno republicano en Méjico. 

Casamiento do encomenderos. En 1539, para evitar los desórder i 
que se cometían con las indias, el emperador mandó que los encoré • 
deros de la Nueva España se casaran. (Cavo, lib. lY, § 10). 




118 DICCIONARIO 



Secretaría de Gobernación hailta el día 6 de marzo de 1872 en que le 
confiaron al Ayuntamiento de Méjico, por haberlo éste solicitada De 
6 de marzo de 1872 a 30 de agosto de 1873, se asilaron con asistencia 
diaria a 129,576 nifios. (Memoria del Gobierno de Distrito, Tac U 
Tibnroio Montiel). 

Casas de religiosos. El afio de 1591 tenían ya los religio&os dominicos en 
Nueva España, 66 casas con el competente número de conventoales. 
(Ramírez Aparicio, tomo 1°, pág. 36). 

Catalina de Sena. Nombre que en latín es CtUharina^ derivado dd 
griego KcUhard8t punís mundus, nitidus. (Oovarrubias). 

£1 convento más antiguo de religiosas de Morelia, es el de Santa 
Catalina de Sena (de dominicas). Lo fundó en 1577 el obispo D. Fr. 
Alonso Guerra, en el lugar que hoy ocupan las alunmas de Santa Bo- 
sa. Del convento de Santa María de Gracia, de Guadalajara, saUeron 
las fundadoras i Sor Isabel de los Angeles fué la primera priora. £n 
1738, se trasladaron al lugar que aún existe con este nombre. (Alfsro 
i Fifia, pág. 241). 

Catalina de Sena de Oajaca (Convento de). El obispo de Oajaca Fr. 
Bernardo de Alburquerque, que gobernó la mitra desde 1555 hasta 
1579, fundó en la capital de su obispado^ el convento de Santa Catali- 
na de Sena. (Alfaro i Pifia, pág. 268). 

Catalina de Sena de Méjiso (Convento de Santa). Se fundó esie 
convento a principios de 1593, con dos religiosas que vinieron de €^- 
jaca el 23 de julio de aquel afio. Primero establecieron su convento en 
unas casas amplias que a expensas de la provincia de Santiago, oam 
pro el padre Fr. Pedro Guerrero a D. Diego Hurtado de Pefialoza. S 
15 de agosto de 1619^ se bendijo el sitio i se puso la primera piedra de 
la iglesia, edificio que costeó D. Juan Márquez de Orozco. El 7 de mar- 
zo de 1623 se estrenó. 

Catalina de Oajaca (Monasterio de Santa). El 12 de febrero de 
1576, se fundó en la ciudad de Antequera, hoy Oajaca, el monasterio 
de Santa Catalina de Sena, de la orden de Santo Domingo^ estando 
presente el obispo D. Bernardo de Murque i el provincial de la orden 
Fr. Domingo de Aguifiaga. Las religiosas fundadoras fueron dies, i por 
todas, hasta la exclaustración de las monjas, profesaron cuatrocientas 
religioBas. (Oay, tomo 2?, págs. 33 i 35). 

Catedral de Méjico. La palabra eaUdral procede de la latina ecUAsd h 

{ftf, de cathedrat silla o asiento, porque en la Tglesia primitiva, euai o 

el clero se reunía en assamblea, cada individuo tenía su asiento, q e 

llamaban catkedra o silla. 

El 13 de octubre de 1527, se hizo la erección de la Catedral de ^^ i- 



^ 



120 



dicciohákio 



sai dos torreí de 58*52 metros de altura cada una, i las oficinas; en 
1732 se estrenaron los órganos. (Alfaro i Pilla, paga. 233 %23€). 

Catedral de Gaadalajara. Esta Catedral se fundó a iustanfliM del 
segundo obispo de la diócesis, D. Pedro Ayala, quien puso la prisMn 
piedra el 31 de julio de 161G, i se condujo un siglo después. (Bono, 
pág. 17). Esto no está de asuerdo con lo siguiente: 

£1 gobierno español mandó edificar la Catedral de Guadalajar% por 
«édula de 11 de mayo de 1561^ lo que consta en el cabildo oelebcado 
en 10 de noviembre de aquel afio (Alfaro i Pifia, pág. 287); pero se 
•rigió en 31 de julio de 1571 i se concluyó el 19 de febrero de 1618. 
El 19 de enero de 1549, Gnadalajara sólo tenía por iglesia, una polín 
capilla en el lugar donde hoi se halla la enfermerfa del convento de re- 
ligiosas de Santa María de Gracia, inmediata al coro. En mango de 
1552, se acordó por el cabildo, se cubra de paja nueva la iglesia i las 
campanas, para que no se mojen como antes. En 1556, se oompranm 
dos órganos de siete palmos i medio, que por su conducción desda Mé- 
jico, costaron 200 pesos. En cédula de 18 de mayo de 1561, mandó el 
Rei que la silla episcopal estuviese en Guadalajara i que en su confor- 
midad se edificase iglesia catedral. La obra se principió bajo la direc- 
ción del maestro Martin Casillas. El obispo D. Pedro de Ayala puso 
la primera piedra el 31 de julio de 1561. Tiene 58*176 metros de lon- 
gitud i 25 de latitud. (Mota Padilla, tomo 3, págs. 12-330). 

En 1569, se nombró organista al canónigo D. Pedro Merlo, con el 
sueldo de 40 pesos anuales. En octubre de 1563, fué nombrado primee 
capellán de coro, con veinte pesos anuales, D. Antonio Jiménea. Ld% 
oficios de secretario i pertiguero, estuvieron reunidos hasta el 11 de 
agosto de 1564, i el que los desempeñaba tenia 100 pesos al afio. El 3 
de enero de 1570, acordó el cabildo que la iglesia no se cubriese de te- 
jamanil por lo mui costoso de los materiales, por tanto, que se cubra de 
paja a la tarasca, o como cubren sus casas los tarascos. (Alfaro i Pifia, 
págs. 301 a 304). 

Catedral de Gajaca. La Catedral de Oajaca la comenzó en 1535, el 
obispo D. Sebastián Ramírez de Faenleal, gobernador i presidente en 
2a segunda Audiencia de Méjico. (Alegre, pág. 101). 

Es de cinco naves, tres abiertas i dos cerradas. (Alfaro i Pifia, pá- 
gina 271). 

Catedral de Duraogo. £1 obispo D. Gareia de Legaspi, comen s 

edificar la Catedral de Durango en 1695, con oficiales de Sombrer l 

En 1699 había ya levantadas diez bóvedas i una parte de las portar l 

En 1713, el obispo D. Pedro Tapiz, fabricó tres bóvedcs. la sacri ^ 



Cazones. Plural do catón. 

El 7 de ata-yo de 1539, part 
Fr. Marcos de Niza, acompa 
la (hoi Nuevo Méjico). Llegí 
nombre qne le habían paebto 1< 
de Baca; allí faadaron con 10 < 
de los Oazones," en que quedd 
Alcanz, hombre altivo e inho 
hijas i majares do loe natoraleB 
dieron la villa ana noche obaou 
ron a dar a Onlíacán. Esto éxi 
pafiolea eu Sínaloa. (Alegre, to 
Cdftyil* Palabra basuongada qu( 
posición parece zela-gay-<t, lo . 
oía que parece indicar el sígníf 
te, sin di&cnltades ni enibaraso 

Al Bur de la villa de Obama 
oiadad de Celaya, fundada con 
nnaa estancias de ganado mayo 
toría de la Independencia, porc 
de América el cara D. Miguel 
tiembredelSlO. 

El TÍrrei D. Lnia de Velasco 
dado, para asegurar los camino 
dios de San Felipe i San Migui 
el aDo de 1570, atladid la Ooncí 
(Alegre, tomo 1", pAg. 270). 

En 1609 se presentó «na céd 
Oovarmbias para quo se seflala 
res de españoles en qae estable 
doB fué la Villa de Oelaja, parí 
lugar ettaba ocupado por están 
dios chichimeoos. Se edificó la 
Cementerio. De ñmmttrio. 1 
ñon, dormitorio, derivado de k 

Por nna orden del virrei, coi 
siatencia que opusieron las prec 
práctica de sepultar loe muerto 
temente el cementerio general j 
Buen Viaje. Despuás se cerr 
qne el vulgo llama El Caiulo. ( 



En la madrogaclft del día 26 de febrero de 1835, loi sargentos de los 
lMtalIon«B de Acayúoan e Hidalgo, Santiago PeBaflor, Ramón Ortega 
i Pifia, aprehendieron previamente al comandante de la fortaleza, co- 
ronel D. J, M. Florea i Yalle, i a la oficialidad que en ella había, ae 
pronnnciaron con la gnamicii^ a favor del oentraliamo, annqne ún dar 
plan alguno. (Lerdo de Tejada, tomo 2' pág. 409). 
CcrrftlTO> Apellido castellano quo nnoe escriben Carralvo i otros >^«- 
rroi^ £a el primer caso es compaesto de etrro, monte, i de áíbo, blan- 
co, i en el iegusdo, de ñ&rrtí, montada, colina o oollado, i de albo^ 
blanco, como "Sierra N«rad(L" 

Esta villa del Eatado de ITaevo León se llamó antea "Villa de San 
Gregorio ds Oerralvo." Fué fondada en 1629 por D. iMartfn Zabala, 
em el objeto de explotar loa rióos metales de los cerros inmediato!. 
(Pérez Hemindez). 
Cerro de Mercada Del latín mrrtM, rúo, cresta, penacho. 

Qinái Yizqnee de Mercado, por mandato de la audiencia da Oom- 
poatela, pasó a Qaadalajara, recinto' cien hombres, venñd en doa bata- 
llas campales a los indios de Jocotlin. Habiendo visto nna mina rica, 
de qne pudo aprovocharM, la despreció, porque unos indios de hacia 
Paraíso le dijeron que en tierra adentro habla un cerro todo de plata, 
en anos llanos grandes; Siguió con su gente i fn¿ a dar al valle de loa 
XUnohoi^ donde se fundaron despnéa Llerena, San Martín i Bombre- 
rete^ i con ser minai tan ricas las despreció, oomo hizo oon las de Ohal- 
ehibnites i AlviDo, i ll^;ó en 1502 al deseado lugar. "Esta ea la rique- 
sa, dijo, porque tanto se han fatigada los primeros hombres; esta es la 
que el virroi D. Antonio de Mendosa enrió a buscar por mar i tierra; 
este es el oerro que Ooronado no pudo hallar, porque ya Dios lo tenía 
para que fuese de ífereadú.^' nombre qne desde entonces se le qned& 
Pero onil no serla su pesar al ceroi<»arse que no habla allí plata. (Mo- 
ta ladilla, tomo 2^ cap. 40, pág. 31). 



124 



DICCIONABIO 



Cerro de las Oampanas. Al oeste de la ciudad de Qaerétaro, a corta 
distancia, está el memorable Cerro de las Campanas, de unos 20 metros 
de altura, donde fueron fusilados el emperador Maximiliano i loa gene- 
rales D. Tomás Mpjía i D. Miguel Miramón la mafiana del 19 de ju- 
nio de 1867. 

Cerro Gordo (batalla de). Eu este lugar, entre Yeraoruz i Jalapa, a 
7 leguas de esta última población, se hallaba Santa-Anna con loa ge- 
nerales D. Valentín Canalizo, D. Nicolás Pinzón, D. Joaquín Rangel, 
Jarero, D. Rómulo Díaz de la Vega, D. Faustino Vázquez^ D. Jesás 
López Uraga, D. Jesús Alcorta i los tenientes coroneles de ingenieras 
D. Manuel Bobles i D. Juan Cano, etc., el 7 de abril de 18i6, cuando 
al medio día fué atacado por las tropas americanas mandadas por d 
general Twigs i sus subalternos los generales Worth, Scott, etc. 

Cerro Gordo de Zacatecaa El jesuíta Juan Agustín fué el primer mi- 
sionero del pueblo de Cerro Gordo de Zacatecas. Se le dio este nombre 
por estar al pie de un cerro mui grande. Los primeron santo* do la 
iglesia fueron la imagen de la Asunción de Nuestra Sefiora i San Pe- 
dro i San Pablo. (Alegre, tomo IV, pág 284). 
Ciciteg^ailla de Aguascalientes (igleeia de). 

La iglesia de Cieneguilla, de Aguascalientes, se comenzó el alo áo 
1751 i se acabó el de 1753. (González, pág. 60). 
Clhaatanejo» Palabra formada de la azteca cihuatl^ i Üan, aféresía da 
Moñt junto a. 

A principios de mayo de 1855 desembarcó D. Ignacio Oomonforl 

con 300 hombres, muchas armas i dinero en Oihuatanejo (Estado dio 

Michoacán) i estableció su cuartel general en Aria (Rivara, tama 1*» 

^ pág. 12). 

CinatMli* Del azteca ximatla, que significa junto al taller; compuesto 

de «iiiMB, labrar, e itla^ junto a. 

El obispo D. Fr. Bernardo de Alburquerquo erigió la doctrina da 
Cimatlán del Valle (Oajaca) en 1580. El afio de 1670 ae estaba tarm- 
nando la suntuosa iglesia que costó muchos saorificioa por la eaoaaes áe 
agua en el lugar, hasta que en este tiempo se condujo de las oMmtafa& 
(Borgoa, pág. 213). 
Cinco de Mayo (calle del). Del latín quinqué^ cinco. 

En enero de 1861 se comenzó a destruir una parte de la oaaa c i 
oratorio así como otra de la de ejercicioa, de orden del gobierno de 
Benito Juárez, para abrir una calle que se inauguró a fines de 18C , 
son el nombre de **Oinco de Maya" 
Citlala (batalla de). Del azteca ciélaUin^ estrella. 

Daapuéa que Moreloi salió de Cuauhtlai aprovechó el mas qu'" 



componía la comaaidad, abnuaroa 1 
tigadonea d« Urbano IV, i desde ei 
qae otros la refisran al afio de 1579. 
trasladaron al sitio que se llamaba i 
mingo Zeqaeda, ayadando con sai I 
que después fué lego francisoano, se 
Heraándes). 

La iglesia se dedicó el 22 de octu 

La iglewB i el convento anfrieron 
de 1667 i en 6 de abril de 1765. I 
trasladada! las religiosas da este coi 
donde permanecieron hasta el 26 d« 
claoBtradaa. (Oavo, pág. 290). 

Clara de Qnerétaro (SanU). Fr. 
religioiaa de San Pedro i San Pable 
glo XVII oednjo a D. Diego de ' 
para que fnndase el convento de Sa 
María Luisa. El 14 de enero de 16' 
de Santa Otara i San Juan de la Pe 

Se comenzú a fabricar el conrenti 
calle de loa Oinoo Seflorea, cuyaa re, 
ta de dicho convento a San Agnstii 
Allí estuvieron más de veíntisirte a 
' lio da 1633 qae se trasladaron al ni 
gina 166). 

Olara de Faebla (convento de 8a: 
Santa Olara, de Pnebla, tuvo prínci 
nueva, viada de D. Alonso de Arel 
para la fábrica. Después se le devol 
El 3 de julio de 1608 llegaron fund 
Clara i de San Juan de la Peniteno 
del mismo mes i aflo se celebró la fi 
Francisca de los Angelea. En 1642 
gnnda en 1669. (Alfaro i Pifia, páfi 
Coacoyula* Del azteca euaeoyotla 
cuailt, cabeza, eoi/otl, blanco, i fl 
abundan los ancianos, los de cabesa 

El origen de esta poUaci6n del 
cnadnila formada de indígenas, arr 
de la parroquia de Taxco, que exist 
ner un gran aumenta en el niimero 



m Dice lOMA SEO 

xan a lot árbohi, compaetto de eo o 
£>tM raÍDBB da Yucatin se hallan 
ds unas treí lagunas exÍErt» un edifici< 
Monja». Desde este edifioio parte nn: 
te, hasta una distancia que no se ha d 
■ea, si bien algnnoa afirman qne llegí 
D. Orescencio B«jÓR, de 30 de junio d 

Cobo*. El día 7 de septiembre de 1861 
pan, i la gaa¿ el coronel D. Antonio ( 
eclino Cobos, quien faé hecho priiioi 
(RÍTera, tomo 1", pig. 142). 

A prinaipioi de noviembre de 186 
manlipas) el pronunciamiento del geni 
U* Ooboa, a taror del gobierno del gei 
de D. Benito Juárez i contra la iaterve 
mo mes fué funilodo el general Oobos 
Jsan Nepomuceno Cortina. (Rírera, 
£1 coso fué que Cortina proyecta n 
ros, no contra el gobierno de Juárez, 
bierao del Estado i prinei pal mente co: 
general D. Manuel Kuiz, i para esto i 
hallaba en BronswUle (£. U. del Ñor 
bia pronunciado por el gobierno de Za 
titujó a Ruiz, colocó a D. Jeads Sem 
dio parte de todo a Juárez. Eete le c 
damiento i mandándole qne repusiera 
no obedeció. Sama continuó fttDgiend< 
i Jaáreí, que ya estaba privado do las 
pico i de otros puertos, quedó también 
tamoros. (ídem, nota). 

CVCOiftpan* Del azteca eaeotoa, rodei 
Tuelta o sobre la vuelta. 

En 1662 comensaban a verse atguní 
lado del rio Blanco, hacia San Oristób 
después de lt67 se pasó a este lugar I 
fué el fundador de Cocolápan. En 1G£ 
blo D. Lnii de l^fendoza, hijo primoj 
p4g. W9)- 

COOolixtli. Palabra azteca, que signil 

11*. Su composición es eocolcii, enflaqi 

El ano do 1646 hubo en Nueva £ 



I ertas paites para el provoymiento da una persona; e a eita cabía, 
I ]a< liraoBnas qne se fa^en al 'dicho Monasterio, le darooi cíe&to e 



130 DI CCIO VARIO 



cinquenta pesos de mina al lector, de cuyo cabsa es por sostener ofan 
tan santa e nesoesaría en estas partes, asi para los españoles, en lofu 
toca a la cyencia, como a los naturales para qae mas ayna Tengis m 
conocymiento de Nuestra Santa íée oathólica oon tan santa doteiiie 
exercycio, e para qnel dicho colegio raya en crecymiento e aya pmo- 
nas qae tengan cuidado de proveer lo que convenga, e para mnor 
exercitar e complir lo quel testador dexó en el dicho testamento^ oon 
acuerdo de vuestro Yisorrey e Oydores e Obispo desta Santa Igfaú 
de México, se ha feche una cofradía e hermandad en el dicho sslep 
que se nombra la '*Gofradia e Hermandad del Nombre de Xesu," es 
la qual se an delegir quatro diputados e dos mayordomos ooníorne i 
las ordenanzas que a Vuestra Magestad enviamos. De México a 15 de 
diciembre de 1637 afios. — Fray Nicolás de Agreda, Vit provync¡i& 
— Fray Gerónimo Ximenez. — Fray Alonso Averacruge Theologüai' 
gister, — Fray Gregorio de Sant Agustín. — Francisco Olma— Migtri 
López de LegaspL — Francisco Montaña — Fray Femando DaTÜa- 
Licenciado Etelle.— Gerónimo de Mas.— llis M^" (Doaunt da In- 
dias, tomo 41, pág. 145). 

Cofradía del Santo Oristo de Orizaba. En 1((48 solicitaron los isfioi 
de Orizaba la fundación de una Cofr€ulía del Santo Cruío, 

El obispo D. Juan de Palafox i Mendoza aprobó las oonstitacioBei 
que se presentaron i dio a los indígenas un Santo Cristo, que ei el 
que hoi se venera en la iglesia del Calvaría El 20 de septiembre da 
1649, el mismo obispo colocó la imagen en el altar mayor i quedó U 
iglesia bajo la advocación de Capilla del Sacro Monte Calvario, (An^ 
niz, págs. 305 i 306). 

Cofradía del Rosario, de Méjico. El padre Fr. Tomás de San Jsíb. 
que vino a Nueva Espafia en 1590, fundó la **Cofradia del Bossrio"fli 
Santo Domingo de Méjico. Con los regales de los devotos se híM dfl 
plata una imagen de la Virgen del Rosario, del tamafio de una wMff 
alta. El ropaje quedó adornado con varías piedras preciosas. (DáviU 
Padilla, lib. 2, cap. Y, págs. 442 a 444). 

Cofradía del Rosarío, de Guadalajara. Desde el año de 1610, qa«* 
los religiones de Santo Domingo se les dio la capilla de la ConoepeiáD, 
que antes tuvieron los carmelitas, se estableció en dicho convento de 
Guadalajara la cofradía del Rosarío. (Mota Padilla, tomo 3, pág. 1^7^ 
Cofradía de la Soledad. La Cofradía de nuestra Sefiora de la Solidad 
de Guadalajara, tuvo principio en tiempo del Obispo D. Domin{ ) <1> 
Arzola i se fundó el 21 de febrero de 1589. Los fundadores f o flW 
treinta vecinos. (Mota Padilla, tomo 3^ pág. 64). 

Cofradía de la Veracruz. En 1582 se fundó en Méjico lacofr' ^^^ 



i 



■'t obUpo D. Diego Cftinacho lo áotó i lo diiS el nombre de San Diego 



132 DICCIONABIO 



en 1713. Desde la promulgación de las leyes de Reforma, está en poder 
del gobierno i se denomina Liceo de Niñas, (Romo, pág. 81). 

Oolegio de Santa Omz, San José de Zacatecas. 

El colegio josefino de Zacatecas lo fundó el padre Fr. Antonio Mir- 
gil de Jesús, que llegó a Querétiro el 13 de agosto de 1683, i íondóel 
oolegio de Santa Gruz. (Arrícivita, 2** parte, cap. 18, pág. 82). 

Oolegio de Guadalupe. 

Murió en Méjico, por los años de 1707, D. Andrés de Palauái,! 
dejó en su testamento cien mil pesos para la fundación de un convelió 
de religiosas agustinas, o en su defecto, de una colegiata en el Sanliir 
rio de Guadalupe. El 26 de octubre de 1708, el rei Felipe Y lotn^ 
aplicar el legado a la colegiata. (Alegre, pág. 41). 

Oolegio de erizaba. TJn decreto dado en Jalapa él 12 de octnbiede 
1824 i otro el 19 de febrero de 1825 establecieron en Drizaba elOole 
gio Yeracruzano del Estada (Arróniz, pág. 559). 

Oolegio de Puebla. El día 3 de noviembre de 1 585, se comenzó a pobiir 
de religiosos el Oolegio de San Luis de Predicadores de la cindid di 
los Angeles. (Dávila Padilla, lib. 2^, cap. 46, pág. 707): 

Oolegio de ñiflas de Guadalajara. Una señora pobre, llamada Ana de 
Jesús, natural de Guadalajara, se hizo cargo de educar nilias mui polii«i 
recogidas en su casa, donde las enseñaba a leer, escribir, a coser i li* 
bores de mano. Gomo aumentó el número de las alnmuas» D. Jssn de 
Urbina les donó un molino que poseía en los canales de la ciudad ^ 
^gf^^g^ pftPA ayudar en los trabajos a D* Juana de Aleorta. 

En 1707 el obiepo D. Diego Oamacho i Avila coadyuvó al fomento 
del colegio, que denominó de San Diego. Desde 1712 se encargó deN- 
correrlo el canónigo Dr. don Juan de Oaramo i Figueroa. Compra >* 
tío en que dio principio a la fábrica de un competente colegio, i 7* f^ 
lo vio capaz de que lo habitasen, trasladó a él las ñiflas, de la cía 
que el Sr. Oamacho las tenía. Ya había principiado la fábrica de li 
iglesia. Desde 1727 ayudó el obispo D. Nicolás Garlos Gómez deOer 
vantes. En 1731 el obispo D. Juan Gómez de Parada tomó Ujon 
protección el Colegio de Niñas de Guadalajara. (Mota PadiUs, to- 
mo III, cap. 40). 
Coleg^io de Cristo, de Méjico. La palabra cohgio se deriva del latía c? 
llegium^ de colligere, '^mtíXat^ reunir. 

Don Cristóbal Vargas Valades, por su t'^fitamento que otorgó » ^ 
de marzo de 1 602, fundaba cuatro becas nn el Oolegio de San Ildeftf 
so, dos de nombramiento dt:l rector, i dos del albacca, con 100| 'e 
renta anuaU Por codicilos de 1"? de agosto de 1606 i 11 de en roie 
1610, el Sr. Vargas revocó también la obra pía que tenía fanc' fto<* 



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Compafiis de Jctda. £1 día H de junio de 1S66 taé U extÍDoiÓD de 
)• OompBflfft da Jetút. (Rirera, tomo I", pág. 2G). 



136 DICCIONARIO 



Coilipo§lela« Alteración de Compostella, del latín ctimput fUlk,o 
campo de la estrella. 

Ñuño de Guzroán denominó Nueva Galicia a la provincia que la i& 
dios llamaban Xalisco, del azteca Xalli, arena, e ixoo, sobra I pin 
que fuera otra Galicia se dijo que allí había peleado contra los deig» 
ciados indígenas el apóstol Santiago, en su caballo blanco; por lo fit 
el día de.este santo, el afio de 1535 fundó la ciudad de Composiela El 
primer cura fué el Lie. Miguel Lozano. En aquella ciudad mari¿«l 
Lie. Diego Pórez de la Torre (en 1538), gobernador de Nueva Galidí 
(Mota Padilla, tomo P, cap. 17, págs. 194 a 229). 

Descubiertas las minas del Espíritu Santo, se puso en CompollBlí 
la primera real caja, i los primeros oficiales reales fueron Pedro Gó- 
mez de Oontreras, tesorero, i Diego Díaz Navarrete, contador. Ov- 
ios Y mandó (1549) se fundase allí ana audiencia, de la que tvm 
primeros oidores Hernando Martínez de la Mancha, lioraiso Lebni 
de Quiñones, el Dr. D. Juan Meléndez de Sepúlveda i el Li& Migül 
Oontreras Guevara. (Mota Padilla, tomo 1^, cap. 35, pág. 377 imi- 
ta. El mismo, tomo 2^, cap. 39, pág. 16). 
COHlilllidmd. De común, de todos. 

La primera comunidad religiosa que se fundó en Yeraemc fué li ^ 
San Francisco en 1568, a la que se lignió la de la Oompafiía d^ Jaifc 
que llegó a aquel puerto en 1572 i ae fundó definitivamente en IW- 
En 1626 existían allí las comunidades de Santo Domingo, la dili 
Merced, etc. (Lerdo de Tejada, tomo 1^ pág. 393). 
C!#MCepcl6li de Méjico (convento de la). Del latía eonci/Mn, tou»- 
bir, eovpuesto de tmm, wm, i de eopsrs, éoger. 

£1 obispo f rai Juan ie Zumárraga fundó con cuatro jévcMS vn ^é^ 
gio en el lugar que para esto dio el eonquistador Andrés de T^na b 
1530 vino cédula real, oonoediendo la fundación de qb eouTenHi» 
que se verificó en 1541 con sus religiosas que vinieron de la villik 
Salamanca, de Espafia; fundación que aprobó Pío Y en 1585. Bp 
mer edificio que se construyó para las religiosas de la CkmeepciéD, fií* 
mera comunidad de religiosas que kubo en Méjico, se arruinó a ki IM 
afios. D. Tomás Znaznábar i su esposa D. Isabel Barrera oomeittuti 
i concluyeron la fábrica de la iglesia, en la que gastaron ánmát^ 
cincuenta mil pesos. Se dedicó el 13 de noviembre de 1655; en 11^ 
la bendijo el arzobispo D. Pelagio Antonio de Labastida. (AlfsrpiB 
fia, pág. 90). 

Concepción de Méjico (iglesia de la). El monasterio e iglesia '• i* 
Concepción de Méjico^ según parece^ fué fundado por el obispo Fr Ji** 
de Zumárraga, quien estableció primeramente un colegio en el lar^l** 



13§ DMOIOXABIO 



Herrera, Dr. Mejía i Dr. Montealegre; el lie. Maldonado, fiaaÍ;G&| 

zalo OrozQD, alguacil major; el deán i cabildo metropolitano^ ki 

curadores de laa mitras de Jalisco, Yucatán i Guatemala, algumi 

balleros i regidores de la nobilísima ciudad i prelados religíosoa 

notario del concilio fué Diego de Logrofio, clérigo, de la familia ée 

zobispo. Se formaron 93 capítulos para el régimen i gobierno cls li 

iglesias. (Dica Univ. de Hiat i Geog.) 

Concordia de Puebla (la). Del latín concors, concordis^ de cum, coa, 

eor^ coráis, corazón. 

£1 templo de la Concordia, de Puebla, perteneciente a los padres 

Oratorio de San Felipe Neri, fué adornado por el presbítero D. i 

quin FurloDg. (Alfaro i Pifia, pág. 220). 

Concordia de Orizaba. En 1709 se principió la Concordia n O 

rio de San Felipe Neri de Drizaba. (Arróniz, pág. 355). 

Conchos (conrento de). Se llamó coTichos por la abundancia de 
£1 convento de San Francisco de Conchos fué fundado por Fr. 
so de la Oliva en 1640. A los principios se llamó San Francisco 
Comayaua (Arlegui, pág; 84). 

Conchos (conversión de). La conversión de San Pedro de Con< 
se erigió el afio de 1649. (Mota Padilla, tomo 3"?, pág. 224). 

Congnrcg^ACiÓn del Salvador. Palabra derivada del latín < 
compuesta de cum, con, i gregare^ juntar. 

£1 padre Pedro Sánchez, fundó en la Casa Profesa de Méjico, 
1599, la congregación del Salvador. (Alegre, tomo 1-, lib. i\ pág. ¿ 

Confieso Constituyente. Del latía congressiis, conferenciar, oompu 
de eum^ con, i gradi, gressus, ir, caminar, de gradtu, paso. 

£1 10 de junio de 1842 se instaló en Méjico el Congreso Constiti^ 
yente, compuesto, en su gran mayoría, de liberales exaltados, entn 
quienes circulaba entonces, como obra clásica de política, la D€m6 
orctcia en América^ de Tocqueville; el partido clérigo-militar oomf3B£i 
a alarmarse seriamente por el peligro que lo amenazaba si Ufaban • 
triunfar esas ideas; i contando con el apoyo del general Santu^AanSí 
que además de ser contrario a ella, no veía con gran disgusto el que ti 
prolongara su dictadura, en el mes de diciembre de aquel afio« antes dr 
que llegara a votarse el proyecto de constitución ya presentado, ^ogn- 
ron que bajo la dirección del mismo supremo gobierno, a cuya cabcst 
estaba el general Bravo, por haberse retirado Santa^Anna tempr raí- 
mente a su hacienda, se levantaron actas o pronunciamientos en } [«s- 
jotzingo. Puebla, Querétaro, San Luis i todas las poblaciones de i g^ 
na importancia, pidiendo )a disolución del congreso, la cual tuvo 1 gsr 
al fin el 19 del mismo mes, por un decreto que al efecto expldi<i < g9> 



DG CCRIOUDADeS HISTÓRICAS. 139 

neral Bravo, apoyado en la guarnición de la capital, que se pronunció 
en el mismo sentido. (Lerdo de Tejada, tomo 2^, págs. 493 a 494). 

Congreso oonstitujenta La apertura del Congreso constituyente se 
▼erificó la tarde del 18 de febrero de 1856. (Méjico al través de los si- 
glos, tomo 5-, pág. 111). ^ 

Congreso de Chilpaatzingo. £1 14 de septiembre de 1813 reunió 
Morelos en Chilpantzingo (Estado de Guerrero) el primer congreso me- 
jicano (considerando el de Zitácuaro como una junto). Faeron diputa- 
dos D. Carlos Bustamante, D. Andrés Qaintana Roo i D. Ignacio Ra- 
jón. £1 16 de noviembre de 1813 hizo la declaración de la Indepen- 
dencia de Méjico. (Payno, pág. 153). 
C^^IDJuraciÓn» Be conjurar^ del latín conjurare, compuesto de cumy 
con, ijurcuref jurar: unirse con juramento. 

Conjuración del marqués del Valle. En 1566 dio a luz la marquesa 
del Valle dos mellizos, que bautizó el 30 de junio el deán de la cate- 
dral, D. Juan Chico de Molina. Fueron los padrinos D. Luis de Casti- 
lla i BU mujer dofia Juana Sosa. Llevaron a los párvulos por un co- 
bertizo magníficamente adobado, que unía las casas del marqués a aquel 
templo, D. Carlos de Zúfiiga i D. Pedro de Luna, en donde al pasar 
los recién bautizados, se hizo un torneo en que doce caballeros comba- 
tían con gran destreza. 

Las fiestas que se hicieron de seguida duraron seis u ocho días, i ver- 
daderamente más eran fiestas reales que de un particular; pues el día 
■6 pasaba en convites, juegos de cafia i otros espectáculos, i las noches 
en saraos, cenas i encamisadas. Entre las demás diversiones que se 
idearon en aquella ocasión, me ha parecido no omitir la siguiente: En 
medio de la plaza en donde estaban situadas las casas del marqués, se 
levantaba un bosque en donde corrían venados, liebres i otros anima- 
les monteses, cuya caza levantaban los mejicanos flecheros que estaban 
Apostados en ciertas distancias. En las puertas de la casa del marqués 
estaban colocados con simetría un buei asado i muchas aves domésti- 
oafl i de monte, con dos pipas de vino. Acabada la partida de caza i 
hecha la aefial al pueblo para que entrara al saco de aquellos comesti- 
bles, pasaron los marqueses a un sarao que Alonso González Dávila les 
tenía en su casa prevenido. Este terminó con una contradanza, que 
representaba el recibimiento que hizo el rei Moctezuma a Hernán 
Cortés. Hacía las veces de éste el marqués su hijo, i las del rei de 
Méjico el mismo Bávila. £n aquella danza hablada, tuvieron lugar las 
ceremonias que habían pasado en aquel tiempo, como el sartal de cuen- 
tas de vidrio que echó Cortés al cuello del rei, i la preciosa cadena de 
oro que éste le dio. Acabada la contradanza, Dávila tomó dos coronas 



140 DICCIONARIO 



de laurel en la mano i las puso sobre los marqueses, diciéndoleK ¡Ok 
qué bien les están las coronas a Vuestras Señorías! De «lli panros al 
comedor, donde se sirvió una cena opípara, en que bubo muchos bda- 
dis. Aquí, según el informe de los espías que la Audiencia había plei- 
to, se trató de levantar ni marqués del Talle por rei de Méjico. Aea- 
bada la cena, siguió una lucida encamisada. 

Los siguientes días se pasaron en nuevos festejos. £n uno de éskM^ 
según el informe de los espías, el deán de la iglesia Catedral, D. Jita 
Chico de Molina, puso sobre la cabeza del marqués, una gran taza di 
oro en que solía beber, diciéndole, que le asentaba mui bien. Seria eo- 
sa larga el referir todo lo que los malignos, que conocían el honsor di 
los oidores, les iban a contar, acriminando sobre todos al dicho dessi 
que decían era el que más calor daba al levantamiento meditada Bi- 
tas delaciones, ciertamente exageradas, obligaron al acuerdo a fomir 
procesos i a apostar gente para evitar tumultos. 

Pasados algunos días, los espías informaron a la Audiencia que hs* 
bían ja descubierto el modo i el día en que debían alzar por rd al 
marqués del Valla El día debía ser el 12 de agosto, vigilia de San Hi- 
pólito, protector de Méjico, en que se celebraba la conquista de eri» 
reino con extraordinario concurso, en que el alférez real entre los tri- 
bunales i caballeros, llevaba en un paseo a caballo el estandarte qii 
sirvió en aquella guerra, a la ermita de San Hipólito que estaba en es 
barrio, i volvía por la calle de Tacuba^ en cuya extremidad estaba b 
torre del reloj, en la esquina de las casas del marqués. Allí se debii 
disponer un navio cargado de gente armada que saldría al tiempo que 
el paseo empezase, i quitado el estandarte al alférez real i entregado si 
marqués del Valle, que debía aparecerse a caballo, se habían de maftsr 
a los oidores i a todos cuantos no convinieran en saludar tA marqati 
por rei de Méjica En atención a esta denuncia, el acuerdo resolvii 
asegurar a los traidores, lo que se ejecutó de esta manera: al marqa^i 
del Valle se le despachó un mensajero con recado de tener a bien ir s 
la sala, por haberse recibido despachos del rei que debían abrirse a sa 
vista. El marqués, que nada sospechaba, luego compareció, tomó asisa* 
to en un taburete raso que se le había preparado, i entretanto se apos- 
taron los soldados por aquellos salones. A este tiempo, uno de loa oido- 
res, acercándosele, le dijo: "Marqués, sed preso por él rei" Be| üoé 
éste: ipor qué tengo de ser presol Por traidor a S. J/I, le respondí » d 
oidor. A tal oprobio, empufiando el marqués su daga, le dijo: wm Mt» 
qué yo no $oi traidor a mi roi^ ni lo» ha habido sn mi ¡inajo, / set- 
guada un poco su cólera, se le pidieron las armas, que, o por m^ nr 
su lealtad o por no poderse defender, entregó luego, i fué lleT**'^ m* 



142 DICCIOHARXO 



do a la andienoia, de que o las qaitaba de allí o qae con violencia las 
haría quitar i echar por tierra, que la ciudad no era traidora. Esta re- 
solución obligó a los oidores a mandar clavarlas en la picota. Entre- 
tanto entendían los oidores en la causa de los demás presos, i 
hubieran ensangrentado más sus manos, si para la felicidad de 
ciudad no hubiera llegado de virrei el marqués de Falces de Gastón de 
Peralta, que entró en Méjico el Id de octubra Este se avocó el n^' 
ció de los presos, i después de hechas cuantas diligencias prescribe é, 
derecho, sacó en limpio que los tres oidores se habían dejado dominsr 
de pasión contra los ajusticiados i los presos. 

Informado el rei de lo que pasaba, nombró para averiguar i castigir 
a los culpables en la conjuración, a los letrados Jaraba Mufioz i Os- 
rrillo. 

Apenas llegaron a Méjico, mandó Mafioz a prender á D. Pedro i a 
D. Baltasar Quesada, hermanos, de las primeras familias de Méjico; a 
éstos con Baltasar Sotelo sentenció a que les cortasen las cabezas. 
Ahorcó a Gonzalo Núfiez i a Juan Victoria, criados de Alonso Dávila, 
cuya muerte fué universal mente llorada, por ser pública vos i &UBa 
que eran inocentea Hizo dar tormentos a Diego Arias Sotelo, a D. 
Femando, a D. Francisco i a D. Bernardino Bocanegra, hermanos: ds 
la boca de éstos no sacó aquel juez pesquisador cosa que favorecieca 
BUS designios; pero no por eso fueron exentos de ser desterrados a Oráa, 
pagando lanzas. A Ofiate, a Pedro González, hijo del célebre conquis- 
tador. Andrés de Tapia con otros muchos condenó a destierro de la 
Nueva España. A D. Martín Cortés, hermano de padre del marqués, 
que había quedado en Méjico con sus poderes, sentenció también a la 
pena de tormentos, i siendo éete caballero de Santiago, conforme al 
privilegio de aquel orden, la pena se ejecutó presentes dos cabaileroi^ 
es a saber: D. Francisco Yelasco i D. Antonio Morales, obispo de Pue- 
bla, ¡cosa indigna de la mansedumbre de un obispo! Estas crueldades 
con personas de tanta autoridad asustaron no sólo a los vecinoa da 
Méjico, sino también a todos los españoles dé este reino, pues ninguno 
se tenía por seguro de tan severo juez. ^ 

"E luego echado en el potro y escalera de dicho tormento ' y le faenm 
puestos seis cordeles, dos a los molledos de los brazos y otros dos m ks 
muslos y o.tros dos a las piernas y un cordel a los dedos pulgares de loa 
pies y se lo comenzaron a apretar y apretaron todos los dichos y le í r 
apercibido diga y declare la verdad de lo que sabe cerca de lo que le i 



1 Cavo. Los trea sií^loa de México, lib. 4', §§ 2i a 29. 

2 D. Martín Cortés, hijo de la Malinche. 



one* TftcinH d« Sonon i 
Pnaciioo Eonbio Kiat^ 
lofft 1» demucMáón de 1< 
BantúU Ooi»re i Mfttla 
el I* de ftbril dieroa toi 

:)■ 

ior anónimo. Fruuiuc 
diario de las operacionea 
'OoDqaútador Raúnimo" 
, 684, nota). 

»dor«a «ntropdtagoa. Le 
odioa i tambiéK de ana n 
k (Btmofli Diiartcb Hii 
.p.XT). 

iego Dávila (Informaeión 
531), donde quiera que 11 
kl poner mnchoi tendejón 
fttaban prisioneroa i loa 
■ o cocidoi. 

Bermddez haltú a un ei] 
te ano, sino rarioi, pnen 
hígado de un mejioano C 
iro lo hizo por hambre, 
1 real, gran despensa i a 
» mataban machedniubre 
fruta de los gobemadan 
», cabezas i cuartos ente 
Miados." (Fr, Bartolomi 
CV). Tenía éete esta coat 
08 pueblos o proTÍncias, 1 
lía, que hicieran guerra 
!z i a veinte mil hombreí 
i indios que tomaban, i as 
rarns humana, donde en 
ijnataban al hombre po 
orea bocados. (Fr. Bartc 
acción de las Indias, «ap. 

Qobierno (imperial). Del 
le 1864, el emperador ^ 
}," compuesto de las sig 



446 »ieeiovAKio 



neral del Estado, salió a la calle resuelto a aofoear aqael tumulto; p6n 
al llegar a la plaza, cayó atravesado por una bala que loa revoltosos 
dispararon sobre él Antes de que se le diese sepultura, el cuim de Oo- 
lima axotó el cadáver i exigió a la familia de Alvarez dos mil pesos por 
el entierra (Portilla^ pág. 257). 
Constitaclón i leyes (plan de^. De constituir^ término procedente 
del latino eonatitture, compuesto de et¿m, con, i stcUiiere^ establecer. 

El día i de diciembre de 1829, se sublevó en Jalapa (Yeracroz), el 
ejército de reserva proclamando nn plan político qne se llamó de Cont- 
iittusión i Leyes; pero el fin no era otro qne derrocar de la presiden- 
cia al general D. Vicente Gaerrero i poner en su puesto al general D. 
Anastasio Bustamante. (Lerdo de Tejada, tomo 2°, pág. 353). 

Oonstitación de 57. El dfa 5 de febrero de 1857 se proclamó, en la 
noche, la Constitución política del país, la cual declaró, como dere- 
<:hoB del hombre: la libertad, el ejercicio de la enseñanza i el de las pro- 
fesiones e industrias, la libertad de imprenta i libertad de la palabra, 
el derecho de petición, ol de asociación, de portar armas, la supresión 
de pasaportes, de títulos de nobleza i de prerrogativas i fueros de las 
corporaciones. (Prieto, pág. 528). 

Los constituyentes más notables f uerorí: 

D. Valentín Gómez Farías, presidente del Congreso. '*£l Sr. FaríaSi 
dice D. Guillermo Prieto, se presentó en la Cámayí casi moribundo i 
llevado en peso por sus dos hijo», Benito i Fermín. La Cámara se poso 
en pie, i animado i erguido el patriarca de la libertad, prestó el jura- 
mento en medio del frenesí, del entusiatsmo.'' 

D. León Guzmán, vice-presidente; D. Francisco Zarco, D. José M* 
Mata, D. Ignacio Ramírez (El Nigromante), D. Guillermo Prieto, D. 
Ponciano Arriaga, D. Santos Degollado, sn hijo D. Joaquín María. Di 
Miguel M^ Arrioja, D. Miguel Auza, D. José M^ del Castillo Volasen, 
D. Ramón L Alcaraz, D. José M* Cortés Esparza (nativo de Guana- 
jnato), D. Ignacio L. Vallarta, D. Ignacio Mariscal, D. Manuel 
Romero Rubio, D. Benito Gómez Farfas, D. Juan de Dios Arias, D. Ba- 
silio Pérez Gallardo, D. Espiridión Moreno (nativo de Lagos), D. Ma- 
riano Torres Aranda (abogado, natural de Lagos), Albino Aranda (na- 
tivo de Lagos), D. Jesús Anaya Hermosillo (médico laguense), eta 
CJonsulado* Término derivado de cónsul, procedente del latín oofw«¿ 

En 1581, a petición de la ciudad de IMéjioo, que veía cada día i 
mentarse más el comercio de este reino, con la concurrencia de mei • 
deres de Asia, América i Europa, de modo que los puertos de V^c • 
cruz i Acapulco se habían hecho emporios célebres, concedió el 
que se instituyera en Méjico consulado que tuviera la dirección d i 



150 DICCIOKABIO 



lo8 republicanos oontramarcharon para aalirlea al encuentro. A las on- 
^ce del día, como a un cuarto de milla de Santa Ana Acatlán, en un 
punto llamado la Ooronilla, la vanguardia comenzó a batirse con el ene- 
migo, fuerte de 700 hombres. En el acto dispuso Parra el combate, que 
no tardó en generalizarse, batiéndose con encarnizamiento por ambas 
partes hasta las cuatro de la tarde, en que los republicanos obtuyienm 
el triunfo completo. Quedaron en su poder 372 prisioneros, de los cua- 
les 101 eran franceses i entre éstos 10 ofíciales; dos obuses de doce, i 
todo el parque i el armamento del enemigo. Este tuvo, además» 150 
muertos^ de ellos 135 franceses, inclusive el jefe de la columna Sajan. 
(Méjico al Través de los Siglos, tomo Y, pág. 790). 

Corpus Christl de Méjico (Convento de). Este convento se fundó en 
15 de julio de 1724, por religiosas de San Juan de la Penitencia, para 
doncellas indígenas. D. Baltasar de Záfiiga costeó la fábrica. 

Las religiosas de Oorpus Ohristi, siguen las reglas de las capachinaSr 
i fueron las fundadoras del convento de la Concepción de CozamaloA^ 
pan, de Yeracruz, i del de Nuestra Sefiora de los Angeles en Oajaca 

Cortés cayó prisionero. En una de las salidas que hizo el conquistador, 
fué derrotado por los indica 

"I nuestro Cortés, dice Bernal Díaz, desde que assi los vio venir (a 
los suyos) desbaratados, les esforcaua, y dezia: Tened, tened aefiores, 
tened rezio, que es esto, que ansi aueis de bolver las espaldas) I no les 
pudo detener, ni resistir: y en aquel passo que dexaron de cegar, y es 
la cal^adilla, que era angosta y mala, y con las canoas le deabarataron, 
e hirieron en una pierna y le lleuaron vinos sobre sesentas y tantos sol- 
dados, y le mataseis cauallos e yeguas, y a Cortés ya le tenían muy en- 
garrafado seis o siete capitanes mexicanos, e quiso Oíos nuestro Sefior 
ponello esfuerzo para que se defendiesse y se librasse dellos, puesto que 
estaña herido en vna pierna; porque en aquel instante luego llegó alli 
vn muy esforzado soldado, que se dezia Cristoual de Olea, natural de 
Castilla la Yieja; no lo digo por Cristoual de Oli: y desque alli le vio 
asido de tantos indios, peleó luego tan brauosamente, que mato a esto 
cadas quatro de aquellos capitanes que tenian engarrafado a Cortés, j 
también le ayudó otro muy valiente soldado, que se desia Lerma y leí 
hizieron que dexassen a Cortés, y por le defender, alli perdió la vidr t) 
Olea, y el Lerma estuvo a punto de muerte, y luego acudieron alli r i- 
chos soldados, aunque bien heridos, y echaron mano a Cortés, y le a i 
dan a salir de aquel peligro/' ^ 

Cortes Marciales. El 16 de junio de 1863 estableció en Méjico el m* i 



1 Bernal Díaz del Castillo, llist. veril, de lu conq. d3 la Naeva España, c» 



I 



452 D10CIOF 

envió ft Jaan Bodrigaez Oabríllo 
qne deíonbríó. (CorUi, pág. 13). 
4!>OBlvnibre> uitiguu mejiouiuL 
KlgnnoB dfu antea le metlR en nn 
■iga ana vieja partera, qne la bi 
^nderu, la barriga i el cuerpo, de 
«1 próximo nacimiento i a la mad 
-recibfa la criatnra i cortábala el 
cuatro dfaa no la Meaban del apa 
cuales llevaban a la madre i a) I 
madre i a todoe loe parientes a he 
galliuaa i venadoi i otraa coEai. ', 
a la criatura a otro barrio, ana I 
fioa bí era varón la criatnra qne n 
Jlevaban, como por insignia*, los 
qne nsaban, como eran los de t 
■tneeapal (que ea un cordel coa t 
era varón; i en un arroyo bafiabi 
jando allí loa instramentos, por I< 
choa o muchachaa. 

Desde a loa dos afioa, bacicndo 
da, la llovabaQ juntamente con li 
cuenta, a quien mia afición tenía 
criatura, i concedida, comían tod< 
ra por ahijado suyo, i elloa cobral 
del cual se amaban i conversaban 
Los padrea del que novia el ca 
preaente de comida i ropaa i llevt 
doselo con una lai^a i bien orden 
Ujo; i habiendo de concederae, o 
plazo de algunos dlaa, en que loa 
hija, hacían otra tornaboda do c 
«omido i cenado, loa padrea teni 
n(aa a loa novioa. 

Esta era la gente baja, a quien 
«ojer; que loa aeDoree i principal 
i loa otroa deihadan «atoa matrio 
o ae enfadaban o enojaban. 

Si el difunto era aeDor o mui | 
«ameralda en la boea i amortajál 
Jfa i^gttiente, jantoa todoa loa va 



1 54 DICCIOÉABIO 



Burgente D. Hermenegildo Oaleana. Este se dio on terrible golpe en 
U cabesai contra un árbol, qne lo derribó del caballa AUÍ lo rodea- 
ron catorce dragonee i uno de ellos le atravesó el pecho de an oarabí* 
naso. Moribundo Gktleana i con las últimas ansias, se esforzó en Taño 
por desenvainar su espada, pues con la misma el dragón le cortó la ca- 
beza, la puso en una lanza, la llevó en triunfo a Ooyuoa i Ia expuso s 
ser objeto de irrisión de dos mujercillas, a quienes el comandante es 

pafiol Avilós reprendió, diciéndoles "Esa es cabeza de un faoin- 

bre honrado i valiente." Oolocóae de su orden en la puerta de la igle* 
sia, donde fué enterrada. (Oavo, págs. 993 i 994). 

CoyutAn» Del azteca eoyutlán o cayMán^ lugar de coyotes^ 

Fundado en 1530 por los caciques Coyotl, Pitaloj, Gapayai reí de 
Autlán, i Pilill Coyotl fué bautizado con el nombre de D. Pedro de 
Guzmán; por su muerte le sucedió en el cacicazgo D. Miguel de Este- 
vanica, quien hizo repetidas instancias porque en su pueblo hubiese re- 
ligiosos. (Mota Padilla, tomo I^ cap. 7, pág. 108X 

CoZflliíalOllpftn (parroquia de). Palabra mejicana que significa «• 
ñl rio o agua de las eomadrejas: formado de euatamaílt oumoIU, ooma- 
dreja, i apan; compuesto de a, por aü^ agua, i pan, sobren 

En la Iglesia Parroquial de Cozamaloápan se venera la imagen de 
Maria Santísima, que jamás se retrató. 

Coascomatepec (sitio de). Este lugar del Cantón de Córdoba (Vera- 
cruz) se hizo notable en los anales de la insurrección por la resiatencis 
que en él presentó el general don Nicolás Bravo a las fuerzas espaffolas 
mandadas por el coronel don Luis del Águila, el afio de 1814« Satióae 
Bravo a los tres días de combate^ del sitio que se le tenía puesto^ i se 
llevó sus armas, municiones, artillería i todo el material de gnemL Pét- 
te de la población fué incendiada al entrar en ella los sitiadores. (Dioc: 
Cniv. de Hist i Qeog. ) 

Grab en Sohora. £1 6 de enero de 1857 se dio en Cabora (Estado de So- 
nora) un combate que ganó la tropa de compañías presidíales mejicanas 
a Crab, filibustero norteamericano, a la cabeza de una expedición de 
103 yankeesj mui bien armados i con bs^tantes pertrechos de guerra. 
De los 103 filibusteros, 31 murieron en la acción, Crab i 58 cayeron 
prisioneros i 14 huyeron. Los mejicanos tuvieron 26 muertos i 30 he 
rídos. Don José M* Táfiez, comandante general de Sínaloa de Sonora, 
no se halló en la acción; pero desde Mazatlán dio las disposioionea mái 
acertadas que contribuyeron al triunfo. (Rivera, tomo 1^., pág. 3€). 

Creencia cristiana de los indica El término creencia viene del antigüe 
credencia^ del participio latino credejiM^ cr«cfen<is,'de crscfars, creer. 
Los indios de América jamás aprendieron el cristianismo pura £1 



DB CÜBIOStOADBB HlflTÓBIOAS. 15& 

aiguiente pasaje da una idea de cómo se ensdiaban las prácticas orístia^ 
naa en el NaeTO Mundo: 

Oomo los olérigos qne, o andaban bautizando, o con loa espatioles, no 
tenían pvesto s^gnro^ todo el recado del altar era portátil, i en una ar- 
quilla moi peqvefia cabla ara, cálic^ vinajeras, oasalla i alba, omz, can- 
deleros i retabla Este, de ordinario, era la imagen del glorioso apóstol 
Santiago^ patrón de Espafia, en la forma qne apareció al rei D, Alonso 
de Oastílla en la batalla de Olavijo, en un caballo blanco,* amnado, pe- 
leando, con muchos moros a los pies, etc. I oomo los pintores de aquel 
tiempo no eran tau primos oomo Michael Ángel, ni los coloree tan per- 
fectos como los de Roma, i aunque lo fueran, i el artífice mui aventa- 
jado, el traer de ordinario el lienzo doblado, o arrebujado, le hacía salir 
siempre en público deslucido i con mil arrugas» i no las quitaba (el cua- 
dro) porque de ordinario le colgaban de un ramo torcido o le fijaban 
con dos clavos de palo por la parte de arriba, i como para la cristian- 
dad de los espafioles todos estos accidentes importaban poco^ en viendo 
BU Imagen de Santiago se arrodillaban i hadan mil muestras de devo- 
ción, llegando a ella los rosarios, las espadas, los sombreros, i usando 
las esquinas del lienzo por rotas i desfloradas que estuviesen. De esta 
veneración entendieron los indios que aquella imagen era el dios de los 
espafioles^ i como le veían armado, a caballo, con espada ensangrentada 
en alto, i hombres muertos en el campo^ teníanle por dios mui valiente, 
i que por servirle lo eran también tanto los espafioles, i de aquí venía 
el rendírsele cob facilidad^ i desmayar en las batallas al primer encuen- 
tro. I como era este engafio de los indios en tanto provecho d^ les es- 
pafioles, con alguna culpa de omisión, no procuraron sacarlos de él, 
aunque nunca les dijeron claramente que sí. Ckmría la voz a los enemi- 
gos, i todo se hacía bien, i Santiago a caballo i armado era el dios de 
los oristíúioB. Éralo también Santa María, sin saber el indio si era 
hombre o mujer^ porque oía al espafiol que la nombraba muchas veces 
i aunque pocas o ninguna veían su imagen, concibieron grandes cosas 
de Santa María, principalmente en esta provincia de CHiiapa, en que 
oomo se ha dicho, la iglesia principal de Oiudad Beal estuvo al princi- 
pio dedicada a Santa María. De aquí vinieron a bautizar todas las ca- 
sas de religión con nombre de Santa María: la iglesia, casa de Santa 
María; la misa, misa de Santa María; el agua bendita, agua de Santa Ma- 
ría, i el sermón, palabra de Santa María, sin formar concepto ninguno 
verdadero, qué cosa era Santa María; porque no se los hablan dicho, i 
si les habían dicho algo, era como lo de Santiago. (Fr. Antonio de Be- 
mesal, Historia de la provincia de Ohiapa i Guatemala, lib. VI, capí- 
tulo YII, págs; SOS i 3(».-«Madrid, 1619). 



l56 biGciuifAliio 



Criolla i QMhapina. Voeablos femenincM, famiBdo8,el primero deoio 
lioj derivado de cría i significa el americaiip descendiente de eeropeo; 
el segando, de gachupín, alteración de oackupin^ término derivtdodd 
asteca eacehopini^ el que da puntapié con sapato (ooetiinibve espiJtoli), 
compuesto de eae^ apócope de caeüi, zapato, i de e&optns, puntapié. Se 
llama gachupín el espaftol plebeyo, nistioo i cruel con loi indios. 
Para la ez,¡dicación de este artículo, véase Imágensi rinaUL 

Crltft lanas (primeras). Plural de cristiana, femenino de cristíaiiOt m 
deiivaid* de Cristo. 

Después de la batalla de la Victoria, a últímo de mareo 4e 1519, el 
. cacique de Tabaseo regaló a Cbrtés veinte indias i entre elh» la que « 
decia Malintsin, qne bautizada se llamó Marina. Guando 'Wt. BartoloDé 
de Olmedo concluf ó la misa, el domingo de Bamos, predioó por medio di 
Aguüar, a las veinte indias, que luego se bautisaron i faeron lai prí 
meras cristíanas que hubo en Nueva Espafia. 

'^Oortés las repartió a cada capitán la suya, i a dolía Marina, coin 
era de buen parecer i entremetida, e desenvuelta, dio a Alonso Htf 
. nández Puerto Oarrero, i desque fué a OastUla el Puerto Oarrero, ertato 
^ la dofta Marina oon Oortés e della hubo un hijo que se dijo don Msitb 
Cortés." Dofia Marina nació en un pueblo llamado Pttuuda; su madre, 
después de bautizada, se llamó Marta; después de la conquista de b 
Oittdad de Méjico, se casó con Juan JaramiUo en OoatzaooaleoBL" (Bcr- 
nal Dis¿ del Castillo, Historia de la Conquista de Nuei^ Espifii^ 
capa. 36. i 42). 

Cristo de la Piedad (el). Del griego cArtsCof, que stgnifioa va^gido. 

Siendo obispo de Micboacán D. Juan de Ortega i Mufloz, dioe el ib 
quisidor D. Agustín Francisco Esquibel i Vargas, que se apareoíó el 24 
de diciembre de I€87, a las orillas del rio Lerma, en la Bstanda de I& 
Huerta, una imagen que lUman el **0ri8to de la Piedad." Aquella ci- 
tanda pertenecía entonces a las haciendas de la Guaracha i despaéi « 
1764 a las de Cuirinhuicharo, del curato de la Piedad, jurisdiedós de 
la alcaldía mayor de Tlazazalca, del obispado de Micfaoaoán. Los prí 
meros que vieron «al Cristo de la Piedad, fueron Juan de la Oras i Jub 
de Aparicio. Está hecho de una madera que llaman en asteca Uipv^ 
palabra que significa árbol erUre pieiraa» En tarasco, del Verbo ihtft»! 
que significa regar, o cosa regada. (Esquibel i Vargas, cap. 2', pin- 
nas 7 a 11). 

Cristóbal de los Llanos (San). £1 nombre Gri$t6bal procede áú giiep 
ehrt$ío0phoro$, qxLQ lleva a Cristo; compuesto de chritio$t Cristo^ sofí 
do, ipkúroB^ foroif portador. 
El 1« de marzo de 15?6, el oapitáti D. Diego de Masariegos ir iK> 



DB CÜKIOtlDADBS HlftTÓRLOAS. I5l 

Vilburreftl de Ohiapa. En 1529, llegó a este lugar D. Jaan Enrfqtiez de 
Gnzmán, enviado por la nneva Andiencia de Méjico, por capitán i al- 
calde major i jaez de residencia contra el capitán Diego de Mazariegos. 
Enriqnez de Gozmán hizo qne loi alcaldes i regidores de Yillarreal, en 
cabildo de 21 de janio do 1529, cambiaran el nombre de la villa por el 
de Villavidosa (alndiendo a la disposición del sitío); pero este'nóubre 
le dnró pooo tiempo, porque en a1 cabildo que se tuvo el día 11 de sep- 
tiembre de 1531, se llamó la '*Villa de San Cristóbal de los Llanos," 
(Bemesal, págs. 271 i 272). En una provisión del rei D. Garlos, firma- 
da en Valladolid a 7 de julio de 1536, se mandó que en adelante se 
llame '"CKudad Real," i que goce de las preeminencias, prerrogativas e 
inmunidades que puede i debe gozar por ser ciudad. Por decretó de 27 
de julio de 1829 se denominó ^*San Cristóbal de las Gasas," como un 
recuerdo de gratitud a la memoria del filántropo Fr. Bartolomé de las 
Oasafl que gobernó la diócesis desde 1545 hasta 1550. 

Cristóbal (San). En 1532, el capitán D. Cristóbal Romero fundó al 
norte de Tala (Jalisco) el pueblo de San Cristóbal. (Portillo, pág. 25). 

Cristóbal de Zacatecas (San). Cerca de Juohipila (Zacatecas) i junto 
al pueblo de Tepeaoa, está la barranca del Río Grande, donde en 154Ó 
a 1541 tuvo una encomienda el espafiol Cristóbal Romero, que es por 
!o que se llama todavía la barranca de San Cristóbal. (Mota Padilla, 
tomo 1?, cap. 31, pág. 324). 
Cruces (el monte de las). Plural de cruz. Se dio este nombre por las 
cruces que allí había con motivo de los asesinatos de los salteadores de 
camino. 

El monte de las Cruces es memorable por haber sido allí, las tropas 
espafiolas, derrotadas el 29 de octubre de 1810, por los insurgentes man- 
dados por el cura D. Miguel Hidalga El coronel espafiol D. Torcuato 
Tmjillo que mandaba el regisdiento compuesto de Tres Tillas, se saWó 
graeiaa a la velocidad de su eaball<^ (Cavo, pág. 838). 
Craiff a de la Catedral. El portugués dijo eruxiA (i con x le escribió tam- 
bién el castellano); pero hoi dice eaxia, en francés oof¿rmr, currivé. De 
esta tfitima forma suponen derivadas los portugueses las sufas; por ma- 
nera que, en tal caso, el primitívo es el supino eursum^ de eurter^ correr. 
(Monlau). .-».'.. 

La crujía i portada del ooro de la Oatedral^de Mójicoee fbrmaron en 
la eiudad de Macao, de Ohina, i se estrenó el I? dé majo de 1 730. (Al- 
faro i Pifia, pág. 10). 
Cras (archicofradía de la). Del latín cruxy crucis^ la cruz. D. Hernando 
Cortés fundó en la igleda de la Santa Yeracruz una archicofradía con 
el título de la Cru^^ cuyos estatutos fueron aprobados por Fr. Domingo 



158 mociovAEio 



Betanzoii vioario general del reino, por auto de SO de marso de ISfT. 
Una de «aa inatitacionea ea aaiatír a loa reoa en la oapilla. anplkb i 
entierro. Por nna bula de Gregorio XIII, a 13 de «aero de 1573, aa 
concedió a la archicofradia ae agregaae a la del Santíaimo Criato de 8bb 
Marcóla 

Craasada* Término derivado de crta, porque loa que iban a los Santa 
Iiugarea llevaban una oruz. En 1531 ae inatitnyó en Méjico «I tribiiBal 
de Cruzada. (Oavo, lib Til, §10). 

En 1810 hicieron venir a Guadalajara laa diviaionea de Tepie i (Mi- 
ma, ae armó el batallón provincial «de Guadalajara» ae levantaron doi 
compafifata del comercio, de jóvenea eaoolarea, cajeroa i moaoa de laa tíea- 
daa, ae formó un cuerpo de ecleaiáaiicoa i peraonaa devotaa, con éí nom- 
bre de eruaada^ protegido por el obiapo Oabafies i Becacho. (Cavo, 
pág. 8Í7). 

€raz-Aedo (aaeainatot de). El 26 de diciembre de 1869 fué aneainido 
en Dnrango el coronel D. Miguel Crnz-Aedo, por loa aoldadoa de aa 
batallón, en un motín ocaaionado por deaavenenciaa con el general D. 
Jeada Cbnzález Ortega. (Rivera, tomo 1*", pág, 100). 

CiraK de Tepic (Santa). Deade la conquiata de Tepie, ae venera una 
gran ciruz hecha de tierra i zacate, que eatá en el Santuario de la Santa 
Cruz» Bata con la peana i rótulo tiene de largo cinco varaa i una uat 
ma. La capilla del Santuario la hizo D. Alonan Hernández AialOR^ 
duelio entoncea de la hacienda Guimaraia i de laa de Papalote i Oe^lá- 
lla. (Mota Padilla, tomo T, cap. 36, pág. 390). 

Cruz de Puebla (Santa). La parroquia de la Santa Cruz de Puebla, 
fué aervida por ecleaiáaticoa regularea, hasta el afio de 1641 en que 
el obiapo Palafoz lea retiró la adminiatración i deade entomoea kaata 
1683 quedó todo el barrio que llaman del Alto, agregado a 1a igkan 
de San Joaé. En 13 de febrero de 1684 ae paaó la parroquia a la c^ 
lia de loa meatizoa, que hoi ae nombra Eooé Homo, El día 19 de febre- 
ro de 1693 ae traaladó eata parroquia a la oapilla de loa eapafigdn, qiia 
hoi airve de ante^aacriatía a la igleaia de la Santa Cruz, i el día 10 ¿m 
abril del miamo afio ae abrieron loa ámientoa de eate templo que ee tor- 
mxnó i bendijo el 23 de marzo de 1 7 1 4. ( Alfaro i Pifia, pág. 199 i Vuelta). 

Caadrlllat de bandidoa. En 6 de noviembre de 1861 eacribió el empe- 
rador Maximiliano a au^painiatro D. Joaquín Velázque^ de León: 

"Mi Gobierno eatá determinado a emplear todo %% empHio i esusr^ 
Si haata hoi ha uaado de indulgencia con aua^veraarioa poHtíoo^ para 
dejarlea tiempo i ocaaión de conocer la voluntad nacional i unirse eelki 
en adelante tiene la imperioaa obligación de combatir a aquel Ice^ puea 
fu hAníhta no Ihva ya credo polUioo, 9Íno preUxio para él rqbo i fa i le- 



t60 DXCOIOÑAMO 



oiendas del marqués de San Migael de Aguaya (López PortUlo^ pég. 
466). 

Cuaultt€lli6c (prisión de). Del mejicano 6uatt/i¿¿ft, águila, i UmaOt bu- 
car, indagar, mirar: vista o mirada de águila. A los 75 días de luchm i 
en los momentos más desesperados, cercado por los bergantmes manda- 
dos por Gonzalo de Sandoval i por las fuerzas de Pedro de Alvaradoi 
de Luis Marín i Francisco de Lugo, salió con su familia i principales 
en 50 piraguas i canoas «^u^^ ya tenia preparadas. 

"El Garcia de'Holguin alcangó a las trancas, e grandes piraguas en que 
iba el Guatemuz, j en el arre del, y de los toldos, e piraguas, y aderezo 
del, y de la canoa, le conoció el Holguín, y supo que era el grande ae- 
fíor de México, y dixo por sefias que aguardassen, y no querían, y el 
hizo como que les queria tirar con las escopetas y ballestas, y haoo el 
Gnatemuz miedo de ver aquello, y dixo: **No me tiren, que yo soy 
el rey de México, y desta tierra, y lo que te ruego es, que no me lle- 
gues a mi muger, ni á mis hijos; ni a ninguna mujer, ni a ninguna cosa 
de lo que aqui traigo, sino que me tomes a mi, y me Uevea a Mallnche:* 
y como el Holguin le oyó, ^ se gozó en gran manera, y le abra^ y le 
metíó en el vergantin con mucho recato, a él, a su muger, y a veinte 
principales que con él iban, y les hizo assentar en la popa en vnos pe- 
tates, y mantas, y les dio de lo que traia para comer.' 

En esto llegó Gonzalo de Sandoval y dixo a Holguin que le diesae el 
prisionero. Se trabó una disputa entre ambos, que hubiera terminado 
mal, si sabedor de esto Oortés no manda incontinenti al Capitán Lnia Ma- 
rín i a Francisco de Lugo para que llevaran a Los presos i a los oa|ñta- 
nes Sandoval i Holguín.'' 

Ya en presencia de Oortés le dijo Ouauhtemóc, por medio de Marina 
i Aguilar: *'Sefior Malinche, ya yo he hecl^ lo que estaña obligado en 
defensa de mi ciudad, y vassallos y no puedo mas, y pues vengo por 
fuerza y preso ante tu persona y poder, toma luego eseepufia^ que tnes 
en la cinta, y mátame luego con él." * 

E$^ prisión fué el 13 de agosto de 1521. . 

CUMlliteillÓC (lugar de la prísión de). Acerca del lugar, donde fuá he- 
cho prisionero Cuaiu/Uemóc^ se han suscitado varias dlspataB» El Barón 
de Hnmboldt, dice: "que de las indagaciones que hizo oon el sabio P. 
Pichardo de la Profesa, resulta que fué en un gran estanque que había 
. entre la gjurita de PeralviUo, la plaza de Tlaltelolco y el puente de Ám»- 
xáe; opinión que resulta confirmada, porque hace mención TxtUlxúcUÜ 



l Aqai se nos ocurre preguntar si el Holscaf n sabia la leniza. m<»jicana. 

% Barcal Díaz dol Castillo, Hist. ver^. de la coog. de la Nueva Bspafia, cap. 156. 

s Ivl.^ id. 



162 DICCIOVÁBIO 



SOI oonoittdftdAnos, debe marear eite aitio, oolooaado ea el mimo u» 
sencOla oolumna oon la ligiiiente inaoripoión: 

'Tasajero, 

aqui espiró la libertad 

Mexicana 

por los invasores castellanos, 

que aprisionaron en este lu^j^ 

al emperadof 

Qaauhtemóc 

en 12 de agosto de 1621. 

¡Odio eterno á la memoria execrable 

de aquellos bandoleros!" 

(Fernando de Alba Ixtlilxuchitl, Horribles crueldades de los oon 
quistadores de MéjicOb pág. 50, nota). 
CuanlltlA de Morolos (sitio de). El nombre Cuaukila es alteraoida ád 
mejicano CiMuhtlúiih <loe significa junto a la$ águibu^ compneato de 
cwtuhüif águila, i de Üany junto; aunque también puede proceder de 
üua&ut<( árbd llamado asi, i el abundanoial tía, con lo que significa ar- 
boleda o bosque. Primero llevó el distintivo de Amilpúk^ palabm fonna- 
da de Amilli i pc^ que vale "en las tierras de regadío^" de manera qne 
Cuaíihtia Amilpa quiere decir *'en las tierras de regadío junto a las 



II 



A solicitud del Ayuntamiento del Estado, eñ 1828, el Oengreao^ por 
decreto de 6 de abril de 1829, concedió a la población el titulo de Ciu- 
dad Heraioa dé Morélot^ por la defensa que hizo aU( el cura D. Joaé 
M* Morelos, sitiado por Calleja desde el 19 de febrero de 1812 hasta 
el 2 de mayo, en que rompió d sitio después de una terrible lucha. 

A pesar de estar esta ciudad en un Valle i a la orilla de un río va 
deáble por todas partes, sostuvo Morelos 73 dfas de sitio i lo rom|ñó 
cuando quisa 

Los historiadores no están de acuerdo en loa detalles de este meoM»- 
rabie acontecimiento, que dio tanto renombre a Morelos i costó al go^ 
bierno espaftol dos millones de pesos. 

Las fuerzas reeüstas el mando de D. Félix Cfalleja i del brigadier D, 
Cüriaoo del Ueno, eran: 8,790 hombres con 35 piesas de varios calibret: 
I, batallón de 8. Luis con su jefe el coronel Agustín déla Péfia; II, ba 
tallón de Granaderos a cargo del mismo jefe; III, el escuadrón de Pue- 
bla, cuyo jefe era el teniente coronel D. José Enriquez; IV, el batallón 
de "Lobera," a cargo del mismo jefe; V, el batallón "Unión," dirlgr-'o 



164 »I€0I09AKI0 



El oouTenio de U Paríflima Oonoapción d0 Ouencamé se eñgié íb 
1589. AUi Teñeran el Santo Orísto de Mapimí. (Mota Padilla, tomo 
3^ pág. 206.) 

CuérB&Taca (▼asalles de Ooriés en). Del azteoa CuauAnoAieao, que 

•ignifioa rodeado de benques: de eHonhéla^ bosque, i náhuae, rodeado. 

En 1580 mandó la Audiencia de Nueva Espafía a contar los pneUoi 

rasallos que Cortés tenía en Ouemavaca, según se ve por el siguienti 

documento: ' 

<*Oon el dicho Alrarado (Domingo do) escribimos á Vuestra Maget 
tad, el estado en que teniamoe lo de la cuenta que le abia de fazor ét 
los vasallos de que Vuestra Magostad fizo merced al Marqués del Va 
lie, quera que habiamos nombrado para la dicha cuenta personas de 
parte de Vuestra Magostad, las que convinieron conforme a las que é 
dicho Marqués nombró; a las quales dimos la jnstrucion de lo que 
nos parezio que convenía de lo que debían f azer, de la qual ansi mesmo 
ymbiamos copia; asi nombrados cómenaaron por Cocuinaguacat que fue 
el pueblo quel dicho Marqués primero seftalo, e estuvieron toda la Qiis- 
resma pasada en contar una de ks cabezeraa del dicho pueblo, el qus! 
tiene mas de veinte^ e aun no lo acabaran e viniéronse los dichos con- 
tadores, e según de lo que de palabra nos dixeron, e Vuestra Magestsd 
verá por el pareoer firmado de sus nombres nos dieron con zuramente, 
tiénese por tan dyficultosa la dicha numeración, que oasiesymposible.'* 
(Oartadel Abdyencia de México a Su Magostad sobre varios asuntos 
t de gobierno. — ^Temyxtitan.— México — Agosto 14 de 1531. — Doonmen 
tos de Indias, tomo 41, pág. 43 i vuelta.) 

CnernaTaca (iglesia de Guadalupe de). Este templo lo construyó é 
Dr. D. Manuel de la Borda, hijo del minero D. José. El mismo Doctor 
construyó los jardines de la casa que tuvo en aquella ciudad, en la qae, 
afios después, recibió al arsobispo Haro, en la visita que hizo m aquells 
parte de la diócesis, i le dio una funcióa en los mismos jardines, ilunú 
nados con luces de colores i fuegos aitifioiales. Allí murió D. Manuel 
de^la Borda el día 30 de mayo de 1778. (Dica Univ. de Hist i Geog.) 

CaCTa de la Jarda. Cuatro leguas más allá de Nejapaú (Oajaoa), fren^ 
te a un pueblo que se llama San Juan de la Jarcia, se eleva a con- 
siderable altura una montaña, coronada por una peña tqada, inaoceá- 
ble coasplstaAlente-por uno de sus costados. En este lugar t^iían sa 
adoratorto los indígenas. A allí se dirigió Fr. Juan Buiz, acompañado 
de varios idólatraa Uegó a la parte superior de la peña, buscó un lo 
garapropósito para su intento. De un risco ató el extremo de una gran 
soga que llevaba i se ató él con el otro extremo i puso la suerda en msnoi 
de los indios para quo lo fuesen descolgando. El fraile no se arree' 6 



8 de ■eptiembre de 1626 h 
ubítaatai qoe pudieron ult 
on la cruz de U igleüa. En 
te Oaooltínpa i Oimfttlán, 
mbre de aquel alio, i f andan 
D. £t oongreeo del Eatado 1 
) 1926. £1 Año de 1860 la o 
. págt. 67 i 239). 
IsVtti* Del taraico eupandi 
iblo antiguo, oeroano nnat di 
eia aOoa alli loi frailea agaatí 
Baialenque, piígi. 86 i 87). 
I Zacapoaxtla. El general E 
5 legoai de Oórdoba) el 1? 
entre otroi^ a O. Francisco ( 
nismodía. (Rivera, tomo 1' 
i* de la Catedral de Méji 
>» O. Joaé de la Borda conki 
ya obra material invirtiA 47 
núdarable de oroanientoa i 
le hoi tiene la Oatedral de 1 
ntó 100,000 pesot (Dice X 



168 



DICCiOSA&lO 



Una mafiana de febrero de 1848, el comandante D. Miguel Bdb 
organizó sa fuerza en el atrio de la igleaía de Sisal, de TalhidoUd, i i 
las órdenei de loa oficialeB D. Mannel Oepeda Peraza, D. Antonio Fa- 
nández Montilla, D. Joaquín Mezquita, D. Manuel Itarrarán i D. 
Francisco Oñedo (hijo) se dirigió a Q^^^^P^ í^P^QM había llagado, 
cuando se presentaron los indios por/ todas partes como añ horai 
güero. 

