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Full text of "Diccionario de Chilenismos y de otras voces y locuciones viciosas"

DICCIONARIO 

DE CHILENISMOS 



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"I5&<i 



DICCIONARIO 

DE CHILENISMOS 

y DE OTM^ LOCUCIONES VICIOSAS 

FOR 
MANUEL ANTOXIO ROMÍX, 

Arcediaaio d«* la ITIctropolítaiin de ^autingo de Chile 

y Vicario Cíeiiernl del Arzobispado, 

^lieittbro de la Academia Cíiileiia eorrespoiiiliente de la Real EspaOola 

de la Arcadia Roiiianu 

y de la Facultad de Teología de la Iniversidad dr> Chile. 



TOMO V 
I^ ífi$ T 1l ^^ >^^ X ^5¿^ Z. 

Y SUPLEMENTO A ESTAS LETRAS 



SANTIAGO DE CHILE 
IMPRENTA DE SAN JOSÉ 

Avenida CclndcU. 31 

1916-18 



I 7 W 9 I ^ 



PHOLOOO 



Habla de mis abueloa, rica, noble, 
Limpia, sonora, ¡olí, cómo te pervierte 
La atrevida ignorancia a paso doble! 
La jerga modernista (1) ¡oh dura suerte! 
y de Paria la frase o de Grenoble 
Conspiran de consuno a darte muerte, 
Y pocos salen ¡ay! a tu defensa 
Ni en la tribuna libre ni en la prensa. 
(Bretón de los Herreros, La Desver- 
[güenza, C. VII, oct. Lili). 

¡so se altere vuestra merced, que ya hay quien 
diga que están bien en nuestra lengua cuantas pe- 
regrinidades tiene el universo, de suerte que, aun- 
que venga huyendo una oración bárbara de la grie- 
ga, latina, francesa o garamanta, se puede acoger 
a nuestro idioma, que se ha hecho casa de embaja- 
dor; valiéndose de que no se ha de hablar común, 
porque es vulgar bajeza. (Lope de Vega, Giiznián 
el Bravo^. 

Cuenta la historia que uno de lo.s padres de la medicina, Claleno, 
después de hacer la más prolija anatomía del cuerpo humano, e.K- 
ilamó: "Con esto he entonado el mejor himno al Criador.' Después 
de analizar también los vocablos propios de Chile, las frases, refra- 
nes, locuciones y modismos, desentrai'iando sus varios significados, 
propios y metafóricos, examinándolos y descomponiéndolos ha.sta 
dar con sus a veces profundas y desconocidas raíces, paréceme del 
caso decir, imitando al médico griego: He hecho el mejor retrato 
de mis paisanos, porque he recogido e interpretado su lenguaje, que 
es el cjue nos da como espejada toda su alma. En efecto, no hay 
mejor museo para conocer el ingenio y habilidad de un pueblo, su 
índole y sus costumbres, sus tendencias y hasta sus vicios, que la 



(1) (?f»-wa»!7 escribió el autor; ma.t, como la, 9ei"H¡o»/a (jerga de gitanos, de 
ladrones o rufianes) no es tan usada en Chile ni hace tanto mal a la lengua, 
nos toma-nos la licencia de cambiar aquel adjetivo por modernista, que tiene 
entre nosotros mayor aplicación. 



- VI — 

lengua misma que habla, como que en ella quedan cristalizadas sus 
üi-.urifiicias y genialidades, sus pesares y alegrías, sus equívocos, 
lodo lo que brota dé su magín malicioso y pronuncian sus limpios 
o empecatados labios, l'or eso, si hubieran de clasiticarse todos los 
diilenismos, los podríamos dividir y subdividir según sus gt'-neros 
y especies, v. gr., en nobles y plebeyos, en serios y familiares, en 
graciosos y tristes, en honestos y deshonestos (con éstos nada quc- 
lemos), unos que son v lo divino y otros a lo humano; en una 
palabra, los tenemos de todas las condiciones y para todos los 
gustos, más que trajes y prendas guardan en sus roperos la rica 
dama y el elegante galán. jUh Chile, hermosa tierra, que como mullida 
y ¡juitoresca alfómbrate extiendes entre el pie de los Andes y las 
í'Uaves ondas del Pacíñco! así como tus hijos te han levantado y 
ennoblecido con su valor, con su talento, con su trabajo, constancia 
y tenacidad, no menos gloria y valer te dan con su lenguaje, lleno 
de voces bien formadas e ingeniosas, salpicado de dichos y modismos 
lelicísimos. ornado de i)roverbios y sentencias que pregonan su seso 
}' madurez. Si bien hemos progresado en lo material haciendo volar 
por toda< partes la locomotora, tendiendo los alambres del telégrafo, 
alzando puentes, abriendo calzadas, mejorando edificios; sin embar- 
{,0. todavía las montañas conservan su nativa y bravia rusticidad, 
ios ríos sus desmesurados lechos, los montes sus breñales, y las 
selvas bU enmarañada fragosidad: así también acontece con el 
li.iíguaje. Aunque tamo se ha propagado la primera enseñanza, 
puliéndose y afinándose con ella la pronunciación de las voces y la 
«onjugación de los verbos, no obstante, subsiste el gran caudal de 
nuestros chilenismos, porque para el chileno son carne de su carne 
y hueso de sus huesos; unos por necesidad, porque no hay palabra 
española con que reemplazarlos, y otros, porque son tan propios y 
característicos de nuestras cosas y tan impregnados del sabor chi- 
leno, que los preferimos a todo lo de fuera. Así como la masa del 
pueblo lleva mezclada en una sola la sangre española y la araucana, 
así también se ha formado buena parte de su léxico, con raíces, 
radicales o fonemas araucanos y formas y terminaciones del habla 
dé Castilla. Toca pues a los letrados chilenos, y en especial a los 
«■j'.ie forman su senado liierario, la Academia Chilena, aquilatar estas 
voces y decidir cuáles merecen recomendarse a la Ucal Corporación 
tic ICspaña, que es la liel guardadora del tesoro de la lengua. Ya ha 
tiempo anunció que "Esiiaña y la América Españoia se \\i\n dado 
las manos para trabajar unidas en pro del idiom'i que es bii-n ci.niún 
de entrambas: .suceso qut a una y otra llena de inefable alegría ( 1 ) " ; 
por lo cual es de esperar cjue aceptará gustosa los productos lingüís- 
licos que le envían sus antiguas colonias, por la misma razón por que 
acepta los frutos y artículos que de acá también le lleva el comercio. 



(1) Diccionnrio de la R. A. E.. l'J* edición, Advertetii-iii. 



— vil — 

Y aquí, caro lector, ya que por tantos años he venido departiendo 
contigo sobre el buen lenguaje, me has de permitir un amistoso 
desahogo o consejo, o como tú llamarlo quieras. La mayor parte 
de la juventud estudiosa, extraviada por malas lecturas y sin per- 
catarse del suicidio literario que comete, se ha entregado en alma 
y vida a lo que llaman ahora modernismo o decadentismo, sistema 
literario que atiende más a la forma que al fondo. Por nada de este 
inundo quisiera yo que fueras tú a envenenar tu gusto en las aguas 
tan artificialmente destiladas de este sistema, las que. en vez de 
calmar la sed, la despiertan y avivan, en vez de satisfacer el alma, 
la dejan más vacía y febricitante. Con grande exactitud calificó 
este sistema Núñez de Arce cuando dijo que es un "tropel y orgía 
de palabras,"' sin lastre de ideas, sin orden ni método, sin juicio, con 
scusto a fofo y olor a bacanal. Pone a contribución a todas las mito- 
logías en horrible maridaje con el catolicismo, a todas las naciones 
del orbe, a todos los seres y no seres de la creación, a todas las 
lenguas, pasiones y vicios; mezcla el cielo con el infierno, trastrueca 
el oficio y fin de los sentidos; en suma, es el lenguaje, salvo honrosas 
excepciones, de los bohemios nocherniegos, de los aburridos del orden 
y del buen juicio, de los desequilibrados del arte, de los estudiantes 
novilleros y trapalones que mmca se aplicaron seriamente a sus 
estudios. ¡Y esto es lo que deslumhra y alucina a muchos, lo que 
trae entusiasmadas a tantas inteligencias ansiosas de escribir! 

Todo sistema literario que desatienda el fondo y cuide más de la 
forma, claudica forzosamente por su base, porque lo externo o la 
simple envoltura no puede preferirse al contenido: el estuche no 
debe valer más aue la joya para la cual se hizo, ni el vestido puede 
\a!er más que la persona. /,Qué buenos frutos dejó, por ejemolo, 
e! ''ulteranismo o gonsorismo. que. apartándose de la naturalidad, 
'isnba de voces peregrina^ y giros rebuscados? A más de malear e 
inutilizar a muchos csf^ritores. asrostíindo enflortodosn ingenio y sana 
inspiración, sirvió de blanco a las burlas y sátiras de los que no lo 
siguieron, y todavía y perpetuamente continuará siendo la triste 
admiración de cuantos lean aquellas extravagantes producciones. 
Véase cómo se reía de ellos Lope de Vega, que, parodiándolos, 
definía humorísticamente el mojicón: "Afirmación de puño clauso 
en faz onn.«ita con irascible superbia d)." Sin embargo, a juicio del 
Padre Mir. "las libertades del modernismo son de más negra estofa, 
de condición ultraestrafalaria, nunca vista desde que se asentaron 
los fueros de la lengua castellana. Porque, si los gongoristas se 
arrojaban apasionadamente a metáforas violentas, a hipérboles 
alambicadas, a hinchazones ridiculas, a pensamientos enigmáticos, 
a decires encrespados y tenebrosos, al lin guardaban el debido res- 
peto a la lengua. cuanM fl empleo de voces castizas; pero la corrup- 

n) Níivela Guznián d Bravo. 



- VIII — 

rión del deslavado moderniímo llega hasta las entrañas mismas de 
la lengun, cuya gramática trastorna, cuyas leyes deja burladas. 
cuyos modismos adultera, cuyas frases suple con otras desatinadas 
impropias del castizo romance (1)." 

El modernismo por una parte, y por otra el galicismo, son hoy 
cu día los mayores escollos en que se estrellan y descalabran los 
escritores de habla castellana. Deslumhrados por los falsos centelleos 
del primero y por la facilidad y viva agilidad del segimdo, olvidan 
la gran riqueza que en casa se tienen y, como locas mariposas, 
vuelan por los modernos jardines, libando las venenosas flores del 
'tuil (2) y los insustanciales jugos de galicanos y decadentes. Como 
les falta el necesario lastre de las humanidades, y en especial el de 
la ciencia que las corona, la filosofía, que es la que enseña a pensar 
\ discurrir, no resisten ni pueden digerir el sólido alimento que les 
brindan los clásicos españoles y se dan a la gragea multicolor de la 
nunlerna literatura, que en su máxima parte no es para formar ni 
iH'ítruír a nadie. Por eso sesudamente decía Fray Luis de León, 
■■que el bien hablar no es común, sino negocio de particular juicio, 
ansí en lo que se dice como en la manera como se dice f :'•)." T'ero. 
¿cómo darán pruebas de juicio los que no han aprendido a juzgar 
V raciocinar? 

Contra esta insustancialidad y pura filatería de las obras moder- 
nas y contra los desmanes de modernistas y galicanos hemos levan- 
tado nuestra pobre voz en esta obra, y quedaremos íntimamente 
satisfechos si en algo siquiera logramos detener o corregir el mal 
en los escritores chilenos. Los chilenismos no son tan perjudiciales, 
porque, fuera de uno que otro giro o modismo en que se falta a las 
leyes de la gramática, los demás son puros vocablos oue en gran 
parte tendrán que entrar en el Diccionario de la lengua. Ya tenemos 
en nuestro favor el voto de Valcra, que. en este punto, es el de toda 
la Academia Española: "Yo, dijo el insigne crítico, disto mucho 
de ser un purista intransigente y extremoso. Siempre que no se 
iialle en castellano palabra para expresar con exactitud una idea 
o para significar una cosa, no sólo me avengo, sino que aplaudo 
•our la palabra se tome de una lengua extranjera. Apruebo asimismo 
que nuestro castellano adopte v haga suyos cuantos vocablos nos 
vengan de la Américn que fué española, con tal que valgan para 
expresar usos y costumbres, objetos naturales de la fauna y de la 
llora americana, trajes, muebles, instnimentos y otros utensilios, 
que por allá se gastan o se emiilean v (|ue en nuestra iienínsula 



(U P> rmtunyin (ir Hiapnnismo ;/ fínrhíirhmn, art. MoDcuNi'-Md. 
'2) He tnleK piiedpn rnlificarHP la.« pop^ÍH." (|iip con cstp títiiln pnt)Iic(S Rande- 
laire. 

(3) Lo» Nombres de Critlo, 1. III, intrn'l. 



— IX — 

parecen de nombre que lo? exprese (I).'" Los demás chilenismos 
que no entren en estas categorías servirán a maravilla para salpi- 
mentar las obras chilenas, dándoles así el sabor y color local, como 
tan graciosa y triunfalmente lo hizo Pereda en sus inmortales no- 
velas. A esto deben con preferencia dedicarse nuestros prosistas y 
joetas y dejarse de imitaciones extranjeras o cosmopolitas, que 
«uenan a rebuscamiento y afectación; con lo cual nunca harán obra 
artística, porque el arte se funda en lo natural y más en la sencillez 
que en la complicación y el recareo. Por eso, valen infinitamente 
más para la literatura una sola página de Juan del Campo, escrita 
en chileno, o una poesía de Alma criolla en el mismo lenguaje, que 
toda la matracalada d<; nuestros modernistas o decadentes. Aquéllos 
llegan al alma conmoviéndola vivamente o desatando, como surtidor 
de jardín, la tempestad de la risa, y éstos la dejan fría e indiferente, 
cuando nó desdeñosa o airada, con ímpetus de arrojar el libro. 



Y aquí, lector carísimo, hagamos punto final. Yo te quedo pro- 
fundamente agradecido por la compañía que por tantos años me has 
hecho, v, mediante la cual, no he sentido el cansancio; tú me agra- 
decerás si con esta obra has conocido mejor el lenguaje de tu tierra 
y has aprendido voces, locuciones y frases castizas con que en ade- 
lante enriquecerás tu lengua hablada y escrita. No soy tan des- 
atentado ni presuntuoso que me ufane con la idea de haber hecho 
una obra completa (cosa que por su materia misma es imposible 
I>ara un solo individuo, y más para un sacerdote) : pero, mientras 
no se llenen los vacíos y deficiencias con una segunda edición, salga 
ésta a rodar tierras por América y Europa y dé a conocer, junto con 
lo material de nuestro suelo, las sales y agudezas, lo genial y carac- 
terístico de todos los chilenos. Si no es mucho decir, y aunnue no 
haya exacta paridad, séame permitido terminar con Lope de Vega: 

Favorecido, en fin, de mis estrella.^. 
Alguna;» lenguas .«upe, y a la mía 
Ricos aumentos adquirí por ellas (2). 

Santiago de Chile, 30 de Se|)tiembre de 1918. 



(1) PrMcgr) n Tlrmit'hrei.cins Tudeí-uis. de Santiago Pérez Triana. 

(2) E))ÍHtnla Belorrhi a Ainnrilis. 



ABREVIATURAS 



En general son las mismas que usa el Diccionario de la Real Aca- 
demia Española, excepto una (jue otra, que ha sido necesario agregar. 



a. 


activo (verbo). 


lat. 


latino, na. 


acep. 


acepción. 


loe. 


locución. 


adj. 


adjetivo. 


m. 


masculino. 


adv. 


adverbio, adverbial 


. n. 


neutro (verbo). 


amb. 


ambiguo. 


u. pr. 


nombre projiio. 


ant. 


anticuado. 


par. 


participio. 


apell. 


apellido. 


pl. 


plural. 


art. 


artículo. 


prep. 


preposición. 


com. 


común de dos. 


r. 


reflexivo (verbo). 


conj. 


conjunción. 


s. 


sustantivo. 


Dice. 


Diccionario de la 


sing. 


singular. 




Academia. 


U. ú. 


úsase. 


dim. 


diminutivo. 






expr. 


expresión. 


U. m. c. s. 


« más como sustantivo, 


ext. 


extensión. 


r. t. c. adj. 


« también « adjetivo. 


f. 


femenino. 


Ú. t. c. n. 


« « « neutro. 


fam. 


familiar. 


Ú. t. c. r. 


« « « reflexivo. 


«K- 


figurado. 


Ü. t. c. s. 


« « « sustantivo. 


iV. 


frase. 


V. 


verbo. 


interj. 


interjección. 











Las palabras impresas coiiversalita y con cursiva son correctas; 
las impresas eou'negrita sou viciosas. 



R 



R 



R. Es letra difícil de pronun- 
ciar, tanto por sus dos sonidas 
(suave, r, y fuerte, rr), cuanto 
por las combinaciones o grupos 
que forma con otras consonan- 
tes (br, cr, dr, fr, gr, pr, tr, rd, 
rl, rn) ; por eso no as de extrañar 
que en labios del pueblo sea 
una de las letras que salen 
peor paradas. Estudiemos los 
vicios de pronunciación y de 
e.'^critura que con ella se 
cometen en el pueblo chile- 
no. 1.° Le toma el puesto a 
la d en medio de muchas diccio- 
nes: fastirio, trageria, Cloromi- 
ro, Leocaria, y viceversa, como 
Audora por Aurora. Véase O. — 
2." Se permuta con la I, y vice- 

Dicc. de Chil.. t. V. 



versa, en principio, en medio y 
en fin de dicción. Véase L, 1." — 
3.° Se invierte o altera en el gru- 
po rl. Véase L, 2." — 4.° Se supri- 
me, por la ley del menor esfuer- 
zo, en muchas palabras; coíno 
Gumesindo, Getrudis, galopa, 
liona, una, cremo, saca real ma- 
jestad, por Gumersindo, Gertriir 
dis, garlopa, liorna, ur^ia, cré- 
mor, sacra real majestad. Así lo 
hizo también el español en avie- 
so, coso, oso, orquesta, sobaco, 
del latín aversus, cursus, ursus, 
orchestra, suhbrachia, en Gui- 
llen por Guillermo, y en muchas 
voces más, sin contar las anti- 
cuadas, como galea, trinchea, 
cosario, alcuña, siíso, y las popu- 



•2 



R 



R 



lares guies por quieres, miustc 
por ínire usted. El vulgo chileno 
suprime también la 7- en los in- 
finitivos antes de I y m (pégale, 
cómemelo, por pegarle, comér- 
melo) y en las preposiciones 
por y para, con las cuales forma 
unas sinalefas bien raras: 
pu aquí, pu allí, pa'cá, pa'llá ; 
sin embargo, dice por ei (por 
ahí), porque pu ei sería ininte- 
ligible. En una que otra voz el 
chileno ha agregado una r pará- 
sita: armatroste por armatoste, 
charlón por chalón, auni. de 
chai, arcial y arción por acial y 
ación, bruñuelo y prístino por 
buñuelo y pcsfiFi", Calixtro, tra, 
por Calixto, fa. Así el es- 
pañol duplicó la r en des- 
arrapado o desharrapaxlo (de 
harapo), en Arño y Barra- 
bás (del latín Aríus y Barab- 
bas). — 5.» En el grupo dr se 
vocaliza la d y por efecto 
de esto se producen otros 
cambios en querré, rría, po- 
dré, dría, y valdré, dría, de 
los verbos querer, poder y valer. 
Véase D. Este mismo grupo 
después de ») se convierte en rr. 
Alejanro, Anrés. \^éaso T>. — fí." 
l*>n los grupos //(•. rr, ]>r, hay 
también algunas alteraciones: 
Grabiel (como decían los anti- 
guos españoles, inchisa Santa 
'l'eresa), crapricho, hiprócrita 
(como so decía en España en el 
siglo X\'). ploclama, cabresto 
y cabrestear jior cabc.'ilrii y cc- 
bcitrcar. dentrífico por dentí- 
frico. — 7." T,ns sonidos derr 
y i'ii medio (lo dicción red 
lian producido unas metáte- 
sis bien singulares: derra- 
mar y derrame son pnrn el 



vulgo reamar y reame, perdida 
la d; derretir, reetir o reitir; 
polvareda, humareda y parea, 
polvaera, humaera, paer, perdi- 
da también la d. Por anaiogía 
Rudesindo, da, es Reusindo, da. 
— 8.° Pero el sonido más carac- 
terístico del chileno y que ha 
trascendido aun a las clases cul- 
tas, es convertir el grupo tr en 
trr. Esto es heredado del arau- 
cano, que no conoce tr, sino sa- 
Lmiente trr. Así él pronvuicia 
ti ralea, batrru, trríuque, trrome, 
irroqui, etc., etc. El español, que 
no puede pronunciar este sonido 
sino después de nmcho ejercicio, 
no se tomó este trabajo y suavi- 
zó las voces, diciendo Talca 
(ciudad), aunque el pueblo to- 
davía llama trralca al trueno. 
Batuco (laguna y estación), 
aunque la hierba todavía se lla- 
ma batrro o batro (baccharis 
L.), tiuque, Tomé ([tuerto), to- 
qui. Es tan natural en el pueblo 
analfabeto el sonido trr, cpie to- 
dos dicen trres, cuatrro, trreinta 
y trres, encuentrro, trranco, 
trronco, etc., y necesitan íijar la 
atcnciiMí y hacer esfuerzo de 
lironuiiciación para suprimir 
una /•. Por eso las palabras tea- 
tro y catedral las convierten en 
trreato y catrreal. (Escribimos 
este sonido con t y rr, jiorqviC 
éstas son las dos letras que en- 
tran en él. Febrés y otros arau- 
canistas escriben th. jior seme- 
janza con algunas voces inglesas 
que así se e-scriben y pronun- 
cian; pero, i'omo esa combina- 
«■ión no tiene .alor alguno en 
castellano, preferimos no-otros 
representar el .sonido con letras 
que tengan su verdadero valor). 



R 



R 



3 



— 9.° El grupo rv, en los ape- 
llidos ('íirraUo y Carrajal, ha 
agregarlo una " por epénte.sis: 
Caravallo, Caravajal, como el 
castellano antiguo coránica, co- 
i-onista, y moderno gurupa, gu- 
ru-pera, por grupa y grupera; y 
al revés de Madriaga, que dice 
aquí el vulgo por Madartaga. — 
10.° En las votaciones de exá- 
menes la R significa entre nos- 
otros "reprobación" o "reproba- 
do," así como .4, "aj^robación" o 
"aprobado," y D, "distinción" o 
"distinguido." En El Bernardo 
de \'albuena leemos este mismo 
significado de la R: 

Traía el rey persiano 
Consigo a Eleno, me'dico intratable, 
De mano cruel y corazón villano: 
Y, demás de ser áspero y mudable. 
Más erres turo al grado y más errores 
Que Roma y sus primeros fundadores. 

(Libro VI). 

Nada dice el Dice, de este .sig- 
nificado de la letra R. — 11.° 
Después de las partículas ah, 
oh y suh, ¿debe escribir.se r o 
rrf (Decimos partículas, porque 
se pueden separar del resto de la 
palabra, y, por tanto, no for- 
man sílaba con la r o rr siguien- 
te; si forman .sílaba con ella, no 
son partículas y no hay discu- 
sión alguna; como en abrigo, 
abrojo, obrero, ohriia, subriga- 
dier, subranquiul). Según el 
Dice., el .sonido fuerte de la le- 
tra r se expresa con r sencilla a 
principio de vocablo, después de 
I, n y s, y siempre que va des- 
pués de b con que no forme 
sUabd. Buena es la regla, dirán 
los entendidos en etimologías; 



pero la inmensa mayoría de los 
leyentes, que nada saben de ta- 
les cosas, ¿cómo podrán dL-itin- 
guir si la tal b forma o nó sílaba 
con la /• siguiente? Por esta di- 
ficultad y para evitar la mala 
pronunciación, convendría escri- 
bir esta letra tal como debe pro- 
nunciarse: .sencilla, si se pro- 
nuncia suave, y doble, si se pro- 
nuncia fuerte. Por e.?ta razón 
escribiremos nosotros: abrupto, 
abridor, abrrogar y abrrenun- 
cio; obrador, obrizo, obrrepción, 
obrrepticio; sobrar, sobrino, sub- 
rrogar, subrrayar, subrrepticio. 
Si la Academia sigue esta regla, 
obrará con toda lógica, pues ya 
sentó el principio general, que 
"las voces compuestas cuyo se- 
gundo elemento comienza con 
r, se han escrito .sin dviplicar es- 
ta letra; pero en tales vocablos 
conviene emplearla doble para 
facilitar la lectura; v. gr. : anda- 
rrío, contrarréplica, prorrata." 
Y voces compuestas de dos ele- 
mentos son también las que 
comienzan con las partículas 
ab, oh y sub. Véase Abrogar. — 
12.° Algunos gramáticos y edi- 
tores chilenos siguieron un tiem- 
po la práctica de articular la r 
suave a la inver.sa, es decir, colo- 
cándola al fin de la sílaba; por 
ej.: car-ac-ter-es, tar-ar-ir-a. Y la 
razón que daban era, que asi 
oomo ninguna palabra empieza 
con r suave, así tampoco debe- 
ría empezar con ella ninguna 
sílaba ni línea escrita ni im- 
presa. Pero la razón no era con- 
cluyente, y por eso la práctioa 
cayó en desuso. — 13." Reprueba 
el Dice, la idea de dividir en la 
escritura la rr, escribiendo, poi 



RAB 



RAB 



ej., car-rizo. "La erre, es doble 
por su figura, dice el léxico, pero 
simple por su sonido, y debe ser, 
como la 11, indivisible en la es- 
critura." 

Rabaxito, m., dim. de rába- 
no. Así llamamos en Chile el 
raphanus sativus radícula, Jior- 
taliza muy estimada y abundan- 
te. Según el color y la forma de 
la raíz, hay el redondo rosado, 
de color salmonado, el blanco, 
el lacre (rojo), el amarillo, el 
morado, el negro picante, el 
rosado de punta blanca. De éstos 
los hay redondos, largos y alar- 
gados. El Dice, trae solamente 
rabanete, dim. de rábano, y ra- 
banillo, que es el rábano silves- 
tre, "hierba nociva y muy co- 
mún en los sembrados." 

Rábano, m. Así se llama la 
planta y su raíz, pero nó la se- 
milla, que el Dice, denomina 
rabaniza, f. 

Rabear, n. Significa "menear 
el rabo hacia una parte y otra;" 
sinónimo de colear, n. : "mover 
con frecuencia la cola." — El 
vulgo chileno, y también el de 
otras naciones, conjuga el v. 
rabiar (padecer el mal de rabia; 
impacientarse) como rabear. En 
esto imita al gallego, que a su v. 
rabear le da el significado de 
"rabiar, enfadante." Véase Ear 
(Verbos kn). Rabiar es forma- 
do de rabia y se conjuga rabio, 
rabias, rabie, rabié, etc. 

Rabel, m., fig. y fam. Cuello 
o pescuezo de las personas, espe- 
cialmente cuan<lo &i largo y del- 
gado, í^tas se llaman en (•U'^tc- 
llano cudliUirudx. — Siguiendo 
la iiiisiiia metáfora <lc cosa larga 
y delgada, caballo nniy llaco. 



Véase Chuzo, últ. acep. for la 
*misma razón y por la semejanza 
de las costillas con las cuenla* 
del arpa, dícese también de tales 
brutos que parecen arpa. 

Rabiante, adj. Dígase rabioso, 
sa, o rábido, da: colérico, eno- 
jado, airado. Así dicen algunos, 
para distingjiirlo de rabioso, 
que aplican a los animales. Vé- 
ase ])oco después. 

Rabiar, m. Véase Rabear, 
con el cual no debe confundirse. 

Rabicano, na, y apocopado 
RABICÁN, adj. Es lo mismo que 
colicano, na: "dícese del animal 
que tiene en la cola canas o cer- 
das blancas." 

Rabiol, m. Espe<ie de empa- 
naditas que .<e unen en una fuen- 
te. Se pone una capa de empana- 
ditas,, otra de queío, pedazos de 
mantequilla, jugo de curne, 
salsa de tomate, sal y bastante 
queso parmesano. Así leemos 
en un Manual chileno de coci- 
na. El nombre viene del italia- 
no ravioli, m. pl., que significa 
este mismo plato; en castellano 
tendría que ser rabióles, y an lo 
usó Bretón de los Herreros en 
uno de sus drama-'^. En esta for- 
ma debe pues aceptarlo el Dice, 
como ya lo hizo el de Zerolo. 

Rabioso, sa, adj. Dícese de la 
caballería que, al sentir la cspuiv 
ia, rabea, es decir, menea el 
rabo hacia una parle y otra. No 
le conocemos equivalente casti- 
zo: bien formado sería rabeoso 
o rabeador. — Pereda dio a ra- 
bioso una a<'ep. que no se halla 
en el Dice: "Llevaba..., arro- 
Hado al ])escuezo, mi pañuelo de 
.«eda de cuadros rabiosos." (Ti- 
pos ]i paisajes. Dos sistemas. I). 



RAB 



RAO 



Es claro que rabioso significa 
aquí lo mismo que chillón, na: 
'"aplícase a los colores demasia- 
do fuertes o mal combinados.'' 
También pajarero, ra, fam., '"dí- 
cese de las telas, adornos o pui- 
turas cuyos colores son demasia- 
do fuertes y mal casados." 

Rabóx, na, adj. En castella- 
no, "dícese del animal que tiene 
el rabo más corto que lo ordina- 
rio en su especie." Sinónimo de 
rabicorto, ta (dícese del animal 
que tiene corto el rabo) y de 
colín (dícese del caballo quo 
tiene poca cola). Véase Franco- 
lino. — En Chile, rabón, na, 
fig. y fam., significa en camisa 
o enteramente desnudo, y se 
aplica principalmente a los ni- 
ños. — A mí no se me va nin- 
guna, y la que se me va, se me 
va rabona, fr. fig. y fam., que 
significa: yo no me equivoco o 
no yerro nunca, o sólo levemen- 
te; por alusión al cazador de 
animales o de aves, a (piicu, si 
.•=e le escapa alguno, es perdiendo 
la cola o el rabo. 

Yo tenía una cabrita 

Y rae la robó la zorra. 

Y el consuelo que me queda 
Es que se me fue' rabona. 

(Versos populares;. 

— Yegua rabona, fig. y fam.: 
insulto gio.-^ero que se dice a la 
mujer del pueblo. 

Rabonar, a. No hay tal y dí- 
gase derrabar o descolar, y on 
sentido más genérico, desmo- 
char, recortar. Desrabotar y ra- 
botear, que deV)erían significar 
lo mismo que los primeros, e.s- 
tán en el Dice, restringidos a 
las crías de las ovejas. En el 



lenguaje vulgar salmantino se 
usa rabonar en el mismo -digni- 
ficado cjue en Chile. 

Racacha, f. Raíz bulbosa que 
se come mucho en Tacna, Arica 
y Tarapacá, según Cañas. — Es 
voz quichua, que Torres Ituoio 
escribe raccakha, cierta raíz co- 
mestible; Grimm la escribe ra- 
cacha y la interpreta "zanaho- 
ria;" y Middendorf, citado por 
Lenz, la escribe también a.?í y la 
interpreta: "raíz comestible, pa- 
recida en su forma a la yuca, en 
su sabor a la papa, pero más 
dulce y menos harinosa." Ciro 
Bayo dice que la racacha es 
"una de las variedades de la 
papa americana que se da hasta 
los mil metros del nivel del 
mar;" pero la llama conium 
-moschatum, y la papa es sola- 
num tuberosum. 

Racahut, m. Fécula de papa 
(nuestro chuño) mezclada con 
fécula de bellotas dulces y de 
raíz de juncia redonda, aromati- 
zada con vainilla, que se toma 
desleída en agua caliente y es 
bastante nutritiva. Generalmente 
se vende con el nombre de raca- 
Ifdt de los árabes. — La voz se 
usa en todas partes y ya en su 
tiempo la echaba menos en el 
Dice. Marty Caballero. El fran- 
cés la tiene admitida en la for- 
ma racahout, y hacen mal los 
que así la quieren pasar al cas- 
tellano. 

Racial, adj. Perteneciente o 
relativo a la raza. Es voz usada 
por los naturalistas y etnólogos, 
y hará bien el Dice, en prohi- 
jarla, porque la necesitamos. 

Ración, f. Por la costumbre 
que hay de dar por ración, 



RA.D 



RAD 



cuando esta se cía en crudo, lo 
que cabe en las dos manos jun- 
tas y ahuecadas, se llama tam- 
1,'icn ración, por extensión, toda 
porción o cantidad que se toma 
de esa manera. Es un error, 
porque esto se llama en caste- 
llano almorzada, almuerza o 
ambuesta: "porción de cual- 
quiera casa suelta y no líquida, 
que cabe en el hueco que se for- 
ma con las manos juntas." 

Raciocixadür, ka, adj. y ú. 
t. c. s. Que raciocina. Omitido 
en el Dice. 

Race, m. Nombre que se da 
en el departiimento de la Victo- 
ria y parte del de Santiago al 
viento oriente o solano; en las 
demás partes se llama puelche. 
Véase esta voz. — La etimología 
es el quichua racen, grueso, 
gordo. El nombre completo sería 
raccu huaira, viento recio, por- 
que a.sí es este viento, fuerte y 
luiracanado, en toda la larga 
lioz del río Maipo. Lenz deriva 
e-ita voz de otra quichua, raku, 
que Middendorf interpreta la 
nieve, el hielo de los cerros ne- 
vados. 

PiADAL, m. Árbol chileno de 
la familia de las proteáceas (lo- 
matia obliqua, embothrium obli- 
quum R. et P.) "Puede alcan- 
zar a dieciséis metros de altura 
y más, con hojas aovada.-*, muy 
lu.<lrosas, como embarnizadas, y 
con flores blancas, cubiertas al 
exterior de un vello ferruginoso. 
Muy connin en Chile de.-de el 
prado 38 para el Sin*. I.a made- 
ra [parecida a la del avcllann] 
es bonita para muebles, etc.: la 
cjuscara .-^o ha recumondado con- 
tra el a.-^ma." (l'liilippi). "Las 



preparaciones de rodal que pue- 
den recomendarse, son : la infu- 
sión, el extrat-to alcohólico > eí 
jarabe prejiarado con este mis- 
mo extracto. Es indiscutible que 
el radal produce buenos efectos 
en la? bronquitis crónicas y en 
el tisma bronquial cuando es 
húmeda. Más de una vez he 
tenido yo ocasión de verificar 
los resultados favorables de su 
empleo, aun en personas de mi 
familia, y creo que es un medi- 
camento que puede figurar con 
ventaja en nuestra materia me- 
dicinal." (Murillo). Algunos 
pronuncian raldal, ralral, ra- 
dán, raral. — Esta última forma 
es igual a la araucana raral, 
nogal silvestre (Febrés-Astral- 
di), y nogal silvestre lo llaman 
también algimos. 

Radiador, m. Es novedad al- 
go i)odantcs(a. usada aun en 
España. En un diario de allá 
leemos este anuncio: "Radiado- 
res de chapa de acero estampa- 
áos para calefacciones por va- 
por, baja presión y agua ca- 
liente por electricidad, gas de 
hulla o acetileno.'" Basta y so- 
bra con calentador, m. : "reci- 
piente metálico con lumbre, 
agua caliente o vapor, que sirve 
para calentar la cama, el baño, 
efe." El radiador .«era más pe^ 
feccionado, pero siempre cabe 
en el concepto general do ca- 
lentador. 

RAni.vK, n. Conjúga-se radio. 
radiaK. y uí'i radío, radías. "N'éase 
Irr.uhak. 

R.\ni<Ai,. l'ii riilítica y como 
adj. y s. coni., lo" iloline el Dice: 
"partidario de reformas extre- 
mas, csjiecialmente en sentido 



RAD 



RAD 



deniocTático."' En Chile, el par- 
tido radical se distingue por sus 
reformas extremas en materia 
religiosa, pues no acepta ni a 
Dios, ni Iglesia, ni sacramentos, 
ni culto ni moral católica. — 
Falta la acep. de "perteneciente 
o relativo al radicalismo: doctri- 
na radical, colegio radical." — 
En Gramática, como s. es m. y 
nó f. : "'parte que queda de una 
palabra variable al quitarle la 
desinencia." — Como adj., "a- 
plícase a las letras de luia pala- 
bra que se conservan en otro u 
otros vocablos que de ella proce- 
den o .se derivan. Son, por ejem- 
plo, letras radicales de los ver- 
bos todas las del infinitivo, 
exceptuadas la.s terminaciones 
ar, er, ir." 

Radicalismo, m. Sistema po- 
lítico y antirreligioso de refor- 
marlo todo conforme a la natu- 
raleza, prescindiendo, sobre to- 
do, del orden sobrenatural. Di- 
fícil es retratar, cufuito más defi- 
nir, este Proteo n)o:lerno; lo que 
en él más resalta es el odio a 
toda idea cristiana, manifestado 
en la vida práctica, en la ense- 
ñanza y en todo, sin enseñar 
por sí mismo ningún sistema 
filo.?ófico de algún valer. Por lo 
general que se lia hecho el radi- 
calismo en algunas naciones, 
creemas que el Dice, debe ya 
aceptar la voz. "Fué aquel Par- 
lamento ... la ola del radicalis- 
mo que se desbordaba imponen- 
te y bramadora." (Pardo-Bazáií, 
Los poetas épicos cristianos) . 

Radk'alizacióx, f. Acción o 
efecto de radicalizar o radicali- 
zar.=e. Admisililc. 

Radicalizar, a. Hacer que 



una persona abrace las ideas del 
partido radical. Ú. t. c. r. — Ha- 
cer que una institución o em- 
presa se rija según estas idea^, 
las prohije y defienda. Eadica- 
lizar un colegio, un diario. Vé- 
ase Izar (Verbos ex). 

Radio, m. Dióle el último 
Dice. (1-1." edición) esta nueva 
acep. : "metal rarísimo, descu- 
bierto hace pocos años en Fran- 
cia por los químicos consortes 
Curie: es conocido principal- 
mente por sus sales, en las que 
se observan los extraordinarios 
fenómenos de desprendimiento 
espontáneo e indefinido de calor 
y de radiaciones eléctricas." — 
Jíuy u.sada es en E.spaña y Ame- 
rica, tratándose de ciudades, 
pueblos y poblaciones, la acep 
recta y fig. de "espacio o exten- 
sión que cada uno de ellos tie- 
ne;" así, por ejemplo, escribió 
Pereda en la carta-prólogo de 
una edición española de "Ma- 
ría" de Jorge Isaacs : "Lo que no 
han podido conseguir estos cen- 
tros literarios [las Academias 
Correspondientes] por su espe- 
cial índole, que limita mucho 
su radio de acción, lo han lo- 
grado nuestros poetas, nuestros 
dramaturgos y nuestro.s novelis- 
tas." Como el radio no es otra 
cosa que la "línea recta tirada 
desde el centro del círculo a la 
circunferencia," es imposible de 
toda imposibilidad que el radio 
pueda ser el mismo circulo o 
circunferencia. Como el espacio 
que abraza una ciudad o pobla- 
ción no e.s redondo, por eso no 
.se llama círculo ni circunferen- 
cia, pero tiene nombres equiva- 
lentes, como son: ámbito (que 



RAD 



RAO 



etimológicamente significa acto 
de rodear, lo rodeado), períme- 
tro (en griego, medida al rede- 
dor), área (superficie de un pe- 
rímetro), circuito (terreno com- 
prendido dentro de un perí- 
metro cualquiera), co-sco de po- 
blación (recinto que con- 
tiene sus edificios), recinto 
(espacio comprendido dentro 
de ciertos límites). Éstos se 
aplican a la parte interna de la 
ciudad; la parte externa, o sea, 
el '"territorio o conjunto de pa- 
rajes de que está rodeado un 
lugar o una población," se lla- 
ma contorno, alrededor, o en pi., 
contornos, alrededores; lo que 
ciñe o rodea, cerco. El mismo 
pci^samiento puede expresarse 
con los modismos al rededor, en 
torno, a la redonda, en re- 
dondo, en contorno. La acep. 
fig. debe expresarse con ]ai> vo- 
ces campo o esfera de acción, y 
aun órbita. Véase en su lugar. 
¡Cuánto mejor que radio ven- 
dría esta voz en el siguiente 
texto de Pereda! "Se diUitalm el 
radio de sus afectos íntimos." 
(El sabor de la tierriico, IV). 

Radiográfico, c.\, adj. Perte- 
neciente o relativo a la radiogra^ 
fía. Hace falta en el Dice. — Ra- 
diof/rafia fué admitido en la 
14.» edición del Dice, con esta 
definición : "Procedimiento pa- 
ra hacer fotografías con los ra- 
yos X. 1 1 Fotografía ol)tcnida 
por esto [)r(H'cdini¡ento." — Falta 
todavía que admitir radiotch- 
tjrafía, radioirlegráfico, cu, ra- 
dioscopia, niílioli'lef/rafista y rii- 
diotclcfjnniKi, un radiograma. 
El radiófono y la r'iiliiiíouid es- 
tán taniijién esperauíio lugar. 



Rafael, la, n. pr. m. y t. 
Nuestro ])uel)lo. heredero de la 
pronunciación fam. de nuestros 
abuelos, dice Rafél, Raféla; pe- 
ro nuestros elegante.* han dado 
en la flor de decir Rafael, Ra- 
faela: ¿cuál será mayor dispara- 
te? Nos parece que este último, 
porque aleja más la voz de su 
verdadera acentuación ; pero 
puede ser que todavía venga 
otra generación que diga como 
en latín Rafael. Entre tanto, de- 
jemos sentado que la verdadera 
pronunciación ha sido v eí^ Ra- 
fael 

Aquí jace Ha/ael, 
De quien natura admirada 
Receló con su pincel. 
Viviendo el, ser superada, 
Y morir, muriendo el. 

Traducción hecha por Fr. Diego 
(lonzálcz del epitafio latino que 
el eélel)re Bembo compuso para 
la tumba del gran pintor líafael 
Sanzio o de Urbino: 

lile hic est Baphael, timuit quo sospitc vinci 
Uerum magna parens, quo moriente mori. 

— Por abreviación o por apóco- 
pe dicen también Rafa, en el 
m.: Don Rafa, Ño Rafa.— El f. 
Ña Rafela se u>a también eoiuo 
término de eomparaeión en co- 
sas que se echan a mala j>arte: 
"Es má.s feo que Ña Rafela, más 
cargante o majadero que Ña 
Rafela." 

Ráfaga, í.. lig. y faiu. En el 
juego de bacarat, acto de ganar 
muchas vece.s seguidas el ban- 
i|iieni o el ¡ipimle. 

Raglán, m. i'"n la Argentina, 
snbretiKlo largo, y ensaitciíado 



RAG 



RAIL 



en la parte inferior, y con bol- 
sillos transversales para abrigar 
las manos. También suele oírse 
estíi voz en Chile y por eso la 
ponemos. "Encima de un esca- 
ño estaba tirado un raglán. ¡Un 
raglán! i Buena cosa, señor' 
¡ Cómo no le han de desterrar a 
vd. si no habla en términos na- 
cionales! Diga vd. que había un 
poncho chillanejo. Pues, señor, 
si es lo nñsmo que comparar 
un huevo con una castaña." 
(La Tarántula, de Concepción, 
n." 1, 1.° Abril 1862). La voz 
viene del inglés raglán, que se 
pronuncia rwglcen, y significa 
la misma prenda de vestir. Qui- 
zás el sastre que la inventó o el 
primer inglés que la usó sería 
de apellido Raglán, a semejan- 
za de Macfarlan, que también 
dio nombre a otra prenda pare- 
cida. 

Raguay, m. Parte más gruesa 
del pangue, que está sobre el 
rizoma y de la cual nacen, sos- 
tenidas por largos pecíolos, las 
hojas radicales. Asonra un poco 
de la tierra y da excelente sabor. 
— Fig. y fam., pl., piernas de 
muchacho o de muchacha des- 
nudas de la rodilla para abajo. 
(Lenz y Cavada). — Ambos au- 
tores citan a Cañas, que hace 
proceder c-ta voz del araucano 
rahuay; pero lo malo esquera- 
huay no aparece en ningún 
Dice. araucano. Por nuestra 
parte proponemos dos etimolo- 
gías: una el araucano ragi, me- 
dio, en medio, mitad, y huall, 
alrededor, en contorno: alusión 
a su grosor y a ser una mitad 
de la planta; otra etimología 
probable puede ser el castellano 



raigambre o arraigar, araucani- 
zado en raguay. 

Raicear, n. Muy poco usado 
y dígase arraigar, n. y r. : ''echar 
o criar raíces." Lo trae también 
Ciagini, de Costa-Rica. El Dice. 
(^1 el ant. raigar como igiial a 
arraigar. 

Alto árbol bien raiíjadn. 
Con fructo, flores t hojas, 
Señor Don Sancho de Rojas, 
Discreto, "muy esforzado. 

(Álvarez de Villasandino, .1 Don Sancho 
¡de Rojns). 

Raid, m. Voz inglesa que se 
pronuncia réid y significa corre- 
ría, incursión, irrupción. Úsanla 
los periodistas para significar la 
carrera o curso que se sigue en 
la navegación aérea. "Un raid 
de Londres a Madrid." 

R.vÍDO, DA, adj., part. de raer. 
Aplícase a la pieza de ropa dete- 
riorada por el roce a fuerza del 
uso, perdiendo su lustre, pelo, 
etc. Así lo usamos en Chile y así 
define Roque Barcia el v. raerse. 
Con la definición académica de 
raer (quitar como cortando y 
raspando la superficie, pelos, 
barba, vello, etc., de una cosa, 
con instrumento áspero o cor- 
tante) no podría sostenerse esa 
acep. del participio, que, sin 
embargo, es española: 



Y de sus ñacos hombroi", j'a raido, 
Cuelga la capa en desiguales puntas. 

(Eiig. de Tapia, La Holgazanería). 



Rail, m. La 13." edición del 
Dice, lo equiparaba a riel en la 
acep. de "barra de hierro o 



10 



RAJ 



RAJ 



acero con que se forman los ca- 
rriles de los caminos de hie- 
rro;" pero la 14.*, después de 
suprimirlo en el cuerpo de la 
obra, lo admito en el Suple- 
mento: lo que es de sentir, por- 
que es un puro anglicismo. 

Rajadura, f. No existe; dígase 
roja, si se trata de hendedura, 
al)ertura o quiebra de una cosa; 
rasgón (tampoco existe rasgadu- 
ra), si de la rotura de un vesti- 
do o tela, }' desgarrón, si el ras- 
gón o rotura es grande; desga- 
rro, si no es tan grande. Tam- 
poco exi.«te desgarradura. 

Rajanza, f. "\'t'a?e Rajazón, 1." 
accp. Anillos son poco usados. 

Rajar, a. Por la mala pro- 
nunciación del grupo sg, que 
para nuestro pueblo es /, se con- 
funden entre nosotros, aun en 
iiuicha parte de la gente culta, 
los verbos rajar y rasgar; jioreso 
es necesario distinguirlos bien: 
;v/_/V/;- significa: "dividir en rajas; 
hender, partir, abrir;" rasgar es 
"romper o hacer ])edazos, a viva 
fuerza y sin el auxilio de nin- 
gvín instrumento, cosa.s de poca 
consistencia; como tejidos, pie- 
les, papel, etc." iS'e rajan las pie- 
dras, las maderas, la leíía, la 
tierra, las frutas; pero la ropa, 
las telas, los papeles, si la opera- 
ción no se hace con Instrumento 
cortante, se rasgan. — Fig. y 
fam.. desacreditar o censurar 
ac-emente. Ivs acep. más fuerte 
fiuc las sinónimas de pelar y 
descuerar y es usa4a también 
en lí.sjiaña, con la diferencia 
que allá liacen n. el v. y nos- 
otros a. "I']scan(laliicál)amc yo 
de oírle rajar así contra todo el 
nnmdo, y, no dejando que pro- 



siguiese, le dije. . . perdone V. 
que le ataje la buena palabra." 
(Trigueros, Teatro esp. burlcif- 
co, c. Ylll, en el Romancero 
esp. de Sbarbi, t. V). Luis Bes- 
ses califica de popular esta acep. 
y la define: "hablar mal de al- 
guien ;" pero en el Dice, sólo 
hallamos: "n. fig. y fam., decir 
o contar nuichas mentiras, espe- 
cialmente jactándose de valien- 
te y hazañoso; hablar nuuho." 
Pereda usó este v. como a., lo 
mismo que nosotros: "Tornaba 
luego a rajar con la lengua ja- 
mas y caudales." — Taml)ién fig. 
y fam. y a., reprobar a uno en 
un examen : "Rajaron a Enri- 
que en Aritmética."' — r. Abrirst, 
o partirse la piel a causa del 
frío. ''Se me rajan las manos." 
Nos parece bien usado el v.. por- 
C[ue no sale de su significado 
general; sin embargo, el que no 
lo apruebe puede decir agrietar- 
se, porque grieta, en su 2." acep., 
es "hendedura poco profunda 
que se forma en la piel de diver- 
sas jiartes del cuerpo, o en las 
membranas mucosas próximas a 
ella." Cortar significa también: 
"rcfiriendo.se al aire o al frío; 
ser éstos tan penetrantes y suti- 
les, que parece que corlan y 
traspasan la piel. Ü. t. c. r." — 
También r., fig. y fam., costear, 
por amistad, alegría o buen Ini- 
mor, alguna cosa de comer o 
1)eljer, para tomarla en compañía 
de otro u otros; feriar. "Se rajó 
con un almuerzo; Me liiricrou 
rajarme con mías once, con mi 
trago." También se usa cu e-ste 
sentido abrirse. — Rajar a uno 
con la uña, fr. (ig. y fam. : ha- 
iicr criado o echado carnes, estar 



RAJ 



RALL 



gordo. "Está de rajarlo con la 
uña." — A raja tabla. Yvase uiús 
adelante. — De rompe y raja. 
Dígase De rompe y rasga: "de 
ánimo resuelto y gran desemba- 
razo." 

Raj.\tabla (A), m. adv. fig. 
y fam. Preferimos escribirlo así, 
apartándonos del Dice, que lo 
di^•ide en tres palabras (A raja 
tabla). Véase Guión, e). El 
significado propio es: "cueste lo 
que cueste, a toda costa, a todo 
trance, sin remisión." "Lo único 
que se cumple a rajatabla en 
Madrid es lo que se refiere al 
trayecto que se ha impuesto a 
los' coches." (E. Pardo Bazán, 
La vida contemporánea). ^ "La 
publicación de la Historia . . . 
puede producir escándalo .... y 
por esto hay que evitarla prohi- 
biéndola a rajatabla." (Mig\iel 
Mir, Carta al Carel. Secretario 
de Estado). Ést€ es el verdadero 
.significado de este modismo que 
no es bien usado en Chile. "Con 
gran fuerza y \-igor," lo inter- 
pretó Cuervo, lo que se acerca 
más al significado literal. 

Rajazón, f. Reprobación de 
muchos en un examen.— Acción 
o efecto de rajarse, en la acep. 
de "feriar." — En ambas aceps. 
es poco usado. 

Rajeado, rajear, rajeo. Díga.'^e 
rasgueado, raí<gii''ar. rasgueo. 
Véase G, 6." 

Rajón, m. Rai^gón. ^'éanse 
Rajadura y Rasgóx. 

Rajuñadura, f. Acción o efec- 
to de rasguñar. Aféase Rajuño. 

Rajuñar, a. Ra-ignüar o rax- 
niñar. Véase G, 6." 

Rajuño, m. Rasguño o rascvy- 



ño, arañazo. — Rajuñón, rasgu- 
ño o arañazo grande. 

Ralada o rala, f. Privada, f. : 
"plasta grande de suciedad o ex- 
cremento echada en el suelo o 
en la calle." Véanse Parva y 
]\[rLADAR. — Lo que cabe en el 
rale o plato de madera. 

Rale o rali.m. Es la voz arau- 
cana rali, plato de madera, y 
significa, del Maule al Sur, pla- 
to o utensilio semejante, cuando 
es de maderíi, como artesas o 
bateas pequeñas, dornajos, le- 
brillos, callanones (aum. de 
callana). — Gay le dio también 
la acep. de "rabel" o violín pe- 
queño, cuando escribió (Agri- 
cultura, i. I, pág. 288) : "Bailan 
al son de guitarras., de sus ralis, 
especie de violín pequeño, y de 
sus cantos." El error se explica 
sabiendo que rali o raliculthum 
se llama en araucano el "tam- 
borcillo de las machi.^, hecho 
de un plato de palo y una leia 
de cordero." (Febré.s-Astraldi). 
Confundió Gay el tamborcillo 
con el rabel. 

Raleae, n. "Hacerse rala 
una cosa perdiendo la intensi- 
dad, opacidad o solidez que an- 
tes tenía." Lo mismo significa 
arralar, t. n. Aquí se usa mala- 
mente ralear como a. en vez de 
enrarecer o rarefacer: "dilatar 
un cuerpo haciéndolo menos 
denso." É.stos sí son activos y 
úsanse también como reflexivos. 

Ralral. Véase Radal. 

Rallar, n. Desmenuzar una 
cosa estregándola con el rallo 
(instrumento de cocina). No se 
confunda con rayar, hacer o 
tirar rayas, ni rallo y rallador 
con rayo y rayador. 



12 



RAM 



RAM 



Rama, f. Barra corta de hie- 
rro, con una punta achaflanada 
por ambos lados y con la otra 
aguzada, que se usa para colocar 
los durmientes y apretar la tie- 
rra, ripio u otro material con 
que se afirman y cubren. Es un 
¡JOCO más corta que la barreta 
que se emplea en los demás tra- 
bajos. — ^^iene e-sta voz del fran- 
cés rame, que significa rodrigón, 
remo, y modernamente, sin du- 
da, este mismo instrumento. 

Ramada, f. Igual a ram-aje, 
que es "conjunto de ramas o 
ramos," dice el Dice, y como 
anticuado, igual a enramada, 
que tiene estas tres aceps. : "con- 
junto de ramas de árboles espe- 
sas y entrelazadas naturalmen- 
te; adorno formado de ramas de 
árboles con motivo de alguna 
fiesta; cobertizo hecho de ramas 
de árboles para sombra o abri- 
go." En esta última aoep. es tan 
usado 7-amada en Chile y en 
casi toda la América Latina, 
que sería imposible desterrarlo, 
y, por el contrario, enramada 
no es conocido y usado sino en 
la 1.* acep., y eso por los poetas 
y prosistas elevados. Hacemos 
pues formal petición, para que 
se quite a ramada la nota de 
«n^, por lo menos en América. 
Respecto de Chile podemos de- 
cir que está en todo su vigor, 
especialmente en los campos y 
pueblos de provincias, en donde 
se hacen ramadas para mil co- 
sas: para ventas y fondas de 
pocos días, para cuidar seml)ra- 
dos durante la tomporada, para 
las trillas y cosechas de otros 
frutos, etc., etc. Por eso Don Ja- 
vier (1p la Rosa en .-u famoso de- 



safío poético con Taboada can- 
taba : 

tín et pueblo'e Curicd, 
Estando en una ranada^ 
Me ha venido a desafíar 
El mulatillo Tabo. d i. 

Véase Barrial. 

Ramalazo, m. Es castizo en 
el significado de "golpe dado 
con el ramal, señal que deja 
este golpe," y en otras aceps.; 
l)ero nó en la de "golpe que da 
una rama o conjunto de ra- 
mas;" ni tampoco en el de nu- 
bada, chaparrón, chubasco, a 
semejanza del cordonazo de San 
Francisco: "entre marineros, 
temporal o borrascas que suelen 
e.xperimentarse hacia el equi- 
noccio de otoño." Véase Rasmi- 
llón. 

Ramaleado, da, adj. Dícese 
de lo que tiene rayas transver- 
sales de otro color, como si le 
Imbicran dado un ramalazo. 
Tratándose de animales, .^e usa 
azotado, da. Véase en el Apén- 
dice del I." t. 

Ramazón-, "Conjunto de ra- 
mas separadas de los árboles." 
Así fué admitido i>or primera 
vez en la 14.' edición del Dice; 
por consiguiente, no es igual a 
ramaje, que es "conjunto de ra- 
mas o ramos," en general. I'érez 
Rosales usó ramazón en este 
último sentido, y es claro que 
no hizo l)ien. "A cada rato se 
hacía alto para poderse contar; 
])ues. como las ramazones que 
apartaba con esfuerzo el de 
adelante se cerraban al momen- 
to tras de él, parecía que cada 
uno marchaba solo jior a<iuplla 
selva." ( Recuerdos del pns'ido. 



RAM 



RAM 



13 



c. XXII\. — Ténganse presentes 
ramiza (conjunto de ramas cor- 
tadas) y ramojo (conjunto de 
ramas cortadas de los árboles, 
especialmente cuando son pe- 
queñas y delgadas). 

Rameador, m. Jornalero que 
tralla ja con la rama. Véase esta 
voz. 

Ramear, a. Colocar durmien- 
tes y apretar la tierra o material 
que los cubre. Véase Rama. — Es 
derivado del francés ramer, ro- 
drigar, remar, y seguramente en 
el lenguaje moderno, hacer este 
mismo trabajo en los durmien- 
tes. 

Ramillete, m. Comida noctur- 
na con que se celebraba un 
buen suce~so, por ejemplo, una 
primera misa, una boda, y se- 
mejante a lo que ahora se lla- 
ma una matine, un té. El nom- 
bre de ramillete que se daba a 
esta comida, proviene de estas 
aceps. castiza.s de ramillete: 
"plato de dulces que forman un 
conjunto elevado y vistoso 
(nuestro castillo) ; adorno com- 
puesto de figuras y piezas de 
mármol o metales labrados en 
varias formas, que se ponen so- 
lire las mesas en donde se sii'ven 
comidas .suntuosas, y en los cua- 
les se colocan diestramente dul- 
ces, frutas, etc." De una fiesta 
celebrada en Madrid en la acla- 
mación y levantamiento del 
pendón por el rey Don Luis I 
(1724), se lee "que las señoras 
Monjas De.scalzas hicieron poner 
en el claustro adornadas mesas 
y riquísimos aparadores, con 
flecaduras doradas, y encima 
abundancia de hipocrás y otras 
bellidas, en primorosas inven- 



ciones de helados y bien forma- 
dos ramilletes de delicadísimos, 
gustosos y extraños dulces, para 
todos cuantos de los caballeros, 
que concurrieron a esta función, 
quisieren en lo primoroso del 
gusto dejar satisfecho el apetito 
ansioso de lo sediento." (R. Se- 
púlveda, Madrid viejo, pág. 
110). La voz que corresponde a 
nuestro anticuado ramillete es 
ambigú: "comida, por lo regu- 
lar nocturna, compuesta de 
manjares calientes y fríos con 
que se cubre de una vez la me- 
sa." 

Ramo, m. No tiene expresa- 
mente la acep. que aquí le da- 
mos de ciencia, arte o materia 
que se enseña y estudia en los 
colegios y universidades. Así, la 
gramática es un ramo; la arit- 
mética, la geometría, la filoso- 
fía, el latín o lengua latina, 
otros tantos ramos. Esta acep. se 
deriva de la fig. que tiene ramo: 
"parte de un todo. Ramo de 
montañas, del saber, de la ad- 
ministración, de mercería." Con- 
siderando el curso de estudios 
como un todo, es evidente que 
cada una de sus partes es un 
ramo; por eso, según el Dice, 
podría decirse: "La filosofía es 
un ramo del saber humano." 
¿Por qué entonces no podría de- 
cirse: "Pedro enseña en este 
colegio el ramo de la filosofía f" 
No porque se enumeren y par- 
ticularicen los ramos del saber 
han de perder su nombre de 
ramos. Sinónimos son: asigna- 
tura (cualquiera de los tratados 
o materias que, durante el curso 
académico, debe explicar o leer 
cada catedrático a sus discípu- 



14 



RAN 



RA.N 



los), clase (en los establecimien- 
tos de enseñanza, cada una de 
las asignaturas a que se uesti- 
na separadamente determinado 
tiempo), cátedra (facultad que 
enseña un catedrático), facid- 
tad (ciencia o arte). 

Ramoxeador, ra, adj. Que 
ramonea. Hace falta en el Dice. 

Rampla, f. Lo mismo que los 
gallegos y leoneses, llama así el 
chileno la rampa castellana: 
"plano inclinado dispuesto para 
subir y bajar por él." La I es 
parásita, pues la voz se deriva 
del francés rampe; sólo se halla 
en el castellano ramplón, nn, 
que nada tiene que ver con la 
rampa. Quizás rambla (terreno 
que la corriente de las aguas de- 
ja cubierto de arena después de 
las avenidas) haya también in- 
fluido en la mala pronunciación 
de rampla. 

Ramploxería, f. Acción 
ramplona, dicho ramplón. '"Por 
eso feneció ese teatro, decayendo 
desde mediado el siglo XVII y 
acabando en el XVIII en ram- 
plonerías santurronas o extrava- 
gancias inenarrables." (Cejador, 
Hist. de la lengua y literat. cast., 
t. III, pág. 202). Es vocablo 
digno de aceptación. En Chile 
también se usa: "Se vio ultra- 
jado por una ramplonería vul- 
gar que partió de los bancos 
aliancistas y que no se oye ni 
en las reuniones de las más ínfi- 
mas asociaciones populares." 
(La Unión, de Santiago, ü» 
Dic. lí)ir.). 

Ramudo, da, adj. Que tiene 
iiiuclios ramos o ramas: en ca.s- 
tcMano, ra mogo, xa. 

K'.wA. f. ]•'.■; Miuv us.ida entre 



nosotros la acep. fig. y fam. de 
persona gorda, de baja esiaiura 
y fea. Aplícase más a la nmjer, 
y generalmente como apodo o 
sobrenombre. 

La duefia de la chiDgan& 
Ura una india cabezonu. 
Retaca, fea y chascona, 
Qae la llamaban la Rana. 

— No faltarle o ima mujer nms 
que el mito para rana, fr. fig. y 
fam. que se aplica a las muy 
feas. Véase Sapo. — De muchas 
maneras es interpretado en el 
jolk-Jore chileno el canto de las 
ranas cuando .se contestan una 
con otra; he aquí algunas: 

-,:Quicn llegó? 
— Mi marido. 
— ¿Que' te trajo? 

— Un vestido. 
— ¿De que' laya? 
— De listón. 

— Guacacá. 
— Cotrrotrrón. 
_ Guacacá. 
— Cotrrotrrón. 

— ¿Va pasó? 

— No ha pasado. 
— ¿Ya pasó? 

— No ha pasado. 

Toma tu cotón. 

— Trae mi frazada. 

— ¿Me lavaste mi oitón? 

— Si'. t« lo lavo. 

.—¿Me lo jabonaste? 

— Sí, te lo jabone'. 

— ¿Me lo almidonaste'? 

— Sí, te lo iilmidone'. 
— ¿Mein planihiste? 

— Sí, te li> plancho. 

V.w el departamento <le San-Fer- 
nando hay un fundo llamado 
Canfairnna, y unas lierclades 
con el mismo nombre en el de 
Caupiilicán. En el libro W ile 
sus .MctamorfoKÍs cuenta Ovidio 



RAN 



RAP 



la transformación de unos rústi- 
cos labradores en ranas por cas- 
tigo de la diosa Latona y dice 
que, aun después de la transí'or- 
mación, seguían insultándola 
con sus gritos, y lo dice con una 
armonía imitativa tan grande, 
que es como oír el canto de las 
ranas : 



siiit sub aqua, sub aqua lualedicere 
[tentaiit.] 



Los tres sonidos qiuim, qaa, 
qua, largos en latín y en un solo 
exámetro, son verdaderos gritos 
de rana. 

Ranacuajo o eexacuajo, m. 
"Cría de la rana, mientras tiene 
cola y respira por branquias. — 
Fig. y fam., hombrecillo peque- 
ño y despreciable." 

Ranciedad, f. Lo usó Pereda 
en Pedro Sánchez, XXXIX: 
"Dc'jate de boberías y de rancie- 
dades de antaño;" y se usa tam- 
bién en el lenguaje xoilgar de 
Salamanca (España). El Dice, 
admite solamente rancidez, cali- 
dad de rancio. 

Ranfaña, f., fig. y fam. Xom- 
Itre de-pectivo que se da al in- 
dividuo sarnoso o roñoso, y por 
extensión, al sucio y desharra- 
pado. "Quita de aquí, ranfaña." 
— Parece formado del casteTíano 
rafania: "enfermedad que con- 
siste en contracciones muscula- 
res muy violenta.s y dolorasas, 
ocasionada por la semilla del 
rábano silvestre [raphanus] 
cuando se come por haberse 
mezclado con el trigo." 

Ranfañoso, sa, adj. Sarnoso, 
roñoso; sucio, desharrapado, za- 



parrastroso o zarrapastroso. Vé- 
ase el anterior. 

Rango, m. "Por ignorancia y 
torpeza escriben y estampan 
muchos. . . rango, por clase, fi- 
la, (línea, categoría, jerarquía, 
según los casos." (Gram. de (a 
A cad.) ¡ Ay de los que han me- 
recido la rociada, siquiera su 
cuenten entre ellos Jíonlau, jMío- 
ra, Silvela y el mismísimo Be- 
llo! — Dan también algunos a 
asta voz el .significado de rumbo, 
pompa, esplendidez, magnificen- 
cia, que tampoco es castizo. 
Sbarbi, en el t. VI, pág. 191, de 
su Refranero español, defendió 
la 1.* acep. de rango; pero, a 
decir verdad, las razones que da 
no convencen. 

Rangoso, sa, adj. Rianboii,, 
no; rumboso, mo.gnifico, esplén- 
dido, pomposo, opulento, gene- 
roso. 

Rano, m. Macho de la rana. 
Suele usarlo el vulgo ignaro, 
que no entiende de sustantivos 
epicenos. En el Calila y Diru- 
na aparecen también culebro 
(ant. en el Dice.) y gargo. 

Rapelar, a. Sacarle al tabaco 
picado el polvo menudo (o pol- 
villo) que se va acumulando; 
operación que se hace con un 
cedazo especial. — El v. es for- 
mado del s. rapé -\- I eufónica 
o parásita, al modo que de corsé 
y la partícula en se han for- 
mado encorcelar, encorcelada. 
También ha influido el v. pclur. 

Rápido, m. (Nó rápida, f.. 
como dicen aquí algunos). Lo 
admitió el Dice, en su 14.^ edi- 
ción : "parte de un río en que, 
por el pronunciado [véase esta 
voz, que aquí es galicismo] des- 



16 



RAP 



RAR 



nivel de su cauce, la corriente es 
impetuosa y arrebatada." Ke- 
cial, m., significa también "co- 
rriente recia, fuerte e impetuosa 
de los ríos;" rabión: "corrieüte 
del río en los parajes donde por 
la estrechez o inclinación del 
cauce se hace muy violenta e 
impetuosa;"' raudal y ant. rau- 
da, f. : "copia de agua que corre 
arrebatadamente." 

Rápido, da, adj. vulgar. i)i- 
cese del individuo que tiene el 
pelo cortado al rape (de donde 
se ha formado esta voz), y tam- 
bién de la cabeza pelada de esa 
manera. — Dícese del potrero o 
terreno cuyos pastos han sido 
cortados o comidos a flor de tie- 
rra. Ú. t. en el lenguaje vulgar 
sahnantino. 

Rapiñear, a. Rapiñar: "hur- 
tar o quitar una cosa aiTebatán- 
dola." 

Rapsoda, m. Dígase rapsoda, 
del griego ^¿«'¿(oSó;: "el que en 
Grecia antigua iba de pueblo en 
pueblo cantando trozos de los 
poemas homéricos u otras poe- 
sías." En Cíistellano debe ser 
rapsodo, dice Cuervo; pero, fue- 
ra de Hernández y Rcslrepo 
(Llave del griego), no sabemos 
que nadie lo haya seguido. 

Rapsódico, ca, adj. Pertene- 
ciente a la rapsodia o al rapso- 
da: "Canto rapsódico." Hace 
falta en el Dice. 

Raptar, a. Neologismo u.<afl(. 
por algunos en vez del <onocido 
rohar en la acep. de "sacar a 
\ma mujer violentamente o con 
engaño de la casa o potestad de 
sus padr&s o piiricnte^.'" "Iban a 
pml)arcarse. . . cuando el Du- 
que de San IVlro raptó, con 



abuso de fuerza, a Bernarda." 
(E. Cotarclo, Actores famosos 
del siglo X]'II, Sebastián de 
Prado, ni). "Trátase en dicha 
pieza escénica de un galán que 
de acuerdo con varios amigos se 
propone raptar a una doncella." 
(•Julio Puyol y Alonso, La Pi- 
cara Justina, t. III, pág. '253). 
"No halló mejor modo de resol- 
ver .<u conflicto amoroso que 
raptando a su amada Belisa." 
"El curso del rapto, si llegó a 
consumarse, fué interrumpido a 
los pocos días por la vuelta de la 
raptada al hogar paterno." (E. 
Cotarelo, La descendencia de 
Lope de Vega, Bolet. de la 
Acad., t. II, págs. 24 y 25). EJ 
Dice, trae rapto y raptor y el 
adj. rapta (mujer robada), to- 
dos derivados del participio la- 
tino raptas, ta, tum , pero no 
raptar ni raptada, que etimoló- 
gicamente valen lo mismo que 
presupuestar } presupuestado. 

Rara, f. Ave chilena, phito- 
toma rara Mol. "Esta ave fué 
descrita por primera vez jwr el 
sabio Abate Molina el año 1776, 
quien formó para ella el género 
Phitotoma, palabra formada de 
dos voces griegas y que quieren 
decir "planta" y "cortar" [9UTÓV, 
¡llanta, y TÓ,ao?, división, parte, 
trozo, del v. ts'xvw cortar, talar, 
destrozar]. Sólo .<« conocen tres 
especies de este género y todas 
ellas habitan en la América del 
Sur, distribuidas una en Chile, 
otra en Boliviii y la tercera en 
la República Argentina." (Re- 
ed). "l'-l género rara C'í muy 
singular ])or tener los l)ordes 
de la mandíbula superior fmn- 
monto dentados en toda su Ion- 



RAE 



RAS 



gitud como una sierra; la man- 
díljula inferior, >niás corta que la 
otra, y con el borde mismo liso, 
tiene interiormente pequeños 
dientes que corresponden a los 
de la superior. No se alimentan 
de granos sino de plantas tier- 
nas, y hacen mucho daño a las 
legumbres y hortalizas." (Phi- 
lippi). El nombre es onomato- 
pcyico, porque "su grito imita 
la palabra rrrrara, nombre que 
le dieron los indios y luego los 
españoles." (Gay). No hay du- 
da que debe aceptarlo el Dice. 

Raka avis. Copiemos del 
Dice: "Rara avis in terris. 
Hemistiquio de un verso de Ju- 
venal, que en estilo fam. suele 
aplicarse en castellano a pei-sona 
o cosa concei^tuada como rara o 
singular excepción de una regla 
cualquiera. Dícese, más comun- 
mente rara avis." El clásico Pa- 
dre Murillo prefirió verter al 
castellano esta expresión : "Si 
conservando un hombre la ino- 
cencia conserva también la hu- 
mildad, ¿no te parece que posee 
doblada hermosura? Rara ave 
en la tierra, o no perder la san- 
tidad, o perdiéndola, no ex- 
cluir la humildad." (Instruc- 
ción, 1. IV, c. XXIV). 

RaRECER, rarificar o EX CA- 
RECER (nó enralecer), activos y 
úsanse t. c. reflexivos. "Dilatar 
un cuerpo haciéndolo menos 
denso." 

Rarífico, ca, adj. fam. Aplí- 
case a la persona rara o extra- 
vagante. Es forma más culta y 
como científica del adj. raro, 
píira suavizar su significado; 
uno de los muchos eufemi.smos 
que usa el lenguaje fam. 

Diw. de Chil.. t. V. 



Rasca, f. Borrachera, turca, 
mona. Es de uso general en 
Chile y así mismo en Venezuela. 
— ^Cejador (Tamo R, pág. 225) 
lo trae de rascas, que en Aragón 
significa las raspas, o lo que 
queda del racimo prensado o 
pisado. ¿No podrá venir mejor 
de 1-asco, ant., rascadura, y que 
en la fr. Tener uno gana de 
rasco significa juego o retozo? 
Porque el borracho, en el pri- 
mer período de la embriaguez, 
se pone alegre y bienhumorado. 
deseoso de jugar y retozar. Tam- 
bién podría peijsarse en el sig- 
nificado literal de rascarse, por- 
que el borracho, en el segundo 
período, se pone furioso y de 
rabia se rasca a menudo la cabe- 
za; por eso en Honduras el 
rascado es el de genio aiTebata- 
do. Léase también este pasaje de 
Gracián : "¡ No sabes tú lo que 
pasó in questa bella invenchio- 
ne del vino! ¿Y qué fué? Que 
un recuero, atento a su ganan- 
cia, cargó de la nueva meicaúe- 
ría, y dio con ella en Alemania; 
y, como fuese el precioso licor 
en toda su generosidad, gu.sta- 
ron mucho de él los tudescos, 
hízoles valiente impresión, rin- 
diéndolos de todo punto. Pasó 
adelante a la Francia; mas, por- 
que no fuasen comenzados los 
cueros, acabólos de llenar .en la 
Esquelda, con que no iba ya el 
vino tan fuerte, y así no hizo 
más que alegrar los franceses, 
haciéndoles bailar, silbar y dar 
algunas cabriolas y rascarse 
atrás en un corrillo de me.sura- 
dos españoles." (El Criticón, p. 
III, cr. II). 

Rascacielos, m. Edificio muy 

2 



RAS 



RAS 



alto Y de muchos pisos, como 
los hay en Estados-Unidos, que 
parece estu\'iera rasando (o ras- 
camlo) los cielos. — Es traduc- 
ción literal del nombre inglés 
slcy-scmper, que se pronuncia 
skai-scrépa;r. Un español ha- 
bría dicho mejor tocacielos, to- 
pacielos, rompenubes, espanta- 
nubes, como escribió Suárez de 
Figueroa: "Heber, por no mez- 
clar la lengua propia, huyó de 
aquellos qvie con espanto de las 
nubes levantaban contra las 
amenazadas estrellas la torre so- 
berbia y caduca." (La Constan- 
te Amarilis, disc. III). Pero, si 
se quiere un nombre nuevo y 
original, nosotros propondría- 
mo.s transnúbila, m. y singular, 
a semejanza de sancta y sanrfa- 
sanctórum. Véase Biblia. 

Rascado, da, adj., participio 
de rascarse. C. t. c. s. en el sig- 
nificado de ebrio, borracho. 

Rascar, a. Rascar uno la gui - 
tarra, fr. fam.: rasguear.- Rac- 
carse, r. Embriagarse, emborra- 
cliarsc. Véa.-e Rasca. Como este 
s., es también el v. do use gene- 
ral en Chile. — Al que te pica (o 
pique), que se rasque. Ú. t. en 
Colombia y véasela en el art. 
Picar. — Cada uno se rasca con 
sus uñas, fr. fig. y fam., usada 
generalmente por los egoístas y 
mezquinos; significa: válgase 
cada uno a sí mi.-ímo, sin recu- 
rrir al favor o interi)a'^ición de 
otro. 

Rascarrabias, com. fam. Dí- 
,!.':ase rasciirrabiíis o paparrabias: 
"l'cr.-í)na que fácihnente se cno 
ja, riño o denota enfado." 

RAscATitiPAS, m., fig. y íam. 
Puñal, daga, (Micliillo. estoque; 



y, en general, cualquier arma 
.semejante que sirve para herir. 
Es voz bien formada y digna de 
entrar en el Dice. — Cejador le 
da el significado de "mal toca- 
dor de guitarra u otro instni- 
mento <Je cuerdas de tripa." 
(Tomo R, pág. 225). 

Rascucharse, r. Forma des- 
pectiva de rascarse, poco usada. 
A'éa-e el siguiente. 

Rascucho, cha, adj., desp. 
fam. de rascado. Está formado 
con la terminación despectiva 
en ucho que vemos en feúcho, 
aguilucho, calducho, alegrucho, 
animalucho. 

Rapg.\r. Véase Rajar. — Ras- 
gar (o rasgarse) uno sus vesti- 
dos o vestiduras, fr. fig. que faltíi 
en el Dice, y significa dolerse 
nuicho de una cosa, y contra la 
cual debe protestarse. Está to- 
mada de las antiguasf costumbres 
de los judíos, que con esa acción 
manifestaban el duelo y el ho- 
rror que les causaba una cosa, 
como se ve en el Evangelio, en 
la Pasión de -lesús: "A tal res- 
puesta, el sumo sacerdote rasgó 
sus vestiduras, diciendo: Blas- 
femado ha." (S. Mateo, XXVI. 
65). "Al punto el sumo sacer- 
dote, rasgando sus vestiduras^ 
dice,.." (S. Marcos. XIV. ()3). 

Rasgo, m. Excavación larga 
y angosta para acequia, reguera 
o co<a parecida. "Se declaran li- 
bres los rasgos o tránsito de las 
aguas por cualquier terreno que 
pasen." (Decreto del (¡obierno. 
IS Nov. 1819).— Rasgo de te- 
rreno: díga.*e parcela (purción 
])equeña de terreno, de ordinario 
soltrante de otra mayor que solía 
coiniirado. exproiúado o adjudi- 



RAS 



RAS 



19 



cado) y, según los casos, faja, 
cuadrado, pedazo, pedazuelo, 
partícula. Es común en Chi- 
le halar de un rasgo de 
terreno para nn canal, pa- 
ra una sepultura para una 
calle, et<?. Rodal significa tam- 
bién : "lugar, sitio o espacio 
pequeño que por alguna cir- 
cunstancia particular se distin- 
gue de lo que le rodea." Y 
cuartón: "pieza de tierra de la- 
bor, por lo común de figura cua- 
drangular." — "A grandes ras- 
gos, galicismo, á grands traits; 
pues la concisión y brevedad 
que quiere indicar no se hallan 
en rasgo, que más bien dice 
abundancia y largueza en el 
rasguear garboso de la pluma; 
cifrar y cifra es lo que se dijo 
en España, en cifra, en bosque- 
jo, en rasguño." (Cejador, To- 
mo R, pág. 227). 

Rasgóx, m. "Rotura de un 
vestido o tela." Así el Dice; 
sin embargo, españoles ha ha- 
bido que han llamado a?í la ro- 
tura de la piel humana. "Es- 
tándole la Santa [Teresa] di- 
ciendo cómo había de hacer un 
rasgón de carne en el brazo, él 
no lo podía entender." "La di- 
cha Beata Madre hizo pin- 
tar una imagen de Cristo Nues- 
tro Señor a la Columna. . . e 
liabíale hecho poner en ella un 
ringón en su santísima carne 
on el brazo izquierdo." (Decla- 
raciones de testigos. Mir, Sta. 
'Teresa de Jesús, 1. II, c. XVI). 

Rasguido, m. "Alegres ras- 
guidos de guitarra," decía un 
diario radical. Las voces castizas 
son rasgueado y rasg^ieo, m., 
acción o efecto de ra.*guear. 



Rasgüñador, ra, adj. Que 
rasguña. Hace falta en el Dice 
en esta forma y en la derivada 
de rascuñar, que es igual a ras- 
guñar. 

Rasguñadura, f. No existe, 
^'éase el siguiente. 

Rasguñón, m. Rasguño, ara- 
ñazo. Véanse Rajuño y Mordis- 
cóx. 

Rasimir, m. Género de seda 
liso, negro y de un color. Es 
más delgado y más ruso que el 
casimir. — Quizás esté formado 
el nombre del adj. raso y de la 
misma terminación de casimrr. 
El rasimir que se vende en Chi- 
le, se trae de Inglaterra. 

Rasmilladura, f. Acción o 
efecto de rasmillar o rasmilla - 
se. Dígase rasguño o rascuño, 
araño, arañamiento, arañazo. 
Rozadura, en Cirugía, es "heri- 
da superficial de la piel, en que 
hay desprendimiento de la epi- 
dermis y de alguna porción de 
la dermis." Pereda, sin ser ciru- 
jano, la usó en el lenguaje co- 
rriente. — Para la etimología 
véase Rasmillar. 

Rasmillar, a. y r. Arañar o 
rasguñar ligeramente la piel 
con las uñas, con alfiler, espina 
o cosa parecida. Es de uso co- 
rriente en Chile en todas las 
clases sociales. "Me íhan rasmi 
Uado las manos; Al pa.<ar por 
medio de unos espinos, me ras- 
millé la cara." — La etimología 
más obvia parece el dim. rami- 
lla, de rama, con intercalación 
de una s esforzada, tanto má.'^, 
cuanto que el v. se usa princi- 
palmente tratándose de los ara- 
ñazos que hacen las ramas o ra- 
millas. Sin embargo, también 



20 



RAS 



RAS 



puede pensarse en el v. arago- 
nés "rasmear, de me suave en 
eúskera y an-az. Es en Aragón 
arañar y rascar ligeramente al 
tacto con su aspereza, y rascar 
suavemente, como la pluma al 
c>crii)ir." (Cejador, Tomo R, 
pág. 2:il). Rasmillar sería dim. 
(le rasmear. Tercera hipótesis: 
del castellano remellar (alisar 
liis pieles en las tenerías, rayén- 
doles enteramente el pelo). La 
Picara Justina dice cuatro veces 
"ojo rezmellado" por ojo reme- 
llado, ojo que tiene mella en 
los párpados, y de rezmellado y 
rezmellar sería muy fácil para 
el chileno pasar a rasmillar. 

Rasmillón, m. Véa$e Rasmi- 
lladura, del cual poco o nada se 
diferencia, aunque en rigor, por 
su forma de aiun., debería sig- 
nificar una rasmilladura miíá 
grande. Kamascazo, que no apa- 
rece en el Dice, usó Valbuena 
en Caza mayor. Las peleas de 
toros, II: "Un ramascazo sufri- 
do en el monte durante el vera- 
no anterior, le había producido 
una inflamación, de resultas de 
la cual se le haljía vaciado el 
ojo." 

Raspa, f. De americanismo 
califican algunos este término, 
porque se usa por lo menos en 
Colombia, Ecuador y Chile en 
el significado de reprimenda o 
reprensión fuerte. La voz e.stá 
jierfecta motile formada, y su 
significado no es sino el fig. o 
metafórico del v. raspar. En 
cuanto a equivalentes castizos, 
los tiene en abundancia, co- 
mo que harto abundante es 
también en la vida prác- 
tica cl concepto significado 



por raspa; y en prueba 
de ello, he aquí algvmas voces, 
que no tienen entre .*í diferencia 
alguna, o a lo sumo los peque- 
ños matices que caracterizan a 
los sinónimos: andanada, cala- 
da, felpa, fraterna, julepe, m<in- 
doble, mano, paulina, peluca, 
rapapolvo, regaño, reñidura, re- 
pasata, repaso, reprensión, re- 
pririienda, réspice, resplandina, 
rociada, sepancuantos, sermón, 
.'sermoneo, sobarbada, sofrcmuh, 
trepe, zurra, zurrapelo; y ade- 
más las frases que ponemos en 
el V. Raspar. 

Raspabuche, m., fig. y fam. 
Pan candeal : y, en general, to- 
do el que se hace de harina 
gruesa o áspera, como cl pan 
bazo. En esta acep. se usa tam- 
bién en Méjico. — Dulce ordi- 
nario de masa áspera y poca 
azúcar. 

Raspacacho, m., fig. y fam. 
Igual a raspa. Otros dicen raspa 
de cacho. 

Raspaclavos, m., y fam. Ka- 
tero de cosas menudas. 

Raspadilla, f., dim. de raspa. 
Raspadura que se saca de ramas 
de culén, de sauce, de guindo y 
de otras plantas medicinales 
para hacer tisanas. Ba.sta el 
s. raspadura, que en su 2." acep. 
significa: "lo que .«e quita de la 
superficie, raspando."' 

R.^spADOR, m. Además de los 
dii^tintos olijetos que hay para 
ra.«iiar, y especialmente el que 
se usa para raspar 1o escrito (to- 
do lo cual admite el Dice), 
llamamos ra.tpitdor la parto 
áspera o especialmente pro- 
parada de las fo-furora- y 
cajas do fosfuros on que 



RAS 



RAS 



se estrega el fósforo para 
que arda, o cualquier pieza suel- 
ta preparada también para esto. 

Raspaje, m. Término vulgar 
de ^ledicina que debe corregirse 
por raspado, m. : '"operaciún <|ue 
consiste en despojar una ca\i- 
dad natural de las produicioups 
morbosas que puede contener, 
así como de su mucosa enferma. 
Se aplica, sobre todo, a la cavi- 
dad uterina." Así el Dice, de los 
términos técnicos tifiados en Me- 
dicina, de Garnier y Delamare, 
adaptado al castellano. El de la 
Acad. no trae a raspado, sino 
solamente raspadura y rnspa- 
miento, con significado general. 

Raspar, a. "Raer ligeramente 
una cosa, quitándole parte de la 
superficie," es .su 1.* acep. cas- 
tiza. En Chile la usamos en sen- 
tido fig., y siempre en gerundio: 
"No me saqué el premio, pero le 
anduve raspando; Si no lo ma- 
ta, le andará raspando." El sig- 
nificado es pues: andar muy 
cerca de ejecutar mía cosa o de 
lograr un intento. — Algunos lo 
usan también por raspear. Véase 
más adelante. — Raspar uno la, 
bola. Véase Bola, al fin. — 
Raspar el cacho. Véase C.vctio. 
— • Rasparle el cacho a uno. Vé- 
ase Cacho. — Rasparse la barba 
o rasparle la barba a uno: ra- 
parse o rapar, rasurar o rasu- 
rarse, afeitar o afeitarse, raerse 
la barba. 

Raspazo, m., auni. de raspa. 
"\'éase esta voz. 

Raspeador, ra, adj. Que ras- 
pea. \'éa^e Raspear. Reprensor, 
ra, refjañón, na. Reprendedor, 
ra, ant. en el Dice, pero nó para 
el común de la gente. 



Raspear, a. Reprender áspe- 
ra o fuertemente. (Véase Ras- 
pa). En castellano tenemos: re- 
convenir, reñir, reprender, ja- 
bonar y sofrenar, fig., y además 
las frases: dar una calada, o una 
carda, un jabón, una jabonadu- 
ra, una ropilla; cardarle a uno 
la lana; apretarle la mano, sen- 
tarle la mano; calentarle las 
orejas; ponerle las orejas colo- 
radas, o la paletilla en su lugar. 
Increpar significa: "reprender 
con dureza y severidad." 

Raspillar, n. "El Sr. Eyza- 
guirre disparó, pero no estalló 
la bala; o, como dice, raspilló el 
gatillo." (El Diario Ilustrado, 8 
Jul. 1915). Parece ser este v. 
corrupción de rastrillar, usado 
aquí y en Colombia, por desce- 
rrajar, disparar, formado del 
rastrillo de la escopeta o fusil. 
Véase Rastrillazo. 

Raspón, m., aum. de raspa. 
"\^éase esta voz. 

Rasqueta, f. Fué admitido 
en la 14.^ edición del Dice, con 
la nota de provincialismo de la 
América Meridional igual a al- 
mohaza (instrumento que se 
compone de una chapa de hie- 
rro con cuatro o cinco serrezue- 
las de dientes menudos y romos, 
y de un mango de madera o un 
asa, y el cual sirve para limpiar 
las caballerías). En lenguaje 
fam. admite también rascadera. 

Rasqueteador, m. El que 
rasquetea o tiene el ejercicio do 
rasquetear. Calló sobre él el 
Dice. ; pero, admitidos ya el s. y 
el V., tiene que admitir también 
este derivado, así como en cas- 
tellano hay almohaza, nlmolta- 
zar y almohazador. 



RAS 



RAS 



Rasqueteak, a. Lo aceptó la 
14." edición doj Dice, como pro- 
vincialismo de la América Me- 
ridional con el mismo signifi- 
cado de almohazar: "estregar a 
las caballerías c-on la almohaza 
para limpiarlas." Estrillar, ant., 
sisíiiifica lo mismo. 

Rasquido, m. Acción o efecto 
de ra.«car o rascar-se, en ca.<te- 
llano, rascadura, o rascamiento, 
y ant. rasco. Está formado al 
estilo do volido, tosido, pujido, 
producido, Véa,se este último. 
Sin embargo, no es de forma- 
ción chilena, porque lo trae 
Gonzalo Correas: "¿Qué me da 
míis, quicio que ra^^quidof" 
(Pág. 335, col. 2). No explica 
el significado de la fr. — Ra-tca- 
■■ón (rasquiña en Colombia) es 
la "comezón o picazón que in- 
cita a rascarse." 

Rastacuero, m. A'ocablo re- 
trotraducido del español-argen- 
tino rastracuero ; de éste forma- 
ron los franceses rastaqaoucre y 
de aquí se tomó la forma suavi- 
zada rastacuero. Los argentinos 
llamaron ])rimer() rastracuero 
(que arrastra cuei'os, como lla- 
mó Berceo r asi rapa ja al labra- 
dor poVjre) al individuo advene- 
dizo y de poco capital en el co- 
mercio de cueros, que entre ellos 
se luu'c tan en grande; de aquí 
tomaron ¡lie los parisienses para 
llamar despectivamente rasta- 
fliuiu'rc al individuo, especial- 
mcnlo extranjero, gastador y 
rumboso, que usa un lujo de.«- 
medido, pero de nuil gusto, y 
cuyas riquezas no .-e sal)e de 
dónde prfivienen. — Por exten- 
sión, individuo rpio gasta y viste 
[lomposamcnte, pero con mal 



gusto, para atraer la atención. 
Caballero de industria. — I^n la 
Argentina dicen también rasta- 
cuer, rastacueras. Traen este vo- 
cablo el Dice, de Zerolo y algu- 
nos argentinos. 

Rastra, f. La rastra española 
o grada es "instrumento de ma- 
dera o de hierro, de figura casi 
cuadrada, a manera de unas pa- 
rrillas grandes, con el cual se 
allana la tierra después de ara- 
da, para sembrarla." Si tiene 
ramas que dejan lisa la tierra, 
se llama grada de cota; si en vez 
de ramas tiene púas de palo o 
de hierro, se llama grada de 
dientes. — Malamente llamamos 
también rastra la atabladera: 
"tabla que, puesta de plano y 
tirada por caballerías, sirve para 
allanar la tierra ya sembrada." 
— Otra mal llamada rastra es 
un aparato de varillas entreteji- 
das, o un tejido como asiento de 
canasto, que se pone en las ace- 
quias para desviar o atajar el 
agua; éste se llama en castellano 
atajadero, m. — Hacerse uno 
rastra es fr. fig. que entro nos- 
otios significa renudonear (re- 
husar moverse, detener.«e en ha- 
cer o admitir una cosa, por flo- 
jedad y i)ereza). La misma idea 
se expresa con el adj. ronolón, 
na, y también con zorronglón, 
na, adj. fam. (aplícase al que 
ejecuta ]>csadamente, de mala 
gana y murnuirando o refun- 
fuñando, las c(».>*as que le man- 
dan ) . 

KASTUKAnA, f. Ruiz de .Mar- 
cón empleó esta voz en El lejc- 
diir df Segovia. II, 6.* 

VA ninm tMij^o caiin.'idn 
Do andar, ]ior corto intor^s, 



RAS 



RAS 



23 



Siempre con mauos y piea 
Bailando la rastreada. 



No nos toca a nosotros inter- 
pretar este vocablo, que no apa- 
rece en el Dice, ni se usa tam- 
poco en Chile. 

Rastrear. Fuera de las aceps. 
que tiene coiuo a., tiene ésta 
como n.: "hacer cualquier labor 
con el rastro;" pero el rastro no 
es la rastra de nuestros agricul- 
tores (véase Rastra) ; por con- 
siguiente, el rastrear español no 
corresponde al rastrear chileno. 
Para exjDresar su significado hay 
los siguientes verbos: rastrillar 
(pasar la rastra por los sembrad- 
dos), atablar (allanar con la 
atabladera la tierra ya sembra- 
da), tablear (igualar la tieiTa 
con la atabladera, después de 
arada o cavada), c/rador (alla- 
nar con la gTada la tierra des- 
pués de arada). 

Rastrillazo, ni., auin. de 
rastrillo. Golpe dado con el ras- 
trillo de los labradores. — Acto 
de herir el rastrillo al pedernal 
en las armas de chispa; por ex- 
tensión, acto de dejar caer el 
gatillo o disparador. — En am- 
bas aceps. se usa en Chile y está 
bien formado. 

Rastrillear, a. Dígase nis- 
trillar: trabajnr con rastrillo. — 
Véa«e Raspillar. — Fig. y fani., 
hurtar mercaderías en las tien- 
das. Es acep. que hemos forma- 
do del vocablo de gemianía ras- 
tillero, m.: "ladrón que arrebata 
una cosa y huye." 

Rastrilleo, m. "Se arrancan 
las raíces de la alfalfa haciendo 
una lab(ir ligera seguida de 
rastrilleos cruzados." (El País, 



de Concepción, n.° 6009). La 
voz castiza es rastrillaje: "ma- 
niobra que se ejecuta con la 
rastra o rastrillo." 

Rastrillero, ra, m. y f. La- 
drón de tienda, ^'éase Rastri- 
llear. 

Rastrillo, m. El rastrillo o 
rastro español es un "instrumen- 
to compuesto de un mango lar- 
go y delgado, cruzado en uno 
de sus extremos por un trave- 
sano armado de púas a manera 
de dientes, y el cual sin-e para 
recoger hierba, paja, broza o al- 
gunas otras cosas." El rastrillo 
chileno es más sencillo y primi- 
tivo: es un mango largo y del- 
gado, atravesado en uno de sus 
extremos por una tabla corta y 
rebajada en las dos puntos supe- 
riores. 

Rastrojear, n. Agostar, n. 
(pastar el ganado durante el 
verano en rastrojeras o en dehe- 
sas), y también respigar o e.'<pi- 
gar, en la acep. de "coger las es- 
pigas que han quedado en el 
rastrojo." — Tratándose de cam- 
pos, en general, y de viñas, dí- 
gase rebuscar (recoger el fruto 
que queda en los campos des- 
¡oués de alzadas las cosechas, 
particularmente el de las viñas). 
Rastrojo, ni. "Residuo de 
las cañas de la 'mies, que queda 
en las tierra.s después de segar." 
Aquí aplicamos esta voz a todos 
los residuos de sembrados des- 
pués de hecha la cosecha; así 
que, hay rastrojos de papas, de 
chacras, etc. — También damos 
a rastrojo el significado de ras- 
trojera: "conjunto de tierras 
que han quedado de rastrojo." 
Sin embargo, dice Cuervo que 



24 



RAT 



RAT 



rastrojo tiene e~te significado 
"desde los primeros tiempos de 
la lengua, y la Academia lo ha 
reconocido, valiéndose siempre, 
para la correspondencia latina, 
de ayer, campo." 

Ratafia, f. Ratafia, enseña el 
Dice: "rosoli en que enti-a zu- 
mo de ciertas frutas, principal- 
mente de cerezas o de guindas." 

Ratekil, adj. Perteneciente 
o relativo al ratero. Jerga rate- 
ril, costumbres rateriles. Falta 
este adj. en el Dice, tan bien 
formado como todos los en il: 
eslucliantil, escude ril, monjiJ, 
iri ujcril. 

Raterismo, m. Costumbre de 
ratear (hurtar con destreza y 
sutileza co.-:as pequeñas). — Ra- 
tería, en sus dos aceps. (luirte 
de cosas de poco valor; acción 
de hurtarlas con maña v cau- 
tela). 

R.VTioiuA, adj. y ú. t. c. s. 
com. Que mata ratas o ratones. 

Durante una semana, y no cumplida, 
Hizo su obligaci<5ii el ralicida. 

(Bretón de los Herreros, Fitbula El Gah.tf 
[/o.* liiitonn). 

Véase FiLK'i[).\. 

. R.VTiFic.\R, a. y r. "Aprobar 
o confirmar una cusa que se ha 
dicho o hecho, dándola por va- 
ledera y cierta." No se confunda 
con i-crl'ijicar (reducir una cosa 
a la cxiictilud que debe tener). 
Es fácil que el pueblo confunda 
en la pronunciación ambos vcr- 
I10.S, como lo hizo Oviedo (Ilis- 
iiiria. tic Iiiilidx), que fe^cribió 
siemjtro retificar ]ior ratificar. 
Ksle se deriva de mío (conlir- 
inado). y el olio de irrlo. 



Rato^ m. Al poco rato. Díga- 
se A poco, poco rato después, 
porque el al no tiene e.xpUca- 
ción ; sin duda se ha tomado de 
los modismos Al rato, Al instan- 
te, Al momento, Al punto.-De 
que un rato. 'W'ase Que, 10." — 
Hasta cada rato, ^'éase Cada. 

Rato, ta, adj. Así, con am- 
bas terminaciones, y nó con la 
ni. solamente, debe admitirlo el 
Dice, y no contentarse tampo- 
co eon remitir a Matrimonio 
RATO. El significado es "confir- 
mado, ratificado," del participio 
latino ratas, a, um, del v. rcuv. 
"Todo lo habré por rato y fir- 
me." {La Celestina, act. XVII). 

Ratón, m. Fig., individuo 
pequeño y despreciable; en cas- 
tellano, renacuajo o ranacuajo. 
— En el tenderete, el rey. — Ra- 
tón Pérez cayó a la olla y la 
hormiguita lo llora, fr. tomada 
de un cuento de niños; se dice 
la iirimera parte cuando uno 
cae preso o en alguna trampa o 
garlito. — Cola de ratón: espigui- 
lla (planta anua, de la fami- 
lia de las gramíneas, con el tallo 
comprimido, hojas lampiñas y 
flores en panoja sin aristiis). — 
El pecado de los ratones, loe. 
fig. y fani. corriente en Chile: 
falta que comete un indi- 
viduo y que so imputa a 
toda su clase, institución o 
grupo; por semejanza de lo 
que .«o hace con los rato- 
nes, que uno .<ulo come el queso 
o hace el daño, y lo pagan todos. 
Algo se parece la loe. a la fr. 
ca.stiza Pagar justos por pecado- 
res (pagar los inocentes por los 
culiiulilcs"). — I\l perro mandu 
id giil", i'l galo manda al r<dón, 



RAU 



RAU 



etc. Véase Laucha. Don Iñigo 
López de Mendoza abrevió asi 
este refrán; Mandan al gato, e 
el gato manda al su rabo. Cer- 
vantes lo expresó así: El gato al 
rato, el rato a la cuerda, la cuer- 
da al palo. (Quijote, p. I, c. 
XVI). — Más vale ser cabeza de 
ratón que cola de león (refrán 
que denota que es más aprecia- 
ble ser el primero, y mandar en 
una conmnidad o cuerpo, aun- 
que pequeño, que ser el último 
en otra mayor). Así lo trae el 
Dice; sin embargo, el Más vale 
puede variarse: Miis me gusta, 
Más quiero. Prefiero, Mejor es, 
etc. 

Ratona, f., fig. y fam. Mujer 
pequeña y despreciable. — ^íu- 
jer muy fecunda. Lo mismo 
que cuya. \'éase Cúi. 

R.VTOXERA, f. "Grama robus- 
ta, escabra, olorosa cuando seca, 
común en las provincias de 
Concepción, Valdivia y Chiloé, 
enteramente desdeñada de los 
■miníales." (Philippi, que le da 
el nombre científico de hiero- 
chloe utriculata). Los campe- 
sinos la usan para techo de sus 
ranchos. — Fig. y fam., vivien- 
da muy estrecha, pobre y des- 
aseada; por semejanza con la 
ratonera o madriguera ríe rato- 
nes. 

Ratonero, ra, adj. Aplícase 
al perro cazador de ratones. \q- 
ase Perro. — líi. En las provin- 
cias del Norte, empleado de una 
pulpería. 

Raúl, n. pr. m. Es tomado 
del francés Raoul, que a su vez 
lo tomó del latín Radulfus; por 
eso, al adoptarlo el castellano, 
debió tomarlo más bien de la 



fuente, diciendo Radulfo o Ro- 
dolfo, a semejanza de Rodolfo. 
No sabemos en qué se fundaría 
Capmany para convertir el Ra- 
oul francés en un Raólio caste- 
llano, jamás oído. (Arte de tra- 
ducir). En el .4 cía Sanctorum 
aparecen cuatro santos con el 
nombre de Radulfus, y de ellos 
formó el francés su Raoul. 
Puigblanch habla de un Alcal- 
de de Barcelona de apellido 
Raull, que se vio atropellado 
por Mina. (Opúsculos, t. II, 
pág. 486). Como el catalán es 
más hijo del francés que del 
castellano, no es raro que de él 
haya tomado este apellido. 

Raulí, an. Árbol chileno que 
suele alcanzar a más de cin- 
cuenta metros de altura, "de 
hojas caedizas, oblongas, doble- 
mente aserradas, pero más gran- 
des [que las del roble chileno], 
pálidas por debajo; frutos casi 
del doljle tamaño, muy erizados. 
Se cría principalmente en las 
provincias del Nuble, Concep- 
ción, etc., su madera es más 
fina y puede servir para mue- 
bles." (Philippi). El nornijre 
científico es fagiís procera Poep., 
de la familia de las cupulíferas. 
— Viene del araucano ruylin. 
especie de roble que llamamos 
reulí. (Febrés). ELavestadt es- 
cribió ruili y reuli. No faltan 
también quienes dicen roblí 
por la semejanza con roble, en 
cuanto al árbol y al vocablo. 
El nombre raulí es corriente en 
Chile, porque la madera de este 
árbol es de las más usadas para 
pisos, puertas, ventanas y toda 
clase de muebles. Pedimos pues 
que lo acepte el Dice. 



26 



RAY 



RAY 



Rávena, n. pr. f. Tanto ía 
Gramática de la Academia co- 
mo el Dice. (arts. Exarca y 
Ravexés) dicen Ravena, grave, 
conforme al latín y al italiano 
Ravenna; así también Contó e 
Isaza y los principales diccio- 
narios. 

Ya que la fortuna ordena 
La victoria como alc;ilde, 
Mirad si la da de balde. 
Dígalo la de Rivena. 

CCastillejo, Contra el amor.) 

Sus nombres son: Ricardo de Lorena, 
Florante de Altamor, Fadriciue Danés, 
Alardo Olindo, Anselmo de Ravena... 

(Virue's, El M.merraíe, c. VIII). 

No sabemos en qué i^e fundarán 
los que acentúiiu Rávena, El 
Gladiador de Rávena, Como a 
Marica por Rávena. ¿Habrá in- 
fluido en ello la voz rábano f No 
le.s hagamos tan poco favor. 

Raya, f. Término de la can- 
cha de bolas, o sea, la parte 
abierta i)i)r donde salen las bo- 
las. Puede justiñoarse esta acep. 
chilena con e.*ta ca.-^tiza de ra¡ia: 
"término que se j)one a una 
cosa, así en lo físico como en lo 
moral." — Echar uno bolas a 
la raya. Véa^e Bola. — Ha- 
cer punto y raya, fr. fig. 
que no aparece en el Dice, 
y que iwó Menéndez y Pe- 
layo: "Contamino la historia de 
aquel reinado con mon.'^truosas 
patrañas, entre las cuales, por 
lo infame y grosera, hace punto 
y raya la que supone ilícitos 
aniore-s entre la desventurada 
reina Doña Blanca y su cuña<lo 
ol Maestro Don Fadriqup." 
{ Tratiiih) de los romances vie- 



jos, A'III). Está tomada del dic- 
tado o de la escritura, en los 
cuales se pone punto y raya 
cuando se termina un periodo 
y se pasa a otro de materia algo 
distinta. — Hacer uno rayas, fr. 
fig., usadísima en Chile: hacer 
fechorías, atropellos, tropelías; 
también suele tomarse en buen 
sentido: sobresalir en acciones 
que suponen destreza y habili- 
dad. Hace rayas, por ejemplo, 
el individuo que, en una reu- 
Tiión pacífica de gente al aire 
libre, llega y riñe con todos, 
venciéndolos y atropellándolos; 
hace rayas el que en un baile 
aventaja mucho a los demás y 
queda como triunfante, el que 
en un juego de destreza o agili- 
dad corporal vence a todos los 
contendores. La fr. está tomada 
de la.s rayas que va haciendo en 
los juegos el vencedor a medida 
que gana un punto o un juego 
entero; por eso, bien puede ad- 
mitirse en pl., mejor aún que 
cu singular, que es como la da 
el Dice: Hacer raya (aventa- 
jarse, esmerarse o sobresalir en 
una cosa). El clásico Fr. Alonso 
do Cabrera la usó en pl., pero en 
distinto significado, como puede 
verse: "Fue copiosa la reden- 
ción, exce-sivos sus tormentos, 
su amor nimio, sin límites, y 
¡ nosotros andamos haciendo ra- 
yas y escatimando y limitando 
los servicios y bu-scando di.'ipen- 
.«aciones! ¡Oh mal término y 
de.'^corte.sía do los hijos de 
Adán!" (Sermón de la Purifir. 
de la Virgen, cons. II). El .men- 
tido ¡larece .«er: hacer rayas jia- 
ra <-i>ntar los sacrificios u obras 
buenas que se van haciendo. 



RAY 



RAY 



27 



^'^éase ahora en >in;íular: "Es 
gran señal de santidad hacer 
tan conocida raya entre tantos 
santos." (Sigüenza, Crónica, p. 
II, 1. II, c. VIII). "Pasar tan 
adelante como el que más alta 
hizo la raya." (Malón de Chai- 
de, Conversión de la Magdale- 
na, dedicat.) 

Rayado, da, adj., part. de ra- 
yar. Aplícase a la medida que 
ha sido igualada con el rasero, 
en oposición a colmado. "Al- 
mud rayado, fanega rayada." 
Dígase rasado, da, porque rasar 
es "igualar con el rasero las me- 
didas de trigo, cebada y otras 
cosas." Rayado no tiene aplica- 
ción aquí, porque no se trata 
de ninguna raya. 

Rayador o rayo, m. Rallador 
o rallo: "utensilio de cocina, 
compuesto principalmente de 
una chapa de metal, curva y 
llena de agujerillos de borde sa- 
liente, que sirve para desmenu- 
zar el pan, el queso, etc., estre- 
gándolos con él." 

Rayador, m. Especie de ga- 
viota (rhynchops melanura o 
nigra). "Tiene el pico entera- 
mente aplanado por los lados, 
muy delgado, y la mandíbula 
superior mucho más corta que 
la inferior, que tiene un corte 
que encaja entre los dos de la 
mandíbula de arriba. E.*ta ave 
singular no es muy rara en 
Chile, donde se llama rayador, 
y en la República Argentina." 
(Philippi, que la llama también 
pico de tijeras). 

Rayador, m. El que hace de 
juez en algunos juegos contan- 
do los puntos o suertes con ra- 
yas, esi>ecialmente en la argolla 



(cancha de bolas). — Por ex- 
ten.sión y fig., juez de cualquier 
otro juego. — Es vocablo bien 
formado y corriente en Chile. 

Rayador, ra, adj. Que raya. 
"Este lápiz no raya; yo tengo 
uno bien rayador." No se halla 
en el Dice, este vocablo. — En 
la terminación m. lo aplicamos 
también al individuo que hiere 
nuiclio a la cabalgadura, porque 
le raya los ijares con las espuelas 

R.A^YAR, a. Fuera de las aceps. 
castizas, le damos las siguientes: 
salir o partir a caballo con toda 
velocidad; por cuanto el jinete 
ra.ya con las espuelas los ijares 
de la cabalgadura. Ú. general- 
mente c. n. }' solamente en el 
infinitivo y el gerundio. — Con 
acusativo de persona, y a. y 
fam., apuntar una falta o ina- 
sistencia; por cuanto é.sta se 
anota con una raya. No es de 
nuicho U.SO esta acep. — Con 
acusativo de algunas medidas, 
llevar cuenta de ellas, contarlas; 
porque la cuenta se lleva con 
rayas. "He rayado cien sacos de 
trigo; ¿Quién raya los sacos de 
carbón? Ráyeme cinco vasos de 
chicha." Para este último caso 
trae el Dice, la fr. Echar china: 
"contar las veces que uno bebe 
en la taberna, aludiendo a la 
costumbre de que, cada vez que 
Tuio bebía, echaba una china 
[pedrezuela] en la capilla de la 
capa, y despué-s al tiempo de la 
paga, las contaba el tabernero y 
las cobraba." (He aquí un co- 
brar igual al que usamos en 
Chile). — Mucho di-scurso \ 
tiempo gastó el P. Mir para 
]>robar que la prcpo.sición que 
rige rayar, en la acep. de "so- 



28 



RAY 



RAZ 



bre^alir o distinguirse entre 
otros en prendas o acciones," no 
es en; a nosotros nos basta para 
usarla la autoridad de Cervan- 
tes: "Pasaba mi padre los tér- 
minos de la liberalidad y raya- 
ba en los de ser pródifjo." (Qui- 
jote, p. I, c. XXXIX). La Cxra- 
mática de la Acad. da como 
ejemplo de este régimen, rayar 
en lo sublime," y así dicen y 
escriben cuantos hablan el cas- 
tellano. 

Rayo, m. "Rayos X: los que 
estí'ui coii.--tituídos, según pai'ece, 
por onda.s y pulsaciones aisladas 
de una gran energía; pasan fá- 
cilmente a través de muchos 
cuerpos, producen impresiones 
fotográficas y se utilizan como 
medio de investigación en me- 
dicina y cirugía." (Dice, 14." 
edición). — Tres en rayo (cier- 
to juego (le muchachos) ; en 
castellano, tres en raya. 

Rayuela, f., dim. de raya. 
El juego que a^í llamamos en 
Chile es el nii.>mo que define el 
Dice: "juego en el que, tirando 
monedas o tejos a una raya he- 
cha en el suelo y a cierta di.s- 
tancia, gana el que más se acer- 
ca a ella o el que la toca." En 
uno de los almanaques que 
anualmente rei)arten las casas 
de comercio extranjeras y que 
son uiui calamidad para la len- 
gua castellana, vemos largamen- 
te descrito con el nombre de 
rayuela el conocido juego del 
¡nfcrnáculo o reina mora, lu- 
che entre nosotros. — Rodrigo 
Caro (DÍK.t ycviales, pág. 245) 
llama rayuela el hoyuelo y otro 
juego do círculo parecido n 
nuestra trolla. 



Razóx, f. De la fr. castellana 
Dar razón (noticiar, informar 
de un negocio) hemos sacado 
nosotros una acep. general para 
razón: noticia, respuesta. "Lleva 
este recado a Pedro y tráeme la 
razón; ¿Qué razón le llevaré a 
mi amo? No se te olvide la ra- 
zón; Ya te he dicho la razón 
que debes darle." No alcanza a 
ser pecado contra la pureza dt 
la lengua. — Cantar a dos razo- 
nes, fr. fig. chilena: cantar dos pa- 
lladores o poetas populares de 
manera que el uno pregunte y 
el otro conteste, ^'^éase Contra- 
punte. — En razón: "por lo que 
pertenece o toca a alguna cosa," 
define este modismo el Dice. 
Lo que no es exacto, porque el 
modismo completo es En razón 
de. "Desafialle en razón de la 
sinrazón que os hace." (Qtd- 
jote, p. I, c. XXIX). "Hay 
nmcho que decir en razón de si 
son fingidas o nó las historias 
de los andantes caballeros." 
(Id., p. II, c. XVI). "Venimos 
ante v. m. en razón que este 
buen hombre llegó a mi tien- 
da." (Ibíd., c. XLV). Aquí est« 
suprimido el de por concisión y 
rapidez, ^'^éase Apesar. Error 
fué de Baralt condonar como 
galicano este modismo en fra- 
ses como éstas: "Las tierras se 
cultivan en razón de su fertili- 
dad;" "Estas dos cosas deben ir 
juntas en razón de su íntimo 
enlace y semejanzti." — Perder 
la razón, es fr. castiza, ])or má.'? 
que Haralt quiso eiuneudarla, y 
significa "volverse loco, pcrlcr 
el juicio." — /'";• la razón o la 
fuerza, lema del e.^cudii chileno 
y cuyo significado e-*tá reñido 



RAZ 



RE 



29 



coa la fr. proverbial española 
La riizón no quiere fuerza. — 
Razón de ser, loe. justamente 
condenada por el P. Mir como 
contraria a la filosofía de la 
lengua e inusitada entre los 
clásicos. "Ya mi viaje no tiene 
razón de ser," debe ser en caste- 
llano : "Ya mi ^■iaje carece de 
motivo; Ya no tengo por qué ni 
para qué hacer el viaje." La fr., 
tal como aparece, significaría 
nó lo que hemos traducido, sino 
"Mi \-iaje es fantástico, falto de 
verdad, desnudo de realidad," 
porque razón de ser en buena 
metafísica significa fundamento 
de existencia o de entidad, ai 
modo que se dice también 
ente de razón. Véase Modo, 3.* 
acep. — Tener uno sus razones 
con otro: significa en Chile lo 
mismo que las frases castizas 
Ponerse uno a razones con otro 
(altercar con él u oponérsele en 
lo que dice), Atravesar razones, 
Trabarse de palabras, Tener pa- 
labras (decirse dos o más perso- 
nas palabra.s desabridas). — Te- 
ner razón en o de. En el Diálo- 
go de la lengua, de .Juan de 
Valdés, leemos: "Marcio. ¿Cuál 
tenéis por mejor usar, de la en 
o de la de, quiero decir, si en 
semejante parte que ésta, di- 
réis: Tiene razón de no conten- 
tarse, o en no contentarse? 
V.vLDÉs. Muchas personas dis- 
cretas ponen la de; pero a mí 
más me contenta poner la en; 
porque no sé cuál oficio de la 
de sea sinificar lo que allí 
quieren que sinifique; y el de 
la en es tan propio, que por ju.s- 
ticia puede quitar de la posesión 
a la de. Marcio. Esto está 



muy bien dicho." Nosotros agre- 
garíamos que también puede 
usarse en este caso la preposi- 
ción para. 

Re, partícula inseparable. 1." 
"Denota reiteración o repetición, 
como en recaer, reelegir; au- 
mento, como en recargar; opo- 
sición o resistencia, como en 
repugnar, rehuir; movimiento 
hacia atrás, como en refluir; 
negación o inversión del signi- 
ficado del simple, como des, en 
reprobar; encarecimiento, como 
en realegrarse, repudrirse." Es- 
to es todo lo que dice el Dice, 
de esta fecunda y usadísima 
partícula, que tanta variedad y 
gracia da al lenguaje fam. Pa- 
rece que lo dicho por el léxico 
sólo se aplicara a las voces co- 
rrientes y formadas, admitidas 
ya en él; pero ésa sería una 
falsa e injusta restricción, pues 
el re, en el significado de reite- 
ración o repetición, puede ante- 
ponerse a casi todas las palabras 
castellanas, y esto debió decirlo 
con toda claridad el Dice. Vea- 
mos algunas autoridades: "Digo 
que sí y que resí, no una sino 
muchas veces." (Cervantes, La 
tía fingida). "Yo sé que cenara 
y recenara a costa, de mis here- 
deros." (Id., La Cueva de Sala- 
manca). "Le haré yo conocer 
que miente si fuere caballero. 
y 8Í escudero, que remiente mil 
veces." (Quijote, p. I, c. XLV). 
"Si preguntáis a un mal cristia- 
no... si [Dios] puede castigar 
eso que tan mal le parece [dirá] 
que repu-ede.'' (Alonso de Ca- 
brera, serm. I de Epifanía). 



30 



RE 



RE 



—¿Pues no lo había de querer? 
Digo que sí... 

Mil veces que sí. ¿Queráis tos 
Ser mi marido? 

—Re.'!. 



(Tirso de Molina. Desih Toledo, a Madrid 
[III, 8.') 



Yo he de llbmar a Dofia Linda, y si ella 
Se asusta haciendo extremos y querella, 
Se araña, gime, llora, mesa y muere. 
Es cierto que le quiere y le re^nin-e. 
(Quiñones de Benavent«, El Sacristán y 
[ Viejo ahorcado). 



Digo que os perdono y reperdono. 



(Id., El Doctor </ el Enfermo). 



—Me agrada. 

— Me ;«o?i(eíi/a. 

(Id . Entrañes del Arantal). 

"En la cuenta del boticario, por 
más que se quite y requite, 
.siempre nos gíina el envite." 
(Gonzalo Correas). "Digo y re- 
digo que la breva no es higo, ni 
el cagajón membrillo." (,Id.) 
"Erre. Esta palabra sólo sirve 
de refrán variable y frase, y es 
el nombre de la rr, de que usa 
mucho la lengua castellana en 
composición para dar más fuer- 
za a la-s palabras, porque .signi- 
fica muy mucho, nuichivs veces; 
como en digo redigo, bueno re- 
bueno, quiero requiero, no quie- 
ro no requiero, renoquiero; di- 
go y redigo que nó, y nó, y nó, 
y reno con muchas erres; no 
quiere Marcos que se tope o to- 
que su mujer a pajws, y ella 
que a repapos se tocaría: tal es 
.«u fuerza en composición; de 
a(|iií i^nlp lomar ol nombre erre 



solo a muchos propósitos, deno- 
tando firmeza, y porfía afirman- 
do o negando; con ejemplos se 
hará más claro: Erre erre, dice 
erre de nó ; a llamarle, y el erre : 
todos los días en la lición: asis- 
to con puntualidad; Fulano di- 
ce siempre erre erre al oficio, 
que es sin faltar de él día." 
(Id.) Lo mismo, poco más o 
menos, había dicho en su Arte 
grande de la lengua castellana: 

Dios mantenga y remantenga 
¡Mía fe! a cuantos aquí estáis. 

(To;re» Naharro, Comedia .'^erajina). 

"Cierto, recierto." "Pues mien- 
tes y remientes." (A. de Castro, 
Estudios prácticos de buen de- 
cir). No hay necesidad de citar 
al Beato Avila que empleó a 
rebastar; a Cervantes con su re- 
jurar; al V. Palafox con rejun- 
ta; D. Fermín de la Puente, 
que escribió reespigar, en vez 
de respigar, que trae el Dice. : 
y a tantos otros, antiguos y mo- 
dernos, que hacen u.so frecuen- 
tísimo de e.-ita partícula. — 2.° 
Más frecuente aún es su uso 
con el significado de encareci- 
miento, o sea, de superlativo, 
semejante al que toman en la- 
tín los adjs. compuestos de per 
(peruiilix, perjuicundus, perbre- 
vis). Comunísimo es esto en los 
clásicos, que dicen sin escrú- 
pulo rebueno, rebién, remalo, 
remtuho, reviejo, refalso, reme- 
jor, repeor, rebobo, recumplido, 
retnyo, etc., etc.; en los moder- 
nos es nuicho más abundante: 
rechispeante, remenudo, rechvs- 
ron, refrn. reninni-'^imo, remu- 



RE 



REA 



«1 



chísimo, sostengo y resostengo, 
saboreada y re-saboreada, etc. El 
español Don Alvaro Cubillo de 
Aragón, aprovechando e-sta ri- 
queza de la lengua, escribió, en 
El invisible Principe del Baúl: 

— Es finamente apurar 
En ]a materia de amor 
Lo refino, lo 7-ealzailo, 
Lo i-eliiído y recamado 
Del duelo y del pundonor. 
— Todo eso del re condeno. 
— No tienes razón, porque 
Aquella palabra re 
Hace lo bueno máa bueno. 

En el entremés Las J'iudas, 
atribuido a Tirso de Molina, 
hallamos: "mentira y requete- 
mentira; reladronazo; tú te has 
portao mu recochinatm ente ; 
¡ qué reprecioso! Si hubo rebap- 
tizantes, que eran los que bau- 
tizaban segunda vez, nunca hu- 
bo retebaptizantes ni requete- 
baptizantes; la culpa y la rete- 
culpa; recolgar; retuya es Jua- 
na." En las obras de Timone- 
da: "Consagrada y reconsagra- 
da quedaría; Calla, rapaz, no 
seas tan reagudo; Habrara y re- 
habrara (formas dialectales de 
hablar)." Menéndez Pidal y 
Cejador le reconocen también 
al afijo re el valor de superlati- 
vo, y más reforzado cuando se 
alarga en rete y requete: malo 
y remado, retemalo y requete- 
malo. Rodríguez Marín dice lo 
mismo, pero dándolo como pe- 
culiar del pueblo andaluz; lo 
que no es exacto, porque es ge- 
neral en todo el mundo de ha- 
bla castellana. En Chile, por 
ejemplo, se usa con sustantivos, 
íidjetivos, verbos y adverbios: 



"Es un rediablo; tan re^orzal; 
relargo, rebruto, regrande, re- 
fiero, recavo, remacizo; me re- 
condenara si así no lo hiciera; 
renunca, relejos." Para encare- 
cer más aún el significado sue- 
le anteponerse el adv. bien y 
posponerse la terminación au- 
mentativa 020, za, y. la superla- 
tiva isimo, ma: Bien regranda- 
zo, tan retantísimo. 

