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Full text of "Diccionario etimológico de la lengua castellana"

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y 



m 



DICaONARIO 

ETIMOLÓGICO. 



- .» 




DICCIONARIO 



ETIMOLÓGICO 

DE 

LA LENGUA CASTELLANA 

(ENSAYO) 
MBCBDIDO DE UNOS 

RUDIMENTOS DE ETIMOLOGÍA.. 

pon 

EL Dr. D. PEDRO FELIPE MOHLAU , 

catedrático qae fae de Literatura é Historia en la Universidad de Barcelona, y ahora 

de Psicología y Lógica en la Universidad de Madrid. 



Scrutabiiur milleyraceptor acer atque 
subtilis origines nominum. 

QuiMTiLiANO, lib. I, cap. 4.. 



Este Diccionario es el complemento de los estudios elementa- 
les de la Gramática y de la Retórica ; — puede agregarse como 
apéndice á todas las Gramáticas, asi castellanas como latinas, que 
sirven en las escuelas; — es uña preparación para el estudio de la 
Gramática general; —y debe considerarse^ por fin, como com- 
plemento de todos los Diccionarios. 



MADRID 

IMrRENTA T ESTEREOTIPIA DE M. I^VADlüNETRA 

Salun del Prado, nüm. 8. 

1856 



^^¿Lv3ívi, 9 




^ 



A 



PRÓLOGO 



Diccionario etimológico que eo rigor merezca tal título» 
no lo posee hasta ahora lengua alguna , ni lo poseerá «n 
mucho tiempo. En efecto, para llamarse con toda propie- 
dad etimológico un Diccionario , además de contener la lis- 
ta alfabética completa de las voces primitivas y ^mples> 
debería consignar respecto de cada una de ellas las parti- 
cularidades siguientes : 

< .* Su etimología inmediata , 6 , mejor dicho , su origen 
inmediato , su última procedencia , esto es , la indicación 
de la lengua de que se hubiese tomado ó proviniese inme- 
diatamente, poniendo á continuación la voz de correspon- 
dencia ó la voz equivalente en dicha lengua, 

2/ En qué época se habia totiaado. 

3/ Su significación recta ó primitiva cuando fue admi- 
tida , justificándola con la cita de algún texto impreso , y 
aun manus(5rito , sienapre que fuese de autoridad compe- 
tente. 

. 4.* La primera forma que en la pronunciación , y por es- 
crito , tuvo aquella \oz al tomarse de la lengua de origen 
iftm^diato , y las alteracioMB ortc^áficas ó prosódicas que 



— II — 

hubiese experimentado sucesivamente con el transcurso 
del tiempo. 

5.* Las significaciones Iranslaticias ó. derivadas que hu- 
biese recibido , ya en su forma primera , ya en las sucesi- 
vas , siguiendo el orden cronológico , explicando el funda- 
mento lógico, ó el motivo casual, de cada nueva acepción, 
y justificándolo todo con citas autorizadas. 

6.* Si la voz es anticuada, la causa de haber caído en 
desuso. 

La lista de los derivados v biderivados de cada ^oz 



i . 



primitiva, especificando los tomados directamente de la, 
lengua de origen , y los formados por la misma lengua deri- 
vada , con su cronología puntual ,' con la indicación del mo- 
do de sus formaciones, y la determinación del valor signifi- 
cativo de cada desinencia ó terminación. 

8 .* La lista de los compuestos y bicompuestos de cada 
voz simple , con especificación de los tomados directamen' 
te de la lengua de 'origen y de los de nueva formación, 
siguiendo el orden cronológico , haciendo observar las mo- 
dificaciones eufónicas causadas por el mecanismo de la 
composición , y determinando en cada caso el valor del ele- 
mento componente , esto es , del prefijo ó de la voz prepo- 
sitiva. 

9.* La verdadera .ó primitiva etimologiay esto es, el orí- 
gen natural y racional de las voces no tomadas de otra 
lengua y sino pertenecientes á la lengua antigua, primitiva 
ó autóctona del país donde se hablase la lengua para la cual 
se hiciese el Diccionario cuyas circunstancias voy enume- 
rando ó suponiendo. 

En ese inventario, razonado de las voces primitivas y 
simples , y de su descendencia , tendría cada idioma reuni- 
dos los títulos del origen y de la verdadera significación (Je 



— lil- 
las palabras que le componen , y consignada de una manera 
irrevocable la razón de su ortografía/Establecidas sólida- 
mente la etimología y la ortografía de su gramática , seria 
cosa llana determinar en seguida los fundamentos de su 
sintaxis y de su prosodia ; explicar el origen y el uso de 
sus idiotismos ó giros especiales, de muchos de sus refranes, 
de sus modos adverbiales , de sus frases familiares , de sus ' 
tropos , de sus voces poéticas, de sus sinónimos, etc., etc. 
Una obra tan completa como aquí la supongo , seria el ver- 
dadero Diccionario nacional , el verdadero Tesoro de la 
literatura del país , al propio tiempo que la llave de toda su 
historia. 

Y si para cada idioma se hubieée formado ese Dicciona- * 
rio nacional , no habría cosa mas fácil que componer en 
su vista un Diccionario universal de todos los idiomas au- 
tóctonos, un verdadero Etymologigon Magnum, precioso de- 
pósito de todos los elementos del habla humana reducidos á 
su sencillez radical y originaria. Los misterios de la^ fona- 
ción quedarían por entero explicados; toda voz tendría su 
etimología fielmente determinada; todas las lenguas que- 
darían descifradas^ y serian fácilmente inteligibles hasta 
paca el hombre menos erudito ; la ciencia etimológica ha- 
bría llegado á la cumbre de la perfección. 

I Vanas ilusiones! Tan distantes estamos de poder pasar 
á la síntesis , como que ni siquiera tenemos hecha la análi- 
sis de ninguna de las innumerables partes que componen 
el todo; tan distantes nos hallamos de poder pensar en el 
Diccionario etimológico universal, como que ni siquiera 
existe uno particular completo. En efecto, ningún idioma, 
aun entre los mas cultos , tiene su Diccionario etimológico 
particular completo y acabado. Y todavía no es esto lo 
peor, sino que difícilmente llegará lengua alguna á tenerle, 



' — IV — 

por cuanto su redacción , que hubiera sido llana y hacedera 
si los idiomas hubiesen podido tener desde su origen co- 
ronistas fieles é historiadores entendidos., es hoy dia em- 
presa , ya que no enteramente imposible, por demás ardua, 
larga y trabajosa , en especial respecto de los idiomas anti- 
guos, y de los muertos ó que ya no se hablan. 

Sin embargo, lo difícil y penoso de una empresa no 
es razón para no acometerla, porque si lo fuese, casi nun- 
ca acabarían los hombres cosa alguna- de importancia. 
Por eso, en vez de arredrarlos, la dificultad misma de la 
obra ha enapeñado á los eruditos de todos los países en las 
indagaciones prolijas y los estudios profundos que son indisr 
pensables para asentar las bases del edificio., y levantarle 
á la altura posible. Así ha sucedido con nuestra lengua cas- 
tellana: desde que pudo darse el idioma por formado y de- 
finitivamente constituido , se han sucedido sin interrupción 
los diccionarios, las gramáticas, los trs^tados de sinónimos, 
las listas de orígenes y etimologías, las colecciones de refra- 
nes , los discursos y memorias sueltas sobre puntos deter- 
minados, etc., etc. ; obras todas por necesidad fragmen- 
tarias, incompletas, pero cuya composición es muy de 
apreciar , y cuya aparición , con sus imperfecciones y todo, 
era necesaria , como que esas obras han de ser los mate- 
riales de construcción para el edificio propuesto. 

A título de tales presento yo los que encierra mi libro; 
y con ánimo de Ifevar también mi piedra al rollo, vengo 
en clase de mero aficionado á acrecentar con él la áérie de 
Ensayos que todavía ha de prolongarse mucho hasta llegar 
al ansiado término. Y á la verdad, un Diccionario étimo- 
lógico de la lengua castellana , con los nueve requisitos que 
arriba he indicado , no puede formarse sino á la manera 
que se allegan fondQs para las grandes empn^sás y obra^ 



páblicas , por una suscrípcioo voluntaría á que cada cual 
contribuye en [nroporcioa (te sus facultades : la suscripción 
tardará muchos anos , y tal vez siglos , en cerrarse ; en ella 
se admite cualquiera cantidad, por módica que ^ea^ hasta 
el óbolo del pobre , y en tal concepto traigo yo mi opúscu- 
lo, {Nresentándole no como una obra de profunda erudi^ 
cion, sino como un modesto trabajo de compilación esme- 
rada , cuyo ÚRÍeo mérito será el de estar hecho coq algún 
método y la posible crítica. 

No creo que haya escapado á mi examen obra alguna 
de las principales que poseemos acerca del origen y de la 
formación del actual idioma castellano. Muchas sotx también 
las que be recorrido de las modernamente publicadas en 
Alemania y Francia acerca de la lingüística en general , y 
de los idiomas romances ó neo-latinos en particular. Al ün 
del Diccionario^ y bstfo el título de Bibliografía (pág. 477), 
enccmtrará el lector las pruebas de este aserto. 

Árbol inmmso llama & nuestro rico y grandilocuente idio- 
ma ud diligente etimologista contemporáneo (que es al 
mismo tiempo uno de nuestros mas discretos y elegantes 
escritores) : árbol es, en efecto, muy frondoso, que en dias 
mas prósperos cubrió con su sombra dilatados imperios, 
que hoy mismo extiende sus ramas en muchos, varios, y 
apartados climas ^ y que pi^de tal vez , andando el tiempo, 
reunir en derredor de su robusto tronco numerosísimas 
naciones. Considerando yo, pues, el descuido que se ad- 
vierte en su cultivo, y convencido experimentalmente de 
que en España no tanto hay ignorancia y pereza de apren- 
der , como falta de buenos métodos para enseñar y de li- 
bros modernos para estudiar y leer, he creído que produ-^ 
ciria un gran bien el compendiar lo que hay de mas sabido, 
6 por 1q menos de meyor averiguado, acerca de los orígenes 



— ^ VI — 

y formación del castellano , y dar al con^ndio una forma 
elemental, clásica 6 didáctica. Me ha parecido asimismo que 
el compendiar esos conocimientos, poniéndolos al alcance 
de tod(is líis inteligencias, era hacer un buen servicio á los 
j jvenes que hoy es!udian , y aun á los hombres hechos que 
no han estudiado, ó que descuidaron en un principio su 
educación literaria, pues que en un solo volumen encon- 
trarán reunido lo sustancial de muchas .obras. Así les faci- 
lito el aprender en algunos meses lo <)ue sin mi libro les 
costana , y á muchos nos ha costado , largos anos de lec- 
tura, de extractos, consultas, notas y apuntes. Con tal 
fatiga he adquirido yo lo poco que sé en la materia , y que 
ofrezco aquí compilado; pero aun siendo tan poco, yo hu- 
biera celebrado encontrarlo, cuando estudiaba humanida- 
des, así reunido y ordenado en. un libro elemental, y hoy 
mismo bendeciría la memoria de su autor. Algo mas me- 
drado estaría en conocimientos filológicos, si mi afición 
hubiese encontrado allanado el camino; esto es, si me 
hubieran enseñado metódicamente, y desde joven, lo que 
he tenido que aprender después á retazos , y á fuerza de 
mucho tiempo y gran trabajo. 

No es esto decir que exija yo bendiciones, y aun declaro 
ingenuamente que tampoco las espero , por cuanto las per- 
spnas provectas que se hallan en mi caso no necesitan de 
esta obra , y los jóvenes que se aprovechen de ella , por 
fortuna suya no podrán experimentar los efectos de su falta. 
Lo que sí reclanáo de unos y de otros , y á los filólogos y 
eruditos inteligentes supKco, es que, en grabia de mi buen 
de^eo, me traten con indulgencia si les parece que no he 
acertado á llenar cumplidamente mi objeto. Este puede di- 
vidirse en siete puntos : 

1 ,*" Vulgarizar las nocioqe^ mas positivas y necesarjaa 



— vil — 

sobre el origen y la formación dé la lengua castellana. De 
esta manera , al salir los jóvenes de las escuelas , colegios , 
institutos ó universidades , podrán ya saber medíans^mente 
acerca de tan importante materia lo que hasta aquí han 
ignorado por desgracia , ó han tenido que aprender muy 
larde , de una manera incompleta , á fuerza de tiempo y de 
averiguaciones sueltas. Tal es el fin con que he ordenado 
los Rudimentos de etimología que preceden al Diccionario, 
y en los cuales se consigna todo lo referente á la estructu- 
ra de las voces , á su formación (derivación y composición), 
á la eufonía gramatical , á la ortografía , y á la formación 
y origen del romance castellano. 

2.** Hacer menos empírico ó rutinario el estudio de la 
gramática , exponiendo con la posible claridad los funda- 
mentos de sus preceptos. 

3.° Completar la parte lexicológica de las gramáticas 
castellanas y latinas que generalmente sirven de texto en 
las escuelas, colegios é institutos. — Al efecto he redactado 
una Tabla de las desinencias castellanas, y otra de \os prefijos, 
tablas que considero de suma utilidad, tanto para compren- 
der el valor íntimo de las voces en general , como para 
determinar la diferencia entre las voces sinónimas , deter- 
minación siempre vaga y arbitraria (en los sinónimos homo- 
radicales ó iso-radicales , esto es, formados de una misma 
raíz) cuando no se funda en el estudio de las desinencias 
y de los prefijos. 

4."^ Allanar el camino para aprender el griego y el latín 
(que son los principales idiomas de origen del castellano), 
señalando prácticamente el método que en mi juicio con- 
vendría seguir ennuestros establecioiientos de enseñanza 
para el estudio simultáneo de las tres lenguas en su parte 
lexicológica. 



— VIH r- 

ñ."* Explicar él origen, la formación y el significado, de 
las voces técnicas de mas uso en gramática, retóricia , geo- 
grafía, cronología, historia, matemáticas, física é historia 
natural, filosofía, etc. , con el objeto de desvanecer la obs- 
curidad y la extrañeza que las rodea á los ojos del pritici - 
piante, y hacer así mas fácil y ameno , á la par que sólido 
y provechoso , el estudio de las humanidades y de la filoso- 
fía elemental. — La explicación de tales voces, casi todas 
griegas ó greco-latinas , servirá también á los iliteratos ó á 
los profanos para que oigan con menos ceño los vocablos 
técnicos, y dejen estos de parecerles bárbaros ó estram- 
bóticos , pues ni lo son , ni en caso de serlo fueran mas en- 
revesados que agonía, anónimo , aristocracia, comedia, 
democracia , diácono , diálogo , diploma , econqmia , idta , 
idioma, m,éíodo, monarquía, presbítero, sistema, telégrafo, 
teoría, y otros mil igualmente griegos, pero de uso vulgar. 
Y dando, como doy también, la explicación de estos últi- 
mos, resulta que en esta obra se hallarán descifradas to- 
das las voces (así técnicas como vulgares) de origen griego 
que se usan en castellano. 

6." Explicar el origen , la formación y el significado de 
las principales voces primitivas y simples del lenguaje co- 
mún, enumerando en seguida sus respectivos derivados y 
compuestos , con el objeto de dejar entrever las grandes 
ventajas que proporciona el conocimiento de la etimología, 
y hacer un ensayo de clasificación metódica y racional de 
los vocablos por familias naturales ó etimológicas. — De esta 
colección de voces usuales , las mas de ellas de origen la- 
tino , junto con la colección de las técnicas y demás men- 
cionadas en el párrafo anterior , casi todas de origen grie- 
go , resulta una especie de Floresta etimológica, á la cual 
me he atrevido, aunque con ciertas salvedades, á dar el 



— IX — 

título de Diccionario etimológico , puesto que se acerca á 
nueve mil el número de voces cuya etimología ú origen se 
índica. 

7.** Y, por consecuencia de todo, fomentarla afición á los 
estudios filológicos , abrir lá puerta para entrar en el vasto 
campo de las altas cuestiones lingüisticas á ios que tengan 
disposición y tiempo para ellas, ó, cuando menos, llamar la 
atención hacia el cultivo de la lengua patria, cultivo harto 
descuidado , y en verdad muy digno de ocupar á todos los. 
amantes de las glorias de España. 

Creo haber demostrado que mi objeto es loable, y de 
importancia suma el asunto de este libro : si por ventura 
no he acertado -á desempeñarle cumplidamente, téngase 
muy en cuenta que habrá sido por escasez de medios, y no 
por falta de esfuerzos. Esta justicia pido al lector para mi 
buen deseo, no menos que para el que mó ^nima de que 
otros mas capaces traspasen en pro común la meta á que 
yo he llegado : 

Feei quod potui ; fa€iant minora potentet. 

Madrid, 1.** de enero de 1856. 



V ^ 



RUDIMENTOS 



DE 



ETIMOLDGIA 






PRENOCIONES. 



1. La Etimología, ó Etimológica ^ es la ciencia que examina la 
estructura de los vocablos, su formación , sus trasformaciones, así 
literales como de significado , y su origen. 

Así , por ejemplo, laEtimolágica nosdice qu^ etimología es pa- 
labra tomada del latín , el cual no hizo mas que trascribirla lite- 
ralmente de la griega E'xujjwXoyía, compuesta de '¿Tujxoa {etumos ó 
etymos)f que significa veruSy verdadero, y de Xoyía, Uyo^ {logia, 
lojfos), que significa eloquiufn, verbum, vatio, locución, palabra, 
rázon. Etimología equivale, pues, á veriAoquiufn , veri-loquio, 
verdadera^locucion, verdad, esencia de la palabra, razón de que 
uaa voz sea lo que es. Esto es , con efecto , la etimología ; esto es, 
como se dija antiguamente , el étimo (ítu^jiov, etymum) : étimo* 
logizar es indagar no solo la procedencia inniediata de cada voz, 
sino remontarse ea lo posible hasta su primer origen y encontrar 
la razón de este origen. 

2. £1 estudio de la Etuhología es sobremanera útil, y su cono- 
cimiento proporciona grandes ventajas .: • 

1.^ Satisface la curiosidad natural en todo hombre mediana- 
mente culto. El que ignora la etimología ó el origen de una pala- 

1 



' i 



— 2— ; 

bra, se encuentra respecto de ella en el mi^mo caso que respecto 
de una persona á quien no conoce roas que de vista, ni sabe de 
ella absolutamente roas que su siropte apellido. Cuando noséla 
etimología de una voz (dice el eruditísimo aleroan Doederlein), me 
. parece que eiscríbo al aire. 

2.^ Sirve roncho para de^pir los objetos ó las ideas que de ellos 
tenemos ; pues la definición no es mas que el. desarrollo verbal de 
la coroprension de una idea , y la etimologia. ayuda á este desarro- 
llo 'analizando la estructura del signo material de la idea ó de la 
palabra que se ha de definir, y aislando sus elementos orales , qué 
son otros tantos signos de los elementos constitutivos de la idea. 
* Por lo cual dijo Cicerón que la etimología toca muy de jcerca á la 
fuerza y ala sustancia de las cosas : Varron , á quien Cicerón tenia 
por el mas sabio de los romanos , decia igualmente que quien en- 
tiende bien las palabras comprende bien las cosas : y san Isidoro de 
Sevilla explana el mismo pensamiento en los siguientes términos : 
Nam quum videris unde ortum est nomen , citiiis vim ejus intelligis. 
. Omnis enim rei inspeetio , etymoíogia cognita , planior est. 

3.^ Conocida la etimologia de una voz, se sabe descifrar su va- 
lor ó significado literal y absoluto, que en muchísimos casos es 
idéntico á su valor usual único. Y cuando una voz tiene diversas 
acepciones , la etimológica es, por regla general, la propia y pri- 
mitiva ; todas las demás acepciones son derivadas , esto es figura- 
das ó trasladadas. La etimología, por consiguiente ye^rpíícaj/^cía- 
ra los tropos y las figuras. 

4.* La etimología sirve para determinar la sinonimia, ó sea 
la diferencia de significado entre las voces sinónimas : enseña á 
dominar el valor, de los términos, como decia Court de Gébelin. 
Con efecto, para determinar una sinonimia, ó la diferencia entre 
dos voces sinónimas, es indípensable saber bien el significado de 
cada una de ellas; y el conocimiento de este significado nunca 
será cabal sin la etimología. 

8." Sabida la etimología de una voz, se retiene fnejor el signi- 
ficado, de esta , y se hace casi imposible olvidarlo. La etimología, 
por lo tanto , es un poderoso auxiliar de la memoria. 

6.* Sirve para aprender á formar rectamente las voces deriva- 
das y las compuestas, •así como para descomponer y analizarlas 
ya formadas y admitidas. £s decir que la Etimología enseña las le- 
yes de la derivagíon y de la gomposígion : y 'sabido el modo dé de- 



i 



'_ 3 - 

rivar y componer las voces; se^sabe la estructura íntima ó, como 
quien dice , la arquitectura de los idiomas. 

7/ Enseña á caliñc«r las palabras Ilantidas nuevas y los neolo- 
gismos, asi como á apreciar las voces anticuadas y los arcaismos. 
• 8.** Las etimologías fijan la ortografía y evitan las corrupciones 
ó mutilaciones. Sabida la etimología de una voz, «se sabe cifál l^a 
de ser su ortografía , puesto que , salvo algunas deferencias á la 
pronunciación y algunos caprichos del uso, la etimología es la 
norma ortográfica mas natural y segura. La etimología (dice Ciír- 
los Nodier).es la norma, la ratio scríbendif la ortografía de todas 
las lenguas que no tienen la vanidad de ser primitivas. 

9.* La Etimología indaga el origen de cada voz.; si esta tiene 
varias acepciones, señala cuál fue la primera ; explica los funda- 
mentos naturales, ó los motivos casuales, de las acepciones sucesi- 
vas ; consigna las alteraciones materiales ó eufónicas que ha ex- 
perimentado durante su uso; y constiltiye, por lo tanto, la historia 
de los idiomas. Y la historia de los idiomas ilustra en gran manera 
la de los sucesos. Ninguna historia antigua (dice el citado Nodier) 
puede esclarecerse sino pormedio de la etimología. 

10/ El arle etimológica aprovecha extraordinariamente para 
descubrir la afinidad que tienen entre si los idiomas, y estos con 
sus dialectos, no menos que para comprender la teoría genexal 
de las lenguas. 

41.** Sirve de poderoso auxilio , y es casi de imprescindible ne-* 
cesidad , para el sólido estudio de la gramática particukír de cual- 
quier idioma. 

12.* Poi' último, el arte etimológica es un ramio importante de 
la filología, una parte esencial de la lingüistica ; y su conocimiento 
es indispensable para hablar y escribir correctamente, con propie- 
dad, con claridad, precisión y elegancia. 






CAPITULO PRIMERO. 



DE LA ESTEVGT1TRA DE LAS VOCES. 

3. Las palabras están formadas de silabas, y las silabas constan 
de letras. 

4. La sílaba es cada parte de palabra comprendida en una sola 
emisión de voz. 

No puede haber emisión de voz sin pronunciar una de las cin- 
co letras i4, E, 1, O, U, que por esta razón se llaman vocales. 

La emisión vocal , que sale del pecho , experimenta además mo- 
diíicaciones en la garganta , en el paladar, en la lengua, en las fo- 
sas nasales , en los dientes y en los labios, ó en dos ó mas de estos 
órganos, á la vez ó sucesivamente. Estas modificaciones, denomi- 
nadas articulaciones y son representadas por las letras consonantes^ 
las cuales por esta razón se dividen en guturales, paladiales, lin- 
guales , nasales, dentales, labiales, linguo-dentales , linguo-pala- 
diales, etc. — Así, por ejemplo, la emisión de vo:í^ puede ser 
modificada en la garganta, y entonces sonará ga ó ja; si la modi- 
fica el paladar, resultara ca; si la modifican los labios, resultará 
ba, maópa ; si la modifican la lengua y los dientes, saldrá da^ sa, 
ta ó za; si la modifican la lengua y el paladar, resultará la, lia ó 
ra, etc. . . ' 

5. La a7*ticulacioñ es un artificio particular que modifica la emi- 
sión de la voz, la reduce á elementos ó partes determinadas , á 
cantidad ó duración fija , y a una tonalidad especial. 

Cada articulación , en efecto , puede hacerse con suavidad, con 
fuerza y con aspiración : y además la pronunciación puede ser 
mas ó menps suave , mas ó menos dura ó fuerte , y mas ó menos 



aspirada. De aquella triple forma de articulación^ y de las varias 
gradaciones que admite la pronunciación de cada forma , resultan 
las diferencias que se notan en los alfabetos de los diversos pue« 
blos.— Véanse los Alfabetos griego, latino y castellano, en el capi- 
tulo VII , párrafos 132 , 133 y 134. 

6. En rigor no hay mas que una vocal, porque no hay mas 
que una voz. Esta vocal es la ^4. La voz, en toda su expansión , 
despedida con toda la fuerza , y con la boca bien abterta , producé 
el sonido A, Esta es , pues, la vocal mas sencilla y la mas profun* 
da, la vocal-madre , el principio de toda voz y la raíz de las de- 
m^s vocales. Amoldando la A en los labios, ó poniendo estos á 
manera de círculo, resulta la O; estrechando este círculo labial 
se forma la U; la E y la / son sonidos intermedios entre la ^ y 
la O (entre el Alpha y e\ Omega)^ que se forman restringiendo 
la il, ó reflejando la voz hacia adentro, mediante una ligera coope- 
ración de la lengua , de los dientes y de los labios. 

En rigor, pues, las vocales £, 7, O, U, son ya sonidos articu- 
lados, y por lo tanto admiten gradaciones : la i4 no las admite, y 
todos los pueblos del mundo la han pronunciado y pronuncian de 
un solo y único modo. — El castellano tiene sus vocales muy mar- 
cadas y con pocas gradaciones : así no conoce la u francesa (soni- 
do medio entre la w y la i) , ni la diferencia entre varios sonidos de^ 
la o, muy notables en otras lenguas, ni admite las vocales sordas 
que se hallan en el inglés, en el francés, en el catalán , etc. 

7. En rigor tampoco hay mas que tres consouantes primitivas, 
porque tres son los principales órganos modificadores de la voz ó 
de las vocales : los labios, la lengua y la garganta. Las gradaciones 
de esta modificación dan las letras labiales (la ft y sus afines), las 
linguales (la d, í, í, M, s, z), y las guturales (la gf y la j). — Las dentales 
y las paladiales se refieren á las linguales, puesto que, careciendo 
de movimiento propio los dientes y el paladar, no hay consonantes 
dentales y paladiales sino porque las hay linguales. — Las conso- 
nantes nasales están mal denominadas, porque las fosas de ía na- 
riz no tienen movimiento propio para modificar la voz. Todo so- 
nido puede ser nasctl cuando la voz pasa por las fosas nasales, 
Paragunguear no hay mas que abrir un poco la boca y querer ha- 
blar alto ó en voz natural , pues ja poca abertura de la boca obliga 
entonces á despedir el sonido por las narices, y todas las articula- 
ciones salen nasales. 

1. 



• _ 6 — 

8. Cada pura emisión de voz se representa por una letra (una 
Vocal) como a, o, etc. ; y cada omisión de voz modificada ó arti- 
culada se representa por dos letras y una de ellas consonante y 
otra vocal , como ba , ío , etc. 

No puede haber consonante sin que vaya seguida de vocal ; y si 
las' hay, es porque al entrar en la formación de voces significativas 
perdieron las vocales brevísimas que las acompañaban. Por esto 
los niños, cuando aprenden á hablar, ignorando todavía el artificio 
dé las eufonizaciones , ponen una vocal después de cada conso- 
nante, y dicen emborollo,madereiíábala,turucha, etc. , por em- 
brollOf madre y tabla ^ trucha, etc. De ahí l^s dificultades que en- 
cuentran los niños cuando aprenden á leer ; de ahí la división de 
las sílabas en naturales y artificiales; y de ahí la necesidad de 
reformar filosóficamente los sistemas ortológicos generalmente 
seguidos en nuestras cartillas y en nuestras escuelas. 

.9. En un principio, cada forma literal, ó cada letra (especie de 
símbolo, ó jeroglífico, desfigurado ó corrompido), guardó proba- 
blejnente analogía con su respectiva forma sonora ó fónica , esto 
es con su pronunciación, así como esta tiene siempre alguna ana- 
logía con la naturaleza ó las circunstancias de la cosa significada 
por la voz : pero estas analogías, sin duda muy claras eu los idio- 
mas primitivos , son diñciles de descubrir en la mayor parte de las 
palabras de los idiomas modernos. 

10. Grande es el número de objetos que percibe el hombre, y 
mayor todavía el número de las ideas que se forman en sii mente, 
de los sentimientos que le afectan y de las relaciones que alcanza 
^u razón; pero lo mas grande y portentoso es que todo esto pue- 
da significarlo ó expresarlo por medio de veinte ó treinta articu- 
laciones fundamentales. ¿Cómo es posible (exclama nuestro ma- 
logrado Balmes) que de tan pocos elementos resulten tantas y 
tan varías y tan abundantes lenguas? Y todos los libros escritos y 
por escribir, todas las palabras pronunciadas y por pronunciar, 
en todos los tiempos y en todos los países , no contienejíi mas que 
el alfabeto. Con tanta simphcidad, ¿cómo se forma tan inconcebi- 
ble variedad ? Se ha calculado que ías lenguas no bajan de dos miU 
y los dialectos de cinco mil : imagínese quien pueda la inmensa 
valriedad de palabras que hay en tantas lenguas ; y si tomamos en 
cuenta que estas se modificarán en el tiempo venidero, como se 
modificaron en el pagado , hallaremos que debe de haber en los 



^■J- 



— 7 ~ 



sonidos orales un caudal inagotable de combinaciones* Con efec- 
to, la teoría de las com})\namne% y de las permutaciones hace com^ 
prender y explica este admirable fenómeno. 

Sí ; todas las lenguas primitivas y derivadas, vivas y muerlas, y 
cuantas hayan de nacer en los siglos venideros, se pueden formar 
con los sonidos vocales. Dios, en su oninipotencia y sabidurja, 
supo dar tal. fecundidad á una cosa tan sencilla como al parecer 
es la voz, que nunca le pueden faltar al hombre palabras ó signos 
de trasmisión, sean cuales fueren las cosas que quiera expresar, y 
la forma de su expresión. 

La rapidez con que se articula, la velocidad con que se habla, 
y el acierto providencial con que instantáneamente aplicamos el 
respectivo signo á cada idea ó á cada cosa siguifícada, serian otros 
tantos motivos de continuo asombro, si no estuviésemos familia- 
rizados con semejantes fenómenos, que tan solenme testimonio dan 
de la Sabiduría infinita. 

11. Las palabras se llaman mouostía¿/i$ cuando están formadas 
de una sola silaba, como mas, si, no, etc. ; disilabas cuando tienen 
dos, como amar, homhe, árbol ^ etc.; trisílabas cuando tienen 
tres, como enseñar, inmenso, palabra, etc. '^ tetrasílabas ó cuadril 
silabas cuaníb tienen cuatro, como felicidad^ gramútica, numera^, 
dor, etc. - , 

Cuando constan de mas de tres silabas, suelen llamarse Jra^ en 
gen(ira],yolisílabas (de muchas silabas, de un húmero indetermi- 
nado de silabas), como incalculable, inconmenswabUidad, carac^ 
terísticametitef etc.. 



i«pi 



CAPITULO lí. 



DB LA FORÜIAGION DE LAS TOCES. 



i2. Las silabas^ son los elementos niateríales de que se hallan 
formadas las palabras (3); pero estas sílabas tienen diverso valor 
y una representación y denominación varias, según los casos. Asi 
las silabas unas veces son ralceSt otras radicales^ otras terminacio-^ 
we&, otras afijoSf otras prefijoSf etc. 



ARTICULO PRIMERO. • 

Raíces. 

13. En toda palabra hay necesariamente una raíz. 

Llámase i^aiz la porción literal ó silábica que se considera como 
íA elemento primitivo de la palabra, y que représenla la idea ma- 
triz 6 principal significada. por la misma palabra. Asi Xu,- ó íu^iy, 
es, en griego, la raíz ó el elemento primitivo de todas las palabras 
'que expresan la idea de desligar; en latin, li es la raíz común de 
todas las palabras que expresan la idea de desleír (muy análogüá la 
de desligar); y en Castellano, como en griego y en latin y en otros 
muchos idiomas, no, es la raíz de todas las palabras que dignifican 
wocion,7ioticiaf conocer, etc. ' 

14. Las raices son combinaciones literales ó silábicas muy sen- 
cillas y breves : generalmente son monosílabos, según se ve por 
loa ejemplos que vamos poniendo. 

15. Las raíces son invariables ó casi mvartables; Si experiíhen- 
tan alguna variación, es muy ligera, y suele consistir en la pérdi- 
da, adición d mudanza de una letra. 



9 

Esta variación la experimentan en el mismo idioma, para pres* 
tarse á las diversas formaciones, como, en griego , la miz gram^ 
• que á veces se convierte en graph (idea general de escritura); 
scrip, que , en latin, pasa á veces á scrib^ etc. 

Pero estas variaciones se observan principalmente cuando las 
raíces pasan de un idioma á otro: asi, scrip se ba convertido en 
escrip y escri al romancearse en castellano. De alteraciones por 
este tenor se encontrarán numerosos ejemplos, así en la Tabla de 
las eufonías (142) como en el Diccionario. 
• 16. Observando lo que pasa en las variaciones de las raíces, se 
sacará por resultado : . 

1.* Que las vocales se cambian mas comunmente que las con- 
scHiantes : y esto es muy natural ^ porque la voz se altera mas fá- 
cilmente que la «ríícttííwton (4). 

2.® Que la ii'es vocal casi invariable ; que la Ose muda frecuen- 
temente en su análoga U; y la E en su análoga / (6). 

5J* ^ue las consonantes se conmutan en sus semejantes ó ali- 
ñes (7). 

4.^ Que la consonante inicial de una raíz es la menos sujeta á 
alteración, porque es, con efecto, la mas raáicalf la que expresa 
lo principal 6 esencial de la idea significada , y por consiguiente 
la caracterütica (27). • 

De todos estos cambios veremos ejemplos en el capítulo III, en 
la Tabla de las eufonías (142), y én el Diccionario etimoló^co. 

17. Así como de la raíz de un árbol sale un tronco, y del tron- 
co muchas ramas, asi también de cada rcUz etimológica sale u# 
palabra troncal, y^e ésta salen^ muchas palabras ramificadas. Por 
ejemplo : am es upa raíz etimológica; la palabra troncal ó la pri- 
mera que se foAid seria probablemente amar : ahora bien , del 
tronco amar han nacido kis siguientes ramas : 

iimo, amas, amaba, amaría, amaréis, etc., etc. ; es decir, todos 
los derivados gramaticales, ó sean todos los modos, tiempos, nú- 
meros y personas que constituyen ' la conjugación completa del 
verbo ornar. 

Y luego amíAiliiiad, amaMlisimo, amable, amablemente, amadla 

simo, añíador, amante, amantlsimo, amatoria, amigable, amigo, 

amistoso, amor, amorcillo, amorío, amoroso, desamar^ desenamorar, 

enam^orar, enamoradizo, enamoricarse, reamar^ etc., etc.; es de- 

'cir, todos los derivados ideológicos ó filosóficos de amar, con su$ 



— 10 — 

respectivos biderivados, gramaticales é ideológicos» mas sus com- 
puestos y bicompuestos, que en verdad forman una suma muy 
respetable de palabras diferentes, pero todas de una misma fami- 
lia, de un mismo linaje, de un mismo árbol genealógico. 

18. Es sumamente admirable^ ver cómo una idea (la de amar 6 
amor, verbi gracia), ligada con solas dos letras ó con una mera 
silaba (am), pasa por tantas modificaciones sin mas auxilio que el 
de otras silabas, pospuestas ó antepuestas, y tal vez de meros 
acentos, como en amo y amó, etc. Este mecanismo, general en 
todas las lenguas, es una evidente prueba de la sabiduría que en^ 
trañan, 

19. Nótese ahora qué hay muchas raices que no se limitan á dar 
una sola palabra-matriz, sino que dan varias palabras troncales» 
ó que pueden ramificarse aisladamente , cada una por su lado : 
asi la raíz latina sul, no da una sola palabra troncal, sino varias, 
como consuU exsuU prcesul, etc. , cada una de las cuales puede cons- 
tituirse, y se constituye, en tronco de varias ramas sueltas ó in- 
dependientes. 

20. El estar vinculada la idea matriz con las raíces es un pode- 
roso auxiliar de la memoria, porque de esta suerte la idea funda- 
mental no tiene mas que un signo, y para conocer sus modifica- 
ciones basta atender á las modificaciones literales de la palabra. 
La sílaba ó raíz am^ por ejemplo, recuerda la idea de amor, y las 
silabas que la siguen ó que la preceden marcan su modificación. 
Si cada modificación de la idea se significara por palabras que no 

#kviesen una raíz común, seria sobremanera difícil el retenerlas 
en la memoria, y punto menos que imposible el aprender siquiera 
un solo idioma por.complpto. 

- 21 . Se hace difícil determinar el núftiero de r^es de cada idio- 
ma, si es que, bien mirado, no son fundamental ú originariamente 
únicas é i júnales (con leves alteraciones) en todos los idiomas. Mas, 
dejando á un lado esta cuestión , digamos que Lancelot admite 
unas dos mü raíces griegas; pero los estudios lingüísticos se ha- 
llan todavía muy en su infancia para que pueda aceptarse como 
definitiva ninguna de las listas de raíces que hasta ahora se han 
propuesto. 

22. Es muy importante determinar en cada palabra castellana 
la silaba, letra ó letras, que constituyen su raíz; pero las raices en 
si deben estudiarse principalmente en el griego, en oí latin y en' 



— n — 

el árabe » idiomas de los cuales ha tomado su mayor caudal de 
voces el castellano. 

ARTICULO II. 
- Radicales. 

23. Muchos son los que también dan á las raices el nombre de 
radicales, no estableciendo diferencia alguna entre raízy radical; 
pero es mas útil, para la claridad y la precisión, el distinguir una 
cosa de otra. 

La raíz es el origen común de las palabras de toda una misma 
familia, y el radical es el origen inmediato de parte ó de una sola 
rama de palabras de dicha familia; — la raíz es mas sencilla y 
breve que el radical; — el radical, por consiguiente, siempre al- 
tera, por sustracción, y mas frecuentemente por adición ó cam« 
bio, la estructura material de la raíz; — la raíz es como el primi- 
tivo, y el radical puede considerarse ya como un primer deriva- 
do;-— la raíz es primaria, el radical es una raíz secundaria. 

Todas estas diferencias se comprenderán desde luego con los 
ejemplos siguientes : Xu ó ly es,.en griego, según hemos dicho (13), 
Id raíz de todas las palabras que expresan la idea de desligar; 
pero Xu9 ó lys, es el radical de lysó^ lysis^ etc., como lyt es el ra- 
dical de lyteon,lytil(0Sy «te. — En latin, li es la raíz común de to- 
das las palabras que expresan la idea áe deslev\ pero Un e's el 
radical del verbo lino, lites el radical deíituSf litura, etc. 

24. Esas letras que se añaden á lá raíz para convertirla en m- 
dical, se denominan formativas, ó también características, porque 
dan áia voz la forma que caracteriza la especie ó la rama de pa- 
labras á que corresponde; Y en este sentido el radical se dice 
igualmente á veces tema (posición, forma primitiva de la voz), 
llamándolo tema nominal, cuando es un radical que sirve. para 
formar un nombre, y tema verbal, cuando sii^ve para formar un 
verbo, etc. 

25. Estas delicadas diferencias entre los fragmentos de que 
consta una palabra, por mínimas é insignificantes que parezcan, 
son á menudo de grande importancia eñ las averiguaciones eti- 
mológicas. 

Los ejemplos que hemos aducido en el párrafo 2S están toma* 
dos del griego y del latin , porque estas lenguas madres fueron 



-. 12 _. 

muy cultivadas» se distinguen por su ingenioso sistema de forma- 
ción, y presentan muy marcadas las diferencias de que vamos tra- 
tando; pero también en el castellano cfabe proponer ejemplos 
análogos. Puede decirse, verbi gracia, que no es la raíz de todas 
las palabras que expresan la idea de conocer (14), como anotar, 
conocimiento j denotar ^ desconocer, noción, nota^ notable, notario, 
noticia, notorio, reconocer, etc. ; y nom es el radical de todas las 
palabras que denotan nonérar, ó conocer nombrando, como 
nombradla, nombramiento, nombre, nómina, nominalista, pronom- 
bre, renombre, etc. 

26. En los idiomas modernos llaman algunos caracteristica á la 
letr^que consideran como principal ó mas señalada (littera de- 
mgnans), como la mas radical, y que se conserva, ó debiera .con- 
servarse, cuando menos en la escritura, en todíMS las palabras na- 
cidas de una misma raiz ó de un mismo tronco; asi la p es la letra 
característica de todos los derivados y compuestos de pié, en latin^ 
pes, pedis, y en griego pus, podas. Y efectivamente, en todas las 
voces formadas d^pié, pes, ó pus, se encuentra la p, menos en 
bedeU en la baja latinidad bedeUus, por pedellus , formado de pes* 
Esta excepción , y algunas otras que pudiéramos citar (aunque 
•ñmdadas^ en la facilidad con que se conmutan las consonantes ó 
articulaciones afines), demuestran la necesidad de conservar las 
letras características, porque de lo contrario se oscurece la eü^ 
mológia de la voz^ se pierde el conocimiento de su significación 
íntima, las palabras se alteran, y el idioma pierde su carácter, 

"%!. Repitamos ahora por conclusión lo dicho al principio de 
este articulo (23), y es que muchos usan indistintamente de las 
voces rabí y radical, pasando desapercibida la diferencia de signi- 
ficación que envuelven , sobre todo en los idiomas griego y la- 
tinOi 

Poc último, conviene también saber que algunos han. dado el 
nombre de raices, á varias palabras entetas, mas ó menos primi->- 
tivas y.simples, que sirven para explicar la formación de mochos 
derivados y- compuestos. Tales son, por ejemplo, las palabras 
reunid£fó en el Jardín de las raices gmgas de Port-Royal. En este 
sentido pueden Ifamarse también raíces 6 palabras radicaks, las 
voces amor, leño, nombre, padfe, etc., porque realmente eiíplican 
la formacicm de muchos derivados y compuestos. ~ 



— i3 — 

ARTICULO 111. 

Voces primitivas y voces derivadas. —Reglas de la derivación. . 

28. Las -raíces tienen una significación, A^agsi^ indeterminada, y 
ima forma literal ó silábica dura, áspela y poco eufónica ó agra- 
dable 91 oido : cbnvenia, por lo tanto, fijar y determinar aquella 
significación, puliendo y suavizando de paso la forma del vocablo. 
La raíz es como un palo, ó como un bastón sin puño ni contera : 
es preciso, pues, ponerle ambas piezas, ó á lo menos una de ellas. 
Esto se logra anteponiendo ó posponiendo á la raíz alguna silaba 
ó letra. 

Estas silabas ó letras añadidas se llaman prefijos, cuando preces- 
den á la raíz, y postfijos, subfijos ó sufijos, cuando la siguen. Así , 
en latin, la raíz sul ó sol, que connota la idea de tierra, habüacion, 
morada, se determina en su significación añadiéndole un prefijo, 
como en eon-sul, ex-sul (ear-íoms, desterrado), pros-sul; ó un su- 
fijo, como en soi-ttm (suelo); ó un prefijo y un sufijo, como en 
m-SMÍ-a (isla). — Sin embargo, lo mas común, y casi contante, 
es determinar la significación de la^ raices solamente por medio 
de un sufijo. 

29. Pocas son las voces que constan de la raíz pura, sin prefijo 
m sufijo. En este caso se encuentran varias onomatopeyas ó voces 
onomatópicas, y algunos monosílabos que al parecer no tienen 
este carácter, como sal, sol (en látin), cri, or (en francés), fe, yo 
(en castellano), etc. Y todavía, bien mirado^ én estas voces al 
parecer excepcionales quizás pudieran/encontrarse restos ó ele- 
mentos de un prefijo ó de un sufijo : mas aun prescindiendo de 
apurar tanto el análisis, siempre serán voces excepcionales, por- 
que la regla general es que toda raiz (expresión de una idea ge- 
nérica, indetcFminada) se determine en su significación por me- 
dio de la adición de un prefijo, ó mas comunmente de un sufijo. 
Las raices que ^e mantienen puras en su fonna literal no son ver- 
daderas voces significati\'as, sino elementos que sirven para mo^ 
dificar las déníás palabras; no se usan^solas, sino en corabinación 
con otras voces, ya en la forma d&prepo^iones, prefiíjos ó au- 
mentos iniciales, ya en la determinaciones (sufijos, inflexiones ó 
desinencias). 

ÍH). LaSTOcesque solo constan de una raiz ó de un radical, y 



- 14 - 

4e un prefijo ó un sufijo, se llaman piimitivas ó de primara for- 
mación : asi árbol, historia, son voces primitivas, porque la una no 
consta mas que de la raíz arb y del sufijo oí, y en la otra no hay 
masque la raíz, ó, tal vez mejor, el radical histor (porque la raíz 
es ster)t y el sufijo ia. 

'" Se llaman derivadas las voces formadas de otra primitiva : así 
arbolillo, historiador, son derivados de árbol é tisíoria. 

Y pueden llamarse biderivadas, ó dos veces derivadas, las voces 
formadas de otra ya derivada : así históricamente es un derivado, 
pero de otro derivado, histórico, cuyo primitivo es historia : así 
también hombronazo es un biderivado de hombre, porque no se 
deriva directan^ente de psta voz, sino de hombron, que ya es un 
primer derivado de hombre. 

31. Valiéndonos de una comparación bastante exacta, pode- 
mos decir que las rafees. son los padres, los primitivos son losJii- 
jos, los dtrivados los nietos, y los biderivados los biznietos. Hay 
un verdadero parentesco entre las palabras : Vt in hominibus quce- 
dam mnt agnationes et gentilitates, sic in verbis, dice Varron. 

Ahora se comprenderá el por gué se suelen definir los primiti^ 
vos diciendo que son los vocablos que no nacen de otros de la 
misma lengua; y los derivados diciendo que son los nacidos de 
otros vocablos de la misma lengua. 

32. Hay dos especies de derivación : la gramatical y la ideo^ 
lógica. 

33. En la derivación gramatical, la idea del primitivo es princi- 
pal y siempre dominante respecto de las ideas accesorias que re- 
presenta jel derivado. Así, la idea expresada por el primitivo 
castellano cantar, es siempre la principal en yo canto, tú ccmtabas, 
aquel cantará, vosotros cantaiiais, etc. Estos derivados tienen 
por significado principal el mismo de cantar, diferenciándose entpq 
si únicamente por las ideas accesorias del tiempo, modo, núme- 
ro, persona, etc. 

En griego y en latín , y en todas las lenguas que tienen declina- 
ción , los casos oblicuos son derivados gramaticales del recto ó no- 
minativo : así domini, domino, do7ninum, domine, domini, dominis,^ 
dominorum, etc., deben considerarse comodorivadosgramaticales 
de dominus. En dichos idiomas, y en el castellano , los femeninos 
son derivados grarnaticales del masculino : tonase dei4 va grama- 
ticalmente de bonm, señora de señor, etc. Los plurales son deri- 



— 15 — 

vados gramaticales del singular : señores es derivado gramatical 
áe^eñor. Los aumentativos y los diminutivos, los comparativos y 
los superlativos, son derivados gramaticales del positivo : así sc^ 
ñovon y señorito son derivados gramaticales do sefwr : así también 
brevior se deriva gramalicalraenle de l^revis, urgentisimo de «r- 
genle y etc. Las voces, los modos, los tiempos, los números y ia& 
personas del Verbo son también derivaciones puramente gramati- 
cales. 

34. Pero en la derivación idjeológica ó filosófica, la idea del pri- 
mitivo no eá la principal^ sino meramente la radical, y á esta se 
agregan ó añaden las accesorias. Así la idea de cantor es la radical 
( y no la principal) en los derivados ideológicos eancion , cantable , 
cantada, cantaletaj cantarín, cantata, cantatriz, cántico, cantinela, 
canto, cantor, canturía, etc. 

35. El mecanismo de la formación de los derivados en general es 
muy sencillo y análogo al do los primitivos. Estos se foi^man. gene- 
ralmente, según liemos visto (28), añadiendo un sufijo irla raíz ó 
al radical rasí el primitivo señor se forma añadiendo el sufijo or á 
lá raíz sen, sen. Los derivados se forman- también añadiendo ua 
sufijo al primitivo, ó sustituyendo al sufijo de este un sufijo dife- 
rente : asi los derivados señoril, señoritjo, señorón, se forman aña- 
diendo los sufijos íí, íto, on, al primitivo señor; y los derivados 
cantable, cantor, canturía, etc., vienen á formarse sustituyendo 
los sufijos afríe, or, uria, etc. , al sufijo ar del primitivo cantear. 

36. Acabamos de llamar sufijos á los elementos silábicos que se^ 
añaden ó sustituyen en las voces primitivas para formar las deri- 
vadas; pero no es esa su denominación propia. Nos explica- 
remos. 

Las letras ó silabas que se añaden al final de una raizó de un ra- 
dical, para formar ün primitivo, se llaman sM^jos; — las que se aña- 
den ó sustituyen en un primitivo, para formar un derivado grama- 
tical, se llaman flexiones ó inflexiones, porque en cierto modo do- 
blan ó doblegan (flectunt) repetidamente la voz primitiva; — y fás 
que se añaden ó sustituyen para formar un derivado ideológico so 
llaman desinencias. 

Los sufijos, las inflexiones y las desinencias llevan también el 
nombre genérico de terminaciones. De modo que terminación es el 
género : sufijo, inflexión y desinencia son las especies. — Tales son 
las denominaciones técnicas entre los etimologistas. 



— 16 — 

• 

El sopuo es una terminación añadida á una rai^,;— es el elemén' 
to indispensal)Ie para que la raíz pase á ser voz significativa « pala- 
bra determinada , ó parte de la oración : v. gr. , para que la raíz 
ftu (que expresa la idea absoluta y abstra.eta de colar, correr sua- 
vemente y áin ruido) se determine y concrete, es necesario aña- 
dirle , por efjemplo , ir, y entonces se forma flu-ir, que es una par- 
te de la oración , un verbo , una palabra que representa ya una 
acción determinada (¿8).— La inflexión es una terminación añai* 
di da á una voz primitiva , ó sustituida al sufijo de esta vpara con- 
notar los accidentes del género, número y caso, el aumento ó la 
disminución y los grados de la comparación, en los nombres 
(pronombres , artículos y participios), y los accidentes del modo, 
tiempo, número y persona, en los verbos. Así, j/o, ía, yrf, iré, 
irás, irán, etc. , son inflexiones de /Iw-ír, que forman los deriva- 
dos gramaticales /Iw-j/p, flu-ia, llU''yó, jluriré, flu-irás, flu^ 
irán, etc. — Únicamente las partes declinables de la oración tienen 
inflexiones (33). — La desinencia es la terminación añadida á una 
voz primitiva , ó sustituida al sufijo de esta, para formar un dci*i- 
vado ideológico (34), Asi, ido, jo, ion^ son desinencias de flú-^ido, 
flU'jo , flU'X'ion , etc. ; ez será la desinencia de fluid^ez, y ficar, la 
desinencia de fluid^i^ficar, biderivados (30) del verbo fluir, ó de- 
rivados inmediatos del adjetivo ^úií/o, según queramos atenernos 
á la raíz /lu , ó al radical ó tema fluid. 

Repitámoslo : la terminación de las voces primitivas es un sufijo; 
— la terminación de las voces formadas por derivación gramatical 
es una inflexión; — y la terminación de los derivados ideológicos 
es una desinencia. 

37. Los supjos propiamente tales son muy breves y sencillos, 
generalmente monosílabos , y á veces consisten en ana sola le- 
tra :a, e,i, o, u., c, d, t,J, an, en, ir, or,^as ó tas, es, is, tfó% 
um, etc. , son los principales sufijos del latin ; y ea castellano son 
muy parecidos , como a, e,i, o,ad,al,an,ar,el,er, eZy etc. 

Las inflexiones son elementos monosílabos, disílabos, y rara 
vez trisílabos. Así, una a añadida, ó sustituida, basta comunícen- 
te para connotar el género femenino, haciendo, por ejejnplo, se- 
ñora, buena, de señor, buetio : la inflexión es forma el plural $e^ 
ñores, de señor, y una simple s forma buenos, plural de buem. La& 
inflexiones aeho, arron, a%o, on, etc/y forman derivados aumen- 
tativos ; ejo, ete, etOf ico, tilo, ito, wló , etc., son inflexiones dimi- 



— 17 — 

nutivas; étrimOy hiino, son inflexionen superlativas, etc., etc. A$f 
a, amos y ais y qn,ai>ai abas, abáis ^ etc. , son las inflexiones que 
experimenta la raíz ó el tema radical de los verbos en ar ; -^es , e, 
emos, d$, c» , ia, tas, iqis, etc. , son infleiiQncs de los verbos en 
er ;— es , e , irnos , ís , etc. , son inflexiones ¡propias de los verbos en 
ir, etc. , etc. 

Las desineficias son á veces puros monosílabos, pero mas co-«- 
munmente disílabos* Aje^ anda, anza, ario, ecer, engo, ense, ts- 
mOy istaf ivo, oiHe, oso, ura , etc. , son desinencias proplaniente 
dichas. 

Los sw^jos y las inflexiones carecen de todo valor significativo, 6 
lo han perdido por completo. Tampoco tienen valor alguno por sí 
his desinencias, pero se rastrea mas fácilmente en ellas una signi- 
ficación radical como imitativa y adecuada al oficio que actual* 
mente desempeñan en la formación de las palabras. — Est^ diferen- 
cia entre los sufijos 6 infl^exiones y ]as desinencias es tan notable, 
como que muchos autores dan á las primeras el nombre de <fest- 
nencias no significativas, 

38. En adelante prescindiremos muy á menudo de las diferen- 
cias especificas que acabamos de señalar entre sufijo , inflexión y 
desinencia; y siguiendo el uso de casi todos los etimologistas mo- 
dernos , emplearemos como genérica la voz desinencia, sustitu- 
yéndola á la de ierminacion. A todo elemento terminal de las vo- 
ces le daremos el nombre común de desinencia, porque de común 
tienen todos ellos el desinere {sinere de, dejar de), es decir, el aca- 
bar, terminar, hacer cesar, redondear ó rematar la voz , sirviendo 
á esta como de contera ó virola. 

Expongamos, pues, bajo la denominación de desinencias, lo 
que nos resta decir acerca de estos elementos terióinales que cons- 
tituyen la fuente de toda derivación, por cuanto los mismos pri- 
mitivos pueden considerarse como derivadosdeh raíz, porque, con 
efecto , de-'rímn ya el significado de esta , llamando el caudal del 
agua, la corriente primordial del rio ó arroyo {rivus), hacia otra 
parte, esto es, hacia una significacionv especial, mas dojlfirmina- 
da y definida que la infinitiva, genérica, vaga y abstracUh4e ía 
raíz. 

39. Hemos dicho (28) que la voz primitiva se forma añadiendo 
una desinencia á la raíz; y hemos diclio también (33) que los de- 
rivados 90 forman añadiendo una desinencia al primitivo , ó susti* 

2. 



— 18 ~ 

luyendo otra á la que este lleva. Adviértase, no obstante, que al 
empalmar la desinencia con la raíz, la eufoníal, ó sea la suavidad 
en la pronunciación , exige á veces algunas pequeñas modificacio- 
nes. Por regla general, la pronunciación rechaza así el hiato que 
produce el encuentro de dos vocales, como la. aspereza consi- 
guiente á la unión inmediata de dos consonantes. Ese hiato y esa 
aspereza se evitan, ó suprimiendo ó añadiendo alguna letra. Unos 
cuantos ejemplos harán comprender perfectamente el mecanisnao 
de esta eufonizacion de las voces. 

En latin, cuando la raiz termina en consonante y la ilesinencia 
empieza también por consonante, se pone entre las dos una vo- 
cal de enlace, ó eufónica, que comunmente es la í, ó la u. .Así, en 
la \ozalimentn/ni la raíz es al y la desinencia es inentum: estos dos 
elementos reunidos darian , pues, o/mew/uí^ /palabra un poco ás- 
pera por el encuentro de la consonante final de ía raíz con laini- 
cial de la desinencia , y que se suaviza intercalando una i eufónica 
entre la í y la m , con lo cual resulta al^i-mentüm. Por igual me- 
canismo se formaron bon-i-taSf dign-i-tas ^ etc., que vienen de 
bon-us, dign^us^ etc. , añadida la desinencia tas. En las voces rfo- 
.cumentum, momimentum, etc., formadas de doc-eo, wion-eo, etc., 
añadida la desinencia mentum, la vocal de enlace es la u, resul- 
tando doc-u-mentum , mon-u-mejitum , en lugar de dpc-rjfíeníum, 
íiion''mentum 9 que serian muy duras al oido. — A veces, en lugar 
de añadir una letra de enlace, se suprime la consonante final de la 
r^íz, como en mo-mentum (por mov-Umenlum), nombre derivado 
de mov-eo. Y cuando la raíz ó base radical remata con dos conso- 
nantes, se suele suprimirla última de estas, como en fuUmen^ 
tor-mentum (derivados de fuIg-eOt tarq''U'eo)9 que tienen supri- 
mida la íf y la q'de sus respectivas raíces. 

En castellano se encuentran casi todas las mismas eufonizacio- 
nes del latin, que es su principal idioma de origen , y otras varias 
análogas. Así ía desinencia adjetiva verbal ble toma una vocal 
eufónica para adaptarse mejor á las varias conjugaciones, hacién- 
dose able en am-a-bley eble en mu^erble, ibleen dec-i^ble^ etc. La 
desinencia ó pseudo-desinencia fícar toma también unaieufóuica, 
como puede notarse en glon'i'ficar¡ mort-i-ficar, etc. La desinen- 
cia gerundiva endo toma á veces una i eufónica , como en teb-í- 
endo, comA-endOt y una y {i consonante) cuando sB ha do evitar 
el encuentro de dos vocales, como en dcstru-y-endo y pose-y^ 



— t9 ^ 

cndo, etc. Las desinencias ^ra, ero, toman una d eufónica cuando 
la raíz termina en vocal, v. gr. , en abraza-d-era , baba-d-ero, 
despeña-d-ero 9 pana-^d-era, etc. , etc. 

40. Las desinencias fueron al principio raíces ó i)a]abras ente- 
ras y completas, teniendo sin duda en su primer origen alguna 
acepción propia y mas ó menos determinada; pero hoy dia deben 
considerarse como puros fragmentos de vocablo, como meras 
combinaciones literales ó silábicas que si^bien nada significan por 
sí solas, tienen sin embargo un valor convencional, si se'quiere, 
pero absoluto, como que modifican en un sentido determinado la 
idea expresada por el radical. 

41. Las desmencias son los signos monitores del carácter par- 
ticular y fraseológico que toman en la oración las bases radicales 
y las voces primitivas á las cuales trasforman en derivadas. Son, 
por consiguiente, uno de los elementos principales de todo idio- 
ma bien hecho, y un instrumento gramatical de imprescindible 
uso para todas las palabras, exceptuando quizás las onomatope- 
yas, las voces-raíces (29), y los nombres propios de persona ó de 
lugar, cuyo- carácter es no llevar verdadera desinencia, sino, 
cuando mas, un mero sw/í/o. ' • 

Las desinencias son las que, unidas á los elementos radicales 
de las vooes, forman los sustantivos apelativos ó comunes, los au- 
mentativos y los diminutivos, los nombres patronímicos, los ad- 
jetivos positivos, los superlativos, los gentilicios, los verbales, los 
artículos, los géneros y los números, los verbos, con todos sus 
modos, tiempos, irümeros y personas, y los adverbios, convirtieu- 
do un monosílabo de dos ó tres letras en las voces polisílabas y 
mas largas de nuestro idioma (11). 

42. Las desinencias añaden á la idea principal, representa- 
da por la raíz, la connotación de una idea accesoria, como la 
de aumento ó de disminución, de lugar ó de tiempo, de abun- 
dancia, de colección ó reunión, de origen ó procedencia, de des- 
precio ó mala calidad, etc., etc. Asi> pues, hay desinencias del 
género aumentativo, diminutivo, abundancial, colectivo, gentilicio, 
patronímico, cuaíitativo, despectivo ó despreciativo, superlativo, 
verbal, activo, pasivo ^ imitativo, frecuentativo, incoativo, adver^ 
Mal, etc., etc. Oadagén^ro tiene además sus especies, porque 
cada idta accesoria de las que connota el elemento desinencial 
puede ser considerada de varios modos ó bajo diversos puntos de 



— 20 — 

vista. El género desinencial aumetUativo , por ejemplo, tiene las 
especies ancow, arrony azo,ony ote, etc., dándolas \oces vejancón, 
vej-anoiiy viej-azoy vej-on, vej-ote^ etc. : el género desinencial 
diminutivo tiene también varias especies, según hemos indicado 
ya en el párrafo i57, y según puede notarse en véj-etCy viej-ecüo^ 
viej-ecillOy viej^ezuelOf etc., etc. 

De aquí resulta que hay desinencias 8ÍnónimaSf cuyas diferen- 
cias, á veces muy delicadas, conviene determinar para compren- 
der bien el significado total de las palabras. En las voces simples 
que se llaman sinónimas, y que son homo-^radicales ó tienen uii 
mismo radical, toda la diferencia de significado estriba en la de- 
sinencia : así posición y postura, por ejemplo, son sinónimos solo 
porque son sinónimas sus desinencias;— de horr^-endo yhoir^ible 
se diria mejor que son sinónimas las desinencias endo é ible que 
las voces enteras, porque el elemento radical hoír es en ambas 
invariable y de idéntico valor significativo. 

La sinonimia de las desinencias, su número bastante considera- 
ble, la extensión de significado que algunas de ellas adquieren (lo 
mismo que las palabras enteras) por analogía, semejanza, com- 
paración, etc., las excepciones y anomalías que en su valor pro- 
ducen la eufonía, el capricho y el uso mas ó menos legítimo, y 
las alteraciones de forma que por ¡guales causas han experimen- 
tado desde su origen^ hacen que el estudio cabal de las desinen- 
cias sea tan difícil como importante. — En la Tabla de las desi- 
nencias (158) se verá, acerca do este estudio, el ensayo de un 
trabajo que convendría perfeccionar y completar. 

43. Por regla general, las desinencias que connotan ideas acce- 
sorias ó modificaciones idénticas Ó análogas, son también idénti- 
cas ó semejantes en su pronunciación y escritura. 

Esta semejanza, que llega á identidad casi constante, sobre todo 
respecto de las desinencias que connotan accidentes gramaticales 
análogos, se hacia imprescindible sopeña de tener que multiplicar 
al infinito el número de las desinencias é imposibilitar su reten- 
ción en la memoria. 

. El connotar las derivaciones gramaticales é ideológicas seme- 
jantes por niedio de nH)difícaciones desinenciales también seme- 
jantes, que rimen entre si ó sean como consonantes, es además 
sumamente natural. Asi se echa de ver en los que quieren reme- 
dar el habla de un idioma que no conocen > pues no hacen otra 



— 21 — 

cosa que pegar 4 las voces las desineacias que roas han oído ó qua 
mas ios haa chocado : algunos, por ejemplo» remedan el laiin ha- 
ciendo terminar todas las voces en orum, arum, bilibus^ etc.; el 
francés, abusando de la terminación ene; el italiano» haciendo aca« 
bar todas las palabras en t/i, t/m, í/to, ini, etc. \A se echa de >er 
igualmente en los niños cuando aprenden á bablar« ó cuando to- 
davía no están al corriente de las excepciones en punto á desinen- 
cias» ó de las irregularidades de la conjugación» pues naturalmente 
se dejan llevar de la identidad ó semejanza en las desinencias 6 
inflexiones» que es con efecto la regla general, já introducen pala- 
bras sumamente graciosas, como yo colgó, yo sabo, etc.» pur yo 
cudgOy yo sé, eto. 

44. Conocido el oficio do las raices y el de las desinencias» se 
conoce el secreto de que un idioma se fije y retenga en la memo- 
ria con mas facilidad de la que parece posible atendido el gran 
número de vocablos de que consta cualquiera de ellos. Y es que 
el conjunto de las palabras de toda lengua tiene dos elementos de 
sencillez, á saber: unas mismas raíces para expresar las ideas 
principales, y unas mismas desinencias para connotar las ideas 
accesorias análogas ó semejantes. 

Sigúese de abi que un idioma «era tanto mas difícil de apren- 
der, cuanto mayor sea el número de irregularidades ó exce|)C¡o- 
nes que ofrezca en la formación de sus vocablos» en el mecanis- 
mo de su conjugación, en su sintaxis, etc. Por- manera que el 
idioma que tuviese una identidad constante y simétrica en las rai- 
ces y en las desinencias, seria muy fácil de aprender. — Pero tal 
idioma habria de ser muy poco copioso» y no pasar de la esfera 
de escrito» porque si babia de servir de intérprete do un estado 
de cultura intelectual algo adelantada» y, sobre todo, si se entre- 
gaba á la circulación y al uso diario de personas de todas edades, 
condiciones y sexos, iiTemisiblemente experimentarra omy en 
breve la suerte de todos los idiomas vivos. Los idiomas no com- 
portan el rigor filosófico de la teoría lingüistica : en ellos se atien^ 
de á otras cosas distintas del orden lógico» como son la variedad 
y la eufonía ;u y en sus modificaciones influyen un sinnúmero de 
causas que alteran su simplicidad. 

45. Prescindiendo de la cuestión de la identidad primordial ñus 
6 menos perfecta de las desinencias» como hemos prescindido de 
igual cuestión respecto de las raices (21)» conviene saber que 



' — 22 — ' 

cada idioma y cada dialecto tiene sus desinencias peculiares, las 
cuales forman una parte de su fisonomía y de su constitución gra- 
matical. En cada nación, en cada provincia, hay un sinnúmero 
de nombres propios cuyas desinencias revelan su origen y hue^ 
len, como quien dice,^ á 1¿U ó cu^l terruño. 

Las desinencias del. italiano son generalmente muy melodiosas; 
rudas é insonoras (á causa del IVecuenlisimo uso de la e muda 
final) las del francés; ásperas é ingratas las del alemán y demás 
idiomas tudescos; majestuosas y llenas las del castellano. 

Varias (le nuestras desinencias son enteramente iguales á las 
del latin, como ai\ ei\ ina, or, wra,-etc. ; otras muchas son seme- 
jantes, como año (arius), eme (ensis), istmo (issimus), íro (ivus), 
oso (osus), etc., etc. ; y otras, por último, exclusivas, ó á lo menos 
singularmente propias,^ de la .índole del castellano, pomo aí/a, azgo^ 
azOt cja, ez, ote, u%a, etc. 

El castellano, como los demás idiomas neolatinos, tiene gran 
propensión y facilidad para sacar derivados de una misma raíz,. 
y de ahí la abundancia y variedad de desinencias que contamos. — ■ 
Véa?e la Tabla de las desinencias (138). 



46. Psetido-desinencias, — Hay algunas voces , todas compues- 
tas, ó mejor dicho yuxtapuestas, todas latinas, y tnaS principal- 
mente griegas ó greco-latinas, casi todas pertenecientes al len- 
guaje técnico ó al estilo culto , que tienen por terminación ó re- 
mate una palabra entera y significativa de por sí, mas bien que 
una verdadera desinencia. Así, en las voces geografía y teologiaf 
geometría, melrépoli, etc., grafía, logia, metrla y poli, parecen mas 
bien desinencias que palabras enteras y significativas de por sí, 
sobre todo para el que todavía no conoce su modo de formación y 
su valor etimológico. Bajo este punto jde vista, y como sencillo 
artificio para guiar al principiante , supondremos que semejantes 
voces son puramente desinenciales, pero distinguiéndolas con el 
nombre de pseudo-desinencias ó falsas desinencias. 

Las principales voces de esta especie se encontrarán reunidas 
por orden alfabético, y explicadas en la- Tabla de las pseudo-desi- 
nencias (139). Con esta Tabla, y la de los pseudo-prefijos(141), en 
breve rato se pondrá el lector al corriente de la genuina significa- 



— 23 — 

cioDde las palabras griegas ó greco-latinas que tanextravagaD(«'s é 
iiiioteligibles parecen en un principio, familiarizándose desde lue- 
go con ellas,' y quedando en disposición de comprender al punto 
las voces análogas nuevas que se le vayan presentando. 

Coando el lector esté ya mas versado en el análisis etimológico, 
entonces podrá considerar estas voces tal como en si son, es decir, 
como compuestas ó yuxtapuestas. Entonces geografía, por ejem- 
plo , no será ya para él una voz simple cuja desinencia es grapa, 
sino una voz compuesta de geo ó gé (tierra) y de grapa (descrip- 
ción); y grapa no será ya una desinencia , sino una palabra com- 
pleta , que consta de la raíz graph (15) y de la desinencia ó del su- 
fijo te. 



47. Afijos, — A continuación de las desinencias llevan á veces las 
palabras, singularmente los verbos y algunos nombres, ciertas 
partículas que se llaman Comunmente afijos (fijados á, ó fregados ni 
final de la palabra), y 'en algunas lenguas se dicen poslposiciones 
ó particulas pospositivas. En tales voces, pues, la desinencia no 
será la terminación aparente, el final ó la última parte literal de la 
palabra. Así en comióse , v. gr.,«despues de la ó ó del iJ, que es la 
verdadera terminación ó sílaba terminal, hay un se, que es un a/?- 
jo.líl afijo se se encuentra en todos los verbos recíprocos, según 
se ve en amarse, levantarse, morirse, etc., etc. 

48. En el hebreo y en sus dialectoá (el caldeo, el sirio, el sa- 
maritano, etc.), en el lapon, en el peruano, en el vascuence y 
eaotros muchos idiomas, incluso el castellano , es muy común el 
uso de los afijos. Estos consisten en letras ó sílabas que repre- 
sentan pronombres ó artículos, como la, le, lo, me, se, te, y se 
unen á nombres, á verbos y adverbios. — Los lapones unen tam- 
bién los afijos á las preposiciones ; y asi de lusa , que significa há" 
cia , forman lusam, que significa hacia mí. 

Los afijos son tan connaturales á la lengua castellana, escribe 
D. Tomás Sánchez , que , para decirlo así, nacieron con ella , pues 
su uso se halla ya establecido de varias maneras en el antiquísimo 
poema de Alejandro. Así se lee todol mundo por todo el mundo ;*-^ 
dijom,dijot, dijol,fi%os, pordfjome, dijote, díjole, p%ose;—nom, 
not , nol , nos , yas , por no me ,note, no le ,nose, ya se. Esto prue- 
ba que escribían según pronunciaban cuando hablaban familiar-» 



— 24 — ; • 

mente y sin detención. De aqui el que en el citado poema, y en 
varios escritos-del siglo xiv, se pusiese dijol Emperador por dijo el 
Emperador, todo los hombres , toda las veces , por todo$ los hombres^ 
todas las veces, etc. Aun hoy mismo es muy raro que en la con- 
versación familiar* pronunciemos la s de todas y todas en aquellas 
ú otras expresiones semejantes. 

49. Algunas veces se encuentra un solo afijo, coiíio endecir^lo, 
guardería; á veces dos, como en detír-se-lo, guardá-me-la ; y á 
veces tres, como en comtc5-se-nos-/a, salir^se-os-ha, etc. Por con- 
siguiente , al querer analizar etimológicamente una palabra, con* 
vendrá ver ante todas cosas si lleva ó no afijo ó afijos, y en caso 
afirihativo será menester separarlos para dejarla aislada , con su 
desinencia natural. 

80. Algunos etimologistas llaman en general afijos (de affigere) 
á todas las partes de palabra que expresan ideas accesorias á la 
idea principal indicada por la raíz , y dividen los afijos en prefijos, 
sufijos, características y terminaciones ó'desincncias.—Xdx'iTiñmos, 
por último, que en latin algunos prefijos se hacen á veces afijos, 
como en tedeum, nobis-cum, particularidad nacida de las exigen- 
cias de la eufonía y del eufonismo. 

Las yoces enclíticas vienen á ser una especie de afijos. — Véase 
Enclítica en el Diccionario. 

ARTICULO IV. 
Voc^s simples y voces compuestas.— Reglas de la composición. 

'81. Por su formación se dividen las voces en primitivas y deti^ 
vadas (30), y por su composición se dividen en simples y cont^ 
' puestas. 

552. Todas las voces radicales, primitivas , derivadas y bideri ra- 
das, son, por su composición literal ó silábica, simples, 

85. Una voz simple pasa á compuesta : 

1 .• Duplicando su raíz. 

2.* Juntándole, al final, ó al principio, otra voz completa. 
^ 3!* 'Anteponiéndole una partícula ó preposición. 



é 

■^84. Toces duplicadas,— k las palabras compuestas por el prf- 
mtv procediniiento las ñamaremos duplicadas. Se encuentran 



— 28 _ 

ejemplos de dkis en castellano , así como en griego. y en latin , de 
cuyos idiomas las bemos tomado. Ejemplos : en griego « bar-bar" 
os (bárbaro, extranjero, rudo), dí-dó-maí, di-dó-nai^ (dar), 
!»^r-n?¿r-f»am (pensar), tar-tar^os ( tártaro ), etc. ;^efi biin, /iír- 
/iii' (el salvado) , mt<r-tnMr{el murmullo) , tur^tur (la tórtola) ;— 
y en castellano, las voces correspondientes alarias de las que 
acabamos de citar, y además chicha, f»a-m4, «Nt-mi, po-f 4, 
pum^unif mn-^run, ta-te, tréts^^rás, y otras mudias infantiles ó 
populares, <}ue son puras onomatopeyas. • 



55. Voees yuxta-^puestas.^L^s palabras compuestas por el se« 
guftdo procedimiento se llaman yTVBíapuestas. Son dobles, y á ve- 
ces íriples, según se yuxtapongan dos ó tres yoces. 

56. Pueden yuxtaponerse : 

Dos sustantivos : aji-aceite , mani^obra , sal-pimienhi. 

Un suistantivo á un adjetivo : boqui-mbio , oji-ale^e , patí- 
%tímbo, peehi^blaneo. 

Un sustantivo ¿ un verbo : rnam-<t/ar, perni-qTtebrar , sal- 
presar. 

ün sustantivo á un participio : ali-ecndo , barbi-potriente , boqui- 
abierto. \ . ■ 

Un adjetivo á un «ustantivo : falso-peto ^ tnola-twifwf « , verde- 
vejiga. . 

Dos adjetivos: anchi^corto, pkni-poteneiaríOf saero^santOy verdi- 
negro, vci'O-slmü. 

Un verbo á un sustantivo : ctimpie-años, gira-sol, monda-dienies, 
pasa-tiempo, mea-manchas. 

. Dos verbos : vamn (va-y-ven); 6 tres, como en correvedile 
(corre-ve-y-dfle). 

Un adverbio á un sustantivo : bien-venida , male-diccion ;— ó á 
un adjetivo, coma ^n mai-avemlo , (üli-soncpíite ; óá un verbo, 
' como en mal-casar, menos-preciar, etc. 

Los afijos (47) pueden considerarse también como elementos de 
yuxtaposición. 

87. Las voces yuxtapuestas triples, como en latin, suovetavrilia 
(sacrificio de un puerco, de una oveja y de un toro), y, en caste- 
llano, correvedile, son naturalmente rarísimas. Con efecto, las pa- 
labras triples son signos muy complicados, fácilmente equívocos, 



I 



— 26 — 

demasiado largos de pronunciar y poco eufónicos, siendo asi ^ue 
el lenguaje busca siempre la claridad, el laconismo y la ar« 
monía. 

58. En la yuxtaposición unas veces no sufre la menor alteración 
literal ninguna de las voces yuxtapuestas, como en quita^soly sal- 
pimienta. . . 

Otras veces, por razones de eufonía, la primera yuxtapuesta ó 
muda su letra, final, como en manufactura^ oji-negro, ó la pierde, 
\.gi\ en agujar diente, tel-araña. 

La segunda voz yuxtapuesta generalmente no sufre modifica- 
ción alguna en su estructura silábica, como no sea, por razón de la 
desinencia, en los derivados de las palabras ya yuxtapuestas, ó 
que pueden considerarse como tales, v. gr. agu-^ardentero (de agur 
ardiente), maní-obrista {de. mñui'ohva), ropa-vejer o (de ropa 
vieja), etc. • 

59. Las voces yuxtapuestas están á veces (es lo mas raro) enla- 
zadas por una i eufónica, ó, si se quiere , unidas por una conjun- 
cion^ como en vaivén (va-y-ven) ; algunos las separan con un^uion 
escribiendo , verbi gracia , papa-natas ; pero lo mas común es es- 
cribirlas seguidas , sin guión ni separación alguna , en obsequio 
de la brevedad. — El guión se emplea particularmente , y aun no 
siempre , cuando se usan juntas dos palabras que en rigor no for- 
man una sola , sino que accidental ó tri^nsitoriamente se unen á 
manera de sustantivo y adjetivo, v. gr. en concierto-múnstruo, 
hombre-lobo , presidio-modelo , etc. 

60. La yuxtaposición es muy frecuente en griego y en latín 
(así como en inglés y en alemán , entre las lenguas vivas de Euro- 
pa), y de aquellos idiomas ba tomado el castellano, ora formadas 
ya, ora formándolas nuevas, casi todas las palabras yuxtapuestas 
que tiene, y que se usan piíncipalmente en el lenguaje técnico'y 
en el estilo culto : v. gr. agri-cultura , os/ro-womfa, atmósfera ^ 
geO'-metrla, ido-latrla, oi'to-grafía , sacri-legio , silvi-cultura , 
teología , vivisección , etc. , etc. 

La índole analítica del castellano no comporta mucho la yuxta-. 
posición, pareciendo que lá tiene destinada para el lenguaje fa- 
miliar y el estilo burlesco. Júntense , si no , todos las voces yuxta- 
puestas formadas por el castellano , y se verá que casi todas ellas 
son análogas á las siguientes : corre-vj-dlle , chiti-callando , papa- 
moscas, pati-tiesOf perdona^vidas', quita-pelillos, saca-muelas, 



— 27 — 

sepan-cuantos f sopla-mocos, suple-fallas, traga-aldabas, trotan 
ferias , zampa4ortas ; ele. , ete. 

61. Es regla general de la yuxtaposición no juntar dos voces 
pertenecientes á distintos idiomas. A esta, regla se atemperan 
las voces qu6 hemos puesto por ejemplos en el párrafo anterior. 
—Las que de esta reglas se apartan se llaman voces híbridas, im- 
puras ó mestizas : tales son las greco-castellanas archi-pámpano, 
chismo-grafía , gato^máquia y algunas otras de aspecto verdadera- 
mente grotesco , tan solo tolerables en el estilo jocoso. 



62. Voces compuestas. — Las palabras compuestas por el tercer 
procedimiento (55) son las propiamente compuestas. 

En la yuxtaposición no Jiay mas que mera enunciación sucesiva, 
mera unión de dos ó de tres voces simples, las cuales conservan 
su respectivo valor; pero en la composición hay incorporación, 
refundición de dos voces en una, resultando una significación 
mista del valor de cada ono de los elementos componentes. En la 
voz yuxtapuesta monda-dientes, por ejemplo, no hay mas que el 
signo de la idea de mondar unido con el signo de la idea de diente, 
resultando de una ^la palabra dos signos de otras tantas ideas; 
pero en la voz compuesta subteniente, aunque el elemento sub se 
halla también materialmente yuxtapuesto y enunciado á- conti- 
nuación del elemento teniente, cada uno de estos elementos viene 
á perder, sin embargo, parte de su valor absoluto, resultando de 
su unión un solo signo de una sola idea, de una idea que ni es la 
de sub ni la deteniente, sino la de subteniente, por mas que s«&- 
teniente participe de la significación de sub y de la de teniente. 

Hüy, por consiguiente , cierta semejanza entre la yuxtaposición 
y la cortiposicion , al paso que hay también una notable diferencia. 
Valiéndonos de un simil bastante exacto , sacado de la aritméti- 
ca, podemos decir que 1+2 es la fórmula de la voz yuxtapuesta, 
y 5 la fórmula de la voz compuesta. Con efecto, en la expresión 1+2 
cada cifra conserva su valor, pero en 3, sin dejar de equivaler á 
1 mas 2, cada una do estas dos cifras viene á prescindir de su va- 
lor absoluto para refundirlo en una tercera cifr^i, que es el 3. En 
la yuxtaposición se enuncia simplemente el un sumando después 
del otro y tenemos dos cantidades , pero en la composición se echa 
h suma y resulta una sola cantidad.— Otra comparación : ae re- 



— 2« — 

presenta moa voz ytotapuesla, y el diptongo latino (6 representa 
una voz conipuesta. 

Añadamos» por fin, que en la yuxtaposición cada voz compo- 
nenie significa un objeto , una acción, una idea priucipa)» al paso 
qtie en lá composición sola una de los dos^ voces (lá última) es signo 
de objeto, aeeion ó idea principal, pues la otra voz, que es como la 
prefija, ó la priquera, es signo de una idea accesoria, signo de 
modos ó de relaciones de la cosa significada por la voz simple ó 
principal. 

65. Comprendida la índole de la composición, sin dificultad se 
concebirán las diferencias generales que median entre las voces 
simples y las compuestas : 

1." El simple exprésala idea original, esencial, tal cual es cu 
si, y se emplea comunmente en .el sentido recto ;r— el compuesto 
se presta mejor á las acepciones remotas y á los sentidos figu- 
r4>dos. 

2.' El simpk es una e^^presion como absoluta y abstracta, que 
presenta el sujeto ó el objeto en^ su estado habitual , ó pinta la 
acción en el modo mas común de efectuarse ;^-el compuesta es 
una expresión como relativa y concreta, que presenta el sujeto 'ó 
el objeto en un estado ó con un carácter particular, ó pinta la ac- 
ción en alguna de sus varias relaciones, de sus Vtorias maneras de 
efectuarse, etc. 

3.*^ £1 simple, por consiguiente, se toma en un sentido gene- 
ral y abstracto, esto es independiente de toda relación, de' toda ^ 
idea accesoria, de toda determinación especial; — y el compuesto 
es mas apto para recibir un destino particular^ una acepción es- 
pecial, para convertirse en término técnico. — El simple tiene mas 
extensión que el compuesto^ y este tiene mas comprensíonX) que 
el simple. O, en otros términos, el simple y el compuesto se en- 
cuentran en la relación misma en que están el género y la especie : 



(*) La comprensión de una idea, de un término, es la reunión ó suma de 
los caracteres que la integran ; y la extensión es el núiñero de individuos á 
quienes alcanza la comprension.—La comprensión y la extensión se hali^ en 
raxon inversa; es decir que cuanto fnas comprensivo es un término, menes ex- 
tensivo se hace, ó á menos individuos puede aplicarse. Así gramático es mas 
comprensi vaque hombre t porque comprende la jdea general de hombre y la 
especial de saber gramática ; pero es menos extensivo, ó no puede aplicarse á 
tantos individuos como el ténnioo hombre: hay líenos homhrea que gramáticos. 



— 29 — 

el simple es género , y los compuestos son especies del género del 
simple. 

Examine el lector las diferencias de significado ó connotación 
que hay entre el simple poner y los compuestos de^-poner, dis^ 
poner, pro-poner, su-^pona^ re-poner, íras-poiw^ etc., y se verá 
comprobada la exactitud de las tres observaciones generales que 
acabamos de enunciar. 

64. Los .elementos que sirven para la composición se llflrman 
preposiciones, voces prepositivas, partículas, partículas componentes, 
aumentos iniciales, y pre^jos. Adoptaremos esta última denomina- 
ción, por cuanto*, sobre ser muy expresiva, es la mas breve. 

68. Los prefijos pueden considerarse iguales, ó casi iguales, en 
todos los idiomas, mejor aun que las raícc^ (21) y que las desinen- 
cias (45). Los del castellano están tomados directamente del latin 
y del griego : ab, ad, ana, con, contra, de, entre, hipo, intef, per, 
pre, sub, super, ultra).eíc., son los prefijos principales. 

66. Los prefijos son todos ó monosílabos ó disílabos , á lo cual 
se debe el que contribuyan á la composición de los vocablos sin ha- 
cerlos demasiado largos. 

Advirtamos aquí de paso que cuando jos prefijos contribuyen á 
la formación primera de una voz, esta no se llama entonces com- 
puesta, sino simple: con-sul, ex-sul ypros-sul, por ejemplo, cita- 
das en el párrafo 28, sin embargo de llevar prefijo, no son voces 
compuestas, sino simples, primitivas y de primera formación. Un 
prefijo añadido á una raíz forma, mas no compone: para que cowi- 
ponga es menester que se añada, no á una raíz (que viene á ser una 
palabra informe), sino á una palabra simple, á una palabra ya for- 
mada y completa. El prefijo con antepuesto á la raíz sul forma la 
voz simple cónsul, y el prefijo pro añadido al simple cónsul forma 
el compuesto pro-consuL 

67. Los prefijos son voces ó fragmentos de voces que primitiva- 
mente se usaron solas, ó cuyo significado no tenia que afectar por 
precisión á otra voz. Algunos de ellos no son mas que sonidos radi- 
calesün poco modificados; y algunos otros son puros adverbiosó vo- 
ces esencialmente modificadoras de las palabras atributivas, es de- 
cir del adjetivo, del verbo y del participio. 

De ahí la división de los elementos prepositivos en separables, ó 
que pueden separarle y estar solos en la oración (como con, contra, 
de, entrcy etc.)| é inseparables, ó que no se usan separados ó fuera 

3. 



— 30 ~ 

de composición, que solo para esla sirven ya, y no pueden estar 
solos en la oración (como dis, 7*d, etc., y todos los prefijos gue 
guardan, en castellano, la forma latina ó griega, como ana, cata, 
epi, eXf in, sub!ei\ etc.). 

Las voces compuestas por prefijos separables tienen mu<íha se- 
mejanza con las yuxtapuestas (62). 

68. El mecanismo de la composición es muy sencillo, pues con- 
siste meramente en anteponer á la voz simple un prefijo (83). Ea 
esta operación, niel prefijo, ni la voz simple experimentan por lo 
común alteración literal alguna: asi en con-llevaré in-fiél ni los 
prefijos con é ín, ni las voces simples llevar y ^cí,iian sufrido alte- 
ración de forma. Pero otras veces la eufonía, y en algunos casos 
el capricho (convertido al fin en uso que es fuerza respetar), intro- 
ducen ciertas alteraciones que conviene tener presentes, y que se 
reducen á conmutar, añadir ó suprimir alguna letra ó sílaba. . 

Por ejemplo: en en-emigo (del latin in-imicus, no-amigo) el in 
ha pasado á en, y la a del simple ó de la raíz se ha conmutado 
también en e* La conmutación es muy frecuente cuando el prefijó 
termina en consonante, y en consonante principia también el sim- 
ple: en tal caso la consonante inicial de este atrae á lá consonante, 
final del prefijo', y esta se conmuta en aquella. Así, en latin, la 
d de adsejencuentra conmutada en c (ac-clamare), en /"(af-ficere), 
en gf (ag-gredi), en / (al-loqui), en n (an-nuntiare), enp (ap-plau- 
dere), en s(as-suraere, en t (at-tendere), etc., según empiezan ene, 
/>?>. U w, j^ sót, lossimples correspondientes. — Esta atrapcion ó asi- 
milación, llamada también por algunos aliteración ó ad-lüeraciont 
produce una duplicación que la ortografía castellana no admite 
hoy, y menos todavía la pronunciación : así pronunciamos y es- 
cribimos a-clamar, a-fectar^ a-plaudir, a-tender, etc., suprimien- 
do la consónante'duplícada, ó dejando el prefijo ad convertido en 
a. — Igual atracción se nota en en, con, cuní, in, sub, etc., así en 
latin, como también alguna vez en castellano, según tepdremos 
frecuentes ocasiones de observar. . . 

. Otras veces se añade una letra eufónica entre el prefija y la voz _ 
simple, por el mismo estilo que eula empalmadura del radical con 
la desinencia (39): así en re^d-argüir se ve intercalada una d, que 
no es del prefljój'6, ni del simple argüir; y en re-d-i-rívo hay 
una d eufónica y una i de enlace añadidas. 

Otrí^s veces , en fin , pierde el prefijo alguna letra , como en ca- 



— 31 — 

heredero, subministrar^ etc., en cuyos vocablos el sufijo con pierde 
la n, V sub la 6. 

Así, pues, hay algunos prefijos que tienen diversas formas lite- 
rales, según veremos en la Tabla correspondiente (140). 

69. El griego y el latin, así como los idiomas germánicos, ^emi- 
nentemente sintéticos, abundan en voces compuestas, lo mismo 
que en yuxtapuestas (60); pero el castellano, de índole mas ana- 
lítica , tiene muy pocas, al paso que abunda en derivados (45). Es 
notable, si no sensible, quie el castellano, á pesar de ser originario 
del latin, no haya adquirido la propiedad do formar compuestos y 
yuxtapuestos, propiedad que tan fecunda es para los idiomas que 
la poseen : 

Sed ttimium íenuis coneessa Ikent'ia nolis 
¡n componendis verbis ; 

\ 

\ 

como dijo Arias Montano, en el libro 3.° de sus Retóricos. A bien 
que el idioma es un puntual reflejo del carácter de cada nación, y no 
es cosa hacedera variar el carácter de un pueblo sin variar antes 
sus circunstancias físicas y sus condiciones morales. 

Sin embargo, aunque no entra en la índole del castellano la fa- 
cilidad de la composición, no por eso deja de formar los com- 
puestos necesarios, como contra-órden, sobre-cai^ga , subteniente, 
etc., etc., V sobre todo admite casi sin reserva v sin alteración los 
compuestos griegos y latinos, como anti^fona, epí^dclo, epi-^fanía, 
in-mortal, intro-ducir, pará-sito, perínclito, etc., etc. Es decir 
que el castellano tiene poca tendencia á componer por sí , pero 
acepta sin repugnancia los compuestos griegos y latinos ó greco- 
latinos. 

70. Los prefijos afectan por regla general al simple, influyendo 
en el compuesto resultante con el valor de su respectivo signifi- 
cado propio y absoluto (62) : así, el prefijo con antepuesto á causa 
influye en el compuesto resultante con-eausa con todo su valor 
propio y absoluto do^junkimente ó en compañía de. Mas por excep- 
ción se advierte en algunos compuestos que el prefijo en nada 
afecta el significado del simple : en latin los verbos compuestos con- 
demnare, per-transire „ etc., valen comunmente lo mismo que 
damnare, transiré, etc. ; y, en castellano, a-sentar, en-arenar, etc., 
valen tanto como sentar, arenar, etc. — En tales compuestos, que 
vienen á ser meramente eufónicos, y pueden llamarse compuesr 



— 3Í-- 

.1 

tos por eleganciay el uso ha hecho perder al prefijo su valor natu- 
ral, ó, cuando mas, le ha dado un mero valor expletivo, con el 
cual adquiere á las veces alguna mayor fuerza ó claridad el signi- 
licado del simple. 

71. Ademásxde esos compuestos, tenemos en castellano otros 
muchos también con el valor aparente de simples, partieularidad 
que se explica por alguna de las razon^é^ siguientes : 

i/ y principal, porque los hemos admitido ya formados de al- 
guna de las lenguas de origen, como t»-motor, pro^pagary y de* 
más citadqs en el párr^afo ó pará^grafo 69. 

2.' porque, en ^1 uso, se ha perdidocompletamente el recuer- 
do de su etimología, como con^tienda^ en^tendimento, pre-ferir^ 
sospechar, etc. . . , 

3/ porque ha dejado de existir en nuestro romance la voz sim- 
ple que forma la parte principal del todo de la palal^ra, como 
a-liviar a-^poderar, ar-risear, re^kvar, re-membrar (recordar), 
sobreseer f etc. 

Sin embargo, el etimologista debe considerar esos pseudo- 
simples como verdaderos compuestos, pues solamente descompo- 
, niéndqlos, y estudiando el valor del prefijo y del simple, es como 
llegará á comprender el significado intimo de la voz total. . 

72. De los vocablos compuestos se forman también derivados, 
como, en griego, dialektikoSy derivado del compuesto dia-lektos ; 
en latín, contümelioséf der¡>'ado del compuesto con-^tumelia, y este 
á su vez de con^temnere (despreciar); en castellano, convencional, 

. derivado del compuesto con-vencmif etc. — A estos derivados de 
compuestos les llamaron los griegos compuestos oblicuos. - 

73. Los compuestos llevan por lo común un solo prefijo, con- 
forme puede verse por los ejemplos hasta aqui citados; pero al- 
gunos llevan dos, como insircunscrito, insubsistente ; y algu- 
nos, aunque en corto número, llevan hasta treá, como desHZ-per- 
cibiiOf deS'pre^'^cupado. Estos pueden llamarse bicompuestos. Es 
decir que hay voces compuestas que admiten nueva composición ; 
pero nótese que casi todos los compuestos que admiten nuevo 

. aumento inicial, son compuestos que tienen el valor de simples 
(como circunscrito^ subsistente, apercibido, etc.) por alguna de las 
razones indicadas en el párrafo 71 . 

74. Con las raíces y las desinencias podíamos ya reunir un cre- 
cido caudal d& voces (4i) : mas ¡cuánto na se aumeiítará ahora 



-33- 

ese caudal con el recurso de la jiuxtaposicion y de la composí- 
cioD ! Si no bastan las voces primitivas con sus' derivadas y bíder 
rivadas, formaremos otras yuxtapuestas, compuestas/bicompues- 
tasó tricorapuestas, y de cada una de ellas sacaremos todavía 
otras derivadas; de suerte que en ningun-'caso nos faltarán signos 
para expresar cuantas ideas nuevas vayan ocurriendo en la serie 
de los tiempos, sea cual fuere el desarrollo de la cultura del en- 
tendimiento humano, y sean cuales fueren las exigencias del tec- 
nicismo científico ó industrial. — A la manera que con- diez cifras 
ó signos aritméticos representamos todos los números ó todas las 
cantidades que se ofrecen, así también con un corto número de 
raicesf desinencias y prefijos, significamos todas las ideas que nos 
conviene expresar. ¡Admiremosaquí de nuevo la profunda sabi- 
duría que entraña el mecanismo de los idiomas ! 

75. Todos los prefijos connotaron primitivamente relaciones de 
lugar; después pasaron á significar relaciones de tiempo; y luego 
se fueron empleando metafórica y extensivamente para expresar ^ 
relaciones de causa, de fin, de destrucción, de negación, de se- 
paración, etc., etc., las cuales son todas reductibles á una ú otra 
de las dos relaciones primitivas^ y fundamentales de espacie ó de 
tiempo. Esta connotación primitiva se descubre claramente en el 
valor itbsoluto que tienen todavía generalmente en la composición, 
ó fuera de ella, los principales prefijos, pues todos ellos significan 
arriba ó abajo, antes ó después, delante 6 detrás, cerca ó lejos, en^ 
cima ó alrededor, mas acá ó mas allá, et<5. — La gran dificultad 
está, pues, no en enumerar los pcefijos (que son pocos), y en de- 
terminar su significado absoluto ó su valor primitivo (que es bas- 
tante obvio), sino. en enumerar las significaciones derivadas (que 
son muclias), y en deslindar las acepciones semejantes, porque 
también hay prefijos sinónimos. Y sin embargo, esa enumeración 
y ese deslinde son indispensables si queremos conocer á fondo el 
verdadero valor significativo de las voces compuestas. — Reco- 
giendo las observaciones hechas sobre el particular, y consultan- 
do muy especialmente el valor y el uso de los prefijos en el latin 
y el griego, que son los idioma^ de los cuales tomó el castellano 
sus prefijos y, casi todas sus voces compuestas, hemos ordenado 
una Tabla (140) que resume lo prinéipal que conviene saber acer- 
ca de las 'formas, origen, valor, sinonimia y uso de los pre- 
fijos. • , • 



^ 34 — 

76. PseudO'prefijos. ^-Hay algunas voces, casi todas gr¡egas*ó 
grecolatinas, y casi todas correspondientes al lenguaje técnico »ó 
al estilo culto, que son en realidad yuxtapuestas, pero cuyo pri- 
mer elemento yuxtapuesto tiene todo el aspecto de un prefijo. 
Bendecir, e'quilákro, hemicielo, hexámetro, rnillmeíro, mulliforme^ 
panacea^ prolomartir, universal, etc., por ejemplo, son idealmente 
voces yuxtapuestas, pero tienen el aspecto "de compuestas, por- 
que bcn, equi, hemi, hexa, mili, multi, pan, proto, uni, etc., pare- 
cen verdaderos prefijos. Ningún inconveniente hay en conside-» 
rarlos como tales, sobre todo para el principiante^ §in embargo, 
les denominaremos pseudo-prefijos^ ó prefijos aparentes, porque 
si por una parte sir\ en tan frecuentemente para la yuxtaposición 
como los prefijos para la composición, teniendo además el mismo 
Qorte y traza que los prefijos, por otra parte casi todos ellos son 
términos numerales, adverbios ó adjetivos, mas ó menos altera- 
dos en su forma literal, pero que tienen uso por sí solos, fuera de 
toda yuxtaposición ó composición. 

Todos los psendO'prefijos están tomados del griego ó del latin. 
Hemos reunido los principales de ellos en unaTabla alfabética (141), 
que, junto eon la de las pseudo-desinencias, servirá de clave para 
conocer el valo.r de las voces yuxtapuestas griegas y greco-latinas 
mas usadas en castellano,. y aun para formar otras voces análo- 
gas, cuando sea necesario. 

Véase lo dicho acerca de las pseudo-desinencias en el párrafo 46. 



CAPITULO III. 



DE LA eufonía. 



77. Los griegos, enemigos de toda expresión dura, .áspera ó 
disonante , inventaron la palabra eufonía (compuesta de eu , bien, 
y de phóné, voz, sonido), oponiéndola á la de cacofonía (compuesta 
de kdkoSy mal, malo, y phóné ¡ esto es mal-sonancia, disonancia). 
Quintiliano traduce evphonia por vocalítás, vocaIidad,como quien 
dice buen sonido , bien-sonancia, 

78. Hay una eufonía poética, ó una armonía imitativa, de la cual 
no debemos tratar aqui, y una eufonía gramatical , que es laque 
principalmente nos importa. 

79. Entre los griegos y los latinos, \a eufonía gramatical consis- 
lia especialmente en intercalaren las voces algunaletra adicional, 
con el objeto de hacer mas agradable el sonido de aquellas. Las 
letras iniercalares^eran por lo común las llamadas líquidas : L, M, 
iV, jR. Asi los griegos no decían a-arché (sin mando , sin gobier- 
no), sino que á la a privativa añadían una n eufónica ,' y decian 
a-n-arché (anarquía). — Los latinos no decianpro-es (tú sirves ó 
aprovechas), sino pro-d-es /intercalando una d eufónica en ese 
compuesto de pro y sum, es, esse. Otras veces conmutaban algunas 
letras ; venerari (venerar), como formado de vereor (respetar), 
debía ser vererari; pero se Les hacia dura ésta voz con tres r, y 
mudaron la primera en n. En carmen (verso, canto) la conmuta- 
ción fue inversa , pues mudaron la n del radical {can-ercy cantar) 
en r, diciendo car-men en lugar de can-imen, — En castellano 
conservamos casi todas las eufonizaciones del latin, porque de 
este idioma hemos tomada ya hechas ó formadas las mas de las 



— 36 — . 

voces; y además tenemos algunas otras análogas : en en-s-afoflr, 
V. gr. , se ve claramente una s eufónica. 

80: Esto sabido , y recordando lo apuntado ya sobre el parti- 
cular en los párrafos 6, 7, i 6, 26, 28, 35, S9, 58, 59 y 68, pasa- " 
rérabs á advertir que el etimologista debe tomar muy en cuenta 
líí eufonía, estudiando no solo esa intercalación ó conmutación 
de letras (que viene á constituir toda la eufonía gramatical de los 
idiomas antiguos), sino todas las demás alteraciones de forma 
que experimentan las voces en el acto de su formación , ó en el 
acto de tomarlas de otro idioma , ó por efecto del uso , ó á conse- 
cuencia del influjo natural del acento, .de la cantidad y de la aspi- 
ración (5, 135, 136 y l37), todo lo cual se comprende también en 
la eufonía. 

81. Las alteraciones eufónicas consisten en la conmutacio7i , ]sl 
trasposición, la adiciotí ó la supresión de letras (vocales ó conso- 
nantes) ó de sílabas. 

Ejemplos de conmutación : en pelo, romanceado del ablativoia- 
tino pilo , la i se mudó en e ; en frente , formado de fronte, la o se 
ha convertido en e ; en fuente, de ^ñte , la ase convirtió en ue; en 
agudo, formado de acuto , la c se ha conmutado en su afine 
g, etc. , etc. — Este cambio es muchas veces resultado de la 
atracción que entre sí ejercen las letras afines (6, 7 y 16), las cua- 
les son convertibles , haciéndose las unas «ustitutas ó vicarias de . 
las Otras. Por esta razón sin duda decimos buitre, del lialin vulíu^ 
re, cadena, de catena , .etc. , porque la t y la r (labiales) , la d y 
la t (linguales), son afínes. Por atracción se muda también la final 
de los prefijos en la consonante inipial del simple (68). • 
. Ejemplos de trasposición : en siento está traspuesta la i del la- 
tín sentio; en i^aídío (además de la conmutación de la venb) está 
traspuesta la i de valido; en viuda la u de vidua, etc. — Y en esta 
trasposición consiste la metátesis, figura de dicción por la cualjse 
dijo también perlado, dejalde, hacelde, imaginaldo, veMo,etc., 
ipor prelado, dejadle, hacedle, imaginadlo, vedlo, etc. 

• Ejemplos de adición : á las liquida del latin antepone el<;aste- 
Hano unaé, como en escorpión, escribir^ escuela, etc.., formados 
dé scorpione , scríbere, schola, etc. En vez de bajar, limpiar, sen- 
tar, tahona, etc. , se ha puesto, y todavía se pone á veces , abajar, 
aljimpioi^ asentar, atahona (prótesis) : en vez de crónica, Inglater- 
ra , sé ha dicho eorúnica, íngalaterra (epéntesis) ; y antiguamente 






^37 — 

se dijo f y los poetas dicen todavía harto á menudo, felice, infelices 
por felh, infeliz, añadidura que'comunmente se eíta como ejem- 
plo de flgura de diccioa (paragoge), pero que en rigor no es mas ' 
que un arcaisrpo, pues Jelice, iiifelice, es como se dijo antigua- 
mente^ de los ablativos latinos /felice, m/eiic^,* perdiéndose con el 
tiempo la e , cual se ha perdido generalmente en los demás nom- 
bres formados de la tercera declinación latina : por manera que 
antes bien se comete una apócope diciendo feliz, falaz, etc., 
que una paragoge diciendo felice, falace, etc.— Notemos aquí 
otro efecto de la atracción ,, que es el fundamento de la epénte^ 
sis, y'que opusiste en que una letra atrae á otra letra afine, re- 
teniéndola en su compañía. Por ejemplo : las voces hambre, hom^ 
bre , bombror, romaaceadas de las latinas /awi^, homine, humero, 
llevan una b que no es en manera alguna etimológica ó de origen, 
y la presencia de esa letra solamente se explica por la atracción ó 
el llamamiento de la m que la antecede y que es una de sus afines. 

Ejemploá de supresión : en creer están suprimidas la d y una e 
de credere; en can, fin, pcín, vil, Qtc, está suprimida la e de cajie, 
fine, pane, vile,, etc. ; en norabuena falta una e al principio, )aun 
sin contar la h que etimológicamente debería ponerse antes de 
k o (aféresis): — y así también ponemos hidalgo por hijodalgo 
(síncopa) ; — cas por casa, diz por dicen, do por donde ^ gran por 
grande (apócope), etc., etc. — Obsérvese aquí otro efecto particu^ 
larde la atracción, y que se advierte en muchas voces romancea- 
das de latinas que llevan, sea en su parte radical, sea en su desi- 
nencia, una consonante muda {b, c, d, g, p ó t) seguida de una 
vocal y de una de las dos consonantes líquidas, I ó r, sucediendo 
en tales voces que pierden la vocal que tienen entre la muda y la 
líquida las voces latinas correspondientes : así se ve en amable, 
diablo, Ebro, fablar ó hablar, hiedra, Isidro, letra, noble, regla, 
Rodrigo, tempmno, terrible, etc., etc., formadas de las latinas- 
amúbile, diabolo, Hibero, fabulari, hederá, Isidm^o, Mera, nobile, 
regula, Roderico, temporáneo, terribile, etc., etc. 

De todos los e&ctos de la eufonía indicados en este párrafo en- 
contraremos ejemplos varios á c^da paso, y c5n tod^ abundancia 
en la Tabla de las eufonías (i 42). 

62. Las alteraciones eufónicas constituyen, según se ve, las IIbl" 
müdaís figuras de dicción, todas las cuales tienen un nombre grie- 
go ó latino^ porque los gramáticos griegos y los latinos (pero so- 

4 



— 38 — 

bre todo los grieigos) eran grandes observadores, notaban todos 
los hechos gramaticales, por insignificantes que fuesen, y á cada 
hecho, á cada particularidad ó menudencia, le daban un nombre 
especial ó técnico. 

Hay dos clases de figuras gramaticales : i/ de sintá^w^ ó de 
construcción; 2/ y de etimología ó de dicción. £1 estudio de las 
. figuras de la primera clase no corresponde á estos Rudimentos. 
La segunda clase se subdivide en dos especies. 

La primera especie de figuras de dicción comprende las altera- 
ciones eufónicas que sufren comunmente las voces en su forma- 
ción original, ó cuando se forman por primera vez. De ahí Fas fi- 
guras denominadas aumento, reduplicación, , paragoge, contrac- 
ción, diéresis, éctasis, sístole, sinizesis y aliteración (atracción). 

Lá segunda especie comprende las alteraciones eufónioas que 
experimentan las voces después de formadas y de haber empe- 
zado á circular. Las figuras dé dicción de esta segunda especie 
son conocidas bajo el nombre común de mefaplasmós (cambios de 
forma ó irans-formaciones), y son : apócope, aféresis, ^elision, cra- 
sis, prótesis, metátesis y sincopa. La elisión y la crasis se compren- 
den á veces bajo la denominación común de sinalefa. 

5^rémos la etimología de los nombres de esas figuras, y las ex- 
plicaremos, en el Diccionario, donde se verá que las mas de ellaij 
han de justificarse con ejemplos sacados del griego ódel lati», 
porgue -el castellano, compuesto de elementos mas diversos, for- 
mado por «n método menos regular, y sobre todo careciendo de 
la abundancia de flexiones y combinaciones gramaticales que dis- 
tingue á aquellos dos idiomas antiguos, no presenta mas que un 
corto número de alteraciones, regulares ó irregulares, y por lo 
mismo no comporta tantas figuras de dicción. 

83. Ahora, pues, fijemos la atención solamente en que las al- 
teraciones eufónicas son de dos especies : unas oue se verifican 
(con mas ó menos acierto) en, el acto de la formación dé laspala- 
^bras, y otras que- se verifican (por efecto de diversas causas) 
después de ya formadas. Asi, la voz agfom, formada de las dos la- 
tinas hac horajfisisi Hora), es hoy aAom;-— del latin civitate se for-* 
mó cíbtat, que luego se eufonizó en cibdat, cibdad, y por último 
en ciudad; hacer ha tenido las formas far, fer y facer; — Magerit 
(nombre de la capital de España) ha pasado sucesivamente por las 
trasformaciories Mageriacum, Mageridum, Madritum, Maieritum, 



•— 39 — 

Maiaritum, Maiedrit, Maidril, Madrü, Madrid; — el nombre pro- 
pio de lugar Zaragoza (en tiempos remotos Salduba) ha sido Cce- 
saraugusta, Sáracosta, Sáragosa, y ñneAmenie Zaragoza. 

84. Cuando una voz de primera formación sufre, andando el 
tiempo; alguna modificacioa mas ó menos eufónica, suele quedar 
anticuada, inusitada ó sin uso, empezando á ser corriente y á cir- 
cular exclusivamente la voz reformada : así agora, cibdad, facer, 
son voces anticuadas, y su uso constituye el vicio de elocución 
llamado arcaísmo (antiquismo). — Otras voces, sin embargo, han 
quedado antictmdas sin haber sufrido alteración alguna, como 
bravato (baladron), /iniVs/ra (ventana), /eme (piloto, timón de la 
n2í\e),iene (suave, blando), etc.; y otras hay que solo son anti- 
cuadas en su acepción, como defender, que casi no se usa ya en 
la acepción de vedar ó prohibir, escorchar ó descorchar, inusitado 
enlaiicepcionde desollar, recudir, que es anticuado en casi to- 
das sus varias acepciones, etc. 

85. Las alteraciones eufónicas proceden generalmente de la 
necesidad de la verdadera eufonía, tendiendo á suavizar la pronun- 
ciación, y acomodar la estructura del vocablo á la índole ó consti- 
tución gramatical de la lengua que lo forma ó que lo admite. 

Algunas veces, sin embargo, la casualidad, el capricho ó una 
inIQíuencia especial, hacen que ciertas voces queden muy poco eu- 
fdnicas, ó que otras que habían quedado bien y debidamente eu- 
fonizadaa se reformen sin necesidad : pero toda vez formadas, ó 
reformadas, y toda vez admitidas por el uso general y uniforme, 
es decir por el buen uso, por elque constituyen la mayoría de los 
autores y de los eruditos mas acreditados de cada época, enton- 
ces no hay otro i eme^io que respetarlas tales como son, tomando 
en cuenta, al analizarlas etimológicamente, la influencia que do- 
minó en su formación ó en su reforma. 

Lo que no debe respetarse , antes combatirse, es el abuso de 
fraguar palabras con abierta transgresión de las leyes de forma- 
ción ; y lo que importares estar prevenidos contra la introducción 
de eufonizaciones impropias, anti-analógica's, innecesarias ó ridi- 
culas. El primer abuso suelen cometer los neólogos pedantes y 
los traductores ineptos; y el vicio de maltratar, degradar y muti- 
lar las palabras, es común entre el vulgo y las personas incultas ó 
de educación descuidada. Estas son las que dicen anedócta, ca- 
ráuter, cátreda, dijon, edictor, estógamo, fórforo, frábica^ garmá- 



Hca, hespital, lición, nueso^^ perroquía, proie, quillotro, tréh 
jonreiC; por anécdota, carácter, cátedra, dijeron, editor, esíámago, 
fósforo, fábrica, gramática,. hospital, lección, nuestro, parroquia, 
pobre, aquel otro, ti^ajeron, etc., etc. Por fortuaa esos aldeanisnws, 
ó esas eufonizaciones bastardas (aunque de uso mu^ corriente at* 
gunas de ellas en otros tiempos) no sueletí ya trascender á la es- 
critura, ni á las obras impresas, respetándose algún -tanto la pu-« 
Teí&. del idioma; más el etimologista ha de estar siempre sobre 
aviso, y no olvidar nunca que la corrupción produce en la estruc- 
tura de las voces efectos alterantes iguales, ó mayores, que la le- 
gitima y verdadera eufonia. " ' 

86. La eufonizacion recae así sobre la parte radical de Ias>oces, 
como sobre las desinencias y los prefijos: las desinencias son, no 
obstante, las que naturalmente experimentan con mas fuerza la 
acción de la eufonía cuando se forma ó se admite una voz (45). 

Consiguientemente también, de la eufonía nacen las irregulari- 
dades de la declinación, las excepciones en la formación de los 
aumentativos y diminutivos, de los comparativos, superlativos y 
demás derivados gramaticales , las anomalías en la conjugación 
de ciertos verbos, etc. — Indudablemente fuera mas claro, nías 
breve y expedito, que no hubiese excepciones ni irregularidades > 
de ninguna especie^ pero ya hemos dicho (44) que las lenguas no 
pueden ajustarse á ese rigor filosófico, porque en su formación, 
en su cultivo y progreso, intervienen necesariamente la variedad, 
la eufonia y un sinnúmero de influencias muy diversas. Si un fi- 
lósofo formase una lengua , queriendo darle exactitud y unidad » 
le quitaría mucho de su gracia y hermosura. 
. $7. Las modificaciones eufónicas, sean ó no legitimas y estén ó 
no justificadas, desfiguran á veces en gran manera el origen ó la 
filiación de las voces. A primera vista nadie diría, por ejemplo» 
que bedel viene de pes, pedis (26), ni que etiqueta se formó por 
contracción de las voces latinas est^hic-qucestio, ni que jornalero 
tiene su primitivo ó radical en dies, diei;^ sin embargo tal es él 
origen reconocido de estas palabras. 

, Con tal motivo advertiremos que debe huirse del extremo do 
abusar de esas transformaciones literales y silábicas tan notables 
(que al fin y al cabo son la excepción y no la regla), para genera- 
lizarlasy echarse á excogitar etimologías ridiculas y extravagantes, 
como la que en la capital de Francia daba un charlatán del nombre 



— 41 — 

París f haciéndolo derivar de Pefcm por conmutación eufónica del 
Pe en Pa^ y del Un en ris ! 

El extremo opuesto al anterior es abusar de la sediejanza lite- 
ral ó aparente de una voz con otras voces de la misma lengua, de- 
jándose llevar del eco ó sonsonete, y sacar etimologías no menos 
descabelladas. Por ejemplo : nuestro doctor D. Alfonso Limón 
Montero, en su Espejo de las aguas de España^ da muy seriamente 
la etimología de la voz latina aqua diciendo que se compone de á 
quá (de la cual), por cuanto del agua deriva su fecundidad la na- 
turaleza; hay qiHen ha dicho qne C0Ussus es un compuesto de co- 
lens ossa; que diabolus está formado de duobus bolis; que errores. 
(plural latino y castellano de error) viene de f r, ro^ res^ que son los 
nombres que tiene la letra R en los tres alfabetos latino, griego y 
hebreo; que loguí (hablar) viene de tocus (lugar) ; metuere (temer) 
d# motus (movimÍ6ii4o); nux (la nuez) do ne^ (la noche) , porque 
U noei^ es negra, ^ la nuez ennegrece también la mano del qu^ 
la toca; vulpes (la zorra) de volare ypes, pedis^ porque vuela con el 
{Mé, ó es de ]úés ligeros; y en castellano» bochorno de boca de kor^ 
no; eoBccha de eosa^heoha; villano de vi planus (llano por fuerza), 
£ic., etc. Semejantes etimologías son puntualmente comparable^ 
á aquellas traducciones que en el estilo jocoso se hacen de Deum 
éí§ teo (dé donde diere), ó de Necessitas carel lege (la necesidad tíe- 
po cara de hereje). 

^n ambos vícíoíog extremos han incurrido algunos etimologi^"^ 
tas antiguos, dando ocasión á que la Etimología pasase por una cien* 
ciar vaga y un juego ricKcolo de palabras. Hoy dia, empero, laclen* 
(úa etimológica por fortuna se halla ya bastante adelantada para 
po cometer semejante^ desaciertos, y en posición de acreditar c^ 
da dia mas la solidez y la io^portancia de sus trabajos. Al inqiM'^ 
rif el origen ó el valor etimológico de una voz , no la engañan ya 
con facilidad las semejanzas literales ó las ilusiones silábicas, ni 
ianipoco deja de hacerse cargo de las desemejanzas ó desfigura-i- 
eiones que ei^ alguáos casos produce la eufonía , ó tal vez la coiv 
rupeion, con el trascurso de los tiempos ; porque no merecen eea^ 
aura, como dice Varron, los que al buscar la etimología de una 
xoi a&aden 6 quitan letras para descubrir mejor su valor intimo : 
Non repr^mdenii illi qui , in serutando verbo^ Hueras adjidtmU 
autdemuntf utfaciliús quid sub ea voce subsit viderepossint. 

4. 



CAPITULO IV. 



DE LA ORTOGRAFÍA. 



88. Las palabras pronunciadas seno afectan al óido, y son fuga- 
ces ; las palabras escritas se ren y son permanentes. Verba volani; 
scripta manenL 

La utilidad, la importancia y hasta la necesidad social, de la es- 
critura son tan palmarias, que desde luego se ocurrirían á los pri- 
meros hombres que se constituyeron en sociedad; Desde los tiem- 
pos primitivos empieza, pues, la historia dé la escritura. 

Primeramente fue ideográfica^ ó representativa de las ideas, no 
delaspalabras ó voces, h^pintura material de los objetos, yluégola 
pintura metafórica (símbolos y jeroglíficos), fueron los medios que 
se emplearon en un principio. 

Reconocida la insuficiencia de aquellos sistemas , se inventó la 
escritura /bnofifrá/íca, ó representativa de los sonidos, délas voces. 
A la pintura de las ¡deas sucedió la pintura de las palabras. Este 
tránsito fue fundamental, y de inmensa trascendencia; La escritu- 
ra fonográfica (tan usual y vulgarizada hoy dia) es la mas admira- 
ble de todas las invenciones humanas. Analizóse el fenómeno de 
\2^ fonación 6 pronunciación, y se vio que se componía de sílabas^ 
discurrióse un signo para cada silaba, y resultó la escritura silábi^ 
ca. Puesto el hombre en tan buen camino, era natural que com- 
pletase el análisis: con efecto,'haIló muy'prontoquelas silabas po- 
dían descomponerse en letras, vocales y consonantes (4), discur- 
rió un signo para cada letra, y resultó la escritura literal & alfabé- 
tica. ' • • 

El conjunto de las letras^ ó de los signos representativos de ca- 



' - 43 ~ • ' 

da elemento fonético, constituye lo que llamamos el alfabeto 6 el , 
abecedaria. 

89. Un buen alfabeto deberia contener /odas las articulaciones; 
pintar cada una de ellas por medio de un signo racional, adecua- 
do, pero sobre; todo único, fijo é invariable, para cada articulación; 
y por último presentar estos signos ordenados de una manera na- 
tural y lógica. No nos atrevemos á asegurar que sea posible la 
formación de un alfabeto tan filosófico y perfecto como acabamos 
de indicar, é ignoramos si en las primeras edades del mundo exis- 
tió; lo que sabemos es que todos los alfabetos conocidos se pare- 
cen bastante los unos á los otros , y que todos son ma^- ó menos 
defectivos. Ni están determinadas en ellos todas las articulaciones 
del respectivo idioma, ni los signos con que se representan las ad- 
mitidas son todos racionales y adecuados, ni todos son fijos é inva- 
riables en su representación, ni se nos presentan ordenados como 
.corresponde. 

Examínese el alfabeto castellano, por ejemplo, que es uno de 
los menos i^n perfectos, y se verá, no obstante, que carece de signos 
para los diptongos y triptongos, así conio pajra las modificaciones 
especiales de las vocales : estas modificaciones á la verdad «o son 
muchas (6), peco tenemos algunas, particularmente' respecto de 
la jB y de la O, y cada una de ellas deberia tener un signo propio 
ó un carácter alfabético determinado.— Exceptuando laL, la O, 
la By la F, la S, la Ty la Z, casi ninguna de las demás letras tiene 
una forma racional, expresiva, pintoresca ó adecuada á su índo- 
le fonética.— La C tiene dos sonidos, según precede á las voca- - 
les a, o,,w, ó á las e, i : la C, la íí y la Q son signos equívocos : en 
igual caso se encuentran la G y la J: la CH es un signo doble, 
pudienda y debiendo ser único : en igual ó peor caso se encuentra 
la LL : la G representa dos sonidos. : la H no es signo alfabético^ 
porque en rigor no representa una vocal ni una consonante : la 
I tiene up segundo signo, ó una duplicación inútil, en la Fllamada 
consonante y también griega, pero que no es consonante , ni es 
griega (y de la cual dijo ya Antonio de Nebrija que no sabia 
qué sonido tefíia; Iconsonans quem habeat sonum fateor me igno^ 
rare) : la X, en fin,,. es entre otras cosas, uii signo inútil, porque 
no es mas que la- abreviación ó la sincopa superfina de otras 
dos letras que ya poseemos, la C6 Ky la S (^fc-is).^Por últinaó, 
en nuestro alfabeto, lejos de consignarse las letras por el orden 



— 44 -^ 

sueesÍYO de vocales pur^s, vocales modificadas^ consonantes Ia<* 
biáles, linguales y guturales, que es el orden natural y lógico, se 
presentan enumeradas al a^ar y con reparable confusión. 

90. Esto» defectos, repetimos, son comunes á todos los alfa]:)^^ 
tos de que tenemos noticia, lo mismo al fenicio que al griego, 1q 
mismo al latino que á los de todos los idiomas modernos del Asi^ 
y de Europa. En todos ellos no se advierte mas que una ipezcla 
fortuita de signos, por una parto insuficientes, y por otra vago$ 6 
equívocos algunos de ellos. ' - 

Poco después de -la invención de la escritura fonográfica, era co-* 
sa m.úy llana componer un* alfabeto perfecto del idioma 4 idio-^ 
mas á la sazón existentes; pero, sea casualidad, sea un tío^terio da 
la Providencia, ó no se compuso, ó se ha perdido. $i lo tuvi^se-r 
mos, algo mayor seria nuestra perfección en todos los ramos. Si 
alfabeto, dice Nodier, e$ el termómeíro mteligenciaHle la soeicá0t4 
humana. Dadme un buen alfabeto (habia dicho ya dos siglos ante^ 
el célebre Leibnitz), y os daré una lengua bien hecha; dadme 
una lengua bien hecha, y os d^é una civilización cabal. 

Mas perdida la piúmera oportunidad de componer el alfobeto 
perfecto, ya no es posible que se presente otra. Las lenguas soq 
esencialmente progresivas, pero con estricta sujeción álascondi«- 
ciones bajo las cuales se forniaron. En las lenguas nada hay qiif 
pueda tener efecto retroactivo. Todo lo que tiende á regener'ar*T 
las no hace mas que destruirlas: toda innovación súbita y mas ó 
menos radical produce el caos. Enhorabuena que los filósofos di&r 
curran alfabetos cabales, y que se reúnan congreaos lingüísticos» 
y jque los revolucionarios del A-B-C (cqmo les llama donosamente 
un filólogo contemporáneo) trabajen con loable afán para deseu^ 
brir y recobrar el tesoro perdido; pero es. lo mas probable qM^ 
tropezarán eternamente con obstáculos insuperables. L^s únicas 
reformas en la actualidad posibles y aceptabl^g, pn los alláb6l«o$ 
de las lenguas vivas derivadas, no son profundas, ni radicales, y 
de hecho se han ido ya introduciendo. En el alfabeto castellano» 
por ejemplo, ya desapareció la Q {zedilla),, ya la Cfl no tiene nunca 
el sonido de Q ó de J^, y nos excusamos el $i|[no Unm^Liúcaputíta^ 
ó acento circunflejo, ya no escribimos punca dos ss, ya se perdié 
la PH por F, etc. ; pero á pesar de estas reformas (cuya utilidad a# 
queremos calificar), siempre quedan en pié los defectos apuntador 
en el párratb anterior y otros varios igualmente difícil^ d^^orcegir» 



— 45 — 

F^nofti es; pues, que nos contentemos con lo existeote, )««• 
ilieBéb^ por otra parte , S'ervirnos de consuelo jque , con alfabeto» 
afectuosos y todo, ha habido un Homero, un Aristóteles, un Ci- 
cerón, un Cervantes y otfos mil autores de 'obras inmortales. 

91. Ahora bien: si el arte gráfica, ó h ortografía^ es, como ge« 
neralmente se dice, el arte de repr^entar los scHiidos por medio 
de sus respectivos signos, resulta que una buena ortografía supo- 
ne un buen alfabeto ; y que un alfabeto imperfecto traerá por ne- 
cesidad una ortografía también imperfecta. Si la aritmética y el 
álgebra tienen una ortografía excelente , es porque tienen un al- 
fabeto exactísimo, ó un conjunto de signos suficientes, bien de- 
terminados -é inequívocos. Los alfabetos de los idiomas conocidos 
son imperfectos (89), luego imperfecta ha de ser también su or- 
tografía. 

92. Dado un alfabeto perfecto, con las condiciones señaladas 
en el párrafo 89, la base de la ortografía hubiera podido ser en- 
tonces, eh los idiomas primitivos, su exacta conformidad con la pro- 
nunciación; pero én el dia esta conformidad solamente puede te- 
ner lugar, cuando mas, respecto de los caracteres alfabéticos bien 
formados y bi^n. determinados, respecto de las pronunciaciones 
absolutamente inequívocas é invariables. En el castellano, y en to- 
dos los idiomas derivados, la razón déla escritura, la ratio scriben" 
dif la base fundamental de una ortograQa racional, no puede ser 
ta pronunciación, sino que ha de ser la etimología, el origen. 

ákú es que los fonógrafos, ó los que quieren ajustar exactamen- 
te la ortc^rafía á la pronunciación, se ven obligados á inventar 
oÉractéres, á variar el valor de los existentes, y á reformar por su 
cuenta el alfabeto. Pero'esas reformas, en el estado actual de las 
lenguas, son ya peores que el defecto que se pretende corregir: y 
por otra parte los neógrafos (que asi se llaman los innovadores en 
materja de ortografía) debieran saber que los que leemos de corri- 
do no leemos ya^ silaba por silaba, sino que todas las letras de 
una palabra, ó tal vez tres ó cuatro palabras juntas, vienen á for- 
mar á nuestros ojos un todo único, una sola figura; y que esta fi- 
gura nos choca en gran manera, y se nos aparece como estrambó- 
tica y bárbara, cuando la vemos altel*ada en sus partes por carac- 
teres con cuyo aspecto no estamos familiarizados. ¿A quién no 
chocará, v. gr., ver escrito ke por que, y kinta por quiíita, -como 
Jian pretendido algunos neógrafo$? Admitidas tamañas innavacio- 



— 46 — 

• 

aes» 7 otras parecidas, no diremos que fuese preciso quent todos 
los libros estampados desde la mvenciou de la imprenta, pero si 
^e nos encontraríamos en la necesidad de aprender dos alfabe- 
tos y dos ortografias, Sin que la nueva fuese mejor que la antigua, 
y.además perderíamos por completo el conocimiento de la filia^ 
don de las palabras. Las obrgs de nuestros autores clásicos deja- 
rían de estar escrítas en castellano, ó lo estarían en un castellano 
mtterióf que sería necesarío aprender como se aprende ahora el 
griego ó el latin.-T-c Estamos acostumbrados, dice Rivarol, á tal ó 
>tal ortografía, que sirvió para fijar laspalabras en nuestra memo- 
iria : su naisma estrañeza constituye á menudo toda la fisonomía 
>de una expresión, y salva en la lengua escrita las frecuentes equi- 
, «vocaciones de la lengua hablada. Asi es que en cuanto oímos 
«pronunciar una palabra nueva para nosotros, naturalmente pre- 
«guntamos cómo se escríi^e, á fin de asociar su ortografía con su 
tpronunciacion. Parece que no sabemos bien el nombre de una 
tpersona si nunca lo hemos visto escrito. > 

93. ¿Qué seria de nuestra ortografía, si cada cual escribiese el 
castellano con arreglo á su pronunciación? ¡Tendría que ver el 
castellano escrito según la pronunéiacion de Andalucía, de Gata- 
. luna, de Galicia , etc.! Ejemplos en pequeño de este caos ise pue- 
den ver todos los días en las^^artas familiares ó notas particulares 
de algunas personas rudas que se atienen rigurosamente á pintar 
con signos alfabétiéos, cuyo verdadero valor desconocen, las pa- 
labras tales como ellas las pronuncian. Gomo muestra de la alga- 
rabía qué resultaría de escribir cada cual según la pronunciaeion, 
pueden servir también los ejemplos citados en los párrafos 48 y SU. 
La pronunciación es vaga y falaz. Los sordo-mudosde nacimiento 
que han aprendido á escribir nunca cometen faltáis de ortografía ; 
y este hecho se explica porla circuostancia de que aquellos infe- 
lices no oyen , y en su consecuencia no pueden engañarse por la 
pronunciación , como se engañan los demás hombres. 

Otra prueba de que la pronunciación no es la razón de ]a escri- 
tura , se encuentra en el hecho notorio de que muchas personas 
comprenden perfectamente un idioma escríto , y no entienden una 
palabra la primera vez que lo oyen hablar. Es seguro que tes que 
hoy comprenden bien el griego y el latín, por ejemplo, se queda- 
rían completamente á oscuras si fuese posible que oyesen perorar 
á Demóstenes ó á Giceron. Esto mismo les sucede, los primeros 



■ — 47 — • 

• . * 

días que se hallan en París» á los que han aprendido el francés en 
España ó por los libros. 

94. La orto^grafía » según denote b material composición de 
esta voz , es la razón de la escritura. La orlograQa, en las actuales 
condiciones de los idiomas cultos, debe pues marcar, no una pro- 
nui^ciacion fugaz, y que se encuentra profundamente modificada 
á cada tres ó cuatro leguas de camino que andemos, y que en un 
mismo pueblo se modifica también con el trascurso de los tiempos, 
sino el origen y la filiación de la palabra , sin cuyos datos es ini* 
posible explicarnos su verdadero valor y significado. La pronun- 
ciación no influye para nada en el valor íntimo de la palabra del 
hombrjs. La palabra no puede quedar definida sino por la etimo- 
logía. Esta es, por consiguiente, el principio, la norma y la razón 
de escribir en todos los idiomas derivados. 

Por esto el escribir correctamente, ó sin cometer faltas de or- 
ti>graf¡a, es el mas .seguro indicio de una educación bien dirigida 
y esmerada. 

ds. El romance castellano es un idioma derivado del latín, cor 
mo derivados de la misma lengua madre son el francés y el italia- 
no. AI formarse estos romances , ó esto.s idiomas romanos^nuevoSf 
repartiéndose en cierto modo los despojos del latju , parece que el 
italiano se quedó con la pronunciación, que es la voz de la lengua, 
y el francés retuvo la ortografía , que es el alma y el espíritu de 
la palabra. De^abi, en mucha parte, la suerte que ha cabido á 
cada uno de esos dos idiomas modernos. Todos los pueblos de la 
tierra oyen con gusto el italiano, pero nadie lo escribe, nadie ha 
ido á sacarlo de sus deliciosos dominios geográficos. Y el francés, 
con sus nasales desapacibles , con sus vocales mudas y con sus 
desinencias sordas é inarmónicas, pero con su ortografía racional, 
ha dadoja vuelta al mundo y venido á ser el sucesor del latin en 
punto á universalidad. 

El castellano tomó parte de la pronunciación y parte de la or- 
tografía del latín. De ahí el que tengamos un idioma con una pro- 
nunciación mas suave y mas armoniosa que el francés , y con una 
ortografía mas racional que el italiano.' 

. 96. En la época de formarse, y algún tiempo después' de forma- 
do, el castellano, probablemente se pronunciaban las palabras tal, 
poco iHas ó menos , como estaban escritas en latin ó en el romano 
nuevo : antiguamente se pronunciarían sin duda con todas sus letras 



' 



. — 48 — 

ahondar f adleetivo^ baptismo^ crímineSf cognoeer, axecuiar, eaUinctaf 
logar t mensurar , septentrión y septiembre, subjetar, etc., etc. ; pero 
sucesivaffieDte, pareciend^ésperas y desagradables al oidociertas 
pronunciacicmes , . la eufonía dNró sus efectos naturales (81), la 
corrupción no dejó de producir también los suyos (88), y se con- 
mutaron letras ó se suprimieron , etc. , resellando que se empezó 
á pronunciar fundar, adjetivo ^ bautismo, crímenes, conocer, eje^ 
catar, extinta ^ lagar, mesurar, s^entrion, setiembre, sujetar, etc. 

Todo esto es natural é inevitable : muchas de esas alteraciones 
eufónicas suavizan el habla y le dan formas m'as regulares ; pero 
lo que hubiera podido evitarse, si se hubiese entonces conocido 
su trascendencia, es el alterar la ortografía en muchas voces que 
podian retener la antigua , y que ahora han quedado bastante 
desfiguradas. Ningún inconveniente había, por ejemplo., en que 
se hubiese *pi^Qnunciado , cottfo pronunciamos, adjetivo, conocer^ 
extinta, seUntrUm, setiembre, y que se hubiesen conservado en k 
escritura las letras etimológicas suprimidas en la pronunciación. 

Pero ya que no se evitó aquella alteración , no propondremos 
que se rehabilite el antiguo modo de escribir : en materia de idio- 
mas, loshechos consumados, y aceptados por el uso general, de- 
ben respetarse; ^oda tentativa de retroceso fuera ridicula, ade- 
más de inútil y perjudicial (90). Pasamos, pues, por todo lo que 
basta aquí se ha hecho, y aun de buen.grado escribimos bajo, co^ 
meter, cosas, cuaresma, cuatro, filosofía, quimera^ retórica, san-' 
Hsimo, etc., mejor que baxoóbasso, commeter, cossas, quaresma, 
quatro , philosophia , chimera, rhetórica, santíssimo, etc. ho que 
conviene ahora , puesto que se han hecho ya las reformas que se 
creyeron necesarias, es no tocar mas á nuestro alfobete ni á nues- 
tra escritura. La.ortografia mas antigua, sin dejar de ser mala; es la 
mejoi^sible. Dejemos ya á nuestra ortografía actual con .algunos 
defectos, para no entregarla á un sinnúmero de abusos. El reme?- 
dio secia peor que la enfermedad. Toda aUeracion en la ortografía 
es un anticipo voluntario que se haced la futura barbarie, dice con 
gran fondo de verdad el erudito filólogo Nodier. Con efecto, la 
corrupción de las lenguas empieza siempre por. la corrupción de 
su ortografía. Alterada la ortografiado una voz, queda esta despo- 
jada de sus tradiciones, de su genio, y hasta de su razón de existir. 

En el actual estado de cosas ,- la lengua castellana, como te- 
das hs neo-Utinas, presenta dos formas : la^formit hablada y la 



fonna escrHa. Acomodar la escritura á la prominciacioa esya )ebh> 
piísíMe , segiHi hemos demostrado ; y acomodar la proounciacjoiv 
á (a ortografía es tambie» empresa , si no imposible, pordemáS' 
difíeiK No hay, por consiguiente , otro remedio que mantener laa 
dos formas : y éñ et caso de ser posible su unificación , serta mu- 
cho mas provechoso para nosotros, para nuestros descendientes, 
para la literatura patria y para la civilización, acomodar la pro*^ 
^uneiacioaá ia ortografía , que esta á la pronunciación. - 

El Gobierno, cen varías medidas, directas é indireetas, que- 
puede tomar en* uso de sus fecultades y en cumplimiento de su 
alta misión ; la Academia Española , recusando de hoy mas todo 
neografísmo, por insignificante que parezca, en su Diceumoíñiode la 
lengua casklloíia ; y los autores, editores é impresores, stgelándo-^ 
se estrictameníe, en todas ^ús publicaciones, á lá ortografía de la 
' Academia ; todos pueden^y deben concurrir é la obra importantí- 
sima^ de la cons^vacion y reparación de la forma escrita del idio- 
ma castellano. 

97. No queremos dejar esta materia sin hacer dos advertencias. 

Consiste la primera en que los nombres propios, asi de persona 
como de lugar, son y deben ser los mas respetados en su escri-» 
tura. Ya es regla corriente, entre los gramáticos, que los nombres^ 
propios na tienen oftografla ; lo cual quiere decir que la ortografía, 
tradicional de los apettidos y de los nombres geográficos no ha de 
estar sujeta á modificaciones. Si esta regla se hubiese seguido 
constantemente y desde un principio, poseeríamos á lo menos una 
clase de voces no alteradas, y que por consiguiente podrían servir- 
nos de mucho para arribar áladeterminacion de tas lenguas autóc- 
tonas , de la» lenguas prímitivae de nuestras rassás y demue^ras 
provincias ó territorios , poniéndonos en camino de vislumbrar la 
lengua primitiva, primera ó absoluta. — Los apellidos y los nom- 
bres geográficos de cada nación deberían ser inalterables en su 
esentura nativa , é inalterables pas^r á todos los demás idiomas, 
sin pérfuicio dé'que cada uno de estos los pronunciase á su mané-^ 
ra. Pero ya q^ no sea así ; yá que hayamos desfigurado noedia^ 
ñámente á Escipim y á Jerjes, á Quiron y á Tales, á Teafraslo y á 
Jenofonte , á Esparta y al Quei^néso, etc., entre los nombres pro- 
pios y locales de la antigüedad ; y ya que entre loSi modernos des- 
figuremos todos cuantos nos vieneiká la mano, máxime si su 
ortografía nos parece un poco eiirevesada ; sig&mos al menos hu 



— 50 — 

regla antes citada respecto de los apellidos y délos nombres lo- 
cales de las provincias de Elspaua ; dejemos á Xáliva y á Tinixillo 
con süx; no escribamos Castellón por Castelló, Vique por Vich, ele; 
y sobre todo guardémonos mucho de ridiculizar á los Luxan^ Osso- 
riOjXimenez y demás familias que con loable acuerdo rechazan 
todo neografismo de su apellido, y lo escriben como lo escribie- 
ron sus antepasados. Las alteraciones ortográQcasque so pretexto 
de eufonía, ó por una mal entendida deferencia á la pronuncia- 
ción especial de cada país ó de cada provincia , se introducen en 
los apellidos y en los nombres de sitios y lugares , embrollan toda 
la geografía, oscurecen la historia, dificultan las investigaciones 
etimológicas, han empañado el lustre de varios linajes, y lastima- 
do no pocas voces respetables intereses de familia. ¡Tan trascen- 
dental es el alterar la ortografía genuina de ciertas voces ! 

La segunda advertencia que debemos hacer es referente á los 
nombres de origen desconocido ó de etimología ignorada. De es- 
tos sí que propia y literalmente puede decirse que no tienen orto-- 
grafía f porque falta la razón de su escritura. Pocas son las voces 
que se hallan en este caso ; muy pocas las que no tienen un orí- 
gen presunto, ó una etimología siquiera conjetural, hipotética ó 
interina. Sin embargo, si alguna se encuentra, su ortografía, em- 
pírica, ya que no puede ser racional, serÁ la que haya establecido 
el uso general y constante de las personas eruditas. Consuetudineni 
sermonis vocabo eonsensum eruditorum (Quintiliano). 



98. La PUNTUACIÓN {interpuncíio) constituye parte de la ortogra- 
fía, y es un accesorio muy importante de la escritura, porque mar- 
ca las divisiones esenciales de una oración ó cláusula, y las pausas 
de la Voz en la pronunciación. 

. La invención de lasnolas^ ortográficas, ó de los signos de la 
puntuación, fue muy posterior á la del alfabeto. Así es que en mu- 
chas inscripciones antiguas, y en muchos manuscf itos de los pri- 
meros siglos de la era cristiana, no se ven todavía acentos, ni es- 
píritus, ni puntos. Tal vez estos signos se empleaban tan solo en 
los litiros de lujo y én los que habían de servir para la enseñanza. 

Los latinos, y principalmente los griegos, no necesitaban la pun- 
tuación tanto como nosotros, por la abundancia de partículas con- 
juntivas que tenían. En castellano, y en los demás idiomas neola- 



— 51 — 

tinos, cuanto mas se baldo apartando su construcción de lacons-* 
truccion latina, mas necesario se ha ido haciendo multiplicar los 
puntos y las comas para dar claridad al discurso. 

La punluacion es una prueba mas de la imperfección de los al- 
fabetos (89). Con efecto, el haber tenido que discurrir los signos 
de la puntuación, prueba la diGcultad, ó la imposibilidad, de ex- 
presar con'los signos alfabéticos todos los accidentes y todas las va- 
riedades dé la pronunciación. 



99. En virtud de lo expuesto en el presente capítulo, ya com- 
prenderá el lector que al querer determinar la etimología de unn 
voz, será de rigor el examinar su* ortografía; ver ante todo si está 
escrita correctamente, según el uso racional del d¡a; y luego ave^ 
rigüar en cuanto quepa las alteraciones ortográficas que haya su- 
frido desde su formación, y el'cómo se encuentra escrita eií las 
obras clásicas de cada siglo de nuestra literatura. Esta averigua- 
ción nos acercará con toda seguridad al verdadero origen de la 
voz , 7 al paso nos enterará de sus acepciones sucesivas y de las 
raodiílcaciones mas ó menos eufónicas que haya experimentado 
en su estructura material (83). 

Repitamos, pues, que, en beneficio de la ciencia etimológica, y 
tami3ien por el respeto que toda nación debe á la existencia y á 
la genealogía literaria y filosófica de su idioma^ no conviene tocar 
ya mas á la ortografía. La mejor ortografía será siempre la que 
mejor respete las formas originales de los vocablos,'desentendién- 
dose de las fugaces impresiones de la pronunciación. 

tNo me excedo en lo mas mínimo (dice Noclier) afirmando que 
el literato, ó no literato, que modifica á su capricho la ortografía 
de las voces, se hace culpable de ignorancia, de barbarie y de 
falsificación. 

I Es un ignorante^ porque no sabe que el elemento al cual toca, 
variándolo ó destruyéndolo, tiene un valor intrínseco, una signi- 
ficación virtual, que es su alma y su espíritu, y que desaparece 
con su absurda neografí'a. 

