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Full text of "Diccionario geographico e historico das campanhas do Uruguay e Paraguay"

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ESTUDIOS 

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RA/ttON BrISENO 




SANTIAGO DE CHILE 

JMFEENTA K ACIOI^' li_I.. MONEDA-, OS 



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ESTUDIOS 



CBONOLOJICO-HISTOBICOS SOBBE CHILI 



Este trabajo constarà por ahora de tres partes: Preliminares; 
Oapitanes jeaerales de Chile; Eetratos i biograflas de los princi* 
pales de estos personajes. 

PKKLIMINARES IKDISPBNSABLES PARA LA MBJOR INTKLIJENOIA 

DE LOS HECHOS HISTÓRICOS. 

Durante el espacio de mas de cuatro siglos, Chile vivió sajeto a 
«strafia dominación: primero de los Monarcas peruanos llamados 
IncdSy alganos de los cuales consiguieron dominar una parte de su 
territorio, i despues de los Monarcas espafioles Uamados Reyes, 
que lo dominaron casi por completo. Estos impartian sus órdenes a 
los Capitanes jeaerales que ellos nombraban, o directamente por 
sf mismoSy o indirectamente por conducto de sus Virreyes en el Pc' 
rù. Como para dominar completamente al pais era preciso some- 
ter a la Araucanfa al yngo espanda en lo cual sus habitantes ja« 
mds quisieron consentir; de aquf las multiplicadas i sangrientas 
guerras que dichos Capitanes jenerales sostuvieron con los jefea 
araucanos^ denominados Toquis^ Vice-Toquis^ Ulmenesy etc, de en- 
tro los cuales^ i muchos oficìales o meros soldados, resultaron ver- 
daderos kéroes. Hubo tambien heroinasy ya araucanas, ya espafio- 
las. 

Ahora bien: para comprender exactamente gran parte de los 
sucesos de la an tigna historia de Chile relacionados con el prece- 
dente mecanismo gubernativo^ es necesario a este respecto acudir 
a la Cronolojia bajo algunas de sus fi^es. Este es pricisamente e[ 
objeto que nos hemos propuesto i que procedemos a verificar des- 
de luogo. 



IVI89254: 



1 



— 6 — 

IMPERIO DE LOS INCAS PERUANOS. 

Los términos del imperio del Fero al tiempo de la entrada de- 
los espafioles^ eran: por el norie hasta Pasto, confiDes del reino d»* 
Qnito; al mediodia se estendia el imperio hasta Chile, limitandolo 
el rio Maule antes de llegar a los paises que entónces se llama- 
ban de los Àucas o Araucanos; i por el interior dominaron los so- 
beranos del Perà basta la provincia de Tucuman. Por el elevante 
la gran cordillera, que los indios ilamaron Bitizuyu, que es Band&* 
denieve; i al poniente el mar que bafia sus costas^. determin&ndose 
éstas desde la desembocadura del rio Maule en Chile, basta la equi- 
noccial en las playas de la nación que se llamó Pasaos, en cuyo 
territorio tuvo Huayna-Capac los Hmites de su imperio por el li- 
toral del norte. 

El territorio peruano astes del imperio de los Incas estuvo divi* 
dido entre muchisimas naciones mas o ménos b&rbaras^ i que con"^ 
quistaron sucesivamente los emperadores^ obligàndolas a abando' 
nar su idolatria i tributar culto al Sol i al Dios Pachacamac. Esas 
naciones adoraban antes al mar, a los animales, piedras, àrboles^ 
yerbas^ etc; guerreaban de continuo unas con otras, i habia algu- 
nas en que se comia carne humana. Los emperadores las so- 
metieron a sus benéficas leyes ì las civiiìzaron, precis&ndolas a 
vivir en paz, a trabajar, a obedecer, i observar en jeneral buenas^ 
costumbreg!. — Veamos ahora la 

SERIE CRONOLÓJICA DE LOS MONABCAS INCAS. 

L MANCO-Càpac, comenzó su reino en 1021 i murió en 1062, a 

los 40 anos de su reinado. 
Jfl. SINCHI-Rocca, reinó 30 anos, desde 1062 basta 1091. 
IIL LLOQUE-Yupanqui, reinó 35 aflos, desde 1091 hasta 1126. 

IV. MAYTA-Càpac, reinó desde 1126 hasta 1156, estoes, 3a 

afios, 

V. CAPAC-Yupanqui, reinó desde 1156 hasta Ì197, esto es, 41 

aflos. 

VL INCA-Rocca, se coronò en 1197 i murió en 1249, esto es, 51 
afios de reinado. 

VII YAHUAR-Huaccac, reinó 40 aflos, desde 1249 hasta 1296. 
Siete de estos afios vivió corno particular, despues de habèr 
renuncìado en 1289 en favor de su hijo Viracocha. 

VIIL VIRACOCHA, comenzó su reinado en 1289 i murió en 
1340. Anunció la mina del Imperio peruano i la invasió» 
de hombres blancos i barbudos. Su hijo Inca-Urco solo 






* 



« 



— 7 — 

reÌDÓ 11 dìas^ siendo depuesto por Io3 nobles a causa de qae- 
era insensato e incapaz de mando. 

IX. TITU Manco-Càpac-Pachacutec, entrò en el mando en 1340, 

reinó 60 aiios i murió en 1400, a los 103 de edad. 

X. YUPANQUI, reinó desde 1400 basta 1439. 

XI. TUPAC-Yupanqui, se corono en 1439 i tuiirió en 1476, a los 

36 afios de eu reinado. 

XII. HUAYNA-Càpac, empezó su reinado en 1475, reinó 50 

afios i murió en 1525; es el mas grado Monarca peruana 

XIII. HUASGAR, se corono en 1528, reinó 7 anos ì murió ea 
1532. 

XIV. ATAHUALPA o Atavaliva, comenzó su reinado en 1532, 
gobernó 1 ano i 4 meses en todo el imperio, i 6 afios en so 
lo Quito. 

Està relacion està sacada de Garcilazo; pero un ma- 
nuscrito del siglo XVI da la siguiente razón deltiempo del 
reinado de cada Inea i de la època en que comenzó: 

Reinó Murió. 

Manco-Càpac 36 afios. 1054 

Sinchi-Rocca.. 30 ì> 1084 

Lloque-Yupanqui 30 d 1114 

Mayta-Càpac ...-. 38 ì> 1152 

Càpac-Ynpanqui 42 d 1194 

Inca-Rocca 52 » 1246 

Yahuar-Huaccac •. 35 y> 1281 

Yiracocha. 52 j> 1333 

Pachacutec 52 d 1385 

Yupanqui 40 » 1425 

Tupac-Yupanqui , 45 d 1470 

• Huayna-Càpac 50 ì> 1520 

Huascar.. 8 d 1528 

AtaUualpa ...•>. ...é 2 x> 1633 

Conquistado el Perù por Pizarro, coronò, por convenir asi a sus^ 
miras, a Manco, hermano de Atahualpa, que reinó en apariencia 
basta 1553. Tuvo tres bijos: Sayri-Tupac, Cusititu- Yupanqui, i 
Tupac-Amaru. Este ùltimo fué decapitado en el Cuzco^ 

El caràcter naturalmente suave de los peruanos, el haber exis- 



- 8 — 

tido su imperio sin ciadades constraidas en forma, pues cada fa- 
milia TÌvia en so choza a gran distancia de las otras; i las discor- 
cRas intestinas que se suscitaron entre los individuos de la familia 
real que se creian con derecho al mando, pusieron al imperio en 
tal estado de debilidad qne cuatro espafloles aventureros, sin mas 
recurso que su audacia, ni mas móvil que la sed de oro. Io con- 
^nistaron con suma facilidad, i en poco tiempo se ensefiorearon 
deél(l) 

Los Incas que alcanzaron a ser soberanos de una parte del ter- 
ritorio de Chile faeron los cinco tìitimos, esto es: Yupanqui; Tu* 

^pdc-Yupanqui; Huayna^Cdpae; Huàsear, destronado en 1628; 
i Atahualpoy que fué muerto en 1533. 



8ÉUI3E CRONOLOjfCA DE LOS REYE8 DE ESPAfSTA BAJO CUYA DOMI- 
DENACIÓN ESTUVO CHILE BESDE SU DE9CUBKIMIBNT0 HASTA, SU 
INDEPENDBNCIA, I TIEMPO QUE GOBERNABON. 



Dinastia Austriaca. 

CARLOS V. de Alemania i I, de Espafla,— Desde el 1.^ 
de mayo de 1532, fecha del desembarco de Piza- 
rro en Tumbes. Renunció la corona en 1556, sien- 
do proclamado en Valladolid su hijo Felipe II. el 
28 de marzo de dicho aQo. Falleció en 21 de se 
tiembre de 1558. Reinó en el Però i por tanto en 
Chile 

FELIPE IL— Desde el 28 de marzo de 1556 basta su fa- 
llecimiento el 13 de setiembre de 1598 • 

FELIPE IIL— Desde el 13 de setiembre de 1598 basta 
su fiillecimiento el 31 de marzo de 1621 

FELIPE IV.— Desde el 31 de marzo de 1621 basta el 17 
de setiembre de 1665, en que murió 

CARLOS II.— En su minoridad gobernó la reina Madre 
doda Maria Ana de Austria desde el 17 de setiem- 
- bre de 1665 basta el 6 de noviembre de 1676, i lue- 
go gobernó él basta su falleciraiento en 1.* de no- 
viembre de 1700 .....•.•., 



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Casa de Borhon. 

FELIPE V.— Desde el 1.* de noviembre de 1700 basta 

su renuncia en 15 de enero de 1724 

LUIS L — Desde el 15 de enero de 1724 basta su falle- 



[J.) Geografia del Perii por Faz Soldan.-^^ vola. fol. Paris, 1865. 



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— 9 — 

cimientoen 31 de agosto de 1724 

FELIPE V. — Nuevamente, a causa de que su hijo Fer- 

naiido era todavia nini jóven para gobernar, basta 

que murió en 9 de julio de 1746. .i 

FERNANDO VI.— Desde el 9 de julio de 1746 basta su 

rauerte en 10 de agosto de 1759 

CARLOS III.—Desde elio de agosto de 1759 basta el 

14 de diciembre de 1788 en que falleció 

€ARLOS IV.— Desde el 14 de diciembre de 1788 basta 

su abdicación el 19 de marzo de 1808 

José Bonapaìtey en 1808, fué para la America es- 

paiiola un rei nominai. 
FERNANDO VII.-Desde el 19de marzo de 1808 /la 

Rejencia en el tiempo de su prisión en Francia) i 

despues él mismo basta la batalla de Cbacabuco 

el 12 de febrero de 1817 >....,.... 



21 



13 



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10 



1 



15 



I 
4 



SÌRIE CBONOLÓJICA DE LOS VIEREYES DEL PERtJ. 

El coloniaje durò 291 aiiosy desde 1533, que fué en el que 
Pizarro puso preso i ejecutó a Atabualpa, basta el 9 de di* 
ciembre de 1824 con la batalla de Ayacudbo, Han gober- 
nado al Perù 44 vìrreyes en el órden siguiente: 

DON FRANCISCO Pizarro, marquéa de los Atabillos, adelanta- 
do mayor, gobernador jeneral. 

DON BLASCO Nufiez Vela, desde 1544 basta 1546. 

DON PEDRO DE LA Gasca, corno presidente de la Audiencia. 

DON ANTONIO de Mendoza, desde 1551 basta 1552. 

LA REAL Audiencia, desde 1552 basta 1555. 

DON ANDRES Hurtado de Mendoza, marqués de Caflete, des- 
de 1555 basta el 30 de mayo de 1561. 

DON DIEGO LOPEZ de ZùQiga i Velasco, conde de el Nieva^ 
desde el 17 de abril de 1561 basta febrero de 1562. 

1«A REAL Audiencia, basta 1564. • 

EL LICENCIADO Lope Garda de Castro, desde 1564 basta el 
22 de noviembre de 1569. 

DON FRANCISCO Toledo, conde de Oropeza, desde el 26 de 
noviembre de 1569 basta el 23 de setiembre de 1581. 

vDON MARTIN Enriquez de Almanza, desde el 23 de setiembre 
de 1581 basta el 5 de marzo de 1583 — Desde està època 

LA REAL Audiencia, basta 1586. 

DON FERNANDO de Torres i Portugal, conde del Villar don 
Pardo, desde el 30 de noviembre de 1586 ha&ta 1590. 



•J 



V 



— 10 — 

DON GARCIA Hurtado de Meadoza, marqués de Cauete, desde 

8 de enero de 1590 hasta 1596. 
DON LUIS DE VELAiSCO, marqués de Salinai, dssde el 24 de 

julio de 1596 basta 1604. 
DON QASPAR D15 Zùfìiga i Acevedo, coQde deMonterey, desde 

el 18 de enero de 1604 hasta el 16 de marzo de 1606. 
LA REAL Aiidiencia, desde 1606 hasta 1607. 
DON JUAN DE Mendoza i Luna, martjués de Montea Chiros» 

desde el 21 de diciembre de 1607 basta 1615. 
DON FRANCISCO DB Borja i Aragon, principe de Eaquilaehe, 

desde el 18 de diciembre de 1615 basta el 31 de diciembre 

de 1621. 
LA REAL Audiencia, basta julio de 1522. 
DON DIEGO FERNANDBZ de Cordova, marqués de Gaarda- 

Alcdzar, disde el 25 de julio de \<i1l basta 1629. 
DON LUIS JBRÓNIMO Fernaudez de Cabrerà Bobadilla i 

Mendoza, coudrf de Chincbon, desde el 14 de enero de 1629 

a diciembre de 1689. 
DON FEDRO DE TO!.ED0 i Leiva, marqués de Mansera, 

desde el 18 de dicieml)rede 1639 basta 1648, 
DON GARCIA SARMIENTO de Soto:nayor, conJe de Sal\ra- 

Tierra, desde el 20 desetiembre de 1648 hasta el 24 de fe- 

brero de 1655. 
DON LUIS HBNRIQUEZ de Guzman, conde d3 Alba de Alis- 

te, grande de Espaflji, desde el 24 de febiero de 1655 basta 

1661. 
DON DIEGO DB Benavides i de la Cueva, conde de Santisteban 

desde el 31 de julio de 1661 basta el 16 de m-irzo de 1666. 
LA REAL Audiencia, desde 1666 basta 1667. 
DON FEDRO FERNANDEZde Castro i Andra le, co ade de 

Lémos, grande de Espana, desde el 21 de noviembre de 

1667 basta el 6 de diciembre de 1672. 
LA REAL Audiencia, desde 1672 hasta 1674. . 
DON B ALTAZAR de la Cueva Henriquez de Saavedra, conde de 

Castellar, taarqués de Malagon, desde el 15 de agosto de 

1674 basta 1678. 
DON MELCHOR de Linan i Cisnéros, arzobispo de Lima, des- 
de el 7 de julio de 1678 hasta 1681. 
DONM1^]LOHOR DE Na varrà i Rocafull, prfocipe de Mxza i 

dìjijuede la Falata, desde el 20 de noviembre do 1681 basta 

el 20 de noviembre de 1689. 



— 11 — 

DON MELCHOR DE Porlocarrero Lazo de la Vega, coode de la 

Monclova, grande de Espafta, desde el 15 de agosto de 

1689 basta 1706. 
LA REAL Audiencia, basta 1707. 
DON MANUEL Omms de Santa Paul Olim de Sentmanat i de 

la Nuza, marqués de Castel dos-Rius, grande de Espafia, 

desde el 7 de julio de 1707 basta el 22 de abril de 1710. 
DON DIEGO Ladron de Guevara, obispo de Quito, desde el 30 

de agosto de 1710 basta 1716. 
DON FRA! Diego Morcillo Rublo de Aunon, arzobispo de la 

Piata en Cbarcas, desde el 15 de agosto bafita principios de 

octubre de 1716. 
DON CARMINE Nicolas Caracciolo, principe de Santo Bono, 

grande de Espafia, desde el 6 de octubre de 1716 basta 1720. 
DON FRAI Diego Morcillo Rubio de Aufion, arzobispo de la 

Piata, desde el 26 de enero de 1720 basta 1724. Por 2.* vez. 
DON JOSÉ DE Arniendàriz, marquesde Castel-Fuerte, desde el 

14 de mayo de 1724 basta 17^6. 
DON J. ANTONIO de Mendoza OamaQo i Sotomayor, marqués 

de Villa-Garcia, desde el 4 de enero de 1736 bastarci 16 de 

diciembre de 1745. 
DON JOSÉ MANSO de Velazco, conde de Supernuda, desde el 

16 de diciembre de 1745 basta el 12 de octubre de 1761 
DON MANUEL Amat i Juniet i Santa Pau, desde el 12 de octu- 
bre de 1761 basta 1776. 
DON MANUEL de Guirior, marqués de Guirior, desde el 17 de 

julio de 1776 basta 1780. 
DON AGUSTIN Jàuregui i Aldecoa-, desde el 12 de julio de 1780 

bastaci 29 de abril de 1784. 
DON TEODORO de Croix, caballero de Croix, desde el 6 de abril 

de 1784 basta 1790. 
DON FRAI Francisco Jil Taboada Lemos i Villa-Maria, arzo- 
bispo de Lima, desde el 25 de marzo de 1790 * basta 1796- 
DON AMBROSIO O'Higgins, marquesde Osorno, desde el 5 de 

julio de 1796 basta el 18 de marzo de 1801. 
DON GABRIEL DE Avilés, marqués de Avilés, desde el 6 de 

noviembre de 1801 basta 1806. 
DON JOSE FERNANDO Abascal, marqués de la Concordia, 

desde el 26 de julio de 1806 basta 1816. 
DON JOAQUIN de la Pezuela i Sancbez, conde de Viluma> 

desde 1816 basta el 29 de enero de 1821. 



— 12 — 



EL JENERAL don José de Laserna e Hiuojosa, conde de los 
Ande?, desde 29 de enero de 1821 basta el 9 de diciembre 
de 1824, en que se consamó la Independencia peruana con 
la batalla de Ayacacbo (2). 



Antes de la Uegada de los espatioles a Cbile, babitaba este pais 
la raza de los Moluches^ o jente de guerra. Aunque todos hablaban 
un mismo idioma, se dividian en diversos grupos: los Huilliohes 
habitaban el territorio que boi conocemos entre Valdivia i Ohiloé; 
mas al norte de Valdivia, basta el Rio Rapel o el Maule, vivian 
los Pehuenches; i mas al norte de éstos, pero comprendiéndolos, ìa 
belicosa tribù de los Promaticaes. 

Los Pebuenches formaban el grupo mas comprensivo, numeroso 
i fuerte, i entre ellos se distinguian especialmente los Atioas o 
Araucanos. Està célèbre tribù dio al fin su nombre a todos los 
ìndijenas que babitaban al sur del Bio-Bio, divididos en cuatro 
porcioneP; denominadas Butalmapus. 

(2) Obra cìtada eie Paz Soldan. 

En uà cnadro que corresponde a este Ingar, pero que por bus dimensiones 
adjuntamofl por separado, iatìtulado Relacion de los virreyes que hubo en el Perà 
durante la dominación espaflokif se eocuentra otra eérìe cronolójìca de los vir- 
reyes, mucho mas minuciosà, i al parecer mas completa i exacta, que la de 
Paz Soldan. Es trabajo del jeneral don Manuel de Mendiburu, publicado, en 
1874*80, en su excelente obra Dicdonario hutórico biogràfico del Perùy que es 
làstima que basta hoi se halle in conclusa^ puea el 4.* tomo solo alcanza basta 
la L, que termina con el articulo Lezo i Palomeque. — De està misma obra be- 
mos sacado la siguiente nòmina: 

Virreyes de méjico que vinieron a serlo del periJ. 

£n 1551 Don Antonio de Mendoza. 

» 1581 9 Martin Henriquez de Almanza. 

> 1596 1 Luis de Velasco, despues marqués de Salinas. 

1 1604 » Gaspar de Zùtiiga i Àcevedo, conde de Monterey. 

» 1607 ]» Juan de Mendoza i Luna, marqués de MontesClaros. 

1» 1622 9 Diego Fernandez de Cordova, marqués de Guadalcàzar. 

jf 1648 ]> Garda Sarmiento de Sotomayor, Conde de Salvatierra. 

D 1655 D Luis Enriquez de Guzman, Conde de Alba de Aliate, grande 
de Espana. 

^ 1681 1 Melcbor Portocarrero Lazo de la Vega, Conde de la Monclova, 

Grande de Espaua. 

Solamente de doce vireyea bai Memorìas impresas en las dos sìguientes obras 

oficialmente publicadas en Lima, la una por Fuentes en 1859, en 6 tomos 

4.^ mayor, con el titulo de t Memorìas de los vireyes que ban gebemado el 

Perù durante el coloniaje espaflol»; i la otra por don Sebastian Lorente en 

1867, en Itomo en 4.* (el primero), con el titulo de «Relaciones de los Vireyea 

i Audiencias que bau gobernado el Perù». Estos doce vireyes son: don Fran- 

-cisco de Toledo. — Don Juan de Mendoza. — Don Francisco de Borja.— Don 

Baltazarde la Cueva. — Don Melcbor de Liftan. — Don Melcbor de Navarra.— - 

Don José Armendàrtz — Don J. A. de Mef^doza. — Don José A. Manso. — Don 

Manuel Amat.— Don Teodoro de Croix. — I don Francisco Jil de Taboada. 



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|e la nacion espaftoia 



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— 13 — 

Cada grupo era formado de varias tribuS; i cada tribù de di- 
Tersa» familias ligadas por intereses comunes. Cada tribù obede- 
eia a un Ulmen o jefe guerrero^ qne los espafloles llamaban Casi- 
gue. A veces se aliabaa para una guerra diversas tribus^ reconocien- 
do entoncefl la autoridad suprema de un jefe llamado Toqui o Je- 
neral en jefe. Ha bla tambien Vice-Toquis, — He aqui ahora la 

/S^m cronolójica ofe los 28 Toqi^iSj quey deade la invasión de los es- 
paàoles hasta la pnz de 1 773, sostuvieron la libertad de su pa^ 
tria, i afios en que comenzó su Jeneralato. 

Aillavilu 1—1550 Aillavilu H— 1610 

Lincoyan— 1551 Ancanamon— 1612 

Caupolican I — 1553 Loncothegua — 1613 

Caupolican Jl — 1558 Licutur — 1618 

Antigùeuu -1560 Pntapichion— 1625 

Paillataru,— 1 564 Quepuantu— 1632 
Painenancu (Alonso Diaz) — Loncomilla.— 1634 

1574 Gtienucalquiu— 1634 

Cayancura — 1585 Cnranteo — 1635 

Nangoniel— 1586 Curimimilla— 1635 

Cadeguala — 1587 Lincopichion— 1636 

Quintuugùenu— 1590 Cleutaru— 1655 

Paillaeco— 1592 Vilumilla— 1722 

Paillamacbu— 1592 Curifiancu— 1766 
Huenecura. — 1603 

Los principales Vice-Toquis fueron: 

Antunecul. — Lautaro. — Leviantu.— Millacalquin.— Palentau. 
— i Tucapel. 

De todos estos, entre Toquis, Vice-Toquis, Ulmenes, i mero» 
oficiales, los mas oélebres personajes en la historia de Arauco son^ 
por órden alfabètico, los 28 siguientes: 

Aillavilu* Lientur. 

Antigùenu. Lillemu. 

Antunecul. Lincojan, Bencu, Mariantu i 

Cadeguala. Ongolmo. 

Cajugùenu i Alcatipay. Mallalauco. 

Carinancu. Nangoniel. 



f 



— 14 — 

Caupolican L Paillamacu. 

Caupolican IL Paillataru. 

Clentara, Paynenancu, 

Colocolo, Piitapichion. 

Galvarino. Qiiintunglienu. 

Huenecura. Tucapel. 

Lautaro. Tulcomaru i Turquien. 

LeucotoD. Vilumìlla. 
Leviantu. 

Diremog acerca de cada uno de ellos 
dos palabra?» 

AILLAVILU. — Este Tcigui presentò la primera batalla a los 
espafioles en las orillas del Àndalien^ i despreciando el 
fuego de )a mosqueterìa i ei ataque de los caballos^ desco* 
nocidos aquel i cstos basta entonces para los AraucanoS; 
con ràpido curso se arrojó de fianco i de frente sobre los 
espaiioleSj desordenàndolos^ i manteniendo indecisa la ba- 
talla por muchas horas, no sin grave peligro del jefe Val- 
di via (cuf caballo mataron), basta qae llevado de un te- 
merario ardor cayó mortalmente herido. — Ailo de 1550. 

ANTIGUENU. — Elevado de una clase oscura a la suprema dig- 
nidad do Toqui despues de la derrota de Quipeo^ quiso 
acreditar el aderto de aquella elección con la expugnación 
de varias plazas fuertes. £n las colinas de Millapoa tuvo la 
satisfacciÓQ de deshacer un cuerpo considerable de vencedo- 
res^i en el monte Mariguenu a la fior de 1^ juventud espafiola 
comandada por el hijo del jeneral^ quedando este mismo jó- 
ven tendido en el campo, Despues de està se5alada Victoria 
desmanteló e incendiò la plaza de Oaflete, i con la mitad 
de sus soldados se dirijió a atacar la de Arauco, que^ bien 
defendida despues de varios asaltos iestratajemas^i fatigado 
en fin con la tardanza, desafió al jeneral espaCLol a un due- 
Io en quo combatieron por dos horas sin ofenderse, basta 
que fueron separados por sus respectivos ejércitos. 

Por ùltimo^ obligó a los ^espafioles a que le abandonasQD 
la plaza, que asi mismo destr^yó. Se dirijió en seguida a 
expugnar la de Angol, pero habiendo sido atacado por to- 
dos los espatìoles ea el confluente de los rios Bio-Bio i 
Vergara, despues de haber becho prodijios i servfdose con 
el mejor éxito de los fusiles toraados en Mariguenu sos- 
teniendo el asalto por tres horas continuaa, fué precipitado 






I 



— 15 — 

en el rio por el movimiento casual de algunos de los su- 
yos^ lo que decidió eota gran batalla, en U cimi quedaroa no 
mén* s destruidoB Job vencedores que lus veucidos. — Aflo 
de 1564. 

ANTUNECUL. — Este Vice-Toqui fué encargado df») asedio de 
Concepción durante la expugnación de Arauco por Anti- 
giienu. Pasado el Bio Bio se acampó en Lmhetkal^ en dondp, 
habiendo 8Ìdo asaitado por el gobernav^or tjs^paaol, irò solo 
se defendió por dos ocasiones, sino qu^e lo ^^^^la«ó i persi- 
guió basta la oiudad, a la Gual, por doa nieB.ea continuos, es- 
treclió de tal suerte que no paso dia sin ser seQalado poje 
algun sorprendeate asalto; pero no pudiendo cercarla del 
Ddismo modo por mar, levantó el sitio basta mejor oportu- 
nidad. 

CADEGUALA. — Este Toqui sorprendió i tomo la i>Iaza de An- 
gola i becba nna borrible camiceria se vio oblìgado a aban- 
donarla. Yolvió entónces àus amaas bacia la de Puren, i 
cuando a fuerza de combates i viotorias redujo està plaza 
a los mayores apuros^ desaQó al jeJieral espafiol a aingular 
batalla, la que quedó decidida al primer iiupetu^ cayendo 
moribundo el arauoano* Pero ni aunen este estado se 
considerò vencidp; bizo uuevos ec^tuerzos para volver al ca- 
ballo, i con ellos regayó iaa:$ando el ùltimo suspiro.— Aflo 
de 1587. 

CAJUGUENU i Alcatipay. — Estos célejbres ofioiales se introdu- 
jeron eu la plaza de Arauco con solo och^nta soldados^ i Ue- 
vando por una feliz extratajenaa cubiertas sus armas con ha- 
ces de yerba^ mataron los puestos de guardia i abrieron las 
puertas a Caupolicaus que no pudoUegar a.tiemfK); ibaciendo 
grandes estragos en todo lo que se les ponia por delante^ 
intrepidamente abandonarou la fortaleza* 

CUBiSfANCU. — Este Toqui fué fatai a los espaiìoles en distin- 
tas campalìas; hastnf que terminò la guerra, con la paz de 
1773. 

CAUPOLIOAN I,.o ^l grande. ^- Este 2 c?grwi, luegoque hubo 
empuQado el hach»^ distintivo de su dignida<l, atacó la 
* plaza de Arauco, bien fortifìcada i defendida por artillerla 
gruesa i de montaila^ basta que Intorno por asedio, con 
notable mortandad de espaflolep. Eu se4:i.ìda se dirijió a la 
plaza de.Tucapel, que tomo tambien, despues de continuos 
i gloriosos asaltop, En està fortaleza arruinada eaperó a log 



I 



— 16 — 

espafioles^ qne con sua fuerzas reunidas se presentaron •) 
dia 1/ de eoero de 1554; fueron cotnpletameDte venci- 
dog, muerto Valdivia, su jeneral, sin qne de lodo el ejército 
eRpaflol se escapasen mas que dos ausiliares promaucaes» 
Despues de una sèrie no interrupida de acciones valerosas, 
ya felices, ya desgraciadas, 'aste incomparable jeneral solo 
pudo sucumbir a una horrorosa traición, por la que fué com- 
pletamente derrotado; i habiendo sido hecho prisionero por 
otra perfidia, fué cruelmente empalado i asaetado por el bàr- 
baro espafiol Reynoso. — Atto de 1558. 

CAUPOLICAN IL— Este Toquì fué digno heredero del valor i 
virtudes del primero. En el momento en que fué elevado al 
supremo puesto se dirijió a Concepción con tra el verduga 
de su padre: le encontró en Talc&hnano, i le derrotó com- 
pletamente en dos distintos combates, Dejando la empre- 
sa de Concepción para otra vez, prefiiió libertar a sus tie- 
rras de las incursiones enemigas, i habiendo sido atacada 
en el camino por una gruesa emboscada de caballeria, la 
deshizo i persiguió basta la Imperiai, a cuya plaza puso 
un estrecbo cercai asaltó muchas veces, i escalo otras tantas 
sus muros en persona; i Ilegando a internarse en ella seguido 
de unos pocos valientes, destruye i alarma, se retira a un ba- 
luarte combatiendo siempre, i empapado en sangre enemiga,. 
de unfurioso brincoes restituido a los suyos, i aun que temian 
haberle perdido. La lentitud de aquel sitìo le hizo voi ver ba- 
cia Reynoso, impaciente por vengar a su padre. Tuvo dife- 
rentes encuentros felices durante dos dìlatadas campa&as,. 
basta quereforzadosconsiderablemente los espafiolesì dismi* 
nuidos los araucanos, resolvió dilatar la guerra fortificàndose 
en Quipeo. En este punto fué sitiado, tuvo escaramuzas t 
i salidas venturosas; i atacado por el grueso de los enemi- 
gos, se echó sobre ellos con tanto impetu, que bizo una terri» 
ble i espantòsa camiceria; pero ceroado i cortado por todas 
partes, aun mantuvo indecisa la batalla por mas de seia 
horas, basta que viendo muertos a cuantos ilustres jefes i 
fioldados componian su ejército, se abrió paso por entre los 
vencedores, salvando bus restos. Alcanzado en fin por la 
caballerfa enemiga, se quitó. él mismo la vida por huir de 
la horrorosa muerte que siempre dieron los espafioles a los 
graudes varcnes de su clase. — Afio de 1560. 

CLENTARU. — La primera campaQa de este Toqui fué marcada 



k 



— 17 — 

con una completa Victoria, en la que pereció el jefe espafiol 
con teda su jente. Tomo las plazas de Arauco, Colcura, San 
Pe<lro, Talcamavida i San Rosendo: i ai siguiente afio, des- 
pues de haber ganado la batalla de los lianos de Yumbel, 
destruyó las plazas de San Cristóbal i de la Esfcancia del 
Rei. Acabó por quemar la ciudad de Chillan, 

COLOCOLO. — Apesar de su avanzada edad, este Ulmen supo co- 
municar a los araucanos el fuego en que ardfa por la Pa- 
tria, concitàndolos a la guerra i recorriando todas las pro- 
vincias para que elijiesen un jeneral que fuese capaz de 
reparar las pérdidas que se liabian padecido en el gobierno 
del Toqui Lincoyan; aplacó con su elocuencia losàuimosdi- 
vididos en està elección, i propuso un Toqui que fué aceptado 
con jeneral aplauso. Este venerable anciano, a laprudencia 
en los conaejos, hermanabael valor en los combates, en don- 
de siempre se le vió animar a los soldados con su ejemplo 
basta que rindió la vida en la desgraciada jornada de Qui- 
peo. — Aùo de 1560. 

GALVARINO, — Oficial valeroso. Hecho prisionero por los espa- 
floles, le cortaron bàrbaramente los brazos, i vuelto a sus 
corapatriotas los excitó a la venganza, Asistió a las batallas 
subsiguientes a pesarde su irapotencia, no cesando de animar 
a los suyos, basta que habiendo sido becho por segunda vez 
prisionero, se entregó a la muerte, no queriendo deber la 
vida al perdon de sus enemigos. — Afio de 1557, 

HUEN ECURA. — Este Toqui j habiendo deshecho a un coman- 
dante enemigo con toda su jente, dio tres furiosos asaltos 
a la nuova fortaleza de Borda, en cuyo foso combatió por 
dos horas, alcanzando la plaza despues de algun tieinpo 
de bloqiieo. Dividido elicyército espanol en dos trozos para 
incomodarlo», derrotó ^ucesivaraente al uno despues del 
otro, de tal suerte que no quedó un hombre de aquel nu- 
meroso ejército en quien se habian puesto las mas lisonje- 
ras esperanzas. La batalla de los Pantanos de Lumaco co- 
ronò las glorias de este Toqui. — AQo de 1610. 

LAUTARO. — Fué extraordinariamente elevado al cargo de Vice^ 

Toqui a la edad de 18 aQos por el Toqui Caupolican el 

grande, despues de la famosa batalla de Tucapel, en la cual, 

sirviendo de paje a Valdivia, i observando la fuga de sus 

compatriotas, abandonó la parte victoriosa por la vencida, i 

empnfiando una lanza se arrojó sobre su mismo amo, reu- 

3-4 



— is- 
olò a los dispersosi e hizo tales hazafias qne alcanzó la 
Victoria. Despnes ganó la célèbre batalla del monte Antigue- 
lìUy tan fatai a los espafioles; ì tomo a la ciudad de Concep- 
cioD, qne, reedifìcada i fortificada de nuevo, fué por segunda 
vez destruida por Lantaro, despnes de otra gloriosa batalla. 
Lleno de un noble orgullo por tan repetidos sucesos, se diri- 
jió a Santiago; derrotó a los espafioles en Bio-Claro^ i lle- 
vando el terror por do quiera fué muerto en una sorpresa, 
costando bien cara a los espafioles la Victoria. Sus enemigos 
han hecho justicia al mèrito de este jóven distinguido, a 
quìen, entre otros titulos gloriosos, le dieron el de Aniba 
chilefno.'^A^o de 1556. 

LEUCOTON.— Célèbre capitan araucano que, a la voz de Lau- 
taro, se precipitò del monte Antiguenu, i desafiando a la 
mnerte arrancò a los espafioles seis piezas de artillerfa des- 
pues de una furiosa oposición. 

LEVIANTU. — Este Vice^Toqui se distinguiò en el jeneralato en 
jefe de Carifiancu. 