Pegaron fuego al caserío i Boli^ quedó reducido al atrio de la i^ 
sia, donde se sostuvo hasta las doce del día. De la guerrilla que habk 
quedado a retaguardia, al mando del capitán D. Antonio Ckurcia Po- 
blaciones, no quedaba uno tíyo. En esta situación terrible, quiso Ba 
lio organizar una fuerza para abrirse paso, cuando los pelotones de in- 
dios lo obligaron a salir en desorden. En las esquinas de las calleí i 
atrincheramientos la lucha fué desesperadiL Los indios fueron peni- 
guiendo a los del gobierno hasta la entrada de Yalladolid^ Oomo tsafu 
emboscadas por todo el camino, el que no murió en Qitnnp, cayó en k 
huida. En esta pereció el valiente Bolio i los oficiales Montilla^ Ofk- 
dob Juan Rosado Sierra^ Saturnino Marín i José Alcocer YUlannerB. 
Bn el eombate murieron más de 150 soldados. (Baquúroi tomo l\ 
cap. IX). 



J 



170 DICCIOXAHIO 



prMentaron nnoa 1,500 indios armadoi, al mando de los cabecáilaa Bo- 
nifacio Novelo i Bemardino Chan. En el aoto salió una guerrilla a 
atacarloi^ le trabó una lucha deaiguali en la que loe indígenas^ en ne> 
nos de IS^minutos, le hicieron 18 muertos, i los demás fueron persegui- 
dos hasta la plaza. Los 42 hombres que quedaron, de los 60 de la guar- 
nición, se reunieron en el atrio de la iglesia i sostuvieron contra loa in- 
dios un nutrido fuego de fusilería hasta las doce del siguiente día. Otea 
guerrilla de 25 hombres, que custodiaba a un número considerable de 
familias, se abrió paso a la bayoneta, atropellado los atríncheraasieB- 
tos enemigos, sobre los cuales pasaron mujeres, ancianos i niHooL In- 
dignados con esto los sitiadores, entraron, se apoderaron de la igleaia, 
asesinaron algunas familias allí refugiadas i prendieron fuego a loa al- 
tares, a los paramentos sagrados, a las imágenes, i todo quedó en poso 
tiempo liecho cenizas. Los únicos 25 hombres que quedaban defendien- 
do la plaza a las órdenes de los oficiales Miguel Pardo i Maroelioo 
Ag^ilar, se bajaron de la azotea de la iglesia i a bayonetazos i mache- 
tazos, en medio del humo i dol fuego, se abrieron paso, salieron, i ae lle- 
varon a sus heridos a Tizimín. (Baqueiro, tomo 1^, cap. IX, paga 347 
i 348). 
CJIUIMIa (defensa de). Nombre alterado del azteca CAopaUan, oopspoies 
to de ehapangiuíj coia mui mojada, i thny junto o cerca, o lugar de. 
(Mendoza). 

SI virrei Yenegas confió el mando de li^ provincias de Oaana|af^ 
i Hichoacán al general P. José de la Cruz, i como éste habia fuaUado 
in(^gna i cruelmente en Guadalajiüra a D. José Antonio Torr^, únioo 
oandülo insurgente respetable que defendió en la provincia la libertad 
basta caer en manos del general realista Negrete, se dirigió a Túcapáa 
con el objeto de incendiarlo; pero, no hallando pretexto, se le ocnrrs 
restablecer el antiguo tributo quitado por las cortes ^ i odiado por les 
mejicanos. Estos se resisten i el general Cruz insiste i amenaaa a los 
indios con una proclama que concluía diciendo que haria correr ia saa- 
grs de ha inobedienUi .... Enterados los indígenas, contestaron: **Qae 
corra el sangre, • • ." 

El caudillo de los mejicanos en Chápala era el cui^a D. Marcos Css- 
tellanoa Tenía de subalternos a José Santa-Anna i Encar^íSpióa Jtoaaa 

El 1^ de noviembre de 1812, José Antonio Serrato, s|en4o oosiaB- 
dante de la Barca, atacó en San Pedro Izicán a Rosas, que tei^ 2)Q0 
hombres. Este no sólo logró rechazarlo i destrozarlo, auxiliado de las 
fuerzas de Santa-Anna, sino que le quitó 300 fusiles, a pesar de que los 
indios cuando entraron en el combate no llevaban más que seis armas 
de fuego, algunas lanzas, machetes i piedras. Dos días después (el 3>, 



172 DICCIONABIO 



pedrea tan eapeía, que ealió lastimado «n dos dedos de una maaa. Efm 
asombrosa la agOidad con que los indios Toloaban oon sus eanoaa les 
botes enemigos, aUnqne eonstroidos a la europea. Tomados por loa es- 
pallóles todos los puntos del campo de TlalohiohiloOi por donde pudie- 
sen entrarles yíverea, quedaron reducidos a un riguroso sitio de ham- 
bre, i de esta estratagema se Talieron los sitiadores para haoer rendir 
a loa mejioanos en ISn» a los 6 afios de lucha. Asi se hiso mediante 
una honrosa capitulación, que no se quiso publicar en las gaoetaa por 
no lastimar el orgpillo castellano. (CaTO, págs. 990 a 992). 

ChSipalftC» Nobre azteca, lo mismo que Chapaki, 

El primer europeo que tío la gran laguna de Chapalac^ fué el capi- 
tán espafiol Peralmfndez Ohirino en 1539, desde lo alto de nn oorro ds 
Tula. £1 cacique de aquel lugar se llamaba Chapalae^ de donde tomó 
nombre el lago. (Mota Padillai tomo 1^ cap. 4^ pág. 79). 

Ckapultepec (castillo de). Dol azteca Chapoltepee^ que vale cerro o 
pueblo de langostas; nombre formado de chapoUin, langosta, i t^petl^ 
cerro. 

En 1783 estaba en deplorable estado la casa, cercas i boeqve de 
Ohapultepec: la primera inhabitable, las segundas en el suelo i ei terre- 
no talado i destruido, cuyas ruinas provenían desde que a los Vertís 
se les había nombrado alcaldes de este coto, que lo habían hecho co- 
mún a todos los vecinos i ganados del contomo. D. Matías de Oálveí 
trató de reponer el edificio i su bosque el 26 de abril de 1784. (Oavo, 
pág 344). 

En la época del virrei don Bernardo <le Gálvez, que falloñó en d 
palaeio arzobispal de Taoubaja el 30 de noviembre de 1786« ai 
trujó el palacio de Ghapultepec, quo costó unos trescientos mil 
(Payno, pág. 126). 
Cliapaltepec (Asalto de). El general americano Soott tenia au cuar- 
tel en Tacubaya. El día 12 de septiembre de 1847, a las tres de la tar- 
de, la brigada del general Filow salió de este punto i se situó od lea lo- 
mas del Rei i ocupó los edificios de los molinos. Las fuerzas aaneríca- 
nas llegarían a unos 8,000 hombres con numerosa i bumia artillerle. B. 
jefe del castillo de Ohapultepec era el general D. Nicolás Bravo i aa 
segundo el general D. Mariano Monterde; D. Juan Gano, jefe de la 
sección de ingenieros; D. Manuel Gamboa, comandante de artillería 
También f aeron enviados después a la fortaleza los generalee Nerisga, 
Doaamantes i Pérez. Las fuerzas del castillo ascendían a unos 800 hom- 
bres. 

El dia 12, al amanecer, la batería enemiga, situada en la Ermita^ rom- 
pió el íaego sobre la garita del Nifio Perdido (de la capital), i al 



^ 



174 DtCCtOFAMO 



'i € 

Aloorta» ministro de la guerra; el general Correa, comandante dm aitl* 
Hería; lot generales jefes de brigada D. Manvel Lombardini, D. Finar 
cisco Peres, el Lia Betanoourt^ D. Pomingo Romero, ayudante del ge- 
neral Santa^Anna, i D. Francisco Modesto Olagoibe). 

Entre ocho i nneve de la noche terminó la sesión, en la que ae acor 
dó evacuar la ciudad. Se retiraron los cinco mil hombres que liábia sa 
la Oiudadela i los que estaban em las garitas, i D. Ignacio Trigos lltfiÓ 
en su coche desde la Oiudadela a la Villa de Guadalupe al geoent 
Santa-Anna. (Apuntes para la Historia de la guerra entre Méjioo i los 
Estados Unidos). 
Cltfl4U€tfl8* Plural de ehaqueUi^ nombre originado de Jacqfues^ jefe mi* 
litar de Beauvais, por los aflos de 1538, e inventor de esta prenda ds 
vestir: en francés se dice Ja^ueM«, en inglés ^'ac^ 

Se llamaron los Chaquetas a ciertos voluntarios defensores de Fcr 
nando Vil i que el 15 de agosto de 1808 armaron en Méjioo un ta- 
multo, i en número de más de trescientos, entraron en el palacio dd 
virrei D. José Iturrígaray. £1 espafiol Ranzón Inarra despertó m Ita- 
rrigaray, quien fué preso i puesto en un coche con D. Juan CoIIsmIo, al- 
calde de corte, i el canónigo D. Francisco Tarase, llevado a la Inquisi- 
ción i áfi allí al convento de Betlemitas. La virreina fué llevshda al 
convente de 8an Bernardo, con un niAo i una ñifla. También fué preso 
el Lie. Verdad, quien murió envenenado en la cárcel del arzobispado: 
el padre Melchor Talamantes murió en el presidio de Ulda i no se le 
quitaron loa grillos para sepultarlo. (Cavo, pág. 695). 
Charoilü* Plural de charca^ que Larramendi deriva del baacongads 
eharooa, despreciable, ruin, i Eguilaz. del árabe toroc, *4oca ubi restag- 
nat a'gu \" en Freytag, '*hoyos en que se estanca el agua" en K.«si- 
miraki. 

El general español D. Francisco de Urdifiola fué el conquistador i 
pacificador de la provincia de Charcas, hoi Estado de San Luis Potoa^ 
donde desde 1540 se habían internado los religiosos. (López Portillo^ 
pág, 20). 

El convento de Charcas de Jalisco se fundó el año de 1571. El pri- 
mer custodio i prelado fué Fr. Antonio de Segovia, que vino en 15S1 
i trajo la imagen que se venera en el Santuario de Zapópan. (Alfaro 
i Pifla, pág. 307). 

El convento de Santa María de las Charcas lo fundaron loa padies 
franciscanos en 1574. Lo quemaron los indios, i en 1583 fué leedifioa* 
do cpn la cooperación de D. Juan de Ofiate^ quien descubrió el mine- 
ral de Charcas. ( Arlegui, pág. 66, i MoU Padilla, tomó 3^, pao. 202). 

D. Juan de Oflate descubrió las ricas minas de Charcas, Ziokú i 8sa 



176 MCOlOllAftlO 

da, Franciioo Gi), Francisco de Lintornei ei bachiller Alonso do Agñ- 
lar i Francisco de Ohaves i Bernardo de doria» primer mayordoBO de 
la Tilla Cristóbal de Morales i procurador Antonio de la Torra. 

El viernes 6 de marso de 1528 se reunió el primer eabildo i se ea* 
tregaron al alguacil mayor las prisiones de la cárcel, que faeron ciase 
pares de grillos i unas escopetaa I mandaron al dicho algnaeíl mejuí 
**Que ha^a poner en la plaza desto piUa una pieoía de madmrm, M fm 
ponga en ti corro qu$ etiá junio doita villa en la oaUda hada la 
una horca dé madera en la oual ee execuie lajuetieia,'^ 

|Una picota para asotar i una horca para decapitar a loa 
dos indios que no se sujetaban a la esolaritud, se hicieron en VUlaiTsd 
antes que fundar una escuela, que no hubo allí pasado un aiglc! 

Despu^ el día 31 de marso de 1528, por orden de Masariegos^ ks 
rocinos de Villarreal se pasaron al Talle de Hueiíacatlán, de la prs- 
Tincia de Chiapas, i fundaron i asentaron la Villarreal, '*é mandaiua 
poner en la dicha pls9a á un lado della la picota, donde se haa daexar- 
dtar las cosas de justicias. Y asi mismo mandaron poner la iMNroa ea 
un cerro que está junto al dicho assiento de la dicha villa, á la paits 
del oriente." (Remesal, pág. 267, lib. 5, cap. XIV, g 26, 268. 2€9> 

Chiapas (colegio de los jesuítas en). En 1670, dofia María de AlTa- 
rado dejó una hacienda con sesenta mil matas de cacao, catoroe eeaas 
i otros bienes para que se fundara el colegio de la Compaflía de Jeaás 
en San Cristóbal de las Casasi D. Juan de Figueroa dejó para el sus- 
mo objeto otra hacienda de cacaa El colegio se fabricó en el 
que ocupaban las casas de D. Juan de Valtierra de RiTadeneira, qi 
lo donó por testamento hecho en 1671. Dofia Agustina de Santa Groi 
dio mil pesos para la fábrica. (Alfaro i Pifia, pág. 285). 
MdCOMtepcC» Del asteea ehieomCf siete, i iepeil^ cerro: siete oerroa 

La cabecera del partido de Ohicontepec (Yeraorus) fué el piiéMe de 
Huayaooootla, hasta el afio de 1790 que el subdelegado D. Maaaei 
Yaldás la trasladó a este lugar por oonvenir asi a su aalnd e iatmaes. 
La parroquia^ de cal i canto, fue construida a príncipioe de este agía 
£s de tres naTOs i grande^ el techo de paja Hai tres fuentes de agua 
mui buena (Fages, paga 107 a 109). 
#UcM€apft« Del asteea Chichioápan, que Tale agua amarga^ de eki- 
Me, amargo^ opan^ sgua 

El nombre de Chiohicapa significa en lengua macana rio amargo o 
de aguas amargas, insípidaa £1 pueblo está a la mai;geD de un Ho co- 
mo a dos leguas de Ocotlán. En pocos afios los conquistadores acaba- 
roa oon los indica (Burgoa, pág. 224). 
CMliVallHm. Probablemente es tármíno azteca formado de XteaeuAr 



178 mcciovABio 



caloña (el moio)i Genrantet (llamado el Ghooarrero), i Pixarra. (Qtf, 
tomo 2% pág. 101). 

Chinantia (aoción de). Deipaés de la acción de Xonaoailáa, él fi- 
neral D. Vicente Gaerrero se dirigió al cerro del Alumbra fnmédiiti 
a Tlapa (Estado de Gaerrero), lo atrincheró, i al saber qae D. flste* 
niño Sarmiento condacfa un convoi de Oajaca a Isdcar, se apódete 4i 
los principales pantos de la Callada del Naranjo, sslió mai da lamlis* 
gada de Acatlán i antes de amanecer sorprendió a Samanie^ i le fsí- 
tó el convoi Samaniego, completamente derrotado, se dirigió a U- 
car, donde la Madrid, también derrotado, reania naevas faersaa Bi 
s^^nida ambos jefes marcharon contra Oaerrero, qae los esperó en (Xk- 
nantla, cerca de Piaxtla. 

Lo atacaron desde qae rompió el día, el combate daró hasta la &»> 
che, i la victoria quedó por Oaerrero, que obligó a sos contraríos a W« 
verse a Izúcar. (Dice. Univ. de Hist i €reog.) 
Chisigrairlto (bando del). Palabra derivada del bable eki^ré, tisn4s 
de bebida al por menor. 

£1 8 de diciembre 1794, el marqués de Branciforte, con el tfn & 
halagar a los mejicanos, qae por sa mal gobierno lo odiaban, pnblioó d 
bando qae llaman del Chinguirito, por el cual se concedía permiso ps- 
ra elaborar libremente el aguardiente de cafia, prohibido antes hasts 
con excomuniones, porque perjudicaba al comercio de Espalia. Impé- 
solé a cada barril seis pesos de penPión. Branciforte ponderó esta gn- 
cia como si fuera el don más grande que pudiera dar el Rei a lea ne* 
jtcanos; i {vive Dios! que es el más fanosto presente con que pndisn 
obsequiarlos: por él se ha despoblado la América en un dieanso^ i sai 
fatales estragos los ha causado en la parte indígena, como acreditas 
los cuadrantes de las parroquias: el indio bebe esta agua de meerts^ si 
envicia, se destruye su generación e inutiliza. (Cavo, pág. 610). 
Chl^aihaite (acción d^). Del szteca ehiquihuiil^ caiíaata, e spu e i ta. 

D. Vicente Gaerrero se hallaba en el cerro de Ohiquihuiie i allí m 
presentó el jefe realista D. Félix la Madrid a atacarlo con más de l.OOO 
hombres; perro Gaerrero logró derrotar a su enemiga 
Cholnla (San Francisco de). Del azteca choloüant lugar de halda» di 
ehéioa^ huir, i lan, lugar de. 

Muí poco después de la conquisisa se f ando el templo de San Fias- 
cisco de Cholula. En 1861 se establecieron atll los midoneros del os- 
iegio apostólico de Nuestra Sefiora de Guadalupe de Zacatecaa (Al- 
faro i PÜia, pág. 223). 
Ckliellriilliro. En un logiur de Hichoacán llamado Cktieándmr^ ent* 
ten unos bafios famosos, por haberse curado allí enteraos de m«chss 



j 



' de hiiber permuiecido oí 
po de babtÜK. En toda li 
no que »1 geneiml Bincói 
ido le ftgotd el purqae, ( 

que se prwent6 aobre i 
Smitli, del 3' de Ifae». 

; puea «penu ■e'cercieró 
inden blknoR e impidió 
an furor en loi rencidoa 
«biotiamo i 1« sooiedkd 
oree que hacUn ni entra 
le bandido! que con el n 
siiDoao Domlngoee, i que 
U gaenrft a an patria co 
^ £1 general AnaT», j 
ixeoración i horror, apoat 
'. Cuando entrd Twiggi, 
k parqne, contesta, no m 

01 800 aoldadoa de Ana; 
« la húrtoría de la guer 



182 DICCIONAfilO 




oironAstencÍM átl día no se puedan diotar laa providencias adecnaiat 
a aqnel fin, por la necetidad de reales que tiene el reino para los 
tos de la guerra, se atiende por ahora a poner el remedio aa la 
argente, por las declaraciones siguientes: 

1* Qae todos los dueños de esolaToü deberán darles la libertad dea- 
tro del término de diez días, so pena de nnerte, la qne se lea apliestá 
por transgresión de este articula 

2* Qae cese para lo sucsBiyo la contribución de tribntoa, respecto 
de las castas qu,e lo pegaban, i toda exacción que a los indios se In 
exigía. 

3^ Que en todos loa negocios judiciales, documentos, eacritaraa i ae- 
tuaoiones, se kaga uso del papel coman, quedando abolido el áá 
sellada 

Que todo aquel que tenga initrucción en el beneficio de p^Ton, 
pueda labrarla, sin más pensión que la de preferir al jpbiemo en bs 
ventas para el uso de sus ejércitos, quedando igualmente librea toHt 
los simples de que se compone. 

I para que llegue a noticia de todos i tf nr^a su debido oamplimisB- 
to, mando se publique por bando en esta capital i demás eiiadadei^ vi- 
llas i lugares conquistados, remitiéndoBe el competeiite numero ds 
ejemplares a los tribunales, jueces i demás personas a qnienéa coms- 
ponda su inteligencia i observancia. — Dado en la ciudad de Gaadak 
jara, a 6 -de diciembre de 1810. — Miguel Hidalgo, generaJíaimo da 
América. — Por mandato de S. A., Lio. Ignacio Rayón,' secretaria 
(Dice. Univ. de Hist i Geog.) 

Decreto de expulsión. £1 Gobernador del Estado de Qnerétaroi a 
todos sus habitantes, sabed: 

Que el Oongreso del mismo Estado ha decretado lo siguiente: 

£1 Congreso del Estado de Querétaro ha tenido a bien decretar ¡c 
que sigue: ^ , 

1^ Todos los militares espafioles que estando sirviendo a aueldo al 
gobierno español el afio de 1821 no se han agregado a prestar é 
mismo servicio a la causa de la independencia, saldrán del territoria 
del Estado en el preciso i perentorio término de treinta días. 

2^ Se exceptúan de! cumplimiento del artículo anterior: 

Primero. Los casados con mexicanas i los viudos, oon tal ^ne uasa 
i otros tengan hijos, i que se ejerciten en algún arte, oficio o industria 
lícitos para atender a su familia. 

Segunda. Los que tengan sesenta afios de edad ü otro impedimsato 
físico que sea perpetuo. (Querétaro, diciembre 15 de 1826). 
Decretos* En 17 de marzo de 1857 se expidió por D. Ignacio Os- 



J 



1S4 DICCIOHIR 

Aé FeatMxntéa, díñ d« Corpus, «116 
día de NüTÍdaid de Jeraeriito; nenos 
el juereí i TÍemes tanto debían el 
pág^ SI i 32). 

Eate faé el primer trneso de Ma: 
monarqníitas i loa di^puM profunda 

Decretoa del inraaor, £1 21 de ni 
Forej decretó en Fnebla el lecneatm 
inmneblea de loa oindadanoa de 1a 
aontra la interreución. La llamada 
de octnbre del miamo afio de 1863. 

El 21 de Jnnio de 1863, deeretó I 
nombramiento de nna jnnla de trelnl 
ta nombrara treí iadividnoa qne foro 
miento de la llamada jnnta de notabl 
de gobierno qne se habla de adopte 
246 i 274). 
Degollado (hechos de D. Santos). D< 
Gaansjuato; dorante algunos aDos est 
catedral do Morelia. En julio de 1854 
tía; en abril de 1855 tomó a Fnruind 
Hidalgo i faé derrotado. en Tizajnca 
Tera. Enl3 de enerode 18B8 faénon 
ministro de la guerra, i en 7 de abril 
oeoidente i norte. En 38 de oetabre 
qne hizo Blancarte, la plaza d» Onadi 
el rompimiento entre ¿1 i D, íJantiaj 
se declaraban faera de la leí i se des 
dente Jnárez sostuvo i aprobó la coni 

El 9 de septiembre de 1860, de aei 
apoderó en Laguna Seca (Estado de £ 
de plata, perteneciente a particnhureí 
cuyo hecho Jnárez mandó fnese preso 
do Degollado, se unió a la división d« 
danés militó eomo su subalterno. (Ei 
82,85,97 1110). 
DCBIlDCla i fusilamientos. De d«nu 
puesto do da i nuntiare, anunciar, 
recibir directamente de Allende la no 
el pueblo de Dolores, i sin desalentarse 
el mismo Allende i el cura Hidalgo,' en 



%'. 



ÜS'. IM 



I>ICCtI'>IIAK10 



T«r «to la tarht de (*DÍtioo> comenzó t griUi 
el demonio! qna por tal lo taTÍeron lu majer 
otro* alu-mándoie par» morir en defeosa de la 
HeTÍa; pero 4ate ae eaoapá entre el miimo tnm 
a traer a loa granaderos, para qae >e hioiese ti 
tnego ordenó qne a bayoneta disolvieran los gn 
ridoi i contnsoa, i aquellos lugares quedaron lien 
lombrerM i tarapaa, que en su precipitada fug 
de loe frailes, A esto escándalo se llamd Darre 
Jal o Im noehí trille di Orixaba. (Arrónii, pági 

Derrota de Santa-Anna. El dfa 2 de enero 
guamioión de Veraoruz contra el gobierno de 1 
te. El general D. Antonio Lopes de Santa-Ai 
?: los sublevados i el 3 de marzo del mismo aDo f l 

f¡'- llamado Tolomé, (Lerdo de Tejado, tomo 2", ] 

Derrota de Cobos. El 9 de agosto de 1860 fu 
EM liberales en Tepejt de la Seda (Estado de 1 
cionario D. Maroelino Cobos (espafiol). Uno < 
guió en esta acción, saüeado herido, fué el t< 
Díaz, por lo cual se le concedió el grado de coi 
pág. 109). 
KCMKUe de Méjico. Término derivado de deíag 

Con motivo de la abundancia de lluvia que Ii 
que hicieron salir de madre la lagaña de Tezct 
Enrfquez mandó convocar al ajuntamiento e 
dir en adelante el perjuicio de las iauudacionc 
vio en esta junta, qne se hiciera un deiagüs a 
a Uéjico, i se sefialó por lugar a propósito la 

En 1604, & causa de fuertes i continuadas llt: 
la ciudad. Este contratiempo obligó al marqi; 
pensar seriamente en el desagüe que se debía 
negocio que el Bei le babfa encomendado. En 
i en 28 de diciembre de este afio emprendió D. 
del desagüe de Huehuetoca, bajo la dirección 
Vf, Juan Sánchez, de la Cotupallla de Jesús, i 
jero Enrique Martínez. Trabajaron en esta gi 
diciembre hasta el 7 de majo siguiente, 171,11 
■onas se ocupaban en provenir la comida a los 
Tslasoo tuvo la satisfacción de ver correr el ag 



1«8 DIOOIONÁKIO 

ain oaasen ti miento de lu Corteo, Eb ooni 
«xpidieroa tres resolncioaes: 

I* DMUnuido salo el tratado entre 0-D< 

2* Qae el gobierno eep&fio!, por un niKnifi 
gobiemot con qnienea tuviese ruUoionei wk 
atmáa espaOola, »n todaí époeaé uiirarift eon 
doi exiateatea el reoonooiraieato, fueae pan 
pendeneia de Us prorínciu eapaflolu da nlt 
Tieun terminadu lu diaensiouee existentes 
Metrópoli, añadiendo cnanto oonviníeae a o 
extranjeros, que EapaKa no habla renanciittit 
aobre estos países. 

3> ResolaaiÓQ que recomendaba al gobieri 
das neoesariaa i reclamase de las Oortea cnai 
venientes para preservar i resobrar la aiUori 
provincias ultramarinaa, (J. K. Foinsett Mi 
Deapatriados. Habiendo aido denunciadoi 
blicanos, de excitar odios contra la intervenc 
de agosto de 1863, presos, condenados a exp 
Veracmx el 37 del mismo mea Loa princip 
Mignel Auza, D. Manuel Psyno, D. Agna 
lio Velasco. (Rivera, tomo I", p¿g. 261). 
Despojo* M&petpoiar, del latín despoliar», c 
despojar, de spolium, botín. 

£1 congreso general expidió una lei el 10 
qae se despojó a los espaflolea de los emp 
biemo federa), que hasta entonces disfratabt 
tiro de la conspiración del padre Arenas. {] 
pAg. S20). 
Dcipronnnciainienlo. De dea i pronm 

La ciudad de Veracrnz, oomo otras mnc 
pronunciado por el Plan de Taoabaya, que < 
de 1857, i el día 30 de diciembre de 1667, i 
orden constitucional: a dicho pronunciamiei 
el de Ulúa, Jalapa, Ferote, Tlaxcala, i D. 
fuerza considerable^ en Santa Ana Ohiant 
la ciudad de Puebla. (Kivera, tomo 1^, pág. 
Deatierre do Ijabastida. Palabra formada d 
tierra. 

£1 obispo de Puebla, D. Antonio Pelagic 



1*0 DICOlOBÁBtO 

63 por ciento, Hgún aefialabft el wrk. 12 dej* 
qnedkban por entregar Teintitrea millotiea qu 
ooB, eeto es, cuatro millones «eteoientos dooo 
par, que debfa reriOcar la Oomiñ¿n de Had 
quedando derogados el art. H i la ultima pai 
eÍ6n de Miramar. (Zam&cois, tomo 17, p¿g. • 

Se presentaron en Miramac a ofrecer la ce 
doqne, los signientes seOorea: D. Manuel Gi 
quín VeláEques de León, D. Ignacio Agnilar, 
Hidalgo, D. Ángel Iglesias. 

El mismo día del ofrecimiento de la coron 
no, firmó el tratado en que se comprometía a 
de Méjico, doscientos setenta millonea de fr 
millones de pesos), por gastos de guerra, alqv 
Jecker, reclaibaoiones, corretajes, etc., de I< 
Además, se estipularon gravámeues para üé 
su suma total « ciento setenta i tres mitlone 
Í9, pág. 561 i vuelta). Véase Sonoi Jeeker. 
Blario (el). A principios de octubre de 1805 se principió a publicar «a 
Méjico un diario, dirigido por el alcalde del crimen, D. Jacobo de Ti- 
lla Urru Ha. (Cavo, pág. 677). 
DlarÍ4k del Imperio. Palabra derivada de día. 

£1 l'fi de junio de 1667, se pultlicó en "El Diario del Imperio" nst 
oomunicación drl general D. Leonardo Márquez a Tavera, eo la qM 
decía que le comunicaba oficialmente que Maximiliano estaba para IW 
gar a la capital a la cabeía de su poderoso pjéroito, para que prepann 
la entrada triunfal i ovación de Su Majestad; i en el mismo númerodl 
"El Diario" se publicó un articulo en el que se decía: "Se han conb- 
mado plena i aatétUieaTnente las noticias que por particulares coi 
tos teníamos acerca de los sucesos del día 15 de mayo en Querf 
que los enemigo» de la loeiedad trastornaron i compusieron a si 
ñera sin pararse para esto en los más absurdos cuantos i en loa r 
badoa medios, de que se avergonzaría cualquiera persona, por pooc 
fuera en lo que se estimara. ' 

Knestro Augusto, Magnánirao i valiente Soberano, evacuó a Q 



1 Los embuBterofi, adem&s de enaetiar cosas ralsaa, rebanan 1 ecban muldlclo 
los que no lea creemos sds menUras. Esa articulo qne publicd Márqnei tai uno d 
machcB bechoa 1 llDd^zas en la época de Reforma 1 en la del Segnsdo Imperio, I 
de servir pars estimar en lo que vale la palabra de H&rqaez, v. gr., en la caMtK 
trp Éste I Zuloaga con motivo del tasllamlecto de Ocampo. (Blvers, nota). 



IHS Dice lO HABIÓ 

El 13 de ftgmto de 16j5, deipa¿a dé U Bal 
■tockIo por el Flan de Ayntla, ae pronancii 
gnarnioióti de la ciudad de Méjioo, proclamaní 
general D. Rdmnlo Díaz de la Vega, para qae 
1 ta de representantes de la Nación, dos por 
jnnta uombraae on presidente interino, t éste 
(Rivera, tomo 1% píg. lE). 
INbMje de Agtuscalientei (Academia de). 

D. Franoiaco Semerla fué el propagador int 

m AgnaBcalientec, por loa alloB de 1830 a 1 

Academia de Dibujo, eatablecimiento en dond 

cionea de esonltnra i arqaitootara. (Goniáleí, 

9ÍCCtonarÍO de h lengua maja. Nombre d 

Frai Antonio de Ciudad Real, que vino a "^ 
dio tan bien el idioma yucateoo, qae compaso 
■n grandeza se llamó "Oalepino de la lengua 
tiene «i limpio seis volúmenes de doscientos 
da uno, i con ella sa resuelven cuantas dadas 
de los indios, i se halla cuanto se puede desai 
modos de locuciones, que son casi innumerablt 
do falta de una voz tan Bota, siendo, como es, 
fué que le costó cuarenta ados de trabajo, i si 
ma en esta tierra, fuera general a otras, sia c 
mda celebradas que hubieran salido a lus en ei 

Este monumento de la literatura jucateca i 
do, tomo 2, lib. 9, cap. 16). 
Die^O (San). De Diago, aféresis de Sartíiago, 
permutada la I en d. 

La orden de San Diego se fundó el atlo ¿ 
Onadalnpe, i le dio mayor impalso San Pedro 
• Méjico con el padre Fr. Pedro de Atfaro, i si 
Tentó de San Ooamo en el aQo de 1576; en 15! 
dia, i después, con snBciente námero da coni 
vinoiaen 1599, bajo la advocación de San I 
1591 se comenzó a construir la iglesia de ^m 
llamaban el Tianguis de San Hipólito (Méjico 
fábrica D. Mat^o Manledn i su esposa. 

Diego de Acapuico (San). El castillo de ! 
en el puerto de ^capnlco, se constrnjó doran 
IV. En el terremoto de 25 de abril de 1776 • 
tamente la fortaleía. La que boi existe, i no 



194 DlCClOVAftlO 



jeron en la ciadad. Según la ooatambre de entonces, se labró Mam 
torre en cada esquina a semejanza del palacio, i contuvo al pri]WÍ{M 
la fundición, la albóndiga i las carnicerías. En ese estado i con poiQi 
cambios notables permaneció basta que fué incendiado en el motíiéi 
8 de junio de 1693, lo cual precisó a bacer una reparación total, dái- 
dolé la forma que boi tiene. El portal se concluyó en 1723, i pon 
tiempo después todo el edificio. (Dice. Univ. de Hist i Qeog.) 

Biscordia en Oajaca. De discorde, del latín diacara, diaeardii; oonf» 
to de ¿M, separado, eor, cordis, corazón. 

El acaudalado canónigo de Oajaca, D. Antonio Santa Oras, visi i 
Méjico a asuntos de la diócesis de Antequera, quiso llevar a si pitrii 
algunos jesuítas, declaró sus deseos al padre Diego Lopes, i éstelsfo* 
municó al provincial Fr. Pedro Sáncbez, que a la sazón se ball&bi m 
Pátzcuaro. Fueron nombrados Fr. Diego López i Fr. Juan Rangdpi' 
ra reconocer el terreno. El P. Santa Oruz donó a la Oompafils ihi 
casas mui acomodadas, con grandes solares, a propósito para conitnír 
en ellos templo i colegio; pero como el sitio caía dentro de las csau del 
convento de los dominicos, estos religiosos, que ignoraban los piivü» 
gios del Instituto de Jesús, recurrieron al obispó Albnrquerqoe, dali 
orden de Santo Domingo^ reclamando contra la nueva fundaciés. K 
obispo se puso de parte de los dominicos i excomulgó a los janÜH 
López i Rangel. La ciudad de Antequera se dividió en dos fraocúM 
una a favor de los jesuítas, i otra del obispo i dominicos. Si la Ai- 
diencia i el Arzobispo de Méjico no hubieran intervenido en el iflD* 
to, hubiera corrido mucha sangre en Oajaca. Por tin, loa padreidtii 
Oompafiía de Jesús se establecieron allí en 1576, que el P. Pedro Ddi 
comenzó la casa i templo. (Gay, tomo 2^, págs. 38 a 43). 

Dinearso de Ohímalpopoca. De diaourrir; del latín disGumn, eo» 
puesto de dia^ i currere, correr. 

En principios del mes de octubre de 1863 se imprimió i ciroslóM 
profusión en los pueblos de indios, un discurso compuesto en Mioi^ 
azteca, por D. Faustino Galicia Ohimalpopoca, encomiástico a is in^ 
vención i excitando a los indios a proclamar el imperio de Msiinúlb^ 
no. (Rivera, tomo 1^, pág. 266). 

Dirino Salvador (hospital del). El hospital del Divino Salvador 
fundado por un carpintero, llamado José Sájago, quien se dedie^ 
compafiía de su mujer, a recoger a las locas que andaban vagando 
las calles i las llevaban a su casa, frente a la iglesia de Jeeds 'IíA 
para cuidarlas i mantenerlas. 

Luego se cambió el establecimiento a otro edi6cio mayor, ín ilii^ 
colegio que fué de San Gregorio, donde permaneció hasta 16^^ l^*'' 



196 



DICCIONARIO 






rento de San Franoiaoo haaU el men de octubre del miimo «flo» en ^ 
pasaron al lugar qne se lea señaló para qae edificasen en oonventa 
Oonstmida la iglesia i convento en el lugar en que estuvo dopiéi 
d tribunal de la Inquisición (hoi la Escuela de Medicina)» se dedieód 
afio de 1575, i el día 8 de diciembre de 1590 fué consagrada por é 
obispo de Michoacán, Fr. Alonso Querrá. Después se reedificó^ i el 3 
de agosto de 1736 se dedicó i bendijo la nueva iglesia. El convestOM 
bendijo en 29 de septiembre de 1692. 

Domingo (convento de Santo). Desde 1550 el ayuntamiento de Oír 
jaca había concedido a los padrea dominicos un terreno baldío sitase 
hacia el norte de Antequera i a orillas de la ciudad, cerca de la oiji 
de agua i de una ermita consagrada a la Santa Veracruz. Aqidifr 
rreno servía de muladar; pero los dominicos juzgaron que la dwki 
crecería por ese lado, i de8pu<:s de algunos aftos, edificando allí sii o* 
sa, quedaría en el centro de la población. Oon 20 reales oomeiuant 
la obra en el afio de 1570. 

El Reí les dio después, como ayuda, 700 pesca Tardaron es k 
construcción 30 afios i gastaron más de doce millones de pesos. (Cft» 
tomo 2^ pág. 27). 

Domingo (Santo). El edificio del convento de Santo Domingo i» 
fundado a expensas de D. Juan de Narvaez i de su espora D^ hM 
Berrocal, el afio de 1571. La fabricación duró cuarenta añoa Iktk 
el principio hasta 1656 perteneció a la provincia de Méjico. (A1£u«l 
Pifia, pág. 201). 

Domingo de Ofaiapas (convento de Santo). El segundo conveoli 
fundado en Ohiapas fué el de Santo Domingo, que se edificó en Caká 
Real el 9 de enero de 1517. £1 obispo D. Francisco Marroqnfn psN 
la primera piedra Después se fundaron los conventos de GomitiB i» 
Chispa i de Tecpatlán. (Alfaro i Pifia pág. 284). 

Domingo de Zacatecas (convento de Santo). El convento de Sssti 
Domingo de Zacatecas se fundó el afio de 1604^ en el lugar donde fi- 
tuvo situado el de San Juan do Dios. (Alfaro i Pifia, pág. 313). 

Domingo do Porta Coeli (Santo). Fundóse este colegio oon el nou- 
bre de Santo Domingo de Porta Cosli, el afio de 1603. El sitio ^ 
fué donde permaneció hasta la fecha de la supresión de las órdeofli i*- 
ligiosas, estaba ocupado por las casas de D^ Isabel de Lujan, niiUé 
Juan Alonso de Estrada, que fué gobernador de Méjico, en aov psi^ 
de Gonzalo de Sandoval. (Ramírez Aparicio, tomo 1^ pág. 187, 

Domingo de Guadalajara (convento de Santo). En 19 de agoilo¿< 
1603, el obispo D. Alonso de la Mota i Escobar proveyó en T(8m lá ■* 
auto, facultando a los religiosos de Santo Domingo para que f íu* 



198 DICCIONARIO 



oubaya, instaló su gobierno i organizó su ministerio de la maneva li- 
gviente: 

Relaciones, D. Melchor Ocampo; Justicia, Negocios ecleaiistiMB. 
Instmcción pública i Fomento, D. Manuel Buiz; Oobemación, Di Lete 
Guzmánj Hacienda, D. Guillermo Prieto; i Guerra, D. Santoc De- 
gollado. 

D. Ignacio Oomonfort, después de nueve días de tiroteo con loa re- 
beldes mandados por el general D. Feliz Zuloaga, viéndose abandona- 
do de la inmensa mayoría de sus soldados, salió de Méjico el 21 da 
enero; pero antes de partir en dirección a Yeracruz, dirigió un ofioío 
a Zuloaga, comunjbándole oómo iba a salir de la capital i de la ^Bsfá- 
blica, i el presidente tacubayista le contestó, dándolqpla licencia pan 
ello. El general D. Miguel Miramón estaba empeftado en prender a Oo- 
monfort; pero se lo jprohibió Zuloaga i lo disuadió I>. Luis G. Osolk^ 
tomándolo del brazo. 

£1 día 22 hubo un solemne Te Deum en la Catedral por el triunfa 
de los sublevados contra el gobierno, al que asistió Zuloaga i deoiáf 
empleados tacubayistas, i en seguida se fueron al Palacio Nacional, e& 
donde estábala junta de representantes nombrados para elegir presi- 
dente interino. Fué electo Zuloaga, quien organizó su ministmo de 
la manera siguiente: 

Relaciones, D. Luis G. Ouovas (abogado); Instrucción pública, D. 
Manuel Larráizar (literato chiapaneco); Gobernación, D. Hilarión £1- 
guero (abogado); Hacienda i Fomento, D. Juan Hierro Maldonado 
(abogado); Guerra, el general D. José de la Parra. 

£1 mismo día se instaló el Consejo de Gobierno, compuesto de vein* 
titres personas, de las que las principales fueron: D. Juan B. Ormae- 
chea (canónigo de la Metropolitana), D. José Ramón Malo (sobrino da 
Iturbide), D. Francisco J. Miranda, D. José Joaquín Pesado, D. Joa- 
quín Fernández Madrid (obispo in fartihus de Tenagra), D. Joeé M* 
Andrade, D. Bernardo Gouto i D. Juan Rodríguez de San MigueL 
Zuloaga derogó luego la Constitución de 1857 i las Leyes de Refor* 
ma OsoUo ascendió el 25 de enero a general de brigada. 

£1 13 de febrero del mismo año de 1858, Juárez salió de Guanajus- 
to con su ministerio i otros empleados públicos^ i llegó a Guadalajan 
el 15 del mismo mes, e instaló allí su gobierno. 
Daende de YalladoUd (el). De duende; á^\ céltico dofUet^ domésl i, 
casero. (Academia). 

El Dr. D. Pedro Sánchez de Aguilar, en su informe contra loa iai i 
yucatecos idólatras, escribe: 

'^Tampoco vendrá fuera de propósito traer a la memoria, mué' 



PE 0CBI08ID1DB8 HI8TÓBT018. l99 

MgvidA i alborotad» estuvo la villa de 7alIado1id, mi patria, por loa 
afioi de 1560, según mi cuenta, con nn deioonio parlero o duende (caso 
estupendo e inaudito) que hablaba i tenía plática de conversación con 
suantos querían hablarle a las ocho o diez ^e la noche a candiles apa- 
gados i sin luces, el cual hablaba a modo de un papagayo, i respondía 
a. cuanto le pedía un hidalgo conquistador, llamado Juan Eópez de Ma- 
ná, natural de Logrofio, i otro conquistador llamado Juan Ruis de Ar- 
ce, de las montafias de Burgos. En sus casas este duende hablaba, i 
conversaba más que en otras; mandábanle tocar una vihuela^ i la toca- 
ba diestramente, i sonaba castafietas, i bailaba tocándole otro; él se re- 
gocijaba i reía, pero no le pudieron, ni se dejó ver. 

"PreguntáDd>le dónde había estado dos o tres días, que no había 
venido a conversación^ dijo, que había estado en la ciudad de Marida, 
en casa de un conquistador, llamado Lucas de Paredes, yerno de un 
hidalgo, .vecino de la dicha villa, llamado Alvaro Osorio, natural de Sa- 
lamanca, conquistador asimismo, porque decía que era su aficionado i 
daba razón de su salud i sucesos. Otras veces hablaba mal de algunas 
doncellas, i a una levantó un falso testimonio, cuyo padrastro la trató 
mal injustamente, pues a un demonio no se debe dar crédito, que es 
padre de paentiras, testimoniero i cizañador. Preguntándole quién era, 
i de dónde, afirmaba que era cristiano, i de Castilla la Vieja, i rezaba 
el paternóster i otras oraciones. 

"A los principios no hacía dafio alguno, ni faé perjudicial en estas 
dos casas donde hablaba, aunque en otras lo era, i tiraba piedras, sin 
hacer dafio con ellas, i hacia ruido en las azoteas i zaquizamíes, con que 
espantaba a los que no le habían oído hablar, i muchas veces tiraba con 
huevos a las mujeres i doncellas, i enfadada una tía mía, le dijo una 
vrz: vete, demonio, de esta casa i le dio una bofetada en la cara, deján- 
dole el rostro más colorado que una grana. En otras casas hacía ruido 
i no más, i luego iba a las dos que él más cursaba, i haciendo ruido, i 
silbos, como una chicharra, se reía i contaba lo que había pasado en 
otras casas, i los asombros i espantos que había hecha 

'^Sucedió que el cura de aquella villa, llamado Tomás de Lersundi, 
le quiso conjurar, para lo cual llevó el ritual i manual, e hisopo debido 
la capa, i disfrazado una noche, fué a una de las dos casas donde ha- 
blaba, i le esperó a que hablase, i aunque le llamaron no vino ni habló; 
o ido el cura, hizo el ruido que solía, riyéndoee muchísima Vuelto el 
cura a su casa, donde había dejado la mesa puesta para cenar, i una 
'uente de bufiaelos i una limeta de buen vino, oerrada la casa, halló en 
% fuente mucho estiércol de su muía, i la limeta liona de orines afiejos, 

d punto que el cura salió del conjuro que iba a hacer, riyéndose mu- 



1 



200 DICCIOHABIO 



cho, dijo el daende: el cura me quería ooger, pnee no me cogerá; tU 
▼er¿ en sn mesa con qaien ae baria, i rogándole que dijeae lo que pi» 
ba» dijo la burla dicha, i por la mafiana la contó el cura a todo el puebla 

"Hada un alacrán de cera, o una sabandija, i la pegaba a la p«n( 
para asombrar a alguno& Sucedió^ que al conquistador Juan L6pei di 
Mena, ealando en la ciudad preso, le habló al oído una noche^ i le di¡Q 
estas palabras: "Amigo, tu mujer te ha parido un braguilete," i a h 
mafiana lo contó a todos los presos, i de allí a pocos días le vino m 
carta, en que le avisaban haber parido su mujer un hijo, i está la át 
dad treinta i cuatro leguas. I sabiendo el Sr. Obispo los falsos testísoO' 
nios que declsi i los denuestos con que infamaba a algunos, mandó en 
graves censuras, que ninguno le hablase, ni respondiesa (Oc^^lndo, 
Hist de Yucatán, tomo 1% lib. 6^ cap. 5^) 

Burang^O* Esta población faé erigida en villa el afio de 1563, porii 
capitán Alonso Pacheco, a quien envió expresamente Francisco de 
Ibarra con este objeto desde el valle de San Juan. Le dio suficiente 
ganado, semillas, herramienta, etc., para asentar una colonia en el n* 
He que entonces llamaron de Guadiana, por las semejanzas que les pa- 
reció tenía con el de Espafia. Dos o tres meses después llegó Ibam 
para organizar la administración municipal do la villa, a la que deao- 
minó Durango^ para que la identidad fuese completa. 

Uno de los religiosos que primero ayudaron a la conversión de loi 
naturales de alH, fué Fr, Jacinto de San Francisco, conocido entre kM 
indios por Fr. OitUoi, antiguo soldado de Hernán Oortés i después ca- 
comendero de los pueblos de fí^iey-Tlalpan i Tlaltlahuiiépec 

Darang^O* Por loa afios de 1554 salió de Zacatecas D. Francisco de Iba- 
rra, por orden del virrei D. Luis de Yelasco, al descubrimiento i poblacite 
de las minas de Abifio, Sombrerete, San Martín, Noiñbre de Dios i é 
Fresnillo; e Ibarra envió por medio de Alonso Pacheco, una colonia de 
eapafioles al valle de Guadiana, de que tuvo origen la ciudad de Da- 
rango, que después, erigida en Obispado, faé capital de la Nueva Kt 
caja. (Alegre, tomo 1*^, lib. 3^, pág. 228). 

Durango. Francisco do Ibarra salió de Guadalaíara con buena oooi- 
tiva, i cerca de la villa de Nombre de Dios, en los llanos de Onadisaa, 
fundó una villa que ae llamó Duranga (Mota Padilla, tomo 2*| pá^ 30^ 

Durango. A principios del gobierno del virrei D. Lula de Vel va 
(P de eate nombre), empezaron a llamar Nueva Bizcaya, donde d ¡m bt 
Fr. Diego de la Oadena fundó una villa que llamaron Durango^ pe" nr 
biacaínoa los más de los fundadores, entre ellos D. Juan de Te » 
(Arlcgui, pág. 58). 



D ICC lO HABIÓ 



I 



23 

JiMttO general oontr» loa jeinitu. Del lat 
blo oompDeeto da « i dieere, decir. 

El jaarai primero de cuareema, 7 de n 
obíipo D. Juan de Palafox í Mendoza, le 
general, en qne condenad a toe jeeaitea ( 
re> i oontraventoreí del Concilio de Treí 
lea mandaba ao pena de excomani4)n, no 
n obiapado i bajo la misma atodoa aaa fe 
nea ni pláticaa de loa jesnitai, ni se confi 
por cnanto temerariamente se exponían p 
eer confesionob inválidas i aacrflegas. (Oa 

SJCCUCiones* Platal de fj«euo%6n, deriva 
fuí, onmplir. 

£1 martes 27 de noviembre de 1810, i 
por orden del jefe eapaflol D. Félix M* C 
faaron ahorcados esa misma tarde en la p 
El día 28 sufrieron la misma pena en 1 
diridnos, entre los que se hallaban el inl 
D. Oasimiro Ghovell, D. Ramón, coronel 1 
aiento coronel. (Bastamante, Ouadro His 
El jaeres 29, por la tarde, se mandó in 
dividuoB, i cuando dos hablan snfrído la | 
tas, mandó Calleja publicar el bando de i¡ 

^ércltoa de Oallcja. De ejeretr, del latli 
aioMra, impedir, apartar. 

D. Félix U* Calleja taro machos trab 
porqne los campos i tas rancherías eetabí 
ain pastaras ni alimentos: marchaban co: 
tiempo, ano de soldados, otro de ramerai 
Tiranderoa, mendigos i gentes holgaza&aa 
porción de coches para las familias de lo 

lyido de Concha. Del latín «mra, nñtum, si 



DS CURIOSIDADES HISTÓBICAfl. 203 

Desde 1710 se erigió el tribanal de la Acordada para perseguir a los 
Iw&doleros, ladrones i homicidas. £1 lagar llamado el **£jido de Goncha^^ 
Méjico, era el desuñado para las ejeoueiones capitales de los desgracia- | 

dos reos. (Oavo, pág. 350). 
ly idoft (de Méjico). Piara], de fjido. 

En 1598, el vlrrei D. Gaspar de Züfiiga i Acebedo,^conde de Monte- 
rrei, estableció los ejidos, que jamás permitió se vendiesen. 
empedrado de calles. Término derivado de^ 0f?}j9e<£raf*,^compue&to de 
09» i piedrín. 

£1 virrei D. Joan de Mendosa i Lona (de 1603 a 1607) hizo qae se 
limpiaran las acequias de^Méjico, empezó a empedrar las calleb de la 
capital i dio principio al acueducto por atarjeas en alto sobre pilares^i 
arcos. (Oortés, pág. 20, ilPajno, pág. 105). 

En 1618 se hace mención¡[del empedrado da la ciudad; pero la pri- 
mera disposición que se sabe dio algún resultado^ fué la dictada por el 
yirrei marqués de Oroiz, en 262de^octubre de 1769. Encontró esta dis- 
posición gran resistencia por* parte de los conventos de religiosas de 
Jesús María, San[José de Gracia, San Lorenzo i.Santa Teresa la Anti- 
gua, los cuales expusieron varías razones para que se les eximiera de cum- 
plir con el bando de 24 de octubre de 1775, maudadp a publicar por el 
virrei D. Matías de Oálvez, en el que se imponía a los duf fios de fincas 
la obligación de^concluir la obra que les correspondía, dentro de seis 
meses. El Kei aprobó^la conducta de Gálvez en cédula de 24 de marao 
de 1772. La obra adelantó^de tal manera, que el virrei escribía a la 
corte en 27 de mayo de 1776: *Ma ejecución del empedrado ha tenido 
tales progresos, que se halla en el¡estado más floreciente: tiénenle he- 
cho en sus pertenencias, el M.^R. arzobispo, las Reales casas de Mone- 
da i Aduana, el] Ooleg^o Seminario, el marquesado del Valle, los con- 
ventos de San Francisco i Santo Domingo, los mayorazgos i títulos de 
Castilla, algunos ministros, muchos comerciantes, etc.'' 

El empedrado, sin embargo, no avanzaba como era de apetecer; i la 
Audiencia gobemadora,^en^carta de 21 de mayo de 1785, evacuando 
el informe que se le^pidió^en 27^de agosto del afio anterior, recomendó 
al rd que sería justo se concedieran los dos granos impuestos sobre ca- 
' da arroba de pulque, sin obligación de reintfgiar al eisrio el df ffalco 
que experimentaba por esta gabela.f Afiadió, que resultando haber gas- 
tado en las trea calles (ouadras)¡de la^Falma, Ck>liseo i San Francisco 
115,882 pesos 1 real I grana (Dia Univ. de Hist i Geog.) 
Bp0ft0« Término derivado de emftñar^ del latín %mpignorar^ÍH fig^ 
noTB darej^ áarjo dpjar*en^prenda, o peño^ como en lo antiguo se dijo. 
'¥oilau). 



204 DItCIOVABIO 



fin 27 de mayo de 1690, propaso el eonde de BevillagigedOi le 6^»- 
«. bleoiese un peqaefio M&niqíio en Méjico, coniignftdo sn fondo m Ui 
accioneB eadacas de la lotería del Rei. 

Esta numerosa capital, está inundada de ¿ente pol)re i misenUi 
(deeia el conde) . . . . , i continua, son ts»i "frecuentes estas neoeádsdi^ 
que el uso estableció una suerte de empefios en Iss tiendas de pvlqin* 
rías, cuyo desorden i tesuru ha preocupado gp^vemente mi atmcite, 
dictando diversas providencita para contener tales mal^ (Oirro,^* 
gina 389). 

EncaFfiacÍ6n de Méjico (convento de la ). £1 término eTteamadónyn' 
cede de «fteamar, codpu'esto de en i carne, 

£n 1594, las religiosas de la Concepción fundaron el convento da 1a 
Encarnación. La primera piedra la puso el 18 de diciembre de 1631 ¿ 
Dr. D. Bartolomé Gronzález Soltero i se dedicó el 7 de marzo de 1648. 
Encamación de Chispas (convento de la). El convento de religio. 
eas de la Encamación se fundó en Ciudad Beal de Chiapas, coft tni 
monjas que salieron del convento de la Concepción de Méjico, i 11^* 
ron a San Cristóbal el 21 de agosto de 1610, i se les di6 el terreno a 
igl^ia dé San Sebastián. (Alfaro i Pifia, pág. 285). 

EtlCino de Aguascalientes (iglesia del). En los últimos afios del nglo 
pasado se fundaron, en Aguascalientes, las iglesias del Encino i de Gua- 
dalupe. La primera se principió en 1773 i se concluyó en 1796. (Gaa- 
zález, pág. 48). 

Ensefianza, Antigua de Méjico (convento de la). Palabra derivada d« 
enMñar^ del latín insignare^ compuesto de an, i eignarét aefialar. 

Este convento se fundó en Méjico por Sor María Ignacia Aslor i 
Echerz, con otras religiosas venidas del convento de Beasiera de Bar 
celonai en España, quienes compraron por treinta i nueve mil peMí 
unas fincas, en 22 de junio de 1754. En este lugar» bajo la direceiái 
de Fr. Lucas de Jesús Maria, agustino, se hizo el convento^ queél ob» 
po D. Manuel Eubio i Salinas, bajo la advocación de Nueatra Sefioia 
riel Pilar, bendijo el 21 de noviembre de 1754» i el 18 de diciesiüiraii 
trasladaron a él las monjas, del de.Begina, donde se habian hocpedaAK 

El oonv^ito déla Enseñanza Nueva, de Méjico, fué fundado en 1811 
por religiosas de la Ensefianaa Antigua, para relifi^osas indigeaaa. iOi 
estuvieron las monjas hasta el 13 de febrero de 1861, en que por e ¿a 
del gobierno de Juárez, las llevaran al de la Enseñanza Antigua, d d^ 
estuvieron hasta fines de febrero de 1863, que fueron ejcclanalrdtf 
todas, por disposición del Gobierno. 

Enseñanza de los indios en Chispas. La única enseñanza que ) i^ 



ITÓRtCAS. S0& 

palea de 01ü*pu en 15St, «n U 

n deriva de «ntíí-ror, compuesto 

en Méjico el presidente interino, 
ráie a aa última ditpoñcióá, taé 
a» de la Repúblioo, lepottándoae 
B Májioo, hM ojoa en Rfo-Verde 
de lu nacimiento, el coranSn en 
^ta de Onadalnpe i Oapilla del 
de Ku deroción a eataa ímigeneo, 
1 ds Ulúft, en recuerdo de haber 
udo se rindieron allí loa egpafio- 
tal tai conducido a Veracrai en 
mel D, Manuel Marta Escobar, 
18 se verificd, con la mayor pom- 
lacio a la iglesia parroquial, i da 
2^ pág. 418). 
CpldcmlMS en Méjico. Término derivado del griego epi, sobre, i demo», 
pueblo. 

Después de la oonqniata de Méjico, ha habido en la Nueva KipaBa. 
(dioe el P. Sahagún en su Hiat, tomo 3°, pAf. 328), trea epidemias 
universales: la primera en 1521, la segunda fué en 1555, entine uari6 
la mayor parte de la gente que habia, pues él entemS in(U de diez mil 
cadáveres en la parte de Tlalteloloo, i la tercera en 1677 i 157t^. 

Prescindiendo de las epidemias de viruelas, diceD. Carlos M* de Boa- 
tamaute, qne han ^do variaa, i las más crnelee la de 1579 i la 4e 1630, 
<}ue te formaron siete hospitales, la de la fiebre amarilla, ocurrida en 
1813 i la del cólera morbo en 1833, han cposnuiido la mayor parte da 
la población, pudiéndose agregar la del sarampión de 1821. (Cavo, lib. 
6% pirrafo 8. nota). 
Xrmita de Tabanco (paeblQ de la). El vocablo vrmita procede de «rs- 
mita, del griego crémití», ermitaflo, de er^moi, desierto.' 

En 1793 empeló a formarae en la jurisdicción de Teapa (Tabasco), 
el pmUo de la Ermita, en la ba<4enda de Santiago Féret, quien levan- 
tó a su costa la primera ospüla qoe hubo en aquel lugar, i ooa nna 
peqnefta cantidad de terreno de su pr(q>wdad qno donó a la ima- 
gen de la Furiaima Omoepción de Uarl», oon el fin da reanir algün 
vaoiadwio. IM* torda, D. XUfaal Snic demolió la mpilla i en su lu- 
gar edifioó la ermita. (Gil i Saens, pág. 118). 



206 DIOOIONABI« 



EtCHlera de OhUpas. Nombre derivado do sBeala^ del lattn <eali|li 

escala. 

La primera escalera de caracol que hubo en la provinoia de OUi- 
pss, la trazó i^fabrisó en^Ohamala, en 1562, el P. Fr« Pedro dt U 
Oras. (Remesal, pág. 637). 
Escándalo ea la Catedral de Méjica Del latín icandalum, prooedsnti 
del griego skandalórt^ escándalo, alborota 

El jaeTes 8 de janio de 1651, día de Corpus Ohristi, habiéndose pn* 
venido por la ciadad i regimiento de ella lo necesario para salir eñ pe- 
cesión, i habiéndose cantado en la Catedral la misa con notable nuj** 
tad, presente el conde de Alva de Lista, la Real Audiencia i visitsdsr 
general de este reino, D. Pedro^de Calvez, corregidor i ciudad, i toási 
las religiones, excepto la de Nuestra Sefiora del Carmen, qae alcsasé 
buleto de S. S. para no ir a la procesión, i lo presentó ante el virret i 
lo admitió por estar pasado por consejo real. Habiendo empezado a Sik- 
lir por la plaza del marqués la procesión, quiso el dicho Tirrei pcaer 
seis pajes con hachas inmediatos a la'custodia, quitando el lugar al ofr 
bildo de la iglesia, a lo que se le replicó i se le dieron ejemplares qst 
habían sucedido en tales ceremonias; i sin embargo, persistió en su is- 
tentó, a lo que el cabildo, que estaba en su sala capitular, respondií 
como es JQsto. Llegó el virrei a darle grandes voces a dicho masstrD 
con escándalo de todo el pueblo i religiosos, i esto con acciones d» 
compasadas i fuera de la modetitiajde su puesto, i presentes los didui 
togados, dando a entender que se había de ejecutar su intento, i doi 
veces hizo levantar de su asiento al fiscal de lo civil i llegar a sn pnsí' 
to; i habiendo pasado algún tiempo, corrió la voz por la ciadad i n 
fueron deteniendo en las calles los santos i estandartes de cofradiía 
Serían como las once del día. El virrei, considerando que el cabildo lO 
venía en su designio, se levantó^de su silla con escándalo del pueUs i 
llamó a los oidores i fiscal, se fué a hacer acuerdo a palacio, dejó ss 
guardia de la custodia en que estaba el Santísimo Sacramento, pósito 
a todos los alcaldes del crimen, corregidor i regimiento. Habiéadssi 
ido, salieron del cabildo los prebendados]i se fueron al coro, i ordaMr 
ron que saliese la procesión, i llegando los sacerdotes revestidos de si- 
ba, cíngulo, estola, manípulo i casulla, a cargar las andas; se lavtflé 
D. Luis de Barrio, presidente de la sala'del crimen i apellidMidofs' v 
al reí, a empellones les quitó a los sacerdotes las andas, i queriéiu n 
caer llegó el corregidor a tenerlaa Viendo esto el pueblo alzó la t, 
lo que causó grande inquietud en todos; i visto por el provisor, ma W 
al secretario de cabildo que dijese que pena de excomunión mayor, t K 
los clérigos se saliesen de allí, i lo obedecieron, oon lo que e) pv^ * 



mMUM que m1 M^fan, cegados por ta codicia, no Tefan que la eacta- 
ñtud entre tos cristianos era diatiata de la ane había entre loa indioi. 
£a prueba de eato, véase el doonmento aigniente: 

"Tesemos qne lo pasado, permitido en el rescate de los esclavos qva 
loa eapafioles rescataban de jindios, era cosa yniqvitima, porqne pues- 
to qnesolavos faesea loa tales, entrelloa es cosa mny diferíate la ana 
serTÍdombre de la otra, porque los unos son tratados de los yndíoi sus 
amos como parientea e vasallos, e de los xpianoa (cristianos) oomo p«- 
rrti. (OarU del Abd/encía a 8a Mi^estad aobre varios asnntoa do 
gobierno. DestaGran Temjxtitan a 14 de f^osto de 1531." (Docam, 
del Arch. de lad., tomo 41, pag. 110). 

D. Sebastt&n Ramfreí de Faenleal, siendo presidente de la Andien- 
«ia da Uéjioo i gobernador de Nueva EapaSa, quitó el uso iotroducido 
pof Oort¿a de hacer eaolavos a los indios que se conquistaban. 



fOi DICCIONARIO 



ibiSdllTOft en Puebla (eongregacidn de). En 1865 se fandó en Poabk, 
en el colegio del Espfritn Santo, una eoligr^taoíón de negros eadavos» 
eon el tíi^lo de etclavittid de la Santíéittia Virgen. (Alegre, tono ?, 

KíteÚttVí. Del gri^o ichóie, la escuela. 

El P. Fr. Pedro María, conocido por el padre Gante, fdS eS «pie fia- 
do en Tescóco la primera escuela qne hnbo len el éonlineiitd alaecicS' 
no. (Arrónfz, pág. 193, neta). 

Bsiniela de lengna latina. En 1534, D. Sebastián Ramir^a dé lisa- 
Ml, qne nada omitia de cuanto podfia conducir a la énséfiania de ki 
in^icanos, encomendó a loe padres franciscanos que con los nfilos qsi 
habían aprendido a leer i escribir el castellano, abrieran en en eolsgi» 
de Santiago Tlaltelolco escuela de lengua latina. (El P. Oávó, £ostNi 
siglos de Méjico, lib. 3, §10. Torquemada, tomo 1* Hb. 5, eqx 10). 

Escuela de Oristo. Por real orden expedida en 1792, se ebtabM6 
en el convento de San Francisco, Méjico, la Escuda de OrUta^ a peti- 
ción de D. Baltasar Ruiz i D. Pedro Antonio de Garay. (Lerdo é« 
Tejada, pág. 394). 

Escuela de Paebla (santa). La capilla de Santa Rtta de Puebla fié 
én su origen dedicada a los terceros de la orden de Han Agustín. Hoí 
tiene el título de Santa Escuela de Oristo, que fué erigida en 170S. 
(Alfaro i Pifia, pág. 207). 

Escuela de Orijsaba (primera). El afío de 1600 se fundó en Orizabalt 
primera escuela, a los Setenta i seis afios de eonqulstada por loa eips* 
fióles. (Arrónix, pág. 610). 

Escuela de jesuítas en Yeracruz. En 1579 tenían loa j^^ñtaseals 
autigúa Yeracruz una escuela, a la que concurrían ordihscríBniíali 
ciento cincuenta niños. En 1769 se fundó otra en YeraerUs, costssdi 
por ios fondos municipales, i en 1787 se estableció otra, ooSiteada pv 
nuA junta pcUrtótieaf compuesta de los principales vecinos de la ck- 
dad. D. Pedro Ooca fundó otra en 1790. 

Escuela de Irapuato. La primera escuela de nifiás de la villa de In* 
puato, la fundó en 1800 el cura D. Ramón Barreto de Távora. (AUi- 
ro i Fifia¿ pág. 260). 

Escuela de Agricultura, de Méjica La Escuela Kaddittal de Api- 
cultura fué creada en tiempo del general Santa-Auna i mejdtadi ii- 
rante el gobierno de Oomonfort 

Por decreto de 3 de enero de 1856 se dotó el establecimiento é » 
junta de personas notables, presidida por D. José Urbano Fon «i 
tino de los hombres más beneméritos i más ilustrados de la Repá' ea 
(Portilla, pág. 269). 



J210 DICCIÓN AMO 



Cuando Aguilar recibió, en 1519, la carta qae Cortea le envió Mi 
Cocumel, fué a llamar a Guerrero para incorporarse a la armada eipi- 
üola, **Hermano Aguilar, le dijo, yo aoi oasado, tengo treí hijoiitié- 
nenme por cacique, i capitán cuando hai guerras; idoa oon Bioi,^ 
JO tengo labrada la cara e horadadas las orejas. |Qu6 dirán de mid» 
que me rean essoi españoles ir de esta maneral E ya yeis estol aii 
tres hijitos qué bonitos son: por Tida vuestra, que me deis ds «m 
cuentas verdes que traéis, para ellos, i diré que mis hermanos nniíi 
envían de mi tierra." 1 
JBspa Aoles sacrificados en Méjico (primeros). Diego de Nicuesa fivii 
en continua discordia con Vasco Núfiez de Balboa, alcalde del B^ 
ríen, quien en 1511 comisionó a Valdivia para ir a la isla Espsfiohi 
buscar vituallas, a llevar veinte mil ducados del quinto real i ovte 
para el almirante i oficiales de la Audiencia, en las cuales avissbidi 
todo lo acaecido i les suplicaba qve escribiesen al Rei, dándole notúa 
<ie los países i mares nuevamente descubiertos, i pidiéndole un refur- 
xo de mil hombres para sojuzgar a los indios de aquellos lugarea 

Salió la embarcación con diez i ocho hombres i dos mujeres, ' i oeni 
-de Jamaica los agarró una tormenta que destrozó completameattil 
^que en los bajos de **Las Víboras." 

Pasajeros i tripulantes tomaron un batel, i sin velas ni aun osa n- 
moB, sin provisiones con que alimentarse i abrigarse, se entregtros i 
merced de las corríentes i a sufrimientos del hambre i la sed. Siflli 
murieron de inanición, i los restantes llegaron a Ynsatán a los tnoi 
^(as de navegación, donde cayeron prisioneros en poder de unos indíN 
cauíbalee. Ocho fueron encerrados en una jaula a modo deohiqsen^i 
Valdivia i cuatro compafieros fueron aquella noche eaorificadoithi 
ídolos, i sus carnes servidas en banquete entre el cacique i sus coafi- 
fieros de armas. Los prisioneros, horrorizados de ver aquel espeotáff* 
culo, rompieron la jaula i se fugaron, protegidos por la obsouridid ^ 
la siguiente ñocha 
CapectaciÓB» Del latín ipeciare^ mirar. 

El P. Fr. Antonio de Segovia fué el que llevó en 1631 a la Nsm 
Oalicia la imagen de Ntra Sra. de la Espectiunón, que se oolooóesil 
pueblo de Zapépan, en el santuario donde aún se venera. (Mota ?•£ 
lia, tomo. 1^ cap. 28, pág. 299). 



I Bemal Díaz del CaatlllOi Historia verdadera de la Cenqoista de la Noevi "tft 
-:fia, cap. 27. 

t Bernal Díaz del Castillo dice que iban diez i seis hombres i dos a)ii}eres. (p ^ 
*ria de la Conqalsta 4e Nueva Espafia, cap. 29); otros historiadores dioca 0^ «^ 
veíate personas. (Gogollado, Historia de Tacat&n, 1. 1*, tib. 1?, eap. 7^ 



21S DICCIONARIO 



rancho cerca de Celaja, una acción a loA generales Degc^lado» Wf/d 
Blanco i José María Artes|;a i el coronel Jalián Qakoga. Al kdo^ 
lliramón se hallaba nn ministro de Jnsüoísi el abogado Indro Díhl 
(Rivera, tomo i% pág. 9».) 
BatolieÍJI« d^ ganado (primeras). Del laün stoiu, stentis, partk^ m- 
tivo de $íark, estar. 

"Ya en estos tiempos (1539) avian crecido en mnoh» n^Mfftklff^ 
nados (asi menor como vacano) qno avian traido de QsfstíUaé iiliiá 
esta tíorra; j aviándose descabierto estas largalsiiBas tíerraa disbi^ ^ 
terminaron los seftores de ganados (porqae los sitias q«e tanisa ens 
cortos i dafiifícaban mucho álos indios) de tomar sitíoa mas estsndidn 
y acomodados; y con esto se despoblaron mnefaas estancias de loi Ti- 
lles de Tepepalco, Tzompanco 7 Toluca (donde fueron laa pruasm» 
tancias de esta Nueva Espaflai de ganado mayor, asi de vmoas, como di 
jeg «as) y se fueron á poblar por aquellos Ifatnos, adonde aorm (1610) » 
ten todas las estancias de races que ai en la tierra.*' (Toniaesndi, 
tomo I?, lib. 5\ Gi^ XI). 
B^lllllC^ dal tabaea De estaMear, del latín iiagnum, estanque. 

£1 visitador D. José Oálvez htso en 1765 ^ estanoar el tabaoo, q» 
hasta entonces su comercio había sido libre. 

Estanco del tabaoo en Yeracrus. A principios del afio ITGSiSeeito^ 
bleció en el puerto de Teraorus la Factoría del estanco del tabaco, cs^t 
renta se acababa de fundar el afto anterior en toda la Nueva E^sltaipoí 
el visitador D. José de Gálvez. (Lerdo de Tejada, pág. 302). 
Estanco del mezcal. El obispo de la Nueva Galicia, D. Juan Osnaetti 
Qaifiones, por los aflos de 1650 arbitró el que, pues el vino mesctll» 
aprobaban los médicos por bueno, se pusiere estanco en él, para qMci 
que tuviere cuidare no se fabricasen los demás noeiroa brebajssi om 
vingarrote, tepacbi, tejuico, etc. (Mota Padilla, toma 3?, pág. 190). 
JEtt andar te de la oonquísta. Del latín exieruJUre^ eiLtsnder, dmpkpt 

El que sirvió para la conquista de Méjico exiatié mnohoa afiss a k 
capilla de la Universidad de esta capital, segda eofsta del aguate 
párrafo tomado del ^'Prólogo'' da las costituciones de la misma cisM 
impreso en 1775, 2? edición dedicada al rei Garlos I(i: «*B1 letiU* 
mayor, dice, de la enunciada capilla, as hoi suave i eicaz atractiis^ 
las atenciones, por hallarse coloeado en él, magníficamente, en si cu- 
dro principal que había de oorrosponder al sagiarioi, el más pisaa 
monumento de la prodigiosa conquista de este Nuevo Mundo^ digaoi 
la verdad de la primera estimación i de perpetua memoria: es a <etar> 



1 Ba 1764. (á^rróolz, p¿g. 3<J0). 



BB 0ÜBI0BIDADV8 Hl^TÓBICAfl. 213 

€i. estMidarte que enarboló el ínclito ocmqtiUtadcfr D. Fernando Oortés^ 
i con que mxtró Tiotoríoio ea esta impeml metrópoli: para ovja dei- 
oripción, acreditada con los inirentarioa a dicha capilla, basta lo qna 
dejó escrito el erudito caballero D. Lorenso Boturini en el libro que con 
todas las Ucencias necesarias imprimió en Madrid i dedicó al rei con el 
titulo de "Idea de una nueva historia general de la América Septen- 
trional," donde habla en estos términos: 

** Asimismo pude conseguir el estandarte original de damasco, oolo. 
rado, que el invicto Cortés dio al oapitán general de los tlaxtíatlecas en 
la segunda espedioión que se hizo contra el emperador Moctezuma i 
demás 'reinos confederados. En la primera haz de dicho estandarte ss 
ve pintada una hermosísima efigie de María Santísima, coronada de oro 
I vodeadadedooe estrellas (también de oro), que tñene las manos jun. 
tus, oon «que ruega a su Hijo Santísimo proteja i esfuerce a los espafio- 
les a subyugar el imperio idolátrico a la fe católica: ^ i no deja de ase- 
mejarse en algunas oosas a la que después se apareció en Guadalupe. 
Bn la -segunda haz se ven {untadas las armas reales de Castilla i León." 
(Dio. Univ. de Hut i Geog.) 

Kvtaioa de Corles IV. Del latín stare, estar. 

En 1-5 de noviembre de 1780 se proclamó en Méjico al rei Garlos lY. 
En la plaza mayor se colocó una estatua ecuestre de este rei, provisio- 
nal, de madera, a expensas de los plateros, la cual tuvo poquísima du- 
ración; luego se sustituyó por otra mucho mayor, también de madera, 
i destruida ésta, fundió en 4 de agosto de 1802 D. Manuel Tolsa la 
magnífica de bronce que se colocó en la Universidad i después en 1852 
se colocó en el poseo do Bacareli, hoi principio de la calzada de la ite- 
forma. Pesa 450 quintales. 

EiCtélNIM del Saltillo (monasterio de San). Nombre derivado de e$téfanOf 
del griego $i6phanoi9, corona, de iíepho, ceflir. 

El Monasterio >de San Esteban del Saltillo, se fundó primero por el 
padre Fr. Lorenzo de García, franciscana (López Portillo, pág. 245). 
Esteban del Saltillo (convento de San). En 1582 se erigió el con- 
vento de San Esteban del Saltillo, junto a la villa de este nombre. 
(Mota Flwlilla, tom^ 3^ pág. 266.) 

BstebanlllO* Diminutivo de BdiebavL El capitán Peralmíndez Ohiri- 
no llegó oen su gente a Yaquiruní i mandó a Lázaro de Oebrero i a 
Diego de Alcaráz, con otros cuatro a caballo que saliesen a explorar 

1 De manera que c*sob malraüoi pintaron a la Virgen Uaría pidiendo a sn Hijo qus 
^«•POje a unos para darle a otros. ;Qaé Justicia, quó caridad! ;El despojo a la ftierza 
W) • I un robo? 