»Es un bárbaro, porque despojando á la palabra de su principio 
mas vital, la reduce á un mero simulacro de ¡dea, á una vana fór- 
mula de jerigonza, y la sustrae para siempre jamás á las investi- 
gaciones dé la etimología y 4el análisis. Es un bárbaro, porque 



-52- 

ftesiruye sía aecesidad alguna las relacioD^s esenciales -que bay 
entre las lenguas de boa misma formación, y levanta un obstácu*^ 
lo insuperable ala universalidad ó á la propagación de la suya. Es 
un bárbaro, porque con su estúpida innovación hace viejos en po- 
cos días á todos los monumentos escritos é impresos con alguna 
anterioridad; y por el necio placer de poner una A ridicula en \ez 
de una O racional , viene á convertir en papel viejo é ins^vible 
todas las maravillas del invento de Guttemberg. 

lEs, por último, un falsario^ porque el título original, el sello 
bautismal (si asi vale decirlo) de una lengua, es la ortografía; y si 
alguna diferencia hubiese yo de establecer entre el que falsifica 
una palabra y el que falsifica una partida de bautismo, no seria 
ciertamente favorable alneógrafo. Este se atreve á lo que no osa- 
ron los tiranos, esto es á profanar y violar la palabra humana! Y 
la palabra humana (no lo dudéis!) es algo mas que la obra maestra 
del genio, porque es la revelación de Dios! t 

Confirmemos las enérgicas calificaciones de Nodier con.las au- 
torizadas palabras de un filólogo castellano. Hablando el señor Don 
José Gómez de la Cortina, conde de la Cortina, xde la letra G cíhuo 
radical y característica de las voces que en varios idiomas son sig- 
no del órgano de la ^ar^ranta, al enumerar sus derivados, dice : 

c Permítaseme aprovechar la oportunidad que me ofrece la voz 
angina (escrita con 9 y no con j), para hacer ver que la ortografía 
no es arbitraria ni carece de fundamento* Hay razones para que 
cada palabra tenga precisamente las letras que tiene y no otras: 
alterar estas de cualquier modo, sin mas motivo que el capriclK), 
es desfigurar la4)intura, y por consiguiente im{>edir que sea cono- 
cido el objeto que ella representa. Si no se respeta la etimo- 
logía, llegará ikmpo en que sea casi imposible descubrirla, y mas 
aun el verdadero significado de las voces, y acaso llegaremos ¿ 
concebir lo contrario de lo que estas expresan, como puede su- 
ceder principalmente en lajs que se derivan de otras lenguas... 

Podrá, si se quiere, ser indiferente poner una letra por otra de 
igual sonido en ciertas palabras, como mujeryjilguero^ ajenOjje'» 
rínga, herraje^jeta^ It/'ero, quejido, etc., porque en ellasnose alte- 
ra la ortografía de modo que cause duda ó error ; pero respétense 
las caracterüHcas ruiicalef que, como en angina, sbven de guia al 
entendimiento para descubrir la verdad. No parecerá inoportuna 
Mta advertencia á las personas que hayan notado la espantosa y 



— 53 - 

lamentable anarquía ortográfica en que de algún tiempo á esta 
parte procuran sepultarnos muchos ignorantes^ {)ara quienes es 
mas cómodo corromper la lengua y despojarla de su noble carác- 
ter, que dedicarse á estudiarla y á conocer los fundamentos en 
que se apoyan sus reglas, t 

100. Ño hay que dudarlo : la etimología es la verdadera razón 
de la ortografía. El etimologista esel único que sabe decir por qué 
(sea de la provincia que se quiera el que pronuncia , y pronuncie , 
como quiera) se ha de escribir, verbi gracia, cohesión y no coesion, 
congelar y no conjelar, eso fugo y no exófago, especíativa, es- 
plendory estricto, y no expectativa, explendor, extricto, como po- 
nen algunos, Génesis y no Jénesis^ honor ' y no onor, texto y no 
testOy tuve con v y hube con b, víbora y no Biboraf etc. ; el etimo- 
logista es el único que sabe la razón de que espirar se escriba con 
8, y expiar con ¿t; y los etimologistas , en fin, son los únicos que 
reúnen las condiciones necesarias para formar autoridad y cons- 
tituir lo que se llama uso en materia de ortografía. El uso ea una 
usurpación, ó un. abuso, siempre que no lo constituyen ó intro- 
ducen las personas verdaderamente doctas. Y aun estas pueden 
cometer descuidos, ó, si son poetas, licencias, que nunca será jus- 
to aducir como fundamento ó como titulo justificativo de innova- 
ciones anti-etimológicas. 

Cierto es que algunos escriben con bastante corrección ún ser 
etimologistas ; pero escriben bien bajo la fe de un Diccionario, de 
los libros, de los periódicos; escriben bien por pura imitación, 
como un buen copiante, pero que no sabe lo que, copia; es decir 
que son unos ortógrafos empíricos, rutinarios, ó escriben bien sia 
saber el porqué escriben bien. Una persona realmente.ctilta hade 
saber este por qué, ha de ser ortógrafo racional y no meramente 
empírico ; y esta razan de la ortografía la encontrará en la Btimo* 
logia. 



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I - 



CAPITULO V. 



DEL ORlGEiy DE LA LENGUA CASTELLANA. 

101. Dejando á un lado (porque no corresponden á un tratado 
elemental) las varias cuestiones históricas que se debaten sobre 
el origen y la formación del lenguaje hablado en general; sobre el 
idioma ó idiomas que se hablaban en la España primitiva ^ y so- 
bre la influencia ejercida por los fenicios, los griegos, los romanos, 
los godos y los cárabes, en la lengua de los pueblos ibéricos; limité- 
monos á consignar lo mas necesario, y lo que generalmente pasa 
por bien averiguado. 

102. El castellano es uno de los idiomas que se denominan ro- 
manos ó romances (el francés, antiguo y moderno, el italiano, el 
portugués y el válaco, con sus respectivos dialectos), porque se 
consideran nacidos de la corrupción del latin después de la caida 
del imperio romano. Es lo cierto, al menos, que examinado el cau- 
dal de voces que en la actualidad componen nuestra lengua, se 
encuentra que la gran mayoría de ellas son de procedencia inme- 
diatamente latina. Las restantes tienen diversos orígenes, que va- 
mos á recorrer brevemente. 

103. Del LaUn.—LsíS cuatro quintas partes de voces castellanas 
están tomadas directamente del latin ;-— las unas sin variación en 
8U estructura silábica, y casi con su misma pronunciación, como 
amor^ concordia^ doctrína^ dolor ^ examen, fórmula, honor, indem^ 
ite, inopia, plantef", prior, pugna^ quiete, sal, sol, etc. ; — otras lige- 
ramente modificadas , como ¿rí^oí (arbor). Soca {huccB), dormir 
(dormire)y envidia (invidia)» lengua (língua), luz (lux), mármol 



— 55 — 

(ravmor), merfuía (medulla), niesa (mensa), nave (navis), paz (pax), 
seis (sex), vil (vilis), voz (vox), etc. ; — y otras con alteraciones 
eufónicas algo mas notables, como bochorno (de vulturno), cuidar 
(de curare), esperanza (de spe), trébol (de trifolium), uña (de un- 
gue), etc. — Véase la Tabla de las eufonías (142). 

En el dia se encuentran castellanizadas (deslatinizadas) un tan- 
to, ó se han anticuado, muchas voces que al principio sonaron 
idénticas á las áe\ latin ; y asi es que entonces no costaba gran tra- 
bajo poner un escrito en palabras castellanas que al mismo tiempo 
eran latinas. De esta especie de composiciones bilingües, ó mono- 
bilingües, asi en prosa como en verso , tenemos varias de Juan de 
Mena, de Fernán Pérez de la Oliva (un diálogo), de Ambrosio de 
Morales (una carta á su alumno Don Juan de Austria), de Luis Gon- 
zález , de Francisco de Castilla (una canción), de Juan de Guzman 
(unas Notaciones á la primera geórgica de Virgilio), del Maestro 
Martínez, de Diego de Aguiar (unos tercetos), de Juan Rodríguez 
de León , de sor Juana Inés de la Cruz (un villancico), y de otros . 
muchos aficionados á las bellas letuas. — Composiciones de esta 
misma especie tienen el italiano y- el portugués. 

Otra prueba de la filiación latina del castellano, ó sea de la afi- 
nidad de nuestro idioma con el del Lacio, es el crecido número de 
expresiones puramente latinas que con suma facilidad se admitie- 
ron, y que se usan todavía, en el lenguaje diplomático ó de canci- 
llería, en el foro, en medicina, en teología y filo$ofia, y hasta en 
la conversación familiar. Presentamos reunidas las principales de 
estas expresiones en la tabla que se encontrará en el párrafo 144. 

104. Del Gne^fO.— Mil cuatrocientos años antes de Jesucristo, y, 
por consiguiente, siglos antes de la dominación romana, vinieron 
los griegos á España, donde fundaron pueblos y ciudades, y die- 
ron nombre á varios sitios geográficos. Ampurias, las Baleares 
(islas), Deniat el Pirineo, Rosas, Sagunto (hoy Murviedro), etc., son 
denominaciones helénicas, y el mismo nombre España es quizás 
de origen griego. No aseguraremos que en el territorio ibérico 
llegasen sus habitadores indígenas á hablar el griego, pero es bas- 
tante probable, á lo menos, que en aquellos remotos tiempos tu- 
viese su lengua autóctona cierta afinidad con Jos idiomas traco- 
pelásgicos, afinidad que siglos después facihtó su pronta y.com- 
pleta asimilación ó incorporación con el latin.— De todos modos^ 



\ 
I 



— 56 — 

el castellano actual cuenta varias voces griegas que se consideran 
como restos de aquella época tan lejana : tales son abrasar^ aso^ 
mar, butrío, catira 6 (mudada la f en d) cadira (hoy silla), cara, 
chimenea, fantasta (por presunción), gazafatón, golfo , malatia (en- 
fermedad), mozo, pandero, plancha, pringar, relámpago^ ífe, tra^ 
gar, tragón, trébedes, etc., etc. El portu^és, el gallego y el cata- 
lán, conservan también muchas de esas voces, y a^nas ouis que 
no tiene ni ha tenido el castellano. El adverbio catalán raf (como 
quien dice fácUmeníe ó con facilidad), por ejenapio, es griego 
puro> bastax (bástage, ganapán), esquinsar (rasgar), üam (rayo), 
llampeg, (relámpago), etc., se encuentran en igual caso. — ^^A estas 
voces tomadas directamente hay que añadí» las innumerables que 
hemos recibido por la canal del latin, pero con traza evidentemente 
griega, como son todas las relativas á ciencias y artes, y algunas de 
uso ya vulgar ó corriente, v. gr. agonía, anfiteatro, ángulo, átomOf 
biblioteca, bigamia, categoría, crUiea, diácono, economía,- eufonía ^ 
filosofía, física, genealogía, geografía, gramática, heregla, héroe, 
idea, idiota, idolatría, liturgia, miope, monarquía, monopolio, neó^ 
fito, ortografía, parábola, paradoja, profeta, prosélito, prosodia^ 
protagonista, protocolo, rapsodia, sarcasmo, sílaba , símbolo, sin^ 
taxis, teoríoy tesis, tipo, tragedia, trópico, tropo, etc., etc. ; — y otras, 
por último, de formación moderna y reciente, que empleamos para 
dar nombre á los<iescubrimientos que sin cesar se van haciendo en 
las artes y las ciencias, como acromático, barómetro, fotografía,, 
gastronomía, geología, hidrógeno, litografía, neologismo, ortopedia,^ 
oxígeno, paleontología, panóptica, taquigrafía, taxidermia, teU^ 
grafo, termómetro, utopia, etc. , etc. 

106. De lo que acabamos de indicar en los dos párrafos anterio«- 
res resulta que el idioma latino puede mirarse como padre del 
castellano, y el griego como abuelo. 

Y bajo otro punto de vista , puede decirse todavía con mayor 
exactitud que el latin es el padre, y el griego el tiú camal, del caste- 
llano. Con efecto, el latin y el griego son idiomas hermanos, son dos 
ramas de un mismo tronco , son dos lenguas que no se derivan la 
una dé la otra , sino quetienen un origen común , á saber el sans^ 
kritOf Unf^a asiática, idioma el mas antiguo del pueblo indio. Del 
sánskrito, llevado al suelo helénico y al suelo itálico, etí épocas 
que antecedieron á la historia, 'se formaron el griego y el latin. 



I 

t 



— 57 — 

4dtonas hemumos:, que por Itrgo iteíopo YtvieroQ él vm^ ti ttdo 
del otro &m conocerse, sin tratarse, sin qtte el ano tomaba naila del 
otro ^ desenvolvjéudose cada cual en dialectos particulares » «^«m 
el genio de los pueblos que lo hablaban. El griego , nacido el pri- 
mero , llegd á ser la forma mas admirable que ha pedido revestir 
jamás el pensamiento humimo , alcanaando ia siugular forlUBa de 
mantenerse mas de ISdO anos en toda su belleza y kMMinía ;alpas9 
que el latin^ meaos precoz y menos rico , después de4iaber pasa^ 
do Bfrttcbos si|^s en medio de las chiras becesidades de la vida 
pastoral y guerrera , acai>ó , sin embargo, por llegar, al gracto da 
f»rreza y de energía convenientes para traducir el pensanúentodel 
pueblo dominador del mundo. Ese origen oomun se halla demos-* 
Irado no solamente por el análisis de las raíces y délos radicales, 
sino también por las infiexi<mes y las formas gramaticales, asi por 
las comunes á ambos idiomas, como por las particulares de cada^ 
uno de ellos. — La demostración de.esa comunidad de origee , de 
esa intimidad de parentesco , es un beclio importantisfano para la 
historia de la gran fomUia etnográfica á que pertenecemos; y la 
gloría de tal descubrimiento corresponde de derecho á los hoBH 
bres eminentes de nuestros dias que con solicik) afán t^ultivan las 
ciencias histórico-filoldgicas. 

106. Del Godo, — Del idioma de los godos, que frisa mudie coa 
el tudesco , toman orígen como un centenar de voces usadas en 
el castellano, casi todas ellas nombrespropios, ó términos de guer«* 
ca (como que su ocupación de Espa&a fue casi puramente míMtar, 
y no comercial como la de los fenicios, la de los griegos y la de kn 
cartagineses, colonos de los fenidos) , y algunas pocas deobjetua 
comunes.-^Formados de raices godas están Adda, Adolfo^ AiaticOt 
Aliene , Bernardo , BerMdo^ Carlos^ Ernesto^ Fedeiieo^Pemmtiís 
Guzman^ Lui8, Manrique , MaUlde , ñamundo^ Ramiro^ JUeardo, 
Roberto, Segisnmndo, Vaidematv, Ft^rfclo, y otros mutuos nombres 
propios , cuyo valor significativo se encontrará en «1 iMcoi<NQarío. 
— De procedencia goda son también arnés, i&gaje, hutaUai krvía^ 
céma^dáfa, esgrima, e^ufa, fiicha, fíala ^ gaian, fjuerra^ btrél^ 
do^ lacagOy palafrén, parque, raía, ricó, riesgo^ sayón, taxa^ trípa, 
tropa , trompa , vasallo , vivaque , ete. 

El godo influyó también alterando ^-arias vooes de oriigea lati- 
no,, y dejándolas como de doble origen : Sísí^ perla tieoíe fO) oli"* 



— 58 — 

gen latino-godo, porque no es mas que la voz latina petrula (pie- 
drezuela), diminutivo de pelra, eufanizada ó estropeada por los 
godos. 

107.Deí Arabe.^Esie idioma (que es otro de los aOnes del he- 
breo) estuvo influyendo considerablemente por espacio de ^iete 
siglos en el romance castellano, y de una manera principal en su 
pronunciación. Al árabe se atribuye el frecuente uso de la A aspi- 
rada, delacA fuerte, dfihzy de lazediHat dé los sonidos guturales 
fuertes de la gf y de la j, etc.; y al árabe debemos mucha parte de la 
fisonomía especifica que hoy presenta el castellano, singularmente 
en su forma hablada ó en los accidentes fonéticos. — Sin embargo, 
debemos consignar también que, en. estos últimos tiempos, la cri- 
tica histórica ha puesto fuera de toda duda que la mudanza del 
antiguo sonido dental de la; (que sonaba lo mismo que suena hoy 
la j en francés ó^en catalán) 7 de la x (que sonaba como la c^del 
francés ó del catalán en xaboiiy dexar, madexa, qvixadüf Qnixote, 
relox, y demás voces que hoy lle\'an j en lugar de la x) en sonido 
gutural fqerte, así como la mudanza de la 2 rechinante grecola- 
tina en la z ceceosa ó balbuciente (mudanza que no cundió en 
Andalucía, ni en la América española), no Be verificaron hasta 
fines del siglo xvi, ó poco antes, ni se generalizaron hasta .muy 
entrado el siglo xvii , cuando ya no habia árabes en España. 

Prescindiendo empero de la pronunciación , es lo cierto que el 
árabe cojnunicó al castellano muchas desinencias, muchas voces 
y frases, arraigando además el uso de los afijos^ de los artículo^» 
de la no declinación de los nombres, etc. Todavía nos quedan de 
aquel idioma mas de un miliar de voces , muchas de ellas anticua- 
das, muchas provinciales de Toledo, Extremadura ó Andalucía, 
y otras varias de uso corriente en todo el reino , como adalid, 
alacrán, alazor, albaeea, alcaide, alcantarilla, alcoba, algazara, 
alguazil, almanaqm, almoraduj, almud, arroba,. azafrán, badajo, 
bigornia, carcajada, dibujo, elixir, escm'lata, fulano, golpe, hígado, 
jabalí, jadear, jaqueta, jarope, lechuza, loz-ano , marras , maula, 
noria, ojalá, orozuz ; pazguato , pizca, quilate , quintal, quitar, rob, 
robar, rueca , serrallo , sobar, tábano , tabique , taracear, turbante, 
zagal, zambra, zaratán, zurra, zurrón f zutano, etc., etc. 

Añádanse á esas voces los nombres de varios edificios públicos, 
sitios, lugares y rios, como Alcalá (castillo), Alcántara (puente), Ai- 



— 59 — 

cazabe (fortaleza), Alcázar (palacio), Alhama (junta ó congrega- 
ción), Alhambra (castillo colorado), Almenara {torre de ahumadas 
ó de señales), Alpvjarra (tierra de guerreros); Gibraliar (monte 
de Tarik), y demás que empiezan con el pseudo^prefijo gibra (que 
signiOca siena) ; Guadalqjara {rio de las peñas), y demás^ue em- 
piezan con guada (rio) , como' Guadalaviar (rio blanco) , Guadali" 
mar (rio colorado), Guadalquivir (rio grande), etc. , etc. — Es de 
advertir que muchas voces* arábigas, adoptadas en nuestra lengua 
(dice Capmany), han perdido con la sucesión del tiempo el articu- 
lo que, por aposición, formaba su primera sílaba^: asi áleantarüía 
se hoL convertido en cantarilla, ajaqueca en jaqueca ^ azequia en 
zequiaf anona en uQria , atahona ea tahona , alambor en tom- 
fror, etc. — V. Al en la Tabla de los pseudo-prefijos (141). 

cEs menester que entendáis (diee el autor del Diálogo de la$ 
lenguas) cómo d^ la lengua árabe hemos tomado muchos voca- 
blos; y habéis de sdber que, aunque para muchas cosas de las 
que nombramos con vocablos arábigos tenemos vocablos latinos, 
el usQ.nos ha hecho tener por mejores los.arábigos que íos lati* 
nos; y de aquí es que decimos antes alhombra que tapete ^ y tene- 
mos por mejor vocablo cUcrevite que piedra zufre , y aceite que 
olio. Y $i mal no me engaño , hallaremos que para aquéllas cosas 
solas que babemos tomado de los moros, no tenemos otros voca- 
blos con que nombrarlas sino los arábigos que ellos mesiposx^on 
las mesmas cosas nos introdujeron. — Y si queréis ir avisados, ha- 
llareis que un a!, que los moros tienen por articulo, el cual ellos 
ponen por principio de los mas. nombres que tienen, nosotros lo^ 
tenemos mezclado en algunos vocablos latinos, el cual es causa 
que no los conozcamos por nuestros; pero con todos estos emba- 
razos, y con todas estas mezclas, todavía la lengua latina es el 
principal fundamento de la castellana.. •• 

>La mayor parte de todos los vocablos que viéredes que ;ao tie*. 
nen alguna conformidad con los latinos ó griegos son. arábigos, «n 
los cuales oasi ordinariamente veréis fT, Xó ¿^ porque estas tres 
letras soa muy anejas á ellos; y de aquí procede que los vocablos 
que tienen Fen el latín, convertidos eu el castellano, la^Fse tor-; 
na enH; y asi de Faba decimos Haba : y asi , por la ínisma causa, 
en muchas partes de Castilla convierten la S en.AT, y por Sastre 
dicen Xastre. Lo mesmo hacen comunmente convertiendo la C 
Uitina en Z; asi por faciunt dicen hazen^ las cuales todas son pro- 



— «a — 

tttmoiaeioQes qne Tienen del árabe : pero son tan recibidas en el 
castellano » que si uá es tu el Sastre y otros como él , en la demás 
aetiene por mejor la pronunciación y escritura arábiga que la la- 
tina «-**Esto os be dicho» porque si viéredes un vocablo con una 
deatas troe letras , no penséis luego que es arábigo hasta haber 
eiaminado sí tiene esta mudans» de letras ó no. Cuanto á l& 
demás , sabed que cuasi siempre son arábigos 

»Lo8 vocablos que empiezan en al , como alh^r^me i alliombra, 
almotUKhi, almohaca; 

»Y lesquecemiensan en ax , comoo^aéir, axagaya, azaguan ; 

>¥ losque oomienzan en ea, como celcha, eMgajo^y cohecho; 

^¥ los- que comienzan en ^a, eomo ^fio, caqui^ami, Qaherir ; 

> Y los que comienaan en ha^ como h^i^a , haragán, harón ; - 

>Yle&que eomienzen^en cha, chincho, chu, cerno chapín , chi- 
n$l&,ch¿ia,cñucca^; 

»Y los que comienzan en en y como endechas^ enhaciaáo ^ en-^ 
bet§ado; 

>í loe q«ie comienzan en gtm,^ como Gnadaler^, G^MáalqmHP^ 
Stue^rrama; y este» por la mayor parte son nombres de rios ó de 
tugaree; 

^¥ los que comienzan enxa,x&, como íiíáquima, xerga. > 

Gonriéne notar, por újtimo, que rarias voces que íilgunos eru- 
dito» tienen por iirábigas , no son mas que latinas alteradas y con 
el articulo al de los árabes antepuesto como prefijo : asi alema, 
que muchos tienen por árabe, es el lecythiis latino arabiaado del 
modo siguiente : alíecifthus, allécuthus, alcutha, atcnzíjL A ^te te- 
nor liay varia», como acelga, alcaravea, almena, azttfcáfo, etrroz, 
jarabe y etc. — Es del caso, por consiguiente , no dejarse llevar de 
semejanza» apaeai tes, y tener presente que los que se han dedi- 
cado á una lengua generalmen^ poco conocida, tienen gran pro- 
penskm á querer derivarlo todo de ella. 

Sucede, pue», aquí con el árabe lo que sucedió con el godo {i06), 
esto.e» que aquel idioma oonrompió varia» voces latinad entonces 
usadas en España, quedando estas con fisonomiaárabe, y debiendo 
ser consideradas como de doble prfgen. A los ejemplos que acaba-^ 
mo»de citar, añadiremos algunos de nombres geográficos rélactual 
Bitéhjo», aunque al parecei*- árabe, no es mas que el antiguo Pax 
JkUa, tenriMemente eufonizado por los árabes en BaihUos, de 
donde JR^Krif^ , y, por úlliino , Badajoz^. Gáceres no es mas que 4á 



— ei — 

abreviado» arabesca da Ct^a Ceiaris. Del lalin Bkpdl, i$, 6or^ 
rompido por les arabas en Htébalis y Asbilia^ resultó Sevilla. Él 
afiiiguo Ca$tra JtiMa íae eatropeado por los árabes en Tór§ieUd, 
que al fin file TruxUlOf iiey Trujilt». Del totinC^ar Augusta hi- 
oieron^ los árabes Sar^osta , y áltimamente quediá en Zaragih' 
atf, etc., éte. 

- ' / 

108. Del Vémueme. — Este idioma, ya que no el ímieo aut<^ 
tono, fue sin duda uno de los que se hablaban en la España pri- 
miti¥a. De esa leng«a angular y mfeteriosa, que todavía se babta 
y se mantiene intacta , con sus dialectos , en las Provincias Vas- 
congadas, se encuentran visibles restos en el castellano. Vascuen- 
ces aóñ, al parecer, las desinencias ani&a, ain%ú€, asee, erú, erla ó 
f a, e%y ele. ; del vascuence están tomadas , al decir de muehos^ 
las articulaciones de la c& fuerte, de la {f y de la ñ, de la x y de 
k ^ (vedilla); vascuence es el uso del cm»i^ J conH^^ (si ya 
no es del l^tih me^cMim, H^cum^ esto es cftm hk, cum fe, como k> 
son evidentemente las voces anticuadas tmmmseQ^ eérmts^ ó vos- 
eo, vüseOy romanceadas de nobk^eum^ mbisrcum); y de origen 
vascuence son aidea^ úl^rez^ anguila, arracada, assaz, eq^ia, 
e9qu^Uto,shomefuiíe^ jmngá, Uígaña, légamo, metraUa, mochila, 
mondongo, mampara^ ojalá, (¿ear, resabio, eama, sobar, sé^Hf 
soponcio, tooagés mfam, vericmto, mpato, zelo^ %wrra, y hasta unas 
dos mil voces mas, usadas en el castellano. Apresurémonos, sin 
embargo, á aftadir que muchas de esas v^ces, que el P. Larra- 
Qiendi da p0r vascuences, son declaradas por otros erudüos^, como 
procedentes del gt^ego^ de] godo ó del árabe. 

Los apasionados del vascuence pretenden que oros (amor), he^ 
r4»is (se^a), kUirgon (letargo)> y otras varias voces que se creen 
loBUukks del griego, s(m puramente vascuences. Indudable es que 
las colonias griegas tomaron algunos vocablos vascongados, p»es 
Platón, al mencionar paleteas bárbaUss usadas por sus compás 
triotas los griegos, ^a algunas enteramente vascuences; pero^ 
sin menoscabo de lo que andando los tiempos puedan descubrir 
1« filología y la historia, ^iniHaios que el idiosHi vascongado debe 
ftl griego mucho mas qpe este á aquel. 

De la circun^ancia de haber én Espa&a varios pu<üi>k>s y sitios 

geográficos, algunos dé los cuales^ se encuentran muy léj€s de las 

Are víQcias Vascongadas, y euyos nombres Uev«n las pse«do- 

s 



I 

1 



— 62 — 

desinencias Tiascuences m (ciudad) y bríga (pueblo, aldea)^^e ha 
querido también deducir que el vascuence fue [el único idioma 
ibérico primitivo. Esta deducción seria siempre algo exagerada, 
aunque urif uria, no fuese voz céltica, mas bien que vasca, y aun 
concediendo que briga fuese vascuence puro, lo cual tenemos 
por muy dudoso, pues los filólogos mas eruditos creen qpe briga, 
como berg, bourg, burgh, burgos, burgo, etCt, no es mas que una 
eufonizacion del griego pyrgos ó purgos, que significa torre. — 
V. Burgo en el Diccionario. — Por lo demás, ya hemos^dicho que 
el vascuence, si no el único, es tmode los idiomas autóctonos de 
España. ■ ' 

109. DeljPranc^s,— Las relaciones del francés con el castellano 
podrian arrancar de la antiquísima pcüpacion, ó de las varias ocu- 
paciones, de España por los cclio&, llamados después galos, y hoy 
franceses. Aquellas ocupaciones hubieron de ser coloniales, ade- 
más tie militares, pues que se llamó Celtiberia toda la parte sep- 
tentrional de la Península por la mezcla de celtas (hombres de los 
bosques) é iberos (hombres del rio). Recuerdos celtas y galos son, 
además de los nombres Celtiberia y Cantabria, los de Vizcaya ó 
Vasconia, Navarra, Cataluña, Galicia; y aun Portu^gal. Pero ven- 
gamos á los tiempos históricos^ á épocas, mejor conocidas. 

Siendo'el francés, el castellano y el italiano, como tres dialectos 
del latin, que se corrompió casi en un mismo siglo, ó á lo menos 
en una misma época histórica, resulta que aquellos tres dialectos 
(hoy elevados ya á la categoría de idiomas) son muy parecidos, y 
que mas debieron serlo todavía enios primeros tiempos de su for- 
mación. Realmente, hay infinidad de voces muy semejantes « y 
casi iguales , en íos tres idiomas, sin que pueda asegurarse cuál 
de los tres las fornuS primero. Sin embargo, el francés meridional 
ó provenzal pasa por ser el primer romance que se constituyó con 
toda regularidad; y esta primacía de formación induce á creer 
que de él pudieron tomar niucho los romances de Castilla y de 
Italia. 

Agregúese á esta primera influencia la que ejercieron en el si- 
glo XI las excursiones de los trovadores provenzales , los cuales 
pasearon su idioma por toda Europa, y llegaron á introducirlo como 
de moda en las principales cortes. 

Hacia la misma época se propuso Alonso VI la conqui^ta^ de To* 



— 63 — 

ledo» allegando á sus ejércitos grandes tropas de gascones , fran- 
cos (franceses) y alemanes, que acudieron á tomar parte en la no- 
ble empresa. El éxito correspondió á los. esfuerzos y á las espe- 
ranzas dé las huestes auxiliares, rindiéndose la ciudad de Toledo, 
después de un obstinado asedio, el 25 de marzo de 108S. Aque- 
llos guerreros fueron naturalmente agasajados por Alfonso y sus 
sucesores, otorgándoles grandes exenciones y privilegios, en vir- 
tud de los cuales muchos de ellos se quedaron en España, obtu- 
vieron altos empleos y alcanzaron singular influjo. Esta influencia 
trascendió hasta el romance castellano, introduciéndose por en- 
tonces un regular número de voces francesas, y recobrando vida 
otras muchas latinas que los españoles habían olvidado. De en- 
tonces datan aprés, ardido, argent, atender, bel, car, guarir, mais^ 
tirar, y otras varias que todavía consigna el Diccionario de nues- 
tra lengua, bien que con la nota de anticuadas. 

Hacia la misma época de los francos se hizo común en España 
el carácter francés, ó la letra galicana : y como muchos de los 
privilegios y documentos despachados en la corte se escribían 
por peñblistas franceses, estes introdujeron varias voces de su país, 
y después se adoptaron por los nuestros, como se muestra por las 
escrituras mas anticuas del romance castellano, en las cuales se 
leen con frecuencia aprés (cerca), avant (antes), en detalle (por 
menor), en gros (por mayor), ensemble (juntamente), íwr (su), 
merchant (mercader), meter (poner), quitar (dejar ó abandonar), 
randre (dar, devolver), tiesta (cabeza), y otras innumerables que 
luego hemos ido abandonando, y que se hallan á cada paso en los 
antiguos fueros municipales, en el poema del Cid, en las obras de 
Berceo y otras de los siglos xii, xm y xiv. - 

Vistas las relaciones del francés antiguo ó meridional con el 
castellano, ya no deben sorprendernos las semejanzas de este últi- 
mo con el catalán (hoy lengua provincial de Cataluña), que no es 
mas que un dialecto del provenzal, como dialectos del mismo 
pro venzal son, el valenciano jr el mallorquín. Desde luego tienen 
ambas lenguas muchísimos vocablos enteramente iguales, por 
haberlos tomado ambas del latín, del griego, del árabe, etc., ya 
sin alteración, ya sujetándolos á un igual sistema de formación : 
en «ste caso se hallan ánima, animal, beato, caña, clavar, diade^ 
ma, dódl, doctor, dolor, estimular, fe, flauta, manía, operar, pena, 
plantOf polvo, pólvora, sal^ sol, tortuga, trébol, tren y otras mil, 



— 64 — r 

todas de uso corrieBie asi ^n casteltano como en catalán* Añá*- 
danse oZm^'/ia, antíga^ batear ó batejar, buchin ó bucfá^ bugad€u, 
coitar 6 cuitar, conhortarse^ cor, devatU, doñeas, empenta, ho$tal, 
loguero Uoguer, parta, rampa, renda, verga, etc., etc., aaticua- 
das hoy en castellano, y corrientes para el catalifn, y no se extra- 
ñará que se hayan trabajado sin grande esfuerzo composiciones bt* 
língües por el estilo de las mencionadas en el páí'rafo 103, ó que 
pueden leerse indistintamente en cí^teliano ó en catalán , por 
cuaüto á ambos idiomas pertenecen todas sus palabras. 

Hasta aquí las relaciones del francés antiguo con el castellano 
antiguo* Veamos ahora la influencia del francés moderno solH'e 
el casteltano actual. 

Esta influencia ha llegado á ser muy considerable, desde que la 
contigüidad de los territorios de ambas naciones y la fácil é incen- 
sante comunicación mutua de sus habitantes han podido producir 
los efectos consiguientes al respectivo estado material y moral de 
cada país. De medio siglo acá la Francia ha conseguido hacer pe* 
netrar en España gran parte de sus libros, de sus dramas, de sus 
artefactos, de sus modas y de sus costumbres, y de ahí las voces 
bisutería, broquetas, carnet ó carné, comandita, comité, xoqueta^ 
debutar, edecán (aide-de-camp, ayudante de c^mpo), folletin, 
fricasé, gró, muaré, neceser, padedá (pas-de-deux), petimetre 
(petit-maitre), quinqué, suaré, surtú, tirabuzón, tisú, y otras varias, 
las unas admitidas ya por la Academia Española, y las otras en ca« 
mino de hacerse admitir también mas tarde ó mas temprano. 

Además de estas voces de modas, telas, guisos, etc. , el castellano 
ha recibido y va recibiendo otras muchas palabras» no francesas» 
pero formadas del griego ó del latin por los franceses, como acró^ 
bata^ biología, balneologia, clisopompo, duroformo, daguerrotipo, de- 
cénietro, diorama, estereotipia, ^tetoscópo, fumívoro, funámbulo, 
gasámetro, gemelos, geérama, hidrófugo, hidrdogía, policromático, 
poUlécnico, preslítíi'gílacHm, etc., etc., las masde ellas pertene- 
cientes á artes y ciencias (104). 

GaUia nomimbui doctas imiíatur Aihena& 
In componenda 

dijo ya nuestro Arlas Montano en el siglo xvi; y desde entonces ha 
crecido, mas bien que me'nguado, la afición de losfranceies á for« 
nxarcompuestosgreco-Iatinos, los cuales se tanintrodoeiendopó- 



- 65 - 

co ¿poco ea todas las lenguas de Europa y de la Américs^ civiliza- 
da, 60 gracia de su origen, y sobre todo por ja necesidad de dar 
un signo adecuado ¿ las cosas ó á las ideas nuevas que sin cesar 
se ofrecen.* 

. Y no solo introduce el francés palabras nuevas para el castella- 
no, ó romanceadas á la francesa^ sino que altera á veces la acep- 
ción de las castizas, y tiende á hacernos adoptar nuevos giros y á 
bastardear nuestrajsintáxia» destruyendo todo lo que constituye 
el que una lengua pueda.llamarse verdadero idioma,es decir len- 
gua j^ropia y especifica. Esas te^ndencias se hallan favorecidas por 
la circunstancia de haberse generalizado botante el estudio del 
francés, por la de estar las personas doctas muy familiarizadas con 
la lectura de libros y periódicos franceses, y «obre todo por el sin- 
número de traducciones que se dan á luz Jiechas por sujetos que 
ni comprenden bien el francés, ni saben escribir en castellano. 

También al estilo trasciende la influencia francesa, pues vemos 
harto á menudo adoptado sinnec^sidad alguna gramatical, lógica, 
ni retórica, un estilo con pretensiones de sentencioso ó aforístico 
que destruye la sonora volubilidad del castellano, para sustituirla 
Qon el movimiento rastrero del idioma francés. En tal defecto in- 
cíirrénlos que escriben afectadamente en periodos cortos, ponien- 
do tres ó cuatro clausulitas seguidas sin ninguna conjunción ni 
dependencia entre sí, y haciendo parrafito cada dos ó tres hneas. 
c-Este modo de hablar por períodos cortos sin trabazón de unos 
con otros (dice uno de nuestros mejores críticos), lejos de que dé 
una idea de la elegante cuanto desenfadada construcción caste- 
llana, es hablar como por grumos ó burujos, ó, si esta frase no es 
de rei^bo» es como el andar de un asmático^ que da un paso y se 
para jadeando, 4 causa de que no puede mas. Lo menos que pue- 
de decirse de los que asi escriben, es que ó por afectación de la- 
•conlsmo, ó por falta de pericia ó cuidado, cortan el vuelo al espí- 
ritu del lector, echándole unas pihuelas, y obligándole á dar sal- 
tos, pues ni le permiten andar; resultando de estos periodos 
cortos que sea mas y mas largo el discurso por la razón misma de. 
constar de partes menos-anidas entre sí. — No niego que hay ca- 
sos en que es permitido, y aun esun f)recepto del arte, usar de pe- 
riodos cortos; pero lo e» solamente en aquellos particulares casos 
y no en otros. Tampoco niego qu^se puede pecar por el extremo 
contrario^ cargando de oraciones incidentes un período; pero no 

6. 



— 66 — 

es este el vicio que hoy priva, y algunas veces podrá parecer krgo 
un periodo no siéndolo ; lo cual se evitaría si tuviésemos algunas 
roas notas de puntuación, con que distinguir mejor la relación de 
unos miembros con otros...... £1 medio principal que tiene el 

. idioma castellano de suplir la falta de la apócope ó abreviación fi- 
nal de sus voces , gei^eralmente largas , y de dar celeridad al dis- 
curso, es hacer que los periodos, sin dejar de contener el mismo 
número de ideas, sean los menos que ser puedan; y es claro que 
no puede esto conseguirse sino haciéndolos largos, que es lo mis- 
mo que sucede en la lengua latina, la cual abunda también en 
dicciones largas, sin que esté tampoco en ella admitida la apóco- 
pe: de modo que los escritores modernos que van introduciendo 
elfrecuente uso de períodos cortos en el castellano, sin conocer- 
lo ellos mismos, tiran á^privarle de la mas estimable de Sus galas, 
cual es la volubilidad, y tal que no sii^ve solo al lujo, sino á la ne- 
cesidad.» 

La influencia que tiene el francés sobre el castellano (lo mismo 
que sobre otros idiomas, pues de ella se quejan iguakn^ntelós puris- 
tas italianos, portugueses, etc.) es inevitable, porque inevitable es 
también, á la par que provechosa, la incesante comunicación de 
las naciones cultas entre sí: y sabido es que en el roce de dos idio- 
mas^ sobre todo si son afines, estos se compenetran mas ó menos, 
el uno toma siempre algo del otro, predominando empero en esa 
reciproca influencia el mas robusto, mas cultivado y mejor cons- 
tituido. Dada, pues, la necesidad de la influencia tlel francés, lo 
único que cabe hacer es moderarla y dirigirla. Admítanse enho- 
rabuena, previa su eufonizacioh é la castellana, las voces nuevas 
necesaria&, ó siquiera útiles, sobre todo si han sido formadas del 
griego ó del latín, como binocle, comanditay cotizacioñf decepción^ 
daguerrotipo^ fotografía, mistificación , etc. ; pero no se alteren 
irnprudentemente las acepciones de las voces castellanas ^a exis- 
tentes ; y sobre todo no se consienta la menor alteración en la sin- 
taxis, ni la introducción de idiotismos franceses. Al efecto con- 
viene mucho fomentar la lectura de nuestros, autores clásicos, 
cultivar con esniero nuestro precioso romance, y generalizar en 
las escuelas el estudio especial de su índole y de su formación, pues 
las acometidas que da el francés (y las ^e pueda dar cualquier 
idioma extranjero) únicamente«son temibles porque se ignora el 
Castellano, 



- 67 - 

Por conclusión añadamos ahora, cou el critico antes citado^ 
que si bien tenemos razón para lamentarnos de la pérdida que en 
los dos últimos siglos ha experimentado nuestro idioma en cuanto 
álfique se llama riquezay gala de expresión, tenemos en parte por- 
que consolarnos de esta pérdida, en vista del mayor conocimiento 
y obiiervancia de las reglas con que escriben hoy los escritores 
(muy pocos por desgracia) que entre nosotros escriben bien; de- 
biéndose esta ganancia á la causa misma que lo ha sido de aquella 
pérdida,' cual es la lectura db libros franceses, escritos por lo ge- 
neral con mas gusto y cñtica que los nuestros, por lo mucho que 
asi en ('rancla como en Inglaterra se ha' filosofado, de dos siglos á 
esta parte, en materia de lenguajci^ 

^ 110. Del 7^2(0/10.— Poco ha recibido de este idioma el castella- 
no; pero cuando la guerra ú otras circunstancias han puesto en 
contacto Ids dos idiomas, se ha sentido naturalmente algún tanto 
defecto de la comunicación, introduciéndose, de sus resultas, en 
el castellano, cierto número de voces, todas de procedencia grie- 
ga ó latiua, pero romanceadas á la italiana.r— En su tiempo Arias 
Montano alzaba ya el grito contra los jóvenes incautos que, ha- 
biendo viajado mas ó menos tiempo por Italia, al regresará Espa- 
ña hacian gala de usar voces italianas, menospreciándolas legiti- 
mas castellanas : 

Jamque mittus do di juveneSt rerumque periti, 

* yu ttisi inauditas voceSf nova nomina rerum 

• Itálico accentu crepitante damnantque paternos 
SerfnoneSteíverborumformamquestrttemqw 
Notírorum,inindiamque movent 

A la manera que dos siglos después, y hasta el prcseqtc, nuestros 
viajen á Francia y nuestro contacto con el francés habian de ha- 
cernos entreverar la conversación familiar de merci , á la der- 
niérCy hótelt toileiíe^ fort bien, soirée, sans faQon; etc., asi también 
entonces los recien venidos de Jítalía se creian obligados á acre- 
ditar su aprovechamiento en el idioma de aquel pais llamando 

Fratellos á sos hermaDOs» 
S0rr//Má las bennanas, 
A las terneras Vitellas, 
* Y á los pucheros Pi/íatas, 

como dice un romance de aquella época. 



— es -- 

Ij(ugl efecto que la guerra, la dominacioo y los viajes^ produce 
la muclia afición á la literatura de una lengua extranjera. Por es- 
ta última causa cometieron Cervantes, Ercilla y otros escritores 
del siglo de oro de nuestro romance/ varios italiaoismos^ y se nos 
pegaron muchas voces que ninguna &lta nos hacían , como ceti^ 
tíñela f}» corredor (adalid), designio (consideración), (íueía (desa- 
fío), emboscada (celada), estrada (camino), esguazo {yñdo)fforr (ge 
(paja}, foso (cava), hostería (mesón), lan%a (por hombre de armas), 
marchar (por caminar), etc. — Del italiano proceden tan^áen ¿a- 
gatela^ i anear ola, banquete ^ bisoño, cúptka, despropósito ^ es^ 
drújulo^ estafa 9 estafermo (está-firme), estafeta, estuco ^ gaceta^ 
macarrón, marisco, soberano, etc., y muchas voces referentes á la 
pintura, á la música y al canto, como aria^ arieta, cantatriz, dueto\ 
escorzo i fiasco', piano, picólo , prestísimo,' presto, soprano, etc. 

* 

m. De los idiomas Germánicos.— A esta familia etnográfica 
peAenecen el aíemany el inglésj, de cuyas lenguas ha tomado muy 
poco el castellano, ya por la poca afinidad que con ellas tiene, ya 
porque no han mediado comunicaciones frecuentes ó muy ínti- 
mas con los países dondQ se hablan. 

Con todo, son de procedencia alemana coche, felón, guante^ 
jardín y algunas voces mas que otros prefieren clasificar como 
godas, por cuanto el idioma de los godos corresponde ala misma 
* familia que el alemán y es uno de los orígenes de esta lengua (106). 
— ^Dél alemán están tomados los nombres de muchos minerales, 
porque en los pueblos de la antigua Confederación germánica se 
cultiva con gran esmero el estudio de la mineralogía. 

Del inglés hemos sacado W/tecfc, bilí, bride, esplín, lord, lores, 
. milor, rosbiff, wagón y algunas voces mas referentes.á manufactu- 
ras, caminos de hierro, marma, etc. Véanse además , en el Diccio- 
nario, Ardite, Contrapanza, Mequetrefe, Zafo, etc. 

112. Délos idiomas Americanos.'^L2ís lenguas americanas se di- 



O «Lo que agora Uamamos centinelas (dice D. Diego Hurtado de Mendoza en 
su Guerra de Granada, libro 3.^ n.® 7), amigos de vocablos extranjef os, lla- 
maban nuestro^ antiguos españoles en ia nocbe escucha, eo el día atalayar- 
nombres harto mas propios para su oficios 



— 69 — 

viden en onco grupos, y cada uno de estos en un gran numero de 
familias etnográficas. La América ofrece el fenón^eno singular dé 
queáu población indígena forma apenas la cuarta parte de su po- 
blación total. Y otro fenómeno ño menos raro es que entre esa 
cuarta parta» que no pasa mucho de diez millones de habitantes, 
se hablan 438 lenguas diferentes y mas de 2.000 dialectos. 

A pesar de nuestras antiguas relacionas con las colonias, solo 
hemos tomado de sus lenguas primitivas los nombres mas indis- 
pensables de animales, árboles, frutas, armas y otros semejantes, 
comobeju^co, butaca j cacique, canoa, caoba, guayaba, hamaca, maíz, 
maní, nigua, petaca, petate, pita, tuna, etc. 



H3. Con lo hasta aquí dicho, y con afiadir que también se usan 
algunas voces tomadas de las principales provincias (como Anda- 
lucia y Aragón), donde nuestro romance se pulió igualmente, y 
sufrió, con mas ó menos preponderancia que en Castilla, el influ- 
jo latino Q el árabe, habremos indicado todos los orígenes del ac- 
tual idioma castellano, ó á lo menos los orígenes mas direc- 
tos é inmediatos, mas conocidos y más copiosos, prescindien- 
do (como debíamos prescindir en unos Rudimentos) de los oríge- 
nes celta, hebreo, cartaginés ó fenicio (idioma tan parecido al 
hebreo, que venia á ser uno mismo) , y demás tan remotos como 
oscuros. 

Resulta, por consiguiente, que los orígenes primarios y directos 
del castellano son, por el orden de áu importancia, el latin,e\ griego 
y el árabe. Estos son los idiomas que, implantados en cierto mo- 
do sobre el que primitivamente se hablaba en el país, formaron 
el actual castellano. Todos los demás orígenes que hemos recor- 
rido son secundarios, accesorios, y como meros afluentes de es- 
caso caudal. 

La lengua latina debe considerarse como la fuente principal é 
inmediata, como la madre, del castellano; y es, por lo tanto, de 
irrecusable evidencia que nadie puede conocer bien á foudo el cas- 
tellano sino por medio del latín. Tan convencidos de esta verdad 
se hallaban nuestros mayores, como que pospusieron muy lógica- 
mente' el estudio del castellano al del latín. Hoy dia, tal vez con 
mejor acierto, son simultáneos ambos estudios, y can^inan, ó de- 
berían caminar, á la par; mas por desgracia el latin suele quedarse 



— 70 — 

bastante atrás. Y es una verdadera desgracia para nuestra litera- 
tura^ y para el porvenir del idioma casteHano> el que tal suceda, 
porque, como dice mu; bien Nodier: El que no sabe latín, es inca-' 
pazde escribir en francés (ni en castellano ú otro idioma neolatino 
cualquiera) con exactitud y pureza. 



Jba^MM* 



CAPITULO VI. 



DE LA rORMAGlON BE LA LENGUA GASTELLAlf A. 

i 

114. Si queremos remontarnos á la primera formación de las . 
lenguas, habremos áe empezar recordando que el Omnipotente 
dio al hombre la razón ó la facultad de pensar, y la lengua 6 la fa- 
cultad de hablar: consiliumetünguam.'— El primer lenguaje de- 
bió ser puramente vocal. Sin mas recurso que la vocal, dice No- 
dier, el hombre se elevó desde luego á las ideas de admiración, 
de esplritualismo, de veneración, de adoración y de culto, que 
son las que imprimen á nuestra especie el sello de un gran desti-^ 
no: se elevó hasta Dios, y con simples vocales compuso él nom- 
bre del Ser Supremo, y con simples vocales subsiste todavía en 
todas las lenguas de primer origen en que es pronunciado ó está 
escrito. El nombre sagrado de los hebreos (continúa el mismo 
autor), que estaba prohibido pronunciar, contenia todas las vo- 
cales de aquella lengua de los primeros dias del mundo en la cual 
no se escriben las vocales: y yo quisiera saber de donde salió /u- 
piter, loviSf sino de MíwaA/— Quede sentado, pues, que el nombre 
de Dios es la mas primitiva de todas las palabras, y hasta anterior á> 
la de Padre^ lo cual etimológicamente le hace referir á una edad 
en que el hombre, recien llegado en medio de la creación, no re- 
conocía otro padre que al mismo Dios. El nombre de Dios es con- 
temporáneo del primer grito que representó al pensamiento hu- 
roano» de la primera exclamación admirativa que hizo el hombre 
al ver la naturaleza,' de los primeros quejidos del dolor que busca 
consuelo en una misericordia soberana. Y á fin de que ni rastro 
de duda os quede, sal)ed que el nombre de Dios se ha conservado 



-^ 72 — - 

bajo esta forma original en la lengua de todos lospueblos. ¡ínter- 
jeccion inmensa, que abarca todos los sentimientos y comprende 
todas las ideas! ¡Sustantivo sin artículo, que el respetuoso pudor 
del lenguaje no osó someter á la regla común de los sustantivos, 
porque en el sustantivo\Díos reconoció un poder y un misterio! Si ; 
ó Dios es la primera de las palabras formadas en la serie gradual 
de las voces, ó toda la gramática es falsa.— Hay mas todavía : la 
emisión vocül que nombró á Dios, no se apoyó sucesivamente (en 
las lenguas madres) sino en las consonantes de primera foriaiacion 
(df th, etc.), ni se extendió mas allá de un monosílabo reverencia^ 
do, que no se pronunciaba. ¡Adorad á Aquel cuyo nombre se pro- 
nunciaria en cuatro letras ! decía Pitágoras. 

US. Después de las vocales vinieron sus articulaciones ó las 
consonanteSy por el orden de su facilidad, ó de afuera adentro, esto 
es las labiales, las dentales, las linguales, etc. Cada articulíicipn 
dio ngmbre al órgano que la formaba : la B á los latios y á la toca, 
la T (que no puede pronunciarse hasta la dentición) á los d¡ente$, 
la L á la iengua y al paíadar, la Gá la gorja ó jfargfanta, etc. 

Con estos elementos, y nombrado ya Dios el primero, pasó el 
. hombre á nombrar las obras del Criador. En esta imposición de 
nombres guiaríale sin duda alguna el instinto de imitación : la X 
dominó en todo lo íiquidó, fíúido , ümpido, f/exible, Zigero , vo* 
íátiZ, voZubíe, Zuciente, puíido, Zisonjero, eZegante;la Jlen todo lo , 
fuerte, robusto, roblizo, roqueño; la S en todo lo silboso, suave, 
sabroso ó serpentino; la T en todo lo tenaz, íerco, iónico, re/um- 
banZe, íesZáceo ; la FL fue otra expresión radical de las cosas en mo- 
vimiento, como la ^ama (llama), la /lecha, el ^ujo; la SJmarcó la 
fijeza, la inacción, el esZar, lo esZable, laesZátua, lo esZóico, lo os|u- 
pefaeto, lo esZancado, etc., etc. De ahí, pues, él que cada cosa re- 
cibiese el nombre mas propio y característico de su naturaleza; y 
de ahí comprobado por la teoría filosófica lingüistica la verdad de 
que Adán puso el nombre mas adecuado á todas las cosas: Vmne 

énim quod vocavit AAam. ipsum est nomen ejus^ como dice isl ' 

Génesis. ' . ^ 

116. En uo principio , pues , todas la$ voces debieron ser raices, 

radicales, y todas mas ó menos imitativas. La.imitacion, que luega 

•hemos llamado onomatopeya (del griego onomat nombre y poicó ^ yo 

hago, yo formo ; formación del nombre), lík ves repercussa ntáupm^ 

como decían los latinos, fue el molde de los |»rinierórvocablds, el 



— 73 — 

factor ó productor de vocablos signiñcativo^, ó el gran fabrica^ 
nambres* — El verdadero y profundo significado de la voz onomato^ 
pe^a se comprenderá mejor sabiendo que el verbo griego poiein 
como el latino /afiere, no significa simplemente hacer, ó fabricar) 
de cualquier modo, sino producir iilgó que pérmanqpe y dura, for- 
mar activamente, crear según las reglas del arte. 

Las onomatopeyas se fueron naturalmente multiplicando por 
semejanza, comparación ó analoglay por alusión, por extensión, etc. 

Los sencillos procedimientos de la derivación (33), y de la com-* 
'posición (SI y sig.) se ocurrirían fácilmente á medida que se hi- 
cieron necesarios para seguh* el desenvolvimiento de las ideas : y 
hé aquí otro copiosomanantial de voces. 

Apurado el catálogode los objetos concretos y oíateriaies, fue pre- 
ciso dar nombre á las cosas abstractas é inmateriales; y aquí entra 
otra vez la traslación de significados por semejanza. £1 abstracto to- 
mó el nombre del concreto que se creyó mas análogo ó semejante. 

Por igual ó análogo procedimiento se babrian formado ya antes 
los nombres propios de personas y de lugares. 

Y hé aquí constituida la langua^primiliva. 

117. Supongamos ahora esa lengua primitiva llevada por los. 
primeros pobladpres á las diversas regiones de la tierra, y someti- 
da al influjo de las modificaciones causadas por el clima y por el 
estado social de cada pueblo, y nos resultarán ya varias lenguas 
distintas, hijas todas de laprinpdtiva/y que á su vez serán .también 
primitivas, porque seconstítuírán fón^uos-madres de otras deriva- 
das. De estas saldrán otras derivadas , y asi sucesivamente hasta 
llegar al idioma mas moderno,. * 

118. Moderno es el castellano actual, y uno de los últimos en 
esa larga ^érie de derivaciones: profunda modificación deben de 
haber sufrido, por eonsiguiente, las raices y los radicales de la 
formación primordial; pero así y todo, aun se descubren en él 
clarísimas muestras de que el lenguaje hablado se constituyó y 
desenvolvió de la manera que rápidamente hemos bosquejado en 
los [Kírráfos anteriores. 

Con efecto : tenemos varias onomatopeyas, cómo aullar,* ba- 
lar, Jbe, cacarear, chafar, chitriar, mú, refunfuñar, sonsonete, ta^ 
rara, lar lajear, tiritar, zipizape, etc. (*), sin contar mamá, papá, 

' . (^ fij Sr. eoi|4e d^ la CoFtina,. en su Dicdúnario de Sinónimos, presenta or- 
denados 45 Verbos xastellanoi^ oaomatópieos 6 imitativos y si^iGcattvos de la 

• 7 



-74- 

pipí, y otros varios mimologismos de la infancia. Asi es que el 
orador y el poeta todavía encuentran sin dificultad en nuestro idio- 
ma los recursos necesarios para producir la armonía imitativa en 
las descripciones ó en los pasajes que la.requieran. 

Las cosas abstractas é inmateriales llevan el nombre de las con- 
cretas y materiales, eomo desde un 'principio hubo de suceder : 
asi áíiimo viene del griego anemos (aire, \ienio) ^ inteligencia de 
intüs legere (leer interiormente, lectura por dentro), virtud de vtr- 
tuSf vis (fuerza), y en igual caso se bailan abstracción^ ambición , 
atención^ deducción, fortaleza^ generalización^ gula^ imaginación, * 
lenguaje^ reflexión^ sarcasmo ^ soberbia; templanza^ vanidad^ etc. 

La semejanza, como fundamento de la traslación y extensión 
de las voces significativas de cosas materiales .y concrétas(que fue- 
ron las primeras conocidasy nombradas), se descubre tan^bien per- 
fectamente en la calificación de las cosas abstractas por mecfío de 
vocablos que expresan acciones d propiedades materiales : asi te- 
nemos colores que cAiHan, músicas tiernas, reflexiones. amarj^os, 
palabras dulces, expresiones a^rrío^, discursos brillantes i dolores 
pungitivos, imágenes risueñas, imaginaciones ardientes, ch^mzas 
pesadas, burlas sangrientas, estilos floridos, elocuencias desmaya- 
dos^ frases inocentes ,• lenguaj'es cultos, gramática^ fardos, conse- 
jos maduros, pensamientos agudos, ingenios romos, etc., etc. 

La analogía ha formado también varios nombres de objetos, 
atendiendo á su uso ó destino, como cafetera-, frutera, incensario, 
paraguas, salero, sombrilla, velón, etc., ó atendiendo ásu figura, ya 
absoluta, ya comparada , como araño, manguera, redondel, etc. 

Los nombres y apellidos, asi en castellano como en los demás 
idiomas, son en el fondo verdaderos adjetivos^ cualitativos ó cali- 
ficativos : así es que unos expresan la circunstancia del oficio ú 
ocupación, como Carretero, Escudero, Herrero, etc.; 6 ciertas 
cualidades personales, físicas ó morales,, como Bello, Blanco, 
Bueno, Galán, Manso, Moreno, Rubio, Valiente , etc. ; ó grados 
de parentesco, como Nieto, Sobrino, etc. ; ó procedencias ú. orí- 
genes, como Aragonés, Castellanos, Catalana Gallego, Soria^ 
nótete. ; ó recuerdan ciertos animales, plantas ó minerales, co- 
mo León, Lobo, Manzano, Montes, Peña, Pino, Roca, Romero, 
Talle , etc. — V. Apellido en el Diccionario. 

voz de otros tautbs animales.— Dice también qne ha logrado reunir liasia iOil' 
'OQomatopeyas castellanas de otras especies. 



— 75 — 

Los nombres geográficos están tomados de los apellidos de sus 
fundadores , de sus primeros habitantes, de sus dueños, de algún 
hecho histórico, de alguna circunstancia local ó de algún accidente 
topográfico. ^ 

De los nombres de personas se han formado naturalmente nom- 
bres de cosas por aquellas inventadas , ó con ellas relacionadas 
bajo algún con^pto, como academia (de Academo), daguerreoti'^ 
po (de Mr. Daguerre), guillotina (del Dr. Guillotin), pasquín {de 
un zapatero criticón de Roma llamado Pasquin), perillán (de Pe- 
dro 6 Pero Ulan), perogrullada {de Pero Grullo) , platonismo (de 
Platón) , quinqué (de Mr. Quinquet) , etc. 

De los nombres de lugares se han formado los nombres de co- 
sas en ellos inventadas é fabricadas, como bayoneta (de Bayona), 
berKná (de Berlin), calicud ó calicó, cordobán (de Córdoba), CO" 
(an%a , hamburgo , pergamino {deVérgñmo) , persiana, tul , etc. 

Finalmente , non omnia nomina á veteribus secundüm naturam 
imposita sunt , sed qua^dam el secundüm placitum , como dice *san 
Isidoro; es decir que en Castellano, lo mismo que en todo idioma 
ya formado, cómo obra que es dé hombres, se hallan voces crea- 
das por la casualidad , el capricho , la corrupción , ü otros acci- 
dentes particulares. Etiqueta , farfala , galimattas , y otros varios, 
cuyo origen indicaremos en el Diccionario, son una prueba de «sta 
verdad. — En Salamanca, dice Covarrubias, hubo antiguamente 
uña calle titulada del Otero, y por corrupción fué á titularse calle de 
Lulero. Mudáronle el nombre^ y hoy es calle de /esos.— En las mi- 
nas de Almadén fué un francés á plantar una máquina; él la lla- 
maba, eñ su idioma nativo, machine, y los naturales \e dieron el 
nombre de machina, con el cual continúa. — En tiempo de Feli- 
pe Y los franceses qué vinieron á trabajar en los jardines de la 
Granja (Real Sitio de San Ildefonso) llamaron mer al estanque 
grande, y mar le llamamos. 



i 19. La lengua castellana, que, por haberlo sido después de la 
corte y de los tribunales supremos de la monarquía, fue llamada 
española (dice Capman^), empezó á ser idioma vulgar ó romance, 
como si dijéseníos romano-iüstíco , hacia el siglo décimo ; tomó 
índole .y forma de dialecto culto en el reinado de Alfonso el Sa- 
bio ; adquirió cierta gi*andiosidad bajo de los reyes don Juan el 



— 76 — 

Segundo y don Fernando el CatóUco ; brilló con pompa y naajes- 
tad en el reinado de Carlos Primero ; y bajo de su hijo Felipe Se- 
gumlo se pulió, se enriqueció, y añadió á ^abundancia mayor 
suavidad y armonía. 

120. El castellano actual sé considera como formado de los 
despojos ó de la corrupción del latín, sobré la tíase de tos idiomas 
anteriores á la dominación romana, experimentando luego tam- 
bién las influencias sucesivas , y más ó menos poderosas , del go* 
do, del árabe, etc., según dejamos apuntado en el capitulo an- 
terior. ' 

Los pormenores de la trasformacion de Ibs* vocablos consistie- 
ron en las modificaciones eufónicas de que hemos hablado en el 
párrafo 81, y que mas por extenso se verán en la Tabla de las 
eufonías (142), • 

121. Los sustantivos se formaron generalmente del ablativo del 
singular de la voz latina correspondiente : asi de amoré, animo, 
arte, dolore, plebe^ timore, uniones etc., se formaron amor, áni-- 
mo, arte, dolor, plebe, temor, unión, etc.—Losde procedencia 
griega están casi todos tomados del nominativo del singular, sin 
alteración ninguna, como ágóniá, analogía, antítesis, comedia, día*- 
dema, dogma, economía, gramática, problema, sintaxis , tais, tra- 
gedia, etc., etc.— Algunos pocos sustantivos hay que tienen traza 
de haberse formado del plural, v. gr. alimaña, Castilla, cima, 
deuda, leña, maravilla, milla, seña, etc., que se creen roman- 
ceados de los nominativos ó acusativos plurales animalia, castilla, 
summa , djebita , ligna , mirabilia , millia , signa , etc. 

El plural se formó por lo común» según se cree, del acusativo 
latino del mismo número.: amores, ánimos, artes, dolores, etc.; 
ó, lo que viene á ser lo mismo, añadiendo la letra s á los singula- 
res que terminaban en vocal, y la sílaba í^s á los que terminaban 
en consonante*. 

La declinación de los nombres no entraba en la índole del nue- 
vo idioma, y se desechó. Las modificaciones ó las ideas de rela- 
ción que el latin expresa por las terminaciones llamadas casos, se 
fueron connotando en romance por medio de preposiciones : esto, 
es, en lugar de artis, arti, artem, etc., se dijo del arte, para el 
arte, al arte\ etc., 

Despuntó desde luego gran tendencia á la formación de deriva^ 
dos (45), tomando desinencias nuevas, y apropiándose, con ligo« 



- ■— 77 — 

ras modifieáeioides, muchas de las latinad. Asi tenemos tantos 
aumentativos y diminiUivos. Estos últimos eran tan del agrado del 
nuevo romance » que ya desde un principio los usaba con prefe- 
rencia á los primitivos latinos : asi tenemos abeja^ aguja, cerneja, 
costilla, cuchillo, lebrillo, lenteja, oreja, oveja, péndola, etc., 
que no s(>n .mas que positivos ó primitivos, pero formados de ios 
diminutivos latinos apicula, acula, cornicula, cultellum, etc., 
tomados ea la jacepcion de los positivos ap», acus, cornix, costa, 
culter, etc. : es decir, que los vocablos.castellanos arriba citados, 
y otros muchos análogos, son diminutivos en la forma y positivos, 
en el fondo. 

122. Los adjetivos se formaron del ablativo, como los sustanti- 
vos : asi de bono, malo, forti, prudenti, valido, etc., se formaron 
los adjetivos bueno, malo^ fuerte, prudente, válido y baldío, etc. 
— En el plural siguieron también la regla de formación dejos sus- 
tantivos. 

Se desecháronlos cmnparativos, habiéndonos quedado tan so- 
lo los formados de preposiciones ó prefijos, como anterior, cite^ 
ríor, interior, piior, superior, ulterior, etc. 

Los superlativos fueron admitidos con mas latitud , y siguiendo 
'casi las mismas reglas de la formación latina ; pero el uso los ha 
ido en cierto modo arrinconando, y relegand9 al lenguaje fa- 
miliar, ó haciéndolos servir para ciertas oalificaciones hono- 
ríficas , como excelentísimo , ilustrisimo , reverendísimo , serení^ 
timo, etc. 

Los grados de la comparación se significaron por el positivo 
precedido de voces ó partecillas especiales, como mas, mucho, 
muy, etc., mejor que por medio de desinencias pegadas al mismo 
positivo. 

123. Los verbos sufrieron alteraciones eufónicas análogas á la^ 
que experimentaron los nombres. Perdieron además la voz pasiva, 
tjue suplimos por medio de un verbo auxiliar y el participio, pero 
"adoptaron desinencias parecidas a las latinas en la voz activa. 

£n cuanto á las anomalías ó irregularidades de la conjugación, 
siguió el castellano la suerte de casi todos los idiomas; es decir que 
los verbos mas usados en lá conversación y en la composición se 
alteran ó corrompen, en sus principales modos y tiempos, por 
efecto del mismo uso. Así es qjie andar, .decir, estar, haber, ha-' 
^eff querer, salir, ser, venir, etc. , son todos irregulares en caste* 

7. 



— 78 ~ 

llano , lo mismo que sus equivalentes en los principales idiomas 
conocidos. 

Obsérvase (dice Salva) que en las lenguas, tanto antiguas como 
modernas, son casi unos mismos los verbos irregiilares, y que áus 
anomalías se aumentan á proporción que eS mas frecuenté su uso» 
el cual los gasta, ni mas ni menos que las cosas materiales. Por eso 
los verbos auxiriares haber y ser son siempre los mas irregulares. 
— ^Lo mismo ha sucedido con los nonlbres propios, siendo los mas 
usuales los que mayores variaciones han sufrido^ De Francisco se 
. han derivado Curro , Francho , Frasco , Paco , Pacho , Pancho ; de 
Joséf Pepe ; y Santiago en unas provincias es Diago ó Diego , Jaime 
en otras , Jacobo en algunas, y, si subimos un poco á los siglos 
anteriores , le hallaremos mudado en Jácome , lago , Yagüe y Jac^' 
ques. Y ¿quién soñaría que nuestra María ó Maruja es también 
Cota , y aun la Vnnca de la edad media » nombre que , como el 
de Marica, ha conservado la picaza? Este pájaro ha sacado tal vez 
del 'nombre Cota el de cotorra, que igualmente tiene. . 

1:24. La supresión de la declinación de los nombres, la casi ex* 
clusion de los comparativos y superlativos, y la reducción de la 
conjugación délos verbos, suprimiendo la voz pasiva, junto con 
la repugnancia que tiene nuestra lengua á formar palabras yuxta- 
puestas (60) y compuestas (69), denotan claramente que el caste- 
llano pertenece, por su carácter general, áJa clase de las lenguas 
analíticas, ó sea de las que tienden á expresar cada una de las di- 
versas ideas, asi principales como accesorias, por una voz espe- 
cial ó distinta. — El mismo carácter analítico se descubre en el 
francés y en los demás idiomas neolatinos. 

i25. Respecto de la trasformacion de las voces latinasen ro- 
manceadas ó castellanas, conviene notar ahora el doble procedí-^ 
miento que se advierte : el uno popular, vulgar, desconcertado^ y 
el otro científico , erudito, y ordenado. 

Asi tenemos muchas voces mas ó menos indiscretamente muti- 
ladas , V. gr. deuda, diezmo, dudar, esparcir, sembrar, etc., pro- 
cedentes de debitum, decima, dubitare, spargere, seminare, etc.; 
— y otras trasformadas de una manera reg.ular, como deliberar, 
estipendio, proscenio, repugnar, seminaria, vehículo, é infinitas 
mas^ especialmente propias del lenguaje culto y del científico. 

Esto mismo se nota qu el latin respecto del griego. Las voces 
usuales que el pueblo tomó de este último idioma se hallan capri- 



— 79 — 

ehojsamenle alteradas ó eufonizadas, mientras que las voces guI-> 
tas ó técnicas^ óomo geographia\ grammaticus, hexamekr\ hippo^ 
chrotnuSi iambus^ monosyllaba (vocabula), phUosophus^ syllaba^ 
theatrum, son dicciones latinas formadas por los literatos roma- 
nos , quienes tomaban del griego lo necesario para remediar la 
insuficiencia de su idioma, pero trascribiendo simplemente los vq- * 
cabios griegos en letras latinas con toda exactitud, sin mutilar 
inútilmente las raices, y variando^ cuando mas, muy ligeramente 
la desinencia : pareé deiorta , como dice Horacio. * ' 

Esté doble proceder, que se obserta también en el francés, 
itaFtano y demás idiomas neolatinos, es muy natural. El pueblo 
rudo necesita voces para significar los objetos mas triviales y ex- 
presar sus ideas mas comunes, y saca las palabras de* donde las 
encuentra, maltratándolas al paso y estropeando sus raices, sin 
paciencia para hacerse detenido cargo de sus^elementos silábicos, 
sin voluntad, tal vez, de acomodarse á la pronunciación nueva, y 
sin miramientos cuya utilidad no alcanza. Los eruditos, por el con- . 
trario , toman también las voces que necesitan pa^*a su orden mas 
elevado de ideas , pero sujetan aquellas á un modo de formación 
mas regular y metódico, porque saben lo que Jiacen, y conocen 
las deplorable^ consecuencias de una alteración tumultuosa é in- 
fundada de los elementos radicales. 

Los extranjeros que por causa de guerra ú ocupación militar 
quieren liablar ó tienen que explicarse en la lengua del país don- 
de se hallan, estropean las voces por el mismQ estilo que el vulgo 
indígena estropeó , según acabamos de decir, las del idioma de 
origen. Y hé aquí otro elemento perturbador (harto considerable, 
si la guerra ó la ocupación militar fue de larga duración) que de- 
be tomar en cuenta el etímologisla , según ha podido inferirse ya 
.de los ejemplos citados en los párrafos 106 y 107, al tratar del in- 
flujo del godo y del árabe en el castellano. 

i26. El etimologista debe estudiar muy detenidamente los re- 
sultados de ese fenómeno natural, y casi inevitable, de la doble 
formación, á fin de no perderse en el laberinto de stis penosas ave- 
riguaciones. 

Un primer resultado de. ese fenómeno lingüístico es que, en 
todo idionia derivado, como lo es el nuestro , las voces mas anti- 
guas, las que expresan lasjdeas mas elementales y corrientes, las 
que constituyen como el fondo de la lengua , son cabalmente las 



.r-80 -^ 

mas desfiguradas y de etimología mas oscura ó difícil dé desentra- 
ñar, porque casi todas corresponden á la foí'macion popular. 

Hagamos observar, con este motivo , que las voces derivadas no 
se encuentran, por lo_ común , tan desfiguradas como las primiti- 
, vas, en atención á que, no siendo tan necesarias, y habiéndose 
formado con alguna posterioridad, pudo obrar ya la reflexión , y 
el instinto etimológico reparó algún tanto el primer aturdimiento 
yéndolas á tomar dilectamente del latín , ó formándolas con toda 
regularidad del primitivo latino, al cual se parecen <5 acercan mas 
que al castellano. Asilos derivados arWr^o , esponsales ^ lingual f 
mensual y smiguíneo, etc., están formados con toda regularidad, 
y se parecen másalos primitivos latinos arbor, sppnsus^ línguaf 
wtensís, sdngUis, que á los primitivos castellanos árboly esposOy 
lengua, mes, sangre, los cuales, á no desviarnos de la corriente 
vulgar, hubieran dado arboleo, espósales, lengutí, mesaljSqngrí" 
neo, etc. , 

Otro resultado notable del fenómeno de la doble formación, es 
que en muchos.casos una sola voz latina ha traido al castellano dos 
romanceadas: la una popular, y la otra erudita. Asi, de acer tene- 
mos agrio y acre ; de cíavis se han formado llave y clave; de pará- 
bola tenemos palabra y parábola; de poríicus han salido porche y 
pórtico; de ratio tenemos ración y ra%on, etc. — Y de ahí naceri 
por precisión dos series de derivados, los cuales parecen diversos 
en su etimología, sin serlo realmente, como hacedero f factible, 
letrado y literato , .llavero y clavario, lleno y pleno, ojal, ojo- 
sOy etc. , y ocular , oculista , etc., racionero y razonable, etc., que 
son de una misma familia etimológica, por mas que su fisonomía 
sea diferente, y diferente su significado. — Y hé aquí otra de las 
fuentes de la abundancia, ó llánáese riqueza, del castellano; pero 
héaquí también uña copiosa fuente de voces sinónimas, cuyas 
diferencias de significado cuesta gran trabajo y paciencia deter- 
minar, dificultando entre tanto el escribir con toda precisión, y 
dando margen á controversias inacabables. 

127. Al propio tiempo que formaba el castellano las voces, fué 
adoptando ó creando locuciones, modos adverbiales, refrani^s, 
etc., y constituyendo gradualmente su sintaxis, para lo cual tomó 
bastante de la latina, sin dejar de establecer algunas construccio- 
nes nuevas, y de retener algui\as otras propias ya y peculiares 
suyas desde los tiempos mas remotos. Atendiendo á esa constitu* 



— 81 — 

cionsintáxicajespecial, formúlala gramática castellana sus reglas 
de concordancia , régimen y construcción. ' 

128. Respecto de laprosddía, si bien no guardó el castelíano la 
. aplicación tan regular y delicada de los principios del acento , de 

la cantidad y de la aspiración, todavía se reservó la bastante para 
ser una de las lenguas msisjírmqniosas. La feliz distribución de las 
vocales en sus voces» la variedad de desinencias y lá hermosura 
de Ib asonancia ó media rima , hacen mas y mas admirable y mu- 
sical su poesía. • 

129. En cuanto á la ortografía dejamos dichoya lo mas esencinl 
en el capítulo IV. * • 

• 130. Constituida la lengua, pasado el periodo de Tormacion 
popular y confusa, y un tanto debilitadas ya por el trascurso del 
tiempo las influencias de los idiomas de origen , se pulió y per- 
feccionó nuestro romance, cultivándolo con esmero los literatos 
y las personas mas doctas de la nación. Dióse principio á ese tra- 
bajo completivo en los siglos xv, xvi y xvii (en los cuales dos úl- 
timos siglos fué también grande en España el estudio del laiin) , y 
se ha ido continuando hasta nuestros dias. Desde entonces se han 
eufonizádo muchísimas voces; se han declarado, en su conse- 
cuencia, anticuadas muchas de ellas; se han variado las acepcio*- 
nes de algunas; se han extendido y multiplicado las de otras; se 
han ^cado nuevas voces del griego y del latin , y admitido las ne- 
cesarias de los idiomas vivos, sujetando unas y otras á las reglas 
de la derivación; se ha reformado el alfabeto, y por consiguiente 
la ortografía (96) ; se han abandonado ciertos giros y modos de 
hablar; se han fijado los géneros de varios sustantivos; se han 
modificado algunas inflexiones en la conjugación de los verbos; 
han caido en desuso varios participios activos, que eran de forma 
muy latina, al paso que se han introducido los participios pasivos 
contractos, que no son menos latinos, etc., etc. — Véase la Tabla 
de las eufonías , párrafos 142 y 143. 

El ctimologista debe ponerse al corriente de la historia y de las ^ 
vicisitudes de cada voz (99) ; y para lograrlo, convendrá que se fa- 
miliarice con la lectura de obras correspondientes á las varías 
épóca's jde nuestra literatura. 



mimi 



s=s 



CAPÍTULO VII. 



TABLAS ETIMOLÓGICAS. 



131. Reuniremos en el presente capitulo las varías tablas que 
dejamos mencionadas en los capítulos anteriores , y que conside- 
ramos indispensable estudiar bien para que el lector llegue con 
facilidad á descomponer ks palabras, descifrájido el valor de cada 
uno de sus elementos, y determinando su procedencia á la par que 
su etimología ó verdadero sentido. 

.Empezaremos por dar una idea de los alfabetos griego , latino y 
castellano. 

ALFABETO GRIEGO. 

i32. Ei alfabeto griego es de origen fenicio; es decir que fue trasmitido 
á los griegos por un pueblo cuya lengua casi no guarda relación alguna 
con el idioma helénico. Sin embargo, las i6 letras primitivas («y ^jlj^f 
e, t, X, X, jjL, V, o, n, p, <í, "c, u) , que los mismos griegos llamaron /e« 
nietas ó cádmicas, del nombre de Cadmo, que fue quien las llevó á Grecia, y 
que se parecen bástanle á las samaritanas, fueron suücieutes para expresar 
los principales sonidos de su lengua. Las 8 letras que luego se (ueroa aña* 
diendo, río tanto representan sonidos nuevos , como combinapíones entre ios 
sonidos elementales expresados ya por otras letras. 

El alfabeto griego ha variado no solo según ios tiempos, sino también se* 
^un los países. El mas familiar para nosotros es el alfabeto jónico (en dialecto 
jónico escribieron Heródoto, Homero, Hipócrates, etc;), consagrado por el 
uso, en el Ática, para los actos oficiales, desde el año 403 antes de la era 
cristiana, bajo el arcontado de un tal Euclides. 

Hé aquí la figura , el nombre y la pronunciacion/de las letras del alfabeto 
griego : 



— 83 — 

Pigara. Nombre. PronanelacioB. 



A, a, SXya, alpha. A a. 

B, p, 6, PíTa, beta. B 6. 
r, Y, WH-»? gamma. . G g. 
A, $, iaxa, delta/ D d. 

£, Cy ¿4;tXov, épsiloh. E e breve. 

H^ r¡y 9¡za, eta. E ¿larga. 

6, e, e^xa, lAeía. Th th ó z. 

. 1, t, IwTa, íoía. . I i vocal 

K, x, xáicira, kappa. K fc. 

A, X, Xájx65a, lambda. L í. • 

M, {x* [jLu, tny. M m. 

N, V, vu, ny. N n. 

H, {, JT, xi. X X (es ó g5). 

O, o, • ¿jiLtxpóv, ómicron. O o breve. 

n, ic, . irT, pí. P p. 

P, p, ,f¿5, rAo. R r, rh. 

2, a, ^, ^^Yi**> sigma. S s. 

T, T, xau, toM. T /. 

Y, V, u<|;iX6v, ymilon. Y y. 

A, X» X^7 • chu i ;, cA, ?. 

O, w, ü>jji¿Ya, omega. O o larga. 

«Algunos llaman vit^ á la 6eto, dándole el valor de v;^¡í%ta á la zeta;-^ 
ita á la^fa; — thüa á la theta;'^mu y nti á latwy y ny^^-tav á ía íat*; — y 
¿p«í¿on á la ípsilon ó ypsilon, dándole el valor do u, ó pronunciándola á ma- 
nera de la u francesa. Nosotros, sjn embargo, hemos creído deber prescindir 
de tales variantes^ y Gjarnos en el nombre y el valor de pronunciación que 
dejamos señalados en el cuadro. . ^ 

Con este alfabeto á la vista, el lector podrá fácilmente trascribir en carac* 
teres griegos las voces de este idioma que generalmente ponemos en carac- 
teres comunes, y leer los que dejamos puestos en caracteres griegos. De este 
modo llegará insensiblemente el principiante á leer .el griego, y quedará 
dispuesto para adquirir con expedición las nociones elementales de este idío- , 
ma, vencida la dificultad mas enojosa que es la de familiarizarse con su alfa- 
beto y silabear coü soltura. — V. en el Diccionario los artículos Alfabeto, 
Delta, Omega, Omicron, etc. 

Para lo relativo á los espiritus véase lo que acerca de la aspiración deci- 
mos en el párrafo 137. 



— 84 — 



ALFABETO LATINO. 

' i 33. El alfabeto latino tiene indudablemente el mismo origen que el alfa-; 
beto griego; pero asi eñ cuanto á la forma, como al número de'ks letras, es 
mas afine del alfabeto cádmico, que del usado después del arcontado de 
Euclides(132). 
Hé aquí las 25 letras del alfabeto latino : ' 

A, B, C,D,E, F, G, H, I, J, K, L, M, Jí, O, P, Q, B, S, T, U, V, X. Y, Z. 
a,b,c,d,e, f, g; h, i, j, k, l,m,n, Oj p, q, r, s, t, u, v, x, y, z, 

De estas 25 letrad las 6 «on vocales ((i,e,i,o,u,y)yf las otras 19 son 
consonantes. 

Dos vocales reunidas en una sola sílaba forman un diptongo, tal como a^ 
(iEtna), au(aurum),€i (queis por quibus), cii(Europa), oe (p<fina), y tií^cuí). 
El diptongo áe suele representarse con esto nexo cb, y el oe por este otro (b; 
pero las inscripciones y los manuscritos mas antiguos escriben estos dos dip- 
tongos con las vocales sueltas ae, oe. 

La í se iiace consonante , ó J, cuando liiere á la vocal siguiente ; pero los 
latinos no tenian para la consonante J*otro signo. que la vqcal I : así escribían 
ianua , maior, maius , etc. 

L^ ü vocal se convierte en V consonante cuando biere á la votal siguien- 
te; pero los latinos escribían la consonante V con el mismo signo que la 
' vocal U : así nanita , nauta (marinero), era lo mismo que navita. 

La K se emplea muy rara vez , y la reemplaza la C. 
• La Q va siempre seguida de ti. • • 

La T antes de t, si á esta se sigue otra vocal , se pronuncia Ci : v. gr. en 
prudentia, ratione, etc. ... 

LtH siempre es muda. Las consonares compuestas ó digamas CH, PH 
(igual á F), Bu y TH, solo se emplean en las voces tomadas del griego. 

V. 

ALFABETO CASTELLANO. 

134. El/alfabeto castellano no es mt^s que el alfabeto latino ligeramente 
modificado y adiciotiádo. , 

- Hé aquí los 28 caracteres de que consta : 

A, B, C, CH, jD, E,F,G, H, /, /, K, L, LL, 

a, 6, c, ch, d, e, ^ g, h, i, j, k, I, II, 

, ií, iv, Ñ, O, p, O, R, s; r, í/, F, X, r, z. 

m, n, ñ, o, p, g., r, í, t, u, v, x, y, s. 



— 85 — 

Los pormenores relatívos al Taler y é It pronanciaeion de eada letra ,110 
corresponden á osle lugar. — En cuaoCd á las hnperfecrioiie^ <ie nuestro at« 
laheto, y de los alfabetos en general, liemos diclio ya lo conreaiente en los 
párrafos 89 y 00. 

Demos ahora ^ por concldsion de los tres Alfabetos , ana breve 
idea del acento ^ de la cantidad y de la aspiración. 

i 

I 

135. AccTfTO. — Las letras y las sflabas, aun prescindiendo do su aonldopar- 
licnlar, están-sujetas á dírersos cembios en la pronunciación. Rl sonido de la 
letra e, por ejemplo, no es igual en las tres silabas de las voz griega X¿yctc, 
de la lútina véiere^ ó de la castellana re^f^'^, porque de las tres e bay una que 
está aceníuflda, es decir que se prentrocia con noas fuerza, con cierta entona* 
don que los griegos llamaban tonoi 6 proiódia^ los latinos acren/tf9 (de acct- 
nere, caneread, ad-cen/um, ad-canttim, al canto), y nosotros aotnto, 6 
acento tónico. 

Supongamos que en las roces que acabamos de poner por ejemplo las tres 
e se emiten con ¡gnal intensidad, pronunciando Xi-j^xé, vétéré, véjete : supon- 
gamos diez ó doce líneas , una ó mas pdginas, compuestas de palabras cuyas 
stlalms se pronuncien con un aconto igual, y nada Itabrá mas cansado para 
el oído que la lectura de.semejatote escrito.— Supongamos , por el contrario, 
que ninguna sílaba está acentuada, sino que todas se pronuncian con una 
flojedad igual, y resultará una monotonía insufrible.^Pero hágase que cada 
palabra de mas de una sílaba tenga una acentuada , careciendo de acento las 
demás sílabas, y se notará que estas se subordinan á h sílaba que llera el 
acento : en vez de la monotonía que nos fa ligaba en lus dos suposiciones an- 
teriores , encontraremos entonces que el vocablo adquiere cierta especie de 
uniíkid. 

Hé aquí cómo todo pueblo, por poco sensible<|uesea á la armonía del len- 
guaje, da á kis palabras de su idioma cierta variedad do acento. Esta varie- 
dad de acentuación, esta manera peculiar de modular la voz , esta especie de 
canto y como dice Cicerón {Est autem ia dicenio eliam quídam eantus), 
constituye el acento propio de cada nación, de cada provincia , de cada dis- 
trito, etc. Este acento^ producto de mil circunstancias locales y de varias 
causas especíGcas naturales, se adquiere por lo común con gran ditícultad, 
y por eso es tan difícH Irablar un idioma extranjero con el acento propio del 
mismo. De abí lo que Itamamoa acento extranjero, acento andaluz, ncenlo 
catatan, etc. 

En gií^o y en latín, el acento se llama agudo cuando tiene toda su inten- 
sidad, ffra^ cuando está un poco debilHado, y Hrcunfhjo 6 doble , cuando 
eñ una misma sílaba^ htg^, empieaa la enHston de voz por el tono alte ó 
agodo, y pasa en seguida muy rápidamente al l)ajo ó grave*— En castellano 



^í=r5:^¿»-i< 



-86- 

también hemos conservado dorante algún tiempo el acento agudo C), el. 
grave f j, y el circunflejo {") ; pero ya no se usa mas que el primero. — Vi»ase 
lo indicado en el párrafo 128. 

Dejandaá un lado las reglas del acento en griegoyen latín, diremos faii solo 
que las de la acentuación castellana se explican sin dificultad por elorígcií pu- 
ramente latino de la mayor parte de las voces que componen nuestro i-lio- 
ma (103). Si en amar y finir, por ejemplo, está acentuada la segunda sílaba, 
es porque acentuadas están en latin las correspondientes de amare finiré. 
Igual observación es aplicable á los adjetivos amable , sensible , funes- 
to, etc. , que vienen del latin amábilis, sensibilis, funéstus, etc. Los sus- 
tantivos documéntum , monuménium, etc., que llevan el acento en la c, lo 
han traspasado á h misma sílaba en las voces castellanas correspondientes 
documento^ monumento, etc. Dolor, labor, etc. , reproducen el acento , no 
de dó/or,Já6or, sino de dolare, labore, porque aquellos nombres cas- 
tellanos se formaron del ablativo latino (ó del acusativo, como piensan 
otros, que para el caso es lo mismo), y no del nominativo, según se prueba 
con varias razones que fuera inoportuno desenvolver aquí (121 y 122).— Si 
estas observaciones estuviesen mas vulgarizadas-, no cundiría él exlraüo ca- 
pricho de alterar el. acento propio y natural de muchas voces : entonces so 
sabría, por ejemplo , que es contra todas las reglas etimológicas el decir cóie- 
ga, cónclave, perito, etc., pues todas ellas justifican y legitiman el que se 
' diga , como hasta hace muy poco se había dicho siempre , colega, conclave , 
perito, éíc. i 

La analogía ha eztendid/) las reglas de la acentuación á las voces que no 
proceden del latín, como alcoba, chocolate, riqueza, etc. , etc. 

Concluiremos estas sumarias nociones sobre el acento haciendo notar que, 
en la alteración secular de las palabras , la sílaba acentuada es siempre lu 
mas vivaz día que mas se resiste ; las no acentuadas, cabalmente porque no 
es tan fuerte ó no se hace tan perceplTble su pronunciación ,' tienden á debi- 
litarse y hasta á desaparecer. Así, como el latin rara vez cargaba el acento 
en las últimas síjabas, resultó que estas, á fuer de no acentuadas , se debilita- 
ron ó se perdieron por completo al romancearse las respectivas palabras : de 
ahí tantas vocales finales mas ó menos sordas, de ahí esa abundancia.de e 
mudas que tiene el francés , y de ahí la desaparición de tantas sílabas finales 
latinas, absorbidas al parecer por la fuerza predominante de la sílaba acen- 
tuada : tal puede advertirse en eivitál-e, dolarle, sermón-e }¡ en otras mil 
voces.— El inglés, el francés, y sobre todos el provenzal, presentan también, 
en su pronunciación, muchos ejemplos de esas contracciones que sacrifican 
varias sílabas á la sílaba acentuada. 

Notable es también que, al alterar las voces antiguas, la lengua griega 
moderna procede precisamente de igual modo, esto es, respetando sobre 
todo las silabas acentuadas..— Y todo esto prueba cuánta importancia con- 
serva el acento de una lengua, hasta entre el pueblo ignorante, que no la 



, — 87 — 

esludia en los libros, y cuánto se engañaban los que tratiMTon con desden las 
reglas del acento griego, cual sí estas reglas fuesen obra artificial de algún 
gramático rancio. 

136. Cantidad.— -Las voces avOptoTro? (anthrópos, hombre, cuya primera o 
es omcga ó larga , y la segunda ómicron ó breve), vénimus 6 vénímus, pasta 
y pata, manifiestan bien euúl os, en las tres lenguas, la fuerza del principio 
quese llama la cantidad (Tro^or/j;, quantitas). Una sílaba cuyo sonido se 
alza ó se eleva^ gana en acento; y una síluba cuyo sonido se alarga, gana en 
cantidad. Este alargamiento unas veces resulla de la naturaleza propia de 
una vocal, y otras de su|705tcton delante de dos ó de tres consonantes. Gsta 
es la regla general , en griego y en latín. 

La vocal larga se considera por lo común como doble de una breve. La 
unidad de longitud ó largaria se llama tiempo. Así se dice que la breve vale 
un licmpo, y que la larga vale dos tiempos. Las sílabas dudosas óindiferentes 
son las que pueden pronunciarse yá breves, ya largas. 

La cantidad de las síbbas se explica á menudo sin dificultad por la etimo- 
logía y por la formación de las palabras^ analizando con esmero las formas 
gramaticales. ¿Por quéus, breve en el nominativo de la cuarta como de la 
segunda declinación latina , es largo en el genitivo? Porque es el resultado de 
una contracción : elus del genitivo sc»a/w5 es con tracción do uis (senatuis) ^ 
ó de uos {señalaos), en latín antiguo.— ¿Por qué es larga la penúltima sííaba 
de laudare, mon¿rc,y breve la penúltfma de Icgére? Porque el latín, como el 
griego , tiene para sus verbos ciertos radicales ó temas (23 y 24) que termi- 
nan en vocal, como lauda, mone, y ciertos otros que terminan en consonante, 
como /e^ y otros parecidos. Ahora bFen : la desinencia verbal infinitiva eré, 
combinándose con lauda, mone, produce , por una contracción bien fácil de 
comprender, laudá-ére, laudare, moné-ére, monére; al pasqque leg-erc no 
• da lugar á contracción alguna , y por tanto á ningún alargamiento. — Véase 
C(íNJUGACioN en el Diccionario. 

Estos ejemplos pueden multiplicarse al infinito, comparando las formas 
hi linas con las formas griegas correspondientes, y también algunas castella- 
nas con las latinas respectivas. 



137. AspiRAcion. — La aiptracton (itv£U{i.a, pneuma, 5piritti«) es, según 
indica su nombre, un aumento de fuerza que da el aliento á una letra en su 
ftronunciacion.^^Cl acento y la cantidad solamente modifican las vocales^ 
pero lu aspiración modiQca así las vocal^ como las consonantes. 

La aspiración tiene además la singular pro|nedad de trasformarse en una 
verdadera censonante (labial , gutural , ó dental , eto.). Gsto se ve palpabkr 
mente en muchas voces tomadas del griego: queriendo los extranjeros lis« 
cor percibir la fuerza del efpiriitu griego, pronunciaron este con demasiada 



~ 88 — 

intensidad (aunque en algunas casos con muy poca)^ llegando á constituir 
una articulaciüu nueva : m se formaron las voces latinas sex de e| , seplcm 
de ¿TTca, septimus de ISSofio; : así también de íiziot vino Vesla, de égxtaSs; 
vitío vestales ; de i'juepo? forraarvn vesj>énis;áe uirép hicieron st/;7er; decD.q 
vino sa¿: y á este tenor fornKiron los latinos varias voces^ inlroduciendo,.cu 
lugar del espíritu, una s, una v, una h ó una f,eic. Por igual mecanismo 
de la voz griega oivo^ se formó la latina t't/¿ti/n , /dando á Já t; algún sonido 
de la u vocal, que los latinos pronunciaba\i ou, según veremos en la Tabla 4e 
las eufonías al bubiar de la U. 

Sucede á veces que* eo una misma palabra^ la aspiración se trasforma ya 
en una gutural, ya en una labial, etc. En griego es muy común esta tras- 
formación; y en latín pueden servir de ejemplo las aparentes anomalías de 
qi\e proximus salga dé propior^ de que nix baga ef genitivo nivtSy de quo 
vito baga el prelcrito nixi, etc. — Ror ahí se explica igualmente cóiuo mu- 
chas palabras latinas, al romancearse en castellano ,. convirtieron una labial 
en gutural : así se explica como de atlevare y vastare, etc., pudieron salir 
aligerar, gastar, etc. — Igual trasformacion se advierte en varias voces de 
origen germánico : así de warrant hemos formado garante, de Wühelm 
hemos formado Guillermo^ ele. 

Nótese además que los efectos de La aspiración alcanzan hasta áXrasformar 
las vocales en consouantes, y reciprocamente las consonantes en vocales. De 
este últin^omodo de trasformacion son ejemplos, en latín, lavtus 6 loius, 
de lavare ó lavere, caiUus de cavere, etc. 

Todos esos pormenores son de gran importancia para el etimologista , por- 
que explican el fundamento de muchas eufonizacioi:es (77 y sjg.), y ayudau 
á establecer el modo de formación de las palabras, y á determinar su verda- 
dera filiación. 

El griego clásico distingue dos grados de la aspiración : el primero se seña- 
la con este signo (*), llamado espíritu suave 6 dulce, puesto sobre la letra; 
y el segundo sé señala con este signo (*) /llamado espiritu fuerte 6 áspero, 
puesto también sobre la letra. 

El latin no- tiene signo alguno para las sílabas de aspiración. suave, y re- 
sérvala ftpara marcarla aspiración fuerte ó medianamente sensible. — E^std 
signo fi parece ser el espíi itu áspero úa los griegos, trasíigurado ó sustituido 
por los copiantes ó amanuenses, con el objeto de poder escribir seguido, sin 
tener necesidad de levantar la pluma para señalar el espíritu* sobre la letra 
aspirada. 

£1 costetlaBo tomó la h del alfabeto latino , pero apenas ha guardado el ac- 
cidente de la aspiración , como no sea antes de la sílaba ue, en el cual caso 
algunos, -y sobre todo los andaluces, exageran la aspiración hasta convertirla 
^9f según puede notarse en los que pronuncian gUeeo, güevo, etc., por 
hueso, huevo. También es algo sensibto el sonido deh h entre dos vocales, 
como ea akonékr, albahaea y en otras voces semejaRteSi en que aryuda á 



— 89 — 

dJsliuguír bien la pronunciación. — Fuera de estos casos, la h es puramente 
etimológica, como en hablar , hembra , hilo , hanor, humilde, etc., pero 
igUHlmenle di^na de ser conservada en la escritura por las razones que deje- 
mos expuestas «n varios pasajes de estos Budimentos , y con particularidad 
en el capítulo lY. — Véase además lo que en la Tabla de las eufonías (142) 
decimos al tratar de la F y de la H. 

La variedad de efectos y la singular delicadeza. de la aspiracioH resaltan 
sobre lodo en el idioma griego. En este magnífico idioma se llega á notar que 
en los polisílabos , cuando , por un capricbo de la pronunciación ó por un ac- 
cidcHte gramatical, una sílaba piérdela aspiración, esta se traslada áotru 
letra ó á otra sílaba. — La canN'dad présenla también compensaciones aná- 
logas. 

Una misma sílaba puede encontrara modiücada á un tiempo por los tres 
elementos del acento , la cantidad y la aspiración. 

Basten estos pormenores para el objeto del arte etimológica. Lo basta aquí 
expuesto basta también para bacer comprender que ki variedad musical de 
una lengua esel producto de la concordia, y á veces de la luclia, de esos 
diversos elementos de armonía (acento, catUidad y aspiración) en combina-* 
cion con la diferencia primitiva de los sonidos, — También se comprenderá 
Sin dificultad que , bajo este punto de vista , el ciistellano y los demás idiomas 
neolatinos son notablemente inferiores al griego y al romano (i28). 



8. 



— 90 — 



TABLA DE LAS DESINENCIAS. 



138. Después de lo dicho acerca de las desinencias en los pár- 
rafos 28 y siguientes hasta el 50, solo bebemos íhl vertir aquí: 

Que vamos á dar , por orden alfabético, las principales désrnen- 
cias, inflexiones y sufijos, pues el darlas todas fuera poco menos 
qutí imposible. 

Que á continuación de cada desinencia ponemos sus variantes, 
sus varias formas literales, ó sean las modificaciones eufónicasque 
experimenta al formar las voces derivadas. • 

Que indicamos el origen de cada desinencia castellana, ponien- 
do generalmente entreparéntcsis la desinencia homologa latina, 
cuando la tiene. Creemos muy importante esta indicacipn, porque 
siendo las mas de las desinencias castellanas iguales ó análogas á 
las latinas (4o) , eí estudio de estas da mucha luz para determinar 
el verdadero valor de aquellas. 

Que indicamos solamente el valor connolativo piimario, fur- 
damental, etimológico ó mas común, de cada desinencia, pues 
fuera tarea cobrado prolija enumerar todas \^s significaciones ex- 
tensivas y excepcionales de cada una. El uso enterará fácilmente 
de las excepciones que han ¡do creando la semejanza, la exten- 
sión de significado, y á veces la casualidad ó el capricho. 

Que eríel análisis etimológico de una palabra, lo primero que 
hay que separar, ó poner aparte, es la desinencia ó el sufíjo-{que 
siempre expresa una modificación, una derivación), para llegar 
con mas facilidad al elemento radical (que es el que expresa la 

idea principal y primitiva). 

• . _ ■ . ■ 

Able (a6i7ts).— V. Ble. 

Abulo, ablo, áoulo, elc. Son las desinencias bulo, blo, culoj etc., con 
una a eufónica. — V. Culo, bulo. 

Aoeo, áoea (aceus). — V. Eo. 

Acó, aoho (de la Italiana accio, (tccia). Desinencias sustantivas, que 
connotan inferioridad, mala calidad ó extravagancia de la cosa, como en 
libr-aco , pajarr-aco , popul-acho , termin-acho ; — y á veces además aumen- 
to , confio en hombr-acko^ ric'acho , vulg-acho , elc. 



— 91 — 

Acó (acus), en los adjetivos^ es análoga á ico, en su connotación , como 
al ú iiy y opeuas se usa mas que en algunos nombres genlilicios^ como aus^ 
ir i' acó , 'pol-aco , ó en otros greco -Salinos, como afrodisi-aco , hipocondrí- 
aco, etc. 

AohoD, achoaar Aumentativa , ó como superlativa^ ft.milíar: bon-ackon, 
fresc-achon, etc. — V. Acó , Acho y On . 

Ad — V, Dad y Tad. 

Ada. Es colecliva^ ó envuelve la idea de muclms cosas ó individuos de una 
misma especie , cpmo se ve en los sustantivos femeninos arm-^tda , cabalg- 
ada, estac-ada, toreada, vac-ada; — también denola la capacidad dé ios 
cosas, como en calder-ada, ccsi-ada, lonel-ada;T'6h duración, como en 
añ-ada y jornia da^ temf oreada; — y, por último, denota acción , golpe, 
como en combada, lanz-ada, manU-ada, palmeada, pedr^ada, puñal^ 
oda, Qic, 

Ado {atusj. En los sustantivos es análoga ú ura, y denota empleo ó dig- 
nidad y cosa á ellos referente, como cuerpo ó congregación de las personas 
constituidas en diguitlud, su jurisdicción, etc.: apostol-ado, cond-ado, 
comul-ado, magistr'ado , obisp^ado, pap-^do, principiado, rein^ado, 
sen-ado, etc. — V. Ato, Azgo, Ida y Ura* 

, Ado, ADA {alus,%tus,utus), enlos adjetivos, denota semejanza' de color, 
como eñ amítin-ado, azafran-ado , bronce^ ado , jaspe-ado, plale-ado, 
etc.; — ó semejanza de olrns cualidades físicas, conio en abarquill-ado, 
acanal-ado , acaramel-ado ¡ acorch-ado, agaxap-ado , etc.; — ó cualida- 
des varias , como en bdrb-ado, dení-ado, logrado, etc. — V. loo y Udo. 

Ado es también desinencia participial pasiva de los verbos en ar. * 

Aje. Del bnjo latín a^íwm, convertida por el francés en age, y por elita- 
imnoenaggio: formada, según parece, del verbo latiqo agere 6 de su fre- 
'Cuenlalivo agitare. Así denola acción en los sustantivos abord-aje, homen' 
aje, hosped-aje, lengu'-aje (de linguam agere), ultr-aje (de ultra agere), 
vasalf^aje, vi-aje, etc. Pero en otrus denola conjunto, ^uego, serie de co- 
sas que pertenecen á un todo, como en balcon-^je, bestiaje, equip-^aje, 
fard-aje, foU-ajc, herr-aje, plum*aj§ , ventan-aje, etc.; — y en otros Heva 
la misma idea de inferioridad ó desprecio que ajo, como en brebntje, fard- 
aje, herb- aje, mataloU'aje, pot-a je, ele. 

En lin-aje seria el aje, según algunos eiimologistas, una contracción 
de generis^ pues miran diclia voz como sincopada de lineaje, y compuesta de 
linea generis. 

Ajo.' Connota ruindad, extravagancia do la cosa, desprecio qne hacemos 
de ella: colg^ájo, comisUr-ajo , espant-^jo, estropea jo; latin-ajo, ping- 
ajo, trap'OJo, etc. 

- Al , Ar.' Desinencia sustantiva de oscuro origen y de connotación colee-*' 
liva , es decir que denota mucbos individuos ó muchas cosas de una misma 
especie, como arén-al, arroshal, ceremoni'al (colección do ceremonias), 



— 92 — 

gw^anz-al, oHv^ar, pitear , rüu^al (coloccioii de ritos, ó el libro que los 
contiene), rofMr-al , etc.;— *ó indica símplemonlo la abundancia de la cosa 
eipresada por la base ó el elemento radical , 6 el sillo en que abunda , como 
en barrüs-al , cenag-Hil , todas- al y c\c. 

En los adjetivos, tas desinencias al y ar corresponden á las latinas alis y 
aris, que se juntan á una base nominal, cosno augur^i, fat-al,'mort-<ii, 
natur-al , virgin-al, eic. Exceptúase Uber-al, formado del adjetivo libar, 
libre. La desinencia al, alis^&e convierte por lo común en ar, aris, cuando 
la bose lleva una / , como en famüi^ar, mt7i¿-ar, palmear, perpendículo 
ár, sol-ar, singul^ar^ etc. Son excepciones de esta regla de eufonía 
fluvi-aly pluvi^al, teóloga, etc. — ^Los adjetivos de estas desinencias 
expresan que la idea de' su radical conviene, pertenece &es conforme, á la 
cosa cuyo nombre caliücan; poro esta caliGcacion no se reCere á la esencia 
ó al fondo, sino ai exterior, ú la forma, á lu situación en el espacio, á la 
duración, al destino, etc. 

Ar, según lo diciio, no es mas que una variante eufónica de al. 

Alia, ualla, utma, vxa. Desinencias análogas & aco^ acAo, scguq pue-- 
de notarse en antigtiHilla , can-alia, cam-uza , ch^usma, genl^usa, 
gent-ualla, etc. — V. Isma. 

An. Desinencia, y suGjo, de signlílcacion activa en Aara^-an, holgaz^an; 
— de signiOcacion varia en los sustantivos af-ctn, bat-an, capit-anj iafet-^ 
an, etc. ;•— y gentilicia en a/em-on, cafa2-an , etc. 

A»a. Desinencia ó sufijo de significación varia en los sustantivos almorr^ 
ana, mangana, membr-^ana, porcel^ana, sot-ana, vent^ana, etc. — Es 
también terminación femenina de los nombres en ano, 

Ana es igualmente desinencia latina añadida i los nombres propios, y 
equivalente á colección, cosas de, anécdotas relativas á, según puede no- 
tarse eh Sealiger^ana (colección de las conversaciones de Escalfgcro con sus 
íkm\g09),Menagi-ana,Sonapártirana,y otras varias voces de igual formación. 

Aaeía, Eooia. Los adjetivos en ante y en ente (en latín ans, antis , ens, 
entis), los mas de los cuales son participios de* presente, 6, cuándo menos, 
adjetivos verbales, forman sus sustcfitivos eu anda y en encía (del latía 
anUa, eníia), con cuyo elemento desinencial connotan acciop, y acción pre* 
seule, habitual, estado permanente, cualidad duradera, etc.: abundr-ancia, 
eonst-ancia , contingencia, eteg'^ancia, frag'an€Ía,ignor*anciá, impud- 
encia , indulg-encia , penit^encia , eic. 

Aneon, — V. Arron. 

Ando (andus). Es sustantivo-adjetiva verbal , como aumentativa ó 
superlativa, y connota la necesidad de que se baga, ó cumpla lo expresado 
por el verbo, según se ve en los adjetivos inf-atido, nef-ando, vener^ando, 
vü-ando, etc. — En estos adjetivos , y mas señaladamente en los. sustan- 
tivos edue^^ndo, gr<idu^and>o , laure^ando, orden^-ando , etc., viene á 
tener Ja fuerza del participio de fuUiro en diitde los latines. 



^ 93 — 

A!<DO (ando) es tafflinen'iafieiioi) geruttdiva da los verbos en ar: am- 
ando y enseñ-ando , estudi-ando , pase-ando , etc. 

Aneo, áne* (aneus). Sinónima de las adjetivas atiOf ario, eno, etc.: 
v.-gr. coet-áneo, contempor-áneo, mediterr-áneo, ped-áneo, simultr^neo, 
sufragr-áneo (en lo anlísuo tufrag^ano) ^ ele. 

Ano, «na (flwiuí). De&ioencia adjetiva que corniola referencia al lugar de 
donde saca su origen una persona ó una cosa, al lugarde donde procede ó al 
cuul pertenece originaríamenle; y, por extensión, esta relación da perte- 
nencia pasado la idea de lugar á la de ^cta, escuela, partido, religión, 
género y especie, etc. Asi, pues, la desinencia ano denota pertenencia, 
procedencia, nación, etc.: afric-am, castell-ano, cristi-ano, pag-ano, 
parroqui-ano , riojra^o , troy-ano , valencp-ano , etc. 

Ante, Ente (ans, aníit, ens,:entis). Connotativa de empleo, desti- 
no^ seda , profesión, industríü , ocupación, etc. , y participial activa de los 
verbos en ar : ayud^ante, comand-ante, comedi-ante, congreg-anle , 
escribi-rentet intend-ente, march-ante, pas^-atUe, pemt-enteyteni-ente, 
vel-anle, etc. — También son desinencias de mucbos adjetivos ci^ya significa- 
cion tiene algo de participio activo, como en cdU-ente, clem-ente, dec-entej 
fulmin-ante, néglig-enté, ped-ante, prud-ente, $emej-ahte, etc. — Son 
desinencias sinónimas de ario, dor, ero, isla, sor y /or. ^- Véase Ancu, 
Encía. " , 

Ansa. Desinencia tomaila del vascuence,. y análoga á ancia, como se ve 
cu alab-anza, and-anza, bon-anza, mat-anza, tardr-anza, us-anza, etc. 

Ar {are). Desinencia infinitiva ó abstracta de los verbos de la primera 
conjugación : am-at , disipar, t>eíier-ar , etc. 

La desinencia ar se convierte en ear ó itar para los verbos^ frecuentativos 
ó iterativos, como a^-tíar, dorm-ítor, /broe;-ear, papel-ear, pern-ear, 
vis-itar, voc-ear, etc. ; y en izar para ios imitativos , como gargar-izar^ 
greo-izar , latin-izar, secular-izar, eic» — Ar toma además otras varias 
ante-desinencias, qtie asi pueden considerarse tales, como sufijos añadidos 
á la raíz paraconverürlaen radical ó tema (24), ó para connotar alguna idea 
especial ó accesoria. Hé aquí resumidas las principales formas que reviste ar: 

e-ar amarill-ear. 

fer-ar.„ voci^^ferar: 
fic-ar,,., vcri-ficar. 
ger-ar.,. mori-gerar. 
gu-ar..,. apac-i-guar. 
ic-af. ..: claud-icar. 
ig-ar.,~. c^ist-igar. 
ig-uar,,. sant-iguar. 

il-ar tir^ilar. - 

tj5-ar.... abtndefHzár. 



— 94 — 

Véanse esas desinencias en el lugar correspondiente de esta Tabla, y ade- 
más Conjugación en el Diccionario. 

Ar es también desinencia de nombres sustantivos y adjetivos. — V. Al/ ar. 

Ario (arium, arius). En los sustantivos denota profesión 6 ocupación, 
siendo en este caso análoga á ero, como en boticr-ario , estatu-ario , lapid- 
ario ^ not^ariOi etc.; — ó la persona á cuyo favor se cede ó se liace algo, 
como en arretidal-ario , concesion-^rio , consignat-ario , mandat-^rio^ 
pension^ario , usufructu-ario , etc. ;— ó el sitio donde se juntan ó se guar- 
dan cDsaS'de la especie que los mismos nombres declaran , ó aquello que ¡as 
contiene, en cuyo caso es también desinencia aflne de ci'o, como en cam- 
pan-ario, er-ario, herb-ario, incendiario , os-ario , relie-ario, sagr-crio, 
etc. ,. que denotan el lugar ó el depósito de las campanas, del dinero, de 
las yerbas^ del incienso, de los liuesos, de las reliquias, de las cosas sngra- 
cbis, etc.; y como en anti fon-ario , devbcion'^rio , diccion-ario , ejenipl— 
arkfy epistol-ario , sermon-ario, ^c. , que signilican los libros que con- 
tienen las antífonas, las devociones, las dicciones ó voces de una fcngt:a, 
los ojcmptos, las cartas ó epístolas, xina colección do sermones, etc. 

Ario, aria (aritÁs), es también desinencia adjetiva y de con notación ^aria: 
contr'-ario , neces-ario , ordin-ario { plen-ario , eolit-ario , el0. — ^ Es gi*n- 
tilicia en bale-ario, can-ario, etc- 

Los nombres en ario tienen la traza de ser adjetivos de adjetivos, porque 
ario (arios) está compuesto de ar (aris) y de teóricos) convertido etf io (ius) 
pop abreviación ó síncopa- : así es que ordin-ario viene á coíupoijcrrto de 
ordin-ar-ico, solit-ario de solit-ar-ico, etc. Dealií resulta gran sinonimia 
entre los adjetivos en ar, ico y ario (como quien dice en ar-ico)^ cuj*as-di— 
ferencias de significación y uso son tan varias como dignas del mas atento 
estudio. — V. Al, Ar, Ico y Orio. 

Arron. Aumentativa, pero con la idea accesoria de inferioridad, despre- 
cio ó desagrado : bob-arron , dulz-arron , hues-arron , nub-arron , etc. — 
Esta desinencia toma á veces la forma ancón, como en vej-ancon. 

Aseo, asea. Esta desinencia sustantivo , y que se cree de origen vascuen- 
ce, unas veces da fuerza aumentativa , como en chub-asco, nev^asca ó wet*— 
asco, peñ-asco (puna granile);— otras tiene fuerza diminuliva , como en 
pincarr-asca 6 pincarr-asco (una especie de piíió pequeño), vard-asca (va- 
ra ó ramo delgado ) ; — y otras veces es colectiva, como en hojar-asca, etc. 

Astro, astra. Oorrespoiule á la desinencia latina asier^ diminutiva según 
Escajígero, y aumentativa por ironía, según el Brócense :de todos modos 
connota desprecio do lo significado por la base radical ó por el primitivo , ó 
es desinencia despectiva , despreciativa, como en cam-astro (una mala ca- 
ma), crilic-asiro i filosof- astro , medie- astro (un mal médico), poet- 
astro, etc. Vese, pues, que astro (muy atine de ote) dice domo inferior, no 
legítimo, bastardo r según se notará en kij-astro; en bis varias acepciones 
do padr-astro ; en meni-a9tro ( menta silvestre ) ; en peg^ostre 6 peg-ote (el 



— 95 — 

convidado que $c pega, ó no legítimo); en pin^astro (pino silve^re); en 
po//-as¿ro (polio mus que sazonado , enirado en días) , ele. Ei autor del re- 
irán Madr-<is Ira, el nombre le basta , debió comprender bien el valor con- 
nolativo de esta' desinencia. 

Ata. Sinónima de ada en casi todas sus connotaciones, según puedo ver- 
se en brav-ata, cabalg^ala, colegi-^ta', opia^ata, piñon^ata, repas^ 
ata , etc* 

Aiil [atilis). Añadida á una base nominal , se refiere á los adjetivos en al 
y en ü como Ia.ef pede al género* Esta desinencia no expresa mas que la re- 
lación locül , es decir la de morada ó habitación del sujeto en el lugar ó sillo 
designado por el radical del adjetivo : así se ve en acu-^átil (lo que vive en 
el agua), sax^il (lo que vive entre penas), wm6r-íi/t( (que está en la som- 
bra, sombrío), y algunos^ pocos, muy pocos, mas, porque aqui nosebabla de 
los adjetivos ver|)ale's (como nat^il, vers-átil, vol-átil, etc.), que tampoco 
son muclios, pues estos^se refieren & la desinencia t7 (la latina ili$, ibilis). 

Ato\aitisy Dignidad, empleo, jurisdicción , como en arcediano ato, 
bajal^ato , canonic-^to , cardenal-^to , deati'-ato , generalízalo , patron^^ato, 
prior-ato, etc. — V. Azgo y üra. — Es como diminutiva, ó da idea úe pe- 
quenez, en ballen-aio , cerv-ato, lob-ato , y algunas pocaS voces mas. 

As (ax). Añadida ú un radical verbal coimota una inclinación, casi siem- 
pre desmesurada , á ejecutar lu acción sígniíicada por el verbo, á veces basta 
la pasión, ó un hábito que llega á ser manía ^ es decir, que casi siempre.de- 
iiota un defecto : aud'az,locu*az, rap^^z , vor-az, etc. Otras veces, sin 
embargo, connota simplemente la acción misma, casi á la manera que los ad- 
jetivos verbales en ante, ente, dor, sor, lar, como efic-az , fal-^az, (engaña- 
dor), mtn-Oj5 (amenazador), sag-az, etc. — El adjetivo cap-az se acerca mu- 
choá 4a siguiíicaciou de los adjetivos en ble : así el francés dice cap-able. 

Asa. Desinencia sustantiva , connotativa cíe la idea de aumento ó abun- 
dancia , pero como acompañada de la idea accesoria de menosprecio ó de in- 
ferior calidad : besti-aza, carn-^za, mel-aza, ole-aza, oll-aza, sangr- 
aza ó sangu-aza , vin-aza, ele. — Una madr-aza es una madre que mima 
demasiado á los hijos , y por consiguiente una mala madre.— ^^u-Ojsa y bab- 
aza nos dan -una jdea de inferioridad mezclada con asco. 

Asgo y, antiguamente, Adgo. Denota empleo, encargo, preroga ti va, juris- 
dicción, y á veces^el parentesco de las personas siguifícadas por el primitivo : 
albace-azgo, almirant-^zgo, compadr-azgo, herman-azgo, maestr-azgo, 
mat/or-azgo,pap-azgo (lioy pap-ado), patron-razgo, etc. — V. Ano y Ato. 

A*o. Aumentativa , como en ladron-azo, perr-azo ; — y otras veces con- 
notativa de la idea de golpe dado con algún cuerpo ó instrumento, ó del efec- 
to causado por este golpe .: broch-azo, l(ñig-azo, sabl-azo, trabuc-azo, 
zapat-azo, etc. 

Axon. De conootacion varia , según puede notarse en arm-azon , capar- 
azón ^ cerr^azon^ cor-azon, pon-azon,rodrig-azon, vir-azón, etc, 



— 96 — 

Porlorque pueda contribuir á fijar el valor de e«ta desinencia, diremos 
que Puigblanch opina que el nombre cor-^json^ uo es el latino cor au- 
mentado de dos silabas (como vulgarmente se aíírnm)^ sino un diminutivo 
liso y llano como cualquiera de los que tenemos en qn, sin que la filosonu de 
ios idiomas permita decir otra cosa; de modo que niega basta la posibilidad 
de que una nación se convenga en añadir una silaba , y mucbo menos dos , á 
un vocablo, no mas de por añadirla. — V. On. 

Ble. Déla desinencia latina bilis ó, con la t de enlace, ibilis, que se con- 
vierte en abilis ó en ebilis para acomodarse á los radicales de la primera ó do 
la segunda conjugación. También el ble castellano se convierte, mediante una 
vocal eufónica, en able, eblCfible, uble. Esta desinencia adjetiva verbal ex- 
presa la. posibilidad, la capacidad, de bacerse ó volverse lo que indica el radi- 
cal del verbo : por esto la llaman desinencia facultativa pasiva. Sirvan de 
ejemplo : am^able, cre-ible, del-eble, fhcl-ible, f-éble^mu^eble^ plaus^ 
ible , prob-able, sol-uble ^vol'-uble , etc. — V. Able, Átil, Ible, etc. 

Bve. Desinencia de algunos sustantivos que en latín terminan en men, 
como legum-bre , ium-^e , nom^bre (en lalin legu^-men, lu-m^n, no- 
men) etc. ; y de otros que en latin tienen terminaciones varias, como co- 
bre y hom-bre, po-bre, etc. La desinencia bre, en los sustantivos, parece de 
drígen árabe. — V.^Umbre. 

La desinencia bre en los adjetivos es la latina 6er ó bris, bre (muy pareci- 
da á Ja desinencia adjetiva bar de los alemanes, del antiguo verbo liaren , lle- 
var^ en griego p^eretn y en latin ferré) j sinónima áeferjfera, ferum, en cas- 
tellano fero, fera: de suerte que hrc hace significar á los adjetivos (todos for- 
mados de sustantivos ) de esta desinencia que el suj«¿o por ellos califieatfo 
Ueva en sí , contiene ó presenta , lo expresado por el radical. Asi puede no* 
tarse en céle-bre ^fúne-bre , lúgu-bre, salo-bre , salu-bre , etc. — ^V. Fbro, 

PERA. 

• * 

Band0, bunda (6undus). Desinencia de algunos adjetivos verbales, y 
eonnotatíva de aumento ó del grado superlativo : furi-bundoy meditabundo^ 
mori-bundo (muy cercano á morir), nausea-bundo, tremé'4mnd0y vaga- 
bundo, etc. — Son sus sinónimas las desinencias ando^ cundo, endo, isimo, 
oso, etc. ; y equivale también en muchos casos al participio de presente, ó á 
^os adjetivos enante, ente, aunque siempre cooja idea accesoria de auodeiilo. 

Guloy bulo, blo, bro, eto^ gtot tiro, ulo. Desinencias tomadas de ia latina 
cuUtm (antiguamente c¿um}, conmutada en bulum, brum, crum^trum,ulum, 
^un las exigencia» de la eufonía. El culum latino es culo en cená'-culo, 
€8pectá-culo,invemá-culo, obetár^culo, orá-culo,piná''Culo,propugná^culo, 
8Ígná-oulo^ sustentá-culo , taberntHCulo , vehi-culo , eic; — es bulo, en 
eonciliá'4ndo, etc. ;— y se tranforma en blo en esta^-blo, voca-blo, etc»; •— 
en pro, ero 6 gro, cuando le precede una ¿,como en candela-bro , mila-gro, 
felino, $epÍA'^cro,simula'-ero^ etc.;— en ^o, como en cláMg*^ro (dedatid- 
o, conmutada la <i en s)',^eauh cuando la base 4 radical termina en ^ ó c, 



— 97 — 

como se ve en cing^uh, vínC'Ulo,eic, — Son desíuCDcias de {sustantivos verba- 
íes^ y connotan el medio de producir una acción, el instrumento de una 
acción^ ó el lugar donde estji se ejecuta. Así orá-culp (ora-culum) era el 
medio que empleaban los dioses para responder á los hombres que les con- 
' suttaban; mila-^ro (mtra-culum) es un medio de admirar, de maravillar, de 
mtrart, etc.. 

Culo, gula (culum), es además desinencia diminutiva, como en flós-culo, 
opúS'-culOfós'^ulo, tubér-culo, y áemás diminutivos de origen^ todos es- 
drújulos, y de forma enteramente latina.— Véase Elo, ulo, etc. ; y también 
DnnifDTiTos en el Diccionario. 

Cundo, cunda (cundus). Desinencia adjetiva verbal, muy análoga en su con- 
notación á las ando, endo, undo, bundo, etc. , según se ve en fa-cundo (de 
fari), fe-cundo (del inusitado feo), ira-cundo, rubi^'<mndo , etc. 

Dad {tas, itas). La desinencia castellana dad, idad, tad, es la latina tas, 
en griego ty); (tes). Lá desinencia tas se convierte en itas, medíante la i eu- 
fónica ó de enlace^ cuando el radical tergiina en consonante. Lo propio su- 
cede, aunque no tan generalmente , en castellano, convirtiendo el dad en 
idad. El tas ó itas latino es á veces tad en castellano : dificul-tad, facul- 
tad, liber-tad , puber-tad , ete. ; — á veces dad, como en bon-dad, ver-dad, 
etc.; — y á veces idad, como en atroz-idad, Üebil-idad, fidet-idad, etc.^ 
— Los sustantivos de esta desinencia formados de adjetivos latinos en ius, 
'terminan en iedad (ietas), como ans-iedad, p-iedad ,'var-iedad , etc. — 
Estos sustantivos se fot^maron, como casi todos, del ablativo latino (121), 
y lo prueba el hecho de que el castellano antiguo conservaba en muchos de 
ellos la t etimológica,- escribiendoj por ejemplo, cari-dat,- igual-dat, ver- 
dcU, etc., que se asemejaban mas á las respectivas voces latinas caritate, 
aqualilate, veritate, etc. Y en las primeras épocas del romance castellano 
hasta se conservaban las dos í , í, v. gr. en beltat, egualtut, honestetat, etc., 
ü la manera que las conserva el catalán, que convierte el tas la^'no, ó tate 
del ablativo, en tat, y como el francés, que lo ha mudado en /¿-—El portu- 
gués convirtió el üas, tas, 6 itate, tale, en idade^ dade , diciendo cidade, 
falsidáde, santidade, unidade, verdade, etc. , conversión que también hizo 
por algún tiempo el castellano, pues se áecmamistade, meatade, etc., por 
amistad, mitad, etc. 

Estos sustantivos se forman, por regla general, de adjetivos. Exceptúanse 
unos pocos, cov[H>autor-idad, ciu-dad , que se forman de otros sustantivos, 
y potes-tad, volun-tad, etc., que se derivan de verbo. 

Los sustantivos de esta desinencia connotan en abstracto la cualidad ex- 
presada por su' radical. Así 6onííací,.crue/dad, «connotan la cualidad abstrac- 
ta de bueno, taruel. Pero esta abstracción no es tanta, tan elevada^ ó en tan 
alto grado, como la que se connota con los adjetivos correspondientes sus- 
tantivados y con el artículo neutro, como lo bueno, lo bello, lo cruel, lo justo, 
etc. Los femeninos en dad expresan una abstracción, pero todavía como ca- 

9 



' _ 98 — 

raclerísl¡ca,cal¡fical¡va ó propia, de una persona ó cosa; y los adjetivos neu- 
tros expresan algo como sustancial, como esencial, é independienlede las rea- 
lidades^ Los femeninos en dad expresan cualidades, y los adjetivos neutros 
toniados suslanlivadáraente expresan seres ideales en quienes se hallan 
completamei>te realizadas las cualidades. Así la bondades una cualidad abs^ 
tracta, pero que todavía participa de concreta, porque siempre se refiere á 
unapersona, á una acción, á una cosa, ele. ; al paso que lo bueno es el colmo 
de ja abstracción de bondad, es el 6¿c/ípuro, como absoluto, realizado y co- 
mo existente de por sí. 

Los sustantivos en dad, idad, tad, etc., significan cualidad abstracta, pero 
todavía inlierente al sujeto, ó á la cosa, cualidad permanente; y en esto se dife- 
rencian do los sustantivos en or, los cuales, por otra parte, casi todos se deri- 
van de verbo, mientras que los en ad casi todos se derivan de adjetivo. — V. Or, 
así como anciaf encia , ez, ia, icia, on, ud, ura, etc., que son sus sinónimas. 
Dor, dora (for, ín'x).—V. Or. 

Ear (are). — V. Ar, y nótese además que muchos de los verbos en ear 

sacan su connotación frecuentativa (y al mismo tiempo como diminutiva) de 

N Id circunstancia de estar formados de nombres en «o, como bombardéate 

centell^eaff clamor^earf gorj^ear j inenud-eafy derivados de bombardeo, 

centelleo, ctamoreo, gorjeo, menudeo, eXc. 

Añadamos también que hay varios verbos que,sou esencialmente frecuen- 
ta'ivos, y que sin eipbargo no terminan en ear, ni en itár (ni én üare en la-^* 
tin). Talesson ciertos verbos intensivos ó frecuentativos especiales, formados 
comunmente del radical deJ supino de algunos verbos de la tercera conju- 
gación, y .que han sido romancea'dos sin fijarnos en su origen, como cantar, 
captar, cursar, dictar, prehensar'ó prensar, pulsar, tratar, eic, de canta» 
re, captare , cursare, diclare, prehensare, pulsare, tractor e, eic» , que en 
latia son una especie de frecuentativos formados de los supinos de canere, 
capere, currere, dicere, premere,pellere, trahere, etc. El verbo mutare 
(mudar) es frecuentativo de moveré (mover), y salutare (saludar) es tam- 
bién frecuentativo de salvere (estar bueno ó sano). 
Eble(e6í/w).— V.Ble. . ■ 

Ee^T (scére). Desinencia verbal incoativa, esto es que connota la ideade^ 
que una acción empieza á verificarse ó se está verifioundo,\lequeuna perso- 
na ó cosa principia á entrar eq tal ó cual estado.-— La desinencia seo, y eii 
e\u}(iiúú\o scére breve, daba los verbos incoativos, formados en su mayor 
parte de verbos de la segunda conjugación á cuya, desinencia propia se sus- 
tituía escére (que es de donde toma origen nuestro ecer), y á los cuales se so- 
lia antepo/ier un prefijo. De e$tos incoativos verbales (inchoativa verbalia) 
tenemos pocos en castellano : conval^ecer, enard-^ecer y escand-ecer pue- 
den servir de ejemplo.— El mayor numero de nuestros verbos incoativos es- 
tán formados de adjetivóse de sustantivos (^c^oa¿2vanomma¿ia), como 
aman^-ecer, anoch-ecer, enalt-ecer, encalv-ecer, endent-ecer, engranda 



— 99 — 

• - 

eceVy enorgull',ecer (como se empeñan en decir algunos, caslcllanízando bien 
ó nial e\ enorgueillir de los franceses, sin hacerse cargo de que esios nó lle- 
nen engreír, ensoberbecer, envanecerse , erguirse,}; hn^ia ergullir, si bien 
anlicuado/que valen tanto y mas que enor^cí7/tr), envej-ecer, flor-ecer, 
fortal-ecer (sinónimo de forti-ficar), rejuven-ecer, etq., etc. 

Hay algunos verbos en seo ó en ecer cuyo sentido incoativo se ba perdido, 
ó que se lian formado de radicales no conservados por el uso, como adol-ecer, 
cr-ecer, etc. 

Eda, Edo (etum). Desinencia sustantiva que denota colección, reunión, 
multitud: aceb^edo\ alam^eda, arbol-eda, fresn-eda, humar^eda, olm^ 
eda , polvar-eda, sak-eda, viñ^edo, etc.— Es desinencia análoga á la lali- 
na etum^ y aOne de ada, al y ar (V.). 

Ego» iego^ ega, iega. Cualitativa y gentilicia: aldean-iego , andar-icgo, 
gall-^ego , gr-iego, judi'^go (anticuado por judaico 6 judíi»), lalr-iegó, 
manch^ego, palaci-ego,pas^iego, pinar-nego, serran-iego^veran^iego, etc. 

Ejo, eja. Desinencia diminutiva, análoga en su significación á la latina ula, 
culüf según puede notarse en animal-ejo, caball-ejo, call-eja, canalla, 
castill-^jo, etc. 

El. Desinencia (ó mas bien sníijf) de connotación varia, pefn originaria- 
mente dimhmliva, en las sustantivos cart-elfCord^cl, laur-el, lebr-elt wiah/- 
él, plani-elfpast-el , etc.; — y adjetiva que connota la pura cualidad en 
cru-el, fi^el, nov-el, y algunos pocos mas que en latin llevan la desinencia 
elis, variante de a/is.— V. Klo. 

Ela (éla). Expresa la acción del verbo radical , pero como deteriorándola, 
quitándole algo do su importancia,* según podemos notar en corrupt-^la, 
locu-^la, secu-ela, etc.; lo cual depende sin duda de su semejanza'con lus 
desinencias diminutivas. — V. Elo y üelo. 

- Ela se encuentra también como desinencia de nombres de significación 
varia, como client-elay parent-ela, tut-ela, etc., todos (Je forma diminutiva. 

Ela lia tomado la forma ellaan quer-ella, que viene del latin quer-da, 

Elo, ela {eílus, ella). Diminutiva : cap-elo, escab-elo, anticuado de escab^ 
el , escalp-^lo, lib-elo , etc. — Ello , ella , debe considenirse como una forma 
de cto, ela , v. gr. en donc-ella (de dona, mujer, por domina) , ceni-ella 
(del \'ÁÍ\\\ scini--illa)^resu'^llo , etc. — Es evidente la suma afinidad que hay 
entre e/, elo,- ela, ello, ella, etc. — V. Ulo. 

Ena (ena). De connotación y procedencia varias en alm^ena, cad-ena, 
mel-ena , verb^ena , etc.; y colectiva y numeral en cuarent^ena-, doc^ena, 
novena, etc. — V. Eiso. 

Encía. — V, Ancia, 

Etico, enea. De igual valor que engo y ento : — y gentilicia en ibiz-^nco» 

Eñdo [endw), l^djetiva yerbal, connojativa de aumento y de la misma idea 
de necesidad que ando : así se ve en estupendo, horr^endo, ¿rem-endo/etc. 
— Estos adjetivos, y también otros que con frecuencia se sustantivan , como 



-- 100 — 

diviár-endoy tnin-endo, stutra^-endo ^ elc.> vienen á tener la fuerza deJ par-» 
licípio de futuro en dtís latino.*— V. Ando. 

Endo, y, con la í ó la ^ de enlace , Iendo , Yendo {endo , iendo). Inflexión 
gi;PundÍTa de los verbos en er y en ir, al radical de los cuales se añade, por 
regla general de formación, i-endo, si acaba en consonante, ó y-endo, sí 
acaba en vocal : abr-iendo , atra-yendo , cos^imdo , defend-iendo , ^ec- 
iendOfflu-^endOfle-yendOfO^yendo ypul-iendOfeic, 

Engo, eng.a. Pertenencia, referencia : abad-engo, abol-^engo, camarl--^ 
engo, rea/-en^o, etc. —Esta desinencia es como una variante de ciento : así 
se dijo /r*o/-en^o , y hoy /ff-oicnía. — V.Olento. * 

Eno (enu5/ycasi equivalente á i^fis). Adjetiva, que connota cualidad ó 
semejanza en am-eno, ser-eno, ícrr-eno ,' etc. ; — pertenencia, origen ó refe- 
rencia gentilicia, en agar-eno, mor-eno (color de moro), nasar'^eno,sarrac' 
eno, ítrr-eno, etc.;— y numeral ordinal en dec-^no, nov-^no, dnc-eno, etc. 
— V. Ena. 

¥inBe{ensis), Esta desinencia adjetiva connota para el lugar lo que tomo, 
turno (V.), connota para el tiempo : asi es que expresa lo que se ha hecho ó 
se hace en el lugar determinado por la base radical del adjetivo : ccutr-^ense, . 
for-ense, horl-ense. Por natural extensión es también gentilicia y referente 
á sectas, opiniones, institutos, etc. : albig-^nse, ateni^ense, hispal^^ense 
(de Sevilla, Hispal, is, en lalin), Uerd-ense (de Lérida), maíní-eiiíe, 
salmantic-ense (de Salamanca), trap-ehse, etc. 

Enta, ente, inta (m¿a, inti). Denota reunión de decenas, ó multiplicación 
por 10, en las voces numerales, cardinales ó abstractas, cuar-enta, nov^ 
enta (nueve veces 10), sesenta, tre-intlt , ve^inte , etc.; — y toma signifíca- 
clon varia, ó es puro sufijo, en los sustantivos afr-enta, cu-enta , impr-enta, 
ti-enta, etc. En algunas de estas últimas voces enta es quizás una mera for- 
ma de mentó.— \, EntO y Mentó. 

tinte (enSfCntis). — V. Ante. 

Hay algún adjetivo , v. gr. pcsli-lente, en que el lente 6 ente es una forma 
de la desinencia olento (V.). 

Ento, enta, y, con uua i eufónica , lento, íenu. Respecto de los sustan* 
livos as|?at;-¿en/o y otros parecidos , véase mentó y miento, que es su* ver* 
dadera desinencia. — En los adjetivos denota la cualidad del sustantivo 
primitivo , ó semejanza con ella: amarill-ento , avar-iento^cenie-'iento, 
gras'-iento, hambr-iento, maci~l-'ento,mugr-iento,polvor^iento,eed'4ento, 
sudor-iento , etc. Es quizás una forma de olento (V.) 

Eno, ena. Adjetiva que denota la propiedad ó la cualidad del sustantivó 
radical: aguiheño ^^-risu-^eño , salobr-eño', trig-u-^o, etc.; — y consi- 
guientemente gentilicia, como en alcarr^no, extrem-^o, madrit-^eño, etc. 

Eo. En los sustantivos denota acción repetida, sucesión, coleccien, bu* 
Ilicio, etc.: bo^nhard-eo, cuchich'-eo, galanl-eo, jal-^o, jubil-eo, 'martilla 
eo, men^^eo, mus^-eo, regod^eo, saqu-^o, torn^eo) etc. 



— 101 — 

£o , Eü (^us). Los 84JttWo8 de esta desinencia significan que el nombre 
que con eUos i;aiici3erda es de la misma materia que el sustantivo del cual 
procedcu: áur-^eo^ arbór-rco , marmóreo , süic-eo, térr-eOy etc. — Va- 
riautes de eo eatsta conootacioñ son las desinencias neo y no (neus, ñus)» 
en ebúr^neOjlig-neo^frater^no^ mfm-'-nQ (infernal), pater^no^ sangui^ 
neo y e4c. — Por úlUmo , eo es desinenclli gentflícia ó de nombres propios de 
persona ó de lugar, como eji coW-eo, canan-eo, cesár^eo, ciclop-eo, 
Egeo (mar), «|>ici4*woy eri/r-^, feb-eo (de Feho), fili$l-co, hebr-^o^ 

hibl-^o , ele. 

Sinónima de eo ei áceo, desinencia que connota, no la identidad do ma- 
teria, sino la temejamia : así puede verse en amü-áceo (parecido, semejan- 
te al almidón), cort-áceo, crust-^eo, galin'-áceOyherb^áceOf membran- 
áceo, tes^oeo y otros a^^tivos del leoguaje técnico y culto. Ellenguaje 
coiBun suele conmiUar esta desinencia en o^: asi no dice membran-éceo, 
sino membran-080 , curándose poco de si de este modo abusa del ver- 
dadero valor de o^o , que es desinencia abundancial. 

Er (ere y ¿re). Desinencia infinitiva, ó llámese sufijo, de los verbos de 
]fí segunda conjugación : beb^r^ com-er, ten-^er, etc. — V. Ecer. 

Efi^, ero. Desinencia sustantiva , tomada , según se cree, del vascuence, 
pero muy parecida 4 la latina ariwn, y que, como esta, connota la idea de 
continente, de' cosa que sirve para guardar otra: cart-era, cartuch-era^ 
cock-eraj compot-era, sombrer-era y eío% — En azucar-ero y cucharet-eroy 
etc. , etc. , era toma la forma ero. -^Bra es también naturalmente la in- 
flexión femenina de Iqs nombres en ^o,— V. Ero. 

Crin. Créese que tan^bien es vascongada esta desinencia, sustantiva , y 
de connotación varia: corr-^eria^ infant^eria, pill-eria , pirat-eria, etc. 
--^En muchas voces que á primera vista pertenecen á esta de^nencia , la 
verduilcra terminación es ia, sonando eria porque son derivadas de nombres 
eu ero. Asi, pues, en carpint-eria y cerrajreriay sombrer^eria , gapat- 
eria, etc. (formadas de carpint-ero , cerraj-ero , sombrera-ero, zapatrero, 
etc. ), la verdadera desinencia es ia, y no cria. — V. Ia. 

E«i« (er»um). Sustantiva^ de connotación y procedencia varias: cautiv- 
erio, cement-erio, gatup^erioymagist-erio, minist-erioy mist-erio, nw/wsí- 
crío, rc^n^-crio, rííup-crío. — Esta desinencia viene á ser una forma de 
¿o.— V. lo. 

1^. Viene á ser una forma de Aaio (V.). Asi es que en Los sustantivos 
denota profesión , oficio ú ocupación, destiiio, secta^ etc. (arius), cotno se 
▼e en biirrend-erOy cabr-ero (capr-arius) , eocin-ero , joy-ero , reloj-erOy 
verdulreroy vidri-ero , etc. ; — y también idea de localidad y de lugar don* 
de se junta ó se guarda alguna cosa (arium) , conforme puede notarse en 
atollad-erOfbrat''$ro,ierrumb»d-ero^enéaread-ero, gran-ero, lavad- 
ero^ picad^ero, respirad-rero, tal-^ro, iint-ero, etc.— V. Era. 

Nótese qiiie en Mas (Uüa»i9 vocea lá desinencia de las que tienen una con- 



— 102 — 

sonüutc Gnal en la raíz, es dero, ó ero con una d do enlace. Esta d eufónica, 
se suprime con frecuencia en la pronunciación, sohre todo en ciertas pro- 
vincius, eiUre el vulgo ó en la conversación fainiliar-j diciéndose lavaérOf 
picaérOf etc. Igual supresión experimenta á menudo la d de-ias desincnci^is 
ado, ido, etc.) así como la d fínal de dadyidad, tad. 

Ero, era {arius), en los adjetivos, denota la capacidad, posibilidadi 
aptitud ó mérito para algo, v. gr. en casad-ero ^ cumplid-^ro, haced'cro, 
pereced-erOf etc. (todos con una d eufónica); — es gentilicia en haban-ero^ 
tarancon-ero , etc. ; — y de connotación varia en aust-ero , ent-ero y^prim-' 
erOf etc. 

- 'Errimo, ó mas bien rimo, íuio. Otra de las formas que loma la desi- 
nencia superlativa timo (timus, mus) en algunos adjetivos latinos en er, 
como acer, líber ^ miserj pulcher, saluber, etc., cuyos superlutivo& ha 
adoptado casi literulraenle el castellano: acér-rimo^ Ubér^rimOf misér'rímQ^ 
pulquér-rimo j salubér-rimo , etc. — V. Timo. 

El. Es mero sufijo en los sustantivos am^és, marqu'és , pav-és, 
IraV'és, etc. 

Es, ESA, en los adjetivos, viene á ser una forma úe ense (ensis), por 1q 
cual es gentilicia, como en alav-és , aragoti'és j cordob-éSy corúñ-és, 
franc-és, irland^és, piamont-és y sqntiagu-és y etc. — Afine de la con- 
notación gentilicia es la que se advierte en los adjetivos eort-éSy montan'- 
éSy montees y etc. 

No menos afine de la connotación gentilicia es la patronímica que también 
tieo^l és, conmutado después en ez: así Garc-ésy ó Gam-ez,esel hijo de 
García ó d« Garcí (cómo se dijo antiguamente), Pa^és ó ^a-ez es el hijo de 
Payo ó Pelayo, etc. — V. Ez. 

Etco, e»ca. Cualitativa y gentilicia , con cierto tinte burl-esco , de ridi- 
culez ó extravagancia , en muchos casos: arab^esco, caballer^escOy chifh- 
escOy churriguer-escOy gat-escOy grot-esco 6 grut-esco, tudesco y turqu-- 
cscoy etc. 

Efímo, ésíma (esimus)* Desinencia general de los adjetivos, ó mas bien 
artículos, numerales ordinales: centré simo y mil^ésimo, cuadrag^ésimo, 
vigr-ésimOy etc. — V. Timo. 