LIENTUB. — Entregada a saco la provincia de Chillan, este To'^ 
qui derrotò al Gobernador que le habia salido al encuentro^ 
quedando éste muerto con sus dos hijos i los principales per- 
sonajes de su corte. Inmediatamente volò a la defensa de 
unos pocos de los suyos que tenazmente disputaban el estre- 
cho de las Cangrejas: aquf hizo huìr al primer encuentro a 
toda la caballerfa, i luego destrozò a la infanterìa, a pesar 
de su bien servido fuego. Por ùltimo, durante el gobierno 
de tres Capitanes jenerales alcanzò tantos ì tan felices triun- 
fos que fué llamado Hijoprimùjénito de la fortuna por los su- 
yos, i el Duende araueano por los espafioles: tal era suasom* 
brosa movilidad.^Fatigado por los aQos mas bien que por sa 
ìnvencible ànimo, renunció al supremo mando. — AfLo de 
1625. 

LILLEMU.— Este oficial de Antigueau, despnes de haber des- 
hecho un destacamento espaiio), corrió a salvar una parte 
de sus tropas que eran destrozadas por un nùmero mui su- 
perior de enemigos, las encontrò derrotadas, salvò los restos 
haciende frente en estrecho con algunos jòvenes intrépidos 
basta perder la vida, en] medio de sus valerosos compafie- 
ros. — Afio de 1564. 

LINCOYAN, Rencu, Mariantu, Ongolmo.— El primero Toquì eu 
pos de Aillavilu, i los demas comò Ulmeaes mas distingui* 



~ 19 — 

do8 fueroQ propaestos para està dignidad. Sirvieron en- 
cargos hoDorificos bajo los dos Caupolicanes basta qne 
morieron keroicamente en la laalhadada acción de Qaipeo. 
— Afiol560. 

MILLALAUCO. — Habiendo este ojkial quedado al mando de 
una division contra Reynoso tniéntras qua Caapolican si- 
tiaba a la Imperiai, tuvo repetidas i sangrientas batallas, 
basta qae conrenido con su enemigo en terminar por nn 
duelo la porfia qne tenian de ser snperior nno a otro, com« 
batieron cuerpo a cuerpo por largo tìempo, i se separaron 
de comnn acuerdo, heridos i fatigados, para volver luego a 
las acostumbradas escaramnzas. Ultimamente hecho prisio- 
nero en otra batalla^ babló al jeneral espa&ol con tanta 
aspereza sobre sn crueldad en el modo de hacer la guerra, 
qae éste lo mandò empalar. — Afio de 1559. 

NANGONIEL.— El padre de este Toqvh^ Oayaucura, Toqui tam- 
bien, despues de varios sucesos aiverac^s, le entrego el 
mando de las armas; i el jóvon jeneral, osando por primera 
vez de los caballos enemigos, volvió al sitio de Arance, tan- 
tas veces emprendido, i obligó a los enemigos a qne le 
abandonasen )a plaza. Se dirijió al fuerte Trinidad^ i ha- 
biendo side atacado en el camino, faé malamente herido. 
Betirado por ùltimo a nn yecino monte, mnrió en una em« 
boscada, habiéndose àntes defendido obstinadamente con 
60 de sus compafieros, qne tambien qnedaron en el campo« 
—Alio de 158$ 

PAILLAMACHU. — Este Tcqui^ annqne anelano, fué de nna 
actividad i valor increibles, Luego qne hubo tornado la for« 
taleza de Lumaco, siguió ocultamente con solo doscientos 
hombres al jenefal Loyola, basta qne le asaltó i mató con 
r toda sn comitiva. En ménos de cnarenta i ocho boras des- 

pues de està atrevida empresa, pnso en armas, no solo las 
I provincias araucanas, sino las de los Guncos i Giiilliches 

matando cuantos espafioles babia fuera de las fortalezas { 
sitiando a las cindades deOsorno, Valdivia, Villarrica, Im- 
periai, Cafiete, Angol, Goya, i la fortaleza de Aranco. Paso 
el Bio-Bioy i quemó en el momento las cindades de Gon- 
cepción i Ghillan, saqueando sus dependencìas, Tuvo varias 
acciones en las riberas del Bio-Bio, siendo mas notable la 
de Tumbel, en la cual los espafioles procuraron en vano te- 
ner distantes a svs contrarìos con el continuo ibonible 



— 20 - 

fuego de la artilleria i inosqueteria^ porqne éstos mai pres- 
to se fueron a las raanos, basta qae llegó la noche. La toma 
de la plaza de Arauco i de la ciudad de Oatlete por Pailla- 
machu fué el resultado de està joroada. Sabìendo qne se 
habia levautado el sitio de Yaldivia, volò liàcia aquella par- 
te^ paso a nado a media noche el rio^ i al amanecer tojnó la 
ciudad; persiguió a los fujitivos basta dentro de los mis 
mos bajeles, i volvió al Bio-Bio con 400 priaioneros, i un 
botin de dos niillones de pesos. Las opuleutas i populosas 
ciudades de Yillarrica i Osorno se rindieron despues de 
cerca de tres afios de asedio a los esf uerzos de los sitiadores. 
Todas las posesiones europeas fueron en fin destruidas; i 
los espafioles de Santiago» consteruados^ pensaron en aban- 
donar a Cbile. 

PAILLATABU. — Bste Toqui, aunque completamente derrotado, 
jamas quiso dar oidos a las proposiciones de paz con qua 
le brindabau sus enemigos, pudiendo mas en él el ardor 
por la libertad, que supo mantener intacto entre sus com* 
patriotas. Tuvo la gloria deanadir nuevos lauros a la cura- 
bre de Antigtienu con la completa derrota de los es[»afto- 
]es, que amedrentados le cedieron la plaza de Arauco. Ex- 
I)ugnado el punto de Quipeo, se dirijió a bloquear a Caflete, 
i saliéndole al encuentro el enemigo trabó por dos horas 
la batalla mns sangrienta que ha visto Ohile, quedando los 
espafioles duefios del campo; pero Paillataru, volviendo bre- 
vemente a sus enemigos, les obligó a abandonar sus tierras, 
a donde habian eutrado a saco. 

PAINENANCU.— Este mestizo, llamado Alonzo Diazy cuyo 
nombre mudò cuando los araucauos lo elijieron Toqui con 
el objeto de atraerse el numeroso partido de los demàs 
niestizos comò él, se hizo célèbre por su constancia i sus 
atrevidas empresas, a pesar de las mncbas derrotas que 
sufrió, basta que oponiéndose al torrente de los vencedores 
con solo ocbocientos liombres, lue prisionero i empalado. 
— A fio de 1583. 

PUTAPICHION. — Este "^oqui sefialó los principios de su jene- 
ralato con el ataque de la plaza del Nacimiento, que de- 
fendida a porfìa por la naturaleza i el arte, léjos de ame- 
drentarle la asaltó, venciendo insuperables dificultades: sal- 
vò el foso; incendiò la estacada i babitaciones, i fatigado 
con el combate del ùnico baluarte que perdonò la llama, 



— 21 — 

bajó secretamente la escarpada montafta condacieado siis 
prisioueros i bagajes. Obligó a fuerza de astucias al eae- 
migo a combatir en uri lugar ventajoso para él; lo derrotó 
completatoeute, quedanJo en e) campo el mismo Coman- 
dante]^i ciuco de sus priacipales capitanes. Gaoó ademas la 
famosa accion de la Robleria; i sindetenerse un punto, este 
infatigable jóveu se dirijió a la plaza de Arauco, en donde 
trabada mui refiida batalla con solo el tercio de su ejército 
que le habia querido seguir (a pej^r de un siniestro agùero 
del viejo ex-Toqui Lie^tur) cayó mortalmente berido. Los 
Boldados solo pensaron en salvar el cadàver de su intrèpido 
jefe, corno al fin lo consiguieron.— Afio de 1632. 
QUINTUNGUENU. — Despues que hubo tornado este atrevido 
jóven Toqui el fuerte Mariguenu, se situo en la montana 
del mismo nombre, pensando ilustrarla. aun mas que sus 
predecesores, En efecto, los primeros encuentros, acredita- 
ron su ardimiento; pero obligado a entrar en sus trincherai 
fné furiosamente atacado; sin embargo mantuvo por mu- 
chas horas el ataque: corria todas las lineas, ì se le encon- 
traba haciendo frente por todas partes^ basta que, cayendo 
mortalmente berido, su postrer acento fué el poderoso de 
la libertad. — Afio de 1591. 
TUCAPEL,— Este Vice^I'oqui fué un f/im^nfórmidable, que sin- 
titndose animado de un valor sin igual i dotado de estraor- 
dinarìa fuerza aspirò al alto mando en la eleccion de am- 
bos Caiipolicanes; pero habiendo sido pospuesto por su te- 
merario arrojo en los combate^, jamàs se desdeìió de servir 
en clase de subalterno de sus rivale?, baciendo prodijios de 
valor en todas las batallas, i 1 levando por do quiera la muer- 
te con su desmedida i terrible clava. Fué uno de los poco» 
I que se introdujeron en lapiaza de la Imperiai con Canpoli- 

I can II, i Oliando el primero bubo conseguido la Victoria de 

Tucape!, dando oidos a su grande ànimo solamente, queria 
atacar a los espafloles en el centro de sus colonias i per- 
seguirlos basta la misma Espafia, aunque él no supieae en 
dónde estaba aquella tierra. Murió gloriosamente en la Jor- 
nada de Qnipeo, despues de haber sido el terror de los es- 
paiioles. — Ano de 1560. 
TULCOMARU I TORQUIN.— Enviados estos dos ofidaks a la 
plaza de la Imperiai por Caupolican con proposiciones 
para los ausiliare» espatloles, fuerop dqscubiertoa, i empa* 



r 



— 22 — 



heboinàs abaucakas. 

Las mnjeres de Aranco empìezan a figurar ea la his- 
toria desde que, a vista de la sangre de Gal varino^ hubie- 
roD de tornar las armas en defensa de 6u patria; i, jurando 
eteiDO rencor a los espafioles^ brillaron en ellas su union i 
constaucia de tal suerte, que esto ha dado orfjen a la tàbula 
de las Amezonas ehilenas» En la derrota del Toqui Payne- 
nancu fuerou tomadas algunas^ las cuales, a la noche si- 
guiente, se quitaron la vida. 

Las quince designadas a continuación por órden alfabèti- 
co son las mas notables: 

DOftÀ Elvira. — Casica de Talagante, i segun la tradìción, abuela 
de la noble familia de los Lisperguer. 

FRESIA, Uamada tambien Guden o Gueden segun Suàrez de 
Figneroa i Carvallo Goyeneche. Don Benjamin Vicufia 
Mackenna la denomina Paya^ que es lo que llamamos se^ 
flora. Pero, segun Ercilla, entre los indios no alcanzaba 
aste nombre sino a la de noble linaje, sefiora de muchos va* 
iallos i hacienda,«-£ra la mujer del gran Canpolìcan, 



lados a la vista del ejéroito araacano; pero no cesaron de 
recomendarle la defensa de la patria basta que dieron el 
postrer suspiro. — Aflo de 1558. 
VILUMILLA. — Aunque de bajo nacimiento^ pero dotado de una 
alma grande, este Toj/^u» concibió el vasto proyecto de arro- 
jar a los espafieles de Chile. A este fin discurrió las mas 
eficaces medìdas. que no fueron secnndadas; pero no por 
eso decayó su ànimo. Tomo los fuertes de Tucapel/ Arauco, j 

i Pnren, muerto àntes el Comandante de este ùltimo. Des- 
pues de un dilatado tiempo de escaramuzas concluyó una 
paz i con ella su jeneralato. — Aiio de 1723. 

Los catorce oficiales siguientes deben tambien ocupar 
un lugar distinguido en està resefia, entre los precedentes 
valerosos varones: j 

Antulevu. — Apillan. — Archiguala. — Caniataru. — Ca- 
riantu. — Curilemu. - Guanalcoa.— Guepotan. — Helenta- 
ru. — Linconoval. — Millacalquin, Vice-Toqui — Palentaru, 
tambien Vice-Toqui,— Reimuantu — i Tarachina. 



) 



23 — 



Cuando fué derrotado este Toqui, no cesò de exortarle a I 

que, intes de rendirse, se dejara niatar; i; viéadolo preso, j 

le arrojó por la cara a su hijo, dioiéadole furiosa que nada 
queria tener de un cobarde. i 

QL AURA — La heroina de Puren. \ 

GUACOLDA— La bella esposa putativa de Lautaro^ que a su la» i 

do estaba cuando lo mataron a orillas del Mataquito, en j 

marcha sobre Santiago. 

GUALE o Gualeva-- Esposa, segun Fedro de Ofia, del formidable 
Ulmen Tucapel: el Tancredo i el Rioardo corazón deleón 
de la Araucanfa. 

JANEQUEO segun el vulgar uso, Yanequeu segun el historiador 
Ovalìe, i Anuqueupo segun el citado seQor Yicufla Macken- 
na. Era pehuenche, mujer del valiente Guepotau o Potaen, 
quien, sorprendido por los espafioles, quiso dejarse haoer 
pedazos intes que rendirse prisionero, Desde eatónces Ja< 
nequeo, furiosamente animada del deseo de vengar la muer. 
te de su esposo, se puso en campala con su hermano Gue« 
chuQtureo a la cabeza de un ejército de Puelches. Des 
pues de haber desecho i muerto a cuantos se le ponian 
por delante, derrotó al mejor jeneral espafiol. Con una ve- 
locidad extraordiuaria se enoaminó coutra là fortaleza de 
Puchunqui,i derrotó i mató al Comandante que al encuentro 
le habia salido. LIegada la estación de las lluvias, se forti- 
co eu las moutaiias de VillarricA, desde donde continua- 
mente hizo tales incursiones i destrozos en las colonias es- 
paUoIas, que el Gobernador se vió obligado a mandar contra 
ella a su propio hijo, a la cabeza de un poderoso ejército. 
Sin amedrentarse en lo menor, Janequeo lo esperò en sus 
fortificaciones con la mayor serenidad, i con la misma re* 
chazó todos los asaltos, basta que, viéndose abandonada en 
medio del horrible estrago que bacia la artillearfa, se re» 
tirò del puesto. En fin, fueron tales sus hazafias que ellas, 
por el solas, han bastado a ilustrar el jeneralato del Toqui 
Guanalcoa mucho mas que las propias de éste. Con toda 
verdad puede decirse que Janequeo fué la verdadera heroi- 
na, la Juana de Arcoa de la Araucanfa. 

JUANA Quinci— India cristiana que se distinguió en la defensa 
de los InfanteSf segun Marifio de Lobera. 

LAUCA'-^La tierna doncella bija de Millalauco, a quien Ercilla 
encontró herida en la espèsura de un bosque i curò él mismo, 



— 24 — 

MàKI Sanchez — Mestiza qne sé distinguió en la defensa de Ca- 

fiete, segun MariQo de Lobera. 
MILLAREA— Esposa de Aganamon, seguu Bascufìan i Àlvarez 

de Toledo. 
MILLAUCA— Beldad amada por el esforzado Rengo. 
QUIDORA — Prima hennana de Lautaro, mujer bella i mai nman- 

te de su esposo Talgiien, seguu Pedi-o dft Ofm. 
RECLOMA — Heroinade la ciudad de Valdivia, seguu el Croni- 

con aaoro^tnpenal, 
RTJCUMILLA que significa (p^cA/? d^ oro)— Segun ese Cronicón, 

era una beldad de las cercanias de la derruida Imperial/de 

f eregriua hermosura, Hija de Miliantu i de una cautiva 

espaùola de ]a Imperiai, despues de muclios ruegos consin* 

tió Olì ser esposa del Toqui Caripan. 
TEGUALDA o Vegualda — Esposa fiel de Crepino, que buscaba 

el cadàver de este eu la noche de la primera batall» de 

Penco, estando Ercilia de centinela (3). 



HEBOINAS CHILENAS DB ORf JEN ESPAUoL. 

ANA MARIA de Toledo (Dona). — Entre sus otras hermanas 
tambien heroinas, Aldonza, Benardina i Leonor, se distin- 
guió muchisimo segun el Pitren indòmito. No ménos senala- 
do fué el papel que en la guerra de Arauco hicìeron dofia 
Catalina de Toledo i di»ua Isabel Mejia de Tolefio; i, en una 
palabra, todas las Toled(»s. 

BEATRIZ Salazar. — Està, segun Marino de Lobera, peleó heroi- 
camente en la batalla de Andalieu, el 24 de febrero de 
1550. 

INES Suàrez (Dofia). — Companera de Pedro Valdivia i mujer 
lejìtima de don Rodrigo de Quiroga, se distinguió por su 



(3) Nuestras once lanchas torpedop, segun decreto del Comandante jeneral 
de Marina espedido el afio próxiino pasado por este niisino mee de abrii, fue- 
ron bautizadas con nueve de los nombn s de entas huroinas, «gregundo a eilas 
el de Tucapel, i el de Colocolo, que significa gato montés i tambien ìauchita que 
canta i ea serial de mal augurio. He aqui lus nùmeros i nombres de las rel'eri- 
das lanchas: 

1. Fresia. 7. Tegualda. 

2. Colocolo. 8. Jauequeo (Anuqueupu). 
B. TucapeL 9 Dofta Klviru- 

4. Guaoolda. 10. Quidora. 

5. Lanca. lì* Hucuniilla, 
S Olaora. 



— 25 — 

, valor, especiaì mente en la defensa de està capital el 11 de 

setiembre de 1541. Fué està la primera mnjer espailola 
que vino a Chile, Serv(a a sus compatriotas i los alentaba ea 
la pelea. Era hacenrfosa perocruel para con los indios, pues, 
dorante el sitio de la ciudad, ella misma, en el fortin del San- 
ta Lucia, ayudaba a cortar las cabezas de los caciqiies pri- 
sioneros. 
INES de Bazan sesfiin Jerónirao de Quiroga, o Gallardo aegun 
Vicufla Mackenna, (Dofla). — Està seiiora era naturai de 
Oaorno i se distino^uió en la defensa de la ciudad de Castro, 
r en Chiloé, el 17 de abril de 1600, contra los holandcses. 

INES de Aguiiera (Hofia). — Heroina de la Imperiai en 1602- 
1603 (segun Alvarez de Toledo i el P. Miguel de Olivares) 
lacual, llenade valor i seguidade varios hombres, vestida i 
armada corno ellos, liberto a los sìtiadoa. Fué premiada 
por el rei con una renta de doscientos pesos en repartimien- 
to de indios. 
MENCIA de Nidos (Dofla ).—Segun Ercilla i Marmolejo, se dis- 
tinguió està seiiora por un notable corajeen la retiradade 
ConcepciÓD, en 1564. 



OTRAS MUJERES C^LEBBES DE CHFLB EN LA ANTIGUEDAD, 
j PERO POR OTBO ESTILO. 

CATALINA Miranda — Modelo de caridad, que estnvo consagra- 
da a la ensefianza relijiosa de los indìjenas de Arauco du- 
rante mucho tiempo basta que le fué necesario pasar al 
Perti. 
^ FRANCISCA Ferrin de Quzraan — Noble seQora que unió al ce- 

libato el mas perfecto ejercicio de las virtudes cristianas. 
Cedió todos sus bienes para la fundación del monasterio 
de Agustinas, fué su fundadora i primera superiora. (1576) 
GREGOlilA Ramirez (Dona, i despues Sor Francisca).— Mon- 
ja profesa en la regia de Santa Isabel del monasterio de la 
ciudad Ae Osorno. Moza i hermosa (dice el P. Miguel de 
; Olivares) fué cautiva de los araucanos en la pérdida de 

Osorno. CtSpole en repartimiento a uu capitan indio, quien 
) a su veZ| quedó prisionero de su cautiva; pues por mas baia* 



1 

i 



gosque éste lahizo contra supudor,jamS8 consiguió vencer* 



_ 26 — 

la i por el contrario él siempre qaedó vencido ea està lucba 
de la carne con el espiritu. Sucedia ceto a virtud de las sérias 
palabras con qae ella se defendia corno consagrada a su 
divino esposo Jesns^ basta el punto de qne ya el indio no 
tratara mas qne de darla gnsto en todo, sirviéndola comò 
nn verdadero esclayo. I asf^ por ejemplo^ deseando ella con» 
tinnar sn diario rezo^ salió a buscarle entre las ruinas de la 
ciudad SUB libros i breviarios^ i se los trajo. Despues, 
a ella misma trajo a està capital para que fundara el mo- 
nasterio de la Glaras en la Caiiada^ corno lo hizo en efecto. 
Sabedor de este caso el virei don Luis de Yelasco mandò 
1 levar a Lima al indio^ i con muchos agazajos lo hizo voi- 
ver a Santiago para que, corno àntes, continuàra sìrviendo 
a la monja; i asi lo efectuó basta la muerte de ella con rara 
edificación de todos. (Miguel de Olivares en sn manuscrita 
historia; Gonzalez Agùero en su obra sobre Chiloé impre- 
sa en Madrid en 1791, el cual cita al P. Frai Diego de 
Cordoba Salioas en su Crónioa de la provincia de Lima). 

MABGARITA Briones — Fundadora del monasterio de capucbi- 
nas en 22 de enero de 1727. 

La primera abadesa de este monasterio fné, en 1727, la 
madre Bernarda Callejo: relijiosa mui notable por sus ta- 
lentos i virtudes i que falleció en 1740. 

MATOR Paez de Castillejo — Habiendo quedado viuda i con algu- 
nosbienes, los distribuyó entre los pobres, se consagró a sor 
correr los mcnesterosos, a visitar los enfermòs i a instrui- 
a los ninos. En 1594 babia nacido en Ooncepción, i, conoci* 
da en todas partes con el nombre de sierva de JDios, falle- 
ciò alU mismo en 1641. 

SOR JOSEFA de San Miguel. — Fundadora del monasterio de 
las Rosas en 9 de noviembre de 1754. 

SOR URSULA Suérez— Naeió en 1668 i, corno abadesa del mo- 
nasterio de Glaras de la Victoria, falleció en olor de 
santidad el 5 de octubre de 1749. Por òrden de su confesor 
escribió una obra, que aun permanece inèdita, con el titulo 
de: dRelación de las singulares miserìcordias que el seiior ba 
usado para con una relijiosa, indigna esposa suyaD, 



■M» 



— 27 — 

MOKASTSBIOS I CO»VENTOS QUJS EN OHILB SS FU)n>ABO^ DURANTE 

MonasierioSf 

FaeroQ ooho, cayo órden cronolójico es este: Àgastinas^ 
ea 1576^ClarÌ8a% poco despaes— Claras, en 1678 — Car- 
melitas de San José, en 1689 — Oapuohiaaa, ea 1727— Tri- 
nitarias, ea Coacepción, ea 1729— Rosas, en 176 t—i Oar- 
melitas de Saa Rafael, en 1770. 

De estos Monasterios, siete se fundaron en Santiago, i 
aoerca de éstos dìremos Guatro palabras. 

AQUSTINAS — Eq la vacaate qae se siguió a la muerte del se- 
gaado obispo de Santiago, se fuudó este monasterio antds 
qae niagano otro ea la capital» con el nombre de la pura i 
limpia Ooncepeión de Maria. Asi, al ménos, creyeron los fun* 
dadorea hab3ilo hecho; pero caando llegó el tercer obispo de 
està diócesis, observó qae se babia obrado coatra lo prescrito 
en Ics c&aones^ i lo declaró nulo. Sabsaaados los defectos i 
habieado las relijiosas escojido la regia de Saa Agustia, el 
19 de setienibre de 1576 volvieroa a recibir el h&bito de ma* 
nos del citado tercer obispo, taato la faadadora do&a Fraa- 
cisca Ferria de Guzman corno otras seis seiLoras que se La- 
biaa iacorporado ea el nnevo moaasterio, las caales, el 21 
de setiembre del allo siguiente, bicieroa su profesióa solem- 
ne ea prese acia del mismo prelado, eoa aaisteucia de ambos 
cabildos i del pueblo todo de Saatiago. 

CLÀRAS, llamadas Olarisas ea su orijeo. — £1 primer obispo de 
la Imperiai estableció dos moaasterios bajo la regia de 
Saata Cliira, el uno ea la cabecerade sa obispado, i el otro 
ea Oiorao bajo !a advocacióa de Saata IsabeL Cuaado es- 
tas dos ciadades fuerou destruidas en el graa alzamieato 
de los araucaaos, las relijiosas de una i otra, de^pues de 
muchoa padecimientos, se vinieron a refujiar a Santiago, 
en donde, uriidas, fuadaroa el moaasterio que abor^ se lla« 
ma de las Claras» existeate ea el barrio de la Caflada. Su 
fundadora principal, faé Sor Francisca Gregoria Ramirez. 

CLARAS de la Victoria, osimplemente las Monjitas por el nom- 
bre que recibió la calle en que vivieron accidentalmente. 
-—Un vecino de Santiago, Ilamado el capitan don Alonso 
t del Oampo Lantadilla, muerlo a fines del siglo XYII, de« 



— 28 — 

jó SU8 bienes, que importaban mas de 600,000 pesos, para 
la fundación de un segando monasteriò de Clarisas o 
Claras. I aai se liizó el 7 de febrerode 1678 bajo la advoca- 
ción de Nueetra Senora de la Victoria. 

CAKMELITAS de San José, i vulgarmente Carmen Alto en la 
CaQada« — Don Francisco Vardesi^ con licencia del Rei i 
breve del Papa, promovió la fundación do este monasterio 
bajo la refiyrma de Santa Tei^esa de Jesus, De Chnquisaca 
se hizo venir a las fundadoras, las cuales, en nAmero de 
tres, llegaron a Santiago el 8 de diciembre de )689. To- 
marori poeesióa de la finca que les dio su fundador en 
1690, i en 1703 qnedaron legalmente constituidas, colocàn- 
do«e bajo el patrocinio de San José, 

0ARMELITA8 de San Rafael, i vulgarmente Carmen Bajo en 
la Cafiadilla. — A espensas del CorrejiJor de Santiago don 
Luis Manuel de ZaQartu se fundó este monasterio bajo el 
titulo del arcànjel San Rafael. Apenas estuvo construido 
en la ribera norte del Mapocho, el obispo de Santiago de- 
putò a las hermanas dofla Josefa Larrain i dona Ooncep- 
cióo Elzo, con dos companéras mas, para que pusiesen loa 
cimientosde la nueva comunidad, siendo priora la primera, 
i la segunda sub-priora. El 23 de octubre de 1770 tomaron 
posesión de los claóstros, i la dedicación completa del mo- 
nasterio se hizo con gran pompa al sigoiente dia. 

CAPUCHINAS— Con licencia réjia i breve pontificio, a petición 
de dofia Margarita Briones, vino desde Lima la Madre 
Bernarda Callejo, acompafiada de cuatro relijiosas que de- 
bìan cooperar a la fundación de este monasterio, el cual que- 
dó definitivamente establecido el 22 de enero de 1727. 

ROSAS. — Algunas personas piadosas habian formado un Beate- 
rio con el hàbito de los padres domfnicos, de los cuales re- 
cibió FU dirección desde el principio. Sometido despues a 
la juridicción ordinaria por el sefìor obispo don Luis Ro- 
meno, la beata Sor Josefa de San Miguel obtuvo las licen- 
cias necesarias para convertir el dicho Beaterio en Monas- 
terio. Al efecto, el 16 de agosto de 1754 vinieron de Lima 
tres relijiosas-, i realizaron su fundación el 9 de noviembre 
del mibmo afio. La primera priora fué Sor Laura Rosa de 
San Joaquio, 



S' 



— 29 — 

Conventos. 

Tambien fueron ocho, ciiyo ór.lea croiiolójico es cornai si- 
gue: Domfnicos, en 1552. — Recoleto*? dominicos, poco des- 
pues.— Franciscanos, en 1553. — -Recoletos franciscanos, 
poco despues. — Merceiiarios, eii 1568. — Jesuitas, en 1593. 
— Agustinos, en 1595. — I Hospitalarioa de San Jnau de 
Dios, en 1615, los ciiale^ al presente se han estinguido ya, 
DOMINIOOS.-— Fué està órden la prlmera qne se estableció en 
Chile. En 1552 Frai Jil Gonzalez de San Nicolas, con el 
caràcter de vicario nacional, echó en Santiago los cimien- 
tos del primer convento.— ^Habiéndose rapidamente propa- 
ga<lo e.'i el espacio de pocos aQos el instituto de Santo Do- 
mingo de Quzraan, i habiéndose llegado a levantar conven- 
tos en las principales ciudadcs, el jeneral de la órden, Sixto 
Fabro, erijió en 1588 los espresados conventos en provin 
eia independiente de la del PerA, bajo el titulo de San Lo- 
renzo m&rtir, sin dnda por haberse constituido en el dia 
de este santo. 

Segua todas las probabilidades, està comnnidad fné tam- 
bien la primera que estableció en Chile cursos de estudios. 
Apoyada por el rei Felipe III obtuvo, en 1619 del papa 
Panlo V, el privilojio de f undar, bajo la advocación de San- 
to Tomas de AqninOy una Universidad que podia conferir 
los grado» de bachiller, licenciado i maestro de Filosofia, 
doctor en Teolojfa i Cànones. Durante alcjnn tiempo, està 

I fué la ùnica Universidad que hubo en Chile. 

RECOLETOS DOMINICOS.— Es la casa de extricta observan- 
ci» de la regia de la órden de Predicadores, que tiene con- 
vento por separado. 

^ FRANCISCANOS.— En 1553 Uegó a Santiago el padre Frai 

Martin de Robledo con la investidara de Oomisario de su 
órden, acompaflado de cuatro relijiosos para formar la co- 
munidad del convento, que fundó en dìcha ciudad el 20 de 
accosto del mismo afio. — Hallàndose la custodia de Chile 
con suficiente numero de conventos para erijirse en pro- 
vincia independiente, lo pidió asl; i en capitulo jeneral ce- 
lebrado en Valladolid, en 1565, quedó instituida por auto- 
ridad de Pio IV bajo el augusto nombre de la ^ardUima 
Trinidad, Està institucióu recibió su pieno cumplimiento 

^ siete afios despues, i en su virtud los padres formaron ca- 



— 30 — 

pftulo en Santiago^ elijiendo^ el 2 de enero de 1572^ de 
provincia! a Frai Jaan Yega^ naturai de Yalladolid i reli- 
jioso conventual de la Hàvida. 

RECOLETOS FRANCISOANOS.— Es, corno la de los domlni- 
cos, casa de extricta observancia de la regia de San Fran- 
cisco de Asis en convento por separado^ i ademas Colejio de 
misiones de Nriestra Seflora de la Cabeza. 

MERO ENABIOS.— Los dos primeros miembros de està órden 
que pisarou nuestro suelo^ sirviendo de capellanes en la 
espediciÓD de Almagro, faeron los padres Rondon i Correa. 
Este, despues de machos trabajos espirituales^ fué tambien 
quien^ con un celo i una activldad admirables, Ilevó a cabo, 
superando toda especie de dificultades^ la fundacion del 
primer convento de su órden que hubo en Santiago. Ha- 
biendo pasado a Lima en busca de otros relijiosos^ logró 
juntar once de ellos^ con los cuales rolvió a Ghile. A sa 
Ilegada fué elejido por primer provìncial Frai Rodrigo 
Gonz&Iez Carvajal; ì el 10 de agosto de 1566^ en que acabó 
de construirse este conrentO| quedó fundado bajo la advo- 
cación de San José. 

JESUITAS. — Los individuos de està célèbre congregación vinie- 
ron a nuestro pais en 1593^ teniendo por rector al padre 
Baltazar Pefia, hombre ya septuajenario^ famoso por el 
celo que habia desplegado en la fundacion de la Compafiia^ 
i por las persecuciones que habia soportado para conse- 
guirlo, principalmente en Zaragoza^ en vida aun de su 
ilustre fundador San Ignacio de Loyola. — A los pocos me- 

"^ ses de haber establecido en Santiago su primer Colejio, bajo 
el titulo de San Miguel, los jesuitas abrieron sns clases de 
estudiosj a las cuales asistieron un gran nùmero de secu- 
lares i aun de relijiosos de las otras órdenes. Mas, para 
participar del prestijio que la Universidad de Santo Tomàs 
daba a los domlnicos, los jesuitas habian solicitado del 
papa Gregorio XV el privilejio de establecer una seme- 
jante en el Ce lej io màxime de San Miguel, lo que les fué con- 
cedido. De aqui la competencia de las dos órdenes acerca de 
la ensefianza. I al mismo tiempo que a està se dedicaban 
los individuos de la Compafiia, trabajaban tambien en h 
Misiones de tpdo el pai^, i particularmente en la Araucanl.. 
Pero, a pesar de esto, fueron expulsados de Ohile en masa 
corno lo veremos en la biograffa del presidente Gill i Gon 



-.al- 
zagli. — Hqì no forman comaaidad reconocida oficialmente. 
AGUSTINOS. — Con autorizacióa real, el provincial ea Lima de 
la órden de ei^mitafioB de San Agustin Cqae asf se denomina 
tambien la de Chile), Frai Alonso Pacheco envió en 1595, 
con el iltulo de vicario provincial, a Frai Cristóbal de Vera 
con tres relijioso^, a fin de hacer una fundación en Chile, 
corno en efecto se verificò. I tanta fué en poco tiempo 
la prosperidad de està órden, qae su jeneral Frai Alejandro 
Senense la constituyó, en 1599, en provincia independiente 
de la del Perà bajo la advocación dei gran padre de la 
Iglesia San Agu^in. 



SÉKIE 

DE LOS ILMOS. SS. OBISPOS QUE QOBERNASOM LA IGLESIA DB SAN- 
TIAGO DURANTE LA DOMINACIÓN ESPASirOLA, CON ESPRESIÓN DEL 
LUGAB DE SU NACIMIENTO I DE LOS A^OS EN QUB DEJABON DB 

GOBBBNAB. 

Tfìrminaron. 

1. — Dr. don Bartolomé Rodrigo Gonza! ezMarmolejo, es- 
paflol, de Carmona en Andai ucia (No alcanzó a 
consagrarse) •»«•• 1568 

2 — Don Frai Fernado de Barrionuevo, relijioso francisca« 

ne, espafloi^ de Guadalajara...... « 1571 

3 — > Frai Diego de Medellin, relijioso franciscano, espa- 

i&ol, de Extremadurii .-..*. 1593 

4— > Frai Pedro de Azuaga, relijicx franciscano, espa- 

fiol, de Azuaga. (No alcanzó a consagrarse) 1597 

6— > Frai Juan Perez de Espinosa, relijioso franciscano, 

espa&ol, de Toledo 1622 

6 — Dr. don Frai Francisco Salcedo, relijioso, espaiiol, de 

Ciudad-^Real 1635 

7— » don Frai Gaspar de Villarroel, relijioso agustino, 

ecuatorianOf de Quito • • 1651 

8— > don Frai Diego de Zambrano i Villalobos, relijio- 

so, espafLol, de Mérida.. r...... 1653 

9— » don Frai Diego de Huamanzoro, relijioso francis* 

cano, espa&ol, de Guipàzcoa % 1676 

10 — "» don Frai Bernardo Carrasco, relijioso domùiicO| 



— 32 — 

per^uano, de Zafia • , 1694 

il — Don Francisco de la Poebla Goiizalez, espafiol, de 

Pradena 1704 

12— i> don Luis Franciaco Romero, espafiol, de Alcoben- 

das 1717 

13 — » don Alejo Fernandez de Rojas, pertutno^ de Lima... 1723 

14 — 3) don Alonso del Pozo i Silva, chUeno, de Concep 

ción , 1731 

15 — D don Juan de Sarricolea i Olea, peruanoy de Lima.. 1735 

16 — 3> don Juan Bravo à^'KwQVo. pp^uano^ de Lima 1743 

17 — p don Juan Gonzalez Melgarejo,para^wayo, de Asun- 

ción 1754 

18 — 5) don Manuel de Alday i Aspee, trAz/^o, de Concep- . 

ción... \ 1788 

19 — D don Blaa Sobrino i Minayo, espafiol, de Brefia 1795 

20— D don Francisco de Borja José de Maran, j»eruan^, 

de Arequipa 1807 

21 — i> don José Santiago Rodriguez Zorrilla, chUenoy de 

Santiago ; 1832 



SÈRIE 

DE IX)S ILMOS. SS. OBISPOS QUE GOBBRNARON LAS IGLE8IA8 DK LA 
IMPERIAL I I)E LA CONCEPCIÓN DURANTE LA DOMINACIÓN ES- 
PASTOLA, con ESPRESIÓN de LOS ASfOS EN QUE DEJARON DE GO- 

BEBKAR. 