814 DIOCIONARIO 



la tierra. Un día antea había llegado el reí de Zaquími, Joan Ñafies 
Cabeza de Baca» Dorantea, Oattilio, Maldonado, i el negro ga t cban í co, 
ioldadoa de los que quedaron perdidos en la Florida en 1529^ de la 
armada de Páu&lo de Narvaes. Llegaron a Méjico el 22 de jnBo da 
1536 (Mota PadUla, tomo l^ cap. 15, pág. 174 i tomo 2^ pág. 26.— 
Alegre, tomo l^ lib. 2% pig. 236). 

Etla de Oajaca (auto sacramental en). Del azteca etl^ fríjol. 

En la fiesta de Oorpus, salió Fr, Alonso de la Asimcián oon la emh 
todia en las manos, en solemne procesión, aoompafiado de innuaienibSe 
concurso. Al llegar al cementerio o patio del templo, depositó tá Saste 
Sacramento en el altar preparado al extremo de la galeria exterior áá 
oonTonto, que se habla prolongado en aquella ocasión para abrigo de b 
multitud, i tomando asiento con otro religioso, dio la se&al de oomea- 
sarse la representación. La galeriai sin duda, se sostenía aobre á&ak» 
cimientos, pues con el peso de la mucha gente que andaba aobra la cu- 
bierta, se desplomó i sepultó bajo de sus ruinas a 120 peraonsM, entn 
ellas a Fr. Alonso i estropeó a otras muchas. (Oají toma 2**, pkg, €}, 
Etla (pueblo de). Etla era un pueblo de indios; aus tierras i aguas» 
por su fertilidad i frescura, fueron los alotses i trojes del reí de Tecas- 
potlán. La abundancia de todo le puso el nombre, en su lenglu^ desde 
la antigüedad, L^ahuanna^ que quiere decir lugar de mantenimieato^ 
i era con tanta abundancia, que en este lugar se sacaba para loa ejéra- 
tos el maíz i el frijol que habían de comer. 

La primera iglesia se fundó en lo más fértil del pueblo, que llaman 
Natividad. (Burgoa, pág. 199). 

EtBAtl&n* Del azteca exailán, lugar de sangre; de ez, eztli^ sangre, i tíám^ 
lugar de. 

El primer español que Tivió en Etzatlán fué Juan de Escárcena, qas 
tuvo una encomienda, por haber llegado a allí en 1527 con D. Eraa- 
cisco Buenaventura Oortés, quien entró por Colima i andaro por Ja- 
lisco i Tepio i llegó hasta Etzatlán. (Mota Padilla, tomo 1^, cap. 7, 
pág. 113). 

Etzatlán (convento de). El convento f ranciacano de EtzatUn ae fun- 
dó en 1537, i su primer guardián fué Fr. Antonio Guéllar, que manó 
a manos de los indios. (Alfaro i Pifia, pág. 306). 

MWMUgellO en Nueva Espafia. "Oomo no tenían (los ministros) pn«4a 
seguro, todo el recado del altar era portátil, i en una arquilla mol a- 
quefia cabía, ara, cáliz, vinajeras, casulla i alba, cruz» candeleros * s< 
tablo. Este de ordinario era la imagen del' glorioso apóstol Santi o, 
patrón de Espafia, en la forma que apareció al rei D. Alonao de O i- 
lia en la batalla de Olavijo, en un caballo blanco, armado, palea^ "*- m 



imttk dichft Oibdad, viernes «n la noche antes qne amaueBcieie, qne w- 
xmtaroD caatro días del mes de Uarzo deste presente bQo de qnynien- 
ioi treinta años, de donde aacuteis b Oatoíb de Lerena, e a Oriatofaal 
le AnKalo, los qnales estaban acogidos al dicho Monasterio e Iglesi» 
lél, e demis estaban presentados a la cárcel eolesyáatica, e yo les abift 
uignado al dicho Monasterio por cárcel, segnn consta por los procesos- 
qne sobrello ante mí se han fecho e por testimonio del presente Nota- 
o, e demás de saoallos de la dicha Iglesia e Monasterio, les maltratas- 
4 IOS personas, trajéndolos en camisa, descalxos, e dándoles n 



2 16 DICCIONARIO 







golpes 6 espaldarazos a los susodichos e a otros qaestaban oon eUaSi a 
llevándolos a la cárcel pública Real desta dicha Oibdad, echándolos sa 
graves prysíones, e poniéndoles a quystion de tormento; sobre lo coal js.: 
di mis cartas para vos, exortados e amonestados qne volviásedes a m- 
titayésedes a los susodichos García de Lerena e Cristóbal de Angisk^ 
ios quales estallan acogidos a la dicha Iglesia, do asi los sacasfaist as 
abéis querido ni quysisteis fazer, e sobrello jo di mis censaras ooota 
vos fasta que puse eclesiástico entredicho. Vista vuestra pertinaeiaff 
rebelión e desacato de los mandamientos de la Nuestra Santa Iffadfs 
Iglesia, e obstinados que vuestro propósito no abéis querido ni qaaníff 
fazer de la sentencia descomunión e entredicho en questaJa, porque fsi 
nesoesario usar contra vos de todos los remedios que por derecho laDa* 
mos. £ platicado con los reverendos padres Guardian e Vicario» de Ssa 
Fracisco e de Santo Domingo, e con los Canónigos presentados de k 
Iglesia desta dicha Cibdad que pudieron ser oidos, e con otras pe 
eclesyásticas sufycientes en semejantes casos; e abido el voto e 
en todos los susodichos, conforme a derecho, fué acordado e deliberadi 
excomuni omniuM consensu^ que si todavía persjstiésedes en Toesbi 

pertynencia se pusiese aceaacion adivinU en esta dicha Oibdad; 

Fecha en la dicha Cibdad de Temiztitan a 6 de marzo de 1530 alloa— 
Fray Jttan de Zumarraga, Electo Obispo." (Docum. del Arch. de In- 
dias, tomo 41, pág. 3). 

Cispa triados por el Imperio. Habiendo sido denunciados a la B^ges 
cia ocho republicanos que se ocupaban en excitar odios oontrm la iote- 
vención francesa, fueron presos el 21 de agosto de 1863» oondenadais 
expatriación i embarcados eu Veracruz el 27 del mismo mea Iios prin- 
cipales fueron el general D. Miguel Auza, D. Manuel Pajno» D. Agm- 
Ün del Río (presidente del último ayuntamiento republicano) i Oasülli 
Velasoo. (Rivera, tomo I^ pág. 260). 

Expedición contra Cuba. Derivado de expedir^ del latín ea^dit^ ocn- 
puesto de «a;, i pe«, pedii, pie. 

En 1825, cuando el Castillo de San Juan de Ulda se hallaba todavít 
en poder de los españoles, D. Antonio López de Santa-Anna, sñeade 
comandante general del Estado de Yucatán, tuvo el temerario projsc- 
to de tomar la Habana con 400 o 500 hombres, i aún parece que Ikftt 
a tener embarcada esa fuerza con tal objeto, desistiendo luego da sa 
empresa, por haber sabido que últimamente habían venido a aquel piar 
to nuevas tropas de Espafia. Este proyecto sin autorización del gobis^ 
n0| fué el origen de la enemistad entre el general D. Manuel Góso 
Pedraza i Santa-Anna. (Lerdo de Tejads, tomo 2", pág. Sil). 



^ 



218 DICCIOHAKIO 



JPAIipIcjI del gas. Del latín faher^ artffica 

La fábrica del gae^ de Veracrnz^ fné eetablecida en 1855 por el Dr. 
D. Gabor Naphegí. (Lerdo de Tejada» tomo 3^ pág. 41). 
FftCtU^ía de eaclavoa Término derivado de faetor^ formado de fao$r^ hi* 
cer. 

Por el tratado celebrado en Madrid en 1701, el monarca francéf 
concedió el permiso de establecer por diez atloa en el puerto de Ven- 
eras ana faetoria para el atiento de negrea^ con la condición de proveer 
a esté país de ei«rio número de eeelavoe de África a preeioe moderadoi 
Shi virtud de eata oonceeión, que faó extensiva a todos loa domtnioide 
Bspafla en las islas i el continente de América, se estableció la facto- 
ria francesa en Yeracruz el 1^ de mayo de 1702. Terminad» el 1* de 
mayo de 1712 la concesión hecha por Felipe V a la Francia pan el 
asiento de negros esclavos en las islas i continente americano, comeD- 
zó igual concesión a favor de Inglaterra, conforme al tratado celebn* 
do^ entre esta nación i Espafia, i se estableció aquel día en Yeracms b 
nueva factoría inglesa, (Lerdo de Tejada^ págs 292 i 293). 
V€llp€ Neri (oratorio de San). Del griego ph^oe, amante, e hipfwe, ct- 
ballo: amante de los caballos. 

Esta congregación se fundó primero en Roma por el mismo Felipe 
Neri el afio de 1550 con el nombre de **0of radía de la Trinidad*' i eos 
el objeto de socorrer a los peregrinos que iban a aquella ciudad, i det- 
pues se destinó a proporcionar a los nifios instrucción. 

Se introdujo en Méjico el año de 1657 debido al sacerdote D. Auto* 
nio Calderón Benavideri, quien,. en cumplimiento de un voto que huo 
a San Felipe Neri, reunió a varios eclesiásticos para formar una cob- 
gregaoión semejante a la de Boma. Acogieron la idea D. Pedro Di» 



DICCIONARIO 

lipe Neri de Gaadalajara (congregBoioa ae oanj. a pimcipiM na 

de 1858 faé U BnprcaidD de Ib cODgregkoida del oratorio da San 
e Keri de GnndKlsjara, por los gobernadoreí de U Mitn, cutónigo 
tsUno Etpiuou i onra del Sagrario D. Jesús Ortiis (mni liberal), 
ntorídad del obúpo de la Dióoeais i eate lefior oon autoridad dd 
, (Rivera, tomo 1*, pig. 76). 

lipe i Santiago (San), Oon motivo de ir el atlo de 1563 Tmnte 
'Tea de la villa de Carapoa a resoatar o cambiar mala a laa táenaa 

1 indioa enaqaea, loi mataron i lea robaran laa inniaa i reacato, as- 
no qae Be lea escapó de las manoa i di¿ aviso en la villa, d« loia- 

0, i despoblándola m faeron derrotados a refagiar en U villa da 
can. Loa ooliacanease salieron en an busca i los hallaron qos ja 
I i loi recibieron con la caridad de hermautn. Soloa oinoo llam»- 
tarlolom¿ Mondragón, Joan Martínez Castillo, Tomás de Bobera- 
Lntonio Bniz i Jnan Oaballero, quedaron a pot ' 

a, en el rio de Fetetelan, donde hoi está la vi 
presidio i colegio de San Felipe i Santiago, d< 
pobladoa. En IfiElO, por petición del general ] 
) de Honterrei, virrei do Méjico, fueron loa 
alo de Tapia i Fr. Martín Pérez. 
1 indio, Naoaveva, entró con otroa naeve, a pi 
1 padre Tapia, a qaieo encontró rezando, i d< 
ron, le cortaron la cabeza i el brazo izqaierdo 
1 1596 ae pnso alU nn presidio. £1 aflo de 160( 
lio Diego Martines TJrdaide, ahorcó, con sólo 

1, a 2i de los principales de la nación «naque, 
e españoles de la villa de Oarapoa, los dieciooL 
osos f rancia-jan os. (Dooaniento para la Hitto 

serte, tomo 31, págs. 397 i 398). 
lipe Neri de Goanajoato (Oratorio de). La ig 
Felipe Neri de. Gnanajnato tai en nn tiempo 
i, que 16 estableció allí en 1732. El 6 de age 
A a edificar el templo, Iwjo la direcci¿u del pa 
; la Omz, i principalmente del anjoiteclo D. 
ia tenia G3'fi04 metros de longitud: la nave d( 
O i 21'664 de altura; laa lateralea 5'd21 de mu 
ísta fábrica se cmicluyó en I7C5, i el dia S de 
Do se bendijo. La congregación de San Felipe 
ajo de 1793. ( Alfaro i Fina, págs. 346 i 3&2 
leno raro en Oajaoa. Del griego phainomeiur 
lí, aparecer, manifestarse. 



n 



22t DICCIOMABIO 



lias o sean mil norecientos sesenta i nueve qnilómetros, ochooíeQfeoí 
ocho metros, i en medidas del país son cuatrocientas sesenta i dos le- 
guas diez i seis varas, distancia que recorre el tren en cincuenta i odw 
i media horas. El 22 de marzo de 1884 quedó terminada esta linen B 
primer tren internacional salió de Méjico en la tarde del sábaido S3 de 
marzo de 1 884. 

Ferrocarriles (plural de ferrocarril). El ministro de fomento D. Mi- 
nuel Silíceo, en febrero de 1856, concedió privilegio para oonstmirví 
ferrocarril desde Ohilpancingo hasta Acapuloo; en mayo, para la oom- 
trucción de otro desde el puerto de Matamoros hasta Monterrei,' es 
agosto, para otro desde Antón Lizardo '(Yeracruz), hasta AcapuloD; 
en el mismo mes autorizó la construcción de uno entre la Oapital i Ts- 
cubaya, que se concluyó en su tiempo; en junio de 1857, dio permi» 
para que se construyera un ferrocarril en el Bajío, que uniera a Ckissi- 
juato con Querétaro por un lado i con la Piedad por otro. En agosto da 
1856 i febrero del 57, aseguró a los accionistas de los f errooarríleí de 
Méjico a Yeracruz i Antón Lizardo a Acapulco, el rédito de seii por 
ciento sobre los capitales que invirtieran en aquellas obras. El 4 de ji- 
lio de 1857, asistió Oomonfort a la inauguración del tramo de ferrocairíi 
entre la ciudnd de Méjico i la Yilla de Guadalupe, parte de la gran li- 
nea proyectada entre Yeracruz i un puerto del Pacífico, del que se con* 
cedió privilegio, en agosto, a D. Manuel Escanden, con la condición de 
construir en la capital de la República una casa de Inválidos i sna 
Penitenciaria. Después que caducaron todas estas concesiones, el go- 
bierno concedió en septiembre de 1857, a una Oompafiía de la Luiíianii 
ol privilegio de abrir un camino de hierro al través del istmo de Te- 
huantepec, entre el Atlántico i el Paci6co. (Portilla, pág. 267 i vuelta^ 

Festejos oficiales. £1 vooBhlo /estajos es plural de fssi^o^ término deri- 
vado de fiesta, 

£1 28 de mayo de 1884 llegaron a Yeracruz el Emperador i su eipo- 
sa, e hicieron su entrada en Méjico, el 12 do junio en medio de féitejei 
oficiales que costaron a la Nación 142,478 pesos. (Prieto, lee. 20*, p^* 
563). La entrada del Emperador no fué en junio, sino en julia (Biv*' 
ra Cambas, tomo 2?, pág. 246). 

Fiado (compras al). Derivado de^or^ tomado del latín fidare^ por /CM 
fiarsa 

Como el origen de la esclavitud de millares de indios eran i sodIíi 
deudas (costumbre antigua que subsiste en Yucatán, Tabasso, Oáop^' 
che i otros muchos estados de la Bepública, donde adeudan a losindioi 
para hacerlos esclavos, i hasta obligan a los hijos a pagar las deadaid^ 
sus difuntos padres i abuelos): 



2S4 DICCI0HAR1O 



haga nn pendón para la ciadad, que sea de damasoo verde i colorado» 
porque e\i pendón que tenia dé Uonado i pardo ie hizo porque nomím- 
liaron oíro$ colores. 

Habiendo sido color Ao i blanco el primer pendón i habláadoae en la 
anteriornota de uno de colorea leonado i pardo, ea evidente que en el 
lapso de tiempo que transcurrió desde 1528 hasta 1540 se oonatro ja- 
ron OtfOSL 

^<. Oon varios meses de anticipación comenzaba el Ayuntamiento de U 
(Kudad a preflarar la fiesta de San Hipólito, que era la misma del Pen- 
dón, autorizando gastos para establecer tablados, arcos trinnfaleBí eic 

Oon quince o veinte dias de anticipación se hacían por eaeríto i am 
pergamino las invitaciones. 

Era costumbre al hacer estas invitaciones, que el Ayuntamiento en- 
viase al Virrei una fuente oon dulces, un sombrero i un par de guan- 
íes, i a cada uno de los oidores una gorra. 

No lo sabemos con exactitud, pero si creemos mui posible^ que de 
esa oostumbre que existió hasta principios del siglo presente^ haja to" 
mado su origen las frases vulgares que tanto se usan: vamoé a eomar 
d$ gorra. 

Después de la invitación al Virrei i audiencia, se corrían laa invita- 
eiones a los Tribunales i a toda la nobleza. 

En las fiestas del Real Pendón la nobleza trataba do rivalizar entre 
lí; era aquello una especie de torneo de lujo en el que cada uno aa ca- 
forzaba a exhibirse caballero en el más hermoso caballo ricamente en- 
jaezado con bordados de oro i plata, i era tal el lujo que muchoa caba- 
llos llevaban las herraduras de plata, i tanto la montura como laa 
sadas con incrustaciones i piezas de oro. 

Debido a la bondad del Sr. Lia D. José Algara, hemos podido 
varios arneses que conservan del Pendón^ usadas por sus abuelos los 
condes de Santiago. 

En cuanto a los trajes que los caballeros usaban eran igualmente de 
■eda i terciopelo recamados de oro para que no desmerecieran oon e' 
lujo de los caballos. 

Oon anticipación se mandaba pregonar que se solemnizara la fiesta i 
que se corrieran toros i que se jugaran cafias i que cabalgaran todoa los 
que tuvieran cabalgaduras, so pena de diez pesos de multa, que aa re- 
partirían, la mitad para laa obras publicas i la otra mitad para quien 
denunciara la infracción. 

La víspera de San Hipólito — dice un antiguo cronista — se adorna' 
ban las plazas i desde el Palacio hasta San Hipólito, por la calle de Ta- 
euba para la ida i por las calles de San Francisco para la vuelta» dear- 



j 



tiB DICOIOVARIO 



-citoo Verdía* para jarar dioho día por de fiegta, lo que por deotvlo dt 
16 de dioiemhre de 1667 la concedió, i en sa conformidad, el día á- 
¡gaiente, estando en la oala de cabildo loa alcaldes ordinark» i rogidonn, 
i puesta una cmz i un misal sobre ana mesa, juraron por ella i ios ssa 
tos evangelios, por sí i por todo el vecindario, que gaardarian por di 
«fiesta el día de 8. Pedro Nolasco del afio inmediato i subaecoentsa 
<Mota Padilla, tomo 3», págs. 130 i 131). 

Fiesta de la Paz. Después de la toma de Puebla por ComimfOTti pa- 
ra celebrar tan plausible acontecimiento, hubo ^¡a la Alameda da Méjieo^ 
-el H de abril de 1866, un suntuoso banquete^ a que asistieroa oercads 
«quinientas .personas, encontrándose entre ellas todas las aatoridaáei 
de la ciudad, muchos diputados, periodistas, i algunos miembros pro- 
minentes del partido liberal. (Rivera, tomo 1?, pág. 23; Májioo al Ira- 
vés de los Siglos, tomo Y, pág. 127). 

Otro escritor dice lo siguiente: 

"El día 3 de abril de 1856 se celebró en Méjico una gran fiesta, qut 
se llamó Fiesta de la Paz, El presidente de la República, don 
Comonfort, había triunfado en Puebla de la 1* rebelión oi 
contra su gobierno." (Portilla, pág. t^) 

Fiesta imperial en Querétaro. Se hizo para solemnizar el 
de la aceptación de la corona por Maximiliano. En esta ñesta llevó Is 
palabra, a nombre de todóa los defensores de la plaza, el Ministro ds 
J'usticia, García Aguirre, quien en su arenga dijo con una sangre iris 
admirable: 

**Todo8 vuestros actos de Soberano dan testimonio de que no se sa- 
-gafió Méjico, ni en la adopción de la forma monárquica, ni en la elec- 
ción de la persona del monarca .... Sefior, no vacilo en conatitiiirsBS 
intérprete del verdadero voto nacional cuando presento estas palabras 
en el centro de una ciudad sitiada por numerosas fuerzas armadas qas 
combaten al Imperio: porque cree haber comprendido el verdsbdero po- 
•der de los dos principios que en estos momentos se disputan el tcíoiilK 
«1 de la revolución, que ataca los más caros intereses de nuestra socie- 
dad, es en alto grado débil^ a pesar de sus fastuoioñ apariéndoB; por- 
•que» en fin, no significa sino la voluntad de unos pocos que qoiefen so- 
4>reponerse a la nacional; el Imperio cuenta con ésta, apoyado en la jss< 
iieia." 

Maximiliano, en su arenga de contestación, para excitar el valor ds 
«US tropas, dijo: ''Sin efusión de sangre i sin trabajo no hai trianiss 
tiumanos, desarrollos políticos i progresos duraderos." (Rivera^ tomo i% 
pág. 276). 



328 DiocioHisi 

• coacyenoik, tenia macho oonooymíe 
nftBdes (tende Salamnnea, e uisi por i 
ridad e oodboUoíoh eapiritvftl . . . . " ( 
% Ba MagetUd aobre vatím lunntot 
de tomjztitaB a 14 de «goitode 1631. 
mo 41, paga. 114 i 116). 
Fvaile fnnciacano ea Méjico (primer). 

"En aquella u^on vino un oauío d< 
por tesorero de su Megeat&d un Julia 
■illaa j vivió en OrduQa el viejo vfkíh 
pnea de ganar Mexioo, traxo quatro ó 
dameate, era natural de Tordeeitlaa, j 
que ae deiia Fray Pedro Melgarejo d 
trajo nnaa bulai de SeDor Sao Pedro, 
go eramos en cargo en las guerras ent] 
en poooa el Fra; le foé rico, j oompue< 
Oomieaarío, j qoien tenia cai^ de la 
deapaei f ué aecretarto en Mexioa" ( 
verd. de I« N. Eap., cap, 113). 
Frailes dominico* en Méjico (prinieroa^ 

DoB afloa habla que los hijoa del glc 
jico, cuando llegaron los de nuestro «l< 
pera de San Juan Bautista, del aOo i 
na 39). 
Francisco (iglesia de San). Este nom) 
alemán /ret, libre: hombre libro. 

T« desde el año de 1624 se hal¡a)>ai 
de la observancia de Ssn Franciaco, i ' 
aus evaogélicaa tareas los de la ordei 
nándoz). 

£1 primer templo católico que hubo 
fué la iglesia de San Francisco. Se fui 
n^je donde está la iglesia del Señor Si 
trasladó al sitio donde en 1742 estabt 
afioa decpués, como el sitio era pantai 
Begovia determinó mudar la iglesia mi 
do mezquite, que servía a los indioe p 
acabó la obra el padre Frai Antonio dt 
mo 3^, pág. 335). 

£1 17 de septiembre de 1866, salió i 
«1 oonvanto de San Fraociico de Héj 



280 



DtCCHtMAH 



El padre Lisboa tai el primer onra i 
Im naevos pobladorei. (Aliara i FíHh, 

FraaelsCO Javier (preeidio de San). & 
Nioolii de Eaoobedo f uadú en la meaa i 
mó Sao FraDoiaco Javier de Valero. (] 

Franclaco de San Luia Potoif (conven 
Francitco de San LuU Potosí ae Fand< 
gina 344). 

Francisco de Zacatecaa (oonvento de 
cisoo de Zacatecas, se fundó el 26 de j 
Mtá el da San Agastln. En 1618 la ii 
d 16 da mam del miamo afio. (Alfaro i FiOa, pig. 313). 

FraSOifC O Javier (Saa). £1 gobsmador don Francise 
diapaao el 24 d« novÍMnbra de 1698 pause el aarge 
Bamón, aoompafiado dri P. Frai Orisbóbal Mufioi 
fundar una miatóa, con algnnaa miaionea que eatnv 
aoneteraa al oriatianiKuo. El día 14 de octubre de a< 
iianadoi encontraron tm ojo de agua, diatanta anal 
lia de Mofiolova, al K O., entre el Rio Grande del '. 
naa. Allí ae lea preaeató el interprete Folú Sáachei 
que de la nación, Yeripiamo», i manifestó que loa 
hacia tiempo que deseaban redudrse al gremio de 1 
0<Mde entonces qnedó fundado el pueblo i miatón 
"San Franoiaco Javier" i "Valle da San Oriatóbal.' 
pág. 269). 

FraaelSCO de Zapópan (convento de San). El convc 
oiacD de Zapópan, estuvo al principio en el pueblo át 
Tetlin, legua i media al ette de Zapópan, a donde ae 
puéii Ed e«te lagar ae oelabró el primer Oapftalo 
de 1607. El primer provincial fué Fr. Juan de la I 
provincia treinta i cuatro oaaaa, i en 1863 la forma 
de Ouadalajarm, Oocula, ECiatlán, Tepio, Sájala í Sa 
del arzobispado) i el de Sombrerete (fuera de tí). { 
gina 307). 

Frandaoo Solano (pueblo de Sui). El gobernador 
To i Valdés, oomiaionó el 16 de dioienibre de 1699 
Diego Ramón para que en compafiia de loa padrea 
Querétaro, Fr. Antonio de San Buenaventura Oliva 
Uidalgo, pasaran a fundar ana miaión en el paraje 
mmbo al norte de la Tilla de Moaclov». Loa oomia 
I* de enero de 1 700 al Valle de la Oironnciaión, don 



2S2 DICCIOHÁKIO 



ae fandase en Zacatecas el oonv^ento de los padres franciscanoa (A^ 
leguí, pág. 13). 

Fresnillo Diminutivo de/rMtio, del latín fraxinu»^ nombre deléiteL 
Este pueblo del Estado de Zacatecas fué desonbíerto en 1554 [Kvd 
capitán Francisco de Ibarra en tránsito para Sombrerete; mu lo» 
pobló sino hasta 1561, en qne por disposición del virrei D. Martisli- 
ríqnez de Almanza se estableció allí un piquete de tropa para prolegv 
a los transeúntes, de las hostilidades de Nayarit Bn 1570 faésrigidí 
en curato i 10 afíos después en alcaldía mayor con la comprensiáadil} 
pueblos diseminados en una extensión tan considerable» que en 18SIm 
formaron de ella tres partidos como lo había querido hacer ea 1793 il 
conde de Revillagigedo. 

Las ricas minas descubiertas en el cerro de Proafio en 1569 dieifli 
origen a la formación de la villa. Durante la guerra civil se habiseai* 
vertido esta ciudad en un vasto hacinamiento de minas i de escombfoi 
i guarida de ladrones i facinerosos de toda clase que infestaban loi » 
minos desde Sombrerete hasta Zacatecas. Sus principales exeanknM 
iaS hacían con más frecuencia en el extenso i espeso bosque de PalsDtf, 
que cubre la mayor parte del terreno que hai entre aquella ciudad \ i 
Zoquite, que hacen la garganta de todas las rutas que van para Méjí> 
co. No pasaba día sin que los transeúntes tuviesen noticia de las aái 
escandalosas fechorías de aquellos malvados. Eran famosos los panjei 
del Alamito, Arroyo de en medio, la Oabra, la Palma de la Gallioai 
otros que tenían también sus nombres, i que por su gigantesco tenuto 
servían como de torres o atalayas para espiar i sorprender a los nd^ 
naates. ¡De cuántos robos, a8<>«inatos i delitos de toda especie, oo di* 
ban testimonio las ionumerabluH cruces que en todas partes i por todii 
direcciones descubría el ojo espantado i vigilante de los que tedia Ii 
desgracia de pasar por estos puntos. (Dice. Univ. de Hist i Geog.) 

Fresnillo (convento del). A solicitud del padre Frai Cristóbal BoDi^ 
Fajardo, lector de teología, regente de estudios e hijo de la provÍBiii 
de San Francisco de Zacatecas, expidió el rei de Espafia la realcMiii 
de 22 de septiembre de 1794, mandando se erigiesen con ventea ea Mi' 
tehuala, Sierra de Pinos, Fresnillo i Villa de Jares en el Obispado di 
Gnadalajara; en la Villa de Nombre de Dios, San Juan del Río» ^^ 
de San Bartoloméi Parras i Guarizamei, del Obispado de la NaeraBs 
oaya, i uno en la Villa del Pilón, del Nuevo Reino de León, i^^ 
Portillo, pág. 408.) 

Fr#Dtera de Tabasco. Término derivado de/ronía, alteración de/Wa 
t«, del latín /rotw,y>on<»«, la frente. 

De 1780 a 85, el padre D. Tomás Herguera condujo udu Umííb» 



J 



T)S CDEIOtlDADBB BIBTÓaiOAB. 



indígenaf de Paoblo-Nuevo de las Raices, i f a¿ a f ondar la aetoal po- 
blacióa de la Frontera, con el nombre de San Femando do la Yioioriai 
uno de loa pueblos más importantes del Estado de Tabasco. (Gil i Satns 
pág. 129.) • 

Váralas traidas a Nueva Espafia. Plural de fnUa^ femenino d* fiñUo^ 
nombre derivado del latín frueitu, defrui, frwUus, gitzar^ disfrutar. 

Lo que más pone en admiración es ver que de los frutos castellanos, 
que después de pobladas estas tierras, de espalloles, se han traído do Oas- 
tilla, como son peras, higos, membrillos, uvas i otras de estas enalida. 
des se han multiplicado. (Torquemada, ti*, lib. P, cap. 4*). Ya en 
1611 se cosechaban estas frutas en varios lugares de Nueva Bspafia 
(id. id.) 

Pásente de Ghlapas. Nombre formado á^JonU^ procedente del latín fimit 
finUis^ fuente. 

Bi padre Fr. Bodrigo de León trasó i comeosó en Ohiapas la f aentv 
que está en medio de la plaza. Es una obra buena^ Por ausenda del 
padre León continuó el trabajo un español i lo concluyó en 1562. (Be* 
mesal, pág. 637.) 

Fuente del Espíritu Sanio, de Méjico. 

En 1801, el virrei Marquina mandó hacer una fuente en el callejón 
del Espíritu Santo. Tardóse mucho en acabar estn <ri>ra, i la fuente ja- 
más dio agua. Los vecinos comensaron a echar en la tal pila^ varios 
excretorios, petates i otras basuras; por esta causa un eompUador 4t 
sus hechos le formó este epigrama: 

Para perpetua memoria 
Nos dejó el Sr. Marquina 
Una pila en que se orina, 
T aquí se acaba su historia. 

Fuente de Loreto, de Yeracruz. 

El día 4 de noviembre de 1819 se entregó al uso público «n la pta< 
auela de Loreto, en Yeracruz, una fuente. (Lerdo de Tejada, tomo S*, 
pág, 214 i t 39, pág. 9). 

Fuente de San Antonia 

La fuente de San Antonio^ de Yeraoms, que ahorm está en la plasue- 
1a de San Agustín, comeuaó a construirse a expensas del vecindario «n 
1723, siendo gobernador de alli D. Antonio Peralta i OórdobUi i se 
concluyó en 1725. El 23 de junio de 1849, asgan D. Manuel Días Mi- 
rón, se asordó por la Oorporadón Municipal un novenario a San Anto- 
nio de Padua, patrono de las aguas de Yeraoms. (Lerdo de T^ada, 
^ »•, pág. 9). ^^ 



H4 



Faanto 4e Oakdalftjftn. 

Kn 1740 n rió oorrer Ik fuente de U plau mft_ 
con t«nta kbandanoia que pareofa nn «rrojnelo. (Mote FwtiLU, i S*, 
pág. 179). 
FSCroa eoloiüUtíco i militar. Flaral áe /otro, termino derivado do fon, 
d«) latín forum, leí, jnrisdiccián. 

Poseaionado D. Juan Alvdrex de la capital de Méjico, ezpidiA el 11 
de noTÍembro de 1666 ana lai aboliendo los faen» eclesiástico i militar. 
(Rivera, tomo 1*, p¿g. 19). 

El 22 de abril de 1856, el Congreso de la Uni¿n aprobó la Lei-Joi- 
res Bobre la abolición de fueros. (Rivera, tomo 1", pág. 24). 
FHerte de Sinaloa. Del latfn fortit, fuerte. 

El teroer rio de Sinaloa es el Zaaqne, a cujra ribera austral eatara ea 
otro tiempo la villa de San Juan Bautísta de Oarapoa, que deapnís de 
fabricado el fuerte de Monlesotaros (en honor de D. Juan d« Mendua) 
se llamó rio del Fuerte, i el padre Andrés Féres llama por antonoHa- 
■i& el rio de Sinaloa. Este nombre se dio luego al rfo de Petetlán, 
por haberse fabricado allf la capital da la provincia con el nombre d< 
San Felipe i Santiai^o, después de la mina de Oarapoa. Aquel rion 
llamó también de la Villa Tamntchola (s^ün Laet) o Tamazula, bob- 
bredel peqne&o pnebio qoe Mtá en sn desembocadura. ( A1egr«, tomo 1*, 
lib. 30, pág. 230). 
jPlierKaS beligerantes en Méjico. La palabra /ímtm se dijo de fono, to- 
mada del bajo latin foreia, furtia, derivada de fortit, foerte^ 

lÁs faenas aun tenian en febrero de 1867 la República i el Imperio, 
dice Zamacois, ist de Méjico, tomo 18, págs. 987 i signientee: 

«En el Estado m Méjico se lansd a la lucha el general D. Francisco 
A. Teles. Habla peitenecido siempre al partido conservador, pero dei- 
de que se presentó el ejército intervenoionista, ae separó del ejército i 
se retiró a la capital a vivir en el hogar doméstico, sio mecclarsa en la 
política. Así pcrmaneoió durante la Interrencióu , . . . hasta que em- 
prendido el regreso de las tropas francesas a Francia, determinó oob. 
batir en las filas republicanas. Tomada sn resolución, salió de Uéjico 
solo, reunió alguna gente en los pnebleoillos inmediatos, se biso de al- 
ganas armas i caballos, vio agregarse a su fuersa otras cortas partida^ 
eta .... El número de las fuerzas con que contaba el ejército de D. V- 
nlto Juáres, en esos momentos, en los diversos Estados, no bajaba ) 

ewvrmta mil homltres El gobierno Imperial se hallaba en posni 1 

de la dudad de TMacrus, en que tenía nna fuerza de qvifUM mil ho - 
brea al mando del general Férex Qómes; de la de Foebla, guamec t 
por do$ mil quinimtoi hombres, a las órdenes del general D. Mar 1 



el ){eaenl D. Ramdn Ménd» rennfa ana faerzk de Iret mil qvñmeñto* 
•oldftdoi; i de Qaerátaro, ea qns e) gene») D. Tomáa Mejfft oouUb* 
ooa niiK dinuAn de dot mil hombres." ToUI, 28,000 hombrea. 
Pof a notable en Orizaba. El vocablo /ii^o, ae deriva de /ix^ar, proceil^ito 
del latín fugare, qne vale lo mismo que en caatelUno. 

£1 2S de mayo da 1363 lleg;aron a la ciudad de Oriiaba loa mejic»- 
nos condenados a destierro por el gobierno de Mastmiliana Hablan 
Balido de Puebla el día 20 i loa que hablan lalido el 22, i fueron pues- 
toa en el on^rtet francés, que era el ex -oon vento de San Joaé de Gracia. 
Por razAo de la poca vigilancia de loa franosaes, en la noche del citado 
día 25 ae fugaron 863 presoa paifticoa, de loa que, los mis notables, 
aran los generales D. Jesús GoDEilez Ortega, ü. Igo«u>io la Llave, 
D. Alejandro Garofa, D. Pedro Hinojosa, O. Ignacio Uajla, Esoobed<^ 
Patoni, Anza, Naranjo, Pedro Martfoe* i Sáochee Román, Alganoaí- 
oomo Qans&lez Ortega, aaliaron disfrazadoa por la puerta principal det 
cnartel, n la vista de los soldados franceses, qne no se hablan fijado en 
soa personas i meaos en las facciones de su rostro. Todos fueron a mi- 
litar en diversos puntos; los C>32 restantes fueron rigurosamente vigila, 
doó, eondaoidoB a Veraornz i embarcados pronto para Breat Loe má» 
notables de éstos fueron: Goncález de Mendoza, Muerta í D. Ignacio 
Alatorre. (Epitaoio Huerta, Apuntes para la Historia de loa d^fanso- 
m de Puebla, 1868). 

Jf a^a de Porfirio Díaz. El 20 de septiembre de 1866, por la noche, pudo- 
roalizar an evasión el general D. Porfirio Díaz, eacalando, por medio d» 
una cuerda que le arrujaron ans amigos, la tapia del cuartel en qne ae- 
hallaba preso. Al aalir dejó caer doa cartas, una dirigida a un oficial 
franois en la qne le daba las gracias por an conducta caballerosa i 1» 
otoa al Conde de Thnn, recordando el haberle manifestado su intenoidn 
de escaparse i deaafiándole para el campo de batalla, una vez en 1* 
ealle, mont¿ en el caballo que aa le tenia prevenido, se alejó precipita- 
damente de la ciudad, con nn solo oompaflero i tomd por veredas ex- 
traviadas el enr de Puebla. . . . Pronto se hizo sentir la presencia de 
Días entre los republicanos. (Méjico al través de los Siglos, tomo V, 
P<«. 724). 

1 '■■daciÓD de Mérida de Yucatfn. Vocablo derivado de /■undar, dot 
laUn f\mdú,ra, de fundoi, base. 

Francisoo de Mont^jo (hijo) estaba acampado en £)ibical i mandé a 
un capitán con veinte hombres qne fuera cuatro leguaa de altl a explo- 
rar el asimto de T-hd (T-h¿, se pronmucia tj6 6 tíj6: palabra maya, ln> 
^ar de cinco, por loa cinco oerros que allí habla; (en, i Ao cinco. Loa 



S36 DICOlOlflBIO 



indioi llaman T-^hó a Mérída), lugar de indios mayas que Ti^iaB en 
dbesas de madera cubiertas de paja. En el centro de la pobladóa lia- 
bía cinco grandes cerros artificiales. Uno de los mayores» de oinoo es- 
tadios de alio, estaba en el lun^ar que hoi ocupa la placa n^yor i man- 
zanas adyaoMites; en la ciiu» d^ utro cerro se conslrnyó después el 4D0- 
nasterio de San Fr aucisoo i la cindadela de San Benito; al oriente da 
•^te, i norte de la iglesia i plasa de San Cristóbal, estaban los otros tres, 
'donde había buenas capillas de bóveda de mamposteria, una de las coa- 
les estaba dedicada al famoso dios H<-ohan-Oan, nombre que eignifioa 
Serpiente primiíivu. 

Aquel pueblo estaba sujeto a Euán, oaciqae principal de la provincia 
•de Chakin, i residente en OauqueL Con ebtos informes» Montejo se di- 
rijíó a T'M, tomó posesión del Ingar i después de derrotar a los iadioi 
«n varios combates i escaramu^ias, el 6 de enero dé 1642 fundó la cia- 
dad que denominó Mérída^ en recuerdo de la ciudad de este nombre 
•que hai en E&tremadura de España, fundada por los romanos» 

Refiere el padre Sebastián Oovarrubias, en su Tesoro de la Lsngua 
Clastellana» que ''después que Augusto Oésar hubo sujetado la Gants- 
^ria, quieta toda España i pacifica, a los soldados viejos que lukbkn 
ya cumplido con la milicia i traído las armas el tiempo que estaban 
obligados, mandó el dicho Emperador se les diesen campos quelabraasu i 
«donde morasen, en aquella parte que hoi llamamos Estremura, que cae 
en la antigua Lusitania, i algunos de estos soldados fundaron a las ri- 
beras del Guadiana una colonia, dicha Emarüa Áugtuiím^ paWna B^ 
tina que significa márt lo, de emereo, merecer, obtener por aervisio^ i da 
aquí Méridai Fué destruida por loe mcHros que en 710 ae apodenron 
de Espafia; Ordofio II la ganó en 917 i en 1228 fué rortaniada por 
el rd leonés Alonso X. (Oogolludo, Hist de Yucatán, tomo 1^, !& 5^, 
cap. 7^ — Molina Solíi^ Descubrimiento i Oonqnista de Tuoatán, li- 
bro 3^ cap. 17). 

Vmidacl6il de la primera eseuela en Mérida. Vocablo deriusdo da/Wa- 
ciar, del latín fundmte^ de fwndus^ base. 

Fnd Juan de Herrera, lego, pero instruido, era arquitecto i prsfo- 
sor de instrucción primaria, sabía tocar el órgano i cantar, i esoribáa 
mui bien. Aprendió la lengua maya i durante veinte aflea estevo de- 
dicado a enseñar a los indios en su lengua a leer i escribir. En Qb«|- 
ehe abrió la primera escuela i la segunda an Héiida. (Oartaa de . 
dias, pág. 775.) 

ff imdacióli de YaUadolid. No lejos de la ciudad de Ofaauao-liá a erü i 
de una laguna de agua dulce, cerca de la mar i del puerto do Ooi 
territorio de los Gupules, el cafdtáa Fran<»aco de Montejo^ ptis^ 1 



238 mcGiovABio 



ÜO nifios, a la casa núm. 3 de la oalla del Fneate de la Meroed, tnato 
a1 atrio de la antigua iglesia. La finca se compró a D. Cristóbal Taiftf 
|)or 23,000 $, de loe cuales se quedaron a reconocer 2,640 $ a la AnU- 
•cofradía de Ntra. Sra. de los Remedios, que administralw el Ayvali- 
jniento de Méjioa 

En 1774, en virtud de una real cédula de Garlos III, el estaUsá* 
miento que hasta entonces había tenido un carácter absolutamente prí- 
'vado, pasó a ser público, con el título de '^Beal Gasa de San José i» 
INifios Expósitoa" £1 mismo afio se formaron por el arzobispo Htn 
sinas constituciones para el gobierno interior de la casa, las cuales tipn- 
hó el Bei por real cédula de 17 de julio de aquel afio, que mandó aob* 
eervar en 31 de octubre el virrei D. Antonio Bnoareli i XJrsúa^ 

Gonsumada la Independencia, la Guna pasó a ser un estableoimlcatt 
f>uramente eclesiástico. Los arsobispos elegían generalmente a las f&r- 
fionas de mayor eficacia, caridad i honradez. En los afios de 1836 en aás* 
iante, su dirección se confió a una junta de sefioras. En 1840 era prsií' 
denta la Sra. D* María Luisa Vicario de Moreno i secretaria la Srai D* 
Manuela Bangel de Flores. Por diversos motivos fué decayendo el ferror 
•o espíritu caritativo, i el afio de 1850, casi de nombre existía la Janti 
•de sefiores i sefioras, siendo en realidad dirigido el establecimiento por 
«1 Dr. D. José María Oovarrubias i el tesorero D. Nicolás de la Bairsr» 

Por decreto de 27 de febrero de 1861 se estableció la Junta de Be- 
neficencia, que en marzo siguiente se encargó de la Guna. En abril ds 
1862, siendo Ministro de Gobernación D. Manuel Doblado^ detemin^ 
que la Guna dependiese directamente de su Ministerio i nombró adaú- 
nistrador al Br. D. Francisco Higareda. En 10 de junio de 1871, Uá 
nombrado el Lia D. Tiburoio Monttel, autor de la MeiRoria, de dondt 
tomamos estos datos. 
Fundaciones religiosas. Plural de /undaeión. 

Ea 1535 se erigieron en Nueva España, en la provincia del Santo 
Evangelio: el de Ban Francisco de Méjico, la Recolección de San Om- 
me, el colegio de Santiago TJaltelolco, los curatos de Tolnca i de Tes- 
Áioco, siete en la de Santiago de Predicadores, provincia erigida en Ibtñ: 
«el convento de Santo Domingo de Méjico, el colegio de Santo Domingo 
Poria-Ccdí^ la Recolección de la Piedad, el de San Juan del Rio, el ds 
•Querétaro i los de Atzoapotzalco i Guauhtla de Amilpa; cinco eb la ' i 
Dulce Nombre de Jesús, provincia erigida en 1538: el convento deS i 
Agustín de Méjico, el colegio de San Pablo, el Santuario de Ghaln i 
los curatos de Malinalco i Mextitlán; seis en San Pedro Nolasoo^ f * 
vincia erigida en 1619: el convento de la Merced de Méjico, el odr 



de San Pascual de Belén, el de Querétaro, la Recolección de la M<^ I 



Md DICCÍOKAR16 



ellft . ... Ea U nooha del diá 18 de majo de 1867 faé aprebeitdido 

i oondaoído inmedifttattiente al conrento de Santa- Teresa. . . . A bi 
siete del 19 se presentó un oficia) republicano con nna -faena sr- 
mada para llevarlo a «er f asilado; No desmintió .... M^éndeü en sk» 
instantes sa firmeza i sti serenidad proTerbfales. Encendió un tabaco i 
faó a estrochar la mano a los deteás generales prisioneros. D: Temái 
Mejía, que le profesaba ana amistad íntima i tierna, le drjo oonaoentft 
conmorido: "Méndez, estol segnuo que será Ud. faoi delante de esu 
gentes lo que siempre ha sido Ud." Méndez, estrechándole la mano, le 
contestón *'Sf, D. Tomás, seré el mismo." — En seguida quiso ver al Bsi- 
pérador. Maximiliano, profundamente emocionado, le dijo: '*H<&det, 
no es TTd. más que la vanguardia, mui pronto iremos a reunñmos con 
Ud." Después de esto, Méndez, escoltado por la faerza que había id<^ 
por él; salió del edificio con paso acelerado, como tenia de coatnmbrs, i 
fumando el tabaco, que había encendido. Al cruzar por el patio andio 
del convento para salir, envió la última mirada a sus eompafierosds 
armas, sonriéndose afectuosamente. ... La tropa republicaom . • . • 1* 
oondojo de la prisión a una iglesia que se hallaba próxima, donde se le 
concedieron dos horas para confesarse, comulgar i ver a su familia por 
la última vez. . . . Méndez, cumplidos los deberes del católico para re- 
^ir la muerte, dedicó los últimos momentos a los tres seres más qae- 
ridos para su corazón, que constituían su familia, que eran su esposa, 
un hijo de diez afios i una hermana soja. Llenos de pena i da dolor 
aquellos tres seres queridos sollozaban i lo abrazaban, pronunciaBdo Isi 
palabras más tiernar i carífiosas .... 

Pero el oficial tenía que cumplir con la orden que habia f edbido, i 
con mucho disimulo hho una sefia que únicamente el general Méndes 
comprendió, i que significaba que era preciso partír. 

Méndez, para no aumentar la aflicción de su inconsolable familia i 
poderse separar de ella, pretextó que tenía que comunicar una eos» 
importante a una persona queso hallaba fuera, i o&eciendd a los sera 
queridos de un corazón que volvería en seguida, logró salir, desgarra- 
4la su alma, dejándolos con la esperanza de que no tardaría. — Entoncsi 
aceleró el paso, marchando con serenidad hacia la Alameda; que ers 
el punto destinado para fusilarlo. ... El balcón, las ventanas i la an- 
tea de una casa que se hallaba enfrente del sitio destinado a su muí 
te, estaban llenas de jefes de guerrillas que habían hecho la campal k 
contra él en el Estado de Michoacán. . . . Oculto en esa misma casa » 
hallaba un general imperialista, a quien se había buscado también s 
afán, pero que hasta entonces había logrado no ser descubierta F 
general, que estaba escuchando desde el sitio de la casa en que est 



:M> DICOIORAUO 

les, en el moniento de aprehenderlos, düp< 
Joai María TranojailÍDO Almada, prÍTáad 
-temo le, pág. 653). 

El 2B del raíiiuo mes de Mptiembre tai, < 
^e los 3D fagitÍTOi qne oayeroD priaioDeroe 
Refugio Tánoii, indio de raía pura, de exti 
mente adicto a la eausa imperialieta, mttri¿ 
habia demoatrado eo loi campoi de batalli 
ae había becho a la cabeza de ellos eontra 
dad al gobierno imperial foé no menos inq 
lUigfa (también indio). No obstante ser nn 
«acaso de palabras, al llegar al aitio de la eji 
palabra, dioiendo con toi fuerte i animad 
der la caoaa del imperio, que engendraba I 
patria, su Independencia, id honor. Muere 
cumplido con mis deberes de mejicano. ¡V: 
carga ahogó la voz de Tánorí i sn cuerpo c 
maoois). 
V«*ilaBilen(oa en Zacatecas. El día 37 ( 
D. Juan Zoazúa tomó a la ciudad de Zacs 
ral en jefe conservador Mañero, al coronel 
mandante de escuadrón D. Pedro Gallai 
tln DrecbL Loa anxilió en la capilla i en i 
iro, cura de Zacatecas. Zoazúa desterró i 
quien se fué a Agnascalientes i de allí a Gi 
i babitó en la casa de su padre D. Beniti 
an tendejón en la esquina de su casa. (Rii 
El 31 de ISOO el general Zuaiiia íixé ase 
Aramberi eo la hacienda de San Gregorio, 
el Saltillo. 



314 DfOOIONARl» 



ñus, que Había tido puesto al lado de Maximiliano por el ral LeofM^^ 
do I, au auegroi como el mejor oonBejero. A efite gabinete partettedó el 
abate Domenecli en 1865 i 1866. 

Estos hombres f aeron los peores consejeros que pudo elegir Maximi- 
liano, lo uno porque eran los que menos conocían el país, i lo otro por- 
que eran faltos de probidad. Por regla general, no había proposioióa 
de los Ministros, fuese sobre Relaciones Exteriores o Negocios Ede- 
siásticos o sobre Hacienda, Guerra u otro ramo, que para darse por 
discreto no fuese antes examinada i aprobada o reprobada por el gaU^ 
nete particular, i principalmente por Eloin. De aquí result4S que la po- 
lítica del partido conservador era contraría a la del gabinete i Maximi- 
liano, i la política del Ministerio i del Oons^^jo era contraría a la del 
gabinete i Maximiliano, i la de Baxaine i el ejército francés era contri- 
ria a la del gabinete i Maximiliano. (Zamacois, Hist de Méjico, tomo 
17, paga 683 i 684). 

ttabiliO Ofltiérves (fusilamiento á^\ presbítero). DeMatín GMmn, 
de la GMniot estr el Lasio. 

El 12 de junio de. 1861, £aé fusilado en Guadalajara, a espaldas d« 
la Penitenoiavía, el* pnesMtAro D. Gabino Gutiérrez. (Rc«rari^ tooio 1* 
pág. 136). 

C^aoeta* El primer períódieo queise publioóen Veneeia se llamé Qmmkh 
porque oada númeta valí» una ¡fcUMíU^ moneda equivalente más o me 
nos a un ochaiiro dala moiied»espaflola« 

En 173S'Ba4»aiensaron a pnblioar las gaoelaa de MéjioOi Sa^en- 
dióse su- publieaoiéii a poco, i volvieron a publioarte en amato da 1728 
por don Juan Viwicmco B^kagúa do Arévalo, Ladrea de Qawarai ea 
la imprenta de José Bernardo H)ogal, calle de San BemmrdoL (flavo. 
Loa tres siglas da Méjico^ Hb« 10, pág. 17, neta). 

d^ehltpili* Eapáftol plebeyo, nóstico, ordlnarto i cmel coa toa ladiof i 
sabafcternoa Término alterado del náhuatl coeoiopsni^ e)r4|iiedap«kts* 
pié con aapato; palabra compuesta dé eac^ apóoope da emoüs Mtfitto i 
de c^opeyi»! puiftapiéai (Ooatumbre española)^ 

El Sn doD Fernanda BamkeBk en sa mui^apretiiable opúaetla titih 
lado: **Nottcia» faiatdricas i esladísticaa de I^rango^'* de' ^p Uíh a 
ioapugnar una idea estampada ea la obra del Sr. Di I/éoaa Alnaán^ m«- 
ca de la palabra gachuphii dloe: "Presumo que la antigua aijniBcaal' 
de esta palabra» hasta hoi no mui claravionte destiadad^i pueda iuJ» 
temdo nracha parte en las severas califícaoíon^del 3r. Alaanáa,' por 
carácter tan acerbo de odio, de desprecio i de savcasmo que tOisé d' 
de que formó parte del lenguaje revoludonaHo* La obsouridad coosr' 
xa desde la etimología. 



DI Cl'KIOMDÁD» HISTiSbIOAS. Z4ft 

?. Uier (HiitoriadeU Bevoinoión de KoeTk Eipafi», 
539), Ib derira ds oaíU (xapftto) i de ttopmi (eon qns 
i), reaattando por 1» diooión del Sn»! tU, ^t^ ptüafon oom- 
ní (hombrea oon espaelu). El Sr. Atamán )a h» repro- 
de Méjioo, tomo I, pág. 7), oon U mai raapetsbla mitori- 
o. don Fnutino (Silmalpopocstl GftUria, qnien ya oomo 
rigen i j% como catedrático de la lengua, e« de gravísimo 
ita opioién, aignifioa aquella palabra pviuúr ao» «I taptt- 
il, ' psas qne ambos ettmol^istaa le dan por origen la m- 
e qae niaban los espaflolea i no «onoolan toa indios, 
ora de la etimotogta, qae dteho m» de pavo, me presenta 
Gcoltadei gramatíoalea, al examen de )a H^ifioaoíón qna 
« f/aehuján, oncoentro datoa qae ootmnaofla no ta¥o en 
pina qae parece faoatil n ofenoÍTa, Inbiendo aún retonea 

qne faé creada por loa mümM «apafiolea; i bí do lo tai, 
uron, otorgiindole tedoa kia derecboa de ia naojonalidad 
t la Otra Amanea llamaban i llamMi a loa Mpaflolea éka- 
m qae el F. Mter deriva de la haitiaiía Chttpi, i qne dg- 
ié Ujanat titmu. Hei ae ha eoBTertido an nna denomi- 
la; Mías no fa¿ así en la antigüedad, porqae GaroUoKO da 
entarios realea del Perú, UK II, par. II, oap. S6), oon- 
3 la oonqoiats, loa distingae de loa qne llamaban baqvia- 
primer aobranombre a toa biuMoM que mtimunenía twnfoN 
al afondo a )oa qne eran pIoiMoa mi la tierra; m decir, a 
ados i qne couooími bien el pal*. La misma dlstíneiAn ae 
el oroniata Herrera (Dáeada V, lib. IV, oap 12 i Déo. 
ipL 9), qne eacribia entre arabos siglos, siendo aún mis ex- 
raen Vargas MtMhvea (Milieia Indiana, Hb. II, pág. 
s las inatmccioaes militares qne da a sb oandillo para la 
omimida "eeocjageate diestra i AacAiona, porqae aera de 

lieitte llevar gente ekaptívna. porqae eom« no oudn 

itakmtn ¿U la líerra ni a kia mantenimientos de ella, en- 

ren,eto." 

soritor, en un glosario qae pnso al fin de an obra, con el 

lartuiJía Jt lo» ntmiiru prúpioi de «ate libro, trae la si* 

ttón o CaekujAn e> nombre iraeTo en la tiemt He aqaí 

palabra ae oonosla ; a en la otra AmMoa, deade el siglo 

privilegio real expresa qae Vixrgat MaeKiua era vecino 

D )a sipaela <pe va detrAa, t en 



de Santo Fe en 1» Nueva Oranulft, i Ik xpi 
fieite qae la obra eatalM conolaida en 169?, 
, oidn qne en ambos continente* oonservnbim i 
ba, lin dfjiíT duda algnna, nn dooomento qt 
neral de Méjioa Entre ani ranohoi riejos M. 
MU, deba enoontrann nno del alio de 1630, o> 
del TÍnei, marqué* de Oaadalcázar, i en él, ( 
largo ¡fandamiatUo enoaminado prinoipalmi 
meroio i cambio de platas en loa miaeralu. 
que entonóse oopié: 

"Por habetae tenido noticia de que por la 
mnohoB extranjaroi y pataj»roi plata ain qui 
«hoB patajmroi qae llaman OAOHnpiMBa 7 etct 
diohaa ñotaa, tienen modo por ende de ooalb 
naroor, , , , no le coniienta qne níngidn pam 
jtro qne haya venido en la flota ponga tiendi 
las platas qae traecan .... las deaeaminau d 
GAOHOFiHas qu« vintén «n Itujhtat para voi 
▼irtad .... no Be consienta que ningún paa/^ 
ro qne haya venido en la flota, ponga tienda, 

Los términos de este mandamiento oonreí: 
dhupin no era nn apodo popntar, tino una ei 
to tésnioa, i ennoblecida ;a por la Aatoridac 
presentar cierta clase da la sociedad: m«nadi 
llamaban viajanUí viandantis i que reoorr 
EUos, por supuesto, eran eepafioleB, como lo 
rrei denominaba «xtrat>j«ros, pues nadie igni 
tales estaba absolutamente prohibido, no 8Ól< 
nias, sino aun su introducción en ellas. Esti 
derán mfjor sabiendo que la tegiílaoión de la 
jmroi, para el efecto de hacer el oomercío en '. 
todos loB qns no fueran naturalea de loa rein< 
gón, Yalenoia, Catalufla i Navarra (Vejtia, 
da l<u IniIiaM, lib. I, cap, 31, núm. 6. — Esn 
givm Perulicum, lib. I, cap. 39, núnu. 10 i 
ms época se había ya extendido la denomini 
forastero procedente de Espafia, según seded 
qaemada (ifonor^ufa Indiana, lib. lEI, cap. 
pítales ds Méjico. "Esta, dice, el de los con 
loa Caeltupinét i gente pobre que viene de Ei 
•ulta de todo, que no aicudo los indios ni críi 



ionm, i ubt¿adoM por otn p«rt«, >« »stJ 
eoincM o ndioadoa relví a ma puunM kd 
iiMtaiite* dfttos pM-B pnanmir qae elhM f 
abrft Gi.aHUPÍ5, abcándoU qoizá de an dü 

bfimoa rigto inrenUr 1» de QRmao mn i 
axtniDJBro*, ingleses, •lemanea, etc., que b 
, a lo menoa que 70 oonoxca." 
iinlree. F»» robustecer lo antes dicho, all 
in er& oonooida en EspaDa, sin metortna en 

desde el tiempo de Cervantes. En la pr 
lalo IS, se lee; 

liuaje) es de toa Caehopinu da Lareda, » 
«aré 70 poner," eto. £1 comentario de Oleu 
>, es: "Nómbranae en el libro S> da la Dia 
inde Fabio, paja de D. Fálíx, dice a Felis] 
3a disfrazada de hombre: T n$ profnelo a 
y, qu4 mi padrt t» de h$ Cachopituí d» I.i 
' Ofirvant)», La Enlremttida, ana fregoti« 

ipoche* de OviedoIjUay más que mostrsrt 
í tanto de los CapaiKe* como de loa Cacho 
ilios i alcurnias de loa asturianos i monta 
forte de la Penlnanla ha sido mni freouenb 
lo í las Indias, i adquirido alÜ cuantióse 
idudo en su pafi casas acomodadas. En 1 
bre de OaOHDPineb o OAcnoFixia a loa ei 
■opa, i este pnede creerse que es el origen 
, especie de apellido proverbial oon que se 
u, que habiendo adquirido riquesas, se ei 
tre prosapia." (Dica Onir. de Hisb i Oec 
AallMnipltca (pueblo de). 

EL 7 de noviembre de 169T llegaron el padre Ensebio Francisc 
rio i oompa&eroa a nna ranchwfa de Sonora a 6 leguas al Oriai 
8. Joaquín de Barosama, i titularon Santa Oras Oaibanipitea, ai 
CB ana loma al Poniente del río qae nace en loa llanos del Tem 
(Doo. para la Htat ds M4j., 1> sarie^ tomo 31, pig. 377). 
■alean» (oindad del Estado de Ouerrnro). 

El poeblo de Técpan, hoi oindad Oaleana, eauba ciutodiado p« 
faeixa de milioias, mandada por «I capit&n de realistas D. Juan . 
aio de la Fuente, el qve al saber la aproximación de las tropas 
pendientes, kn^ó ea direcciitn a la plata de Aoapnlco, i se l»dea4 



JiS DICCXOVAEIO 



major parte, qae armada se presentó el 7 de aoviembre de 1810 el Br. 
Meveloa, quien 8& poeesioaó de Tócpan ein resistencia algone. Allí w 
le «nieron los Sres. D. Fermín, D. Juan, D. Hermenegildo I D. Fkblo 
Galeana D. Juan regaló al general Morelos un caftóndel minina cili- 
bre de 2, que pooos días antes había eomprado a unos Dánfirego^ eon 
objeto de haoer salvas los días de festividad local. Este arma tafopor 
nombre el yiflo i fué entregada al negro Clara como el más entendido 
en ArtiUerCa. (Férec Hernández). 

4ii alindo (pueblo de). 

Nombre patronímico derivado de GaHn^ fornsado del godofor ina, 
guerrero amigo. 

£1 Obispo D. Felipe Galindo fandó en 1698, en el ▼¿»Re de Osadi- 
mo^ el pueblo de SsAtonio Galindo. (Mota Padilla, tomo 2^, pág. 161). 

4GMl¥es Nombre pátrontmioo, siaoopa de GamáhM^ derivado áñ-Gm- 
dkálnesít términoí formado de Gomáht, apellido prooodente del nambn 

En 2^5 de junio de 1792, fué asesinado en Mérída de Yacatáa el ca- 
pitán general D. Lúeas de Gal ves. Retirábase éste a las diea de la no- 
che para su casa en un quitrín, acompañado del oficial real D. Ciernes- 
te Tmjillo, cuando al desembocar por una esquina inmediata a sn essi, 
se le preeeutó un hombre tendiéndole un palo en cuya extremidad st- 
-taba enclavado un cuchillo. 

Con la rapidez con que iba el carrauaje, Gal vez sintió ooao que le 
4iabían dado una pedrada, i dijo a TrnjtUo. . . j Ah picaro! ¡Qué pedra- 
da me ha dado! Púsose luego la mano fuertemente sobro la parte heri- 
da, oreyendo sería una fuerte contusión; pero apenas entró en sa coar- 
4^y pidió una vda a su asistenid i al separar la mano de la herida, bio- 
^ un chorro de sangre i en seguida expiró. 

Fresumiéae ser el asesino D. TorilÑo del Uazo i Pifian sobrino áá 
obispo de Yucatán, por rivalidad con motivo do oiestes amorloa eon h 
sefiora hermana Del 'Mazo i Pifia fué sepultado «n vn tef t iWo eiisfca* 
ao de Ulúa, hasta que se supo quién fué el verdadero orissinaL 

Esteban de OastrOi interpretado lenipaa maya, en Herida^ bomb» 
^ioioeoí estúpido i dado ala embrii^es^ pretendió enlaaareo con nns 
aeflora de las principales familias do aqaelia oindad. Ogmménmma ssi 
deudos al matrimonio, i ofendido por esto, soladtó a Manad AUor^ 
Lopes para que asesinase a D. ladeas do.Oálvea, i le prometió, tsaa I ^ 
«a reoompeasa. Odio aflos despi^ I^P^ borracho, denaneió el be. i 
al aleslde.D. A.iiastasio Larai Lopes murió sudando eLmismo dfac i 
lOolo biso eai^go de sn erimen* Oastro faé pneeto a cuestión da tonr - 
^ tan incoasUeradamente^ que se le dislooó noa vértebra del oetr r 



DB OCBIOMDADfiS HlSTÓAlCAfl. 249 

por lo que quedó impoeibilitado de dormir tendido a la larga, i paiaba 
]aji noches parado oomo galla Se le condenó a enseflar la doctrina en 
la eároel i servir de sacristán en la capilla. Convencido el conde de 
Revülagigedo de la inocencia de Maio i Pifia, mandó ponerlo en liber- 
tad, i previno al gobernador de Veraoms, qne cuando lo sacase del ca- 
laboso, no le pusiese repentinaiaente a la lui^ no fuese que hiriéndola 
ésta la retina de los ojos se quedase ciega Tal fué la crueldad i duresa 
con que se trató a esta vietima, para que muriese en la prisión i no en 
el patíbulo, i tales los funestos efectos de prevención de los jueces que no 
buscaron con calma al delincuente, sino el delita (Cavo, pág. 394)» 
Gallinero (Acción del). Vocablo derivado de gaüinot femenino de ^• 
lio. 

En 1832, el Estado de Aguascalientes se armó con motivo de haber 
el congreso general decretado la diminución de las miliciaa Se puso 
en servicio activo la guardia nacional i se confió el mando al general 
Moctezuma, i se le incorporó el batallón de Aguascalientes, compuesto 
de 600 hombres. En el lugar llamado el GtUUnerQ se encontraron estés 
fuersas con las de Bustamante, quien venció i usó de tanta crueldad 
con los de Aguascalientes, que de más de seiscientoB hombres, no regre- 
saron ni ciento 'cincuenta de los que salieron a pelear. (Gonsáleí, pá- 
gina 110). 
Challo (campo del). Del latín g<Ulua^ el gallo. 

El general D. Ignacio Bajón se situó en Tlalpujahua, en j«nio de 
1813| i en un cerro cercano a la población, estableció la fortUcnoite 
conocida por Campo del Gallo. El cerro podía considerarse inexpug- 
nable, porque además de dominar a los que lo rodean, hace dükál la 
subida una barranca que lo circunda. En la cima hai una meseta de 
586*6 metros de longitud, de norte a sur, i de 167'6 do este a oeste. 
Allí se fortificó con siete baluartes, comunicados por medio de os: pa* 
rapeto con troneras para artillera i fusilería, i con un foso de unos 
tres metros de profundidad. Rajón estableció fundición de oafiones, 
fábrica de municiones i de fusiles i sé dedicó a aumentar i disciplinar 
«u gente. 

El 27 de abril de 1813 salió el comandante realista, Castillo Busta- 
mante^ de la ciudad de Toluca con más de 1,000 hombres i el día á de 
majo acampó en el cerro de San Lorenso, a vista del Campo del- GaUa 
Rajón puso en salvamento la imprenta i otras cosas de importancia, 
dejó el mando á su hermano D. Ramón i él se retiró a lugar más seguro. 
£1 6 de majo, los Remedios, donde colocó Castillo una balería de seis 
piesas, hicieron un fuego oonstante i bien nutrido sobre las toitUicaoio- 

nee de los insurgentes. Crejendo que con esto habían allanado el 

11 



269 MCCfOKJkHIO 



mino, en los dina «ignientes dio repetíaos asaltos, en los qne f né reolna- 
do oon afgana pérdida. Los realistas levantaron el sitio el d(a 6; psf» 
el capitán del fijo de Méjioo, D. Garda de Revilla, encontró un logar 
a propósito para situar una batería que impedía a los insurgentes pro- 
reerse de agua do un arrojo inmediato, i desde entonces las tropas del 
fuerte se vieron acosadas por la sed i sin esperansas de defenderse siás 
tiempo, pues no podían usar sino del agua de una mina abandonada 
en la que habían sido arrojados varios cadáveres. En consecuencia, en 
la noche del 12 de majo. Rayón con los suyos abandonaron el fuerte; 
volando antes las municiones, salió por el camino para Zitácnaro. ( Dica 
XJniv. de Hist i Geog). 

Clftliado* Bel germánico Weidon^ angs. ViMdhan, venarí, cuya forma más 
moderna Weidanon, significa también venari, pageeri, (Merino). 

Frai Domingo de Santa María ensefió a los indios de la Mixteea a 
criar ganado. Hizo que los naturales poblasen estancias. ( Dávila Ps- 
dula, pág. 210). 

Aaiiado merino de Nueva España (primer). 

Prosiguió en grandes aumentos esta tierra en tiempo de este loable 
virrei (D. Antonio de Mendosa), i ennobleciéndose más eada día, fae- 
ron en crecimiento los ganados menores de ovejas. Procuró este buen 
príncipe el asiento i perpetuidad de esta tierra i envió por ganados me- 
rinos a Espafia, para afinar las ovejas que habíisn traído antes, que fea- 
ron de lanas bastas i bordas. (Torquemada, Tomo 1^, lib. 5, cap. XI). 

dMite (frai Pedro de). £1 padre Fr. Pedro Muría, conocido por el Pa- 
dre Gante, era hijo natural de Carlos V, i vino de lego a San Francia- 
á> a establecer el Evangelio, quebró más de quinientos mil ídolos meji- 
canos, i no quiso admitir la mitra de Méjico que se le brindaba. (Ale- 
gre, tomo 1*, pág. 3S0). 

dMmtasa (Martín). Palabra bascengada, formada de garaiu Htoo. qme 
significa dejarle i quedarse vacio, en blanco (según Larramendi). 

Ghepe Garatusa, Martín Droga, Martin Lutero, bajo cuyos nombres 
es conocido en Méjico el célebre i popular, por su embustes i trapace- 
rías, Martín de Yillavicencio i Salazar. 

La voz pública pone de su parte muchos de los chistes, agudecasi 
aventuras, etc., del ingenioso Garatuza. Las verdaderas notíoias que 
de tan famoso embaucador nos quedan, están en la causa que le for ' 
i publicó la Inquisición. Nació en Puebla el afio de 1601, donde oi 
dio gramática i retórica i en Méjico lógica i física, aunque no reo 
grado alguno. Ti vía de sus trapacerías. Sin haber recibido órdenes 
oerdotales, se vestía de clérígo, usaba de hábito, dejaba que le bees 
la mano i decía fi todos: ''ya tiene vuesa merced otro capellán «» ' 



DK CLRIOftlDADXS H1BTÓKICA8. 251 

quien maodar, porque ja aoi aacerdota" Ea noviembre de 1642 faé a 
riaitar en Méjico a un elérigOi ta paiíaoo, asegarándoie que Tenia a 
na pleito en grado de apelación contra loe raercenarios, i que traía en- 
cargo, al regresar a Puebla, de llevarse a la esposa de un vecino de aque- 
lla ciudad, la cual vivía en el barrio de Santiago, i para el efecto había 
menester un caballo, acabando por pedir prestada a su compatriota la ca- 
balgadura de que se servia, para devolvérsela dos días después. Oajó en 
el laso el clérigo i prestó el caballo; mas como se pasara mucho el plazo 
i Garatusa no se presentara, fué a buscar a la mujer i la encontró llo- 
rando porque había sido robada de toda so ropa con carta supuesta de 
sa marida Desalentado el clérigo volvió a su casa i echó menos algu- 
nos objetos, i además sus títulos de subdiáoono, diácono i presbítero, 
quo guardaba encerrados en una caja de hojalata. Garatuza, con su ro- 
bo^ se puso en camino para Oajaca, e hizo entendbr en su tránsito al 
cura de Tlacotepec i al teniente de alcalde major de Tecamachalco, que 
iba enviado por el obispo de Puebla de cura de Tehuaoán; enseñó los 
tátnlos robados i afiadió: '*que la major deigraoia que le había sucedi- 
do^ era no haberle alcanzado sacerdote su madra" £1 cura le dio una 
libranza con que se socorriesa En el pueblo de Santiago ''pidió recado 
para decir misa, i habiéndose revestido de todos los ornamentos sagra- 
dos i registrando en el altar el misal, dijo que no era bueno, i fingién- 
dose mm colérico se desnudó de las vestiduras sacerdotales i no dijo la 
misa que prometía" Hurtó allí las hostias, i como dejara una rota per 
el camino, la que encontraron los indios, se infirió que aquel no era sa- 
cerdote i debía ser el conocido embaucador Martín Droga. En los Oues, 
Ittbiendo llegado .a las cinco de la mafiana, metió tal bulla que desper- 
tó a los pasajeros, i le oyeron decir: '*yo venía dispuesto a decir misa 
hoi por ser día de Santa Lucía, i madrugué de San Antonio acá, tan 
to, que he chupado muchos cigarros i. ya no puedo; caliéntenme agua, 
oon que beba chocolata" A Ooyotepeo llegó como a las cuatro de la 
tarde, Uamó al gobernador i a los indios, i les previno que al otro día 
domingo les diría misa. Los indios cantaron vísperas i él al fin la sal - 
ife, con Domino vobisoum, i dijo una oracióa Apremiado para que di- 
jera la misa prometida, quebró o escondió un frasquito con vino que 
traía, eohó la culpa al indio que lo aoompalíaba. ''Deseosos los espa- 
fioles de oír misa, uno de ellos le dijo que no importaba la falta de vi- 
no, que una recua que venía del puerto de la Yeraoruz estaba cerca i 
lea daría un poco^ i despacharon a un indio con una vinajera, i habien- 
do traído el vino lo probó i dijo que estaba mui dulce i que era escru- 
puloso, i no se atrevía a decir misa con él" No cesando en el empefto 
tos haUtantes, Garatusa se fingió enfermo, porque las tortillas que no 



:252 DICCIOVAEXO 



estoba acostumbrado a comeri dijo, le bioieroa dtf o. Para onrana aa de- 
jó antor de sebo; mas sa mal arreció, i fué ja imposible lograr la taa 
porfiada misa. Se le reconvino por la mala obra i contestó: "major ■• 
me hace a mi, que pierdo cíiago pesos que estos hermanoa me daban." 
Inventó diferentes pretextos para no celebrar en los paeUos i llegó a 
Oajaca, esparciendo la vos de que iba al pleito de una capellaalsL SI 
comisario de la Inquisición, informado de sus embustes, lo prendió i 
puso en la cároeL Garatusa se escapó i con inimitoble atrevimlanlo i 
desvergüenza vino a Méjico a presentorse al Santo Oficio. Por la ma- 
yor hazaña del hombre puede contorse la de que, ya en las gama da 
un tribunal que por bien livianaf causas sabia dar buena cuenta de un 
preso, se hubiera sabido componer ton bien, que lograra licenoiA per 
cuarenta días para ir a Puebla a curarse de sus males i a remediar Isa 
necesidades que manifestó tenía, sin otro cargo que el de preaentoise 
al comisario de aquella ciudad, para no tomar más tiempo del coa- 
cedido. Gomo era de esperarse, Droga huyó, tomatido el rumbo de la 
Nueva Galicia. Llegado al pueblo de Téul, en la cuaresma de 1616, se 
alojó en el convento de los franciscanos, eon el nombre de Marcos Vi. 
llavxcencio i Solís; ofreciéndole al guardián que le ayudaría en su minia- 
terio, confesó a un hombre. En la hacienda de la Barranca aacó un 
gran cartopacio i hada que estudiaba un sermón, para predicarlo é{ 
domingo de Bamos en Tlaltenanga El duefio de la hacienda ie asplieó 
confesara a la gente; aceptó el cargo^ i desde la tarde basto la noche 
confesó a 32 personas, les dio la absolución i se dejó besar la mana No 
quiso decir misa, por el escrópulo de la calidad del vino i no estar el la. 
brado compuesto con' la bula de la Cruzada; pero por no dejar desoca- 
solada a la gente, pidió lo neoesario para bendecir agua, la bendijo, i 
para terminar la ceremonia apagó la candela en el agua, oosa qua, ana. 
que laicos, extrañaron los^oircunstantos. Oonfesó al cara de Tlaltenaa- 
go i a otros muchos, i pasó a Guadalajara, pidió prestados un capote i 
dos pesos, que se llevó a Tacotlán, donde le fueron quitados por d due- 
ño. Huyó de alli i vino a Tetecala, jurisdicción de Ouemavaoap apo- 
sentóse en la vivienda de los religiosos el 3 de septiembre de H>i7, t 
a la noche, al reposo que se acostumbraba caátor a la puerto ée to igle- 
sia por los indios, se llegó a ellos, i les dijo que ói había de cantar la 
oración, porque estondo presente un sacerdc%e^ no la podía oabtar oti 
Sábado i domingo siguientes, dijo misa, llamando la «tewokSn de los 
dios por haber celebrado con la cabeza cubierto con un* esoofiei 
Acertó a pasar por allí un edesiástioo que conoció al falso nra^^atrOy i 
conociéndole, contestó Garatoza, ''que estoba mui escandallaMto da i 
presumiese, que df>jado estalm de la mano de Dios, que dijese 



6arcCa de !■ O^deniL El primero qae ae llkiná G&rcla taé el reí de Isu- 
TUTB, hijo de migo Oarcffts Enooonis. Fué eiitroniükdo después de su 
padre lOigo Simenez o Ximeu^x, hacia el aflo 850.' Et apellido Qarcia 
es batcongado i aigniflca "incendia de llamBa agudas," compnetto de 
gar, Itamaa, i de cía, punta, puDZJn. (Hervaa, tomo 5). 