Este, estre. Desinencias de varios adjetivos formados de sustantivos. Es^ 
tre es lu desinencia latina ster (ó stris)-, stris^strey que marca una relación - 
de lugar. Viene, al parecer, de stratum ($temo, sternere), colocado , puesto, 
situa(l(f : así camp-estre equivale á in campo stratus 6 posüus , etc. De ahí 
el connotar Jambien lo que existe en tal lugar, en tal situación, y, por ex- 
tensión, lo relacionado con tal lugaf ó situación, etc. , según puedo notarse 
en ecu-^stre y ped-estre y terf'-estre y silvestre y etc. 

Que la desinencia de origen esí^rü, y n.o estrey lo manifiestan claramente 
aquellos adjetivos en los cuales el stre no toma la e que por regla general an- 
teponemos á la s líquida de los latinos, por terminar en vocal la raíz, como 



— 103 — 

iltíslre y palustre, que etimológicamente deben partirse así ^ iiu-stre, palu- 
stre. 

Este es una forma de estre, stris ; ó es, si se quiere , la desinencia latina 
stiSy ste, derivada del verbo stare, que tan análogo es á sternere. Tiene igual 
valor que estré, ségun se observa en agr-^ste^ cel-este, etc. 

Este, estre, son bastante afines de ense , és. 

Ete, eta, eto. Sinónimas de las diminutivas illo, illa, üo, ila, etc., 
pudiéndose considerar como variantes ó formas de estas , puesto que la e na 
es mas que una i grave, una debilitación ó suavizacion de la t aguda « aguj^ 
eta, ari-eta , bul-eto, caballer-ete, casqu-^le, cojin-ete, cuh-^ta; foll-eto, 
hách~eta 6 hach-uda (diminutivo de hacha), histori-^ta, jugu-^te, lengü- 
eta , libreta , motete, mul-eto , ramill-^te , etc. - 

Esta desinencia, así como su variante Uo,ita, es de origen' pro venzal ó 
lemosino, y corresponde á la e¿, ette , de los franceses, ó á la «¿ , e^a, de los 
catalanes. En catalán esta desinencia es la diminutiva por excelencia , y, co- 
mo quien dice, casi la única : blanqu-^t (blfmqulWó), cas-eta (casita), paper- 
el (papelitoj, rodon-et (redoncilo) , taul-eta (tablita), etc., etc. 

Eton, etona. Aumentativa con referencia á los diminutivos en ete; es 
decir aumentativa de diminutivo ijugu^eton, moz-^lon, pobr-etón, ele, — 
Es como una desinencia doble, compuesta de ete y on. 

Es, esa. Estas desinencias sustanlivas son sinónimas de ancia, encia, 
dad 6 tad, ludria, etc., y sigüHican propiedades físicas, cualidades morales, 
virtudes, vicios, pasiones, etc. : calv-ez ó calv-eza, dobl-ez, cnter-eza^ 
honradez, lobregu-ez , per-eza, presi-eza, rustiqu-ez, trisi^eza (^ latin, 
trisi-i-tia) , etc. — V. I a , ícu. 

Ez, por és, sirve también para connotar la filiación, como se ve en los nom- 
bres patronímicos (hoy apellidos) Domingu-ez, Esléban-ez, Lop^ez, Nuñ^ez, 
' 'Peladez, Vazqu-^z, etc., q«e valen hijo de Domingo, Esteban, Lope, Ñuño, 
Pelayo, Vasco, etc.— V. És, y V. también Patronímico en el Diccionario. 

Esno. Diminutiva ó connotaliva de pequenez : lob-ezno, rod-ezno, torr- 
ezno, vibor^ezno, etc. 

Facer. Esuna forma anticuada de hacer (en latin faceré), y por consi- 
guiente no debe contarse como desinencia , sino como palabra entera y com- 
' pleta. Tiene sin embargo el aspecto de desinencia en algunos vocablos anti- 
cuados, V. gr. 6íeii-/<icer (beneficio), ^rcrndt-/acer (engrandecer), mah-faeer 
(obrar mal), y en alguno corriente, como satis-facer, etc., que en realidad 
son yuxta-puestos, y cuya verdadera terminación desínencial eser. Por con- 
siguiente, /ac«r será, cuando mas, una pseudo-desinencia , y como tal volve- 
remos á mencionarla en la Tabla correspondiente. 

Fero, fera {fer, fera, ferum). Desinencia adjetiva equivalente á que lleva. 
Viene de! latin fero , yo llevo, ó ferens, el que lleva.— V. Bre. — Así (wct- 
fero, morli-fero, pesti-fer'o, saluH-fero, etc., califican á personas ó cosas qué 
llevan la luz, la muerte , la peste, la salud , etc. La i en que terminan las bV 



— 104 — 

ses radicales de esos nombres puede considerai^e couoo de enlace ó eufóAica. 
' ^— V. Ánfora en el Diccionario. 

Fero ó fer toma la desinencia verbal ar, ó la sustantiva ario y cu algunas 
pocas voces, como voch-Zérarjíurí-Zerorto, etc. , 

•Fícár [ficare) es una especie do Urna formalivo (24), ó una pseudo-* 
desinencia verbal, que se junta á la raíz de muchos nombres sustantivos ó 
adjetivos. Parece ser una forma frecuentativa de facer, faceré ^ hacefv; y la 
idea de este verbo es la que connota en las varias voces que compone, verbi 
gracia ¿lari-pcar, forti-ficar, planti-fiear, recii-ficar, sacri^ficur, santi^ 
ficar, etc.^ etc., todos con una i eufónica. 

Ficar loma la forma, ó es afine, de guar, ó ir-guar, en apad-guar (pacíG- 
car) , atesli-guár ( testificar ) , averi-guar ( verificar ) , ete. ; — y de icar, en 
comun-^ear (hacer común), perjud-icar ( hacer perjuicio) , publicar (hacer 
público), etc., etc. — Ficar es también sinónima de Izar, — V. Ar, Ear, Guab, 
IcAR, Igar^ kuAR, Izar. 

Fioador , factor, hechor (/icotor, factor). Desinencia de los sustanti VOS • 
verbales de facer, hacer ó ficar : v. gr. bene-factor, bienr-hechorf maí- 
hechor, puri-ficador, sacrificador, etc. — V. Dor, Or, SoR^etc. 

Fice Ifex, ficis). Desinencia sustantiva de nombres de perso^* Es de 
i¿,'ual procedencia que ficar, y entra en arti-fice, ponti-fice^ etc. Es dosincu-^ 
cia sinónima de ia anterior. 

Fieío, fioacioii (ficinm, ficatio). Desinencia do los sustantivos formados de 
los verbos en ficar, ó do los sustantivos en fice, como arti-- ficto, bene-ficio, 
forti-fipacion , male^ficio ^planii-ficacion, sacri^ficio, sauti-ficacion, etc. 
— Es adjetiva en ponti-ficio y olgun otro. 

Fíoo, fioal , fioaiivo , íioíarío {ficus , ficcdis, ficiarius). Desinencia dolos 
adjetivos formados de los verbos en ficar, 6 do. los sustantivos en fice, 
ficio, etc. : bené'fico, bene-ficiario,, cali^ficativo , honori-fico^ rmgni-fioOf , . 
maüé-fico , ponti-fical , proU-fico , ele. 

* Las cii)co desinencias anteriores , así como facer, son pseudo-»desiuen« 
cias (46), ó desinencias compuestas del elemento radical fac, fie, rai2 áñfac-^ 
ere, facer, hacer, y de los elementos verdaderamente de^inenciales ef,.ar^ 
icio ,or,io, ico , ivo , etc.— En igual casa se encuenU*an Fluo , Fugo , Gero^ 
Vagoy Voro(y.), 

Filio (fluus). Del verbo latino fluere, fluir : equivale á queftt^f^. Así meli-^ 
ftuo significa lo que fluye ó destila miel:— V. üo. 

Fugo (fugus). Del verbo latino fugere , huh*, ó de su frecuentativo /i^giare : 
equivale á que huye, 6 á que ahuymta. Así ítict-^f^ signiltca el que huye de. 
la luz ; febri'fugo se dice de lo que ahuyenta 6 cura las fiebres; hifiró^fugci 
llaman al barniz quo escupe la humedad, ete. 

Gofo, gera (ger, gera, gerum). Desinencia adjetiva tomada del verbo lati-. 
no gerere, y de connotación sinónima de fero, esto es, equivaleale Áqm Uwa ^ 
é^qüe tiene, según puede notai^^ oaaH^gero , arm-gerOf fiam^-gero y otros 



— IOS — 

cuantos ftdjetivos, todos poéticos ó propios de) estilo el^vado.—V. Gesto en 
el Diccionario. 

Gumr, 6, con ia t de enlace^ Iguab. Viene á ser una corrupción 6 forma* 
vulgar de Igar. (V.) 

f Em, cia^ ígU {ia^ tia,itia). La desinencia ia (diptongo) toma á veces ks 

formas eia , y, con ia i de enlace , icia : v. gr. angust-ia , audacTta, avar- 
icia, eoá'ida, concordia, envid^ia, facundria, inerc^ia, iracund-iajust" 
icia, mal'icia,miser-ia, perfidia, prim-icia, sustantivos que expresan las 
cualidades abstractas significadas por los adjetivos de los cuales se forman 
casi todos estos nombra. 

Notemos aquí que las desinencias anda, encia, dad, tad, ia, teta , pa^- 

recen las mas especialmente destinadas para connotar las cualidades propias 

del iiombre, esto es las cualidades morales, las virtudes, los vicios, las pa- 

• sienes , etc. , como la const-anda , la iMeUg^mcia , la prud-enda , ia ferod- 

dad, la cast-^idad, la volun-tad, la modest-ia^ hpudic-icia , ele. 

la (con la t aguda ) se cree de origen vascuence como eria. Tiene un va- 
ler análogo al de ta (diptongo de i a) en alegr-ia cobard-ia% cortes-ia, 
fah-ia, felon-ia, ladron^ia (hoy latrocinio), picar d-ia, prima c-ia, 
villaH'-ia, etc.; — y significa |>rofesion , dignidad, cargo, colección^ etc., en 
abogaC'ia , ahaid-'ia ,canong'ia , capellan-ia, derec-ta, sacrist-ia, etc. 
, Ible (t6t7i>).~V. Ble é II. 

loa (en latín ica y en griego txif, iké). Es la desinencia de muchos nom- 
])res de ciencias y arteí , como Aritmét-ica, Botán-ica, Dialéct-ica , Él-ica, 
Gramát-^ca, Matemát-ica , Métr-ica , Mús-ica^ Retór4ca, ele. , lodps ellos 
vtf daderos adjetivos que llevan sobreentendido el sustantivo grjego techné 
(arte) , pero que se usan sustantivadamente.—V. Ico, ica, como desinencia 
diminutiva y como desinencia adjetiva. 

IqM {ieare). La desinencia latina icare, ó ico en el présenle de indicativo, 
se usaba para la connotación diminutiva de algunos pocos verbos, formadosu 
generalmente de nombres adjetivos, como allh-icare (tírür á blanco, blan- 
quear un poco), daud-icare (cojear, estar un poco cojo), diminutivo de 
clau^re, que significa estar enteramente cojo.^V. Aa, Éar, Icxa, Itar ó 
Iza». 

Icio (tüm). É& m rigor la desinencia io en lu forma do con una t de en- 
lace. De connotación variaen los sustantivos bull-icio, cil-idó, kos^-icio, 
serv-^do, etc. — V. lo. 

Icio, iciA, en los adjetivos (en latín dus y, con la t de enlace, idus) denota 
semejanza , referencia, modo, etc. : advent-íicio, cardenal-ido, colect-ido, 
gefitil-ido, laier-idó, prop-icio, Iratlat-ido, etc.— Advirtamos de paso 
que la verdadera ortografía latina de esta desi<iencia es idus , y no itius, 

I«io,é ioa para los /emeninos. Diminutiva: bon^ico,mar^ica, Per-ico, 
perr^ico, ¿0n¿-tco , etc.— V. Illo. 
IcO) icA, en los adjetivos, es la desinencia latina icus (ó cus con la i de 



— 106 — 

* • - • 

enluce), que corresponde á la griega txó^, tfeos, con muy poca diferencia 
en la signíticacion. Esta desinencia caracteriza la persona ó la cosa que par- 
ticipa, y en cuanto participa, de las cualidades intrínsecas , esenciales , de lo 
que expresa el radical, que siempre es un sustantivo: civ-ico, cóm-ico^ 
diabólico^ escén^icOf ópt-^ico ^ orgán-^co , técn-^ico , yámb^ico, etc., todos, 
esdrújulos ó dactilicos, y casi todos griegos ó greco-latinos.— Son sus sinó- 
nimas las desinencias acó , al é H (V.). 

Ico toma aveces la forma ftco (licus), como en ac«á-ftco, domés-tico, 
rus-tico , etc. 

En griego , los nombres propios forman adjetivos eiTeto; {eios ) y en tx¿c 
(»co5 ó ikos)f desinencias que corresponden á las latinas iusóeus é icus^ y 
á las castellanas te, eo é ico. De e^a última son ejemplos Anacreónt-ico, 
Hipocrát-ico, Homér-icoy Pindár-ico, Platón-ico, Sáf-ico, Salomón-ico, 
Socrát-ico , ele. — V. Eo. 

Hay varios adjetivos en tco, que se usan como sustantivos, v. gr. cánt- 
ico , caledr¿t-icb , mecán-ico, polit-ico , retór-ico , viát-ico , etc. 
lohe. Diminutiva en bol-iche , trap-iche , y otras pocas voces familiares. 
Ida. De connotaciones análogas ala desinencia ada (V.), como en 6a¿- 
ida, beb-ida, corr-ida , embest-ida , hu-ida, etc.— í!s también, como se 
supone , inflexión femenina de los adjetivos y participios en ido. 
Idad(tí(is).-.V. Dad. 

Ido (us, tm, itus). En los sustantivos denota generalmente el producto 
Ó resullado.de la acción del verbo que los forma : buf-ido , estall-ido, gem^ 
ido , ladr-ido , quej^ido , ronqu-ido , silb-ido, son^ido , etc. 

Ido, ida, es igualmente desinencia ó inflexión participial pasiva de los 
verbos en er y en ir, los cuales también se usan casi todos como adjetivos : 
atrev-ido , conten-ido , flor-ido , le-ido ,yrev€n-ido , elCo-Mucbos de estos 
participios y adjetivos se usan igualmente como sustantivos: descre-ido, 
forag-ido , parl-ido , relam-ido , vest-ido, etc. 

Ido, ida (en las voces esdrújulas ). Esta desinencia , tomada de la latina 
%dus{6dus con la tde enlacé), es propia de los adjetivos que califican al 
sugetocomo dotado en grado bastante de la propiedad, estado, etc. ,que 
expresa el radical: ár-úio, divido, cál-ido, estúp^ido, intpáv-ido, liqu- 
ido , sórd-ido , tim-ido,vál-ido, etc., casi todos formados de sustantivos 
' verbales ó de verbos. Qasi todos ellos forman á su vez sustantivos abstractos 
en ez, como arid-ez , avid-ez, estupid-e&, timid-ez ,*e\c, 

le (Íes). Desinencia sustantiva verbal que añade al sentido del radical 
cierta idea de cosa exterior, visible ó notdble: barbar-ie^ calvic-ieyConger- 
ie, efig-ie, e$pee-ie, molic^ie, superfic-ie, ctc. 

Está desinencia es igual á la ia (diptongo), no habiendo entre las dos 
mas diferencia sino que ta sirve para los nombres que en latin son de la pri« 
mera declinación , é ié , ies , para los de la quinta. 
lendo, yendo (en(?Uí).— V. Enoo. 



• — 107 — 

lente, jenu^ens, éntis). Formas de la desinencia ente (V.) coa únaiú 
una y eufónica : cal-i-ente , cre-y-enle, influ-y-ente , luc-i^ente, ele. 

leatoyíenla. — V. EnXO. 

Igar (igare). Esta desinencia es el verbo latino agere alterado ó cufonizado 
para acomodarse á la formación de plgunos verbos do base nominal , como 
fust-igar, lü-^igar, nav^igar ónav-egar, etc.— Guar é t^uar pueden con- 
siderarse como formas de esta misma desinencia. 
Iguar.^V. FicAR é Igar. 

Ijo, ija. Diminutiva: armad-i/o, barat'ija,bod'ijo (boda desigual, ri- 
dicula), bot-ija^ bot'ijo, clav-^ja, escondr-ijo , lagart-ija, rettd-ija, 
reooll'ijq, vas-ija^ etc. 

II. Diminutiva, como en tambor-il y otros. — Platón hizo observar ya que 
la i es adecuada para expresarlas cosas sutiles y penetrantes, los objetos 
diminutos, delicados ó débiles, y con efecto, la t y la e, sonidos intermedios 
entre la a y la o (6), son las vocales que mas sirven para la connotación di- 
minutiva , así como la.o y la a son las mas adecuadas para la connotación au- 
mentativa. — Obsérvese también que las desinencias diminutivas que no lle- 
van t, como ejOf eto ^ on, uelOt uja, etc., si bien expresan pequenez, no 
la connotan con la idea accesoria de gracia, fibura ó delicadeza, tan fre- 
cuente é intensivamente como la connotan cusitodas las desinencias que.lle-^ 
van «.— // es confo el tipo ó la base de las desinencias diminutivas ico, ica, 
illo, in, ino, tío, tía, etc. — V. Diminutivos en el Diccionario. 

// aparece como mero sufijo en los sustantivos aí6an-i7 , barr-il, bur-il, 
carr^ü f marf-il , pret^il, tor-ü, etc. 

" II {ilis) es también desinencia adjetiva güe se añade, ó á una base nomi- 
nal, como en cív-ií, gent-iljuven-il, host-ilj monj-il^ puer-il, sen-il, 
• t7aron-ií , etc. , y entonces no es masque una variante de al;-^óÁ una base 
verbal, comoén ág-il, contráctil, dóc'il,dúct4l, eréct-il, fáC'il,frágAl, 
fút4l, sút'il, út-ilf etc. (formados de los verbos agere, contrahere, docere, 
ducer'e, erigere, faceré, frangere, futiré 6 fundere ,suere, uti, etc.), y entonces 
pareceser una contracción óabrevialura de t6íe.-~0bsérvese de paso que, por 
regla general, los adjetivos en t7 tienen la i larga cuando se forman de nom- 
bre i y que son pénacutos, ó tienen larga la vocal penúltima, cuantío se for- 
man de verbo. Por esta regla se debe decir répt-il (formado de repére) , y 
norepí-t7. , 

Illo, illa (íws, illus). Diminutiva: aren-üla, cachorréalo, pajar-illo, 
past-illa, etc.— Los diminutivos en líío, así comjp losen tco, ¿ío y ueío, suuten 
empalmar su desinencia con la base radical por medio de una e y una c, ó una 
eyuna z eufónicas en los primitivos monosílabos que terminan en consonante, 
como cru3-ec-i//a, flor-ec^illa, haz-ez-uelo, luz-ec-ita, rey-^ez^-uelo, etc., 
bien que la e-tal vez no es mas que la final de los ablativos' latinos cruce, flore, 
fasce, luce, rege, etc., que quizás sirvieron de tema de formación para esos 
diminutivos: y en tal ca*so solamente seria eufónica la c ó la z. Estas, son ía$ 



— 108 — • 

consonantes de enlace que llevan también los prímitívos disífaboi^eff e^'co-? 
mo at?e-c-t7ía , cofre-c-illo, sastre-^c-illo , etc., y Tos terminados en on ú 
or, como bribon-z-uelOf dolor-c-illo, ladron-^z^uelo, Hston-c-ito, olóT-^C" 

fío, etc. 

Illo es también sufijo ó desinencia de connotación varia en diversos nom- 
bres que ai parecer no tienen valor diminutivo, v. gr. amar-Uto, caud-illo, 
ladr-illo, senc-^ülo, iom-^illo, etc.; y en otros que, 8i bien no tienen valor 
diminutivo, se romancearon, sin embargo, de diminutivos latinos, v. gr. 
colm--ülo (de colora-ellus, especie de diminutivo de columna), cucH-^to 
(de cull-ellum), martr-illo (de mart-ellus), etc.—Véase lo dicho acerca de 
este punto en la pág. 77.*^ Raro es el hombre de desinencia en iWo que 6 
mediata ó inmediatamente no participa de la connotación diminutiva. 

Ilion. Aumentativa en grand-ülon, voz ie\ estilo familiar. Esta desinencia 
viene á estar compuesta de ü ó illo y on, y á ser como áumenteliva de dimi- 
nutivos. 
^ Imo (tmws).— V. EaaiMO, IsiMO y Timo* 

lo, ina. Diminutiva: botiqu-iñ, cafet-in, camisol-^n, c^tgutí-ín (dimi- 
nutivo doble, ó diminutivo de diminutivo), espad-inypeluqu-in, etc. ^ 

Ina {ina). Añadida al radical de un nombre de persona denota un arte, 
un ofició, una profesión , y á veces el lugar donde esta se ejerce,, como en 
medic-ina, y en losnonibres genéricos discifl-inaidodr-ina, oficina, ele. 
— También hay algunos nombres en ma formados tle verbo, como chamusqu- 
ina, rap-ina (hoy rapiña), rubina; y algunos otros formados de nombres 
que no son de persona, como pisc-tna, rut-ina, sobaqu-ina, etc.^— La dési- 
nejQcia de estos últimos tiene sin duda algo de diminutiva, ó quizás partici- 
pa de la connotacfon que sigue : 

Ina es también desinencia que equivale á fuerza ó virtud de. Viene dé la ' 
raíz griega is, inos, que significa fibra, fuerza, robustez. —^ V. Varón en el 
Diccionario. Usase esta desinencia en estricn-ina (fuerza, virtud, de la nuez 
vómica ó matacán, Strychnosnux-vomica de los botánicos), morf-ina^ 
narcot''ina,quin''ina (esencia 6 fuerza de la quina), salic-ina y demás prin- 
cipios alcalinos que va descubriendo la química moderna. 
Ino. Diminutiva : ce6oí/-tno, íéc/iuflfw-ino, pa/om-íno, etc. 
l?fo, i!(A, en los adjetivos,, viene de la desinencia latina inus, cuya conno- 
tación propia es equivalente á la de ano, viniendo á ser como una forma eu- 
fónica de esta : así se ve en div-ino, tibert-ino, margino, peregr-ino, etc. 
— Júntase frecuentemente con radicales que siignifícah anímales , plantas ó 
minerales, siendo entonces sinónima dé áceo y eo, como puede notafse en 
acerHno,álabastr-ino, cansino, cedr-ino,crisÍát''ino,eqU''ino,fer-inó, etc- 
— Porúltimo, es también (como sus sinónimas ano^ eo) geútWkk: Alejandr- 
ino, alicant-ino, Amer-ino (Roscio), argel-ino, bilba-ino, gránad-inOy /dí- 
tno (del Lacio), sa^wf-ifio (de Sagunto), ^^aímoñMno ó sa^amanqu-ino, 
segúnt-ino (de Sigüenza), trident^ino (de Trerilo), etc., etc. % 



— 109 — 

lo (diptongo). Desinencia sustantiva verbal que connota (como su corres- 
pondiente latina íum) la acción del verbo, el resultado de Ij acción , el lugar 
donde se ha verificado, ó ei conjunto de las personas que la lian hecho : 
toloqu-iOyCStud-iOt gimna8*io,imper';io,juiC'io,ód'iOypresid-'io, rcfvg^ 
10, etc. — ^V. adenaás Icio. 

También es to desinencia de suslan (i vos formados de otros sustantivos, 
como coleg-io, cofwofc-io, minister-io, negoc-io (del latín negotiurrí, com- 
puesto de ncc y o/ímíw, no-ocio), sacerdoc-io, etc.— V. Erio. Este to(¡um) 
se con vierte a veces cnwionM)(en lalin moníeim), v. gr. en matri-monio (del 
latin malri-monium, que primitivamente significó el estado de madre,, de 
matrona), patri-nionio, tesíi-monioy etc.— Por último, añadido io (ium) á los 
nombres de agentes, ó de lugares, endor,sor ó tor, forma nombres en dorio, 
sorioótorio (torium), como el anticuado adju-torio, audi-torio, defensorio, 
dotmi^torio, ora-torio, purga-torio, etc. 

lo, lA {tus), es igualmente desinencia de algunos adjetivos que denotan 
pertenencia ó conformidad con el carácter ó el género de la persona ó cosa 
significada por el sustantivo que los forma, como pátr-io , rep-to, etc.— 
Consiguientemente adoptaron los romanos esta desinencia para sm nombres, 
como Ap-io, Cornel'-io,Fav-io, Flamin-io, Horac-io, Ovid-io, Tul-io, 
Virgil'io, etc. — V. Sobrenombre en el Diccionario. 

lo (con la i acentuada). Desinencia sustantiva do connotación varia : 
aíbedr-io, aiav-io, hail-Ao,haj-%o, poder-io, roc-io, sequ-io, etc. ;— y pro- 
pia también de algunos adjetivos, como bald-io, cabr-io, estant-io, regad- 
ío, sand-io, etc. 

Ion, tioo, tipn ó cion {io, iouis, femenino, sio, tio). Desinencia de una nu- 
merosa familia de sustantivos verbales aiyo carácter genérico es connotar la 
acción del verbo, pero á veces^imbien su efecto ó resultado, su duración, el 
lugar donde se ejecuta, etc., v- gr. aüers-ion, confes-ion^ conlus-ion, digest- 
ión, estac-ion,ocupac-ion, opin-ion, pubUcac-ion, ses-ionyUn-ion, y otros 
mil, todos femenino's, queden ialin tmminan en to,- cuando se forman de) 
presente de hidicativó, y en sio (sionjo tio (tion ó cion), cuando se forman 
del supino (en sum ó en tum ), que es lo mas frecuente. — En todos los nom- 
bres de esta desinencia (asi como en los en on, or, etc.) el ion no es masque 
eMone, suprimida la e, del ablativo del singular de los nombres latinos equi- 
valentes. Los que no tienen equivalencia latina han sido formados á imita- 
ción de los que la tienen. —V; On y Or. 

Los nombren en ion son subjetivos, ó liacen resaltar la ideado ua sujeto 
que obra, de.un sujeto á quien se refiere la acción; al paso que los nombres 
de igual raíz, pero que llevan simple sufijo ó desinencia no significativa , son 
puramente objetivos : así acC'ion,dioc-ion, instituc-ion, suponen un sujeto 
que obra, que dice, que instituye ó lia instituido, etc., mientras que act-o, 
dich'Ofinstitut-o y son puramente objetivos, careciendo casi poí completo de 
* toda connotacioh subjetiva ó de referencia á un sujeto. 

10 



tío — 

Ion (lo) sirve también para algunas pocas voces que expresan el nombre 
de ciertas profesiones tenidas por bajas ódeapreciables, como esp-4on, hisír- 
ion, etc. 

Ir (iré). Desinencia inOniliva 6 abstracta de las verbos de la tercera con- 
jugación : cubf-ir, dorm-ir, flu-ir, o-ir, sent-ir, ve&t-ir, etc.) etc. —V. Con- 
juga cíow en el Diccionario. 

luso. Desinencia de unos pocos sustantivos de connotación varia, como 
ápr-iscOf aster-^isco^ mordisco, mord-iscOy obel-UcOf pedr-isco^ etc., que 
tienen como un fondo de siguificacion diminutiva. — Es gentilicia en berber^ 
isco, morisco, etc. 

Uimoj iúma {issimus). Superlativa :amaní-inwo,car-mmo, nov^isimo, 
prud$nU-isimo, etc.— V. Timo {Umus\ que es la verdadera desinencia origi- 
nal de los latinoi;. 

lima. Colectiva en mor-isma y muy pocas voces mas. Parecen sinónimas 
de esta las desinencias acó, acho, alia, usma y uza, 

Um0{i$mvs), Esta désinencia/de origen griego,, es imitaU va, ó connota- 
tiva de la idea de sistema , coordinación , conformidad en el modo de ser» 
pensar» hablar ú obrar. Así el cristian-ismo es el modo de pensar y obrar se- 
gún la doctrina de Cristo; un helen-ismo es un modo do ^blar conforme al 
genio de la lengua helénica di griega ; el mecan^ismo de un reloj es el modo 
con que están coordinadas sus varías piezas; el prosa -i^mo es el defecto de es- 
cribir en verso do una manera- propia d^ la prosa, etc. En barbar^mo, 
galic-ismo , idiol-ismo , juda-ismo , maquiavel^ismOj modrisma , neolog- 
ismo, pedant'ismo, platon-ismo y demás nombres de esta desinencia, se ob- 
servará igualmente que el ismo añade á la voz principal ó á la base radical la 
idea de imitación , conformidad , etc. 

Itta (isla). Análoga á ismo, con la diferontit de que esta solo sirve para 
la formación de sustantivos abstractps , éista para los concretos y calificati- 
vos de persona. Asi se observará que ista denota profesión, oficio, ocupación, 
liábito : bols'ista, d^t^sta, maquin-^a, organ-ista, pleü-ista, etc. ; y 
eitensivamente , opinión , secta, escuela : anabapt-istá , cscot-ista, helen^ 
ista, nominal-ista , real-isla y tom-ista, etc. 

l^t^t {iíare). Desinencia infínitiva verbal, frecuentativa, iterativa, con- 
tracta^ al parecer^ del verbo latino iterare (repetir,^ reiterar), formado de 
iterúm (otra vez, segunda vez), y cómo frecuentativo deire (ir). — V. Aay Ear. 
Itimo (itimus). — V. Timo. 

liM (¿<ig, iiidis). bel nombre griego fti5, que significa punta, cosa que las- 
tima, que irrita, etc. Puesto como desinencia, ó paeudo-desinencia, connota 
irritaoion 6 inflamación del objeto ú órgano expresado por la base radical : 
así gastr-iUs es la inflamación del estómago , glos^-üis es la inflamación de 
la lengua, perilon-ilis es la inflamación def peritoneo , etc., etc; 

ItOyitu, Ite" Diminutiva : bon'-ito, cabr-ito, escond'^iU , mal-ito , ovej-* 
ita, pa/m-t/o, ram-ita, ram-^ilo, etc. — V. Ilio. 



~ 111 ~ 

Ivo, ir«(íi;tw). Añadida á una raíz verbal es desinencia adjetiva corres- 
pondiente á ble (bilis), en el concepto de que connota activamente lo mismo 
queble connota lesivamente. Fo , romanceado de vus, que es el fondo de la 
desinencia , parece venir de ríí , fuerza, virtud ó poder de bacer algo. Así 
pues vo y ble, ó ivo y able, eble, ible, etc. , se asemejan en expresar ambas 
la disposición, la aptitud; y se diferencian en que tro connota la propiedad 
de bacer algo , y ble h propiedad de que este algo sea ó llegue á ser heclin : 
por eso ivo se flama desinencia facultativo-activa, y ble se dice /acu//aí»vo- 
pasiva. Esta sinonimia se observará perfectamente en admirat-ivo'^ admir-- 
able, comparat-ivo ycompar^able, laudat-ivo y láud-^le, etc. 

Pero,punque{vt9 connota la propiedad masó menos intensiva de bacer 
algo , no siempre presenta esta cualidad como esencial, y sobre todo como 
actualmente efectiva : es en muchos casos una desinencia potencial, pues 
no siempre indica que el principio de acción está desarrollado ó en ejercicio, 
sino que puede estarlo. — Muchos de ios adjetivos en ivo pertenecen al lenguaje 
cientíGco, didáctico, á la gramática, á la retórica , etc. , por cuanto la cuail* 
dad que expresan existe de una manera abstracta y especulativa que se aviene 
poco con el lenguaje común : adjel-ivo , aumcntat-ivo , campar altivo, 
dimtnut'-ivo , mcoat-tro , tndtcaí-t'vo , posit-ivo, superlat-ivo ; sustant- 

n?o, etc. 

¡vo toma la signiOcacíon como de participio pasivo en abus-ivo y adopt- 
ivo, que equivalen k abusado, adoptado, — uá6<?r¿it'o tiene connotación activa 
y pasiva, pues significa lo que hace abortar, y también lo abortado ó abortov 
— Ejecut-ivo es lo que ba de ejecutarse pronío, sin dilación. — Pensat-ivo 
lleva la idea accesoria áQ profundidad en el que piensa. 

Ivo es también sinónima de ante , ente, diferenciándose en que estas últi- 
mas desinencias expresan actualidad de acción^ y la primera no connota mas 
que virtualidad de acción , pero potencia de. acción ó virtualidad inherente 
al sujeto : así agiente e» lo que obra, lo que está obrando de presente, y act- 
ivo es lo que está ó no obrando , perojiue tiene por esencia el obrar ó poder 
obrar, co«5íííti-í/-^íe es efque constituye ó establece de presente, y constituí'* 
ivo es lo que constituye alguna cosa en el ser de tal^ etc. 

Por último , el uso ha hecho ivo equivalente^ en algunos casos , á al, icio, 
ario, etc. : así decimos esM'vo ó estiv-al , nat-ivo ó natal^icio , laudat-ivo 
6 laudat-orio , etc. 

Ivo es desinendUl originarla y esencialmente destinadu para añadirse á 
bases verbales (al supino latino) , pero también se encuentra modificando al- 
gunas bases nominales, como en caritat-ivo , est-ivo , fest^^ivo, intempest-- 
ivo, etc., en él cual caso suele signiíicar simplemente lo que pertenece ó con- 
viene á la cosa expresada por la ruíz* 

Ix. En los mas de los vocablos es la eufonizacion del ice del ablativo de 
los nombres latinos en ix ó en trix, — V. la letra E en la Tabla de las eufo- 
nías.— En algunos otros, como car-^a^desl-^ist, ma-iis, tap-i», eic*, el is ó 



— H2 — 

la js, es un puro sufijo.— En Ort-Az^Bu-iz, etc., puede considerarse como una 
conmutación eufónica de ez (V.).— V. además Az. 

Uar; La ¡dea de imitar, de acercarse ó asemejarse á, se expresa en latin 
por las desinencias isso é ico , en el infinitivo issare\ icárea que han sido ro- 
manceadas en izar, icar. La desinencia latina isso viene de la griega ¡Ztú 
{izo)t y se eSGiibia indiferentemente con ss 6 con jz.—Los verbos castellanos 
en izar son también imitativos, pero muchos de ellos, formados á semejanza 
de los latinos en izare (que son muy contados, y de poco uso enja buena 
latinidad), tienen una conhotacion equivalente á la de /?car, y como frecuen- 
tativa : castellan-izar, canon-izar, eseandál-izar, escrupul-izar, evangel^ 
izarj fertil-izar, inmor tai-izar, Tnagnet-izar, martir-izar, pop^lar-^zarf 
precon-izarj pulver-izar, iitil-izar, etc. — V. Icar, que es también desinen« 
cia imitativa, con significación frecuentativa , y mas principalmente diml* 
nutiva. 

I*o. Afine ó análoga de ero en los sustantivos boyer-izo (boy-ero), cabrer- 
izo (cabr-ero), porquer-izo (porqu-ero), yegiier-izo (yegú-ero), etc. 

IzOf IZA, en los adjetivos, expresa propiedades físicas y cualidades ó Iiábi- 
tos morales, disposiciones del ánimo, ó de las cosas materiales , etc., siendo 
' bastante análoga á tczo, io é «vo, ó tal vez una mefa forma de estas desinen- 
cias: advened-izo, antojad-izo, arrojad-izo, coch-izo ó coch-io (lo que es 
fácil de cocer), contenta d-izo, echad-izo , enferm-izo, fronter-izo, invern- 
izo , lloved-izo, mest-izo, moved-izo, olvidad-^zo, pegad-izo, primer-iaio, 
quebrad-izOf resbalad-izo, eic, muchos de ellos (todos los formados de 
verbo) con una á eufónica. 

Tiene esta desinencia un fondo de connotación frecuentativa, y también 
imitativa, al igual de ismo, ista é izar. 

Meo (men). Sustantiva verbal (afine y como abreviada de mentó), con- 
notativa :— -ó de la acción del verbo, como en certá-men, régi-men; 6 de la 
cosa resultante jde dicha acción, como en cacú-mcn (cosa aguzada, res acuta), 
exá'7nen{como quien dice res ex-actá),sé''men (cosa sembrada, la semilla), 
t?o/ti-m«n (como quien dice, res voluta, de volvo, cosa arrollada, un.rollo), 
etc.— También se encuentra esta desinencia en algunos sustantivos forma- 
dos de otros sustantivos, como bolá-men, maderá-men (maderaje), vela- 
men (velaje), etc., en el cual caso es cplectiva y muy análoga á aje (V.). — Nó- 
tese que todos los ejemplos que acabamos de poner son voces penacutas^ ó 
que tienen el acento en la penúltima, excepto re'^íme/i q*e esesdrújula. 

Menta, mienta. Forma particular de mentó, miento, para los nombres 
femeninos, y generalmente no verbales: coma-menta , ferr a-mienta, anti- 
cuado de herr a-mienta, vesti-menta , etc, — V. Mentó. 

Mente, cuyas formas wie/if (übera-ment), mentre (libre-mentre) , mient, 
miente (plena-miente), mientre (bonesta-mientre), etc., han tenido un uso 
vario y vacilante hasta ja fijación definitiva en mente, es una desinencia ad- 
verbial idéntica á la francesa ment y á la italiana mente. Todos los adverbios 



4 



— H3 — 

de csla desiaencía se componen de un adjetivo, en su terminación rcmeninn, 
y del sustantivo mente, ablativo del lutin mem, mentisiy, gr. forzosa- 
mente, mala-mente, sincera-mente^ etc. — El origen de esta desinencia, 
ó pseudo-desinencia , se halla comprobado por el uso que en varios auto- 
res se encuentra del ablativo mente precedido del adjetivo femenino : 

Sacro de carcere misstis insistam forti mente vehendus equis, dice Ovidio. 
San Agustin, en su Sermón de los Santos, dioe: Fiat impetrahile quod fwk 
MENTE poscimus; y en una de sus Epíslolas dice también : ¿O^is hoc possit 
SERENissiMA etsiupLicissiMA MENTE cóntueri? Gomprueba taníbien el mismo 
drígen la circunstancia deque cuando en castellano lian de ir seguidos dos 
adverbios en mente, solo se deja esta desinencia al último : asi en los mejo- 
res autores se encuentra segura y libremente, real y verdaderamente, etc. 

Mentó. De la desinencia latina mentum, en ablativo mentó ^ que "parece 
venir de minere,mineo, mines, primitivo desusado de emineo,promineo, etc. 
Unas veces denota cosa agente ó que obra, como en instru-mento {res ins- 
truens, cosa que instruye, forma ó construye), orna-mento (res ornans), 
tor-mento {res lorquens), etc. ; y otras veces connota idea pasiva, como en 
detri-mento (res detrita, cosa usada, frotada, perdida, triturada), excre- 
mento (res excreta, cosa arrojada), frag-mento (res fracta, cosa quebrada, 
rota, fracturada), seg-meñto (res secta), etc.— Todo^ los nombres de esta 
desinencia son verbales, teniendo la connotación activa cuando están for- 
mados del presente de indicativo, y pasiva cuando se forman del supino la- 
tino. Por esta regla esXácil determinar las respectivasconnotacionesde aryti- 
mentOy au-mento, comple-mento, condi-mento, fim^^mento, fo-mento, 
fuñda-mento Ju-mento (res juvans, cosa que ayuda), jura-mento, medica- 
mento, monu-mento, regla-mento, sacra-mento, suple-mento, tempera- 
mento, etc., etc.. 

Esta desinencia es mentó también en italiano, y ment en francés yen ca- 
talán. ' . 

Miento. Es una forma de la desinencia anterior, ó mentó con una i eu- 
fónica. Vcile,-por consiguiente, lo mismo, y se subroga á mentó en yarias 
voces como encanta-mento 6 encanta-miento , linea-miento S linea-mento, 
salva-miento, hoy salva-mento, pavi-miento^ hoy pavi-mento, etc. — Nó- 
tese, sin embargo, que el castellano y los demás idiomas neolatinos han for- 
mado, por imitación, iníinidad de nombres en mentó que no tuviéronlos ro- 
manos; y cuando estos nombres no tienen equivalente latino , ó cuando su* 
base radical no es latina pura, llevan por lo común miento en lugar de mentó. 
Así .se observará en adelanta-miento,ardi-mÍ€nto,ayunta-miento, casa- 
miento, llama-miento, quebranta-miento, sacudi^miento , segui-miento^ 
toca-miento, venci-miento, etc., etc. — V. Ento, iento, men, menta , MiENTx'y 

MENJO. 

Mo,ma(mti5). — V. Imo y Timo. 

Monía {monic^. Desinencia de unos pocos sustantivos formados de adje* 

10. 



/ - 



~ H4 — 

tivp^ verbal ó qo^ y por coiisiguieate abstractos, que denotan la realización de 
una acción^ de un estado ó de la cualidad expresada por el radica)^ pero con 
la idea accesoria de que el acto ó el estado son constantes y habituales^ bien 
que mitigiidos, ó como rebajados. De ahí el ser desinencia como diminutiva. 
— Sab)4o6l verdadero valor connotativo de monia, so determinará fácilmen- 
te la sinonimia que liay entre apri^monia ^ acri-tud, casti^monia y casti- 
iadi, par$i'moma y parci-dad 6 parque-dad, santi-monia y santi-dad, 
— V. Dad, lo, Monio y Tuo. 

Los cuatro nombres que acabamos de citar, y Ceremonia, son los tánicos eu 
Diom'aque tomó el castellano del latin; ni este tiene muchos inas. — Para 
saber á qué atenerse respeclo de la ortografía de parsimonia, diremos que, 
formado de parcus, parco, debería escribirse pínrcimouia, cou c, como prc- 
férm Manucio; ha prevalecido empero la s, justiücándose este uso, que es el 
mas general, xu)U suponer que parsimoma se formó de pars-i ó de pars-um^ 
|H*etérilo y supino de parco, parcere. 

MoQBo (nionium). — V. lo. 

Qio, oja {ulu8, ula). Diminutiva, y algo aíine de uco, ucho, aunque menos 
despectiva que estas : abr^ojo, cerr-ojo, man-ojo (m*nip-ulus), pan-oja 
(panic-ulo), pi-ojo (pedic-ulus), raslr-ojo, etc. 

Q'leoto, olenta (plentus). Los autores derivao esta desinencia del verbo 
olere, oler, despedir olor: así vin-olento significa que huele á vino. Los ad^ 
jetivosen olento caüíican el sujeto indicando que en él hay mucho de la cosa 
expresada por el radical del adjetivo; que está tan impregnado de ella, como 
que huele á |a misv^. Es, por lo tanto, desinencia casi siempre repletiva^ ex- 
pletiva, abundancia!. • 

Ulenlom es mas que una variante eufónica de olento, .y la forma usada con 
mas frecuencia, pues olento solo se emplea cuando el radical acaba en n ó en 
t: fraud-ulento , op^UeníQ , pur-xáenío, sanguin-olento ^ suc-ulmlo, truc- 
tdento,turb^ulento, vi-olento, e^c. — Virol-ento (el que tiene viruelas ó está 
señalado de ^llas) corresponde á la desinencia ento, afíne también, en (^Igu- 
008 C4S08, de o/ento. 

Oo, osa. Es desinencia aumentativa, que desnaturaliza ó modíGca la 
cualidad por la idea accesoria de desprecio: (7¿^an¿-pn, hombr-on, moscard- 
<m,mujfr-omi peñ-on , «enpr-on, etc. — Extensivamente connota también 
elautprde acto^ reprensibles, ridículos ó vergonzosos: buf-on, 6vr/-on, 
baladr'On, fanfarr-on^ glot^on, ladr-on, ^ay-on, sopl-on , etc.— Igual va- 
lor connotativo tenia en latin la desinencia en o simple, genitivo o.nis, cor^o 
se ve en ^rr-o (vagamundo, corrillero), Mlw-o (glotón, tragón), etc.— O», 
por último, eS puro suOjp, ó nO tiene valor significativo, en carb-on,jab'on, 
le-qUipreg-oni salm^on, serm-on, etc., etc., en todas las cuales voces (así 
como en las en ton) elon no es mas que el one, suprimida la e^ del ablativo 
del singular de los nombres latinos equivalentes.— V. Ion. 

El elemento 01» parece ser la base de todas las desineAcias al^nenlalivl(s, 



_ 115 ^ 

pomo achon, ancón, arran, eton, iUon, ole. Y. sin embargo tiene á veces 
valor dimiuulivo. 

* On, con efecto, connota disminución eu arles^n^ caj^on^ carret-on, cord- 
ón, infanx-onj limpi-on (limpiadura ligera) ,' perd?'^-oñ, pich~on¡ rat-on, 
tap-on, terPr-on, y otros muchos, en espec¡al,cuando significan parte dé un 
todo, señaladamente el centro de ella, 6 una de sus puntas ó extremidades. 
Así aguij-on no es aumentativo de aijada , como á primera vista pudiera 
creerse, sino su diminutivo, y como tul signifícala punta del instrumento 
^ con que se aguija; a/-on es diminutivo de ala, por ser la base y como el cen- 
tro de ella; escal-on no es una escalera ó escala grande, sino uno de los palos 
traviesos ó gradas de unaescaIaiCualquieni;|)¿n-07í es diminutivo de pina, 
por ser la simiente queeu esta se contiene, etc. — Hé aquí, pues, como pel- 
an y rab-on (escribe Puigblanch) no son aumentativos, cuUl vulgarmente se 
cree, 6 diminutivos por antífrasis, sino diminutivos regulares y directos por 
su formación etimológica. Con efecto, si así no fuese, tendríamos que atri- 
buir ql idiqma castellano la singular extravagancia, ó, mejor dicho, la mons- 
truosidad, de que pelón y rabón significasen lo contrario de lo que expresan ; 
sin que salvase esta contradicción ningún tropo ó figura, en el cual caso no se- 
ria verdadera la contradicción, sino solo aparente. — Tengo pormuy funxla- 
das estas reflexiones de Puigblanch, y las encuentro conOrmadas en la con- 
notación evidentemente diminutiva á^ pelón cuando significa el que tiene 
muy cortas fav'ultades, de, repelón en sus varias acepciones, así como en la 
acepción de juego de^^oca entidad que antiguamente se daba entre jugadores 
á la voz rabona, - 

Diminutivos en on ha consecvadp también algunos el francos moderno, 
coimaigl^on (aguilucho), chard-on (cardillo), mign-on (de minus, menos), 
etc. f — y no pocos el catalán , sqpriniida la n de ofi , v. gr.butifarr-ó (buti- 
farra pequeña), calent-ó (calentito), carreí-ó (carretón), plans-ó (plant-on, 
pimpollo, renuevo), ío6a//-ó (toalleta, servilleta), etc., etc., muchos de los 
cuales tienen , según pqéde notarse, desinencia análoga y correspondencia* 
exacta en el castellano, al paso que otros^ no. 

Añadamos, sin embargo, que muchos de los diminutivos castellanos en on 
deben considerarse como impropios, puesto que no tienen positivo usado del 
cual se hayan formado, antes bien ellos son positivos que forman sus dimi- 
nutivos, como a^¿/on-ci//o, raton-cico, etc. Son, por consiguiente, dimi- 
nutivos de origen ó de Significado, mas bien que de forma.— En igual caso 
se encuentran los varios positivos castellanos romanceados de diminutivos 
latinos (121). 

Algunos antores opinan que nuestro on diminutivjo tomó origen del dimi- 
nutivo ó del provenzal; mas prescindiendo de esta cuestión , parece induda- 
ble que á la desinencia latina diminutiva io, ¿mis (masculina); deben referir- 
se, directa ó indirectamente, la ó con acento agudo del provenzal ó catalán, 
la on del francés moderno y la on del castellano.— Como ejemplo de diminu- 



— H6 -- 

tivos latinos en «o citaré: ^omunc-io '(hombrecillo) ; lus-io (diminutivo de 
luduSy el- juego); papilHo{ei\ catalán papall-óy y en francés papill-on), la 
mariposa, que vicue tle pwniluSjpusillus, papilus¡ endino, \)equphOj suben- 
tendido ales f como quien dice ave ó volálil pequeño, diminuto; pp-ío^ pi- 
pionis (diminutivo de pipus), que significa el pichón; pumil-io, 'enano, sub- 
enlendido hoino, animal 6 arbor; senec-io, que significa un vejete feo, ma- 
lo; vespertil-io, el murciélago ó vespertilio, de tespcrUlis, cosa nocturna, sub- 
cnlendido ales, por ser la mas pequeña de las llamadas aves nocturnas, etc. 

Y ahondaiido mas en d origen de este elemento desinencial, se encuentra 
que la desinencia diminutiva io, ionis, así como la aumentativa o, io, se usa- 
ban ya también en los idiomas sabino y etrusco, que son dos de los qué en- 
traron en la formación del latín, ó que se combinaron con él en tiempos muy 
remotos; 

Or (or). Desinencia de un gran número de sustantivos verbales, formados 
del ablativo ore de los correspondientes latinos enor, todos masculinos, como 
ard-or, clám-orj dol-or^ ferv-or', ol-or, pav-oVjSud-or, raí-or, etc. Por 
regla general, estos nombres proceden de verbos intransitivos; pero hay ex- 
cepciones, como am-or, tem-^r, etc., formad©» de verbo transitivo. Hay 
también algunos sustantivos en or que no vienen de verbo conocido, antes 
bien sirven ellos para formar verbos, como col-or, hon-or, lab^or, etc., que 
forman colorar j honrar, laborar 6 labrar, ete. — Difícil es determinar con 
precisión el valor connolalivo de esta desinencia: diremos, sin embargo, que 
de los análisis hechos hasta el presente resulta que los nombres en or expre- 
san un estado ó el resu]tad9 de una acción ; que ese estado es por lo común 
extrínseco, activo, y relativo á un objeto ; que siempre es actual ó en ejerci- 
cicio, y lemporáneo^en lo cual se diferencian de los nombres en ad); y que 
ese estado, además, se considera, relativamente á su objeto, como una cua- 
lidad particularizada, y, por consigiiiente, hasta cierto punto, abstracta. Es- 
lúdiese la acepción de los nombres en or citados, y se verá que tal es efecti- 
vamente la connotación genérica de su desinencia. 

Or, sor , TOR ó DOR , ADOR, EDOR , iDOR. Eu latiu, añadído or al radical del 
supino, forma otra clase muy numerosa de nombres verbales en sor 6 en tor, 
según el supino haga en sum 6 cntum. Del ablativo del singular (ore) de es- 
tos nombres ha fgrmado elcaistellano las suyos cu sor, tor odor, como acusa' 
dor, ama-dor, defen-sor,doC'tór, inven-tor, ora'dor,pose'Sor,preeur^sor, 
remunera-dor , sucesor, etc.— Formó también el latín algunos nombres en 
tor,ator ó itor, juntando estas desinencias á* radicales de sustantivos; y estos 
mismos nombres, y muchos otros forma/los, ^ su imitación, así de nombres 
como de verbos, so encuentran en castellano con las desinencias dor, ador, 
' edor oidor, y. ^T.aguardor,asa''dor, bat-idor,beb-edor,bord-ador, cog^ 
edor, escarp-idíjr, gladi-ador, habl-ador,hisioria'dor,muñ'idor, sen-ador, 
tira-dor, veUador, venc-edor, via-dor, viaj-ador, etc. 

Todos estos qombres son masculinos, y designan el agente masculino, el 



— 117 — 

autor de una acción, y extensivamente oficio^ ocupación ó profesión, hábi- 
to, instrumento para la acción, etc. Los noml)res en ion denotan la acción, y 
los en or, tor, dar, etc., denotan el que la ejecuta : así invenc-ion es la ac- 
ción de inventar, é invcn-íor es el autor de la invención. — El valor cpnno- 
lalivo de or, dor, sor, etc., es muy afine del valor de ante, ente , según pue- 
de notarse en ama^dor y am-ante, ói-dor y oy-^nte, velr a dor y vel- 
ante, etc,^ 

De muchos de los masculinos en sor 6 tor formaba el ialin femeninos en 
triXj pero el castellano los forma por la regla genera] de aiíadír una a al mas- 
culino. AC'-triZf mo-triz, y unos pocos mas, son los únicos femeninos que á 
imitación de los latinos en trix hemos conservado. — V. Iz. 

Finalmente, los nombres en sor, tor, dor, ador, etc., así cu castellano 
como en latin, se usan lo mismo como sustantivos que come adjetivos. 

Or es también desinencia comparativa en los pocos nombres de esta clase 
que nos hemos quedado del latin : exteri-or, inferi-or, may'Or,men''Or, pe^ 
or, superi-or, etc. 

Orio. Gomo desinencia sustantiva véase lo. 

Orio, ORIA (orius)* Esta desinencia adjetiva, lo mismo que arto, es doble, 
ó está compuesta í!e or, que designa un agente, y de io (abreviatura de ico), 
' que exprcsa^cuiál género se refiere una cosa ó persona. Estudiando la acep- 
ción de los adjetivos do esta desinencia, como aleat-orio,circulat-orw, 
eonsolat-orio, declamat-orio, gratulat-orio, ilus-orio , infamat-orio, oratf 
orio, vejigat-orio, etc. , se ve que orio designa lo que pertenece esencial- 
mente á un agente de cierta especie , ó , en otros términos , lo que sirve para 
efectuar una acción, una obra de cierta cVd^e, 6 para producir un estado de 
tal ó tal especie. Aplícanse á las personas , lo mismo que á las cosas, ^ue se 
consideran como agentes de la acción ó del estado. 

Muchos sustantivos en orio , sorio 6 torio, como defens-orio, purgat- 
orio, etc. (V. lo), no son mas que adjetivos de esta desinencia tomados sus- 
tanrivadamente. 

Orrio, orro. Despectiva : alde-orro 6 aldc-orrio, hodr-orrio ,mod-orto 
(estupido, estólido),* vent-orro, vill-orrio, etc. — Es algo afine de uco, ucho, 

Ofo, ota, uofo, uosa (osus, uosus), Es desinencia adjetiva- nominal , ó que 
se junta i^a raíz de nombres : ambici-oso, envidi-oso, ingeni-oso, etc. 
— Los nombres de la cuarta declinación latina forman estos adjetivos en uoso, 
como /ruc^uo5o ; y algunos de la segunda y tercera intercalan una ti«eufó- 
nica, como monsír-M-o«o, fwoní-M-050.— Algunos pocos de tos adjetivos en 
050 salen de otro adjetivo, como belic-oso, lenebreg-^so , qm se formnn áe 
bélico y de tenébrico ó tcnébrego ; ó de un sustantivo al Clial se supone un di- 
minutivo que en reafidad no existe, como melicul-oso, formado de meticulus 
(miedecillo), supuesto diminutivo de metus. 

Esta desinencia connota que el sujeto posee en abundancia , plenitud y 
fuerza, la cosa expresada por el adjetivo en oso, 6 que la ama y quiero con pa-^ 



— 11» — 

6Í0U : ac'Uoso (lo que abunda enagua), am'm-05o( lleno de ánimo ó valor), 
¿t%t-o9o (el aficionado á mover pleitos, cupidissimus litium) ^ sustanci^osQ 
(de mucha sustancia ) , etc. Hay una especie de gradación en el valor conuo- 
iativo de las desinencias ado (ido), ente (ento, iento, ol^nto) y oso : la primera 
va desde la simple cualidad hasta cierto grado de abundancia {sud-ado, cál- 
ido, vál-ido) ;— la segunda indica una abundancia que ya se maniíiesta visi- 
blemente ó por el olor {sudor-iento, cal-iente, val~iente); — y la tercera 
marca la plenitud (sudor-oso, ccUur-oso, valer-oso) : es la desinencia abun- 
dancial y replcliva por antonomasia. 

De la desinencia oso, una de las mas ricas, en castellano y en latin, son tam- 
bién sinónimas áceo, az, ble, eo, sor, /oró dar, etc. Conviene además des* 
lindar en ella la relación en que se encuentra el sujeto con la cosa que por 
seecon plenitud, y ver en qué casos el sujeto es calificado favorablemente, 
y en qué casos desfavorablemente.— Haremos alguiías indicaciones acerca 
de estos últimos puntos. 

Unas veces el oso indica la simple abundancia , sin ninguna ¡dea acceso*- 
lia , como en popul-oso, rigor-oso; — otras indica que el sujeto tiene vio- 
lenta pasión por la cosa, v. gr. libidin-oso, tnn-oso';— otras veces indica 
que es activo, como en curi-oso , estudi-oso, fastidi-oso, injuri-oso ;---o\xb% 
que es pasivo, como en odioso; — otras veces^ en tin, hace iiidistinta mente 
activo ó pasivo al sujeto calificado, como en lahori^oso^ religioso, sospéch-^ 

oso, VOluptUrOSO, CtC. . 

En cuauto á la naturaleza de la calificación, unas veces es laudatoria : 
frond-oso, fruct-uoso, garb-oso, gust-oso, majest^ioso, sunt-uoso; — otras 
veces es desfavorable, como en asquer-oso , melindr-oso , pegaj-oso , etc.; — 
y otras íes indiferente, como en aren-oso, fabul-oso", mont-uoso, presttr^ 
oso, etc. . 

Ote (de la italiana olio). Aumentativa de desprecio en grand-ote, guis^ 
ote, herej-ote, libr-ote , picar-ote , etc.; — como diminutiva en ancl-ole, 
calabr-ote, isl-ote ;^y con significaciones varias, ó puro sufijo, en barr- 
ote ^ cap-ote, capir-ote, garr-q^e, papir^ote, etc. — V. Astko. 

Bao {rnus 6 ternus). — V. Terno. 

Sor {sor), — V. Or. 

Ste, ttee {ster,slris^ stre). — V. Éste, Estre. 

Tad {tas)^\. Dad. 

T«rao, tema, turao, «urna (mus, 6 ternus, tutnus). Desinencia que 
se añade á nombres ó adverbios de tiempo, y forma adjetivos de la propia 
significación : dtu-mo, diu-t^mo, e-temo (por evi-temo), noct-urno, 
sempi^terno , etc. 

Tico, tica (ítctií).— y. Ico. 

Timo, imo, mo {timus, imus, mus). La desinencia imo (iinus) es super- 
lativa, y connota el grado mas alto (ó relativa, ó absolutamente) á que pue- 
de llegar una cualidad* 



— 119 — 

El verdadero sufijo de los superlativos latinos es imu$, y con una t (que es 
letra de orfgen , y que se encuentra también como inicial en la desinencia su- 
perlativa griega tcUoSf y en el sánscrito tama), timus, en castellano imo y timo. 
Esta última fbrma, sin embargo, es muy rara, pues en int-inio, úU-mo, la 
t corresponde mas bien á la raíz que á la desinencia.— Lo mas común es que 
la ¿de origen se convierta en «, ó que imo tome una s eufónica y resulte 
simo; y simo, con una i de enlace, da isimo, que es la desinencia superlativa 
principal del castellano : beU-4-simo, dicic-t-stma^ etc. El latin dóblela s 
con el objeto dé hacer {arga Ja t de enlace, y facilitar de este modo el em* 
pleo del superlativo en los versos : fort-i-ssimus , sanet-i-ssimus , Irts^i- 
ssimus, etc. — Esa s la asimilaron á / ó á r> cuando Ja raíz terminaba en es* 
^consonantes, resultando entonces las formas limus y rimus {limo y 
nmo), como en /ac¿/-WmM5(facíl-imo, facil-ísimo), humiUlimíis (liumíl-imo, 
humild-ísimo), tener^imus (tern-ísimo) , veier^rimus (viej-ísímo),elc, — 
V. Erriito. — La desinencia imo (imus) queda reducida á mo (mus) en Ibs 
superlativos tn/*-t-mo, pr-t-mo, 5ti-mo. El superlativo supremo-m, según 
Varron, una forma contracta del anticuado supér-rimo.-'La desinencia la- 
títia tmus tomó en lo antiguo la forma Hmus, como en max^ftmus, opt^ 
ümus, etc. • 

La desinencia ttno se convierte en ilimo cuando se añade á ciertos ra<]i- 
eales de sustsfbtivos para formar adjetivos. Esa sílaba t¿ añadida viene, al pa- 
recer^ del supino latino itúm, del verbo iré (ir) ; y ateniéndonos i este orí- 
gen resulta que fin-it-imo (confínante) significa literolmente loque va hacia 
los conOnes ó está muy cerca de ellos ; leg-it^imo, lo que anda-conforme con 
hi ley; mar-^t-imo, lo que cae hacia el mar ose halla muy cerca de él^ etc^ 

A imo se refieren, por últjmo, casi todos los adjetivos numerales ordinales, 
como centéS'imo, déo^imo, müés^imo, etc., Hamados, por los antiguos 
gramáticos, casi-superlativos (quasi superlativa) ; y coa mucha razón , pues 
sipr^imo y postre-mo están reconocidos como superlativos, por ser los dos 
eilremos día la serie y reunií^las dos ideas que forman el superlativo (el gra^ 
do sumo y su relación con otros objetos), natural era que por analogía se 
diese la desinencia superlativa imo (imus) á los adjetivos nnmerales que ei«* 
(fesan los térmicos intermedios de la serie. — V. Ésimo^ qae ésta forme 
mas general de imo 6 de istmo aplicada á los numerales de drden. 

En resumen tenemos que la desinencia timo (de la erigieal latina Umusí^ 
presenta las siguientes formas : ésimo , imo , isimo , üimo , limo , mo , fimo 
(érrimo). — ^V. Supealativo en el^Diccionario. 

Tor (lory.-^y. or. • " 

Tud, ítud^ itd (tudo, Uudo, udo, edo, tas, itas, ttts). Esta desioencie 
viene á ser una variante de tad 6 dad (tas, ¡tas) : rejunta á los radicales de 
adjetivos , y forma sustantivos abstractos , como heat-^lud , «otactMUíd, 
juven-tud, prontTitudiSal-'Ud, semc-íud, soHe-^tud, vir^tud, ele., tos unos 
romanceados direciemente del .litin^ y los otroe foriMdoi áeu Mmgenca. 



— 120 T- 

La desinencia hiimtudo (que pasaba á udo (cuando el radical lermíua- 
ba eo 1) cs muy antigua, habiendo sido sustituida en época posterior por tas. 
Así necessi-tudo es mas anliguo^que t)ece5s-i-¿a« : en el lalin antiguo, estas 
dos voces teniau idéntico significado , pero andando el tiempo seestableció la 
correspondiente diferencia sinonímica. Parece que^a^ se adoptó como mas 
eufónica que ludo, pero ambas desinencias encontraba Cicerón ígualmenle 
j&speras, según se iufíere de lo que. dice hablando de las voces beali-ias y 
beati-tudo. Dice así: Isía^ sive beatitas^ sive beatitudo dicenda est, utf%im' 
queomninó dlurum, sedusu molHenda nolis verba sunt, — Edo es también 
desinencia del latin antiguo, que se encuentra yo e^nmuy pocas voces, como 
dulc-^do, pingu-edo, torp-edo, uredo, etc. : alb-edo, nigr-edo, rub~edo, etc., 
son casi inusiladus : cup-edo, por cup-idOfes también una forma antigua, 
que se encuentra en Lucrecio. 

En el período de formación confusa de nuestro romance ^e añadieron in- 
diferentemente á un mismo radical las desinencias ud^ tud,dadt idad, es, 
esa, ia, icia,ory umbre, ura, etc. : así tenemos oi^-ez, altana, altiv-idad, 
aUi^tud y all-ura; dulcedrumbre, dulc-eza, duU-or y dtdz-ura ; frial-dad, 
frial-eza , fri-ezá, fr4-or y fri-ura; jusU-^dad yjust-icia ; larg-aria, larg- 
ura,long-or, longu-eza, long-ilud y long-ura, etc. : pero sucesivamente se 
ha ido desvaneciendo tal confusión , dejando sin uso la mayor parte de esaf 
voces, ó estableciendo la debida sinonimia entre las que hemos conservado^ 
que es lo que naturalmente acontece siempre en los casos de multiplicidad 
de signos para una .sola idea. — V. Sinónimos en el Diccionario. 

üble (u^i/t«).— V. Ble. 

üoo, uoa , ucho , uchd. Diminutiva y despectiva , ó connotativa de cosas 
pequeñas y generalmente malas : aguil-ucho , qnimal-ucho ,'avech-úcho, 
cald'-ucho , carr-^ucOf cas^ucha, hermm'-uco, papel-ucho , tab-^co , ele. 

üdo , uda (utus). Desinencia adjetiva, de connotación análoga á ado é ido, 
y participante también del sentido abundancial de oso , pero con el carácter 
despectivo, ó con l¿i idea accesoria de grosería, vulgaridad, etc. : compá- 
rese, por ejemplo, la acepción de caprich'Udo con la de caprichoso, y 
véase la acepción que damos generalmente á barb-udo, campan»udo, ceñ- 
udo, colmill-udo , forz-udo, Unaj-udo, narig-údo , orej-udo , pel^d^ 
testar-udo, ventr-udo, etc. — Esta desinencia se junta siempre con radicales 
de nombres sustantivos. 

üelo, uela {ellas,* ella, ulus , ula). Diminutiva : Antoñ-uelo, arrog- 
úelo , covach'Uela , correj'Uela, hij-uelo, hij-uela, peñ-uela , pequeñ-uelo, 
picardi-h^uela , plaz-uela, sanguij-uela , etc«. Es desinencia afine, de ulo, 
ula, elo, e/a, etc. —V. además Illo, Illa , y lambien Dihinctivos en el 
Diccionario. 

üja Diminutiva : a^-u/a, 6Mr6-Mfa, iíar-M/a, etc. 
Ulenlo, ttlenta (ulentus), — V; OlentO. 

Ulo^ ula. La desinencia lo, de la latina lus-, es como la base de las for- 



— 121 — 

mas bulóy culo, elo, ilh, uele, etc», todas dimíuuUvas. Forma de lo e9, y 
tainbiea diminutiva , ulo, según se \e en discip-ulo , fám^ula, fám-ulo, 
manip-ulo, mód-uloy párv'Ulo, rég-ulo (reyezuelo), virg-ula, vólv-ulo, etc. 

Ulo^ ula {tdus , ó lu& con la i de enlace)^ e^támbien desinencia adjetiva , 
dimiiiutÍTa siempre en el fondo, pero que viene á participar de las connota- 
ciones abundancial ó frecuentativa, imitativa, etc. Siempre califica desfavo- 
rablemente: créd'tUo (el que cree con demasiada facilidad), (/árr-ii/o (lia- 
blador en demasía), ridic-ulo (el ó lo que mueve á risa), etc. 

Obsérvese de paso que casi todas las voces en nlo son de forma enteramen- 
te lathia, y todas esdrújulas. 

Umbre ó dumbre {udo,edo). Desinencia compuesta, al parecer, de ud, tud 
6 dud, y de bre,^6 como una forma de tud. Tiene igual connotación que es- 
ta: mansed-umbre , muched'umbre y ftesad-umbre, podred-umbre , $al^ 
umbre, servid-umbre, etc.— V. Bre y Tud. 

.Undo, unda. De la latina timiws, forma antigua de endus, romanceada en 
endoi Pocos son los adjetivos verbales de esta diísinencia : ori-undo y algún 
otro son los únicos que ha conservado el castellano. Esta terminación , co- 
mo que no es mas que unaTorma de endo (endus), da fuerza de participio 
futuro pasivo, y vale tanto como ando, endo, bundo, eic, — V. estas desi- 
nencias. 

Uno^ uBA. Adjetiva, y singularmente connotativa de cosa propia de ani- 
males: cabr-^no, chot-uno, lob-uno, ovej-uno, pefr^uno,vaC"Unóf etc. » 

Uo, ua (uus). Los adjetivos de esta desinencia tienen la forma enteramen- 
te latina, y los mas de ellos son del lenguaje culto ó científico, así como en 
latín son casi todos poéticos. Son casi todos verbales, añadiéndose la desinen- 
cia al radical del presente de indicativo. Algunos de ellos ofrecen la particula- 
ridad de tener un sentido pasivo cuando el verbo es activo {conspic-uOy 
individniOy perspic-uif), y un sentido como activo cuando el verbo es neutro 
(cóngr-uOy incóngr-úo, innóc^uo). Con todo, la mayor parte de ellos ex-r 
presan simplemente el modo de ser, ó una cualidad (casi siempre natural), 
sin accesorio notable, pudiéndose decir que uo es un sufijo ó una desinencia 
no significativa : árd-uo, asid-uo, contig-uOy contin-uOyexig-^o, supérfl-uo', 
etc. — Puro suíijo ó desinencia no significativa es también en ánr^-uo, ménsír- 
juo , y otros varios, verbales ó no verbales. 

Ura (ura). Desinencia que el latín ponía á ¡os sustantivos verbales forma- 
dos del supino para cctnnotar no tanto la acción propiamente dicha, como el 
resultado de la acción. Por eso se llamaron resultativos^ tales nombres, co- 
mo resultativa se dice también la desinencia ura que les imprime ese carác- 
ter. Igual doctrina es aplicable á los nombres en ura romanceados sin altera- 
ción , como captara y criat-uray cult-uray escrit-uray fact-ura, junt-ura, 
rot'ura 6 rupt^ura, sut-ura, us-uray etc. — A imitación de estos ha formado 
el castellano otros muchos sustantivos, verbalesó no, como amarg-uraflong- 
ura, mold'Ura, morded-ura, picad-ura, tern-ura, trist-ura, etc., siendo 

11 ■ 



— m — 

uroy en algcmo^ Casos, s¡n(h)imA de dad, anda, maia^ ez, eza, or, tud, 
umhre, etc. 

Ura es también desinencia de varips sustantivos formados de otros de 
nonü)res de personas, tomo canátáat-ura, óens-nrUy cuestura, dictad*-ura, 
Ikenciat'Ufa, prefect'Ura, etc., formados de eandidaio,i^nsory cuestor, 
dictador, licenciado, prefecto, etc. 

Ufma. — ^V. ALLAéISMA. 

U«a. — V. Allá. . 

Vago^vaga (ra^fttí). Pseudo-desinencia que viene del latín vagare, y 
equivale á gue t^o^a ó anda errante: así fioc¿t-va^o es lo que anda vagando 
por la noche. Este aídjetívo, así como casi todos los compuestos de fero, fluo^ 
gero, voto, etc. , son poéticos ó corresponden al estilo elevado. 

Voro, vora (vorué). í^udo-desin encía que viene del lalin vorare, y 
equivale á que devora , destrtiye , co'nsume ó disipa : así se llaman fumi-^ 
voras las ctiimeneas que no dan iiumo , porque lo consumen ó queman en su 
interior; omni-voro se aplica al animal que come de todo; carni'Vorp, hcrbi* 
voro, etc. 



( 



— H3 — 



TABLA DE LAS PSEÜDOD^INENOAS. 



139. Dando aquí por reproducido lo expuesto en él párrafo 46, 
pasemos desde luego á enumerar las voces desinenciales ó las 
pseudo«desinencias mas comunes. 

Algia. Del griego a/í/o«, dolor; cefal-algia (dolor de cabeza), ^o^fr-a/^ta 
(lídor de estómago), odont^algia (dolor de muelas ó de dienles), etc. 

Cola ó toóla. .Abreviación del lalin incala^ que significa liabílante óba- 
bit^idor : así celi^cola, p/ane/t-coía, regni^colay terri-cola, etc., eq^iáva- 
len á iiabllaute del cielo, de los planelus, del reino, de la tierra, etp. 

Desia. Del griego daió, yo divido, dividir : ^eo-dem (arle de dividir, 
partir, las tierras). 

Facer. — V. en la Tabla de las desinencias. 

Fago. Del verbo griego phagó, yo como, comer, comedor : de abí antropó' 
fago (comedbrde liombres, el salvaje que come carne bumana), ornó-fago 
(comedor de carne cruda), poli" fago, ú omni-voro , como también se dico' 
del lalin omnivorus (el que come de muclias cosas, de lodo), etc. 

Ficar.— V. en la Tabla de las desinencias Ficar, Picador, Fice , Ficto, 
Fico , etc. 

i^o — V. en la Tabla de las desinencias. 
. Fonia,fóDÍco/foDa. Del nombre griegop^ó/ie, que significa la voz : de 
M^a-fonia (sin voz, pérdida de la voz) , anli^fonay'caeo^fonia^^m-fonia, 
eu- fónico, sin-fonia , etc. 

Forme. Del latín forma, molde, modelo, que, por metátesis, ó trasposi- 
ción de letras, viene del dórico morpha por tnorphé: de abí anírópo^morfo 
(de íigura ó forma humana), con-fortne, dis-forme, in-forme ó a-morfo (se 
dice de lo que es monstruoso, oque carece de forma regular y determinada), 
mulli-forme (lo que toma muchas formas ó (¡guras), uni-forme, etc. — Véase 
Forma en el Dicciom^rio. 

Fugo. — V. en la Tabla de las desinencias. 

Gero. — V. en la Tabla de las desinencias. 

Gnosíá , gnóstica , gnóstico. Del griego gnósis, conocimiento, que viene 
del verbo ginóskó, yo conozco : dia-^gnóstico, geo^gnosia (conocimiento de 
la Tierra), gee-gnóUiea, pro-gnó^ico ó pro-gnóstico , ele. 

Cmnio. Del griego gonia, ángulo : así se llaman hexá-g<>HOf,pentá''gono/ 
poli-fono , las Íiguras4e cinco , seis ó muckos ángulos. 



— 124 — 

Grafía^ grafo, gráfico. Del verbo griego graphó, yo escribo, describo; 
descripción, escritura; descriptivo : hiblio-grafia (descripción de libros), 
bio-grafia (descripción de la vida de un liombre), cali^grafia ^ cosmo- 
grafía (descripción del mundo), geo-grafia, geo-gráficOy geó-grafo, lito-- 
,grafia{cscT\lurQ3 dibujo, en piedra}, mono-grafia, orto-grafia , taquí- 
grafo, tipo-gráfico, tipó-grafo, topo-gráfico, etc. 

Iti*.— V. en la Tabla de las desinencias. 

Logia, logo, lógico, logitmo, logista, logético. Del gHego. logos, pala- 
bra, tratado, discurso, razonamiento, cáltulo,elc. : apologético , catá-logo, 
etimo-logista , orto-logia , para-logismo , zoo-lógico , etc. , etc. 

Estas pseudo-désinencias se encuentran, á veces también sirviendo de 
pseudo-preOjos, como en lóg-aritmo, logo-grifo, logo-maquiá, etc.— Véase 
LÓGICA en el Diccionario. 

Mancia , móntico. Del griego manteia, adivinación : carto-mancia (adi- 
vinación por las cartas ó naipes), geo-mancia, hidro'mancia,nigrO'mántico, 
onomalo-mancia , etc. 

titania, maniaco, mano. Del griego mania, manía, furor : anglo-mania, 
iwe/ó-mano (maniático por la mn^lodía, foco por la música), mcfro-rwowea 
(manía de hacer versos), mono-manía (manía sobre un solo punto, idea fija), 
mono-maniaco, etc. 

Metro, metria, métrico. Del griego metron, medida, verso ; geo-metria, 
hcxá-metro , micró-metro, peri-metro , si-metria, si métrico, trigono- 
métrico, etc. 

V. además Metro en la Tabla de los pseudo-prefijos, y en el Diccionario. 

Morío.— V. Forme. 

.Nomia^ nomo, nomio, nómico, nomista. Del griego nomos, que vaté 

distribución , gobierno , regla, ley, etc. ; agro-nomia, anti-nomia, astró- 
nomo, bi-nomio, eco-nómico, eco-nomista, gastro-nomia, tri-nomio, etc. 

Oide^ oides, oideo , oída!. Del griego eidos , eideos, en latin forma, 
species, facies, forma , traza, semejanza : aster-oide, elips-oide (de forma 
de elipse ó semejante á la elipse), e^fer-óide, m^tal-oide, trapez-oide, varióla 
oide, ele. 

Los adjetivos formados de los sustantivos en oide, oides, hacen oideo ví 
oidal , como esfen-aideo , esfer-oidal , pterig-^ideo , romh-oidal , tif- 
oideo, etc. 

Orama. Del nombre griego horama , que significa vista, formado de 
horaó, yo veo : entra en cosm-orama (vista del mundo), di-orama (vista co- 
mo de dia), ge-orama (vista de la Tierra), pan-orama (vista del lodo, vista 
universal), poU-orama , etc. 

Pcya. Del griego pote<5,poíem, hacer, formar, fabricar : crtso-peya, c/jo- 
peya, eto-peya, idolo-peya, onomato-peya , prosopo-peya, etc. 

Poli, polb. Del griego polis, genitivo po/eos, ciudad: Helió-polis {cindhá 
del Sol), t/ieírd-poít (madre-ciudad , ciudad principal), necró^ii, Pentá-* 



— 125 — 

poli ó pcntá-polis {coTúBTCtx donde hay cinco ciudades), Tri-poli (tres ciu- 
dades), etc. 

Scopia^ foopto^ soopo^ loópico. Del griego skopeó y skeptomai , \ef, 
Díiirar, considerar : craneo-scopia, eleciro^scopo , esteUy^scopo, horóscopo, 
micro-scofiOf telescópico , iermo-scopo , etc. 

Teon'.a, técnico. Del griego techné, arte, de donde technikos, artifícial, 
esto es, propio de un arte ú oficio : higio-tecnia, piro^tecnia, poli^técnico, 
termo-técnico y etc. ^ 

Tomia, tómico, tomo, tomista. Del griego tomos, división, parte de on 
todo, derivado de temnó, yo divido, yo corto : ana-/omúi, ana^tómico, á- 
tomo, dicó'tomo, ana-tomista ye\c,^-\. Tomo en el Diccionario. 

Vago.— V. en la Tabla de las desinencias. 

Voro.—Y. en 'a Tabla de las desinencias. 



a: 



— 12« — 



TABLA DE LOS PREFIJOS. 



140. A lo expuesto en los párrafos 62 y siguientes hasta el 78, 
bastará a&adir : 

Que consignamos, por orden alfabético , todos los prefijos maá 
usados en las voces castellanas, dando empero solanjeiite su valor 
etimológico, radical ó primitivo, y las acepciones derivadas mas 
culminantes, pues el enumerarlas y determinarlas íorfas es impo- 
sible. El uso, la. lectura y la explicación etimológica que de va- 
rios compuestos ponemos en el Diccionario, llenarán, en cuanto 
cabe, los vacíos que puedan encontrarse en esta Tabla. Y téngase 
siempre presente que en el estudio minucioso de las significaciones 
primitivas y derivadas de los preDjos,'así como de las desinencias 
(estudio que rcqutei'e suma paciencia á la par que gran sagacidad, 
y que todavía no' se ha hecho de una manera completa), estriba, 
tanto como en el estudio de las raices, la determinación del valor 
intimo de las voces. 

Que á continuacionde cada prefijo ponemos sus variantes, ó las 
varias formas que á algunos de ellos hace tomar la eufonía. 

Que indicamos también sus orígenes; y que del estudio de estos, 
ó sea del estudio de los prefijos griegos y latinos, hemos deduci- 
do lo conveniente para la determinación del valor de los prefijos 
castellanos (75). Igual observación hemos hecho en orden á las 
raíces (^á) y á las desinencias (138); lo cual quiere decil' que para 
tener un conocimiento medianamente íntinK) de un idioma deri- 
vado, es preciso estudiarlo en sus fuentes ú orígenes.*— Recuérde- 
se aquí lo dicho al final del párrafo 113. 

(Jue al analizar etimológicamente una voz, después de separar 
la desinencia (138), se separa el prefijo, si le hay, para dejar aisla- 
do el radical ó la raíz, que es el núcleo y como la esencia significa- 
tiva de las palabras. . ' 
* 

A. Precede por lo común á los verbos que dcnolan la acclou, ó el uso ó 
empleo del nombra del cual se derivan : a-boionarj a-mortajar ^ etc.— Otras 
veces arguye semejanza ó participación del signkicado del simple: a-brutado, 
a-francesado, a^plomado, etc. — A veces denota privación, y equivale á la 



— 127 — 

a pmatívirde los griegos^ ó al in (no) de los latinos, siguificaudo enlonces 
sin 6 no, como en muchas voces de procedencia y estruclura griega: a-céfalo 
(sio-cabezo), a-/bnia (sin-voz), a-n-dmmo (sin-nombrc), a-paíta ( sin-pa- 
declmiento), ele. — Otras veces, en fín» la a preGja es como eufónica, 6 ex- 
pletiva, porque nada influye en la signiOcacion ; v. gr. en a^condicionado, 
a-doctrinaryéíc, que valen tanto como condicionado, doctrinar, etc. (70). 
Así es que al presente se omite en muchas voces en las cuales la usaban los an- 
tiguos, como a-6a;af, a-calumniar , a-juntar, a-rrebozo, etc., ai paso que 
se usa en muchas otrasqne antes no la llevaban, como a-&a$/ecer,a-(2e/9azari 
a-divinar, a-postar, Or-rrebañar, a-rrebatar, etc. 

Entiéndase, sin embargo, que la a prefija, fuera de los casos en que equi- 
vale á sin 6 no, es casi siempre una forma de ab ó de ad, suprimida la 6 ó la 
d por eufonía, como en a'^partar, a^sociar, a-ver sion, etc., por ad-parlar, 
ad-sociar, ab-version, etc.— V. los prefijos Ab y Ao , y además Al en la Ta- 
. bla de los pseudo-prefijos. 

Ab, *bt,«s, au, m. En latín ab, en griego apo, en indio ó sánscrito apa, 
en godo af. Sirve para connotar el punto de partida, el alejamiento, la sepa- 
ración. Supongamos un punto fijo en el espacio ó en la duración (75), y que 
una persona, ó una cosa, parle de ese punto, y se aleja mas ó menos de él, 
prescindiendo, en general, del mayor ó menor espacio recorrido , prescin* 
diendo también de si el cuerpo alejado está todavía en movimiento^ ó de sí se 
llalla en estado de reposo después de haber consumado su movimiento, y 
tendremos el significado fundamental del prefijo ab. Todos sus demás signi- 
ficados, mas ó menos metafóricos, se derivan de este. 

El prefijo ab guarda en composición su significado fundamental, es decir 
que en los compuestos en que entra modifica el sentido del simple por la 
idea accesoria de separación ó alejamiento. Pero esta idea de alejamiento 
pnedeser pura y simple, ó bien traer y determinar resultados particulares 
según la índole dé las ideas con las cuales jse asocia, connotando , en conse- 
cuencia, huevas ideas accesorias queanodifican mas profundamente el senti- 
do del primitivo^ según vamos á indicar brevemente. 

Denota separación, ó apartamiento puro y simple, en ab-orrecer, a^movible, 
athS''6ntarse (en latín ab-esse) óabs-entarse, como se dijo antiguamente. — 
Equivale á in, 6 no, en aumente (ó demente, á mente remotus), a^normal 
(no normal, no regular). — Significa desvío, desprecio, etc., en ab-erracion, 
ab^ofto, a6-«íar,aft-yec/o.— Y envuelve, por último, la idea de movimien- 
to brusco, violento, de destrucción, etc., m ab-rogar, ad-^r6¿r, (sorber en- 
teramente, sin dejar pizca), absrtraer, etc. 

Én catalán ab significa con : asi ab ell quiere decir con él. Viene del árabe 
ba, que es lo mismo (dice el doctor Rosal).— -Igual origen tiene el avec (con) 
de los franceses. 

Abf . Algunos creen que abs no es mas que una contracción áQabs-se, lejos 
de sí^ fuera de sí : poro aun en este caso siempre seria, como hemos dicho, 



— 128 — 

u&a forma de a6.— El abs loma.la forma es en es-conder, que en lo antiguo 
fue abs-conder y as-cónder, ' > - 

iU,«c,«r,«,elc. Véase lo dicho en el párrafo 84 acercado lasalleracio- 
nes eufónicas por conmutación. — Ad, que es la preposición latina ad, empre- 
sa el movimiento por el cual dos objetos tienden á acercarse, á ponerse en 
contacto. Ad es el prefijo exactamente opuesto á a6.— La relación puramen- 
te /oca/ expresada por arf, se aplica metafóricamente á las relaciones inma- 
teriales y del peusamiento.—Así 

Ab expresa dirección en general, y á veces dirección liácia arriba: ac-ccder^ 
a-cento (dead y canius, elevación de la voz en una de las sílabas), a-sallar, 
ascender (del latín ascenderé, compuesto de ad y scandere) , etc.— Direc- 
ción hacia atrás, reflejo ó retorno indirecto de la acción hacia el agenle: 
a^c^ptar, ad-müir, ad-optar, a-ducir, a-Uciente, ar-rebatar, ar-rogarse, 
a-sumir, a-trqer, etc. — Proximidad ócercanía, con varias ideas accesorias: a- 
clamar,a'Comodarya'Cusar, ad-hertrse, ad-judicar,ad-orar, ad-yacente, 
a-finCy a-gresiont a-pelar, a-plaudir, ar-bürar, a-sentir ^ a-signar, a- 
simUar, a-tentar, etc., etc. — Principio de una acción, tendencia á, pasión 
por : ad-amar (verbo anticuado que significa amar con'pasion y vehemen- 
cia), a-divinar, ad-mirar, a-dormecery a-fectar, a^petecer, ©le. — Aumen- 
to, agregación, abundancia: a-cumúlar, a^-dicion, a-fluir ^ a-gregar, a- 
lunU>rar, etc. v - r 

Amb^ am^ amp^ an^ an, éknb. La forma complcla de estc prefijo es ambi, 
ó, según Varron , ambe^ y no es roas que la voz griega amphi , en dórico 
ampi,en sánscrito abhi. Añade al simple la idea accesoria de alrededor^ 
pero con menos precisión que circum; y á veces connota Oin solo la idea do 
dualidad, pues son muy afines las voces griegas amphi y amplió, así como 
las latinas amb y ambo» Ejemplos : amb-ages, amb-icion, amb-iguo, ámb- 
üOf amb-ulante, am-plexo (abrazo), am-putar, an-helar^emb-ajador, etc. 
—En las \oces ámp-lio, an-illo, añ'-ada ,añ-o, etc., el am, an, añ , etc., 
debe considerarse mas bien como raíz ó radical, que como verdadero prefijo; 
pero de todos modos denota siempre, así en Intin como en castellano, cosa 
de redondez, de alrededor, según se ve en annus (btío, anillo ó círculo de 
doce meses), annulus (anilló, como quien dice am¿o, diminutivo de annus), 
amburere (quemar una cosa todo al rededor), ambesus (cosa comida, roída ó 
encentada al rededor), etc.— V. Ambi y Akfi. 

Ambi. Entra en la coiííposiclon de ambi-dexiro, etc. No es mas que la 
forma completa de Amb, am, etc . ( V) . 

Ana. Prefijo griego (ava) que unas veces equivale are, como en ttfia- 
¿ap/i^/oj (re-bautizantes), aná-fora (especie de re-peticion); — otras veces 
á retro, hacia atrás, al revés, como en ana-corela, ana-cronismo, ana-grama; 
— otras á entre, como en ana-logia, anasarca (entré la carne); — otras á 
lejos de, como en ana-tema; — otras al4ravés, como eñana^tomia (corle ó 
división al través), an-eurisma (dilatación al través), etc., etc. ' 



-^ 129 — 

Anfi. Del griego amphi (a(ji(pt), según hemos dicho mas arriba ftltratar 
' del prefijo ani& (V.) : vale juntamente, en latin sitnul , y es afme ó derivado 
dcamphó, dos junloá> en luliu ambo, y en castellano ambo, ambos, entram-' 
bas (y amos, entramos, como se dijo antiguamente, suprimida hb). Ejem<- 
plos: anfi-bio, anfi-bokgia, etc. — También es sinónimo de circum, cerca, 
al rededor, por uno y otro lado, como en anfi^-macro, anfí^scios, anfi- 
teatro, etc. 

* Anie^anii^ «nt. Del húwante, voz muy afine de las griegas áuxa y ¿fcvxi, 
que signiGcan coram, en presencia de, ^conUra, contra. i4f}¿« (en sánscrito 
aíi,^ en godo and) vale delante, en- frente, antes, etc., y connota la, idea de 
que-una cosa está delante de otra queso liaUa situada después, ó que una co* 
sa es anterior, superior, á otra, ya con relación al espacio, ya con relación al 
tiempo, etc. : antaño, antecámara , ante-cedente, anticipar (de ante- 
capere), anti-fax (en lo antiguo ante-faz), etc. — Por extensión equivale á 
veces á paró en lugar de : así ant-onomasia quiere decir literalmente por- 
nominación ó en lugar del nombre, 

Anii (que también toma, como ante, la forma •»») es el griego hxí^ men- 
cionado en el artículo anlerior, que significa contra, enfrente, y da la idea 
de oposición, de virtud, de situación contraria, etc., connotaciones que en 
rigor pudieran igualmente considerarse como derivadas djcl significado fun- 
da ifienlal de ante. E¡emp\os : ant--agonist<f, ant-ártico, anti-doto, anti- 
monio, Ánti-paros (enfrente de Paros), anti-patia, etc. , 

Apo, af, bo. Del griego ¿i:b, que sirve para los mismos usos que el ab la- 
tino, y hasta tiene los mismos elementos, á saber la a, y la p, consonante la- 
bial y afine de la & ; la o es eufónica, porque los griegos no terminaban nin- 
guna de sus voces en b, ni en p. — El prefijo apo se encuentra en varias vo- 
ces compuestas, todas de origen griego, y unas veces equivale á lejos de, 6 ál 
latin procMÍ, como cii apo-geo, apo-síúf5ta,etc.;— otras veces equivale á muy 
bien, como en apo-tegma; — otras significada, comeen apó-fisis, apó- 
logo; -^ otras significa afuera, ó fuera de, como en apó-cope, apó-crifo;—- 
otras veces connota violencia^ movimiento violento, como en apo-plejia; — 
otras vale entre, como en apo^teosis (entre los dioses);— otras á re, rursúm, 
como en apó-dosis, etc., etc. 

Apo es afen af-elio (lejos del sol), y bo en bo-ticario, por apo-ticario.-— 
V.Ab. 

CmXñ, catr Del griego xata, cuya significación fundamental es la del mo- 
vimiento de un cuerpo que va dirigido hacia otro cuerpo que se halla en- 
frente, y que está en un lugar inferior. De esta significación primitiva nacie- 
ron, por extensión y analogía, las varias acepciones de cafa, que. le hacen 
equivaler, según los casos, á las partículas prepositivas ó adverbios contra, 
per, por,super, hacia abajo, etc. Ejemplos icata-cfesis (coníra-uso) , cata- 
cumbas (debajo de una cavidad, de un hueco), cata-falco (debajo de una 
elevación), cata-plasma (wper-aplicado), etc. 



-- 430 ~ 

Cata pierde la a final en cat'ecismo, cat-óUco (por-ioáo, universal), etc. 

Gircnm, eirooB, cir«a. Del latín ctrctim, cerca Ó al rededor^ prefijo cuyo 
sentido fundamental es expresar uu movimiehto ó una acción que se verifica 
en la periferia de un espacio considerado como circular : circum-polár (cen- 
ca del polo). Cuando el simple comienza en vocal, circum pierde la m, conjo 
en circu-ir; y cuando empieza en consonante que no sea la 6 ó hp, muda la 
m en n, como en circun-ferencia, cir<mn-stancia, circun^valar, etc. 

Gis, oiira. Prefijos que suenan lo misino en latin, y significan de la parte 
de acóf como en cis-alpino (lo que está situado eo la parle de acá de los Al- 
pes respecto al punto desde el cual se consideran), cUra-montano (lo que es 
ó está del lado de acá de los montes), etc. 

Cura, tnirado por algunos como una cpntraccion de cuera, cüera-parle, es 
el prefijo opuesto á uUra, como el adjetivo ciíeríor (lo de aquende, ó que está 
de la parte dencá) es el opuesto de ulterior (lo de allende, de la parte de allá). 

— V. CLTRA. 

El castellano antiguo usó citra como adverbio, con la significación de del 
lado de acá. 

Coa, eo, com, oor, cum. De la preposición latina cum, que en lo anti- 
guo se escribió com (*), según lia demostrado perfectamente Schneider. Bajo 
Ja forma com (hl parecer de origen oseo) entró en las voces compuestas, man- 
teniéndose ct^m fuera xle composición.— En castellano, con se conmuta en 
00 cuando le sigue vocal ó h, v. gr. en co-etáneo, co-heredero, co-operar; 
—en eom cuando el simple principia por 6 óp, v. gr, en com-binar, com- ' 
poner; ^— e» cor cuando le sigue r, v. gr. en cor-regidor, cor-relativo j-r- y to- 
ma la forma cum en cumplir y sus compuestos y derivados. 

Con expresa la relación por la cual dos ó mas personal, dos ó mas cosas, 
están juntas, relación muy sencilla en sí, pero que se hace muy complexa á 
cau^a de las ideas accesorias que en muchos casos se le agregan. Con expre- 
sa compañía, reunión, cooperación, agregación, ensan>bladura$ yes el prefijo 
colectivo, amplificativo ó intensivo, por excelencia.— Hé aquí sus connota- 
ciones principales : 

Pluralidad en el sujeto ó en el objeto: com-pendio,com"poner,con~currir^ 
con-fluir, con-gregar, con-greso, con-vetiio, etc. — Concordancia, armonía, 
homogeneidad : con^fesar, con-gruencia, con-sentir, consonancia, constar, 
—Comunidad, participación : co-gnomhre (a[)ellido, nombré comuñ), con- 
colega; conrdiscipulo, cpn- sanguíneo, con- fin,' consorte , coñ-fonne (4e una 
misma forma), con-vidado, etc.—Dualidad con ideas accesorias de compa- 
ración, de reciprocidad, de pugna, etc. : co-lision, co-loquio, co-mercio, 
con-ferir, etc. — Relación, comunicación del sujeto consigo mismo: co-gitar 
(refieiionar ó meditar), co-mentar, con-ciencia, eon-memorar, co-nocer, etc» 

O En una tabla muy antigua ( la Tal^tlú Bantina) se .encuentra escrito (fiom 
preivatud por cum prívalo. 



— 131 — 

— Enlke, conexión, coliosion, compresión, destrucción: co^-artar, co-erdüvo, 
co-hibir, coligarse, com'pactOyCon-cretarse, con-streñir, consumir , con- 
tinencia, cor-romper, ele— -Por último, con envuelve siempre la idea de una 
acción múltiple, complicada ó intensa, siempre aumenta, eqi;iivaliendo. con 
frecuencia a muy, mucho, [con vehemencia, en gran manera, totalmente, ú 
ofra voz completiva por ese estilo : es el prefijo intensivo por excelencia : 
com-probar, con-cupiscencia, con- fiar, con-mover, con-quistar, con^servar, 
coiy-tender, etc. 

Contra, oQntro, oontr. Del latii) coníra,que denota situación de una cosa 
en frente de otra y en oposición ú hostilidad con ella: contra-decir, contra- 
bando, contra-veneno» —Muda la aaw o en contro-vertir y sus derivados; y 
pierde la a en contr-alto. — Es prefijo muy afine de Anti (V). 

De, con una « eufónica Des, y, mudada á veces la e en t, Di. El prefijo de 
expresa en rigor el movimiento por el cual una cosa sale, parte ó se aleja^ de 
un punto, y se encamina ó se va á otro. POr consiguiente, el de nos lleva á la 
consideración de tres cosas principales: I.'* punto de partida, 2.'' punto de 
llegada ó fin del movimiento, y 3.' espacio recorrido. — De es sinónimo de 
ab y de ex : pero se diferencia del primero en que ab, si bien expresa separa- 
ción, nt implica en manera alguna la idea de un fin en el movimiento, ni 
connc^ta tantas ideas accesorias como frecuentemente lo hace el de; y se di- 
ferencia de ex, en que este prefijo expresa comunmente la separación, la sa* 
lida ó la extracción pura y simple, al paso que de expresa {ina relación mas 
intima entre la cosa separada, salida ó alejada, y aquella de la cual se aleja ó 
separa. Esa relación, ese vinculo metafísico, es como el de la parte con él to* 
do, como el de la especie con el género, ó como el del individuo con la es- 
pecie ó el.género, etc. 

Muchas son las modificaciones que reciben las voces simples por efecto de 
la anteposición del de. Mencionaremos las principales. 

El de expresa salida, punto de partida, y muclias veces con dirección de 
arriba á bajo: de-mision, de-primir, de-rogar, descender, de-yeccion. — 
Denota ablación-, vacío, etc., ó es privativa, en de-funcion, des-colorido, 
di-funto; peyorativa en de-cepcion, de-linquir, de-mente, de-mudar, de-- 
negar, de-nigrar, de-teriorar, de-traer; é intensiva en de-pender, de-plorar, 
de-precacion, des-collado (muy erguido), de-tonar, de-voto, — Fin de un 
movimiento, resultado completo, acabamiento, agotamiento: de-curso, de- 
ducir, de-lacion, de-portar, di-lacion, etc.— Un espacio recorrido, una ac- 
ción en sus progresos, con las circunstancias y las particularidades que la 
caracterizan; de cuyas connotaciones resulta que el de es po solo completivo, 
sino también analítico, determinativo, descriptivo : de-clamar, de-finir, . 
de-gustacion, de-linear, de-mostrar, describir, designar, etc; 

Por lo común el de solamente aña'dcal simpleuna.idea accesoria; pero algu- 
nas veces combina dos, tres y mas connotaciones de las que acabamos de indi- 
car, en el cual caspia significación del compuesto es niuy complicada, necesi- 



— 132 — 

tándose gran práctica y mucha atención para (¡jar bien el sígniGcado de la 
palabra.' 

De toma la forma des (añadida una s eufónica) cuando el simple comienza 
por Yocal, y también en algunos compuestos en los cuales la connotación del 
de es privativa ó peyorativa : desagradable, dea-amparár^ des-concierl^ 
des-heredar, des-pabilar, desapegar, des-unir, etc. — Conviene no confun- 
dir la forma de^con el de en las voces cuyo simple empieza por s, v. gr. de- 
sazón, descender ^ describir, de-semejante, ele. — Por último, en varias vo- 
ces el des no es ma$ que una forma del dis»-^ Y. Dis. 

También conviene saber que el de parece compositivo (suprimida la e por 
sinalefa) en dalgun, dalla, dallen, daquen, daqui, des, desto, y en otras varias 
voces muy comunes en el castellano antiguo, siendo así que en realidad no hace 
en ellas el oficio de verdadero prefijo, pues lodo está reducido á suprimir la e de 
la parlfeula separable de, y juntar la d coala voz que le sigue. Hoy se hallan 
ya anticuadas semejantes contracciones^ y se pronuncia y escribe (te a/^un, 
de aUá, de allende, de aquende, de aquí, de ese, de esto, etc. — Recuérdese, 
á prop<¿ito de tal. contracción^ lo dicho acerca de otra análoga, aunque en sen- 
tido inverso, en el párrafo 48. 

En latín, el prefijo de toma en unas cuantas voces la forma d, v. gf. en d- 
ebeo, d-ebüis, d^ego, d^emo, porde-habeo, de-habilis, de-ago, de-emo, etc.; 
y por consiguiente igual forma presenta en las voces romanceadas correspon- 
dientes d^er, d'ébil, etc. 

IHa. Del griego &á, preposición que equivale á por, al través ¿6, en las 
voces griegas ó grecolatinas diá-fano (lo que brilla ó se ve al través), dia- 
forético, dia-fragma, diá-metro (entre ó altravés de la medida), dta-pa^on 
{por todo, por todos los tonos), dia-rrea, diá-stole, y otras varias del len- 
guaje técnico ó científico. 

Db, di, dir, det . Del prefijo latino dis, di, que marca separación, separa- 
ción completa. Es el opuesto de con, el cual denota reunión. El prefijo dis se 
diferencia del prefijo de en que este 4io expresa una Reparación ^an real y 
completa como aquel. 

El prefijo dis connota en primer lugar la división de un objeto en dos par- 
tes, la separacion.de dos objetos ó cosas que estaban reunidas^ esto es la idea 
4e dualidad significada en griego por las voces dúo, dyo, dis, dicha, como 
en di-gresion , diS'Cemir, di^star, di-version, di-^vorcio. — Separación de 
una cosa en varias partes, división, dís-tribucion, esparcimiento: di-latar, 
df-miíir,. dir-imir, diseminar, disipar, dis-minuir, disolver,^dis-'pensar, 
dt-vfdir, etc.— Destrucción, negación : di-ficil, dis^cordia, disentir, dis-- 
.f^vor, disimular, disonancia, dis-parate, etc. 

Di es una forma de di^, y vale tomismo: disfamar ó dis- f amar, di-minucion 
6 dis-minucion. - 

Des es en muchos casos verdadera forma del dis, sobre todo en la connota- 
ción de destrucción 6 negación, y por esto se subrogan con frecuencia, v. gr. 



— 133 — 

en deS'Conforme, des-eojivenir, des-memhrar, des-placerf que valen tanto 
como diS' conforme y dis-convenir, dis-membrar, dis-placer, ele. 

Nótese, por úllinio, que en las voces griegas ó grecoíalinas, como di-lema , 
xíi-plovgo, di'Silabo y dístico, etc., el dt no es el prefijo latino dí>, sinoel 
gpego dís, equivalente al latino bis, y que signiíica dos veces. Prescindiendo 
empero del origen, y fijándonos taih solo en el valor significativo, ya hemos 
dicho que el dis latino tiene en algunos casos el mismo significado^ de duali- 
dad que el dis griego; y por otra parte, fácilmente sealcanza la gran analo- 
gía general que hay entre separación, d%wtict07i, etc. (significado genérico 
del Dis latino), y la división en dos (significado especial del Dis griego)." 

En,^nf/ein. — V. In. - 

Entre, entro. — V. ÍNTER. 

Epi. Ks la preposición griega e7r\, en sánscrito api, pi, en godo ¿>¿. 
Equivale á en, sobre ó después, como puede notarse en epi^ceno, epi-ciclo 
(sobre el círculo), epi^demia (sobre el pueblo), epi-dermis (sobre el dermis), 
epi-/*ar?ía(sobre-manifestacion), epi-gastrio, epi-logo (sobre el discurso ó 
después del discurso) , episcopado (sobre- vigilancia ó solire-inspeccion), 
epi-tafio (en ó sobre una tumba), epi-tome, epi-zoqtia, etc. , voces todas de 
origen griego y propias del lenguaje técnico. 

Ex, e, ej, e». Del lalin ex, e; en griego Ix, IJ; en sánscrito w^• en godo us, 
Denola salida, ó el movimiento por el cual una persona ó cosa sale del lugar 
donde estaba: ex es el prefijo opuesto á en. En su sentido propio y primitivo, 
ex denola una relación local ; metafóricamente pasó luego á expresar relacio- 
nes de origen, de causa, de materia de la cual ha salido ó se ha formado una 
cosa ; y en seguida (cual ha sucedido á todas las preposiciones en general), 
deHá idea de lugar pasó á la de tiempo , y metafóricamente á la dé princi- 
pio, etc., etc. 

En los compuesto&de ecD tiene este prefijo dos significaciones principales, 
que son correlativas. — i*® Salida (á veces con dirección de abajo arriba), de 
la^cual resulta la idea accesoria de un cambio de estado, y sucesivameí^te la 
de alejamiento, y hasta la de negación del estado primitivo ó de la idea ex- 
presada por el simple: e- fervescencia, e-legir, e-manar^ e-mersion, eminente, 
e-nervar, e-norme (que se sale mucho de la norma ó reghi),e-r¿^V, e-ruditó 
(no rudo, salido del estado de rudez), e-üadi'rse, exánime, ex-humar, etc. — 
2.* Acabamiento de una acción, prosecución de esta hasta el fin, hasta obte- 
ner un resultado, hasta exprimir todo lo que puede dar de sí, lodo lo que de- 
be Salir de ella; y natural y accesoriamente idea de gran actividad desplegada 
por el sujeto, idea de esfuerzo, de esmero, de fatiga; valor aumentativo, in- 
tensivo, etc. : e-ficiente, e^numerar (contar desde el primero al áltimp), e^ 
vilar,ex->agerar, expandir (oir favorablemente), exrceder, ex-clamar, ex^ 
cogitar, ex-ornar (adornar completamente, con todo esmero), expectorar, 
ex^peler, ex^-plicar, ex-tingmr, etc, 

Ex es ea algunos casos afine de de, des, y hasta vale lo mismo, como en 

12 



— 134 — 

ex^angüe {poTeX'Skiígm),eX'Comulgar, ex^heredar, que valen lanío como 
de^sangradOy des-'Comulgar, des-heredar, etc. 

Ex, en las Toces de procedencia directamente griega, como ex-ergo, Éx- 
odo, ex-^rcümo, ex-ótico, ele, es el eí, ó ex , griego, de igual valor que el . 

latino. • 

Ex toma la forma ej en ej-ecucion (de ex-secul¡o), ej-emplar y ej^emplo 
(de ex-empta), ej^ército (de ex y arceo), y algunas pocas voces mas que én 
rigor debieran escribirse con x, en lugar de y, lo mismo que ex-ecrar, ea?- 
encion, ex-igir, etc., pues en aquellas, como en estas, la x va después de VO'- 
cal y lerminar sílaba, ó en unas y otras forma parle del prefijo ex. 

Ex toma la forma e, 6 pierde la oc, antes de b,d, g,l,m,nj v, como en 
e-bullicipn, e-ducir, e^gresion, e-lidir, e-müir, e-nervar, e^vasion, etc. — 
Conviene no confundir la e, forma del ex, con la e puramente eufónica qu^ 
antepone muchas veces el castellano á la $ líquida de los latinos, como en 
e^spectador (spectator), espléndido (spiendidus), estudio (studium), etc. 

¿s no debe considerarse como verdadera forma ortográfica áeex, sino por 
el contrario, coma una forma bastarda, rechazada defínitivameote por la 
Academia española y por los buenos escritores, aun cuando persisten en in- 
troducirla los amigosile la suavidad y'los partidarios de k fonografía (92). 
((Veo que se quiere rjestablecer el habla antigua (escribe á este propósito 
wPuigblanch) diciendo suministrar^ oscuro, ostáculo, sin la b , mudando 
«igualínenle en « la o? de la preposición ex seguida de consonante, según el 
)>cual modo se diga es-gobernador de uno que ya dejó de serlo , y que tal vez 
))está enterrado; así como se diga cuando un espía expié con la pena su delito, 
))que también entonces espía. Solo faltará que detfásde esto vuelvan el dolo, 
r>retOy sino, inpuno, eseeto, por docto, recto, signo, impugno, excepto, como 
»si la sola calidad, ó la preferente ó preferible, de un idioma fuese la suavi- 

,»dad Como prevalezca este sistema de suavidad (y prevalecerá, si Dios 

»no se mira en ello), va á ser el castellano, sobre pobrísimo ensouidos ele- 
amentares, un idioma de caramelo, solo bueno para que le hablen hombres 
x>de alfeñique.)) 

Por último, el ex antepuesto á los nombres de prelacia , dignidad li oficio, 
denota que el sujeto á quien se aplica obtuvo y dejó ya aquel eargo ú honor, 
es decir que salió ya de él : ex-ministro; ex^provincial, etc. 

Extra, e»tra. Del latin extra (derivado deco?, pasando por el adjetivo «xfí- 
rus), que significa afuera, fuera de: modifica la idea principal del simple 
porla accesoria de salida con apañamiento, como en caífra-/Meh*daí, extra- 
muros, extra-ordinario, exlra^vasarse, etc. 

• Extra suele pronunciarse estra, pero nunca ha de escribirse con s. —V. lo 
dicho antes sobre el Es conio forma bastarda del Ex. 

Extra se usa á veces, en el estilo'familiar, fuera de compe^ion, y en la 
acepción de fuera ó además : así se dice tal «mpleo, extra del sueldo, tiene 
mucltos provechos. . ^ 



— 135 — 

Las voces exterior (mas afuera) y extremo (muy afuera) son como: el com- 
parativo y superlativo de extra (contracción de extera, extetus). 

Híp«r. Del griego 6tc¿p , que es igual al super latino. Tiene fuerza super- 
lativa, aumentativa, y significa sobre, encima, mas allá, etc. Entra enítigunas 
voces del lenguaje técnico, todas de procedencia griega: hipér-baton, hipér- 
bote, hiper-bóreo (de mas allá del Bóreas) , hiper-dulia (super-servicio, 
sobre-culto, culto de un orden superior), Aíper-mcína, etc. — V. Slter. 

Hipo. Del griego utcó, afine del sub latino. Significa debajo, bajo de. Es 
el opuesto de hiper. Entra en muchas voces del lenguaje técnico 6 cientíüco, 
y también en algunas que son muy usadas en el lenguaje commiihipo-eondria, 
hipo-stasis, hipo-teca, hipé-tesis, etc., todas de procedencia y estructura 
griega. — V. Sub. 

Conviene no confundir este prefijo con el nombre griego /iíp/?os, caballo, 
el cual es pseudo-prefijo en muchas voces.— V. Hipódromo en el Diccionario. 

lo, im, ir, i, en^ ens, em. Del latin in, que es á un tiempo (lo mismo que 
en castellano) partícula inseparable negativa ó privativa, y prefijo de comió* 
lacion varia. El in negativo contribuye á la composición lo mismo que el in 
prefijo legítimo, y por lo tanto, aunque el uno tenga diverja etimología que 
el otro, aunque sean homónimos y no sinónimos, no hay inconveniente en 
juutarios aquí , y tratar de* ellos á la vez, bajo nuestro especial punto de vista 
que es el de la composición de las voces. 

In expresa la negación, correspondiendo al an ó á la a privativa de los grie- 
gos, en cuyo caso destruye el valor del simple como en i-leso, im^previsto, in- 
amisible, in-animado, in'diviso,in- opinado, insomnio^ ir-responsable, ele; 
y aun añadé^ con frecueneia alguna idea accesoria desfavorable, ó toma una 
connotación depravativa, como en in-digno, in-fame^ in-noble, in-úíil, etc. — 
Recordemos ahora que hay, además de in, óteos prefijos, como de, dis, ex, ne, 
ve, que4ambien connotan á su modo la privación ó la negación; de donde re- 
sultan varias voces compuestas sinónimas, cuyas diferencias de significado, ¿ 
veces muy delicadas, pero siempre reales, se han de determinar por medio del 
análisis etimológico y del estudio de los buenos hablistas. Analizando, pues, 
y estudiando, se logrará encontrar la diferencia que hay, por ejemplo, entre 
im-par y dis-^par, entre in-animado y ex-'ánime, entre in-fando y ne-fando, 
entre in-forme y de- forme, entre insania y ve-sania ^ entre in-famar y 
4is-famar, etc. . 

In, prefijo legítimo, expresa relaciones (ie superposición, ó de dirección 
hacia un punto, de agresión, de entrada ó ingreso, etc.: en-cender, im^poner, 
im-pugnar, in-citar, in-duciry in-gresar, in^miscuirse, in-mutar, inspector, 
in-suUar, tr-rwto/i, etc. — Otras veces el in es in-tensivo , aumenta la fuer- 
za del simple, y equivale á muc/io, muy, etc.: en-tonar, in-clito (muy glo-- 
rioso), in-getite (extraordinariamente grande), in-tensidad, in-tension, etc. 
Otras veces, en fin, expresa un movimiento de reversión, ó que un objeto 
vuelve hacia si mismo, tcniend(v entonces el sentrdo del griego ana (hacia 



— 136 — 

atrás, de nuevo), y haciéndose sinónimo de re, como in-fringir, in^staurar, 
in-vcrlir, etc. 

In se convierte en im antes do 6 ó p, según habrá podido notarse en varios 
íie losfjeniplos que dejamos puestos, ysegun se ve en im-bécilfim^berbe, im- 
probable, im-prudente , im-púber; — en ir, cuando ie sigue r, como en ir- 
xeQular^ir-remediable^ir-reprensible: exceptúase el anticuado ín-remwnera- 
do; — y en t\ antes í, como en i-legible, i-legal', i-licito, i-literato , etc. . 

In toma muchas veces la forma popular en (y en pronuncia igualmente el 
francés.cl í/iprefijo de casi todos sus compuestos), como se ve en en-ajenar, 
en-albardar, en-cargar, en-cerrar, en-golfar, ensacar, etc. 

En (forma de in ) se convierte á veces en ens, ó toma una s eufónica , en 
en-s-alzar, en-s-anchar, etc.; y se convierte en em antes de 6 ó p , como en 
eiü-barcar, em-beber, em-parejar, em-prender, em^pujar, etc. 

Hay, por último, algunos compuestos que toman indistintamente la forma 
en ó la in : así en-crasar^ en-furtir, en-hiesto, en-vernar, etc. , valen tanto 
como in-crasar, in-furtir, in-hiesto, in-vernar. Sin embargo, por regla ge- 
neral, la forma primitiva y regular in es mas culta que la popular en. 

Infra. Del Min infra, derivado dein, pasando por el adjetivo tVi/eruí, 
como quien dice infera parte. Denota que una cosa está puesta debajo de 
otra, según se ve en infra-escrito (abajo firmado); oque la cosa es menos 
principal ó notable que la significada por el simple: por este motivo, siendo 
el dia primero y el último de una octava los mas solemnes de ella, se da el 
nombre de ín/ra-ocíara á los seis intermedios.— Apenas se usa el infra en 
otras voces que las dos que acabamos de citar. 

ínter, entre, entro. De la preposición latina Ínter, formada de in y de la 
desinencia adverbial ter. Su sentido projiio es connotar que tina cosa está en 
medio de otras que la rodean ó l¿ tocan por toilas partes^ ó que en aquel mis- 
- mo espacio tnímor se verifica alguna mcdon: inter-calar , inter-és, inter- 
linear (entrc-rcngloiiar) , inter-medio , inter-pelár, inter-regno, inter- 
venir, etc. 

Eufonizacion popular de ¿/¿íer es entre, como se ve en entre-cejo, entre-- 
tejer, entre-tiempo, etc. — Entre equivale á veces á los adverbios mal, ligera 
ó escasamente ; así entre-abrir es abrirá medias, en/re-cawo-el que no está 
cano del todo, entre-untarsigiúñca untar por encijna, medio untar, etc. 

Etilre toma la forma entro en el verbo entro-meter y sus derivados, los cua- 
les tienen poco uso, pues se dice mas comunmente entre-tneter, entre-metido, 
etc. — V. Intko. . . 

Intra. Del latin i/í(rá, derivado de in, pasando por el adjetivo interus, como 
quien dice interaparte. Equivale á ííeníro de, y solo tiene uso en ín/ra-muros 
(dentro de murallas, dentro de una ciudad, villa ó lugar). 

De interus salieron también interior (comparativo) é intimo (Superla- 
tiva). 

Iniro, entro, entr. Del adverbio latino tV^ó, formado de la preposición in. 



— 137 — 

pasando por el adjetivo inusitado intertts : es una abreviación de ti2¿ero, sub- 
entendido loco. Ese] opuesto de extra , y significa dentro ;ei\ el lugar inte- 
rior, y por lo común con la idea accesoria de moviraierito. Apenas tiene uso 
mas que en intró-itp, enintro-ducir y sus derivados, y en el verbo antícuatlo 
intro-'meterse, ho^ entro-meterse ó entre-melerse, — Entr-ar, del latin inirare, 
no es mas que el adverbio inlró con la desinencia ar (are) de la primera con- 
jugación. 

Intu9,inte, indu,ín. Del lalin tníw5, adverbio formado de mydel sufijo 
uSf tus. Signitíca del interior, interior-mente, por adentro. Así industria 
equivale á struereó construir interiormenfe; inte-ligencia á intús legere,kor 
por dentro; in-síí/iíoá estímulo ó aguijón iaiañor ; intus-suscepcion á to- 
mar por dentro, babiéndose dado este nombre al modo de nutrición y creci- 
miento de los seres organizados ó vivos. 

Hagamos notar abora que infra, ínter, intra, intro é intus, están formados 
de in;— que in, según se ve en los poetas anteriores á la edad de oro del latin, 
tenia, ya como preposición separable, ya como prefijo, las formas endo é indu 
(formas muy afines de las griegas endon, entos, que vale intus), diciéndose, 
V. ^v,,endo-perator ó indu-perator por im-perator, indu-pedio por im-pedio, 
indu-grédij^orin-gredi, etc.; — y que los derivados úein participan masó 
menos de la significación de este prefijo radical, observándose empero que 
cuando se usan como preposiciones denotan mas comunmente relaciones de 
lugar, y relaciones de modo'6 manera cuando se usan como adverbios. 

Meta, met, metem. Es la preposición griega (jiexá, que equivale ú trans , 
Ínter, post, con, etc., según los casos, pero cuya connotación mas peculiar 
es añadir al simple una idea de ¿radiación, de transmutación ó.de sustitución: 
metárfora (trans-portacion), meta-mórfosis (trans-formacion)^ metá-tesis 
(trans-posicion), méteme-psicosis (traslación del alma á otro cuerpo), meteoro 
(fenómeno atmosférico elevado, quo se presenta mas allá dq nosotros), mcU 
odo (^or un camino), met-onimia (trans-nominalio, cambio de nombre), etc» 

Ne, n. Del latin ne, que era la forma mas sencilla de la negación. Es idén- 
tica á ni, por cuanto siendo la forma literal antigua neí, y contrayéndose el 
diptongo ei unas veces en é y otras en %, resultaba indiferentemente ne ó n%, 
según los casos. iVe(y no non) fue la partícula negativa'conslantemente em- 
pleada para la composicioirde las voces y para las frases probibilivas. — V. No 
en el Diccionario. 

El mecanismo de la formación de los compuestos de ne fue el siguiente, i «^ 
Si el simple empezaba pbr vocal, ó resultó un diptongo (cuando á ello se pres- 
. taban las dos vocales), como en neutro (en latin netlíer, formado de ne-uter), 
ó se elidió la e de ne, como en nunca (en latin nunquam, n-^unquam) , nulo 
(en latin nullus, n-ullus); 6 bien se añadió una c de enlace, para evitar el bia- 
to, cojno en ne-c-opinato, equivalente á in-opínato, ó una g (cuando poste- 
riormente se inventó esta leíraj, como en ne-g-otium, que en lo antiguo fue 
necotium, opuesto á otium (en castellano, ne-g-ocio y ocio).*— 2.° Cuando 



_ 138 — 

el simple empezaba por una coasanante, no hubo necesidad de letra alguna 
eufónica ó de enlace, y se antepuso sinnpleniente el ne, confio en ne^scio (no 
sé, ó necio). » 

Ne antepuesto á una voz se Imce 1^ negación de esta, y el compuesto viene 
ü convertirse en el opuesto del simple : ne-fahdo, ne^g'Ugente (del lalin ne- 
gligo, ^ue se escribe también ne^g-lego ywe-c-íe^o), etc. 
' Ob, o, ob«, o», oo, etc-. De la preposición latina ob, que* primitivamente 
expresó la relación por la cual una cosa está encima de otra, como extendida 
' sobre ella y cubriéndola, cercándola^ rodeándola. De esta acepción primitiva ^ 
del 06 latino, análoga á la del epi griego, pueden citarse por ejemplo las vo- 
ces o-/u5car, o-paco y O'pérculo (de operire), observar, obsesión^ ob^ 
sidionaly etc.— El sentido mas común de 06 es. Sin embargo, designar una 
situación ó una dirección enfrente, delante, al lado ó á lo largo de : ob^-viar^ 
O'Casion , o-currir, oprimir^ ob-vencion, etc>— De la idea de^star una per- 
sona ó cosa enfrente de otra, sq pasó á la idea de resistencia, contrariedad, 
hostilidad, embarazo : obstar, obstruir, o-fender, o-pugnar, etc.— Por úl- 
timo, tiene ob una connotación muy diversa de la que acabamos de mencio- . 
nar, pero derivada también de la fundamenlal 6 primitiva, y consiste en ex- 
presar armonía, benevolencia, afecto, buen acuerdo, etc.: ob^edecer (del 
latin ob^edire, por ob-cedire, que escomo se escribió antiguamente por 06- 
andiré) i obsequiar, ob'temperar. O' ficiOjCic, 

Las formas ob, o, obs, son en cierto modo análogas á las ab, a , «65.— La 
forma os se encuentra en os-curo (que también sediceo6r-cMro, y se dijo 
antiguamente es-curó), os-tension, os-tentar, etc. — La forma oc se ve en 
oc^cidente, que es una de las pocas voces jcastellanas en las cuales queda esa 
trasmutación deJ 06 en oc, pues en las que debieran presentarla, y la presen- 
tan en lalin, por empezar con c el simple, como oc-casio,oc-casuí, oc-curtus, 
oc-cupare, oc-currere, etc., se ha suprimido la c que h#)ia -de' llevar el .pre- 
fijo; y so pretexto de simplificar la ortografía, ó de acomodar esta á la pro- 
nunciación, escribimos o-casiony o-éaso, o^culto, o-cupar, o-currir, etc. — 
Igual supresión de la correspondiente consonante íina^ del prefijo se ha veri- 
ficado en o-frecer (de of- ferré), o-/tiscar (de of ofuscaré), admitir {áe om- 
mittere) , o-poner (ele op-ponere), etc. — El francés, mas fiel á sus orígenes, 
no pronuncia la doble consonante, pero la marca : así escribe oc^casion, oc- 
cuper, of-frir, of-fusquer, om-mettre, op^oser, etc. 

Para, par,parr. De la preposición griega Ttapá, que mas comunmente 
denota cercanía ^ proximidad , estar a¿ ladoáe una cosa, equivaliendo al 
penes, juxtaj etc., de los latinos : para^lela (línea tirada a/ lado ó junto á 
otra) , para^sito (el que , sin estar convidado, se pone cerca de los platos de 
la mesa), par^onomasia (semejanza, proximidad de nombres), parr^-oquia 
(iglesia situada' cerca de las casas), etc.— Para tiene varias otras connota- 
ciones especiales y accesorias , según podrá verse en los artículos Parábola, 
Paradoja, Parawinfo, Parodia, Párrafo, etc., del Diccionario, 



— 139 — 

En el mismo Diccionario puede verse Para^ preposlciou castellana, con m 
signiGcado común de Qn ó término. 

Per. Del latín per, en sapscrito para, en godo fair. El sentido fundamen- 
tal de per consiste, como el del griego dia {\.), en marcar el movimiento 
que se veriüca al través de un espacio , ó que se extiende sobre un espacio: 
envuelve» por lo tanto, lo mismo que tnter(V.)> la idea áeun medio, pero 
siempre de un medio atravesado» pasado de parte 4 parte. — Per es también 
el prefijo peyorativo por excelencia, puesto que la acción de atravesar un 
objeto da muchas veces por resultado el rasgarlo, destrozarlo, desorganizarlo, 
y hasta matarlo, si es un ser animado. Ejemplos : per-der, per-ecer, pér-fído, 
per-fprar, per^jurar, per^-seguir, per-tenecer, per^vertir, etc.— Fácil se- 
rá ahora comprender la razón- de que per equivalga también á muy; del 
todo y enteramente, etc., haciéndose expletivo ó intensivo : per-durable, 
per-enne, per-fecto (muy bien heelio)» per^-üustre y per-^inclito (adjetivos 
anticuados), per^^nicioso (muy nocivo), per-iinaz (muy tenaz), jíw- 
turbar, etc. — V. Peor, Perder y Peste en el Diccionario. 

Perí. La preposición griega Tuepl entra en varías voces griegas ó greco- 
latinas, equivaliendo áo&,circtim, alrededor ó cerca : pcri-cardio , peri^ 
/roíis (circun-locucion), peri^-metro >, peri-odo (camino alrededor), peri- 
scios (pueblos cuyos habitantes proyectan su sombra al rededor), peristilo, 
peri'-tpnéo , etc. 

Por. Forma del prefijo per en algunas pocas voces, como por-diósero, 
por-'menor, etc.;- y forma ó metátesis de pro en por- fijar ^ por-hijar, an- 
ticuados de pro-At/ar, etc. — V. Pro. 

Post, pof. Del lalin post, opuesto de ante, que significa despides ó detrás 
de, según puede notarse en pos-data, pos-poner, pos-tergar, posí-mertiáía- 
no (en latín po-meridiemus , perdida la s y la t), póst-umo , etc. De post se 
hallan formados también posteridad, posterior (comparativo), posterioridad, 
postre, postremo (superlativo) , postrero, postrimer, postrimería , ^íc. 

Pos se usa fuera de composición , pero únicamente en el modo adverbial 
en pos, que vale detrás ó en seguida de alguno. 

Pre. Del latin prce, que toma á veces la forma pri (pri-dem, pri-die, etc.), 
igual , por su raíz (del sánscrito pra), á pro. Equivale á en la parle anterior, 
por delante, de antemano, antes de tiempo, según se observará, en pre- 
ceder, pre-'Coz (de prce-coctus), pre- fijo, pre-maturo, pre-misa , pre- 
nombre, pre-posicion, presidente, pré-vio , etc. Y por una extensión muy 
natural equivale también Amas, muy ó muc/io, haciéndose prefijo intensivo ó 
aumentativo : pre-cipuoipte-ciso,pre'clarOj pre-dominar, pre-eminente, 
pre-potente, etc. — V. Preter. 

Preter. Del latín prceter, formado de prce y de la desinencia adverbial 
ter, por la misma analogía que inter; propter y subter, se formaron de in, 
prope y 5U&. Al sentido de pre (antes, antes de) añade pretor la idea acceso- 
ria de ir hasta mas allá^ de traspasar, é implica siempre, á diferencia de pre, 



— 140 — 

la ¡dea de movimiento. Forma muy pocos com puestos ípre/eV-tío, preter^ 
mitir, preter^natural , eic, — V. Pre. 

Pro , pól , por. Del latin pro, adverbio y preposición á la vez^ igual al Trpó 
griego. Ya liemos dicho , al tratar de pre, que pro, prce y prl, son tres for- 
mas de un mismo radical, que es ei sánscrito pra, en godo /aur. — Por^que 
so encuentra en algunas pocas voces, como ;)or-íenío, ypol, como en yo/- 
ucionfpol-icitacion , son formas latinas antiguas de la preposición pro, que 
tiene gran analogía, con, el adverbio griego y latino porro. — El preÓjo pro 
significa propiamente delante, hacia adelante, expresando la acción de sa- 
car un objeto al exterior, de hacerlo salir, en todo ó en parte, del espacio que 
ocupaba antes, de ponerlo en evidencia^ sacarlo u la luz, darle publicidad ; y 
también marca la idea de aplazamiento. Esta es su connotación fundamental ó 
relativa al espacio y al tiempo : pro-clamar, pro-currente , pro-ducir, pro- 
ferir, pro-fesar, pro-feta , pro-longar, pro-palar, pro-poner, pro-rogar, 
pro-seguir, pro-vocar, etc— De estar una cosa delante de otra nace la idea 
do preserv^irla ó resguardarla : pro-pugnar, pro-teger, — De la idea de pro- 
tección resulta también la de ventaja, utilidad, eficacia : pro-curar, pro- 
fecticioj pro-porcionar , prosperar, pro-vechar, anticuado de a-rpro- 
vethar, etc. — A la idea de hacia adelante se asocia sin gran dificultad la otra 
¡dea local de por tierra, por el suelo : pro-clividad, pro-sterjiarse 6 po- 
strarse, prostituir, pro-yeccion» — Por último, como el que ocupa el puesto de 
otro, sustituyéndole ó sucediéndole en sus funciones, se adelanta, por decir- 
lo así , pasando del lugar en que estaba á otro lugar nuevo, resulta que pro 
se ha empleado también como equivalente de vice, en lugar ó en vez de, 
v. gr. en pro-canciller, pro-cónsul, pro-nombre, pro-rector, pro-secretario, 
pro-visor, etc. 

Ante, pre y pro son sinónimos, porque todos tres^prefijos connotan la ¡dea 
de que una persona ó cosa está, ya por su situación, ya por el movimiento 
que hace ó* ha hecho, delante, adelante ó hacia adelante, pero cada uno de 
ellos connota esa idea común bajo un punto de vista especial. Ante-ceder, 
pre-ceder y pro-ceder, pueden servir de objetos de estudio para esa sino- 
nimia. 

Pro, en la acepción de ventaja , utilidad ó eficacia, que dejamos mencio- 
nada , se usa en castellano , á manera de nombre, por pro-vec/io, como en 
prO'Comun (utilidad pública), buena pro (buen provecho), en pro (en fa- 
vor), etc. 

Rtt, red, riedi. Del latin re , partícula inseparable que en su significación 
propia denota un espacio corrido, ya en sentido inverso {retro, relrorsum), 
ya en un mismo sentido (iterüm). Nótese, sin embargo, que la segunda sig- 
nificación envuelve la idea de la primera, pues para correr de nuevo un espa- 
cio en un mismo sentido, hay que volver otra vez al puntóle partida. Este es 
el sentido fundamental de^re, sentido al cual se han ido agregando diversas 
¡deas accesorias que lo lian modificádamas ó menos. 



— 141 — 

Como ejenipto dé la sígniGcacion de movimiento hacia atrás citaremos : 
re-cíinar, re-coslarse, re-cular^ re-fugiar^e , re-nuente, etc. — Del sentido 
iterativo ó reiterativo de re se sigue la idea de re-stabiccimíento á un estado 
anterior, de re-novacion, de re-torno á un estado primitivo : re-caer, re- 
hacer, re-inlegrar, re-parar, restaurar, resucitar; y á veces con una idea 
de dereclio ó de deber, como en re-clamar, re^cuperar, re-d-imir, re- 
petir, re-presentar, rcr-querir (intimar), resarcir, ele. Del mismo sentido 
iterativo nace el sentido intensivo , frecuenta livo, aumentalivo , superlativo : 
re-conocer, re-agudo , re-d-undar, rc-limpio, re-luciente, re-llenar, re- 
secar, resplandecer, etc.: — Verificada una acción; si ha sido benévola, pue- 
de ir seguida de una acción del mismo género , y entonces el re denota re- 
ciprocidad : re- amar, re- compensar, re-munerar, re-saludar, re- 
sponder, etc. Mas si la acción ha sido agresív.i, puede ir seguida de una 
reacción, y entonces el re se hace reactivo ó adversativo en diferentes gra- 
dos : así unas veces denota simple re-accion, como en re-mover, re-probar^ 
re-pugnar, resistir ; otras denota re^^esion, como en rc-chazar, re- 
futar, re-luchar, re-peler, re-primir; y otras llega casi ú denotar negación, 
pues significa lo contrario del simple, ó quita fuerza á este, como en re- 
bullir (empezarse á mover lo que estaba quieto), resentirse (empezar á fia- 
quear ó á sentirse una cosa), rc-5udar (sudar ligeramente), re-tacar, re- 
traer, etc. — Por último, el re connota también la idea de alguna cosa inte- 
rior, íniima, profunda, y como oculta ó escondida ; re-cóndito, re-cordar, 
re-lumbre , resabio, re-ticencia, re-zumar, etc. 
' Re loma una d eufónica en re-d-actar, re-d-argüir, re-d^nwitorio , re- 
d-imir, ele; y una d y una t en re-d-i-vivo. 

Retro, redo, redr, reta. Del adverbio latino retro, cuyo radical es re, y 
que significa hacia atrás, contra : redo-pelo ó redro-pelo (contra pelo), 
redr-ar ó ar-redr-ar, redr-ojo, reta-guardia , retro-ceder, retro-gradar, 
retré-traer,retrQ-venta,Q[c, 

8a , sa. Prefijo de poco uso y de acepciones difíciles de determinar. Unas 
veces equivale ú so, sub 6 ex, como en sa-cudir (ex-culere , de quatio, qua- 
tere) ;— otras veces equivale á za , como en sa-humar, que es lo mismo que 
za-humar; — y otras modifica diversamente el significado de! simple, como 
en sa-hornar, sa-homo , etc. — V. So , Süb y Za. 

Sal, far. Forma del sub cu sal-picar, sal-picon, sal-pullido, y mas 
cultamente, sar-pullido. 

Se, led, 8. Del latin si. Denota separación corr un fin particular, con un 
objeto determinado, alejamiento, falta, ocultación : se-creto, se-dúcir, se- 
gregar ySe-leclo,se-pQrar, etc. 

Se toma una d eufónica en se-d-icion , y pierde la e en s-óbrio (del latin 
sobrius, se-ebrius, non-e6niis).— El sede se-mana escomo una abreviación 
de septem (siete); siete mañanas, siete dias. — V. Sin. 

Conviene no confundir este se con el se pronombre (se-moviente), ni con 



— i42 — 

el se abreviación de sehii (se^-minima) . — ^V. Seuií en. la Tabla de los pseudo- 
prcfijos. . . . 

Sin, nm, se^ s (en las Yoces de o/ígen lalino). — Del laliu sitie ^ cuya for- 
ma primitiva y fundameutal es sé : síne, esloes «e"-ne. aSocORWA (dice Festo) 
compositum videtur ex se, quod est sjne, et corbe.» Es preíijo separativo, 
negativo ó defectivo iMn-razoriy sinsabor. 

Sin muda la n en m en sim-plc (sin pliegues, sin doblez). — Si se~guro (en 
latín se-curus) viene de sine cura (sin cuidado), como se aíirma generalmen- 
te, y no de se curare (tener cuidado de^í), como dicen otros, tal vez con ma- 
yor acierto; — ysisTO^o (en latín solu^) viene de sine alio, y no del griego 
bolos (todo entero); entonces el prefijo sin tomará, además de sim, las formas 
se y s, — V. Se. 

Sin, •im, sis, ti (en las voces de origen griego).— Del' griego ^^v, que^ 
los latinos transcribieron syn, y de valor equivalente ü cum, con, según pue»- 
, dé notarse en si-logismo, si-mclria (con-medida), simpatía {con ó com- 
pasión), sin-alefa,, sin-déresis, sin-dico, sin-écdoque , sin-éresis ^ stn- 
fonia (con- voz), sin-genesia ,. sin-oco , sín-odo, «m-cmmo (con-nombre), 
sin-opsis, sintaxis (con- tasa ó con-órden), sin^'tesiSy sin~toma, sis- 
tema, etc., etc. 

Por la procedencia de este syn se escriben con y (i llamada griega) en 
latin, eñ francés y en otros idiomas modernos, las voces que acabamos do 
citar y otras análogas : con y las escribía lambien antiguamente el caste- 
llano, pero modernamente rompimos con la etimología, y las escribimos 
con». ^ ' 

So, son ^ sos. Formas del preíijo sub, que significa debajo, por debajo. 
Ejemplos : so-cavar f so- f aliar, so-levanlar, so-lotno, so-meter, son^reirse, 
son-rosar, sos-layar, sos-pesar, sos-iener, so-techado, so-lerrar, etc. 

A la idea de estar debujo, ó de inferioridad, se sigue muy naturalmente la 
de disminución ; y de abí el que so , son, tenga algunas veces (á la m«nera 
que el 5u6 lalino) una connotación como diminutiva, ó dcbiíite el signifi- 
cado del simple : so-freires freir un poco ó ligeramente ; son-reirse es reír- 
se un poco o levcmeuto, etc. — V. Sub. 

So, sos, cii algunas voces deben considerarse como formas de sursúm, 
sus, su (adverbio formado de sub), que vale hacia arrífta (ó desde abajo), 
con)o en sospecha, sospechar (en latin suspicio, siispicari), etc. 

So es también preposición separable : así, decimos so color, so-pena, etc. 
« So por debajo (escribe el autor del Diálogo de las lenguas) se usa algunas 
veces, diciendo : So la color está el engaño; y so el sayal hay .al, Díceso- 
también So la capa del cielo : pero así como yo nunca digo sino debajo, así 
no os aconsejo que digáis de otra manera.» 

So es igualmente- una especie de interjección, que se usa para liocer de- 
tener ó parar las caballerías.— Dicen también cho! y jo! 

So, por último, es voz anticuada del pronombre sw.— Y de so uno es un 



— 143 — 

modo adverbial anticuado, que equivale á juntamente^ de mancomún, á un 
tiempo, ó á los adverbios latinos unáy paritery simul, 

Sobre^ lor.Del latín superque signiGca sobre , encima ^ y denota superio- 
dad, adición, abundancia, sorpresa, etc., así en el sentido material ó recto, 
como en los figurados : sobre-carga , sobre-coger, sobre^hueso, sobre-salir, 
sobre-todo, sobre-venir, sor-prender, e i c . 

La forma sor recuerda el sur de los. franceses, romanceado también dé 
super 6 de sursum, — V. Hiper y Super. 

Sota, foto. Equivale á sub,subter, y •significa debajo, bajo de, como en 
sotacoro, sota-ministro ó soto-ministro, etc. — V. Sub. 

8ttb, flubs, su, sus, io, etc. Del latín sub, que es muy afine del griego hypo, 
hupo, correspondiente al sánscrito upa, al godo iup, al francés sous (que 
antiguamente^e escribió 5ou6 y soubs), al italiano sotto, etc. 

El sentido primitivo áosub en la composición, es denotar que una cosa se 
€ucáentr£^,está comprendida ó puesta, debajo de otra : subscribir, sub- 
terráneo, etc. — De la inferioridad local, ó en el espacio, se sigue la i nferioridad 
en el orden social ó moral : sub-alcaide, sub-delegado , sub-diácojio, sub- 
ordinar, sub-teniente, etc.— Sigúese luego la sustitución, la sucesión, la pos- 
terioridad en el tieijipo, etc. : sub-rogar,su-^eder,su^plir, sú-stituir, ele, — 
Sigúese también la connotación diminutiva, la inferioridad ó debilitación de 
una propiedad ó calidad, equivaliendo entonces á ligeramente ó casi, como 
eúso-freir, son-reirse, suh-ácido, sub-^amargo (amarguillo), etc. — V. So. 
— También denota un movimiento de abajo arriba : sospechar, mb-levar, 
sub-limar, suspirar, etc., equivaliendo á sursúm. — V. So. — Indica, por 
último, que una acción se hace ocultamente, á hurtadillas, etc., envolviendo 
casi siempre una idea desfavorable : sub-ornar, sub-repcion, sub-repticio, 
su-p08Íticio, etc. 

Sub es el prefijo que mas formas afecta. La forma subs, sus (anilloga á la 
abs, •«, de a6), se encuentra en subs-traer ó sus-traer, sus-ceptible , susm 
citar, etc. — El sub, en latin, asimila la 6 á la inicial del simple, cuando este 
empieza por c, f,g,fn 6 p, é igual asimilación respetó por algún tiempo el 
castellano en las voces romanceadas correspondientes ; pero la ortografía 
moderna lia suprimido una de las consona[ntes que resultaban duplicadas, y 
el suh lia quedado con la forma su en su-ceder, su^frir, su-gerir, su-mision, 
su-plicar, etc., etc. — Con menos razón se ha adoptado la forma su en su- 
jeción, su-prior, subscriptor, sustantivo, sustituir, su-vertir, etc., lo cuál 
viene á ser una verdadera su-version ortográfica, además de ser una fuente 
de equívocos. 

Snbter, del latín subter, formado de sub y de la desinencia adverbial ter, 
solo se encuentra en subter-fugio, y significa por debajo, secretamente, A 
escondidas. 

Super, sober, sob». Del latín super, igual al griego hyper, huper, en godo 
i^er; todos formados del priínilivo hup, radical imilativo, especie de ínter- 



.' 



— 144 — 

jeccion ó grito quedan los trabajadores para animarse cuando levantan una 
cosa pesada de un punto para colocarla sobre otra. — Con esta misma inter- 
jección hupj ó con sus formas au ! aupa ! hupa! (exsurge ! age ! ), esforza- 
mos á los niños para que se levanten, ó nos animamos á subir una "cuesta, á 
trepar por un árbol, etc. • 

Super es el opuesto exacto de s«&, y significa so6re, encima, situación mas 
alta de un objeto respecto de otro. De esta significación fundamenlal nacen 
Jas acepciones derivadas de superioridad moral, abundancia, aumebto, adi- 
ción, etq. : super- ficie (áo super faaiem, sobre hha'i)^ super- fino, supér- 
fluOy super-humeralj supcr-intendente, supef-latívo, super-^umerariOy etc. 
La preposición super, además de servir para la composición, sirve también 
de raíz para la formación de varias voces, como soberano, soberanía, supe^ 
rar é sobrar , superbo, hoy soberbio, superior, superno, supremo, suprema- 
cia, superano ó soprano, etc.— V. Hiper, Sobre, Süpra y Sos, suso. 

Supra. Del latín sujjra, formado de super, éntrelas cuales dos preposi- 
ciones hay una diferencia análoga á la que el castellano establece entre sobr^ 
y encima; es decir que sxtper (sobre) envuelve una idea de contigüidad que 
no se encuentra necesariamente en supra (encima). — Supra es el opuesip 
áe^infra. — Es prefijo que en castellano apenas se usa, conio no sea en supra* 
spina (hoya alta déla espalda) y alguna que otra voz del lenguaje técnico. 
Sus, «uso. Sus es ui¡a preposición anticuada, equivalente á arriba, y que 
parece formada del latín super, supra^ ó quizás de sursúm. En tal acepción, 
y.gon las mismas letras (sus), usa el francés esta preposición, ya sola, ya eii 
composición, como en dcssus (parte superior, ventaja), susdit (susodicho, ar- 
riba dicho), etc. — En caslellano tenemos susano y susero, adjetivos anli^ 
cuados formados de sus, que significan lo que está á la parte superior, ó de 
arriba,— En casi todas las demás voces que empiezan por sus, este debe mi- 
rarse como forma de sub. ' 

Sus fes también (en castellano y en francés) una especie de interjección 
que se usa para alentar, provocar ó mover á otro, á ejecutar prontamente ó 
con vigor alguna cosa : equivale al Eja! heus! de los latinos. 