Rea, f. poco usado. Mujer 
acusada de un delito. Así el 
Dice. Es cierto que el nom- 
bre reo, como común que 
es, se aplica a los dos sexos (el 
reo, la reo); pero el pueblo, que 
no entiende de estas gramáticas, 
siempre seguirá la índole del 
idioma y dirá la rea. Así lo ha- 
llamos también en los poetas 
del siglo XV, y con cierta fre- 
cuencia. 

Reabrir, a. Volver a abrir, 
abrir de nuevo. Aunque los 
franceses tienen su nmvrir, 
compuesto de re y de ouvrir, no 
los ha imitado la Academia. 
Tratando.se de heridas y llagas, 
dígase recrudecer, enconarse, 
irritarse. 

Reaccionar, n. Producir re- 
acción. Así fué admitido este v. 
desde la 13.* edición del Dice. 

Reacusar, a. No aparece este 
V. en el Dice, y lo usó Don Al- 
fonso de Cartagena, Obispo de 
Burgos, en la traducción de la 
Retórica de Cicerón : "La otra 
[oración la fizo] Demóstenes, 
defendiendo al acusado e leu 
cnsando al acusador." (Intro- 
ducción. Biblioteca de Gallardo 
t. II, col. 263). Es el moderno 
reconvenir que se usa en el Fo- 
ro: "pedir alguno contra el que 



REA 



REA 



demandó, oonvirtiéndosc de reo 
en actor." 

Real, m. Moneda de plata 
qnc corrió antiguamente entre 
nosotros; valía doce centavos y 
medio, o sea, la mitad de la pe- 
seta y la octava parte del peso. 
De-de entonces ha quedado la 
co-tumbre de usar esta voz figu- 
radamente y casi siempre en pl. 
por dinero, caudal, riquezas: 
'"Pedro es hombre de reales; 
En este negocio me he ganado 
hucnos reales." Sin embargo, 
la moneda mi.sma, su nombre y 
hasta el uso tropológlco del vo- 
cablo, aunque no lo diga el 
Dice, nos han venido de Espa- 
ña: dígalo, si nó, el refr. Nada 
más vales que el valor de tus 
reales, que leemos en la Colec- 
ción de seguidillas o cantares 
de Valladares de Sotomayor. 
"Si tiene por allá quien me 
l)reste algunos reales." dice Sta. 
Teresa en la Carta XL"\'.— Ca- 
érsele a uno el real, recoger el 
real, es, en sentido material, caér- 
sele a lino la haba, recof/er la 
baba. Véase cómo poetizó Tirso 
de Molina tan prosaico pensa- 
miento: 

Desde las ventanas 
Arrftncílii de pona 
Sus cabellos rubio» 
Daeftas y doncellas. 

Los viejos ancianos 
Van con la terneza, 
Kñ hrhras fie pfafn 
Knffirtanth perliiM. 

( Loi Amanle» Je Teruel). 

Tcnga.'-c jiresente el v. desbabar, 
n. y r, : "purgar, expeler las ba- 
bas," "Dcshalxidn .soy estada 
(.-^ic) escuchándole por ver 



adonde ibas a pasar." (Lope de 
Rueda, Comedia llamada Me- 
dirá). — Faltarle a uno un vein- 
te para los ocho reales (o para 
el peso). Véase Peso. 

Real, adj. Falta en el Dice, 
la acep. fig. que tiene este voca- 
blo cuando se junta con gana, 
satisfacción, vohuttad, etc. "En 
el lenguaje del pueblo, sobre 
todo, la real gana dicen a la vo- 
luntad que no admite apela 
ción." (Fermín de la Puente v 
Apezechea, Memorias de la 
Acad., t. V, pág. 400). La defi- 
nición no es muy exact^i y debe 
darse otra mejor. 

Realismo, m. Dióle el Dice, 
de-sde su 13.^ edición, esta acep. 
que le faltaba: "doctrina o sis- 
tema de los que en las obras ar- 
tísticas o literarias aspiran a 
copiar la naturaleza sin ningu- 
na idealidad." Naturali-vno, voz 
.sinónima, está definido como 
.«istema filosófico, solamente, y 
así níismo naturalista. Realista 
recibió la adición correspon- 
diente. 

Realen'tar, a. Volver a 
alentar. "Para rcalentar nues- 
tra fe en la justicia." (La 
Unión, de 8 En. 1916). Sinóni- 
mo de reanimar, reavivar: no 
lo trae el Dice. Véase Re. 

Realización', f. Acción o 
efecto de realizar o realizarse. 
Lo acaba de admitir la 14." edi- 
ción del Dice. 

Realizador, ha, adj. y ú, t. 
c. s. Que realiza, en la acep. co- 
mercial de realizar. Falla en el 
Dice. 

Realizar, a. Realizar el me- 
tal: en Tarapacá, separarlo de 
la i)iedra. 



REA 



REA 



r.3 



Realzadamente, adv. de ni. 
"Quiso decir e¿le .sabio que en 
ese sol material contemplaba él 
aquel divino, reahaíkimentc fi- 
losofando. . ."' (Gracián, El 
Criticón, p. I, cr. II). Falta en 
el Dice. Véase Mente (Ad- 
verbios ex). 

Reanimador, ka, adj. Que 
reanima. Bien puede entrar en 
el Dice. 

Reanudación, f. Desde la 13." 
edición admitió el Diec. el v. 
reanudar, a. fig. (renovar trato, 
estudio, trabajo, conferencia, 
etc., que estaban interrumpidos. 
Ú. t. c. r.), pero nó el s., que no 
es bien sonante por lo largo; 
nunca lo hemos oído ni leído. 

Reapakicióx, f. Acción o 
efecto de reaparecer. "Recorre- 
mos la galería, examinando lo? 
cuadros, y notando, como sín- 
toma, la reaparición de un gé- 
nero años ha completamente en 
desuso: me refiero al pastel." 
(Condesa de Pardo Bazán. 
Impresiones de arte). En .su 
14.=' edición admitió el Dice, 
este vocablo. El v. reaparecer, 
n. (volver a aparecer) estaba 
admitido desde la 13.* edición. 

Reapertura, f. Nueva o se- 
giuida apertura. Es adaptación 
del francés réouverture, o mejor 
del italiano riapertura; pero 
en ninguna forma lo acepta el 
Dice. "La reapertura de los tra- 
bajos del canal | de Panamá] 
ha sido un verdadero aconteci- 
miento." (Un diario radical). 

Rearme, m. Acción o efecto 
de rearmar o volver a armar. 
Ni el s. ni el v. se registran en 
el Dice. Del primero tenemos 
la siguiente autoridad : "Habe- 

Dio.\ de Chil., t. V. 



mos otorgado la dicha tregua 
de tres años, fnreciéndonos que 
por todos respetos nos viene 
muy bien, e que es gran cosa 
que el Rey de Francia se aco- 
norterá de no entender en cosa 
del dicho rearme por tiempo de 
tres años." (Carta de los Rey a 
Católicos a su embajador en 
Roma, 3 Febr. 1504. Crónicas 
del Gran Capitán, N. Bibl. de 
A A. EE.) Si hay desarma y 
desarmar, puede haber también 
rearme y rearmar. El francés 
tiene su réarmer, y el italiano 
su riarrnarc. 

Reasegurar, a. Volver a ase- 
gurar. Aunque se usa el adj. 
reseguro, compuesto de re, no 
así el V. 

Re.\sumir, a. ¡Cuánto pade- 
ce este pobre v. en boca de los 
ignorantes! Como tiene una « 
más que resumir, se figuran que 
éste es una mala y plebeya pro- 
nunciación del otro, y hétenos 
aquí a reasumir usurpando 
siempre el uso de resumir. La 
diferencia es enorme: resumir 
es hacer resumen ; reasumir es 
volver a asumir o tomar. Se re- 
sume o compendia o recapitula 
un discurso, una serie de he- 
chos, etc., y se reasume un pues- 
to o cargo que se había dejado. 

Reavivar, a. A'^olver a avivar. 
¿Qué inconveniente puede ha- 
ber para .su admisión? Véase 
Re. He aquí una buena autori- 
dad: "Las victorias de la revo- 
lución y del déspota nacido de 
ella reavivan la enemistad." 
(Valera, Prólogo a la "Vida 
de Carlos III" por el Conde de 
Fernán-Núñez) . Otra: "La re- 
volución religiosa fué regresiva 



84 



REB 



REB 



y funesta al progreso en cuanto 
desunió a las razas latina y sa- 
jona. . . y reavivó viejos anta- 
gonismos."' (Pardo Bazán, Los 
poetas épicos cristianos, Milton, 

I)- 

Rei5a.t.vi)0R, ni. Trabajador 

que rel)aja un terreno. V. prin- 
cipalmente tratándose de minas 
y excavacione.-*. Debe entrar en 
el Dice. 

Rebaje, ni. No exi.ste en ca^- 
teilano y dígase rebajo: '"parte 
del canto de un madero u otra 
cosa, donde se ha disminuido 
el espesor por medio de un cor- 
te a modo de espera o de ranu- 
ra." — Algunos lo usan tambicn 
por rebaja, que es "disminución, 
desfalco o descuento de una 
cosa." Rebajamiento significa 
"acción o efecto de rebajar o 
rebajarse." 

Reb.\lsar, a. y ú. m. c. n. y 
e. r. Su significado propio es: 
"detener y recoger el agua u 
otro líquido, de suerte que haga 
bal-'^i." Mal se podrá hacer bal- 
sa en un vaso, un jarro, un pla- 
to; por consiguiente, estas' co- 
sas no rebalsan ni se rebalsan, 
.-iino que rebosan o trasrierfcn. 
Rebosar, n., es "derramarse un 
líquido por encima de los l)or- 
des de un recipiente en qvie no 
cabe. Díccsc tamliicn del mismo 
rcH'ipiciilc donde ya no cabe el 
líquido. '" Trasverter, n., es "re- 
bosar el líquido contenido en 
un vaso de modo que se vierta 
por los bordes." Desbordar, n. 
y VI. III. c. r., significa: "salir de 
los bordes, derramarse." Reihiii- 
(hir n.: "rebasar, .«alir.se una 
cosa, de sus límites. Díco-e re- 
gulnrmento de los lí(|uid<is." 



Rebanaii.v, f. Sacarle a ano 
la rebanada grande, fr. fig. y 
fam : defraudarlo notablemente 
en sus bienes, sacarle o comerle 
medio lado. Es fr. chilena bien 
formada. 

Rebeca, f. Chaqueta de piel 
de gamuza. — Mene del caste- 
llano rebeco, m., que significa 
"gamuza." "Jubón de carnuza," 
"uu hombre todo ve-stido de ca- 
nraza," leemos en el Quijote. 

Rebelarse, r. Derivado del 
latín rebe.llare, que lo es de be- 
llum, guerra, no delie confun- 
dirse en la escritura con reve- 
lar, que es derivado de veluní, 
velo. 

Rebencazo, m., aum. de re- 
benque. "Golpe dado con el re- 
benque." Así por primera vez y 
con la nota de provincialismo 
de la América Meridional lo 
trae la 14.'' edición del Dice. 
Sin embargo, jamás pisó la 
América Meridional el que e.«- 
cribió lo siguiente: "...no ya 
valiéndose de ampulosos y des- 
lumJ)radores bandos, consisten- 
tes en sinijile letra muerta, sino 
cumpliéudolds por medio del 
castigo público, traducido en 
rebencazos, multas y otros des- 
ahogos." (Sbarbi, 7?i illn tém- 
pore, pág. 38). Véase Rebex 
Qi'E. — El golpe que en las ga- 
leras daban con el rebenque a 
los galeotes se llamnba angaila- 
zo, porque el rel)enque se Ihima- 
lia también anguila de cabo. 

Rkbkxqie, m. Ya le dio et 
Dice. (14.' edición) la acep. de 
"látigo recio de jinete," como 
])ro])Í!i de la América Meridio- 
i!,il. ronvione agregarle: "con 
mango de madera." — luí algu- 



R,EB 



REB 



naí partes de Chile se Uaiiia 
rebenque, fig. y fani., al indivi- 
duo andariego y libre en .-^u.-^ 
fOítumbres. 

Rebiéx, adv. Muy bien. De- 
be entrar en el Dice, siquiera 
con la nota de fam., como lo 
admitió el de Autoridades. "Me 
lo han pagado muy rebien: 
(Cervantes, El celoso extreme- 
ño). "Hacen bien, rebién, bue- 
na pascua les dé Dios." (La 
Picara Justina, 1. I, c. III, § I). 
Véase Re. 

Rebosadero, ni. funeral sin 
rumbo ni forma de veta; por- 
que ahí los minerales rebosan 
naturalmente. El Dice, sólo le 
da la acep. de "paraje por don- 
de rebosa un líquido." 

Rebosar. En todas sus aceps. 
lo da el Dice, como n. ; sin 
embargo, es Ui^adísimo t. c. 
a. en su acep. recta y en la fig. 
"El interior y el exterior parece 
que están destilando y rebosan- 
do miel y dulcedumbre." (Fr. 
.T. de los Ángeles, Triunfos del 
amor de Dios, p. II, c. XIV). ^ 
No se confunda e.=te v. con re- 
bozar, compuesto de bozo, que 
significa: "cubrir casi todo el 
rostro con la capa o manto; 
bañar una vianda en huevo ba- 
tido, harina, miel, etc." De éste 
salió arrebozar. Rebosar .se es- 
cribe con s porque viene del la- 
tín reversare. 

Rebotar. Lo usamos c. n. o 
intran.sitivo, cuando el Dice. 
.=ólo lo conoce c. a. o transitivo 
en todas sus aceps. 

Rebozado, m. Es corriente en 
Chile c. s. .'Rebozados de sesos, 
de patas, de alcachofas. En cas- 
tellano no hav sino el v. rebo- 



zar (bañar una vianda en hue- 
vo batido, harina, miel, etc.) ; 
según lo cual debe decirse: Se- 
sos rebozados, manos rebozadas, 
alcacJwfh-s rebozadas, etc. 

Rebozo, m. En castellano 
significa lo mismo que rebocillo 
o rebociño, esto as, "mantilla o 
toca corta usada por las muje- 
res para cubrir el bozo," y nó 
chai, pañolón o mantón, como 
lo usa malamente nuestro pue- 
blo. — Arrebozo es también for- 
ma ca.stiza de rebozo. — En los 
Refranes glosados de Sebastián 
de Horozco hallamos un rebozo 
que no consta en el Dice, y pa- 
rece sinónimo del simple 6020.- 

Cuando el viejo con locura 
Parecer mancebo quiere. 
Por cumplir su desventura 
Con diligencia procura 
Lo que al mai.c?bo requiere. 

Porque piensa que <'tia vez 
Puede tornar a ser niozn, 
De suerte y a la vejez, 
Los aladares de pez, 
Teniendo blanco el rchozn 

Es glosa del refrán .4 la vejez, 
los aladares de pez. (N.° 103). 
Rebozo parece significado esfor- 
zado de bozo o bozo saliente o 
largo. 

Rebrillar, n. Relucir o bri- 
llar mucho, esto es, chispear. "A 
míus de algún Padre Conscripto 
le rebrillaban los ojos cuando el 
Senador de Aconcagua. . . ha- 
blaba de inmoralidades de tal 
calibre..." (La Unión, de San- 
tiago, 21 Jun. 1916). Está bien 
formado y no es indigno de 
entrar en el Dice. Véase Re. 

Rebrotar, n. Volver a bro- 
tar. "Se embelesaba con cuen- 
tos fantá.stieos y de luengas tie- 



:!f) 



REB 



REO 



iTus y tdiiKiba a nhrotar en >u 
alma el viejo amor de sus mo- 
cedades.'" (Gejador. Hist. <le la 
lengua y literat. casteUonn, \. 
ITI, pág. 236). 

Rkbuexo, x.i, adj. Muy bue- 
no o excelente. (Dice, de Auto- 
ridades). Debe admitirse a lo 
menos con la notrt de fam. 
'"Torno a decir que es muy 
liueno y nmy relmeno tentar de 
entrar primero en el aposento a 
donde .«e trata desto.'' (Sta. Te- 
resa). "Si duelos con pan son 
buenos, con dinero .«ou rebue- 
)ios. (La Picara Justina, 1. III, 
c. IV). Véase Re. 

Rkbusc.\, rebuscamiento y 
UEBUSCO. Acción o efecto <le re- 
buscar. — Rebusca y rebusco 
tienen también estas dos aceps. 
más: ''fruto que queda en los 
campos después de alzada la 
cosecha, particularmente el de 
las viñas | en Chile, chimpilo y 
pampanito] ; íiji., desecho, lo 
de peor calidad." 

RAnrsf'.VDO, da, adj.. part, 
de rcbuf>c(ir. Tratándose de len- 
guaje, estilo, conce])tos. etc., no 
tienen ningima acep. ni el part. 
ni el V.; el que la tiene ex])resa 
para este caso es alambicar: "su- 
tilizar exce.sivamente." Sinóni- 
mos: amanerado, afectado. Re- 
buscado podría aplicarse a las 
voces o ]ialabras, cuando son ra- 
ras o inusitadiv<, porque enton- 
ces .«en'an "l)nscadas <'on dema- 
siado cuidado," que es lo rpie 
si lí n i llca re b u xcado. 

Rebustccer, rebustez, rebusto. 
.\sí (hcc todavía nnc-^tro ]iU('blo 
>nmo los antiguos castellanos. 

Y f tan ({lanilc d aflicciún 
Qui' nii CTKiieiliiil le )i:t (lixlii, 



Qae lie un rebusto v,ii-óu 
Cordero en coniparaciiin 
Le hallo transfígurado. 

{¡.n ConrtrsiónJe S. Pablo. Colecc. Rou.1- 
[net, t. III pág. H). 

Xo hay duda que la partícula 
re. que formó y .sigue formando 
tantas voces, influiría para q\ie 
se cambiara en e la o de robus- 
to y sus derivados, o que viene 
dcsle la etimología latina ro- 
brr. fuerza. 

Recabar, a. "Alcanzar, con- 
seguir con instancias o súplicas 
lo que se desea." A'^iene del ant. 
recabdar, compuesto de cabdar, 
que es el captare latino, y no 
debe confundirse con recnvor, 
volver a cavar. 

Recacha, f. Ú. ])rineipaliiicn- 
te entre el vulgo y sólo en las 
locuciones De recacha, Para 
recacha, Para más recacha, que 
significan para complemento, 
para remate, para colmo. Véa.se 
Yapa. —Es compue-sto de cacha. 
La.s locuciones se han formado 
a semejanza de la castiza Por 
contera (por remate, por final) ; 
así como contera es la pieza de 
metal que se pone en el extre- 
mo inferior del bastón o do la 
vaina de la espada, así cacha os 
cada una de las dos piezas del 
mango de las navajas y de algu- 
nos cuchillos. 

Recachear, n. Pedir rcjX'ti- 
ción de un plato o guiso. Ü, 
jn-incipalmentc en el ejército y 
o< formado de recacha, ])or la 
idea de aumento o exceso. 

Rccachero, adj. Que a(os- 
lumbra pedir repetición «le un 
plato o guiso. Véa.se cl ante- 
rior. Nunca hemos oído la Icr- 
minacii'm f. 



REO REO ?.7 

Recadista, com. No lo usamos única forma que se us-a en Clii- 
noíotros sino Pereda, que dijo: le; el Dice, trae recatón, 7ia; rc- 
"Del propio recadista de Cote- <jatón, na, y regatero, ra: "que 
ruco informóse de cuanto h regatea mucho." — El v. e-ilú 
interesaba." (Saibor de la tie- admitido en laó dos foriua.s rc- 
vTuca). El' Dice, trae recadero, catear y regatear (debatir el 
ra, m. y f . : "pei-sona que tiene comprador y el vendedor el pre- 
por oficio llevaí- recados de un ció de una cosa puesta en ven- 
punto a otro." El que lleva \ ta) . — El s. sólo aparece en la 
trae mensajes de una parte a forma regateo. 
otra entre personas que están Recaudero, m. ]']1 que vende 
ausentes o distantes, fiándose recaudo o lo lleva a las ca-sas. 
entrambas partes de él, se llama '"Su refinada fealdad y su pá- 
cn castellano faraute, m. lina del tiempo hacían esperar 

Recalcamiento, m. Bien que no le hiciesen requiebros el 
formado y abonado ya por la recaudero, el panadero y el car- 
autoridad de Bello. El Dice, ulcero." (La Unión, de Santia- 
sólü admite a recalcadura, como f>o, 15 Enero 1916). Si se ha 
'"acción de recalcar," y entonces de admitir recaudo en la acep. 
recalcamiento vendría a ser el chilena, hay que acompañarlo 
efecto. de recaudero; .si nó, dígase ver- 

Recaxtear, a. A^olvcr a can- dulcro, m. (el que vende ver- 

tear. V. este v. El Dice, nos da duras) y verdiúera, f. (la que 

para esto a relabrar, a.: "volver vende verduras), 

a labrar la superficie de una Recaudo, m. Lo usamos lo 

piedra o madera." mismo que en Méjico, en la 

RECAPiTrLAüOB, m. El que acep. de verduras que para el 

recapitula. Se echa menos en el consumo de la.s ca.sas se llevan 

Dice. diariamente del mercado. El 

Recapturar, a. No admite el Dice, no le da esta acep. y se la 
Dice, este v. y menos podría ad- tiene reservada a recado (pro- 
mitirlo en la acep. que le están visión que para el surtido de 
dando los diarios chilenos de las casas se lleva diariamente 
"volver a tomar, recuperar, re- del mercado o de las tiendas) ; 
conquistar." Si el simple captu- pero no faltan autores clásicos 
rar significa "aprehender al de- que se la dan como nosotros: 
lincuente," mal podría el com- "Viéndose Pedro Serrano ■ con 
jjuesto extender-e a otras ideas bastante recaudo para comer y 
tan distintas. Las formas caste- beber, le pareció que, .si pudie- 
llanas de este v. fueron, en lo se sacar fuego para siquiera 
antiguo, rccabdar (a.^^egurar, asar la comida..., no le falta- 
coger, prender), recaudar (ase- ría nada." (Inca (larcilaso. Co- 
gnrar. poner o tener en custo- mentariog realex, j). L 1- 1, ''• 
dia) y recabar, modernización VIII). EtimolBgicauiente ani- 
de las otras dos. bas voces valen lo mismo, por- 

Recateador, ra, adj. I'-s la que ri'ca/lo es modernización 



38 



REO 



REC 



de recaudo, como este lo fué en 
su tiempo de recábelo, del v. 
rccabdar, del latín captare. Des- 
pensa tiene también esta acep. 
en el Dice. : "conjunto de cosas 
que el despensero o comprador 
trae para el gasto diario de la 
comida." — A buen recaudo, A 
recaudo, significan lo mismo 
que A buen recado, A mucho 
recado, A recado-' "bien custo- 
diado, con seguridad. Üsanse 
más con los verbos estar, poner, 
etc." 

Recentísimo, ma, adj., su- 
perlativo de reciente. Ortúzar da 
por incorrecta esta forma, acep- 
tando solamente recientisimo; 
en lo cual copia a Cuervo, que 
dice que viejü-imo y recientisi- 
mo van siempre fuera de la re- 
gla, porque la regla es: usar la 
forma propia del latín : cierto, 
ceriidnw; diestro, destrísimo; 
tierno, iernmmo. Según esto. 
reciente (en latín recens) debt- 
hacer reccnt^ísimo. Viejísimo 
(no vejísimo) <e explica por lo 
usado que es en el lenguaje 
fam., que es el que prefiere la 
forma castellana, al revés del 
lenguaje culto y elevado, que 
prefiero la latina. La forma con 
i sólo es obligatoria cuando esa 
t e.xiste también en latín: pa- 
ciente, pacicntísimo: convenien- 
te, convenicntísimo; obediente, 
obedientísimo ; sapiente, sapien- 
tímmo. 

Receso, m. "Separación, a- 
partam ionio, desvío," dice el 
Dice. No aicanza esta definición 
a justificar el uso cliilono de es- 
ta voz: "De la recusación <Ie al- 
giuio de ios con.-^ojeros do Insta- 
do [conoce] el Senado, y cu su 



receso, la Comisión Conserva- 
dora." (B. Lira, Prontuario de 
los juicios). Sin embargo, el 
término, según la fuerza del la- 
tín recessiís, retiro, retirada, e-s- 
tá bien usado. Por eso el Dice 
de Zerolo admitió, como propia 
de la América Meridional, la fr. 
Estar en receso: "no funcionar; 
hallai'se cerradas las cámaras 
legislativas o cualquiera otra 
corporación." 

Receta, f. Entre ladrones y 
criminales, sentencia de juez. 
— Receta con estampa, condena 
a azote.-^. — Receta con humo, 
condena a muerte. 

Recetor o receptor, m. — 
Recetoría o receptoría, f. 

Recibida, f. Recepción, reci- 
Ijimiento. Usólo Mendoza Jlon- 
teagudo en su poema L-is gne- 
))•«•■>' de Chile (c. IV, oct, 1.*) : 

Plantado Licancura en esta parte 
Se puso a lucer la horrenda recibida. 

Reciuir, a. t'salo c. n. nues- 
tro pueblo para designar el acto 
de comulgar o de recibir la sa- 
grada comunión, que e~s la re- 
cepción o recibimiento mas 
grande que i)uede hacer un 
hombre. Su piado.-^o respeto le 
hace callar el complemento de 
acusativo y por e.so dice sola- 
mente: "Mañana voy a recibir; 
Hoy me toca rerilñr," descu- 
briéndose la cabeza las hombres 
y haciendo una venia las muje- 
res al pronunciar u oír el v. 
recibir. Kstc v.. la expresión 
Nuestro Amo (el SSmo. Sacra- 
mento), lo pre<i.-<o, el v. trocaí 
((•(>n)prar \\n objeto destinado 
al culto), Hon prcí iosas inaui- 



REO 



REO 



f estación es de la fe y piedad del 
chileno. La fr. aspañola equiva- 
lente a este recibir es Recibir 
uno a Dios. — r. "Tomar uno 
la investidura o el título con- 
veniente para ejercer alguna 
facultad o profesión." Esto sig- 
nifica en castellano recibirse: 
"Recibirse de abogado, de mé- 
dico, de párroco, de obispo;" 
pero nó, como se dice en Chile, 
recibirse de una parroquia, de 
una intendencia, de un colegio. 
de una casa: esto se llama en- 
tregarse: "tomar, recibir uno 
realmente una cosa, o encargar- 
se de ella." Entregarse de la 
parroquia, del colegio, de la ca- 
sa, "de un establecimiento," 
(Gramát. de la Acad.) Autori- 
dades en este punto son todos 
los autores españoles; por eso 
no citamos a ninguno. — Nues- 
tro pueblo iletrado dice todavía, 
como los antiguos españoles, 
recebir. 

Recibo, m. Acusar recibo. 
Lo más usado es Aciosar el re- 
cibo, así como se dice también 
con artículo. Anunciar la lle- 
gada, la salida o partida. "A- 
cusan el recibo de caria.í dtl 
embajador." (A. Rodríguez Yi- 
11a, Crón. del Gran Capitán, in- 
trod., pág. XXXIV, col. 2). El 
Dice, también da a entender 
claro que se usa el artículo: 
"Tratándose del recibo de car- 
tas, oficios, etc., avisar/o, noti- 
ciario." (Art. Acusar). 

Reciéx, adv. de tiempo, apo- 
copado de recientemente. "Úsa- 
se siempre antepuesto a los par- 
ticipios pa.sivos," dice el Dicc.i 
y "antes de algunos adjs. que 
a.sumen un sentido participial," 



agrega. Bello, citando este ejem- 
plo de Cervantes: "cuatro per- 
sonas de las recién libres." "Más 
atrevidas que el recién libres de 
Cervantes, sor las expresiones 
siguientes: "Coniín como recién 
heredero (Estebanillo). 

Más secreto y recatado 
Seré, que un recién ministro. 

(Rniz de Alarcí-). 

Aunque recicn granadero^ 
Él ttndrií mucho cuidado. 

(Ledesma). 

Lo cual me recuerda haber oído 
recién sacerdote por recién orde- 
nado de sacerdote." (Cuervo). 
A éstos podemos agregar nos- 
otros tres casos más: "Era el 
nombre de la recién viuda.'' 
(Castillo Solórzano, Las Har- 
pías en Madrid, principio). 

;Hola! resquebrá con tiento, 
Que só muy recién mujer 
Y no eetó ducha a requiebros. 

(Quiñones de Benavente, Entremés de 
Turrad-). 

De una bella mujer recién cautivo. 

(Valbuena, El Bernardo, 1. 1). 

Grande y general es el abuso 
que se hace en Chile del recién, 
porijue no sólo el i'ueblo sino 
también las clases cultas lo jun- 
tan malamente con verbos, y 
aun lo u.san solo: "De cuya ha- 
bitación recién yo salía." (Jo- 
tabeche). "Es recién ahora que 
se nota este cambio de existen- 
cia del balneario de IMar del 
Plata." (Un corresponsal de El 
Mercurio de Santiago). "Recién 



40 



REO 



REC 



he llegado ; Llegué ahora recién, 
ahorita recién." Hasta el lUmo. 
Lizárraga, siempre tan clásico 
en su lenguaje, se dejó arrastrar 
(le la corriente del abuso: "Y 
ahora recién profesó, cuando se 
fundó y se mudó." (Descrip- 
ción breve, 1. I, c. XXXVIII). 
Es claro que la corrección no 
debe hacer-se con recientemente, 
que sería peor el remedio que la 
enfermedad, sino con otros ad- 
verbios de tiempo o dando otro 
giro a la frase. Por ejemplo: 
"De cuya habitación acababa 
yo de salir, iba saliendo, hacía 
poco que había .salido; Sólo 
ahora se viene notando este 
cambio; Acabo de llegar; Hace 
un minuto, no hace un minuto 
que he llegado; Hace poco que 
llegué; En este momento vengo 
llegando; Apenas profesó, cuan- 
do."' Otras veces está subenten- 
dido el participio: "Estoy muy 
recién en este oficio;" í/'w'/ re- 
cién entrado, recién pose-iionado 
de él, soy nuevo, novato, novi- 
cio o principiante en él. Vea- 
mos cómo expresó el P. Si- 
giienza la idea de ahora re- 
cién: "Agora bien reciente. . . 
una mujer destas estériles alcan- 
zó. . ." "De agora fresco contaré 
brevemente un caso bien parti- 
cular..." "Agora nnn/ recien- 
te... justiciaron en la ciudad 
de Ébora..." (Crónica, \>. H. 
1. III, caps. X y XXVIl). Y 
¿cuál es la razón jwr que re- 
cientemente se apocopa tan sólo 
antes del participio y adjs. equi- 
valentes y nó antes del vorl)o? 
Porque en su forma Ijreve o 
apocoi)ada tiene cierto valor de 
I)artícula projjia de participio.? y 



nó de verbos, a semejanza, por 
ejemplo, de semi, ciiasi, y de tal 
manera, que forma como inia 
palabra compuesta: reciennaci- 
do, reciénmuerto, semidiviniza- 
do, cuasianulado. Estas partícu- 
las no se pueden juntar con el 
V., y lo mismo sucede con re- 
cién. Otro caso parecido leae- 
mos en el adv. tanto, que se 
apocopa antes del s., del adj., del 
adv. y del complemento, y nó 
antes del v. ; por eso, mientras 
se dice bien tan verdad, tan 
grande, tan pronto, tan o la 
ligera, no se puede decir tan es 
así, tan he pagado, q;ie aquí 
tengo el recibo. 

Recilla, f., dim. de rul. Dí- 
gase redecilla. Véase Bueicito. 

Recipiexd.vrio, m. "El que 
es recibido sol(;ninemente en 
una corporación para formar 
parte de ella." Admitido por 
primera vez en la 14." eaición 
del Dice. Para ser lógico ten- 
drá que admitir también el f. 
recipiendaria. Véase Posesiona- 
rio. 

Recipiente, ni. Muchos chile- 
nos llaman así el cubo que se 
usa en los dormitorios para re- 
cibir las aguas sucias; pero, se- 
gún el Dice, no tiene tíil .signi- 
ficado. La acep. más parecida 
es: "vaso donde .«e reúno el lí- 
quiílo que destila un alambi- 
c|uo." VA nombre de cubo 
]i) usan, entre otros, el Pa- 
dre Coloina y la Conde- 
.sa do Pardo Razan. Oiga- 
mos a esta última: "Rci>ctidas 
voces había advertido la señora 
a las sirvientes que se abstuvie- 
sen de desocupar las aguas de 
lü.'j cubos do los lavabos por la 



REO 



REG 



ventana." (La vida contempo- 
ránea). 

Recisión, f. Lo admite el 
Dice, como igual a rescisión; 
sin embargo, para el v. sólo da 
la forma rescindir. Es necesa- 
rio igualar ambos vocablo.?, su- 
primiendo la forma falsa e in- 
conocible de recisión. Escisión, 
del mismo origen (el v. latino 
scindere), sólo está escrito de 
esta manera, con se. Precisión 
no se deriva de prescindir, sino 
del praecíndere latino, compues- 
to de caedere. De otros compues- 
tos de este mismo se derivan 
también concisión, decisión e 
indecisión, incisión, occisión. 

Recitacióx, f. Tropiezo pa- 
ra todos los traductores del 
francés. Como esa lengua con 
la sola voz recitation expresa lo 
que la española con rezo y reci- 
tación, los traductores se con- 
funden y trasladan recitación 
en vez de rezo. Lo mL?mo hacen 
con recitar en vez de rezar, y con 
irdgación en lugar de riego. 
(Véase Irrigación'). Sepan 
pues que recitar significa en 
castellano: "referir, contar o 
uecir en alta voz un discurso u 
oración; decir o pronunciar de 
memoria y en voz alta, versos; 
discursos, etc." Rezar es "orar 
vocalmente pronunciando ora- 
ciones u-sad:- o aprobadas por 
la Iglesia." Igual diferencia hay 
entre recitación y rezo. Ni aun 
tratándose del oficio divino, de- 
be decirse recitación, sino rezo, 
aunque muchos eclesiásticos lo 
dicen por la influencia del la- 
tín, que .'•ólo emplea la voz reci- 
Ifififi. Hablemos pues del rezo 

nó recitación) del rosario, de 



las oraciones: no digamos que 
estas cosas se recitan, sino que 
se rezan, aunque se recen en voz 
alta. 

Reclame, f. Voz francesa, 
que, por el acento que lleva, no 
saben cómo pronunciar los que 
ipnoran esta lengua; y así. 
mientras unas dicen reclame, 
como está escrita, otros pronini- 
cian reclame. Sépase pues que 
su verdadera pronunciación es 
reclam, que es s. f. y que no lo 
necesitamos para nada; la voz 
castiza es bombo (publicidad 
que se da de alguna co.ía con 
ruido o aparato, o haciendo ex- 
cesivos adornos de ella). — Ha- 
cerle rédame o la reclame a 
una cosa: elogiar con exagera- 
ción, especialmente por medio 
de la prensa periódica; en cas- 
tellano, dar bombo, decir o con- 
tar mara^•illas, hacerse lenguas, 
celebrar con loor, subirle a las 
nubes, ponerle en los cuernos 
de la luna o sobre el cuerno de 
la luna, deshacerse en elogios, 
etc.. etc. 

Reclamo, m. No le da el 
Dice, la acep. de "acción o efec- 
to de reclamar," o sea, reclama- 
ción, sino únicamente en lo 
forense. Ahí ambas voces signi- 
fican: "oposición o contradic- 
ción que se hace a una cosa co- 
mo injusta, o mostrando no 
consentir en ella." Sin embar- 
go, el uso las equipara también 
en la acep. primera y general, 
y es justo que el Dice, así lo re- 
conozca. Véase la siguiente au- 
toiidad: "Ello fué que entre el 
picante reclamo de los periódi- 
cos amigos y la vanidad de la 
gente enriquecida. . . llenaron 



42 



REC 



REO 



aquella noche el Teatro Real." 
(Valbuena, Agua turbia, I). 

Reclarar, a, y r. Corrupción 
(le declarar, por el desapego que 
tiene el pueblo a la d. Véase ü. 
Así también en la Argentina y 
en el Uruguay: 

Ni entre sueños jamás créi 
Ver ese mundo tan raro, 
Y a ustf, coñao, le reclaro 
Que de haberme en el metido. 
Aunque me haiga costao caro, 
íío eetoy nada arrepentido. 

ÍLuseich. Los tre$ gauchot oritiUnlft, pág. 332). 

Recluta, f., y recluta- 
miento, ni. Acción o efecto de 
reclutar. Admitidos desde la 
13.* edición. 

Reclutador, m. Que recluta, 
que ali.sta recluta-s. Falta esta 
voz en el Dice. 

Reclutar, a. Sólo significa 
"alistar reclutas," y nó otra cla- 
se de gente, como f^uele oírse 
aquí. 

Recogemigas, ni. Tnstrunien- 
to para recoger las migas de la 
mesa de comedor. Con este 
nombre lo venden en el comer- 
cio chileno. — Adj., aplícase al 
cepillo que se usa con este mis- 
ino fin. — En el Dice, sólo ha- 
llamos recogedero (instrumento 
con que se recogen algunas co- 
icas), y ba.sta para este caso. El 
que se usa para recoger la ba- 
sura es cogedor. 

Recogida, f. "Acción o efec- 
to de recoger, 9." ace])." Así el 
Dice; y la 9.» acep. <le recoger 
es: "suspender el u.so o curso de 
una co'^a para enmendarla o que 
no tenga efect<^>." — También le 
da, pero como anticuadas, la.s 



aceps. de "acogida" y de "reti- 
rada." — En Chile le damos 
otras dos: acción o efecto de 
recoger en su acep. primera y 
principal : "Hice una recogida 
de toda mi ropa, libros y mue- 
bles;" y también en la acep. de 
retirarse a casa, colegio, conven- 
to, etc. "¿Cuál es la hora de la 
recogida?" 

Recogido, m. Se usa mala- 
mente en vez de cogido, m.: 
"pliegue que de propósito o 
casualmente se hace en la ropa 
de las mujeres, en cortinas, 
etc." Fuelle significa también 
"arruga del vestido, casual o 
hecha de propósito, o por estar 
mal cosido," y frunce, ni.: "a- 
rruga o pliegue, o conjunto de 
arrugas o pliegues menudos que 
se hacen en una tela frun- 
ciéndola." Véase Plisar. — El 
borde labrado que hacen a las 
empanadas o pasteles al re- 
dedor de la masa se llama re- 
pidgo. 

Recolectar, a. Sólo signifi- 
ca: "hacer la recolección de los 
frutos, coger la copecba." ^^o se 
diga pues recolectar firmas, re- 
colectar limosnas; aquéllas se 
juntan, se reúnen, se recogen, y 
éstas se colectan o recaudan, si 
se trata de percibirlas, nó de 
pedirlas o .«olicitarlas. 

Recoleta, f. El convento o 
ca.<a en que se guarda y oliserva 
más estrechez que la común de 
la regla, se llama en ca.<tellano 
recolección. Recoleto, ia. e-* adj. 
que también se aplica al conven- 
to o casa en que esta práctica se 
observa ; pero en esta acepción 
no se u.sa como sustantivo. En 
Chile tenemos , dcs<le muy anti- 



REO 



REO 



43 



guo, dos recoletas, una francisca 
o franciscana y otra dominica 
(debiendo ser dominica o domi- 
nicana). El nombre verdadero 
es recolección: "convento o casa 
en que se guarda y observa más 
estrechez que la común de la 
regla." Aun en documentos ofi- 
ciales se las llama malamente 
recoletas. 

Recomexdador, ra, m. y f. 
Individuo que recomienda. Fal- 
ta en el Dice, y no siempre pue- 
de sustituirse con recomendante, 
único que hallamos en él. 

Recomenzar, a. Volver a co- 
menzar, comenzar de nuevo. 
Úsanlo algimo.'J, tomando del 
francés recommencer o del italia- 
no ricominciare, que viene de.sde 
el tiempo de Daiite por lo menos ; 
pero el Dice, jamás lo ha admi- 
tido. 

Recompexsador, ra, m. y f. 
Persona que recompensa. No 
hay por qué tenerlo excluido 
del Dice. 

Recompostura, f. Si admito 
el Dice, el v. recomponer, (com- 
poner de nuevo, reparar), es ló- 
gico que admita también el s. 
"Recompostura de automóvil," 
leemos en un anuncio de diario. 

Recoxciliar, a. Conjúgase 
reconcilio, reconcilias, etc. Sici- 
lia dice que se pronuncia de or- 
dinario yo rmnicilio (oigo una 
breve confesión en el tribunal de 
la penitencia) y yo reconcilio en 
los demás casos. Pero, como estas 
distinciones, dice Cuervo, son ca- 
prichosas y no tienen en su fa- 
vor el uso general, es más seguro 
.«egTiir las analogías de la len- 
gua. La analogía en este caso es 
el s. concilio, que acentúa la 



sílaba ci. Así, con este acento, 
usa también el Dice, el v. recon- 
ciliar y su simple conciliar. 

Recondexarse, r. Ser conde- 
nado al infierno. Üsalo nuicho 
el pueblo en las imprecaciones y 
juramentos. "Me recondenara 
.•íi lio hiciera esto." Es el signifi- 
cado esforzado del simple con- 
denarse. Véase Re. He aquí una 
autoridad española : 

¿Y, yo me había de quedar 
Sola? Me recondcnnra. 

(Ramón de la Cruz, La MavUrn' ife niñas). 

Reconfortar, a. Confortar nui- 
cho o nuevamente, reanimar 
corroborar. "La conciencia ra- 
dical se siente tranquila y recon - 
fortada." (Manifiesto de la Jun- 
ta Central Radical, La Unión. 
de Santiago, 19 Oct. 1915).— 
Es el francés reconforter, que 
nunca ha sido admitido en cas- 
tellano. 

Reconquistador, ra, m. y f. 
y n. t. c. adj. Que reconquista. 
Ejército reconqiiisfador. Hace 
falta en el Dice. 

Reconsejo, m. Segundo o 
nuevo consejo. "Tuve mi recon- 
sejo, y determiné encarar el arco 
contra una dama moza y hermo- 
sa." (Gracián, El Criticón, p. 
III, cr. XI. Habla así la Muerte 
después de haber hecho morir a 
un viejo de cien años). "Piense, 
medite, cave, ahonde y pondere, 
vuelva una y otra vez a repasar 
y repensar la.s cosas; consulte lo 
que ha de decir, y mucho mas 
lo que ha de obrar; así que, su 
rumiar ha de ser el i-epensar, 
viviendo del reconsejo muy a lo 



44 



REO 



REC 



racional y discursivo." (Ibid., 
p. Til, cr. VI). En el Dice, no 
aparece este vocablo. Véase Re. 

Recoxsider.\cióx, f. Acción 
o efecto de reconsiderar. Deci- 
mos de este vocablo lo mismc 
que del siguiente. 

Rkcoxsider.vr, a. Considerar 
jior segunda vez un asunto, ya 
porque en la primera vez lo fué 
muy a la ligera, ya porque hay 
hechos, razones o circunstancias 
que no se habían tomado en 
cuenta, ya por cualquier otro 
motivo. Es V. que se usa corrien- 
temente en Chile por individuos 
y por cuerpos colegiados y que, 
por su buena formación y la ne- 
cesidad que hay de él, merece 
entrar en el Diccc. Cuervo dice 
también que la partícula re, de- 
notando repetición, es nmy na- 
tural en este v. En castellano no 
conocemos sino repensar, a. 
(volver a pensar con detención, 
reflexionar), que no puede ser 
igual a reconsiderar, así como 
los simples pensar y considerai 
no lo son entre sí. Rever tiene 
también un significado algo ge- 
neral: "volver a ver, o registrar 
V examinar una co.sa con cuida- 
do." 

Recoxstrucción, f. Acción o 
efecto de reconstnn'r. Yivn das 
cdiciulics desde que admitió es- 
te V. el Dice; pero todavía le 
faltan rcconsfrwcián y rrcons- 
friirtor, ra, adj. y s. 

Recoxvexir, a. Es compuesto 
de venir, al cual sigue en toda 
\)\ conjugación ; ])or con.-^iguicu- 
to. rconriur. rcconrini.itr. rc- 
(■(¡nvino (y nó reconvení, recon- 
veniste, reconvinió), rmiiirrii, 
imperativo, (y nó reconviene). 



Record, m. Ú. en la fr. Batir 
el record, del inglés to beut (o 
to bréale) the record, aventajar, 
hacer más de los que otros han 
hecho; la cual viene de esta 
otra to malee a record, tomar 
razón, registrar, dejar recuerdo 
de alguna proeza de velocidad o 
de fuerza. El que bate el record 
eo pues el que bate o derrota al 
que, hasta entonces, tenía el 
primer lugar o premio; en cas- 
tellano, ganar o llevarse la pal- 
ma, cantar la victoria (aclamar- 
la después de obtenida), cantar 
victoria (blasonar del triunfo 
en cualquier concepto), tener 
la primacía, echar el pie ade- 
lante a todos, señalar.íe sobre 
todos, quedar vencedor, quedar 
por vencedor, quedar dueño (o 
señor) del cam])o, triunfar tic 
todos. "Y. además, le~ han bati- 
do el record (¡qué diantre de 
giro!) los otros Eróstratos de 
mayor cuantía." (Condesa de 
Pardo Bazán, (La vida conhni- 
poránea) . 

Record.\r. El Dice, lo ciililica 
de n. fig. en el significado de 
"despertai- el que está dormi- 
do;" pero no lo admite como o. 
en este mismo .«entido: "Re- 
cuérdame a las cinco; Recordé 
al niño a la hora convenida." 
ICste silencio y la autoridad i]o 
Salva han hecho que se miro 
como americanismo el u.-^o (ie 
este V. en este caso; sin embar- 
go, con numerosos ejemiilos de 
cIíÍhícos prueba Cuervo que esta 
acepción de recordar puede til- 
darse do anticuaila más bien que 
lie ncológica. Na-;otros. pues 
taiiiliién es corriento <'n Ciiile 
<'^ti' n-'o, podomo-í (Ufenderlo 



REO 



REO 



45 



con la autoridad del B. Ávila, 
Lope de Rueda, Pérez de Übeda 
(en La Picara Justina), Alcalá 
(El Donado hablador), Virués. 
y varias piezas, autos y roman- 
ces de los siglos XV y XVI ; pe- 
ro creemos que ya el Dice, no 
tiene necesidad de tantas citas, 
tanto más, cuanto que i=e usa 
todavía en algunas partes de 
España, por ej., en el lenguaje 
vulgar de Salamanca. — Lo que 
no podemos defender es el uso 
c. V. r. en la acep. de "traer a 
la memoria una cosa." El abuso 
proviene de confundirlo con 
acordarse, y por eso dicen: '"No 
me recuerdo; Ya me recordé.'' 
Dígase: No recuerdo; o como a.. 
No lo recuerdo; Ya lo recordé. 
Sólo en el siglo XV lo hallamos 
a-^í en Jorge Manrique: 



Tambicn maldigo, señora, 
Por mi gran mal conocida, 
Aquella menguada hora 
En que fue' la despedida; 
De la cual me recordando 
Gimo, mÍ3 pechos reganio 
Con el agua de mis ojos. 

{Líimenticlin). 

•"Yo me recuerdo haber pocos, 6 
aun, verdad fallando, ninguno 
de los tales que a la.s letras se 
diese." (Al Rdo. Sr. D. Pero 
González de Mendoza). Y en 
Fernán Pérez de Guzmán (Doc- 
trina cinc dieron a Sarra, mujer 
dr Tohía.<!) : 

Si bien me recuerdo, no ha much s días 
Que ove leído un ni'ble trata li'. 

Poco después empleó el iioy aiit. 
remembrarse : 



...si bien me remiembro, 
ítanda al marido diligir y amar. 

No ha aprol)ado el Dice, este uso 
del V. recordar. 

Recorderis, m. fam. Recuer- 
do, aviso. "Hágale Ud. un re- 
corderis, porque está olvidado 
del asunto; El recado que me 
mandaste fué un buen recorde- 
ris." Ú. t. en el Perú, como lo 
vemos en las Tradiciones de Pal- 
n;a, y seguramente en todas 
partes. — Es voz latina, segunda 
persona del presente de subjun- 
tivo del v. recordor, recordar, 
tomada del respon.so de los di- 
funtos "Ne recorderis peccata 
mea, Domine," que es tan usado 
y conocido. 

Recorrer, a. Recorrer uno la 
costa, fr. fig. y fam. : \-isitar a lo? 
amigos para pedirles algún fa- 
vor o servicio, hacer diligencia 
para alguna cosa. Es fr. bien 
formada y muy natural. — 
Agregó el Dice. (14.* edición) 
a a^te v. esta acep. de Imprenta: 
"justificar la composición pasan- 
do letras de una línea a otra, a 
consecuencia de enmiendas o 
de variación en la medida de la 
página." 

Recorrid.v, f. Acción o efecto 
de recorrer. "Tan pronto se atri- 
l)uye su calificativo de tram a 
los furgones o carros allí usados, 
como a los maderos o largueros 
del asiento, o a los trancos o tro- 
chos de recomda, o al sistema 
mismo de la vía y .su ser\icio." 
(Memorias de la Acad., t. IV, 
pág. 302). Falta esta voz en el 
Dice, y no puede ser suplida por 
recorrido, m., que es "espacio 
que recorre o ha de recorrer una 
persona o cosa." 



4fi 



REÍ 



REG 



Recortada, f. faiii. Recortadn- 
ra o recorte: acción o efecto <le 
1 ecortar. 

Recortado, da, adj. fig. }' 
fallí-, part. de recortar. Es co- 
rriente en Chile en el significado 
de escaso o pobre de dinero, co- 
mo el que tiene cortados o recor- 
tados los bolsillos, que anda 
alcanzado o atrasado de medios, 
o a tres menos cuartillo. 

Recortar, a. Tratándose de 
los zapatos, dígase desvirar: '"re- 
cortar con el tranchete lo super- 
fino de la suela del zapato des- 
pués de cosido." — Desvirar se 
llama también "recortar el 
libro el encuadernador." — ¿iisar 
es "cometer el hiu-to llamado 
sisa." Véase el siguiente. 

Recorte, m. Tira o pedazo 
impreso que se recorta de algún 
periódico, revisl-a o libro. Falta 
esta acep. en el Dice, que sólo 
trae el pl. recortes o recortadur- 
ras: "porciones excedentes que 
por medio de un instrumento 
cortante se separan de cualquie- 
ra materia, tejida o elaborada, 
ha.sta reducirla a la forma que 
conviene." — No debe usar.se 
en vez de sisa: "pequeña parte 
que se hurta, especialmente en 
la compra diaria de comesti- 
bles, y otras cosas menudas." — 
Ni tampoco en vez de retazo., 
retal o pedazo de tela; sobra, f., 
y sobrante, m., son más gené- 
ricos. 

Recotín, m. Niño o muchacho 
inquieto, que no está sosegado. 
"Ks un recotín, Está hecho un 
recotín." — Rodríguez lo da co- 
mo formado del castellano rc- 
r(n¡nin, "liombre muy peque- 
ño y uordo:"' poro iwi coiiiciilcn 



en el significado, ni el sonido 
qu se convierte en t. Más proba- 
ble nos parece a nosotros que 
venga del araucano cotun o co- 
thim, soberbio, mofador, altivo, 
ideas que se aplican al niño in- 
quieto y travieso que no se suje- 
ta ni obedece. La partícula re, 
antepuesta, significa en araucu- 
Tio "solamente, cosa pura, neta, 
íin mezcla de otra cosa:" pero 
en esta voz sería más bien la 
castellana re, que significa re- 
petición y encarecimiento. 

Recotiniento, ta, adj. Dícese 
del niño inquieto y que siempre 
está moviéndose. Véase el ante- 
rior, del cual se deriva. 

Recova, f. Fuera de la ciu- 
dad de Santiago, en la cual ha 
dejado de usarse o se oye rara 
vez, recova .significa en el re*to 
de Ohile, como en otras nacio- 
nes de Sud-América, mercado 
de comestible?. En España es 
"paraje público en que se ven- 
den las gallinas y demás aves 
domésticas;" fuera de otras 
aceps. 

Recovero, ra, m. y f. En 
Chile, placero, ra; y en particu- 
lar, frutero, ra, verdulero, ra, 
etc., según el artículo que ven- 
da. Kn España, "persona que 
anda comprando huevos, galli- 
nas y otras cosas para revenderlas". 

Recrearle, adj. Capaz de 
cau.sar recreación. "Tiene f Fa- 
lencia] recreables .«alidas, bas- 
ques <lcU'itnblcs, visto.^as ense- 
nadas y huertas famosí.simas." 
(Mir, Sta. Teresa de Jesús. 1. 
IV, c. XIV). El Dice, admite 
solamente a recreativo, va: "que 
recrea o es cgpaz de cau.-^r re- 
creación." El <lc Roque Ran-ia 



REC 



RED 



lo admite y lo define: "suscep-i 
tibie de recrearse." ' 

Recreaciones, f. pl. Se con- 
funde en Chile con vacaciones. 
Vacación, nombre que se usa 
más en pl., significa: "suspen- 
sión de los negocios o estudios 
por algún tiempo; tiempo que 
dura la cesación del trabajo." 
Como lo indica su etimología, es 
el acto de estar vaco o vacante; 
mientras que recreación (no se 
advierte que se use má.s en pl.) 
es la ací'ión o efecto de recrear 
o recrearse; por consiguiente, 
incluye la idea de diversión. 

Recrimixador, ra, m. y f. 
Que recrimina. Omitido sin ra- 
zón en el Dice. 

Recruzar, a. Cruzar de sobra 
o con exceso. "Este cinto o faja 
me recruza." Es de uso corriente 
en Chile, y, como está bien for- 
mado, es digno de admisión en 
el Dice. Véase Re. 

Rectificable, adj. Que pue- 
de rec'tificarse. Falta en el Dice. 

Rectificador, ra, m. y f. 
Que rectifica, aplicado a perso- 
na. Falta en el Dice, que sólo 
trae rectificativo, va, adj. y ú. t. 
c. s. m. : "dícese de lo que recti- 
fica o puede rectificar." 

Rectriz, f. Úsalo mucho Gay 
en su obra de Zoología Chilena. 
El correspondiente ca.stizo es 
remera, f. : "cada una de las plu- 
ma.s grandes con que terminan 
las alas de las aves." Otras veces 
emplea remigia, f., que tam- 
poco está admitido en el Dice. 
Timonera, f., es "cada una de 
las plumas grandes que tienoii 
las aves en la cola, y que en el 
vuelo les sirven para dar dircc- 
ciouc.-í al cuerpo." 



Recubrir, a. Volver a cubrir, 
cubrir de nuevo. Imitación del 
francés recouvrvr. Si se trata de 
tejados, dígase retejar, traste- 
jar. 

Recuerdo, m. "Memoria que 
se hace o aviso que se da de 
una cosa pasada o de que ya se 
habló." Así el Dice. ; por consi- 
guiente, no entran en la defini- 
ción nuestros recuerdos de pri- 
mera comunión, de primera mi- 
sa, de bautizos, monjíos, etc. El 
término más propio es estrena: 
■'dádiva, alhaja o presente que 
se da en señal y demostración 
de gusto, felicidad o beneficio 
recibido. Ú. t. en pl. Véase Chi- 
che. Cuando el recuerdo con- 
siste, nó en una alhaja u objeto 
de valor, sino en una tarjeta 
estampa, u hoja impresa, se lla- 
ma mejor recordatorio, m. (avi- 
so, advertencia, comunicación u 
otro medio para hacer recordar 
alguna cosa). 

Recular, n. Es castizo en .'^u 
acep. propia y en la fig. — Re- 
cular carta uno, fr. fig. y i'ain.: 
ceder de su dictamen u opinión 
(en castellano, recular solamen- 
te) ; desistir; volverse atrás. 

Reculón, m. Acción de recu- 
lar. Dígase reculada. Sólo está 
admitido el modismo fam. A 
reculones, reculando. 

Rechinamiento, rechinido 
y RECHINO, m. Acción o efecto 
de rechinar. 

Redamar, a. Corrupción ple- 
beya de derramar. Véase Rei- 
bado. Los más dicen reamar. 

Redame, m. Y también rea- 
me. Derrariie. Véase el anterior. 
Redeigar y redigar, a. For- 
mas plebevas del v. anticuado 



48 



RED 



RED 



derraigar, hoy dcsarraiffar. Por 
nietátcsi.s está caniljiada la sílaba 
den- en red. Véase R, 7." Ad- 
viértase que el diptongo ai de 
derraigar se con\-ierte en ei 
porque el \iilgo no dice raíz si- 
no reí, relees. 



l<a lengua le derreigó.. 
La lergua le derrigó.... 



fViclifia Ciíacrtcs, Homanco prjp, y riilg. 
u." 20 y 28). 

Véase el uso del ant. derraigar: 
"A las veces ama a alguno oni- 
ne. e aprívalo, de sí mátalo e 
derráijgalo por miedo que non 
le faga dapño." (Calila y Dim- 
na, c.III). 

Meritio'ios Eon aqnt^stos 
Cnn ayunos c cilicio; 
Mus non se derraiija el vicio 
Sin los dichos preenpaestns. 

(Fernán Tcrez de Guznián. De ri'cioí e virtu- 
des). 

Redextorista, adj. y ú. t. c. 
s. Dícese del individuo de la 
congregación religiosa fundada 
por San Alfonso María de Li- 
gorio. Desde la 13." edición tie- 
ne admitido el Dice, este voca- 
l)lo, pero con el error de decir 
orden en vez de congregación. 
— Falta todavía la acep. como 
mero adj. : Perteneciente o rela- 
tivo a dicha congregación, von- 
ventn redentorisia, iglesia re- 
df'ntnrii'fa. 

Redetir. Vca.^e Reetir. 

Redificar, a. liccdijicar. 

Redingot, m. Redingote : 
"capote de pnc-o vuelo y con 
mangas ajustadas." 

Rn;i)onr>.\i)0, i).\, adj., part. de 
rrditltlir. Véase P.\l.\iik.\. 



Redoble, m. "Llámase redo- 
ble, en tw'inino minero, una 
cuadrilla que trabaja en una 
labor determinada, que sea de 
do'^'e en doce horas." (Vicuña 
Mackenna, El libro del cobre, c. 
XII, § XV). 

Redoble, adj. Muy doble o 
simulado. "Xo sólo el Salvador, 
sino también la prudentísima 
Aladre, conoció su redoble y de- 
pravada intención [de .Judas]." 
(María Je¿>ús de Agreda, La 
Mística Ciudad, 1. VI, e. VIII). 
i*'alta esta voz en el Dice. Véase 
Re. 

Redoblona, f. Acto de redo- 
blar la.-i apu&-íta.s liasta ganar O' 
empatar lo i>erdido o iiasla jicr- 
derlo todo. Jugar a la redoblona, 
fr. : jugar de esta manera. — En 
las apuestas del club hípico, la 
redoblona es la apuesta que se 
duplica en la segunda carrera, 
cuando en la primera se lia ga- 
nado: y así sucesivamente. — En 
la Gemianía, redoblón es la "ac- 
ción de redoblar el naipe [do- 
blarle la punta] para liacer el 
fullero la flor." 

Redoblonero, m. El que jue- 
ga a la redoblona. Véase el an- 
terior. — Agente de las redo- 
blonas del club hípico. 

Rkijom,\, f. 'Vasija de vidrio 
ancha de abajo, que va angos- 
tándose hacia la boca." Como se 
ve, la redoma es de materia y 
figura determinada, pero no tie- 
ne fin u objeto particular; por 
eso, no debe dar-^e c-ito nombre, 
aunque tenga forma de U\\, a la 
pecera: "va.-ija o globo de cristal 
que se llena de agua y sirve i>a- 
ra tener a la vista, por recreo, 
algunos peces de varios coloros." 



RED 



RED 



49 



Redomóx, xa, adj. Lo admi- 
tió el Dice, en su 14.^ edición, 
como propio de la América Me- 
ridional y con esta definición : 
"aplícase a la caballería no do- 
mada por completo," a medio 
domar. — Fig. y fam., suele apli- 
carse también en Chile al indi- 
viduo que todavía no está bien 
adiestrado en su oficio o empleo. 
Redondela, f. Dígase redon- 
del, m., círculo. — Cejador y Ro- 
que Barcia le agregan esta acep. : 
"entre guarnicioneros, un fuste 
redondo de madera." (Tomo R, 
pág. 356). Silla mejicana 11,>- 
mamos en Chile la que lleva 
ese fuste. 

Redondo, d.^, adj. La loe. 
castellana cabeza redonda, fig. y 
fam., que significa "persona de 
rudo entendimiento y que no 
puede comprender las cosas," la 
hemos abreviado y variado nos- 
otros, diciendo, en este mismo 
sentido. Redondo como bola 
(véase Bola), No conocer (o 
no saber) ni la o por lo redonda 
(véase O), y Redondo, da, sola- 
mente. "Fulano de Tal es re- 
dondo; Este niño as redondito." 
— Aplícase al individuo que no 
opone o no puede oponer resi.?- 
tencia con manos ni pies para 
una acción. "Cayó redondo des- 
de el techo de la casa; A otros 
los metieron redondos a la cár- 
cel." Puede venir esta accp. de 
la figura como aovillada o re- 
donda que presenta en estos ca- 
sos el cuerpo humano; o tam- 
bién del modismo De redondón. 
Véasele después de este art. — 
Barba redonda: la del hombre 
que está completa y crecida, pe- 
ro no tanto que haga perder la 

Dicí. de Chil.. t. V. 



redondez u óvalo de la cara; en 
lo cual se diferencia de la ce- 
rrada, que os "la muy poblada 
y fuerte." La expresión Barba 
redonda no aparece en el Dice; 
en Chile es corriente, y, por 
nuestra parte, la defendemos, 
apoyados en la autoridad de 
Quevedo: "Donado con barba 
redonda y nunca rapada." (Ori- 
gen y definiciones de la nece- 
dad). — Cuarto redondo. Véase 
Cuarto. — Vestido redondo. 
Dígase De redondo: "m. adv. 
que se usa hablando del vestido 
de los niños cuando los ponen a 
andar. Aplícase también a los 
vestidos de corte de las señoras 
cuando no tienen cola y se usan 
sin manto." 

Redondón (De), m. adv. Es 
corrupción del castizo De ron- 
dón: "intrépidamente y sin re- 
paro." Enirar de rondón es "en- 
trarse de repente y con familia- 
ridad, sin llamar a la puerta, 
dar aviso, tener licencia ni es- 
perar a ser llamado," como Pe- 
dro por su ca.sa. Redondón, ra. 
fam., sólo significa: "círculo o 
figura orbicular muy grande." 

Redotar, a. Derrotar, IMetáte- 
sis plebeya. Véase R, 7.° Así 
mismo el s. derrota, redota. 

No los dejaron en paz 
Hasta que los redotaron ; 
Entonces ellos niamlaron 
Al gigante Fierabrás. 

{Desafio di, Olieeros J/ FicrahíU). 

Redowa, f. "Baile compuesto 
de vals y de mazurca, originario 
de los eslavos — Música de este 
baile, o aire en compás de tres 
tiempos, de un movimiento más 



50 



RED 



REE 



lento que el del vals, compuesto 
generalmente de notas ligadas 
y que debe revestir luia especie 
de carácter lánguido." Asi el 
Dice. Euciclop. Ilispano-Ame- 
ricano, que escribe ^ redo va y lo 
autoriza con una cita de Bretón 
de los Herreros. "Algunos más 
se hallan dominados de la idea 
de sobrepujíir a Massot y Petit- 
Pas en la polka y la redowa, ha- 
ciendo progresos tangibles en 
toilos los bailes." (Manuel Sil- 
vela, El abogado de pobres). Vea 
pues la Academia si debe admi- 
tir esta voz, como admitió ya a 
polca, mazurca, chatillón, etc., 
escribiéndolos así, a la castella- 
na. 

Reducido, da, adj., part, de 
reducir. Como el Dice, registra 
todos los participios que se usan 
como meros adjs., le recorda- 
mos la omisión de éste, en la 
acep. de pequeño, estrecho, li- 
mitado, circunscrito. 

Reducindo, da, n. pr. m. y f. 
Rudesindo, da: el Rosendo y 
Ro.^enda gallego. Véa.«e R. ~.° 
r.l vulgo pronuncia Reusindo. 
da. 

Reducir, a. "¡Que de memo- 
rias alegres nos reduce este agra- 
dable sitio!" Así principia Ro- 
drigo Caro el diálogo II de sus 
Dias geniales o lúdricos. Es el 
.<ignificado del v. latino redúce- 
re. volver a guiar, volver a traer, 
que el Dice, no le ha dado al 
castellano reducir. — Reducir a 
escritura pública, fr. corriente 
entre nosotros en el significado 
de escriturar (afianzar y asegu- 
rar con es<TÍtura pública y legal 
un contrato u oblig!\ción"í. — 
Reducir a pueblo. Véase en el 



art. PiEBLO. — Xo faltan autores 
antigiios y personas del pueblo 
que no ob!ser%an la irregularidad 
en !// de este v. y dicen reducí, 
reduciera, reducíase, reduciere, 
en vez de redujt. redujera, etc. 

Redunflín, m. Nombre de un 
juego cantado que se usa en co- 
legios de niñas. Se ponen éstas 
en dos filas frente a frente y \íui 
av;.:izando a medida que cantan 
un verso, hacen una reverencu. 
y terminan poniéndose en co- 
rro. — El nombre \iene de una 
palabra que se repite al fin de 
cada ver?o: por ejemplo: 

Hay que teneriii&.\s bonitas, roian^fúi, mira- 
Har que t«ner nifi.is bonitas. {<ira{t>, lalá. 

Quizás tenga, alguna afinidad 
con el francés redouhler, redo- 
blar, porque todos los versos se 
doblan o repiten: o quizás tam- 
bién sea voz de formación capri- 
chosa. 

Reedición, f. Acción o efecto 
de reeditar o reimprimir. — Con- 
junto de ejemplares reimprcíos 
de una vez. Para ambas aocps. 
tenemos reimpresión, y no lu-ic- 
sitamos más. 

Reeditar, a. Basta y sobra con 
reimprimir: "volver a imprimir, 
o repetir la impresión de una 
obra o escrito." "En loOl ree- 
ditóla [la Comedia de Calixto y 
Melibea] en SeNiUa .Vlonso de 
Proaza." (Cejador. His(. de la 
lengua ;/ literat. castellana, t. I, 
pág. 42o >. "Reeditó <il< obnis el 
P.^ Mir." llbid.. t. III. pás. 
852 V 

REEDi"c.\n, a. Volver a edu- 
car al que está mal c-lucado. '*Se 



REE 



REtí 



51 



fundaron escuelas para reeducar 
a los proletarios de nuevo or- 
den." (Diario Ilustrado, 13 
Febr. 1916). No aparece este v. 
en el Dice. Aquí la partícula re 
no significa solamente repeti- 
ción, sino también corrección, 
como en rehacer, que no sólo es 
hacer de nuevo, sino corregir lo 
mal hecho. 

Reemb.vkque, m. Acción o 
efecto de reembarcar. Falta este 
vocablo en el Dice. — Reembar- 
co, que, lo mismo que el simple 
embarco, debería aplicarse a 
persona, no lo hemos leído ni 
oído, ni tampoco apai'ece en el 
Dice. 

Reemplazaxte, com. Mucho 
extrañamos no verlo en el Dice, 
cuando aquí es de uso corriente 
y está tan bien formado. Signi- 
fica lo mismo que sustituto, ta 
(persona que hace las veces de 
otra en empleo o ser\-icio) y 
sucesor, ra (que sucede a uno o 
sobre\ñene en su lugar). El 
reemplazante generalmente es 
un simple suplente o interino, y 
sólo en sentido lato se confunde 
con el propietario. El Dice, trae 
solamente reemplazo, 4.^ acep.: 
''hombre que entra a servir en 
lugar de otro en la milici,a.' 

Reemprender, a. Volver a 
emprender. No lo hemos visto 
usado por buenos autores. 

REEXC.A.KGAR, a. Volver a en- 
cargar, encargar nuevament*. 
"Se reencarga al Consejo la ob- 
servancia de las leyes sobre 
conservación de montes." (No- 
vísima Recopilación, índice, voz 
Montes y plantios). Bien puede 
admitirlo el Dice. 

Reen"c.\rxacióx, f. Acción o 



efecto de reencarnar. Merece 
cabida en el Dice, lo mismo que 

Reexcarxak, u. y ú. t. c. r. 
Volver a encarnar. "El vanda- 
lismo no muere, sino que lu¡¿ta 
se reencarna en la política." (E. 
Pardo Bazán, La vida contem- 
poránea). "La literatura y la 
historia son primas hermanas, 
nacidas reinas de la humani- 
dad, que se reencarnan en algu- 
nos corazones para perpetuarse, 
mientras el mundo necsito de 
la ilusión como estímulo de la 
^^da. y de la historia como 
ejemplo de nuevas heroicida- 
des." (Fabo, Rufino J. Cuervo 
y la lengua cast., VII). 

Reexcexder, a. Volver a en- 
cender. No vemos inconveniente 
para que se admita. 

Acude, Madre, y halaga 
Sn SJinrisa con la tuya; 
Ant-s (joc su ser coucluya, 
Sn último suspiro" apaga. 
La luz que en sus ojos vaga 
Reencientía -tn fe bendita; 
Refrescí su faz marchita 
A golpes hecha pedazos. 
Que el hijo sietnp'-e en los bratoi 
De su madre resucita. 

( A.nbjnio AlcalJe y Valladares, i/imiio a Ma- 
ri i). 

Reexcuaderxacióx, f. Ac- 
ción efecto de reencuadernar. 
'"Lleva además notas margina- 
les de puño del mismo; pero en 
la reencuadernación de este vo- 
lumen . . . recortaron sus már- 
genes." (Gallardo, Biblioteca, t. 
ill, col. 347). Y varias veces 
más emplea el mismo vocablo 
en toda la obra. Juzgamos que 
debe aceptarse, lo mismo que 

Reexcladernar, a. •'S'olver a 



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REF 



encuadernar. "Tomo reencua- 
dernado a fines del siglo XVII." 
(t'.allardo, Biblioteca, t. IV, col. 
1189). En el mismo t., col. 
1400, emplea el s. reencuaderna, 
dor ("está mutilado bárbara- 
mente por el reencuaderna- 
dor") ; mas, como é.^te no es 
persona distinta del enctmder- 
nador, no hay por qué admi- 
tirlo. 

Reetir o reitir. Formas ple- 
beyas del V. derretir, ^'éase R, 
7.° — Reitir plomo. Véase Plo- 
mo. No sólo la forma del v., sino 
también el significado de la fr. es 
español, como se ve en la Bre- 
ve forma de confesar, de Fr. 
Fernando de Talavera (siglo 
XV), donde se lee: -"El vano 
retir del plomo. ' "Que se rite" 
(MS. A), "retida" (MS. 8), 
loemos en la Biblia del Illmo. 
Scío, Salmo XXI, 15, refirién- 
(lo.íe al texto "tanquam cera li- 
quescens." 

Si el sol refíere cl pUmio, 
La :'a/ón ca dcAata la. 

f A. Álvarez de Vill.iaiuvliiio, siglo XV). 

En el lenguaje vulgnr salman- 
tino se usa laml)ién redetir. 

Reexpedir, a. Volver a expe- 
dir-. . . "esos senegaleses, que ha 
sido necesario reexpedir a su 
patria, porque se morían." 
(Condena de Pardo Bazán, La 
vida contemporánea). Merece 
lugar en cl Dice, como tantos 
otros compuestos do re. 

Ref-vcción-, f. No significa 
ahora "compaítura. reparación," 
como lo u.'ían en Chile; esta 
íicop. pertenece a refección, 
liefncción C.9 "alimento mode- 



rado que se toma para reparar 
las fuerzas;" fuera de otras 
aceps. que no hacen al caso. En 
las ediciones 4.', ¿>.% 6." y 7." del 
Dice, se dio a refacción la acep. 
de "compostura, reparación," y 
así usó esta voz nuestro Código 
Civil (art. 797) ; pero las edi- 
ciones posteriores del Dice, la 
han suprimido. 

Refaccionar, a. Reparar, com- 
poner. Así mi.'ímo en Colombia, 
i'lcfaccionar no existe en caste- 
llano; y refeccionar, alimentar, 
es ant. 

Refalada, f. Acción o efecto 
de resbalar o resbalarse. Dígase 
resbalón o resbalamiento. Res- 
balada no existe. — ^'éase Quei 
da. 

Refalar, n. y r. Ncubalar. — 
No le refalís, Peralta, fr. fig. 
popular, que significa: no te 
retábales, no le codas al adversa- 
rio. El origen es una i>elea de 
cuerpo a cuerpo que. .«cgún 
cuenta la tradición, hubo entre 
un famoso guapetón apellidado 
Peralta y un cuadrino (rastre- 
ro ). Iba venciendo cst«, y Pe- 
ralta, que ya sentía mover.<e cl 
suelo bajo sus plantas, resbalaba 
con frecuencia; cntonce.s los es- 
pectadores, para animarle, em- 
pezaron a gritarle: No le refalís, 
Peralta. 

Refalosa, í. Bailo chileno pa- 
recido a la cuera, porque se bai- 
la entre un homlire y una mu- 
jer, ambos con pañuelo en ma- 
no; es de seis vueltas y escobi- 
llado. En los intermedios en que 
cesa el canto y .«ólo tocan los 
instrumentos (arpa y guitarra, 
o una de las dos), la pareja si- 
gue escobillando; cada vez que 



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53 



¿=6 dice la palabra zamha^ cada 
uno debe dar una vuelta sobre 
sí mismo, fuera de las seis ^n;el- 
tas en redondo que dan los dos 
en todo el curso del baile. Por lo 
general, la refalosa sólo se usí" 
en el pueblo, a pesar- de ser el 
baile más elefante y honesto del 
país. He aquí algimos de los 
muchos versos con que suele 
acompañarse : 

¿Para que. fals-a. dijiste, 
Señora, que estabas sola? 

Y ettabas cod tu amante, 

Perra traidora. 
Sí, sí. tirana, 
Y adiós, adiiís. 

Ya te he visto, ya te he visto, 
¡Válgame Dios! 
Ya no te volvere' a ver, 
Que 6Í, señor. 

Yo te amaba con delirio, 
Tu cara me aiutivó. 

Ahora, mi alma. 

Adiós, adiós. 
Tirana, tirana, nana, 

Adiós, adiós. 

Befalosa me has pedido. 
Befilosa te he de dar. 

No llores, mi alm.i. 

No llores, nó. 
A la zamba, zamba y zamba. 

Adiós, adiós. 
A la zamba refalosa; 

Tu madre es zamba. 

La mía nó. 

Eefaloai de mi almi, 
A la misma re.'alosa, 

Y a la refalosa y zamba. 

No llores, mi alma. 
Que se acabó. 

— Una de las muchas .suertes del 
juego de la pallalla. — F. pl. Véa- 
se Pancutra. — Echar a uno a la 
refalosa, Ándate (o vete) 
a la refalosa: .de.s|>e<Íirlo cu 
hora iiiíila y con desprecio. — 



El nombre, en todas sus aceps., 
viene del adj. castellano resba- 
loso, sa; el pueblo, reacio a la 
pronunciación de la s, que no 
existe en araucano, la omite o la 
cambia en otra letra: prefítero 
(presbítero), difariar (desva- 
riar). Véase F. 

Refectorero, ra, m. y f. Aun- 
que se deriva de refectorio, la 
forma usada es refitolero, ra: 
"que tiene cuidado del refecto- 
rio." El Dice, acepta también 
refectolero. 

Referencia a (Hacer). Dígase 
Decir (o hacer) relación. Véase 
Relación. 

Referente. Sólo es adj., part. 
de presente de referir: "que re- 
fiere o que dice relación a otia 
cosa." Por eso es un despropó- 
sito usarlo, como lo hacen los 
semicultos chilenos, en sentido 
absoluto, lo mismo y con el 
propio significado que tocante a 
(en orden a). "¿Qué me dice 
Ud. referente a lo que hablamos 
ayer?" Véase En punto a, en el 
art. Pijnto. 

Refilar, n. Es v. castizo, pero 
anticuado ya en España: "Rcfi- 
l'ü, tortero, que el huso es de ma- 
dero," es uno de los refranes que 
trae en su lista Don Iñigo López 
de Mendoza. Corresponde al re- 
hilar moderno, que en su I." 
acep. significa: "hilar demasia- 
do o torcer mucho lo que se hi- 
la." En esta misma acep. lo usó 
Malón de Chaide: "Ya que es el 
hombre un viejo de fortuna, y 
que lo trae, como los muchachos 
al trompo, con el azote, debe de 
ser de bronce o de algún dia- 
mante, o de otra materia iirme, 
para refilar." (Conversión de fa 



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Magdalena, p. III, c. XXVII). 
Así mismo Graciúu: "Escondí- 
ansa unas mujeres y señoras, y 
aun princesas, con las ruecas 
en la cinta, rcfilando el huso." 
(El Criticón, p. III, cr. XK— 
Nosotros usamos a refilar en la 
3." acep. de rehilar, que es n. y 
se define así: "dícese de ciertas 
amias arrojadizas, como la fle- 
cha, cuando corren zumbando a 
cansa de su extraordinaria rapi- 
dez." Sinónimo: rasar: "pasar 
rozando ligeramente un cuerpo 
con otro;" ras con, ras o ras en 
ras: "dícese cuando pasa tocan- 
do ligeramente un cuerpo a 
otro." Sin embargo, nue.«tro uso 
se limita, en e.«ta acep., al ge- 
rundio: "Le pasó refilando, Le 
anduvo refilando." — Como a. 
lo usamos en todos los tiempos 
en la acep. de dar, sin alcanzar 
a asentar, y tratándose de 
j.uñada.s y golpes semejant&s. 
"Le refiló una puñada, Me refi- 
ló un combo." — De t<Klo esto 
se deduce que el Dicí-. debe ad- 
mitir como ant. a refilar, por lo 
monos en la 1." y 3.' acep. de 
rehilar. 

lÍEFiXERÍ.v, f. "Fábrica de re- 
fino de azúcar u otra cosa." Ad- 
mitido desde la 13." edición. — 
Refinación, f., y refino, m., sig- 
nifican "acción o efecto de refi- 
uur;" refinadura, "acción de 
reCmar;" refinamiento, "esme- 
ro '■ 

Reflauta, i. ¡Por la reflauta! 
¡Por las refiautas! son interje<;- 
ciones vulgares e inocentes que 
equivalen a decir: "Por el .soni- 
dii lie la (lauta." Otras veces se 
usa ¡ Por la entrefíauta ! Véase 
Entue, en el Ajji'ndicc del 2." t. 



Reflejar. Neutro y r. dice 
el Dice, que es este v. en la 
acepción de "hacer retroceder o 
cambiar de dirección la luz, el 
calor, el sonido o algún cuerpo 
elástico, después de un choque;" 
admitiéndolo como a. sólo cuan- 
do significa reflexionar. Sin em- 
bargo, muy buenos autores lo 
usan como a. en el sentido de 
manifestar, dar a conocer, re- 
tratar: (acep. que el Dice, sólo 
le reconoce oomo r.) "La mar 
es el único espejo que puede 
reflejar el cielo." (Trueba, Ca- 
pítulos f/e un libro). "Reflejan 
y reproducen a maravilla [nues- 
tros grandes escritores] el calor 
de los sentimientos que los agi- 
tan." (Mir). Y así Monlau, 
Martínez de la Rosa, Canalejas, 
Jlenéndez y Pelayo, Sbarbi y 
todos los modernos. 

Reflejo, m. Fáltale en el 
Dice, la acep. fig. de manifesta- 
ción, signo, prueba. "Estas sen- 
tencias. . . deben considerarse 
como reflejo o mero trasunto de 
las morales senequistas." (Me- 
néndez y Pelayo, Advert. pre- 
lim. al Libro de las virtuosas e 
cluriw mujeres). "Pueden en- 
contrar.<e en sus palabras refle- 
jos del alma de este insigne y 
desgraciado príncipe." (L. A. 
de Cueto). "Las páginas de us- 
ted. . . me interesan nuicho co- 
mo reflejo de la sociedad neo- 
granadina." (Juan María Gu- 
tiérrez, Carla a D. Rufino J- 
Cuervo). "Obra original, y tai- 
vez única por su asunto, reflejo 
de las luchas política.s c.<pañola.« 
antes do mediar el .xiglo XV." 
(Cotarelo, La. dama castellana 
a flncs del si(/lo AT, I). 



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Reflejo, ja, adj. Fáltale en 
el Dice, la acep. que lo haga 
aplicable, como término de Teo- 
logía Moral, a los sustantivos 
principio, conciencia, certi- 
dumbre. 

Reflexionar., a. "Conside- 
rar nueva o detenidamente una 
cosa," Ésta es la única acep. 
que tiene en castellano. El val- 
go lo confunde aquí con el fal- 
so refaccionar y lo pronuncia 
refleucionar. Nótese que lo mis- 
mo que el s. reflexión, debe es- 
cril)irse con x y nó con dos cees 
(refieccionar), porque es deri- 
vado del latín flecto, xi, x}im. 

Reflexi\tdad, f. Calidad de 
ser un verbo reflejo o reflexivo. 
Es voz que usa Bello varias veces 
en su Gramática y que bien me- 
rece la admisión en el Dice. 

Reflorecimiento, m. Véase 
Resurgimiento. 

Reflotar, a. Volver a poner a 
floto, poner en movimiento la 
nave que estaba varada; en cas- 
tellano, desvarar. Por no cono- 
cer e.ste último v. inventó un 
diario de Valparaíso esta nove- 
dad. 

Reformativo, va, adj. Que 
reforma o arregla. "Espíritu 
reformativo de vidas ajenas." 
(Rodríguez, Ejercicio de per- 
fección, trat. IV, c. XVI). No 
conoce el Dice. e«te vocalilo, que 
es igual a reformatorio, ria, que 
leemos en él. 

Reformista, adj. y ú. t. c. s. 
"Partidario de reformas." Ad- 
mitido desde la 1.3.' edición. 
No debe confundirse con Cu- 
formador, ni: "que reforma o 
pone en debida forma una co- 
sa." 



Reforzudo, da, adj. Muy 
forzudo. No aparece en el Dice, 
y lo U.-Ó Sebastián de Horozco 
en SUS Refranes glosados, n.° 68: 

Si oa tomáis con un villano 
Agestado y reforzudo, 
Seros ha consejo sano 
Nu llegar con el a mano 
Ni andar a puñete crudo. 

Véase Re. 

Refractario, ría, adj. Aun- 
que censurado como galicismo 
en las dos aceps. siguientes, el 
Dice, se ias viene dando desde 
su 13." edición: "aplícase a la 
persona que rehusa cumplir 
una promesa u obligación ; 
opuesto, rebelde a aceptar una 
idea, opinión o costumbre." En 
ésta es sinónimo de reacio, cia 
(terco, porfiado, renuente).— 
La que nunca le ha sido discu- 
tida es la de Física y Química: 
"dícese del cuerpo que resiste la 
acción del fuego sin cambiar 
de estado ni descomponerse." 

Refrán, m. Es castellano en 
la acep. de "dicho agudo y sen- 
tencioso de uso común," pero 
nó en la de "estribillo" (expre- 
sión o cláusula en verso, que se 
repite después de cada estrofa 
en algunas composiciones líri- 
cas, que a veces también em- 
piezan con ella). Ésta es pura- 
mente france.-a (refroin) y es 
raro que la hayan usado escri- 
tores por lo demás muy esti- 
mables. 

Refranero, in. "Colección de 
refranes." Admitido por prime- 
ra vez en la l-í." edición del 
Dice. 

Refranero, ra, adj. Que usa 
muchos refrancí. No vemos in- 



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conveniente para su aceptación. 

Refraniento, ta, a<lj. Lo mis- 
mo que el anterior. — Suele 
también usarse en el mismo 
dignificado de consonantero o 
consonanciero. 

lÍK'.iiAMSTA, com. Persona 
que uiu muchos refranes. 

En lo i bosques de las sombras 
B^ilaudu están cuatro a cuatro, 
Para celebrar la ñesta 
De UQ refranista enmendado. 

(Qucvedo, Las somhrdf). 

Falta en el Dice, aste vocablo, 
que también se usa en Chile. 

Refrendador, ra, m. y f. Dí- 
gase refrendario, m.: "el que 
con autoridad pública refrenda 
o firma, después del superior, 
un despacho." Loo feministas 
reclamarán el f. refrendaría. 

ReI'-reno, m. Hallamos este 
vocablo en un poeta del siglo 
XA^, Guevara. 

No ine queda otro refreno 
Que descanse de gran pena 

Mi fortuna, 
Sino ser cierto que peno 
l'or querer a vos, uiiía buena 

Que ninguna. 

(Ci:iiciontro catl. da siglo X\', t. ll,]>i!g. .50?, 
cal 1." En la N. Bibliot. de AA. Etí.) 

El dignificado e.s el mismo de 
refrenamiento (acción o efecto 
de refrenar o refrenarse en la 
acc]>. fig. de este v. : contener. 
rc])i»rtar. re])rimir o corregir). 

RErKE.«(AXTE, adj. Que re- 
fresca. Unco falta en el Dice, 
donde sólo liallamtM rrfri.;;rr 'n- 
le, que no c.-* igual. 

Refrescarse, r. En la- ¡«rovin- 
cia.-i de ultra Bioliío, moJDrar de 



una enfermedad; sin duda, de 
la acep. castiza que tiene el v. 
refrescar, como n. fig. : "tomar 
fuerzas, vigor o aliento." 

Refriar, refriado, refrío. Res- 
friar, resfriado, resfrío. Véaíe 
F. El lenguaje vulgar salman- 
tino suprime también la s a es- 
tos vocablos. 

Refrigerador, m. Refrigeran- 
te o corixito se llama el "'depó- 
sito e.xterior de agua fría que 
algunos alambiques tienen so- 
bre la cabeza y otros en la parte 
por donde pasa el serpentín, y 
sirve para activar la condensa- 
ción de los vapore? de las sus- 
tancias que se destilan." En 
Química tampoco se llama 
refrigerador, sino refrigerante, 
el "vaso en que so pone agua 
para templar el calor en las eva- 
poraciones." A la 1." acep. chi- 
lena parece referirse este anun- 
cio de un diario santiaguino : 
"Refrigerador grande, conqira- 
nioá de ocasión." — Como ad.)., 
dígase refrigerante (que refri- 
gera) y refrigerativo, va (que 
tiene virtud de refrigerar). 

Refuerzo, m. Lo usamos nial 
en vez de falso, m. : "pieza Je la 
misma tela que se pone interior- 
mente en la parte del ve.-iido 
donde la costura hace más fuer- 
za, liara que no se rompa o fal- 
see." El refuerzo castellano es de 
significado más general: "ma- 
yor grueso que, en totalidad o 
en cierta parte, ,-e da a una co.«a 
l)ara que tenga mayor resisten- 
cia;, coiuo a lo.s cañono< de la.s 
armas do fuego, cilindro-i de 
máquimi'i, etc. || Reparo que .''C 
pune para fortalecer una cosa 
(pie puede amena/;ar ruina." 



REG 



REG 



Refulgir, n. Resiílandecer. 
despedir o arrojar fulgor. Her- 
moso verbo, y de pura cepa lati- 
na (refulgére, no refúlgere, co- 
mo dice el Dice, en Refulgex- 
te), que puede usarse elegante- 
mente en poesía. No sabemos 
por qué lo omite el Dice., cuan- 
do con él tiene que completar el 
grupo de refulgencia y reful- 
gente. He aquí una buena auto- 
ridad : 

Li gentil perla que esmalta 
To.lo el cielo e lo clarescc, 
Más que los ángeles alta, 
Refulge e resplandesce. 

'.Fernán Pc'rez de Guzmán, Himno a AV* S.") 

Refuxdidor, ra, m. y f. 
Persona que refunde. No apa- 
rece en el Dice. 

Refunfuñ.ídor, r.v, adj. Que 
refunfuña. "El Refunfuñador," 
se llama un saínete de D. Ra- 
món de la Cruz. Falt^ en el 
Dice, y no siempre puede reem- 
plazarse por rezongador, rezon- 
gón o rezonglón, porque no es 
igual. 

Refutable, adj. Que puede 
refutarse; fácil de refutar. Hace 
falta en el Dice, tanto más, 
cuanto que está admitido el 
compuesto irrefutable: "que no 
se puede refutar." 

Refutadok, ra, adj. y ú. m. 
c. s. Que refuta. Aunque es de 
las palabras de fácil formnciónj 
debe constar en el Dice, como 
ya con.stan argumentador, rega- 
lador, relajador, etc. 

Reg.^dío, día. Aplíca.*e al te- 
rreno que se puede regar. Es 
adj. y también se usa como su.-^- 
tantivo m., pero con ese mismo 



significado, nó con el de "rie- 
go," que aquí le dan algunos. 
Véase Irrigación y téngase 
presente, para penetrar bien su 
sig-nificado, que es igual a rega- 
dizo, za. 

Reg\do, da, adj., part. de 
regar. No es propio usarlo, como 
en Chile, en vez de regadío o 
regadizo, de regadío, de riego. 
"Fundo regado; Tiene cien cua- 
dras regadas y doscientas secas o 
de rulo." Todavía regable, aun- 
que no lo registra el Dice, sería 
más apropiado. 

Regador, m. Unidad de me- 
dida que se usa en Chile pura 
medir y aforar las aguas de rie- 
go. Según decreto del Gobierno, 
de 18 "de Nov. de 1819, "el re- 
gador, bien sea del canal de 
Maipo o de cualquiera de los 
otros ríos, se compondrá en ade- 
lante de una sexma de alto y de 
una cuarta de ancho, con el 
desnivel de quince pulgadas, el 
que se aprecia en $ 750, cuya 
venta sólo se verificará en 
dinero de contado ..." No trae 
el Dice, este vocablo en esta 
precisa acep., sino solamente en 
éstas: "adj. y ú. t. c. s. Que 
riega. || m. y provincial de 
Murcia, el que tiene derecho de 
regar con agua comprada o re- 
partida para ello." Es claro que 
de ésta nació la acep. chilena: 
si el murciano llamó regador al 
individuo que tiene derecho de 
usar de li^s aguas para regar, el 
chileno llamó regador la canti- 
dad, el hilo o caudal ■de agua 
que le toca a este individuo. 
Como esta voz es de uso legal 
en Chile y usada por toda cla.se 
de personas, pedimos que sea 



58 



REG 



R£G 



admitida como chilenismo. Las 
demás voc-es españolas equiva- 
lentes a nuestro regador, pero 
no sabemos si también en la 
medida, son: buey de agua, 
fila, garbanzo de agua, hila de 
agua, hila real de agua, muela, 
pluma de agua, real de agua o 
real fontanero, teja, paja de 
agua. Módulo es la "obra o apa- 
rato di.-jpuesto para regular exac- 
tamente la cantidad de agua 
que se introduce en una ace- 
quia o canal." 

Regalía, f. Horrible desatino 
que usan aquí muchos por rega- 
lillo, estufilla o manguito. Vé- 
ase Manchón. — Fam., comodi- 
dad, regalo. 

Regalonear, n. Gozar una 
persona del mucho regalo con 
que otra la trata, como lo hace 
oidiiiariamente el regalón. "Pe- 
dro regalonea, está regalonean- 
do con su madre." — Como a., 
tratar con exceávo regalo, cari- 
cia y condescendencia a uno, 
en especial a los niños; en ca.-itc- 
llano, nrimnr. 

Regana, f. Gana muy grande. 
Véa-se Re. 

Reg.vn'ai?, a. CJanar con nui- 
cha ventaja o con exceso por 
mayor habilidad o destreza de 
uno de los adversarios o por in- 
ferioridad reconocida del otro. 
Ú. casi exclusivamente en el 
participio. "Éste es para mí un 
juego reganado; Te tengo rega- 
nado el juicio." No registra el 
Dice, este v. tan bien formado 
de re con signilicado do enca- 
recimiento. 

Reoañóx, xa, adj. fam. Ú. t. 
c. 8. "Dícese de la persona que 
tiene la costumbre do regañar 



»por cualquier cosa,"' y regañar 
fes: "dar muestras de enfado 
con palabras y gestos de indig- 
nación," y a. fam., "reprender, 
reconvenir." Mal usa pues 
nuestro pueblo a regañón cuan- 
do le da el significado de rene- 
gador. 

Regateador, ra. "\'éive Reca- 
teador. 

Regeneratriz, adj. Dígase re- 
generador, ra. 

Regenta, f. Así decía la 12.* 
edición del Dice; pero la 13." \ 
la 14.» corrigieren regente, 
com. : "pereona que gobierna 
un Estado en la menor edad de 
su príncipe o por otro motivo." 
Está bien que como adj. se 
diga reina regente; pero, como 
s., es preferible, por la claridad 
y lógica del idioma, la regenta, 
como asistenta, eonfídenta, ejer- 
citanta, presidenta, sirvienta, y 
tantos otros. 

Régimen, ni. "Los esdrúju- 
los, como régimen, carecen or- 
dinariamente de pl. ; bien que 
algunos dicen regímenes." (Be- 
llo). Puigblanch, criticando la 
Gramática de Salva, escribió: 
"En la pág. 'M^~ aparece un 
monstruaso regímenes, como pl. 
de régimen, nombre que carece 
de pl. Quisiera, y no puedo juz- 
gar errata de imprenta este 
acento, cuando considero que 
de su gran falta do oído en esta 
parte todo se puede temer." 
(Opúculos, t. I, pág. LXXIV). 
La verdad es, que el pl. rcgí- 
vicnes, por lo necesario quo es 
en el u.so, se va generalizando. 
— Véase una acep. francesa: 
"Fuera do algunos añas excep- 
cionales, las lluvias no influyen 



REG 



REG 



en el régimen del río Coquim- 
bo." (Rol agrícola, 1893). "Ré- 
gime, se dit, en termes d'Admi- 
nistration et de Géographie, de 
la maniere dont se fait Técoule- 
ment d'une eau courante." 
(Dice, de la Acad. Francesa). 
Corriente, catulul, habría basta- 
do en castellano. 

Regimiento, m. Por exten- 
sión y por semejanza con el re- 
gimiento militar, multitud o 
muchedumbre de gente. "Va 
pasando un regimiento de ni- 
ños; en esta ca.sa hay un regi- 
miento de sirxientes." Es acep. 
del regiment francés: "II sig- 
nifie quelquefois, figurément et 
familiérement, grand nombre, 
multitude." (Dice, d-e la Acad. 
Francesa) . 

Regina, n. pr. f. Regina. — 
Regina coeli (pronúnciese celi). 
Antífona que usa la Iglesia para 
saludar a la Santísima Virgen 
María durante el tiempo pas- 
cual. Hace fa''a en el Dice. 

Región, f. Regiones oficiales, 
Por las regiones de ia Moneda; 
"Tales vientos corrían entonces 
en España por las que se lla- 
man regiones del poder." (Car- 
tas de S. Ignacio de Logóla, 
introd., III) : frases pedantes- 
cas, .«in base en el significado 
de las voces. Dígase alturas y 
véase Esfera, 2.^ acep. Región, 
en sentido fig., es "todo espacio 
que .se imagina ser de mucha 
capacidad;" y no es la capaci- 
dad sino la elevación lo que se 
quiere hacer resaltar en las cita- 
das frases. 

Regionaliz.ar, a. Hacer re- 
gional una cosa. — Hacer regio- 
nalista a una persona. — ¡Si es 



táu ya admitidos regionalisniv 
y regionalisfa, hay que agregar 
el V., que está bien formado y es 
muy conveniente. Véase Izak 
(Verbos ex). 

Regir, a. ¿De dónde ha pro- 
colirlo el uso chileno de llamar 
el que rige al mes en que esta- 
mos o mes corriente? ¿Será de 
la acep. francesa de régimef 
(Véase Régimen). No lo sabe- 
mos; 10 único que podemos de- 
cir, es, que esta aceji. no es castiza. 

Registradora (Caja). Se 
llama así en el comercio la que 
señala el valor de las ventas y el 
movimiento de caja. No sabe- 
mos si tendrá otro nombre en 
español, pues éste no está en el 
Dice. 

Reglamjsktarismo, m. Afi- 
ción a reglamentarlo todo. No 
vemos inconveniente para que 
se admita. Véase Bucolismo. 

Reglazo, m. Golpe dado con 
regla. Admisible. 

Reglista, adj. Nimio obser- 
vante de regias; individuo de 
criterio estrecho, que aplica las 
regias al pie de la letra. El pue- 
blo dice j-eglisto, para la termi- 
nación m., como lo hace con 
todos los nombres en ista: 
bromisío, cuentisto, mofisto. 

Reglón, m., "aum. de regla; 
regla grande de que usan los 
albañiles y soladores para dejar 
planas las paredes y suelos." 
Aquí el pueblo lo usa malamen- 
te por renglón. Véase esta voz. 
Quevedo escribió ringlón innu- 
merables veces, y los antiguos, 
como Diego de Burgos, decían 
reglón, lo mismo que nuestro 
])ueblo, porque se deriva de re- 
gla: 



60 



REG 



REG 



Lo que e'stoa no alcanzan ni dan a entender, 
En vano es que puedan mia pocos reglones. 

{Triunfo ilel Marquei. en el Cancionero de 
Catt'lh, t. I.pa'g 214) 

Regodearse, r. Mal le ha ido 
a este pobre v. con todos los que 
han escrito sobre provincialis- 
mo.-», pues siempre lo han con- 
denado en cierta acep. especial 
que se le da, sin que una sola 
voz, que sepamos, se haya le- 
vantado para defenderlo. Pues, 
aunque sea contra la corriente, 
vamos a ensayar su defensa. La 
acep. reprobada es la de — mos- 
trarse delicado o esquilimoso, 
melindrear, es decir, no acep- 
tar o tardar en aceptar una cosa 
por afectada o excesiva delica- 
deza o regalo. Pues bien, com- 
párese esta definición con esta 
otra que en 2." acep. da a este 
mismo V. el Dice, de Autorida- 
des: "diferir u dilatar alguna 
resolución que se desea, mos- 
trando desafecto a ella, o espe- 
rando repetidos ruegas y sú- 
plicas," y dígase si ambas son 
iguales o nó. La igualdad está 
Patente, y más aún cuando se 
la ve corroborada con la cita de 
Fr. Basilio Ponce de León, que 
trae, el niismio Dice: "Ilúba^e 
el santo Patriarca como el que 
compra del que siente que tiene 
gana y necesidad de vender, que 
sr rcgorh'o mucho." Si este rfigo- 
(lenrse de los clá.'^icnfi no es idén- 
tico al que usainoe en Chile, 
venga cualquiera que tenga el 
cerebro en .«u lugar y juzgúelo. 
Cuervo <leduce esta acep. de la 
que le da el ac-tual Dice, con 
oste raciocinio: "El que se re- 
godea (o se deleita y com]tlacc 



en lo que le gusta) natural- 
mente apetece lo mejor y más 
exquisito y mira con desdén lo 
no tal: tomando el efecto por la 
causa, decimos que alguno se 
regodea o que es regodeón o 
regodiento (dos vocablos al 
parecer nuestros) cuando se 
muestra delicado, regalón y 
esquilimoso. La transición del 
un sentido al otro es tan fácil 
y suave, que parece hallar.<e en 
los pasajes sigiüentes. . ." Pone 
cita.s de Iriarte, Quevedo y Mo- 
ratín ; pero ninguna vale tanto 
para el caso como la del Dice, 
de Autoridades. Recoja pues la 
Academia esta buena acep., 
quizás olvidada ahora en Espa- 
ña, pero viva y corriente en 
América. 

Regodeo, m. Acción o efecto 
de regodearse, en la acep. que 
reclamamos. 

Y usted, hermano I renco, 
Regodeo y regodeo. 

(l'n diario chileno). 

Regodeón, na, adj. Que so 
regodea, en la acep. americana. 
\'éa.<c Regodearse. El regó - 
diento, ta, de Colombia no se 
usa en Chile. 

Regorvío, vía, adj. Ca.xtella- 
noH antiguos, ¿lo conocéis? E.s 
vuestro vocablo anticuado re- 
gordido, da: "gordo, grueso, 
abultado," que a.sí tan deforma- 
do .'*e consers'a en el vulgo chi- 
leno. Preguntándole a un guaso 
cuándo se usa de él, nos con- 
tcfitó: "Cuando se hincha la 
cariu" "Los regordidos caclietcs 
del cura, amoratados ])(>r los ca- 
bezazos," <lijo A'icuña Macken- 



reí 



reí 



61 



na en un art. del Almanaque 
■nacional de 1877. 

Regresarse, r. A^olver al lu- 
gar de donde íe salió. Nunca 
es r. este v., sino solamente n. o 
intransitivo. Sin duda, por su 
sinonimia de significado con 
volverse, el americano devol- 
verse y el clásico restituirse 
(volver uno al lugar de donde 
había salido), tomó la forma r. 
de éstos. 

Eegularizador, ra, m. y f. 
y ú. t. c. adj. Que regulariza. 
Se le pasó por alto al Dice. 

Rehabilitable, adj. Reha- 
BiLiTADOR, RA, m. v f. Ambos 
faltan en el Dice. 

Rehacio, cia, adj. Terco, por- 
fiado, renuente. Es voz castiza, 
pero debe escribirse sin h (rea- 
cio), porque se deriva del latín 
reactum; supino del v. redigcre. 
Berceo escribió rejagio, refagia, 
pero seguramente no pronuncia- 
ba la /.; quizás se puso y sigue 
poniéndose esta letra por in- 
fluencia del v. rehacer, con el 
cual nada tiene que ver este adj. 

Rehuse, m. "Los rehuses o 
desperdicias de la ciudad," se 
lee en el folleto Desagües de 
Concepción, 1899. No sabemos 
de otro que haya usado e-ta voz. 

Rei, relees. Pronunciación 
plebeya de raíz, raíces, como 
mei, meices (maíz, maíces). 
Hasta en los verbos huye el 
vulgo de acentuar la i después 
de a, e: quei (caí), queído (caí- 
do), reí (reí), leí (leí). ¿En- 
tendería un español a un guaso 
chileno que dijera; "Yo me rei, 
jiorque vi al rey comiendo ima 
reí?" —En el lenguaje vulgar 
leonés se dice también rei, rei - 



ees, y sépase que no ha faltado 
un poeta español que acentuó 
ráiz: 

Resiste por su mal la ráiz profunila, 
Y el que nadara leño, áibol se inunda. 

(El Conde de Torrepalma, Deucalión). 

Reibado, da, adj. Aplícase a 
la caballería derribada de ancas. 
Es corrupción plebeya de derri- 
bado. El vulgo chileno, por ho- 
rror instintivo & la d inicial, la 
omite; pero, como ve que la pa- 
labra le queda ininteligible, la 
quiere poner después, y le resul- 
ta una especie de metátesis: de- 
rribado=^ redibado, y con omi- 
sión de la c/ intermedia, reibado, 
y, perdida la única d re.ítante, 
reibao: derribado no sólo de 
ancas sino de dos dees. Véase R, 
7." En castellano tenemos an- 
qwiderribado, da: "dícese de la 
caballería que tiene la grupa 
alta y cuya anca desciende de 
pronto desde su parte superior." 

Reicito, m., dim. de rey. Lo 
reprueba la Gramática de la A- 
cademia. Véase Bueicito. La for- 
ma correcta es reyecito; reyccí- 
llo es despectivo; reyecíco es po- 
co respetuoso; el latinizado ré- 
gudo y la forma reyezuelo signi- 
fican: "dominante o señor de un 
estado pequeño" y también cier- 
to pájaro de Europa. Véanse 
algunas autoridades : "Entregó 
a la infanta Doña Mariana para 
cspo-a de Luis XV de Francia. 
ju.->tamente de aquel reyecito 
dichoso." (Modesto Lafuente. 
Viajes de Fray Jerundio, t. L 
pág. 10). "El reyecito de Servia 
juega a los soldados." (E. Blas- 
co, Reyes y Presidentc-'i). "No 



62 



reí 



reí 



parece ?ino que el adj. pequeño 
(petit) a fuer de monarca ■des- 
pótico, ha lanzado del solio h 
nuestros amables reyecitos, a los 
diminutivos." (Cortejón, Arte 
de comfoner, pág. .1J9). Así 
también el P. Coloma. Reyeci- 
llo, lo usó Tirso en El rey Don 
Pedro en Madrid (II, 18.") : 

Vos sois allá el Infanzón, 
Que es como ser reyeciUo: 
Vos, como sabe'is decillo, 
Hacéis al gusto razón. 

Reimundo, n. p. m. Todavía 
se oye en nuestro pueblo esta 
forma anticuada del nombre 
Raimundo. Antiguamente íe 
usaba hasta en el lenguaje lite- 
rario. "Historia del esforzado y 
muy ^itorioso caballero Rey- 
mundo de Grecia. Salamanca. 
1524," es la portada de un libro 
de caballería. También se dijo 
Remondo, conuí Remón por Ra- 
món. 

Rein.v, f. Falta en el Dice, la 
acep. que tiene este vocablo co- 
mo término de cariño, usado por 
maridos y amantes. Es corrien- 
te en Chile, y la hallamos tam- 
bién en Quevodo: "E-so se tenib 
vuesa merced, reina mía." "Dí- 
game, reina, ¿qué paciencia o 
sufrimiento me ha columliratilo, 
que me codicia para marido?" 
(Cartas del Caballero de la Te- 
naza, XIX y XX). 

MientrnB niiís do vo^ me nrnerdn, 
Tuina mía, n quien ad' lo. 
De que pienso Cíímo oh pierdo, 
Nunca-duermo ni recni-rdo 
Que con mis ojos no lluro. 

(Tapia, del siglo XV. I >„ am¡;jii). 



— Reina-Luisa: planta de jar- 
dín, regularmente de una vara 
de altura, de tallo herbáceo, al- 
go estirado; hojas poca.s, las 
mayores de abajo oblongas de 
un jeme, puntiagudas, denta- 
das; flor como el clavel de 
muerto o copetuda, seuí'illa mo- 
raduzca, con su centro lo mis- 
mo, inodora, permanente hasta 
un mes, en cuyo tiempo suenan 
los pétalos como papel." (Pi- 
chardo). No sabemos si es la 
misma que el Dice, llama luisa, 
que se dedicó a la reina María 
Luisa, esposa de Carlos IV. En 
Chile se llama, como en Cuba, 
reina-Luisa, y su flor es de va- 
rios colorea. — Reinn-Margarita: 
planta anual, de la familia de 
las sinantereas (compuestas) ; 
"se da muy bien en los jardines 
de Europa y nniy mal en los de 
Santiago; forma ahora un gé- 
nero particular, Callistephus." 
(Philippi). No aparece en el 
Dice. — El dim. no es reinita, si- 
no rein^cita (véase Cuerpito) ; a 
no ser que se pronunciara en 
cuatro sílabas, conforme ni an- 
tiguo reina, del latín regina. 

Reir.iciar, a. Volver a iniciar. 
"Se han reiniciado los trabajas 
del Ferrocarril a Constitución," 
escribió un diario de Concep- 
ción. No suena tan mal como 
recomenzar, pero tampoco está 
aceptado por el Dice, ni os tan 
necesario que digamos. 

Reino, m. No significa en 
castellano "espacio de tiempo en 
que gobierna un rey o reina;" 
esto se llama reinado. — Falta 
en el Dice, la acep. fig. de "cam- 
po, terreno, casa de uno." que se 
u.si t. en pl. "Vivo tranquilo en 



reí 



reí 



63 



mi reino; Éstos son mis reinos." 
Viene esta acep. desde el tiempo 
de Virgilio por lo menos 
(Églog. I): 

En. nnqnam patrios longo post tempere fines, 

Pauperis et taguri congestum cespite culmen, 

1 ost aliquot. miaregna videus, mirabor aristas? 

¿>erá jamás que, vuelto yo a mi tierra. 

Goce ni- pobre reino, y que admirado 

Entre en mi choza de yerb >sa tierra? 

(Traducción de Velasco). 

¿Será que me conceda 
El destico volver a la campaña 
Do ya jnl reino fue'? ¿Será que pueda 

Tornar de la cabana 
Paterna el techo adivisir pajizo? 

(Traducción de Caro). 

Así se llama también nido la 
"casa, patria o habitación de 
uno;'' aquí domina el senti- 
miento de modestia, como, al 
decir reino o reinos, domina di- 
simuladamente el de elevación 
o grandeza. Así como el español 
dice que está en su elemento, 
que está en la gloria, el chileno 
dice que está en sus canchas y 
que éstas son síts canchas. Véase 
Cancha. Los antiguos habitan- 
tes de Castilla llamaron casa el 
edificio en que habitaban, sien- 
do que casa en latín significa 
choza, cabana; los peruanos 
también llaman ranchos los ele- 
gantes y valiosos edificios que 
para recreo tienen en Chorrillos. 
— Venga a nos el tu reino. Véa- 
a.?e El. 

Reinstalación, f. Admitido 
ya el v. reinstalar, clama por 
seguirlo el s. que nació de él. 
"La descarga de fusil que. . . 
hicieron contra el pueblo, reu- 
nido confiadamente a presen- 



ciar la reinstalación de la Cons- 
titución en 1820." (Puigblanch, 
Opúsculos, t. II, pág. XXIII). 

Reintegrante, adj. Que 
reintegra. Está admitido rein- 
iegrable, que es menos usado, y 
no lo está éste. 

Reinternar, a. Volver a in- 
ternar. "Se lleve a pastorear ga- 
nado a la Argentina y que deba 
ser reinternado en territorio 
nacional." (La Unión, de San- 
tiago, 23 Mayo 1916). No está 
mal formado y puede admitirse. 

Reír, n. y r. Muy mal conju- 
ga este V. el vulgo chileno, por 
no cargar el acento en la i des- 
pués de e, que le suena a afecta- 
ción ; por eso dice reimos (rei- 
mos), liiádi o reya ( reía), riiáo 
(reído), réi (reí). Los españo- 
les, y en particular los poetas, 
usan también las formas riyó, 
ñyeron, riycra, riyese, riyere. 
riyendo. — Tengan presente lo.-; 
poetas chilenos que las vocales 
ie no forman diptongo en este 
V., sino que se cuentan por dos 
sílabas: ri-e-ra, ri-en-do; por eso 
los españoles agregaron la // 
consonante. 

Reís. Moneda imaginaria de 
los portugueses. ]\Ia«culino pl.^ 
dice el Dice, que es este nom- 
bre; sin embargo, alguna vez 
habrá de usarse en sing., y en 
tal ca.so no cabe decir sino rey. 
Así lo hizo D. .Juan Valera, pe- 
ro escribió rei. 

Reiterable, adj. Que se pue- 
de reiterar. El Dice, trae sola- 
mente reiferativo, va: "que tie- 
ne la propiedad de reiterarse." 
—También habría que admitir 
el compuesto irreifcrable y el s. 
reiterador, ra. 



64 



REJ 



REL 



Reitir. A'^éase Reetir. 
Reivindicador, ra, m. y f. 
¿Cómo se llama la persona que 
reivindica? Nosotros no sabría- 
mos qué otro nombre darle sino 
ést-e, que por desgracia no vemos 
en el Dice. — Pérez Rosales lo 
usó como adj. ("Mientras yo 
practicaba estas diligencias rei- 
vindicadoras," Recuerdos del 
pagado, c. XX) ; pero esto no 
puede aprobar-"-3, porque para 
este caso está el adj. reivindica- 
torío, ria: "que sirve para rei- 
vindicar." 

Reja, f. "Red formada de 
barras de hierro de varios ta- 
maños y figuras, que se pone 
en las ventanas y otras partos 
para .seguridad y defensa." Ésta 
es la reja española, y nosotros la 
confimdimos con varias otras 
casas. Así, llamamos reja la 
verja (enrejado que sirve de 
puerta, ventana o cerca), la 
cancela (verjilla que se pone en 
el umbral de algunas casas para 
reservar el portal o zaguán del 
libre acceso del público; verja, 
connuimente de hierro y muy 
labrada, que en muchas casas 
de Andalucía sustituye a la 
puerta divisoria del portal y del 
patio, a fin de que las macetas 
y otros adornos de éste .se vean 
d&«de la calle), el enrejado (la- 
bor, en forma de celosía, hecha 
por lo común de cañas o varas 
entretejidas), la baranda, ha- 
randillti, hurandadn, barandaje, 
birandnl o ra^ttel del comulga- 
torio. — Tampoco dclie nombrar- 
.se reja una armazón de madera 
qiie .se coloca en los cementerios 
sobre cada sepultura: <líga.se 
cnrrjado. — Menos |iuc(lc lla- 



marse reja el carruaje de los- 
trenes de mercancía en que se 
transportan animales, aunque 
esté cerrado con rejas. — La 
ventanilla del confesonario se 
llama rejilla, nó reja; y así 
también el ventanillo o mirilla 
de puerta de casa o cualquiera 
otra abertura pequeña cerrada 
con rejilla. 

Rejilla, f., dim. de reja. Ma- 
lamente lo usamos en Chile por 
alambrera: "cobertera de red 
de alambre muy espesa, y gene- 
ralmente <de figura de media na- 
ranja, que sirve para cubrir y 
preservar las manjares." 

Re JURAR, n. Volver a jurar. 
"Así será, dijo la dueña; y a fe 
que no ha de entrar si primero 
no jura y rejura, y besa la cruz 
seis veces." (Cervantes, El celo- 
so extremeño). Véase Re. 

Rejuvenecedor, ra, adj. 
Que hace rejuvenecer. Muy usa- 
do y necesario y es sensible que 
no lo registre el Dice. 

Rejuvenecimiexto, m. Ac- 
ción o efecto de rejuvenecer o 
rejuvenecerse. Aunque largo, es 
usado y necesario y debe ai-ep- 
tarlo el lé.xico. 

Relacióx, f. De afrancesadas 
califica Baralt las expresiones 
Tener relaciones (comercio) 
con unn mujer y Tener buenas 
relaciones, agregando que para 
esto tenemos en castellano co- 
mercio, trato, comunicación, 
ami,'itad, segiin las casa*, y en el 
sentido más vago y general, co- 
nexiones. Mas el Dice, no dio 
la razón al insigne hablista y es- 
tampó como 3." acepción de Re- 
lación: "Conexión, correspon- 
donciii, trato, conumicación de 



REL 



REL 



65 



una persona con otra. Ú. ni. en 
pl. Relacioxks de parentesco, 
de amistad, amorosas, comercia- 
les." La iiiticultad que después 
de e¿:ta. definición queda en pie 
es la de .«aber si puede decir.'^e 
relaciones por las personas niis- 
nias con quienes se tienen la.s 
relaciones: Búsqueme Ud. un 
empleo entre sxis relaciones. 
Creemos sencillamente que sí, 
por metonimia. Si según este 
tropo puede usarse el nombre 
ab'stracto por el concreto, di- 
ciendo, por ej., La ignorancia es 
atrevida,. La virtud es modesta, 
es claro que puede decirse tam- 
bién: Lo buscaré entre mis rela- 
ciones. "Con cuyo ejercicio fué 
ensanchando el círculo de sus 
relaciones." (T. Rodríguez-Rvi- 
bí, Necrología de D. Tomás de 
Corral ¡j O ña). — Con relación 
a: modismo impropio y afrance- 
sado según Baralt y el P. Mir; 
éste cori'ige a proporción, con 
fropo rción , prop ore io na c?am en- 
te, respectivamente, respecto de, 
en orden a, en razón de, tocante 
a, en cuanto a, o dando otro gi- 
ro a la fra.se. Gasta demasiado 
con relación a su caudal, sería 
Gasta demasiado para el caudal, 
respecto del caudal, en orden al 
caudal que tiene. La tierra, es 
muy pequeña con relación al 
sol: comparada, con el sol, res- 
pecto del sol, al lado del sol, en 
comparación del sol, puesta con 
el sol, puesta en parangón con el 
sol. El Dice, lo emplea en el art. 
Respectiv.vmente. — Decir (o 
hacer) relación, fr. admitida 
en el Dice., a pesar de las 
censuras de Orellana: "aludir 
a una co-sa con que tiene co- 

Dico. de Chil., t. V. 



nexióu aquello de que se tra- 
ta: en lo forense, en los plei- 
tos y cansas, decir o leer lo esen- 
cial de todo el proceso." Lasada 
cou los \"erbos guardar, tener y 
otros parecidos, no es fr. hecha, 
sino que es el uso de este s. en 
su accp. de "conexión, corres- 
pondcutia de una cosa con 
otra." 

Relajante, adj. Aplícase al 
manjar o bebida excesivamente 
dulces y que por eso producen 
desazón en el estómago. Es de 
uso general en Chile. El rela- 
jante español sigue las aceps. 
del V. relajar, que para este caso 
son: "aflojar, laxar o ablandar; 
r., laxarse o dilatarse una parte 
en el cuerpo del animal, por 
debilidad o por una fuerza o 
violencia que se hizo." 

Relajar, n. Repugnar, des- 
azonar el estómago un manjar o 
bebida excesivamente dulce. Vé- 
ase el anterior. 

Relamimiento, m. Acción o 
dicho de relamido. "Si es fuerza 
la educación de los afectos, es 
preciso que no pequen de esc 
relamimiento empalagoso que 
suelen emplear los escritores llo- 
rones por sistema y de mal gus- 
to." (Blanco Cuartín, Bohemios 
del talento, VII). 

Relampagueo, m. Acción o 
efecto de relampaguear. Admi- 
tido d&sde la 13." edición del 
Dice, a petición de Ortúzar. 

Relampijear, m. Relampa- 
guear. 

Relampijo, rn. fig. ^Muchacho 
ordinario y de.sprcc¡able, poro 
listo y despierto; también uni- 
chacha de iguales condiciones. — 
Acción ejecutada a la ligera y 



66 



REL 



REL 



rápidamente, como cuando una 
mujer, por no tener más tiempo, 
.«c compone el pelo con las 
mano.*. R> acep. rara. — Se 
calentaban al fuego en día de 
lluvia do.s hombre-s del pueblo. 
De rci)enl€ se descose uno de 
ello.~ y para disi nadar le dice al 
otro: "'Cuando la llueva, la 
':ruena." "Y cuando la truena, 
la relampija," le contestó el 
olni. enderezándole mi tizonazo. 
La relampija era el tizón. 

Rei,at.\ kékeko, fr. latina. 
Significa: yo refiero lo que me 
han referido, cuento lo que me 
han contíido, o, como lo dijo 
Zorrilla en verso: 



Y si, lector, dijeres ser comento, 
Co.aio me lo ooiitanm te lo cuento. 



í'sase para indicar que no quie- 
re uno tomar la responsabilidad 
de lo que reliere o cuenta, sino 
que .se limita al papel de rela- 
tor de lo que ha f)ído. Por lo 
usada que es esta fr. debe entrar 
ou el Dice. Algunos la atribu- 
yen a Heródoto, que la dijo por 
jirimcra vez en griego. 

Rel.\t.\hi,e, adj. Que ]>uede 
o merece relatarse. Falta en el 
Dice- "La veraniega esca.sez de 
sucesos rclotables." ( Rodríguez 
Martín, Burla Ixtrlaiido. 
XLVIl). 

Rki,.\tivii).\I). f. (aiidad ^Ic 
relativo. Kntre a<lmitirlo y no 
admitirlo, e<tamos por lo pri- 
mero, iiorquc no es malsonante 
y puede ser nuiy i'itil, como que 
no siemiire queda l)ien reempla- 
zado ]ior el circuidofpiio lo rrln- 

t':v«. 

Relauce, m. Reiiuiebro, do- 



naire, [iiropo, y más en ixirticu- 
lar los que ^e dicen en forma de 
refrán y para animar o jalear a 
los que bailan. — Parece deriva- 
do de relauche. 

Relauche, m. ^'éa-e Reiau 
•:heo. 