Terminaron. 

1.— Don Frai Antonio de San Miguel i Solier, espafiol, 

de Vergara, relijioso franciscano 1589 

2 — Dr. don Agustin de Cisueros, espaflol, dean de la Impe- 
riai (No alcanzó a consagrarse) 1594 

3 — Don Frai Rejinaldo Lizarraga, relijioso dominìco, es- 
paiicl, de Vizcaya. (En su tiempo se hizo la tras- 
lación de la siila episcopal a Concepción) 1609 

4 — D Frai Luis Jeicónimo de Ore, relijioso franciscano, 

peruano, de Guamanga.. 1630 

5 — i> Frai Diego de Zambrano i Villalobos, relijioso, es- 

paiiol, de Mérida en Extremadura 1651 

6 — » Frai Dionisio Cimbron, de la órden de San Ber- 



— 33 — 

nardO; espaiiol, deNavarra 1661 

7 — Don Frai Francisco Vergara i Loyola, relijioso agus- 

tino^ peruanO; de Lima • • 1685 

8 — j> Frai Martin de Hijar i Mendoza, relijioso agus- 
tino, peruano 1704 

9 — Dr. don Diego Monterò del Agnila, chileno^ de Santia- 
go 1715 

10—^ D don Juan de Nicolade, boliviano, de la Paz 1723 

11 — D don Francisco Antonio Escandon, espafiol, de Ma- 

drid 1734 

12 — D don Salvador Bermudez Becerra, de Santa Fé de 

Bogotà 1741 

13 — 3> don Fedro Felipe de AzAa e Iturgoyen, ckUeno, 

de Santiago • 1745 

14— » don José de Toro Zambrano i Bomo^ chilenoy de 

Santiago 1760 

15 — Don Frai Fedro -tì^ujol de Espi&eira, relijioso fran- 

ciscano, de la Becoleta 1778 

16— Dr. don Francisco de Borja José de Maran, peruano, 

de Arequipa... 1795 

17 — i> don Tomas de Eoa i Alarcon, chileno^ de Concep- 

ción, dean de su Catedral 1806 

18 — 2> don Diego Antonio Martin de Villodres, espafiol, 

de Andalucfa »»*c»«» /... 1816 



sfNODOS QUE HA HABIDO EN LA DIÓCESIS DE SANTIAGO, 

I PREIiADOS QUE LOS OELEBRABON. 

1—1586 Don Frai Diego de Medellin. 

2 — 1612 D Frai Juan Perez de Espinosa. 

3 — 1625 Dr. don Francisco Salcedo. 

4 — 1670 Don Frai Diego Humanzoro. 

5 — 1688 i> Frai Bernardo Carrasco. 

6—1763 Dr. don Manuel de Alday i Aspee. 

Sinódos de la diòcesis de Concepción. 

1 — 1744 Dr. don Fedro Felipe Azua e Iturgoyen. 
2—1774 Don Frai Fedro Anjel Espifieira. 



5-6 



2 



— 34 — 

SÈRIE ^ 

DE LOS SS. KBCTORES DE LA RE AL HNIVERSIDAD DE SAN PELIPE, 
SEGiJn EL HISTORIADOR CAR7ALL0. (*ó bi?) 

Por no tener a mano el libro de acuerdos existeute en el m 

archivo de la Universidad de Chile, no hemos podido rec- 
tifìcar està lieta, que parece estar incompleta i algo eirada. ^ 

J_^ Dr. don Tomas de Azùa Itiirgoyen i Amaza. 
^ D don Alonso Guzman i Peralta. 
. ì> don Fedro Tuia Bazau, 

D don Francisco Lopez. 
_ 3) don Gregorio Tapia. ' 

» don Antonio Rodriguez Venegas, 
7 — D don José Valeriano de Ahumada. 

j> don Juan José de los Rios i Teràn. 
f — 3) don Manuel Soto de Salamanca. 

- D don Estanislao de Andfa e Irarràzaval. 
^ 5) don José Ureta i Mena. 

^ 3) don José Antonio Martinez de Aldunate. 

ì> don José Joaquin de Gaete. 
» don José Antonio Bravo. 
3) don Estanislao Recabàrren. 
ì> don Agustin Seco. 
3) don José Diaz de Arteaga. 
3> don José Ignacio Guzman. 
3) don José Santiago Rodriguez Zorrilla. 
3) don Juan Antonio Zanartu Chavarrìa. 
3) - don José Cabrerà. 
3> don Francisco Javier Erràzuriz. 

3) don Juan Martinez de Aldunate. '^^ 

Catedrdticoa de dicha Universidad en 1795. 
Dr. don José Santiago Rodriguez Zorrilla — Prima de leolcjia. 
3) don Vicente Aldunate — Maestro de las Sentendo^, 



4 

7 



(3 bis) De la Descripdón histórico-jeogràfica del reino de Chi! e por don Vi- 
cente Carvallo Goyeneche, publicada en 1875 en el 9.° tomo de la «Colección 
de hihtoriadoreHD, hemos tornado està sèrie, i las de: 

Los Catedràticos de la universidad de San Felipe en 1795; los Oidores de ] 
real Audiencia; los Fiscales de la misma; los Correjidores de la ciadad de San- 
tiago; los Alcaldes ordinarios de la misma; i los miembros del Aynntamiento 
'de la misma. 



< 



— 35 — 

Dr. E. P. Frai José Silva — Santo Tomas. 

D R. P. Frai Lorenzo 'Nuflez— Escoto. 

ì> R. P. Frai José Hidalgo — Exégeais. 

j) don Pedro Gonzalez — MoraL 

i> don Ramon de Rozas — Prima de Cdnones, 

» don José Ignacio Meneses — Decretales, 

V don Juan Antonio ZaQartu — Prima de Leyes^ 

3> don Miguel de Eyzaguirre— Jw^tòw^a. 

» don Ramon de Arfstegui — Prima de Filosofia. 

D R. P. Frai José Godoi - Nona de idem. 

j> R. P. Frai Diego Verdugo— F^5/?craJf de idem. 

» R. P. Frai Antonio ^l^kìK—Matemdticas. 

D R. P. Frai José Rios — Medicina. 



SÈRIE 

DE LOS SS. OIDORÈS DE LA BEAL AUDIENClA DE CHILE. 

Don Pedro Alonso'de Solórzano, 1.** de julìo de 1613. 
3> Cristóbal de la Cérda Sotòmayor, 27 de marzo de 1619« 
D ^Hernando Machado, 20 de noviembre de 1620. 

> Gaspar Narraez Valdelomar, 19 de enero de 1622. 
3) Rodrigo Carvajal i Mendoza, 3 de abril de 1623. 

» Jacobo de Adaro i San Alartin^ 29 de marzo de 1632. 

D Pedro Gonzalez Gùemes, 16 de mayo de 1635. 

i> Pedro Machado de Chaves, 16 de diciembre de 1635. 

x> Pedro Gutierrez de Lugo, 10 de abril de 1636. 

> Bernardino de Figaeroa i Cerda, 5 de^junio de 1640. 

> Nicolas Polanco de Santillana, de la órden de Santiago, 

10 de mayo de 1644. 

j> Antonio Fernandez de Eteredia , 12 de marzo de 1646. 

D Gaspar de Escalona i Agiterò, 9 de mayo de 1649. 

<c Pedro Azafla Solis i Palacio, 1." de febrero de 1655 

D Juan de Huerta i Gutierrez, 9 de marzo de 1655. 

i> AloEso de Solórzano i Velazco, 7 de enero de 1659. 

D Gasi ar de la Cueva i Arce, 10 mayo de 1662. 

i> Manuel Muiioz deCuéllar, 25 de noviembre de 1662. 

3 Juan de la Pefia Salazar, 20 de diciembre de 1669. 

^ José Tello Meneses, de la-ói-den de Santiago, 8 de febrero 
de 1«70. 



— 36 — 

Don Manuel de Leon Escobar, 15 de noviembre de 167C.. 
i> Diego Portales, 14 de marzo de 1678. 
a> Juan de la Cueva i Lugo, 16 de mayo de 1682. 
a> Sancho Garda de Salazar, 27 de febrero de 1 683. 
3> Bernardo de la Haya Bollvar, 28 de marzo de 1684. 
ì> Diego de ZùQiga i Tubar, de la órden de Santiago, 4 de 

enero de 1692. 
D Alvaro Bernardo de Quiroz, 14 de marzo de 1692. 
3) José Bianco Rejon, 14 de marzo de 1692. 
» Lucas Francisco de Bilbao la Vieja, 16 de abril de 1693. 
D Juan del Corrai Calvo de la Torre, 21 de agosto de 1698.. 
j> José Valverde Contreras i Alarcon, 27 de abril de 1702. 
3) Ignacio Antonio del Castillo, 10 de marzo de 1708. 
3> Fralicisco Sanchez de la Barreda i Vera, 1.^ de febrero de 

1712. 
D Leonardo Fernando de Torquemada, 17 de octubre de 

1712. 
3) Ignacio Gallegos, 20 de mayo de 1715. 
D Martin de Recabàrren, 30 de junio de 1716. 
a> Juan Pròspero de Solis Obando, 20 de marzo de 1719. 
]> Juan de Balmaceda i Zenzano, 28 de noviembre de 1742». 
:^ José Clemente de Traslavifia, 13 de enero de 1744. 
a: Gregorio Bianco Le isequil la, 4 de mayo de 1745. 
3> Juan Antonio Verdugo, 30 de abril de 1748. 
a> Domingo Martinez de Aldunate, 24 de abril de 1749. 
3) Melchor de Santiago Concha, 12 de febrero de 1758. 
3> Benito de la Mata Linares, 15 de abril de 1777^ 
3> Tomas Antonio Alvarez de Acevedo, de la distinguida ór- 
den de Carlos III, primer rejente, 22 de diciembre de 

1777. 
3> José de Rezabàl i Ugarte, 6 de abril de 1778, 
3> José de Gorbea i Vadillo, 6 de abril de 1778. 
3> Nicolas de Mérida i Segura, 6 de abril de 1778. 
3> Luis de Santa Cruz i Zeoteno, de la órden de Santiago, 2& 

de noviembre de 1778. 
» Luis de Urriola i Echevers, 16 de diciembre de 1782. 
3> Francisco Tadeo Diaz de Medina, 10 de marzo de 1783. 
3> Juan Hipólito Suarez Trespalacios, 29 de marzo de 178 
3> Juan Rodriguez Ballesteros, 16 de mayo de 1787. 
3> Francisco Antonio Moreno i Escfi^ndoD, segundo rejente 

16 de noviembre de 1789 



— 37 — 

Don Alonso Gonzalez P^rez, 17 de marzo de 1790. 
D José Rezabàl i Ugarte, tereer recente. 
D José de Santiago Goncha. 

ì> José Santiago Martinez de Aldunate i Guerrero, supernu- 
merario. 

TRIBUNAL DE LA K8PRESADA RBAL AUDIENCIA BN 1795. 

.Presidente -^"Eì exmo* sefior marques de Avilés. 
Rejepte — Sr. don José Rezabàl i Ugarte. 
Decano — Sefior don Francisco Tadeo Diaz de Medina. 
Sub-decano — Sefior don Alonso Gonzalez Perez. 
Oidor— Sefior don Luis de Tlrriola i Echevers. 

Id.— Sefior don José de Santiago Ooncha. 

Id. supernumerario^ sefior don José Santiago M. Aldunate. 
Fiscal— Sefior don Joaquin Perez de Urriola Martierena. 
Alguacil mayor— El marqués de Casa Real. 



SÈRIE 

DE LOS SS. FISOALBS DE LA BEAL AUDIENCI A DE SAl^IAGO. 

3)on Jacobo Adaro de San Martin^— 19 de enero de 1622. 

3> Fedro Machado de Ohavez — 14 de mayo de id. 

» Antonio Fernaudez de Heredia — 10 de junio de 1636. 

3> Antonio Ramirez de Laguna — 12 de marzo de 1646. 

j> Juan de Huerta Gutiérrez— 22 de marzo de id. 

i> Alonso deSolorzàno ì Velazco-— 7 de abril de 1648. 

» Manuel Mufloz de Cuéllar— 7 de marzo de 1649. 

3> Francisco deCàrdenas i Solórzano — 2 de diciembre de 1670. 

3> Pablo Vazquez de Velazco— 22 de abril de 1687. 

i Gonzalo Rodriguez de Baquedano— 31 de marzo de 1692, 

j) Baltazar de Lerma i Salamanca— 1.* de octubre de 1707. 

D Miguel Gomedio— 20 de mayo de 1715. 

» Martin Gregorio de Jàuregui — 14 de mayo de 1723. 

3> José Perfecto de Salas — i de diciembre de 1747. 

2> Lorenzo Bianco Ciceron— 24 de abril de 1777. 

j» Ambrosio Zerdan — Idem. . 



— 38 — 

Don José Màrquez de la Piata — 22 de diciembre de 1780. 
:b Joaquin Perez de Uriondo — Idem. 



SÈRIE 

I>E LOS CORBEJIDORES DE LA CIUDAD DE SANTIAGO DE CHILB» 

A So» 

Alonso de Monroi 1541 

Francisco de Villagra •...• 1546 

Antonio de las Pefias ....•••• 1549 

Rodrigo de Quiroga , ^....... 1550 

Juan Jofré , , 1557 

Don Pedró de Mesa ...•. • 1557 

Rodrigo de Quiroga • 1559 

Juan Jofré .., 1562 

Don Juan de Herrera .' 1564 

3» Juan de Escobedo... ., « ; 1565 

Hemando Bravo de Villalba 1567 

Juan de Barahona.. ,...•• , , «»....*.... 1568 

Don Alvaro de Mendoza 1572 

Gaspar de la Barrerà.*. • •... • 1573. 

Juan de Ouevas 1575 

Don Andrés IbalLez 1578 

Juan de Barahona ...*.... 1581 

Don Andrés Lopez de Gaujboa .^... ..*... 1582.. 

Lorenzo Bernal de Mercado .^......•. 1583 

Juan Vasquez de Acuna.. ..'....... ••••• 1584 

Don Marcos d^ Vega...... ., ,.„.••• 1586 

Alonso Campoftio de (^arvajal. ^. 1587 

Don Gregorio SanQhez... 1588 

3) Jerónimo: de Benayides ,. , 1593 

3> Nicolas de Quiroga , 1595, 

Jerónimo de Molina ,. 1602 

Don Luis Jofré , ! 160J 

D Lesme de Ug^rto,,... ..-,... 160 

» Luis Jofré ..-M—»» • 160^ 

3t> Francisco de Zuìfiiga 1604 

3> Jerónimo de Benavides ^ 1606 



— 39 — 

Licenciado don Hernando Talaveraiio 1608 

Don Alonso de Cordova 1610 

» Gonzalo de los Rios • 1611 

El doctordon Andrea de Mendoza... 1612 

Don Gonzalo de los Rios 1614 

ì> Juan Perez de Urazandi i- 1615 

ì> Gonzalo de los Rios .....,..• 1619 

ì> Fernando de Irarràzaval i Andia, 1621 

D Fedro Lisperguer i Flores 1622 

» Florian Jiron i Montenegro 2624 

3> Fernando Carvajal ì Ulloa 1625 

D Diego Gonzalez Monterò - « 1627 

D Luis de las Caevas Mendoza 1628 

D Alonso Escobar Villarroel /. •... 1629 

D Gaspar de Soto 1630 

j> Diego de Jara Quemada 1632 

3> Fernando Bravo de Naveda 1633 

D Agustin de Arébalo Briseilo 1637 

» Valeriano de Ahumada..; 1638 

^ Bernardo de Ainaza * 1640 

1^ TomasOalderon.... : 1642 

3> Miguel Góinez de Silva 1645 

3> Asencio Zavala 1647 

3> Juan Rodulfo Lisperguer 1648 

3> Antonio de Irarràzaval i Andia 1650 

ì> Martin Ruiz de Gamboa.... 1651 

D Cristóbal Fernandez Pizarro.... 1654 

ì> Ignacio de la Carrera • 1656 

j> José Moi-ales Negrete >. 1655 

» Martin Ruiz de Gamboa 1657 

3> Tomas Oalderon 1659 

D Francisco Bravo de Saravia Sotomayor 1663 

> Fedro Pradode la Canal 1664 

» Alonso de Cordoba i Soto I669 

D Melchor de Carvajal i Saravia 1666 

D Tomas Calderon 1667 

3) Fedro de Prado 1668 

'^ Gaspar de Ahumada 1670 

^ Antonio Monterò del Aguila.. » 1673 

> Francisco Arébalo i Brisefio 1675 

Antonio de Puebla i Rojas • 1676 



— 40 — 

Doa Fedro de Amaza.., ••..•• 1678 

> Francisco Antonio de Avaria • • •• 1484 

x> Fedro de Prado i Lorca 1687 

3> Gaspar de Ahumada 1690 

]> Fernando de Mendoza Mate de Luna 1693 

i> Antonio Garcés de Marcilla 1698 

j> Rrodrigo Antonio Ma tias de Valdovinos 1700 

3> Fedro Gutierrez de Espejo 1701 

3) Agustin Carrillo de Cordoba 1704 

» Rodrigo Antonio Matias de Valdovinos 1707 

5) Blas de los Reyes 1717 

ì> Fedro Gutierrez de Espejo 1718 

» Juan de la Cerda 1722 

ì> Fedro de Ur^ta i Prado 1728 

j> Juan Luisde Arcaya 1731 

D Juan Francisco de Barros 1734 

ì> Lorenzo Perez de Valenznela ...» 1736 

» Juan Nicolas de Aguirre..,: 1737 

i> Juan Francisco Larraìn 1742 

3) PedVo de Lecaros i Ovalle 1747 

ì> Fedro José de Cafias 1760 

]> Mateo de Toro Zambrano • 1761 

3> Luis Manuel de Zafìartu 1762 

r> Mateo Toro de Zambrano 1763 

2> Luis Manuel de ZaQartu 1772 

3> Melchor de la Jara Queniada 1783 

Dr. don Alonso de Guzman, primer teniente asesor letra- 

do 1786 

j> don Ramon de Rozas^ segundo teniente asesor le- 

trado 1789 

Posteriormente desempefiaron este cargo: 

]> don Francisco Javier Larrain i Salas... • 1795 

j) don Juan deRozas , 1796 

Don Fedro Diaz Valdes 1800 

Este ùltimo fué asesor letrado basta 1810, en que estall6 
la revolución de la independencia. 



— 41 — 

r SÈRIE 

I 

DB LOS ALOALDES ORDINARIOS DB LA CIUDAD DB SANTIAGO» 

1641 Don Francisco de Aguirre. — Don Juan Dàvalos Jofré. 

1542 D Juan Fernandez Alderete,- Don Fedro Alonso. 

» 1543 » Juan Fernandez Alderete. — Don Juan Dàvalos Jofré. 

1544 » Juan Fernandez Alderete, — Don. Cristóbal Martin de 
^ Escobar. 

1545 ì> Francisco de Aguirre, — Don Fedro Alonso. 

V 1546 » Juan Fernandez Alderete. — Don Rodrigo de Araya. 

1547 » Juan Fernandez Alderete. — Don Rodrigo de Araja. 

1548 ^ Salvador Montaya. — Don Rodrigo de Quiroga. 

1549 » Francisco de Aguirre.— Don Juan Fernandez Alderete. 

1550 » Fedro Dómez.—Don Rodrigo de Araya. 

1551 » Juan Fernandez Alderete. — Don Francisco de Riveros. 

1552 » Rodrigo de Araya.— Don Alonso de Escobar. 

1553 » Fedro Gómez de Don Benito.— Don Juan Jofré, 

1554 » Juan Fernandez Alderete. — Don Juan de Cuevas. 

1555 » Rodrigo de Araya. — Don Alonso de Escobar. 

1556 > Fedro de Miranda. — Don Francisco de Riveros 

1557 » Juan Fernandez de Alderete. — Don Juan Jofré. 

1558 » Rodrigo de Quiroga. —Don Juan Godines. 

1559 ì> Francisco Riveros.— Don Fedro de Miranda. 

1560 i> Rodrigo de Quiroga. — Don Juan Jofré. 

1561 » Francisco Rivpros. — Don Fedro de Miranda. 

1562 » Alonso de Cordoba. — Don Diego Garcia de Càceres. 

1563 » Francisco de Riveros. — Dol Santiago de Azoca. 

1564 » Juan de Cuevas. — Don Juan Bautista Fasten. 

1565 x> Juan Jofré. — Don Juan Godines. 

1566 y> Juan de Cuevas. — Don Fedro de Miranda. 
^^ 1567 D Juan Godines. — Don Alonso de Escobar. 

1568 » Francisco de Riveros. — Don Juan Jofré. 

1569 ) 

1570 > Se ha extraviado el libro de Cabildo de estos afios. 

1571 ) 

1572 Don Juan de Cuevas. — Don Fedro Lisperguer. 

^ 1573 » Santiago de Azoca. — Don Alonso Alvarez Berrio. 

1574 » Francisco Riveros. — Don Juan de Cuevas. 

I 1576 D Màrcos Beas. — Don Alonso de Cordoba. 

^ 1576 » Juan de Barros. — Don Al varo de Mendozi. 



— 42 — 

1577 Don Agustiu Brisefio.— Licenciado don Juan de Escobedo»^ 
Gaspar de la Barrerà. — Don Francisco de Liigo. 
Alonso Alvarez de Berrio. — Don Alonso Ortiz de Zu- 
fiiga. 

Juan de Ahumada. — Don Tomas de Pasten. 
Francisco de Irarràzaval. — Don Juan de Barahona. 
Agustin Briseflv).— Hernan Perez de Qiiezada. 
Gaspar de la Barrerà. — Dan Gregorio Sanchez. 
Alonso Alvarez de Berrio. —Licenciado don Andrés Ji* 
menez de Mendoza. 

José de Ahumada.— Don Luis de Cuevas. 
Ramiri-anes de Saravia. — Don Francisco Pefia. 
Tomas Pasten. — Don Juan Vasqaez de Acufla. 
Gaspar de la Barrera.-^Don Jerónimo de Molina. 
Agustin Brisefio.— Don. Juan Hurtado. 
Juan de Cuevas. — Licenciado Don Francisco Pasten. 
Gaspar de la Barrerà. — Don Francisco de Escobar. 
Luis Jofré.- -Don Antonio de Escjbar. 

Tomas Pasten. — Licenciado don Juan de Morales. 

Ramiri-anes de Saravia. — Licenciado don Cristóbal de 

Escobar. 

Nicolas de Quiroga. — Don Luis Monte de Sotoraayor. 



1578 


D 


1679 


•» 


1580 


J> 


1681 


» 


1682 


» 


1683 


ì> 


1584 


ì> 


1585 


JS> 


168G 


» 


1587 


» 


1688 


» 


1589 


» 


1590 


» 


1691 


» 


1592 


» 


1493 


» 


1594 


]> 


1595 


B 


1596\ 




1597 




1598/, 


3. 



^^Qg)8e han extraviado los libros de estoaaiìos. 

1600^ 
1601 

1602 Don Miguel Gómez de Silva. —Don Juan Ruiz de Leon. 

1603 y> Fedro Gómez Pardo. — Don Tomas de Olavarria. 

1604 » Francisco de Zufiiga. — Don Garcfa Gutierrez Flores. 

1605 » Jerónimo de Benavides.— Don Santiago de Uriona. 

1606 » Juan de Azoca.^— Don Jerónimo Zapata de Mallorga. 

1607 D Pedro Gómez Pardo. — Don Benardino de Quiroga, 

1608 » Juan de Ugalde. — Don Juan Ruiz de Leon. 

1609 D Luis de las Cuevas. — Don Alonso de Cordoba. 

1610 y> Juan de Quiroga i Losada. — Don Diego de Ulloa. 

1611 » Alvaro de Quiroga i Losada. —Licenciado don Fran- 

cisco de Escobar. 

1612 i> Rodrigo de Araya i Berrio.— Don Melchor Jofré del 

Aguila. 



V 



^ 



— 43 — 

^ 1613 Don Francisco Rodriguez de Ovalle. — Licenciado don Fran- 

^ cisco Pasten. 

1614 D Gonzalo de los Rios. — Don Diego de Godoi. 

1615 Dr. don Hem^ndo de Molina. — Don Martin de Zamora. 

1616 Don Luis de las Cuevas Mendoza, — Licenciado don Aiidrés 

de Toro Mazote, 

Juan de Azoca. — Don Santiago de Uriona. 
Gonzalo de los Rios, — Don Melchor Jofré del Aguila, 
Francisco Rodriguez de Ovralle. — Don Jinés de Lillo. 
Fedro Lisperguer.— Don Diego de Godoi. 
Diego Gonzalez Monterò. — Don^ Jeróaimo Zapata de 
Moyorga. 

Gonzalo de los Rios.— -Don Andrés de Toro Mazote. 
Jerómino de Saravia. — Don Castro Verde. 
Juan Jofré. — Don Miguel de Zamora. 
Francisco Rodriguez de Ovalle. — Don Fedro Lisper- 
guer. 

Diego de Morales.— Don Diego Jaraquemada. 
Gaspar Calderon. — Don Juan de Valenzuela. 
Alonso Mf>Tales de Cordoba. — Cristóbal de Ahumada. 
Miguel Gómez de Silva. — Don Andrés de Gamboa. 
Gaspaj: de Sota.— *Pon Luis Oontreras. 
Diego Jaraquemada. — Don Juan Ortiz de Urbina. 
Miguel Gómez de Silva.— -Don Manuel Roco de Car- 
vajal. 

1633 > Agustin de Arébalo Brisefio. — Don Fernando Uravo de 

Naveda. 

1634 ». Vajeriapo de A^humada.— Don Gaspar Calderon. 

1635 » Andrés Illanes de Quiroga. — Don Diego de Escobar. 

1636 )> Diego de C4.rcamo.- -Don Juan Roco de Carvajal. 

1637 »', Gaspar de Lillo i la Barrerà.— Don Andrés Fonzalida 

uzman. 

1638 y> . Jerónimo Bravo de Saravia,— Licenciado don Juan 

Escobar i Carri! lo. 

1639 5) Bernardo de Amaza.— Don Gaspar de la Barrerà Cha- 

con, 

1640 3> Francisco Rodrioriiez de Ovalle. — Don Luis de Con- 

treras. 

1641 D Tomas Calderon.— Don Miguel de Zamora i Ambulodi. 
i 164Ji ì> Juan Rodulfo Lisperguer. — Don Francisco Pasten. 



1617 


]> 


1618 


» 


1619 


» 


1620 


» 


1621 


» 


1622 


D 


1623 


:» 


1524 


» 


1625 


j> 


1626 


» 


1627 


» 


1628 


]> 


1629 


» 


1630 


» 


1631 


» 


1632 


D 



K * 



— 44 — 



1643 Don 



1644 x> 



1645 j> 



1646 
1647 
1648 
1649 
1650 
1651 



1652 y> 

1653 j> 

1654 D 

1655 y> 

1656 » 

1657 » 

1658 » 

1659 » 
166Ó » 

1661 » 



Alonso Campofrio Carbajal. — Don Nicolas de las Cue- 

vas i Mendoza, 
Diego Rivadeneira i Villagra. — Don Cristóbal Fernàn- 

dez Pizarro. 
Francisco de Urbina i Quiroga. — Don Francisco de 

Leon Ahamada. 
José de Morales Negrete^— Don Asencìo Zavala. 
Antonio Chacon i Quiroga. — Don José Zapata. 
Francisco de Urbina. — Don Francisco de Erazo. 
Bernardo de Amaza. —Don Martin Ruiz de Gamboa. 
Luis de las Ouevas, — Don Francisco Ortiz de Elgues. 
Tomas de Contreras Aranda Valdivia. — Don Diego 

Morales Berrio. 
Gaspar de Ahumada. — Don Sebastion Sanchez Cha- 

parro. 

Francisco Bravo de Saravia. — Don José de Rirero i 

Figueroa. 
Antonio de Ovalle. —Don Fedro de Prado. 
Francisco Arébalo Brisefia.— Don Jerónimo Hurtado 

de Mendoza. 
Valentin Fernandez de Cordoba.— Don Martin de Ur- 

quiza. 
Antonio de Jaraquemada.-— Don Pedro de Morales Ne- 
grete. 

Alonso de Soto i Cordoba;— Don Gaspar Hidalgo» 
Antonio de Irarràzaval i Andfa. — Don Francisco Erazo. 
Alonso Alvarez Berrio.—^Don Gaspar de la Barrerà 
Chacoa. 

Juan de Ureta Ordoiiez. — Don Antonio Calerò Ca- 
rranza. 



1662 » 

1663 y> 



Audrés de Gamboa i Olaso.— Don Juan de Arbe. ' 
Juan Velasquez Oovarrtìbias. — Don Melchor de Oar- 

vajal i Saravia. 
Francisco Nuiiez de Silva. — Don Diego Roco de Car- 

vajal. 

Jo^é de Guzman. — Don Alonso Rodriguez de Ovalle, 
Cristóbal Fernandez Pizarro.— Don Alonso Rodriguez 
de Ovalle. 

1667 J> Juan de Mendoza i Agùero. — Don Alonso Gtómez Sil- 
va i Verdugo. 



1664 y> 

1665 y> 

1666 ì> 



-f 



— 45 — 

1668 Don Martin Ruiz de Gamboa.— Don Juan Alonso Velaz- 

quez Covarrùbias. 

1669 y> Antonio Paebla i Rojas. — Don Fernando Canales de la 

Cerda. 

1670 » Juan Rodulfo Lisperguer. — Don Gaspar de la Barrerà. 

Chacon. 

1671 » . Fedro Prado. — Don Martin de Urquiza. 

1672 y> Fedro Irarr&zaval i Andia. — Don Jerónimo Férez Vi* 

llalon. 

1673 J) Antonio Gonzalez Monterò. — Don Bernardo Cruzat 

Molleto. 

1674 ^ Fedro de Amasa. — Don Antonio Sagrado de Molina. 

1675 y> Leonardo Cortes Ibacache. — Don Antonio Oarbajal i 

Saravia. 

1676 D Tgnacio de la Carrera i Turrugoyen. — Don Juan de la 

Cerda i Contreras. 

1677 » Gaspar del Aguila. — Don José de Aspee i Artaeche. 

1678 » Juan Manuel Rivadeneira. — Don Antonio Santibafiez» 

1679 » Fedro Frado i Lorca, — Don Fabio de Viilela, 

1680 » José Rodriguez de Lisperguer, — Don Juan de Ahu- 

mada. 

1681 » José de Morales Negrete. — Don José Gonzalez Man* 

riquez. 

1682 ì> Alonso Velazquez Covarrùbias. — Don Francisco Anto- 

nio de Avaria. 

1683 » Antonio Jofré de Laiza. — Don Fernando de la Liana. 

1684 » Juan de Ulloa. — Don Fedro de Torres. 

1685 » Francisco de la Carrera.— Don Lorenzo de Abaitua. 

1686 » Francisco de Rojas i Azoca. — Don Jerónimo Cortes de 

Monroi. 

1687 ì> Alonso de Toro Zambrano. — Don Juan de Morales. 

1688 » Fernando Irarràzaval i Andia. — Don Francisco de 

Aragcn 

1689 » Juan de Torres Carbajal. — Don Fedro de Elso. 

1690 x> Gaspar Velazquez Covarrùbias. — Don Blas de los Re- 

yes. 

1691 y> Diego de Santander. — Don Fedro Gutierrez de Espejo. 

1692 » Fernandez Mendoza Mate de Luna. — Don Antonia 

Carvajal Campofrio. 

1693 » Diego Fernandez Oéspedes Gallardo. — Don Juan de 

Lecarop. 



— 46 ~ 

1694 Dou Cristóbal Hurtado de Mendoza. — Don Antonio Men- 

doza Ladron de Guevara. 

1695 D José de Ureta. — Don Juan Antonio Caldera. 

1696 ì> Francisco Rojas de Azoca. — Don Fedro Co^arriibias 

Lisperguer. 

1697 D Diego de Jaraquemada. — Dou Gaspar Hidalgo de Es- 

cobar 

1698 » Antonio Jofré Loaiza. — Don Juan de Aranìbar. 

1699 3> Juan Roco de Carvajal. — Don Rodrigo Antonio Ma- 

tias Valdovinos 

1700 y> Antonio Jofré de Loaiza. — Don Baltolomé Perez Va- 

lenzuela. 

1701 » Jerónimo Cortes de Monroi. — Don Fedro José Leiva 

Guzman. 

1702 » Fedro de Prado i Lorca. — Don Cristóbal Cortes 

Monroi. 

1703 y> Agustin de Vargas. — Don Tomas Ruiz de Azda. 

1704 3> Juan de la Cerda i Contreras. — Don Marcos de Rojas 

Caravantes. 

1705 » Alonso Velazquez Oovarrùbias. — Don Rodrigo Anto- 

nio Matias Valdovinos. 

1706 D Diego Calvo de Encalada. — Don Juan Varas Pon- 

ce de Leon. 

1707 D Fedro Felipe Lisperguer Vitembarg. — Don Santiago 

Larrain. 
José Serrano. — Don Juan Luis Carrera, 
Juan de la Cerda. — Don Fedro Joi^é de Leivp, 
Gaspar de Varas. — Don José de la Piata, 
Juan Roco de Carvajal. — Don Matias de Ugas. 
Agustin de Vargas. — Don Diego Mesias de Torre?, 
Fedro Gutierrez de Espejo. — Don Frì^ncisco R liz. 
Sebastian Chaparro. — Don Fedro Ignacio de A>uirre. 
Fedro de Prado i Carrera. — Don Juan Fernande^ de 
Celis. 

1716 i> Miguel de la Carrera e IturgÓjen. — Don Mai uel de 

Manzaual. 

1717 y> Tomas de la Cerda. — Don Antonio Zumaeta. 

1718 2) Andrés de Toro. — Don Gregorio Va liola. 

1719 D Juan Fernandez Gallardo. — Don Millau Lopez Mar- 

tinez. 

1720 2) Agustin Briseuo. — Don Antonio Boza. 