Suso es un adverbio anticuado equivalente á arriba (así como Yuso vale 
debajo ó abajo) ; y de suso era tin modo adverbial que significaba lo mismo 
que de arriba. — En el dia no queda mas que el adjetivo suso-dicUo, que vale 
tanto como so6rc-d*c/io ó dicho anteriormente. — V. Hiper, Sobre, Super y 
Supra. - 

Tranfl, tran, tra», tra.. Del laCin Irans, en sanscrito^íiVas, en godo thairh. 
Este prefijo da la idea de un espacio corrido, y equivale á de la otra parte, 
allende, etc. Sus connotaciones principales son : la de pase de un lugar á 
otro, como en tra^ducir, Iras-currir, tráns-ito, etc. — Acción de fasar de 
parte aparte : tras-fixion, tras-luz; tras-carente, etc. — Transmisión, como 
en tra-dicion, iras-ladar, tras-mitir, etc.-^ Transformación ó mutación de 
ser ó de forma : tras-figurar, tras^formar, etc. — Por último, equivale laní- 



— 145 ~ 

bien á en pos de, detrás de, como ea tras^coro , tras-tienda , etc. ; y como 
una cosa que está detrás de otra está también ( para el observador que mira 
de frente) ma« allá de ella, trans significa igualmente posición ulterior, co- 
mo en trans^alpino, tras-mmrino, etc. — V. Ultra, y so comprenderá toda- 
vía mejor la afinidad de trans con uttra. 

Ultra. Del latín ultra, que el francés ha romanceado en outre (en lo anti- 
guo otUtre), y el italiano en oltra^ oltro. Míranlo algunos etimologistas to- 
mo contraceion de u/<era, a/<<?ra, subentendido ;)ar¿e, y equivalente, por lo 
mismo^ á (ÍKera |)ar/e ( otra parte); al paso que otros descomponen ul-tra 
en ti//um (cualquiera cosa) y trans (mas allá), considerándolo como forma 
contracta de ti/Zum-frans ó trans^-ullum, y equivalente á mas allá de cual" 
quiera cosa. — De todos modos, ti¿¿ra significa mas allá, según puede notarse 
en íülrá^mar, ultrapuertos, uítra-lumba ( voz muy modernamente forma- 
da), ultr^ajar, etc. — Algunos autores han determinado la sinonimia entre 
trans y ultra, diciendo que trans denota mas allá en un sentido, 6 en una sola 
dirección, y ultra denota mas allá en todos sentidos. 

Ulterior (opuQSíó do Citerior) y Ultimo son el comparativo y superlativo 
de ultra. — V. Cis, citra. 

Ve. Del latin ve, que también se escribe vce, en sánscrita va/its. Es partí- 
cula peyorativa , ó cuyo sentido fundamental consiste en connotar defecto, 
daño, negación, etc. Encuéntrase en muy pocas voces : el latin apenas tiene 
mas que ve-cors, ve^grandis, ve-pallidus , ve-sanus,ve-scus; y en caste- 
llano apenas pueden citarse masque ve-hemente yve^sania (locura, insa- 
nia , solo usado en medicina). 

En latin es también ve una especie de afijo, una partícula enclítica, ó que 
se une á la voz que le precede, y significa ó, 6 bien , v. gr. : bis terve ( dos ó 
tres veces); Ctim eam betas tempestasve consumpserit (Cicerón). 

Vioe, TÍio, vic, viz, vi. Es la VOZ latina vice, ablativo de vicis,q\ie sig- 
nifica ves, y denota que uña persona sustituye á otra ó hace sus veces, como 
en vice^gerente , vice^presidente, vice-rector, vic'-ario, vi-rey, viz-conde. 
— La forma viso solo se encuentra en tas voces anticuadas viso-reina , viso- 
reinado, viso-reino y viso-rey.— Es mas bien un pseudo-preíijo (76) que.un 
verdad^ prefijo. — ^V. Pro en la Tabla de los prefijos, y Vez en éhDiccionario. 

YuzU. Dellatin iuxta éjuxta. Signifíct/unto á, cerca de , y únicamente 
entra en la voz técnica yuxtaposición (contrapuesta á intus-suscepcion), 
que es el modo de aumentarse y crecer los cuerpos inorgánicos, ó sean los 
minerafes.— V. Intus. 

Z« , sai, sam, fa, parecen formas del sub , según puede notarse en jsa- 
bullir, za-humar ó sa-humar, zam-bucar, zam-bullida, etc. — V. Sa en la 
Tabfa de los prefijos, y Zaherir en el Diccionario. 

Za.^es^mbien interjección de que usan en algunas partes para espantar 
los perros ú otros animales y hacerlos huir. 

Zas es onomatopeya del sonido de un gojpe ó del golpe mismo. — Zas, zas, 
es otiomatopey a de la repetición de golpes. 13 



\ • 



— 146 



TABLA DE LOS PSEÜDO-PREFIJOS. 



141 . [jOS pseudo-prefijos son voces significativas de p^K* si, pero 
que muy frecujentemente entran en la yuxta-posicion , ó en la 
composición, haciendo veces y presentando la apariencia de pre- 
fijos. Por eso las hemos llamado pseudo-prefijos (76). Conviene 
mucho familiarizarse con el conocimiento del valor y de las for- 
mas de tal clase de voces , y por esto damos aquí la lista alfabé- 
tica de las principales. 

Aeri, aero. Dol sustantivo latino aer, aeris, que significa el aire, ó del 
griego aer, uerosy que vale lo mismo : aeri^forme , a^o-lito, aero-manciu; 
aeró^metrOy etc. 

No se confunda (como hacen algunos) aéro-^metro, que se compone de 
aeTf aire, según acabamos de decir, con areó-metro , que viene del griego 
araios , que significa raro , sutil. 

Al. Del Yirabe al, equivalente á nuestro el, artículo que sirve para lodos 
los. géneros, números y casos. Así , pues, en las voces al^ambique, al-caide, 
ál'Cali, al'Canfor, al-coba, al-eoran, aUcuña ó al'curnia, aUférez, etc., etc., 
.de origen árabe , al no es mas que el artículo que hemos dejado unido al 
nombre á la manera que>!o hacen los árabes; y considerando ya el á/ como par- 
te integrante del nombre, anteponemos á este nuestro artículO€¿,diciendo el 
«í-ambique , él aí-caide, etc. Sin embargo , en algunos pocos nombres se 
corrige ú veces esta especie de redundancia, suprimiendo el al, y diciendo 
el cali, el Califa, el Coran, la jofaina, tw vez de c/ ál-^eali, el al-Califa, 
el al'Coran , ia al-jofaina , ele. ^p 

Los árabes conmutan por atrición hláe al en la consonante inicial del 
simple, pero solo en la pronunciación. Mas atentos que nosotros, y que los 
latinos, á la importancia de la etimología, pronuncian, v. gr,, ad-dail, ar- 
rabil, pero escriben al-dail, al-rábiL Esta atracción tiene lugar respecto 
de las letras que los árabes denominan solares (las dentales y linguales), pero 
no respecto de las lunares (las guturales, labiales y paladiales). — El castella- 
no se desentiende de ese rigor ortográíico , y sigue su índole en los térmi- 
nos que dejamos indicado en los párrafos B8 y 81 : así escribimos y pro- 
nunciamos las voces arábigas a-dalid, ar-rabal, arroba, etc. 

Esta última observación explica por qué en muchas voces de origen ára- 
be el ai ha perdido la I, tomando la (¿rma a y como en a-ce^ tita ^ a-etéar 



— 147 — 

a-dahd, a-tabal, a-^alaya, etc.— Por razones Áo eufonía lia desaparecido 
también iiasta la a, ó el a¿ por completo, ^n algunas voces arábigas de orí- 
gen, coiiio en cequia (anticuada de a-cequia), ía^ona (antes a-tabona), tam- 
bor (antes a-tambor), etc. 

Aroi, are, arohi, arqui, are. Del nombre griego arché 6 arqué, que 
signiQca principio^ primacía, preeminencia^ imperio, mando, y equivale 
á veces también ñ muy, muclio, sumamente : arc-ángel (ángel de un orden 
superior), arci-preste (el principal de los presbíteros), archi-duquc, archi-- 
piélago, arqui-episcopal, arqui-tecto, arz-obispo, etc. 

No se confundan estos pseudo-preíijos con los de arca-^smo, arch-ito, 
arqueo-logia, etc. , porque en estas voces el arca, arch, arqueo , viene del 
griego arcaios, que signiflca antiguo, 

Arísto. líe\ griego aristas, grande^ principal, muy bueno, notable, noble: 
aristo-cracia (gobierno de los grandes, de los mejores), i4rí5ío-demo, 
aristo-lóquia, etc. — Y. Aristocracu en el Diccionario. 

Astro, aiier. Del laliu asírum, en griego astron, astro, derivado de áster, 
estrella : asler-isco, astro-logia, astro-nomia, etc. 

Auto, aut. Del griego autos, auté, auto, en latín ipse, ipsa,ipsum, uno 
mismo, si misino : aut-éníico (lo que tiene autoridad ó merece fe por sí), 
ati¿ó-cra¿a (el que gobierna por sí, independiente de todo otro poder, mo- 
narca absoluto), aut-opsia (visión intuitiva, personal, por uno mismo), etc. 
— V. Autóctono y Autómata en el Diccionario. 

Bien, l>ene,beD, boni. Del latín bené, bien, bonus, bueno : ben-decir, 
bene-ficio, ben-querenda , anticuado de bien-querencia , Boni-facio , boni- 
ficar, etc. 

Bif, bíc, bí. Del latín bis, dos veces : bi-lingiie, bi-locarse (hallarse á 
un tiempo en dos lugares), bi-membre (período de dos miembros), bi-sieslo 
(en íatin bis-sexlus , bis-sextilis), bis^torta (dos veces torcida), biz-cochar, 
biz^nicto , ele. 

Cent, centi, oeniu. Del latín cerUum , en griego hekaton, ciento, cosa de . 
centenas : eent^n (moneda de oro que vale cien reales), cent-ena (cien 
unidades), cen/t-^rado (dividido én cien grados ó partes iguales), centi- 
loquio,*{9bn que tiene cien pí^rtes ó documentos), centi-melro , centu^ 
plicado, etc. 

%Ginco, oínc, dnoitent, etc Del latín quinqué, en griego penté , cinco, 
cosa de cinco, cincuenta, etc. : cinco-enrama, cintuent-ena^ cinqu-illo, ele. . 
~V. QuiN. 

Gosmo. Del griego kosmos, el mundo, el cielo, el universo : cosmo-gonia, 
cosmo-grafia, cosmo-polila, etc. — V. Cosmografía en el Diccionario. 

GroBo, croki. Del griego chronos, tiempo, duración del tiempo : croao- 
gramá, crono4ogia, cronó-metro, eic, — V. Crónica en el Diccionario. 

Cuadra , cuadri , ouadru , cuar, ouart , ouatri , cuatro, ouater , etc. Del 

latín quator, quater, en griego telra,i\\xe siguiGca cuatro^ cuatro vcces^ cosa 



-. 148 — 

de cuatro, 6 de sus múlliplos cuarenta, cuatrocientos, etc. : cuadr-ado, 
Quadri-mestre, cuadri-vio, cuadrú-pedo , cuadru-pHcar, cuarent-^ena , 
cuar-esma , cuatro-doblar ^ cuater-no , cuartearía , ele» 

Deba, decen^ decí , díoíem, diez. Del latín decem, en griego dekáf que 
signiíica diez : dgca-da^ decá-logo y decen-viro, deci-metro (décima parle 
de un metro), didem-bre (que también se dijo decem-brU)), diez^mar, diez- 
mesinOf etc. 

' DS. Del latin dui^ ó del griego dis , equivalente al latino 6¿s , dos , dos ve- 
ces, cosa de dos : di-andria, di-dáctilo, di-dinamia, etc.r— V. Di y Día en 
la Tabla de los prefijos. 

Dis. Del griego 8u^ {dus, dys) , que significa con pena^ con dificultad, en 
latin cegré, maléy ihfelidter, y equivale también algunas veces á la a privati- 
va. Este prefijo, lo mismo que di, casi no entra mas que en voces del estilo 
técnico oculto : disecólo (iJifícii de contentar, indócil), dís-enteria (pena, 
dificuUad en los intestinos), áis-fagia (dificultad de tragar); dis^pepsia (di- 
fícil digestión , mala cocción de los alimentos en el estómago), dis-uria (di- 
ficultad de orinar), etc. 

Ecua. — V. Equi. 

Endeoa. Del griego hendeka, compuesto de en, uno, unumen la termi- 
nación neutra, y deka, diez; es decir, uno y diez, undecim, once : endecá- 
gono, endeca-silabo, etc. ^ ^ ' 

Ene, enea. Del griego ennea , que significa nueve : cneá-gono, ene- 
andria, etc. — V. Nueve en el Diccionario. 

Epta , 'ept. — V. Hepta , que es c.omo debe escribirse. 

Equi^ eoüa, eou. Del latin cequus, que signiíica igual en sí, respecto de 
su propia naturaleza (opuesto á varim), 6 de osqualis , igual respecto do los 
demás : ecuac-ion , ecua-dor, ecu-animidad , equi-ángulp , cqui-distante 
(distante por igual de), equi-látero (de lados iguales), équi-lihrar,eqiii^ 
noQcial, equi'Valer, equi''V<icacion,(iic, 

En equ'ino, equit-acion, el equi viene de equus, equi, que significa el 
caballo. — En equipaje y equipar, el primer elemento componente, ó la base, 
es equip, y no equi, ' * r ■ 

Eu. Del adverbio griego eu (ew), que significa l)ien, felizmente, muy : eu- 
caristia , eu'fonía (bien-sonancia), -Eu-^mo (bien engendrado , bien naci- 
do), -Eu-%to (bienhablado, elocuente), Eu-ménidas {hs benévolas ; disi 
se llamaron, por antífrasis, liís Furias), Eu-sebio (muy respetuoso, piado- 
so), etc. 

Exa. — V. Hex, Hexa, con h, que es como debe escribirse para representar 
el espíritu fuerte del griego If a que es la voz de origen, espíritu que el latin 
representa por una s en la voz sex , que es su correspondiente. 

Filo , fil. Del griego pHilos, philé, philon (equivalente al latino amicus, 
árnica, amicum), derivado de phileó ó, por contracción , philó, yo amo , que 
significa amador, amiga, aficianado : Fil-adelfia , fil-úntropo {amigo úe 



— lió- 
los hombres), filr armonía, filo^logia, filo^sofia (amor á la sabidu- 
ría), etc., etc. » 

Gafiri, gAttro, gáttero, gfttt/ Del latín gaster, gastri, en griego ^as^er, 
gásteros 6 gastroSf que signifíca vientre, panza : gastr-jtis, gastri-locuo, 
gasterá'podo, eic. — V. Gastronomía en el, Diccionario. 

Geo, Del griego gé^ gés^ que significa la Tierra : geo^afía, geo-mancia, 
geo-metría, etc. — V. Geórgica en el Diccionario. 

Heoto, hect, heoatom. Del griego AeA:ton , contracción de hekaton, en 
lotin centum, ciento, cien : hecatonhbe (cien bueyes), hect-área, hectó-litro 
(cien litros)^ etc. 

Hema, bemo, hemAt, hémato. Del griego haima, haimatos, que signi- 
fica la sangre: ^ema¿-05Í5 (sanguftícacion), hemat-emesis (vófhito de sangre), 
hemato^ele , hemat'uria , hemo-ptisis (esputo de sangre), hemo-^ragia 
(flujo de sangre), hemo-rroide (almorrana), etc. 

Hemi. Del griego hémisus , hémisu , en latíq dimidius , dimidium , que 
sj^ifíca medio, la mitad : hemi^clo , hemi-cranea (jaqueca, dolor en media 
cabeza), hernias ferio (media esfera), hemi^stiquio (la mitad ó parte de un 
verso), etc. — V. Sémi. 

. JOepu, h^t. Del griego hepta, en latín septem, skie , que en francés es 
sept, y en italiano sette. De ahí hepta-cordo (Vm de siete cuerá^is), heptá- 
gono , hept-andria , etc. — V. Siete. 

Héuro. Del griego heteros, hateros, heteron, en latín alterus, alterum, 
que significa otro, diferente, diverso : heteró-clito , hetero-doxo (diferente, 
contrario, de lo que enseña la religión católica), hetero-géneo , hetero- 
scios , etc. 

Hex, hexa. Del griego hex , en latín sex , en francés six, en catalán sis, 
en italiano sei, y en castellano seis. Encuéntrase en las voces hex-andrias 
hexa-eordo , hexá-gono (de seis ángulos), hexá-metro (verso de seis medi- 
adas ó pies), etc. La ortografía de nuestros días, sin respeto \ la etimología, 
tiemle á suprimir la h de hex; y así es que algunos escriben exá-gono, 
excnmetrb. — V. Exa. 

Hidro, hidr. Del griego hudór, hydor, genitivo hydatos , que significa 
agua : hidro-fobia, hidro-gala (agua y lecbe), hidro-gráfico , hidro-mel 
(agua y miel), hidro-patia (método curativo de las enfermedades por me- 
dio del agua); hidro-stática , ei^. — V. Hidráulica é Hidropesía en el Dic- 
cionario. 

Hlgro. Del griego htMjrós , hygrós , (|ue signifíca húmedo : higró-metro 
(instrumento para medir la humedad del aire), higro-scopo, etc. 

Horneo, homo , hom. Del adjetivo griego homoios, hornos, en latín similis, 
par, semejante : homeo^patia (sistema médico que cura con medicamentos 
que en el estado sano causan enfermedades semejantes i la que se padece), 
hom-ónimo (nombre semejante , iguul) , homó^logo (correspondiente, se- 
mejante)^ etc. 

15. 



^150 — 

Kilo, kiU. Del griego chilioi, chiloiy gilioi, giloiy que significa mil : kili- 
área {mW úreas), kiló-gono , A;iíó-í/ramo, etc.— V. Kilómetro en el Diccio- 
- nano. 

Mal, male, mali. Del adverbio latino malé, mal, á del adjetivo malus, 
a, urrif cosa mala: mal-andanza, mal-casar, mal-contenlo y malc-volo, 
maíí-^no, etc. 

Metro. Del griego metron, en latin metrum, mensura, modus,meá¡áí\, 
verso, etc. : metro-logia (tratado de las medidas), meíro-mama (manía do 
hacer versos), etc. — V. Metro en la Tabla de las pseudo-desinencias y eq el 
Diccionario. 

Metro vieufe del griego meter, meteros (en latin mater, que significa ma- 
dre), en las voces metró-poli, melro-politamo, metro-rragia, etc. — V. Madre 
y Metrópoli en el Diccionario. 

Mil, mili. Del latin millia, millium , millibus , an griego chilias , cMlioi, 
que significa mil, gosa de mil : mil-enrama, mil-csimo ,. mili-metro , etc. 
— V. Kilo, Kili. 

Miria. Del griego muria, myrias ,- myrioi , que significa di^s mt7, cosa 
de diez mil : miriá^g'ramo {diez mil gramos), mmá-rweíro (diez mil me- 
tros), etc. - ' 

Miria, miri, se usa también para denotar gran número, un número inde- 
finido, lo mismo que las voces millarada, miríada, que indican millares en 
geiíeral, número considerable, cantidades que ño es fácil contar: así se ve en 
miriá-podo, que literalmente quiere decir diez milpiés, número que sin duda 
no tiene el insecto que lleva este nombre, llamado millc-pieds (mil pies) en 
francés, y cien-piésú ciento-piés en castellano. 

Mono, monaj mon. Del griego monos , en latin unus, que significa uno, 
solo, cosa de uno, así como monas, monadas, significa unitas, la unidad, la 
unión : mona-cordio., mon-adelfia, mon-arquia (gobierno de uno), mono^ 
manía, mono-polio , Qic, — V. Un, Uní. 

Multi. Del adverbio jatino mw/ítim , mucho, en gran cantidad , forreado 
del adjetivo multus, multi, muchos, varios : multi-capsular, multi-forme, 
mulli'látero, multi-fUcar, etc.—V. Poli, que es su equivalente griego. 

Noven, noviem, nonag, nona, nov. Del latin novem , que primitiva- 
mente fue ehnovem, en griego ennea, que significa /iueve, cosa de nueve : 
nonag-ésimo, noña-gonal, noná-gono (figura de nueve ángulos), nov-ena, 
noven-ario, noviem-bre, etc.—V. Ene, Enea. 

Ooto, oota, octu, oot, oeh. Del latlo octo , en griego októ, que significa 
ocho, cosa de ocho : octá-edro, oct'ai\dria, octo-siíabo, octu-bre, och-avado, 
och-enton , etc. 

Orto. Del griego orthos, equivalente al latin reclus, ereclus, esto es recto, 
bueno, bien dirigido : orto-doxia (recto sentir, sana doctrina , doctrina ca- 
tóficí^,^n niateria de religión^, orío-^ra/i'a (recto modo de escribir), oríp- 
logia (recta lectura), ortO'pedia¡ etc.— 'Y, Ortografía en él Diccionario. 



_ 151 — 

Pan, pano, f^anio. Del adjetivo griego pasy^asafpan^ genitivo pantos, 
eu latitt omnxSy quivis , iotm, todo : pan-acea (cúralo-todo) , Pan-cracío 
(todo-fucrzu), j)ótn-creas (todo-carne), pan-dectaSfpanegirico, pan-'léxico 
(diccionario de todo, diccionario universal), |)art-ímmo, pan-teon , pantó- 
metra, panto-mima, etc.^— V. Panorama, Pantera, etp. , en el Diccionario. 

Penia, pente. Del griego 2)e/ííe, en latín quinqué, x^inco, cosa de cinco, 
de diez veces cinco, etc. : pentá-góno , penta-grama , pentá-mctro , Penta- 
teuco (cineo libros),, peníe-se7a¿o (de cinco silabas).— Pentó-cosíes viene del 
griego 2)e/i¿c/cos¿os, que significa cincuenta, gncuenteno. 

Poli. Del adjetivo griego polus, pallé, polu 6 poly, que significa" mu- 
cbos : poU-edro (de muchas bases), poligloto (escrito en muclias lenguas), 
poli-gono (de muchos ángulos), poli-nomio (de muchos términos), póli-po 
(de muchos pies) , Jpo/^-s^7á6o (de muchas sílabas), poli-técnico (de muchas 
artes ó ciencias), poli-teismo (error de los que creen en mucho^s dio- 
ses), etc. 

En poli-cia y poli-tica el poli no viene de polus, muchos, sino de polis, 
que significa ciudad. — v; Poli en la Tabla de las pseudo-desinencias. 

Proio, prot. Del adjetivo griego prótos, en íalin primus, prior, superior, 
el primero, superior ó principal \ prot-agonista ,proto-colo ,protO'-márlvr, 
proto-medicato, proto-tipo , etc. 

Pseudo, pseud. Del adjetivo griego ;?scuí?es , pseudeos, en latin mendax, 
falsus, fictitius, simulatus, falso, fingido, simulado : pseudo-calólico (falso 
calólicq), pseud-ónimó (falso-nombre) , pseudo-profeta (falso-profeta), etc. 

Quilo— V. Kilo. 

Quint, quino , quin, quintu, etc. Del latin quinquc, que significa cinco, 
cosa de cinco : quin-ario, quincuag-ésima,quinqu-enio, quint-illa, quintu- 
plo, eít, — V. Cinco. 

Semi, se. Del hila semis 6 semi , en griego hémisus, hémisu, medio, la 
mitad : semi-circulo , se-minima (nota musical que indica la 'mí¿ad de lu 
mínima), semi-rpedal (lo que lieue medio pié de largo), semi-tono, semi- 
.v/üo, ele; — V. Hemi. 

Sesqui, sexo. Del latitt sesqui, flue vale uno y medio, vez y media, 6 sea 
el entero de una cantidad y una parle mas, según el numeral que se le jun- 
ta : sesqui-modio (modioy medio), sesqui-pedal (lo que tiene pié y iñedio 
de largo), sexc-uncia 6 sexc-uns. {onza y media) , etc. 

Seudo. — V. PsEüDO , que es como debe escribirse, atendido sü origen. 
' Sexi se», sexa, sext, sextu. Del latin s€x,en griego Aea?, seis, cosa de 
seis : ses-ma{\ei sexta parle de cualquier cosa), sexag-enariq , sex-^nio 
(seis 'dños), sext-illa, séxtur-plo, ele. — V. Hex. 

Siete ^ set, »e*pt, septen^ seliem, septu, «etu, etc. Dcl lalin SCplem, en 

griego ^epía, siete, cosa de siete, múltiplo ó submúltiplo de siete, etc. : 
septen-lrion , septiem-bre, septuag^ésima , sel-ena, set-enaria , seiiem-bre, 
sét-^imo, selu-piicar, siéte-rnfisino , siete-ñal (de siete años), etc. — La orto- 



— 152 — 

grafia moJemit tiende & suprimir h p en todos los derifedos y compuestos 
de siete, sin duda porque esla voz do la lleva , aunque la lleva su madre la 
voz latina septem.—y. I)épt.a. 

T«a, te. Del griego TheoB, genitivo theou, en latin Deut, que significa 
Tii(i6:le-ismo,te-ista,teo-dieea,Uo-gonia, leo-logia, etc.— :V. Dios en el 
Diccionario. 

T^, tri, trini.tiia. Dellfllín íres el (ría, en gnego treta, tres, cosa de 
tres : tere-elo, ier-no, Iñ-ángulo , tri-denle , trim-dad, lrÍ3-agio, Irí- 
vto.elc. . , ' 

Termo. Del griego Ihermos, que siguirica caliius, caliente : lermó-metro 
(medidor de lo caliente, delcHior), Termó-pilas (pierias calientes), fermo- 
scopio, etc.~V. Terhas en el Diccionario. 

Tetra, tetr. Del griego (eb'a, contracción de teltara, en laLin ijuator, 
cuatro, cosa ()e cuatro: letra-cordio , teirA-gono, letra-grámaton (nombro 
6 palabra compuesta de cuatro letrgs), telr-arquía, telrasilabo (de cuatro 
■liabas), etc. 

Cd , uai. Del latió unus, una, unum, en griego monos, que sigaiGca uno, 
aolo, único, cosa de uuidad, de uno solo : tirt-dníme, uni-forme, um- 
ginito,uni-personal,uni~versal,um-voco,eu¡.—y. Uoko. 



— 153 ~ 



TABLA DE LAS EUFONLkS. 

/ 

I 

142. Para la cabalinteligencia de esÍR Tabla, advertiremos que 
las eufonías que consigna se han introducido en diferentes épocas: 
las unas datan^ de la primera formación de las voces, ó sea de la 
época en que se romancearon, las otras ^e adoptaron en siglos 
posteriores, y algunas hay admitidas raüy recientemente. Casi to- 
das, empero, recaen en voces' de origen inmediato latino. 

No descenderemos á todas las eufonías por coí'rupcion, pues nos 
llevaría demasiado allá el empeño de enumerarlas por completo. 
Baste con sab^r que, en todas épocas , los vicios de la educación, 
el mal gusto, la ignorancia, y á veces el capricho, han estropeado 
mas ó menos indeliberadamente muchas palabras. Ya en los pri- 
meros años del reinado de Carlos V se quejaba el autor del Diálo- 
go DK LAS LENGUAS dc quc sc dijcsc árbor, espera , levar, rábano, 
raneor, resolgar, etc., por árbol, esfera, llevar, rebaño, rencor, 
resollar, etc. : hoy, á la distancia de 300 años, tenemos que que- 
jarnos de mutilaciones y aldeanismos análogos; y en todos tiem- 
pos sucederá poco mas ó menos lo mismo, mientras la instrucción, 
siquiera elemental, no alcance á todas las clases de la sociedad. 
Por fortuna esas mutilaciones no suelen trascender al escrito, se- 
gún dejamos ya indicado (85), ó, por lo menos, no trasciendcn.á 
los escritos que merezcan la atención del etimologista. 

Las alteraciones eufónicas que vamos á recapitular, por el or- 
den de las letras del alfabeto, versan muy principalmente sobro 
la base radical de las voces, pues las alteraciones de forma de las 
desinencias y prefijos quedan indicadas ya en las Tablas corres- 
pondientjes (138 y !40). 

Por último, completamos esta Tabla con un párrafo adicional 
sobre las variaciones , principalmente eufónicas, que en las dife- 
rentes partes de la oración se han introducido desde el siglo xv 
hasta el dia (143). 



La a de algunas voces latinas se conmuta en e, como en eje, -leche, queso, 
trecho, etc., romanceadas do axi, lacte, ¿aseo, tractu,e{c, — Esconder y 



— Í54 — 

escuchar se escribieron arates asconder, ascuchar (del latin abscondere, aus-- 
cu/¿are), ejemplos que, con otros mil análogos que pudieran aducirse, prue- 
ban que la mayor parte de las voces romanceadas tenían al principio una 
forma mucho mas latina que la que en el dia ofrecen. 

Añadida una a en aplacar, afear, qrrugar, etc., que vienen de placare, 
fcedare, rugare, eic. 

Suprimida modernamente en muchas voces que en lo antiguo comenzaban 
por esta letra, como alimpiar, amatar, atal, alambor, atan, aventaja, ele, 
hoY limpiar, matar, tal, tambor, tan, ventaja, etc. — V. Al en la Tabla de 
los pséudo~prcfijos.<— Suprimida también la a final en muchas voces de la 
áesmencm ez, 'como estrechez, pulidez, ridiculez, eic, que antes eran estrc- 
cheza, pulideza, ridiculeza, ele f 

i 

Ae. 

Este diptongo ha desaparecido en todas las voces castellanas cuya origi- 
nal latina. lo lleva^ conservando solamente la e : así es quédalas voces latinas 
wdificare, cetas, prceséns, qucestio, corresponden nuestras castellanas cdt/f- 
car, edad, presente, ctíestion, etc. 

Att. 

Conmutado en o en cosa, gozo, loar, mqro, oca, oído, oro, otorgar, teso- 
ro, toro, etc., que corresponden á las voces latinas cau>sa, gandió, laudare, 
mauro, auca, auditu, auro, auctoriare, thesauro, lauro, etc. 



Conmulada en ti en caudal, caudillo^ ciudad, deuda, recaudar, que en su 
primera formación eran cabdal, cabdillo, cibdad, debda, reúabdar, etc. 

Añadida en ambos, hombre, que antiguamente fueron amos, ome ü ho- 
me, etc. 

, Suprimida una 6 siempre que esta letra se halla doble en la voz de origen, 
como en abad,giba, 4el latin abbate, gibba, etc. 

Suprimida también en lamer, lomo, paloma, plomo , del latin lamberé, 
tumbo, columba, pluníbo, etc. . 

Suprimida, por último, en codicia, codo, duda, que antes fueron cobdicia, 
cobdo, dubda, etc. 

Conmutada en ch en chantre, chabela, chinche, de cantore, capite, ci- 
mice, etc.* 

Conmutada en g en agora (hoy ahora), amigo , higo, hormiga, lagarto, 
lago, miga, segundo, segur, de los ablativos latinos hac-hora, amico, ficu, 
fórmica, lacerto, lacu,mica, secundo^ sécuri, ct(}. 



— 155 — 

Goumutada en q en duqu^, estoraque, queso , del latín duce, styrace, ca- 
seo, etc. 

Conmutada en z en calzar, cortesa, lanza, de calcaré, cortice, lancea, etc. 

Saprimida una c en las voces cuya original latina la lleva doble: boca, mo- 
co, pecado, suco (jugo), de las latinas bucea, mucco, peccato, sueco, etc. 

Cl. 

Conmulada en // en llanmr, llave (el portugués dice chamar, chave), d^l 
latín clamare y clavi, 

Ct. 

Conmutada en ch en cocho (cocido), estrecho, lecho, lechuga, lucha, no-^ 
che, ochOy pecho, provecho, del latín cocto, stricto, lecto , lactuca, lucta, 
nocte , octo, pectore, profecto, etc. 

Suprimida lacdecf en delito (antes delicto), matar y tratar (antes trac- 
lar), del latín delicto, mactare y tractare. 

CH. 

« 

A imitación del latín escribió el castellano con ch, y un acento circunfleja 
en la vocal que seguía (indicando el sonido áec,k 6 qu), las voces proceden- 
tes del griego 6 de las lenguas orientales^ para marcar que en estos idiomas 
tenían una aspiraciiHi ; asi se escribió cháldeo, chaos, chimera, chtmica, 
cholera, etc. : pero modernamente nos hemos desentendido de aquella mar- 
ca etimológica, y suprimido la A y el acento circunflejo^ escribiendo caldeo^ 
caos, quimera, química, cólera, etc. 

La ch se ha conmutado en c, ó perdido la /*, en cédula, cirugía, cristiano, 
cronología, del latín schedula, chirurgia, christiano , chronologia, etc. : — 
se conmuta en g en estómago , del latín stomacho : — y se convierte «n ch es- 
ppñola^ sin aspiración, en concha, del latín concha. 

La ch, considerándola ya como letra del alfabeto castellano, debe llamarse 
cha 6 che, y no ce-^hache, como dicen muciios. Debiera además estar repre-^ 
sentada por un signo ó carácter particular, según han Indicado ya varios 
gramáticos. El doctor Rosal, uno de ellos, propone como signo adecuado la 
X atravesada por una línea (fc), en atención, dice, á que es la misma pronun- 
. ciacion queja as, pero «algo mas exterior, mas subtil y delgada, ó, por mejor 
decir, mas ceñida)). — La ch, con la fuerza que la pronunciamos, es pecuüar 
del castellano : los demás idiomas neolatinos tienen esta articulación mucho 
mas suave. 

Conmutada eq I, en cola, olor, ralea, de cauda, odore y radtce; — en r, 
en lámpara, de lampade; —en t, como en marchito, de marcido, etc. 
Suprimida en caer, creer, de cadere, credere, etc. 



— 156 — 



Coomutada muy frecuenlemenle ente^ como en aviespa, castiello, ciento, 
cierto, ciervo, diestra, fiera, fierro, liebre, sieglo, siella, tiempo, tierra, etc., 
áelhún vespa, castello , centum ó cenio, certo, cervo, dextera,fera, ferro, 
leporé, secuto (y por contracción §cc/o) , sella, tempore, térra, ele, — Algu- 
nas de estas voces han ido perdiendo la e, como avispa, castillo, siglo j si- 
lla, etc. 

Suprimida en los nombres en on y en or, formados de ios ablativos latinos 
en one y ore, como en pasión, sermón, unión, do passione, sermone, unione, 
etc.; y en dolor, error, temor, de dolore, errore, timore, etc. — Suprimida 
lambieq en muchos nombres en iz, como cerviz ^ cicatriz, codorniz, feliz, 
matriz, nutriz, raíz, romanceados de los ablativos de los nombres latinos ea 
ix, como cervice, cicatrice, cóturnice, felice, matrice, nutrice, radice, etc. 
En lo aiítiguo, algunos de estos nombres conservaban en el romance la e, co- 
mo falace, felice, infelice, etc. 

Suprimida una e en prever, ser, ver, que antiguamente fueron preveer, 
seer, veer, etc. - ^ 

r. . 

Conmutada ea.^: como en hado, harina, hacer, hacienda, hedor, hiél, 
hijo, honda, hongo, horca, huir, hurto y otras ciento, que antes del siglo xvi 
eran fado , fariña, facer, facienda, fetor, fiel, fijo ;^ fonda, fungo, forca, fu- 
gir, furto, del latin /a¿o, fariña, faceré, facienda, fcetore, felle, filio, funda, 
fungo, furca, fugere, furto, etc., etc.— Antiguamente Wh conmutada de la f 
latina se pronunciaba como^^ 6 gutural fuerte : así habla, heno, hurto, se 
pronunciaban jabla,jeno,jurto, etc. De ahí el que al leer las poesías anti- 
guas sea necesario pronunciar la h, sa pena de alterar las reglas del metro, 
con desagrado del oído. 

Conmutada en v, que es articulación muy afine : así de esquife formamos 
esquivar, esquivo. Los latinos hicieron una conmutación parecida en vatici- 
m'um, por /a(t-ctmum, etc. 

Fl. 



^ Conmolada en //, en llama, del latín flamma (por flagma, de fiag-r-are), 

G. 

Los romanos estuvieron mucho tiempo sin esta, letra, valiéndose, en su 
lugar, de la c: así en la Columna rostrata de Duilius se encuentra ledoneis, 
Cartaciniensis, macistrátos, ¡mcnando, erco, cerens, por legiones, Carthagi" 
niensis, magistratus, pugnando, ergo, gerens, etc. Créese que la invención 



— 157 — 

de la g, introducida poco liempo después deDuil¡o,se debe aun (al Sp. Car- 
viliuS) que fue el ¡)rímer romano que se divorció de su mujer, siendo el mo- 
tivo la esterilidad de esta; circunstancia que díó lugar á que se dijese de éV 
que en materia de posteridad no había podido dejar mas que una g (*).— Esta 
noticia histórica es muy útil para el etitnologista, quien en virtud de alfa 
comprenderá que digitus (el dedo), v. gr., es de la misma familia que dicare, 
indicare, indicciony etc. ; que peres viene de gerere, según prueba perfecta- 
mente O. Muller, etc., etc. 

Hablando de la g, ge 6 gi (en hebreo ghi-^mel, en griego gammá)^ dice el 
doctor Rosal que asu sonido es afine del de la c, pero mas agudo ó suave, co- 
mo lo'Sentirá quien pronuncie caco, gago. Esta suavidad ó blandura proce- 
de de llevar lu g envuelta naturalmente una i; así quien pronuncia garbo 
frisa mucho con kiarbo 6 ciarbo (dando á la c la misma fuerza que tiene antes 
do a, o, u,). De ahí la conmutación que hace el castellano de la c latina en g; 
de dada, daga; de fado, hago; de jacio, yago, etc. Parece, pues, que la g 
no es letra simple, sino compuesta de c, t. Así el italiano, para pronunciar /a 
{xa 6 cha) escribe gia, como en giardino (jardín); yes la razón que coma el 
latín para hacer la c fnas blanda le añade una i, formando nuestra g, el italia- 
no, para hacer esta ^ mas crasa y espirituosa, le añade otra t. — Bien sintieron 
esta verdad los castellanos, pues en escritura ligera hacen esta (7, cuya flgu- 
ra no es mas que una C y una t jota : igual composición se advierte en la 
g,6g minúscula, solo que en esta la c está cerrada par arriba.» 

La g se halla conmutada en h, en hermano, á^ germano^—aw i, en rdno, 
reina, de regno, regina;— en s, en cisne, de cygno; — en y, como en Pelayo 
(y por contracción Payo ), yeío (hoy hielo), yema, yerno, yeso, del latin 
Pelagio , gelu, gemma , genere, gypso, etc. 

Añadida en amargo, amargura, del latín amaro, amar iiudine, etc* 

Suprimida en frió, maestro, saeta, del latín f rigor e,magistro, sagilla, etc. 



Conmutada en ñ: como en araña , cuñado , leño, puño , seña, tamaño, 
del latin aragnea, cognato, ligno, pugno, signa, tam^-magno, etc. 

(*) E;i emperador Claudio, que se picaba de ser gran filólogo , quiso hacer 
una tentativa por el estilo de Carvilio, pero no fue afortunado. Chocándole que 
los romanos no tuviesen mas que un solo carácter alfabético para la tt y la v, 
quiso servirse, para pintar esta última letra, del digama cólico al revés j, y es- 
cribía, V. gr., termina¿[U por terminauit. Discurrió también el signo Co, que 
llamó antisigma, para la articulación bséps. Y por último, inventó la figura l« pa- 
ra expresar un sonidointermedio entre la i y la ti, como,en optimm y optumus. 
Estos tres caracteres se encuentran en las monedas é inscripciones de la época 
de Claudio, pero no en texto alguno conocido: empleáronlos tal vez los corte- 
sanos de aquel emperador, pero sus escritos no han pasado á la posteridad. 



— 1^8 



^ Pasa como signo de aspiración, ó señal de huelgo (según escribe el maes- 
tro Venegas), que engrosece la vocal ó consonante á quien se allega. — Véa- 
se lo dichoacerca de este signo, al tratar de la aspiración (pág. 88), y en es- 
la Tabla al hablar de la F. 

Conmutada en y, eq yedray yerba, del ¡atin hederá, herha, etc. 

Añadida al principio en huérfano, Huesca, hueso, huevo, del latin orphano, 
Osea, osse, ovo, etc. Esta adición se liizo antes del diptongo uc, para deno- 
tar que la use debía pronunciar como vocal, y no como consonante, pues en un 
principióla u no se distinguía déla tóenla escritura. Foresta razón, después 
que empezaron á distinguirse esas dos jotras por medio de un signó ortográ- 
fico especial cada una, el maestro Lebrija omitía la h, por supérflua, en las 
voces que liemos citado. 

Suprimida en aliento, España, del latin halilu, IUspania, etc. 



Conmulada muy frccucnlomenle en e, cual se puede notar en beber, cerca, 
crespo, Ebro, lengua, letra, negro, pescar, plegar, seco, del latin bibere, 
circa, crispo, Ibbro, lingua, litter a, nigro, piscar e,plicare,sicco, etc. ^ 

Conmulada en j por el uso : castillejo, consejo, ojo, pellejo, fueron du- 
rante algún tiempo castilleio, conseio, oio,pelleio, etc.; — y en //, en batalla, 
malla, maravilla, que antes fueron bataia, maia,maraviia, etc. 

Añadida en bien, diente, diez, fiesta, hiél, miel, niebla, nieto, del latin 
bene, dente, decem, festa, felle, melle, nébula, nepote, etc. — V. lo dicho an- 
tes acerca de laconmufacion de laJS" en ie. 

Suprimida en abeto, asno, miedo, moble 6 mueble, no ble, pared, del lalin 
abiete, asino, metu, mobili, nobili, pariete, etc. 



La ;, en su forma, no es mas que una i prolongada hacia abajo, y era en 
el fondo la misma i, según hemos dicho al tratar del alfabeto latino (i33). 
La io¿a latina ha pasado, en castellano, á y en unas pocas voces, como aj/udar, 
mayo, mayor, yacer, yugo, etc., y á ^ impropia, gutural fuerte, ó ^oía, en 
las demás, v. gr. jocoso, Juan, judio, juez, jumento, justicia, juventud, ma- 
jestad', etc., de^ocoso, Joannejudceo, judice, jumento, justilia,juventute, 
majestate, etc. — V. lo que decimos al hablar de la Y. 
• Kn el siglo XIV se introdujo la práctica de poner ún punto sobre la i para 
mayor claridad en la escritura; práctica que se extendió á Ja ;, y se conser- 
va hoy dia,en atención á que esta letra es también una verdadera í. 



— 159 — 

Antiguamente, y hasta el reinado de Felipe IV , pronunciaba el castellano 
la jota con suavidad (iota) , lo nyisinó que el provenzal ó el francés: así la j de 
^i/o sonaba como la de la voz francesa yo/¿. — Véase lo indicado eu el párra- 
fo 107, y lo que diremos al tratar de la Xy de la ^. 

Esta letra es ía lingual por excelencia, y eu casi todos los alfabetos cono- 
cidos tiene la figura mas ó menos parecida á una lengtta. 

Conmutada en j, en abeja, ajeno, ajo, consejo, espejo, mijo, ojo, teja, 
dellalin api cu/úf, aiieno, allio, concilio, speculo,milio,oculo, tegula^Gíc* 

Conmutada en // (articulación ó letra peculíardenuostroalfal)eto) lado- 
ble / de los latinos, como en avellana, calle, fuelle, muelle, pollo, valle, del 
lalin avel-lana, cal-li ó cal-le, fol-li, mol-li, pul-lo, val-le, etc. 

El provenzal (catalán, valenciano, etc.), el portugués y el italiano, conmu- 
tan muchas veces la / de origen latino en //: los valencianos dicen, por ejcm- 
4)lo, espill, y los portugueses cspcíAo (espello),,aI espejo, del latin specülo; 
los catalanes y valencianos hicieron fill (hijo), fulla (foja ú hoja), muller 
(mujer), y los italianos figlio (íiilio), foglia (follia) , moglie (mollie), del latin 
filio, folia, muliere, etc. — Esta conmutación se observa también -tñ el cas- 
tellano antiguo, como en las voces baratía, concello, mellor^moUer (reflejo 
sin duda de la influencia provenzal), y otras varias, hoy anticuadas, habién- 
dose vigorizado la muelle articulación dé la U eon la sustitución de la y: asi 
decimos baraja, consejo ^ mejor, mujer, etc. — En el castellano moderno 
(como en los demás idiomas neolatinos) la conmutación de la I sencilla del 
latin en II es frecuentísima cuando la / de origen va seguida de t ; así es co- 
mo de jEtñiliano, Apulia, balista, Beliana, Eulalia, fuHgine , humiliare, 
Isbilia (latin bárbaro por Hispali), Juliano, Massilia, vidualia, etc., han 
salido Milían, Pulla (la), ballesta, Villena, Olalla, hoUin, humillar, Sevi- 
lla, Illan, Marsella, vitualla, etc. 
• Suprimida en baño, del latin balneo, y en umbral, que antes fue lumbral. 

Suprimida una I en coloquio, iluso, mil,pálidQ, del lalin col-loquio, t7- 
lusOf mil-'le, pál-'lido, etc. : es decir, suprimida una / siempre que la palabra 
oríginal latina tiene dos, y no ha habido conmutación en IL 

/ 

Conmutada (como la ct) en ch, según se ve en cuchillo, escuchar, mucho^ 
puches, áecultello, auscultare, multo, puls,pulli$,eic. 

LL. 

Los latinos no tenían esta articulación, y por consiguiente no necesitaban 



— 160 — 

designo alfabético especial para representarla.^ E\ castellano, y con él los 
; demás idiomas neolatinos que pronuncian la II, st que debieron haber adop- 
tado un signo ó. carácter propio; pero no fue así, sino que el provenzul (fran- 
cés meridional, catalán, etc.) se sirvió de dos //; el portugués de Ih, escri- 
biendo batalha, filho, y pronunciando batalld, filio, ele. ; y el italiano de 
gl 6 gli , e^CTÍhiendo bataglia , imbroglio, y pronunciando batalla, imbro^ 
lio, etc. 

Lai/ se forma' arrimando con alguna fuerza toda la , lengua al paladar, jun- 
to á los dientes superiores. Si la presión contra el paladares débil ó incom- 
pleta, entonces resulta la articulación y ó i consonante; entonces se pro- 
nuncia canaya, gayina^gayo, yave, yeno, poyo, ramiyele, por canafla, 
gallina, gallo f llave, lleno, pollo , ramillete, ele. Esla articulación imper- 
fecta, nacida casi siempre de los vicios de la primera educación^ ó de una 
afectación ridicula, es bastante común en Andalucía, y no rara en cier- 
tas comarcas de Cataluña, donde el j^ulgo dice muraya, poy, vey, por mu-- 
ralla, j)oll (pollo, y también piojo), vell (viejo), etc. 

M. 

Liiteramugiens (como quien dice letra que muge, lelra del buey) la lla- 
maba Quintiliáno, por el sonido sordo y como pesado que acompaña á su ar- 
ticulación. Y sin embargo, la m es letra íinai frecuentísima en las voces la- 
tinas y en varias de sus desinencias, bien que muchas veces casi no la pronun- 
ciaban, -y hasta la suprimían en la escritura : así no es raro encontrar dtV 
hanc por diem hanc, etc. — Los griegos, mas delicados de oido, eran enemi- 
^ gos del metacismo : no tenían ninguna voz terminada en m. — Los idiomas 
modernos suavizan también la m latina convirtiéndola en n, 

Vese conmutada la m an n, en asunto, exento, ninfa, triunfo, de assump- 
to, exempto,nymphaf triumpho, etc. 

Suprimida una m en cómodo, inflamar, sumo, de commodo, inflammare, 
~ summo, etc. 

Mn. 

Conmutada en ñ (letra peculiar de nuestro alfabeto) , en daño, escafío, 
otoño, sueño, do damno, scamno, autumno, somno, etc. 

Articulación suavizada de la m. La letra n presenta dos singularidades: \ .' 
que en casi todas las lenguas es la radical característica déla idea de hijo, .de 
ser producido ó nacido, de todo lo que es nuevo; 2.* y en casi todas las len- 
guas sirve la n para pxpresar la negación, que viene á ser lo opuesto de na- 
cimiento. — V. Ño y Nuevo en el Diccionario. 



— 161 — 

Conmutada en ñ, en hazaña, mañana, ñudo y rapiña, riñon, viña, de 
facinore, mane, nodq, rapiña, rene, vinea, etc. * 

Suprimida en asa, esposo,' mes, mesa, mesura, no, del latín ansa, sponso, 
mense, mensa, mensura, non, el/3. — Suprimida modernamenle en asi, que 
en lo antiguo fu(ían5Í. 

Conmulada en ñ, como en ceñir, lueñe (hoy lejos), tañer, teñir, uña,^ 
cingere, longé, tángete, tingere, ungue, etc. 



Antiguamente la doble n del latín se conservaba en algunas voces, dicién- 
dose, por ejemplo, anno, y en oirás que en latín liencnlginó mn, comodanno^ 
senña, de damno, signa, etc. ; pero luego se convirtió en ñ, diciendo año, 
daño, seña, etc. — Esta conmutación vino á ser la regla general, según se ve 
en caña, cáñamo, cuña, estaño, gruñir, paño, del latín canna, cannabi, 
cunnea, slanno,grunnire, panno, eic. 

La conmutación en ñ no es tan común en los derivados^ y en algunos bas- 
ta se conserva la doble n, como endnuo, perene, que muchos escriben prefe- 
rentemente ánnuo perenne, etc. 

Ñ. 

También carecían je la articulación n los latinos, y para representarla los 
idiomas neolulínos que la tienen, han hecho lo que con la U : el provenzal usó 
la n/i y la nt/; el portugués la n/r; el francés moderno yel italiano emplean hgn. 

La forma de nuestra ñ parece haber tomado origen de la costumbre que 
tenían los amanuenses ó copiantes (antes de la invención de la imprenta) de 
abreviar siempre que encontraban dos n n, escribiendo solo una y represen- 
tando la otra por una tilde ó'rayiía horizontal : así en logar de anuo ponían 
año» 

O. 

Conmutada en a, en langosta, navaja, de locusta, novacula, etc. 

Conmutada ene, como en hernioso, redondo, de formoso, rotundo, etc. 

Conmutada en su atine ti (16), comoen culebra, cumplir, lugar, nudo, de 
colubfi, complere, loco, nodo, etc.— En lo antiguo llevaban o muchas voces 
que hoy se escriben con «, como abondar, aborrir, logar ,polir,sofrir, 
sotíl, etc. — Los italianos usan también indiferentemente en muchas voces la 
o ó la M : así dicen facoltá ó faculta, popólo ó pópulo, etc. — Véase lo que 
decimos en la U, al hablar de la conmutación de esta letra en o. 

Conmutada en ue, como enbueno, buey, cuerpo, dueño, fuelle, fuerte, 
huésped, luengo, muerte, nueve, nuevo, puerta, suerte, del latín bono, bove, 

14. 



— . 162 — ' 

corpore, domino, folli, forti, hospite, longo ^ morte, fiovem, novo, porta, 

sorle, etc. 

Suprimkla en diablo, labrar, del (atiii diabolo, laborare^ ele. 

Suprimida también en tus, sus (del latín tuos, suos), que primero perdie- 
ron la u, diciéndose tos, sos, y luego conmutaron la o en* Uy quedando tus, 
sus. ' ' 

• " 

Este diptongo latino ha desaparecido (lo mismo que elae) en todas las 
voces castellanas cuya original latina lo lleva, Conservándose solo la e-; así es 
que á las voces latinas coeña, fcedo, (Edipo,pa}na, pcenitentia, corresponden 
las castellanas cena, feo, Edipo, pena,. penitencia, etc. 



P. 

Esta letra labial fuerte, para cuya articulación es necesario juntar los dos 
labios, se conmuta con frecuencia en su afine b, labial menos fuerte: así hs 
voces latinas apicula, aperire, capere, capite, lupo, mancipio,episcopo, po- 
pulo, sapere, sapore, redpere, han sido romanceadas por abeja, abrir, caber, 
cabeza, lobo, mancebo, obispo , pueblo, saber, sabor, recibir, etc. • 

Suprimida en neuma, neumática, salmo, tisana, tisis, etc. , de las greco- 
latinas pwewma, pneumática, psalmo,pHsana, phlhisis, ele. — Comunme^nte 
vemos respetada todavía la p de origen en pseudo y psicología. 

Suprimida una p, cuando es doble en la voz original : aplicar, popa, su- 
pHcar, de applicare, puppi, supplicare, etc. 



Carácter doble que empleaban los latinos en equivalencia de la letra griega 
phi (cp), la cual, por el lugar que ocupa en el alfabeto, corresponde á nues- 
tra V, y, por su valor ó sonido, á la F, Sin embargo, sustituían hph á la fji 
cuando conservaba la aspiración natural de esta letra griega, cómo en^eo- 
graphia, Phcebus, philippiea,philosophia, ele; pero no cuando suaviza- 
ban la aspiración ó prescindían de ella, como en fábula, fama¡fari,eíc,, 
voces que también llevan cp en sus equivalentes griegas. Los latinos, pues, no 
pronunciaban la ph del mismo modo que la f, y por lo tanto hacían bien en 
usar de dos caracteres, uno para cada sonido: pero en los idiomas neolali- 
rios, que pronuncian la ph absolutamente lo mismo que la f, no hay razón 
plausible para que representen lá cp, que es denti-labial, por una p, que-es 
labial, y una h^ que no es nada. Con todo, el francés y otros idiomas cultos, 
por una deferencia etimológica que me guardaré muclio de increpar, siguen 
escribiendo con ph todas las voces que el latín tomó del griego y escribió 
con dicba letra doble, y las que posteriormente se haü ido formando dé vo-^ 



— 16a — 

ees griegas íjue llevan cp. I^ual deferencia guardó por algún tiempo el caste- 
llano, escribiendo atmósphera, elephante, Phelipe, phüosophia, sarcópha^ 
QOy sophiata, etc.; pero hoy se conmuta siempre en f, y escribimos atmós/c- 
ra, elefante, Felipe, filosofía , sarcófago, sofista, ele. — Igual conmutación 
hace el italiano. 

La ph se halla algunas veces conmulada en 6, como en Cristóbal, Esteban^ 
rábano, de Cristophoro, Stephano, raphano, etc. 

r 

Pl. 

Conmulada (como la c / y la fl) en II, según se ve en llaga, llano., llantén, 
llanto, llorar, llover, lluvia , do plaga, plano, plantagine, plañctu, plorare, 
pluere, pluvia, etc. Algunas de estas voces han pasado primero por la eufo^ 
nizacion de la pletixy ch, como llaga, que ha sido xaga y chaga, — Bn ch 
convierte muchas veces el portugués lap/ del latin, diciendo cAaníar (plan- 
tar), chorar (llorar), chover (llover), etc. 



Esta letra, según notó ya juiciosamente el gramático latino Prísciano, seria 
del todo inútil en nuestro alfabeto, si este fuese perfecto y pintase con senci- 
llez y exactitud los elementos de la voz. Con efecto, la Q no es solamente un 
signo equívoco con la C y con la /i (89), sino que en rigores un signo de figura 
doble, Qu, por cuanto nunca se escribe sin u, bien que esta última letra so 
elide, se liquida, ó se suprime, en la pronunciación (*), — Estas consideraciones 
han hecho sin duda que la K haya casi desaparecido de nuestro alfabeto, y 
que la C sustituya á la Q en nachísimas voces que antes conservaban esta úl- 
tima letra (como la conserva todavía el francés) pofMspeto á su origen latino. 
Así pues la Q se halla frecuentemente 

Conmutada en c, como en ca 6 car (anticuados), casi, cuah, cuando, cua- 
tro (con sus derivados y compuestos), cuestión, escama, nunca, del latín 
quá-re, quasi, quali, quando, quator, qucestione, squamma, numquam, etc. 

Conmulada en g, en agua, águila, antiguo, igual, seguir, yegua, de aqua, 
aqúila, antiquo, cequali, sequi, equa, etc. 



C) Puesto que la u no se proauncia, que no se escriba, dicen los fonógrafos. 
«He visto una Ortografía antigua manuscrita (dice el Padre Terreros), sin nom- 
bre de autor, que lleva por regla particular que nunca se escriba u (Jespues de 
Qt sinoáolo la vocal que se sigue á ella.» La misma regla han propuesto algunos 
modernos; pero ya hemos dicho, en los párrafos 92 y 96, cuan tardías y perju- 
diciales fueran tales reformas. Por fortuna no ha prevalecido, ni creemos que 
prevalezca jamás, el escribir qe ^ qiebra , Qevedo , por que, quiebra, Queve- 
do, ele, 



— 164 — 



R. 



Conmulada en /, como en árbol, cárcel, estiércol, mármol,peligro, roble, 
de arbore, carcere, stercore, marmore, periculo, robore, etc. 
' Esta conmutación es muy antigua, y sobre todo muy natural, puesto que 
hR esei signo represen la livo de una articulación lingual, ó iinguo-paladial^ 
resultado de una fuerte vibración de Ia lengua en toda su longitud, mante- 
niendo este órgano apoyado encima de los dientes de la mandíbula superior. 
Esta vibración es al^jo trabajosa, y su resultado parecido al sonido que hacen 
Iqs perros cuando regañan; por lo cual llamaban los romanos Hilera ca- 
nina á la letra R. Es una de las mas difíciles de pronunciar, y laiito por esto, 
como por su dureza (muy adecuada para ciertos efectos imitativos), se queda 
frecuentemente en L, letra que resulla de apoyar la lengua eirel paladar ó 
encjma de los dientes superiores,^ soltúudola en seguida sin vibrarla, ó sin 
ejecutar la vibra(»on que da la /í por resultado.' Esta vibración, á veces omi- 
tida voluntariamente por eufonía, es orgánicamente imposible para algunas- 
personas, las cuales pronuncian entonces la /Jcomo L. De esta balbucencia 
(llamada por los griegos lambdacismo, y grasseyement ¡iorlosíranco^Qs), ó 
de este defecto natural, que á veces no es masque un viejo de educación do 
los órganos vocales, adolecieron Dcmóstenes y Alcibíades. 

S. 

Esta letra silbosa ó sibilante se halla conmulada en c, en Cerdeña, cerrar, 
Córcega, áe\ líiiiü SardiniafSerare,Corsica, ele. 

Conmutada en es, conio en escena, escribir, especie, espíritu, estable, del 
latín scena , scribere , specie , spiritu , stabiH, etc. — Esta conmutación es 
hoy general en las voces latinas ó greco-Ialioas que empiezan pors líquida 
ó seguida de otra consonante, siempre que no se suprime la s, supresión que 
se verifica en algunas, como diremos luego. — Recordemos aqui de paso que 
la s inicial representa en muchas voces latinas el espíritu áspero de las equi- 
valentes griegas : así se ve en ¿ex, septem, somnus, sol, sudor, super, sus, 
sylva, etc. , correspondientes á las griegas l'J {héx), iTixa (hepla) Uirvo; 
(hypnosóhüpms), f¡Xtoc (helios), \jB(úp {hudór, hyd6r),h'¡z\^ {hyperó huper), 
^i (sys 6 sus), t¡h¡ (hylé), etc. — V. lo' dicho (i 37) acerca de la aspiración. 

Conmutada en y, en jabón. Jalón, Jáliva, jeringa, jibia, jugo, del latín 
> sapone, Salone , Setabi, siringa , sepia, sueco, etc. — Esta conmutación fue 
primilivafnente eñ £d(coü sonido de ch suave, según queda dicho en el pár- 
rafo iOl), escribiéndose xabon, Xalon, xeringa , xibia , etc. 

Suprimida la s inioial líquida en cédula, centella, cetro, ciencia, pasmo,' 
del latín schedula , scintiUa , sceptro , scientia, spasmo , etc. 

Suprimida una de las dos ss en las voces que antiguamente , y á imita- 



• -^ 165 — 

cion áe\ latina la llevaban doble ^ como confessor, passion, santissimo, etc. 

Suprimida, por íio^ en yarius voces que sin fundani'ento alguno plausible 
la llevaban en lo «nliguo , como acaescer, apresciar, caresoer, rescibir, por 
acaecer, apreciar, carecer, recibir, etc. ; y aun en otras, en las cuales podia 
justificarse por s« origen, como conoscer, reconoscer (del latin cognoscere, 
reeognoscere, etc.), hoy conocer, reconocer, ote. 

La s es la letra característica generaj de los plurales. 

T 

La ¿ es una articulación lingual, dental y fuerte : su toque débil es 
íad. 

Conmútase en c en avaricia, malicia, marcial, ocio, oración, porción, ten* 
tacion, del lalin avaritia, malilia , martiali, otio , oratione , porlione, fen- 
tatione, etc. ; y, por regla general, en todas las voces cuya original latina 
lleva t seguida de t y de otra vocal : así es que todas las terminadas en anda, 
encia ó icia, corresponden á las latinas en antia,entia ó itia, según se ha 
visto en la Tabla de las desinencias.-— Sin embargo, esta conmutación esa ve- 
ces en z (articulación muy afine de la castellana ci, ó de la c antes de t ó de c), 
como en Lorenzo, mastuerzo, razón, tizón, del latin Laurentio, nastvrtio, 
raiione, iitione, etc. En z la conmuta también con frecuencia el italiano, 
como en avarizia^ malizia, orazione, ele. El francés convierte esa t latina 
en c, como en avarice, malice , ó en s , como en oraison , raison, etc. , ó la 
respeta en la escrilura y la pronuncia como «, v. gr. en martial,portion, etc.* 
Esta misma pronunciación de s le da el catalán, é igual se la dan los dialectos 
castellanos y las provincias ó distritos que articulan el ce , ci, como se, si, y 
no como zc, zi. 

Las conmutaciones ó subrogaciones de que acabamos de hablar están fun- 
dadas en la imitación de los latinos, quienes también escribian indiferente- 
mento'iíaunctus y Mauritins, vilibus y vic\bus, Y el latín fundaba esa su- 
brogación en la existencia de la th, t aspirada ó théla de tos griegos y de los 
orientales , articulación que ^onaba como t», z suave ó s, como c ó p. Asi se 
ha pronundado también en España Macias el nombre propio Matías, i{ti^ 
en hebreo y en griego lleva th, — V. Zedilla en el Diccionario. 

Conmútase muy frecuentemente la ¿en su afine d, como en cadena, ma- 
dre , nadar, padre, redondo , sed, vida , del latin caleña , matre , natare, 
patre, rotundo, siti, vita, eic, — Ya hemos visto además, en la Tabla cor- 
respondiente , que las desinencias latinas atus, itus, tas, tor^ utíis, han sido 
casi todas romanceadas por ado , ido , dad , dor, udo , etc. 

Suprirplda en cien, San, que al principio se escribieron cient, Sant, etc., 
conservando la t de centum , Sancto, etc. Pero siendo la t final muy dura, 
suavizóse generalmente, cpnvirtiéndola en d, como en beldad, igualdad, 
antes beítat, eguaUai, y beldat, egualdat , etc. ; ó añadiéndold una vocal, y 



— 166 — 

haciendo de cort corte, de delant delante ¡ éo Ferrmit Ferrando, y luego 
Fernando, etc. • 

Th. 

f 

. La /» á continuación de la t denotaba en latin la aspiración de la 6 {théta) 
def griego eiílas voces procedentes de este idioma : así escribían Thalia, 
' thealrum, Thebce, Themis, thesaurus, thcsis, thorax, thronus , y á su imita- 
ción conservó el castellano la h; poro modernamente escribimos sin ella 
Talia, teatro, Tébas, Témis, tesoro, tesis ^ tórax, trono, etc. — No asi el 
francés, idioma que consefva la th en, casi todas esas voces , y en las forma- 
das modernamente del griego, como anthropologie, théodicée, théosopkie, 
thermométre , que nosotros escribimos antropología, teodicea, teosofía, ter- 
mómetro, etc. 

ü. 

Conmulada (como a u) en o, v. gr. en boca, correr, corto, gota, horca, 
lobo, mosca, nodriza , polvo , tos, del latin bueca , cutmcre , curto, guita, 
furca, lupo, musca, nutrice, pulvere, tussi, etc. — También se ve con- 
mutada en ola u Onal de todos los nombres de la cuaría declinación latina, 
cerno en acto , aspecto , curso , hielo , mano , miedo , uso , de actu , aspectu, 
cursu , gelu , manu , metu, etc. ; así como la u de varias desinencias latinas, 
según lia podida verse en la Tabla correspondienle (138). 

La conmutación de la u latina en o, frecuentísima en castellano , asi como 
en Jos demás idiomas neolatinos, tiene un fundamento ú origen; y es qué 
los latinos pronunciaban su ti dándole un sonido muy parecido al de ou, ó al 
de la ti que los franceses llaman española , que es su vocal compuesta ou : 
así pronunciaban bucea y por ejemplo, diciendo como boucca. El resullado 
fue que los romances liicicron prevalecer la o de la pronunciación ro'ínana 
OM , y la sustituyeron al carácter u de las voces latinas correspondientes. E\ 
francés (e) provenznl 6 francés antiguo, que tenia la pronunciación casi 
igual á la romana), sin embargo, guardu la memoria escrita de aquella pro- 
nunciación, representándola por medio dej ou (pronunciado como nues- 
tra t4) , pudiendo establecerse como regla general qué en toda voz francejsa 
el ou corresponde á una ti en la voz latina de origen , aunque no toda u lati- 
na es siempre representada en francés por ou. Todas las voces que liemos 
citado como ejemplos al principio del párrafo anterior, comprueban la regla 
general que acabamos de indicar : así es que á boca, correr ^ etc. {bucea, 
currere, etc.), corresponden, en francés bouche, courir, court, goulte, 
fourche, loup , mouche, nourrice, poudre, toux, etc. 

Que los latinos pronunciaban la u como ou se demuestra: 1 .** porque cuan- 
do babian de escribir un nombre griego que tuviese ou , no se servían mas 
que de la ti; así, para transcribir Errtxypo;, ür^Xeaioy, ponían Epicvrus, 
Peksium ; 2.° porque cuando los griegos querían escribir en letras de 



~ 167 — 

su alfabeto un nom*e romano , traducían la u de los latinos por ou 
(ó por », que era su signo abreviado en Ja escritura cursiva), poniendo, 
V. gr., l8XXt05, Aí<x8>Xo5, ^orJulius, Lucúllus; 3.° porque enlatin nunca 
se encuentra el diptongo ou, sonido representado ya de Iiecbo por la sim- 
ple m. 

Los latinos representaban el sonido de la u (upsilon ó ypsilon de los grie- 
gos), articulación media entre la m y la t, correspondiente á la w que llama- 
mos francesa, por la y, como en hygiene, hymnus, hypothesis, mysterium, 
tympafiumf lyrannus, etc. , etc. El francés ha conservado generalmente esa 
y greco-latina en su ortografía. \ ■ 

El castellano lia suprimido la u en varías voces, como establo, regla, ta- 
' hla, del lalin stabulo, regula, tabula, etc. , supresión fundada en el liecbo 
de atracción mencionado en el párrafo 8i , pág. 37. 

V. 

Esta letra, llamada en otro tiempo u consonante, representa laarticula- 
, cion semi-Iabial débil , cuyo to^ue fuerte es la f. La fáe los latinos, por otra 
parte, no es mas que la f de la antigua Grecia y de los antiguos hebreos, le- 
tra que estos últimos pronunciaban como v. De ahí , pues, la frecuente con- 
fusión y mutua subrogación de la /"por v, ó de la v por/, según se nota en 
varios antiguos monumentos de las naciones primitivas de Italia. 

La forma material ó gráfica áfi la t?*(no su sonido), que le ha hecho llevar 
el nombre de Vde corazón, se tomó, según unos, de la u {úpsilon) griega, y 
según otros de una especie de F al revés, j, signo que emplearon alguna vez 
los romanos (véase la nota de la pág. 157) para distinguir la-w en ciertas vo- 
ces en que su pronunciación (que ya hemos dicho era como de ou) pro- 
ducía Cacofonía, v. gr. en seruus 6 servus. 

El sonido que nosotros confundimos mas con el de la v es el de la 6. En- 
tre los latinos se liallan ya muestras de esa confusión, pues no es raro ver es- 
crito banuvius, velli, bixit, j^or Danubius , belli , vixit , eic, ; confusión que 
ha llegado hasta nosotros, y que trae desorientados á cuantos ignoran la 
etimología de la voces. Y, aun sabiéndola , hay que transigir con las^singu- 
laridades del uso , y escribir ora abogar ovñ avocar, unas veces barón y otras 
varón, grabar con b y gravar con v, y dudar de si Vázquez, veguer, trova^ 
dor, etc., estarían mejor escritos Bazquez , beguer, trobador, etc. — En otro 
tiempo eran muchas mas esas voces de ortografía ambigua, pues se escríbia 
absorver, bajüla, benda, berruga, bolar, bolber, embidia, ele, ; pero al fin 
lia prevalecido por lo general la ortografía etimológica. 

Esto no obstante, todavía ha quedado defínilivamente la conmutación de 
la V en 6 enalgunas voces , como abuelo, barrer, bochorno, etc., del latín 
avolo, verrére, vulturno, etc. 

Antiguamente también se confundía, á la manera de los latinos, el signo 



r- 168 — 

alfabético de la Fcon el de \ñü; j esta confusión , jy to con la de 1u V con 
la B, la de la /con la J y la F, la de la X con la /, la de la.Zcon la (^, etc., 
^ce bastante engorroso el encontrar ciertas voces en los Diccionarios anti- 
gq^, ó en cúal^fuicra otra enumeración, lista ó catálogo, por orden alfabético. 
Así Covarrubias, por ejemplo, y con él varios autores mucho mas modernos, 
escribía Qaratan, Qurra^ Qutana, Cherubin , Chimera , Chrisío , lardinero, 
leloj lemo, lesús, Vaharte, Vandolero, Vlises, Jíalma, X€rez,ele*, etc. 

W. 

Esta dolle v, aunque no es Iptino , se encuentra en algunas inscripciones 
antiguas. Es una letra del alfabeto de muchos pueblos del Norte , y Fe llama 
comunmente V valona. No existe en las lenguas de la Europa meridional , ni 
en la lengua rusa , por mas que generalmente veamos prodigar esa letra en 
la transcripción de los nombres propios de aquella nación septentrional. Las 
lenguas inglesa, alemana y holandesa^ son las que mas usan de la to, encon- 
trándose esta letra al principio, en medio ó al fin de muchos nombres pro- 
pios. Al transcribir estos en castellano se suele sustituir la F simple á la W 
doble de la voz original : así ponemos generalmente Vasington , Valerloo, 
Véllington , vhig, Vurtwiberg, etc., en vez de Wasington, Waterloo, We- 
Uington,whigy Wurtemberg^ etc.-^En ingles la toes consonante y vocal, 
y su pronunciación varia según las letras que la preceden ó que la siguen. 

X. 

El nombre d^ esta letra, en griego^ es xi ó chi; en latín ex, ó, según Es- 
calígero, ta;;en castellano e^ut^ óéques; en francés ics, y modernamente 
are;^n catalán y en valenciano ar^íc, comenzando y acabando en la misma 
letra, como se debiera hacer y como hace el hebreo. — El italiano no admite 
la X : en Itfs voces que la tienen de su origen griego ó latino la convierte en s, 
simple ó doble, ó ene : así dice Alessandro, assioma, eccellenza, esalio, 
esemplo 6 essemph ,. etc. 

Los romanos no emplearon la JTcomo inicial en ninguna voz de origen la- 
tino, admitiéndola tan solo como letra media (maccimti^, uxor, etc.), ó como 
letra final (ítio?, nox, pax, sex, vía?, etc.).— La -J"era en realidad la última 
letra del alfabeto latino, pues la F y la Z, según dice Quíntiliono , se consi- 
deraban como letras esencialmente griegas. 

Créese que «I origen primitivo de la figura de la X latina fue la reunión de 
.dos OC por su convexidad , ó una modificación de la forma de la K, 

La X, sobre todo al prmcipio y al fin de dicción , tuvo en el castellano anti- 
guó el mismo sonido que una ch suave, que la ch de los franceses^ ó que la 
xexáel provenzal : tal era la pronunciación de box, relox, opacara , ara- 
muscar, xaqueta, xarabe, xarope, xeringa , xicara, etc. De la articulación 



— 169 — • 

de la xex , 6 de la ch siiave , se pasó á la ch fuerte , diciendo , por ejemplo, 
charolen vez de xarol (como dice el catalán), habiéndose quedado algunas 
voces con esta rnisma ch fuerte , v. gr. chabacano , chafar, chalan, charnus- 
car, chaqueta, chato , etc., y pasando otras de la ch fuerte hasta la articu- 
lación gutural/, como jabeque, jarabe, jeringa, jicara, etc., todas las cua- 
les se pronunciaron en un principio como xex 6 cA -suave. — V. lo dicho al tra- 
tar deja CH. — Créese comunmente que esa conmutación fónica dé la ch sua- 
ve en/ fuerte fue debida á la influencia de los árabes; pero no es así : «sa 
mudanza, lo mismo que la de la y suave (iota) en ; gutural Qota), y la déla 
X dulce en x balbuciente, no se. verificó en el castellano hasta fines del 
siglo ivi, cuando ya no Jiabia africanos en España. Ni estas novedades en 
la pronunciación se hicieron generales hasta por los años de 1640 á i660« 
Por aquel tiempo estuvo en España el célebre gramático latino Gaspar Es< 
ciopio, quien atestigua como reciente aquella mudanza. Bouftrwek, alemán 
también, en su obra sobre la Literatura Española, niega igualmente que nos 
viniesen de los árabes esos sonidos guturales. Pero ¿qué necesidad tenemos 
de apelar á testimonios extranjeros, cuando las gramáticas castellanas y 
nuestras obras gramaticales (y no gramaticales) de entonccs.lo demuestran 
patentemente? Es indudable, por lo tanto (como dice Puigblanch), que si 
fuese posible oír hablar ¿ Cervantes y á Lope de Vega, nos parecerían extran- 
jeros por su pronunciación. 

Encuéntrase además conmutada en ;, la x de origen (sin ser inicial, ni 
final de dicción) en Alejo, eje^ejemplo, ejército, lejia, lujuria ^ mejilla, tejer, 
del hiin Álexio', axi, exemplo, exercitu, liocivio, luxuria, maxilla, texe-^ 
re; etc. También se dk^anejo por anexo , reflejo por reflexo , mas n(5^ refle^ 
jivo : tampoco nos hemos resuelto todavía á decir conejo por conexo.,., pero 
si decimos y escribimos ojimel ú ojimiel en lugar de oximiel!! 

Conmutada en s en ansiedad, destral, destreza, fresno, siesta, tasa, fó* 
sigo^ del húnanxietate , dextrali, dexteritate, fraocino, sexta, taxa, to- 
xico , etc. 

Y. 

Esta letra, considerada en su figura, se compone de una i y una j; y co- 
mo la y, según hemos dicho, no es mas que una • prolongada hacia abajo, 
resulta que la y es igual á dos tt. Y este es próximamente su valor en la 
* pronunciación.— El origen de la forma de iaj, y por consiguiente de la y, 
es que antiguamente cuando en la escritura se encontraban dos ii seguidas, 
y estaban unidas por un perfil ó rasgüito , como es costumbre en casi todas 
í&s letras, se leian frecuentemente las dos tt como s! fuesen una u; y para 
evitar esta equivocación, se introdujo la costumbre de alargar hacia abajo el 
rasgüito ó perfil de la segunda t. Así es que en muchos manuscritos'y libros 
impresos antiguos se encuentra Caij, flaminij, etc., por Cari, flaminii, etc.; 

15 



— 170 — 

y en cujus, ejus, projicere, ele, la/ es como el signo representante de dos tí, 
y en rigor como dos ii, 6 como y, la pronunciamos. 

El carácter y es^ en latín , según hemos dicho ya al tratar de la Ü, el re^» 
presentante de la u(úps¡lou ó ypsilon) en las voces de procedencia griega, 
como én etymologia, lyra, martyr,' pyra, presbyter, synodus, synony^ 
ma, etc. : esta procedencia respetó también la ortografía castellana durante 
algún tiempo, como sigue respetándola la francesa ; pero últimamente aban- 
donamos la y (llamada por esta razón griega)^ y escribimos etimología, liray 
mártir, ele. 

Añadida una y en doy, soy, voy, etc. , guo en castellano antiguo fueron 
do, so , vo, etc.' 

El doctor Rosal hace la curiosa observación de que las tres últimas letras 
del alfabeto castellano (las mismas que del latino), X, Y,Z, son todas conso- 
nantes de doble valor, pues la Xvale csógs, la F equivale comoán,y la 
Z Asd. 

Esta letra es la griega ZK {zeta, zita). Los latinos solamente la usaban en 
las voces tomadas del griego, como jseío/ypu5, zelus,aephyru$, zodiacus,, 
zona ,'etc. El castellano la ha conmutado en c cuando antecede á la e, se- 
gún se ve en céfiro, celo, cénit, etc., aunque también escriben todavía al- 
gunos zéfiro , zelo , zenit , conservando la z etimológica. 

Antiguamente lu zeda castellana era una articulación verdaderamente mo- 
llissima et suavissima , según la caliGca Quintil iail^ , pues se pronunciaba 
como la latina , la provenzal , etc.; la z de zelo, por ejemplo , se pronunciaba 
como en la voz francesa jsé^e; pero hace tres siglos perdimos esa pronuncia- 
ción, y adquirimos la déla z ceceosa ó balbuciente, según hemos dicho al 
tratar de la X, Por entonces perdimos también el sonido de la s suave (que 
es muy aíine del de la z) entre dos vocales, como en caso , que antiguamente 
se pronunciaba cas-o (como la s de la voz francesa basé), y hoy pronuncia- 
mos cas-:-so, con s doble ó fuerte, .aunque no escribimos mas que una s, — 
V. además Zedilla en el Diccionario. 



143. Pongamos fin á esta Tabla enumerando algunas de las va- 
riaciones y reformas gramaticales (y varias de ellas fundadastam- 
bien en la eufonía) que ha experimentado el castellano desde el 
siglo XV hasta nuestros dias, completando de este modo lo qué no 
hemos hecho mas que indicar en el párrafo 128. 



— 171 — 

I 

Nombres sustantivos. — Se lian limado y suavizado varias desinencias, se- 
gún queda mencionado en la Tabla correspondiente. 

Han mudado de género desorden, honor, loor, olor y otros^ que lioy se 
usan como masculinos. 

Se han .anticuado bitumc (hoy betún), cadañero (anual), cihdad (ciudad), 
corvedad (corvadura), gualardon (galardón), huerfanidad (horfandad) , ^w- 
mosidad (fumosidad), lüargia (letargo), rhege (médico), mustela (comadre- 
ja), rogaría (rogativa), samblaje (ensambladura), temez (terneza, ternura), 
vegada (vez), etc., etc. 

Nombres adjetivos. — Se ha introducido el uso del apócope en varios adje- 
tivos y articules cuando preceden al sustantivo, como en algún, buen, cien, 
mal, gran, ningún , postrer, primer, San, tercer, un, que antiguamente 
guardaban siempre y en todos los casos la forma mas latina de alguno, bue- 
no, ciento, malo, grande , ninguno , postrero , primero , Santo , tercero, 
uno, etc. 

Se han anticuado delgacero (delgado), demulciente (demulcente), paleatiw 
(paliativo), samarita (samaritano) , tenébregoso (tenebroso) , etc., ele* 

Artículos. — Hasta fines del siglo xv se usó el artículo el, la, lo, antes de 
los posesivos , diciendo la tu madre, los mis bienes, etc. Hoy suprimimos en 
tales casos el artículo. 

l^RorfOMBREs. — El recíproco vos se-escribió con todas sus letras hasta me- 
diados del siglo XVI. Después se suavizó la pronunciación suprimiendo la v, 
y se dijo os hago por vos hago , hágoos por hágovos , haceos por hacéd- 
vos, etc. 

Hasta fines del mismo siglo se gsaron muy poco los llamados pronombres 
relativos cuyo, tuyo, suyo, nuestro, vueHro, quien, que ahora empleamos 
con Trccuencia y nos evitan la inelegante repetición del cual, de él, de ti, de 
nos,*de vos, etc. 

üasta principios del siglo xvii no áe distinguía ln relación de mayor ó me- 
nor proximidad connotada por este, esta, esto, y ese, esa , eso. 

Hasta dicha época , el relativo quien, que hoy, por regla general, no aplica- 
mos sino é personas , se referia indistintamente á personas y cosas : asi se 
decía el hombre de quien tememos, igualmente que la mina de quien espera^ 
mos. Usóse, además, casi siempre como indeclinable , pues se refería á uno 
lo mismo que á muchos : así se decía el padrea quien honramos, y también 
los padres á quien hofiramos, 

VERBos.^Muy entrado ya el siglo xvi empezaron á sustituirse las inflexio- 
nes ais,eis,is,éi hs ades, edes, ides. Asi se decía antiguamente amades, 
veedes, venidesr, por amáis, veis, venís; amárades, amásades, viérades, 



— 172 — 

viésedeSfViniéredeSy v%niésedes,i^pT amaríais, amaseis, vierais, vieseis, 
vinierais, vinieseis , etc. 

Las inflexiones en ogo, opo, ovo, saconvirlieron éh ugo, upo, uvo : así hoy 
decimos plugo , cupo , supo , estuvo, y no plogo , copo , sopo , estovo , coipo 
se dijo hasta mediados del siglo XVI. 

Se han modíGcado las inflexiones de algunos tiempos, añadiéndoles una 
letra eufónica , como en morirá , placerá ,'placeria, pondrá, pondria , ten^ 
drá, tendría, vendrá, vendría, eic, que f^ntes fueron morra, plazrá, 
phzría, porra, y luego ponrá,ponria , teirrá y tenrá, tenría, verrá y ver- 
ná, verhia"^ venria,eic. - 

Aunque en todo tiempo fue usada la aposición de los proqombres recí- 
procos me, te, se, le, nos , vos, al fío de los verbos (47), no lo fue en los iú- 
íinitivos hasta mediados del ^iglo xvr. Por minera que se decía hablóme, 
oyóte, viénese, dijole, mirónos , vuélveos, mas no hablarme, óvrtt, venir- 
se, decirle, mirarnos, volveros, sino wc hablar, te oir, le decir, ^tc. Y no 
solo precedía el recíprocaal infínitivp , sino que cuando á este precedía un 
adverbio^ se colocaba antes del mismo adverbio : así se decía para se nun^- 
ca mover, para le bien mirar, para vos siempre estimar, etc. 

En los demás tiempos del verbo fueron tan usados esos afijos haslü la mi- 
tad del siglo ixn, que hoy causa alguna dificultad en la pronunciación^ y 
ambigüedad en el sentido, la extrañeza de su ortogrufía^siniose aclara con 
la buena acentuación : así es que para evitar dudas, hoy no soiemos ya de- 
cir amónos, esle, haceos, lóolo, ósoos, reisos, sino nos amó, lees, os hace, 
lo too (alabo), os oso , os reis , etc . 

Después que los infinitivos admitieron el afijo le, la, lo, se adoptó la cos- 
tumbre de convertir en Ma r final del infinitivo, resultando en su conse- 
cuencia una // : así se decía decille, oilla, vello, por decirle, oiría, ver- 
lo , etc. 

En el mismo siglo xvi se introdujo el uso de cortar ó hiterrumpír el verbo 
con la intercalación del afijo, de suerte que partían en tres palabras lo que 
antes formaba una sola : así se encuentra en los libros y manuscritos de aquél 
siglo , mirar lo ha , por mirarálo ó lo mirará; temer los he, i^ortemerélos 6 
los temeré; amar se hian, por amarianse 6 se amarian; vencer nos hiades, 
por venceriadesnos 6 nos venceriades, etc. 

Hasta fines ^el siglo xvi, el verbo ser tuvo las tres acepciones de ser, estar 
y haber, dando- no pocas veces lugar á cierta confusión : decíase, pues, e7 
era piadoso , él era (estaba) en la guerra , él era (estaba) enfermo , él era 
(había) t;^i(ío, etc. 

Por la misma época era muchísimo mas frecuente que hoy el uso del ver- 
bo haber en la significación de tener : así se decía corrientemente Juan ha 
(tiene) enemigos, Pedro ha (tiene) mucho dinero. El que malas mañas ha 
(tiene), tarde ó nunca las perderá ; etc. ' 

Se han anticuado aver, cadet, dicir, lizar, superar, temprar, veder, for- 



• —173 — 

mas de haber, caer, decir, alisar, sobrar, templar, ver, etc. , etc., modifi- 
cáudose en su consecuencia las correspondientes inflexiones de los modos y 
tiempos. 

Participios. — Han caído en desuso varios participios activos, como ca-^- 
yente, hablante, rienie, etc. ; y ú principios del siglo Xvii se generalizó el 
uso de los participios pasivos contractos, como absorto, concluso, confeso, 
convicto, electo, incluso^, preso, reflejo, etc., considerados como contrac- 
ción de absorbido, concluido ', confesado, etc. 

Preposicíones. — Hasta mediados del siglo xvi se usó la eHsion del de inde- 
flnido cuando precedía á los pronombres él, ella, este, esfa, etc. : así se es- 
cribía del, della, deste, desto, en lugar de de él, de ella, de. este, de eS" 
to, etc.— V. DE en la Tabla de los prefijos (p.ig. 132). 

Hasta principios del siglo xvii, el por causal hizo también los oficios del 
parfi final. 

Adverbios.— Desde mediados del siglo xv se perdió el uso de la partícula y 
(que por lo común se escribía hi) con el oficio de adverbio de lugar que tiene 
én el francés, en el catalán y valenciano, etc.— El y, en este oficio adverbial 
expletivo, es el adverbio latino ibi, allí, cortado ó suprimido el bi desineneíal. 
Así es que el francés antiguo lo escribía con i latina. 

Hasta principios del siglo xvii el adverbio donde se usó indistintamente 
para connotar ¿donde, de donde y en donde, relaciones de espacio que boy 
distinguimos con todo cuidado. 

Se han anticuado los adverbios aina,acuen y acuende, agora, allent y 
allende de, ayuso , car, etc., que hoy son luego, aquende, ahora, allende y 
ademas de, arriba, pues, etc. 

Conjunciones.— Hasta mediados del siglo xvi se usó la conjunción é {áe la 
latina etyen liigar de la copulativa y que hoy empleamos siempre que la voz 
siguiente no empieza'con i. 

Tampoco fue conocido hasta dicho siglo el primor eufónico de conmutar 
la conjunción o en w cuando le sigue una voz que empieza con o ; así se de* 
cía plata ó oro , vaca ó oveja, en lugar de plata ú oro , vaca ú oveja , comQ 
decimos ahora. 



15. 



— 174 — . 



TABLA DE LAS VOCES Y FRASES LATINAS 

USADAS COMO TALES EN LA LENGUA CASTELLANA. 

I 

144. Creemos que no será inoportuno cerrar esta colección de 
Tablas etimológicas con una lista alfabética*de las principales vo- 
ces y locuciones que con su forma enteramente latina, aungue 
algunas de ellas con leves alteraciones en su pronunciación ó es- 
critura, se usan en castellano, ya en el lenguaje técnico ó cien- 
tífico, como en la liturgia, en la diplomacia, en el foro, en medi- 
cina y ciencias naturales, en gramática, retórica y filosofía, etc.,. 
ya también en el lenguaje familiar. 

Prescindimos aquí de los nombres propios de personas ó de 
lugares, muchos de los cuales suenan lo mismo en ambos idio- 
mas, como Apolo, Atenas, Céres, César, JuriQ, Júpiter, Palas, jRo- 
ma, ^etc; — así como de aquellas voces que, si bien idénticas á las 
originales latinase gre.colatinas, no se usan en el concepto de 
tales, como agrícola, analogía, á7iima, anmal, aristolóquia, aura^ 
cáncer, canon, carácter, cometa, cónsul, corona, diadema, dogma^ 
emblema, fábrica, furia, indígena, ira, ironía, luna, musa, música, 
par, penumbra, planeta, problema, prosodia, sintá^xis, y otros mil 
nombres latinos, principalmente de la primera declinación, ó gre- 
colatinos de la tercera, que no sufrieron alteración al romancearse 
en castellano; — y, por último, prescindimos también de los nom- 
bres con que se distinguen los salmos, cantos y oraciones de la 
Iglesia, las bulas pontificias, los cánones de los Concilios, etc., y 
que suelen tomarse de las palabras con ique principian, como el 
Ángelus, el Ave María, el Confíteor, el Credo, el Deprofundis, el 
Díes irce, el Gloria Patri, el Miserere, el Pange Lingua, el Patep 
no^er, la Salve, el Stabat, el Te-Deum, el Veni Creator, la bula 
Unigénitas, etc., etc. Aun así nó podremos dar la lista completa 
de las restantes, porque son muchas.. El Diccionario de la Acade- 
mia consigna también y explica las principales. 



Ab absurdo. 


A b hoc et ab tilo. 


A b irato. 


A b ceterno. 


Abinitio, 


Abovo, 


Abhocet abhctc. 


AbintestatQ, 


ÁbrerHuncio^ 



Absit, 

Áccessü, 

A contrario, 

Ad absurdum . 

Ad Koc. 

Ad hominem, 

Ad honor em, 

Adlibitum, " . 

Ad longum, 

Ad paires, 

AdpedemlittercB, 

Ad perpetuam rei me" 

moriam, 
Adretn, 
Ad summum, 
A d terror em, 
A fortiori. 
Agenda. 
Agibílibus, 
A íatere. 
Álbum, 
Alias, 
Alibi. 
Alter ego. 
AmoreDer. 
A nativitate, 
Antediem, 
Ante omnia, 
A pa/ri. 
A posteriori. 
Applicata. 
A priori, 
A prorata. 
Aquila alba. 
Arcanum duplicatum. 
Arguendi gratia. 
Asperges. 

Benedicüe. 
Bene veniatis. 
Bis. 
Bona/ide* 



— Í75 — 

Cálamo eutrenti. 
Capul mortuum, 
Casus belli. 
Casus fcederis. 
CcBteris paribus. 
Circum circa. 
Circumfusa. 
Claudatur. 
Concedo. 
Conclusum. 
Contra producentem. 
Coram t)obis. 
Corporis aflictivas (pe- 
nas). 
CorpuS'Chrtsli. 
Cum quibus. 
Cur tam varié? , 

Déficit. 

Deleátur. . 

De occultis. 

Deogratias. 

Deo Óptimo Máximo, . 

Desiderátum. 

De verbo ad verbum. . 

De vita et moribus. 

Directé ni indirecté. 

Dixi. 

Ecce homo. 
Ergo. 
Et coitera. 
Ex abrupto. 
Exeat. 

Exempli gratia. 
Exequátur, 
Ex csquo et bono. 
Ex ovo. 
Exprofesso. 
Ex testamento. 
Extra muros. 
Extra témpora. 
E^ voto. 



Facies. 

Fac simile. 

Fac totum. 

Fas. 

Fiat. 

Finis coronat-opus. 

Gaudeamus, • 
Gesta. 
Gratis. 
Gratis et amore. 

Habeas Corpus, 
tiospite insalutato. 

Ibidem. 
ídem. 

ídem per. Ídem, 
Inalbis, 

In articulo mortis. 
ín ceternum. 
In continenti. 
In extenso, 
Inextremis, 
In facie EcclesicB. 
In fieri, 
In fragranti, 
In honorem ianti'festí. 
'In illo tempore. 
In nomitie Dei. 
In odium auctoris. 
Inpartibus. 
In pectore. 
Inprimis, 
Inpromptu, 
Insacris. 
In solidum. 
ínter nos. 
ínter vivos. 
Intra muros. 
In utroque. 
Invoce. 
Ipso facto. 



Ipsojure, 

ítem,' 

Jte, Missa est, 

líapstís calami, 
lapsus linguce, 
Jmus Deo,* 
Laus Ubi Shriste. 
• Lavabo, 
Lignum Crupis, 

Malorum, 
Mate magnum. 
Máximum. 
Mea culpa. 
Memento. 
Memorándum. 
Mínimum, 
Mistifori. 
Motu proprio. 

JMecessitatis causa. 
Nefas. 
Negó. 

Negó consequentiam. 
Nemine discrepante. 
; Nequáquam. ' 
Noli me tangere. 
Non plus ultra. 
Nullius dicecesis. 
Numerata pecunia. 

Ómnibus. 

Ore ad os (de boca á bo- 

cn). 
Oremus, 
Ostiatim. 

Parce (un). 
Passim. 



— 176 — 

Peccata minuta. 

Pecunia. 

Pedibus andando. 

Percepta. 

Per istam. 

Per te. 

Petrus in cunctis. 

Piscolabis. 

Placel. 

Plus. 

Plus minusve. 

Pondus (el). 

Post festum festum, 

Potiorijure.^ 

PrcB manibu^. 

Pro aris et focis. 

Pro ¿efundís. 

Pro domo sua. « 

Pro forma. 

Pro Papa. 

Propter necessitatem. 

ProptffT nuptias. 

Pro rege. 

Qua de causa? 
Quamquam. 
Quid (el). 
Quídam (un). 
Quid pro quo. 
Quóndam. 

Recipe. 

Bequiescat in pace. 
Respective. 
Retro. 

oanguis. 

Sancta Sanctorum. 
Sancli-amen. 
Sed sic est. 



Sic. 

Sine qua non. 
Boli Deo. 
Statu guo. 
StricLijuris. 
Sub conditione. 
Sui compos, 
Sui generis. . 
Sui juris. 
Superávit. 
iSursúm corda. 

Testa férrea. 
Tolle, tolle. 
Transeat. 
Tu dixisti. 
Turbamulta. 

Ultimátum: 

Ultra. 

Unguibus et calcibw., 

Ut plurimíúm. 

Ut retro. 

Ut suprá. 

Yade. ' 

Vade in pace. 

Vade-mecum. 

Vade retro. 

Vale. 

Velis nolis. 

VerBi gratia. 

Veré nullius. 

Verso (folio). 

Veto. 

ViaCrucis. 

Viceversa. 

Volaverunt. 

Voxjpopuli, vox Dei. ' 

Vox populi, vox iiaboli. 



DICCIONARIO 



ETIMOLÓGICO. 



La palabra mas complexa que puede darse en cualquier idioma, 
nunca constará mas que de una desinencia (seguida tal cual vez de 
un afijo), de uno ó msís prefijos, y de una raíz ó base radical. Ha- 
biendo dado ya el valor de las desinencias (138), y e.l de los prefi- 
jos (140), bastaria dar ahora una Tabla de las raíces ó voces pura- 
mente radicales, para dejar completado todo lo concerniente á la 
significación de los respectivos elementos de las palabras; pero es 
el caso que ni está fijado el número de las raices , ni se sabe el va- 
lor de todas las conocidas, ni los idiomas secundarios tienen rai- 
ces propias. Un Diccionario etimológico radical, que se remontase 
á las fuentes primitivas de la palabra, seria por cierto el mas rico 
presente que á la inteligencia humana pudieran hacer la laborio- 
sidad y el ingenip: mas no cabe por alioja alzar tan colosal monu- 
mento, e^ atención á que ignoramos muchas de las lenguas de la 
Tierra,, y á que ninguna de las conocidas tiene todavía formado un 
buen Diccionario etimológico inmediato, según en el Prólogo deja- 
mos ya insinuado. Hoy por hoy debemos limitarnos pues á buscar 
ó determinar el origen inmediato de cada voz, y á consignar este 
origen, para conocimiento de propios y extraños, por medio de 
una ortografía invariablemente fiel á los orígenes. — Esta tarea, 
que el idioma castellano tiene muy poco adelantada, es la que he 
emprendido (aunque muy en pequeño y por \¡a de ensayo) en el 
siguiente Diccionario, para el manejo del cual convendrá enterar- 
se de las siguientes 

ADATERTENCIAS. 

1 .' A continuación de cada voz castellana en uso sé ponen las 
anticuadas correspondientes, si es que ha pasado por varias for- 
' mas, y en seguida se menciona la voz latina, griega, acabe, etc., de 
la cual se formó ó tomó inmediatamente origen. 



~ 178 — 

2." Después de la voz latina (cuando es esta la dQ origen) ponemos 
con frecuencia la griega equivalente, aun cuando esta no sea ver- 
dadero origen de aquella. Ya hemos indicado (105) que el latin 
no se formó del griego; que a6, por ejemplo, no se formó de ano 
(apo); ni sub de 6716 (hupo), ni sornnws de Otivo? (hupnos), etc. , sino 
que ab y apo^sub y hupo, somhus y hupnoSt etc., tienen un origen 
común ; pero es útil siempre comparar ambos idiomas, en cuanto 
tal comparación aclara mejor la formación délas voces castellanas 
y su significado intimo y primordial. ^demás, hay varias voces, 
particularmente las técnicas de gramática, retórica, filosofía, etc., 
que en realidad fueron tomadas del griego después de la conquista 
de la Grecia por los roníanos. 

3.* Cuando la voz tiene una etimología natural, ó un origen co-* 
nocidamente onomatopéyico, ó cuando está bien averiguada la no- 
ticia del fundamento ó de lacasualidad de su formación, se indican 
á continuación estos datos. Peroen los demás casosnoslinjitamosá 
indicar simplemente el origen mmeíííflío de cada voz. Asi, Paríe tiene 
por origen inmediato paríe, ablativo del nombre la tinopan, partís. 
Y ¿cuál es el origen inmediato de pars, partisf A esta pregunta debe 
contestar el Diccionario etimológicode la lengua latina. -r El origen 
inmediato de Tioes la voz griega e£w?(theios). Y ¿cuál es el origen 
inmediatQ de Oew;? Determínelo el Diccionario etimológico de la 
lengua griega.— Muy curioso y muy recomendable es sin duda su- 
bir tan arriba como se pweda en la escala de los orígenes, y así 
lo hacemos varias veces, cuando la filiación es evidente ; pero el 
interés de la lengua castellana (y de toda lengua derivada) queda 
en rigor satisfecho con solo determinar el origen mas inmediato. 
Sabido el origen inmediato de las vócés castellanas Parte y Tío, 
por ejemplo, sabemos ya todo lo que hemos menester : buscar el 
origen de pars y de Osw^, es ya buscar la etimología de voces la- 
tinas y de voces griegas. La etimología ó el origen inmediato de 
una voz es su fiLiacion: á nadie se le pregunta ordinariamente mas 
que por sus padres: preguntar por los abuelosó los bisabuelos es ya 
querer formar un árbol genealógico; y las informaeiones etimológicas 
(como dice la Academia Española en la primera edición de su Dic- 
cionario) no obligan á probar nobleza hasta la primera generación. 
— Empleando otra pietáfora, la etimología es el pasaporte del voca^ 
blo, como dice Nodier: ha de indicar, por consiguiente, con toda 
claridad el punto de su última é inmediata procedencia, pero no 
tiene necesidad de enumerar todos los pueblos que ha recorrido, 
ó dar cuenta de los viajes hechos eri épocas anteriores. — Cuando 
cada idioma haya determinado con rigor el origen inmediato de 
sus voces, se sabrán de hecho los orígenes mediatos y primarios 
de las voces de todas las lenguas. Entonces podrá componerse el 



~ 1T9 — ' 

Diccionario etimológico universal de que he hablado en el Prólo-, 
go. Contentémonos por ahora con lo mas sencillo y lo mas fácil 
(ó lo menos difícil) de averiguar ; que^ sabido esto, paso á paso y 
andando los tiempos, llegaremos á lo m^s diñcil , á las raices mas 
primitivas^ al verdadero étimo, 

4/ Cuando una voz es de origen incierto ó dudoso, ó cuanda 
cada autor leseñala uno diverso, se expresan estas circunstancias. 

^.* En la imposibilidad de consignar la historia de las sucesivas 
alteraciones ortográficas que ha ido experimentando, y de las acep- 
ciones que ha i(k> recibiendo cada voz (tarea larga y apenas in- 
coada), indicamos las formas anticuadas de las voces mas princi- 
pales, según queda dicho en la advertencia 1.^, y explicamos la 
acepción de las técnicas. 

^ 6." Cuando oportunidad se presenta, apuntamos la voz italiana, 
francesa, catalana, etc., equivalente á la castellana de que se tra- 
ta, por lo curioso que es siempre,, y por la utilidad que trae á me- 
nudo, comparar el modo diverso, ó á veces análogo^ con que han 
romanceado una misma voz de origen los varios idioma* neolati- 
nos. Grande es naturalmente la afinidad que entre si guardan es- 
tos, como se verá por los diíerentes ejemplos que pondremos, y 
como puede verse también en los varios Diccionarios etimológi- 
cos de las lenguas 7vmanas en común (francés , italiano y castella- 
no) que se han publicado modernamente en Europa, sobre todo 
en Alemania. 

7.* El análisis etimológico de una voz y la cronología de sus 
acepciones envuelven naturalmente la enunciación de algunas no- 
ticias históricas , geográficas, biográficas, literarias, etc. Así es 
que casi todos íos Diccionarios etimológicos son al propio tiempo 
masó menos enciclopédicos. •Nosotros hemos procurado no olvi- 
dar la índole especial de un Diccionario etimológico, contrayén- 
donos generalmente á consignar el origen de cada voz y el valor 
significativo de sus elementos; pero tampoco dejamos de dar bre- 
vemente algunas noticias curiosas ó útiles, cuando se trata de cier- 
tas voces del lenguaje común que tienen una significación muy 
importante, ó de ciertos nombres propios, célebres enla'historia 
sagrada y profana, ó de las voces principales en el tecnicismo de 
la gramática, de* la retórica, de la filosofía, etcl 

8.** Bajo el epígrafe Derivados y Compuestos enumeramos des- 
pués de la exfflicación de cada voz las que de ella se han forma- 
do, y las que tienen un misjno elemento radical componente, en- 



— 180 — 

sayándo de este modo la importantísima clasificación de las voces 
de la lengua castellana por familias naturales etimológicas. — No 
siempre apuramos tal enunieracioñ, omitiendo frecuentemente 
los aumentativos, los superlativos, los diminutivos, los adverbios 
en meníe, etc., atento á ser tan obvia su derivación y fácil su for- 
mación. — Por iguales consideraciones omitimos poner los deriva- 
dos y compuestos de algunas voces muy conocidas ó usadas. 

9." Generalmente no explicamos la significación de los deriva- 
dos y compuestos^, por cuanto, sabido el valor del primitivo, se in^ 
fiere el valor de cada derivado ó compuesto sin mas que recordar 
las significaciones de las desinencias y de los prefijos, que s^en- 
cuentran en las Tablas correspondientes. 

10.' En un Diccionario puramente etimológico no deberían for- 
mar artículo especial sino las voces primitivas y simples; pero co- 
mo algunas de las derivadas y compuestas son muy notaoles por 
su origen ó formación, por su acepción ó por su importancia clá- 
sica ó literaria, hacemos articulo especial de las que se hallan en 
este caso, sin olvidar su referencia á la voz primitiva ó á la fami- 
lia etimológica correspondiente. 

.11.** De la advertencia que acabamos de hacer resulta que al- 
gunas voces se hallarán mencionadas en dos lugares diferentes. 
Esta'flobie mención (ilcanza particularmente á varias voces yuxta- 
puestas, y á much|is de las griegas ó grecolatinas que consideramos 
como compuestas de pseudo-desinencias y pseudo-prefijos. Así 
BibliO'teca está citada en el artículo Biblia y en el articulo Tesis; 
— Fil-armónicase encontrará mencionada en el ai^ticulo ilrmonfa 
y en el artículo Felipe; — Legis-lativo se cita en el artículo Ánfora 
y emel artículo Leer, etc. 

12.* Por último, hágase cargo el fector de la siguiente 

EXPLICACIÓN DE LAS ABREVIATURAS 

tSADAS EN EL DICCIONARIO. 

a anticuado, anticuados. 

' c compuesto, compuestos, compone. 

d. derivado, derivada, deriva, etc. 

D.yc Derivados y Compuestos. 

g. ..... . griego.. 

. 1 latió. 

Y. ..... . Véase. 



* 



— 181 — 



Abad. Ábbas , abbatis.: formado del siriaco abba, ó del hebreo ab, raíz^ 
ó radical primilivo, que significa padre. — V. Padre y Papa., 

D. y c. — Abacial , Abadengo , Abadesa , Abadía , Abadiado, 

Abandono. Segun Ducange , viene del bajo latin abandónuniy abandum; 
— ^segun Pasquier, de a-ban^onar, donar ó dar á bando, exponer á discre- 
ción del público; — según otros, de abundañs donum, dar en abundancia; 
—y según «otros ^ de la alfa ó a privativa, y del alemán band, banda, lazo, 
vínculo^ como quien dice sin-vinculo» — V. Banda, Bando, y Don.' 

Abdomen. Del 1. abdo, abdere ,ocu\ihT, encerrar, y ornen , que antigua- 
mgite significó vientre^ ú omenlum , omento , redaño. El abdomen es, en ri- 
gor, la parte exterior y visible del bajo vientre.— V. Vientbe. 
' Abecé. Voz c. dé la reunión del nombre de las tres primeras letras de nues- 
. tro alfabeto , A, B, C, Vale tanto como Alfabeto (V.), y metafóricamente se 
usa para significar los |)nmerQs rudimentos ó principios de cualquiera ciencia 
ó facultad.— V. Elemento. 

d, y c. — Abecedario (que en la-baja latinidad se dijo abecedarium 6 abe- 
cedariusy sustantivo y adjetivo) se c. de Abecé y la desinencia ario , con una 
d eufónica ó de enlace, ó de a, 6, c, dy y la misma desinencia. Ll abeceda^ 
rio y entre nosotros usado tan solo como nombre sustantivo, es el orden ó la 
serie de las letras de cada lengua, y equivale también á Alfabeto, En francés, 
abécédaire es sustantivo y adjetivo. 

Abel. Abel y Abelus : en g". Abel y Abelos : del hebreo ebel, vanidad 
ídolo; ó, segun otros, de abaly llanto ,^ lágrimas, aflicción. 

Abismo. Abyssus : del g. abyssos, c. de la a privativa, y byssos ó hussos, 
fondo.^— Otrosí dicen que viene del I. a6-iWo, alejamiento indefinido del fon- 
, do, falta de fondo, sin-fondo. — Segun esta última etimología ,- la 5 de abis^ 
mo debiera ser puramente eufónica ó abusiva. 

Ablativo. Del 1. aft/aíivo, ablativo de ablativusy c. de ab y lativus, for- 
mado de latus (participio pasado de fero), que significa llevado ,. quitado, 
trasportado. Este caso de la declinación es exclusivamente propio del I. : 
ablativus proprius est Romanorum, dice Prisciano ; y le llamaron ablativo , ó 
quitativo , porque aufert 6 quita el valor de la preposición que va envuelta ó 
comprendida en el dativo. — V. Ánfora. 

Aborágenei. Aborigines : del prefijo ab, que equivale á sin , y origo, ori- 
^gifiiSf origen ; cómo quien dice sin origen , sin otro orígeti que el primero : 
quasi absque alia quam prima origine nati. Los aborigénes son los pri< 
meros habitantes, los naturales de un país, por oposición á los colonizadores 
.y á las razas que haaido de otra parte á establecerse en él. Los latinos lia-* 
maban aborigénes á los pueblos que los griegos denominaban autóctonos* — 
V. Autóctonos, Indígena, y Orígen, 

. 1^ 



— 182 — 

Abrahan. Ábraham, Abrahamus : del hebreo abar, que significa atra- 
vesar, venir de la otra parte,, porque Abrahan babia ido de la otra parto del 
rio Nilo. 

D. y c.-^Hebráico (hebreo) , Hebraísmo (idiotismo de la lengua hebrea), 
Hebraizante{e\ erudito en la lengua hebrea), Bebreo, descendiente de Abra- 
han.— Oíros dicen que Hebreo viene de jB6er,. nombre propio del patriarca 
Eber ó H$ber, hijo de Salé y tatarabuelo ^dcl abuelo de Al)rahan; y que 
Abrahan tuvo por sobrenombre Ibri, e$ ámv Ebreo, porque descendía de 
Eber, • 

Abril. Aprilis : de aperire,^ñT, porque parece que en este mQS la Tier- 
ra abre su seno para darnos toda clase de flores y frutos.— Otros creen que 
se á\¡oaprilis por aphrilis, derivado del g. aphrodité , espuma, nombfede 
Yénus , diosa á la cual estaba consagrado el mes de abrí!. ^ 

Aperire es c. de Parió , parís, parere, parir, lo mismo quecomperire, 
cooperíre, operire'^'reperíre; y en tal supuesto deben referirse aquí los si- 
guientes 

D. y c. — Abertura, Abrir, Aperitivo, Apertura , Cobertera, Cubierta, Cu' 
bicrlo (V.) , Cubrir, Descubrir, Parir, Parto, Repertorio , eic. 

Abuelo , que antiguamente se escribió avuelo, con mas rigor etimológico. 
Avus : de &u diminutivo aviolus, aviólo, se formó abuelo» — Yéase lo dicho 
en el párrafo i 21 de los Rudimentos. . 

D. y c. — Abolengo, y sus a. Abolongo y Abolorio, Abuela {en latin, y 
también en catalán, ayia). Bisabuelo (pro-avus), raíaraftue/o (ab-avus). 
El cuarto abuelo se dice en I. at-avus. — El tio materno, ó el hermano de 
la madre, se dice en I. avunculus : el lio paterno es patruus. 

Academia. Academia : de Academus 6 Academo , propietario .de un jar- 
din que estaba á un cuarto de legua de Atonas, convertido luego en" gimna- 
sio donde ensenó Platpn la filosofía. De ahí el que sus discípulos se llamasen 
académicos, y Academia su escuela. — Por alusión dio Cicerón el nombre 
de Academia á una casa de campo que tenia cerca de Puzzol , y en la cual 
escribió las Cuestiones que por esta circunstancia llamó académicas, -^Por 
alusión ó extensión damos hoy el nombre de Academias i varias corpora- 
ciones científicas ó literarias. 

Acera, ó Cera, como también se dice : de /acero (hoy fronterizo), lo que 
da cara ó frente á alguila cosa. — Facero viene del 1. facies, hi, jcara. — 
Y. Acerico y Faz. 

Acerico ó Acerillo. No es diminutivo de acero (hierro acerado), cual á 
primera vista parece , sino de hacero por facero , d. de faz, en 1. facies, fa-* 
. cíeí. De modo que acerico debería escribirse con h, con la cual letra etimoló- 
gica cesaría toda equivocación. — Facero es lo mismo que almohada, y se 
llamó así por razón de que ponemos encima do él las faces (a., hoy mejillas), 
la faz, la cara, cuando estamos acostados. Por una razón análoga le llaman 
los franceses oreílkr, orejero, para descansar las of^a«.— Hé aquí , pueft. 



— 183 — 

el por qué acerico signiQ^a hoy almohadíta de catpa, y por aiiulogía^ almo- 
Iiadíila en que las mujeres clavan los alfileres.— V. Aceka y Faz. 
De Facera , en^la acepción antes dicha , sale el diminutivo Faceruelo :■ 

Acuesta la cabeza sobrel (aceruelo , 

se lee en el Poema de Alejandroy hablándose de' cuando estaba aquel conquis- 
tador en el lecho de la muerte. , . 

Acero. Del bajo latin aciarium (ferrum), d. de acies, aciei, que significa 
el corte de las armas que le tienen. Aciés viene- del g. akis, punta, corte.-^ 
V. Acido y Acre. 

Acido. Acidus : del g. akis, akidos , puntiagudo i cortante, pun- 
zante. 

i>. ye. — Atedar, Acedera y Acederilla , ^cedia y su a. Aeedura, Acedo, 
Acidez ^Acidular, Acidulo fBic. 

Acólito. Acolyius : del g» akolytos, compuesto de la a privativa y de ko^ 
luó, kolyó, impedir ; esto es libre, sin compromiso, sin-impedimento, — 
Los acólitos tienen la primera de lus cuatro órdenes menores, y todavía se 
hallan sin impedimento para casarse. 

Las órdenes menores son cuatro : ostiario» lector, exorcista y acólito. El 
subdiucouato, diaconato y sacerdocio , §e llaman órdenes mayores» 

Acre. Acer, acris, acre : del g. akéy akis, gue significa punta. — Véase 
Acido. 

' D. ye. — Acerbo, Acrimoniíi, Agriar, Agrio, Avinagrar, Vinagre , Vina- 
grera t etc. 

Acto. Actus : áeagere,obnr, practicar, estaren acción, producir efec- 
tos, resu Hados,, hacer algo ; equivalente alg. agó, agein, en sentido recto 
iirréar, conducir, apartará los animales que se presentan por delante, y 
traslaticiamente se dijo luego dts toda acción en la cualse pone algún esniero. 
— Grande es el número de modificaciones que ha ido experimentando la voz 
radical, signo de la idea matriz de agein, agere : lié aquí las principales. 

Di y c* — Acción, Accionar, Accionista, Actitud, Activar, Actividad, Acti- 
vo, Ador, Actriz , Actuación, Actuado, Actual , Actualidad , Actuante , Ac^ 
tuar. Actuario , Adagio (que, según Festo, equivale á ad agendum apta ; 6 
c. deadya^or, según Escallgero, quod agatur adaliud signandum,poT^ 
que nos servimos de él para signilicar otra cosa). Agencia, Agenciar, Agen- 
te, Ágil, Agilidad, Agilitar, Agitar (del 1. a^i^ar^, frecuentativo de agere), 
Am^biguo (del prefijo amb y agere), Castigar (de castum agere, hacer casto, 
volver bueno á alguno)^ Castigo , etc. , Coacción, Coactivo, Cogitar (dé com 
y agitare) y Cogitabundo, eic,, Enjambre {y J) y sus d,. Exacción, Exactitud, 
Exacto, Exigir, Exiguo , Fatiga, Fatigar (de ad fatím agere 6 agitare), 
Inacción, Inexacto, Infatigable, Prodigar, Pródigo, etc.. Reacción, Reacti*- 
VO) Redacción , Redactar, Redactor, Retroactivo , Transacción, Transigir 
(de trans y agere), etc., etc. 



— 184 — 

A esta larga lista pudieran añadirse aun muchos de los nombren que ter- 
minan en aje» W, Aje en la Tabla de las desinencias.— V. además Practica y 
Vigor en este Diccionario. 

Adalid. Del árabe dalil, guardador, con su articulo ó prefijo a/, el : es- 
to cSj el guardador, que también se dijo adalil , y últimamente adalid. Así 
se llama el que guia , el que dirige , las huestes. — V. Guarda. . 

Otros eruditos explican la etimología de ada/id diciendo que viene del ára- 
be addalüj participio del verbo sordo dalla, ensenar, mostrar el camino guian- 
do ú apartando con el dedo ; y que el of¡(yo del adalid era enseñar el camino 
cuando estaba eu marcha un ejército. , 

Adán, Nombre hebreo que signiQca rojo , de color de arcilla ó de barro, 
fomiado de tierra. — Otros dicen que Adán significa padre ó primero. 

Según cálculo de algunos cronólogos, la creación do Adán y Eva debió 
verificarse el viernes 28 de octubre del año 4004 antes de Jesucristo. — Adán 
murió á la edad de 930 años , de los cuales pasó .130 en el Paraíso. 

D. y c. — Adamitas, Preadamitas. 

Adela. Del alemán adel , nobleza , noble. Adel viene de atle, abuelo, an- 
tigua raíz gótica tomada del g. átta, que significa lo mismo. 

ú. y c. — Alberto (V.) y Adalberto , Adelaida (diminutivo de Adela, que 
los alemanes expresan por Adel-heid, noble-persona) , ^de/iwa (otro dimi- 
nutivo de Adeía)f Adelrico, Adolfo (V.), Alarico (Y.),.etc. 

A^yetivo. Adjectivum nomen. Según Nicot, viene de ad y juxta ,iuñio 
á ; — según otros, de ad y /uw^fere, juntado á;-rsegun otros, de ad y áejaceo, 
es^jacéfe, estar acostado junto á; — y según otros, de ad y áe jacio, ¿s,jacé' 
re, echar, lanzar, arrojar, tirar á. — Esta última formación es la mas comun- 
mente admitida.— -V. Echar. 

Los adjetivos son signos de las ideas de modo, cualidad^ estado ó modo 
de ser<le una sustancia : así es que todos los adjetivos son cualitativos, ca- 
lificativos ó modificativos, todos aumentan la comprensión del sustantivo con 
el cual concuerdan. — V. la nota de la pág. 28.-t-Los adjetivos que no modi- 
fican la comprensión del sustantivo, sino su extensión, se llaman determina^ 
Hvos, 6, mejor dicho, no son adjetivos, sino artículos : así las voces algunos,* 
ciertos , muchos , pocos , seis , diez , centesimo , este, ese, aquel, mió, tuyo, 
Suyo, Qic. , no son verdaderos nombras adjetivos, ni pronombres , sino ar- 
tículos , esto es, voces que sirven para expresar la determinación ó la inde- 
terminación de los nombres apelativos, ó sea para limitar la extensión de la 
idea significada por los sustantivos. 

' Los adjetivos que significan propiedades físicas ó cualidades morales na- 
turales, como blanco, blando, bueno, duro, malo, negro , verde, ele, suelen 
ser primitivos, y no llevan mas que sufijo ó una desinencia no signifi- 
cativa. 

Los demás son derivados : i .^ de verbo , formándose del presente de in- 
dicativo ó del supino latino, y teniendo por desinencias ado, ante, ente, az, 



ble , bundo, cundo, endo, ido, ivo, or, sor, tor 6 dor, udo, ulo, uo; 2.® ó de 
nombre sustantivo común, en ciwf caso toman las desinencias áceo, al, ano, 
ar, ario, bre, el, ense, eo, fero, fluo, gero, icio, icoéido (esdrújulos), ino, io, 
olento , orio, oso, temo, timo, vago, vmo; 3.® ó de nombres propios de per- 
sona ó de lugar, tomando entonces las desinencias (ko, an,ano, ario, ego, 
eno , ense, eño, eo, és, esco, ico, i no.— Los adjetivos formados de otros ad- 
jetivos, como ru«fíc-ano,d. de rúst'-ico, etc., ó de adverbios, como cerc- 
ano , /e;-ano , etc. , son en corto número. — V. la Tabla de las desinencias. 

Deben considerarse como adjetivos derivados gramaticalmente (33) de 
adjetivo los anment^tivos , los diminutivos , los comparativos y los superla- 
tivos, que sirven para connotar los grados ó la manera de la calificación ab-, 
soluta def positivo. 

Los adjetivos podrían muy bien carecer de género; pero sd dependencia 
del sustantivo, y quizás también la eufonía, hicieron que lo tomasea* Re- 
corriendo las desinencias adjetivas^ se saca por regla bastante general que 
ios adjelivos terminados ene, 1 9 n, ros, carecen de inflexión femenina ; 
losque terminan en o forman el femenino conmutando esta letra Gnal en a; 
y losque terminan en r ó s lo forman añadiendo tina a. 

También podrían, sin inconveniente, carecer de número lo§ adjetivos, como 
carecen en el idioma inglés ; pero en casi todos los demás idiomas han to- 
mado este accidenten gramatical del sustantivo. La inflexión plural es muy 
sencilla, pues seteduce á añadir una s cuando el singular termina en vocal, 
y es {6 una s precedida de unae de enlace) cuando termina en conso- 
nante. # 

Adolfo. De la raíz goda adel, noble, y del vocablo, también gótico, off, ulf 
6 wulf, que significa tobo. 

D. y c^Arnolfo , Ataúlfo , Godidfo 6 Gondolfo, Lodulfo, Odulfo, Ro- 
dolfo 6 Rodulfo, etc. — Olfo 6 uifo {olf, ulf) es un elemento godo, constitu- 
tivo de nombres propios , que rara vez se encuentra como inicial ó pscudo- 
prefijo, per* que se combina, como final ó desinencial, con casi todos los 
demás elementos radicales. 

Adverbio. Adverbium : voz c. de ad y verbum, ad^verbum, como quien 
dice voz pegada, arrímada, junta, al verbo. Otros quieren que t;er&um signi- 
fique aquí palabra en general , por cuanto no es el verbo la única parte 
dé la oración modificada en su sentido por el adverbio.— V. Yerbo. 

Con efecto , si bien el adverbio modifica en los mas de los casos al verbo, 
también puede modificar, y modifica á veces, al participio , al adjetivo , y en 
general á todas las palabras que tienen una significación atríbutiva.— Cscl 
adverbio una forma elíptica que expresa una relación juntamente con su tér- 
mino. 

Las príncípales circunstancias ó modificaciones que puede expresar el ad- 
verbio son el lugar, el tiempo , el modo , la cantidad, la interrogación, la 
afi/irmacion^ la n^^cton y la duda. — Es notable que entre las varias clases 

16. 



— 186* — 

de adverbios Jos de modo son los que en todas las lenguas presentan una ter- 
minación casi constante y significativa ¡ «n lo cual se descubre su forma- 
ción elíptica. Eü latin , [K)r ejemplo , ios adverbios de modo terminan en 6 ó 
en ter (con la t de enlace iter), y la regla mas general para su farmacion la 
consignó ya en el sigk» primero de la era cristiana el gramático Rhemnio 
Palemón, diciendo : aSi los adverbios se derivan de adjetivos de la 3." de- 
clinación, terminan en ter; y si se derivan de adjetivos de la 2.% terminan 
en e y algunas veces en o.» Ladesinefifia ter tiene la significación radica] de 
/íuerjs^í , extensión , ün ó límite.— El castellano adoptó la terminación mentes 
, cuyo valor liemos dado en la Tabla de las desinencias. — El al|3man adoptó. 
tich y que significa símil, semejante , igual ; y el inglés ly^ tomado del verbo 
lyCy que significa ser. * * 

Los adverbios carecen de accidentes gramaticales , pues precisamente se 
estabiecieron y*se emplean para evitarlos , ó para no tener que aumentar 
mas y mas el numera de desinencias verbales y adjetivas. Son, pues, invaria- 
bles en su forma, á no ser que se considere como accidente gramatical la 
varia terminación que algunos reciben para denotar grados&^ su significación. 
Hay, con efecto, algunos que son positivos, com'parativos ^ swperlaiivos, dt- 
minulivos ó aumentativos, por el misnjo estiló que los nombres adjetivos.'— 
La grande relación qne bay entre estos nombres y los adverbios análogos es 
también la causa de que muclias veces bacen el papel de adverbio verdaderos 
adjetivos. — Por último, á veces se emplean frases enteras (frases, modos 
adverbiales) para desempeñar las funciones de adverbio, ó sea para significar 
una circunstancia modificante. . ^ 

Aféresis. Aphceresis : en g. aphairesi^t d. de' aphaireó ,• en 1. aufero,c. 
do apo mudado en aph (á, a6), y aireó, en 1. capio, dejicio^ yo cojo, quito, 
arrojo. Supresión de una letra ó sílaba al principio de una palabra. — Esta 
figura gramatical , mencionada ya con las demás en el párrafo 82 de los Ru- 
dimentos, se comete principalmente en la formación de las voces cuando 
pasan de un idioma á otro : así al romancear las voces ^¿tca, cédula, cente-- 
lia, ciencia, lirón, vanguardia, etc., de apotheca, schédula, scirüilla, scien^ 
tia, glis glitis, avant-garde , etc., se cometió una aféresis, figura que los 
latinos, y sobre todo los griegos , usaban mudio, asi en verso como en pro- 
sa. ---V. Diéresis. 

AfoHsmo. Aphorismus : del g. aphorismos , separación , definición , for- 
mado de aphorizó, separar, definir, d. de oros, límite. Sentencia breve, como 
limitada, y doctrinat.^ — En castellano antiguo se mutiló esta voz, diciéndo- 
se Inforismo y Ánphorismo. 

D. y c— De la misma voz radical oros están formados Aoristo (pretérito 
indefinido, indeterminado, ó no-limitado , en la conjugación de los verbos 
griegos), y Horizonte (terminadori limitador, círculo máiimo de la esfera 
que separa ó limita la partcü visible de la que está debajo ó invisible), etc. 

África. África : dicen algunos que viene del g. fhriké 6 frikéx cogimien^ 



— i87 — 

to de frio^^ precedido de la privativa a : esto es, sin- frió, país do mucho ca- 
lor. — Otros etimologistas dicen <iuc viene del 1. apricum , expuesto al ^ol^ 
resguardado del frió, — V. Faio. 

D. y c^Abrégo (viento) , Abrigar, Abrigo, etc. , Africano y su a. Afro, 
Apriscar, Aprisco , eic. 

Agnombre, — ^V. SOBRENOMBRE. 

AgonU. Del g. agónia, d. de agón, ii^clia^ combate. Angustia y congoja 
en que eátá un moribundo : combate Jucim contra la muerte. 

D. y c— Agonales (fiestas en honra de Jano ó del dios Agonio : consistían 
en ruidosos combates y violentos ejercicios), Agonista {&., el que está con las 
agouíasde la muerte)^ iá^omsíica (parte de la gimnástica relativa á la lucha, 
al combate), Agonizante, Agonizar, etc., Agonoteta (funcionario que presidia 
las luchas de los atletas). Antagonismo, Antagonista (conlra-combutiénte, 
adversario), Protagonista (primer combAtiente , principal personaje de un 
drama), etc. 

Agofio. Attgustus : mes que primiliyamente se llamaba sextilis ,ipQTq\ie 
era el sexto del año de Rómulo* Después se llamó Augustus (del cual formó 
el castellano iá^sío) en honra del emperador Augusto, . 

AguHa. Águila : ave de rapiña así llamada por lo agudo y corvo de su pi- 
co.^— Y. Acido , Acre, y Ángulo. 

D, ye. — Aguileña (planta). Aguileno y su a» Aguileno {\iá¡eims), Aguilon 
(aumentativo), Aguilucho (diminutivo)» Aquilifero (entre los romanos el que 
llevaba la insignia del águila de las legiones), Aquilino (poético , por Aguile- 
no)^ Aquilón (viento del norte, así denominado por soplar con la misma ra- 
pfdez y fuerza con que vuela el águila), Aquilonal y Aquilonar (lo pertene- 
ciente al aquilón ó septentrión), Aquilonario a. de Aquilonar, etc. 

. Ahitar. — V. GAZPACHO. 

Ajuar. Dd árabe amar, 6 xauar (cuya x se pronuncia como la antigua 
castellana, ó como la ch francesa), y, con el artículo^ axxuar, axxauar, que 
significan lo mismo que nuestro ajuar, Pero xauar significa, además, ador- 
no, vestido, belleza , buen parecer. 

Alarbe. Del árabe alaarab y alaarib, árabe, gente de los árabes, pero ára- 
bes campesinos, que viven en e^ desierto : hombre agreste. — V. Arabia^ 

Aiarico. Nombre propio , c. de la raíz ade/, nobleza,^ y ric, héroe, guer- 
rero , ó rikr, rico. — V. Adela, 

D. y c. — Adelrico, Atalarico, etc.^ , - 

Aibaoea. Del árabe aluaseia, albacea, precepto, mandato, lo que manda 
ó encomienda, el testamentó : de aquí aluasei, a¿6am, aquel á quien se en- 
comienda alguna cosa : cabezalero, testamentario, ejecutor testamentario. 

Alberto. De la raíz adel, nobleza, y berth, brillante, ilustre, distinguido. 
Mas razonable, sin embargo, parece la etimología, que danotrx)s, del sajoii 
al, enteramente, y bert, ilustré. Al-bert 6 Alberto , equivaldría, pues , á en*- 
toramente ó mwy-«ít4«íre. 



— 188 ~ 

* . • 

D. y c*—Abalberto y Adalberto (nombres propios que el uso ha tomado in- 
mediatamente del francés), Bertha 6 Berta (nombre que han llevado varias 
reinas de Francia), Bertoldo, Beltran^ Bertrán y Bertrand (apelli- 
dos), ele. 

Aloalá. Del árabe qalaa ó calaat, castillo, cindadela, fuerte, presidio, 
refugio , y con especialidad el que se halla independiente y situado en lá 
cumbre do algún monte ó collado. Su raíz hebrea es kala^ encerrar, rete- 
ner, equivalente al 1. dauderey y también prisión. — Al-calá vale, por lo 
iñnio fEl-castillo. 

D. y c. — Alcalaino, Alcolea (fortaleza pequeña) , Calagurritano (de Ca- 
lahorra), Calahorra (eufonizaeion arábiga del 1. Calagurris ^ ñsi como esta 
voz debo considerarse como eufonizaeion latina de las voces célticas cala, 
puerto, buhía^ ensenada de mar ó de rio, tránsito de una parte á otra, y tina, 
tin, ciudad, población : en su forma actual. Calahorra vale tanto como 
Al-balahorra , por lo tocante á su significación, que es la de torre franca ó 
fortaleza libre) , Calatayud (castillo de Aiub, nombre de su fundador), Ca- 
latrava (fortaleza del botín, lugar.de presa), Calatraveño 6 Calatra^ 
vo , etc. 

Álcali^ que también se dice Calí (sin el al). Sal alkalinum : del árabe al, 
el, la, y cali, qaly 6 kali, sosa. Nombre dado primitivamente á la planta 
marina que da la sosa del comercio^ y luego al producto salino de la indne- 
racíon de esta planta. Por extensión se llaman álcalis todas ^as sustancias 
que tienen propiedades químicas análogas á las de la sosa, es decir, un sa- 
bor aero y la propiedad de poner verdes los colores azules vegetales. 

D. y c. — Álcalescente , Alcalino , Alcalizado, etc. 

Aloides. Alcides.—^W. Hércules. 

Alcoba. Del árabe qobba (y con el artículo al, alqobba) , bóveda, cúpula, 
arco; la pieza ó fábrica hecha en forma de arco ó abovedada;- tienda ó ()ar- 
raca de campaña ; pabellón , ermita^ capilla ; y^ por ultimo, pieza ó aposen- 
to destinado para dormir. — En árabe se llaman también a¿go6an el peso y 
el travesano que sostiene las balanzas; y en castellano damos igualmente 
el nombre de alcoba á la caja donde se mueve el fiel de la balanza. 

Alcobillade lumbre llaman en Aragón á la chimenea para calentarse. 

Aloohol. Del árabe a/, el^ y A:o^oi, sutil : el-sútil por excelencia. 

Alcorán ó Coran. Del árabe alkoran 6 alqoran, c. del artículo a¿, el, y 
koranó qoran, lectura. Koran se d. de karaa, que significa leer un Jibro ; 
juntar, unir las cosas sueltas y esparcidas ; compilar. Alcorán equivale» pues, 
á la lectura» el^libro, la-recopilacíon , etc. Es el libro en que se contiene la 
ley de Mahoma y sus ritos y ceremonias. 

Alegoría. Allegória : del g. alié, allos, otro, diferente» y apora » discur- 
so, arenga : esto es, discurso que da á entender otra cosa, 6 un» cosa dife- 
rente de la que expresa el sentido recto. La alegoría es una especie de metá- 
fora continuada.— V. Mbtáfoi^a, 



- « 



— Í89 — 

Al^andro. Álexander : del g. aíexó , yo socorro (en 1. arceo , propulso, 
opütUor), y andros, genitivo de anderyaner, lionibre : eslo es, socorredor 
6 auoDtliador de los, hombres. 

Aleluya. Del bebreo allelu-Iafi, que significa alabad al Señor, 

Alemania. Del antiguo teuton al^ alie, todos, y man, hombre, hombres : 
esto e&, reunión, hermandad, liga, de todos los hombres ó de varios pueblos. 
— V. Gemianía, voz de la cual sa supone corrupción la de Alemania, que va- 
Te como Al^hermania , Ál^germania, 

Alentijo. Nombre de una provincia de Portugal : es un c. de Allende :;¡ 
Tajo, en portugués Tejo : como quien dice mas allá, á laotra parle, del 
Tajo. ^ - / 

Alfabeto. Alphabeútm : compuesto de Alpha 6 alfa (Á a) , nombre de 
la agrioga, y Beta^S), nombre de la 6 griega.— En g. antiguo, el alfa- 
beto se llamaba YpófjLjjLaTtxT! (grammatiké) , y en 1. Litteratura. El nombre 
g. 'AX<pá67)To; {alphabétos) es de formación mucho mas moderna. 

AlfSredo. Formado de alf 6 elf, elemento escandinavo, que designa cierto 
¿rden de genios ó de demonios. Es idéntico al alb germánico. 

Algarroba, en Cataluña y Otras provincias Garrofa , convertida en su afi- 
ne /" la v de Garroba, que es como se escribió en el castellano antiguo. Dicese 
que viene del Árabe jarrub 6 al-jarrub: pero atendiendo á que el francés la 
llanm caroube, y el italiano carubay carruba, cuyo origen (como el de la 
voz 1. ceratonia) es evidentemente del g. keration, ó de keras, keratos, cuer- 
no (porque la vaina ó silicua del algarrobo está torcida á manera de cuerno), 
es muy posible que esa voz tenga la etimología griega, aunque luego la eu- 
fonizasen á'su manera los árabes, y arabizada la use el castellano actual. De 
todos mo^os el al de Algarroba es puramente arábigo, y sin él se pronuncia 
y escribe también mucHüs veces, diciendo Garroba, Garrobal, Garrobilla, 
Garrobo, etc. 

- ü. y c— Algarrobal, Algarrobera ó Algarrobero , que valen tanto como 
Algarrobo; Garrafal y su a. Garrofal, adjetivo que se aplica á cierta especie 
do guindas y cerezas mayores que las comuncs,y que no tienen tanto agrio, 
debiendo sin duda este nombre, dice Covarrubias, á haberse injertado las 
púas del guindo en el algarrobo. Metafóricamente se aplicó luego el mismo 
adjetivo á ciertas cosas exorbitantes, como error giarro/a{, mentira garrafal: 
tómase siempre en'TOala parte. 

Algebra. Algebra : del árabe al, el, y Geber, nombre propio de cierto míi- 
temático; — ó de algiabarat, restablecimiento, reposición délas partes en su 
lugar. Esta última etimología parece la mas exacta. Llamóse el Algebra al- 
djaber, al-mógabélah (ciencia de las restauraciones ó de los restablecimien- 
tos), en virtud de la regla por la cual se verifica el paso ó restablecimiento 
de una cantidad negativa que se hace positiva trasportándola ó restablecién- 
dola al otro miembro de la ecuación. — En la edad media se llamó Algebra e] 
Arte de restablecer ó reponer en su lugar los huesos dislocados. Esta acepción 



— loó- 
se encuentra todavía en el Diccionario de la Academia Española, asi como 
el nombre Algibisla, aulicuado de Algebrista, para designar no solo ai que 
sabccl Algebra, s'ino también al que profesa el arte de concertar los huesos 
dislocados. 

Algo. Del 1. a/tguo, ablativo de AUquid, que significa indeterminadamen- 
te alguna cosa^ como quiera que sea, contrapuesta á nada. 

Como aliquidfbonum son términos correlativos, se toma eValgo por bien, 
Y así la ley 2, título 2i, Partida n, hablando de los hijosdalgo, dice: E por-i- 
que estos fueron escogidos de buenos logares, écon algo, foreso los llamaron 
Fijos dk algo, que muestra tanto cómo fijos de bien. 

D. y c. — Alguien, Algún, Afgano (del I. aliquo wng) y sus a. Algudnto, AU- 
gund y Algunt, Fidalgo a. de Hidalgo {\.), HidalgJa, etc. 

Algodón. Del vocablo indio godon, nombre de la planta qne d^ la borra 
que llamamos algodón, y de la misma borra. De godon, con el artículo ára- 
be al, salió al-godon, en francés colon, en italiano cotone, y en catalán 
coló. 

D. y c— Algodonado , Algodonal, Algodonero, Algodonosa, Cotón, Coto- 
nada, Cotoncillo, Colonia, etc. 

Alma. Anima : del g. anemos, viento^ soplo, aire sútil^ con el cual fueoom- 
parado el principio interior (Lktodo cuerpo viviente. De am'ma, según Ma- 
yans^ se di/o primeramente alima, y luego, suprimida la i, alma. 
^ El doctor Rosal opina que anima se formó del g. ^atma, sangre , porque 
los antiguos creyeron que la sangre era el alma. Cita en comprobación á Vir- 
gilio^ que llamó anima á lu sangre : Purpuream vomit ille animam (Enei-- 
da, M, 349); y á Horacio^ que llama sangre &\ alma : Non vanw redeat san- 
guis imagini (oda 24 del lib. i). No me parecen bastante decisivas estas ci- 
tas, que al fin y al cabo pueden no ser mas que unviexpresion figurada. ; 

D. ye. — Alimaña (del 1. animalia), Anima (del I. anima, que significa el 
principio vital, ó el alma considerada bajo el punto de'visia fisiológico). Ani- 
mado, Animadversión, Animal, Animalejo,e(c., Animar, j4mmo(dell. 
animus, que significa el alma bajo el punto de vrsta psicológico y ético, es 
decir como principio de la personalidad intelectual , moral y afectiva )j Ani- 
mosidad, Desalmado, Desanimar, Exánime , inanimado. Longanimidad, 
Magnánimo, etc., Reanimar, Unánime, Unanimidad, etc. — V. Mente. 

Almanao, Almanaque, La etimología mas corriente es del árabe al, el, 
el e'xcclente, y manah, cómputo, cuenta, contar. — Escalíger^ y otros auto- 
res lo hacen derivar del artículo árabe al, y manakos, voz que equivale á 
curso del mes, y que se compone del árabe man 6 del g. mén, que significa la 
luna. — Otros pretenden que viene del sajón a¿-monp/»i^, contracto de al-moon- 
held, que en alemán antiguo significa que contiene todas las ¿unas.— Otra 
opinioú, que no deja de ser un tanto probable, atribuye el origen daesla \oz 
al trabajo de un monje llamado Guiuklan^ que vivia en Bretaña, en el siglo iii, 
y que todos los anos componía un librito sobre el curso del sol y de la luna^ 






dejando sacar numerosas copias. Este opúsculo llevaba por Ululó Dragonon 
al manah Guinklar^y palabras célticas que quieren decir Profecías del monje 
Guinklan. Por abreviación se llamó luego el tai líbrito el Monge, 6 la Obra 
del monje. La voz céltica mañah ha pasado á la lengua rusa^ en la cual la 
palabra monje se-traduce por monakh, — Finalmente, Gohins pretende que 
Almanaque \\m^ ^Q almanha, voz que en las lenguas orientales significa. 
estrenas, 6 aguinaldos^ porque en Oriente los astrónomos tienen lacostum- 
bro de ofrecer á su príncipe un libro de efemérides al principio de cada ano. 

Aimiscle. Sustancia aromática que se saca del desmán ó ratón almizclero^ 
pequeño cuadrúpedo del Asia (capreolus moschi ó moschiferus). El almizcle 
se dice en L.moschum, moschus^ en g. moschos, y en árabe mosch ó musch, 
y, con el artículoj», al-musch. De esta últinia voz procede la castellana aimiz- 
de, la portuguesa qlr(iiscari y la catalana almesc. Los franceses llaman muse 
así al almizcle cojno al animal que lo elabora. 

Almoneda. Deí árabe almonada, venta pública de bienes, muebles, etc., 
d. del verbo nada, llamar, clamar^ pregonar el precio de alguna cosa. 

Almuerxaó Antbueita^antes Almuesa y Almueita. Es la porción de cosa 
suelta y no líquida, conw) granos y otras semillas, salvado, arena, tierra, ce- 
niza, etc., que cabe en ambas manos juntas y puestas en forma cóucaya. — 
f'undado Covar rubias en que se líama almueza 6 almuerza de cebada el pu- 
ñado de esta semilla que se echa á las bestias, no llegando á pienso entero, 
y siendo como quien dice darles un bocado ó almuerzo, cree que esta últi- 
voz y almuersa son de una misma familia etimológica. — Acerca de esta voz 
dice Puigblancb: «Almuersa no es voz arábiga, como tiene la facha, ni esde 
la estirpe de almuerzo , como pensó Covarrubias, sino del latino bárbaro 
amba (manú) hausta, por el que Amianb Marcelino dice en un latin no tan 
bárbaro utráque manú cavatá. El que el adjetivo plural ambx) se aplique al 
sustantivo singular manus no obsta; así dice el anónimo geógrafo de Rave« 
na, escritor de hacia el siglo vn (lib. 2.**), ambo jEgyptus inferior et superio^.i» 
Apoyan esta última etimología el significado propio del verbo haurire, y la voz 
eatalana ammosla 6 mosta (almuerza), en la cual, así como en la ^stellana 
ambuesta, aparece mas clara la latina hausta, participio de pretérito del ver- 
bo haufire, — Nótese igualmente que haustus significa iltia bocanada , una 
buchada, un trago, lo q.u6 sp puede sorber ó deglutir de una vez: haustus 
aqwB mihi néctar erit (Ovidio); un sorbo de agua seri para mí un néctar. — 
V. Almuerzo. 