Relauchear, n. Dejar uno a 
cHcdudidas y por corto tiempo 
su trabajo u ocupación para coi- 
tejar a las mujeres o para con- 
voisar, descansar o pa-»ear. — Vie- 
ne de laucha y de la partícula 
re, que indica repetición. Así 
como la laucha sale de la cueva 
a buscar sus golosina.-; y al me- 
nor ruido vuelve a ella, así tam- 
bién el que relauchea, .*ale a 
divertirse por poco tiempo, y 
vuelve antes que lo .sorprendan 
o echen menos. El pueblo, que 
no es tan preciso en el signifi- 
cado de las voces abstractas, y 
también por cufemi.smo, sueib 
<(infuiiilir este v. i'on remoler. 
"Has relaucheado toda la no- 
che." En las jiei-sonas que no 
acentiian la c. la suprime en la 
indiiunciación: relaucha!", re- 
lauchando. La raz(')n es pnrque 
el chileno convierte en í esta r 
de los verbos en car (golpiar, 
paliar), y, como la i va end)ebi- 
da en el .sonido ¡iropio de la ch, 
\mv e.-o en este v. no se pereilie 
o se mira como suprimida. 

Relaucheo, m. Acción o efec- 
to de relauchear. Como e.*te v. 
incluye las dos ideas de galan- 
tear y (le evadir el traliajo, el s. 
lleva también las dos; ])ara la 
lirimera -e u-an más relauce y 
relauche, y para la segunda 
relaucheo; ¡lor e-o figuradamen- 
te e<|uivale a cmsivu, r(ti(/¡<i, 
lri>jiiirnn¡:i. 



REL 



REL 



Relbúx, ni. Véase Lengua de 
(jiito. 1.^ accp., cu el art. Lex- 

tUA. 

Relé (Al), ni. udv. Al justo, 
ni niá-; ni nieno.s; ras con ras o 
ras en ras (a un nii.sino nivel, a 
una misma línea), a plami ren- 
glón o a plana y renglón (fig-, 
dícese de una cosa que viene to- 
talmente ajustada a lo que .se 
neee.sita, sin .sobrar ni faltar). 
'"El mantel le quedó a la mesa 
al relé," porque cuelga tanto de 
un lado como de otro. Se u.sa de 
Aconcagua al Norte. — Parece 
apócope de relej o releje, que en 
Arquitectura e-^ "lo que la parte 
.-uperior de un paramento en 
talud dista de la vertical que 
pasa por su iiie." 

R.ELEG.\R, a. Sólo dos aceps. 
le da el Dice. : "Entre los anti- 
guos romanos, desterrar a un 
ciudadano sin privarle de los 
derechos de tal. 1 1 Quitar a uno 
por justicia de un territorio o 
lugar," o sea, desterrar, en su 1." 
acep. Todas las demás son gali- 
cana'^, inclusa la más usada, 
relegar al olvido, que en caste- 
llano es Dar o echar al olvido, 
Echar o poner en olvido, En- 
tregar al olvido. Enterrar en el 
olvido es "olvidar para siem- 
pre.'" Para reemplazar las aceps. 
no ca-stizas propone el Padre 
Mir: encerrar en un rinconcito 
del mundo, echar de casa, des- 
terrar, dar de mano, despedir, 
despachar, decir a esotra puerta, 
andad coa Dios, arrinconar, 
mandar a la soledad, apartar del 
Irá jago común, encarcelar tras 
la. rejilla, enviar a pacer, alejar 
del trato, meter en el abrigo de, 
ojear, desviar, volver el rostro, 



)aosijuear. arentar, apartar, ais- 
lar, retiñir. 

Releso, sa, adj. ^luy tonto, 
muA' necio. — Es compuesto de 
re y de leso (véanse estas dos 
voces) y ú. m. entre el pueblo. 

Relevar, a. Dos veces apa- 
rece este V. en La Celestina usa- 
do como irregular: "La mucha 
razón me relieva de culpa; Su- 
jeción me relieva de culpa;" 
mas, como el común de los au- 
tores no ha admitido e-sta irre- 
gularidad, ni la reconoce tam- 
poco ningima gramática, bien 
podemos considerar este como 
un uso anticuado. Don Lorenzo 
Elízaga en Los Diez mil verbos 
castellanos quiso salvar la difi- 
cultad haciendo dos verbos: uno 
regular (relevar), y otro regu- 
lar también, pero anticuado (re- 
lievar). No hay necesidad de 
esta distinción: es un .-•olo v., 
que antes se conjugaba siguien- 
do al s. relieve, y aim al adj. 
Heve por leve; hasta el simple 
llevar fué antiguamente levar y 
se conjugaba lievo, lievus. Heve. 

Relicario, m. En castellano 
significa: "lugar donde e.stán 
guardadas las reliquias; caja 
preciosa para custodiar reli- 
quias." En Chile hacemos más 
general la 2.^ acep., pues llama- 
mos relicario toda caja o bolsa 
pequeña, aunque no tenga na- 
da de precioso, que contiene 
una o más reliquias; y en len- 
guaje fig. llamamos relicario to- 
do objeto precioso que sobresale 
en belleza o aseo: en castellano, 
alhaja. 

Relieve, m. Véa=e Bajo re- 
lieve. — Medio relieve o media 
tabla. — Poner de relieve o en 



G8 



REL 



REL 



relieve una cosa: dígase realzar- 
la, relevarla, exaltarla o engran- 
decerla. Véase PoxER. Es bien 
dicho obra de relieve, figura o 
¡Diagen de relieve, hacer de re- 
lieve una cosa, porque relieve e.s 
la 'iabor o figura que resalta 
.-oljre el plano," y en estas ex- 
presiones &stá tomado en su 
sentido j)ropio; lo que no está 
avitorizado es el sentido fig. de 
las mismas. 

Religioso, s,\, ad.j. y ú. t. c. 
,-. "'(Jue ha tomado hábito en 
ima orden religio.sa regular." 
Tal es la definición ¡n-opia y 
canónica de esta acep. ; pero vul- 
garmente se llama religioso a 
todo sacerdote, regular y secu- 
lar, y religiom, a toda mujer 
que viste hábito religioso, aun- 
que no jjertenezca a orden regu- 
lar sino a .simple congregación, 
Y tiene razón el vulgo, porque 
no puede el meterse en tan hon- 
das teologías de distinguir la 
orden de la congregación y de 
discernir a tantos religiosos que 
usan simple sotana como los sa- 
cerdotes seculares. En Chile e-s 
corriente que el pueblo llame 
rrligioxo a todo sacerdote, y re- 
ligiosa a toda hermana de votos 
simples, y aun a las terceras que 
vislcn hábito completo. De lo 
primero nos dieron ejemplo los 
clásicos, con Cervantes a la ca- 
beza. ''i)c.-¿los tales digo que de- 
bía de .ser el grave religioso que 
con los duques salió," (Quijote, 
p. II, c. XXXI), Y era un ca- 
nónigo ; y religioso lo llama cu 
\arias (Masidues más, Virucs da 
lamf)i(''n el nombre de religioso 
;il ermitaño (iaríii, en su y)oema 
l\l Monserrate (cautos I v 111). 



Relinchada, f. Relincho y 
relinchido (voz del caballo) ad- 
mite el Dice. ; Pereda usó relin- 
chada, que bien puede admitir- 
se como fam, : "En cuanto co- 
lumbró la casa de la mocetona, 
echó una relinchada de las más 
resonante.*," (La Puchera, Ilí). 

Reloj, m. Reloj de repeti- 
ción. Le da el Dice, la acep. rec- 
ta solamente; "el que re|)¡te o 
¡»uc le repetir las horas." La lig. 
(persona que repite lo que oye) 
la reclamaba ya en su tiempo 
(187;}) iábarbi (Florilegio) ; en 
Chile es también corriente y 
merece tener cabida en el Icxk-o. 
La voz piada, ("expresión de 
uno parecida a la que otro pue- 
de usar: Salvador tiene muchas 
piachis de su maestro") no pue- 
de, aunque parecida, reemplazar 
a aquella loe. Más se le asemeja 
esta fr, que leemos en Caballe- 
ro i'^A^s un mono de imitación: 
dícese de las personas que reme- 
dan, imitan o repiten palahraf!, 
actos, g&stos, etc, de otro indi- 
viduo," Cejador dice como nos- 
oti'os: "Reloj de repetición, la 
persona que repite muchas ve- 
ces lo mismo o lo que ove," 
(Tomo A E I O U. pág, 94); y 
Montoto: "Ser reloj de repeti- 
ción: díce.se de la persona <iue 
de ordinario repite en .sus con- 
versaciones lo que ha oído a 
otras." (Vn pn<¡uetc de curias, 
]>ág. ól), — Reloj-pulsera. Reloj 
nuiy pequeño (jiie llevan las 
<la.mns ])endicnto de la pulsera 
o atado a ella, Ivdla tanibicn en 
el Dice. — Como un reloj: loe, 
(|ue ai)lica!iios nosotros a la jior- 
.«ona muy junitual, que hace las 
cosas con la exactilml con que el 



REL 



RELL 



(Í9 



reloj marca la.s horaí. El Dice, 
sólo trae: Estar uno -fmn un 
reloj: "estar bien dispuCvSto, coii 
los 'minore.'! bien equilibrados; 
estar sano y á,"'il-" Pero en Ca- 
ballero hallamos una loo. más 
parecida a la nuestra: "Es más 
fijo que un reloj: familiarmen- 
te se dice de lo exacto, fijo, pun- 
tual." También .suele oírse la 
loe. Como un reloj en el mismo 
.'entido que la e.«pañola Limpio 
como una patena o más lim^pio 
ijuc una patena: nuiy aseado y 
j)ulci'o. — El pueblo pronuncia 
reló, y no faltan quienes digan 
en pl. reloses. 

Relojero, m. Hatero o ladrón 
de relojes. Ú. más en la jerga 
de los criminales. 

Eelumbroso, sa, adj. Que. 
relumbra, reluciente. Lo usan 
en Chile todas las cla.-es socia- 
le.«. "Cuyo color pdel té] parece 
nitis rubiecito siempre que se 
gu.sta al rededor de una mesa 
rclum brosu." (.Totabeche, El 
(hrrotero de la veta de los Tres 
portezuelos). Así también en 
iléjico y en Colombia, y segura- 
mente en las demás naciones 
sudamericanas. Pero, para su 
admisión, ciémosle al Dice, nic- 
jores autoridades: 

^;Pues el niancchete hermoso 
Que de alas y plumas lleno 
El cielo volvió sereno 
Y ma's que el sol relumbroso ? 

(Tirso, La vida rfc Heroths, 1, 12.") 

La luna 
Al encumbraflo sol dio tal encuentro, 
Que el que antes era claro y relumbroso 
Se vido negro, oscuro y tenebroso. 



¡Que'cosa tan relumbrosa, 
Que polida, que' lozana! 
.lamas se ha visto tal cosa; 
Pare'ceme ser la diosa 
Que entre nos llaman Diana 

(Timoneda, Filomena, esc. IIT) 

Aquella corona tan resplandeciente 
De estrellas compuesta e tan 7elumbr>jsa, 
Tengo por obra ser maravillosa 
E sobre mi seso está transcendente. 

(Pedro de Colunga, siglo XV, n .1. Álearez 
Je nilasamihw). 

El Padre Mir defiende también 
est« vocablo con la autoridad 
del Pbro. Francisco Hernández 
Blasco, 1588.' (Rebusco de voces 
castizas). 

Rellamak. a. ^'olvcr a lla- 
mar. No ajíarece en el Dice, y 
lo usó Vela Manzano eu su co- 
media Ijurlesca Casarse por go- 
losina. II refranes a trompón 
(jorn. II) : 

¡Que'! ^;Pens;íis que os engañamos? 
Pues bien, puede ser que vuelva 
A rellamunws mi padre. 
Si no vamos con pereza. 



(Sbarbi. R./r 



•S¡)(lñ:!l. t. IX, p.i'g. .i8). 



(Blasco, Cn¡¡ 
pág 88). 



/•'•</., .0, -1. En Cejador, t. L, 



Relleno, xa, adj. "Muy lle- 
no." — Toilo-: dicen en Chile 
pavo rellenn, are rellena, capón 
relleno, (/allina. rellena, cuando 
e.«tas aves se prei)aran y sirven 
llenas de carne ¡licada u otros 
ingredientes. ¿.V.< bien dicho 
esto? Sí, porque el v. rellenar, 
del cual puede considerar.se re- 
lleno como participio irrcgmlar. 
tiene esta misma acep. : "llenar 
de carne ])icada u otro.« ingre- 
dientes un :i\e u otra co-^a." 
Taniinén puc le ilccii-.-^e r<l/( no 



70 



REM 



REM 



de pavo, de gallina, de capón, 
porque el s. relleno significa: 
■'picadillo sazonado de carne, 
hierbas u otros manjares, con 
que .se rellenan tripas, aves, hor- 
talizas, etc." Véase Rebozado. 

Remachar, a. Tratándose de 
clavos, suele confundirse en Chi- 
le con redoblar. Para evitar con- 
fusión, véase el significado de 
ambos. Remachar: "machacar 
la punta o cabeza del clavo ya 
clavado, para mayor firmeza." 
Redoblar: "volver la punta del 
clavo o cosa semejante hacia lu 
parte opuesta." Esto segundo 
fué, según escribe Sor María de 
Agreda, lo que hicieron con las 
clavos de la cruz de Cristo: "Pa- 
ra que los clavos no soltaren al 
divino cuerpo, arbitraron los 
ministros de la justicia redo- 
blirlos por la parte que traspa- 
saban el sagrado madero. . .Los 
ministros redoblaron las puntas 
de los clavos." (Mística Ciudad. 
1. VI, c. XXII, n.o 1386). Tén- 
gale presente que remachar es 
compuesto de machar, que sig- 
nifica lo mismo que macha^ai. 
Roblar, del latín roborare, for- 
tificar, es el V. que abarca el 
significado de redoblar y de re- 
machar, pues el Dice, lo define: 
"doblar o remachar una pieza 
di? hierro para que esté nnis 
firme; como el clavo, etc." 
— Tandjién se confunde en 
Cliile con rematar en la acep. do 
"acabaí- o finalizar una cosa." 
"^'oy a remachar este ne.gocio. " 
■ — Ucmaihar «/íf> el clava. El 
.'•ignificado de c.^la fr. es: "aña- 
dir a un error otro mayor, (pie- 
riendo eninendar el desacierto," 
y nó el general que .-e ¡c da en 



Chile, de acción, lance, que re- 
mata o finaliza una situación, 
abruma o inutiliza a uno. .Jota- 
beche, de-^pués de enumerar las 
disculpas para no pagar el es- 
cote de un l)aile, termina: "Y 
para remachar el clavo, en todas 
las tertulias .^e las ajustan a los 
comisionados." (El es})iritn de 
■ntscripción) . Dígase por remate, 
por contera, por fin, por último. 

Remache, m. "Acción o efec- 
to de remachar," decía solamen- 
te la 13.» edición del Dice; la 
14." le agregó como 2.» acep. 
"roblón," es decir, "clavija de 
hierro o de otro metal dulce con 
cabeza en un extremo, y, que 
después de pasada ]nn- los tala- 
dros de las piezas que ha de ase- 
gurar, se remacha en caliente 
hasta formar otra cabeza en el 
e.xtremo opuesto." Desde muy 
antiguo se usaba en Chile esta 
acep. — La que no puede justifi- 
carse es la de "grapa," (juc tam- 
bién suele d:'irsele. A'éasc Gram- 
pa. 

Remadluo, ka, adj. Muy ma- 
duro. Es corriente en Chile en 
todas las aceps. de "maduro" 
Creemos que debe aceptarlo ei 
Dice, como tantos compuestos de 
/•(■ que tienen significado de su- 
]>crlativo. ^'éa-se Re. 

RE>rALi>, LA, adj. Muy malo. 
"No quiero decir que nu os mal 
hecho.... sino que es malo y 
rcmahi." (La ¡'¡cara Jii.ttina, 1. 
11, p. lil. Clip. il. S -1). ^^We 
He. 

Remanga, t'. "I>'1 ¡icz cayó en 
la remanga." (Vn diario cliilc- 
no). ICs el castellano manija en 
sus aceps. de "red que se arroja 
extendida al agua, v, tirando ii 



REM 



REM 



su tiempo de unas cuerdas, se 
cierra, cogiendo dentro la pesca; 
red de forma cónica que se man- 
tiene abierta con un aro que le 
sirve de boca." Sin duda que por 
las muchas aceps. que tiene la 
voz manga se inventó este com- 
puesto: pero no es de uso gene- 
ral. 

Remanso, sa, adj. Tratándose 
de corriente de agua, muy 
manso, reposado. No lo acepta 
el Dice, sino solamente como s. 
m.: '"detención o suspensión de 
la corriente del agua o de un 
líquido; fig., flema, pachorra, 
lentitud." 

Remarcable, adj. Notable, 
conspicuo, insigne, eminente, se- 
ñalado. Es el francés remarqua- 
hle, del cual ya en su tiempo se 
burlaba el Padre Isla: "Observo 
que te ha cogido algo de repente 
el término remarcable: no lo 
extraño; que a mí también me 
sucedió lo mismo la primera vez 
que le oí; pero ya están los oídos 
y los ojos hechos a él, que se 
me hace muy reparable cual- 
quiera cosa notable que no se 
llame remarcable." (Frav Ge- 
rxndio, 1. V, c. II). Por eso se- 
ría que al mismo autor se le en- 
capó después en el c. IX del 
mismo libro. El P. Feijóo decía 
también en su Teatro crítico: 
"A infinitos españoles oigo usar 
de la voz remarcable . . . Esta 
voz francesa no significa más 
ni menos que la ca.stellana 7io- 
tuhlc: así como la voz remarque, 
de donde viene remarcable, no 
significa más ni menos que la 
(•a.<tellana nota, de donde viene 
votabíe. Teniendo pues la voz 
castellana la misma significa- 



ción que la francesa, y siendo, 
I>or otra parte, más breve y de 
pronunciación menos áspera, 
¿no es extravagancia usar de la 
extranjera, dejando la propia?" 
— Si no se admite el adj., menos 
podrá admitirse el v. remarcar, 
notar, reparar, advertir, en fran- 
cés remarquer, que también ha 
sido usado por algTino de los au- 
tores que, como la avutarda de 
la fábula, empollan voces de 
todas las lenguas. 

Rematar, a. Tratándose de 
caljallos, hacer la farad-a en fir- 
me: '"la del caballo que, refrena- 
do en lo más violento de su ca- 
rrera, se contiene de pronto y 
queda como clavado en aquel 
mismo punto." — En el foro y 
en el comercio chileno rematar 
significa vender una cosa en 
subasta, pública o privada, ad- 
judicándola al mejor postor, y 
también, adquirirla de esta ma- . 
ñera, "Mañana se rematará la 
biblioteca de N. N. ; Rematé esta. 
casa en cien mil pesos," Tal es 
el lenguaje corriente, como su- 
cede también con alquilar y 
arrendar, que significan dar y 
tomar en alquiler o en arriendo. 
Nuestros códigos, para evitar la 
ambigüedad que resultaría de 
las dos aceps. de rcmaíar, rehu- 
yen generalmente su emjileo y 
usan las expresiones "Vender en 
remate," "poner a remate," 
"])rocederse a remate o a nuevo 
remate." I^a forma pasiva ,se usa 
con más libertad: "El precio de 
los Ijienes que se rematen deberá 
])iigarse de contado." (Cod. de 
Prored. civil). "Las minas que 
deben rematarse por falta de pa- 
go de la patente," se lee en una 



REM 



REM 



ícnlcaciíi de la Corte Suprema 
del año 1906. La definición del 
Dice, es mucho mtis restringida: 
"hacer remate en la venta o 
arrendamiento de una cosa, en 
juicio o públicamente." Vean loá 
jurisconsultos chilenos cómo 
co:nponcrselas con el Dice. — De 
la acep. forense y comercial se 
ha formado otra para los cole- 
gies: disputar el premio en las 
clases por medio de preguntas y 
respuestas. Unas veces se usa 
como a., llevando por comple- 
mento directo la materia sobre 
la cual se di.*puta (Te remato 
la lección, todas las partes de la 
Gramática), y otras vece-- se usa 
c. 11. (Rematemos en Geografía, 
Te remato en Aritmética). Dí- 
gase disputar o drsapor. Para 
todas estas aceps. téngase pre- 
sente el significado etimológico 
del V.. que es "acabar o finali- 
zar." porque e-s compuesto de re 
y matar. Así se explica el régi- 
men con en que en la acep. 
forense le da Escriche cuando 
dice que "los bienes se rcinnt<in 
en el mejor postor," es decir, 
acaban o nmeren en él. 

Remate, m. Entre colegiales 
o o«ludiantes. acción o efecto de 
rematar, en la acep. chilena de 
c-tc. V. Dííca.-o ccrlfiinrri, disputa, 
(Jrsofio, juitta. — Como termino 
forense define el Dice, a remate: 
"adjudicación que se hace de 
los bienes que se venden en sub- 
asta o ahnonoda al coniprailor 
de mejor puja y condi<-i('in." 
Según esto. i)nl)laríamos mal en 
Cliilc, |)ucs llamamos remate, 
lió la adjudicación, sino la s\i.li- 
astfi. II .^uttnsliiñón (venia ]iú- 
blica de bienes o alhaja- que se 



hace al mejor postor, y regular- 
mente por mandato y con in- 
tervención de un juez u otra 
autoridad). Sin embargo, en la 
fr. Citar de (o para) remate ha- 
bla el Dice, como nosotros, pues 
la define: "notificar al deudor 
ejecutado el remate que se va a 
hacer de sus bienes." Es claro 
que no se le notifica la adjn-di- 
eación de los bienes, que toda- 
vía no se ha hecho, sinolas»/»- 
asta de ellas, a fin de que el 
citado arbitre los medios nece- 
sarios para que el acto se efec- 
túe en forma conveniente a sus 
derechos. Advirtamos también, 
en cuanto a esta fr.. que entre 
nosotros no es lo mismo Citar 
de remote que Citar para revta- 
te. La citación de rem<ite, hoy 
su|>rimida ]ior la ley de procedi- 
miento, se hacía, como dice el 
Dice., al deudor ejecutado; la 
citación para, remate se hace 
aun a los terceros que pueden 
tener interés en el acto, como 
son los acreedores hipotecarios 
o prendarios, cuyos derechos rs- 
tan afectos a la cosa que .«e va a 
leiuatar. — Remate voluntario. 
lín nuestro foro no e-^, como 
cree el común de la gente, el 
que se hace sin intervención <1p 
juez y sólo por voluntad del 
vendedor, sino el que se verifica 
]i()r mandato de juez en los 
asiuitos de juri.^dicción volunm- 
ria o im contenciosa. — Al re 
mate, ni. adv. tomado del anti- 
cuado A remate, hoy ¡)r rema- 
li : "ab-olutaiiiente. sin reme- 
dio." •■l'ulano c-tá loi-o al re 
mate." 

K'i;mi:(i;h. a, y r. Si' (onjutia 
regularmente como el sinqilc 



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REM 



73 



mecer: remezo, remeza; y no 
remezco, remezca, como .-^e les 
escapa a algunos. 

Remediador, ra, ni. y f. Que 
remedia o ataja un daño. El 
Dice, lo califica de adj., sin 
agregar siquiera el Ú. t. c. s.. 
que es propio de todos o casi 
todas los vocablos en dor. Nun- 
ca lo hemos visto nosotros usado 
como adj., sino solamente como 
s. "¿Tú muerto por mi i'emedio 
y yo olvidado de vii remedia- 
dor?" (Ángeles, Vergel espiri- 
tual. 1. I, c. X, § II). "Volveré 
en un instante a contar mis 
cuitas como a remediador de to- 
das las del mundo." (Quijote, 
p. II, c. XLVIII). "Y para que 
cuanto más claro conociésemos 
la grandeza de la dolencia, tan- 
to mejor entendiésemos lo que 
debíamos a aquel excelentísimo 
remediador." (Granada, nim- 
bólo, p. III, trat. I. c. II, § n^) 
. . . "Pidiéndole gracia y reme- 
dio para todas nue.stras necesi- 
dades, como a verdadero reme- 
diador de todos las males." 
(Ibid., trat. TI, c. \). Un siglo 
antes había dicho -Jorge Manri- 
que: 

Raiie<í¡'nlor de mis quejas. 
Ko te tardes, ven tenipruno. 

(A (<n mensajff} qiw etiviriba a .■■« amiga). 

Y el )ioeta Ta])ia. del mismo si- 
glo X\'^, cantó también por su 
parte : 



Porque lo^ males do amíir 
Son tan malns de sfpfrir. 
Que no los puedo encobrir, 
Ni hallo nmi.,Iia,hr 
Para fiodcrlos decir. 



— Para el f. tenemos la autori- 
dad de Sor María de .Tesú.s de 
Agreda: "Invocando a .lesús y a 
su Madre que la goliernaba. ex- 
piró la feliz doncella en manos 
de su remediadora." (Mística 
rh'da-1, 1. VII, c. X. n.° lfi7). 
"Su devoción y de.-eos de ver a 
su remediadora y serle agrade- 
cido, le solicitaban para mayo- 
res demostraciones y rendimien- 
to." (Ibid.. c. XVl", n." 318). 

Remedio, m. Santo remedio, 
loe. fig. : arbitrio, medio o me- 
dida eficaz y terminante que se 
emplea para el logro de algún 
fin. Falta en el Dice. — Hacerle 
el remedio a an animal, fr. fig. 
y fam.: castrarlo. Se usa en Chi- 
le por eufemismo. — Ni para re- 
vi edio, loe. en que abreviamos 
las frases españolas No haber o 
No tener ni para un remedio: 
"carecer absolutamente de to- 
do." — Ser el remedio peor que 
la enfermedad, fr. fig. que 
también hace falta en el Dice. 
Significa que el arbiti'io o re- 
curso que se emplea para conse- 
guir un fin, es contraproducen- 
te. V. t. con otros verbos, como 
resultar, salir. "Viniendo, por 
ende, a resultar el remedio peor 
que la enfermedad.'' (Sbarbi, 
Una relación inconveniente en 
el Quijote de Avellaneda). 

Remezón, m. Acción o efec- 
to de remecer. "Dale un reme- 
zón a ese ciruelo.'' — 1"'erremoto. 
-sacudimiento. movimiento o 
conmoción de la tierra, pero 
siempre l^reves. Esta acej). es do 
uso general en Chile, en el Pe- 
rú, llenador y Coloml)ia, y .se- 
guramente en otras naciones 
americanas, donde tan frecuen- 



74 



REM 



REM 



tes son estos fenómenos natura- 
les; }', como la voz está bien 
formada del v. remecer, puede 
acogerla el Dice, como amcrica- 
nismo, en ambas aceps. 

Remigia, f. Remera. "N'case 
Rectriz. 

Remilgue, iii. Dígase remil- 
go: '"acción o ademán de remil- 
garse." Remilgarse es "repulir- 
se y hacer ademanes y gestos 
con el ro.stro. Díce-^^e comun- 
mente de las nnijeres." 

Rémington, m. Fusil fabri- 
cado por la casa de este nombre. 
— f. Carabina fabricada jior la 
misma. — Ambos se usan en Chi- 
le, pero no creemos que merez- 
can entrar en el Dice. 

Remisor, ra, adj. y ú. t. c. s. 
Que remite. Falta esta voz en el 
Dice, aunque nos dé a remiten- 
te con el mismo significado. 

Remitido, m. Voz de uso co- 
rriente en el lenguaje periodís- 
tico, en España y América, ]^e- 
ro que todavía no ha sido ad- 
mitida ])or el Dice, aunque 
cuenta con la autoridad del que 
fué Secretario |)crpetuo de la 
.\cademia, D. Manuel IJrelón de 
los I lerreros : 

Veamos los remiliilot. 

Efcte ¡Tres plicgus cuniplidns. 

(/>! reilaceión ilc itn ¡icriinlico). 

Los que tengan escriqnilo de 
iLsar esta voz pueden contcntíir- 
se con comunica.ilo. m. (escrito 
que, en cau.sa propia y lirmado 
l)or uiui I) más jicrsonas, se diri- 
ge a uno o a varios jieriódicos 
para (pie lo ])ul)iiquen). Inacr- 
ción es más genérico. Siirllo es 
"cualquiera de los escritos in- 



sertos en un periódico que no 
tienen la extensión ni la imiior- 
tancia de los artículos ni son 
meras gacetillas." 

Remodernado, da, ad.j. "'El 
te.xto de la novela es el mismo 
que .-e halla remodernado en el 
Inventario de Villegas." ((.Ja- 
llardo. Biblioteca, t. I, col. 357). 
Ni en la forma de adj. ni de v. 
(remodernar) aparece en el 
Dice. .Vlu)ra .-e dice en todas 
partes mudernizur, que todavía 
no estii admitido en el léxico. 

Remojada, f. fam. Acción de 
reuKtjar o cm])apar en agua una 
cosa; en castellano, rcmujo. 

Remojar, a., fig. y fam. Ck;- 
lebrar un remojo con ocasión de 
un estreno. "Remojar una cosa, 
un mueble, un traje.' El v. es 
menos usado que el s. VA equi- 
valente castizo es e-^frcnar en la 
acep. que el Dice-, da por anti- 
cuada: "regalar, galardonar, dar 
estrenas." 

Remojo, m., fig. y fam. Pro- 
¡lina que se da, en señal de ale- 
gría, cuando ¡«c estrena alguna 
cosa o se celebra algún buen 
suceso. En castellano tenemos 
estrena (dádiva, alhaja o jire- 
sente que se da en señal y de- 
mostración de gusto, felicidad o 
lieneficio reciijido). pmpini (co- 
lación o aga.'íajo que se repartía 
entre los concurrentes a luia 
junta, y que despué;; f^c redujo 
a dinero), patente, f. (comida o 
refreisco que hacen pagar imr 
estilo los más antiguo-; ¡d (pie 
entra de nuevo en un eiiqileo u 
ocupación), alborixinc o rubra 
(agasajo que hace el comprador 
o el vendedor, o ambos, a lo-- 
(|ue inici'vienen cu una venta). 



REM 



REM 



yiuy antigua es esta co.ítuml>re, 
como vimos en el art. Kermesse, 
donde dijimos que la practica- 
ban los judíos, los griegos y los 
romanos. Rodrigo Caro habla 
también de unas fiestas llama- 
das lustraciones, que para estos 
casos celebraban los romanos. 
"Las lustraciones particulares, 
dice, cada uno las podía hacer 
a su voluntad cuando edificaba 
la casa, estrenaba el lecho, abría 
la puerta de su casa o tienda, 
como ahora lo suelen hacer que- 
mando romero." (Días geniales, 
dial. IV, § IV).— Bebida o co- 
mida con que se celebra im su- 
ceso fausto; dígase cuchipanda, 
gaudeainus. — El origen de es- 
tas aceps. chilenas de remojo 
no puede ser otro que el fin pa- 
ra que se pide y .se da esta pro- 
pina: para remojar la boca o la 
garganta, ya sea con el mismo 
licor que en esto.s casos se dis- 
tribuye, ya con el que se com- 
pre con la propina que se reci- 
be. En castellano es corriente la 
fr. remojar la palabra, beber vi- 
no; y la voz misma propina vie- 
ne del V. griego y latino propi- 
no, invitar o dar a beber, a>í co- 
mo el francés pourboire, propi- 
na, significa literalmente "para 
lieber." — Remojo .«e usa (. en 
Colombia como en Cliile. 

lÍEMOLCADOR, RA, adj. "QuC 

sirve ])ara remolcar. Aplicado a 
embarcaciones, ú. t. c. s. m." 
Admitido ]>or |iriiricra vez en la 
14." edición del Dice. 

Remoledor, ra, adj. y ú. t. c. 
s. Que remuele, en la i'iltima 
acep. que damos a este v. ; en 
castellano, jaranero, ra, de vida 
airada o alegre, amigo de fran- 



cachelas; y, según los casos, vi- 
cioso, ebrio. 

Remoler. En ca.stellano es a. 
y significa "moler mucho una 
cosa." En chileno y conforme 
a este significado se llama re- 
moler dar a la mies tendida en 
la era segunda trilla o pisoteo. 
en las trillas que se hacen con 
yeguas. Esta acción .se ejecuta 
después que se ha molido (o 
chancado) por primera vez toda 
la mies del montón y exten- 
diéndola desde las orillas de la 
era hacia el centro. — Remoler 
llaman también, en muchas 
provincias, revolver el caballo. 
Fuera de revolver (volver el ji- 
nete al calmllo en poco ten-eno 
y con rapidez) , hay en castella- 
no caracolear, n. (hacer el caba- 
llo caracoles, o sea, \aieltas y 
torneos, corriendo o despacio, 
según convenga) y trabajar 
(ejercitar y amaestrar el caba- 
llo). — Pero la acep. más chi- 
lena, porque es sumamente usa- 
da y general en todo Chile, 
es la de andar de parranda, 
de holgorio, jaranear, correrla 
(andar en diver.siones o en 
lances peligrosos o ilícitos, es- 
jiecialmente si es a deshora 
de la noche). El remoler del 
liueblo va siempre ací)m])añado 
de la borrachera, y algunas ve- 
ces de canto, baile }' sus conse- 
cuencias. Generalmente es má.s 
que la zamljra morisca y fiestas 
similares de España y coTuiiara- 
ble con la orgía o con la Ijacanal. 
I, a copla vulgar 

Vünios remoliendo, hijitos. 
(Jup ol infierno se ha vuelto :ign:i, 
T.os íliiibloR se h.Tn vuelto pejes 
Y los condeniíflos tntínat:. 



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REM 



REM 



(la lina idea de cómo y en qué 
canlirlad corre el licor en las re- 
moliendas popnlare.s. — -El ori- 
nen de e-4a acep. del v., que en 
ella es invariablemente n., es el 
remolón castellano (flojo, pe- 
sado y que huye nialiciosamcnte 
del trabajo). Puesto el hombre 
en estado de remolón; está pre- 
parado para lo demás, como 
que la ])ereza es madre de todos 
los vicios; y unas veces para 
comi)oner el cuerpo, como di- 
cen. otra.s i)ara disipar el aliurri- 
niiento, y otras iior condescen- 
der con un amigo, acepta cele- 
brar a Baco o a los otros dioses 
y diadas del jiaganismo. Está 
tan encarnado &<t€ v. en las 
costvimbres chilenas, que será 
imposible reemj)lazarlo por al- 
guno de los castizos equivalen- 
te.s. — Rara vez .«e usa como a., 
y es cuando significa ga.st«r o 
perder cu remolienda. ''Pedro 
recibió su herencia v ln remolió 
tilde CU i>iiciis día-." 

Remolienda, f. Accii'm de 
remoler la mies cu la era. ^'éa.■ie 
Remoler, 1." acep. — Parranda, 
jaraiui. zambra. A'éa.^e Remoler, 
;?.* acep., del cual se deriva. 
"Tvlegaron | al t'uiidn| y arma- 
ron una remolienda <|ue se re- 
Jiitió varios días. I'l cuidador 
amonestó a bis jóvenes y éstos 
lo a|)alearon." (In diario de 
Concepción). 

Remoi,ivic.\h, n. y r. Ks igual 
a re.moUniir y nrremoUnarse 
en estas dos aceps. : "hacer o 
formar remolinos una rosn; 
amontonarse o apiñar.sc desor- 
dpna<lumeutc las gentes." Rc- 
nifiUnear. como a., significa 
t.'Uiibién: "movíM- ima cosa al 



rededor en forma de remolino." 
Remolino, m. No se llama 
así, sino molinete, el "juguete 
de niños que consiste en una 
varilla en cuya punta hay dos 
palitos puestos en cruz, con 
unos papeles ])egados por una 
de las e.xtremidades. que giran 
movidos por el viento." — Tam- 
bién .-^e llama inulinete la "rue- 
decilla con aspas, generalmente 
de hoja de lata, que se pone en 
las vidrieras de una habitación 
]iara que se renueve el aire de 
ésta." 

Remontoir, m. A'oz francesa 
que se pronuncia rentont'xir o 
remonfiinr y significa, comn tér- 
mino de relojeríi . un mecanis- 
mo que en los relojes de liolsillo 
estíl colocado en alto (remonta- 
do) y reemplaza a la llave. En 
España y América .«c usa ahora 
e.^ta voz para designar el reloj 
que tiene este mecanismo. 
"¡ Ojo al remontoir, ojo al por- 
tamonedas!" escribió la Conde- 
sa do Pardo Hazán i>ara ])oner 
011 guarilia a sus lectores contra 
los rateros. ".V fin de evitar el 
empleo de la llave i>ara dar 
cuerda al reloj.... so emplean 
disposiciones llamadas remon- 
tuar, (lue varían segvín el fal)ri- 
cauto." (I)icc. Enrichip. ¡lis-pií- 
vn-Anierle.) Dos inconvenientes 
graves hay en este uso: 1." que 
en la lengua original remontoir 
no significa reloj, sino llave c- 
jiocial de ciertos reloje.<; ¡mr lo 
cual los franceses, para nombrar 
estos relojes, no dicen reioon- 
toir, sino montrc ''' rrmoiilolr: 
2." que la voz. por su forma, no 
se acomoda al castellano, cu ol 
cuid mueho mejor poílomos do- 



REM 



REN 



i-ir reloj de remonte o remontu- 
clo. 

Removedor, i; a, m. y i. Que 
remueve. Hace falta en el Dice, 
e.-te voeablo. 

Removid.v, f. Aeeión o efecto 
(le remover. No lo da el Dice, 
pero ;-e lee eu el CahaUero ven- 
turoso de Juan Valladares, t. II, 
piíg. 342 : "Eu mitad de los tra- 
bajos referido.--', del repentino 
pesar que tomó el Holitario por 
la removida del lugar, cayó 
luego enfermo."' 

ReMOZADURA, f., REMUDA- 

MIENTO, m. Acción o efecto de 
remozar o remozarse. Ninguno 
de lo.s dos nos da el Dice, y el 
uso clama por ambos. 

Remplazar, remplazo. Reem- 
plnziir, reemplazo. Véa.-^e Reem- 
plazante. 

Rempx'jar, a. No es, como 
creen algunos, mal usado por 
empujar, sino que es exacta- 
mente lo mismo, salvo que en el 
Dice, tiene la nota de fam. 

Rempuje, m. Funda de cue- 
ro o de otra materia que .«e po- 
ne en el pulgar para empujar 
la aguja sin que se lastime el 
dedo al coser sacos u objetos 
análogos. El nombre castizo es 
dedil, aunque su significado es 
má.-í general, porque se hace 
también para todos o cada uno 
de los dedos. Nuestro rempuje 
es como un ded(d de cuero o de 
genero grueso. En Marina se 
llama rempujo un "disco plano, 
estriado en dos direcciones, y 
que aplican los veleros a la pal- 
ma de la mano para empujar la 
aguja cuando cosen la'; vela.s." 
(Dice, 14.» edición). No hay 
duda que de esta acep. náutica, 



que por primera vez acoge el 
Dice, se formó nuestro chile- 
nismo. 

Rempijón, m. Decimos do 
este s. lo mismo que del v. — ■ 
Rempujo, m. fam., es "fuerza o 
resistencia que se hace con cual- 
quier cosa." 

Remuda, f.. o kemcdamien- 
TC>, ni. Acción o efecto de re- 
mudarse. — El par de muías, 
caballos o bueyes con que -^e 
releva el i>ar que trabaja, no se 
llama remuda, como dicen en 
Chile, sino revezo, m. — Remu- 
da significa también muda o 
"conjunto de ropa que .se muda 
de una vez, y se toma regular- 
mente por la ropa blanca." 

Remy, n. pr. m. Es el nom- 
bre francés de Remigio, en lar 
tín Remigias. No faltan tra- 
ductores de tres al cuarto que 
en castellano escril)en Remy, 
Remí o Rem.is. 

Renacentista, coni. Autor 
o escritor de la época del rena- 
cimiento. Lo mismo que rena- 
ciente, 2.^ acep. — Como adj.. 
pei'teneciente o relativo al rena- 
cimiento. — En ambas aceps. es- 
peramos que lo ha de acoger el 
futuro Dice, porque está bien 
formado y lo usan todos los mo- 
dernos. 

Renaciente, adj., part. de 
renacer. Que renace. "El rena- 
ciente recuerdo de las antiguas, 
gloriosas e independientes repú- 
blicas." (.luán Valera, Üe la re- 
volución en Italia, III). — Autor 
o e.scritor de la época del renaci- 
miento. — En ambas aceps., que 
son de uso corriente en todas 
])arlcs, debe admitirlo el Dice 

Rendez-vous, m. Voz frailee- 



REN 



REN 



ía que se pronuin-ia ratuUrú y 
significa sitio o lugar para el 
cual se cita a una o más perso- 
nas; o más breve, lugar de cita. 
Literalmente significa: encamí- 
nate o encaminaos. En el Estc- 
banillo González (c. XI) lee- 
mos: "Te hacen todos rendi- 
bú," que es la misma voz de que 
trftkimos. "Los clásicos servían.se 
de ella, dice el P. Mir, ])ara 
mostrar obsequio, cortesía, sa- 
ludo respetuoso, ademán reve- 
rente, agasajo cariñoso, aunque 
no fuera ése el significado fran- 
cés al pie de la letra, porque le 
interpretaban ello.s a su talante, 
según aquella regla dada por 
Quevedo: '"Francos hablarás en 
diciendo bú, como niño que ha- 
ce el coco." Ahora no habría 
para qué admitirla en ninguna 
acep., como en realidad no la 
admite el Dice. 

Rendida, f. Suerte del juego 
do las bolas (de la argolla) que 
consiste en pegarle un jugador 
que está en la ]iarte inferior de 
la cancha tan fuertemente a 
una bola que está en la parte 
superior, que, estrellándola en 
la calvecerá, la haga retroceder y 
caer en la raya. Esta jugada va- 
le dos puntos. E\ nombre se de- 
riva de rendir. A'éase más ade- 
lante. — No aparece este vocablo 
en el Dice. El P. Mir, con dos 
autoridades clásicas, lo reclama 
en la acep. de parte del tiempo 
nocturno en que el centinela 
deja de velar, rennvdándose. 
f íliliiisri) de roces casliv's). — 
Echarle uno la rendida a otro, 
fr. (ig. y fani.. tomada del mis- 
mo juego de las bolas: dc-satar.-^e 
en insultos contra él. 



1;k\i>ii)ok, ra. adj. Que rin- 
de, que da fruto o utilidad. 
"Trigo rendidor, tierra rendido- 
ra." Falta esta voz en el Dice. — 
Como s. f., rendidora, e.< igual a 
cundidora (Echar la). Véase 
CuxDiDOR. "No hará sino bar- 
bar, barbar, como .sastre en vís- 
peras de pascuas," dijo Cervan- 
tes. (Quijote, p. II, c. IV). No 
aparece este v. en el Dice, de la 
Academia, pero sí en el Tesoro 
de Covarrubia.-=, que lo define: 
"hacer la cosa muy de priesa, 
como barbar la plana el mucha- 
cho, cuando cscri'oe de priesa y 
mal." 

Kexi)IJ.\, f. "Hendclura, ra- 
ja o abertura larga y más o me- 
nos angosta, que se produce na- 
turalmente en cualquier cuerpo 
sólido, como pared, tabla, etc., 
y a veces le atraviesa de parte a 
píute." No sabemos por (jué le 
hacen asco a este vocablo, como 
.si fuera incorrecto, algunos chi- 
lenos, cuando é.^ta es la forma 
corriente y admitida en el Dice 
de tal manera que en rehendija, 
que es la etimológica, cita éste 
a rendija. Gracián y algunos 
otros escriijieron rendrija, qui- 
zás por influencia de e.icondrijo 
o por el ant. hendrija. Así que 
hendija, con que so quiero co- 
rregir rendija, no existo en el 
Dice. 

Rendir, a. En el juego do las 
bolas (/(/ af(/iill(i) se llama ren- 
dir una bola echarla a la raya 
después (le halierla estrellado en 
el frente. — Rendir examen. 
¿E-i castiza estji fr. la! co- 
mo la u.samos on (^liilo? Nos pa- 
rece que nó. Rendir examen e.«. 
entre nosotros, sometor.-o mío a 



REN 



REN 



79 



las i)i-uebas que quieran liacer 
de su idoneidad en la ciencia o 
arle en que pretende ser aprjba- 
do. Ahora bien, ¿entra esta idea 
en alguna de las aceps. de retí' 
dirf La que más se acerca es la 
que dice: "junto con algunos 
nombre^, toma la significación 
del que se le añade: rendir gra- 
cias, agradecer; rendir obse- 
quios, ohsequiar." Segain e,'<to, 
rendir examen sería examinar, 
pero nó ser examinado, que es 
lo que queremos significar nos- 
otras. El error de la fr. proviene 
del falso significado que se da 
al s. examen, tomándolo por la 
materia estudiada por el exa- 
minando; y por eso dice éste 
que rinde (o somete) esta mate- 
ria al juicio de los examinado-, 
res, como se rinden cuentas, 
pruebas, homenajes, obsequios, 
y así como los militares rinden 
su espada, su bandera. Mas, 
como examen no significa la 
materia que ha estudiado el 
examinando, sino la indagación 
o prueba que se va a hacer 
acerca de su competencia en esa 
materia, no puede entonces de- 
cir que rinde ni que da examen, 
sino que se sujeta o somete a 
examen, o que se expone a exa- 
men, según la fr. clásica. Com- 
párese también Rendir examen 
con las frases francesas Rendre 
v¡»te, Rendre réponse, Rendrc 
raison, Rendre témoignage, 
Rendre un arrét, une sentence, 
Compte rendu, y se verá que ese 
rendir más se parece al rendre 
francés que al rendir castellano. 
Rene, n. pr. m. Los franceses, 
que a su V. renaitre, renacer, le 
dan como participio reñí', renée. 



forman también así el nomljre 
propio ; pero los españoles, que 
tienen má.s respeto a esta clase 
de nombres, no dicen Renacido, 
como pudieran haberlo hecho, 
sino que conservan la forma la- 
tina Renato, como lo hicieron 
con Nonato y con los adjs. nato 
c innato. Renatus se llamó en 
latín un obispo mártir de An- 
gers, y Renato ha seguido di- 
ciendo el español. "Dijeron tam- 
Ijién que en una de las ermitas 
servía de ermitaño un caballero 
principal, francés, llamado Re- 
nato," escribió Cervantes en el 
Persiles (1. II, c. XVIII), y 
Renato se ha llamado .siempre 
en España al célehre Renato de 
Anjou. Sólo la ignorancia de los 
traductores pudo llamar en cas- 
tellano "Átala y Rene" la no- 
vela de Chateaubriand, ignoran- 
cia (jue alcanzó también a Doña 
Gertrudis Gómez de Avellaneda, 
como se lo ha publicado el Se- 
cretario de la Academia Espa- 
ñola : "Es particular que la Ave- 
llaneda mantuviese en e='ta obra 
\La Hija del rey Rene] los 
nombre.s franceses de Rene y 
Yolanda, pues harto sabía que 
en castellano son Renato y Vio- 
lante." (Emilio Cotarelo, Estu- 
dio bibliográfico). Compadece- 
mos a los hombres de hablí cíis- 
tellana que por error o capricho 
de sus padres o padrinos recibie- 
ron en la pila el nombre de 
Rene y con él han seguido fir- 
mándose; siguiendo este criterio, 
])odrían ponerse también los 
nombres de Antoine, Barthéle- 
wnj. Charles, Dominique, Etien- 
ve. Franrois, Gidllaume, Henri, 
Jales, Lovrent, Michel, Fierre, 



80 



REN 



REN 



Reiiiy, etc., etc. Varios ii.iiubreí 
hay en c:istellano que han con- 
servado su forma hitiua a seme- 
janza de Renato; por ejeuiitio, 
Fortunato, Donato, Liberato, 
Adeodato, Honorato, llumina- 
to, Optato, Restituto, Redenta; 
no creemas que a nadie, por 
mucho que ame la litera- 
tura francesa, se le haya 
ocurrido decir en castellano 
Fortuné, Donné, Délivré, Dieu- 
donnat, Honoré, Illuminé, Op- 
té, Restitué, Rédimée, y. 
sin embargo, dicen Rene. Bc- 
ncdictus, que es jjarticipio pasi- 
vo de bencdicere, dio en caste- 
llano Benedicto y el sincopado 
Benito, sin que se les ocurriei'a 
a los españoles decir, como los 
franceses. Benoit, que se pro- 
nuncia Benoá. Algunos nom- 
bres romanos a>imilados a los 
participios, como Cincinnatus 
(crespo o rizado), I'ractextatm 
(vestido con la toga pretexta), 
Torquatus (que lleva collar), 
Viriatus (forzudo), TacUns (ca- 
llado), Quadratus (cuadrado), 
híui conservado en Ciu4cllano la 
forma latina, pues de<-im<)s ('¡u- 
cinato, Prctextuto, Torciiato, ]'¡- 
riato. Tácito, Cuudrato. 

Rkxegóx, x.\, adj. fam. y i'i. 
t. c. .s. "Que reniega con fre- 
cuencia." Admitido desde la 
13." edición del Dice. Renega- 
dor, ra, es el "que rcniegw, blas- 
fema o jura frecuentcme.ite. Ü. 
t. c. s." 

IIeneohiki), da. adj. (Jue es 
de color muy negro. Más correc- 
to sería renegro, aunque no apa- 
rezca en el Dice, ¡¡ero dcl)ida- 
mente formado. Véase Kií. Kxis- 
te tamliit'n el v. ren<'gnin; n., 



que significa "negrear," con 
sentido e^-^forzado, y puede con 
su participio .-jervir para el caso: 
no así denegrir,, denegrecer ni 
ennegrecer, que sólo signilican 
"teñir -de negro, poner negro." 
Solemos también dar a renegri- 
do, contrariando su etimología, 
el significado suave de e.*tos úl- 
timos verbos, o el más suave to- 
davía de quemado, retostado, o 
el simple tostado (como se lla- 
mó al fecundísimo Obispo de 
Ávila Don Alonso de Madri- 
gal), especialmente cuando lo 
aplicamos al rostro o cuerpo 
humanos. — Este vocablo es de 
uso antiguo en España. La cita 
primera que tenemos e.< del 
Entremés d^l Burlón, de la 
. "Flor de entremeses," Madrid, 
1B57, e incluido en la colección 
de Cotarelo. 

Pues ¿no me he de quejar, si ya me tienes 
A pellizcos la carne rencgrula! 

dice el Dotor al Burlón. "Poner 
a alguno como un trajjo, o como 
un renegrido trapo."" (Sbarbi, 
Florilegio, art. TuAi'o). "¿Quién 
negará (jue bis probabilidades 
de é.xito que tiene siempre la 
actriz más renegrida sobre una 
nuijer modesta, por blanca y 
fresca que .sea, no rcconocan 
otro origen que la vanidad'?" 
(Manuel Silvela, ]'ariaeione» 
fácilrx). "Muros renegrid^iif," 
dijo \'icente Pereda en ]'iejo 
poema, p. 11, n.° III, y Federico 
Halart en su ]>oesía Consulta: 



1 toinii lie mi lirlm (r 
e» lie mi vi.lu. 



CoiivoíHic' ■ 
lj]i8 nieiiiürias int'joreH 
FiintasniuM que en la txiolie rtntitruti 
Vienen a c<<n9olui' uii amargo hililíu. 



REN 



REN 



81 



Se iiíii tanibii-n en los dialectos 
vulgares de Salamanca y de 
León, como lo aseguran los que 
de ello= han escrito, y en Méjico. 
Colombia, etc. Por todo esto de- 
be el Dice, aceptar va este voca- 
blo. 

Rengar, a. y r. Dígase <Ie- 
ii-engar, a.: "descaderar, lasti- 
mar gravemente el espinazo o 
los lomos de una persona o de 
un animal; a. y r., torcer, in- 
clinar a un lado más que a 
otro." En el lenguaje vulgar de 
Salamanca (España) se usa 
rengar como entre uosotr\<. — • 
El s. correspondiente es derren- 
(fadura. 

Rexglóx, m. Malamente se 
u.«a aquí por línea, raija o rin- 
glero (cada una de las línea- del 
pa¡)el pautado o rayado para es- 
cribir). El verdadero significado 
de renglón es: ".serie de pala- 
bras o caracteres escritos o im- 
presos en línea recta."' — De aquí 
ha provenido también otra acep. 
que dan a esta voz los comer- 
ciante.* haciéndola sinónima de 
artículo de comercio, por cuan- 
to cada artículo ocupa en sus 
libros ima línea o forma renglón 
aparte ; aunque, bien pensado, no 
habría en este caso más que una 
simple metonimia, pues se to- 
ma el signo por la cosa significa- 
da. "Renglón importantísimo 
fol de los guantes] que más 
tarde ha producido muchos ren- 
glones en la suma de las banca- 
rrotas de la ari.stocracia." (An- 
tonio Flores). Así escribió tam- 
bién Pereda: "Valiérales má.s a 
algunos pagar a menudo las 
cuentas; que a fe cjue Ins hay 
con más renglones que Ins leta- 

Dicc. de Chil.. t. V. 



nías de los Santos." (El sabor 
de la tierruca, XI). Estos ren- 
glones de cuentas .son muy se- 
mejauteí! a los de las facturas 
comerciales. — ,1 renglón .^c- 
guido, loe. fig. y fam. que falta 
en el Dice, y significa: a conti- 
nuación, de.sijués, inmediata- 
mente. La trae Caballero. — Ví- 
a.so Reglóx. 

Rexgo, ua, adj. "Cojo por le- 
sión de las caderas." En Plspaña 
dicen también renco, ra. — Vnits 
cojos ¡I otros rengos, fr. tlg. y 
fam. con que significamos que 
todos los individuos de quienes 
se trata adolecen de alguna en- 
fermedad, achaque o aje. "¿Có- 
mo está la familia? Así, así, 
unos cojos y otros rengos. — 
Zorro rengo. Véase Zorro. 

REyGtE.\E, n. Andar conin 
rengo, meneándose a un lado y 
otro. Así se dice en Chile, eu Co- 
lombia y .seguramente en todas 
partes, porque derivamos el v. 
del adj. rengo. Los españoles lo 
derivan de renco, que es la for- 
ma primitiva de rengo, y jior 
eso dicen renquear. Dense pues 
al V. las formas que ya tiene e\ 
adj., y todos quedaremos en paz 
y contentos. 

Renguera, f. Accidente o do- 
lencia del rengo o renco. Se usa 
t. en Colombia y está tan bien 
formado como cojera, ceguera, 
chochera., flojera, papera, ron- 
quera, dentera, sordera. No le 
conocemos equivalente castizo ; 
derrengadura, tiene el significado 
activo propio de derrengar, y nó 
el pasivo que lleva en sí ren- 
guera. 

Rkxoval, m. "Terreno po- 
blado de renuevos." Es voz u.«a- 

6 



«2 



REN 



REN 



da por los naturalista.* chilenos 
y que acaba de admitir por pri- 
mera vez la 14/ edición del 
Dice. Falta la etimología, que es 
la partícula re y el s. noval, que 
todavía sigue en el Dice, como 
adj. solamente. Véase Calven en 
el Apéndice del I.' t. 

Renquecha, f. En Chiloé, ce- 
niza que está en el fundo del 
fogón. Parece que el segundo 
elemento de la palabra, quecha, 
no fuera extraño al araucano 
cuthal, el fuego. (Cavada). Nn 
.-^ólo no es extraño, sino que c.-^ 
su verdadera etimología, como 
se ve en la otra forma, rinque- 
tral, que de esta misma voz trae 
el propio autor. Compuesta de 
ruge, cosa gruesa, o rur, como lo 
escribe el Febrés-Astraldi. y do 
eñthaJ, fuego, ésta sería la for- 
ma primitiva y riquecha sería 
la abreviada y más fam. 

Rentabilidad f. Calidad o 
aptitud de producir o dar rentíi. 
No ha faltado quien lo use; pe- 
ro, antes de imitar a ese tal, 
proferiríamos las i>erífra.«is o 
circuiiloquios más kilométricos. 
— Rentóse^ sa (nc rentable), es 
el adj. castellano que significa: 
"que i)roduce o da renta." 

Re\t.\do, da, parí, del v. ren- 
fnr. Significando este v. "produ- 
cir o rendir beneficio o utilidad 
annalment^.^ una co.-<a," como lo 
define el Dice, es evidente que 
no puede decirse empleo l)ie}i o 
riud rentado, clase xí»// rentada 
sino que debe corregirle datadn. 
¡uu/atlo, retrilnild», rouunerado, 
segéni la«! <'asos, porque no es el 
empleo ni la ilasc lo (jue jirodu- 
ce la ren(<i. 



Rentista, com. '"Persona que 
tiene conocimiento o pníctica en 
materias de hacienda piiblica. — 
Pereona que recibe renta proce- 
dente de papel del Estado. — 
Persona que posee una [¿y si 
son dos o más?J renta, cualquie- 
ra que sea su procedencia." Fué 
admitido desde la lo." edición 
del Dice. Véase Financiero. 

lÍEXUEVO, m. "Vastago que 
echa el árbol después de podado 
(1 cortado." Ésle es el significado 
propio; en Chile, además de és- 
te, le damos el de resalvo (vá.*- 
tago que al rozar un monte se 
deja en cada mata como el me- 
jor i)ara formar un árbol) y el 
de pimpollo (vastago o tallo 
nuevo de las plantas). Brote, 
"pimpollo ©renuevo que empie- 
za a desarrollar.<e,'' abarca al 
renuevo y al pimpollo. Véase 
Desbrotar. 

Ukni NCA. adv. de tien\po. 
Aiuiienta y encarece el signifi- 
cado de nunca. Es de uso co- 
rriente en el lenguaje fam. chi- 
leno: no aparece en el Dice, ]w- 
ro es conocido y usado <le los 
c.-])añoles. "Prepóne.^c la sílaba 
re para dar más fuerza: Nunca 
y renunca lo haré." (Gonzalo 
Correas, Arte grande de In len- 
gua cast., § Adverbios de ne- 
gar). Véase Re. 

RExrxriA, RENixciArióx o 
REN'iN'riAMTENTO. Iguales eu 
significado los considera el Dice. 
— Reituncio es: "falta que se 
cometo renunciando en algunos 
juegos de naijies. — Fig. y fam., 
mentira o contradicción en (lue 
,«e coge a uno." 

Renintiar. De a. lo califica 
solamente ol Dice, v la (iramá- 



REO 



REP 



Ik-a le da como ivginien la,-? pre- 
posiciones a y en: ■"renunciar a 
un proyecto; algo en favor de 
otro." Y ¿no decimos también 
que se renuncia de su derecho:'' 
"La da palabra que, si éste re- 
nunciaba de su derecho, él la 
desposaría." (Scío, Rut, III, 10, 
nota). "Renunciar a, de un 
proyecto. Lo primero es mucho 
más usado que lo segundo," di- 
ce Sahá en su Gramática. 

Renúnculo, renuncio, m. Fer- 
inas vulgares del culto y castizo 
ranúnculo. 

Rexvi.vk, a. A'olver a enviar. 
■'La madre me envió esta carta 
abierta: leídola he y renvíola u 
V. ]\. con otra que me escribe 
a mí Fr. Nicolás Doria." (Sta. 
Teresa, postdata de la Coria 
('C('V). Ño trae el Dice, este v. 
ni en esta forma ni en la más 
exacta reenviar. 

Reo^o. El Dice, sólo conoce 
la fr. Mirar de reojo. Gracián 
formó graciosamente el s. reojo 
con el prefijo re: "Para poder 
vivir, es menester armarse un 
hombre de pies a cabeza, nó de 
ojetes, sino de ojazos muj' di.-- 
piertos: ojos en las orejas, para 
de.«cubrir tanta fal.sed«\d y men- 
tira; ojos en la.s manos, para ver 
lo que da, y mucho más lo que 
toma ; ojos en los brazos, para 
no aljarcar mucho y apretar po- 
co. . . ; ojos, y más ojos, y reo- 
jos." (El Criticón). 

Reordenar, a. \'olvcr a orde- 
nar. Xo lo acepta el Dice, ni 
tiene en su favor autores de 
primera ni de segunda cla-e. 

REOKG.\XIZAnOU, R.\, 111. y f. 

Que reorganiza. Falta en el 



Dice, como faltó taiubién el 
siiiqile organizador, ra. 

Reparthiónt, rep.\rti>.íiex- 
T<\ REPARTO. Acción O efccto de 
repartir. 

Repartidor, m. En las lám- 
paras belgas de petróleo, [ñeza 
de metal que consta de un pie 
por el cual se embute en otras 
y de un disco o especie de som- 
brero en el otro extremo. Se co- 
loca en el mechero o quemador 
y sirve para rejiartir (de ahí el 
nombre), o mejor, para aumen- 
tar la luz. No trae el Dice, este 
\'ocabIo. 

Repatriante, m. El que 
vuelve o torna a su patria. A. í 
lo usó .Juan de Mena en su poe- 
.-ía Claro eaciiro: 



Xancí e.i Argú, íjueit:c¡.i, Hipetnie<tu 
Se vi(i lealt id ser tanto constante, 
Ni en l'ene'ope, la viuda modesta, 
Ulixes de Troya no reiwtrionte. 



Puede considerarse como parti- 
cipio de presente de repatriar co- 
mo r. — Fuera de repatriante, 
debe admitir el Dice, a repatria- 
dor, ra. adj. y s., que repatria. 

Repavimentar, a. Volver a pa- 
vimentar o solar, renovar el pa- 
vimento. Lo han u.'^ado nuestros 
diarios, y, aunque bien formado, 
no lo trae el, Dice. Véa.'^e Re. 

Repechada, f. Acción o efec- 
to de repechar. Aunque necesa- 
rio y bien formado, no registra 
el Dice, este s. que tan usado es 
entre nosotros. Parece digno de 
admitirse, pues a-icensión y su- 
bida, como genéricos que .«on, 
no bastan. Hay s. repecho (enas- 
ta bas-tante pendiente y no lar- 
ga) y m. adv. A repecho (cuesta 



84 



REP 



REP 



arriluí, con ^uljida). — Taiiiljióii 
darnos a repechada el misino 
sifíiiiticado de repecha, lo que 
no debe aceptarse. 

Repelarse, r. fig. Sentir ]iesar 
de una cosa, arrepentirse, y es- 
pecialmente cuando se manifies- 
ta me.sándo.<e el cabello o las 
barbas. Es v. antiguo y niux' 
usado en Chile, formado del 
repelar castellano, cuya primera 
acep. es: "tirar del pelo o arran- 
carlo," que es lo que hacen nui- 
chos cuando sienten un gran pe- 
sar, una cólera, una desespera- 
ción, etc. "De nuevo sintió el 
genovés su ocupación, y estaba 
que se pelaba las barbas de pe- 
sar." (A. de Castillo Solórzano, 
Las Harpías en Madrid, estafa 
II). "Estaba... Checol de Ásco- 
H muy triste y pelándose las 
barbas.'' (Quevedo, Liis zahúr- 
das de Pintón). 

El mozo mató a los c1o3, 
Kl viejo mató a los cuatro; 
í*or uno que se les fuera 
I^tf barban ee rail petatillo. 



(r,, 



r.i.lrl fnl. .XXXIIl). 



"Messar las lidrlxia: ari'cpi'iilir- 
se." (T. A. Sánchez, J'ue.vas 
eiist. ant. al siglo XV). "Pelarse 
(o tirarse) ano ¡as barbas: ma- 
nifestar con ailemanes grande 
ira y enojo." (Dice.) 



Ili'niejja <le bí misino y ilc su estrcllii; 
Abatido (lesput's. gime, suspira; 
/li/.i'iirr lar barbar, rcMiijie en llanto. 

(Bell.'. Orlamln vilamora,U>. <-. II). 



Por esta úitiiii;! cita <o ve que lo 
Úliidí ipic li:i lucilo el (liijono 



ha sido quitarle al v. repelar el 
complementí) "las barbas," "el 
pelo," porque es más delicado 
y culto no nombrar e.~as cosas. 
(Véanse Fijar e Hixr.\u). Por 
eso nos contentamos con decir: 
"Me repelo yo de no hal)erle da- 
do alcance al ladrón : Se repe- 
laba .'^an Pedro de haber negado 
a su ilaestro. ' El régimen «'on 
de .-e explica por la .■semejanza 
de significado con apesararse, 
ape.mdwm orarse, arrepen tirse, 
pesarle a uno. 

Rei'Elexte, adj. Que repele, 
en la acep. de "arrojar, lanzar o 
echar de .sí una co:^x con impul- 
so o violencia." Esta sola acep. 
le da el Dice. ; de manera (]ue la 
fig. de cargante, iijipertincnte. 
antipático, que le dan algunos, 
uo es castiza. "¡ Qué homltre tan 
repelente ! Y más repelente aún 
es su convei-sación!" — Los co- 
lombianos usan además el .*. 
repelencia. 

Repente (De un), m. ndv. 
Quílese el un, que no tiene \'<ov 
qué intercalarse, y díga-c (/- ;•<- 
P'ute. \'éase Pkoxt(k "internar 
de un repente al inmigra<lo al 
l'<indo de un desierto..., es ti- 
rarle a matar." (Pérez Rosales, 
Recuerdos del pasado, c. XXI). 
Otros le agregan otra albarda 
más, diciendo De un de repente. 

KEricRcrsivo, va, adj. Lo ad- 
mite el Dice, como término de 
Medicina .«olamenfe (dú-ese del 
medicamento que tiene virtud 
y eficacia de rei>ercutir, esto es, 
de rechazar, repeler o hacer que 
un humor retroceda o reliuya 
hacia atrás) y .se omiten las 
accps. más generales corre-i>on- 
diciiles a las dos primeras del 



REP 



REP 



85 



V. npercutir. He aquí una Ijre- 
ve autoridad para la 2.", sinó- 
nima de reverberar: 

Bien que en rayos talvez repeycu:<hos, 
La bastarda vislumbre dispendía 
Por rescate de presos arreboles 
Luciente copia de acerados soles. 

(E. Gerardo Lobo, Sitio ataque t/ reiulició» i/e 
LihUa, oct. XI). 

Keperder, a. Volver a per- 
der ; perder dos u más veces. "¡ Y 
que haya hombre que la vida del 
alma pierda y repierda!" (Nie- 
remberg, Aprecio y estima déla 
diviiia gracia, 1. IV, c. II, § I). 
No aparece en el Dice. Véase 
Re. 

Repesar. Sólo lo admite el 
Dice, como a. y en esta acep. : 
"volver a pesar una cosa, por lo 
común para asegurarse de la 
exactitud del peso.'' En Tirso de 
Molina lo hallamos usado como 
compuesto del ))ronominal pesar 
(cau.-^ar un hecho o dicho arre- 
pentimiento o dolor) : 

Doña. Beatriz. ¿Mía, villano? Eso nó. 
María, ¿so, sebosa? Aunque oi repe>e. 

(Mari-Ihru.indez. II, I^ •) 

Repic.-vr, a. y n. Cuando re- 
pican fuerte, fr. ñg. y fam., que 
.-ignifíca: en días u ocasiones so- 
lenmes. No debe faltar en el 
Dice. — \'éase Procesióx. 

Repiquete, m. (íorjeo o trino 
de pájaro. — Cuando es muy re- 
petido, repiqueteo. — Repique- 
tear, n.. gorjear o trinar uno o 
más pájaros. — Echar un repi- 
quete o repiqueteo a uno, fr. fig. 
y fam., usada entre el vulgo: 
decirle pahibras muy cariñosas. 



o, al contrario, injuriosas, con ra- 
]iidez y en forma de refranes. — 
Nada de esto es castellano, por- 
que ninguna de las voces tiene 
tal signiñcado: repiquete es ''re- 
pique vivo y rápido de campa- 
nas, parecido al redoble del tam- 
bor," y de él se derivan repi- 
queteo y repiquetear. 

Replanador, m. Entre mine- 
ros, rastrillo que tiene encor- 
vado el cabo en que va la plana. 

Repl,\xtación, f. Acción o 
efecto de replantar. Falta esiu 
voz en el Dice, como también la 
siguiente. 

Replantado K, ea, m. y f. 
Que replanta. 

Replantigarse, r. Arrellanarse 
en el asiento, y extenderse para 
mayor comodidad. La I es pa- 
rásita por influencia de plantar- 
se; díga.se repantigarse (com- 
puesto de re y del latín pantex, 
icis, panza) o repanchigarse 
(compuesto del castellano pan- 
cho, también panza). 

Replegar, a. y r. Debe con- 
jugarse irregularmente : replie- 
go, repliegas, etc., siguiendo al 
s. pliegue. Véanse Desplegar ,- 
Plegar. 

Repletar, a. y r. Aunque 
bien formado y usado en todas 
partes, no ha merecido la aco]!- 
tación del Dice. Baste por toda- 
la autoridad de Iriarte: 

Allí la tal Cigüeña el pico mete; 
Y. mientras a su gusto íc repleta. 
La convidada Zorra guarda dieta. 
Lamiendo la infeliz sólo el gollete. 



( Fábula /.'i /.>,•■ 



■lu 



Sinónimos son: rellenar, rehén' 
chir, colmar; y, tratándose de 
hartiu'a o saciedad, ahitarse, re- 



86 



REP 



REP 



hvrkirse repa.pihtrse (rellenarse 
de comida, saboreándose y rela- 
miéndose con ella), apiparse 
(atracarse de comida o bebida). 

Repliegue, m. A'éase Plie- 
OUE. — Ni aun como término de 
Milicia lo necesitamos, aunque 
tenemos el v. rephgaise. El s. 
que le corresponde no es replie 
gue, sino retirada: "acción de 
retroceder en orden, apartándo- 
.se del enemigo." ilarty Caba- 
llero lo pidió en su tiempo, pero 
basta hoy no le ha hecho caso el 
l^icc. Mucho sentimos que al 
yran Menéndez Pelayo se le 
escapai-ii este galicismo en el 
siguiente pa-^aje: "Cierta vani- 
dad enfermiza... le llevó | al 
Petrarca] a escudriñar con cier- 
ta delectación morosa mezclada 
de angustia los más ocultos re- 
plicfjues de su alma.' (Antol. 
(le poetas ¡ir. españoles, t. XIIT, 
])ág. 276). Siguiendo este mal 
ejemplo, se podría autorizar 
lambién el u.so tig. deentretela. 
Véase en su lugar. 

]\iipc>. m. Dos j)alos .-eco,» (pie 
se emplean ]>ara sacar fuego: 
el uno se coloca horizoutalmen- 
tc y ha de ser de madera blanda, 
y el otro, de madera dura y 
l)untiagudo, se coloca vertical- 
! líente sobre el primero y f^e 
rc'trega con fuerza y sin inle- 
rrupción hasta que aparece hu- 
mo y en seguida llama. Era el 
pi-occdimiento corrienle entre 
1<>^ antiguos araucanos para sa- 
car fuego: dcsiiué.s continuó cu- 
tre los chilenos en las poblacio- 
nes rurales y entre lo- polirc^, 
mientras las cerilla.- y fósforo-^ 
se mantuvieron caros, y e-caso< 
los pcdcrnalc-. Todavía es posi- 



ble que .Sí use cu algunos luga- 
res nmy apartadas y pobres, co- 
mo se usó en toda la antigua 
América, en la India, en Euro- 
pa y en todas partes. "El medio 
más connín entre los salvajes 
para lograrse fuego, dice Ceja- 
dor, consiste en frotar dos leñas 
duros y secos. Un palo termi- 
nado en punta roma que se vol- 
tea entre las manos, como el 
molinillo de la chocolatera, 
contra otra pieza de madera, 
hasta que el serrín producido 
por el taladro, se encienda, e-s el 
medio u.<ado por los buchmanos. 
Los polinesios echan mano de 
un palo puntiagudo que meicn 
en muí muesca hecha en el zo- 
quete que les sirve de suelo. Só- 
lo hace falta destreza y saber e.-^- 
coger la madera. Los brahma- 
nes guardan ));)r tradii'ión este 
modo primitivo de .-^acar fuego 
Itara sus sacrificios, y dicen que 
lo hacen así porque ése es el 
único fuego ]iuro. Entre los ro- 
manos había ley de que cuando 
las vestales, o guardadoras del 
fuego .-^agrado, lo dejaban ai)a- 
L':ar, lo volviesen a encender ta- 
ladraiulo una tabla de nuulera. 
Y aun los aldeanos, en nuichas 
partes de Eiu'opa, cuando había 
una epizootia, acostumbraban, 
basta poco ha. encender por 
fricción hogueras, por medio de 
las cual&s hacían pasar caballo^ 
y ganado pora que .*e librasen 
de la p(>stiloncia. y aun dicen 
i|Uc -c liací^ en .'^uccia en ticni- 
iKis (le e]iidemias." ('i'cniiii lí. 
pig. "27). .\ntes baiiía iliclxi 
laiiibicii: "En Suiza juegan to- 
"lavía a encender fuego tala- 
drando \m pedazo ile madera 



REP 



REP 



con otro.'' (Torno A E I O U, 
n.° 89). Cervantes también es- 
cribió: "Hicieron asimismo fue- 
go, ludiendo dos secos palos, el 
uno con el otro, artificio tan sa- 
bido como usado." (Persiles, 1. 
I, c. IX). — Los naturalistas chi- 
lenos llaman también repo un 
arbusto de la familia de las ver- 
benáceas, citharexylon cyano- 
carpum. Hook et Arn., llamado 
también arrayán macho, arra- 
yán de espino, espino, guayún 
(del araucano huayun, espino y 
espinas) : "arlmsto que en Val- 
divia puede alcanzar a seis me- 
tros de alto, con las hojas opues- 
tas o temadas, aovadas, pareci- 
das a las de uu arrayán, cpie lle- 
van una espina larga y delga- 
da en su axila ; flores axiladas 
solitarias, o geminadas moradas, 
y drupas azulea. Es muy común 
en las provincias del Sur, al- 
canzando hasta la cuesta del Me- 
lón." (Philippi). El nombre de 
repo se le da porque de su ma- 
dera, que es muy dura, se hace el 
repo macho. — La voz repo es la 
araucana repu: dos palos, como 
macho y hembra, con que sacan 
fuego, rodándolos y refregán- 
dolos sin parar; al de arriba lla- 
man huenthii repu \repo ma- 
cho], y al de abajo, domo repu 
[repo hembra]. Así Febrés. Al- 
gunos chilenos llaman repo el 
palo horizontal, y husillo el ver- 
tical. En aimará se dice nina 
phalatha, sacar lumbre dando 
vueltas con un palillo sobre otro 
])alo muy seco, como quien tala- 
dra. (Bertonio). Puede admi- 
tirse repo como chilenismo, ya 
que en las otras lengiuís no se le 
conoce nombre a este aríificio. 



En la toponimia chilena hay 
Repocitra. río del departamento 
de Imperial, y una misión y un 
fuerte que en distintas épocas 
existieron en las márgenes del 
mismo río. La etimología puede 
ser repu y cura, piedra: piedra 
con que se saca fuego; o tam- 
bién riipú, camino: camino de 
piedra. 

Repollonco, ca, adj. Díce.-<e de 
la persona gruesa y chica: en 
castellano, repolludo, do, por- 
que tiene figura de repollo. 

Reponer, a. "Reponer por 
replicar, dijo erróneamente Or- 
túzar, sólo se usa en el pretérito 
de indicativo y tiempos que se 
derivan de éste." Salva restrin- 
gió más aún este uso, pues lo 
limitó al pretérito de indicativo. 
Nada dicen sobre esto ni la Gra- 
mát. ni el Dice, de la Academia, 
con lo cual dejan entender que 
esta acep. de reponer es aplica- 
ble a todos sus tiempo-s. Cuv;rvo, 
en sus Notas a la Gramát. de 
Bello, desenmaraña claramente 
este enredo. Oigámosle: "Como 
primeramente se dijo repuso, 
haya repuesto, es de creerle que 
c4c repam no pertenece propia- 
mente a reponer sino a respon- 
der. Cuando éste ¡responder'] 
pasó a conjugarse regularmente, 
la otra forma, perdido el hilo 
de la ti'adición. se incorporó en 
la conjugación de reponer. Hoy, 
por una parte la influencia del 
pretérito repuse y por otra la 
analogía de oponer han hecho 
que se extienda el sentido de 
'"re))licar" a las demás formas 
del V." Y cita sendos pasajes de 
Feijoo y do Quintana en que 
usan reponer y reponérsele por 



RS 



REP 



REP 



replicar y replicársele; y en no- 
ta agre,u,a y eoniprueba que la 
confusión de responder y repo- 
ner se halla también en otras 
lenguas romances. Asi explica 
también Menéndez Pida! esta 
acep. de reponer. (Monn"!, 2.» 
ed., pág. 224). — Encubrir el 
Santísimo Sacramento, que es- 
taba maniñesto o patente, no se 
llama en castellano reponer, si- 
no reservar. Véase Expoxer. Xo 
nos engañemos con el francés 
reposer, que, entre otras aceps. 
tiene la de ser una cosa dei)osi- 
tada o colocada en algún lugar; 
en este sentido casi no se dice 
sino del SSmo. Sacramento, de 
las reliquias de los santo.» y de 
los re-itos mortales, según el 
Dice, de la Acad. I'^rancesa. — 
La acep. forense que da el Dice, 
a reponer es: "volver la causa o 
pleito a su primitivo estado;"' 
])ero nuestro Código de Proce- 
dimiento Civil la define de una 
manera más lata: "'modiñcar o 
dejar sin efecto una resolución 
judicial." (Art. 204). Puede 
e-ta definición equivaler a aqué- 
lla en algunos ca.-os, pero nó 
generalmente, jKirque las más 
de las veces reponer es rc-olver 
m sentido contrario, ya total, 
ya i)arcialmente, la cuestión 
(pie fué uialcria de la i)rimerii 
resolución. \'éa-e Heposirión 
donde se notará que su defini- 
ción no corresponde exactamen- 
te a la que da el Dice, de! v.. 
siiii) a la (|ue da nuestro Código. 
Reportaje, m. .Vcción o ef<'clii 
(le reportar o reportear.- Con- 
ferencia, entrevista, diálogo en- 
tre el repurlern y otra persona 
nii'is II ineiiiis imiMiriaiite cii sí o 



por las circunstancias. — Esta 
misma conferencia, entrevista o 
diálogo, escrita o impresa. — Es 
voz nniy usada en el periodismo 
mcKlerno, pero aun no la iiu 
aceptado el Dice. Viene del in- 
glés rcport, informar, relatar, 
referir. Algunos diarios e-i)año- 
les usan interviú, anglicismo 
más crudo todavía, furmado de 
infervieir. 

Reportar o reportear, a. Dí- 
gase confcrencinr, visitar, ha- 
hlíir. A'éanse el anterior y En 
trevistar. 

Repórter, m. Aunque ya te- 
níamos la voz noticiero (el que 
da noticias como jior oficio), 
condescendió la Academia, des- 
de la 13.' edición de su Dice.. 
con los periodistas modernos cu 
darles, en vez del anglicismo 
repórter que usan ellos, el voca- 
blo reportero, ru (adj. y ú. t. c. 
s., dícesc del que lleva reportes 
o noticias), formado así a la 
castellana. Téngase |)resente que 
en la lengua había ya uparte, 
noticia, reportar, traer o llevar, 
de origen latino, y aun reporta- 
dor, mensajero, conqjuesto de 
portador y usado )*or Cómez 
Manrique, pero no incluido en 
el Dice: 



A^í concluyeii'io p1 í-c/i ■i-tii'!in\ 
A ipiieii ibn y.i osfiicrzo mrngiiuii lu ... 
Farn levantarse mi Uivu valur. 

(Vc/inicivn .;<■ (iitnilum <lr la Wyti). 

PtiriiiU.slero. m., significa tam- 
bién: "el que anda como a caza 
de noticias, y las finge o inven- 
ta." I*>te viteablo pucvle .servir 
cuamlii no -^e 1l:il:i de periódi- 



REP 



REP 



89 



Reporteril, adj. Pertene- 
ciente al empleo de reportero, o 
a su condición y costumbres. 
Tiene algún uso en lu prenda 
diaria y no- es inferior a los de- 
más adjs. en í7 de esta misma 
clase. Corresponde al inph's rv- 
purterial. 

Reporterismo, m. Olicio de 
reportero. Así se dice que cier- 
tos personajes son mártires del 
reporterismo, porque los repor- 
teros los persiguen hasta conse- 
guir la audiencia o conversación 
que solicitan. No vemos incon- 
veniente para su admisión. Vé- 
ase BUCOLISMO. 

Reposicióx, f. Acción o efec- 
to de reponer o reponerse; pero 
nó "acción de reservar .solemne- 
mente el Santísimo Sacramen- 
to." Esto se llama en castellano 
re-serva. Véase Repoxer, 2.^ 
acep. — ]^o mencionaba el Dice, 
la acep. f< rense de í eposición: pero 
la 14.'" edición la menciona remi- 
tiendo a Recurso de reposición: 
que está definido así: "el que se 
interpone para pedir a los jue- 
ce--' que modifiquen sus resolu- 
ciiiiies. cuando éstas no son sen- 
tencias definitivas.'' 

Repostero, m. Lo usamos en 
Chile en vez de repostería: "de^- 
pensilla en que se guardan dul- 
ces. pa.stas, fiambres, embutidos 
y algunas Icbidas; lugar donde 
se guarda la ¡ilata y lo demás 
])erteneciente al .servicio de me- 
sa." Repostero significa: "el que 
tiene por oficio hacer ])a.stas. 
dulces y algunas bebidas; el que 
tenía a su cargo, en los palacios 
de los antiguos reyes y .señores, 
el orden y custodia de ios obje- 
tos pertenecicuíes a un ramo de 



servicio, como el de mesa, de 
estrado, etc.; paño cuadrado, con 
las armas del príncipe o señor, 
el cual sirve para ponerlo sobre 
las cargas de las acémilas, y 
también para colgarlo en las 
;)ntcc:';maras y balcones." En es- 
ta última acep. parece que está 
usado en este pasaje: "En una 
fundación mandó la Priora que 
en la puerta de una alcoba pu- 
siesen un repostero, porque en 
ella estaba una religiosa enfer- 
ma." (Mir, Sta. Teres"- de Je- 
sús. 1. II, c. XXV). 

Repotexte, adj. Escriliió To- 
rres Villarroel en su Vida (in- 
trod.) : "Al que me corrige, le 
oigo y le dejo descabezar; rióme 
mucho de ver cómo presume de 
consejo muy repotente, y gusto- 
so con sus propias satisfaccio- 
nes." "Este expresivo vocablo, 
nmy usado en el lenguaje vul- 
gar, significando engreído, or- 
gulloso, no ha sido recogido en 
los diccionarios." x\.sí dice en 
nota el editor de la citada obra, 
D. Federico de Onís. En otra 
parte de la misma (trozo III) 
se vuelve a leer: "las perniciosas 
amenazas de aquellos rcpotentcs 
varones."' En Chile nunca he- 
mos oído ni leído este vocablo, 
que no debe confundirse con 
prepotente: "más poderoso que 
otros, o muy poderoso. ' 

Repreciarse, r. Preciarse 
unicho de una cosa. No aparece 
en el Dice, pero lo leemos en el 
P. Alonso Cabrera: "¿Cómo se 
lavarán de .su negTura y .saca- 
rán las manchas casi naturali- 
zadas de sus torpezas? (íente 
que se reprecia dolías..." ( Lti 
conversión de hi Maiidíddui. iutr.l 



90 



REP 



R£P 



Repregintar, a. vSólo está 
admitido como término foren- 
se: "volver a preguntar, instar 
••^obre la misma pregunta."' Bien 
puede admitirse también la 
at-op. general y común: pregun- 
tar por segunda o más veces. 
"Comprendí que, aunque pre- 
guntase y repregunfdse, no sa- 
caría en limpio la historia •dra- 
mática." (Condesa de Pardo 
Bazán, Un destripado)- de antaño). 

Reprexder, a. El pueblo lo 
jiace irregular, como al simple 
prender: priendo, repriendo; 
prienda, reprienda. No hay ra- 
zón ninguna para ello, y dígase 
prendo, reprendo, etc. — El 
Dice, registra toda\-ía •■^in nota 
de ant. las formas etimológicas 
reprehender, reprehensible, re- 
prehensión. 

Represa, f. Se usa mal en 
Chile en vez de presa (muro 
grue.so de piedra u otros mate- 
riales que se construye a través 
de un río, arroyo o canal, para 
llevar el agua fuera del cauce). 
Azud, m., y azwla, f., significan 
también "presa hecha en los 
ríos a fin de tomar agua para re- 
gar y para otras usos." Represa 
es la "acción de represar" \ 
también "detención y esUinca- 
ción que -se hace de una cosa, y 
proj)iamente que se detiene y se 
cxtionde." — Véase Tranque, 
que también suele recibir el 
non)bre de represa. 

RErRESEN'TANT.\, f. Mujcr 

que rei)resenta ol)ras dramáticas, 
comedianta. El Dice, admite 
solamente reprenentanie, com. ; 
pero la forma f. tiene lamliién 
en su favor buenas autoridades. 
"Fué \ Murro ¡Inilii] amante de 



Citéride. representanta, en com- 
petencia de Antonio y Gallo. '• 
(Quevedo, Marco Bruto, juicio). 
"Los nombres de los represen- 
tantas se resolvían en Marianas 
y Anas Marías." (Vélez de Gue- 
vara, El Diablo Cojuelo, tr. V). 

Represor, ka, adj. y .'i. t. c. 
s. Que reprime. Falta esta voz 
en el Dice, y no debe confun- 
dirse con represivo, va (ilíce.'^e 
de lo que reprime), que sólo se 
ajilica a cosa. 

Reprisarse, r. lleriuaiio de 
debutar, mise en scéne, utilaje 
y utrus barbarismos franceses 
de la jerga teatral. Con este v., 
formado del s. reprisc (repelí- 
ción de una pieza), se quiere 
signiHcar que la pieza se repite 
o se representa por segunda, por 
tercera o por. . . centésima vez. 
No se ve qué ventaja tenga 
reprisarse .«obre repetir, fuera de 
la necia ]ieilantería. 

Reprobón, na, adj. t¿u<^ todo 
lo reprueba o censura, y p(U' eso 
de todo se queja y murnuu'a y 
contra todo protesta; es masque 
reprobador, ru (que repriieba), 
es el eterno de^icontentiidizo. Vé- 
a.se Ox, XA. Muchos lo han con- 
vertido en retrobón, na, y aun 
en retrogón, na. \'é:tnse en sus 
lugares. 

Repro( iiAiu.K. adj. Digno de 
n^prin-iio (I (pif imcde reprochar- 
si-. Falta en el Dice, lo mismo 
((uc el compuesto iirvpmrhahlr. 

Reprochaijor, ra. m. y f. 
Persona que reprocha. Falla 
esta voz en el Dice, a pesar de 
haberla usado Cervantes: "¿0- 
Iro reprorhíidiir <ie vo(iuil)'cs te- 
nemos? dijo Sancho," ('¿vijo- 

Ir, p. II. clin. 



REP 



REP 



Reproducir, a. Sólo en lo 
forense tiene la acep. de "volver 
a hacer presente lo que antes ¡^e 
dijo o alegó."' Sin embargo, co- 
mo lo dijimos en el simple 
producir, es justo alargar esta 
aeep. a todo lo que tiene alguna 
semejanza de litigio. Por eío 
creemos que usó bien este v. 
nuestro Obispo Homero cuando 
en carta al rey (30 Oct. 1714) 
escribió: ''Volvió a hacer empe- 
ño para que. . . le admitiese a la 
oposición de magistral y le 
nombra.-e en primer lugar en 
ella; a que me excusé reprodu- 
ciéndole las razones expresadas 
en la carta." Ca.stizamente se 
puede decir también reproducir 
escriturag, testimonios, docii- 
m en tos, etc., cuando se producen 
o presentan en público nueva- 
mente. — Mas "no podrá califi- 
carse de correcta la fr. Reprodu- 
cir un libro por sacarle otra vez 
a luz. reimprimirlo o impri- 
mirlo de nuevo, .salvo si el autor 
le da nuevo ser reformando, 
corrigiendo, acrecentando su 
olira. de arte que no parezca la 
misma... Digamos lo propio 
de reproducir un retrato en.fd- 
tiiiirafía, reproducir una come- 
dia, una ópera, un facsímile, 
una tarjeta, una estampa, una 
medalla, un fotograbado ; en e- 
la- locucio!;es entra reproducir 
por repetir o r<iiiivar. siünilica- 
dos impropicis de nuesrro v." 
(Padre Mir). — Falta en el 
Dice, la acep. que Bello y tíjda 
.su escuela dan a este v. en Gra- 
mática: volver a hacer pre.-en- 
te por medio <le una o más pa- 
labras otra u otras palabras an- 
teriores. "El neutro que tiene 



también ... el oficio de repro- 
ducir nombres precedentes." 
(Bello. Gnoíiát., n." 314, edi- 
ción de Cuervo). Y e<ta misma 
acep. se extiende a reproducción 
y reproductivo; voz, e-ta última, 
que en ninguna de sus acep?. 
registra el Dice. 

Reproductor, e-\, adj. y ú. 
t. c. s. Que reproduce. Así el 
Dice, sin agregar nada más. 
Por con.siguiente, no se debe 
llamar reproductor el animal 
macho que se destina a !a pro- 
creación; el adj. castizo es se- 
mental, que se aplica a todo ani- 
mal que tiene ese destino. Algu- 
nos tienen nombre especial, co- 
mo caballo padre, garañón^ 
morueco, verraco o varraco. 

Repropio, pía, adj. Muy pro- 
pio. El Dice, lo admite en esta 
acep. solamente: "dícese de la 
caballería que se repropia," esto 
es, que se resiste a obedecer al 
que la rige. De la otra acep. te- 
nemos esta autoridad: 



De sastre aprendí tanibi''n 
Un poco a tijerel>e.-ir, 
Que esto en lengua vascongada 
Es lo repropio que hurtar. 

(Vela 3Ianzano, Cusiir^e por aolotina // re- 
franes a (rompiin, t. IX del Refranero do 
[Sbarbi). 

Reps, m. Tela de .-eda o de 
lana muy fuerte, que se usa 
principalmente jjara cortinas y 
muélales. Es voz francesa usada 
en todas partes y conviene que 
ya la acepte el Dice. 

Reptil, m. Reptil. En latín es 
réptilis, por más que el Dice, lo 
escriba reptíli-", y por eso anti- 



92 



REP 



REQ 



guaiiiente se dijo reptil en cas- 
tellano. 

Republicanismo, m. Admi- 
tido por primera vez en la 14." 
edición del Dice, y definido: 
"Condición de republicano." 
Ojalá se hubiera agregado: "3." 
acep."; e^ decir, entendido el 
adj. republicano en su 3." acep.: 
■'afecto a este género de gobier- 
no;" jjorque el republicaui^ino 
es amor o afecto al gobierno re- 
publicano. "Corneille. . . hizo 
revivir los tiempos heroicos de 
los Horacia*, el feroz republica- 
nisnu) de Cinna..." (Marqués 
de Molíns. Bretón de ¡0» Herre- 
ros, c. XLVI). 

l\EPÚBLic.\, f. Véase Gorro 
frigio en el art. Ciorro. — ¡Por 
la f/randi-ñma república! Excla- 
mación plebeya de ira, de ale- 
gría y de asombro. La voz repú- 
blica es eufemismo de otra for- 
mada de re y del conocida nom- 
bre de cuatro letras dad<) a la.» 
malas hemltras. 

Rkpuüi.vblk. adj. Qhp -c 
]juede repudiar. Falta en c! 
Dice. 

Repulgue, m. No hay tal, 
.-^ino repulgo en vestidos, empa- 
nada.-i. pástelos y árlxiles. 
. Repunancia, repunante, repu- 
nar. Así pronuncia todavía nue— 
tro jiueblo como los antiguos cs- 
liañolcs. \'casc (!, 1." 

Repuntamiento, in. Indicio o 
primera manifestación ilc una 
cosa: en castellano .«e llama osUi 
repuntii, f. Véase Kkpixt.vk. 

Rkpi'nt.vr, n. I>o damos en 
Chile el siguilicado de rcajjare- 
ccr, volver a nianifestar.so, aso- 
mar (lo uiiovo, tratándose do on- 
feririoclades. eoitio .-i fuera eom- 



jjuesto de /(- y de apuntar en la 
acep. de "empezar a manifestar- 
se una cosa." Remanecer (apa- 
recer de nuevo e inopinada- 
mente) es el mejor equivalente 
castizo. Téngase también pre- 
sente a retentar, a.: "volver a 
amenazar la enfermedad, dolor 
o accidente que se padeció ya, o 
resentirse de él." El repuntar 
castellano significa: n., "empe- 
zar la marea i)ara creciente o pa- 
ra menguante; r., empezar a 
volverse el vino, tener punta de 
vinagre: fig. y fam., desazonar- 
se, indisponer.-^e levemente una 
persona con otra." 

Repunte, m. Acto de arrear el 
ganado rezagado o disperso pa- 
ra que se junte con la porción 
principal que va adelante, r. m. 
con el V. Jtacer (hacer el repun- 
te). Cs voz formada de punta en 
la acep. castiza de "pequeña 
]>orción de ganado que >e sejuira 
del hato." 

Requéida, f. Pronunciación 
]ilelieya de recaída. A'éasc Quer. 

Réquel, m. En Chiloé, molle- 
ja de las aves. (Cavada). Véase 
Ríquel. 

KKiitKTK. partícula lusepa- 
ral>le. Si la i>art. re encarece el 
significado de la voz a que se 
antei)one, y la compuesta reh' 
lo encarece más, mucho más lo 
encarece rei/iirlr, compuesta de 
la.-; otras dos. Lindo, reUndn.re- 
telindo, retjuctclindit: liueno,re- 
hneno, retebueu». re(¡uetebufiio. 
Todo e-*to es esjtañol, auncpie la 
(iramát. y el Dice, de la Acade- 
mia nada diu;an del rete ni re- 
ipitle. iHTo Cejador y Monéndez 
I'idal reconocen estas tres ]iar- 
tíenlas como siijiorlalivas y así 



REQ 



REQ 



93 



las usan los autores. Véase Re. 
Ú. t. con otras palabras que no 
son adjb. "Todo el mundo pati- 
na de día y de noche, y los mú- 
sicos soplan y requetesoplan las 
cornetas y las flautas." (La 
rnión. de Santiago. 24 Ag. 
1915). 

RÉQiiEM, m. No le da género 
ni significado el Dice, y se con- 
tenta con remitir a jl/í.<ta de ré- 
quiem, que significa lo mismo 
que Misa de dijuntos. A nuestro 
juicio, deben darse a réquiem 
dos aceps. : 1." Misa de réquiem 
o de difuntos, como se usa, par- 
ticularmente entre los músicos: 
"El Réquiem' de Mozart." 2^ 
abreviación de la loe. latina Ré- 
quiem aetérnam, que es la des- 
pedida que en la liturgia cató- 
lica se hace a los difuntos, dese- 
ándoles el descanso eterno. He 
aquí dos buenas autoridades: 

Mas, agora es bien que huya 
Lu pieza del gracejar. 
Porque no se ha de mezclar 
Con el réquiem la aleluya. 

(Uuizde Alarcóii, .ymlarye por m'jorane 

[II.:.") 

Baste vivir receloso 
De que en guardias o piquetes 
Un ítem mando de plomo 
Me haga heredero del ré'juiew. 

(E. Gurar.lo Lobo. Itcspneslñ a min caria). 

— Romrin de réquiem se llama 
el que, en lugar de Avemarias, 
consta de otras tantos Réquiem 
ccternam dona eis, Domine, et 
lux perpeiva h'iceat eis, que es 
el ver.-<ículo entero. — Para la loe. 
Réquiem aetérnam, que tam- 
bién debe entrar en el Dice., he 
aquí otra autoridad: 



Si tiene el marido viejo, 
La mujer moza desea, 
Si no le sufre cosquillas, 
Le canten réquiem aetcnunn. 

(Eiilreiiir» fammo del Enfermo, Colecc. de 
[Cotarelo, n." \\2»). 

Adviértase que t. se usa c. s. m. 
— El liturgista y gramático chi- 
leno Canónigo Don .José Ramón 
Saavedra escril)ió siempre Misa 
de requie, como lo hacen los 
que escriben en latín, fundados 
en que la prep. de, que es de 
ablativo, no puede juntarse con 
el acu-sativo réquiem. Nosotros 
creemos que debe so.stenerse la 
expresión Misa de réquiem, no 
sólo por el uso de tantos .siglos, 
sino también porque la prep. de 
no es la latina sino la castellana, 
significativa de título, como 
cuando decimos la secuencia del 
Dies irae, el himno del Veni 
Creátor. Misa de réquiem no 
significa, como título, misa de 
descan.so, sino misa que empieza 
con la palabra réquiem. 

Reqciésc.\t IX PACE, expre- 
sión latina. "Descanse en paz,"' 
.significa literalmente y se usa 
no .sólo en la liturgia como des- 
pedida a los difuntos, sino tam- 
bién como jaculatoria en la pie- 
dad cristiana, en las inscripcio- 
nes, etc. El Dice, la trae sola- 
mente en la lista de abreviatu- 
ras, R, I, P,, pero es claro que 
debe admitirla también en el 
texto como loe. completa. 

Requisicionar, a. Verbo for- 
mado por el estilo de presupues- 
tar. Requisa y requisieion signi- 
fican "recuento y embargo de 
caballos, alimentos, etc., que lia- 
ra el servicio militar suele lia- 



94 



RES 



RES 



cer^se cu liein])o de íiuena," y 
de estos sustantivos lian ioriiia- 
do los rerlxis requisar, requicio - 
nar y requisicionar. Xivisiino 
está admitido en el Dice, ni se 
les neícíita, pues todos se íuplen 
con el primitivo requerir: ■'inti- 
mar, avisar o hacer saber una 
cosa con autoridad púl)lica." 
Nótese pues (|ue lo.^ vernos in- 
ventados no significan apoderar- 
se, emliargar, sino hacer saber 
que el gobierno o la autoridad 
necesita tales o cuales co>as. pa- 
ra que .se le vendan por su justo 
precio; y esta idea se puede ex- 
presar con el v. rei/iurir. "Lo^ 
alemanes han requisicionado las 
existencias de ahnninio: Kl ge- 
neral requisó (o requició) una 
partida de ganado para el ejér- 
cito." Si es o'ra la idea que se 
quiere expresar empléense Ins ver- 
bo.s correspondientes: enihavíinr. ar 
cuentrar, apoderarse, ((innu 
apropiarse, confiscar, expropiar, 
etc. Decir requisicionar es como 
decir adquisicionar (de ndqai- 
sirión) en vez de (idípihlr, in- 
quisicionar (de ini/uisición) en 
vez de inquirir, requisitar (de 
requÍMfo) en vez de requerir. 

Resaca, f. Conjunto de ra- 
mas, palo^ y ba-uras que dejan 
la.'' avenidas o ereces de lus 
aguas corrientes. Se usa tam- 
bién en la Argentina. Llámase 
así por semejanza cnn lo (|uc 
hace la resaca del mar; ¡lor con- 
siguiente, es s¡m]>le metonimia, 
en que .se toma el efecto por la 
causa. — En las trillas con ye- 
guas, acto de extender la-^ mie- 
.«cs ya trilladas desde la orilla de 
la era hacia el centro, para dar- 
les otro [lisoieo, o sea. para la 



remolienda. — lista.- mi-uias 
mieses extendidas de esta mane- 
ra. — Como se ve, estas dos aceps. 
de resaca son lo contrario de 
saca. \'éase en su lugar. 

Resacadora, adj. y ú. t. c. s. 
Ih'ce-e de la máquina o apara- 
to que sirve para la de-tilación. 
Si no es un alambique' o alr¡ui- 
tnrn, díga.«e destiladera, f. (in.«- 
trumento para destilar), o em- 
])léense los adjs. destilndnr. ra, 
destilatorio, ria. 

Res.vcwr, a. "Halar de un 
cabo para facilitar su laboreo y 
lue no e<torl>e la maniobra," e- 
la acep. que tiene en Marina, y 
como anticuado, "sacar." Y na- 
da más. Por con.'iguiente. lo 
usamos mal cuando lo emjilea- 
mos tratándose de la fabricación 
del aguardiente; los verbos pro- 
pios son dcttiiar, (ila.mhicar y 
alquitarar, que significan: ".-e- 
I>arar, por medio del calor, cu 
alaml)iques u otras vasijas, una 
substancia volátil de otra- má? 
lijas, enfriando luego su vapor 
para reducirla nuevamente a lí- 
quido." Rectificar e.s "jiurificar 
los líquidos y darles el último 
grado de perfección." No se ha- 
ble pues do aguardiente resacado 
ni (le agua resacada (hide unir 
dcstiludii). Kl V. desalar signili- 
ca también "quitar la sal a una 
cosa;" jior lo cual ])odría decir- 
se, ailemás de desfilada, agwi 
desídada. — Fig. y familiarmente 
aplicamos tand)ién el participio 
al individuo de ideas nuiy radi- 
cales: "I'-s ini radical resacado." 

Riís.M.TAXTi:. adj. Que resal- 
ta o sobresale, sobrc:;aliente. qut 
se distingue nniclio entre otras 
co-as. Falta e-(a voz en i'l Dice. 



RES 



RES 



95 



Resbalada, f. Resbalón, res- 
huliuitiento. \'éase Refalada. — 
Asenjo Harhieri, en el prólogo 
de las Obras de Juan de la En- 
cina, usó resbalo, que no ha 
sido autorizado por el Dice. 

Resbal.\dero, m., o resbale- 
RA, f. Lugar resbaladizo. 

Resbalosa, f. ^^éase Refalosa. 

Rescatarse, r. Mucho usa- 
mos aquí este v. en el sentido de 
pagar de una sola vez y para 
toda la vida, en una cofradía o 
hermandad, lo que los demás 
pagan periódicamente. Sin em- 
bargo, la definición pertinente 
del Dice, ("redimir la vejación, 
liljertad del trabajo o contra- 
tiempo") no viene muy al caso, 
y más e.xplícita es la del v. redi- 
mir, a. y r. : "librar de una obli- 
gación, o hacer que ésta cese 
l)agando cierta cantidad." — En 
Chiloé pronuncia el pueblo re- 
jatar, rejatarse, réjate. (Cava- 
da). 

Rescate, ni. Redención. Vé- 
a.«e el anterior. 

Rescatire, m. En Tara paca, 
individuo que iba a los pueblos 
a recoger los frutos que había 
comprado en verde. Hoy puede 
considerarse como anticuado. 
"Cristianos y rescatires, pasen a 
la iglesia," o "pasen a misa," 
.<olían gritar después de la últi- 
ma seña ifw .sacristanes, porque 
los rescatires, para acreditarse, 
no dejaban de acudir a la misa. 
— La voz parece formada del cas- 
tellano rescnfir con terminación 
aimará. 

REscixDinLE, adj. Que pue- 
de rescindirse. Debe admitirse, 
aunque la idea pueda expresarse 
también con rescisorio, riu: "dí- 



ce.-<e de lo que rescinde o sirve 
para ¡'escindir o puede rescin- 
dirse.- 

Rescoldada, f. Porción o can- 
tidad de re.-^coldo. — Fig. y fam., 
multitud, muchedumbre. "Tie- 
ne una rescoldada de hijos; Hi- 
zo una rescoldada de tortillas." 
Esta 2." acep. no es de uso gene- 
ral. 

Rescoldearse, r., fig. y fam. 
Estar nmy agitado de alguna 
pasión, al:)rasarse, quemarse, en 
sentido fig., enfurecerse. — Pe- 
reda usó el v. rescoldar en el 
sentido recto de remover el res- 
coldo: "Con la disculpa de lle- 
varse mi brasero. . . para rescol- 
darle un poco." (Peñn.t arrilm. 
XXI). 

Rescolder-v, f. "Sensación 
como de quemadura, que sube 
desde el estómago hasta la fa- 
ringe, acompañada de ílatos y 
excreción de saliva clara." Ésta 
es la rescoldera española, por 
otro nombre pirosis; en Chile, 
fig. y fam.. rescoldera es una 
remolienda muy animada. Afé- 
ase esta voz, 2." acep. 

Rescoldo, m. "Escozor, rece- 
lo o escrúpulo," es la úni /a acep. 
fig. que le da el Dice. Nosotros. 
que no conocemos ésta, le da- 
mos la de furia o furor. "Pedro 
está hecho un rescoldo; Es un 
rescoldo; Es mi rescoldo vivo." 
Pereda, en El sabor de la tie- 
rruca, dijo también casi como 
nosotros: "Sudalia hieles de có- 
lera y parecía una [liln de res- 
coldo.'' 

Rescribir, a. "Contestar, re.«- 
ponder por e.scritn a nna carta 
u otra commiicación," Así lo 
define el Dice., pero dándole la 



96 



RES 



RES 



nota de anticiuuli». líudrígucz 
Marín lo u.-ó en la foniui u\í\^ 
exacta de reescrihir. 

Resedá, m. Es f. y giavc (la 
reseda), derivada del latí-i re><e- 
da. I.os que quieren aT)i"ender 
el castellano en el francés son 
los que dicen el resedá, porque 
así también es en francés, ni. y 
agudo. Hasta la Condesa de 
Pardo Bazán incurrió en esta 
falta: "Y ya se pregonan tam- 
bién por las calles violetas y 
jacintos, narcisos, resedá, sin 
hablar de los claveles." ( Ln vida 
contemporánea). En cambio, 
nue.stro naturalista Philip[)i dijo 
correctamente reseda, (., y asi 
mismo el Dr. Don Adolfo Val- 
derrama, literato y poeta: "Las 
margaritas y las rosas, el jazmín 
y la reseda, nos envolvían en 
una nubecilla de perfume, de 
maravillosa fragantda." (María 
carta VI. ¡Quién le hubiera po- 
dido suprimir el mal usado per- 
fume!) — I-'alta en el Dice, la 
acep. de "flor de esta planta." — 
Para que mejor se entienda por 
C|ué delie decirse la reseda, co- 
jjiaremos el breve pti.*aje de 
Plinio en que habla de esta 
planta : "Cerca de Rímini se 
conoce una hierba que llaman 
reseda. De-hace los infartos y 
todas la.s inflamaciones; los que 
curan con ella agregan estas 
palabras: seda, morbos reseda 
(oh reseda, calma o suaviza la> 
enfermedades), scisn'', sñsne 
fjnis hir pullos egerUf radires 
nee rapitf, nee pedes haheant. 
Dicen esto tres veces y escuiien 
otras tantas." (Ilist. Natural, 1. 
XXVI í. 11." 10(1). En esta es- 
pecie de ciiMJnro so \o (pío d 



noml)re se formó del inqtera- 
livu del V. resednrc, calmar, 
suavizar, compuesto de .'¡edare. 

IvESEGi'iR, a. Volver a según 
lo que e-taba interrumpido. Así 
lo u.sj Don Diego Hurtado de 
Mendoza en la parte hológrafa 
de su testamento: 'Mando que 
resigan las cuentas que tengo 
con el Rey, porque se vea que 
no le debo nada." (Memorias de 
la Acad., t. X. pág. KíO). El 
Dice, no conoce este v. 

Resegiro, m. Contrato que 
ha<'e el a.segin-ador haciendo 
que otra persona le asegure lo 
que él aseguró: e-s decir, segun- 
do o nuevo seguro, y de ahí la 
razón de la partícula re. ]?ien 
puede admitirse por lo menos 
como chilenismo, porque está 
bien formado v es corriente en 
Chile. 

Rrse.mrr.vu. a. "\'olver a 
.-embrar un mismo terieno o 
parte de él ;" definiciiMí del 
Dice, un tanto ambigua y que 
s(')lo se aclara con la que da do 
rrsiemhra: "siembra que <e hace 
en un terreno .«in dejarlo des- 
cansar." No emplean aquí los 
agricultores en este sentido ni el 
v. ni el s., sino en el significado 
de hacer de nuevo una siembra 
que por cualquier motivo se per- 
dió en parte o quedó nuiy rala ; 
acep. que creemos perfectamente 
castiza, dada la f'ormaciini do 
amlms palabra.-. 

Resentirse, r. Dos aceps. .so- 
lamente le da ol Dice: "em])o- 
zar a flaquear o sentirle uuu co- 
sa; íig., dar muestras de senti- 
miento, po'^ar o enojo por una 
cosí." Sem'in o-to. .fc re.vente 
una muralla cuando empieza a 



RES 



RES 



abrirse o agrietarse o a padecer 
otra mengua; se resiente un te- 
cho cuando empieza a crujir 
amenazando ruina; y en sentido 
Hg. se resienten las personas 
cuando dan muestra.* de senti- 
miento o agi'avio. Queda, por 
tanto, eliminada como no casti- 
za la acep. tan usada lioy día, 
de experimentar o sentir los 
efectos o consecuencias odiosas 
o la influencia perjudicial de al- 
guna cosa, sin que haya senti- 
miento ni agravio. Véase más 
clai'o en los ejemplos puestos por 
Baralt: "Siempre nos resentimos 
algo de las preocupaciones del 
siglo en que vivimos; Allí todo 
se resiente de lo estéril del te- 
rreno ; Su color se resiente de la 
calidad de los alimentos; Su voz 
se resiente de su debilidad ; Se 
resiente de las malas mañas de 
su juventud; Esta obra se re- 
siente de precipitación ; Todo se 
resiente en España de la servi- 
dumbre antigua y de la licen- 
cia moderna.' Todos éstos son 
resentimientos de la pulcritud y 
delicadeza francesa y nó de la 
llaneza y seriedad castellana. El 
resentirse español es, como lo 
dijo Saavedra Fajardo, "recono- 
cerse agradado;" es algo que 
va derecha y más hondamente 
al alma. A'^eamos, en confirma- 
ción, lo que dice el Dice, de la 
Academia Francasa : "Ressentir., 
avec le pronom personel, signi- 
fie sentir quelque reste d'un mal 
qu'on a eu...Il signifie aussi, 
tant au sens physique, qu'au 
sens moral, éprouver les .suites, 
les conséquences fácheuses, l'in- 
fluence nuisible de quelque cho- 
se. // seressentira longteinpsdes 

Dice, de Chil., t. V. 



débauches de sa jeunesse. . . II 
se ressent de la mauvaise éduca- 
tion qu'on lui a donné'', de la 
fréquentafion de mauvaises 
compagnies. Son ouvrage se 
ressent de la précipitation avec 
laqiielle il I' a composé. . .'' Este 
Dice, y nó el español han con- 
sultado los que se resienten de 
la manera censurada por Baralt; 
por eso traduzcamos a lenguaje 
castizo sus proposiciones: "Siem- 
pre participamos algo de las 
preocupaciones del siglo en que 
vivimos; Allí todo participa de 
lo estéril del terreno; En su co- 
lor influye la calidad del ali- 
mento; Su voz dice, da a enten- 
der o muestra su debilidad; Se 
notan en él las consecuencias de 
las malas mañas de su juven- 
tud ; Esta obra manifiesta la pre- 
cipitación con que ha sido es- 
crita; Todo da a conocer en Es- 
paña la servidumbre antigua y 
la licencia moderna." Las auto- 
ridades citadas por Rodríguez y 
Ortúzar en defensa de esta acep. 
de resentirse, son muy moder- 
nas y muy sindicadas de galicis- 
mos para que puedan destruir 
la doctrina de la Academia. 

Reseña, f. Celébrase en la 
iglesia metropolitana de Chile 
una procesión llamada de la 
santa o sagrada Reseña. Se hace 
una vez al año, en la dominica 
de Pasión, y consiste en llevar 
en triunfo una bandera grande 
de tafetán negro con cruz roja 
en el centro y de la misma tela, 
después de haberla batido sobre 
el altar y sobre los canónigos 
po.strados, y cantándose durante 
todo el tiempo el hinmo ]'exiUa 
regis. "El nombre de reseña que 
7 



'J8 



RES 



RES 



tiene en Chile y en otras cate- 
drales de América, parece ser 
corrupción de seña, como se lla- 
ma en otras, y que significa 
bandera o estandarte militar; o 
también de enseña, porque lo 
principal de toda la ceremonia 
es la enseña o estandarte de la 
cruz que se lleva en procesión." 
(Estatutos y consuetas de la 
Iglesia Catedral de Santiago de 
Chile, n.° 426). Realmente, el 
nombre reseña parece formado 
de seña en la acep. hoy anticua- 
da de "estandarte o bandera 
militar." 

Resertarse, r. En Chiloé, de- 
sertar o desertarse. (Cavada). R 
en vez de (/, como en reclarar, 
redamar, redetir, renegrido . 

Reserv.\do, m. El Dice, ad- 
mite solamente Caso reservado 
(culpa grave que sólo puede ab- 
solver el superior, y ningún 
otro sin licencia suya), cuando 
es corriente entre teólogos y ca- 
nonistas usar a reservado c. s. 
"Aljsolución de reservados; Li- 
cencia para absolver de reserva- 
dos." 

Reservista, adj. y ú. t. c. s. 
"Dícese del soldado pertenecien- 
te a la reserwi," tomada la voz 
reserva en la acep. de "parte ael 
ejército o armada de una na- 
ción, que no está en servicio 
activo, sino en sus hogares." 
Fué admitido este vocablo desde 
la 13." edición del Dice. 

Resfriado o resfrío, in. Tie- 
nen el mismo significado. — Res- 
FRiADi"RA, como témiino de Ve- 
terinaria, significa también lo 
mismo. — liesfriarnienfo signifi- 
ca "enfriamiento." 

Resgoso, sa, :id,i. "Dicen algu- 



nos por riesgoso, y puede ser 
antiguo, pues arresgar, que tam- 
bién hemos oído, se halla varias 
veces en Alarcón."" Así Cuer\-o, 
como si hubiera escrito en Chile. 
Ramos Duarte lo trae también 
como propio de Méjico. Véase 
Riesgoso. 

Residencia, f. En España, en 
Chile y dondequiera que se ha- 
bla esjiañol están llamando 
residencia toda Ciisa grande y 
suntuosa que no alcanza a mere- 
cer el nombre de palacio. No es 
tal el concepto de resitlencia, ni 
por su etimología ni por el uso 
de los clásicos; por tanto, no 
abusemos de este vocablo. Resi- 
dencia, fuera de otras aceps. 
que no hacen al caso, es el "lu- 
gar en que se reside," es decir, 
donde se está de asiento, que eso 
significa residir, de re y sedére, 
sentarse. Sólo entre jesuítas se 
llama residencia "la casa donde 
residen de una manera regular 
y permanente algunos indivi- 
duos formando connuiidad, y 
que no es colegio ni c.isa profe- 
sa." Sentimos que la Condesa de 
Pardo Bazán escribiera en su 
]'ida contemporánea: "Se agol- 
pa la gente a las puertas dt la 
residencias donde .-e celebra un 
■^arao. . .Las residencias, siempre 
lujosas y espacio.<as, preparadas 
ya al objeto de recibir." 

Resiembra, f. Véa-e Re- 
sembrar. 

Resinación, resinadamente, 
resinar. Aíí pronuncia el pueblo, 
omitiendo la g antes de n. Véa- 
se G, 1." Y ¡cuidado con tal 
omisión, porque a^í se puede 
confundir a resignar y resigna- 
ción con resinar (sacar resina a 



RES 



ÍIES 



ciertos árboles, haciendo inci- 
siones en el tronco) y resina- 
ción (acción o efecto de resi- 
nar) ! 

Res, xox verba. Loe. latina 
que .significa "cosas o hechos, nó 
palabras. " Por lo usada que es 
en todas partes debe entrar en 
el Dice. Otros dicen Factu, non 
verba. 

Res xullíus. (Pronúnciese 
nul-líus). Expresión latina que 
significa cosa de nadie, esto es, 
casa, objeto o bien sin dueño. Es 
comente en la legislación ecle- 
siástica y en la civil y no debe 
faltar en el Dice. 

Resol.\xa, f. Los últimos 
Dices, de la Academia lo admi- 
ten como adj. (resolano, na: 
d ícese del sitio donde se toma el 
sol sin que que ofenda el vien- 
to), pero confesando que se usa 
t. c. s. f. El de Autoridades lo 
hacía s. m. (resolano), aa\ir- 
tiendo que "en la Mancha lla- 
man resolana." No debe confun- 
dirse, como lo hacen algunos en 
Chile, el significado de resolana 
con el de resistero o resistidero 
(calor causado por la reverbera- 
ción del sol; lugar en que se 
percibe), ni tampoco con el de 
resol (reverberación del sol). 
Véanse Pañi y Pañitucar (el 
solejar, n.: tomar el sol). — Al- 
gunos llaman también resolana 
el sitio o paraje donde el sol da 
de lleno: esto se llama en caste- 
llano solana, f., solejar o cara- 
sol, m. — Otros han llamado 
también resolana el calor del 
sol cuando un débil reparo in- 
tercepta la luz y el viento. "Es- 
cuchaban inmóviles la música 
bajo la ardiente resolana de la 



carpa." (Diario El Porvenir. 
n.° 6414). Bastaba haber usado 
sofocación o haber variado la 
frase con sofocar o sofocados. 
Resollido, m. Resuello. Véase 
Producido. 

Resoxancia, f. Todavía no 
le da el Dice, la acep. fig. de 
"divulgación, publicidad, cali- 
dad de sonado o ruidoso;" sólo 
se la da en la fr. Tener resonan- 
cia: "di\Tilgarse, propagarse por 
la fama un hecho o suceso." 
No se ve razón para atar el s. al 
V. tener, cuando puede juntarse 
con tantos otros y aun campar 
por sí solo. Esa libertad se han 
tomado todos los modernos y 
bien merecen que se les deje. 
Véanse algunos. "Cierto que es 
el mío nombre de gran reso- 
nancia en el país." (Pereda, 
Nubes de estío. I). "Y aquí co- 
menzaba la lista minuciosa de 
todos mis pecados, reale.? y su- 
puestos, con un lujo de colorido 
sobre sus calidades y resonan- 
cia, que no había más que pe- 
dir." (Id., La Montálvez, XV). 
"Esta oscuridad [la vida del 
Padre Lacunza] ... no alcanza 
a su doctrina, que tuvo larga 
resonancia y provocó muchas 
polémicas." (Menéndez y Pela- 
yo, Heterodoxos españoles, t. 
IIL pág. 419, 1.^ edición). Lo 
usaron también Valera, Núñez 
de Arce, Blasco (Ensebio), Mir 
(Miguel), Coloma, etc. 

Resondrar, a. Copiamos de 
Ricardo Palma. "Dirigir a una 
persona palabras injurio.-as. Es- 
te V. se ha usado en el Perú 
desde el siglo XVI, pues en un 
proceso criminal, seguido eii 
Trujillo en 1548, dice uno de 



loo 



RES 



RES 



los declarantes que ambas seño- 
ras se resondraron en la puerta 
de la iglesia. . .Talvez venga de 
rezongar, gruñir." Si uo lo vié- 
ramos con nuestros propios 
ojos, no lo creeríamos: ¡reson- 
drar, de rezongar! Es el antiguo 
ticshondrar, que se usaba lo 
mismo que hondrar y hondra, 
más cercanos a la etimología 
latina honorare. El cambio de 
la primera d en r es ¡«ara esfor- 
zar el vocablo, como en rene- 
grido por denegrido. Véase 
tamV)ién Ralbado. Aroua, antes 
que Palma, bahía incurrido en 
el mismo error, aumentándolo 
con la falsa grafía de una z 
(rezondrar). 

Resoplido o resoplo, m. 
Resuello fuerte y continuado. 