1708 


» 


1709 


» 


1710 


y> 


1711 


» 


1712 


» 


1713 


» 


1714 


» 


1715 


» 



V 



-. 47 — 

1721 Don Joaquin Diaz de Utznrrum.— -Don Jo.<é Larreta. 
Melchor del Aguila. — Don José de Perocbena. 
Juan Ferpando Gallardo Lisperger. — Don Juan Fran- 

cisco Goreua. 
Francisco Gali ardok Verd Ugo. — ^Don Juan de Rosales. 
Francisco Gallardo Verdugo. — Don Joaquin de Ro- 
sales. 
Manuel Carvajal.— Don Fedro de Ureta i Prado. 
Fedro de Ureta i Prado.— Don Ignacio de Morales. 
Fedro de Ureta i Prado. — Don Antonio de Zumaeta. 
Fedro Vicente de Espejo — Don Francisco de Tagle 

Brache. 
Juan Luis de Arcava. — Don Gregorio de Ugarte. 
Juan Luis de Arcaya. — Don Gregorio de Ugarte. 
Gregorio de Ugarte. — Don Juan Fmncisco Barros. 
Manuel Hidalgo. — Don Toraas de Vicufia. 
Juan Nicolas de Aguirre.— Don Manuel de la Fuente. 
Juan Eodriguez de Ovai le. — Don Juan Francisco La- 

rrain, 
Nicolas de la Cerda. - Don Fedro Lecaros Berroeta. 
Juan Antonio Calderon. — Don Juan Ignacio de Santa- 

Cruz. 
Alonso de Lecaros i Ovalle. — Don Manuel de Zafiartu. 
Lorenzo Perez de Valenzuela. — Don Fedro Gregorio 

de Elso. 
Tomas de Toro i Escobar. — Don José Molina. 
Manuel Hidalgo. — Don Bernardo de flcheverria. 
Andrés de Kojas i La-Madrid. — Don Francisco Diez 

de Arteaga. 
Fedro Balbontin de la Torre. — Don Domingo Valdes. 
Lorenzo de Lecaros i Ovalle. — Don Francisco Valdi- 

vieso. 
Luis de Ureta. — Don Fedro Joeé de Canas. 
Fedro de lo& Rios i Ulloa. — Don Blas de Baltierra, 
Fedro de Lecaros i Ovalle. — Don Juan Antonio de 

Arauz. 

1748 ì> Nicolas de la Cerdc. — Don Manuel Martinez de A!du- 

nate. 

1749 ì> Miguel de Ovalle.— Don Alonso de Guzman. 

1750 » Miguel Bravo de Saràvia. — Don José Ureta i Carrera. 

1751 7> Miguel de Ulloa i Pizarro. — Don Miguel de Aristegui, 



1722 


» 


1723 


» 


2724 


> 


1725 


» 


1726 


» 


1727 


» 


1728 


» 


1729 


B 


1730 


» 


1731 


» 


1732 


» 


1733 


» 


1734 


ì> 


1735 


» 


1736 


» 


1737 


» 


1738 


» 


1739 


» 


1740 


» 


1741 


J> 


1742 


» 


1743 


» 


1744 


D 


1745 


» 


1746 


» 


1747 


» 



— 48 — 

1752 Don Manuel de Encalada. - Don Matio de Faentes». ' 

1753 D Manuel de Encalada. — Don Juan Antonio Palacios* 

1754 3) Gabriel de Ovalle. — Don Miguel Perez de Cotapos. 

1755 » José de Ureta i Ugarte. — Don Fedro Andrea de Asagra» 

1756 » Fedro Andrea de Asagra. — Don Francisco Javier Erra- 

zuriz. 

1757 D Diego Fortales de Irarràzaval. — Don José Bernardi 

Cruzat. 

1758 » Fedro Fontecilla Villela. — Don Francisco de Saravia^ ^ 

1759 D Jerónimo Herrera i Moron. — Martin José Saràvia i 

VicuQa. y 

1760 3> Alonso de Lecaros i Ovalle, — Don Sebastiau de la Ba- 

rrerà. 

1761 » Antonio de Bascuflan. — Don Mateo de Toro Zambrano^ 

1762 » José Basilio de Rojas. — Don José de Ureta i Mena. 

1763 J> Ignacio de Vargas. — Don Antonio de Gamboa. 

1764 i> Fedro Gregorio de Echenique. — Don Diego de Her- 

mida. 

1765 3) Fedro Femandez Falazuelos. — Don José Miguel de 

Pra(Jo. 

1766 3> Domingo Antonio de la Jara. — Don Juan de Aldunate 

i Garcés, 

1767 3) Francisco Fonaalida. — Don Ramon de Santelices. 

1768 3) Domingo Eyzaguirre. — Don Juan Dorock. 

1769 3) José Miguel de Frado. — Don Fedro de la Sota i 

Aguila. 

1770 3> Antonio Martin de Apeolazan.— Don Nicolas Balbon- 

tin i Caldera. 

1771 y> Fernando Bravo de Naveda. — Don Melchor de la Ja- 

raquemada. 

José Miguel de Frado. — Don Mariano Savalla. ^ 

Fernando Bascufian. — Don Ignacio de la Oarrera. 
Santiago de Irarràzaval. — Don Agustin Larrain. 
Francisco Bascufian.— Don Manuel de Salas. 
Judas José de Salas. — Don Francisco de Vicufia. 
Agustin de Tagle. — Don Francisco Javier Larrain i 
Salas. 

Francisco Javier Valdes. — Don Nicolas de la Cerda. 
Francisco Aranguez. — Don Manuel Fernandez VaU 
divìeso. 



1772 


j> 


1773 


» 


1774 


» 


1775 


» 


1776 


ì> 


1777 


» 


1778 


» 


1779 


» 



' — 49 — 

1780 Don Juan Domingo Tagle. — Don Martin de Leoona i Jàa- 

regui» 

1781 2> Juan Pròspero de Élso.— Don Francisco Javier de 

Err&znriz. 

1782 j) José Ignacio Guzman.— Don Fedro José de Prado. 

1783 ]> José Ventura de ÀrGaya.*-Don Francisco Javier de 

Arlegui. 

1784 D José de Asterga. — Don José Antonio Luco* 

1785 ì> Juan de Ouevas Oyarzun. — Don Francisco Gutierrez de 

Espejo. 

1786 ì> Diego Larrain i Salas. — Don Martin Antonio Calvo de 

Encalada. 

Para completar està lista, que GarvaUo d^6 mspendida 
en el aflo de 1786^ hs editores de su obra en 1875 
agregaron a continuazióne corno siguCy loa nombres de 
los alcaldee ordinarios de Santiago kasta 1811. 

1787 » Fedro Mate de Luna.— Don José Aldunate Santa- 

Cruz. 

1788 1^ Fedro Mate de Luna. — Don Domingo Diaz de Sal- 

cedo. 

1789 ^ Domingo Diaz de Salcedo. — Don Francisco de Cis- 

ternas. 

1790 ì> Francisco de Cisternas.— *Don Francisco de Borja Lar- 

rain. 

1791 i> Francisco de Borja Larraio. — Don José Miguel Férez 

Cotapos. . 

1792 y> José Miguel Ferez Cotapos. — Don José Ramirez. 

1793 :ì> José Ramirez. — Don Ramon Rosales. 

1794 J) Ramon Rosales. — Don Francisco Herrera i Rojas. 

1795 y> Francisco Herrera i Rojas. — Don Antonio de Hermida. 

1796 T> Antonio de Hermida. — Don Fedro Ugarte. 

1797 3> Fedro Ugarte. — Don Santiago Erràzurìz. 

1798 3) Santiago Erràzuriz. — Don José AntonioVadiola. 

1799 3> José Antonio Vadiola. — Don Juan Antonio Cortes. 

1800 » Juan Antonio Cortes. — Don José Antonio Valdes. 

1801 3) José Antonio Valdes.— Don Juan Enrique Rosales. 

1802 T> José Antonio Ugarte. — Don Fedro Gonzalez. 

1803 3> Joaquin Aguirre. — Don José Maria Ugarte. 

1804 3) Fedro Flores Cienfuegos. — Don Jerónimo Hurtado de 

Mendoza. 

7-8 



1805 Don Joaquia Lopez Sotomayor. — Don Ramon Gnerrero* 

1806 i> Antonio Lavin. — Don Jnan Lnco Àragon. 

1807 » Juan Manuel Cruz. — Don Tomaò Vlcufla. 

1808 ]> Santos Izquìerdo. — Don Teodoro Sanchez. 

1809 l> Ignacio Arànguez.— Don Fernando Errtóuriz. 

1810 T> José Kicoiàs de la Cerda. — Don Agustin Eyzajguirre. 

1811 » Joaqnin Cha varila. — ^Don Francisco Javier Err&zuriz. 



»é«.*« 



MUI NOBLES E ILUSTBE A.TUKTAMI£NTO DE SANTIAGO EN 1795. 

Don Ramon de Rozas. — Subdelegado. 
i> Antonio de Hermida, ) ^t j, ,. 

> Frftdoisoo do Herrem i Rojm.H^«^« ordinano,. 
» Diego Larrain. — Alferez reàL 

9 Juan de Santa CtVLZr^ Donano. 

9 Ju9to^ Salinas...*.... 

T^ Juan de D. Tagle. 

ì> José Antonio O^omeX^z^tOahildantes. 

9 Tadeo Sanchez 

» Francisco Espejo. 

» Manuel Salas ••••••••.) „ «-^ 

> F.Javier Larrain Y^ì^dores. 

^ José Ramirez......,(o » ^ 

3> Francisco Arteaga.^^?^^^^' 

> José Ignacio Moran.^Proeiéradùr jenarai. 

> Ignacio Valdés. — Depositario jeneraL 
» J. Bautista de Aeta. — Contador enirepartes. 
» Andrés M. de Villarreal— jE!jor2Ìan<?. 



IL 
SÈRIE CfiONOLÓJieA BAZONADA 

DB LOE JEFES QITE^ À KOMR&E I JSS BEPIflÉdE^ACIOir l^L lUÉt tA 
BSPAf^A, QOBERNaKON EL PAIS, JSN OALIDAD YA 1^« PBOPIKTA- 
BIOS TA DB INTBRINOS, BA JO EL TÌTULÒ DB ^TCAPtl'AHBB a;ENBRA- 
LÈS DEL BEINO DB CHILE^ GOBERKADOBES I PBE8IDEKTBS DE SU 
BEAL AUDIENOIA,!) ElT EL ESPAdO DB CMROA DE tBBfiOlENTOS 
A^OSy ESTO ES, DESDE EL DÈSCTTBBIMIENTÓ t>B OHILB FOB ALMA- 
GBO BN 1536 HASTA LA BATALLA DE CflACABtJCO BK 1817, CON 
LA QUAL^ AFIANZADA POR LA DE MAIPO EN 1818^ imitilo PARA 
SIEMPBE LA DOMINACION ESPAfJOLA.— <rf TOLOB PBftSONALBS DB 
E8T0S JSFES^ I CALIDAD I HEMPO Elf QtTB GOBERKABOK« 

DON DIEGO de Almagro.— Capitati espaflol, oompafiero de 
Francisco Pìzarro en la conquista del Perii*— Descubridor 
de Chile, estuvo en su territorio tnad de trefl meses ha- 
ciendo varias exploracìones por oonducto de sub òficiales. 
Habiendo salido del Cuzco pard Ohile el 12 de setiembre 
de 1535^ se encontró a orilIflB del riachudlo de Oonchali el 
25 de mayo de 1536^ él 4 de junio del mistncf en el valle de 
Fetorca^ i poco mas tarde en el de Aconcagua* Stl regreso 
al Perù desde este valle tuvo lugar en loB pritneros diaB de 
setiembrede 1536; llegó al pueblo de Atacama a mediados 
de octubre^ i por fin a Arequipa a prìncipios de 1537. 

DON PEDRO de Valdivia.— Adelantado (4) i maestre de cam- 
po de Francisco Pizarro, a quien prestò importantes ser- 
vicios, particularmente por su arrojo en la batalla de las 
Salinas. — Conquistador i poblador de Chile defide agosto 
de 1540 en que penetrò al desierto de Atacama^ basta su 
muerte acaecida el 1.® de enero de 1654,— sCou corta ìnter- 
rupcion (la de su estadfa en el Perù en 1547-49) gobernó 
13 anos, primero corno interino i despues corno propie- 

tario. 

Segun el testamento de Yaldivia^ debian sucederle en 
el mando: en prim^r lugar Jerónimo de Alderete^ quien se 
encontraba en Espafla i fué nombrado gobernador de Chile 



(\) Adelantado llamabali en EspafLa a los gobernadores politicos i militares 
de las provìncias fronterizas de los molfoB, i de aqniTÌno ano se aplioase con 
propiedad a los descubridores de America^ cuya yida era adetantar sittaplò la 
conquista. 



— 62 ~ 

en propiedad^ pero a su regreso al pais la muerte le ìmpi- 
dio entrar a ejercer su destino; en negando lugar^ Francisco 
de Agoirrey el cnal por s( mìsmo se bizo reconocer en la 
j Serena corno gobernador interino; i en torcer logar 

DON FBANCISOO de Villagra, o Villagràu, quien se hizo car- 
go de la dìrección jeneral de la colonia basta la llegada del 
propietarioi qae lo faé don Garcia Hurtado de Mendoza. 
En pos de éste, gobernó tambien basta su muerte. — I para 
que^ al tratar de su biografia^ no vaya a creerse que se in- 
curre en anacronismoi es preciso advertir que Yillagra go- 
bernó al pais en cuatro distintas ocasiones^ las tres prime- 
ras interinamenie i la cuarta i ùltima enpropiedad. La 1.^ 
por haberlo dejado el mismo Yaldivia reemplazdndole 
dniaote su ausencia en el Peni, en 1547-49. La 2.% en 
1554 en virtud del testamento que de éste acaba de citarse. 
La 3*% corno prolongación de la segunda, por designación 
del virei del Perù. La 4.% por nombramiento del rei en 
19 de julio de 1561 basta su muerte^ acaecida en julio de 
1563. Entónces quedó con el mando interino don Fedro de 
Villagra o VUlagran, que era su propìo hermano segun 
unos, su primo segun otros. — Por no reperir tantas veces 
en està sèrie el nombre de aquel^ nos bastarà lo dicho para 
el objeto de ella. 

DON GARCIA Hurtado de Mendoza.— Marqués 4.* de Cafiete e 
hijo del virei del Perù don Andrés.— Solo gobernó cuatro 
afloSy de 1557 a 1561. En febrero de este ùltimo se embarcó 
sijilosàmente en el Papudo para el Perù, en donde mas 
tarde fué virei comò su padre. A su partida de Chile dejó 
el gobierno interino de la colonia a 

DON RODRIGO de Quiroga.— Adelantado, inno de los lugar- 
tenientes de Valdivia. — Gobernó dos veces comò interino 
en 1554 i 1561; i entrò de gobernador propietario el 14 de 
junìo de 1565 basta 1567, en que se instalo en Concepción 
la real Audiencia, i despues de ella en 1573 basta su muer- 
te, aeaecida en Santiago el 25 de febrero de 1581 (5). 

(5) La Aadiencia de Chile se erìjió en Concepción en virtnd de real cèdala 
del 25 de agosto de 1565, con tres oidores ì un fiscnl. Hizose la f andacion en 
13 de agosto de 1667, presidiéndola el doctor don Melchor Bravo de Saravia, 
oidor que fué de la de Lima. Se estinguìó por real órdon del 23 do agosto de 
1573, i vino a restablecerse en Santiago el 8 de setiembre de 1609, con el de- 
cano presidente don Luis Merlo de la Fuente, àntes oidor tambien de Lima. 

La època ùltima de Qoiroga se oonsldera cQmo el iin del periodo de la co n- 
quieta i el principio de la era colonial. 



V^ 



■ — 



— 53 ~ 

DON MELCHOR Bravo de Saravia Sotomayor.— Como presi- 
dente de la éspresada real Audiencia, nombrado por el mo- 
narca, comeuzó su gobierno en propiedad el 16 de agosto 
de 1567 i terminò el 13 de agosto de 1568. Gobernó, pues, 
miéntras snbsistió la Audiencia; a la extinción de ella, si- 
guió Quiroga. — A la muerte de éste, entrò a gobemar in- 
teiinameute su yerno, el Mariscal de campo (6) 

DON MARTIN Ruiz de Qamboa i en pos de él dcm Diego Gar- 
eia de Cdceres, Sucesivamente gobernaron basta el ailo de 
1583, en que llegó el propietario 

DON ALONSO de Sotomayor (6 bis).— Marqués de Villa-Hermo- 

(&) Mariscal de campo eignffioa tante corno deoir coficial jeneral de caballe- 
ria, inferìor en grado i en funciones al teniente jeneral. 

El 31 do marzo de 1584 don Fedro Sarmiento de Gamboa f andò, por órden 
de Felipe II, la ciudad i puerto de San Felipe en el estrecho de Mngallanes. Al 
afio Bigniente fué abandonada està colonia-ciadad por haber perecido de ham- 
hre la mayor parte de sua habitantea a causa de la ineptìtud de su jefe; i quien 
por està causa cambiò el an tigno nombre por el del Hambre fué el corsario in- 
giós 0avendi8h en 1586. Eoi no se encnentra el menor vesti jio de dicha ciu- 
dad; pero si del puerto, al cual entraron por la vez prìmera, el 18 de setiembre 
de 1840, dos buques a vapor, el Chile ì el Perù, de la compafiCa inglesa de na- 
vegación en el Pacifico. 

(6 bis) En tiempo del gobernador don Alonso de Sotomayor vinieron a Chi- 
le, entro sua primeros conquiatadores i pobladores, dos hermanos, papitanes 
etmafioles, don Francisco i don Agustin Arèbalo Brisefio. De ellos, cbmo de un 
primer tronco comun, proceden las f arailias de apellido Brisefio que en el paia 
esisten, nò importa que Io escriban con e, con «, o con z. 

Doùa Ana Francisca Recalde, hija del célèbre capitan don Fedro Recalde, 
caso en sagundas nupcias con don Francisco Arébalo Brisefio, rico propieta- 
rio de la capital. De este matrimonio rosuìtaron siete Ibijos, a saber: Agustin 
— Jerónimo — Antonio — Diego — Francisco 2." — Ana i Margarita. 

Farece qne murió sol toro el otre capitan, hermano de don Francisco; poro 
fué UDO de Ics fundadores de la Compafiia de Jesus en està capital. 

£u la Biblioteca Nacional de Santiago, i en una colección de manuscritos 
que f ueron de monseiior Ignacio V. Eyzaguirre i Portales, hai un volùmen in 
folio, iiititulado: «Nòmina de los conquistadores i pobladores de las ciudades 
i plazas del Beino de Chile, conteuidos en la manuscrita obra del Fadre 
Miguel de Olivuros de la Compafifu do Jesus, desde la primera entrada de loa 
espufioles basta el aiSo de 1657, en cuyo estado,etc., etc». , 

rues bien: aegan la citada obra de Olivares, el capitan don Agustin Brisefio, 
de esclarecida nobleza, era consanguineo del duque del Infantando i del conde 
do FuoDzaldafia, i tuvo otros parientes colocados en altos puestos, entro ellos 
los litmos. SS. Dr.don Lope Brisefio i don Frai Alonso Brisefio, el primero obis- 
po de Cuenca i el segundo de Arequipa. Sirvìò al rei catòlico en la guerra del 
Ferù centra Gonzalo Pizarro; en Chile levantó compafifa a su costa, i con ella 
sirviò en la conquista de Tucapel i en la defensa de Concepoiòn, a la cual in- 
trodujo socorros por entro los indios que la sitiaban. 

Asociado a otro capitan espafiol llamado don Andrea de Torquemada, hicie- 
ron amboB, en 16 de octubre de 1595, donacion iuter vivos de sus bienes raices 
a los B. F. jesuitas en tiempo de su superior el P. Luis de Valdivia, para que 
fundaran i edifìcaran on Santiago el Colejio Maximo bajo la advooacion de 
San Miguel Aroanjel, reservàndose por bus dias el usuf rato de la heredad, pe* 
ro suministrando a la Compafiia la renta anual de tresoientos pesos en oro oa« 
da upo d^ loadoQontes. For ra2;òn deróditos alcaKKó Brisefio a enterar la lunu 



— 54 — 

^a^ caballero del hàbito de Santiago^ capitan de caballerfa en 
las guerras de Flandes^ i que ùltimamente habia sido gober- 
nador de iPanamà. — Grobernó a Chile 9 aflos, al fin de los 
cuales, en 1592, le sucedió por merced de Felipe II — ; 

DON MARTIN Garcia Oiiez de Loyola.— Caballero de la órden 
de Calatrava, maestre de campo del Perd, desde donde vino 
A gobernar a Chilei i que, en premio de haber allf veneido 
a un descendiente de los Incas, recibìó la mano de la hija 
deaqnel infortunado jefeìndìjena dofiaBeatrìz Clara Coja, 
i con ella el gobierno de Chile en propiedad. En la albo- 
rada del 23 de diciembre de 1598 lo degollaron con toda 
su jente los araucanos, i por tanto alcanzó a gobernar 8 
ftflos,— A su muerte entraron sucesiyamente comò ìnte- 
rinos: 

DON FEDRO de Viscarra. — Licenciado i Tenìente jeneral del 
reìno, nombrado por el cabildo de Santiago. Durò poco 
tieqapo en el mando por haber Uegado a ejeroerlo el nom*^ 
brado por el virei de Lima 

DON FRANCISCO de Quifiones.— Capitan, que, al cabo de 15 

meses, pidió licencia para retirarae por lo avanzado de su 

edad, i le fné concedida, — Con motivo de la cesacion de 

Quifiones, el dicho virei nombró interipamente a — -— -» 
DON ALONSO Garoia Ramon.— Capitan entendido i mui aca- 

tado, — Con tnucho vigor gobérnó interinamente en dos 

oeasiones, àntes i despues de don Alonso de Rivera. La 

seguoda, basta su muerte acaecida en Concèpción por en-* 

fermedad naturai el 19 de julio de 1610; i ]a primera, que 

fné està durante seis meses, basta que con despachos reales 

Uegó el propietario — : 

DON ALONSO de Rivera. — Distinguido capitan espaìiol, — Fué 
dos veces gobernador propietario de Chile, la primera des- 
pues de la primera de Qarcia Ramon desde 1601 a 1605; ì 
la segunda desde 1612 a 1617. Por babe.rse casado sin li* 
oencia del soberano, fué depuesto, i le sucedleron en el man* 
do, ademas del citado Gàrcia Ramon, Merlo de la Fuente ^ 



de seis mìl seteoientos siete pesos; l contentàndose con el modesto tituló de 
BienhechoTf se durmió en el 8e&or despues de haber repartido maohas Umos- 
nas entre los pobres de està capital. 

EÌ tempio de la Oompafifa comenzó a edifioarse en 1595 i se terminò en 1631, 
segnn el mismo Olivares; se empieo pues la friolera de treinta i seis afics. La 
oontigna iglcunia Catedral no le faé en ssag^i aeste respecto; su primera piedra 
fué puesta en 1560 por el presidente don Garcia Hiirtado de MendòztU 



— 6« — 

I 

Jaraqneinada, basta qne Tolvid a reasnmirlo en 1612. 

DON LUIS Merlo de la Fuente.«-Oidor decano de la real An- 
diencia de Santiago.— Gobernó seis ineses, dejando el man- 
do, por nombramiénto del virei del Perù, a ■ 

DON JUAN de Jaraqaemada, naturai de lag islas Canarias, ca- 
ballerò de la órden de Santiago, de famosas^pveDdas i ta« 
lentos. — Gobernó 14 meaes basta que volvió areasnmir por 
2.* vea su puesto, en marzo de 1612, don Alonso de Rive- 
ra. Muerto Rivera paso el mando a " 

DON FERNANDO de Talaverano.— Oidor mas antigno de la 
real Audiencìa. — Gobernó en està vez basta el 2 de febre- 
rode 1618, 4ia enqae Uegó en suoesor, nombrado por el 
virèi del Perù. ■ 

DON LOPE de Ulloa i Lémos.— Gobernó dos afios, desde 1618 
basta qne falleció en Concepoión el 24 de octnbre de 1630, 
dejando por suoesor interino a- 



'vmmii^mm 



DON 0BI8T0BAL de la Oerda Sotomayor.^Oidor decano de 
la real AudieBoia.-*Go1?ernó un afio, basta la llegada del 
nombrado por el virei del PerA. ■■■»■■> 

DON FEDRO Osores de Ulloa i Lémos.^Caballero de la órden 
de Alcàntara.«-Gobernó desde el 6 de noviembre de 1621 
basta su muerte, acaeoida en Concepoión el 11 de setiem« 
bre de 1624, dejando de interino a- " 

DON FRANCISCO de Alava i Nornella.--Maestre de campo 
del anterior.— Gobernó sois meses, basta la llegada del su- 
oesor nombrado por el virei del Per ù 

DON LUIS Fernandez de Cordoba i Arce.-^AImirante espaflol, 
seflor del Carpio i 24 de la oiudad de Uórdoba.-*<«Gobernó 
desde 1625 basta 1629, en que, con despachos reales, Ikgó 

DON FRANCISCO Lazo de la Vega^^-Esolareoido capitan es- 
paQol, caballero de la órden de Santiago. *-AIoanzó a go- 
bernar 10 aflos basta el de 1639, en que, por raerced de 
Felipe IV, Uegó a suoederle ■ ■■ 

DON FRANCISCO Lopez de Zdfiiga.--Marqué8 de Baydes, con- 
de de Pedroso, sefior de 9 villas de los Estados de ZAfiiga 
i Tobar, i caballero de la órden de Santiago«---Gobernó du- 
rante los siete afios Gorridos -desde 1639 basta 1646, afio 
en que pidió que seje exonerara del mando. Estónces vino, 
tambien en propiedad, 

DON MARTIN de Mujioa i Buitron.^Célebre ofìcial, aoreditado 
en los ejércitos de Italia, i FUUi4eS| caballero de la órden 



V /»■'.( 



— se- 
de Santiago.—- Entrò al mando en mayo de 1646| i tambien 
> en mayO| por muerte repentinai lo dejó en 1648. Le stiee- 
dio in terin amente—— 

DON ALONSO de Cordoba i Figaeroa. — Maestre de campo, — 
Gobernó un afio^ al fin del cual le sucedió por nombra- 
miento del virei i confirmación del rei 

DON ANTONIO de Acufia i Cabrerà.— Capitan de caballeria en 
las guerras de FlàudeSi i caballero de la órden de Santiago. 
««--Habiendo tornado el mando en mayo de 1650 por nom- 
bramiento del virei» por deposición del mismo tuvo qae de- 
jarlo en 1«° de febrero de 1666^ en que Ilegó el interino. 
Miéntras tanto gobernó corno tal 

DON FRANCISCO de la Fuente Villalobos.— Siguió el propie- 
tario. 

DON FEDRO Porter Casanate. — Distinguido almirante qae ha- 
bla hecho importantes exploraciones en la costa de Cali- 
fornia.— Durò su gobierno desde 1656 basta 1662« Falle- 
cido de muerte naturai, dejó en el mando a >■ ■- 

DON DIEGO Gonzalez Montero.^ — Gobernador que era de la 
plaza de Valdivia, i primer chileno/ naturai de Santiago, 
que entrò a gobernar comò presidente de Ghile» i gober- 
narlo dos veces. — En està primer^, apenas se hubo recibi- 
do del mando supremo tuvo que entregarlo al nombrado 
por el virei en 1662. 

DON ANJEL de Peredo.— Caballero de la órden de Santiago^ 
militar distinguido en las guerras de Portugal. Mui poco 
tiempo alcanzó a gobernar por haber llegado con despa- 
chos reales el propietario. 

DON FRANCISCO de Meneses.— Jeneral de artillerla.— Gober- 
nó desde 1664 basta 1668, en que fué depuesto por el virei 
i nombrado en su lugar 

DON MIGUEL Gómez de Silva, miéntras llegaba Dàvila. 

DON DIEGO Dàvila Ocello i Pacheco— Marquéa de Nova-Mor- 
qùende.— Llegó a Valparaiso el 20 de marzo de 1668; i 
apenas supo que venia comò propietario con despachos rea- 
les don Juan Henriquez, se fué precipitadamente del pais 
dejando en su lugar a don Diego Gonzalez Monterò, quien, 
en està 2.^ vez gobernó a Chile desde el 19 de marzo hast*> 
octubre de 1670. El 30 de diche mes i afio Ilegó ol citad 

DON JUAN Henriquez.— Caballero de la órden de Santiago, je- 
neral de ejéroitO| abogado en Lima, i posteriormente miem- 



y 



~ 57 — 

bro del Consejo de Indias.— Gobetnó durante doce afios, 
1670-1682, en cayo tìltimo se faé a Espnila. — Para auce- 
derle fué aombrado por despacbos reales, ea 1677, don 
Antonio de Isasi, del hibito de Santiago. Se paso en via- 
je para su destino, pero la muerte le irapidió tornarlo. — 
fintotices el monarca nombró a » 

DON MJLRCOS José de Garro. — Militar valiente i de gran prò- 
bidad, que fué el primer gobernador de Buenos Aires, i 
que murió de capitan jeneral en Guipuzcoa. — ^Tomó pose- 
sión del gobiemo de Chile el 20 de marzo de 1682 en la 
ciudad de San liuis de Lojola, i entrò en la de Santiago 
el 24 de abril del mismo allo. Su administración durò des- 
de aquel alio basta el de 1692, esto es, diez afios. Por 
nombramiento real sucedió a Ghtrro 

DON TOMAS Marin de Poveda. — Primer marqués de la CaSada- 
Hermosa de San Bartolomé, caballero de la órden de San- 
tiago, i exelente militar que hizo sus primeras armas en 
Chile, — Entrò a gobernarlo el 6 de enero de 1692 i en él 
murió de repente el 14 de diciembre de 1700. Por nombra- 
miento real le sucedió entónces 

DON FRANCISCO Ibafiez i Peralta—SaTjento jeneral de bata- 
Ua, Comendador de la órden de San Juan. (7). — Gobernó 
desdè 1700 a 1709, pues, por sus tropelias i depredaciones, 
la corte lo hizo reemplazar por 

DON JUAN Andrés de Ustàriz. — Caballero de la órden de San- 
tiago i consejero de Su Majestad. — Gobernó ^8) desde 
1709 basta 1717, en que, por órden de la corte, el virei del 
Perù le sometió a juicio, nombrando de interino i para 
que lo juzgase a 

DON JOSE de Santiago Coucha. — Oidor decano de la Audiencia 
de Lima, marqués de Casa-Concha, caballero de la órden 
de Calatrava. — Gobernó corno interino en dos ocasiones; 



(7) Comendador es el individuo qae, en cualquiera de las órdenes niilitares 
o de caballeroB, tiene enoomiendai esto es, dignidad dotada de renta compe- 
tente. 

Kl 1.° de febrero de 1708, Word Rogers, naveffante ingléa, llegó a la isla de 
Juan Femandes ì en ella encontró al marinerò Alejandro Selkirk, que cuatro 
afios àntes habia sìdo allf abandonado por sa capitan. Las aventuras i padeci- 
mientos de este hombre en la desicrta isla, dieron asunto al célèbre De Foé 
para eturìbir sa famoso romance Itohinton Cruèoe. 

(8) Hastft Ustàriz incluflaye aloanza la exelente obra, pero deagraciadamente 
inoonolastf, de don Miguel Luis Amanàtegai intitulada «La cuesìión de Hmites 
•9tre Ohile i la Bepilblioa ArJ6ntinA.^8 vola. 4.^ 1679-80 SantiHTo. 



— 6d — 

en erta ftié nn afio, hasta el 17 de diciembre de 1717 en que 
II^ó el propietario 

DON 6ABBIÉL Cano de Aponte, — Teniente jeneral, caballero 
de la órden de Santiago, Coméndador de Ma7orea.*--Faé el 
gobernadc»r que mas largo tiempo ejercióel mando supre- 
mo^ pues durò 16 aQos, desde 1717 basta el 11 de noviem- 
bre de 1733, en que falleció a congeduencia de una calda 
de aoaballo en lia plaza de armas de Santiago. 

Despues de élgobernaron sucesivamente i por poco tiem- 
po, en calidad de iùterinosi los siguientes sefiores: 

DON FRANCISCO Sanchez de Barreda i Vera.-^Oidor decano 
jde la Audiencia de Santiago, i 

DON MANUEL de Salamanca.— ^Caballero de la órden de San- 
tiago, Maestre de campò i comandante jeneral de la fron- 
tera en tiempo de Cano, A la mnerte de ésté^ el rei de Bd- 
pa&a habia hombrado gobemador de Chilo al que Io era de 
Buenos^AireSi don Brmo Mauricio de Zavqh; pero ha- 
biendo muerto àhtes de tomar posesiòn del mando, fué 
nombrado en su lUgar 

DON JOSÉ de Manso i Velasoc-^Oaballero de la órden deSan- 
tiagOj Teniente ieneral de ejércitPi jentil botqbre de o6» 
mara de Su Majestad, ooude de Saperunda i deepuea virei 
del Perù.— Gobernó con acierto ocbo aftoa, desde el 15 
de noviembre de 1737 hasta el 30 de junio de 1745, eu que 
fué a tomar posesiòn de ese yìreinato, dejando interinamen- 
te a » 

DON FRANCISCO Alonso de Obando.^Marqués de Obando i 
de Villa-Garcìa, mariscal, jefe del apostadero del Callao ì 
comandante de las fuerzas reales en el mar del sur. — Al- 
canzó a gobernar un solo afio, 1745-46, pues no le dejò 
mas tiempo la pronta llegada del sncesor propietario 

DON DOMINGO Ortiz de Rosas— Caballero de la órden de 
Santiago, Teniente jeneral de ejército i despues Conde de 
Poblaciones.— Del gobierno de Buenos Aires fué promo- 
vido en propiedad al de Cbile, cuyo mando ejeroiò desde el 
25 de marzo de 1746 basta que le fué admitida su renun- 
cia en 1755. Muriò en el Cabo de Hornos, a poco de haber 
entregado el mando supremo, tambien en propiedad, a— • 

DON MANUEL de Amat i Junient, Pianella Aymerich 1 Santa 
Pau»— Caballero de las òrdenes de Sau Jeuaro i de San 
Juan, jentil hombrede o&mara.de su Majeatadcoa eatrada, 



— 59 — 

^ coronel del rejimiento de dragoues de Sagunto, graduado 

de brigadier .— Gobemó desde 1766 basta 1761, Al di- 

^ ^ rijirse a tornar posesión del vireiaato del Perd dejò de go* 

bernador interino a 

DON FELIX Berroeta.— Tenieate corouel, goberaador que era 
de la plaza^de Valdivia, — No paso inaao ea cosa ,notable, 
cpnooxendo lo breve que habia de ser su permaneucia eu el 
maudo, el cual entregó el 4 de octubre de 1762 al propie- 
tario. 

^ DON ANTONIO Gaill i Gonzaga.-^Oaballepo de la órden de 

Santiago, mariscal de ejército en la clae^ de injenieros. — 
Del gobierno de Tierra-Firme o Panama imsó al de Chile, 
el cual ejercio d^sde 1762 basta su muerté àcaecida en 24 
de agosto de 1768.-^Le sucedió ea el maudo, en ealidad 
de interino, 

DON JUAN de Balmaceda Zenzano.— Oidor decano de la real 

Audiencia de Santiago.— ^-Goberaó dos ailos Imsta 1770, en 

que el virei del Perà lo reemplazó por el,tambien interino, 

« DON FRANCISCO Jàvier de Morales.— Caballero de k órden 

de Santiago, mariscal de campo, comandante jeneral de 

avmas en el Perù.- -Solamente gobernó tres ailos, desde 

1770 basta el 6 de marzo de 1773, en que entregó el mando 

al propietario, 

DON AGUSTIN de Jàuregui i Aldecoa.~Oaballero de la órden 

de Santiago i consejero de estado de S. M., mariscal de 

campo, i por ùltimo virei del Peni,— Gobernó desde 1773 

basta ei 6 de julio de 1780, en qoe fué promovido a dicho 

vireiuato. — Al partir para Limale rucedió interinamen- 

te ■ 

DON TOMAS Àlvarez de Acevedo.— Primer rejente de la real 
Audiencia de Santiago, que gobernó en dos ocasiones i 
que despues fué mìembro del Consejo de Indias — En està 
vez dejó el mando el 12 de diciembre de 1780, para entre- 
garlo al de provisión real- 

DON AMBROSIO BENAVIDES— Antiguo brigadier (9) que 
vino a Chilo ya mui anciano i enfermizo, i por lo tan- 
to incapàz de èjercer el mando por si raismo— Por medio 
^ de personas de su confianza lo ejerció desde fines de 1780 

(9) Brigadier os nn grado militar, superior al de Coronel e ìnferior al de 
Mariscal de campo on el ejército, o al de jefe de eacut^dra eu la mariua. 