Almuerzo. De ad^morsus, según unos, ó de alius-morsus (otro mordisco 
ó bocado), según otros. — Creo que Covarrubias lo interpreta mejor diciendo 
que al es el articulo árabe e/, y muerzo, corrupción de morsus (de morderé), 
el mordisco, el bocado. i 

Los latinos I}amaron}'entocu/um al almuerzo, porque con él se desayuna 6 
se rompe el ayuno: Ibntaculuh estprimus cibus, quo Ieiunium solvMur (dice 
S,\$iáoro),undeetnuneupatum, 



— 192 — 

AnMiaroMf. Amaurosis: diel g. amaurosis, obscurecimiento, d. de amaur' 
ros, obscuro. Obscurecimiento de la vista, ó^ofa serena, como se llama vul- 
garmente. 

Amasoiui. Amazon : del alfa [Mrivativa, y de mazon, mama, teta; esto es, 
sin-mama. Las amazonas formaban .una nación de mujeres guerreras, que 
Jesde niñas se cortaban ó cauterizaban la mama derecha para á su iiempo 
poder disparar el arco con mas soltura y destreza. Habitaban^ según se .cuen- 
ta, las riberas del Termodonte (Asia Menor), tenían una reina que las gober- 
naba, y no consentían hombre alguno en su compañía. — Por imitación lla- 
maron los latinos amazonas ú varias heroínas que se hubian disthiguido por 
sus proezas bélicas: así de Camila^ reina de los volscos, dice Virgilio (Eneida, 
lib. 11,^648): 

At medias iníer cades exultat kUAioíif 
. Unum exerta latus pugtue, p/taretrata Camilla, 

A ejemplo de los antiguos llamamos amazona á la mujer de carácter varo- 
nil y belicoso^ ó á laque efectivamente va á la guerra.— Traje de amazona se 
dice lambien^l que suelen vestirlas mujeres para montar á caballo. 

Amhtoaití^Ainbrosia : en g. ambrosia, c. de la a privativa^ y broios, mor- 
tal. Entre ios gentiles era la ambrosia el manjar ó alimento de los dioses, el 
cual los hacia inmortales. — Hoy llamamos ambrosia cualquier vianda, man- 
jar ó bebida de gusto suave ó delicado; y también lleva igual nombre la am- 
brosia maritima , planta ánuay que solo crece hasta la altura de un pié, de 
hojas muy cortadas, muy blancas y vellosas, así como sus tallos, de olor aror 
mático, etc. ' 

D* y c,—AmbrosianOi ajljétivo formado de Ambrosio, nombre propio que 
valfe tanto como no^mortal, inmortal.— V. tapnbien Atanasio. 

Amen. Del hebreo amen, afirmación que equivale asi, seguramente, asi 
sea, — Amen de es locución anticuada que equivalía á excepto, fuera de: ^ 
hoy dia es expresión familiar que vale á mas de, además de, — Cabrera dice^ 
pero sin justificarlo, que, en esta última acepción, Ámense formó de la pre-' 
posición a, que aquí no tiene valor alguno, y de miñús, adverbio U de .cantil- 
dad. — ¿No fuera illas razonable creer que am^n de es una corrupción de 
ámais, ó á mas de, que en lemosin es á mes de? 

América, ^mmca. Ésta parte del globo terráqueo, descubierta en 1492 
por Cristóbal Colon, tomó, sin embargo, su nombre del florentino Américo 
Vespucio. 

Amplio y su a. Ampio : en francés y en catalán Ampie, en italiano Am-^ 
pío, ampio. Del I. amplus, contfaido de ambulus, y este formado de la raíz 
amb, como circulus de circum. Con arreglo áesta etimología, significa la 
extensión, el grandor de un objeto, pero con relacion^ á sus contornos, á su 
alrededor, á su latitud, á sú apariencia exterior.— V. Amb en la Tabla de los 
prefijos. 



— 193 — 

h. y c.-^ Ampliación, Ampliar, Amplificaciofif Amplificar, Amplísimo, 
Amplitud, etc. 

AnAooreta y SU a. Anaooríu. Anachorela: del g. anacháreó, yo me retí- 
TO, c. del preGjo ana, hacia atrás, bacía adentro, y de choreó, yo voy. Solr- 
tario, ermitaño, retirado del comercio humano, entregado á la virtud y á la 
peuiteiteia. 

Análítlt. Analysis: voz d. del verbo g. analyó 6 analuó, resolver, des- 
componer, c. del prefijo ana, repetidamente, de nuevo, y del simple lyó, 
desleír, disolver. Descomposición ó resolución de un todo en sus partes, en 
sus principios elementales. — Lu recomposición del todo analizado se llama 
síntesis, — V. Tesis. 

D. y c. — Analitico, Analixar, tic, , Parálisis {\oi d. del citado verbo lyó). 
Paralitico, Paralizar, Perlático, Perlesía (por Paralisia), etc. 

Analogia. Analogía : Del g. analogía, formado del verbo analogízomaí, 
comparar, c. de ana, entre, y logos, ratio, razón, proporción, semejanza, 
i^fioio^ta.equtvale, pues, á entre-relacíon: es lu relación, proporción ó con- 
veniencia que tiehen unas cosas can otras.^ Cicerón dice que supuesto que 
se lia introducido esta palabra en el latín, él ía traducirá por comparación 6 
relación desemejanza entre dos cosas : A^oLkoyia latiné (audendumest ením, 
quoniam hese primúm á nobis novantur) Comparatio Proportio^v^ dic¿ 
po¿es¿*— Sabida esta etimología, fácilmente se comprenderá la razón de Hu- 
mar Analogia á la parte de la gramática que trata de las parles de la oración 
separadas, y de sus propiedades y accidentes. 

Anatema. Anathema : es la misma voz g. anathéma,á. de anatühémi, 
dedicar^ consagrar, suspender. Anatílhémi está c. de ana, lejos de sí, y thité^ 
mi, poner, establecer, colocar.— V. T^sis.-^Los antiguos llamaban anaíema^ 
los objetos consagrados á los dioses y suspendidos en sus allaresxomo nues- 
tras presentallas; y anatema llamaban también á la víctima expiatoria ofre- 
cida áios dioses infernales. En este último sentido usó y usa la Iglesia esta 
voz, Itaciéndola sinónima de execración, imprecación, maldición, excomu- 
nión. El Anathema sit, que se lee en muchos decretos ó cánones de los Con- 
oilios, equivale á: sea separado de la comunión de los fieles, cx-comulgado, 
considerado como fuera del camino de la salvación, etc., pues antiguamente 
anatema significaba también la persona anatematizada ó excomulgarla. 

p. y c. — Anateínatismo (excomunión ó anaCbma) y Anatematizar, 

Andrés. Andreas: del g. andros, genitivo de aner, que significa hombre, 
hombre generoso, animoso. 

Anécdoiav . Del g. a-n-^kdota, c. de a, privativa^ de una n eufónica,' y 
¿kdotos, dudo á luz, c. de ek, ex, fuera, afuera , y didómi, dar. Por consi- 
guiente anécdota quiere decir hecho secreto, particularidad poco conocida, 
lance déla vida privada, quono se publ¡ca,no se saca afuera, no se da ó no se 
lia dado á luz.— V. Dow. 

Anfiíbenay-y por metátesis Anfebitena. Amphisbena : del g. amphi, al re* 

17 



— «94 — 

áéáór, por ambos lados, y bainó, yo ando: doble andador, amhi-andador. Es- 
pecie de reptil ó culebra que puede andar liácia adelante y liácia atrás. 

Ánfora. Amphora : del prelíjo ambi y del verbo g. pheró, yo llevo, óp^c- 
rein, llevar. Vaso antiguo de dos asas, que podía cogerse ó llevarse por ani" 
bos lados. 

Al verbo g. pheróypherein, corresponde el 1. ferOy férrea que significa lle- 
var, soportar, sostener, dar, producir, rendir, etc. El g.pkereiny el I fetrCf 
así'como las fornnas gramaticales de este, fero^ fers, tuli, latus, lata, lalum, 
etc., vienen á ser una especie de íemoí ó voces formativas muy fecundas (24), 
scgua puede notarse en la siguiente lista de 

D. y c. — Ablativo (V.), Anáfora (del prefijo aiia y del xerhopher(í) , Ante- 
lación, Circunferencia, Colación, Colativo, Conferenciar, Conferir, Conso- < 
lativó. Correlativo, Cruciferario, Crucifero (de crucera ferens, lo que tie- 
ne ó lleva cruz). Diferencial, Diferenciar, Diferente, Diferir (del I. diver- 
sim ferré). Dilación, Dilatar, etc.. Feraz (en I. ferax, feracis, que propia- 
mente significa lo que se complace en flevar, dar ó producir mucho). Fértil 
(en 1. fertilis, lo que produce ó puede producir mucho), lladon. Inferencia, 
Inferir, eÍG,,* Legislación, Legislar, Legislativo , Mortífero (loque lleva ó 
caúsala muerte), Oblada (V.), Ofrecer, Ofrecimiento, ele, PerifeHa,Pes^ 
tifero, Preferencia, Preferir, Ble, Prelacia, Prelado, Proferir, Referente, 
Fififerir, Refrán (contracción de referirán}. Refrendar, Relación, Relativo, 
Relator, Salutifero, Sufrir, Superlativo (V.), Trasferir, Traslación, Tras- 
laticio, etc., etc.— V. además Fósforo, Metáfora, etc. ; y Bre y Fero en la 
Tabla de las desinencias. 

An^l. Ángelus: dfi\ g. aggelos, mensajero, enviado, d. de aggelld,jo 
anqncio una nueva, porque Dios ha empleado con frecuencia á los ángeles 
para llevar sus órdenes y manifestar su voluntad. 

D. y'ci — Angelical, Angélico, Angelito, Angelón, Angelonazo, Angelote, 
i4rcán^eí (de arc/i^, primacía, potestad, poder, y ánz/eí). Evangelio {Ae\ g, 
eu, bien, y aggelló, yo anuncio : es decir, buen anuncio, buena nueva), Evan- 
gelista. Evangelizar, etc. 

Ángulo. Angulus: del g. agkulos, ganchoso, encorvado, inclinado. 

I), ye. — Ancora (del I. anchora,en g. agkura, d. de agkulos), Angular, 
AngulSiorCuadr angular, Oblicuángulo, Obtusángulo, Rectángulo, Ttián" 
gula, etc. - 

Aniqailar/ó también Anihilar, del bajo latín adnihilare, annihilare, ad- . 
nichilare, verbo c. de ad y nihil : esto es, redigere ad-nihilum , reducir á la 
nada, destruir, arruinar enteramente. 

La voz I. nihilum,y por contracción, m7it7, «i/, nada, está c. de ne, nec, 
non, no, y de hilum, que significa el ombligo ó cabillo de las semillas, que se 
ve en su centro ó en una do sus puntas, y suele ser de color negra eH las - 
habas secas, en cierlas habichuelas, etc.: esto es, nec-hilum, ni una cenefiHa 
de haba, nada. 



Antigiuimente fuírcosiumbrc escribir ch en vez de la simple h, como michi, 
«icüt7,pormi/it, míAí/; y convertido el sonido c^i en qui, resultó el aniquilar ^ 
romanceado en castellano del í. annichilare, — V. Nada, Nadie, y No. — Véase 
además Ne en la Tabla de los prefijos. 

Anómalo. Anomalus: déla a privativa de los griegos, y de homalos, igual, 
parecido, semejante: no-semejante, no-igual.— Otros lo derivan de a, sin, y 
nomos, ley, regla : sin regla, no^regular, irregular. 

D* y c.^Anomalia (en g. y en 1. anomalía : irregularidad) y su a. Anomor- 
lidad, Anomaliitico, etc. 

Anselmo. Nombre propio cuya raíz goda esans, trasformada á veces en 
ant, que parece una variante de as, os, que significa Dios. 

Ante (nombre). Viene de danta, cuadrúpedo cuya piel (así como la del bú?- 
falo y otros animales) se adoba y curte para varios usos : ante, esto es piel de 
la danta. Sin embargo, Govarrubius dice que el ante se llamó así p^r ponerse 
ó Nevarse como resguardo delante del pecbo ; y ot^os pretenden que ante vie- 
ne áeNantes, ciudad en la cual se inventó, ó se trabajaba con gran perfec- 
ción, el adobo de dicha piel. 

Ante. ArUe. Explanando lo diclio acerca de ante, como prefijo (pág. 129), - 
añadiremos aquí ^úe se usa fuera de composición, como preposición y como 
adverbio; y que en el concepto de voz separada puede considerarse como ma- - 
triz de los siguientes 

D. y c. — Adelantamiento, Adelantar, Adelante (c. de a y delante), Ade- 
lanto, Ancianidad, Anciano (formado de Antiguo), Ant{ü. de Antey Anles), 
Anterior, Anterioridad {t\e ante-ire), etc., Antfs(en I. ante, antea, antequam, 
imó, prñtsquam), Anticuado, Anticuar, Anticuario, Antiguo Y Antiguado 
(anticuados), Antigualla, Antigüedad, Antiguo (áe ante y de w5»o', uso, cos- 
tumbre).. Avance, ios a. Avandicho (ante-dicho, sobredicho), Avanguarda y 
Avanguardia, Avantal (dehniB.]), ^üanfc (en francés avant, c. do a6y 
ante), Avantren{e\ juego delantero de la cureña). Avanzada, Avanzar, etc.. 
Aventajar y sus d., Delantal. Delante, Delantero, etc., Desventaja, Van- 
guardia (avan-guardia), Ventaja, etc., etc. 

Antidoto. Del q,. antidoton, c. de anti, contra, ydedtddwí, dar: vale 
contra-dado. — V.Don. 
' Antillai. Contracción ó yuxtaposición contracta de Ante Ínsulas, Anteislas. ^ 

Antimonio. Antimoidum, s/t6mm; metal conocido de muy antiguo (pues 
hablan ya de él Hipócrates, Dioscórides, Plinio y Galeno),y al cual atribuían 
los químicos maravillosas virtudes.— Basilio Valentín, monje alemají, que se 
dedicaba al estudio de la química, sometiendo á diversas manipulaciones el 
mineral dé antimonio, obtuvo un producto nuevo (el metal antimonio puro), 
que quiso ensayar dándolo á unos cerdos. El efecto fue muy purgante, pero 
dichos animales adquirieron luego una salud y un vigor muy notables. Creyó ^ 
en su consecuencia'el monje poseer eu la nueva sustancia un medio de sa- 
lud, ó un seguro preservativo-de toda enfermedad, no reparando en adminrs- 



— 196 — 

Irarío como profiláctico á todos los monjes áe su comunidad : pero el resul- 
tado fue desastroso^ pues todos quedaron envenenados, y muchos murieron, 
víctimas del preservativo. De ahí el nombre de Anti-monio, como quien 
dice contra-monjes, mata-monjes. — V. Monje. 

Pero los que dudan de la autenticidad de esa anécdota, creyéndola improba- 
ble, se han echado á discurrir otriis etimologías, ciertamente no mas plausi- 
bles. Así unos hacen venir antimonio del árabe athmady iihmid; y oíros del 
g. anífVconlra, y monos, solo, es decir que no se encuentra S(»lo ó puro, etc. 

El antimonio se llama también stibinum, stibium, de una voz g. que signi- 
fica sospechoso, vitando, cosa de la cual conviene guardarse, preservarse. 

El antimonio es una sustancia enérgica y venenosa. Al principio los médi- 
cos usaron el antimonio solamente al exterior, pero á níediados del siglo xv 
aconsejaron ya su uso interno. Ocurrieron muchas desgracias, la facultad de 
ntedicinade París reprobó la administración de lospreparados antimoniales, 
y el Parlamento prohibió su uso. Algunos médicos entusiastas por el antimo- 
nio, y sobre todo por el tártaro emético (V. Enético), siguieron recetándolo 
á despecho de la prohibición, pero fueron encausados y se les recogieron los-' 
diplomas: los doctores Bdsnier y Paulmier de Caen, entre otros, sufrieron es- 
ta pena. — Perocomo-uada hay estable en la Tierra, y sobre todo en materia 
de opiniones, no pasó mucho tiempo sin que volviese ú cobrar fama el anti- 
monio. Consultada entonces de nuevo la facultad médica de P^iris, aprobó el 
uso del antimonio, en junta que celebró el 29 de marzo de 4666, y el iO del 
propio mes el Parlamento dio un decreto que abrogó el de la prohibición. 
Hoy dia no se usa el antimonio en estado de metal, pero forma la base de al- 
gunos preparados bastante usados, como el emético, 6 tártaro emético, tár- 
taro estibiado (tarlrato de potasa y de antimonio), el kermes mineral (sulfuro 
de antimonio hidratado), hmantecade a7?í¿momo.( cloruro de antimonio), 
etc. —En las artes se alea con los metales blandos (plomo, estaiío , etc.) para 
darles dureza y elasticidad : así es que el antimonio entra en la composición 
de los espejos de los telescopios, en el metal de campanas, en el que sirve 
para la fundición de los caracteres de imprenta , etc. 

Antropología. i4ní/iropo/o^'a: del g. antrhópos, hombre, y logós, tratado, 
discurso: ciencia del hombre, historia natural, y también psicológica , de la 
especie humana. — Anthrópos es voz c. no bien descifrada , y- que vale, se- 
gún unos, el que mira hacia arriba, ó, según otros, cara ó füz florida, 

D.yc. — Antropó-fago (comedor de carne humana), Antropo-morfismo 
(antigua herejía que atribuía á Dios la forma corporal del hombre) , Fil- 
antropía (amor á los hombres) , Filantrópico, etc., Misantropía, MisántrO' 
po (del g. miseó, yo aborrezco, y anthrópos: el que odia ó aborrece la socie- 
dad, el trato con los hombres), etc. 

Ano. Annus: ciclo, circulo que describe el sol recorriendo los doce signos 
del zodiaco, y enroscándose como una serpiente, formando un anillo» — 
V.*Aii, AMB, Aw, AÑ, etc., en la Tabla de los prefijos. 



— 197 — 

D. y c. — Anales, Analista, Anata, Anillar, Anillo, Aniversario, Ano, An- 
taño, Anual, Anualidad, Anuario , Anular (en forma úe anillo), Añt^oso, 
Anuo, Añacea (fiesta, regocijo ó diversión anual), Añada (espacio de un año), 
Añal, Añalejo, Añaza (a., por Añacea), Añejar, Añejo, Añojal, Añpjo (el be^ 
cerro de un año cumplido), -áno50. Bienal, Bienio (espacio de dos años), 
O^año (del I. hoc-anno, este año), Perene 6Pefenne{áe\ I. perennis, esto 
es per annurn: loque dura siempre). Quinquenio, Sexenio (el tiempo ó 
irascurso de seis años), Trienal , Trienio , etc., etc. 

Apellido. El sobrenombre que tiene algim sujeto, y le distingue por su 
casa ó linaje, como Córdoba, González, Guzman, etc.. Hasta el siglo xin no se 
principiaron á fijar y trasmitir, en España, como apellidos, los nombres pro- 
pios y patronímicos. En la edad media, los rjeyes ape¿¿2c{a6an ó llamaban á 
ios ricos-hombres y caballeros para que acudiesen á la guerra con sus vasa- 
llos, y siendo cada uno conocido por un nombra ó sobrenombre distinto, á 
este se le dijo ape//tdp, del I. appellare, apellidar, llamar, convocará, c. de 
aáy del verbo inusitado pW/are, hablar, llamar. 

El primer origen de los apellidos se encuentra en los nombres patroními- 
cos: tales son, por ejemplo, los actuales apellidos de Bermudez (hijo de Ber- 
mudo), Florez (de Froila), Paez (hijo de Payo), Ruiz (de Rui)', etc.— V. Es 
y Ez eí) la Tabla de las desinencias, y Patronímico en el Diccionario* 

Otro origen de las apellidos fueron las alcuñas (hoy alcurnias) , esto es los 
motes sacados do alguna falta ó perfección física ó moral, de algún Jiecho 6 
circunstancia del sujeto : de ahí salieron los apellidos Abarca, Blanco, la Cer- 
da, Cuadrado ^ Delgado, Gallardo, Girón, Hermoso, Mellado, Prieto, Re- 
dondo, Romo, Verdugo, eic, — V. De en este Diccionario. 

Finalmente (según hemos indicado ya en los Rudimentos, pág.74), los de- 
más apellidos se han tojnado de cuantos seres naturales y cosas artificiales 
existen: de los astros {Estrella, Lucero, Sol, So/ano);— de animales (Águila, 
Alcon, Borrego, Gallo, Lo6o);'-r de árboles ó plantas (Alumo, Naranjo, Ol- 
mo, etc.); —de sitios plantados de árboles (i4ce6eíío, Avellaneda, Cereceda, 
Pineda, Robledo); — de adjetivo? formados de sustantivos que significan 
casas del reino vegetal (Cambronero, Cardoso, Retamosa, Troncoso)', — de 
ciudades ó reinos (Alcalá, Córdoba, etc. ); — de los títulos de dignidad ó de 
los grados de la milicia (Adalid, Alférez, Caballero, Conde, Doncel, Duque, 
Infante, Maestre, Marqués, Rey, Reina, etc.); -^ de tener uu/pariente en el 
clero, ó de haber pertenecido el sujeto al estado eclesiástico (Abad, Obispo, 
Monge, Prior, Sacristán, etc.); — de los nombres de' Santos (San Juan, 
Santa Maria, San Miguel, San Pedro, San Salvador , etc.); — de objetos ar- 
tificiales (Calderón, Castillo, Correa, Iglesias, Llave, Mesa, Tapia, Torre, 
etc.), etc., etc. • 

A la misma familia de Apellido pertenecen los siguientes 

D. y c. — Apelación, Apelar (cuando na significa ser de un mismo pelo 6, co- , 
lor). Apelativo, Apellidamiento, Apellidar, Inapelable, Interpela ciom^ ínter- 
in 



— 198 — 

pelar (del I. irUerpellare , c. de ínter apellare, interruriípir u1 que está lia- 
blando),etc. 

Apocalipiis. Del g. apo, . tejos de, y kalyptó, velar, cubrir/ocullar : co- 
mo quien dice des-cubrimiento, revelación, qüitarel velo.T— ^pocaíípsisse ^ 
llama ellibro del Nuevo Testamenlo que contiene las revelaciones hechas á 
San Juan el Evangelista en la isla de Pathmos. 

Apócope ó Apocopa. Apócope, amputatio^abscissio : del g. apokopé, 
formado de apokoptó, cortar, separar, c. de apo, fuera, lejos, y koptó, kop- 
- ¿etD, segundo aoristo kopein, cortar, recortar. Separación ó supresión de una 
sílaba ó letra al fin de una plilabra; como en g. ou) por 6top.a (en Hotnero), cu 
1. duCffac, negotifíiOTduce^faceynegotii, y en castellano algwif entonce, 
gran , por alguno y entonceSy grande, 

D. y c. — Del mismo verbo kopt&y e\ prefijo ^in está formado Sincopa, en 
g. j'JY'^Tn}, en I. syncqpay syncope, concisio, contractio, que es el corte ó la 
supresión de una letra ó sílaba do enmedio de la palabra, como idolatría por 
idololatria (elowXo-Xarpeía), possum por poíis suniyprudentum por pru' 
dcntium,y en castellano cZe6n'a, defeto, guarte, heis, etc., por debería, de- 
fecto, guárdate, habéis, etc. La síncopa es en las palabras lo que la elipsis es 
en la frase ó en la cláusula. 

Apócrifo. Del ge «po, fuera de, y ArypM, esconder, guardar en secreto. 
Apócrifos se llamaron antiguamente los escritos cuya autoridad era sospe- 
chosa ó dudosa; los libros cuyo origen y cuyos autores no conocieron los x 
Santos Píidres; libros que se guardaban en secreto y que se leían en parti- 
cular y no en público. Por extensión llamamos hoy apócrifo lo fabuloso, su- 
puesto ó fingido. 

Apódosís. Apodósis: voz g., c. del prefijo apo, que equivale árursúm, re, 
y áQ dosis, donación: es como quien dice re-donatio, redditio, — V. Dow. 
Es aquella parle del período que da á la primera lo que le falta para comple- 
tar el sentido total. — En todo periodo se consideran dos partes: i.* la pro- 
tasís (V. Tesis) ó antecedente, que es aquella en la cual queda todavía [jen- 
diente ó imperfecto el sentido ; 2.' y la apódosis 6 consiguiente, que es la 
que lo completa. 

Apólogo. Apológus : del g. apólogos, c, de apo, que expresa fin ó inten- 
ción, y logos, discurso, palabra. El apólogo es una fabulila moral é instruc- 
tiva. ^ ' 

D. y c,-- Apología, Apologista, etc.; y, además, con los prefijos ó pseudo- 
prefijos cata,deca, dia, epi, mono, pro, etc., y la voz ó la pseudo-desinencia 
logos, logo; se forman Catálogo, Decálogo (diez palabras, diez preceptos). 
Diálogo (conversación, plática entre dos), Epílogo, Monólogo, Prólogo, etc. 

— V. LÓGICA. 

Apóstol. Apostolus: del g. apoUolos, embajador, mensajero, enviado, 
d. de apostelló, en I. ablego, c. del prefijo apo y de stelló, yo envío, ego milto: 
es decir, legado, enviado á lo lejos. Nombre dado por la Iglesia á los doce 



— 199 — 

principales discípulos de Jesucristo, á quienes envió á predicar el Evangelio 
por todo el mundo.— El Apóstol por antonomasia se entiende San Pablo. 

D. y c. — Apostolado, Apostolazgo, Apostolical, Apostólico, Apestoligal, 
Apostóligo, Apostólo, Coapóslol, Epístola (misiva), Fpisío/«r,etc.^ Estrella, 
dí^stelló, por la rapidez con que enma la luz; aunque oíros dicen que de 
star^y por la fijeza Con que están 6 se mantienen las estrellas ea el firmamen- 
to, etc. — V. Estar. 

Aqueronte. Del ^achéo&f dolor, y rhooSy rio, d. del ved)0 ^rhéó, yo cor- 
ro, yo fluyo ; rio de los dolores, — Y. Catabro. 

Arabia. Arabia: los naturales dicen Arab, Vale tanto como tierra occi- 
dental, pues los árabes habitan con efecto las regiones mas occidentales del 
Asia. — y. Área y Sarracenos. 

D. y c. — Alarbe (V^), Algarabía, Árabe, Arabesco, Arabía. Arábico a. de 
Arábigo, el a. Arabio (lo perteneciente. á los árabes, y también el árabe), etc. 

Aragón. Por Araticon, d. del adjetivo 1. aroíicum, entendiéndose terri- 
toíium, como país de labranza. Del ablativo .araíico se dijo Aratgo y Arad-- 
go, y luego Arazgo, como de maj orático (jure) se dijo mayorazgo; y, per- 
dida la z (como se perdió en yo yago, por yo yazgo, del verbo yacer), quedó 
en Aragoy que con forma aumentativa ó colectiva es -árag'ow, y equivale á país 
de muchas tierras labrantías ó de pan llevar. 

Esta etimología del doctor Puigblanch (quien la funda en el es(?udo del an- 
tiguo reino de Aragón, y en otras consideraciones histórico-filológicas) es 
muy ingeniosa, y , en todo caso» mas probable que las que dan Antonio de 
Lebrija^y otros etimologistas. — V. Arar y Urgel. 

D. y c.—i4ra^one5Ó perteneciente á Aragón. 

Arbitro. Arbiter: de ad-beto, equivalente á adreo. En sentido propio signi- 
fica el que se acerca á una cosa para verla ú oírla ; testigo ocular ó auricular. 
Traslaticiamente, «n lenguaje judicial, significa el que se acerca á un litigio, 
á una cuestión, y se entera debidamente, siendo e\ encargado por las partes 
de arreglar el negocio y terminar el litigio : es el juez de lo que en latín se lla- 
maba una actio boncefidei, un juez que falla desdo el punto de vista subjetivo, 
según su conciencia, é independientemente de toda consideración extraña al 
sentimiento de equidad. E\juez falla fundadojan solo en la ley escrita, prouí 
lex etjustilia suadet, como dice Séneca ; pero el arbitro falla libremente se- 
gún su conciencia, sin atenerse á las leyes escritas, y solo 2)rouífeumam<a^ 
et misericordia impulit. 

D. y c. — El a. Albedriador, Albedrio, Arbitrable, Arbitr ación, a.. Arbitra- 
dor, Arbitraje, Arbitral , Arbitrar, Arbitrario, Arbitrio, Arbitrista, etc. 

Aroa. Arca : del g. arkeó, en I. removeOy impedir que se pase adelante,, 
que se avance, detener, contener, guardar, etc. 

D. y el — Arcabticear, Arcabuz (del itaiiaúo arco y busio, por bugio, agu- 
jero : arco agujereado : arma arrojadiza, que luego se convirtió eti, arma de 
fuego). Arcada, .4rcam) (secreto, cosa guardada), i4rco, Argolla (de arculus), 



— 200 — 

Arquear, So6aeo (mutilación de sub-arcu, séguu unos, y de suh-axe', se- 
gún oíros). Sobaquina, etc. 

Aroaiimo. Del g. archáismos, d. de archáios, antíguoi formado á su vez 
de arché, comienzo, principio, y de la desinencia tsmo5, que denota imitación: 
erquivale áantiqu-ismo, imitacion^ deJ modo de liablar de los antiguos; voz, 
frase anticuada. Es lo contrario de neologismo, 6, como quien dice, moder- 
nismo. —N.NvEy o. 

D. y c— Archivar, Archivero, Archivo (de ajrché, principio, porque en los 
archivos están los priiy^ipiosú originales de Jas escrituras, documentos, etc.: 
otros, sin embargo, quieren hacerlo derivar de arca, CQJa), Arqueología (tra- 
tado de las antigüedades), A rqueólogo, etc. 

Ardite. Otra de las varias (aunque no muchas) voces de origen inglés que 
se introdujerqn en el castellano y en el lemosin. Ardite, que en algunos pue- 
blos de. Castilla la Vieja pronuncian ardite, y que antiguamente se escribía 
hardite, viene del inglés farthing ó sea fárding,en lo antiguo farthingte. ó 
fárdingte, que signiflca un coarto ó una cuarta parte. Con efecto, el fárdin 
es la cuarta parte del penique, moneda inglesa de cobre que vale unos doce 
maravedises de los nuestros: i 2 peniques hacen un chelin, moneda de plata 
análoga á nuestra peseta. Y fárdin eS voz alterada de la antiquísima latina 
quadrientCf-ée quadriens, que después fue quad^ar^. Igual alteración sufrió 
^uatuor, €lícuya voz es corrupción la inglesa {our, cuatro. (Puigblanch.) 

Otros dicen qué Ardite viene del vascuence. — Véase además Oblga. 

Área. Área: de ar^ art, artz, radicales de tierra, que eíist<».n en todas 
las lenguas orientales y en el vascuence. — Espacio que comprende una fi- 
gura; espacio de tierra que ocupa un edificio; superficie plana; y, según el 
sistema de pesas y medidas establecido en España por h ley de i 9 de julio 
de 1849, la área es una mediila superficial de cien metros cuadrados, ó un 
cuadro de diez metros de lado.— V. Gramo, Litro y Metro. * 

D. ye. — Aragón (V.), Arar, Árecer (secar), Arel, Arena, Arenal, Are-- 
nar, Arenilla, Arenisco, Arenoso, etc., Aréola, Aridez, Árido, Centiárea 
(centésima parte del área, ó sea un metro cuadrado), £ra, Erial, Hectárea 
(del g. hekaton, ciento: cien áreas), Urget (V,), etc. 

Areopago. Del g. Arés, argos, Marte, ^ pagos, colina. Tribunal de Ate- 
nas^ asi denominado por celebrar sus reuniones en un sitio llamado Co/iha 
de Marte. — V. Marte y Pagar. 

D. y c.r-Areopagita (juez del Aréojwigo). 

Aríftooracía. Aristocratiai del g. arislos, superlativo que equivale al L 
optimus, muy bueno, el mejor, y de krateia, fuerza, poder, 6 Jcratos, 
fuerte, poderoso : poder, dominación, gobierno de los mejores, de los mas 
buenos. — V. Democracia. _ 

D. y c.--Aristos entra en la composición de mucF»os nombres griegos, co- 
mo Aristarco (de aristos y de archos, príncipe, principa l),\4rwíó/anw (de 
aristos y de phainó, manifestar^ hacer aparecer), Áristolóquia{^\mi^ niuy 



— 201 — 

buena gara los lóquios), Aristóteles (de arisíos y de telos, fin, objeto; el que 
se propone un fin útil), efe. — V. Aristo en la Tabla de los pseudo-prefijos. 
. Aritmética. ArithmeHca: del g. arithmos, número: arte, ciencia de los 
números. — Antiguamente se escribió Arismética, y aun hoy así lo pronun- 
cian algunos, fundados sin duda en que la O 6 Ih de arithmos tiene, para 
muchos, el valor áe s6 z, segují hemos indicado en el alfabeto griego (pá- 
gina 83).— V. además Ica en la Tabla de las desinencias. 

D. y c. — Algoritmo (Aritmética), Logaritmo, c^e logos y arithmos: nú- 
mero de una progresión aritmética, que corresponde á otro número en una 
progresión geométrica. ' 

Armonía, y, con mas propiedad etimológica Harmonia, ^armóma: én g. 
también harmonia, consonancia, orden, acuerdo, proporción entre las di- 
versas parles de un todo, y que produce un efecto agradable. El nombre g. 
harmonia se d. del verbo aró y yo concierto, ajusto, proporciono. 

D. y c,—ArmónicOy Armonioso , Armonista (a., por músico), Enarrnó'^ 
niGO, Filarmónico {áe philos^, amigo, y harmonia: el apasionado á la ar- 
monía, á la música), etc. 

Arnaldo. Nombre propio, formado dcí arn, cm, que en islandés significa 
águila, y parece derivarse de ^n, fuerza. 

D. y c— De em se formó también Ernesto, que otros escriben y pronun- 
cian Arnesto, 

Arquitecto. ArchUeetus: del g. archó^ yo mando, y de tektón^ obrero, 
jornalero, albañil. El jefe de los obreros, el que manda á los albañiles, el 
maestro de obras, etc. . 

D. y c— De archó, yo mando, arcJíon, comandante, ó arché, maqdo, go- 
bierno, están c. todos los nombres que empiezan por-<4m, Archi,Ar^ 
qui, etc., según hemos hídicado en la Tabla de los pseudo-preíijos, y todos 
los que terminan en arca,arquia, arquismo, etc., como Anarquía (sin-go- 
bierno). Anarquista, Monarca, i/owar^wta (gobierno de uno solo). Oligarca, 
Oligarquía (del g. oligos, poco: gobierno de pocos), Pentarca, Pentarquia 
(gobierno de cinco personas), Teíratca (gobernador que solo tiene la cuarta 
parle de un Estado), etc. — V. Arcaísmo^ patriarca , etc. ' 

Ariéaico. Arsenicum: del g. arsén, macho, masculino, hombre^ y nikaó, 
YO mato. Así se Jlama cierto metal venenoso, matador, nó conocido de los 
antiguos (pues el arsénikon de los griegos no era mas que el sulfuro de ar- 
sénico), de color gris de acero, etc. — Gébelin desecha esta etimología, y la 
saca del árabe oíjsernt^, voz c. de zarr, morder, quemar, y neg, apresurarse, 
esto es, que muerde, que quema aprisa, propiedad que realmente tienen el 
arsénico y sus preparados. 

Arte, Ars, artis: esta voz tiene relación etimológica por una parte con 
el verbo g. airein, emprender, principiar á obrar, y por otra con el nombre 
I. artus, miembro, formado del g. arthron. — ^V. Artículo.— El arte, pues, 
en su primitiva acepción, es el medio de acción de los miembros, de los ór- 



— 202 — 

ganos necesarios de la voHinlad. — A esla primera acepción se han agregado 
sucesivamente las ideas de Industria, liubilidad, malia, perfección, etc. 

D. y c. — Artecilkiy ArUfaclo, Artellma 6 ÁrtUleria (c. de ÁrstoUendi), 
Arteria, Artero, Art^ano^ Artificey ^rlifieialf Artificiar (a.), Artificioso, 
Artillar, Artillero, Artimaña, Artista , Artistico, Artizar {a.). Inercia, 
Inerte (c. de in, sine-arte), etc. 

Ártico. Arcticus: adjetivo que se aplica al polo norte ó septentrional, y 
á los mares y regiones encanas á él. La Osa mayor y la Osa menor, cons^ 
. lelaciones contiguas al polo norte, hicieron llamar á este áríico, nombre que 
viene del g. arktos, que signiíica osa.-^W, Setentrion y Tramontana. 

D. y c— De arktos y el prefijo anii salió Antartico; y de árktos y ura, 
cola , salió Arturo, nombre de una estrella que está cerca de la cola de la 
Osa mayor. 

Artículo. Articulus: diminutivo de artus, miembro, formado del g. ar- 
thron, que signiíica articulación ó juntura naluríl de los Jiuesos. Articulo, 
pues, vale tanto como miembrecillo; parte pequeña de la oración, etc. 

Kntre los latinos articulus significó igualmente tiempo, momento, punto: 
así in ipso articulo opprim^re (Tcrencio), qujere decir sorprender á tiempo, 
en el instante dado. Así también la expresión in articulo moríis quiere decir 
en el instante, en el momento de la muerte. 

D. y c— Artejo, Artético, Articular, Articulario, Articulista, etc., Ar- 
tritis (inflamación de las articulaciones), Artritico, Artrodia (articulación), 
y con los prefijos dia, «n, sin, resultan Diartrósis, Enartrósis, Sinartró- 
sis, etc., con que designan los anatómicos los varios n>odos de arliculacioñ 
de los huesos. 

Asaz y su a. Asféf. EquivaJe á 6asían/e, bastantemente, y á veces á muy. 
Formóse del I. bárbaro Ad satis, y corresponde al assez de los franceses y al 
assai de los italianos. 

Asceta. Asceta : del g. askélés, el que se ejercita, formado de askein, 
ejercitarse. Desde los primeros tiempos de Ja Iglesia se llamaron ascetas 
los cristianos que se distinguían por sus ejercicios de piedad y por su aus- 
teréza de costumbres. 

D. y c. — De ahí el calificar de Ascético todo lo relativo á los ejercicios es- 
pirituales, á los libros de piedad y ásus autores; y de ahí llamar ^^ce/i^mo 
á la profesión de la vida ascética. 
Aseios. Voz g. c. de la a privaliva, y áeskia, sombra : sin-sombra. 
D, y c. — Con los prefijos anfi, hétero y peri, se han formado las voces An- " 
fiscios, Heteroscios y Pen'scios,, usadas en geografía astronómica. 

Asi y sus a. Ansí, Ansina, Asín, Asina. Sic, ita : COtrupcion de ad-sic, Ó 

mejor de in-sic, en-así: de esta ó de esa suerte <^ manera, de este ó de eso 
modo.— De tn-stc salió también el francés atnsi, como de ad-sic el aussi, — 
Al Asi castellano corresponden el axi, axis, de los catalanes, y el cosi de los 
italianos. — V. Si-, 



^ 203 — 

Asia. Asia: el nombre- de esta célebre y exlensa parte del globo terrá- 
queo es de oscuro origen. Los griegos, en su imaginación galana^ lo saca- 
ban déla ninfa Asia, Iiija, según ellos, del Océí^^ho y dé Tótis, y esposa de 
Jafel.— Otros lo derivan de Jfancf/s Lyáíus/ 

f Asilo. Asylum: del g. asylon, c. de la a privativa, y sylaó, quitar, arre- 
batar, sacar, extraer: lugar de refugio, sagrado, del cual no puede ser arre- 
batado quien á él se acoge, porque está bajo la protección de alguna autori- 
dad.— Asylum pelüurásceleslis, refugiüm ab afflictis: esta frase consigna la 
diferencia que hay entre ast'/o y re^ug'ío. 

Atanasio. Athanasius: nombre propio dp hombre, formado del g. athana- 
sia, inmortalidad, ó alhanatos, inmortal, c. dé la a privativa, que equivale 
á no, sin, ó in, y thanatoSf muerte: esto es, no-mortal, inmortal. — Véase 
AmbrosIa. 

Atenas. Athcnw, Alheñar um , Athenisi. nombre de la capital de la Ática 
(Grecia). Los turcos la llaman Athiniah ó Setines, Viene de Athénéj tiom- 
bre g. de Minerva, del cual (k Platón dos etimologías: i.' de é-theo-noé, la 
que conoce las cosas de Dios ó divinas; 2.' de étho-nqé, costumbre y noción 
ó inteligencia.— rV. Dios, Etica, y Noci(m. — Otros derivan Alheñé de ajio 
' tou athrein, ver, discernir. — Mitologistas hubo, por fin, que, fundados en 
que Minerva nació armada, dijeron que esta diosa no necesitó nodriza, y 
que por ende fue llamada Athéné, por Athélé, c. de la alfa privativa, y del 
verbo thélazein, criar, amamantar; esto es, la no-amamantada, 

Atenas (como Ampári«8, Londres, Paris, y otros nombres geográficos), 
tiene terminación plural, por constar dicha ciudad de dos partes principa- 
les (el Acrópolis 6 ciudad alta, elevada, y el Catápolis 6 ciudad baja), se- 
paradas una de otra por una muralla, asi como otras ciudades se hallan di- 
vididas por un rio, etc. Atenas podría suponerse, pues, también c. do la a 
privativa, y del verbo teinó, yo tiendo ó pongo tenso: esto es no-tema, no 
corrida, sino cortada ó partida. — Sea cual fuere la verdadera etimología de 
Atenas, ó de Athéné, hé aquí sus 
D. y c— Ateneo (uombre propio de hombre, célebre gramático apellidado 
^ el Varron de los griegos), kteneo (lugar de reunión de los retóricos, filó- 
sofos, artistas, etc.), Ateniés a. de Ateniense, etc. — V. Ática. 

Atiea. Attica: del g. akté, ribera, playa. País de la antigua Grecia, que 
se extendía por el litoral, y cuya capital era Atenas (V.). 

D. y c.-*iá/tcMmo (finura, delicadeza, gusto propio y peculiar de los ate- 
nienses). Ático (ateniense), etc. 

Atlac. Atlas, atlantis: del prefijo g. a, que aquí tiene valor aumentativo, J 

y de talad, tlaó, ^osteilfer. Nombre de i\n gigante, uno de Tos Titanes, do- 
tado de tanfá fuerza que sustentaba sobre sus hombros el Cielo. 
^ D. y Cr.-— Atlantes (cslátuas de hombres que, á la manera de Atlas, susten- 
tan los arquitrabes de las obras). Atlántico (mar, ¡sIü), Atlas (nombre dado á 
la primera vértebra del cuello, porque, á la (nanera del gigante Atlas, sus- 



1 



Um 



— 204 — 

tenta hi cabezu);» ÁUa$ (cordillera de montes dcl.Africa), Atlas (colección 
de mapaSy con alusión á la fábuta^del gigante Alias), etc. 

AUetai Athleta: del g. athlélés, luchador, combatiente, d. de aethlos, 
athloSf combate, — Los atletas eran los hombres robustos y ejercitados en la 
gimnástica^ que combatian en las justas y en los juegos públicos de la an- 
tigua Grecia. 

Atros. Atrox, alrocis: esta voz h, según los etimologístas antiguos, sig- 
nificó primeramente crudo, y vino del g. atrox, atrógos, c. de la a priva- 
tiva y de trogó, yo como, yo trago; esto es que no sirve para tragar, que iio 
es bueno para comer.— Otros la d. de la a prívaliva, y del g. trein, temer : 
como quien dice sin-miedo, que no teme á uadie.—Y otros, por últinio, la 
d. de trux, ó mas propiamente taurox, torox (sinónimo de torvus, torvo), 
que signiíica feroz, terrible. 

Los etimologistas modernos, tal vez con mayor acierto, d. el 1. Atrox de 
ater, negro, y de ox (co^), desinencia en la cual hxócs sustituye la jp^t Ó sea 
la ps (^), así como en ocultis, el ojo, la letra c sustituye á la p del g. o^, 
ops.— 'Atrox, romanceado en Atroz , siguiíicaria , pues, el ó lo que tiene el 
aire nearo, triste, siniestro, funesto amenazador, pasando luego muy na- 
turalmente. á las connotaciones extensivas de feroz, terrible, cruel, y por úl- 
timo á las de vehemente, fuerte, enérgico, inflexible, así eq buena como (en 
mala parte. 

Aula. Aula: en g. aulé, corte, palacio, de algún príncipe soberano: y pos- 
teriormente la sala donde en las universidades y casas de estudios se ensena 
al^^un arte ó facultad. 

D. y c. — Áulico, adjetivo que significa lo pcrtenecieüte á la corte ó pa- 
lacio, y también al cortesano ó palaciego. 

AunaenXatiwo, Augmentativus: adjetivQ verbal en ivo, formado de aug-^ 
mentatum, supino de augmentare, d. de augmen, voces todas de la baja la- 
tinidad. — ^V. Autor. 

Llámanse aumentativos los nombres (sustantivos ó adjetivos) que aumen- 
tan la significación de los positivos. — El 1. apenas tiene formas aumentati- 
vas, como no sea el o, onis (V. on, ona, en la Tabla de las desinencias), en 
los sustantivos, yelor, us, tus, de los comparativos. — Del o, onis, I., ha sa- 
lido el on castellano, que es como la base de todas las desinencias aumen- 
tativas, y que corresponde al one de los italianos. Nuestras desinencias au- 
mentativas son acó, acho, ancón, arron, azo, eton, on, ote, etc. 

A la idea de aumento connotada por medio de estas desinencias, casi siem- 
pre j^a anexa la idea accesoria de desproporción, tosquedad, fealdad,, extra- 
vagancia, burla ó despreció. Asi es que los aumentativos no tienen cabiífa 
en el lenguaje elevado ó serio: casi todos ellos son de tmp^/eccion.— Véase 
Diminutivos. 

De algunos aumentativos forma el castellano bi-aumentativos, d aumenta- 
tivos derivados, como de picaron, pwaronr-azo, etc. 



— 205 — 

% 
. t 

Son afines de las desiiiencias aumentativas las colectivas, como ada; árioy 
orióy etc., y las abundancíales/,v. gr. oso, u^o, etc., porque hay realmente 
afuiidad entre la idea de aumento y las de colección ó abundancia. — Y. 

SUFBRLATIVOS. 

Auitro. Áuster: del g. awd, yo seco, yo abraso. Viento que sopla del 
mediodía ó del sur. 

D. y c— Austral ( meridional ) , Australasia , ó sea la Nueva Holanda, 
nueva parte del globo terráqueo situada en las vegiones australes. 

Autóctono. Del g. autos, sí mismo, y chthón, tierra, país: esto es, de la 
misma tierra, del mismo país, indígena. — Autóctonos llamaban los griegos 
á los primeros iiubitantes de un país, para distinguirlos de los pueblos que 
habían ido de otra parle á establecerse en él, ya por tolerancia, ya de re- 
sultas de la conquista. Los pueblos antiguos, y sobre todo los atenienses, 
tenían á mucha gala el pasar por autóctonos. — V. Aborígenes é Indígena. 

Llámase lengua autóctona de un país la primitiva del mismo, ó la que ^ 
hablaban ó hablan sus habitantes autóctonos ó primitivos. 

Autómata ó Autómato. Del g. automatos, espontáneo, voluntario, que 
obra por sí, c. de autos, sí mismo, y maó, desear, querer. — Autómata se 
llama una máquina que tiene en si misma el principio de su movimiento, ó 
.que imita los movimientos de los cuerpos animados: y también se llama 
autqmata la persona estúpida, que habla, opina ú obra, como una máquina, 
sin voluntad propia. 

- Autor, Auotor. Auctor: de augeo, auges, augere, auxi, auctum, aumen- 
tar, agrandar, acrecer, hacer mayor, en g. auxó, auxeó. Augere tiene por 
frecuentativo auctare; y en la hoja latinidad se usó también augmentare. — 
De augere nace igualmente auxiliari, auxiliar, esto es aumentar las fuerzas. 

D. y c. — Los á. Auctoridad y Auctorizar, Auge, los a. Augmentacion y 
Augmentar, Aumentable, Aumentación, Aumenta dor, Aumentar, Aumen-' 
tativo (V.), Aumento, Autoría, Autoridad, Autorización, Autorizar, Auxi- 
liador, Auxiliar, Auxiliatorio, Auxilio, Desautoridad, Desautorizar, Olor 
y Otoria (voces forenses a.). Otorgar (del 1. auctoriare, conceder, prome- 
ter ó estipular con autoridad pública), y siife derivados. 

Avaro. Avarus: voz,c, de aveo, avere, desear con ansia, codiciar, j* ees, 
asris, bronce, plata, metálico, moneda: equivale, por consiguiente, á. avidus 
cBris, ávido de dinero. Sin embargo, hay entre avarus y avidus la diferen- 
cia de que el primero economiza demasiado, ama la posesión y se priva de 
todo lo que cuesta algo; y el avidus no hace mas que codiciar, desear con 
ardor, desear siempre mas, amar la ganancia, y no lijarse en lo que no 
produce. 

D. y c. — Avaricia (como quien dice aviditas ceris), Avariciar (a., desear 
con.aváricia). Avaricioso, Avarientez (a. de Avaricia), Avariento, Ávida- 
mente, Avidez, Ávido (todos formados del verbo I. avere, codiciar), etc.— 
V. además Estimar. • , 



— 206 — 

t. Del g. axioma, dignidad, autoridad^ d. de axiqs, digno, úpre- 
ciable; y no del t. axis, formado del g. axón, eje, como dicen algunos, fun- 
dados en que 1 os axiomas son como los ejes sobre los cuales se mueven y gi- 
ran todos los conocimientos humanos. 

Asar. Dicen uno^ que esta voz se compone del I', as, assis (moneda de una 
libra, el punto número uno), formado del g. heis, ais, as, uno^ y de la desi- 
nencia despeíctiva ard : y otros dicen que vierte del árabe asar , que sig- 
niGca dificil, ó de zar, tzafd, que significa apretado, fatal, inevitable, etc. 

D. y c. — Aciago, Azararse, Azaroso, etc. 

Ázimo, del g. a, sin, y zymé, levadura, fermento: sin-levadura. — Se 
llama así el pan cuya masa no lia fermentado, el p^n sin levadura ; talcomo 
el que comieron los israelitas en su huida de Egipto, por no haber tenido 
tiempo de preparar debidamente la masa. En memoria de aquella huida ins- 
tituyeron después una fiesta en la cual no comian mas que pan ázimo; j hoy 
se llaman panes ázimos los que comen los judíos en^su Pascua. 

AxuL Del árabe ó del persa lazurd, azul, piedra azul. 

D. y c. — Azulado, Azular, Azulear, Azulejo^ Asujienco, Azúlele, Azulino, 
Azur, Lapislázuli, etc. — Dicese, sin embargo, que Azulejo no,es de. esta 
familia^ sino que vino del árabe ázzalujo, especie de ladrillo pintado y vidría- 
lo, d. del verbo zallaja, que signiGca estar liso, escurridizo. 



B 

Babel (torre de). Babel : del hebreo babel, que significa confusión. 

D. y c. — Babilonia (de babel, ó de Bel, Beel, Belo, Baal, Beleño, (fue 
significa Dios, señor, señor poderoso, y era la mas alta divinidad de losíjabi- 
lonios), -ffa6i7ómco, -ffa6t/omo , etc. 

Báculo. Del I. baculus y baculum, palo , cayado, bastón. 

D. y c. — Imbécil (del 1. imbecillis , c. de in y bacillum , diminutivo de 6a- 
culum , como quien dice sine-baculo , sin bastón , sin apoyo) , Imbecilidad, 
Vacilación , Vacilar (de vaciílare, por bacillare , no estar bien seguró, por 
falla *de ftácu/o ó de apoyo), etc. 

Bachiller. Bachalarius, mejor que Bacchalaureus 6 Bachalaureus. oDe 
qué se derive el nonjbre de Bachiller (dice el P. Terreros) es difícil decidirlo, 

habiendo siete y ocho pareceres diferentes » : pero no indica mas que uno 

de estos pareceres , y es el vulgar de que baccalaureus está c. de bacca, ba- 
ya, y laurus, \aure\ , presuponiéndose (como dice Covarrubias) que antigua- 
mente sa confería la investidura del bachilleradgo ó grado de bachiller ci- 
ñendolas sienes del candidato con una corona de laurel, estando pendientes 
en él sus frutillas , bayas, ó 6acas, como se decía en castellano antiguo." 

Parece que el verdadero origen de la voz bachiller es la francesa bachelier^ 
contracta debaschevalier, bajo caballero, sota-caballero, caballero de un ór- 



— 207 — 

den inferior. En el origen de lax^abaileria se conocían ent'rancia dos clases 
de caballeros : los bannerets 6 ¡ehs de 6a72m'ére ó bandera, y los bacheliers 6 
bas-chevaliers. Estos últimos se calificaban así^ porque no teniendo suficien- 
te número deyasallos, ni siendo bástanle ricos para tomará sus órdenes y 
mantener á sus- eipensas 50 lanías ó mesnaderos , servían bajo la depen- > 
dencia de un banneret,— Como los nobles llegaban de muy jóvenes á ser ba- 
cheliers, se extendió este nombre á significar en general mozo, joven, man- 
cebo, etc. — Per último, la universidad de París, y sucesivamente las demás 
^le Europa, admitieron en el lenguaje académico la denominación del título 
militar ó déla dignidad de bachelier,\hmmáo bacheliers,4 bachilleres, á los 
estudiantes que babian sufrido uno ó dos exámenes, sin ser todavía docto- 
res. Se dividían en simplices, cursores y formatiy y ocupaban la categoría 
intermedia entre los doctores y los principiantes, asi como los bas-chevaliers 
eran inferiores á los bannerets, pero superiores á los escuderos. 

Tal es el origen de la voz bachiller, origen á mi entender mas plausible 
que el vulgar de bacca y laurus; — que el de baculi 6 baeilli (bastones ó bá- 
^ culos con que se ejercitaban en la esgrima los jóvenes de la nobleza); — que 
el de vassa/am;— que el de bachanks;—q\ie el delarmórico baghel (mozo, 
joven) ;— y que el que le señala Puigblanch, y se encontrará en el artículo 
Licenciado de este Diccionario. 

D. y c. — Bachilleradgo (a., por él grado de bachiller), Bachiller amiento, 
Bachillerear, Bachillerejo , Bachilléria , etc. 

Bagatela. Del italiano bagatella, formado de t7a^a¿¿tno , moneda de ín- 
iBmo valor, equivalente á nuestro dinero antiguo. — Los franceses derivan 
su equivalente bagatelle, de bague, sortija, anillo de metal , suponiéndole su 
diminutivo. Barbazan hace venir 6a^aíeí/e del 1. vagari, vagus , vacuus ; ^ 
no falta quien quiso sacar su origen del árabe baivathel. 

Bajá. be\i{ircoj)axá,ú.áepax, la cabeza. Otros lo derivan del árabe 
pa-cháh, vice-rey ó vi-rey. Mas fieles á la etimología, los franceses escriben 
pacAa.—Antiguamente daban en Turquía el nombre de bajá á los jefes su- 
periores del ejército y á los gobernadores de las provincias. Los signos dis- 
tintivos de los bajas eran unas colas de caballo que llevaban delante de eUos 
unos criados. Había bajas de dos y de tres colas. — Bajá es hoy un título de 
honor qvte se da á las personas de alta clase , aunque no obtengan mando ni * 
gobierno. 

Bala. La bala e^ ufía bola para cargar las armas de fuego. Generalmente 
se cree que bola ^bala tienen una misma etimología, que es del g. bolos, en 
\.jae(us,é\ acto de arrojar y la co^a arrojada , ó del verbo ballein, — V. Ba- 
I.LBSTA. — Pero Cabrera dice que bala viene de pella, que era como se dccia 
antes ; y que peiha se formó del 1. pila , pitee, bola , globo , cuerpo esférico ó 
globoso. Sin embargo, Govarrubias d. pella del L pellere, impeler, impulsar; 
y |)or otra parte conviene ten«r presente que pella pudiera venir quizás de 
pilum, jabalina , venablo , lanza arrojadiza^ que usaban las legiones romanas, 



— 208 — 

lo cual también acercaría mucho el nombre castellano pella á la familia eti- 
mológica de ;jc//ertf, eng. püllein, y quizás á la de 6a//em.-ry. Bula y Palas. 

Baladí. — V. PROPALAR.^ 

Balanza. Del 1. bilanx,c. ¿tíbis , dos, y lanx, plato: como quien dice 
úos-platoSi dos plalillos.^El lanx érñ, entre los romanos, una vasija ó plato 
mas ancho y menos hondo que hfotitia ; psta se usaba para cocer ó servir el 
pescado y las salsas, y el lanx se usaba para el cocido y los asados.~<-Tam- 
bien se usaba en los sacriflcios una especie de lanx ó bandeja. 

D. y c,'— Balance , Balancear, Balancero y Balanzario , Balancín, Con^ 
trabalancear, etc. 

Baldío (adjetivo). Viene del 1. validiis, adjetivo verbal de valere, estar 
sano, fuerte. Válidos, como quien dice aptos, valientes ó que valen', llama- 
ron los antiguos á los mendigos que podiaD trabajar y se dabají á la holganza. 
De valido, conmutada la t? en 6, y anteponiendo la d álat, sale baldío. 

D. y.c— De ahí el ñ. Balda (cosa de poco provecho), á la Balda (des- 
cuidada ú ociosamente). Baldado (lo-que no pue()e hacer su i)ricio , y tam- 
bién lo que se da de balde). Baldar, en 6 de Balde (en vano, sin precio al- 
guno), Baldío (el campo que huelga, que no se labra). Baldón (la rcpren*- 
sion que se da al pordiosero baldío) , Baldonar, Baldonear, Baldono (adje- 
tivo a. quesignifica barato, de poco precio), etc., etc. 

Baleares (islas). Baleares, Balearicce insulce, A la etimología de ^a/eo, 
nombre de\ civilizador y gobernador que cuentan dejó Hércules ea estas is- 
las, es preferible la que saca Baleares del verbo g. bailó, arrojar, disparar, 
por ia antigua destreza de sus habitantes en tirar piedras con la honda. — Las 
dos islas principales del grupo baleárico son Mallorca (Balearis major) y 
iíertorca(Baléarismínor). — V. Bala, Balí^esta, y Pála^ 

Baltafar. Ultimo rey de Babilonia, inuertp por los Persas , los cuales en- 
traron en aquella capital la misma noche del festín en que profanó los vasos 
sagrados del templo de Jerusalen (año 538 antes de Jesucristo). — Balthazar 
equivale á amo ó dueño del tesoro^ 

Ballena. Balcena : en g. phalaina, voz d., ségun Bochard, del fenicio, y 
que signiíica rey de la mar. 

Ballesta. Ballista : del g. bailó, ballein, arrolnr, lanzar, disparar, alcan- 
zar, herir, jacére , jaculari , immittere , projicere , ferire, 

D. y c. — De la pseudo-desinencía logia , del prefijo anfi y del verbo bailó, 
está c. Anfibología, vicio del discurso que consiste eti usar, lanzar, arrojar, 
palabras oscuras , equívocas, que tienen dos sentidos : Bala (V.), Balística 
(arte de calcular el alcance y dirección de los proyectiles, de las balas, de los 
cuerpos arrojados). Balón, Balota, Balotar, Balumba, Balumbo, Ballesta^ 
da, Ballestazo , Ballestear, Ballestera, Ballestería, Ballestero, Ballestilla, 
Ballestón, Bodoque (por baloque, del g. bailó). Bodoquera, etc.. Desemba- 
lar, Embalaje, Embalar, etc. , Emballestarse , Emblema {y.) {Problema (de 
proballó, yo propongo, echo por Selanle, c. i^balló), Problemático, etc. 



— 209 — 

Bamfb. Eü francés y en catalán banc, y en italiano banco. Del bajo I. batí- 
cus, por scamnumfó, tal vez mejor; del alemán bank, que significa lo 
mismo. 

D. y c— Banca , Bancada ^ Bancal , Bancarota (del italiano banco rollo, 
porque en Italia cada comerciante ó banquero tenia su banca ó banco en la 
plaza de los cambios^ y cuando era desgraciado en susnegocios y se declara- 
ba fallüo 6 en quiebra, haciendo cesión de sus bienes á los acreedores, rom- 
pía, ó le rompiañ , el banco que tenia en la plaza , y que era como su escri- 
torio ó mesa de despacho). Banquero, Banqueta, Banquete, Desbancar, etc. 
' Banda y Biindo. Del sajon&an, banñ,band, ben, bend, que significa 
lazo, vinculo , banda, formó el bajo latín bandum , añadido el sufijo um , que 
significa muestra ó porción de alguna pieza de una tela cualquiera, mas larga 
que ancha. De la misma voz radical se formó también bannum, con la signi- 
ficación de publicación, pregón, edicto, bando, y, por último, la de destier- 
ro. Tal es el origen de las voces Banda y Bando , las cuales han producido 
los siguientes 

"D. y c. — Abandalizar a. de Ahanderizar, Abanderar , Abandono (V.), 
^Bandada, Bandado (a. : loque tiene bandas ó listas), bandeado (listado), 
Bandejar (a. : hacer ó sustentar bandos), Bandera, Banderela, Bandería, 
Banderilla , Banderillear, etc.. Banderizar, Banderizo y su a. Bandero, 
Banderola, Bandido y su a. Banido (pregonado por delitos). Bandín, Ban- 
dir (a. : publicar 6ando contra algún reo ausente con sentencia de muerte en 
su rebeldía), Bandita (diminutivo de banda) , Bandolero, Bandosidad (a. 
de bandeó parcialidad), Contrabandista, Contrabando , ele, , Desbandarse 
(dejar y desamparar, los soldados las banderas), etc. 

Bárbaro. Barbams : en g. Barbaros. El nombre bárbaro es de formación 
onomatopéyica, ó d. de bar-^ar, onomatopeya con que los griegos denomi- 
naban á los extranjeros que chapurraban su idioma, ^árdaro,' pues, en el 
fondo equivale á extranjero; y esta es la acepción que le dieron los griegos y 
los romanos, y la que, según parece, tiene también en el sánscrito. El pri- 
mití|(» bar,^ dicen los «ruditos, significa palabra, y bar^bar indicaba el que 
pronuncia palabras desconocidas , el acto de hablar una lengua que no en- 
tiende. Principio quidem, dice Estrabon,per onomatopeyam Barbari appe- 
llati sunt, qui difficultef, asperé duriterque verba pronuntiant ; ut bloesos 
^uoque el baleos latiné dicimus. 

Establezcamos ahora la diferencia entre bárbaro y cruel, en 1. barbarus y 
crudelis. Barbarus, nombre dado á todos los que eran extranjeros, 6 no grie- 
gos , ni f^manos, es opuesto á civis, ciudadano; y como los bárbaros estaban 
generalmente menos adelantados en civilización que losjromanos, bárbaro 
pasó á significar lo opuesto de humanus, esto es inculto, grosero, ó ignoran- 
te , opuesto á doctus; y, por último, el que habla mal, opuesto á disertus, 
diserto. El cruel , crudelis, es el que no tiene piedad, ni compasión; el que 
se.complace en hacer sufrir á sus semejantes. Uno es barbarus por su origen, 



_ 210 — 

por sus costumbres, por su falta de cultura intelectual, por su idioma;^ el 
érudelis lo es por inslinta, por mala índole. — Y. Cruel. 

D. ye. — Bárbaramente f Barbarazo f Barbaresco (adjetivo a.), Barbaria 
a. de Barbarie, Barbárico f BarbaMad, Bar.barismo (locución viciosa, ex- 
tranjera á la lengua ¿n que se haWa), Barbarizar, Barbaroíe, etc. 

Barcelona. Barcino, Btírcinona , Faventia, Prescindiendo de la etimolo- 
gía dé sonsonete Barca-nona (novena barca), y de otras no menos insoste- 
nibles, parece que esta ciudad tomó su nombre de Amilcar ^arca, general 
cartaginés que la fundó ó la amplió. — Los romanos la favorecieron hacién- 
dola coIon¡a[inmune ó exenta de tributos; y de airí er nombre de Faventia. — 
Barcino, onis, es su nombre latino mas puro ; pero los godos mudaron su de- 
clinación, deduciendo Bardnona, m, del ablativo barcinone^ De Bafcinona 
viene, pues, el di^mV Barcelona, — El Sr. Puigblancb, en un escrito que 
por desgracia no lia llegado á publicarse, ofreció dar el verdadero origen del 
nombre de Barcelona, hasta aquí no acertado de mil leguas (dice) , aunque 
muy buscado, y aunque está muy á la mano y á la vista dé cualquiera. 

D. y c— Barcelonés {q\ n»tural de Barcelona é lo perteneciente á esta 
ciudad). 

Bario. Baryum : del g. barys, barus, pesado , grave , d. de baros , pesa- 
dez, peso. Metal descubierto, en 1807, por Davy, y que se encuentra en la 
naturaleza en combinación con el oxígeno , y con los ácidos sulfúrico y car- 
bónico. 

D. y c.-^Barita, Barítono (de barus, pesado, grave, y tonos, tono : voz 
media entre el tenor y el bajo), Barómetro (de baros, peso , y metron , me- 
dida : ínstmmento para medir la presión y gravedad del aire), etc. 

Barrabás. Judío sedicioso y homicida, seüenciado á ifiuerte, pero á quien 
Pilatos, en uso de Ja costumbre que habla de hacer gracia á on criminal por 
los dias de la Pascua > indultó con preferencia á Jesucristo, á ruego de los ju- 
díos. — Barrabás vale hijo del oprobio, de la vergüenza. 

D. y c. — De Barrabás se cree derivado ^arra6a5ada (travesura grande, 
acción atropellada), aunque esta voz pudiera considerarse también co|po de 
formación onomatopéyica. 

Bartolomé, Bartolo. BartholomcBus : nombre propio tomado del hebreo, 
c. de bar, hijo, y Tholomai, Tolmaé, el que suspeúde las aguas, Dios : esto 
es, hijo de Tolmaé , hijo de Dios, don de Dios, etc. — Otros creeií que equi- 
vale á hijo de la mesura ó compostura, como si dijera la misma modestia, el 
modesto por antonomasia. 

Abreviado , y como diminutivo , de Bartolomé es el nombre Bañólo, 

Bafílifoo. BasUiseus : en g. basiliskos, reyezuelo, regulus, pequeño rey, 
formado de ba^ileus, rey. 

D. y c— Basílica (palacio ó casa real; iglesia magnifica, templo principal), 
Básilicon (ungüento amarillo, así llamado, por sus regias ó excelentes virtu- 
des), Basilio, nombre propio, etc, ^ 



— 211 — ^ 

BaHardo. Én italiano bastardo, en francés bastará, bátard ,en catalán 
bastará f borá. Unos dicen que del I. buráus (el lujó de yegua y asno) se for- 
mó buslardOf bastardo; el P. Guadix deriva bastardo del árabe baxtatidú 
(e! que quisiéredes); y oíros lo sacan del ükmm.boes-art (de mala ralea^ de 
mala manera). — V. Espurio. , > 

D. y c. — Abastardar, a. de bastardear, Baslaráia, etc. 

Baúl. «Gomo badul, del g. bados, que es el camino , y badizó, caminar^ 
de donde dice el 1. vaáere y vadum, porque esta forma dei)aúles fue insti^ 
tuida parra camino.— La misma fue la invención mas antigua de ios Cofres, y 
asi se dijeron de cen^erre, que es llevar consigo (com-ferre ,ferrt-cum).n 
(Dr. Rosal.) — Sin embargo, otros sacan baúl del verbo I. baiulare ó baju- 
lare, llevar acuestas, á las espaldas; y otros lo creen tomado del francés 
bahut, formado del alemán behalten, behulen, guardar, encerrar. 

D. y c. — Bauliilo , Embaular, Desembaular, etc. 

Bautiflmo. BaptUmus : del g. baptismos , inmersión , derivado de baptó, 
sumergir. • 

D. ye. — Anabaptistas, Bateo, Batista, Bautismal, Bautista, Bautisterio, 
Bautizar, Bautizo, Rebautizante (Kmhn^úsiBÍ) , Rebautizar, etc. 

Beduino. Del árabe bedevi, que significa hijo del desierto. 

Belloysu»a.Bel y Bellido. Del I. &6¿/o , ablativo de bellus,que es un 
duninutivode benus, forma antigua de bonus, bueno ^ que todavía subsiste 
en el adverbio bené (bien). 

El 1. bellus equivale á bonito, y denota el grado mas inferior de I9 hermosu- 
ra : el grado tnasalto de esta , la belleza en su perfección , en su esencia , en 
su idealidad, lo expresaban los I . por el adjetivo pulcher. La cualidad de 
bello exteriorizada, ó considerada bajo el punto de vista de la forma exte- 
rior, se traducía por los adjetivos speciosus y formosus. De este último sa- 
lió nuestro hermoso, — V. Forma. 

D/y c.'—'Belleza , Bellísimo , Embellecer^ ele, 

Benjamin.. Benjarnin, Benjaminus : duodécimo y último hijo de Jacob y 
de Raquel, nacido en Belén hacia el año 2297 antes de J. G. Su madre, que 
murió del sobreparto, le llamó, al nacer, Ben-oni^ que significa hijo del dolor, 
nombre que Jacob mudó luego en el de Ben-imini, que en hebreo equivale á 
hijo de los dias, de los viejos días; para deno4ar que el Gielo sé lo habia con- 
cedido en edad muy avanzada. Por esto, y sin duda también en memoria de 
. Raque), profesó Jacob singular cariño á su último hijo ; y aun hoy Benjamin 
se toma como equivalente á bien amado^ liijo querido, iiijo predilecto, etc. 

Berengana. Meíongena (sohimín) : delpersa badengen, badengena,qxie 
los árabes convirtieron en albadengena, el castellano en berengena, el francés 
en aubergine, y el catalán en alberginia, esberginia y berginia, 

Bergamoia. Especie de pera fina y muy jugosa, así llamada por haberse 
traído de Bérgamo (Lombardía), Pero Ménage^y Du Perron dan á esta toz 
un origen turco, pues de Turquía^ por Italia, nos vino la Bergamota. Dicen 



— 212 — 

que se c. de beg, sefior, y armof, pera: esto es, pera del Señor, — Roquefort 
dice que viene del árabe begarmoudi, c. de beg, bey, señor, rey, y armoud, 
pem: esto es, pera del rey, reina de las pei:as. 

D. y c. — Bergamasco (el oalural de Bérganio, y To perteneciente á esta 
ciudad) y Bergamote 6 Beigamoto (árbol que da la* bergamota). 

Beriii|bé ó Barnabé. Bamabos, Bamabif^ Nombre propio de uno de los 
santos apóstoles. Compónese del hebreo bar, ber^ hijo, y del ver|)o naba, 
profetizar, vaticinar: esto es, hijo del profeta. Otros dicen que Bamaba 
equivale á hijo de consolación, lleno de consolación, bueno para consolar. 

Bernardo. Bemardus : de la raiz gótica bern, 6 del angio-sajon beom, 
joven , guerrero, héroe, y hard ó heard, duro, cruel , osado. — Otros dicen 
que la etimología de este nombre propio es del alemtin beer, oso, y kart, 
genio, fuerza, valor. 

D. y c. — Berna (ciudad de Suiza que tiene unos osos en sus armas), Ber- 
nal, Bernar, Bemald, Bemaldo y Bemalt (a. de Bernardo), Bemáldez (liijo 
de Bornaldo ó Bernardo, nombre patronímico, hoy apelliik) de familia), 
Bernardino 6 Bernardo (adjetivos), Bemés (pcrleneciente á la ciudad de 
Berna), etc. 

Biblia. Biblia: del g.. biblos, biblion, libro : el libro por excelencia , por 
antonomasia. ' -i' : 

D. y c. — Bíblico, Bibliografía, Bibliógrafo, Bibliomancia, Bibliófilo, Bi- 
bliopola (librero), Bibliótafo (de biblos y taphos, tymba-, el que no presta 
sus libros á nadie, teniéndolos encerrados como en una ivanh^i), Biblioteca 
{ihéké, en griego, significa ca/a, cajoñpara guardar), Bibkotecario, etc. 

Biftek^ mejor que Bistec. Corrupción del inglés Beef-steak 6 stakeyC, de 
beef, buey, y steak, tajada, lonja: tajada de buey ó de vaca,tisada en las par- 
rillas.— V. Kosmp. 

Bitietto (ano), y su a» Bifeitíl. Bissextus, Bissextilis, El año civiL fun- 
dado en la duración del curso eclíptico ó zodiacal del sol, consta ^365 
dias; pero en realidad el sol emplea en recorrer la eclíptica 3G5 dias, 5 horas, 
48 minutos^ 49 segundos y Vio de segundo. Este exceso del año solar ó astro- 
nómico sobre el civil da cerca de un^ día mas cada cuatro años. Por consi- 
guiente, todos los años cuartos han de tener 366 dias, ó cerca de un día mas 
que los tres que les han precedido y que los tres que les siguen. Estos años 
cuartos son ínícrca/arcs ó embolismales (V.^Embléma), porque lljvan inter- 
calado un dia mas; y como este dia se intercaló ó añadió después del 24 de 
febrero, dia sexto antes de las calendas de marzo, según el modo de contar 
de los romanos {sexto kalendas Martii); y como el dia añadido se dijo 6ts- 
sexto kalendas Martii, 6 dos veces sexto antes de las calendas de marzo (V. 
Calendas), de ahí el llamar también bisiesto ó bisextil al año que ofrecia esta 
particularidad. 

Pero Julio César (que es quien dispuso esta reforma el año 46 antes de J. C.) 
contó por 6 horas cabales (que efectivamente hacen 24 horas, ó un dia ente-^ 



— 213 — 

ro, cada cuatro aHos) el espacio de tiempo que no es mas que de 5 horas 48 
miuutos, etc. Esta falta de exactitud en la cuenta llegó con el tiempo á pro- 
ducir un exceso de diez dias ej^ el calendario, resultando anticipados los 
equinoccios, mal señalados los novilunios, y trastornada , por consiguiente^ 
la celebración de la Pascua y demás fiestas movibles. De alií la necesidad de 
otra reforma (que se llama Gregoriana, por haberla ordenado el papa Gre- 
gorio XIII), que se verificó en ÍS82. Consislió en quitar los citados seis dias 
al mes de octubre de aquel año, para lo cual el que habia de.ser 5 se contó y 
dijo i 5, suprimiendo los diez que se habían de contar entre el 4 y el i5; y 
para obviar ulteriores trabacuentas se dispuso que de cada cuatro años cen- 
tenares solo uno fuese bisiesto : así fue bisiesto el año i600, pero no lo fue- 
ron -iTOO y iSOO, ni lo será i900, siéndolo otra vez el de 2000 y no los tres 
centenares siguientes, etc. De este modo pasarán muchísimos siglos sin que 
el cómputo de los años discrepe sensiblemente de los movimientos celestes. 
— El presente año de i 856 es intercalar ó bisiesto; i 857, 1858 y 1859 serán 
años^ comunes; ^8^ será bisiesto, y no lo serán los tres que le siguen, etc. 

Bisono. Del italiano bisogno (en itaKanog'nse pronuncia ti), primera per- 
sona del presente de indicativo del verbo bisognare, necesitar ó tener necesi- 
dad. Hé aquí cómo adquirió bisoñó la signiticacion de soldado nuevo, y lue- 
go la extensiva de nuevo en general, inexperto, etc. «Pasando á Italia com- 
pañías de españoles (dice Covarrubias), y no sabiendo la lengua, la iban de- 
prendiendo conforme á las ocasiones; y como pedían lo necesario'para su 
sustento, aprendieron el vocablo bisono, que vale tanto como he menester, 
y decían bisoño pfi\n, bisoño carne, etc. Y por esto se quedaron con el nom- 
bre de bisoños.y) — bsiguiendo este origen, Torres Naharro, en una comedia 
titulada la Soldadesca, pone los siguientes versos: 

No es de oír, 

Parque si qaieren pedir 
De comer á una persona» 
No saben sino decir 
Daca el MsoñOt madona. 

Bisogno es también nombre sustantivo que significa necesidad; y de bisog-- 
fio, como nombre, sacan algunos el bisoño castellano, diciendo que dallán- 
dose el Gran Capitán muy apretado, en Italír, por falta de gente, después que 
le llegaron algunos soldados de España, empezaron los italianos á llamarlos 
bisognos, dando á entender que eran los necesarios para socorrer á su Ca- 
pitán ; y que luego se apodaron también bisónos todos los que llegaban de 
nuevo. 

D. y c. — Bisoñada y Bisoñería, 

dlatfemia. Blasphemia : del g. blasphemeót que se díc^ compuesto de 
blaptó, ofender, y fhémi, decir/ proferir: hablar mal, decir cosas ofen- 
sivas,— Y. Eufemismo. 



— Í14 — 

Blazquex. El hijo de Blasco, a. de Blas. -^fiomhre patronímico^ que hoy 
es apellido de familia. 

Bobo. En la tercera de sus filípicas contra Marco Antonio, finge Cicerón 
el nombre de uno que era tonto, necio y tartamudo, por todo lo cual le lla- 
maban 5am6a/i9. A imitación de este nombre dicen que formó iyi poeta dra- 
mático el de Bobo, y que igual origen tienen 5am6a y sus d. — Otros, y entre 
ellos Covárrubias, sacan Bobo del \,bos, bovis. — Otros, en fin, creen que 
Bobo viene de Baba, porque á los bobos seles cae la baba, abundando en 
pituita ó flema, etc. ' 

En el fondo tedas estas etimologías son verdaderas, porque la raíz común 
de todos los nombres citados es onomatopéyicá; es la B, la articulación mas 
dulce de todas las labiales. La ^ es un elemento radical comuna todos los 
idiomas, y miry fecundo, pues á él deben su formación las voces castellanas 
Baba, Babia, Babieca, etc., Balar, J5a/6Mcír (tartamudear), Bamba, Bam- 
barria. Bambochada , Bamboche, Bambolla, etc., Bé, Beso, etc., Bibir 
(a. dé Beber), Bobo, eic, Boca, Bocado, Bocina,eic.^ Bombo ^ Bú, Bur 
far. Buz, Buzo, etc. — V. además Bárbaro y Buet. 
• El mismo radical tienen las voces latinas Balare, Balbutire, Baubari, Bi^ 
bere, Boare, Bombire, Bombus, BucCa, etc., etc., y sus correspondientes ó 
análogus en todos los idiomas conocidos. 

Bochín ó Buchín anticuados.— V. Verdugo. 

Bolonío. Bononiensis : bolonio ó bolones es el natural de Bolonia, y sig- 
nifica también lo perteneciente á aquella ciudad de Italia. 

La frase metafórica y familiar es un bolonio, para dar á entender que uno 
es ignorante ó tonto, tomó origen de la opinión, sin duda mal fundada, de 
que los primeros Colegiales que vinieron del colegio español de ^o/oma sa- 
bían muy poco. . 

Borde. Del l. ora, extremo, /orilla,^ canto, cabo^ labio, de alguna cosa. 

D. y c. — Abordaje, Abordar, Babor (bajo-bordo, costado izquierdo de la 
embarcación, mirando de popa á proa) , Borcegm, Borda , Bordada , Bor^ 
dador, Bordar, etc., Bordear, Bordo, Borla (que otros derivan de bula, 
bulla). Desbordar, Desorillar, Estribor (de ííea?ín-6ord,. borde de la dere- 
cha, costado derecho del buque ,• mirando de popa á proa), Orilla, Ort- 
llar, etc.. Orla, Orlar, etc. 

Bóreas. Boreal: del g. bóreas, formado de boros, devorador : nombre da- 
do por los griegos, y los romanos sus imitadores, al viento del üotí^.'— Boros,* 
boreos, se d, de bora, pasto, alimento; y de ahí el 1. vordcc, voraz, y vorare, 
devorar, etc. 

D. y c,— Boreal (septentrional, del Bóreas, del norte), Boreasmas (fiesta 
que celebraban los ater\ienses en honra de Boreo, por haber derribado coa 
su soplo las máquinas bélicas deAgis, rey de Esparta, cuando sitiaba á 
Atenas), Devorador, Devorar, eic, Hiperbóreo (mas allá del Bóreas, en el 
mismo polo norte), Omnívoro (que todo lo devora, que come de todo), Fo- 
racidad, Voraz, etc., etc. 



— 215 — 

BoileiAr y sus a. Bocear y Bocezar. Del ]. oscilare, C. de os, la boca y 
citare, como frecuentativo de ciere, mover, conmover, agitar: esto es agitar, 
mover, conveler la boca. 7— Al romancear oscitare (que debió ser os%etar, 
6, por metátesis, ostezar) sé añadió una 6 eufónica inicial, y resultó hosle^ 
zar, después de haber pasado- por las formas bocear y bocezar. 

Os, oris, y bucea, bucees, se traduceh en castellano por boca; pero convie- 
ne saber que bucea es la cavidad de la boca, la .cavidad que se forma cuanJo 
soplamos ó cuando hinchamos los carrillos; y os es la boca considerada co- 
mo la parte déla cara por donde sale la voz. Os significa á veces, por sinéc- 
doque, el lodo de la cara, por ser la boca una de sus partes principales. Igual 
traslación de significado experimenta vultus (de videre, ver), que se toma 
muchas veces por facies 6 por el todo de la cara, en atención á que forman 
parte muy principal de ella los ojos. Bucea no tiene nunca la significación 
trasladada que se da á 0«.— V. Hocico y Oración. 

Botánica. Botánica: del g. botané, en 1. herba, yerba, d. de botos, ali- 
mento, que tiene por primera raíz el verbo 600, en 1. pasco,, paseere, pacer, 
apacentar, por cuanto los mas de los animales se alimentan de yerbas y ve- 
getales.— V. Ica en la Tabla de las desinencias. • • 

». y c. — Botánico y Botanista. 

Breve. 'Brevis el breve: en g. brachys, breve, corto, rápido, dé escasa 
duración. 

D. y c. — Abreviación, Abremador (el que abrevia; el que despacha los 
J?rey<?s pontificios), Abreviar, Abreviatura, Anfíbraco {\}ié de verso griego 
ó latino que consta de una sílaba larga entre dos breves), Braquigrafia (es- 
critura breve, arte de escribir por abreviaturas). Breva (higo temprano, 
ficus pr(Bcox,brevia poma, por la brevedad, dicen, con que madura y viene). 
Breve (buleto apostólico, así llamado por haber sido en un principio de corta 
extensión, ó porque se escribe y despacha sin las cláusulas mas extensas que 
contienen las bulas). Brevedad, Brevete (diminutivo de Breve) y también 
Membrete, Rreveza (a.). Breviario (libro del rezo eclesiástico que abrevia 
ó contiene en compendio todos los libros que sirven en el coro para el oficio 
divino; tipo ó carácter de letra que se u^a en la impresión de los Breviarios 
mariuales), etc. 

Bruno. Brunus, Bruno, onis; viene, al parecer, de brennus, célebre, ó 
de brunn, bruno, moreno, oscuro, castaño. — Hay quien le hace venir del 
. alemán braun, negro, moreno; — ó del 1. |)rttnMm, ciruela;— ó áQumbr<i, 
sombra.... . . - 

D. y c. — Brun y Brunet (apellidos), Rruneta, Brúñete, Bruno (adjeti- ' 
vo), etc. 

Buey y SUS a. Boy, Boe y Bue: este Último hacia el plural bueis. Del 1. 
bos, bovis, que hace el dativo y ablativo del plural bobus 6 bubus: en g. 
bous, boos. Nombre onomatopéyico, formado por imitación de la voí del 
buey: bou, bú, mú. Los latinos decían Boare, boar, de la voz del buey, y 



.-. 216 — 

también de la del oso. El castellano no tiene boar, pero tiene Miigir, del 1. 
mugiré, que se decía ¡igualmente del buey, del toro y del becerro. 

D. y c. — Beocia (de bous, y tusólos, oído), esto es oído de buey: país de 
la antigua Grecia cuyos habitantes eran muy estúpidos, estupidez que se 
atribuía al aire denso é impuro que. respiraban). Boa (los romanos llamaban 
boas á ciertas serpientes de gran tamaño que, según creencia popular toda- 
vía arraigada en Italia, iban á cbupar el pezón de la hembra del buey, 6 de 
la yaca). Boalaje, Boalar, Boato, Baezuelo (ó el boyero, buey faigido que 
se usa para la caza de perdices); Booles (signo ó constelación boreal que 
está después de ja Osa mayor bajando del polo), Bovaje (servicio que se pa- 
gaba en Cataluña por las yuntas de bueyes). Bovino, Bosforo (del g. bous, 
buey, y poros, paso : paso del buey, estrecho, canal que un buey puede va- 
dear ó pasar á ntaáo), Boyada, Boyal, Boyera ^ Boyeriza, Búbalo a. de 
Búfalo (en 1. bubalus, bufalus, en g. boubalos, d. de bous; especie de buey 
silvestre), Bucéfalo (V. Cefalalgia), Bucólica (del I. bucolicus, lo concer- 
niente á los bueyes, en g. boukolos, formado de ¿uctihis, boyero, pastor , 
(d. de ¿du5, y de kolon, alimento, pasto : se dice de la poesía pastoral, de la 
que trata de los pastores, ^e los rebaños, elc,),Bueyuño, Buglosa t(V. Glosa), 
Hecatombe (c. de hekaton, ciento, y 6ow5, buey: sacrificio de cjén bueyes 
ó víctimas), etc. — V. Vaca. * • 

Bula. Bulla: de bulliré, bullir, onoroatopey a del. ruido que haceel^gua 
cuando se calienta ó hierve. Bula ó bola es la ampolla ó burbuja que se le- 
vanta en el agua. En seguida se aplicó el mismo nombre, por semejanza de 
forma, á la bulla ó bola de metal con que se autenticaban ciertos documen- 
tos; y luego á estos mismos, ó sea á las Letras Apostólics^ que traen pendien- 
tes los sellos de plomo, ( n figura de la bulla de los romanos, etc. 

D. ye. — Bulario, Bulero, Búlelo (Breve de Su Santidad ó del Nuncio), 
Bulla, Bullicio, Bullicioso, Bullidor, Bullir, Burbuja (diminutivo,, del I. , 
bullula). Ebulición ó Ebullición, Rebullicio, Rebullir, etc. 

A estos- pueden añadirse Bola (que según Ménage se d. áe bulla), y sus 
d. Boliche, Bolo, Carambola, etc.; así como Abollar, Bollo, etc., que, se- 
gún Covarrubias, tienen el mismo origen. , 

Burgo. Del bajo laiíiniurgus, bergus, formado del g^pyrgos,purgos, que 
signiíiea torre. Otros opinan que burgus viene del alemán berg, montaña, 
que se iutrodujo muy tarde en el latin, y que en este idioma es femenino 
porque femenina es la voz germánica de origen. Barbazan pretende, aun-' 
que sin gran fundamento, que burgo viene de urd^.—Vegecio dice que 
bergus, burgus, significa castillo pequeño; y el Pp Guadix añade que ¿ur- 
go, en árabe, vale casa pajiza, y que los árabes pudieron tomar esta voz 
de los godos. — Los filólogos modernos creen que berg, borg, borgo, borough, 
bourg, briga, burg, burgh, burgo, burgos, eíc, no spn mas que eufonizacio- 
nes y vanantes del g. pyrgos 6 purgos (mudada la p en su afine b), que equi- 
vale á turriSf torre, cuya acepción de lugar, ciudad, castillo, etc., es por 



— 217 — 

8¡Déc(loqu6y fundada en que los pueblos ó lugares solían, y muchos suelen 
aun, tener una forre-para su defensa, en la entrada ó sobre la puepta. ' 

En b antiguo, burgo significó también aldea 6 población muy pequeña, 
dependiente de otra principal, y de aquí tomó nombre nuestro Burgo de 
Osma» Esta misma acepción tiene la vozfrancesa faubourg (de foris-burgus, 
burgo de afuera), que nosotros traducimos por arrabal, suburbio. 

D. y c. — Áalborg (lugar ó pueblo de las angm'las), Borgonovo (lugar nue- 
vo), Borgoña 6 Burgoña (reunión de burgos), Brandeburgo (lugar de los 
pinares), Burdeos (eu francés Bordéaux, burgo de las aguas), Burgalés y 
Burgueño (natural de Burgos ó perteneciente á dicha ciudad), Burgués (per- 
teneciente al bárgo). Burgos (capital de la provincia de este nombre), y de- 
más pueblos, aldeas, etc., que llevan este nombre, como el Burgo, Santa 
María del 5úr^o, Santrogo del Burgo, etc., etc.; Burgomaestre (de burgi- 
magister), Burgrave (conde, señor del burgo), Edimburgo (lugar de Odin), 
Estrasburgo {y,) y Lemberg (ciudad del león), Luxemburgo {áeLucili" 
burgum), Magdeburgo (lugar dé la doncella), Petersburgo (burgo ó ciudad 
de Pedro), Saltzburgg (logar de las salinas), etc., etc. 

Buiilis. El origen de esta voz (dice el Diccionario de la Academia, pri- 
mera edición) es dificultoso; pero parece que puede deducirse de un igno- 
rante que dándole-á construir estas palabras latinas In diebus illis, construyó 
diciendo In die, en el'dia; y no pudiendo pasar adelante, dijeron de él, ó él 
dijo de sí, que no entendía el bus-illis (busilis). 



Gd^ala. Del hebreo kabalah, formado del verbo kibbel, que significa re- 
cibir (aceiperé), saber, por tradición. En su sentido recto, cabala significa, 
pues, lo sabido por tradición, opinión trasmitida de padre á hijo; y trasla- 
ticiamente vale intrigaj negociación secreta y artificiosa, etc. 

D. y c— Cabalista (el que profesa el arte vano y ridículo de la cabala de 
los judíos). Cabalístico, etc. 

Cabeza. Del 1. capite (mudada ía j) en' su ofine 6, y la terminación He en 
eza), ablativo de caput, cabeza, que se cree formado del g. kephalé, que 
significa lo mismo. — V. Cefalalgia.— Hé aquí parte de la inmensa prole de 
esta voz radical. 

D. y c. — Acabar, Acaudillar, Anticipar (de antecaput), Cabecear, Cabe- 
cera, Cabeciancho, Cabecilla, Cabellera , Cabello {áe\ 1. ca-pillus, como 
quien dice capitis pilus, pelo de la cabeza), Cabellera, Cabelludo, Cabes- 
tro, Cabezada, Cabezal, Cabildo, Cabillo, Cabo, Caboral (ó Caporal), Ca-- 
botaje, Cadete (del bajo latín capitetum). Capacidad, Caparazón, Capataz, 
Capaz, Capelo, Capellán, Capellanía, Caperuza, Capilar, Capilla , Capi- 
llada, Capirote, Capiscol (de capul chori, cabeza del coro). Capitación 

Capital, Capitalizar, Capitán , Capitel, Capitolio, Capitular, Capitulo, 

i9 



— 218 .— 

Capucha, Capuchino, Catastro (de cap^dastro, de) bajo latin capitastrum, 
6 de la voz italiana capitastro, entabezamiento, formado de caput), Cau- 
dillo, Chabela (de capite), Chapa {q\xe, entre otras acepciones, ticoe' la de 
seso, formalidad), Chapeo, Chaperon, Chapitel, Chapucero (V.), Chapu- 
zar, etc., Decapitar, Descabellado, Descabezar, Encabellar, Encabestrar, 
Encabezar, Inacabable, Incapacidad, Incapacitar, Incapaz, etc^ Icfe (del 
francés chcf, cabeza , cabo), Occipital, Occipucio (colodrillo), Preciptcio, 
Precipitar, Precipuo, Principal, Principe (de primum capul, primera ca- 
beza). Recabar, Recapitular, etc., etc. — V. Captar. 

Gádís. Gadir, Cades, ium. La etimología, de este nombre geográfico es 
bastante oscura , como la de todos los nombres de las ciudades muy anti- 
guas. La etimología mas razonable, sin embargo, es la que saca Cádiz (ó 
Cáliz, como decian nuestros antepasados) de Gadir, voz fenicia que signi- 
fica plaza fuerte ó lugar cercado. Cádiz, con efecto, es una ciudad casi en- 
teramente cercada por el mar. — Fue el emporio principal del comercio du- 
rante la ocupación de España por los fenicios, ocupación puramente mer- 
cantil, como lo fueron también la de los griegos y la de los cartagineses. . 
D. y c,-^aditano (el babitanle 6 natural do Cádiz). 
Caduceo. Caduceum, que Lambino y otros hacen venir del g. kerukion, 
formado de kérux, kérukes, heraldo, legado, legados, legati , enviados , em- 
bajadores, porque entre los griegos los embajadores llevaban ei caduceo co- 
mo insignia de pnz.— El caduceo es una vara delgada , lisa y redonda , ro- 
deada. de dos culebras. Es la iusignia de Mercurio, quien, según la fábula, 
la recibió de Apolo en cambio de la lira que regaló á este. 

Caer y su a. Gader. Del 1. cadere cécidi, casum, caer, dar uiia caida. Los 
compuestos de cado, cadis, cadere, mudan la a en i breve, como decido, 
decidcre, excído, excidere, caer de, incido, incidere, caer dentro, occido, 
ocddere (esto es cadere ob, caer redondo, caer hacia adelante, morir), re- 
cido, recidere, recaer, etc. 

D. y c. — Acaecer, Acaso, Accidental, Accidente, Cadáver y su a. Cadá^ 
vera (de cadere, que los antiguos tomaban cou frecuencia por obire, interire, 
morir; pero Jauffret, con mas ingenio que exactitud, explica la formación de 
esta voz diciendo que se halla c. de las tres silabas iniciales de caro, data, 
vermibus, carne entregada á los gusanos), Cadavérico, Cadencia, Cadu- 
car, Caducidad, Caduco, Caduquez, Caedizo, Caedura, Caida, Caido, Ca- 
lavera (que a. se dijo Cadávera: los huesos, la parte mas permanente, del 
Cadáver)^ Cascada, Cascar, etc., Caso, Casual, Casualidad, Coincidir, 
Decadencia, Decaer, etc.. Deceso {a. ), Incidencia, Incidente, Intercadente, 
Ocasión, Ocasionar, Ocaso, Occidental, Occidente, Procidencia, Recaer, 
Recaida, Recidiva, Reincidencia, Reincidir, etc. 

Gain. Cain, Cainusí de una voz hebrea que significa adquisición, — Caín 
fue el primogénito de Adán y Eva. Mató á su hermano Abel (V.), y fue mal- 
decido por Dios. 



— 219 — 

Ciga. Capsa : en g. kapsa, estuche, cajíta, cl« de kaptein^ oculta , en- 
cerrar, guardar, etc. 

.D. y c.-— Cacerola, Cajetín, Cajon^^Casa (V.), Casaca (de casa, formado 
de capsa, y no de sagum yüe vestido ala cosaca), Casar (el conjunto de 
alguna^ casas), Casco, Caseoso (del 1. casearius, caseatus, cosa de queso), 
Caserío, Caserna, Casero, Casino, Casulla , Cazoleta, Cazuela, Desenoa^ 
jar. Encajar, Encajonar, Queso (V.), ñequeson, etc. 

Calambre. — V. Rampa. 

Galendai. Calenda: del verbo calare, en g. kalein, llamar. Los roma- 
nos denominaban dia de las calendas, ó kalendas, el primero de cada mes, 
que era siempre el primer dia de luna nueva. Uno de tos pontíGces meno- 
res juntaba en tal dia al pueblo en el Capitolio, y le enteraba de las Gestas 
y de tos sacrificios que debian celebrarse durante el mes, y le decia tos dias 
que hubian de trascurrir hasta las Nonas, repitiendo en alta voz Ja palabra 
calo, kaló (yo llamo), tantas veces cuantos eran aquellos dias. El dia de las 
Nonas era el quinto del mes en los meses de 30 días, y el séptimo en los 
meses de 3i. 

D. y c. — Calenda , Calendar (hoy fechar 6 datar), Calendario , Calen--' 
data (fecha). Conciliábulo, Conciliar, Concilio (de con^calare, llamar con), 
Chalan (V.), Iglesia (V.), Intercalar (V,), Irreconciliable, Reconciliar, etc. 

Galepino. Entre los estudiantes y los eruditos, y hasta en el lenguaje co- 
mún, se entiende por Calepino un diccionario latino. Este nombre común 
tiene por origen un nombre propio, según se verá por la siguiente noticia. 

Ambrosio (piros dicen Antonio) Calepino, ó de Calepio, era un religioso 
agustino que floreció á fines del sigla xv, y que tomó su nombre del lugar 
de Calepio (provincia de Bérgamo, en Italia), donde nació en i435. De aquel 
lugar eran señores los antiguos condes de Calepio, y de la estirpe de estos 
era Ambrosio Calepino. Este docto varón compuso un Diccionario de las 
lenguas latina, italiana, etc., etc., publicado por primera vez en Reggio 
(i 502, en folio), y aumentado después por varios lexicógrafos, como Passe- 
rat. La Cerda, L. Chifflet, J. Facciolati, y otros. Por una metonimia muy 
natural y frecuente, el Diccionario se llamó Calepino, del nombre de su 
autor; y por una nueva traslación ó tropo (ginécdoque) se impuso el nom- 
bre de un individuo ¿ la especie entera, llamando Calepino á todos los Dic- 
cionarios latinos. 

Ambrosio Calepino entró en la orden de los Agustinos en i45i, y murió, 
ciego, el 30 de noviembre do íMí. 

Galografia ó Caligrafía. Del g. kalos, belleza, hermosura, hermoso, y 
graphia, escritura. — Los calígrafos eran antiguamente unos copistas ó 
amanuenses que ponian en limpio y en l»ermosa letra lo que los wofam (no- 
tarios), en g. iachygraphoi (taquígrafos), hablan apuntado en notas ó borra- 
dores llenos de abreviaturas y de cualquier modo. Eran lo que los pendo^ 
lisias del dia. 



_ 820 — 

D. y. c*'-Caliope (bella voz), musa de la elocuencia y de la poesía he- 
roica, Calixto 6 Calisto (del g. kallistos, muy hermoso, superlativo de ka^ 
¿os), y demás nombres propios que empiezan por el pscudo-prefijo ó la voz 
callif cali ó cah^ como CalicrateSf Calimaco (bello, buen combatiente), 
Calimedes, Calislenes, Calisirates, etc.; Gala (V.), etc. 

Calvario. Calvario locus ó mons, el monte Calvario : traducción literal 
de la voz Golgolka, que, en hebreo y en siriaco, signiGca la parte de la ca- 
beza que se pone calva, Golgotha está probablemente formado del radical 
primitivo gal, eminencia, cerro, terxomontero, en 1. tumulus, — El Calva- 
riOy llamado por los judíos Cabeza-calva, era un montecillo árido, pelado; 
á corta distancia de Jerusalen, donde se ejecutaban las sentencias de muer- 
te. El Góigotá, que .vio verter sobre su calva la sangre impura de los mal- 
hechores, deslumhra hoy con su resplandor de gloria, porque allí se obró la 
salud y la redención del linaje humano: 

Hic Deus, Rex koster, ante sécula, 

OpEKATUS E8T SALUTEM IN MEDIO Tf BUS, 

como dice la inscripción que, grabada en una plancha de cobre, se lee en el 
hoyo (abierto en pena viva, de pié y medio de profundidad, sobre medio pié 
de diámetro) donde fue plantada la cruz ea la cual espiró el Salvador del 
mundo. 
Gama, Gamba, y Gamba. Voces castellanas a. quc signiGcaban la pierna. 

Calzas de buen paño en sas camas metiój 

dice. el ver$o 3096 del poema del Cid. 

Formáronse del 1. gamba, gambce, usado ya por Vegecio en la acepción de 
pierna, — Del mismo gamba salieron el francés jambe, gambade, etc., el ita- 
liano gamba, el catalán cama (pierna), gambada, etc. 

D. y c. — Cama (de dormir) y Camino, según algunos; Gambeta^ Gam" 
betear, Gambeto, Jamba, Jamón {ipOT jambón, i^ernil), ele, 

Gamaleon. Chamoíleon: del g. chamaileón, pequeño león, león reptil, 
que so arrastra; — ó, según otros, del g. kamélos y león, camello-leon, á 
causa de la corcoba de su lomo^de lo largo de sus patas y de la forma cónica . 
de la cola. — Es una especie de lagarto de varios colores, según donde se 
cria y las emociones que experimenta. Es muy tímido, y pesado para andar. 

Gamella. Camellia : planta de adorno ó arbusto del Japón, de donde lo 
trajo á Europa, á unes del siglo pasado, el P. (7ame/m, jesuíta, de cuyo nom- 
bre han tomado el suyo la planta y su flor. La especie mas conocida es la 
Camelia japónica; sus hojas son denticuladas y persisteales, y sus flores 
grandes, blancas y con un tinte rosado. Desde el año 1786, en que empezó 
á cultivarse en Europa, se han llegado á sacar mas de setecientas variedades 
de camelias dobles, que forman un ramo importante del comercio hortícola 
ó de jardinería. 



— 221 — 

♦ 

.Camello. Camelust en hebreo gamal, en caldeo gamala, en árabe mo- 
derno gimel, y en g. kamélos. De ahí el I. camelus, el castellano camello, 
que en lú antiguo se dijo también gamello, el italiano cammello, el catalán 
camelly y el francés chameau, voces todas derivadas, casi sin alteración , de 
los idiomas orientales. 

Camisa. Camisia : de cama, porque en camisa se duerme. Gamisias vo- 
camus, dice S. Isidoro^ qtwd in his dormimus tn c^mis, id esi in slraUs 
nostñs*' * 

Lü etimología de cama, por lecho, es muy incierta. —V. Cama. 
Entre los romanos> la vestidura interior equivalente á nuestra camt^a se 
llamaba suhucula (de mb y j acere) la de los hombres, é indusium la de las 
mujeres. Encima déla suhucula ó del indusium llevaban la túnica; y encima 
de la túnica llevaban los hombres la toga (prenda distintiva del ciudadano 
romano), y las mujeres la «ío/a, vestido de color comunmente blanco, con 
cintas ó tiras de púrpura y franjas en su vuelo. 

Can. Canis: del g. kyén, kynos, que significa el perro. — De can (en i(a« 
Jiano cañe, en francés cAien), que hoy es voz a., han salido los siguientes 
D. y c. — Canalla (a. de Perreria, conjunto de canes, de perros de caza, 
y, por traslación, la-gente baja, ruin j de malos procederes), Canicula, Ca- 
nicular, Canino, Cínico (mordaz y sin pudor, como los perros). Cinismo 
(doctrina y costumbres de los filósofos címcos; descaro, indecencia, etc.), ' 
Cinoglosa (V. Glosa), Cinosura (de kynos, y de oura, ura, cola; cola de 
perro; nombre que también se da á la constelación de la Osa menor). Matar 
can (nuez vómica; composición en que entra este fruto venenoso, y que se 
usa para mata'r los perros), etc. 

Canon. Canon: del g. kanón, regla, ley, medida, decreto, y, en sentido 
propio, el fiel de la balanza ó del pesiilo, ó el regulador de estos. Del sen- 
tido recto ha pasado cdnon, por analogía, extensión, etc., á varias acópelo^ 
nes mas ó menos metafóricas, según se verá por sus 

D. y C-. — Canonesa y su a. Canonisa, el a. Canonia, Canonical, Canoni- 
cato y su a. Canonigado, Canohjin, Canónico, Canónigo y su a. Canonje 
' (así llamados porque en su primitiva institución eran regulares), Canonista 
(el versado en el derecho canónico), Canonización, Canonizar (declarar el 
Papa que algún siervo de Dios ya beatificado puede recibir el culto de los' 
Santos según la regla ó los cánones), etc. — V. Caña y Canon. 

-Cana. Cannai en g. kannaókanné, y en hebreo kaneh, éaña, junco, y 
también la medida que se toma con la caña, la cual viene ¿t servir como^e 
regla ó regulador.— V. Canon y CaSon. 

D. y c. — Acanalado, Acanalar-, Acaña^erear, Canal, Canaleja, Canalón, 
Canela, Canilla, Cánula, Cañal, Cañamazo, Cañamiel, Cáñamo (del I. 
cannabis, formada de canna). Cañaveral, Cañazo, Cañería, Cañizo, Ca- 
ño, etc.. Canon (V.); Cañuto, etc.] Carabina (del iláliand carabina, voz al- 
terada de cannabiná)', Cerbatana, del italiano Cerbottána, voz c. de Carfk, 

19. 



— 222 — 

ciudad de Lombardía, y canna^ cana: los franceses desfiguran masía príqaera 
parle de esa voz, pero respetan mejor la segunda, pues dicen sarha-cane. 

Canon. Voz tomada del italiano canone, aumentativo de canna, porque 
el canon es largo, recto, y hueco á modo de caña: pero canone viene' del 
hebreo kaneh ó kanen, y por consiguiente Canon, Caña y Cañón, tienen uu 
mismo origen. 

Los primeros cañones se llamaron Bombardas, de la voz I. bombus,6e la 
cual ios idiomas modernos han hecho Bomba, verdadera onomatopeya del 
estruendo que produce una pieza de artillería cuando se descarga.— Al prin- 
cipio tuvieron los cañones varios nombres, parecidos á los que daban los an- 
tiguos á^ sus máquinas de guerra ; y los mas de dichos nombres tiraban á 
pintar el terror que producían con sus estragos. Asi habia Basiliseos, Cule- 
brinas, Esmeriles, Falconete^, Serpentinas, etc., piezas que solían llevar gra- 
bada la figura del animal que les daba nombre. 

Cantar. Del I. cantare, especie de frecuentativo ó intensivo de canere,- 
cecini, cantum. De este supino cant-um está formado cant-are^ — V. Ear 
en la Tabla de las desinencias. — En I., cañera designa muy en general toda 
especie de melodía, ora la produzcan los hombres, ora los animales, ora la 
voz, ora uu instrumento; y hasta se dice de todo lo que tiene el ritmo de la 
poesía: pero cantare sq refiere con roas especialidad ála música vocal, asi 
como psallere se refiere exclusivamente á la música Instrumental, y particu- 
larmente á la de los instrumentos <le cuerda. 

Véase ahora cómo la base radical can, cen, cant, chant, engendra los 
siguientes 

D. y c. — Acento (de ad^cantum), Canción, Cancioncita, Cancionero, Can- 
cioneta, Cancionista, Cantable, Cantada, Cantad'era, Cantador, Cantaleta, 
Cantante, Cantarin, Cantata, Cantatriz, Cántica, Canlicar, Canticio, Cán- 
tico, Cantiga, Cantilena^ Cantimplora {decantare y plorare ;e\ canto ^por 
el ruidp que hace el agua cuando sale por los agujeritos de la cantimplora, 
y el lloro por el agua que vierte), Cantinela, Cantiña, Canto, Cantor, Can- 
torcillo, Cantoria, Canturía, Canturriar, Concento, Chantre, Chanzoneta, 
Decantar, Encantar, Incantable, Preconización, Preconizar {áepra3conium, 
prcB canere), Pregón (de prceconium, que significa jjrc^on, edicto, y también 
elogio), Pregonar, Pregonero, etc., etc. 

Captar. Del I. captare, frecuentativo ó intensivo de capere, cospi, bap- 
tum (tomar, coger, atraer), lo mismo que cantare de cantum. — V. Cantar. 
•^Pertenecen á la misma familia etimológica los siguientes ' 

D. y c. — El a. Acaptar (pedir limosna). Acepción, Aceptar, eic.y Avi- 
ccpto-logia (tratado sobre el arte de cazar, de cocerlas aves). Cabal, Cable 
(del I. capulum, que es funis á capiendo, como dice san Isidoro), Capcioso, 
Captiverioü, áe Cautiverio, "Captura, Capturar, Cautivo, Concebir, Con- 
cepción, Concepto, etc., eí a. Decebir (de de-cipere, engaíiar). Decepción 
(engaño), Desapercibido, Desocupar, etc., Excepción, Excepcional, Excep" 



— 223 — 

tuar, Imperceptible, Incautarse, Inconcebible, Mancebo (V. Mano), Mente-- 
cato (de mente captus), Nuncupativo, Nuncupatorio (de nomen capere)^ 
Ocupar y sus d.; Participar (áe' partem capere)^ Participio, etc.. Percep- 
ción, Percibir, etc.. Precepto, Preceptor, Preocupación, Preocupar, etc.. 
Recepción, Receptáculo, Receta, Recetar, Recibir, Recibo, Recipiente, etc.. 
Reciprocación, Reciprocidad, Reciproco (del I. reciprocare, formado de 
recipere, y que significa hacer volver una cosa al punto ó lugar de donde Im 
salido), Recaudar, Reprochar, Reproche, Rescatar, Rescate., etc., etc. 

Captar tiene i\n duda la misma raiz (cap) que caput: de ahi que Anti- 
cipar, Capaz, Incapacitar, Precipitar ^ etc., así pueden considerarse for- 
mados de captare, capere, como de caput.-^S, Cabeza. 

Cara. Del nombre neutro g. Káprj {caré), que significa cabeza, y, por si- 
nécdoque, la cara, que es una de las partes principales de la cabeza. 

D. y o. — De caré se formó el diminutivo 1. cerebrum ó kerebrum (pues así 
pronunciaba el t. la c), habiéndose diclio primeramente careolum, careorum, 
careurum ó carebrum (como de velum aureum, se dijo velabrum), y, por ul- 
timo, mudada la a en su análoga e, se dijo kerebrum. Pareciendo, pues, que 
esta voz debía significar una cabeza pequeña, no significa sino la medula, 
el meollo ó los sesos de cualquiera cabeza, grande ó chica. — V. Nuez. 

D. y c— De Cerebro sale el diminutivo Cerebelo; y á Cara se refieren tam- 
bién : Carantón^, Carátula, Caraza, Carear, Careo, Careta, Cariaconte-^ 
cido, Caridoliente y Carilargo, Carita, Cariz^ Descarado, Descararse, Des- 
caro, Encarar, Malcarado, etc. 

Carácter, que también se ha escrito Charácter y Garáter. Del I. charac- 
ter, characteris: en g. charaktér, d. de chárassein, grabar^ imprimir hon- 
damente. 

D. y c. — Característico, Caracterizado, Caracterizar, etc. 

Cardenal. EcclesicB Cardinalis. Según ciertos etimologistas , vino este 
nombre de que expulsados de sus residencias, por el tumulto de las armas, 
algunos eclesiásticos, buscaron un refugio en Roma y Ravena, donde se 
les dieron los beneficios vacantes, y les llamaron incardinati para disliur 
guirfes de los eclesiásticos residentes ya en aquellas ciudades, y que lle- 
vaban el nombre de ordínaít.— Según otros, se dio el nombre de cardena- 
les á los sacerdotes que se«colocaban en los extremos ó ángulos del altar, ad 
cardincs altaris, cuando el Papa decia misa.— Pero la opinión mas proba- 
ble, y la mas generalmente adoptada, es que cardenal viene del 1. cardo, 
cardinis, que significa el quicio ó quicial de una puerta, porque los carde-- 
jiales soih-los quicios ó ejes del gobierno de la Iglesia. 

D. y c. — De Cardenal, 6 de cardo, cardinis j se forman: Cardenaladgo, 
Cardenalato ó Cardenalazgo , el a. Car denaUa ,• Cardenalicio , Cardinal 
(principal, fundamental, superior: se dice de las virtudes, de los vientos, de 
Jos puntos principales ^e la esfera cósmica y terrestre), Charnela, etc. 

Caricatura. Del verbo italiano caricare, cargar, abultar, exagerar una 



— 224 — 

piQtura. Una caricatura es un retrata extremad&mente cargado de expre^ 
sion cD e) gcslo/la forma ó las faccu)Des: y caricaturase llama también toda 
pintura ó dibujo €on que bajo emblemas ó alusiones enigmáticas se preleo- 
de ridiculizar á alguna persona ó cosa.* 

Caridad, Caritas, 6 Charitas , que tiene por aGne el nombre g. charis^ 
.que slgniflca gracia, favor, carino, amor, etc. — Entre amor y caritas hay 
la diferencia de que el principio del amor está en el sentimiento, en la pa- 
sión, y el de la caridad en la razón; la caridad puede imponerse ó hacerse 
obligatoria, mas el amor no. Caritate superiores complectimur, auore pa- 
res aut inferiores, * - ' - * 

D. y c. — Ácariciarj Caricia, Cariño, Cariñoso, Cmilativo y su a. Cari- 
doso, Carísimo, Caro, Encarecer, Encariñar ó Encariñarse, etc. — V. tara- 
bien Eucaristía. 

Cárlof. Carolus:áe\ godo karl, robusto, fuerte, varonil. — De la misma 
raíz, y man, hambre, se formó Carlomagno (Karl-Man)> que quiero decir 
hombre robusto, fuerte. 

D. y c. — Cariin, Carlina, Carlista, Carlomagno, y, seguh algunos, Gar- 
zon y sus derivados. — Y. Garzón. 

Carne. Caro, carnis : y caro viene, según Pliuio, del verbo carere, care- 
cer, estar fallo, privado, pues se llama carne el alimento sacado de los ani- 
males que carecen ó están privados de la vida. Caro, quasi qui caret animó. 
— Hé aquí ahora cuántas modiGcaciones ha recibido la voz radical , y por 
consiguiente la idea matriz, de carne, con el mero auxilio de las desinencias 
y de los prefijos. 

D. y c. — Carmin, Carnada, Carnaje,. Carnal, Carnalidad^ Car nalisimo^ 
Carnalmente, Carnaval (de caro y ad vallem, hacia el valle, hacia el fon- 
do, hacia abajo; ó de caro y vale, despedirse de- la carne; ó de carnis leva- 
men, según Rabelais), Carnaza, Carneceria, Camecilla, Cárneo, Carnera- 
rio, Carnestolendas (de tollere carnes), Carnicería, Carnicero, Carnifica- 
ción, Carnívoro, Carniza, Carnosidad, Carnoso, Carnudo, Carnuza, Ca- 
romomia. Carona, Caroñoso, Carroña (carne corrompida). Carroño, Car- 
tílago (ternilla, parte del cuerpo animal mas dura que la carne y mas tierna 
que los huesos). Carúncula,. Descarnador, Descarnar, ele, Encamación, 
Encarnadino, Encarnado, Encarnadura, En€a¡namiento, Encarnar, En-- 
carnativo. Encarne, Encarnecer, Encarnizado, Encarnizamiento, Encarni- 
'zar, Encarroñar, etc., etc. 

Garótidaf. CarotidcB artericB: dos arterias que del corazón, y pasando 
por el cuello, llevan la sangre á la cabeza. Llámanse carótidas, del g. karos, 
sopor, sueiío profundo, como quien dice sojtorarias, por creerse que son 
el asiento del sopor ó modorra.— Parece, con efecto, que la compresión 
gradual y mas ó menos permanente de las carótidas, produce el adormeci- 
miento y hasta uuf*Verdadcro suego. 

Cuít. Formado de capsa,— y. Caja y Doméstico,— Covarrubias indica 



— 22S — 

además como posible los orígenes siguientes; del hebreo ca^a ó caza, tejer, 
eubrír de ramas; — del g. kasas, habitación;— del 1. cajsu, caida^ porque 
ameoft2a caerse al embate de los vfentos, ó de cava, buecos, porque las pri- 
meras casas fueron los hoyos, los iiuecos de los montes y de los árboles;-— 
ó del verbo casar, que vale ligar, por el vínculo del matrimonio. — Abre- 
viación de casa es cas, especie de arcaísmo del cual se encuentran varios 
ejemplos en ios poetas y prosistas antiguos, así como en el refrán En cas del 
bueno, el ruin tras fuego; ó en el otro En cas del mezquino, mas manda la 
mujer que el marido; 6 en el no menos conocido Allá darás, rayo, en cas 
de Tamayo, euyo segundo verso ( bexasílabo) alargan algunos diciendo en 
easa de Tamayo , porque no saben que el cas es abreviado de casa, como 
el chez de los franceses lo es del antiguo chase de (en casa de), y el á ca'n 
de los catalanes ó lemosinos de á casa din, semejante á lo cual es la abre- 
viación Scü ((¿d) por 8(i>(jia (doma) de los griegos. 

Gaulepfia. Catalepsia: del g. katalépsis, detención, parada, d. del verbo 
katalanéanó, coger, retener, parar, dejar inmóvil.— Enfermedad ó estado 
nervioso en el cual se nota abolición de la sensibilidad y privación de los 
movimientos voluntarios, pero con persistencia de la respiración y del pul- 
so. E\ cataléptico queda iomóvil como una estatua; sus miembros guardan 
la postura que se les hace tomar; tiene los ojos abiertos y no ve,, etc. — V. 
Epilepsia. 

Catarro. Catharrusí del g. katarrhoos, formado áekatarrheó, c. de kcUa, 
hacia abajo, y rhe^, colar, correr, fluir; esto es de-fluir, destilar, caer ó cor- 
rer bácia abajo; porque los antiguos miraban el catarro como una fluxión de 
humores qu# caían de la cabeza sobre las partes inferiores del cuerpo. 

D. y c. — Acatarrarse, CcUarral, Catarroso, etc^ ' 

Aquí pudieran referirse todas las voces griegas ó grecolalinas en las cua- 
les entra rheó 6 alguno de sus d., como Aqueronte ( Y. ), Bleno^rrea (flujo 
de moco ó. de humores mucosos), Cólera (V.), Dia-rrea (flujo al través), 
Hemo-rragia (V.), Leuco-rred (flujo blanco), Metro-rragia (flujo de san- 
gre por k matriz), etc., etc., casi todas técnicas de la Medicina. 

Gatooifmo. Catechismus: del g. katechésis, d. de katechizein, hacer re- 
sonar al oído, ensenar, instruir, explicar de viva voz; compuesto áQ kaia, 
cerca de, junto á, y échos, sonido, retumbo, eco. 

D. y c. — Cat^meno (el qm se está instruyendo con el fi%de. recibir el 
bautismo). Catequismo, Catequista, Catequizar (instruir de viva voz). Eco, 
Ecóico, etc. 

GatecUal. Cathedrdis Ecclesia: del g. kathedra, que significa cadira 
(hoy <i/¿a), asiento. 

D. y c. — Cátedra, Catedralidad, Catedrático, Catedrilla, etc. 

Caterva. Caterva: voz celta, que en i. significaba propiamente las divisio- 
nes de los ejércitos galos, y que Juego se tomó por acompañamiento, cor- 
tejo, partida de tropa en general, etc. En castellano significa multitud de 



— 226 — 

personas ó cosas juntas en algún paraje^ por lo común sin orden ni concierto. 

Cateto. Del g. kathetos, nivel^ aplomo, hecho de kathiémi, Seíifkt , imt 
de arriba abajo. Línea que baja perpendicularmente sobre otra. — Catetos se 
llaman los dos lados meqores del triángulo rectángulo que forman el án- 
gulo recto, ó que caen perpendiculares el uno sobre el otro. 

Católico. Catholicus: del g. katholikos, universal, compuesto de cata 6 
kata, por, y holos, todm es decir, difundido^ esparcido por todas partes. 

D. y q. — CatolicisimOf Catolicismo, Católico^ etc. 

Cauta. Del I. causa, que significa principio, origen, motivo. 

D. y c. — Acusación, Acusador, Acusar, Acusativo {ad-cau$am), Causal, 
Causalidad, Causar, Causídico, Causón, Cosa, Encausar, Excusa, Re- 
cusar, etc. 

El doctor Rosal dice que accusare, acusar, está c. de ad y de cusare, fre- 
cuentativo inusitado de jcudere, sacudir, batir. «El acusativo, añade, es el 
caso al cual el supuesto tira el verbo como pelota.» , 

Cáattioo. Causticus: del g. kqustikos, d. de kaió, en 1. uro, accendof 
cremo, yo quemo, enciendo. 

D. y c— Causón, Causticidad, Cauterio, Cauterizar, Encáustico , En- 
causto, Holocausto (del g. holos, todo, y kqió, todo-quemado, todo-consu- 
mido: nombre del sacrificio en el cual la víctima ofrecida al Eterno era to- 
talmente consumida por las llamas), etc. — Y. Ustjon. 

Cebada. — V. Ordio. 

Ceder. Del 1. cederé, cedo, cessi, cessum;en g. chadein, ipor chazeinyCeáér, 
dejar, abandonar, someterse, sucumbir, retirarse, etc. 

D. y c. — Acceder, Accésit, Acceso, Accesorio, ele. Antecedente Ardeceder, 
etc., Cese, Cesión, Cesionario, Cesante, Cesar (del 1. cessare, formado del su- 
pino ce^sum, ó á manera frecuentativo de cederé), etc.. Conceder (ceder por 
^^cia), jConcesion, Concesionario, etc., los ñ.Decesion (la.accion y efecto de 
anteceder en tiempo). Deceso (muerte natural ó civil) y Oecesor (antecesor), 
Exceder, Exceso, etc., Inaccesible, Incesante, Interceder, intercesión, etc.. 
Precedente, Preceder, Pr€cesien,eic., Predecesor , Proceder, Procesar, Pro- 
cesión, Procesional, Procedo, etc.. Receso, Retroceder, Retroceso, etc.. Su- 
ceder, Sucesión, Sucesivo, Suceso, Sucesor, etc. 

Cedilia.— V. Zedjlla. 

Cefolal^lt0-Cephalalgia : del g. kephalé, cabeza, y algos, dolor : dolor 
de cabeza. 

D. y c.'-Acéfalo (sitt'-chbeifji), Anace faleósis (recapitulación). Bucéfalo 
(de bous, buey ; nombre impuesto al caballo de Alejandro Magno, porque 
llevaba por distintivo una cabecita de buey, ó mas bien porque su cabqza era 
parecida á lade un buey). Cefalea (dolor de cabeza crónico, inveterado), Ce- 
fúlica (vena superior del brazo, así llamada por creerse que sacaba la san- 
gre de la cabeza). Cefálico (lo que pertenece á la cabeza), Cefalonia (isla del 
Archipiélago que está á la cabeza, 6 es una de las primeras del mar Jónico), 



_ 22? — 

Encefalitis (inflamación del encéfalo)^ Encéfalo{i\e en, in, ^kephalé,en la ca- 
beza: e) cerebro, los sesos, lo conlenido dentro de la cabeza), etc. 

^ Celebro, y, mejor. Cerebro.— V. Cara. 

Celsitud. Celsiludo: del adjetivo ce/^us, participio pasivo del verbo ínusí- 
'lado cello, cellere, elevar, vencer, enaltecer. Así signífíca la elevación, gran- 
deza y excelencia de alguna cosa. — Celsitud era el tratamiento que en lo an- 
ligao se daba á las personas reales ; hoy se dice Alloza, 

D. y c. Excelencia, Excelente, Excelentísimo, Excelsüud (suma alteza), 
Excelso, Incólume (c. dfe in y cellere, como quien dice nonperculsus, m\\e^ 
fiáo, no lastimado, que no lia recibido duFio, que se halla en buen estado, 
intacto, sinónimo de integro), Incolumidad (que es salutis tula atque tn/e* 
gra conservatio, según la define Cicerón), Precelente y Precelentisimo, posi- 
tivo y superlativo anticuados, etc. 

Cementerio ó Cimenterio. Ccemelerium : del g. koimétérion, dormitorio, 
]ugar donde se duerme, d. de koimaó, yo duermo, porque los muertos duer- 
men ó descansan en el campo santo, esperando el juicio universal. 

Cena. Coena: del g. koinos, común. Entre los' antiguos la comida princi- 
pal era al ponerse el sol, después dé haber concluido cada cual sus tareas ó. 
trabajos ordinarios. Durante el dia cada individuo tomaba un bocado, hacia 
un almuerzo (mordisco), comía algo al mediodía (prandium)^ etc., para sos- 
tener las fuerzas hasta la cena, comida principal> así denominada porque se 
hacia en común, en familia. 

La cena de los antiguos romanos correspondía, por la hora en que se celebra" 
ha, ik\souper del francés, en catalán y en valenciano $o;)ar (V. Sopa); y en cuan- 
to á comida principal, correspdhdia al d^/ier (antiguamente "(¿ísner) del francés, 
en catalán y en valenciano diñar, que en castellano es comer, hacer la co- 
mida principal, que antes era al mediodía (como lo es aun entre las clases 
jornaleras), y hoy mas ó menos entrada la tarde. — Diner y dínarvícne, se- 
gún unos, del verbo g. dipnéin, comer, cenar, hacer la comida principal; y 
según otros viene del bajo latin dignerium, disnerium , disnarium, corrup- 
ción de Dignare, voz con que empieza la oración Dignare, Domine, etc. 
(Dignaos, Señor), que suele recitarse al sentarnos á la mesa. 

D. y c.— -Cenácu/o (V,), el a. Cenadero, Cenador, Cenar, Cenobial (a, por 
Monástico), Cenobio {ñ. por Monasterio), Cenobitas Ce/io6í7ico {estas últimas 
cuatro voces eslán c. de koinos, común, y bios, vida : asi un Céiobio es un 
lugar donde hacen vida común varios religiosos, y Cenobita es el que hace 
vida común con otros compañeros, etc.); Epiceno, voz c. del prefijo epi, so- 
bre, y koinos, común : llámanse epicenos, ó del género epiceno, los nombres 
que bajo una misma terminación, bajo un sufijo- ó una desinencia común, 
comprenden ambos sexos, como cigüeña, milano, etc., y en 1. aquila, le-^ 
pus, etc. * y 

Cenáculo. Derivado de Cena(\,), ó romanceado del 1. coenaculum, — Por 
cenáculo entendemos hoy la sala en que Cristo N. S. celebró la última cena. 



— 228 — 

Cenáculo, sin embargo, significó prímeramente ol sUio destinado para cenar, 
el Cenadero, como se dijo en lo antiguo, el Cenador, ó la sala de comer, el 
Comedor, como se dice hoy. 

Eli. tiene también Ccenaculum y Ccenatio para expresar el cenador ó la sala 
de cenar. Es curiosa la historia de esas dos voces, y vamos á consignarla.— 
Las casas de los antiguos romanos no tenían primitiyamente mas que un pi« 
so, y en esta habitación de arriba era donde ordinariamente sé cenaba ó se 
eomia en común, donde estaba el cenadero : y luego después llamaron por 
extensión ccenacula á todas las piezas de la Imbitacion superior. UHcviba^ 

6ant CUB1CDLUM ; ti&» c(sna6afi<ccerfACULUM vocttoóant (escribe Varron) 

Postquam in mperiore parte coBnitare cceperunt, superioris domus universa 
ccENACULA dtcía.— En los ccenacula habitó luego por lo<;omun la gente po- 
bre, como hoy también habita los pisos altos y guardillas : In supe¡riore qui 
habito coENACULO (en la guardilla que habito), dice, entre otras cosas (en 
Planto), un cómico, para dar una idea de su pobreza. Y lo que hoy llamamos 
tener posada, tener casa de huéspedes, alquilar é subarrendar una sala , un 
gabinete, etc., se decia, en Roma^ ccenaculariam exereere. Según puede 
verse en el Lecnconjuridicum de Kahl, cccnaculariam bxeucere is dícitu^, 
qui domos totas conductas per singula coenacula inquilinis loeat, qucBstum 
indéfaciens, — Extendida ó trasladada de este modo la significación de ccc-- 
naculum, fue necesario crear otra voz que determinase con mas precisión la 
idea de cenadero, y se formó comatio. Ccenatio, pues, y no ya ccenacutunif 
se dijo propiamente por cenadero 6 comedor, desde fines de la época de Au- 
gusto, según se notará en los dos Plinios^ Séneca, Golumela, Suetonio^ Juve- 
nal y Marcial. La cosa significada primitivamente por ccmaculum habia mu- 
dado dé destino, pasó á tener otros usos, pero el nombre habia quedado: me- 
nester era por consiguiente formar otra voz; y así se hizo. — Fijóse la aten« 
cion en este hecho, porque se encontrarán otros varios análogos en caste- 
llano y en todas las lenguas. 

Gentmirot Centaurus: del g. kentauros, c. de kenteó, yo pico, aguijoneo^ 
y tauros, toro : esto es, picador del toro. — Gomo este mónstroo fabuloso 
era mitad hombre y mitad caballo, se le denominó también, y mas particu- 
larmente á un supuesto hijo suyo, Hipo^centauro (V. Hipódromo). 

D. y c.^Centaura 6 Centaurea, planta medicinal, amarga, asi llamada del 
centauro Chfron, quien se curó con ella una herida que tenia en el pié. 

Ceñir y su a.Cíngir.. Cingere, verbo I. que significa rodear, dar vuelta, 
pegar ó construir al rededor, etc. 

D. y c— Ceñidor, Cincha (en 1. cingula, y en francés sangle, i^eengle), 
Cinchar, etc., Cinglo, Cinta, Cintajo, Cintero, CintiUa, etc., Cintura, 
Cinturon, Desceñir, Encinta (del I. in-cincta, no ceñida, descehhia, sin cin- 
to ó ceñidor : asi llamamos á la mujer embarazada, como enceínteAos fran- 
ceses, é ínctncto los romanos, por cuanto entre estos era de ley ó costumbre 
que las mujet'es dejasen el cinto, quel levaban muy apretado debajo délos 



— 229 — 

pechos, en cuanto se seo Man embarazadas), Encintar, Precinta^ Precintar ^ 
Receñir f Recinchar, Recinto, Singladura, Singlar, etc. Según unos^ Singlar 
▼iene del I. ccedere, azotar; y según otros de cingere, ctn^fa, cincha, por-- 
que cuando se singla, el mar, abierto con fuerza por la nave, hace un ruido 
parecido al de la cincha sacudida ó desplegada con viveza. 

GeremonM. Cceremonia : voz (dice R«quefort) que tiene alguna relación 
con e} verbo g. chereó, saludar, dar los buenos días. — Otros descomponen 
ceremonia en Cereris-munia ó muntts , siendo Ceré ó Cerera, el nombre 
propio de una ciudad de Etruria de la cual tomaron los romanos las leyes y 
ios ritos de su culto. No falta también quien traduce Cereris^munus por jof^en- 
da hecha á la diosa Ceros. 

El doctor Rosal cree estar en lo cierto, diciendo que Ceremonia ano vie- 
ne de ccweo, como pensó Macrobio y otros; ni del pueblo Ceré, según la his- 
toria que á este propósito cuentan Valerio Úáximo y Tito Livio: todos ellos 
se engañaron, pues su verdadero origen estriego, de la palabra kairos, que 
es el punto y ocasión de tiempo {oceasio , opportunitas) ó la observación de 
la coyuntura en que convenia hacerse una cosa, por la mucha observación 
del punto y ocasión que los antiguo^ guardaban en sus ceremonias y culto de 
sus dioses; y bsí llamaron kairia á la estola y hábito ceremonial. » 

Cerrar. Del 1. serare (que bajo otra forma es servare), d. de sera (por 
^^rva, perdida la v), que era una especie de tranca, palanca, guarda, etc.^ 
que aseguraba la puerta, y que se quitaba cuando se quería abrir esta.^Eo;- 
- cutere sbram portee, dice Ovidio. Abi, atque ostium obsera intús: vé, y atran- 
ca, apuntala, 6 cierra, la puerta por adentro, dice Terencio. — Descare sa- 
lió también él francés serreren la acepción de resguardar ó ponerá cubierto; 
y de ahí el llamar serré á lo que nosotros invernáculo. 

Santiago y cierra España I En. esi^ antigua invocación de nuestros ejér- 
citos cuando iban á entrar en una batalla, el verbo cerrar no significa lo que 
suena. Cierra es aquí una corrupción de serva, salva, sera, y equivale á 
guarda, salva. Hay además una elipsis después del nombre Santiago, don- 
de debe suplirse óyenos 6 válnos : de modo que^l contexto total ó íntegro de 
dicha invoq|cion es: Santiago ! válnos y salva á la España! — Y. Skrvar. 

D. ye. — Cerradero, Cerradizo, Cerrador, Cerradura, Cerraja, Cerra- 
jear, Cerrajeria, Cerrajero, Cerramiento, Cerrazón, Descerrajar , Ertcer^ 
rar. Encierro, etc. 

GiMr. Casar: del I. cwdere, cortar. Según vulgar y antigua creencia, este 
sobrenombre de César se dio á la familia de los Julios, en virtud de que Julio 
César fue sacado, por incisión, del vientre de su madre: Primúm CuBSar, di- 
ce Plinio, é cjEso matris ulero dictusest. — Otros dicen que César fue asi 
llamado porque nació con una larga cabellera, que en latin se dice ccesaries. 
Esta voz latina viene de ccedere, cortar, y se decía particularmente de la cabe- 
llera de los hombres, porque se la cortaban, á diferencia de las mujeres , las 

cuales no se la cortan.-— V. Precisión. 

20 



-^ 230 — 

D. y c^Cesáreo, Ce$!área (adjetiva que se aplica á la operación. que se 
hace cortando é abriendo la matriz para extraer el feto). Cesura, como 
quien dice cortadura, nombre que en la poesía latina se da á Ja sílaba que 
queda ai fío de la (]iccion después de la formación de algún pié ; y en la poe- 
sía castellana á la sílaba que sigue á la en que estriba 6 carga el acento pro- 
sódico, etc., etc. • 

G6tro. Sc^^rum : del g.5A:^¿fon, bastón^ d. áe skejitóf yo me apoyo, 
porque antiguamente (dice Vergy) el cetro no era mas que un palo ó bastón 
que llevaban los monarcas para apoyarse. 

Cicerón. Cicero, onis. Nombre del célebre orodor romano, cuyo prenom- 
bre era Marco (Marcus); su nombre TuUo (Tullius), que en el 1. antigáo 
siguificaba arroyo, y lomado de la situación de Arpiño en la confluencia de 
dos ríos; y su cbgnombre Cicerón (Cicero), del 1. cicer, ciceris^ el garbanzo, 
porque él, ó alguno de sus antepasados, tenia en la nariz una verruga de la 
forma de un garbanzo. Ó, como mas gravemente dice Varroo, d ciceribus 
serendis, esto es por la afición y acierto de sus mayores en la siembra ó el 
' cultivo de aquella legumbre. — V. Sobrenombre. 

Cicerón nació en Arpiño el año 647 de Roma, y el 107 antes de la era cris- 
tiana. Murió, asesinado, á la edad de 63 años, 11 meses y 5 dias. 

D. y c. — Cicércula 6 Cicercha, por otro nombre Tito, legumbre de la es- 
pecie y naturaleza del guisante , casi cuadrada ; — Cicero, especie de letra de 
imprenta, que tiene el cuerpo del once (puntos), y así llamada porque los 
primeros impresores que fueron á Roma imprimieron en aquel carácter de 
letra las Cartas familiares de Cicerón, en un volumen en folio, año 1467; — 
Cicerone, nombre dado en Italia á los que acompañan á los extranjeros y 
les enseñan y explican las curiosidades que hay en las capitales; —Cicero- 
niano, adjetivo que se aplica al estilo de Cicerón y á los que le imitan. ^ 

Cielo. Calum: áe\ g. koilon, cóncavo, hueco, vacío, por cuanto se apa- 
rece á la vista como una concavidad inmensa. — Los hebreos dieron al cielo 
la denominación de rakiah, que en el sentido propio significa una plancha de 
metal muy adelgazada á golpes de martillo, y figuradamente la extensión. 
Los Setenta tradujeron rakiah, por stereóma (del g. stereos, sólido, firme), 
qus vale solidez ó Firmamento, 

D. y c— Celestial, Celestino y Celestina (nombres propios de persona), 
Celibato, Célibe (en 1. ccelebs, del g. koilos, vacío, solo, desamparado, sol- 
tero;, aunque otros lo derivan de koité, lecho, yleipó, yo dejo, abandono ó 
renuncio). Célico (adjetivo poético por Celeste), etc. 

Cieno. Ccenum: delg. koinos, impuro. En 1. ccenum es propiamente lo 
que en castellano llamamos cenagal,^ un sitio ó lugar lleno de cieno : y el 
cieno es un lodo blando y hediondo. 

D. y c. Cenagal, Cenagoso, Ciénaga, Ciénago (a. por Cieno ó Cenagal) 
Encenagado, Encenagamiento,^ Encenagarse, etc. 

Cilindro. Cylindrus: del g. kylindros, rojlo^ rodillo, formado de kilindó. 



— 231 — 

en I. volvo, volvere, volver, revolver, rollar, arrollar. Sólido-á manera de co- 
4umn?^ con las bases iguales , planas y circulares ; cuerpo redondo que se 
considera engendrado por la revolución de un rectángulo alrededor de uno 
de sus lados. 

0. j c^Calandria (máquina ó cilindro para prensar y dar lustre á les 
pafíosy telas, etc.), Ci/inrfnco, etc. ' 

Circulo. (7»rctt/u5j diminuí i vo áecircus, cerco, ruedo perfecto, círculo., 
espacio circular, en g. kirkos, kuklos,6 kyklosy que significa lO'mismo. — 
Circulus se considera por algunos como formado del prefijo circum(\). 

D. ye. — Acercar, Acorralar, Cerca, Cercanía, Cercano, Cercar, Cer~ 
cen (ú). Cercenar (que, según unos, viene de circumcidere, 6, según otros, del 
Lcircinare, formado' de circinus, <ompús, diminutivo de circus: estoes, 
cortar por medio de compás ó circularmente). Cicladas (las circulares : islas 
del Archipiélago), Ciclo (período circular, revolución de cierto número de 
años), Cicloide (áe kyklos, y eidós , forma, semejanza: curva á manera de 
círculo), Ciclope (del IT ct/clops, c. del g. kyklos, y de ops, ojo : especie de 
gigantes que no tenían mas que un ojo redondo ó circular en medio de la 
frente), Circo, Circuito y demás voces c. del prefijo circum, cerca, CircU" 
lacion, Circular, Corral, Corrillo, Corro, Enciclica (carta circular) , Enci- 
clopedia {áe\g. eg, en, en, kyklos,-civc\i\o,Y paideia o |)eáeía^ instruc- 
ción^ enseñanza; como quien dice enseñanza circular, que abraza todo el^ 
círculo de los conocimientos humanos), Enciclopédico, etc., Semicircular, 
Semicírculo, etc. 

Cirugía. Chirurgia: del g. cheir, mano, "jergón, obra, labor, trabajo: 
operación de la mano, ó, mas literalmente, mani-^obra. 

D. y c. — Cirujano, Chiron 6 (?ti*ron (nombre propiq, hijo de Saturno y de 
la niiífa Filira, así llamado por su destreza quirúrgica), Quiragra (de cheir, 
y de agrá, cogida, captura : la gota de las manos : la de los pies se llama Po- 
dagra), (?«íromancia (adivinación perlas rayas de las manos), Quirornán- 
tico. Quiroteca (de cheir, y théké^ caja, cosa que guarda ó envuelve otra : 
envoltura de la mano, el guante). Quirúrgico, Quirurgo, etc. 

Cuma, ^hisma, del g. schisma, corte, división, separación, escisión, 
formado del verbo squizein (en catalán esquinsar, esqueixar), cortar, se- 
parar, rasgar, dividir, equivalente al 1. scindere,— Cuentan que el empera- 
dor Segismundo se propuso que el nombre dsma fuese femenino, y que toda ^ 
su autoridad imperial se estrelló contra la resistencia de los gramáticos. En 
castellano eterna es masculino ó femenino, pero se usa casi siempre como 
del primer género. 

D. y c.— Cismático, Chisme (según varios etimologistas), £sgMÍsío (nom- 
bre genérico de las piedras que se dividen en hojas ó láminas delgadas), etc. 

GUtemá. Cisterna: voz c. de cis, debajo, y terrena, terreno, terrestre^ 
tierra. Qudd cis terram est, dice Feslo ; porque está debajo tierra. 

Giura. Cithara : del g. kithara^ guesignifícaba uu instrumento de mú- 
sica, y una. tortuga. —V. Guitarra y Lira. 



— 232 — 

CUrow O/at^tM.'supóneselelamtsmtctimoIogíag.qiMáZiave.— V. Llave, 

D. y c— 'Clavar, Clavija, Clubiy.), Desclavar, Desenclavar, Enclavar, 
Enclavijar, eic.^eie, 

Qero. Clerus: del g. kléros, suerte^ porción, herencia. Dominus, pars 

hcereditalis mea como dice el Salmo i5. Es el Clero como la parte de la 

herencia del Señor, ó la porción del pueblo cristiano que está dedicada ai 
culto divino por medio de las órdenes sagradas. 

D. y c. — Clerecía, Clerical, Clericato, Clericatura, Clérigo, Clerizón, Cíe-' 
risonte, etc. 

GiiiiMi. Clima, climatis: eo g.* klima, peldaño, grada de escalera, esca- 
lón. Aplicóse este nombre á los climas semi-horarios y mensuales de la es- 
fera terrestre, porque se pasa del uno al otro como por escalones, subiendo 
del ecuador al polo. — Por extensión pasó luego la voz clima á significar ol 
temperamento particular de cada país. 