Resorte, m. Su acep. propia 
es: "pieza elástica, ordinaria- 
mente de metal, colocada de 
modo que pueda utilizarse la 
fuerza que hace para recobrar 
su posición natural cuando ha 
sido separada de ella;" por otro 
nombre, muelle. La accp. fig. 
que le reconoce el Dice, es: 
"medio de que uno se vale para 
lograr un objeto." Muy severo 
anduvo el P. -Mir al desechar 
en castellano esta acep., que ha- 
bía sido aprobada aun por Ba- 
ralt. Cierto que en su origen es 
francesa; pero es una metáfora 
tan bien formada, que no se 
|)uede desechar en ninguna len- 
gua. Si sustantivos de significa- 
do análogo, como palanca, liare 
o clave, máquina, tecla, lian en- 
riquecido el lenguaje con sus 
acejw. figuradas, no vemos por 
(pié no pueda hacerlo también 
ri.i<>rtr, I, a \'. .\grcda, pur ejem- 



plo, esc-ribió: "Queda el amor 
tan presto e inclinado, que co- 
mo resorte le hace [al corazón] 
volver luego a su objeto." (Mis- 
tica Ciud-ad, 1. VIII, n." 413). 
Quitemos el como y digamos 
en sentido fig.: "El amor es el 
resorte que hace al corazón hu- 
mano volver a su objeto." ¿Qué 
tendi'ía de reprobable este uso? 
Absolutamente nada, y por eso 
lo aceptó el Dice. ; y acei)tíimos 
también los ejempkv! con que 
el Dice, de la Academia Fran- 
cesa e.xplica esta misma acep.: 
"Hay que mover todo género de 
resortes pira llegar al fin ; Es 
hábil para manejar los resortes 
de la política; Hay resortes 
ocultos cuyo manejo no se pue- 
de adivinar; El gran resorte de 
este negocio era. . . ; Hay una 
política misteriosa que no obra 
sino por resortes secretos; Este 
l)oeta dramático inventa resor- 
tes muy propios para cautivar 
al expectador." "Espinosa ha 
rccurridi> a los resortes Ijaraios 
para sugerir la verosimilitud de 
su novela,"' escriliió un autor 
chileno. (Raf. Maluenda, Las 
inrjuietudes de Ana Mnria, La 
Unión, de Santiago. 24 .lun. 
1916). — Lo que no ha admitido 
ningún tratadist.a ni tolera el 
gusto español, es la acep. de ex- 
tensión de juri.sdicción, domi- 
nio, incumbencia, competencia, 
que tiimliiéii dan a este vocablo 
los franceses. "I'^sto no es de mi 
resorte; Aquello pertenece al 
resorte de la teología ; El resorte 
del honor, de las pasiones fil 
móvil, el estinvfilii, el aguijón); 
Juzgar en último resorte (sin 
apiltieión, en última inslnnci.i). 



RES 



RES 



101 



Respaldar, respaldo y es- 
paldar, ni. Son iguales en esta 
acep. : "parte de la silla o banco 
en que dascansan las espaldas." 

Respectar, n. "Tocar, per- 
tenecer, decir relación." Esto y 
su etimología latina, respectare, 
es todo lo que dice de este v. el 
Dice. Cualquiera, al leerlo, cre- 
ería que se puede usar eu todos 
los tiempos y personas, porque 
la Gramática tampoco advierte 
que sea defectivo: y tanto lo es, 
que será nuiv raro hallarlo usa- 
do fuera de las dos terceras per- 
sonas del presente de indicativo: 
respecta, respectan. 

Respectivamente, adv. de 
m. Significa: "comparativamen- 
te, con relación a personas o 
cosas," y no debe confundirse 
con recíprocamente, que sig- 
nifica: "mutuamente, con igual 
correspondencia." 

Respecto, m. "Razón rela- 
ción o proporción de una cosa a 
otra." — El modo adv. es Respec- 
to a o de, Con res¡^ecto a o de, y 
significa lo mismo que res- 
pective y respectivamente. "La 
loe. Respecto de, dice Cr^rvo.es 
por tradición directa el latín 
respectu con un genitivo y sig- 
nifica con miramiento a, en 
consideración de. Para acomo- 
darla a la sintaxis castellana se 
le han añadido en diferentes 
tiempa« algunas preposiciones, 
como .4 respecto de (Garcilaso, 
Granada, Ribadeneira), En res- 
pecto de (el B. Ávila, Siííüenza, 
Granada, Antonio Pérez), Con 
respecto a (Tovellanos, Lista) ; 
y finalmente, emancipado el s. 
de esa combinación, se ha di- 
cho En este respecto, y con el 



bajo invasor. Bajo tal respecto. 
[Véase Bajo]. Conocida la sig- 
nificación primordial del s., no 
parece incongruente la prepo- 
sición, pero no ha de olvidarse 
que en se acomoda mejor a la 
tradición." — Al respecto, "a 
proporción, a correspondencia, 
respectivamente," lo interpreta 
el Dice. 

Respetable, adj. "Es des- 
atino en la acep. de cuantioso, 
grande, considerable; v, gr. : 
Dio una respetable suma a los 
pobres." (Ortúzar). El signifi- 
cado propio es "digno de res- 
peto," y no es dable confundir 
la idea de "respeto" con la de 
"gTandeza o número." Aféase 
Reverendo. 

Respeto, m. Respeto huma- 
no. El Dice, sólo acepta en pl. 
esta loe diciendo respetos hu- 
manos: "contemplacionas no es- 
trictamente ajustadas a la mo- 
ral." Sin embargo, buenos au- 
tores, como Puigblanch, Sbarbi 
y otros modernos lo visan en 
sing. Tejado, en su traducción 
de la obra del P. Fáber Progre- 
so del alma, lo usa también re- 
petidas veces en sing., aunque 
en el título del cap. X y una 
que otra vez, como avergonzado, 
aparece en pl. Sin embargo, hay 
aun mejores autoridades. "Para 
la ejecución de la ley ninguna 
cosa ha de ser su estorbo, nin- 
gún respecto huinano ha de 
gozar de excepción . . . Compro- 
bando con tales ejemplos que 
para la ejecución de la justicáa 
ningún respecto humano había 
de servir de estorbo." (Covarru- 
bias, Tesoro, art. Legislador. 
Es adir'ión de .\ldrete). "Por 



102 



RES 



RES 



tanto, desvíe el hombre ¿us ojos 
en las buenas obras que hace 
de todo respecto hnmano, y 
póngalos en Dios." (Granada, 
Guia de pecadores, 1. II, c. 
XVII. § III). "La gracia de los 
reyes y de los privados suélesela 
llevar el \-iento de cualquier 
consideración y respeto huma- 
no, por la sujeción que tienen 
sus sentidos a sentidos ajenos." 
(Antonio Pérez, Carta a Nico- 
lás Spínola). "Si ese nombre de 
Antonio Pérez, por ir solo, no 
hallare acogida ni gracia en los 
vasallos del respeto humano, la 
halle por el respeto a tal prín- 
cipe con el nombre de criado de 
V. M." (Id., Carta al reij Enri- 
que IV). "Consejeros de su rey, 
sin otro respeto humano, idóla- 
tras." (Id., Aforismos). "A 
donde se travesare la honra de 
Dios y su servicio no ha de ha- 
ber padre ni madre, ni otro 
respeto humano." (Alonso de 
Cabrera, Sermón II del Dam. 
infraoct. de Epifania, cons. V). 

Yo veo espadas desnadas, 
Y ningün respeto humnnn 
Tiene envainada la mía. 
(Tirso, Siempre ayuda la rerJad, I, 18."). 

Y. omitimos muchas otras citas 
que tenemos anotadas de Si- 
giienza. Nieremberg, Fr. Jeró- 
nimo de San José (Genio de la 
Historia) y Arbiol. Creemos 
suficientes las alegada.s para que 
se decida el Dice, a admitir la 
loe. en sing. y nó en j)!. sola- 
mente, tanto más, enante que 
él mi.fmo la usa en sing. en el 
art. Dkscar.mx». — Campar íino 
por sus respetos. En singular 
lo admite solamente el Dice: 



Campar uno por su respeto: 
"ser dueño de sus acciones sin 
dependencia de otro." — Ofrecer 
o presentar uno sus respetos a 
otro, e.í fr. galicana ; díga-^e 
saludar o ^■isitar a uno en 
nombre propio o de otro, 
rendirle o presentarle home- 
naje. Es cierto que la usó 
el Illmo. Scío (II Paralipóm., 
XXIV, 17), diciendo: "Los 
principales de cada familia fue- 
ron a ofrecerle sus respetos;" 
pero ya es sabido que est-e autor, 
por ser del siglo XVIII, no está 
libre de galicismos. 

Respetoso, s.\, adj. Lo equi- 
para el Dice, a res})etuoso, sa, 
sin ninguna nota de anticuado. 
Lo mismo hace con el adv. res- 
petosamente. Entre nosotros 
ninguna persona culta pronun- 
cia ni escribe respetoso. En bue- 
na ortología y métrica, respe- 
tuoso es pentasílabo, porque uo 
no es diptongo. 

Respingo, ni. Es barbarismo 
usarlo ])or frunce, m. : "arruga 
o pliegue, o conjunto de arrugas 
o iilie.gueí; menudos que f-e ha- 
cen en una t«la fnmciéndola," 
— En Chiloé, rizo en forma de 
sortija; peinado de nuijer parti- 
do en el medio. (Cavada). 

Respondedera, f. Segunda bo- 
ca de la cniova de los cangreja-*, 
por la cual se escapan cuando 
son buscados jwr la primera. 
Véa.se Can'grejer.v. 

Responder, a. y n. Leemas 
en una obra chilena: "Fallecía 
en Soria un octogenario que 
respondía al nombre de Mel- 
clior Bravo do Saravia." Ningu- 
na (le las aceps. ('a.-*tizns alcanza 
a excu-^ir este mal iis) del v. 



RES 



RES 



IOS 



responder, semejante al de obe- 
decer en este mismo sentido y 
trat;índose de animales. Aféase 
en .«u lugar. 

Responso, m. fani. Repren- 
sión. Véase Raspa. 

Responsorio. m. "Ciertas 
preces y versículos aue se dicen 
en el rezo después de las leccio- 
nes en los maitines y después 
de las capitulas de otras horas." 
Esto llama el Dice, responsoño 
y nó el versículo que en los li- 
bros de rezo va precedido del 
signo I^ (que, según él, se in- 
terpreta responde o respuesta, 
aunque en la definición de esta 
última voz se olvidó de darle 
esta acep.) 

Rest.\mp.\r, a. Volver a es- 
tampar o imprimir. "Están las 
librerías llenas de ellos [de 
eiemnlares de La Araucana de 
Ercilla], por el cuidado que 
hay de resta.mparle para que no 
faltan." í Alonso Ovalle. Histór. 
relación. 1. III, c. II). Con esta 
autoridad ^.^^e nesiará el Dice, a 
admitir este v.? Re estampar usé 
Rodríguez Marín en su edición 
prande del Qnijntc. t. T, pág. 
191. 

Restaurant, m, (Pronuncien 
restorán). Es voz francesa usada 
en todas partes para designar 
el establecimiento en que se sir- 
ven por dinero a toda hora ali- 
mentos sueltos ^ y ligeros para 
restaurar las fuerzas, como lo 
dice la palabra: lo cual no im- 
pide que también se sirvan al- 
muerzos y comidas enteros. El 
mejor equivalente castizo es rae- 
rendero (establecimiento adon- 
de concurre la gente del pueblo 
n merendar o comer por su di- 



nero) : no importa que el Dice, 
lo dedique en esta acep. -jl pue- 
blo. Su significado principal es 
"sitio en que se merienda," y la 
merienda es la "comida ligera 
que se hace por la tarde antes 
de la cena." Otras veces el res- 
taurant es igual al café: casa o 
sitio público donde se vende y 
toma café y otras comidas lige- 
ras. 

Resto, m. Nota el P. Mir, 
después de Baralt, que "resto se 
dice del rerfduo o reliquia que 
queda de algún todo, en sentido 
propio y material, a diferencia 
de reliquia, que a veces se toma 
en sentido espiritual, moral y 
fig. Cuando la palabra resto sale 
de sus límites naturales y pro- 
pios, está mal empleada. Trope- 
zamos aquí con los galicistas 
que, al &stilo francés, careando 
la voz resto con el vocablo de- 
más, dicen sin reparo: Me gusta 
oír el resto ; Pasem ns al resto ; 
El portador te dirá el resto. Dí- 
gase lo demás, ¡o restante. — 
"Los restos de la mesa Uámanse 
relieves, .'íobras, residuos, reli- 
Quias," dice el mismo autor: el 
despectivo escamocho significa 
también "sobras de la comida o 
bebida." Los restos de las 
telas se llaman retal o retazo. 
Saldo es "resto de mercancías 
que el fabricante o el comer- 
ciante venden a bajo precio pa- 
ra salir pronto de ellas." Sobras 
tiene también la acep. general de 
"lo Que sobra o queda de otras 
cosas" que no son de comer. — 
Restos mortales: "lo que queda 
del ser humano después de 
muerto." Así el Dice. ; pero 
también es corriente decir sola- 



104 



RES 



RES 



mente restos, no sólo en Chile, 
sino también en España, como 
lo podríamos probar con pasajes 
de González Carvajal (Los Sal- 
mos, t. XI, pág. 234), Menén- 
dez y Pelayo (Los Heterodoxos 
españoles, t. III, pág. 314, 1." 
edición) y el Marqués de Mo- 
líns repetidas veces en su obrita 
Ln sepultura de Cervantes. 

Restricto, ta. Limitado, ce- 
ñido o preciso. De simple adj. 
lo califica el Dice, cuando de- 
bió asrregar que es pan. irregu- 
lar de restringir. Yéase Parti- 
cipio. 

Resuello, m. De un resue- 
llo, loe. fam. Dícese también De 
una. alentada: porque alentada. 
es la "resjiiración continuada o 
no interrumpida. Leyó todo el 
párrafo de una. alentada." Véa- 
se Hebra (De una). 

Resultante, f. En Mecáni- 
ca, y solamente en Mecánica, 
"dícese de una o varias fuerzas 
que. aplicadas aun cuerpo, pue- 
den producir en él igual efecto 
que el conjunto de otras." Pe- 
dantería de mal gusto es pues 
sacar este vocablo de su esfera 
propia y u.-iarlo en el mismo 
sentido que resultado, resulta o 
resultancia. ¿Qué gana con esto 
la lengua sino confundir las 
di.stintas ciencias y artes? 

Resultar, n. Es tanto el 
abuso que se está Iiaciendo de 
este v. cu la acep. de "nacer, 
originarse o venir una cosa de 
otra.'' que ya no .se puede oír 
bablar a nadie sin que lo encaje 
una porción de veces .-iin venir 
al caso. Otros lo usan más des- 
mañadamente aún, ijue.-i cmiiie- 
zan con <'l (.4 dj-K-un-^o o conver- 



sación. "Resulta, señor, que es- 
toy de luto reciente y querría 
casarme en la casa, en vez de ir 
a la iglesia; porque resulta que 
mi futura suegra se resiste a sa- 
lir de la casa, y resulta que yo 
tampoco tengo los medios nece- 
.«ariospara que nos presentemos 
en la iglesia como corresponde." 
De tantos resultados ningimo lo 
es tal, porque no están jiresen- 
tados de manera que haya con- 
secuencia de una cosa a otra. El 
primero, sobre todo, que en cas- 
tellano es s^tcede, es el cow que, 
merece el premio por lo atrevi- 
do y sólo es comparable, iróni- 
camente hablando, con la Y 
enfática con que empezó Fray 
Luis de León su oda a la Ascen- 
sión y Don Alberto Lista la su- 
ya a la nnierte de Jesús. — Tam- 
poco es castiza la acep. que se 
está dando a este v., no sólo en 
Chile, sino también en España, 
de "dar resultado una cosa, te- 
ner efecto," el rcussir francés. 
"El orador quiso pronunciar un 
elocuente discurso, y no le re- 
sultó; Lanzóse lui torpedo a la 
nave, y no resultó; Estás pen- 
sando en hacer ese buen nego- 
cio, y yo creo oue no te va a 
resultar." Ko le da el Dice, esta 
acep. al v. : sin embargo, como a 
buvtadillas y de contrallando la 
l)allamos usada en la '20." del v. 
salir: "tener buen o mal éxito 
una cosa ; resultar o nó lo que 
.«e dice o se ]>iensa." Así como 
se deslizó esa mala apóco]ie de 
buen, se dcsli/.í'» también e-^e nn\l 
usado resultar, que habría bo- 
rrorizado a los clásico.*. No se 
nos arguya diciendo que, si .«e 
puede decir ilar nxultndo, .se po- 



RES 



RET 



105 



drá decir también restiUar, así 
como dar abrazos es abrazar, dar 
saltos, saltar, dar golpes, golpe- 
ar, etc. Esta acep. de dar, contes- 
tamos, es solamente con algunos 
sustantivos, y no está probado 
que resultado se cuente entre 
ellos; además, es para formar 
verbos transivos o activos, y nó 
intransitivos o neutros, como es 
resultar. Por eso confiesen los 
neoparlanteá que no resulta la 
defensa de esta novísima e im- 
propia acep. y exprésenla con 
efectuarse, salir (bien o nial), 
salir con la suya, y cuando hay 
negación, frustrarse, malograr- 
se. Véa.^e Chingarse. 

Resumidero, m. No existe, y 
evidentemente, tal como aquí 
lo asamos, es una corrupción 
de rezumadero, que algo se pa- 
rece en el significado, porque es 
el "sitio o lugar por donde se 
rezuma una cosa." Nuestro resu- 
midero es en castellano sumide- 
ro, derramadero o vertedero. 
TamVjién trae el Dice, boquera 
como provincialismo de Murcia; 
y buzonera, de Toledo. No vale 
menas nuestro vocablo, que se 
usa tamVjién en Colombia y en 
otras ])artes. — Fig., lugar donde 
alnmdan o donde se propagan 
los vicios; en ca.stellano, senti- 
na. "En un principio me excusé 
con el pretexto de que no 
encontraba I hallaba] propio 
que a mis años me convirtiera 
en resumidero de chismes so- 
ciales." (Un autor chileno). 

Resumir. Véase Reasumir, 
donde se hallará la gran dife- 
rencia de ambos. 

Resurgimiento, m. Hace ya 
-iglos (jue dejó de usarse en cas- 



tellano el v. resurgir; a-^í que, 
andan, no trasnochados, .sino 
tra.ñglados, los inventores de 
eíte novísimo vocablo. Si tene- 
mos renacimiento, restauración, 
resurrección, florecimiento, /.pa- 
ra qué esta novedad, que tiene 
más de italiano quede español? 
Si no agrada ninguna de la.s vo- 
ces propuestas, preferiríamos re- 
florecimiento, del V. reflorecer, 
más poético y propio para el ca- 
so. Tampoco está admitido por 
el Picc, pero tendría menos opo- 
sición que resurgimiento. 

Resurtivo, VA, adj. Que re- 
sulte. PeJíurtir es "retroceder un 
cuerpo de resultas de un choque 
con otro." Falta este adj. en el 
Dice, al cual se lo recomenda- 
mos con la siguiente autoridad: 



La región se miríí más espaciosa. 
En túmulo agregado succesivo. 
Duplicando a la entorcha luminosa 
Kl cambiante reflexo restiiiirn. 
{E. Gerardo Lobo, Sitio <h Ciimtmmtn/or 
[oct. XXX). 



Retacarse, r. En las provin- 
cias del Sur, esparrancarse 
(abrirse de piernas, separarlas). 
— Fig., en las provincias centra- 
les, hacerse remolón, flojo, re- 
miso, remolonear. — Ambas 
ace]3s. se explican con su etimo- 
logía, el s. m. retaco. En efecto, 
el que se esparranca, se A'e reta- 
co; y el que rehuye el t: abajo, 
generalmente y para que no lo 
vean, se agazapa o se arretaca, 
que es otra forma que damos a 
este mismo v. Véa.se en su lugar. 

Retaco, ca, adj. Así, como 
adj.. lo u.>amos aquí, cuando en 
realidad sólo es s. m., que en su 



106 



RET 



RET 



acep. fig. significa "hombre re- 
choncho." "Claveles y albaha- 
cas para las niñas retacas," fr. 
que no tiene más novedad que 
la consonancia. 

Retador, ra, adj. Que reta, en 
la acep. chilena de insultar o 
injuriar de palabra. En caste- 
llano retador es s. m. y signifi- 
ca: "el que reta o desafía." 

Retamal o retamar, m. Si- 
tio poblado de retamas. 

Retamilla, f., dim. de reta- 
ma. Véase Ñancolahuén. 

Retamo, m. Retama, f.. es el 
nombre de esta conocida planta, 
como es también en árabe, de 
donde procede. No sabemos por 
qué ha prevalecido en Chile, lo 
mismo que en el lengunje vul- 
gar de Salamanca, la forma m. 
Otro nombre que tiene, es ge- 
vi.tfa, latín puro. — Entre crimi- 
nales y rateros se llama retamo 
el poncho, sin duda poi'que el 
color más usado para ést«, entre 
el pueblo, es el amarillo, como 
la flor de la retama. 

Retapar, a. Rellenar la* hen- 
diduras de la madera. Basta 
con el v. rellenar, pues lo que se 
hace es volver a llenar las vacíos 
que han quedado después de la- 
brar o cepillar la madera. 

Retar, a. "Desafiar, piovocar 
a duelo o batalla. || fam. Re- 
prender, tachar, echar en cara." 
En Chile, no .sólo se usa por "re- 
prender." sino por insultar o 
injuriar de palabra. 

Retardación, f., y retardo, 
m. Acción o efecto de retardar 
o retardarse. 

Retardatario, ría, adj. Atrasa- 
rlo, rctra-íado. remolón. En boca 
de los anticlericales, ostíiciona- 



rio, retrógrado. — Del francés 
retardataire. Sólo está admitido, 
como término de Mecánica, 
fuerza retardatriz. 

Retasa o retasación', f. Se- 
gunda tasa. 

Retasar, a. Tasar segunda 
vez. — No debe confundirse con 
retazar: hacer piezas o pedazos 
una cosa, 

Ret.^tarabuelo, la, m. y f. 
Cuarto abuelo, cuarta abuela. 
Es voz bien formada, aunque 
de poco uso. 

Retataraxieto, ta, m. y f. 
Cuarto nieto, cuarta nieta; o 
sea, chozno, na. Es voz bien for- 
mada, aunque de poco u*o. 

Retazo, m. No se diga retazo 
de terreno, porque retazo es "re- 
tazo o pedazo de una tela: trozo 
o razonamiento de un discurso," 
y nada más. Véase Pedazo. 

Rete. part. ins. "La repeti- 
ción es recurso natural para 
ponderar, dice Cuervo: tal es el 
origen de los superlativos grie- 
gos en raro; y mediante la 
unión de dos sufijos de idéntico 
valor, los en ic-ro? y los latinos 
en isoimais: así se explica nues- 
tro sí.'ñmo, y la partícula re en 
rrfeviejo. requeteviejo." (Véase 
Re). "¡Pongo las dos orejas a 
oue nó, y a rete que nó!" (Pere- 
da, Sotileza, I). "En este con- 
cepto, debe mirarj^e, remirarse, 
y aun retcmirnrsc previamente 
por el bienhechor, quién es la 
persona que reclama el benefi- 
cio." (Sbarbi. In ilh tcmpore, 
pág. 252'). "Tan hombres y tan 
rrfehomhres como todo esto eran 
los jaoues de Sevilla." (Rodrí- 
guez Clarín. ElLoaiim). ".\pro- 
chadas di.'^cípula.s de aquella re- 



RET 



RET 



107 



fehechicera y archibruja a quien 
llamaron la Camacha." (Id., 
Rinconete y Cortadillo, V). "Y 
estos tales [maridos], por lle- 
varlas ricamente, llenas de ador- 
nos y de oro, van más sucios y 
refemcios que los artesanos de 
hoy día." (.Joaquín López Bar- 
badillo, El Herrador del Areti- 
no. act. II). Don Vicente de Pe- 
reda juntó, en un mismo voca- 
blo, el rete con el superlativo: 
"¡Qué malo [era el mundo] y 
qué reiemalísimo!" (Viejo poe- 
ma, p. II, III). — Nada dicen 
de esta part., como tampoco de 
reqiiete, ni la Gramát. ni el 
Dice, de la Academia. .4rc/u y 
proto (véanse en sus lugares) 
tienen muchas veces el mismo 
valor. 

Retejador, m. El que reteja 
o trasteja. El Dice. equi¡iara es- 
tos verbos (recorrer los tejados, 
poniendo las tejas que faltan) ; 
pero, en cuanto al s., admite so- 
lamente trnstejador. Démosle 
una buena autoridad para rete- 
jador: "Don Alvaro, a fuer de 
buen retejador, yendo de un 
tejado a otro, \ano a dar. . .en 
un jardín." (A. de Castillo So- 
lórzano. Jornadas alegres, j. i). 

Retemblido, m. Acción o efec- 
to de retemblar (temblar con 
movimiento repetido). "Y el 
clamor que seguía al brindis era 
delatado por el retemblido de 
los cristales." (Pardf> Bazán, La 
Tribuna). No trae el Dice, este 
vocablo ni lo hemos visto en 
otros autores. 

Retemplar, a., fig. Cobrar 
más valor o energía, vigorizar, 
reanimar, reavivar. Tal es la 
fuerza que da la partícula re al 



simple templarse. Es v. Ideu for- 
mado y usual por lo menos en 
Chile y en el Perú y merece ser 
admitido en el Dice. 

Retención" o retenimiento, 
m. Son iguales en significado. 

Reteñir, a. "Volver a teñir 
del mismo o de otro color algu- 
na cosa." — No se confunda con 
retiñir, n.. que también hace el 
infinitivo reteñir, y si,gnifica: 
"durar el retintín." El primero 
es compuesto de teñir y se con- 
juga como él, y el .segundo vie- 
ne del latín retínnire y tiene co- 
mo única irregularidad supri- 
mir la i que en algunas desinen- 
cias tienen los verbos irregulares 
de la 2.* y 3.* conjugación: re- 
tiñó, retiñeron, retiñera, retiñe- 
se, en vez de retiñió, retiñieron, 
etc. Equivocadamente lo hizo 
Bello compuesto de tañer. 

Retintín, retín o retinte, 
m. Significan lo mismo. 

Retir. Véase Reetir. "E co- 
mo escalentaba el sol, retíase fel 
maná]." (MS. 7, Scío, Éxodo, 
XVI, 21). 

Yo moitre retir en plata 
La vaquil y alacrán, 
Y hacer el solimán 
Que en el fuego desata. 

(Rodrigo Cota, siglo XV, Dial, entre el 
Amor t/ un Vtejo). 

Retiro, m. Como término de 
Imprenta, dígase retiración: 
"acción o efecto de retirar" (es- 
to es, estampar por el revés el 
pliego que lo está por la cara) ; 
"forma o molde para imprimir 
por la segunda cara el papel 
que está ya impreso por la pri- 
mera." 



108 



RET 



RET 



Reto, m. Es corriente en Chi- 
le en las aceps. de insulto o in- 
juria de palabra; reprensión, 
regaño, reconvención fuerte y 
áspera. Retar tiene en castella- 
no esta 2." acep., pevo nó el s. : 
éste significa solamente: "acu- 
sación de alevoso que un noble 
hacía a otro delante del rey, 
obligándose a mantenerla en el 
campo; provocación o citación 
al duelo o desafío; amenaza." 

Retob.xdor, r.\, m. y f. Que 
retoba. Muy poco usado. Véase 
el sig-uiente. 

Retob.\r, a. Forrar o cubrir 
con cuero un fardo o mercade- 
ría, especialmente si se han de 
transportar lejos. — Por exten- 
sión, forrar con arpillera, ence- 
rado u otra cosa que no sea cue- 
ro. Estas dos aceps. le damos en 
Chile. En ca-stellano tenemos: 
encorar (cubrir con cuero una 
cosa), enfardar (hacer o arre- 
glar fardos; empaquetar merca- 
derías), enfardelar (hacer far- 
deles; enfardar), embalar (ha- 
cer balas, esto es, fardos apreta- 
dos de mercaderías, y en es\)e- 
cial los que se trans|x>rtan em- 
barcados, o colocar conveniente- 
mente dentro de cubierta-s los 
objetos que han de transiiortarse 
a larga distancia), empaquetar 
(encerrar una cosa en fardos, 
cajones u otra es¡)ecie de paqvie- 
ies), empacar (empaquetar, en- 
cajonar), liar (envolver una co- 
so, .sujetándola, por lo común, 
con papeles, cuerda, cinta, etc.) 
— En los .«acos que sirven ]iara 
gnardar. vender y tran.xportar 
provisiones, coserles en un lado 
do la l)(Ha un i>cdazo de harpi- 
llera 11 fitro génern semejante, a 



fin de que el saco pueda llenar- 
se completamente, y aun col- 
marse, y la harpillera sirva de 
tapa o cubierta, cediéndola tam- 
bién en el otro lado. Por eso los 
sacos de papas, de carbón, de 
maíz en mazorca, etc.. cuando 
son retobados, valen más. — 
¿Cuál es la etimología de este 
V., que se usa desde Cuba y Mé- 
jico hasta Chile y Argentina? 
Cuervo cree que es el rebotar 
castellano, por metátesis, funda- 
do en que retobo significa en al- 
gunas partes "desecho" y reto- 
hado, "dí.-*colo, indómito." como 
si diera botes, pateando de cóle- 
ra. Agrega también que rebotar 
por embotar está en el Vocabu- 
lario mejicano del P. Molina 
(1571). Suponemos que ese 
embotar .será el que significa: 
"poner una cosa denti'o de un 
bote (va.«sija pequeña). Dícese 
más comunmente del tabaco." 
Con perdón del gran filólogo, 
diremos que no se explica con 
esta etimología el significado 
más general de retobar, que es 
forrar con cuero; a no ser que 
discurramos a.sí: retobo es des- 
echo en el ganado, y la res des- 
echada generalmente no da 
niiis utilidad que el cuero; lue- 
go, cuero es retobo, y retobar, 
forrar con cuero. No.«otros alle- 
gamos como datos para que se 
e.'studie más el origen d<í este 
americanismo: 1." toba .?n ger- 
manía se u.'ía por bota (calza- 
do) ; segiin lo cual, retobar sería 
poner una cosa como dentro de 
una bota ; y quizií.s sea éi*te el 
pignificado del embotar do Moli- 
na. 2." En el Glosarlo de voces 
de armería de Pon F>nri(|uo de 



RET 



RET 



109 



Leguina (Madrid, 1012), halla- 
moo este texto: "Mando a dicho 
mi fijo una silla labrada de oro 
e plata, con dos corazas y dos 
coxinetes y retove y sobrebastos, 
todo labrado de la dicha obra." 
( Ted. de D. Pedro II, Conde de 
Parede-s). No explica el autor el 
significado de retove ni el de so- 
brebastos; pero por el contexto se 
ve que retove puede ser algo co- 
mo forro de silla de montar. 3." 
Retova, derivado del árabe, sig- 
nificó en España peaje, portaz- 
go, como se ve en varios docu- 
mentos antigiios. Véanse ti Glo- 
sario de Eguílaz y Yanguas y el 
últ. Dice, de Barcia. La idea de 
contribución o gabela que se 
paga por pasar mercaderías de 
una parte a otra, puede llegar a 
confundirse con la mercadería 
misma arreglada en condiciones 
de transportarse. Segiín esto, un 
jardo retobado o retovado pudo 
ser uno que, pagado ya el peaje, 
podía pasar libremente por las 
aduanas; pero el vulgo no lo en- 
tendería así, sino por el fardo 
bien acondicionado y forrado 
que podía viajar seguro de todo 
daño. — En la Argentina, fuera 
de la acep. de forrar con cuero, 
tiene también este v. la de "cu- 
brir un potrillo, ternero, etc., 
con el cuero del hijo de una ye- 
gua o vaca, a fin de que éstas, to- 
mándolos jxir suyas, los ama- 
manten ; operación muy fre- 
cuente en las estancias." (Gra- 
nada). — Retobado, da, Hg. y 
fam., aplíca.-e al preso (|ue e^ 
remitido de una parte a otra 
bien custodiado o asegurado, de 
manera que no pueda e-capar.-'e. 
En el Perú, camandulero, tai- 



mado (Arona), y en el Ecuador, 
porfiado, capricho.5o, oljstinado, 
terco, pertinaz, y aun rezongón 
(Tobar). — El v. merece ser ad- 
mitido como americanismo en 
.su 1.^ acep., tanto más, cuanto 
que se ha admitido a arpillar 
(cubrir fardos o cajones con ar- 
pillera), que sólo se usa en Mé- 
jico. 

Retobo, m. Acción o efecto 
de retobar", en la acep. de forrar. 
— Arpillera o harpillera, (por 
otro nombre, rázago), encerado o 
paño basto con que se retoba. 

Retocador, ra, m. y f. Per- 
sona que retoca, y en ]>articu- 
lar, el que lo hace en las foto- 
grafías. Falta esta voz en el 
Dice. 

Retomar, a. Volver a tomar. 
"En consecuencia de esto, los 
ingleses retomaron lo que les 
pertenecía." Así leemos en un 
texto de historia, ¡Auto de fe 
con él y con el v. ! En castellano 
hay recobrar y recuperar, y so- 
bra con ellos. 

Retorcido, m. fam. Pellizco 
retorcido. — En castellano sólo 
significa: "aspecie de duice que 
se hace de diferentes frutas." 

Retorcijón, m. Anticuado 
en España, es en Chile, en Co- 
lombia y quizás en otros países 
americano.s, de uso corriente, 
principalmente en la loe. Re- 
torcijón de tripas: "dolor breve 
y vehemente que se siente en 
ellas." El Dice, dice retortijón; 
retortijar por retorcijar, ^.' rctor- 
rimicnto por r»torcijo. 

Retraducir, a. Traducir a 
una tercera lengua lo que ya lo 
e.^taba a una segunda y tomán- 
dolo de ésta. Así, la traducción 



no 



RET 



RET 



de la Ilíada que hizo en italia- 
no Vicente Monti, no fué hecha 
directamente del original grie- 
go, segiin dicen los críticos, sino 
de una versión latina; por eso 
un satíi'ico lo llamó 

11 tiadottor del tradottor d'Omero. 

Es V. Útil y bien formado, que 
conviene admitir, y juntamente 
se admitirían también retraduc- 
ción y retraductor, ra. 

Retreta, f. Atención a la 
definición del Dice: "Toque 
militar que se usa para marchar 
en retirada, y para avisar a la 
tropa que se recoja por la noche 
al cuartel." Sin embargo, lla- 
mamos aquí también retreta el 
toque de unas pocas piezas con 
que las bandas militares recrean 
al público o a una autoridad 
en ciertos días; acep. usada tam- 
bién en otras países. No vemos 
inconveniente para que se acep- 
te, por la semejanza que hay en- 
tre estos toques y la retreta mi- 
litar. La serenata (música en la 
calle o al aire libre y durante la 
noche, para festejar a una per- 
sona) no corresponde exacta- 
mente a la retreta de que había- 
nlos. 

Retrilín (Hacer). En Chiloé, 
lagrimear, escocer los ojos por 
haber entrado en ellos un cuer- 
po extraño. Del araucano thu' 
lirn, díu- latidos v punzarlas. 
(Cavada). 

Retroacción, f. Caso de exis- 
tir, su significado correría para- 
lelo con el adj. retroactivo, va, 
(que obra o tiene fuerza sobre 
lo pasado) y el s. retro'ictividad 
(calidad de rctronctivo). Véase 



cómo lo usó Pérez Galdós: "El 
observador atento bien puede 
entrever en aquella singular 
querencia un caso de ata^■ismo o 
de retroacción instintiva hacia 
la antigüedad."' (Misericordia, 
XXVIIl). El francés ha toma- 
do del latín eiste vocablo (retro- 
action), pero nó el castellano. 
En el pasaje citado habría veni- 
do mejor retrogresión, que, aun- 
que no aparezca en el Dice., está 
bien formado del latín. Si no se 
quiere este vocablo, úsese regre- 
sión (retrocesión o acción do 
volver hacia atrás). "Si las na- 
rraciones de la Edad Media su- 
gieren a veces el recuerdo de es- 
tas otras tan lejanas, es... qui- 
zá por cierta regresión al estado 
primitivo." (Menéndez y Pela- 
yo, Trat. de los romances vie- 
jos, 1). 

Retroactivamente, adv. de 
ni. De manera retroactiva. No 
aparece en el Dice. Véase Men- 
te (Adverbios en). 

Retrobar, n. Véase Reprobón. 
El equivalente es regañar, y en 
algunos casos rezongar, refunfu- 
ñar. 

Retrobón, na, adj. Véa-^e Re- 
probón. Con el uso, retrobón ha 
venido a ser sinónimo de rega- 
ñón, na (que da muestras de 
enfado con palabras y gestos de 
indigna<.'ión), y en algunos ca- 
sos, de rezongón, na. refunfuña- 
dor, ra. — Otros pronuncian re- 
trogón, na. 

Ketiíocak, a. Trocar, con sig- 
nificado esforzado. Debería re- 
gi-strarse en el Dice, como anti- 
cuiwlo. He aquí dos autoridades 
del siglo XV: 



RET 



RET 



111 



¡ Ay de la vida pasada, 
De glorias y de tristuras! 
¡Ay de mí. que desventuras 
La salud me han quebrantada! 
¡Oh mi suerte retrocada^ 
Cuyo tiempo de holgura 
Gane' vida! 

(Guevara, Colección de Foulche-Delbosc, 
t. JI, pág. 499). 



No requieras del autor 
Si el capitulo retruca^ 
Si dó funda. 



(Juan Tallante, Ibíd., pág. 069. Nótese que 
dice retroca. como se conjugaba tambie'n el 
simple trocar.) 



Retrocarga (De). Que se 
carga por detrás o por la culata, 
o bien en medio, pero antes del 
cañón. "Un mecanismo de re- 
trocarga recibe el cartucho y lo 
hace estallar por medio de una 
aguja de repercusión." (La U- 
nión, de Santiago, 11 Ag. 1916). 
Vocablo bien formado, de algún 
uso en Chile y digno de admi- 
tirse. El contrario, de antecar- 
ga, que se refiere a las armas 
que se cargan por la boca, tam- 
bién .se usa en Milicia y no apa- 
rece en el Dice. 

Retrogradación, f. Es voz 
de A.stronomía: "acción de re- 
trogradar un planeta." Fuera 
de esta ciencia dígase retroceso 
o retrocesión (acción o efecto 
de retroceder). El adj. y s. re- 
trógrado, da, de la misma raíz, 
tiene significado general, pero 
nó retrogradación. Véase Retro- 
acción. 

Retrogradismo, m. Defecto 
de retrógrado. "Hechos pensa- 
dores aquellos frivolos cuanto 
simpático.s mozos que fueron el 



encanto y susto de nuestros rí- 
gidos salones, ¿qué nos dirían 
hoy, si volvieran a pisar el suelo 
de Chile? ¿Nos acusarían de 
retrogradismo?" (Blanco Cuar- 
tín, Bohemios del talento, III). 
No acepta el Dice, este vocablo, 
ni tampoco hace falta. 

Retrógrado, da, adj. Aplíca- 
se al verso que, sin variar de 
sentido, puede leerse de dere- 
cha a izquierda; y por exten- 
sión, a la estrofa o combinación 
métrica cuyos versos tienen esta 
misma propiedad. Véase, por ej., 
este soneto retrógrado de Juan 
Díaz Rengifo, preceptista de es- 
tos juguetes tan pueriles como 
antii^oéticos : 

Sagrado Redentor y dulce Esposo, 
Peregrino y supremo Rey del cielo. 
Camino ce'estial, firme consuelo, 
Amado Salvador, Jesús gracioso; 

Prado ameno, apacible, deleitoso. 
Fino rubí engastado, fuego en hielo, 
Divino amor-paciente y santo celo. 
Dechado perfectísimo y glorioso. 

Muestra de amor y caridad subida. 
Disteis. Señor, al mundo hacie'ndoos hombre 
Tierra pobre y humilde a Vos juntando. 

Vinisteis hombre y Dios, amparo y vida. 
Nuestra vida y miseria mejorando. 
Encierra tal grandeza tal renombre. 

Bien puede admitir el Dice, es- 
ta acep. 

Retrospección, f. fig. Mirada 
a tiempo pa.sado, mirada retros- 
pectiva. Ño está aceptado este 
vocablo en el Dice, sino sola- 
mente el adj. retrospectivo, va: 
"que .se refiere a tiempo pasa- 
do." 

Retrotraducción, f. Acción 
o efecto de retrotraducir. "Oíd 
la retrotraducción de un párra- 
fo de los menos difícile.s.'' (Ce- 



112 



RET 



REU 



jador, El (¿uijote y la lengua 
castellana). Véase el siguiente. 

Retrotradücir, a. Volver 
lina traducción a su lengua ori- 
ginal. Es V. bien formado y ne- 
cesario, porque ahorra muclias 
palabras. Cansados e.stamos de 
ver, por ejemplo, pasajes de 
Santa Teresa traducidos al fran- 
cés en obras francesas y vueltos 
después al castellano refrotradu- 
cidos, es decir, traducidos del 
francés; y así salen ellos, que, si 
la Santa los leyera, no los cono- 
cería como suyos y les diría a 
los profanadores de su lenguaje 
algo parecido a lo dijo a su mal 
pintor Fray Juan de la Miseria. 
Es obra tan difícil ésta, que es 
imposible hacerla perfecta. Véa- 
se ahora el uso de este feliz neo- 
logismo: "Perdióse el original 
castellano [del diálogo El Alfa- 
beto, de Juan de Valdés] y sólo 
se conserva la traducción italia- 
na, retrotradiuida al careliano 
por üsoz." (Cejador, Hist. de la 
lengua y liierat. castellana, t. 
II, pág. 98). 

Retrulhue, m. En Chile é, la 
extensión de una siembra de tri- 
go. (Cavada). Del araucano 
relhun, sembrar con bordón, y 
el sufijo hue, abundancial. Com- 
párese con el araucano rethiipo- 
ñi, sementera de papas. 

Retruque o retruco, m. De 
retruque. No estíi acej)tado co- 
mo modismo fig. y díga.se De 
rebote, de recudida, uní., <le re- 
chazo, de resultas. 

Rétulo, m. Todavía l.ay en 
nuestro pueblo quienes emplean 
e.«te arcaísmo en vez de rótulo; 
pero la culjw es de nuestros an- 
tepasados en el idioma, los espa- 



ñoles, que así pronunciaban 
cuando aquí lo introdujeron: 
testigos el Dice, de Autoridades 
y varias obras antiguas que ii.sa- 
ban indistintamente rétulo y ró- 
tulo. El último Dice, lo conserva 
todavía como ant. por rótulo y 
titulo. 

Retumbe, m. Dígase retum- 
bo: "acción o efecto de retum- 
bar." "El Calbuco hizo una te- 
rrible erupción con retumbes 
atronadores que se oyeron a ma.- 
de diez leguas de distancia." 
(El País, de Concepción, n." 
41-20). 

Retumbido, m. Igual al an- 
terior. 

Retupir, a. Tratándose de 
siembras y plantaciones, tupir- 
las más. ]joniendo más semillas 
o ¡)lantas. 

Retuqueque. Súhi íe usa en 1» 
fr. Ser de retuqueque una cosa. 
Es especie de metátesis del cas- 
tellano rechupete: Ser de lechu- 
pete una cosa, fr. fani.: "ser 
muy exquisita y agradable." 

Reulí. Véase Iíaulí. 

Keu.ma, Muy vario ha sido el 
género de este nombre. La 13." 
edición del Dice, lo hacía m. en 
el significado de "reumatismo," 
y f. en el de "corrimiento;" pe- 
ro la 14." lo hace m. en ambas. 
Bello lo reconoce como ambi- 
guo; pero en Chile casi todos lo 
hacen f. 

Reusar, a. Rehusar, del latín 
bajo n jasa re. 

Reusindo, da, n. pr. m. y f. 
Formas [>K'lH'ycis de RmUsindo, 
do. \'éase Reducindo. Otros 
agregan el error de escribirlo 
(•(jii (• (Reucindo). 



REV 



REV 



118 



Reuto, ta, adj. Pronunciación 
plel>eya de recto. — Estar uno 
reuto a una cosa, fr. fig. y u.sada 
por el vulgo: estar resuelto y 
ttrme. 

Revalidador, ra, adj. y ú. t. 
c. s. Que revalida. Debe regis- 
trarse en el Dice. 

Revancha, f. "Por ignorancia 
y torpeza escriben y estampan 
mucho.s. . . revancha por des- 
quite." (Gramáf. de la Acad.) 
Despique significa: "satisfac- 
ción que .<e toma de una ofensa 
o de.~precio que se ha recibido y 
cuya memoria se conservaba 
con rencor." Venganza os más 
genérico, y represalia es "dere- 
cho que se arrogan los enemigos 
para causarse recíprocamente 
igual o mayor daño que el que 
han recibido. Ú. m. en pl." 

Revelar, a. Sus aceps. casti- 
zas son: "descubrir o manifestar 
un secreto; manif&star Dios a 
sus siervos lo futuro u oculto; y 
en Fotografía, hacer visible la 
imagen impresa en la plancha 
fotográfica." Siempre que salga 
el V. de estas tres aceps., no se 
usa a la castellana sino a la 
francesa, porque sólo en francés 
tiene el significado general de 
mostrar, manifestar, declarar, 
descubrir, indicar, dar indicio 
de, demostrar, expresar, dar a 
conocer, echar de ver, pregonar, 
publicar. Véase más claro en es- 
tos ejemplos citados por el P. 
Mir: "Sus ademanes revelan 
una persona de cuenta; La figu- 
ra de los europeos revela el gra- 
do de civilización que han al- 
canzado ; La hipocresía se reve- 
la por medio de dichos involun- 
tarios; Su ingenióse reveló de 
üico. de Ch:i., t. V. 



repente; Su mirada revela un 
gran carácter; Su frente espa- 
ciosa revelaba preclaro talento." 
En ninguna de estas proposicio- 
nes tiene lugar el revelar caste- 
llano, que sólo se usa tratándo- 
se de secretos, como lo dice la 
definición académica. A fin de 
desterrar el abuso galicano, vé- 
anse otros ejemplos más, saca- 
dos de autores modernos que no 
queremos nombrar: "La histo- 
ria de un pueblo se revela en el 
idioma que habla; Su imagina- 
ción no revela \\n ideal muy ex- 
traordinario ; Ninguna materia 
revela más aliincados estudios 
que su teoría del verbo castella- 
no; Esta clasificación revela el 
genio del autor; Eso revela ca- 
riño y estimación ; Su traje 
revela pobreza; La epístola re- 
vela la estimación en que tenía 
éste al autor; ¡Cuánto amor no 
revela este .solo estribillo de la 
castellana doctora!" Todas estos 
revelaciones, que no son de co- 
sas secretas ni divinas, no son 
revelaciones castellanas, sino re- 
beliones a la lengua de Castilla. 
— Lo mismo, mutatis mutandis, 
decimos del s. revelación y del 
adj. revelador, ra. 

Revenición, f. Acción o efec- 
to de revenirse en la acep. de 
"e.scupir una cosa hacia fuera 
la humedad que tenía o que ha 
percibido." Así .se usa en Chile 
este vocablo. "Quizá no hay imo 
[trabajo] que en el momento 
presente deba emplear más la 
solicitud de la Sociedad [de 
Agricultura] que el de los mar- 
jales o reveniciones que de al- 
gimos años a esta parte han 
cundido con espantosa rapidez 



lU 



REV 



REV 



en la pro\-incia de Santiago, 
inutilizando terrenos preciosos 
para el cultivo y amenazando 
invadir a la capital misma." 
(Bello, Obras completas, t. 
VIII, pág. 319). No hay per- 
fecta sinonimia entre reveni- 
ción y marjal o almarjal (terre- 
no bajo y pantanoso), a no ser 
que se tome revenición por el 
terreno revenido; pero no es 
éste el significado que general- 
mente damos a esta voz, sino el 
que definimos al principio. — 
Otros dicen revenidura, pero es 
de forma muy pleljeya. El 
equivalente cíistizo debiera ser 
revenimiento, de mejor forma- 
ción, y ojalá el Dice, le agrega- 
ra esta acep. a la que ya tiene 
en Minas: "hundimiento parcial 
del terreno de una mina." — 
Otro V. sinónimo de revcnirne 
en la acep. de que tratamos, es 
amerarse: "hablando de la tie- 
rra o de alguna fábrica, introdu- 
cirse poco a p(X'o el agua en ella 
o recalarse la humedad.'' 

Revenidura, f. Lo mismo 
que revenición. "Las revenidu- 
ras [de algunos canah'sj arrui- 
nan los campos y pervierten el 
clima." (Gaceta de los tribuna- 
les, 1846, n." 243). 

Reventadero, m. Paraje 
donde revientan las olas del 
mar. El reventadero que trae el 
Dice, no tiene esta acep. sino 
estas otras dos: "aspereza de un 
sitio o terreno dificultoso de su- 
perar o vencer; trabajo grande 
que se tiene en cualquiera lí- 
nea." Hien puede pa<íU' miestra 
accit. Véan.<e Consu.midkho y 
Pecadicko. 

Kevk.vtak, n. V a. .1 revienta 



cinclius, m. adv. fig., castizo e 
igual al otro, tambicn castizo, 
A mata caballo. — A todo re- 
ventar, m. adv. fig. Formado 
de esta acep. de reventar: "fati- 
gar nmcho a uno con exceso de 
trabajo. Ü. t. c. r.," significa en 
Chile: haciendo el mayor es- 
fuerzo; a lo sumo, cuando más. 
a todo tirar, a lo más. 

lÍHX-EXTAZóx, f. Es bien di- 
cho en el significado de mareta 
u i/olpe de mar, esto es, "ola 
fvierte que quiebra en las embar- 
caciones, islas, peñascos y costas 
del mar;" y es bien dicho, por- 
que el Dice, lo define: "acción o 
efecto de reventar, 1.° y 2.* 
acep.," y la 2.» acep. de reventar 
es: "deshacerse en esjjuma las 
olas del mar por la fuerza del 
viento o por el choque contra 
los peñascos o playas." 

Reventón, m. En Minería. 
lugar en que una veta asoma a 
la superficie de la tierra. "A po- 
cit regi.-;trar el cerro, descubre el 
reventón de donde se despegó el 
rodado." (.Jotabec-he, La mina 
de los Can de le ros). "La Guía, 
este almiicigo opulento de vetas 
guías, mantos y reventones, 
que hasta la fecha se le cree vir- 
gen." (Id., Los descubridores 
del vñneral de Chañareillo). 
Es acep. corriente en Chile / 
equivale al castellano aflora- 
miento (mineral allorado, es 
decir, que a.'ioma a la superficie 
del terreno). — Fig., pasaje obs- 
ceno o provocativo que tienen 
las obras literaria--*. También es 
acep. corriente en Chile. Véase 
Colorado. — Kxi)losióii, estalli- 
do o manifestación repentina y 
violenta tic alguna pasión, vicio 



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115 



o afecto del ánimo. "Siu faltíir- 
le al discurso sus reventones pa- 
trioteros, como el de los orado- 
res al aire libre." (Un diario 
chileno). En castellano se diría 
estallido, pujo, hipo. "Algo se 
ha enmendado Pedro del ^ñcio 
de la embriaguez, pero de vez en 
cuando tiene sus reventones" 
(recaídas, reincid-encias) . Mu- 
chas aceps. tiene reventón en 
castellano, pero ninguna equi- 
vale a estas chilenas; la que 
más se acerca al peni'iltinio 
ejemplo es ésta : "trabajo o fati- 
ga que se da o se toma en un 
caso urgente y preciso." 

Reverberear, n. No hay tal 
sino reverberar solamente: "ha- 
cer reflexión la luz de un cuer- 
po luminoso en otro bruñido." 
—Tomando el efecto como cau- 
sa, decimos también que rever- 
beran los mismos cuerpos bru- 
ñidos cuando brillan o resplan- 
decen por la luz reflejada en 
ellos. 

Reverencialmente, adv. de 
m. Con reverencia, de manera 
reverente o reverencial. Falta 
en el Dice. Véase Mente (Ad- 
verbios EV). 

Reverexdísimo, ma, adj. 
Falta en el Dice, este tratamien- 
to usado como s. m. y f. El Re- 
verendísimo llaman muchas ór- 
denes y congregaciones religio- 
sas a su superior general ; Vues- 
tra Reverendísima, Su Reveren- 
disimn, cuando se le haV^la a él 
mismo, o a otros que tienen 
igual tratamiento. De este se- 
gundo caso hay varios ejemplos 
en el Fray Gerundio del P. Isla. 

Reverendo, da, adj. No tie- 
ne en castellano, la acep. de 



grande, enorme, ni, tratándose 
de personas, la de ventrudo, 
panzón, muy gordo. Cervantes 
habló de "alguna dueña con to- 
cas reverendas" (Quijote, p. I., 
c. XLIX) ; pero nadie podrá 
probar que esas tocas fueran 
muy grandes o desmesuradas, 
porque no hay por qué sacar a 
este vocablo, en este pasaje, del 
significado propio y general: 
"digno de revei'encia." En otra 
parte (p. II, c. XLVIII) dijo 
también : "esas reverendísimas 
tocas," y en otra (p. II, c. 
XXXI) : "se llegó a una reve- 
renda dueña." En todos estos 
pasajes está empleado el adj. en 
sentido burlesco, pero en su pro- 
p';^ acep. En La Picara Justina 
lo hallamos en la acep. que cen- 
suramos, pero aplicado a una 
cuba y burlescamente: "Es Sa- 
hagún un pueblo donde reside 
una reverendísima cuba, la 
cual, como casi siempre está 
tan vacía como hueca, da en 
entonada, y dice que la deben 
trigo y centeno, el cual se le 
paga siempre." (L. I, c. II). 

Reverentemente, adv. de 
m. De manera reverente, con 
reverencia. Hace falta en el 
Dice. Véase Mente (Adver- 
bios en). 

Reversal, adj. "Cuando la 
España y la Francia reconocie- 
ron la dignidad imperial de la 
Rusia, se hicieron dar letras re- 
versales." (Bello, Derecho In- 
ternacional). Con solo el Dice, 
de la Academia no podemos sa- 
ber qué es reversal; el de la 
Acad. Francesa nos enseña que 
"se dice de un acto de seguri- 
dad que se da en apoyo de una 



lie 



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REV 



obligación precedente," y que 
Letras reversales, o Reversales, 
i. pl., son "letras por las cuales 
se hace una concesión en cam- 
bio o retorno de otra. ' 

Reversibilidad, f. Calidad 
de reversible, es decir, que pue- 
da una cosa volver a la propie 
dad del dueño que tuvo prime- 
ro. Usó este vocablo Donoso Cor- 
tés, entre otros, y bien merece 
entrar en el Dice., aunque coin- 
cida con el francés ri'vcrsilñlifi'. 

Reversionario (Dividendo). 
El que en la.s compañías de se- 
guros se destina a disminuir lo 
que deljían pagar los accionis- 
tas que se aseguran. 

Reverter y revertir, neu- 
tros. El primero es compuesto 
de verter y significa: "rebosar o 
salir una cosa de sus términos o 
lindes;" el segundo viene del 
latín revertí, volver, y signifi- 
ca: "volver una cosa a la pro- 
piedad del dueño que tvivo pri- 
mero." Ambos son irregulares y 
so conjugan como acertar. 

Revertible, adj. Usólo, cutre 
otros, Don Modesto Latuente 
en su Historia de España. La 
forma castellana, y también la 
francesa, es reversible: "que 
puede revertir." 

. Revestir, a. y r. No lo acep- 
ta el Dice, en las acej)s. figura- 
das que le da el francés tratán- 
dose de emi)lcos, título.--. <ligni- 
dade.s, poder, autoridMil : "El 
cargo de que he sido revestido 
(con <\\\Q lie s-iílo iiifi ."I ¡<ln) ."El 
rey le revistió con plenos pode- 
res (se los (lió u otorgó, le con- 
cedió). Sin embargo, la (íramát. 
de la Academia dice: "Hmstir 
o revestirse con o de facultades." 



Aunque ella lo diga, nos suena 
a galicismo. Para que la metá- 
fora esté bien aplicada, es nece- 
sario que la acep. fig. tenga al- 
guna semejanza o analogía con 
la propia o recta, que es: "vestir 
una ropa sobre otra." Por eso 
diremos muy bien en castella- 
no: "Jesucristo se revistió de las 
má-; humildes apariencias cuan- 
do \ino a rescatar a los hom- 
bres; Se desprecia la verdad 
erando no está revestida de los 
ornamentos qije cautivan el 
ánimo; Este autor reviste sus 
pensamientos de un estilo bri- 
llante; La mentira y el error 
suelen revestir las apariencias 
de la verdad." En todos estos 
casos emplea también el fran- 
cés su V. revetir. — Y ¿qué de- 
cir de otros revestimientos mo- 
dernos? "El acto o ceremonia 
revistió toda la solemnidad que 
era de esjierar; El escrito de de- 
manda está revestido de todas 
las formalidades legales." Así lo 
dicen los franceses, pero cree- 
iiKKS que también puede aceptar- 
se en castellano, porque se con- 
serva de alguna manera la me- 
táfora. 

Revindicable, revindicación, 
revindicar, revindicatorio, ria. 
^fodos deben cmiiezar con rei, 
porque son compuestos de este 
genitivo latino y de vindicar. 
X'éaso Keivin'ijic.\dor. 

Revirar, a. "Apretando los 
dientes y revirando nnicho lOh 
ojos." e.seribió Pereda en Sotile- 
za, dando así a este v. significa- 
do fig. y régimen de a. VA Dice. 
lo trae como n. solamente y co- 
mo término do Marina: "vol- 
ver a virar." Al adj. revirado, 



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REV 



117 



da, le da esta definición: "aplí- 
case a las fibras de los árboles 
que están torcidas [torcer es el 
significado en que Pereda usó 
el V.] y describen hélices al i'e- 
dedor del eje o corazón del tron- 
co, por lo cual su madera re- 
sulta defectuosa para piezas 
rectíis y tablas." 

Revisada, f. fani. Dít^ase revi- 
siÓ7i: ''acción de rever,"' o revis- 
ta: "segunda vista, o examen 
hecho con cuidado y diligen- 
cia." 

Revisador, ra, adj. y ú. t, c. 
s. Dígase revisor, ra. 

Revista, f. Pasar en revista, 
fr. tomada de la francesa Pa.sser 
en revue: examinar con cuida- 
do. La fr. castellana es Pasar re- 
vista, pero no tiene el significa- 
do tan general de la otra, sino 
estas dos aceps. solamente: 
"e.j'ercer un jefe las funciones 
de inspección que le correspon- 
den sobre las personas o cosah 
sujetas a su autoridad o a su 
cuidado [lo que también se lla- 
ma revistar'\ ; presentarse la? per- 
sonas ante el jefe que ha de ins- 
peccionar su número y condi- 
ción." 

Revistar, a. Sólo signifi'a 
"pasar revista," en la 1.* acep. 
de esta fr., y no debe confun- 
dirse con revisar: "rever." 

Revistero, ra, m. y f. "Per- 
sona encargada de escribir re- 
vistas en un periódico." lista 
sola acep. le viene dando el 
Dice, desde la 13.* edición en 
que lo admitió por primera vez. 
Creemos que debe darle también 
la de "persona que redacta o di- 
rige una revLsta," por lo meno? 
como fam. o despectiva. 



Reviviscencia, f. "La revivis- 
cencia del orgullo nacional," es- 
cribió El País, de Concepción, 
en su n.° G025. ¡ Qué afán de 
retorcer la lengua para formar 
voces ridiculas e inaceptables! 
Sin duda al que escribió eso le 
escarabajeaba en la memoria el 
s. reminiscencia y por ese pa- 
trón quiso formar otro del v. 
revivir, que a él le sonaría revi- 
viscer. 

Revocar, a. "Como diverti- 
do, estoj' mareado, y me parece 
que sólo con revocar a la memo- 
ria todo lo que este caballero ha 
dicho en tan breve tiempo esta 
tarde, tengo suficiente ocupa- 
ción para todos los días de mi 
vida." (Alonso Jerón. de Salas 
Barbadillo, El buscaoficios, Co- 
lecc. de Catarelo, t. I, pág. 246). 
No nos parece mal esta fr., co- 
moquiera que el v. revocar está 
usado en su acep. etimológica: 
"volver a llamar," que, aunque 
no se la dé el Dice., es .suya por 
juro de herencia. Véase lo que 
escribió Malón de Chaide, ha- 
blando con Dios: "El tener lo.^ 
))ecadores contigo y volverlos a 
Ti, no es posible a otro sino a 
Ti; y a.sí como es propio de su 
cosecha el ser flacos, por lo cual 
se apartan de Ti, así y mucho 
más es de tu naturaleza ser for- 
tísimo, para tenerlos contigo y 
revocarlos a Ti." (Conversión 
de la Magdalena, p. III, c. 
XIV). Tan explícita como este 
clásico fué la V. Agreda: "Para 
cerrar las puertas del infierno a 
los mortales y revocarlos a la 
eterna vida, había descendido 
del cielo a padecer durísima pa- 
ción y muerte." (Mi'^tica Ciu- 



118 



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ilad, p. II, 1. V. c. XVIII. n.° 
!->n). "El Unigénito del Eterno 
Padre. . . le.s adquirió la vida 
eterna dando la suya temporal 
y revocándolos de la muerte del 
infierno." (Ibíd., c. XIX, n.° 
930). "La intensa me;íitación 
de una cosa nos revoca y abstrae 
de otra cualquiera." (Fr. J. de 
los Ángeles, Triunfos del amor 
de Dios, p. II, <-. XV). Algo se 
parece a este último uso la acep. 
del Dice. : "apartar, retraer, di- 
suadir a uno de un d&^ignio." — 
Pero lo que no será nunca cas- 
tellano es la fr. Revocar a du- 
da (o en duda), ]>oner en duda, 
porque es la france-sa Révoqiwr 
en doute. 

Revocatoria, f. Dígase revo- 
cación: "anulación o casación 
de un acto." Revocatorio, ria, 
es adj. solamente: "dícese de lo 
que revoca o anula." Está for- 
mado al estilo de dilatoria, mo- 
ratoria, ejecutoria, convocatoria 
y otros parecidos. Ú. t. en Co- 
lombia. 

Revoco o revoque, m., y ke- 
vocADURA, f. Son iguales en la 
acep. de "acción o efecto de re- 
vocar las casas y paredes." Vé- 
ase Enlucir. 

Revolcadura, f. Dígase re- 
viielvo, o revolcón, fam.: "ac- 
ción o efecto de revolcar o revol- 
carse." 

Revoletear, n., y revoleteo, ni. 
Revolotear, revoloteo. Lo mismo 
en Colombia, según Cueno, por 
influencia de juguetear y corre- 
tear, y en la provincia espafíola 
do Salamanca. 

Revoltijear, n. Ciiismcar (tra- 
er v llevar cliismc.'*), sembrar o 



meter cizaña. Es poc-o usado y 
viene del s. revoltijo. 

Revoltijo o revoltillo, ni. 
Desde la 13.' edición del Dice, 
que admitió por primera vez a 
revoltijo, .«e vienen equiparixndo 
estos dos vocal)lo?. 

Revoltura, f. Dígase revoltijo 
o revoltillo en sus aceps. de 
"conjunto o compuesto de mu- 
chas cosas, sin orden ni método; 
fig., confusión o enredo." "La 
"turbación y movimiento con- 
fuso de algimas cosas," so llama 
en castellano, revuelo. 

Revolucionar, a. y r. Suble- 
var, alborotar, levantar, solevan- 
tar o .soliviantar, alzar, turbar, 
inquietar, conmover, amotinar, 
alterar o perturbar el orden pú- 
l)lico. Txumdfimr, a. y r., es "le- 
vantar un tumulto, motín o des- 
orden." Teniendo tantos verbos 
castizos, no hay para qué acudir 
a estas novedades. — Benot em- 
pleó este V. en .mentido inás be- 
nigno cuando dijo: "La má- 
quina que ha de revolucionar 
la industria..." Habría basta- 
do decir poner en revolución 
conmover, sacar de (juicio, mul- 
tiplicar, etc. 

Revolutis, m. fam. Desorden, 
confnsi('>n. revoltijo o revoltillo. 
X\ t. en el Perú, en el significa- 
do de revolución, como .*c dedu- 
ce de ot^te texto de Kicardo Pal- 
ntn: "V,u 1.S31 tciu'amos en el 
Perú revolutis diario." iTraidi- 
ciones p'rimnc.t. t. 111. pág. 
170). 

Revolvedor, ra, adj. y ú. t. 
c. s. "Que revuelve o inquieta." 
dico solamente el Dice. ;, Y la 
acep. curropondiento a la i^ri- 
mcra v general del v. rcadvcr: 



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119 



"menear una cosa de un laclo a 
otro, moverla alrededor o de 
arriba abajo?" 

Revólver, m. El pl. debe ser 
revólveres, según la regla gene- 
ral. Revolvers, que usó A'albuc- 
na (Parábolas, pág. 195), re- 
pugna a la índole del castellano, 
como de clubs y complots lo di- 
ce la Gramática de la Acade- 
mia. Tal plural sólo es compa- 
rable con el dim. revolcito que 
oímo.s en nuestra vida de estu- 
diante. — Revólver de bolsillo: 
tiene en castellano, como nom- 
bro propio, cachorrillo. 

Revolver, a., n. y r. Se es- 
candalizó y horrorizó un misio- 
nero español porque un hijo del 
pueblo .-¡e acusó en confesión de 
haberle revuelto los ojos a su 
madre; creyó que, después de 
pinchár.*elos con algún instru- 
mento, lo había revuelto en 
ellos. /.Qué cnieldad más inau- 
dita? Sólo salió de su horror el 
misionero cuando el párroco lo 
e.xplicó que revolver los ojos 
significa lo mi.smo que dice el 
Dice: "volver la vista en re- 
dondo, vaga y desatentadamen- 
te, por efecto de una violentt im- 
sión o accidente." En El iVoii- 
serrate de Virués leemos: 



La cual rev :che cotí seren.\ frontff 
Lns bellos ojos, que espantaban tanto, 

Y al padre, y los demás y al monte mira, 

Y de todo y de verse asi se admira. 

(Canto I. Se hablado la hija del Conde de 
[Barcelona). 

ürpiícive los airados njis. vista 
La poca resistencia de .iquel lado. 



Juan de la Cueva, en su Epís- 
tola a D. Diego de Nofuentas de 
Guevara (Biblioteca de Gallar- 
do, t. II, col. 705) escribió tam- 
bién : 

Y era tal el temor que iba comigo. 
Que el rostro a cada paso rtrulvia 
A ver si me seguía mi enemigo. 

— También es castizo el v. revol- 
ver en la acep. de "volver 
el jinete el caballo en poco te- 
rreno y con rapidez. Ú. t. c. r.' 
— Asimismo en la de "volver a 
andar lo andado." "Cuando los 
cuatro vieron salir de la celada 
los ochenta franceses y ser tan- 
tos, revolvieron al puente." 
(Crónica del Gran Capitán, 1. 
IX, c. IX). "Yo dando voces 
que .«e volvieran a salir; pero, 
aunque quisieran, no se podían 
ya revolver atrás." (Julián de 
Ávila, Vida de Sta. Teresa, apud 
Mir, Santa Teresa de Jcsils, t. 
II, pág. 276). 

En lltgando al mogote, rcrolrhron... 

Con la velocidad con que partieron, 
Cuando llegaron a el, revuelven fieros... 



(.\lvarez de Toledo, Pii 



[XXllI). 



La primera cita prueba que el 
V. en esta acep. es n. o intran- 
sitivo, lo cual no advierte el 
Dice, antes bien lo da por 
a. o transitivo. La segunda 
prueba que se usa t. c. r., 
como lo u.sa aquí el i)Ucblo, 
a diferencia de algunos scmicul- 
tos que corrigen devolverse, inu- 
sitado en castellano. Véasele en 



(C. VIII. Habla de un valiente guerrero), .«¡u lugar. 



120 



REV 



REY 



Revoteo, m. Acción de mo- 
verse o de obrar dentro o al re- 
dedor de un círculo reducido. 
"Andar al revoteo." — Parece 
abreviación o síncopa de revoloteo. 

Revuelco, in. En las provin- 
cias del Sur, parcela de terreno 
que dan los hacendados al in- 
quilino para sus siembras. Pa- 
rece que el pobre, al ver aquella 
corta extensión, que no le al- 
canza para su escaso pegujal, 
hubo de decir: Aquí apenas se 
puede revolcar un animal; bue- 
no está esto para un revuelco o 
revolcón ; por eso, llamémoslo 
revuelco. El nombre castizo es 
senara, f. : "porción de tierra 
que dan los amos a los capataces 
o a ciertos criados para que la 
labren por su cuenta, como plus 
o aditamento de su salario." 
Viene del latín seminaría, se- 
milleros. Serna (del latín sé- 
rere, sembrar) significa tam- 
bién "porción de tierra de sem- 
bradura." 

Revuelo, m. En las riñas de 
gallos, salto que da ol gallo 
a.sestando el espolón al adversa- 
rio y sin usar del pico. Es acep. 
corriente en Chile; el Dice, no 
la conoce y las dos más pareci- 
das que trae, son: ".segundo vue- 
lo que dan las aves; vuelta o re- 
vuelta del vuelo." Pichardo de- 
fine así a reviíelo: "el golpe que 
dirige el gallo a su adversario 
sin asegurar el pico; de otra 
suerte se dice picada." — Dr re- 
vuelo, en .su significado i)ropio, 
es herir un gallo al otro dando 
un revuelo. El Dice, admite esto 
modismo en sentido fig. sola- 
mente y lo interpreta: "pronta 
y ligeramente, como do puso." 



Revuelt.\, f. Falta en el 
Dice, la acep. correspondiente a 
éáta de revolver: "volver el ji- 
nete el caballo en poco terreno 
y con rapidez." "Pedro dio mu- 
cha'' revueltas al caballo." — Fal- 
ta también la correspondiente a 
"volver lo andado.'" "Si las jo- 
yas le diera al ladrón, habíame 
yo de fiar del ni creerme debe 
ir por ahí, que yo voy por acá, 
si pegado a él como garrapata, 
no va bien quien no sabe de 
revuelta." (Segundo entremés 
de Peto Hernández, Colecc. de 
Cotarelo, t. I, pág. 128). 

Rey, ni. Omitió el Dice, re- 
mitir a los artículos Católico y 
Cristianísimo, .^ndos renom- 
bres que .se dan respectivamente 
a los reyes de España y de Fran- 
cia. — Rey del acero, del cobre, 
del hierro, del oro, de la plata, 
del salitre, etc., etc. Títulos fi- 
gurados que .se dan en Estados- 
Unidos (y de ahí han pasado a 
u.'arse en todo el numdo) a los 
grandes comerciantes que ocu- 
pan el primer lugar en el co- 
mercio de cada uno de éstos y 
de otros artículos. ]?ien podrían 
reinar también en el Dice. — Re¡/ 
Perico. No lo trae el Dice, y se 
usa en todas partes en el mismo 
significado que Kl rey que rabió 
o El re;/ que rabio por gachas: 
"jieríionajo proverbial, .símbolo 
de antigüedad nuiy remota." 
Que vedo, en síi ]'¡sita de loa 
chistes. e.scribió: "Otro, que es- 
taba al lado del Rey que rabió, 
dijo: Vue.'^a merced se cou.'iuele 
conmigo, que .soy el Re;i Perico, 
y no me dejan descansiu" de día 
ni <le noche. No hay c(x<a .'<ncia, 
ni desaunada, ni pnl>rc, ni anti- 



REY 



REY 



121 



gua, ni mala que no digan que 
fué en tiempo del Rfij Perico." 
El anotador de Quevedo en la 
edición de Ribadeneira, Don 
Aureliano Fernández-Guerra y 
Orbe, en nota a este pasaje, dice 
que "el vulgo corrompió en c^lo 
nombre [Pericol el de Chilpe- 
rico II, rey de Francia, a quien 
el valor del rey de España 
"Wamba detuvo en la empresa 
de sostener las pretensiones del 
rebelde Paulo. Decíase indistin- 
tamente en la época de Quevedo 
para denotar una muy antigua: 
Eso fw en tiempo del rey Pe- 
rico, o Eso fué en tiempo del 
rey Wamha. La primera expre- 
sión ha caído ya en desuso, pero 
no así la segunda." No es exac- 
ta esta última afirmación ni en 
España ni en Chile, porque en 
ambas naciones es mucho más 
conocido el rey Perico que el 
rey Wamba. Véase nuestro art. 
Perico y óigase a Rodríguez 
Marín : "Nuestros antepasados 
que, por harto hombres, solían 
tener poco de galantes . . . , traí- 
an en ii.'^o este climax del año 
del rey Perico ..." (Burla bur- 
lando, XII, De modas). En Chi- 
le suele omitirse el nombre Pe- 
rico, diciendo solamente En 
tiempo del rey. — Casa o casita 
del rey, loe. lig. y fam. : garita, 
necesaria, secreta. Véase Excu- 
s.\DO. — El Rejí de los Barbones. 
.Juego de niños o niñas que se 
usa principalmente en los cole- 
gios. Se colocan de frente dos 
filas de niños: en una están el 
rey y la reina en el medio y a 
sus lados los hijos; la otra la 
forman los pajes. Vn niño, que 



hace de palomita, llega a lo.s 
pies de las reyes y canta: 

Mi rey, mi soberano (bis) ^ 

[me humillo a vuestros pies. 

Todos. Mi palomita (bis), ¿une es lo 

[que quiere usted? 
Palomita. Uno <le sui pijes ibis) par.i 

[botar la torre. 
Todos. Que salgan mis paje* (bis) 

[para botar la torre. 

Salen los pajes y van hacia la 
torre, que está formada de dos 
niños asidos de las manos entre 
sí; dan vuelta al rededor de ella, 
precedidos de la palomita, y 
cantando : 

Que se abran las puertas (bis; 
[al rey de los borbones. 
DefeN'SORES. No se abren las puertas (bis) 
[al rey de los borbones. 
Pajes. Iré' a quejarme (bis) al rey 

[de los borbones. 
Defensores. Anda a quejarte (bis) al rey 
[de los borbones. 

Va la palomita y canta como al 
principio, y se le contesta lo 
mismo; pide que .salgan los hi- 
jos, y se le contesta que salgan; 
van éstos a botar la torre, y pasa 
lo mismo que con los pajes. 
A'uelve y pide que salga la rei- 
na: 



Reina. 



Salga su Majestad (bis) para 

[botar la torre. 
Saldré' yo misma (bis) para 
[Ijotar la torre. 



Va la reina, canta y se le abre 
una hoja de la puerta. Vuelve 
la palomita, lleva al rey y a éste 
se le abre toda la puerta; con lo 
que concluye el juego. El canto 
es fácil y agradable y todo el 
juego muy honesto. No sabemos 
si .se conocerá en España, ni qué' 



122 



REZ 



REZ 



nombre tenga, en caso de cono- 
cerse. — En nombrando al rey 
(le Roma, él que asoma: el espa- 
ñol dice: En nombrando al 
ruin de Roma, luego attoma. Vé- 
iise Que, 8.°— Hablar con el rey, 
fr. fig. y fam. En Chile significa 
hacer lo que no se excusa, que le 
dijo Sancho a Don Quijote. 
(Parte I, c. XLVIII).— Para 
el dim. véíi.'^ Reicito. 

Reyecía, reyedad, f. Mala 
traducción del francés royauté; 
en cíistellano, realdad o realeza: 
"dio-nidad o .soberanía real." 

Reyuno, na, adj. ant. Aplicá- 
base a la moneda que tenía el 
sello del rey de España. 

Rezagar, a. Entre la gente de 
campo, reservar. Rezagar un 
potrero, un caballo para hacer- 
lo correr. Véase el .siguiente. — 
En castellano, rezagar significa: 
''dejar atrás una cosa; atrasar, 
su.spender por algún tiempo la 
ejecución de ima co-^a: r., que- 
darle atrás." 

Rezago, m. Conjunto de ro- 
ses que no pueden seguir a las 
demás. Asi se u.sa en Chile, lo 
mismo exactamente que en Se- 
govia. (Cejador. Silbantes, t. 
IV, pág. 480. Allá usan tam- 
bién el V. rezagar: apartar las 
reses que no pueden .«cguir a la-s 
demás). — Conjunto de reses 
que no están lo vsuficientemcnto 
gordas para la matanza. — Po- 
trero que se reserva para acabar 
de engordarlas. — Para el Dice. 
rezago es solamente "atra-o o re- 
siduo que queda de una cosa." 

IIkzo, m. Conjunto de oracio- 
nes, verdades y otras materia.s 
fine debe .«aber de memoria todo 
cri.^tiano; en ella.-< .se compren- 



den la doctrin<i cristiana (véase 
Doctrina), el credo, el padre- 
nuestro, el avemaria, los man- 
damientos de Dios y de la Igle- 
sia, el acto de contrición, el Yo 
pecador o confesión general, los 
sacramentos y algunas otras co- 
sas que son menos necesarias. 
Es corriente entre los sacerdo- 
tes y catequistas y entre toda la 
gente culta, y con más razón en 
el pueblo, hablar del rezo en es- 
te sentido, que este indi\"iduo no 
sabe el rezo, que hay que ense- 
ñarle el rezo, para que pueda 
confesarse o casarse. El Dice, no 
trae esta acep., sino solamente 
"acción de rezar." Otras dos que 
menciona no hacen al caso. 

Rezoxgo, m. Refunfuño, re- 
funfuñadura (ruido o sonido 
inarticulado, en señal de enojo 
o de disgusto). Es voz corriente 
en Chile y necesaria para com- 
pletar el grupo del v. rezongar 
y de los adjs. rezongador y re- 
zongón o rezonglón. TTe aquí al- 
gunas autoridaries clásicas: "A- 
bajar a todo la cabeza sin re- 
broncos ni rezongos." (T. Ra- 
món, Concept., pág. (i36). 
"Aquí son los llantos, aquí son 
los gemidas, los rezongos, los za- 
herios." (Corvacho, II, I). "Lo 
que se les manda, con mil rezon- 
gos secretos y aun i)úblicos lo 
cumplen." (A. Medina, Verdad, 
I, 18). Tirso de Molina usó re- 
zonga.. {.. a no ser que haya 
errata en la cilición : 

Ha do snl cr 
Qiir, »i Mh:'Í Crrnpa cU 
Kii mnnijnM y on iwrfín». 
Annqiio haí)ro veinte (ii'.is 
Arrrii. lio oallarn. 
( ¡.a frnilil Jiiulin. p. III. I, H.' Xút«o qup 
[lialtK- es fi>rniii (lialectnl ignnl a hnbit). 



RIB 



RIB 



123 



Otro clásico citado por el P. Mir 
dijo rezungo. 

Rezoxgi'ero, ra, adj. Que 
en\nielve rezongo o refunfuño. 
No aparece en el Dice, que ñas 
da otros tres adjs. que se apli- 
can a persona: rezongador, ra. 
rezonglón, na, y rezongón, na. 
Rezonguero, ra, se aplica a co- 
sa: Tono rezonguero, modos re- 
zongueros. 

Y a9U9 propios criados, que le dicen 
Palabras enojosas, vezongun-as. 

(Gonzalo Pérez, La UUita, 1. XV). 

Rezumadero, m. En algunas 
partes de Chile se le da el falso 
significado de resumidero. Véa- 
se en su lugar. El rezumadero 
español es el "sitio o lugar por 
donde se rezuma una cosa," y 
rezumarse es "recalarse o trans- 
pirarse un líquido por los poros 
del vaso que lo contiene." 

Rhin, n. pr. de río. En caste- 
llano debe escribirse Rin, sin h, 
y así lo escribo el Dice, en los 
arts. BipoxTiNo, Germano, 2.°, 
Grisóx y Rexaxo. "O digá- 
mosle Rin sin h, en español." 
(Modesto Lafuente, Viajes de 
Fray Gerundio). — Algunos po- 
etas españoles dijeron iíe>io, del 
latín Rhenus, que fué el nom- 
bre que dieron los antiguos ro- 
manos a c.-='p río. — Vino del 
Rin. yéa.<e Burdeos. 

Rhiniano, na, adj. Dígase 
renano, na: "dícese de los terri- 
torios situados en las orillas del 
Rin, río de la Europa Central. 
1 1 Perteneciente o relativo a es- 
tos territorios." 

Ribado, da, adj. Díce.-e del 
ladrillo u objeto semejante que 



queda más arriba que los de- 
más en la obra del solado. Es 
voz plebeya formada del adv. 
arriba. 

Ribera, f. Véase Orilla. 
También se usa esta construc- 
(•'■(')n con camino: "Hállela ca- 
h ino de la gran villa." (Suárez 
de Figueroa, La contante 
Amarilis, disc. II). — No se 
confvmda ribera con rivera: ri- 
bera, del latín riparia, significa: 
"margen y orilla del mar o río; 
por extensión, tierra cercana a 
los ríos, avnique no esté a su 
margen ; huerto cercado que 
linda con un río;" y rivera, del 
latín rivus, riachuelo, es igual 
a arroyo en astas dos aceps. : 
"caudal corto de agaia, que co- 
rre casi siempre; paraje ]wv 
donde corre." — Para el apellido 
véa.se Rivera. 

Riberaxo, na, adj. y ú. t. c. 
s. Perteneciente a la ribera o 
propio de ella. Muy usado en 
Chile, hasta por nuestro Código 
Civil, y aun en E.^-paña. como sfo 
ve por estas palabras de la se- 
ñora Pai'do Bazán en su Vida 
contemporánea: "Un mar de fo- 
llaje denso y frondoso de viña, 
que amaga invadir las ventanas, 
abiertas al calor de Septiembre 
y a la regocijada luz del cielo 
riberano." La voz castiza es ri- 
bereño, ña. En Salamanca de 
E.spaña y en Honduras dicen, 
como nosotros, riberano, na. 
Aquí es corriente aplicarlo tam- 
bién a las personas que viven o 
que tienen propiedades ú orillas 
de los río.s. 

Ribeteador, ra, adj. y li. t. 
c. s. Que ribetea. Lo admitió por 
iiriniera vez el Dice, en su 14.'' 



124 



RIO 



RID 



edición ; pero no se ve dai'o en 
la definición si se comprende en 
ella el ribeteador de las máqui- 
nas de coser, o sea, pieza especial 
para hacer ribetes. 

Ricachón, xa, adj. Es aum. 
de ricacho, cha, que a su vez lo 
es <ie rico, ca; así que, podría- 
mos llamarlo superaumentativo. 
Lo usamos en el mismo signifi- 
cado de ricacho (persona acau- 
dalada, aunque de humildw 
condición, o \-ulgar en su trato 
y ix)rte). — Ricote, aum. fam. 
de rico, no tiene ningún mal 
significado. — Ricachote .sería 
nuiy despectivo. 

Riccis (Santa Catalina de). 
Rizzis, corrige la Gramática de 
la Academia en su "Catálogo 
de voces de escritura dudosa." 

Rico, ca, adj. y ú. t. c. s. 
"Cuando este nombre rico se 
l)ospone, significa hombre ha- 
cendado y admirado; mas. 
cuando .se antepone, como di- 
ciendo ricos hombres, significa 
los nobles e principales del rei- 
no, en quien después sucedie- 
ron los condes y marqueses y 
duque.s. De aquí es que Doña 
Costanza, hija del rey Don En- 
rique, que por sobrenombre st. 
llamó el Noble, la cual casó con 
el infante Don Juan, hijo del 
rey de Portugal, se llamóla ri- 
ca hembra, que entonces era el 
mayor ditado que de rey abajo 
.-c podía dar a homVjre." (Alejo 
Venega.s, Agonía del tránsito 
de la muerte, lista de vocablos 
obscuros). lis necesario que el 
Dice, haga esta distinción, como 
la hizo la Graniát. de la Acade- 
mia con los adjs. cierto, pobre, 
simple, trixlr. — /•'/ rirtí, \)ov án- 



tonoma.-ia. es, para los inquili- 
nos y demás gente pobre, el ha- 
cendado. — Rico con rico se ha- 
cen la barba, refrán chileno: los 
ricos se entienden y tratan bien, 
se ayudan y favorecen unos con 
otros. — El rico, mientras más 
gana, más se afana, refrán chi- 
leno que manifiesta la avaricia 
de los ricos. — En el rico es ale- 
gría, y en el pobre borrachera, 
refrán chileno, tomado de unas 
dw-imas populares sobre la con- 
dición tan contraria del rico y 
del pobre: literalmente significa 
que la embriagiiez no se casti.ga 
en el rico, porque se la conside- 
ra como sÍTuple alegría, y sí en 
el pobre. — Lo que el rico bofa, 
el pobre lo recoge, refrán chile- 
no, que significa: lo que el rico 
desecha es útil para el pobre; 
semejante al del Dioc, Lo que 
uno desecha, otro lo ruega; pen- 
samiento tan bien expresado en 
la conocida décima de Calderón 
de la Barca Cuentan de un sa- 
bio que un dia. 

Rictus, m. Voz latina que 
significa el hocico abierto de las 
bestias y fieras; los modernos 
pedantes la usan para de.-ignar 
la baba o el espumarajo de las 
mismas. 

Ricura, f. fam. Calidad de 
rico en las aceps. de "gustoso, 
sabroso, agradable; nuiy bueno 
en su línea." — Persona o ca^a 
que tiene esta calidad. 

Ridiculizar, a. "Burlarse de 
una persona o co.sa ]wt los vi- 
cios o dcfectas que tiene o se le 
atribuyen." Así el Dice., sin au- 
torizar el u.so de c.4e v. c. rcliexi- 
vo ni como recípnxo; sin em- 
Imrgo, no se confunda esc uso 



ríe 



ríe 



1¿5 



con el pasivo, que es propio de 
todo V. activo o transitivo. No 
so debe, según esto, decir: Los 
viejos que quieren rejuvenecer- 
se se ridiculizan, (se ponen en 
ridiculo); pero sí: Se ridiculi- 
zan los vicios y las nudas cos- 
tumbres. Se ridiculizan por los 
buenos críticos y satíricos los 
malos escritores. 

Ridículo, m. "Bolsa manual 
que, pendiente de unos cordo- 
nes, han usado las mujeres para 
llevar el pañuelo y otras menu- 
dencias." Así escribe y define 
esta voz el Dice. ; lo que para al- 
gunos es verdaderamente ri- 
dículo, porque el verdadero 
nombre es redículo, derivado 
del latín retículus y del caste- 
llano red. 

RiDÍciLO, L.\, ad.j. Xo lo ad- 
mite el Dice, como s. m., como 
lo es en francés; por consiguien- 
te, no pueden pasar en castella- 
no frases como éstas: Castigar a 
un autor con la pe?ia del ridícu- 
lo; Te expones al ridículo 
obrando de esta manera; Esto 
es ya el colmo del ridículo; Ki 
arma más temible es el ridículo. 
Algunas pueden enmendarse 
empleando el s. ridiculez o el 
neutro lo ridículo; pero lo me- 
jor es usar de otros sustantivos, 
como burla, mofa, irrisión, va- 
ya, escarnio, fisga, befa, risa, 
matraca. Lo que acepta el Dice. 
es el modo adv. En ridículo: 
"expuesto a la burla o al menos- 
precio de las gentes, .sea o nó 
con razón justificada. Úsase más 
con los verbos estar, poner y 
quedar." 

Riejo, ni. Pronunciación vul- 
gar de riesgo. Véase G, 6." 



Rielero, adj. Aplíca.-e al cla- 
vo con que se ajustan los rieles 
a los durmientes. 

Rienda, f. En las locomoto- 
ras, palanca que abre la caja de 
distribución del vapor para ha- 
cerlas avanzar o retroceder. — De 
buena rienda, loe. que aplicu 
mos a la caballería que obedece 
fácilmente al freno; y por do- 
naire, a la persona dócil y obe- 
diente. En castellano, blando de 
boca "se dice de las bestias de 
freno que sienten mucho los 
tocjues del bocado;" lo que no 
es exactamente igual. — De ma- 
la rienda, loe. que aplicamos a 
la caballería que no obedece 
fácilmente al freno. En ca.ste- 
llano, rebelón, na (aplícase al 
caballo o yegua que rehusa vol- 
ver a uno o ambos lados, sacu- 
diendo la cabeza y huyendo así 
del tiento de la rienda), repro- 
pio, pía (dícese de la caballería 
que se repropia o se resiste a 
obedecer al que la rige), duro 
de boca (se dice de las bestias 
de freno que sienten poco los 
toque-s del bocado). — Ganar a 
las riendas o a toda rienda, fr. 
fig. y fam., tomada de las ca- 
rreras de caballos: ganar con 
gran ventaja. — Riendu, de ga- 
la: llamamos así una segunda 
rienda que suele usarse en al- 
gunos carruajes de lujo y que, 
colocada en la cabezada, sirve 
para que los caballos lleven le- 
vantada la cabeza. Es expresión 
bien formada, porque la .loe. 
De gala "dícese del uniforme o 
traje de mayor lujo, en contra- 
posición del que se usa para 
diario." (Nótese esta última fr. 



126 



RIG 



RIM 



para diario, que el Dice, no 
iiieiK-ioiía en su lugar). 

Riendera, f. I'^I freno reducido 
al solo Locado que se dolóla por 
medio. 

RiE.VTE, part. activo de reír. 
Que ríe. Debe e.scribir.-íe con cre- 
ma o diéresis ( r lente ) , iwrque 
la i no se diptonga con la e. 

Riesgoso, sa, adj. Expuesto a 
riesgo; arriesgado, da, en la 
acep. de "aventurado, peligro- 
so.'" Véase Resgoso. YA pueijlo 
dice riejoso. 

Rifle, m., fig. y fani. Indivi- 
duo muy seguro para una cosa, 
que no se equivoca o no yerra. 
— En sentido propio se admitió 
este vocablo desde la 13." edi- 
ción del Dice, con esta defini- 
ción : "Rifle, m. Fusil rayado 
de procedencia norteamericana." 
Del inglé.s t» rifle, estriar, aca- 
nalar. 

Riflero, m. Soldado o indi- 
viduo que maneja rifle. "Reu- 
niere el pueblo ese mismo día y 
...se vio formado... un cuer- 
po de 170 rifleros y de 18 hom- 
bres de caballería." (Pérez Ro- 
sales, Recuerdos del pasado, c. 
XVI). Hace falta esta voz en el 
Dice, tan bien formada como 
mrabincro, fu.s-ilcro. Inncero, 
etc.' 

Rigor, ni. En rigor, m. adv. 
"En realidad," lo interpret-a el 
Dice, y nó rigorosamente o ri- 
gurosamente, con rigor, como 
dicen muchos. Sin enibargo.. 
iLsado, nó como modismo, sino 
como complemento, tiene su .sig- 
nificado general: "Hablando en 
lodo ri(/or..." (Quijote, p. TI. 
c. LXVII). 

RiocuiD.Mi, f. Rigor. V'V an- 



ticuado lo da el Dice, pero en 
Chile lo usíi todavía una parte 
del pueblo, y así mismo en la 
provincia de Salamanca, de Es- 
paña. 

Riguroso o rigoroso, s.\, adj. 
Las dos formas admite el Dice; 
así mismo para el adv. en >íie/i- 
te. La que lleva u se explica poi 
disimilación, para evitar el so- 
nido de l;i.« tres oes. 

Rilío, m. Cantidad o nuiltitud 
do objetos distintos. Sinónimo 
de grimillón, pero muy poco 
usado. — Quizás venga del arau- 
cano rülin, astillas (Febrés-As- 
traldi) ; la edición príncii>e es- 
cribe dülliv, a-^tillas. 

Rimác, n. pr. Su acentua- 
ción es grave. Rímac, lo mismo 
que Capar, Apvrimac; y prué- 
ba.se principalmente con la for- 
ma Lima, suavizada de aquélla. 
No sabemos en qué se apoyará 
el Dici'. de Zerolo para atlrmar 
que el "verdadero nomlire local 
I del río que riega a Lima] era 
Lima, y nó Rímac, como preten- 
dió Garcilaso, que no conocía 
sino la lengua del Cuzco." To- 
dos los autores de gramáticas 
quichuas están contestes en 
afirmar que la r en e.<a lengua 
nunca se pronuncia fuerte o do- 
blada, sino blanda y sencilla, 
sea al principio, seA en me<lio 
de dicción ; y, como ]ironuneiar- 
la blanda o sencilla al principio 
es cosa inusitada para el español, 
es natural que la convirtiera en 
otra letra, como lo hizo también 
en Chile, cuya lengua indígena, 
el araucano, da a su r el misnn 
sonido quo el quichua. \'éa!íe 
Litro. Además, es imposililo que 
la voz primitiva fuera Lima, co- 



RÍM 



RIM 



iL'T 



1110 quiere Zerolo, porque "la ( 
casi siempre se pronuncia dobla- 
da, excepto en este vocablo pínu- 
la; porque otros vocablos, lam- 
pa, laricaxa, etc., son corrompi- 
dos o de otras lenguas distin- 
tas." (Torres liubio). "El nom- 
bre Rimac es participio de pre- 
sente, quiere decir el qiu habla. 
Llamaron así al valle por un 
ídolo que en él hubo, en figura 
de hombre, que hablaba y res- 
pondía aloque le preguntaban, 
como el oráculo de Apolo Dei- 
fico. . . Este ídolo tuvieron los 
Yuncas en mucha veneración, 
y también los Incas, después 
que ganaron aquel hermoso va- 
lle, donde fundaron los espa- 
ñoles la ciudad que llamaron de 
los Reyes, por haberse fundado 
día de la Aparición del Señor, 
cuando se mostró a la gentili- 
dad. De manera que R'nnac, o 
Lima, o la ciudad de los Reyes, 
todo es una misma cosa; tiene 
por armas tres coronas y una 
estrella." (Inca Garcilaso, Co- 
mentarios reales, p. I, 1. VI, c. 
XXX). En otra parte (p. II, 1. 
I, c. XXIX) dice este mismo 
autor "que el ídolo hablador 
que estaba en el valle de Rímac, 
con .ser tan parlero haljía per- 
dido la habla," como todos los 
demás ortículos del reino, desde 
la llegada de los españoles. Lí\ 
interpretación de Garcilaso es 
fiel, porque rimani y rimacwni 
significan en quichua "hablar," 
y rimai, "habla." Un poeta e.s- 
pañol, Luis Belmonte Bermú- 
(Icz (de principios del siglo 
XVII, según parece), llamó 
Lima al río de Lima, en el pró- 
logo de su poema La Llispálica: 



"Fr. .Juan de Cnilvez y Er. Die- 
go de Ojoda, uno en su Histo- 
ria de Cortés, y otro en su Cris- 
iiádos [sie], bien osarán a pu- 
l)licar que las aguas del río Li- 
ma, que baña la ciudad de su 
nombre, no envidiarán jamás a 
las de Beocia." (Gallardo, Bi- 
blioteca, t. II, col. 65). Tan an- 
tigua e.s la identificación de am- 
bos nombres, que después se 
diversificarían para evitar con- 
fusión. Puede verse el Dice, de 
Peruanismos de Arona (Paz 
Soldán), que también hace 
grave la voz Rímac. A.sí mismo 
Bello, en su poesía América: 

Ni a la que el Rimac las murallas lava, 
Que de los Reyes fue' ya de sí propia... 

Rimar. Como n. solamente 
lo da el Dice, en .sus dos aceps. : 
"componer en verso; ser una 
palabra consonante de otra," o 
sea, aconsonantar. I.'' acep. En 
Chile lo usamos también c. a., 
lo mismo que hace el Dice, con 
aconsonantar en su 3." acep.. 
"emplear en la rima una pala- 
bra como consonante de otra. 
No hay inconveniente en acon- 
sonantar aljaba con esccava." 
"Nuestro traductor rima siem- 
pre los postreros versos de cada 
estancia," (Juan de C. Weiss, 
Pról. a los Ensayos Poéticos de 
Fr. Rainumdo Morales). En 
España se usa también así el v. 
rimar, como consta de una obra 
del Secretario de la Academia: 
"Encina rima casa con rassa... 
Boscán rima rim- con sissa. . . 
Lupercio Argensola y su her- 
mano Bartolomé rimaban tam- 
bién casa y passa, mesas y essas, 



128 



RIN 



RIN 



Elíseos y desseos. . ." (Gotorelo, 
Fonología españolo, XIX, S du- 
blé). 

Rímica, f. Métrica, arte mé- 
trica, poesía, poética, arte poé- 
tica. Usó este vocablo Gallardo 
en su Biblioteca, (t. I, col. 666) : 
"Toda la escena primera esUi 
en esdrújulos, y acaso serán és- 
tos los primeros que se conocen 
en la rímica española." No lo 
ha aceptado el Dice, y más va- 
le así, porque no puede signifi- 
car lo que quiso decir el autor. 
Como derivado que es de rima. 
no puede referirse sino a la con- 
sonancia o asonancia de los ver- 
sos y nó a la acentuación. Gon- 
zalo Correas dijo ridmica (por 
rítmica, de ritm-o) : "la métrica 
o ridmica latina." (Arte grande 
de la Icnf/un cost., pási'. 293), y 
tampoco &stá aceptado en nin- 
guna forma. 

Rimú, m. Véase Flur de h 
perdiz, en el art. Flor. "Una de 
las variedades más notables [de 
la familia de las oxalídoas] por 
su al.'undancia y bello aspecto 
es el rimú o flor de la perdiz, 
que entre los araucanos da su 
nombre al mes de Abril, en el 
cual aparece invarial)lemente 
apenas se humedece la tierra 
con las primeras lluvias de oto- 
ño, cubriendo las lomas y pra- 
dos con sus flores de un amari- 
llo vivo." (Rassel, Guia de Con- 
cepción). 

Rin, m. Baile que .«e usa to- 
davía en riiiloé; se baila eniro 
dos con compás de polca y es es- 
cobillado. (Cavada). "Siguió el 
minué, la contradanza, el rin o 
rin, liailes favoritos entonces." 
(Pérez Kosalcs RecMirdo.'^ del 



pamdo, c. III). — ¿A'endrá del 
inglés tú ring, que, entre otras 
aceps., tiene la de moverse en 
círculo o en espiral, formar 
círculo o corrillo? La expresión 
de Pérez Rosales, rin o rin, po- 
dría explicarse con el ingles 
rig of ring, salto o brinco de 
corrillo: de to rig, brincar, y 
ring, círculo o corrillo. 

Rincor, in. Forma ¡¡lebeya de 
renrur. En castellano antiguo, 
rancor, como cu latín, do donde 
se deriva. 

Rincoroso, sa, adj. Así dice el 
vulgo por rencoroitit, .w. En ca.s- 
tellano antiguo, rancuroso, sa, 
de rancura,que es igual a ran- 
cor. 

Rinche, cha, adj. 10 n tora- 
mente lleno, lleno ha-ta el bor- 
de. "El vaso está rinche; La 
acequia viene rincha de agua ;" 
I', de Linares al Sur. Hacia el 
Norte se oye rinque, más con- 
forme con la etimología. — Del 
araucano rnge, co.sa gruesa. La 
g se proniuicia como dijimos en 
el art. Gnao. 

Rinde, m. No existe y dígase 
rendición o rendimiento, en la 
acep. de producto o utilidad que 
da una cosa. 

KixGLER.\, f. y fam., uixgl.\, 
f., y RINGLE, m. Los tres signi- 
fi<'an: "fila o línea de cosas pues- 
tas en orden unas tras otras." — 
Ringlero, m., es "cada una de 
las líneas del papel ]iautado en 
que a]irendcn a escribir los ni- 
ños." 

Ringlete, m. Signiliía cu Clii- 
Ic lo misino ([ue pata de perro. 
\'éaso cu el art. P.\t.v. — Parece 
indudable que es corrupción de 
rrliilrir o rcgnilelc, quo, según 



RIO 



RIO 



129 



el Dice, de Autoridades, '"se 
aplicaba al que anda muy apri- 
sa y es muy vivo: Va como un 
rehilete." Hoy este vocablo sólo 
significa para el Dice: "flechi- 
lla con púa en un extremo y 
papel o plumas en el otro, que 
se lanza por diversión para cla- 
varla en un blanco." Lo mismo 
significa repullo. 

Ringletear, n. Cgrretear, ca- 
llejear, cazcalear. Es derivado 
úe\ anterior. 

Riniano, na, ad.j. A'éase Rhi- 
niano. 

Riñon, ni. Tener uno el ri- 
/7o/i tapado, fr. fig. y fam. : es- 
tar rico. Tener uno cubierto (o 
bien cubierto) el riñon, se dice 
en castellano. 

Eío, m. Frío, frió, como el 
agua del rio. Véase Frío. — 
.Imitarse el río con el estero, fr. 
fig. y fam., que entre nosotros 
.significa unií-se un individuo 
con otro para una misma ac- 
ción, generalmente no santa, 
cobrando así ambos más ánimo 
o valor; a semejanza del río, 
que, recibiendo las aguas del 
estero (véase e.sta voz), aumen- 
ta su caudal. — Pasar uno el rin, 
fr. fig. y fam.: hacer en la ca- 
ma y durante el sueño aguas 
menores. Dícese principalmente 
de lo.s niños. Es fr. ingeniosa y 
muy decente, usada en Chile y 
digna de entrar en el Dice. — 
Quien no se arriesga, no pasa el 
rio, refrán chileno. En castella- 
no es: Quien no se aventura, no 
pasa, la mar. El religioso merce- 
dario Fray Manuel Sancho le 
dio ejsta otra forma: Quien no 
^e arriesga, no pesca. (Pascuo- 
Hco, XTl ) ; y Juan de Valdés : 

Dice. dí> Chil.. t. V. 



Qiii'-n no se aventara no gana 
(Dial, de la lengua). Áivarez 
de Toledo, forzado por la rima, 
dijo a la italiana: "Quien no 
se aventura no guadaña." (Pu- 
rén indómito, c. XI). — Rio que 
■mena, agua trae, o piedras lle- 
va: en castellano. Cuando el río 
suena, agua lleva, "refrán con 
que se quiere dar a entender 
que todo rumor o hablilla tiene 
algún fundamento." — Con los 
nombres propios de ríos puede 
expresarse u omitirse el artículo 
el. "Decimos Ebro o el Ebro 
Duero o el Duero, si bien em- 
pleamos estos nombres sin arti- 
culo cuando forman parte de 
denominaciones como éstas: 
Miranda de Ebro, y nó del 
Ebro; Aranda de Duero, y nó 
del Duero. Sin embargo, en ca- 
sos análogos suelen nombrarse 
con artículo algunos nombres 
extranjeros, como Francfort del 
Mein o Meno. Es galicismo de- 
cir Fracfort sobre el Mein." 
(Gramát. de la Acad.) Aunque 
aquí se haljla solamente de dos 
ríos, Ebro y Duero, no vaya a 
creei^se por e.so que a éstos sola- 
mente se extiende la libertad de 
usar o nó el artículo; nó, la li- 
bertad es general, como lo ve- 
mos en los clásicos: "Tajo, río 
de Lusitania, nace en las sierras 
de Cuenca, y tuvo en los anti- 
guos fama de llevar como Pac- 
tolo, arenas de oro." (Lope de 
Vega, Arradia, Esposición de 
nombres históricos y poéticos, 
al fin de la obra). 

Por esto será famosa 
Desde liendres a Jarania. 
Desde eí Tajo a Manzanares, 
Desde I'isuerim hasta .irianza. 

(CfMyoíf, p. II, c. XIIV). 



130 



RIP 



RIS 



''Confundiendo después sus co- 
rrientes con las veloceí de Jara- 
mu. . . En las riberas de Pisuer- 
ga apacentaba ganado. . . Me- 
nandio. mayoral en Júcar, en 
Jarama y Manzanares. . . No 
miran en sí tantas aguas Ebro 
y Tajo..." (Suárez de Figue- 
roa, La ('onMañtc Arnurilis^áir^c. 
I). En Chile nos quedan restos 
de este uso español en los nom- 
bres San Josc de Maipo, Isla de 
Maipo, Canal de Maipo, ]'alle 
(le Maipo; modernamente ha 
prevalecido el uso del ai-tículo: 
Huerta del Mafaquito, Huerta 
del Maule. (Nótese que Huerta 
es corrupción de vuelta). La 
prep. sobre es galicismo cuando 
se usa como título, pero nó 
cuando introduce un comple- 
jnento general de proximidad, 
inmediación, cercanía: "Zamo- 
ra está .'«obre el Duero." (Gra- 
mát. de la Acad.) 

KíoPLATExsE, adj, "Natural 
del Río de la Platn. || Que per- 
tenece o concierne al río de la 
Plata o a los jiaíses que abarca 
su cuenca."' Así define Don 
Daniel Granada esta voz, que 
sin duda desearía ver en el Dice, 
de la .\cademia. 

KiPiAUOR, m. Obrero que ri- 
[>iao enripia, es decir, que echa 
(I pone ripio. Hace falta esta voz 
en el Dice. — En las provincias 
del Norte, trabajador que se 
ocupa en sacar la tierra suefta 
'pie queda de sobra en los ca- 
chuchos liirvientes. 

Ripiento, ta, o ripioso, sa, 
adjs. Dígase f/uijoxo, .w; "aplí- 
case al terreno «jue abunda en 
guijo.'" CagcajoHo, sa, es ''abun- 
dante en jiiedras o rascajo."' 



Pedregoso, sa, ''se aplica al te- 
rreno naturalmente cubierto de 
muchas piedras."" 

Ripio, m. "Conjunto de frag- 
mentos de ladrillos y otros ma- 
teriales de obra de albañilería 
desechados o quebrados."" Éste 
es el ripio castellano, muy pare- 
cido también al ca.fcotc (con- 
junto de fragmentos de una fá- 
brica derribada o arruinada, 
que sirve después para otras 
obras nuevas), pero nó al que 
nosotros llamamos ripio, que 
en buen español es guijo o gra- 
va (conjunto de guijarros pe- 
queños que regularmente sirve 
para consolidar y i'ellenar los 
caminos) o casquijo (multitud 
de piedra menuda que sirve pa- 
ra hacer hormig:ón y, como gra- 
va, ])ara afirmar los caminos). 
Cascajo es "conjunto de [liedras 
menudas que se hallan en los 
ríos u otros parajes, y también 
lo que salta de las piedras cuan- 
do se labran, y los pedazos de 
otras cosas que se quieliran."" y 
recebo, "arena o piedra muy 
menuda que .-^c extiende .sobre 
el firme de carretera para igua- 
larlo y con.«olidarlo.'" 

Ríquel, m. Molleja de las 
ave«. Otros dicen rique, riquen, 
ríquil. Ü. del .Maule al Sur; 
aquende u.«amas contri, que sig- 
nifica lo mismo. \'éasc en su lu- 
gar. — Viene ilel araucano ru- 
ciil, molleja de aves. 

Riqí'KLMK. apellido. Usi'i- 
iiioslo familiarmente para in- 
dicar que una jter.aona es rica, 
en contraposición a Pohlcte, 
que se ai)lica a lo-¡ que son jio- 
bres. 

Ris.^. f. "Movimiento de la 



RIS 



RI"] 



boca y otras partes del rostro, 
que demuestra alegría."' No se 
confunda con riza: "destrozo o 
estrago que se hace en una co- 
sa.'" Hacer riza: "causar gran 
destrozo y mortandad en una 
acción de guerra. " 

Risada o risotada, f. Carca- 
jada, risa estrepitosa y de.'^com- 
puesta. 

Rísol, m. Vocablo que traen 
los libros de cocina impresos en 
Chile. Es el francés rissole, que 
significa tostón. 

Ríspiro, ra, adj. Rispido, que 
significa áspero, en la acep. 
fig. de "riguroso, rígido, aus- 
tero; contrario a la afabili- 
dad o sua\idad."" Así, en senti- 
do fig., lo trae solamente el 
Dice, y así lo usamos también 
nosotros ( ¡ Qué hombre tan 
ríspiro ! Es de genio muy ríspi- 
ro) ; sin embargo, en Cejador 
hallamos una cita clásica en 
que está usado en sentido recto: 
"Tan fiera, que tenía el cerro 
levantado y rispido como jaba- 
lí."' (A. Pérez, Dom. I muir., f. 
1 ■"!."!). — Es corrupción vulgar 
del castizo rispido, compuesto 
de re e hispido, por cambio de 
(/ en i", como en fastirio, tragc- 
ria, Cloromiro, Leocaria. Véase 
i). IIa.-ta Lojie de Rueda dijo 
romarizado y el Dice, acepta 
p(iñiiiU-,<i y pnnnrizo. 

Risquera, f. Risco arande o 
vai'ios risco-í unido-. 

Risquería, f. Sitio de mu- 
chos riscos; dígase riscal. 'N'éase 
Peñasquería. "Era de todo 
punto imi)osible establecer una 
poblac-ión en aquellos parajes, 
agrestes risquerías, cubiertas en 
su mayor parte de nieve." (.J. 



T. Medina. Primer viaje de ex- 
ploración a la i-^la de Tenque- 
giu'n). 

Rísu.M TEXEATis, fr. latina. 
Es de Horacio, que la usó al 
principio de su Arte poética. 
Sin embargo, él la usó en tono 
de interrogación ("¿conten- 
dríais la risa?") lo que no ha- 
cen los que la emplean en los 
idiomas modernos, jjues la dan 
como impei-ativa y de burla: 
"Contened la risa." A i^esar de 
todo, con\-iene adiTiitirla por lo 
muy usada que es. 

Rito, m. Véase Litro. Haves- 
tadt (I, 29.')) define el rito 
araucano, "vestís stragula, cras- 
sa vili.sque.'' 

Ritornello, m. ( Pniiiúnciesfa 
la 11 comu doble ele, l-l). Así, a 
la italiana, han usado algunos 
esta voz desde antiguo; el Dice, 
la ha ca.stellanizado en la forma 
retornelo: "repetición de la 
primera parte del aria, que tam- 
l)ién se usa en algunos villan- 
cicos y otras canciones." 

Ritrán, adj. En Chiloé, díce- 
>e del [lan o tortilla que no se 
leudan. Del araucano rithun, 
estar áspero, o quizás mejor de 
Uthan, que el Febré.?-.\sti'aldi 
interpreta "estar apretado o du- 
ro como tierra apisoneada." 
(Cavada). 

Ritrío (Hacer). En Chiloé, 
lo mismo que Hacer retrilín. 
( Cavada) . Véase Retrilín. 

Ritualismo, m. "Secta pro- 
testante que da grande impor- 
tancia a los ritos y que tiende a 
separarse de la iglesia anglica- 
na para entrar de nuevo en el 
catolicismo." (Dice, de Zero- 
lo). ]■> voz u.sada en todas par- 



REV 



ROA 



tCi< y hace falta eu el lexicón de 
la Academia; lo mismo que 

RiTU^VLiSTA, com. Partidario 
o secuaz del ritualismo. — Adj., 
perteneciente o relativo a esta 
sec-tíi. 

Riva, Rivas, apellidos. "Ha- 
llamos en Mai'iana y otros auto- 
res el apellido Ribo, y en Go- 
doy Alcántara Lurrilxi, ambos 
de legítima procedencia, pues 
en Kspaña existen varios luga- 
res llamados Riba. También 
hemos visto Riva, pero como 
apellido italiano: lo cual es 
imiy natural, porque en ese 
idioma el nombre común se 
escribe riva. Además, en Espa- 
ña se usan los apellidos Arribas 
y Son-iba,^. Por tanto, parece 
diu^o que el apellido de forma 
plural, que al {¡rojño tiempo es 
nombre de \arios lugares de Es- 
paña, debe escribirse Riba.% co- 
mo lo vemos en documentos an- 
tiguo', y couio se conserva en 
España y en Venezuela; j)ero la 
forma Riva¡< ha sido ya sancio- 
nada por el uso, y nó por vuio 
cuai(|uiera, sino ])or el de que 
habla Uorac-io." (Contó e Tsa- 
za). Sin embargo, en el cuerpo 
de la obra adoptan estos auto- 
res, como únicas formas correc- 
tas. Riba, Rilia.t. 

Rivadavia, Rivadeneira, ape- 
llidos. Según la (iramática «le- 
la Academia y oí Dice, de Con- 
tó e Isaza, deben e.scribirse Ri- 
hnxhivia. y Ribadfneira, porque 
se derivan del latín ripa-, ril)era. 

IlivAí,, m. Sólo significa 
"conipetidf)r:'" pero el fiueblo y 
la clase media en Chile lo usan 
por rivalidad (oposición entre 
do-, o más personas que !i-piran 



a obtener una misma cosa; ene- 
mistad). "María tiene un rival 
con Luisa que no la deja tran- 
quila a ninguna hora."" 

Rivera, apellido. "En cuanto 
a Ribtra, de ripa, y Rivera, de 
rivuji, hay (jue advertir que 
ambas forman han venido a ser 
apellidos en España y en Amé- 
rica, y que. como el ai)ellido es 
una especie de propiedad de ca- 
da familia, toca a ella decidir 
si es de la Ribera o de la Rive- 
ra." (Contó e Isaza). En Chile 
hemo.s v¡.<to siempre Rivera. 

Rivero, Riveros, apellido?. 
"El apellido Ribero, como lo 
traen la Academia y Fernández 
Cuesta, y su pl. Riberux, vienen 
prol)ablemente del nombre del 
lugar, o del s. ribero, que signi- 
fica un vallado de cierta cla.se: 
mientras que Rivero y Riveros 
no .saldemos de dónde [tmiierau 
derivarse."" (Contó e T.saza). 

Roán, n. pr. de ciudad. Asi 
llamalia el Dice, esta ciudad de 
Francia (18.* edivión. art. Ko- 
.\xÉs"). aunípie en otra part« 
(art. Ri.\x) la llanuil)a Rajia. 
La 14." edición ha uniformado 
ambos pa.sa.jes diciendo Rimii, 
más conforme con la pronun- 
ciación francesi de Roiien. Y 
así también di.jeron siempre los 
liuenos esi)añoles: "Ejemplo te- 
ni'is. Señores, en Francia mani- 
liesto. adonde Rii'iii, mediana 
ciuda<l. e.stá diez leguas del mar 
en la riliera de Secuana: y Pa- 
rís, la mayor de los cristianos, 
treinta leguas más arrii)a: es 
así (|ue los mercaderes han he- 
cho asiento en Raau y feria en 
París." (Fernán Pérez de Oli- 
va, üaziinaiairuto rn vi .li/iiij- 



ROB 



ROB 



tamiento de la ciudad de Cór- 
doba). 

Robada, i. iaiu. Ilaho. "Una 
robada de tiempo." ^'<'•ase Qui- 
tada. — Eu el pueljlo, infidelidad 
entre casados. 

Robadizo, za, adj. Está bien 
formado, como caedizo, encon- 
tradizo, olvidadizo, perdidizo, 
pero no lo trae el Dice. Aquí 
lo hemos visto usado en la fr. 
Haberse uno el robadizo: fingir 
que le han robado alguna cosa. 

RoB.iHoxRAS, com. Per.?ona 
que quita la honra a otra u 
otras. No aparece esta voz en el 
Dice., pero está bien formada y 
la usó Gallardo: "Faría era un 
robahonras portugiiés, que todo 
lo quería para .sus quinas." 
I Biblioteca, t. II, col. 993). 

RoB.vLO. ni. Un pez marino. 
Es distinto del rodaballo y tam- 
bién del robalo o róbalo espa- 
ñol. Pinguipes chilensis lo lla- 
ma Philippi. 

RoBiÑAXo. XA, ni. y f. Pe- 
rengano, na. Nunca hemos oí- 
do este nombre en Chile, ni lo 
registra tampoco el Dice. : pero 
lo trae Gonzalo Correas en tres 
partes de .su Arte grande: '"E-s- 
tos nombres Fulano y Zifano 
son muy usados y propios de la 
lengua castellana . . . El tercero 
Robiñano no es tan frecuente, 
y menos lo es su plural; y mu- 
chos de poca edad no le han 
oído. . . Zifano no se usa sm 
que preceda Fulano, ni Robi- 
ñano .sin los dos. . . Fulano y 
Zitano y Robiñano.^' Nada dice 
de su etimología. 

Roble, m. El árbol que en 
Chile llaman roble, por otros 
nombres coyún y hualle, es la 



/>;(/!(.•< obliquu Mirb. Véase Pe- 
llín". — Philippi dice que en 
Chiloé llaman también roble al 
riithat íFagii.^ Dombeyi Mirb.), 
■'árbol inmenso, cuyo tronco 
tiene a veces dos metros de diá- 
metro, de hojas siempre verdes, 
lusti'osas, aovaidals-lainceoladas. 
Se cría desde el grado 36 para 
el Sur." 

Roblería, f. Flobledo o robre- 
do: sitio poblado de robles; si 
es de gran extensión, robledal 
o robredal. 

Roblí, 11!. ^^éase Raulí. 

Robo, III. Un barro negro 
con que se tiñe de negro. Así 
traduce Febrés el araucano ro- 
rü: Havestadt escribe robu, té- 
rra pro colore nigro. El signift 
cado es el mismo de petra, últ. 
acep. Véase en su lugar. — Es 
muy de sospechar que esta voz 
no sea araucana, sino la caste- 
llana robo, en 1 a acep. corres- 
pondiente a ésta del v. robar: 
■"llevarse los ríos y corrientes 
parte de la tierra contigua o de 
aquella por donde pa^an." Co- 
mo los ríos de Chile llevan mu- 
cha corriente y todos pasan por 
terrenos llenos de vegetales; 
arra.^tran muchas partes de és- 
tos (hojas, ramas, frutos, etc.), 
y a.sí se va formando ese .sedi- 
mento o légamo negro que en 
algunas partes llaman petra y 
en las más robo. Si el ca-^tellano 
tiene robar y robo para este ca- 
.so, no parece que haya que acu- 
dir al araucano para explicar 
e.-te chilenismo. El que los dic- 
cionarios de esta lengua traigan 
la voz robii o rovú, y aun el v. 
roviitun, teñir con este mismo 
barro, sólo indicaría que los 



ROC 



ROO 



araucanos haln'an formado estas 
voces de hus españolas, como eu 
muchos otros casos lo hicieron. 
Corroboran esta sospecha nues- 
tra las voces araucanas roii, ra- 
nii, ramalia. ramus. y roiitim 
ramos coUigere, ab-scindere, ra- 
niis e.xplere (Have~tadt). que 
explican la formación del robo, 
coincidiendo así con la acep. 
española. — Otras voces castizas 
que tiene para esto el castellano 
son dfrru-biúT, a. y r. ( robar in- 
sensiblemente, el río. arroyo o 
cualquiera humedad, la tierra 
de las riberas o tapias) y derru^ 
bio (acción o efecto de derru- 
biar; tierra que se cae o desmo- 
rona por esta causa). Véa.*e 
Llauquearse. 

K(m;.v, f. Roca Tarpejíi: par- 
t6 alta del monte Capitolio, en 
la antigua Roma, y desde la 
cual se precipitaba a ciertos cri- 
minales. Como esta loe. se usa 
muchas veces en el lenguaje 
fig., conviene que la registre el 
Dice. "La roca Ta.rpe>ia no dis- 
ta nuicho del Capitolio," o me- 
jor dicho, del templo del Ca- 
pitolio, que era el más famoso 
que tenía -lúpiter Olímpico. 
Con esto se advierte a los que 
están en la ciVspide de los ho- 
nores que pueden tener una 
caída bien vergonzosa. 

Rocalloso, s.\, adj. Monta- 
vas Rocallosas o Montest Rocallo- 
sos llaman algunas diccionarios 
y textos de Geografía la cadena 
de montañas (jue atraviesa casi 
toda la América del Norte. Co- 
mo los adjetivas rorpieño y /""- 
quero, únicos que para este ca- 
so nos ofrece el Dice, no expre- 
san la idea do rorall"xo, pue» 



rocalla no es lo mismo que roca, 
se hace indispensable que la 
Academia acepte este último. 
Montañas Rocosas dice el Dice, 
de Zerolo. pero rocoso tampoco 
está admitido en el de la Acade- 
mia; VQquhas o peñascosas di- 
cen otros, pero roquizn tampoco 
está aceptado. 

Roc.\.MBOR. m. Nombre dado 
en Chile, y quizás en toda la 
América del Svu', al tresillo es- 
pañol, por otro nombre, juego 
fiel hombre y calzón. Debe en- 
trar en el Dice, como america- 
nismo. 

Roc.\MBORiST.\, com. Jugador 
de rocambor. Tresillero, ra, que 
debería ser el equivalente espa- 
ñol, no aparece en el Dice. 

Ro<:e, m. Se confunde en 
Chile con roza y chamicera. Ro- 
za, en su 2.' acep.. o roclia. es 
"tierra rozada y limpia artifi- 
cialmente de las matas que na- 
turalnicnte cría, para sembrar 
en ella."" y chamicera, "pedazo 
de monte que. habiéndose que- 
mado, tiene la leña sin hojas ni 
corteza y nuiy negra del fuego."" 
Roce, para este caso, sólo signi- 
fica "acción o efecto de rozar,"' 
lo mismo que roza y rozo en su 
1." acep. 

Roci.mxii!, ni. A'éa.-o Pt i.ve- 

KIZ.VDOR. 

Rüclmhr.v. Roci.vMir.XTi) y 
ROCIADA. Son iguales en esta 
acep.: "acción o efecto de ro- 
ciar.'" 