— 60 — 



basta el 28 de almi de 1787, en que falleció.— Por sn mner- 
te, qnedó por segunda vez gobernando el rejente don To- 
mdè Àlvarez de Aoevedo basta el aiiQ de 1789, ea que tuvo 
noticia de su promoción el supremo Consejo de ludia», no 
obfltanto de haber tornado posesión de su empieo, el 2 de 
mayo de J788, el siguieute gobernador propietario 

DON AMBROSIO G'Higgins— Teniente jeneral de los ejércitos 
del rei de Espafla no obstante de ser irlandés, baron de Va- 
lleuar, marquós de Osorno, i posteriormente virei del Pe- 
rù— Gobernó perfectamente a Chilede8del788 basta 1796, 
en que partió al Perù, en donde falleció de virei en 1806. 
El rejente de real Audiencia era en ese entónces 

DON JOSE de Rezabàl i Ugarte,— Quien, habiendo quedado in- 
terinamente con el mando supremo, io entregó alcabo de 
cuatro meses al propietario 

DON GABRIEL de Avilés i del Fierro.-Brigadier, mar- 
qués de Avilés, i posteriormente dos ^veces virei, primero 
de Buenos Aires en 1799, i despues del Perù desde el 6 de 
noviembre de 1801 basta 1806.— Habia venido del Perù 
en 1795 i gobernó a Chile basta 1799, — A su elevacion al 
primero de esos vireinatos, en este afio tuvo por sucesor 
propietario a ■ 

DON JOAQUIN del Pino-^Marìscal de campo, ex -presidente de 
Cliarcas, i despues virei tambien de Buenos Aires — Por 
haber sido ascendido a dicho vireinato gobernó poco tiem- 
po a Chile, esto es, desde 1799 basta 1801. 

En pos de él, ejercieron sucesivamente el mando en ca- 
lidad de interinos, i tan solo por unos cuantos meses, los 
Oidores de la real Audiencia: don José de Santiago Coìicha 
por segunda vez,i 

DON FRANCISCO Tadeo Diaz de Medina i Collado, basta que 
lo recibió en propiedad — •. 

DON LUIS Mufióz de Guzman,— Distìnguido jefe de escuadra, 
coraendador de la órden de Santiago i ex-presidente de 
Quito— Gobernó a Chile desde 1802 basta el 10 de febrero 
de 1808, en que falleció repentinamente. 

Entrò en seguida a gobernar, en calidad de interino dor 
Juan Rodrignez Balleteros, i en pos de ól 

DON FRANCISCO Antonio Garcia Carrasco.— Brigadier de in- 
jenieros militares — Pésimamente alcanzó a gobernar desde 
1808 hasti^ el 16 de julio de 18 10, dia en que fué de()uesto 



r ^ 



— 61 — 

por el pueblo de SantiAgo, reanido al efecto en la pinza de 
i.riQas. — El mando fué entónces interinamente conferido al 
chileno, naturai de Saotiago 

DON MATEO de Toro Zambrano i Ureta,— Brigadier de ejército, 
conde de la Conquista i yisconde de la Descubierta — Go- 
beroó interinamente basta la instalación de la primera Jun* 
ia provisionai gubernativa verificada el 10 de setiembre de 
1810^ i despues comò presidente de ella basta su falleci* 
mientO| acaecido en la noche del 26 de febrero de 1811. (IO) 
Vinieron despues diferentes combinaciones gubernativas 
de los patriotas, i eu pos de ellas la reoonquista espaflola; ì 
por tanto, la restauración en el poder supremo de dos go- 
bernantes sucesivos a nombre del rei de Espafia, los sello* 
res Ossorio ì Marcò del Pont, interino el primero i propie- 
tario et segundo. 

DON MARIANO Ossorio— Coronel de artillerla en el Perù, ven- 
cedor en la fatai para los chilenos jornada de Bancagua, 
eutre los dias 2 i 3 de octubre de 1814 — No obstante de ha^ 
ber entrado a enta capital el 9 de octubre de dioho alio, so- 
lo se recibió del mando en debida forma el 15 de mayo de 
1815 i lo entregó al propietario el 26 de diciembre del 
mismo, — En realidad lo ejerció poco mas de un ailo, corno 
es el tìempo corride desde el 9 de octubre de 1814 basta el 
26 de diciembre de 1815. Entónces lo tornò 

DON FRANCISCO Marcò del Pont-Mariscal de campo, con- 
decorado con un sin numero de cruces i medallas. — De un 
modo mucho peor que su predecesor alcanzó a gobernar 
casi el mismo tiempo que él, comò es el trascurrido desde el 
26 de diciembre de 1815 basta el 12 de febrero de 1817, 
dia^de la gloriosa batalla delChacabuco. 






(10) No so comprende comò don Antonio de Alcedo, stendo corno era un 
hombre sèrio ì entendido, pudo caer en el error de colocaf tres veces a don Ma- 
teo de Toro en sa nòmina do los gobornadoros de Gliile a nombre del monarca 
espafiol, caando està sola voz gobernó com > tal. Vóaao ci Diccioìiario jeogràfi- 
co histórico de to. America^ 4 vols. 4.*, 1786-89, Madrid. 



V~ 



é2~ 



r 

RESÙMEN 

DB LOS JEFm EliPAJSfOLES QUB GOBERlTABON ^N CHILEf I TlÈMPO 

fiN QXJJÌ LO HICIEftOJSr. ' 



Almagro.*., é...., 1535-37 

Vttldivia...,,. 1540-53 

Villagra, interino............ 1554 

Hurtadode Mendoza ......i 1657-61 

QuÌToga^ interino • 1661 

Villagta, propietario .,.. 1561-63 

Quiroga, propietario. ..-r..— •••••. *.. 1663-66 

Bravo dd Saravia........... 1567-68 

Eniz de Gamboa. 1581-83 

Garciade Càceres 1583 

Sotomayor .-... 1584 92 

Garda Ofiez,t • 1593-98 

Vìscarra .••... ) 

Quifiones >.. 1699-1610 

Garda Bamon ) 

Rivera ....1611^17 

Garcfa Ramon ..«1 

Jarà Quenciada V 1612-17 

Merlo j 

Talaverano Galiegos..... 1617-18 \ 

getcéA.:::::::::;::;::::;::::::;::::}--i«8-2<' 
S:r::::::.7.::.:::::::::::z:-z:} w»-24 

Fernandez 1624-29 

Lazo. 1629-39 

Lopez 1639-46 

Mujica.... 1646-48 

Cordoba.. ) u^.^ -^ 

Acufia } l«*«-56 

De la Fuente.. 1655 

Porter... 1656-62 

S^::z:::::::z:::::::::::::::::} ««^-m 

Meneses ; ., 1664-68 

Gomezde Silva 1668 

Dàvila Coello 1668-70 

Henriquez 1670-82 

Garro i 1682-92 

Marin ; 1692-1700 ^ 



J 



'** 



Siglo XVI. 



1 



Siglo XVII. 



•^1 



IbaSez , 1700-9 

TJstàm • 1709-17 

De Santiago Concha ............ .1, .• 1 1717-331 

|*?«Ìf* ; • l,....1733-37 

Salamanca » j 

Manso.....:........ 1737-45 

Obando i...... 1745-46 

Ortiz 1746-55 

Amat ....« 4 .,. 1755-61 

Berroeta 1761-62 

Guill „.. 1762-68 

Balmaceda , 1768-70 

Morale» 1770-73 

Jàuregui 1773-80 

Alvarez 

Benavides 

E^ffi":::::;:;:::;:::::::: ;::::: ;::::. | "«^si 

Avilés 1795-99 

Del Pino., ; 1799-1801 

De Santiago Concha.... ì igoi-o 

Diaz«..«.»...«.«.. j loui-^ 

Mufioz 1802-8 

Ballesteros 1808 

Carrasco 1808-10 

Toro .*.. 1810-11 

Ossorio 1814-15 

Marcò.. 1816-1817 



Siglo XVHL 



1780-89 



...Siglo XIX. 



De todo lo espnesto resulta: 

I. — Que lo8 interinatos aseeodieron a cuarenta i cinco^ i qué los 
gobernadores propietarios faeron treinta i tres; 

II.— Que eran propietarios solo aquellos a quìeues el rei de Es- 
pafia nombraba espresamente; siendo de esto ùnica excep- 
ción el nombramiento qne, en 1662, en pos de Porter Ga- 
panate^ hizo en el obispo de la Concepcìón don Frai Dio- 
nisio Cimbron para presidente interino de Chile. Pero no 
hubo lugar a qne oste obispo ejeroiera la presidencia por 
haber fallecido àntes de qne llegase la real cédnla. 

IIL-«-Qae eran interinos todos los demas^ es decir, los nombrados 
por el virei del Perù, o los dejados en el mando por los 
propietarios i basta por los mismos interinos que les habian 
precedido inmediatamentei o los designados para el cargo 
por la real Andiencia de entre su rejente u oidores mas 
antiguos. 



\ 



— 64 — ' 

rV.— Qne de los gobernadores propietarios^ ocho ascendieron a 
vireyes, soia del Però, i dos de Buenos Aires. Los prime- 
ros fueron: Hurtado de Meodoza^ Maaso^ Amai, J&uregai| 
O'Higgins^ i Avilés. Los segundos: este mismo Avilés^ i 
Pino. 

y. — Que los gobernadores de naciònalidad chileba fueron tres 
ùnicamente: don Diego Gonz&lez Monterò^ don Miguel 
Qomez de Silva i don Mateo de Toro Zambrano. 
Heclio estoi pasaremos ahora en re vista los Retratoa de los prin- 

cipales de estos. personajes. (11) 



HI. 
COLEOOIÓN 

DE BETRÀTOS DE LOS PRINOIPALES GOBERNANTES DE CHILE DU- 
RANTE LA DOMINACIÓN BoPAfirOLA. — AL DAR CUENTA DE ELLA, 
RESUMIRBMOS, CON UNA LIJERA BIOGRAFÌA DE ESTOS JEFSS, SUS 
HECHOS MAS NOTABLBS QUE LA HISTORIA I LA TRADIClÓN CON« 
SIGNAN. 

DON DIEGO DE ALMAGRO. (12) 

Animoso i valiente basta la temeridad, jeneroso basta la prodi- 
galidad, i dotado de una constancia a toda prueba en sus empre- 
sas, fué Almagro uno do los principales caudillos de la conquista 
del Porti, i por muchos tftalos superior a su pèrfido i cruel cora- 
paflero de fortuna, don Francisco Pizarro. Pero ea gran parte de 
sus actos participó tambien de la crueldad de la època, especial- 
mente en la muerte del inca Atahnalpa. 

Acerca del lugar i fecha de su nacimiento, no se encuentra con- 
formidad en las aserciones de diferentes historiadores. Garcilaso, 

(11) Mediante el trabajo precedente qneda desde laego rectificada la e:8érie 
de los OaDitanes jenerules que a Ohile gobernaron durante ladominación espa- 
fiolai, sène que insertamos en nuestro opùscnlo de 77 pàjs. in 4.^* Efeméndes 
faetos ekilenos, en Valparaiao publicado en 1861, ef emende de 10 de jnnio de 
1541. 

(12) Este retratò es obra del conocido piotor chileno don Domingo Mesi 
espresamente trabajado, corno machos de los qne sisrnen, para la Esposició. 
del colonmje de 1873 i para enriqaecer con una colección completa a este r 
pecto ei Museo histórico del Santa Lacfa. Faé hecbo segnn el perfil one Ài 
nio de Herrera publica en bus Decadaa de Indiaa ì segun un retrato litogra 
do en Méjico, 



— 65 — 

fiiguiendo a Goniàra, cree verosiniil que fuese naturai de Alinagro; 
i Prescott adopta la opinion de Garcilasoi cita a don Fedro Pizar- 
ro, quien, en su relación del descnbrimiento i conquista del Perù, 
asegura que Alniagro, al cuul conocia mucho, dijo siempre ser su 
patria la Villa de Almagro en Castilla la Nueva. I en cuanto al 
ano ae au nacimiento, se cree jeneralmente que seria el de 1469. 
Nadie nombra a los ascendientes de don Diego, parecieudo fuera 
de duda que no conoció a los autores de su existeucia. Hubo quie- 
nes le tuvieran pca' nn expósito encontrado en las gradas de la 
iglesia parroquidl de dicha villa (opinion que ha estado mas jene- 
ralizada i que admite Prescott); i de aquì el que tomara su ape- 
llido de Almagro, — Don Diego no sabia leer ni escribir, èva de pe- 
quena estatura, feo de rostro, i para remate de la obra habia 
quedado tuerto a conflecuencia de un combate con los indios de 
America àntes de su llegada al Perù. 

Fruto del pacto celebrado en Panama el 10 de marzo de 1526 
que se llamó de los tres locos^ esto es, Diego de Almagro, el cura 
don Fernando de Luque, i Francisco Pizarro, fué la conquista, del 
Perti por éste i por Almagro, i el descubrimiento de Chile por Al- 
magro solo en 1535-37, Durante este tiempo hizo su salida del 
Cuzco para Chile, estuvo aqui, los raeses que se espresan en la Se- 
rie^ haciendo varias esploraciones por medio de sus capicane?; uno 
de los cuales fué Juan de Saavedra, que descubrió el puerto de 
Alimapu, a que puso el nombre de Valporaiso. Otro de ellos fué 
Gomez de Alvarado, que se internò al sud del territorio basta el 
Rapel o el Manie, segun los cronistas; pero, asl corno el principe 
indio peruano Chinchiruca, del tiempo del dècimo de los incas, fué 
detenido en el curso de su conquista del pais por la belicosa tribù 
de los Promaucaes, asi tambien lo fué el teniente de Almagro por 
la misma tribù, la cual dióle nna mui refiida batalla en el lugar 
de Eio Claro, lo que acabó por decidirlo a abandonar a Cliile i su 
conquista. Se puso, pues, en marcha con dirección al Cuzco, a don- 
de regresó despues de horribles calamidades. 

cEn el momento de partir, ejecutó Almagro un acto dejenero- 
sidad que con razon ha consignado la historia. Queriendo confor- 
tar a sus soldados abatidos por los sufrimientos de la campana, i 
consolarlos de la decepción .que habian esperimeutado en su espe- 
ranza de enriquecerse, los reunió a todos, i despues de un corto 
discurso, comenzó a romper una a una las escrituras que le habian 
firmado por los capitales que les adelantó al salir del Cuzco. «No 

creais, les dijo, que por esto dejaré de daros a vos i a mls amigos 

9-10 



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— 66 — 

lo qne me queda, porque ntinca deseé dineros ni hacienda sino 
para darlo». El cronista que ha consignado està noticia con todos 
sns pormenores, estima aquel jeneroso donativo en ciento cincuen- 
ta mil pesos de oro. Otro hìstoriador espafiol, haciendo el retrato 
moral de Almagro, cuenta tambien este hecho i termina con està 
dolorosa reflexion: «Lìberalidad de principe mas que de soldado; 
pero cuando murió, no tuvo quien le pusiese un pano en su dego- 
lladero». 

Fué vencido en el campo de las Salinas, a inmediaciones del 
Cuzco, e] 6 de abril de 1538, i tres meses despues, el 8 de julio, 
fué traidoramente ajusfciciado a pesar de sus importantisimos ser- 
vicios i de sus 70 afios de edad. 

tfAsi acabó la vida del primer esplorador espafiol del territorio 
chileno. Su nombre puede estar raanchado con las crueldades que 
los suyos coraetieron con los indijenas, pero su valor heróico en 
los combates, su resignación i su constancia para soportar Ina ma- 
Tores sufrimientos, su espiritu audaz i emprendedor, su jenerosi- 
dad para con sus ribales, i su desprendimiento fcan raro entre los 
codiciosos soldados de la conquista, le han Jabrado una gloria in- 
mortai, que no empafia el suplicio en que se le arrancò la vida»; 

El ùnico hijo de Almagro, de su mismo nombre i apellido, fué 

tambien decapitado en el Cuzoo en 1542, sin que pidiera a sus 

verdugos otra gracia qne la de que se le sepultara al lado de su 
padre. 



DON PEDEO DE VALDIVIA (13). 

Asi comò Almagro fué el deseubridor de Ubile, asi Valdivia 
fué su conquistador i colonizador, Nacido de padres nobles se- 
segun el historiador Gay, en Villanueva de la Serena, provìncia 
espaiiola de Extremadura, fué por srfs hazanas en el antiguo i nue- 
vo continente un preclaro Caudillo, capitan mui valiente, mui en- 
tendido en la guerra, constante, atrevido, activo i trabajador corno 
pocos de sus sucesores en la organización de la colonia chilena. 

(13) Este retrato fué enviado de obsequio por la reina de Espana dofia Fsa- 
bel H a la ciudad de Santiago. Se babia colocado en la capii la de la Vera-Cruz^ 
esto es, en el 8Ìtio njihino en qne la trodición falsan)cnte nupone qne el primer 
gobernador de Chile tuvo su pajiza habitación provisoiiade la capitai del reino 

Acerca del Descubrimiento i conquista de Chile hai, asi titulada, una exelent* 
Memoria, que puede consultarse con miicbo provech*), epcrita por don Migue 
Luis Àmunàtegui. — 1 voi. 4.° menor, 1862, Impronta Chilena, Santiago. 

El 31 de m«yo de 1562, Carlos V dio a la ciudad de Santiago el titulo de noble 
i leal; por escudo un leon rapante en campo bianco con una eepada en la mano; 
i corno orla de diche escudo, 0( ho veneros de oro. 



— 67 — 

f 

He aquf el retrato ffsico que de Valdivia ha dejado su contem- 
poraneo Góngora Martnolejo, diciendo: «era hombre de buena es- 
tatura, de rostro alegre, de cabeza grande conforme al cuerpo, que. 
«e habia hecho gordo, espaldudo, ancho de pecho, hombre de buen 
entendiraiento aunque de palabras no bien limadas, liberal i hacfa 
mercedea graciosamente. Era jeneroso en todas sus cosas, amigo 
de a'ndar bien vestido i lu8tro9o i de los hombres que lo andaban 
i de corner i beber bien, afable i humano con todos.» MariQo de 
Lo vera agrega; que (rera de rostro alegre i grave; tenia un sefio- 
rio en su persoua i trato, que parecia de linaje de principes». 

Cuando en agosto de 1540 llegó a Chile, habia con razón adqui- 
lido gran reputación de valor i de pericia militar, peleando deno- 
dadamente contra los franceses en Flàndes i en Italia, pues se hallo 
en el saco de Roma, ì en Pavia en que Francisco I quedó prisio- 
nero, i mas tarde contra los indios en Venezuela i en el Perù. En 
la batalla de las Salinas se habia distinguido contra los almagris- 
tas, segun ya lo dijimos en la Sèrie. 

Llegado Valdivia cuatro meses despues con su pequeuo ejército 
conquistador al feracìsirao valle del Mapocho, en las riberas de este 
rio, al pie del cerro denominado por los indijenas Huelen, que en 
lengua araucana significa dolor ^ i por los espauoles Santa Lucia 
por el motivo que luego espresaremos, trazó la pianta de està ciu- 
dad capital, que llamó Santiago del Nuevo Extremo o de Nueva Ex' 
^remarf^m.— Habia entónces en este valle comò unos ocho a diez 
mil indios, bajo el mando tVe un noble del Cuzco llaraado Vitacura 
quien recibió a Valdivia. 

Aunque no consta de documento escrito, parece un hecho incon- 
trovertible que la llegada de los conquistadores al valle del Mapo- 
cho aconteció el 13 de diciembre de 1540. Valdivia, en su carta 
del 4 de setiembre de 1545, dirijida desde la Serena al emperador 
Carlos V, asegura que llegó a este valle por el fin de 1540; i corno 
la fiesta de la virjen i martir Santa Lucia està por la Iglesia ina- 
movibleraente asiofnada al 13 de diciembre, corresponde mui bien a 
ese dia la època fijada por el conquistador extrameno. Costumbre 
era de los c;»8tellanos, en aquella època, perpetuar la memoria del 
dia en que avistaban el paraje en que hàbian restielto fundar ciu- 
dades notables, poniendo a éstas el nombre del santo o de la festi - 
vidad que en ese dia celebra la iglesia. I corno Valdivia, àntes de 
«u espedición a Chile, habia prometido dar el nombre del santo 
ipóstol patron de Espafìa a la primera ciudad qne aqui fimda.e; 
fa que esto era inevitable, convenia reemplazar^ con el nombre de 



— 68 — 

la primera capilla u oratorio qae en ese cerro construyó con la de- 
nominacióa de hermita dedicada a Santa Lucia, el que no podia Ile- 
var laciudad misma. EInombre i tutelar de dicha hermita, i aun 
del Cerro entero (14), no ha podido, pues, deberse a otra circunstan- 
cia, tanto mas, cuanto que no siendo Lucìa una de aquellas santas 
cuya invocación fuera comun alos espauoles, no se divisa otra ra- 
z6n que laapuntada para que se consignara su nombre en un mo- 
numento tan especittl. Por otra parte,"los dos meses trascurridos bas- 
ta el 12 de febrerode 1541^ fecha del acta i fundación solemne de la 
ciudad de Santiago, era precisamente el tiempo que debió em- 
plearse en la exploración del terreno, en el trazo de las calles i 
plazas, en la provisoria construcción de los edificios i de las obras 
mas indispensables, con todos los demas preparativos que se nece- 
sitaban. En Ja traza de la ciudad sefialó un lugar en que habia de 
erijirse la Catedral dedicada a la Asunción de Maria Santisima 
corno àntes lo habia prometido, i destinò dos mas, uno para Ce- 
menterio jeneral católico, i otro para casa Consistorial, creando 
desde luego un Cabildo con el objeto de que velase sobre todo lo 
concerniente al adelanto i tranquilidad de la población; i comò ea 
él delegaba mucha parte de su autoridad, procurò que lo compu- 
8Ìesen las personas que conocia mas abonadas. 

La fundación de la ciudad de la Serena^ por uno de los capita- 
nes de Valdivia Juan Bohon, ocurriò cuatro ailos despues de^ 
la de Santiago, El 5 de marzo de 1550 fundò a la Concepì 
ción, Fundò eu seguida las ciudades Valdivia de su propio apellido^ 
Imperialy Villa-Rica, i Ariffol o los Confines. Mas al sur pensò fon- 
dar tambien otra ciudad con el nombre de Santa Marina, en ho*" 
nor de su esposa dona Marina Ortiz de Q-aete. 

Pero los araucanos lo atajaron en la ejecuciòn de este i otros mil 
proyectos de progreso para la colonia que buUian en su cabeza. 
No queriendo resignarse a la esolavitud i mirando con estrema 
repngnancia la fundación de tantas ciudades, proyectaron desde 
luego el exterminio de los espafloles. Reunidos al influjo del an- 
ciano Colocolo las diversas tribus de la Araucania, estas elijieron 
por Toqui al esforzado i sagaz Caupolican, quien rompió las hosti* 

(14) Por la tradìción 86 sabe tambien que este cerro faéel lugar que primi- 
tivamente elijieron ]as huestes eBpa&olas para su defensa, construyendo en él 
un fortin de cuya existencia habia el historiador Suarez de Figueroa. Por ma* 
nera que el corro de Santa Lucfa, ademas de haber ostentado en bus altnras el 
làbaro òp la fé relijiosa de los prìmitivos habitantes de Chile, ha sido el ba- 
LUARTE de la dominación espaflola en sn principio i en su fin, comò se vera mas^ 
cìaramente cuando hablemos del gobietno de Marcò del Pont. 



— 69 — 

lidades asaltando a un mismo tiempo las plazia de Arauco i Taca- 
pel. Los qne defendlaa està ùltima^ viendo la inferioridad de sus 
faerzas i la obatinaoióa eoa que era sosteaido el sitio^ despacharoa . 
aviso a Valdivia, que se hallaba eu Concepcióii, iastàadole para 
qae al freate de sus tropas acudiese a salvar^la plaza del aprieto 
e a que se hallaba. Asf que el goberaador supo lo que ocurria, volo 
sia pérdida de momeato al socorro de los suyos. Pasaado por 
Arauco, aqui averiguó que graa nùmero de indios teaiaa cortada la 
comanicacióu de està plaza om la de Tucapel. Como ea tautas oca- 
flioaes los habia veacido, ea vez Je aniedreatarlo està noticia, lo 
decidió a seguir basta Tucapel, auaque solo llevase cinGuentajine" 
tj8, ùaica jente que la precipitacióa de su partida le permitiera 
reuair. Al cabo de tres dias Uegó a la^ llaauras de Tucapel, i en 
el acto se trabó uua renidisima batalla. La v^ictoria habia priaci. 
piado a iaclinarse bacia los espaaoles, cuando el iadio Lautaro, de 
solo 18 ailos de edad, palafreaero i paje de arrnas de Valdivia, a 
cuyo lado preseaciaba està saagrieata batalla, ardieado eutóncea 
ea el saato aoior a la patria, repeotiaameate deserta de las filas 
de Valdivia i se pasa a las de sus compatriota?, eorostra a ésto- 
sucobardia viéadolos cejar delante de taa pocos espa&oles, i les ia- 
fuade eoa esto uu nuevo valor. El mismo toma el mando del ejér- 
i?ito araucaao i acomete tan impetuosameate a los coatrarios, que 
bX primer choque los derrotó completameate, por mas que durante 
algua tiempo se defeadieroa ejecutaudo prpdìjios de bravura. Mu- 
xieroQ casi todos los compafieros de Valdivia; i este, auaque cu« 
bierto de heridas, quedó vivo i fué conducido maaiatado a la pre- 
sencia de Caupolican. El paje Lautaro i alguaos otros que se ha- 
llabaa presentes iotercedieron a fia de salvarle; i el jeueroso Toqui 
ya estaba decidido a otorgarle la vida i la iibertad, cuaado el feroz 
auciaao Leucotoa, que tambiea habia sido testìgo de està escena, 
la terolinó, le vantando de repente su maza o macana, descargando 
con ella sobre Valdivia un furioso golpe, i tendiendo ea el suelo al 
altivo cooquistador eoa toda la cabeza despedazada (1.* de eoero 
de 1554). 

Tal fué el tràjTco fia del celebre coaquistador de Ohile cuando 
méaos lo esperaba. En trece afìos de constaucia i de todo jénero de 
trabajos habia recorrido casi todo el territorio i fundadoen él siete 
<5Ìudades, para cuyo gobierno habia dictado un sin nùmero de sa- 
bias ordenanzas i reglamentos a fin de organizar i regular en to- 
da? sui partes la administración jeaoral de la colonia. "Ea la eoa- 
quista de Chile dio pruebas de habilidad e iutrepidéz tan insigaes, 



— 70 — 

corno las que dieron loa grandes conquistadores de Méjico i el Pe- 
rù en las que respectivainente Uevaroa a cabo en esos paises. 

Chile ea jeneral debe a doa Fedro de Valdivia especial grati- 
tud por haberle traido priinero qua nadie la Inz civilizadora del 
cristianismo i la hermosa lengua de Castilla, i por haberle dada 
en los carapos de batalla muchos ejeinplos de valor sublime. I 
està ciudad de Santiago se la debe ea particular, no solo por ha- 
berla fundado i tenido corno una segunda patria suya, puesto que 
la bautizó con el nombre de Nueva Evtremadara, sino tambien 
porque le dio una lección pràcticia de caridad para con el prójinao 
fundando i dotando suficientemente el hospital de San Juan de 
Dios, titulado entónces de Nuestra SeSora del Sacorro, cuya iraa- 
jencita de bui to, que aun se conserva i venera en la iglesia de San 
Francisco, cargaba siem[)re consigo nuestro liéroe. 



DON FRANCISCO DE VILLAGRA, O VILLAGRAN. (15) 

Naturai de Astorga en el rei no de Leon, este gobernador fué 
uno de los mas esforzados capitanes i leales amigos de don Fe- 
dro de Valdivia, a quien en vida reeraplazó durante su ausencia 
en el Ferii; i ahora, por su muerte i en virtud del testamento que 
tenia hecho, le vuelve a reemplazar en el mando interinam^nte^ 
Gobernó dos veces mas; en la ùltima comò propietario por nom- 
bramiento de Felipe II. 

Unos aseguran que era jeneralmente apreciado corno goberna- 
dor moderada en la paz i capitan prudente en la guerra; i otros, . 
que, aunque valiente, era un hombre cruel i obstinado. Lo cierto 
fué que casi siempre la desgracia lo acompanó en la guerra i os- 
cureció sus buenas prendas si las tenia. En su tierapo despuéblau- 
se las ciudades de Villa-Rica i de Angol, i la de Concepción es 
arruinada; destrùyese la Imperiai; destriiyese i repuéblase la Se- 
rena; despuéblase la ciudad de Cafiete i el inerte de Arauco; i en 
fin, entre otras batallas desgraciadas por parte de los espa&oles, 

• 

se-dan la de Fureu i de Andalican o Marihueno, cuya onesta hoi 
retiene su nombre de Villagra, a cuyo pie està situada Lota. En 
està ùltima, en que pereció su propio hijo, los espanoles fuerou de 

(15) Retrato trabajado, seguo indicaciones contemporàneas, por el jò'^etk 
pintor chileno don P«dro Leon Carmona, quien, a los 19 afios de edad, promo- 
tfa llégar a ser uo artista notable. 



— 71 — 

sùbito atacados i completameate derrotudoa por el vice-toqui Lau« 
taro. El poeta Ercilla ha dejado ea su Araucina uua magnifica 
descrìpciÓQ del caballo castano que eu esajoraa la moataba Villa- 
gra, a cuya pujanza debió la vida. > 

Ea las campaaaa coatra Santiago empreirfidas eu 1556-57 por 
el refendo Lautaro, alcaazó éste a pasar el M itaquito i acampó 
cerca de lo que hoi e8 la ciudad de Caricò. El terror cuadió ea- 
tÓDces por todos los àngulos de està indefensa capital. Pero e 1 
gobernador Villagra, por fortuna, quizà la ùnica en su carrera, 
pudo sorprender el campamento de Lautaro por un camino oculto 
indicado por uno de los indios araigos, i matarlo con casi toda su 
jente. E a consecuencia, la caheza del arrogante Caudillo de los 
araucanos llegó a Santiago clavada en una pica. 

Segua la tradición, Villa^Ta, por haber tomaio a^ua estando 

bajo la iafluencia de una gran dósis de marcarlo propiaado por uà 

medicastro de la epoca, murió, ea julio de 1563, en Coacepción, 

en cuya iglesia de Saa Francisco de la antigua Penco fué euter- 

rado. V 



DON GARCfA HURTADO DE MENDOZA. (16) 

Don Garcfa pertenecia a una ilustre familia, cuyo tronco babia 
sido uno de los compafieros de don Pelayo, la cual podia enume- 
rar veintisiete jeneraciones, todas ellas eanoblecìdas por graudes 
militares i grandes literatos. Hijo i nieto de vireyes, contaba, pues 
entre sus abuelos a principes de sanorre real, i lo que todavia e^ 
mas, a uno de los antei)asado3 de Rodrigo de Vivar el Cid cam- 
peador. 

Don Garda era un arrogante jóven de solo 22 anos de eda l; i 
sin embargo no era un bisono ea la carrera de las armas, pues, 
habiétidola abrazado en Europa desde los 16 anos, casi podia on- 
siderarsa ya corno un veterano. Era prudente, enérjico i devoto a 
la vez, pero e n ocasiones tan arrebatado de caràcter, que ({'liso 
cortar la cabeza al poeta Ercilla, tan solo porque a su preseucia 

ì puso a peehar con otro caballero 

Enviado por su padre don Andrea, vino del Perù con una bri- 
llante comitiva de caballeros que se prop)nian llevar a térinioo la 
conquista temporal de Chile, i otra de relijiosos que otro tanto 

(16) Retrato pintudo, segiin ©stampas conteinporàaeas, por el prof3=^o^ don 
Alejnndro CicarelJi. 



— TZ — 

proyectaLaii respecto de la espiritual; i a finesde abril de 1557, 
llegó al puerto de Coquirabo. 

He aquf loa priucipales hechos de su afortuoado g^ hierno. Pa- 
ra evitir discordias iotestinas, comenzó j)or remitir al Perù a loa 
doB entónces rivales en^eì ^i»bierQo del norte i sur del territorio, 
Ics capitanes Aguirre i Villagra; i en spgnida fué a de^emharcar 
en Penco. Despues de rechazar ali! un primer ataque de los arau- 
canos, el jóven gobernador entro ala Araucania con un lucido 
ejército de 600 infautes i 100 jinetes. Los araucanòs lo atacaroa 
en las Laguuillaa i en Millarapue, pen» fuerou rechazadoa con 
grandes pérdidas. Entre él i el toqui Caupolican se alcanzaron a 
dar once batallas campales, incluyendo los espresadas. 

No encontrando despues mayor resistencia, don Garcf.i despa- 
chó al mando del capitan Ladrillero una esj)f»ilici6u de dos buques 
a explorar el Estrecho de Ma-ofallafies. — Mandò reedificar a C'»n' 
cepción por la tercera vez, i por la se-iifun la a Vi 11 a- Rica; i trazó 
una luieva ciudad a qiie, por honrar uno «le 'os apelli<los de su fa- 
rai! ia, dio el nombre de Oifide de li froìdera. — El gobernalor de 
està plaza hizo pereeer al gran Caupolican en un afrentoso supli- 
ciò, deque luego liablareraos, — En menKU'ia de suabuelo materno, 
conde de Osorno, fu mio li ciuda l de OsornOy en el sitio inisiuo 
que debia baber ocupado la de Santa Marina de Gaete, despues de 
avistar el archipiélago de Chiloé, entre cuyos exploradores iba el 
poeta Ercilla, (jue mas tarde habia de adquirir gran celebridad es- 
cribieudo su afamado poema La Araucana, con la cual ilustró la 
conquista de Chile i el heroismo de los iudios. — R^poblo en el va- 
llo de x^ngol, con la denominación do Los lafantes^ la ciudad alli 
fandada àntes con la de Los Confines: e hiz > (jue sus caj)ir.anes fun- 
dàran al otro lado de liordillera de los Andes las ciuda.les de 
Mandoza i San J 'an. 

Durante el viaje de don Garcf i a OhiI é, Cau[)olicrtn trató de 
sorprender a Cafiete. — Un indio sumis >, cpiado de Alonso de Rei- 
noso, gobernador de està plaza, projnetió il Toqu» abrirle las j>ner- 
tas cuando los espaQoles durrnieran su a<!0stmnbrada siesta; {)ero 
el traidor denunciò el proyecto a Reinosì. Asf qu-^ Caupuiicau se 
presentò a la bora convenida, se enctjutrò con qne los cspaùolea 
estub:in ju'evenidos. Por consecuencia, la matanza de los iudios 
fué espantosa. Caupolican, escapado a un bostjue, fué descul)ierto. 
Reinoso diòle el suplicio air »z de la picota: segun Ercilla, el iu- 
feliz indio fué seiitado en la punta de un palo aguza lo que le 
atraves3 todo el cuerpo. 



■>»■ 



- 73 ~ 

Comeazaba don Garda a ordenar el buea gobierno del reino 
quehabia pacificado, cuaado snpo que el nuevo rei, Felipe II, liabia 
nombrado gobeniador de Cliile al mismo Francisco Villat(ra que 
él habia desterrado al Perù al principio de su gobierno. No que- 
riendo, puep, esperar lallegada de este rivai se embarcó sijilosamen- 
te en el Papudo para el Perù, dejando aqui en su lugar a Quiroga. 