D. y Ci-^Aclimatacion, Aclimatar, Climaco, (sobrenombre dado á un San 
Juan , por haber escrito ciejto libro titiüado la Escala Santa), Climatérico 
(cpmoquieu^diceeseafar, en I. scalaris), Climax (figura retórica llamada 
también Gradación), etc. 

cñoro. CMorum: del g. chloros, verde, verdoso; ó de chloé, verdor, ver-» 
dura. — El cloro es un cuerpo simple, gaseoso á la temperatura y á la presión 
ordinaHas. Es de un color verde, ó mas bien amarillo VerdosQ.-Fuc descu- 
bierto por Scheele en 1774. Sirve en las artes para el blanqueo de las telas; 
en higiene y medicina para desinfectar el aire, y combatir la putridez y 
la^ gangrena. Es además el mejor contraveneno del ácido prúsico y del hi- 
drógeno sulfurado, 

D. y c. — Cloe (sobrenombre de Céres, diosa de los campos, de la verdura). 
Clorato, Clorhidrico, Cloruro, etc. (nombres que da lu química á las cojii- 
binaciones del cloro); Clóri 6 C/óris (dios^á uinfa de las fiores), ClO" 
rosis (opilación ; estado morboso acompañado de cierto color verdoso de la 
piel), etc. 

Qub. Voz itítroducida del francés , y tomada por este del inglés hacia 
fines del siglo pasado (cuando la Revolución). En francés algunos escriben 
cloub, y varios amigos de la etimología pronuncian cio6, ya porque la u 
breve del inglés club suena casi como o, ya por recordar la voz 1. globus (glo« 
bo), de la cual sacó el inglés su c¿u6.— Hay quien pregunta si club viene de 
clavatus {clavado, cerrado), como si $e dijese davala societas, lugar bien 
cerrado, donde se reúnen algunos individuos.^Por club se entiende en gc^ 
neral una sociedad política, comunmente clandestina. 

Cooer. Del I. coquo, coquis, coquere, coxi, coctüm, que significa cocer, 
preparar la comida al fuego. De coquere y de su frecuentativo coquinare, 
cocinar, salen los siguientes 

D. y c.-^Acoquinamiento, Acoquinar (acobardar, amilanar), Acoquinar- 
se (arrimarse mucho á la cocina, emperezarse, acobardarse), Bizcocho (del 
1. bis-coctus^cociáo dos veces, recocido), Coedon, Cocedera a. de Cocinera, 



. — 233 — 

Cocedera, Cocedizo, Cocedor, Cocedura, Cocido, Cocimiento, Cficina (del !• 
coquina), Cocinar, Cocinería (a, por Guisado) , Cocinero (del I. coquina^ 
rius, eoquus), Cocinilla, Cochero (lo que fácilmente se cuece), Cochifrito, 
losa. Cochio y í7ocW«o (lo que es fácil de cocer). Cocho (a., cocido), C¿c\m- 
fa. Coquinario, 6, como dicen ahora. Culinario (del I. coquinarius, forma- 
do de coquina, cocina, por culina : lo que pertenece á la cocina). Decocción, 
Escocer, precocidad, Precoz (en 1. prascox, c. deprce y coctus : esto es,pre- 
cocido, prematuro, cocido, madurado, antes de tiempo), Recocer, Recocido, 
. Recocina , etc. 

Gofin, y sus a. Gofiaa, CoBno, en catalán Cofi, Gesto ó canasto de espar- 
to, mimbres é( madera para llevar frutas ú otras cosas de ui^a parte á otra. " 
Viene del I. cophinus, canasto de mimbres que servia para poner «I pan; ó 
del g. cop^moj, cesto, canasta, etc. 

D. y c. — Igual origen suponen algunos á la voí Cofre, que Rosal hace venir 
de conferre, — Y. Baúl. 
' CSognombre. — V. SOBRETíOMBRE. 

Cólera. Cholera : del g. cholé, que significa la bilis , y rheó, fluir : flujo 
de bilis. Se toma por1a bilis, y, por trasl&cion , significa también ira , enojo, 
enfado , pasiones que los antiguos atribuían á un desborde ó á una agitación 
de la bilis, humor que sé segrega en el hígado. 

D. y c. — Colédoco (de cholé, y de dochos, que contiene : canal que condu* 
cela bflís del hígado al intestino duodeno), Cólerá-morho (de cholera, y 
morbus, morbo , enfermedad). Colérico, Colerina, Melancolía (de melas ne- 
gro, y cholé: atra-bílis, negra-bilis , l)ílis negra), Melancólico, Melancoli- 
zar, etc. 

ColoK». Cotossus : del g. kolossos , cuya composición mas natural parece 
ser de kolos, grande , y ossos , ojo, vista , visus; esto es, grande á la vista. 
Un coloso er^, pues, toda estatua ó figura gigantesca, como ti de Rodas, el 
del Capitolio, etc. 

D. V c. — Coliseo (suavizado deH. colosseum, ó del italiano Colosseo), nom- 
bre que hoy aplicamos á los teatros destinados á las funciones púMicás do 
diversión, y que primitivamente se dio á la mas vasta de todas las ruinas de 
los monumentos romanos que se ven en la capital del mundo cristiano : es 
un inmenso anfileatro'empezado á construir por orden de Vespasiano y con- 
cluido por Tito : llamáronle colosseum porque se construyó cerca del sitio 
donde estaba el coloso de Nerón, estatua de bronce de ÍHO píes de altura ;— 
Colosal, etc. 

Coluro. Colurus:áet] g. A:o/ot<ro«, c. de ^o/ós, cortado, truncado, mutilado^ 
y eura, cola : como quien dice cauda mutilus, truncus, con la cola cortada, 
porque los coluros (dos círculos Ñiáximos de la esfera que se cortan en án- 
gulos rectos por los polos del mundo), tienen al parecer la cola cortada, ó 
están mutilados, en atención á que nqnca se les've enteros sobre el hori- 
zonte. 

•' . 20. 



— 234 — 

tía, Comcídia : c. de las dos voces g. kómé, lugar, aldea , y adó 6 
aeidó^yo canto , yo recitó versos : Kteralmente, pues, significa canción de 
lugar ó aldea. Fundóse esta denominación^ según vulgarmente se cree , en 
que Thespis y sus inmediatos sucesores, á imitación de los rapsodas griegos, 
iban de pueblo en pueblo cantando sus versos y comedias. — Véase Oda y 
Rapsodia. 

El Sr. Gómez Hermosifla^ uno de los mejores literatos y preceptistas que 
liemos contado en el presente si^lo, y buen helenista, dice con gran funda- 
mento que la verdadera derivación de comedta , según la analogía de la len- 
gua , no es de kómó , sino de kómosi Esta última voz significa : 1 .^ lo que 
nosotros llamamos ronda délos mozo$ de un lugar, es decir, una cuadrilla 
de los que por la noche van á dar música á sus novias , y qué muchas veces, 
á favor de la oscuridad y fingiendo la voz/dicen ó cantan cosas satíricas con- 
tra algunas personas ; y 2.^ estas mismas canciones ó sátiras demasiado li- 
bres y mordaces. Según esta etimología , que es la verdadera , se ve clara- 
mente por qué los griegos dieron á las composiciones en verso, en las cuales 
se zaherían y satirizaban , primero personas determinadas, y después los vi- 
cios en general, el nombre de comedia y que los latinos escribieron comce- 
dia^ y nosotros comedia ; y. se ve también que esta tuvo origen, no en los 
cantares satíneos de los vendimiadores, sino en las cantinelas nocturnas de 
los mozos que iban de ronda. 

D. y c.^k^omediante y que en lo antiguo se dijo también Comedo (del la- 
tín comcédiw) , Comédico a. de Cómico, Comedión, Cómica, Cómicamen" 
te, etc. - 

Gompostela. Eufonizacion, ó corrupción, del I. campus stellce, 6 Campo 
dé la estrella, porque la luz de una estrella señaló en un campo el lugar don- 
de estaba el cuerpo del apóstol Santiago, no léjo&de la ciudad de Galicia que 
lleva el mismo nombre. 

D. y c.—Composíelano , lo que es de Gompostela {Santiago de Galicia), 6 
pertenece á esta ciudad. 

Conclave.. Conclave : voz e. de cum, con, y clavis, llave. — V. Llave. — 
Lugar donde se juntan y se encierran con llave , ó bajo de llave, los carde- 
nales para elegir Sumo Pontífice. También se llama conclave la niisma asam- 
blea ó.junta de los cardenales. 

Conde. (7omes, compañero, hombre de la comitiva y déla casa del prínci- 
pe, con encargo de desempeñar en ella ciertas funciones. Hoy es Ululo de 
honor y de dignidad. — Comes es un c. de cum^ire, ir con. — V. Ir y Meter. 

,D. y c. — Comicios, Comité, Com»7e (junta, comisión), Comitiva, Conda- 
do, Condal, Condesa, Condesado, Condestable (de cornos stabuli), Vizcon-^ 
de , etc. 

Conjugación. Conjugatio : sustantivo verbal de conjugare, formado de 
ctiw, con,y;u^iim(deywn^ere, juntar), el yugo; de modo que conjugar 
equivale aponer bajo de un mismo yugo. 



— 235 — 

El verbo es la parte de la oración que tiene mas accidentes gramaticales : 
fersonaSy números ^ tiempos, modos y voces. Cada accidente de estos se con- 
nota por medio de una inflexión particular; y conjugar un verbo es recorrer 
pgf su órden^todas lus inflexiones ó trasformacíones que á su base radical im- 
primen aquellos accidentes. 

En latin no hay realmente mas que una conjugación , y es la que termina 
el inCnitivo en ere 6 ere breve, ^. gr. legére : pero como la raíz acaba fre- 
cuentemente en a, e,6 i, estas vocales se contraen con laprimera ¿ de ¿re y 
resultan are, ¿re, iré. Así es que ama-^re se convirtió eñ ambare ^doce-ére 
en doc'gre,^^ audi'ére en audr-fre. Atendido este carácter fundamental, los 
verbos latinos deben dividirse muy naturalmente en verbos puros (losen 
ere), y verbos contractos (^os en are, ere, iré). Los preceptistas, sin embar- 
go, establecieron cuatro conjugaciones : la i/ comprende los verbos que ha- 
cen el infinitivo en are {aere); la 2/ los que hacen en iré (eére)', la 3/ com- 
prende los verbos puros ó propios, que hacen en ere; y la 4.* ios que hacen 
el infinitivo en iré (iére). 

Los verbos puros , ó sean los de la tercera conjugación, expresan simiple- 
raente la acción, ó un mero estado, como ;acér« (echar, arrojar), penderé 
(colgar, suspender, pesar) ; — los deja cuarta conjugación (entre) marcan 
generalmente una actividad continuada y de cierta duración, ó menos pasa- 
jera, menos momentánea que la que expresan los verbos de la tercera, según 
se ve en Uniré, polire, etc.; — la forma are, de la primera conjugación , ex- 
presa mas una especie de acción percibida por los sentidos, queá menudo 
se realiza , se manifiesta al exterior, ó se materiatiza en acto, como lavare, 
volare, etc. ; — y la forma ¿re de la segunda conjugación expresa por lo co- 
mún un estado prolongarlo y duradero, como jacére (esti^r echado), penderé 
(estar colgado, estar suspendido), y otros muchos, casi todos intransitivos. 

De estos principios generales resulta que dos verbos de una misma raíz, 
pero de conjugación diferente, se diferencian también en su significado. Ya 
se habrá podido notar esta diferencia en jacére y jac¿re, penderé y penderé, 
que de propósito acabamos de citar como ejemplos. Diferencias análogas se 
encontrarán entre los significados de fugere y fugare, placeré j placare, se- 
dére j sedare^, sidére y sid¿re, etc., etc. El cambio de conjugación ejerce 
visible influjo en la idea primitiva expresada por la raíz. 

El latin convierte la raíz de algunos de sus verbos en radical (23 y 24), 
añadiendo á aquella una sílaba ó un sufijo , con lo cual lu hace connotar va- 
rias ideas accesorias. Por ejemplo : 

Añadiendo it á la raíz del presente de indicativo , ó á la del supino, forma 
los verbos frecuentativos, como clam-H-are, dtc(-Ȓ-are, vis-it-^re, ro/- 
it-are, etc., frecuenta! ivos de clamare, dicere, videre , violare, etc. — Obsér- 
vese que todos los verbos frecuentativos son de la primera conjugacioq , por- 
que la forma are (ar), según hemos dicho, es la que con mas fuerza hace 
resaltar la idea de acción , y de una acción repetida, prolongada. 



— 236 — 

Sustituyendo escére á la desinencia ere de la segunda conjugación, ó ücére 
á la desinencia ere de la tercera, forma los verbos incoativos, como langu- 
escere, ingem^iscére, incoativos de languére y gemére 6 ingemere. 

Sustituyendo urire á las desinencias infinitivas ordinarias, forma los yir- 
bos desiderativos , como es-urire (tener deseos 6 ganas de comer) , eíormtí- 
urire (tener ganas de dormir), etc. , desiderativos de edere y dormiré. 

Con las desinencias^ issare, 6 izare, é icare (en el presente de indicativo 
isso^ ico), forma los verbos imitativos, como patr-issare (obrar como pa- 
dre) ,'aí6-tcarc (tirar á blanco , blanquear), etc. 

Con la desinencia illare {illo en el presente de Indicativo) forma los ver- 
bos diminutivos, como scrib-^llare , sorb-illare (beborrotear, beberá sor- 
bitos), diminutivos de scribere y sorberé. 

Hay en latin muchísimos verbos formados de radicales de nombres (sus- 
tantivos ó adjetivos), y k)S mas de eHos de la primera conjugación : concord- 
are, fecund^are, laboreare, honor~are, milit^are, superb-ire, vést-irCf 
vulner-are , e'.c. , etc.', formados de concors, fecundus, labor, honor, miles, 
superbus,vestis,vulnus, eic,,eic. 

En castellano tiene el verbo tres conjugaciones : la primera hace el infini- 
tivo en ar (are); la segunda en er (ere, ^re) ; y la tercera en ir (¡re). Es decir 
que tiene las mismas conjugaciones del latin ; solamente que, fijándose poco 
el romance en los accidentes fonéticos déla cantidad , no puso diferencia al- 
guna entre el ere largo y el ere breve,. conmutando ambos sufijos en ér, y ha- 
ciendo una sola conjugación de la 2.* y 3.* de los latinos. 

Salvo esta diferencia, todo lo que vá dicho acerca de los verbos latinos es 
-aplicable en gran parte á los castellanas equivalentes, pqes del latin están to- 
mados casi todos ellos, y casi todos con sus mismos accidentes y en sus mis- 
mas acepciones.— V. ar, ear, ecer, izar, etc., en la Tabla de las desinencias^ 
y Verbo en este Diccionario. 

Goraxon y su a. Cor. Cor, cordis : en g. kéar, kér, y también kardia, 
kardias, que significa el corazón , y el orificio superior del estómago ^(bocá 
del estómago, ó boca del cor, como dice también el catalán ), que está jun- 
to «I corazón. — El corazón, en sentido recto, és la entraña ó el órgano prin- 
cipal del cuerpo , y de ahí el que ciertos^ filósofos de la antigüedad lo con- 
siderasen como la residencia de la vida y del alma, y algunos como el alma 
misma. Aliis cor ipsnm ammds vidi^ur; ex quo Iíxcordes^ vecóroes, con- 
cordes'^ dicuntur, escribe Cicerón.— V. Alma. —Aun hoy dia la fisiología 
popular considera el corazón como el asiento y foco de las pasiones^ del vá- 
\ OT, de la sensibilidad, etc. 

D. y c. — AcorazoTkado, ios a. Áoordamieñto y Acordanza, Acordar, 
Acuerdo, etc.. Cardiaco, Cardial (a., lo que pertenece al corazón), t7ar- 
dialgia (dolor de estómago, dolor en la boca del estómago ; en catalán dolor 
de cor), Cardias, Carditis (inflamación deí corazón). Concordancia, Con^ 
cordato, Concorde, Concordia (que otros quieren derivar de cuerda), etc., 



— 237 — 

Corada y 8U a. Cor adela (asadura), Coraje (como quien dice ac¿to coráis^ 
Corajoso (adjetivo p. que valia animoso, valeroso), Corajudo (colérico), 
Coraznada, Corazonada, Corazoncillo, Cordato (juicioso, prudente), Cor^ 
dialy Cordialidad , Cordura, Cor ó Coro (aprender de), aprender de memo- 
ria, í^u^rdo. Decorar (en la acepción de tomar de memoria ó de coro), Desco- 
razonamiento, Descorazonar, etc., Discordar,, Discordancia, etc., Pericar- 
dio (cubierta del corazón), Pericarditis, Precordio , Recordanza, a.. Recor- 
dar (del I. Recordari, que, seguu Cicerón, es revócala in memoriam con- 
templari, y a&iie de ia frase cordi habere, tener en la memoria, en el cora- 
zón), fíccorda/tvo, Tfecu^rdo, etc. 

Corifeo. CoryphcBUs : del g. korypha\'os,ide del coro; el que en las tra- 
gedias antiguas griegas y romanas guiaba el coro , poniéndose en, medio, J 
en sitio algo elevado para que le viesen bien : de A;ot:yjoA^, coronilla , vértice 
de la cabeza.-— Cort/eo llamamos traslaticiamente , 6 por extensión, al jefe 
de un partido, de una secta, al que es seguido de otros en alguna opinión, 
secta ó partido. En esta acepción trasladada lo usó ya Cicerón {De Natura 
Deorum,} — 59), diciendo : Zeno, quem Philo coryphseum appellut epicúreo- 
rum (Zenon, á quien Filón llama el corifeo de los epicúreos). 

Coro. Chorus : en g. choros, que se cree formado de chara, en I. gau^ 
dium, alegría, alborozo. Coro es una reunión de personas que cantan, bailan 
y se divierten : ccetus canentium et saltantium. De ahí sus varias acep- 
ciones. 

D. y c. — Corea (en I. chorea, del g. choreta, baile, danza). Corear, Coreo 
(pié de verso g. y 1., compuesto de una larga y. una breve, adecuado para los 
coros, para el baile y el canto), Coreografía, Coreógrafo (compositor de 
bailes). Corifeo (V.), Corista, Coro (paraje del templo donde se cfmlan los 
oficios divinos), etc« 

Gorografia. Chorographia : del g. choros, región , comarca : descripción 
de una provincia, 4e un distrito; carta geográfica particular; mapa coro- 
gráfico, 

Cofmógrafia. Cosmographia : del g. kosmos, el mundo, el universo^ aun- 
que el sentido primitivo de esta voz es pureza, adorno, ornamento, bernu)- 
sura, ^rden, etc. (V. Mundo) , y de la pseudo-desinencia grafía. — K6;{mk, 
modus, ornamentum,múndus muliebris (dice el Lexicón griego de B. He- 
derico). Philosophi sic instiluerunt vocare totam eompagem rerum om- 
nium , ob ordinis pulchriludinem ; undé et latini philosophi Munduh vo^ 
cavere. 

De A;o«m 05, belleza, adorno^ mundo, universo, y de kosmeó, yo adorno, 
iiermoseo, etc., salen como 

,D. y c— Cosme (nombre propio, que vale adornado, modesto, justo, etc.), 
Cosmético (confección para hermosear la tez). Cósmico, Cosmogonía (siste^ 
made la formación del universo, del mundo). Cosmográfico, Cosmógrafo^ 
Cosmología (ciencia, tratado, de las leyes generales del mundo físico), Cos-^ 



— 238 — 

mólogo, Cosmojpolita (habitante de todo el mundo^ el que vive bien en cual- 
quiera parte y el que considera á todo el mundo como patria suya) , etc. 

Creer. Credere, creer, tener por verdadero. Credere es compuesto de do, 
das, daré, — V. Don. , . - 

D. y c^— Acreditar f Acreedor, Credencial, Credibilidad, Ct^édito, Credo 
(el), Credulidad j Crédulo, Creencia, Creíble, Creyente, Desacreditar, Des- 
crédito, Descreído , Incredulidad , Incrédulo , Increíble , ele. , etc. 

Grettomcití». Del g. chréstos, bueno, y mathé, instrucción. Colección de 
escritos instructivos, trozos selectos de diferentes autores. * 

Grifit« Crisis ; del g. krisis , combate , esfuerzo , juicio , d. de krinó, juz- 
gar, y también separar, combatir, etc.— Del g. krinó se formó el I. cerno 
(kerno), cernere¡crevi, cretum, verbo que-á principios del siglo pasado dio 
lugar á una fuerte controversia entre los eruditos Kuster y Perizouius. La 
diatriba del primero se halla en la mayor parte de las ediciones de la Minerva 
del Brócense. Conviniendo ambos en que cerno se formó áe krinó, pretendía 
Kuster que la signiíicacion primitiva de cerneré era la de separar, y luego, 
la de ver distintamente, de una manera separada ; y consecutivamente la de 
ver en general, juzgar, decidirse, resolverse, detenninarso. Perizonius, por 
su parte, sostenía ^ue cerneré lleva siempre k idea de considerar atentamen- 
te, distinguir, examinar, con cuidado, etc. 

D. y c. — Acribar, Acribillar, Cernedero, Cerner, etc., Concerniente, Con- 
cerne, Concreto, etc.. Criba, Cribar, Cribo, etc., Criterio, Critica, Criticar, 
Criticastro, Critico, Criticón, etc.. Decretal, Decretar, Decreto, Decreto*r 
rio, etc., Discernimiento, Discernir, Discreción, Discrecional, Discreto, 
Excreción, Excremental , Excrementar, Excremento , Excretar, etc. , In- 
discreto, Secreción, Secretaria, Secretario , Secreto (de secretus, participio 
pasivo de seccmerc, compuesto de cerneré, separar, poner aparte), Secre^ 
tario , etc. , etc. ' • 

Grisma.. (7An5ma, aceite, unción : del g. c/msma, derivado de chrió, 
ungir. 

D. ye. — Anticristiano, Antecristo ó Anticristo, Crema, Cristianamente, 
Cristianar (bautizar) , Cristiandad, Cristianismo , Cristianizar, Cristiano, 
Cristo (el Ungido ó consagrado por el mismo Dios como rey, profeta y sa- 
cerdote por excelencia); Cristóbal (en francés Cristophe, en catalán Cristo fot, 
del 1. Cristophorus , formado de chrió, óchristo , el ui^gido, y jo^erem., lle- 
var; el que lleva á Cristo, al Ungido), Descrismar, Descristianar, etc. 

Grisóstoma (San Juan). Chrysostomus : del g. chrysos, oro, y stoma, bo- 
ca : boca de oro. Sobrenombre dado, después de su muerte, á este padre de 
la Iglesia, uno de sus doctores mas ilustres, y el Homero de los oradores, se- 
gún le llama un escritor eclesiástico. 

D. y c. — La voz g. c/irysos entra también en la composición de : Crisáli- 
da (el insecto después del estado de oruga y antes de psar al de mariposa, 
porque las ninfas 6 crisálidas suelen tener un color amarillo , como de oro), 



~ 239 — 

Crisoberilo, Crisólito (piedra preciosa), Crisólogo, Cmope^o •( fabricación 
de oro). Crisoprasio (especie de piedra fina), etc. ^ 

Crocodilo y, por melálcsis, Cocodrilo. jCrocodilus: del g. krgkodeiloSf voz 
anliquisirna, acerca de cuyo origen Imn escrito largamente muchos erudí* 
tos. Unos la' dan por c. de krokos, azafrán, y déilos, temeroso, receloso, por 
cuanto el cocodrilo teme ó repugna (según se pretende) el olor del azafrán. , 
Giros opinan que ei primer elemento yuxtapuesto no es krokos, sino kroké, 
ribera, orilla de rio , ó krokas, canto rodado. 

Cromo. Chroma : del g. chroma, que sigHÍfica color. Metal descubierto 
en 4797, por Vauquelin, en el plomo espálico^e Siberta. Diósele tal nombre 
por la tendencia que manifiesta á colorar, dar de color ó teñir, las sustancias 
con las cuates entra en combinación. 

D. ye. — Acromático (sin-color; lo que hace ver los objetos sin mezcla de 
color extrañó), Acromatismo ^ Cromático (género de música que procede por 
semitonos; llámase asi porque los griegos marcaban este género con caracte- 
res encarnados ó de varios colores; ó, segün, varios autores, porque el gé- 
nero cromático es el medio en^re los otros dos, á la manera que el color es 
el intermedio entre el blanco y el negro; ó según otros, porque el género 
cromático varia y embellece el diati^nico con sus semitonos, los cuales^pro- 
ducen en música el mismo efecto que la variedad de colores en pintura)^ 
Cromato (sal queiiene el cromo por base) , etc. 

Clónica. Chrpnica : del g. chronikos, que pertenece al tiempo, d. de 
chronos, tiempo, duración del tiempo. Historia en que se observa e( orden 
de los tiempos. 

D. y c— De corónos, con desinencias y pseudo-desinencias varias , se de- 
riva^í : Crónico (mal ó cosa que dura muclio tiempo). Cronicón, Cronista ó 
Coroñista, Cronografía, Cronógrafo, Cronología, Cronológico, Cronologis- 
ta, Cronólogo, Cronómetro (medidor del tiempo), etc^ 

Y con los prefijos'aTia , meta, para, pro y sin (Véanse en la Tabla corres-* 
pondienle), se forman Anacronismo, Metacronismo, Paracronismo, Procro-* 
nismo y Sincronismo, todos c. de chronos^, tiempo., 

Cmael. Crudelis: del I. crúor, voz que con igual forma se usó antiguamente 
en castellano , con la significación de sangre derramada. — El sanguis I. es la 
sangre que mantiene la vida {succus corporis), la sangre que circula; y crúor 
es la sangre cuajada , la que se derrama , la que sale de una herida. — Véase 
Bárbaro. 

D. ye. — Crudelisimo a. de Cruelísimo, Crudeza, Crudo (que todavía 
tiene el crúor; esto es, no cocido). Crueldad y sus a. Crueleza, Cruentidad y 
Crueza, Cruentamente (con derramamiento dé sangre), Cruentar y Cruenta^ 
cion (a.), Cruento, Cruo y Crúor (a.). Encrudecer, Encrudekcer a. de En-^ 
cruelecer, Incruento , eic/ 

Goatániodo ó Casimodo (domingo de), £s el domingo después de Pascua, 
ó el de la octava de la pascua de Resurrección , así llamado por las palabras 



— 240 — 

QuAsmoDÓ genili infantes con que empieza el introito de la misa de aqael dia. 
-^Llámase también Domtmca m albis^ porque en lo antiguo los catecúme"^ 
nosque liabian recibido el bautismo por Pascua, iban á depositar, el dia de la 
octava, en la sacristía, los vestidos ó las túnicas hlanca% que s^ les habían 
puesto en la ceremonia del bautizo. 

Cubierto. Antiguamente , en las mesas de gran lujo se cu&n'an ios man- 
jares, los platos, los vasos, etc.; y aun hoy dia en (as mesas reales se usan los 
coh'ecitos ó estudies para el cuchillo, tenedor, cuchara, etc. De esta costum- 
bre vino el llamarse cíibierto el servicio de mesa que se pone á cada tino de 
los que han de eomer, compuesto de plato , cuchillo, tenedor y cuchara , pan 
y. servilleta.— V. Abril. 

CH 

Chacota. Bqlla y alegría, mezclada de ichanzas y carcajadafs , con que se 
celebra alguna cosa. Como quien dice cácotay del I. cachinnus, onomatopeya 
déla carcajada, ri«i5 so/t4(w5(Covarrub¡as). — ¿No podría haberse formado 
deiocus? — V. JüEcp. 

Chalan, Chalanear, caialanerlu. Del g. kalein, llamar, convócar, atraer 
(V. Calendas) ; ó, según otros, del !. calens, participio de presente de caleré, 
tener calor, estar caliente , abrasarse, y, figuradamente, darse prisa ó dili- 
gencia, andar solícito; etc.;^ó de capitúlans, como dice Guillon.— La eti- 
mología de calens parece la mas aceptable. 

((¿Qué es un mercader que tiene muchos chalaneSySino un hombre que tie- 
lio muchos que se dan prisa á comprarle géneros?... De ahí viene también 
nuestra voz non-chalant (dejado, flojo), para designar al que no tiene ^Pdor, 
al negligente y descuidado.» (Barbazan). 

Igual origen tienen los verbos caleré (italiano) , chaloir (francés), y cald^'e 
*(calalan), los cuales se usan siempre en impersonal. Así los catalanes dicen 
loque cal,., calta,,, caldrá (lo que importa... lo que era menester... loque 
con\endT&),—Chautar, 6 Xautar (catalaír), tiene igual origen, oes quizás 
el minmo verbo caldre, \s\ se dice yo m' en chanto (me rio de eso, no se me 
da un pito) ; y el francés dice : il ne rrC en ckaut, peu m' en chaut (poco me 
importa). 

Hagamos notar, por áltimo, la diferencia de acepción que dan el castellano 
y el francés á la voz chalan. Entre tos franceses se llaman chalanes (según se 
habrá inferido ya de la cita que hemos copiado de Barbazan), los parroquia- 
nos de un ahnaten ó tienda , los que por lo común hacen sus compras á un 
mismo comer6iante ó mercader; y nosotros entendemos por chalan e\ que 
trata en compras y ventas, y tiene para ello maña y persuasiva. Pero la etimo- 
logía els una misma. 

Chamberí. Arrabal ó barrio extramuros de Madrid. Debe su ser á la célebre 
cantatriz española Benita Moreno , la cual, habiéndose establecido en una 



/■ 



— 241 — 

quÍQta ó cada de campo ^ que fue la base.de la actuitl población, le di4 el nom- 
hre de otra casa de recreo que habia tenido en Paris y denominado Chambjs- 
ry, ial vez por ser deudora de ella á la generosidad de algún soboyano. Cíam- 
herij ó Chamhery^ es , con efecto, una linda ciudad de Italia, capital de la Sa^- 
boy^^ con sede arzobispal, tribunal superior, etc. 

Gham^lote ^ Gandióte. Pelo de canillo» — V. Camello. 

Cbamafuar, ChamiM^Aa. Del L cremu&sare^ diminutivo de cremare. — 

V. QufiMAR. 

Chapucero. aChapuc&ros llaman á los que labran hierros de pretinas y de 
otras correas y jaeces de caballos. Estos tales bi^erros fueron llamados ca&o«, 
y la gente rústica y antigua da Castilla ios llamó cabu/^^ y de ahí los oficia- 
les de ellos cahuceros ó chapuceros,vi (Dr. Rosal.)—- V. Cabeza. 

Charlar., Del italfano ciarlare , s^a^no es un« forma de garlar ^ formado 
del 1. gamdaref frecuentativo de garriré, gorgear. 

D. y G. — Charloían^ Charie^aneria^ Garlar ^ Gurrutídadf Gárrulo y etc. 

Chato. Del g. platos, llano, ancho > apianado, aplastado, corrido ; ó del 
J. platMs^latua, a^um^ que significa lo mismo. — Pkiw,*plakos, significa en 
^. toda cosa llana, igual, lisa. 

D. y c. — Agrupemos, pues, aquí : Allanar, Aplanar, Aplastar, Aplazar f 
9usd. ) ChaSUin i LXano f Llanura, Placa, Plácenla, PUm, Planicie, Phno, 
PlütUlo, Pktto, Platón (V.), Playa, Plasa, Plazuela, Reemplazar, Reem- 
fdazo, etc., Tachen (por chatón), Tachuela (meiátesis de Chaiuela)^ etc. 

Chinche. Cimex, oimcis. De e^e nombre I. se formó el romanceado 
chinche. Los franceses le llaman punaise, á cacisa del olor pútrido que 
despide. 

Chinmia. Del g. cheir, chebos , que significa lá mano , porque con los 
agujecos que tiOBC este instrumento se ocupan casi todos los dedos de la ma- 
ño. — V. CiauGÍAi • ' 

Chocolate. De c^co, queen el idioi[na indígena de los antiguos mejica-^ 
nos significa cacao, y de late, agua : agua de cac^o.*— Otros dicen <]fue viene^ 
de choco, sonido, mido, y atle, agua, porque la pasta del cacao se bate, con 
agua hirviendo.— El docto médico y naturalista español Francisco Hernán- 
dez (Historia plantarum Nova Hispanioí, üb. vi, cap. 87) dice.: Terlium 
vero (potionis<genus),CHOcoLLAT vocafttm,paratKr ex granis Pockotleet 
Ckic4ihoatkExí}9i misma obra podrá satisfecer su curiosidad quien desee sa- 
ber de qué modo preparaban el cfaoeolate los naturales de Méjico en tiempo 
del doctor Hernández, 

Cholla. £4 ca^o de lacabeza^ y metafóricamente ca{)acidad, buen juicio. 
Víeae, stn embar^o,^ del ). sciolo, diminotivo formado de «cir^ , saber, como 
quien dice sabidillo, que pretende saóenen letras, ó-¿wc^il^^, en laacepcion 
4e liablar m^ieho é fuera de propósito. 

Chorizo y mejor <lhur'is6. GovacrubiKi tmce venir este iiombrc de Chur^ 
re (V.). Mejor fundada me parece la etimología del doctor Rosal : uChurizo 

21 



— 242 — 

(dice), por furizOf como si dijera cosa de animal criada en casa , viene d^l 
lalin cicure, de donde dice el segoviano c^ro ó aguaciuro al agua, simple, na- 
tural y mansa, y Quras (zuras, zoritas), las palomas caseras; y así puricio «s 
carne aderezada de puerco casero 6 doméstico, á diferencia <le los jabalíes y 
monteses que eran mas acostumbrados en las comidas.»— (7icur es con efec- 
to un adjetivo 1. que significa manso, apacible, domesticado, ó ló contrario de 
/Sero ó bravio. Así se lee eñ Cicerón : Natura alias besHas cicures; alias fbras 
esse voluU {Tvsc, , v, xni). Es adjetivo que se aplica excrusfvamente á los 
animales, al paso que mansuetus, manso ó mansueto , se dice de estos y de 
Ips hombres. Cicur denota además mansedumbre congénita, natural, y man- 
suetus denota mansedumbre adquirida por la educación, por la domesr 
ticidad. ' 

Por lo demás, asi mansuetus como ^icur vienen de mano : el primer(f 
equivale á manu assuetus (V. Mano); y cicur, según Bumouf, está formado 
del g. cheir, mano (V. Cirugía) : por manera que ambos adjetivos equivalen 
propiamente á domado por la mano, 

Ghotar, a. por mamar, chupar la teta. Del 1. sudare, frecuentativo for- 
mado de suctum, supino de sugere, que significa mamar ó chotar. — Véase 
Chupar.^ 

D, y c.—C?Aotoctí6ra$ (mama-cabras, en 1. cajín-muí^s ú ordeña-cabras, 
nombre fundado en la vulgar creencia de que ese pájaro se entra por los es- 
tablos y corrales á mamar las cabras). Choto (el ternerillo y el cabrito desde 
su nacimiento hasta que dtejan de mamar), Chotuno , etc. 

Ghueofi. Del \. joco , jocus. — V. Juego.— Llaman chueca ih cojrva déla 
pierna (dice Rosal) porque es eiyue^o de ella. 

Chupar. Del 1. suctare 6 suggare, frecuentativo de sugere, eafrancé? sw- 
cer, en catalán xuclar 6 chuclar, en italiano suggere, suciare, en alemán 
saugen, en inglés sucA;, en flamenco zuigen, en sueco ^u^a.— ^Cuando una 
voz es igual, ó muy parecida, en varios idiomas de diverso origen, casi pue- 
de asegurarse que su .etimología es la imitación d la onomatopeya : y en este 
caso, se halla cAtipar. • 

D. y c— De sugere se formó sucus, por sugus, que significa Suca, Jugo; y 
de ahí Enjugar, Succión, etc.— V. además Chotar. 

Churre. La pringue que corre de alguna cosa grasa, y tomó nombre (dice 
Covarrubias) del sonido que hace cayendo sobre tas brasas : ó, ¿egun el Pa- 
dre Guadix, es arábigo, de churri , que significa corriente. 

D. y c. — Churriento , lo que tiene churre. 

Churro. aChurros llama el andaluz á los serranos (dice Rosal), como 
duros, Qurros, porqué-habitan tierra de muchas Qurras (zorras) ó zorro^y 
que para ellos solos parece buena.» 

Nótese también que el g. skiouros (deskia, sombra y oura^ura, cola) sig- 
nifica animal que se hace sombra eonía cola; y que \^ zorra 6 purra tiene la 
cola larga, lacia y muy poblada de pelo. 



— 243 — 



D 

Dáotilo. Dactylus : del g. daciylos , dedo. Pié de verso latino y griego^ 
que eoDsU de tres sílabas» la primera larga y las otras dos breves. Llamóse 
así por su semejanza con el dedo, el cual consta de tres partes, 6 fulangcs, una 
larga, y dos jnas cortas ó breves. 

D. y c— Dactihco, Dátil (fruto que da la palma , así llamado á digitorum 
smiUiudine, como dice san Isidoro, por semejarse al pulpejo de los dedos)» 
Didáctilo, nombre que en el arte métríca se da á un pié de seis sílabas, com- 
puesto de dos dáctilos ; y que en historia natural se da también á ciertos 
animales que tienen dos dedos en cada pié. 

D«aiar. Vozde incierto origen : sácanlo unos del 1. densare; Casaubon 
del g. thiasai^ y otros de thaazó; Bochard del árabe lanzad tansar; y otros 
del alemán dantzen, 

D. Y ^c— Contradanza (del inglés coun^ry-donce, danza ó bail^e de la co- 
marca, del país, del campo), Danza (que algunos suponen corrupción de 
/hicansa , como quien dice á ducendo, esto es de ducere, guiar, conducir, 
porque en la danza ^ dice Govarrublas, hay uno que va delante y la guía). 
Danzante, Danzarín, etc. « 

De. De e$ta preposición hemos hablado considerándola como prefijo en 
la Tabla correspondiente (pág. d3t). Aquí añadiremos ahora que el de pre- 
cediendo á los apellidos se Im querido mirar como partícula nobiliaria, 6 que 
denota nobleza de alcurnia : pero, nada mas Inexacto, porque el deánica- 
mente precede á los apellidos cuando estos se tomaron de nombres de pue- 
blo, lugar ó territorio, sobre el cual se ejercía señorío ó jurisdicción. Fue- 
ra de estos casos nada significa el de, y es muy ridículo anteponerlo al ape- 
llido creyendo que de por sí atestigua nobleza. Las familias de Iñigo Arista, 
Jorge Manrique, Pedro Girón, Hernán Cortés, etc. , sin de, eran y son mu- 
. cho mas ¡lustres que las de Juan de las Yiñas^ Perico de los Palotes 6 Marcos 
dcObregon....! 

Lo qtie hay e^ que muchos apellidos se tomaron de nombres de pueblos 
que habían sido conquistados ó gobernados por los sugetos ó por sus familias, 
como los de Baena, Cáceres, Carmoua , Córdoba, Madrid, Oviedo, Sala- 
manca, eto, , ó por el señorío que obtuvieron, como Alarcon, Henestrosa, 
Hijar, etc.; y anteponiendo el nombre pratronímico al del pueblo conquis- 
tado ó de señorío^ resultaron los apellidos Alvarez de Tokdo, Fernandez de 
Córdoba, Fernandez de Hijar, López de Haro, Ponee de León , Ramírez de 
Arellano, Velez de Guevara , etc., que son apellidos compuestos y de ilus- 
. tre origen : pero fuera de este caso , repetímos, el de 6 no significa nada , ó 
es una parodia necia. Siempre que él de no se puede subentender precedido 
de las palabras barón, conde, conquistador, gobernador, marqués, se- 



— 244 — 

ñpr, etc., hace muy pobre efecto en los apellidos.— V. Apellido, Patrohíiiico 

y SOBRKPfDMBRE. 

—Acerca de esta preposición separable tan usada diremos también qoe las 
locuciones el hombre ve los hombres, la perla di las perlas, el sabio de los 
sabios, el siervo db los yervos, y otras análogas , que se oyen con frecuencia, 
singularmente en el estilo familiar, por,el mejor de los hombres , la m«5 pre^ 
ciosa de las perlas , el mas eminente d$ los sabios, el mas humilde de los 
siervos, etc. , son verdaderos bebraismos. Los hebreos dijeron : el CátUieo 
DB los cánticos (el cánlico por excelencia) , el Sanio db los santos (el mny 
Santo), Vanidad de las vanidades {\fk mayor de las vanidades), etc. — He- 
bruismos son también , y de igual valor significativo, las locuciones beAla 
ENTRB las bellas, pobre entre los pobres, y otras parecidas, en las cuales el 
de está sustituido por entre. 

Las locuciones familiare&^l bonachón del padre, ciego de mí, desgraciado 
de^ M, la tonta de la criada, el tuno del mercachifle , etc. , deben considerarse 
como latinismos. Planto dijo sceltts viri (canalla del hombre) , monstrum 
mulieris (monstruo de mujer). 

— Y á propósito de hebraísmos, «con la lengua hebrea se conformó la caste- 
Y>Iiana (dice el autor del Diálogo de las lencdas) en no variar los casos, por* 
»que en «1 singular tienen todos ellos una terminación y en el plural otra ; así 
»como bueno y buenos, hon\¡re y hombres. Con la mesma lengua se confor- 
nma en poner en muchos vocablos los acento^ en la última ; y en usar nra- 
9chas> veces el número singular por el plural ; y asi dice mucha narar^a, 
lípassa ó higo, por muchas naranjas, passas 6 higos. Confórmase tatnbieo 
»con ayuntar el pronombre con el verbo : Dadle, y tomaráse,, como parece 
»por este refrán , Al ruin dadle un palmo y tomarseha cuatro. ii> — ^Yéase lo 
que hemos dicho sobre los afijos, en los párrafos 47/48 , 49 y $0 de los Ru- 
dimentos. 

Débil. Debilis : contracción do dehibilis, c. del prefijo de y habeo, habes, 
habere : esto es que no puede haberse, que no puede tenerse , que.no puede 
ser empleado. Es, por consiguiente , sinónimo de inhábil, y como tal se en- 
cuentra usado en el Digosto : Qui debilitarit filium ut inhabilis milüim 
sil —Y. Haber. 

D. y c.-— Debilidad , Debilitación i Debilitar, etc. , Deble a. de Mnde^ 
ble , etc. 

Peoiry sus a. DícíryDir. Dicere, dixi, dictum, que unos derivan de 
dies, el dia, poner á la luz, pera que comunmente se cree formado sebre el 
g. deikó, deiknuá, hacer ver, manifestar, expresar. -^Dictore, dictar, ei 
frecuentativo áe dicere, y Dictttor^, repetir á menudo^ es. frecuentativo 
de dictare, 

D. ye. — Abdicar, Bendecir, Benedicto, Bendito, Benito, Contradecir, 
Contraindicar, Decidor, Dedicar (que otros hacen salir de daré, dedUus^De* 
dicatoria, etc., Desdecir, Dicacidad, Diea» , Dicción, Diccionario , Dictado, 



— 245 — 

Dictador f Dictadura, Dictamen, Dictar, Dicterio, Dicha (suerte), Pichara- 
cho, Edicto, Entredicho, Indecible , Indicación , Indicador, Indicar (en la- 
tín indicare, indicere), Indicativo, Indicción, índice, Maldecir, Jffaldiciente, 
Maldición, Predecir, Prédica, 'Predicable, Predicador, Predicamento , Pre~ 
dicar (de pros y dicere), Predicción^ Predicho, Prodigio , Prodigioso , etc. , 
Redición , Redicho, etc. 

Declinación. Declinatio: de declinare, en g. ekklinein, declinar, cuyo 
simple es diñare, en g. Jclinein, inclinarse, bajarse, torcerse, ladearse, ca- 
becear. 

Declinar un nonobre/en las gramáticas g. y I., es enumerar ó recorrer las 
varias terminaciones que Je dan ios sufijos para significar las modificaciones 
6 accidentes gramuticaies del número y de los casos (caitlas).— ^Los idiomas 
neolatinos no tienen declinación propiamente dicha, pues las diversas termír 
naciones de los casos del g. y de) 1. las sustituyen por medio de arlículos y 
preposiciones. Así el latin dice Tempus, Temporis, Tempori,,,,,, y el caste- 
llano e/ Tiempo^ de el 6 del Tiempo, del 6 aíTiempo etc. ' 

La primera lerminacion (ó el nominativo) do un nombre, en las lenguas 
que tienen casos, se llama terminación absoluta, caso recto 6 directo, y los 
demá? (genitivo, dativo, acusativo, vocativo y ablativo) se llaman oblicuos, 
porque se apartan ó declinan del recto. Nomina, recto casu accepto, in re-, 
liquos obliquos declinant (Varron). — Los latinos tienen cinco órdenes di- 
versos do sufijos ó terminaciones para los casos, y de ahí cinco declinacio- 
nes.—LEGí (dice el mismo Varron) declinatum est h lego ; y esto prueba 
que primitivamente se decia también declinar un verbo ; mas luego se dijo 
solo de los nombres, y conjugar, 6 conjugación, de los verbos. — Véase 
Conjugación. 

D. y c. — Declinar, Enclítica (V), Inclinar, Reclinar, etc., etc. 

Deletéreo. Del g. délélér, nocivo, pemicioso, mortífero, letal, d. de délein, 
dañar, ofender, lastimar. 

Delirar, Delirio. Delirare, delirium: del prefijo de, que denota separación, 
y lirare, antiguo verbo 1. que significa labrar un campo por rayas, abrir 
surcos, d. de lira, que significa surco. De-lirare, poV consiguiente, es sepa- 
rarse del surco, desviarse, extraviarse; y metafóricamente Desvariar, decir 
ó hacer disparates, cosas extravagantes, salirse del surco, de la recta razón. 

Delta. Nombre de la cuarta letra del alfabeto griego, correspondiente á 
nuestra D en cuanto á la pronunciación, y de figura triangular: A. — De esta 
figura tomó nombre la isla que forman en su desembocadura algunos ríos : 
el delta del Niló, el delta del Ganges, etc. 

Democracia. Democratia : del g. demos, pueblo, y kratos 6 kraleia, 
fuerza, poder. Gobierno popular.— «V. Aristocracia. 

D. y c. — Demagogia (de dérrios, y agógos, conductor, d. agó,,yo guío, 
conduzco, agito: /acción popular, ambición de dominar en ella; el predomi- 
nio de la plebe), Demagogo ¡Demócrata, Democrático] Demósteries (V.), En^ 

tu 



— 246 — 

demia (deen> en, y demos: esto es, in-populOf iudígena, en el pueblo; en- 
fermedad dependiente de causas locales, que residen en el* mismo pueblo), 
Epidemia (de epi, y demos : esio.es supra^populum, sobre el pueblo ; enfer- 
medad dependiente de una causa que no está en el pueblo donde aparece, sino 
sobre el mismo pueblo), iS'pídemta/, Epidémico, etc., Vendimia (V.), etc. 

Demonio. Doemon, dcemónis : del g. daimón, dios, genio, inteligencia. 
Demonio, sin embargo, se toma por genio malo, lioslil á los liombrcs. 

D. y c. — Demoniaco f losa. Demediado y Demonial, Endemoniar, ele. 

Petaóstenet. Demosthenes: famoso orador griego, cuyo nombre se cree 
c. de demos, pueblo, y tonos, tensión, fuerza, energía, etc. — V. TENER.-^De 
suerte que Demóstenes vale tanto como populi róbur, fuerza, energía, defen- 
sa, amparo del pueblo. 

Démostenos nació el ano 385 antes de J. G. Era bijo de un armero. Tenia 
pobres dotes naturales para orador, pero las fué adquiriendo todas á fuerza 
de ejercicio y. de voluntad enérgica. 

D. y c— Citemos aquí algunos otros nombres propios griegos que- llevan 
por pseudo-preí¡jo,ópor primer elemento yuxtapuesto, la vozdémos, pueblo: 
Damócles (gloria del pueblo), Demócrito (que juzga al pueblo, juez del pueblo)» 
Demofónte (que da luz, que alumbra al pueblo), Demoleonte (el león del 
pueblo), etc., etc. 

Desafio, y SUS a. Desafiamiento y Desafianza. En SU acepción literal es 
desconfio, desconfianza. Hoy se toma por provocación al duelo., ó por el 
duelo mismo. — En la ley primera, título 11 de la^Purtida vu, se da la si- 
guiente etimología : Desafiamiento es apartar orne de la fe que los fijos de 
algo pusieron antiguamente entre^si que fuese guardada entre ellos como en 
manera de amistad; et tiene pro, porque toma apercebimiento el que es 
desafiado para guardarse del otro que lo desafia ó para avenirse con él; 
Et desafiar pertenesce señaladamente á los fijos dalgo, et non á los otros 
ornes, por razón de la fe que fué puesta entre ellos, asi como de suso deci- 
mos.,,,. etc.— Desafiar (dice Rqsal, creo que con poco fundamento) es des' 
afear, romper el fcedus, que es la amistad jurada ó en otra manera bien se- 
gura ; de donde el I. dice confcederare, peñeren amistad, de lo cual es con- 
trario desafiar, denunciarse por enemigo. 

Desastre. Desgracia, infortunio atribuido á los astros, pues de astro, enl. 
astrwn, y en g,\astron, y del prefijo des, se c. la voz Desastre, — Estaba en 
lo antiguo muy arraigada, y no deja de ser hoy común, h creencia en las in- 
fluencias siderales ó en el influjo de los astros sobre la parte física y moral 
del hombre. De ahí el nacer en buen ó mal sino (signo , del 1. signum, cons- 
telación), tener buena ó md\di estrella, tener lunas, estar de buena ó de mala 
Ixma, etc. 

D. y c. — Astroso (infeliz, infausto), Desastrado, Desastroso, etc. 

Deterior. Deterior, formado del positivo inusitado deter, cuyo radical es 
}a preposición de, como per lo es de peor. — Entre deterior ^peor hay la 



— 247 -r- ^ 

diferencia que deteriorse dice de lo menos bueno respecto de lo que es me- 
jor^ y peor se dice de lo mas malo respecto de lo que ya es positivamente ma- 
lo. Pejor á malo dictíur, deterior ámeliore, escribe el gramático Servio. — 
V. De y Per en la Tabla de los prefijos, y Peor en el Diccionario. 

D. y c.-^Deterioracion, Deteriorar y Deterioro. 

Deuteronomio. Del g. dícwíero5, segundo, y nomo*, ley, norma, regla. 
Así se llama el quinto libro del Pentateuco, por ser como una repetición de 
los anteriores, una segunda publicación de la ley : segundarüorma, segunda 
Icy.—V. NoMÍA en la Tabla de las pseudo-desinencias. 

Día. Dies, diei: claridad del sol, instante en que aparece este astro sobre 
eí horizonte, tiempo en general. — Dio, en francés, es jour, y en italiano 
giorno , como el a. castellano /orno : estas voces vienen de diurnum (sobren- 
tendido, tempus) ] formado de dies. Quitando la d de diurnum, queda 
iurnum, cuyas eufonizaciones ó alteraciones sucesivas dieron t'our (qué es 
como escribían los franceses antiguos), jour, giorno, jorno, etc. — Otros (fi- 
cen que jour, giorno y jorno, vienen de iubar 6 jubar, jubaris, que en 
1. significa el resplandor del sol, pues por la mañana parece que el sol está 
ceñido ó rodeado de una melena, crin ó cresta (en I.;u6a)de rayos. — Como 
sea, tenemos en castellano algunas voces d. de dies por el intermedio do 
jour, giorno 6 jorno, según se verá en la siguiente enumeración de 

D. y c— Adiar (señalaras fijar dia), Ajomalar (ajuslar por cierto jornal ó 
estipendio), Cotidianamente, Cotidiano (del 1. quot, quotus, y dies) Diana 
(toque de guerra de qué se usa al romper el dia, al romper el alba), Diaria- 
mente, Diario, Diarista, Dieta (salario por dias). Dietario, Diorama (de 
/iorama, vista: vista como de dia). Diurno, Diuturnidad,Diu(Urno (lo que ha 
durado mucho). Hoy (de hoc die, hodié, en este dia, eñel dia presente), 
Jornada, Jornal, Jornalar (trabajar á jornal), /orna/cra, Mediodia, Meri- 
diano, Moderno (en la baja latinidad modernus por hodiernus, focmada de 
hodié, hoc die, hoy), Triduo (espacio de tres dias), etc. 

Diablp. Diabolus: delg. diabolos, delator, acusador, maldiciente, d. de 
dia6a/M, yo maldigo, acuso,«alumnio. 

D. y c— -DtaMa (ala), Dia6/azo, Diablillo, Diablura, Diabólico , Endia- 
blado. Endiablar, etc. 

Diácono. Diaconus: áe\ g. diakonós, sirviente, servidor, c. del prefijo 
dia, y del_ verbo kpneó, servir, tener cuidado. 

D. y c. — Arcedianato, Arcediano (el primero de los diáconos), Diaconal, 
Diaconato, Diaconia, Diaconisa, Sub-diácono, etc. 

Diadema. Diadema: delg. diadema, íormñáo de diadeó, c. del prefijo 
dia,Yde6, ceñir, ligar al rededor, ctfcum%arc. Cinta ó tira de lana, hilo o 
seda, con la cual se ceñian los reyes la- frente. Es la insignia mas antigua de 
los monarcas. Era blanca y lisa, fascia candida. 

Dialéctica. Dialéctica: delg. dialekliké] subentendido techné: arte de 
dialogar, de argumentar, de emplear el diálogo en la investigación de |u 
verdad,— V. Apólogo, Leer, Lógica, ele, 



— 248 — . 

Dialecto. Diálectu$: del Q.dialektos, c. de (2ía^sep|isacioD^ tüivisíoD y 
/e^fd, yo hablo. Diversa manera de pronunciar un mismo idioma. — El griego 
admitía cuatro dialectos : el ático, el dórico, el cólico^ e¡ jónico.-:— La Aca- 
demia española defme el dialecto : lenguaje que tiene con otro ú otros u^ 
origen común, aunque se diferencie en las desinencias, 6 en otras circuns- 
tancias de siutáxi3, pjrormncijicion, etc. — V. Leeb, Lógica, etc. 

Diástole. Diastole: del g. diastellóf yo separo, abro, divido, c. de dia, al 
través, y stelló, yo envío. Dilatación del corazón y de las arterias, movimien- 
to de dilatación del pulso. Y también alargamiento, dilatación, de una sílaba 
' naturalmente breve. 

D. y c— Sistokf del g. systelló (c. de stelló), yo coíitraigo, estrecho: 
movimiento de contracción del coraxon y de las arterias, del pulso. También 
se llama Sístole, systole, la Ggura ó licencia métrica que consiste en contraer 
6 abreviar una sílaba larga.— V, ApósipL. 

Diérefif. Dioer&sis : del Qrdiairesis, división, d. del verbo íiíatred, divi- 
dir, cortar.— La diéresis gr^imatical es una figura dí dicción que consiste en 
dividir un diptongo en dos sílabas, como decir pi-a-doso, vi-u-do, por piók- 
dosOf viu-do, etc. La diéresis se marca ortográficamente con h crema 6 tre- 
ma (del g. trema, agujero), ó sea cop dos puntos, que se asemejaron á dos 
agujcritos, puestos sobre la vocal que se alarga, ó que se ha de pronunciar 
con toda claridad, v. gr. argüir, ptadqso, viudo, etc. 

En el g. y el 1. la diéresis divide también una sílaba en dos> diciendo, 
V. gr., aw/ai' (latín antiguo) por aulai, aulce; y singularmente una larga eA 
dos breves, como en ¿leí por ¿S^'t. 

D. y c. — Di$si (una de las partes mas pequeñas y simples en que se divide 
el tono: es voz de la Música), Sinéresis (del prefijo sin y de haireó, enl. ca- 
pió, yo cojo, reúno, que es el simple de diaireó) , figura gramatical opuesta 
á la Diéresis, y que consiste en contraer ó reunir dos sílabas en una, como 
sucede en poesía cuando se hace disílabo iil verbo 6a&ear (Arriaza), que es 
trisílabo, ó monosílaba la voz cae (Melendez), que es disílaba, etc. — ,V. ade- 
más Aféresis. 

Dilema. Dilev^ma : del g. dilémma, c. de dis, (Jos veces, y lambanó, 
coger, emprender, abrazar, admitir, constreñir, estrechar. Es un argumeuto 
.de dos filos, un argumento bicornuto, como le llamaban los antiguos, porque 
cierra todos los pasos, aladversario, estrechándole par ambos lados: w/nn- 
que conslringens, — Dilema vale también dos-lemfls,iiues.lema(áQ lambanó) 
se llamó la mayor del silogism^o, y el dilema es realmente un silogismo l^i- 
potético disyuntivo que lienecbmoíío5-íemas, pues su premisa mayor es 
disyuntiva. 

Diminutivos. iVomina deminutiva, mejor que diminutiva, porque di ó 
dís connota dispersión, desmenuzamiento, alteración en Ja esencia de la-cp- 
sa, y en la disminución de los nombres ¿ay ti^i solo decrecimiento, p)en|;ua, 
adelgazamiento, mas no alteración esencial de la cosa. — Y. De y Djs en la 
Tabla de los prefijoSr-i-Z?imi/»u<ívo viene del L den^inutivum, adjetivo for- 



— 249 — 

ma^o ÚQ deminutttm, supino de deminuere (e, de minuere), conmutado el 
sufijo um en la desinencia ivus.^y. Menos. 

Guando se quiere connotar la ideo, áe pequenez de un objeto, se añade al 
nombre de este, ó á su base radical, una desinencia especial (35). — Las de- 
sinencias diminutivas dei.latin son: lusja, /um, ó, con una u de enlace, ulus, 
%Uaf ulum; esta u se convierte en o (dando olus, ola^ olum), 6 en e, con du- 
plicación de la I (dando ellus, ella, ellum), ó en t (dando illuSf t7/a, Ulum), 
según las exigencias de la eufonía, atendida la letra ó sílaba en que terminan 
el positivo ó su base radical. Culus, cula, culum, se añaden por regla ge- 
neral, á ios radicales de la tercera, cuarta y quinta declinación^ convirtién- 
dose en unoulus, uncula, nnculum (en los radicales en o , que liaccn el ge- 
nitivo en onis ó en inis) , en icujus, iculü, iculum, en ecula, etc., según lo 
pide la enfoním y lo ha sancionado el uso.—Hé aquí ejemplos de todas esas 
desinencias: 



De Puer.. . .* 
Virga. . . 
Oppidum. 
Filius. . . 
Aureus. . 
' Gloria. . . 
Ingenium. 
Ocuius. . 
Tabula.. . 
Labrum. . 
Godex. . . 
Mala.. . . 
Anguis. . . 
Signurp. . 
Flos. . . . 
Mulier. . . 
Opus. . . 
Rana. . . 
Ratío. . . 
Versus. . 
Pars. . . . 
Gornu. . . 



• • 



Puer-ulus, . 
Virg-ula, 
Oppid'ulum, 
Fili'olus. . . 
Aure-olus.. . 
Glori'Ola, , . 
Ingeni'olum,. 
Oc~ellus. . . 
Tab-ella, . . 
Láb-ellum, , 
Codic-illus, . 
MaX'illa, . . 
Angu-illa,, . 
Sig-illum, . . 
Flos-culus, • 
Mulier-cula, . 
Opus-culum, 
Itan-unculus. 
Itati-uncula. . 
VerS'iculus. . 
Part-icula, . 
Corn^kulum, 



Niñito. 

Varita. • 

Pueblecilo. 

Hijuelo. 

Doradito. 

Glorlecilla. 

Pequeño ingenio. 

Ojuelo. • 

Tablita. 

Labio pequeño. 

Godicilo. 

Mejilla. 

Anguila. 

Señaleja. 

Florecita. 

Mujerzucla. 

Obrita. 

Ranacuajo. 

Razoncica. 

Versito. 

Partecilla. 

Cornezuelo. 



Algunos de esos diminutivos, como maxillaf y otros varios que pudié- 
ramos citar, v. g. ac^uleus (de acus, la, aguja), hom-^iUlus (de homo, el 
hombre), etc., son de formación excepcional. Estas excepciones, en latín, 
lo mismo que en el castellano, dependen de la afinidad de las letras ó. de 
otra razón de eufonía; pero conviene aprenderlas^ ateniéndonos para ello al 



— 250 — 

aso mas autorizado : Quare discatpuer, díceQaintiliano^^^m'd inliUeris 
propriunif quid commune, quoB cum quibus cognatio; nee miretur cur ex 

SCAMNO fiat SCABELLUM. 

Las desinencias diminutivas del castellano son: ete^ eton, ico, iche, il, 
illo, ilion, in, ina, ino, ito, on, ote, uco, uelo, uela, etc.; las unas tomadas 
del ialin^ las otras del provenzal, algunas del italiano, etc. — V. la Tabla dé- 
las desinencias. 

A la idea de pequenez se junta muy á menudo la idea accesoria de gra- 
cia, delicadeza^ ílnura, cariño, etc./ idea cuya connotación tiene sus desi- 
nencias especiales (ico, illo, in, etc.), que forman los diminutivos de per- 
fección; — y otras veces se junta la idea de debilidad, miseria, desgracia, ri- 
diculez, etc.; y entonces, por medio de otras desinencias que ha adoptado 
el uso (ele, iche, uco, ucho, uela, etc.), se forman los diminutivos de impef-- 
feccion é despreciativos. — Eton, ilion, ote y demás desinencias semejantes • 
forman diminutivos aumentados^ 6 diminutivos que á la idea fundamental 
de pequenez agregan la de aumento relativo. — Hay también diminutivos 
disminuidos, bi-dimiiiutivos, ó diminutivos de diminutivos, como bon-it- 
illo, etc. — Y, por último, hay algunos diminutivos impropios, nombres que 
tienen la forma diminutiva por su derivaciou ú origen, pero que no en^ 
vuelven la idea de pequenez relativa, v. gr. castillo , martillo, mej-^la, 
piñón, talón, etc., que no son diminutivos propios ó de signiGcado» sino 
positivos que tienen sus respectivos diminutivos, v. gr. castillejo, piñón-, 
cito, etc.— V. lodíclio en el párrafo 121, pág. 77.— V. también On en la 
Tabla de las desinencias. 

Sabido ya el modo mas común de formarse los diminutivos, solo nos resla 
añadir que el uso enseñará las muchas irregularidades á que están sujetos 
algunos de ellos, sobre todo los diminutivos de varios nombres propios^ pues 
solamente el uso puede enseñar que Catanay Concha, Lola, Paco, Pe- 
pe, etc., por ejemplo, son diminutivos de Catalina, Concepdon, Dolores, 
Francisco, José, etc. \ 

Los adjetivos toman las mismas desinencias diminutivas que los sus- 
tantivos. - 

Los diminutivos y los aumentativos vienen á ser coifiio los superlativos de 
los nombres sustantivos.— En rigor, todos los nombres que significan idea 
ú objeto capaz de aumento ó de disminución, pueden formar aumentativos 
y diminutivos; pero el buen gusto, y á veces el capricho, establece mil ex- 
cepciones que enseñará el uso. . 

El castellano, por su índole analítica, rechaza en general la derivación d^ 
rainuliva, eicluyéndola principalmente del estilo noble, serio ó elevado, y 
reservándola para el familiar. — En el lenguaje técnico tienen cabida , sin 
embargo^ los diminutivos de forma latina, casi lodos esdrújulos, v. gr. bá- 
culo, cápsula, carúncula, flósculo, molécula, ni4bécula, ósculo, paüieula, 
párvulo, película, tubérculo, versículo^ etc. . 



— 251 — 

Dinámica. Dynamica: del g. dynamis, íaeriSi, poder^ d. dé dynamai, 
yo puedo. Nombre dado á h ciencia que trata de las fuerzas qu'c mantie- 
nen á los cuerpos en movimiento. Leibnitz Tiie el primero que empleó esa 
voz para damombre á la parte mas trascendente de la mecánica, que trata 
del movimiento de los cuerpos en cuanto es producido ^or fuerzas que obran 
de una manera actual y continua. 

D. y c—Adinamia (estado patológico resultante de unafaUa de fuerzas)^ 
Adinámico, Didinamiia, Dinamismo, Dinamómetro (instrumento para me- 
dir <3 valuar en libras, kilogramos, etc.^ la fuerza de los honibres ó de los 
animales), Tetradinamia, etc. — V. Dinastía. 

Di^a•li». Del fenicio dunast, que sígnifíca poder. De dunast hicieron 
los g. el verbo dunaó, dunamai, ó dynaó, dynamai, y los 1. el sustantivo 
dynasta ó dynastes. En los idiomas modernos^ dinastía significa una serie 
de principes soberanos pertenecientes á una misma raza ó familia^ y tam- 
bién el tiempo de su dominación.. . 

D. y c. — Antidinástico, Dinástico, etc. — V. Dinámica. 

Díóoem. Dicecesis: del g. dioikesis, gobierno, administración, d. de 
dioikeó, gobernar, administrar, d. de oikos, casa, habitación. 

D. y c. — Aparroquiar, Desaparroquiar, Diocesano, Dioecia (de dis, dos, 
y oikos, oikia: clase dé plantas que tienen los órganos sexuales separados, 
es decir los estambres en un pié de planta y los pistilos ú órganos femeni- 
nos en otro, esto es en dos casas). Dioico, Dioica (vegetal ó planta de la 
Dioecia), Economía (de oikos, y nomia, ley, regla : regla, ley, norma de la 
casa), Económico , Economista, Economizar, Ecónomo, etc.. Ecuménico 
(del g. oikoumené, tierra habitable, reconocido por toda la tierra, d. de 
oikeó, habitar, de oikos: concilio general, universal, de toda la tierra), Mo-' 
noecia, Monoico, Monoica, Parroquia (de para, cerca, y oikos, casa: reu- 
nión de casas cercanas, vecinas). Parroquial,^ Parroquiano (co-habitaule, 
vecino de otro), etc. 

Dio». Del 1. Deus, 6 mas bien del antiguo Dius, que venia del g. Mo^, 
genitivo de Zeus (Júpiter). Del antiguo Dius conservaron los latinos, en el 
plural, Dii y Diis,E\ g. Zeos, Theos, ó Dios, parece ser el Teut ó Diw (Dios 
generador) do los celtas. — El nombre de Dios se encuentra en todas las 
lenguas. En francés es Dieu, en catalán Deu, en italiano Dio. — Véase lo dicho 
en ios Rudimenlos,^ párrafo \\L — De Dius, perdida la d, sacan algunos auto- 
res las voces 1. ius, jus, el derecho, y iustitia, justitia, la justicia, principal 
atributo de Dios.— Por igual mecanismo eufónico dicen que se formó torno, 
jomo, de diurno, — V. Día. 

D. y c. — Adivinar, Adivino, Apoteosis (de apo y í/ico5, deificación). Ateís- 
mo, Ateísta, Ateo, Deicida, Deicidio, Deidad, Deificar, Deífico, Deípara 
(madre de Dios, que parió á Dios), Deísmo, Deísta, Diosa, Diosecillo, Dio- 
secita, Divinalp Divinamente^ Divinansa, Divinar, Divinalorio, Divinizar, 
Divino, Entusiasmar, Entusiasmo (de en y theos, inspiración interior de 



— 252 -^ 

Dios), Entusiasta^ Panteísmo, Panteón (de pan ytfieos, templé ceüStigrAdo 
á todés los Dioses), Politeismo, Teísmo, Teistá, Teocracia, ffbodtcea, Teo*- 
gonia, Teologal, Teología, Teosofía, etc. ; ^ 

Diptongo ó DíHongo] Diphthongw: del g. dis, dos veces, y phtoggos, 
sonido; doble sonido : reunión de voces en una sílaba^ ó de dos cocales eo 
un sonido. ' 

Hagamos notar aquí que el castellano ama los diptongos, los triptongos, 
y aun los telraptongos, por ser la sonoridad, 6 plenitud de sonidos, su dote 
característica, á la cual lo sacrifica todo. Aborrece empero el hiato 6 el con- 
curso de vocales, sobre todo de una misma repetida, poco menos que ^I ^- 
nido repetido de una consonante : por esto se dice, y se escribe, clarobscuro, 
sobrentenderse, vigésimoctavo, etc., etc. Al lemosfno no le desagrada esle 
liíato, así como no desagradaba á los latinos, ni hoy á los italianos. 

Dirimir. Dirimere: d. del prefijo dis, en su forma dir, y de emere, que 
significaba quitar, separar. Eu su acepción recta, dirimir (como quien dice 
diversim emere) es poner una separación, y figuradamente es disolver, 
deshacer, desunir, ó terminar por medio de una decisión , de un fallo. 

Diftioo. Distichon: del g. dis, dos, y stichos, línea, fila, orden, verso. Eñ 
poesía latina se llama distico un pareado ó una reunión de dos versos, de 
los cuales comunmente el primero es liexámetro y el segundo pentámetro. 
—En botánica se llaman disticas las hojas dispuestas en dos filas á cada lado 
de los ramos. 

D. y c. — Acróstico (del g. akros, extremo, punta, y deaíio^: composi- 
ción en acrósticos, ó versos marcados por orden en la punta, se dice-aquella 
en la cual cada verso empieza por una letra del nombre de la persona ó de h 
cosa que forma el objeto del poefnila), Hemistiquio (n^edio-verso), Monós^ 
tico (epigrama de un solo ver^), Tetrástico (cuarteta, estrofa 6 estancia de 
cuatro versos), etc. 

Divieso. Cuasi diviso (dice Covarrubias) , por ser una sangre podrida y 
dividida de la vital. — De diverso (dice Rosal), porque los humores se di- 
vierten 6 separan de las partes mas nobles á las exteriores 6 de (nenos im- 
portancia. — De allí la creencia popular deque la saudade lós diviesos es 
saludable.— V. Idus y Verso. 

El divieso se llama en francés furoncle, fronde, y en catalán floronco, del 
1. furunculus, que unos sacan de fervere, hervir, otros del g. phusó, yo que- 
mo, y Rosal dc/wr, el fuego,— V. OitONZo. * 

Dogma; Dogma: del %, dogma, opinión, d. de dokeó, pensar, ser de opi- 
nión, afirmar, probar, etc. Punto de doctrina, proposición ó principio esta^ 
blecído ó considerado como ver(fad incentestable. 

El verbo i. dokeó tiene gran semejanza Uteraí, y mocha afinidad de signi- 
ficado, con el K dobeo, docere, docui, doctum, enseñar, instruir, correlativo 
de discere, aprender.—- Bien pueden, -por consiguiente, reunirse en nna sola 
familia los • 



• — 253 — 

D. y c— Dócil (enseñable), DocilidadyDociOf Doctor, Doctora, Doctoral^ 
Doctoramiento , Doctorando, Doctorar, Doctrina (enseñanza) » Doctrinal, 
Doctrinar, Doctrino, etc.. Documentar, 2>ocumenío,.etc., Dogmático, Dog^ 
fí^atismo, Dogmatista, Dogmatizar, etc.. Indócil, etc. 

También pueden agrcfgarse á esla familia Heterodoxo, Ortodoxo, Par a^ 
doja y demás voces en qoe entra la voz doxa, que signiGca opinión, y d. de 
dokeó. — V. Paradoja. 

Dométtíco. Del 1. domesticus, formado de domjus, casa, habitación, edi*- 
íkio, hecho del g, doma, damos, contractos de doméma, d. de domeó, de-- 
móy fabricar, edificar. 

D« y c.~El a. Domanio, Domesticable, Domésticamente, Domestioidad, 
Domestiques, Domiciliado, Domiciliario, Domiciliarse, Domicilio, Domi- 
nio, Mayordomo (de major y domus, el eriado mayor ó principal de la ca- 
sa), etc. — ^V. Domingo y Don (título honorífico). 

Domingo. Dies Dominica, dies Domini, día del Señor, primer dia de la 
semana. Viene del K Dowtnftó, señor. 

D. y c. — Condominio, Condómino, Dominación, Dominar, Dómine, Do- 
mingo (nombre propio). Dominguero, Dominguez (el hijo de Domingo, nom- 
bre patronímico, que después pasó á ser apellido de familia), Dominguillo,^ 
Dominica, E^ominical, Dominicano, Dominico, Dominio,^ Dominó (juego). 
Dominó (traje de máscaras), Dueño, Dueña, Predominar, Predominio , etc. 
^V. Don (título honorífico). 

Don (nombre sustantivo). Del \',donum, en g. dorón, doma, d. del verbo 
doó, del cual ao formaron didoó y didómi, dar, entregar, poner en la mano. 
— De la raíz don, y de sus formas da, dat, di, dit, d, etc., han nacido los si- 
guientes 

D. ye. — i4&andofiar(V. Abandono), Adición, Adicionar, Adicto, Adita-- 
mentó. Anécdota, Antidoto (V.), Apódosis (y, ), Condonar, Dádiva, Dar (del 
]. daré), Data, Dativo, Donaire, Donar, Donativo, etc., Dosis, Dotación, 
Dotal, Dote, Edición (de daré é). Editor, Extradición, Imperdonable, Iné^ 
dito. Perdón, Perdonar, etc.. Tradición, Traición, Traidor, etc., etc. 

Nótese ahora que Do, da^, daré, dedi, datum, tiene muchos c. : unos de 
la primera conjugación, como Cvrcumdare, cercar, rodear, y quizás lindare 
y susc. Abundare, abundar, Exundare, salirse de madre, Inundare, inun- 
dar. Redundare, superabundar, rebosar, etc.; y otros de la tercera ccojuga- 
cion,como Abscondere, esconder, Addere, añadir, Condere, encerrar, es- 
conder, fundar, Credere, creer, Dedere, entregar, abandonar , Edere, dar á 
luz, Tradere (de trans daré), hacer pasar de una mano á otra, etc. Todos es- 
tos c. y sus d. pueden referirse á esta familia etimológica. Véanse, sin embar- 
go. Anécdota, Antídoto, Creer, Esconder, Onda, Perder, Rendir, etc., vo- 
ces de las cuales hemos formado, para mayor claridad, artículos separados. 
Notemos, por último, que dóron, don, regalo, presente, es pseudo- 
désinencisi ó voz desiuencial, y tambien-pseudo-prefíjo^ que entra en varios 

32 



— 254 — 

nombres propios, pomo Casio-doro (don de la casia, de la canela), Doroteo 
y Dorotea (don divino) , Helio-doro (don del sol), /«t-doro, y por síncope 
Isi-dro (don de ¡sis), Metro-doro (don de la madre), Po/t-dora (mucho don, 
regalo abundante), Tao-doro (don de Dios), ele. 

Don (título lionorífíco). Dicen algunos qqe viene del vascuence don, done, 
voz abreviada que significa santo ; pero la común creencia es que Dom^ Don, 
viene del I. Domnus, Domnulus, por Dominas, señor. 

D. y c. — Adamado, Dama, Darficria, Damil, Damisela, Donadío, Doncel, 
Doncella, Donna a., de Doña, Dueña (d(5mina), i(adama. Madamisela, etc. 
—V. Domingo. 

Dofl. Del 1. y del g. dúo, número duplo déla unidad, cifra que expresa es- 
te número, etc. 

D. y c—^Anadiplosis (del prefijo ana y del verbo diploó, yo doblo ó du- 
plico : reduplicación), Conduplicacion, Diploe (delg. diploiis, doble), Z)ip/ói- 
00, Diploma (de diplous, doble : copia de un acta ó documento doble, porque 
se guarda el original ó la copia), Diplomacia, Diplomático, etc.. Dividir, 
Divisa, eic, Doblar, Doble (del 1. duplus ó dúplex, ó del g. diplous, que 
significa lo mismo). Doblegar, Doblón (que Vale el doble), Dual (que habla 
precisamente de dos: numero intermedio entre el singular y el plural, que 
admiten el griego y otras lenguas), Z^ue¿o, diminutivo de Dúo, Duplicar, 
Duumvirato, Redoblar, Redoble, Reduplicación, etc. 

De dúo creen algunos que sederívan también Duda (dubium) y Dudar, 
consus c. y d., porque la duda es la indiferencia entre dos razones ó direc- 
ciones opuestas. 

Véase Di en la Tabla de los pseudo-prefijos, y Duelo é Idus en este Diccio- 
nario. 

Drama. Drama: delg. drama, fábula, acción, representación, d. dedrod, 
yo obro, yo ejecuto. — Las composiciojies del género dramático llevan este 
nombre porque en ellas las personas de quienes so trata obran 6 están en 
acción. 

D. y c. — Dramático, Drástico (se dicede los purgantes qué obran con 
prontitud y violencia), Melodrama, Mimodrama, etc. 

Dromedario. Dromedarius : del g,dr ornas, que si guifiea corredor, hizo 
la baja latinidad dromadari)As , dromedarius. El dromedario es una especie 
de camello, pero mas pequeño, mas ligero, de silla, ó que puede servir para 
montar, mientras que el camello es puro animal de carga. 

Duelo. Del 1. Dualis, Duellum, formado de dúo, dos : combate entre dos 
personas.— V. Dos. 

La voz latina Duellum era originariamente la propia para significar la 

guerra (Bellum), mudada la B eu Du, conmutación muy frecuente ^ntre los 

-antiguos latinos, que dijeron Duonum por ^onum, Duis por ^Í5. Véase, en 

prueba de ello, el siguiente pasaje de Cicerón, en el capitulo 45 del Orador: 

Hominum etiam nomina contrahebant, quo essent aptiora : nam %U duellum, 



— 255 — 

BELLüM ; eí Düís, BIS .* stc DuÉLLiuM etim gut VcsnúB classe devicit, Bbluu» 
nominaverunty quúm superiores appellati essent semper DuelIii. — Los ppe- 
las usaron t imbien duellum por hellnm : así leemos en Horacio : Grcecia ' 
barbarice lento collisa duello. 

Duelo, en la acepción de luto, viene dell. doleré, dolerse, sentir dolor. 

-Duero. Viene indudablemente áeDurius, que es el nombre que le daban 
los romanos , corrompido en Dorius, en la media edad. Y ¿de dónde salió 
Durius?... Rosal dice que del g. duruy que es leño, por los muchos pinos que 
tiene ese rio ; y sus ribereños, que trataban en labrar pino, se llamaron Du" 
raci. — Mas que la de Rosal me satisface la etimología que- trac Cabrera, 
quien dice que Durius es latinización de la voz celta Adour, que significa 
agua. Agua 6 Aguas llamaban trópicamente con frecuencia nuestros antiguos 
á los rios : 

Travesaron el Duero, esa a^ua cabdal, 

se lee en Berceo, Vida de Santo, Domingo, verso 272. 

DuHa. Delg. duleia, servicio , di de dulos , servidor. Es el culto que se 
da á los Santos, á quienes se honra como á servidores de Dios. 

D. y c. — Con el prefijo g. hiper ó huper, que es el 1. super, se ha formado 
Hiperdulia, culto que se da á María Santísima, y que es de un orden superior 
al que se da á los Santos. 

Duque. Formado del 1. duce, ablativo de dux, nombre d. del verbo ducere, 
duxi^ ductum, llevar, guiar, acompañar, conducir. — Duque se llamaba an- 
tiguamente *el capitán, caudillo ó general de un ejército, por ser el que duce^ 
baty ducia ó conducía, los soldados á la batalla, á la victofia. Hoyes un título 
de la nobleza mas alta. 

D. y c. — Abducción , Adduccion, Aducir, Archiducado ^ Archiducal, Ár-^ 
chiduque (duque de autoridad superior á la de los otros duques), Conducir, 
Conducta, Conductor, ctc.^ Deducción, Deducir {áededucere, ducere de, con- 
ducir de arriba abajo, hacer descender ó bajar, sacar una consecuencia de un. 
principio), Ducado, Ducal, Dúctil, Ductilidad, Duquesa ^ Duquesito, Duc^ 
tor, Ductriz, Dux (el representante de la soberanía en )as antiguas repúbli- 
cas de Venecia y Genova), Educación, Educar, Educir, etc. , Inducción, 
Inducir {áeinducere, ducere in, conducir de abajo arriba, hacer ascender, 
remontarse de los hechos á sus leyes), Introducción, Introducir, etc., Irre- 
duclibie , Manducar {de manu ducere). Producción, Producir, Producto , 
Productor, etc. , Reducción , Reducir, Reducto, etc. , Re¡)roducir, Repro- 
ductivo, qíc, Seducción, Seducir, etc., Traducción, Traducir, TraduC" 
tor^ etc. 



— 256 — 



£ 



Ébano y SU a. Abeiiiui/£6enu$, ebenum : en g. ebenos; en hebreo heben; 
en árabe abanus,abenus. La composición probable de todas esas voces es 
de las dos egipcias bo, palo, y noun, negro. 

Ebro. De Ibero ó HiberOy ablativo de Hiberus, que es como se denomina- 
ba este rio en tiempo de los romanos. Ingens Hiberus Dertosam attingU,ái'- 
ce Pomponio Mela : y coa efecto, no lejos de Tortosa (Dertosam) desagua 
el Cbro. 

D. y c. — Fonlibre (contracción de Fuentes del Ebro), Sitio ¿onde nace es- 
terrio. — V. Víspera. 

Echar, conio quion dice techar, ó Jíiar, como dicen en Aragón, Cataluña 
y Valencia, Jeier de los franceses. /acere : de jf'acto, jacis^jacui, jactum, 
echar de sí, lanzar, arrojar, tirar á. 

D. y c. Abyección, Abyecto, Adjetivar, Adjetivo (V.j, Aechadura, Aechar 
(del I. ejectare, frécuentalivo de ejicére, echar á fuera), ele, Conjetura, Con. 
jeturar, etc.. Chaza, Desechar, Desecho, etc.. Deyección, Echadero, Echa- 
dizo, Echadura, Echamiento, Echazón, Echura a. de Echada 6 tiro. 
Eyacular y Interjección, Inyección, Inyectar, Jactancia, Jactarse (en I. sese 
jactare, frecuentativo desacere, como jactitare es frecuentativo áa jactare). 
Jaculatoria, Objeción, Objetar (antes Obyectar, áéobjectare, frecnentativo de 
ohjicere), Objetivo* Objeto, Proyección, Proyectar, Proyectil, Proyecto, Re-. 
chazar. Rechazo, etc., Sujeción, Sujetar, Sujeto, Trayecto, etc. 

Edén. Voz hebrea que significa placer, amenidad, delicia, paraíso. — 
V. Jordán. 

Edipo. CEdipus : nombre de un rey de Tébas, célebrepor sus infortunios^ 
y que adivinó el.enigma propuesto por la Esflnge. Está c. del-g. oideini es- 
tar hinchado, y depoMs, podos, el pié; por cuanto habiéndole taladrado los 
pies, al nacer, para colgarle de un árbol, los tuvo después abultados y entu- 
mecidos toda su vida. Edipo, por consiguiente, vale tanto como l^incÁado de 
pies, 

Efemérídei. Ephemerides : del g. ephémeris, diario, c. de epi, en, y hé^ 
mera, dia : en-el-dia. Libro ó comentario en que se refieren los hechos, fe- 
nómenos ó sucesos de cada dia. 

D. y c. — Efemero, Efimeral 6 Efímero (lo que tiene la duración de un 
solo dia), Esmeralda (luciente como eí dia; en 1. smaragdtts, del g. smc^ag- 
dp5, luciente, que algunos d. de hémera), Hemeralojpia (del g. hémera y de 
optomai, ver : debilidad de la vista que no permite ver mas que en pleno dia, 
& la luz del sol), Hemerobaptistas {áe hémera y áebaptd, lavar: sectarios 
judíos que se lavaban y bañaban todos los dias del año), Hemerocallis (de 



— 257 — 

• * 

hémera, y de kallos, belleza» formado de halos, bello), nombre de una plan- 
ta bulbosa, especie de lirio rojo ó dorado cuya flor brilla un solo día: belleza 
de Un dia. 

Cgeo (mar). Egeus, Aigeus : de Egeo, noveno rey de Atenas ; ó, según 
otros, de una reina de las amazonas llamada Egea; del nombre de una isla, 
de una ciudad, de unaroca^ etc. La opinión mas común es que el mar Egeo 
tomó este nombre por la circunstaíicia de haberse precipitado en él Egeo, Es- 
te mar se llama hoy Archipiélago, y está situado entre las costas déla antigua 
Greda y del Asia Menor. Las isla^del Archipiélago sé Iiaijan divididas, por su 
situación, en europeas y asiáticas. Las primeras^, en número do mas de cin- 
cuenta, fueron llamadas por los griegos Cicladas (las circulares), á causa de 
su figura, y las segundas, que están mas separadas unas de otras, liías disemi- 
nadas, fueron llamadas Esperadas (spotades : las sembradas, las esparci- 
das). — V. Archipuélago. 

Egeria. Egeria : del g. egeiró, yo excito, yo muevo, yo despierto. Nombre 
dado á una célebre ninfa del Lacio, la cual, según creencia popular entre los 
romanos, dictó á Numa Pompilio (su favorito, ó, según Ovidio, su esposo) 
aquellas leyes admirables que consolidaron los cimientos tle la ciudad eter- 
na el año 40 de la fundación de Roma y el 714 antes de J. G. — De alrf, según 
los elimologistas, el nombre Egeria, como quien dice despertadora, \^ór(\\x^ 
las leyes sabias ó los buenos consejos mantienen siempre prevenido ó des- 
pierto el ánimo del que los escucha y acepta. 

Egida. Del 1. wgis, ó del g. aigis, piel de cabra, d. de aix, cabra. Escu- 
do de Minerva ó Palas, cubierto con ¡a piel de la cabra Amaltea : escudo, 
protección, defensa. 

Eje. Axis : en g. axón. — V. Axioma. 

El. Ule: viene de la primera sílaba del 1. il-le, como el francés il y el ca- 
talán elL 

Elemento. Elementum, Se ha dicho que era una forma de la voz alimen- 
tum; ó de la de elevamentum ; que venia de elimare, fabricar, etc. A estas 
etimologías, citadas por Govarrubias, añadiremos otra que nos parece muy 
ingeniosa, y de la cual no pudo tener noticia el autor del Tesoro de la len- 
gua castellana, porque es de Schmalfeid, autor moderno. Este profundo la- 
tinista alemán cree, con mucho fundamento, que Elementum se compone de 
la reunión del nombre de las tres letras líquidas el,em, en (I, m, n) y de la 
desinencia ¿um. Elemento es, pues, una vorde formación análoga á la de las 
voces Abecedario y Alfabeto {V,); -y s\x verdadera desinencia no es mentó, 
como parece, sino el sufijo ¿o. — ^V. Mentó en la Tabla d^las desinencias. 

EHpflSfl ó Eolípiífl. ElHpsis : del g. elleipsis, formado del verbo leipó, en 
I. linquo,re¡inq%io, desum,deficio,jo.de}0, abandono, omito. Omisión, su- 
presión, de alguna palabra ó frase necesaria para acabalt^r ó perfeccionar la 
oración ó cláusula. Así, en la frase hace seis años, se omite, por elipsis, el 

tiempo de, 

tt. 



_ 258 — ^ 

D. y c— Elipse (curva oval, resuUaate defcorle oblicuo de un cono recto). 
Elipsoide (parecido á la elipse), Eliptico, etc. 

Del mismo verbo leipó, en la acepción de deficio^ desfallecer, salen: Eclip^ 
se,, en 1. eclipsis, del g. ekleips^is, desfaReciniieiilo, privación , defecto : ps- 
curecimieolo pasajero, privación de luz, qire experimenta un astro por la in- 
terposición de otro entre el sol y nuestra vista : y Ecliptica, linea ó círculo 
de la esfera en la cual se verifican los eclipses. — Y. también Paraupomeihon. 

EUísabei, Isabel. Nombre propio que, en \iebreo,vsAe Dios del juramento, y 
que bajo esta forma, ó la de Isabel, que ha tomado en los idiomas modernos, 
lian llevado varias Saq las y muchas reinas y'princesas. Entre las primeras ci« 
taremos á la madre de San Juan Bautista, á Santa Isabel de Hungría, y á San- 
ta Isabel, reina de Portugal. 

Elíseoí ó Elá»ioi (Campos). Elysició Elysii Campi, Del g. elysion, lu- 
gar de delicias), ó, según otros, lugar de descanso, sacando elysion de lyó, 
desligar, librar. £/{5eo5 llamábanlos egipcios á los cementerios comunes. — 
Los Campos Elíseos son unos sitios deliciosos y amenos, á donde suponían 
los gentiles que ibaná parar las almas de los héroes y de los hombres vir- 
tuosos. 

Elisión. Elisio: de elidere,c, delcedo, formado del g. deleó, herir, ofen- 
der, quebrar, romper, etc. La elisión consiste en suprimir una vocal por el 
encuentro de otra : así cuando decimos al padre por á el padre, se elide la e 
do el por eufonía. — V. Deletéreo. 

D. y c. — Elidir, Ileso, Lesión, Lesivo, Lisiar, etc. — Igual etimología 
latino-griega tiene el francés Laid, y el catalán Lleit^ ó Llelx, que en cas- 
tellano equivale á jPco.—V. Fe^. 

Ella. Del 1. illa, terminación femenina áeille: de donde ta^nbien el fran- 
cés elle, — V. El. 

Eaaahlema, Emblema: del g. em6a//d, insertar, inscrcre, introducir, in- 
tercalar, añadir por encima, c. de en y de bailó, echar, lanzar, etc^ — Véase 
Balleí^ta. — Los griegos llamaban em^/^masá los embutidos, alas obras do 
taracea ó ataujía, en las cuales se echan ó intercalan tiras,, piezas ó piedreci- 
tas de varios colores ; y luego pasó á significar una especie de jetoglíítco, 
símbolo ó divisa* 

Cuenta Suetouio que Tiberio quiso cierta vez hacer borrar de un auto del 
Senado la voz emblema, mandando que se sustituyese con otra latina, y que 
en caso de no haberla» se emplease una perífrasis. Aquefeuiperador, que por 
otra parte sabia bien el griego, exageraba su odio á las palabras nuevas, que- 
riendo extender stHiranía hasta sobre el lenguaje. El uso de la voz emblema 
prevaleció al cabo á despecho de Tiberio. 

D. y c. — Emblemático, Embolismador, Embolismal, Embolismar, Embo- 
lismo (intercalación, añadidura; confusión, enredo, embrollo). Embolo, eío, 

Emétioo. Vomipcus, emeticus: del g. emetikos, vomitivo, d. de emeó, yo 
vomito.— lílámanse eméticos los niedicfimentos cuyos efectos son proníW)v§r 



_ 259 — 

d vómito. ^Comunmente se llama emético, como por antonomasia, a\ íáriáro 
emético ó estíbiado (V. Antimonio). 

D. y c— Emetina, álcali vegetal, descubierto por los setíoreMtelIetan y 
Magendift en la raíz de la.ipecacuana; — Emetocalártico, medicamento oro-' 
medio que promueve el vómito y purga á la vez ;—HematemesiSfáe haimOf 
sangre, y emesis, vómito ; vómito de sangre, etc. 

Emilia, Emilio. £/ni/ tus : del g. aimulia, aimylia, gra.cia, formado áe 
aimiilos, aímy¿oS,duteei amable, etc.— Vale, pues;^racíOsa, agraciada, etc. 

Emir ó Amír. t)el árabe emir, que significa jefe, caudillo, príncipe, coman- 
llanto, etc., asi como él verbo amara, en el mismo idioma y en el hebreo, 
signiiica maftdar, dar órdenes, obtener et poder soberano, ser príncipe, etc. 

D. y cr-Almirantadgo a. áe Almirantazgo, Almirante (que ha pasado por 
las formas Almiraj, Almiraje, Almiral, y se c. de cwwr ó amir^ con el oltIÍ" 
\oal-amir, y la desinencia ante: al-amir-ante, almirante; de la cual raíz 
hicieron los griegos de la edad media amtras, que válelo mismo, y si^ifíca 
jefe, comandante de una armada, de una escuadra, de una- flota, etc.), Álmir^ 
antesa a. de Álmiránta, etc. 

Empachara-Empacho. — V. GAZPACHO. 

Empecer. Dañar, ofender, causar perjuicio. No empeciente se dijo-, en lo 
antiguo, por wo obstante, — Valan, é no empezcan, ponían los escribanos al ^ 
salvar las enmiendas al fin de una escritura. 

Mas plausible qué la etimología de Covarrübias, quien saca empecer de 
I. impigere, encuentro la de Rosal, quien dice : «Empecer es dañar; y es de 
notar que en l.pascere es apacentar! :yde allí se compone impescere que, 
según Festo, significa echar el ganado á pacer en los sembrados; y como este 
éseldaño mas común y mas conocido entre labradores y pastores, vino el 
impescere ó empecer ÁsigüiñceiV cualquier daño.-^-fonviene con esto lo que 
decimos en la palabra Ordenar» (V.). 

Empédoolei de Agrigenla (Sicilia), célebre poeta, médico, físico y filósofo, 
floreció pon los años 444 antes de ñuestraera. La etimología de su nombre es 
empedos, estable, formado de pcdon, Jierra, y kleos, gloria : gloria estable$ 
sólida, permanente y duradera. 

Empírico. Empiricus: del g. empeirikos, d. de empeiria, experiencia, 
formado de peira^ prueba, ensayó. Empírico se dijo primeramente del que 
se ensayaó ejercita á expensas de otro, que íiace experimentos á costa y ries- 
go del público, perpericula etmorles, como dice Píinio, matando enfermos 
á troche y moche con sus experiencias, .y aplicando sus remedios, sin re- 
flexión ni discernimiento. Enrnfedicina, pues, m\ empírico es-un rutinario, 
un practicón, un simple curandero, y á veces un charlatán. — De la medicina 
pasó la voz empiricoú la filosofía, y se aplicó á la escuela que niega la certe- 
2a de todo lo que no es eoopér imentable, de todo lo que excede de los límites 
de la experiencia. — V. Experiencia. 
.'p, y c.^Empirismo, que significa carácter, co4)ocimicalor práctico, del 



— 260 — 

empírico;— medicina empírica, fundada en !a sola experiencia; — filosofía em* 
pírica^ que solo atiende á los hechos, sin generah'zapfos, sin elevarse á su ley 
por mediíWII raciocinio : sistema opuesto al dogmatismo. 

Emporio. Emporium: del g. emporeój yo compro, yo trauco^ mercatu^ 
rom fació. Significa plaza de comercio, lugar donde concurren para el co- 
mercio gentes de diversas naciones. 

D. y c. — AmpuñaSf del 1. Emporics, nombre plural por la razoaque he- 
mos dicho en el artículo Atenas (V.), y por la cual la llamó Estrabon DiópO' 
lis (ciudad doble), que fue una antigua y poderosa ciudad, célebre por su 
gran comercio, y sobre cuyas ruinas existe hoy un pueblecito denominado - 
Castillo de Sanifarlin de Ampurias' en la provincia de Gerona, á 5 leguas de 
esta ciudad y á media legua de Ja villa de la* Escala, situado en una pequeña 
colinaj á orillas del mar, en el golfo de Rosas. 

lie Ampurias tomó su nombre el territorio denominado Ampurdá 6 Am^ 
purdan. , ' ' ' 

Encante y también Encanto. Pregón para vender alguna cosaá quien 
mas dé, y el paraje destinado para semejantes ventas. — Viene, según Case- 
neuve, del 1. in-quanium, en-fcuanto ; y según Ménage de incanium, d. de 
incantare, c. de cantai^, en la significación de pregonar, porque en los en- 
cantes se pregonan ó anuncian en alta voz los objetos que están devenía. En- 
caúe, pues, equivale á in canlu, venta hecha en-canto, es decir cantando, 
pregonando. — V. Almoneda, Cantar y Subastar. 

EnclHíca. Los gramáticos llaman encliticas aquellas voces, generalmen- 
te monosílabas, que se pegan á otras á manera de afijos. Así en ego^ne , vi- 
rum-que, etc., ne y ^«eson encliticas. Esta denominación viene del griego 
ekklinóy yo inclino, por cuanto dichas palabras están como inclinadas y 
apoyadas sobre la última- sílaba de la voz á la cual afectan. — V. Decli- 
nación. 

Eneas*. Nombre del famoso héroe Iroyano, personaje á la vez mitológico, 
histórico, y épico. Hijo de Venus y de Anquises : el héroe de la Eneida, i 
quien Virgilio hace decir, con muy poca modestia por cierto : 

Sttm piüs iENEAS, fama super athera notus. 

A biciTque su mismo nombre tampoco tiene nada de modesto, pues Eneas 
está formado del g. aineias, el loable, el digno de' elogio, deainéin, loar, 
alabar, elogiar. 

Entre los romanos, era creencia común, y casi plinto de religión, mirar 
como autores de su raza á Eneas y á sus' troyanos fugitivos; mas la crítica 
histórica ha puesto bien .en claro que la grandeza roma na no tuvo en manera 
alguna por fundador al protagonista de la Eneida, 

Energia. Del g. enérgeia, d. de energeó, c. de en, en, y ef^gon, obra: ener- 
geó vale tanto como in opere sum, estoy acíivo, agitado^ trabajando interior- 



/ ^ 



— 261 — 

m&tiie, caqsando efectos. Energía vale, pues, lo mismo que eficacia, gran 
actividad, fuerza interna. 

D. ye. i&ná'^o,i?ncrgfúmcno (agitado interiormente, entusiasta desme- 
di^g, colérico furioso, poseido del demonio, etc.), Exergo (V.), Taumatur- 
go (V.), etc. 

Eaigaift. enigma: del g. ainigma, oscuridad, formado de aim«sd, en I. 
obscuré loquor, cuya raíz esainos, proverbio, sentencia, apólogo. 

D. y c. — Enigmático f Enigmatista. 

Enjambre, y su a. Exambre. Examen ^ por ex-^gmen, c. de fcc y agmcn, 
d. ago, agie, agere, -^y. AcTO.^ Agmen significa un conjunto, una reunión 
de personas ó dé cosas que son conducidas, como un ejército, una manada, 
etc. ; yeoc-fl^wi^n, 6 agmen con el prefijo ex (V.), significa una reunión, una 
copia de abejas que son conducidas fuera de la colmena , un enjambre; voz 
terriblemente eofpnizada, sobre todo desde que la escribimos con;. En el 
essaim francés, exi el sciame 6 si^iamo italiano, y en el axám de los catala- 
nes, voces que no se resienten de la influencia árabe, se distingue ínejor el 
origen latino. 

D. y c. — Enjambradera^ Enjambradero, Enjambrar, Enjambrazón y 
Enjarrérillo, 

Entomologia. Del g. entomon (c. de en y entos, entre, y temnó, cortar) , equi- 
valente á intersectum, entre-cortado, y de logas, — V. Tomo. — Parte de la 
historia natural que trata de los insectos 6 inlersectos. El nombre Entornólo» 
gia expresa bien la conformación general de los insectos, los cuales tienen el 
cuerpo compuesto de piezas ó anillos articulados que vienen ú formar otras 
tantas intersecciones. — El filósofo Bonnet encontraba dura al ordo la voz 
erUomologia, y propuso sustituirla con la de insectología y voz híbrida, que 
losnaturalistfls ño quisieron admitir, bien'sea por esta causa, bien porque era 
tan poco eufónica como entomología. 

Entre, /fítóf : en g.cníos : preposición Compositiva, y tanU^ien separable, 
que sirve para dctiotar situación ó estado en medio de dos ó mas cosas ó ac- 
ciones. También equivale á en, ó á en el número de algunas cosas. — V. 
Entre en la Tabla de los prefijos. — Véase también Vientbe en este Diccio- 
nario. 

Epacta. Exacta: del g. epaktoSy d. de epagóy añadir, introducir, c. d^ 
epij dea^ó,enJ. duco, yo guio, conduzco. — V. Acto. — Épacía, pueS, 
equivale á adición. 

Epifanía. Epiphania: del g. ept, sobre, yjoAatnd, pfeaincin, ' aparecer, 
lucir, brillar, manifestarse. Es la fiesta de la manifestación de Jesucristo i 
. los gentiles, y particularmente de la adoración de los Santos Reyes. 

D. yc-^Diáfano (de dia, al través, y phainó; que se manifiesta ó luce al 
través, transluddus , trasparente), Epifanio (ilustre, gloriase, que se ma- 
nifiesta). Epifenómeno (de epi, después , y phainomai ; post-fenóméno), 
Fenestra 6 Fini€stra (voz anticuada, equivalente á ventana : en 1. es fenestray 



— 262 — 

en francés fénélre, en catalán y en italiano finesíra : del g. phainóf phai- 
nein, en I. lucere, lucir: abertura por donde entca la luz), Fenómeno (del latin 
phesnomenon, que viene del g. fhainomai^ yo aparezco: aparición, manifes- 
tación), etc. — V. Fase. ^ 

Epilepsia y su a. Epilencía. Epilepsia : del g. epilepsia, epilépsis, d. de 
epilambanó, c. de cpt, sobre, y lambanó, en 1. capia, coger^ sobrecoger, sor- 
prender; porque el epiléptico cae como sobrecogido y entra de improviso en 
convulsión. Esta enfermedad llevó antiguamente las calificaciones de mor- 
bus sacer, morbus herculeus, morbus comüialis, morbuscaduais, etc.; y tie- 
ne hoy los nombres vulgares de alferecía, mal de corazón, gota coral, enfer^ 
medad de San Pablo, mal de San Juan, etc., etc. — V. Gatalepsu. 

Epiufio. Epitaphium : del g. epi, sobre, y taphos, turaba, sepulcro. 
Equivale, pues, á inscripción sepuUral. 

Epíteto. Ephithelon: del g. ephithétos, añadido,, adjunto, ad-positum ó 
appositum, Epithétos se c. del prefijo epi, sobre, junto á, y del verbo tithé- 
mi, poner, colocar. — V. Tesis. 

Los epítetos, esto es los adjuntos ó sobrepuestos, son aquellas partes de la. 
expresión que indican las cualidades de las cosas, no en abstracto, sino t;omo 
inherentes á las cosas mismas. Las cualidades de un objeto pueden expre- 
sarse con un adjetivo solo, ó acompañado de una modificación mas ó menos 
larga ; —con otro sustantivo ó caso de adposicion;— con algún coniplemen- 
lo indirecto ; — ó con una proposición entera de las que se llaman incidentes. 
Sin embargo, por lo común no se llaman epítetos sino los adjetivos, ó solos ó 
modificados, y. los sustantivos de adposicion. Adviértase, con todo, quelosad- 
jelivos no siempre sojí epífitos. No lo son: Licuando unidos á un sustantivo 
expresan la idea total «leí objeto, y no indican con separación ninguna cuali- 
dad suya : 2.* cuando expresan el atributo de las proposiciones. Por consi*' 
guientc, epíteto y adjetivo no siempre son una misma cosa. Muchas veces 
hay epíteto sin que haya en la frase ningún adjetivo: así en Cervantes, perla 
de la literatura de España, las parabras que siguen á Cervantes constituyen 
un epíteto, y sin embargo ninguna de ellas es adjetiva. Y otras veces los adjeti- 
vos no son epítetos: asi én labio superior, luna menguante, oración fúnebre, 
etcr, los adjetivos superior, menguante y fúnebre/ no son verdaderos epí- 
tetos. ' 

Llámanse también epítetos los cognomentos, esto es los apodos, motes ó 
sobrenombres tomados de algún defecto ó cualidad personal, ó de alguna 
circunstancia. En la historia son muy frecuentes los cognomentos ó epítetos 
dados á los monarcas y príncipes: v. gr. Alejandro e\ Grande, Alonso el Sa-. 
bio, Felipe el Hermoso, Fernando el Católico, Fernando el Emplazado, etc. 

Época. Los griegos, en su flexible idioma, llamaron epoché, punto de pa- 
rada, de detendon, de epechein, detener, parar, á los grandes acontecimien- 
tos, á aquellos sucesos históricos que vjenen como á completar una determi- 
nada serie de hechos, y en cuya contemplación se detiene el historiador antes 



— 263 — 

'de empezar otra nueva serie.— Hoy sígniGca una data, un punto fijo y deter- 
minado de la historia, ó del tiempo, del cual se empiezan á numerar los años. 

"Epopeya. Del g. epoSy palabra, verso, formado de epó, yoiiablo, digo, 
cuento ó relato, ypoieó, yo hago ó fabrico. La epopeya es una narración en 
verso, un poema, pero no un poema cualquiera, sino un poema que describe 
' la acción mas ilustre de un hér.oe ó de un alto personaje. 

D. y c. — Épico está también formUdo de epos, palabra, verso, discurso : 
pero un poema épico, poema epicum , no es un poema cualquiera , sino una 
epopeya, tal como la acabamos de definir. Acontecióle á esta voz lo que á la 
1. oratiOf que en un principio significaba discurso, un discurso ó plática 
cualquiera, y luego pasó á significar tan solo un discurso de aparato, pro- 
nunciado en público y en ocasiones solemnes. 

Erpctologia y mejor Herpetología. Del g. ^eryc/05, reptil, formado de 
herpein, reptar, arrastrarse, y de logos. Nombre dado por los naturalistas a 
la parte de la zoología qjue trata de los reptiles. — Del g. herpein formó el 
1. serpere, sustituyendo la sibilante s á hji ó aspiración, y repere, antepo- 
niendo la r á la e, ó sea cometiendo una metátesis. Entre serpere y repere hívy 
la diferencia de que serpunt los animales que carecen de pies ó patas (las 
serpientes, por ejemplo), y repUnt los que tienen los pies pequeños ó las pa- 
tas corlds (como las tortugas, las lagartijas, etc.). Del supino replum,.dti re- 
fere, se formó el frecuentativo repíare* Y hé aquí cómo erpeío/oí/ia nos ha 
llevado á una familia que cuenta los siguientes 

D. y c. tierpes y su a. Herpete, Uerpético, Repente, Repentino, etp., Rep- 
til. Serpentaria, Serpentear, Serpiente, etc.. Serpol, Sierpe, etc., etc. 

Eructar óErutar. Del I. ructare Ó ructari, regoldar, en g. ereugein, en 
francés roter, en catalán rotar, y en italiano ruttare. Es verbo evidentemen- 
te imitativo,- según lo comprueba la afinidad del g. ereugein conrochtein, 
que equivale al I. strepere, hacer ruido> causar estrépito; usí comoel nom- 
bre ructus, en g. erygmos (regüeldo), del cual se formaron los respectivos 
verbos, y que en francés y«n catalán (rotyes una puraonomatope^a. 

Los latinos tienen ruciare y eructare; el simple significa regoldar, repetir, 
y el c. eructare (ructare é), que en castellano tiene fuerza de simple (71), 
envuelve la idea de arribar regoldando , ó regoldar arrojando la materia del 
. regüeldo. — V. Regoldar. 

Esaú. Hijo de Isaac y de Rebeca, hermano mellizo de Jacob. Nació muy 
cubierto de vello, y de ahí el nombre Esaú, que equivale á perfecto, hecho, 
hombre hecho, adulto. 

EMaleno. Scalenus.: del*g. skalénos, cojo, claudicante, d. de skazó, yo 
cojeo* Llámase escaleno el triángulo que tiene todos sus lados desiguales, 
desigualdad que despertó sin duda la idea de cojera : y realmente el trián- 
gulo escaleno es cojo si se compara con el isósceles, el cual tiene dos de sus< 
lados (piernas) iguales. — V. Isósceles. 

Eftcepticifmo, Eicéplico* Scepticus: del g. skeptikos, contemplador, que 



medila, que ezamiiia^ d. de $keptomai, yo considero, yo contemplo. — Es^ 
cépticos se llamaron los discípulos de Pirron , quien profesaba la doctrina 
de dudar de todo, ó de examinarlo todo sin decidir nada acerca de la cerle- 
za de los hechos ó de la verdad de Jas cosas. — El escepticismo (la doctrina 
de los escépticos) es la muerte de la inteligencia. — Elescéptico, para ser 
consecuente en su sistema, deberla dudar de si mismo y de su propia 
razón. 

EMolta. Del. italiano scorta, formado del I. cohors^ cohortis. — Cabrera 
opina que viene de Schóla, de cuya voz salió Escueüa y luego Escolta. 

Esconder y SUS a. Abicondev y Atooodbr. Abscondere: de abs y condere; 
y condere está c. de eum y daré, poner aparte, junto á. , 

D* y c. — Condición, Condicional, Condicionar, Condimento, Recóndi- 
to, etc. . . « 

Esta rama de voces, como perteneciente á la familia del radical doój5 da- 
re, podia haberse incluido en el artículo Don ; pero hemos preferido hacer 
de ella articulo a parte, para que &enote bien el cómo encubren la filiación de 
las voces los procedimientos de Ja composición, y el cómo se verifica la de- 
rivacioQ de las acepciones. 

EMrófula. Scrófula : de scrofa, marrana, puerca, la hembra del cerdo, ó, 
con mas exactitud, del verraco. —Dióse este nombre á ciertos tumores glan- 
dulosos que se forman en el cuello, por ser enfermedad común en las scro- 
fas 6 puercas. — El nombre de Lamparon, que también se da á la escrófula, 
pudó venir (dice Govarrubias) de lo luciente y tirante que suele ponerse la 
piel de las escrófulas. — V. Lámpara. 

Escolapio. Del g. Asklepios, que el 1., por una mudanza de vocal y una es^ 
pecie de metátesis, convirtió en Esculapius. — El nombre Asklepios se c, se- 
gún 4inoSji de la a privativa, y del verbo scelleathai, morir, como quien dice 
el que «no deja morir, el que sana á los enfermos: y según otros , se c. de 
Askle, nombre de un tirano de Epidauro á quien curó Asklepios, y de aptos, 
ipios, blando. — Ha habido varios héroes y personajes que llevaban el nom- 
bre de Asklepios ó Esculapio, pero el principal, y mas comunmente titulado 
el dios de la Medicina, fue hijo de Apolo, ó mas bien de uno de sus sacer- 
dotes, y de Coronis, hija del ilustre guerrero Phlegias (el que inflama, elque 
es todo fuego). Deificado por Júpiter, y colocado entre las constelaciones 
(la llafnada Serpentario), tuvo el primer templo en Epidauro, su patria, pa- 
sando en seguida su culto á Atenas, á Creta, á ^smirna , etc. — Esculapio, 
según la cronología mitológica, niurió el año 53 antes de la guerra de Troya, 
durante la cual si)s hijos Macháon (la raíz es mac^, combate) y Podaliro (de 
pous, pqdos, el pié, y ¿eiros^ delgado) fueron loscirujanos mayores del ejér- 
cito de Agamenón. Las dos hijas mas célebres que tuvo de Epione, fueron 
Hygie (la salud) y Panacea (la curación universal). . 

Un docto etimologrsta opina que Coronis, madre d^ Esculapio, .y cuyo 
nombre griego significa come/a, en latín cornwp (ave que^ según creencia 



4 



— 265 — 

popular» Yívo mas do un siglo), e? el tipo de la longevidad que por lo común 
se alcanza siguiendo los preceptos de la higiene. 

. D. y c. — De Asklepios salieron \osAsclepiades (nombre patronímico), des- 
cendientes ó sucesores de Esculapio, que formaban un orden sacerdotal de 
módicos. Hipócrates perteneció á este orden. 

Eydrújttlo. Del ¡laliaoo sdrucciolo, resbaladizo, d. de sdrucciolare, resba- 
lar, escurrirse. Especie de verso italiano de doce sílabas, con la décima ó 
ontepeuúllima acentuada. — Dúdase si sdruociolo se formó det g. thróskó, 
en I. salire, sallar, triscar, antepuesta una s líquida, ó de ektrcdhó, aoristo se- 
gundo exedramon, correr.— Llámansc también esdrújulas las voces de mas de 
dos sílabas que llevan el acento en la penúltima (v. g, circulo, orgánico, etc.), 
pareciendo, al pronunciarías, que las sílabas penúltima y ultimase escurren 
6 deslizan. La sílaba acentuada y las dos breves que le siguen forman un 
dáctilo (V.), y dactilicas llaman también algunos á las voces esdrújulas. 

EtfiBrft. Sphasra : del g. sphaira, globo, bola; cuerpo perfecta ó mate- 
máticamente redondo. 

D. y c,^ Atmósfera (de atmos, fluido, vapor, y sphaira: esfera de los vapo- 
res), AtmosféricQ, Almos feroloyia. Esfera), Esfericidad, Esférico, Es f crista, 
Esferoidal, Esferoide (de sphaira, y de eidos, forma, figura : á manera, on 
forma do esfera),, ffemís/crico. Hemisferio (media esfera), Semiesférico, etc. 

Etfiage. Sphinx,sphingis: del g. sphigx, d. de sphiggó, constreñir, em- 
barazar, apurar. Monstruo ó aninial fabuloso de los egipcios, con la cabeza, 
cuello y pecho de mujer, el cuerpo y pies de león, y alas : 

Si>Hmx, volucrispennis, pedibus leo y et orepuella^ 

segmi le describe Ausonio en un solo verso.— El, ó, tal vez mejor, la ésfin- . 
ge mas célebre fue la de Tobas. Proponía enigmas á tos sabios, los cuales 
se veían en grandes apuros para hallar una solución, y devoraba ú los que 
no acertaban á explicarlos. ' 

Cfófago^ y uo Esófago. QEsophagus: delg. oisophagos, c de oió, yo lie* 
vo, futuro oisó, y do phagein, comer : como quien dice porta-comida. — 
Canal ó conducto membranoso que va desde las fauces á la boca ó abertura 
superior del estómago. Los antiguos llamarou gula (gola) á ese conducto: 
vulgarmente le llamamos (ra^aáero. , 

ÉtpARft, Hispania: voz antiquísima y de incierta etimología, quewios 
sacan del g., y otros del fenicio, del hebreo, del vascuence, etc. 

Según unos^ España se llamó primeramente Pania, de Pan, capitán de 
Baco y gobernador que fue de nuestro territorio, así como luso dio nombre 
& Ltisilania (el Portugal), añadiéndose posteriormente la S ó el is, y dicién- 
dose Spama, Hispania, bjen por mera eufonía, bien como equivalente á lo 
de, esto es, lo de Pan , lo que poseía ó administraba el gobernador Pan en 
aquellos tiempos ante-históricos. 

A-Estra^ se le figuró ver enSpanta la voz g. spanion (raro, precioso), 

S3 



— 266 — 

aplicada á nuestro país por lo raro de su fertilidad, por la gran cop-'a de fru- 
tos queda, por la abundancia de niélales que encierra^ etc. 

Otros deriva n España de la voz fenicia spariy conejo, por la.abundnncia 
de conejos que en ella se crian. «Pnrécenos (dice el Sr. D. Modesto Lafuente 
en su Historia general de Eapaña, lomoi^p. 310, nota) la significación de 
conejo, á que se presta la palabra span, fundamento "demasiado pueril para 
poner nombre A toda una región, por mas conejos que en ella se encontraran, 
y por mas que las medallas de Adriano representen una mujor sentada, con 
un conejo á sus pies, que dicen ser emblema de la España.» 

Créese, por último, que Spania pudo salir del fenicio span, que también 
significa escondido, por liallarse esta comarca como escondida y oculta/ pa- 
ra los fenicios, en una extremidad del mundo. ^ 

— «¿En qué consiste que á \os^españoles se nos designa con un nombre 
diminutivo, cual es nuestro nombre nacional, pues se deriva no de hispanu^ 
directamente, Fino del diminutivo hispaniolus, según ya lo observó D. Juan 
de triarte en uno de sus epigramas latinos ; y en el mediodía de la Francia, y 
en lengua provenzal, senos da el nombre de espagnolels, es decir españoli- 
toSf y asimismo en Italia elúespagnuoletti?,.,. La explicación no muy fácil 
de este origen, y la del nombre Hispania, acerca de la que, aunque facilísi- 
ma, han errado notablemente así gramáticos como geógrafos, suluninistra 
una prueba, sobre las demás que hay, de la grande antigüedad del idioma cas- 
tellano y demás idiomas con él reíacionados » Esto dice Puigblapch en 

el prospecto de una obra que por desgracia no ha llegado á publicarse. 

D. y c.—Español, Españolado, Españolar , familiar por Españolizar, 
Españolería, Españoleta (baile antiguo español), Hispanense a. de Hispá- 
nico, Hispanidad a. de Hispanismo, Hispanizar, etc. 

Espasmo, Pasmo. Spasmus I del g. spasmos^ d* de spáó, contraer, con- 
yeler, tirar. — Los autores amigos de la precisión llaman espasmo á la con- 
tracción involuntaria) ó á las lesiones de la contractilidad, de los músculos 
de la vida orgánica, y convulsión á los movimientos espasmódicos ó convul- 
sivos de los músculos sometidos al imperio de la voluntad. 

D. ye. — Anliespasmódicoó Antispasmódico, Espásmar ^. de Pa$mar, 
Espasmódtco, Pasmado, Pasmarota y Pasmarotada, Pasmarse, Pasmosa^ 
mente, Pasmoso, etc. 

Especie. Species : del verbo inusitado specio, spicio^ spicere, mirar, con- 
templar, presentar, cuyo frecuentativo es spectare, 

D. y c. — Arúspice (del I. aruspex ó haruspex, c. de ara y spieere), Arus- 
picina. Aspecto, Auspicio (de avis y spieere: inspección délas aves; agüero; 
protección , favor), Circunspección, Especial, Especificar^ Especifico, Espe- 
cioso, Electa culo, Espectador, Espectro, Especular, Especulativo, Fron- 
tispicio, Inspección, Inspeccionar, Inspector, Respectar, Respectivo, Respetar, 
Respeto, Sospechar (de sursúm spieere) ¡ Sospechoso, etc. 

Espíritu. Spiritus : del verbo spirare, soplar. Spiritus quiere decir so- 



^ 267 — 

pío, y también el aire que respiramos, y el acto de la respiración. Spiritus 
tiene bastante de ononiatopeya. 

D,YC.-^Jspiracion, Aspirar, etc.. Conspirar, etc., Espirar, Espiritar, 
Espiritoso ó Espirituoso, Espiritual, Espiritualidad ^ Espiritualizar, etc., 
Inspiración, Inspirar, etc., Respirar, Suspirar, Traspirar, etc. 

Efpondeo. Spondeus : del g. spondé^ libación, sacrificio : pió de la versi- 
ficación griega y latina, qao consta de dos sílabas largas. Esta.inedida domi- 
naba en los versos que se cantaban durante los sacrificios, por lo grave y 
adecuada que es para la majestad del culto. —Todos los versos hexámetros, 
así griegos como latinos, ban de tener el sexto y áltimo pió espondeo. 

D. y c. — Espondaico : así se llama el verso hexámetro que, contra la regla 
general, tiene el quinto pió espondeo, en vez de dáctilo. El poeta se tomaba 
esta licencia cuando asi lo exigían el carácter de la expresión ó la armonía 
imitativa. Los poemas de Homero abundan en versos espondaicos. También 
los Imy uiuy bellos en Virgilio y en Ovidio. Vida, poeta latino moderno, que- 
riendo pintar la muerte de Jesús, empleó con gran acierto la forma espon- 
daica en el siguiente verso muy sabido : 

Suprmamque horam, ponens caput, expiravii.- 

f 

Eipúrio. Spurius: del g. spora, enl. semen, satiOy genuSy proles, semir- 
lia, sembradura, semen, simiente, esperma, prole, etc., y de a, ab, apo : co- 
mo quien dice mal sembrado, degenerado, apartado de la semilla propia ó 
del origen le^jítimo. — V. Bastardo. . 

D. y c.-^Espóradas (estrellas sembradas, dispersas^ sueltas, no incluidas 
en constelación alguna determinada, de spora, simiente, d. de speiró, yo 
siembro ó disemino). Esporádico (adjetivo que se aplica á las enfermedades 
que no son endémicas, ni epidémicas, sino que acometen indiferentemente 
en cualquier lugar ó tiempo , y parecen sueltas, dispersas, esparcidas al 
azar), etc. 

Esquife. Scapha: del g. scaphé, barquicliuelo, canoa, d. skaptó, en 1. 
fodiOy almecar, excavar, abrir hoyo. Esquife es en francés esquif, en italia- 
no «cy^tZ/b; y en alemán ¿c^t//' significa también buque, navio. 

D. ye. — Equipaje, Equipar, Equipo, Esquifada, Esquifar, Esquipar, 
Esquivar (que significó primeramente huir, salvarse en un esquife, y luego 
metafóricamente, evitar, rehusar, desdeñarse, zafarse, etc.), Esquivez, Es- 
quivOf etc. 

Etiafft, Esla&r. Del Ustapes, stapetum{c, de stare y pes), formó el ita- 
liano staffa, estribo, y dje staffa formó staffare y staffeggiare, perder el es- 
Jribo, salirse el pié del estribo. De su significación recta en italiano pasó 
Estafa á significar metafóricamente, en castellano, engaño, petardo, pillada; 
y Estafar equivalió á engañar, pegar un petardo, dejar á uno como colgados 
los pies del estribo. 



— 268 — 

o. ^c.-^Estafador, Estafero, a., Estafeta (correo ordinario que va á ca- 
ballo, ó con estribos). Estafetero, Estafetil, ele. 

E»ur. Del I. Stare, ser, eslár, existir, en g. staó, síd , permanecer, dete- 
nerse, pararse, perteneciente á la familia de histémi, hislamai, d. de eó, 
eimi, yo soy. — Una forma de stare e% sin duda el inusilado'l. steo, ste$, ster 
vi, deicual formó el francés antiguo su estre y eüere (que hoy escribe étre), 
y del cual tenemos nosotros, dice Púigblauch , la primera persona del prc-* 
senté de indicativo e^oy, por estoe, el cual se dijo por estéó, traspuesta la 
vocal e, á la manera que soy es de soé, por seo, derivado de sed^, sedes, en 
la signiGcacion de ser, estar ó residir. Estas dos formas del presente del 
verbo ser se conservan eirlus poesías de los antiguos poetas castellanos. 

Y á propósito del verbo Ser, dice Puigblancií en !a Adición última de sus 
Opúsculos : — tijLoque sernos! y miraba á la calavera de un borrico. Kl 
yysemos por somos de este refrán, y del ínfimo vulgo de Castilla, derivado de 
nser, 6 seer, 6 seder, del 1. sedere, usado con fuerza de verbo auxiliar por los 
nclásicosmismos latinos, siendo uno de ellos Virgilio, según ya lo observó 
»su comentador Servio, quien cita en su apoyo á Asper, gramáíicoaun mas 
«antiguo, le usaba Augusto bajo Ja forma semus , por sumiÁS, ya .anticuada 
»en Roma. ¡Cuan huecos po se pondrían los yangüeses y sayagúcses, si en- 
» tendieran que su habla fue de la aprobación de Octaviano Augusto!» 

Véase ahora como persiste la raíz st en todos los siguientes 

D. y c. — Aprestar, Apresto, Armisticio, Arrestar, Asistencia, Asistir, etc., 
Circunstancia, Consistir, Consistorial, Consistorio , eic, , Constancia, Con s-* 
tante. Constar, etc., Constelación, Constitución, Constitucional , Consti- 
tuir, etc., Consustancial, Contrarestar, Destituir, DiUancia, Distante, Dis- 
tar (de diversim stare) , etc. , Equidistante, Equidistar, etc., EstMtídad, 
Establecer, Establecimiento, etc., Establo, Estaca , Estapion , Estadística 
{áe scientia Status , ó de status Status, estado del Esíaáo),, Estadizo, Es- 
tado, Estafermo (está ílrme), Estamento, Estancia, Estanco, Estanque, 
Estante, Estantería^ Estanterol, Estantío, Estática, Eslátua, Estatura, Es- 
tatuto, Estelionato, Esterlina (moneda antigua que tenia una estrella) , fs- 
trella {stdla, de slnre), Etapa (estapa) , Existencia, Existir, ele. , üidros- 
tática, inconstante, Insistir, etc., Instable, Instalar, Instancia, Instante, 
Instar, Instaurar, Institución, Instituir, Instituto, Intersticio {de inler 
sistere, stare). Intestino {de intús Uare), Obstáculo, Obstante, Obs* 
taír, etc., Obstinación, Obstinarse, etc.. Persistir, etc.. Préstamo, Prestan- 
cia, Prestar, Presteza, Presto, Prístino (lo que priús stetit), Prostituir, 
Reinstalar, Resistir, Restablecer, Restar, Restaurar, Restituir ( de rursús 
statuere), etc. , Solsticio, Sustancia, Sustancial, Sustanciar, Sustanti- 
vo (V.), etc.. Sustituir, Sustituto, etc., etc., etc. 

Cite. Puato cardinal del horizonte, oriente , levante* Dicen unos que vie* 
ne del 1. oBStus, calor, ardor, formado del g. aithó, yo quemo , yo estoy ar- 
diendo ; y Jauffret pretende que viene del árabe es^oesch^ el sol, el fue^ 



— 269 — 

gOf el calor : pero llénese generalmente por mas seguro que viene del 
alemán ost, — Mas ¿de dóude saltó esta voz alemana? Una leyenda escandí* 
nava dice que los celtas hicieron del cráneo del gigante Imer como un cas- 
quete^ la Léveda celeste ) que a pjícuron exactamente sobre la Tierra^ y lo 
dividieron en cuatro partes iguales, colocando 'en* cada punto de división un 
enano : estos cuatro enanos recibieron los nombres de Este, Oeste, Sud y 
Norte!! — No menos poética es la etrmología de los que dicen que Este viene 
del i. est, exclamación en que prorumpió el hombre cuando por vez primera 
miró ei Sol naciente : Est! allí está! — V. Oeste. 

Erte, Esta, Efto. Del 1. i$ie, ista^ istud, que viene á ser una contracción 
de is tuus: 

D. y c. --Aqueste; de hic-iste^ usado ya por Cicerón^ aunque bajo la forma 
gramatical del genitivo hujus isliuSy como Catulo lo usó en ablativo, hác 
istáf que es do donde sale Aquesta. 

Eéiéh^nT Stephanus : del g, st^hunos, coronaiio, de stephané, corona. 
San Esteban fue el primer cristiano que ciñó la corona del martirio. — Véa- 
se BIajítia. 

D, y c. — Estefanía, Esté fanOfiiic, 

E&teganografia. Sleganographia : del g. siéganos, cubierto, oculto, y de 
graphó, yo escribo : escritura oculta, secreta, que no todos pueden leer : 
arte de escribir en cifra, ó en signos convencionales, cuyo valor solamente 
saben las dos personas que están en correspondencia : arle de explicar dí^ 
ciios signos. 

Estenografta. Stenographia : del g. stenos^ estrecho, apretado, com- 
pacto , y graphó y grafia : escritura compacta , abreviada : arte de escribir 
con abreviaturas, y con tanta velocidad como se habla. Los franceses usan 
con frecuencia de esta voz en lugar de la de Taquigrafía (V.). 

Estética. Del g. aislhesis, sensación, sentimiento, d. de aisthanomai, 
sentir, juzgar. Voz iiiveniada, á mediados del siglo pasado, por el alemán A. 
Haumgarten, para signiíicar la ciencia que tiene por objeto la teoría de las 
artes fundada en la naturaleza y en el gusto ; h teoría de la belleza ó de lo 
bello, fondada principalmente en el sentimiento. La Alemania es el país don- 
de la Estétiíiay parte racional de la crítica literaria, ha tenido y tiene fervo- 
rosos y entendidos apasionados.— Hoy la voz Estética signiíica además 
el tratado analítico de la sensibilidad ó facultad de sentir, ó la parle de la 
psicología experimental que trata de.la sensibilidad. 

o. y c— De aisthesis, con la a privativa, se ha formado también moderna- 
mente el sustantivo A'-n-estesia (insensibilidad); y se llaman Anestésicos los 
medicamentoe que hacen perder la sensibilidad ó ponen insensible al indivi- 
duo, como el cloroformo, etc. 

Ettigía (laguna). Voz de la mitología, fonnada de Slyx, deidad fabulo- 
sa, que tomó, el nombre del verbo g. stygeó, $oy odioso. La laguna estigi9 es 
un rio del infierno mitológico. 



— 270 — 

Estigma. Del g. stigma, stigmata , formado de stigmé, puiUo, d. de stizó, 
yo pico, yo marco ó señalo con puntas^ con alfileres ó agujas» etc. 

Eftilo. Stylus ;del g. stylos, cottrtia^y lambien punzón» buril» inslru- 
nienlo á manera de colunita, como nuestros lapiceros , con el cual escribiuiv 
losanlíguos en tablas enceradas ó en cortezas de árbol» etc.» por nocono- 
cersie en aquella époóa la tinta ni ol papel. Por metonimia pasó luego stylus, 
instrumento para escribir» á significar la manera de escribir^ diciéndose 
buen estilo, mal estilo, como boy decimos buena ó mala pluma. 

D. y c. — Estilar, Peristilo (depert» alrededor, y stylos, coluna), etc. 

Estimar, estimare : verbo formado del nombre ass , ceris , cobre (del 
cual metal era toda la moneda an(igua), de la partícula suíiju ó radical ¿tm, 
que también se encuentra en el g. timaój que equivale á honoro, habeo in 
pretio, tengo en precio, y de la desinencia intinitiva arcóur. Literalmente» 
pues, estimar significa valuar una cosa en cobre, decir lo que vale en dine- 
ro ; y de esta significación recta nacieron las demás acepciones derivadas ó 
metafóricas. 

D. y c— Desestimar y sus d., Erario (depósito del dinero, tesoro público; 
y, en lo antiguo, lambien pecbero , contribuyente , tributario) , Eruginoso, 
Erumnoso, Estima, Estimación f J?síima/ii;a {juicio , criterio) , eiCfExisti" 
macion. Existimar, Inestimable , etc., etc.— -V. también Avaro. 

Estio. jEstas, wstivum tempus : del ablativo^le wstivum se formó el cas- 
tellano esliü, — .Estas se d. de cestuare , bervir, borbollar, que se formó tul 
vez del g. aithó, arder» ó de hesta , hestia, fuego. — V. E^te y Vestá^. 

D. y c,-— Estival , Estivo, 

Estoque. Del alemán stock, tronco, vara, bastón : y luego pasó á signiGcar 
espada larga y estrecba» espadín , gladiohs, 

Estrasburgo. Argenloratum 6 Árgentaria (en latín), i causa de las minas 
de plata {argent, argentum) que babia en sus cercanías. El nombre roas mo- 
derno de Estrasburgo le viene del alemán strass y burg, pueblo reducido en 
forma de campo raso, por medio del cual se pusa sin dríicullad por todos lados» 
como sí" fuese un camino. La antigua Árgentaria fue» con efecto» incen- 
diada y arrasada en tiempo de Mih, —-Estrasburgo, según otros» es una con- 
tracción de las palabras alemanas Strasse zur burg, que equivalen á camino 
que conduce al castillo ó Sí\ pühdo, ' . , 

Estrategia. Del g. stratos, ejército» y hégcontai, yo guío, conduzco ó di- 
rijo. — La Estrategia es la ciencia de los movimientos militares que se eje- 
cutan fuera del rayo visual recíproco de dos ejércitos enemigos, ó fuera del 
alcance de la artillería; y la Táctica es la ciencia de los movimientos que se 
ejecutan en presencia del enemigo, pudiendo este verlos y oponerse á ellos 
con sus fuegos. — V. Tasa. 

D. y c. — Estratagema , Estratégico, etc. 

Estrofa. Strophe : del g. strophé, estancia , conversión , retorno ó vuel- 
ta, d. de strephó, verbo que tiene los mismos significados. Cualquiera de 



^ — 271 — 

ks partes simétricamente iguales á las demás de que concia una oda ó can- 
ción. — Dos explicaciones se han dadode esta etimología, i.* En ia tragedia 
griega, dice um autor crítico, las personas que componían el coroejecuta- 
han una especie de marcha , primero ú la derecha , y fuego á la izquierda; y 
estos movimientos, que representaban (s.egun se aíirmn) los de ia Tierra al 
pasar del un trópico al otro, concluían con utia estación, con una estatwia ó 
un rato de descanso. La parte del canto que correspondía á la evolución del 
coro hacia la íísquierda , se llamaba estrofa; la correspondiente á la evolu- 
ción hacia la derecha, se llamaba aníi-^strofa ; y la tercera, ó correspon- 
diente al descanso , se llamaba epodo, clausura ó final. Lo propio acontecía , 
en los cantos religiosos. La poesía lírica tomó de ahí el nombra áestrophé, 
dado luego también á cada estancia do las que Componen una oda. — 
2." Créese igualmente que el nombre estrofa tiene por objeto caracterizar el 
roíorno ó h vuelta periódica de una misma cadencia, por cuanto terminada 
una estrofa ó estancia, vuelve á empezar la misma medida. 

D. y c. — Con strophé y los prefijos ana, anti , apo, cata y epi, se forman : 
Anástrofe (inversión, pspecie de hipérbaton), AnÜ-eslrofa 6 Antistrofa, 
^pósíro/é(íigura retórica, así denominada por los antiguos, por cuanto eí 
orador que se servia de el^a apartaba la vista del juez ¡inroi volverse y dirigir 
la palabra al demandijnte ó al acusado), Catástrofe (revolución, volverse lo 
do arriba abajo , On desgraciado : desenlace de las tragedias), Epanástrofe 
(del g. epana, después que , y strophé : repetición, al principio de un verso, - 
de la palabra final del verso anterior), Epístrofe (en L conversio : repetición 
de una misma palabra ó palabras al fin de cada inciso ,- miembro ó pe- 
riodo). 

Estructura. Struclura : del verbo I. struere, construir, edificar con orden 
y método. Su raíz parece ser st. — V. Estar. 

i>. y c.-- Construcción, Construir , Desobstruir, Destruir y sus d., Indes^ 
tructible, hidustria {ih indu , por intús, y struere). Industriar , Industrio' 
so, etc., Instrucción, Instruir, Instrumento, etc., Obstrucción, Obs- 
truir, etc. , , 

Etica. Eíhice : del adjetivo g. éthikos, moral, d. éthost costumbre : 
ciencia^ de las; costumbres. Vale tanto como Moral, solo que la etimología 
de esta última voz es 1., pues se deriva de mos, morís , la costumbre. — Véar- 
se Modo. 

D. y c.—Etopeya, del g. élhos , costumbre, y poted, yo hago, yo descri- 
bo : descripción de las costumbres, de. las cualidades morales de una per- 
sona. 

Etímologia. Etijmológia : del g. etymos, verdadero, ylogos, palabra, 
sentido. 

. D. ye. — Étimo, Etimológico, Etimoiogista , Etimologizante , Etimolo-* 
gizar. 

Etiqueta. Algunos etimologistas sacan esta voz de la g. stichos, orden, 



— 272 — 

61a, rango. — V. Dístico.— Sin embargo, no habiendo en g. ni en I. voz pare- 
tida, ni en la forma ni en el signifícado, á la de etiqíieta, y liabtóndala nos- 
otros tomado inmediatamente de la francesa etiquette, me inclino á creer 
que la sígniGcacion de eti^uetafíor ceremonial, cumplimientos, etc., es de- 
rivada, y que la primitiva ó recta ¿s la de rótulo, rotulata, tejuelo, inscrip- 
ción puesta en una tarjeta, boleta, cédula, etc., qne le dan 'los franceses. El 
origen (ic esla acepción primitiva es muy singular : cuentan los etimolo-, 
gistas franceses que data de los tiempos en que los escritos de los liligantcs, 
losantes judiciales, etc., se redactaban en latin. En la portada ó en el lomo de 
cada traslado ó proceso ponian los curiales Est hic quceslio ínter iV... eí iV..., 
como quien dice Pleito entre partes de N, y iV.; mas al poca tiempo abre- 
viaron qu(B8tio en qíAcestj leyéndose eíí-/»tc-7t/úPSí; por corrupción dijeroa 
en seguida el-hic-^uet ; y finalmente quedó el rótulo de los procesos con la 
denominación de étiquette, que se extendió luego ú toda cluse de rótulos, 
marcas ó señales. 

Etnografía. Ethnographia : del g. ethnos, pueblo, nación, y grafía : des- 
cripción de los pueblos, de las costumbres de una nación. 

D. y c. — Etnarca (de ethnos y arché : jefe, comandante, griego ó romano, 
de una provincia), Étnico (del g. ethnikos, formado de ethnos , gentil , pa* 
gano, idólatra : nombre común á todos los habitantes de un pueblo, nacioa 
ó país), Etnográfico f etc. 

Encaríftia. Eucharístia : del g. etécháristia, acción de gracias, c. dé eu, 
bien, y cháris, gracia. — V. CARmAo. * 

Eufemismo. Del g. euphémismos , c. de eu , bien, y phemty yo digo : cosa 
bien dicha , discurso de buen agüero , etc. — Y. Blasfemia.— El Eufemismo 
(ó el 6u/bf2e«mo, según dicen otros con menos propiedad) no es mas que la 
cualidad general del estilo llamada decencia^ y consiste en disfrazar ú ocultar 
como bajo de un velo, aquellas ideas que expresadas con claridad pq^rian 
ofender el pudor ó el respeto que se merecen el auditorio, el público entero 
' ó la persona particular con quien hablamos. Al efecto sueleu usarse la antí- 
frasis, la perífrasis, la atenuación, etc. Por eufemismo usaron ios griegos la 
antífrasis de llamar Euménidas (las benévolas) ú las Furias; — por eufemis- 
mo llamó Virgilio sacra (sagrada) á la auri fames (sed de oro), dando á en- 
tender e£cecra6i7í« (execrable); — por eufemismo decimos á una persona que se 
equivocado está en el error, cuando sabemos que en realidad fwííwíe;— por 
eufemismo decimos que está un poco alegre 6 acalorado al que está ebrio; — 
por eufemismo decimos á un mendigo Dios le asista á V., hermano! , en vez 
de No puedo hacerle á V, limosna; — y eufemismos son las buenas palabras 
con que solemos acortar las visitas de ios impertinentes, ó negar lo que nos 
piden, ó excusarnos, disculparnos, etc., etc. 

Eufonía ó Ettfonifmo. Del g. eu, bien, y phóné, voz, sonido, d. éephó^ 
neo, yo hablo, yo pronuncio : bien-sonancia, 

D, y c.—ií/bnia(s¡n-voi, pérdida de ia voz), Afónico, Antífona iáúanti. 



— 273 — 

contra, que denota alternativa ,yphóné, voz) , Cacofonía (de kako$y malo, 
mal-sonido), Epifonema (iieept, sobre, después, y phóneó., hablar) , Sin- 
fonía (reunión de voces, compuesto de syn, con, "^phóné, voz; voces reuni- 
^ das sonidos juntos), etc. - - 

Eunuco. Eunuckus : del g. eunukoSf voz c. de eunéf lecho , lectum, cu- 
mQy/í echó, yo guardo, ó ecAcin , en I. tuerij guardar, defender, proteger. 
Equrvale, por consiguiente, á guardador del lecho, del lecho nupcijil. 

Europa. Europa : del g. Európé. Los poetas de la antigüedad lo hacian 
venir de Europa (hija de Agenor, rey de Fenicia), doncella dé singular her- 
mosura,, robada por Júpiter, trasformado en toro. — Bochurd deriva Europa 
de Uur-'appa , blanco de cara , á causa del color de los hombres que habitan 
esta parte del globo terráqueo. 

Euterpe. Del,g. eu, bien, y terpein , agradar, hechizar. Nombre de la 
segundado las Musas: presidia á la Música, y pasaba por inventora de la 
flauta. 

Eva. En hebreo Hévah , derivado de la raíz haim , que significa la vida : 
equivale á madre de vivientes, á la existencia por antonomasia. 

Ezergo. Exergum : voz c. del preGjo griego t^yCx, fuera , y de er^n> 
obra ; fuera d^ la obra, fuera del campo ó tipo. Es aquel espacio que se de- 
ja á veces en la parle inferior de las medallas, separándolo ^e\ emblema ó 
ñgura por medio de una raya (dejándolo fuera), y en el cual se pono alguna 
inscripción ó leyenda. — V. Cirugía, Ekkrgía, Taumaturgo y demás voces 
en las cuales entra el elemento yuxtapuesto ergon, obra. 

Éxodo. Egcodus : del g. ck, ex, fuera de, y hodos, camino : fuera del 
camino, salida.— Segando libro del Pentateuco, que contiene la historia de 
la salida do los Israelitas de Egipto. 

D. y c. — De hodos y los preüjos epi, meta, peri y sin, se componen : -Epi- 
sodio (acción incidental, que sale al paso, que sobreviene, que se encuentra 
en el camino)', — Método (por el camino , vía para llegar prontamente á un 
fin ó término) y sus derivados ; — Periodo (circuito, contorno, camino que se 
hace dando una vuelta completa ó cerrando : x^láusula) , Sínodo (de syn, 
con, y hodos : concilio, asamblea á la cual se concurre de todas partes, por 
todos los caminos : conjunción de dos planetas que van por el mismo ca- 
mino) y sus derivados. 

Exorcítmo. Exorcismus : del g. exorki%6^ en 1. adjuro, jusjurando 
adstringo, adjurar, conjurar, formado de AorA;o«, juramento, acción de 
jurar. 

D. y c.^EíCorcista , Exorcizante y Exorcizar, 

Exótico. Exoticus : del g. exó, exóthen, en I. extra) de afuera : extra- 
ña, extranjero, peregrino, que no es del país. 

Experiencia. Experientia : voz c. de\ prefijo ex, y del verbo inusitado lati- 
no perior, que significaba aprender, descubrir, y que algunos derivan del g. 
peiraó , peirao^mai , formado de pftra, prueba , tentativa.— De este mismo 



— 274 — 

verbo suponen algunos jque salieron los compuefilos comperire, reperi^ 
re, etc. — V. Abril. — La experiencia es k ciencia adquirida personulmente, 
por el uso, por la prí etica. 

D. y c. — Experimentado f Experimentador y Experimental, Experimen- 
talmente y Experimentar (experiri), Experimento ^ Expertamente , Expcr- 
tOy eic; — V. EmpÍíim^o. * , 

Ezequiel. Del hebreo Yechezk'et, que significa fuerza de Dios, Non.bro 
de uno de los cuatro profetas principales ó mayores : era hijo de Buzi, de la 
raza sacerdotal. Empezó á profetizar el ano 590 antes de Je^sucristo. 