Bu octubre do 1664 ae aometieron al imperio de Maziíailiano el abo- 
gado sacatucBuo D. Trinidad García de la Oadeoa, «I abogado D. Jos£ 
Harta Caatro (antiguo gobernador de Zacatecas) i otros muchos ooita- 
titucionaliitas, de loa que muchos, como García de la Cadena i Oastro, 
TÍTÍeron en la vida privada. (Rivera, tomo -", píga 56 i 67). 

El primero de noviembre de 1878 fué fusilado en la estación Gon- 
sales (Estado de Zacatecas) el abogado i general D. Trinidad Oarcfa 
de la Cadena. (Id., tomo 3°, pAg. 139). 
laHtbler (en Tampico). 

£1 SO de octubre de 1856 se pronunció en Tampico D. Eulogio Gao- 
tbier Yaldemar, desconociendo al gobernador del Estado don Juan Jo- 
BÍ dfl la Garza, mientras éste ae hallaba en la campafia de Nuevo Leda 
MDtraD. Santiago Tidanrri, gobernador de aquel Estado,'(Portilla, pi- 
'^aal21). 



254 DieciovAEM 



C^rtmdit (pa^blo de Santa). Nombre derivado dd aatigvo gemáiM» 
^«r, lanza, i drui, inerte: lanoera. 

A finea de enero de 1722, el oapitán D. Nicolás de Eeaobedo, (oaié 
en Najarit el pneblo de Santa Ckartrudis. (Mota Padilla» tomo 2<i ^ 
gina229). 

Gertrudis (capilla de Santa). En 1736 existía ya ana ciqpilla en Sa' 
ta C^ertrndis (Orízaba), i nn poco más tarde Dofia Gkrtrodis fiaenes- 
menso a fabricar la que existe actualmente. (Arróniz, pág. S62> 
Cill|l (rio). Tomó el nombre del padre GUo, palabra formada de OUf tér- 
mino derivado de HermenégUdo^ procedente del godo ermmmd-giU^ 
vale *^1 que distribuye a los soldados." 

El 21 de junio de 1699 llojo^ron los padree Ensebio Fraaeisoo Eist 
i Adams Gilo a un río grande, que denominaron Oila, El jesuíta ifii* 
liano Kino entró en la Pimeria el 13 de marzo de 1687, guiado por d 
indio Ooxi, llamado después Garlos. (Documento para la Historia di 
Méjico, tomo 31, 1! serie^ pág. 374). 
(pr|#|iO aerostático. Término procedente del latín fflobuB^ bola, globa 

En el mes de enero de 1785 disfrutó por primera vez el pueble éi 
Veracruz, del espectáculo de la ascensión de un globo aerostático^ ^ 
construyó allí el capitán D. Antonio María Fernández. Las autoridi- 
des i muchos vecinos principales do la población, atraídos por la «a- 
riosidad, concurrieron a la casa de Fernández, con el objeto de preMB- 
ciar de cerca la operación de cargar i despedir el globa (Lerdo de T«* 
jada, pág. 309). 
CfOÜlerno virreinal (trama del). Término derivado de golntrnar, proM- 
dente del latín ffuhérnaré^ mandar, gobernar. 

Un hombre que seguramente conocía el carácter de Calleja, psn 
interesarlo en que tomase las providencias necesarias i que castígsii 
los crímenes que se cometían en Qaerétaro, le felicita por su nomk*' 
miento de virrei, le lisonjea con el título de padre de estos puebki^ i 
sin duda para no hacerse objeto del odio público, excusa su nombra i M 
ürma el^qneretano sensato; sin duda lo era, que así lo comprueba A 
contexto de su exposición i la precaución de ocultar su verdadero noa- 
bre: en seguida le refiere tres casos recientes en aquella ciudad, sita- 
mente conmovida por los desmanes de los españoles vecinos de ella 

Primero. El alcalde D. Ramón Martínez, a queja de una pen ii 
citó a un gachupín cajero a su tribunal, llamado N. Oosio; resiil M 
éste a comparecer, i por su contumacia lo mandó a la cárcel; pen oí 
espafioles D. Juan Antonio Pollatos i D. Ángel Buiz sedujeron ai m 
de su misma nación, i armados con sables lo sacaron de la cárcel t- 
i>ieron en libertad. 



DS CÜBIOIIDÁDK8 HISTÓRICAS. 2M 

Segunda Prendieron % ana mvjer por haberle encontrado unas ca- 
jillas de cigarro* qne iba a Tender, i cuando se le formaba proceso por 
esta pequefia coea, el administrador de tabacos de Qaerétaro^ qno se ha- 
llaba en ana tienda, tío pasar por la calle unos cajones de cigarros; 
preguntó de quién eran, dijosele que de D. Femando Martines Rome- 
ro: registrados, se encuentra el sello falseado, pide las guías i tc s« 
firma contrahecha, pero original la del contador de la renta; 1^ recon- 
viene a ¿te por aquella maldad; la respuesta que le da son muchas in- 
jurias, i el hecho queda impune porque el contador tenia dinero i If ar- 
tínea era comandante de un batallón de Qnerótaro. 

Tercera D. José Llata, hijo de D. líanuel Llata Saenz» teniente de 
dragones de Sierra Gorda i comandante de la tropa que estaba en su 
hacienda de Ixtla, mandó desde ésta al mayordomo de la hacienda áA 
padre D. José MariiL Verástegui un papel firmado de su pufio, en que 
decía: "Si no me manda Ud. para tal día cierto número de libras de 
pescado para la cuelga de mi madre, pasaré a XJd. por las armas sin re- 
media" El majordomo, que sabía por experiencia que cumplía estas 
palabras, vino a Qaerétaro, presentó la orden original al comandante 
de la ciudad, i quedó sin castigo. 

Este mismo oficial (Llata), habiendo sabido que el gobierno de Mé- 
jico había mandado que no se fusilase a ningún insurgente, sino en ac- 
ción de guerra, dijo: "Antes que llegue aquí ose bando he de matar a 
cuantos pueda." Faé a su hacienda de Ixtla, de allí a la que llaman del 
PicachO) donde hizo fusilar a cuatro hombres i dos mujeres. Al expe- 
diente (como he dicho) se agregaron estas constancias i no aparece 
que Calleja pidiese informe ni dictase providencia alguna para su ave- 
riguación i castiga Este papel no debía mirarse como anónimlo, pues 
se designaban los hechos^ las personas i los lugares donde se habían 
perpetrado tan horrendas maldades. Los anónimos ni deben apechu- 
garse ni despreciarse de todo punto: esto dicta la prudencia i la histo* 
tUl He aquí la tiranía en toda su deformidad. En las revoluciones 
ocurridas en Qnerétaro, después de hecha la independencia, el pueblo 
ha mostrado toda la odiosidad que tenía a los españoles por estas de- 
masías, que aún conserva en su memoria. El que siembra odio cosecha 
odia Allí se reunieron muchísimos espafioles, venidos de Tierra^en- 
tro cuando sonó el grito de Dolores; allí se formó el primer proceso 
contra Epigmenio González, i allí abusaron más que en otra parte de 
sus riquesas i dominación. Resultó de los informes dados a Calleja se 
nombrase un comisionado, no para que averiguase las crueldades come- 
tidas contra los insurgentes, sino para que persiguiese de muerte a los 
curas de Querétaro, principalmente a los Dres. Gil de León i Owr^i} 



.256 DIüClOVAftIO 



por<|He 4atM ca(u»baa graadet tennonajil gobierna NomhrÓBe oon ut- 
pUeímae faoultadei al aroadiano da Májioo D. Joaé KariaMo Borútau 
da Sovsa, dándotele además la eoatikida de qae iatorvinieía «a lai ^e«- 
cionet popularea dal ayantamiento oonatitQoional de Quairélaio, para 
^«e recayesen en los Uamadea gachapiaesi {snes Isa anteriorea las hs- 
bian perdido. <Oaho, Los tres Siglo» de Méjieo, párraloa 103 a 108, 
págs. 985 i 986). 

Gobierno oentraL La goarnioión de Campeche se pronmid^ i fsé 
secnndada por la de Móiida» a principíoB del nea de novieabie de 
1829. Ambas inTOcaban la adopción de vn aiatema central militar pa- 
ra el gobierno de toda la Eepáblioa. (Lerdo de Tejada, tomo II, peci- 
na 352). 

CklffOJtCo (Francisco). 

£n 25 de febrero de 1608, el alférez Qonsalo de Uria, con 60 cepi- 
llóles i 200 indios salió de Gui^dania (Dorango) i fué a la nuicherfa de 
Gogojito (40 legoas) de los tepehuanes (cerca de Papasquiaro), adcndfl 
llegó el 5 de marzo, i en el camino de Gaarícame paso nna fmbosnsiU 
al jefe Gog^ito (do quien tomó el nombre la ranchería) que venia (ooo 
30 o 40 gandules de una escuadra) de Guaricame, sabiendo la oerrania. 
Gogojito con otros cuatro capitanes, en sus muías, venían maj i^jeaoi 
de que allí los esperaban los castellanos» £1 indio Franciaoo AmsTs, 
capitán de la laguna, que estaba emboscado en ia cumbre de la sent- 
nia, le dio un fleche^zo a Francisco Gogojito, que, ontrándole por la gar- 
ganta, le atravesó el pecho, saliendo la flecha por el costado derecha 
Arrojóse de la muía para coger el alto de una loma que cala a manoii- 
quierda, cuando llegó la flecha de otro indio lagunero, llamado tan- 
bien Francisco, que le ati-avesó por la espaldilla i le salió por la gar- 
ganta; con todo, procuraba subir a lo alto, caando otro indio zíxíbm^ 
llamado también Francisco, ganándole un lado, lo atravesó con otn 
flecha. A este tiempo llegaron ios españoles, que por no herir a nset* 
tros amigos no se atrevieron a disparar i con la misma lansa de Gcgo* 
jito lo acribillaron hasta que cayó muerto. Matáronse en el alcanos 
otros cuatro indios, i entre ellos el más sefialado, Agustinillo, hijo de 
Juan Soldado, natural de la Sauceda, indio belicosísimo. Qoitáronlslft 
presa de muías i caballos que traían, i con ella i las cabesaa de loi 
muertos subieron al campo i yo tomé en mis manos la de Crogojito « 
aún estaba caliente, i de rodillas, acompañándome en la propia acti d 
en el campo, dije el (edeum laudamus, (Oarta del padre Alonso ^ 
Valle, dirigida al padre Martin Pelaez, provincial de la compafiii • 
Jesús. Llanos de Guatemala, 9 de Mayo de 1618). ^ 

*' 1 Pücumento para la llíptorla de M6j¡co, I» ecrie, vol. 32, temo V, paga. >' l- 



DI oauonoADM BtÉTAEiOAs. S57 

Lft etívxriogls Bis gatMnlmente koeptedm ea !■ del tft- 
1 griega ioiapho», poflada, madMlo en eotaput primero 

liembre de 18&7 fué el golpe de eitMlo dado por D, Ig- 

rt i ftyidido por D. Humel Ftjao, D. Hunel Bilioeo 

Itrftrro, o Mft "Pluí de TMibftji," prodeaBdo por el 

bt EaloefiK en ht DRdragsda de eee di«, en U «ndad 

ere» de Héjioo. 

I priHdpftln fueron iei ^gnientoa: 

• fecbft oeu de regir en U Bepúblic» le OoaitítaciÓB 

) el voto unioisie de loe poeUoa, expresado ea Ir libre 
ícieren del ezodentíaimo Kllor pnaidente D. IgOMmo 
k presidente de U BepúbHoe, oontíniurá encargado de) 
t coa boBltodes onmímodaK 

: nesea de adoptado ette plan por loa Estados en que 
haya dirídida la repúblioa, el encargado del Poder EJe- 
rá a un oongreso extraordinario, sin nás objeto qae el 
DonstiCiioiáa qna sea conforme con la volnntad nacional. 
Ujioo al través de los Siglos, tomo 5° oap. 16), dice: 
lor del Distrito, general D, Agustín Alcérreoa, publicó 
dhiriéodose al plan. El ayuntamiento se disolvió; loa 
'Dente i Rnis (Hanoel) rentinriaron, lo mismo que el 
le correoa D. GoiUermo Prieto, D. Manuel Romero Bn- 
del gobierno del Distrito), el general Frías {segando bd 
ia de Méjico) i otros empleados; mientras que eran re- 
>n D. Benito Juárez (presidente de la Suprema Oorte), 
:ra (presidente de la Cámara) i los diputados Garza, 

(Rivera, tomo V, pig. 62). 

OwrdlaD* Onzmáiu El nombre Oorctiano se deriva de Gordio, antiguo 
nd d« Egipto. 

El 13 de abril de ltS64, el general Bshamonde, defeusor de Santa- 
Anna, fusiló en Huetamo al guorrillero liberal Gordiano Quzmán, 
ipiien habla militado en la guerra de independencia a las érdeoes del 
geseral Oaerreroi (Rivera, ttmio I', pág. G). 
BnHnAtlea en Nueva Eapafla (1* cátedra de). Del griego grammati 
ki, de ffrmmma, letra. 

El colegio de San Juan de Lotrán debió su fundación al F. Fr. Pe- 
dro Mario, conocido por el Padre Gante, qui«n fué el primero qoeabrió 
■aa esonela en Tezooco para ensefiar las primeras letras a los natora- 
l*t, como aeienta D. Lucas Alamán en sua disertación es, i que despaés 



^38 BIC«1*MÁBI0 

coatínnó este noble ejercicio en Méjico en In cepiUa del Sr. Sna Joíd 
anexa al convento grande de San Francisca En sus inmediacioosa fs- 
hricó aposentos para recoger a los niftos^ de donde tom» su orígiB al ea- 
legio de Letrán, qne como adnerte Alamáu, "no íaé en aa pri n cip i o 
más qae escnela para enseflar a leer i escribir i latinidad" I ana sa 
esto de latinidad, si bien los franciscanos, según el mismo autor, tuvie- 
ron en sn col^io de Santa Oras i en la capilla de San José, cátedra ds 
gramática qne regenteó Fr. Amaldo de Bassac, de nación franoáa, i pri- 
mer^maestro de este estadio en el reino, en la época del estableeiadsa- 
<to de la compañía. 

De manera qae, el colegio de San Jaan de Letrán, de fundacidulsa 
antigua, no faé en su origen i hasta un siglo después, más que uua es- 
cuela de primera ensefiaosa. £1 F. Bethencpurt le da por fundadora s 
la emperatriz dofia Juana. (Pérez Hernández, tomo 3"* pág. 539). 

'Crranado* Del latín granatum, de ^rantem^ grana 

£1 granado es originario de Oartego. (Gantd, Hist Univ., Toma 7*, 
pág. 216). Los trajeron a Nueva £spafia los conquistadores» 

Crraa Cairo* La palabra Cairo es derivada del árabe afcdJUrai; la vic- 
toriosa, de oahar, vencer (Moulau). 

A ocho días del mes de febrero de 1517 salió Francisco Hemáadet 
de Oórdcva do un ]o;(ar de Ouba, llamado en lengua de aquel país Ja* 
ruco, con ciento diez soldados; después de doblar el cabo de San Aals- 
nio, llegó a Yucatán a los veintiún días de navegación. Desde los na- 
vios vieron un gran pueblo, distante de la costa unas dos leguas^ i psr 
no haber visto otro tan grande en Ouba, le llamaron Gran Catre. Fá- 
mer nombre dado a un pueblo en este pi^is por los castellanoi^ el m- 
gundo fué **Za Rambla que pusieron a Ahualalca" (Bemal Días del 
Oastillo, Hist de laOonq. de Naeva Espafia, cap. 12). 

^rreg^orlo (colegio de San). Del griego Gregorev, que significa "estar ém- 
pierto, vigilar." 

£1 P. Fr. Pedro Sánchez, su primer provincial, fundó, sin sahom 
dónde, el colegio de San Gregorio Papa, con licencia que para ello a^- 
tuvo del superior gobierno, en 19 de enero de 1575. En dicha lioeaffs 
«constaba el patronato real del colegio i la facultad que el gobierao m 
reservó de formar constituciones i practicar visitaa Poco taompo da* 
^pués de fundado se unió al de San Bernardo, antes que se uniera al i 
San Ildefonso. Esto consta de que una capellanía de San Gr^gorie^ii i 
fondo el P. Sánchez con 500 pesos de capitali pasó a San Beraaido^ i 
tiempo de su rector el P. Bemardino Llanos, quien gastó el capital i 
San Bernardo, i quedó a reconocer la obra pía por otro capital da ^ 
4>esos, capellania también de San Gregorio, que redimió su teu^ i 



DBOVKTOtlUADXJI HISTÓEICAB. tt9 

Franciaoo Darán ai rector de San Ildefonso, en 9 de ootubre de 1591. 
(Pérez Hemindet). 

Crrlllo (campo del). En latín grylUu^ del griego gryllo§^ el grillo, inieeto. 
Caando en abril de 1811 se aoereó a la ciudad de Za^jateeas el ge* 
neral D. Ignaoio Bajón, la guarnición realista oon su comandante Zam- 
brano, se hizo íaerte en el cerro inmediato al del Grillo, i se llevó 0Oft« 
sigo la plata en pasta que había en la cindad, que según se asegura eran 
500 barras. Rayón estaba acampado en Guadalupe, i habiéndosele pedi* 
do de parte de D. José Antonio Torres, el mismo que se había apode* 
rado de Gnadalajara, auxilio de víveres i de artillería, le contestó que 
no teniéndolo, lo tomara del enemigo. Torres aprovechó el consejo: a 
las ocho de la noche salió con gran silencio de su campo, i se dirigió al 
cerro del Grillo i sorprendió a los enemigos^ con tan buen éxito, que 
destrozó completamente a los realistas, se apoderó de las armas, de las 
barras de plata i al o^ro día pudo el ejército insurgente entrar en la 
«indad. 

Cuéntase como anécdota, que al dar el asalto se quiso hacer uso de 
un caftón pequefio, cuya curefia se había rotOj i que un soldado apoyan- 
do las manos i las rodillas en el suelo, hizo que sobre la espalda le pu- 
sieran el caftón, para servir del útil destrozada Disparóse el arma, i 
con el embique se le lastimó el espinazo. Lastimado de gravedad, pre- 
guntó el soldado si el disparo había surtido el efecto apetecido; a la res- 
puesta de que sí, contestó: "ahora muero con gusto." (Dice. (Jniv. de 
HLst. i Goog.) 

CrriHiTO^* ^^ familiar que significa griego, i se denominan así a los in- 
gleses i norteamericanos. 

Con achaque de levantar las milicias provinciales del reino que re- 
sistieran una invasión enemiga, como la que acababa de sufrir la Ha- 
bana, habían venido varios regimientos veteranos de Espafia, conocidos 
por el pueblo de Méjico con el nombre de gringog. Esto se hizo para 
la expulsión de los jesuítas. (Alegre^ tomo 3, pág. 301). 

CraaolilnaBIgro (minas de). Nombro alterado del azteca úuauhcJÁnan' 
eo, que significa tdto sn el bó$que^ compuesto de cuauKtlOt bosque, ehi- 
namUe, seto, i co, en. 

Don Juan Fernández de Híjar descubrió las minas de Huauchinan- 
go, Jocotlán, Guajacatlán e Izatlán (de Nueva Galicia), de las que en 
treinta afios resultaron al rei más de dos millones, por sus reales dere- 
chos. (Mota Padilla. Tomo 1?, cap. 35, pág. 380). 

C vadalajara (ciudad do). Nombre originario de la ciudad espafiola, 
llamada así por haberse fundado a la orilla del río OuadalajarOf deno- 
minación dada por los moros por la semejanza que tiene en las piedras 



fM DICCIÓN A KIO 



% otro rio do \m Arabia folis, conocido por riode Uu piedrtUt que ea áia 
be 80 dice UadéUlifoñra^ oompaesto de wadottad^ rfo^ i hagmra^ piflditi 
i de aqui Oue^doa^ara i hoi GuadalajaircL 

Sata población de Jalisco faé fandada primero por Jaaa de O&ate 
«a Noehiatlán el 16 de mano de 1690, con el nombre de Viüm dtf M^ 
fM$u Sanio (Mota Padilla, tomo l«, capa B i 14); de^>«ée faé eambia- 
da a Taoeildn, donde permaneció 7 Mloe, i por último^ d 5 de fsbRfc 
de 1542, por orden de Ñafio de Gasroán, al valle de AteBijac, a 1,666 
netroe sobre el nivel del mar. 

Los primeroe veciDoe faeron 22 estremefioa, 9 montafieiei; 9 ándala, 
cea, 9 portQgneaea, 6 caatellanoa i 3 bixeainoa. El 11 del miain» mea í 
alio hicieron an primera elección de ajtintamieoto, i resoltaron alealdea 
D. Femando Florea i D Pedro Plaaenoia, i regidorea D. Mignel Iba* 
rra, D. Diego Orozoo i O. Joan Zabia. Se nombró por párroco al Br. 
D. Bartolomé Batrada i por Tioarío al Br. D. Alonso María. Loa indifli 
mejioanoa, aaxiliarea de loa invaaorea, ae reanieron en un pueblo qae 
denominaron Mejicalcinga 

Laa primeraa caaas fueron edifíjadaa a la orilla oriental del arroja 
conocido ahora por del Paaeo, en la caUe del Puente de Medrana La 
ciudad ae extendió al occidente i adquirió tal importancia que en 1669 
ae le declaró capital de la Nueva Galicia i ae trasladó a ella la aadieu- 
cia i ailla epiaoopal erigidaa en -compoatela, la I' en 1548 i la 2^ aa 
1649. (Dico. Univ. doHiat iOeog.) 

£1 1? de Octubre de 1641, en cabildo abierto, propaao el teniente de 
gobernador, Griatóbai de Ofiate, el deaazón que mnchoe de loa veoínoi 
tenían, desde que se determinó la fundación de la ciudad (Onadalaja- 
ra), en aquel paraje: que loa máa habían sido de aentír ae fundaae oes 
Tonalán, o en el valle de Zapotepec, que hoi ae llama TolnqnÜlai o ea 
el valle de Atemajac o Tlemaxac, que ea donde ahora eatá; i que D. 
Nufio de Guzmán, cuando loa vio en la meaa de Noohiatlán con tantu 
incomodidadea, i tan repetidoa aaaltos, les concedió facultad para qae 
ae mndaaen al lugar máa cómodo. 

Salieron de Tacotlán loa veoinoa i se situaron eu el valle de Ataoia 
jac, donde fundaron la 2* Guadalajara. el 5 de febrero de 1642. (Oara, 
pág. 847). 

Guadalajara (independencia de). £1 brigadier Negrete ae hallab i 
1821 con una fuerte división en el pueblo de San Pedro, inmediati i 
Guadalajara, donde estaban en el cuartel del Hospicio o de arttUp , 
el capitán D. £d nardo Lariz i el coronel D. Josa Antonio AiMfande ) 
mna parte de un regimiento de dragones de Nueva Gklicia. Annqu i- 
toa jefes estuviesen de acuerdo con Negrete, no quería éste aver^ 



DE CUBIOfilDlDBfi HISTÓRICAS. 361 

86 a an rofspimiento qae pudiera ser motiro de dosgraoia, teiiia&d# 
Onii a an dispoñoióii a corta distancia la diyiaióo que maadaba D. Her- 
manegiido BeTuelta, comandante que habia ñdo de Lagoti Sin embar- 
go» la oficialidad ae impacientaba i Negrete bobo da fijar el 16 de junio 
para la proclamación de la independencia; pero ain aguardar a eate d(a, 
el 13 a laa diez de la maftana, ae aopo en la dudad que la tropa que ea- 
taba en San Pedro habia jurado el plan de Iguala. Oon tal noticia, La- 
ría ae hiao duefio de laartilleria i munioionea, aaeatando loa cafiooea que 
eataban deatinadoa a contener algún deaórden del público^ para defen- 
derae del reato de la guarnición ai intentaae atacarlo; maa ^ata, excita- 
da 'por Andrade, proclamó también la independencia i fué a nnirae a 
Laría. Sabido por Cruz el movimiento, ae preaentó en el cuartel para 
tratar de contenerlo; pero Lariz le dijo reepetuoaamente que ae retira- 
ae, porque ne era ya obedecida Recibió al mismo tiempo Oras una ex- 
poaición de la oficialidad reunida en San Pedro, que terminaba con ea- 
taa palabraa: ''Independencia hoi o muerte", i Negrete afiadía, que ha- 
biéndola ya proclamado, pasaría aquella tarde oon an diviaión a hacer, 
la jurar aolemnemente en la capital, con lo que no le quedó a Oruz otro 
partido que aalir de la ciudad i ocultarack (Dica Univ. de Hisl i G^eog.) 
£1 23 de Junio de 1821 ae aolemnizó el juramento de la independencia 
en aquella catedral con función en la que predicó el Dr. San Martín. 
Guadalajara (auoeaoa en). A conaeouencia de laa derrotaa anfridaa 
por loa realistaa en Zacoalco i en la Barca» el obispo de la ciudad i prín- 
oipalea autoridades huyeron de allí, i el mando quedó en manca del 
ayantamienta Gomo algunoa de loa europeoa que lo componían ae ha- 
bían también ausentado, se completó su número oon americanos, i la 
corporación, que ya no podía resistir, sólo trató de evitar desastres en la 
entrada de los insurgentes. Oon este objeto, fueron nombrados D. Ig- 
nacio Oafiedo i Bafael Viliasefior para ir a Zacoalco adonde estaba To. 
rres, al padre Francisco Padilla para ir a la Barca i al Dr. D. José 
Eranoisco Arroyo para que tratara en Jacotán con el jefe Qómes Por- 
tugal, Torres ofreció respetar las propiedades i personas de los vecinos, 
como lo cumplió al pie de la letra. Entró el día 1 1 de noviembre de 
1810. El mismo dia entraron laa divisionea de loa coron^ea Portugal 
i Navarro, quienes quisieron disputar el mando a Torres; éste, no que- 
riendo resolver nada por sí, dio parte a Hidalgo, quien habiendo llega- 
do derrotado de Acúleo a Valladolid, resolvió marchar al llamado, pa- 
ra lo oual salió de esta ciudad el 17 de noviembre i 11^ a Guadalaja- 
rr el 36. Allí organizó su fuerza i su gobierno i salió con loa demás je> 
fes innrgetttes a perder la célebre batalla dol puente de Calderón. (Dice 
^niv. de Ilist. i Geog. ) 



262 DfCCIONARlO 



CíliadallipC. Por loi ftfios de 581, el rey LeoWgildo desterró a San Laen- 
dro^ arsobUpo de Serilla, quien ee f aé a ConatanÜDopla, adonde^ por 
eete tiempo, el papa Pelagio II había enriado al diácono Gregoriii, co- 
mo embajador de la Santa Sede, para obtener del emperador Mauieie 
avzilio oontra loa lombardoa. Allí loa doa relígioaoa ae conoeiaroa i 
mui pronto f nerón amigoa intimoa 

ün día^ hablando ambos de oiertoa pnntoa de aagradaa letras, trata- 
ron del libro de Job; i como el araobiapo comprendió qne el diicono 
era hombre de gran talento, le encargó una exposición del citado libro, 
la cual hiao Óregorio (deapuóa de haber sido eleyado a la dignidad 
pontificia) i ae la mandó a San Leandro, a Serilla Juntamente con ana 
imagen que ae decía Virgen de la Salud; deapuéa la llamaron Naeate 
Sefiora de la Piedad. 

San Leandro, aoompafiado del clero i del pueblo, recibió laa Moraleí 
de San Gregorio i la Virgen, que tituló Begina Cali^ la cual eatufo ea 
Sevilla hasta el afio 710, que Tarik-ben-Zayad, con doce mil intrépidoi 
guerreros, invadió a Eapafia. 

TemeroBoa loa aevillanoa de que loa moroa no reapetaaen la iaagea 
de la Virgen, la llevaron a Estremadura i puaiéronla junto a loa oner- 
poa de San Fulgencio, obiapo de Ecija, i de Santa Florencia, au her- 
mana, en una cueva que está cerca de un río llamado entonoea ¿«cpe, o 
de loa Loboíy que loa moroa denominaron Guadal^ palabra que^ en aa 
lengua, aignifica río. De eatas dos voces ae formó el nombre Guadida- 
pe, que primero se le dio al río i después al pueblo. Pero wogéM Si- 
güenza, — historiador de San Jerónimo— ae deriva del árabe ^iMido» rió, 
i de hih o luhen^ fuente. 

Por eapacio de aeiacientoa afios permaneció allí la imagen, haata qut 
por loa afioa de mil trescientos treinta la encontró casualmente en el 
mismo lugar un vaquero de Oácerea, llamado GiL 

Noticioeo el rei Alfonso XII, de la müagroBa apariei&n de Nuaslr» 
Sefiora de Guadalupe, mandó fabricarle una iglesia, i al mlamo tiea^K> 
empezó a formarae allí una población que haata hoi ae llama Gvmá* 
tupe. 

Muí pronto todo el clero tuvo noticia de la aparici6n i de loa mUa- 
groi parierUoaoB de la imagen, i el nombre de Guadalupe fué elevada a 
la categoría del de loa aantoa, i con él ae Uamaron algunas pert^ t 
mucho antea del deaeubrímiento de América. 

"'Maa para que con voa, porque deia graciaa á Dioa, quiero qut >- 
paia lo que fué, que fué la herida (del Bei) tan grande, aegún lo a 
el doctor de Guadalupe (que yo no tengo corazón para verla), laa r 
ga y tan honda, que de honda entraba cuatro dedoa « . . ." (La ^ a 



»< Ci;EIOfllDá.DI8 UISTÓaiCAS. 9ñS 

dofia Imbel la Católica, á bu confesor, don Fraj Hernando de Talaye- 
ra: — Baroelona^ á 30 de Diciembre de H92). 

El primero que, según parece, trajo este nombre a la Amansa, fué 
el almirante Cristóbal Colón. El lunes 4 de noTiembre de 1493 llegó 
a la isla que los indígenas llamaban Turuqueira i Colón denomina 
Ou€idalup€^ qu¡2¿ en memoria de la Virgen de la patria de Cortés, 
quien era mui devoto de la referida imagen, como se re por estos do- 
oamentos: 

**Registró el dicho (Juan de Rivera) que lleva sesenta marcos de- 
plata para ciertas lámparas de ciertos monasterios, que son Nuestra- 
Sefiora de Goadalupe e San Francisco de MedelJin j nuestra Sefiora* 
del Antigua de Sevilla." (Traslado del registro del oro, jojaa j otraa co- 
sas que ha de ir á Espafia en el navio Santa Maria de la Rábida, sa 
Maestre Juan Baptista. — Afio de 1522). De igual fecha, más o menos, 
es este otro: 

Oaxa primera. Para Nuestra Sefiora do Goadalupé, Primeramente- 
mn plumaje^ á manera de capa, el campo verde, e la orladura do plu- 
mas verdes largas, el cabezón labrado de oro a pluma azul, aforrado ex> 
un cuero de tigra ítem: un coselete de pluma azul e oro, abierto por 
los pechos, á manera de sacriBcado, al uso que acá se sacrifica, con la 
cintura de pluma verde. ítem: una rodela, el campo azul, con un hom- 
bre figurado en medio, labrado de oro/' (Memoria de los plumajes e 
joyas qae se envían á Espafía, para dar e repartir á las iglesias e mo- 
nasterios. ) 

Hernán Cortés había traído algunas imágenes a Méjico; i no era 
ya extraño que (para hacer completo el prodigio), en tiempo de don 
Juan de Zumárraga, se apareciera la Virgen a Juan Diego» como máa 
tarde se apareció en la bahía de Ñipe (Cuba) a Jwmu Hoyos i a Juan 
Moreno, otra virgen llamada de la Caridad del Cobre. 

Era natural que de las imágenes müagrosag de España, se sacasen 
copias para que se apareciesen en América. Así vemos cómo en el pue- 
blo de Regla (Cuba), cuando sus habitantes eran negros^ se apareció a 
la orilla del mar una Yirgen negra oon un nifio blanco, que desde en- 
tonces se llamó la Virgen de Regla^ Como en la costa de Veracmz ha. 
bía también muchos negros, se aparecieran en el río Minatitlán do» 
cristos negros (uno se halla hoi en Veracruz en la capilla del Cristo^ i 
ú otro en Campeche); en el pueblo de Ichmul (Yucatán) se aparÉció' 
un cristo aindiado, que hasta ahora veneran en la Catedral de Mérida» 
bajo el nombre de '*Santo Cristo de las Ampollas." Todos estos santos- 
aparecidos tienen, como la '^Virgen del Rayo" del Parral, el Sefior del* 
Sacro Monte (negro), el de Chalma (aparecido a Fr. Nicolás Perea en 



264 mocioHABio 



1539), el de OtatitJán, el Santiago de Jalachó» el de Tololalpaa (apa- 
recido a Fr. Antonio Boa en 1543), eto., etc., el miamo o aenMJaiitB 
oñgen que las vírgenes de Izamal i do la iglesia de las Monjas de Ma- 
rida, que según Frai Diego Lopes de OogoUudOi el obispo da Yoeatáa, 
Frai Diego de Landa, mandó fabricar en Oaatemala en 155S. 

Otro tanto pasó con la patrona de Méjico; 

Se mandó a sacar copia de la Guadalupe de Estremadsra» i en b 
mafiana del sábado 9 de diciembre de 1531, la Guadalupe m^ÚMMsa se 
€tpar€ei6 en la cima del TepegiBie al pobre Juan Diéga^ que pMaba per 
la falda del cerro. 

Era necesario hacer una sustitución. 

Refiere el jesuíta Francisco de Florencia, que en el eerro llamaáaea 
azteca Tépeyaa^ que quiere decir extremidad, punta o naris, aiudieBdo 
a la forma en que termina, tenían los indios un ídolo denominado Tm- 
Unaniüinf que significa fMLdñr€ dé loa gerites o de ha dioaaa. 

Los indios pasaron por todo; pero ni el obispo Fr. Juan de Zumá- 
rraga ni nadie entonces escribió una sola letra acerca de la portentosa 
aparición, ni el gobierno turo noticia de nada. 

¿Cómo se supo que la aparecida en el Tepeyao se llamaba Ouadalu- 
pet Muí fácilmente. Todos los que conocían la virgen de Eatremadn- 
ra, dijeron al ver la del Tepéyac que ésta era la Virgen de Guadalupe 
i que la habla dibujado en San Francisco de Méjico el indio Márcoses 
Aquino Cípac. Para desvanecer toda sospecha de engafio, se inTenla- 
ron mil fábulas i no faltó sacerdote que se atreviera derivar la pala- 
bra Guadalupe del azteca t^p^,euailanopeuht la que apareció en la «iaa 
del cerro. £1 P. Becerra Tunco dice que procede el mejicano cManUb- 
part^ tierra de árboles junto al agua. ¡A lo que obliga el interés! 

€r aadal o pe (colegiau de). 

El primer espafiol que estuvo en este logar fué el capitán Gonislo 
de Sandoval en 1521, cuando Hernán Cortés sitió a Méjico. 

En el cerro del Tepeyac, que los espalloles nombraban Tepenqmfk^ 
adoraban los indios una divinidad denominada ToneMtmn (madre ás 
los diosjBs) a cuja fiesta concurrían desde largas distanciase En 1569 
había allí una ermita. La colegiata se conolujó i la bendQo en novissi. 
bre de 1622 el arzobispo D. Juan Peres de la Sema. La fábrica eoi^ 
más de 60,000 pesos. A este lugar se trasladó la imagen. En li i 
cuando la ciudad de Méjico sufrió la gran inundación, el anobispe ' 
Francisco Manso miando traer la imagen i colocarla en la catedimli d - 
de estuvo hasta mayo de 163 i, en que retiradas las aguas, volvió f t 
santuario. Se regaló a la imagen un trono de plata que pesaba má i 



266 I>JCCh»NA&IO 



pado en 22 de febrero de 1713 i que gobernó hast* él 13 de abril de 
1722. (Alfaro i Pifia, pige. 317 i 321), 
Gaadalupe (miaión de). 

Don Francisco Bárbadillo, a una legua de Monterrei, fundó ea 171í 
la miñón de Guadalupe; después a los ladoa del río del Pilón fiado 
las de la Ooncepción i Purificación. (Arlegui, pág. 122). 
Guadalupe, de Nayarit 

£1 capitán don ^Nicolás dé Esoobedo fundó en Nayarit» el 2 de f^ 
brero de 1722, el pueblo de Nuestra Sefiora de Guadalupe. (Moto ?»- 
dilla. T. 2«, pág. 229). 

Gnadalape de Sonora (acción de). El día 4 de septiembre de 1866 m 
dio la acción de Guadalupe en el Estado de Sonora, i la ganó el geoe- 
ral Ángel Martínez al general Refugio Tánori i sus subalternos ^ «• 
pitan francés Lamberg (que murió en el combate) i el coronel Jobí 
María Tranquilino Almada, el que había vencido a Antonio Bonia 
(Rivera, tomo 2°, pág. 176). Véase fusilamientos en Guaimaa 

ünadalapes (Sociedad de los). 

Después de que en Méjico se publicó la censtítnclón de 1B12, se for- 
mó una Sociedad llamada de los Guadalupe»^ la cual tenía por objtto 
comunicar a Morelos i Rayón, todo lo que pasaba en el gobierno ei- 
pafiol i proporcionarles auxilios de toda especie. (Cavo, pág. 942). 

CrUadiana. Nombre que los conquistadores dieron al lugar donde ísb- 
daron a Durango, por parecerse a otro de Espafia, denominado así ptf 
el río que atraviesa el valle i se llama Giuuiiana, nombre que, legú 
Tamarid, significa río de Diana^ de la fertilidad o del llanto; pero «- 
gún Pomponio Hela, Estrabón, Plinio i Ptolomeo (citados por OoTsm 
bias), su nombre antiguo fué Ana, originado de Sícano, 17* rei deBi- 
pafia, dicho primero ilno, i unido al sobrenombre Sic^ se formó ^íoom | 
Otros dicen que al nombre Ana^ que tenía^ los árabes antepusieron 1« 
palabra gvAda^ que significa agua viva, corriente, rio, i que unidas su- 
bas se formó el nombre Gíiadiana, 

Algunos afios antes de ser destinado a Sinaloa el padre Gonzalo ^ 
Tapia, había hecho con el padre Nicolás de Amalla una fervorosa ai* 
sión en la custodia de Guadiana, que pareció el lugar más a propM^ 
donde desde entonces habían quedado los ánimos mui'propios a la eoa- 
pafiía. Este movió a su gobernador D. Rodrigo del Río i León a p^ 
al padre visitador a los padres que después, mudada la determinan ^i 
se destinaron a Sinaloa por los afios de 1593; con ocasión de cierlt se- 
gocio psureció necesario enviar a aquella ciudad al padre Martín I m 
eon otro compafiera Se detuvieron en Guadiana el tiemjpo neet río 
en la explicación de la doctrina cristiana, en las exhortaciones i " ^ 



2^8 DICOIOITAKIO 



i a todos los jaeces de estas provincias que no le pongan el menar ea 

baraso en lo qne corresponda a ella. 

"Dado en el real de los Alamos, a 31 de agosto de 1769.— /«m Jk 
Gálvtz. 

"Por mandado de su sf'fiorfa íla^trisima, — Jote Miguel de Átam!* 
(Docnm. para la Hist de Méjioo, 1^ serie, voL 31, tomo 2^, págs. 69 i70). 

£1 13 de jnlio de 1854, el filibustero francés Oonde de BaonsNtdi 
Bonlbon, a la cabeza de cuatrocientos hombres, anos norte-ameriossoí 
i otros franceses, atacó el puerto de Gaaimas;sn objeto era wegnfgui» 
Méjico el Estado de Sonora i agregarlo a los Estados Unidos. Debo- 
dio el puerto i derrotó a los invasores el general D. José María Téki 
a la cabesa de trescientos mejicanos. £1 conde de Baousaet fué hseis 
prisionero i fusilado en el mismo puerto el 12 de agosto del misoM ti» 
(Rivera, tomo 1*, pág. 8). 

A fines de marzo de 1865 fué la acción de Cuaimas, que ganó el ca- 
ronel Gamier a Fatoni i tomó el puerto, por el qne Jairas recibís m 
cho pertrecho. (Rivera, tomo 2^ pág. 95). 

£1 li de septiembre de 1866 fué la desocupación del puerto i ánéd 
de Goaimas por las fuerzas francesas por orden de Bazaine^ para oomb^ 
zar a oonoentrar sus tropas i principiar la evacuación de Méjico. (Ri- 
vera, tomo 2^ pág. 176). 
a aalnailiOta* El primero que tuvo la encomienda de Gnainamots fi^ 
Juan de Arce, que los indios mataron. Este pueblo estaba en la siemí 
terreno de Najarit Después, en 1613, el capitán Jerónisso A'»**^ 
con dos mil indios de Nayarit» fundó cuatro pueblos, uno oeroa d^ Jt* 
lisco, que llamaron Guainamota. En 16 de febrero de 1722, D. Jst» 
Flores de la Torre fundó el viejo pueblo de Guainamota en la siem 
de Nayarit (Mota Padilla, tomo 2^ págs. 182 i 233). 

Cliualagraises (misión de). La misión de San Cristóbal de GualsgoóBi 
se fundó en 1646 a cuatro leguas de Linares. Por este tiempo se fBsd6 
San Pablo de Labradores, que en 1718 se convirtió. ( Arlegui, pág. 11^ 
i Mota Padüla, toma 3?, pág. 211). 

<« na fia j nato (ciudad de). Alteración del tarasco cuanaAtcala, quesi* 
uifica muchos cerros, montafioso, compuesto de ettaneeua^ mucboii i <b 
huata^ cerrros. 

£1 real de minas.de Santa Fe de G^anajuato se estableció el do 
de 1554, se le dio título de villa en 1619, i de ciudad el 8 de sepb sh 
bre de 1741. En su fandación no se consultó la comodidad dekM ^' 
bitantes, sino que se aprovechó el terreno que pareció mejor. De rti 
manera la población se formó en un profundo i estrecho valle (csl d» 
muí honda), rodeado de montañas. Al norte tiene el cerro del C ^ 



Gnaaajnato (tom* de). D. Jmm Antonio Riaflo, intendente (l« Gaa- 
najoKt*, reoibid el df» 18 de wptietnbre de I6Í0, a 1u onoe i medi» de 
la mftfluift, el aviao qoe le mandil D. Franuiíco IrtMtn deads U haoten- 
da de Sin Joan de loa Ltanoa, inmediata al pueblo de San Felipe) de 
t«d« lo ocurrido en Dolorea en la maflana del 1 6. I orejendo que D. Mi- 
guel Hidalgo marobaria sin demora aobre la capital de la provinoia, 
t»ego qne le llegó aquella noticia, bt,j6 al cuerpo de ftiiurdia qne eitaba 
ft U poerta de lu casM realea, rennió a loa soldados i mandó a tocar 



270 DICGIOHA&IO 



generala. Sobreoogióse da terror eon tal alarma )a dadad opoMit 
pacifica de Gaanajoato. Acudieron a la iotendenoia el batallón dt ii* 
fanteria pronnoial qae se habia puesto sobre las armas, por sqsflfioi 
dias^ los yecinos principales^ todo el comercio, la minería i tambiésb 
plebe, armados de prisa con las armas que en la ocasión había poüdi 
cada uno procurarse. Todos ignoraban la causa de aquella nonki¡ 
pero Riafio les manifestó que Hidalgo se habia levantado en mm 
contra el gobierno ospafid i marchaba sobre aquella ciudad. lOmtm 
tanto Hidalgo se apoderó de Dolores^ San If tguel, Oelaja, Salaanscí, 
Irapuato i Silao, i el 28 de septiembrOi antes de las 9 de la msfiia%« 
presentaron en la trinchera de la calle de Belén, D. Mariano A^btMlt 
(a quien Hidalgo habia nombrado coronel) i D. Ignadio Oamaigo (qw 
tenía el de teniente coronel), con una comunicación de Hidalgo ^é¿ 
da a Biafio desde la hacienda de Burras (20 quilómetros distante), ii- 
timándole se rindiese i entregase a todos los espafioles que con él eiti- 
))an, cuyos bienes habían de ser ocupados, hasta que se hiciessn mé 
gobierno las modificaciones necesarias, para lo cual estaba autoniait 
por haber sido nombrado capitán general de América por el voto de 
50,000 hombres, en los campos de Gelaya. El intendente biso coatarfs 
a los comisionados, que neceidtaba consultar para resolver, coa ioqvii 
Abasólo se toItíó a Hidalgo quer venía, entretanto, adelantando lobic 
la ciudad, i se hallaba cerca de ella en la cafiada de Marfil Camii]p 
con los ojos vendados i demás precauciones establecidas en tales oío^ 
fue llevado a la albóndiga, en la que se le trató con obsequio i ooo» 
deraoión. Hizo formar el Intendente sobre la assotea del edifióo, ■P' 
radamente a los europeos armados i al batallón provincial; lejót Itf 
primeros la intimación de Hidalgo i les preguntó cuál era su resdsfli^ 



Permanecieron un rato mudos, sin atreverse a contestar la pregnntsfH 
resolvía cu sí su vida, libertad e intereses, hasta que D. Bemards U 
Castillo, que había sido nombrado capitán de la oompafiía que coa alki 
se formó, respondió con indignación, que no habiendo cometido oriaa 
alguno, no podían someterse a perder su libertad i bienes, i qut ptf> 
defender une i otro, debían resolverse a pelear hasta morir o vcseer. 
Todos aplaudieron i repitieron estas últimas palabras. *'I mis hijoiid 
batallón," dijo entonces Biafto, dirigiendo a éste la palabra, *^podré i^ 
dar si están resueltos a cumplir con su deberT' A la vos de Diego B«t^ 
bal (oajaquefio) los soldados contestaron con la aclamación unánís 9 i* 
"jVivaelreiV' 

El I atóndente, cerciorado del pareoer de la tropa i paisanaje, ce ^ 
tó a Hidalgo: ''£1 Intendente de Guanajuato i su gente no reoop <^ 
otro capitán general que el Virrei de Nueva Espafia, ni más wfi^ ^ 






272 DicciavABie 



Berzabal; núentrag tanto la muchedumbre reunida en el cerro del Cur- 
to, comenzó una descarga de piedras a mano i con hondas tan oontiaoi, 
que excedía al más espeso granizo, i para tener provistos m loa oonbs- 
tientes, enjambres de indios i de la gente de Guanajuato unida «m 
ellos, subían sin cesar del río de Gata las piedras rodadas que cubitfi 
el fondo de aquel torrente; Tal fué el número de piedras lanzaduene! 
corto rato que duró el ataque, que el piso de la azotea ^e la Albóndigft 
estaba levantado como una cuarta sobre su ordinario niveL ImpouUe 
fué sostener las trincheras i mandada retirar la tropa que las gasnt. 
oía, hizo cerrar la puerta de la Albóndiga el capitán Escalera que es- 
taba allí de guardia, con lo que los europeos, que ocupaban la hacJeadi 
de Dolores, quedaron aislados, sin más recursos que vender caras ni 
vidas, i en la misma o peor situación la caballería que estaba en 1» 
cuesta del río de Gata. Tampoco pudo defenderse largo tiempo la u^ 
tea, dominada por el cerro del Guarto i por el de San MigaeL Abi&- 
donadas las trincheras i retirada la tropa que defendía la azotea, k 
precipitó por todas las avenidas aquella confusa muchedumbre bastí 
el pie del edificio. La caballería fué completamente arrollada; manó 
el capitán Gastilla, algunos soldados perecieron i el resto se pasó a h» 
de Hidalgo. 

Había una tienda en la esquina que fnrman la calle de los Focitos i 
la subida de los Mandamientos, en la que se vendían rajas de ocote 
(pino), de que se proveían los qus iban de noche a las minas para ahun- 
brarae por el camino. Rompió las puertas la muchedumbre, car^ oot 
la. lefia, la arrimaron a la puerta de la Albóndiga i prendieron faego, 
mientras otros, prácticos en los trabajos subterráneos, acercándole % 
la espalda del edificio cubiertos con cuartones de losa, empezaron a pnl^ 
ticar barrenos para socavar aquel por los cimientos. Arrojaban psrisi 
ventanas los de adentro, sobre la multitud, los frascos de hierro, lostfw- 
les, al hacer explosión, echaban por tierra a muchos; pero inmediat»- 
mente voWía a cerrarse el pelotón i sofocaban bajo los pies a loi^ 
habían caído, que es el motivo porque hubo tan pocos heridos de l<i> 
asaltantes, habiendo sido grande el número de los muertos. 

£1 desacuerdo de los sitiados hacía que al mismo tiempo que D. Gü* 
berto Riafio, sediento de venganza por la muerte de su padre, i D. Mi- 
guel Bustamante que lo acompafiaba, arrojaban con otros los fras v 
sobre los asaltantes, el asesor hacía poner un pafiuelo blanco en sai ftl 
de paz, i el pueblo, atribuyendo a perfidia lo que era efecto de la c d- 
fusión, redoblaba su furor i se precipitaba al combate con mayor em t- 
nizamienta El asesor hizo entoneea descolgar por una ventana t s 
soldado que fuese a parlamentar; el infeliz llegó al suelo hecho p^' *• 



2T4 Dieci«HABio 



ríe a pocos días, i D. José Alaria i D. Benigno Buitatnanto. De !«•«• 
pañoles muñeron machos de los ríeos i principales Teoinos. TsaUfia 
murió un comerciante italiano llamado Reinaldi, que por aqueUoc ditf 
iiabía ido a Guanajuato con una memoria de mercancías i con fl n 
nífio de 8 afios^ hijo suyo^ que los indios arrojaron del corredor sb^ i 
^estrellaron contra el suela Todos fueron despojados de sus TeitUM|i 
al desnudar el cadáver de D. José Miguel Oarrica, se halló cubierto di 
cilicios, lo que hiso correr la toz de que se había eneontrado un fidU* 
pin tatUo. Los que quedaron yivos, desnudos, llenos de herídaii slsdoi 
en cuerdas, fueron llevados a la cárcel públicaí que habla quedado d» 
ocupada por haberse puesto an libertad a los reos qae sUf estibiiL 
Oalcúlase variamente el número de muertos que hubo por unaiotn 
parte: el de los insurgentes se tuvo empefio en ocultar i los entemm 
aquella noche en zanjas que se abrieron en el río de Cata, al pid de li 
cuesta. El Ayuntamiento en su exposición lo hace subir a 3,000. 

Abasólo, en su causa, dice que fueron mui pocos. De los soUidoi 
murieron como 200 i 105 espafiolea Los cadáveres de éstos fueron ll«. 
vados desnudos, asidos por los pies i manos o arrastrando, al préxiae 
camposanto de Belén, donde fueron enterrados. El del Intendente es- 
tuvo dos días expuesto al ludibrio del populacho, que quería satísfiioff- 
se por si mismo de la fábula absurda que se había hecho eornr, '4e 
que tenía cola porque era judio," la que no dejó por esto de contemm 
en crédito. Fué después sepultado con una mala mortaja que lo ps- 
sieron los religiosos de aquel convento. 

La plebe se entregó al pillaje de todo cuanto se había reunido ob li 
Alhóndiga i en pocos momentos desapareció toda Por todas partes al- 
taban esparcidos los comestibles que se habían acopiada Los eadáre- 
res, desnudos, se hallaban medio enterrados en maíz, dinero i todo sun- 
chado de sangra Los saqueadores combatían de nuevo por el botín i w 
daban muerte unos a otros. En esto corrió la voz de que había presdi 
do fuego en las trojes i que comunicándose a la pólvora, iba a Tolarel 
castillo (así llamaban a la Alhóndiga). Los indios se pusieron «a t^ 
i los que estaban a caballo corrieron a escape por las calles. Do eiU 
manera la plebe de Guanajuato quedó sola con el botín. La genio q«* 
.estaba en los cerros bajó a participar del despojo i esa misma tsrit co- 
menzó el saqueo general, continuó toda la noche i días siguiank' da 
las tiendas i casas de los europeos. A la luz de rajas de ooote^oeh mb 
abajo, n golpes, las puertas; el populacho con grandes alaridos i t] ra- 
sos se precipitaba a apropiarse de ios efectos del oomerdo^ mueblo t^ 
pa de uso i toda clase de objetos. Las mujeres huían despavoridos ^ 
.casas vecinas, trepaban por las azoteas, i sin saber todavía si a ^ 



276 DICCIONARIO 



Hidftigo, para contener el deaorden, mandó al capitán IgnaiÁo Oca* 
ieno con un cuadro de la virgen de Gaadalape i un indio con «n tn- 
bor tocando, i detrás el Onra a caballo aconipafiado de los denái (^ 
nerales. Llegó la comitiTa al paraje adonde estaban anrmneando Im 
balcones, i después de golpes i gritos pudo contenerse aquella plebe 
desenfrenada. 

ttnanaseTÍ (mineral de). En 1596 estuvo en Guanasevi del Psmld 
padre Jerónimo Ramírez. (Docum. para la Hist de Méjico, l^serít, 
voL 32, tomo 3^ págs. 35 i 44). 

6Vft0paltcp€C deOsjaca (encomienda de). £1 primer encomendero de 
Huaspaltepee (hoi Guaspaltepec) fué Gonzalo de Sandoval; Nufio de 
Guzmán lo dio a Rodrigo de Albornoz, a quien se le quitó poco despsk 
(Gaj, tomo 1*, pág. 268). 

fivaya bitas (acción de). Palabra formada de guayabita^ diminutirode 
ffuayabii^ fruta del gitayabo. 

En Guajabitas (rancho de Sierra Gorda), a mediados de mano de 
1861, se dio una. acción que fué ganada por el general D. Manuel Do- 
blado al general D. Tomás Mejía. (Rivera, tomo 1*, pág. 130). 

Claayabo (acción del). El vocablo Guayabo es antillano, de la leogw 
haití i cibouei, i es el nombre de un árbol frutal silvestre. 

En 1622, siendo prior de Jacona Fr. Nicolás de la Oueva, un udio, 
rajando en su casa un guayabo, halló en el centro una cruz muí bies 
heoh&i 

£1 ^10 de noviembre de 1866 fué la acción del Guayabo, lascbe 
cerca de Tonila, del Estado de Oolima, i la ganó el jefe republictae 
Oepeda i Merino al bandido coronal francés Bethelin^ quien mandabí 
una tropa franco-mejicana. Allí murieron Bethelin i 40 entre oficú- 
lea i soldados. (Rivera, t 2^ pág. 204). 

Ovasapares. 

En 1678 había en el pueblo de Santa Teresa de Guazapares, Iísbí' 
do en su lengua gnazaypo, 204 familias. (Docum. para la Hist. de Mej > 
1* serie, vol 32, tomo 3, pág. 390). 
Crlielatao (San Pablo). Palabra aapoteoa que significa laguna encate* 
da; compuesta de guiela^ laguna, i tao^ encanto, o laguna grande, co- 
mo le dicen los indios serranos con el nombre Y^latoo^ de Yela^ lip>^ 
i tco^ grande, extensa. 

El pueblo de San Pablo Guelatao, está cerca de la laguna YA ^ 
a 1,894 metros sobre el nivel del mar, i es memorable por haber s- 
cido en este pueblo del distrito de Tilla Jnáreí o Iztlán, del S^ ^ 
de Osjaca, D. Benito Juárez, el 21 de marzo de 18Q6. 



218 DICOIONÁEIO 



Ctvcrrero (traición a). Apellido derívado de guerrea 

£1 general D. Nicolás Bravo, qoe había sido desterrado por la renwl- 
ta de Talancingo, f aé indaltado por el general D. Vicente Gaerrera, cb 
▼irtnd de facultades extraordinarias, el 16 de septiembre de 1829. 

Bravo toMó a sn patria i aceptó del gobierno el triste encargo de 
perseguir a Qaerrero. Es sensible tener que reprochar esta acción a ua 
hombre como Bravo; pero la verdad lo exige. La justicia pide tambiéo 
un homenaje de respeto i un recuerdo de alta estimación al general D. 
Miguel Barragán, quien, hallándose en el mismo caso que Bravo, alsó 
su respetable voz, i dirigió al congreso una exposición en 17 de novien- 
bre de 1830, la que proponía la formación de una junta de gobernado- 
res, eclesiásticos i generales, que arreglase la situación del país. 

La guerra se prolongó durante el afio de 1830. En enero de 1831, 
fué convidado Guerrero a comer por el genovés Francisco Picaluga, 
que mandaba un bergantín sardo. El Colombo, Mas luego que estuvo a 
bordo, Picaluga lo prendió, i dándose a la vela, se dirigió a Huataloo i 
entregó el general Guerrero al capitán D. Miguel Gonsález, éste lo con- 
dujo a Oajaca, donde juzgado en consejo de f(uerra ordinario, fuá con- 
denado a muerte i pasado por las armas en la villa de Chilapa el día 
14 de febrero de 1831. (Dice. Univ. de Hist. i Ge<^., tomo 3% pág. 
749). Picaluga se prestó a la traición por 50,000 pesos. £1 ministro 
de la guerra asegura que Picaluga se prestó vohifUcMrianurUé a pcmer 
sn buque a las órdenes del gobierno. D. Manuel Zabala asegura que 
Picaluga le ofreció poner en algún puerto en que hubiera tropas dri 
gobierno al general D. Vicente Guerrero, caudillo de la revolución. (Id. 
pág. 750). 

CiHCrrilleroS mejicanos. Término derivado de guerrilUro, formado d« 
giMrrillaf diminutivo de guerra. 

Scherzen>lechner, que acompañó a Maximiliano en su expedición al 
interior, poco después de su llegada a Méjico, dirigió de León, el 29 de 
septiembre de 1864, una carta a M. Lein, en la qué le decía: 

"Adjunta os envío, de orden de S. M., la propoñctón de una Ui que 
de orden de S. M. varios jurisconsultos de Guanajuato han preparado 
i que tiene relación con la cuestión triste i delicada de los guérrilltrcé 
i ladrones de caminos, cuestión que ocupa mucho a S. M. £1 Eupers- 
dor piensa aprovechar el día en que el poder de Juárez acabe (el 30 
noviembre de 1864), o de aquel en que salga del país, para declar 
solemnemente a la nación que hasta la mala i última razón política 
terminado i que en lo futuro cada guerrillero no podrá ter md$ que 
ladren de eamino^ i e&rá juzgado eon toda la eeveridad poMh." (1 
•o al través de los Siglos, tomo V, pág. 727). 



IMCCIOHAU 



Bambre en Méjico. Del latín famettfi 
Del dÍA primero de junio al 19 de II 
Ift Kepdblioa. 

El hiitoñador Z&macoú (tomo SO, ] 
rúié puft esto (toeorrar a lot pobra) i 
jonta de cuidad de aqaellu parroqaú 
la economía para extender mái ina bn 
corro a trtmmUai o<A«nticuatro penoi 
ttientieuatro pnoi" ¡Santa economía! 
capital representa muohfñtnoa roillonei 
ta de Kfioraa no minutró a loa hambrt< 
•oa. (Rirera, tomo 3*, pág 100). 
flcehOS de loa iadioa. Palabra derivada 
BeBomen general d« laa hoatilidadei 
goa en lai joríidíccionea de laa aloaldli 
Biieaja qne «e hallan en frontera doto 
«orno cooata por lai r»lacioD«a teatímo 
toda i&diridnalidad, laa qne paran en 
«argo a (|ve me remito, i ea en la form 



DB GCBI081DADB8 UI8TÓIUCA8. 






281 


Alcaldías i siis jurisdlectoDCS. 


Personas 
muertas. 


Personas 
cautivas. 


Hacieo» 
das irán- 
oboB des- 
pobla- 
dos. 


Gkiwdo 
Dwyur 
robBdo 


GuMkdO 

menor 
robada 


S. Jnaa del Rio 


60 
68 
16 


1 
18 

4 
81 


""s 

10 


16 

U828 

8934 

1287 

830 

1063 

387 

600 


600 
34 

• • • • ••• 

• . ■ • •-• 

100 

• • • •••■• 

• . • • «.« 


Valle de 8. Bartolomé 

Paml 


RealdelOro 


Oeno-€rordo 


10 

15 

329 

34 


Snta Bárbara 


3 
8 
5 


7 
23 

■ • A « • k 


Oiéaaga de loa Olivoa 

Parras 


Bl Galio 


Chihiíahaa 


36 
272 
359 

60 






816 

22766 

8129 

2044 

« 


iiif 

• • • • •.« 

• • . • ••• 


Oodgnriachi 

Caenoamé 

Eeal deMapimí 

Talle de S. Buenaventara .... 


68 

30 

4 


28 
39 

7 











DarangOi junio 30 de*1777. — Felipe de Barray. (Documentos para la His- 
toria de Méjico, vol. 32, tomo 4, pág. 90). 

Bf rmapas de la Caridad. Plural de hermana, femenino de hermano, 
derivado del latín ^armantM, de germen, germen, renuera 

£1 colegio de las hermanas de la Oaridad se estableció en Méjico, en 
noviembre de 1844. Dofia Ana Gómez de la Cíortina sufragó los gastos 
de las primeras, que en número de once vinieron de Madrid. Se alo- 
jaron primero en la casa número 3 de la calle de Monzón; después 
se pasaron a Tacubaya a la casa de la Sra. Cortina, i por último a la 
hacienda Olavería. Vueltas a la Capital se hospedaron en la casa de la 
Maríscala, cerca de la Alameda. 

A fines de diciembre de 1874 fué la supresión de la Orden de las Her- 
manas de la Candad en toda la República. Galván Rivera, en sus efe- 
mérides, dice: Las Hermanas de la Candad, en número de 410, de ellas- 
355 mejicanas {en iodo elpaU), asistían en esta capital (Méjico) acer- 
caide 200 familias en sus casas, a más 10,000 u 1 1,0000 personas en to- 
da la República, ja en los hospitales o en las casas de asilo i escuelas, 
a otros enfermos con medicinas, i a algunos nifios expósitos i ancianos. 
(Rivera, tomo 3* pág. 135). 

Hemosillo (ciudad de). Derivado diminutivo de hermoio, formado de 
^rmofo, procedente del latín /ormont#, deforma, forma. En 1742 era 
San Felipe i Santiago de Sinaloa la capital de Sonora, Ostimnri i Si- 
naloa; luego fué Uros la capital de Sonora, desde 1838 hasta haoo po- 
00, i hoi es Hermosillo. Antiguamente se llamó Püie^ por haber sido 
fundada donde estuvo el presidio de este nombre, que los oonquistado- 

19 



282 D{CC10KABI0 



res construjeron en el año de 1750| oerca de la oonflaencia de loa río» 
de Sonora i San Miguel de Horcasitae^ en una llanura limitada al mor- 
te por el Cerro Colorado^ al oeste por las lomas del ChanaU i al orien- 
te por el Cerro de la Campana^ llamado asi por la singalarídad de que 
ans piedras producen el sonido de este instrumento. 

HCFFCrí A de Mérida (primera). Término procedente de hierro. 

La primera herrería de Mérida fué abierta con fragua püblicft por 
el maestro Juan Jiménez, casado con Juana Hernández, (Molina Solú, 
Hist del Descub. i Oonq. de Yucatán, libro 3?, cap. 23). 

Hldftlgro* Apellido formado de hijo de alffo, hi de algo, hidalgo. 

El Gura del pueblo de Dolores (Guanajuato)^ D. Miguel Hidalgo, 
dio el grito de Independencia el 16 de septiembre de 1810. Partid de 
Dolores i llegó a San Miguel el Grande el día 16 por la noche, donde 
se le incorporó mucha gente. £1 21 entró en Oelaja i el 25 en Guana- 
juato. £1 11 de octubre salió para Yalladolid, llegó el 17 i el 19 saüó 
para Acámbaro con unos 80,000 hombres. En el monte de las Crvoei 
derrotó, el 30, al coronel espaflol D. Torcuato Trujillo. De oate lagar 
salió Hidalgo el 2 de noviembre del mismo año en dirección a Qaeréta- 
ro i en Acúleo fué derrotado por las fuerzas realistas. Reunió gente, 
derrotó a D. Roque de Abarca i el 1 1 de noviembre entró en Guada- 
lajara, de donde partió con unos 100,000 hoiabres, i el 17 de enero de 
1811 tuvo un reñido combate en el Puente de Calderón con las faencaa 
mandadas por el espafiol D. Félix M? Calleja del ReL Los insurgentes 
fueron derrotados: Hidalgo i los demás caudillos se dirigieron al norte 
i por la traición del coronel D. Ignacio Elizondo cayeron prisioneros el 
11 de marzo de 1811 en un lugar cerca de Monclova, llamado Acatita 
de Bajan o las Norias de Bajan. El 26 de janio fueron ejecutados ec 
Chihuahua, Allende, Aldama i Jiménez, i el 31 de julio de 1811, des- 
pués de una cruel degradación, fusilaron a Hidalgo en su prisión de 
San Felipe. Siguieron las ejecuciones i perecieron más de 30 patríotu, 
entre ellos Camargo, Lanzagorda, Santos Villa, Mariano Hidalgo (her- 
mano del cura), Chico, etc. Las cabezas de Hidalgo, Allende, Alda- 
ma i Jiménez fueron llevadas a Guanajuato i clavadas en escarpias 
en los cuatro ángulos de la Albóndiga de Granaditas, donde permane- 
cieron hasta 1821. Los restos de los héroes fueron sepultados, en 1833, 
en el altar de los Reyes de la catedral de Méjico. (Prieto, pág. 407; 
Faino, pág. 146). 

Hipólito (hospital de San). Del griego Jiippoe, caballo, i de lithos, pít* 
dra, aludiendo a que los caballos lo arrastraron por las piedras. 

Por los afios de 1566, bajo el pontificado de Gregorio XIII^ un ve- 
nerable varón, llamado Bernardino Alvarez, vecino de la ciudad de Méj 



284 DICOIOVASIO 



tiempo que se conquistaron estas provincias 7 a la sason el dioho pue- 
de cfaubulna estaua poblado en el sitio 7 asiento desta 9Íudad 7 osa li 
entrada de los españoles se despoblaron de su asiento 7 se pasaiea ai 
dicho asiento de chubulna donde al presente están poblados el qusi h 
TU asiento alegre llano 7 sano y de buenas aguas en cuya táerra 7 co- 
marca se coge rafijz agi fresóles algodón 9era 7 miel en abundaneía 
Tiene una yglesia cubierta de paja con su capilla de cal 7 canto j en 
ella ay bomamento manga 7 cruz 7 todo rreoaudo para dezir mina 

**£1 pueblo de hunacama que esta 91000 leguas desta dicha 9Ítd«i 
(Mérida) al poniente esta en vn asiento sano 7 alegre, donde so OQge 
en abundan9ia mayz frisóles y agi e demás legumbres que los natunleí 
siembran — y en los términos del 96roa de la mar ay salinas donde on 
benefí9Ío humano se coge cantidad de sal muy buena 7 blanca es pueblo 
de do9ÍentOB y 9Ínquenta tributarios. El ca9Íque se dice don Juan ct- 
nul sefior natural del dicho pueblo — y por ekdicho pueblo pasa el cani- 
no Reaf que va desta dicha 9Íudad al puerto de 9¡9al que esta quatro 
leguas del dicho pueblo al norueste — los afios passados se hizo tus osI* 
(;ada en el dicho camino junto a la mar donde avia vna 9Íenaga bies 
trabajosa de passar y con la dicha ca]9ada passan los cavallos y osrre- 
tas f a9ilmente en que se traen a esta 9Íudad las mercadurías que 1m 
nauios y barcas traen al dicho puerto de la nueva espafia y de oim 
partes — El alio de mili y quinientos y setenta y uno siendo 70 el dicho 
don diego de santillan governador por su magostad en esta prouincia 
arribo vn nauio de fran9eses al dicho puerto de 9Í9al 7 entraron por li 
dicha cal9ada adelante hasta el dicho pueblo de hunacama 7 el dicbo 
ca9Íque con toda diligeD9Ía vino en persona a esta 9mdad a dar noti^ 
y aviso dello y por el dicho aviso fueron seguidos presos y castigados; 
por esta Razón se le dio al dicho ca9Íque nombramiento de capitán ge- 
neral de los demás yndios comarcanos por tener Bufícien9Ía para ello j 
conviene que su magostad se le confirme para que los demás natursin 
vean se les gratifica semejantes seruÍ9Íos que este el dioho pueblo és 
hunacama y el de chubulna están en los términos de la prouincia q«d 
llaman chaoan que es la mas Qoroana a esta 9Íudad. de vn afio a eiti 
parte se a fundado en el dicho pueblo un monesterio de frayles de U or- 
den de sefior sant francisco que tienen a cargo la doctrina de los yodin 
del dicho pueblo e de los vezinos de 9Íhonohen y yacabu pueblos de 
otros encomenderos que están poblados en el mismo sitio y asrissto 
del dioho pueblo de hunacama, assimismo acuden a la doctrina al dicbo 
pueblo los vezinos del pueblo de 9umahal que esta tres leguas del al isr. 

"Los pueblos de tixoocob y nolo que son otros dos pueblos de sii w* 
comienda que están en la prouin9Ía que llaman de quehpech, están jas f 



i 



2&6 DICCIONARIO 



do el dicho pueblo de tabacos en un asiento muy húmedo 7 loe Teziiioidai 
an Tenido en mocha dimina9lon«-en tiempo de la gentilidad de loe na- 
tarales fue vna de las mayores poblazones que vuo en estas proviaeiai 
Eegun se vee por lo que esta del despoblado. 

**£i nombre de los dichos pueblos vnos eran de los ydolos a quisa 
tenian por abogados otros de los posos o montes según la Toluntad ds 
los primeros pobladores — y assi según los naturales, hunacaraa quien 
decir abundan9Ía de agua. t]xcocob,.eB nombre de vaa serpiente pea- 
<;oñosa que picando a vna persona le hazla salir sangre por los poros dil 
cuerpo, nolo, f mota endure89Ída mooooha o mohocha, suena tanto eo- 
roo vna cucaracha del agua, tahbukok, cubierto o vestido de lana— o 
cabellos. (D. Diego de Bantillán." — Docum. inéd. del Arch. de Indias 
tomo 11, págs. 277 a 283). 
Historiadores de Méjico. Gorrió en un tiempo mui favorecida^ aua en- 
tre personas de saber, la opiniíSn que consideraba como escasas^ obscu- 
ras i mui viciadas las fuentes de nuesiutk historia, sobre todo las perte- 
necientes a su época primitiva, anterior a la venida de loe espafiolea 
Hubo quien llegase a decir que todo nuestro conodmiento de tan dila- 
tado periodo, se reducía a saber, que cuando Cortés pisó las playas de 
Anáhuac, ocupaba el trono mejicano Moteuczoma IL Una ciitica 
más ilustrada comienza a disipar tales errores; i si bien no podemos 
gloriamos, ni con mucho, de tener tan esclarecida nuestra historia de 
aquellos siglos, como las de otras naciones en época contemporánea, sí 
creemos poder aventurar la aserción de que la hiBUmtk primitiva dees- 
tos países no está envuelta en mayor obscuridad qfte la del nacimiento 
de otros muchos pueblos del hemisferio ariental Cierto es que lafidts 
de loe caracteres de escritura entre las razas que sucesivamente ocupe* 
ron este suelo, fué un gravísimo obstáculo para que nos conservasen Is 
memoria de sus hechos. Pero es también indudable que procuranm lle- 
nar este vacio por varios medios ingeniosos. Fué el principal su sistens 
áejeroglíficoSf que aunque hoi nos parezcan en su mayor parte ininteligi- 
bles, para ellos serian bastante claros; bien que nunca tanto oomo psra 
nosotros los caracteres de escritura, según han pretendido a^^nnos 
Autores, llevados a esta exageración por su deseo de vindicar nuestros 
anales. Sea como fuere, i sin entrar en esta discusión, que por profn- 
da se excusa de aparecer en esta obra, convendremos en que servísa s 
lo menos los jeroglíficos como de un arte mnemániea, para recotiisr s 
)os hijos los hechos de sus padres. Asi iban pasando de una a otra ge- 
neracióui ayudados de los eafUairéi que era el otro modo de historiar isr 
do entonces; sin que podaasos afiadir ios qiUpoi oomo pretenda Botarin 
rorque parece que en Méjico no existieron. — £1 celo indiscreto de ^ 



388 DICCIONARIO 



tur», rivalízAroQ con los miaioneros en los trabajos históricofl, empraft- 
diendo con laudable oelo la tarea de conserramoi lo que hablan apren- 
dido de BUS mayores. El más distinguido, ya que no el más antígao, 
f aé IxiUlxóehUIt descendiente de los reyes de Tesoooo, que oonsnltabs 
sns obras con los ancianos principales i más autorizados. Ojalá hubiese 
escrito menos, con más detenimiento i más atención a la «ronologfá, 
porque es casi imposible seguirle en el laberinto de sus numerosas ''re- 
laciones," que no suelen ser más que variaciones de un mismo tema; 
pero variaciones tales que no hai medio de reducirlas a un sistaBos 
perfecto. Su ''Historia Ohichimeoa," publicada por Eingsborough (io 
mismo que las Relaciones), ofrece una narración más seguida, i es la 
mejor obra, aunque no escasa de anacronismos. — Tezozomce escribió 
con más aobriedad: ea autor juicioso, i au "Crónica Mejicana," indita 
en la gran colección de Kingaborough, merece vulgarixarae más. — Die- 
go Mufioz CamargOf noa dejó en su "Historia de Tlaxcala,'' inédita 
hasta ahora, i cuyo principio i fin se han perdido, un escrito interesan- 
te, pero cansado, i que por la desigualdad de su estilo parece obra de 
dos o tres autores. — A estos trabajos de tos indígenas hai que agregar 
otroa de menor importancia que permanecen también inéditos, i ma- 
chos más que se han perdido, ain que noa queden siquiera los títakw 
de todos. 