Rociar, n. y a. Siguiendo el 
acento del s. roció, se conjuga 
rocío, rocías, rocíe, etc., y nó 
rocío, como dicen los seu<l<n'nl- 
tos. ni roceo, como dice el vul- 

líO. 



ROO 



ROCH 



IM> 



Y las ganas le crecían 
Como llamas en la fragua, 
Que se avivan y se crían, 
Cnanto más más las rocían 
Los herreros con el agua. 

•(Castillejo, TramfiguracUn de un v:z;ahin) 

Del iris, que con fresco humor rocía 
El verde valle y la florida cumbre. 

(Hojeda, La Crístiada, c. II). 

Cuando la noche fría. 
Conducida de ruedas estrelladas, 
Con el licor del sueño nos rocía. 

^Suárez de Figueroa, ifl Coriítantr Amarilis 
[disc. III). 

Toma 
Hisopo, y rae rocía. 
(González Carvajal, Salmo Miserere). 

Omitimos innumerables cita- 
más, pero no dejaremos de in- 
vocar la autoridad del Maestro 
Gonzalo Correas: '"Los en ío 
cuajan la i con la o la ipayor 
parte, como alivio, arrecio . . . 
Exétanse estos pocos que apar- 
tan la i, y ella es penúltima con 
el acento: atavia, contrario. . . . 
río, rocío...'' (Arfe grann'-, 
pág. 189). 

Rocío DEL SOL, m. Por otro 
nombre, hierba de la gota, dro- 
sera L., de la familia de las dro- 
seráceas. "Hierbas, con frecuen- 
cia sin tallos, las hojas nuevas 
enroscadas. Hay muchas espe- 
cies, pero Chile produce una 
sola desde las montañas de Val- 
divia ha.sta Magallanes: es la 
drosera imiflora W., sin tallo, 
con hojas radicales, espátulo- 
orbiculares, bordadas de pelos 
largos, glandulíferos, viscosos, 
con im bohordo uniflor del lar- 



go de las hoja.í y la flor blanca."" 
(Philippi). El Dice. Enciclop. 
Hi.si3ano-Americano trae tam- 
bién este nombre. En francés 
se llama esta planta rossoUs, del 
latín ros solis, rocío del sol, lo 
mismo que el licor rosoli, por- 
que las hojas están erizadas de 
pelos rojizos terminados en unas 
como perlitas transparentes que 
semejan gotitas de rocío. (Dice, 
de la Acad. Francesa). 

Rococó, adj. Aplícase a im 
género de arquitectura y mobla- 
je que estuvo en boga en tiempo 
de Luis XV y que se distinguía 
por la profusión de los adornos. 
— -Yplícase también, en este mis- 
mo sentido, a las demás arte-, 
inclusa la literatura. "'Así como 
habían cesado las metáforas del 
siglo XVII, había cesado tam- 
bién el frenesí de lo aparente, 
pero le sucedió el estilo volup- 
tuoso y amanerado que se llamó 
rococó, con dibujo recargado y 
tortuoso, imaginaciones vaga- 
bundas, Olimpo y temple per- 
petuo, todo lo cual pudiéramos 
compararlo con el período poé- 
tico de los Árcades." (Cantú, 
Hist. Universal, t. A'I. pág 
294. edición española). El voca- 
blo español que equivale a ro- 
cocó es churrigueresco, ¡■•i : ''dí- 
cese del gasto introducido en la 
arquitectura española por Chu- 
rriguera. Ribera y sus secuaces 
en los primeros años del siglo 
X^''III ; fig., charro, rra, que se 
aplica a algunas co.-as demasia- 
do cargadas de adorno, y de 
mal gusto," que era lo caracte- 
rí.stico del churriguerismo. 

Rocha, f. Acción o efecto de 
rochar, .sor])resa o de.scubrimien- 



180 



ROD 



ROD 



to in fraganti. Véase el siguien- 
te. — Vigilancia que se tiene con 
los subalternos o empleados. 
•"Vamos a trabajar a tal parte, 
«[uc- allí no hay rocha." 

Rochar, a. Ver, descubrir o 
sorprender en alguna cosa ilí- 
citíJ. "Rocharon a Pedro cuando 
estaba bebiendo." Véase Bi- 
llar. En castellano hay la fr. 
Coger la ronda a uno: "sor- 
prenderle en la acción o delito 
que quería ejecutar ocultamen- 
te." — No hemos podido descu- 
brir la etomología de este voca- 
blo. No sería raro que fuera el 
apellido Rocha, porque alguien 
que lo llevaba sería muy diestro 
para vigilar y sorprender. 

Rodado, m. Pedazo de mine- 
ral desprendido de la veta y es- 
}iarcido naturalmente por el 
«líelo. El Dice, lo admite sola- 
mente como adj.. sin agregar si- 
quiera que .«e usa t. c. s. En 
Chile lo usamos exclusivamente 
c. .s. ''La examina [una piedra 
de mina] y encuentra que es 
un rodado." (Jotabeche. La mi- 
na de los f'andeleros). 

Rodado (Lo). Expresión ge- 
nérica en que se incluyen ca- 
rruajes, carros y carretas, por- 
que ruedan. "Me ha quedado 
s<;laniente lo montado y lo roda- 
do." Véase Montado en el 
Apéndice del S.' t. — m. En al- 
gunos pueblos de provincias, ca- 
rruaje, carretela o diligencia. 
■■En este pueblo no hay un soto 
rodado." Claramente se ve que 
viene del v. rodar. Véa.se cómo 
jugó con él Don Antonio Solís 
■'enviando a i)edir un cocho al 
Marqués de Velada, para llevar 
al río unas damas: 



Mis musas, a más andar, 
A pedir un coche vienen 
Para unas damas que tienen 
Gana de echarse a rodar." 

Rodaja, f. '■Pieza circular y 
plana, de madera, metal u otra 
materia." ¿Quién podría cono- 
cer, por esta definición del 
Dice, la rodaja de la espuela? 
"Rodajita con puntas"' la llama 
en el art. Espuela, suprimién- 
dole el complemento "■a manera 
de estrella" que traían las edi- 
ciones anteriores. 

Rodaje, m. Sólo tiene la 
acep. rectii: "conjunto de rue- 
das." — La fig., aplicada a la ad- 
ministración de gobierno, es 
francesa; "Les rouagcs de cetfe 
adnvinistration .sont trop nom- 
breux; Cette administration est 
una machine ou il y a trop de 
roitages." I Dice, de la Acad. 
Franccm). 

Rodajear, a. l^'salo el pueblo 
con el significado recto de "es- 
polear," por ser la rodaja de la 
espuela la que hinca a la cabal- 
gadura; pero, como pronuncia 
mal u omite enteramente la d, 
generalmente no dice rodajear, 
sino robajear o roajear. 

Roda j illas, f. pl. Una de las 
especies de la gualpiita. llamada 
a.sí por la forma de las hojas. 
Véase Gialputa. 

Rodalán, m. Por otros nom- 
bres, hierba de la apostema y 
roíanla, oenothera acaulis Cav.. 
de la familia do la-s onagrarias. 
"Varía nmcho en su traza, flo- 
re<ñendo ol primer año .sin 
echar tallos; éstos salen en los 
años siguientes y son tendidos 
en el suelo; las flores .>*on gran- 
des, blan<'a-í, v .<e vuelven rosa- 



ROD 



ROD 



13; 



das al marchitarse; las cápsulas 
íon oblongas, aovadas. Se cría 
desde Coquimljo hasta ^^aIdivia, 
y sus raíces se consideran como 
muy \iünerarias."' (Philippi). 
Algunos llaman también esta 
planta calaguula, pero Philip- 
pi las da como distintas, pues 
clasifica esta última en la fami- 
lia de las poliix)diáceas. — El 
nombre puede ser araucano, pe- 
ro no consta en los diccionarios. 
No vemos inconveniente para 
derivarlo del castellano TodaV: 
ya que los tallos de la planta se 
tienden y como que ruedan por 
el suelo, y el araucano lan, mo- 
rirse. 

RoDAXTE, adj. fig. Que va de 
un lado para otro sin fijarse en 
.sitio determinado. De una acep. 
igual que tiene el v. rodar; es 
sinónimo de volante: "que va o 
anda de una parte a otra sin si- 
tio o a.-iento fijo."' En sentido 
propio, rodante significa "que 
rueda;" por eso en los ferroca- 
rriles llaman material rodante 
el que pertenece a las ruedas. 

RoD.vK Es n. en todas sus 
aceps., menos en la fr. Rodar 
mundo (o por el mundo): "ca- 
minar por muchas tierras sin 
hacer mansión en ninguna o 
sin determinado motivo." '"Yo 
lie rodeado, y aun rodado todo 
el mundo." (Gracián, El Cñti- 
cón, p. II, cr. III). "He rodado 
mucho mundo y en todas par- 
tes he sido aficionado a oír ser- 
mones." (P. Isla, Fray Gerun- 
dio, 1. III, c. V). — Por semejan- 
za creemos correcta la fr. Rodar 
tierras, que en est« mismo sen- 
tido usamos en Chile, especial- 
mente en la narración de ios 



cuentos. "Se queda nuestro ami- 
go con una segunda lección de 
nmndo, pai'a no ohidai'la mien- 
tras ande rodando tierras." (Jo- 
tabeche, El provinciano en San- 
tiago). El que no la crea casti- 
za, diga Correr o recorrer tie- 
rras. — Tratándose de discursos 
o conver.<aciones, se emplea ma- 
lamente lo mismo que el afran- 
cesado rolar. Véasele más ade- 
lante, en su última acep. 

Rodear, a. y ú. t. c. n. Entre 
la gente de campo y tratándose 
del ganado mayor, arrearlo de 
todas las partes del fundo hacia 
el lugai' en que se va a celebrar 
el rodeo. Según sea la extensión 
del fundo y lo montuoso de sus 
terrenos, se ejecuta esta acción 
en más o menos tiempo y con 
más o menos preparativos. Co- 
mo son aceps. del rodear caste- 
llano "andar alrededor, cercar 
una cosa cogiéndola en medio," 
la nuestra, que está incluida en 
éstas, no alcanza a constituir 
un chilenismo. Véase Rodeo. — 
Dio.i rodea, sin ser vaquero, fr. 
fig. y fam.. inventada por la 
gente de campo: Dios consigTie 
el fin que tiene .sobre sus cria- 
turas sirviéndose de circunstan- 
cias naturales. 

Rodela, f. La confunden al- 
gunos con el rodete: "rosca de 
lienzo, paño u otra materia que 
se pone en la cabeza para cargar 
y llevar sobre ella un peso." 
Véase Rosca. La rodela españo- 
la es "escudo redondo y delgado 
que, embrazado en el brazo i^ 
quierdo, cubría el pecho al que 
se servía de él peleando con 
espada." — También llaman al- 
gunos rodela la planchuela o 



j;w ROD ROD 

planchuelo. — Llaman rodela al- madera o metal : y al mismo aro 

gunos la runcha española (.taja- o zuncho. 

da delgada de cualquier cosa. Rodena, apell. Rodenas co- 
cortada en redondo) o rueda rrigen Contó e Isaza. Es lugar 
(tajada circular de ciertas fru- de Abarracín. provincia de Te- 
tas, carnes o pescados). El lu- ruel (España). Tambicn hay un 
quefe es "ruedecita de limón o castino llamado de lofi fíoena.^. 
naranja que .se echa en el vino Rodeo, m. Entre la gente de 
para que tome aquel sabor." — campo y ti'atándose del ganado 
Otra mal llamada rodela es la mayor, acción de arrearlo hacia 
plancha circular y plana, que determinado lugar. — Lugar o 
en número de tres o más se u.sa sitio en que se reúne el ganado 
en las cocinas económica.*, en de todo el fundo. Esta acep. es 
los calderos y piezas semejantes, poco usada; mucho niil* lo es 
para tapar el diámetro que de- corral o corrales. — Deporte que 
jan descubierto unos anillos fi- consi.«te en correr un jinete a 
jos y superpuestos, acomodados un animal vacuno en la parte 
a la capacidad -leí a-siento de las del corral que se llama media- 
vasijas qucse colocan sobre ellos, /loto- Es uno de los juegos en 
En buen castellano deben i la- que más lucen su destreza y va- 
marse estas planchas tapaderas o lor nuestros guasos y jinetas, 
tapaderos o también rodci<i\ pues ocurren lances arriesgados 
porque rodaja es toda "pieza y difíciles. La medialuna es 
circular y plana, de maderii. xo'^- nuicl!\> veces un círculo, como 
tal u otra materia." — Poi úU'- que el nombre no se le dio on- 
mo, llaman rodela o rodelita, ginariamente porque estuviera 
un instrumento como di (¡r.ince hecha en forma de medialuna, 
centímetros de largo, coa:pueáto sino porque el jinete iba r.rma- 
de un mango, que lleva ei¡ uno do de viedialuna. o desjarreta- 
de sas extremos una ruedccil'a dera. que es "instrumento que 
de borde dentado o con otras sirve para desjarretar toros o 
figuras, y se usa para cortar ma- vacas. Compónese de una me- 
sa para empanadas, pastelillos, dialuna de acero, muy cortante, 
etc. Otros lo llaman ruletita, iniesta en el extremo de una 
del -francés roulelte, ruedecilla. vara del grueso y longitud de 
y con e.ste nombre ^e vende en ima pica." Así lo hacían los e-- 
las mercería.*. No .*e confunda pañoles, y de ahí quedó el nom- 
con la pintadera o cnrrcfilla es- Í)re. El objeto general del rodeo 
pañola, que es "in!<trumento que es para contar el ganado, para 
se emplea para adornar c«>fT marcarlo, para castrar los ma- 
cierta.s labores la cara superior clios que no se destinan a ]>a- 
del pan u otras cosas." — .\lgu- drear y para distribuirlo según 
ñas Uanum taml)ién rodela el las edades y destinas partícula- 
juego de niños que consi,*tc cu res. El lin de correrlo en la me- 
haccr rodar, empuján<lolo con dialuna. fuera del lucimiento 
la mano, un aro o zuncho de de los jinetes y el dinero que 



ROD 



ROG 



puede suministrar el espec- 
táculo, 65 domeíticar al animal, 
hacerlo sudar para que se con- 
serve y peleche mejor y obli- 
garlo a entrar al chiquero que le 
corresponde. Esta última acep. 
de rodeo, que es la más usada 
en Chile, no está bien definida 
en el Dice, que dice solamente: 
"reconocimiento que se hace 
de las ganados para contar las 
cabezas que hay de ellos." Tén- 
ganse presentes las voces espa- 
ñolas contadero (lugar o sitio 
estrecho de que se sirven los ga- 
nadera* para contar sus gana- 
dos sin confusión), apiaradero 
(cuenta o cómputo que el ga- 
nadero, o su mayoral, hace del 
número de cabezas de que se 
compone cada rebaño o piara, 
pa-sándolas por el contadero) y 
establear, a. (amansar, domes- 
ticar una res, sacándola de en- 
tre el ganado y acostumbrándo- 
la al establo). — Otros nombres 
chilenos que se usan en el ro- 
deo son : apiñadero o corral de 
la masa, que es la parte del co- 
rral donde se apiña o se reúne 
toda la masa del ganado, y la 
enfriadera, que es la parte a 
donde salen a enfriarse los ani- 
male.s que han sido corridos. 
El castellano enfriadero (para- 
je o sitio para enfriar) es el 
mejor equivalente, porque en- 
friadera sólo significa "vasija 
en que se enfría una bebida." 

Rodón, m. En castellano se 
llama junquillo (moldura re- 
donda y más delgada que el 
bocel). El bocel es "moldura en 
forma de cilindro macizo." La 
"moldura cóncava, a manera de 
mediacaña." se llama troquillo 



y la "cóncava, generalmente en- 
tre dos toros [toro es lo mismo 
que bocel], y más ancha en su 
parte inferior," escocia. — Cepi- 
llo estrecho, de la misma forma 
que el guillame, pero pro\"Í3to 
de una moldurita cóncava, de 
un cuarto de circunferencia; 
sirve para hacer la misma mol- 
dura que llamamos malamente 
rodón. — Cada una de las estrías 
o canales de las planchas de 
cinc miradas por la parte con- 
vexa. — De rodón, loe. fig. y 
fam.: de molde, de perilla, per- 
fectamente. — De rodón se ha 
formado el adj. arrodonado, da 
(Listones arrodonados), v el .. 
siguiente. 

Rodonear, n. Hacer rodones. 
Véase el anterior. 1." acep. 

Rodulfo, n. pr. m. Así era 
este nombre para todos hasta no 
ha muchos años, conforme al 
latín Rodulphus; pero ahora 
todos usan la forma Rodolfo, 
como Adolfo, Astolfo, Marcolfa. 
Elasta el Maestro Valdivielso 
(1616) empleó la forma mo- 
derna Rodolfo : 

Que del Conde de Abspurg claro Rodolfo 
De la real casa de Austria raíz preclara, 
Que al Pan del cielo innavegable golfo... 

(El Sagrario de Toledo. 1. XXIV). 

Rogado, da, adj., part. de. ro- 
gar. Aplícase a la persona que 
se hace de rogar, es decir, que 
no accede a lo que otro le pide 
hasta que se lo ruega con ins- 
tancia. "Pedro es muy rogado; 
No me gustan las personas tan 
rogadas." No creemos que al- 
cance a constituir un chilenis- 
mo. 



140 



ROG 



ROL 



Rogar, a. Hacerse del rogar, 
Hacerse rogar. La fr. castiza 
es Hacerse de rogar. 

Rogativa, f. Tiene significa- 
do más general que rogación. 
Rogativa es "oración pública 
hecha a Dios para conseguir el 
remedio de una grave necesi- 
dad," y rogaciones, pl., son "le- 
tanías en procesiones públicas,, 
que se hacen en determinados 
días del año." 

Rogatorio, ría, adj. }vo lo 
acepta el Dice, y en su lugar 
trae rogativo, va: "que incluye 
ruego." 

RooELio, n. i)r. m. Aunque 
en latín es Rogerius, la forma 
castellana es Rogelio, y así lo 
dan Contó e Lsaza y la tíramá- 
tica de la Academia. Rogel es 
otra forma más abreviada del 
mismo, usada por Feliciano de 
Silva en su libro de caballería 
"Don Florisel de Niquea." En 
Rogerio Bacán, que escribió en 
latín sus obras, prevaleció la 
forma latina Rogerio. 

Roguetear, n. Más allá del 
l^íobío, recorrer un esiiacio pe- 
(pieño y diariamente. — Ins- 
peccionar im potrero o siem- 
bra. — ^'^iajar diariamente a 
un pueblo cercano para com- 
jirar o proveerse de algo. 
— Ésta debió de .'íer su pri- 
mera acep. en el orden crono- 
lógico, pues el V. ¡¡arece deriva- 
do del araucano roquiñtun, 
aviarse o ])rovidenciai'se aíí; tó- 
ma.se moraimonte por llevar al- 
go que jiensar o im punto que 
consi<lcrar. (Febrcs)., Aviar.-íe. 
j)roveerse para el viaje. (Febrcí»- 
Astraldi). !•> indudable que en 
.«iu f()rma<-ión entra el significa- 



do del otro v. araucano quin- 
tiin, buscar, escudriñar, investi- 
gar. En Santiago suele oírse 
roguetear en el significado de 
buscarse o ganarse uno la vida 
haciendo viajes cortos, calleje- 
ando, etc. ; siempre la idea de 
viaje. 

Rogueteo, m. En las provin- 
cias de más allá del Bíobío, ac- 
ción de roguetear. — En las pro- 
vincias de acá, acción derogue- 
tear, última acep. — Provisión o 
recado para el surtido de una 
casa, el servicio de im fundo, 
etc. — Al rogueteo: por menor, 
— Caballo del i o de) rogueteo. 
\'('anse Mandundo y Rungueo. 

Rojismo. m. \'éase Radica- 
lismo. Muy poco o nada usado. 

Rojo, ja, adj. y ú. t. s. En 
la política chilena e.< igual a 
radical (véase en su lugar), 
aunque ahora se usa nuicho me- 
nos que antes. El origen es el 
gorro encarnado, que empeza- 
ron a usar en Francia como 
.-íiiiliolo de la liberta-:!. 

Rol. m. "Lista, nómina o ca- 
tálogo. — En ^L^rina. licencia 
(jue da el comandante ile una 
l)rovincia marítima al capitán o 
j)atrón de im buque, y en la 
cual consta la lista de la mari- 
nería que lleva." — Xo hay más 
roles ca.-«iellanos; por consi- 
guiente, es hablar en francés 
llamar rol el papel o parte que 
recita un actor en una pieza tea- 
tral, o el papel, carácter, repre- 
.'>entación o ministerio con que 
se interviene en los negocios de 
la vida. En estji.'* dos acep»., fue- 
ra de otras, usan los francesej» 
su s. role, pero nó los buenos 
autores ca.stellanos. 



ROL 



ROM 



141 



Rola, coni., fig. y fani. Perso- 
na tosca y de poca inteligencia. 
Se usa en las provincias del Sur 
y parece derivado de trola en la 
acep. fig. Como el pueblo pro- 
nuncia trrola, no es raro que se 
haya perdido la t y haya que- 
dado el vocablo convertido en 
rola. 

Rolar, n. y r. Tratar, comu- 
nicarse. "Rolé a las órdenes de 
los primerus mandatarios; Es 
im infeliz, que no tiene con 
Quién rolar o rolarse; Este otro 
se rola con toda clase de perso- 
nas." "Ninguna de las personas 
de la alta sociedad en que rola- 
ban sus padres pudo segura- 
mente prever que aquella ni- 
ña..." (Blanco Cuartín, La 
señora Doña Luisa Toro de 
l'iel). El equivalente castizo es 
alternar: "tener comunicación 
ami.stosa unas personas con 
otras:" también relacionar, a. 
y r. (poner en relación perdonas 
t) cosas) y rozarse (tratarse o 
tener entre sí dos o más pei-so- 
nas familiaridad y confianza). 
Intimarse (r. y nó n. para esta 
acep.) expresa más, porque sig- 
nifica "introducirse en el afecto 
o ánimo de uno; estrecharse 
con él." — E-ste fal.-o rolar ^'iene 
del francés rouler, que significa 
"rodar," y en una de .sus aceps. 
figs. "alternar." El único rolar 
que conoce el ca.stellano es como 
término de Marina: "dar vuel- 
tas en círculo. Ú. principalmen- 
te hablando del viento."' La for- 
ma r>ilar sí que la admite el 
Dice, como igual a rodar, y así 
la hallamos usada por (Gerardo 
Lobo: 



Pasan las maldades, vuelven: 
La misma que dejan, buscan; 
Y, separados del centro. 
De nno en otro vicio rulan. 
( En la célebre materna casa del invicto levita 
[S. Lorenzo). 

— También suele usarse rolar 
tratándose de discursos o con- 
versaciones: "Roló la conversa- 
ción sobre la guerra;" dígase 
versó, o se trató, se habló en la 
conversación acerca de la gue- 
rra. Tampoco pueden usarse en 
este caso los verbos girar y ro- 
dar, porque no tienen esta acep. 
— Rolar en autos, que se le ha 
escapado a algún galiparlante, 
es en castellano Correr en autos. 

Rollo, m. "Cualquiera cosa 
en forma cilindrica." Esto es lo 
que significa, rollo; por tanto, 
no podrá decirle rollo de bille- 
tes, como dicen en Chile; a no 
ser que éstos estén enrollados 
y formen verdadero rollo. Si es- 
tán doblados por la mitad, que 
es lo ordinario, se llama fajo, 
haz o atado de billetes. — Tam- 
poco .se llama rollo el rodete o 
rosca. Véase Rodela. — Echar 
a uno al rollo; Anda (o vete) 
al rollo, fr. fig. y fam. : "despe- 
dirle, o por despi-ecio, o por no 
quererle atender en lo que di- 
ce o pide." Los consonancieros 
la dicen así: Ándate al rollo a 
comer frangollo junto con los 
pollos. El Dicf. trae Enviar (o 
hacer ir) n uno al rollo. 

Ro.M.\, n. pr. de ciudad. 
Quien se acuerda 'Ifl rey de Ro- 
ma . . . Véase e.sta fr. en el art. 
Qi'E, 8.° — Bien está (o se está) 
San Pedro en Roma, "fr. pro- 
verbial que se dice contra cual- 
quier mudanza que se propone 



ROM 



ROM 



a uno, si él juzga que no 
es de íu conveniencia res- 
pecto del estado en que se 
halla." Así el Dice. Nosotros 
le agregamos la consonancia: 
aunque no coma, que es de 
un elocuente e irónico laconis- 
!iio cuando la mudanza es con- 
veniente para el e.-tóniago. 

Romadizarse o arkomadi- 
ZAKSE, r. Ambas formas son i-o- 
I rectas. 

RoMAXA, f. Se la confunde 
en Chile con la báscula (apara- 
id para medir pesos, general- 
ir ¡ente grandes, que se colocan 
.-obre un tablero, y por medio 
de una combinación de palan- 
cas se equilibran con el pilón 
de un brazo de romana, donde 
está marcada la escala corres- 
pondiente). — Romana es "ins- 
trumento que sirve para pesar, 
compuesto de una palanca de 
brazo.-< nuiy desiguales, con el 
fiel sobre el punto de apoyo. El 
cuerpo que se ha de ¡lesar se 
coloca en el e.xtremo del brazo 
menor, y se equilibra con un 
¡lilóii o peso constante que se 
liaco correr solire el brazo ma- 
yor, donde halla trazada la eí=- 
cala de los pesos." — Cargarle 
(o hacerle pesada) a uno la ro- 
mana., fr. fig. que falt.a en el 
Hice, y que usamos en ("'hile. 
Tráela (ionzalo Correas en esta 
forma: "Cargar la romana: po- 
ner jieso y cargar la (■on.<idera- 
cióii." ( IVig. ;!2-_', col. l.M — 
Cargársele la romana a uno, 
fr. lig. y fiuii.: oxcederso cu el 
uso del licor, embriagarse. 

Romancear, n. fig. i'erder el 
tiem])(p conversan<l() o nnirnui- 
raiiilii. daiiilo \ucba- v lo ven- 



do derecho a <londe se debe. — 
Tirar el caballo en distintas di- 
re<-cione.-^, y^r juego o luci- 
miento. — .Jugar el perro o el 
gato con el ratón, soltándolo y 
pei-sigidéndolo. — Ninguna de 
estas aceps. es propia del castiza 
romancear, que sólo tiene estas 
dos: "traducir al romance; ex- 
plicar con otras voces la ora- 
ción ca-tellana para facilitar el 
lH)uerla en latín." 

Romancerista, com. Persona 
<|ue e.scribe uno o más romance- 
ros. — Persona que publica uno 
o más romanceros. "Dotado de 
excelente ingenio, cultivó la po- 
esía y la historia y .>« distinguió 
como ronMncei-ista artístico." 
(Cejador. hablando de D. Ga- 
briel Lobo Laso de la Vega, 
Hist. (le la lengua y literat. cas- 
tellana, t. III, pág.' 280). "Su- 
fre el contagio de los amanera- 
dos romances moriscos, que lle- 
va a otro romancrri.ita anónimo 
;i h;iccr ami.-tade-i entre Pernar- 
<lo y .Muza el de Granad;;." 
(.Meucndez y Pelayo, Tmf. de 
los romances viejos, W). 

RoMAXCESfO, RC'MAXESCO, 

HOMÁXTIfO. NOVKLESfO. C\, 

ndjs. Los tres jn-i meros .son 
i.guaics en mía de sus aceps. con 
el último. 

RoMAXisMi», m. Si.xtenia po 
lítico de la antigua Poma de 
dominarlo todo o por lo iiienor; 
hacer .H'iitir su inlhiemia. "FA 
roiiianisnio. cpie en su ¡leríodo 
de decadencia .sintió aflojarse el 
yugo del (Vsar. . . : el nnnanis- 
iiiii, fecundado por el espíritu 
cristiano, engendró las ide;is 
primordiales del Fuero .luzgo.'' 
( F. lie P. Canalejas, Mi iiinria.t 



ROM 



ROM 



de la Acad., t. \'. pág. 628). — 
En el lenguaje de los protegían- 
tes, gobierno de la Iglesia Ro- 
mana y sumisión y dependencia 
de los católicos respecto de ella. 
— En ambas aceps. debe acep- 
tar este vocablo el Dice. 

RoMANiST.A., adj. y ú. t. c. s. 
A las dos acept?. que le da el 
Dice, conviene añadir la misma 
de "papista," que le dan los pro- 
testantes. 

RoM.\N'iZAtióx, f. Acción o 
efecto de romanizar o de roma- 
nizarse. "La influencia de las 
lenguas ibéricas, que, salvo el 
vasco, perecieron con la roma- 
nización de España, e.s muy es- 
casa y dudosa." (Menéndez Pi- 
dal, Maniuil elem. d-e Gramút. 
Histór. E-^añola, § 4, 1). "Ca- 
.-¡os aislados. . .comprueban pre- 
cisamente que la romanización 
de las provincias no estaba to- 
davía nuiy adelantada." (Ceja- 
dor, Hist. de la lengua y literaf. 
casi., t. I, pág. 29). Falta este 
vocablo en el Dice. Vcase el si- 
guiente. 

RoM.\xiZAR, . a. Ck)municar 
las costumbres romanas. — r. To- 
mar estas mismas costumbres. 
"Y, si algo escribieron ' los pri- 
mitivos españoles] en j'edras o 
metales..., los romanáis. . . lo 
desbaratarían todo par:i quitar 
a los naturales las noticias de 
sus pasados o antigüedades, y 
la ocasión de amor a sus pro- 
])ias cosas, y atraellos a sus 
costumbres, policía y leyes, y. 
como si di.jésemo.s, romaniza- 
llos." ((íonzalo Correas, Arte 
(jraride, pág. 17). "Los cuales 
I legionarios, colonos, magistra- 
dos y demás conqui.stados| . . . 



romanizaban rápidamente las 
razas sometidas." (Menéndez 
Pidal, Mantial elemental- 
§ 1). "Los prim(-rüs prosé- 
litos que nc.;dían coaio ami- 
.gos y se yo m nnizah a n vi- 
viendo en común con ellos. . . 
Dice Tácito al hablar del cebo 
con que Agrícola atraía a los 
britanos para romanizarlos." 
(Cejador, Hist. de la lengua y 
nterat. cast., t. I, págs. 30 y 31). 
Y así también Don L. .V. de 
Cueto, Monlau, Menéndez Pela- 
yo y otros. Es indispensable que 
entre este v. en el Dice. Véase 
Izar (Verbos ex). 

Romería, f. "Viaje o peregi-i- 
nación, especialmente la que se 
hace por devoción a un santua- 
rio." Es indispen.sable agrega- 
ción la acep. de "gente o con- 
curso de personas que van en ro- 
mería." "No hablemos del as- 
pecto que presentaba la romería 
en el acto de entrar en ella la 
familia de Don Anacleto." (Pe- 
reda. Ttpoit ¡I paisajes). Yéase 
Peregrixacióx. 

RoMERiLLO, m., dim. de ro- 
mero. Véase Piuxe. 

Rompefilas, m. Tarjeta que 
.se concede en la prefectura dt 
policía y (lue faculta para en- 
trar en los lugares •■ustodiados 
por la policía. "Los rompefilas 
policiales. La Prefectura de Po- 
licía reparte anualmente el 1.° 
de Septiembre las tarjetas rom- 
pefilajt para ¡penetrar en todos 
aquellos recintos custodiados por 
la policía. ..La Prefectura envió 
ayer una nota a la Intendencia 
en la que .-"e hace ver la necesi- 
dad imperiosa de restringir el 
reparto de los rompefilas." (La 



144 



RON 



RON 



Unión, de Santiago, 30 Jul. 
1916). El nombre está bien for- 
mado y no sabemos que tenga 
equivalente en castellano. 

Rompenueces, m. Es el caste- 
llano cascanueces: "instrumen- 
to de hierro o de madera, a mo- 
do de tenaza, para partir nue- 
ces." — El que sirve para partir 
piñones >e llama cascapiriones. 

Romper, a. y n. Romper el 
cascarón, la cascara, el huevo. 
Empléese mejor el v. apitonar, 
a., que eí el propio pai'a este ca- 
so, pues significa: '"romper con 
el pitón, el pico o la punta algu- 
na cosa; como la gallina y otras 
aves que rompen la cascara de 
sus huevos con el pico." — Aun 
no ha roto el cascarón,»/ ¡/a tie- 
ne presunción. Aun no tía sali- 
do del cascarón .... corrige el 
Dice. — El participio irregular 
roto .«e usa más frecuentemente 
que el regular nnnpido para 
formar los tiempos compuestos 
por medio del auxiliar haber. 
Esto solo dice la Academia; Be- 
llo agrega que "en la.< frases en 
que el v. romper iw admite acu- 
sativo i^arece preferible rompi- 
do: Fia rompi.do en dicterios, /i" 
rompido ron su. amigo, ha rom- 
pido por toda.'"' 

RoNr.\, f. fam. Reprensión, 
peluca, reprimenda, trepe, sei'- 
moneo; ixinjue generalmente se 
da enronijueciendo intencional- 
mente la voz. No le da expresa- 
mente esta acep. el Dice, síiki 
otras parecidas: "amenaza con 
jactancia de valor propio ou 
competencia de otro: Echar uno 
ron-cas, fr. fig. y fam. : jactarse 
de valor, nobleza u otra cosa." 
"A esos hombrachos que no 



sirven juira nada y reniegan de 
que mía monja se meta en clisas 
de Gobierno, les diría yo: ca- 
llaos, imbéciles, y no echéis ron- 
cas contra la Madrecita, pues no 
merecéis otra cosa." (Pérez Gal- 
dós. Los duendes de la camari- 
lla, XXIII). Véase Raspa, don- 
de se hallarán otras voces sinó- 
nimas. 

Roncadera, f. "Espuela muy 
grande que se usa en la repúbli- 
ca del Ecuador para montar a 
caballo." Así la llama el Dice, 
y faltíi en ello al octavo manda- 
miento, imes el verdadero nom- 
bre es roncadora. Aquí también 
es muy usada esta cla.«e de es- 
puelas, pero no tiene nombre es- 
pecial, sino el de espuehs (fnn- 
des. 

En la puerta e San Francisco 
Est:iha un niochi) parado 

Cnn unas frpttvlaf iji-tifili-f 
Qiif le hacían ría. raii. 

(r.,,.h. p..,,ul..r,. 

Ciri' P.ayo dice también ronca- 
dera, pero en el art. Lloronas 
dicr runeadnrax. pl. 

Roncear, a. Mover una cosa 
pesada ladeándola con las ma- 
nos o por medio de palancas. — 
n. fam. Andar a las vueltas ala- 
chando, observando o buscando. 
— El origen de la 1." acep., que 
también se usa en Golomiáa, es 
el V. ca.stizo ronzar, que en Ma- 
rina signilica, como su comj)uef- 
tn arronzar: "mover una casa 
pesada ladeándola por medio de 
palanca.^, como .«e hace con la 
artillería." Gomo el pueblo chi- 
leno halla dificultad para con- 
jugar algui\os verbos, los acó- 



RON 



ROP 



moda a su gusto dándoles ter- 
minación en ear. 

Ronceo, m. Acción o efecto 
de roncear. 

Ronco, ca, adj. Hacerse uno 
el ronco, Meterse a ronco, frases 
figs. y fams. : dai-se importancia 
o mostrar seriedad ahuecando o 
enronqueciendo la voz. 

RoxcHóx, m., aum. de ron- 
cha. Éste significa: "bultillo que 
se eleva en figura de haba en el 
cuerpo del animal:" a-sí que, el 
i-onchóii ha de ser más grande. 
— Por .-emejanza y figurada- 
mente ^e llama ronchón, entre 
los criminales chilenos, el que 
eí sorprendido con las especies 
misina-s del robo, que algún bul- 
to han de formarle. 

Ronda, f. Es corriente en Chi- 
le en la acep. de corro, círculo, 
redondel, rueda, tratándose de 
juegos de niños. En castellano 
no tiene esta acep., sino sola- 
mente el V. rondar: "dar vuel- 
tas al rededor de una cosa. L" 
mariposa, ronda, la luz." — Las 
demás aceps. de ronda son ca- 
tizag._ Hacer la ronda a un ani- 
.•nal, fr. fig. : envolverlo en el 
lazo dando vuelta al rededor de 
él disimulada y calladamente, o 
sea, rondándolo. El castellano 
rodeón significa también "vuel- 
ta en redondo." 

Rondana, f. Roldana. Véase 
X. 

Rondear, a. y n. Forma ple- 
beya de rondar. 

Rondín, m. Capataz o vaque- 
ro que ronda de noche los po- 
treros, sembrados, etc.- — En 
general, cualquier individuo 
que vigila o ronda de no- 
che. — Eu la jerga de los cri- 

Dic.-. de Chil., t. V. 



mínales, ladrón que anda ie 
noche, sin rundjo lijo, lui.-- 
cando la oportunidad de robar. 

Roodendro, m. Rododendro. 
En catálogos impresos de plan- 
tas aparece con esa d de menos. 
y por eso lo sacamos a plaza pa- 
ra corregirlo. 

Rop.\, f. .4 quema ropa. Así 
escribe este modismo el Dice. : 
sería preferible A quemarropa. 
— La ropa sucia se lava en casa- 
ir. fig. y proverbial : los defec- 
tos y hechos vergonzosos deben 
corregirse y ocultarse en la pro- 
pia familia, sin salir al público. 
Merece entrar en el Dice. Ceja- 
dor la trae con esta definición: 
"no publicar lo que desacredi- 
ta." (T. R,pág. 47).— ñopa de 
f/iiar/iM. En castellano tenemos 
envoltura (conjunto de pañales, 
mantillas y otros paños con que 
se envuelve a los niños. Ú. t. en 
pl.) y canastilla (ropa que se 
previene para el niño que ha 
de nacer. Hacer, preparar la ca- 
nastilla). Fajos, pl., significa 
también "conjunto de ropa y 
j)años con que se visten los ni- 
ños recién nacidos. " — Al modis- 
mo adverbial A nvesa puesta le 
agregamas nosotros: y ropa lim- 
pia, conservándole el significa- 
do español : "sin trabajo, gasto 
ni cuidado. Ú. m. con los verbos 
e-^tar, venir, vivir, etc." 

Ropón, m., aum. de ropa. 
"Ropa larga que regularmente 
se pone suelta sobre los demás 
vestidos." Como se ve por esta 
definición del Dice, el nombre 
es muy genérico; por tanto, no 
debe usarse por amazona, (traje 
de falda muy larga que sueien 
usar las mujeres para montar a 



146 



ROS 



ROS 



caballo), como se hace en Chile. 
Rosa, f. Rosa se llama la flor, 
y rosal, el arbusto o mata que 
produce la rosa. En Chile, como 
en muchas otras partes, llaman 
rosa la flor y la mata, y rosal, 
el sitio plantado de estas mis- 
mas matas. (A éste, el rosetiím 
latino, no le conocemos nombre 
particular en castellano, sino 
solamente los generales de jar- 
dín de rosales, cuadro, hilera, 
plantel, etc., de rosales. Bien 
podrían adoptarse los nombres 
rosaleda, rosalera o rosalar, co- 
mo propone en una obra re- 
ciente D. Átalo Castañs) . El lla- 
mar rosa a la flor y a la planta 
es tan antiguo en E.spaña, que 
Nebrija, en su Dice, español- 
latino, decía: "Rosa, flor y mata 
conocida: rosa, ae." Cuervo, que 
trae esta cita, da también esta 
otra de Huerta: "Trasponiéndo- 
las [las rosas, matas; nó los, 
rosales], también como la vid, 
se crían prestísimo, y bonísima- 
mente plantadas con renuevos 
de cuatro dedos de alto." — En 
la acep. de "color encarnado 
)iarecido al de la rosa," siempre 
hemos vi.sto este nombre como 
111. "lMi.«cnadas diminutivas, te- 
ñidas por el rosa fugaz de las 
nubes o fxir el azul <le un celaje 
puro." (Pardo líazán, La vida 
contemporánea). Atribuímos a 
olvido del Dice, el no haber 
puesto la abreviatura de mascu- 
lino. — Botón de rosa. Conviene 
saber que la ra<a por nbrir se 
lliuiia en ca.stcllano pimpollo; 
para que no empobrezcamos la 
lengua usando únicamente l'o- 
lóii <h' roMi, que es más nuevo y 
jiequeño que el pimpollo. Capu- 



llo es también el botón de las tlo- 
res, especialmente el de la rosa. 
— Malva rosa es malva ró.9ea. 
Véase Malvarrosa.— Nudo de 
rosa, ^'éase Nido y no se con- 
funda con esta otra acep. de 
rosa: "laxo de cintas o cosa se- 
mejante, que se forma en hojas 
con la figura de rasa." — Rosu 
de oro. Hermosa joya de oro en 
forma de ramo de rosal llorido 
que anualmente bendice el Pa- 
pa el 4." domingo de cuaresma 
y lo regala a algún Soberano o 
a algún otro personaje, corpora- 
ción o Estado que .se hayan di.-;- 
tinguido por servicios hechos a 
la Iglesia. Sería conveniente 
hallar en el Dice, todo esto. 

Ros.\ (Moxja). Religiosa 
dominica de votos .«olemne.s, per- 
teneciente a un convento que 
tiene por titular a Santa Rosa 
de Lima. En Chile es corriente 
esta denominación y por eso en 
Santiago hay calle <le las Ro.<»is, 
monasterio e iglesia de las Ro- 
sas, tranvías que llevan el letre- 
ro de "San-Pablo Las-Rosas." 
¿Es censurable este uso? Nó; 
porque, aunque el nombre ofi- 
cial de estas religiosas es el de 
Dominicas, el particular o fami- 
liar del convento chileno se to- 
mó del nombre de su Patrona y 
titular de su iglesia, Santa ame- 
ricana y tan popular en Chile 
y en el Perú. .V.^í como en otra,? 
partes hay monjas hernardas 
Imffidas. teresaii. y hasta iiúfhíi- 
cas y catalinas, llamadas así, 
unas a causa de sus fundadora.», 
y otras ¡xir el titular de su con- 
vento o iglesia (véa.«e Clara'). 
nada tiene de particular q\ie 
haya también monja r>>sa. Ri- 



ROS 



ROS 



cardo Palma e^ el que nombra 
a las catalinas y a las mónicas 
( Tradiciones peruanas, t. III, 
págs. 151 y 158), y las brígidas 
aparecen, fuera de otras obras, 
en un informe de la Acad. de la 
Hist. (pág. XXXIX) que pre- 
cede a la Crónica del Rey Enri- 
co otavo de Ingalaierra y en la--= 
Cartas del P. Isla: "Había de 
predicar a la profesión de una 
sobrinita, suya, que la hará el 
día 2 en las Brígidas de aquella 
ciudad [Valladolid]." (Carta 
CLXXV). Isidros llamó el Pa- 
dre Sigüenza, e Isidorianos el 
Dice, a los monjes Jerónimos 
que, entre otras casas, tuvieron 
la de San Isidoro del Campo, en 
Sevilla. "Sólo pedían los Isidros 
les dejasen guardar la.s consti- 
tuciones que les fueron dadas 
por el papa Martino V en el 
concilio de Basilea." (Crónica, 
p. III. 1. I. c. XIII). 

Rosado, da, adj. Dícese de la 
caballería de color rojo mezcla- 
do de blanco, como la flor de 
durazno, que es otro nombre 
que tiene este pelo o capa. Cuer- 
vo dice que en Colombia equi- 
vale et-ta voz a rubicán, que es 
el color del pelo mezclado de 
blanco y rojo. 

Rosarla, n. pr. f. El pueblo 
en una que otra parte, y por 
familiaridad algunas personas 
educadas, suelen nombrar así a 
la mujer que .se llama Rosario; 
sin embargo, para el dim. todos 
dicen Rosarito, y de más con- 
fianza, Charo, Chayo, ito. 

Rosas, Rozas, apellidos. Son 
distintos y como tales los consi- 
deran Contó e Isaza. En confir- 
mación abramos El Diablo Cn- 



judo de Vélez de Guevara: 
"Eran entre los demás académi- 
cos conocidos, Don Cristóbal de 
Roíos y Don Diego de Rosas." 
(Tranco IX). 

Rosca, f. La "rosca de lienzo, 
paño u otra materia que se pone 
.sobre la cabeza para cargar y 
llevar .«obre ella un peso," se 
llama en castellano rodete, m., 
y como provincialismo de Astu- 
rias, rueño. El nombre de rosca 
que aquí le damos y que tam- 
bién emplea el Dice, en esta de- 
finición, es muy genérico. — Fig 
y fam., pelea a puñadas, espe- 
cialmente cuando es de muchas 
]>ersonas. — Rueda o círculo que 
forman los jugadores de nai- 
pes y de otros juegos. — Ros- 
co del alambique: dígale corba- 
ta (depósito exterior de agua 
fría que algunos alambiques 
tienen sobre la cabeza y otros en 
la parte por donde pasa el ser- 
pentín, y sirve para activar la 
condensación de los vapores de 
las substancias que se destilan). 
Otros llaman rosca al serpentín. 

Rosco, m. Dígase roscón, 
aum. de rosca y que significa: 
"bollo en forma de rosca gran- 
de." 

Roseta, f. Así se llama la 
pieza, de quita y pon, llena de 
agujeros, por donde vierte el 
agua la regadera, y así la nom- 
braba también el Dice. (12.' 
edición) en asta última voz; 
sin embargo, en su propio lugar 
se le pa'íó entre los ohidados e 
ignorados. — Dice Philippi que 
a las plantas centaurea, meliten' 
sis L. y appula L., las ha oído 
llamar en la provincia de Acon- 
cagua roseta, y le agregaron que 



ROS 



ROS 



eiiyordaban mucho al ganado. 
Eu laé provincias del Sur re lla- 
ma cizaña, ^gún el mismo. — 
Hablan francés los que llaman 
roseta la lazada o nud<) de cintas 
en forma de rosa que se usa en 
algunos zapatos. "II se dit aussi 
[rosette] d'un noeud de ruban, 
d'im ruban noué en forme de 
rose. Les roxeties de ses soii- 
liers." (Dice, de la Acad. Fran- 
cesa). — En pl., granos de maíz 
que, al tostiirse, se abren en for- 
ma de flor. El pueblo los llama 
en Chile cabros, cabritos, palo- 
mitas, rosas, rositas. Véase Lla- 
lli. 

Rosilla, f.. film, y ant. Nom- 
bre que se daba a la antigua 
peseta. Quizás por el parecido 
con la roseta o rosilla de la es- 
puela, que es como se llamaba 
en Armería la estrella o rodaja 
de la &-ípuela, aunque no lo di- 
ga el Dice. ; o también por el 
color de la peseta, algo parecido 
al entrecano o rosillo. 

Rosillo, m. ^'ca.-c Empluma- 
do. 

KtfsiLUj, LL.\, adj. 'Kojo cla- 
ro." decía solamente el Dice; 
l)cri) de.-<de la 13." edición se 
agregó esta otra acep., i)rui)ia 
también de saliino, na: "dícese 
de la caballería cuyo pelo está 
mezclado de blanco, negro y 
castaño." Nosotros le hemos 
dado siempre esta acep. ; pero 
además le añadimos malamente 
esta, otra: "'dícese del cabello o 
barita medio negra, castaña o 
rubia, y medio blanca o cana. 
— Ai)lí<;L<e al sujeto que tiene 
así el cabello." Ivsto se llama en 
ca-^tcllano rntrccano, ?ia, y fam., 
riirio, rio. Fuera de .ser más pro- 



pio este adj. por su misma for- 
mación, es también más respe- 
tuoso, pues nos libra de dar a 
las personas el mismo calificati- 
vo que a los animales. Véase 
con qué gracia expresó Quiño- 
nes de Benavente la idea de en- 
trecano o rosillo nuestro: 

Éste ¿no es el gran .Iu.in Liipez. 
El de las bellidas barbas. 
Sobrf quien ha echaiio el tiempo 
Ch mosqucctlillo de canatf 

(/>>a oiH que empezó en In corte Roque He 
[Fií/ueroa). 

Entrcpdado, da, significa tam- 
bién lo mismo que rosillo, co- 
mo se ve por su definición : "ca- 
pa del caballo o yegua, que so- 
bre el fondo obscuro tiene pelo.^ 
blancos entremezclados y repar- 
tidos j>or todo el cuerpo." No 
vemos razón para que estos dos 
adjs. se re-strinjan a lo-= caballos, 
cuando también hay bueyes, 
perros y otros animales con el 
mismo color. Nosotros no tene- 
mos e-^crúpulo en llamarlos 
también rosillos: y así mismo 
las cosas que tienen este color: 
Traje roxillo, hábito rosillo. 

RotíiT.v. f.. dim. de rosa. El 
arete con adorno colgante, que 
en castellano se llama arratad^- 
tiene en Chile el nombre de 
rosita: lo que se explica por es- 
ta acep. de rosa, o diamante ro- 
sa: "ol que está labrado ]ior la 
haz y ([ueda ]ilano por el en- 
vés.'" Nuestras rosita.-^ llevan por 
lo general diamante rosa. Ro- 
dríguez Marín, c()])iando ui» do- 
cumento antiguo, dice que el 
Duque de Medina-Sidonia rega- 
ló al rey Felipe IV "una rom 



ROis 



ROS 



149 



para el sombrero, de diamantes, 
de estimación de 10.000 duca- 
dos, que ^^pü había contentado 
a S. " M." íBiir!' Inrrlm'Jo. 
XX\''). Es claro que esta rosa 
para el sombrero no tendría for- 
ma de arete, pero los diamantes 
de que se componía, serían, co- 
mo dice la definición, labrados 
por la haz y jálanos por el envés. 
— Otras de las rositas que .se co- 
nocen en Chile son sin adorno 
colgante, como una rosita de 
oro adherida al lóbulo de la ore- 
ja por medio de un pasador su- 
jeto en el otro lado; éstas tie- 
nen adornes de brillantes o de 
perlas, o son de filigrana. — De 
rosita, m. adv. fig. y fam. : en 
Chile significa descansado u 
ocio.so, de balde, sin hacer nada, 
mientras los demás trabajan. 
Ü. m. con los verbos estar y 
quedar. Luis Besses escribe De 
rositas y lo interpreta, como loe. 
popular "gi-atis." Cejador trae 
la fr. Irse de rositas, "'salir salvo 
sin lo que otros pasaron'' (To- 
mo A E I O U, púg. 55) ; pero 
Montoto la interpreta de esta 
otra manera: "'Se dice en Anda- 
lucía de la pei-sona que no con- 
tribuye con la parte que le co- 
rresponde a lo.s gastos hechos 
en común, o que no ha sido re- 
prendida como debió .serlo." 
(Un. paquete de cartas, pág. 
128). Lo que confirma Rodrí- 
guez Marín en la siguiente ano- 
tación del Quijote (p. I, c. 
XXXIV) : "No está en el léxi- 
co de la Academia el m. adv. 
A manos lavadas, que significa 
figuradamente lo que sin escotar, 
o de rositas, como dicen en An- 
dalucía." ICs evidente que nues- 



tro modismo procede del anda- 
luz, porque el que no escota o 
no paga .su escot« es, en el cam- 
po de las ideas, como el ocioso, 
que no gana nada, ni siquiera 
contribuye con su trabajo. No 
sabemos cómo explicarán los 
andaluces el origen literal de su 
modismo ; nosotros explicamos 
el nuestro dando a entender que 
la persona que está o ha queiía- 
do d€ rosita, no trabaja ni hace 
nada, sino que está inmóvil co- 
mo una rosa, para que los de- 
más la miren y gocen de su fra- 
gancia. 

Roso, SA, adj. "Raído, sin pe- 
lo. Del latín rosu^s," dice el 
Dice. Pero rosus, le observare- 
mos nosotro.s, no significa raído, 
sino roído, como participio que 
es del V. ródere, roer. Sospecha- 
mos que se le hayan dado este 
significado y etimología por el 
modismo A roso y velloso (to- 
talmente, sin excepción, sin 
consideración ninguna) . b^n 
cuanto a é.ste, preferimos la ex- 
plicación de Gonzalo Correas, 
que dice haberse empleado roso 
en vez de raso, por la consonan- 
cia con velloso. Raso sí qtie sig- 
nifica raído, lo contrario de ve- 
lloso. En las coplas de Mingo 
Rovulgo hallamos también con- 
trapuestas las dos palalira* roso 
y velloso: 

Yo soñé esta tr.asnochada. 
De que estoy estremuloso, 
Que nin roso ni velluso 
Quedará depta vegada. 

Según interpretación molánea. 
quieren decir figuradamente 
esas voces: "Justo con malo, et 
mailo con bueno, que así se faze 



15(1 



ROT 



en las pe.-itileneias et per.-^cu^io- 
neí; todo va et arde verde con 
seco, pero cada uno en el siglo 
por venir avrá segund lo fiziere 
aquí." (Gallardo, Biblioteca, t. 
I, col. 845). 

Rosoli, ni. "Licor compuesto 
de aguardiente rectificado, mez- 
clado con azúcar, canela, anís u 
otros ingredientes olorosos." Así 
pronuncian muchos en Chile, 
y aun en E.spaña. '"Los remoja- 
remos con un rosoli exquisito 
que me mandaron los de la boti- 
llería de la Lechuga.'" (Pérez 
Galdós, Los duende» de la ca- 
w añila, V). En francés, de 
donde procede este vocablo, se 
escribe rossolis y ,se pronuncia 
rosoli, pero en español lo tiene 
admitido el Dice, como grave, 
roxoli. Ojalá se hubiera conser- 
vado la forma latina ros solis, 
rocío del sol, e-scrita en una so- 
la palabra, rosolis. Se le dio este 
nombre tan poético por la exce- 
lencia del licor, ^'('ase líofío 

DKI, SOL. 

Rostbif, m. "Carne de vaca 
soiisa/da." En inglés .se escribe 
roastbeef y .se pronuncia rost- 
bif, pero en castellano se escri- 
be más sencillamente rosbif. 

Rotativo, va, adj. "Dícese 
dé la máquina de imprimir qut, 
con movimiento seguido y a 
gran velocidad imprime los 
ejemplares de un jieriódico." 
Así la 14.' edición del Dice, que 
por primera vez admitió este 
vocablo. — En España lo apli- 
can también al periódico que 
se imprime de esta manera ; apli- 
cación legítima, iwrque está 
fundada en una especie de me- 
toniniin, considerando n la má- 



quina como autora de los perió- 
dicos. "Algo significa el hecho 
de que los rotativos de mayor 
importancia de Madrid tengan 
su cronista de .-^alones." (Con- 
desa de Pardo Bazán. La Vida 
contemporánea). — Aquí lo 
aplicamos, fig. y familiarmente, 
a los ministerios de gobierno 
que duran ]>oco tiempo, porque 
van dando vuelta con rapidez 
como las ruedas de las prensas 
rotativas. — vSe olvidó el Dice, 
de advertir que este vocablo se 
usa t. c. s. f. "Se vende una ro- 
tativa." No nos parece propio 
llamar rotativa, como lo hacen 
algiuios diarios chilenos, la ro- 
tación o movimiento de rota- 
ción de los ministerios en la 
acep. fig. que acabamos de ex- 
plicar, acción o efecto de rodar; 
esto será rotación nünisterial, 
pero nó rotativa ministerial. 

Rotear, a. Tratar de roto a 
uno. 

Roteque, m. Es forma humo- 
rística >• despectiva de roto, co- 
mo futraque lo es de futre. Co- 
mo los porotos son el alimento 
principal del roío, siguiendo la 
rima, so le diip: Roteque come 
poroteque. 

Tres roteques Ijurnizados, 
P&teros ilel yubornantc; 
De ellos uno os vigilante 
Y lu8 otros (ios empleado». 

{^a .fciiartí, »le Corono!, n." IJ. 

Rotería, f. despectivo. Con- 
junto de rotos, en el significado 
chileno. — Conjunto de pobres 
«mlrajo.sos. En castellano hay, 
I)ara esta 2." acep., pobreria, 
pobretería, y pobri.iuw (vóa.>« 



ROT 



ROT 



Pobrerío), que no deben con- 
fundirse con pawperismo (exis- 
tencia de gran número de po- 
bres en un Estado, en particu- 
lar cuando procede de causas 
permanentes). En la 1.^ acep. 
es usado en Chile. "Los rebuz- 
nos, ese canto del dichoso, esa 
voz enérgica y patente ¡poten- 
te?] como un ¡viva el pueblo! 
de la rotería de Santiago, des- 
pierta a los del paseo." (Jota- 
beche, Las salidas a paseos). 
Esta rotería no es exactamente 
la gentuza, gentualla o morra- 
lla española (conjunto de per- 
sonas de poquísimo valer), ni 
tampoco el chuiTiburñ o zurri- 
burri (conjunto de personas de 
la ínfima plebe o de malos proce- 
deres), sino el conjunto, reu- 
nión o concurrencia de pueblo 
en que entra mucha gente hon- 
rada y trabajadora. 

RoTiLLO, LLA, m. y f., dim. 
despectivo de roto, en la acep. 
chilena; por consiguiente, indi- 
viduo de última clase y mal 
vestido, pelagatos. Véa.se Pichi- 
ruche, con el cual no es entera- 
mente sinónimo. — En caste- 
llano hemos visto a rofillo como 
dim. del adj. roto: 

Acordarme debo que a pobres tome' 
Todo aqaello de que estd guarnido... 
Pues, si uno delloa desnudo ver*?, 
E a sus hijuelos, descalzos, rotillos^ 
Siquiera los pies de aquestos chiquillos 
Del puerco f urtado (-por que' non daré'? 

(Pernán Pérez de Guzmán, Confe$ión rj. 
[madn. oct. 142). 

Rotito, m. ''La herramienta 
más eficaz conocida, para esti- 
rar alambres de cualquier grue- 



so, lisos y de púas, para cercas 
y viñas. La herramient>a niiiiS 
sencilla y fácil de usar. No tie- 
ne piezas que se gasten. Verlo, 
conocerlo y comprarlo en Casa 
Lumsden de Maquinarias." Así 
reza el anuncio de esta nueva 
herramienta, por otro nombre 
estirador de alambre. 

Roto, ta, m. y f. Para dai- la 
idea nrás clara que sea posible 
de este vocablo, inseiiamos ín- 
tegro el erudito y bien sazonado 
artículo que escribió Don Nico- 
lás Palacios en su obra Raza 
Chilena con este epígrafe: "Ro- 
to, apodo nacional chileno. Fué 
aplicado a los conquistadores 
desde los primeros tiempos. >S'o- 
lo hoy se aplica a la clase pobre, 
y esto sólo por algunos chile- 
nos.' "Desde los primeros cro- 
nistas puede verse que hablan 
de los conquistadores c( mo 
hombres pobrísimos de traje, y 
algunos autores anotan la pala- 
bra roto para expresar aquella 
escasez de indumentaria. La pa- 
labra debía, por tanto, ser co- 
mún en el lenguaje corriente 
de aquellos tiempos. Aislados de 
todo centro de recursos por el 
mar, la cordillera y el desierto, 
aquellos hombres que, cuando 
no peleaban, se veían oljligados 
a viw'iT con la barba sobre el 
hombro, .según la gráfica expre- 
sión de Marino de Lol)era, para 
no ser víctimas de las sorpresas 
de los indios, se habituaron a 
no curarse gran cosa de su tra- 
je. Refiriéndose a esa falta de 
ropa en el ejército conquistador, 
dice el historiador Carvallo y 
Goyeneche que ella "ha sido 
siempre la piedra de toque con 



l;.i' ROT ROT 

que se lia probado la obediencia Cervantes llamó Roto a Don 

y subordinación de la tropa de Quijote, cuyo traje, más que 

Chile." El cronista Marino, tra- roto era extravagante, y aplicó 

tando .-'obre lo mismo, dice: el mismo mote al loco de Sie- 

"Con este orden se sustentaron rra-Morena, el cual realmente 

los españoles siete años, con no llevaba un traje raído. Véase el 

ínás aventajados vestidos que siguiente pasaje del capítulo 

liastimenta=, pues los más puli- XXIII del tomo I. que refiere 

dos y galanos eran de cueros de el encuentro del roto de Sierra 

perros." Morena con el caballero de la 

Mancha: "En llegando el man- 

Estaban nuestros bravos españoles egbo a ellos, los SaludÓ COU UUa 

Conquistadores, roí,., y desnudos, ^.^^ desentonada v bronca. pero 

Faltos lie municiones y perdidos... , ^ '' t~v /^ • • 

Y era lo más sensible que no hallaban f»» mUcha COrtCSia. Don QuiJO- 

Oamino alguno de esperar mejora, te le VohaÓ laS .saludcís COU UO 

7Í0Í0S ya V destrozados y perdidos, iiienos Comedimiento, v, apcán- 

Que. aunque tenían de oro alguna suma. ¿^^ ¿^ Rocinante, COU gentil 

Ni les vestía ni les sustentaba. .. . j • i í ' „ 

contmente y donaire le tue a 

, abrazar, v le tuvo un buen es- 

(C'ron. rimada de Melchor Jufre' dei . ." i . . ^.„ 

i™;, ■. u .. . . . , , pació eiitrechamente entre sus 

Águila, escrita en Santiago a principios del i ^ v^- 

eigio XVII). brazos, como si de luengos tiem- 
pos le hubiera conocido. El otro, 
"De la relación de Francisco a quien podemos llamar el fío- 
Bilbao a S. M. Felipe II en to de la mala figura (como a 
1574, se lee que, después de las Don Quijote el de la triste), des- 
campeadas o expediciones con- juiés de haberse dejado abrazar, 
tra los indias, los conqui.stadores le apartó un poco de sí, y. inies- 
quedaban "pobres, rotos, des- tas sus manos en los hombros 
arrapados." González Nájera di- de Don Quijote, le estuvo mi- 
ce asimismo que los conquista- rando como que quería ver si 
dores volvían de sus expedicio- le conocía." Era pues muy co- 
nes "descalzos, rotos y casi des- mún el empico de la i>alabra To- 
nudos." (ióngora Marmolejo re- to aplicada a los conquistadores. 
íiere que don Manuel de Velas- Del Perú venían las arma>f y la 
co se quejó a la Audiencia, re- ropa, al Perú enviaban de con- 
cién establecida, de (¡ue sus tinuo los gobernadores de Chi- 
hornbres estaban "rotos y muy le comi.sionados a traer elemen- 
jiobrcs." U.sado como apodo de tos bélicos, hombres y género 
lier.«ona.s, .-^ólo lo he hallado en para sus trajes, los tres elcmcn- 
Cervantes. Este autor empica el tos que niiís cou-sumo tenían en 
vocablo no sólo en el sentido de este reino. Creo, jior tanto, que 
raído, pobre, remendado, sino fué en aquel país, dond* sus po- 
también en el de extravagante, bladore.-* de origen euroy>eo eran 
de risible, como debió de ser el ya elegantes, dondo se propagó 
cuero do perro que llevaban los primero ese calificativo aplica- 
conquistadores, según Marino, do a los .«oldados de \a guerra 



ROT 



ROT 



153 



de -Viauco, y del Perú pasó a 
las demás colonias españolas de 
América; nó en el sentido de 
pobre de dinero, pueslo que 
aquellos enviados llevaban de 
recomendación a la corte de los 
virreyes algunas talegas de pe- 
pitas de oro, ni menos en el 
sentido de gente de la última 
esfera, ya que allí era bien co- 
nocida la nobleza de tales gue- 
rreros. Roto era sinónimo de 
militar de la guerra de Chile, y, 
como aquí todos lo eran, pasó a 
significar chileno. En este sen- 
tido es empleado hasta la fecha 
en aquel país y en el resto del 
continente. Hay además ante- 
cedentes históricos de que los 
godo.s no se preciaban de lujo- 
sos en el vestir, cualidad que 
era, de raza: Tácito lo dice en 
general de todos los germanos. 
Los godos tuvieron siempre co- 
mo signo de afeminación y de 
superficialidad de carácter el 
gusto por los perfumes, las jo- 
yas y los trajes elegantes de los 
meridionales europeos. Una de 
las razones que daban los godos 
de España que se rebelaron con- 
tra el rey Don Rodrigo era que 
este príncipe se presentaba en 
público vestido de seda y carga- 
do de joyas, lo que para ellos 
era signo evidente de corrup- 
ción. Sabido es que el empera- 
dor Teodosio contuvo por algún 
tiempo la invasión de estos bár- 
baros pactando alianza con 
ellas, dándoles puestos en su 
ejército, en el senado, etc., y 
tratándolos con grandes mira- 
mientos. Pues bien, lo que más 
indignaba a los bizantinos con- 
trarios a esa política del hábil 



emperador era el desprecio de 
los godos por la majestuasa toga 
romana. Véa-se lo que decía a 
este propósito el orador Sinesio: 
"Temis y Maite deben taparse 
el rostro al ver a estos bárbaros 
cubiertos de pieles, mandar a 
los hombres que ostentan el tra- 
je de guerrero romano; arrojar 
la piel de carnero que los cu- 
bre y cambiarla por la toga pa- 
ra luego decidir en consejo con 
los magistrados i-omanos de la 
suerte de nuestro país; ocupar 
los asientos más honoríficos de- 
lante de los romanos nobles in- 
mediatos al cónsul, y, saliendo 
de la curia, arrojar riendo la to- 
ga que estorba, según dicen, 
para sacar la espada, y volver 
a ponerse la piel de cai-nero." 
Aun parece que también hacían 
alarde de su desaliñado traje 
como de su ignorancia literaria 
y de todo lo que significara apa- 
riencia engañosa. Recimiro, el 
godo que durante diecisiete años 
fué todopoderoso en Italia, 
nombrando y destituyendo em- 
peradores de occidente (en 
aquel tiempo en que estos per- 
sonajes se sucedían en el trono 
de los cesares casi con la fre- 
cuencia con que aquí se cam- 
bian ministerios) sin que se 
dignara ni una sola vez quitar- 
se el traje de pellejo para 
vestir la púrpura imperial, así 
lo dejó comprender al tener 
conocimiento de que el empe- 
rador Antemio "se lamentaba 
en público de haber dado su hi- 
ja como espo.sa a un bárbaro 
aun vestido de pieles." Este An- 
temio era un señor que tenía 
una hija muy hermosa, y, co- 



151 



ROT 



ROT 



mo Recimiro no quisiera ca- 
saree con plebeya, lo nombró 
emperador. El suegro creyó 
que en realidad era el soberano 
de Italia y abusaba de la pa- 
ciencia de su hijo político; pe- 
ro, cuando se permitió tenerlo 
en menos por su traje, este an- 
tecesor de los rotos conquistado- 
res de Chile montó en cólera, 
se trasladó a Roma, depuso al 
elegante Antemio y lo hizo de- 
capitar. No estará de más recor- 
dar que fueron los bárbaros los 
que enseñaron a los meridiona- 
les el U.SO del hone-sto pantalón, 
que el godo llevaba tan largo 
como los nuestros y abrochado 
sobre la cadera. La costumbre 
de reforzar la ropa con piel du- 
ró en Chile hasta hace pocos 
años; e.-^o sí que en los últimos 
tiempos tratábamos de encubrir 
el verdadero objeto de esa me- 
dida económica dando al par- 
che pretensiones de adorno, re- 
cortando el cuero o charol en 
forma de corazón de naipe para 
coserlo en hvs partes del casimir 
más expuestas al roce. Las gran- 
des polainas de cuero de perro 
que usan algimos guasos, re- 
cuenliin el traje del mismo ma- 
terial usado por sus abuelos. 
Aquellos men.-ajeros se presen- 
taban en la ciudad de los virre- 
yes con los trajes más extraños 
que &*! dable imaginar: gasta- 
dos, descoloridos, llenos de zur- 
cidurit-í y remiendos do todo 
género y reforzados aquí y allá 
con trozos de piel de oveja, y 
ha.sta con calzones do indio y 
capa de cuatro puntas, como lla- 
maban al poncho indígena. 
Ufanos llegaban pues a Lima 



los conquistiidore.s con sus ex- 
travagantes traja*, que debieron 
seguramente de hacer reír a las 
limeñas a carcajadas de los ro- 
tos de Chile. Las propagadoras 
del vocablo conservan a éste su 
significado primitivo, como lo 
prueba el (lue, cuando en 1881 
fuinias a verlas, a pesar de no 
ir a lo pobre y de haber entra- 
do a la capital en traje de para- 
da, c-omo era de rigor, "rotos" 
nos decían. El roto iletrado da 
también al apodo nacional ese 
mismo alcance, como puede co- 
legirse de la ocurrencia que va 
en seguida, de é.sa.s al vuelo y 
sin molde; un trabajador ex- 
tranjero de est-a provincia dijo 
a un chileno: "^"ea Ud. pues, 
hombre, yo también soy roto," 
y le mastraba un desperfecto de 
sus pantalones. Dióle una mi- 
rada el roto auténtico y le repli- 
có con calma : "Rotoso serís, 
que pa roto te falta nuicho." y 
añadió tras corta pausa: "y te 
sol>ra."' Olvidada-; del mundo y 
de sí mismos aquellos ilustres 
conquistadores, atentos única- 
mente a cumplir lo mejor jiosi- 
ble sus deberes para con su le^ 
jana patria, sin .sueldo, semidos- 
nvido.s y hambrientos, sosteni- 
dos sólo por su alma heroica, 
recil>ieron un .-iobrenombre que 
era la expresión de sus virtudes. 
Para ellos parece haber sido es- 
crito el proverbio latino: Non 
cst cicntrix turpin. <jiunn virtus 
parif. Hemos heredado, como se 
ve, con su .sangre, su apodo elo- 
cuente. Y quien lo hereda no lo 
hurta Un roto < iiilexo," 
Iliista aquí esto gran i)aladín, 
defensor y cimtor en prosa do 



ROT 



ROZ 



155 



SU propia raza. Muy poco pues 
nos queda que decir, después 
de este luminoso artículo, sobre 
el vocablo roto. El Dice, lo ad- 
mite como adj. y s. en la acep. 
de "andrajoso y que lleva rotos 
los vestidos."' con lo cual queda- 
mos autorizados para usarlo co- 
mo s. El femenino rota no st 
usa sino rara vez. y eso por in- 
sulto o injuria, porque la vani- 
dad de la mujer no puede lle- 
gar al desprecio del traje. Co- 
mo prueba de lo que sentían 
en esta materia los buenos espa- 
ñoles, recuérdese el terceto de la 
Epístola moral: 

Qaiern imitar al pueblo en el vestido, 
En las costumbres sólo a los mejores, 
Sin presumir de roto y mal ceñido. 

Asimismo el refrán castellano 
El hidalgo, roto y no remenda- 
do, que Gonzalo Correas explica 
así: "El remendar es propio de 
la gente de trabajo y pobre; el 
hidalgo ha de ser lucido y ga- 
llardo, y, a más no poder, le &■■ 
mejor andar d&sgarrado unos 
días, en tanto que hace vestido 
nuevo, que remendado; porque 
no .se pre>iniia que él se pone a 
echar remiendos, como persona 
baja." Por eso, cuando le ha- 
blaron a Don Quijote de aque- 
llos hidalgos pobres "que dan 
humo a los zapatos y toman los 
puntos de las medias negras 
con seda verde," contesió en el 
acto: "Eso no tiene que ver 
conmigo, pues ando siempre 
bien vestido, y jamás remenda- 
do; roto, bien podría ser; y el 
roto, más de las armas que 
del tiempo." (P. II. c. 11). 



— En Méjico, roto es "petimetre 
del pueblo, indio o mestizo ves- 
tido a la europea." (Ramos 
Duarte). — Una Aritmética ma- 
nuscrita, catalogada por Gallar- 
do en su Biblioteca (t. I, col. 
384), llama roto al número 
quebrado: "Este libro es muy 
bueno e muy provechoso para 
saber partir e nuiltiplicar ente- 
ros e rotos por rotos e enteros." 

Rotonda y rotunda, f. Son 
iguales en esta acep.: "templo, 
edificio o sala de planta circu- 
lar." 

Rotoso, sa, adj. y ú. t. c. s. 
Roto, desaparrado, andrajo.so, 
harapiento, haraposo. Nunca lo 
ha admitido el Dice, y parece 
formado exclusivamente por el 
chileno para emplearlo como 
adj. injurioso, ya que a roto no 
le da ese valor. 

Rotuno, na, adj. despectivo. 
Propio de rotos; por consiguien- 
te, ruin, villano, plebeyo, ordi- 
nario, bajo. Lenguaje rotuno, 
maneras rotunas. 

Rouge, III. En joyerías y relo- 
jerías, pasta de azarcón o mi- 
nio que .se emplea para limpiar 
y pulir metales. Es el adj. fran- 
cés que significa "rojo" y se 
pronuncia rug, con ge francesa. 

Roya!, m. Género de lana o 
de seda, de un solo color y como 
cubierto de granitos por obra 
del tejido. 

Roza, f. "Acción o efecto de 
rozar. — Tierra rozada y limpia 
artificialmente de las matas que 
naturalmente cría, para sem- 
brar en ella." Así el Dice. — Nos- 
otros le agregamos una tercera 
acep. : hierbas o matas que .se 
sacan de la roza. 



156 



RUB 



RUB 



Rozamiento, m. Riña leve o 
choque ligero de una persona 
con otra. Es acep. fig. que he- 
mos derivado de ésta ■del v. ro- 
zar: "pasar una cosa tocando y 
oprimiendo ligeramente la su- 
perficie de otra." No alcanza a 
constituir una impropiedad de 
lenguaje. 

Rúan o ruaxo, xa, adj. Apli- 
case al animal caballar o vacu- 
no de color rojo algo claro, por- 
que tiene algunos pelos blancos. 
También los llaman rosndos. — 
Es el castellano ruano o roano, 
na: "aplícase al caballo o yegua 
cuyo pelo está mezclado de blan- 
co, de gris y de bayo." Respecto 
de su etimología dice el Dice. : 
"Talvez de un derivado del la- 
tín ravidu-% de color rojo obscu- 
ro;" lo que indica que no-^otros 
andamos más cerca de su ver- 
dadero significado. Lenz escribió 
ruanco, ca, quizás por haber 
leído mal algún apunte que le 
enviaron. 

RfBÍ, m. Según las reglas 
gramaticales, el pl. debe ser r»- 
bies; sin embargo, muchos poe- 
tas e.scribieron rubís: 

EngaBt«s do rubis hechus florones... 
Y de rubis por ellas un tesoro... 
En llamas de oro y de rubis ceflidos... 

(Valbuen», El ntrnanln). 

Así también alelís (por alelíes o 
alhelíes) en tres pa-^ajes del mis- 
mo poema. 

Parte atado tenía y parte smlto, 
Parte entre perl.is y rubis envuelto. 

íVirue's, Kl Afunierrate, c. XII). 

En el canto XVI <lijo también 
jabalís : 



Y ya acosando jabalis í»sados. 

ítem más: traía un joyel 
De ricas jiiedras pesantes. 
Un balax. y en torno d^ 
Qlafís, rubís et diamantes. 

(Carvajal. Bibliol-ca de Gallarlo, t. I, col 
.577. ^afís parece ser forma vn gar de zoJir, 
[h..y=«/rro), 

En otro poeta del siglo XV ha- 
llamos tunecís y baladís y Tirso 
de Molina dijo alelises: 

Yo en mas segaros países 
Gozo el oro en alelises 

Y la plata en azucenas. 

(.■lí;mroíirt< en la India, III, 1.'; 

Timoncda dijo borceguís: 

Y si vendiera» olores, 
El polvo fuera ámbar gris; 
Y. si cueros de c»')lorea, 
Ko se hicieran hurce(/ui*. 

(Bol. de tn Acad., cuad. XIV. pa'g ,V.9 b ) 

Gonzalo Correa^ sienta como 
regla que "algunos de los en i 
bien pueden formar en i-i: Al- 
faquí, alfaqtiís: zahori, zahoris." 
(Arte grande, pág. 62). 

RuBicÓN, n. pr. Pasar uno el 
Ralñcón fr. fig. que, {wr lo 
usada que es, debe ya tener lu- 
gar propio en el Dice, con el 
significado de "arrostrar resuel- 
tamento un peligro;" por alu- 
sión al paíw que hizo Julio Cc- 
.>iar del riachuelo de este nom- 
bre, hoy Pi.saíello o Fiumicino 
en italiano. "Aquí pasa ya el 
Ruhícón Doña Ana, primero, 
dán<lo.se con Don Juan por per- 
suadida de .su amor, y después, 
aconsejándolo <leje sii papel de 
nicdia<lor." (Isaac Núñez de 
.Vrcnas, Jviicio sobre la comedia 



RUÓ 



RUC 



de Ruiz de Alarcón Las paredes 
oyen). En nuestra Cámara de 
Diputados hubo uno que habló 
de "pasar el Rubricón." 

RuBiECiTO, TA, adj., dini. de 
rubio. Ésta es la forma más usa- 
da entre nosotros; pero también 
está autorizada la de rubito, ta. 

Rública, f. Pronunciación 
vulgar de rúbrica. Véase L, 1." 
— Un autor español, D. J. López 
Pnidencio, en su reciente obra 
Diego Sánchez de Badajoz, pre- 
miada por la Academia, llama 
rúbrica ( página 10) lo que siem- 
pre se ha llamado en castellano 
acotación. e?to es: '"cada una de 
las notas que se ponen en la obra 
teatral, advirtiendo y explicando 
to<lo lo relativo a la acción o 
movimiento de las figuras y al 
servicio de la escena." Definición 
buena en cuanto a la» ideas, pe- 
ro reproljable en el mal uso de 
los dos gerundios. 

Rubro, m. "Porque los epí- 
grafes de los títulos en los libros 
de derecho solían escribii".-^e con 
letras rojas, se llamaron rúbri- 
cas; a pedantería de abogados 
ignorantes ha de atribuirse el 
que se dé a rubro (adj., rojo, 
encarnado) la significación de 
titulo, epígrafe." (Cuervo). En 
Chile, los abogados y los no abo- 
gados usan rubro por título o 
rótulo. 

Ruca, f. Es voz araucana, 
que .significa casa; y, como las 
casas de los araucanos son sim- 
ples ranchos o chozas, ruca es 
para el pueblo toda habitación 
de construcción ligera, como 
choza, rancho pajizo, ca.sucha, 
cabana o cabañuela, etc. — Irse 
uno a la ruca, fr. \nilgar: reco- 
gerse a la cama para dormir. — 



En la toiwnimia tenemos: Ru- 
cacura (casa de piedra), río del 
departamento de Imperial ; Rv/- 
cacalquin (casa del águilaj, 
fundo del departamento de 
Mulchén; Rucachoro (casa de 
choros), fundo del departamen- 
to de San-Carlos; Rucadi'wca 
(casa de la diuca), paraje del 
departamento de Cañete; Ruca- 
manque (casa del cóndor), 
fundo del departamento de Re- 
re; Rucanahuel (casa del ti- 
gre), riachuelo del departamen- 
to de Laja; Ruca nuco (casa del 
nuco), laguna del mismo depar- 
tamento; Rucapequcn (casa del 
pequen), lugarejo y estación en 
el departamento de Chillan; 
Rucapillán (casa de pillán), 
fuerte y corto centro de pobla- 
ción del departamento de An- 
gol; Rucuhue o Rucué (caserío, 
lugar de casas), riachuelo del 
departamento de Laja. 

Ruciango, ga, adj. Es forma 
despectiva de rucio en la acep. 
chilena. Véase en segiiida, — La 
terminación ango se halla en al- 
gunos vocablos populares, como 
machango (véase en su lugar), 
pichango, desp. de picho, perro. 

Rucio, cia, adj. Para el pue- 
Ijlii vale rubio, aplicado a per- 
sona. — Rucia caldúa, nombre 
despectivo e injurioso que dice 
a la mujer que tiene el pelo ru- 
bio claro, parecido al caldo. — 
Jugar rucio, fr. fam. Es eufe- 
mismo de .luf/ar sucio, en con- 
traix)sición de la fr. castiza Ju- 
gar limpio: "jugar sin trampas 
ni engaños; proceder en un ne- 
gocio con lealtad y buena fe." 
También .«e dice naipe rucio, 
juego rucio, partido rucio, i>or- 



158 



RUC 



RUD 



que intervienen en ellos flores 
o fullerías. — El Dioc. dice 
de rucio, cía: "de color par- 
do claro, blanquecino o ca- 
noso. Aplícase a las bestias. 1 1 
fam. Dícese de la persona 
entrecana." Y le da como eti- 
mología el adj. latino rosci- 
<Jus, cubierto de rocío, la misma 
(jue le dan también Cejador y 
Menéndez Pidal. Algún funda- 
ii:ento ha de tener la acep. po- 
¡Milar chilena, que es general y 
antiquísima en esta tierra. Re- 
üi^tremos algunas obras e-spaño- 
bis. El Quijote, desde luego, di- 
ce: "una cola rucia o roja de 
buey" (p. I, c. XXVII) ; luego 
riício y rojo son sinónimos o 
poco menos. Medrano y Barrio- 
nuevo, haciendo en ver.so una 
d&scripción jocosa de la Ero de 
Leandro, dijo: 

Las pistañaa y cejas v»n de vuelo. 
No las he de pintar pelo por pelo. 
Ni dividir mejillas, frente y cuello. 
Que yo no tengo flema para hacetlo. 
liiícift er?., cabos negros, la muchacha. 
¡Mire el buen picador si aque'sta es tacha! 

rGallardo. ¡iihUoteca. t. H I. onl im). 

Luego, rucio .se aplicó lanibicn. 
aunque jocosamente, a persona. 
Simonet insinúa que rucio pue- 
de venir "del adj. latino rtix- 
sfíuií, a, um. (rojo, rubio, en cu- 
yo .sentido usó Cervantes el adj. 
rucio, como notó Cabrera, y en 
que hoy .se usan también el por- 
tugués ruro, rojo, rojizo, gris 
claro, y el rumano roxiu." 
/Glosario fie voces ihéricnx y la- 
tina»). En realidad, /.por qué 
no admitir (pie rucio, en el cual 
.«e refundió tamltién el adj. lati- 
no rusKcu^. rojo, tenga los <los 



significados de roscidus y de 
russeus? Puede verse el art. 
Rosíx del mismo Simonet, que 
da mucha luz en este punto. — 
Véase Colorín, na, con el cual 
no debe confundirse rucio. Ru- 
fo, fa (rubio, rojo o bermejo) 
tiene el significado de ambos. — 
En una curiosa relación en ver- 
so, publicada en el Boletín de la 
Academia Española (t. III, 
pág. 355, col. "2), hallamos el 
adj. ruciado, rfa, que no apare- 
ce en el Dice, y que debe de 
tener relación con ruHo. 

Compre' una nnila rnciaJ» 
En la feria de León. 

Y entrando por Aillón. 
Dije'ronme que era hurtada 

Y metie'ronme en prisión. 

Ruche, f. Señoras y modistas 
chilenas, ¿por qué no os tomáis 
el trabajo de abrir un dicciona- 
rio francés español para que se- 
lláis el verdadero nombre de 
vuestros trapos y pelitriques? 
Ruche es francés puro, que sig- 
nifica "colmena," y en sentido 
fig., "volante,'" porque el volan- 
te, que es "guarnición rizada y 
fruncida con que .se adornan 
los ve--^tidos de mujer," .se ase- 
meja en In forma al panal de la 
<"nlmena. Volante es pues el 
nombre castellano del ru-chc 
francés y vulgarizado rucha. 

Rudimentario, ría, ailj. U- 
.<ado en el art. Ci'caracho de 
la 13." edición del Dice, lia si- 
do admitido en la H." como 
igual a rudimental, "pertene- 
ciente o relativo al rudimento o 
a los rudimento.*." 

Rtno. DA, adj. l'-it castcilano. 
"ilícese del qiie tiene dificultad 



RUÉ 



RUÉ 



159 



grande en sus potenciaí para 
percibir o aprender lo que e-'rtu- 
dia." Mas ¡oh imperio del amor 
propio! el rudo no quiere lla- 
marse ni confesarse tal y echa 
la culpa a la cosa, diciendo que 
el libro o el estudio tal es el 
rudo, que la ciencia o la lec- 
ción son las rudas. ¡ Ellos y 
ellas son los difíciles de enten- 
der y sólo porque no quieren no 
penetran en la inteligencia tan 
bien dispuesta del estudiante 1 

Rueda, f. No se llama rueda 
en particular, sino girándula, la 
"rueda llena de cohetes que, 
dando vueltas a la redonda, los 
va despidiendo."' — Entre ladro- 
nes y rateros se llama rueda el 
zapato. A la vista está la seme- 
janza entre el uso del zapato en 
el hombre y el de la rueda en 
los vehículos. — Fig. y fam., 
semicírculo que forma la gente 
que espera turno, por delante 
y a los lados del sacerdote que 
confiesa. — Rueda de Ixión. 
Loe. muy usada en la literatura 
española y en las demás roman- 
ces y que se echa menos en el 
Dice. Ixión, según la Mitolo- 
gía, fué hijo de Júpiter: admi- 
tido por éste a la me> i de los 
dioses, se atrevió a s ¡licitar a 
Juno, esposa de Júpiter; por lo 
cual éste lo precipitó al infierno, 
en donde pena atado a una rue- 
da que siempre está dando vuel- 
tas con él. Casi todos los poetas 
latinos hablaron de este tor- 
mento, y también muchos espa- 
ñoles; sólo citaremos a Cen-an- 
tes: "¿Hay rueda de Ixión que 
más presto se vuelva y atormen- 
te, que las prestas y varias ima- 



ginaciones de los temerosos 
amantes?" iGalafea, 1. IV). 

Ticiu t™ga su buitre, y ansini'üno 
Con su rutila Ephn no se detenga. 

{Quijote, p. I. c. XIV. Effión por Ixión, cas- 
[tellanízando más el nombre). 

— Saltar uno la rueda, fr. fig. y 
fam. igual a las españolas Salir 
nno de sus casillas y Sacar uno 
los pies del plato. Está tomada 
de las riñas de gallos, en las 
cuales los gallos luchan dentro 
de una rueda (círculo o corro) 
formada por las espectadores y 
fuera de la cual saielen saltar 
cuando se ven perdidos. 

RuEDECiTA, LLA, f. Diminu- 
tivos de rueda. Usó el primero 
el Dice, en la definición de Lu- 
quete, y con eso autoriza tam- 
bién el segundo. Lo que indica 
que no hay necesidad de cerrar 
el diptongo, diciendo rodecita, 
rodecilla, como .se usa en otros 
nombres. En la forma rodezue- 
la sí que debe cerrarse, porque, 
diciendo ruedezuela, serían in- 
so¡)ortables los dos diptongos en 
lie. 

Ruedero, m. Artífice que ha- 
ce ruedas de carros y carruajes. 
Es corriente en Chile, principal- 
mente en carrocería, y no le co- 
nocemos equivalente en caste- 
llano. Más correcto habría sido 
rodero. 

Ruedo, m. Una de sus aceps. 
castizas es: "refuerzo o forro 
<-on que se guarnecen interior- 
mente por la parte inferior los 
vestidos talares." En Chile se 
u.«a malamente por bajos, pl. 
(parte inferior del traje de las 



160 



RUI 



RUI 



mujeres, y especialmente de la 
ropa interior). 

Ruego, m. A ruego, loe. que 
se usa con el v. firmar veis. /ir- 
mn y significa que la acción de 
firmar se ha hecho por otra per- 
sona a rw-e^o del interesado, que 
no sabe o no puede hacerlo. No 
aparece en el Dioc. 

Rufo, fa, m. y f. Dini. fam. 
de Rufino, na. 

Rugirse, pasivo. Sonar ima 
cosa, o empezar a ■decirse y sa- 
berse lo que estaba oculto o ig- 
norado. El V. es castizo en esta 
acep., pero nó como pasivo, sino 
como impersonal. Los que se 
usan como pasivos (nó reflexl- 
va'^, como dice el Dice.) son 
sonarse (susurrarse, esparcirse 
rumores de una cosa) y susu- 
rrarse (empezai'se a decir o di- 
vulgar una cosa secreta o que 
no se sabía). 

Ruibalbo, m. Ruibarbo: plan- 
ta vivaz que se emplea mucho 
en medicina como purgante. 

Ruido, m. Ser wás el ruido 
que las nueces: "tener poca 
substancia o ser despreciable 
una cosa que aparece como 
grande o de cuidado." Ésta es la 
única fr. que trae el Dice, para 
el ruido de las nueces; nosotivi?. 
que tan aficionados somos a ex- 
tender y aumentar nuestra he- 
rencia lingüística, hemos forma- 
do la loe. Por el mido dr In.-^ 
nueces, que se usa principalmen- 
te con el V. hablar y .significa : 
hablar de una cosa que se ha 
oído sin lialjcrla entendido. Va\ 
cíist-ellano. Oír uno campawis ¡i 
710 saber dónde: "oír mal, o en- 
tender mal lo que oye."' 

Ruiseñor, m. Faltan en el 



Dice, dos aceps. figurada.s: per- 
sona que canta muy bien; poe- 
ta lírico muy inspirado. Un 
autor español lo dijo de Caste- 
lar como orador: "Don Emilio 
Castelar, el ruiseñor de la tri- 
buna e,spañola." 

Rnz, apellido. ¿Cómo debe 
lironuneiar.se? con acento en la 
u o en la i. monasílabo o disíla- 
Ijo? En Chile decimos Ruiz en 
una sola sílaba, y así también 
en España: pero antes se dijo 
Ri'íz, en dos sílabas, como cons- 
ta de muchos poetas: 

.)ii.iii It'ii/:. n.itaral de 1;> Matanv»-.. 
Y ;i Fray .Martín Itnh, que ti\ furibundri... 

(Tal(iivielsr>, KI Sagrario Je '""loilo. 1. 
XXIII I. 

Sin embargo, poco desj)ués dice 
el mismo poeta, en una sola sí- 
laba: 

«onvalo ¡!ul: llaiii.iil.. .le Tole'lci. 

Lope de A'ega, en La Drafjon- 
Ira. c. VIII:' 

AHÍ era ver !aa Unjas cíe Tolci'i» 
De Fraiiciscí) Ilny-, nmestro rarn. 

Juan de la Cueva, en La Con- 
ijuista de la Bélica, emplea tam- 
bién las dos maneras, pero mu- 
cho miis la disílaba. Enlre los 
modernos, el Doctor Thebus- 
-^em escribe Ruiz, lo que indica 
(|ue lo })ronuncia en dos .-sílabas: 
y ésta debería ser la pronuncia 
ción más conforme con la eti- 
mología Roderirw^, por lo cual 
se escril)ió antiguamente Rojfz, 
Rmx; pero, como la lengua 
tiende naturalmente al dipton- 



RUL 



RUL 



1(51 



go, por eso se escribió y pro- 
nunció después i?i(í'2 y por eso 
también hay apellido coiiipue^- 
to Ruidíaz. Refiriéndose al 
nombre del Cid, Ruy Díaz 
de ^"iva^, dice Meuéudez Pi- 
dal: ""En Ruy ve Pío Rajna 
el representante del acento ger- 
mánico Ródeñch, mientras Ro- 
drigo es de formación romana. 
Yo creo que de ningún modo 
puede darse origen diverso a 
estas dos formas, si las mira- 
mos, no aisladas, sino en com- 
paración con las dobles también 
de otros nuichos nombres pro- 
pios, y entonces supondremos * 
Rodríy Díaz, Rodíc Díaz, Roy, 
forma abundante, y Ruy. Pro- 
bablemente el autor de El Cid, 
en los versos 3712, 784. 942, 
950. diría Roy, como en el 
912, que suponemos bisílabo, 
como lo es en Fernán Gonzá- 
lez 169 b, 460 a. Y en cuanto 
al acento, no podemos propia- 
mente hablar de él, pues esta 
forma es usada únicamente en 
pro{'lisis; pero, si le pusiésemos 
mi acento secundario, lo supon- 
dríamos en la i, como en el 
moderno apellido Ruíz, lo cual 
no quita que la misma i pueda 
desaparecer en la mayor abre- 
viación proclítica, y así halla- 
mos Ro Díaz." (Cantar de Mío 
Cid, pág. 170). Así también 
agregaremos nosotros, apocop^ó 
el castellano e hizo proclíticos 
los pronombres nido, tuyo y su- 
yo antes de s. : mi libro, tu ca- 
sa, su merced. 

Rulenco, ca, adj. Enclenque, 
desmedrado, raquítico. — Patu- 
leco. Véa.se en su lugar. — -Tam- 
bién se u.'^a, y con más frecuen- 

Dicc. de Chil., t. V. 



cia, la forma suax'izada rulengo, 
ga. Ambas .-e aplican a planta.■^. 
animales y personas y son de 
uso general.— Lenz lo da como 
derivado del araucano ridu (vé- 
ase el siguiente), por influencia 
del castellano realengo para la 
terminación. Nosotros creemos 
que mejor puede venir de algún 
V. ai-aucano formado de rulu. 
por ej.. rule un; de él se forma- 
ría rulen y según la pronuncia- 
ción araucana, rul'cu, después 
ruleco, rulenco, rulengo. Tam- 
bién puede proceder de los arau- 
canos rule, romadizo, catarro, 
cerrazón de pecho, pechuguera, 
y rulen, e-star así. Estas enfer- 
medades detienen el crecirnieir- 
to y desarrollo en las aves, en 
los demás animales y en las per- 
sonas, y por eso no es raro que, 
tomando el efecto por la causa, 
se llamara desmedrado y raquí- 
tico al romadizado y catarroso, 
y después, generalizando más, 
se aplicara aun a los vegetales. 
El Febrés-Astraldi registra el v. 
rulcuün, f]esplumarse, caerse la 
pluma o pelo a las aves, que 
también pudo dar origen a ru- 
lenco. 

Ruletita, f., dim. de ruleta. 
A'éase Rodela, |)euú)t. acep. 

Rulo, m. Viene del araucano 
rulu, \í\< vegas o llanos húme- 
dos, y por es« conserva en algu- 
nas partes este mismo significa- 
do: en otras, y son las más, .sig- 
nifica lo contrario, es decir, tie- 
rra de labor que no tiene riego, 
y sólo participa del agua llove- 
diza, en castellano, ."¡ecano, seca- 
dal, sequero, sequío (véase Llu- 
vi.v, últ. acep.), todos sustanti- 
vos; secaral, sequedal o seque- 



162 



RTIL 



RUM 



da! f;innifi<-íiri KjlaJiit-nte "lerre- 
iiü muy HK-íi." ¿(Víiiio .se exfiÜca 
ecta (jjHiHitióli (le .«iguificaJo? 
"l'üL^lh jirefuniir)*, iVue. D. Z. 
Ho'ln'ííuez, que los iridim con- 
vertidor y cíJiKiuistaflíJh llama- 
rían jirimeramcnle «-.mentera» 
de rulo u/juella.» (jue, jior hacer- 
w en luguren húmeilo»', no wj 
rejialian porquo no liabía nece- 
hUlái] (le reK/irlac; y (^ue, andan- 
do el liemixi, cut< dt»«eiidient<*i 
llamarían a-í la- -iemlifai* y lo» 
tcrren'jfc niinmoH (jue no «• re- 
^ahan jtor(|uc no podían rofpir- 
«'." A^í vino a confundirle la 
no necííridad con la impociljili- 
dad. Cíjnforme a cfte dohle .-ig- 
niíicado, hay varioM fiuwlíj» y 
luKarc!' (|ue «e llaman KlJitilo 
y Lou-UhIoh. — De rulo, expro- 
díín qu«í en Henti(j(i príjfíio «c 
dice de \íí'* tierraíi «t-oa^ que no 
tienen nnÍM riejío que la lluvia, 
y de la» planüiw y írwUm que en 
ellan m («roducen; en i«entido 
/íK. y fam. m- dice de hw (lerno- 
líUf que no H- lavan y de lan 
•juc no N- liañan, y lainbicn de 
la» (pie no lidien licor. V.w otro 
hcnlido mii). lij;. aún la enijile») 
VTcuña .Mackcnim cuando («cri- 
l<i('i: "\.[f familiaK (pie no tie- 
nen í-annrc de IjKjiorjíucr non 
familia/» de rulo" (Lo» ¡A*- 
¡iiri/wr), {-n decir, valen mm!- 
no^ como Km producl(w de 
la/- tierra»» kcciw. Kípiivocada- 
mentc dijo iJodrínuez ipie nucK- 
Iro" liij/oM de rulo Hm en ««jin- 
ñol Iriyon de tempero. Tmipe' 
rii ''ii.'nilica 'Va/.f'in y ln.ena (Iík- 
p(iMÍci(»n (pie ad(piiere la tierra 
i(Mi la lluvia, para lan ^emento- 
riif y liiliorív;" lo ipie no nuito- 
iic ipic eca mixma (ierra vatncti 



de riego, .-ino solamente que con 
la lluvia queda .sazonada y ttm^ 
perada para las ««enienterafi y la- 
boren; lo contrario de intempe- 
rie. "Es verdad que lo.s árbolm 
pueden lograrse de riego y de 
»fcano," dijo Jovellanos en s»u 
Ley ngraria: no dijo (/r tempero. 
Eaia expresión .silo .dignifica 
que se trata de un terreno bien 
razonadlo y tenii>erado, hu\ ít<\x*- 
cifiearse .m de Buyo es de riego 
o secano. — Del h. rulo t*e lia for- 
mado el V. arrular, a. : anu- muy 
bien un rulo para <pic, cuando 
reciba la lluvia, m- empajK- bien 
y conserve la humedad píir 
mucho tiem|»o. 

Ruma, f. Montón de cosiik ti- 
rada" o jiu(5<t4L'< unas sobre otnv*. 
Piu-a exiircí^ir esta idea hay en 
eníítellano: rimero, rinuí y ant. 
rimo (conjunto de cosan |>\ies- 
iw* uiia.M sobre otras), ntramillo 
(montón de algunas <-osas mal 
puesta.*» uiiat .sobre otra-*), nm- 
fla o rtinffoda (serio de viu*ia.s 
cosas do una misma es|)ecio) y 
los geii('*ricos inontóu y pilo. 
Iaih más zaCioi-* dicen rumba y 
rumbia. Lafoiu» C^uevodo inter- 
prclii a ruma "montón de mo- 
tal;" y en nu<»Hlros ferrocarrilofl 
se llama lambii'n ruma por án- 
tononiii'-ia lo gran )iilii o de|>ó- 
sito de carbón. "Lleva (<s<< car- 
bón a lii ruma; Trae de la ruma 
la cantidad necesaria."— I -a eti- 
mología i^s la voz (ht .Marina 
iirruiiiii: "<livisi('in ipie .«e buco 
en la luMlega de un biKpie \>tirn 
colocar la carga," ipie tv* forma- 
da del \. iirruiiKir: "di-lribuír 
y colocar la carga «ii un bii- 
fpie."- - l')n uno de Ion ."oiietos 
con que m» insultJiron Oña y 



RUX 



RUM 



lr3 



Sampayo leemos una voz ruma 
que no beiiKX? hallado en otra 
part^ y que. por el eomexto. pa- 
ree* signiócar una hierba o ar- 
busto También pueble ser errata 
de rama. He ao.r.i el texto: 



Altiontws* Frho. Tteso el aao. 
T. uTUferaniit^ asa ?«■& <ie $a ^Ayvx. 

Lo ííSMmi del a^rst dm P<g*»x 



(En U« <^itt 



[f»6.íl». 



Rumaldo, da, n. pr. m. v f. 
Bomualdo, da. Por la difieul- 
isA de pronunciar el dipuaigo 
Md convierte el pueblo en m la o 
de la prituera íilaba. 

Rumanía, n. pr. f. Asi dicen 
algunos, y lo decía también el 
Dicf. (13.» edición) en el art. 
Moldavo, aunque en Rr>toro 
y V.u_\co í* oiirregia escribien- 
do Ruutania. que es como debe 
íer. La 14.* edición escribe iíir 
ma»ia en las tres parte:?. — No se 
confunda a Run-ftnüi. reino de 
Europa, con Romania o Romti- 
ña. provincia de los Elstados- 
Pontilicioi?. 

Rrv.vxo. XA, adj. "Natural 
de Rumania, t". u c. s. ' Perte- 
neciente a esta nación de Euro- 
pa, m. Lengua rumana." Ad- 
mitido por primera vez en la 
14.» edición del Dice. 

Rumbar n. Seguir un rum- 
bo, dirección, camino o senda 
det^Tiüuada, orientarse. "Me 
largué a busc-ar de nuevo a mi 
cru2, y ella que lo íat* y se me 
esconde, y yo rumbando, amigo, 
hiksta que me encuentro con 
ella, escondida en un niaiíal.'' 



(Péreí Rcisales. Rtcm^rdos dtl 
ptifjJí'. o. XI D. Jotabeche ha- 
bía empleado antes rumbiar, a. 
Véase Picado, 1." art. Otros di- 
cen rumbear, como dicen tam- 
bién en la .Vrgentina- 

RviíiAR, a. Dale el puebk» la 
iwep. tig. de rezongar o refun- 
fuñar. "¿Qué estás rumiando?" 
La tig. c-astiza es: "t-onsiderar 
despacio y pensar con re- 
flexión y madurez una cosa."' 
— Según Sicilia y Salva. « 
conjuga este v. yo rumio; 
"niíis quizá no podrían sus- 
i«itarse con muchas ejemplos 
de los clásicos: no conoce- 
mos ninguno que los abone, pe- 
ro por el momento se nos ofre- 
c-en los siguiente? en conoa fun 
verso de B. L. de Argeasola y 
otro de Quevedo. en que se ve 
que pronunciaban rumien y ru- 
mia]. " Asi Cuervo. El Dic-c, di- 
ce también nmña en todas par- 
tea, y así mismo Don Antonio 
de Solís: 

Asaque Ir evajt «s «áor o saa eoaeba^ 
.\priea. maerde. m.TiM. nUiS>.-a. nvcda 
Con díeBses. mi cua perlas. 

Para decir rumia sería necesa- 
rio que hubiera un s. o adj. de 
la misma raíz y con ac-ento en 
la í. — El vulgo chileno dice 
rumeo. rumea, como el de Ciu- 
dad — R'xiriáo. <ie España. 

Rumorearse, pas. Es v. forma- 
do de rumor ^voz que corre en- 
tre el públic-o) y lo usan los dia- 
rios chilenos en el mismo signi- 
ík-ado que rugirse. Véase más 
atrás. En España lo usó tam- 
bién la Condesa de Pardo Ba- 



RUN 



RUN 



záii : "A pe-ar de su deseo de 
guardar el incógnito, la aente 
le adivinaba y rumoreaba a su 
paso." (Zorrilla, II). La acep. 
DO es igual, pero el v. es el 
mismo. 

Rumoreo, m. Postverbal del 
anterior. Basta con rumor o 
runrún, o el pl. rumorea. 

Rumpa, f. En la provincia 
de Coquimbo, (juifca un poco 
menor que la lormata y que da 
por fruto el copao. 

RuMPiAT.\, f. Brigdesia inci- 
■ñfolla Bert., de la familia de 
las sapindáceas. "Arbusto de 
uno a tino y medio metros de 
alto, con hojas alternas, senci- 
llas, dentada.'^, flores pequeñas 
amarillenta.-;, y una cápsula con 
tres lóbulos alados. Es bastante 
abundante en las provincias de 
Coquimhto, Aconcagua, etc." 
(Philippi). También halilan de 
él Gay y Murillo. Pei-sonas en- 
tendidas de la provincia de Co- 
quimbo nos han asegurado que 
allá el nombre es rumpiato, m. 
— La etimología puede .<er la 
discurrida por Lenz: el qui- 
chua rnmi, piedra, y p'afay, es- 
tallar, reventar, abrirse, desj^e- 
diiv^e ; lo que daría el sentido de 
planta rompepiodras o revienta- 
piedras. 

Rumpo, pa, adj. En la pro- 
vincia de Coquimbo, dícese de 
la per.«ona que tiene el cabello 
cortado al rape, o por lo menos 
muy corto. Algunos dicen rum- 
bo, ba, más suave. — No le ha- 
llamo.s etimología aceptalile. 

RcNGiR, m. Varita de made- 
ra, como de tres decímetros de 
largo, que. jtmta con otras de 
la iiiisnia cla.«e v nt^ida.- en ma- 



nojo, sirve para revolver en la 
callana lo que se tuerta. "Mazo 
de palitos a manera de escoba." 
dice el P. Ovalle (Histór. relu- 
cían, 1. III, c. III). í'. m. en pl. 
— Pl. En árboles y en sembra- 
dos, puntas y tallos duros, des- 
nudos de sus hojas, brotes y de- 
más parte tierna a causa de las 
aves e insectos dañinos. — Tron- 
clios de hortalizas, ilcsjiojados 
también de sus hojas. — En plu- 
meros y escobas viejas, cañones 
de pluma, cañas y palillos pela- 
dos. — Con estas últimas aceps. 
.«e entenderán liien las frases fa- 
miliares No dejar ni los run- 
gues. No quedaron sino los run- 
gues, y que en sentido fig. se 
dicen de los desperdicios. — La 
voz viene del araucano rugi, los 
colehues (Febrés), porque los 
rnnfivrs de la 1.' acep. son ge- 
neralmente de colihue para que 
duren y resistan más. Como en 
esta acep. designan im objeto 
propio del país. del>e aceptarse 
en ella esta voz como chilenis- 
mo. Los nombres toponímicos 
derivados de rungue son: Run- 
gue, fundo y estación del ferro- 
carril de Santiago a Valparaíso, 
y quebrada del departamento 
de Illapel: Riñihne. Reñihu-e o 
Rrnilnie. estuario, lago y vol- 
cán del deparlKiiíiento de Valdi- 
via ; aunque éstos pueden deri- 
varse también de renu, cueva; 
C a r i r r ¡ n gue y f a rí i-riñe. 
(rungue o colihue verde), fun- 
dos del departamento de \'aldi- 
via. 

Runguear, n. V.n árldlo.-^ y 
sembrados, comer los rungues. 
— Fig.. comer los de.''oclios o es- 
cíinioclia-:. — Meterse un hom- 



RUN 



RURR 



bre con mujeres de última cla- 
se. — Véase el siguiente. — Es v. 
forii.;i>iii .'o¡ ~. vdngae. 

Rungueo, m. "'Aquel caballo, 
el que Bla.- montaba, lo tenían 
para el rungueo de los anima- 
les. ¿Rungueo? Hermosa pala- 
bra. ¿Qué quiere decir? pregun- 
tó Rafael. Pues, que sirve sólo 
para runguear, que no puede 
hacer viajes largas."' (P. B. Gál- 
vez, Una victoria, VI). Véast 
Rogueteo y Roguetear, que son 
más usados en esta acep. y de 
los cuales es una simple con- 
fusión l:i voz rungueo. 

RrxRÚx, m. Nombre corrien- 
te en Chile para nombnu' la 
bramadera ( pedazo de tabla del- 
gada, en forma de rombo, con 
un agujero y una cuerda atada 
en él, que usan los muchachos 
como juguete. Cogida esta cuer- 
da por el extremo libre, se agi- 
ta con fuerza en el aire la tabla, 
de modo que forme un círculo 
cuyo centro sea la mano, y ha- 
ce ruido semejante al del brami- 
do o del viento). El runrún de 
los niños del pueblo suele ser de 
hoja lata, de cascara dé cala- 
baza, de cartón, y a veces, de 
un simple botón u hormilla, — 
Ave chilena (liquenops perspi- 
cillata) , de talla algo mayor 
que la diuca, pero de color muy 
diverso. El plumaje del runrún 
macho adulto es enteramente 
negro, a excepción de las plu- 
ma.s grandes de las alas, que 
son de un blanco limpio. I^a 
hembra es de color bruno ne- 
gruzco. Lo que más llama la 
atención, al examinar esta ave, 
es el color amarillo de la mem- 
brana que rodea el ojo. Este c<> 



lor .se pierde con el embalsa- 
mamiento. Vive en las vegas y 
en la« orillas de los ríos; en el 
verano se encuentra hasta en la 
provincia de Concepción, pero 
para invernar se va al Norte. Su 
piincipal alimento lo constitu- 
yen los insectos. (Reed). — En 
ambas aceps. la voz es onoma- 
topéyica y debe aceptarse como 
provincialismo de Chile. En 
Costa-Rica llaman ronrón a la 
bramadera. Runrún significa en 
castellano "rumor," y nada 
más. 

Runrunearse, pasivo. Véase 
Rumorearse. Es. v. formado del 
runrún castellano y usado prin- 
cipalmente por los periodistas. 

Runruneo, m. Acción o efecto 
de runrunearse. — Ruido. "El 
runruneo de los garrotes esgri- 
midos por los aires," leemos en 
un diario chileno, en un artícu- 
lo jocoso. 

Rurín, m. En Chiloé, abeja. 
Del araucano dulliñ, abejas 
( Cavada ) . 

Rurrupata, f. Canto de cuna 
o nana con (lue se arrulla a los 
niña=. Es voz generahsima en 
Chile y la i'inica usada para es- 
to, lie aquí las estrofas más co- 
nocidas. 

A 1,1 rurrupata. 
Que pari(> la gata 
CÍDC« borriquitos [var. garrapitos] 
Y una gilrapata. 

Dncrmcte. niñito, 
Duérmete por Difis, 
Por l'ts cipachitos 
De 'Jan Juao de Dios. 

Duc'rniete. niñito. 
Que tengo que hacer: 
Lavar las mant-illas, 
Sent irire a coger. 

Due'rmete. niñito. 
Que r',e: c >•■• el toro 



166 



RURR 



RTIRR 



Con 5U3 pies de plata. 
Sus cachitos de oro 

[Var. Que viene la vaca 
Con sus astas de oro 

Y sus pies de plata] . 
Señora Santa Ana, 

Que dicen de vos, 
Que sois soberana 
y abuela de Dios. 

Señora Santa Ana. 
¿Por que' llora el niño? 
— Por una manzana 
Que se le ha perdido. 

— Anda a'láa mi casa, 
Yo te daré' dos: 
Una para el niño 

Y otra para vcjs. 
Señora Santa Ani. 

Enciende la vela. 
Para ver quie'n anda 
Por la cabecera. 

— Los ángeles 3<in, 
Que andan a carreras, 
En busca del niño, 
Que vaya a la escuela. 

Señora Santa Ana, 
Carita de luna, 
Duernicnie este niño 
Que tengo en la cuna. 

María lavaba 

Y Jos<? tendía 

Y el niño lloraba 
Del frío que hacía. 

María lavaba 
Los ricos paftale.* 

Y José tendía 
Por los romerales. 

María lavaba 
Las ricas mantillas 

Y Josr tendía 
Por las maravillas. 

Señor San Joaquín, 
AlfeVer. mayor. 
Bate la bandera. 
Que pasa el .Señor. 

El Señor pasó, 
Nadie lo sintiif, 
Sola la bandera, 
Sola se batid. 

Este niño lindo 
Tiene buen dormir. 
Cierra los ojitos 
Y los vuelve a abrir. 



Esta guagua linda 
No quiere dormir. 
Porque no le traen 
Flores del jardín. 

En España hay innumerables 
canciones de cuna semejantes a 
ésta, y haáta Lope de ^'ega no 
se avergonzó de escribir una a 
lo divino, puesta en boca de Mar 
ría para el Niño Dios; y es co- 
mo sigue: 

Pues andáis en las palmas, 

Ángeles santos, 
Qm se duerme mi niño, 
Tened los ramos. 
Palmas de Belon. 
Que mueven airados 
Los fuiiosos vientos 
Que suenan tanto. 
No le hagáis ruido. 
Corred más paso; 
Que se duerme, etc. 
El Niño divino. 
Que está i-ansado 
De llorar en la tierra 
l'or su descanso, 
Sosegar quiere un p 'CO 

Del tierno llanto. 

C¿Hc se duerme, eto. 
Rigurosos hielos 

Le esUiu cercando; 

Ya veis que no tengo 

Con que' guardarlo; 

Ángeles divinos 

Que vais volando. 

Une se duerme mi niñ.i. 

Tened Ins rnmns. 

Más hermosa aún es otra, que 
compuso en italiano San Alfonso 
María de Ligorio, y que puede 
traducirse así: 

Suspenden los cielos 
Su grata armoní». 
Cuando hace María 
Dormir a Jesús. 

Con célico acento 
La Virgen más bolla 
Que fúlgida eatrella. 
Cuotibale así: 



RURR 



RURR 



167 



¡Mi Dios y mi Hijo, 
Tesoro hechicero! 
Tú duermes, yo muero 
Prr tanta belJad. 

Durmiendo. Bien mío, 
No escuchas mi acento; 
}Ias, sólo tu aliento 
Fuego es para mí. 

Tus ojos cerradas 
Mi pecho traspasan. 
¿Y abiertos? Me abrasan 
En fuego de «n or. 

Tus róseas mejillas 
Me roban la calma; 
¡Dios mío, mi alma 
&e muere por Ti! 

Perdona, Bien mío, 
No puedo dejarte: 
Me obliga a besarte 
Tu labio sin par. 

Se calla, y al pecho 
Estrecha al Infante, 
Y un ósculo amante 
Le imprime en la faz. 

Despierta el Amado, 
y todo amoroso. 
Con rostro gracioso 
Miróla y sonrió. 

¡Oh cielos! la Madre. 
Al ver tal mirada, 
Sa-'ta acerada 
En su alma sintiií. 

¿Y tú no te ablandas, 
Oh dura alma mía, 
Al ver a María 
Morir por Jesús? 

¿Que esperas, que' piensas? 
La humana belleza 
Es fango y vileza, 
Y más vales tú. 

Ya siento en mi pecho 
Arder amor vivo: 
Soy vuestro cautivo, 
María y Jesús. 

Si tarde os he amado. 
Bellezas divinas. 
Eternas y finas 
Mil pruebas dar^. 

El Hijo y la Madre, 
El Lino y la Rosa... 
_No quiero otra cosa 
No quiero otro amor. 



La Planta y el Fruto, 
El Fruto y la Hanta... 
Ya nada me encanta 
Como ellos aquí. 

No busco ya amigos. 
Ni premios anhelo: 
Su amor es mí cielo. 
Mi premio es su amor. 

— La etimología es el castellano 
ro, "voz de que se usa repetida 
para arrullar a los niños" y de 
la cual se formó rorro, "niño 
pequeñito." que, según el Dice, 
de Autoridades, "llámase así, 
porque las amas, cuando le 
quieren dormir, le arrullan can- 
tando A la ró, ró." Por eso Que- 
vedo, en son de burla, escribió: 
"¡Ay el angélico, y a 10 ro!'' 
(El Entremetido y la Dueña); 
así mismo Bretón de los Herré- 



Basta que en sus entrañas atesore 
Trasunto de papá, candido infante, 
Que crezca y se rebulla y nazca y IVnc 
Y pida teta, y que el ro, ro le cante. 



{La Da 



II) 



Cejador dice que ruru, rumor 
sordo, no es más que el eúskaro 
(o) rru, (o) rro, repetido (o) 
rrurru. (Tomo R, pág. 569). 
Membreño, de Honduras, y 
Arona, del Perú, dan a rurrú, 
que es como dicen en ambas 
partes, la misma etimología 
que nosotro.s. La segunda parte 
del vocablo, pata, parece haber- 
se agregado por consonancia so- 
lamente, o quizás sea el nombre 
de la hembra del pato, a cuyo 
andar se parece el movimiento 
oscilatorio que se da a la cuna 
del rorro. Para esto, sépase que 
la cuna de los niños quichuas 



168 



RUS 



RUT 



"era un banquillo, mal aliñado, 
de cuatro pies, y el un pie era 
más corto que lo.« otros, para 
que ¡?e pudiese mecer." (Garci- 
laso, Coment. reales, p. I, 1. IV, 
c. XII). Esta forma de la cuna 
la hace más semejante al andar 
de la pata. No creemos que de- 
ba pensarse en el atacameño 
patta, madre, porque esta len- 
gua, limitada a una región rela- 
tivamente pequeña, no tuvo in- 
fluencia en el lenguaje chileno. 
Más posible sería el quichua pa- 
ta, grada, altibajo¿¡, por los mo- 
vimientos que dan las niñeras 
a los niños de pecho para ador- 
mecei'los, o por la forma de la 
cuna araucana, que es una espe- 
cie de escalita, en que se ata 
al niño. Hasta el grave Doctor 
y Padre de la Iglesia San Jeró- 
nimo hizo alu.sión a estos can- 
tos de cuna en su famosa Carta 
a Ileliodoro. "Forsitan et laxis 
ubenim pellibus mater, arata 
rugis fronte, aniiquum referens 
mamma! hUafre congeminet." 
Lallarc, cantar el la, In, la, lla- 
mó con expresiva voz esta clase 
de cantos. 

Rusificar, a. Comunicar las 
costumbres rusas. — r. Tomar es- 
tas mismas costumbres. "Si el 
moiscovita está empeñado en 
rusificar las provincias alema- 
nas del Báltico, da por excusa 
que los germanos quedaron en 
crx^tas pertenecientes a la inun- 
dación a«lava." (Ca^stelar) . Es 



v. digno de ser admitido. \'éase 
Izar (Verbos en). 

Rusticidad, rustiquez o 
RUSTIQUEZA. Calidad de rústico. 

Rústico, ca, adj. .-1 la rústi- 
ca. En rústica, modos adverbia- 
les: "tratándose de encuadema- 
ciones o libros, a la ligera y con 
cubierta de papel." En rama, 
m. adv. : "aplícase a los ejem- 
plares de una obra impresa que 
aun no se han encuadernado." 
Como se ve, hay mucha dife- 
rencia entre ambos modismos. 

Ruth, n. pr. f. Rut. Muchos 
años ha que el castellano renun- 
ció a la h cuando se une con la 
t, porque en .su fonética no tie- 
ne ningún valor. Por e?o ya na- 
die escribe Nazareth, Esther, 
Martha, Sabaoth, a no .ser los 
rezagados y los anticuarios. En 
su lugar V en Libro escribe el 
Dice. Rut. 

Rt:tulo, la, adj. Individuo 
de un pueblo del antiguo Lacio, 
cuya capital era Árdea, y su 
rey, Turno, que fué quien re- 
sistió la conquista emprendida 
por Eneas, ü. m. c. s. m. y en 
pl. — Inmortalizado este nom- 
bre por Virgilio, debe pasar al 
Dice. También lo cita Ovidio 
en sas Metamorfosis (1. XV) : 



L» gente de lo» Rúlulo$ iiití-nta 
Sin la? etolias armas la batalla. 



(Trarturiión de Sánchei Vi.'>n,\). 