F ■ . 

r _ ' ' 

\ 

Fábula. Fábula : de/br, faris, fari, fatum, que significa hablar, usar de 
la facultad de manifestar ó de producir uno sus ideas, aunque sea por medio 
de una sola palabra. Es un verbo mas noble ó mas culto que dicere y loquf. 
—Fari se formó del g. phaó , phemí, hablar, que en jónico es phaskó, que 
lambien significa hablar, y del cual sale phastos, palabra, discurso. — Literal- 
mente,* /*á6M/a quiere decir serie de palabras.-^De fot, fari, salen /aícor, 
fateriy confiteri,profiteri, ele. 

D. y c.-rAfablCy Bienhadado, Blasfemia {\.), Confabular, Confesar j Con- 
fesionj Confesor, etc.. Eufemismo (V.), Fablar (hoy hablar^ del I. fabulari, 
diminutivo de/an, pasando por el sustantivo fábula), Fabulilla, Fabuloso, 
Facundia, Facundo, Fanático, Fanatismo, Faramalla, Farfantón, Farfulla, 
Fasto, Fatal (de fatwn, hado) , Fatalidad, Fatalismo, Fatalista -, Fatídico, 
Fatuidad, Fatuo, Fausto, Faz (V.), Hablador, Hablar, etc. , Hado (de /a- 
tum), Inefable, Infando, Infante (V.) , Infuhslo, Jifalhadado, Nefando, ne- 
fasto. Prefacio, Profanar, Profano (el que, no estando iniciado, no poilia 
entrar en el fanum, templo, sino que se quedaba en el atrio, aTucra, ó por 
delante, pro-^ano). Profecía, Profesar, Profesión, Profeta, Profetizar, 
Vate (poeta, adivino), Vaticano, Vaticinar (¡iov faticinart , esto es canere 
fata, cantar, predecir el hado, adivinar). Vaticinio, etc. 

Faisán. Phasianus : en francés faisán ; en catalán faisá; en italiano /a- 
giano; en alemán /asan; en holandés /ajsaní; en inglés pheasant; en dina- 
marqués fasan; en polaco bazant; en ruso phasane; todos los cuales nom- 
bres tienen por origen común el g. phasianos, que significa ave de Fasia, rio 
de la antigua Cólquida (hoy Miffgrelia), que desemboca en el mar Negro. 
Diéronle los griegos ese nombre , porque al remontar aquel rio para ir á Col- 
ches, vieron muchos faisanes en sus orillas, y creyeron que la Cólquida era 
la única patria de tan hermosa ave. % ' 

Falbalá. Llaman así los sastres (dice el Diccionario de la Academia) á una 
pieza casi cuadrada que ponen ea la abertura de un corte que hacen en la 
faldilla del cuarto trasero de la casaca para formar un pliegue. 



— 275 — 

El origen de esta voz debe referirle probublemente al de Farfala (V.). 

Falir, verbo a. que significa engañar ó faltar á su palabra. Del 1. falliré por 
fallerCy de fallo, fallís, fefelli, falsum, engañar, inducir á error; en g. spha- 
llóf phelóy yo engaño. El pheló g. , en I. fallo, rfccípío, se usaba particular- 
mente iiabliindo de los lugos que parecen maduros, y no lo están , y que por 
consiguiente engañan.— Es un error liaccr venir /ii/ir del 1. fari^ bablar, co- 
mo ban pretendido algunos ; y basta ridículo el pretender que viene de fakc, 
falcis, la boz. 

De fallere salió el inusilailo fallacare^ atraer con engaño, d. del adjetivo, 
también inusitado, /aí/actis, /a //acá, fallacum, por el que después se dijo 
fallgx, fallaciSy como de abacus^ abaXy y de Thracns, Thrax. 

De fallere y fallacare nacen los siguientes 

D. y c. — Desfallecer^ Falace a. de Falaz, Falacia^ Falagar a. de Halagar, 
Falagiieüo y Falagüero a. de Halagüeño , Falencia , Falibilidad, Falible, 
Falido a. de Fallido, Falimiento ( engaño , falsedad y mentira). Falordia, 
voz provincial de Aragón, que signiíica cuento ó fábula, Falsara, de Fal* 
sear, Falsario , Falsedad , Falsete, Falsía , Falsificar, Falso , etc. , Falta, 
Faltar, eic. y Falla, Fallar, Fallecer, etc., Fautor (cómplice en una falla). 
Felón (V.), Halago, Infalible, etc., etc.' 

Fallecer 6 fallescer, como se escribió también, boy no tiene mas acepción 
que la de morir; pero anliguanncnte significó faltar ó acabarse alguna cosa, 
carecer y necesitar de ella, desistir de ella, caer en «Iguna falla, errar ó fal- 
tar, etc. : Amigos y muías fallescen (fallan ó faltan) á las duras, dice uno de 
nuestros refranes. 

Familia. Familia^ que también se dijo famulia y famelia : del 1. antiguo, 
ó del oseo, /orne/, que significa siervo , esclavo. Primitivamente significó el 
número de siervos, fámulos ó criados, que tenía cada anK>; y luego se exten- 
dió á significar el conjunto de la mujer, bijos y demás gente que vive en una 
casa debajo del mando del señor de elln, ó que está bajo su potestad, que 
sirve á sus órdenes; rama de una casa ó linaje; parentela , etc. 

D. y c. — Familiar, Familiaridad, Familiarizar, Fámula, Famulato 6 
Famulicio , Fámulo , etc. 

Faramundo. Del gótico far, viaje ó vida , y mund, mano; protección. 

Farfala. Del francés /b/¿íi/a, voz introducida en Francia en el siglo xvii. 
La etimología , ó mas bien la invención, de esta palabra se cuenta del modo 
siguiente : Visitaba cierto personaje un almacén de modas ile Paris tan bien 
surtido, que, al decir de la dueña ó modista, babiaen él todo lo bumana- 
mente apetecible. Queriendo ponerla en apuros uno de los de la comitiva del 
personaje, forjóse el nombre mas estrambótico que pudo, y preguntó si te- 
nia falbalás ; Si señor, aquí están, contestó la modista presenta rulóle esos 
adornos que'boy llamamos farfalas, y que también se lian llamado volantes 
por su ligereza, ó por tener su borde inferior suelto ó al aire. 

A pesar de esta anécdota qi^e, con ligeras variantes, refieren todos los eti- 



.^ 



— 276 — 

motogísUs franceses, Mr. loliannetru dice que fcUbalánene del inglés /t/r- 
belów (se pronuncia forbeló)^ voz c^ áefurófurr, forro, forro de pieles y 
below , abajo, liácia abajo : esto es, forro ó adorno de. la parlo inferior de 
un vestido. Según este autor, así el nombre como la moda de los farfalas 
son do origen inglés. 

Fariteo. PharisoBus : del hebreo pharas, separar, por cuanto afectaban 
separarse, dividirse, ó distinguirse del pueblo, por el exterior exclusivo de una 
austereza liípócrita. 

D. y c. — Farisaico, Farisaísmo. 

Fármaco. Del g. pharmakon, medicamento, y también venenó, pues am- 
bas cosas signiñca. En igual caso se encuentra lavoz 1. r en^um, veneno, 
que, es vox medicB signi/icationis , et tam de salubrí quam de noxio sueco 
dictVur (Servio). Y Gaius escribe también : Qui venbncjm dicit, adjicerede- 
hel utrum malum an bonum, nam et medicamenta venena sunt, 

D. í c. — Farmacéutico f Farmacia f Farmacopea , tic. 

Faro. 'Pharus : del g. Pharos , nombre de una isla de Egipto , cerca de 
Alejandría , donde Ptolomeo Fiiadelfo mandó levantar una torre que tomó el 
nombre de la islu, y que pasó por una de las siete maravillas del mundo. — 
Otros dicen que Faro viene del céltico pharen, quo significa navegar. 

Faraón. Pharao : del cofto pha, el, y ro, rey, soberano : c/-rey.— Creen 
muchos que Faraón fue , como ios nombres de Cé^ar, Ptolomeo , etc. , el 
nombre de un jefe de dinastía que muclios monarcas tomaban al subir al - 
trono. 

Fase. Phasis : del g. phasis, apariencia , formado dé phainó, aparecer, 
mostrarse, brillar, poner en evidencia. ** 

D. y c. — Énfasis (de emphainó, yo hago brilliM"^ yo deslumhro, etc.), En^ 
fático, etc. — V. Epifanía. 

Fa», Has. La faz, la cara, el rostro : del I. facies, faciei, que comun- 
mente se hace venir de fari , falum , hablar, porque del centro de la cara 
(dfceñ) sale la voz.-— Y. Fábula. 

D. y c.—i4 cérica (V.), Antifaz, el a. i>^/íi«a(io (descarado), Dts/ras (Véa- 
se Fleco), Enfadar (comq quien dice en-faz-dar, según Rosal i dar en 
rostro, así como En^ar, añade, es dar en ojo; aunque otros, desediondo 
esta etimología de sonsonete, io sacan de en fastidiar, fastidiar, fastidire), 
Facecia (que otros d, de faceré), Faceta, Facial, Facha, Fachada, Fachen* 
da, Fachendear, Fachendón, Hacia, que en lo antiguo se dijo también 
Facie-ad, Faz-a y Facia (del I. ad-faciem, al haz, á la faz, á la cara, al 
rostro), Hacha, Hazaña (que otros derivan de faceré, hacer), Superficial, 
Superficie , Zaherir (V.), etc. — V. Hacer. 

Fe. Fides : asentimiento á un hecho, confianza en el dicho ó el liecho de 
una persona, aseveración de las cualidades de esta. En estas acepciones usa>- 
ban los griegos la voz pistis, y la de fides los latinos. Sucesivamente la voz 
fepasó á significar también la primera de las .tres virtudes teologales, la 



— 277 — 

ISrnié creencia «D ta reTelftcton, la rcH^iotí c<itólicfi, etc.— Quia fut quod 
dietum esl, appeüata est vums. Según esle texto de Cicerón (Off., i , vii), Fe 
seria de la farnifia etimológica de Faetr 6 Hacer (V.). 

D. y c. — Confiar, etc., Confidencia, Confidente, etc. , Desafio (V.), íos «. 
Desafit»ciar y Desafiusar, Desahuciar (hacer perder la fiducia ó las espéran- 
os), Z>eícon/íaf?3a, ^sconfiar, eic, Fehaciente, Fementido, FeudcA, Feu- 
éalidád, Feudatario, Feudo.{que oíros derivan de fcjedus), etc., Fiado, Fia- 
dor, Fianza f Fiar, etc., Fidedigno, Fideicomiso, Fidelidad, Fido b. de 
Fie¿, Fiducia a. de Confianza, Fiel, Fielato, etc. , Infidelidad, Infiden- 
cia, infiel. Perfidia, Per fido, eic. 

Febrero» y en lo antiguo Hebrero. Februarius : del I. februa, februalia 
(formado del verbo antiguo februare, purificar, Iieclio de fefvere, hervir, 
arder, etc.), pombre de lo§ sacrificios qi^ liacian, y de Tos fuegos que encen- 
dían, los roroanoe tn este mes, instituido por Numa, y añadido por estej'un* 
to con Enero, al año de Rómulo. El mes de Febrero fue puesto bajo la pro- 
tección djB Neptuno. ^ 

». ye. — De Ferveo , ferves, fervere, han salido también Febril, Fervor, 
Fiebre, Hervir, Hervor, etc., etc.— V. Puro. 

Feligrés. Cerrupeion de /S/iu$ EcclesicB, b^o de ta Iglesia ó fil de Igresia, 
como se dijo en castellano antiguo : vale tanto como parroquiano, pertene- 
eienle á cierta y determinada parroquia. 

Felipe. Philippus : áe\g,philippos,c, áephileó, yo amo, quiero, deseo, 
ó de phüos, amigo , amador^ aficionado, y de hippos, el caballo : esto ea, 
aOcionado á los caballos, amigo de los caballos. 

D. y c. — Filadclfia (nombre de ciudad), Filadelfo (de philos , y de adel-- 
phos, herroatu) : amigo de sus hermanos). Filantropía y Filantrópico (Véa^ 
se Antropología) , Filarmónico (V. Armonía), Filaucia (V.), Filipefise, Fi-- 
¡ipica (de las oraciones de Démostenos contra Filipo , rey de Macedonia : 
discurso violento ó satírico^ invectiva en general), Filipinas {islas descu- 
biertas en tiempo de Felipe //), Filología (de philos y logos : ciencia de la 
erudición, de las bellas letras), Filóloga, Filomático (an»nte de \qs cien- 
cias : V. Matemática), Filomtla (amiga del canto, de la melodía), FHopaior 
6 Filopatro (amigo de su padre). Filosofía, Filosófico (V. Sofisma), etc. 

FeloB, Felonía. O de Falir (V.), engañar, como piensa Covarrubias; ó 
del sajón fello, traidor, pérfido, cruel, como dice Roqoeforl. 

Feo. Del I. fcedus, a, um, que significa cosa asquerosa, fea , deforme, en 
lo físico y en lo moral.—Feo én francés es laid, y en calalan lleijyá, de/o^- 
sus, participio de kedere, dañar, ofender,, como quien dice l^so , dañado^ 
ofendido, poco favorecido, deformado. • 

D. y c.^— Afear, Desafear (a. de Deformar), Fealdad, Feamente ,' Fea-^ 
miento , etc. 

Fernendo. Ferdinandus : de la raís gótica frid, que significa p^s, ola 
bella, latiermosa. 



— 278 — 

D. y c— Tienen el mismo elemento frid : Federico y Fredegunda, Algu- 
nos autores creen que en la combinación Frid-ric (Federico), frid significa 
mas bien de/'ewsor.— Derivados de Femando son también : Fernán^ Femanr 
dez, Fernandina', Hernán 6 Hernando Hernández (nombre patronímico, /it/o 
deJíerriandq 6 Fernando , que ba pasado á ser apellido de familia) , etc. 

Ticha. Del \üg\ésfish, pez. La ficlia es una picce^ta de marCl, nácar, 
concba, madera, hueso, etc., que en un principio tenia la figura de un pe- 
queño gobio ú otro pececillo, y que valíü cinco tantos de los que $c usan en 
el juego. El origen de las fichas data del reinado de Elisabet, esto es de ha- 
cia fines del siglo xvi. Hoy se toma ficha por equivalente á-íanío.— A propó- 
sito de ficha, que algunos creen d. del 1. fica,fixare, /íyerc, mencionaremos 
los siguientes : 

D. y c— Afijo (del J. affigere, fixum ád, fijado á), Crucifijo, Fijar (del ba- 
jo ratín-/?írare, formado de fixum, supino de figere¡ clavar, asegurar), Fi- 
jeza, Fijo, Prefijo, Sufijo, Tras fijo, Trasfixion, etc. 

Fpláucía , voz anticuada en el castellano. Philautia : del g. philos, ami- 
go, aficionado-, y autos y sí mismo; esto es amigo de sí, amor de sí mismo» 
amor propio.— Omwcs obccecat philautia (á todos nos ciega el anfior pro- 
pio).— V. Filo, en la Tabla de los pseudo-prefijos, y Autóctono, Autómata y 
Felipe , en este Diccionario. 

Fin. FtniV: término, remate, límite, consumación de alguna cosa.— Es 
prodigioso el número de acepciones que por traslación y semejanza ha ido 
recibiendo esta voz, según puede verse por los siguientes 

D. y c. — Afinar, Afine, Afinidad, etc., Con fin, Confinar, etc., Desafinar, 
Definición, Definir, Definitivo, etc., Entrefino, Final, Financiero (como se 
empeñan algunos, en decir, tomándolo del francés, sin ocurrírseles hacendís- 
tico 6 rentístico, que fueran mas propios para lo que' se trata de expresar), 
Finanza a. de Fianza, Finar (fallecer ó morir), Fineza, Finiquito, Finito , 
Fino, Finura, Infinidad, infinitesimal, Infinitivo, Infinito, Refinar, Super- 
fino, eic.,eic. 

Fitioa. Physica : delg. physiké, d. áephusis,physis^ la naturaleza , for- 
mado de phyomai, nacer, salir.— Considerada la Física en toda la extensión 
de su etimología, es la ciencia de la naturaleza, y abraza el estudio de todo el 
mundo exterior ; pero se ha ido subdividiendo en varias ramas {anatomía, 
fisiología, zoología , botánica , astronomía, geología^ , mineralogía, quími- 
ca , etc.)*, y hoy es la ciencia especial que observa los fenómenos naturales 
de los cuerpos inorgánicos y formula sus leyes. 

Físicos se llaman los profesores del arle díe curar , en cuanto poseen el co- 
nocimiento necesario de la natunrieza ; Médicos (de mederi, curar), en cuan- 
to curan, haciendo aplicación práctica de sus conocimientos; y Doctores, 
diceCovarrubias, por antonomasia, por lo muy doctos que han de ser, á 
causa de la trascendencia de los errores que cometan. 

D. y c—Apófisis , de ajio y pbyomai, protuberancia de un hueso; — 



~ 279 — 

Epi/ísiSf áeepi y phyorriQi, eminencia- ternillosa adlierenle al cuerpo dfe 
nn íiueso; — Fisonomía 6 Fisionomía, de physiSf naturaleza , y gfndmdn, 
fndice> indicador ; indicio del natural de una persona por el conjunto ó. la 
combinación de sus facciones; — Metafísica, de meta, mas allá ó después, 
y physiké, esto es, trans^-físicá ^ masallá de la física, voz que, á falta de otra 
mas adecuada, creó^ según cuentan, un- copista que no sabia cuál nombre 
dar á los varios tratados que en las obras de Aristóteles estaban colocados 
después de la Física; — SínfisiSy de syn, con, yphyomai, nacer, esto es na- 
cer ó salir^on, con-naeimiento, unión ó articulación natural de los huesos. 

Fleco, Flaeco. Del 1. floccus, flocci, que en sentido propio. significa la 
pelusa ó las partículas del vellón, do la lana, que se desprenden naturalmen- 
te y no sirven para nada , ó también lo que llamamos tamo; y traslaticia- 
mente significa bagatela , fruslería^ re nihili. 

A Fleco, Flueco, corresponden literalmente el francés floc, a., y su di- 
minutivo ¡locon, asi como el catalán floc, que valen en castellano copo , me- 
chón, vedija, etc. 

Hay quien dice que al 1. floccus corresponde el g. plokos, enlace, espesu- 
ra , copa , copo , etc. - 

D. y c,^~Desflecar 6 Desflocar; Disfraz y Disfrazar, «por las frazadas 
con que se hacia (dice Rosal) , tomando por Vestidos la ropa de la cama; y 
así decimos también Ensabanarse y Encamisada ;n aunque otros sacan 
Disfraz del prefijo dis y el nombre faz , interpuesta una r (V. Faz) ; — F/a* 
cada , Flocada , Frazada ó Frazada, ^or el fleco, vello ó pelo qué tie- 
ne , etc. 

Flema, Flegma. Pklegma: del g. phlegma, que significa inflamación, 
flama ó llama, d. de phlegó,yo inflamo, yo quemo. — Por antífrasis se llamó 
flema la pituita, el moco, el humor acuoso, ó la parte fria de la sangre, el 
humor no quemado. — Metafóricamente', flema significa tardanza y lentitud 
en las operaciones. Asi Gastar flema es proceder despacio.— V. Posma. 

D. y c. — Flegmasía (inflamación), Flegmático 6 Flemático, Flegmonó 
Flemón, Flemoso, Flemudo, etc. - 

Forma. Forma: del g. morpha por morphé, mediante una metátesis ó 
trasposición de letras: molde, modelo, forma. 

No es lo mismo forma que figura: la figura depende del perímetro ó con- 
torno de la cosa^ del objeto, y la forma resulta de la construcción^ de la 
disposición ú ordenamiento de las partes que constituyen el todo. La figura 
distingue á los individuos; la forma caracteriza las especies. 

Del g. morpha, morphé, 6 del I. y castellano forma, nacen los siguientes 

D. ye. — i4mor/b (sin-forma). Conformación, Conformidad, Confor~ 
me, etc.. Deformar, Deformidad, Disforme, Disformidad, Formación, For- 
maje {W,), Formal, Formalidad, Formalizar, Formar, etc., Formidable (del 
I. formido, temor*, que af parecer se d. de forma: esto es, forma temible, 
que espanta), Fórmula, Formular, Formulario, etc., ffermosear, Hermoso, 



. — 280 — 

• 

BérmQsura (del I. formosus: antiguamente se éiii^FermtmtPirmotyra^ 
FermoBamente , etc.), Horma, Hormero, etc.. Informal, Informar, InfoPr 
me, etc. ^ Metamorfosis (tráns-fórmacion). Mor feo (el dios de losjsuados^ 
así llamado por la destreza y perfección con que en J^ sueños sos píirta las 
formas, las facciones, etc.), MulUfortUe, Reforma,. Reformar, «te, Tran^ 
formación, Transformar, etc., Uniformar, Uniforme, Uniformidad, etc. 

Fonnaje. Voz correspondiente ¿ la francesa from^tge, por formage, al 
catalán formatje y al italiano formaggio, en todos los cuales Idionias sig-^ 
niflca el queso, — V. Ckik.-r-Formaje viene del bajo4atifl formaUcúm, for- 
mago, fromago, que se d. de forma, según general opiniofi da los sétimo- 
Ibgistas. Morin^ sin embargo, cree que viene del g.* pkormos, especie 4e 
tejido de juncos ó mimbres donde se pone á escurrirel queso: y Earbasaa 
dice que fromage, por formage, es una contracdOA de foros y aqua, esto 
es, forás missa agua, por cuanto el queso no es otra cosa que una masa 
cuya agua, serosidad ó suero, ba sido fofas missa, ecbada afuera. — V. Fobma^. 

Fósforo. Phosphorus: del g. phós, phólos, la luz, el fuego, y pheró, yo 
Hevo, ó pkóros, el que IleVa: esto es, IJeva-luz ó porta-luz, porta-fuego, 
que dá luz^ etc.. Nombre dado por los químicos á un cuerpo simple que luce 
en la oscuridad, que se inflama espontáDeumente, etc. 

D. y c. — Fosfato (sal formada por la combinación del ácido fosfórico con 
diferentes bases), Fosfíto, Fosforescencia, Fosforescente^ Fosfórico, Fosfu' 
ro, Fotografia (dibujo por la \üi)j.Fotográfito, Foiologia (tratado de la luz). 
Fotómetro (instrumento para niedif la luz), etc.— V; Ánfora. 

Francfort. Franco furtum : del alemán furt, vado, paso, y Franck, Frm^ 
eos: como quien dice poso de los Francos, — V. Franco. 

Franco. Del bajo I. francus, ó de la Voz germánica franck,q^B significa 
libre, independiente. Francos se llamaron las tribus ó los pueblos germáni- 
cos que babituban en las riberas del Rin^ y que á principios del siglo itt 
se levantaron y coligaron para libertarse del yugo de les rónumos, para de- 
fender su independencia. Los francos pasaron á la Galia (V.), y esta re- 
gión tomó el nombre de pais de los Francos, y luego (por los ados de 454 
de nuestra era) el de Francia, 

En España se comprendían bajo el nombre de Francos todos los extrim^ 
jeros que vinieron en gran número á la guerra santa (en el siglo xi, en tiem- 
. po dé Alfonso \í, según hemos dicho en los Rudihentos, pág. 63), ó á po- 
blar y comerciar después de ella. La villa de Illescas y sus aldeas se pobla- 
ron de solos gascones, y apenas hay pueblo de consideración en que no dure 
la memoria de barrio ó calle de los Francos. Tenían juez de su nación, y en 
una escritura gótica de Toledo' del año i 103 , firma un tal Maviun, marino 
de illos Francos, esto es mayorino, merino, ó jue^ de los Francos. Su fuero 
era muy privilegiado, y de ahí nacieron las voces franco, franquicia, etc», 
y el nombre geográfico de Villa-franca que llevan varios pueblos, como en 
Francia llevan muchos el de Franche-'VxlU. 



D. y C.— Jí/fanc<2f, t,, Afrancesado, Francachela, Francés, Francesilla, 
Francia, Francisca (arma de los Francos, especié de segur). Franciscano, 
Francisco, Franco {en sus varias acepciones trasladadas), Francho (fami- 
liar, por Francisco), Franquear, Franqueo, Franqueza, Franquía, Fran-^ 
quieta, etc., etc. 

FrBfe. Del g. phrasis, locución, modo de hablar, d. de phrazó, yo hablo. 

D. y c. — Antífrasis (contra-locución, contra-verdad), Fraseologia-, Pa^ 
ráfrasis (explicación ; de para, según, y phrazó, liabhar), Parafrástico, Pe* 
rifrasis (circunloquio, rodeo, hablar al rededor), etc. 

Frenologia. Del g. phrén, espíritu: tratado del espíritu. Voz moderna- 
mente formada para signilicar el estudio del espíritu, ó de las aptitudes in-* 
telectuales y del carácter moral^ fundado en la doctrina del doctor Gall so- 
bre las funciones del cerebro, la fornia de la cabeza y del cráneo, etc. 

D. y c— Frenesí, Frenético, Frenólogo, etc. 

Prio; Fri(jus, frigoris: del g. rhigos , rigor, frió rigoroso, ó de phniké 
horripilación, lembíor de frió, acción de tiritar, formado de phrtssó tiritar. 
—Parece que la raíz de esta voz jiie sus c. y d. es fre, fri, fr, sonido onoma- 
topéyicode la rápida agitación de los labios, del tiritar por frió i^tural, por 
el frió de la terciana, ó del miedo, etc. 

D. y c. — África (V.), Enfriar, Frémito (a. por Bramido), Fresca, Fresca- 
chón, Frcscal, Fresco, Frescon, Frescote, Frescura, Fr esquito, Frialdad, 
Friático, Frido (adjetivo a. de Frió), Friera, Frigidez, Frígido, Frigorífico, 
Friísimo, Frioleñgo, Friolento, Friolero, Frión, Friura, Refrescar, Refres- 
co, etc.. Refrigerar, Resfriar, Resfriado, etc., etc. 

Frivolo. Frivolus: del g. prió, aserrar, hacer pedazos, del cual verbo 
, «alió el i. frió, machacar, pulverizar. 

D. y c^Friable (quebradizo, ^ue se puede reducir á polvo con facilidad). 
Frivolamente, Friixolidad, Friolera (del f. frivola, antiguo sustantivo plu- 
ral usado en la acepción de cosas de poca monta, bagatelas), el adjetivo an- 
ticuado Frivoloso, etc. 

Fon^r. Fundere, que algunosderivan del g. chuó, verter, derramar.— 
De fundere fermó el I. fútate, que es su frecuentativo, y significaba verter á 
menudo, ó gota á gota, agua fria sobre agua hirviendo. 

D. y c— Afusión, Confundir, Confusión, etc.. Confutar, Difundir, Difu- 
áo, etc.. Efundir, Efusión, He, Fuente, Fontículo, etc., Fusible, Fusifor- 
me (á manera ó en fornia de huso). Fusión, Fuso (hoy Huso), Fútil (V.), 
Husada, Husillo, Huso (instrumento que se deja caer, como fi^ndir), Infun- 
dir, Infuéióñ, Infusorio, Profusión, Refundición, Refundir, Refutación, Re- 
futar, etc., StMfusion, Trasfundit, Trasfusion, etc. 

Fútil. Futilis: de futiré, fundere, derramar. Aplicóse primitivamente á 
ciert» especie de vasos que dejaban fundere ó derramar eMíquido contenido. 
Estos vasos se usaban en el culto de Vesta: eran de beca muy ancha y re- 
nintaban por la parte inferior en punta ^ con el objeto de que no pudiesen 

24. 



— 282 — 

dejarse en el sucio (lo cual hubiera sido una irreverencia) sin derramarse. 
Fútiles dicuntur (dke Feslo) qui silere tacenda nequeunty sed ea effün- 
DtNT; sic et vasa futilia á findendo vocata. De suerte que liombre fútil es 
el que tiene poco fondo, y que abre mucbo la boca para decir cosas de poca 
sustancia, frioleras, futilidades, — V. Fundir. 

Futuro. Futurus, a, um: de fuere 6 de fi^i, formado. del g. phyó, 
phuó, nacer. Lo que está por nacer, lo que está por venir.— V. Física. 

G 

Gaceta ó Caseta, La primera Gaceta europea salió en Venecia hacia 
principios del siglo xvn. Los periódicos remanales que llevaban aquel lítulo 
se vendían á una gazzeta, moneda que entonces corría en Venecia, y que 
cqui valia á poco mas de un ochavo de los nuestros. El papel periódico tomó 
el nombre de la moneda que costaba; y de ahí el llamar Gacetas á los pa- 
peles periódicos en los cuales se contienen noticias, novedades, artículos va- 
rios, etc-r-La Gaceta de Madrid empezó á publicarse en el mes de diciem- 
bre de 4667. 

Gala. Varios son los orígenes que se lian señalado á esta voz: i.° de la 
voz céltica gfa/; — 2.*' del hebreo galas, que es parecer y ser visto; ó de ga^ 
lah, que es cautivar y prendar;— 3." dclg. gala, leche ¿blancura, -que^uele 
lomarse por ornato ó belleza; — 4.** del g. halos, hermoso; — 5.** del antiguo 
verbo francés galer, que vale divertirse, darse buenos ratos, jaranear á ma- 
nera de los galos, bacchari more Gallorum; — 6.° de galeota, galeolis, ga- 
lleta, vaso antiguo para traer vino; etc.^ etc. Rosal se inclina á la etimolo- 
gía del g. halos, hermoso. 

D. y c. — Galán y Galante {V.)' Galaxia (V.), Regalar, Regalarse (V.), etc. 

Galán, Galante. aDc Gala (V.), dice Bosal, y de aquí Gallardo y Ga- 
llardia, que, por ser propios vocablos de amores, parecen dichos de Gallo, 
ave tan leal y galán con sus gallinas; y asi Pelegromio, en unos synónomos 
latinos,, á la dama llama Gallina.})— Oíros derivan galán del 1. valens, par- 
ticipio de presente de valere, tenor salud, robustez; — otros de (ya/awí, par- 
ticipio de presente del verbo francés galer (V. Gala), etc. 

D. y Ci— Galancete, ^\ a. Galanía, Galmo, Galantear, Galantería, 
Galanura, etc. 

Galaxia. Por Otro nombre Via láctea, y vulgarmente Camino de Santia- 
go,— La voz galaxia viene del g. gala, 6 del inusitado galax, la leche, y 
designa aquella ancha faja, ó aquel grande espacio blanquizco^ que atraviesa 
la esfera celeste cortando la eclíptica hacia los dos solsticios, y cuya luz blan- 
quecina es producida por la muchedumbre infinita de estrellas que la for- 
man.— Fingieron los poetas que esa gran faja era un chorro de la leche que 
habia derramado Juno dandp d^ mam^r á Hércules, cuando Júpiter puso 6 






— 283 — 

este en el regazo de )a diosa; y de ahí el nombre gríego de galaxia, ga^ 
laxias kyklos {círculo lácteo) ó via láétea. — Y como al vulgo de los tiempos 
posteriores eso de Galaxia le sonase á cesa de Galicia, y en Galicia eslá ' 
Santiago y el cuerpo del santo Apóátol del mismo nombre, dio en llamar . 
Camino de Santiago á la Galaxia ó» via láctea.— Es cosa bien averiguada el 
capricho'so origen de esta denominado^. Hablando de ella, escribe el doctor 
Rosal con la llaneza propia de sus tiempos: «Oyendo, pues, decir á los as- 
trólogos via galaxia (vía láctea), parecióle al vurgo que decían via ó camino 
de Galicia; y pareciéndole que en Galicia ño había cosa buena que buscar 
por el camino del Cielo sino aquella santísima reliquia del cuerpo del após- 
tol Santiago, dijo ser camino de Santiago; y de aquí nació la fábula de las 
viejas^ que los que personalmente no visitaren este santo cuerpo, han de ir 
en muerte por este camino.»— El vulgo, en Francia, también llama chemin 
de Saint'Jacques á la via láctea. 

Galgo. Cdnis gallicus, can-gálico, perro que llaman lebrero en Francia 
(Galia), de donde vino la casta.— V. Galia. 

Vt CANis in vacuo leporem cum gallicus aírvo 
Vidit, et hic pradam peáibus peUt, illa salutem; 

se lee en el libro primero de las Metamorfosis de Ovidio. Y en un epigrama 
dé Marcial (lib. iii, 47): 

Leporemqtíb Icesum gallici cakis dente. 

• ^ 

D. y c. — Desgalgado, Galgueño, etc. 

Galia, Galiat. Gallia, Gallice: en francés la Gaule 6 les Gaules. Nom- 
bre primitivo de lo que hoy es Francia. La Galia era el vasto país que 
se extiende entre el Rín, los Alpes, el Mediterráneo^ los Pirineos y el océano 
Atlántico. Sus habitantes se llamaban entre si Celtas, ó, en la lengua del 
país, Walch, Wuelch; y los romanos, sustituyendo, cual haflan siempre, una 
^ á la tü, articulación para ellos bárbara, de Welche hicieron al On GalH, 
Gallia,-— Giros etimologistas, guiados sin duda por el sonsonete ó la semer 
janía literal, sacan Galia del g. gala, leche, por cuanto los galos eran muy 
blancos de piel, ó la tenían blanca como la leche. — ^V. Franco. 

D. y c. — Galicano, Galicismo, Gálico^ Galgo (V.), Galo, Galochfi (cal- 
zado de madera ó hierro qué usaron los galos, pasando luego á los roma- 
nos y hasta nosotros), Gallego (rio de Aragón que muere en el Ebro, cerca 
de Zaragoza), Gallofo (V.), etc. 

Galimatáai. Voz que empezó á admitir la Academia Española en la 9.' 
edición de su Diccionario (1843). Está tomada del francés Galimathias, vo- 
cablo usado de muy antiguo en Francia, como que se formó en la época en 
que los abogados hacían sus informes y defensas en latín. «Cierto día (dice 
el docto Huet, obispo de Avranches), se trataba de un gallo cuya propiedad 
reclamaba una de las partes, que se llamaba Matías. U abogado, á fuerza de 



- 484 - 

repetir los nombres Galtut y Mathiai, acabó por confundirse y trabucar 
la construyeron, y en lugar de Gallus^Mathiai (el gallo de Matías), dijo re- 
petidas veces GalU Mathias (Matías del galio): desdo entonces se empleó la 
voz GalUmathias para califícar un discurso embrollado.» En esta etimología 
convienen casi todos los autores.— Algunos, sin embargo, hay ^ue, descono- 
ciendo que la casualidad es también origtn de muchas voces , pretenden sa« 
c)ir galimatias del g. poii-mathia (muchas ciencias , diversidad de cien* 
cias), etimología liarto violenta, inadmisible, y que no alcanza á destruir el 
hecho histórico del gallo de Matías, 

Gallara, Gallardía.~V^ GalaN. 

Gallofo. «Y porque la mayor parte (escribe Covarrubias) son franceses 
que passan á Santiago de Galicia, y por otro nombre les llaman Gallos {Gñ\os), 
los dijeron gallo^fos,^ — V. Galu. — El ^aí/o/b era el peregrino trashuman- 
te, el peregrino de oGcio, un verdadero mendigo holgaban. 

D. y G. — Bazofia (corrupción de gazofia^ gallofa, mejor que d. dell. fex, 
fecis, la hez, como pretenden algunos), Galopo (forma ó corrupción de ga* 
llofo), etc., Gallofa (el pan ó comida que duban en Santiago á los gallofos), 
Gallofar ó Gallofear (andar á la gallofa, acudir diariamente á donde daban 
el pan á los romeros y peregrinos). Gallofero, Gazofia, etc.' 

Gana. Del g. ganos^ gáneos, buena vohintaé, contento, alegría, desenfa- 
do, placer, ó del verbo ganad, yo estoy alegre, goíoso, etc. — Comer sin 
gana es comer sin gusto, sin placer. De su gana, quiere decir voluntaria- 
mente, por sí mismo, etc. : 

D. y c. — Desgana, Desganado, Desganar, Ganoso (deseoso), etc. 

Gtonar. aFue vocaMo godo, de un verbo hebreo gandz , qm es atesorar, 
y ganab, hurtar; y ellos lo deducen del nombre gan,6 gana, que significa el 
huerto; á cuya imitación nosotros de Granja decimos Granjear y Granjeria. 
—también parece que como muchas naciones (provincias) de España dicen 
Guañar, será ^adañar, de guadaña, que es cogerá ó maniego, de guad, 
qi>e eá mano", y de allí Gañan, cogedor ó segador; y Guante, como guá- 
dante.» (Rosal.)— V. Guante. 

El Brócense señala á Ganar la misma elimólogía que el doctor Rosal. — 
Covarrubias dice qtie Ganar vale aumentar el ganado (y s&ct ganado del g. 
gañaói V. GANA).-^Ménage hate venir é) francés gúgner (ganar) def ifalieno 
gvadagnare, y.este del g. Ar^dtfinein.r-Barbaian lo ba€e yenir de vindioa- 
re, sin mas motivo que el decir Cicerón que vindicare sibi atí^uid^ ganar 
una cosa, apropiársela, atribuírsela; y puesto ya á sacar ethnologías remo- 
tas ó violentas, dice que ^otn (gananck) no se aparta muciio del \r vagina, 
del cual hizo el francés gaine (estuche, vainf().^^Por último, Roqueforl in^ 
dica que^atii (ganaiieia, y, en lo antigoo, ^^ma) viene del teutón tomn, 
ioinnen, que significa ganar; en inglés to win. 

Gangteaa. Cangrcma; del g. graggaina^ d. de^raó,^o como, consí^- 
mo, devorot . • 



— 285 — 

D. y c. — G(tngrmar»e, y Gangrénico «. de Gangrenoso. 

Garxon. Es un diminutivo de Jutoz familiar francesa ^ars, muchacho, 
mosto soltero, cuyo femenino es garse. — Clavier dcxiva garzón del alémtm 
karl : V. CÁitLOS.— Borel lo deriva del g. gasaura; otros del castellano 
varón, que se formó del latín virum ó viro; y Justo Lipsío.lo sacaba do 
garsonostasium , Jugar destinado, en Constantinopla, para educará los mu- 
clmchos y convertirles en eunucos, — PorúlUmo, Géhelin hace venir garzón 
del árabe gar, gari; mozo, joven valiente, osado, animoso, así como ga/rih 
significa moza, jóveh, y ^arai/t , mocedad , juventud. — Para mayor ilustra^ 
cion añaden jos autores que, en el idfom^a persa, garan significa moza, don- 
cella, mujer, y chir significa valiente , animoso. 

Prendas de garzón (de mancebo), dinero son, dice un antiguo refrán 
castellano. 

Gaf. Gas : voz que algunos sacan del hebreo, pero que introdujo en 
Earopa Van Helmont, tomada inmediatamente del holandés ghoasl, que sig- 
nifica espíritu. Fluido compresible, elástico, aeriforme; aer facUtius, co- 
mo le llamó Boylc.— El gas hidrógeno carbonado es el que se usa para el 
alumbrado. 

D. Y c— Gaseiforme f Gaseoso ^ Gasómetro (medidor del gas), etc. 

Gallar. Del 1. vastare , devastar, despoblar, dejar desierto, desohir, 
destruir, consumir, trasformada la labial v en la gutural g, — Cn lo antiguo 
6e<iijo Guastar.-r^* lo dicho en los Rudimentos, párrafo i 37. — Igual etimo- 
logía tiene el verbo francés gáter, echar á perder, que antiguamente se es- 
cribia gaster, 

D.yc. — Desgastar, Devastación t Devastar ^ Gastable , Gastador, Gas- 
tamier^. Gasto, Gastoso, Vastacion (hoy Vevastacion), Vastar, Vaste^ 
(jad, Vastísimo, Vasto, etc. 

Gaitronomáa. Del g. gastér, estómago, bajo vientre, ventrículo, vientre, 
etc., y de nomos, ley, regla, base. Arte, colección de reglas, para comer 
bien ; afición á jos , buenos] bocados. — La voz gaster entra en los si- 
guientes 

D. y c. — Engastrimismo (ventriloquia), Epigastrio (d^l prefijo epi , y gas^ 
ier ; la boca del estómago). Gasterópodos (de gaster, y pous , podos, el pié : 
anünales que tienen los pies en el vientre), Gastralgia (de algos, dolor : do- 
lor de estómago) , Gastrilocuo (ventrílocuo) , Gástrico (esloiuacal, del estó- 
mago) , Gastritis (inflamación del estómago) , Gaslrodínca (de odyné, do- 
lor : dolor ó cólico del estómago), Gastroenteritis (inflamación del estóma- 
go y de los intestinos), Gastrólatra (del g. latris, esclaVo ; esclavo, idóla- 
tra del vientre, dado á la gula). Gastrómano 6 Gastrónomo, Hipogastrio 
(bajo vientre, ó mas bien parte inferior del bajo vientre), etc. 

Gazafatón, mejor que Gasapafton. Cacophatum : del g. kakos, malo, y 
phaton, palabra, pronunciación,. dicho; esto es, ma^-dtcA o ,- palabra mal 
sonante, iucomposila dietio. — V. Fábula»— Como ejemplos de gazafatones 



K 
I 



— 286 — 

cita Covarrubias los siguientes : Un dia que haga sol (caga sol); — Noseva- 
ya, que acá comerá (caca comerá); — Hasnos dado gran placer (asnos). — 
Extensivamente se llama gazafatón cualquier disparale grande en el hablar 
ó en el escribir. — be lodos modos es siempre voz del lenguaje familiar. 

Gazpacho. «El antiguo llamó pacho, del latín pasta, al pan ó común 
mantenimiento; y de alií Empachar al ahitar ; como Ahitar se dijo del he- 
breo hita, f\ue es pan ó trigo. — \ Pachorra llaman á la persona gorda y bien 
cebada : y de aquí Pachorros y Pachecos, apellidos de linajes, como señores 
de pan y labranza. — Y así gazpacho es casi-pacho , que es pasto ó comida 
casi hecha y presto aparejada. — Si no es casi-^acho, comida de casa, qne 
asi llamaban al cortijo y casa de pastores ó labranza ; de donde se dijo Casi-^ 
can ó Cachicán, » (Dr. Rosal.) 

Género. Del I. genere, ablativo de genus, Genus viene de ^ener^, antiguo 
verba 1. que se usó por gignere, engendrar : y á gigno,is, ere, corresponde 
el g. geinó, geno, geneó, engendrar, producir, de donde salió genos ^ raza , 
casta, familia , y ^e/iest>, generación, nacimiento. — De esta voz radical, ó de 
la raíz gen, han salido los siguientes 

D. y c. — Benigno (de bené genilus, según creen muchos), Congeniar, Con- 
génilo, Degenerar, Engendrar, Engendro , Eugenio (bien engendrado, bien 
nacido), Genealogía, Genealógico, Genearca, General, Generosa, Genera- 
lato, Generalidad , Generalizar, Generar, Genérico, Generosidad, Gene-' 
roso , Génesis (el primer libro del Pentateuco), Genetliaco, Genial, Genio, 
Genital, Genitivo (el segundo caso de la declinación de los nombres), Gente, 
Gentil, Gentilicio, Gentilidad, Gentío, Gentualla, Genuino, Heterogéneo 
(de diferente naturaleza). Hidrógeno (generador de agua), Homogéneo {de 
naturaleza semejante). Indígena, Ingeniero, Ingenio, Ingénito, Ingente, 
Ingenuo, Maligno (que muchos consideran, no sé si con razón bastante, com- 
puesto de malé y genitus). Oxigeno (generador de ácidos). Palingenesia (V.), 
Primogénito, Progenie, Progenitura, Begener ación. Regenerar, ünigéni^ 
ío, etc., etc. , etc. 

Georama. Del g, gé, tierra, y horama, vista. Así se ha llamado cierto^ es- 
pectáculo muy curioso , que consiste, en ver la Tierra desde el centro ó de la 
parle inferior de un gran globo terráqueo hueco, trasparente, y que lleva tra- 
zados los continenies y los mares en su concavidad. 

D. y c.-r-A imitación de Georama se han formado modernamente las vo- 
ces yuxtapuestas Ciclorama (vista circular), Cosmorama (vista del mundo), 
Diorama (vista de dia) , Neorama (vista nueva). Panorama (vista del todx>, 
vista universal), etc.— V. Orama en la Tabla de las pseudo-desinencias, y Ho- 
racio en el Diccionario. 

Geórgica. Geórgica : del g. gé, tierra, y ergqn, obra, trabajo. Aplícase á 
las poesías que describen los trabajos agrícolas, rurales, del campo, de la 
tierra, como las Geórgicas de Virgilio, etc. 

p, y c— Mencionemos algunas de Iqs muchas voces eri quQ entra la g. gé : 



. — 287 — ' 

— Apogeo (lejos de la Tierra), Geodesia (de dató , dividir, medir, ele), 
Geognoíia (conocimiento de la Tierra), Geografía (descripcion^de lu Tierra), 
Geográfico, Geógrafo, etc., Geología, Geomancia, Geomántico y su a. Geo^ 
mético, Geómetra, Geometría, ele. , Georama (V.), Geótico, Gigante (V.), 
Perigeo (cerca, al rededor, de la Tierra ; lo opuesto do Apogeo), ele. 

Gerardo. En el bajo lulin Gerardus : nombre propio de hombre , for- 
mado del alemán geren, desear, y hard, corazón, ánimo, valor. 

Germánia. Germania : nombre antiguo de la Alemania (V.) : el país de 
los germanos. 

EstraboD dice que los romanos impusieron á los Germanos, Germani, este 
norabre> considerándoles como hermanos de los celtas ó galos por su exte- 
rior, pk)r su régimen y sus costumbres.— Otros, sin embargo, encuentran el 
origen de esta voz en el mismo idfoma tudesco ó germánico, en el cual ger 
significa guerra, y man , hombre : Germano equivaldría, pues, á hombre de 
guerra, guerrero, hombre belicoso. — V. Germen. 

Germania. El dialecto Ó modo de hablar que usan los gitanos , ladrones 
y rufianes, para no ser entendidos, 'adaptando las voces comunes á sus con- 
ceptos particulares, -é introduciendo muchas voluntarias. 

«Esta germania ó jerigonza gitana (dice Capmuny) es propiamente un len» 
guaje ruGsinesco inventado por los llamados antes de ahora gitanos (raza de 
bohemianos vagabundos avecindada en España) con el fín de no ser enten- 
didos de los demás habitantes en sus ardides, trampas y malas artes. Asi to- 
da la riqueza de su lengua consiste en voces de justicia , prisiones y castigos, 
como cosas que mas temían, y que mercciuu mas, y en términos slgnifícati- 
vos de embustes, raterías, fugas, latrocinios y otras níaldades de que pendía 
su subsistencia , no menos que su independencia. De ahí habrá venido que la 
letra de sus cantares siempre es lamentable y llorosa , y los tonos son de una 
ternura triste y clamorosa ; todo propio de ánimos sobresaltados y afligidos, 
que temían persecución , ó sufrían servidumbre ú oprobio. — Muchos de los 
vocablos de la germania son inventados por'capr¡cho,sin conexión alguna con 
e) casttillano; otros son tomados de esta lengua, trocadas las sílabas; ptros son 
enteros yetaros, pero mudada su primera y natural acepción ; y otros son pa- 
labras, anticuadas ; sin contar algunas adoptadas de varias provincias, como 
prppio lenguaje de gente vaga y colecticia. Pero esta jerigonza se ha muda- 
do casi cada diez años; cuyo trastorno dictaban la necesidad y el miedo. Así 
es que el vocabulario escrito de la gemianía, hoy no es entendido de ningún 
individuo de estas familias, aun de los mas ancianos; experiencia que he 
practicado por mí mismo.» 

El lenguaje germanesco se llama en alemán rotwelsch (un roter significa 
un mendigo); en los países slavos haniyrka, etc. ; y en ímncés argot, voz de 
incierta etimología, pues unos la sacan de cierto fan[K)so belitre llamado Ragot, 
otros del I. ergo, y no falta quien la hizo venir de Argos , ciudad de Grecia!! 

Tampoco está muy lijamente determinado el origen de nuestra vozgerma^ 



— 288 — 

nia y pue^todo lo que acerca de él sabemos se reduce á lo quB escribe CoTar- 
rubias : «Es ei lenguaje de la ruHanesca; diclio así, 6 porque no loenteo- 
dennos, ó por la fier mandad que entre sí tienen.»— V. Giérmen. 

Juan Hidalgo publicó en i609 un Vocabulario de Germania , -cuyas voces 
se hallan en su respectivo lugar del Diccionario de la Academia , el cual las 
viene reproduciendo desde su primera edición (1726), ya por respeto ásu 
formación^ generalmente caslcllana , ya para que se comprenda su sentido 
cuando se encuentren en las obras jocosas , en prosa 6 en terso , de los auto- 
res clásicos que las usqron. 

El Vocabulario de la Germania de Juan Hidalgo (dice D. Juan triarte) oca- 
sionó por su título la equivocación de dos célebres escritores, de Bibliotecas. 
El primero es D. Nicolás Antonio, quien entendió que Germania era lenguaje 
de malones y gente fanfarrona. El segundo es Alonso Lasor de Varea, autor 
italiano, quien, tomando Germania por lengua germánica ó alemana j puso 
la obra de Hidalgo, en su Biblioteca 6eográfh:a, entre los escritos que tratan 
de cosas de Alemania!!! 

Germen. Germen, germinis : el principio, origen ó semilla, de alguna 
cosa. Viene de gerere, llevar, según unos; ó, segtm otros, áe genere ^ engen- 
drar.— V. Gl^NCRO. 

D. ye. — Germanesco, Germania {\ ,), Germania (V.), Germánico, Ger- 
manidad B. de Hermandad, Germano ü. ñe Genuino , Germinaeion yGer»^ 
-minar. Hermano (del I. germanus , como quiea dice salido de un mismo 
germen que otro), con todos sus derivados. 

Gesto. Gesttis : del verbo gerere (equivalente al g. pherein), que significa 
llevar (en la cual acepción es sinónimo de ferré) , y también adn>ini3trar, diri- 
gir. — Í)egestum, supino ác gerere, se formó gestus , geslo ^actio quasdam et 
pronuntiatio corporis, según lo define Valla , y ge.%lio ,*gestion , que es la ac- 
ción de administrar. — De gestus formó el 1. el verbo gesiire , que significa 
manifestar deseo ó alegría por medio de gestos.— Por último> del supina flfet- 
tum se formó también el frecuentativo ó intensivo gestare, que significa 
particularmente llevar en la mano , en los brazos , encima del cuerpo, dentro 
de si, como armas, vestidos, etc. ; y de ahí se lia formado gestación, i^réhez^ 
y con especialidad la de las hembras de los animales. 

D. \Ci — Congeries , Congestión , Congestivo, Digerir, Digestión^ Digeslo 
(el), etc.. Gerente, Gerundiada, ^ícriíndio (especie de forma verbal que to- 
mó su nombre de llevar la significación del verbo), Gestación, Gestadura 
(a. por rostro), los a. Gestas y Gestear, Gestatorio, Genero, Gesticulación^ 
Gesticular, Gestión, Gestionar, Indigestión, Indigesto, Registro {\,), Suge- 
rir, Sugestión , etc. — V. además Gbro en la Tabla de las desinencias. 

Gígamte. Gigas, gigantis : del g. gé, tierra, y gao, yo nazco : esto es,. 
nacido de la Tierra, porqpe los gigantes, según la mitología, eran hijos de 
la Tierra. Pof eso les llama Florus terrigenas (engendrados por la Tierra), 
y Horacio JeWMmjuvcueí (hijos de la Tierra). 



■ — 289 — 

D. y c.~Gigantaso , Gigánteoi Gigantesco, Giganlei, Giganlomaquia 
(combate de los gigantes contra los dioses del Olimpo), Gigantón, etc. 

GimBáatíea. Adjetivo sustunlivado (por el mismi) estilo que Arilmética, 
Gramática, etc.), que significa el arte de las luclms, entre los antiguos alíe- 
las, y de los ejercicios corporales. Formóse del sustantivo i. ¿ymnajium, en g. 
g^nunon, gimnasio, d. deff^mnos,desnudif, porcuanLoloa atletas se des- 
pojaban de sus vestidos, quedándose medio deanudoí, para tener mayor li- 
bertad en los mOTÍnjieatOS.— Cttnniisítco so usa también cómo .adjetivo 
propio, por lo pertenccieote á la lucha y á los ejercicios corporales. 

D. ye— Gímna«o (lídilicio público, éntrelos griegosylosromaDos, Ses- 
tínado para !a lucha , el pugilato y demás ejercicios gimnásticos : entre nos- 
otros, lugar destinado i la enseñanza pública, etc.), Gimnico , etc. 

Git»t. Gi/j-are -■ en g.i/yroó, yo giro, JO doy Tuellas al rededor: moverse 
61 re ul armen le. 

o. y c— Gffri^aííe, Gerifalco 6 Girifalte (de gyrm , vuelta al rededor, j 
falco, halcón : esp'ecie de halcón que vuela girando circularmente), los a. Gi- 
rada y GiramÍe>ilo (acción y erecto de girar), Giralda (por Giranda, muda- . 
da la n en [ : famosa, torre de la caíedrnl de Sevilla, por la estatua movible 
que tiene arriba : de modo que aquf ha pasado & ser nombre propio, aunque 
levemente alterado , el que antes era apelativo), Girando (nombre formado 
de girar, como volanda de roíar , con que llamaban los antiguos la veleta 
de una torre cualquiera, y con particularidad la de un canipaiiario fi torre de 
campanas; así como los franceses la llaman girouette, de su verbo anticuada * 
girer, por el cual dicen hoy towner), Girándula, Girasol, Giratorio, Giro (eo 
l.ffyr(ij,eng.3yros, circuito, torno, vuelta circular), Gírofaso(de girusj 
vagári : vagabundo). Guirnalda (corona abierta , tejida de flores , yerbas d 
ramas , que da un giro i la cabeza ú la circuye). Jerigonza (V.), Ptruela (por 
Girueía, mudadaenp lapelimolúgicadejyrus), Virada, ViTodor, Virar , 
(mudada en via gáe girar), etc.— {tosal saca Guirnaída del árabe fiuad,' 
mano : V, Guante. 

Gima. Glossa : del g. glóssa , lengua, porque la glosa sirve para explicar 

un texto, como ta lengua para traducir las idfas por medio de la palabra. — 

Otros diceo que viene del 1. glos, la cuñada , hermaua del marido, porque 

la glosa es como la hermana del texto. 

D. y c.Suglosa (de bous, buej': lengua de buey; planta asi llamada por 

'iy6n, perro: lengua da 

esglosar. Desglose, Epi- 

oria, que algunos creen 

fláor. Glosar, Glosario, 

\l6ssa, en eólico glóita), 

se llaman asi por estar 

I quo habla muchas len- 



Gólgota. — V. Caltario. 

Gráfico. Adjetivo, formada del verbo g.- ^[rap/ici»^ escribir, describir, 
figurar, pintar, que^se aplica. á Us descripciones y operaciones represen- 
tados por ooedio de Gguras.-<- V. Grafía en la Tabla de las pseudo-d^sinen^ 
cias. ' • 

D. y c. — A propósito de gráfico^ grafía, grafoy etc., cuya significación 
tantas veces hemos dado, mencionaremos aquí: Anepigrafe. (sin epígrafe). 
Autógrafo (escrito original, por el ipismo autor), y su apuesto Apógx(^fo (co- 
piado del original). Epígrafe (inscripción, tema, seuténcia, puesta, sobre ó 
al principio de un libro, de u|) capitulo, do una composición lilerari^ cual- 
quiera), Gráficamenle, Ológrafo (de holos, todo, entero, y g^aphól se dice, 
del testamen.lo escrito todo de puno y letra del testador), PoUgrafia (arte 
de escribir por muchos ó diversos modos ocultos ó secretos^ solo entandídAs 
entre los dx)s corresponsales; y también ei arte de descifrar las escrituran 
antiguas, los caracteres no usados^ etc.), Polígrafo (el que se dedica al es- 
tudio y cultivo de la poligrafía; y también se llama polígrafo el autor que ha 
escrito sobre muchas ó varias n^aterias), etc.^ 

Grafóo&etro. Del g. graphó, yo escribo ó describo,' y metrork, medida. 
Instrumento para medir ángulos sobre eJ terreno. El nombre impuesto á esQ 
instrumento de matemáticas es moy vago : algunos han propuesta llamarle 
goniá-melro ó gonió-metro, esto es, medidor de áagulp^. 

Gramática. Grammatica : del g. grammatiké, d.. áegramma, letra, cuyo 
radical es graph, graphó, yo escribo. La Gramática es uu verdadero adje- 
tivo, según queda indicado en el articulo Aritmética, y sigaifica cosa de le- 
tras, concerniente á las letras. Es la ciencia ó el arte de la^ letras, porque 
estas^on los elementos del lenguaje y de la escritura; y, por extensipn, se de- 
fine: el arte de hablar bien y escribir correctamente. 

D. y c— Anagrama (trasposición de letras). Epigrama (Kteralméote in- 
scripción). Gramatical, Gramático , Gramaticon , etc., Mmpgr ama, (Y.), 
Programa {áepro y gramma: esto es, pre-escrito, pre-anunciado),"etc, etc. 
—V. Gramo. 

Gramo. Del g. gramma , vigésimacuarta parte djB la onza , y la. mas 
pequeña de las pesas que usaban los griegos. Era el scrupulum de los roma- 
nos. — La raíz de gramo es gram, que á veces se convierte en graph, Sfff^uí^, 
hemos dicho en el párrafo i 5 de los Rudim£ntos; y ^amma sigaifica> en ri- 
gor, linea, rasgo, así como también, bajo otro concepto, significa letra.S. 
ÉRAMÁTicA. — De todos modos, bien ó mal escogida, gramo es la voz que en 
el nuevo sistema de pesas y.medídas dj^nota la unidad sistemática y teórica 
del peso. Et peso de un gramo es igual al peso de un centímetro cúbico de 
agua destilada. — V. Aj^ea, Kilómetro, Litro y J^IeIíro. * ^ 

D. y c. — Centigramo (centésima parle de un gramo)^ Decágramo (diea 
gramos). Decigramo (décima parle de un'granio)> Bedógrámo (cien gpfi-» 
mos). Kilogramo (medida ponderal usual, que. vale wil granios, y (^orces-» 



— 291 — 

pond^ á poco mas de 2 libras y 2 oims castellanas)^ Miligramo (una milési- 
ma parte de granro), Miriágramo (á\Bi mil gramos), ele. 

Cbcy y sua, ISbcge. Grex , Gregis: significa, en I., cuadrilla, banda, 
turba en general) y determinadamente ganado menor. /En castellano grey 
slgniñca el rebam) de ganado menor; se toma también por la congregación 
de los fieles bajo sus legítimos pusieres; y antiguamente significó la repá^- 
Mtea, el Estado. 

D. y c— Agregar, Congregat y Disgr^ar con sus d. ; Bgregfo (de e, ex, 
de, y grex, gregis; sacado, apartado de la grey, del rebaño, de la turba; esto 
es, dí^ioguido, ilustre), Gre^^o/ (de tína misma grey), Gregario (concer- 
niertle á la grey). Greguería, tal vez Gremio (mejor 4|ue del I. gerere, como 
dicen otros), etc., etc. 

Guanu. «Que el godo llamó vante. El arábigo llama ú la mano huad, del 
hebreo que la llama iad; do donde el alemán é inglés la llama hand. De aquí 
el castellano dice guarde, como guadante; y Guadaña, porque también de 
^ano se dice Mav^ega;:^ Guadafiones; y Gued^a, manojuelo de cabellos; y 
Guadamecí, que es arábigo, cotúo adorno de Meci, que es palacio, áJIfes- 
qui, de donde dicen Mezquita, — ^Convirtió el castellano el guad en guid, y 
de allí Guiar, como Guidar, que es IJevar por la mano; y Guinda, que se 
coge á matto y dedo; Guindarse, colgarse de las manos; y Guindalete, Guir^ 
nalda 6 Guirnanda, ramillete ó corona fabricada de manos y no natural (V. 
Girar); Gtita, orden y traza propia de manos; y Guian, Guita, bilo manual 
para atar, como para tener á la mano; y Guizgue, raanézuela sobre una vard 
para alcanzar algo de alto y para llegar do no alcanza la mano.» (Rosal.) — ^ 

V.GCARDA. 

Alguno qtie otro etiriiologista francés quiere sacar guante i\é\ 1. vagina, 
vaina, estuche (que en francés es gaine), como quien dice manus vagina, 
manica; pero los mas de los autores lo sacan, acordes con Rosal, del teutón 
wand, want, formado del ateman hand, la maño. 

Chiátf'da. «Como dijimos en la palabra Guante (V.), el árabe Hamo á la 
mano huad, de donde dijo huarid, que es amparo ó defensa; y de allí la lla- 
mamos Guarida; y de Guarida, Guarda y Guardar, Guarecer y Guarnecer, 
Guarnición de gente de guerra, y Guahiicion de espada. — Y antes que aña- 
diéramos la G para buenh y fácil sonancia, decíamos XJarda, haciendo la u 
vocal y la palabra de tres sílabas, y después se hizo consonante hiriendo á la 
a, y dijiinos Va¡r^ al valladar, y el godo llamó así á la Guarda, porque guar- 
da la tierra, huerta ó heíiedad; y es Conforme al hebreo, qué al cercar con 
tarda 6 valladar, dice Gadar, — Y de allí dijimos Alva^da con artículo ará- 
bigo (Al-vafda), lo que guarda la espalda de la bestia de la aspereza de tá 
carga, y Alavar^, arma para guarda ó ánna denlos Guardas.» (Rosal). — 
VOrda, Alavarda y Alvarda conmutaron después ha r en fej y hoy escribi- 
mos Barda, Alabarda y Mbarúa. 

o. y c-^Tai rei puede referirse aquí Adalid (V.), y sin nitiguna duda 



— 2d2 -^ 

Aguardar, Guardian, Resguardar, Resguardo ^ etc. — V. además Guante. 

Guaríimo. Del g. arithmos, arigmos, número, cuenta, eufonizado por 
los árabes con la anteposición de la articulación gutural gu. Antiguamente 
estaba todavía mas arabizado ese vocablo, pues se decia al-^ituirisrm>. — Y. Al 
en la Tabla de los pseudo-preíijos, y Algoritmo, Aritmética, eo el Diccio- 
nario. 

La adición del gu se encuentra también en Guay, interjección árabe^ usada 
alguna vez por Áy! . . , 

Guitarra. Créese corrupción dff 1. Cühára : y otros dicen que viene del 
árabe kinnar, 6 quizás del hebreo kinnor, chinnor, — Y. Cítara y Luia. , 



H 

Haber. Del 1. habere, habui,^ habitum^ poseer, ocupar, estar en pose- 
sión de una cosa, pero sin necesidad de tenerla en las manos, necesidad ó 
circunstancia que indica el verbo tenere.^y. Tener. 

D. y c^Cohabitar, Cohibir, Débil (V.), Deshabitar, Deshabituar, Exhi- 
bir (de extra-haber e), Haberado, Habidero, Habiente, Hábil, Habilidad, 
Habilitado, Habilitar, Habillado (hoy vestido), Habillamiento (hoy vesti- 
dura, arreo en el traje). Habitación, iTadtíar .(frecueintativo de habere), 
Hábito, Habitual, Habitud, etc., Inhábil, Inhabitable, Inhibir, Prebenda 
(de j)r<B y habere), Prebendado, Prohibir, etc., Redhibitorio, R^habili- 
Mr, etc. 

Hacer, y sus a. Far, Fer y Faper : en italiano Fare, en francés Paire, y 
•en catalán Fer: del 1. fado, facis, faceré, feci, factura, hacer, crear, pro- 
ducir, formar, componer, obrar, fabricar, ejecutar, etc.-— Dice Yarron que 
Faceré viene propiamente de faci^, porque el que hace da una /aj; ó cara á 
la cosa que hace : Proprio nomine dicitur faceré á facie, quod rei, quam 
facit, imponitF AciEM, No obstante la semejanza literal entre Faceré y Fa- 
cies, creo que esta última voz viene mas bien de fari, fatum, que significa 
hablar. — V. Faz, Ha^. 

Hacer es una de las voces radicales que mas se diversifica por el número 
de sus acepciones y de sus formas, según puede verse en la siguiente enu- 
meración do sus principales . . 

D. y c— Afectar, Afectuoso, etc., el nombre plural a. Aferes (en francés 
aff aires), que vale negocios ó dependencias. Afición, Aficionar, eic.,Apro' 
vechamiento. Aprovechar, eic, Beneficio, Benéfico, etc., Bienhechor, Che- 
ficiente. Confección, Confeccionar, Confitar, Confite, Confitero, Confitura, 
Contrafaccion, Contrahacer, Contrahecho, etc., Defección, Defectivo, De-- 
fecto. Defectuoso, Desaprovechar, Deshacer, Desinfección, Desperfecto, Di^ 
ficil, Dificultad, Efectivo, Efecto, Efectuar, Eficacia, Eficaz, Eficiente, 
Feérica, Fabricar y Fabril, etc., Facción, Fácil, Facilitar, Facineroso, 



— 193 — 

Factíble, Facticio, Factor, Factoría, Factura, Facultad, Facultativo, Fe-- 
cha. Fechoría, Hacedero, Hacienda, Hazaña, Hecha (a. de Hecho), He-- 
chicero. Hechizar (como quien dice Fachisar), etc., Imperfección, ímper-- 
feeto, indefectible, Infección, Infecto, Inficionar, Insuficiencia, Insuficiente, 
Maleficio, Maléfico, Malhechor, Oficial, Oficialidad, Oficialmente, Oficia 
na (contracto del l.opt/Sctna), Oficiar, Oficio, Oficioso, etc.^ Perfeccionar, 
Perfecto, etc.. Pluscuamperfecto (mas que perfecto), Posfecha, Prefecto, 
Provecho {deprofectus). Quehacer, Refqcdon, Refacer, Refectorio, Rehch- 
eer, Satisfacer, Suficiencia, Suficiente, Tráfico (de trans j ficium: comer- 
ciar, hacer negocios Jejos, mas allá), etc. 

A esta larga lista pueden añadirse todavía las voces que terminan en FigkR, 
FICE, Ficio, FicAcioif > FiCADOR, Fico y FiCAL.— V. la Tutila de las desinencias. 

Hégira. Hegira: del ái^be hedjra, que significa /ti^a, huida. La hégira 
(era ó época de que usan los mahometanos en su cronología) es la huida de 
Mahoma de la ciudad de la Meca, donde era perseguido por la novedad de 
sus errores, á la ciudad de Medina, donde se refugió. Esta huida sucedió 
eM6 de julio del año 622; y por consiguiente el primer año de la hégira 
corresponde al 622 de Cristo ó de la era cristiana, 

Heltnitmir. Hellenismus : del g. hellénismos, c. de hellén (griego, nacido 
en Grecia, de Hellén, hijo de Deucalion y Pirra^que dio su nombre á los 
griegos), y de la desinencia imitativa ismos.^Helenismo 6 grecismo signi- 
fica idiotismo griego, construcción ó modo de hablar propio de la lengua 
griega. 

D. y c.^-Helenista (el perito en la lengua y literatura griega; y antigua- 
mente se llamaron helenistas los judíos de Alejandría , los que hablaban la 
lengua de los Setenta, los que observaban los usos de los griegos, y lo^ grie» 
gos que abrazaban el judaismo), etc. 

Hembra. Fcemina, y mejor Femina, que los antiguos romanos pronun- 
ciaban hemina. — Entre femina (hembra) y mu/ter (mujer), hay la diferencia 
que femina se refiere únicamente al sexo, y es opuesto á mas (macho); y 
muliér (cuya raíz es mollis, muelle, flojo) connota la idea de una natura- 
leza mas tierna^ mas débil, y es el opuesto de vtr (varón). Así es como se 
dice femina lo mismo de los dioses que de los hombres y de los animales, 
al paso que de esto» últimos no decía el latín mu/ter, como tampoco dice 
fnii/er el castellano. 

o. y c-^Afeminacion, Afeminado, Afeminar, etc., Fembra (anticuado). 
Femenil, Femenino, Hembrear, Hembrica, etc. 

HemomgiA. Hmmorrhagia: del g. haima, sangre, y rheó, colar, correr, 
fluir> ó tal vez mejor de rhégnumi, romper, porque.la hemorragia, ó flujo 
de sangre, es causada por la ruptura de los vasos sanguíneos. 

La voz haima (V. Hbma, heno, etc., en la Tabla de los pseudo-prefijos) 
entra en los siguientes 

p. Y c.—Hematemesis, vómito de sangre;— Jímaíoccfe, tumor formado. 

15, 



— 194 — 

por la sangre extrafasada;-^flÍ0nial(Mf»$, gaDgttiQoaetOQ^ eoDversioo d^t quii^ 
6fl sfvagTe;^Hemoptisi8, de haima^ sangre, y ptHÓ, ptyó, yo escupo; en* 
fermedad de Jos que escupen ó arrojan sangre por la l>oca; — Hemorroide, 
Hemorroida 6 Hemorroo, almorrana;— ffemos(¿/icOy remedio que contiene 
la sangre» que detiene la lieroorra^ia> etc. 

Heraldo. Del godo har, elevado, noble, sublime, é her, ejército, guer* 
raro, y ald, edad, ancianidad, antigüedad.— Otros dicen que viene del al^ 
man her-^aU, noble gritador ó voceador. 

o. y c— ffard/diea (ciencia del blasón), Heráldico (en 1. gentiütiue, he- 
raldícus)t etc. 

HéroiilM. Hereuiee : del g. Héra^H&ras, Juno, y kléoa , gloria; efito es 
gloria de /uno— Este nombre es común á varios héroes ó semi-dioses de la 
antigüedad pagana. Cicerón cuenta seis Hércules, y Varron da noticia nada 
menos que de cuarenta y tres personajes del mismo nombre. £1 mas famoso 
y conocido es el que se supone que nació bacía el üho i 382 antes de la era 
cristiana, en Beocía, en la Tébas de las siete puertas, lujo de Júpiter y de Alc^ 
mena, mujer de Anfitrión , bijo de Alceo (de donde tomó también Hércules 
el nombre de ÁlcideSf fuerza , el fonsudo). Su primer ensayo fue estrujar dos 
enormes serpientes que la rencorosa Jimo (de quien kxe Hércules baldón y 
mengua, mas bien que gkria) manáó arrojar á la cuna del liéroe. Señalóse 
después por los cékhTes doce trabajos que cuenta la mitología, etc. 

La voz latina Meherclé es una contracción de Me^Hercule! especie de ju- 
ramento que equivale á Por Hérctüesl voto á Hércules! La voz meherclé pasó 
después á servir de adverbio ó de conjunción causal ó ilativa, equivaliendo al 
castellano a la verdad , efectivamente, etc. 

D. y c^-Herádidas (los descendientes de Hércules)^ Herculánéo, Hereu- 
laño y Herculino a. de Hercúleo, Herculano (ciudad da Hércules, en el 
reino de Ñápeles) , etc. 

^artj^i. Hasresis : del g. hairem (opinión separada), formado de haireé, 
yo elijo, escejo. Según laetimología, /Ikiirem no signi^caba mas queelec^ 
cion, adhesión ó asentimiento á un partido cualquiera^ suponiendo que ha- 
bla dost opiniones encontradas : mas luego pasó á significar e^Ldusivamente 
error voluntario y tena^ contra un dogma católico. 

D. y c. — Herejaxo, Hereje, Herejote, Heresiarca (primer autor de una 
herejía, 6 jefe de una secta herética). Heretical, Herético , etc. 

üermeii^gildo, en catalán Annei»gol. Del godo etmm-^d, que signi- 
fica el que distribuye á los soldados. 

Hermenéutica. Hermenéutica : del g. herméneus , que sign^ea intérpre- 
te. El arte hermenéutica eB el arte interpretativa, el ^rjle de explicar é inter- 
pretar la. mente de un escritor. La hermenéutica os una de las aplicaciones 
mas interesantes de la crítica lógica.— La hermenéutica sagrada es la expli- 
cación de las Santas Escrituras, de las lenguas y de los monumentos sat* 
grados. 



- 805 -* 

HeraiMioo. Es un adjetivo formado d6 Hermé^, nombre que daban lof; 
griegos al dio» Mercurio, formado de hcrméneus, intérprete. — ^En la edad 
media $e llamó ciencia herméticay ^\o%oÍ)a hermética , aquella en la cual ha- 
bía sobresalido Hermes^Trismegisto (Kermes tres veces grande), es decir, 
la alquimia, el g/ran arte de trasmutar los metales y deencontrar la panacea 
ó n^iciea universal.— Entendíase también entonces por sello hermético el 
que tapaj)a una vasija de modo que nada se t>udiese exbalar ó desprender ; y 
para sellar herméticamente una botella, un frasco, etc., fundían ó ablanda-^ 
ten al fuego el cuello de la vasija, y lo retorcían t^on unas pinzas especiales. 
Por extensión se ha dicho después cerrado ó tapado hermélicc^mente'áe todo 

lo que está muy bien tapado. 

Héroe. Heros :- del g. hérós, que significa hombre ilustre, semi-dios, per- 
sonaje principal, etc. 

,D. y c. — Heroicidad, Heroico ^ Heroína , Heroismo, etc. 

Híbrido. Hybridus 6 Hibridus , que generalmente se tiene por formado 
del g.hybridos 6 hi^bridos, genitivo de hybris, animal procreado por dos 
distintas especies, v. gr. el mulo : y la raíz eshybris^ que significa injuria, 
afrenta, cual si los s«res híbridos fuesen un ultrajo á»]a naturaleza. De aquí 
llamar vox hybrida los I., y voa híbrida los idiomas neolatinos, la qu^ está 
formada ó compuesta de dos idiomas diferentes,— Sin embargo, M. Daeicr, 
en sus ^ew^rgue* sobre el segundo verso de la sátira 7.% libro i^ de Hora- 
cio, q^^e empieza : 

Proserípti reg{8 RupiUpus atque venenum . 
Htbrida quo pacto sit Persius ultus , opinor 
Ómnibus et lippis notum eí tonsoribus esse , etc. 

4ieo lo siguiente : albriia es voz puramente Jatina. En la Etniria sollama- 
ban umbros los extranjeros, los que no eran del país, por cuanto umber 
significaba s'pwrium , bastarda. En lugar de umber decían también imber é 
iber, de donde hicieron ibris, ibrida, spurius, mestizo, el que ha nacido de 
dos especies diferentes, ^ de un padre extranjero, ó de una madre extranjera, 
como aquel Persio que era hijo de madre romana y de padre griego. De ahí 
el que los romanos llamasen ibridos ^ los que, por causa de su nacimiento 
equívoco, no eran recopocidos como ciudadanos.;» M. Daru, en su traduc- 
ción de Horacio , se inclina á I9 opinión de U. Dacier sobre el origen de esta 
voz. • 

A lo que acerca de las palabras híbridas indicamos en el párrafo 61 de los 
Runu^ENTOS, añadiremos lo que^ice Puígblancb : «Están reprobados por los 
doctos las dicciones compuestas de partes tomadas de distintos idiomas, á 
las cuales llaman híbridas, porcManto no son^^un feto natural, sino mons- 
truoso > como aninial hijo de garañón y yegua. Este abuso é ignorancia lo fue 
de la edad media, en la que entre otras voces de este jaez se introdujo la de 
bigamia , compueata del adverbio latino bis y del nombre griego gamia (dos 
|)odas}| por la qm los tediogQs y canonistas que se preoían de buenos latir* 



— 296 — 

nos dicen hoy dt^^mta , mudado el latino 6tsen el gríego (la.— Solo están 
permitidas estas voces por modo de gracejo en el lenguaje familiar. Asi 
PJauto, del nombre griego thermos, caliente, y del verbo latino poto, as^ 
beber, formó el verbo compuesto thermopoto, beber caliente; y en castella- 
no decimos ehismografia, de chisme y del griego ^apAia.» 

Hidalgo , H^odalgo , Hijodalgo , y SU a. Fidalgo. La persona que por su 
sangré y linaje es de una clase noble y distinguida.^Se íian señalado á esta 
voz varios orígenes. 

i.* El mas vulgar es hijo^-áe^go ó f^o-'de'^lgo , &-d-algo, hi-d--algo. 
— Véase Algo., 

7.^ Otros lo derivan del alemán hedelg, noble. / 

3.^ Otros de fidalgot, filgod, hidalgod, esto es fijo ó hijO'de^godo,áe 
otro godo ^ de un noble. 

4.*^ De Itálico, por cuánto toda la Italia gozaba del derecho de ciudadanía, 
que era la gran hidalguía de los romanos. — A propósito de este orígen, el 
conocido crítico D. Bartolomé José Gallardo, en una Fb db bmatas de cier- 
to articulo que publicó en un periódico (el Eco del Comercio, iS40), queján- 
dose del corrector de «mprenta , dice : «Vamos á lo idalgo.-^\o escribo asi 
esta Toz conforme á su orígen. La derivación que comunmente se le da de Ai- . 
jo-ét^lgo se me antoja tan ridicula como si^ figurándose un rey en su trono 
cual una mona sobre una arca , de aquí se dedujese la etimología de monr- 
agtca, — Idalgo viene de itálico ; y la idalguia no es sino el fuero itálico (Jos 
Italicum) que los romanos dominadores de lai Españas concedían á ciertos 
españoles indígenas eximiéndolos de pechar^ por servicios á la república , ó 
al imperio, con que se habían señalado, es decir, se habían hecho notables, ó 
digamos nobles. — La trasmutación del vocablo í<a¿íco en ida(^ es bien Ibi- 
na , y en nuestro idioma no carece de ejemplos en otras voces de orígen lati- 
no. (Aquí cita Galgo, formado de GaWtco).— Ni se crea que soy yo, ni yo pre- 
tendo ser^ el primero en Es[$aña que ha dado á idalgo esta etimología : del 
siglo XV (año de 1424) pudiera en su apoyo citar del célebre marqués de Vi- 
llena un escrito curioso , si una copia que conservaba, sacada de los 

mamotretos del gran bibliófilo Don Femando , hijo de ganancia del almirante 
Colon, se hubiera podido librar de las uñas de cierto gerifalte que al punto 
crudo de hac^r yo uso de ella , me ha dado estos días una uñarada sobre mis 
papeles.— De la misma opinión fue en el siglo xvi, entre otros, el docto cor- 
dobés Ginés de Sepúlveda; y en el pasado nuestro malogrado Don Gabriel de 
Borbon. Véase en su incomparable traducción del Salustío la nota $i,en la 

edición príncipe ; en esta, porque en la segunda impresión clmpod'a- 

ron las notas ,^ue son todas (le finísima filigrana.» 

Rosal y Govarrubias apuntan también la etimología de hidalgo , sacada dé 
itálico^ 

Hidráulica. Ars hydraulica : del g. hydraulis, c. de hjfdár, agua , y de 
aulos, flauta ó tubo. La hidráuHcaf entre los antiguos | consistía únicamente 



— 29' — 

6D construir juegos ó registros de órgano , instrumento al cual se daba aire 
por medio de un saito ó caida de agua, pues todavía no sé ijabia iiecho apli- 
cación de los fuelles. Por Hidráulica se entiende hoy la parle de la física que 
trata, del movimiento y de la resistencia de los Oúidos; el.arte de elevar y 
condugir Jas aguas. 

Hidropeiia« Hydrops, hydropis.: áe\ g. kudár, hydór, hydatos^ agua 
(V. HiDE, HiDRO, en la Tabla de los pseu^o^prefijos) tyops, aspecto , apa- 
riencia , vista» d. de optomai, ver ; por cuanto la biiiciíazon del cuerpo deno* 
ta ó iiace ver la presencia del agua.~V^ Ojo. 

D. y c. — La voz g. , ó el pseudo-^prefijo , hidró entr^ en la composición de 
muchas palabras, singularmente técnicas : Anhidro (sin agua , cuerpo seco ; 
privado de agua), Hidátide{áehy datos), Mdra (serpiente de agua dulce), 
Hidrargiro (de hidro y de argyros, plata : agua de plata, ó plata líquida como 
el agua: nombre que se da al metal mercurio, azogue, que vulgarmente ae llama 
en francés vif-^rgerUó argent^vif, en catalán argent^viu, y en italiano argén- 
tO'Vivo, plata viva), Hidrocele (tumor de agua), Hidrocéfalo (hidropesía de la 
cabeza), Hidrodinámica (poder del agua), i7fdro^a¿a^agua y leciie). Hidró- 
geno , Hidrografía , Hidrología, Hidromancia , Hidrofobia (de hidrq y de 
p/^o&o^ ^liorror, aversión : horror que tienen al agua los contagiados de la. 
rabia) , Hidroflalmia ( hidropesía del globo del ojo), Hidrópico, Hidropóta 
(bebedor de digufk),Hidrostática, Hidrotorax (tiidropesía del pecho), etc. 

Higiene. Hygiene : del g. hygieia, salud, d. de hygiés, sano, saludable. — 
Hygie ó Hygiea llamaban lambienios griegos á la diosa de la salud, hija, se- 
gún la fábula, de Esculapio y de Gpione. — V. Esculapio. 

Himalaya. Montana, ó cordillera de montes, del norte de la India, cuyo 
nombre equivale , en lengua sánscrita, á montaña de nieve, — V. Tenerife. 

Himno. Hymnus : del g. humnus, hymnos, canto, d. del inusitado hydó, 
yo canto , participio hydomenos , del cual «alió hymerws , cantado , y luego 
hymnos, canto.— Salmo, cántico, oda sagrada ó religiosa; y hoy también 
cauto en que se celebra alguna victoria ú otro suceso memorable.-r-Entro 
los gentiles, el himno era un poema que cantaban en sus solemnidades, en 
Ipor de los dioses y de los héroes. Componíase de tres estancias : la estrofa 
se cantaba andando del oriente al occidente, la antistrofa yendo del occi- 
dente al oriente , y el epodo delante del altar. — V. Estrofa. 

Hipérbaton. Hyperbalon : del g. hyperbainó, c. de kyper, mas allá, y 
bainó, yo voy. Inversión del orden natural ó lógico. de las palabras en la 
oración. 

Hipérbole. Del prefijo g. hyper, sobre, exceso, y bailó, yo arrojo , lanzo, 
echo : echao decir con exceso, exagerar. — V. Bala, Bula, Palas, etc. 

Hipooondrio, y, mas comunmente, en plural, Hipoeondrioi. Hypo- 
chondria : voz c. de las dos g. hypo, debajo, y chandros, ternilla, cartílago. 
Los hipocondrios son las dos regiones laterales del epigastrio (boca del estó- 
mago), situadas debajo de Ja porción lemülosa de las últimas costillas^ 4 



— 198 

costHtts faltas i que así se (fenomífian Tas cráco inferiores, que üio llegan 
kasta el esternón {hueso central de kcaja del pecho), á diferencia die 
las siete superiores » que se artievkiit coa ^bo haeso y se llaman veréa- 
deras, 

D. y c. — Hipocondria (enfermedad que los antiguos creían que tenia su 
asiento en los hif>ocondrios), Hipocondritu» , Hipocóndrico , etc. 

HífNverátf. fíypocras : bebida compuesta de vino, azúcar, canela y otros 
ingredientes. No viene de Hipócrates y eomo vulgarmente se cree , sino del 
nombre g. kratiSy mezcla, y el prefijo hypo, 

Hipóeríta. Hypocrita : ^ g. hypoy debajo , ^-krisis, jüicit), formado de 
krinó, juzgar. £s hápócrita el que da lugar á que los otros juzgHm ^na co- 
sa y siendo así que debajo hay otra. La printera acepción de esta voz, entré 
los atenienses, fue la de farsante, cómico ; en seguida pasó á significar el ^[ue 
finge y en general; y por último se aplicó, en especial, al que /fn^ lú viHud, 
—V. Crisis. 

• D. y c. — Hipocresia , Hipócritamente, HipoeritUla, Hipéucrito (adjetivo), 
tíipocriton^ etc. 

Hipódbromo. Hippodromus : del g. hippoSy que significa el caballo ^ f 
aromos y corrida , carrera. Circo destinado para eOrr«r oabftllos en las fiestas 
pú'blicas. 

La voz g. hippos forma parte, é aparece como pseudo^relijo, délos si- 
guientes 

D. y G. — Hipiátrica (de iatrenóy yo curo , ó de iatriké, medieina : Aiédí- 
cina de los caballos, medicina velerinaría). Hipocampo , Hipooentavrír&, Si" 
focreHe (del g. kréftéy fuente : fuente del Parnaso, hecha brotar ptrtr ^ ca- 
ballo Pegaso : esto es> fuente del caballo) y Hipocrénides (las Musas, á quienes 
estaba consagrada la fuente Hipocrene),i7tf90^'/b (animal fabuloso, con 
alas, medio caballo y medio grifo), HvpólUo (de hippoSy y de lithos, piedra), 
Hipomoftes y Hipopótamo (de hippos y de potamos, rio : cabaHo nMHinoó 
de rio), etc. 

JRppo^entra también en varios bombres propios griegos, como Felipe (V.), 
^ HecfesipOy HiparcOy Hipócrates (de hippoSy y de kraitos, fuerza ; como quien 
dice fuerza de caballo, 6 fuerte como im caballo), HipoéomáSy Hip&me- 
dún, etc., los cudes deberían escribirse con dos|)p (oomo s& escriben én*g., 
en 1., en francés y en otros idiomas cultos) , asi por respeto á la eHitidfogla, 
como para distinguir las voces c de hippos, caballo (que en loséitados idio-^ 
mas se escribe con dos pp é i latina), de las c. del prefijo hipo , debajo (^e 
en Itfs citados idiomas se escribe con una sola p éy). 

Hipótenufa. Del g. hypo , sub , debajo , yjteiivá, yo tiendo : esto es, sté^ 
. tendente. Nombre especial del lado del triáiigttlo rectángulo opuesto, é ^ii6- 
tendmtey al ángulo recto. 

HiftorHi. Historia: del g. V&zo^íoi, formado de. ^lí»/^, hábil,sátíio;4 
del Verbo hishrein, que significa conocer, saber uníi c(ísa por habei-la tfelo, 



d. hislémif yo sé. Ld J^/orta es el rekto de una séríe de suee$os reales y 
dignos de memoria^, presentado^ eu su OBcadenamiento y con unidad de plan. 

D. y Q.—Ui^twiadOy Historiador, llistorial, Historiar, Histórioo., ¡kst)" 
nieta , Historiógrafo y et(^, 

Q^picico. Cevarrubias dice que viene de faueico 6 focieo, ef^peciede diminu- 
tivo de fauces^, (auci/um, per ser las maíllas y el hocico como una continua-^ 
don y rematé de la» fauces. — ¿No podría ser^ sin embargo, que hocico vi- 
niese de os, oriSf quesigoifica lo mismo? Facieshomini ta^tum (dice Pliaio)> 
c^teris os^ a^^ros^ra : sob el hombre tie^e una cafa, los dem^sr (animales} 
tienen ua hocico 4 un pico. — V. Bostezar y Oaacumi. 

IK y c. — ííocioada^ üoeicar, nociendo, HociquiHo, Hoxadero, Hozadura, 
Homr (hocicar) , ele. 

Hojii, Ta^t^, T6\\t^ Folium : en g. pkullon, phuüion , 4 phyUoH, fliy^^ 
Ilion :. en francés feuille, en catalán fy^lLa^ full, en italiano foglia. Hoja de 
pialóla, de árI>oi ; hoja delibro; hoja de metal, etc. 

D. y (U—Deshojar, Exfoliar, Foliación, Foliar, Foliatura, Folículo^ 
follajfi , Folletin, Folleto , Hojaldrar, Hojaldre (que se divide ó esquebra- 
ja eo hojas delgadas), Hojarasca, Hojear, el a. Hojecer (ocliar hoja los ár- 
boles). Hojoso y Hojudo, Hojmla^ Trébol (del K trifolium}, etc., etc. 

|Io|iiiid«. HollánáÁa, ^atavia : del tudesco hol, hueco, inferior, bajo, y 
land, tierra, país : esto es, Uerra-baja. 

D. y c. — Holandiés^ Holandeta ú Holandilla , ele. 

Homl^re,. que en le antiguo fue también Om^e, Omfi y Home. Homo^ 
hominis, que algunos creen d. de humus^, humi, la iierra , voz formada del 
g. cAarmivea la acepcioD; de tierra. 

D. ye. — £aí/iu»uir (desenterrar), iTotn^eor, el a. Hombredad, Hombría 
de bkn , Homenaje, (del bajo latin hotnm<í9i^^t c. de homo, en la acepción 
de servidor, y de agere), Homicida, Homicidio (que ca lo antiguo se dijo 
Omecillo , HomeciUó y HomÁcillo), Ekmamr, Humanidad , Humanidades 
(Y.), Humanista^ Humanizarse, Humano, Humildad , ttamiide (de humusl 
ijicliaqdo ¿ la tierra^), Sum^ladiero, Hu^iUar, etc.. Inhumanidad, Inhurm' 
no, ele, /nAM»wíff(enteirar), etj(5.-— V.,Hü¥ANU)ADEsy Postumo. 

HIoomI^. Homüifií : d^l g. homilia, d. de homikó, yo hablo, yo platico. 
Sjgoüica, como el nombre 1. sermo, discurso (amiliar, razonamiento para 
ojiplioar al pueblo las materias de religión. 

l{Qii(^r,Hav^. ^c^ 1. ho9io^, qiue siígulüca lo mismo.. 

a¿ y c-^Cohone^tar, Denostar (del 1. de-^honfistare , desUoiM*ar, quitar la 
honra, afrentar). Denuesto, Deshonrar, Honestidad, HíinesU> (como .quien 
dice tn hf)nore ísía«íf), Honorable , Hmfifoífio^ Honrar, etc., etc. 

1^«^. H^Oi : en -g. A^4, espacio de liempo, 2^^ parle del dia; tiempo, 
sazón, oportunidad. 

D. y c. — Agora a. de 4hqra (de. hác^hpra , esta hora), que en francés es 
encoré, en catalán encara., y enitiiliaiPfll 4?tfpfa, mi^^e hora; — á Deshora 



-300 — 

(fuera de hora), Horario, Horóscopo (de hora y skopeó^ yo Inspecciono, 
Teo), Ora (que equiTale á ya : ora vayas, oirá vengas), Reloj (V.), etc. 

Horaoio. HoraUus : nombre propio , formado de( g. horatos , vistoso, 
digno de ser mirado, d. de horñn, ver, Aorama, vista.— Quinto Horacio 
Placeo , uno de los mejores poetas latinos, nació el año 688 de la fundación 
de Roma (el 8 de diciembre) : era de estatura pequeña, y de constitución de- 
licada ; encaneció, desde muy temprana edad; murió á la de 57 años^ el 8.® 
antes de la era cristiana. 

Horchata. Bebida emulsiva de almendras, pepitas de sandía ó melón, 
calabaza, chufas, etc., á manera de Hordiate, 6 tisana de cebada, en 1. hor^ 
deum, que es la voz de origen , y que en lo, antiguo también se dijo Ordto, 
sin la h etimológica. Sin la h escriben también el francés y el catalán las vo- 
ces d. de hordeum, pues el primero escribe orge¡ orgeat, y el segundo órii 
y orchata, por cebada y horchata» — V. O amo. 

Horno. «De Furn(> latino : asi lo llama el arábigo ; todos del hebreo , que 
al fuego llama hur, y al horno thanuun (tahona) , que es el que contiene el 
fuego, da ó vierte fuego.— De aquí el griego al Cielo llamó Uranos, por el 
celestial fuego que contiene; y así á las estrellas , á los dioses y alma^justas 
llamaron los antiguos ignes (fuegos). — De aquí Homágarse ó- Ahornagarse 
la tierra, Sahorno 6 Sahornado, y Alhorre áe niño», que es fuego y escoci- 
miento. Aunque este último pudo salir de Huruq, que en arábigo es el culi- 
to ó trasero.— De aquí C^ro, que en 1. es quemar (V. Ustión); y el castellano 
Engarriado , como Enhurriadx) , que es quemado. — De aquí Forma y Por" 
mum, Fomum, Forn, cosa caliente; de donde Forcipes, las tenazas, como 
Formicapes , instrumento para coger cosas ardientes ó albas.» (Rosal.) 

Hofiigar. Govarrubias d. este verbo del inusitado I. ^o$¿tre (herir), aña- 
diendo que de aquí se liamó hostigo la parte de la pared ó muralla herida ó 
azotada por los vientos recios y lluvias.-^Con mejor acierto, tal vez, saca Ca- 
brera suorígén^ell./ti«%are, en castellano /b^t(/ar, y luego fustigar, que 
vale castigar con la fusta 6 e\ fuste, etimología que también Covarrubias 
creyó probable , aunque no hizo mas que apuntarla.— La voz 1. fustis no sig- 
niOca precisamente una vara ó palo para azotar, sino lo que vulgarmente lla- 
mamos una estaca, un falo grueso y corto : era el nombre técoico del ins- 
trumento del suplicio á que eran condenados en Roma los desertores. — Así 
pues, la significación propia y originaria de hostigar es castigar, azotar ; la 
de molestar, incomodar, perseguir, etc., es figurada y adventicia. — El re- 
frán Quien á uno castiga á dentó hostiga, advierte lo provechoso que es para 
escarmiento el castigo de ios delitos. 

Humanidades. Humaniores litterce : las Letras / las Letras humanas , así 
llamaijas porque humanizan, ajearían fie la animalidad, y hacen ai hombre 
mas hombre , puliéndole y civilizándole. Así dice Ovidio : 

Adde quód ingenuos didicisse fideliter artes 
EmolHt mores , n$e sinit esse fsrosi 



-- 301 — 

HuMANtTATEM vcteres appellaverunt id propémodúm quod Graci irotSeíoN 
(educacíoD, crianza^ estudio de las bellas artes) : nos eruditionem institutio^ 
nemque tn bonas artes dicimus. (Aulo Geíio.) 

Las Humanidades comprenden el estudio del griego y del latin, la gramí- 
lica , la retórica, la poesía y la historia. — V. Hombre. 

Hartar y SU a. FurUr, Fufari : de fur, furis, en g. phór, espía, ladrón de 
noche, y también de dia, pero que roba sin violencia. 

D. y c^'—FurtadoY, Furtivamente, Furtivo, Furto a. áe Hurto, Hurtadi- 
llas (a), Hurtiblemente a. de Furtivamente, etc. 



Ibaii. Nombre propio, anticuado de Juan.--\. Jesús. 

D. y c-^Ibañez, el hijo de Iban, nombre patronímico que ha pasado á ser 
apeIli,do de familia;— ¿anít&a^ejs, otro apellido, corrupción de Sancti- 
loanniSf ele. 

lonologia. Iconología: del g. eikón, imagen, y la pseudo-desinencia lo- 
gia. Literalmente, tratado de las imágenes; pero se extendió á significar 
especialmente la explicación de los monumentos antiguos, estatuas, cama- 
feos, medalhds, estampas, etc., que representan dioses, semidioses, hé- 
roes, etc.; y también la representación de las virtudes, vicios ú otras cosas 
morales ó materiales , con la figura ó apariencia de personas. 

D. y c— La voz eikán, en I. icón, iconis, entra en: knografia ó IconO" 
grafia (descripción de las imágenes, eslampas, etc.; delincación de la planta 
de algún edificio), Iconoclasta (de cihón, y de klaó, yo rompo, yo hago pe- 
dazos; nombre dado en el siglo vui á unos herejes que no solo se declararon 
contra el culto de las sagradas imágenes, sino que las profanaron é hicieron 
pedazos), Verónica (V.), etc. 

loterloia. teteros: del g. iklis, cierta comadreja que tiene los ojos amari- 
llos, ó de ikteroSy la oropéndola, ave que tiene el plumaje en gran parte ama- 
rillo. — La itítericia es una enfermedad , ó un estado morboso, cuyo síntoma 
ó efecto mas notable es la amarillez de toda la piel, color que se atribuye al 
derrame de la bilis. 

D. y c. — Ictericiado, Ictérico, Icterodes (tifo), nombre técnico de la fie- 
bre amarilla, etc. 

Ictiología. Ichthyologia : del £. ichthus, ichthys, pez, pescado, y la 
pseudo-desinencia logia.^-P^rie déla zoología que trata de los peces. 

D. y c. — Ictiocola (cola de pescado, ílamada también co/api^cís ó colapez), 
Ictiófago (de ichthys, y la pseudo-desinencia fago: el que se mantiene de pe- 
ces), etc. 

Idea. Idea: del g. idea, ideai, eidé, equivalente. al 1. notio, species, 

96 



— 302 — 

forma, im0go^ noción, especie , forma, imagen, representación interna ó 
mental de alguna cosa. Viene del verbo g. eidó, idein, ver, 

D. y c. — Ideal, Idealismo y Idear, Ideología, Ideológico, Ideólogo, Ido^ 
lo (V.), etc. 

Idioma. Idioma, idiomotis: del g. idioma, piropiedad, formado de idios, 
propio, particular.— Sigitiüca la lengua, el lenguaje, el modo de hablar pro- 
pio y particular de cada nación. 

D. f.c. — Idiocrasia 6 Idiosincrasia (crasis, constitución ó temperamento 
particular de cada individuo), Idiota (del g. idúUés, que primer.amente sig-* 
nificó el hombre que vive apartado de los negocios, que lleva como una 
vida propia y particular para sí ; y como el que vive aislado suele adquirir 
pocos conocimientos^ idiota pasó á signiOcar rústico, negado, muy igno- 
rante). Idiotez (la cualidad de idiota). Idiotismo, locución propia, gir,o par- 
ticular de algún idioma; y también ignorancia, idiotez), etc. 

ídolo. Idolum : del g. éidólon, á. de eidos, forma , figura, imagen, se- 
mejanza , sombra , fantasma, etc.» d. de eidó, yo veo. Figura de una falsa 
deidad á que se da adoración. — Y. Oide en la Tabla de las pseudo- 
dcsinencias. 

D. y c— Idilio (en I. Idylliwn ó Idyllion, delg. Eidyllion, diminutivo de 
eidos: entre los griegos significaba pieza suelta, piececita, po'emita corto, de 
cualquier género que fuese: en el día se entiende un poemita del género pas- 
toril). Idólatra (de eidólon, y de latrisy servidor, adorador). Idolatría (ado- 
ración de los ídolos). Idolatrar, Idolátrico, Idolopeya (fabricación de ído- 
los, especie de prosopopeya, personificación de la sombra, de una persona 
muerta), etc. 

* Iduf. Jdm, Iduum, Idibus: del verbo etrusco iduare, dividir, partir en 
dos. Los romanos llamaban Idus, odia de los idus, el i 3 de cada mes en los 
meses de 30 días, y el 15 de4os demás meses. Y como tal día dualizaba 6 
.dividía el nies como en dos partes casi iguales, de ahí el llamarle dia de los 
idus. — Y. Calendas. 

D. y c. — De iduare, 6 de la raíz id, nacen Dividendo, Dividir, División, 
Divisor, Individual, Individualidad, Individuar, Individuo, Indivisible ^ 
Indiviso, Subdividir, etc. En todas estas voces la v ei eufónica. Sin em- 
bargo, otros pretenden que no es eufónica, sino que forma parte de videre, 
ver, ó viduare, como quien dice videre m dtio, porque lo que está partido 
ó separado es visto en do^.— Y, Dos. 

Del verbo etrusco iduo, iduare, adoptado por los romanos, salieron vidua- 
re, vacuare y vacare, viduus^ vacuus y vacans, esto es, viudo, vado y 
vacante. Partiendo de tal etimología , pudiéramos aSadir Enviudar, Fa- 
cante, Vacar, Vaciar, Vaciedad, Vacio, Viuda, Viudez, Viudo, §tc., etc., 
á los derivados y compuestos do Idus enumerados mas arriba. 

Igletía. Ecclesia: del g. ekklésia, asamblea, sociedad, junta, congrega- 
ción, d. de ekkaleó, yo llamo, yo junto, yo congrego. Gongre^oion de ios 



~ 303 -^ 

fieles regida por Cristo y el Papa su vicario en ia tierra : templo católico ; 
, clero católico, etc. .' 

D. y c. — Mas fíeles todos ellos á su origen, conservan la e etimológica, y 
son: Ecbsiarca (de arché^ jefe; pastor, cura, de una iglesia), Eclesiástico* 
(en 1. ecclesiasticm, formado del g. ekklésiastikos, que viene de ekklésiazein^ 
arengar, predicar, d. de ekkaleó), Ecksiastizar (espiritualizar, hablando de 
bienes temporales), etc. 

Imán. Del g. adamas, compuesto de la a privativa, y damaó, domar: es ' 
decir, el indomabíe, por compararse la dureza del imán á la del diamante: 
asi es que á ios dos cuerpos se dio el nombre de adamas, adamantis, por 
considerarlos igualmente duros, igualmente indomables. 

D. y c. — Diamante, tHamúntina, Diamantisía, Domable, Domador, Do^ 
madura, Domar, Imantar, Indómito, etc. 

Itnitdr. Imitari: verbo formado de la raíz im, y la desinencia frecuen- 
tativa itari. Expresa la tentativa, el esfuerzo paru producir algo semejante 
ó parecido á otra cosa. 

D. y c. — Imagen (del 1. imago, por imita go), Imaginación y Imaginar, Ini- 
mitable, etc., etc.— V. además Símil. 

Imperar y su a. ImperUr. Imperare , que signifíca mandar, pero man- 
dar en virtud de yna autoridad supeHor, ordinariamer^te militar. — No está 
bien <ieterminndo el elemento radical defmperare: algunos autores creen 
encontrarlo en Emir (V.). 

D. y c. — Emperador, Emperadora a. de Emperatriz, Imperante, Impe- 
rativo (raodOj tono)j ImperatoriOi Imperial, Imperio, etc. 

Inoluta. No obstante la aparente etimología de incluir, 6 del 1. claudere, 
esta voz no es masque una corrupción de Enkuissen, ciudad de Holanda, de 
la cual trajo un soldado español una imagen de Nuestra Señora, que se co- 
locó, y se venera todavía, en la capilla de la casa de niños expósitos de Madrid. 
De esa corrupción salió, y ha quedado, el nombre vulgar de Inclusa, 

En ia antigua Roma hubo también casas análogas á las nuestras de expó- 
sitos^ y se llamaban brefotrofios. La palabra Brephotrophium está c. de las ' 
dos g. brephos^ niño, y trephó, yo alimento, yo nutro. 

tmUgeiká. Indígena: como ()uien dice indé genituá, in genitus, engendrado, 
nacido en el lugar que habita ó del cual se trata. — Opuesto á indígena es ad- 
ueña, advenedizo) venido de afuera.— V. ABOttÍGENEs> Autóctono, t GénIsro. 

Indotiaift ó HittdortAD. Voz c. de hindous, hindus, indous, indus, indio, 
y del persa, stan 6 están, país : esto es, país de los indios, 

Stan, están; tan (persa), tania (griego), son voces desinenciales qUé sig- 
nifican paie, y se encuentran en muchos nombres geográficos, como Aqui- 
taniá (país de Iqs aquitanos), Edetania, Mauritania (país de los mo-^ 
ros), etc., etc. 

• Inét t en francés y en catalán Agnét. Del 1. Ágnes, formado del g. hagnos, 
inocente> puro, casto. 



~ 304 ~ 

D. y c— Al g. hagnos corresponde el I. Agnu$ (el cordero), en francés 
Ágneau, en catalán Añelly y en italiano Ágnello; Agnm-Casius , Agnus^ 
J)ei, etc. 

Inlante. ínfans : c. de in, no, y fans, fantU^ participio de presente de 
for, faris, fari, que signiüca iiabiar : in-fans, non-fans, el que no haWa. 
— V. FÁBULA. — El niño que no habla, el que está en la infancia , fedad que 
se extiende basta los siete anos. — Gl hijo primogénito del rey se liama)7rtn- 
cipe, y los áenús infantes. El primer hijo del rey que en C&stil!a se llaonS 
infante (dice Covarrubias) fue el primogénito del rey Don Fernando el Se- 
gundo, rey de León, dicbo Don Sandio ^ y que por usarse en Inglaterra este 
título , le introdujo acá su madre Doña Leonor^ infünta de Inglaterra. El 
mismo título de infante dieron á su hermano Don Fernando , que está en- 
terrado en las Huelgas de Burgos. 

' D. y c— Infancia, Infantado y su a. infantazgo. Infantería, Infantü, 
Infanzón (diminutivo en on), etc. . 

In<],uiliiio. Inquilinus : del prefijo tn, en, coló, colis, caleré, habitar, y 
qlienus, aliena, alienum, cosa ajena; como quien dice el que habita en un 
país , en un lugar ajeno : quasi incolem aliena. — V. Cola, ícola, en la Tabla 
de las pseudo*desinencias. 

loteroaUr. intercalare : c. de iñter, entre, y calare i en g. kalein, lla- 
mar, llamar en alta voz. — V. Calendas. — Intercalar es interponer ó poner 
una cosa entre otras : dícese con especialidad del dia que de cuatro eu cua- 
tro años se añade^al mes de febrero.^- V. Bisiesto. 
^ Intercalar {intercalaris , intercalarius) es también un adjetivo que signi- 
fica lo que se ha puesto , ingerido y añadido á otra cosa. 

Invierno. Del 1. hibernum por hiems ó hyevns, formado ;del g. cheimas, 
estación de las lluvias, que se d. de hyein, llover.' 

D. y c. — Envernar Y Enverniego (anticuados, por Invernar,- Invernizo), 
ZTeemo/ (que pertenece al invierno), /nt^ernácu/o (lugar abrigado para las 
plantas, del I. %6er7>acu¿a, subentendido castra, tiendas que habitaban los 
soldados durante el invierno). Invernada, Invernadero, Invernal, Invernar, 
Invernizo, etc. 

Iniguez. Equivalió á hijo de Iñigo, antes Éñigo, ó de Ignacio, Nonabre 
patronímico que después pasó á ser apellido de familia. — ^V. Patronímico. 

Ir. Del 1. eo,is,iré, ivi, itunif que significa ir, andar. El verbo siinple 
iré se junta con casi todos los prefijos {ab, ad, amb, ante, com, ex, in, inier, 
ob, per, irans, etc.), y da lugar á gran número de compuestos.-^V. Meter. 

Irene. Del g. eiréné^ paz, tranquilidad. Nombre propio de mujer, como 
Ireneo (pacífico) es nombre propio de hombre.^ — De ahí también Irenarca, 
como quien dice jefe de \o% pacijiGadores : entre los antiguos griegos y ro- 
manos, juez de paz; magistrada destinado á cuidar de la paz^ de la quietud 
y tranquilidad del pueblo. 

Irif. IriSf iridis ; deí g. eirá, yo hablo, yo anuncio. Nombre propio de la 



~ 305 — 

mensajera de los dioses > aplicado sucesiva mente al arco celeste que llama- 
mos arco^ris (que anuncia la lluvia, ó que lia llovido, el buen tiempo) ; — 
á uua piedra preciosa ; — á una especie de planta , etc. 

D. y c— /rw?<?a5 (una familia natural de plañías). Iridio (metal descu- 
bierto en i803, y así denominado por la variedad áe los colores que toman 
las disolueiones de sus sales), etc. 

Irlanda. £n inglés Irelandf y cü la antigua lengua del país Erin : esto 
es, reino de Erin, — Losamigos del* vascuence dicen que Manda es la voz 
vasca ¡rrilanda (campo agradable). 

Ironía. Ironiá : del g. ehróneia, disimulo, fingimiento, burla, d. de eirón, 
burlón, disimulado.^— Consiste ja ironía en atribuir á un objeto cualidades 
contrarias á las que tiene , pero de modo que se conozca que no le convie- 
nen realmente. La irom'u se deju conocer por el tono de voz en el que habla, 
y por el contexto y demás circunstancias en el que escribe. — La ironía toma 
diferentes nombri^s según el modo y la iutenciun con que se usa. Siete espe- 
cies de ironía cuentan los preceptistas, y todas llevan nombre griego, á sa- 
ber : la antífrasis (contra-frase), el asteísmo (urbanidad), el 'carientismo 
(graciosidad), el cleuasmo (irrisiion ó mofa), el diasirmo (chanza pesada), 
la mimesis (imitación 6 remedo), y el sarcasmo (escarnio). 
~ Isaac. r5aac,ii¡jo de Abrahan y de Sara, nació el año i896 antes de Je- 
sucrito , siendo entonces de 90 anos su madre y de 100 su padre* Sara su 
echó ámr cuando le/ue vaticinado el nacimiento de Isaac : y de ahí esto 
nombra, formado del hebreo tsahak) (^^ixe significa risa, sonrisa. — V. el ca- 
pítulo xvín del Génesis. 

Isaia» ó Etaiai. Del hebreo jascha , salud, salvación, y lah, el Señor. 
Nombre del primero de los cuatro profetas principales : era hijo de Aiños, 
liermano de Amasias , rey de Judá. 

Ifócratei. Nombre de uno de los oradores griegos.mas famosos , nacido en 
Atenas el año primero de la olimpíaaa 86.° (436 antes de J. C). No pudien- 
do sacar bastante partido de la oratoria, se puso á profesor de elocuencia, y 
se dedicó á componer discursos y alegatos de encargo , en lo cual ganó su- 
mas considerables. Nicocles, rey de Chipre, le dio 20 talentos (cerca de 
veinte mil duros) por un solo discurso. — ¡Sócrates se c. del g. isos, igual, y 
kratos, kráteia, fuerce, fuerza : fuerza igual. 

Las voces kratos, krateia , kral , krates^ entran como pseudo-desinencias 
en varios dtros nombres propios, v. gr. Calicrates (bella ó hermosa fuerza), 
Hipócrates (V.), Sócrates (V.), Xenócrates; ó como pseudo-^preíijos, v. gr. en 
Cratilo, Cratipo, Cratistenes, etc. ,elc.' 

Isówelet. Isósceles :úe\ g. isos, ison, igual, y de skelos, pierna. Llámase 
isósceles el triángulo que tiene dos lados iguales , los cuales , como que le 
sostienen , se consideraron como dos pier/ios.— V. Isócrates. 

Israel. Nombre dado al patriarca J^cob con motivo de su lucha contra un 
ser divino : del hebreo sara, combatir, y El, Dios.-^Y. el capítulo xun del 

16. 



— 306 — 

Génesis. — Sus descendientes se llamaran israelitas ó Hebreos^ y,. después 
del destierro de Babilonia , ludios , de Jehoudi, Judea , /udá.*-OiroB des- 
componen la voz larael iiacióodola equivalente á el qué ve á Dios. — Véase 
Ábrahan. 

Ittino, Iwmo, . Isthmus : dei g. isthmos, que signiíica cuello, y según otros 
encoladura. T-Lengua de tierra que une ó Junta doa^contioenies, y-que tiene 
ia forma de un conducto é cuello largo. * 

D* y c. — ístmicos (juegos), juegos solemnes de la antigua Grecia , institui- 
dos por Sísifo en el siglo xiv antes de Jesucristo^ llama<io6 tsímicospor cele- 
brarse en el islmo de Gorinto. 



» 



Jabali. Del árabe gebel , monte ó sierra : especie de adjetivo sustantiva- 
do (fue se aplica para designar el puerco montes ó salvaje. 

En francés e\ jabalí se llama sanglier, en catalán porch senglá ó sanglá, 
en italiano cinghialCy y en alemán zinken; denominaciones cuyo origen es el 
bajo latin singialeó cingale', 6 mas bien el g. zagklé, la lioz>: sanglier, sanglá, 
cinghialey etc., quiere decir de dientes curvos ó retorcidos, do coimillos 
ganchosos. 

Jaoiato. Hyacinthus : nombf e propio de persona, de una piedra preciosa, 
de cierta pla4ila bulbosa, etc. Voz helénica, y de origen mitológico, c. de ai 
(ay!) y anthos, flor, por tflusion al desgraciado fin que tuvo el joven y her- 
moso principe /acmto, hijo de Ébalo, cuya amistad se disputaron el violento 
Bóreas y el amable Apolo , etc. 

Jacob. Jacob, hijo de Isaac y de Rebeca, recibió este nombre, que en 
hebreo significa sub*plantddor, ó, mejor, sub-^lantado, y formado de akab, 
porque nació con la mano asida al talón de su hermano lüsaú ; esto es sub- 
plantado, puesta ja mano debajo de la planta de los piés.—V. Israel. 

D. y c^-IHago , Diego, Jacobea, Jacobinismo , Jacobino, Jácome, Jame, 
Santiago (de Sant y lagOy Jacobo, Jacob), Santiagués ,Mc. . 

Jamái, ó lamáf , como se escribía antiguamente. Equivale á ya-mas, del 
\,jam magis, — V. Mas.— La significación primitiva y propia de este adverbio 
es en tiempo alguno, en cualquier tiempo. De suerte que Jamás no es de su- 
yo negativo; pero ha sucedido con este adverbio lo que con Nadie y Na^ 
da (V.), esto es, que á fuerza de emplearse en frases negativas, en las cuales 
no es suya, sino de otras palabras, la negación, llegó á s%nitícaria por si solo. 
De decir, por ejemplo, no leveréixuks (en tiempo alguno), se pasó á decir 
jAHÁs (en ningún tiempo) le veré, Pero Jamás conserva' aun su significado 
positivo en ciertos giros, v. gr. : ¿Le has visto yatnás.í^-T-¡Castíguemeel CitJo, 
si jamás he pensado engañarte!--Los justos gozarán de la presencia de 
Dios por siempre /timd^. (A. Bello). 



— 307 ^ 

Jaso. Janus: dícesd que vieiio de Jmitúr, portero, porque U fábula pinU 
á Jdiiocomo portero del cielo; ó <le ./anua, puerta^ porque, como uúmea 
tutelar del uño, abre las puertas de este período de tiempo. — Cicerón hace 
salir JaniAS de Eanus, esto es de 6%mdo, de if, porque el año ó el tiempo 
ofitía, camina, pftsa, sin cesar. ' 

D. y c. — Enero, aates lanero, lanero, eu latin Jarmarius, de Janus, Jano, 
deidad á la cual estaba consagrado este mc9^ primero del año' de Numa, y 
también de nuei^tra año vulgar. 

Játivü ó XáttTA (pronunciada lu x como ch). Ciudad &q\ antiguo reine 
4e Valencia , á la cual dieron los fenicios el nombre Sctabis , por ahisiou á los 
ricas tolas de lino, que desde muy antiguo se fabricaban en ella. Samuel Bo- 
chart supone dicho nombre c. de las voces fenicias «e¿t buts^ tela ó tejido de 
iiao (PuigbJanch cree errada esta etinoología). Corrompieron este nombre los 
griegos, llamándola Estrabou Se/oóú, y Ptolomeo Sai¿a6ís : á ^u imitación 
Ja nanearon Setecbis los romanos y los godos; estropeáronlo á su manera los 
árabes, convírtiéndolo en Xáüva (Cliátiva); y últimamente nosotros hemos 
acabado ^le desfigurarlo diciendo y escribiendo Játiva, 

Jayán I Jayán*, La persoua de grande estatura, robusta y de* muchas 
fuerzas; — y en el diccionario de la gemianía significa el rufián á quien todos 
, respetan. — Jayán es la voz higlesa giant, gigante, escrita en castellano co- 
mo se pronuncia en inglés; en lo cual se ve prácticamente el antiguo sonido 
dental de la j castellana , como correspondiente al que dan los ¡4igleses á 
la g del citado nombre, que es dental ó francos, y no' gutural. — Es voz que 
entraría por alto en España (dice Puigblanch)%n algún balote de libros de 
caballería. — De ^¿^níeliace venir también Covarrubias la voz Jayán, 

Jehová. Nombre inefable de Dios entre los hebreos. Compueslq de cua- 
tro vocales en la lengua de Israel, es también una combinación de las letras 
del verbo haiah (ha sido eternamente), esto es, ¿I que ha sido, es y $erá.,Ese 
nombre misterioso y adorable fue revelado á Moisés por Aquel que dio al 
hombre la maravillosa facultad de aplicar un signo sensible á cada objeto 
ideal, átí significar, y comunicará sus semejantes, hasta las ideas mas abs- 
tractas. 

Y. lo dicho en el párrafo li4 de los Rudimentos, y los artículos Jesús^ 
Júpiter , etc. , en este Diccionario. 

Jeremiat. uno de los cuatro grandes profetas : su nonibre está c. del verbo 
hebreo ramam (ha cantado, ha elevado ó ensalzado), y del sustantivo lah 
(Dios) ; como quien dice grandeía, elevación de Dios, — Nació el año 630 an- 
tee de Jesucristo. — Se le atribuye el admirable salmo cxixvi, Super flumina 
Bübylonis^ que se halla traducido en todos ios idiomas por los mejores poe- 
tas, y en el nuestro por et P. F. Luis de Lcon. — Los trenos^o lamentaciones 
de Jeremías están divididos en cinco part^só capítulos; cada capítulo cons- 
,ta de 22 estrofas ó períodos; y cada período empieza con una de l&s 22 letms 
del alfabeto hebreo, 4leph, Beth^Ghimel, Daleih,^. etc. Loásiriosi los ara- 



_ 308 — 

bes y los persas, siguen aun hoy día la misma ceslumbre^ como recurso mne- 
mónico 6 mnemotécnico, en los escritos sentenciosos y demás cuyas partes 
no tienen mucha ilación entre sí. 

Jerigonsa, y mejor Gerígonza, Gtrigonsa. «Dijose cuasi ^re^t-^njsd, 
porque en tiempos pasados era tan peregrina la lengua griega , que aun p(N 
eos de los que profesaban facultades la en tendían; y así decían hablar gtiego 
al que no so dejaba entender : ó se dijo del nombre gyms, gyri^ que es vuelta 
y rodeo....» (Covarrubias). Esta última es la verdadera etimología , y la mís-^ 
ma que da Rosal. Gerigonza se c. de Girar (V.), y de gonza ó gozne : así 
es una gerigonza» 6 jerigonzar y como se dijo antiguamente, el girar las síla- 
bas (como de hurta liacer tahWy etc.), hacer girar las palabras como sobre 
un gozne > trastocar las razones ó argumentos^ armar un guirigay, etc. 

Jeroglificó. Carácter simbólico que usaban los egipcios para consignar 
los misterips de su religión y los secretos de su política. Esiá c. de las dos 
voces g. hieroSy sagrado , y glyphó , yo grabo ; cuma quien dice caracteres 
sagrados, grabados ó esculpidos. Llamábanse sagrados, porque solamente 
los sacerdotes sabian descifrarlos. 

D. y c. — La voz hieros, sagrado, ejilra también en : Hi^on, nonabre pro- 
pio, Hierónimo, Jerónimo óJerómo (nombre propio, c. de hieros, sagrado, 
y onuma, onyma, nombre; esto es nombre sagrado), Jerarca, Jerarquía 
(de /itero* y dearché, poder, mando; literalmente poder sagrado, poder 
del sacerdote, y áespuas orden del poder en general), Jerárquico, Jeroni- 
miaño , etc. 

Jeriualen. Del hebreo lerouschaláim, lerouschalem, que siguifica visión 
de paz, posesión de la paz, visión perfecta. De dicha voz hicieron los grie- 
gos y los latinos Hyerosolyma (de hieros, santo, sagrado; esto es la Santa 
Salem, la ciudad sagrada), y Ierusalem,^LH ciudad santa, fundada en el 
Asia por el sumo sacerdote Melquisedech, recibió de este el nombre de Sa- 
lem (ciudad de la paz), añadido y modificado de varios modos en diversas 
épocas. 

Jetúf. lesus : nombre propio del Hijo de Dios, diminutivo de /eAot;a/i (el 
que es, el Ser por excelencia), nombre propio de Dios en la lengua hebrea. — 
V. Jehová» — El monograma de Jesús es IHS, cifra en la cual lafTno es nues- 
tra ¿T, sino la eta óhé larga mayúscula dé los griegos. — V. el Aifjitbeto grie- 
go, página 83. — La cifra IHS en rigor no es monograma, ni cifra, sino una 
abreviatura al modo de los griegos, quienes ponían las dos primeras letras y la 
última del nombre. El aceito que debe llevar la H (éta) unas veces es el cir- 
cunflejo, otras es una tilde ó rayila horizontal, y otra^ lo convertimosr«en 
una cruz, como la que lleva ia H de la viñeta que hemos puesto en la pági- 
na 152. - 

D. y c. — Jesucristo , Jesuíta, Jesuítico , Jesusear y /uait,— Juan , Joan ó 
Ibaiiy nombre propio de hombre , y en 1. loannes, Johannes, viene del he- 
breo Jehohhanan, gracia de Dios^ don de Dios, concedido por Dios, com-- 



>~ 309 — ' 

puesto de /e^óft, y áehhánan, que significa hacer gracia, conceder de 
gracia, ser bueno, misericordioso, compasivo. 

Jordán. Jordán , anis : de la voz iiebrea jor, arroyo, y aden 6 edén, pla- 
cer : rio del placer, arroyo agradable. — Este célebre rio, llamado hoy el Ar- 
den, nace en el monle Hermou (en el Áuti-Líbano), atraviesa e^ lago de Ta- 
barieh (Genezarelh) y la Palesliiia, y desagua en el mar Muerto.—V. Edb». 

¿Vendrán ák Jor-Aden 6 Jordán (pregunta un elimologista) las voces 
garden de los alemanes y de los ingleses, y jardín de los franceses y espa- 
ñoles? 

JpNifiíit. Del hebreo losaphdh, c. de ku)h, lehovah. Dios, y schaphat, 
juzgar : esto es, juicio de Dios, Nombre propio de un monarca xleJudá, que 
entró á reinar, después de la ifluerte de su padre Asa, hacia los años 928 ó, 
según otros, 914, antes de Jesucristo. — Alcanzó "una gran victoria sobre sus 
enemigos en el valle situado entre el torrente Cedrón , el jardin de las Oli-« 
vas y Jerusalen ; y de ahí el dar á aquel sitio geográfico la denominación de 
valle de Josa f a t» * • • ^ 

Joié, Jotef. loseph, losephus : del hebreo losouph, que significa au- 
mento, perfección, d. de iasaphy añadir, aumentar. — Nombre propio de 
uno de los doce hijos de Jacob y de Raquel, del esposo de María Santísima, y 
sde otros santos y personajes ¡lustres. 

Jubileo. JubiloBus, jubileetis annus : del hebreo ióbel, sonido agudo y pro- 
longado, como el de la bocina ó trompeta, al son de la cual se anunciaba el 
año de remisión, que á esto equivale el año jubilar ó del jubileo, voz que 
otros sacan directamente del verbo hábil, remitir, condonar, restituir, etc. 

Entre los hebreos , las tierras y los instrumentos de su labranza estaban 
como vinculados en las familias; sus posesores podían enajenarlas por un 
tiempo dado, ó empeñarlas y desempeñarlas; pero en el año del jubileo (de 
50 en 50 años) caducaban todos los empeños y prescribian todas las deu- 
das, volviendo los bienes al poder de sus antiguos dueños. Asi es que los 
prestamistas tenían que echar siempre sus cuentas ajustadas á la mayor ó 
menor proximidad del año jubilar. 

En la. ley de gracia, e\ jubileo es también una indulgencia plenaria, so- 
lemne y universal, concedida por el Papa, á imitación de aquella sabía ley 
del legislador de los hebreos. — Bonifacio VIH instituyó el jubileo cristiano, 
ó año santo, en la forma que hoy conserva todavía, y se celebró con gran 
pompa el año i 300, aunque sin llevar el nombre de jubileo, disponiéndose 
que igual indulgencia se ganase cada cien años. Clemente VI ordenó qiie 
se ganase cada 50 años, y fue quien le dio el nombre de jubüeo, Ea i 389, 
Urbano V redujo ese plazo á 33 años, en memoria de los que vivió N. S. Je- 
sucristo; pero en i449, NicoUio V io,puso otra vez á 50 años. En i 470, 
Paulo \i lo redujo á 25 años; y en i 473, Sixto IV confirmó esta última re- 
diiccion, que es la que subsiste todavía.— Además de este jubileo ordinario 
ó periódico (el último año santo fue el de 1852), el Papa concede otros ¿ 



_ 310 — 

su elección ^ en ciertas ocasiones importantes. El último jebileo de esta 
clase, ó extraordinario, ha sido el concedido por S. S. Pió IX en su Encíclica 
del i.*^ de agosto de i 854. 

i>. y c. — Jubilación (remisión, relevación del trabajo), Jubilat (relevar del 
irabü'io), Jubilarse (obtener la gracia de la jubilación , y en lo antiguo a/c** 
grarse). Jubiló (alegría, alborozo), etc. 

Jtiisgo. El iatin tiene tres voces sinónimas para significar la idea del jue- 
go: ludus, lususjjocus. Una de las principales diferencias entre la« dos pri* 
meras, es que ludus envuelve (a idea de ganancia, y lusus la de distracción 
6 entretenimiento agradable: Lüdus lucri; ivsvsvoluptatis^ dice Richter. 
Jocus se refiere tnas bien á las palabras que á la acción, y sobre todo se opone 
completamente A serio, oposición que no exi^e respecto de ludus y lusus, 
iocvn vero acdpimus quodht contrarium serio, dice QuintiliaUo^ — De joco f 
ablativo de jocüs, está formada nuestra yoz juego, en francés /eu, en catalán 
joch, y eti italiano giuoco 6 gioco. 

D. y c. — Chocante, Chocar, Chocarrero, Chueca (V.), Jocoserio, Jocoso, 
Jocúhdidad, a., Joglar ó Juglar, Jugada, Jugador, Jugar, Jugarreta, etc. 

Julio. JuUus monsis: de /uKo César, primer emperador'de Roma, que 
nació el dia Í2 de este mes. -Antes se llamaba quintilis, porque era con efecto 
el quinto mes del año de Rómulo. ^ 

La familia /u¿ta pretendía descender áé Julio, hijo de Eneas, el cual tomó 
este nombre (dice Catón en sus Orígenes), después de haber dado muerte á 
Mezencio, porque en la época de aquel combale tenia aun el primer vello de 
barba, la tanngo ó el bozo, que los griegos llamaban VouXot; (tou/o$). 

Jumento. Jufnentum : voz que generalmente se tiene como formada do 
juvare, ayudar, y la desinencia menío : esto es , menítím-ywvarís , cosa que 
ayuda.~V. Mentó en la Tabla de las desinencias. — Jumento, f n castellano, 
significa el asno, y metafóricamente el hombre ignorante y necio: pero /u- 
nientum entró los latinos se aplicaba á todo animal que ayudaba á tirar, ó 
á llevar carga> ó á labrar la tierra, según puede verseen los autores. — Sin 
embargo, Aulo Celio opina que jumentum viene de jungere, jugum, yugó; 
de modo que jumeríta significa principalmente los animales de tiro> las bes- 
tias un*cidas, atadas al yugo, Jumentum á lUNCCNDOy G littera attrita^ dice 
también Nonio. 

- Junio. Junius : según Macrobio, y otros etimologistts, viene de juveni-- 
bps^ junioribUs (los jóvenes), porque los romanos habían dedicado el mes 
de Junio á la juventud qUe servia en la guerra.— Otros derivan Junio de ía 
diosa /tifio, y ehlre ellos Ovidio, quien, en el libro v de Sus Fastos, hace de- 
cir á aquella diosa : . 

JoRiui i noétró tKmíne noMen habet. 

V 

— Y otros, por últiilio, dicen que este, mes tomó el nombre de Junio Bruto, 
que expulsó á ios reyes de Romiei, 



— 311 — 

Síguiettdo la etimología de Macrobio, añadiremos que /uv^ú está forma- 
do de yuteare, ayudar, y que en su consecuencia podemos agrupar en una sola 
familia los siguientes 

D. y c. — Adyutorio f Ayuda, Ayudante, Ayudar, etc., Coadjutor ú Coad-^ 
yutor y Coadyuvar (del prefijo con, cum, y adjurare, c. áejuvare), etc., /ó- 
ven, Jovencito, Júnior, Juvenal, Juvenil, Juventud, etc. 

JúpHér. Júpiter, Jovis: de diei pater, padre del dia; ó de seus y pater, 
dios el padre, 6 padre de los dioses; ó de yuvaiu pa(^, padre que a qxilía, 
que ayuda. — Pero ya hemos dicho en la página 7i de los Rudimentos, que 
Júpiter se formó de Jehovah 6 lehovah, y esta parece la etimología mas cier* 
la. Con efecto, de Jehovah hizo el latiq Jovis, convirlíendo el ah hebraico 
en iSf pues debe advertirse que Jovis, además de ser el genitifo de Júpiter, 
fue primitÍTamente nominativo de Jovis, Jovis. Tenemos, pues, que Júpiter 
equivale á Jekupater, compuesto de Jehovah y pater; en seguida se hizo 
Jupater, y, por último, conmutando la a en t, quedó Júpiter, como JHespi^ 
ter, Marspiter, etc. 

D. y c. — Prescindiendo de referir i Júpiter ó Jehovah los nombres pro- 
pios Jonatás (Dios-dado, Deo-dato), Josafal (V.), Jonás (fuego del Señor), 
Josué (salvador)^ etc., todos compuestos de aquellos, nos limitaremos á citar 
los derivados mas obvios de Júpiter, que son: Jueves (de dies Jovis, ó di- 
jous, como dice el catalán, día consagrado á Júpiter por los paganos; feria 
^ut'nto, quinto día de nuestra semana), y Monjuich (monte y castillo que 
domina la ciudad de Barcelona, y cuya etimología mas corriente es de Mons 
Jovis, monte de Júpiter). — V. Jesús. 



. K 

Kilómetro^ Del g. x^^S ^^U Y (i-expov, medida : mil metros. — V. Me- 
, TRO. — Atendido este origen, claro es que küómetro debería escribirse jilió' 
metro, chUióínetro 6 quiliómetro, según puede verse por el valor ó la pro- 
nunciación que hemos dado á h letra ^(c^. — ^iftrúim^^ro debería ser tam- . 
bien myriómetro 6 miriómetro, porque diez mil es jjLupiot (myrioi) : así de- 
cían los griegos myriokarpos (que da diez mil, ó muchísimos, frutos), como 
nosotros decimos termómetro y no termómetro. 

No son estos los únicos reparos que ponen los buenos helenista^ á las voces 
gl aplicadas hacia fines del siglo xvm, al nuevo sistema métrico decimal. 
Casi todas (dicen) son da una formación irregular. Decímetro es nombre 
medio 1. y medio g. Decámetro es el único que está formado ;5egun las re- 
glas de Ih lengua griega. Grama 6 gramo, que quiere decir linea, es voz pé- 
simamente escogida para la idea que se la hace expresar. Pero el uso ha pa- 
sado por encima de tddas esas irregularidades, ^hándoles el sello tan pro- 
fundamente, que hoy día son ya casi irreparables.— Acerca de la autoridad 



— 312 — 

del aso, da Varron (en su datado de Luigda latina, ix> ^6) un consejo muy 
ingenioso. Cuando el uso (dice) lia autorkado voces irregulares , pero que 
todavía están poco arraigadas ó generalizadas, refórmense sin demora; pero 
si están muy arraigadas^ y es casi imposible tocar á ellas/ lo mejor será usar- 

' las' lo menos posible: de este modo se volverán añejas, y luego será mas 
fácil reformarlas. Cnm $inl in consueludine contra rationem alia verba ila 
ut ea facüé tolli possirU, alia ul videantur esse fixa xqtuB levUer hasrent ae 

' sine offensione commutari possint, ^tatim ad rationem corrigi oportet ; qua 
tamen sunt ita ut inprwsentia eorrigere nequeas, quin ita dicas, hi$ oportet, 
si possiSf TÍon uti: sic enim o^solescent, ac postea jam obliterata faciliús 
corrigi poterunt. — V. GaAno y Metro. 

Kirie Eleison , Qoirteleiion : del g. kyrié , vocativo áekyrios, señor, y 
eleesoHf tened piedad, compadeceos. Asi, kirie y eleison, equivale á Domine , 
miserere, Señor, compadeceos; y Christe, eleison, significa Cristo, compade- 
ceos 6 tened compasión. 

D. y c— A propósito del verbo g. elein, que signiOca compadecerse, refe- 
riremos aquí : Elegia, en 1. elegía, del g. elegeia, elegeion, d. de elegos, poe- 
mita plañidero, de donde eleos , piedad , compasión; — y también la voz Li- 
mosna y sus a. Álmosna y Elemósina, en 1. eleemosyna, trascrita del g. 
eleémosyné, que significa compasión , piedad, misericordia. Nótese, sin em- 
bargo, que ni el eleémosyné g., ni el eleemosyna \,, tenían el significado de 
tierna compasión que envuelve nuestra voz Limosna, E\ Cristianismo fue 
quien introdujo esta acepción. 



Laoayo, en francés ¿aguáis. Voz de incierto origen, pues unos la sacan 
del etíope, otros del latín , del vascuence, del griego moderno , del italiano, 
del godo , del árabe, del alemán, etc. Su primera acepción fue mozo de es- 
puelas,q\xe va delante del señor cuando este monta á caballo. «Es vocablo 
alemán (añade Covarrubias), introducido en España por la venida del rey Fi- 
lipo, queantes.no se conocía.»— Lope de Vega, en una de sus comedias, 
queriendo burlarse sin duda de las etimologías de sonsonete, de que hemos 
hablado en la pág. 41 , descompone lacayo en acá (haca) y ayo. 

Tú llevarás ta aea, 
Pves yo seré de acá el ayo^ j creo 
Qoe porque ensefia, y es del aea el ayo, 
Le dieron este nombre de Lacaya, 

Laoerto, y, por conmutación de la c en su afine g, y mudanza de la een a, 
Lagarto. Los I. llamaban lacertw la- parte del brazo que media entre el 
hombro y el codo, con relación sobre todo á la fuerza muscular de tal región. 



— 313 — 

De a]ií cl llamar también laeertus , lacerta , á los individuos de cierta familia 
natural de reptiles que tienen los miembros fuertes , ágiles y robustos. 

D. y c. — Alagartado, Lacertoso (musculoso). Lagarta , Lagartado, La^ 
garlera. Lagartero ^ Lagartezna a. de Lagartija, Lagartijero yeic, 

Lacontsmo , Lacónico. Lacónismus , Laconicus, Del g*. lakón , laconio ó 
lacedemonio : laconismt) vale concisión, brevedad, por cuanto estas eran las 
cualidades que dislinguian el modo de hablar y el estilo lacónico ó de ios la- 
conios, Jacedemonios ó espartanos. 

Ladrón. Laíro : esta vo^l. está sincopada > y es lo mismo que latero, 
formado de laius, lateris, el lado ó costado ; ó del g. latris, servidor, criado. 
Laíro significó originariamente un soldado mercenario de la escolta del rey:, 
de ahí latrocinari, servir en el ejército. Habiéndose introducido ía desmora- 
lización entre los laterones 6,laírones , propasáronse muy luego á asaltar y 
robar á los pasajeros en ios caminos : de ahí vino el dar igual nombre á to- 
do el que robaba en despoblado ó en los caminos. Los ladrones, pues, ó ¿a- 
terones, fueron usi llamados porque se apartaron del lado de quien debian 
estar, ó también guia á latere aggrediuntur, porque en los caminos suleí) 
por el lado de los pasajeros. 

D. y c,-^Ladronazo , Ladronera , Latrocinio , etc. 

Lagaña, 6, como se decia antiguamente. Légaña, no viene de lagrimaña, 
formado de lágrima , ni de lipgañq, formado del I. lippiiudine, como dice 
Covarrubias, sino del adjetivo lemicanece (sobrentendido bordes), d< de lemi- 
cus, que á su vez se d. de lema, lemce, lagaña. Dijese, pues, en singular, le^ 
micanea y lemiganea; después lemganea; luego lenganea y leganea; y por 
último légaña, como de vinea se hizo viña, (Puigblanch.) 

Los franceses llaman chassie, del 1. ccecare, cegar, á la lagaña, y c^as^ieux 
(correspondiente á nuestro cegajoso) al lagañoso. 

Laico ó Le¿(>. Laicus : del g. laikos, popular, formado de laos, pueblo : 
esto es , no ordenado , no eclesiástico , de la clase del pueblo^ seglar. 

D. y c.~La voz lao, laos, pueblo, se encuentra yuxtapuesta , ó á manera 
de pseudo-desinencia , en varios nombres propios; Arquelao (de archéy 
laos, jefe ó principal del pueblo : nombre^ común de vurios héroes mitológi- 
cos, reyes, príncipes, generales, artistas, etc.), Boleslao , Estanislao, La^ 
dislao. Laical, Menelao, Nicolao 6 Nicolás (V. Njcasio), Venceslao, etc. 

Lámpaia. De lampade , ablativo de lampas, lampadis, formado del 
g. lampas, lampados, d. de lampó, lucir^ brillar^ alumbrar^ echar luz ó 
lumbre^ abrasar. 

D. y c.—Alamparse , que signiGca tener ansia grande por alguna cosa, 
encenderse, porque el que se alampa se abrasa en deseos. Alamparse la lum^ 
bre (encandelarse ó encandilarse), dicen en Castilla : otros dicen apalam- 
brarse, pues apalambrar significó, en lo antiguo, abrasar, incendian. 

Lamparero, Lamparilla, Lamparin, Lamparista , Lamparon, Lampiño. 
(que Cabrera hace venir equivocadamente de raripilo,áe pelo ralo ó raro, 

17 



— su- 
de poco pelo), Lampión i Lampo j Lamprea (mejor que áe lamberé pitras^ 
porque dicen que esle pescado lame las piedras 6 suele estar pegado á ellas), 
limpio (V,), Olimpo (V.)» Relámpago , Rtíampaguear, etc. 

Igual etimología tienen las voces catalanas Uamp (rayo), L^ampan^ (la- 
cíente, brillante, de color demasiado tIvo), IXampeg (relámpago), Uampe- 
gar (relampaguear), y Uántia (tánipara).-~Los gallegos de Rivadabia dan al 
ílampeg (relámpago) el nombre de lampo ó relampo, y también el de lu^^ 
trigo, el cual en agosto quema ó tuesta la hoja y erizo del castaño y la hoja 
del roble que coge de frente , diciéndose entonces que los alampa ó re- 
lampa, 

LaagOedoo ó Lenguadoo. Una de las proTiocias ó regiones mas hístá^ 
ricas por sus recuerdos , y mas favorecidas por la naturaleza en razón de la 
dulzura de su clima y de la fertilidad de su territorio. En el día comprende 
ocho departamentos de la Francia meridional. — La palabra LangOedocse 
descompone en langue d* oc, lengua de oc, que era la que hablaban los habi- 
tantes de la Francia meridional (coya capital era Tolosa), quienes decían an- 
tiguamente oe por oui (si), al paso que los de la Francia del norte (cuya car 
pital era París) decían oil, oile, ó oui. De ahí la lengua de oíl y la lengua 
de oc, ^ 

LápSd#. Del I. /afw, correspondiente al g. laas, la piedra por exce- 
lencia. 

D. ye. — Baldosa (losa de barro), Dilapidar, Puerto Lapice (de lapide, 
plurimo, por ser todo él Un pedregal, ó de lapide, milliario, porque hubiese 
allí un poste que señalase las millas de distancia), Lapicero, Lapidario, La- 
pídeo, Lapidificar, Lapidoso, Lapislázuli, Lápiz, Lapizar, Laude (piedra 
ó losa de una sepultura), Legua (Y.), Losa, Loza, etc. 

Lastre : los franceses dicen Lest. Del alemán last, peso, carga.— Ménage, 
á quien sigue Govarrubias, lo deriva de lapis, piedra; y Guyet del Italiano 
lustra. 

Lavar. Lavare, luere; en g, louein, que signíflca lavar, limpiar por medio 
de un líquido. 

D. y c— i46/ticton. Antediluviano , Deslavar, Deslavazar, Desleír, Düuir 
y sus d.. Diluviar, Diluvio (inundación), Lat?a, Lavacaras (aduMor), Lava- 
dero, Lavaje, Lavamanos, Lavamiento, Lavanderát Lavándula (por otro 
nombre espliego ¡plañía de la cual se hacia una agua aromá'tica para lavarse), 
Lavativo, Lavatorio, Lavazas, Lave, Letrina (V.), Loción, etc. 

Leer. Legere, de lego, legis, legere, legi, lectum: en g. legó, legein, es- 
coger, recoger, elegir.—V. Lógica. 

D. y c. — Analectas (fragmentos escogidos de un autor) , Colección, Colec- 
ta, Colectar {recmáür) , Colecturía , Colectivo, Colega, Colegial, Colegio, 
Colegir, Concolega, Cosecha, Cosechar, Cosechero, Desleal, Deslealtad, 
Diligencia, Diligente, Ecléctico (del g. eklegó , yo elijo, escojo : escogido), 
Écloga {á^g.^eklogé, elección, escogimiento, pieza escogida), elección. 