Apenaa ae hubieron familiarizado loa miaioneroa con la lengua i cos- 
tumbrea de loa indioBi venciendo a fuerza de Ltíneficios au natural ti- 
midez i desconfianza, aprovecharon los informes de ellos i aua propiaa 
obaervacionea, para componer obraa máa o menoa extenaaa en que la 
tranamitieran a loa venideroa los conocimientos adquiridos. £u medio 
de sus penosíaimaa tareas apoatólicaa robaban un momento para tomar 
la pluma, no movidos por la ambición de gloria que atormenta a los la- 
bioa, aino con el noble objeto, por lo común, de facilitar el camino a k» 
que después viniesen a trabajar en la santa obra de la conversión de 
los indígenas. £1 testimonio unánime de los contemporáneos coloca al 
frente del iluatre catálogo de aacerdotea eacritores, al P. Diego Dtiitfei, 
dominico, a cuya obra acudieron a beber muchos de los que le suce- 
dieron. Pero tan precioso trabajo sólo nos era óonocido de nombre: no 
ha mucho que se logró hallarle en la biblioteca del Escorial, en ese pan- 
teón de las glorias literarias de Espafia; i a los esfuerzos del 8r. D. J. 
F. Ramírez, actual (1854) conservador del Museo Nadonal, se debe que 
dicho establecimiento haya adquirido (por medio del que esto suscribe) 
unamagnífica copia, del texto i dibujos, que actualmente se halla en cami- 
na — Por falta del conocimiento de esta obra, ocupaba hasta ahora, air 
disputa, el primer lugar, i acaso le conserve siempre, la del P. Fr. Ber 



t90 PICCIOKAIIIO 



. parezcan, las comparaciones qae acreces hace el autor entre los riloii 
costombres de los indios, con los de otras naciones del antiguo oraada 
Por lo demás, es casi imposible dar un paso en la Listona de aqiolkN 
tiempos, sin acudir a las páginas de Torquemada. Poseyendo la obre 
>de éste viene a ser casi inútil, si no es para fechas posteriores, la de n 
compañero Betancourt, que redujo a un cuadro quisa demasiado estr»- 
cho las noticias de la "Monarquía." Tal vez por eso mismo, i por la 
continuación hasta su época, Betancourt cuenta con más lectores fie 
Torquemada. Oulpa grave sería omitir le nombre del P. Acosía i den 
''Historia natural i moral de India&" Una parte de ella se refiere i 
Méjico, i dícese que fué tomada de los MSS. del P. Duran. Lo m¿i no- 
table de la obra del P. Acosta es la parte de geografía física i su íD' 
geniosas observaciones de los fenómenos naturales 

Ya en el último tercio del siglo XIV mandó el rei Felipe II tírea- 
lar a todos sus dominios de América una inaíruedón mui extenas e& 
forma de interrogatorio, exigiendo cuantasmoticias se creyeron átíb 
para escribir la historia general que se meditaba. Las audiencias repar- 
tieron las instrucciones a todos los pueblos de sus respectivos distrítoii 
i los principales vecinos de cada uno se encargaron de las respuestai. 
Se obtuvo así un grande acopio de materiales, mui desiguales en ntó- 
' to, es verdad, pero todos útiles i algunos ciertamente importantes. No 
sabemos que jamás se haya impreso ninguno de estos documeotoii ai 
que autor alguno los haya consultado. La casualidad ha traído a di* 
nos del autor de este artículo cerca de cincuenta relaciones originaleí 
de esta especie, relativas a la Nueva Espafia, muchas de ellas adocoa- 
das con mapas i figuras, i cuya existencia era hasta ahora casi ésfco- 
nocida, aun entre los literatos dedicados a estas investigaciones. 

£1 siglo XVIII nos ofrece tres escritores notables de historia soti- 
.gua. Botttrini ocupa el primer lugar, así por la fecha como por la im- 
portancia de sus trabajoa Pero esta calificación entendemos que se 1« 
aplique sólo como colector de documentos, en cuya ingrata tarea Me- 
tro inaudita perseverancia, aun en medio de los infortunios qve 1« 
^abrumaron. Su nombre debe ser pronunciado con respeto, por todo i 
que texf ga en algo la historia de nuestro país. Mas como escritor, poooi 
adelantos le hubiéramos debido, ni aun cuando hubiese tenido tienp 
^e acabar la grande historia que meditaba. La parte' de ella que esoí' 
bió.se tiene por perdida; pero la fantástica Jchñ que dio a la pveoia 
l>asta para juzgarla Es raro que el más diligeAte colector de doottaeo- 
ios, sea también el más eapas de aprovecharlos. 

Los de Boturini, a lo menos en parte, cayeron después de su mve ^ 
en manos hábiles; quiero decir, en las de Veyéia, quien con tal bvi* io 



292 DICCIUMARIO 



ofendida a su parecer en la obra del capellán. Hizolo con el eatiio dea^ 
aullado i rudo de un pobre soldado sin letras; pero con tanta grada, 
tanta naturalidad i tal abundancia de pormenores, que embebidos en la 
■abrosa lectura de sus páginas, nos creemos a veces trasladados a aque- 
^j'r líos campamentos i confundidos entre la turba de los soldados. Mucho, 
i con justioia, se envanece el buen Bemal Díaz de sus hazafiaa; pero 
si en otro bastaran para granjearle una celebridad merecida, en ¿1 caá 
las olvidamos para admirar solamente el inimitable cuadro que trazó 
con la mano trémula de un anciano, pero con todo el vigor i lozanía de 
la rica imaginación de un joven aventurero^ de un soldado de las In- 
dias; palabra que significa por sí sola mucho más de lo que pudiéramoi 
encarecer. 

Extrafio se hace nombrar después del sencillo Bemal Díaz a un lite- 
rato tan notable como Pedro Mártir de Ánglsria, £n sus décadas *'De 
orbe nobo*' trata de nuestros sucesos hasta la venida del visitador Poa- 
ee de León, i los escribe sumariamente, sin detenerse en pormenona 
Aun cuando el buen juicio i letras del autor no fuesen segura garantís 
del mérito de la obra, bastaría para hacerla apreciable la circunstancia 
de que en ella vemos descrita la impresión que los maravilFotos suce- 
sos del Nuevo Mundo producían en el antiguo; instrucción que nos 
falta, como es preciso, en las relaciones de testigos oculares. No sos 
inátíles para hacer compafiía a^las décadas, muchas cartas del misno 
P. Mártir, esparcidas en su inestimable **0pu8 Epistolarum." LástioM 
grande que no tengamos de las obras de este literato, sino ediciones an- 
tiguas i ya muí raras; i que nadie haja pensado hasta ahora en vnlgt- 
rízarlas por medio de una traducción castellana. — También el cronisto 
Oviedo incluyó la relación de la conquista do Méjico en la abunda psr* 
te de su grande **Historía de las Indias," que hasta ahora sólo cono- 
cíamos manuscrita, pero que mui pronto veremos impresa, si contiaái, 
como es de esperarse, la magnífica edición de toda la obra que ha eo* 
prendido la Real Academia de la historia, de Madrid. Aunque esli 
impresión inutiliza al que esto escribe, tres gruesos volúmenes manus- 
critos, desea vivamente verla terminada. Oviedo es autor capital es 
materia de Indias; cortesano i hombre de mundo no carece de cierto 
tino para juzgar de los hombres i de las cosas; era in&tigable en reco- 
ger noticias i documentos para su obra, i su mucha experiencia de U 
vida suplía harto bien lo que le faltaba de estudia 

Rico con los trabajos de loa que le precedieron, entró el gran Sem 
ra en la espinosa tarea de referir loa hechos de sus compatriotas e& ' I 
Nuevo Munda En su extenso i complicado plan entró la conquista i r 
Méjico, i la historia de los años que le siguieron; trabajo que dessni • 



294 DICCIONARIO 



dc^jado arrebatar.un poco menoa de su admiración hacia las hagaflaa de 
Cortés, i hubiese omitido ciertos adornos poéticos que suele añadir, por 
exceso de la gallardía de su estilo. Tan ligeros lanares no deberian no- 
tarse si no se tratara de un autor de tanto mérito, i que logró 
los trabajos de todos sus predecesores. Vergüenza os que tras de 
deudores a un extranjero de la mejor historia de la conquista, xko 
haya habido siquiera en las extensas regiones donde se habla la rica 
lengua castellana, quien consiga volver obra tan estimable a la lengua 
en que debió ser escrita. Tres traducciones conocemos i a cual peón 
quiera Dios que si llega a emprenderse la cuarta caiga en mejores ma- 
nos que las anteriores. 

Los afios que siguieron a la conquista fueron fecundos en guerras i 
alteraciones. No tenemos historia particular de ellos, aunque bien la 
merecieran, i es preciso formarla con el auxilio de diversas obras i 
de los documentos oficiales. Del largo periodo que abraza la domina- 
ción espailola, el principal historiador es el jesuíta Cavo: su trabajo es 
harto estéril i diminuto: viene a reducirse a una mera enumeración de 
hechos, entre los cuales ocupan el lugar pie ferente las elecciones de al- 
caldes i regidores de la ciudad de Méjico, anotadas año por sfio con la- 
mentable prolijidad. Bien es verdad que este cargo no es justo, sino 
en el caso de atenemos al título que puso a la obra su atrevido direc- 
tor, quien inventó el de ''Los tres siglos de Méjico, durante el gobier- 
no español," en vez del sencillo de '^Historia política i civil de Méjico,'' 
que el autor había adoptado. Ya se ve que unos anales de la ciudad 
de Méjico, a cuyo ayuntamiento fué dedicada la obra, no es lo mismo 
que una historia de la dominación española. La expulsión de los jesui- 
tas obligó al P* Oavo a pasar a Italia, donde escribió su libro, con fal- 
ta de muchos documentos, i no le llevó más allá de 1767. Su editor 
Bustamante (D. Garlos María) le continuó hasta 1821. £1 mérito de 
esta continuación consiste principalmente en los documentos que in- 
cluye: por lo demás no pasa de regular, i es sin embargo de lo mejor 
que Bustamante escribió en su vida. — £1 coronel Panes, gran colector 
de documentos, dejó manuscrita una "Cronología de los virreyes de 
Nueva £spafia," que alcanza hasta Florea Parece haber sido hecha só- 
lo para acompañar una colección de retratos: es por lo mismo escasa i 
harto mal digerida; pero no deja de ofrecer de cuando en cuando algu- 
nas noticias útiles, «i es apreciable aunque sólo se le considere como una 
especie de prontuario cronológico. *** 

8i no nos conformamos, como no es posible, con ninguna de estas 
dos obras, únicas que tienen ciertas pretensiones a una historia gene- 
ral, podemos decir que la de la dominación española está todavía por 



2$H> I^ICGIOKARIO 



necesaria, como ya ha acontecido con sn famosa noticia de la introdoc- 
oión de la imprenta en Méjico en 1532. 

Son pocaa lai historias partícalfres que tenemos de pro^indas i du- 
dados, con el agregado de hallarse las mejores en el obscuro eatedo de 
manuscrito. Tal suerte han corrido la yoluminosa '^Crónica de Michos 
oán" del P. BsaumorU; la de Moia Padilla, que anunciando la hurtoria 
de la Nueva Galicia, escribe la de casi todas las provincias interma% i 
la "Historia de la Puebla de los Angeles" que dejó incompleta el hii- 
..toriador Yeytia. 

Proponiéndonos sólo hacer una rápida resefia de nuestros principa- 
jea escritores de historia, no debemos hacer mención de los dooraes- 
tos oficiales. Ellos son, sin embargo, el principal cimiento en que éébe 
Apoyarse la historia de los tres siglos^ lo mismo que todas las hiotoiiaa 
Habría que consultar loa libros de actas del ayuntamiento de Méjico^ 
en especial los primeros, cuando esta corporación gobernaba no aólo la 
capital, sino todo el país: los libros de mercedei: la voluminosa cocres- 
pendencia de los virreyes, conservada en el archivo general, que por 
desgracia no empieza sino hasta mui entrado el siglo XYIII: las iua- 
trucciones que los mismos virreyes dejaban a sus sucesores: las innuoM- 
rables leyes, cédulas i órdenes despachadas por el gobierno de la me- 
trópoli: los informes públicos i secretos, cartas, relaciones i derroteros, 
de misioneros, comandantes militares, pilotos i toda clase de emplea- 
dos. Habría que aprovechar igualmente ios diarios que solían llevar 
algunas personas curiosas para anotar cuanto de notable ocurría: laa 
relaciones de sucesos particulares que solían iiopriroirse: los pocos pe- 
riódicos de aquel tiempo, i el inmenso número de sermones, certáme- 
nes literarios, descripciones de entradas de virreyes, exequias i canoni- 
zaciones, que se imprimieron en esos tres siglos, desde el "Xdmnlo im- 
perial" del Dr. Cervantes, hasta los **Cantos de las musas mejioanaa" 
de Beristain. — Entre todos los documentos oficiales, merecen especial 
mención, por su reciente hallazgo, los "Procesos de Besidencia*'de Pe- 
dro de Alvarado i Hernán Cortés, dados a luz por el Sr. Rayen; i la 
'^Noticia histórica de la conjuración del marqués del Valle," que ecfi 
tun extenso extracto de los documentos originales acaba de publicar el 
Sr. Orozoo i Berra. 

Todo esto, i aun mucho más, ha de ver i aprovechar el que pretenda 
-escribir la historia de aquella época. Empresa de las más uduas en 
nuestra literatura, por el poco interés que suele ofrecer a la gensrali* 
dad de los lectores la historia de largos afios de paz. La falta de com- 
binaciones políticas i de relaciones internacionales, deja al escritor sir 
uno de sus principales recursos; i aun cuando a fuerza de ingr*nio Iwya 



nS CURlOfliDADSS HMTÓB1CA8. MT 



#<Mifieg«ido ÚMpinir vid» % la narración de hechos aislados i mvehas ve- 
^es inaigaifioanteSf riena lodavia a estrellarse oontra la néoesidad de 
interrumpir a cada paso el hilo de los sucesos, con la noticia itl cam- 
bio del virreL No hai iogenio qne baste para disimular esta repetición 
«ontinua dd mismo aoonteoimientOi expresado per necesidad casi siem- 
pre con las mismas palabras. Encías moaarqaiasi dos o tres reinados 
llenan nn siglo». i dañante la vida de eada monarca pueden seguirse los 
pasos de su* politioa interior i extranjera: aquí hai que presentar a cada 
instante un nuevo protagonistai que es preciso dar a conocer, con' gra- 
ve perjuicio de la unidad del plan i del interés de la narración; a k) que 
ae agrega que en muchos casos el principai personaje ne hacemáa que 
aparecer i retirarsOí sin dejar en poe de sL memoria alguna, ni en bien 
ni en mal Sin duda por estas causas que ligeramente apuntamos» los 
pocos que han comprendido la historia de la dominación espa&ola, adop- 
taron la forma cronológica o analítica» que salvaba mucha parte de 
aquellos inconvenientes, para caer tal vez en otros majorea Parece 
que despreciándolos todos ha habido al cabo quien acometa la empresa 
de una historia formal de esa ópoca: hablo del 8r. D. Manuel Orozco i 
Berra, quien durante largos afios ha reconocido i extractado innúmera 
bles documentos para la obra que ahora empieza a trabajar. No quero 
mos anticipar ¡uicio acerca de ella; pero nos inclinaríamos a darlo favo 
rabie, porque^^nocemos la aplicación i buen entendimiento del autor 

Al silencio i tranquilidad de aquellos siglos, sucedieron los tormén 
toses días do la guerra de independencia. El historiador que antas no 
acertaba a dar movimiento a su narración, tropieza ahora en el extre- 
mo oontnurio. Muertos loe primeros caudillos, todo interós, toda uni- 
dad de acción desaparece en el confuso laberinto de guerrilleros i ladro- 
nes. Preséntase Morolos i por algún tiempo reanima el interés i resta- 
blece la unidad; pero cuando a su vez también sucumbe, entonces ya 
no queda sino un inmenso caos de pasiones desenfrenadasi en el que 
sólo aparece como un punto luminoso la breve, pero inmortal campaña 
de Mina. ¿Quién no se cansa i fastidia en los días de Apodaca al ver 
las humillantes defecciones de muchos que se daban por héroes» con- 
vertidos luego en viles denunciantes de sus oompafieros de armast Todo 
decae i languidece en aquellos días; pero lo que perdía la historia en 
atractivo, ganaban ciertamente los pueblos en reposo i bienestar. 

Mas de repente se escucha en Iguala la voz que en una sola campa- 
fia echa por tierra el venerado edificio del poder espafioL Episodio aca- 
so el más brillante de nuestra historia» i que se presta de un modo ad- 
mirable al trabajo del escritor. Grato es siempre trazar el cuadro de 
mejores diat, i hallar por todas partes hechos grandes i generosos que 

3h> 



SM DlOCtOVABIO 



nlater;pero ¡cuánto facilita 1a tArea el contar ccm una complete 
de acción i de interdi, i por término el «taagulfico deeenlaoe de la 
da del ^óroito en la capital! 

Loa docmnentoa oficialec con, como liempre^ la baee de la hlaloria de 
la guerra de independencia; pero ea preciso no recibirlos ja en mancí» 
algnna con la confianza qne inspiran los de la época de la domfnaoidn 
espafiola. El gobierno de entonceSi sólidamente asentado i libre de toda 
contradicción, no ten(a un Interés directo, generalmente bafatando, en 
ocultar la verdacL Mas encendida lu^go una guerra que pedia 
civil i que tomaba desde sus principios un aspedjb amenazador, el 
era mui diTerso, i lo que antes era gobierno absoluto, vino a quedar 
conyertido en un bando, que necesitaba disimular sus pérdidas 
como cualquiera otra De aquí Tiene que no puedan tomarse aino 
suma desconfianza el dicho de ambos partidos, especialmente del 
flol, que como dueño de la imprenta i de las poblaciones más 
importantes, hallaba más interés en disfrazar la rerdad, que no los 
surgentes cujas comunicaciones oficiales sólo eran leídas comanmente 
por los jefes a quienes iban dirigidas. Por otra parte, como los espafio- 
les reconocían todos a un centro común, publicaban a su gusto todas 
sus relaciones, i así se han conservado en gran número, al paso que los 
más de los jefes insurgentes obraban por su cuenta i no daban parte a 
nadie de sus acciones, lo que ha venido a ser causa de que sea compa- 
rativamente mui escaso el testimonio que ofrece a la historia su 
tido. 

Todo esto debiera haber hecho proceder con más cautela a los 
toree que han pretendido darnos esa historia apoyada ¿n lo8 doeu 
ios ofieiale$, como lo han anunciado con cierto énfasis. Preciso es 
desde luego a un lado a Torrente^ que escribía por orden de Femando 
VII, i por lo mismo es parcial hasta lo sumo. Su historia no es sino 
un resumen de los partes espafioles. £1 Dr. Mora suele pecar por el 
eartremo opuesto, i su narración es incompleta, no pasando de la muer- 
te de Morolos. Sería de desear que en todo hubiera estado tan f diz co- 
mo en su buen cuadre de la conquista. No quisiéramos manchar núes- 
' tras páginas con el nombre de Zavala^ dd mejicano que firmó la inde- 
pendencia de Tejas, i que después de haber contribuido poderosamente 
a la ruina de su país, viene disculpándose con repugnante hipocresía 
de los males que causa Pero su obra sobre las revoluciones de M^ioo 
nos obliga a mencionarle: quien ignorase el nombre del autor podría 
leerla con gusto, porque el estilo no es desagradable, i abunda en retes- 
tos trazados con cierta gracia epigramática, a la verdad no común. 

Pasando por alto otros trabajos útiles, pero menos extensos, cerrare- 



DB CCBiOSIDADÉS UISTÓRICAB. 299^ 

mos esta sucinta notioia oon loa nombreí de los dos historiadores más 
populares de la guerra de independencia: D. Carlos Haría BuHamanter 
i D. Lucas Alamán. I no haremos más que mencionarlos^ porque hace- 
tan poco tiempo que ambos han desaparecido de la estiba de este mun- 
do, que todavía no es hora de juzgarlos. £1 primero representa al par- 
tido insurgMite: el segundo (infinitamente superior,* como eécritor) al^ 
partido espafiol: ambos han alegado en defensa de su causa cuanto cre- 
yeron oportuno: falta ahora el juez que pronunde la sentencia. 

Aunque, rigurosamente hablando, no deba ser contado entre los his- 
toriadores^ no podemos cerrar mejor este catálogo que con el nombre 
del ilustre sabio, a quien debemos el primer conocimiento exacto do 
nuestro propio país: el barón de Humboldi, Ha pasado ja medio siglo, 
i su obra es todavía consultada con frecuencia, como el más rico tesoro 
de noticias. Sus ''Vistas de las Oordilleras" nos ofrecen también mate- 
riales preciosos para nuestra historia antigua, acopiados i discutidos 
oon asombrosa erudición. No hai punto, por obscuro que sea, que no 
adquiera entre sus manos nuera luz. El asentimiento universal le ha 
concedido sin disputa el primer puesto entre todos los escritores de 
América, a la que ha consagrado su larga i laboriosa vida. Quiera el 
cielo prolongársela aún por muchos afios. 



La rapidísima ojeada que acabamos de dar a nuestra historia i a 
nuestros historiadores, bastará, acaso, para dar a conocer cuan vasto es 
el oampo» i cuánto tenemos ya adelantado en los trabajos de los que 
nos precedieron. Pero antes de todo hai que emprender la reunión i 
clasificación de nuestros monumentos histójricoi; tavea tan difícil que 
es sin duda snperior a las fuerzas de un particular. Notamos, sin em- 
bargo, oon viva satisfacción, cierto movimiento favorable al estudio de 
nuestra historia: los libros i documentos que antes solían venderse por 
papel inútil, son ya buscados con algún empefio. Al mismo tiempo so 
van formando colecciones privadafi, algunaa de no escaso mérito, i quo 
podrán servir de miftcho, mientras se logra la deseada creación de una 
faiblioteca nacional Éntrelos particulares más dignos de elogio, por 
sus buenas coleodones hi^tfSricas mejicanas,, es indispensable contar a 
los Sres, D. J. F. Bamírez, Lic« D. José María Lafragua i D. J. M. 
Andrade: el que esto escribe ha procurado también reunir alguna cosa. 
— El acopio de documentos, i. los trabajos aislados sobre los puntos 
principales je nuestra historia (a la manera que los grandes pintores 
estudian en bocetos separados los grupos más visibles de sus cuadros), 
lorman la tarea sefialada a la generación presente. Así allanará el cami- 



300 DicaoKAEio 



no » la venidera, a la cual está acaso reiervada la gloría de lerantar 
sobre aólldot fondamentos el grandioso edificio de naestra histoim na- 
cional. ~J. G. Icazbalzeta. 

Boinlcidio* El término homiddip se origina de homicida^ formado de- 
latin hamo, hombre, i coaderé^ matar. 

La rica flota de la Nueva Es^Mifla que en 1563 habla ya embocado 
el canal de Bahama, combatida de-las tempestades^ fcaoasó en nao de 
aquellos bajos que allí llaman cayos, pérdida grande uo Mo por los 
cuantiosos caudales i frutos que oonducia, sino prinoipalmm&te por ha- 
ber perecido casi cuantos pasajeros i marinos estaban repartidos por 
aquel oonvoL Los que no murieron anegados i tuvieron la fortuna de 
asir alguna tabla, que los llevó a la costa, perecieron a manos de k» 
Üorídanos. Entre las demás sacaba las lágrimas dofia Catarina, 
sa viuda del rico encomendero Fonce de León; Esta dama 
Espafia a descargarse del delito que un negro, testigo singular le acha- 
caba de haber dado favor a Bemardino Bocanegra en el homicidio ds 
su mando. (Cavo, lib. 4, pág. 11), 

Horcft i picota. Palabra derivada, de forca, del latín, /urea,* horca. 

Lo primero que establecía el gobierno colonial, en cada población 
que fundaba, era la horca i la picota: la primera para ajustioiar i la se- 
gunda para azotar á los desgraciados. Cortés, al fundar la Villa rica 
de la Veracruz, mandó poner estos instrumentos de su civilizacióii, i lo 
primero que hizo fué ahorcar a varios espafioles que se opusieron a sus 
maquinaciones i azotar a otros. 

"Al tomar las riendas del gobierno de Nueva Espafia, en 1789, el se- 
gundo conde de Revillagigedo, D. Juan Vicente Güemez, la plaza se 
hallaba embaraaíada en toda su extensión con puestos con sombras de 
madera o de petate: una horca mui capaz, de ouatro lados, con la pieo^ 
la debajo de ella, estaba en el centro i las ejecuciones de jnstida eras 
el espectáculo frecuente de los vecinos que habitaban aquellas cassi; 
una mala columna con una estatua de Femando VI, eutaba al lado de 
la puerta del centro del Palacio i el cementerio de la Catedral, cons- 
truido de mampostería con arces inversos oomo los cementerioe de loi 
pueblos, ocupaba los tres costados por frente del Empedradiilo i dando 
vuelta por la' esquina de la calle de Plateros, hasta el frente de Pla- 
ció, a ir a terminar en la esquina del Seminario.*' (Dioa Univ. de Hist 
i Geog.) 

Horcasitas* Apellido castellano, derivado de horca. 

£u 1755 el conde de Bevillagígedo fundó en Sonora un presidio que 
se llamó llores sitas por su apellido. 



DK CDUO<It>Al>U HltTÓKICAB. 301" 

HorBOi de cftt de Venarnz. Plontl de homo, de /orno, del Utín famut, 
homo. 

Ed 1618, hnbo en Versen» «n incendio que destruyó casi la mitad 
del raierfo, que era de mader». Entonces se pensú en oonstruir de pie- 
dra, cal i arena algunos de los nuevos edificios, badendo uso p&nt esto 
de la madrépora que abunda en el islote de San Juan de Ulúa i d«m¿s 
arrecifes inmediatos, la cual es allí conocida con el nombre de pietlr* 
mHoara. Se establecieron algunos hornos de cal en la isla de Siicrífi- 
eioe, i más tarde en un panto de la playa al sureste de la ciudad, qnn 
por esta raxón oonserra hasta hoi el lugar el nombre de los nomos." 
^Ltfdo de Tfjada, pág. 369). 
Bertallxas de Yucatán. Plural de hortaliza, término derivado del la^ 
tln Korlu», huerta. 

"Y las hortalízan de Eapafia, rábanos, lechugas, berzas, repollos, n»- 
bos, perexil, cilantro, yerba buena, cebollas, acenorias, borraja i espi- 
nacaa, que se dan muy bien (en Yucatán)." (Dooun. de Ind., 2* serie, 
tomo 11, pig. 6S). 
B*S9ÍCIO de Zacatecas. Del latín hotptíium, de Itotptt, huésped. 

Eu 1503 hablan fundado en Zacatecas el hospicio, como a media le- 
gua de lo m&s poblado, pues la población i su iglesia parroquial esta- 
ban delante da la cuesta, que hoi llamaD de Menchaoa, donde está una 
capilla, que fué de la hacienda de D. Agustín Díaz i en 1718 era de 
D. Domingo Tagle Bracho. (Arregui, pág. 20). 
Hospicio de pobres de Guadalajara. 

El obispo D. Juan OruzRuix de Gabanea emprendió en 1803 la cous- 
bruooión dtil Hospicio de Pobres de Goadalajara. En 1860 babfa en el 
■alón dA Ih cuna trece niflos expósitos que llevan el apellido de OabafSas. 
(Romo, pájB. 47-48). 
Hospital de iSan Hipólito. Del latín ho^ñtali», de koepaé, huésped. 

Por el aflo de 1774 existía en Méjico una poderosa corporación mer- 
cantil que DO denominaba "Oonsnlodo de Méjico" i a ella acudió en 
tqael aflo el rirrei Buoareli, solicitando su protección para bascar la 
manera de asilar a los dementes, a cuya solicitud contrató el Consula- 
do, ofreciendo oonstruir la casa que hasta hoí t- xist^. 

Dos aflos se emplearon en la constrnccióo, hasta el 31 de diciembre 
del776jpero no se abrid al servicio hasta el 20 de enero de 1777, cnm- 
pleafios Ae^ reí Garlos 111, celebrándose, al inaagurarío, una función 
a la que asistió el rirreL 
. El costo total de la obra material aaceodid a 61,83.'$. 

El edificio estaba terminado; pero faltaba contar con alguna pensión 
para alimentos i Testsarios de loi asilados i entoaces se construyeron 



902 DICC10VABI« 



las liete acoeiorias que existen a los lados de la puerta i que taviaroA 
QU costo de 7^000$. 

Esas accesorias se arrendaron con el fin indicado, con prohibición ab- 
soluta de distraer ese dinero de su objeto. 

1Í&8 tarde el hospital se proporcionó otros fondos para soatenetve i 
cou las limosnas que dos locos aoompafiados de un religioso oaliBa a 
recoger por la ciudad, hasta que en 1821 al suprimirse las órdenes mm- 
dicantes, quedó el hospital bajo la dependencia del Ayuntamiento^ lle- 
vando un fondo de 187,41 3$, valor de fincas urbanas i capitalea ia- 
puestos. 

Por decreto de la Legislatura del Estado de Méjico, pasaron loaloii- 
dos de referencia a las cajas del Estado en 1824; i por otro decreto fue- 
ron devueltos al Ayuntamiento^ pero más tarde pasaron a las oficinas 
de Temporalidades, de donde desaparecieron, perdiendo con ellos e! 
hospital hasta las accesorias que le pertenecían. 

En 1877, en que se estableció la dirección de la Beneficencia PábU 
ca, dependiendo de la Secretaría de Gobernación^ el Hospital de San 
Hipólito quedó anexo a ella. 
Hospital de Mérida de Yucatán (primer). **EBta fundado en este ciu- 
dad ala parte del norte junto ala catedral un hospital, cuya ymboca- 
ción es nuestra sefiora del rro^ario que el sitio y solar del dio pasm el 
mismo eftíto un vezino desta ciuda, encomendero de yndios, que se lla- 
maba gaspar xuarez de avila, el año de mil e quinientos y setenta e 
cinco años — y sobre este principio se'k benydo a hazer todo con limosnas 
que para la obra an dado los demás vezinos." (Relación del cabildo de 
Mérida, a 18 de febrero de 1579. Docum. inéd. del Arch. de Ind., tar 
mo 11 i p de Yucatán, pág. 72). 
Bospltal Real de Méjico. "Don Carlos por la divina Olemencia Eoipe- 
rador Semper Augusto: .... etc. Por quanto por parte de tos el Reve- 
rendo in eripto padre Don Fray Xoan de Zumarraga, Obispo de Min- 
eo, del l^uestro Oonsexo, Nos a seydo fecha rrélación, que vos» vista Is 
estrema necesidad que abía de que obiese en la dicha ciudad de Jied- 
co hospital donde se acogiesen los pobres enfermos e llagados del mal 
de las bubas, le abéis fecho a vuestra carta, e Nos fué suplicado que, 
porque se conserve el dicho hospiial e en que tuviese rrenta para que 
los pobres enfermos quen él obiesen se pudiesen sustentar, Dios Nues- 
tro Señor seria muy servido toviésemos por bien de anexar al dicbo 
hospital el pueblo de Oo&ytuco, que vos al presente teneys, e tomim- 
raos el titulo de patrones del dicho hospital e proveyésemos que se lla- 
mase e yntitulase el '^Hospital ReaV ...» Dada en la villa de Madrid, 
a 29 de noviembre de 1S40." (Documi de Indias, tomo 41, pág. 185). 



»■ OÜBIOSIOADU HI8TÓBXCA8. 303 

Ea 1540 propaso el obispo fray Jaan de Zamárraga un hospital de 
buboaoa. £1 rei mandó se denominase Hospital Real i decretó lu ivnda- 
eióa por una oédnla dada en Madrid a 18 de mayo de 1553. En 9 de 
n<membre de 1556 parece que ya estaba concluida la obra i se destiné 
primero a bs incRos ataeados^^del mal de la babaí En 21 de febrero de 
' 1822 faé suprimido i sos bianes se destínaral despnés al oolegio qne 
faé de San Gregovio, por desreto de 11 de Octabre de 1824. 
Hospitul de la Pnrisima Oonoepoión« de Qnerótaro. 

Este convento qne perteneció a los religiosos de San Hipólito o de 
la caridad, faé fondado en el mismo sitio donde aluMra se halla, por D. 
Di^go de Tapia, hijo de D. Femando, el oonquistador de dicha eindad, 
.en compaflia de otros indios principales del pneblo, cerca del aflo de 
1586, i lo estuvieron administrando hasta que Fr. Juan Razón se pre- 
sentó al Rei para qae se le adjudicara este hospital para su adminis- 
Iraoión, lo que se le concedió , por cédula de 20 de mayo de 1622, en 
que 8. M. asigna para los gastos i subsistencia el 9 i de los diezmos de 
la ciudad. Le dio posesión a Fe, Juan Razón, el 13 de mayo de 1624, 
D. Oristóbal de Portugal Osorío, alcalde mayor de este partido. En 
1726 se concluyó la iglesia debido al eelo de Fr. Miguel de Valdivieso 
i Plaaa. (Dice Univ. de Hist i Geog.) > 
■•ftpttal de Belemitas, de Méjico, Había en la capital del virreinato una 
oasa destinada, en su fundación, para recogimiento de mujeres que ne* 
eeaitaban de refugia Para la creación de esta casa se habia solicitado 
real licencia; pero el Rei la negó para el fin que se le pedia de refugiar 
mujeres deséngañadíM porque la renta no era suficiente para el soste- 
nimiento áfi la obra. Entonces el conde de Santiago suplicó al arÍEobis- 
po D. Fr. Payo de Rivera concediera se fundase una casa donde los|| 
desgraciados enfermos que se caraba n en los hospitales de la ciudad. 
Los propietarios de las casas las cedi^tron i el virrei puso en posesión 
de la finca a los belemitas. Cuando éstos entraron en la casa, hallaron 
«n ella lo que principalmente solicitaban en su fábrica, porque había 
labradas buenas salas i con suficiente capacidad para que sirviesen de 
enfermerías. El mismo Sr. Payo de Rivera les dio diez o doce camas, 
de limosna; hicieron lo mismo el conde do Santiago i otros caballeros. 
En seguida se dispusieron tres salas para convalecencia Quedó «na de 
ellas dedicada para indios, negros i mulatos; otra para los espafioles, i 
la tercera para los sacerdotes. (Dice. Univ. de Hist. i Geog. ) 
Sa^l^ltal de Loreto de Véracruz. 

El edificio del Hospital de. Lesoto, de Veracrue, fué construido en 
1640 con la obra pía que fundó en octubre de 1(16 maese Pédro ICon- 
son. Desde 1617 se encargó de él la Junta de Ciudad, lar cual ^náptmx- 



304 DicciesAEio 



dio la construociÓQ de la salas altas. (L<)rdo de T«>jada, tomo 3^, pág;t- 
W 36). 
Ha0pital de Veracraz. £1 primer liMpital qae existió ea Yeraenu ioé 
; fondado en 1579 por el virrei don Martin Enriques de AinaanM^ en el 
. islote de San Jaan de Ulüa, i a instancia de los jesnitas Fr. Alomo de 
Guillen i Fr. J uan Bangel En 1764 se concluyó el boepital de Sws Car- 
los i en 1784 se principió el de Naestra Sef&ora del Loreto, para maje 
res. (Lerdo de Tejada, tomo IV págs. 376 i 377). 
Hotl^ital de Maternidad e Infahdaí de Méjiea En 25 de mano de 1361, 
don Benito Juárez, por conducto del director general de BeneSoencis, 
don Marcelino C«»tafieda, nombró una comisión compuesta de loe ile- 
trados i patriotas profeeores de medicina D. Gabíno Buatamante i D. 
Juan N. Navarro, para que consultara el establecimiento de mnm oess 
de Maternidad i un Hospital de nilios i en qué lugar podría Ivndacaa 
, Los comisionados propusieron éí Hospital dé Terceroi, i despoée de dis- 
cutirse mucho el punto, i transcurrido algún tiempo, se esta'bleeió des- 
de está, en la "Oalle Nueva." 

£1 año de 1S71 entraron en el departamento de Maternidad 257 mu- 
jeres, de las cuales salieron voluntariamente del hospital, antes de pa- 
rir, 24, i quedaron 233 que fueron asistidas. De éstas mnríeroa 18. 
. De estos casos de obstetricia, 41 fueron artifíoialos i 192 natundea. 

En 1872 entraron 334 mi\jereB prefiadas, de )m cuales 28 fñdien» 
su alta antes de su parto» i se asistieron 306. De éstas, 56 neoesitaroa 
la intervención del arte i 250 salieron naturalmente del parto. (Meao- 
• ría del gobernador del Distrito, Lie D. Tibnrcio Montiel). 
JHOfpttal civil de Ario de Rosales. 

^ En Ario de Rosales, Michoacán, se inauguró el 16 de septiembre da 

1897, un hospital, que desde un principio se pensó en denominar '^Mi- 
guel Silva Martínez," en honor del ciudadano de ese nombre que nam 
en aquel distrito i prestó importantes servicios al Estado como gober- 
nante i como profesor de ciencias; pero en virtud de la eficas aTidi 
. que el Sr. D. Aristeo Mercado prestó para concluir la obra cuando te 
agotaron los fondos del Ayuntamiento de Ario, se quiso dedicarlo a li 
memoria del actual gobernador de Michoacán, quien declinó tal hoasr 
e insistió en que siempre se llame dicho hospital con el nombre átl 
Doctor Silva Martínez, como estaba acordado. 
IIOSFltal de Perote. 

Frai Julián Garcés, primer obispo de Tlaxoala, hiao edificar asa cos- 
ta un hospital famoso que se llamó de Perote, por estar en la moatiia 
deteste nombre. (Dávila Padilla, pág. 155). . • - 

HMpMalCft de M4JÍ0O. 



Im «nferiDM de bnba. El m¿dloo D. Pedro Lópet faé el fundador de 
)m hoBpiUleí de "Smn Lázaro" en 1S73 i "Deaamparadoa" en el müm» 
«floi El 18 (l« octubre do 1603 llegaron a eata capital loi relígioioa de 
San Jaaa de Dios. Kl superior era Fr. Oriitúbal Unnoi. El día 24 de 
febrero de 1G04 tomaron poaesión del hospital a que dieron el nombre 
de Nneatra SeDora de loa "Deaam parados," por haber puesto en él al 
mismo tiempo pana para niflos expósitos. 

H*itOtipaqillllO. En Junio de 1778 se descubrió el mineral de Ho»- 
totipaquiUoeai la provincia de Quadalajara, 

Hnajc (Sellor del). Nombre alterado del azteca huaxin, que es una espe- 
sl« de calabaso, que en Cuba llaman güiro i m Yueatáu lee; aunque en 
Oajaca denominaQ gwja a lá acacia. 

En la pobtaciún de Jocotepec, fértil lugar a orillas del lago Chápala, 
•e Teñera la gigantesca imi^{eD del StOor del Jluajt. Al contemplar sa 
enorme estatura, que pasa de cuatro varas, viene In^o el pensamiento 
de que loa Jotelicea indios aiín mezclan las ridiculas exageraciones de 
- k idolatría con el culto críatiauo. Para ellos el Sdior del Btiaja es un 
dios máa grande, i querer rebajarlo sería una temeridad sacrilega. (Dice 
Univ. de Hiat i Geog. ) 

HUJoApan (sitio de). AlteraciAo del azteca Iluaxoápan, que vale 
fitenU o agua del huaje, de hvaxi i de ápan, en el agua. 

El cura D. Job¿ María Morelos so hallaba sitiado en Onaubtla, i D. 
Miguel Braro salió de Yanhuitláu, i el coronel insurgente ti. Valerio 
Trujano quedó en la Mizteca haciendo correrlas. Este se apoderó en el 
eamioo de Oaioatlán de cíen fusilea que D. José Mariano de Almanza 
enviaba desde Teracrnz a Oajaca. Trujano tomó a Husjuipan, vilt» 
eooñdorable, capital de la Mizteca i centro de un activa comercio. Al 
saber esto el comandaste de la brigada de Oajaca, Bonavla, mandó a 
recuperarla a D. Manuel Gnendulain, quien con los negros de su trapi- 
cho halifa formado una división que i\ mandaba, i aumentada su fuer- 
za ooa cien hombrea sacados de la capital de la provincia, Gnendolain 
xaarchó confiado a onmplir su encalco; pero fué sorprendido en un dea- 
fiUdero por Trujano, donde'muríó, I su fuerza fué diapersada o prisiono- 
ra, i na armas en poder dd enemigo. Loa eapafioles llamaron de Ome- 
tapee al Teniente coronel D. Francisco Caldelas eon cnatnxñentea ne- 
gra* coatefloa que mandaba. A eata fuerza se unió la lagiÉn ecUmátíiea, 
lerantüda por el obispo Yergosa i compueata de clérícoa, frailes i arte^ 



sos f PlCCIOVAIilO 



sano*, más mil cien hombres que tenía el general en jefe D. José B¿- 
gules, con catorce cañones i gran cantidad de pertrechoa. Estas taenu 
Be reunieron en Yanhuitlán, adonde vinieron a incorporarse los ne- 
gros armados por Jos capitanes Esperón i Vega, en sus trapichas. Ds 
allí partieron a sitiar a Huajuápan; pero antea de salir Régulea. qve 
era tan perverso i tan sanguinario como Gallejai mandó ahoroar a nna 
porción de indios presos en aquellas cercanías. Ko conforme, cogió a 
veintidós de aquellos desgraciados, mandó amarrarles las manos a las 
espaldas, los hizo poner debajo de la horca* i con las orejas ooitadas i 
manando sangre, los tuvo expuestos al sol desde la mafiana hasta ki 
seis de la tarde. 

El día 5 de abril de 1812 llegaron los realistas a la Tilla de Haajiiá- 
pan. Su primer esfuerzo fué apoderarse de la plaza e inoediarla; 
rechazados por Trujano, se contentaron con p^ar fuego a las 
bles chozas de los alrededores. Regules se situó en la loma innaedisti 
del éste; Caldelas, al norte, en el Calvario, lugar dominaste i levado; 
D. Gabriel Esperón, al oeste, i D. Juan de la Vega al sur. Coa uas 
zanja profunda se completó la circunvalación, de manera que era casi 
imposible la salida de los sitiadoa El 10 de abril se rompieron los fue- 
gos. Trujano no tenía artillería con que contestar a la enemiga; ade- 
Más, como la villa es una plaza abierta i sin defensa natural, los iasar- 
gentes no contaban ni siquiera con casas do regular solidez i se eoiitsn- 
taron con encerrarse con malos parapetoo. Trujano, hombre valieate, 
sencillo como campesino, astuto i perseverante, proveyó a todo, stn in* 
quietarse por el número ni ventaja de sus enemigos. 

El día en que lo sitiaron era domingo i había feria en la villa, i so 
dfjó escapar ninguno de los indios que se hallaban en la plaza, coa lo 
cual aumentó su fuerza i tuvo buen número de zapadores. Gomo hoiB- 
bre previsor, se apoderó de los almacenes i distribuía las raciones a la 
tropa i evitaba el desperdicio. Coa gruesas canales quitadas da las azo- 
teas figuró, donde bien le pareció, unas baterías. Guando quería dispt- 
rar, daba fuego a una cámara qut hacía un ruido grande, como na es- 
fionazo, i para que alguna bala llegara al campo enemigo, mandabt 
disparar algunos escopetazos. Así pasó algún tiempo, hasta qae esa Isi 
campanas hizo fundir, a vista de los realistas, tres cafionea. Con gmijt< 
rros o chinas suplía las balas. 

Varías veces los sitiadores asaltaron la plaza, sin lograr ventaja algu- 
na; pero habiendo recibido refuerzos de hombres i ca<ioaes, esteeoharai 
más el sitia Trujano quiso dar parte de su sitnaeión, i para silo as prei- 
tó un indio natural de Nojó i diestro tirador, que oon. saleas ss^alri^ 
se arrastró por la noche entre la línea de los centinelas realista^ Jsgf^ 



BS CÜ&I0CÍIDADK8 HUTÓBICAS. $07 



«on mil «UBtos atravesar la circanvalaciÓD, i en una loma Teoina que- 
mó dos cohetes, sefial convenida de que había salido salva So dirigió 
a Tehaacán, donde los PP. Sánchez i Tapia recibieron al aviso^ reunie- 
ron gran fuerza^ nueve cañones, machos víveres i se dirigieron a Hoa- 
ja ¿pan. Los realistas se apercibieron i Oaldelas salió a su encaentro, 
emboscó a sas negros en an palmar, cerca de Ohilapilla. Los insorg^- 
tes caminaban con tal desorden, que dieren en la celada i fueron de- 
rrotados completamente el 17 de maya Sánchez i Tapia se salvaron 
por la velocidad de sus caballos i dejaron en el campo cnanto llevaban. 
Mientras tanto, Huajuápan había rechazado quince asaltos i cansado 
graves pérdida al enemigo. Este, una vez, horadando las casas, logró pe- 
netrar hasta la colecturía de diezmos; pero fuá desalojado i perseguido 
hasta su campamento. Como Trujano era mui religioso, se acogió a la 
iftiagen del crucificado que hai en el lugar con el nombre del Sefior de 
los Corazonea Le hicieron una novena él i los de la guarnición. £1 día 
«n que terminó se presentó el indio de Noyó que, burlando a los sitía- 
doreSi se introdujo en la villa i avisó que Morolos se acercaba con sa 
«ejército. Como creyeron que aquello era un milagro, para demostrar su 
jubilo iluminaron los edificios i aun los árboles con millares de candi- 
lejas de sebo que habían sacado de los almacenes, i repicaron e hicieron 
salva. Regules observaba aquellas sefíales de alegria sin comprenderla 
causa. Reunió en el' acto uua junta de guerra para proponer levantar 
rl sitio; pero Caldelas, enemigo de Regules, se opuso a la medida i tra- 
tó al jefe de cobarde. 

£1 22 de julio se presentó la primera división de Morelos, mandada 
jior D. Miguel Bravo, con el resto de los guerrilleros de Sánchez i Ta- 
pia, gente bisofia i allegadiza, que atacada por Oaldelas se puso en Ukffk 
i perdió su artillería. Bravo se rehizo i al día siguiente se presentó de- 
lante de la plaza, cuando llegaba Morelos, que con 800 hombres había 
salido de Ghilapa, i aumentó en su tránsito por Tlapa i Ouauhtla, con 
mil indios honderos. A las cuatro de la tarde del día 23 de julio se 
situó frente a la villa i comenzó a descargarse los equipajes que traían 
las muías, con el objeto de dejar el combate para el día siguiente; pero 
se oyeron tiros, i Galeana dijo a Morelos: '*Sefior, están atacando a Tru- 
jano, i este hombre no tiene más parque que en sus cartucheras; vamos 
a auxiliarla" Estas palabras decidieron al caudillo i se tomaron las 
disposiciones para la batalla Galeana, con sus ooetefios, se dirigió al 
campo de Caldelas; Bravo cargó sobre Esperón, i los honderos sostavie- 
ron el movimiento. Trujano>recogió la guarnición e hizo una vigorosa 
salida sobre los puestos de Régulca Atacados los realistas simultánea- 
mente, cogidos entre dos fuegos, se defendieron algún tiempo, pero 



308 DUJCIoNARIO 



después echaron a huir. CaldeUg murió atravesado a lanzadas, grilta- 
do hasta el último momento: "¡viva España!*' Regules, en medio dsk 
carrera, dio de cabeza contra un árbol i cayó del caballo, arrojando a&- 
gre por boca i nariz, i pudo salvarse gracias a un soldado qne se k> Ufr 
vó a las ancas de su caballo. Esperón huyó en el suyo i llegó sano & 
Yanhuitlán. Trujano se empeñó en perseguir a los vencidos i empleé 
toda la noche en darles alcance, sin perdonar a nadie. £1 sitio de Hba- 
juápan duró 111 días. Morolos se hizo duefio de catorce cafloneii oúi 
de mil fusiles, algunas acémilas i dinero. Los realistas dejaron mái de 
400 muertos i de 200 prisioneros, de los cuales unos se aplicaron il 
partido insurgente i otros fueron al presidio de Zacatnla. De la |^- 
Ilición se formó un regimiento llamado de San Lorenzo, porque hibU 
sufrido el fuego por tadas partes, i Trujano fué nombrado su coronel 
(Dice. Univ. de Hist. i Geog.) 

El P. Oavo (pág. 937 ) da la siguiente releu^ión del combate de Mo- 
rolos en Huajuápan: 

**E1 23 de Julio de 1812, por la tarde, se presentó el general More- 
ks en Huajuápan, lugar defendido por el valiente D. Valerio Tnij*> 
no, sitiado por el realista D. José Regules, general en jefe, quien ¿^ 
en 111 días que duró el asedio, 15 ataques, i el tiroteo era diaria 

**La acción fué reñida i en ella murió el realista D. Francisco Oaldt- 
las, oficial valiente de Ometepec, que con 400 negros de la costa se da> 
fendió con mucho brío. Pasaron de 400 los cadáveres que se sepolU- 
ron en Huajuápan i de 300 los prisioneros que se mandaron a Zacatsk 
Morolos tomó al enemigo más de mil fusiles, catorce cañonea i mack 
parque." 
Huajutipan de León (ciudad). Se le dio el nombre de León en memo- 
ría del general D. Antonio de León, que nació en este lugar el 4 ¿e 
junio de 1794. Principió su carrera militar en este pueblo i en la cliK 
de alférez de la Oompafiia de Huajuápan; entró en campaña en Idll' 
En 6 de julio de 1814 ascendió a teniente, i a capitán el 8 de abiü^ 
1817. Fué el primero que proclamó la independencia del Estado en 1^ 
de junio de 1821. Oon 16 soldados de la compañía de realistas de Ha*- 
jaápan i 10 patriotas dol pueblo de Tehuatlán, armados de 22 foiileí i 
escopetas i municiones, con 4 cartuchos por plaza, atacó a 55 cando- 
res del batallón de Oajaca, que desde Yanhuitlán caminaban a Hoír 
juápan, a las órdenes del capitán D. José Ortega. Ataoóloa el 20 en «1 
paraje nombrado Agua Escondida, i los obligó a rendirse a discreeidB. 
Oon 180 hombres i 70 fusiles i escopetas, se dirigió el 22 sobre Hn** 
jiiápan, punto fortificado i defendido por 200 infantes del bataUóii ^ 
Gaanajuato i Oajaca, mandado por el teniente cordnel D. Jeréaiü^ 



310 DICCIONARIO 



agva que cae puede calcularse en 20 metros cúbicos, coa uua veiocidad 
de 3 metros por segundo. Tiene la catarata una eleración de 133*li 
metros. (Pérez Hernández). 

BmiXOlotitláll* El nombre, de HaaxolotitUn, si^ifica tierra de haa- 
jolote, pavo. Desde 1554 principiaron los frailes a enaefiar la docirí&s 
cristiana. (Portilla, pág. 121). 

■naxyacac* El 30 de octubre de 1521 salió de Tepeaca con treints 
caballos el capitán Francisco de Orozco i se internó en la proTincia dt 
Huaxyaoac (hoi Oajaca), a donde llegaron el 26 de diciembre. Kl ejér- 
cito invasor se detuvo a la margen derecha del Atojac, en el lagsur qse 
ocupa el pueblo de Santa Anita, i debajo de un árbol de hu€ffñ§^ el áé- 
rígo Juan Díaz celebró la primera misa que se dijo en Oajaca. Iios me: 
jicanos se retiraron a Izquintepec, lugar que los espafioles UamaroD Pi- 
fióles. Los primeros pobladores de Oajaca fueron Juan Cedefio i Her- 
nando de Badajoz. (Gaj, tomo 1^, págs. 252 i 253. — Antonio de Herrén, 
Dic. 3., lib. S*, cap. 17). 

HaehuetOCa (canal de). El 28 de diciembre de 1607 se dispuso Is 
apertura de este canal para facilitar el desagüe de las lagunas del Yalie 
de Méjica La obra fué trazada por el padre jesuíta Fr. Juan Sánchez. 
Desde 1607 a 1611 trabajaron 1.120,650 operarios i se gastaron aólo cb 
materiales 51,665$. En 1614 se suspendió la obra i se continuó en 1616 
hasta 1632 en que se construyó la calzada de San Cristóbal. En 1649 
se derrumbó el canal subterráneo del desagüe i se terminó la recompo- 
sición en 1794. (Pérez Hernández). 

HQCJaqoilla» El convento de Huejuquilla se fundó en 1649. 

Hverta (batalla de la). Término de huerto^ del latín kortus^ huerto. 
Toluca se había declarado por el plan de Iguala 1 D. Vicente Filiao- 
1% con el regimiento de caballería, formado de las compafiias de patrie- 
tas del Valle, había entrado en la ciudad. El comandante realista D. 
Ángel Díaz del Castillo, sin fuerza para defender la plaza, con sólo tn 
batallón expedicionario de Fernando VII, se retiró a Lerma. Allí re- 
cibió del virrei el refuerzo del batallón Infante D. Carlos^ i de algaa» 
caballería, con lo que ascendió su división a 428 infantes i 156 jineleí 
de excelente tropa, dos callones i competentes municiones. Con este 
fuerza se apoderó de Toluca la noche del 28 de junio de 1821. Filisoiai 
por órdenes de Iturbide, salió do aquella ciudad i acampó en la haoei. 
da de la Huerta, situsda en una loma, lugar ocupado por el padre li- 
quierdo con 200 hombrecí de regular infantería. Castillo persiguió • 
Filisola i a las 7 de la mañana del 19 de junio los ejércitos se encos- 
traron. Castillo dispuso una columna de 190 hombrea del Infante D. 
Carlos, a las órdenes del teniente coronel D. José Manuel Martíttfls i 



PK CURioaiDADftB UlSTÓRlCAi. 31 1 

del mayor D. Juan Torres para que asaltasen la hacienda; otra oolnm- 
na de 150 hombres de Fernando Vil, al mando del sargento mayor 
D. Ramón Paig i las dos piezas sostendrían el movimiento. Dejó de 
reserva la 5^ compa&ia del Infante, i cubiertos los bagajes i la retag«ar- 
día cbn 50 hombres de infantería i caballería. 

Martínez subió la' loma a buen paso, arrolló a los soldados de Iz- 
quierdo i se apoderó de la hacienda. La columna de Puig^ con los dos 
cofiones a vanguardia, desalojó de la altura, sin gran pérdida, las tropas 
del centro, i entonces se hubiera conseguido ejecutar la parte más im- 
portante del ataque i habría quedado perdida la batalla por los inde- 
pendientes; pero reunidas las columnas realistas, se empeñaron en laper- 
aecnción del centro, dejando libre a la caballería de la derechai la cmal 
tuvo tiempo para pasar, a las órdenes de D, José Joaquín Oalvo, entre 
la barranca i los fuegos contrarios, i se extendió por todo el flanco de 
los vencedores i su retaguardia. £n vano los jinetes realistas se opu- 
sieron al movimiento. Como eran pocos para defenderse, fueron arro- 
llados fácilmente i metidos a cuchilladas en su infantería. Esta los 
sostuvo con vivo fuego i las puntas de sus bayonetas, logrando aaí con- 
tener a Calvo. Los espafioles, obstinados en seguir su primer impulso, 
"^no cambiaron su frente i esto los perdió. Filisola aprovechó diestra- 
mente esta oportunidad i reuniendo su infantería, lanzó todas sus fuer- 
zas contra la columna enemiga, que quedó envuelta. En estos momentos 
se presentó el resto de la tropa de Pedro Ascensio, a las órdenes de 
D. Felipe Martínez, i con aquel refuerzo de gente se trabó una lucha 
sangrienta. Algún tiempo se combatió cuerpo a cuerpo. Las discipli- 
nadas de Castillo hicieren prodigios de valor i se defendieron con deses- 
peración; pero nada pudo salvarlas, porque rodeadas por todas partes, 
dispersa su caballería, perdida su artillería i acuchillados sus artilleros, 
muerto el valiente Puig, tuvieron que retirarse para la hacienda a fin 

< 

de evitar su total exterminio. 

Filisola se mostró humano i generoso después de la victoria, pues 
permitió a los enemigos recoger a sus heridos, i para retirarse a Toluca 
les dio una escolta de 150 dragones al mando de Calva El virrei pu- 
blicó en la Gaceta de 25 de junio de 1821 el parte de Castillo, dando 
por ganada la derrota sufrida. (Dic. Univ. de Hist i Geog.) 

HSCFta del Carmen. El día 11 de diciembre de ISll, estando Hidalgo 
en Guadalajara, se le avisó que los europeos presos en el Seminario i 
colegio de San Bernardo, en combinación con un lego carmelita i un 
fraile dieguino, iban a asaltarlo. Hidalgo decretó deshacerse de sus 
enemigos. (Cavo, pág. 855). 

SlICrta (D. Epitacio). En mayo de 1854, en el pueblo de Coeneo, so pro- 



315 



DICCIONARIO 



nuncio por el plan de Ayutia el coronel D. Epitacio Huerta, i el 39^ de 
octabre tomó a Valle de Santiago. (Rivera, tomo 1^, páge. 7 i 9). 

Bnertas* A loa indios que servían a los espafioles en sus casas puiiea- 
laree, o en las huertas i jardines que se iban formando a las orfllas de 
Antequera, no se les cobraba tributo. Eran libres i les había ofa e ui í lo 
el municipio repartimiento de solares para que edificaran sus csuns pío- 
pies. Gomo habian pasado treinta afios sin que la promesa se duiplie- 
86, los naborioi (como los llamaban), elevaron al virreí sus qu^ss, í 
D. Luis de Velasco, a pesar de la resistencia de los vecinos espaflaleí^ 
mandó el 7 de julio de 1563 que se repartiesen los solares ofreoídoa 
Eso dio motivo a la formación del pueblo de la Trinidad, llamado desde 
entonces "De las Huertas." (Gaj, tomo T, pág. 384). 

Huichapan» Alteración del azteca I/iteiehiapan^ que significa dhun 
dancia de agua: de huei^ grande, i ehiapan^ agua o río de. jt 

una familia española, apellidada Ahjoa^ fué la primera que U^s 
este lugar que llamaron Valle de San Mateo Hueichapan. £n I69S 
construjeron los franciscanos el templa En 13 de noviembre de 1824 
se le concedió el título de villa i en 1868 el glorioso título de Ciudad 
de los Aíártires de la Libertad. 

Huichapan. El brigadier realista D. José de la Cruz llegó a Hui^- 
pan en 1810, buscó allí al insurgente Villagrán i como no lo enoooM, 
asesinó a infelices indios, i marcaron su paso el incendio i ■"nt****'' 
horribles. (Prieto, pág. 404). 

Hurftc6n en Acapulco. Palabra derivada del caribe huragán^ tormenta, 
huracán. 

Huracán. La noche del 17 al 18 de julio de 1799 se presentó om hu- 
racán en Acapulco que duró cuatro horas i casi acabó con la ciudad. 
(Oavo, pág. 648). 

A las ocho de la noche del 9 de agosto de 1810 se presentó en ssle 
puerto un furioso huracán que derribó 124 casas. Las dos hileras di 
árboles situados en ambos lados de la calzada que une a la eiadad coa 
el castillo, i toda la del Oampo de Marte, loe tamarindos» plataaens i 
demás árboles fueron hechos pedazos o arrancadoa (Oavo, pág. 826). 



»■ OUftIOUBABlB H18T^E1«A8. SIS 



lellllial (sitio de). Palabra maja compuesta de ieh, melliso, gemelo, i 
mul^ cerro; dos cerros o cerros gemelos, porque hai dos inmediatos. 

Este pueblo de Yucatán es memorable por el sitio que le pusieron los 
iadios sublevados el 19 de diciembre de 1847. £1 jefe de la plaza era 
D. Miguel Bolio i tenía de subalternos a los capitanes D. Oirílo Ba- 
queiro i D. Leandro Pavia^ hombre de gran valor i arrojo. En menos 
de dos horas de pelear había en el hospital 75 heridos i más de 40 
muertos. Los indios ocuparon en seguida los caminos de Tijosuco, Sa- 
bán, £kpe3 i Tonxoo. El sitio empezó a las diez de la mafiana i a las 
cuatro de la tarde estaba completamente cerrado. Al día siguiente, las 
trincheras de los indios distaban de la línea de los sitiados unos 30 pa- 
sos. A los seis días de encierro ya los de la plaza no tenían víveres i cada 
soldado poseía un cartucho para romper el sitio. En cama había más de 
100 hsridos, sin médico que los asistiesen. En esta situación, los jefes 
dispusieron la desocupación de Ichmul, saliendo con todas las familias 
por el camino de QueluL 

A las cinco de la tarde salió la primera sección con todas las fami- 
lias, los heridos, i San Bemardino de Sena, patrono de la Iglesia, que en 
pago de su inutilidad recibió un balazo eu la palma de la mano al cru- 
zar la plaza. La segunda sección salió a las seis i a las oraciones de la 
noche el pueblo quedó abandonada En seguida lo tomaron los indios i 
lo redujeron a cenizas. (Baqueiro, tomo 1^, cap. YIII, págs. 295 a 297). 
IS iesia parroquial de León. En latín eeletia, del griego ékkletta^ reuniÓDi 
asamblea, forma de ekkaleo^ llamar, reunir, congregar. 

El curato de la ciudad de León fué erigido por el obispo don Fr. 
Juan de Medina Rincón, quien nombró primor párroco de allí al Br. 



21 



tl4 DICCIORA.KIO 



D. Alonso Espino, hombre sabio i caritativo, que faé sacrificado per 
los dúchimecas el afio de 1586. (Alfaro i Pifia, pág. 261). 

Il^lCSift parroquial. Se ignora cuándo se f ando la iglesia parroquial de 
San Luis PotosL (Alfaro i Pifia, pág. 343). 

Iglesia, parroquial de Zamora. La iglesia parroquial de Zamora toé tn> 
zada el afio da 1838 por el Dr. don José María Cabadas. En 18S3 m 
habían gastado más de cien mil pesos en la oonstrucci^L ( Alísro i 
Pifia, pág. 266). 

IfflesiA parroquial de Darango. A expensas de un fondo creado ¿m 
la pensión de un real en cada marco de plata de la que se eztnJs 
del mineral de Santa Eulalia, que se exigió durante 72 afios, haati ei 
de 1789, cobrándose siete granos al gremio de mineros i cinco ai iá 
comercio, que produjo 800,000 pesos, se fundó la iglesia parroqmsl At 
Durango, de 56'618 metros de longitud i de 26*911 de latitud. (Alii^ 
ro i Pifia, pág. 322). 

Il^lesia do la Oompafiía de León. ' 

Los padres de la Compafifa de Jesús llegaron a la ciudad de Lsás 
(Guanajuato) el 18 de julio de 1737. Fundado un colegio por cí'^^ 
D. Nicolás de Aguilar i sus hermanos don Manuel i don Mareo^ ¿ 
virrei marqués de Gosafuerte, don Juan de Acufia, concedió licea^ 
para la erección, mientras se obtenía el permiso del monarca. 

Fr. Manuel Alvarez i otros tomaron posesión del sitio i de las res- 
tas para la fundación, la cual se rerifícó en 1744. Entonces leTantaroc 
el templo antiguo que era una iglesia de tres naves, mui baja, pobre i 
desaseada. En esta iglesia se venera la imagen origina) de Ntra. Sn. 
de la Luz, que regaló a la ciudad de León el jesuíta Fr. José María G«* 
novesi. £1 23 de majo de 1840 la ciudad juró solemnemente por n 
patrona a la virgen de la Luz. El templo de la CotnpaiUa llueva tiese 
66'88 metros de longitud, 13784 de latitud i 20'064 de altura: las p 
redes, de dos metros de espesor. (Alfaro i Pifia, pág. 262). 

Ig;le8Ía del Socorro. La iglesia de San Agustín, dedicada a Nueste S; 
fíora del Socorro, se comenzó en 1650. (Alfaro i Pifia, pág. 238). 

Iglesias de Yucatán. Por los afios de 1650 había en el obi^MMÍodt 
Yucatán 229 iglesias dedicadas para gloría de Dios Nuestro Sefisr 
i en honor de sus santos, i de ellas tiene la clerecía en posesión HS; 
las 95 es lo que se llama Yucatán i las 53 en la provincia de Ta^ ic« 
i las que administran los religiosos en la vicaría de Ozoootlán. L «* 
ligiosos maestros (franciscanos) de esta provincia han hecho ^ ílt 
nueva erección de doscientas i doce iglesias, sin las visitas de est il 
timos conventos, que no he podido ajustar. De ellas tenemos « ^ 
sesión 151, i las 145 son parroquiales con pila bautismal ^-^ ai 



DK CURIOUIlADEa HISTÚBICl». 3I& 

recdón de 52 conventos í tenemu en posesión 38. (Go- 
lf, Ub. IV, cap. XX). 
Mynaclv (colegio de San), Del latín Igni», término procedente del sáns- 
crito o^w, f aego. 

FaM«ndo nnn tarde, en IT33, D. Ambroño Meave, D. Francisco 
Scheveste i D, José Atdaco, eapaüolei, acaudalados, del comercio de 
Méjico, por el lugar en qae hoi está eí edificio, i qne en aquella époc» 
era na «itio eriazo, convertida en mnladar, encontraron en él algunas 
níDaa miserables, entregadas a la ociosidad i pronnnciando palabras 
indeoentes. Esto movió a loa transeúntes a preguntar si no halifi es- 
coela en aquel barrio, i como no la babla, reaolvieros constrair i dotar 
un» casa de edocacidn a sns expensas, pura lo cual cada uno ofreció 
ana cantidad considerable. 

Los biicainos tenían en Méjico la oofradta de Xoestra Sefiora de 
Aranzoin, fondada en el convento de San Francisco, i luego que los tres 
biscaínos Echeveste, Aldaco i Meavo lucieron pública sn intención de 
fundar el colólo i ponerlo bsjo el gobierno de osta cofradía, los bi/.^ai- 
nos de toda NaevA España se apresuraron a ofrecer liberalmente enor- 
mes cantidades para llevar a cabo la referida fundación i datar esplén- 
didamente el colegio. 

Se procedió a la compra del terreno que tiene d<^ oriente a ponien- 
1S6'7 metroe, 136'591 de norte a suri 17,069'37 cuadrados, vainadoen 
33,618 peaos. Se colocó la primera piedra en honor del santo patrono 
Ignacio de Lojola el dia de so festividad, 31 de jalio de 1731. Se tra- 
bajó en la obra con tanta actividad que en 1767 se habían gastado en 
ella 683,118 pesos. Don José de Gárate i D. Pedro Kegrete contribu- 
jeron también con grandes cantidades para el sostenimiento del esta- 
blecimienta La dotación asignada para cada colegiala debían ser 3,fi00 
pesos i el fondo total de este ramo 468,758 pesos, i los de las obras pías 
establecidas en el mismo importaron 186,630 pesos. Las clases piihlt- 
cas o escuelas pora el pueblo, separadas de las colegialas, fueron dota- 
das con 34,000 pesos, i posteriormente ee construyeron oapillas i un 
departamento para qtfe se diesen los ejercicios de San Ignacio, las que 
costaron 71,635 pesos. Además, se fundaron 66 capellanías con capi- 
tales a 3, 4 i 6,000 pesos, cuyo total importó 256,000 pesos, i *e c6n< 
cedió el patronato de ellas a la cofradía de Ntra. Sra. de Aran/azu. La 
suma total de los gastos ascendió a 1.815,453 pesos. En 1752 se gas- 
taron en reparaciones 168,717 pesos. 

£1 reí OorlosIII, por cédula de 1° de septiembre de 1753, aprobóla 
fundación i crastátucionesi i concedió el patronato i direceiiín a la co- 



3 16 DICOIOHABIO 



fradla de Ntra. 8ra. de Aranasaza. Este esUblecimiento es ooaooub 
generalmente por oolegio de lai BueaÍDU. (J. M. de Laovraa). 
Ignacio (San). 

Eate pueblo de Sonora es memorable en la guerra de la I n d ep e ndc a 
cia porque el intendente D. Ah jo Qaroia Conde derrotó el 8 do cBoro 
de 1811 al insurgente D. José Qonzáles Hermosilla Allí pelearan ne- 
jioanoB contra mejioanoa i murieron más de trescientos liberales i be- 
chos prisioneros como 800. (Oavo» pág. 850). 
IS;uala^(eiudad de). Nombre alterado del azteca Ihuallan^ logar qoeos- 
vía mensajeros, compuesto de ihwdU^ enviar mensajeros, i de km o Iba, 
lugar de. 

La ciudad de Iguala, del Estado de Guerrero, es memorable por d 
plan de Independencia proclamado alli el día 24 de febrero de 1831, 
por los generales D. Agustín de Iturbide i D. Vicente Guerreroi Am- 
bos jefes murieron decapitados: Iturbide^ en el pueblo de Padilla, éá 
astado de Tamaulipas, el 19 de julio de 1824; Guerrero^ en 
de Oajaca, el día 15 de febrero de 1831. 

£1 plan de Iguala contiene veinticuatro artículos i funda las 
del nuevo gobierno que tendria provisionalmente Méjica 

(En el salón de sesiones del H. Ayuntamiento de OuauÜa de Moro- 
los, se baila la mesa en que se firmó dicho plan. (Mendosa, pág. 55). 
Ildeíbnso (colegio de San). Nombre procedente del godo, i significa 
guerrero noble, compuesto de iUl, noble, i de fons o fun»^ belicoso. 

Dice el padre Francisco Javier Alegre que este colegio se fundó ea 
1583, como resultado de la unión de los colegios de San Bernardo, Saa 
Miguel i San Gregorio. El mismo historiador, refiriendo las disputas 
del Cabildo, de los patronos con la Oompafiía en 30 de julio de 158Ss 
con motivo de las condiciones que ésta les exigía, según las instruocic- 
* nes del padre general, Olaudio Aquavivaj al mismo tiempo que refiere 
la próxima ruina del colegio de San Pedro i San Fablo, as^ura que 
*'lo8 seminarios de San Bernardo i San Miguel, felizmente reunidos bajo 
el nombre de San Ildefonso, que se vio desde entonces como un prest- 
qio dichoso de su duración i de sus aumentos, florecían oada día má» 
en letras i en virtud." Sin embargo del testimonio de este autor, i coa- 
tra él en el expediente de visita del colegio de San Ildefonso del sfio 
de 1827, fundándose en los datos que acaso ministró el archivo «N 
colegio, se asienta que su f andación se hizo por el padre provincial ¿ • 
tonio de Mendoza, con la Ucencia del virrei D. Alvaro Manrique í 
Zúfiiga, fecha de 29 de julio de 1588, el 1" de agosto del mismo i ■ 
Entonces se le unió el colegio de San Bernardo, al que ya estaban 
dos los de San Miguel i San Gregorio. También dice que la fandr i 



DE CUbiOBlDADBS H1BT<(B1CA8. 317 

ae hizo con 30 colegialeí, a quienes ee dio manto leonado i beca mora- 
(Ug rector jesaita i rentai baatantes. 

En 29 de mayo de 1612 expidió el Rei ana cédala, en virtud de la 
enal quedó reunido al de San Ildefonio ü colegio de San Pedro i San 
Pablo de la Ck>mpafiía. En 1612 quedó reunido privadamente i en 17 
de enero de 1618 se hizo solemne. £1 primer rector de los colegios uni- 
dos fué el padre Diego Larioa. Desde esta época empezó el colegio na- 
cional i más antiguo de San Pedro i San Pablo i San Ildefonso de Mé- 
jico a fungir oon estos títulos» con justtcia i de hecho adquiridos. Du- 
rante el reotorato del padre Cristóbal Escobar i Llamas (de 1727 a 
1742), fué una era brillante para este colegio. Este padre fabricó el 
suntuoso edificio que ahora sirve para la "Escuela Preparatoria" en 
el que gastó 400,000$^ El 19 de marzo de 1740, según el periódico 
•«Mercurio," que sustituyó a la **Qaceta," se estrenó concluida la facha- 
da principal con el balcón de enmedio, la imagen de San Ildefonso, ta- 
llada en piedra i las armas reales. El mismo día se inauguró la capilla; 
el 22 se estrenó el magnifico general con los retratos de los alumnos 
más distinguidos en el colegio. El 25 de junio de 1767 se intimó el 
decreto por el oidor comisionado D. Jacinto Martínez de la Concha. 
El edificio fué ocupado, los colegiales expulsados, los libros de la bi- 

• blioteca yacían esparcidos por las calles unos, i otros en una bodega 

baja i húmeda. En el edificio se alojó el regimiento de Flandes. (Pérez 

Hernández). 

Otro autor dice: "El 6 de septiembre d^ 1573, en la esquina de la 

ealle del Indio Triste, cerca del colegio de jesuítas, con 30 niños dota- 
dos de otros tantos patronos, se abrió el seminario de San Pedro i Saa 
Pablo, que hoi llaman San Ildefonsa" (Oavo, lib. 5^, pág. 3). 
ImilSeiieii rivales. Plural de imagen^ nombre derivado del latín imago, 
imaginia, qu^i significa representación, reproducción. 

La Virgen i Santiago tomaron una parte mui activa i directa en los 
sucesos de lu conquista, Santiago, en calidad de guerrero i soldado de 
•aballería, abrió la marcha en la refiida batalla que tuvieron los espa- 
fioles con los indios de Tabasco, dando tajos i reveeea Cortés no admi- 
tía la identidad» sosteniendo que el auxiliar aparecido era San Pedro, su 
especial patrona (Gomara, Crónica, etc., cap. 20). La cuestión quedó 
indecisa. — El buen Bemal Díaz del Castillo la afrontó, i con candorosa 
soma dice: ''pudiera ser que fueran los gloriosos apóstoles Sr. Santia- 
go ó Sr. San Pedro; e yo como pecador no fuese digno de verles; lo que 
yo entonces vi y conocí, fué a Francisco de Moría en un caballo casta- 
fi0| que venía juntamente con Cortés.'' (Hist verdadera, etc., cap. 34). 
Su segunda aparición tuvo lugar durante el alzamiento de los indios. 



318 Dicen. 'KA AlO 



La Virgen no se manchó con sangre americana: limitábase a 
tíerra en Igs ojos a los indios para que no padieraadefenders& (< 
ra, cit, cap. 105), distinguiéndose en esta táctica la Virgen de loa Be- 
medios. En tan auténticas i autorizadas tradicioaes están íondadae Iss 
cuatro principales historias que conocemos de su prodigioBa iiiTCiiñdiia 
i como en ellas figuran cierta eom potencia i oelilioa habidos entro la de 
los Remedios i la de Guadalupe, a causa del cacique D. Jiuui« qaifá 
de allí procedió el antagonismo entre ambas imágenes, distingoiáoáoss 
a la una con la denominación de Gaehij^mBk i a la otra coa la de Orm- 
lla^ voces que repite hasta el fastidio Oabrera en su Emmdo dé Árwmi 
de Méjico, Asi también yinieron al fin a convertíase en bandera, la pri- 
mera de los espafioles i la segunda de los mejicanos, durante la prokm- 
gada i sangrienta guerra de independencia. La de loa Bemedioa foá 
proclamada CapUán Gemrcd i condecocada con el bastón i banda añB- 
tar. A la de Guadalupe la fusilaban en efigie como rebelda (Duiáo, 
tomo 2?, pág. 78, nota 2^ pág. 63). 
Imáig^eiies de aantos (qu Jalisco). En las cercanías de Tepic^ a dislaa- 
cia como de un cuarto de legua, por el sur, se venera ana Santa Groz, 
formada sobre la superficie de la tierra. Está cercada con pared de 
piedra i cal, i tiene la entrada por el Santuario o capilla del mismo 
nombre, entre el coro i la puerta del costado. De esta Oras hablaa 
Mota Padilla (cap. 36), el padre Francisco Javier Alegre, Fr. Anto- 
nio Tello, Fr. Francisco de Florencia (refiriéndose a lo que escriláó co- 
mo testigo de vista el padre Antonio de Oovarrubias). Por el afto ds 
15iO se descubrió ésta i dicen que fué de la manera siguiente: 

"Llevaba un joven una manada de yeguas por aquellos campos^ lai 
que repentinamente se detuvieron oomo espantadas. Trató de exami- 
nar la causa i a pocos pasos distinguió una cruz de hierbas o aaosle, 
cuyo verdor se diferenciaba de todo el que había en aqu^l campo, Des- 
pués de verla i reverla admirado, dio noticia a otros, que fueron luego 
movidos de devoción o de la curiosidad; mas no les causó tanta adoi- 
ración por entonces, hasta que entrado mayo observaron que enmedio 
de la aridez de todo el campo se mantenía verda Oontinuando esta ma- 
ravilla durante veinte o más afios, trataron de edificarle un templo que 
costeó D. Alonso Hernández de la Torre, i ya hablan de la extstencis 
de esta capilla i de la aparición de la Ornz, los que escribían en pi 
cipios del siglo XVII, i refieren lo mismo que hasta el presente a&o 
1852 estamos viendo, es decir: "una cruz cuya cabeza está al nc 
cuarto al nordeste i los pies al sur, cuarto al sudeste; que se levav' 
dedos de la superficie de la tierra; que la de que se forma ee mui 
tinta de la que está en el circuito; que es mui fofa, de tal manera 



DE €*tRlOB10ADEI HISTÓRICAS. 319 

carinando un dedo o la mano, oon facilidad te hinca o cava dentro de 
ella;" que a peaar de esto i de las Uuviasi tan copiosas en aquellos rnm- 
bo% la sniz, estando como está al descubierto, se conserva después de 
má» de tres siglos, sin el. más minimo detrimento; que la hierba o sa- 
cate se mantiene en todo su verdor, sea cual fuere la estacidn; que esa 
kierba es distinta de la que se da en todos aquellos alrededores: i ja se 
sapone que nadado esto se debe a la industria humana" (Manuscrito 
remitido de Guadalajara).^ 

£n la villa do San Juan, al oriente de Gaadalsjara, se venera una 
ima^^en que trajo Fr. Antonio de Segovia, primer custodio de la que es 
hoi provincia de Santiago de Jalisco, i uno de los primeros varones 
apostólicos que predicaron el evangelio en estos puebloa El obispo D. 
Xieonel de Cervantes Oarbajal sacó la imagen de un hospital donde ha- 
bía estado hasta entonces i comenzó por los afios de 1632 a 35 a pro- 
mover su devoción. El obispo D. Juan Ruis Oolmenero, que iiiso la 
Tisita de la diócesis en 1649, le fabricó un templo i turo el placer de 
que el 22 de noviembre i 10 de diciembre de 1665 se jurase solemne- 
mente por el cabildo eclesiástico i las autoridades civiles defender el 
misterio de la Inmaculada Concepción de María 

El mismo Fr. Antonio de Segovia trajo juntamente con la '^Virgen 
. d« San Juan" la de Nuestra Sefiora de Zapópan. El primero que dio 
noticia de lo milagrosa do esta imagen, fué el cura D. Diego de Herre- 
ra en 1651. £1 obispo D. Juan Saotiago Garavito, que empesó a go- 
bernar la diócesis el 7 de enero de 1677, encomendó al padre Florencia 
de la Compafiia de Jesús la publicación de los milagros de la Virgen de 
Zapópan. También se veneran las imágenes de San Clemente papa, 
de Guadalupe, de San Antonio, etc., eta (Véase Cruz de Tepic). 
In&S^cnes» Carlos V remitió a la Nueva Galicia cuatro imágenes de la 
Virgen, todas iguales en sus tamaños, en ser de talla i al parecer de 
una misma advocación, con el niño Dios en los brazos i la mano dere- 
cha con demostración de tener en ella el rosario. Las recibieron los 
padres franciscanos. Colocaron una en el pueblo de Poncitlán, uno de 
los primeros poblados; otra colocaron en la iglesia catedral en el pri- 
mer altar; otra con el título de 'nuestra Señora de los Angeles, retuvie- 
ron para sí, en San Francisco, en Guadalsjara i la cuarta es la del Ro- 
sarla 
Imprenta en Méjico (primera). Término derivado de imprimir ^ forma- 
do del latín imprimere, compuesto de in i primere^ oprimir, apretar. 