Don Qarcia, despues de una corta permanencia en Lima, se 
estableció en Madrid, en don(ie se caso con la hija del conde de 
Lémos, i llevó por largos aQos la vida cortesana. — En premio de 
sns servicioF, el rei le nombró el 30 de julio de 1588 virei del Perd, 
que gobernó mas de sefs afio^, al fin de los cuales hizo renuncia 
de su alto empieo en 1595 a causa del mal estado.de su salud. 
Volvió a Europa con el titulo de marqnés ie Cafiete, por rauerte 
de su hermano major, pero con pérdida de su esposa, que falleció 
en el viaje. Aunque ya viejo i gotoso, contrajo segunda^ nu[>cia3. 
A eu liijo de laprimera mujer logró casar con doilu Maria de Gar- 
dena», Iiija de los duques de Magueda i Nàjara. Apenas trascu- 
rridos seis meses de este matrimonio, murió el vencedor de Arau- 
co en brazos de su primojénito, el 15 de octubre de 1609, a ia 
edad de 74 anos. El literato espafiol Di\ don CristAbal Suarez de 
Figueroa escribió eu biografia bajo el titulo de Heohos de don 
Garda Hurtado de Mendoza, 4.^ marqués de Cafiete. 



DON RODRIGO DE QUIROGA (17). 

Qniroga era oriundo de Villa-franca, reino de Leon en Espafia, 
i habia venido a Chile corno uno de los lugar-tenieotes de Fedro 
Valdivia. Hombre mui valiente i mui humano, fiiéamado de todos 
i vivió basta 80 afios, falleciendo en Santiasjo el 25 de febrero de 
1581. Fué enterrado en la iglesia de la Merced, cuyo convento 
habia fundado a sus e^pensas. Su espo a, la renombrada doUa 
Inés de Juarez, aunque d-i juventud burrascosa, fué una matrona 
modelo por su caridad para con los pobres. Quiroga fué el duefio 
de toda la Chimba; i aunque tenia su casa-babitaciou eu la plaza 
priucipal de Santiago, se cree que tambien poscia para habitacion 

* 

(l7) Retrato trabaJHdo por el jóven |»intor chileno don J. M. Ortega, ses^n 
ÌDdÌL-acion» s tomada» del cronista Góngora iMarmolt-jo, contemporàueo de Qui- 
roga 

En 1558 se inaugurò en la cumbre del Gt^rro Bianco la gruta de Monserrat, 
hoi Vìùa del Rosario^ 



_ 74 — 

o recreo una quinta en lo que t.odavia se llama el callejon de Jua* 
rezy en el centro rnismo de la Chiinba. 

Quiroga gob^rnó tres vecés, dos corno interiao en 1554 i 1561, 
i la ùltinaa de propietario en 1565. He aqui los priacipales hechos 
ocurridos durante su gobierno en estas tres épocas: la fundacion 
de la ciudad de S'ari Bartolomé de Chillan i la conquista del archi» 
piélago de Chiloé, llevados a efecto por conducto de su yerno, i 
tambien sucesor suyo interino en el gobierno de la colonia, don 
Martin Ruiz de Ganaboa. Està provincia recibió entónces el nom- 
bre de Nueva Galicia, caido despues en desuso, i tuvo por capital 
la ciudad de San Antonio de CastrOyO simplemeute CastrOy apelli- 
do del que le nonnbró gobernador de Chile.— El fallecimiento del 
prirner obispo de Santiago don Bartolomé Rodrigo GonzÀlez Mar- 
molejo, a fiues dri 1565. — El 13 de agosto de 1567 hizo en Cou- 
cepción su entrada solemne la real Audiencia que alli se instalo. 
Supnmida està en 1573, quedó Qniroga gobernaudo en propie- 
dad. — En fin, por estos tiempos aparecieron en uuestra costa los 
corsarios ingleses Drake i Cavendish, que hic:eron cianto dafio 
pudieron. 



DON MELCHOR BRAVO DE SARAVIA SOTOMAYORriS;. 

Este personaje, hermano del marqués de Valparaiso, era arago- 
nés, naturai de Sória, en donde existe todavia un luayorazgo de que 
disfruta en Santiago uno de sus descendientea. Dicese que era 
hombre sabio, prudente, astuto, pero sumainente avaro; pues man- 
daba matar las gallinas de los pobres de està capital porque le 
comian el trigo de su granerò, i él mismo por sus manos media a 
sus criados el vino. Su casa solariega de Santiago era la de la es* 
quina de las calles de la Catedral i de la Bandera. 

Entrò a gobernar la colonia, nombrado por el rei corno presiden- 
te de ia real Audiencia de Concepción. Con està inuovación en el 
órden polìtico coincidió otra en el eclesiàstico. Bajo su gobierno, 
(que fué harto desgraciado respecto a la guerra, pues en sus nianos 
casi se perdio elpaisenteramente) fué nombrado un obispo para la 
Imperiai; i desde entónces comenzóen Chile a liaber dos Obispados. 

(18) Retrato trabajado por el alumno de la Academia de pintura don Vi- 
cente La-Barrera, segun indicaciones contemporàneas. 



— 75 — 
DON ALONSO DE SOTOMAYOR (19). 

Este afamado militar llegó a Cliile con una gran reputacion de 
valor i de pericia, puea habia vivido eu los campanaentos desJe la 
edad de quiuce aiios, habia asistido con brillo a miichas bafcallas^ 
i Jlevaba su hoja de servicios escrita en las cicaferices de su cuerpo» 
—Venia con el propòsito de Uevar la guerra a sangre i fuego al 
corazón de la Araucania; i bajo su acción se distinguió particular- 
mente la heroina araucana Janequeo. — Defeudió el pais con tra los 
ingleses i holandeses, e hizo cruda guerra a los araucanos; 14,000 
de los cuales murieroa en su tierapo. Tambieu hizo morir a su 
Caudillo, el mestizo Alonso Diaz. 

Absolutamente no pudo satisfacer la confianza en que vino de 
Espafla, de reducirlos facilmente, pues nada a este respecto con- 
siguió al cabo de nueve aQos de continuo i por Bado bataliar eoa 
ellos. 



DON MARTIN GARCIA OSi EZ DE LOYOLA. (20). 

Noble guipuzcoano, este caballero vino del Perù a gobernar a 
Chile en 1592, i a principios del ano si^ruìente llegaron los hijos 
de Sm Ignacio de Loyola, del cual don Martin era sobrino i casi 
su contemporàneo, Fundó en Arauco una nueva ciudad con el 
nombre de Santa Cruz dj Coyay en honor de su esposa dona Bea- 

(19) Retrato trabajndo por el jóven pintor chileno don Domingo Mesa, en- 
COnformidad a indicaciones conteinporàneas. 

(20) No recordamos fijamente el nombre del artista cuya es la pintura de 
este r«trato; pero ed casi seguro qne sera de algiiuo de los jóvenes alumnos de 
la Academia de piuturn, quieDes, àntes de setienibre de 1873 en que se verificò 
la exposiciÓQ del coloniaje, se ocuparon, por coniisión del int ndente sefìor Vi- 
cuiìa Ma( keona, en hacer varioR otros retratos conio ente. Talea eon los de: 
GarciH Ramon, Ulloa Lémos, Fernandez de Cordoba, Lmzo de la Vega, Mujica^ 
Acuna, Henriquez, Garro, Ibafiez, Cano de Apoate, Obando, Ortiz de Rcsas, 
Guill Gonzaga, Moral' s, v^lvarez de Acevedo, Mufioz de Guzman, Garcia Ca- 
rrasco, Ossorio, i Marcò del Pont, todos los cualee se liallan en el miwnio caso. 

Este CHballero, despue» do haber en el Perù vencido i apref ado al Monarca 
Inca Tupac Amaru, qne pretendia restablecer su imperio en los Andes, recibió 
del virei, en premio de esto, por esposa a dofia Beatriz Clara Cova, hi ja del iiica 
S'ayri-Tupac. En ella tuvo don Martin una hija, la cual, despues do niuerto, fué 
llevada a Espana, en donde caso con el ilustre caballero don Juan Henriquez 
de Borja, i a quien el rei hizo merced del repartimiento de indios de Sayri-Tu- 
pac i del titulo de marquesa de Oropesa. 

El 12 de abrll de 1594 llegaron de Lima a Snntiago seis padres jesuitas, que 
fueron los primeros fundalores de la Compania en Chile. Uuo de ellos, el pa- 
dre Tek'fii, fué el arquitecto que atendió al edificio del famoso tempio que bas- 
ta BUS ciuiientos fué destruiJo, despues de dos iocendios horrorosos. 



~ 76 — 

triz, desceadieate da uno de los lacas del Perù. Tambien filndó la 
ciadad de San Luis de Loyola, ea la eutrada al camino de las 
pampas de Buenos Aires. 

Era un capitan valiente kasta la temeridad, corno lo prueba el 
iiecho de su muert*^^ corno la de VaMivIa, a mano de los arauca- 
nos, por no habe.r ido donde ellos con suficiente ejército. Confiado 
en aparienclas de tranquilidad, el nuevo gobernador emprendió un 
viaje al traves de la ArauoaDl-i, solo acompaflado de tres relijiosos, 
sesenta militares, i alguaos sirvientBJi». Una noche la comitiva se 
alojó en el sitio de Curalava, ea Angol. A la madrugada, los arau- . 
cauos cayeron sobre ella de sorpresa, i mataron al gobernador con 
todos los suyos miéntras dormian. Este trajico acontecimiento, 
que tuvo lugar el 23 de diciembre de 1593, fiié la senal de un al- 
zamiento jeneral de las tribua araucauas que durò seis aftos, enca- 
bezadas por el toqui Paillamacìi, que mereció figurar en el mismo 
rango del célèbre Caupoliciu. Los espafiole?, en consecuencia, tu- 
vieron que abandonar i ver destruida^s las siete ciedadea que tenian 
al sur del Bio-Bio. Eatre el las cayó la florecieate Imperiai, des- 
puee de un sitio memorable (21). 



DON ALONSO GARCL\ RAMON (O SEGUN OTROS, 

REMON (22). 

Fué un valeroso i entendido capitan, un militar de mucha re- 
putación adquirida ea las guerras de Flàades e Italia, un jefe 
ilustre i acatado, ouya relacióa de servicios, tanto en Europa corno 
en America, llena dos planaa de letra mai raetida en el libro de 
asientos del cabildo de Saatiago. H ibia eatado con Alejandro Far- 
nesio eu el sitiu de Navarino despues del combate de Lepanto, i 

(21) Con muclio provecho puede consultarse la Memoria histórìca de don 
Crehceijte Erràzuriz, intitulada Sein anos de la kistorla de Chile f'^S de diciem- 
bre de 598-9 deahrilde I605j 2 vola, 4.°, 1881-82, Santiago. Comienza desde 
la mu^rto de Oftez de LoyoU i abruza loa sace.^os ocurridos* durante lo3 cuatro 
gi'beniiidore^ qui3 le HUOidi-jron, lo.^ senores Viscarra, Quiaones, ì los dos Alon- 
so , G r il Ramon i Rivera. 

2i) Mas ve-'OHimil oh qua ku apolli do f nera Remon^ no fiolo porque asi lo con- 
sidt'f.t t*n 8u yacitado Dicci ^nario^ el jeneral don Manuel de Mendiburu, quien, 
corno lìeraanojd^bió entudi+r su biografi i iiiejor que nosotros; puesto que en el 
Pt ra fué einp eado i se (^asó, àntes d^ venir a Ohile, el referido don Alonso, sino 
taiiibi^ii porquu tn las actas del cabildo de Sintiago aparece i267no7) i no Ramon. 



— 77 — 

acompaaó a don Juan de Austria eii Tànes, Vino al Perù a con- 
tinuar 8US servicios i alll contrajo matrimonio con una hija de^ 
Lima^ dona Luciana Centeno. 

Disfrutaba de premios i condecoraciones honorfficas i era Maes- 
tre jeneral de campo de la plaza i presidio del Callao, cuaii lo el 
virei lo envió a Chile. Aqui se encontró al frente de un ejército de 
tres mil soldados, el mas numeroso hasta entónces que la metrò- 
poli habia podido mandar. En palenque abierto i arraado de su 
lanza, mató por su propia mano al toqui jeneral de Arauco, Cade- 
guala. Bajo su gobierno se restableció la real Audiencia, no ea 
Concepción sino en Santiago, a donde, el 8 de setiembre de 1609,. 
hicieron su entrada ,solemne los oidores don Luis Merlo de \sk 
Fuente, don Fernando Talaverano, don Juan Caxal i don Gabriel 
de Alada, haciendo de fiscal don Fernando Machado. 

Eutre otras rictorias que contra los araucanos alcanzó Garcia 
Ramon, està la del Desaguadero de Lumaco. Con mucho vigor <2;o- 
bernó a Chile durante dos periodos, a cuyo fin murió de enferme- 
dad naturai en Concepción, el 19 de jnlio de 1610. Su viuda entrò 
de relijiosa en el monasteriode las Claras de Lima, e hizo una 
vida ejemplar cu compaQia de seis nietas suyas, a las cuales vió 
profesar alli mismo. Con una hija de nuestro héroe i de su esposa 
fué casado don Francisco Messia, caballero de la órden de Cala- 
trava. 



DON ALONSO DE RIVERA (23). 

Rivera tenia los conocimientos las cuatidades que constitnyen 
a un jefe distinguido; asi es que cuando vino a gobernar a Chile 
no era un desconocido, sino un militar notable i ya reputado. Pre* 
cisamente a estos antecedentes debió su nombramiento de gobev' 
nador 'para pacificar a Arauco, i por cierto que prestò creste res- 
pedo servicios eminentes en las dos distintas ocasiones en que se 
hallo a la cabeza del reino; 

Naturai de Ubeda, se dedicò Rivera desde los primeros aflos a 
la carrera de las armas, consiguiò elevarse desde soldado hasta 
los principales puestos del ejército en las guerras de Flàndes i do 
Francia; i, cuando llegaba a Chile, bacia ya inuchos aiios que, ha- 
biéndose abierto camino con la intelijencia i el valor, ejercia ofichs, 
corno él dice, en los ejércitos de Espafia. 

(23) Eetrato del jóven pintor don Domingo Mesa, formado a virtud de ìu 
dicaciones contemporàoeaa. 



— 78 — 

La madre patria eraentónces la primeva nación guerrera de Eu- 
ropa, i, para distinguirse eri bus victoriosos tcrcios i mandar en 
elloa, neoesitabaun soldado, no solo intelijencia i valor, sino tara- 
bien de ordinario, insfcrucción no comun. Todo se enconfcraba reu- 
nido en don Al(^nso que, no content.o con adquirir los conocimiea- 
tos que en aquella epoca bastaban al hombre no dado a las letras» 
se dedicò al estudio de las raatemdticas, «para hacerme, dice él 
mismo al rei en carta del 16 de marzo de 1607, mas capaz de ser- 
vir a Vuestra Majestad en mi arte; porque^ asi corno un predicador 
no lo puede ser consumado sin ser teòlogo, tampoco un soldado 
puede ser perfecto sin sor matemàtico». 

Sin dejar de prestar grande atención a los asuntos de la guerra i 
poblar algunos fuertes, este gobernador hizo en el sur considera- 
bles siembras a fin de tener al ejército bien abastecido. Fomentò 
la cria de ganados, i en Melipilla estableciò talleres para tejer pon- 
chos i frazadas, todo con el objeto de sustentar i abrigar a los sol- 
dados. 

Pero durante su gobierno ocurrió un hecho que, sobre todos los 
otros, llama la atención. El afio de 1612 es memorable en nuestra 
bistoria por haberse entòuces tratado de esperimentar el ensayo de 
una gran modificaclón en el sistema colonial espaBol. Segun con- 
sejos del P Luis de Valdivia, la reducciòn de la Araucania debia 
encomendarse, no a la violencia de las armas, sino al influjo conci- 
liador i cristiano de las roisiones. El monarca adepto las ideas de 
«ste jesuita, basta el punto de dejar a su arbitrio la designaciòn de 
la persona que debia gobernar a Chilo, a fin de que pudiera ensa- 
yar con mas facilidad su sistema de pacificaciòn. I él designò a 
Bivera, quien a la sazón se encontraba gobernando el Tucuman a 
<;onsecuencia de habérsele depuesto del gobierno de Chile por ha- 
berse casado sin el real permise del soberano con la bella dofia 
Inés de Cordova i Aguilera, hija lejitima de padres nobles de la 
Imperiai comò fueron don Pedro Fernandez de Cordoba que en el 
sitio de la Imperiai murió valerosamente, i de la hjeroina dona 
Inés de Aguilera. Entrò pues a gobernar el pais en està segunda 
ocasiòn, i muriò en Concepciòn el 9 de marzo de 1617, casi inme- 
-diatamente despues de haber recibido de la corte de Espaiìa una 
mala noticia. 



— 79 — 
DON LOPE DE ULLOA I LÉMOS. 

Era un hombre de bien, desinteresado i piadoso. Del oro dacia 
que era el mayor corruptor del hombre. Con acuerdo del soberano, 
abondonó absolutamente, por ineficàz, el sistema de pacificación 
del padre Valdivia; sin embargo, lasmisiones subsistieron siempre, 
i con ellas el real sinodo o sneldo auiial de los misioneros jesuitas. 
Murió de gota en Concepción el 24 de octubre de J620, poco des- 
pues de la partida a Espafia del citado padre Valdivia, quien, a hii 
vez, murió en el colejio de Valladolid en 1642. Fué Uiloa mui 
amado i respetado por todos sus sùbditoa durante iosdos ailos de 
flu gobierno, 1G18-20. 



DON LUIS FERNANDEZ DE CORDO liA I ARCE. 

Era descendiente de una antigua familia de Lima, la cual a su 
vez deecendia de las de EspafLa aque perteneció el célèbre Gron- 
zalo, duque de Terra-nova, conocido por el Gran Capitan. Don 
Luis habia servido corno militar eu las islàs Filipinas, cuando lle- 
gó al Perù con su tio el virey marqués de Guadalcazar, i fué capi- 
tan de su guardia. Despues, norabróle jeneral de la mar del sur i 
del presidio del Callao, en cuyo cargo defendió dicho puerto de 
los ataques del almirante holandés Jacobo Hermita Clerk. Paso en 
seguida a Cliile comò gobernador del rei no, i llegó a Concepción 
el 29 de mayo de 1625, llevando refuerzos, parque i recursos 
para el ejército de la frontera, i la real órden del 25 de enero de 
1626 para continuar contra los araucanos la guerra ofensiva que 
habia quedado en suspense. Presto a este rt^spocto importantes 
servicios, restableciendo ante todo la disciplina militar, que habia 
perdido bastante con la iuacción; i se distinguió por su prudencia, 
cardcter i talentos. En diciembre de 1629 entregó el mando al su- 
cesor Lazo de la Vega, i se dirijió a Canaria^, en donde fué gober- 
nador de estas islas. 



DON FRANCISCO LAZO DE LA VEGA. 

Naturai de Lecaduru en las raontafias de Santander, era un mi- 
litar que habia adquirido fama de belicoso por largos i brillantes 
servicios prestados en los Paises-Bajos. No fueron menos los que 



— 80 — 

en Chile prestò, especialmente en la mas cruda i dilatada de las 
guerras qiie jamàs se hayan dirijido centra lo.«^ araucanos, con el 
mayor eacarnizamiento por una i etra parte, pero quedando siem- 
pre las ventajas por la de los espafloles. 

Con nuevas tropas reclutadas en Santiago organizó un ejército 
de 800 soldados, con el cual Uegó a Ooncepción el 24 de dicem- 
bre de 1620. Antes de esto los espìifioles hàbian fijado la froutera 
en el Bio Bio, i distribuido sua fuerzas o tercioa en distintos luer- 
te?. Un dia cayeron los araucanos sobre el tercio de Yumbel i lo 
dorrotaron, matàudole corno cien hombres, en el vecino estero de 
las Oangrejeras. Pero Lazo a la cabeza de los suyos, vengo es^te 
desastre destrozando a los araucanos en la célèbre batalla del Al- 
barrada. Sin embargo, fué para ellos en trofeo de alta estima su 
capa de grana, que perdio en el ardor de la pelea. — La guerra 
ofensiva por él sostcnìda fué la mas vigorosa que cuenta nuestra 
historia, i durò nueve aflos, al fin de los cnales entregó el mando 
al sucesor, Dicese que habia fundado en Angol la ciudad de San 
Francisco de la Vega i que murió en Lima de hidropesia. 



DON FRANCISCO LOPEZ DE ZUSlGA (24). 

A diferenciadel gobierno de Lazo de la Vega, que fué puramen» 
te de guerra, el de Lopez de Zuiliga lo fué de pura paz con los 
araucanos. Ellos mismos se la pidieron; i al efecto, en 1641 se ce- 
lebrò, en un sitio llamado Quillin, a fin de ajustarla sobre bases 
sólidas, un parlamento numerosisimOy el primero de su especie. 
Asistió a él el marqués de Baydes al frente de un ejército de 2350 
Boldado:-^, i de una comitiva de cerca de 7000 personas. No menos 
numeroso fué el séquito de los araucanos. Alli todos convìnieron 
en vi /ir comò araigos: los araucanos quedaban libres del trabajo 
de las encomiendas, i los espanoles facultados para repoblar las 
ciudades destruidas. — Bajo su gobierno se verifico la invasion a 
Chile de mas corsarios holandeses al mando del almirante Browen. 
Lopez de Zófiiga gobernò con talento e integridad durante loa 
siete ailos corridos desde 1639 basta 1646, en que llegò el suce- 
sor a consecuencia de haber aquel pedido que se le exonerara del 
mando, En su regreso a Espana, en un combate con los ingleses, 
pereció con su esposa gloriosamente a la vista de Càdiz. Dejó en- 

(24) Retrato del jóvea pintor Majica, forinado corno el precedente. 



— 81 — 

tre Dosotros la opinion de severo para con los malos, i de miseri- 
cordioso para con Jos pobres, entre quienes repartió de limoBua 
niucho emulai siiyo. 



DON MARTIN DE MUJICA I BUÌTRON. 

Mnjica, en las guerras de Fldndeg, habia sido uno de los ch- 
maradas de Lópe^ de Zùfiiga, i, conio él, celebrò tambien con los 
araucanos un parlamento^ que fué el segando de Quillin. Buen varon 
i honrado gobernante, a las prendas que lo adornaban corno hom- 
bre pùblico se aQadian la cortesia, la suavidad de caràcter, la ca- 
ridad i casi todas las virtudes cristianas. — En su tiempo aconteció 
el espantoso terremoto que aun se conmeaiora solèmnemente por 
baber asolado casi en su totaliflad a està ciudad de Santiago en la 
noche del 13 de mayo de 1647. De ese dia de angustias, la tra- 
dición nos conserva el portentoso suoeso de haberse caido, a influjo 
de los «acudimientos de la tierra, la corona de espinas que estaba 
puesta en la cabeza del Crucifijo del tempio de San Agustin, 
Sefior de la agonia, al cuello de dicha imajen, en donde quedó eia- 
vada sin poder Bacarla desde entonces. La tradicion vulgar afiade 
que, de ano en afio, aparece la corona mas ente rrada en lagar- 
ganta del Crucifijo; que ha temblado cada vez que han tratado de 
Bacarsela de aquel Ingar para dejarla corno estaba en su orijen; 
que cuando desaparezca enteramente, està sarà lasefial del ùltimo 
dia de la humanidad. El Crucifijo a que està lejenda se refiere 
tomo desde aquel tiempo el nombre de 7i7 aeflor de Mayo^ con el 
cual se le venera actualmente (25). 

jQué coincidencia de MayosI Habiendo este caballero entrado al 
mando en el me» de Mayo de 1646, tuvo que dejarlo tambien en 

(25) Sobre El terremoto del 13 de mayo de 1647 hai, asf tituTada, ana excelente 
obra escrita por don Miguel Luis Amunàtegui.— l voi. iJ* 1882, Santiago, 
Cervantes. 

Al lado de fella, 68 por demas insignificante nnestro opusculo ElSenor de 
mayo, o «ea, memoria documentada del espantoso terremoto del 13 de mayo 
etc. 1 voi, de 70 pijinas, 18, 1852, Belin, Santiago.— Ya se ve: el ob- 
jeto de ambas publicaciones ha sido tambien mai diverso. Yo me propuse satia* 
facer ràpidamente a un pedido quo se me hizo para exìtar la piedad de los fie- 
les; miéntras que el sefior Amunàtegui qiiiso escribir una parte de la historia 
del paia se^un las costumbres sociales de esa època. 

Bl Crucifijo Sewor de la Agonia que, desde 1648, sale anualmente en solemne 
rogatìva por las calles de està ciudad, es, segun dicen el obispo VillaTroel i el 
padre Olìvares, el primero en su Gohiemo eclesidstico pacifico ì el segunJo en 
bVL Historia de Chile, el mismo que 40 afios àntes de dicbo terremoto habia 
f&bricado el relijioso aguetino f rai Fedro Figueroa. 

11-12 



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Mayo de 1648 en qae murió sóbitaimente, a cotìsecuéucia, segon 
eatÓDces se susurr >, del veueao que Je fué dado por uu empleado 
falsificador de deapachos de encomienda (25 bis.) 



DON ANTONIO DE ACUITA I CABRERÀ. 

Fué noinbrado por el virei del Perà gobernador interino ^e 
Chile, despues propietario por el rei de Espafla, i por ùltimo de- 
puesto.por el mismo virei i condenado a la pérdida de todos sua 
empieo». Gobernó aturdidamente desde 1650 basta 1655, porque 
era un hombre vano, débil e inesorupuloao, i lo que es peor, porque 
se dejaba dominar por su orgullosa mujer doila Maria Antonia 
Salazar i Paravisino, basta el punto de ser voz jeneral la de 
de que Cbile tenia, no un gobernador sino una gobernadora. A su 
funesto influjo i predominio se debió el que principlara su admi- 
nistraeión nombrando a sus cunadoa i favorito^, don Juan i don 
José Salazar, para los doà mas importafites empleos del ejército, 
Maestre de campo el uno i Sarjento mayor el otro, quienes, con 
grande escàndalo de tìdos, traficaban en competencia de los mas 
miserables vivanderos i arrebataban a los indios para esclavos. 
Duraba va 14 anoa la paz, cuando al fin, el 14 de febrero de 1655, 
estalló un nuevo levantamiento jeneral de todos los indijenas, 
quienes, corno un torrente, se presipitaron sobre las estancias de 
los espanolea entre los rios Bio-Bio i Manie. El cobarde gober- 
nador huyó basta Santiago, eacapando del furor del pueblo de 
Concepción que, no pi.diendo matai'lo, lo declaró depuesto del 
mando. El virei confirmó està declaración i mandò en su lugar a 



DON PEDRO PORTER CASANATE. (26) 

Naturai de Zaragcza, Porter Casanate fué marino ilustre, sabio 
distinguido i uno de los mejores navegantes de su època. En au 

(25 bis) Sì curiosaB 8on ìas coincidencias fnayas del goberna'ior de Chile don 
Martin do Mnjica, su entrada-al gobierno, el gran terremoto que en él tiivo lu- 
gar, i su fallecimiento, todo esto acontecido en el ines de Mayo; no lo eon mó- 
no8 las del tercer rector de la Universidad de Chile don Ifj^nacio Domeyko, ve- 
ritìcadaa precisamente en el misruo mes. Ente sabic/natnralista ha dicho: sali de 
iiii patria la Polonia a fines de Mayo de 1831, ll-gné a Chile mi segunda patria 
a fioes de Mnyo de t838, voi a alejarme de ella a fines de Mayo de 1884, i a 
elia regresaré o me morire a fines de Mayo de aìguno de los próximo-entrantes 
anos. 

(26) Retrato trabajado por el jóven pintor don Vicente La Barrerà* 



— 83 — 

tiempo hubo pestes que dieztnaron la población. i temblores qiie 
d«terioraron las ciudades. Durante los sei» atios de su gobierno 
consiguió sobre los araacanos tciunfos decUivos por conducto de 
8US exeleutes capitaneB, ei Maestre de campo doa Francisco de Pi« 
neda i Bascunan, autor del Cautiverio/eliz, i don Ignacio de la 
Carrera, padre del ilustrejeneral chilenodon José Miguel i de sus 
dos hermanos don Juan José i don Luis. Desgraciadamente no 
pudieron llevarse a cabo varios importantes proyecfcos de Porter 
Casanate por haberlo estorbado su rauerte^ acaecida en febrero de 
1662, mediante la cual trocó està vida por la eterna, postrado de 
una hidropesia. 

À consscueucia de esto dejó interi namente en el mando al gober* 
nadorde laplazade Valdivia^ don Diego Oonzalez Monterò^ quien 
nada de notable pudo hacer por haber solo gobernado tres meses 
en està primera vez, i esto en cheque continuo con la real Àudien« 
cia^ que no queriarecibirlo de presidente. Làsti ma grande fué que 
este g(»bernador, que tenia gran conocimiento de los negocio» ci- 
viles i militares de Ohile por haber nacido en Santiago i educàdo- 
se en la guerra con los indfjenas, tuviera qùe entregar luego el 
mando a otro tan interino corno él, pero nombrado por el virei 
del Perù, a saber; 

Don Anjel de Peredo, que fué un majistrado mui qaerido i ros- 
petado, i tan devoto que erapleaba siete horaa diarias en oración 
mental i vocal. Pero elio en manera alguna le impidió que se por- 
tara con grande actividad i tino, derrotando a los araucanos^ a la 
vez que protejiendo la agricultura i ordenando la "reedifica- 
ción de la ciudad de Chillan. Ràpidamente marchaban los pue- 
blo8 a una completa paz i engrandecimiento, cuando llegó el go* 
bernador propietario, 



DON FRANCISCO DE MENESES. (27; 

Naturai de Càdiz, Meneses era sin embargo de noble raza portu- 
gu^sa, de un caràcter violento e irritable, i tan cruel que se le 
tuvo por demente. Apenas se sento en el sillón gubernativo librò 
contra su respetable antecesor Peredo un auto de prisión. Los 
araucanos, al oir el tratamiento que Meneses habia dado a Peredo 

(27) Retrato trabajado por el jóvon pintor don Domingo Mesa, snmament* 
caracterfj^tico i bien concebido, i (][ae por lo mismo llama la atención. 



— éf'l — 

I 

cuyo cardcler bondadoso i anjelical recouocian corno los iiiismos 
espafioles, se imajinaron qiie el niievo mandatario liabia de ser ter- 
rible; i ante» de ser atacado', rorapicudo las paces, »^e subleyaron. 
Pero Meoeses, corno si linbiera querido con firmar los teniores de 
los indios, penetrò por, en medio del territorio indijena I levandolo 
todo a sangre i fiiego. Habiendo obtenldo sobrc ellos sefiaiados 
triunfos^ inflijió a lo» vencidos los mas cspantosos castigos, i ate- 
norizo con su severidad a tal punto a aqae!lo3 arancanoSi basta 
entònces tan indomables, qne vinieron siiplicantes a pedirle la 
paz. AI fin consiutió cn ddrsela a condición de que habian de en- 
tregarle ne rehones ocho jóvenes de las principales familias del 
pais; i él dio a su orgullo la satisfacción de pasearse con aquel 
séquito de nobles indios desde la frontera basta la capital de San- 
tiago^ en una especie de marcita triunt'al. 

Cuando el gobernador hubo ajustado la paz con los iudijenas^ 
en vez de entregarse a los tranquilos negocios de la adrainistra- 
ción, entrò en desavenencias con los primeros funcionarit^s del 
paii^; i desavenencias tan violentas que estuvo a punto de ser ase- 
sinado por uno de sus adversarios, i qne otro de los mismos casi 
fuese inmoladoa la venganzadel iracnndo Menescs. Por estos moti- 
vos, i sobre todo, por haber sin i^eal licencia casàdose en secreto 
eoa la hermosa dama chilena dofia Catalina Bravo de Saravia, 
Jiija del marqués de la Pica don Francisco Bravo de Saravia, fué 
depuesto i confinado al Tucuman, en donde falleció. 

Para reemplazar a Meneses el virei del Però nombró a don 
Diego Ddvila Coello i Pacheco, quieu Vengo desde luego a Peredo 
enviando a Meneses preso a Lima por órden de dicho virei. Ca- 
vila no tardò en regresar al Perd, porqne habiendo sabido que la 
corte tenia nombrado un propietario, creyó impropio de su alta 
alcurnìa aguardarle para los honores del recibit^^iento i la cuenta 
de su administración. Se fué pues precipitadamente, dejando en 
el mando al chileno don DieffO Gonzalez Monterò^ quien, ya mui 
anciano, se viò de està manera rijiendo interinamente por segnn- 
da vez los destino» de su pais. Tomo posesión del cargo el 19 
de fiaarzo de 1670 i lo ejerciò basta octubre del mismo ano. 



— 8ó ■— 
DON MIGUEL GÓMEZ DE SILVA M0RALE3. (2S) 

Naturai c^e la Serena on Chile e hi.jo del gallego don Miguel 
Silva, que en lo militar fué coroiiel en 1607 i en lo poHtico corre- 
jidor de asta capital ea 1609, Gomez de Silva Morales fué uu mi- 
litar lulii valieiite- i agaerrido desde la clase de 'Boldiido.- Eu las 
guerras de la frontera araucana habia ocupado tcdo los puestos 
milltares basta el de Maestre de campo; i cuando ea 1655 se hu-' 
bo retirado a Santiago, fué en dos ocasiones sn alcalde ordinario, 
corrty idor, justicia mayor i teniente de capitan jeneral, i por diez 
aftos alguaoii mayor. Fné presidente interino de Cliile, segun po- 
deres que para elio le envió el igualmente interino don Diego Dàvi- 
la en 1G68. Aunque ya mul anciano cuando gobernó conio presiden- 
te, era tari varonil que, en cierta ocaslón, salió (le està capital a 
media noche en una litera para Yalparaìso, a fin de defender èsa 
ciudad cqntra los flibusteros o corsarios quehabian llegado a inva- 
dirla. 



DON JUAN HENRIQUEZ. 

Nació i estndió en Lima, fué abogado i doctor de la real Uni- 
versidad de San Mdrc()S, jeneral de ejército. que, sobre ser un mi- 
litar acreditado de valiente en las guerras de Nàpoles i Flandes, 
poscia la jurisprudencia corno el oidor mas consuraado. Nombra- 
do por el rei presidente i capitan jeneral de Chile en 21 de agosto 
de 1668, solo en octubre de 1671 llegó al pais, trayendo consigo a 
su sobriuo don Andrcs Henriqnez. 

Durante los once auos corridos desde 1671 basta 1682, en que 
regresó al Perù por habor terminado su periodo, para pasar a 
Espana en seguida a descmpeQar*8u cargo de coasejero de Indias, 
Henriquez fué un habil adrainistrador. Se le tachaba de codicioso 
por que queria la guerra nada mas que para llaoer prisiònerós que 
le sirviesen de esclavos. Bajo su gobierno se ejecutaron en San- 

(28) Este rctrato es copia de otro, probablomente orijinal, qne por casnali- 
(U<1 se coQHervaba eu ei oabildo de Santiago i que posteriormente ha existido 
en la familia de los Huidobro. I con razón, por qne babiendo Gróinez de Silva 
testado en 16G0 i declarado en su tet^tamento que dos veces fué ^asado: la l.** 
con dofl'i Catalina Verdugo de la Vega, i la 2.* con la santiagueSa dofia Isabel 
de la Torre Cliavez, do fi\ entroncaiuiento dtscendieron vurias fainìUas de està 
rupital, no solo ha do los Huidobro, sino tombi^Q las d^ MoniDdé) SalaS| ?rat 



— 86 — 

tiago diverstts obras pùblicas; se crearon los capitanes de amigo 
ea la Ai'aucanfa; viaieroa log corsarios iugleses qiie, comandaJos 
por Charj)S i Guarleu, saquearou a Coquimbo; i apareció ea Val- 
divia UQ buque de guerra inglés, cuyo jefe era Carlos Henriqiie 
Clerk, naturai de San Malo en Francia, que hizo sa desembarco 
en una caleta iumèdiata. Se le turno prisiouero, se le remitió a 
Lima, i en juicio alli seguido se le condenó a muerte, dandosele 
garrote en la plaza mayor el 8 de mayo de 1682. 