— 315 — 

Elector, Electuario, Elegancia , Elegante (del ). eligere) , Elegible, Elegir 
con sus a. Esleer y Esleír, etc.. Ilegible, Ilegitimo, etc. , Intelecto, Intelec^ 
tual, Inteligencia (de intús legere, leer, escoger ioteriorineute), etc. , Leal, 
Lealtad, Leedon, Lector, Lectura, Legal, Legalizar, Legión {Legio autem 
ab «¿t^dottppellata est), Legislador; Legislativo, L^slatura, etc., Legiti-^ 
midad. Legitimo, etc., leguleyo , Legumbre {qum quqd itá leguntur, iegu- 
MiNA dicta, dice Columela hablando de los garbanzos), la ciudad de León (V.), 
Léonico {S ,), Leyenda , Ley (porque se leia al puebío para enterarle, dice 
Varron), lindo (como legiñdo). Negligencia (de fiegligere, non legere , no re- 
coger, descuidar) , Recolección , Recoleto , Reelegir, Religión (S ,) , Selectas, 
Selecto, etc., etc. 

Legua. Créese generalmente que viene de leuca , latinización de la voz 
céltica lew* Otros dicen que leuca viene del g. leukos, blanco, porque antes 
de usarse los pilares ó colunas miliares , las millas ó leguas se señalaban por 
medio de una piedra 6/anoa.— Bergier, Fuigblanch y otros, ven en la voz 
leuca (por lauica y laudica, y este por la'pidica , entendiéndose mensura 6 
distantia) una derivación de lapis, la piedra. Según esa sagaz derivación, 
legua, leuca , equivaldría á lapidica (distantia), ó á distancia medid8,,seña' 
luda, por una piedra,— \, Lápida. 

León. Leo, leonis : en g. lean, que sfgniGca e! animal de este nombre. 

D. ye. — Aleonado, Leona, Leonado, Leonaso, Leoncico, Leonera, Leo^ 
ñero, Leonino, Leonardo (nombre propio de hombre, c. de león, y del ale- 
mtn herx, en flamenco hard , y en inglés heard , fuerza , v^r, ánimo), Leo- 
pardo (en 1. Leopardus, c. del g. león, y pardalis, pantera; animal que 
participa de león y de pantera), Leopoldo (del teutón león, y de bald, bold, 
atrevido, animoso), etc. 

Leonino se dice del contrato en que una de las partes estipula para sí la 
parte del león, 6 sea toda la ganancia. Las expresiones contrato leonino, so* 
ciedad leonina, se tomaron de aquella conocida fábula de Esopo, Fedro, etc., 
en la cual se finge que, asociado el león con varios animales paf a hacer una 
presa, al repartirse esta, aquel animal, sin roas derecho que el de su fuerza,' 
se fué adjudicando sucesivamente diversas partes hasta quedarse con el 
todo. 

Leoninos se llamaron también unos versos latinos, cuyas últimas silabas ri- 
nuin con las del hemistiquio, ó simplemente con las del verso que sigue, co« 
mo nuestros pareados. Hé aquí un ejemplo del primer caso : 

Damon languihAt , monachu8 tune esse vo/ebat ; 
Mtubi convalvn,maii8H utantfffún, 

Gomo ejemplo del segundo caso pueden^ervir los del] * 

StaiatUater dolorosh. 

Juxta erucem lachrymosA , etc. 



— 316 — 

Dúdase entre SÍ esla especie de versos se llamaron /eontno« por conside- 
rarse que eran los reyes Jos prirperos , de todos, cómo el león es el rey d^ las 
selvas, el primero de los animales; ó por haberse escrito en ellos los himnos 
religiosos que el papa León II mandó reformar; ó por haber sobresalido en 
la composición de tales vjsrsos el poeta Leonius, rejígioso de San Yictor, que 
vivía eii París hacia los años i 154. 

. León (antiguo reino y ciudad de España). Viene del 1. legio, legioms^ la 
legión» y no ile leo, leonis, el león, cual á primera vista pudiera creerse. — La 
actual León es una ciudad fundada por los romanos, y^^poblada por su Le- 
gio VII Gemina : estas tres voces formaban el nombre de la^ ciudad, mas luego 
se suprimieron las dosúltimas, y quedó «n Legio, de cuyo ablativo Legione , 
salieron Legión, Leion, León.— Cada legión romana se componía de cuatro 
mil á seis mil hombres, equivaliendo poco mas ó menos á lo que ahora^se lla- 
ma brigada de ejército. Óuando dos legiones que habían sufrido muchas ba- , 
jas en los combates se refundían en una sola , esta se llamaba Gemina (doble, 
gemela, melliza); y gemina era la legión 7." que %e estableció en León, — 
V. Leer. 

Letal. Letalis : adjetivo formado de lethum, ó, mejor, letum, la muerte : 
ésto es, mortífero, matador., La etimología de letwn es incierta : algunos di- 
cen que viene del g, léthé, olvido (V. Leteo); pero Festo cree, y es lo mas 
probable, que lelum tiene por raíz levare, y que se formó de levalus, cómo 
Icetus (alegre, ledo) , de /cBüa/us.— rLessing dice que lelum Se diferencia de 
mors, en que esk última voz expresa la muerte misma, y letum el modo de 
morir. Fúndase para ello en aquel verso de Stacío {Theb., ix , 280) : 

Mille modis lkti miseros mors una fatigat : 

que quiere decir : los modos de morir son infinitos, pero la muerte es una. 
— Añadumos también que, aun cuando letum exprese la misma idea que 
mors, el usó de la buena latinidad hizo de letum una voz noble y.poélíca, 
escogida y solemne. Poético es también el adjetivo Letal, 

Letanía, ó Ledania, como se dijo en lo antiguo. Litania : en g. litaneia, 
que significa súplica, rogativa. 

Lete ó Leteo. LethcBus : del g. lélhé, olvido : rio del olvido, porque sus 
aguas hacían olvidar lo pasado á los que las bebian. Según la mitología, el 
Leteo separaba el Tártaro ^e lo5 campos Elíseos. 

D. y c— 'Aletargado , Aletargarse, Guadalete (c. de wad, guad, rio, de 
una a eufónica ó de enlace, y de léthé : rio del olvido) , Letargía ó Litargia, 
y Letargo (de léthé, olvido, y argos, pronto ; enfermedad que sumerge pron- 
tamente en el olvido : otros lo derivan de lélhé ^ y de argos, por aérgos-, pere- 
zoso , lento , flojo). Letárgico, Leteo (adjetivo), etc. 

Letra. Littera, Las letras se llamaban, entre los griegos, stoijeia, y, entre 
los latinos, elementa, cuando se quería expresar el sonido elemental ; y para 



— 317 — 

indicar el signo de este sonido empleaban los griegos la voz gramma , y los 
latinos la \oj,littera ó litera, de la cual se íorríi^ la castellana letra. Según 
Escalígero , íiííera viene de lineatura, como lineatura ác^ linea , y linea ád 
g. linón, liso, unido, fino, sin vello. 

D. y c— Aliteración (de ad-litieram : cambio de una letra por atrac- 
ción de la que la sigue, como en allatus ¡ior ad-latus, y en castellano irre- 
gular por iri'-regular, etc.), Deletrear (ó Letrear, como se dijo en lo anti- 
guo), Iliterato, Letrado, Letrero, Letrilla, Literal, Literario , Literato (del 
I. litterati,que era el nombre equivalente á grammatici, antes de adoptar este 
de los griegos : Appellatio grammalicorum invaluit; sed initio literati ro- 
^cabantur, dice Suetonio), Literatura (ó Letradura, como se dijo antigua- 
mente), etc. 

Letrina, que también se dijo Latrhia. Latrina : vozl. que Varron d. de 
^ lavatrmoB, ó de lavare, lavar; — La voz letrina no tenia entre los romanos la 
misma acepción que en nuestros dias, y de un pasaje de Plauto se infiere que 
la usaban en el sentido que damos á badn» Aquel poeta habla de una criada 
quos latriñam lavat (que lava la letrina),^ pero esla letrina no podía ser parti- 
cular, porque np las había , ni podia referirse á las letrinas públicas , porque 
las limpiaba y lavaba el Tíber, canalizado al efecto. Claudio Pcrrault, anotador 
de Vitruvio, piensa con razón que Plauto usaría la voz latrina como para dar 
á entender que la sella familiaris (el sillico) venia á ser una especie de latri- 
na fthTílculQr. — Los 1. tenían varias expresiones para designar las letrinas, 
v. gr. forica, sella familiarica, sella perfórala ad excipienda alvi excre- 
menta accommodata , ete. — En castellanolenemos también común, lugar 
excusado, privada, retrete, secreta , etc. 

Otra etimología se da de letrina 6 latrina, y es el verbo latére, estar 
oculto, escondido, por hallarse comunmente la letrina en un lugar arredra- 
do y como latente 6 escondido de la casa. 

Levitíco. Levititus : el tercero de los libros del Pentateuco, así llamado 
porque de los 27 capítulos que lo componen, mas de la mitad tratan de los sa- 
crificios, ceremonias y oficios de los levitas, ó israelitas de la tribu de Levi 
(hijo de Jacob y de Lia), dedicados al servicio del templo. 

Léxico. Lexicón : del g. lexis, voz, palabra, dicción, formado de legó, 
legein, — V. Leer y Lógica. — Equivale á Diccionario, y se dice principal-* 
mente de los diccionarios griegos^ 

D» y c. — Lexicográfica, Lexicógrafo, Lexicología, Lexicológico , Lecbiló- 
gia (que algunos toman por equivalente á la parte de la gramática llamada 
analogía ó etimología), Panléxico (de pan, lodo), etc. 

Libra. Libra : del g. litra, lo mismo que Litro (V.). Los romanos te- 
nían una libra ponderal, que pesaba 12 onzas, y una libra monetaria , lla- 
mada As, assis, pieza de cobre que pesaba también 42 onzas. 

D. y c— Deliberar Y sus d., Equilibrar, Equilibrio, etc., Libra (ó Balan- 
za, signo del zodiaco), Libración , etc. 



— 318 — 

Libro. Líber, libri, cuyo significado recto es albura, alburno /corteza 
segunda ó interior de los árboles': Líber interior í ligno adhcerens; cortbx 
exterior. Y como esa corteza ó película sirvió antiguamente de papel párá 
escribir, de ahí el haber pasado líber á significar lo que entendemos por un 
í¿6ro.— -El I. liber viene, según algunos, del g. lepor, cólico, por lepos ote- 
pís, corteza. « 

D. y c— 'Libelo, Libraco, Librazp, Libre jo, Librería, Librero^ Libreta^ 
LibrüOf Libróte , ele. " 

Liceooiado (en alguna facultad). Licenciátus ; de licet, licebat, licere, 
ser lícito, poder, tener licencia para algo.— (íitcen/ía, en í., es la -demasia- 
da libertad , pero ya lo tomamos por cualquier licencia ó facultad. De aquí 
Licenciado.el que tiene licencia para ser doctor ó maestro; ó por la libertad 
que Jas Letras traen.» (Rosal). Prueba de esta libertad es el bonete ó píleo, 
insignia de todos los grados académicos, y antiguo signo de liberkd óeman* 

cipacion entre los romanos = «La nobleza la daban solo las armas; y si 

bien con el tiempo la dieron también las letras, no fue sino en cuanto se con- 
sideraban bajo el símbolo de milicia , debiéndose á esto los nombres que se 
conservan en ellas de Bachiller y Licenciado, el primero de- los cuales (que 
en la tropa era buctellarius 6 sea bukkellarius y y, mudada la ti obscura antes 
de dos consonantes en a también obscura, como vemos sucede en la lengua 
inglesa, bakkellarius), sedaba en premio , junto con el píleo ó bonete, a| 
soldado que le tenia merecido ; y el segundo (en latín licenciátus &^tneri-^ 
tuSy junto con el albornoz y capjróte de paisano, al que habla cumplido su 
servicio. Y lié aquí el origen de estos dos nombres, sobré todo el de bacca- 
laureus, tan buscado de muchos escritores , como no hallado de njnguno. 
Es cierto que ya Luis Vives le tuvo por de la milicia romana; pero sin acer- 
tar con el nombre latino de que se ba formado, y mucho menos con su ex- 
plicación, la cual daré mas completa en mi anunóiada obra.D (Puígblanch). 
— V. Bachiller. 

Licurgo. Nombre del famoso legislador de Esparta. Compónese de hké, 
lyké, luz, y ergon, obra : esto es, obra dé luz;— 6, según otros, de lukos, 
lykos, lobo, y ergon : esto es obra de lobo. La primera etimología parece la 
mas justa.—V. Lobo, Luz, etc».— Hay otro Licurgo, orador griego, nacido en 
Atenas el año 408 antes de J. C. , que era de una antigua y noble familia, y 
que fue discípulo de Platón y de Isócrates. 

Limoffin, Lemotin, Lemosino : en francés Lifñousin, en catalán Llemosí. 
SigniGLca el natural de Lemosin 6 Limoges; y también la lengua lemqsina> 
por otro nombre Provenzal (V.) , en virtud de lo que la ilustraron con sus 
coplas y composiciones poéticas los trovadores provenzáles.^-V. Trovar. 
. Limousin viene á&Limoges, capital de la antigua provincia del LimouHn 
(Francia) ; aéí como Umoges viene de la antigua Civitas Lemovicum , 6 de 
los pueblos Lemovices. 

Limpio, Del adjetivo 1., muy poco usado^ limpidui^ claro, neto, traspa<« 



— 319 — 

rente, que unos derivan de lympka (en g. lymphé), agua, y otros, con me- 
nos acierto, de! verbo g. lampé, lucir. — V. Lámpara y Linfa. 

D. ye. — Alimpiar a. de Limpiar, Limpia j Limpiadura, Limpieza, Lim^ 
pión, Limpisi^nOf etc.. Relimpiar, Relimpio, etc. 

Itinia. Lympha: en g.lympM, lumphé, ei agua. Lympha, sinónimo de 
aqita, es voz poética: no solamente da la idea del elemento a^tia, sino tam- 
bién la de trasparencia , la de agua que mana de un manantial puro.— De 
lymphq se formó Hmpiélt*s. — V. Limpio. — Linfa, ó humor linfático, es el 
nombre que da la fisiología á un humor acuoso « trasparente, límpido, vis- 
coso, que se encuentra con abundancia en el cuerpo de los anímales y en 
las plantas. Este humor se contiene en unors vasos especiales llamados lin- 
fáticos, — Personas de temperamento linfático, 6 flemático, se llaman las que 
tienen muy desarrollado el sistema de los vasos linfáticos, que abundan mu- 
cho en linfa, etc. 

Lira. Lyra: del g. lyra. Instrumento músico de cuerda, tal vez el pri* 
mero inventado por los hombres. Empezó por constar de una sola* cuerda 
(monocordio), luego de tres, de cuatro (tetracordio), de cinco {pentacor- 
dio), etc., y llegó á tener hasta cuarenta, sufriendo sucesivamente además 
varías modificaciones de forma. La lira de los egipcios solo tenía tres cuer- 
das. La de los hebreos, llamada kinnor, tenia diez, y se tocaba con el plectro 
ó arco. El kin de ios chinos es una lira de cinco cuerdas; y el che coosta 
. de veinte y cinco.— Los nombres de la lira entre los griegos, y enire los la- 
tinos, que los tomaron de aquellos, fueron lyra, chelys (tortuga), qué los . 
últimos tradujeron por testudo, y luego cithara, barbytos con cuerdas de 
lino, y phorminx, — Parece que la lira'-tortuga (testudo) es la mas antigua, 
la pastoril, y la primera inventada. — V. Cítara. 

La lira antigua.es madre del salterio 6 lira hebrea (la que pulsaba Da- 
vid delante del arca), del harpa, del laúd, de la bandola (cithara minor), de 
la bandurria (chelys exigua)^ de la guitarra (chelys), etc., etc. 

D. y c.-rLirico, lo que pertenece á la lira, ó á la poesía propia para el 
canto.— V. Oda. 

Litografía. Del g. lithos, piedra, y áp la pseudo-desinencia grafía. Arte 
de dibujar, de escribir en piedra, en piedra preparada al efecto. 
. D. y c. — La voz lithos entra también en la composición de Aerolito (pie^ 
dra formada en el aire, ó que cae íe las nubes), íitargirio (de lithos. y ár- 
gyros: piedraMe plata, almártaga: óxido de plomo semivitroso) , Litiasis 
(enfermedad llamada j)t6dra, formación de piedras ó cálculos), Litocola (co- 
la ó betún para pegar las piedras), Litográfico, Litógrafo, Litontriptico (del 
g. triptikos, que tiene la fuerza de deshacer, de triturar la /piedra formada 
en la vejiga urinaria), Litotomia (operación de sacar la piedra), Litotricia 
(operación de triturar la piedra dentro de la misma vejiga). Monolito (se- 
pulcro, templo, obelisco ó pirámide de una sola piedra, de una sola pie- 
za), etc. 



— 320 — 

Litro. Del g. lüraf nombre de una antigua medida que usaban los gr¡e>- 
gos para los líquidos^ y que en el nuevo sistema de pesas y medídas^e ha 
aplicado á la unidad usuaí de las medidas de capacidad y arqueo para áridos 
y Kquidos. El litro (poco menos de media azumbre) es igual al volumen de 
un decímetro cúbico. Vn litro de agua destilada pesa un kilogramo.— Véase 
Gramo y M^tro. 

D. y c— Centilitro {ceniésma parle de un Ikro), Decalitro (diez litros), 
Decilitro (décima parte de uu litro). Hectolitro (cien litros), Kilólitro (mil 
litros). Libra (V.), Miriálitro (diez mil litros), etc. 

Liturgia. Liturgia: c. del g. leitos, público, formado.de leos, laos, pue- 
blo, y de ergon, obra. Culto jmblico dado á Dios : orden establecido para los 
oGcios y las ceremonias de la Iglesia. 

D. y c— Laico ó Lego (V.), Litúrgico ^ Nicolao (V. NicAsio), etc. 

Liverpool (pronunciase Liverpul)» Ciudad del condado de Lancásler (In- 
glaterra), situada en la desembocadura del Mcrseyi Su nombre está c. del 
propio Liver, y ád apelativo pool, estanque, rio : estanque de Liver, 

Lobo. Lupus: en g. lukos, lykos; en francés loup, en catalán llop,eü 
italiano /upo, en alemán y en inglés wolf, y en sueco ulf. 

D. y c. — Licantropia (manía melancólica en la cual el enfermo se imagina 
que se lia convertido en ¿060, ó en otro animal). Liceo (ediGcio ó lugar, cerca 
(le Atenas, consagrado á kpo\0'Lyceus ó -domador de lobos, edificio que 
después sirvió de escuela donde ensenaba Aristóteles), Licoperdon (pedo ó 
vejiga de lobo, por otro nombre bejin, especie de hongo). Licopodio (pié de 
lobo, planta). Lobanillo, Lobato, Lobezno, Lobuno, Lupanar, Lupercales 
(ciertas fiestas que celebraban los romanos en honor del dios Pan, sacriíi- 
cáudole un perro, como enemigo natural del /060), etc. 

Lodo. Lutumren francés lut, en catalán llot, en italiano loto; luto : del 
radical ly, ó del verbo g. lyo, yo disuelvo, solvo. Tierra mojada, humede- 
cida, empapada de agua, mezcla de tierra y agua^ especialmente la que re- 
sulta de las lluvias en el suelo. 

D. y c. — Enlodadura, Enlodar 6 Enlodazar, Lodachar 6 Lodazal, Lo- ' 
diento a. de Lodoso; Lutecia, de lutum, lodo, como quien dice ciudad del 
lodo, nombre que llevaba en lo antiguo la ciudad de Paris, y que se le dio, 
según pretenden algunos, por el jnucho lodoi que en ella liabia antes de que 
estuviesen empedradas sus calles. Otros dicen que Lutecia viene de una la- 
guna muy lodosa que liabia antiguamente en las cercanías del actual Paris. 
Y, por último, dicen otros que Lutecia es una voz c. de las célticas luh, ño, 
touez, en medio, é y, habitación; de modo que Lutecia, 6 Lutéce, como se 
dice en francés, seria una eufonizacion ó corrupción de Luhtouezy, y equi- - 
valdría á habitación en medio del rio, porque con efecto, la primitiva ciudad 
estaba en una isla en medio del Sena, en la que hoy se llama He de h Cité, 
isla de la Ciudad.— Y. París. 

Lógica. Lógica: del g. logiké, adjetivo sustantivado, que lleva sobreen- ' 



— 321 — 

tendido teehné, arle. Logiké viene de logos, pakbra, verbo, discurso, trata- 
do, proporción, conocimiento, razón, ciencia; y logos sale del verbo legó, 
' legein, en I. dico, dicere, loquor, loqui, que signitíca decir, hablar, racioci- 
nar, etc. — La lógica es la ciencia y el arte d^ encontrar ki verdad, de discer- 
nir lo verdadero délo falso, de discurrir con acierto, etc., y de manifestar 
la verdad por medio de la palabra. Nótese, en efecto, que la voz g. logos sig- 
niGca á la vez ratio y verbunif razón "y palabra ; y que el i;er6o se ha llamado 
' siempre la palabra por excelencia, la palabra que, en la enunciación del pen- 
samiento, representa las afirmaciones y los juicios que hacemos de las cosas. 
—V. Razón y Vebbo. ' 

D. y c. — Antilogia (de anti, contra, y logos; conlradicciou ú oposición apa- 
rente de un texto ó sentencia con otra), Coloquio, Circunloquio, Diakc- 
- to (V.), Diálogo, Elocución, Elocuencia, etc.. Elogiar, Elogio, etc.. Homo"' 
logo (de /lomos semejante : análogo, correspondiente, semejante), Interlo^ 
cutor. Locuacidad, Locuaz, Locución, Locuela,- Locutorio, Lógicamente, 
Lógico, Logistica (áe\ g. lógistikos, d. áe.logizomai, yo calculo: nombre 
dado antiguamente al álgebra, ó al arte de calcular con signos representa- 
tivos, con fichas, etc.), Logogrifo (de logos y griphos, enigma, red : enig- 
ma que consiste en hacer diversas combinaciones con las letras de una pa- 
labra, de modo que resulten otras, cuyo significado, además del de la voz 
principal, se propone con alguna oscuridad, á manera de acertijo). Logo- 
- máquia (de logos, y machomai, disputar, combatir: combate, disputa, jue- 
go de palabras), Paralogismo {depara, al lado> logos, y la desinenci a, ism o; 
ó de para, mal, viciosamente,' y logizomai, yo raciocino : raciocinio vicio- 
so, erróneo), Prolegómeno (de pro, antes, con anticipación, y legó, decir, 
pronunciar; lo que se dice antes de todo). Proloquio, Silogismo (de «*», 
syn, sun, con, y logos), etc., etc. 

Con esta inmensa familia etimológica se*halla entroncada la de Leer, con 
sus d. y c, pues el verbo legein no solo significa hablar, decir, calcular, ra- 
ciocinar, sino también recoger, escoger, elegir. — V. Leer. 

Véanse igualmente Analogía, apólogo, Etimología y demás voces que lle- 
van comopseudo-preíijo, ó como pseudo-desinencia , logia, logo, lógico, 
logisla 6 logismo, — ^V. Ja Tabla de las pseudo-desinencias. 

Lotería. Del francés loíerie, formado del flamenco lot, suerte, ó del celto- 
breton iod, porción, parte de tierra ó heredad, lote, — También ha tenido ío- 
teria su etimología de sonsonete, pues algunos la derivan del italiano lotta, 
que significa lucha, en 1. luda, por cuanto en la lotería el jugador lucha en 
cierto modo contra la fortunaif contra los demás jugadores. 

Luif. Ludovicus: del antiguo tudesco Lod^ve 6 Hlaud-ve, luit-whic, 
hludwig, c. de chlud, hlud, lut, ilustre, célebre^ en alemán laúd, y de wig, 
vich, hombre valiente, animoso, guerrero. De ahí Chlodoveus ó Clodoveo, 
Clovis, Ludovicus, Loys, Louis(eü francés), Ludwig (en alendan), etc. Du 
Tillet cree que Luitwich está c. dé luit, pueblo, y de wich, hombre exce- 



^■ 



— ají- 
lente. Ponías Heaterus lo interpreta por via popularis.'-^Lod, leod, signi- 
fica /ue^o. 

D. y c. — Como sea, del radical lody lud, sola, 6 en combinación con otros, ' 
salen: Clódoveo, Clóvis, Lodher (Clotario/Lothar, Lotario, Latero), Lod^ 
mar (Clodomiro), ¿odui/ (Lodaifo, Rodolfo, San-Clud), etc. 

Luico, adjetivo a. Lus(ms: en francés louche, y en catalán llusco, Signi^ 
fica tuerto, bisojo, cegato^ corlo de vista, etc. — Luseug se interpreta lud-* 
secus, esto esi^tii lux secta esi (que tiene la vista cortada, atravesada). 

Lüs. Lux: del g. luké, lukés, que significa lo mismo. — Lux es la luz, la 
claridad, y Lumen, luminis, es mas propiamente la causa de la luz. — £1 g. 
luké viene de leucos, blanco, porque la luz es blanca. 

D. y c.—Los a. Aluciar y Aluciedad, Alucinación , Alueinamiento , Ahh 
cinar (de ad lueem)^ Alumbramiento, Alumbrar^ Deslucir, Deslumhrar y 
sus derivados. Dilucidar, Dilúculo (de dHucere, empezar á lucir, al amane- 
cer, al apuntar el día). Elucidación, Elucubración (de ducíérare, que síg<- 
nif^ca trabajar con luz, ó velando, pero con mucho cuidado, circunstancia 
que no expresa el simple lucubrare). Iluminación, Iluminar, eic, lluslra-* 
cion, Ilustrar, Ilustre, etc., Interlunio, Lince {dt\ \, lynx, lyncis), Lueer^ 
na, Lucero, Lucidez, Lucifer, Lucina (diosa de los nacimientos, de los par- 
tos, del salir á luz), Lucio, Lucir ^ etc., Lucubración, Lucubrar (del I. ^tieu- 
brare, trabajar con luz, velando), Lumbral (boy Umbral), Lumbre, Lumbre* 
ra, Luminar, Luminaria, Luminoso, etc., Luna {á lucendo), Lunación, 
' Lunar, Lunario, Lunático, Lunes (de dies lunce, en catalán dirlluns, y etí 
francés lun^di, día consagrado por' los paganos á la Luna), Luneta, Luneto, 
Lunica, Lusco (V.), Lustrina,, Lustre, Lustroso, etc., Belttmbrar, Relum^ 
bron, Relucir, etc.. Sublunar, Traslucir, Vislumbrar, Vislumbre, etc., etc. 



LL 

Llaga. Antes fue Plaga, Jaga y Chaga: el italiano dice piaga; el fran- 
cés p¿aie, y el catalán llaga, Dell, plaga, conmutada la |9 en I, ó hpl enlL, 
— V. Plaga. • 

D. y c. — Llagar, Llagado, etc. 

Llave, davis: del g. kleis, que significa lo mismo, y radical de kleido4 
y kleió, yo cierre. 

D. y c. — De clavis se formó claudere, cerrar «en llave, con todos sus com- 
puestos, los cuales han sido casi todos romanceados en castellano. Aqaí se 
refieren pues : Claustral, Claustro, Cláusula, Clausulado, Clausular, Clatf 
sura. Clavario, Cla'úe, Claveria, Clavero, Clavicordio, Clavicula (nombre 
del hueso qite es como la llave de la caja>del pecho), Concluir, Conclu^' 
iwn, etc., Enclaustrado, Esclavitud, Esclavo, Esclusa, JSmlauilrado,É3iH 



"T!k. 



— 313 — 

eluir, Exclusivo^ etc.^ Induir, Incluso, etc., Llavecita, Llavero, Reeltdr, 
Meclusion, ñecluso, etc.-^V. Clavo y Conclave. ^ • 

Ueno. Plenas: del g. fleos, Heno, pleno, ocupado d henchido de otra 
cosa.— 'De ahí el verbo inusitado 1. fleo, y sus c. Comfleo, Expleo, Impleo, 
Oppleo, Repleo, etc. * 

D. y c. — Complemento, Completar, etc., Completas (la parle del oficio di- 
vino con que se terminan y completan las horas canónicas del día), Com- 
pletiw, Cumplir, etc.. Expletivo (se dice de ciertas partículas ó voces que 
hacen mas llena la frase> pero que no hacen íalta al sentido) , Incompleto, 
Uena, Llenamente, Llenar, Llenura, etc.> Plenamar ó Pleamar, Plenario, 
Plenilunio, Plenipotenciario (de plenus polentia, lleno de poder, de fa- 
^Itades)^ Ptenisimo, Plenitud, Pleonasmo (en I. pleonasmus, del g. pleo*" 
nasmos, á. de pleonanó, yo abundo, formado á% pieos: redundancia, adición 
á acunralacion de palabras innecesarias para el sentido de la oración: es un 
pleonasmo, v. gr., decir yo lo vi con estos ojos, cuando bastaba decir lo vi). 
Plétora (del g. pléthora, plenitud, repleción de sangre ú otros humores), 
Pictórico, Rellenar, Relicto, Repleto, Suplemento, Suplente, Supletorio, 
Sup/tr, etc.,et(?. 

Llobre(;at. Afluyen á este rio, que baña gran parte de Cataluña y deseos 
boca en el Mediterránea, cerca de Barcelona, varios riachuelos y arroyos que 
k llevan mucha arena y mucha arcilla. Esta última da á las aguas del Llor- 
bregat un color rojizo , como de ocre ; y de ahí el qué los romanos le lla- 
masen Rubricatum (de ruber, rubri, rojo), ó flumen rubrieatum. De /{u- 
brieatum satié la voz usual Úobregat.^-S . Rúbrica. 



M 



), Mtuomr, Mmtmxm, Del hebreo macAa&, herida ó golpe ;^-ó del g. 
macM; machóme, reñir, combatir^ herir, golpear, moler, etc. , mejor que 
del 1. macula, mancha, ó maculare, macular, manchar. * ^ 

D. y G.-<-De la misma familia son Machacar, Magullar, etc. 

Macario. Macarius : nombre propio, formado del g. malear, equivalente 
al 1. beatús, bienaventurado, feliz , dichoso. 

Maaarvoo. Del italiano macaroni ó maccheroni, .que se cree formado 
del g. makar, feliz; como quien dice plato de los que son felices, bocado 
de los dícfaoses. 

D. y c-^Macarránea (V.). » 

lIaoarréB««. Poesía burlefkia, en la cual se mezclan y entretejen con pa- 
labras latinas otras de la lengua vulgar en que se escribe, dándolas uBa tef-^ 
minacion latina. Este género de poesía festiva nació en Italia á principios 
4el siglo zvi.-^Teófilo Folengo, conocida por el nombre de Merlin Coccaio, 



_ 324 — 

dice en e) prefacio de su Macarronea : Ars.ista poética nuncupalur ars ma- 
caroníca, á macaronibus derivóla; qui macarones sunt quoddam pulmen-' 
tunif fariña f cáseo, butyro 4:ompaginatum , grossum, rude et rusticanum. 
Ideo Macaroníce nil nisi grassedinem , rudilatem elvocabulazzos debet in se 
éontinere.n 

D. y c. — J/acarróntco, adjetivo. ^ 

Madera. Del I. materia, materies. — V. Madre y Materia. — Entre, ¿eño, 
Leña, y Madera, hay en castellano una diferencia análoga á la que en lalin 
entre Lignum y Materia, Materies. El Ugnum es la madera en general , la 
que sirve pata los usos ordinarios de la vida, sobre todo para ¿ena, la que 
se considera como materia que sirve para la construcción de muebles é ins- 
trumentos; y la materia es la madera de construcción. Hé aquí un pasaje de 
PHnio, en su Historia Natural : Comus non potest videri materies, propter 
exíUlatem, sed ltgkum, non alio pane, quam ad radios rotarum ,^utile : El 
cornejo (ó cerezo silvestre, como le llaman en muchas partes) es tan menú-» 
do ó delgado, que no puede considerarse como maderaje construcción, 
pues apenas aprovecha mas que para hacer rayos de rueda. 

D. y c,-^ Enmaderar, Maderada, Maderaje 6 Maderamen, Maderería, 
Madero ,'etc., etc. 

Madre. Mater, matris : en g. méíér, meleros ó metros, en dórico matér, 
que significa lo mismo. — En 1., mater es la madre ; parentes incluye padre 
y madre; matertera es la tia , la hermana de la madre; y el diminutivo ma- 
terculá denota una madre infeliz, desgraciada , .que mueve á compasión 
por sus infortunios, etc.—V. DimJiviivos. —Matrona era la mujer casada, 
sobre todo con referencia á su edad , á su carácter respetable de esposa 
y mujer casta. — Desde el siglo lu llamaron los romanos Materfamilias A 
toda mujer independiente de la autoridad paterna , fuese ó no casada. — 
V. Abuelo, Padre, Primo, Tío, etc. 

D. y c. — Comadre , Madera (V.), Madrastra (de madre y la desinencia 
despectiva astra), Madraza, Madrecica, Madriguera, Madrina (del 1, ma- 
trina, segunda madre). Materia (V.), Maternal, Maternidad, Mater-- 
no\ etc. , Matricariü' y su a. Matercarid (planta de virtudes medicinales 
para las dolencias de la matriz), Matricidio, Matricula, Matricular, etc.. 
Matrimonio (del 1. malrimonium, que comunmente se considera cOmo 
contracción de matris munus, aunque quizás el moñium es puramente de- 
sinencial : V. lo, diptongo, en la Tabla de las desinencias), Matriz, Matro- 
-na, Metritis, Metrópoli (V.), etc., etc. 

Madrugar. Levantsjrse de bueña mañana, cuasi matutinar (dice el buen 
Covarrubias), á Matuta, que es la. diosa de la mañana , conviene á saber la 
Aurora. — Madrugar, como maturicar (dice Rosal), de maturare, madurar, 
vejair temprano ó temporano , á tiempo y con sazón. 

Maltm. De una voz hebrea que significa acusador ó denunciador (Doc- 
tor Rosal).— «Malsín, quia wa/ws, en 1. y en g. sycophanta; el que de se- 



_ 325 — 

creto avisa á la justicia de algunos delitos con mala inlenciou^ 3ppor su pro- 
pio interés : y hacer este oficio se llama Mmlsinar.y) (Covarrubias). 

Por Malsín entendemos hoy, maldicieníe , el que íiabla mal de otro. — 
iíaísinar (hablar nml de alguno ó de alguna cosa)» Malsindad y Malsinería 
(la acción y efecto dé malsinar), son hoy anticuados.— V. Sicopant4. , 

Mamotreto. El libfo ó cuaderno en que se apuntan las cosas que se han 
de tener presentes para ordenarlas después. (Diccionario de la Academia.) — 
uMamotreto ó&munmenle llamamos á un libro grande en volumen, y de ma- 
terias frívolaá y de poco fruto. Es nombre "propio de un autor que escribió 
un libro á este modo, y es vocablo griego : mammotrcphtos, esto es nutría 
ciw5,velá nutríce. educatus.n (Covarrubias).— Con efecto, wawma, entre 
los antiguos griegos, significaba teta , mama y madre, y trepbó, yo nutro^ 
yo alimento. — V. Amazona. 

Maniquí. De manicaf manicula, manecilla; asi llamado quod manu ges^ 
tetur, por lo manejable que es , porque se lleva en la mano , dice Ducange; 
— pero otros consideran esta voz como un diminutivo del alemán, mauy 
hombre: esto es ftom6rect//o. 

Mano. ManuSf manus : que se cree d. del g. manos, abierto; en alemán 
y en inglés hand; en italiano mano , en francés main, y en catalán má. Es 
voz fecundísima (como las demás que significan partes principales del cuer- 
po), según se verá por la lista de sus 

D. y c— E;1 a. Amanar (poner á la mano, preparar alguna cosa), Amane. 
ramientOf Amanerarse, ele. Amanuense , Amenaza, Amenazar, eic, Arre" 
mangar, Bimano, Comandante, Comandar, etc., Comendador, Comenda- 
tario, ele. , Cuadrumano, Demandar, Desmán, Desmar\dar, Desmanear, 
Desmanotado, Desmañado, Emancipación, Emancipar, etc.. Encomendar, 
Encomienda, etc.. Inminencia, Inminente, ü/ancar (verbo a. que significó 
faltar, lo mismo que el manquer francés) , Mancebo (de mancipium., c. de 
jmanu captum) , Mancera (mango del arado), Mancipar, Manco, Mancomún 
(de), Mancomunar, Manda, Mandar, Mando, etc., Mandoblq , Manducar, ^ 
Manear, Manecilla, Manejar (de manu agere), Manejo , Manera , Manga, 
Mango, Manguito, Maniatar, Manifestar, Manifiesto {áe manus^fendo), etc.. 
Manija, Manilargo, Manilla, Maniobra, Maniobrar, Manipular, Manipulo, 
Maniquí (y.), Maniroto, Manlieva, Manobrero, Manojo, Manopla, Manosear, 
Manotada, Manquedad, Mansedumbre, Manso, Mansueto (como quien dice 
manui 6 manu assuetus , acostumbrado á venir á la mano), Mansuetud, etc.» 
Manta, Mantel (que antiguamente servia para limpiarse las manos; del I. 
mantile , c. de manus y tela) , Mantener, etc. , Mantilla, Manto , Mjanual, 
Manubrio , Manufactura , Manumisión , Manuscrito , Manutención , Maña 
(abreviatura manuscrita de Manera), Mendicidad, Mendigar (d& manu di-- 
care, indicare, tenderla mano, gedircpn la mmo), Mendigo, Menear (V.), 
Mitón, Recomendar, Remangar, etc., etc., etc. 

Manuel. Emmanuel : voz hebrea que significación con no50¿ro5^ Dioi 

28 



— ÍÍ6 — 

oon e] hombre damif o del hombre, Dios humana ó humanaflo. — Beéé vir§ó 
voncipiet, it pariet filiu,m,et vocabitur nomen ejus Émmanuel^ se lee en el 
versículo 44, capítulo vil, del profeta Isaías. 

lUUr. ifore, ma/ris, que signifíta el mar, masa d^ agua, opuesto á Ierra y aér, 

D. y c. — Emersión f Inmersión, Marea , Marear, if arcarse. Marejada, 
Mareo, Marero , Mareta, Maria (del hebreo ó del siriaco Martam , Miriam, 
estrella del mar, señora del mar^ nombre que recibió el noveno día después 
de su nacimiento la hija predestinada de Ana y Joaquín), Marial, Mariano^ 
Marica, Marieón, Marina, Marinaje; Marinar, Marinear, Marinería, Ma^ 
rinero, Marinesoo, Marino, Mariquita, Mariscar, Marisco , Marisma, Ma--^ 
ritimo y Maruja, Mergánxar (cuervo marino) , Mergo, Merlo , Merluza (V.), 
Mero, Romero (V.) , Sumergir (de sub-mergere , ó de sub-mare^erere), 
Sumersión, eic. 

Mmoa. Provincia, límite, frontera, señal, etc. Mónagé lo deriva de mark, 
voz alemana quesigailíca froatera : otros del alemán merken, que signiíica 
marcar, señalar : Jauffret lo deriva del g. maré, mano, con^o quien dice 
hacer señales ó marcas con las manos : Larramendi ve en marca la voz vas- 
cuence 7?uir, marra, que significa la raya que se hace para señalar algún lí- 
mite ó término : otros lo derivan del I. margo, marginis, la margen : y no 
falta, por último, qiúen dice que la etimología de maroa\ marchó, se en- 
cuentra en el I. mars, martis. — V. Marte y Mercader. — El doctor Rosal di- 
ce, á' propósito de esta voz, que uMarca en castellano aiuiguo era. raya de 
reino, y -Bespar y Marcar era lo mismo que rayar y señalar; de donde las 
deinás rayas^ y medidas se llamaron marcas, de rnargo, margen, raya. 
De aquí Márgalos (Maragatos), los de la marca, frontera ó raya, que lla- 
man también Ratinas, aunque hoy solo se dice de los de la raya de Astor» 
ga ; Co^mKirca , contorno ; Marqueses , los que tenían cuidado de las rayas^ 
marcas y mojones del reino, y por consiguiente de todo el dominio real (ca- 
pitanes livfntáneos les llamaban los romanos). — Otros hicieron Marcha de 
Marcok, Marcha; y de aquí Marchar, salir de la marca, del reino ó de la 
tierra; de aquí Marchamo al sello; Marchamador, etc.» Como sea, agrupa-* 
remos aquí los siguientes 

D. y c.-^Comarea (del bajo latín commarca, reunión de mu5hos pueblos 
corresfHuidientes i una misma nutrca^ gobierno ó territorio), Conlramar-' 
car. Contra/marchar, Demarcación, Demarcar, Marca de Ancona, Mairca 
de Braademhurgo , etc., Marcador, Marcar, Marco ^ Marchamador, Mar-- 
chamar (marcar ó poner una marca en los géneros ó en ios fardos que pa- 
san por las aduanas), Marchamero^ Marchamo, Marcha, Marchante, Mar** 
char-. Margen, Marginal, Marginar, Margrave {dQ\ alemán mark, marca, 
frontera, y^a^,juez; eslaes, juez de la frontera, del lerritorio, etc. : títu- 
lo de algunos pequenoa principes soberanos de Alemania), Marqués (hoy ti-' 
tulo de honor ó dignidad). Marquesa, Marquesado, Marquesita, Marqueto^ 
ie,*Marqueteria, Remaixar, etc. 



— 327 -^ 

MiiiTWi. Del adveí^bio árabe «narra¿/que significa loque pasó, ó una vez. 

Así ío cíe marras equivale á lo que pasó en tal ocasión. Jo dé aquella vez. 

* — Por extensión significa también en otro tiempo, en tiempo de entonces, 

lo mismo que el latín olim : en este sentido decimos en tiempo de marras 

por allá, en otro tiempo, en época remota. 

Marte. Mars, Mariis, Su nombre g. es ydr^s, que viene ó del verbo otrcd, 
chafar, aplastar^ matar; ó del adjetivo arr^/i , mascúleo, vigoroso; ó del he- 
breo ariih^ formidable; ó Á^ Artes , nombre del planeta Marte éntrelos 
egipcios, quienes estaban en la creencia de que aquel astro secaba ó aridecía 
la Tierra.'— Lebel , en su Anatomía dé la lengua latina, dice'que Mars^ que 
primero se dijo Ma-ar$, es una contracción de Magnas ars, grande arte, 
arte de la guerra. — Esta deidad fabulosa, según otros, se llamó Mars, por- 
que en la guerra maribuspreest^ preside á los varonesy á los hombres.— Par-, 
tiendo de esta última interpretación, yjrecordaedo que mas^mhris, en la- 
tín, significa varón, macho, reuniremos aquí los siguientes 

D. y c. — ^achear, Macho (que primitivamente se dijo Maslo, del I. mascu- 
ius, animoso, fuerte, varonil). Machón, etc., Marceo ó Marxeo, Marcial (por 
guerrero, franco, considerando á Marte como á dios de la guerra) , Martúü 
(por ferruginoso , porque los alquimistas ponían el hierro bajo la influencia 
del planéela Marte), Marcialidad, Mártes{m francés Mar-di, en catalán Dt- 
márs; de dies Mariis, día consagrado á Marte éntrelos paganos; feria tertia, 
tercer día de la sethana, entre los cristianos), Marzadga, Marzal, Marzear, 
Matza (primer mes del año de Rómulo, dedicado al dios Marte, y hoy ter- 
cer mes del año vulgar). Masculino (V.), etc. 

Mártir, ifaríyr ; del g. marlyr, testigo, que Jauffret cree formado de 
maré, mano : testigo que afirma, que levanta la mano para afirmar. 

D. y c. — El a. Martiriar^ Martirio, Martirizador, Martirizar, MarUrólo*- 
ffio, Protomártir, epíteto que se da á San Es(éban , por haber sido el pri-- 
mero de los discípulos del Señor que padeció martirio. — V. Esteban. 

Mm, en francés mais , en catalán mes, y en« italiano mt». Del adverbio 
i. magis, cuya raíz eé mag. De magis 6 mag salieron magnus, magno , gran- 
de ; majqr, majus, mayor ó mas grande ; y maximus, máximo, muy grande. 
— Al I. magnus corresponde el g. megas, mega, que significa también cosa 
grande, y coya rahs es igualmente mag, meg. Estas raíces lian dado los tcon** 
eos, ram^s y ramos siguientes : 

' D. y c. — Además, Aknagesto (del artículo árabe al y del g. megisioé , su- 
perlativo de megas; estoes la grande obra, la obra pof excelencia : así se 
llama una colección de observaciones ástronéroicns y de problemts geomé- 
tricos que escribió Ptolomeo hacia el año i 40) , Amaestrar, Contramaestre, 
Demás, Demasía, Demasiado , Jamás (V.), Omega (V.), Maese y Éáaese 
'(anticuados), Maestra, Maestranza, Maestrar, Maestrazgo, Maestre, Maes^ 
tria, Maestril, MaestrillO', Maestro (del I. Mugister, formado del g. megis** 
tos, muy grande, superlativo de megas), Magin (nombre vulgar|gS contracto^ 



— 328 — 

del mártir San Máximo) , Magisterio , Magisterial y Magistrado , Mágistn^, 
Magnánimo (de ánimo grande), Magnate, Magnificencia, Magnifico^ Ma^ 
nitud, Mais (anticuado de mas, ó de magis, sino). Majestad (de majus, por 
rnagnus). Majestuoso, Mascabado, Máximo, Mayo{\.)f Mayor, Mayoral, 
Mayorazgo, Mayordofno (V. Doméstico), Mayoría, Mayorista, Mayormen- 
te, Mayúsculo (un poquito mayor), Megaterio (de megas, grande, y ihér, 
therios, therion. Aera, bestia feroz; esto es ^ran-yícra : especie de perezoso 
fiiisil, de gran talla : el Museo de historia natural de Madrid posee un excelen- 
te esqueleto de megaterio) , Merino (equivalente al maire de los franceses, y 
formado de major, como quien dice Mayorino, Marino, mayor ó principal), 
Tamaño (del 1. tam-mag^io, tan-grande), Trismegislo (de tri, tris, ires, y 
megas grande, tres veces grande, muy grande : sobrenombre dado á Mer- 
mes, príncipe de Egipto, inventor de varias artes : V. HeRináTico) , etc. 

lÜAiada ó MasiA , voz que en varias provincias de España significa casa 
(}e campo y de labor. Vieue del g. hemasia, tierra cercada ó vallada. (Doctor 

Rosal). 

MaiciilíBo. Del \, masculus, masculeus, que viene de mas, maris, el va- 
rón, ó macho de cualquiera especie: equivale, por consiguiente, á varonil, — 
V.' Marte. 

D. y c. — Désmaridar, Enmaridar, Maridable, Maridaje, Maridansa, Ma- 
ridar, etc.. Marido (en 1. maritus, c. de mas, maris, y de itare, frecuenta- 
tivo de ire)y Masculinidad, Másenlo a. de Masculino, etc. 

niataró, ciudad en Cataluña, provincia de Barcefóna. Mbtátesis delg. Jfa- 
rathro, que significa el hinojo, según afirman ufios; — ó yuxtaposición de iíe- 
ia, fin, término ó raya, y Rhod, hoy Rosas . según escribe cl doctor Rosal. 
Ségun este último modo de formación. Matará valdría término ó raya de Ro.- 
sas.— JRAod, según el mismo autor, seria eVg. rhodon, que significa ro- 
sa, como se ve en Rodomiel (miel rosada, cierta composición de rosas y 
miel) , etc. 

Matemática, ó, mas comunmente usado en plural, Matemátioa». Mathe* 
sis : del g. mathéma, la ciencia, la instrucción por exéelencia, d. de man- 
thanó, aprender, instruirse. 

i>. y c,—Filomútico (amigo ó amante de las ciencias : V. Felipe), Mate^ 
mancamente. Matemático, Polimático (de muchas ciencias), etc. — Véase ' 
Crestomatía. * . 

Matea. Mattheus : nombre propio del primero de los cuatro evangelistas. 
Equivale á dado, entregado. 

Materia. Materia,. Materies : voz que generalinente se considera como 
derivada de Mater. — V. Madre. 

La voz Materia es el signo áe la idea general que tenemos formada de la 
causa inmediata de la objetividad ó de )a existencia física de los seres.— En 
el lenguaje de la filosofía, materia tiene dos acepciones : I.* la jde ser inde- 
terminadOf en general, por oposición á la form0, que marca la determina-' 



— 329 — 

* 

cion;— -y 2.* el conjunto de los cuerpos que componen el universo visib^ey 
oponiéndose entonces la materia, no á. la forma, sino al espíritu. 

D. Y c.-^Inmaterial, Madera (V.), Material, Materialidad, Materialismo, 
Materialista, etc. 

Matiafl. Mathias : nombre propio de uno de los 72 discípulos de Jesucris- 
to, elevado, después de la Ascensión, á la categoría de apóstol para reempla- 
zar al traidor Judas. Matías significa don del Señor. 

Matilde. En Maht^Hild, el elemento radical godo maht (lo mismo que 
megin, mage, med y man) denota el poder; é Hild es el nombre de la Belona 
escandinava, del cuul han formado los alemanes el nombre held, héroe. 

D. y c— Bíegin-bert, Mahl-bert {Mauberto), Megin-frid (Manfredo), etc. 

Mayo. Majus, Maius: de maioribas, los mayores, porque el mes de Jkfa- 
yo estaba dedicado á los mayores, á los ancianos, á los ciudadano» mas an- 
tiguos dé Roma. — Otros dicen que Rómulo le dio este nombre por conside- 
ración á Maia, madre de Mercurio, ó á la diosa Majesta, á quien los romanos 
faacian hija del Honor y de la diosa Reverentia. — Mayo era el tercer mes del 
año Marcial, qvte empezaba por Marzo; y la razón que tuvo Rómulo para em- 
pezar su año por este mes fue , según Ovidio, porque la naturaleza empieza 
entonces á mudar de semblante. — ^V. Marte y Mas. 

Medrar. Corrupto de meliorar, formado del 1. melior, el mejor, cosa 
mejor. Vale tanto como Mejorar, adelantar, prosperar. 

Medula. Medulla : en g. muelos, myelos, que significa lo mismo. Llamó- 
se así , dice Covarrubias, por estar en medio. 

D. y c. — Desmeollar, Medular, Meduloso, Meollo (que primeramente fue 
Medolh), correspondiente al italiano midolla , midollo , al francés moelle, y 
al catalán molí; Mielitis, inflamación de la medula espinal (el tuétano del es- 
pinazo), etc. 

Melpamene. La mas severa de las nueve musas , después de Olio y Ura- 
nia. Llamóse Melpomene, del verbo g. melpomai (yo canto), y presidía á la 
tragedia antigua, cuyos coros obligados y patéticos justificaban su nom- 
bre. 

Manije. Del bajo latín menagium, por mansio, mansión, habitación^ noo- 
rada; y según esto, vendría de manere, permanecer, estar.— Covarrubias di- 
ce que del verbo italiano menare, conducir, guiar, llevar de una parte á otra. 
Pero ¿de dónde viene menare, que en catalán es menar, y en francés menér? 
¿Vienen del L bárbaro menare, ó maniMÍucere, como pretende Barbazan, ó de 
manere?.... La extensa acepción que da el francés á ménage (familia, su habi- 
tación, su gobierno, sus muebles, sus ahorros, etc.), induce á creer que no es 
infundada la etimología de manere;— pero menaje, que solo significa, entre 
nosotros, los muebles de una casa que se mudan de una parte á otra, se avie- 
ne mejor con la raíz de mano. — Menaje, como Meneaje (dice Rosal), hacien- 
da que se menea ó mueve, es como mtie6^.— V. Menear. 

Mínela. Nombre propio de mujer : dijese (escribe CovarruMas) de un 



— 330 — 

Sftato llam«do Sai Moñeio, coreo quiea dice Jfoncía.^^tros autores creea 
que Mencia se dijo por aféresis de Clemencia. 

MUneart llfMMwr, Mancar. Del nombre manuSp la roano» ó del bajo la- 
tín manicare, manuari, como quien dice manu agere, 6 manu tangere, se- 
f un pretende Barbazan. — Menear, en gallego, es manear^ con mas rigor eti- 
mológico, pues Tiene de nuino, instrumento con que moTomos las cosas; y 
así sa dice bien menear al ca$Ügar, dar una mano de azotes, etc. (Rosal).— 
V. Menaje. 

niciiot. Minm : radical del verbo i. minuo, minute, minuere, minui, 
minutwn, disminuir. En g. minuos, meid» ySígniOca pequeño, menor, de 
donde el verbo fmn«^, disminuir. 

D. y c. — Amenffuaff Deemenusar, Diminutivo ( V.) , Disminuir, eCc. , Men- 
gua, Menguada, Menguar, etc.. Menina, Menino, Menique (io mismo que Me- 
ñique) t Menor, Menosoobar, Menoscabo, Menospreciar, Menudear, Menudeo, 
Menudillo, Menudo, etc.. Miniatura, Minima, Mínimo, Minorar, Minoría, 
Minucia, Minuciosidad, Minucioso, etc., Minué, Minuete, Minúscula, Mi" 
4iula, Minutar, Minutero, Minuto, M^on, Pormenor, etc., etc. 

Mente, Miento. Del 1. Mens, mentis (la inteligencia en general, la íacul- ' 
tad de pensar), cuya raíz es men, de donde también el g. menos, que equi- 
vale i animas, ardor animi, vis, robar, etc.« y el sánscrito manas, de man,' 
men , pensar. — De la misma raíz salieron Meminisse (acordarse), en g. 
memnémi, de mnaó; Monere (recordar ó avisar), Memorare, etc. 

D. y c. — Admonición, Admonitor, Amnistía (del g. amnéstia, c. de la a 
privativa, y de mnaó, hacer mención, acordarse; esto es, no^recuerdo, ol- 
'vido ; ley de olvido y de clemencia) , Amonestar, etc. , Comentar, Comen- 
tario, etc.. Conmemoración, Conmemorar, etc., los a. Membranza y Mem- 
brar ó Membrarse (acordarse), Memorando, Memorar , Memoria, etc., Men' 
don. Mencionar, etc., Mental, Mentar, Mentor, etc., Mientes (caer en, parar). 
Mnemónica ó Mnemotecnia (arte de cultivar, de fortalecer,, la mejmoria), 
Mnemosina ó Mnemosuna (del g.mnémosuné, memoria, diosa de la memo^ 
ria), Moneda (V.), Monición, Monitor, Monitoria, Monitorio , etc., ifomi- 
mental, Monumento {res quce monet, cosa que recuerda ó avisa), etc., Mos- 
trar (W.), Muñidor (avisador), Muñir (demontre), los a. Remembraoion, 
MemembranMa y RemenUfrar, Rememorar, Rememorativo, eie*. Reminis- 
cencia, Vehemente (del 1. vehemens, que en Lucrecio y en Horacio se en^ 
cuentra de dos sílabas, y que probablemente esta por vi-^mens; estoes in- 
sano, no dueño de su mente, de su inteligencia), etc. 

Mequetrefe. Voz familiar, de origen inglés, como que es el antiguo ma^ 
ketrefle, hacedor ó fabricante de baratijas, nombre d^ la forma de makebate, 
e\ cual es por maquebatle, y equivale á camorrista. (Puigblanch). — En 1. el 
mequetrefe, bullebulle, ó faramalla, es ardelio, ardelionis, 

Meroader. Mer calor: viene de merx, mereis, mercadería que se .vende ó 
ae compra. 



— 331 — 

i>. ye. — Comercial, Comerciante^ Comercio , Mercachifle, Mercadear, 
Mercadería, Mefcado, Mercaduría, Mercancía, Mercantil, Mercar, Mere- 
cería, Mercero, el dios Mercurio (de meroium cura), Merchante, etc*> Miér^ 
coles (de Mercurii dies, ea francés Mercre-di, en catalán Di'mecres,A\9i cuar^ . 
to de la semana cristiana^ que los paganos consagraban á J^ercurío), etc. 

nierluM. Merlucius: pez de la familia de los Gados, y muy afíne del 
abadejo ó bacalao {Gadus morhua). El nombre Merlucius se interpreta 
Maris-ludus, ó barbo de mar, porque los latinos (dice Cabrera) llamaban 
lucius, luoium, al barbo de agua dulce, que se asemeja á la merluza en su 
voracidad. En las Conslitucioues que Don Vasco, obispo de Falencia, hizo 
para su iglesia en 4343, en el capítulo De salario Campanariis dando (del 
salario de los campaneros), se lee que en los dias de ayuno se les darán dos 
merluzas secas: Si fuerint dies ieiunii, dúo marilucia sicca. La merluza 
seca ó curada al aire se dice oeciaL — La merluza es do color oscuro por el 
lomo, y blanquecino por el vientre; y como do este color es muy comunmente 
el asno, algunos autores lian creido que el pez asellus de Plinio era nuesT- 
tra merluza, denominada asellus por los antiguos romanos, á causa de su 
color. Otros dicen quB el asellus crá nuestro abadejo. 
' Los franceses llaman merlán á la merluza fresca, y merlus, merluche, á 
la seca y curada ó salada. 

En catalán la merluza se dico Llús, y Luz la llama también en varios lu- 
gares de su Arte de Cocina (en castellano) Diego Granado, oficial de cocina 
asistente que fué en la corte do Felipe UI. 

La merluza no tiene muy buena vista, pues, cual si la naturaleza hubiese 
querido moderar su voracidad, dificultando ver bien á sus víctimas, cubre 
sus ojos una tela ó membrana bastante densa, aunque trasparente. De ahí 
el llamar proverbíalmentC) en catalán, llús, ojos de llús, al lusco, cegarrita 6 
cegato, ai que ve poco á pesar de tener los ojos reventones, al que es muy 
desmañado ó torpe por falta de buena vista, etc. — De tales sujetos dice el 
francés que tienen los yetÁX de morue (ojos de abadejo ó de bacalao). 

Mes, en francés mois, en italiano mese, en catalán mes. Del 1. mensis, 
formado de metior, yo mido, ó de mensura, medida: Mensura, qui, quia 
mensa spatia conficiurU, mbnses nominantur, dice Cicerón. — Al I. mensis 
corresponde -el g. mén, menos, que signlüca el mes, medida del curso de la 
luna, y también la Luna, astro que corre su órbita en un mes* — Véase 
Metro. 

D. y c. — Almanaque (V.), Amenorrea^ Bimestre (dos meses). Cuadrimes- 
tre {cuaíto meses), Emenagogo, Menisco, Menologio, Menorragia, Mensil a. 
de Mensual, MenstrtuU y Menstruo (del I. menslrualis y menstruus, adjcti* 
vos que significan: i.^ lo que aparece periódicamente cada mes; 2.° lo que du* 
ra un mes. — Menstruo llamaba la alquimia el líquido que disolvia los cuer- 
pos sólido^ en cuarenta diai, duración del mes fílosóíico de los alquimistas; 
y en la acepción de solutivo ó disolvente usa también menstruo la química 



— 332 — 

moderna), Menstruar^ Mesada , Mesero, Neo^-menia (\um nueva, el primer 
día de la. luna), Semestre (seis meses). Trimestre (tres meses), etc. 

Mesa. Mensa: del g. misa, fémenlDO de mesos, medio, porque la mesa 
(dicen los autores) se coloca ordinariamente en medio del comedor. 

Mesa: medida (dice Rosal), por la que lia de haber en el comer. Asi tam- 
bién. Taza la del vino, como t(isa, {Jorque ha -de ser tasado el beber. De ahí 
Tasajo, la ración ó porción de carne.— -V. Mes, Mesopotamia, Metro y Tasa. 

Mesial. Voz lifebrea que significa ungido del Señor, rey. Equivale al g. 
Christos, — V. Crisma.— Algunos hacen derivar Jtfiwtas de mitlereymissus, sin 
otra razón que el haber designado los Israelitas con aquel nombre al rey que 
esperaban con viva impaciencia, y que, enviado portel Altísimo, había de li- 
berlarles de la dominación extranjera. 

Mesopotamia. Messopotamia : del g. M^sopotamos, voz c. de mesos, lo 
que está en medio» y podamos, rio: vale, pues Entre-los-rios. Así denomina- 
ron los griegos el país que se extiende entre el Eufrates y el curso superior 
del Tigris 4ias(a la muralla ó pared de Semíramis, en el parige donde mas se 
acercan uno á otro los dos rios, mas arriba de la actual ciudad de Baglidadh. 
—Los árabes, que casi siempre han sustituido á los nombres de lo$ antiguos 
denominaciones equivalentes ó parecidas, la llaman Ál-Djexyreh.z^La Me- 
sopotamia> tan á menudo celebrada en la Biblia y en los Profetas, fue la pa- 
tria de Abralian, y teatro de una gran parte de los acontecimientos que 
acompañaron la fundación de los primeros reinos de la tierra. — La Meso- 
potamia forma hoy el bajalato de Orfah ó Reha, y una parte de los de Diar- 
bekir y de Bagdad, en la región oriental de la Turquía asiática. 

D, y c. — Citemos aquí como c. de mesos, 6 de potamos: Hipopótamo (V. 
Hipódromo);— ifcsa (\.);^Mesenterio, de meso^'^enteron, enmedio de los 
intestinos;— Jlfeserátca (vena);— J/esocracía, voz formada por los publicis- 
tas fr^mceses para significar el influjo, la preponderancia ó el gobierno (Jera- 
tela, fuerza, poder) de la clase media;— Poíamo^a/ía, descripción de los 
rios, etc. 

Mesta. «Mesta se dijo, cuasi mista, por la concurrencia de diversos hatos 
y manadas, y porque restituye las que se han mezclado con otras, las cuales 
son conocidas por los hierros ó señales.» (Covarrubias). Tal es, con efecto, 
el origen del nombre que llevaba el antiguo Honrado Consejo de la Mesta 
(Goncilium Mists), hoy Asociación general de ganaderos del reino. Dice, sin 
embargo. Rosal : {{Mesta, feria de pastores, como menstrua, que es cosa de 
cada mes, porque cada mes se celebraba; y de aguí Mestruengo, lo que es 
de la tal feria, que hoy decimos Mostrenco, Y es de notar que ésta fue junta 
y concejo de pastores y labradores, contra quien se instituyóla jurisdicción 
llamada Mesta, sobre los pastos y términos usurpados. » — Véase Mes y 
Mostrenco. 

D. y c — A propósito de Mesta citemos los principales c. y d. del 1. miS" 
cere, mezclar, en g. misgeir^: Entremezclar, J^íesteño, Mesturar a. de^iftt- 



— 333 — 

turar, Mezcla, Mezclar, etc», Miscelánea, Mistela, Mistilineo, Mistión, Mií^ 
ío, Mistura, Promiscuar ^ Promiscuo, etc» 

Metáfora. Metaphora: del f^netaphora, c. del prefijo meta y de pktró, 
fero, yo llevo.— V. Ánfora,— J^tó/bra equivale, pues, á tráns-latio , tras- 
lación. Tropo por el cual una palabra traslada su significación. Asi, cuando 
de un hombre muy pesado en su conversación decimos que es un plomo, 
esta voz sufre una traslación, porque en tal caso no significa el metal de 
aquel nombre, sino otra cosa ó idea semejante: «ntojíces hay metáfora, 6 
se usa metafóricamente la palabra. 

MetaplMmo. Metaplasmus: dehg. metaplasmos, Cdímhio, alteración, d. de 
metaplassó, yó cambio , trasformo, c. del prefijo meta y del simple píassd, 
yo formo, aplico encima, etc. Son figuras de metaplasmo todas las grama- 
ticales que mudan ó alteran la forma délas voces, añadiendo, quitando ó 
conmutando letras ó sílabas, como la Aféresis^ la Elisión, la Sincope, etc. — 
V. lo dicho en el párrafo 82 de los Rudimentos. , 

D. y c. — Emplastar, Emplastecer, Emplasto, Emplástrico, Plasma (pie- 
dra preciosa, llamada también Prasma), Plasmador, Plasmar, Plasta, Plas- 
te, Plastecer, Plástica (el arte de plasmar). Plástico (esto es formativo,\o 
que tiene la virtud de formar), etc. 

Meter. Peí I. mitto, mittis, mittere, missi, missúm, enviar, echar delante, 
despedir, etc. Del significado de enviar pasó mittere, por extensión , ai sig- 
nificado de poner 6 de enviar á un punto para fijarse, para quedarse en él.*^ 
Mittere ^síi formado de iter, camino: iter, itineris, viene de iré, ir, andar; y 
de iré salió iterare, frecuentativo de iré, como quien dice ir segunda vez, ir 
é menudo. — Previas estas explicaciones, no, se extrañará ver agrupados co- 
mo individuos de una misma familia los siguientes ' 

b. y c. — Acometer, Admisión, Admitir, Ambición (de amb-ire, ir al re- 
dedor), Circuir, Circuito, Cometer, Comisario , Comisión, Comprometer, 
Compromisario, Compromiso, Dimisión, Dimisorias, Dimitir, Emisario, 
Emisión, Emitir, Entremés, Entremeter, Exir (anticuado de Salir), Éxito, 
Ida, Inadmisible, Inicial, Iniciar, Intermitente, Introito, Intromisión, 
/f (V.), Irremisible, Iterable, Iteración, Itinerario, Mensaje, Mensajero, Mc" 
sias (V.), Metimiento, Misa (V.), Misal, Misión, Misionero, Óbito (de o6- 
itiu). Omisión, Omitir, Perecer {de per-iré), Permiso, Permitir, Preterición, 
Pretérito (de prceter-^re), Pretor (de pras-itor). Pretorio, etc. , Primitivo, 
Promesa, Prometer, Rédito (de re é iré). Reiterar, Remesa, Remeter, Remi- 
tente ^ Remitir, Soberbia (de super iré), Someter, Súbito (de iré sub), Sumi- 
sion, I)ransicion, Tránsito, etc., etc. 

Sin gran violencia pudieran añadirse también Salir (de foras iré, según 
algunos). Seguir y Venir, con sus compuestos y derivados, y todos los verbos 
frecuentativos en tíar.— V. ítar en la Tabla de las desinencias. 

Metonimia. Melonymia: del g. meta, trans, y onyma, nombre, ú onymia, 
nominación; esto es trans-nominacion: la acción de significar una cosa que 



— 334 — , . 

•s unk$ odu el oombra .de otra que «b después^ y a! ceBirtrío. En el Iropp 
Hamádo metonimia, el signo de una idea saemp^a for el de otra coa la cual 
eatt enlazada por ley de inmediata aucesion, ó porque fueron sucesivas las 
impresiones que las produjeron. 

Por metonimia, pues, sustituimos el nombre del antecedente al del consif 
iniíente^ ó ficetersa;-— el de la causa al del eíecto, ó el del efecto al de la cau- 
sa;— el del inventor al de la cosa inventada^— el det autor al de su&obras( — 
«1 del instrumento con que so liace alguna cosa al de la manera de üacerla, 6 
al de la persona que la hace, etc., etc. Por m^onimia decimos^ v»gr.| vimó 
(ha muerto), los graneros rebosaron (hubo bqena coteclta), las canas deben 
respetarse (debemos respeto á la vejez), leo á Cervantes (las obras de Cer- 
vantes), etc., et«. 

Mleito. Metrum: del g. mefroD, medida, de donde el verbo metreé, yo mi- 
do, y el I. metior, metirif medir. Hedida, versa; y también unidad fundamen- 
tal del sistema me^i^o, ó del moderno sistema de medidas y pesas, adoptado 
en varias naciones, y también en España porley del ÍQ de julio de 1849, El 
metro, en ekta últinia acepción, es igual en longitud á la diezmiJIonésima 
fmrte del arco de meridiano que va del polo Norte al Ecuador. El metro ea 
un poco mas largo (unas 7 pulgadas) que la vara. 

La voz metro, en todas sus acepciones, entra en muchas voces^ ya como 
elemento desinencJal, ya como inicial, según puede verse indicado en la Ta-f 
bla de las pseudo^desínencias y en la de los pseudo-prefíjos. Recórrase ade-** 
inás la siguiente enumeración de algunas de las muchas voces que pueden 
considerarse como sus 

D. ye. — Cen¿ime<ro (centésima parte del metro). Decámetro (diez me- 
tros), Decímetro (décima parte del metro), Diámetro (de dia^ al través, y fÁe- 
tron: línea que mide el círculo de parte i parte, al través), Geometría (medir 
cien de la tierra, del terreno), ^ec^óm^^ro (cien metros), J^i^ccámetro (verso de 
seis pies, de seis medidas), Isoperimetro (de isos, igual: de í^al perímetro ó 
contorno). Kilómetro (mil metros). Mes (V.), Mesa (V*), Metrificar (versifi- 
car), Metromania (manía de hacer versos), Micrómetro (de mikros^ peque<^ 
ño: instrumento para medir distancias pequeñas), Milimetro (milé^ma parte 
del metro), Afin'dmetro (diea rail metros). Pantómetra (de pan, todo: medi^ 
da de todo; instrumento para medir y reducir toda suerte de ángulos, alturas 
ó distancias). Pentámetro (verso de cinco pies ó medidas), Perímetro (del 
prefijo peft, alrededor, et'rttim: naedida al rededor, contorno), Simeéria (del 
prefijo siti, con: medida común, relación de igualdad entre las partes de un 
todo). Trigonometría (de trigonon , trí&ngulo : medición de los triángu- 
los), etc. 
Meir¿^li. Metrópolis: vozc. de las dos g. métér, madre, y polis, ciudad: 
' ' ciudad-madre ó principal.— V. Madre y Policía. 

n. y c-^Polt, poliía, etc., se encuentran comd pseudo^desineneias ^n: 
AndrinópbH (por Adrianópolis, ciudad de Adriano), Constantinopla (ciudad 



de Ckmstantmo)^ Cosmopolita (ciudadano del /nOndo, qoe habita ó puede ha* 
t)itar en todas partes), Metropolitano, NápoUs (de Ñea^poH, ciudad nueYa), 
Necrópoli (ciudad de la muerte, de los muertos, cemeoterio), NntúpoU{ekí' 
00 ciudades), Trípoli (tres ciudades), etc. 

MesquítA. Mahometanorum fanum: el lugar donde los maliometanof se 
juntan para hacer sus oraciones. Es la vez árabe masjed, mezquedy pioihicíoi 
casa de la oración, de la adoración.— *V. Guante. 

miofoMopip. Microscopium: delg. mikros, pequeuo, y gkopein, ler, exa- 
minar. Instrumento dióptrico que aumenta considerableneate k)S objetoSi 
que sirve para examinar las cesas pequeñas, tiiminutas. 

D. y c.-^ Microcosmos ó Microcosmo, pequeño-mundo, mundo ibreviadoi 
en miniatura; dícese comunmente del hombre; — Micrografia^ descripción da 
los objetos examinados con el microscopio; — JUtcrdme/ro, instrumento éptico 
para medir el diámetro de los astros, la distancia entre Jas estrellas íija% agru- 
padas, ú otra» pequeñísimas distancias; Omicron (V.), etc. 

Miel. Md, mellis: en g. meH. Licor espeso, dulce, etc., elaborada pot las 
' abejas. 

o. y c— Caramela, Enmelar, Melada, Halado, Melar, Melaza, Melcoduk, 
Melificar, Melifluo, Meliloto, Melindre (del I. n^llendinum, dice Puíghlancb, 
d. del verbo inusitado mellOf meUis, metiere, enmelar ó liutareon miel, pa- 
sando por las eufonízaciones dalteracioues de metlendino, melendino, melen^ 
diro, mekfidro, melindro, melindre: %%^cie de bizcocho amasado hoy con 
azocar, y antiguamente con miel; una especie de meiicraton, que era remo 
llamaban los griegos á tod:o le aderezado con miel), Melisa, Meloso,' Melote, 
Merengue (del 1. mellendieum, d. del verbo inusitado metiere, enmelar, pa*» 
sffndo por las alteraciones de meléndico, merénáieo, meréndigo, merengo, 
y mejengue: especie de masa que antes se endulzaba cpn intel). Ojimel, Ofi^ 
miel y níejor Oximiel (V. Oxido), Pieromiel (áe\ g. picros, amargo, y meti, 
miel: sustancia amarga, de aspecto parecido á la miel, que se obtiene de la 
bilis de tos animales), Rodomiel (composición de rosas y miel), etc. 

Míloii. Mediolanum. San Ambrosio, obispo qne fue de Milán, dice acerca 
de la etimoliogía de este nombre/ que los habitantes de aquella parle de ks 
Gallas, al ennprender la construcción de la ciudad, encontraron en las eica- 
vacíones para abrir los cimientos una jabalina que toikvki conserval>a la mi* 
tad de sus cerdas ó pelo, dimidiam lanatam, medio-cerdosa, medlo-hinuda; 
y que de ahí salió Medio^lanum, eufonizacto luégp, ó corrompido, en MUan. 
^ niiía. Dicen unos que. viiene del hebreo fms5a A, ofrenda, oblación. Otros 
dicen que viene del I. missio, verbal demUtere, despedir, enviar, porque en 
la prínntiva Iglesia mittebaniw, ó eran despedidos, los catecúmenos y los 
penitentes después del Evangelio y del sermón, ó sea antes de principiar lo 
mas santo de lá misa. También se ha pretendido qué este nombre se invenr- 
tó para denotar que en la misa Jesucristo es enviado del Eterno Padre pera 
ser hostia sacrificada. Otro^ por fin, quieren que este nombre tomé origen^ 



— 356 — 

de la circunstancia de ser enviada (missa eral) la comuní.on á los que no 
podían asistir álá iglesia. — V. Meteb. • . 

Miturío. Mysterium: del g. mysterion, d. de myeó, instruir en las cosas 
sagradas, iniciar, d. de myó, yo cierro, yo callo, porque los iniciados deben 
cerrar la boca y guardar silencio acelrca de las cosas santas. — ítfénage dice 
que Yíone del hebreo misthár, lugar donde uno se oculta, cosa oculta, for- 
mado del verbo $álhar, ocultarse, mantenerse oculto. 

D. y c— Misterioso y Místico (lo que incluye misterio), Mistioon (el que 
afecta mística y santidad), etc. 

Mitologia. Mythologia: del g. mythos, fábula, tradición, y logia: tratado 
de la fábula : historia de los fabulosos dioses, semidiosas y héroes de la gen- 
tilidad. 

Moclilii, anticuado.— V. Verdugo. 

Modo. Del 1. moduSf modt (equivalente al t6 [xexpíov de los griegos), 
que signiGca la idea moral de la medida, de la mesura, tomada objetivamente. 
— Ydemodws derivan los autores Mas moris, la costumbre, el modo ó la 
manera bajo el punto de vista subjetivo. Mos es una serie de modus 6 de ma- , 
ñeras habituales de obrar.~-Pue'den reunirse, por lo tanto, en una misma 
famiiialos 

D. y c. — Amoldar, Desmoralizar, Inmoderado, Inmodesto, Inmoral, Me^ 
dalla (que unos sacan del I. metallum, el metal, y otros consideran como voz 
italiana; corrupta de modello). Moda, Modal, Modelar, Modelo, Moderación, 
Moderar, Moderno (para los que no miran esta voz como corrupción de Fo- 
diemo, sino como formada del adverbio I. modo, que significa ai punto, aho- 
ra mismo, recientemente), etc.. Modestia, Modesto, etc., Módico, Modifica^ 
cion. Modificar, etc.. Modismo, Modista, Modosito , Modoso, Modulación, 
Modular, etc.. Módulo, Molde, Moral, Moralidad, Moralista, Moralisar, 
Morigerakion , Morigerar (de morem gerere) , etc., etc. 

niojioon^ que antes se escribía Moxíccín. Corrupto de mextcon , formado 
del 1. maxilla, la maxila ó mejilla. Golpe dado en la mejilla ó en la cara con 
el puño cerrado. (Rosal). — Contracción del í. maasilla es mala (dice Cice- 
rón), como ala lo es de axilla,palus de paxitlus, y velum de vexillum, — Mala, 
malee, ó Malee, malarum, la mejilla, las mejillas, está formado de mando , is, 
ere, mascar ó comer, lo mismo que mandíbula : así también scala, la escale- 
ra, de scandere, subir. 

Moneda. Moneta : del 1. monere, avisar, advertir, porque la moneda ad- 
vierte, enseña ó hacaconocer (dice Moreri), su valor y el nombre del qu.e la 
ha mandado fabricar ó acuñar. — Moneo , mones, monere , monui , monitum, 
viene de meneo ^ yo aviso ó recuerdo, ó del g. menuó, yo indico , etc. — Véase 
Mente. 

o. y c. — Amonedar, Monedaje, Monedar, Monedero, Monetario, etc., Mo" 
nises (voz familiar, por moneda , dinero), etc. 

Moi^o. Monachus: del g. monacfto5 , formado áe monos, monioSf sqío. 



— 337 — 

úoico, solitario , porque anliguamente los monjes vivían en la soledad, se 
retiraban al desierto. — V. Almanaque. 

D. y c. — Antimonio (V.), Monacaly Monacato, Monacillo, Monago 6 Mo^ 
naguillo, Monasterial, Monasterio y su a. Monesterio, Monástico, Monigote, 
Monja (que primeramente tue Monjía), Monjil, Monjío (el estado de mon- 
ja), etc. 

Monograma. Monogramma : del g. monos, solo, y gramma, letra, es- 
critura; esto es, una sola letra, un solo carácter. Cifra ó carácter compues- 
to de una ó muchas letras enlazadas , que se usa como abreviatura de un 
nombre.— Los monogramas suelen componerse de las iniciales del nombre 
y apellido, y á veces de la patria, de un autor ó de una persona cualquiera; 
y también los hay que contienen el nombre ó el apellido con todas sus letras. 
Garlo Magno, por ejemplo, firmaba con un monograma que contenia comple- 
to el nombre Carolus. * 

Antiguamente, y sobre todo en la edad media, era muy común entre los prín- 
cipes, los autores célebres, los artistas distinguidos, etc., el firmar con mo- 
nogramas. Vense muchos de estos en las medallas griegas y romanas, en los 
manuscritos, en los cuadros y grabados de los siglos xv y xvi, etc., costando 
á veces sumo trabajo ef descifrarlos. — V. el Diccionario de los monogra- 
mas, etc., de Brulliot, publicado por primera vez en Munich el año iB\l, y re- 
impreso, con importantes modificaciones, en 4832. Es la mejor obra que 
se ha dado á luz sobre este ramo de la paleografía y de la numismátióa. 

Las conocidas cifras que representan los nombres de Jesús y de Ma^ 
fia, etc., se consideran también como monogramas. — V. Jesús.'. 

llÁonopolio. iíonopo/tum :<lelg. monopólion, c. de monos, uno solo, y 
pólein , vender. Tráfico abusivo y odioso , por el cual una compañía ó un par- 
ticular venden exclusivamente mercaderías que deberían ser libres. 

Tiberio César hubo de expresar un dia la ¡dea del monopolio , y pidió an- 
tes la venia al Senado para usar esta palabra enteramente griega. Véase lo 
dicho acerca del purismo de ese emperador en el artículo Emblema. 

niónftrao , Móstruo. Monsírum : del verbo monslrare, que significa Mos- 
trar (V.). Fenómeno extraordinario, producción contra el orden regular de 
la na^turaleza.— Cicerón, en su tratado De natura Déorum (libro segundo, ni), 
da la etimología de monstrum, y de sus sinónimos , en las siguientes palabras: 
Prasdictiones vero elprassensiones rerum futurarum quid aliud declarant, 
nisi hominibus ea, qucesint, ostendi, monstrari, portendi, PRiGoicilex 

qUOilla OSTENTA, MONSTRA, PORTENTA, PROOIGIA dicuntur. 

D.' y c. — Monstruosidad, Monstruoso, etc. — V. Mostrar. 

Moten ó MoHen. Eufonizacion árabe de Mi-Señor. — Título de la nobleza 
de segunda dase en la antigua corona de Aragón. Hoy suele darse á los ecle- 
siásticos únicamente , y en especial si i\o son doctores ó prebendados. 

Mostrar , Monctrar. X)el 1. monstrare, como monestrare , que viene de 
monere , cuya raíz es men.-^y. Mente. —El h Monstrare es á Monere, 

29 



— S38 — 

como Miserari es i MUereri. Este último es Yerbo de sentido pasivo, y 
significa compadecer d uno , sentir compasión : asi , cuando decimos Mí^ 
seriremeif ^us, pedimos á Dios que se compadezca de nosotros.^ que 
tenga compasión de nuestras flaquezas y miserias: pero J/í^frart es al- 
go mas que compadecer, es manifestar la compasión , dar muestras ó prue- 
bas de ella, con palabras y obras, con lágrimas, con limosnas ó socorros, etc., 
de una noanera activa y exterior. Semejantemente Monere expresa para las 
coss^ interiores , mentales, morales , etc., lo que Mansirare expresa para los 
objetos exteriores, realizados, etc. Mostrar, por lo tanto, es indicar por me- 
dio de signos, señalar una cosa, á fin de hacerla comprender, hacer ver un 
objeto que nosotros conocemos y que queremos hacer conocer á tHra perso- 
na. Tal es su sentido recto ó primitivo. 

D. y c— Demostrar expresa la misma idea que Mostrar, pero reforzada, ó 
con mayor intensidad , porque el prefijo le da Tuerza analítica y descriptiva . 
según queda dicho al hablar del üt en la Tabla de los prefijos. — Monstruo 
(V.) ; — Mostrable, Mostrado , Mostrador, Mostranza a. de Muestra, Mos^ 
trenco (V.), etc. 

MMtreneo. Se dice mostrenco (escribe Covarrufeias) cualquiera res que 
se lia perdido y no le parece dueño. E!stos tales mostrencos, pasado un año y 
dia, son ó del Bey, ó de los conventos y personas que tienen privilegios. Solo 
es de advertir que cuando hallan la taires, deben publicalla y pregonaUa, 
tomándolo por testimonio. Y así del verbo monstrare, que es ensenar y mani- 
festar, se dijo mosírenco, por haberse manifestado y estar de manifiesto.— 
V. Mostrar. — Antonio de Lebrija llama al mostrenco Mestengo, por cuanto 
pertenecía á la Mesta, y sus leyes, disponían de la res perdida. — V. Mbsta. — 
RosaJ cree que Mostrenco es corrupción de Mestruengo , y le señala por ra- 
dical la voz Mes.^y. Mes y Mesta. 

Multa, MultAr. Muleta ó Multa, Múlctare, Multare. Según Varron, 
multa, 6 muleta, es voz 1. de origen sabino, y significa una pena impuesta co- 
mo reparación exigida por la justicia y la equidad, en compensación de un da- 
ño causado. La indemnización se estimaba en valores, que primitivamente 
fueron reses , ganado, y mas adelante dinero. — V. Ordenar y Pena. 

Mundo. Mundus : SU sentido primitivo es (como el de la voz g. correspon- 
diente itosmo^) purejsa , adorno, Y designa el conjunto admirable y armo^ 
nioso de la tierra, del cielo y de los astros, de todo lo que los latinos com- 
prendían bajo el nombre de natura rerum , el universo , el mundo. — K^;[jlov 
QrcBci nomine ornamentiappellaverunt; eum nos^á perfecta absolutáqueele- 
gantiá mündum (escribió Plinio). — Puede decirse, por consiguiente, que 
Mundo viene de mundus, mondo, puro, limpio, elegante , adornado. — ^Véa- 
se Cosmografía. 

D. ye. — Inmundicia, Inmundo, Monda, Mondadura, Mondar, Monde^ 
jo. Mondo, Mondongo, ele, Mundanal, Mundanalidad, Mundano y su a. 
Mundial, Mundificar, Mundificativo , etc. 



— 339 — 

Muroiégalo, y^ por metátesis, UlurciéUgo. Yoz c. dei 1. mus, muris, trans- . 
cripcion literal del g. {au;, el mur ó ratón , ccbcías, ciego, y ala, el a)a: esto 
es, mus ccBcus alatm, raton-ciego-alado^Seméjase, en efecto, aun ratoa 
con alas. En latin se llama vespertilio , de donde el castellano vespertilio^ 
nombre que también damos al murciélago, porque es animal vespertino ó 
que úiiicamente sale de noche. — De abí igualmente el italiano vispistrello, 
— V. VÍSPERA. — En francés se llama chaúve-souris ^ que equivale á calvo'^ 
ratón ó ratón calvo, porque no tiene pluma en las alas. Los valencianos le 
llaman rat pennat, esto es mus pennatus, ratón alado, de pennor que en L »¡g* 
niíica las plumas del ala , y, por extensión , la misma ala. Igual origen tíenB 
rat penal ó rata-piñada , que es el nombre catalán del murciélago. 

Plínio hizo ya notar que el murciélago es la única ave que no pone hue- 
vos, pues pare sus hijuelos vivos y los cria con su leche. Y es que el murcié- 
lago, no pertenece á la clase de las aves, sino á la de los mamíferos, orden 
de los carniceros. 

D. y c— Del I. mus, muriSy están formados también : Morcilla, Morcillo^ 
Murecillo^ Musaraña (de mus araneus, ratón aráneo ójde la arena; ó, según 
otros , ratón que limpia la casa de arañas), Músculo (del I. musculus, diminu- 
tivo de mus y ratoncillo, por la semejanza que tienen algunos músculos con 
un ratón desollado; aunque otros lo d. de-mtio, motieo, mover, porque los 
mÚ!«culos sirven para los movimientos del cuerpo)^ Musculoso , Muslo, etc. 

Mustio. Mcestus : del verho mcereo, moerere, estar triste, afligido, etc. 

D. y c. — Del mismo verbo moerere , ó de su participio de presente moerens, \ 
ó del de pretérito ma55¿u« , salen Amarrido, Desmarrido y Marrido, en latín 
moístus, marcidus, languens, etc., y cuja significación equivale á la de lón-* 
guido, marchito, desfallecido, etc. 

Nadie, Nada. Es curíoso el origen de estas palabras. Acostambmba 
decir el castellano antiguo orne nado (hombre nacido) para encarecer la ne- 
gación; no en otro senti(fe que en el que también softa decirse om& mortal, 
orne de carne, fijo de mujier nada. Así se lee en el Arcipreste de Hita : 

Doña Eod riña es vuestra , e farú mi mandado ; 
Non quiere ella casarse con otro orne nado. 

El francés antiguo decía , en el mismo sentido, homme ne», como se ve 
por los siguientes versos del Román de la Rose: 

Anges setnbloient empennes : 
Si bealx »* avoit vus hoxxb r». 

Cuya traducción es : rAngeles semejaban alados ; tan bellos no los liabia visto 
hombre nacido. 9 



-r 340 — 

Sustiláyase nadie á orne nado, ^personne á komme ii€z, y en nada varia- 
rá el sentido. Nadie, pues, no es mas que un resto déla exprosion orne na- 
do, y lo conGrma el hallarse nenio por sí solo en esta inUma acepción nega* 
tiva , como en el siguiente verso del Poema de Alejandro : 

No es nado que la pueda de color terminar ; 

esto es, no hay nacido, no hay nadie, que pueda determinar el color de ella 
(una. piedra preciosa). 

Parece que en los primeros tiempos de la lengua se usaban nado y nadi 
respectivamente como singular y plural , pues en la Gesta del Cid se lee : 

Antes de la noohe en Burgos delibró ( el rei ) su carta, 
Que á mió Cid Rui Diaz nadi no 1' diesen posada. 

Pero no se debe hacer hincí^pié sobre una letra mas ó menos de un texto 
tan horriblemente viciado como el de aquerpoema. 

El oiro negativo Nada no es mas ni menos que la terminación femenina 
del mismo participio nado. Dijese res nada ó ren nada (res nata)^ como si 
dijéramos cosa nacida , cosa criada, para ponderar la negación de toda cosa; 
de lo que á la verdad no hemos visto ejemplo en obra castellana^ pues solo ha- 
llamos unas veces res 6 ren, y otras nada. Así escribe Berceo : 

Non li toUieron nada, nin 1' avien ren robado. 

Pero en francés era comunísima la expresión análoga ríen née, como en 
el siguiente verso del Homan de la Rose : 

V avoitpius aimé que riem h¿i. 

De la frase ren nada, ó ríen née, nosotros , subentendiendo el sustantivo, 
decimos nada; los franceses, callando el participio^ dicen rien. Unos y otros 
aplicamos hoy la idea de negación de cosa al elemento conservado; pero ni 
nada , ni rien, ni el catalán res , fueron al principio negativos de suyo^ y solo 
á fuerza de emplearse en frases que lo eran, adquirieron el valor de tales.^ 
£1 italiano, por nada dice niente, ni-ente, ni cosa existente ó que es. 

Nadir. Voz árabe que se considera formada de nadher, que mira, que está 
opuesto, d. de nathar, nad/iara, mirar, estar situado enfrente, conside- 
rar , etc.— Suponiendo una línea recta que pase por el centro de nuestro 
cuerpo y portel centro de la Tierria, prolongándose indeGnidamente por arri- 
ba y por abajo, el punto extremo superior de esta Mnea es nuestro zenit, y 
el punto extremo inferiot ú opuesto es nuestro nadir. Así se dice que un ha- 
bitante de la Tierra tiene el sol ó una estrella en su zenit, cuando el astrocor- 
responde verticalmente sobre su cabeza: y el nadir es él punto de la esftjra 
celeste mas apartado que está directamente debajo de nuestros piés.-^El 
Menit y el nadir son los dos polos del horizonte cósmico ; distan por consi- 



^ 341 ^ 

guíente 90 grados de dicho círculo máximo^ y se encuentran siempre en el 
meridiano. — V. Zenit.' 

Nao, Nave. Del t. nat)is, en g. naus, la nave^ embarcación. De estas voces 
salen muchos 

D. y c. — Nadar (en 1. nare, natare, en el bajo 1. na^fflrc, contracto de navi- 
gare), Natación, etc., Nauclero y su a.Nauchel ó Nauher (del 1. nauclertís 6 
navicularius , que era el propietario déla nave), Naufragar (de frangere y 
navis, romperse, perderse, la nave), Naufragio, Náufrago, Naumaquia (del 
g. naus, iíi nave, y maché, combale; combate naval, simulacro de un com- 
bale de naves). Náusea (en 1. nausea, en g. náusia, de naus ;mtx\ de nave, 
mal de mar, mareo; gana de vomitar), Nauseabundo, Nauta (el marinero). 
Náutica, Nautilo, Naval, Navegar j su a: Navigar (del I. navigare, como 
quien dice navem agere) , Navegación , eic, , Navicular, Naviero , Navio, 
Nolit ó Nolito, vb¿ a. por la cual se dice hoy Flete (del 1. naulum, por navis 
locatio, alquiler de la nave, del g. naulon, d. de naus), Sobrenadar, etc. 

Nasa. Nas^a: red , en forma de manga , para pescar : cesta de boca estre- 
cha que llevan los pescadores para echar la pesca. — (iNasa : así dice el hebreo 
al cazar ó engañar.» (Rosal). . 

Nectologia. Necrología: del g. nekros, un muerto, un cadáver, d. de 
nekys,\'á muerte. — V. Nexo. — Necrología equivale, pues, á tratado , ó (Jis- 
curso, sobre mi muerlo, sobre los muertos. Lisia 6 noticia de muertos. 

D. y c. — Necrológico, Necromancia y también Nigromancia (adivinación 
por los muertos), iVecrosts (mortlQcacion de los huesos), Negro (V.), etc. 

Néctar. En I, y en g. néctar, c, según se cree, de la partícula privativa 
né, y de ktéó, hacer morir: esto es, qdeno hace morir, que hace inmortal. 
Esta era, según la mitología, la virtud que tenia el néctar, bebida dalos 
dioses del Olimpo. 

Negar. Negare. Esta voz no viene, de ne agere (no obrar) , como se lia di- 
cho por algunos elimologistas de sonsonete. Negare ais un derivado , mas 
bien que un compuesto , de ne: ne-g-are (en vez de ne-c^-are, que se ha- 
bría confundido con nec-are, formado denex, rwcts, y que significa malar: 
V. Nexo) es la negación hecha verbo, y verbo de la primera conjugación, 
con el suíijo are, es decir bajo la forma mas activa. — V. Ne en la Tabla de 
los prefijos , y Conjugación y No en el Diccionario. 

D. ye. — Abnegación, Abnegar, Denegar, etc. , Negación, Negativa, etc., 
Benegado , Renegar, Reniego, etc. 

Negro. Dell, niger ,nigra, nigrum, cosa negra: y nigerse supone for- 
mado del g. nekros, un muerto, por cuanto el color negro (dice Rosal) es 
por muchas razones insignia dé la muerte.— V. Necrología y Nexo. 

D. y c. --Denigrar, Ennegrecer 6 Negrecer, Negral (lo que tira á negro), 
Negrear, Negreta {n\é) , Negron a. de Negrura, Negruzco, Neguijón {en'- 
férmedad que da en los dientes, que los carcome y pone negros) , etc. 

Nerco. Dios marino, hijo del Océano y deTétis, según refiere Hesiodo^ 6 

5». 



— 342 — 

del Océano y Ui Tierra^ segBQ pretenden otros.^Su nombre viene de la voz 
fénico-hebrea nahara ó narh, el rio, aunque los helenistas lo sacan directa* 
mente del adjetivo fieros, húmedo, el ó lo que fluye <3 corro, d. de nao, cor- 
rer, fluir. 

D. y c.^Nereidas, las hijas de Nereo y Dóris , ninfas marinas^ que suelen 
representarse montadas en un delGn ó en un caballo marino , etc. ;.— de nao 
ó naiein, correr, fluir, está formado también Náyada, Náyade, Náyadas^ 
ninfas de los rios y de las fuentes. 

NeroD. Ñero, onis: nombre de origen sabino y de forma aumentativa, del 
cual se sabe que signiGcaba ro6ti5to, según su primitivo origen del g. neura: 
esto es Ñero por iVervo^cuya t; retiene su positivo Nerva^ conservado en el 
nombre de los emperadores romanos Nerva Cocceyo y Nerva Trajano. — Es- 
ta supresión ó sincopa de la v es muy del uso de la lengua latina : así en lugar 
de amaverunt , pumverunt, etc. , se dice amarunf , punierunt , etc. ; y así 
también de arvum , el campo, se dijo primero arvare, y después arare, la- 
brar nn campo; y de parvum, pequeño , se dijo parum, poco, etc. 

El famoso Nerón (Ñero Claudius CaBsar Geroíauicus) nació el ^ dedi-^ 
ciembre del año 37 de la era cristiana, y puso horrible fin á sus dias^l año 68 
de la misma era. 

Netp. Limpio, puro: en francés y en catalán net, en italiano netto.-^ 
Sácanlo algunos de nitidus, nítido, limpio^ claro, reluciente, formado dé 
nitor, ó de nitére, cuya raíz es nix, nivis, la nieve : pero Rosal saca neta del 
verbo g. niptó i lavar , limpiar. 

Neutro. Del 1. neuter, neutra, neutrum, ni uno ni otro, c. de n^, no, y 
tUrum, cual de los dos : esto es, ninguno de los dos.^V. Ne en la Tabla de 
los prefijos, y Negar en este Diccionario. 

D. y c.^Neutral, Neutralidad, Neutralizar , etc. 

Nex». Neams: del verbo 1. nectere, enlazar, ligar^ unir. Nudo, unión ó vín« 
culo de una cosa con otra. — La idea de lazo, ligadura, nudo, traenaturalmen^ 
tela de necesidad, sucesión de ideas que se nota también en el g., idioma en 
el cual una misma es la raíz que sirve para formar los dos verbos deó (ligar) 
y det (conviene, es menester, hay necesidad de). Y como la última é inde- 
clinable necesidad es el morir, llama el 1. neoo, nec-is, y el g. nek-us 6 nek^ 
ys, á la nuierte, y en particular á la muerte violenta. — De ahí el verbo latino 
flecare, que significa matar. — Al radical nec, nek, puedea referirse por lo 
tanto los siguientes : 

p. y c. — anegación, Anegación, Anegar, Anejo^me¡úrAne<ro, Anexar 
(de nexare, frecuentativo de nectere), Anemon, etc. , Conexión, Coneom- 
narse, Conexivo, Conexa, Inconexo, etc., Innecesario, Necesario, Ne^ 
cesidad. Necesitar, el(í. 

Y sin violencia pudiéramos agregar también Nodo, Nudo , ó Ñudo , y sus 
d. y c. Anudar 6 Añudar^ Desanudar, Nudoso , etc. -^V. además Necro^Ot 
«Uj Ng«í\o y Ncicifu 



— 343 — 

Nieasío. Del g. ntkoó, irencer : iiombr& propio que equivale á vklhtiotQ, 
lo misino que Nicator, 

D. ye, — De ahí también Nicéforo (que lleva la victoria) , Nicolás 6 Nir 
colao (üe ntA;aó, vencer, y /aos, pueblo, ejército: vencedor del pueblo), 
Nicodemus {áeñikaó, y de demos, pueblo, plebe, turba), y otros varios 
nombres propios, 

Ninia. Nympha : del g. nymphé. Las ninfas eran , en la mitología,. deida- 
des subalternas , genios femeninos del aire ó del cielo (Uranias), de las aguas 
(Náyadas , Nereidas)^ de la tierra {Epigeas) , y hasta del infierno. Buscando 
la etimología helénica de su nombre, se halla por entero en la voz nymphé 
6 numphéi que significa joven núbü, novia, recien desposada; y nymphé 
viene del hebreo-fenicio nepkesch, que significa alma* La antigüedad pagana 
creía que las almas de los difuntos se convertían en genios que frecuentaban 
los lugares que mas queridos les erati antes de su separación del cuerpo. 
Nephesch es femenino , en hebreo, y en su consecuencia la imagíoacion d^ 
los helenos creó genios femeniuos.con el nombre de ninfas, en un principio 
consideradas como las almas de los difuntos, 6 las cuales hadan sacrificios 
en los lugares solilarios.~Las acepciones trasladadas que ha ido recibiendo 
la voz ninfa, son fáciles de concebir. 

D. ye— M'n/ea (planta, llamada también iV#nt</af), Ninfo (el hombre muy 
acicalado, afeminado), Paraninfo (V.), etc. 

Ninive. Famosa ciudad, una de las mas antiguas del mundo , fundada por 
Ásíur (nombre que equivale á el que tiende lazos , asechanzas, emboscadas), 
de donde el nombre geográfico istrta {país de Assur), unos tres mil años 
antes de J. G. , en la ribera izquierda del Tigris, al norte de Babilonia. La 
amplió y embelleció mucho Niño, su primer rey, de quien tomó nombre la 
ciudad , según generalmente se cree. Pero otros eruditos creen que Ninive 
viene del caldeo (idioma casi igual al hebreo) Nineveh, participio pasivo del 
verbo navah, habitar; y que por consiguiente equivale á habitación, pp^ 
blacion , gran ciudad.— Grande , en efecto, era la de Ninive, pues tenia diez 
leguas de circuito , murallas de cien pies de elevación con mil y quinientas 
torres de defensa, y una población de. dos millones y medio de habiiantes.-* 
Fue destruida por el babilonio Nabopolasar y el medo Astíage,-el ano 625 
antes de J. C, cumpliéndose la profecía del santo varón Tobies» quiea 
60 años antes había predicho la catástrofó de la ruina de Ninive, 

No y su a. Noo. Non, ne,ni, haud. Del 1. non, que eu lo antiguo fue 
noenum ó noenu, que también se escribía nénum y nénu , y que vale ne 00- 
num, ne unum (ni uno), como nihil vale ne hilum^-^V, Am<KiiLAe. 

Hay dos modos de negar: unas veces se niega la eiisteacia de la cosa 
(¿Hay papel? -^No); y otras veces se niega que la cosa ejista con tal 6 tal 
cualidad determioada (¿Es blanco ese papelF-^No). Pentel primer modo de 
negación, que los eruditos llaman modal, los griegos se servias de le ves 
m4, y de ott ú oy para la negacipo ^mlüativ^. — El latín , «■ sus edades 



— 344 — 

prímitnras , no tenía mas vocablo negativo que ne, pero andando el tiempo 
reservó el ne para la negación modal, y adoptó el non para la negación cua- 
]itativa«^Esto debe entenderse muy en general, pues nada mas difícil que 
hacerla teoría de la negación en latin, y determinar exactamente la sínoni* 
mía y e! uso de ne , non y haud. . . 

Lftnitémonos á consignar aquí el hecho singular de que, en casi todos los 
idiomas, vivos y muertos, la letra n , precedida ó seguida de una vocal, sirve 
y ha servido para expresar la negación. El sánscrito núféian (que es la for- 
ma completa de la a privativa) y el n^ (cuya n se convierte ordinariamente 
enm) de los griegos, el un de los alemanes, eltn, ne, ni, non, no, etc., 
del latin y de las lenguas neolatinas, comprueban ese notable hecho liogüís- 
tico.— V. In y Nb en la tabla de los prefijos. 

NooíoB. Del 1. notio, formado de nosco, noscis, noscere, novi, notum, 
que significa conocer, en g. gnoscó, ginóskó, que significa lo mismo. 

D. y c- — Agnicion, Anotación, Anotar, Cognoceró Cognoscer {hoy Conocer), 
Cognoscible , Cognoscitivo , Connotar, Conocimiento , Denotar, Desconocer, 
Diagnóstico , Ennoblecer, Gnomon, Gnomónica, Gnomónico, Gnósticos, Ig- 
noble. Ignorancia, Ignorante, Ignorar (de in, no, y noro conocer), Ignoto, 
Innoble (en lo antiguo Ignóbil é Ignoblé), Noble (de Notable, suprimida la 
sílaba ta, 6 mejor de nobüis, hecho de noscibilis 6 de novbilis, adjetivo 
verbal de novi, suprimida la v, conocible , que merece ser conocido) , iVo- 
bleza , Nota, Notabilidad, Notable, Notar, Notaría , Notario, Noticia , No^ 
tificar , Notoriedad , Notorio , Precognición, Prenoción , Prenotar, Pro- 
nosticar, Pronóstico , Protonotario (el primero y principal de los notarios). 
Reconocer , Reconocido , Reconocimiento , etc. 

Según se ve , la raíz de esta familia etimológica es no ; y esta misma raíz, 
ligeramente modificada {nom), es también la de Nombre y sus derivados y 
compuestos. — V. lo dicho en el párrafo 25 de los Rudimentos, y V. Nombre 
en el Diccionario. 

Nocir, Nnoir, Noza, Nooimiento. Yoces anticuadas que significan da- 
ñar, perjudicar , ofender , daño, perjuicio , etc. : romanceadas del verbo 1. 
noceo ,es,ere , nocui , nocitum , y de los nombres noxa , noxia , que signifi- 
can respectivamente lo mismo. -^ De noxa sale también elcatalan nosa 
(estorbo), la frase fer nosa (hacer estorbo , estorbar) , etc. ; y el francés an- 
tiguo y vulgar noise (disputa, querella) , la frase chercher noise (buscar ca- 
morra), etc. — El verbo 1. nocere lo derivan algunos de nex, necis, la muer- 
te.— V. Nexo. 

D. y c. — Desenojar , eic, , Enojar , Enojo, Enojoso (correspondientes al 
francés Ennuyer, Ennui, ¿nniiy«iaj, y al catalán Enujar, Enutj, Enujós), 
etc., //inocuo. Inocencia, Inocente {nemini nocens) , etc., Nocible a. de 
Nocivo, etc. , el a. Obnoxio (expuesto á contingencia ó peligro) , Perntcto- 
so, formado del pcefijo peyorativo per, y áénecare, matar, según unos, ó 
de noxia, noxa, daño, según otros, que pura el caso es lo mismo, pues 



— 345 -^ 

noaia y neeare son de una misma familia, ó ambos tietíen neú) por radical. 
— V. Nexo. 

' Nómade, Nómada. Adjetivo que se aplica ai conJAinfo de familias ó pue- 
blos errantes y pastores queno tienen domicilio lijo , por cuanto varían á tin 
de encontrar nuevos pastos para sus ganados. — Viene del g. nomas.noma" 
doSyá. de nemó, pastar, apacentar, babitar, formado de noméf lugar de 
'pasto, sitie para pacer. Al nombre g. noW corresponde el 1. nemus nemoris, 
que traducimos por bosque, fes un bosque frondoso, una silva amcena eum 
campis el pascuis (una selva amena con campos y pastos) , como ba dicho un 
comentador citado por Doedcrlein. 

D. y c. — De nemus sed. nemorosuSf que hemos romanceado en Nemoroso 
(lo que es propio del bosque ó pertenece á él). 

Nombre, Nome. Del I. nomerif nominis, hecho del g. onoma, en eolio 
onuma, y convertido en onyma al pasar al latin. En castellatio antigua se es- 
cribió nome : nome es también en italiano , y nom en francés. 

D. ye. — Agnominacion, Anónimo (sin-nombre) , Antonomasia (áe ant, 
antif por, en lugar de, y onomá). Cognomento, Cognominar, Denominador ^ 
Denominar, Homónimo (de homos, semejante , y onyma, nombre semejan- 
te , igual á otro en su pronunciación , ó en su ortografía , ó en- ambas cosas, 
pero de significado diverso: raya, línea, y raya, pez, son homónimos), Igno^ 
minia y sus derivados, Innominado, Metonimia (V,), Nombradia, Nombra- 
miento. Nombrar, Nomenclador, Nomenclatura, Nómina, Nominador, 
Nominal , Nominar , Nominativo , Nuncuj>ativo (de nomen y cafdo), Ono- 
manda ú Onomatomaucia (adivinación por los nombres), Oñomatopeya 
(fabricación de nombres), Parónimo {depara, parecido, próximo, y onyma, 
nombre parecido: callo y gallo, sano y seno , son paróm'mos), Paronomasia 
(Agnominacion, parentesco de nombre), Patronímico {\.), Pronombre, Pro* 
nominal, Pseudónimo (falso nombre). Renombrado , Renombrar , Renom^ 
bre, Sinónimo (V.), Sobrenombre (V.), etc. 

Non (adjetivo). Loque no es par. «Número desigual, como Novenes 6 
Nonos, del I. novem ; con esta consideración : Uno no es número. Dos es par, 
Tres el prímer número desigual , pero meJAr el Nueve, porque multiplicado 
el tres por tres se hace nueve, á cuya causa entre los nones ó desiguales el 
3 y 9 fueron de mas consideración.— -Por la mesma razón en los iguales al Dos 
llamaron Par, que quiere decir igual, porque es el ^imcr número igual; y 
porque multiplicado el 2 por el 2 se hacen Cuatro, llamaron los latinos Qud" 
drare al caer y venir justo el repartimiento.)» (Rosal^). — V. Nueve. 

Nones (dice Covarrubias) es el número que se opone á pares«: nació del 
juego que llaman d pares y nones; porque el uno decia jKir est (es par) y el 
otro non est (no es par), y corrompido se dijo parces y non-es. 

Escoja el lector entre esas dos etimologías, ambas curiosas y no mal bus- 
cadas. 

Norte. Del alemán north, aquiloni frío, ieptentrion.-*Guichard| quepre- 



^ 546 — 

tende eneoptrar en el hebreo el origen de todos los demás idiomas^ dice qne 
nor^tf viene de Nod, país adonde se retiró Caín después de haber conoetldo su 
crimen. — ^V. Este. 

JD, y c. — Normana ó Normando (de north, y dQ.tnand, hombre : hombre 
del norte), Normandia, Noruega (de north y de weg, camino : camino del 
norte), etc. 

Niievt. Novem, y primitivamente ennovem: en g. «mi^a ^^ que^ignííica lo 
mismo.— V. Ene, Enea, en la Tabla de los pseudo*preíijqs. 

D. y c. — Dédmanovena > Decimonono , En$adecaléride (ciclo de i 9 años; 
voz c. de ennea, nueve, deka, diez , y etos^ año) , Eneágono (íigura de 9 án- 
girlos)^ Eneandria (clrse de plantas con flores de 9 estambres). Non (V.), 
Nona, Nonagenario t J^onagésimo, Nonagonal, Nonágono (lo 'mismo que 
Eneágono) , Nonas (de caer nueve dias antes de los Idus^ en el calendario 
de los romanos)^ Nono , Novecientoe, Novena , Novenario , Novendial , No^ 
veno, Noventa , Noviembre (9.^ mes dei-año de Rómulo, y ^i.^'de nuestro 
año vulgar), Nundinales (de nundince, esto es , quasi novem; ferias ó mer- 
cados que entre los /romanos se celebraban la víspera de cada 9.^ día del 
mes), etc. - 

Kvtewo. Novus , nova^ novum: formado del g. neos, 6, coo el digama eó^ 
lico, nevos, que significa lo mismo. 

D. y c^Jnnovacion, Innovar, etc.. Ñapóles {áeNeapoli, c. de n€o, nue- 
va^ y poUs, ciudad: nueva ciudad). Neófito (del g. neos, y dephuó éphyé, 
nacer; esto es nacido á la vida espiritual , recién bautizado , recién converti- 
do) , Neógrafo (el innovador en materia de ortografié), Neolatino (nuevo la- 
tm, recien formado del fatin). Neologismo (uso de voces ó construcciones 
nuevas) , Neólogo , I^menia (de neos, y de méné, luna , esto es, iVotnWtinto, 
luna nueva), Neorama (vislas nuevas), Neoiérico (de neóteros, comparativa 
de neos, mas joven , moderno). Noval , Novador , Novator , Novedad , No:^ 
vela, Novelesco , Novia, Noviciado , Novicio, Novillo , Novio {novus rría^ 
ritus, nep'-gamus), Novisimo, Nueva, NuevecUo,eic,, Renovar, Renue^ 
vo, etc» 

Núes. NuoD, nucis: este nombre tuvo primeramente la forma nucus, del 
cual se d. el diminutivo fiuóiUus, y, por segunda diminución, los nombres nu- 
euleus y nuoleus, Nucleusnp significa, sin embargo, una nuez pequeña, sino el 
meollo de una niiéz cualquiera. Notarémos,:con este motivo, que la lengua la* 
tina tenia muchos diminutivos, cuya significación era de centro ó extremidad, 
análogos á los diminutivos castellanos en i)n, de loscualeshemosliabladoen la 
pág. H5. Goiho ejemplo de la significación de centro, citaremos el diminu«- 
tivo nuculus, cayo valor acabamos de descifrar, y cerebrumókerebrum, que 
no significa una cabeza pequeña, como al parecer debía significar atendido 
su origen (del g. karé, cabeza) , sino la medula , el meollo, ó los sesos de 
cualquier cabeza , grande ó pequeña.— Y. Gara. — Gomo ejemplo de la sig- 
nifieaelon de extremidad ó extremo, citaremos aurícula, puqta inferior de la 



— 347 — 

(rreja del hombre 6áe la mujer ^ y et nombre plural digituli, que significa la' 
p^nta de los dedos. 

También tuvo el !. el nombre naucus, natict , conservado en las frasea 
nauci faceré, nauci hahere^ estimar en una nuez, en muy poco, hacer tan 
poco cd^o de alguna persona ó cosa^ como deaquellía piel, membrana ó tabique 
que divide en cuatro cachos ía parte comestible de la n\iez. ^ 

Por último, también hubo el nombre nuca, nucm, que usamos metafóri- 
camente en castellano por la nuez del cuello ó la laringe (en catalán la notí 
del cali), y del cual se deriva nugce, nugarum, con la sigDÍfíeat:ion de cosa fú- 
til ó de ningún valor. 

D. y c— Desnucar, Enucléar (sacar el núcleo ó meollo) , Nbcedo/ (lo mis- 
mo que Nogueral), Nogada (salsa hecha de nueces y es^otm) , Nogal , No^ 
güera, Noguerado (de color parecido al del nogal). Noyó (del francés noyati, 
núcleo, hueso de fruta : especie de licor en el cual entran huesos y simientes 
de almendra ú otras frutas) , Nuca, Núcleo , Nuégados (composición de masa 
que se hace con harina, miel y nueces); Nugatorio (engañoso, frustráneo, 
irrisorio) , etc. 

Numa Pompíllo. Numa Pompilius : este doble nombre no es latino ni 
sabino , sino tomado |[Jor entero del idioma de los helenos. Numa viene de 
nomos (ley,regla),y Pompt/ttts de jjomp^ (pompa, ceremonia religiosa). 
Estos des nombres pintan á la vez al legislador de los hombres y al sacerdote 
délos dioses. — V. Egeria. — Numa Pompilio fue el segundo rey de Roma: 
murió á una edad muy avanzada , y de muerte natural , el año 82 de la fun- 
dación de Ronm (672 antes de J. C), y á los 43 de reinado, dejando la corona 
á Tulo Hostilio. 

Número. Del I. numero , ablativo de numerus, formado del g. nemó, yo 
distribuyo. 

D. y c. — Enumeración, Enumerar, innumerable , Numeración, Numera* 
dor^ Numeral, Numerar , Numerario, Numérico, Numeroso (lo que contiene 
en realidad gran número de ^osas ú objetos', y figuradamente lo que tiene 
mucho número ó cadencia, numerosa oratio, como dice Cicerón), etc. 



o 

Obelo ú Obelisco. Obeliscus ; del g. éheliskos, como diminutivo de o5e- 
los (V. Oblea) „que significaba un utensilio de cocina muy puntiagudo, por 
el estilo de nuestros asadores ó espatos. Por metáfora se dio igual nombre 
á vanos objetos ó figuras que remataban en punta. Uno de estos objetes 
fueron los obeliscos, monumentos los mas antiguos y los mas sencillos de la 
arquitectura egipcia. El obelisco es una especie de pirámide, pero de base 
sumamente estrecha, á diferencia de las pirámides, que suelen tenerla muy 
anc4)a. Los obeliseos^ suelen ser además monolitos ^ 6 de una sola piedra, 



• — 348 — 

de una sola pie^a.— En Egipto $e encuentran todaWa algunos obeliscos; y 
de Egipto han venido los dos que se admiran en Londres y en París. El uno, 
que estaba en Alejandría» entre la ciudad nueva y el faro> fue trasportado á 
biglaterra y decora boy la plaza de Vaterloo> en Lóndres^ : era conocido con 
el nombre de agujla de Cleopatra, y el virey de Egipto lo regaló, en i 820, á 
Jorge IV. El otro , que es el mejor conservado de los ocho ó diez que habia 
en las ruinas de Tébas, y que se hallaba á la entrada del gran templo en cuyo 
recinto se levan(a el pueblo de Louqsor, fue trasladado á Francia por el go- 
bierno de la Restauración, efcual sin dificultad obtuvo del bajá de Egipto el 
permiso correspondiente; y desde i836 está el obelisco de Louqsor em- 
belleciendo la ya de por sí bellísima plaza de la Concordia , en París. 

Obispo. Episcopus : del g. episkopos, vigilante, inspector, compuesto de 
epi, sobre, y skopeóy yo miro, yo considero : esto es super-vigilanie, 

D. y c. — Arquiepiscopal , Arzobispado, Arzobispal , Arzobispo {Archi- 
episcopus, el principal de los obispos). Episcopado, Episcopal, Obispado, 
Obispal, Obispalía, Obispar, ObispiUo, etc. 

Oblada. aEs pan ofrecido ó pan de ofrenda ; de oblato , que en 1. es lo 
ofrecido : de donde quizás llamó el catalán Blat al trigo.» (Rosal). — Véase 
Oblea. 

aOblada es la ofrenda que se lleva sobre la sepultura del difunto, del ver-^ 
bo offero{oírecer), quasi oblata (ofrecida). — Bárbaramente la llaman algu- 
nos Ollada.í) (Covarrubias). 

Oblea. oEs (dice Covarrubias) una hojarasca hecha de masa muy delga- 
da; y porque es en la forma y tamaño de las obladas (V.), se dijo o6¿ea. Las 
medio torcidas llamaron barquillos. Las hechas en cañutos, por ir muypje- 
gadaSf se dijeron suplicaciones,yy 

«Los griegos (dice el Dr. Rosal) usaron una suerte de panecillos muy 
pequeños, blancos y de mas regalo, y á estos llamaron panecillos de asador^ 
porque en asador se cocían ; y como al asador decían óbolos ó obelos (Vi Obe- 
lisco), de allí decían jil pan obelias, y de allí parece que dV\\mos obleas, — 
Fuera de esto. Óbolos es un dinerillo ó (noneda pequeña; y así oblea, como 
obolea, tomado el nombre del precio^ que era una blanca ó dinerillo , pues 
tuvo el pan nombre del precio, como en la Corona de Aragón las vuilenas, 
cuadernas, cuaernas 6 cuernas, y otras suertes de panes. Y es de notar que 
como fuese mantenimiento mas barato , y la menor moneda fuese blanca ó 
.cornado, por la cual se compraba un pan, y aun dos, se mandó por la como- 
didad del pan, mantenimiento común, hacer moneda menor, que valiese 
ó fuese precio de un pan, y llamáronla Ardite, como Artite, de artos, que en 
griego es el pan; de donde dijimos Artesa y otros infinitos, como Artaló 
CüariQ\, Artalejos, etc. — (Véase , en la A , la etimología anglo-latína que, 
copiada de Puigblanch, hemos dado de Ardite.) 

«Otros las llaman Obleas, como obledas ó qbladofi, de oblato, que en latin 
es lo ofrecido y ofrendado^ porque tales panes y tortas delgadas llevaban por 



— 349 — 

ofréndalos Oeles á la iglesia; de donde en la Iglesia primitiva escogían los 
sacerdotes las mejores para consagrar, para cuyo fin se comenzó á ofrecer en 
la iglesia pan, y vino; y asi se acostumbra hoy, que del pan ofrecido se reparte 
el pan bendito, y el vino se guarda para celebrar .-r-De donde quizás también 
el valenciano y catalán llaman Blat al trigo.» — Los franceses le llaman bléy y 
los italianos llaman también en común diada al trigo y demás granos ó cérea* 
les que se siembran, al grano para sembrar. Los etimologistas franceses dicen 
que d¿e viene del bajo Uiiin bladum, y este del sajón blead^blad, — Alguno 
Iiay también que ha indicado como voz original deblat,blé, la griega 6/as- 
to8, blasié, germen ó nacimiento de las yerbas, por cuanto entre todas las 
yerbas, ó plañías gramíneas, ninguna hay cuyo germen ó simiente sea tan 
útil para el mantenimiento de la vida. 

Volviendo á las o¿íea5, dice Roquefort que la voz francesa oublies, que sig- 
nifica la pasta delgada que llamamos barquillos, viene de la 1. obeliaSf pasta 
larga, estrecha y ligera, que entre los antiguos se servia á los postres y que 
mojaban en vino cocido ; y que extensivamente se dio igual nombre á los 
panes ú liojas de harina cocida que sirven para hostias, obleas, etc. — Por úl- 
tima, los alemanes llaman o6¿a¿aasí á los barquillos, como á las hostias y á 
las obleas; lo cual confirma la etimología de oblada, oblata, u ofrenda. 

Océano. Oceanus : voz que en I. se empleaba, en el estilo elevado, poc 
mare, el mar, y que realmente designa el mar, pero bajo el punto de vista es- 
pecial del mar cercando ó rodeando la tierra , esto es, como opuesto á laous 
(lago), que es una porción de agua cercada ó rodeada de tierra. — Por lo de- 
más, Océano, Oceanus, en g. Okeanos, viene, según unos, de la voz he- 
braico-fenicia ho§ (circuito, cinto, ceñidor); ó, según otros, está c. de las dos 
voces g. dA:us, ókéos, ^roüio, rápido, veloz, velozmente, y nao, naineinf 
nadar, navegar, correr, fluir. — V. Nao.—Xos hebreos dieron al Océano el gran 
nombre colectivo de maím (las aguas). — V. Mar. 

Oda. Ode : del g. ódé, canto, cántico, canción, d. de aeidein, cantar. La 
oda, entre los antiguos, era una composición que se cantaba con acompaña- 
miento de la lira. 

D. y c. — Epodo, de epi y ódé, estancia final de un coro, de una oda , de un 
canto, según hemos indicado al dar la etimología do Estrofa : — Comedia 
(V.): — Odeon, del g. ódeion, en 1. odeum, edificio, m^nndado construir por 
Pericles en Atenas, donde se ensayaban las piezas de música que hablan de 
cantarse en el teatro : — Melodia c. de melos, armonía, medida, número, 
ritmo, y ódé, canto : — Palinodia, c, áepalin, de nuevo, y ódé, canto ; 
canto repetido, retractación : — jPorodia, c. depara, contra, y ódé: contra- 
canto ; poema compuesto á imitación de otro ; imitación burlesca de una 
composición seria : — Prosodia (V.) : — Rapsodia (V.) i-^ Salmodia, canto 
de los salmos (V. Salmo) : --Tragedia (V.). 

OdoB. Nombre propio, compuesto def elemento radical godo od, ricO| 
poderoso, y la desinencia on, 

50 



1 



D.ry c.-^udon, Odalrico, Odulfo, Otón, Vdaiii^, l/2noo,«le. 
' Oetle. Puato cardinal del liorízoate^ ooeideiite, poueotej Viene del «ajon 
'fF«í/.— V. Este. 

€>íiaá, Oac«llá. En 1. ÜÜnam : aEs arábigo, y es lo mesrao que /P/u* 
guiera á Dios! 6 ¡Quiera Dios! y roas conforme A su orfgeo áicen otros 
Oa:a//(i, porque el arábigo dice Oxallah, Es tomado del hebreo i que en el 
«lesiDo sentido diee Akalai.n (Rosai).-^Óa»U (diee elSr.€asíri) es vos^ára- 
Ite Intima, «..de loaa-^Aiá, Ja cual se corrompió eu^GoBo/d^ teniendo |a 
misma signj&oapioo optativa de ¡Quiera Dios! ¡Asi sea! 

0¡ú :;en ÍQuicósot/ (pleural yei^x), en catalán iii¿, y en. italiano .occAio. 
Del 1. ocvdus. De suablativoocuio se formé primero oto, ^]ue§044o.r^Ocu^ 
lus se formó del g. ops, ophtalmos, ojo, d.de optomai, yo veo, yo miro.r-^De 
•ocif^. rprmó.el 1. occulere^ no dqjar á la vista, cubrir, y su. frecuentativo 
OGcullare, cubrir con cuids^do, ocultar. 

D, y c.-r-A^eojo, Autopsia (delpseudoirprefijo, auío«, j opsis, visión), 
Bisojo , Bizco, Catóptrica (del g. katoptron ,, espejo, de donde kaioptrisBÓ, 
reflejar como un espejo , c. de ca^a 6>kata, contra, y optomai, ver) ^ Ciclope 
{y.i^ncvLo), Diójdrica, Miqpe (del g..myó, yo cierro, y of>», ojo), Miopia 
(cortedad de vista), MquócuIo (do monos, uno,. y oculus), Ocular, Oculista, 
Oquitamente (del I. occulté como quien dice o^rocuío, apartado do los ojos), 
€cuUar, ^ic, Oftalmia, Oftálmico, Ojal^JOjear, Ojeo, etc., Ojeriza ^Oje-- 
roso. Ojete, Ojetear, Ojialegre, Ojienjuto, Ojinegro, Ojizarco, eic.fQjue" 
lo. Óptica, Reojo (de). Sinopsis (del prefijo sin, con, y opm/ visión; esto^ 
vista reunida, vista sintética, suma, resanen, compendio), etc. 

Olimpiada y ^u a. Olimpiíi^. Olympias, adis : perípdode cuatro años, 
•^ra cronológica muy usada por los autores griegos, y que tomó nombre 4e 
los juegos olímpicos, que se celebraban cada cuatro años cerca de la ciudad 
de Olimpia.—S, Oliupo.— pLa era de las olimpiadas empezó, según los cál- 
- culos mas probables, el año 776 antes <ileJ..€. (elJ9 de julio). La primera 
olimpiada comprende , pues , lósanos 776,775, 774 y 773 antes de Jesu- 
cristo, y así sucesivamente, contándose de una olimpíada á otra cuatro año$ 
de nuestra cronología, ó una ¿e/ra^t«m griega (48 (unasydos meses inter- 
calares). 

Las datas, según esta era , se expresan á la vez por la. cifra numérica. del 
año y de la olimpíada : así cxcv, \ indica el año primero de la olimpia- 
da i95.— Ciento noventa y cuatro olimpíadas enteras forman un total de 776 
años, que equivalen precisamente al espacio de tiempo que media entre el 
punto inicial do-la era ide las olimpíadas y el de^la era cristiana. Luegoel 
primer año de la olimpíada 195 corresponde al año i,^ de la ora cristiana. — 
El uso de contar por^llmpíadas cesó á fines del siglo ly. 

Olimpo. Olympus : del g. hohlampos, voz^ yuxtapuesta de hotos, iodo, 
entero,^ y ¿ampo, lucir, brillar, resplandecer : estoes^ to^o-&n¿kinttf ^ todo- 
luminoso.— 0/impo se llama un monte de Tesalia^ el. cual^junto <;onel Osea 



~ 35t — 

y el PeHon, rej^reseata uft gtmi papíet en la antfgna mitología griega;-^(Mlm*« 
fo es tainfbien el nombra del Cielo de la fátmla:— Y. Lámpara. 

b. y c. — Olimpia (ciudad de la antigua Elida, al oeste de la Morea : boy 
está arruinada), Olimpia (esposa de Filipo, rey de Macedonia, madre de Ale- 
jandro, éiiijade Neoptoiemo, rey de Épiro), Oiimpiacó, adjetivcra. de 
OHmpiao, Olimpiada (V,), etc. 

Oldr. Odot, odorit: en g. odódé, ódmé, ozmé, síignificart lo mifiíno, y* 
oxéin, oler, olété. — Al§uilos etimologistas creen que la voz olor, odor, etf 
onomatopéyica, ó pura imitación oral del ruido que se hace cuando aspira- 
mos con fuerísa por la nariz para oler bien.— Bn 1:', ot^e significa despedir 
olor, bnelüo d malo; off acete es péircibir por el sentido deroírato ; y oíSorarP 
es oliscar, rastrear, seguir el olor. 

d; y d— ^ftólictotí, Abolir {áeW, a6-o?ere, quitar", borrar, hacer deísaparc- 
cér hasta el olor), Ánosmia (siu-olfato : disminución ó pérdida del olfato), 
HúSfmtr a', de Husmear, Buemo, Inodoro, Odof'atle y Odoratisimo (a.), 
Odoratb {é, de^ Olfato), Odorifero , Oledero, OledJOr, Oler, Olfatear, Olfa^ 
to, Olfatorio, Oliente, Oliseat, Oloroso, Oíura (a., por arortia ó perfume), 
Ozena (del g. oza{na;á'. áeozé, mal olor^ f^toi' : úlcera pátrlda^dé la nariz'^ 
que deispidé ibudio hédbiO> etc. 

oatógtf. Compuesta de Ó, y m^gfói que áifeniflca^ftmdé: O^rianáe, Olar-^ 
g&/(y doble, porque vale o&, f sil figura' escomo de dos oo : va, Represénla- 
^, en caracteres del alfabeto latino ó casítellano, pbr medio de una'd con^ 
tfceiito circunflejo. 

. La Oihegti ei lá álilma Ibtra del alfabeto g;, y el Atfae^ la primera. E^n el' 
Apocalipsis de! Sdrf Juan, cap. i, v. 8, se lee Ego (Dónlinus Deus) súm A etQ, 
principiiim ei finii : y de ahí la expresión ser el alfa y el ornega de una cosa, 
para denotar el principio y el fin de la misma. , 

Omicroa. Compuesta de O, Y mikros, que significa pequeño: o pequeña, 
ó breve, ó sencilla : o. 

Onda. Ünda : del g. udus, hydus, húmedo, mojado, d. de hudór, hydár, 
agua. — Otros dicen que sale de a 6 eundo. Porción de agua que se mueve, 
que camina, que sé agita y eleva. 

D. y c. — Ahondar a. dé Abunc^r (de ab, por, y undai^e , oriíear, ó unda, 
onda; es decii* por oleadas, én gran copia) y sus d.. Inundar y sus d,. Ola 
(corrupción de Onda), Olaje, Oleada, Oleaje , Ondear, Ondoso (a. de 
Undoso), Ondulación, Ondular, etc.. Redundancia (abundancia, pero 
abundancia innecesaria, supérflua), Aedundar (de rcfró undare, reÚuir, on-» 
dear hacia atrás, como sucede en los ríos cuando encuentran un obstáculo 
en sü curso; rebosar; estar de sobra ; resultar alguna cosa en beneficio ó da- 
ñó de olro) , Undulación , Undulatorio , etc. 

vdIx, tinH, Ofnióe, ÓníúEe ú Onlque , pues de los cinCo modos se dice 
ó escribe, y lo trae el Diccionario de la Academia* Piedra fina , especie de 
ágaíá con rajas blanquecinas sobre fondo azulado. Del í. onyx, en g. oñux ú 



. — 352 — 

onyiúy onychos, qiie en sentido recto significa la una, porque las^ajas bllEin-* 
quecinas del ónice son de un blanco parecido al de launa. — El ónix y según, 
la anlígiíedad pagana, salió de las recortaduras de Jas uñ<is de Véausü — 
V. Sardókica y Una. 

Opio. Opium : del g. opo» jugo, suco espeso. Zum&espesado ó concreto 
que se saca por incisión de las cápsulas, cuando todatia no bien maduras, 
de varias especies de adormideras , y particularmente dei papaver «omnt- 
ferum que se cría en Oriente. El mejor opip es el de Turquía ó el opio te^ 
báico. 

Optar. Del I. optare, que en su sentido recto es elegir, escoger : Extern 
nos ÓPTATE duces (escoged caudillos extranjeros), se lee en el verso 512 del 
libro VIH de la Eneida de Virgilio. Optare, por una extensión muy natural» 
significa también desear : pero el optans desea con calma, sin pasión, y co- 
mo por efecto de un raciocinio, de una elección fundada en que lo que se de- 
sea, y basta como que se pide , es lo mejor : el optans , además, no coopera, 
ó no puede cooperar, á la realización de sus deseos, sino que esta realiza- 
ción depende ó de otras personas, ó del curso natural de las cosas. Y en esto 
se diferencia opeare áe cupere , escpetere , appetere , desid^'are , requirere,' 
gestire, avere, velle {desear, apetecer, anhelar, codiciar, querer), y deiuás 
verbos que traducen las varías gradaciones de los fenómenos psicológicos 
instintivos del deseo ó reflejos de la voluntad. Sapé aliud volumds, aliud 
oPTAUus, et verum ne Diis quidem dicimus (A menudo queremos una cosa y 
pedimos otra ; por manera que ni á los mismos Dioses les decimos la ver- 
dad), escribe Séneca en una de sus Epístolas. Ütrum vis opta dum licet 
(Mientras es tiempo, escoge e\ partido que quieras), se lee enPkuto. Nikil nisi 
quod honestum decorumque sil homines aut admirari , aut optare, aut ex- 
PETERE opoWcí (El bombre no debe admirar, ni preferir, m desear, sino lo 
bonesto y fo bello), dice Cicerón en el libro \, xx , De Officus. 

Optar, en castellano, significa : -i .° solicitar públicamente, y potólos trá« 
mites legales, un empleo, cargo ó dignidad: as! se dice que tules ó cuales em* 
picados, á los tantos años de servicio, optarán á tal aumento de sueMo .* así 
se dice también que Fulano opta á tal ó cual empleo que le corresponde por 
antigüedad. El que pide un empleo ó grado, etc;, por gracia ó merced, no 
opta, sino que solicita ó pretende, 2/ También significa escoger una entre 
dos ó mas cosas que no se pueden tener á la par : así se dice optar entre la 
muerte y el oprobio;— opíar por el sueldo mayor; — optar por tal provincia, el 
diputado á Cortes que ba sido elegido por mas de una , etc. 

Optar viene del i. optare, Y ¿de dónde salió optaren Según unos, delg. 
optó, optomai, ver, mirar, considerar, porque la elección ó la opción requíe,- 
re examen, reflexión ;^-ó, según otros j del g. poí^«, deseo, anlielo, gana, 
pasión, de donde potheó, yo deseo, yo anbelo, y, por metátesis, optheó , opto, 
optare. 

D. y G. — Adobar (nacido do Adoptar ó Adoptare, según el señor Barait) 



— 353 — 

y BUS d.; — Adoptar^ del 1. adoptare (e. de optare), que era tomar á sabiendas 
y valiintariameate á alguno para sí , tomarlo por hijo, prohijarlo, y equivalía 
- á OPTANDO, id estsuGENDO, aliquem adsciscere, Y como los hijos adoptivos 
tomaban el preuombre y el nombre del que los adoptaba , y á veces hasta el 
cogoombre, con la desinencia anus, ano {JSmüianus, Pomponianus, etc.) ^ 
odoptore significó también, por extensión, dar uno su nombre á otro^ ó tomar 
el nombre de otro para sí.— Opcton, Optación ^ Optativo (modo), Optimis-- 
íM, OpHmitía, Óptimo, etc. 

Oraoioa. Oratio : formado de os,ori8f la boca, y ratio, rationiSyh ra- 
zón, hecho de ratwn, que se deriva de reor, reris, rert, creer, pensar, ima- 
ginarse. Oratio equivale, pues, á oris-ratio; y lu oración es ore ratio ea?- 
pressa, la razón expresada por medio de la boca ó de palabras ; y lu oración 
gramatical np-e» mas que un pensamiento completo, traducido oralmente ó 
por medio de palabras. — V. Prorata (á) y Kazon. 

D. y c. — Adorar (llevará la boca, ad-os). Oracional , Oráculo, Qrador, 
Oral, Orar, Orario^ Oratoria, Oratoriamente, Oratorio, Orificio, Ósculo 
(del I. oscu/tim , diminutivo de os, oris, porque ul besar úosculur se es- 
trecha , se encoge ó disminuye la boca ), Perorar, ele— Véase Bostezar y 
Hociico. 

Orate. Dlce Covar rubias que orate, por horate, viene de hora , y signifi- 
ca «el locoque tiene Adra* y dilúcidos intervalos, de hora»,— Mas aceptable 
me parece la etimología de Puigblanch, quien saca orate del I. orbate, su- 
primida la b, y entendiéndose mente; esto es orbatus mente, privado de en- 
tendimiento. Or6a<u« es, con efecto, el participio pasivo de or&are, que signi- 
fica despojar de una cesa que nos es muy querida, privar á uno de sus parien- 
tes, dejarle huérfano {orphanus, or&ti*) , privarle de sus facultades ó venta- 
jas naturales , de lo que le es muy útil , ete. — Rosal deriva orate del verbo 
g. orazó, turbar y levantar, como turbado ó levantado del juicio. 

Ordenar y mejor Hordenar. Covarrubias, dejándose llevar, como tantas 
otras veces^ del sonsonete, dice que el sacar la leche á las cabras se llamó 
ordeñar porque se debe hacer ordemidamen^e y con tiento. — Véase ahora 
cuánto mas satisfactoriamente explica e! doctor Rosal el origen y la forma- 
ción de esta voz. 

nOrdeñar (dice) es c. de dañar, que es condenar y penar; porque, come 
dice Festo, de la lengua latina en la nuestra y las demás introdujo muchos 
vocablos el uso pastoril : y así los primeros danos , y mayores, que se consi- 
deraron, fueron los que los ganados hacían en los sembrados; y de ahí al 
dañar ó hacer daño llamaron, y llamamos. Empecer (V.), de pacer: de don- 
de tuvieron principio las primeras penas que por esto los pastores incurrían, 
y era hi pena ordfiñalles las ovejas , cabras ó vacas; y es hoy entre pastores 
muy común el nombre de penas; y la vieja contienda entre pastores y labra- 
dores. Y así de dañaf, que es penar, se dijo Hordenar (que así debe escri- 
birse), como Fordeñar, que ^s Foro damnare, condenar en el fuero , pena ó 

30. 



— 854 — 

ley^ que estaba puesta. De donde la pena fue llamada Jíuicto, qm quiere de- 
cir ordeñada, de rmlgere^ verbo I. que significa ordeñar» y JMctore el pe* 
nar, que hoy decimos ifu/Zar.— ^Después tomamos el verbo or<ítf^r por sa* 
car leche en cualquiera manera.» — V. Multa. 

Ordio. Hordeum. Es voz a. que significa lo que boy llamamos oAéda^ 
Esla úlliraa voz viene del I. citoria, provisiones, manleniíAientos, comesti* 
bles en general , d. de d¿m«^ alimento natural, no prepaeado (el alimento 
preparado es, en 1., esca). De cibus, que en lo antiguo so romuieeé por ct&o> 
y luego por cebo, salen, pues. Ceba, Cebada, C^adai^ Cebada^o^ Ceba-- 
dera, Cebaderia{í{.), Cebadero, Cebado, (Mador, C^ad/ura, Cebar ^CAp^ 
ra a. de Cibera, Cibario, etc. — ^V. Hoachata y OazccLO. 

Órgano. Organum : del g. organon, que significa iQSti'umento, eiiyft 
raíz -es ergon, obra , trabajo : como qtien dice el wstrumettíp por esoee^ 
lencia, * 

D. y c. — Desorganizar, Inorgánico, Organera, Otgámeo, Orguimmo, Or^ 
ganista, Organización, Organizar, etc.. Pandorga (todos los insiromeotos: 
de pan, todo, y de organon), Reorganizar, etc- 

Orgatmo. Orgasmus : henchimiento, irritaoíon dalas partes del cuerpo, 
agitación, hervor de los humores que tienden á evacuarse ó expelerse* D<K 
verbo g. orgaó, desear con ardor. — Y. Omocllo. 

Orgia , Orgiaf . Del K or^ta, orgiorum (fiestas do Baoo), y este del g.o" 
gia, d. de orgé, furor^ á causa del entusiasmo y do la embriaguez con que u 
celebraban. — Oíros lo d. del g. oros, montaña, porque en el monte se baciaii 
principalmente aquellas fiestas y sacrificios á Baco. — Giros lo hacen saMr de 
orgas, lugar consagrado á alguna divinidad. — Y, por último, el intérprete 
de Apolonlo lo saca del g. «ir^etn, alejar, apartar^ rechazar, porque de las 
orgias eran apartados, por indignos, los profanos : 

Odi prafanum vulgus et arceo. 

Orgullo y su a. Orgiillaxa. «O es del verbo g. orgaó, que significa desear 
con extreme, y hacer seiíales de tal deseo; ó de orgyzó, orgmzó, que sígmfioa 
ajborotarse y concitarse; y asi llamamos of^i¿o« al mesmo orgullo.» (Rosal). 
— Del g. orgaó, estar hinchado^(dicen Ménage y Roquefort), porque el orgullo 
es un henchimiento ó inflación del corazón. San Agustín, en una de sus Ho" 
miliasMmfjíinflatoséilos orgullosos.->Olros etimologistas ám^ikworffMo 
del g. orgilos , cólera , el propenso á encolerizarse ; y otro» del 1. erigi, eri^ 
gor, erguirse, alzarse, ponerse rígido & tieso. — V. OacASno/ 

D. y c. — El verbo a. ErgulUr, el adjetívo Orgulloso, t{c, 

Orictognofia. Del g. oruktos, oryktos, mineral, fósil, enterrado, ygnosia 
' ó ^no5t5, conocimiento. Parte de la historia natural que trate del oonoci-^ 
miento de los minerales, de los fósiles, etc.' 

Origen. Origo, originis : nombre formado de orwi, salir, principiar, na- 
cer; en g. oró, eicKar, dar el primer impulso* Principio | nacimiento^ ma- 



— 355 — 

nantíai d eaasa y raíz de alguna eosa. En I., ñasci significa nacer» venir al 
mando, y oriri propiíunente significa tan solo tomaf, sacar su origen de tai 
6 iál parte, sujeto A cosa. 

D. ye— Aborígenes {\.), Desorientar, Exordio {m I. exórdium^e, áeex 
y oriri : principio» entrada, coroienxo), Oríentalf Orientar, Oriente, Origi^ 
nal, Originalidad, Originar, Originarío, Origineo (a. de Original) ¡ Oriun-^ 
do (lo mismo que Originario), Ortivo, Orto, Urdidera, Urdidor, Urdidu-- 
ra, Urdiembre ó Urdimbre^ Urdir, etc. 

Or^Mogla. Del g. omis, omithos , ave, y la pseudo-desinencia logia. 
Parte de )a zoología que trata de las. aves. 

D. 1 c,—Omitomancia , vana adivinación por el canto ó^el vuelo do las 
aves, etc. 

Oto. De auro, ablativo del nombre I. aurum , el oro, conmutado el au 
en o. En g., auros, auron, significa el rico y poderoso,, cosa abundante, voz 
que no se encuentra sino en el compuesto thésauros , aunque ánliguamcute 
se usó «I simple, según afirma Pompeyo Festo.— El P. F. Pedro de Patencia 
dice qu^ oro viene del hebreo or, que significa la luz. 

D. Y c-^At^orar, Auréola, Aurífero ^ Aurora (de áurea hora), Dorado 
{pti) , Dorador, Dorar, ete.. Desdorar, Desdoro, eic,,, Naranja (del I. 
auranHwn, malum aureum, manzana dorada , que asi llamaba á la naranja), 
el a. Orkal'co (latón). Orífice y sus a. Orepce y Orespe, (el artífice que tra- 
baja en oro, en francés orfévre). Orificia (el arte de trabajar en cosas de oro), 
Orifiama (llama de oro, de color de oro), el a. Orofres (galones de ofo y pla- 
ta), OropeÍ(de auripetalum, según Ferrari; en italiano orpello, que el Dic-^ 
eionarío de la Grusca da como c. de oro, y de pelie, piel : el francés dice 
también or¿*péati), Oropimente {áe auri pigmentum, pintura de ofo, para 
pintar de oro), Similor, Tesoro, Toronja, etc.> etc. 

Orografift. Del g. oros, monte, montaña, y ^ra/ta : descripción ó repre- 
sentación de las montañas. 

D. y c— De or05 están fo