S. Muy digna de estudio es 
en el lenguaje chileno esta con- 
sonante. Además de confundirse 
su sonido con el de la 2 y c sua- 
ve, casi nunca la pronuncia él 
pueblo como frica.tiva, sino co- 
mo mera aspiración, y, en algu- 
nos casos la suprime enteramen- 
te. La razón de esto es el no 
existir esta letra en la lengua 
indígena o araucana; por eso el 
araucano, en las palabras que 
le tomó al castellano, convirtió 
la s y z en ch: cheñora o chiñiM- 
ra (señora), raanchana (manza- 
na), chilla (silla) , charahuilla 
(zaragüelles), chompiru (som- 
brero), cachilla (trigo de Casti- 
lla). El caso más notable de es- 
ta transformación e.-^ el de san- 



cho en chancho, voz cjue al fin 
admitió el Dice. Véase nuestro 
art. Chancho. El castellano 
conv-irtió también la. s en ch en 
vai'ias voces tomadas del latín: 
chiflar (sifilare), chillar (sibi- 
lare) , chapodar (supputare) ; 
en otras subsiste todavía la do- 
ble forma: chamarra y zamarra, 
choclo y zoclo (del latín soccur 
lus), chapuzar y zapuzar, chi»- 
me y cisma (del latín schisma). 
Analicemos ya los distintos ca- 
sos que presenta el uso de la s 
en Chile. 1.° Se convierte en h 
aspirada al principio, en medio 
y al fin de dicción : "Hí, heñor, 
voy a cohechar muchah papah." 
Pero así hablan solamente los 
más palurdos. Mas, cuando la s 



SAB 



está de-Tiuéí de I, n, r, o articu- 
lada con diptongo o triptongo, 
toma su sonido legítimo, aun- 
que más suave que en el buen 
castellano: Al sol, ansia, arsé- 
nico, su^lo, suave. El pronun- 
ciarla mal al fin de palabra es 
defecto general. esi>ecialmente 
en los pronombres y adjs. que 
prec-eden al s. :Mih libros, todoh 
tuh bienes. El español suele 
omitirla antes de rr; y por eso 
Gonzalo Correas escribió: "Su- 
cede también, y en castellano se 
escurecen y pierden algunas 
consonantes antes de otras: la s 
antes de rr nunca suena, ni an- 
tes de otra s, porque ansí deci- 
mos: Lo Romanos, lo reyes, lo 
rábanos, lo robles, la ranas, aun- 
que escribimos los Romanos, los 
reyes, los rábanos, los robles, las 
ranas." (Arte grande, pág. 
257). Nuestro pueblo no la su- 
prime del todo en este caso, si- 
no que la aspira. — 2.° Antes de 
/ la suprime: afalto, fóforo, Te- 
léforo. Véase F. — 3." Antes de 
6 o f la convierte, aunque no 
siempre, en /-■ refalar (resba- 
lar), dif arlar (desvariar). Véa- 
.se F. — 1.° Antes de g la convier- 
te en ;'.• nejo (riesgo), neja 
(nesga); lo mismo hace con la 
2 antes de g: hallajo (hallazgo). 
Véiwe G, 6." Agregues© cijo, de 
cisco. — 5." La suprime antes de 
(I y /.- juridición, Fautino, cáu- 
tico, Etanislao, y má.- alireAÍa- 
do, Tanislao ; taquilla, de esta- 
qiulla; estar, que pierde la pri- 
mera sílaba en toda su conjuga- 
ción : sin emVjargo, en algunas 
voces la c<)nser\a, como asta y 
hasta, muta, costilla, costara- 
costumbre. También la suprime 



después de r; perpicacia (pers- 
jyieacia), supertición (supersti- 
ción). — B.° La /, articulada in- 
versamente en aritmética y lo- 
garitmo, se con\"ierte en s. Así 
Gonzalo Correas dijo también 
arísmética, y rídmica por rít- 
mica, Edna por Etna. — 7." Se 
agrega indebidamente en des- 
vengar, desvastar (por confun- 
dirlo con desbastar), Benjasmín 
(por semejanza con jazmín) , 
desrumbar. — 8." Ha cedido erra- 
damente su lugar a la 2 en al- 
gunos nombres y apellidos, co- 
mo Baltazar, Chávez, Fuenzali- 
da, Meza, Pavez, Quiroz, Que- 
zada, Sanhueza. — 9." Fuera de 
los apellidos extranjeros que co- 
mienzan con s líquida (Spenter, 
Schmidt. Smith, Spira, Sbarbi), 
destiérre.*e la mala costumürt 
de escribir como en las otras 
fengiüís ciertos nombres que ya 
tienen forma castellana :schema 
(e.-^'juema), stádium (estadio), 
stiátum (estrato), sport (depor- 
te). 

S.\BÁ, n. pr. de ciudad. Capi- 
tal de la Arabia Feliz; célebre 
por la reina que visitó a Salo- 
món. — Sabas, .santo del marti- 
rologio, abad. Don Sabas es el 
nombre del cura que inmortali- 
zó Pereda en su novela Peñas 
arriba. 

Sábado, m. Faltan en el Dice. 
las e.xpresiones Sábado de gloria 
y Sábado santo, que significan 
lo mismo, esto es, el sábado de 
la .semana .santa o mayor. Fal- 
tan también Lunr/i santo y Mar- 
te* santo. — No hatj sábado sin 
sol ni lunes (o i'i/rja) .<<in arre,- 
bol: refrán chileno, que .-^ en- 
tiende en su sentido literal v .s; 



SAB 



SAB 



171 



dice principalmente en invier- 
no, que es cuando más se dese- 
an los días de sol. El Dice, lo 
trae en form^ y significado dis- 
tintos: Ni sábado sin sol ni mo- 
za sin amor (o ni vieja sÍ7i arre- 
bol) : "refrán que se aplica a 
cualquiera cosa que regular y 
frecuentemente sucede en deter- 
minados tiempos o personas." 

Sábana, f. Pieza de ropa de 
la cama; y otrac aceps. má.s. — 
Santa Sábana: aquella en que 
envolvieron a Cristo pai-a poner- 
le en el sepulcro. El Dice, dice 
Sábana santa. — No se confunda 
sábana con sabana: "en Amé- 
rica, llanura, en especial .-^i es 
muy dilatada, sin vegetación ar- 
bórea." E.sta segunda es voz ca- 
ribe, "que creemos representaría 
más genuinamente su verdadera 
fonética, escribiéndola con z, ya 
que los autores de la época de 
la conquista decían zabana y 
Rabana, o zavana. y pavana." 
(Zayas y Alfon.so, Lexicografía 
antiJInnii ). 

Sabanilla, f.. dim. de sábana. 
En Chiloé. tejido de lana de 
oveja muy fino y que se emplea 
como cobertor. Se le usa como 
sábana entre la gente meneste- 
rosa, y entre la más acomodada, 
se extiende inmediatamente so- 
bre la sábana que cubre el cuer- 
po. E.-Í un trabajo notable, que 
muchas veces compite con las 
frazadas importadas del extran- 
jero. (Cavada). 

Sabaot (De). Expresión to- 
mada del hebreo y que significa 
"de los ejércitos." Es usada por 
los traductores de la I5iblia, por 
los autores eclesiásticos y piado- 
sos, y aun por los poetan. "Re- 



petía nmchas veces: Santo, san- 
to, santo Dios de Sabaoth, ten 
misericordia de los míseros hijos 
de Eva." (Sor María de Agreda, 
Mística Ci-udad, p. III, 1. Vil, 
n." 351). "Santo, santo, santo es 
el Dios de Sabaoth, de los ejér- 
citos celestiales." (Ibíd.. 1. VIII, 
c. IV, n.° 449). "Sabaoth, dice 
Vigouroux en su Dictionnaire 
de la Bible, es forma helenizada 
de la palabra hebrea Sebaoth, 
plural de Seba, que, precedido 
de Elohim o de Jehová, es uno 
de los nombres de Dios ... La 
palabra Saba.oth jamás se ha em- 
pleado sola como nombre de 
Dios en la Escritura, sino como 
complemento. . . Seba, emplea- 
do como nombre común, signi- 
fica una multitud organizada, 
por con.sigiiiente, ejército, y, por 
extensión, tropa, ejército en 
sentido fig. ; por eso los ángeles 
o tropas angélicas son llamados 
Seba hassaviainv, el ejército ce- 
lestial, y así mismo los a.'íiio.->. .. 
Los autore* sagrados, al llamar 
a Dios Jeuová Sebaotli, nos lo 
representan teniendo a sus órde- 
nes, para ejecutar sus volunta- 
des, un ejército celestial, como 
los reyes de la tierra tienen un 
ejército terrestre, y quizás por 
este motivo no aparece esta de- 
nominación en Israel sino des- 
pués de haberse constituido en 
reino..." Debe admitirse Sa- 
baot en el Dice, como ya lo es- 
tán A donar, .Jehová, Querubín, 
Serafín y tantas otras voces he- 
breas. 

Sabatina, f. fam. Zurra, fel- 
pa, azotaina. — Bulla, confusión, 
"E,<to se volvió o está hecho una 
sabatina." — El origen de estas 



172 



SAB 



SAB 



acepí. chilenas no puede ser si- 
no la 3.* de las que en castellano 
tiene sabatina, es decir: "ejer- 
cicio literario que se usaba los 
sábados entre los estudiantes a 
fin de acostumbrarse a defender 
conclusiones." No hay que agu- 
zar mucho el ingenio para dis- 
currir cómo ese ejercicio litera- 
rio se convertiríó en zurra o fel- 
pa para los estudiantes remolo- 
nes o poco aprovechados, y, en 
muchos ca-^os, en bulla y confu- 
sión para todos. Fundado en es- 
ta acep. castellana, llamó un 
diario de Concepción fíibatinaii 
luios artículos de crítica amena 
(jue publicaba todos los .-vibados. 

Sabatista, com. Individuo 
de una secta protestante que 
^iantifica el sábado en vez del 
iloniiugo. Hace falta en el Dice. 

Sabaya, f. En la provincia de 
Tarapacá, guiso de mazamorra 
de harina de maíz con pedacitos 
de tocino, de chanpd y otros 
condimentos. También se le 
a.gregan, al tiempo de .servirlo y 
para darle mejor sabor, ciertas 
piedras volcánicas que abinidan 
allá. 

•Saber, a. y n. ¿Lleva este v. 
e.xpresa o nó la prep. « cuando 
rige complemento de lugar a 
donde? Si .se trata de nombre 
propio, no hay duda que debe 
ir expre«i: "<SV « Vnlporaiso; 
No se a Bv^nos- Aires;" esto es: 
Sé o conozco el camino que lle- 
va a; .sé cómo se va a; sé ir a, 
Tratiindose de nombres comu- 
neíi, es vario el uso de los dá.si- 
cos: unos jionen la jireji. y otra* 
la suprimen. "É-sta se llama la 
calle de lo.s gestos, q\ie solamen- 
te saben a ella esljis figuras de la 



baraja de la corte." (Vélez de 
Guevara, El Diablo Cojuelo, tr. 
III). "Como yo sabía bien la 
casa .... llévelos por otra parte 
que me pai-ecía .-^ podía entrar." 
(Sigüenza, Crofuca, p. II. 1. I, 
c. XXR'). "De sólo una vez 
que vi la casa de nuestra ama, 
la haya de saber siempre.'" (Qui- 
jote, p. II, c. IX). En los mo- 
dernos es también doble este 
uso. "¿Sabes a la casa de X. N.? 
Ya sabe usted mi casa." La regla 
que en esto debe seguirse es el 
significado del v. : si éste se to- 
ma en la acep. de conocer o te- 
ner noticia de la cosa que se 
nombra, no delje ponerse la 
prep. ; si se toma en la acep. de 
conocer el camino o la dirección 
que guía a una parte, debe po- 
fler.^. Esto es lo raá-s lógico, 
porque así se deduc-e del signifi- 
cado mismo de las palabras y 
del uso de los buenos autores. — 
Conviene a saber. En e.*ta sola 
forma admite el Dice, esta e-o- 
presión, que es igual en signifi- 
cado a Esto es. Es a saber y Es 
decir (admitido en la 14.' edi- 
ción). Sin embargo, algmios 
clásicos, como Granada, Fr. 
Juan de los Ángeles y otros, di- 
jeron de las dos maneras: Con- 
viene a -saber y Conviene saber. 
Mejor es alwlir esta se,gim<la, 
como expresión, para diferen- 
ciarla de la proposición imiK'r.so- 
ual Conxñeue saber (¡n-r. — El ,w 
ber no ocupa lugar, fr. prover- 
bial con que se da a entender 
que niinca estorba el sjiber. .\d- 
mitida por primera vez en la 
14.* edición del Dice, y muy 
usada en Chile. — NaíUe n4ire 
sabiendo, fr. proverbial, que in- 



SAB 



SAB 



dica que todos los conocimien- 
tos y ciencias se adquieren cou 
el estudio o el propio esfuerzo. 
Es muy usada en Chile y no 
aparece en el Dice. — Nadie sabe 
para quién trabaja, fr. prover- 
bial corriente en Chile, con la 
cual se da a entender que mu- 
chas veces no se aprovecha uno 
de sus trabajos, sino que los lo- 
gra un extraño. Hace recordar 
el repetido Sic vos non vobis de 
Virgilio, y ojalá la admita el 
Dice. — No saber uno dónde es- 
tá parado. A'éase P.\r.\b, al fin. 
— Saber de buen origen. Véase 
Origen. — En la conjugación no 
hay nada particular en Chile, si- 
no solamente que la^ niños no 
desasnados conjugan la 1.^ per- 
sona del presente indicativo: yo 
sabo, como se lee por gracia o 
donaire, en La Pícara Justina: 
"Confieso que, como maliciosa, 
temí no me hiciera otra ga'ada 
como la que yo dejaba hecha en 
León, mas mal año que sabo yo 
mucha mona." (L. TT. p. IT. c. 
III, n.° 3). 

Como yo no se ni sabo 
Ni rae meto en su conchabo. 

dicen también por donaire los 
chilenas, agregando otras peores 
consonancias. 

Sacidcrí.í, f. Libro de la Bi- 
blia así llamado y escrito por 
Salomón. Es raro que el Dice. 
no le dé e-sta acep. en su propio 
lugar, .sino que la reserva para 
la expr. Libro de la Sabiduría y 
para el ant. Sapiencia. 

Sabixilla, f. "Arbu.sto de 
treinta centímetros de alto 
cuando más, con hojas peque- 



ñas, imparipinadas, de hojuelas 
lineales, flores sésiles axilares; 
el fruto muestra el cáliz blanco, 
lustroso, carnoso, comestible, pe- 
ro muy j)equeño. Especie co- 
mún en todo Sur-América. La 
raíz es aperitiva y se preconiza 
mucho en las enfermedades de 
las vías urinarias." (Philippi, 
que escribe savinilla y la clasifi- 
ca entre las rosáceas con el nom- 
bre de margyricarpus setosus R. 
et P.) Murillo escribe sabinilla 
y dice que esta planta crece en 
las llanuras y colinas áridas, 
desde Coquimbo ha.sta Valdi\T.a, 
y que ha podido convencerse de 
sus buenos efectos diuréticos. — 
Sólo falta que el nomljre entre 
en el Dice. 

Sabio, m. Falta en el Dice, la 
acep. de: por antonomasia, autor 
de cualquiera de los libros bíbli- 
cos llamados sapienciales; más 
en particular, Salomón. No hay 
autor católico que no la use. 
"La razón es porque, como dice 
el Sabio, el que con.«igo es malo 
no podrá ser con los otros bue- 
no." "El hombre casto natural- 
mente es amado, según aquello 
del Sabio: El que ama la lim- 
])ieza tendrá al rey por amigo." 
"Claramente dice el Sabio en es- 
tas palabras..." (Estella, Vida 
de S. Juan Evang., c. I, art. II. 
La primera cita es del libro del 
Eclesiástico, la .«egunda del de 
los Proverbios, y la tercera del 
de la Sabiduría) . "Yo te doy la 
sabiduría, y de tal manera te la 
doy, que serás llamado el Sabio 
por excelencia." Así traduce li- 
bremente el P. Rf>dríguez (Ejer 
cicio de perfección, trat. IV. c. 
XIX) lo que Dios dijo a Salo- 



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SAB 



SAB 



món cuando le concedió la sabi- 
duría (111 Reyes, III, 12). '-Di- 
ré que me cupo en suerte la mu- 
jer fuerte, de que el Sabio dice 
que ¿quién la hallará? (Quijo- 
fe, p. I, c. XXXIII). No hay 
necesidad de más citas para pe- 
dir esta acep. — Perro s.\bio. 
\'éa£;e en el art. Perro. Extién- 
dase esta acep. de sabio, pues se 
aplica también a otros cuadni- 
jicdos y aves: mono sabio, loro 

üdhio. 

Sabiondez, f.. sabiondo, da, 
;;<i¡. El Dice. escril>e todavía 
Kdbihondez y sabihondo, deri- 
\ándolos de sabio y hondo. Yé- 
a*e Forondo. 

Sablazo, ni., auni. de sable. 
En sus dos últimas ediciones le 
agregó el Dice, la acep. fig. y 
fam. de "acto de sacar dinero 
a uno, o de comer, \i\\v o di- 
vertirse a su costa." Siempre 
subsist«n las frases Pegarle un 
prtardo a uno, o una bigotera 
(pedirle dinero prestado y no 
volvérselo, o ejecutar algu.ia otra 
estafa o engaño semejante). Dar 
o pegar a uno la (o una) tosta- 
da (ejecutar una acción que re- 
dunde en perjuicio .suyo, o dar- 
le un cha.sco, sacarle dinero con 
engaño, etc.). Pegar a uno una 
ventosa (sacarle con artificio o 
engaño, dinero u otra cosa) y 
Pegar un parche (o parchazo) a 
uno (engañarle sacándole dine- 
ro u otra cosa, pidiéndoselo 
prestado o de otro modo con 
ánimo de iw volvérselo). El s. 
gatazo significa también "enga- 
ño que .s; hace a uno ptua sa- 
carle dinero u otra cosa de va- 
lor." 

Sablk, m., lig. y fam. E.xis- 



tiendo sablazo y sablista, y en 
■^■bileuo, sablear, sableador y sa- 
bleo, no podía faltar el vocablo 
padre de todos éstos, el sable; 
por eso es corriente, en el len- 
guaje fam. y jocoso, continuiu" 
la metáfora por medio de ést«. 
diciendo, por ejemplo, que tal 
individuo nunca deja el sable, 
porque da sablazos a diestro y 
siniestro, que maneja admirable- 
mente el sable, que i>osee un 
sable muy cortante, que el sable 
es -Hi mejor arma, ett-., etc. ¿Qué 
pecado habría en completar es- 
te grupo de palabras, desde el s. 
hasta el v.? 

S.vBLE.\DOR, ra, ui. v f. Per- 
sona que hiere muchas veces c 
a muchos indi\'iduos c-on el sa, 
ble. — Fig. y fam., que tiene poi 
hábito sacar dinero a otros; en 
castellano, sablista, coni. — No 
vemos inconveniente para que 
se admita en ambas acei>s. 

Sableamiento, m. Acción o 
et'ectii (le siihlcar. I." acej). 

Saiílear. a. Herir con el ¡-íí- 
l)le: hachear a la gente, dice el 
pueblo. En el Dice, sólo halla- 
ndo r'nitarittr, :i. fam.: "dar 
ciiitarazos." Cintarazo es el "gol- 
]>e «pie se da de plano con la es- 
pada." — Fig. y fam., dar mío o 
más sablazos, en la acep. lig. y 
fam. de éste. 

N<m ts «le scsuiIds limiirs 
Ni lie infanzones de pro 
Pagar l.is deuda» a tiemiio 
Y no ¡tablear por mayor. 

Medio mundo rahlta 

Al otro medio, 
Y yo doy de tahlmot 

Al mundo entero. 

(Egidio I'oblete, Kl arlr niiem). 



SAO 



SAO 



175 



Es V. bien formado para ambas 
aceps. y cuenta con el uso de 
todo Chile por lo menos. 

Sableo, m. Acción o efecto 
de sablear, 2." acep. Es corriente 
en Chile, y ea España lo usó la 
Condesa de Pardo Bazán. 

Saboreo, m. Saboreamiento 
(acción o efecto de saborear o 
saborearoe), paladeo (acción o 
efecto de paladear o paladear- 
se). 

Sabrosear, a. y r. No lo usa 
el pueblo, sino algunos literatos, 
en el mismo sentido en que lo 
usó Gallíurdo, esto es, como si- 
nónimo de saborear, saborearse. 
Paladear, paladearse, es "tomar 
el gusto de una cosa poco a po- 
co," fuera de otras acep.s. El P. 
Mir, en su Rebusco de voces cas- 
fizas, cita un sabrosear distinto, 
pues significa "hacer sabroso, 
hacer deleitoso," y lo confirma 
con la autoridad de Fr. Jerón. 
Miguel Ferrer, de 1625: "Los 
apóstoles sabrosearán los g-ustos 
de los hombres, que los tienen 
estragados y hechos a muy ma- 
los pastos." El Dice, no admite 
est« V. en ninguna acep. 

Saca, f. Acción o i fecto de 
.sacar del montón de l;i era una 
porción de gavillas delatadas, a 
fin de trillarlas; segú.i esto, en 
cada trilla que se hace con ye- 
guas hay varias sacas: primera, 
segunda, tercera, et.c. Aunque 
esta acep. puede considerarse in- 
cluida en la 1.* y más general 
de la saca castellana (ac-ción o 
efecto de sacar), sin embargo, 
como no la hemos leído en auto- 
res española-', preferimos poner- 
la aquí expresamente. — En Mi- 



nas, véa.^e Sacado, 2.* acep. — El 
acto de sacar o extraer las papas 
de la tierra para cosecharlas, 
aunque parece bien dicho saca, 
es más propio llamarlo recolec- 
ción o cosecha. — Tratándose de 
aves, saca es la acción o efecto 
de sacar }X)llos; pero el conjunto 
de éstos, particularmente el de 
¡as tíallinas, no se llama saca si- 
no pollada, y el conjunto de pa- 
ja ri 11 os mientras están en el ni- 
do, nidada. — Véase Costal. 

Sacábala, f. "Instrumento de 
que usan los cirujanos para sa- 
car una bala que ha quedado 
dentro de la herida." Merece 
corregirse: "sacar las balas que 
han quedado ..." No se confun- 
da la sacábala con el .cafábalas: 
"sacatrapos más resistente que 
los ordinarios, que se usa para 
sacar la l)ala del ánima de las 
escopetas y fusiles lisos." En 
Artillería, in.strumento para ex- 
traer los proyectiles ojivales del 
ánima de los cañones rayados 
que se cargan por la boca. — Sa- 
capelotas, m., es "instrumento 
para sacar balas, usado ixir los 
antiguos arcabuceros." 

Sacabasura, m. Cogedor, m. : 
"especie de cajón de madera, 
sin cubierta ni tabla delante, y 
con un mango por detrás, que 
sirve para recoger la basura que 
.se barre y saca de las casas. |¡ 
Ruedo pequeño de esparto que 
sirve para el mismo fin." Tam- 
l)ién hay en castellano baJeo » 
aventador: "ruedo pequeño, co- 
munmente de esparto, con man- 
go o sin él, que sin-e principal- 
mente para aventar el fuego, 
para reí-oger la ba.sura y otros 
menesteres domé.sticos." 



176 



SAO 



SAO 



Sacabocado o sacabocados, 
m. 

Sacabotas, m. "'Tabla con 
una muesca eu la cual se encaja 
el talón de la bota para de-scal- 
zarse." Éste es el nombre del 
muchacho chileno. Véase Mu- 
chacho, últ. acep. — Tirabotos, 
m., es "gancho de hierro que 
sirve para calzarse las botas." 

Sacaclavos, m. Su nonil)re es 
desclavador: "cincel de boca an- 
cha, recta y poco afilada, que se 
usa para desclavar"' (arrancar o 
quitar los clavos). 

Sacacorchos, sacatapón, ti- 
rabuzón. Son iguales en la 
acep. de "instrumento. . . que 
sin-e para quitar los tapones de 
corcho a los frascos y botellas." 

Sacada, f. fani. Es corriente 
en Chile en el significado gene- 
ral de saca (acción o efecto de 
sacar) y en el particular de •««- 
camiento (acción de sacar una 
cosa del lugar en que está). Sé- 
pase que en castellano no hay 
más sacuda que el "partido o te- 
rritorio que se ha separado de 
una merindad, provincia o rei- 
no." Véa.se Sacadura, con el 
cual se confunde en estas dos 
aceps. 

Sacadinero o sacadineros- 
ni, fain. "Alhajuela de poco o 
do ningún valor, pero de apa- 
riencia y buena vi.-ta. que atrae 
a comprarla a los nuidiachos y 
gente incauta." 

Sacado, m. Parte i|ue se saca 
a un madero o tabla con azuela, 
cepillo, cuchillo, formón, etc. 
Dígase, según los casos, him'l, 
chaflán, muesca, hnyn. agujero, 
d^sboftte o dcsba.itadura. — En 
Minas, montón o porción de lo 



que va sacando el barretero y 
que después acarrea el apir. 

Sacador, ra, adj. Aplicámo.<- 
lo a la caballería tiradora que es 
buena para sacar carros u otro-; 
peáos de donde están atascados, 
o sea. para desatascar. No alcan- 
za a ser chilenismo, porque saca- 
dor, ra, significa "que saca," y 
en e-sta definición caben todas 
las aceps. del v. sacar (sacador 
de dinero, gallina sacadera). 

Sacadura, f. fam. Lo usamos 
en las dos falsas accjís. de saca 
da. — Sacadura de muela--: o 
dientes es e.rtracción. — La única 
sacadura española es el "corte 
que hacen los sastres en sesgo, 
jiara que siente bien una pic-n- 
da : como en el cuello de la ca- 
pa, etc." — Sacadura de gente 
llaman en Chiloc la leva o en- 
ganche. (Cavada). 

Sacamolero, m., y sacamue- 
LAs. com. "Persona que tiene 
¡)or oficio sacar muelas." Dentis- 
ta, adj. y ú. m. c. s. "Dícese del 
profesor o profesora dedicados a 
con.*ervar la dentadura, curar 
sus enfermedades y reponer ar- 
tificialmente sus faltas." Odon- 
tólogo, m. "Perito en odontolo- 
gía, ' que es el estudio de los 
dientes. 

Sacapuntas, m. Kn Carpin- 
tería, muchacho que saca las 
puntas de clavos. — Fi.g. y fam., 
y f.. mujer que admite a iiui- 
clios hombres. 

Sacar, a. Muchas .son las i'ra- 
ses que hemos formado con este 
V. : helas aqvn'. Sacar chocolate 
a uno. ^''case Chocolate. — Sa- 
car de mentira, verdad, fr. <'o- 
rriente en Chile: suponer o 
fingir un dicho o un hecho i>a- 



SAO 



SAO 



177 



ra averiguar lo que ^e desea. 
Puede admitirla el Dice. — Sa- 
car el cuero a uno. Véase Pe- 
lar, 2." ai-t., 2.=' acep. — Sa- 
car el cuerpo a uno. Véase 
Cuerpo. — Sacar el sombrero a 
uno, fr. fig. y fam.: descubrir.se 
ante él, quitándose el sombrero, 
gorra, bonete, etc., en señal de 
reverencia o respeto. En sentido 
propio también lo decimos; pero 
no es fr. orrecta; lo castizo es 
descubrirse o quitarse el som- 
brero: "apartarlo de la cabeza, 
descubriéndola en señal de cor- 
tesía y reíipeto."" — Sacar el sue- 
ño: satisfacer uno toda la nece- 
sidad que siente de dormir. 
"Aunque había dormido algu- 
nas horas, yo no había sacado 
mi sueño, como decimos en Chi- 
le."' (Adolfo Valderrama, art. 
Miedo). La acep. castiza de sa- 
car que más se acerca al signifi- 
cado de esta fr. es la de "conse- 
guir, lograr, obtener una cosa;"" 
pero no alcanza a expresar todo 
el sentido que damos a la fr. — 
Sacar en limpio. Véase Limpio. 
— Sacar lance. \'éase L.\X('e. — 
Sacar la cuenta. Es más común 
en castellano Hacer la cuenta. 
"Hizo la cuenta Don Quijott; \ 
halló que montaban sesenta y 
treí reales." (Quijote, p. I, c. 
IV). Mas, no quiere decir «.sil 
que no pueda usarse nuestra fr., 
aunque no ap;ivczca en el Dice. 
Gracián la usó como nosotros: 
"Si se sacase Ja cuenta de loa 
que han muerto las gacetas 
francesas y reí -.cinnes españolas, 
llegaría sin duda a doscientoa 
mil españoles cada año."' (El 
Criticón, p. in, cr. XL). No se 
confunda esta fr. Hacer la cuen- 

Dicc. de Chil.. t. 7. 



ta, que, en realidad de verdad, 
no es fr., porque sus voces están 
usadas en sentido propio, con la 
fr. fig. Hacer uno cuenta, o la 
cuenta; Hacerse cuenta, o la 
cuenta: "figurarse o dar por su- 
P'usto.'" En la fr. nuesira, que, 
a la verdad, tampoco es fr., el 
V. sacar está tomado en xma de 
sus aceps. castizas, la de "apren- 
der, averiguar, resolver una co- 
sa por medio del estudio. Sacar 
la cuenta." Así, como simple 
ejemplo lo da el Dice. En fuer- 
za de esta misma acep. decimos 
Sacar un problema, sacar pro- 
blemas, y nadie podrá censurar- 
lo. — Sacarle la madre a uno: 
nombrársela en términos inju- 
riosos. — Sacar la tarea: termi- 
narla, acabarla. No podemos 
justificar esta fr., a no .ser que 
se equipare este uso del v. con 
la acep. que tiene de "ganar al 
juego: Sacar la polla, la puesta," 
considerando la tarea como un 
juego de apuesta. — Sacar leche. 
Es bien dicho, pero no se olvi- 
de el v. ordeñar, que lo dice to- 
do en una sola palabra. — Sacar 
pica. Véase Pica. — Sacar pique. 
Véase Pique. — Sacar rabia. En 
algunas pro\'incias del Sur. ha- 
cer rabiar o encolerizarse a uno. 
"No paró hasta que le sacó rabia 
al juez que lo acusó, y quedo 
así implicado."' — Sacarle el tri- 
go candeal pa [ra] mote.fr. fig. 
y fam.. usada entre el vulgo e 
igual a Sacarle el hcllejo, i^a- 
carle el odre. Véanse Holle.to 
y Odre. Como el trigo candeal 
es muy bueno para mote, y pa- 
ra eso hay que pelarlo o des- 
ollarlo bien, de ahí el origen de 
la fr. — Sacarle flecos, fr. fig. 



178 



SAC 



SAO 



y fam. : maltratar o pegar- 
le a uno hasta que las ti- 
ras le queden colgando como 
flecos. — Sacarle molde. Véase 
^loLUE. — Sacarse el clavo. Como 
hay tantos que arriman o me- 
ten clavos, es natural que el 
clavado trate de sacárselo.*, por- 
que no es posible nvir mucho 
tiempo con ellos. Tomamos aquí 
clavo en el significado fig. de da- 
ño, molestia, perjuicio, y véase- 
le en su lugar. Citemos a Palma, 
peruano, lo que probará que la 
fr. se usa también en el Perú: 
"Su Excelencia . . . adojitó el 
partido de no volver a pisar el 
palacio arzobispal, mientras le 
llegaba ocasión propicia para 
sacarse el clavo.'' (Tradiciones 
peruanas, t. II, pág. 75 ) . — Sa- 
carse la lotería. Véase Lotería. 
— Kn la acep. de "elegir por 
sorteo o por pluralidad de vo- 
tos," ca.si todos dan a sacar el 
régimen con de: Sacar a uno de 
presidente, de superior. El Dice. 
I)one ix)r ejemplo de e-sta acep., 
"Sacar alcalde;" y, con mucha 
riizón, porque el de no puede 
.«er más anfibológico: más que 
elegir a uno para tal cargo o 
empleo, parece significar que lo 
quitan de él. (Véase Salir). 
T'na religiosa contemporánea do 
Santa Teresa empleó la prep. 
por: "dejando encargado. . . .w- 
case por priora a una religiosa 
que él gu.staba." (Mir, Sta. Te- 
resa. t.^II. pág. 201).- El sacar, 
nombre que se da ta'"bién al 
juego (le líus cunas. Véase esta 
\"<>z. — ¡)r pirado saca rirsos. Vé- 
n-o Picado, 2° art. — 

Sacarrial. ¿Qué chileno, en 
los cuentos de liadas y <le encan- 



tamientos, no ha tratado y oído 
tratar al rey de Su Sacarrial 
Majestad? Y nó porque el rey 
.'<aca los reales de sus subditos, 
sino ix)rque es un tratamiento 
consagrado por el uso, pero cu- 
yo significado nadie cuida de 
averiguai-. Pues sépase que no 
hay otra cosa que la .síncopa de 
ima r: restituida ésta, (jueda: 
iS'». Sacra Real Majestad. \'^éase 
R, 4.» 

Saco, m. Xo aparece en el 
Dice, una de las aceps. (jue le 
damos en Chile: vestido amplio 
y largo, <-on mangas, i>ero muy 
sencillo, que usan generalmen- 
te las niñas y jovencitas. — En 
el comercio se distingue el uso 
de los sacos por el adj. que se 
añade al s. ; así, hay scucos arre- 
cheras, azucareros, cebaderos, 
harineros, leñateros, metaleros, 
paperos, paroleros, trigueros, 
etc. Algvuios de estos adjs. no 
RSUin reconocidos por el Dice, 
pero están bien formada-.— Sa- 
co de baño: prenda para bañar- 
se hecha a modo de bata.— Saco 
de carbón, fig. : insulto dirigido 
al eclesiá-stico que usa sotana o 
háljito negro. No «: invención 
de chilenos, sino importación 
<le clerófol)os extranjeras.— Saco 
de dormir: camisón <lo <lormir. 
— Saco de viaje : sobretodo <le 
bi-iii (I de otro género delgado, 
que .se u.sa en los viajes ]>ara de- 
fenderse del polvo. — Saco reto- 
bado. Véase Retorak. — Saco 
roto, fig. y fam.: individuo nniy 
comilón. insaciable; iK)rquo 
nunca .^e llena, a semejanza del 
tonel de lius Danaidft*. — Krhar 
ni snnt o uno, fr. fig. y fam.: en- 
gañarlo, darle o ventlerle gato 



bAC 



SAC 



179 



por liebre. Parece fr. iaveutada 
por las mujeres, porque ellas son 
las <iue echan al saco o rklículo 
«u.s menudencias de viaje. Pero 
no es chilena sino eqmñola, co- 
mo .se compiiieba con la Farsa 
sohre el matrimonio (Gallai'do, 
Biblioteca, t. I, col. 941) : 

Mas ¡que alegre va el belloco! 
No lo tcharéis en el Jaco 
ífi los hatos vestirás. 

Falta esta fr. en el Dice. 

Sacrament.\l, adj. Fáltale 
en el Dice, laacep. fig.de "■'in va- 
riable, inmutable," que todo ei 
mundo le da cuando modifica a 
.sustantivos como frase, jórmnda. 
— En lá 2.^ acep. que da el 
Dice, a este adj. ("dícese de los 
remedio.s que tiene la Iglesia pa- 
ra sanar el alma y limpiarla de 
los jjecados veniales, y de las pe- 
nas debidas por éstos y por los 
mortales: como son el agua ben- 
dita, indulgencias y jubileos"), 
debió advertir que -e usa m. c. 
s. m. y en pl. 

S.\CR.\MENTAR, a. ''Dar, ad- 
ministrar el Viático a un enfer- 
mo.'' "Sacramentado, da, adj. 
Dícese de Nuestro Señor -Jesu- 
cristo en el sacramento de la 
Eucarístía."' Es todo lo que dice 
sobre esta« voces el Dice, con 
manifiesta deficiencia. Debió 
dar a sacramentar como I.*" 
acep. la de convertir totalmente 
el pan en el cuerpo de N. S. .Je- 
sucristo para quedarse en el sa- 
cramento por excelencia, que es 
el de la Eucaristía. Así como ad- 
mitió a transub standar, a. > r., 
que .se refiere al acto breve de la 
Iransuljstanciación, deVjió admi- 



tir también a sacramentar, a. y 
r., que se refiere a la ^■ida de 
Cristo en el sacramento, y así 
se habría ahoiTado de incluir el 
adj. sacraiiventado, que no es 
tal adj., ¡sino participio del v. 
sacramentar. ¿Se nos piden au- 
toridades que confirmen todo 
esto? Hablen Quevedo y otros 
clásicos: "Cristo se ausentó por- 
que no le hiciesen rey. Mas de.?- 
pués que, instituyendo el santí- 
simo sacramento del altar, dio 
su carne por manjar y su sangre 
por bebida y le comieron los su- 
yos, no negó que era rey. . .Cla- 
ro e*tá que lo.< reyes de la tierra 
que no pueden sacramentar sus 
cuerpos, no pueden imitar esta 
acción dándose a .sus vasallos 
por manjar." Poco antes: "'Ha- 
blaba en este capítulo de su 
cuerpo sacramentado." (Política 
de Dios, p. II, c. III). "Bien 
claro mostró Cristo su intento 
en sacramentarse cuando por 
San .luán dijo: El que come mi 
carne..." (Fr. -Juan de lo.*, 
Ángele=, Lnchn e.^piritual, p. II, 
c. XII). "¿Qué otra cosa fué 
sacramentarse Cristo y quedár- 
senos debajo de especies de pan 
y de vino, sino guisarnos su vi- 
vífica carne en aquello que sa- 
bía que comíamos mejor. . . ? 
(Ibid). "Más fué morir que -w- 
cramentarse; porque con el mo- 
rir destruyese el ser natural de 
Cristo en fonna humana, y en el 
Sacramento se representa esa 
misma destrucción." (Id., Del 
divino sacrif. de la misa, dial. 
I). "Es uno de los principales fi- 
nes que tuvo sacramentándose.' 
..."Una de las rabones porque ei 
Hijo de Dios se sacramentó fué 



18(1 



SAC 



SAC 



esta memoria de su muerte." 
(Ihíd., dial. II). ".TesucrisV> se 
sacramentó y se dio a los mivos 
para que le comiesen y bebie- 
sen.'" (Ihíd., dial. IV). ''Acom- 
paña el divino A'erbo al cuerpo 
santísimo que se sacramentó poi 
la fuerza de las palabras de la 
consauración."" (Id., De la pre- 
sencia de Dios, punto \Y, S \')- 
"Una de las razones por que se 
sacramentó el divino Señor fué 
para mediante su carne sacra- 
mentada hacer paso a su divi- 
nidad." (Ibid., .§ VI). El parti- 
cipio sacrawentad'i, da, lo usó 
también este mb^mo autor repe- 
tidas veces. "También le ame- 
nazó (Cristo a San Pedro] con 
negarle la participación de ■■^u 
cuerjvi y sangre, que luego ha- 
bía de xorramentar en las espe- 
cies de pan y vino." (María de 
Agreda. Mística Ciudad, 1. VI, 
c. X. n.° 1170). El participio 
sacramentado lo usó de mil ma- 
neras: Dios sacramentado, Hijo 
sacramentado, cuerpo sacramen- 
tado, estar o conservarse sacra- 
mentado, tenerlo, comerlo, reci- 
birlo sn era mentad o, etc. 

Iiifiuicrc la razón, y ni> U uIciiizji 

Cómo qui««) fii el pan tacr/imtut'trft 

Y con blancas especieB encubrirse, 

Y con sTimci poder irse y 4Ueclari<e, 

Irse y quedarse, y con quedar p^irtirse 

¿No bastará en el pan facriimnifarttM. 
Cubriros juntamente y deaoubriros? 

(Valdivielso. El Snifra- la ,le ToUdu. 1. 11 \ 
XX\). 

E.«j)eramos ([ue el futuro Dice, 
ha (le acoger esta im|)ortívntc 
acop. sin va<-ilaciÓM alguna. V('- 
ase pst€ V. 011 el Reltusco del P. 
Mir, donde .•^e hallará también 



esta misma acep. en sentido i>ro- 
pio y fig. 

Sacramextixo, xa, m. y f. 
Religioso y religiosa pertene- 
cientes al instituto de la Adora- 
ción perpetua del SSmo. Sacra- 
mento. Ú. t. c. adj. Padre sacra- 
mentino, monja sacram entino. 
Ya es tiempo de que admita ei 
Dice, este vocablo. ix)rque ado- 
rador y adoratriz que usan en 
otras parte.*, no es tan jwpular. 

Sacrilegio, m. "Lesión o 
profanación de cosa sagrada." 
Así el Dice. Faltan en la defini- 
ción la persona y el lugar sa- 
grado, porque de las tres mane- 
ras hay sacrilegio. 

Sacris solemxii>. ni. Him- 
no de la Iglesia que principia 
con estas palabra-^. Fue escriio 
{xjr Santo Tomás de Aquino y 
se reza en los maitines áo\ Cor- 
pus: pero la primera estrofa se 
canta ordinariamente al cubrir 
al Santísimo Sacramento: u.so 
que, por ser tan frecuente, ha 
hecho conocido el nombre del 
himno. 

Sacrosantamente, adv. de 
m. De manera sacrosanta. "Y. 
porque hay más sacrosantam<^ii- 
te superior dignidad a la impe- 
rial en el ^'icario de Cristo, su- 
cesor de San Pedro, referiré . . ." 
(Quevedo. Política de Dios. p. 
IT. c. XXI). Falta esta voz en 
el Dice, ^'^éa.se Mextk ( .\nvER- 

RIOS EN ) . 

Sacudido, m. No existe, y dí- 
ga.se ■•la.cii.didarii : "acci(')n de sa- 
cudir una cosa, especialmente 
para quitarlo el polvo." Tam- 
l)ién hay sax^fidida y lacrtd'l- 
miento: "a<-ción de sacudir o sa- 
cudirse.'" en general. 



SAD 



SAH 



181 



Sacudón, m. Scucudida o sa- 
cudimiento recio o \'iolento. 
Muy usado es en Chile, y, como 
bien formado que es, merece vi- 
\ir en el Dice. "El material [del 
ferrocarril] no puede resL-tir 
largo tiempo estos sacudones." 
(Un diario chileno). 

Sachet, m. Es voz frcaivw-ia, 
dim. de sac, saco; se .pronuncia 
saché, con ch francesa, y signi- 
fica cojincillo o almohadilla en 
que se guarda algiin perfume. 
Los españoles tienen para esto 
bujeta, que tiene forma de caja, 
y pomo, forma de vaso. 

Sacho, m. En Chiloé, ancla 
de madera, de las embarcacio- 
nes menores. Es una armazón 
de varas de luma cruzadas, en- 
tre las cuales se coloca una pie- 
dra que les sirve de lastre. Corre 
entre los isleños esta adivinan- 
za, que describe pintorescamen- 
te el sacho: 

Ourazón de piedra 
Con cuat.ro Giclios; 
Sujeta a tu madre. 
Serás buen muchacho. 

Así Cavada, que discurre bien 
al decir que '"esta palabra es 
muy probablemente la misma 
castellana sacho (sarculusj , es- 
to es, pequeño instrumento de 
hierro (en Chiloé lo sería de 
luma.) para escardar la tierra y 
el cual usarían como ancla para 
sus embarcaciones, a falta, de 
otra mejor. Después, modificada 
o reemplazada esta ancla, segui- 
ría Visándose el nombre primiti- 
vo." 

Saduceísmo, m. "Doctrina 
de los saduceos." Admitido por 
primera vez en la 14.^ ediiión 



del Dice. — Falta todavía la 
acep. de "secta de los sedúceos," 
como la tienen farisaísmo y tan- 
tos otros en ismo. 

Safar, a. y r. Así lo pronun- 
cian en Chile, lo mismo que se 
hace taiubién con todas las pala- 
bras que llevan z j c suave, y, 
lo que es inexplicable, así lo e-^- 
cribió Luis Besses: "Safarse, 
popular. Escurrirse, librarse." 
Véase Zafar. 

Saga, f. "Mujer que .se finge 
adivina y hace encantos y ma- 
leficios."— "Cada una de las le- 
yendas poéticas contenidas eu 
su mayor parte en las dos colec- 
ciones de primitivas tradiciones 
heroicas y mitológicas de la an- 
tigua Escandinavia, llamadas 
los Eddas." — No se confundan 
estas voces con zaga, f. : "parte 
posterior de una cosa; carga que 
se acomoda en la trasera de un 
carruaje; m., el postrero en el 
juego" (nuestro chupe). 

SAGRADO' (En). En cemente- 
rio bendito, en sepultura o tie- 
rra bendita. Ú. m. con los ver- 
bas enterrar y sepultar. Falta 
esta expresión en el Dice. 

Sahumar, a. y r. Conjúgale 
sahumo, sahúm'as, etc., porque 
es compuesto de humo, lo mis- 
mo que ahumar. No se diga 
pues sahumo, sahumas. — Su 
significado es: "dar humo aro- 
mático a una cosa para purifi- 
carla o para que huela Vjien." 
En Chile es corriente usarlo en 
el significado de "dorar" y "])la- 
tear," con los complementos "en 
oro, en plata." "Reloj .sahuma- 
do en oro; Más barato es satut- 
marlo en plata." Explícase este 
uso por la acep. fig. que tiene 



182 



SAJ 



SAJ 



en castellano el adj. mhumado, 
da: "dícese de cualquier cosa 
que, siendo buena por sí, resulta 
má-s astiniable por la adición de 
otra que la mejora. Pagare im 
real sobre otro, y aun sahuma- 
das. ' 

Sainetero, m. Escritor de 
sainetea. Lo admitió por prime- 
ra vez la 14." edición del Dice. 
Pero falta todavía sainetista, 
com.. que es más usado. "Para 
Ticknor, Tirso no pasa de ser 
un fraile ingenioso, deslenguado 
y verde, sainetistfi cliocarrero y 
satírico ; para Schack es un gran 
poeta por todos astilos." (Vale- 
ra). 

Saino, na, adj. Aplícase al 
caballo o yegua castaño obscuro 
que no tiene otro color. El voca- 
blo e-* con z (zaino, na). 

Sainoso, sa, adj. Astuto, en- 
gañoso. Se usa en algunas pro- 
vincias del Sm* y es formado 
del castellano zaino, na: "trai- 
dor, falso y poco seguro en el 
trato." Lo escribimos con s, por- 
que así lo escriben y pronuncian 
todos, y porque a nadie se le 
ocurriría buscarlo con z. 

Sajuriana, f. Baile antiguo, 
caído ya en desuso en las jiro- 
vincias centrales, pero que st 
conserva en la de Cbiloc y qui- 
zá.sen otras. Se baila entre dos y 
«•on pañuelo, zapateando y «j- 
cobillando el suelo con los pies, 
fino y menudo. He aquí algu- 
nos versos con que suele acom- 
pañarse: 

Tanta naranja muiíira. 
Tanto linii5n por el sucln. 
TanUí iiincbnchn bonita. 
TíinU) galán sin dinero. 

Salta, pcrlita, ul mar, 



Qne al utro lado habías de dar. 

Tii eres como la sajona, 
Que el bien te parece mal. 
Y en la botica se vende 
Remedio para olvidar. 

Salta, perlita... 

Cavada cita estos otros: 

Haiiquita sajuriatii. 

Hija del goberna ior. 

Mi padre uiunó vcncieud(» 

Por los eampos del honor. 

Allá va esa bala 

Como piedra lisa. 

Los hombres tunantes 

No tienen Cíimisa. 

También .se usaba en el Perú, 
como con.*ta de la-^ Tradiciones 
de Palma: "No había en Lima 
más diestra tañedora de arpa. . ., 
ni pies más ágiles para trenzar 
una sajxmana.'' (T. I, pág. 
267). "Al son de una .guitarra 
con romadizo, una de las mo- 
zuelas bailaba con su respectivo 
galán una desenfrenada sajuria- 
na, o cueca, como hoy decimos 
I nó los chilenos] , haciendo 
contoi-siones de cintura oue en- 
vidiaría una culebra, jtara le- 
vantar del suelo con la boca y 
sin au.xilio de las manos un ca- 
charro de aguíU'dicnte. .V la vez 
y llevando el compás con pal- 
inada.s contal>a;i los circunstan- 
tes: 

Lcvántaniclo. María: 
Lovántamelo. Jo.sc; 
Si tii no me lo levanljs. 
Yo me lo levantare, 
ijuc se quema el sango. 

No se quemará, 
I'ues vendrán las i>tas 
Y lo apagarár.". 

(T. II, pág. 1 i:i. Y en el t. IV. pá-. 70); 

"Tomando por i)arcja a la flo- 
rista, bailó una snjurio.nn o nm- 
zamala, de ésas en que haycin- 



SAL 



SAL 



188 



tureo de culebra cascabelillo." 
(El nombre mozamah no apa- 
rece en el Dice. : sango es el 
■sanco de hoy. Véase más adelan- 
te). — Es casi seguro que el 
nombre sajuriana fué traído a 
América por los españoles, y 
debería entrar en el Dice, como 
ant. 

Sal. f. Sal de Inglaterra, o de 
Ingalatierra, como dice el vul- 
go, es el sulfato de magnesia- 
empleado en medicina casera. — 
Sal de vinagrillo: ácido oxálico. 
— Unto sin sal: llama así el 
pueblo el tocino del cerdo, sin 
sal ni aliño alguno, y que em- 
plea para medicamentos caseros. 
Es bien dicho, porque unto sig- 
nifica, en su 2." acep.. "craso o 
gordura interior deí cuerpo del 
animal." 

Salado, da, fig. Cai'o, costoso. 
de grandes consecuencias. "Sa- 
lada le .salió la fiesta; Se lamen- 
taba de lo salado del baile." Se 
usa también en la Argentina; 
pero el Dice, no le da esta acep. 
Es metáfora bien aplicada y me- 
rece pasar. 

Salamanquina, f. En Arica y 
sus alrededores, lagartija. Qui- 
zás por cierta semejanza de sig- 
nificado }• de forma con el espa- 
ñol salamanquesa. 

Salambó. Nombre que dio 
Flaubert a ima de sus novelas. 
En castellano, como lo notó 
Menéndez y Pelayo, debe decir- 
se Salamhona, que era el nom- 
bre que los antiguos sevillanos 
daban a la diosa Venus. Así lo 
dice el Breviario en las lecciones 
de las Santas Justa y Rufina, y 
así también Rodrigo Caro: 
"Vióse bien practicado en los 



actos de nuestras santas Justa y 
Rufina, que i)e.recieron jKir no 
querer dar la stipe a la diosa 
Venus, llamada de los antiguos 
sevillanos Salamhona. ' (Dios 
(jeniales, dial. VI, § I). 

Salazóx, f. No significa "ac- 
ción de salar," idea que se ex- 
presa con saladura, sino "tiem- 
po y efecto de salar; acopio de 
carnes o pescados salados." 

Salbadera, f. "Vaso, por lo 
común cerrado y con agujeros 
en la parte superior, en que se 
tiene la arenilla para enjugar lo 
escrito recientemente." Así es- 
cribía este vocablo la 13." edi- 
'>ión del Dice, derivándolo del 
latín sabulum, arena, como an- 
tes se lo había insinuado Ilart- 
zenbusch a Cuervo; pero éste 
estudió bien el punto y llegó a 
esta conclusión : "Nos inclina- 
mos a usar la i' (salvadera), por 
ser indudablemente nuestro vo- 
cablo derivado de salvadc. De- 
muéstralo el que, según lo ob- 
serva Don Ramón Cabrera, an- 
tiguamente en lugar de polvos 
se usaba de salvados para enju- 
gar y secar lo acabado de escri- 
bir; así lo indican los pasajes 
que citamos más abajo, se com- 
prueba por el hecho de encon- 
trarse en manuscritos del siglo 
XVI algunas cascarillas de sal- 
vado pegadas a las letras. En 
corroboración de lo cual viene 
también el análisis etimológico; 
en efecto, si se toma como sufijo 
— dera, la raíz debe ser el v. 
salvar, pues aquél jamás se com- 
bina en castellano con nombres: 
pero esta derivación no cuadra 
con el sentido; luego bey que 
convenir que el sufijo es — era, y 



184 



SAL 



SAL 



entonces viene de salvado y ha- 
ce juego con cartu-chera, taba- 
quera, etc. ; como que tal es el 
sufijo que se agrega a nombren." 
La 14.* edición del Dice, aceptó 
de lleno en lleno este luminoso 
dictamen. 

Salcita, f., dim. de sal. Las 
formas corresta¿ .serían salccita, 
salecilla o salezueh. Véase Buei- 
cito. 

Salcochar, a. "Cocer carnes, 
pescadas, legumbres o viandas, 
.sólo con agua y sal." Primera 
vez que admite el Dice, este 'v., 
derivado de sal y cocho, cociao, 
y que algunos confundían con 
sancochar, a. (cocer la vianda, 
dejándola medio cruda y sin 
sazonar). Éste es derivado <Je 
sancocho, que se formó del la- 
tín seniicoctus, medio cocido. 
En la 13." edición .se había uBa- 
do el part. salcochado en el art. 
Akepa. 

Salcocho, m. "Preparación 
de un alimento cociéndolo en 
agua y sal para después condi- 
mentarlo y hacer un plato cual- 
quiera.'" Admitido por primera 
vez y como americanismo en la 
14.» edición del Dice. 

Saldioque, f. Sal de Ilockins. 

Saldívar, apell. Zaldivar es- 
criben Contó e Isaza, Ricardo 
Palma y todos los eí^pañoles. En 
la Hüt. del Paraguay del P. 
Charlevoix, 1. XVI [I, aparece 
este apellido escrito Saldívon; 
lo que mereció la siguiente no- 
ta del P. Murviedro: "Léase 
Zaldivar, de cuyo apellido ha- 
bía en aquel tiempo en el Para- 
guay una familia: y '■'o ella fué 
oriundo Raimundo Zol Vfar." 



Saledizo o salidizo, m. 
Ambas formas admit« el Dice. 

Salesa, adj. Aplícase a la re- 
ligiosa de la Visitación, congre- 
gación instituida por San Fran- 
cisco de Sales. Ú. t. c. s. f. Es voz 
que hace falta en el Dice, y que 
el mismo usa en el artículo 
Asistenta, 2.* acep. 

Salesiano, na, adj. Aplícasb 
al individuo de las dos congre- 
gaciones religiosas, de hombres 
y de mujeres, que fundó el V. 
Don Juan Bosco. Ú. t. c. s. — 
Perteneciente a dichas congre- 
gaciones o a sus miembros. — 
Hace falta en el Dice. 

Salicilato, m. Sal formada, 
por el ácido salicílico y una ba- 
se. Término de Química que al- 
canzó a entrar en el Suplemen- 
to de la 13." edición del Dice y 
ahora está en el cuerjio de Ifa 
14.» 

Salicílico, adj. Admitido 
por primera vez en el cuerpo del 
Dice, y con remisión a ácido 
salicílico. 

Salidor, ra, adj. Dícese de 
la persona que .sale nuicho de 
su casa, callejero, andariego. Es 
corriente en Chile y esttí bien 
formado, pero no aparece en el 
Dice. En los clásicos hallamos 
salidero, ra, que tampoco -'c re- 
gistra en el léxico. "Se informa 
nmy bien si es muy salidera la 
mujer." (Poro Sánchez, Árbol, 
cons. III, c. XI). 

Donpcll.i vcntiincr.i y talidtra 
í'areco ni vino aguado... 

(Quifti>nei) (le ncnavent*, E'/mnét de lot 

Va\ la Crónica Troyana vse usa 
mlidor en el mismo significado 



SAL 



SAL 



1«5 



que assalidor, que sale al en- 
cuentro, explorador. El Dice, 
trae el v. asalir, ant., salir al en- 
cuentro. 

Saliente. Fem. lo declara 
en su lugar el Dice, en el signi- 
ficado de "parte que sobresale 
en alguna cosa;" pero en la 
voz Bigornia lo empleaba c. m. 
en la 12." edición ; error que ya 
se corrigió. — La "parte del edi- 
ficio, que sobresale fuera de la 
pared maestra en una fábrica," 
y que aquí llamamos salivute, 
m., se denomina en mejor cas- 
tellano saledizo o salidizo, m. — 
Aplicado como adj. a ciertos 
sustantivos en el significado fig. 
de sobresaliente, notable, lo te- 
nemos por galicismo, el saillant 
francés. No recordamos Iiaber 
visto en los clásicos trozos sa- 
lientes, la parte más saliente del 
discurso, la nota saliente, ni lo 
autoriza tampoco el Dice. Sólo 
en sentido recto se dice pómulos 
salientes, línea saliente, porque 
salir tiene la acep. de "sobresa- 
lir, estar una cosa más alta o 
más afuera que otra." Según los 
casos, deben usarse adjs. pro- 
pios, como elocuente, patético, 
conmovedor, sublime, culminan- 
te, y nó los generalísimos y des- 
vaídos que acostumbra el fran- 
cés. 

Salir, a. y r. ¿Es chilena la 
fr. Salirle a uno un ladrón, un 
bandido, etc.? No ha faltado 
quien así lo afirme; pero la fr., 
que ni siquiera es fr. hecha sino 
proposición corriente, es tan 
castiza como las que más. En 
efecto, la 5.* acep. que el Dice. 
da a salir es: "aparecer, mani- 
festarse, descubrirse;" y, si no 



se quiere aplicar ésta, apliqúese 
la 1 .* : ' "pasai- de la parte de aden- 
tro a la de afuera," porque eso 
es lo que hace el ladrón o ban- 
dido: pasar de la parte en que 
estaba escondido o en acecho a 
la parte pública o patente en 
que está su víctima; o más bre- 
ve, le sale al paso o al encuen- 
tro. En este mismo sentido lee- 
mos en el Quijote: "Que San- 
són le saliese al camino como 
caballero andante. . . Antes que 
le preguntase nada, le salió al 
camino, diciéndole. . ." (P. II, 
caps. XV y XVI). — Téngase 
mucho cuidado al darle a este 
v. complemento con de, porque, 
trastrocando el uso legitimo, se 
le hace decir lo contrario de lo 
que se quiere. Es usadísimo en 
Chile Salir de presidente. Salir 
de senador, de alcalde, en el sig- 
nificado de "ser elegido o saca- 
do por suerte o votación para es- 
tos puestos y otros semejantes;" 
y, en realidad, con la preposi- 
ción de significa el v. "cesar en 
un oficio o cargo," dejar de ser. 
Para expresar el sentido que se 
quiere, debe suprimirse el de: 
"Antón ha salido alcalde," es 
decir, ha sido elegido o nom- 
brado. "¡ Oh, qué ansias tiene 
por que salga provincial!" (Sta. 
Teresa, Carta CCCXXV). Así lo 
enseña también el Dice, y con 
él Cuervo, Salva y todos los que 
conocen bien el castellano. 
"Pronto saldré de tutor," es el 
ejemplo que da el Dice, para la 
acep. de "cesar en un oficio o 
cargo;" así como salir de pobre 
es dejar de serlo. Tirso y Cer- 
vantes emplearon la prep. por 
para .significar elección, como lo 



186 



SAL 



SAL 



\'imos también con el v. sacar 
(véase en su lugar) : 

¿Que Rodrigo Vásqapz de Arce 
Salió en fin por p'tsiilente? 

{ Caballero dt gracia, Xll, II."). 

!Si talf, como imagino, 
Hoy mi amo por alcalde. 
Te digo como adivino 
Que hoy no te trujo de balde 
A hablar conmigo el destino. 

(Pedro Je Vrdemalaf, j I ). 

Otra cosa es cuando el de signi- 
fica el oficio o papel que se hace 
en una pieza teatral: "Pedro 
salió de rey, y Juan salió de la- 
cayo." En este caso no forma 
complemento sino predicado. — 
Aunque salir .significa, en una 
de sus aceps., "nacer, brotar," 
y por eso es bien dicho salirle a 
uno los dientes, salirh la barba; 
sin embargo, para no empobre- 
cer la lengua, conviene conocer 
las verbos propios que hay para 
estas cosas. Enumeremos algu- 
nos: abotonar (arrojar botones 
la planta), apitonar (echar pi- 
tones los animales que crían 
cuernos; emjwzar las árboles a 
brotar o arrojar los botones). 
barbar (echar Ijarba-* el hom- 
bre; en Agricultura, echar raí- 
ces las plantas), arraigar (echar 
o criar raíces), brotar (nacer o 
salir la planta de la tierra), 
emplumar y er)rplv,m<ecer 
(ochar plumas las aves), empe- 
lar (echar o criar pelo), encor- 
nudar (ochar o criar cuernos), 
endentecer (empezar los niños 
a ecliar los dientes). — Nótese 
quo con algunos sastanlivos tie- 
ne */./<> significados enteramente 



contrarios; por ej., Salir la mi- 
sa. Salir la función, significan 
empezar o terminar estas cosas. 
La idea de empezar se explica 
por las aceps. parecidas que tie- 
ne salir: "aparecer, manifestar- 
se, descubrirse;" "darse al pú- 
blico:'' "Ya salió el primer to- 
mo de sus poesías." La de ter- 
minar se explica por la salida 
que hace la concurrencia del lu- 
gar en que estaba oyendo la 
misa o presenciando la función, 
Para que se vea que así también 
hablaron los clásicos, oigamos a 
Zabaleta: "Sale una misa, y lo 
primero que hace el galán quo 
la aguardaba, es mirar si tiene 
señas de breve." (El día de fies- 
ta, c. I). — Salir a bailar. Sacar 
a bailar y Sacar a danzar, dic<^ 
el Dice, en la acep. de "nombrar 
a uno de quien no se hablaba, 
o citoi- un hecho que no se tenía 
presente. Díce.-=e de ordinario 
culpiíndo o motejando al que 
lo hace con poca razón. ¿Que 
necesidad había de sacar a bai- 
lar a los que ya han muerto?" 
— Salir a espeta perros. Véase 
Espeta perros (A). — Salir a 
tierra, fr. fig. y fam. : entre la- 
drones y rateros chilenos, .*alir 
en libertad de la pri-^ión. — Salir 
con bien. A'^éanse BiKX y Des- 
embarazar. — Salir con la .tuya 
uno: "lograr su intento a ])esar 
de contradicciones y dificultíi- 
des." El Dice dice ahora Salirse, 
a diferencia del de Autoridades, 
que no adoptó la forma retlcxi- 
va. No negamos que muchas 
clásicas dijeron Salirse con la 
suya, pero también nnichas 
otros dijeron Salir con la suya- 
como podríamos probarlo cuu 



SAL 



SAL 



textos del B. Ávila, Granada, 
Cabrera, Murillo. Márque-5. Tir- 
so, Rodríguez, La Pue.ite \ 
otros; sólo citaremos a Correas: 
"Salir con la suya: es de cabe- 
zudos y amigos <:e su ptirecer, 
que quieren que su opinión n 
razón valga." Además de la li- 
bertad que debe dejar el Dice, 
pai-a decir en este caso salir o 
salirse, es menester que rel'ormt 
también la fr. generalizando su 
uso con los pronombres máo y 
tuyo, nuestro y vuestro, pues 
con todos se ha usado y .se usa. 
— Salir con su domingo siete: 
Véase Domjngo siete. — Salir 
de Traiguén, fr. fig. y fam. : en- 
tre ladrnnes y rateros chileuo.>, 
salir en libertad de la cárcel o 
prisión. — Snlirlc la calchona, 
la chascona o chascuda, el futre, 
1(1 riuda. Véanse los respectivo» 
sustantivos. — Salga lo que sal- 
gare, fr. fam. que, por lo usada 
que es dondequiera que se habla 
castellano, no debe avergonzar- 
se de acogerla el Dice, en el mis- 
mo sentido que la cori'ecta Sal' 
ga lo que saliere. Para autorida- 
des. bas1e la de Don Francisco 
Rodríguez Marín: ''Acostum- 
brados a exclamar ¡ Ancha es 
Ca.stilla ! . . . esa misma gran 
fra.se. . . perdió el mérito de su 
alto sentido y quedó para sím- 
bolo y fórmula de nuestra indu- 
lenciu. como .sinónima de 
¿Quién dijo miedo? y de S<dria 
lo que salgare, que disparatal>a 
el otro, para disparatar a la vez 
de obra y de palabra.'" (Burla 
hurlando, pág. 187). — En la 
conjugación de e^te v. comete 
el \-ulgo chileno líi paragoge de 
decir sale jior sal, en el impera- 



tivo, concordado con c'-'.s (¡ho- 
rror!) y con tú en la clase me- 
dia. ^''éase Sal-le en el art. L. El 
futuro y su derivado son para 
nuestro pueblo salré, salría, en 
vez de saldré, saldría (véase D). 
El castellano, aun en el siglo de 
oro. dijo saliré, saliría, confor- 
me al origen -mlir he, salir hia; 
y ]x>r eso .Juan de Valdés. en 
su famoso Diálogo, preguntó: 
'■¿Por qué escribís , saliré por 
saldré, que escriben otros? Val- 
dés. Porque viene de salir. . . 
Algunos dicen saldrá por salirá; 
a mí más me contenta salirá, 
porque viene de salir." — Por 
gracia y donaire y para no usar 
los verbos e.xpulsar, despedir- 
que son de duro significado, 
emplean algunos chilenos como 
a. el V. mlir: "Salieron a Pedro 
del colegio: Salieron a la Juana 
por ladrona." 

Salitrera, f. Es corriente en 
Chile por salitral, m. (sitio o 
paraje donde se cría y halla el 
salitre) o nitral (criadero na- 
tural de nitro o salitre). — La 
oficina salitrera, que decimos 
aquí, se llama en castellano sa- 
litrería (casa o lugar donde .se 
fabrica salitre). 

Salitrero, ra, ni. y f. Per- 
sona que lo vende. Asi el Dice. 
Por consiguiente, no debe irsar- 
se como adj., diciendo, por ej. 
industria salitrera (del salitre), 
oficina salitrera (salitrería). — 
Salitroso, sa, es el adj., [¡ero sig- 
nifica: "que tiene salitre." le- 
rreno salitroso. 

Salitrón, m., aum. de sali- 
tre. En Tarapacá, costrón de 
salitre mezclado con sustancias 
• extrañas, que se emplea princi- 



MUS 



SAL 



SAL 



pálmente para grandes fogatas, 
que llevan este mismo nombre 
y se hacen en los días de públi- 
co regocijo. Como aum., está 
bien formado y aplicado. 

Salivadera, f. Nombre que loí 
excesivamente pulcros dan a la 
escupidera (pequeño recipiente 
de loza, metal, madera, etc., que 
se pone en las habitaciones pa- 
ra escupir en él). Leemos en 
El Mercurio, de Santiago, 14 
Sept. 1915: "Se sabe que el re- 
glamento de teatros. . . disjwne 
que en las salas de espectáculos, 
junto a los muros y a la altura 
de una persona, se coloquen sa- 
livaderas, pues quedará estricta- 
niento iirohibido e.^-upir en el 
suelo." _ ,^ 

Salivar, n. "Arrojar saliva. 
No se confunda con desalivar, 
n. (arrojar saliva con abundan- 
cia). La secreción permanente y 
excesiva. I<> salivase llama íuífemrh 
Salraaticense, adj. La voz co- 
rrecta es salmanticense, natural 
de Salamanca, en latín Snlman- 
tica. Los sinónimos son: sala- 
manqués, sa, y salamanquino, 
na, aplicados a persona; sal- 
mantino, na, se aplica a perso- 
na y a la ciudad. — Los Sal- 
manticenses por antonomasia 
son unos teólogos carmelitas 
dascalzos, del colegio de Sala- 
manca, que escribieron dos 
grandes obras en muchos tomos, 
una do teología dogmática 
(Cursiis Theologicxwi) y la otra 
de teología moral (Cursm The- 
ohyiae Morali.t). Esta última es 
más conocida y citada. ILu^ta 
en la e<lición de las Obras de 
Iriartc iiiiarece el error de decir 
salmaticenses : 



¿Quieres que en nuestros días 
Haya necio librero 
Que publique a su costa Poesías 
Para perder su tiempo y su dinero, 
Mientras hay moralista que le pag» 
A los Salmaticenses y a Larraga...? 

tLpiSlola ir). 

S.\LMO, m. El salmo del Mag- 
níficat, el salmo Benedictus, el 
salmo Nunc dimüti-s. No sabe- 
mos de qué salterio serán estos 
nuevos .<almos: lo que sabemos 
es que todos los libros litúrgicos 
los llaman cánticos, y nada más 
que cánticos. — Todos los salmos 
acaban con Gloria Patri, fr. fig. 
y fam. con que se moteja o re- 
prende al que pide dinero. E& 
de algún uso en Chile, pero es 
e-spañola, aunque no la dé el 
Dice, como se deduce de estos 
versos de Timoneda: 

RUFIXA. Tríeme el dinero aquí. 
COUBAI.O. ¡Jesús! siempre has de acabw 
En Gloria P-tri: dejar 

Todo quiero 
Y traerte este dinero. 
{Fama llnn;-:-l<i Trapacra\. 

Salmodear, n. Rezar o cantar 

los salmos. El v. es salmodiar o 
salmear. Salmodiar se conjuga 
salmodio, dia.-^, die, siguiendo el 
acento del s. salmodia. 

Salmodia, f. "Canto usado 
en la Igl&^ia para los salmos. || 
fig. y fam. Canto monótono, 
sin gracia ni expresión." En 
griego tieueaccnluatia la i ¡'- ;'';'<.- 
fil-x.,. pero en latín esa i es breve; 
por eso en cixstellano es salnvo- 
dia. Sin embargo, no han fal- 
tado (piienes digan salmodia: 

Vo« icn^i» 1.1 Adonia», 
Las c«it » de Mole grn 



SAL 



SAL 



189 



Y de Tristán; 
Yo las santas salmodias, 
Kl aj'uno santo e magro. 
Dulce afán. 

(Fray Ganberte, siglo XV. Razonamiento, 
dd monje con el caballero sobt e la vida venidera) 

Salomar, n. En Chiloé, arre- 
ar o rodear animales, ineitán- 
dolo-s con gritos. ( Cavada j. Es 
el V. castizo salomar, n., que 
significa: "acompañar una fae- 
na con la saloma;" y saloma, es 
"cantilena cadenciosa con que 
acompañan lo.-; marineros su fa- 
ena para hacer simultáneo el 
e-sfuerzo de todos;" voz de noble 
abolengo, pues viene del latín 
celeuma y griego /.2>.2-jw.a, que 
significan esto mismo. "Laetan- 
tium more nautarum epilogí 
celeuma cantandum est," escri- 
bió San Jerónimo a su discípulo 
Heliodoro. 

Salomóx, m. fig. Fué admi- 
tido desde la 13." edición del 
Dice, en el .significado de '•ham- 
bre de gran sabiduría." ..ntes 
de eso teníamos nosotros estas 
citas: "Esto de escribir sobre lo 
que uno no entiende, .se queda 
para los Salomones de esta era, 
que pretenden saberlo todo." 
( Triarte. Epístola críHco-pare- 
nética). 

Somos los estndiantitos 
Que hoy costeamos la función. 
Y. aíinque somos chiquititos. 
Es cada uno un Salomón. 

(Adaptación del coro de los Marineritos de 1,> 
zarzuela La Gran Via). 

Salomónk;o, ca, adj. "Perte- 
neciente o relativo a Salomón,' 
lo define el Dice, y remite des- 
pués a Columna salomónica. 
Faltan la.s e.xpresiones Sentencia 



salomónica y Juicio salomónico, 
que se usan en sentido fig. por 
alusión al fallo que dio este rey 
de partir un niño ivivo para co- 
nocer cuál era la maidre. 

Salón, m. Más de lo necesa- 
rio ha cundido esta palabra en- 
tre nosotros. Ya no hay casa 
que no tenga su salón, ni barbe- 
ría que no se anuncie al público 
con el pomposo título de salón 
de peluquería, aunque el prime- 
ro no pase de ser una miserable 
salilla, y un pobre tabuco o 
cuartucho el segundo. No se 
pierda de vista que salón es 
auni. de sala., y sala es: "la pie- 
za principal de la casa, donde se 
reciben las visitas de cumpli- 
miento." Para muchos casos 
basta pues el primitivo sala o el 
dim. salita, sin necesidad de re- 
currir al aum. — Éste se está 
usando mucho, aunque a la 
francesa, en el significado fig. 
de gente o casa aristocrática, 
que son las que tienen salones 
en el verdadero sentido de esta 
palal>ra. "Su obra e- leída en to- 
dos los salones de Santiago: Es- 
te joven frecuenta los mejores 
salones; ¿Cómo exigirle econo- 
mía domé.stica a una joven de 
salón?" A pesar de su origen y 
de la oposición de los puristas, 
debe admitirse esta acep., pues 
está fundada en el genuino sig- 
nado de salón. — No así lo (fue 
>e llama salón de pintura: "El 
salón de e.<te año fué mejor que 
el del año pasado." Esto se lla- 
ma en España y dondequiera 
que se habla su lengua, exposi- 
ción de (lo que fuere). Véase ei 
origen de este salón: "Empleado 
absolutamente, dice el Dice, de 



190 



SAL 



SAL 



lii Acad. FraiKesa, significaba 
las salas del Louvre, en donde 
íe hacía la exposición periódica 
de las obras de pintura, escul- 
tura, grabado, etc., de los artis- 
tas vivos. Y algunas veces sig- 
nificaba, por extensión, la expo- 
sición misma." — Menos podrá 
ilecirse en buen castellano Salón 
de la moda, como se intitula 
una revista de Barcelona. ¿For 
qué no se llama Revista de la 
moda., como se diría en toda 
tierra de garbanzos? — -En algu- 
nos pueblos del Norte, salón e-s 
liiirdel o casa de prostitución. — 
S Ion óptico. Su verdadero nom- 
bi-e es cosmorama, m., del grie- 
go opaj.a, vista, y xów.o:, mun- 
do. El Dice, lo define: "arti- 
ficio óptico que .>irve ¡'ara 
ver aumentadotí lo.s objetos me- 
diante una cámara obscura; 
^itio donde por recreo se ven 
lepre^^entados de este modo 
pueblos, edificios, etc.'' — Hi- 
lo salón o de salón: el de cáña- 
mo, nuiy resistente y más del- 
gado que el bramante. Lo usan 
los encuadernadores, los zapa- 
teros y los (jiie co.sen alfombras, 
y se vendía en madejas. .Ahora 
l)oco .-e halla en plaza. Parece 
que es el mismo que el Dice, 
llama hilo de cartas; el nombre 
de salón se le dio, .sin duda, 
l)(>rque se usji principalmente 
para coser alfombras de salón. 

S.\LPiMENT.\R, a. Fifl com- 
¡meeto de sal y pimienta: por 
tanto, .se conjuga como irregular 
de la primera clase: aalpimienr 
t(i, tan, tr, ten, etc.. y nó regular 
(salpimentó, ta). "Si hablas, 
luiciemlo rwular las cejas hasta 
la coronilla, xnlpimientas la 



murmuración." (Quevedo, El 
chitan de las tambillas) . La 
Gramát. de la Academia lo ha- 
ce también in-egular. Por todo 
esto es extraño que en un libro 
premiado e impreso por la mis- 
ma Corporación se lea: "Los 
adagios con que el vulgo sazona 
y salpimenta su hablar informe 
y rudo." ( Laman o y Beneite, 
El dialecto vulgar salmantino, 
introd., .§ X). 

S.\LPULLIDO. S.\LPULUR, SAR- 

piLLiDO, s.\RPiLLiR. Ambas for- 
mas admite el Dice. 

Salsa, f. En lenguaje fig. y 
fam., tunda, felpa. Recuérdese 
la misa de ajos de las Coplas de 
Mingo Revulgo : 



Mas, Revnlgo. para luit-ntes. 
Que non vayas por atajos. 
Farás una ínlia d'njor 
Por temor de las serpientes. 
Sea mort«raíIa cruda. 
Machucada, muy aguda. 
Que te faga estorcijar, 
Ca non puede peligrar 
Quien con esta salsa suda. 



Sal-s.\lero- m. .luego de mu- 
chachos que des<"ribió í)sí Rodri- 
go Caro: "Pónese una rueda de 
muchachos, y uno en medio; 
éste dice en alta voz. tcnienao 
cerrados los ojos y andando a la 
redonda: Sarabuca de rabo de 
cuca dr a.cucaiuUir, qxic ni sabe 
arar ni pan comer, vete a escon- 
der detrás de la puerta de San 
Miguel. Donde para al decir es- 
to, aquel nuichacho .Siilc y .se va 
a esconder, y así va repitiendo 
las mi.«mas palabra-s y echando 
afuera nuichachos ha.stfl que se 
han ido todos. Dcejnics los .sale 
a buscar, diciendo: Sal. salero. 



SAL 



SAL 



191 



vendrás caballero en la muía de 
Pedro. Ellos procurarán salir 
de donde están y llegar primero 
al puesto, porque al que puede 
coger lo hace que lo lleve a 
cuestas." (Días geniales, dial. V, 
§ V). No aparece este nombre 
en el Dice. 

Saltado, da, adj., part. de 
saltar. Usárnoslo en el significa- 
do de no continuo, interrumpi- 
do, que va .salvando uno o niá.s 
espacios u objetos. Es bien usar 
do. porque el v. saltar tiene esta 
misma acep. : "pasar ide una co- 
.sa a otra, dejándose las que de- 
bían suceder por orden o por 
opción. Se usa en lo físico y en 
lo moral." Los españoles dicen 
más frecuentemente salteado, da, 
del V. saltear, que tiene la acep. 
de "empezar a hacer una cosa 
sin continuarla, .sino dejándola 
comenzada y pasando a otras,'" 
que, como .se ve, no es exacta- 
mente igiia/l. "No pueda esta- 
carse amlx)s a dos a una estaca, 
sino que se le dé salteada," de- 
cía ima (5rdenan¿a de minas 
acordada en Cabildo de Santia- 
go, en 10 de Dic. de 1548. (Vi- 
cuña Mackenna, El Libro aei, 
cobre, pág. 90). — De sr.ltado, m. 
adv. fig. : saltando o ■ ilteando, 
en la acep. que acaban; is de ver. 
(Cf. De corrido). En castellano 
hay también A saltos (dando 
saltos, o saltando de una cosa 
en otra, dejándose u omitiendo 
las que están en medio). Véase 
i-ómo expre.só e<ta idea el erudi- 
to Puigblanch : "Del <-ual sólo 
he leído el Prólogo y una u otra 
página salteada." "Sólo al fin 
diré algo salteado acerca de va- 
rias de sas faltiLS más grana- 



das." (Opúsculos, t. I. págs. ' 
LXXXIX y 11). 

Saltante, adj., pait. de sal- 
tar. "Que salta," dic« solamente 
el Dice; y, como una de las 
aceps. de saltar es "hacerse repa- 
rable o sobresalir mucho una 
cosa," se deduce que está bien 
em,pleario este adj. en estas pala- 
bras de un diario chileno: "Co- 
mo el carácter más saltante es 
la tristeza, la tendrán que repro- 
ducir c!i las obras artísticas." 
Otros dirían resaltante, sobresor 
líente, notable, visible. 

S.A.LTAR, a. y n. "Yo dan'a 
por esta casa 50.000 pesos .%i¿- 
fando." El .sentido completo de 
este gerundio es: .saltando de 
g-usto, o corriendo a .^altos, vo- 
lando, como se dice con más 
frecuencia, de esta acep. de vo- 
lar: "hacerse las cosas con gran 
prontitud y ligereza." No alcan- 
za esto a constituir un chilenis- 
ino. — Saltar a la vista una cosa, 
o a los ojos, son frases figuradas 
e iguales, que significan para el 
Dice: "ser muy clara; ser vis- 
tosa y sobresaliente por su pri- 
mor.'" El P. Mir, fundado en el 
origen de ellas, que es la fr. 
francesa Sauter aux yeux, en el 
uso de los clásicos españoles y en 
el significado del v. saltar, que 
implica aconietida, violencia, 
oposición, repugnancia, las des- 
echa en el .sentido que les da el 
Dice. La razón está toda de su 
parte, aunque en la práctica ha- 
ya prevalecido el uso de los mo- 
dernos galicanos. ¡Cuánto me- 
jor hablaron las clásicos! "Se 
ve a los ojos la ruina de los es- 
tadas." (Saavedra Fajardo, Em- 
pre.'<a-'< politira.H. XXXI). "A 



192 



SAL 



SAL 



ojos vistas se le había abierto ei 
cielo." (Rebolledo, Orac. fún.) 
"Se ve claramente a las inme- 
diatas. . . Mostrar la verdad casi 
a los ojos." (Sigüenza. Vida cíe 
S. Jerón.) "A tiro de escopeta 
se echará de ver lo que ei'es." 
(QxUjote, p. I. c. XXI). "A bola 
vi.sta, m. adv. fio;.: a las claras, 
descubiertamente, con e\"idencla 
y seguridad." "Esas son habas 
i-ontadas, expr. fig. con que st 
denota ser una cosa cierta y cla- 
ra." (Dice.) Cejador (t. A E I 
O U. pág. 474) dice también 
que "Saltar a la vista, por ser 
manifiesto, es galicismo. Vale: 
ofende a los ojos, siempre en 
mala parte. — Saltar a tierra, 
fr. fig. Entre ladrones y rateros 
chilenos, salir en libertad de al- 
guna cárcel o pri.sión. — Hacer 
saltar a uno, fr. fig. : hacerle per- 
der :<u emple.) o puesto. Es pu- 
ro francés: Faire sauter quel- 
qu'un. No se confunda este 
significado de salt<ir, que, como 
venios, no es castellano, con 
aquel tan propio que le dio el 
Arcipreste de Tlita : 

Cuyda la ina.iie cua qu'' ]k)i- la soaaftar. 
Por correrla c ferirla e por la denostar. 
Que por ende serK casta e la faní estar; 
Estos son aguijones que la fazen sallar. 

í Lihi-f lie hncn amor, copla 521 ). 



"Antes bien. 
l;i iiicitMii." i 

Saltenero, 
ladrones y 
Poca diferenc 
esf)añola que 

Saltkkio, 
acei)s. que le 
bro de coro q 



son aguijoiusi que 
nterpreta Ce,ja<ior. 
m. En la jerja de 

rateros, salteador, 
ia con la gemíanla 

lo llama salterio. 

ni. Una de ila.s 

da el Dice, es: "li- 
ue contiene sólo los 



salmos." — Delje agregarse csin 
otra: Parte del Breviario que 
contiene las horas canónicas ue 
tofla la semana, menos las lec- 
ciones y oraciones. También se 
imprime por separado, como li- 
bro aparte. 

Saltimbanquis, m. Las tur- 
mas admitidas en el Dice, son: 
■mltimhanqm, saltinibanco, sal- 
tabanco, ' saltabancos, saltaem- 
banco y saltaembancos. 

S.vLTo, m. La 10." acep. del 
Dice, es: "omisión voluntaria, o 
por inadvertencia, de una parte 
de un escrito, leyéndolo o co- 
piándolo." Esta acep. .•« usa 
también en Imprenta por la 
omisión que hace un cajista o 
Uneotipista, ail componer el ori- 
ginal; aunque está incluida <;e 
una manera muy general en la 
definición del Dice, es mejor 
darle lugar y definición propia. 
— Malamente llaman los niños 
chilenos salto y juego de la 
cuerda el que en español se de- 
nomina comba. Véíise Cuerda. 
— Otro juego mal llamado salto 
y salto corrido es el fil derecho. 
^^'a^o Porotera, ■•■.'' acep. El 
Dice. <]o Autoridades lo llamaba 
Empujóte el haba, y :l*í mismo 
el Trxnro de Covarrul)ias: 
"Rempujarle In haba: juego de 
muchacho.-* (juc van saltando 
unos .><obre otros y dicen: em- 
pujóte la liaba.'' En Extrema- 
dura se llama este juego .1 la 
una anda. la. muía, y Quita y 
ptin. (Sergio Hernández de So- 
t.0. en la Bibliot. de las tradicio- 
nes pop. españ.. t. II í. págs. 158, 
lfi4) ; .wlto del carnero lo llama 
Oejador (Silbantes, i. TU. pág. 
182) y salto del palo, como pro- 



SAL 



SAL 



193 



pió de Málaga. Pimpasé se lla- 
ma en Vitoria, de Kspaña, de 
pin, voz onomatopéyica, y pasé. 
(Memorias de la Acad., t. IX, 
pág. 477). — La "caída del agua 
de un río, arroyo o canal, donde 
hay un desnivel repentino," es 
para el Dice, salto de iiffu<}; sin 
embargo, lo más u.-ado es cam- 
biar el complemento de agua 
por el nombre del río que for- 
ma el salto, o del lugar en que 
éste se verifica, y por eso se dice 
el saltu de Tequendama (en Co- 
lombia), el salto del Laja (en 
Chile). Vecino a esta ciudad de 
Santiago hay un paraje que se 
llama también El — Sa.lto, por- 
que por él bajan saltando unas 
aguas del río Mapocho; y en el 
departamento de \'alparaíso hay 
un caserío y estación de ferroca- 
rril que tienen el mismo nom- 
bre, por el agua que cae de los 
cerros contiguos y formando 
salto. Al definir la catarata, dice 
también el Dice. : "cascada o 
salto grande de agua." — El Salto 
del Soldado. Así se llama uua 
parte de cerro, angosta y pro- 
funda, y como cortada a pique, 
por la cual atraviesa el río Acon- 
cagua. Play la tradición de que 
ahí se repitió lo que llamaron 
los españoles El .mito de Alvara- 
do y El salto de Hern-andiUo. 
"En Méjico saltó Alvarado, con 
una pica, huyendo de muchos 
indios que le .-eguían, una ace- 
quia de tanta anchura, que se 
atribuye a milngro o portento, 
más que a fuerzas humanas. En 
las historias es celebrado, y ho\ 
día le tienen .señalado, aunque 
no traen por allí el agua." 
(Gonzalo Correas, Vocabulario). 

Dice, de Chil., t. V. 



S.vLTÓx. XA, adj. "Que anda 
a saltos, o salta mucho." Así en 
castellano; en chileno se aplic». 
a los frutos y carnes, y, en ge- 
neral, a los alimentos que, de- 
biendo senúrse cocidos, quedan 
algo crudo.s. "Los porotos están 
saltones, la carne quedó tam- 
bién saltona." La razón de lla- 
marse saltonas estas cosas, es 
porque, si se trata de partirlas 
con cuchillo, con los dientes o 
con los dedos, saltan o se esca- 
pan. Díga-se .sancochado, medio 
crudo, semicrudo, a medio co- 
cer. 

Salustrio, n. pr. m. Así pro- 
nuncian, en vez de Salustio, al- 
gunas i^ersonas del pueblo. 

Salvadoreño, ña, adj. "Na- 
tural del Salvador. Ú. t. c. s. 1 1 
Perteneciente a esta nación de 
América." Así el Dice, desde 
la 13.^ edición; por consiguien- 
te, ya no se dice San Salvador, 
como antes, ni menas sansal va - 
doreño. Muy bueno es que se 
haya suprimido el san, porque 
este Salvador no es ningún san- 
to canonizado, sino que es uno 
de los nombres antonomásticos 
de Jesucristo. nu6?tro Señor. 

Salvaguardiar, a. Conténten- 
se, los que lo u.san. con guardar, 
cautelar, resguardar, vigilar, 
cu.stodiar, proteger, defen-der, 
amparar, cuidar, y no introduz- 
can verlx)s como éste, que re- 
pugnan a la índole del castella- 
no por lo largos y por la dificul- 
tad de su conjugación. Déjenlo 
mejor en francés, bal como es: 
sauvegarder, y no lo den ni si- 
quiera en la forma más pasade- 
ra de salvaguardar. 



194 



SAL 



SAL 



>Salva reverextia, 1(x-. lati- 
na. (Pronuncíese reverencia). 
Significa: salva la debida reve- 
rencia, y se usa como fórmula 
de excusa de lo que se dice a 
personas dignas de reverencia; 
es como atenuación o salvedad 
de lo que pudiera pai'ecerles du- 
ro o poco resijietuoso. Merec-e es- 
ta loe. entrar en el Dice. 

Salvataje, m. Pobrísinia tra- 
ducción del francés mwvetage. 
En castellano decimos salva- 
mento, o salvamiento, que es 
menos usado. Salvación es más 
genérico, y en particular es la 
"consecución de la gloria y 
bienaventuranza eterna." 

Salvavidas, ni. Tenía la 
acep. de Marina: "aparato con 
que los n-dufragos pueden .sal- 
varse .•sobrenadando," y la 14.' 
edición del Dice, le agregó esta 
otra, que ya era u.sada en Chile: 
"aparato colocado delante de la 
nieda de los tranvías, para evi- 
tar desgracias en casos de atro- 
pello." El salvavidns que se em- 
plea aquí no .se coloca en la rue- 
da, sino entre dos o más tran- 
vías acopladas, a ambos lados. 

Salvilla, f. No significa ta- 
ller, ronvoij, angañlhs (nuestra 
alcuza, véase esta voz), como lo 
usan algunos. La mlvilla es 
"bandeja con una o varias en- 
<ajaduras, donde .<e aseguran las 
co]ias. tazas o jicaras que se sir- 
ven en ella." 

Salvo. Como el Dice, lo l)ace 
:k1j. de dos terminaciones <-on 
el .-ignifieado de "ex' eptuado. 
omitido," y al mismo tiempo lo 
reconoce como adv., sinónimo 
de es-repti), resulta que de la.s 
dos manera- puede usarse. — En 



salva sea la. parte (Pegarle o 
darle a uno) . Es bien dicho ; pe- 
ro nótese lo que dice el Dice. : 
"Salva sea la parte, expresión 
fam. que se usa cuando uno se- 
ñala en sí mismo la parte del 
cuerpo en la cual aconteció a 
otra persona lo que él refiere." 

S.\LVOcaxDUCTO, m. El pl. e» 
mlvocondtictos, como lo usó 
.Juan de Valdés en el Di/d. de 
Mercurio {/ Carón, aunque Pero 
Mejía y Márquez dijeron salvos- 
conductos, y a¿í mismo San Ig- 
nacio de Loyolii: "En tiempo de 
necesidad siemjire nos suele dar 
salvos-conductos." (Y arfa XXX, 
A Beltrán de Loyola). La regla 
de Bello es: "Los compuestos de 
dos nombres en singular, que 
no han padecido alteración, y 
de los cuales el uno es s. y el 
otro un adj. o s. adjetivado que 
modifica al primero, forman su 
pl. con el pl. de ambos simples, 
como casaquinta, casasquintas; 
ricohombre, ricoshombres." Pe- 
ro las exeepcione.s son quizás 
más numerabas que los inclui- 
dos en la regla. Bello cuenta en- 
tre las excepciones a padrenues- 
tro, vanagloria, barbacana, mon- 
tepío y los apellidos de familia; 
nosotros podríamos agregar: 
(■'■ iiposanto, cín^jcra (amique el 
Dice, los escriba en dos i^>ala- 
bras), pejerre]!, salvohonor, sal- 
niqtiardia, lilirepeiisndor y el 
mismo salvoconducto de que 
tratamos. Otros no admiten pl. 
por su misma naturaleza, como 
r X trema unción, librccoím bio 
(que el Dice, escribe en dos pa- 
lai)ras). De barbacan/i dice 
Cuervo: '"No comprendo cómo 
Salva primero y Bello di^pués 



SAM 



SAM 



195 



tomaron la voz barbacana como 
compuesta de barba y cana, 
cuando indudablemente es fo- 
ra-ítera, y su sentido nada tiene 
ijue ver con el de los supuestos 
componentes. Los etimologistas 
no están acordes en cuanto a su 
origen ; pero, sea de ello lo que 
fuere, no puelj aplicár.sele 1í» 
regla de los compuestos castella- 
nos; -de otra suerte sería msnes- 
ter agregar como excepciones 
altamisa, claraboya, etc. ' La ra- 
zón por que irnos compuestos 
admiten el pl. en los dos ele- 
mentos y otros en el último .so- 
lamente, es la que dimos en el 
art. Café, a saljer: ix)rque los 
primeros son como dos nombres 
yuxtapuestos que conservan .su 
resi^ectivo significado, y los se- 
gundos son como una sola pa- 
labra, en la cual se han fundido 
los dos elementos en una sola 
entidad. Pejerrey, por ej., pun- 
tapié, hojalata, madreselva, va- 
nagloria, salvoconducto, son 
nombres que ideológicamente 
.se consideran como simples, por- 
(jue representan una sola cosa; 
al revés de casaquinta, ricahem- 
bra, agua, lluvia, en los cuales se 
\en claramente dos entidades. 

Salvo meliori, expr. latina. 
E.stá subentendido el s. judicio y 
significa: salvo mejor dictamen 
o juicio, y se usa generalmente 
en los informes, censuras, vistan 
judiciales, etc. Debe entrar 
cuanto ante.- en el Dice. 

8a M (Tío), expr. fig. El go- 
bierno o un representante típi- 
co de los Estado.a-Unidos. Es la 
interpretación festiva de lasini- 
<-iales U. S. (United States) con 
que se escribe el nombre de la 



gran República. El nombre 
Sam, abreviación de Samuel, no 
sabemos a qué personaje aluda. 
Ésta es la explicación que dan 
los diccionarios ingleses. Así 
t»imbién John Bull es el pueblo 
inglés personificado; John Chi- 
naman llaman los ingleses al 
pueblo chino; Juan de Espera 
en Dios o de voto a Dios llaman 
los españoles al judío errante 
de la leyenda, en la cual se per- 
sonifica a todo el pueblo judío; 
el General Pililo llamamos nos- 
otros al roto chileno como mili- 
tar. Volviendo al Tío Sam, di- 
gamos que es muy conocido en 
Política y en Caricatura, para 
tener que describirlo; sin em- 
bargo, no resistimos a transcri- 
Ijir estas versos de Rubén Darío 
(Félix (iarcía Sarmiento j . 



Allí pasa el chino, el ruso. 
El kaniulko y el boruso: 
Y to'la obra y todo uso 
A la tierra nueva es fiel: 
Pues se ajusta y se acomoda 
Toda fe y manera toda 
Al sin par Tío Samnet. 

Alto es el, mirada fiera: 
Su chaleco es su bandera. 
Como lo es sombrero y frac. 
Si no es hombre de conquistas. 
Todo el mundo tiene vistas 
Las estrellas y las listas 
Que. bien sábese, están listas 
En reposo o en vivac. 



Samaría, n. pr. de ciudad. 
.\sí acentúa el latín, pero en 
castellano se ha dicho siempre 
Samaría, como lo trae el Dice, 
en el art. Samaritano. Véanse 
algunas autoridades. 



i9t; 



SAM 



SAN 



Los que en Samaría con sangriento estrago 
Se vieron en ejercito valiente. 

(Valdivielso, El Sagraría rfe Toledo. 1. I). 

Mira cómo en el cerco de Samaría. 
Donde la hambre se atrerió homicida 
A volver a los vientres tributaria 
Las palpitantes partes de su vida... 

(/6.</., 1. xxii;. 

Bajó, dando bramidos pavurostjñ 
Con los dos de Samarla fabulosos... 

Mas. entre todas, una dueña ilustre. 
Natural, pero noble, de Samaría. 
Mujer de grande peso y mucho lustre. 
Aunque seguida de fortuna varia... 

Y más. que la mujer, ya evangelist4i. 
Al momento a Samaría fue' volando. 

(Hojeda, La Cristiatla, I. IV). 

Contra su rueda voltaria 
Has triunfado de Iduniea. 
Conquistado a Galilea 
Y sujetado a Samaría. 

(Tirso, La ríiia de Hemdi-t. I. 1."). 

Sam.vkuwna, f. I'or antono- 
masia, aquella mujer samarita- 
na que convirtió el Salvador 
junto al pozo de Sicar. Con este 
solo nombre es fonoe¡<la en lo- 
dos los autores y con él merece 
entrar en el Dice. — Fig., ramera 
o mujer de la vida airada. Es 
acep. que también se usa. 

Samaruco, m. En algunas 
lurtes, liolra en que el cazador 
va echando la caza. En caste- 
llano, morral: "saco que usan 
los cazadores, soldados y vian- 
dante.«, colgado f>or lo conuin a 
la espalda, para echar la caza, 
llevar provisiones o transportar 
alguna ropa." — Nuestro chile- 
nismo viene del castellano sa- 
niarii-f/o, ant. e igual a jaramur 



go, pececillo nuevo de cualquie- 
ra especie. Sin duda, por seme- 
janza de ideas, porque cada ave 
que se caza y se mete en el mo- 
rral es como cada i>ez que se 
pesca. 

Samboa, f. Zamboa, azamooa 
o acimboga es el fniio. y azam- 
bof'i'o o aznmboo el árbol. 

Saminario, saminarista. Pro- 
nunciación ]ilebeya de semina- 
ria y sí)uiiiiiri.'<t(i. ti i)or c, como 
en sarnícalo, langüetada, cuá- 
cara. — .\ .seminariii le falta en 
el léxico la acej). de "comuni- 
dad o cor[)oración de todos los 
.-^eiiiinaristas.'" quu se usa en to- 
das ])artes. 

Sanatorio, m. Está admiti- 
do desde la 13." edición. Su de- 
finición se mejoró así: "estable- 
cimiento convenientemente dis- 
puesto para que en él residan 
los enfermos sometidos a cierto 
régimen curativo basado prin- 
cipalmente en las condiciones 
de localidml y clima." 

San-Bardo. \^éase Zambardo. 

San Benito, m. Grafía erró- 
nea de sambenito (capotillo o 
e.-H-apulario que se ponía a los 
l>eniterites reconciliados por el 
tribunal do la Inquisición ; fig.. 
mala nota que se da de una ac- 
i-ión). La etimología es el latín 
saccu» l>eneilictii-'<. saco l)endito, 
que el español, con su buen hu- 
mor y jugando del v(K-ablo, ca- 
nonizó en .'na.m benito, para qui- 
tarle lo que tiene de vergonzoso 
c infamante. .\sí hemos vi.-to es- 
cribir también San Brano y San 
Bardo por Zaiii brano y Zam- 
bardo. — Entre ladnmc.s y rate- 
ros chilenos, sambenito significa 
"sombrero." 



SAN 



SAN 



197 



Sax Blando. Véase Blando 
(San) en el Apéndioe del I/ t. 
A las frases aJií citadas pueden 
agregarse Las calenda» griegas 
(expresión irónica que denota 
un tiempo que no ha de llegar, 
lo cual se funda en que los grie- 
gos no tenían calendas) y La 
semanu que no tenga viernes 
(expresión fig. y fam. con que 
se despide a uno, negándole lo 
oue pretende, o se significa la 
impasibilidad de lograr una co- 
sa). Véase Para Mayo en el art. 
Mayo, y también el art. Ñico. 

Sancionador, ra, m. y f. 
Que .sanciona. "Aguardé a que 
el tiein{K), gran sancionador ^cte 
verdades, ratificase mi aprecia- 
ción.'' ( Rafael Altamira, aii. 
El Rey de E»paña). Falta e*te 
v(x-ablo en el Dice. 

Sanco, m. (nü.so de harina 
tostada, de trigo o de maíz, con 
agua, gra-sa y sal. Los de- 
más condimentos o especias va- 
rían según el gusto del que lo 
hace; los pobres, generalmente, 
no le a.gi'egan nada. Esta acep., 
que es la más cercana a la eti- 
mología y conocida y usada en 
todo Chile, fvié omitida por Ro- 
dríguez y Ortúzar. — En cambio, 
dan la fig. de "lodo espeso." que 
se usa bien poco o nada. En el 
mismo error incurrió Leaz, di- 
ciendo: "Parece que la palaljra 
es poco u.sada en el Centro y 
Sur, donde .se usan para una 
preparación muy parecida cher- 
can y .siis variantes y huañaca; 
compárese también catete." No 
hay ca.<i ningún chileno que no 
sepa dis-tinguir estas voces. Véa- 
.=e Chercan, donde .se hallará 
que alejija y gachas son los 



equivalentes castellanos de nues- 
tro sanco. — Hacer sanco una 
cosa, fr. fig. y fam. : destruirla, 
triturándola y como amasándo- 
la. Sólo ^e oye en las riñas y 
peleas: "Te hago saneóla boca; 
Le hicieron sanco los ojos;" 
maltratar de tal manera, que 
con la sangre que sale y con 
de.sperfectos del rostro quede 
aquello como un sanco. — La eti- 
mología es el quichua Qanccu, 
masa de maíz cocido, mazamo- 
rra o guiso espeso (Toi-res Ru- 
bio) ; otros lo escriben sanccu, 
mazamorra espesa (Gumucio), 
sanco, mazamorra muy espesa 
de harina de quinua (Berto- 
nio). Garcila.so escribió za.n<;u > 
rancu: ''Las mujeres del sol en- 
tendían aquella noche en hacer 
grandísima cantidad de una 
masa de maíz que llaman zan- 
cu; hacían panecillos redondos, 
del tamaño de una manzana co- 
mún . . . Cocíanlo hecho pelo- 
tas, en ollas en seco, porque no 
supieron qué cosa era hacer hor- 
nos: dejábanlo a medio cocei', 
hecho masa. Hacían dos mane- 
ras de pan : en el uno echaban 
sangre humana de muchachos y 
niños de cinco años arriba y 
diez abajo, sacada por sangría y 
nó con muerte. Sacábanla de la 
junta de las cejas encima de las 
narices. . . Cocían cada ina- 
nera de pan aparte, porque era 
para diversos efectos. . . . Para 
sus sacrificios solemnes hacían 
pan de maíz que llaman ganen, 
y para su comer, nó de ordina- 
rio sino de cuando en cuando, 
por vía de regalo, hacían el mis- 
mo pan que llaman hvunvinta; 
diferenciábase en los nombres; 



198 



SAN 



SAN 



nó poique el pan fue^e difei'en- 
te, sino porque el uno era para 
sacrificios y el otro para su co- 
mer simple. . . Me sustenté has- 
ta los nueve o diez años con la 
rara, que es el maíz, cuyo pan 
tiene tres nombres: ran-cu era el 
de los sacrificios; huminta, el 
de sus fiestas y regalos: tanta, 
pronunciada la primera sílaba 
en el paladar, es el pan común." 
(Coméntanos reales, p. I, di- 
versas pasajes). El P. Rafael 
Sans, franciscano español que 
vivió mucho tiempo en Améri- 
ca, compendiando todo esto, de- 
finió el sanco: "bollo de maíz 
blanco, amasado con la sangre 
de las víctimas." (Hist. de Co- 
pacabana, c. XXI). Preferimos 
la 8 para este vocablo, aunque 
algunos, como hemos visto, lo 
escribieron con z o q; y la prefe- 
rimos, porque .son más los que 
la usaron y porque con ella se 
ha conservado en los países en 
que se conoce y se come este 
guiso. Fuera de los autores nom- 
brados, Tschudi escril)e sancic, 
Grinim, sangu, y Middendorf, 
sank'u; O\^edo esc-ribió roncU: 
y Mossi, zanco; en Rolivia y en 
Catamarca escriben xnnco, como 
nosotros, y en el Perú, sf'nfjo. 
Véase Sáb.\n-a. 

S.wcT.v (Non), ailj. >^''>\'> 
con el s. gente lo admito el 
Dice, diciendo que es "la de 
mal vivir." Bueno será exten- 
der más el /*''/( gancta, porque 
se junta tamlticn con otros sus- 
tantivo.- femenino-, como r<isii. 
acción, pnhihrn. ciialii mliri k. 

Saxcho, 11. ])r. 111. I-Mando 
ya en el Dice. Quijote con sus 
derivados ifuijotad^t, (jwijoterw^ 



quijotesco y quijotismo, Dulci- 
nea, yiaritorius. no puede fal- 
tar el gracioso Sancho, que nvm- 
ca se separó de .su amo. Si éste, 
en una de sus acep*., está defi- 
nido: "'hombre que pu.gna con 
las opiniones y los usos corrien- 
tes, ix)r excesivo amor a lo ide- 
al." Sancho sería lo contrario: 
hombre que no tiene ningún 
ideal, sino que busca solamente 
su interés o lo po.sitivo. Así lo 
usamos todos cuando decimos 
que el mundo está lleno de San- 
chos, que en todff partes abun- 
dan los Sanchos, etc. — Al buen 
callar llaman Sancho, refrán 
que recomienda la prudente mo- 
deración en el hablar y admi- 
tido en el art. C.\ll.\r del Dice. 
Ahí del)ió advertirse que tam- 
bién se dijo santo en l"ez de San- 
cho, como lo escribió Gracia n : 
''Si al buen callar llaman San- 
to, al mal callar llámenle Dia- 
blo." (El Criticón, p. 11, cr. X). 
Era corriente en lo> clásicos ju- 
gar con estos dos vocablos, co- 
mo se ve en La Picara JusiinJi. 
"Con estas mis razones la afala- 
dré los hígados a la buena vie- 
ja, y me dijo de p a pa toda su 
leyenda, tomando por ¡iresu- 
puc-^to el declararme su Sancho 
nombre en vano." (P. III del 1. 
[T, c. 11). Véase lo que sobre 
esto dijimos en el art. Chancho, 
y aprovechamos para d;ir la Inic- 
ua noticia lie que el nuevo Dice. 
a<luiitió: "Chancha, hembra del 
chancho. Chancho, cha, adj. 
Puerco, sucio, desaseado. 1 1 m. 
Cerilo. Chanchería, tienda don- 
de se vende carne de chancho y 
(>iiil)U('liailo.-." Todos como pro- 
vinciali-uio.-. de .\iiirrica. Falta 



SAN 



SAN 



199 



solamente la etimología, que en 
el citado art. probamo» ser el 
nombre Sancho: lo cual nos 
confirmaron algunos e-spañoles 
diciéndonos que ha<ta hoy se 
llama en la Mancha sancho ai 
cerdo o cochino. 

Sandial, m. Terreno sembra- 
do -de sandías. El Dice, sólo ad- 
mite sandiar. Amba.s consonan- 
tes, / y r, son propias de esta cla- 
se de nombres, y para su uso de- 
be atenderse a la eufonía, de 
suerte que, .^i la palabra primi- 
tiva tiene /, se emplee r en el 
sufijo; y viceversa: melonar, cu- 
ñaveraf, palomar, higiceral, ca- 
labazar, malvar, naranjal; sin 
embargo, la regla no es invaria- 
ble. 

S.\NDiALEKo, m. Individuo 
que siembra uno o más sandia- 
res para su consumo o para ne- 
gocio. — Individuo que cuida 
de un sandiar, generalmente \i- 
\iendo en él en alguna cons- 
trucción ligera hecha ad hoc 
(rama/la o torito). — Abogamos 
por la, admisión de este vocablo, 
que es de uso corriente en Chile. 
Por la eufonía es tolerable san- 
dialero en vez de sandiúrero, 
que tampoco se registra en el 
Dice. 

Sandilla, f. Sandía o zandía, 
y también pepón, m. — Sandilla 
lahuén, hierba d^ la sandilla o 
del incordio. Planta chilena, de 
la familia de las verbenáceas 
(verbena erimoides Lamk)- 
"Subarbusto muj' .polimorfo, 
tendido en el suelo, más o menos 
ceniciento, con las hojas pina- 
tífidas y los lóbulos de ellas 
oblongos o lanceolados, obtusos, 
con flores rosadas, dispuestas en 



espigas, que desde hu-go pare- 
c-en cabezuelas, pero que se alar- 
gan después. Se usa como ape- 
ritiva, diurética. amena.goga. 
para apaciguar el ardor de la 
orina, para los golpes de sol y 
purgaciones." (Philippi). Da 
un fruto del tamaño de un hue- 
vo de gallina y parecido a la 
sandía, y de ahí el nombre. — 
Sandilla yegua: la que es de 
carna lacia y traposa, de mal sa- 
bor y cascara gruesa. Por efec- 
to de la buena tierra, se apre- 
sura la formación, no alcanza a 
desarrollarse y madurar, y se 
atrofia. En el Dice, sólo halla- 
mos albudea j badea: "sandía 
o meión de mala calida,d.'" Vé- 
ase Yegua. — La // de sandilla 
es parásita, iníroducida, sin du- 
da, por el pueblo, porque san cíía 
le sonaba a afectación. Tan san- 
dio suele ser el vulgo. Hasta Fe- 
brés, en la voz Alpex, empleó 
esta mala forma. 

Sandillero, m. Persona que 
vende sandías, sea en un puesto, 
sea como vendedor ambulante. 
Siendo sandía y nó sandilla el 
verdadero vocablo, habría que 
decir sandic-ro, que todavía no 
ha nacido en ninguna parte. 

Saxdillóx, m., auni. de san- 
dilla. "X^ariedad del quisquito 
t echinocactus Link y Otto). 
"La más notable es el sandillón, 
echinocactus sandillón Gay, quo 
se cría en las cordilleras de las 
provincias de Coquimbo, Acon- 
cagua, etc., y que alcanza casi a 
un metro de alto, y un grosor 
poco menor; lleva a veces má.s 
de cien flores a la vez, que son 
jiequeñas; el fitito está cubierto 
de una lana blanca densa, y tie- 



2<iO 



SAN 



SAN 



ne algunas espinas en la ptia- 
ta." De esta especie parece va- 
riedad también el pimpollo. Vé- 
ase en su lugar. 

Sandunga, f. Significa en 
castellano "gracia, donaire, sa- 
lero," y nó jolgorio, jarana, pa- 
rranda, corno creen por acá al- 
gunos. 

Sandunguear, n. Andar en 
jaranas o jaranear, andar de pa- 
rranda; formar jarana*. 

¡Yo tiimbien. yo también! dice Moraga. 
Que es para sandunguear bravo sujeto. 

(Imi exequias de un candidato, poesía atri- 
[bui'da a Don José' Antonio Soffia;. 

No existe en castellano este v. 
ni se le necesita. 

Sandunguero, ra, adj. Que 
tiene sandunga, esto es, gracia, 
donaire, salero, y nó jaran-era o 
p^ersona que anda de parranda, 
como aquí lo usan algunos. 

Sandwich, m. Voz inglesa, 
tan usada entre nosotros como 
innec«saria, pues tenemos en 
castellano emparedado, m. (lon- 
ja pequeña de jamón u otra 
vianda fiambre, entre dos peda- 
citos de pan). Butifarra, como 
provincialismo del Perú, signi- 
fica: "pan dentro del cual se po- 
ne un trozo de jamón y un poco 
de en.salada." Companaje y 
compango es la "comida fiam- 
bre que se toma con i)an, y a 
veces •■« reduce a queso o cebo- 
lla." — Por extensión y fami- 
liarmente llamamos también 
sandwich, todo manjar, aunque 
no .<ea fiambre, que se prepara 
a semejanza del emparedado; 
jior ej., palta entre dos rebsma- 



das de pan. — La pronunciación 
de este vocblo es sánduich, en- 
sordeciendo la a; pero casi todos 
dicen en Chile sángüich, y el 
vulgo, sangüíche, c-omo dice 
también Condéll, Lourdes. La 
misma mala pronimciación 
Sangüích suelen dar en las es- 
cuelas y colegios a las islas de 
Sandwich. 

Sangradera, f. Ú. mal en Chi- 
le por sangradura {.parte inte- 
rior del brazo opuesta al codo; 
cL-<ura de la vena). La sangra- 
dera castellana significa: "lan- 
ceta,"' porque sirve para san- 
grar: la vasija que sirve para 
recogei la sangre cuando san- 
gran .1 ur... : y i'i.. caz o acequia 
de riego que se deriva de ültií 
principal. 

Sangre, f. Ferrocarril de »«n- 
gre (aquel en que el tiro o 
arrastre se verifica {X)r fuerza 
animal o de sangre) está admi- 
tido desale la 13." edición. Y nó- 
tese que no debe decirse a san- 
gre, como dicen los afrancesa- 
dos, .sino de sangre, que es ei 
tínico modo correcto en «tst© 
llano. A base, a conciencia, en 
vez de decir con base, en con- 
ciencia o concienziuIamente,90Ti 
tan vittiperables como a sangre. 
A'^éase Gas (A). — Ií(t>fp¡'al ríe 
sangre. Véase Hospital. — Li- 
viano de .mngre, loe. fig. : díceso 
de la persona agradable en su 
trato y que .-^ da a querer o ins- 
pira simpatía; ."simpático. — Pe- 
sado df sangre, loe. fig. : dícese 
déla persona que es lo contrario 
de la anterior. Ambas locuciones 
osti'm bien formadas y .■H)n dig- 
nas de aco])tarsc. En Cuba y en 
Colombia dicen, respectivamen- 



SAN 



SAN 



201 



te, sangriligero _v sangripesado. 
En la edición de El Corttmno 
de Castiglione. traducido por 
Boscán, leemos esta nota de su 
editor, Don Antonio María Fa- 
bié: '"Y. como si dijésemos, mi 
buen sango ... En el lenguaje 
vulgar. esi>ec-ialmente en An- 
dalucía, tener buena sangre 
o buen ángel, o sólo tener 
ángel, equivale a lo que aho- 
ra decimos ser simpático.'' La 
otra loe. Pesado de sangre 
equivale, aunque en menos 
grado, a las frases españolas Te- 
ner uno de chinches la sangre y 
Tener la sangre de chinches 
(ser sumamente pesado y mo- 
lesto), o al s. fig. plomo (perso- 
na pesada y molesta). — Prínci- 
pe de la. sangre. Aunque es el 
francés Prince dit, sang, el Dice, 
lo admite con esta definición : 
"el que era de la familia real 
de Francia y {K>día suceder en 
el reino." — Sangre de pavo. Vé- 
a.se Pavo. — Sangre fría. Como 
expresión fig. nunca ha sido 
castiza, aunque la u¿en mucho 
los modernos con el P. Isla a la 
cabeza: ''Sosiégúese Vuestra Pa- 
ternidad, dijo el beneficiado, 
que estas cosas no se han de to- 
mar con tanta .seriedad: un po- 
co de sangre fría y un poco de 
buen humor et- la mejor recota 
para curarlas.'' (Fray Gerun- 
dio, 1. V, c. X). Es el francés 
sang-jroid, que el Dice, de la 
Acad. Francesa define: "s. m. 
L'état de l'áme lorsqu'elle est 
calme, lorsrju' elle se maitri.se." 
El español traduce: presencia 
de ánimo, calrita, serenidad, so- 
siego, flema, cachaza, tranquili- 
dad. V asa el modo adv. A san- 



gre fría, que significa "sin có- 
lera, con premeditación." En 
sentido propio sí que puede 
usarse -sangre fría, como cual- 
quier s. con su adj., y así lo ha- 
llamos hasta en los clásicos: 

De allí luira el gran templo de Cibele.«, 
Su inútil gustí» y vana hipocresía. 
Sus sacerdotes, bárbaros, infieles, 
De triste complexión y sangre fria. 

(Valbuena. El Bernardo, 1. XÍV). 

Luego pues que la súbita alegría 
Lanzó fuera al temor ílesconfía4o, 
Y a su lugar volvió la sangre fría 
Que había los miembros ya desamparado... 



(Ercilla, La Ar 



a. c. XVIJ. 



La sangre fría 
Con el furor aumentaste. 
Muerto soy; uo hay bien que aguarde. 

(Tirso. El Burlador ,le .S«-/7ía, II, I.";.') 

El Pinciano, en su ix)ema El 
Pelayo, 1. VIII, dijo en el mis- 
mo sentido flema fría: 

La ira y la contienda tal enciende 
.\ los ancianos dos lo frmn fria. 
Que, en cólera tornad» y saña mucha. 
Sañudos se provocan a la lucha. 

Don Adolfo de Castro, en sus 
Estudios prácticos de buen de- 
cir, pág. 27, da como fr. castiza 
"Aquí de la sangre fría." No 
sabemos de qué clásico la toma- 
ría. 

Sangricán, m. Gui.so hecho 
de .sangre de animal, frita o con 
mazamorra. No se confunda con 
Ñachi. — Sangricán fué usado 
por Don Daniel Barros Grez en 
una de .sus novelas, pero no lo 
hemos oído ni leído en ninguna 
oti-a parte. Es voz formada por 



20-J 



SAN 



SAN 



el patrún de charqmcán, liichi- 
cán, tomaticán, de una voz es- 
pañola y otra araucana. En los 
arts. Charqiicáx y Luchicáx 
dijinias que la voz araucana es 
canean, asar; pero también pue- 
de ser el v. incan, coquo, cibum 
conficere, concoquere. acep. que 
sólo le da Hav^tadt (t. I. pág. 
303). 

Sanguijuela, f.. fig. y fam. 
"Persona que con habilidad y 
cautela va poc-o a poco sacando 
a uno el dinero, alhajas y otras 
cosas." Así el Dice. Sin embar- 
go, el uso no está muy conforme 
con la definición, porque se lla- 
ma sanguijuela a cualquiera 
persona que, por sólo ^ñvir a 
costa de otra, le consume o dis- 
minuye sus bienes, sin que en- 
tren para nada la habilidad ni 
la cautela. Así lo usamos los 
chilenos y se les oye también a 
los españoles; por eso Caballero 
escribió: "Sanguijuela del Esta- 
do. Denomínaíse de este modo 
a toílo empleado oficial." (Dice, 
de modismos). 

Sanguluto, m. Harina tosta- 
da, de trigo o de maíz, desleída 
en agua fría. Véase Ulpo. — Es 
voz poco usada y parece forma- 
da por el vulgo del quichua 
sanco, o también del castellano 
zangolotear o zangoloteo, por el 
movimiento que se da al vaso de 
sanguluto para beber todo su 
contenido. 

Sanhedrín, m. "Con.sejo su- 
l)remo de los judíos, en el que 
se trntal>an y decidían los asun- 
tos de Estado y de religión." 
Así lo han escrito y escriben 
muchos, porque en la promm- 
ciación hebrea existe esa /'; i>e- 



ro el Dice, y la mayor parte de 
la< autores escriben sanedrín, -c 
la castellana, o sinedrio, deriva- 
do del griego. 

Sanhueza, apellido. Sangüesa 
e.-crilien Contó e Izasa; y así so 
llama también una ciudad de 
Navarra, fuera de los nombres 
sangüesa, sangüeso, que signifi- 
Ciui lo mismo que frambuesa, 
frambueso. Si el apellido no se 
deriva de la ciudad o de estos 
nombres, no .«abríamos darle 
otro origen, 

Saxjuáx, s.\xjuaxitü, m. 
Véase Pololo. También .se llama 
cata, por el color verde como el 
ave que se llama cata, ant. ca- 
talnica y hoy cotorra. 

Sax Lázaro. Véase LÁa.Mto. 
Agreguemos este texto de Puig- 
blanch, ya que el Dice, todavía 
no so decide a admitir e.«te voca- 
blo: "Ya V. mismo en su Carta 
confiesa que de mi primer 0- 
púsculo salió hecho un Ecce- 
Homo; si dijera heí-ho un Lá- 
zaro, cul)ierto de la lepra de sus 
malas humores, hubiera dicho 
mejor." (Opúsculos, t. II, pág, 
386). 

Sax L( xes Véa.«e Lux es 
(IIaceu San). 

San Martín, apellido. Así lo 
escriben casi todos; pero Contó 
e I.saza lo dan en una sola pala 
bra (Sanmartín) y lo mismo 
Saai)nartL — Véase Martín 
(San). — Si Sanmartín no Ino- 
Idcrn mu-erto, no estaría en la 
Cañada- Fr. popular chilena, 
que -se u.sa para confirmar en 
.sentido irónico una verdad de 
Pero Grullo. Se alude en ella a 
la estatua ecuestre (jue tiene 
Don .ío-sé de Sanmartín en la 



SAN 



SAN 



20Í! 



meniíla de las Delicias, antigua 
Cañada. 

Saxxazaro, apellido italiano, 
que debe pronunciarse Sanná- 
zaro. Lo inmortalizó el célebre 
humanista de la época del re- 
nacimiento Jacobo Sannazaro, 
que escribió varios poemas lati- 
nos, entre ellos la Arcadia y De 
Partii Virginis, que fueron muy 
leídos y de gran trascendencia 
en las literaturas latinas. 

Sanscritista, com. Que co- 
noce y cultiva la lengua y lite- 
ratura sánscritas, o e-crilje acer- 
ca de ellas. Falta esta voz en el 
Dice, y se la rec-omendamos con 
este texto de Monlau: "Para la 
edad de .su autor. . .y para uo 
ser mnscdtista. . ., no se puede 
profundizar miís ni discurrir 
mejor.'' (Memorias de la Acad., 
t. IV. pág. 359). 

Sánscrito, ta, adj. "Aplícase 
a la antigua lengua de los brac- 
manes (que sigue siendo la sa- 
grada del Indostán) y a lo re- 
ferente a ella. || m. Idioma 
sán.^crito." — Por mucho tiempo 
se uáó este vocablo como grave o 
llano, y así lo registró el Dice, 
en su 11.* edición; pero en las 
siguientes y conforme a la pro- 
nunciación de esa misma len- 
gua, ha enmendailo sánscrito. 
ta. \sí dicen también casi todos 
los autores modernos. 