DON JOSÉ Die GARRO. 

Primer presidente que habìa sido de Buenos Aires i ahora su- 
cesor de Henriquez en el gobierno de Chile, Garro ratificò la paz 
con Ics indiofi en un solemne parlamento tenido en la Imperiai el 
ano de 1683, i supo couìralidarla durante su administracción con 
.una firmeza i una bondad de caràcter verdaderamente aJmirables. 
Su gobierno habria sido mui feliz i tranquilo si no hubiera sido 
turbado, comò el de Henriquez, por las amenazas i desembarcos de 
1 08 corsarios ingleses, los cuales por fortuna, i gracias a la activi- 
dad del gobernador, no pudieron hacer males de gran trascenden- 
cia. Para formarse una idea de su comportación en Chile, basta- 
re saber que sus gohernados le llamaban el sardo Gari:o, 

La fama que todos o la mayor parte de los gobernadores saca- 
ban de Chile era el ser harto dedicaJos al fomento de sus intere- 
ses personales con perjuicio de los pùbiicos. Mas, don José de 
Garro, que era un caballero recto i desinteresado, conociendo bien 
la disposición en que los chilenos estaban de tachar de intereSado 
a cuanto gobernante se les mandase, quiso desengafiarios probàn- 
doles, de un'modo singular, que terùa mas que cuudal suficiente 
para haber aceptado el mando de este pais por solo enriquecerse. 
Con este intento mando al siguiente dia de sti Uegada a la capital, 
que en la plaza de armas se juntasen el Cabildo i làs demas Corpo- 
raciones. La nqvedad de està órden hizo que la plaza se Ueiiase 
de un inmenso concurso, citcunstancia que el gobernador aguardó 
para hacer salir de su palacio una especie de aiulas, l'evadas a 
hombros de sus criados, en las cuales hizo pasear por los cuatro 
costadoà de la plaza cincuenta talegas, repletas de los pesos con 
que a Chile habia llegado. 

Durante el largo espacio de tiempo que durò el gobierao del 



— 87 -- 

caballero Garro no apareció ni un solo cargo que hacerle, i sf 
elojios que tributarle. Rindió su residencia i paso , a EspaQa, en 
donde con altos puestos premio el rei su exelenle coraport'4CÌón. 
Dìcese que murió siendo capitan jeneral en Guipuzcoa. 



DON TOMAS MARIN DE POVEDA. (29) 

N'atural de la villa de Lucas en Granada, M«,rin fué un valien- 
te militar, que, alistudo en Chile en las carrera de las armas, aa- 
cendió por su bravura desde el grado de alferez basta el de maes- 
tre jeneral de campo. Fué tambiea ^obernaute iliistrado, cumpli- 
do caballero i fuadador en Chile de uaa larga i digna prosapia. 
Distinguióse por sus talentos militares i admioistrativos, i mas que 
tado por su caràcter sociable i sus hdbitos verd.ideramente ilus- 
trados. Cuando ya en edad madura llegó a presidir los destinos 
del pais, fué recibido con gran regocijo por los habìtantes de San- 
tiago que lo habian conocido i estimado en su juveatud. — Le gus- 
taban las comedias, los baile^ i la mdsiGa. Su casa era el centro 
de la sociedad sautiaguena^ que solo desde entonces comenzó a 
perder su caràcter basta cierto punto claustral; i su bolla espoaa, 
dona Juana Urdanegui, era el alma de està trasformación social. 
Està noble dama, raarquesade Villafuerte, fué en el siglo XVIIl 
comò presidenta de Chile, lo que la Esterri pa, esposa del presi- 
dente Munoz de Guzman, lo fué a principios del actual. ^ 

Bajo el gobieruo de Mario, que murió re{)8utinaraente el 14 de 
diciembre de 1700, se celebraron con los araucanos dos numerosos 
parlamentos en el sitio de Choqueohoque, ì se fundaron la ciudad 
de Talea i la villa de lìere^ 



DON FRANCISCO IBANEZ I PER ALTA. 

Dlcese que Tbafiez era un hombre astuto i reservado, codicioso i 
poco delicado, que nunca hablaba de las poblaciones, del ejército, 
de los indios sin decir mis poblaciones/mi ejército, mis indios, i 

1^^-^ I II !■■« 

(29) Es de un mèrito particular este retruto, por que, ademas de contempo- 
ràneo, <eB un legudo de faniiiia. En su leyemia se enxsuentra el personale a 
quien n presenta, nowbjrado aei; Don Tomas Lopez Mann Gonsfdlenf de PoHda. 



— 88 — 

(^ue obraba en consouaiicia de estas palabras enriqueciéndose a 
costa de las rentas pùblieas i particulares, corno si el pais fuera 
algun fuudode su perteuencia. 

Por las muchas tropelias i depredacionea que cometió, i por las 
intrigaa que se le atribuyeron en favor del preteadiente durante la 
guerra de sucesìón de Espafia que se sigoió a la muerte de C&rlos 
II, perdio la gracia del rei. Tuvo en consecuencia que soportar 
grandes vergiìenzas por los bochornosos cargos que se Te dirijieron 
en el juicio de residencia a que fué sometido. Con tantas humilla- 
ciones, dice Gay, casi se volvió loco; i al fin, hastiado del mundo, 
se entrò a formar parte de la Conipafila de Jesus. Gobernó desde 
1700 a 1709. 



DON JUAN ANDRÉS DE USTARIZ. (30) 

/ 
Ustariz era naturai de Sevilla, i bacia comercio en grande escala 

con el puerto de Vigo. Llegó a Chile con el mal antecedente de que 
se susurrase que a Felipe V habia compràdo està Presidencia en 
24>000 pesos, para rehacerse de una gran pérdida sufrida durante 
la guerra de sucesión. Se dijo que, a fin de sacar buen interés de 
este dinero, Ustariz babia entrado en muchos contrabandos con 
los m'ercaderes franceses que por entoncos visitaroh los puertos de 
Chile, i que, por este motivo, la corte ordenó al virei del 
Perù el que, sin tardanza, nombrase un gobernador interino. En 
el juicio de residencia a que fué sometido Ustariz, salió este mul- 
tado en 54,000 pesos, i este golpe le costo la vida. Dejando dos 
hijos que mas tarde fundaron una casa de comercio, la mas opu- 
lenta de su època, [que jiraba entro Lima, Cadiz i Santiago, fué 
aqui enterrado en el tempio de la Recoleta franciscaua. 

Durante sugobierno, desde 1709 a 1717, se edificò el palacio de 
los antiguos Presidentes, boi rehaciéndose para casa administra- 
toria de correoa i telégrafos; se arregló la administración del hos- 
pital de San Juan de Dios; i se informo al rei sobre la necesidad 

(30) Retrato contemporàneo, pero de pintura grosera que revela el triste 
estado del arte de la pintura en Ohile en aquella època. Fué obsequìado por 
lo8 RR. PP. mercenarios a don Benjamin Vicuiia M^ckenna sindo intendente 
de Santiago, para que completerà la guleria de los presidentes de Chile. Se en- 
contraba en el clanstro del antiguo convento mercenario de S^m Miguel en la 
oatLada, ouvo convento fundó i protejió Ustariz en 1715, boi convertido en un 
Htableoimioato d9 edaoapión Importantf^inìp, diìRo^pini^do Asilo dfi la.Patriq, 



— 89 — 

de algunas obras póblicas, comò la fumlación de una Univertìidad 
para instrucción de la juveiìtud, la de un Hospicio para mujeres 
de mala vida^ etc. 

El gobernador interino que de Lima vino, tanto para el juicio 

de residencia a Ustariz comò para reemplazarlo en el mando, fué 
el òidor don José de Santiago Concha, quien fuudó la ciudad de 

San Martin de Còncha en (^uUlota. ' 






t 



* 



DON GABRIEL CANO DE APONTE. 

Cano de Aponte era hombre lijero en su oonducta privada pero 
firme i austero eu la pùblica, de una integridad grande i a toda 
prueba, de maneras e inclinaciones cortesanas, i tan valeroso corno 
galante con las damas. Falleció de resultas de una caida de a ca- 
ballo, en un torneo en la plaza de armas de Santiago, por hacer 
alarde de buen jinetej i falleció tan busn cristiano corno habia si- 
do caballero. Fué el gobernador que mas largo tiempo ejerció el 
mando supremo durante el coloniaje, pues durò 16 auos, des- 
do 1717 basta 1733. Durante este tiempo hubo pestes i gran- 
des terremotos en el pais, que casi arruinaron a Santiago i mal- 
tratarou mucho a Concepción. Hubo un nuevo alzaraiento de los 
araucanos en 1723, i con ellos dos parlamentos, uno en Tapihue i 
otro en Negrete. Se suprimieron los capìtanes de amigos, so com- 
prò un sitio para la erección de la Universìdad de San Felipe, i 
se hicieron preparativos para las fuudaoiones de una casa de Ca- 
ridad, del monasterio de las Capuchintis i de un Hospicio para 
mujeres. 

Despues de Cano gobernaron sucesivairente ,por poco tiempo, 
en calidad de interinos, el oidor Sanchez de Batreda i Vera^ i el 
sobrino de Cano maestre de campo don Manuel de Salamanca, 
basta la llegada de 

DON JOSÉ ANTONIO MANSO DE VELAZCO. (31) 

Distinguido i valieute militar en la guerra de sucesión de Es- 
pafia, cuando llegó al paisManso se babiaya encontrado en vein« 
titantas batallas i sitios ocurridos en^esa misma Espafla, en Italia, 

(31) Hetrato conteinpordtìeo, i por tanto autèntico^ por haborgo copialo del 
exieteote en el museo da Lima para nuestra esposicióa del coluptaje de 1373. 

Meses antei de la entrada de Manso a ffoberoar, egto es, el 24 da junio de 
nd7f xinciàf en una haoienda de campo de la veoindad de Talea en la ribera sur 
à$\ rio Manie, nneitro iiob)o oompetriotii el abate dom iìmj\ lynftcio Moiirift^ 



— 90 - 

i auQ en Africa. Sua tftulos consistiaii en 31 afios de servicios 
militares en esa guerra de sucesion. Habia comeczado su carrera 
desde cadete i aécendìdo liasta capitan de la guardia de corps, 
que, comò se sabe, formaba la escolta personal del rei. Por lo 
demas era un hombre sèrio, urbano, atento al despacho pùblico, 
justiciero, sumamente laborioso, i de un caràcter tan sòlido eoino 
ajeno de iras i de teda pasion inenguada. En Ohile puede conside- 
rarsele corno el fundador de la era àdministrativa puramente civil 
en pos de la casi enteramente militar de los siglos XVI, XVII i 
primera mitad del XVIIL— Creyendo que el mejor medio de ase- 
gurar la conquista i de fomentar la civilización de los naturales, 
era la multiplicación de las poblaciones, restableció la de San 
Agustin de Talea, i fundó las siete siguientes: San Frandseo de 
la Selva en Oopiapó, San Felipe en Aconcagua, San José de Logroflo 
en Melipilla, Santa Ciuz de Triana en Rancagua, San Fernando 
en Golchas^ua, Nueatra seflora de lag Mercedes en Cauquenes. i 
Nuestra sefiora de los Ànjeles en la Laja, Manso fué quieu comen- 
z6 a levantar el edificio de lareal Universidad dedicadaal apó^^tol 
San Felipey en memoria de Feìipe V que autorizó su erección, 

En tiempo de Cite gobernador vino la escuadrilia inglesa'de 
cinco naves al mando del comoderò Jorje Anson, quien, desde la 
isla de Juan Pernandez hizo, sin rlesgo ni trabajo alguno, corno 
él mismo decfa, las mas valiosas presas en los marès del sur. Por 
mas que Manso sq esforzó por impedir aquellas depredaciones, 
nadaconsiguió, i se fueron ricos de botiu. — Q-obernóocho aQos a^n 
acierto, desde el 15 de Noviembre de 1737 basta el 30 de junio de 
1745. 

En premio de sus emiuentes servicios, Manso fué ascendido a 
virei del Perù, i mas tarde condecorado con el titulo de Oonde de 
Superunda, por haber reedificado a Lima i su catedral i reestableci- 
do el presidio dei Callao, arruinadoa por el terremoto del aflo 
1746. 

Mas, por haberse, cuando se retiraba a Espafia, casualmente en- 
contrado en el sitio de la Habana, i haber tomado parte en su ren- 

cuyos padrefl, don Agustin Molina i dona Maria Opaso, f allecieron en la infan- 
eia de bu hijo. Este, qae mtìrió en Bolonia en 12 de setiembrede 1829, a la edad 
de 92 &fi08, tue el autor de la famosa obra Compendio de la Imtoi'ia naturai i 
civil de Vhile ì de varia» luemorias sobre hìstoria nutaral. Fué nin disputa el 
obi euo qne haya alcanzado rnayor reputación en Europa. Humboldt i Cubier 
citan su nombre con respeto; algunaa de sus obras pertnanecen ioéditas en 
nuestra Biblioteca Nacional, i las que fueron publicadas ban sido traducidas 
en todoB Iob idiomas cui tee del umndo» 

El 8 do agosto de 1740 fué la f aadacion de San Ft^Upe^ boi capital de la 
provincia de AooDcagaa. 



— 91 — 

dición a los ingléses bajo el mando de Lord Vernon, lo juzgaron 
en la Penìnsula ante un consejo de guerra, i lo privaroa de todoa 
sus honores i rentas; i eu sus altituos caiisadoa afios quedó tau 
pobre, que vivia corno maestro de escuela ea Granada, en donde 
fallecì6.-r-En Chile habia dejado un' liermano, cuyo liijo, don Ma- 
nuel Manso, que en 1810 era factor^del estanco, se caso con la hija 
de uno de uaestros mas esclareciJos patriotas, dofia Mercedes Ro- 
jas, fallecida hace pocos aiios eii Santiago. 



DON FRANCISCO OB A NDO. 

Este noble espanol, mariscal i jefe del apo^tadero del Callao, 
fué dejado por Manso al partir para Lima en el mando interino 
del paia. No obstante de que solo un aQo (1745-46) alcanzó a go- 
bernar, hizo en Santiago bastantes adelantos. Entre otros, mandò 
reedificar la Càrcel i là casa del Cabildo que habian quedado rui- 
nosas por el terremoto de 1730, i construyó el paseo que se llamó 
(del Mapocho, parai elo a la que hoi es calle de San Pablo. — Luego 
llegó el propietario. 



DON DOMINGO ORTIZ DE ROSAS. 

< 

Del gobierno de Buenos Aires, Ortiz de Rasas fué promovido 
al^de Chile. En su tiempo ocurrieron aqui, no solo la apertura de 
la Universidad de San Felipe organizàndose el claustro universi- 
tario con don Tomas de Azùa Arzamendi elturgoyen a su cabeza 
corno su fundador i primer rector (31 bis), sino tambien la funda- 
ción de una casa de Moneda, igualmonte autorizada por Felipe V. 
En Ciita comenzaron desde luego a acuaarse bajo la dirección del 
marqués Huidobro. mouedas de oro i piata que basta eutónces 

(31 bis) E>te cabaliero viajó a Espafia con el solo objoto de obtener la liconcia 
real para l'und-.r este eHtabl»-cii mento literario, i la obtuvo el 11 de marzo del 
1747. Pero fué un abogado chilono la verdadera palanca para la creación de 
dicho establecimiento, el doctor don Francisco -^wt* de Beresedo, 

Bajo el got>ierno de Ortiz de Itisas se comenzò tambion a editicar el tempio 
do San Francisco que està en la Oafìada de està capital, el cuai se coucluyó a 
los 22 afios. Su primera piedi a ^e puso el 6 de jnnio de 1749. 

Kl 24 de mayo de 1751 la ciudad de Concopción fué destruidu por un formì- 
dable terremoto i su puerto anegado por el mar. A la entonces nacietite colo- 
nia de Juan Fernandez asaltaron tambien \m olas, i perecìerou ti guboraadgr 
S5 persocas maSf 



1V> 

eran tan escasas, ati corno eu aquclla a conferirse los grado» de 
bachiller, liceuciado, maestro i doctor, qu8 eraa tati codiciados» 
^ Continuaudo en el sistema de poblaciones que su predecesor 
habia adoptado para cimentar la conquista, Ortiz de Rosas fundó 
estas otras siete: Vìlla^de Santa Rosa ea el Huasci^, San Rafael 
de Rosaa en Cuscuz de Ohoapa, Santa Ana de Brimesca en Petorca, 
Santo Domingo de Rosaa en la Ligua, San José de Buena Vista 
ep Curicóf Za Virjen Maria cn Quirihue, i Jesus ^.n Coelemu. En 
recompeusa de estos trab«jos, el rei dióle el titulo de Conde de 
Poblaciones, 

Pero para que su administrución no fuese completamente prospe- 
ra, un gran terremoto causò muchos estragos en Santiago i en todas 
las demas ciudades, i armino las de Chillan i Concepcióji, siendo en 
està ultima acompafìado el terremoto con salìda del mar. Por 
eso fué que, al tiempo de reedificarge, no se liizo ya en Penco, si- 
no donde boi està, a dos leguas del mar. 

Solo en fuerza de sus repetidas instaucisis admitió el rei a 
Ortiz de Rosas la renuncia de su empieo, cuyo ejercicio durò des- 
de 1746 basta 1755. Falleció de mas de 80 afios en elCabo de 
Hoinoc», al regresar a Espafia, i a poco de liaber entregado el man- 
do a su sucesor Amat. — Por lo demas, todos cuantos ban escrito 
de Ortiz de Rosas no sé caiisan de alabarlo por su pureza admi- 
nistrativa, su virtud, i su elevación de cariicter comò bombre i 
conio majistrado. 



DON MANUEL DE AMAT I JUNIENT. (82) 

Nació en Catahula i debia su orijen a una antigùa i distinguida 
familia. Sus ascendicntes fueron miembros de la sagrada órden 
de S. Juan de Rhodas i Malta. Un bermauo suyo era marqués de 
Castell-Beell, i se hallaba emparentado con las casas de los condes 
de Aranda i de Paralada, b)s marqueses de Villarios i de Castell- 
dos-rius, i la del duque de Bournombila. Adoptó la carrera militar 
comenzando a servir a la edad de once afios, estuvo casi siempre en 
campana i concurrió a siete batullas campale», ciuco sitios, dos 
bloqiieos i gran nùmero de acciones i enouentros. Se bizo notar 

(32) Rotrato contemporàaoo i nuléntico corno el do Manso, Vose en él al 
Veitiubio ea perap^Qtiva, por (\\xq e} r^trut^do hubid servjdo 9p ^ópoloi| eu U% 
gijermsije Italia, 



9-^ 



o 



por sus proezas en la guerra de Africa cu que permaaeció ciuco 
aiìos; en la batalla de Bitouto (Napoles) gauada al imperio eu 
173(i; en el ascdio de Gaeta, toma de Bari, etc. En fin, mando 
con mucho crédito el rejiiniento de dragones de Sagunto, 

Por la via de Buenos Aires vino a Chile, i tomo posesión de !a 
presidencia el 29 de diciembre de 1755. En su gobierno arregló 
las tropas, organizó milicias, contuvo la indiada» i asegurando la 
defensa del territorio, estableció o mejoró algunas fortificacioneg. 
Adoptó el sistema tle sus dos predecesores, c^nvirtiendo en viUas 
las plazas de Santa Barbara, Talcamdvida i Hualquù 

Amat èra de un caràcter imperioso, altanero e inclinado a la 
arbitriariedad, lo cual leatrajo la antipatìa de sus gobernados. Sin 
embargo, se portò con actividad i celp, aunque a veces con po- 
quisima prudencia i equidad. Por ejemplo, un dia autorizó a su 
cocinero p;ira que fuese a resideuciar la conducta del gobernador 
do Juan Fernandez, sujeto raui respetable. El cocinero cométió el 
atentado de cnviar a A^alparaiso, encadeuado con un par de grillos, 
al iiiocente gobernador. El presidente tuvo que ponerlo en libertad 
para acallar de este modo el descontento de los notables de San- 
tiago, dispuestos a reparar de cualquiera mauera tamafiainjusticia; 
pero, apesar de las reclamaciones de estos i del mismo ofendido, 
se nego a castigar a su criado. 

Por aquel entónces los rateros i ladroués pululabaneu todos par- 
ten, pero Amat los persiguió con mano de iierro. Sublevado^ un dia 
los presos de la carcel de està capital, se imajinó contenerlos con solo 
su presencia; pero, léjos de conseguirlo, dióles ocasión para que 
atentasen centra su vida, descargando sobre él una lluvia de pe- 
dradas. Despreció el peligro; i con cuatro o seis soldados que^acu« 
dierou a sus voces, se echó sobre los delincuentes, i dióles tantos i 
tan fìeros golpes que los obligó a rendirse. Al dia siguiente ahor- 
có a once de los mas culpables. 

Habiendo sido ascendido a virei del Peni, se erabarcó en Val- 
paraiso el 2(> de setiembre de 1761 en un navio de guerra, El Pe- 
ruano, construido en Guayaquil i enviado a (Jhile para ci solo obje- 
to de conducir a dicho virei. — En Santiago continuò despues la obra 
de perseguir m\ piedad a los ladrones el terrible Correjidor don 
Luis de Zauartu. Llenó con ellos la càrcel; i, haciéndolos trabajar 
duramente, construyó el actual puento de cai i canto. 

En Lima siguió Amat portàndose tal corno era; pero ademas, 
grosero, codicioso i de malas costumbres. Se alejaba de la jente 
educada, prefiriendo ro^arise con la plebe, corno lo prueban sub re-^ 



— 94 — 

laciones con la PerrichoU (perra-chola), nombre qpe él mismo daba 
a una limeiia (Margarita Villegas) con quien vivi», i Robre cuyo 
tema se corapuso no ha much'o con este titulo una opereta en Pa- 
ris.— Terribleenernigo deiosjesuitas, fuéel fiincionario americano 
quo mas trabajó por su caida. Era ya virei cudndo, en 17G7, los 
bizo prender dando al efecto sus órdenes para la expulsión en un 
gran baile que, para meJ9r disìmular el golpe, celebrò en Lima 
en esa memorable noclie. 

Viejo ya Amat, se retiró del vireinatoel 17 de jnlio de 1776 i se 
file a Barcelona, a disfrntar (segun se susurró) de sua mal habi- 
das riquezas, consistentes no ménos que en un millon de pesos. 
Apesar ile su mul avanzada edad, alli se desposó con una sobrina, 
i alH mismo murió. 






DON ANTONIO GUILL I GONZAGA (32 bis). 

. Del gobierno de Panama, Guill paso en propiedad al de Chile; i 
aqnf, comò algiinos de sus predecesores, trasformò en villas las 
plazas de Santa Juana, San Luis Gonzaga, Yurribél, San Carlos 
de Piiren, i Tueapel. — Bajo su gobierno se inoculò por primera 
vez la vacuna por frai Pedro Manuel de Chaparro, de la órden 
hospitalaria de San Juan de Dios, i con tanto acierto, que al cabo 
de poco tiempo cesò casi enteramente la terrible epidemia de la 
viruela. — Por este mismo tiempo el Padre jesuita . Joaquin de 
Villarreal escribió en Espafia i presentò al rei un pian de pò- 
hlaciones de la Araucania, pensando por este medio civilizar a los 
indijenas. El proyecto comenzò a ejecutarse porque algunas tribus 
consintieron en elio, pero otras se opusieron i provocaron una su- 
blevaciòn que durò largo tiempo. Al fin celebraron la paz el 8 de 
diciembre de 1764 en un parlamento que èn Naoimiento tuvo lu- 
gar. Los principales caciques prometieron enviar a sus hijos para 
ser educados en el colejio especial que se estableciò en Chillan; pero 

(32 bis) En tiempo de este gobernador tuvo lugar Ja mas famosa eropcìón 
volcànica de que en Chile se ten_^a noticia, la del volcan del monte de Peteroa^ 
el cual) el 3 de diciembre de 1762, abrió un nuevo cràter, hendiendo en dos 
partes un monte contiguo por eepacio de muchas millas. {Molina^ historia de 
Chile, pàj. 30 del tomo l.**) 

El 24 de noviembre de 1764, con motivo de los terremotos i saìidas del mar 
del 8 de julio de 1730 i del 24 de mayo de 1751, los habitantes de Conoepción 
se trasladaron al valle llamado La i/ocAa, distante tres leguae de Penco, al sur, 
entre los rios Andalien i Bìo-Bio, en donde fundaron la nuova Concepción, 



— 9à — 

este nuevo medio imajìnado para reducir a los araucanos tampoco 
prodiijo al fin resultado alguno. 

A8f corno su predecesor Araat era tan enera igo de los jesuifcas^ 
de la mismamanera, pero a la inversa, Giiill les era el amigo mas 
afectuoso, puesto que, siguiendo sus consejos en los negocios ad- 
mìnistrativOs, concluyópor er.tregarles la dirección de su concien- 
cla. Pero desgraciadamenie para él, cierto dia recibió una órdeu 
de Carlos III en q<ie éste le maudaba, que, con el mayor secreto, 
se apoderase de todos los raiembros de li\ Compafiia de Jesus que 
hubiera en Chile i los remitiera a Europa. Por mas que este man- 
dato del soberano le hubiera abrumado de dolor, corno en efecto i 
sucedió causandole en srran parte la mùerte, diole cumplimiento el 
26 de agosto de 1767. Todo se hizo con el mayor sijilo i actividad, 
conforme a las in^trucciones del conde de Aranda, consejero del 
rei. En una misma noclie,toda8 las casas de la Compaiiia en Chi- 
le fueron ocupadas, i sus miembros enviados poco despues a Ita- 
lia. Eutre los desterrados ibau el teologo Lacunza, i los historia- 
dores Olivares, Ovalle, Rosai es, i el abate don Juan Ignacio 
Molina, naturai de' Talea, quien mas tarde escribió su afamada 
Ilistoria ciM i naturai de Chile. 

Habia entonces 398 jesuita.\ De ellos, 'ò quedaron con licencia 
por enfermos, otros tantos se ocultaron, i 8 se escaparon en Val- 
paraiso al tiempo de embarcarse. Los restantes fueron trasladados 
a Europa, ménos 60 quo perecieron en un naufrajio. Guill, no pu- 
diendo pues sobrevivir al dolor de està catastrofe i en jeneral al 
de la expalsión de los ilustres miembros de la Compafiia, falleció 
el 24 de agosto de 1768, i fué sepultado en el tempio de la Merced. 

Al difuiito presidente sucedió en el mando, ea calidad de inte- 
rino. 



DON JUAN DE BALMACEDA ZENZANO (33). 

Era oidor decano de la real Audiencia de Santiago, anciano 
doeto, esperto en negocios juridicos, pero no en los militares. Sin 
haber logrado poner termino a la guerra que sostuvo centra los 

(33) Este retrato, corno el de Ustàriz, revela la atrasadfsìma dondiciÓD del 
erte de la pintura entre nosotroa, en el precedente siglo. Entre otros defectof, 
es notiible la peqaeùéz de los piés, menos abultados que los de un ni&o de diez 
aùos. 



— 96 — < 

iudio?, cntregó el mando a otro gobeniador, taa interino corno él, 
nombrado por el virei, i fué: 



DON FRANCISCO JAVIER DB MORALES. 

Morales vino a Cliile ya anciaao, i solo gobernó desde 1770 
hasta 1773. Propuso a los indios un arreglo amistoso, el cual fué 
aceptado i con toda solemnitlàd rafcificado en el parlamento de 
QikcdecOy el 25 de febrero de 1771, Por haber notado algunos sin- 
tomas hostiles entro Io3 habitantes de Arauco apesar del pacto 
precedente, i para apartar todo pretesto de desavenencia en ade^ 
lauto, tuvo quo celebrar un segundo parlamento el 13 de febrero 
de 1772, el cual tuvo la particularidad de efectuarse en Santiago^ 
en el patio de su propio palacio, a donde concurrieron 42 caciques, 
3 mensajeros, 14 capitanes, i 120 mocetonea. La paz quec^ó solida- 
mente establecida en està santiao;uena asamblea. Morales murió 
en Lima al poco tiempo de haber a ella vuelto. 



DON AGUSTIN DE JAUR,EGUI (34). 

Descendia Jàure«fui de una de las casas de Rico?-homes que, 
desde remota autigiledad, formabau en Navarra los 14 lugares 
compfendidos en el valle de Bastan, que dio apellido i compreudió 
a no pocos caballeros eminente» en las armas, i que escrito Batzan 
significa en el idioma del pais sol uno, En la ascendencia de este 
caballero se contaron don Alvaro Bazan, jeneral de las galeras de 
Espaua, ì su liijo el priraer marqués de Santa Cruz capitan jene- 
ral del mar ocèano. Tambien pertenecian a su linaje los vizcondes 
de Balduerma i Bazan, los condes de Miranda, Teba i Cabila, etc. 

Desde temprano se distinguió Jàuregui en la carrera da las ar- 
mas, mandando con tino i bravura los rejimientos de dragones de 
Almansa i de Sagunto. Con el primero hizo brillantes campauas 
en el Africa, i despues en America. Con motivo de la agresión de 
los ingleses centra Cartajqna en 1740, eapedicionó a las Antìllas; 
despues de un sangriento combate en que la^ naves esi^ailolas al- 

(34) Retrato copiado en el Perù, i por tanto autèntico conio los de Manso i 
Amat, 



— 97 — 

canzaron ventajas, persiguieron éstas a las britdaicas^ i en Paerto 
Rico las quebrantaron de nuevo. De allf paso a la isla de Cuba 
apoderados los ingleses de un puerto principal, se trató de recupe- 
rarlo, i a los dragones de Almansa cupo la suerte de haber tenido 
graa parte en la Victoria arrancada al enemigo. Enpeguida entro 
J&uregui en otra campafia contra los invasores de Honduras: una 
división de 3,000 hombres vino a la isla de Roatan i arrojó de alH 
las fuerzas britànicas, tocando a aquel jefe i sus dragones obtener 
preciados laurele?.^— Al mando del segundo de estos rejimientos 
concurrió en la guerra dèi Portugal al sitio de la plaza de Altneida, 
toinada por asaito i despues destruida. Notable fiié su serenidad 
al combatir la peste que luego àfltjió al ejército; i por tan senala- 
dos servicios el rei lo promovió a mariscal de campo, en sèguida 
a presidente de Oliile, i por ultimo a virei del Perù, 

De ìnanos del gobernador interino Morales, recibìó Jauregui el 
mando de Chile el 6 de marzo de 1773, Fué aquf un exelente e 
incansable administrador, que promulgò muchos bandos de buen 
gobierno, i que en Tapiàue, el 24 de diciembre de 1774 celebro con 
los ìndios un parlamento, en el cual, entro òtros puntos, se ésti- 
puló que los caciques enviariau a Santiago sus hijos para ser edu- 
cados en el colejio que al efecto se fuhdó en San Pablo. Antes de 
esto, i para facilitar las relaciones con los araucanos, habia dis- 
puesto que los cuatro Butalmapus o porciones en que dichos in- 
dios estaban distribuidos-, mantuviera cada uno su embajador en 
la capital del reino. Con este arbitrio creyó que en adelante seria 
inótil la reunión de parlaraentos; pero la corte desaprobó la idea 
aunque siempre conservò la institución de los embajadores. 

En sii tiempo Carlos III espidió una real cédula que creò el vi- 
reinato del Piata, incorporando a òste la provìncia de Cuyo, la 
cual, durante mas de dos siglos, habia formado parte de la gober- 
nación de Chile. 

El 6 de julio de 1780 salió Jauregui de Vijtlparaiso para el Ca- 

llao, a tomar posesión del vireinato del Però, en donde fué el for- 

midable destructor de la rebeliòn de Tupac Amaru, llamado tam- 

bien don José Gabriel Condorcanqui. El 3 de abril de 1784 én- 

tregò el mando a su sucesor en diqho vireinato, i falleció de un 

idente violento el 27 del mismo mes i a6o, sicndo sepultado en 

♦empio de Santo Domingo de Lima. Se habló mucho de su 

solada honradez i de quo acabó sus dias en mucha pobreza« 



13-14 



ò« - 



fiabìa qnedado de gobernador interino de Cbiia miéntrad Ile- 
gaba el propietario, el primer Rgente que tavo la real Audiencia 
de Santiago, a saber: 



DON TOMAS ALVAEEZ DE AOEVEDO. 

Su cotnportacióQ en està primera vez foé tan digna de elo)ÌQ 
corno la seganda, porque era un majistrado integro i aumamente 
activo. Impulsò los intereses materiales» en especial la mineria^ 
(34 bis) i arreglò notablemente la policfa de la capital que, en los 
aìios de 1780-87^ no era mas que un pantano i baeural perpétuos. 
Al efecto, estableció roridas que a todas horas del dia i de la noche 
inantuviesen el órden en la ciudad» e insti cu jó los alcaldsa de 
barrio, encargados de dirimir las contencioues de menor cuantla 
que entre los vecinos ocurriesen. 

En tiempo de Alvarez de Acevedo^ o mas bien^ de su sucesor 
propietario Benavides, tuvieron lugar dos sucesos extraordiuarios: 
l.'', la conspìración de los dos Antonios en 1780 para hacer de 
Ohile desde luego una reptiblica independieate; i 2.* la avenida 
grande del Mapocbo en 1783. 

Entre rarìsimos estranjeros habia entónoes en Santiago dos 
franceses^ Antonio Gramuset i Antonio Bernoj, quienes, querien- 
do aprovechar cierto descontento en que se eacontraban los reci- 
nos, maquinaron la susodicha conspiracion. Ilusos^ puesto que 
cuando ménos lo pensaban, fueron delatados por uno de los ini^ 
ciados en el secreto. En el acto, este celoso Rcjente lea hizo proce- 
sar i remitir al Perii con el mayor s\jilo. Despues de sufrir en 



(34 bis). En el impulso dado por Alvarez de Acevedo a la mdustrìa minerà 
de Chile, f né éste poderosamente secuadado por sa protejido i seóretarìo in- 
timo el areqnipefio don Migael de Lastarrìa, tio de don Miguel de la Barra oue 
f uè intendente de Santiago, i abuelo de nuestro apreci&do amìgo don José Vic- 
torÌDo Lastarria, boi ministro de la Corto Suprema de Justicia. 

Don Miguel de Lastarria fué un sabìo administrador i escritor erudito, un 
bombre mui superior a su època por sus vasto» i vanados conocimientos, pues 
no solo cultivó i ensefió la Filosofia, la Teolojfa i la Jurìsprudencia, que '''' 
tónces eran los ramos mas en boga, sino tambien la Lejislacióu universa* 
Cieucias naturales o f Isìcas i las Giencias exactas. Con razón se ba dicbo, ] 
que fué el alma de las administraciones de Àlvarez de Acevedo, de Benav 
i sobre todo de Avilés. A este sirvió de asesor intimo o seoretario, no 
miéntras gobemó en Chile, sino tambien en Buenos Aires; i si no lo ngui 
▼ireinato del Perù a donde Avilés intentò llevarlo, no fué por otra eausa 
por los asuntos personales que Lastarria tenia indispentablemen te que ~ 
fu Espafiai en donde al in murió el 1.* de enero de 1827* 



I - 99 — 

f _ . ■ . 