Nosotros pregúntanos: ¿qué objelo ha traido la tal aparicién, o la tal craz sólo 
ti le eo la imagloacióa de los creyentee? 



8S0 DICOIOVABIO 



Prascindamof de la errdnea opinión eicpresMla en Taríot aserítam 
da nota, que le aeflalan por fecha el alio de 1532, siendo aa( qae al ni- 
mo tiempo afirman qne la introducción ae debe al virrei D. Antonio de 
Mendoza, que no vino hasta 1535. Testimonios mni respetables aacfB- 
ran que el primer libro impreso faé la E$oata «iptrtlua/ de S«n Jbsb 
Olimacoj pero no nos dan su fecha, i en nuestros días nadie ha lo^nd» 
▼er un ejemplar. El libro más antiguo, de onya existencia no hai dada^ 
es^ hasta ahora, el Marvual de aduUoit de 1540; pero es impreso por 
Juan Orombergor> siendo asi que Juan Pablos, que en ranas edicioaes 
se titula '^primer impresor de Méjico," parece^ por otros ductuneatoBy 
que no empezó a ejercer sino hasta 1542. Esta obscuridad no podrá 
disiparse sino con el hallazgo de nuevos documentos. Entretanto^ k 
opinión más probable, aunque no segura, es que la Escala Btpwiímal 
fué impresa en 1534 i de este afio data la introducción de la imprenta 
en el Nuevo Mundo. En cuanto al primero que la ejerció, queda inés- 
cisa la cuestión entre Pablos i Orombeiger, aunque parece imposible 
negarse al testimonio de crónicas casi contemporáneas en favor del pri- 
mero, i pensar, además, que se arrogaba públicamente i con todo desca- 
ro un titulo que no le correspondía. (Dice. Univ. de Hist^ i Geog.) 

Imprenta de Guadalajara. El día P de diciembre de 1810 marcbó pa- 
ra Sonora D. José González Hermosillo, dirigido por el dominico Dr. 
Fr. Francisco de la Parra. Esta persona fué mui grata a Hidalgo, por- 
que dirigía la única imprenta que había on Guadalajara, la que puso t 
su disposición, i por este medio se publicaron manifiestos, proclamas i 
órdenes, que dieron el mayor impulso a la revolución, i todo lo costeé 
de su bolsillo este eclesiástico, que no quiso figurar como jefe müitir, 
sino como director de la expedición. (Cavo, pág. 849). 

Inipreiita de los insurgentes. En 1812, para generalizar el conocimiei- 
to de sus planes i otros escritos en su favor, la junta ya contaba eos 
imprenta en Soltepec. 

El Dr. Oos, conociendo la grave falta que el no tenerla hacía ais 
causa de la insurrección, proyectó formar caracteres de maderas, i eos 
admirable empeño i diligencia los hizo por su mano, o dirigió su cooe- 
truoción, i no teniendo tinta, la suplió con afiil. Apenas se puede lu» 
hallar algunos ejemplares del ^'Ilustrador Nacional,^' periódico queCot 
comenzó a publicar con su nueva imprenta i que deben mirarse tf^*^ 
otras tantas pruebas de todo lo que es capaz el ingenio del hombre Sj 
jado por la necesidad. 

Guando se consideran estos esfuerzos del Dr. Gos i los que al mv 
tiempo hacía D. Ramón Rayón para fabricar armas i pólvora i df 
útiles de guerra, se pregunta con pesar: [qué se ha hecho este geni 



DI CDBI08IDADU HISTÓEIOAI. 82 1 



Tentn* i fecundo en reoanoe, de que en aquella época dieron repetidas 
po^NM loa mejieanoat 

Poco^ ain embargo, podía hacerte con tan imperfecta i diminata im* 
pronta; pero los guadálupe$ de Méjico conaigoieron a fines de abril ga- 
Bar a nn tal José Rebelo, oficial de la imprenta de Arispe, quien pro- 
porcionó otros dos cajistas, i comprar una cantidad de letra que Tendió, 
ain saber el objeto, un espafiol, la que bastaba para componer cinco 
pliegos. Sacóse en un coche en que iban las sefioras de los principales 
de la corporación, que lo eran el Dr. Díaz i los licenciados Ouzmán i 
Guerra, llevándola en canastas, a pretexto de ir a hacer un convite en 
San Ángel, i aunque el coche fué detenido en la garita, no fué recono- 
cido con cuidado, en consideración a las sefioras que en él iban. Por 
'medio de esta imprenta se empezó a propagar la lectura del ''Ilustra- 
dor," del que además se sacaban muchas copias manuscritas en Méjico, 
causando mucha inquietud al gobierno, que prohibió severamente (ban- 
do l^ de junio) su circulación, i lo mismo hizo el cabildo eclesiástico, 
gobernador de la Mitra, por un edicto (3 del mismo mes), en el cual, 
bajo el precepto de santa obediencia i do las penas establecidas en el 
derecho canónico contra los autores, fautores i encubridores de libelos 
famosos i sediciosos, mandó a todos los fieles que entregasen los ejem- 
plares i denunciaren a los que los tuviesen.^ A los confesores, que ins- 
truyesen a los penitentes, de la obligación en que estaban de hacerlo 
asi, i a los predicadores, que declamasen i combatiesen desde el pulpi- 
to contra este periódico, que el cabildo califica de máquina infernal^ 
inventada por el padre de la discordia, para desterrar del país la pazp 
que el clero debía fomentar i cultivar con todo empefib. Esta activa 
persecución de las autoridades civiles i eclesiásticas ha hecho que sea 
tan difícil encontrar algún ejemplar de este periódico. (Dice. Univ. de 
Hist i Geog.) 
Imprenta en Aguascalientes. Las dos primeras imprentas que hubo 
em Aguascalientes las llevaron a mediados de este siglo sus duefios D. 
Vicente Alonso Hinojosa i D. Diego Pérez Ortigosa. (Gronzález, pági- 
na 189, nota). 

Imprenta en Tabasco. A mediados de 1825, D. Trinidad Flores i D. 
José María Corrales llevaron a Tabasco la primera imprenta que hubo 
^ en el Estada En ella se imprimió el primer periódico tabasqueilo, ti- 
* tulado *'£1 Argos/' (Gil i Saenz, pág. 175). 

Imprenta de Orízaba. En 1838, D. Félix Mendarte estableció en 



}kal se incalcaban los bajos e iDfames vicios de la delación, del cliisme, la tralcióQ 
1 Yo U) más degradante al hombre! Todo por servir a un déspota. 



322 DICCIONARIO 



Orízaba la primera imprenta. £1 17 de septiembre de 1839 sa twM 
alli el primer periódico, que se llamó '*La Luz.'^ (Arrónizp pá|^ 614). 

Imprenta (libertad de). El 28 de diciembre de 1855 expidió el Ooa* 
greso un reglamento proviaional de la libertad de impre&ta, ea qiMfin* 
daba el oso de tan preciosa garantía. La primera iei* que se dí6 «oeroi 
de esta (Méjico al través de los Siglos, tomo 5, pig. 110). 
Incendio en Villa-Alta. Palabra originaria de la latina incnuUum, de- 
rivada de ifieenderst que significa encender. 

En 1580, tanto la iglesia como las casas de Villa- Alta (Oajacm), enn 
de paja. 

£1 1 1 de marzo de este aflo, después que el padre ¥r, Alonao Ganas 
terminó el oficio de coro i la gente del pueblo se habla entregSMle si 
descanso, una negra esclava, a eso de las diez de la noche, salió de k 
casa de su sefiora en busca de fuego por el vecindario. Halló lo qvs 
bascaba, i se volvía ya para su casa con un tizón encendido» en la su- 
no, cuando a causa del viento que soplaba con fuerza, una chispa qas 
saltó, incendió el techo inmediato. Los amos de la negra despertaiens 
la luz de las llamas, i sobrecogidos de espanto, salieron dando voces i 
pidiendo socorro a los vecinos. Entretanto, el fuego se oonmnioaba é» 
unos techos a otros, i ayudado del viento corrió con tal prontítud» que 
en breve tiempo toda la Villa quedó reducida a cenizas. Apenas podie- 
ron los vecinos salvar sus vestidos, perdiendo cuanto teniaiL £1 P. Car 
cés murió quemado. (Gay, tomo 2°, págs. 59 i 60). 

Incendio de Veracruz. En 1812 habla fuera de las murallas de Ve- 
racruz una población de más de 4»000 almas; pero efi 1821, cuando Isf 
tropas independientes, acaudilladas por el general Santa-Anna, sitia- 
ron la ciudad, el gobierno de la plaza hizo que una parte de su guarni- 
ción fuese a cometer' el bárbaro atentado de incendiar el caserío qas 
allí había, para que no sirviera de abrigo a los republicanos. (Lerdo ds 
Tejada, tomo 3", pág. 10). 

Incendio en Méjico. £1 H de abril de 1706, a las tres de la tarde, 
se incendió el Sagrario i se quemaron tres colaterales i ol órgano. 
Incendio de Tacuba (Aguascaliontes). Más de 20,000 independieatei^ 
a los que se presentaron muchos de la villa, llenaban las plazas i Itf 
calles de Aguascalientes, convertidas en cuarteles. Se fabricó pólTon, 
se construyó armamento, i todo se almacenó en la casa de la esqi i 
de la 2^ calle de Tacuba, que daba vista al occidente i. sur. El 1' i 
diciembre de 1810, el pueblo i el ejército solemnizaban la fiesta i i 
Virgen de Guadalupe, cuya imagen ostentaba la bandera de los pa^ • 
tas, cuando un suceso inesperado, espantoso, vino a turbar la oo i 
alegría. Se había incendiado el gran depósito de pólvora i amM | 



". *ii<v^^ 



"f^ 



DE CtRlOSlDADBS HI8TÓB1CAB. ^ 323 

▼ora2 elemento amenazaba consumir toda la población! Pereció la guar- 
dia; lee aoldack» que la formaban habían sido arrojados a gran distan- 
cia o sepultados en los escombros. Cadáveres por todas partes, cuerpos 
mutilados. Multitud de hombres i mujeres corrían en busca de los so« 
res misqueridoa Más de mil personas pen^cieron víctimas del in* 
cendio. 

Be dice que sospechando el general D. Juan Allende que dos espa« 
lióles fueron los autores del incendio, mandó que los fusilaran. (Gon- 
zález, pág. 80). 

Incendio en Méjico. Las casas que llamaban de estado, pertenecien- 
tes a los descendientes de Oortés, se quemaron el 14 de febrero de 
1642, Como el fuego duró toda la noche, alimentado por un fuerte Tien- 
to norte que soplaba, fué uno de los incendios más memorables que ha 
habido en la ciudad de Méjica 
flftCCIiillO del Palacio de Méjico. £a 1692 hubo en Méjico un terrible 
incendia 

A consecuencia de una gran carestía hubo gran hambre. 
Se dijo que el gobierno había mandado comprar todo el maíz que 
existía en Chalco, Tohica i Oelaja. Al anochecer del día 8 de junio, la 
plebe se amotinó, i después de haber apedreado las ventanas de pala- 
cño i cometido otros insultos que no se pudieron impedir, pegó fuego al 
palacio del Virrei, a las casad de cabildo i a tiendas de ropa, de donde 
robaron todo el dinero que había. La voz de que se quemaban las ca- 
sas de cabildo, lle^ó al retiro de D. Carlos de Siguenza i Góngora. Este 
literato, honor de Méjico, excitado del amor de las letras i de la patria, 
considerando que en un momento iban a ser consumidos de las llamas 
los monumentos más preciosos de la historia antigua i moderna de los 
mejicanos, que se conservaban en aquel archivo, con sus amigos i algu- 
na gente moza i denodada, a quien dio cantidad de dinero, partió para 
la plaza, i viendo que por las piezas bajas no era dable subir al archivo, 
porque el fuego las había ocupado, puestas escaleras i forzadas las ven- 
tanas, aquellos hombres intrépidos penetraron en aquellas piezas, i 
aunque el fuego se propagaba por ellas, en medio de las llamas, asiendo 
de aquí i allí los códices i libros capitulares, los lanzaban a la plaza, i 
en este ministerio tan arriesgado continuaron hasta salvar el archivo. 
Las pérdidas se calcularon en tres millones de pesos. (Cavo, lib. 9, § 19). 
Incendio de la Concordia. 

£1 11 de febrero de 1865, el jefe francés Billault incendió la pobla- 
ción de la Concordia (cerca de Mazatlán) por orden de Castagny. 

"La entrega de la población de la Concordia a las llamas, como ha- 
bía sido entregado anteriormente por el coronel francés Dupin el pue- 






S84 ^ DICCIONARIO 



blo de Ozttluama, eran hechos que estaban on contraste con las pslsbm 
dichas por Forey el 8 de junio de 1863 en la orden qae expidié a n 
tropas .... Decía que las familias rictoriosas de Francia iban a mstu 
en la capital del antíguo Imperio de Moctesuma; pero qae **eD mét 
destruir, como Hernán Cortés, iban a edificar.'^ (Zamaoois, tono K, 
pág. 824). 

Iniié* En el idioma tarasco, el término indé, sig^fica fte. 

Después que Francisco de Ibarra fundó la villa de Darango, den 
brió las minas de Indé, de Sefior, Barbula i Ouencamé. ( Mota FsdiSi, 
tomo 2^ pág. 31). 

Independencia (de Yucatán). Palabra compuerta de ín, que nk 
separado» i dependencia^ formado de depender^ compuesta de deipmr 
der^ término derivado del latín penderé^ pender. 

En 18 de febrero de 1841 se pronunció en la cindadela de San Besito 
el coronel P. Anastasio Torrens, i levantó una acta en la que Yiutík 
se declaraba independiente del gobierno de la Unión. Lo que se bcfl 
oficialmente el 1? de enero de 1846. (Baqueiro, págs. 27 i 129). 

Independencia (calle de la). El 16 de octubre de 1856, el praideotí 
D. Ignacio Gomonfort dio una orden en la que mandaba que ea el tér- 
mino de quince días se abriera una calle al través del convento gnodt 
de San Francisco, de Méjico, i se llamase la calle de la IndepeadecÁ 
Así le hizo, sin decretarse algo que recordase la memoria de Fr. Pdn 
de Gante, Fr. Bernardiuo de Sahagün, Fr. Antonio Margil de Jalái 
otros muchísimos ilustres misioneros, con quienes Méjico tiene coutn^ 
una deuda de eterna gratitud, cuyos cuerpos estaban sepultados es & 
cho convento. (Rivera, tomo P, pág. 28). 

Indio yucateco. Ea vocablo formado de india, voz derivada de in(kij<Á 
el río Indo (de Asia). 

'*Es el indio yucateco un monstruo, conjunto de religión e impiedci 
de virtudes i vicios, de sagacidad i estupidez, de riqueza i miseria ^^ 
cido en el seno del cristianismo e iniciado en sus misterios, adon i ^ 
divinidad i respeta al sacerdote; hasta incidir en el fanatismo i U ^ 
perstición, muere como si ignorase la existencia del Ser creador, ff^ 
vidente i justiciera Pésimamente, o mejor dicho, sin edncacióa nisp' 
na, tiene idea exacta i precisa de lo bueno i de lo mala Por áetgn^ 
se inclina, con más frecuencia, al mal Gon un entendimiento ^ 
aunqtie sin cultura, se traslucen en sus acciones i discursos algiuu <*'' 
gos de ingenio^ empafiados con el más grosero idiotismo. Son mi ^' 
tas sus necesidades i casi nulos sus placeres. Sufre muchas privsc ^ 
''No puede ver una imagen de santo o una cruz sin postranM t^ 
rentemente ante su presencia, ni encuentra nunca un sacan' ^ 



DI CÜRIOSIDADIS H18TÓB1C18. 325 



quitarse el sombrero i correr presuroso a besarle la mano, qae ooloca 
sobre un pafiaelo en sefial de respeto; i con todo, no hace caso, o des- 
precia los movimientos de su conciencia. Oonsnme la mayor parte del 
f mto de su trabajo en obras de piedad, que al cabo degeneran en devo- 
tas orgias. Muere sin confesar los pecados más horrendos, diciendo que 
va a d9$can»ar. Yo sé de algunos que, teniendo por concubinas a sus 
hermanas e hijas, lo han negado con tesón a la hora de la muerte, aun 
requeridos caritativamente por el confesor, con el conocimiento que a 
todos asiste de que este comercio criminal es por desgracia mut común 
entre ellos; i han exhalado el último suspiro con tranquilidad i sin re- 
mordimientos. No profesa tanto amor i devoción a Dios i a la Virgen 
María como a San Antonio de Padua, que es el ornamento principal 
de sus chozaa I en sus apuros o angustias, lo primero que hace es en- 
cenderle velas a éste: si logra su objeto, bien; si no, \o castiga. Si la 
mucha lluvia es causa de que se pierda la coaecha, enciende su vela a 
San Antonio; como las aguas continúen, zambulle al Santo en el pozo 
o en una tina; si éste no hace el milagro de hacer que cesen las lluvias, 
recibe del indio, en castigo, 25 latigazos. Si por la mucha seca so le está 
perdiendo la sementera, hace lo mismo: principia con sus velas i roga- 
tivas; si no llueve, pone al Santo el sol, i como continúe la falta de Uu- 
TÍa, castiga a San Antonio con otros 25 cuerazos. 

*'Es incapaz de robarse un peso, i se roba cuatro veces dos reales; no 
miente i huye siempre de expresar la verdad, estudiando su fraseología 
para no verse precisado a afirmar o negar. Se le pide la hora i contes- 
ta: creo son loa tantas; se le pregunta si lloverá, i contesta: cui parees^ 
puede wr; se le consulta sobre la distancia que falta para uno llegar a 
algún lugar i sólo manifiesta qué está o no está lefos, que media eomo 
ten tiro de piedra, qwe poco más o menos se escucharía un grito, etc.; se 
desea saber su edad i satisface diciendo: que presenció tal o cual acon^ 
tecimiento, 

"Ama al blanco i evita cuanto puede su compaftía, mirando con des- 
dén i como inferiores a las suyas, las demás castas; respeta al origina- 
rio de la península espaftola como a su sefior i lo considera como su 
tirano; goza públicamente de los bienes que le ha proporcionado la ci- 
vilización, i deplora en secreto, con ' horror, los males que le ha traído 
la conquista; sufre resignadamente el estado de servidumbre en que 
vive, i no pierde ni un instante la esperanza de sacudir algún día el 
yugo que lo sujeta, volviendo a adquirir el dominio de su país.'' (Dice. 
Univ. de Hist. i Geog., afto de 1854). 

A las anteriores líneas copiadas en su mayor parte de la obra citada, 
«Pernos afiadir que el carácter del indio yuoateco lo ha formido el tra- 



B26 DIOCIONIRIO 



to que ha recibido. 3i vive en la más orasa iguorancia,, en la indokocÓK 
sin aspiraciones, en la abyecitín, es porque así lo ha «¡aeiido 1* iníoBi 
esclavitud en que ha permanecido bajo el despotismo de unos tóieei» 
que sin humanidad ni conciencia lo ha explotado i envilecido ásraxa 
n^ia de 300 aflos. Ha sido despatriado (Oogolludo» tomo 2?t líh 
cap. IX, pág. 50), vendido por esdavo i asesinado de la nafuiera ibu 
infama (Véase Baqueiro, Ensayo Histórico sobre la revolucidn de Ti- 
catáu). Dice este escritor yucateco: **£n menos de un mes (ea 1847) é 
consejo ordinario de guerra de la Oapital había juzgado i senteBda^ 
a más de 200 presos (indios) traídos de los pueblos del interior, por m 
haber allí el número suficiente de oficiales para formar dicho tríbisaL 
Habían sido fusilados Dionisio Matu, cacique de Chioxnlab» Maaaá 
May i su hijo Lucio (vecinos del mismo pueblo), el primero &i Cocüaí 
i los otros dos en Ohicxulub; la misma suerte corrieron el cacique^ ei fs- 
cribano i et maestro de capilla de Motul, el cacique de Acanqneh, ad^ 
más de 108 que habían sido conducidos al presidio de Gampedie i 14 
desterrados a Yeracrus. No diré que no existiese, al menea en la |«ii> 
oriental del Estado, una gran fracción de indios que se había rebelare 
contra los blancos; pero de esto a considerar que todos estaban compr» 
metidos, sirviendo el más insignificante pretexto para reducirlos a pi 
sión, llevarlos a la picota, exponerlos a la vergüenta pública i nnc&u 
veces, después de todo, conducirlos al patíbulo, había una difereacü 
enorme^ (Tomo P, cap. YII, pag. 264). Véase Tsab, 

Indios (triste condición de los). Plural de indio. En 1532, la Real As- 
diencia de Méjico hizo revalidar las resoluciones de quitar a los clénfcs 
sus repartimientos, proveyéndoles de congrua, i de herrar a sos indici. 
Ya desde la conquista estos eclesiásticos, que debían emplearse ea li 
conversión de aquellos naturales, se habían hecho encomenderos, i mu 
eran comerciantes que clérigo& (Oavo, lib. III, § G). 

InditlIS (convento de las). Plural de indita, diminutivo femenino ¿9 
indio. 

El obispo D. Juan Francisco de Gastafiiza fundó el convento át la 
inditas de la Esperanza, de Mt^jico, dejándole una parte de sus bieta 
(Alfaro i Pina, pág. 319). 

Indulto» Del supino latino indultum^ de indul^ere^ ser benigno. 

Decidido Morelos a evacuar a Oaauhtia de Amilpa, dio orden / 'ii 
28 de abril de 1812 para que desde esa noche no oorriera la palab b 
su campa El 30 hizo Oalleja sefia desde el sujo para que eesara e ^ 
go. Después llegó al Baluarte del Agua D. Manuel Galápis, alféf k 
granaderos del provincial de Méjico, con indulto para Morelos, C i- 
na i Brayo. Al reverso contestó Morelos, diciendo, que él, ñor -« t. 



DE CDKI08IDADE8 HISTÓRICAS. 327 

otorgaba igoal gracia al general eapafiol D. Félix M* Calleja. (Baita- 
mante, tomo 2^, pág. 71). 

(convento de Santa). En francés i catalán agné9^ del latín fjtgnes, for. 
^ ' mado del griego hagnost inocente, puro, casto. (Monlaa). 

£n el año de IdOO fué fondado el convento de Santa Inés por reli- 
giosas de la Ooncepción. En 1861 haV)fa 17 religiosas que el 13 de 
febrero se pasaron al de Santa Teresa. 
ISgrcnio de azúcar en Nueva España (primer). Del latín ingenium, tér- 
mino compuesto de tX i genere, ginere, engendrar. 

El primer ingenio que hubo ^n Nueva Espafia lo mandó fundar el 
virrei Mendoza a una legua de Orizaba, en el lugar que Oortéa había 
ofireoido a Bemal Díaz del Oastillo. (Hist verdadera de la Oonq. de la 
Kmeva España, cap. 160^ pág. 166). 

Ingenio en Yucatán. En 1649 decía la relación hecha al Emperador 
en el Real Consejo de Indias: 

"£ que asimismo somos informados, que el dicho Adelantado Mon- 
tpjo en Champoton hace un ingenio de azúcar e para él ha tomado e 
toma la tierra a los indios de aquella provincia i les quita sus labran, 
zas." (Oogollndo, tomo P, lib. 5^, cap. 10). 
iDgpcnlos* Plural de ingenio, 

"Ansi mesmo, somos ynformados de que en muchas partes do la 
Nueva España, ay tierras muy buenas e aparejadas para poner cañas 
de azúcar y hazer yngenioSi porque son tierras templadas y de mucha 
agua, anai cerca de la Mar del Norte como a la Costa de la Mar del 
Sur. Procurareis que algunas personas se encarguen de hazer algunos 
yngenios de azúcar, e favorecerlos eys en lo que buenamente se podiese 
hazer, dándola tierrras donde hagan los yngenios y planten las cañas, 
las que pareciesen ser combinientes para ello, con que sea sin ningún 
perjuicio de los indios; y an de entender que an de tener negros para 
servicio de sus yngenios sin que en ello entiendan los indios, so graves 
penas." ( "Lo que el Virrey e Gobernador de la Nueva Espafia y sus 
Provincias, etc., etc. A de hazer en dicha Tierra. Fecha en la Villa de 
Valladolid a 16 dias del mes de abril de 1650 años. — Yo la liegna") 
(Docum. del ArcL de Indias, tomo 23^ pág. 532). 
Inquisición en Méjico. Palabra derivada de inquirir, escudriñar, in- 
dagar^ significa pesquisa, indagación, fiscalización. 

El P. Rodríguez en su Compendio hiatoriali asienta que el Papa 
constituyó inquisidores a loe obispos recien nombrados en América. 
En 1627 se dio en Nueva España providencia de cumplimentar una 
cédula del Emperador para arrojar del reino a los judíos o sus descen- 
'^ientes i a los condenados por la Inquisición, embarcándose, al efecto, 



828 MGOIONABIO 



]o8 que habieroj con prohibición conminatoria de rolver a AméiietL El 
Líe Marco* Aguilar vino a Nueva Eipafia con el encargo de "enlwi- 
der en la^ cocas tocante al Sanio Qficio de la Inquiñción;" el Tiritadoc 
D. Franciaoo Tello de Sandoval, que vino en tiempo del Tirrei 
za, traia la encomienda que durante bu visita ejerciese las atrib 
de inquisidor; Fr. Antonio Daza, en la crónica de la provincia de ftuí- 
ciscanos, asegura que Fr. Martín de Valenda ejerció el cargo de taqui* 
sidor. Según Herrera, en el gobierno de la segunda audiencia se eeia- 
bró una junta en Méjico, de la que fué presidente D. Sebastián Bam(' 
rez de Fuenleal, obispo de la Española, i asistieron los oidores SaloMsóo, 
Maldonado, Oeinos i Quiroga, el conquistador D. Hernando Cortés» si 
arzobispo Znmárraga, los dos prelados de Santo Domingo i San IVsb- 
CÍ800, con dos frailes de cada religión en su oompafiia, Diego Fernán- 
dez de Proafio (alguacil mayor), Bemardiao Vázquez de Tapia (vegi- 
dor), Francisco Ordófiez i Bernardino de Santa Olara (vecinos). En ss. 
ta junta se determinó ''que había gran necesidad de que se pusiese si 
Santo Oficio de la Inquisición, por el comercio de los extranjeros i per 
los muchos corsarios que platioaban por las costas, que podían intro- 
ducir sus malas costumbres en los naturales i en los castellanos, que 
por la gracia de Dios se conservaban libres del pésimo contagio de la 
herejía, i tanto era más necesario, cuanto los pueblos castellanos esta* 
ban unos de otros mui remotos i apartados." 

Por cédula real, fecha a 16 de agosto de 1570, se ordena a la cindad 
que **por cuanto el reverendo en Cristo padre cardenal de Sigiienz^ 
presidente del consejo e inquisidor general, nombró inquisidor a D. P^ 
dro Moya de Oontreras i Lie. Juan Oervantes, se les dé para ellos i ssi 
familias buenas posadan, que no sean mesones, i la ropa que hubieren 
menester, sin dineros, i todos los otros bastimentos i cosas neceaariss 
por BUS dineros." Así el afio siguiente de 1571 se fundó en Méjico si 
horrible i odioso tribunal. 

'*Ha celebrado (dice el Dice. Univ. de Hist i Geog., de donde toma- 
mos estos apuntes) autos generales i particulares de fe, con notable 
grandeza de autoridad i concurso, quedando en todos la fe católica i 
verdad con victoria." {De manera que la creencia se imponía por 
dio del terror i de horrorosos suplicios! 

Si la creencia nace de la convicción, ^cómo ha de ser posible que U 
torturas, los suplicios, los tormentos, formen creyentest ¿Oómo había i 
convencerse el que moría quemado en el brasero de la Inquisiciónt Bn 
tan crueles los inquisidores que '*las cenizas de los que morían quep* 
dos se echaban en la acequia (albafial) o ciénaga que estaba detr^ 



DB OCBIOilDADKB HISTÓBICA8. 32Í 



San DiegOi en lo que ahora es jardín de Tolaa." (Alamán, Diierta- 
ción, eto.) 

El fiscal Bonilla, según Fr. Juan de Torqnemada, ascendió a inqui- 
sidor en 157S, i fué nombrado fiscal en su reemplazo el Lie Alonso 
de Granero^ a qnien, el afio siguiente de 157i| ascendió a inquisidor el 
cardenal D. Gaspar de Quiroga, arzobispo de Toledo e inquisidqr gene- 
ral, i en su lugar do fiscal fué electo el Lie. Santos García^ que en 1576, 
a su vez, subió a inquisidor. Granero fué después obispo de Oharcas i 
Garda de Gnadalsjara. 

Parece que la Inquisición se fundó en el primer conrento de los do- 
minicos^ puesto que consta que los religiosos de Santo Domingo dona- 
ron para el efecto su casa contigua al edificio. 
InqilisiciÓIl (suplicios de la). £1 primer acto de crueldad que, con el 
nombre de auto de fe, celebró en Nueva Espafia el tribunal de la "San- 
ta Inquisición,'' fué (según ol testimonio de Fr. Juan de Torquemada) 
el afio de 1574, en la plaza del marqués del Valle, entre* la puerta del 
Perdón de la iglesia mayor i casas de Oortés. Fué mui solemne i auto- 
rizado, i como el primero hubo un gran concurso, asi de habitantes de 
la ciudad como de los forasteros: 63 fueron penitenciados, 21 reconci- 
liados en persona por la secta de Martín Lutero, 5 relegados por la 
misma herejía i entregados al brazo secular para ser quemados i los de- 
más de diversos delitos. 

En 1671, según el mismo Torquemada^ hubo otro auto de fe; i de es- 
ta fecha a 1593, se celebraron 7. £n 1596 se yeríficó el décimo, el do- 
mingo 2^ de Adviento, frente a las casas de cabildo. Presidieron el au- 
to, el 8 de diciembre, los inquisidores D. Bartolomé Lobo, Guerrero i 
D. Alonso de Peralta, electo a la sazón, el primer obispo del nuevo rei- 
no, i el otro, que después fué obispo de Charcas. Hubo 67 penados. El 
25 de marzo de 1602 se celebró otro auto en la plaza mayor, en el que 
salieron más de ciento, muchos de ellos relajados i uno quemado vivo. 

En 1605 hubo un auto de fe en Santo Domingo, en el que el tribu- 
nal dio gracias a la ciudad por su asistencia i "de ser amiga del trí. 
bunal'' 

Puede asegurarse que durante dos centurias, no pasaba afio sin una 
Entre los notables pueden citarse el de 1646, celebrado en el atrio del 
convento de Santo Domingo, en el que hubo 21 penitenciados que sa- 
lieron con corozas, soga i vela verde, por judaizantes. De éstos, 12 eran 
de Portugal, uno de Málaga, dos de Castilla, dos de Méjico i cuatro de 
Veracruz. El 23 de enero de 1647 hubo otro auto sangriento. El 30 
de marzo de 1648 se celebró en la iglesia de la Profesa, en el que sa^ 
lieron 28 victimas. En él fueron condenados Martin Garatusa a 200 



» 



uot«a i oinoo a&oa d« gAlen, i Fr. Gupar A 
peipetnt. 

En 11 de enero de 1619 ae hizo el pregan 
eelebrii en U plazt del Volador el 1 1 de *br 
•rtlonlo ligniente). 
Xn^nlllclÓn (un anto de fe de U). Para qs 
•ómo celebraba el Sanio OfUÁa su caritattTC 
«infca relaoidn: 

Et 11 de enero de 1619 ae hizo el pregón i 
M trataba de celebrar en la plaza del Yola 
anuncio aaJiÓ el alguacil mayor, D. Jnan Ag 
paliado de la nobleza de Méjico, en oabaltoa 
loa miniatroH del tribanal i precedidos de las 
pnertaii del tribnual, arzobiepado, palacio, d 
Tacnba, se pregonó el edicto del tenor sigaii 

"El iSanto OfvM de la Inqnisicida hace bi 
Uanoi, eatantea i habitantes en est« ciudad i 
•ómo celebra sato general de fe, para exalb 
Mtólioa, a 11 dtai r^* mea de abril de eate 
Ift placa del Volador, de esta ciudad, para qi 
tóliooa, ganen las indulgeociu que los Sumo 
a loi que se hallen a semejantes actos, que s< 
llegue a noticia de todoa." 

Este edicto se publicó el mismo día en b 
fton en loa más apartados. Luego ae remató, i 
trnociún del tablado por Marcos de Moya, i o 
del patito O^Q, Bartolomé Bamal, en 7,0l 
pesos la vela, a las que se añadieron cantid» 
anmentos. En los trea meses que dnró la I 
para loa curiosos; pero muchos lograron lice 
líS Taras de longitud, 18 de latitud i 8 de al 
ae levantaron otros tantos tablados, de una i 
el principal, dos de 66 varas i doa de 28 de I 
varaa de anchura. Un tablado arrimado al 
«n el que se diapuso alojamientos para loa ju 
óón destruyendo una ventana, de la misma 
i media de ancho, se dispuso para que en su 
da de 17 varas i un arco de 7 varaa de alto 
•rriba que el resto, se colocaae el dosel negn 
dadas de oro, mesa revestida de terciopelo n 
rreipondientei i recado de escribir de plata 



DI CliBUiaiDJDRt EISTÓCICAB. 

ahwlft se adornó con 8 colamnss jaspe&du i en eu frontil el t 
8ui Jaan que debía servir de tema del aermón, i que era et %^ 
de la DominicA in albia, día del auto. A eite £n se pidió a si 
Pax vohia, et oiUndii m mamts et laíu». 

Sobre el arco u pualeron las armas del papa reinante tnoce 
OOQ la tiara i las UaTes, i haciendo lado a la tarja, dos estatal 
Fe i U Jnsticia, i dos mnchanhoi portando armas de Santo Do 
la InqniiiciÓD. Del lado de la nnivereidad se elevó la media 
oon asientos ^ara los reos, sostenida por cuatro arces decoradot 
esondos de Santo Dombgo, Inqnisición i San Pedro mártir. Ei 
tro se colocó nna crns da verde i oro, i de esta media naranj 
ana crujía hasta el centro de todo el tablado, donde estaba ool< 
cadalso o asiento para qne oada reo oyese sn cansa i sentencia 
tivamente. Enfrente a la media naranja, se paso el altar para 
Terde i dos palpitos, nno para el sermón i otro para la lectura 
na, comunicados amboa i con la mesa de los secretarios por crnj 
eaoaleraa, nna del lado da la Universidad, para los reos, i otn 
loa Flamencos para los inquisidores, dabr. ' paso al tablado, así 
poraciones oomo de gente principal, caballeros i sefloraa, Sobrí 
bladoa referidos habla otros, oomo dice la relación del auto, pars 
personas. La vela tenia 4,300 varas de tienzo, todo se adornó 
gadnras moi buenas, de terciopelo carmesí i otras, asientos c6 
decentes, blandones de plata, etc. 

Conclnida la obra i hechos por el tribunal los convites convi 
de autoridades i corporaciones, se procedió a la solemnidad. El 
in albis, desde la mafiana estuvo colocada la célebre cruz vert 
iglesia de Santo Domingo. Hablando el Sr. Alamán de esta ci 
que hasta poco antea de qne él escribiera su obra, se hallaba col 
la portería del citado convento. 

A las tres i media de la tarde de dicho día sábado, empezó e 
Itfgnbre de todas las campanaa de la oindad, en seDal de dueh 
tíva por la pertinacia de los reos e impetrando de Dtos mise 
para sus almas. Luego que hubo comentado el clamoreo dicho, 
prooeúón. Delante de doce alabarderos de librea, seguíanse lo 
tros de vara i familiares del tribunal, los comisarios con bssb 
rados, la nobleza i caballeros de órdenes militares, ricamente i 
i al ¿Itimo el Sr. Don Hernando Altamirano i Castilla, conde 
tiago, llevando el estandarte cuyas borlas sostenían dos cabal 
Oalatrava i Santiago, sobrinos del arzobispo Detrás del conde 
tiago, B^ufa su hijo D. Juan, adelantado de Filipinas i el algu 
7or del Santo Oficio, D. Jaan Soainabar i Aguirra 



J 



í DIOOtOlARlO 

El ntor de eita reUuón inaerte un epiíodío rt 
condea d* Buttitgo, qne ■iempra habla tenido U ttoora da llerar «I M- I 
tendarto de la Inqniaición en casoí análogos, i al ' 
anto da 1S74, en que lo sacó Diego do Ibarra, cal 
Santiago fabnelo de la ooodeaa de Santiago, D* M 
ma i mujer de D. Hernando Altamiraao. En I6( 
salió estandarte, lo tacó D. Juaa Altamirsno, pac 

Despula del eitandarte oamiaabaa laa oomnnldM 
cladoa entre sí, la^o loa conmltorea i califíoadorea 
ioñgniaa, despuéi la religión de predioadorea con 
cabeza el padre pñor, llevando la crnz rerde, de 1 
doB de brazo, ' con an velo negro pendiente de los I 
coro de la catedral iba entonando el himno de la 
i^í^iiL La procesión fué llevada por Ia> callea, pía 
go, vuelta a la Encamación hasta seguir la linea i 
Volador. Kl concurso fué extraordinario, pues 1! 
tanto este dia como el siguiente. Ijob coches se q 
en las bocacalles toda la noche i por no perder el 
muchedumbre hiciese falta en el tablado, plaza i i 
afluencia de gente fué tal, que vinieron forasteros 
de distancia de la capital, atraídos por la curíosidí 
pectáoulo (i por ganar las indulgencias que se oÍ 
liera al asesinato), que parecía (en frasea del híat 
Nueva Eipafia se habla quedado desierta i oonoen 
de Méjico. Llegada la procesión al tablado, que fu 
locó en su altar la erus, i recitaron las preoea i or» 
Todo el tablado estaba iluminado por cien cirios 
una multitud inaudita de cirios de diitintoi tam 
Los dominicos velaron toda la noche la orut, rezai 
rosario i a la media maitines, despnéi de los cuale 
cir misas hasta el comienzo del auto, que oyeron lo 
Auma en el taUado toda la ñocha Lu cinoo com[ 
lu ciudad, levantadas al efecto, i la de soldados de 
ron valla i patrullaron para evitar deaórdenea I 
dores llamaron sacerdotes, religiosos i seculares pi 
lajadoa, i tomándoles el correspondiente jnramen 
los bajaron dos inquisidores, cada uno una parle t 
doa distintos tramos a las cárceles, donde noüficaí 

i Debt ileier ta nii£insgaeral& en la esquina déla cstie a 



BE CCBIOBIDADBS HltTÓBlCA8. 

relajados, i lei dejaron « loi padrea toda la noche, i elloa, completan 
te as^nradoa. Loa dichoa reoa eraa catorce, i nna, llamada dofia lai 
If úfies, pidió doi andienoias, una que doró de laa nueve a lu dies d 
noche i otra de la nna a lai tres de la mafiana, de Ua qne reanltó 
no ae ejecutó con loa oompafieroi, aíno qne ae difirió lu aentenoia hi 
el 2 1 de abril que, en nn anto adicional en la iglesia de Santo Domü 
W le conmutó juntamente coa otra, Leonor VAzqnec, a 200 azotea 
aambenito perpetuo. A laa tres de la mafiana oyeron miu loa inqi 
dorea i parte de loa padrea anxiliantei de reoí con loa familiares i 
más oficiales del tribunal. 

En seguida ae dijo otra misa para la otra parte de loa padres i 
qne no pudieron oír la primera. A laa cuatro llegó el arzobispo D. J 
de Mahosoa, visitador del tribunal, i que como tal había do presidí 
auto. El Sr. don Marooi de Torrea i Rueda, obispo de Yucatán i 
salón virrei i gobernador, no pudo asistir por su enfermedad, de la 
a poco falleoió, habiéndose el dfa antea, 8 de abril, aaoramentado. 
la misma cansa no pudo la audiencia ocuparse en el anto. Deaaf uní 
los reos, an procedió mui de madrugada por los mismos inquisidOR 
hacer la entrega formal de ellos a las parcialidades de iudios díputt 
para el caso, i sftgün el ofrecimiento qne al tríbnnal hicieron de sus 
tonas, Al amanecer empezó a salir la procesión de los reos. Iban 
laate 16 familiares de vara, luego las cruces del Sagrario, Santa O 
riña Mártir i Santa Teracruz, con mangas negras, loa curas i sns 
rigoa. El Lio. Guijo aQade que llevaban tres misales, tros ceremoni 
i tres cruces peqnefias. Seguían luego las eetstnas de los reos maei 
o prófugos en número de 67 i 23 cajas de sus huesos, después loa IC 
conciliadns, con sambenitos de media i entera arpa, sogas, coroza i 
la verde cada nno, con el padrino que le tocó; en seguida loa 13 i 
relajados con sus dos confesores cada uno, corozas de llamas i dei 
insignias ile reglamento. El alcalde coa bastón negro, a pie, i a cab 
nn gran acom pasamiento de ministros que conducían uua acémila 
jaezada i con campanillas de plata, que a lomos llevaba una caja 
nácar i embutidos del Japón que encerraba las causas, i a los ladw 
la caja iban las varas de la reconciliación, cubierto todo con un ti 
de toroiopelo carmesí, doce alabarderos, el alguacil mayor i el aeor 
rio D, Engenio de Saravia, a caballo, cerraba la procesión, que 
aoompafiada desde su salida del clamor de las campanas. La rut* 
ella fnó la misma que la de la Omz Terde^ i entró en el tablado, « 
hemos dicho, por la escalera de la Universidad. Acto oontinno, a la 
Uda de los reos salió la procesión de los sefiores, todos a caballo, pri 
ro loa familiares i la nobleza, luego el oonaulado, «I claustro de do 



1 OtCCIllX.tKlA 

reí, loB doB cabildos con ña pértigo i maocros, 
derecbft í presidiendo al secular ti eorregidoi 

general, i del hábito de Alcántara, despaja el tribunal, yendo el fiítil 
D. Antonio Gabiola con el estandarte i el inqnisidor D. Bemabí igk 
Higuera i Amarilla. En su compañía, i detrás, el SeDor Arubiipa, ii 
sn derecha el inquisidor decano D. FranoUco Estrada i Eacobedc^ ii 
la izquierda el Sr. D, J uaa Saenz de Mafiosoa. A continuación el «■■ 
tador del tribunal, el abogado fiscal, a caballo, i loi capellanes i deaii 
familia!, a pie. Cerraba el todo el coche del Arzobispo i loa de lodt- 
más señoree. Esta segunda procetiión o paseo se hizo por las caÜn ie 
Santo Domingo, portal, a dar vuelta por el Arco de San Agnstla pn 
Porta Ccell 

Cerca de las siete comeniú el anto. Sentado* los señores, hechski» 
verenda a la crui, hicieron la protesta de la fe por el cabildo eclMÜi- 
tico, sti tesorero i provisor D. Pedro Banientoa; I ' ' 

rregidor i por todos los circunstautea, el secretario 
trando las cruces i misales para el auto los clérigo 
antedichas. Luego se leyó por el secretario la bi 
Protegendis, en la que constan las gracias e inda 
por 8. 8. a) tribunal de la InquÍBÍción, a eui auxtl 
a SUB autos. En seguida predicó su sermón el Sr. 1 
rre, deán de la metropolitana i obispo electo de Sao 
cluido el sermón, empezó la lectura de las causas d 
cuanto debían quedar conclnidas a tas tres de la ^ 
las de las estatuas, tocando la campanilla el arzobii 
rante la lectura pidieron audiencia cuatro relajada 
Higuera les dio, i de resultas de ellas se dio tamb 
talina Enriques; pero no hubo motivo de reconcil 
quemados dichos relajados. A las tres, en efecto, i 
corregidor, de los reos, por el alguacil maj'or i i 
dándole usase de piedad, por mera fórmula. El cor: 
diatameute a na tablado que se puso en la diput 
au tribunal i con consulta de su asesor sentenció a 
dos a ser quemados después de habérscits dado 
Treritlo de Sobremonte por sus blasfemias i pertin 
viva Acto contünuo fueron conducidos los ajustici 
alabarda, como entonces se practicaba, hasta el luf 
como se ha dicho, estaba junto a 8an Diego. Trevii 
del auto, fué menester mudarle varias bestias, pm 
vpaba en demasfa, hasta que se puso sobre nn caball 
también que el indio que llevaba ol animal, exho 



DR CnRIOSlDADKS HISTdniCAB. 

cine i da vez ea cuando le daba trompones en la boca por ma 
palabras, coaa qao en medio de lo horrible, presenta mocho ds i 
lo. Llegados al brasero les saliá al encuentro el SeSor de la Miai 
día, como le acostumbraba oon todos los sjusticiados, hasta nn 
dfas. Ejecatados qae fueron se les arrimó leQa a las estatnas i h 
Trevino, como se ha dicho, faé qaemado vivo. Dicen qae él misoí 
los pies, atraía a sí la letla, i que los mncbacboi i gente del pneblí 
raban piedras i loa soldadoa de balazos, ' bastft que faé consamii: 
saplioio danS hasta las siete de la noche. Fué mucha la gente qae 1 
Bonoi& TodH la Alameda, hasta las copas de los árboles, estaba i 
da i se contaron hasta 500 coches. 

El f aego duré basta acabar los restos de todos los sentenciad* 
huesos i estatuas, i at día siguiente se llevaron tas cenizas a 1 
naga, a medio día, en carretones, por orden del corregidor. A I« 
4e la noche se ilnminó el tablado, concluyó la lectura de las oa 
entonces sacaron a los reconciliados. El clamor de las campana 
siguieron la sefiol de las de Porta Ccelí, anunció el acta El inqs 
decano, con sobrepelliz i estola, asistido de los curas, procedió, se 
escrito en el ritual, a la ubjaración, reconciliación i alza de ceus 
los penitentes, El secretario hacia las preguntas del credo que < 
taban loa reos i circunstantes, i lo mismo les layó, repitiendo elloi 
jn ración 

El oGciante canttS las oraciones mientras los dérigos daban o 
varas a las penitentes; concluido esto les quitaron tos velos a las 
i se repicó generalmente. Iios reos e ioquisidores volvieron pn 
nalmente en el orden que habían venido. £1 día siguiente, Iue 
cumplió la pena de los azotes con los pregones i cabalgata da o( 
bre. El 2 1 fué la reconciliación de los dos reos (de que ya se bal: 
Santo Domingo, i asi se termino este celebérrimo anto. 

Faeron en él sentenciadoi 107 reos, a saber: 13 en personas 
dos al brazo secular (7 hombres i 6 mujeres: S por relapsos i 6 p 
penitentes). De éstos, 6 eran de Portugal, 2 de Castillo, 2 de U 
3 de Sevilla i 3 de Méjico. Entre éstos figura el famoso Tomás 
lio de Sobremonte, natural de (bastilla. Entre los cargos de su 
hai el curioso de que se comunicaba en las cárceles en lengua m^ 
i en ella maldecía a la Inquisición, a loa reyes, al papa i demás q 



1 ¡Qní ejemplo de caridad, qué educaclda ee le i^aUa si pnebla! ¡Afa nalradi 
es nombre ila Dios qaem&bais a los qoe tentan valor de mpresar sss ideas 1 1 
^Mwls a loe hipócritas I a los asesinos que coadjUTaban a voealras Iniquidad^ 
goblsrao intane, qne castlg&bnls los hechos de coacleueia interoa! 



DlCQlOXáfttO 



bfkn fondado el odioso tribniuJ. Se portó tut re 

gfa, Leonor Nilnec (también reUjkdK), le dijo qoe le delíft por m ilw | 

de verlo tan iracundo. Simón Montero tAiubién u portó muí ñofs- 

guOnza, oyendo an lentencia: Be pnao a danur i en el pfttlbolo radui ¡ 

que loe uienloi no ertavieron cómodo*. Antonio Baec (Hrido enji- , 

dto de cuenta, «acordóte de elloa, i decía que loe oriitianoi eru ■■■■ 

beatiaa, aplicándol» el pialmo Sietti eqwti el muíiu; úonialo Flora 

pidió audiencia on día a deshoras de la noche por molestar a loi iaqii' 

■idorea, i otorgada, iné para aSrmarae en que qnerla viñr i insrir« 

m leota. Se fingió looo; pero loa médicoi opinaron que ludemencitn 

aimnlada, lo mismo qne la de su compafiero Gontalo Baez que mHi 

muoho ruido en las cárceles, por lo que a veces se le castigaba, i d«M>- 

tttba a loa inquiaidores üamiodoleí "perros" i "ladronea de ans haci» 

das." Una dofia Catalina Silva era tan tenaa que en i 

jos i hermanos, le rogaban con lágrímaa pidiese la reoc 

audiencia, pero fui para mila afirmarse. Ana QiíaKt m 

morir mártir. MaKa Oómex era tan celosa de au lei, 

BUS liviandadea exigía ajunoa i otras prácticas de so 

León Oarbajal era mui venerada entre loa aajoa. Ti 

cancro en el pecho que llaman zaratán, ulcerado, qnei 

tillas i despedía una fetidez iusoportabla ' A Leonor 

de Trevino, le dijo éste: ";ca! madre de los Srtacabeos, 

relajados que habla tenido por hijoa. Loa reiajailoa ei 

ron 06, diez muertos en las cárceles de la Inquisiuión, 

i 6 que se fugaron cuando aospecharon qne ae les pen 

eran 5 hombres i 5 mujeres: 1 de nación francés, 3 i 

Portugal. De ellos Agustín Kojas ae ahorcó en la oár 

ra ae dejó morir de hambre. Doa murieron repenti 

Eorfqnei i Oatalina Birera se dejaron sacramentar, a: 

legio a la impenitencia final Isabel NiiQez pidió aud 

de morir i no pudo hacer ninguna confesión, i con gi 

nei expiró, lo qne la hiso juzgar por posesa. De los i 

láa oAroeles fueron 81 hombres i 16 mujeres. La pe 

siempre Portugal, pnea ana naturalea fueron 23, andi 

sos 4, gallegos 2, valencianos 1, de Lima 1, i 1 de V( 

loa oriundos do otras naciones siempre eran descend 

de portugueses. De éstos hai notable solamente la mi 

Día¿ SaatiUáD, quien por estafar a sus correligionari 

eOD denunciarlos i al efecto solfa entrar en la casa de : 

1 |Nl asi se escapó del tomento Aia liiteliz, como tampoco lot 



CEBIOIIOADBI UIITÓSIOál. 

ata que elloo, canudos, la díeroi 
i ahorcad», *in aTerijpiaraa ai p 
Ím mjoc Jnaa da Araojo mari6 bajo lai rninaa de v 
derribó. Leonor Baec, mejicana, doncella, otaba tai 
trMncía, que ea su cama ola músicas celestiales. El aa 
tteufl la Bandee da awgarar que nna negrilla que alU 
la cama de Laonor, era el diablo qoe le dio esta serens 
jor Lipes correapondió a su nombre, pues morid en e: 
mni respetada de los so^os. Las estatuas de relajados 
8 hombrea (6 portagneees, I holandés i 1 madríleDo). 
notable Pedro Mercado, qae compuso ana comedia i ( 
aídn did asientos de preferencia a loa judíos sobre los 
atrajo aoipechas i celos. Los reconciliados fneron 2 en 
Bona 27 ( 18 hombrea i 1 1 mujeres). Loa notables de ést 
da (Francisco Rsien), único preso por protestante, 
"que se burUba del Papa, Inquisición i demás cosas 
mana, qne eran abusiones las demandas da las cofradíi 
aUrígos para recoger plata." Fué sentenciado a dos afl 
sn monasterio, i qne en ál fuose instruido en la religió 
Sebastián Baei iba anualmente por la liare del Sagra 
bol i asistía con mucha ostentación el jueves i viernes 
do, a la inversa, desaliñado, según los diversos motivoi 
gar loa misterios da estos días. De éste se puede decir ' 
la llave de la iglesia a Lutero. Una D* Jnana Enriqui 
cida en Méjico por sus galas, coches i demás aparatos 
aompatlla de su marido Simen Baez, hijo de nn carr 
como despnés se le averigüé. Murió en el hospital da 
guíente de I6Q0. Un Br. Tinoco, médico de profeñén, 
jico, en sn anto se le suspendió para siempre el ejer 
teñón. Una muchacha de Izmiquilpan, Inés Peraira, 
loa anjaa había de nacer el Mesías, i la tenían mui adc 
dlan velas, ato. Oon la corosa cumplió iu deatíno elevad 
H fingió loco en la cárcel de la Inquisición i quiso mat 
del tribunal Por este delito antes del auto se te habí 
BBotea. (Dice. Univ. de Hist i Oeog.) 

Eb4«í>ící6b. 

En 1671, al rei Felipe II estableció an Méjico el tri 
^«jaioión. Nombró inquioidor general a D. Pedro Maj 
autqoe antea habla sido nombrado inquisidor el sanj 
(OaTO, U. 6. p. 1») 
ImaiaieMn de Martin Garataia. 



DICCIONARta 

En el «fio de 1616 ee verífiuó na aato di 
Domingo, donde se pnso nn tablado ei 
igo Vélez de Auu. Satieran en él 40 j 
n» delitos, 8. £1 Hi^niente afio se celel 
Oatedral, a 23 de enero. En ¿1 se rec 
lieroa coa oorozu, soga i vela verde, po 
m natnralei de Oastilla, uno de Málagt 
Veracriu i doa de esta Corte, 
el auto qae celebró la Santa InqaiHioiún 
ifeaa de la Oompaflla de Jeade, aalieron 
il de Sevilla, cnyo delito comistía en qi 
leí convento te Sngió secaUr i médico, 
lio, el primero en el Valle de laa Amilp. 
le le deja enatro hijos, cud segunda vt¡ 
o fraile, llamado Alejo de Ooatro, de 83 
de mahometano. Otro ds loa deadiohad 
)go (también llamado Mangula), qae n 
in primera consorte, i que sirviendo en 
lición habla violado el secreto de ellas II 
uitios de los presos. Fué sentenci&do a 
s, i en caso de que el tribunal no le remi 
n oien pesos de oro para gaatos extraor 
ilo asimismo a 200 atotes, por hechioen 
la Ana Vega, la cual, segün se eospechi 
•. Pero de todos loa penitenciados ningí 
Villavicencio Salazar, a quien por sn 
n Droga, otros, por «ub maldades. Mar 
an, Martin Garatttxa. (Ramírez Aparíci 



KlOCIOItlUIO 

pidi¿ oapítulaoión. Por aoibu partea i 
)• i ftlgnncn beridoB. (Dice. Univ. d« HL 

de noTiembre de 1866 fué tomada poi 
lacio B. Alatoire, quien u habia ■omet 

no tomar la« arniai costra él, i en el ci 
iempo ae habfa pronunciado contra el ím 
M). 

B Méndes. I« palabra Jalpa ei alterac 
e«ta de xaÜi, arena, i pan, en: en el areí 

1 villa de Tabasco, llamada Jalpa, se le 
X, en memoria del patriota liberal D. Gre 
a lagar i ae distinguió por haber gaat«d< 
lol Estado contra la inTaúón francesa, qi 
7 de febrero de 1864. Murió en esta Ca] 
17. 

re (villa de). Eatk población, del E«tad 
el valle de su nombre, a corta distancie 
la el alio de 1743, en el logar llamado Jí 
*e en Sléjico (origen del). "En tiempo qn 
ndosa, se hi;a (según cuenta en su mema 
Lmargo) la segunda naregacion de la espi 
Pedro de Alvarado (que llamaron del S 
capitán Rni Lopeí de Villalobos, natural 
osmosgrafo, 7 diestro en el arte del mari 
ite; llevó quatro navios de alto bordo, 1 

con él trecientos j ochenta hombrea d< 
do servicio j mar. Llevaron en an con 

religiosos de la orden del glorioso padrs 
iTneva Espafia, del puerto de Juan Gall^ 
el «Do de 15t5. Fue por piloto mayor d' 
r^o, que fue el que lo fue también en la. 

7 ae salvó en la nao Tictoría. Fue esta 
ciada, porque casi ae perdió toda sin sei 

n>arí¿ casi toda la gente 7 quedóles mu 
,a velas, ní acudir a las cosas forzosas d« 
)n ocasión de decir que no podían pasar I 
tras las muchas 7 mui recias corrientes i 
uamente soplaban j que per esto los na 
lueva Espafia, 7 que no se podía pasar 
•cial; cosa contraria a lo que después ac 



t>B CDRtOUDADKR HISTÓBICÁI. 

"De los que eicaparan de i»ÍM nsveguion (j aportann k 1 
át Portugal, y fueron proMi de ím portngneMa de ftqaellu pro 
fueron vno de loa religiosos, llaoisdo trú Andrés da Urduii 
quieren decir qne fué vno de loa que pasaron el estrecho ooa I 
nee], j García di Escalante j Gatdo de Laba^sres, el qnal di 
sacó de allá el j«ngibr«, con gran secreto 7 reosto, por no ser 
de los que lo tratan j manejan, que lo trajo con muí gran onidí 
llevó a Oattilla, y de allí lo traxo aesta Nueva Espada, 7 se lei 
Quanhuahuac (Onernavaca), en la huerta de Bemardioo del 1 
de donde ha procedido la quantidad que ai el día de oi en las 
Barlovento, en espncial en la de Santo Domingo, de donde lo 
Espafia en gran cantidad 7 abundancia." (Fr. Juan de Torq., 
qufa Indiana, tomo 1* lib. 5°, cap. XI). 

Jllotepec* Del azteca ^^ihUp«tt, cerro de maíz, término compí 
xolotl, maiz, i teptttt, cerro o montón, abundancia. 
El primer encomendero de este pueblo fué Juan Jaramillo, 
"AntoB que el dicho Xoan Xaramillo se casase con la dicl 
Marina, tenia el dicho pueblo de Xilotepeqtie, e que lo sabe 
Marqués ge lo dio, yendo a la conquista del Panwjo, por much< 
nos aervycios que abfa fecho a 8a Magostad en la oonquista e 
cion desta Numa EtpaAa (Bemardino Tasques de Tapia, testí 
probanza en Méjico ant»el escribano Juan Ugarte el 16 de 1 
1543." — Doottiu. de Indias, tomo 41, pég. 254). 

JimcnCK (villa de). El apellido Jiménez es patronímico, deri 
mismo que Simntez o Simonet, de Simeón, nombre procedente 
breo SeKimeon, oído. 

La villa de Jiménez, del Estado de Tamaulipas, fué fondaí 
valle de su nombre por el coronel D. José Escandón, conde d 
Gorda, el 17 de febrero de 1749, con el nombre de Santander, 
capital de la colonia del Nuevo Santander hasta 1S2I. 

Juan de Letrán (colegio de San). El 12 de julio de 1929, el gnar 
convento de San Francisco solicitó se le hioiose merced de un sil 
d^ cercano al convento, ubicado a la otra parte del agua pars 
muchachos naturales de esta tierra fuesen dootrinadoBj pudienc 
casa en que estuvieran. Fué mui bien recibida la petición, i loi 
res, que parece hablan tenido parte en inducir al guardián a q 
eiese, recogieron dinero aun de limosna para llevar a efecto li 
eión del establecimiento. Se concedió el terreno i Ée^edifieó 1( 
JBsgó necesario para una escuela i habitación ;de algunos nifii 
boi se conserva parte de esta primitiva construcción, i es not 



DICCIONARIO 



■B lenciUeE i aoHdez i por sni colnmnaa \ue, a peur de tener mÍM d» 
S'3{i2 metroa de alt)lrE^ hoq de una «ola piedra. Se concedió el patnm*to 
al atontamiento, i el primer maestro de la eecnela, en 1529, fué el padre 
Fr. Pedro María, religión lego de San Francisco, conocido en la hiato, 
ria por el padre Gante, a quien ae debe la fnndación de algún otro ea- 
tabledmiento. Era, ae decia, hijo natnral de Oarloa Y; títÍ» en as 
oíaito bajo en San Juan de Letrán. Por códulaa de 1618 i de 1667 ae 
recomienda macho el cnidado de eate plantel de edncación. A princi- 
pioa de eate siglo cayó el colegio en completa decadencia. El últiíao 
rector, en 1648, fa¿ el Lio. D. José María Lacnn^iL 
JacbfHl (traicidn de). Apellido yncateco. £1 candillo rebelde Uignel 
Juchlm, cuando principiaba a sitiar la ciudad de Valladolid (Yucatán), 
el 11 de marco de 1848, esoribiii ona carta al coronel D. Yictoríano Bi- 
▼ero, jete de aqaella plasa, manifestándole "qoe deaeaba fuese ss com- 
padre i, además, deseaba tratar con é\ acerca del modo do terminar ia 
guerra, para lo cnal quería conferenciar en el sitio llamado Jalal, a las 
inmediaciones de Yalladolid; añadiendo, qne como seguridad da la bas- 
na fe con que procedía, en el momento que le avisara de sn salida pan 
Jala), le enviarla en rehenes 16 o 20 de los suyos, qne debían peina- 
neoer en la placa principal hasta concluir tas negociaciones." 

Oomo Rivero contestó que iría, Juchfm envió los indios que deUaa 
quedar en rehenes, hecho qne entusiasma de tal modo a algunos oficiiües 
de la guarnición, que ae incorporaron a la comitiva que en aquel momea- 
to salía para Jalal, compuesta del jefe Kivero, el vicarío de la parroquia 
D. Manuel Antonio Sierra, los presbíteros D. Marcelino Fas, D. Ma. 
nuel de Jestls Fóres i D. Bamón Yaleí, qne confiados en la palabra ds 
Jncbíin, no tomaron ninguna precaución para su seguridad. Ouaada 
llegaron al sitio convenido, vieron con sorpresa que no estaba el cabecilla 
^ue los había llamado. En su lugar loa recibió otro caudillo llauíado 
Francisco Pno, rodeado de una turba inaoIentadiL Guando Bivero pre- 
guntó por Juchlm, contestó Pao: "No está aquí el oomaodante todavía; 
pero desde ahora les anuncio que para restablecer la paa, les va a eri- 
gir, por expresa condición, la desocupación de Talladolid." 

En esto se presentó Jachi m, con su sombrero adornado de cintas de 
varios colores, nu riñe de sargento pendiente de una faja encaruada 
que cruzaba el pecho, en donde oatentaba oomo escudo una hermoas flor 
artificial, roja, todo para demostrar su alta graduañón. "Buenos días, 
•eflor Ticarío," dijo con altivez, dirigiéndose al cura Sierra, da aqieOa 
reverencia con que los de esta rasa acostumbran tratar a los sacerdotal. 
Después se dirigió u los demás i les dijo: "SeBores, no es posible qna 
ustedes regresen a Valladolid." Al oír esto una multitud de.indioa ar- 



DE CUBIOeiDADM UUTÓBlGAfl. üi 

Ksdoa de fusiles í machetea, rodeó ■ Io> blaacoi. Gntoncea el Vícuio, 

para ulvkr a alganot do loa qns habfaa ido con él, dijo a Jnchtm: "yn 

^■fl voi a permanecer oon natedes, necesito de mis paramentos sagrado» 

para administrarles los tacramantos, para lo cnal te suplico que va; t 

por ellos las personas mguieatea; preabltero Pares i los 

^D Mosquita, D. Pedro Zaldlrar i a otros muchos, i 

atado coronel Rirero i a un hermano suyo, ni a los ofic 

Barrera, I). Susebio Castellanos, D. Miguel Oabaflai 

artillería, que quedaron prisioneros. También c»jú en 

ayudante D. Francisco Oviedo, que fuá el último que • 

después de dar libertad a loa indios que habían que 

•na vez que se les habla obseqniado con muchos gan 

dienta A las oinco de la tarde lleTsban los presos al | 

i al pasar cerca de la linea de defensa de Yalladolii 

indios que conducían a los presos, gritaban a los de la 

Beramos, despídanse ustedes de ellos." Loa deagraoii 

ron a oitnup a las oraciones de la noche. Otro de los c 

Cecilio Ohl, salid a recibir los presos al cabo del poeblo 

roa enoerrados en un cuarto del convento, menos el '^ 

tCa en nna de las piesaa prindpales, con la puerta 

guardia de vist^ Asi pasaron aquella noche loi desvi 

Fasaion el dia 13, pero a las oraciones de la noche si 

indios de los pueblos inmediatos que concluyó al día e 

la mafiana llegan unos 10 o SO indios corpulentos i b 

por más qne el Yicarío quiso, no logró impedir que ei 

sa donde esUban loa presos, i los destrozaron a mac 

indiada que había estado pasando toda la noche, ae i 

Talladolíd. (Baqueiro, tomo t', cap. IX), 



DIOCtOKAmo 



SSbchéOt Nombre mHyftqne significa ;)U 
joio <U tierra colorada; compneato da Kanec 
zo. 

El pueblo it KanoAbchén (YncaUn) es m 
I primero! que ea 1617 k imurreccionó » I 
nt sacudir el yago de la esclavitud de los in 
Enbsonot* Nombremayaqueaigníficae 
de f oncofi, tierra bermeja, i de oonot, oeno¡ 
£1 28 de diciembre de 1847 desaparecieron 
knoabconot, Santa MarJa í Yaxuna, devora 
». En este liltimo fueron asesinados seis n < 
manos de loi inoendiarioB. ( Baqueiro, tomo 
becheiD. Término de la lengua ma^a qi 
mpneato de Kuy, ladear, atravesar, i ehtei 
nbra causa hinchazón. 
En la hacienda llamada Kaíchechem, de Yi 
)i derrotaron al jefe D. Tomás Fajardo i le 
o de 1647. (Baqneiro, tomo 1" cap. IX). 
< (Ensebio Francíaco). Este jesuíta iteliano, 
en 1681, fué nao de los primeros misionen 
fines de 1G82, que partid para dicha peaii 
v¿ ooniigo al F. Kino i al P. Pedro MaUai 
las misiones de Sonora i SinaloiL En 1683 
sesión del puerto llamado la Faz. De alli se 
senada de Ban Bmno, donde comenzaron a 
llgenas de las tribus de los edue$ i di^ut, 
itianos. (Dice. Univ. d« HtiL i Oeog.) 



EmIebIcHo* 8flg;iin loi iadioi majos o yacfttsocM, Kokaleáa «rt 
pitáa mfjiouK) qas llegó a Ydoatán, introdojo U idoUtrf* i U ( 
da vn S«r Oreador d« todas las ootai, del pnmio i eaitigo, m 
oonportamfflnto de eada bdol (Docnm. ínM. d»l Arott d« Idi 
■eri^ tono II, pág. 871). 



siOcnoxAWo 



m (ciwlad d»). Derivado ds lago, de 
En I S2d taé TÍñUdo el valle de Aoat 
i ea I'got, por Peíalmlndrí ChiríDOi 
[eto Padilla, tomo P, cap^ 4, pág. 91 
Luego qne la Aodiencia que estaba i 
ara, providenoiti, el día ID de eoero 
lia de Santa María de loi Lagoi, por 
Ide major de loa llano* de Teocaltiotí 
dediearon a ella, i el 26 de julio da i 
Joalde major, procedieres a elegir 
idro Marfil i Juan S&Dcbei, fueron k 
idro OíanÍM)^ Juan da Torrea Valdéa, 
Bmándee Ohaoón i Antonio Tallera 
paZdVi For loa a&oi de 1686 faní 
Fr, Franoiioo Hidalgo, donde al mil 
pniíeae un preaidio i oompafila volar 
ni nombrado aargento major Di^o 
p. 16. pig. 242). 

attcrlana (oomptllla). El S3 de 
«•• V. Manoel Oodomiú, I^o. D. Ag 
alogio Villaarmtáa, D. Manuel Fem^ 
Bft de Unierea en la caaa del primero 
[<)jo, oon el objeto de eatableoer una i 
lebre Mr. Jote I«noaater. De maner 
1 tai el primor penumiento de mejor 
anta. Al efecto, el pmeptor de prlu 



DB OVBloaiD^Dim BltTÓBlOAS. ^ 347 

•. ■ p • 

f 

una exposicidn al generalíaimo» pidiéndole un .local en alguno de 
IÍm oonyentoa de religiogoe ezolaustrados. 

En pfioio de 15 de marso^ el Sr. D. As^tbi de Iturb^de elevó esta 
■oUcitttd a la Regencia,, proponiendo ae conoedieae.a .HíU4a> la Mala del 
Báoreto dé la extinguida Inguimeión, Esta esouelaj denominada el Sol, 
toé la ünica de la Oompafiía basta 1823. En este aflo obtuyo del go- 
Iñemo el oonyento que fué de Betlemitas, donde se estableció el 16 de 
noviembre la escuela denominada Filantropiaf bajo la direccuóndel Sr. 
Turreau, desde el mes de septíembra 
fiUffi penal del imperia £1 día 3 de octubre de 1865 publicó Maxináliano 
fUL famosa lei penal. Junto con ella publicó el Empeir^dor una proclama 
que principiaba de esta manera: 

"Mejicanos: la causa que con tanto valor i constanc^k soat^uvo.D. be- 
sito Juárez ha sucumbido, no sólo a la Toluntad nacional, sino ante la 
misma lei que este caudillo invocaba en apojo de sus titules. Hoi, hasta 
la bandería en que degeneró dicha causa, ha quedado al^ondonada por 
la salida de su jete del territorio patrio." 

Los artículos principales de la lei fueron los sigi^ent^: 

'*Art 1* Todos los que pertenecieren a bandas o reuniones ArmiMias, 
qpie no estén legalmente autorizadas, proclaoyen o qo. algi^n pretexto 
político, cualquiera que sea el número de los que fprmen la banda, su 
. organización i el carácter i denominación que,ejlasi|e dieren, aeran juz- 
gados militarmente por las Cort^ Marcia>les, i fi i^e ^eolarare que son 
culpables, aunque sea sólo del hecho de pertenecer a la banda, serán 
aondenados a la pena capital, que se ejecutará d^i^tro de las primeras 
Teinticuatro horas de pronunciada la senten^if^t 

^Art 5^ Serán juzgados i sentenciados con ar;tj(lo |J %^t P de esta 
lei: — L Todoa los que voluntariamente auxiliaren a los guerrilleros coa 
dinero o cualquiera otro género de recursos. — II. .Los.q^e Jes dieren 
avisos, noticias o consejos» — IIL Los voluntariamente^ i con conoci- 
asiento de que son guerrilleros, les facilitaren o v^di^ren arn^as, caba. 
Uos^ pertrechos, víveres o cualesquiera útiles dejgu^n^a. 

^ArU 6* — Serán también juzgados con arralo, a. dicho ,art(culo 1*: — 
L Los que mantuvieren con los guerrilleros relación que pueda impor- 
tar oonnivencia con elloa — IL Los que yoluntariamente i a sabiendas 
los ocultaren en sus casas o fincas.— III. Los que. vertieren de pala- 
bra, o por escrito especies falsas o alarmantes, con las que se pueda al- 
terar el orden público, jo hicieren contra éste cualquier género de de- 
nostración. — IV. Todos los propietarios i administradores de fincas 
rústicas, que no dieren oportuno aviso a la autorídad^^más inmediata 
4el tránsito do alguna banda por la misma finca 



-346 DICCICMAKIO 

"Dado en «1 Palacio d« H^jico, a 3 de < 
llano. — El minUtro de Negooioi Extranjei 
do^ Joaé F. BamlNB. — El miDlrtro dn Fom 
— El ninütro de Oobeniaoión, Job'' M* 1 
' Gnerra, Joan de Dios Pein.— El minUlro < 
i EohanOTe.— 'El ministro de iDStru'cIón 1 
Uoeo>' — El ratiaecrfitario de Hacienda, Pn 
ra, tomo a^ p^. 119). 

f,f|p |p «. El aflo de 1613 le faodA la poblacii 
Tolaea, en memoria del daqae de Lerme, f 
le dii a la nnera tandacitin el titalo de ci 

^ bre U lagaña, i de éita el rlo> 

Jj^pcros de H^jioo. Palabra formada de Uj 

fra, deriTada de ¡epro*, qne eignifica íaper 

En 1787, dorante el gobierno de D. Ma 

peroe para eoldadoi, con el aigoiente engaf 

Se lea tocaba nna gnitarrilla en el Oaarl 

ba ájtm^, i calan oomo moeeu en la mi 

Libertad de etclaros. Del latín Ubtrta», de 
Apenai habla llegado el licenciado Oerr 
(Onatemala), envió a Obiapa a Gonzalo H 
aatoridad de jnes real i con amplía* pro^ii 
a loe eaelavoi. Llegó el jaes a Ciudad Bei 
9anto de 1519, como otro eipírita ooneoli 
indio* del doro oanÜTerío en qne estaban. . 
el descontento tan grande i la aflicción qn< 
lea, porqne ahorrarles los eiclaros era qnit 
ñdad, la hoora, la comida i el ser. Usara 
jaec como con loa religiosos, para qne este 
fneee la libertad de los indios de nombre, 
tivoa como antes. Ahorrironee todos los < 
tad loa noborias i las amas, i todos los ind 
d» los eipaOoles i en las estancias^ isgenioi 
uiesal, pig. 603). 

Itibro impreeo en Méjico (primor). 