Sanseacabó. Expr. fam. con 
que se da por terminado un 
íisunto. La teníamos por chile- 
na hasta que la vimos usada por 
la Condesa de Pardo Bazán en 
su traducción de Los Hermanos 
Zemganno de Edmundo Gon- 
court. Hará bien el Dice, en 
abrirle también sus puertas, que 



no es menos donosa que santia- 
mén, per istam, twáuiem, etc. 
He aquí otros autores más que 
la han usado: '"¿Verdad? Pues, 
punto en boca y no tanto más y 
más; lo del casamiento, Sanse- 
acabó." (Adolfo de Castro, Es- 
tudios prácticos, pág. 159). 
"Para esta noche haré una sopa 
de ajo con huevos, y san saca- 
ba. ' (Pérez Galdós, Misericor- 
dia, XXV). "San Seacabó no 
tiene \á,gilia. Indica que, una 
vez terminada un asunto, no 
hay pura qué volver sobre él. 
También se emplea para dar a 
entender lo irremediable de una 
cosa hecha.'" (Caballero, Dice, 
de modismos). "Consiento en 
que le regale la camisa de no- 
via, y san se acabó." (Palma, 
Tradiciones peruanas, t. III, 
pág. 108). "Y San Seacabó, que 
es santo sin vísperas ni vigilia." 
(Id., t. IV, pág. 265, al fin de 
una tradición). — Como expr., 
debe escribirse en una .sola pa- 
labra; como santo (del calenda- 
rio de la risa), debe escribirse 
como en el último ejemplo. La 
etimología parece ser la interj. 
/zas! que "familiarmente indi- 
ca la ejecución definitiva de 
una cosa" (Caballero) y el v. 
acabarse: ¡zas! se acabó. Tam- 
bién puede pensarse en la abre- 
viatura S. R. E. C. O. S. (vSanc- 
tae Romanae Ecclesiae censurae 
omnia subjicio, todo lo someto 
a la censura de la .santa Iglesia 
Romana), que ponían al ñn de 
sus libros todos los autores cató- 
licos. Por burla o donaire escri- 
biría algún chasco: "San. . . (y 
como que no se acordaba de lo 
demás) se acabó," traducción 



204 



SAN 



SAN 



del "'Explieit" ton que termina- 
ban otros: juntando así en una 
íola la¿ dos fórmulas, la cristia- 
na y la profana. No parece im- 
probable esta hipótesis. Lo que 
resalta en la expresión es la idea 
de dar por acabada una coea, 
para que no se trate más de ella. 
I^>ero acabada de una maneríi 
mnta, según la fe de todo bu«i 
er-pañol. que habla de "santo re- 
niedio." "¡^nto y bueno," "san- 
ias pascuas." y que, aun cuando 
no puede menos de renegar, 
echa "i lofo a s-anes!" o maldice 
■■¡I>or vida de saines.'" El mismo 
raciocinio puede haí'erse c-on la 
palabra sancti, con que termina 
la fórmula para santiguarse: 
"In nomine Patri-s et Filii et 
Spiritus Sancti." Así como san- 
ííttííir'n, tomado de esta nñsma 
fórmula, significa "e^acio bre- 
\isimo, instante, momento;" así 
también, tomando la primera 
sílaba, pudo decirse: San... ^ 
rtcnbó. Véase Acabóse. 

Sans favon, f. Desfachatez, 
dcK-aix), descoco, d€s5\'ergüenza. 
Muy subido de punto está en 
Chile el significado de esta ex- 
presión, cuando en francés sólo 
significa sin ceremonia, sin 
cumplimiento, a la pata la lla- 
na. La Condesa de Pardo Baaín 
.<e acercó más a este significado, 
pero la usó como s. m., en el si- 
guiente texto: "Cuando se com- 
paran estos teatros de s^:uiiüo 
orden y el Real .... .« queda 
uno muy sorprendido del aban- 
dono cada vez mayor, del san 
fagon [«>] con que se prescin- 
de de todo. * En francés no sfc 
iv« c. s.. sino .solamente como 
m. adv. Es muy graciosa la 



anécdota que, a j^ropósito de es- 
ta palabreja, cuenta Don Ra- 
món Franquelo y Romero en 
sai libro Frase.? impropias: "Re- 
fieren las crónicas que un día se 
toparon tres militares franceses 
con otro que lo era italiano, y 
con\nnieron en comer a escote 
en im figón. Pero, ¡cosas de sol- 
dados! Senido el principio y 
\-isto por los cuatro conien.-«lee 
haber sólo en la fuente tres ta- 
jadas, uno de los franceses, vi- 
vo como un rayo y dándose 
cuenta de la situación, e.xclamó 
de impro%ñso, acompañando el 
dicho al hecho: ¿>an^ co7npli- 
ynent,. y tomó un pedazo; otro 
de sus paisanos, rápido como 
una centella, pilló el segundo, 
diciendo: Sans cér¿monie; 
mientras el último, en vista del 
I^ligro que corría el cacho res- 
tante, gritó a su vez: Sans facón, 
y se lo llevó de golpe. A lo que el 
italiano, entre amostazado y 
sonriente, se contentó con bal- 
bucir estas palabras: .Vi" pare, 
fori aiíWTi. che que^ San Com- 
pUmento, San Ceremonia e San 
Fazone sonó tre mnti senza edii- 
razionf." 

S.\xsóx. m. Está admitido 
como nombre común y con el 
significado de "hombre muy 
forzudo." — ¡Aqut morini San- 
«¿n con todo." ,«m,« lilisteos.' Usa- 
mos esta fr. cuando toma tino la 
resolución heroica de morir o 
de eocponerse a un grave riesgo, 
c-on tal de conseguir lo que pre- 
tende. Es recuerdo de lo que 
dijo Sansón cuando sacudió las 
columna* del templo de lo? filis- 
teos y lo derril>ó encima de to- 
d<v ellos: "Moriatur anima mea 



SAN 



SAN 



cum Philisthiini." (Libro d-e los 
Jueces, XVI, 30). "En Anda- 
lucía he oído dec'ir: ¡Aquí mo- 
rirá Sansón con todos los filiste- 
os.'" escribió Rodríguez Marín, 
comentando el texto del Quijote 
"Aqui morirá Sansón y cuan- 
tos con él son." (Parte 1. c. 
LXXI). Don Iñigo López de 
Mendoza, en su lista de refra- 
neo, lo dio en esta forma: J/i*e- 
ra Sansón e cvxintos con él son. 
Santa Ana, apellido. Santana 
escriben en su Dice. Contó e Isaza. 

Santaclara, f. Entre ladrones 
y ratero-, cuchillo. 

Santa Cruz, aj^ellido. Saniu- 
cruz, en una sola palabra, co- 
rrigen Contó e Isaza. 

Santa María, apellido. En 
una íola palabra. Santam-aría, 
lo ercriben Contó e Izasa. 

Santero, ra, m. y f. Persona 
que vende estampas de santos. 
En castellano, estam-pero; falta 
en el Dice, estampera. Muchas 
veces hacen la venta de estam- 
pas los buhoneros (faltes), quie- 
nes las venden con sus demás 
baratijas. El castellano santero, 
ra, como adj., "dícese del que 
tributa a las imágenes un culto 
indiscreto y super-sticioso," y c. 
s., ''el o la que cuida de un san- 
tuario; mujer del santero. " El 
estatuario y el pintor de imáge- 
nes se llama imagin-ero. 

Saxti.\go, n. pr. m. Duro se 
¡es hace a muchos chileno- su- 
primir el San al grande apóstol 
Santiago, y, como no se resig- 
ním a ello, lo nombran San 
Santiago. ¿C<Jmo decirles en voz 
bien clara y muy alta que el San 
va englobado en el nombre mis- 
mo? EfíH'tivamente, Santiago es 



aglutinación de Sant lago o Ya- 
go, como antiguamente se dijo 
en España, y Yago es traduc- 
ción del Jaco bus latino, como lo 
son también el italiano Giaco- 
mo, el francés Jacqii.es, el cata- 
lán Jaime, el inglés James, etc. 
Pocos nombres propios tendrán 
la> variantes que tiene en espa- 
ñol el popular Santiago, que se 
llama también Jacoho, Jaime. 
y por influencia dialectal. Dia- 
go y Diego. Hasta nuestro Obis- 
po Lizárraga escribió dos veces 
Sandiago. (Descrip. breve, 1. II, 
c. XX'XIII). Por el estilo de 
Santiago .se formaron en caste- 
llano Sahagún (Sanctus Facun- 
dus). Sayago (San Yago), Sa- 
millán (San Julián), sambeni- 
to (saccus benedictus), avestruz 
(avis struthio). Roncesvctlie 
(rumicis vallis). Guadiana, can- 
cerbero, alearán, etc., etc. Que- 
den pues advertidos los chilenos 
que, ya que no dicen como sus 
piadosos antepasados, "Mi señor 
Santiago, El señor Santiago.'' 
nunca deben decir San Santia- 
go, sino Santiago solamente, el 
apóstol Santiago, Santiago el 
Mayor (que ése es nuestro pa- 
trono, nó el Menor). — Véase 
Cerr.ír. — ■ Santiago o don-snn- 
tiago, in,strumento usado en las 
vías férreas para arquear o do- 
blar los rieles de las curvas; por 
lo cual lo llaman también algu- 
nos doblarrieles. 

Santiaguixo, xa, adj. "Na- 
tural de Santiago de Chile. Ú. 
t. c. s. II Perteneciente a esta 
ciudad." Desde la lo.^ edición 
del Dice, estamos reconocidos 
por él : gi-acias por el honor. 
También fueron aceptados los 



206 



SAN 



SAN 



naturales de Santiago de Cuba, 
santiaguero, ra, pues ant«? sólo 
estaban los de Santiago de Ga- 
llicia. santiagués, sa. Quedan to- 
davía fuera los de Santiago del 
Estero, en la Argentina, que, 
según Granada, se llaman san- 
'iagueño, ña. El Dice, sólo apli- 
ca este adj. a las frutas que vie- 
rion por Santiago. 

Santillero. Véase Centillero. 

•Saxto, ta, adj. y ú. t. c. .<. 
La parte anterior del taber- 
náculo de los judíos la llaman 
al.gunos autores el santo o el lu- 
<j<ir mnto; el Dice, conseno el 
";r.mino latino sancta, m. La 
¡>iirte interior, que algunos lla^ 
man el santo de los santos, es el 
sanctasanctórum. — La parte de 
la misa que precede al canon se 
llama sanctus, ni,, aunque la 
generalidad de los fieles chile- 
nos la nombran a la castellana, 
el santo. — El llamar santo la 
festivida<l del santo cuyo nom- 
bre lleva una i)ersona, está au- 
torizado ¡jor el Dice. Vf'anse 
DÍA, 2.» acep. y Onomástico. — 
Es corriente en Chile llamar 
santo, santito, las estampas de 
.santos, de cosa.s y objetos santos, 
y más o menos finas, que se dan 
por devoción u obsequio. Caá 
no hay niño que, al ver a un 
.sacerdote, no le pida una meda- 
llita o un santito; y poco menos 
los apetecen también las gran- 
des. No alcanza esta acep. a 
constituir chilenismo, ¡Kirqueen 
to<la lengua una estampa o ima- 
gen de santo mí llama también 
yanto. Pare<"e que en el mismo 
.s.!ntido que nosotros habló Que- 
vcdo cuando en uno de -sns ro- 
mances dijo: 



Que este' alegre y <|uc est« ufano 
Con el divino Laurencio. 
Santo (le su devoción 
Desde el día <ie año nuevo. 

Y que el dársele mi muiio. 
Tenga por avis i --ierto 
De que me abraso en su amor, 
Como el hizo en el del cielo. 

Decilde. si u'< escuchare, 
Que con el .■'an^* que tengo 
De su berniosisima mano. 
Estoy alegre en extremo. 

(Edición de Ribaden.. t. III. \iág. -.'li!* a), 

— Fig. y fam., remiendo que se 
hace a la ropa. Es acep. chilena. 
— Adj. No hallamos en el Dice, 
definición que convenga a santo 
cuando se junta con ciertos sus- 
tantivos, como día. suelo, no ca- 
lificándolos ni explicándolos, si- 
no como e.sforzaiido su signifi- 
cado: "Todo el santo dio;" "ya- 
cente en el santo .«íc/o, arrima- 
dito a la pared.' (Pérez Gal- 
dos). "Come la tripulación en el 
santo suelo" (Pereda). Hay en 
esto una especie de pei'sonifica- 
ción o prosopopeya, i)orque se 
atribuye a ca«as la santidad que 
se suix)ne en la iJei*sona. El que 
espera todo el santo dio es un 
santo que ejercita la virtud de 
la paciencia; el que yace o come 
en el santo sucio es otro santo 
que practica la virtud de la 
mortificación. Así pasa también 
con el adj. triste, que atril >uye a 
las cosas la tristeza propia de las 
personas: ''No tengo sino una 
triste moneda: No tenía con 
qué ganar>« el triste puchero, el 
triste garbanzo; Orilla a un tris- 
te arroyu- lo," como ca'ilan lo* 
poeta«i. Li negra ho-irVlj que 
dicen loa epp.'^.ñoles, e.* la honra 
que gana uno trabajando lumo 



SAN 



SAN 



207 



un negro. — De santo, ta, ante- 
puesto a nombres de santos, na- 
da dice la Gramát.-de la Acaa., 
y el Dice, se contenta con estas 
breves líneas: "'Sax, adj. Apóco- 
pe de santo. Úsase solamente an- 
tes de los nombres propios de 
santos, salvo los de Tomás o To- 
mé, Toribio y Domingo." Bello 
agrega que no se designa con 
san sino a los que la Iglesia ha 
reconocido por santos bajo el 
Nuevo Testamento; por lo cual 
no decimos San Job, como de- 
cimos San Pedro y San Pablo, 
sino el Santo Job; aunque no 
falta una que otra excepción, 
como San Elias profeta. . . Una 
de las Antillas se llama San 
Tomas." "El acento en San Tó- 
majs, nota Cuervo, prueba que es 
una corrupción del inglés Saint 
Thomas." La diferencia entre 
los santos del Antiguo y del 
Nuevo Testamento que hace 
Bello, está fundada en el uso de 
los clásicos, que, al nombrar a 
los primeros, siempre decían : el 
■mnto Job, el santo Tobías, el 
sa.nto Jacob, el santo Esdras, la 
santa Jwdit, la santa Susana, la 
.tanta Ester; aunque no como 
título, sino como califi ativo de 
su santidad, y por e?<i lo escri- 
bían con minúscula. 1 )S hagió- 
grafos modernos, sin hacer ca- 
so de esta diferencia y ya que 
muchos de estos santos tieneii 
.-u lugar propio en el calenda- 
rio, dicen con toda liljcrtad: 
San Abrahán, San Moisés, San 
Elias, San Eliseo, San Ecequiel. 
En el Quijote de Avellaneda le- 
emos Santa Susana. En cuanto 
a que santo no se apocopa antes 
de Tomás o Tom^, Toribio y 



Domingo solamente, también 
hay algo que advertir. Hasta el 
siglo XVI se usó con muchísi- 
mos nombres; Santo Mafias, de- 
cía Sta. Teresa; Santo Teodoro, 
Nieremberg, y Ambrosio de Mo- 
rales lo usó con Torcato ( Tor- 
cuata), Isidoro, Martina, Agus- 
tín, Albita, Adrián, Antolin> 
Eulogio, Esteban, Ordoño, A'O- 
tonio, Atilano, Andrés; y des- 
pués, por mucho tiempo se usó 
la forma Sant, principalmente 
antes de vocal: Sant Andrés, 
Sant Antón. — Limes santo. 
Falta en el Dice. — Martes saii- 
to, id. — Santo Padre. Véase Pa- 
dre. — Santo remedio. Véase 
Remedio. — Saxtos Lugares. 
Véase Lugar. — Santo moca- 
rro, pegado en el barro, o 
siempre en el barro, fr. fig. 
y fam. : dícese del comercian- 
te que no prospera en su.'» 
negocias, del estudiante que no 
adelanta en sus estudios, del 
que es muy sucio o desaseado, 
del gazmoño y del santurrón. 
El Dice, sólo registra el juego 
santo mocarro y la fr. Jugar 
con uno al santo mocarro. — Ca- 
da uno pide para su santo, fr. 
fig.: se dice del egoísta o mez- 
quino, o la dice él como prover- 
bio para justificar su conducta. 
No la trae el Dice. ; Gonzalo Co- 
rreas da esta otra: Cada santo 
quiere su candela, que tampoco 
aparece en el Dice. — Con el 
santo y con la limosna, loe. fig. 
que se usa más con los verbos 
cargar, alzarse, arrancarse, irse. 
Significa: huir con lo propio y 
con lo ajeno, robarlo todo; iK)r 
alusión a los que salen a pedir 
limosna con la imagen de algún 



208 



SAN 



SAN 



santo y después que han reuni- 
do buena cantidad, huyen con 
todo. No conoce esta fr. el Dice. 
— Con tsantos tapados, loe. tig. 
que se usa más con los verlx)S 
andar o venir. La usamos en el 
mismo sentido del modismo 
adv. .1 santo tapado, que el 
Dice, caliñca de provincia- 
lismo de Extremadura y de- 
fine: "con cautela, oculta- 
mente." — Contar uno el mi- 
lagro ¡I callar (o no nom- 
brar) el santo. Véase Milagro. 
— Darse uno a santo, fr. fig. y 
fam. cjue usamos en el mismo 
sentido que la loe. A buen li- 
brar o A bien librar: "lo menos 
mal que puede, pudo o podrá 
suceder." "Date a santo, si en- 
capa:? en el examen con un voto 
en contra." — Deberle uno a car 
da santo una vela, fr. fig. y 
fam.: tener muchas deudas, 
"más deudas que el no pagar," 
que dijo Quevedo, o deberlas a 
las once mil vírgenes, que dijo 
otro, lis alusión a las mandas 
que hacen los pobres de dar vo^ 
las i)ara los altares o imágenes 
de los santos. — Estando bien con 
Dios, los .'tantos son inquilinos, 
refrán chileno que indic^i no 
ser tím necesarios los .-'anvoe 
cuando se {)ide un favor a Dios: 
fig. y fam., no hay necesidad ac 
los inferiores cuando .se cuenta 
con la voluntjul del sui>erior. — 
Pasarle el santo a uno, fr. lig. y 
fani. : ])egar. golpear o maltratar 
de obra a uno; vencerle con 
mucha ventaja en una riíia o 
lucha corporal : engañarlo, pe- 
gársela, burlando su buena le o 
confianza, burlar un hombre a 
una mujer. Varios son los orí- 



genes de esta fr., según sus dis- 
tintos significados: en el prin^e- 
ro y segundo puede ser la cos- 
tumbre de azotar con el San- 
Martín o disciplina; en el ter- 
cero, la fr. española Jugar con 
uno al santo mocarro (burlarse 
de él, engañarle, maltratarle), 
o también la burla que suele 
hacei-se de pegarle en la cartí a 
uno fingiendo que .«e le da a 
bwsar un santo. — Tener uno »in- 
to en la corte, ir. fig. usadísima 
en Chile. No la registra el Dice. ; 
pero en Gonzalo Correas halla- 
mos: "Tener parientes en ta 
corte, por tener favorecedores y 
quien mire por alguno." En el 
Quijote de Avellaneda: "¿Paré- 
cele a v. m. que es ahora buero 
tener amigos en lo corte.'' 
(Cap. IX). y en el Miiostro 
^'aldivielso: 

;Dichüso yt) cuando la estambro tu:tí^ 
De nú vida la parca, pues que tenijf'. 
C"ino suelen decir, tUudos en enríe. 
Cuyos favores desde aquí prevengo! 

Contra quien tiene., porque te reporte. 
Sirviendo, no del Sumo Rey al lado. 
Parientes, como "dicen, en la corte. 
Sino al Bey que con ella ha emparentado. 

(El .'ta'irirm ,/-• ZW^Ío. lihro. IV y VIII). 

.Vsí tiunbién Tir-o de Molina: 

Deiiilm teni/o en la curte, y muchos dcllot 
Títulos que |H>drún daros noticia 
De quien soy. si os ini|xirtA conoccllos. 

IDnn Gil de lat rnlza$ i-rrJet. V. A.') 

.\lii<) ¡-e parece a esta fr. esta 
otra: Tener unn tío (o un tioj 
en las Indirui: "contar con el fa- 
vor o las diVdivas de una j>erso- 
na rica o de valimiento." — To- 
dos Santos V Todos lof Santo»: 



SAN 



SAP 



209 



de estas dos maneras se deno- 
mina la fiesta que la Iglesia ce- 
lebra el día primero de Noviem- 
bre; la Tonssaint de los france- 
ses. Como título de iglesia o pa- 
rroquia es más propio suprimir- 
le el artículo los. Como nombre 
j>ropio de persona lo usamos pa- 
ra hombres y mujeres: José de 
los Santos, José Sanios, o Santos 
solamente; María de los Santos, 
o Santos solamente, hi Santitos. 
— Muy general se está haciendo 
en Chile (y la aplaudimos) la 
costumbre de dar a los fundos, 
grandes o pequeños, a las viñas 
y quintas el nombre de un san- 
to o santa, ordinariamente el de 
la esposa. Es pensamiento cris- 
tiano que honra a una nación 
católica. 

Santolla, f. A.'í llamó el aba- 
te Molina a la centolla, crasíá- 
ceo marino muy estimado por 
su tamaño y sabor. Este último 
nombre, derivado del latín ccn- 
tocula, de cien ojos, por los tu- 
bérculos del carapacho, está ad- 
mitido tiempo ha en el Dice. 

Santulón, na, adj. y ú. t. c. s. 
En ca.stellano, santurrón, ?ia.' 
"nimio en los actos de devo- 
ción." Santucho, cha, adj. fam., 
significa lo mismo. Santón, m. 
fig. y fam., es "hombre hipócri- 
ta o que aparenta santidad." 
Véaí^e Pechoño. — Seguramente 
la forma santulón nos ha veni- 
do de España, pues en la His- 
toria de Santa Teresa de ü. Mi- 
guel Mir hallamos santularia, 
de la misma formación, y que 
tampoco se halla en el Dice. 
"La mujer..., viéndola en 
aquella figin-a y traje de pobre, 
la raspondió con gran desdén: 

Dicn. de Chil., t. V. 



Pase la santularia." (L. IV, r. 
XIX ) . De idéntica formación 
tenemos: comilón, dormilón, 
Cucalón (apellido y chilenis- 
mo) y guagualón (chilenismo). 
Bobalicón y grandillón o gran- 
dullón se asemejan. 

Sapa, f. En lenguaje vulgar, 
sapo hembra. A falta de autori- 
dad chilena escrita, citemos una 
copla popular de Colombia: 



Ei yapo dijo a la sapa 
Que le hiciera una chaqueta. 
Muy ancha de la cintura 
Y angosta de las paletas. 

( Fabo, lüiumas y ctnngro/ia de la reyión orien- 
tal de Colombia). 



— Fig. y fam., rana (véase en su 
lugar). — Sapa en barra: "frau- 
de que suele cometerse en los 
trapiches introduciendo en las 
barras, al tiempo de la fundi- 
ción, masas de escoria, que au- 
mentan su volumen y peso; 
cuya indigna operación llaman 
sapa en barra." (Don Juan Ega- 
ña, citado por Vicuña Mackeu- 
na en El libro del cobre, c. 
XIV, § III). — "Denme la yapa, 
la que no se escapa." "Cuando 
para la sapa y la perdiz críe co- 
la." Son fra.íes de mera conso- 
nancia quo so oyen entre el 
comprador y el vendedor. 

Sapearn. Hacer sapos o chi- 
ripas en el juego de billar; dí- 
gase chiripear, a,: "ganar tan- 
tos en el juego de billar por 
chiripa." — Saltar o correr na- 
dando por el agua a semejanza 
del sapo. — Disimular y hacerse 
uno el desentendido para ente- 
rarse de lo que se habla; ati.sbar. 
14 



210 



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SAP 



Sapería, f. Astucia, cautela y 
modo de obrai* ca^dloso del que 
busca su utilidad en lo que hace 
y va a lograr mañosamente su 
intento; en castellano, zorrería. 
— Parece que sapería se ha for- 
mado de zapa, o trabajo de aa-pa, 
que figuradamente es "el que se 
hace oculta y solapadamente pa- 
ra conseguir algún fin." Nótese 
que en francés, zapar es saper, 
y zapador, sapeur, ortografía 
que puede haber influido en es- 
te chilenismo, en la última acep. 
del V. sapear, en la 12.' del s. 
sapo y en el adj. sapo, pa. Véa- 
sele más adelante. 

Sapero, ra, a/dj. Chiripero , 
m.: "el que en el juego de bi- 
llar gana más por acaso que por 
buenas jugadas o destreza." Me- 
jor haría el Dice, en reconocer 
esta voz como adj. de dos termi- 
naciones, y nó como s., y en ex- 
tender su significado a todos los 
juegos, como que en todos tiene 
cabida la chiripa. 

Sapidez, f. Calidad de sápido 
(aplícase a la substancia que 
tiene algi'in sabor). Usó el Diec. 
de esta voz al definir la ").' aceq). 
del v. Kaher, y en su lugar la 
omite. 

Sapo, m. Varias aceps. figu- 
radas le damos en Chile: 1." 
Pieza de hierro del cambio de 
las vías férreas. "El accidente 
.^e produjo en la parte Sur de la 
citación, entre las agujas y el 
sapo del cambio que hay a su 
entrada." (.lulio Lyon. ingenie- 
ro jefe de la In.spocción del ma- 
terial rodante del Mini.sterio de 
Obras PúV)lica.s, La Unión, ele 
Santiago, 20 Sept. im."»). En el 
I)ic<'. académico no hallamns el 



nombre de esta pieza, pero sí en 
el enciclopédico Hispano- Ame- 
ricano de Barcelona, que la lla- 
ma corazón: "pieza de hierro 
fundido o de acero, aguda y co- 
mún a los carriles interiores en 
un cruzamiento de dos vías, en 
el punto en que comienza a .se- 
pararse. . . El corazón es pieza 
importante del cambio de vía. 
y va montado y sujeto en plan- 
chas de hierro que se aseguran 
sobre las traviesas." El nombre 
corazón está tomado del franciV, 
en el cual se llama esta pieza 
paínte de coeur; y el chileno 
sapo, del inglés frog, sapo, que 
es como se llama en inglés isla 
misma pieza. — 2.° En líneas te- 
lefónicas, aparato de metal que 
se coloca donde se juntan varios 
hilos para separarlos uno de 
otro. A la simple vista tiene fi- 
gura de sa>po (o más bien rana), 
y de ahí el nombre. — 3.» Kn 
motores, e.*pecie de grapa coi. 
remaches o puntas, que sirve 
para unir los dos extremos de la 
correa o cuerda. También tiene 
figura de sapo, más pequeño que 
ei anterior. — 1." En las .máqui- 
nas segadoras, soj^rte de la cu- 
chilla cortadora, — 5." En cercas 
de alambre, pieza de lata que 
sirve para sujetar el alaml)re el- 
la madera. En esta acep. y cu la 
aiitcrinr se u.-<a también la for- 
ma diminutiva sapito. — 1>." En 
Herrería, c.<|>ecie de pari-he del 
mismo metal que .«e pone a un» 
plancha o pieza que se rompen, 
paiu ocultar la rotura. — "." lue- 
go que consiste en tirar tiicmi-- 
das a la hora aluerta dn un .svi/)" 
(o rana grande) de metal qm-se 



SAP 



SAP 



211 



coloca acierta di.-<tancia. Gana el 
que emboca más monedas. Jeu 
de grenouiUe (juego de la rana) 
lo llaman los franceses; en el 
Dice, no le hemos hallado nom- 
bre. — S." Algimos llaman sapo 
o sapito el matasapo. Véase en 
.-u lugar. — 9." En Veterinaria 
llamamos sapo el "tumor óseo 
que en las caballerías se des- 
arrolla sobre la corona de los 
cascos delanteros." y cuyo nom- 
bre español es sobremano, f. 
Otros llaman la enfermedad 
manquera de sapo, no tanto por- 
que el hueso desencajado parez- 
ca fapo, .«ino principalmente por 
el modo de andar que toma el 
caballo enfermo, que anda con 
las manos y patas abiertas como 
el sapo. Algunos confunden e.sta 
voz sapo con la castiza ranilla 
en esta acep. : "parte del casco 
de las caballería.s más l)landa y 
flexible que el rest«, de forma 
piramidal, situada entre los dos 
pulpejos o talones." No carecen 
de razón para confundirlos, pues 
no hay tanta diferencia material 
entre un sapo y una ranilla. — 
10.° En diamantes y otras pie- 
dras prec-iosa.s, llamamos sapo la 
mancha pequeña que algunas 
veces queda en el interior por 
efecto de la cristalización. Es 
sapo, porque así se ven también 
los sapos, como un punto negro, 
en el agua cristalina. — 11.° Apli- 
cado a persona, hombrecillo pe- 
queño \' despreciable (en caste- 
llano, rennnMJo). También se 
llama a.«í al individuo muy feo. 

Te falta el salto pa sapo 
y en el cogote un alambre, 



Y una lechuga en el rabo 
Pa parecer pollo fiambre. 

(Copla popular) 

— 12.° En la jerga de ladrones y 
rateros, el que tiene el encargo 
de ati.<bar; atisbador. — 13.^ En 
el billar, chiripa (en el juego 
de billar, suerte favorable que 
se gana por casualidad), bam^ 
harria o hambarrión (en el 
juego de trucos y en el de billai", 
acierto o logro casual, como 
acontece cuando se logra un 
golpe que no se pensaba). En 
esta acep., sapo es abreviación 
de zapallo, que es otro nombre 
que damos a la chiripa. En Cata- 
marca, según Lafone Quevedo, 
dicen sapallada, del quichua 
sapalla, sólo, una vez; la termi- 
nación (/« es para españolizar la 
voz. (Torres Rubio escribe t;apa, 
rapalla, solo, uno). En realidad, 
la chiripa ordinariamente se ha- 
ce una sola vez. — 14.° En Chi- 
loó, baile que se ejecuta entre 
dos per.onas. con tres vueltas, 
zapateado y escobillado. (Cava^ 
da). El nombre le viene del es- 
tribillo de la letra, que es así: 

Los mp'itos dicen zunga. 
Los grandes, zungararé, 
Lv)s más chiquitos, quezun;;:. 
Loa grundcs. zungarar¿n. 

Sapo, pa, adj. fig. y fam. As- 
tuto, hábil, disimulado. — Véase 
Sapería. Si no place la etimo- 
logía que allá dimos, podría 
pensarse en el s. sapo; aunque 
este batracio no es de grande 
habilidad y para algunos es sím- 
bolo de la torpeza, como lo dijo 
Sebastián de Horozco, 

(Siendo torpe más que un >npo); 



SAP 



SAR 



sin embargo, algunas cualidades 
hay en él que indican habili- 
dad, como el pasar oculto en el 
día, y saUr en la noche a buscar 
su alimento; el arrojarse al 
agua, apenas se ve en peligi-o, y 
el ver debajo del agua. También 
63 probable que hayamos toma- 
do esta acep. del castellano gaza- 
po, que fig. y fam. es "hombre 
disimulado y astuto." 

Sapocoque, m. En Chiloé, ra- 
na más pequeña que la ordina- 
ria. Entra indudablemente en 
esta palabra la araucana poco> 
sapo. (Cavada). 

Sapolio, m. Especie de jabón 
hecho de cierta composición 
arenisca y que se usa para fre- 
gar pisos, objetos y utensilios de 
mármol, de porcelana y demás 
que no son de metal. — Es voca- 
blo bien formado, de la misma 
etimología que jabón, el latín 
sapo, onis; el comercio lo ha in- 
troducido en todas .partes y ya 
merece pasar al Dice. Por lo me- 
nas desde el año 1891 es coníK'i- 
do en España, pues, hablando 
del 6 de Octubre de ese año, dice 
Ricardo Palma: "Visitamos 
también, en el fondeadero de la 
ría de íluelva, ima embarcación 
norteameri<ana conocida con el 
nombre de Sapolio, y que es 
símlmlo genuino del carácter y 
audacia del pueblo yanqui. El 
Sapolio tiene la forma de \ina 
lioya, y su diámetro apenas al- 
canza a dos metros. Es tripulado 
y manejado por un solo lioni- 
bre, Míster Andrews, quien hizo 
la arriesgada travesía do Nueva- 
York a Europa linicamente por 
razón de mercantili-^mo, para 



anunciar la venta de un jabón 
para lavar el piso." (Recuerdos 
de Es])aña, E)i Iluelva y la Rá- 
b-icla). 

Saque, m. En algunas partes 
saca, 1." acep. En castellano sólo 
.<e usa para el juego de la pelo- 
ta: "acción de sacar; raya o sitio 
desde el cual se saca la pelota; 
el que saca la pelota." 

Saquín, m. fig. y fam. En al- 
gunas provinciius del Sur. perso- 
iia regalona o predilecta. — Del 
araucano raquin, honrar, reve- 
renciar, respetar, estimar, apre 
ciar, tener miedo y respeto. El 
P. Félix de Augusta escribe este 
v. sliakin, y así se explica mejor 
el chilenismo. 

Baratearse, r. En algunas j)ar- 
tes, deslizai-se destle ima pen- 
diente un indi\-iduo, .<eniado 
en algún tronco, manojo de ra- 
mas u otra cosa, para abreviar 
caminar y aliorrar tiempo. — No 
vemos cuál pueda ser su etimo- 
logía. 

Sarateo, m. .Vciiún o efecto 
do saratearse. 

Sardanápalo, n. ]>r. ui. Su 
acentuación es grave o llauii 
(Sardnnapalo), como lo lian 
probado con los mejores autores 
ca.stellanas liello y Cuervo; por 
lo cual excu.samos las citas. El 
latín lo lee también con la úl- 
tima a larga: Sardatiapálus. 

Saruixa, f. Estar uno conn. 
íxtrdina en hanasta, os la fr. es- 
pañola que significa: "c-^tar 
muy apretado por el nuicho 
(■()n<ur.-o." Como en Chile no es 
usada la i)alabra hatiasln. la re- 
(•(irlamo-í taml)ién <lc la fr. y 
decimos Estar rnnuí surdinnn 



SAR 



SABR 



213 



así en pl. y aplicada también a 
sujeto pl. 

Sardo, m. Entre ladrones y 
rateros, anillo. 

Sargento, m. En Carpintería, 
dígase cárcrl y en algunos casos, 
mandrU. Véa.--e Grampa. — Al ca- 
bo lo hicieron sargento, fr. tig. 
y fam. en que se juega del vo- 
cablo cabo: al fin .•re ganó o acer- 
tó un juego o jugada. — En Chi- 
loé llaman sargento al cordero 
que nace con cuatro cuernos. 
(Cavada). Por alu.sión al grado 
del sargento en la milicia, que 
viene a ser el cuarto después del 
soldado, del cabo primero y ei 
cabo segundo. Otro nombre que 
tiene en Chiloé este cordero es 
el de melimeta, adj. y 8. m., del 
araucano meli, cuatro, y mú- 
tagh, o vi'ta, m'trra, asta o cuer- 
no. Molina dice que "ningún 
carnero carece de ellos [los cuer- 
nos] , habiendo alguno.s que lle- 
van cuatro y más cuerno-s." 

Sargentón, na, m. y f. fig., 
aum. de sargento. Persona cor- 
pulenta y autoritaria. 

Sariego, m. En Chiloé, palo 
con garfio, puesto sobre el fn-ón 
para colgar las ollas. Es ima c - 
pecie de garabato. (Cavada). No 
da etimología. — En castellano 
no conocemos sino las llares, f. 
pl. : "cadena de hierro, pendien- 
te en el cañón de la chimenea, 
con un garabato en el extremo 
inferior para poner la caldera, y 
a poca distancia otro para su- 
birla o bajarla." En Santander, 
según el Dice, las llares se lla- 
man caramilleras. 

Sarnícalo, m. Pronunciación 
vulgar de cernícalo: a por e. 



como en saminario, langüetada, 
cuácara, de cuákero. 

Sarnoso (El), m. Por ántono- 
ma.-^ia, el diablo. 

Sarpresar, a. Salpresar: "ade- 
rezar con sal una cosa, apretán- 
dola para que se conserve." Sal- 
preso, sa, es el participio irregu- 
lar. 

Sarracenismo, m. ant. Parti- 
do o bando de loa sarracenos. 
(Véase el siguiente). 

Que niegues que, si te pilla 
Debajo el sarracenismo, 
Ha de hacer que te arrepientas 
De tu bárbaro egoísmo. 

CCamilo Henríquez, Letrilla Al Editor dt 
El Monitor). 

Sarraceno, m. ant. Sobrenom- 
bre o apodo que se dio al militar 
español en el período de la inde- 
pendencia y durante algunos 
años después. "Yo recuerdo ha- 
l>er visto, después de la baiaila 
de Chacabuco, otra bandeja 
igualmente andariega y niLste- 
riosa, en la cual se veía. . . un 
celemín de colitas de marrano 
que pasaban por apéndices tra- 
scas cortados por nue-stros sol- 
dados en el fragor de aquella 
refriega a los sarracenos, nom- 
bre que también se daba enton- 
ces a los militares peninsulares." 
(Pérez Ro.sales, Recuerdos del 
pasado, c. I). 

La gran causa va triunfando 
Del despotismo infeliz. 
Los tiranos se confunden 
En la sanguinaria lid: 
Y. 01)11 todo, el sarraceno 
l*ersisto en su obstinación. 
;Raro monstruo! ¡buen primor! 

(Camilo Heniíquez, Letrilla). 



2U 



SAR 



SAT 



Sarta, f., y sartal, ui. Son 
iguales en esta acep. : "serie de 
cosas metidas poi" orden en un 
hilo, cuerda, etc."' — La sarta de 
aves o de peces muertos que se 
lleva de una parte a otra, se lla- 
ma lercha, aunque el Dice, defi- 
na asta voz: "junquillo con que 
se ensartan aves o peces muer- 
tos, para llevarlos de una parle 
a otra." — Sartal de disparates o 
desatinos no es bien dicho, se- 
gún la definición académica de 
í,artal; podría decii"se sarta, que 
en .-¡u "i." acep. y íig. es "porción 
de gentes o de otras cosas qus 
van o se c()nsidoran en fila unas 
tras otras." 

Sartala d Sartalada, f. Sarta <- 
sartal. 

Saktéx. Femenino es en cas- 
tellano (la sartén, una sartén) 
y nó m., como lo hacen en (.'hi- 
le. Sin embargo, hijo de alguna 
pr.k'tica csj)añola es nue-<tro uso, 
pues lo hallamos en El Pe.laijo 
del Pinciano (1. V) : 

Gr.m parto de la caza al fuego se asa, 
Parte hacia el hondo Tajo se deniniia. 
Cine, inientrafi del snrlni hace dctvi'j. 
Se cuec3 con lop pccen en el río. 

"En A.=turia.s dicen e¿ sartén; 
]') iriismo los judíos españoles. 
Oviedo (Ilist. gen. y nat. <h In- 
dias, t. III, pág. ()3'2) escribe: 
fritas en el sartén, fornuí que 
no liemos visto en otra i)arle.*' 
(Cuervo). — El sartén le dijo a 
la olla: quita allá, que me tiznáis 
(o quítate, no me tiznís). .Scgi'm 
el Dice: Dijo la sartén a la ral- 
ilira: (¡tiitatc allá (o tírate- 
allá), mlincf/ra (u ojinegra). 
o bien, en esta otra forma: Dij" 



la sartén al cazo: quítate allá> 
que me tiznas: "refranes que 
reprenden a los que, e--^t<uido 
manchados con vicios y otros 
defectos dignos de nota, vitupe- 
ran en otros las menores falt«s." 
Sarteneja, f., dim. de sar- 
tén. Véase Certeneja en el 1.'' t. 
y en su Suplemento. En lo- He- 
cuerdos del pasado, de Pérez Ro- 
.-ales (c. XXI), hallamos una 
confirmación más de la acep. 
castellana de sarteneja; hela 
aquí: "En Futa ya, montamos 
i„ caballo para bregar con los ca- 
minos, o mejor dicho, con las 
sendas más tortuosas y llenas de 
sartenejas que es posible imagi- 
nar." Ciro Bayo Hama sartane 
jas unos montones de tierra pa- 
recidos a nuestras cangrejeras. 

Sastreril, adj. despectivo. 
Propio de ssistre. referente a él 
i" a su oficio. "Entre la pareja 
sastreril | de sastre y sastra, o 
saslreza, como dicen en Aragón] 
no había sobre este particular 
ni ficciones ni .^et-retos." (Polo 
y Peyrolón, Manojico de cuen- 
i'is, XXXIII). Está bien forma- 
do como tantos adjs. en //.■ estu- 
diantil, escuderil, tnvjeril, juve- 
nil; no creemos que lo deseche 
el Dice. 

Satán is>ío, m. \'éase Lih:* 
lERisMo. — Malicia o pcrvci"sióu 
c.vlremadamentc grande o satá- 
nica. "Hay en Celestina mi i>o- 
,-itivo satanismo. . . l'"s el subli- 
me de mala voluntad. . . ; es un 
abismo de pervcixidad." ( Ceja- 
dor, llist. de la lengua y literat. 
rn.^t.. t. I, pág. 428). 

Satanista, com. Persona que 
profe-a el culto de Satanás. ICs 



SAT 



SAT 



215 



vüz admisible como la anterior. 

Saternique, m. Media suela 
que se echa al calzado y que no 
empareja por los lados con la 
suela, «no que queda un poco 
recogida. Tiene la ventaja de 
librar de lodo y polvo las orillas 
de la suela. — Es vocablo forma- 
do del inglés southern, meridio- 
nal, del sur, y knight of St. 
Crispin, zapatero. Sin duda des- 
cubrió este sistema de media 
suela algiin zapatero del Sur de 
Inglaterra o de Estados-unidos. 

Satín, m. Tejido arrasado. Es 
el francés satín, que el Dice, tie- 
ne admitido en la forma satén. 
Saetí, saetín y raso, en su 9." 
acep., .significan: "tela de seda 
lustrosa, de más cuerpo que el 
tafetán y menos que el terciope- 
lo." Satín es tan usado entre nos- 
otros, que ha.?ta Bello lo empleó 
en poesía. 

¡De día ya! ¡Cuiintu t^id i 
La hora que al placer da fin! 
Lola en el umbral a^i.trda 
Por la capa de satín. 

{Las fa^itnfmaf. V.) 

.S.\TÍRico, m. Por ánto.'o- a- 
sia, .Juvenal. "Sabiendo él 1^- 
que dice el Satírico (luve., sali 
VIII), que sola la nobleza es 
la virtud, tan humildemente se 
hubo con todo.s, como..." (Ale- 
jo Venegas, Agonía del tránsito 
fie la muerte, p. VI. c. XIII). 
Debe admitir esta acep. el Dice, 
como en sus lugares la hemob 
rec-lamado para filósofo, poeta, 
sahio. 

S.'VTiSFACCióx, f. Satisfacción 
no pedida, acusación manifiesta, 



refrán que se usa en Chile y no 
hay necesidad de explicar; es 
traducción del latino Excusatío 
non petíta, accusatio manifesta. 
No aparece en el Dice. — Satis- 
facción, vete (o anda, vete) para 
afuera, fr. fig. y fam. can que 
reprendemos al individuo qut 
se nuiestra muy satisfecho, to- 
mándose excesiva confianza. 
Tampoco aparece en el Dice. 

Satisfacer, a, y r. Según la 
Gramática de la Academia, si- 
gue en todo la conjugación del 
simple hacer, menos en la se- 
gunda persona del imperativo, 
que es satisfaz o satisface. "Es, 
por tanto, reprensible, agrega., 
decir satisfaciera, satisfaciese, 
etc., satisfaciere, etc., en vez de 
satisficiera, satisficiese, etc., satis- 
ficiere, etc." Bello, siguiendo a 
Salva, aprobó las dos formas, 
dándoles por raíz satisfac y sa- 
tis fie fe suave). Sensible es que 
un gramático valenciano como 
fué Salva, y cuya autoridad fué 
tan socavada por Puigbianch, 
arrastrara a Bello a este error. 
Si el pretérito es satisfice y si 
todos los demás compuestos de 
Jn'cer lo forman también en ice 
(contrahice, deshice, rehice), no 
hay por qué dar otra raíz más 
para los tiempos que de él se 
derivan. El que algunos moder- 
nos hayan dicho satisfaciera, 
satisfaciese, sea por ignorancia, 
sea i)or disimilación de las sí- 
labas con i, tisfi, no justifica 
una aberración como ésta, que 
es acumular irregularidad sobre 
irregularidad. — Satisfecimos 
I>or satisficimos es forma anti- 
cuada, contemporánea de heci- 



216 



SAÜ 



SAZ 



mos, del simple hacer. Satisfa- 
ceré, satisfacerla son vulgaris- 
mos de los que no han saludado 
la Gramática. 

Saturno, n. pr. ra. Dim. fani. 
de Saturnino. 

Sauce i.loróx o :>:•: Babilo- 
nia, o LLORÓN, m. Son iguales 
en significado. 

Saúco, m. Así pronuncian 
casi todos lo3 chilenos, porque 
la forma correcta saúco los .-^ue- 
na a afectación. ¿Quién, dicien- 
do saúco, conocerá la etimología 
latina samhncwí? Sin embargo, 
es la única y verdadera, pa- 
sando primero por las formas 
sabuco y sabugo, que todavía re- 
conoce como corrientes el Dice. 
Sabucal y sabugal so llama el 
sitio plantado de sabucos o saú- 
cos. — Saúco falso o del diablo: 
"Arcilla laefcvirens Gay. Arbo- 
lillo do unos cinco metros de 
alto, inerme, uniy lampiño; ho- 
jas largamente peciolada.'^, digi- 
tadas, con cinco hojuelas lance- 
oladas, acuminadas en ambos 
extremos, aserradas: umbelas 
compuestas de tres a cinco ílo- 
rc-5, reunida-s en racimo. Se ha- 
lla desde Maule hasta Chiloé. 
1m> habitantes lo usan, sogún 
Gnv, como sudorífico." (r'iilip- 
pi)'. 

.'■\\rzAL, m. Ks el único nom- 
bro que usamos en Chile para 
signKioar el sitio poblado de 
.«nucc!, cuando en castellano 
hay varios otros: sauceda, sauce- 
dal y saucera, salcedo y salceda. 
— Snurr tiene también las for- 
ma.'í de s(drr, .^i'ifz y snz. — Sauce 
de mimbre o sauce mimbre ("a- 



lix viminalis L.) Dígase mim- 
brera, f., o mimbre, ambiguo. 

Saxofón, m. El nombre co- 
rrecta es saxófono (de Sa.r, su 
inventor, y el griego 0M,y, so- 
nido) : "instrumento músico de 
viento, de metal, con boquilla 
de madera y caña: tiene varias 
llaves; es de invención moder- 
na, pero muy usado, principal- 
mente en las bandas militares. 
Los hay de varias formas y di- 
mensiones." En Chile dicen ma- 
lamente saxofón, tomado sin 
duda del francés. "El contraba- 
jo [pasa la frase] a una viola, 
la viola a un saxofón . . . Des- 
pués los oboes, los contrabajos, 
los saxofones. . - [se la pelote- 
aron]." (Ronquillo, Una trage- 
dia orquestal, La Vnión, de 
Santiago, 6 Oct. 1915). El vul- 
go pronuncia salsofón. 

Sayo, m. Al que le venga el 
sai/o, que se lo ponga, fr. pro- 
verbial que extrañamos no ha- 
Ihn- en el Dice. ; se usa para con- 
testar al que se da por aludido 
de algo, ya por alguna indirec- 
ta, ya por términos generales y 
manifiestas, o por oU'o motivo. 
— Remienda tu sayo, y te dura- 
rá un año; según el Dice.. Re- 
nuenda tu sayo, y pasarás ín 
uño: "refrán que aeon>cia !a 
economía y cuidado que se debe 
tener en las cosas de uso i->ropio 
]iara que duren." El chileno 
p\iele agregar: Rcmv'ndalo otra 
vez, y te durará un inr.í. 

SaZ()N. f. Siempre bu -ido f. 
en eastcUano, en sus dos acops. 
(punto o madurez de las eosa.«, 
.) estado de perfección en su li- 
nea: (Musión, tiempo oportuno o 



SCO 



SCO 



217 



coyuntura). No vemos por qué 
muchos chilenos, aun .de los su- 
periores al pueblo, dicen el 
sazón, poco sazón ; como dicen 
también mucho hambre, un por- 
ción, un bronquitis. Así tam- 
bién en Colombia, según Cuer- 
vo; y en Méjico y en Centro- 
América lo hacen adj. : "pláta- 
no sazón, frutos sazones." 

Scout, m. Voz inglesa que se 
pronuncia scaut y signiftca ex- 
plorador, batidor, espía, escucha. 
¡Qué flaco servicio hacen a la 
lengua española los que intro- 
ducen estas voces extranjeras 
tan inútiles como ajenas a la 
pintoresca vocalización del ca.?- 
lellano! Si tenemos explorador, 
reconocedor y tantas otras voces 
expresivas y varoniles, ¿para 
qué quedarnos con la inglesa 
que nada dice en nuestro voca- 
bulario? Los franceses, que to- 
maron también de los ingleses 
la in.stitución de los Boy-scouís, 
no los llanii-.on a.sí, sino que 
ti adujeron la última voz por 
eclaircurs, que también signifi- 
ca exploradores, vocablo que 
adoptaron los españoles. La 
Condesa de Pardo Bazán sintió 
i]ue \o< llamaran explorndorcs y 
nó activos, adjetivo sin gracia 
para este caso. Mucho más acer- 
tado estuvo Cejador, que p-ro- 
puso la voz ■dupeador, de cepa 
castellana y de heroicas y glo- 
riosas tradiciones, pues se dio 
por excelencia al Cid Ruy Díaz 
de Vivar. (¡De mi tierra! ]iáti. 
110). Campeador "decíase del 
que sobresalía cu el campo con 
acciones señaladas," y en Chile 
lo decimos del que sale al cam- 



po a buscar algo que necesita o 
ha perdido. Ambas ideas, junto 
con todo lo que dice la palabra 
campo y la terminación dor, 
convienen al niño que sale a 
hacer ejercicios en los campos. 
Si esta institución, Iniena y útu 
i;i sí, pero maleada ahora por 
las logias, hubiera de durar, no 
podría tener en castellano mejor 
denominación que la de Niños 
campeadores. Aplaudimos de to- 
do corazón a los que se han de- 
dicado a penseguir y vapular en 
los periódicos la necia y ridicula 
moda de los términos ingleses 
en los juegos, eispecialmente en 
el balompié (football). Entre 
nosotros se ha di-stingiiido por 
esto Don Armando Castillo L, 
que ha presentado la traducción 
de casi todos esas términos. La 
misma sociedad va también re- 
accionando, porque ya se han 
fundado la Brigada de Explora- 
dores Es])aña y varias Brigadas 
de Exploradores católicos. 

Scoutismo, m. Afición a los 
ejercicios de los niños explora- 
dores o campeadores (boy- 
scoiüs). "\"éa.se el anterior. ¡Qué 
valor se necesita para formar 
vocablos como éste, mitad inglés 
y mitad español, a semejanza de 
los centauros, sátiros y sirenas 
de la mitología, que tenían- la 
mitad de seres hermanos y la 
otra mitad de animales! Mejor 
habría sido escribirlo a la ca.sve- 
llana y como se pronuncia: 
escautismo; aunque otros, como 
si fuera francés, han dicho es- 
cutismo: "Yo confieso que me 
ihi.siona ba.stante esta organiza- 
ción de los boy-scoiUs, sintiendo 



218 



SE 



SE 



solamente que los hayan llama- 
do exploradores, y nó activos, y 
que se emplee la bárbara pala- 
bra escutismo en vez de otras 
que, sin desmentir la índole de 
nuestra lengua, expresan la 
misma idea, poco m;'is o menos." 
(Condesa de Pardo Bazán, Ln 
vida contemporánea). 

Se, pron. r. Todavía se oye 
en algunos chilenos el antiguo 
■vicio de posi^oner este pronom- 
bre al me, te y le dativos, en 
jiroposiciones en que entran 
anillos: "Te se cayó el som'bre- 
rn; Me se olvidó la respuesta; 
Le se quitó la tos al niño." — 
Nota Bello que en las construc- 
ciones cuasirreílejas no cabe mo- 
dificativo alguno de las que mi- 
ran directamente a un sujeto 
que so suprime, como, lo hacen 
los predicados y los pronombres 
reproductivos. Por eso no debe 
decirse: Se vive feliz, puesto 
que falta a feliz el s. tácito de 
que es predicado; ni tanqxx-o: 
Con dificultad se dejan las preo- 
cupaciones que en sus primeros 
años se le han infundido, por- 
que el sus y el le no tienen a 
quien referirbe. Hasta al Dice, 
se le han escapado estas malas 
construcciones, como se ve en 
estas citas: "Ládrcme el perro y 
no me muerda, ref. que en.seña 
que no son temibles las amena- 
zas cuando se está seguro de que 
no tendrán efecto." (Art. Pic- 
i;ro). "Velar o cuidar de hacer 
descubierta.'^ desde el paraje en 
que se está al efecto."' (Art. \\- 
(íí.\r). Como aquí no hay ])rodi- 
cado, está bien usado, lo mismo 
(|ue en esta fra-o do Pnigblancli : 



"Aunque tjólo se está en ellas 
[las galeras] por vía de depósi- 
to." La causa de estos extravíos, 
dice Bello, es el mirar esia.s 
construcH.'iones como exacto tra- 
.*-unto de la frase francesa que 
¡irincipia por on (hombre), ver- 
dadero sujeto del v. On voit dice 
literalmente hombre ve, y lo 
traducimos nmy bien se ve, esto 
es, se ejecuta la acción de %ei. 
Pero, aunque se diga en francés 
on est contení, haciendo a con- 
tent predicado de on. no por eso 
diremos nosotros en el niL^mo 
sentido se está contento, porque, 
siendo inq}ei>>onal la construc- 
ción, no habría sujeto a que pu- 
diera referiree el ])redieado. 
Los traductores no%-icic« come- 
ten frecuentes galicismos j.-o- 
niendo se dondequiera que en- 
cuentran on. Cuervo, en nota a 
este pasaje de Bello, dice que "a 
pesar de la forma y el sentido 
impersonales, no repugnan es» 
tas construcciones un predicado, 
las más veces alusivo a jiersona 
determinada." y lo prueba con 
autoridades do Fr. Luis de León. 
Espinel, Sta. Teresji, Coloma y 
Moratín ; pero concluye que c<>n 
los verbos ser y estar "semejante 
combinación es en nuestra len- 
gua inaceptable, porque el pre- 
dicado, que ])UOfle tomarse co- 
mo modificación adverl>ial con 
verbos significativos do nefas 
materiales y concretos, con 
aqui'llo.s supone un sujeto en el 
cual resida como «-ualidad » 
modilicaciiHi. l']s sin duda un 
l>arbarisiiio: cuando se está rico, 
se es cruel con los desvalidos." 
MI iviikmIío ]i¡ira esta en formo- 



SE 



SE 



219 



dad es emplear el indefiíiidí) 
uno, una, o poner el v. en pri- 
mera persona de pl., o generali- 
zar la proposición con los «fíje- 
los el hombre, la wnjer, los 
hombre», los niujcres, hombres^ 
mujeres. Hombre, sin artículo, 
que corrc-^ponde literalmente iil 
on francés, se usó mucho en el 
castellano antiguo, pero hoy día 
estii enteramente anticuado. 
También pviede variar.-ie la con.?- 
truccióu con algún adverbio o 
complemento: Aquí se vive có- 
modam ente. Se conversa con in- 
dependencia. No se entienda 
comprendido en el uso galicano 
que reprobamos el famoío verso 
de Cervantes 

Jmj se es de la cuna a la mortaja. 

No hay semejanza con la.s pro- 
]>osiciones Se vive feliz, Se vive 
contento, porque éstas son im- 
personales y Se es asno e.s per- 
sonal, pues tiene por sujeto el 
amo. Véase, si nó, todo el pasa- 
je, que es un diálogo entre Ba- 
bieca (<'aballo del Cid) y Roci- 
nante (caballo de Don Quijo- 
te): 

B. ¿Cómo estáis. Rocinante, tan delgado? 

R. Porque nunca se come, y se trabaja. 

R Pues, ¿que' es de la cebada y de la paja? 

U. No me dej 1 :ni amo ni un bocado. 

IJ. Anda, ecñor. que estáis muy mal cr'íado' 

Pue?- vuestra lengua de asno al amo ul- 
[traja. 
II. Axno se es de la cuna a la mortaja'. 

¿Quere'lslo ver? miradlo enamorado. 

Kl asno no &-í Rocinante, .sino 
Don Quijote, que en la edad y 
tigura que tcin'a hacía el pajiel 
de enamorado. Así que, la pro- 



¡losiciún Asno se es no es imper- 
sonal, por el estilo de Érase un 
hombre. Érase que se era, de 
los cuentos, sino que es proposi- 
ción tan personal como estaií 
otras: "Yo de mío me so?/ pacífi- 
co (Corvantes). Harto vieja mt 
.•'11/ (Celestina), La misma que 
ayer fui, me soy hoy (Cervan- 
tes), Séasc ella señoría (Id.), Se 
era uno donado (Alcalá), Cada 
uno se es daño, cada uno se es 
peligro (Nieremberg), Todo se 
es uno (Santa Teresa y Quijote 
de Avellaneda), Harto lindas 
se son ellas (Quevedo), Ellos se 
son diados para sí, (Id.), Ellos 
.sr son infierna y martirio de sí 
mismos (Id.), Siéndose a sí 
cruel, duro y arisco (Virués), 
Aquí se formó una iglesia pe- 
queña con su coro y sacristía, 
la enfermería, botica, refectorio, 
cocina, necesarias y lio.spederia 
lo mismo que se es agora (Si- 
güenza), No sé cuyas se son 
[ciertas tablas] . ' ( Id. ) ' '—La -pla- 
ga más grande que nos quieren 
introducir los galicanos es el se 
pasivo usado impersonalmente: 
Se compra caballos. Se afina pia- 
nos, 5n vez de la única construc- 
ción castiza Se compran, caba- 
llos. Se (ifnan pianos. Pero los 
caballos no se compran a sí mis- 
mas ni los pianos se afinan por 
sí solos, objetan los discípufos 
de la galiparla. >Si el se, respon- 
demos nosotros, no tuviera más 
.'ignificado que el de pronom- 
Itre reflexivo, tendrían razón los 
eme tal piensan ; pero en caste- 
llano no sólo es reflexivo, sino 
también pasivo, y esto desde los 
orígenes de la lengua. Habiendo 



220 



SE 



SE 



desechado ésta la manera mor- 
fológica que tenía el latín de 
expresar la pasiva por medio de 
la conjugación, hubo de suplirla 
con un pronombre, y éste fué se. 
Por eso dice Cuervo que el uso 
de la construcción refleja en 
sentido pasivo aparece arraigado 
en nuestra lengua desde sus pri- 
meros monumentos; y cita en 
comprobación el Poema del Cid, 
el Fuero Juzgo, Las Partidas y 
unas Cortes de Madrid del aúo 
1339. Aplicábase de preferencia 
esta construcción a las cosas, por 
el riesgo que había de que, refi- 
riéndose a personas, se confun- 
diese el sentido pasivo con el 
reflejo o recíproco. Para laS per- 
sonas se prefería la pasiva for- 
mada con el V. ser y el partici- 
pio del V. que se quiere usar. 
Si los galicistas analizan la pro- 
posición On vend des chevaux, 
no dcl)cn traducirla Se vende 
caballos, como pretenden, sino 
Hombre (o fulano, (df/uien, 
lino) vende caballos, puesto que 
el 0)1 francés no es pronomijrc, 
sino abreviación de homme, 
hombre. El castellano no nece- 
.■:^ita acudir a c-=o giro, ])orque 
para 6?tos casos tiene su voz pa- 
siva fonnada con el ])ronombre 
se, que para el sentido tiene el 
mismo valor quo la forma in:- 
personal. Se venden caballos 
significa: Hay caballos que es- 
tán en venta y que alguien los 
vende; los caballos reciben la 
acción do ser vendidas. Por c>o, 
si lo que so quiero indicar c(in la 
forma galicana Se vende caba- 
llos es la indeterminación o iui- 
jiersonalidail del que ejecuta la 



awión, bastante indicada queda 
con la pasiva se venden, pues 
en ella no se nombra ninguna 
persona. Alguna semejanza hay 
entre el se reflejo y el se ])asivij 
y por eso el castellano los expre- 
só con una misma palabra: am- 
bos reciben directamente la ac- 
ción del V., y lo único que varía 
es el significado de esta acción, 
la cual en el v. reflejo vuelve al 
se y en él se queda, mienira» 
que en la voz pasiva \-uelve al 
se para sufrirla o aguantarla, 
¡>ero ejecutada por otro sujeto 
distinto. "El caballo se siente 
enfermo (se reflejo) ; Se ven- 
de este caballo (se pasivo)." 
Haciendo pujos de inteligencia 
un autor chileno para justificar 
este se galicano, llegó a decir 
que debería considerarse como 
sujeto (al modo del on fran- 
cés), y que él no veía inconve- 
niente para ello. A tamaños 
ei'rores están expuestos los que 
estudian el castellano a la luz 
del francéw y tan superficial- 
mente, sin advertir que cada 
lengua tiene su historia propiK 
que da cuenta de su organismo 
y contextura. La contextura o 
sintaxis del castellano es hereda- 
da del latín y no puede, sin sui- 
cidarse, separarse de ella. Si on 
latín el se es siempre acu.salivo, 
jamás nominativo, ]>or(|uo este 
pronombre por su naturaleza no 
])Uoilc tenerlo, ¿será o nó ab- 
.surda la pretensión de hacerlo 
sujeto? Medítenlo l<iw quo así 
han opinado con tanta ligereza 
como falta <lo fundamento. Di- 
gamos, i)ara terminar este pun- 
to, (|ue. consvdtada la Real .Acá- 



SE 



SE 



221 



demia Española por un literato 
peruano acerca de este se con v. 
singular y sujeto pl., contestó 
que lo único propio y castizo es 
concordar el v. con el sujeto en 
pl., y por vía de ejemplo le cito 
el índice del Quijote, donde 
abunda esta construcción en esa 
única fonna. — Más dificultad 
hay en esta construcción cuando 
se trata de frases hechas, por ej.. 
Poner manos a la obra. Parar 
mientes. Dar oídos. Oír campar 
nos y no saber dónde. ¿Debe 
emplearse el v. en singvilar o 
en pl., como Se puso manos a la 
obra. Se para mientes. Se da 
oídos. Se oye campanas, o Se 
pusieron manos a la obra. Se 
paran mientes. Se dan oídos, Se 
oyen campanas? Fuera de esta 
última, en que el v. está tomado 
en su verdadero significado, por 
lo cual no repugna la voz pasi- 
va, en las demás preferiríamos 
no usar ni la forma pasiva ni la 
impersonal, porque las frases 
hechas no deben deshacerse, so 
pena do perder su significado; 
mas, si fuera inevitable usarlas, 
estamos por la forma imperso- 
nal, cuyo sentido se aviene más 
con el de las frases. Por esta ra- 
zón dijo Cervantes: "Se tuvo 
nuevas de la liga." (Quijote, p. 
1. c. XXXIX). "No se le ck. . . 
dos maravedís." (Ibíd., c. 
XXIII). Por el estilo de "Ga- 
nas me da de. . ." (Interián de 
Ayala). "Aquí .^e ve claramen- 
te, dice Cejador la tendencia a 
no considerar como sujeto el 
que de hecho lo es lógicamente, 
sino a dejarlo oculto, tomando- 
.'c la tercera persona como inde- 



finida. Esta tendencia es más de 
notar, cuanto el castellano no 
tiene propiamente acusativo, 
como el latín. Tales plurales, en 
el carácter de nuestra lengua es- 
tá que no sean acusativos, sino 
nombres libres adverbiales sin 
preposición, lo cual debió con- 
tribuir a la generalización del 
unipersonal." (Gramát. de 
CeriK, n.° 93). Con todo esto, 
no aprobamos la siguienttj cons- 
trucción del Dice. : "Libro en 
que se daba a los pilotos las re- 
glas y preceptos de su facultad." 
(Art. Regimiexto). Aquí no 
había inconveniente para decir 
se daban, que es la construcción 
normal y con-ecta. — También 
hay dificultad para esta cons- 
trucción cuando consta do dos 
verbos, uno de ellos en infiniti- 
vo y determinado por el otro. 
Leemos en un diario de Santia- 
go: "En Estados-Unidos quiso 
suprimirse las carreras de caba- 
llos para evitar el juego." Lo 
correcto habría sido poner la 
impersonalidad al v. querer, 
cjue es el que debe llevarla: se 
quiso; así como se habría dicho 
en sentido análogo: se trotó de, 
se pensó en. En estos casos debe 
atenderse al .significado .sintác- 
tico de ambos verbos: si los dos 
convienen en un solo sujeto pl., 
en pl. debe ponerse el primero; 
si el sujeto .sólo es propio del se- 
gundo, debe darse al primero la 
forma impersonal. "Los reyes 
ucustumbran tratarse espléndi- 
damente; iS'e acostumbra tratar 
a los reyes espléndidamente." 
"Se ven volar dos aves; Se desea 
comprar veinte sacos de trigo." 



222 



SE 



SEA 



"Estas piezas se suelen llover en 
el inA-ierno; Se quiere gastai 
cien pesos en componerlas." "Se 
dejaban oír voces de tristeza; 
Se dejaba morir a los prisione- 
ros." "En general, dice Bello, la 
elección de sujeto, y, por con.si- 
guiente, la concordancia se de- 
termina por el sentido, y ofrece 
poca dificultad." Con los verbos 
poder, deber, soler y algún otro 
pueden usarse ambas construc- 
ciones, según el sentido que -se 
quiera dar a la proposición. "Se 
deben promulgar las leyes para 
que sean generalmente conoci- 
das." Es admisible se debe, ex- 
plica Bello, en concordancia con 
el infinitivo, pero no tan usual 
como se deben, en concordancia 
con las leyes. El singular del v. 
presenta lu prounilgación como 
la cosa debida; el pl. présenla 
las leyes que deben, que tienei. 
necesidad de ser promulgadas. 
FA mismo autor analiza tam- 
liién ingeniosamente esta pro- 
posición de Cervantes: "Una de 
las más fermosas doncellas que 
se puede hallar." El infinitivo 
hallar es sujeto de se puede, y 
el relativo que. acusativo de ha- 
llar. Y concluye: "Esta conc")r- 
dancia, aunque e.strictamente 
gramatical, se ii.sa puco: pxieden 
hallarse sería nii'is conforme a 
la práctica generní, Imciendo al 
<¡ue nominativo ríe pucd'n, y al 
se acu.«ativo de hallar." Con per- 
dón del maestro, creemo- nc 
otro-; (|nc Cervantes no 'uvo en 
vislu la ])rinH'ra construcción. 
Ano la concordancia con vua. 
la cual, aunque es vicio.*a, fu''- 
usada por i'l v oíros clá.-i>i«-. 



Véase Plur.\l. — No es infre- 
cuente, aun en escritores correc- 
tos, confundir la forma imper- 
sonal con la pasiva, de donde 
resultíi un error harto grande e 
intolerable. "Recomiendo que 
se lean a Cánovas, a Navarrete, 
a Valera." Aquí debió decirse 
se lea, porque, diciendo se lean, 
no hay .sujeto (a no ser que se 
tomara el se como dativo moral 
o de atribución ; lean ellos para 
sí; sentido que no tuvo en \'Í8(ta 
el autor). "Se pueden contar en 
los dedos a las personas que 
con-siguen con perfección este 
grado del aprendizaje." Debió 
deciiv^e en pa.siva: ".SV pueden 
eonfar las personas." 

Se.\, conj. disyuntiva. Ú. re- 
])etida o .«ola en una cláusula, 
acompañada o nó de qu-e. y 
equivale a ya, ya; ahora, ahora; 
ora, ora; bien, bien. "Sea que 
nos vamos, sea. que nos quede- 
mos. Tráeme pronto, sea un 
pan, sea vma fruta." Aunque no 
es sino el presente de subjunti- 
vo del V. ser, sin embargo, por 
su U.SO y significado es una ver- 
dadera conj. y como tal merece 
artículo aparte en el Dice. Con 
l)uenas autoridades probó el 1'. 
Mir, contra Capmany y Baralt, 
que este u.so no es afrancésalo 
.sino puro <'a.stellano; y, anali- 
zando el significado y origen de 
esta conjunción, vemos (]ue .«on 
muy ]>arecidos al de la conj. 
anticuada. <¡uicr y al de las 
latinas iv/ (del v. velle). si- 
ve (xiri.t), scu (apócope de si- 
v<). — O .tea. l'sada como e.\|»re- 
sión (vxplicativa, equivalente a 
esto e.t, (■.< decir, a saber, es a sa- 



SEB 



SEO 



223 



ber, conviene a saber, el P. Mir 
y Cejador la consideran como 
italianismo (ossia). Demos que 
sea traducción literal del italia- 
no, ¿en qué se falta al genio o 
índole del castellano? ¿Qué r&; 
gla de sintaxis se quebranta? 
No tenemos a mano una autori- 
dad clásica que haya usado o 
sea en singTilar; pero basta el 
texto del P. Pineda citado por 
ambos: "Hay tres mil y dos- 
cientas y cincuenta millas, que 
podemos hacerla.s seiscientas le- 
guas, o sean quinientas de las 
nuestras." Por más esfuerzos 
que se bagan para probar quo 
o sean equivale a supongamos 
que sean, nadie lo entenderá así, 
sino que todos ven que es igual 
a esto es, es decir. Véase cómo 
define el Dice, la palabra Biblia: 
"La Sagrada Escritura, o sean 
las libros canónicos del Viejo y 
Nuevo Testamento." Otro ejem- 
plo tenemos de Puigblanch en 
nuestro art. LEiivOsiínsMo. 
¿Quién podría afirmar que esto 
no es ca.stellano? La última 
acep. que da el Dice, a la conj. 
o es ésta: "Denota además idea 
de equivalencia, significando o 
sea, o lo que es lo mismo." Si 
ese o sea e.s el italiano ossia, car- 
gue con la responsabilidad el 
Dice. 

Sea (Mi). Véase Misiá. 

.Seuer.\, f. Cartera de cuero 
cjue llevan los campesinos en la 
montura, al lado, para echai .-t- 
bo, el cual tiene varios usos en 
los viajes largos. La voz está 
Ijion formada y no creemos que 
tcnua cquivalonte en ca.stellano. 

Sebiento, ta, adj. Seboso, su: 



"que tiene sebo, especialmente 
si es mucho. 1 1 Untado de .-^cbo 
o de otra co?a mantecosa o gra 
sa."' 

Sebo! (¡Buen). Expresión 
irónica con que indicamos la 
negativa de una dádiva o de 
otra cosa. "¡Buen sebo, que te 
van a dar lo que pido.s ! "¡ Buen 
sebo, que lo vas a conseguir!" 
Es decir, apróntate, seguro. Es 
de significado más duro que la 
otra fr. chilena Mañana come- 
rás pescado. Véase Pesc.\do. — 
El origen de la expresión es la 
voz castiza cebo, del latín cibus, 
(por lo cual no debe escriliirse 
stbo, que es grasa sólida y du- 
ra), que significa: "comida que 
se da a los animales para ali- 
mentarlos, engordarlos o atra- 
erlo.s," y fig., "fomento o ali- 
mento de un afecto o pasión." 
El significado literal es pues: 
¡buen alimento o fomento ex ape- 
ras, o me pides ! Véase ahora, en 
confirmación, este pa.?aje de 
Castillo Solórzano: "Ya la Du- 
quesa había cenado en público, 
asistiendo a su cena de embozo 
todos aquellos principas que ha- 
bían sido de la fiesta, dando un 
buen cebo a su vista los preten- 
sores de la Duquesa con mirar 
su hermosura." (Tiempo de re- 
gocijo y carnestolendas de Ma- 
drid, novela I). — Padrino se- 
bo. Véa.se Cacho en el Suple- 
mento del L'' t. 

Secador, m. Utensilio para 
secar y calentar la ropa. Es voz 
para nombrar este objeto. Los 
nombres castellanos son: enju- 
gador (especie do camilla re- 
donda liccha de aros v taMns 



22i 



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delgadas de madera, con un en- 
rejado de cordel en la parte su- 
perior, que sirve para enjugar y 
calentar la ropa), azufrador 
(con la misma definición. Llá- 
mase así, porque en él se suele 
sahumar la ropa con azufre, pa- 
ra que se ponga blanca), estufa 
(4.* acep., armazón de que se usa 
para secaí' una cosa o mantener- 
la caliente poniendo fuego por 
debajo), mundillo (género de 
enjugador que por arriba rema- 
ta en arcos de madera en lugar 
de cuerdas. También sirve para 
calentar la cama). Para esto úl- 
timo hay en castellano tumbi- 
lla: "arniíizón compuesta de tres 
arcos de madera flexible unidos 
en su base por un bastidor rec- 
tangular, por dos listones en la 
parte media y por uno en la su- 
perior, y con un braserillo para 
calentar la cama." — Alguno» 
llaman también secador el uten- 
silio de di.stintas formas que lle- 
va enrolladas o colocadas de 
otra manera hojas de papel se- 
cante. Fuera de teleta (hoja de 
papel secante que se pone sobre 
escrito reciente para que no se 
borro), no conocemos otra voz. 
para este caso. 

Secadura, f. Dígase secamien- 
to: acción o efecto de secar o se- 
carse. íS'eca significa: "sequía 
(tiempo .seco de larga dura- 
ción) ; período en que .'^e secan 
la-s pústulas de cierta-* crupcio- 
nas cutáneas; infarto de ima 
glándula." 

Secano, m. Así lo dicen y es- 
criben muchos chilenos, siendo 
sienipre llaní) o grave, secano, 
df'l latín nicciinu.s. Significa: 



"tierra de labor que no tiene 
riego, y sólo participa del agua 
llovediza." "Este voraz insecto 
[la langosta], que hasta el nom- 
bre de plaga ha logrado mere 
cer, vive y reina en algunos se- 
canos de nuestro Chile." (Pérez 
Rosales, Recuerdos del pat'ado, 
c. XI). 

Secante, m. Papel secante. 
La tendencia de la lengua es a 
abre\'iar; por esp el cigarro puro 
I)asó a ser puro solamente, el 
buque acorsizado es un acoraza- 
do, el manjar dulce, un dulce, 
etc. Justo es pues que el papel 
secante se llame secante .sola- 
mente. "Dame el secante; Nece- 
sito el secante." Así se habla en 
Chile y en otros Estados de Sud- 
América. El Dice, trae teleta: 
"lioja de papel secante que se 
pone sobre escrito reciente para 
que no se bon-e." Pero el secan- 
te se usa no solamente en hojas 
sueltas, sino también en forma 
de rodillo y <le otros mecanis- 
mos. 

Sec.vrróx, x.\, adj., anm. des- 
]>eclivo de seco en la acep. fig. 
de "áspero, poco cariñoso, desa- 
brido en el modo o trato." Ls de 
uso corriente en Chile y estií 
formado con la terminación 
(irrón, na. aumentativa do ano- 
a la manera de boharrón. cim¡a- 
rrón, dulzarrón, socarrón, fan- 
farrón, y los sustantivos chapa- 
rrón, chicharrón, ventarrón, vo- 
za.rrón, zancarrón, hucsairón, 
mozarrón. etc. En Salamanca 
do Es)iaña dicen secarón, seco, 
delgado. 

Seccionar, a. Dividir cu sec- 
ciones. No lo a(c|(ta el Dice, ni 



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225 



se le necesita; dejémoslo en paz 
en la lengua que lo dio a luz, la 
francesa, que dice sectionner. 
"On secfionna ce département 
en plusieurs circonscriptions 
électoraux." Hasta s. sectionne- 
ment tienen los franceses, sin 
que nosotros jxidamos imitarlos. 
Digamos, según las casos, divi- 
dir, partir, cortar, fraccionar. 
Seccionar un salmo es dividirlo 
en dos, tres o más partes, que 
equivalen a otros tantos salmos 
de If»". más usados. 

Seco, m. Golpe dado a un 
trompo con la púa de otro. Yé- 
ase Quinazo. Así también en 
Casta-Rica. (Gagini). — Puñete 
limpio que no saca sangTe; cos- 
que o co-scorrón (golpe en la 
cabeza, que no saca sangre y 
duele). 

Seco, ca, adj. Ama seca. Vé- 
ase Ama. — Pescado seco. Véase 
Pescado. — Vaca seca: se lla- 
ma así en Chile la que deja de 
dar leche. En el Dice, sólo ha- 
llamos escosa, provincialismo 
de A.?turias y derivado del latín 
ixcursa, pasada, de excurrere: 
"aplica.se a la hembra de cual- 
quier animal doméstico que de- 
ja de dar leche." — Bailar a se- 
cas : bailar sin que nadie lleve 
el son ni '^■on la voz ni con nin- 
gún instrumento. En seco, dijo 
Vélez de Guevara: "Allí está 
un bailarín que se ha quedado 
sin son bailando en seco." (El 
Diablo cojuelo, tranco III). El 
Dice, guarda silencio. — Cantar 
a secas :cantar sin acompañarse 
de ningún instrumento. Por se- 
mejanza con la fr. anterior, de- 
be ser en seco. — Irse uno en se- 

Dicc. de Chil., t. V. 



co, fr. fig. y fam. : quedarse sin 
comer ni beber el que esperaba 
ambas cosas, o una por lo me- 
nos; en general, no lograr lo 
que deseaba. Ú. t. con el v. que- 
darse. 

Secreta, f. fam. Policía secre- 
ta. 

Secretariado, m. Del francés 
secrélaraü. Galicismo entera- 
mente inútil, pues la voz fran- 
cesa significa lo mismo que la 
castellana secretaria, sin el agre- 
gado de general, como se imagi- 
nan algunos. Pues bien, si quie- 
ren indicar una oficina que de- 
be estar en relación con muchas 
secretarías particulares o locales, 
digan secretaría general, pero 
nó secretariado, que es un dis- 
parate. 

Secretario, m. Muy leídos, 
consultados e imitados son en el 
pueblo y en la clase media cier- 
tos librejos de correspondencia 
epistolar que se llaman El 
Secretario de los amantes. El 
Secretario epistolar, o con oíros 
títulos semejantes. Aunque es- 
ta acep. de la voz secretario 
está hasta cierto punto inclu- 
ida en ésta: "el que redacta 
la correspondencia de la per- 
sona a quien .sirve para este fin," 
porque el autor, ofreciéndose 
como secretario de sus lectores, 
les da redactadas de una sola 
vez todas las cartas que podían 
encargarle; sin embargo, más 
propio nos parece hacer acep- 
ción aparte para este género de 
libros. — Hace tiempo que tiene 
admitido el Dice, el f. secretaria 
(mujer del secretario; la quo 
hace oficio de secretario). Mas 

16 



226 



SEC 



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no .se usaba así en tiempo de 
Cervantes, que dijo: "El ser 
ella secretario de nuestros tra- 
tos, me ha puesto un freno en 
la boca." (Quijote, p. I, c. 
XXXIV). No eran tiempos de 
feminismos aquéllo.?. (Y demos 
aquí la noticia de que la voz 
feminismo entró ya al gremio 
de la Real Academia desde la 
14." edición de su Dice.) 

Secretearse. No es recíproco 
.sino n. fam., secretear: ''hablar 
en secreto una persona con 
otra." 

Secreteo, m. Acción de se- 
cretear. "Forman [las enferme- 
ras y curiosas] con su secreteo 
un .sonido igual al llover de una 
noche silenciosa." (Jotabeche). 
Es voz bien formada y necesa- 
ria, que hacía falta en el Dice, 
y ha sido admitida en la 14.* 
edición con la nota de fam. 

Secreter, m. Novedad france- 
sa, que en aquella lengua se es- 
cribe secrétaire y significa escri- 
torio o mesa para escribir, pape- 
lera (escritorio, mueble para 
guardar papeles). Ojalá no sea 
admitido como lo fué neceser. 
de la misma formación. 

Sect.\rismo, m. Celo o pasión 
de sectario. Es voz de uso co- 
rriente y universal que se extra- 
ña no ver en el Dice. 

Secuela, f. En el foro chile- 
no, prosecución o })rosegui- 
miento de una causa. No le da 
el Dice, esta acep. sino esta otra: 
"consecuencia o resulta de una 
co.«a." El portugués sequela sí 
que significa continuación, pro- 
f^ocución. Por lo u.sada que et, 
esta acop. en nuestra legislación 



civil, pues el Código la emplea 
con mucha frecuencia, y a*í 
mismo los jueces y abogados, 
debe admitirla el Dice, como 
chilenismo. La avitoridad más 
antigua que tenemos es del 
lUmo. Sr. Alday, que, en carta 
de 4 de Abril de 1756, decía al 
Rey de España: "Y el mesmo 
hecho de ordenar V. M. se re- 
quiera al Eclesiástico incluye la 
obligación de manifestarle la 
sumaria, como que toda requi- 
sitoria de im juez a otro para la 
captura de algián reo debe ser 
con inserción de la sumaria, lo 
que en los casos individuales de 
inmunidad previenen las prácti- 
cas de su secuela." 

SÉCULA (Para). Expresión 
mitad castellana y mitad latina, 
que significa: para dentro de 
siglos, para siempre; y en senti- 
do irónico, nunca, jamás. Es de 
uso corriente en Chile y en los 
autores españoles. Citemos algu- 
nos: 

Quiero La^cir una ermita 
Benedita 
Do penitencia facer, 
y en ella permanecer 
Para íéciila infinita. 
CJuttn de la Encina, Kyloga de Crittino y /e- 
bea). 

Ta nombre será loado 
Para iccuh jamás. 

ÍJnan .\lv.nn-7. T.ato. A .V.» Stünra). 

Este mismo poeta empleó tam 
bien la expresión Ante séculcb 
antes de los siglos, que no pasó 
al caudal de la lengua. "Él sohi 
[.Jesucristo] es digno de ser 
amado sobre todas las co.«ns pa- 



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227 



ra saecula saeculoriim sin fin." 
(Alejo Venegas, Agonía del 
tránsito de la muerte, punto III, 
al fin). ''Para sécula: sin fin, lo 
que para siempre." (Gonzalo 
Correas). Entre los modernos, 
Pereda usó esta expresión de 
distintas maneras: "Aquí estoy 
yo para in sécula seculórum." 
(Tipos y paisajes). "Lo que 
tengo es afán de que usted com- 
prenda para in sécula que por 
aquella grieta de la pared . . . '' 
"¿De manera, Don Ramiro, que 
hemos concluido ya los de la 
sangi'e azul? Para in sécula se- 
culórum." (Id.) "Es lo mesmo 
que empiorar la cosa pa in sé- 
cula sinfinito." "Desapareció 
de repente y para in sécula de 
esta costa." "Que renuncie a e-^c» 
carne para in sécula." (La Pu- 
chera). El Pinciano la varió de 
esta otra manera: 

Y en tierras el imperio de Castilla 
Será in feculu-n femli sil silla. 

{El Pclayo, 1. IX, al fin). 

El Dice, gallego de Cuveiro Pi- 
nol trae la voz séculas, que in- 
terpreta: "palabras engañosas, 
excusas." Es evidente que es el 
pl. latino saecula, mal entendi- 
do. Otros autores, omitiendo el 
sécula, dijeron para sin fin. 
"Ver a un alma para sin fin en 
el sumo trabajo de los trabajos, 
¿quién lo ha de poder .sufrir? 
(Sta. Teresa, Vida). 

Tú, pecador miserable. 
Mira que pierdes por ruin 
Oloria etorna perdurable 
Y ganas abominalfle 
Infierno para tinjin. 

(-ebastián de Horozco. Refronct ylosjj , 
n.' 673 ) 



Contra los grandes «lioses, qu< en ei cielo 
lienenpara ¡inj!» su gran moraciu. 

(Gonzalo Pérez, La Ulizea. 1. 1\ J. 

A tantas autoridades no podrá 
resistirse el Dice. La forma más 
usada es Para sécula, o Para sé- 
cula seculórum, aunque más co- 
rrecto sería Para in sécula, por- 
que así el s. quedaría con su 
prep. propia. Pero en estas ex- 
presiones populares no es la co- 
rrección lo que debe buscarse, 
sino el uso. Así, sin salir del la- 
tín, tenemos los barbarismos In 
púribiís, adefesio, misa de ré- 
quiem', busilis, cumquibus (sin- 
gular, cuando en latín es pl.) y 
los reprobados adlátere, quorum. 

Secularismo, m. "A los no 
ilustrados se hace creer en Chi- 
le que la promoción de un ecle- 
siilstico a destinos políticos im- 
porta una declaratoria absoluta 
de faltar conocimiento o fideli- 
dad en el secularismo." (Circu- 
lar del Municipio de Santiago a 
los diputados, en 1811). Es voz 
que no aparece en el Dice, y 
significa lo mismo que laicato o 
laicismo. Véase Laicato. 

Secundar, a. "Ayudar, favo- 
recer." No debe confundirse 
con segundar o asegundar: "re- 
petir un acto inmediatamente o 
poco de.spués de haberlo llevado 
a cabo por vez primera." Según 
las definiciones, los combatien- 
tes no secundan, sino que se- 
gundan o asegundan los golpes, 
tiros, etc. 

Secundario, ría, adj. "Se- 
gundo en orden, y no tan prin- 
cipalmente atendido como lo 
primero." Tal es su significado 



228 



SED 



SEG 



castizo; y por eso, en buen es- 
pañol no debe decirse enseñan- 
za secundaria, como decimos en 
Chile, sino najiinda eiueñanza, 
que el Dice, define: "la inter- 
media entre la primera y la su- 
perior, y que comprende los es- 
tudios de cultura general." En 
un informe del académico espa- 
ñol Don Francisco A. Comme- 
lerán se lee: "Ese grado de ge- 
neral cultura, que llamamos en 
España segunda enseñanza, y 
que alguno.-;, con fra.«e gálica, 
apellidan y cquivíK-iilamente 
consideran secundaria..." (Bol. 
de la Acad., cuad. VIII, pág. 
349). Enseñanza primaña e 
instrucción primaria están sí 
admitidos en el Dice, como 
iguales a primera enseñanza. 

Seda, f. Ser como una seda, 
o una seda, fr. fig. y fam. : "ser 
muy suave al tacto una cosa; 
ser dócil y de suave condición 
una persona." Así el Dice. ¿Por 
qué restringir la fr. al v. ser, 
cuando se usa también con 
otros, como dejar, poner? 

Sedalin.\, f. Tela de algodón, 
íle.xible y brillante, y que imita 
a la seda; se u.m para ve.'rtidos. 
El nombre e-stá bien formado y 
debe aceptar.-e, a no ser que los 
españoles tengan otro mejor, 
que nosotros no conocemos. 

Sedentarismo, m. Si?tema, ré- 
gimen o modo de vivir propio 
del individuo .sedentaiúo. Hasta 
ahora no ha hecho falta este vo- 
cablo, pues todos hemos dicho 
i'ida sedentaria. 

Sediciente, adj. Traducción 
del soirdisant francc.% inventada 
por Gallardo y recomendada por 



Baralt. No ha caído nmy en 
gracia, pues son contadas los 
que la usan y la Academia no 
le ha hecho caso. Para nost>tros 
tiene el inconveniente de for- 
mación, porque el castellano no 
usa el se como prefijo, sino como 
sufijo, y, si en semoviente pitre- 
ce prefijo, no lo es, sino que la 
voz vino formada así del latín 
sémovens, fis. Para la traduc- 
ción del soi-disani francés (que 
se llama a sí mismo, sin serlo 
en realidad, pretenso, falso ima- 
ginado), véa.<e Pretendido. 

Seguidilla, f., dim. de segm- 
da. En algunas partes, juego de 
muchachos parecido al fil dere- 
cho y del cual se diferencia en 
que el salto no se da con todo 
el cuerpo, sino con sola una 
pierna. Véa'^o Porotera, última 
acep. El vulgo iletrado pronun- 
cia siguidilla. 

Seguido (De), m. adv. Díga- 
se De seguida o seguidamente: 
consecutiva o continuament.e, 
sin interrupción; a la continua; 
o ásese el adj. seguido, dn, ^on- 
tinuo, sucesivo, sin intermisión 
de lugar o tiempo. Cfr. De co- 
rrido, De saltado. — También 
usamos seguido como adv., en 
este mismo sentido, sobre lo 
cual calla el Dice. Defendámo- 
nos con la autoridad de Gra- 
dan: "Muchos no hablaban se- 
guido, y muy pocos se moixlían 
la lengua." (El Criticón, p. I, 
cr. VII), y con la de González 
Carvajal : 

Ciintad. cantad fefftiiílo, 
Ciiii'ad a nuestro Dio», monarca nuestro. 

(Salmo .XLrr¡. 



SEG 



SEG 



229 



SEGÚy, prep. Nótele que no 
puede usarse con los pronom- 
bres personales de primera ni 
de segunda percona, ni en caso 
nominativo ni en ternnnal. Se- 
gún yo, según mí; según tú, 
según ti: dígase: según mi pa- 
recer u opinión, a mi juicio, a 
mi ver, según mi dictamen; se- 
gún tu parecer, opinión, juicio 
o dictamen, a tu ver; fuera de 
muchas otras maneras que tie- 
ne el castellano: Si vale mi opi- 
nión. Si no es errado mi juicio, 
Según lo que yo pienso. Me pa- 
rece, Por el juicio que he for- 
mado, etc. 

Seguxda, f. fam. Es abrevia- 
ción de segunda intención: 
"modo de proceder doble y so- 
lapado." Hace tiempo que está 
admitido en el Dice. 

Segundero, m. índice o agu- 
ja que señala los segundos en 
los relojes. Si horario se llama 
el que señala las horas, y minu- 
tero el que señala los minutos, 
es justo que llamemos segunde- 
ro (así lo usamos en Chile) al 
que señala los .segnandos. "Agu- 
ja de los segundos" lo llama el 
Dice, en el art. Coron.4ri.\, y 
de manecilla dice que es: 
"saetilla que en el reloj y en 
otros instrumentos sirve para 
señalar las horas, los minutos, 
segundos, grados, etc." Con este 
sistema podríamos desentenaei- 
nos de todos los nombres parti- 
culares e individuales y con- 
tentarnos con los genéricos. 
Marty Cal^allero admitió este 
vocablo como termino de Ma- 
rina. 

Segundino, m. Cierta bebida 
de bitters con vcma d(¡ lluevo. 



— Es voz formada a imitación 
de segundilla, que es "agua que 
se enfría en los residuos de nie- 
ve que quedan después de ha- 
ber enfriado otra agua." 

Seguxdo, m. Persona que en 
la milicia, en la marina o en 
otras instituciones sigue inme- 
diatamente después del ■ jefe de 
mayor graduación. "Sebastián 
Elcano, segundo de Magallanes, 
volvió a España." (Valera). 
Hace falta esta acep. en el Dice. 
Véase Primero, 2." acep. — Ha 
sido costumbre en Chile agre- 
gar el nombre de Segundo al 
del hijo que lleva el mismo del 
]jadre: Remigio Segundo Gua- 
jardo, Manuel Segundo Soto; 
pero este Segundo se ha escrito 
con número arábigo, 3.°, cuan- 
do ouizás debería ser con roma- 
no, II, como en los nombres de 
emperadores, reyes y papas. 
Ahora va cayendo en desuso 
esta costumbre y se prefiere la 
de poner al nombre del hijo los 
apellidos paterno y materno. — 
Llevar uno el seguwlo {o la se- 
gunda, subentendida voz), fr. 
fam. oue en Chile significa 
acomnañar un canto dos tonos 
más abajo; y en sentido fig., ha- 
cer uno buen tercio a otro. — 
Sin segundo, expresión que fal- 
ta en el Dice, el cual tiene ya 
aceptadas las similares Sin 
ejemplar. Sin par, y tendrá que 
aceptar también Sin igual. 
"Fué [Grisóstomo] primero en 
todo lo que es ser bueno, y sin 
segundo en todo lo que fué sei 
desdichado." (Quijote, p. I, c. 
XIII). Sin segunda, dijo Bello 
en El Orlando enamorado, por 
referirse a lui s. f. 



280 



SEG 



SEI 



Todo, con una flema tin tegunda. 
Lo deja" definid. ■ y apUizado. 

Segura (Juan de). Juan de 
Segura vivió muchos años; al- 
gunos le agregan : y murió de 
calentura. Véase Juan. 

Segurame-vte, adv. de m. 
Significa "de modo seguro,' es 
decir, libre y exento de todo 
peligro, daño o riesgo; cierto, 
indubitable y en cierta manera 
infalible. Pecan pues contra la 
propiedad del lenguaje los que 
lo u.?an en vez de probablemen- 
te, aca^o, (]^^i■zás, tal vez, es posi- 
ble. "Seguramente ha estado en- 
fermo mi ])adre y por eso no ha 
venido." Dice Cuervo, tomándolo 
de Bréal, que en francés se Oice 
tamliién súrevient (seguramen- 
te) cuando hay duda, y que en 
latín fere y ferme signiíican 
"casi" y conforme a la etimolo- 
gía, "firmemente." Sin embar- 
go, defendamos el significado 
piopio de se (juro, que viene del 
latín sine cura, sin cuidado, > 
en el ejemplo propuesto \cndría 
a significar lo contrario: con 
cuidado, con inquietud. 

Seguridad, f. Así se llama 
vulgarmente una planchita de 
porcelana a.=cp;urada con torni- 
llos sobre algún poste o trozo de 
madera, para inii-Drlir. en los 
liilos del teléfono o •ic la luz 
eléctrica, los incendjos. La 
planchita interrumpe el hilo 
e)é<-tiico y tiene un tubito de 
cri.°tal montado .«obre dos jiie- 
cecillas metálica.*; dentro <lol 
tubo se pone un alamijre de 
j)oca resi.stencia, que se conectei 
con el de la línea por amlxis la- 
dos. Si estalla <■! incendio, el 



fuego destruye el alambre dei 
tubito, y con eso .«e corta la co- 
rriente. El nombre completo se- 
ría pieza o plancha cíe seguri- 
dad, pero el pueblo se tomó de 
la última palabra. 

Seguro, ra, adj. A la segura, 
y menos u-sado A la segurera, 
m. adv. Dígase: sobre seguro 
(sin aventurarse a ningún ries- 
go), seguramente (de modo se- 
guro). "Para que seguramente 
y .sin contraste alguno tomemos 
puesto." (Quijote, p. I, c. XV). 
El modismo castizo Al seguro 
significa "ciertamente, en ver- 
dad," lo mismo que .-1 buen se- 
guro. De seguro, según el últi- 
mo Dice. ; sin embargo, Cer%'an- 
tes lo usó en el mismo signifi- 
cado que el nuestro A la segu- 
ra. .Juzgue el lector: "El niño 
ceguezuelo. . . le envasó al po- 
bre lacayo una fieclia de dos 
varas . . . , y jiúdolo hacer bien 
al seguro, porque el amor es 
invisible." (Quijote, p. 11, c. 
L^'^I). — Lo más seguro se pier- 
de, fr. proverbial que merece 
entrar en el Dice. Es parecida 
a la otra que también falta. En 
la confianza está el peligro. 

Seicientos, tas, a<lj. pl. Dígase 
seiííciento.'i, írr.í. Cierto es que el 
Dice, admite las formas docien- 
tos y trecientos en vez de dos- 
ciento.s y trescienfo.s: pcri', ni> 
porque él conde.scienda con el 
error. Iiemas de conde.<cender 
nosotros. 

Seísmico, ca, adj. Aunque 
procedo del tí'.taó: •íri'^i.), te- 
rremoto, no puede deciree en 
castellano, .«ino sísmico, por In 
sencilla razón de (pie el dipton- 



SEI 



SEL 



231 



go griego Si no pasa así al latín 
sino convertido en / lai'ga. És- 
ta es regla generalísima de eti- 
molo.gía. conocida y practicada 
por todos, y ya hablamos de ella 
en el artículo Caleidoscopio. A 
los nombres allí citados : sípuvíía, 
¿>.svsia, Xí'.TOMOY'.a, -/_ítpo'jpYÍa,(7£iprjV, 
que han dado en castellano iro- 
nía, elegía, liturgia, cirugía, si- 
rena, y a calidoscopio, compues- 
to de /ca^ós, áíSo;, y cxo-sto, 
podemos agregar ahora: )>iTavsía, 
letanía, éa-s'.p'./.ó;, empírico, /ti- 
poy.xvTítx quiromancia, y los de- 
más compuestos de y.avxsía, adi- 
vinación, cpie dimos en el artí- 
culo Cartomancía, 'Apsio;, Arrío 
(en latín Aríus), BamXíioc, tía- 
silio (en latín Basilíus) ,á-oíí:'.-/.-7t- 
y-ó;, apodíctico, si^m>.ov, ídolo. 
■TvapáfÍEtvaa, pai'adigma. y el 
mismo sísmico, con los otros 
derivados de aj'.w.ó;, que en el 
Dice, aparecen a=í, con simple i. 
Entre esos derivados (sismógra- 
fo, sismología, sismológico, sís- 
mómetro) falta sismólogo: geó- 
logo que conoce bien lo relati- 
vo a los terremotos o que ha es- 
crito sobre ellos. Quizás se ob- 
jetará que esta regla está buena 
nara el latín, pero nó para las 
lenguas modernas, que pueden 
formar sus voces técnicas to 
mandolas directamente del 
griego y sin cernerlas en el ce- 
dazo latino. Así pudiera ser en 
teoría, pero nó en la práctica, 
pues todas las lenguas roman- 
ces (no respondemos de Kos 
otras), como que tienen por 
madre a la latina, llevan su 
I espeto y veneración hasta el 
punto de tomar por medio de 



ésta, o como si dijéramos con 
su venia, las \ij.'f;.-i que hau ¡n.^- 
nester del griego. Resígnen.^e 
pues los enemigos del latín,, los 
cpie por odio sectario cometie- 
ron el vergonzoso error de des- 
terrarlo de la enseñanza oficial 
en Chile, a tener que pasar con 
harta frecuencia por sus horcas 
candínas. Y en todo caso, si no 
hubiera de seguirse esta regla 
de etimología, siempre estaría 
mal dicho seísmico, y tendría 
que convertirse en séismico, 
para conservar el diptongo de 
origen. 

Se jar, a Corrupción de ses- 
gar (cortar o partir en sesgo; 
torcer a un lado o atravesar una 
cosa hacia un lado). No se con- 
funda con cejar, n. (retroceder 
o andar hacia atrás las caba- 
llerías que tiran de un carrua- 
je, y, por consiguiente, el ca- 
rruaje niLsmo; fig., aflojar o 
ceder en un negocio o empe- 
ño). Véase G, 6.°. 

Sejo, m., y seje, ja,adj. Co- 
rrupción de sesgo, y de sesgo, 
ga. — Al sejo, m. adv. : oblicua- 
mente o al través. Dígase Al 
sesgo. Véase G, 6.° No se con- 
funda esta voz mal pronuncia- 
da con cejo (niebla que suele 
levantarse sobre los ríos y aiTO- 
yos después de salir el sol). — 
Mirando al sejo, m. adv. fig y 
fam., que se usa principalmen- 
te con los verbos dejar y que- 
darse. Es icual al castizo A la 
luna de Valencia: "frustradas 
las esperanzas de lo que se dese- 
aba o pretendía." 

Selección, f. Fué admitida 
la expresión selección natural: 



232 



SEL 



SEM 



"sistema establecido por el na- 
turalista inglés Danvin, quL 
pretende explicar, por la acción 
coHtinuada del tiempo y ^ del 
medio, la desaparición más o 
menos completa de determina- 
das especies animales o vegeta- 
les, y su sul-stitución por otras 
de condiciones superiores." 

Seleccionar, a. Elegir, esco»- 
ger, preferir o separar por se- 
lección. No lo acepta ningún 
diccionario de importancia, m 
aun los franceses; y con razón, 
porque su forma propia y co- 
rrecta no puede ser ésa. De ele- 
gir se formó el s. verbal, o post- 
verbal, como ahora se dice, 
elección; de colegir, colección, 
de reelegir, reelección, y nó yi- 
ceversa; por la misma razón, 
de selección no debemos formar 
seleccionar, sino retroceder al 
V. latino, que es selígere; de él 
podríamos formar selegir, y 
nadie ))odría ponerle tacha. Vé- 
a.-^e Anexionar, que, aunque 
censurado por nosotras, fué ad- 
mitido en la 14.' edición aei 
Dice. 

Seleccionismo, m. Sistema 
de la selección natural. — Gust^ 
o afán de hacer selección. — No 
es nuiy usado ni merece -cr ad- 
mitido. 

Seleccionista. coni. Individuo 
que gu.^ta de hacer .^elección. 
Xo es muy u.*ado ni nocosario. 
Selvicultor, m., selvicultura, 
f. Como son voces cultiis y to- 
madiu< dilectamente <lel latín, 
romo ngriculturo, iipicnUnm, 
ñrborícxdiura, sericicultura, dí- 
ga-^e ¡tilvicuUor y xilviculturn, 
del latín ñlm, selva. SilvIcnHu- 



ra significa: "cultivo de los bos- 
ques o montes; ciencia que tra- 
ta de este cultivo," y silvicut- 
tor, "el que profesa la silvicul- 
tura o tiene en ella e--peciales 
conocimientos."' 

Sema, f. Así escriben algunos- 
en vez de cema. Véase esta voz. 
Semax.v, f. Agáchate, Sema- 
na Sania, fr. proverbial, fig. y 
fam., con que advertimos en 
una conversación que el que 
habla está aludiendo o repro- 
bando a alguno de los presentes. 
Otros dicen: Agáchate, cuares- 
ma. Ambas frases se usan tam- 
bién, pero nmcho meno'-, en 
sentido literal, cuando uno 
quebranta la ley del ayuno o 
de la ab.«tinencia en Remana 
Santa o en cuaresma. — Hacer 
st-mana una mujer: turnar poi 
sem.anas en el trabajo y econo- 
nu'a de la casa. Es fr. corriente 
en Chile, bien formada y digna 
de aceptai-se; correspondo al 
signilicado del adj. semanero, 
ra: "aplícase a la pci-sona que 
ejerce un empleo o cargo por 
semanas. Ú. t. c. .«.'"— Semana. 
(/(■ dolorei<. fig. y fam.: la últi- 
ma de mes, por los dolores y 
apuros que pasan los jiobres y 
los empleado;- que reciben su 
salario o sueldo a fin o princi- 
pio de mc-í. Es loe. ingeniosa y 
expresiva, digna de la a(ei>ta- 
cióii del Dice Véase Azules.— 
Semana Santa, en la acei>. de 
libro ((uc contiene el rezo y 
oficios de r^e tiempo, es en cas- 
tellano «cmaniUa. 

Semanal, adj. Véase Axial. 
Skmanilla, f., dim. de se- 
mana. En castellano significa: 
"lilivo en «(ue e-^tá el rezo pro- 



SEM 



SEM 



'2U 



pió del tiempo de la Semana 
Santa, y los oficios que se cele- 
bran en ella;" pero en la Ca- 
tedral de Santiago (no sabemos 
si también en las demás de Chi- 
le) se toma, respecto de im ca- 
nónigo, por la semana siguien- 
te a aquella en que ha desem- 
peñado su turno; y se llama 
sem-anilla, porque es más pe- 
queña que la semana, en cuan- 
to en ella tiene menos que ha- 
cer que en la semana en que le 
tocó ser hebdomadario de coro 
y del altar. Estando como está 
esta acep. dentro del significado 
oropio de los diminutivos, no 
hay por qué proscribirla. 

Semántica, f. Parte de la 
filología que trata de la evolu- 
ción de los significados en las 
palabras. Es vocablo formado 
del gl'iego (Jv-aa, aro?, signo, 
señal, y usado ya por todos los 
filólogos; por consiguiente, no 
debe retardar su aceptación el 
Dice. En el Boletín de la Aca- 
demia anuncia su Secretario 
perpetuo que esta voz y sus de- 
rivadas están ya admitidas poi 
la Corporación y figurarán en 
la próxima edición de su Dice. 
(la 15.^) — Otras prefieren se- 
masioloo'xi, forma inventada en 
Alemania. 

Semáxtico, ca, ad.j. Propio 
de la .semántica; relativo a ella. 
También debe entrar en el 
Dice. 

Semblantear, a. Mirar a una 
per.-ona cara a cara para cono- 
cer sus cualidades o intenciones 
por el semblante. Es v. muy 
usado en Chile, aun por los le- 
trados, y efiuivale al ca.stizo ca- 



lar, fig. y fam. : "tratándose at 
personas, conocer sus cualiaade? 
o intenciones." No supone el 
semblantear personas fisonomis- 
tas ni conocimientos científicos 
de fisonomía, sino solamente la 
malicia natural de todo hijo de 
vecino. 

Semblanteo, m. Acción o 
efecto de semblantear. 

Sembradío (De). Error se- 
mejante al de hacer a regadío 
s., sinónimo de rieqo, o de ante- 
ponerle la prep. de. Sembradío, 
día., es única y exclusivamente 
adj.: "dícese del terreno desti- 
nado o a propósito para sem- 
brar." Es sinónimo de labran- 
tío, tía, adj. también: "aplícai=e 
al campo o tierra de labor." 

Sembradora, f. Fué admití- 
do en la 14.^ edición del Dice, 
con el mismo significado que 
sembradura ("máquina paira 
sembrar. Las hay de varias es- 
pecies) . 

Semestralidad, f. Dígase se- 
mestre: "renta, sueldo, pensión, 
etc., que se cobra o que se paga 
al fin de cada semestre." Es voz 
formada a semejanza de anuor 
lidad (importe anual de cual- 
quier renta) y de mensualidad 
(sueldo o salario que corres- 
ponde en cada mes a cada indi- 
viduo de los que lo devengan o 
a todos los que sirven en una 
misma dependencia). 

Semi. "Voz que en castella- 
no .sólo tiene uso como prefijo 
de vocablos compuestos, con la 
significación de medio en sen- 
tido recto, o equivaliendo a 
casi; como en semicírculo, se- 
'inidifunto." E.«to es todo lo 



234 



MES 



SEM 



que dice el Dice, acerca de est« 
prefijo, y en seguida catologa 
unos pocos de 5us compuestos. 
Más estudio exigía este artículo 
del léxico, para saber a qué vo- 
ces puede anteponerse el semi, 
pues, si atendemos a la práctica 
son infinitas las que pueden 
llevarlo. Fuera de todos los 
adjs.. pues .'orA r,-,ro el que no 
pueda apropiárselo, lo hemos 
visto con sustantivos (semidei- 
dad, semidisfraz, semicaldiLlo, 
semidoncella, semiobra, semide- 
pendencia, \semicabcdlo, ' sewií- 
dragón, semihermana, semicé- 
dáver, senñtoga), y hasta con 
verbos (semidivinizar). Semi- 
deponente, que es adj. que .se 
aplica a un grupo de verbos la- 
tinos, debe constar expresamen- 
te en el Dice. — En cuanto a la 
ortografía, debe escribirse en 
una sola palabra con la siguien- 
te, como lo practica el Dice. ; 
por eso no se e-^cribasemi repu- 
blicano ni semi-religioso, sino 
■te m irirp u.blicano. .*•(■ tirlireligio- 
so. 

Semill.\, f. Por ignorancitv 
no damos en Chile el verdadero 
nombre a algunas semillas; la 
de cáñamo, por e,j., se llama, 
.con una ^r»la palabra, cañamón; 
la de cebolla, cebollino; la de 
rábano, rabaniza. — Quedarse 
uno para semilla, fr. fig. y 
fain. con que zaherimos al que 
iiretendc vivir demasiado, como 
fi no hubiera de morir. Quc- 
durfc para ca>la, dijo Cervantes, 
sin qiT» el Dice, haya recogido 
haítta lioy esta fr. "Sea ATiesa 
merced muy bien vuelto, señor 
mío; quo ya pensj'ibamo.'i que 



se quedaba allá para casta." 
(Quijote, p. II, c. XXII). Que- 
darse para semilla de rábanos, 
dicen los andaluces, según 
anota en este pasaje Rodríguez 
Marín. El Dice, trae estas otras 
frases: "Guardar a una persona 
o cosa para simiente de rábaims, 
fr. fig. y fam. con que se zahie- 
re a quien la guarda para oca- 
sión que no ha de llegar." "No 
haber de quedar uno para si- 
niiente de rábanos, fr. fig. y 
fam.: haber de morir." — Toda- 
vía sigue dando el Dice, como 
etimología de semilla, el latín 
semen, ini-^, cuando Menéndez 
Pidal y otros han probado que 
lo es el dim. pl. de éste, semi- 
nilht, sincopado en semilla, 

Skmillóx, adj. Dícese de 
una vid originaria del Perigord 
de Francia, de su fruto y del 
vino que produce. Éste es de 
muy buena calidad y por eso 
nmy estimado. La uva y el vino 
.'^on blancos, pero también los 
hay negi'os. — Algunos han cre- 
ído que el voc<iblo viene del 
nombre francés Saint Em ilion, 
abreviado en S. Emilion y lue- 
go leído Sem ilion, sin respetar 
la abreviatura ni el punto; pe- 
ro Littré, que h> trae en su 
Dice., no asigna ningiuia eti- 
mología. 

Semitizaxte, com. Que cul- 
tiva las lenguas o literaturas .«e- 
nn'ticn-; aficionado a ella.s. "El 
nervio y el color que faltan al 
(•a.slcU.ano en Juan do Valdés y 
Fray Luis de Granada, los trae- 
rá el poeta y semitizanle Fray 
Luis de I/CÓn." (Cejador, ílixt. 
de la lengua y literat. cnst., t. IT, 



bEN 



SEN 



235 



pág. 124). Es vocablo bien for- 
mado, al estilo de hebraizante, 
jiulaizante, etc., y digno de ser 
acogido en el Dice. 

Sémula, f. Sémola, como en 
italiano, del cual hemos toma- 
do este vocablo, y nó del fran- 
cés semoule. 

Sexa, n. pr. Véase Siena. 

Senada, f. Lo que cabe de 
una vez en el seno de un indi- 
viduo. No hemos oído esta voz 
en Chile, pero la hemos leído 
en un autor popular español, 
^íuñoz Pabón. que dijo: "Una 
sena de frutas en verano y oto- 
ño." Hacemos mención de ella 
para justificar la formación de 
otras semejantes que se usan en 
Chile, como fuentada, pollera- 
da, sombrerada. Véase Anga- 

RILLADA. 

Senaturía, f. ¿Por qué con t. 
y nó con d, cuando se deriva de 
senador? Senaduría dice sola- 
mente el Dice: "dignidad de 
senador."' 

Sencillo, in. "¿Tiene usted 
sencillo?" preguntan en Chile 
los que no llevan dinero cam- 
biado en monedas menudas. 
Los sencillos son ustedes, se les 
puede contestar, pues llaman 
así al dinero trocado, suelto o 
menudo. Sencillo, en la acep- 
ción pertinente, "dícese de la 
moneda pequeña, respecto de 
otra del mismo nombre, de más 
valor." Según esto, un peso sen- 
cillo es para nosotros un fjeso 
en monedas de veinte, de diez, 
de cinco o de un centavo, a di- 
ferencia del peso fuerte, que es 
la moneda de plata que vale 
cien centavos. Por eso dijo Cer- 



vantes: "Eso se tne da que me 
den ocho reales en sencillo), 
que una pieza de a ocho." 
(Quijote, p. I, c. II) ; es decir, 
ocho reales en reales sencillos. 
Los otros tres adjs. que nombra- 
mos, trocado, suelto y menudo, 
se usan también como sustanti- 
vos en este mismo sentido. De 
menudos, m. pl., dice el Dice: 
"monedas de cobre que suelen 
traerse sueltas;" por eso Juan 
Hidalgo, en su Vocabulario de 
Germanía, tradujo la voz char- 
neles, "dineros en menudos." 
El autor de La Pícara Justina 
lo usó también en singular. De 
suelto dice el léxico que tam- 
bién se usa c. s. m. "No tengo 
suelto," tratándose de monedas 
de plata o calderilla. También 
lo usa así el pueblo español: 

Una vieja ne muriií 
Y deja en el testamento 
Que la enterraran de balde. 
Porque no llevaba anelto 

(Rodríguez María y Padre Vilarifin). 

Trocado fué usado por Cervan- 
tes c. s. m. en Rinconete y en 
una de las piezas de su teatro. 

Sendaño, m. Mazo con que 
se separan o dividen las bolas, 
en el juego de la argolla (.can- 
cha de bolas), cuando están tan 
unidas, que no cabe entre ellas 
la pala. El jugador o el juez da el 
golpe con fuerza. — ¿Vendrá del 
complemento sin daño, como 
que el golpe no es para causar 
daño a las bolas? 

Sen'dos, das, adj. pl. "No 
hay quien saque de la cabeza 
del vulgo escribidor, dijo Ore- 



236 



SEN 



SEN 



llana, que sendos equivale a 
grandes, juertes, muchos; y no 
es ésa, por cierto, su significa- 
ción." Sin embargo, para des- 
cargo de nuestra conciencia y 
en defensa de ese pobre vulgo, 
digamos que ya se ha enmen- 
dado no poco y que serán muy 
raros los que no conozcan el 
significado de e=tn voz, que es: 
"uno o una para cada cual de 
dos personas o cosas," exacta- 
mente como el latín singuli, 
lae, la, del cual se formó, pa- 
sando primero por las formas 
hoy anticuadas sennos, senos y 
senos ("Senos pendones, senos 
caballeros, señas partes," se lee 
en el Poema del Cid). Pero no 
sólo el vulgo, sino también 
otros que se miran muy por en- 
cima de él han tropezado en el 
uso de sendos. El autor de La 
Pícara Justina lo usó a todas 
luces mal en el siguiente pasa- 
je: "El muchacho... voháó 
los ojos atrás y dijo: ¡Hola, 
nuestrama, no sea que por un 
burro que tomamo?, nos hagan 
subir en cada sendos!" (P. II 
del 1. II, c. IV). Probablemen- 
te se qui.«o remedar el lenguaje 
del pueblo; de otra manera no 
tiene exnlir-nción la concordan- 
cia cada sendos. Peor es este 
otro u.so ridiculizado por Triar- 
te: "Poner u:i:i tan luenga pre- 
fación a un poema tan sendo. . . 
Me he ocharlo a di-^currir qué 
nuerrá decir poema tan sendo, 
y. si acaso no c.-- errata de im- 
prenta de poema, tan sandio, no 
doy en la verdadera significa- 
ción: linos, aunque hago memo- 
ria de quo .«o dice sendos, sen- 



das en plural, y cre^ que sé lo 
que significa, no me acuerdo de 
haber oído jam;is sendo en sin- 
g"ular..." (Colecc. de obras en 
prosa y verso de D. Tomds de 
Iriarte, t. VI, pág. 388). Singw- 
lar, único, sería, probablemente, 
el significado que tuvo en vista 
el que tal escribió. Ya nadie ig- 
nora que el valor de sendos es 
de adj. distributivo; por eso, 
"Dieron a los niños sendos azo- 
tes," significa que les dieron un 
azote a cada uno; "Los \-iajeroSk 
iban en sendos nvulas," signifi- 
ca que cabalgaban de a uno en 
cada muía. 

Senegalien'se, adj. Natural 
de Senegal. Ú. t. c. s. Pertene- 
ciente a esta colonia francesa del 
África. Es voz que falta en el 
Dice. La forma senegalcs, sa> 
no,s parece también aceptable. 

Seno, m. "Concavidad o hue- 
co" es la acep. que más se 
aproxima a la particular que da- 
mos aquí a e-ste vocablo, de 
"bolsa que forma la camisa, en- 
tre su tela y el pecho, arriba de 
la cintura, tanto en el hombre 
como en la mujer." Aquí es de 
uso generalísimo en la gente del 
pueblo, y aun en la educada. 
Cuando un niño o ima ]iersona 
de la clase baja quiere ocultar 
algún objeto y sustraerse al re- 
gistro, se lo pone en el seno, y 
aun emplean esta bolsa natural, 
por ser más amplia y estar más 
al alcance, como bolsillo. Úsase 
también en el Ecuador y proba- 
blemente en las demás ropúbli- 
caíí do Sud-.\mérica. La voz es 
castiza como las que más en ota 



SEN 



SEN 



237 



acep. }■ podríamos comprobarlo 
con casi todos los clásicos; mas, 
para no fastidiar al lector, cita- 
remos solamente unos pocos. 
"Estando a la mesa, dijo Don 
Antonio a Sancho: acá tenemos 
noticia, buen Sancho, que sois 
tan amigo de manjar blanco y 
albondiguillas, que, si os sobran, 
las guardáis en el seno para el 
otro día." (Qiíijote, p. II, c. 
LXII). "Para aj'uda desto, pro- 
curad traer una imagen deste 
Señor, nó para traerla en el 
seno y nunca, le mirar, sino pa- 
ra muchas veces hablar CJii Él, 
que Él os dará qué hablar." 
(Sta. Teresa, Camino de perfec- 
ción, c. XLII). "Hombre mun- 
dano, la rueca en el seno y la 
espada en la mano." "Cuando 
fueres a Torbeo, lleva pan en el 
seno." (Gonzalo Correas). "Los 
cuales libros habían de traer 
siempre en el seno los que desean 
acertar a bien vivir." (Granada, 
Símbolo de la fe, p. II, c. IX, § 
II). "Seno: lo hueco que hace 
la vestidura... Regazo: las fal- 
da.* de la saya que se recogen y 
hacen seno sobre el vientre o ba- 
rriga." (Covarrubias, Tesoro). 
"Brasa trae en el seno la que 
cría hijo ajeno;" "Hijo ajeno, 
métele por la manga, salirse ha 
por el seno;" "Venir uno con 
las manos en el seno." (Refra- 
nes y fr. admitidos en el Dice.) 
Entre los modernos han usado 
esta acep. Pereda, Pardo Bazán, 
Coloma, Pérez Galdós, Valbutna 
y sin duda todos los demás. No 
se confunda este seno con balso- 
peto y ant. falsopeto (bolsa 



grande que de ordinario se trae 
junto al pecho), ni con enfaldo 
(sitio, seno o cavidad que hacen 
las ropas enfaldadas para llevar 
algunas cosas). — Francesa, y 
exclusivamente francesa, es la 
acep. de mama o pecho que tan- 
tos dan a la voz seno. El seín 
francés significa eso, mas nó el 
seno castellano. Un solo autor 
e?i)añol, lohan de Andújar, poe- 
ta del siglo XV (Colección de 
Foulché-Delbosc, t. II, pág. 
214*), hemos \'i.sto que usó esta 
voz a la francesa y forzado por 
la rima. — Figuradamente no 
tiene en español más acep. que 
ésta: "cosa que recibe en sí a 
otra, dándole amparo, gozo o 
consuelo," o sea, regazo, gremio. 
Pecan, por tanto, de galicanas 
las locuciones y frases siguien- 
tes: "El partido moderado con- 
tó en su seno [en .sus fila,?] a 
N. N." Se discutió en el seno, 
[en sesión] de la junta." "La 
nación llamó a su seno [a su te- 
rritorio, a su capital] las legio- 
nes victoriosas." "Esta muerte 
trajo el luto al seno de toda la 
familia [a toda la familia]." 
"Este individuo se ha levantado 
del seno de la obscuridad [de 
enmedio, del abismo de]." 
"¡ Qué consuelo poder desaho- 
garse en el seno [en medio] de 
la amistad y de la confianza!" 
"La felicidad sale a veces del 
seno del infortunio [de enme- 
dio del, del mismo infortunio]." 
"Nació y se crió en el seno 
de los honores, en el seno de la 
opulencia [enmedio de]."' "Bus- 
car riquezas en el seno [entra- 



238 



SEN 



SEN 



ñaa o profundidades] de la tie- 
" Nació y se crió en el seno 
[en el gremio, regazo, comu^ 
nión] de la Iglesia Católica. ' 
Aquí no estaría tan mal usada 
la voz seno, dice el P. Mir, por- 
que se representa a la Iglesia 
como a madre, a quien corres- 
ponde tener seno o regazo don- 
de abrigar a sus hijos. 

Sen-sacióx, f. A la única 
acep. que antes tenía (impre- 
sión que las cosas producen en 
el alma por medio de los senti- 
dos) le agregó el Dice, en sus 
ediciones 13." y 14.", la siguien- 
te: "emoción producida en el 
ánimo por un v«uceso o noticia 
de importancia." Fue mucha 
condescendencia con los moder- 
nos galiparlantes este agregado, 
pues para la filosofía de la lengua 
«5 inadmisible esta 2." acep. Sen- 
sación, como lo dice la misin;, 
voz, es obra de los sentidos; la 
emoción producida en el ánimo 
es impresión, admiración, no-r- 
presa, embeleso, extrañeza, pas- 
mo, espanto, maravilla; nom- 
bres todos que dicen mucho 
más que la fría sensación. ¿Ten- 
dremos esperanzas de que el 
Dice, vuelva atrás, .suprimiendo 
esta 2." acep., que ni enriquece 
la lengua ni lTX)nra a la filoso- 
fía? Cordialmente lo deseamos. 

Sensacional, adj. Que cau-sa 
gran sorpresa o admiración, sor- 
prendente, arrebatador, y, se- 
giin los ca.sos, conmovedor, pu- 
ti'tico, muy sonado. Hijo de la 
sensación galicana, nó de la qoí*- 
tellana, no ha .'¡ido aiin aceptado 
por los escritores correctos. 



Olvidada de esto Doña Emilia 
Pardo Baztín, no tuvo suficiente 
con sensacional, sino que inventó 
sensacionalista. ¡Dios y el cas- 
tellano la perdonen! 

Sensacionalismo, m. Afición 
a lo sensacional, ^'éase esta voz. 

Sexs.\tamente, adv. de ni. 
De manera sensata, cuerdamen- 
te, prudentemente. Bien pueuo 
admitirlo el Dice. Véase Mexte 
(Adverbios ex"). 