I Lima dura prision/ Io8 pobres franceses fueron despachados para 

■ EspaQn. Ber.oey pereció ea un naufrajio, i Graranset fué a morir 

i en una prisión de C&diz. — A fin de que estas iJeas, precursoras de 

I ]a independencia nacional, no se popularizaran, la Àudiencia se 

deseutendió de los demas cómplices en la conspiràcióa, entre los 

cuales figuraba don José Antonio de Rojds^ de rica i principal fa« 

mijia, i uno d^ los. chilenos mas adelantados de sa època. 

.Las inundacione3 del Mapocho habian muchas veces amagado a 
{Santiago i ann causado dafios de mas o ménos consideración. Con* 
tra ellos se habian construido diqnes o -tajamares; pero éstos no 
resistieron a la que se llamó Avenida grande, El 3 de junio de 
1783 el rio rorapió unas catorce cuadras del viejo tajamar e ìnundS 
upa gran parte de la ciudad, hacìendo enormes estragos^^ cujos 
perjuìcios se estimarou en uà millón de pesos. 



ì 
I 



DON AMBROSIO BENAVIDES. (35). 

Era este un anelano bondado'so que^ por su edad i sus àchaqueSi 
se hallaba ea la ìmposibilidad de atender por si mismo a los ne- 
gocios del Estado. Asì fué que encargó los diversos ramos de la 
administración a varios personajes de sa confianza, entre tos cua- 
les don Ambrosio CPHiggins, que fué su inmediato sucesor, tuvo 
todo lo concerniente a la frontera, basta el estremo de ser ieste, i 
no el gobemador, quien presidiò el parlamento de estìlo, cele- 
brado en la Vega de Lonquilmo el 3 de enero de 1784. 

En està asamblea se revoco la estipulación del ùltimo parla* 
mento de Tapibue, que exijia la presencia ea Santiago de los em* 
bajadores de los cuatro Butalmapus^ por ser dicha presencia no- 
civa a la salud de los enyiados. Cerróse tambien poco despues el 
oolejio de jóvenes caciques fundado en San Fabio de està capital, 
porque demajidabà crecidos gastos i solo contenia diez atumnos; i 
se mandò trasìadar a Obillan. . 

Benavides murió el 28 de abril de 1787, i puede decirse que sin 
I ' er gobernado^ dejando interinamente el mando al Rejente Al'- 
1 rz de Acevedo^ cuya comportaciòn en està segunda vez fué dig- 
1 ma basta la llegada del propietario. 

Betrato trabajado por el jóven pintor chileno don Fedro Leon Car« 



>-.. — 



"N 



— 100 — 
DON AMBROSIO O'HIGGINS (36). 

He acjui, no obstautc de scr para Espafia un estranjero, al mas 
distinguido de los gobemadores de Chile durante el periodo colo- 
nia!. Do pobre mercacbifie de la Irlanda, habia couienzado su car* 
rera eu Chile airviendo de sobrestante en la construcción de nnas 
casuchas que el presidente Guill habia mandado levnntar en el 
camino de la cordillera para abrigo de los pasajeros. En seguìda 
se babia ido elevando grado por grado en la escala adminiàtratìva 
i politica, desde intendente de Concepción, jefe de teda la frontera, 
hombrc de teda confìanzà del anciano presidente Benavides^ basta 
llegar al alto puesto de presidente de Chile, i mas tarde al mas 
alto aun de virei del Perù, 

El bizarro i valeroso irlandés O'Higgins fué sin disputa mas 
celoso que nadie por el servicio del rei, i el mas hàbil, activo i la- 
borioso administrador que ha'tenido nuestro pais. 

Recorrió personalmente todo el territorio desde su estremidad 
septentrional a la meridional, corrijiendo con firmeza los abusos, 
fomentando poblaciones en algunas villas que dobian su orijen a 
algunos de sus antecesores, i f andando por si mismo la de San 
Ambrosio de Vallenar^ la de San Francisco de Borja en Combar- 
balà, la de 8a7ita Rosa de los Andes, la de San José de Maipo, la 
de Nueva Bilbao (hci Oonstituoión), la de Maria Luisa en el Pa- 
rrai, i la de San José de Alcudia en Val di via; i reconstruyó la an- 
tigua arruinada ciudad de Osorno. 

Dio principio a la obra dei enlozado do las veredas de las calles 
de la capital, i emprendió los edificios de la Aduana i del Consu- 
lado de la misma. 

Presidiò en Negrete, el 4 de marzo de 1793, uà solemne parla- 
mento eelebrado con los araucanos, i suprimió las encomiendas de 
los indios sumisos que existian desde la conquista i que tanto» 
males babian causado, — Atendió a la buena recaudacióa de las 
contribuciones i a un réjimen escrupuloso i economico en los gas- 
tos pùblicos, — Mejoró los carainos, particularmente el de la cordi- 
llera i el carretero que conduce de Santiago a Valparaiso. — For- 
tificò este puerto i el de Valdivia. — Emprendió i llevó a cabo la 
construcciòn de los actuales tajamares del Mapocho, dejando ta 
bien mui adelantada la gran casa de Mòneda, hoi tambien pala 
del supremo gobierno. Estas i otras construcciones, corno la de 

(3Q) Hetrato copiado en Lima, i por taoto autèntico corno los de M. 
Amat i Jàuregui. 



fi 



t 



Gatedral, ftteron dirijidas por el hàbii arqnitecto romano don Joa^ 
quiii Toesca, enviado al efecto de Espafia espregamenfce. 

AI fin de estas i otras tareas paso de virei al Perù/ corno bì el 
monarca hubiera querido qùe este hombre extraordinario pero dìg- 
DiitiBìo cstranjero^ llégase a la cnmbre de las dignidades colonia- 
les de la Espafia. O'Higgins estaba ademas condecorado con el M- 
tulo de haron de YaUenaVy que tcdavia recnerda el castillo del Ba- 
ron que coustruyó en Valpartiiso, i el de marqués de Osorno, ciiya 
antiguai arruiauda ciudad babia xeedificado, — 'Falleció de virei en 
el Peni fu 18C0 (37),— Fué padre en Cbile del béroe de nuestra 

(37 ). A propónilo de las condecoraciones que O'HigginB por sua eminen- 
tea servìcios inereció del monarca espanoJ, ennineraremos »quf, per órden aì- 
fabético, los nombres de los titulos honorificoB de Casiilla, de Cmdet, Mar- 
queses etc. con que eate monarca honró i distinguió a algunos de sua BÙbdìtoa 
en Chile, ya en remnneración de sna aervicioa, o ya (lo (|ii6 era mas f recuente) 
a condición de haber comprobado ouatro abolengos lejiUmoa i pagado a laa 
cajaa realea veiute mil pesoa. 

Caflada Jlet'n^mf marqueaado. — Solo recordamoa que el 2.® marqués de oste 
litalo fué don Juan Barbosa de Silva, en 1702. 

Casa Beai, inarqnesado. — La familia Garcia Huidobro lo obtuvo de Fernan- 
do VI en 1755. 

Oimquigtaj condado.*^Don Mateo de Toro Zambrano i Ureta lo obtuvo de 
Carlos III en 1771, deppuea del vizcondado de la Descubierta, 

Covarruhias (don Juau de), — Deapues de haber obtenìdo el tftulo de mar- 
qués de SU: apelUdo, este aantiaguefio paaó, a principios del siglo XVIII, a ser- 
vir a la Francia, en donde alcanzó al insigne honor de ser uno de sus Maris- 
cal.eB. 

Deicubierta^ vizcondado. -r-Lo obtuvo don Mateo de Toro Zambrano i Ureta 
en 1769. 

ìiattle, condado. — Lo obtuvo el santiaguefio don NicoUs de la Cruz por ha* 
ber prestado, entro otros servicioa pùblicoa, el de verter al castellano la histo- 
ria de Chile por el abate Molina. Despuea dio su nombre a una calle de Gàdiz, 
en cuya ciudad murió ì fué enterrado. 

ìlonte-JPiOf marquQsado. — ^Don Juan Nicolas Aguirre lo obtuvo de Fernando 
VIen 1765. 

Otornoy marqueaado — Ya hemoa dicho, i por qué, fué otorgado a don Am- 
brosio Higgins. 

Pica, marqueaado.— Lo obtuvo don Francisco Bravo de Sara via, auegro del 
presidente Menesea. Despuea paso a la familia de loa sefiores Irarrézaval. 

Quinta- Alegre, condado. — £1 aantiagne&o don Juan Agustin Alcalde lo ob- 
tuvo de Carlos III en 1763. 

Sierra-Belki, condado. — Ha pertenecido a la familia peruan o^chilena de 
Santiago Concha, no obstante de que los bienes raìces que le corieapondon 
existen en Chile. 

V allenar^ baronia. — Fué creada iinicamento para don Ambrosio O'Higgins. 

\alparai80f maiquesado. — Lo obtuvo el santiaguefio don Fernando Irarrà* 

^ el cual foé despuea marqués de Navarra i uno de !bs jenerales mas va- 

ea de Espafia en tiempo de Felipe IV. Posteriormente su familia resumió 

^yorazgo de Bravo de Saravia i el marquesado de la Fica. 

la Palma y condado. — Don Diego de Bncalada lo obtuvo de Ftlipe V en 

iemoa tenido inarqucses,^ condes, vizcondea i baronea, puede decirse que 

,.eu hemoa tenido duquca^ tornando la palabra duquo en uno de los aenti- 

-^ *•• Espafia tuvo autiguamente, a laber: él comandante jeneral^ politico i 



~ 102 — 



independi^noia i uno de sus mas ìlastrea fandadoreis^' el capitan je- 
neral don Bernardo O'Higgins (37 bis). 

£1 rejente de la Audiencia en 1790 era don José Rezabal t 
UgaHCy qnìen^ habieùdo qnedado interinamente con el mando sa- 
premoy Io entregó al cabo de ouatro mese» al goberóador propie^^ 
torio. 



DON GABRIEL DE^ÀVILÉS (38). 

Era hijo de don José de Avilés^ el oual era marqués^ brigadiere 
intendente de Aragon i Valencia, consejeró de guerra i autor de 
una obra sobre herdldica. 

Don Gabripl llegó al Però en tiempo del virei Gairior, i llegó 
en dase de coronel i corno jefe de la asamblea veterana de caba-. 
lleria procedente de Espafia. En 1780-81 se titalaba tambien co- 
rone! de dragones del ejército, jefe i comandante de las milicias de 
caballeila. de iiima. 

Eu tiempo del virei J&uregui, en novierabre de 1780 estalló en 

militar de una provincia. Paed bien: no etra cosa han iido durante la Nòmina - 
oión espaflola los gobernadores, presidenteB i capitanes jenorales del remo de 
Chile. 

Uno de estos, el proBidente Amat, hìzo mas todavia: honrar la policfa de se- 
gnridad de Santiago, nombrando comò jefes de ella a un eoode i al hijo de nn 
marqués. Habiendo creadp una compafiia de cincaenta dragones para el cni> 
dado ì vijiiancia de està ciudad mediante el seryfcio de rond^us i patrnllas, dióle 
pof jefe con el grado de capitan al condt de la Marquina don I^nacio Aloàzar ' 
recien llegado de Ei^pàfia, i por teniente suyo nombró a don Fernando S&n- 
chez, hijo del marqués de Casa-ìlLadrid que se hallaba a su lado. 

(37 bis) Por la historìa ya sabiamos que los padres de este nifio^porla 
pro^deuwiia destinado a tener mas tarde la gloria de ser el héroe de'la in- 
dependencia nacional i padre de la Patria, habian bì lo dc»n Ambrosio O'Higgìns 
i la bella dama principal de Conoepción do£La Inabel Rìquelme, ll<dna de en- 
cantos i de gracias. No ani don Ambronio, pues ihkjn la forma tosca del eol- 
dado, dice uno de sus biógrafos, O'Higgins encerraba un corazón sublime i 
apasionadoy i las canas del veterano cubrian una mente luminosa, llf^na de je- 
nio i de resoiución, que sesobreponia a las desairadas formas de su fìc^nra: ca- 
nìisque de prefereucia le hacian estimar por sus prenda» morale», que siempre 
8on de mas valor que las fisicas». 

Sabiamos todo esto; pero basta boi habiamos estado en duda acerc% de lafe* 
cha del nacimiento de don Bernardo. Pues bien: este tuvo lugar en Oonoepoidn 
el 20 de agosto de 17^8, dia de ISafa Bernardo. I aoabamos de salir de està óni^ti 
históricn graciasala reciente casuaiidad dehaberse enoontrado en una de . 
parroquiàs de la ciudad de Talea, autèntica, la fé del bautismo en ella admii 
trado a este nido, ya de ciuco afLos; i administrado8u& conditione por no ha^ 
se podido aveiiguar si en Conoepción habria sìdo yabautizido, pues la d 
partida de bautismo tiene la fecha del 23 de enero de 1783. (Véase el 
meto ^yX^l à^iEilndependUnte^ en que ee rejistra este importante documen 

(38) Betrato copiado en Lima, i por tanto autèntico corno los de Hu^tado 
Mendoza, Manso, Amat, Jàuregói i O^Higgins. 



el CuziM) la trevo] ooión de que fué Caudillo don José Qabrìel Oon- 
dorcanqui, cacique de Tungazaca, conocido con el pombre de Tu- 
paC'Amaru, Este ccntaba con 14,000 hombres; i èl primero qne 
Balio de Lima a sofocarla basta obtener la completa derrota de 
dioho caudilloy fué Avilés. Eq él recayó entÓQcee el mando en 
jefe de las tropas poróanas^ i en calidad (de comandante jeneral 
de ellad continuò trabajando por la paoificación de la provìncia de 
la Pas basta que consigaió la caida del otro Caudillo revoluciona* 
rio, hermano de Tupao-Amaru, llaraado don Diego CristóbaL 

En 1782, cuando todavia seballaba Avilés en el Cnzoo, se caso 
con la limefia, viuda del marqués de Santa Rosa, dotia Mercedes 
Biesco i Ciudad. IVdliéntras él estuvo en Chile i en Buenos Aires, 
la marquesa permaneció en Lima. 

Cuando del Cuzco se vino a Lima, Avilés desempeiió la sub- 
ìnspección jeneral de las tropas del vireinato ì del gobierno de la 
plaza del Callao en calidad de brigadier, desde 1787 basta 1795» 
en que paso a la presidencia de Chile, que babia quedado vacante 
por la promoción de don Ambrosio O'Higgins al vireinato del 
Perà. A està fecha, ya Avilés era marisoal de campo i estaba in- 
vestido con el titulo de marqués de Avilés. 

En Chile don Gabriel fué uo hombre probo, bondadoso i pia- 

doso, que se puso a levant^r capillas en los campos, comò otros 

de sus predecesores habian levantado ciudades. Asi que» basta a 

unos 150 pescadores que poblaban el miserable ì apartado luga- 

rejo del Paposo, proporcionó una iglesita. Favoreció igualmente 

al hospital de San Juan de Dios, i a las casas de expósitos i de re- 

cojidas de Santiago; i fué el primer presidente que a su sucesor 

dejó una circunstanciàda relación de su gobierno, la eual proba- 

blemente seria trabajada por su amigo i secretarlo privado don 

Miguel de Lastarria, — En 1799 fué promovido al vireinato de las 

provincias del Rio de la Piata, i vino a Chile a ocupar su lugar el 

jeneral ex-presidento de Charcas, don Joaquin del Pino. 

£n Buenos Aires^ don Gabriel, siempre auxiliado eficazmente 
por su Beoretario o • aeesor privado Lastarria, se consagró con 
mucho acierto, entre otras cosàs, a poner en obra el pian de està-» 
tlanor^ mediante bases sólidas, la libertad i prosperidad de las 
Tu les del Paranà i de los territorios del sur. Trató tanfibien de 
et "'^er las cue8ti( nes jeogràficas i de limites sobre el Paraguai 
c< , Brasil. — En 1801 fué promovido al vireinato del Pertì, 
q ,)or fallecimienio de O^Higgins en 18 de marzo de este ailo> 
L b " ouedado vacante. Entónces su propia vacancia del vireinato 



— 104 — 

de BaenÒB Aires fué llenada por el mismo ya citado don Joaquin 
del Pino. 

En el Perù don Gabriel fué exesivamente econòmico i es* 
crupuloso eti el manejo de la hacienda pùblica. En su època 
nada se maìigastó; piiso todo su conato en e:}uilibrnr losegresos 
con ios ingresos. Fué sièrapre cousiderado corno mai relijiosb i ca- 
ritativo^ a la par de la marquesa su esposa. Jeneralmente se les 
estimaba por sa probidad i buenas costumbres. Fueron modestos 
i benéficos; secretamente socorrian las necesidades de muchas per- 
sonas^ i de su caritativo celo a favor de Ios enfermos detvalidos 
quedai'on abundantes testimònios. — Con motivo de necesidades 
pAblicas, don Gabriel en varias oeasionesobló^e sU peculeo cnau- 
tiosas sumas!. En una de ellas dio 12y000 pesos al gobierno. 

En 1806 falleció la marquesa en el pueblo de la Magdalena; i 
él^ el 26 de julio del mìsmo allo, entregó el vireinato a su sucesor 
don Fernando Abascal. Àlgun tiempo despues permaueció en 
Arequipa procurando el restablecimiento de su salud. En ese en- 
tónces pretendió Àbascal que Avilés ocupara por segunda vez el 
vireinato de Buenos Aires, vacante por la deposición del marqués 
de Sobremonte; pero don Gabriel se negò a elio terminan temente. 

En fin, viajando Avilés para Espafla, el buque que lo llevaba 
tuvo neee&idad de tocar en Valparaiso, Aquf se renovaron sus pa- 
deeimientos de salud, i falleció el 19 de setiembre de 1810, en loa 
momentos mismos en que se proclamaba la instalación del prìmer 
gobierno nacional de Chile; cuyo mando bacia once atios qne ha- 
bia dejado. 



DON JOAQUIN DEL PINO. (39) 

Del Pino trabajó en concluir la casa de Moneda, i en su tiempo 
se construyó para ella la reja de fierro que hoi adorna la entrada 
de honor del castillo de Hidalgo en el cerro de Santa Lucfa. 6o- 
bernó poqulsimo tiempo, esto es, desde 1799 basta 1801 en quo 
fué a tornar posesión del vireinato de Buenos Aires, vacante por 
la promoción de don Gabriel de Avilés al del Perù 



(89) Hetrato orijinal copiado en Baenos Aires, remitido a Cbile por e^ ' >t 
don Fedro Agote para laexpo^ìción del coloniuje. 

Es curioso obeervar eì hecho h istèrico de que, en eì gobierno du ^ i- 
le, del Perù i de Buenos Aires, trae de don Ambrosio O'Higgins haya i r- 
chudo RÌorupre don Gabriel de Avilés, i tras de éste don Joaquin del Fino 
^as i Negrete. 



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— ,106 — 

DON hVlB MUjlOZ m an^AK» 



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Mufioz eV^ un mariaia distin^uido, i hóiabre (le altàs pfendw 
momles ì sociales. Fué uno de los bueuos i laboriosos presidientes 

espafioles de Chile, 

Este maudatario hizo que el brigadier clop I^edrp Qùijada pre- 
sidiese un parlamento en la fróntera el 3 de* nìarìào de 1803; dio 
grande impulso a la antigua construcciòn del cariai de Màipo; i 
embellecìó a Santiago con algunòs de los mas tiota^Ies èdidbios 
que nos bau quedado de la època coiònial, corno la restauracion 
del viejo pcUacio dd gobiemo (hoi en reconstrucción para òa»a de 
còrreos i telégrafos); la real Audienda, tribunal de cuenias i cajas 
reales (boi casa de la intendencia de Santiago cu la plaza de ar- 
mas); la ildttana (boi casa de loà Tribunales de ju8ticia);'i el Cp/i- 
sulado (hoi en adaptación para casa de la Biblioteca Nacional), La 
casa de J/oTiedcf, principiada anterioruiente, se conclujó tambien 
durante su gpbierno.— Por ese tiempo trago a Chile la vacuna el 
mèdico don Manuel Grajales/el cual formàba parte de una es- 
pedición ciendfica ecviada de Es^Vafìa para propagar en America 
nquel benèfico preservativo de las ^j^idemias de viruela, que tahtos 
estrf^gos babiàn.hecb.) én nuestras poblaciones. 

El 10 de febrerode 1808 falleció repentinamente eu està capital 
Mniloz de Guzman^ (39 bis) dejando grata memoria de su adminis- 
tración laboriosa^ desinteresada i prudente. Entónces la real Audien* 
eia entregói comò de costumbre^ el mando interino del Beino a su 
propio rejente dm Juan MùchnjjifuézBaUèsterosJ Pevo habiendo el 
monarca espedido en 1806 nna real cédula por la cual determi- 
naba qi^e, no mi togado^ sino qb j^fe militar^ fuei^e quien se hiiirera 
c4i:go del manda en casos comò este, «1 brigadier de injenieros 
Qaroia Carrasoo, que ala sazóo se hallaba ea la frontera, reelamó 
para aiaquel jionor^i el «npremo tribunal tiivo que ceder, inai 
que le pesara. Ea o^^nsecueacia entrò ik golimiraary ea ealiilad da 
interina ■ » , 



«PBiMMki 



DON FRANCISCO ANTONIO GARCI A CARRASCO. 

N^aturai ilei presidio de Ceuta en Xfrica, cristiano i bianco a 
nr de babcr nacido en tierra do infieles i negros scgnn dyo de 

19 bla. Con este f ueron solamente, siete tos presideut^ que; en Santiago 

ieron en el espacio de 26Ò afton, a saber: QoirogA , en e) siglo XVI; Mujica, [ 

1 XVn; Ustàriz, Cano, Guill, i Benavides, enei XVlII; i Ouzmaa'en e! 1 

*«*-XIX. 



% 



— io« — 

él cierlo persntiajèy Oaéhk»90ó era un soldado tosci^^ sin anteeedeates 
f^roralitleSy sin reiaoiones de QinguDa especie^ sin disoernipii^^tOy 
de caracter arbitraria i obstinado^ al mismo tiempp que irresoluto 
idébii. s 

Desde .^1 .coraieazo de sa admìaistración estavo en cheque con 
la real Àudiencia. i no tardò eo malquistarse tambien con laa 
otras corporaciones principales, corno los Cabildós secular i ecle- 
si&8tÌQo, ì ta Upiverndad de San !Pelipé. En medio ^e tan escan- 
dalosas disensiones cuudìan las ideas re^oluciònarias ea favor de 
la independencìa nacional; i Carrasco. dando .un golpe de estado 
el.26 de mayo de 1810, pensò por este toedioen sofocarlas. Pero 
el tal golpe f uè contraproducente, porque no enjendró mas efectò 
que su propia caida de) poder^ pues el 16 de J^lIio de diòho afio 
fué depuesto por el pue]iìo de Santiago. 

Et mando interino del reino, recavo éutònces en el brigadiere 
naturai de Santiago don Mateo de 7o7*o Zambrano i Uretay qxxe a 
la sazòn contabà 85 afios d^ edad i que falleció' el 26 de febrero 
de Idì.l; sìendo ènterrado en el tempio de la Merced. 

Yinieron despues diferentes combinaciones gubernativas de loi 
pàtriotas, ì en pos de ellas la Éestauratdon eipaftola en el poder, el 
cual fué sucesivamente ejercidb . por lòs ìsefiores Ossorio i Marcò 
Pont (39 ter). 



' j i. 



1 =, .f '-..*,,-. .. . ■:' , ' !■ ' 



,, . DON MABIA.no QSSORIO. 



. -- I 



Nacìò en SQvrlla por el afio de 1770. Gomo militar era medio- 
drci, i^io talento ìli enerjfa eomo gobernante. Atinque no era holD- 
bre de uà carrier étiterauGièiite duro i desp^ttoo, pues pàreeia 
abrigar se fìtimientor hatnanc^Sy no tenia la faerza moral necesaria 
para obtar a consecu^ociutde elloft. De modale» àfables i de una 
eonversaciòn agradable^ abundante por lo regular en juegos de 
palabras, disimulaba por este medio eu falta de solidéz. — Su ca- 
sual vÌQt(^ia d^ ^ani^gcta la dio ìi^ri;)amenteel,g^anda miprémo, 
del cual solo se recibió en debida forma el 15 de mayo de 1815, 
no obatantie de haber penetrado a està capital eon- gran pc .. 
porla calle de Santa Rosa el 9 de bctttbte de 1814. — Su derr 

(39 ter) Btpaii sntitimbtó, mas que ài lixf fnjo ({e lòs ejérdtos éneiùSg. 
laB diiicórdiàs iatéMtiaas quo lo ddvòraron lìftiserableaieiite. 



— 107 — 



da MaipC| i Io« pesare» i dolenoiAS qae A^Ua m siginieroii I de qM 
m\ fin «e eoppatró lUno, le eausaroo h maerte, £^ta ta\ro lugar eo 
|1819, en raoam^; al regresar o JSapafUu 



•♦• 



DON FRAJKJISCO CASIMIRO MARCÒ DEL PONT. 

Marcò, era naturai de Yigo^ provjnqia 4e : Galicia ea* Espafia. 
Ooataba. cincuenta aQoa de edad coandor ììegó a Chile, de cnyo 
mando tome posenióa el 26 de.dipjemlM*e de 1815.. . 

Eate individuo no era mas qua unft^farróQ afeminadq, 9in, ta- 
lento ai valor, débil de inteUjencia i de oorazon. Se.jactaba de^su 
tino i penetraci^Oy i eran precisamente las cualidacles de que care-* 
eia por cr^mpìeto. £n sa ridfculavanidad,. aspirò aasun^ir en.Oliile 
un voi mai aemejante ajl monarca que lo b^biia nombrado, ^e qoien. 
tomói el aire esterior i los modale^, llevando ku enyanecimieqto 
hasta imitarle, servilmente lo3 mas insignìQcantes. actoa de sU' 
vid», . . 

Su tinico mèrito para obtener en propiedad la predidencia de. 
Chilf /consistió en ser armano de dop Jua^ José Mq.r«óy palaciego 
de Fernando VII i uno de Ics jefes del partido absoluto de BIs^ 
pafta. Unicamente a su ìjq{1ujo ddbiò don Francisco la citada dig- 
nidad, la cual manchò ho{|ro.rosamente| . portàndose. cpmo erade., 
eaperarse de un esbirro, oobardei d^p^tico.i cruel hasta el exeso. . 
Poreonsejos de uà fraile godo mandò construir a gran costo. las 
fortalezas del cerro Santa lAUcfa^ .las ouales le fnero,n .completa- 
mente indt^le^ para el objeto que se propuso^ ,caal ara el contea 
ner a los patriotas i sujetar al ejército de los Andes*. . , 

Como era naturai^ le fué de todo pnnto iraposible impedir que 
su infame gobierno, el ùltimo de la dominaciòn e<^pa£Lola en Chile, 
cavesp, comò en efecto sucedió él I2'de febrero de 1817. Este fné 
el dia de la batalla de Chacabncoy espléndida i bizarra para los 
chilenos, qui^nes^ dejando en^ el campo del honor muertos ; cerpa 
de 600 eapafioles oombatfentes i tornando otros tantoa prisioner/)8| 
entre ellos 32 oficiales i al mismo presidente Marcò del Fon t,. re- 
col -9n para siempre la libertad e indepeqdencia de su querida. 

jas dos fortalezas se dieron entònces los nombres de ot.ros. 
tal - -^«pitanes que, por nuestra parte, habian muerto en esa glo- 
rio Ada. los sefiores don Manuel Hidalgo ì don Juan de Dios 



-^ 



- 108 — 

Oonzahz, Con este tiltimò nonibre hi bfintizada la Bateria^Mar-' 
eó, i con e1 de aquel la Baie>'{à-'8anta Lucia, bajo la jenérica de- 
tiooìinacióa de Castillos, Està vino pues a bori^ar lo qiieen tiem|)>> 
de Valili via inéfcrtines \ ea el de Marcò bcUerias, eato e», el prin« 
eipio i el fin de lo qne fué el baluarte de la dominación espanda 
en Chile. 

Un kistoriàdòt* dò nue^tros dias dice que la etitrovista de Marcò 
con el jeneral vencedor don José de San Martin^ fué altamente 
còmica. Apenas se hnbó hailado en sa presencia^ Marcò' le hizo 
las mas profnudas cortesias; i le presentò su fiorete, asegar&ndole 
que aquelia era la primera vez qué rendia une armas. A tali vaiii- 
dosa cortesia contestò San Martii)^ con el aire de desprecto que 
siémpre le habia inspirado el ex*presidente de Chilé, dieiéudole: 
si he de fover ese florde en donde no pUedet qfenderme, efinitiffuna 
parte eitd m^or que en el ciniurón de udtd^&hn Martin, despues 
de recordar a Marcò el fatnoso bando en qtie éste habia puesto a 
predo la cabéza, de los patriotas i la snjra propia, puso termino a 
la entrevista, anunci&ndole que seria confinado al distrito de San 
Luis en la provincia de Mendoza^ juatamente con otros jefeÉ i 
oficiales prisiòneros; - . 

Al mismo distrito fueron tambien confinados despues los jefes i 
oficialei) prisionero» en la batalla de Maipo. Todos ellos eran com- 
patriotas^ compafleros de désgracia i de armas do Marcò^ i sin em* 
bargo éste de nada les sirviò eù la conspiraciòn qae tramarou con 
el fin de recobrar su libertad. A conseouenciade està conspiración 
sé verificò la matanza del 15 de febrero de 1819, en que ellos su- 
pieron sncumbir corno valientes, miéntrasque él, despavorido, fué, 
meses mas tarde, a morirse de puro miedo en la aidea de Lujan, 
vecìna a Buenos Aìres.^ 



Contando uno a uno los retratos que preceden, se babrà echado 
de ver que està colecciòn, constando de 42 telas, es completa en 
òrden a los gobemadores propietarios que rijeron los- destinos de 
Chilo desde su descubrimiento basta fin iudependencia, piies no 
falta uno solo de ellos; i que, adenias, se balla auraentada<^on 9 
gobernadores interinoe, Tah» sori? Lope de Ulloa, Fernandez de 



109 ~ 

Cordoba, Porter Cuflatintei Obando^ Halmaceda, Moralesi Alvnrez 
de AcevedO| Gai^cia Carrascoi i Ossorìo (40), 

La casi totalidad de està colecciÓD tuvo por orijen el deseo de 
enriqnecer el Museo histórico del Santa Lucia eoa la restauracióu 
intelijeute de un tenore histórico irrevooablemente perdido para el 
pais en la noche del 12 de.febrero de 1817. En esa fatai nache 
para el órden pùblico^ por puro odio a los godos, cuya dominacióu 
habìa sucumbido en el dia, la saQa del populacho destruyó por com- 
pleto la galeria de retratos de los presidentes espaQoIes ^ue existia 
en las salas del Cabildo de està capital. A dos causas se debe la 
espresada restauracióu: 1.* al lucido pincel de una media doceha 
dejóvenes, alumnos de nuestra escuela de pintara, quienes en 
està importante obra encoutraron^ no solo algun estimuTo pecunia- 
rio, sino tambien el sincero aplauso de las personas ilustradas; i 
2.% principalmente, al afan patriótico a este fin desplegado en 1873 
por el intendente de Santiago don Benjamin Yicufla Mackeuna. 

£ntre estati telas se disputan la palma de la Victoria las obrajs 
del jóven pintor don Domingo Mesa, especialmeute el retratodel 
presidente Meneses, qne es sumamentc caracterfstico i bien conce* 
bido; las que el artista don Fedro Leon Carmona^ entónces casi ado« 
lesoente, pintó segun indicaciones históricàs rcspeoto al gòberua* 
dor don Francisco deVillagra, i del capitan jeiieral Benavides. 
Il^i son menos dignas de nota la del marqués de Baydes, trabajada 
por Mujioa; la del oidor Bravo de Saravia, i la del almirante Por-^ 
ter Casanate, hechos por don Vicente La Barrerà. Pero lo qne es- 
pecialmente llama la atenoion es el grupo de los odio capitane» 
jenerales que posteriormente ascendieron a vireyes^ seis del PerA, 
i dos de Buenos Aires, a saber: .Gorcfa Hurtado de Mendoza, 
Manso, Amat, J&nregui, O'Higgins i Avilés; este mismo Avilés, 
i del Pino. Eu el Museo de Lima, i mediante ia dilijenciiv que en 
elio puso nuestro ministro en el PerA don Joaquin Godoy, fueron 
copiados los siete primeros, i el ùltimo vino espresamente de Bue- 
nos Aires; lo cual manifiesta que tales cópias son jenuinas. 

(40) Aoexos a està coleccìóo, i formando parte de sa predo eBtàn: 

1." El retrato orìjinal del rei Fernando Vll^ que en 1872 f uè traido de 
Esp uà por el sofior G. Agacio; 

2 £1 retrato del jeneral i presidente peruano don Mariano Ignacio Prado, 
a cu % jenerosa cooperación se debió en gran parte la obra de utilidad public», 
de t sConuar el Santa Lucia en uno de los mas lindos paseos de la capital; i 

3. La colecciòn de 12 cuadros que representan las guerrcu de Flandes en 
tiem ^ de Felipe IL Està colecciòn, que basta enero de 1874 estuvo arrumada 
en . despensa de QuiDota, tiene el mèrito de haber sid» trabajada en el 
Ooz •^nncìpios del sifflo XVnt. 



litì 



Éb indudable la im[K)rtaDcia que para el pais tienen estos obje*' 
tos históricos^ los cuales por Io misoio deberian desde tiempo atr&a 
estar ocapaado el lugar que merecea eQ la . Galeria naòioriat de 
pintura^ ì no^ corno ahora se hallan^ oncerrados ed la c&rcel comò 
eriminàles. I corno eato es bochornoso para nuestra cattura de 
pueblo ilustrado i progresiata, nos atrevemòà a invitar al gobierno 
corno ya lo hizo el seSior senador Vicufia Macteana (il) para que, 
ejecutaQdo un acto de verdadero patriotlsmo, los adqaiera i colo-' 
que convenientemente. . 

Santiago, 6 de abril de 1884. — Dia raepaorable por serun doble 
aniversariò: el LX VI de la gloriosa batalla de Maìpo con la caal 
quedó para siempre aBanzada la independencia nacionat^ i. '^^^^ 
de la declaración de guerra a làs repùblicas aliadas del Per*^^^^' 
Bolivia: tremenda guerra, boi felizmente terminada por Ij^V***** 
que con ambas acaba Chile de celebrar; pués, segun las nc®P^®f 
telégràficas boi mismp recibidas en està capital, el Tratado de 
Ancùn ha sido canjeàdo' en el PetA, i el Poeto de tregua con Bo- 

lidia ha sido ayer firmado en Valparaiso. 

' ■ ■ • ■ ' j • 

- (41) En oficio del 8. de ootubre de 1882, el «efioif Vioulla Mackenna turo a 
bien Jp vitar al supremo gobierno a que adquiriera, para la Galeria nacional de 
pinturaèj la colección total de estos caàdros. (Véase los iina/d« de ia Univèrsi- 



(ÌM«MMnNaÌM^ÉI 



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THI8 BOOK 18 DITE ON THE LA8T DATE 
8TAB£PED BELOW 



AN INITIAL FINE OF 26 CENTS 

WILL BE ASSB88ED FOR FAILURE TO RETURN 
THIS BOOK ON THE DATE DUE. THE PENALTY 
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NOV 8 1341 



NOV fì ^04' 



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