El primer libro qne en este Nnero Muní 
■a en qne se pjoroió la imprenta en esta tii 
Eatrada, conocido por Fr. Jaan de la Ma, 

1 Ba el mlBmo mea de octnbre reDODclA Silíceo ka 
«ullos, t tté nombrado FrtaclBco Artigas. 



DS GCBUMIDAMB HI*TÓ«KI:U. S49 

•1 Ututo do B«Dto Dotolngo «a I* raoolaoU d« Tepetlwwioo, doade «•- 
taTO düi meMi. Allí tndnjo d«I Utía al libro de San Jnu OUniHCiii 
^tM w imprimid ea Méjioo en U imprente ds Jau PMtm en 1635. 
(DáTilff FadiUft, lib. 2°, cap. D, pig. 070). 

L«BdreB (oo&Tenoión de). Kl SI de ootubre de 1661.H celebró en U W- 
pital de U Orau BretalU unt, conreuoiÓD, onjoi trtlonloe prindpaloi 
lacron: IT S. U. U Beina de 'Eapells, S. M. el Empenubr de lee tno- 
c«Mi i S. M. la Beina del Reino Unido de la Oran Bretafia e'Iilanda, 
ae comprometen a acordar, iamediatamente deapoéa de firmado el pre- 
MBte OonTenio, laa diipodcionea necesarias para enriar a la* ooaUa da 
H¿jioo fnerzaa de mar i tierra oombinadaa, cayo efecto » deteraJnari 
por un cambio ulterior de comnnicacíonoa entre nu gobiemoe; pero el 
total de fuer» deberá ler soficianta para poder ocnpar laa diferente! 
lortalezaa i poaicionea militaree M liloral de Méjico — 2> Las altas 
partes contratantes se obligan a no buscar para al mismas en el empleo 
d« las medidas coercitíras, preristas en al presente Oonrenio, ninguna 
adquisición de territorio ni ninguna rentaja particolar, i a tto ^wrcm- 
«n lot negociot inUriora dt Üíjioo in/lumteia alfuna, eapOM dá mmm- 
aahar ti derecho qv* time la naeÍ6» m^ieana para eieoger i eonstífiur 
JibrenunU la forma de *u yo&Mrno. — 3* Se estableceri ana Oomisión 
compuesta de tres Comisarios nombrados reapeotiramente por cada una 
de las tres potencias contratantes — 4° Deseando, además, laa altas 
partes contratantes, que Isa medidas que intenten adoptar no sean de 
carácter ezclusiro, i sabiendo qne el gobierno de los Estados Unidos tie- 
nen, lo mismo que ellas^ reclamaciones contra la Bepública ICrjicanst 
oonvienen en que Inmediatamente despuüs de firmado el presente Conve- 
nio, se comunique una copia de él a los Estados Unidos proponiéndole 
so acoeaión a Iss disposiciones del mtamo. (Birera, tomo I**, pi^ 154). 

L«rCHIO (Utallén da San). Del latín Laurtntum, el lanrsadn 

Cerca de Puebla, el día 10 de majo de 1863, el general francés Ba- 
saine i an subalterno Leonardo Marques ganaron una batalla al general 
D. Ignacio Oomonfort i sus subalternos D. José M* Yáfles i el eorcotl 
D. Sostenes Rocha. 

i Dice Zamacois: "Las pérdidas que el ejército de Oomonfort turo eo 

f este deioalabre, fueron 2,000 hombres entro muertos, heridos i prisio- 
neros, 8 pieíai da artillería, de las cuales 6 eran rayadas, 3 banderaa, 1 1 
banderolas de gulas, 20 carros cargados con rlTeres i munioionea, 400 
iDuIat i un ndmero crecido de cameros." 

Como el principal objeto de Oomonfort era introducir TÍverea en 
Puebla, la derrota de San Lorenio decidió la rendición de los Angeles. 
(lUTera, tonw 1*, pág. 327). 



3&0 DICOlOKAltto' 

Idót'eríú, Téfmiuo derivado de üu, Tocábld pro 
'^b^ coi a&figQo alto alemía es hlo*, parte, jMrc 
' En 27 ib marzo de I77i a6 celebrd U prín 
Sefiora de Gnadalnpe, destinada pura eoBtennr' 
Por deoretó del gobierno do JááreE, expedida 
fué aaprimidft, i voelta a establecer por la rej; 
embü» mediado! de jbKo de 1863. (Altara i P 



Da ccKtoaiDÁDEi BiiTtfaieAi. 



XiTj 



l*IWBO dfl 1m Futorei. Del l»tU ;>Imi«i, igul, plana 

En Mto pnnto de U Buranoa da loa Loboa, dat distrito da Arfa 
' Sitado dk Ulokoaoán da Ooampo, m hallaban el 9 d« aaero da 181 
comnel D, Ujtnael Okrola Pnebllta, el tmiflnta oonmel Z>. iml 
dbxtnin, i loa oomandaatw D, Pranoisoo i IX Antonio Tejada, t C 
•i' M* Pírea Hemándei, onando reoibTeroa la notiola de que su 1 
la del dictador D. Antt^io Iiópet de Santa-Anna UabU aalldo dk ] 
eaara^ a laa ¿rdeaee de lot ooronelen Solb I Mbreno, a rtaoarioft J 
8 de la mallana del día 8 le ariataroa lai faerui eontrarla^ qa»t 
diátammito prinoipiarott el combate contra loa 300 kombretdS ti 
ta i P¿res Hemándea. AIa■fidelatard^)a■ttwpaád«86ll■l Ha 
n r^Ii^aron a una oaaa del oentM del Llano. Üai fttozae de Obi 
ae habían diaperudo; FnebUta ae retlrtf a Taoáubaro- i FSrtt B« 
dea, qve aoatnvo el combata hasta la hora en qne el enemind te r 
gi, ae retiró a Técario. 

UsTC (villa de). Del latta elavi», procedente del gri^o kllm, la Uai 
La TÍUa de San Fwnando de Freaai, del Estado de TamaoUpi 
fnndj el 19 de mam de 1749, a la margen isqnlerda del rio Oim< 
donde ahora eatA Frimero ee llamó "Freeai del "Relf laega "San 
nando " por Femando TI, i deapaóa Llave, en memoria del gener 
Ignaoio la Uava 

&JCITCBa> Jnan de Tolosa, biccafoo^ tai conqnlitador i íandador d 
TÜlaa de Uerena, San Martín i Avifio, 1 de lai ealinaa de Santa U 
•n el Boero rmno de la Qalicia, i poblador de la oíadad de Zaoab 
Ouó oon dolía Leonor Cortee Uootenima, b^ja del marqn¿a del Vi 
hermana nterina de Hartln Oortóe, del orden de Santiago; (Mbti 
dilla, tomo 3*, oap, 38, pig. 11). 



8M 



oicaosABio 



HjUClItputa (yillA de). £a la oonflaenoU i ángulo qaé forma «1 ría di 
Paaoatán i el arroyo q«e nace en laa playas denominadaB ''de los Ji- 
wfáhe^ había por loa afioa de 1665 una finoa rústica donde YÍTÍaik ém 
. andMuaoe lUnuuloa JiíhrcQa i Jiuma, quienes im día ae encontraron fren- 
lea aa habitación una caja cerrada que contenía nn santo Oritto al q&t 
titularon '*Sefior de la 8al«d." Más tarde, ton anuencia del ourm de Ja- 
tapa i ayudados por lot Tecinos, leTantaron en aquel terreno una 
ta, la que se inauguró el 2* Tiernos de cuaresma de 1666. Aáa 
el Cristo, cuya fiesta se celebra el 2* Tiemes. Los gastos de ésla aa ba- 
«iaa con el ganado de una sabana que está detrás del puebloi ramba a 
San Garlos, que todavía se Uama la «^Sabana del Sefiar." (Gil i Saam» 
pág. 93). Oon el tiempo llegó aquel lugar de la ermita a ser un pnebfc» 
i después una Tilla, desde el 23 de mayo de 1848, con él título da Ti- 
lla de San Francisco de Macuspana. 

El ilustrado D. José N. Rovirosa no acepta al origen de 
que le da elaefior presbítero Gil i Saens (Id. págs. 138 i 207), i 
el nombre se compone de macu, tok Terba), que en lengua toqua signi- 
fica ir de un lugar a otro, i pane, substantivo con que se demgn% en la 
misma leugua, a los sacerdotes. 

Por nuestra parte, creemos que el nombre es azteca, alterado da Jüh 
. mnUpanOt compuesto de macuiUi, cinco, i de pana, mandato, sea poiqse 
mudara cinco veces de lugar o por otra circunstancia. 

En prueba de que es Maeuilpana^ podemos presentar un docnmenta 
escrito por Tasco Eodríguez| alcalde mayor del pueblo de Tamnllé de 
la Barranca i provincia de Tabasco, de fecha 6 de marzo de 1579 i as- 
torizado por el escribano Luis Bermúdez, que dice: 

'*budto a la villa de tavasco en el dicho rrio entra otro que 



•I i» flbikpft «B «1 qul saUn el pottblD d« fe^MtitUn, ( 
faaa, tapitantU&" 
MsmTatf 9* ITrnnbn taruoo marmMtio, que 1^0160* 



Por oédnU d» 24 d» abril da 1510 u oonoedió «n pn 
B. Antonio dfl Hmdont, todo lo qae khor» «brun 1* 
BitonoM la poUaoióa llamada JfarwwJlo sitaba oomo 1 
Mraerto dal panto qae hoi ooapa et paeblo i aún «1 w 
vado d Alto 1m raooberfai que mUb alU; poro habi 
todaí Mtai tierral Fraadaoo Fsm&ndea de Arita por 
i» mano de 1S7S, i diagastAdo do mfrir eiparoidoa poi 
ya habitaban loa pneblc» de Pejo, Iramoro, Tanjnan 
^nde ahora eoU el moderno Uaravatio), dándole^ ■ 
ero para que ceroaaen loa Itaderoa que lea eellald. Ia < 
tonoM TÍTÍa)da de la Mtanoia, m la máa antigoa del | 
oouerva at oriento i oaai al míamo cordel del cemente 
^aia. (Dioo. Unir, da Híit i Oeog.) 

Starca en el roatra Se obaerraba m Yeracnu la bárbaí 
manjar en d roatro o en la eapatda a todoa loa negroa 
■iaa a eata colonia, eo el momento de an deaembaroo; p 
orden de feoha 4 da noñembre de 1784, qoe oomeozó 
mea de jalio de 1786, ae previno que no oontíonara ] 
tan horrible práotíoa. (Lerdo de T^ada, píg. 309). 

WwtOHf ri« en Ú4jioa Término formado de maión, até 
fiwttemai6n, oompneato de frane, libre, i de mMdi, alb 
En al mea de aeptiembra da 1826 organisaron en U¿j 
auaúnioa D. Lorenao de Zavala i el preabltoro D. Joaé 
qaienea oontaron para ello con la tolerancia del prent 
lape Tiotoria i con el apoyo de ana miaiatroa IX Jtxti 
i Bamoa Aricpe. Kl primero toé nombrado gran maes 
venerable de ana It^ia. Eata naera lociedad lleró el ni 
Tork, por la «ironnatancia de que al inatalarae bajo 1 
ministro de loa Estados Unidos, Mr. B. Fowraett, ofn 
•n contacto con la que con igual tltolo era entonoea p 
aquella Bepiiblioa. (Lerdo de Tejada, tomo 2*, pág. S! 

Hadunoro* (oindad de). Apellido castellano compner 
|g^ i el nombre moro. 

Daranto el gobierno Tirreiaal, eata poblacido fronte 
moito de Tamantipai era una ranchería que se llamaba 
deereto'de laa cortea eapanolas, de 9 de noñembre de 
tado d paerto del Befogio para «I comercio extranjen 



S54 DICCIOVARIO 



ro de 1822, la soberoiu jant» provisional gnbomatÍTa oonfimié d de- 
creto de las cortes i oomenzaron a venir algunos baques peq^eflos^' pva- 
oedentes de Mobila i Nneva-Orleaas; ñn embargOi todavíi^tA'lIBntev 
prodaotos de la adaana no ezoedian de 51,000$ anuales. Fdvtf dUipsás 
se le cambió el nombre da Refugio por el de Matamoros^ en mesMna 
de D, MarisBO Matemoros^ quien en 1810 eimearsrlnteria^délpaélifode 
Jantetelcoi d» dende «^ separó para unirse a Morelea* en- Isátur (&Éaáe 
de Puebla) el 16 da dioiembrade 1811. El 5 deaneeo' de 1814 la kr 
deroa prísioneto-en la hacieada Fumaráin (Bsteda de Michoasiu) las 
fmétam delca realistas Lkmo i de Ittirbida El soldada Eusebia Bedrf- 
gnea logró aprehenderlo, i por este hecha la dSó el gobierna 900f{ Ma- 
tamoroa fué Uaradó a Valladolid (Morelia)^ se la formó proceso ^ lasa- 
deaada a muerte, sele pasó por lasarmasea la plasarel S da tu bru ia 
da 1814. Era de pequefia estaturui delgada, robla, da ojee aiules» picado 
da Timólas; fijaba de continuo la vista en el suela a indinaba la asbsua 
sobre el hombro isquierdo. La vos gruesa i algo hueoa Tenia valor 
personal, genio guerrero i tino para sus disposloiaBes mllitsres| asif gs 
del orden i de la disdplina, da voluntad firme i resuelto, legra* aÉ^Éfel- 
sar a los insurgentes, acostumbrados a vivir segdn su antoja 

Antee da la Independencia era Matamoros un lugar despohlidoi i 
sólo vivían allí algunos pescadores. Poco a poco el comercio faéalra- 
jendo la población i en 1837 contaba con 16i casas de ladrillo^ 1,7M 
de palma, una parroquia i 16,372 habitantes en el partlcbi 

Por decreto de 17 de febrero de 1837, el puerto da Matfcürttfói Jsé 
elevado al rango da loe primeros del Gblfó de Májioei Bh» IM^ftuiesla 
pkaa sitiada por el general D. Antonio OañdesL (Dice. Uiitv. d^ Hist 
iGeog.) 

■eddif li« El 4 de Diciembre de 1621, Andrés da Manjarai era* sdcal- 
de i procurador de la villa de Medellín de la Nueva B^Afia; (Déeua. 
da Ind., tomo 26, pág. 36)^ Era entonces puerto da mar: 

'*B Yaya (da Méjico Xoana Ruis) derechamente a la Villana Jíi- 
dúUii% e ay se embarque en él primer navía que fuese fuera dMa Nm- 
«a B^paiíMi so las mismas penas que le están puestas.'' (Piroossa hMha ea 
Májico a 22 de septiembre de 1526.— -Docum. de Ind., 1 26; p% 921> 
El fundador fui Gonzalo de Simdoval: **E que ansi mesma niiaílNNl por 
la dicha carta al dicho D. Hernando Ctortés al dicha BHáo&kmirfmñ' 
sieso luego una Villa que se llamase JíedéUin.^* (Gomada lieklai alsins 
e rrextdor desta Cibdad (Méjico). '-*1529. Docum. dd Atuk de lad., 
t 26, pág. 448). 

fliéjica (dudad de). Después de la oaBqubfeSk el pHmer afiMtf fas as 
biso en la ciudad fué el destinado para guardar las b eigMU WBi^ i ■• 



DI OI7KI08IDADR8 HISTÓRICAS. S5S 

Conocía eon el nombre de Aíariízanas, según el mismo Hemuí Oorláe 
en carta aít Rei/ fechada en Tenixtitán a 15 de' octubre de 1524^ Ta 
en este tiempo Cortés había fundado el hospital de Jesús, ! ademái del 
ttibi^cádo en la l^laza Mayor, habla otro en Tlalteloloo i un tercero ha- 
cía el espacio qiíe queda entre la calle de Santa Isabel i sn esfíaldá pa- 
rala Alameda, llamada el tian^is de Joan Telizquez. También estaba 
fundada lá **BrmiU de Juan Garrido," dicha después de los Máttí^é^ 
en el sitio en que los espafioles faeron desbaratados la **Koche triirte^* 
ffit corresponde al local donde hoi es San Hipólita Él primero que i»- 
rb licencia para formar acefias i molinos en el rio dé Taoübaya fué Ro- 
drigó de I^áz el 7 de febrero de 1 525. En 3^ de octubre de este áfto se 
hito mefoed de nn úlondllo a Jaan de la Torre. ^ £Í 1* de diciembr* 
ík le óónoedió permiso a Pedro Hemándes Paniagna para hacer un ma- 
són en sos casas i vender allí fwn^ wno i eamé a Ioé pattajeros. En 9 
de enero de 1526 se concedieron dos solares a pedimento dé tos saisCrelí, 
párá fandar ana ermita bajo la adrocación de San Cdsine, £(ati Damián 
i San Amaro, i un hospital para albergar a los misérábleid 

Eli 30' de octubre del mismo aHo, a pedfiúento de Maese Pedro i da 
Éenito Bi^jel, se les concedió en la plaza un solar donde pudieran ha- 
cer ana casa de 90 pies de largo i^ 30 dé ancho para escuela de dánsar, 
por sw ennoblecimiento de la ciudad, ' oon que acudieron al cabildo 
con 40 pesos cada afia El 3 de junio se oonoedieron a Francisco Her- 
nándes, curtidor, dos solares hacia el matadero, donde se matan los no- 
tíUos, para qUe pueda poner una curtídurla. 

El émperadbr Carlos V cbñc^ló a Méjico el titulo de raui leal, in- 
sigue e liflperia]; por cédulk de 1523. ITsaba de la» armas que tenía en 
tíétúpo de los emperadores aitacas, que elráú una águila sobre nn te- 
nál cotí ufiá culebra' en el pico; ál pío ^é! tutial las aguas dél lago da 
l^esbbco. Por la cédula de 4 dé [julio de 1523, se dieron por armas al 
ayuntamiento t ciudad, un^ escudo aral de color dé agua (en sefial de 
la laguna), un castillo dorado en medio i tre*' puentéü de piedra que 
▼luí a él (loA de los lados sin llegar), i en cada uno un león que tiene 
los píe* en el puente i las garra» en el castillo, i dentro dé lá orla diek 
fcojái veirdea de tuna i pot rematé de todo la corona' imperial. 

En 1713, el rirref duque de Linares mandó a hacer la primera divi- 
sión de la ciudad eu nueve cuarteles; a cargo de los seis alcaldes ordi- 
narios que entonces había. En 1720 se quiso dividir en seis cuarteles; 
en 1750 en 7, i el virrei D. Martín de Mayorga decretó en 22 de ene- 



t * tVkllhrfa en la ciudad había varias Islas. 

S iPor qué BO la ennoblecieron con ana esenela para ensellar a leer, eserlbir i 
cedan 



8M SICCIORABIO 

ra d« 1780, oomUloiuS ft D. B»ltaMU- lMÍtúa deC 
■OTisinbre de 1733 Ift diWdU en 8 uutrteles ooiu 

néndCB en TabMOO. 

El S7 do febrero do 1861, el coronel D. Oree 
tierzu libereleí Ubaaquefla^ entró en Sui Jnut 
termíni on Tabuoo U época dol imperio. (QU i I 

HVBllla (preoio de la). Kombre derivado de imm 
wmtiri, medir. 

BanU-Aniu recibid, en jntlo da 18S4, por ooni 
de Fattla Arrangofo, oónaul mejíoano en loe E*t 
7.000,000 de peeoi, precio de la Mesilla, meaos 7 
mó Arrangoiz diciwtda qns eran itu honorarioa | 
, ta-Anna deetitojó a Arrangoii, el oval le taé a 
BO !*, pág. 8.) 

niCll* (roínu de). 

El paeblo llamado en upoteco Lyobaa, qne 
deflcanao, i on mejicano liietla, que quiere decir i 
dided donde eatá, diata oobo I^;naa de t« entigni 
jaca, en la falda do la aernnU de Tenütlin, i ea < 
Allí oerca eat& el peflaico de Xaqoija o Teatlán 
tongo, el lepntaro de loi reyes miitecos. { Bnrgo: 

«•cbiltlo. 

Este logar es niemoraUe por haber lido alU di 
el oonqniatador Pedro de AWarakio, qao mnriÓei 
El virrei D, Antonio de Mendoza había man 
qne ae enoargara del mando de la expediciún de 
nia por tierra a rerae con Mendosa, los reoinoa i 
rapieron, le despacharon a toda ^rapo un corree 
rriora contra «qnellos pueblos qne cataban de gi 
ban ain pertrechos, i por lo mismo expuestos ab 
ravatío ooncnrrid con Mendosa, i con tod» la tro 
mino juntar, roló al castigo de aquellos rebeldes 
fnortes en los desfiladeros de MoeMltie; pero en 
habiéndose AWarado apeado del caballo qne no | 
Hado éste con las piedras que rodaban los indioi 
lo machacaron. Eite contratiempo fué cania de 
perdiora. Entretanto, los soldados cargaron cot 
dall^ara, pero en EcatlAn expira. (Csto, lib. 3, ¡ 

MttIsng'O. Nombre alterado, del aiteca Jooloneo, I 
oosa molida; mazorca de maíz seco, que no llef 
nenta. 



EiU pobl&ctón del Eitado de Hidalgo es memorable poi 
allí aprehendido D. Faacual RuÍe de Letona que iba a lu E 
doa del Norte enviado por Hidalga 
MaIIba del Kei (ooBbate). Nombre derivado de mo Íit, formal 

Botai Iti n«^[OciacÍonea (armiatioío), el general Soott oi 
neral Worth que destruyera todo el material da guerra qi 
loi edificios del Uolino del Bei i Casamata, prob^gidoa poi 
del Oaatillo de Chapultopec, que eetaba coronado de cafion 

Las fuerza* que ae pusieron a las ¿rdenes del general 
cendian ■ 4,000 hombrea de eaballerla i aeía pi*-7!as de ai 
americano! mandados por Wortb constaban de 3,600 soldac 
t^ria, 300 caballoi i ocho pieua de artillería. 

AI rayar la aurora del día 8 de septiembre de 1847, loa 
con doa piezM de 24, rompieron el fuego aobre el Molino,! 
de Chapnitepeo contectó. 

Los enemigos dispusieron una columna de asalto, compo 
mil hombres. A ésta la eegufa a poca distancia el batalla 
rta ttgM«. Con facilidad se apoderó de tres piesaa de artUl 
b(an puesto en el magueyal la noche antes i no tenían laa i 
eesarias. El coronel D. Miguel Eohsganú, que ee habla si 
che antes en Obapnltepec, los atacó en estos momentos, m 
brea, i obligó a 800 americanos a dejar las plecas i retrocó 
este instante ae encuentra Ecbagarai batido por la artille 
can, i sin el auxilie de la fuerza de reserva que no aparecí' 
po de batalla, i la numerosa caballería, Irfa espectadora d 
intenta, pero no verifica movimiento alguno sobre el enev 
neral D. Simeón Ramírez, que mandaba el eentro de la Un 
bfa haber auxiliado con aus fuerzas, ya a la iiqnierda, ya i 
aupaesto que no era atacado, aparece un momento en los u 
abandona el oampo de batalla, i no ae le vuelve a ver mil 
portante función de armas, que podía muí bien haber dec 
vor do la Repdblica. D. Carlos Brito, otro jefe cuya posic 
en la batalla eran importantea, resultó en la villa de Gni 
que ae aepa el motivo, 

Eohagarai, viéndose en esta ñtnaoión, se retira i recoj 
de artillería, i la tropa multitud de despojos. 

Loa ameñoanoa volvieron a la sarga i ae apoderaron de 
i después de Casamata, donde una bomba que cayó hiio 
puesto de pólvora i mató al ingeniero americano Anatro: 
ba'alla murió el general D. Antonio de León i el coronel 
Oelaty. (Pére* Hernández). 



358 DICCIONARIO 



Don Antonio Valcárcel Sotomajor i Bivadeneira» alcalde mayor de 
Coahnila, fandó el 8 de diciembre de 1674 la ciadad de Guadalupe de 
la nueva Eatremadara, llamada después IConclova, (Lópe^ PortiUa,:fá^ 
gina 69). 

En 1687 se fundó en la provincia de Coahnila un tueste i colonia 
eon 150 familias de Monolovaí en honor del virrei D. Melchor Porto- 
earrero Laso de la Yaga, conde de Monclova, que llegó a Méjico el SO 
de noviembre de 1686. 

JieataAo. 

£1 23 de diciembre de 1827 el teniente coronel D. Manuel Monta- 
lo proclamó un plan en el pueblo de Otumba (Estado de Méjico), en 
el que ue pedia la abolición de las sociedades masónicasi la Tariacite 
del ministerio i la expulsión o remoción de Mr. Poinssett, ministro 
de los Estados TJnides en la República. £1 general I>. Nicolás Brs?o^ 
que era entonces gran maestre de las logias esoocesaSi olvidándose dei 
alto puesto que ocupaba como vicepresi Jente de la Bepábli^ai salió de 
la capital, acomp^ado de algunos militares filiados en el mismo partí- 
doy para ponerse a la cabeza de la sublevacióui como lo verificó^ reu- 
niéndose a Montafio el día 3 de enero de 1828, en el punto de la Sali- 
Irera, i dirigiéndose en seguida a Tulancingo, donde fué sorprendido i 
hecho prisionerOi con 24 de sus jefes i oficiales, el día 7 del mismo mes, 
por las tropas que en su persecución envió el gobierno jd ma&do del 
general D. Vicente Guerrero,. gran maestre entonces de los yorqaxnot, 
(Lerdo de Tejada, tomo 20, pág. 301). 
VMite de Piedad. 

£n 25 de Febrero de 1775 se instaló. el Monte.de Pledi^^e ánimas^ 
en el antiguo edificio de S. Pedro i San Pablo de M^jioa Pon Pedro 
Terreros, primer conde de Bcgla, cedió en ef ectiyo ijc^ifintoe mil pe- 
aos para fondo de este establecimiento. 
H#rclO0 (acciones de armas de). 

£1 general D. José M .Morolos escribía al general D. J^guacio IU> 
jón, el 12 de agosto de 181 1: 

**Hasta esta fecha llevo 26 acciones activas i piMsivM j(gpmih4a8 o per- 
didas), i aunque en ninguna he sido derretí^ ni disperso, sin embar- 
go, he tomado una honrosa retirada en cuatro^ en la de Tetepango, 8aa 
Marcos i los Oojotes, en que estuve en persona» i la d^ cestillo de Aca- 
pnlco en que me hallé i duró por espado de 10 días continuado desde 
el 8 de febrero de 1811 ha^ta el 17 del misma En las 22 reatante* ae- 
eiones he salido con felicidad, a Dios graciasi consiguiendo derrolar 
eompletamente al enemigo en varias de ellas» aunque no he salido^has^ 



»B 0CKI08IDADSB BISTÓBlCAt. U9 

ahora del sitio de Acapulco, por ser punto en qae todos los díasentraa 
i salen baques con yíreres i gentes; pero allí mismo han reñido las 
fuerzas enemigas con tropas disciplinadas, ya de Méjico, al mando de 
D. Nicolás Cosío; ya del fijo de Yeracruz, al del comandante Garrote, 
Guevara i otros; ya de Puebla, como al de Yélez, Oidatayud, Bodrí- 
fuez, Fuentes, Doria i otros, que solían repetir hasta que perdían la 
esperanza de reconquistarme una pulgada de tierra. De aquí resulta, 
qae las acciones que había de ganar en Puebla, San Gabriel, Oajaoa, 
Jamiltepec, están ya unidas en Paso de Sabana i cumbre del Veladeror 
eon las de Acapulco, siendo las antepenúltimas en dicho Faso dadas el 
4 de abril^ en la Agua Sarca el 80 del mismo i en el Veladero el l*de 
BQarso, donde dejé un fuerte, i para mandar socorros a éste i los que 
Tan a los puertos de Acapulco, Palizada i Escondido fui a dar las pe- 
núltimas acciones de Ohichihualco el 20 de mayo i a Tixtla el 20 del 
mismo, en las que, con pérdida de 8 soldados, derroté a los enem^DS, 
quitándoles 9 callones, más de 100 fnsilee, matándoles más de 100 sol- 
dados i haciéndoles más de 700 prisioneros. Trescientos de ellos man- 
dé a los naturales de los pueblos i otros tantos despaché a poblar la 
■ierra Madre, qae resguardasen los puntos de Petalalco, Ixtapa i Ci- 
hnatan^o, por estar llegando a allí algunos barcos i para ivopedir que 
tengan allí alguna tropa. .Lo mismo hice con los prisioneros de Jamil- 
lepec i otros, poblando los otros pue9t0s.de Pepanoa, el Hjnisachal i la 
Salada.^ (Ouaxiel «ooeral de Tixtla, 13 de figc«to4e 1811.-- José M. 
Hercios). 
■iMeo de Méjica Del griego aiMmfston/de glít«M» biger eoasügvado a las 

JPl museo se mandó establecer en 18^2. :HoÍTi9e hiJIa en H fim> alto 
.iñ la Unirersidad. 

En 185.4 turo un rerdadero oienttfoo fkrrQglo,.dehido alica^jo per- 
.sonal i<« la inteligencia dol 8r. D. José, femando EamiN». 



•♦♦•- 



1 OaTo, pig. flt. 



DICOIOIABIO 



2sr 



!VaÍp04 en HaATft Eapafia (primor labríoftni 
U eitra primer» qae tuvieran, en la cnhl i 
reator. 

Eran ana N i nna P, i de alU lea paree 
pero las riiohM letrai docfan Sicolao Papit 

En aquella nsón (del botín do la toma 
trae oapitanei mandaron Imcer cadenu d 
terna del gran Mootenima, que he dioho < 
alloa, media legua de Héjioo, que ee diee 
Cortés mandó hacer mnohaa jojaa, i gran 
da nneatros aoldadoe qae habían henchid) 
ya andaban pdblioamente mnchoi tejaeloi 
ear, i joTaa de mncbaa diveroidadei de hi 
nnoi lUMpM que hacían do oaero de tam' 
pialados, oomo los de Espafia; los caaleí i 
da; i de esta manera eetábamoa (Días de 
IVaranjM daloee. Nombre derivado del ii 

Oaando Joan de Orijalra llegó a Goats 
dad d« demorarte alli mientras carenaba 
agoa. 

Oomo había machos mosquitos en aqn 
dormir a noa eaaa alt*, qae era adoratori 
aqnella casa sembró Bemal Dlac del Oai 
naranjas qae había traído de Oaba. Na< 
allí las primeras naranjas qae hnbo en N 

(Bemal Díae del OastiUo. Hítt de la * 
«ap. 16). 



i 

i 



PB CC&lOfilDADBa HISTÓRICAS. 8f4 



IVayarlt. 

La primera noticia que se taro de estar habitados los pieachoi i mon- 
tes de Nayarít, parece haber sido por los afioa de 1616. Los oapita- 
nea Migad Oaldera i Bartolomé de Arisbaba Uegaroa hasta Oaasamo- 
ta, qne queda faera de limites de la provincia. Por los afios de 1668| 
de Taelta de Oaiifomia, salieron de Sinaloa a la provinoiade Aoapone- 
ta los padres franciscanos Fr. Joan Caballero i Fr. Jnan Baatista Ba- 
mires i de allí pasaron a la vecindad del Najarít, aunque no pepetra- 
ron en lo interior del pal& Don Francisco Bracamente^ por orden de 
la audiencia real de Guadalajara, fué el que intentó en 1700 la reduc- 
ción de esta gente. Más tarde salió la expedición de D. Francisco l£$* 
zorra, quien se volvió a Guadalajara sin lograr nada. Por ru^go de la 
misma Audiencia, se encomendó la reducción de la provincia al padre 
Margil de Jesús, por los afios de 1711, por real cédula expedida en 31 
de julio de 1709. 

No habiendo hecho nada el padre Margil, la real Audiencia cometió 
la empresa a D. Gregorio Matías de Mendiela, quien, con más de 30 
soldados espafioles i 100 indios aliados, pasó a Guazamota a principios 
de noviembre de 1715. Oomo tampoco logró su objeto, se encomendó 
en 1720 la reducción de los najarit a los jesuítas. (Alegre, tomo 3, 
pág. 199). 
Mcgros ahorcados en Méjica En tiempo del virrei D. Diego Femándes 
de Córdoba, se habia alarmado la ciudad de Méjico, creyendo que los 
negros esclavos se levantarían contra sus amos. 

Los historiadores refieren el siguiente hechoj con lo cual dan idea 
del estado de la populosa capital del virreinato: 

**Suspensas las festividades religiosas de la Semana Santa, amedren- 
tados los pacíficos vecinos i encerrado cada cual en su casa para defen- 
derse de la temida agresión, una numerosa piara de cerdos entró a des* 
horas de la noche en la ciudad, i creyendo todos que los gmfiidos de 
los animales eran los alaridos de los negros rebelados hada mucho tiem- 
. po^ nadie se atrevió a salir para cerciorarse, hasta el amaneoer del día 
siguienta Después de este ridículo suceso^ la Audiencia desplegó un 
rigor tan sanguinario, cuanta mayor era su impotencia, i en el mismo 
día i hora de uno de los de Pascua Florida, f uercm ajusticiados 29 ne- 
gros i 4 negras, víctimas inocentes, quizá sacrificadas al pueril temor 
del vulga Los desgraciados murieron ahorcados en la Plaza Principal 
de Méjica Un historiador refiere el hecho de esta manera: 

En 1611, gobernando la Nueva Espalla la Audiencia Real, por 
muerte del virrei, araobispo, D. García Guerra, se dijo que cierta cua- 
drilla do negros estaba conjurada para rebelarse. 



24 



MS DICCiOSTABIO 



Pareció tener algún género de Terdad, dice Fr. Joan de 
da, pnea después de la pascua de Resurrección del afio pasado da 161St 
se ahorcaron 36 de los dichos negros, 29 Tarónos j las demáa mojecesr 
todos juntos en yna horca quadrada^ que se hffo para este efecto 
dio de la Pla9a Mayor de la ciudad, y los desquart¡9aron, y pmieiroa 
quartos por los caminos y sus caberas quedaron clavadas en la horca 
(Monarquía Indiana, tomo 1', Hb. 5^, cap. 74). 
. No hubo prueba que justificara la certeza de aquel lerantamieiita 
¡Todos los de la ciudad de Méjico creyeron que aquellos desgraciadoi 
murieron inocentes! 
IVombres mayas (etimologías de). 

En 1581, por orden del gobierno (en tiempo del gobernador D. Gal- 
llén de las Gasas), los encomendereros de Yucatán dieron ana ezteas 
relación de los pueblos de la provincia, con el significado de las pah- 
bras dado por Gaspar Antonio Herrera, natural de Maní i entendido 
en las lenguas maya i castellano; por Diego Pizté i Francisco Oanché, 
de Tahzib; Gaspar Antonio Chic, vecino de Mérida, gramático i ladino 
en castellano, mejicano i maya; Juan Ohulien, cacique de Tiab i Tiee 
(de la provincia de Maní), etc., eta Asi, pues: 

£1 sitio donde D. Francisco de Mont<^jo, hijo natural del Adelanta- 
do, fundó la ciudad de Mérida, se llamaba en lengua maya Tij6 o Qm- 
jóf que quiere decir principio o naeimiento, porque parece que fué ca 
besa de provincias, puesto que en su contorno estaban las de Maní, Cla> 
kan,. Conkal, Jocabá, Zabal, Motu), Zatutja, Qtdantún i otraa B 
nombre Tijó es apócope de Tijól, compuesto de ti, que vale a¿^ i de 
jol, cabeza 

Tixkohdb significa lugar de víboras; vocablo formado de ¿i, adverUo 
de lugar; 2r, que indica el gén^^ro femenino, i de kokob, víbora, cuja 
ponzofla hace sudar sangre por todos los poroa 

Moiul es alteración de Mutul, como se decía en tiempo de la coa- 
quista de los españoles, palabra que significa hombre blancOf aféresis da 
ZajmutuL^ nombre del antiguo poblador del lugar, compuesto de sí;, 
blanco, i de mutul, hombre. 

TekarUÓ es adulteranción de Qitkaantuc, que significa carrizal ádpf 
do; compuesto de oií, carrizo, cafia; knan, cosa delgada como oord^ i 
/ttc, montón. 

La palabra Tépakán quiere decir lugar de tunae; está formada de r 
allí, ipakaán^ tuna 

Junucmá es la antigua Junahama^ término que vale ahundanam^ r 
agua^ compuesto áejuMoe^ muchas veces, a cada rato; Asm, recio, tm - 
temente, i jo, agua 



DB 0UB1081X>ADK8 HISTÓRICAS. 36 



Bl nombre lHaB¡tMlajtúm es corruptela de Tixbalajtum (pueblo f an- 
dado por Napuezamal), que significa Itigar detrás de la eerea o paliza- 
da; compuesto de ti, allí; X, signo que indica el género femenino; ba- 
Uj, resguardar, esconder, i tum^ sincopa de íulum, cerca, palizada^ 

Míixwpip es palabra formada de Aíuuxulppip^ que vale molido lo* 
quebrado; compuesta de muuxul^ molido, i p/^i/^p, quebrar. El primer 
nombre de este pueblo era Kina eama^ que significa sin tiempo: ib'r», 
tiempo; oc, partícula numeral, i JT/tuS, sin. 

Chakán^ provincia antigua, se llamó así de la expresión, daca el me- 
eaie^ porque cAo, significa tomara i kaan^ mecate, cordel. 

Qan equivale a venida de mucha gente, descendimiento, amontonar. 

Fanabá es apócope del antiguo Partabachen^ que después se dijo Fa- 
nabehen^ que signiéca pozo cavado; compuesto de panab, pan^ deriva* 
do de panaj^ cavar, escavar, i de r/^n, pozo. 

El vocablo Tabi^ según los antiguos mayas, quiere decir engaño o 
prisión. En tal caso debe de estar formado de iab^ atar, asegurar, e t^ 
relativa 

Jfuna^ o Muana de los antiguos, es adulteración de muavjdt que aig- 
nifica agua de gavilán. Palabra formada de mtusn^ mes que principiaba 
el ^0 de abril, i. de jd^ agua, porque desde esta fecha comienzan los 
aguaceros i juntamente aparecen los gavilanes. 

La voz Soluta es adulteración de Zututja, que vale agua alrededor, 
o en circunferencia, porque había (o hsi) una ialeta en medio, i de aquí 
el origen del nombré del pueblo i del actual partido: de zutut, alrede- 
dor, i já, agua. • 

Izamal (que según D. Orescencio Oarríllo i Ancona, significa roHo 
diario o grada), en opinión de los antiguos yucatecos quiere decir lu- 
gar de igiuinae. Per los años de 1650 se escribía Itzmal el nombre del 
pueblo i ítzamai ul el del ídolo, que, según Oogolludo (lib. IV, capí- 
iulo VIII), es el que significa gr€u¡ia o rocío del cielo. En 1581, i antes, 
se escribía Izamal e IsamaL 

Cakaf-ehén se llamó así por los cuarenta pozos que allí había: com- 
puesto de eakalf 40, i ehen^ pozo. 

SI pueblo de Canzahcab^ llamado en tiempo de la conquista Canal- 
taheab^ tomó el nombre de una cueva alta, que allí existe, de donde loa 
antiguos sacaban arena blanca para hac^^r sus casas: es término com- 
puesto de eanal^ arriba, en lo alto, i étzahcab, formado de zah^ blanco, 
i cab. barro o tierra. 

El Estado de Campeche tomó el nombre del de la capital i ésta del 
de «n ídolo que allí había enuo kúo adoratorío, llamado Einpeeh, el 



I Mccioviato 

cual tenU en Ift cabflzk ana colebn enro 
«n tuu g&rraLpatiL 

La palabra kimpeh, compuerta de kh 
pooda interpretarae "el dios de la n^tai 
la astada de la culebra i a la uuti)>'za ( 
tiempo" porqae kin li^ifioa Umbii^n < 
forma droalar rfprdienta el tiempo, el p 
garrapata, la destrnoción. 

El actual pueblo de ¡)Íoaníüit, que et 
bfaa "^i^ontan" i en 18S0 Zwantam { 
de la prOTÍnciB de Kinchá, tomó el nc 
Ákinpchal, que tenía en la cabe» un oel 
rada^ con lu collar i manillas de las mi 
eantún, KicanCúm, Cieantúni Qi¡>anlún, 
nado de piedras preciosai: kin, dios; aan 
precioHL 

Oxkuttcab es alteracido de Oxcultoa* 
quiere decir tareer atUtiio del pueblo: 
at^reus de eacab, pueblo. 

Tahiíii es nombre corrompido de Tah. 
bía un Ídolo de barro de figura da moje 
compuesta dejwt, una; piv, enaguas, i si 
en este lugar el pueblo de TtAsib, nomb 
¿a, de tah, donde, en el mismo lugar, i « 

Tekal, por Tikat, como se decía en tíe 
eir eoM dé piedra i azoUa, denominado 
blaron la tercera vez. 

Chuttjujub, pueblo atí llamado porque 
blann tronco de árbol: thun, tronoo, i j< 

Titk, antiguo pueblo de la provincia 
da pato da titiie o bowjué de ek, que es i 
n^ra. 

El nombre do Tat^o, antiguo Tiab, d( 
ca lugar del eiruslo, término oompueat< 
«6, apócope de abnl, ciruelo. 

Yucatán. En una relación de 1 8 de 1 
del Arch. de Ind., S* seria, tomo 11, pi 
da que el gramáüoo Gaspar Antonio G 
gnoa de loa indios que el nombre de su 
pido el Tocablo se dijo Yucatán. 

Eb tal caso LwptiléH serd nombre ai 



I>B CURIOSIDADES UI8TÓEICÁS. 365 



los castplIaDos denominaban al lugar isla de YucaUín» (Instrnoción qa& 
^ Diego Yelázqnez dio a Hernán Cortés. — Doonm. de Ind., 1* serie, to- 
mo 12, pág. 237. — Bernal üíaz del Castillo, Hiat de la Conq. deNue- 
Ta Espafia, cap. YII). 

Tecoh significa lugar del león o leones. Alteración de Ticoj, compues- 
to de ti, lugar de, i coj\ león. 

Xkuluchciá es nombre adulterado de Xkuluehjá^ que quiere decir cu- 
caracha del agua^ compuesto de X, signo indicativo del género femeni- 
no; kuliíoh, cucaracha, i jd agua. 

£1 nombre Jíoeocliá está tomado del de una cucaracha del agua, de 
nominada según los antiguos moeochá o mohochá. 

Tizimíny nombre adulterado de Titzimín, significa lugar de dantas, 
animal que había en los primeros afios de la conquista. £1 nombre tzi- 
mün^ danta» se ye en una relación hecha el año de 1581. 

Bucíxot» es adulteración del antiguo TojbueixotZt que quiere decir 
donde están cubiertos de pelo o lana; palabra compuesta de t^j\ donde; 
bue, vestido, cubierto, hirsuto, i tzot, pelo, cabello, lana. 

Chubumát pueblo a una legua de Tijó i que al llegar los espafioles 
en 1542, se despobló i se pasó a la orilla del mar, es alteración áechu- 
bulnát como se decía entonces, i significa pirámide o casa amarilla, par- 
da, compuesto de ehub, amariiloi pardo; bul^ cosa redonda, como colum- 
na, i nd, casa: casa redonda i amarilla. 

El nombre de Nolo quiere decir fruta endurecida. 

FetOf antiguo Petu, que vale luna llena, se llamó así de un Ídolo que 
tenía esta forma: pet^ cosa circular, i u^ luna. 
IVombres de Chiapas. San Cristóbal de los Llanos. 

£1 primero de marzo de 1526, fundó el capitán D. Diego de Maza- 
riegos a Yillarreal de Chiapas. En 1529 llegó a Yillarreal don Juan 
Enríquez He Guzmán, obviado por la nueva Audiencia de Méjico, por 
tapitán, alcalde mayor i juez de residencia contra el capitán Diego 
de Mazarí »'go8. Euríquez de Quzmán hizo que los alcaldes i regidores 
de Yillarreal, en cabildo de 21 de julio de 1529, cambiaran el nombre 
de la villa en Yillavioiosa (aludiendo a la disposición del lugar); pero 
le duró poco tiempo este nombre, porque en el cabildo que se tuvo el 
11 de septiembre de 1531 se llamó "La villa de San Cristóbal de los 
Llanca" En una provisión d^l rei don Carlos, firmada en Yalladolid a 
7 de julio de 1536 se manda que en adelante se llame Ciuda-Real, i 
que goce de las preeminenciHS, prerrogativas e inmunidades que puede 
i debe gozar por ser Ciudad. (Remesal, págs. 271 i 272). 

]f #ria8 de Bajftn. 

Las Norias de Bajan, lugar de Monclova, del Estado de Coakuila, 



366 DICOIOKÁRIO 

M m«moreb1e por hftber üdo kIII tnidoram 
do mftn» de ISll Im nndílloa da la Indepen 
Hidalgo, D. Ignuia Allende, D. Jnan Ali 

i otrM mnoboa iarargnoteo, nnoi 40 o 60 artílIerM, 893 de tn>i% b 
«rtillerfft i más de medio millón de peaos koaflados i en bamuL El to- 
niente ooronel D. Ignacio Elisondo, qne poooi dUa autea >e babia i 
do n loa independien tea, loa traicionó porqne no ae le otorgó ot p 
de teniente genera!. ' 

Loa reoa principales ae condajnron a Ohiliaabua i parte a Darai 
Hidalgo fné pneato en el oalabo») número 1 del colegio de Jecoitai 
Ohihnabna i Allende en el número 2. D. Ignacio Allende f aó f nsiUd 
26 de jnniode 1811 e Hidalgo fué degradado el 29 de jnlio, enc^ 
do el 30 i ejecutado el SI.* 
IVuero Le6n* En 1693 salió de Saltillo el padre Fr. Andrea de Id 
acompaflado de Fr. Diego de Arcaya i de Fr. Antonio ZaldaentUv 
minaron 2S legaaa porserranl&a baata llegar anBvalIaqne loanpi 
lea denominaron "Santa Catarina de Eatremadnra." El padre L 
formó nna miaión en el Ingar conocido hoi por "Piedra Parada," • ' 
legna al norte de la actual oiadad de Monterrei. (Lópex Portillo, p 
naa23 i 31). 

En 1602 fu<l deacnbierto el nnevo reino de León por loa padrea É 
eifloanos Andrea de León; diez afloa antp* babta eatado en esto la 
otro fraile franoiacano (Arlegni, pdg. Ul), Di<>go de Arcaba i Ai 
nio de Zaldne&do, qne aalinron de Zneatf*oas para el Saltillo i de a 
ae internaron 25 legnaa i ll«>garon a nn valle que puBÍeron por noa 
Valle de U Eatremadnra. El oonde de Alonterrei, virrei de H^ 
nombró por gobernador de las naeraa tierraa a D. Diego de Mouts 
jot i por an Ingartenieute a D. Dif^ de Uontemayor (bijo). Dt 
entonces ae llamó Nuevo Ileiuo de León. En el ralle de Eatremad 
fundó Hontemayor la ciadad de Nuestra Seffora de Monterrei, coa 
familiaa de eapaOoles qne la entregó el virrei.* El primer cnra di 
nueva ciudad faó Fr. Andrea de León. (Arlegni, pág. 139). 



1 Cavo, p&g. 86). 
1 Cavo, plig. 873. 
3 Arle^ol, r*g. 13*- 



DB CCB108IDADB8 HltTÓBIOAl. S97 



O 



4laJll€A (oindftd de). Del azteca Huaxyaeae, que BÍgnifioa en la narwié 
lo$ htuíjett palabra oompuesta de hnaxin^ hoaje (acacia conocida por 
mimo$a íeuHeTUaJ^ yocoi^ nariz, pnnta o extremidad, i e apócope de oa, 
desinencia equivalente a en. En lengua zapoteca se llama Luhulaa (iá* 
gar de huajeá), de luhu o loho, lugar de, i fao, huaje; en mixteca iTu- 
hundúa (tierra de huajee), de Ñuhu^ tierra o pueblo, i ndúo^ huaje; en 
mije HuoQ Huim (a vista de los huajes),. de huac^ huaje, i kuin^ cjo, 
vista; en chinanteoa Nicuhui (en la punta de loe huajes), de «H| pnntai 
i euhus huaje; en mazateca Ni^xhinixñ (cerro de huajes), de naxhin^ 
cerro, i te, huaje; en cuiteca Nahanduwk (clarín de la madera), de iMh 
Anf»! madera, i dxiva^ clarín, trompeta; en chocha, Cwnc&oa (cabeía da 
autoridad, capital), de eui^ cabeza, capital, i chaa^ autoridadi poder. 

Esta población fué fundada el aCLo de 1486 por un destacamento d# 
soldados aztecas que Moctezuma, emperador de Anáhuac, puso en las 
márgenes del río Atojao para observar la conducta de Oosijoezai rei do 
Zachila. Los soldados talaron una parte del bosque de husjea i levan- 
taron sus viviendas, dando principio, con este paso, a la vida social da 
un gran pueblo, quo más adelante había de ser el asiento de los Pode- 
rea del Estado e influir más o monos poderosamente en los destinoi de 
la Nación. Poco después de que Hernán Gbrtós ganó la tierra, mandA 
a fundar en Tututepeo una villa con el nombre de *'Segura de la Fran- 
tera;'* pero mirando Juan Ndftez de Sedefio i Hernando de Badajos que 
eran loa alcaldes ordinarios, que la tierra era caliente i enfermiza, qui- 
taron de allá la villa i la asentaron en Jalatiaco o Tepeaca, causa por 
la que OortJs los condenó a muerte en pena de su desobediencia i atra- 
vimiento; si bien esta sentencia no se llegó á ejecutar. La nueva villa 



v 



hé poblada i despoblada dea veoes, la una 
mente oonqniatada por Franciwo de Orozoo, 
deapnéa de qae Jaaa SedeOo i Hernando ds 
ánimo de morir en el logar; pero a poco le 
"Segnra de la Frontera" i le pnneron Anie^ 
gar de sn naeimiento; aunque algunos asegai 
Delgadíllo, oidor de la primera Andiencia, 
El verdadero fundador de Oejaca faé Juan ] 
del capitán general i primer alcalde' mayor, i 
jalio de 1539 i la pobló con 80 yecinos, entn 
Ndfiez del Mercado. La andiencia le aeflaló 
Huaxyoeae, i de aqut riño que loa nombres 
dase Oaxaen o Ant«qu«ra. Obturo ei titulo ( 
de abnl de ID33, firmada por el emperador 
Oampo, i ie erigid en Obispado por bula de 
junio de 1635. Por decreto (núm. 4) de 10 
dió-el nombre de Oajaea de Juárex, en mem< 
nemérito de América, Líe Benito Jnárez. { 
OajHO {palacio de). Eo tiempo del gobierno 
Casas Consistoriales de la ciudad, la Intem 
loa juzgados de los alcaldes i la cárcel de h^i 
pendencia fueron ocupados estos lagares por 
i senadores haeta el aOo de 1832. 

El ediScio constaba de un portal de 92'18 
con 27 arcos de r676 metros de claro i aost 
metros cuadrados. Doa grandes estribos en si 
dejaban al centro tres arcos, todo de estilo gó 
tin balcón en los salocea. En la parte baja hat 
adobe) las piezaa que ocupaban las cámaras 
oon sus secretarlas, el salón de sesiones del i 
oomiaiones, otra de recreo i la de etiqueta, 1( 
de ir, 2* i 3* nominación, con una pieza de i 
de hombres. 

Gomo se notó qne el edificio amenazaba ri 
S¿ Lopes de Ortigoza, de acuerdo con las caí 
ro de 1832 a D. Demetrio Camacho, senadoi 
licitase en la capital de la República un arq 
haoer la obra D. Francisco de Paula U^edi 

'j Bnl52!maiiiliiCorté8aFrftiicSacodeIlorozcoap< 
«el OasUllo, Hl8t. vari, de la Conq. da lu N. España, c 



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DR CtK10SIl>AI>ES mSTÓaiCAS. S69 

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4 de marzo del misipio aña En seguida se emprendió la constracción, 
én la qae diariamente trabajaban cerca de 200 hombres entro yol tinta- 
rlos i forzados. 

£1 11 de junio de 1833 se suspendieron los trabajos con motivo del 
sitío puesto a la ciudad por el general D. Yaientin Canaliza Se siguió 
en enero de 1834 i en 1837 se concluyó la tachada. Este palacio es uno 
«le los mejores del país. No hace mucho tiempo que se concluyó^ 
Onstepec (Ouauhtepea) * 

El vicario genenS de Nueva Espafta envió frailes a Oaxtepec (Ouauh- 
tepec), puerto mui sano, diez leguas de Méjico, para que tomasen casa 
i aprendiesen la lengua mejicana i doctrinasen a los indios, como lo hi- 
deron. Esta fué la primera casa que la provincia (de los frailes de San- 
to Domingo) tuvo en 1630 en pueblo de indica Luego se fundaron las 
de Ohimaloacan, Ohalco i la de Ooyoacán. (Dávila Padilla, pág. 62.) 
#lcaÍSEapotlftll (pueblo de). Del azteca Oouilzapotlán, que significa 
lugar de zapote agusanado; compuesto de oeuil^ gusano, i zapoMnt lu- 
gar de zapote, 

£1 presbítero D. Luis Burelo, vecino de Jalapa, regaló unos terrenos 
en las sabanas de Santa Lucia (Tabasco) a los indígenas de Olcuizape- 
tlán, de Nacajuca, quienes fundaron allí en 1768^ el pueblo llamado 
San Fernando Olcuizapotlán. (Gil i Saenz, págs. 108 i 109.) 

•pMnra. 

En 1769, Oposura era una misión, según se ve por la carta que el' 
marqués de Oroiz escribió a D. Juan de Pineda, de Méjico, a 26 de 
Agosto de 1769, que dice: 

*'Por la carta de vd. de 17 del inmediato pasado junio, quedo ente- 
rado de las exhortaciones que causaron en las misiones de Goazavas y 
Oposura los indios apaches." I otra de D. José de Gálvez al mismo 
Pineda, fechada en el Real de los Alamos, 16 de junio de 1769, dice: 
"Asimismo veo ios avisos que dieron a vd. los comisarios de las misio- 
nes de Guaraba i Oposura, de las hostilidades cometidas en ambas por 
estos enemigos, en los días 19 i 26 del mes antecedente. (Docums. pa- 
ra la Hist de Méj., 1* serie, tomo 31, págs. 25 i 46.) 
* OrfllItOtrofiO. Del griego arphano^ huérfano^ i trophé^ nutrición. 

Con este nombre se conoce la Cuna, que en 21 de enero de 1772, se^ 
mudó a la calle de la Merced, donde aún está, i el público lo denomi- 
na Orfanatorio, i así está escrito en varias obras, entre ellas en el Dia- 
donarlo Geográ6co Estadístico de D. José Marfa P^rez Hernández, 
art "Beneficencia pública." 

Dofia Casimira Arteaga abrió en Agaascalientes un orfaxi atrofio en 
1871. (González, pág. 409.) 



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870 DICOIOHABIO 



Orizaba (ciadad de). 

Orízaba está situada al pie de ua oerro de dosoientoa T^ntíonatea 
metros de altara (sobre su base), llamado antigaamente Tiaeki d álm 
(tierra colorada), i después el Borrego^ i el oerro denominado Eacaí— 
la, que significa en azteca hormiguero. Los indios llamaron al vaBs 
Áhau%lizápai% que significa en azteca alegría en o eobre el agua: eem- 
puesto de ahauiaUxtls alegría, de ápan, en o eobre el agua; de «^ apé- 
cope de ail, agtta^ i pan, sobre. Los espáfioles corrompieron el noailir% 
diciendo Áulioahíí^ Áuligahc^ Origagua, Ábri(gaha en 1542, Ulimeibm i 
Olizaba (en 1568) i Orizaba, como se ve en la Historia verdadera de 
la conquista de Nuera Cspafia, escrita por Bernal Díaz del Castifls 
(edición de 1632). En 1457 quedó sujeta al gobierno de M^jioo. 

En 1520 llegó Cortés a Orizaba. A fines de octul^re de 1521, eoa 
doscientos soldados de infantería, treinta i cinco de caballería i an ai 
mero respetable de indios aliados, se dirigió a este lugar, por orden ds 
Cortés, el capitin GU>nzalo de Sandovalj i pacificó i conquistó a eoetait 
ineendioe^ roboe i erueldadee. 

El primero que tuvo encomienda en Orizaba fué Juan de OoroneL 
En 1535 no había allí más que unas chocitas de madera i paja. El pci' 
mer corregidor se llamó Payo Patifia £1 primer gobernador indio ca 
1553 fué D. Miguel de Mendoza. (Arróníz, hijo, p. 14. — Carta toreen 
de Cortés a Carlos V en 1522. — Testigos en la residencia de Portes en 
1529.--Arróniz, págs. 125 i 143). Ea 29 de noviembre de 1830 as Is 
otorgó a Orizaba el título de ciudad. (Id., pág. 613). 
Orizatláii* Palabra hibidra que quiere decir tierra de arros. (Tcwdoca 
Manzano, Geogr. del & de Hidalgo). 

Este pueble del municipio de Huejutla (Hidalgo) fué fundado por 
aztecas i españoles. Los primeros lo llamaron San Juan Tula i loa oss* 
tellanos San Antorkio Meztitlán, En 1810 fué denominado San Felipe 
por el santo patrón de allí, i en 1870, la legislatura del Estado le di6 
el nombre de Orizailán, cuando se creó el municipio. 
O tamba» Del azteca Otompan, que vale eobre loe otomiee o enire bf 
otomUe. 

Este valle es memorable en la historia de la conquista por la betaUt 
que los mejicanos dieron a los espafioles el 7 de julio de 1520. Ya loi 
castellanos estaban completamente derrotados i perdidos, ouaiido as U 
ocurrió a Cortés atacar al jefe del ejército azteca, que se conocía porfi 
iba sobre unas lujosas andas con el estandarte imperíaL En vnión i 
ios capitanes Sandoval, Olid i Alvarado, se lanzó Hernán Cortés aobr 
«1 indio, lo derribó del trono i se apoderó de la bandera. 

Al ver e%to los indígenas se llenaron de pavor i huyeron. Muehoa a' 



DE OUBIOSlOADSa HMTÓBICAS. 871 

gan oon buenos argumentos que hubo este combate que tanto ponderó 
Oortés. 

zalnama. 

En la madrugada del 24 de noviembre de 1847, loa indígenas de San 
Nioolás sorprendieron el pueblo de Ozuluama, del distrito de Tampioo 
(Veracruz), i dieron muerte al juez de letras don Manuel Mora i a D. 
Domingo Jáuregui. (Fsges, pág. 93.) 



•*"*- 




UIOCIOKAHIU 



ICft (ciudad de). Nombre derivado del 
pretum o ettreekez, porque t la entrada 
hai doa cem» que forman como una ca 
te llaman el Poríantalo. Otroa dicpn qui 
Win, que vale lugar d« gobi»mo o regi 
uitmo en mejicano, porque propiament 

de suerte que sin el sonido í« quiere i 
(uro. Desde su antigüedad los indios lia 
m, que quiere decir lugar de ñrgo, poi 
[ue viene de Moíoliniea, por el medio di 
Audaloeo, 1 al salir del lagar regaba lo 
Ecín, hasta cerca del cerro de Oadeiub ] 
I, legumbres, árboles frutales, flores, etc. 
a 1SS7, Bartolomé Medina descubrid ei 
k Furísima, el bnvfieio de patío o sea Is 
Tales de este lugar, es el priucípal el It 
po del primer conde de Kegla, V>. Pedro ] 

en movimiento la majror parte de sus i 
¡rías D. José Buatamante, produjo tanta 
la de pesos. 

16 quilómetros at norte ds Fachuca le 
I el Chiea. A la misma distancia al ñora 
al corte Capula, mineral<<s que taiiib¡4 
) del lugar. 

tr los aflos de 1596, Fr. Francisco Tora 
Francisco a expensas de D* Beatriz de ! 



DE COKK»IDADM HISTÓSICIB. 

bre áe I7T3 aoiioedíó U ücenoía para Eandftr el hoapilnl d< 
de Dío« el obiapo D. Fr. José de Lanziego. El 10 de dicieml 
afio le did poteaíón de Ib i|leaia il padre Fr. Fntncisoo Bftr 
Bario gener&l de U orden de San Joan i ■ otros religioso! p 
Bartolomé Fernández. 

El 24 de dioierabre de 1853 >e estableció el alumbrado i 
(Véase DIco. Univ. de Higt i Oeog.) 
Palacio mnDÍcipal. Del \ítín palaiiujit, casa de gran seOor. 
La obra del Palacio manioipal de YeracniE íné oodcI 
de 1637. El ediSoio le hizo sobre el terreno llamado ente 
J^raiteo», qae el virrei D. Lnie de Velaaco^oedió al ay untamie 
í la conitrnoción fué dirigida, at principio, por D. Jerdni 
maestro de obras del castillo de Ulúa. Tiene 60 varas de fa 
el ooatado que mira al norte i 79 por el del sur. En 1815 
MufiOE i Mu&oz ragaló el reloj que está en la torre. (Lerdi 
tomo 3*, pág. 16). 
Palacio ds Gaadalajara. Ea 1610 se hallaban arruinados 
sala de andiencia de Gaadatajara, por lo qne determinó el i 
prar las caías de Uartfn Casillaa, donde se fabricó el palac 
la. En \6H ya estaba el rea! palacio en la vega del río 
corre de aar a norte, al oriente de la ciudad, porque en 1( 
se intentó poblar cogienda el río en medio; después se des 
propéñto i se fabríoó la catedral 700 varas distante del rl 
tado la plaza principal. (Mota Padilla, tomo 2", p¿g. 122). 
Papel sellado (en M>\jico). Del griego papyro», el papiro, na 
mada aat. 

A consecuencia de la real cédala expedida el SSdedioiem 
de qae se formó después la leí 18, tlL S3, lib. 8, Kscopili 
diaa, comenzó a usarse del papel sellado el I", de enero de 1 
creto de 9 de octubre de 1823, circulado el 11 del mismo i 
nizó este ramo, i por la leí de 4 de agosto de 1824 se oonsig 
se denominaron Estados, los cuales pudieron administrarlo 
las bases i reglas que cada uno tuviera a bien estableoer. C 
las rentas por la lei de 3 de octubre de 1835, volvió esta i 
demás de loa Estados a cargo del gobierno general, el cat 
decreto de 33 de noviembre de 1836 por el que miformabí 
tración i el manrja (Dice. Univ. de Hiai i Geog.) 
Paraíso (villa de). En latín es paraditu», griego paradMio 
nide», hortus arboretum. El origen de esta voz hai que bu 
¡eng;nas del Asia Oriental El nombre paraUo es afine del 
del persa var, jardín. El albanese tíene harl, hierba; el a 



374 DíCClOKARIO 



boriie, árbol; el cendo vareaha, bosque i tarúda; aanscrito^ varha^ 
De luinf la forma varedesha o vardkeshOi que qon pnalqniera modifio»- 
oión fonética se cambia en otras lengaas orientales^ v. g.: en caldiiw» 
pardeSf en pérsioo ferdews, firdus^ armenio bardez^ jardín. 

Oon yecinos del pueblo de Jalpa se fundó en una isla del río **DlM 
Bocas,'* a principios de este siglo, la población del Estado de 
denominada villa de ParaUo^ cabecera del partido de sa nombren 
bitantes de este lugar, como los más del Estado, son laborioso^ pnq[^ 
sistas, hospitalarios i honrados. • 

Pasteles. Plural de paa/e^, término derivado del griego ;Mwf¿« masa y- 
cha de harina. 

El afio de 1535, los alemanes Henrique i Alberto Guan introdujeras 
en Nueva Espafia los pastelea Véase la palabra azafráTu, 

Perejil* Del griego petroselirwn; compuesto de petroé^ piedra i de ai- 
fum, apio: apio nacido eutre piedraa 

El perejil es oriundo de Egipta (Oantú, tomo 7, pág. 216). 

Perones* Plural de pertn^ aumentativo de pwo^ del latín ptrum. 

Los ptro8^ conocidos en Méjico por p^ronei, los trajo de ESspaSa é 
venerable Gregorio López i fueron plantados primero en Jalisoo. (C^- 
vo, lib. I, § 15). 

Perro en Nueva Espafia (primer). 

En 1518 trajeron los soldados de la expedición de Juan de Gkijalvs 
una perra lebrela Desembarcaron en Potonchán i en un lugar qae Sa- 
maron Boca de Términos, en tres días con la lebrela mataron dies ve- 
nados i muchos conejea Guando se reembarcaron, quedó allí la pensk 
cazando animales. 

En 1519 mandó Hernán Oortés al capitán Escobar a reconocerla 
tierra i halló la perra mui gorda. Gontó el capitán que apenas la lebre- 
la vio el buque en el puerto, daba sefiales de halagos con la cola i se 
vino con los soldados al navio. (Bemal Díaz dd OastillO| Hist verda- 
dera de la conquista de la Nueva Espafia, caps. 10 i 80). 

El perro chino se trajo de Oantón de China (Gantú, tomo 7, pági- 
na 217). . 

PirÚ* Palabra cuya etimología ignoramoa Unos dicen que vino de Btrú^ 
nombre de un cacique; otros que de Berú^ río del Perú, i otros del pro- 
montorio PelíL 

Don Antonio de Mendoza, primer virrei de de Méjico, habiendo pa 
pasado al Perú para gobernar aquel reino, remitió a su estimada Nue: 
va Espafia un poco de semilla de moUé^ aquí conocemos por ArM dil 
Perú, (Gacetilla de Literatura de D. José Antonio Álzate). El Dr. D 
Francisco Hernández (157 i) dice que este árbol es oriundo del Peí 



i 



DB CURIOSIDADES HISTÓRICAS. S75 



i algunos indígenas lo llaman Pelaneuahuiil^ qae significa drM del 



de Ayatlft. En julio de 1855 todos los liberales notables de la Be- 
públicaí habían aceptado el Plan cíe Ayuilm: D. Ignacio Oomonfort, D. 
liuia de la Rosa, D. José Femando Ramírez, D. Ezeqniel Montes, 
D. José M* Lafragna, D. Manuel Doblado, D. Manuel Silíceo, D. Ma- 
nvel Payno, D. Mariano Riva Palacio, D. Joaquín Ángulo, i los demás 
fnoderadae^ para hacer de dicho plan un instrumento de su sistema; 
i D. Juan Alvarez, D. Melchor Ooampo, D. Valentín Gómez Farías, 
D. Benito Juárez, D. Ignacio Ramírez, D. Miguel Lerdo de Tejada^ 
D. Juan Bautista Morales, D. Guillermo Prieto, D. Ignacio Zarago- 
zai D. Santos Degollado, D. Juan Antonio de la Fuente, D. Ponciano 
Arriaga, D. Francisco Zarco, D. Jesús González Ortega, D. José M< 
Mata, D. Ignacio de la Llave i demás rcidiealee^ para hacer de dicho 
plan un instrumento de su sistema. (Rivera, tomo 1^ págs. 13 i 14). 
Muchos de los que aquí figuran, principiando por Comonfort, trai- 
cionaron el plan. 
Vlsncs políticos. Plural de plan (véase). 

£1 día 13 de agosto de 1855, faé el pronunciamiento del A junta- 
miento i de la guarnición de la Oapital de la República, proclamando 
Presidente interino al general Rómulo Díaz de la Vega, para que éste 
nombrase una Junta de representantes de la Nación, dos por cada de- 
partamento, i la Junta nombrase un Presidente interino i éste convo- 
case un Congreso. £1 mismo día fue el pronunciamiento del general 
D. Anttnio Haro i Tamariz en San Luis Potosí por religión i fueros. 
En la miima fecha faé el pronunciamiento del general D. Manuel Do- 
blado en Guanajuato por un plan diverso de los otros dos. 

Había a la sazón cinco pronunciamientos i planes diversos. Sólo en 
un dia hubo tres. El plan de Ayutla era claramente liberal; el de San 
Luis Potosí, claramente reaccionario; el de la Oapital, tenía un matiz 
de reaccionario; el^ de Doblado se parecía más al de San Luis Potosí 
que a los otros; el plan de Santiago Vidaurri no tenía más objeto que 
la ejecución del pensamiento que siempre tuvo aquel hombre, i fué 
que nadie dominase más que él en los Estados de Nuevo León i doá- 
haila, cualquiera que fuese la forma de gobierno que rigiese al país. 
(Rivera, tomo 1-, págs. 15 i 16). 
PMteno* Nombre originario del griego plaUmoe, el plátano. 

En el pueblo llamado Padtian (alteración de Pádua)^ Tingambato^ 
del Estado de Michoacáñ, se dieron los primeros plátanos de la Nueva 
Eipafia, que los trajo de Santo Domingo el oidor D. Vasco de Quiro- 
ga, después primer obispo de Michoacáñ. (Basalenque, pág. 105)l 



376 DiGciosABio 

Otro Mcritor dice: "Los plátanos loa trajo 
miago, el obiipo D. Sebutián Bamlreí de Fa« 
a 23 ds Mptíembre de 1631, nombrado preeii 
diencia, i D. Vasco de Qairoga, que habí» 11 
principio! del mítmo a&o, nombrado oidor de 
PlaZft de Toroa. Palabra originaria de la griega 
De ancha, plaza pública. 

Lo primero qae iotrodojeron loi oonquiatsaorea, en finoT» a^b^ 
faé el tíoío de loa naipen^ dados, la vagancia, los gallea i toroa. 

Ia primera corrida de toroa de qae hai nottoia, faé la de 31 d* jai* 
de 1526, por aer el dfa de San Juan, qae entoncaa lo solcmnizabaa an 
ratas Geataa los oaballeros, i para dar la bienvenida a Hernia C mtét, 
de regreso de las Hibneraa. Estas direniones inmorales ae TetiSnhs 
en la Flaia Principal, en la del Volador, en la del MarqiUt (ea daor, m 
oí trecho entre la Catedral i el Empedrad til o), en la de Gn&rdio'>a,<l^< 
en los días de la jura de los re^es, a la entrada de loa ñrrejea í diailt 
aantos. IiOS caballeros fueron aqtil los primeros toreros, annqaB en El- 
paOa, eran los vagoa. 
Prollibleióll de enseQar gram&tioa a los indios. 

I porque somos informados qae ya comieniau a entender gramática, 
algunos naturales de la tierra, mandareis a tos preceptores que Isa en- 
seOan, que les lean siempre libros de Xptrianoa o moral dotrias; 
pues hay en que puedan aprovechar en la latinidad. (Lo qne Do3 An- 
tonio de Dilendoza, vírreí i Gobernador de la Nueva España i . 
te de la Real Audiencia, ha de hacer en la dicha Tierra, for 
de 8. M. (De Madrid, a 14 de julio de 1536, Yola ReytM. DocuM-dd 
Arch. de Ind., tomo 23, pág. 157 i vuelta). 

Prohibición de criar muías i de que loi m*jieanot aprendan a maae- 
jar caballos. 

Al presidente i oidorea de la primera Audiencia de Uéjioe ae les 
mandó, en 1627: "Que impidieran la cria de malas i promoTieran la 
de caballos, cuidando de los mejtcanoa no aprendinan a manejarioa 
(Oavo, Loa tres siglos de Méjico). 
Pnebla (origen de la ciudad de). Nombre derivado de poblar, formado 
de popular, término procedente del latino poputuá, pueblo. 

Dos vecinoe de Tlaxcala: Esteban de Zamora i lo pariente Pedro 
Jaime, en un lugar después llamado los mesonea del Roncal i del Qñ- 
to, puso el primera una ventecílla i en la misma eaaa poso el aaganée 
nn banoD de herrador, por ser maeatro en esté ofioio. En este pai^e, 
el obispo D. J nliin Garcés habla aoBado ver dos ingeteii que con el oor- 
del da alarifes, median aqnel campo, ja de oriente a poniente, ;a ds 



DS CDRIOBIDADEt HIBTÓRIOiS. 



377 



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morte a sur, como quien traza los fundamentos de una ciudad. Leinan- 
tóse del lecho el obispo i acompafiado de algunos familiares, se dirigió 
hacia el sur de Tlaxoala i cuando llegó a unce cerrillos, conocidos hoi 
por Guadalupe i Loreto, dijo el padre Garcés que aquel era el sitio que 
había sofiada i 

Se pidió licencia a la Audiencia de Méjico para fundar la dudad. I 
su presidente, D. Sebastián Ramírez de Fuenleal, envió una colonia que 
llamaron Puebla dé lo$ Angeles, La Audiencia «icomendó para la fun- 
dación al oidor D. Juan de Salmerói^ i frai Toríbio de Benayente, co- 
nocido en la historia por Mololinia (palabra azteca que significa po- 
br€)t quienes, el 8 de abril de 1532, mandaron al capitán Martin, prác- 
tico agrimensor i arquitecto, a medir 33 solares para los yecinoo. Oo- 
menzaba la fábrica por el que hoi es '^Barrio de San Sebastián. " Ba 
atete días quedó concluida, aunque de humildes edificios de barro i pa- 
ja, la ciudad,^ sobre las ruinas'de la memorable Quikuoeolapan. Traba- 
jaron 160 indígenas: 80 de Tlaxcala, 40 de la ciudad de Hiejotadngo i 
40 de la de Tepeaca. 

£1 P. Motoliiiia dijo allí la primera misa en el sitio que es hoi uno 
de los portales llamado de los Libreros, o el de Borja, que forma el cua- 
dro occidental de la plaza. (El P. Oa^o^ Los tres siglos de Méjico, 
Hb. 3.^5 y 6). 

Los siguientes datos no están de conformidad con la relación an- 
terior: 

*Tor la carta que con el dicho Al varado' escrebimos, dimos a Vues- 
tra Mageetad noticia, como habíamos embiado a buscar en la comarca 
desta cibdad lugar e sytio conveniente para edyficar e asentar mn pue- 
blo, donde óblese tierras sin perzuycio de yndios, agua e monte e ma- 
teriales para edyficar, e como fallamos uno entre las cibdades de Tasca- 
ba e CkiUula^ e embiamos a un Hernando de Saavedra, ombre de buen 
entendymiento e esperyencia, por Corregidor de la dicha cibdad de 
Táscala; e porque tenia yndios, no le dimos salario mas del manteny- 
miento: embiamos aquel^ por no se fallar persona con las calidades 
que se rrequerian para el efecto de la dicha población, el qual trazó el 
dicho lugar, e fizo e edyfioó el dicho pueblo con sus casas públicas, e 
iglesia e dnquenta casas de verinos espafioles, todo lo mas de madera, 
e algo dello de adobes, por no dar trabaxQ a los yndios a las fazer de 
piedra; e fasta ser Vuestra Magestad consultado fyzimos los dichos edy- 
ficios los de las dichas dos cibdades que son mucha cantidad de gente: 



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1 Fral /aau Villa Sánches, Panbia sagrada i proíana, 1746. 

2 Domiogo de Alvarado fué a Eapaüa o principios de 153t . 



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I IMCOIOHARIO 

ftjndBron a ftlgnnu c«au alganoa yadioa qi 

priloleí, tudo por bu Toluntad, dyoiéndolea 

nMteñoa qneatán en lu dichu mbdftdea, el 

qiul holgabui por U oomunyc&oion qoe ftlll 

iino& E después ko¿ « saboedido, qael dio 

ombrea qne andabui perdidos e deseabftQ te] 

ooger, o tiemb para labrar a criar, alganoa d 

nados e sns bueyes de arada; e acordamos 1< 

esonbimoa oon el dicho Alrarado, que lu d 

de Vuestra Magestad, se diesen a cada veti 

■errioío, los qnales tnvieeen en sus caus e < 

zas e granzeriaa; de donde tenemos por cieri 

que puedan en sna tierras e casos ezeroer la 

la manera política do los españoles. Puesto i 

blo, aoordamoa quel Lycendado Salmerón f i 

en nombre de Ynestra Magostad facer xusti 

dores, e faiar ordenanias, las que convy níe 

obo pueblo, e animarlos para qne permanecoi 

tra Magostad seri commltado e suplicado I 

diese logar, Á.j gente en el dicho pueblo qa 

ta ombrea, qne para lel fin de la seguridad de la tierra allende dd nme- 

dio dello, teu^moslo por cota importante, e está situado en Ingar vst 

conveniente e pasaxero; echamos por alli el camino para la Fiors Crtt, 

9 fué atazo, e facerse un eapital en el dicho pueblo e se tiene vj 

en la proTysion dél, porque importa mucho, por estar entreat» t 

la Vara Cruz, de donde salen muchos enfermóse teman allí alj 

eanaa Oomanicamos la dicha población oon loa frailes, e ec 

tanto la obra, que dicen ser la cosa mas acertada, después del g 

la tierra, según de Yuestra Magestad mandara ver por el pare 

do por ellos, el qual va con estotra;. 

La dicha cibdad de Chulula fué encomendada por muerto i 
gel, por presidente e oydores pasados, a Don Di<>go Pacho e t 
Herna&des de Froallo, Alguasil mayor, e oonaiderada la jntenoii 
oon qne nosotros conzeturando podimos aloanEar, de lo qne Vieska 
Magestad dispuso^ que todo se pusiese en oorregymiento^ panmos Is 
dicha cibdad; e aunquesto no fuera, ai la dicha poblaeidn nnevl^ qne 
Vuestra Msgestad a de ser servido que se llame La PuAia de Umá»- 
gtUt, se abía de facer e se a de jTotentar, es oonvyniente e neeesariod 
calor de la dicha cibdad e gente della, para la dicha sustentacioa, e 
qnesté en Vuestra Real Oabesa." (Carta de la Abdjenda de Meziooa 
8n Magestad sobre varios asuntos de gobierno. Desta gran ribdad de 



DK CDKloaiDADH HISTÓKICAB. 

Ttmyxtitan » CKtorce de agosto d« mil qnínientos treinta e 
— Femuido Sftimeron. — Licenciado Alonso Maldonado. — E! 
oímIo Zejnoa — El Lyconciado Qoiroga. Documentos del ar< 
Indiu, tomo 41, pági^ 79 a 83). 
SPacnte NacionaL Del latín pona, poníit, puente. 

Esta suntuosa obra está sobre el rfo de su nombre entre Vi 

Jalapa. Dista 12 leguas de la primera i 11 de la segunda. Ft 

do por D. Diego García Oonde i se llamó "Fuente del Reí." S 

, pió el Ift de febrero de 1803 i le trabajó en la obra hasta dioie 

1811. 

Tiene 2dO varas de longitud, 13 do auoho i 18 de altoj 7 
agna, sin incluir el que sirve de desagüe del rfo de la Antigu 
orecientea. El del centro tiene 2S varas de diámetro. 

En este lugar se atrincheró Yiotoria en el cerro do 3aa Fen 
1612 i obligó a retrooeder al brigadier espafiolOliiábal que coni 
granconvoidoMéjicoaTeracrui. AGnesde 1814, el capitán inj 
D. Jobo Antonio Martínez tuvo allí un encuentro con una eec 
potable de tropas del Rei, que conducían un correo de Verací 

El primer oncnentro que tuvo en la provincia de Veracruz 
dalupe Victoria (se llamaba D. Félix Fernández), con tas tn 
Kei toó ÍBn el Fuente NacionaL Ocho dfaa de faego inocsanl 
brigadier D. Femando Hilares, quien se retiró con su convt 
rumbo de Ohipila, en la madrugada del día de la FarísimaOon 
i por esta razón se le dio at oerro este nombre. 
IPvCHtC de Dios. Este famoso puente natural, de 60 metros de alto 
rfo Amsjaque, por el cual se comunican los distritos de Actopí 
tonilco el Grande, está en el pueblo de Sanctornm, del Estadc 
dalgo. 
Val^HC en Méjico. 

En 1693, el oonde de O&lvea prohibió en Méjico el pulque, 
deque entraban de aquella bebida cien mil pesos anualmente e 
jas reales. 

En 1898 se ooninmfa anoalroente en la capital de la BeptSb 
00 millones de pesos en pulque, i uno era de contribución. Ent 
«aloulaba quo Héjieo tenfa 360,000 habitantes. 



DICCIOMARIO 



Q- 



Qaelenea (iglesia de loi). 

Lu igleñai do loi Qaalenes de Ohtapu n 

1C63. El director faé el padre Fr. Pedro de 

U fnente de ClnKUtlán en este miamo alio, i 

QneOiada (lainei de le). Falab» derirada d 

ItMa'crmidre, ooniamir por el fnega 

Al norte del partido de Tillanaeva, del Ei 
terrenoe de la hacienda de la Qnemada, bai D 
eiog, denominado aal por loa que allí oonatru] 
antea de la oonqniato. Desde la falda de la n 
la citada hacienda, ra uno percibiendo ruina 
demolidaa i otras enteramente destraidae. L 
tan colocadas sin orden alguno. 

Por la misma falda del cerro, antes de lleg 
pirámide onadrangalar mai bien construida, 
ra i como de 14 de perímetro en la bas& De 
calzadas: una hacia el oriente i termina en la 
corre llamado el Cuiñllo, en la parte más alt 
pasa por el rancho del Coyote; la tercera haci 
casas principales de la Quemada. 

En lo más alto det cerro Km unos grandes 
truidos. Al O.N. existe otra pirámide como 
da, de donde principia otra calzada que term: 
Joan. En una especie de meseta del cerro de 
«asa de unos 30 metros de largo i 2S de ano 
éste esti otro cuadrado que tiene oomo 50 m 



DB CCBlOSIDADCa H18TÓBIOA8. 88 1 

paredes de 5 a 6 de alto. Oerca de allí i en la pared que mira al oeste, 
existen anas ruinas de una figura completamente circular, de 7 a 5 me- 
tros de diámetro, á donde se sube por cinco o seis gradas a unas cavi- 
dades. (Pedro Rivera, Memoria de las ruinas de la Quemada). 

^^HCrétaro* Nombre tarasco que, según unos, significa Jue^o de pelota^ 
de Quertkta^ jn^;o de pelota, i por esta razón los mejicanos lo^'llaman 
^ooBcoj según otros (D. Eduardo Buiz, en*8U8*Paisajes, tradiciones i le- 
yendas de Michoacán. — Méjico. — 1891), se derivando Queriréíaro, que 
quiere decir pueblo grande. En este caso, el nombre se le dio después 
que el pueblo había crecido i no desde el principio. 

El cacique otomí, don Fernando de Tapia, vecinoMe Jilotepec, don- 
de se había casado, salió en unión de otros indios a^conquistar a los 
chichimecas en tiempo del obispo de Santo Domingo*(Í8la), D. Sebas- 
tián Ramírez de FuenleaL Comenzaron su jornada e]^hicieron alto el 
día de San Juan Bautista en las márgenes de^un río,Monde^había'ana 
población de otomies. Los redujeron i denomináronla aquel pueblo "San 
Juan del Bía" 

£1 25 de julio de 1531 conquistaron a Qaerétaro, después de un com- 
bate con los naturales. De esta acciónase cuenta (Dica Univ. de Hist. 
i Geog., tomo 6^ pág. 511), lo mismo que de la de Logroño en las ori- 
llas del Ebro: '*que arrollados los conquistadores creyeron ver por los 
aires al apóstol Santiago en su caballo blanco (según acostumbraba asis- 
tir a las campañas) i aunque no mataba indios (como en Tabasco i el Mix- 
ión); pero sí este ardid de su jefe dio valor a los iberos, quienes volvie- 
ron a la carga con más valor i entusiasma Aterrorizados los indios con 
el estrépito de las armas, la fogosidad de los caballos i la pérdida tan 
eonsiderable de los suyos, se retiraron hacia los fragosos confines de los 
ehichimecas, vinculando su refugio en huir do las hostilidades que los 
seguían por todas partes i dejando a los españoles la fortaleza de la que 
tomaron posesión el mismo día. Por esta razón se le dio el nombre da 
''Santiago de Qaerétaro." 

El 26, día de Santa Ana, se colocó en la cima de un cerro que hoí 
llaman Cerro Colorado^ una cruz de madera (hecha de un pino que de 
lejos se llevó), de 12 varas de altura i 6^de brazos i se celebró la primera 
misa que se dijo en este lugar. Después se puso allí una cruz de pie- 
dra. (Espinosa, Crónica, cap. 2^) 

El Lio. D. Juan Sánchez Alanís, clérigo secular, fué quien convirtió 
a los indios a la religión cristiana. 

Bl rei Felipe lY le concedió a Querétaro el título de ciudad el año 
de 1655. 




381 Bicotoiunio 

^Dfjaxila (eriMU deX 

A ana medí» legciK del paeUo de San Ja 
rúdioción de Zimfttlin, hai mi cerro llami 
tigao er» lagar donde 1m mojerefl puidM i ] 
votos. El obispo de Oajiu^ D. Diego do H< 
ds mafia de 1634 le fabriowe ana ermita < 
trea cnoea. (Balaalobre, pi^ i i 8). 

^«ÍnS«Ianl (paeblo de). 

El pueblo de QnÍDgolkiii, en lenga» d 
"dentro del rfo," lo qae no confirma con el i 
nencia de ana montADa; por lo que otroa d 
tea llegaron a eato paraje, viendo na rítoo al 
espalda, dijeron qae era mni a propósito pa 
lado el paoo al enemigo, i le pusieron por 
significa "pena tajada." En 1602 el vírreí 
en la erección de esta doctrina i la estableo 
<Burgoa, pág. 331). 



DC ODBIOSIDADia ItircdftlCAS. 



ü 



Kcsloa de Oort^a. HeFDKn Oortéi manó en Eapafia, en Outillejí 
OuesU, el 2 de diciembre de IS47. Sa CDorpo fui lepolUilo 
capillA da S&n Iiidro, ea el Hpnloro de loa dnquea de Medintui 
8m reatos le trajeroD i se depontaron en Tetiooco; deapo^ ee i 
ron en San Fnuiciioo de Méjico, i el df« 8 de noTÍembre de 11 
truUdaron a.\ wpnlaro que el apoderado de BU cbm hizo conatr 
la igleaia del hospital de Jesús Nuareno. En 1823, don Lucas A 
loa sacó secretaniente i los mandó a Nápolea, donde fneron at 
doa ' ¡Secretoa del Universo! Cortés lacó mnohoa restoa de i 
destruyó sepulcros en bnaca án tesoros. ;I sna restoa no tuTÍeroi 
poco reposo! 
Actraotaclón de Hidalga El 18 de mayo de 1811, eacríbi 
retraotación de los eirorea cometidos contra Dios i el rei, pidient 
don a loe obispos i a la Inquisición, i rogando a los ínaurgent 
todas veras, se apartaran del errado camino que seguían. Este 
mentó se insertó en la 'Gaceta de Méjico" del sábado 3 de ago 
1811, tomo II, Homero 92, fojas 684, de donde lo copió el Sr. A 
para formar el número 11 de su apéndice al tomo II de su hi 
(Dioc. Univ. de Hist i Geog., tomo IV, pig. 110). 
BeTÍIIa;Íg:ede (calle de). Esta calle de la Capital de la Be( 
ae abrió e) 24 de junio de 1794. con este nombre, en honor da doi 
Vicente Otiemez Pacheco Padilla i Horcasitaa, conde de ReWllag 
62' rirrei de Noeva Espalla. 
RcroluciÓD de Petaquilla. En elaSo de 1801 hubo entre los i nd 

1 Csw, pig. 403. 



884 



DICCIOHABXO 



de Nayarit (Jalisco ) an suceso notable. Cierto incógnito^ llamado Men- 
eara dé Oro, formó nn plan de reTolación con todos los caracteres de 
independencia, el cual, ramificado entre los indígenas, desde Méjiea 
hasta esta tierra i la de Sonora, estalló en el punto conocido por la 
Petaquilla, dentaban los indios con un triunfo tan seguro, qae antid- 
paron el nombramiento de sus reyes; mas apenas se acercaron a Tepic, 
que fueron vencidos i hechos prisioneroa Los cabecillas se tmjeroB a 
Méjico, en donde a pesar de los padecimientos i de la maerte que se 
les hizo sufrir, jamás descubrieron a sus cómplices. (Pérez Hemándea). 
Bobos* Plural de roboy palabra derivada de robar^ que viene áeA. baje 
latín rauharet robare^ tomado del antiguo alto alemán raupón, roitUa, 
pillar, arrebatar, saquear. 

El Coronel don Domingo Herran, el día 1* de enero de 1857, por 
orden de M|jía, se apoderó de 240,000 pesos, depositados en ei coasa- 
lado inglés, en San Luis Potosí, pertenecientes a fondos particvlazes. 
£1 robo se hizo con el nombre de préstamo forzosa 

En 27 de mayo de 1858, el abogado general don Miguel Blanco, m 
apoderó en San Juan de los Lagos de más de 40,000 pesos, que estabas 
enterrados en la sacristía del Santuario de Nuestra Sefiora. 

El 23 de septiembre, don Epitacio Huerta, Gobernador de MidKia- 
can, de acuerdo con el general Blanco i por medio del general Porfino 
Pérez de León, se apoderó de las alhajas de la Catedral de Mor6lia,qBe 
importaron medio millón de pesos: el 16 de diciembre, por orden de 
Zuluaga, fueron extraídos de la casa del Ministro de los Estados Uni- 
dos, en Tacubaya, 46 barras .de plata, procedentes de la Catedral de 
Morelia,i cuyo valor fué de 70,000 pesca 

El general Woll, gobernador reaccionario de Jalisco, confió a finss 
de octubre de 1859, al general Leonardo Márquez, una conducta de 
platas, i éste tomó de ella en Guadalajara, 600,000 pesos para laa ur- 
gencias de BU ejército. Miramón reprobó la acción de Marques i It 
mandó restituyese el dinero. 

£1 general González Ortega, el 6 de enero de 1860, se apoderó de la 
plata de la Catedral de Durango, cuyo valor se calculó en 1 80,000 peooa 
A mediados de noviembre, el general Márquez, por orden del Presi- 
dente Miramón i por medio del Jefe de policía Lagarde, rompió lot 
sellos en la casa de la Legación inglesa en la calle de Capuchinas, i toa/^ 
660,000 pesca 

En la noche del día 17 de enero de 1861, fué robada la custodia ón 
la Catedral metropolitana. Era de vara i ochava de alto..*, "teai 
5,872 diamantes, 2,653 esmeraldas, 544 rubíes, 106 amatístaSii 2 
zafiroa" (Rivera, tomo I, paga 32, 75, 86, 99, 102, 113, 120, 121 i IM 



DB CURIOSIDADES HISTÓRICAS. 38$ 

ijas (Antonio). Este apellido castellano, mui antiguo, se escribía antes 
JtooNM, Boixo^ Eúxot Boig (catalán^ Eaio^ Hoyo o Kojo. (Gaimara 
Roxo, en escritura de 1167 del tambo viejo de Sobrado). 

Don Antonio Rojas se hizo notable por sanguinario i crael El 30 de 
octubre de 1858, en Gaadalajara (que fué tomada por el general don 
flantoB Degollado), se metió en la casa de Blancarte, que estaba bajo 
la garantía de una capitulación, i lo asesinó diciendo "No cambiamos 
ri pesoueco por indulgencias, '' e inmediatamente se salió de la plaza con 
s« tropa, hacia el sur de Jalisco. Degollado dio un decreto en el que lo 
poníft fuera de la lei, ^ que derogó en 9 de mayo de 1859, rehabilitando 
a Bojas como coronel El 27 de enero de 1860, tomó la villa de Ténl 
(Estado de Zacatecas) i fusiló a 160 pridoneros; en junio del mismo 
afio, derrotó en Tepio a Oalatayud, haciendo muchos prisioneros, de los 
que fusiló 22 oficiales, i ocupó luego la plaza; Oalatayud se suicidó por 
no caer en tBus manca. En marzo 10 de 1863, después de haber militado 
algunos meses en el ejército de oriente, regresó a Jalisco, atacó i tomó 
a Jacotepeo i fusiló a 83, entre ellos, al jefe de la plaza, don Antonio 
Aedo i al cura Bernabé Pérez, A mediados de diciembre de 1864, llegó 
Ik adquirir por el número de sus soldados, bastante preponderancia; no 
habiendo en el sur de Jalisoo, ningún jefe de bastante influencia, que 
pusiese coto a sus feroces instintos de sangre i venganza que le devo- 
raba. En la hacienda de "Zacate Grullo," se hizo un célebre convenio 
que firmaron los demás jefes de fuerzas que allí estaban reunidos, el 
cual no era más que un programa de desolación i exterminio, decía 
textualmente: 

"Las poblaciones en donde no sean recibidas las fuerzas republicanas 
eon regocijo, negándoseles abierta hospitalidad, serán incendiadas i sus 
habitantes obligados a pelear como soldados rasos o pasados por las 
armas, según la gravedad del delito." I todavía: "Todas las propieda- 



1 AatODio Rojas ha sido el bandido más ootable de los que ba habido en líéjico desde 
1611 hasta hoi. Tengo su fe de bautismo, qae me regaló el cura de Tepatiüán, LnU 
flaldafla, con su íl^ma, el sello de la parroquia i dem&s formalidades, i por ella cons- 
ta que Hojas nació en el rancho del Buei, a la falda del Cerrogordo, en el mnniclpio 
de TepaÜUán, el día 10 de mayo de 18 L8, i en ella se dice que era ''español," es decir, 
que no era indio, ni de la raza negra, sino criollo. Conocí a Rojos en la memorable 
naítena del 28 de octabre; era alto, fornido, de ojos negros i grandes, la cara pobla- 
da de barbas i el semblante feroz 1 terrible cuando se enojaba i noda antipático cuando 
estaba contento i se chanceaba, como lo estaba en hi mafiona referida, por las gran- 
des riquezas en oro, plata i alhajas que se había encontrado en el interior del con- 
vento de Jesús María, depositadas por los ricos de Gaadalajara, en razón de la segu- 
ridad que hasta allí habían prestodo los conventos de mon)aB." (RlTera» tomo I, págr 
81, uelfi). 



386 StCCIOKARlO 

dflt de los p&rticulttrea pu&D % ser propiedad di 
en oonsecBencift, todot aquello* qae w rehnien a 
pMtarftB, dinero i cnuito mii >e Ih pidiese, aeii 
ñas." En onanto a disoiplina i moralidad de su \ 
dice el 8r. lÁa donlreneoFaaensaobniiatítnla 
tomo I, cap. 11. ". . . . En realidad, la colnmoa 
trea mil hombrea de combato, pero iban allí mia 
ocupando nna extenaidn de cinco legncK Gt nd 
iban a caballo i a pié, era aaperior al de loa hen 
Bojat llevaba na estodo ma^or i hasta loa sóida 
EM qne los estírasen sus caballos de mano, pon; 
un aolo caballo en ranchos, haciendas i poblaoicH 
el desorden de aqnella marcha era espantoso; nt 
pos iban las malas cargada* con los eqnipajea, loi 
mvjereii^ lo onal hsoía que cada escuadrón o bi 
legua. No habla ni piezas da artíUerla ni cairos, 
día decirse que aquella fuera una columna, ligí 
ofrecido DO podría hacer moTÍmiento alguno, i ( 
ciplinados eran más que bastantes para derrotar 
Bojas murió en la acción de Potrerillos, rancfa 
Tula (Estado de Jalisco), el 28 de enero de 1861 
un émulo de Rojas, el execrable comandunte de 
el botín recogido per loib vencedores consistió ei 
pesos, en barras de plata i oro, i alhajas. (Uiven 
92, 103, 107 i 233. Tomo II, paga 66, 74 i 86). 
Rosa de loa Nadadores (Sarita). El 11 de octubre 
Franoisoo Limón presentó al protector de los ii 
del Saltillo, don Antonio de Guzmán i Prado, la 
mandaba repoblar el paraje de los Nadadores, 
mismo tiempo al general don Matías de Aguirre 
una de las familias tlaxcaltecas que saliera de 
fundación. El dia 27 del mismo mea i aflo, el ali 
acató la citada orden i díó ignalmento so parece 
vento i cura del Saltillo, don Rodrigo Laredo So 
de 1733 se fundó el pueblo de Santa Rosade los 
pobladores tlaxcaltecas, i se le puso por nombre 
Victoria de Casa Fuerte. (López Portillo, paga. 



DB CÜRIOflDADES B11TÓB10A8. 887 



S 



Sftliatioas* Nombre derivado de idbado, 

Ebtbia en tiempo del virreinato, en el siglo XVIII, la coetumbre de 
las conferencias en la Univerúdad de Méjico, a las que llamaban toia- 
Unas por verificarse los sábados. A ellas concurrían los cursantes de to- 
dos los colegios. Sefíalábase semanariamente una conclusión i se nom- 
braban actuantes i réplicas de diversos establecimientos, o por suertei 
o al arbitrio del catedrático. El alumno D. Francisco Javier Campos 
fué uno de los que más sobresalieron. 

Sacrificados (indios). 

Desde el afio de 1517, que comenzó el descubrimiento de Méjico, has- 
ta el de 1542, recogido el número de gentes que habían muerto en to- 
da Nueva España a roanos de los espsfioles^ injustamente, se hallaron 
más de doce cuentos (12 millones) de personas entre hombres, mujeres 
i nifios. (Fr. Agustín Dávila Padilla, Hist de la fundación de la pro- 
vincia de Santiago de Méjico, lib. 1", cap. 100. — Madrid, 1596). 

Sag^aaripa (pueblo de). 

El pueblo de Santa María de los Angeles de Saguaripa (Sonora) era 
en 1678, una misión^ cuyos habitantes hablan la lengua ore. No había 
«na escuela en el caserío, i sí una hermosa i bien capaz Iglesia de tres 
naves^ mui bien alhajada de ricos ornamentos i plata para el servicio 
del altar; buena capilla de cantores con sus instrumentos de clarín^ chi- 
rimías, harpa i rabel. Los muchachos de la doctrina son en cantidad i 
asisten con puntualidad a ella al llamamiento con la campana respecti- 
va a tardo i mañana. (Relación de las misiones que la (}ompafiía de Je- 
sús tiene en el reino i provincia de la Nueva Vizcaya en la Nueva Es- 
pafia, fecha el afio de 1678. Docum. para la Hist de Méj., 1? serie, 
Tol. 32, tomo 3, pág. 348). 



368 DICCIOHABIO 

Saltillo (ciadad de). Nombro diminutivo de 
La villa de Santiago del Saltillo la fund< 
de Urdillola (hijo), el 25 de julio de 1575. 
ridad irrecasable prueban que la fandación 
anterior at aflo de 1560, i do en la fecha c 
Pedro Faentea López Portillo (pdg. 367), o 
mer cura fué don Ribaldo Cortia Esto dii 
tee; pero hai documentoB de que existia la 
tea de 1560. La poblaciiin se formó do indi 
la, aunque el lugar estaba habitado por loa 
El nombre de Saltillo ee le dio por la peq 
encontraron loa pobladores en 1^ falda de la 
la población. Allí establecieron un molino, 
1591, el capitán UrdíDola dio el ejido dea M 
' del Salto a loa indica tlazcaltocaa i gnachicl 
nos fundadorea de Saltillo fueron: don Cria 
mayor, Diego Kodrfguez, Alonao Kodrlgnei 
gn, J'naa Kararro, Alberto del Canto, Santo 
tfn Solfa, Melchor Alvarez, Fortunato de Á 
Hernindea, Alberto Fern&ndee, Francítoo 
Alonso Fernándei i Pedro Gantf. (Lópee 
Salto de Alvorado. Del latín (nttua, el «alto. 
"Diró que en la tríate fuente, que dicen a 
varado, yo digo, que aquel tiempo ningún i 
■altana pooo o mucho, que harto teníamos 
vidas, porque eran muchos los mexicanos qu 
qno en aquella coyuntura no podíamos ver 
ai aaltana, o paaiaua poco, o mucho; i asií 
Alvarado llegó a la puente, tmmo él dixo i 
túdo a petacas, i oauallos, i cuerpos muert 
■altar, i snatentarse en la Iani;a en el agna, 
ra allegar al suelo con ella para poderse sui 
desto, la abertura mui ancha, i alta, que nt 
naa anelto que era. También digo, que no 1 
langa, ni de otra manera; porque después i 
bolvimoa a poner cerco a Uexioo, i la ganan 
en aquella puente peleando con esquadronps 
chos reamparaa, i albarradas, que se llama s 
Alvarado; i platicamos muchos soldados sob 
un, oi toltsra de vn ombre que tal saltaaae. 
Hist Tord. de la Oonq. de la Nuera España 



DE CORIOBIDADKS UIITÓRICAS. 

(lentencift wx). En U causa criminal 
B en este pueblo, en las nochei de li 
ior i 7 del corriente, sobre haber ios 
. la expulsión i Balida de lof jeraitai 
ilion tenían aquí como parroquia í 
X Luis, rei de Francia: visto los ant 
i del corriente mes i conaideradoa la 
atensidn a la naturaleza de la mioa 
oportancia de que es en estas distanc 
segurar en sus rasallos i pueblos de ( 
«neia y el eorretpondienlt reipeto a i 
lirva de condigno castigo a loa reos i 

Dondenar i oondeno a pena capital i d 
t, india viuda, Julián Martínez 6 
larcoa Peres de Leda (a) el Pelado, 
pueblo, con la difereneia de que loa c 
lean ajusticiados en nna o saás horcasi 
m; i el referido Marcos de León, poi 
áiente de cacique, alcabnceado por 
a la misma plasa^ las cabeeas de toi 
pos muertos, puestas en otras tanti 
r hasta qae el tiempo las consuma; i 1 
sembradas de sal ¡ sos famUias arro 
a« ellas ni sus respectivas deaoendei 
Blas Bola i Agustín Qaevedo, tamt 
ndeno al primero en cuatro oarren 
I i a perpetuo deatierro de este puebl< 
a. A Ana María Martliif k, casada 
dolores, también viuda, Bartolomé J 
imismo casado i con la sobrina de 1 
a esta parroquia, a que salgan desti 
strito de ella, bajo la pena del que te 
I en calidsd de forzado aplicado a 
fortaleza de San Juan de Ulúa i las 
mo doi por libres a los demás oomp: 
olea que nonoa den motivo a sospecl 
i cómplices en inquietudes í eonmoc 
le que serán castigados oon el más ■ 
I prosiga después de esta cansa sobre 
Lcuentes por el alcalde major, en virl 



390 DicoioHAUo 

cú qae pondrá por sepanulo como comii 
Virrei, pan U exaucióo de e«te col^o di 
to de loi jesnitu da todoi loi dominioa d 

Pro&nnoiedft en 16 dejalio da 1769 i 
i^or TÍiitador genereil. (Docnm. pan 
pig. 63). 
Santa Cn» de Roulea (batallftde). 

Loi ameríoanos hablan enbnido en el i 
1' de marco de 1847, i el gobernador del 
a Méjico a solicitar auxilios para oontin 
Oon dos piexaa de ocho, doa de onatro, ¿ 
dos caflones pedreros i 100 hombrea se di 
lia de Boaalea, El mismo dfa 6 de manso 
de la noche^ ocnpó el enemigo la oindad 
persecución de Frías, qne ya estaba pai 
hombres. El día 9 se avistó la faena am 
ral Price. El 16 a las 8 de la maHana se 
cer dieron el asalto i tomaron la plata. J 
■es fué heroica. (Apuntes para la Hist 
los E. U.) 
SCBtmanat (el cubano). D. Francisco S 
basco, se había enemistado con el genera 
vieron varios combates, en que Sentmaní 
llamado Ahoga-gatos, entre Jalpa i Met 
hechos prisioneros los pocos oompaSeroa ( 
qaien pudo escapar entonces; pero aquel ' 
de 40 desafíos, fn¿ encoutrado por unos : 
oa&ada, comiendo malí tierno i caOa dnloi 

El 12 de junio de 1841 taé preso, cou 
mismo día. 

El 25 de ma/o de 18(8, el Congreso c 
proceder que se nsó oon el cadáver de D. 
i Saess, pág. 198 I 207). 

Los demás prisioneros, en número de 3 
fusilados detrás de la cooina de la cosa qi 

No conformes los enemigos de Sentman 
la sumergieron en aoúte hirviendo i lu^ 
que pusieron a la espectación públiea. 
Silao (batalla de). El día 10 de agosto de 1 
Jesús Oonxáles Ortega i el general D. Ig 
Klao (Oaanajnato) a las del general D. 1 



i>B auBiosiDADH msTÓRiCAi. 

Ik capitel d« U R«públicft. Lu tropu líberalea ocapvon tae| 
d«bJKT», Oela;» i Qiiflr¿t)ui>. ^BÍTerm, tomo 1* pág. 109). 
flimillDSi-^&onora Sonora fué detcobierta eo 1037 por Alrai 
(^beza de Baca i sua treí compafleros, qna eteaparoa de los 
qne en 15S7 entró en la Florida Panfilo NarTaei. 

El bDo dfflTSi ae erigieron eo gobierno laa cínoo provine 
naloa, Bosárío, Ouliacin, Oatímnri i Sonoro. 8a primer gober 
D. Manuel Bemal Unidioba £1 aDo de 1737 ae aublevaron 
bajos de Teooripa, Saaqai i demás pueblos aitaados en aqnell 
. oaa, i le rof agiaron en el Cerro Prieto, donde loa engallaba m 
elloa qae llamaban el Ariziri, lo mismo que si dijeran sn Dúx 
te alzamiento no tnvo najoreí oonaecuenoiaa, porque aT¡sad< 
Joan Bautista de Auza, capitán del presidio de Frontera, pa 
ganos soldados i vecinoa al Cerro Prieto, apeloteó (bombarde 
ñvi, castigó con azotes a algunos de loa máa oalpablea i loa re< 
paebloa, En 1740 ae levantaron los indios yaquis i mayos cap 
por el indio Oalisto i hicieron mucho daDo en la provincia de 
(1* serie de Docum. para la Hist de Méjico, tomo 31, págs. S 

Sombra de Xilantongo (La). 

Por los afloB da 1601 ae oomeniá a aparecer en Tilantongo 
una sombra que se esonrrta por las rendijas de las puertas, i 
to se dejaba rer en un lugar como en otro, ncompsllaiido su 
con extraQo estrnenda Se habló mucho de esto en aquel tien 
severaron por máa de 40 afloa laa visiones i el espanto de indi 
fióles. (Gay, tomo 2^ pág. 137). 

SvBOra (Estado de). 

En 1537, Alvaro Ndflez Oabeza de Vaca i sus tres co 
(uno era un negro llamado Eatebani]lo\ que de 400 hambre 
entró el aflo de 1637 el gobernador Panfilo de Karvaez en tai 
de la Florida, murieron todos menoe los cuatro, quienes cami 
aflea hacia el poniente, con una cruz i una imagen de Hueat 
de las Augsstiaa, con su hijo en el regazo a inaigniaa de la p 
pintaron en una gamuza, llegaron al valle de la nación ¿pa 
haciendo mansión seis veoea fabricaron ana pequefia capilla 
i colocaron laa imágenea, con que predicaron a loa indios li 
pasión de Cristo, que padeció humanado por aalvamoa i reí 
qae la imagen qne velan pintada da mujer era su santísima ni 
flora Kaestra, en quien se hizo hombre, i como los indios : 
pronunciar coa tilde para nombrarla decían. Sonora, cuyo d 
bre habiéndolo conservado los indios hasta les cien afios qn< 
les españoles i evangélicos a reducirlos a nnettra santa fe, i p 



302 



DICCIOHAEIO 



esU peregrinaoión i oírleg proaunoiar Sonora^ oorrompieroa taa 
flao nombre en el valle de Sonora, dedaoiendo el significado en 
ma(z, qoe en aa idioma llaman «oTioto, i de este valle tomaroa 
la denominación las naciones del país, llamando generalmente 
cia de Sonora. (Itinerario: diario del descubrimiento que hioi^ 
RB. PP. Ensebio Francisco Kino i Marcos Antonio ^appaa^ 
i el alférez Juan Mateo Monge, teniente de alcalde mayor i 

Agairre, de nación pima, hacia el poniente desde el 7 de 

de 1694 cap. 12. Docnm. para la Hiat de Méj,, 1* 

mo 31, págs. 393 i 395). 



hfíjméí 



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DS CUaXOSPA^JB HISTÓRICAS. • SOS 



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'Valbfte^ (estanco del}. 

En 1766» bajo tü mando del Tirrdi D. Garlos de OroU, se llevó a isfec- 
t^el estanco deLtabaoo qiie el afio anterior habia establecido el TÍsita- 
dor QáWes» i permaneció así hasta qne en 18M, durante el gobierno de 
Ctomonfortí se dedaró libra (Payno^ pág. 123). 

En 21 de enero de 1855 se declaró libre en toda la República la siem- 
bnih cidfcivo^ dabosneión i expendio del tabaoa (Mfjieo al través de los 
Siglos» tomo 5^ pág. 111). 
Ttt^eÚMKkhmf^m Nombre tarase» que vale logar de magnejes. 

En 1638 llegaron los primeros frailes agnstinos a Taoámliteo, ocbo 
legnas de Tiripitío» de dmde habían partida Dichos f «siles se nombra- 
ban Fr. Joan do San Román i Fr. Di^go de Ohavea. En TaeáAibaro 
los recibió Oriatóbal de OHata» encomendero de allL En 1QS5 sos nietos 
eran los encomenderos. En 1510 la provincia de Méjico hbso pciorato a 
Tacámbaro i ol primer prior fué Fr. Jaan Baptista. (Bs^atenqim, pfr 
gina 34). 
TacalMenl521 (qaemade). Dol aztechi Tlaeopan, qae significa lugar 
de varas; compuesto de Üacotl^ vara, porque antígnameaie eVa nn bos- 
que» i de pan^ logar de. • 

Otro dia signieute pasamos adelante i llegamos a otra dudad qne se 
dice Tenaiaca (Tenaynca)» en la cnal no< hallamos resisteocta alguna i sin 
detenemos pasamos a otra» que se dioe Acapnacaloo ( AtssapotsalsoX 
^qne todas estas están al rededor de la Li^na (Teaoooo)» i taa^HMo nos 
detavimos en ella, porqoe deseaba mncho llagar a otra oindad qne es- 
taba aiU cerca qne se dice Tacttba (TtaeopMi en aite^)» que estámay 
corpa deXemixtitán (Temixtitláo» Méjico)^ 1* qne estábaa»os jontos 

a rfla» hallamo^'tambiea.al rededor muchas acequias diO agua i.los ene- 
je 



á94 iHccioviiEib 






■ migof mui a punto: i como loi rimot nosotros i nuestros ansigoa, 
mstímoB a ellos i entrárnosles la ciudad, i matando en ellos los ech 
fuera de ella; i como era tarde, aquella noche no hicimos más de apa 
sentarnos en una casa que era tan grande, que cupimos todos bies a 
plaoer en ella; i en amaneciendo, los indios nuestros amigos ooonensí- 
ron a saquear i quemar toda la ciudad, salvo el aposento donde estába- 
mos, i pusieron tanta diligencia que aun de él se quemó un coarta 
(Oarta relación de D. Femando Oortés al ReL De Cojoacáa de eiu 
Nuera Bspafia a 15 de mayo de 1522). 
TftCUllAyA (acción de). Del azteca Átla%íhtlacoloapan, donde taeroe k 
iMurranoa que llera agua; palabra compuesta de atlauhili^ barranca; i 
radical de a<( agua; coloa, tercer; i ya?», terminación de logar. 

£1 11 de abril de 1859, el general reaccionario D. Leonsirdo Márqss 

atacó i derrotó en Tacubaya a los generales constitueionaliatas Dac 

Santos Degollado i D. Felipe B. Bei:ríozábaL Don Migud MUrttttóa &^ I 

g6 a Méjico, dé Yeracruz, cuyo sitio levantó, cuando acababa de paar 1 

)a aeción e inmediatamente envió a Márquez' esta ord«n: '^Oenesal ac I 

jefe del ejército nacional. — Excmo. Sn— En la misma tarde de faot i i» I 

jo la más estrecha responsabilidad de V. E. mandará sean pamMiospor ' 

. las armas todostlos prisfonerosde la clase de oficiales i jefes, diado» 

* parte del número de ios que lea haya cabido eMir suerte^— Dios i %.— 

abril 11 de 1859.— Miramén." Márquez extralimitó la ofden, iai^- 

' do también a. dos jóreiies libérale^ praotiéantesde ■fedicina, qsftia- 

bian ido al campo de batalla a prestar si|B ser^oios m 4os heridos, i ti 

i silando, además, algunos paisanos Diohos practicantes faeron Josi 

Días Oovarrubias, de 19 sHos de edad, poeta i novelista, e IMelaue 

Portugal, sobrino del Obii^po de Míeboacán. {A: Iiivera> tooio 1^ pá- 

< g&na89). ' 

T^HIAIllipAS» Nombre que en la lengua iad/gena significa ivgar dt 
monies alía$. 

En 1644 se fundó la misión de San Buenaventura de Taaiiíattpsa^ 
que más tarde se extinguió. En 1715 se convirtieron muchos indm de 
las sierras de Tamaulipas. (Arlegui, pág. lié.) 

Sn 1744| D. Jasó de Escandón fundó las colonias del <^Nuevü Saatan- 
' dier, hoi' Tamaulipas. (Payno, pág. 123). 

Taxco» Palabra actec% alteftdá de tla0héOt qynmgaíñtkjue^o ikpáol^ 

Cuando llegaron los espaütieles existía eslfe puébh» ind^j^a. Hioá m 

eonoee4»n el notnbie de Taxoo^l viejo, a unOb 12 i medie quUdsMtroi 

al &' SE. del minend del. Reát de íRsi^ee, que ya eti 1521^ era poUadÓa 

dé «spafioles. ^Cbnsta de^os barrios, llamado uño Stñi Míipíél i lüfeR» Cs- 

r §0foétm ifAúñfotía^ que quiere decir emrrvtml q%u eeaW^ ^ 



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DK CUBI091DADS8 UUTÓBIOAS. 39> 



lü fiégun4o de Moreloé» D. Hermenegildp Gftleana, partió de Isúcar, h 
el 24 <i|e dicieiíibre de 181 \ tóm^ a Táxeo, a pesar de lo fortificado que- 
eatáW cíate aaiento de minat| con dírenaa baterías dé daflones sitoaA)»' 
ventajoíámente. peipi;íé8 llegó Morelbs i fasiló a catorce etpa&olea i al 
' capitán Gárcif RÍOüi qa^ babía sido nfini cruel con loa insorgentes que- 

' / caián en sai manos, (l^éjico al travéi de los Siglos» tomó 5^, pdg, 101.> 
'^trñwipitíó» i^ombre tarasco que quiere decir lugar del ora 
^ ' El primer espafiol que tuvo encomiendii en Tfripitio (Michoacán), 
^ ,hi P. Joan de AWarado, en 1531. fV. Piegó deClháv^a, agustino, fué- 



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á primer religioso que.ettuvb en e^ite lagar. Tondóse.en 1537 una Tgle^ 
sia de paja;, que era un jacal (B^álenquo» pág¿ i i 20). . 
■alÜ (¿1 primer conquistador duefio áe)^ 
' pMpués dé h^ber subyugado Ñafió de Guarnan, el valle de Oaímán^^ 

*' Oiiítceo, La Barca, iliaber pasado jsl Bjo Grande. por Poncitlán, llegó a^ 
' TIájomuIco, donde se rindieron loa caciques de los pueblos de Tlaqoe- 
' ]^ue/(hoi San^e4ro), XoIploÜán, Qojulá, Zalatitlán,, Atemajacao ir 
' TetiáfL Esto )o hicieron sin dar parte a ía^^ellora cacique da Tpnalán, 
que tenía imperio en toda la provincia. Eí 25 de marzo de 1530 entra- • 
ro^ los cpn'quistadprés en Tonalán^ nombre que signi&ca Itigar dal Soly 
;'f en 16*5. se fapdó'la villa. (PortUlo, págs. 24 i.26). ^ ' / ' 

El primer dneQo da esté lugar fué Ñafio de Ga|(m'4lL. 
' ' ' ' "En la prosecución de un víaxe, el dicho Nufio de Guzmají llegó ai- 
ttn pueblo que se llama Tunala^ que confína con la pr.ovj[B.cia 4e líf- 
chmacn'n^ e aplicólo para sus intereses e encpn^endolo ^ |}ei:sona, quen su^ 
ndjñbrQ ^o granxoase.e pou^yese 4e minas e ptra^posf^s." (Ca^ d^l Ab. 
djencii^ de Hexlco a ^u .fiagesta^í sobra varios, asuntos^ de. .^fb^rno. 
Destá Gran Oibdad dé Temyxlitan a 14 de agpst^ fÍ9« 1531. — DqcuiD,. 
del Archivo de Indiaa, tomo 41^ pág. 112). . ,, t\ :•• 

Tralclén a Goenwra ., /*,,.- 

%\ general D. Vicente Guerrero estaba, en armas, co/itra el gobier- 
no, i éste, para apoderarse de Guerrero, m valió d^ un medio inicua 
^ puso dei acuerdo oon el genovés D. Francisco Ficatug% capitáin i dne- 
' lio del IbergantCn Colatnbot que navegaba hacía a]gi!^i tiempo- .entre loa* 
' piferios cíe la costa del í^acf^co, para que abusan49 de If^i^ relaciones de» 
amistad que con él t^ía D. Vicente Guerrerpí lo tomara.oon, algún en^ 
^ gfifio B bordo de su. buque i lo . condujera al pnnV> do Hurtulpp en eV 
'[ Estillo de Óajaca^ págéükdole el gobierno' j^r este servicio la suo^a d<» 
50,000 peaoSi oon' el cari^ier de indemnixacións por algunoadafioa quo 
páreosle habían. causado las faenas sublevadas, Uiiaic^s ajrpgla^o^ 
*^ tainfamo oonvenio'éntreel góbiernb iel lbúmoPioal|^p^ quepora^ 
Uoa días babía venido a Méjico, regresó este individuo a Aoapulco; » 



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396 DiCCIOHARIO 



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como a U lazón te hallaba allí Guerrero, le fué mal fácil ej[ooiitar ain 
demora lu perverso intenta Con el falso pretexto de manifeatarle sn 
gratitud por loa servicios que decía haber recibido de él, lo inTÍt6 m 
comer a bordo de su boque. El incauto general aceptó la ínvitacién, i 

^ ' concurrió a ella en unión del mJ ministrador de la aduana D. Miguel 
' OriDz, el primer ayudante D. Manuel Zabala i D. Manuel Primo Tapi^ 
Mientras estaban entretenidos en U comida;, el piloto, oonforoiía * !•■ 
instrucciones que le había dado Pical uga, levó andas, i oomeasó a am- 
vegar, i luego que acababa de comer, so les intimó con las anpas el 
arresto a los engafiadoA huéspedes, quienes fueron oonducidoa. fi Hoa- 
tulco, adonde arribaron el 23 de enero de 1B31. Allí enoontraropí una 
fnersa de 50 infantes i algunos dragones que el gobierno había ^f^nMr 
do a este lugar a las órdenes del capitán D. Miguel Gonzáles, guien sin 
demora se apoderó de los presos i los condujo a la ciudad de Oajaca, 
donde los entregó el día 4 de febrero al. comandante general Inmedia- 
tamente se procedió a la formación del proceso, contra Guerrero, oon- 
forme a la ley de conspiradores, de 27 de septiembre do 1S23, obr^&does 
en él oon tal celeridad, que el dia 10 fué sentenciado por el cornejo de 
guerra a la pena capital, el 11 aprobó el conlandante general la aentea- 
da, i tres días después fué ésta ejecutada en,el pueblo de Onilapai in- 
mediato a aqudla población. Erk entonces presidente de la BepúUioa 
d general 1). Anastasio Bustamanta (Lerdo de Tejada, ..tomo II, pá- 
ginas 358 i 369). ;'' 

Trapiches. 

Según don José Antonio de Villasefior i Sánchez, en su Teatro Asm- 
ridmo, citado por el padre don José Antonio Rodrigues i Valeroi ha- 
bía en la Yilla de Córdoba, por los afios de 1757, treinta i dos trapiches 
o ingenioli db' hacer azúcar. 
TriffO« Dd latín triiieum. 

Se ouenta que todo el trigo de Méjico procede d,e tres semillas que 
un esclavo de Hernán Oortés se encontró casualmente en d bolaülo i 
sembró en el pueblo de Tepeaca. 

Corles lo mandó sembrar en el valle de Etla i cosechaba cantidades 
suficientes para proveer a latf neceddades de la ciudad i aun para re- 
mediar a otros pueblos, pues el Dr. Quesada, en su visita de Tehuante- 
pee, ordenó que los religiosos dominicos recibiesen el trigo que les ha- 
bía señalado en Guaxaca, donde el ]^{arqués Ib tiene^ en abundancia, 
porque al presente no se hace trigo en estas tierras. (Gay, tomo T, 
pág. 353.) ' 
TftxpAll» Del azteca tochpan, que siguí 6 ca lugar de o sobre los conejos; 
de iochitif conpjo; i pan, sobre. 



I>K CCB10SIDADB8 tllSTÓktCAS. 397 

Marchó D. Jaan Bautifta Torre, capitán del regimiento de milicia»- 
provinciales de trea Villas, eapafiol, enemigo terrible de la indepen^ 
denoia^ Esta fiera comenzó ni correría asaltando el pueblo de Cacalo^ 
macan, habitado de indios miserables e inermea Bedajo a cenizas parte - 
del pueblo de JocotiUán. Dijese que para destruir insurgentes confec 
donó unos barriles de aguardiente que mandó vender a unos indios; que 
en sus correrías ó batidas incendió varias trojes llenas de semillas que 
ardieron inútilmente varios días. Marchó después para Zitáouaro a ata- 
car a don Benedicto López, i allí comenzó la fortuna a tratarlo con la 
dureza que merecía. Habiendo su segundo Mora i el capitán Pifieira 
dado un ataque, murió el 1^, i*el 2^ se retiró con gran pérdida. Al si- 
guiente día, como lo siguiese la fatalidad, Torre se encontró en dich» 
punto de S. Miguel, donde le cargó rabiosa la indiada de López, i al en- 
trar en el pueblo de Tdzpan (de Michoacán) fué muerto a palos i so 
cuerpo cubierto de piedras. Todavía quedaron útiles trescientos hom- 
bres de esta fuerza, los cuales cayeron prisioneros en la Villa de ZitÁ- 
cñaró. (Oavo, pág 916.) ' 






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WI&9Í (toma de). Ea 1568, a qúinoe de septiembre, ^ntró Jaan Ayiimw^ ia- 
l^lés, con dies nayioi, en el paerto de Sea Joan de TJIda, i ae apodmróde 
la iala. Poco deipu^ lo denotó el Tirrei don Martin Enrfqnez» oon tre- 
ce navíoa de flota. (Mendoza, pág. 65). 

Vliiversidad (de Méjloo). Nombre derivado de aniverso, del latfii 
unu$, nno, i verteré^ Yolver. 

En 1539 proveyó el Emperador para que a loa criolloi jóvenes de qve 
ja abundaba esta tierra i que te criaban mnellemente, le leí enaella- 
ran laa denoiafl para que ae dedicaran en la mejor oonTeraión de loa in* 
^íoa, i para este fin se instituyera Universidad en Méjioa El 21 de 
iiembro de 1551 libró el Emperador cédula para la creación de la 
versidad. (Oavo, lib. 3», § 19 i liK i^ § 10). 

A 22 de noviembre de 1623) eKrvíitnd de un buleto de Paulo V, ex- 
f>edido el 11 de marzo de 1619 a instancias de Felipe II, oompiobade 
por el nuncio i obedecido por el Sr. Bohorquez, se erigió en Univer- 
sidad formal, en que se enseftasen artes i teología i pudiesen los erta- 
diantes recibir los grados en estas faoultadesj el convento de Santo Do- 
mingo de Oajaca. (Gay, tomo 2, pag. 1 92). 

■Tres. Palabra indígena, plural de ore, nombre de la lengua de ios natu- 
rales de este lugar de Sonora. « 
En noviembre de 1697 estuvo el padre Frai Ensebio Francisco Ki 
no en el pueblo de Ures, de donde era natural Francisco Piatori que 
servía de intérprete en lengua pima. (Docum. para la Hist de Méj., 
tomo 31, primera serie, pág. 277). 

AJoMinacinf a« Nombre adulterado del azteca osoiiMUdinlb, que vmle lu* 



gar de monitot; foroiAdo de ozoimUH^ monOi tzintli^ diminntiTO, i Üa, 
logar de. 

El 15 de abril de 1847, la Legialatiira del Ertado de Tabaco decla- 
ré, al pveblo de Ueamaeinta, eabeoera del partido del mismo nombre. 
(OU i Saeaz, pág. 206). 
VxHial (minaa de). Sincopa de UasumutU (OogoUndo, lib. lY, cap. 7^ 
**Diien que f ae el primero delk» qie aometió Tatalxio llamado himiii- 
kilehie aellor de Tzmal poUaaon antíqulaima j bien ynaigne en edifi- 
ciee naftoral de mezioo j deedeallf tavo entrada a todaa lat demás pro- 
vincias 7 por grandésa y cosa particular se diae del que era mny sabio 
en las cosas naturales y en su tiempo enselló a labrar las tierras y rre- 
partió los meses del alio y «nsefio las letras que se Tsaban en la dicha 
provincia de maoi, quando los conquistadores entraron en la tierra. (Re- 
lación hecha por el cacique Juan Ohulieu.-*1581." — Docum. ined. del 
Arch. de Ind, 2^ serie^ tomo 11, pág. 287). 






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VAClllia* Nombre derivado de voea. 

El Tirrei D. José de Iturrigaray trajo en 1803 al profesor de 
dicina D. Alejandro Arboluja, para que propagare el flaido vaonoa 
(Aliaro i Pifiai pág. 195). 
l^agpablUidofl» Plural de vagabundo^ nombre compuesto de va^mr i de 
bwndo^ desinencia abundanoiaL 

En 1533 llegó mandamiento del Oonsejo de Indias, para que 
gieran los muchos niftos vagabundos, hijos de eepafioles; que se 
ran sus padres i fe les entreguen; que los que se hallasen hiiér&uMM|& 
tenían la edad bastante, se aplicaran a algún oficio; los mui nillea qoe 
se entregaran a los encomenderos para que los mantuvieran hasta que 
f aeran capaces do entrar de aprendizaje. 

En 1537, el virrei D. Antonio de Mendoza expidió un mandamiento 
para que se recogieran los jóvenes indios vagabundos i se les obligana 
a aprender algún oficio. (Oava Los tres siglos de Méjico, liU 3% § 9 
i 17). 
Tallftdolid (Morelia). Se llamó asi por la ciudad de España, conocida 
antiguamente por Pindó. Los moros le cambiaron el nombre^ i de A los 
espafioles formaron el de VoMadoUd^ que algunos, dice OoTaiiuliiss, 
la llaman VoIIíb Oleti, i otros Oletaruí, Dicen haberse tomado de OleCo, 
moro que gobernó en aquella provincia. Otros dicen que el sitio de esta 
ciudad terminaba al oriente con los pueblos Arebaoos, a mediodía O&r- 
pentanes, occidente Oelerinos i norte Astures. Bn sus diferendas i 
contiendas acudían a él, de donde se llamó Valh de Lid, que significa 
dependencia. 

El virrei D. Antonio de Mendoza fundó la ciudad de Yalladolid, de 



DB CURlOftlDADBS HIS^iaiCAB. 40 Í 

' ' Xüoboaeán, mi el lagar llamado por los naturales Guayangaréo^ que 

' rfgnifioa lama ehata. Bt primer convento que tnveí fué el dé San Fran- 

' eiMo, <tfttdyio 'por Fr. Aloiifio de liiboa. En tiempo del obfapo B. Fr. 

' " MMreite Góétrá, tm egtableoimm áBi; por loi áfidí de 1S9S^ loe frailea 

eanbUftaa; deipuét loa dé' la Meroed i de San Joan de Dioe. En 1544 

«e traiüdó la ehidad de Tzintzdntfean a Pátscoaro, i á flneirde 1578 te 

iiém&ía^ a'ttakhídaT ésta a Yálladolld i ie condonó a tneé de 1580, 

(Alegre* tMio V, \ñí. 3«, pégt. 130 i 131). 

Hendoia lafnndó el afiO de 1610 i se llamó Guayangaréú hasta el 18 
áe'mayo d^JlMl, que se le poso VáUadotid^ nombre qneconMrvó has- 
ta el 21[de*dideaibre de 1828, qne por un decreto delalegislatnra del 
'■ BMsdo foé* sMMnfdb por d de MoréHa, eft mentotia dd patriota D. 
José Marta Morelos i PayÓD,' qtte nadó alff el día 30 de Septiembre 
dé 17«S. ' r . 

iraM«€MilA (aeta de). El 12 de febrero de 1841, el capitán D. Santiago 
Imán: hizo levantar nna acta en Tálladolid (Yucatán), )^a establecer 
' '}« eonstthidón de 1894. El 18 Aú mismo mes se sublevó en el casti- 
^ llode San*Benito (MMda) el coronel B. Anastasio Torrenz. (Baquei- 

'M, •smo'P^pá^ ley. 

Tifelte^e Topia. La pdabra tapia parece corruptela de 9a axteca topli^ Ído- 
lo^ o e6gte de una divinidad. 

Acorde con esto dice el P. Hernando de Santarón, en una carta, al 
P. P^vindal: **La*proTÍncia de Tapia tomó el nombre de una tradi- 
•idtt fabulosa^ mui semejante a las de las metamorfosis de los griegos. 
DIeen que una india antigua de este nombre se convirtió en piedra, que 
haüá hoi élloa veneran en fomrtt de jicara, que llaman en su idioma 
kípia^ de donde tomó el nombre tt valle más ancho i más bien poblado 
de toda esta reglón. Aquí fijó sU residencia Francisco de Ibarra, pri- 
iiier gobernador, i por la misma rasón, cuando el alio de 1592 entró 
aqilf el P. Gonzalo de Tapia en eeta misión, hizo él primer asiento en 
li ^«ire de 'itopia, como en eabetm de la soberanía Acsxec. (Pérez Her- 
nández). ' 

"VcmcrMI* '^El qual dicho Hernando Cortés, con U gente armada, diz- 
que surgió en el Puerto de San Xaan dé Olua^ j dé hay pasó mas ade- 
lante, e hizo cierta pobladon con la dicho gente, a la qual pusieron por 
' nenlbre^ la ViUadé la Veraeruz, (Profisión dada en Burgos a 11 de 
abro de 1521 aflos. — Adrianis Oardenalis el Oondestáble— En la es- 
jjMdá de dicha, carta e'Provisidn, estaba él sello ReaT, e los nombres 
siguientes: Fonseéa, ArchipisoOpos, e dipiscupj. — Licenciado J^apata..." ^ 
^Docum. de Ind., tomo, 26, pág. 38). Estaba once leguas de'CTlúa: ' 
' "Qo^Ádó vino Panfilo de Narvaez a estad pa/teR con las Provisiones do 



402 , DiqOIOKAI^Q 



4« iSipit <7<Mm dé Oha mhió con lo«. treiltckf akfeoiizacliw 4 dUbo Jíar- 
v«ez » an AlonM da Yarg^ft. esf ríbaoOt e % un elerif9>. V^ ^ doM $««& 
Ri|ii; de OiieT»r% e a, an. fidalgo^ qna 10 desia Miigr^.pan qpfs immm, m 
ik Vilh*-Bumt qiieftUba oiusQ IcgUM d^ donda d«pimhirr<bfM% VI» ao- 
, üficMiaQ ]«« diohai ProvkÍQUi^ * la XoalMia^ %i|a aíu frta^ k* «Mlaa 
Iceroa e las notificaron % «Ooi^zalo d^ l^aiidQval qoa a)li «afeaba fiar ti* 
Dienta (Barnardino Vasqnei de Taiiiai-Taiino • qoimniatadar • irazi- 
dor delta iTuava E^p^Ma. DyhMracioaiea de ^eattgyi 0sk ^a . |imfi iai aa- 
<u:«ta oontra Hernando Oortéc-r-l^^^*!' Qooaoi. del AnJi. de I|ida, 
^Bo 26, pág. 590). . ; 

«^ Y por^e ai4 19 luí Jbanido jrelaok^n .<|q» K eijbdpd 
ea mal sana» j anai mschoa de loa quedemoá ^ban.a la Itaeva Sf a ia j 
de alia bienen a embarcarae, peligran en ana vidaa por dete ae m en 
ella maa de io que oombernia por no aber otra parte e )9gpf daB^eear 
tar, 7 par^ reinedio deato,.|ja^efce. que ygihfuyia ,JÍMtfer e poblar na 
pueblp de^apaQol^ f^n termino de X»^(«| qae aa tiene por baMp. aitáo^ 
j en Ijugar oembinienta 7 aano para cpmbateaoer loa eníermoae^Joa aa- 
noa oonaervarae, aegnn veereia por un oapitulo de la Congpp^pMÍQpa da 
loa Preladoa, que le bixo en la Oibdad de lleadpo.p9r mandado 4alfl^ 
reniaimo Principe Nueatro Mu7 Oaro 7 Mu7 Alistado Hijo, del theaor 
siguiente: » 

"I^ Oiudad de B^a-Cruz^ rondándola da donde eati« que aa OBpol- 
tura.de vi^oSp con G^McacaU^ e rauarco». Ck^nflmffik^ Cluatf^nlf^ffir 7 
T^itLÍa^ otro Obispado con que ae bfgan na puM>Jk> de Spafiol^ en el 
teroúno fie Xo^ojpo» qne sea cabeza d^I ^bispado^ ofrtí un Haapital Bcal 
que ende, se bsga. par% redimir, mpcbas Tidaí de bombrea" • 

*'Y anai meamo ae tiene noticia|,que aerin buen sitio para ^ttiua lu- 
garaa en la stanoia da Villaloboai que e% en el camino de la Oiudad de 
la Bera-Oruz a la Oiudad de loa Angalaa. (Lo que el Viaoncj a Go- 
bernador de la Kueva Spafia 7 sus ProTinoiasb ^ta, A de hanr en di* 
cba tierra. Feoba en la Villa de Valladolid a 16 diaa del .mef da abril 
de 1550: Yo la Iteyna.'^ Docum. del Arch. de Inds,, tcMPO Mt |rfgif 
na 535 i vuelta). 
yeracriU (ciudad de). El vinrei D. Gaspar de Zdlügai AoebedOb íbmi^^ 
de Montenre7» por orden de Felipe II« mandd en 1599 aa tiai|ada- 
ra la ciudad de Veraeruz del aitio sombrío en que aatriw^ ^¡■taBta al- 
gunas leguas del mar al lugar que bo7 ocupa en aqu^la pla7a^.ai4ren: 
^ te del Castillo de San Juan de Uliia, (Oavo^ libra 5^ { J3). 

¥ic torin de Tabasoo (SanU Haría de la). Se llamó Santa Ma^i^ par ba> 
ber tomado por abogada a su Virgen, i que era día. de su panto; Vidaria, 



DB CÜETOAIDAIMPI Bl^TÓBIGAt. 40^ 



I « 



porqiMi fuá U piiiofr» ;q|i^ tatp OpcUp^ dtftbi^ W Im iftMgeB bqmenk 
detrif» 4^.Qr^BlTm, m mt leguf^ fl^nMur^ ^ una Imm im>W»4Ui phoer. 
. 4a ifQ» qny |u» hafí^ deja ¡mr^ d«l «fv|e i |K>bf» «a feru^i dd wiú que 
. • yura «i^^paeiblo. ooo«ci4o por Taxignal, tnq» ligui^ dittaote.dtki.FUla- 

; fin t^iQ 4tr>AU«st% Mhrp d miwia bijMOidft JI»»iptü iai tnt uMm» 

. ,.qiif ^i4sy«;Ber^49MQipi«ilM.o¿M 0^ liiBaMiife.idin. 

den^udoftpput^^vpiot aaljeiwii09«.9l HopmtfipBl ie:himii'4cML 

.{Dociini0|ito9 íxMito^éBl Areh» d# Ind.» 2t mm» Imio 1 1, iÉpkmtnto). 

Tidy moral i mansana ... i 

Eo 1523 ae trajeron dft Eepafia las Tideii ke noralet I gtiwwiieaf 

(QavObXioaTnBe«i||^<9edeM4ioO|liU 1^§1^)* - ' 

Tlllrlftrf Pal§lm deriiT^a de «MfÍ4?, 

El primero q«ifl|.6piefl<^ cMir Oajfiqa-at.lM .indioa a vidsUfir al bu^ (aé 

• , pl ^Uprigp AloA9P de-Figuerolaf que vino con el pvtmar rfatei tt Nuera 

l^pMla^ tOantoipo T. pájfr 353 i vimÍU). M 

T|l|aB;»rjaíl9ia(SaaJ«a9iBaiMá«*»de f 

^ : El adebatado Q.- Fraacíioo de Mofit^jp pobl^ U primepN4i <hto a ió< 
. do) eap^M^»lM e^:TabaMo e} afio d^ 152», i la llamd Villa de li;* Yioto- 
, na. (CkofoU^do, tomo P, pAg. 143X j 

JSn 1796 o^n^eazaba a vivir,. piiea no tenín ni ipallea,i laa oaaai, extep- 

' to doa,[eEan,de aetoa i guano; ila calle que l|0i ei del oomenoio, er^ una 

lagunita, lo mispaq que la plamela^el AgnUa« rodeadaade Jahvatalea i 

• tii^Wea I4 plaaa principal no ofitalH^ arfeglada SI 27 de ooteWe de 
.. li%i^ el aoni^reao del Estado elay^ el pueblo de Vil|# Sermeea airan- 

/ go de cíudadi oon la denomina<»ÍM^ de San Juan Baatíeta deTafaMoo. 
(Gíil i Saenz, paga 119 i 178). / . , 

Tilla Alta. La población de Villa Alta ae fundó por loa attoa de Í558, 
por loa f raUea dominiooa. El padre Fr. Jordán de Santa Oatarina fué 
el nombrado fundador de la población que primero ae llamó Villa de 
San Ildelonao. En 1570 ae revelaron loa indioa mijea i talaron loa pue- 
blca sapotaooCí por lo que aufríó mucho Villa Alta de San Ildefonao. 
(Burgoa, paga. 269 i 272). 

Tilla Moreloc En 1703 ae fundó la misión de San Bernardo. El día 16 
de majo de 1826, el gobierno comiaionó a don Joaé Niooláa Blisondo 
para la formación de la villa, i el primero de junio del miamo afio ae 
marcó la ''Plaza de la Libertad" i laa principalea callea de la Villa de 
Santa Rita de Horaloa (Ooahuila). El primer agrimeaaor fué don Frau* 
otaco Madero i medidorea don Ramón Palifio i don Ramón de loa San- 
toa. (López Pórtalo^ pág. 476.) 

Tlfta en Meztitíán (Méjico). 



404 



DICCIOVARtO 



Alonso éé VlttMeca 6oaleDz4, ahora hace veíate afioc, póoo máa ó 
aeuM, a ptantav «na D'ifia, i un fraile, llaoiado Fr.' Xiooláa de San Pa- 
blo, la blao éeitíépér, dideado ^tte ora en mucho dafto i Tejaeión de loe 
' ualttffaloai Bate «ñamo ññdló hico también cortar ttíxá gran^e&ntidad de 
BiOtaloBf do qOém haote seda, i mu! bttoná, en eate valle; por la mima 
raifo diabat hoi dáa hai rolIqoUa én este 'vliHe de los morales oortedoa 
(Bolaoién dé la (MPovineia do Moatitlán^ hecha por Chibríel de Quits, 
alaaMo mayor do eata provtÉMia por 8k M.*^) !« de octubre do 1979. (1* 
aem ido Doeomentos inéditos del Archivo de Indias, tomoIT, pági- 
na 549). 
Tlp«€ta« Del latín virui, vemiga, pústaliS' 

La enfermedad de la viraela foé importada por nn negro eadAvo de 
Panfilo de Narvaez qae vino a Méjico en la armada de su áoio d afio 
de 1521 y i ae propagó en lanera España la epidemia. 

Sn 1796 apareció la epidemia de viruela por ta villa de Tehaa&te- 
pee en la provincia de Oajaea, i llegó al pueblo de Tontitlén áéí Yalla 
En el afio siguiente se desarrolló este mal en Méjico. (Cavo, pág; SIU 
¥teilÍD prieto. £1 padre Ve, Francisco Javier Alegre, en su Historia de 
la Oompafiía de Jesüs en Nueva'Eápafia, dice que la enfermedad deao- 
minada oómtlo negro o fiebre amarillm^ fué introducida por primera vez 
ea Veíaoruz en el afio de 1699 con un baque inglés que 11^ a sqoef 
■' puerto cargado de esclavos negros. (Lerdo de Tcjadi^ pág. 129). 

Sn 1699, dom un barco inglés qu^ conducía una armazón de aegros 
eaolavos a Kueva Bspafia, se introdojo por la prhnera vez en el puerto 
de Yeraorus la terrible epidemia que llaman vómito prieto. El primer 
f raUe que milrió de esta enfermedad fué el jesuíta Fr. Domingo Mi- 
guel (Alegre, tomo 3, pág. 109). 



-«•♦ 



DE OCBIOaiDAPKS HIBTÓBlCAft. 



40» 



V A X a 9 Cacalohé A i Cihauoheu. 

De oaa relaoidn de- Francisco Tamayo Pacheco^ vociao i oonquiata- 
dor de a(][ueUa provincia» heoba al 20 de febrero de 1581, por ouuidado 
del gobernador de Yucatán D. GoiUén de las Gasas, tomámea los si- 
guientes datos: 

''Llamase ooco/cAén, porqne di£su los jndios qut tiene qnars&ta po- 
sos 7 en lalengua de los yndios socnrf son onarenla thm es poco en len- 
gna dellos por ms^era qae juntas las partes dizsn miaakkmu 

'*No. se entiende quyen lo fonda No tiene poeUo seftatadé por Teiino 
sino a boeaba una legua pequefia y otro pueblo que se dise ^fiéUUqum y 
otro qne se dize «j^uafi» . . 

''Este pueblo (Oacalchón) governava un seftor que se dema naoham- 
peche en su yBfidelidad que np quiere dedr saas qae el nombre de la 
prpTiucia que se dize quepecha Oacalchón dista de la mar ocho leguas. 

"Tengo otro pueblo que se dize yasa en la proTineia de manj. Tiene 
este pueblo donde al presente esta que se dize osquzcab muy buen asien- 
to y muy llana 

~ "Otro pueb)o que se dizo cihunchen, que esta en un asiento que se 
UamjS .fuxcama donde^frayles los pasaron jpfir ten^Uoa tnas a la dolrína. 
Este pueblo esta quatro leguas do la msr. : . 

'^£1 nombre del pueblo que se llama Nacuma no*, se entiende. Esta 
en la proTincia que se dize Chocan, que quiere dezir daca sí «mooIii por- 
que cha quiere dezir toma y can quiere dezir mecate^ digo cordelí y asi 
donan eAooa» toma el mecate." (Docum. inéd. del Arch. de Indias, 
2* s<^rie, tomo 11, pigs. 128 a 136). 



40€ 9ítciúÉkúiú 



líaxché (ftMsittafo de). Palabra maya que vale ceiba. 

En el ranebo Yaxcbé (Tuoatáa) TÍria D! Doloreí Padrón, n éutíkk, 
. evando en 1846 taé lorpreiulida por los indios, quienes, después de re, 
barle 60 onsas de oro, 900$ de pUtai todas sos albsjas, sa ropa i eaaa. 
to más tenia, en presencia de la sefiora aeompafiada de sus kijsa, asea- 
naron a un bíjo de ella, al que le sacaron el corazón i se complaeisron 
en presentárselos, palpitando todarfa, i previniéndoles qne no Uonna 
ni manifestaran sa dolor en manera algnna. No contentos aún los is- 
dios, dividieron el cadáver en pedazos i se lo comieron. Se bebieron k 
sangre qne salía de las entrafias de aquella victima inocente^ i por úl- 
timo^ se retiraron dejando desnudas a la madre i sus bijas que jadu 
privadas junto al cadáver del joven. Cuando volvieron en si, dieron » 
pultura a los restos de su deudo i sé retiraron por el camino de Tijess- 
co basta salvarse de los bárbaros. (Baqueiro, tomo P, capí VII, péfi- 
na 251). 
ITnCfttilD (encomenderos de). En 1579 eran encomenderos: Mélebor 
Paobeco, del pueblo de Jocabá i sus sujetos; D. Juan de Moiitejo, de 

/ Iqs pueblos de Cbnkal i sus sujetdií^ del pueblo de Qilán i de loatías^ 
■ Ffaacisao Tamayo Facbeco,'de los pueblos de Oacalcbéñ^ Behnndiés i 
Axa; Juan de AguHar, de los pueblos de Manma i Peto (de Im provúi- 
cia de Maní); Alonso Rosado, de los Kan i Panaebem (provincis de 
lianl); Martín Sánobes, de oioantén; Hernando Mufios Ztpatn^ de Ol- 
cntsca^ (provincia de Maní); Martín de Palomar, por BVanciscb de Bm- 
camonte^ de los pueblos de Motul i Tekax (de la enooiáienda de Fiaa- 
eiseo de Bracamente); Gómez del Castillo, de Cozámá I Jomd; Antóa 

* ' Coraje, de Pixilá i Qaimnula; Francisco Dorado de Izamá; Oristóbi] 
Sánchez, de Tekantó i Tepakam; Juan de Paredes, de oitffpech i Bo- 
leapooké; Juan de Magafia, de Sotuta i Tibolón; Pranoisoo PacbecOt 

f de Oaoalán (provincia' de Maní) i dé la cuarta parte de Jocabá; Joan 
Bote, de Teabytec (provincia dé 'Maní) i de Tixcolum (provincia de 
Tekantó); Pedro Santillana, de Mózoptpé; Juan Bautista de Campos, 
de Coconi; Diego Brizefio, de Tecal (provincia de Izamá); Femando de 
Bracamente, de Tekite (en compafiía de Di^;o López de BiSamaaca) i 

i del pueble de Teeol; Cristóbal de San Martín^ de Oanzaéab; Alfonso 
Jullián, de Tetzal i Témaz; Alonso de Rojos, dé la^mitad de Onoal i 
Chalante i del pueblo de Taobam; litigo Nieto, de Kiticam (ph>vincia 
de* Izamá). (Dosum. de Ultramar, 2^ serie, tomo 11 i 1^ de Yucatán, 
9 a IB). 



DK CUKlOtlDAPfta HXÁTdaiCAS. 40T 



Zi 



ZftCSt^cat* Del azteca, Zacatlán; oompaesto de zacatín paja, i ílan^ la- 
gar de. 

El primer eapafiol que conoció Zacatecas fué el capitán Peraltnínde^ 
Chiríno, que con ochenta hombres por orden de Nnfio de Oazmán sa- 
H6 para Cmtceo, de allí f aé a Acatio i én cinco días después se puso en 
Zaoatecas, donde "halló al pie del cerro de la Bufa unos gandules ran- 
cheados en sus toritoa 

Loa primeros pobladores de Zacatecas fueron el capitán Oristóbal de 
Ofitfte i el capitán Diego de Ibarra, Juan de Tolosa i Baltasar Temi- 
ño de Bafiudos; pero entre túdos el primero que asentó un real fué Juan 
de Tolosa, al pie del monte de la Bufa. Los indios le presentaron los 
metales preciosos al espafiol, quien participó la noticia a Ofiate^ Iba- 
rra i Temifio (que murió en 1600). 

El 20 de enero de 1548 se vieron en Zacatecas los cuatro españoles 
mencionados. £111 de junio de aquél afio se descubrióla priihera veta 
de plata i se le dio el nombre de San Bernabé; el mismo afio, día de San 
Bbofto, la veta de Abarrada; el día de todos Santos, la de Panuco, de la 
que se ha sacado tanta plata, qué segtin el padre Tollo, hasta el afio de 
16i3, Ml un siglo, hablan importado los reales quintos^ como constaba 
de certificación, veintinneve millones de pesos i muchos miles máa (Mo> 
ta Fkdilla, tomo 1*, cap. 8, pág. 119, cap. 7, pág. 402). 
SiltACtlftro* Nombre tarasco que significa lugar uoondidó. 

El primer congreso mejicano se instaló en Zitácnaro el 10 de sep» 
tlembre de 181 1. El presidente de aquella junta fué D. Ramón Bayón, 
i los demás miembros don José María Ucéaga, el Dr. don José Sixto^ 
Terdago i el genei^ don José Maria Horelos. 

Poóo después llegó Oallejai tomóla villa, donde perdió mtichagentOr 
Sólo en el foso de la villa se sepvltaitm oehenta hombrea. Be ignora» 



408 DICCIONJAIO 



los qae eatemrian en loi demás foioe. lUyón perdió unoe cineoente 
soldados i se retiró « Tazantla, de allí posó a Tlalchapa i Saltepeo. Zi* 
tóouaro f aé entregado al saqueo por orden de Oalleja, qnien redvj« a 
ce&tsas a once pueblos auxiliares de Zitácuaro. (Oavo» pág. 025). 

En los dias 21 i 22 de majo de 1811 fué atacado el general Bajdn 
en Zitácuaro por el general e^pafiol Empáran. Este fué coropletamen 
te derrotado i mal herido en la cabeza. (Oavo, pág. 916). 
ZitAonarO («aqueo de). 

Alarmado el virrei D. Francisco Javier Venegas, con los pr ogt a ae s 
de la revolución capitaneada por el cura Morelos i la actitud de Zitá- 
cuaro, dio órdenes terminantes al jefe realista D. Félix M. Calleja i del 
Rei para exterminar al insurgente D. Ignacio Rayón. Calleja llegó á 
Zitácuaro en diciembre de 18 11» i en enero de 1812 tomó por asaltóla 
población i trató con barbarie inaudita a los habitantes. Las oaaaatM- 
ron saqueadas e incendiadas i dirzínados los vecinos. (PrietOi pági- 
na. 412). 
¡EalOIISa c& 1a Ciudadela de Méjico. 

£i día 1 1 de enero de 1858, el general D. Félix Zuloaga, de acuerdo 
con D. Manuel PAyue, proclamó en la Cindadela de la capital el deseo- 
nocimiento de la Coustitución de 1@57 i la destitución del preridentt 
D. Ignacio Comonfort 

Don Benito Juárez fué reducido a prisión en el mismo Palacio don- 
de se entronizó la fuersa armada^ con aquel desorden, aquel atropello 
de la autoridad i aquellas escenas de crápula, insolencia i rencores que 
son consecuencia de los motines. 

La situación, en la capital, nuedó en manoA de los generales D. Mi- 
guel Miramón i O. Manuel OaoIIo. 

La conspiración urdida por Payno hizo que la oapital se viera eu 
una oompleta anarquía: en Santo Domingo imperaban los oonsenrado. 
res con el general Parra a la cabeza; en Palacio,, el motín; la Ciuda- 
dela no obedecía a nadie, aunque mandaba el general Gajoso; en San 
Agustín, el coronel Gual se declaró neutral; en la Santisima, ae defen- 
d(a la Constitución i la liga de los Estados, en relación con D. Manuel 
Doblado, a quien representaba D. Guillermo Prieto^ i apoyándose en 
el templo de San Pedro i San Patio, combatían el Sr. Zaragon i Doa 
Miguel Blanco, enriados por Prieto i el general Chavarríai al lado **' 
AX Matías Romero, D. Leandro Cuevas, Femando Sorl iotro& < 
monfort, después de 9 dias de tiroteo, entre su- tropa i la de Zangc 
salió de Méjico el 21 de enero i lo« enemigos ae hicieron de la rit 
. ción. (Prieto, págs. 530 i 639 i vuelta; Rivera, tomo I?, pigs. 65 i ( 

♦ ♦■ • » 



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