Sensibilista, adj. No lo acepta 
el Dice, ni hay necesidad de él. 
Bien pudo reemplazarlo poi 
.sentimental el autor español 
que escribió lo siguiente: "Los 
poetas introdujeron en lo? claus- 
tros las estrofas sensibilistas de 
las Amarilis de la Arcadia." 

Sexsikilizar, a. Hacer sen- 
sible a la acción de la luz una 
placa fotográfica. Admitido dea- 
de la 13." edición del Dice. 

Sensiblería, f. Es la voz fraü- 
cesii ."lensiblerie, que .significa 
sensibilidad falsa excoí^iva, afec- 
tación de sensibilidad. La han 
usado muchos modernos, como 
Pereda, Revilla, Selgas, Núñeí. 
de Arce, etc. Refiriéndose emú 
último a los Cantares de Mel- 
chor de Palau, escribió: "Reci- 
bamos nosotros con los lira/.os 
abiertos este preiñoso libro, don- 
de resplandece el má;? delicacu» 
sentimiento, expre-'^ado con vo- 
ces de inefable ternura que no 
tocan jamás el límite de lasen. 
siblería." Con la voz castiza .-«tA- 
timentalismo ."o habría evitado 
osfe término galicano, poi-que 
sfinfimcntali-wio significa "caH- 
dad de .sentimental en .-u 3.* 



SEN 



SEN 



289 



acep.," esto es: "que afecta sen- 
sibilidad de un modo ridículo 
o exagerado." Es de sentir que 
se le deslizai'a este vocablo a 
Don Miguel Mir, tan atildado 
en su lenguaje. Hablando de 
Santa Teresa, dijo: "Nada hay 
más ajeno de ella que aquella 
afectada sensiblería, hoy muy 
común en el mundo, mas le- 
ciente en el desenvolvimiento de 
las pasiones humanas y de todo 
punto extraña a aquella socie- 
dad enérgica y varonil a que 
perteneció Santa Teresa, exage- 
ración de una sensibilidad ex- 
traviada, conjunto de frases 
huecas y de palabras sin senti- 
do." (Espíritu de Sta. Teresa 
de Jems, Al lector). 

Sensualizar, a. Hacer sensual, 
convertir en sensual. No es de 
uso general; pero no faltó un 
diario chileno que dijera: "Fies- 
ta de esas que alegran el espíri- 
tu y sensualizan la materia" 
(avivan o despiertan la sensua- 
lidad). 

Skxt.vda o asentada, f. 
"Tiempo que está sentada una 
persona." — De una sentada, m. 
adv. : "de una vez, sin levantar- 
se. Comunmente se dice para 
ponderar lo rtiucho que alguno 
ha comido." El Dice, dice De 
una asentada; pero, como equi- 
para los vocablos sentada y asen- 
tada, es claro que con los dos 
podemos expresar este modo ad- 
verbial. En Chile será muy raro 
el que use asentada. 

Sentador, ra, adj. Que sienta 
o cae bien. Dícese de prendas 
de vestir o de adornos. "Un día 



que me probaron la toca, me vi 
tan fea! TodaA-ía, si hubiera 
sido la corneta de las Hermanas 
de la Caridad! Ésa es más sen- 
tadora." (Elvira Santacruz y 
Ossa, Flor silvestre, HI). "Tra- 
jes baratos, aunque graciosos y 
sentadores," anuncia un diario. 
En castellano se dice agraciado, 
gracioso. Es de la misma forma- 
ción que Gustador. 

Sentarse, r. En Minería, de- 
rrumbarse. "Se sentó la labor." 

Sentazón, f. En Minería, de- 
rrumbe o derrumbamiento sú- 
bito y total de una labor. 

Sexte>-cia, f. Véase Salomó- 
nico. 

Sextido, m. Como las sienes 
son partes tan delicadas, que, 
con cualquier golpe que reci- 
ban, hacen perder al hombre el 
sentido, de aquí ha provenido 
que nuestro pueblo llame sen- 
tido a cada una de la> dos. 
"Le pegó en todo el sentido." 
Pero esto no es solamente chile- 
no, pues en la Revista española 
de archivos, museos y bibliote- 
cas (t. n, pág. 130) leemos: 

¿Para que quieres los anteojos 
Y que sean cristalinos? 
Llevarte quiero el alma. 
Darte un golpe a los sentidos. 

Como no se explica que el ver- 
sificador escribiera asi estos ver- 
sos, los rectiñcaremos de esta 



¿Para que' quieres anteojos 
Y que sean cristalinos? 
Llevarte quiero yo el alma, 
Darteun golpe a los sentidos. 



240 



SEN 



SEN 



¿Qué sentidos pueden ser éstos 
sino las sienes/ — Otras veces se 
toma el vocablo sentido por ol- 
fato, poi" cuanto por el mismo 
órgano del olfato se aspiran sus- 
tancias que hacen perder el sen- 
tido. Sólo así puede entenderse 
eí?te pasaje de Pérez Gal dos: 
"Todo eso proviene de la¿ drogas 
que se pone en la cara, lo cual 
qne [como habla el vulgo chile- 
no] son venenosas y atacan al 
sentido." (Misericordia, XXX- 
IX). — Sexto sentido, loe. fam. 
con que se designa el sentido co- 
mún, o sea, "faciütad de juzgar 
razonablemente de las cosius." 
]iéa.«e la graciosa descripción 
que hace de él Gracián: "A po- 
co trecho que hnlx) andado, en- 
contró con un hombre, bien di- 
ferente de los que dejaba: era 
un nuevo prodigio, porque te- 
nía seis sentidos, uno más de lo 
ordinario. . . A más de los cin- 
co sentidos, muy despiertos, te- 
nía otro sexto, mejor que todos, 
que aviva mucho los demás, y 
aun hace discairrir y hallar las 
cosas, por recónditas que estén; 
halla trazas, inventa modos, da 
remedios, enseña a hablar, hace 
correr, y aun volar y adivinar 
Ib por venir; y era la necesi- 
dad." (El Criticón, p. I, cr. 
XII). En el lenguaje alegórico 
y satírico que u.«a, llama Gra- 
cián sexto sentido a la neccsi~ 
dad, pero lo más general es dar 
esto nombre al .sentido común, 
buen juicio o criterio. — "Sen 
tido, por dirección geonu-tric;). 
rumlx), línea, se.sgo, carrera, 
es galici.smo," dice Cejador; por 



I ejemplo: "Dimensión de un 
' cuerpo en el sentido de su ele- 
vación vertical..." (Dice, 13.* 
edición, art. Alti-r.\). "Coloca 
esa mesa en sentido longitudi- 
nal; Corta esa carne en el mis- 
mo sentido de sus fibras." 
¡Cuánto mejor al hilo! dice el 
mismo Cejador. Como término 
de Geometría acepta el Dice. 
esta acep. de sentido: "'modo de 
apreciar una dirección desde un 
determinado punto a otro, por 
oposición a la misma dirección 
apreciada desde este segundo 
punto al primero." "El resumir 
la Academia el sentido geomé- 
trico en el modo de apreciar una 
dirección, fué decimos: quien 
rectamente la apreciare, usará 
de recto sentido; quien torcida- 
mente la aprec-iare, probará te- 
ner mal sentid-o. Si así fuere, 
e>a manera de aprecio podrá 
llamarse sentido, conforme a m 
noción de los clásicos. Pero, o a 
la Academia le faltó aquí decla- 
rativa, o se confundió hablando 
a la francesa, o se le ofreció es- 
tablecer un jaez de sentido par- 
ticular y totalmente nuevo." 
(Padre Mir). No puede censu- 
rarse mejor tan extraña acep. 

Sentillero, m. Véa.^c Centille- 
ro. 

Sentimext.vlista, com. Par- 
tidario del .«entimen*a]i.*mo. Ha- 
ce falta esta voz en el Dice. 

Seña, f. !•> corriente en Chile 
l)<)r to(iuo o repique de campa- 
na para llamar a mi.«a o a otra 
función de iglesia. El Dice. <ia 
a señal una acep. general (la 
12.») que corresponde a la seña 



SEN 



SEN 



241 



nuestra, pues dice: "aWso qut» 
se comunica o da, de cualquier 
modo que íea, para concvurir a 
un lugar determinado o para 
ejecutar otra cosa.'" — Por otra 
acep. general que tiene seña, (lo 
que de concierto está detenni- 
nado entre dos o más personas 
para entenderse), ha venido a 
J5ig-nificar ea Chile señal, capa- 
rra, arras. A'éase Pie, 3.^ acep. 
— Es chilenismo anticuado en 
la acep. de moneda de plomo, 
de suela, o de madera, que se 
usó antiguamente en el comer- 
cio. 

Señal, f. Debe advertir el 
Dice, que &-t« nombre se usó 
antiguamente como m. 

Por medio de algún señal 
Mi pasión mostrara yo. 

Que es nn señal muy crescido 
De vencer tomar de grado 
Donde ovie'redes tractado. 

(Juan de Cordona, siglo XV). 

Y ha.sta en Gonzalo Pérez, relati- 
vamente moderno, leemos (La 
Ulixea, 1. III). 

Rogamos pues a Dios que nos mostrase 
Algún señal: y el hi'zolo. y mandónos... 

En Cataluña, al decir de Ore- 
llana, se conserva todavía este 
uso.— En colegios de párvulos, 
o de niños periueños se llama 
señal, y también avisador y 
fam. chasca y chascona, un apa- 
rato manual y de percusión, en 
fonna de concha, de libro o de 
tubos cilindricos, que el mae-stro 
•o la maestra hace sonar a seine- 

Diwi. de Ohil., t. V. 



janza de las castañuelas para av'i- 
sar a los niños algxinos movi- 
mientos o llevarles el son en al- 
gunos ejercicios y cantos. El 
nombre señal viene del inglés 
signal. No sabemos cómo lo lla- 
marán los españoles. — Ni seña- 
les. El Dice, trae Ni señal, "ex- 
pre.áón fig. con que se da a enten- 
der que una cosa ha cesado, o se 
acabó del todo, o no se halla." 
No alcanza a ofender la propie- 
dad de la lengua el uso de esta 
expresión en pl., porque el pl. 
en este caso ni quita ni pone 
rey. En Las ruinas de Itálica se 
dice también en pl. : 

De todo apenas quedan las señales. 

Señala, f. Acción de señalar 
el ganado; tiempo en que se 
ejecuta esta acción. Véase HiE- 
ERO, 5." acep., con el cual suele 
confundir.se. — Es corrupción 
del castellano señal. Señal de 
tronca ("la que se hace al gana- 
do cortando a las reses una o 
ambas orejas") es, por lo gent- 
ral. nuestra señala ; porque hay 
también otras que consisten en 
cortar a las rese.s una parte de la 
cola o rabo, o de la garganta, 
quijada o frente, o en tajar una 
o ambas orejas en forma de ra- 
mal, de horcaja, etc. Véavse Peri- 
lla, 3.^ acep.. y Pilcha. Algu- 
nos llaman campanilla esta mis- 
ma perilla o pilcha, confun- 
diéndola con la verdadera aain- 
panilla o úvula del animal. 

Señero, ra, adj. Muy estudia- 
do ha sido este vocablo por los 
comentadores del Quijote, en 
el cual aparece, por errata, con- 



242 



SEN 



SEN 



vertido en señora: "Las donce- 
lla.-? y la honestidad andaban. ,., 
fKPi- dondequiera, sola y señora, 
sin temor que la desenvoltura y 
laíicivo intento la menoscaba- 
sen." (P. I, c. XI). ■"Solo, soli- 
tario, separado de toda compa- 
ñía, "lo interpreta el Dice, y lo 
deriva del latín singiüariitx. Me- 
jor es la etimología de Cejador: 
gennevo, de sennos, hoy sendos, 
que es el latín singuli. Véase 
tembién lo (¡ue dijo de este adj. 
Fray Alonso de Cabrera: "El 
hombre señalada se dice, porque 
todas le señalan, señero; tiene 
nmchos jueces y veedores que 
le hacen anatomía de su vida y 
aun de sus antepasados." (Mar- 
tes ilespués del I Dom. de Cua- 
resma, cons. III),. "No llamo se- 
ñeros ui singulai'es a los que 
hiK-en lo que todos los de su 
profesión debían según ella ha- 
cer, .sino a los que han dejado 
etíte camino y van por los no 
trillados ni seguidos." (Id., 
Serni. III en el II. Dom. de 
Adv., cons. V). No pasemos por 
alto al Maestro Gonzalo Correas, 
archivo ^aviente del lenguaje 
jfopular del siglo de oro. Inter- 
pretando el refrán Más vale se- 
ñero que con ruin compañero, 
que no hallamos en el Dice., es- 
cril)ió: "Una cosa sola en un ca- 
mino sirve de .«eñal, como árbol, 
jteña. arroyo; y a#í, un hombre 
solo, quien le encuentra, mejor 
le nota las .señas que lleva que 
si fueran muchos juntos; y por 
esto, señero es solo, y algunas 
veces se juntan solo y señero 
para mayor expresión y vale 



sólo señero." Por lo visto, quiere 
derivar este adj. de seña, así co- 
mo Cabrera, -de señal o señalar. 
Señor, m. Aunque el Dice, le 
da las aceps. de "Dios, como 
dueño de todas las cosas cria- 
das." y de "Jesús, en el sacra- 
niento eucarístico," sin embar- 
go, le omite el oti'o más particu- 
lar de cmciftjo o Cristo criicifi- 
cado. Así se llama altar del Se- 
ñor el que tiene como imagen 
principal un crucifijo; Bendigá- 
is e Ud. este Señor, se le dice a 
un sacerdote presentándole un 
santo Cristo de escultura o pin- 
tura. En sentido más lato .«e da 
también el nombre de Señor a 
Cristo, aunque no sea en estada 
de crucificado: La encarnación 
del Señor: El nacimiento det 
Señor; El Señor de la Buena 
Esperanza; El Señor de la Cor 
ña; Señor Jesús y Señor solar 
mente, se llamó desde el tiempo 
de los apóstoles: Dominiu< Jesiis 
y lJo)uinu.s lo nombran los cua- 
tro evangelios. — Falta Umibién 
en el Dice, la e.\pra*ión Xncstro 
Señor por Jesucristo, nuestro- 
Salvador, así como ya esti'i Nues- 
tra Señora por la Virgen Mai'ía. 
— Suprimió el Dice, esta acep. 
(Ul de .Vutoridades : "título que 
.-e suele dar como esiiecial a al- 
gún .«anto: y así se dice, el Señor 
S. .Toseph." En Chile todan'a 
dicen nmchos buenos católico;» i 
rl Señor San José, mi Señor 
Santiago, mi Señora Santa Ana; 
lo mismo en F/spaña y otr.is na- 
ciones: por lo cual es justo que 
reaparezca la acep. Los <'lá.sioos 
suprimían i-on frecuencia el ar- 



bEN 



SEN 



243 



ü'culo. diciendo, por ej., Señor 
San Agustín, SeTior San- Jeróni- 
mo, Señor San Isidoro. "Por 
veneración y respeto, dijo Gon- 
zalo Con-eas, ponemos antes de 
todos [los nombres de Santos] 
Señor: como Señor San Jv/m, 
Señor San Pedro. Y solía poner- 
seles artículo: la Orden del Se- 
ñor San Francisco, el Señor 
Santo D&wingo." — Sobre la 
expr. tan Uí>ada en las cartas 
Muy señor mío, nada haj' que 
decir, como que e« enteramente 
castiza y muy propia del caste- 
llano, que dice también : muy 
hombre, muy mujer, muy maes- 
tro, muy mi amigo, muy siervo 
de Dios, muy su hijo, muy no- 
che. "Eran estos gloriosos santos 
muy mis señores," escribió San- 
ta Teresa. En estas casos el s. 
está adjetivado, menos noche, 
que equivale al m. adv. De no- 
che. — A tal señor, tal honar. 
.\sí trae Gonzalo Correas esta 
fr. que ahora, tomándola del 
francés, decimas .4 todo señor, 
todo honor. Véase Honor. — 
El Señor mío Jesucristo, un Se- 
ñor mío Jesucristo: nombre que 
damos familiarmente al acto de 
contrición que se reza después 
de la confesión, por empezar 
(on esas misma.s palabras. — Muy 
sí, señor, expr. fig. y fam. que 
suele oírse entre nosotros en el 
sentido de "muy en ello, muj 
sin novedad." "Y a pesar de mis 
reprensiones y amenazas se qiie- 
dó muy sí señor." — Pariente 
del Señor de Mayo, loe. ñg. y 
fam.: individuo que blasona de 
noble; por alusión al Crucifijo 



que se llama entre nosotros el 
"Señor de Mayo," que es1á en la 
iglesia de San Agustín de esta 
ciudad y perteneció a la famosa 
Quintrala (véase Quintral, al 
tin), noble por los cuatro costa- 
das. De Mayo se llama, porqtie 
fué una de las pocas imágenes 
que escaparon en el gran terre- 
moto del 13 de Mayo de 1(J47, 
y todos los años se le .saca en 
procesión en ese mismo día del 
mes de Mayo. La fr. castiza equi- 
valente a la Inc. castiza Excupir o 
vomitar sangre: "blasonar de 
muy noble y enxparentado, y 
jactajRse de ser eaballero." San- 
gre azul, fig., significa también 
"sangTe noble," y linajudo, da,. 
"aplícase al que es o se precia 
de ser de gi>an linaje. " 

Señor.'V, f. Desde la 13.^ edi- 
ción le dio el Dice, la acep. de 
"mujer" en su 3." acep., o sea, 
"la casada, con relación al ma- 
rido," de la cual hizo tanta bur- 
la A^albuena. No sabemos en 
qué textos se apoyaría el Dicr- 
pai'a admitir esta acep. ; nosotros 
no recordamos haberla leído en 
ninguno, y, al contrario, tenemos 
este pasaje del Padre Nieremberg 
que distingue entre señora, y 
esposa: "Y esto es lo que siento 
del .«anto sacerdocio, al cual que- 
rría más que reverenciá.sedes de 
lejos, que no abra^ásedes de cer- 
ca, y quisié.sedes más esta digni- 
dad por señora que por esposa." 
(Carta XXVII, A uno que que- 
ría tomar estado). "Es muchí- 
sima verdad, dice el P. Mir, 
ningún autor clásico llamó .'!^- 
ñora. a la mujer de un cahallero, 



244 



SEN 



SEN 



mirándola solamente a título de 
esposa; pero, considerada a otra 
hiz. esto es, como ama y dueña 
de la caáa, ningún reparo ofrece 
la señora.'' Sin embargo, esto 
no pnieba que señum signifique 
"esposa" y siempre queda en 
pie la censura que a e.sta acep. le 
pu.-o Baralt. En estos textos de 
Timoneda, que se refieren a ma- 
rido }' nnijer. se ve más claro 
que señora es término de corte- 
sía, y mujer, el que significa es- 
posa. "Mexemxo. ¡ Oh señora 
mujer! y ¿qué buscas por acá? 
Audacia. Agora me dice señora 
y me pregunta qué busco."' (Los 
Menemnos, esc. X). "Menk.m- 
xo. ¿Qué te dijo, señora mía?... 
Ya tengo probado, señora mu- 
jer...'' (Ibíd.) '"Sí haré, señora 
mujer." (Comedia llamada Cor- 
nelia, esc. VI). — También .-^b 
burlsm algunos, pero injusta- 
mente, del nombre .señora, ante- 
puerto, por cortesía o respeto, 
al de mujer: una señora mujer, 
las señoras mujeres. Si .señora, 
segiin el Diw., es "término de 
corte-ría que se aplica a una mu- 
jer, aunque sea igual o inferior, 
y especialmente a la casada o 
viuda," no vemos por qué no 
pudiera u^rse junto con mujer. 
'"Concurriendo ini caballero en 
el festejo de unas señoras muje- 
res, bailó y danzó más alegre- 
mente de aquello que parecía 
pertenecer a su reputación." 
(Floresta, general, t. í. n." 
1127). "Yo voy por cinco años 
a las señoras gurapas," leemos 
en el Quijote (p. I, c. XXI II, 
«í" decir, a la« galeras; "trato re- 



verencial, explica Cejador. por- 
que eran efectivamente muy de 
respetar las tales señoras." — Fal- 
ta en el Dice. la acep. de "mujer 
grave y mesurada en el porte o 
en las acciones: " "Esta nnijerea 
nuiy señora, es una gi-an seño- 
ra. ' El mismo Dice la usa en el 
ai-t. Señorón, xa, pues define 
esta voz: "Muy señor o muy se- 
ñora, o por serlo en realidad, o 
por portarse como tal, o final- 
mente, por afectar señorío o 
grandeza." — Véase Señor, 3.» 
acep. 

Señorial, adj. Para el Dice, 
sólo significa "dominical, 2.* 
ac^p.,"" que es ésta: "aplícase al 
derecho pagado al señor de un 
feudo por los feudatarios." Por 
consiguiente, no debe decirse 
casa, mansión o residencia seño- 
rial, como se dice palacio ducal, 
castillo condal. Señoril es el que 
significa "perteneciente al se- 
ñor."' "La madurez grave y se- 
ñoril de la prosa literaria caste- 
llana llea'a aquí a la cima." (Ce- 
jardo, hablando de Fr. Tomás 
Ramón ) . 

Señorita, f., dim. de señora. 
i Oh tiranía y abu.«o de la mo- 
da! Ya tenemos aut^irizadas por 
el Dice, las da< aceps. en que se 
abusa de e-'te dim.: "Térnnno 
de cortesía que se plica a la nui- 
jer soltera; fam., ama, S.^ 
acep.,"' es -decir, "la que tiene 
uno o más criados, re.«T>e<"to de 
ellos."' De manera que a la mu- 
jer .«olfera, por el hecho de no 
haber podido o querido atíirse al 
TÍnculo matrimonial, y aunque 
pase de loí' ciento, ¡wir i-orte-^'n 



SEP 



SEP 



debemos tratarla de "señorita," 
y así mismo los criados a su 
ama, sea o nó casada, pase o nó 
de im siglo la edad que tiene. 
¿Por qué estas irregularidades 
conti'a la lógica del idioma y 
contra el sentido común? Por- 
que, acostumbradas las señoi-as 
mujeres al galanteo, no quieren 
renunciar a él en ning-una de 
las edades de la vida, ni loa 
hombres quieren tampoco con- 
trariarla=. En vano escribió Be- 
llo que "esta práctica debiera 
desterrarse, no sólo porque tiene- 
algo de chocante y ridículo, si- 
no porque confunde diferencias 
esenciales en el trato social;" 
como si tal cosa, el señorita si- 
guió y sigue prodigándose a 
jamonas seculares y a rollizas 
amas de casa. Y ¿sabrán éstas y 
los que tanto las señoritean, lo 
que significa la palabra señori- 
ta f Etimológicamente signmca 
"más ancianita." del latín sé- 
nior, más anciano, de donde sa- 
lieron señor y señora; así no ha- 
brá miedo que nadie les envi- 
die este tratamiento. Véase Mi- 
siá. 

Separatismo, rn. "Opinión 
de los separatistas. — Partido se- 
paratista." Admitido desde la 
13.* edición. — No se confunda 
el separatism'o con la secesión: 
el separatismo consiste en que 
un territorio o colonia se separa 
o emancipa de la metrópoli, > 
la secesión, en separairse de ima 
nación parte de su territorio. 

Sepoltura, sepolturero. For- 
mas usadas- íj.im por los clásicas 
y conservadas todavía en nues- 



tro pueblo, por sepultura y se- 
pulturero. Es un caso notable 
de disimilación de u u por o u> 
como mormuración, mormurar, 
por III u riii u ración, in urai urar. 

Septasílabo, ba.adj. y ú. t. c. 
s. En castellano se ha dicho 
siempre heptasilabo, ha: "que 
consta de siete .«ílabas."" Uno de 
los más recient&s académicos de 
la Española empleó en su dis- 
curso de recepción la voz septa- 
sílabo ("De Lope de Vega po- 
dría recordaí-. . . los bellos y co- 
nocidísimos septasílabos") ; pero 
es una novedad que no debe 
imitarse, porque, si no decimos 
unisílabo, dosílabo, tresílabo, 
cuatrisílabo, cincosílabo, etc., 
sino con los afijos griegos mono, 
di, tri, tetra, penta, asi no debe- 
mos decir tampoco septa, sino 
heptasilabo. Sentimos que el 
Dice, admita la forma septisíla- 
bo, ba. 

Septillóx, m. Véase Cuatri- 
llón. 

Sepulcro, m. Falta en el 
Dice, la acep. litúrgica: cavidad 
o hueco que .se hace en el ara 
para depositar las reliquias de 
mártires que debe llevar y que 
después se cubre y sella. "\''éase 
Co'NFEsióx, 4.'» acep. — Santo 
Sepulcro: el que guai'dó .sepul- 
tado el cuerpo de N. S. .Jesucris- 
to y que d&sde entonces ha .sido 
uno de los Santos Lugar&s más 
venerado. Su reconquista fué el 
objeto de las Cruzadas y lo que 
dio tema al poema del Tasso, 
La JerusaUn libertada. Hay 
también orden militar con este 
mismo nondjre. Falta esta ex- 



246 



SER 



SER 



prcííión en el Dice. — Sepukro 
blanqueado, expresión fig. que 
se usa más en pl. Dicha por Je- 
sús a los fariseos, se viene apli- 
cando desde entonces a los hipó- 
critas y conviene que entre en 
el Dice. — Malamente llaman 
algunos sepulcro el ntomimento, 
o sea: '"túnuilo, altar o aparato 
que el Jueves Santo se forma en 
las iglesias, colocando en él, en 
una arquita a manera de sepul- 
cro, la segunda hostia que se 
consagra en la misa de aquel 
día, para reservai"la hasta los ofi- 
cios del Viernes Santo, en qu»-. 
se consume." 

Sepultación, f. Acción o 
«fecto de sepultar. Muy usado 
entre iU)sotros, pero descfniocido 
para el Dice, que nos da con es- 
ta misma definición a sepultura, 
enterramiento, entierro, inhu- 
mación. Sepelio (nótenlo bien 
los no católicos) es "acción de 
inhumar la Iglesia a los fieles ;"' 
sin embargo, no .se ve razón pa- 
ra restringirle así el .Mgnificado. 
A'olviendo a sepultación, lo v-re- 
emos, por su buena formación, 
digno de ser admitido, tanto 
más. cuanto que sepultura tiene 
otras accps. en que ©s más cono- 
cido y u.sado. 

Ser, m. "Compadeceos ae 
vuestra mujer como do ser más 
débil; Esos seres desvalidos qut 
."■o llaman expósitos: Los seres 
(¡lloridos de la familia; Una mu- 
jer incrédula es el ser más inve- 
rosímil : En las casas do orates. 
en la-s cárceles y en la< hospicios 
están los seres má." desgracia- 
dlos." ;,Es ca.stizo este lenguaje? 



Atestados de este galicismo es- 
tán los libros y escritos moder- 
nos. "Estas y .«emejantes locu- 
ciones, dice el Padre Mir. nunca 
fueron españolas: si andan hoy 
al U.S0, es por ¡u-te de la galipar- 
la, pero castizas no lo senin ja- 
más, porque la voz ser no signi- 
fica niño, ni hijo, ni mujer, ni 
mievibro de la familia, ni hom- 
bre desarrapado, ni individuo 
humadlo, ni animal vivo; ni la 
palabra Kir envuelve el concepto 
de vida, ni el de existencia per- 
sonal." La acep. más pertinente 
que le da el Dice, es la misma 
de ente: ""lo que es, existe o pue 
de existir." Póng-a.^e pues e.'íta 
palabra en \ez de ser en lo.< 
ejemplos que hemos citado, y 
júzgue.«e por eso si estará bien 
usada e.sta última. "Lops fraiu^e- 
ses, prosigue el P. Mir. han bau- 
tizado con el nombre de éfre a 
todo lo que nosotros llamamos 
cosa, per.iono, porque estos 
nombres cuadran poco al genio 
francé.--. Lo cual ignorando los 
galicistas. o a pesar de saberlo, 
echan mano de -^er. reparten .•"'- 
;•(.< a troche moche, sin dárseles 
un caracol de que venga bien n 
mal al gvnio del ri>nuincc." — El 
no .ser. A'éase No-skk. — En u-n 
ser. A.sí de<-imos en Chile y así 
dijo también Santa Teresa : 
"Eran i'n nu .ser \]c>íí dolores! 
desde los pies hasta la cubc^ji.'' 
El Dice, trae .'¡olamentc En ■■^i'r. 
En .fi/, ser, moda' adverbiales; 
"sin habeise ga.-stado. c.msumi- 
do o deshecho.'" — Ser Supremo. 
Copiemos al P. Mir: "Cuanilo 
llamamos a Dios con el nombre 



SER 



SER 



247 



-de Ser Supremo, no ponemos 
en él toda la perefección que le 
es debida; porque Dios no es el 
ser que en la línea de los seres 
los tiene a todos debajo áe sí a 
título de superior, sino quw po- 
see im ser aparte y por sí, flor 
de todas laá naturalezas, ma- 
nantial de todas las esencias, 
nata de todas las hermosura?, 
idea y gala de todo.-? los seres 
<-riados y por criar. El adj. sm- 
premo vale tanto como lo pri- 
mero en grado o dignidad, lo 
más sobresaliente en su género: 
por esta razón no se ajusta bien 
con la esencia de Dios, que sale 
de la línea de los demás sere«.'' 
En seguida cita un pasaje del 
Maestro Alejo Venegas en que 
llamó a Dios cuatro veces el 
Sumo Ser; agrega que nunca 
los clásicos españoles usaron i«, 
expresión Ser Supremo y que 
mejor podemos con-egirla por 
Ser Soberano. — Muchos acentú- 
an la voz ser cuando es s., para 
diferenciarla del v. ser; puro la 
Academia no lo enseña ni lo 
practica así. 

Ser, V. Es uso chileno supri- 
mirle a este v. el predicado cuan- 
do es significativo de vicio, falta 
o defecto. La .supresión es como 
un acto de cortesía para no 
ofender al interlocutor. "Te cas- 
tigo para que no seas. . ." (ton- 
to, bruto, descuidado, perezoso). 
Es uso semejante al del r. ha- 
cerse: "¿Para qué te haces?" 
(el tonto, el disimulado). Véa- 
se Hacer. — Conviene repetir 
hasta el cansancio la diferencia 
de significado entre ser y estar. 



pues muchas lenguas confunden 
en uno solo ambos verbos y a 
esa misma confusión quisieran 
arrastrar la castellana los que 
no la tienen como lengua nati- 
va. Ser significa la esencia o 
existencia, y estar, la actualidad, 
situación o estado: Soy hombre, 
estoy enfermo. Pedro es triste, 
si lo es por carácter y habitual- 
mente; Pedro está triste, nó por- 
que lo es de suyo, sino por cir- 
cunstancias pasajeras. Con el 
adj. contento, ta, se usó en cas- 
tellano el V. ser y nó estar, que 
era el que correspondía. "Y asi 
fué contento el Oidor que su 
hija se fuese con aquellas seño- 
ras. . . Soy más que contento 
desa condición." (Quijote). En 
el siglo de oro se dio también al 
V. ser, sin predicado o con él, el 
significado de "existir" o de "es- 
tar," que se mira hoy como an- 
ticuado. "Nunca vuesa merced 
ha visto a la señora Dulcinea, 
y. . . esta tal señora no es en el 
mundo." (Quijote, p. II, c. 
XXXII). "Trató... con otro 
lector que es ahora en Segovia." 
(Sta. Teresa. Relación IV). 
"Díjole... que escribiese a ei 
Maestro Avila, que era vivo, 
una larga relación de todo." 
(Ibíd.) — Como ser. No he- 
mos hallado autoridad clásica 
que justifique este modismo, 
y, al contrario, tenemos mu- 
chas en que aipareoe el v. 
usado en tiempos personales. 
"No guardamos unas cosas muy 
bajas de la regla, coino es el si- 
lencio, que no nos ha de hacer 
mal." (Sta. Teresa, Camino de 



248 



SER 



SER 



perfección, c. X). "Si es así, po- 
dré yo afirmar que ha hecho 
Amor en estos dos días dos de 
los mayores milagros, que en 
todos los de su \-ida ha hecho: 
como son rendir y avat^allar el 
duro corazón de Lenio y poner 
en libertad el tan sujeto mío."' 
(Censantes, Galatea, 1. V). 
"Viendo aquella figura con- 
trahecha, armada de armas tan 
desigualas, com^ eran la bri- 
da, lanza, adarga \ coselete. . .'' 
(Id., Quijote, p." I, c. II). 
"Siempre he estado y estoy 
mal con estas gentes, como 
son nigramántico.*, judiciario.s 
y otros semejantes." (Espinel, 
Escudero, 1. III, c. IV). "Y 
tras déstas descenderemos a tra- 
tar en particular de los ani- 
males pequeñuelos, como es la 
hormiga, el abeja, el araña, el 
mosquito y el gusano que hila 
la seda." (Granada, Símbolo clt 
la fe, p. I, c. XIII). "Y téngast' 
presente que no son sólo los ge- 
rundios siendo y estando ioi 
(jue pueden concebirse entre lo^ 
supuestos ablativos absolutos, si- 
no otros varios, como seritun 
quedando, hallándose, pensan- 
do, etc." (Bello, Gramática). — 
Con ser q-ue. Es modismo casti- 
zo equivalente a auniqiie: "Con 
ser que tenía más antigüedad, 
le han postergado." "Y con ser 
ansí qu/} la noche es reparo de 
los miembros cansados . . . , y 
con ser ansí que templa el aire 
encendido..., ni las plantas, ni 
los árlx)les, ni las animales y 
cuerpos se reparan ansí con la 
noche." (León, Exposición de 



Job., c. I^'). — Loquees yo. \\'- 
a=« Lo. — Se es. Véase Se. — Ser 
de menester. Véase Menester. 
— Somos dos y mandan tres: 
proverbio chileno que se usa 
cuando muchas personas a la 
vez se arrogan la autoridad. — 
To soy el que. Véase Qve, 16." 
— En la conjugación de este v. 
cometen los seudocult«s chilenos 
el error de decir tú sos, en vez 
de tú eres. Mientras el vulgo di- 
ce vos sois,anlicuado, ellos, qu^ 
no quieren ussir el loa ni saben 
conjugar el v., lo hacen nnicho 
peor. Pero consuelen.'^, porque 
así también ha dicho el vulgo 
español : 

Hora juro a ;non de DiosI 

Tus trobas e cantilenas. 
Que dicen que son ajenas. 

Y el dueño tú no lo sos. 

,;Por que sos tan tesonero 
Plísate, ¡ansí Dios te valga! 

Dinie. dinie quie'n tú SOS, 

Y endílgame quien es ella. 

Aun()ue sos destos casares. 
De uquesta silvestre encina 



(Juan de la Encina, Calhinlo.t. II. c-ol. 818 

810, !>00. 007). 

Según Menéndez Piílal (Mor 
nual, u.° 116), dicen también 
tú sos en leonés occidenkil, los 
judíos, andaluces y argentinos. 

Serbio, bia, adj. "Natural de 
Servia. Ú. t. c. s. — Pertenecien- 
te- a este país de Europa." Así 
han escrito algunos este vocablo, 
pero el Dice, y el uso general lo 
<'s<ribi>ii con v (servio). 

Serenía, f. ant. Policía noc- 
turna de .seguridad. "No se crea 
que, porque hablarnos de garro- 



SER 



SER 



tes y farolitos, pretendemos sen- 
tar que la capital del reino de 
Chile carecía entonces de policía 
nocturna de seguridad; porque 
esa policía existía, y con el cu- 
rioso nombre de Serenía, asi co- 
mo sus soldados con el de seríe- 
nos." (Pérez Rosales, Recuerdos 
del pasado, c. I). 

Sereno, m. Es voz castiza en 
la acep. que tuvo en Chile: ""ca- 
da uno de los dependientes mu- 
nicipales encargados de rondar 
de noche por las calles para ve- 
lar por la seguridad del vecin- 
dario y de la propiedad, avisar 
los incendios, etc. Generabnen- 
te canta en voz alta la hoi"a y el 
tienxpo que hace." Véase Vigi- 
lante. 

Sericultura, f. Séricicultwa: 
"industria que tiene por objeto 
la producción de la seda." Dei 
latín xéncum, seda, y cultura, 
cultivo. 

Serio, ría, adj. Muy validas 
andan entre los escritores vulga- 
res las locuciones A lo serio y 
En serio (Tomar una cosa a lo 
serio o en serio. Hablar en se- 
rio), las cuales nunca hemos 
visto en autores de nota, pero sí 
en francés : Prendre une chose uu 
sérieux; Je vous prie de prendre 
cette affaire au sérieuz; II ne 
prit pos la recommandafion au 
sérieux; frases que traducimos 
así: "Tomar un cosa (o asunto) 
a pechos, o seriamente (según el 
sentido particular que se le 
quiera dar) ; Te ruego que to- 
mes este asunto con seriedad, 
con interés, como cosa tuya; No 
dio importancia o valor a la re- 



comendación, la tomó como en 
broma."' Bretón de los Herreros 
escribió en su poema La Desver- 
güenza (c. VII) : 



El vulgo que las toma poi- lo fej-io 
(Y cun el muchas gentes de alta cofa) 
Cómplice se hace al fin del gatupeiiu. 



Lo cual, por el régimen propio 
del V. tomar, es más español que 
a lo serio y en serio, sin que 
tampoco pueda darse por casti- 
zo. Recuérdese que Bretón escri- 
bió esa obra (poema jocoserio, 
como él la llamó) a los dieciséis 
años de edad. 

Sermón, m. No hay sermón 
sin San Agustín, fr. proverbial 
corriente en Chile; en su senti- 
do literal significa que no hay 
¿ermón en que no se cite a San 
AgTistín, y en sentido fig., que 
una persona es tan necesaria, que 
no se puede prescindir de ella; 
algo corno el tuautem castellano 
(sujeto que se tiene por princi- 
pal y necesario para una rosa; 
cosa misma que se considera 
precisa). La fr. no aparece en el 
Dice, pero Gonzalo Con-eas la 
trae así, en forma de refrán : Ni 
pollos sin tocino, ni sermón sin 
Agustino. 

Sermoneador, ra, adj. y ú. 
t. c. s. Que sermonea o repren- 
de, reprensor, ra. Puede acep- 
tarlo el Dice. 

Seroterapia, f. Sueroterapia 
ha corregido el Dice. (14.^ edi- 
ción) : "procedimiento terapéu- 
tico que consiste en inyecciones 
hipodérmicas de sueros medici- 
nales, para prevenir o curar de- 



250 



SER 



SERR 



terniiiiadacs afecciones." Apela- 
mos de esta corrección, porque 
es contraria a la morfoloo;ía cas- 
tellana y al uso de la gente edu- 
cada, que siempre ha dicho y 
dice seroterapia. Es cierto que el 
primer componente es en casie 
llano suero, abriendo o dipton- 
gando la e del latín serum; pe- 
ro también es cierto que esta& 
aberturas o diptongos vuelven a 
cerrarse en las voces derivadas y 
en las compuestas; por eso, de 
cuera decimos covacha: de cuer- 
no, cornudo: de puerco, porque- 
ría; de hierro o fierro, ferroca- 
rril, ferroviario, testaferro: de 
diente, denticolo, dentiforme, 
dentífrico; de pierna, pernera, 
perneta, perniquebrar, perni- 
tiierto; etc., etc. Según esta ley. 
no podeiuos decir sueroterapia, 
sino que debemos volver a la 
forma primitiva de suero, que es 
sero, del latín -^erum. Los france- 
ses, que forman sus voces técni- 
cas sin variarles .«u origen, dicen 
serumtherapie; pero nosotros, 
que las amoldamos al castellano, 
no podeiiio^ decir sino serotera- 
pia. Sueroterapia es una aberra- 
ción tan grande como lo sería, 
por ejemplo, fierrocarril, dientí- 
frico, cuernudo, testafierro. 

SeRPK.VK o SKKl'KNTK.VI!, ü. 

"Andar o moverse haciendo 
vueltas y tornos como la .«erpien- 
te." Sin que lo diga el Dice, es 
claro que ambo.- verbos se usan 
figuradamente con sujetos ina- 
nimados, com.) ](> hacen, por 
ejemplo, los poetas liablando de 
arroyos y aguas corriente^. 
Skkpkntko, m. .\crión o efec- 



to de serpentear-. "El arroyo tor- 
na a sus serpenteos hasta desem- 
bocar en el mar," se lee en una- 
Memoria de Marina de 1897. 
"Dejemos pues a un lado. . .los 
serpcnteo-'i cristalinos de aquel 
río a quien los árabes compara- 
ban en sus elegías con los más 
caudalosos del Oriente." (Caste- 
lar. Murmuraciones europeas). 
La voz está bien formada y es 
necesaria: por lo cual hará bien 
e! Dice, en admitirla. 

Serpentina, f. Tira de papel 
arrollada que en <lías de carna- 
val .-¡e arrojan unas pei-sonas a 
otras, teniéndola sujeta por un 
extremo. Admitido por primera 
vez en la 14." edición del Dic^.'. 
En Chile eran conocidos «1 
nombre y el objeto hüís oc 
veinte años ha. — Los españoles 
le i-stán dando en Chile (no 
sabemos si también en otras 
partes) la acep. fig. de chiste, 
cIia.«carrillo, como los que se pu- 
blican en almanaques v i)erió- 
dicu.-. 

Serpiente, m. Tratándose de 
árlinles, véanse Sierpe, con el 
cual lo confunden algunos. 

Serpol, m. Esj^ecie de tomillo 
de tallos rastreros y hojas pla- 
nas y obtusas. Serpol di<'o el 
Dice., del latín serpyllum; los 
que lo proniuician grave, se 
fundaron sin duda en el griego 
que dice ¿s-'AXov, sin advertir 
que, al pasar la voz al latín. u> 
nía «pie ser grave por la doble 
ele. 

Sekk.\oor o aserrador, ni. El 
que tiene i)or oficio a.serrar. — 
— 'l'aMil>ién .se usan como adjs. 



SERR 



SERR 



251 



■de doíi termiuaciones: por con- 
siguiente, eá bien dicho máqui- 
iia aserradora. 

Serrar o aserrar, a., nó ase- 
rrear, como. dice el vulgo. Cortar 
V dividir con sierra la madera u 
otra cosa. 

Serrín o aserrín, serrad r- 
K.\s o ASERR.\.DURAS, pl. Conjun- 
to de partícula* que al aserrar 
la madera se desprenden de ella. 

Serruco, ca, ad.j. y ú. t. c. s. 
Serrano, na, o sen-aniego, ga. Ü. 
en algunas provincias del Sur. 

Serruchar, a. Muy poco usa- 
do. ^"t•ase AsERRrcH.\R. 

Serrucho, m., fig. y fara. In.?- 
pector de tranM'a.*: porque, al 
anotar las faltas de los conduc- 
tores y cobradores, que son fuer- 
temente multadas, les causa an 
dolor tal como .«i los aserrara 
con serrucht,. La variedad y ca- 
lidad de los sobrenombres que 
se dan a este empleado, indican 
que no es nada simpático para 
sus inferiores. Por cuanto los 
acu.-a o traiciona, lo llaman Ja- 
las, y porque se toma la liber- 
tad de galanteai' a las cobrado- 
ras, zancudo. V^éase lo que dijo 
la revista Zig-zag (n.° 607), en 
un art. que publicó sobre esto: 
"Tiene un raro argot para seña- 
larlos: a los que llevan tres ga- 
lones en la gorra que les cubre 
el testuz, los llaman los Judas 
terribles ; a los que llevan uno 
solo, los serruchos chicos. Y ¿có- 
mo dirán ustede- que las infeli- 
ces e indefensas cobradonis lla- 
man al señor Brandalá, gerentt 
de la Compañía Alemana de 
Tracción Eléctrica? Pues, al se- 



ñor Brandalá lo llamají El Gran 
Serrucho. La traducción es cla- 
ra: serruchos, porque les cortan 
la miseria que ganan; Judas> 
por traidores y malvados; y 
Gran Serrucho, jwrque es el se- 
ñor Brandalá el jefe de todos." 
— Baile serio de salón. Se baila 
entre varias parejas que recorren 
diagonalmente la sala, con pa.so 
ligero y formando valias figu- 
ras. Ya muy poco o nada se usa 
y no se le oye nombrai-. Se lla- 
mó así. porque el paso y las fi.gu- 
ras imitan el corte y los dientes 
del .'ierriicJto. — Hacer serrucho 
con una cosa. Es fr. fig. que se 
usa en el Perú, a juzgar por este 
te.^to de Ricardo Palma: "El za- 
marro encargado de repartirlas 
I ciertas medallas condecorati- 
vas] entre los leales, se había 
pro]>uesto hacer serrucho con 
ellas, traicionando el propósito 
del monarca." (Tradiciones pe- 
rrwnas, t. II, pág. 360). El sig- 
nificado que se deduce del con- 
texto es: robárselas, quedarse 
con ellas, hacer de ellas cierro o 
cierre (para explicar el uso de 
la voz serrucho). — Del serrucho 
dice esto solo el Dice: "sierra 
de hoja ancha y regularmente 
con .sólo una manija." Y en Car- 
pintería los hay de varias clames: 
serrucho ancho, de punta, de 
costilla, moldurero o fino. En el 
art. Sierra vienen a aparecer la 
sierra de punta (sei-rucho de ho- 
ja estrecha y puntiaguda, que 
sirve para hacer calados y otras 
laliore-* delicadas) y sierra de 
trasdós (.serrucho de hoja rec- 
tangular y muy delgada, refor- 



SER 



SER 



zada en el lomo con una pieza 
de hierro o latón, que sir\-e para 
hacer hendeduras mu}»^ finas). 
Pues, si el mismo Dice, los defi- 
ne con el, nombre de serrucho, 
no son sierras; y, si son de hoja 
estrecha y muy delgada, está 
mala la definición general de 
serrucho. La contradicción está 
patente. 

Serum, m. Así es en latín, y 
en esa misma forma lo han to- 
mado algunas lenguas moder- 
nas, como la francesa e inglesa; 
pero la castellana, que respeta 
más sus propias formas, \aene 
diciendo desde antiguo suero. 
Su significado es: "parte líquida 
de la sangre, del quilo o de la 
linfa, que se separa del coágulo 
de estos humores, fuera del or- 
ganismo." El .nt-ero medicinal, 
que es llamado serum por la* 
científica?, es "disolución en 
agua de ciertas .sales, o el que se 
obtiene de las animales y se em- 
plea en inyecciones hipodórmi- 
cas." Véase Seroterapia. 

Servatis servandis, locución 
latina. Significa literalmente: 
"obser\-ándose lo que debe ob- 
sen'arse." Por lo usada y conoci- 
da que es, debe admitirla el 
Dice, como admitió la otra tan 
parecida Mufatis mutandis. 

Servicio, m. Es galicana la 
acep. litúrgica que se est;í dando 
en Chile a este voí-ablo. de po- 
cos años a esta parte. Casas ex- 
tian jeras y lectores de obras y 
periódicos franceses son los que 
hablan de hacer im servicio fú - 
nebre a un difunto (exei¡uia.^, 
funerales, honra.^), de establecer 



un servicio religioso en tal o 
cual parte (capilla u oratorio 
para que se diga misa ; o capellor 
nía, si ya hay oratorio o capilla; 
trabajo o ministerio eclesiásti- 
co). Los diarios, que están a la 
pesca de novedades, se saborean 
también con todos estos servi- 
cios en anuncios y en descrip- 
ciones de gacetilla. Para que no 
se nos crea sobre nuestra palabra 
solamente, hable por nosotros el 
Dice, de la Academia Francesa. 
"Service, en términos de Litur- 
gia, se dice de la celebración so- 
lemne del oficio di\'ino, de la 
misa, y de todas las oracionee» 
públicas que se hacen en la 
Iglesia. . . Se dice también de 
las mL=as cantadas y de las ora- 
cioneí! públicas que se hacen po^ 
un difunto... Service du bout 
de tan (aniversario, cabo de 
año), servicio (oficio) que se 
celebra por una persona en el 
primer aniversario de su falle- 
cimiento." Nada de esto es caste- 
llano. — Servicio de mesa, de té. 
Es bien dicho, porque una de 
las aceps. de servicio es: "con- 
junto de vajilla y otras cosas, 
para servir la comida, el calé, el 
té, etc." Pero téngase también 
presente esta acep. de la voz al- 
muerzo: "juego de cafetera, le- 
cliera, azucaiero y tazas, o de 
otras de las piezas de vajilla em- 
pleadas en los alnuierzos." — Es 
acep. castiza la de "conjunto 
de viandas que se ponen a un 
mismo tiempo en la mesa;" lo 
que también .se llama cubierto, 
m. — Otra mala acep. deservicio 
que está cundiendo aliora es la 



SER 



SER 



253 



de coito o ayuntamiento en loá 
iionibres, de cópula o monta en 
los animales. — Servicio de una 
deuda es el pago periódico de 
sus intereses con amortización 
paulatina del capital o sin ella. 
Aunque el Dice, no registra esta 
ac«p., y aunque procede del 
francés, por ser de uso general y 
estar confox'me con el significa- 
do fundamental del s. servicio, 
merece admitirse. 

Servido, da, adj., part. de ser- 
vir. Eufemismo de ebrio, borra- 
cho, usado por algunos; poi 
cuanto le han servido o se ha 
servido él demasiado licor. — 
Una ordenanza de policía de 
Concepción prohibió que se arro- 
jaran a la calle aguas servidas o 
que se permitiera su salida por 
los zaguanes destinados al cuiso 
de las aguas lluvias. Esas aguas 
servidas, que por cierto no son 
de olor, no pueden ser otra- que 
las que tienen relación con el 
serv'icio doméstico y con servicio 
y servidor en la acep. de "vaso 
que .sirve para excrementos ma- 
yores." En español se dice aguas 
sucias, y agu/xs menores y ma- 
yores; pero aguas servidas, en 
ningún caso : a lo .sumo serían 
aguas xbsadas. Un diario santia- 
guino volvió también, hac« po- 
co, con la majadería de las aguas 
servidas. Señores Directores de 
diarios: .sír\'anse vuestras merce- 
des ordenar que sus redactores, 
desde el primero hasta el últi- 
mo, estudien mejor el castellano 
y los otros idiomas de que tra- 
ducen, o por lo menos múlten- 
los por cada gazapatón que co- 



metan. De otra manera, camina- 
mos hacia la jerigonza. 

Servilleta, f. La define el 
Dice: "paño de lienzo o algo- 
dón que sin'e en la mesa para 
limpieza y aseo de cada perso- 
na." ¿Por qué limitarse al 
lienzo y algodón, cuando tam- 
bién pueden hacerse servilletas 
de otras telas, fina? y ordinarias, 
de lana, ide seda y de otras ma- 
terias? — El conjunto de mante- 
les y servilletas de una casa se 
llama en castellano mantelería., 
y bueno será popularizar aquí 
este nombre. — • Muchos chilenos 
llaman servilleta el paño que, 
puesto al cuello, cubre el pecho 
del que se afeita o peina; no 
tiene nombre especial, sino los 
generales de paño, toalla o toba- 
lla, o el dim. toalleta, toballeta, 
tobellefa. No se confunda con el 
peinador, que es: "toalla o lien- 
zo con tirilla ajustada, que, 
puesto al cuello, cubre el cuerpo 
del que se peina o afeita." 

Servilletero, m. Aro en 
que se pone arrollada la servi- 
lleta. Admitido desde la 13.* 
edición. 

Servir, n., a. y r. Malamente 
se le pone en Chile la prep. con 
en frases como éstas: "¿Con 
qué quiere Ud. que le sirva? 
¿Le sirvo con un biftec? Sírva- 
me con un vaso de vino." Ese 
con está de más, porque el v. 
en esta acep. es a. o transitivo y 
pide acusativo. Pide con en 
otras aceps. y especialmente tra- 
táiulo.-^ de obsequios y senácios: 
"Sirvo al rey con armas y caba- 
llo: Servir a s\i dama con alma 



254 



SES 



SES 



y vida." — En la acep. v. dt 
■'querer o tener a bien hacer al- 
guna cosa,'' regía antes comple- 
mento con de: "Vuesa mercad 
sea servido de mostrarnos . . . 
Quiero rogar a estos señore-s 
guardianes y comisario sean 
servidos de desataros. . . Los dí- 
as que el cielo fuere servido de 
darme vida..." (Quijote). E?- 
ta prep. puede darse ya por an- 
ticuada. Véase De, 1.° — Tra- 
tándose de la reproducción de 
animales, han dado algunos al 
V. servir la acep. de "cubrir, 
niuntar." que no hemos visto en 
los diccionarios ni en otros amo- 
res. — La acep. de servir utia 
deuda, un préstamo o emprésti- 
to, los intereses de una hipoteca- 
etc., en el sentido de pagarlos 
periódicamente, con o sin amm- 
tización del capital, es tonnida 
del francés. i>ero no vemos in- 
conveniente para que se use 
también en castellano, pues es- 
tá fiuidada en el significado ge-- 
neral del v. servir. 

Servita, m. Indi%-iduo del 
instituto religioso que se deno- 
mina de los Sienos de María o 
Sen'itas y que tiene como de\'0- 
ción principal la de los Dolores 
de la mi.sma Madre de Dia«. — f. 
Religifisa de este mismo ins- 
tituto para mujeres. — Es voz 
que falta en el Dice, del <ual 
no sal>emos ix>r qué ha desapa- 
re<'ido. cuando ya en su tiempo 
la incluía el de .Vutoridados. 

Sesen-tóx, \.\, ad.j. y ú. t. c. s. 
Es igual a sexagenario, rin. 

Sesgo, m. Véase Sejo. — La 
acep. fig. os '"coi-to o nn^lio U'Y- 



mino que se toma en loe nego- 
cios dudosos.'' y nó la general 
de "curso o rumbo que toma un 
negocio," que le atribuyó Salva. 

Sésil, adj. Término de Botá- 
nica sinónimo de sentado, da: 
■'nplícase a las ñores, hojas y de- 
más partes de la planta que ca- 
recen de piececillo.'" Así pro- 
nunciamas y escribimos en Chi- 
le est« vocablo, j>ero el Dice. lo 
hace agudo (sésil). Cuervo re- 
suelví inagistralmente la cues- 
tión en e-^tas terminas: "Cum- 
)>le advertir que la terminación 
latina ilis tiene la / primera bre- 
\e cuando se aplica a una raíz 
verbal pura o a la de un partici- 
pio, y, por consiguiente, las vo- 
ce.-< castellana^ correspondientes 
son graves: así tenemos ágilis, 
dócilis, fácilis, frágiUs. liáhilis, 
núbilis. . ., dúctilis, f¡ct¡l¡.>i, ftéxi- 
lis, aqu-átilis, umbrátilis, versá- 
filix, voMtili.'i. . . Segiin esto, 
habría de pronunciarse, sésii, 
textil, prehensil, a pesar de que 
la .\cadeniia hace agudos lo<= 
dos primeros. Estos ad.js. dena 
tan acción o pa.«ión. a diferen- 
cia de los otros coi ilis (con i 
larga) que .«e forman de nom- 
l)res y significan cualidad o con- 
dición : rivilis, (ahriUií. fel>rilií<> 
grtitilis, hostil¡.'<, /imv'»/7).v, s-')ti- 
lis, rlrlUs." 

Sesionar, n. Celebrar .■<e--^ión o 
sesiones un cuerpo colegiado. 
Muy usado en el lenguaje mo- 
derno, ]H>ro nó i>or escritorc.-' de 
primera fila. No lo admite ei 
Dice. Véa.se .Xxkxmonak. admi- 
tido en la última edición. 

Si:sTKAl>KI!n, SESTERO n «ES- 



SET 



SET 



255 



TIL. m. Lugar donde sestea el 
ganado. 

Sestiar, n. Sestear. 

Sesto, ta, adj. Sextu, ta, fon- 
forme a -u etimología latina. — 
Falta en el Dice, laacep. fam.c. 
s. m., de sexto mandamiento de 
la ley de Dios." "Pecados contra 
el sexto; El que no falta al sexto 
lleva mucho adelantado." — Ces- 
to es c-esta o canasta grande y 
una ¡unnadura de la mano usti- 
da ]iiir lo.s antiguos atleta?. 

Sestuplicación, sestuplicar, 
séstuplo, pía. Todos se escriben 
con .'■. como sexto, del cual se 
derivan. 

Setenario, m. El Dice, de^;de 
su 13.^ edición admite .-olamen- 
te septenario: "tiempo de siete 
días; tiempo de siete días que se 
dedican a la devoción y culto 
de Dios y de sus santos para al- 
canzar una gracia por su inter- 
cesión, o para celebrarlos o so- 
leiunizar .su culto." 

Setenta, ni. pl. Nombre con 
que se designa a los 72 intérpre- 
tes judíos que a nombre de la 
sinagoga y a petición de Tolo- 
meo Filadelfo tradujeron del 
hebreo al griego los lil.ros de la 
Biblia existentes hasta entonces. 
Es voz que no puede- dejar de 
incluir el Dice, y que usa todo 
el mundo. "La versión de los 
Setenta; Como intei-pi"etan los 
Setenta." Sin nombrar a loe tra- 
ductores y comentadores de la 
I'iblia. citemos .solamente a Fr. 
Luis de Granada: "E.sto e,s lo 
que con nmcha razón encaresce 
el profeta Lsaías por aquellas 
palabras que, segiin la traslación 
de los Setenta, dicen así..." 



(De la oración </ con.^id.. p. I, c. 
IX, g XLI). 

Setextóx, xa. adj. yú. t. c. .s. 
Es igual a septuagenario, ria. 

Setentrión, m., Setentrional, 
adj. .Según el iiltimo Dice. (14.*^ 
edición), septentrión y S'pten- 
t rio nal. 

Setiembre, ni. Lo admite el 
Dice, en el Suplemento. En la 
12.^ edición decía también de 
las dos maneras: Septiembre y 
Seticmlirc. 

Sétimo, ma, adj. Séptimo, 
nía, es más conforme con su eti- 
mología, pero sétimo está acep- 
tado en el Suplemento del Dice, 
.^sí interpretamos el sépimo 
que ahí se lee, atribuyéndolo a 
errata. — Séptimo Severo ^10 
dicen algunos, es Septimio Se- 
vero. 

Setim, ni. "E.specie de made- 
ra preciosa e incorruptible, de 
que Moisés hizo construir el ar- 
ca, el tabernáculo, etc." (Marty 
Caliallero). El nombre es muy 
usado en historias sagradas y 
en obras que tratan de estos 
mismos asuntos: j^iero no lo da 
el Dice. En el de la Biblia, de 
Vigouroux, leemos: "Sittvni, ár- 
bol de la familia de las Mimo- 
seas, tribu de las Acacias. La 
^''ulgata consen-ó de ordinario 
el nombre hebreo en su traduc- 
ción, "madera de setim," ligna 
setim, Éxodo, XXV, 5, etc.; los 
Setenta lo tradujeron por "ma- 
dera incorruptible," sOaov oíistttov 
. . . La acacia de que habla la 
Escritura es una acacáa propia- 
mente dicha, que crece en toda 
la península del Sinaí. . . 1^ 
conocida con el nombre de acá- 



256 



SEV 



SHA 



cía seyal ... El nombre hebreo 
de la acacia seyal, sittlm, singu- 
lar sittáh, es contracción de 
sitáh, sint, tomado probable- 
mente del egipcio sent.'" 

Seudo, adj. "Supuesto, falso. 
Empléale únicamente con esta 
teruiinucióii precediendo a sus- 
tantivos masculinos o femeninas 
o como primer elemento de vo- 
ces técnicas compuestas." Como 
ej. se pone seudo f rojeta, sc'U- 
do membrana, seudohidropesía." 
Seudónimo es el único que ha 
merecido en el Dice, artículo 
aparte. Hacemos aquí la misma 
observación que en Semi y de- 
más partículas componentes, es- 
to es, que debe ampliarse y ge- 
neralizarse más la definición, 
para que se vea claro que estas 
medias voces son riqueza ael 
idioma y pueden formar nui- 
chas otras palabras. Así, con 
seudo, V. gr., han formado bue- 
nos autores seiuloclasicismo, seu- 
doclásico, seitdofilósofo, seuct'o- 
humanista, seudoparaiso, sevdo- 
sab'to, etc., etc. 

SEmoxiMAR, a. Poner o usar 
seudónimo. Ú. t. c. r. Es v. bien 
formado y necesario, que bien 
puede admitir la Academia. 
Véase PsEí donim.vk. 

Seviche, an. Manjar de ma- 
ri><(i o do pescado crudo con ju- 
go do limón o casa parecirla. Ú. 
en las provincias del Norte, 
por .'ícr de procedencia peruana. 
"La dueña de la casa so aiwire- 
ció con... un sevichito do pas- 
cado cbilcaiui con naranja 
agria." (Ricardo Palma. Trndi- 
cioncs peru/inn.9, t. II. pág. 101). 



— Puede venir del inglés shell- 
fish, pez de concha o testa cee, 
con pronunciación estropeada 
por el vulgo. En las obra^ de 
Álvarez de Vülasandino halla- 
mos la voz sei'ec/ía que no apare- 
ce en los diccionarios y que pue- 
de también tener relación con el 
seviche. He aquí el texto: 

Quien fuera me deja con los cocineros, 
Asaz me conturba, e asaz me coecha, 
Pues ya van diciendo los acemileros: 
Este viejo triste tornado es seuecha, 
£ ya bien paresce que el rey lo desecha. 



(Foulch^Delbosc, Cartcit 
-Yl', t. II, pág. 419(1). 



cail. ilrl tiglo 



Sexágon-0, xa, adj. y ú. t. o. 
£. ni. El Dice, admite solamente 
sexáiígulo y hexágono o heián- 
guio: "aplícase al polígono de 
seis angulas y .<eis lados."' 1\á ra- 
ro que con el griego ¿I admita 
las dos formas y con el latín sex 
una sola. Don Modesto Lafuente 
dijo .sin e«-rúpulo: "[La cárcel 
do los muchachos en PíU"Ís] es 
un sexágono regular, en cada 
uno de cuyos ángulos iguales 
descuella una torre cuadrada." 
( Viajes de Fray Geruiulio, i. I. 
pág. 379). 

Sextercio, m. Sestercio, con s, 
piir(¡uo en latín no es compuestD 
lie sex, sino de semú y tertiu.i. 
Significa: "moneda de plata de 
los romanos que valía dos a.'=es y 
n eilio." 

Sextillón". iu. Véase Cvatri- 

LLÓX. 

Sha, m. (Otros c,*cribcn shlth 
II cli'ih). Nombre del Soberano 
(lo IVrsia y quo en su lengua 
.~ignificu protector. Do él os for- 



SI 



SI 



Diado el nombre pashá o paxá, 
título superior de la jerai-quía 
civil y militar turca, del persa 
paxah, pie del Xah; en castella- 
no, bajá. "Del mismo modo que 
me hice contador, me hice sai- 
netero, como me pude hacer 
Pa^há de Persia." (La Unión, 
de Santiago). Sofí es el "título 
de dignidad con que antigua- 
mente se denominaba a los so- 
beranos de Persia," y así lo Wr 
mos usado en El Cortesano de 
Castiglione traducido por Bos- 
cán (1. III, c. I) y hasta en las 
Cartas del P. Isla: "Éste ha de 
ser tu negocio; los demás, mi- 
rarlos como si fueran del Sufi de 
Persia." (Carta XC). Tenemos 
pufts varias maneras de escribir 
este nombre: shah, como los in- 
gleses; chah, como los franceses; 
y xah, para el Dice. (Artículos 
Bajá y .Jaque). Dejémoslas to- 
das, porque no se conforman 
con la ortografía castellana, y 
escribamos lisa y llanamente 
cha, si es que hemos de nombrar 
al soberano de Persia con el 
nombre moderno que todos le 
dan y nó con el antiguo de so/¿ 
ni con el de sultán o soldán que 
le daban los libros de caballería. 
Abra pues el Dic<'. artículo es- 
pecial para el Cha de Persia. 

Sí, pron. Siendo como es de 
tercera persona, es evidente qu(s 
no debe usarse en proposiciones 
cuyo sujeto es de primera o se- 
gunda. "Volví en sí; Es necesa- 
rio que vuelvas en sí; Me acuso 
de los pecadora cometidos consigo 
mismo ; VA medio pelo me pone 
fuera de sí." Esto se dice, y has- 

Dicn. de Chil.. t. V. 



ta se publica en artículos litera- 
rios. ¿Será necesario corregir es- 
tos gazapatones como en las com- 
posiciones de gramática? Hagá- 
maslo en bien de los que no co- 
nocen ni tratan a esta señora: 
"Me volvió el juicio, reflexioné; 
Es necesario que seas juicioso; 
Me acuso de los pecados cometi- 
dos conmigo rais^mo; El medio 
pelo me saca fuera de mí, de 
quicio, de tino, de mis casillas." 
En las dos primeras proposicio- 
nes puede decii-se también : Vol- 
ví en mí. Vuelvas en ti, siguien- 
do a Th'so de Molina, que dijo: 
Volví en mí, Volved en vos, y al 
Duque de Rivas, que dijo : En ti 
vuelve, señor. Santa Teresa dijo 
también: Yo nunca acabo de 
volver en mí y Tomé en mi. — 
Muy común es, en los que mane- 
jan libros franceses, usar en vez 
de este pronombre el personal él, 
ella, ellos, ellas. Es una de las de- 
licadezas del castellano y debe 
tratarse con gran cuidado : el pro- 
nombre personal él se usa con 
tercera persona cuando la acción 
no vuelve a ella ; si vuelve, se usa 
el reflexivo se, sí. Veámoslo más 
claro en algunos ejemplos: "La 
Madre misma escribe estas pala- 
bras de sí; Allegaba a sí y cauti- 
vaba cuantos corazones trataba; 
Una flaqueza que él tuvo rendi- 
da a ot muchas veces ; El alma de 
esta santa mujer que tenía Dios 
con particular señal para Sí seña- 
lada ; Trataban entre sí los dos 
reñida y sangrienta pelea ; El 
amor que la tenía no le consen- 
tía apartarla de sí; Guardaba, 
en cuanto era en sí, las honras 



258 



SI 



SI 



de todas; Eran hechos para tra- 
tar y atraer a sí todos cuantos 
trataban; Trataban ellos dos el 
negocio entre »í; Enseñóle a qui- 
tar de si todo lo demasiado y su- 
perfluo; Comenzó a tener como 
ajenas y extrañas de sí todas las 
cosas que no eran Dios o no ca- 
minaban a Él ; En medio de la 
conversación de las monjas la 
retiraba súbitamente hacia iS'í; 
Estando en ora<^ión, sintió cabe 
sí a Nuestro Señor Jesucristo; 
Mirando siempre por sí, prose- 
guía su camino segura; Comenzó 
a tratar consigo misma cómo 
podría hacer una casilla pobre." 
Todo esto es de un solo autor, 
Fr. Luis de León, en la Vida de 
Santa Teresa de Jesús, que ape- 
nas dejó empezada. "Se publica 
haber la deleitosa cítara de Ur- 
feo atraído a si fieras, piedras, 
plantas y ríos; Debe... admitir 
el cuidado de otro al ])aso que 
i-econociere en sí fuerzas; Lu- 
chase siempre allí con perpetua 
esclavitud, viviendo nó para sí, 
sino para otros." (Suárez de Fi- 
gueroa, El Pasajero). Véanse 
ahora algunos casos de él: "Tra- 
tan [las criados] entre ellos vilí- 
simamente a los amos de necios, 
de locos, de arrogantes." (Il/id.) 
Entre si habría dado otro senti- 
do. "Era tiaquísimo de inemoria 
y grandemente inclinado a dar 
cuenta de las cosas notables que 
habían pa.sado por él.' (Ihid.) 
y.n estas frases se verá mejor la 
diferencia: "Dios se llamó Él 
mismo Yo soy el que soy, ' y 
"Dios se llamó a Sí mismo. . ." 
"Llevaiíin ;il criado con ellos; 



Llevaron consigo al criado." 
"Los indios tlijeron que los cris- 
tianos em]>ezaron a tener pen- 
dencias y discordias entre si." 
Así el traductor de la Historia 
de Colón escrita por Don Fer- 
nando Colón ; si hubiera dicho 
entre ellos no habría sido tan 
propio. Y al contrario en otro 
pasaje: "Entonces no comían 
nada de Castilla, ni bebían vino, 
ni tenían carne,. . . de modo 
que. . . murmuraban entre ellos." 
Si hubiera dicho entre si, el sen- 
tido habría sido ambiguo, por- 
que este complemento significa 
también dentro de sí. en el in- 
terior de cada uno. — Véase En- 
simismarse. 

Si, conj. Ni en la Gramát. ni 
en el Dice, trata la Academia de 
un .Sí muy castizo equivalente a 
la conj. adversativa sino. 

Miis, si no quieres que muera, 
•Sí que viva con (iuKir. 
Contento es tu serviilor 
En vivir de la manera 
Que Tii ordenares, Sefior. 

I Kl Jiiiaiuienlo (Ir Jtiiiih. Culectiiin Riiuamt' 
t. I. pág. 210). 

Si el sueño no me acordáis, 
Sospechoso hahre' quedado, 
Y creeré' que en vuestra glos:i 
Que no habéis acertiido. 
Si que habéis imaginado 
Ksa respuesta engafiosa. 

(/;'/ fiieiifi lie .Yaiiao.í'<)io.'or, IbiM.. piíg. '.Ti"). 

"Sujdicadle [al Señor] (|ue os 
vista y atavíe <ie la ropa de sus 
cutianas, que otro si Él no os 
puede dar mejor joya para liion 
parecer." {UU>. Avila, Ciirin a 
lina iiiinijii). Se lo agradeceré 



SI 



SI 



259 



infinito, nú para ver íu letra, si 
para preguntar a persona de mi 
obligación." (Bto. Cádiz, Carta 
4 Marzo 1794). "Después de 
Dios, otro reparo »i el suyo [el 
de Amadís] no tenían." (Ama- 
dís de Gaula, citado por Bello). 
Algunos confunden e.ste si con 
el adv. de afirmación sí, y por 
eso lo escriben con acento: "Las 
ánimas de los bienaventurados 
tomarán en la resurrección sus 
cuerpos, nó para pesadumbre, si 
para ornamento de la persona." 
(Alejo Venegas, Agonía, Decla- 
ración de las sentencias, c. V). 
"La cual muerte, nó a los hom- 
bres ordinarios, vulgares y bala- 
díes, sino a los jayanes de popa, 
sí a los gigantazos y hombres 
endiosados, si a los príncipes po- 
derosos y monarcas del universo 
les hacía sólo el pensamiento de 
niorir hacer pausa en .sus gustos 
y placeres." (Alonso de Cabrera, 
Martes después del dom. II de 
ciiar., cons. I). "La bacanal es- 
tancia no se componía de dora- 
das salas, sino de ahumadas za- 
húrdas, nó de cuadras de res- 
peto, sí de ranchos de vileza." 
"Pero, ¡qué cosa, aunque no ra- 
ra, si espantosa, aquella embria- 
gada reina. . . comenzó a arro- 
jar de aquella ferviente cuba do 
su vientre!" (Ciracián, El Crifi- 
cón, p. III, cr. II). "Propia pen- 
sión de las que pierden, el po- 
nerle mohínos, diciendo que no 
lo hacen por el dinero, si. sólo 
por el mal dar del naipe." (Flo- 
resta general, t. II, n.° 1800). 
"Aconsejaba nuestro Padre S. 
Agustín cjue ninguno aceptase 



ser juez en causa o contienda de 
los amigos, si sólo de extraños o 
enemigos." (Ibíd., n.° 1877). "Y 
no habla solamente de Dios, si 
también de las criaturas." (Ar- 
biol, Desengaños místicos, t. 1, 
c. XII). "La alma feliz nada 
advierte, nada atiende, si .sólo en 
conocer v amar a su Dios y Se- 
ñor." (Ibid., 1. IV, c. II). 

Diez días ha que pov cerrds, 
Buscando yerbas perdido, 
Arroyos, valles, destierros 
He espulgado, y no he comido 
¿i solas setas y berros. 

{Tirso, La mejor espigadera, I. 2.") 

Pues mi burra ¿que' ha de her. 
Que castellana vieja era, 
6'í renegar y tornarse 
Üe enojo portuguesera? 

(Id., Antoría García, II 5.") 

Y el, como está medio ciego, 
Medio sordo y enfadoso, 
No medio, si todo entero 

("Id., Esto si que es neqoeiar, I. I.') 

"La paloma de nada se altera 
ni alborota, si .sólo de ver el ga- 
vilán o esparavel." (Tomás Ra- 
món, Punios escriptiirales, i. 1, 
dom. 9). "Son de tal condición 
las mujeres, que, aunque son va- 
riables por la mayor parte en las 
eo.sas que dicen y hacen, si to- 
man un tema, no es bastante, sí 
solo Dios, a aquietallas." (Que- 
vedo, Invectivas contra los ne- 
cios). 

Me contó un cuento donoso 

No sucedido en la China, 

En la isla Trapobana , 

Si en el reino de Valenc'a 
Que me dijo ser su patiia. 

Merced rara 
A nadie hecha jamás, .«i a empí radores. 



260 



SI 



SI 



y aquellas dos ciudades generosas 
De Sodoma y Gomorra perecierou 
y vinieron a ser todas hundidas 
No por otra ocasión. »i por el vicio. 

(Agustín de Rojas, i'iaje enl telenido. 1. III 

y IV). 

Non vos eche' de mi reino 
Por falso que vos mal quieren, 
Si porque en tierras ajenas 
Por vos mi poder se muestre. 



{Rmnan 



del Cid., LVIII;. 



No dos veces, éi muchas, mi caída 
Babilonia conoce. 

(B. Gerardo Lobo, Soneto). 

No digo yo que te amare', si digo 
Que a sempiterna gratitud me obligo* 

(Bello, Orlando enamorado, c. VIII;. 



La mejor prueba de que este h% 
equivale a niño, es su conversión 
o abreviación en *o, que hicie- 
ron algunos autores, especial- 
mente los populares: 

y adonde caben letrasiy prudencia 
Con regular decoro tíin bendito, 
No hay duda so que, lleno de cordura. 
Suplirá los defectos de natura. 

(Juan Valladares, Caballero venturuio, uv. 
XVIII). 

Dios no quiere la muerte 
Del pecador, íuque »e enmiende y;viva. 

(y6i.í. av. XXIIIJ. 

Lope de Rueda usó tambicn ol 
so con mucha frecuencia, y asi- 
mismo otros autores menos im- 
portantes de su tiempo. En otros 
hallamos son: 

En fin, noitien «<n nn alni.t, 

Y a las veces ella cual. 
(Fana tobre el matrimonio. Gallardo, t. í, col 
V^'J; y cuatro veces más en la misma piczu). 

N'os quiero más embargar, 
.Sun deciros a que vengo. 

(Comedia Tidea. introito). 



— Sí que también. Galicismo 
muy del gusto moderno. En cas- 
tellano es sino que también, sino 
que, sino también, sí también, 
pero también, más aún. Inte- 
rián de Ayala, en su obra El 
Pintor cristiano, usó mucho el 
modismo galicano, como tauí- 
bién se le ha escapado a uno 
que otro autor correcto. Calde- 
rón de la Barca, por ejemplo, 
en uno de sus autos sacramenta- 
les, La Humildad coronada de 
las plantas, dijo si que, que vie- 
ne a ser lo mismo: 

La sagrada Eucaristía 
Piadosamente destierra 
Las tristezas de la culpa; 
Y no solamente engendra 
En las almas tan glorioso 
Asiento a la resistencia, 
Si que a las que la reciben 
Les da vida, y vida eterna. 

Este si que, menos malo que el 
si que también, se parece a los 
dos primeros ejemplos que cita- 
mos del si por sino. La razón de 
no ser castellano el si que tam- 
bién es porque el que no tiene 
explicación en nuestra lengua, 
pues no es relativo ni conjun- 
ción; por eso, los que emplean 
el sí en vez de sÍ7io, omiten este 
que: "No solumenfe pasaron lus 
fuentes manantiales muy gran 
cantidad de tierras habitadas y 
desiertas, ffí también la misma 
mar." (Torqucmada). "Es gran 
prudencia poner no sólo los me- 
dios que ba-stnn, ífí también los 
que son de más y sobran." (Gil 
de Godoy). Ambas cita** son del 
V. Mir. Cuando no hay conlrar 
](ci-i(ión. so u.sa curriontemonte 



SIC 



SIO 



261 



el que después del adv. éí, para 
darle más fuerza, como se usa 
también después del nó: Sí, que 
me consta; Nó, que no quiero. 

Sí (Por) o por nó, loe. adv. 
"Por si ocurre o nó, o por si 
puede o nó lograrse una cosa 
contingente." Aquí la confun- 
dimos con el m. adv. Por fas o 
por nefas: "justa o injustamen- 
te, a todo trance." 

Siá (Mi). Véase Misiá. 
Sibelina, f. Género de lana, 
de pelo brillante y planchado. 
No tenemos más datos. 

Sibilítico, c.\, adj. No apa- 
rece en el Dice, que sólo trae 
sibilino, na: "perteneciente o re- 
lativa a la sibila." Sibilítico se 
usa como fig. en el sentido de 
misterioso, oscuro, ininteligible, 
con apariencias de grave, como 
eran los oráculos de las sibilas. 
Por eso se dice frase o sentencia 
sibilítica, pensamiento ñbiUtico; 
con sibilino no significaría lo 
mismo. Marty Caballero notó 
también la ausencia de este adj. 
en el Dice. 

Sicalíptico, ca, adj. Obsce- 
no, lascivo, deshonesto. Siem- 
pre se han buscado para expre- 
sar &?tas ideas palabras más o 
menos decentes, o por lo menos 
ininteligibles para el común de 
la sociedad, porque nunca al vi- 
cio, que quiere seducir y atraer, 
y hasta ganar dinero, le con\'le- 
ne presentarse en toda su des- 
nudez. Por eso, a.sí como se in- 
ventaron las voces pornografía, 
pornógrafo y pornográfico, for- 
madas del griego, a la misma 
lengua .«e acudió para formar el 



adj. sicalíptico, ca: de '^'jxov, 
higo, y y.cíkúrr:(^, revelar. En 
Cejador y en Rodrigo Caro pue- 
de verse el significado de higo 
para este caso. 

Sic ÍTUR AD ASTRA, loc. lati- 
na. Literalmente: "Así se va a 
los astros," esto es, así se llega a 
la cumbre de la faina, a lo más 
alto de la gloria. Es final de uno 
de los versas de la Eneida y se 
usa por lo general en sentido 
irónico o jocoso. Merece entrar 
en el Diec. 

Sicofanta o sicofante, m. 
Impostor, calumniador. Desde 
la 13.° edición admtió el Dice, 
la forma en a, que venía usán- 
dose por lo menos desde el tiem- 
po en que se escribió La Pícara 
Justina. 

Sicología, sicológico, sicólogo. 
Los tres se escriben con ps, por- 
que son derivados del griego 
(p'j/;/), alma. — Véase Psicoló- 
gico. 

Sicómoro, m. Así, grave o 
llana, traía esta palabra el Dice. 
en todas sus ediciones hasta la 
13.% inclusive; pero ahora la 
14.° la declara esdrújula, sicó- 
moro, conforme al latín y ai 
griego Tjx.óiJLopo;. Acompañados 
de todos los autores españoles, 
prosadores y poetas, de los dic- 
cionarios de la rima y hasta de 
los naturalistas, apelamos de es- 
ta resolución, contra la cual rnx> 
.sublevamos diciendo y escribien- 
do sicómoro. Cuando por tantos 
siglos se ha usado así esta voz, 
conforme a la acentuación ge- 
nial del ca-stellano, que es la 
grave, no es posible volver a la 



2GÍ 



SIC 



SIE 



ec^drújula de la etimología, mu- 
cho menos cuando el segundo 
elemento v-ópov, moral, se escri- 
be también en griego con oine- 
ga, v.cosov. Véaíe Hvjuera loca 
en el art. Higuera. 

SiC TRÁXSIT GLORIA MLXDI, 

loe. latina. Así pasa la gloria del 
numdo, es lo que dice, y con 
gran verdad, su letra. Se pro- 
nuncia esta frase en la ceremo- 
nia de la consagración del Papa, 
quemándose al mismo tiempo 
unas pajas, símbolo de lo transi- 
torio de la gloria humana. Es 
digna de pasar al Dice, porque 
es usada por todos. 

SÍCUT ÉRAT IX PRINCIPIO, loC. 

latina. Significa literalmente: 
"Como era al principio," y es el 
comienzo del versículo con que 
se responde al Gloria Patri, et 
Filio, et Spintui Sancto. "Así 
es y así será, dijo Don Fernan- 
do, por lo cual debe vuestra mer- 
ced, señor Don Quijote, perdo- 
nalle y reducille al gremio de su 
gracia sícut érat in principio 
antes que las tales visiones le sa- 
ca.«en de juicio." (Quijote, p. I, 
c. XLVI). Falta esta loe. en el 
Dice, y bien puede admitirse en 
su significado jmtpio y en el jo- 
co.so que tiene en este pa-aje. 

8ic vos xox voBis, loe. latina. 
Literalmente se traduce: "Así 
vosotros no para vosotros." Es 
lioüiistiquio de verso ix;ntáme(ro 
(luo, .st>gún la tradición, escribió 
^'irgilio cuatro veces para iiue 
otros lo completaran. No hnbii'n- 
dolo hecho nadie, lo hizo el do 
esta iiiancni ; 



Sic rol non vobi* oidifícatis, aves. 
Sic rof non roüj vellera fertis. oves. 
S¡c ros non robm mellificatis, apes. 
Sic ros non roói'í fertis aratrn, bove». 

La ironía no podía ser más in- 
geniosa y amarga, porque en 
ella aludía el Mautuano a un 
plagiario de sus versos, Batilo. 
Nuestro pueblo expresa también 
este mismo pensamiento eu &u 
ir. proverbial Nadie sabe para 
quien trabaja. Véasela en el art. 
Saber. Pedimos al Dice, que ad- 
mita la loe. Sic vos non robis, 
por lo usada que es. 

Sidéreo, rea, o sideral, adj. 
Significan lo mismo: "pertene- 
ciente o relativo a los a.stros, o 
que con ellos tiene alguna seme- 
janza." Pero el primero se visa 
más en lenguaje científico y en 
poesía. 

Siega o segada, f. "Acción o 
efecto de segar las niiescs; tiem- 
po en que se siegan ; miese,? sega- 
das." 

SiEMHiíA, f. ■•.\ccióii O efecto 
de sembrar; tiempo cu que .«e 
.siembra; tierra .«embrada de 
ciertos granos o semillas, hayan 
o nó nacido." En esta 3.» acep. 
es igual a sembrarlo, m. — El 
dim. no es siembrita, como sue- 
len decir algun<is. sino nirnib'-c- 
cita. Véase Cuerpito. 

Siempre, adv. de ticmiio. Sig- 
nifica en castellano: "en todo o 
en cualquier tiempo; en todo ca- 
so o cuando menos;" y nada 
más. La acep. de sin etwbargo, 
no obütante, con foilo. que algu- 
nos le dan, corresponde al tou- 
ji.iirx francés. "Yo voy a salir, 
pero Ud. siempre trabaje'" (sin 



blE 



SIE 



263 



embargo, a pesar de eso, traba- 
je, o siga trabajando) ; "A pesar 
de los consejos, siempre empren- 
dió aquel viaje que le fué tan 
fatal." (Aquí puede suprimirse 
íin que haga falta). — Otras ve- 
ces equivale a todavía, aún, y 
tampoco es castellano. "¿Siem- 
pre viv&s en la mi.inia ca.*a? 
Siempre." 

Siena, n. pr. de ciudad. Así 
se llama en italiano esta ciudad 
de Toscana; pero nuestros clási- 
cos dijeron Seiia, más conforme 
con el nombre latino Sena Julia, 
y hasta hoy decimos: Santa Ca- 
talina de Sena y San Bernardi- 
na de Sena. He aquí algunas au- 
toridades: "¿Qué culpa tenían 
las ciudades de Genova y Sena? 
. . .Habéis de saber que el ejér- 
cito del Emperador dejó en Se- 
na esa poca artillería que traía." 
(•Juan de Valdés, Dos Diálogos, 
págs. 370 y 403). "Mi nombre 
es Rutilio, mi patria Sena, una 
de las más famc^as ciudades de 
Italia. . . Había en Sena un ca- 
ballero rico." (Cervantes, Persi- 

ks, 1 1, c. vni). 

Mira en Toscana a Sena y a Florencia. 
(Ercilla. U Aivnicnna. c. XXVIII;. 

Uno que otro autor dijo Siena, 
a la italiana, y así lo dicen tam- 
bién algunos modernos, quizás 
para diferenciarlo del Sena de 
Francia, río y departamento, 
Séquana, de los antiguos roma- 
nos, como lo llamó también en 
ca.stcllano el Maestro Oliva. Vé- 
a.se Roán, 



Sierpe, f. Serpollo. (Véase el 
siguiente). Es acep. derivada de 
la que tiene sierpe en Botánica: 
"vá-stago que brota de las raíces 
leñosas." Serpa o jerpa es "sai- 
miento largo y estéril que echan 
las vides por la parte de abajo y 
junto al tronco." — Fig. y fam., 
individuo astuto, hábil. "¡ Qué 
sierpe! É,«te es una sierpe." Es 
acep. que se e.xplica con la reco- 
nocida astucia de la serpiente. 

Sierpería, f. Conjunto o reu- 
nión de serpollos. El serpollo es 
"cada una de las ramas nuevas 
y lozanas que brotan al pie de 
un árbol o en la parte por donde 
se le ha podado. ¡| Renuevo, re- 
toño de un árbol." Es vocablo 
u.sado por el vulgo, que lo deriva 
de sierpe; en lo cual no anda 
tan lejos de la verdad, porque el 
castellano serpollo se deriva del 
latín sérpere, serpear. 

Sierra, f. Sierra de huincha: 
sierra de cinta. Véase Huincha. 
— Muchas otras sierras se usan 
aquí que no conoce el Dice; co- 
mo la sierra circular, sierra de 
contornear, sierra de calar, de 
trozar, etc. — Muchos chilenos 
dicen indebidamente asierra. 

SiESNOÉs, m. Para hallarlo en 
el Dice, hay que buscarlo en el 
art. Ser, al fin : "Un .n es no es, 
exproión con que se significa la 
cortedad, pequenez o poquedad 
de una cosa." Ya es tiempo de es- 
cribirlo en una sola palabra, co- 
mo lo hizo Baráibar (Memorias 
déla Acad., t. IX, pág. 504) , ad- 
virtiendo que .se usa más con el 
artículo «•«.• porque ¿quién po- 
dría lindar (ine se usa también 



264 



SI£ 



SIG 



con el definido el? "El siesnoés 
de dulce que me han dado no 
alcanza para un dolor de mue- 
las." 

Siestear, n. ScMcar. Véase más 
atrás. El error vulgar proviene 
de derivarlo inmediatamente del 
s. siesta, cuando estos segundos 
derivados deben toniar:?e de la 
etimología latina, que en este 
caso es la voz sexta. 

Siete, m. fam. Kasgón peque- 
ño que se hace en la ropa, prm- 
cipalmente en los pantalones. Se 
llama así, porque generalmente 
forma la figura de un 7. Rs l'al.-^o 
pues el .'dignificado de "ano"' que, 
como usado en Chile, dio a este 
vocablo el argentino Segovia en 
su obra Argentinismos. 
SiETEC.vMis.\s, m. Véase Ñipa. 
Sietecolores, m. "Este paja- 
rillo (cyanotes Azarue) es, indu- 
dablemente, el más hermoso de 
los representantes de la avifauna 
chilena. Tiene menos tamaño 
que el chercán común y en su 
plumaje hay por lo menos tan- 
tos colores como los que indica 
su nombre. Vive en las orillas 
de las lagunas y en Tos pajonales 
de todo Chile. Nunca remonta 
su vuelo, sino que da saltos y pe- 
qúeños volidos entre las ti>toraí. 
y entre los tromcs. Es notable 
no .sólo por la hermosura de .-íu 
jilumaje, .-•ino que también por 
.-u grito característico y por la 
prolijidad con que fabrica su 
nido. El grito del sietecolores es 
muy fuerte y admira que pueda 
.ser producido por .semejante yM 
jarito. . . T,os sietecolores son 
avecitas de carácter nuiv alegre 



y están constantemente en mo- 
vimiento." (Reed). No necesi- 
tamos decir que este nombre de- 
be pasar al Dice. 

Sietecueros, m., y ú. t. en pl.. 
pero sin variar* de forma. Endu- 
recimiento de la piel en la plan- 
ta de los pies, distinto del que 
produce el callo. Es voz usada en 
Chile desde antiguo, pues la trae 
el Dice, araucano de Febrés, que 
es de 1765: "Coñinanvun. en- 
fermedad de sietecueros." Y asi 
mismo en la parte castellana. Se 
usa también en Honduras, se- 
gún se ve en Hündurcñwnos de 
Alberto Membreño; y en Co- 
lombia, pues Cuervo lo define: 
"divieso o nacido que se forma 
en el calcañar: nombre de va- 
rias plantas niela.-'toniáceas." 

Sietevenas, m. Nombre que se 
da en algunas jiartes del Sur al 
llantén, por la formación de sus 
hojas, que tienen tres, cinco y 
hasta siete nervaduras. Éstas son 
)>ara el vulgo como otras tantas 
vena-s. 

vSiG.\, f. Acción o efecto de se- 
guir a una persona o animal; 
seguimiento. — A la siga, m. 
adv. : en seguimiento o persecu- 
ción ; en ]ios de, detrás o tras de. 
Es usadísimo en Chile, aun en- 
tre la gente culta, tanto en sen- 
tido propio como en el fig. Así, 
en el hogar doméstico, corren 
los niños a la siga de sus madres 
]>ara que les satisfagan su a])e- 
tito de dulces o <'onfites; en el 
colegio, los alumnos andan a la 
.x/f/rt de sus Miao.-itros i)ara <)ue los 
den recreo: cu el púl>lico de los 
negocio.*, los acrce<l<'res van a la 



SIG 



SIL 



265 



siga de sus deudores para que 
paguen siqíúera los intereses; y 
hasta los fieles perros se dit<paran 
de las casas a la siga de sus amos. 
Una buena autoridad teneinoí? 
en favor de este vocablo, y es el 
Maestro Correas, que en 6U Arte 
grande de la lengua cast. (pág. 
272) escribió: "Y ellos [la gen- 
te de la seguida y enamorada, 
rufianes y sus consortes] se lla- 
man de la seguida, y de la siga, 
de la vida seguida, y de la vida 
airada, porque siguen su gusto 
y placer, y vida libre sin ley, y 
su furia, y siguen y corren las 
casas públicas, y aun porque son 
seguidos y perseguidos de la jus- 
ticia." El uso no es igual al de 
Chile, pero sí el significado ge- 
neral, derivado del v. seguir. 
Pedimos pues que pase al Dice, 
el vocablo siga con su modismo 
A la siga. No hay por qvié asus- 
tarse con el francés suite (a la 
swite, en seguimiento o persecu- 
ción de ; en pos de, después de, 
en seguida de), así como no nos 
a.su.«tamos con el v. suivre, que 
tiene tantas aceps. iguales al 
castellano seguir. 

Signatario, ría, adj. y ú. t. 
c. s. Desde la 13.* edición de! 
Dice, está admitido con el sig- 
nificado de '"firmante." 

Significación, f. ¿Qué pien 
san los hombres de sano enten- 
dimiento cuando oyen hablar 
de la gi-an significación política 
que tuvo Fulano, de la alta sig- 
nificación filosófica y literaria 
(lo Zutano? Fama, autoridad, 
renombre, nombradía, represen- 
tación, valer, fué, sin duda, lo 



que tuvieron, pero nó significa- 
ción, que ésta la dejan los caste- 
llanos para el lenguaje. Y en 
prueba de ello, desentrañemos el 
sentido del v. significar, del cual 
sale el s. significación. Significar 
es ser una cosa signo o indicio 
de otra distinta, y por eso, en el 
lenguaje, significar es ser una 
palabra o frase signo o indicio 
de la idea. Una sola acep. tiene 
este v. aplicable a persona, y es: 
"hacer saber, declarar o mani- 
festar una cosa," como en este 
te.xto de Cervantes: "Él me sig- 
nificó que la señal que me daría 
por donde yo entendiese que ha- 
bía hallado el caballero que bus- 
caba, sería enviarme el caballo 
donde fuese con comodidad y 
presteza." (Quijote, p. II, c. 
XL). Dígase ahora si podría e.*- 
te V. equivaler a tener autoridad 
o representación, valer, sitponer, 
como suelen emplearlo los mo- 
dernos, siguiendo el mismo con- 
cepto de la faka significación: 
"Su nombre no significa nada en 
la ciencia de hoy día; Los poe- 
tas de entonces significaban mu- 
cho." 

Stlab.vr, n., SILABEAR, n. y a., 
y silabizar, n. ant. "Ir pronun- 
ciando separadamente cada síla- 
ba." 

Silbante, adj. Es voz usada 
por todos los gramáticos, lin- 
güistas y filólogos paia calificar 
las consonantes que en su .soni- 
do tienen algo del silbo. Cejador 
cuenta entre éstas la s, z, ch, j 
y c en el sonido suave de ce, ci. 
fJ. t. c. s. f. — Perteneciente o 
relativo al sonido de estas letras. 



266 



SIL 



SIL 



Sonido silbante. — Falta esta voz 
en el Dice. El adj. poético sibi- 
lante (que silba, o suena a ma- 
nera de silbo) es muy distinto. 

Silbatina, f. No existe en catf- 
tellano y dígase silba: manifes- 
tación de desagrado y desapro- 
bación que hace el público con 
silbidos u otras demostraciones 
ruidosas. Rechifla es la acción de 
silbar con insistencia o de bur- 
lar con extremo. — Es voz for- 
mada con el sufijo ina por el es- 
tilo de cachetina, azotaina o 020- 
tina, versaina (no admitido to- 
davía), sopapina, (chilenismo) 
y otros. Ú. t. en el Perú y proba- 
blemente en otros Estados de 
Sud- América. 

Silenciar, a. Callar, omitir, 
pasar en silencio una cosa, no . 
hacer mención de ella. "Anoche 
causó un gran desorden un jo- 
vencito cuyo nombre silencia- 
mos; lie querido hacer conoce.r 
del público hechos que no delien 
silenciarse." (Diarios chilenos). 
No lo admite el Dice, ni tiene 
en su apoyo buenas autoridades. 
8u formación es tan vic-io«a co- 
mo la de influenciar, indulgen- 
ciar, salvaguardiar y otros de e.s- 
te jaez. 

SiLEXTií, adj. poético. Silen- 
cicso. callado; tranquilo, quieto, 
sosegado. Es muy usado por los 
poetas modernos, que hablan de 
la silente noche, la silente luna, 
los bosques y selvas silentes, etc., 
ote. Por su buen origen latino, 
el adi. participio silens, tis, que 
significa esto mismo, merece la 
buena acogida del Dice. 

SiLoincRo, m. No es incorrec- 



to ni impropio, como creen algu- 
nos. Desde la 1." edición del 
Dice. ha.sta la 14." se ha dicho 
indistintamente jilguero, silgue- 
ro y sirguero: y en Andalucía, 
hasta hoy dicen silguero los 
campesina-^, según afirma Rodrí- 
guez Marín. Incorrecto es cuan- 
do se le hace eídrújulo: silguero 
o jilguero, como dice aquí el 
])ueblo. 'N'éanse Jilguerito y 
Jilguero. 

SÍLICE, En castellano es f., 
nó m., como lo hacen algunos, 
aun en España. La confusión 
proviene del francés, que distin- 
gue entre le silex, guijarro, y la 
silice, término químico: "com- 
binación del silicio con el oxí- 
geno." El latín silex, icis, que 
dio origen a ambos vocablos, es 
también m. y f. 

Silicio, m. E.s<TÍto así es "me- 
taloide que se extrae de la sílice, 
amarillento, infusible, in.soluble 
en el agua y más pesado que 
ella." Nada tiene que ver con ci- 
licio, saco de penitencia e instru- 
mento de penitencia; .sin embar- 
go, buenos autores e-spañoles, co- 
mo el P. Sigüenza. Suárez de Fi- 
gueroa, Gerardo Lobo, escribie- 
ron este último con s (silicio). 

Silo, 11). Caña de maíz, al- 
falfa, trébol u otra liierba seme- 
jante, aprensada y guardada 
así en lugar ad hoc para fo- 
rraje del ganado en el in- 
vierno. Es ampliación del si- 
lo castellano: "lugar subterrá- 
neo y .sc<'o en donde se guarda el 
trigo u otros granos o semilla; 
lig., cuaKinier lugar subterráneo 
y ob.scuro.'' Sibil signifi<-a taní- 



SIL 



SILL 



267 



bien : "pequeña despensa en las 
cuevas, para conservar secas las 
carnes y demás provisiones; 
concavidad subterránea." 

Silueta, f. Fué admitido por 
primera vez en la 14.* edición 
del Dice, con estas dos aceps. : 
"dibujo sacado siguiendo los 
contornos de la sombra de un 
objeto, que suele ser una cara de 
perfil : forma que presenta a la 
vista la masa de un objeto obs- 
curo cuando se proyecta sobre un 
fondo claro." El nombre se usa- 
ba en Chile y en todas partes 
hacía muchos años. La etimolo- 
gía, muy conocida ya y dada 
también por el Dice, es el fran- 
cés silhouette, de Silhouette, que 
se hizo en 1754 como inspector 
del Tesoro, y del cual tomaron 
nombre muchas modas de su 
tiempo. Fué también traductor 
de Pope. 

Silva, apellido. Aquí está Sil- 
va, fr. fig. y fam. Se usa princi- 
jíalmente en el comercio menu- 
do para indicar la buena calidad 
y abundancia de los artículos 
que se venden. Por extensión, se 
usa también cuando se quiere 
alabar la bondad y abundancia 
de otras cosas. El origen de la 
fr. fué un letrero o rótulo que 
con estas mismas palabras puso 
en su despacho de chicha, y qü6 
llegó a hacerse famoso, un co- 
merciante de apellido Silva. — 
.Tugando del vocablo, es corrien- 
te decir de las personas de este 
apellido: Hay Silvas que silban 
bien y ha.ij Silvas qne silban 
mal; es decir, hay Silva-s buenos 
v Silvas malos. 



SiLVAXo, m. í'. ni. en pl. En 
la Mitología romana, semidiós 
que habitaba en las selvas; de 
donde deriva también el nom- 
bre (silva, silvanus). Falta este 
vocablo en el Dice, y no sabe- 
mos por qué se omitiría, cuando 
están incluidos todos sus congé- 
neres: fauno, sátiro, tritón, cen- 
tauro, d riada, o dríade, humadri- 
ada o hamadñade, napea, ne- 
reida, náyade, orea, oreada u 
oréade. Como autoridades, basta 
y sobra con estas dos: "En esto, 
y en suspirar y llamar a los 
Faunos y Siharws de aquellos 
bosques, a las Ninfas de los 

ríos se entretenía." (Quijote, 

p. I, c. XXVI). 

Diestros siitiros, faunos y íüranos. 
(Ercilla, La Araucana). 

SiLVESTRiNo, XA, adj. Aplíca- 
se al individuo del instituto re- 
ligioso fundado por San Silves- 
tre abad y que profesa la estricta 
observancia de la regla de San 
Benito. Falta este vocablo en el 
Dice. 

Silvoso o selvoso, sa, adj. 
"Propio de la selva. — Aplícase 
al país o territorio en que tiaj 
muchas selvas." 

Silla, f. Silla upostólicar. Es 
loe. igual a Sede apostólica y 
Santa Sede, únicas que trae el 
Dice, y que define: "jurisdicción 
y potestad del Sumo Pontífice, 
vicario de Cristo." Debe admi- 
tinse también Silla apostólica, 
que se usa lo misino que las 
otras dos. — Silla de balanza es 
en castellano mecedora, f. — Silla 



268 



SILL 



SIM 



de manos, que aquí se usa mala- 
mente por litera, es: "vehículo 
con asiento para una persona, a 
manera de caja o de coc-he, y el 
cual es llevado por hombres sos- 
tenido en dos varas largas." — 
Silla de la reina, que aquí se to- 
ma por lo anterior, es: "asiento 
que forman entre dos con laís 
cuatro manos, asiendo cada uno 
su muñeca y la del otro." — Silla 
de tijera. Véase Piso. 

Sillabus, m. Así se llama por 
ántonoma.sia el catálogo o lista 
de todos los errores, antiguos y 
modernos, contra la fe, que pu- 
blicó Pío IX en 1864. El nom- 
bre procede del griego y por e^o 
en latín se escribe syllatms (pro- 
núnciese smabus) y significa 
índice, catálogo. Como es voz 
tan usada, debe admitirla el 
Dice, en su verdadera forma, 
Suffn.bus. 

Sillazo, m., avmi. de .vllu. 
Míis uííado y el único admitido 
en el Dice, es silletazo: '"'golpe 
dado con una silla." 

Silletero, m. "Cada vnio do 
los dos portadores de la silla de 
manos." es la única accp. que le 
da el Dice, olvidando la princi- 
pal y más uisada. que aun el de 
Aut^iridadcs, tan viejo como es, 
Je reconoce: "el que vende, ade- 
reza o hace las silletas." No de- 
l>e confundir.«c esta acen. con 
sillero: "el que hace silla.*; el 
que las vendo," jmrque no es lo 
mismo ,<nl}a que silleta. 

Sillón, va, adj. Lo usan to- 
dos en Chile, ignorantes e in.«- 
tniídos. La voz castiza os ensi- 
llado, da: "d ícese dol caballo o 



de la yegua que tiene el lomo 
hundido. Suele aplicarse por se- 
mejanza, en el a*tilo fam.. a las 
personas." Es lo contrario de 
alomado, da: "dícese de la caba- 
llería que tiene el lomo encor- 
vado o arqueado hacia arriba 
como el del cerdo." — Por la bue- 
na formación y por el uso gene- 
ral que tiene en Chile, recomen- 
damos como buen provincialis- 
mo el adj. sillón. En,s-illado tie- 
ne el inconveniente de confun- 
dirse con el part. del v. ensillar; 
de suerte que, si uno dijera: 
"Tengo un caballo ensillado, 
monte en una yegua ensillada," 
nadie entendería que se habla- 
ba de caballerías sillonas, y has- 
ta el español .«e quedaría dudoso. 
Simbollsmo, m. Admitido 
desde la 13.» edición del Dice. 
con esta definición : "sistema de 
.-ímlx)los destinado a referir he- 
chos o a expre-sar creencia*." De- 
masiado vaga es la definición; 
]ior lo cual no se sabe si se re- 
fiere al simbolismo filosófico o al 
simbolismo literario. — Don Le- 
o[)oldo Augusto de Cueto usó la 
voz simbólica., f., que no apare- 
ce en el Dice, y que fue muy 
usada en otras lenguas en las 
controversias entre cat<)licos *' 
firot estantes. "Estudiada ['''^rta 
leyenda] en su significación in- 
terna, es simplemente una lec- 
ción de la simbólica cristiana." 
K'nntic/as de Santa. María, in- 
trod., c. III). La sinrhólica es el 
coujunto de las símbolos de una 
n^ligión, de un pueblo o de una 
i'lKM'a (leterminaila, con su expli- 
cación o significado. 



SIM 



SIM 



i'd'j 



Simbolista, com. Partidario 
del simbolismo. — Adj., pertene- 
ciente o relativo al simbolismo. 
Literatura simbolista, poesía 
simbolista. — Falta esta voz en 
el Dice. Mientras delibera sobre 
su admisión, vayan estas dos au- 
toridades: "Mucho más que un 
dramaturgo, es decir, un psicó- 
logo y un espectador desintere- 
sado de la vida, tin hacedor de 
personalidades humanas y un 
fíel rejiroductor del ambiente en 
que tales personalidades respira- 
sen, fué [Calderón] un gran 
simbolista, un plasmador de ide- 
as, un autor de personajes-tipos." 
(Blanca de los Ríos). "Es Byr- 
ne un simbolista que lee más a 
Richepin que a Víctor Hugo." 
(Ricardo Palma, Recuerdos de 
España, En la Habana). 

Bimestre, simestral. Formas 
plebeyas de semestre y semestral. 

SiMETRiZAR, a. Hacer que ha- 
ya simetría o hacer simétrica 
una cosa. "No oculta el autor 
cierto esmero en simetrízar unas 
oraciones con otras." (Capma- 
ny, Teatro histórico-crítico, ha- 
blando de Saavedra Fajardo). 
No hallamos en el Dice, esle v. 
Véa.«e Izar (Verbos en). 

SlMILIA SIMÍLIBUS CURAN- 
TUR, fr. latina. Es el principio 
fundamental de la homeopatía 
y significa: Lo semejante cura a 
lo semejante; así como el de la 
alopatía es: Contraria contrariis 
curantur: Lo contrario cura a 
lo contrario. Ninguna de estas 
dos frases, que tan conocidas 
son, se registra en el Dice. 

SÍJiiLicAUEXciA, f. Escríbase 



así; con acento en la primera i, 
que es como debe pronunciarse. 
Véase Acento, 7.° 

Simoniaco, ca, adj. Simoníaco 
y simioníacamente. Véase Afro- 
disiaco. Simoniático, ca, significa 
lo mismo que simoníaco, pero es 
m^nos usado. 

Simoan, m. Así lo escriben 
los que lo toman del francés. Es 
voz árabe, que en aquella lengua 
suena si,mu7n y que el Dice, tie- 
ne admitida desde la 13.^ edi- 
ción en la forma simún: "vien- 
to abrasador que suele soplar 
en los desiertos de África y de 
Arabia." 

En alas del st7r.Ü7i veloz ae arroja. 

(Bermúdez de Castro). 

Cuando el .^imini de !a pasión lo mueve. 

(Niiñez de Arce). 

Simpatía, simpático, ca, sim- 
patizar. Grande es el abuso que 
se hace de estos tres vocablos, es- 
pecialmente entre mujeres, por 
no conocer su vei'dadero y pro- 
pio significado. Los tres están 
formados del griego 7:á&o?, que 
significa lo que se siente o expe- 
rimenta, y con más frecuencia, 
dolor, enfermedad, aflic-ción, tris- 
teza; de aquí patología, tratado 
de kis enfemedade.s; patológico, 
propio de los enfermos. Otra.s 
veces significa pasión, en sus 
diversas aceps., y de ahí patéti- 
co, que excita las pasiones, apa- 
tía, apático, sin pasiones, insen- 
sibilidad, insensible. Otras veces 
el -á&o; griego, tomado en buen 
sentido, vale piedad, compasión, 
inclinación, y de aquí los tres 



270 



SIM 



SIM 



vocablos que estudiamos: simpa- 
tía, simpático y simpatizar, y 
sus contrarios antipatía y anti- 
pático. Por eso el Dice, define 
muy bien la simpatía: "confor- 
midad, inclinación o analogía 
en una persona reí^ecto de los 
afec-toá o sentimientos de otra;" 
literalmente: sentir con, en com- 
pañía de otro o como otro. Véase 
pues si habrá en la simpatía lo 
que generalmente se ve: gracia, 
hermosura, cariño, amor, cuan- 
do sólo es conformidad, inclina- 
ción, analogía. Así mismo el adj. 
simpático no significa agraciado, 
que tiene gracia, atrayente, sino 
conforme, semejante en senti- 
mientos o afectos; y simpatizar 
no et? sentir amor a otro, sino 
avenirse, congeniar, conformarst 
con otro. — Destiórrese tainbii'n el 
galici.'^mo por, tan usado con el .s. 
simpatía y el v. al mpnll-jn-. 
'"Siento simpatía por Fulano, 
Tengo sim])atía por Mengano,' 
es en castellano simpatía om o 
simpatizo con. Véase Por. — 
Gran simpático: "sistema nervio- 
so de la vida vegetativa e inde- 
¡lendiente do la voluntad, el 
cual existe en el hombre y 
en los anímale.'? snperiore.'*." 
Es término de Zoología admiti- 
do desde la 13.» edición. 

Simple, adj. Conviene hacer 
público en Chile lo que dice de 
esta voz la Círamát. <le la Acade- 
mia, ya que el Dice, no lo repi- 
te. "Simple, como adj., equiva- 
lente de poco avisado, se usa pre- 
cedido del nombre; v. gr. : ¡V" 
t falta jo es tener un hijo simple! 
Otras veces hace olido de noin 



bre: v. gr., Mi vecino es un sim- 
ple; A un simple, cualquiera le 
engaña. Cuando significa senci- 
llo, por contrapo-sición a compli- 
cado, se pospone unas veces y 
otras nó, pues decimos: Hay re- 
glas simples y compuestas; A la 
simple vista.; Por la simple ra- 
zón. Cuando se aplica a ciertas 
profesiones o categorías compa- 
rándolas mentalmente con otras 
superiores, es de rigor que se 
anteponga al nombre. Decimos 
en este concepto un simple sol- 
dado, un simple alférez, una 
simple criada; porque, .«i dijéra- 
mos un soldado simple, etc., ex- 
presaríamos ima idea nniy dife- 
rente. Por igual razón y en el 
propio sentido decimos un triste 
salario, y nó un salario triste." — 
El dim. es simplicísimo, ma, co- 
mo el latín simplici.<<simus. Ex- 
trañamos que el Dice, limite esta 
forma a las aceps. 10." y !!.• 
(manso, apacible e incauto; 
mentecato y de poco discurso). 
¿Querrá indicar con esto que pa- 
ra las demás debe decirse simplí- 
simo? No creemos que lo use 
ningún español en ninguna 
acep., pues aun jiara la primera 
y fundamentad (puro, sin com- 
posición) usamos la forma *o- 
iiuida del latín. "Dios es vm ser 
simplicí-'<iiiio. ' 

SiMi'LiKi('.\( lÚN. f. i.c falta 
en el Dice, la acei>. de Liturgia. 
Véa.«e Si.MPLiFic.\R. 

SiMrLiKicAUO, n.\, adj., part. 
de .s-implipcar. Ú. t. c. s. en la 
acep. litúrgica omitida cu cl 
Dice. 

SiMi'i.ii ic.\iii»i{. HA, adj. y ú. 



i 



SIN 



SIN 



271 



t. c. s. Que ííimplifica, eu el sig- 
nificado general de este v., que 
es: "hacer más sencilla, más fá- 
cil o menoí complicada una co- 
sa." Falta en el Dice, este voca- 
blo. 

SiiiPLiFic^R, a. Fáltale en el 
Dice, la acep. litúrgica de "con- 
vertir en simple el rito doble o 
semidoble de un santo o fest.vi- 
dad por alguna de las candas 
que para ello señalan las rúbri- 
cas. 

SiMPLóx, XA, adj., aura, de 
simple, en la acep. de "mente- 
cato y de poco diácureo." Por ser 
los chilenos tan aficionados a la 
terminación on, ona, de los 
adjs., preferimos simplón a sim- 
ple en el uso corriente. Covarni- 
bias incluyó también en su Te- 
soro este aum., pero con dejo 
picante: "Simplóx, el tonto, vo- 
cablo bárbaro." 

Simpo, ni. En Chiloé, hojita 
de ralral o de maqui en que se 
envuelve el tabaco mapuche pa- 
ra fumarlo. Del araucano chum- 
poln o thümpoln, arrollai', en- 
volver o apañar. (Cavada). 

Sinagoga, f. Falta en el Dice, 
la acep. fig. sinónima de conci- 
liábulo en su acep. t. fig. : "junta 
de gentes que tratan de ejecutar 
alguna cosa ilícita." Comprobé- 
mo.<la con la autoridad de Sor 
María de Agreda: "Ventilóse el 
caso en aquella confusa sinago- 
fjfj.'' (Mística Ciudad, p. I, 1. II, 
c. XVIII, u." 692. Se trata de 
una junta de demonios). Ee co- 
mún en la Biblia u.sar en e.*te 
sentido la voz sinagoga: "Syna- 
yoga potentium quaesierunt ani- 



mam meam,'' dice el Salmo 
LXXXV, 14, que Valera tradu- 
ce: "Conspiración de juertes 
buscaron a mi alma." "Sijnago- 
gae superborum non . . . sanitas" 
(Eclesiástico, III, 30). "In sy- 
iiagoga peccantium exardebit ig- 
nis." (Id., XVI, 7). "Et non 
sunt [judaei], sed sunt synago- 
ga Satanae.' (Apocalipsis, II, 
9). "Son la sinagoga de Sata- 
nás," según vierte Valera. — En 
Liturgia se designa con la paia- 
Ijra Sinagoga, y en abreviatuir. 
»S'., al pasionero que canta la 
parte del pueblo y de los perso- 
najes que no son Jesús ni el 
Evangeli-sta. 

SiNAÍ, n. pr. m. Ésta es la pro- 
nunciación má-s propia, por ser 
la más conforme con el hebreo, 
y así trae este vocablo el Dice, 
en los artículos Pentecostés y 
Tabla, acep. 24. Como los Se- 
tenta dijeron iivx y la Vulga- 
ta Sin<i en muchas partes, los po- 
etas españoles han dicho tam- 
bién Sina y Siná, Sínai y Sinái; 
pero la acentuación más general, 
en poetas y prosistas, es la ver- 
dadera: Sinai. 

Sincere, m. En algunas par- 
tes de Chile, significa lo que en 
A'enezuela llaman lepe, esto es: 
"golpe dado sobre la oreja con 
los dedos índice y cordial, so- 
nando el índice, al modo de lá- 
tigo, contra el pulgar y el cor- 
dial." (Gaicano). No le heiuu» 
hallado etimología aceptable. 

Sincero, ra, adj. Así pronun- 
cia el pueblo y algunas per.sonas 
educadas de cierta edad, como se 
pronuncialia también en E.spa- 



SIN 



SIN 



ña. Iriarte en varias de sus poe- 
sías dijo sincero, y en una que 
otra sincero; Forner y muchos 
otroe de menos valor literario 
dijeron así mismo sincero; en 
muchas ediciones de prosistas se 
lee también así, sin que conste 
si ésa era la pronunciación del 
autor o del editor. Mas, en me- 
dio de esta confusión, loe mejo- 
res autores, como Cervantes, Fr. 
Luis de León y la Academia, di- 
jeron siempre sincero, como es 
en latín, sincérus, a, xim. Y has- 
ta Bretón de los Llerreros llegó 
a decir que 

Kl uso 
Autoriza ambas leyendas; 
Mas yo no admito el esdrújulo. 

(-V/ íecretario y yo, act. único, esc. ".*) 

Síxcop.\, f. "Metaplasmo que 
con.siste en suprimir una o más 
letras en medio de un vocablo. 
II En Música, enlace de dos so- 
nidos iguales..." SÍNCOPE, m. 
Su L" acep. e.s igual a la 1." do 
sincopa; pero la 2.". que es la 
más usada, es "pérdida repenti- 
na del conocimiento y de la sen- 
sibilidad, debida a la suspensión 
siii)ita y momentánea de la ac- 
ción del corazón.'' 

Sindéresis. Es f., y así lo 
usan todos; sin embargo, se u.só 
como lu., tal como ha .sucedido 
con otras voces derivadas del 
griego. "Podrá a.-iiniismo evitar 
en ])artc la molestia que ])rocefle 
del sindéresis roedor." (Suárcz 
de ]''igucn>a, El ¡'imajcrn, ali\ii' 
X). "Lo que aquí llamainos 
afei'to llaman algunos centella 



del sindéresis.'\í^Fr. Juan de los 
Ángeles, Lucha espirituat, y. i, 
c XI). Sindéresis significa: 
"discreción, capacidad natural 
para juzgar rectamente." 

Sindicación, f. Acción o elec- 
to de sindicar, principalmente 
en la primera acep. de estís v., 
de "acusar o delattir." En uotk 
vista que dio el fiscal del Conse- 
jo de Indias sobre acusación al 
Obispo Romero de ser desafecto 
al rey, leemos: "Xo pretende [el 
Obispo] se desprecie la sindica- 
ción que se ha heclio . . . asegu- 
rando unos y otros haber sido 
esta sindicación una siniestra 
impo.stura." (Cartas de los Obis- 
pos al Rey, t. XX^'I, pág. 155, 
Archivo del Arzobispa<lo de San- 
tiago). El Dice, no trae esta voz 
en ninguna acep. 

Sindicada, f. "La Sindicada 
Católica.'' Así se intitula una 
revista, "órgano de los sindica- 
tos femeninos de Santiago." Esto 
vcK^ablo est4Í bien formado como 
participio sustiuitivado del v. 
sindicar, que desde la 13.* edi- 
ción trae esta acep. : "sujetar 
una cantidad de dinero o cierta 
cantidad de valores o mercancías 
a compromisos especiales para 
negociarlos o venderlos." 

Sindicato o sindicado, m. 
"Junta de síndicos," dice sola- 
mente el Dice. Esto ya lo sjibía- 
nios, por lo menos desde ol tiem- 
po de La Celestina, que en su 
acto XIV dice: "Pues mira, si 
mal has hocho, que hay sindica- 
do en el cielo y en la tierra." Lo 
que no (leíiiic el Dice, es el sindi- 
cato de la moderna sociología, 



SIN 



SIN 



que es: asociación formada para 
defensa de los interesas económi- 
cos de los individuos que la com- 
ponen; conforme a la moderna 
acep. del v. sindicar que acaba- 
mos de ver. Así hay sindicatos 
de panaderos, de la leche, de la 
aguja, etc. 

Sinembargo, m. adv. Lo más 
común es escribirlo en dos pala- 
bras (sin embargo), y a.?í lo 
practica la Academia con los me- 
jores autores. Puede admitir des- 
pués de sí complemento con de 
(sin embargo de lo dicho, de 
eso, de esto), pero nó una pala- 
bra que forme como concordan- 
cia con el s. embargo, ni antes 
ni después: Esto sin embargo; 
Sin embargo la prohibición. Tal 
concordancia sólo puede haceree 
con embargante u obstante, que 
son participios adjs. : No embar- 
gante esto, No embargante la 
prohibición; Esto no obstante, 
No obstante la prohibición. 
También puede decirse: Sin em- 
bargo que estaba prohibido, o 
sin embargo de que estaba. 

Sise qua xon (Condición). 
i Cuidado con decir en pl. Condi- 
ciones sine qua non, porque es 
como juntar el agua con el acei- 
te! Los autores que escriben en 
latín dice muy bien: Conditio- 
nes sine quÁbius non; pero el cas- 
tellano, que no conoce estas de- 
clinaciones ni forma así sus plu- 
rales, tiene que renunciar a usai 
esta expresión en pl. y conten- 
tarse con usar los adjs. o comple- 
mentos equivalentes: indispen- 
liüble, imprescindible, absoluta, 

L>ic.t. de Chil., t. V. 



esencial, de toda necesidad, de 
que no se puede prescindir. 

Sinfín, m. Número incalcu- 
lable de personas o cosas; o lo 
que es igual, sinnúmero. Usadí- 
simo es este vocablo por todos 
los españoles contemporáneos 
(Cejador, Blasco, Pardo Bazán, 
SilveUi, Pereda, Pérez Galdós, 
Piodríguez Marín, Menéndez Pi- 
dal, etc.) Lo usó también el atil- 
dado Montalvo, ecuatoriano, y 
hasta el clásico P. Mir: "Cuervo, 
por congraciarse con la corriente 
moda, trató de justificar t(?i sin- 
fín de galicismos, porque los vio 
usados por escritores modernos." 
(El Centenario quijotesco, X). 
Pero hay todavía autoridades 
más antiguas y venerandas: 
"Hay un sin fin de tormentos 
para los malos." (Jarque, El 
Orador, t. IV, invect. XI, § 11). 

Decidme: ¿cuánto número Je edades 
ISnfunda el matrimonio en solo un úia? 
Un antiyer soltero ser solía, 

Y hoy casado, un sinfm de Navidades 
Han puesto dos marchitas voluntades, 

Y más de mil antaños en la mía. 
(Quevedo, Soneto Hastio de un casado al ter- 
cer día). 

Tenía según parece. 
Troce [puntos] el Príncipe, y no oso 
Pedir más, con que perdiú. 
Pero se quedó en sus trece; 
Y, aunque más perdiera, es Ilino 
Que allí perdiera un sin/in; 
Pues con la flor del jazmín 
Le ganaras por la mano. 
(Moreto, .infioco y Svleuco, 11 1. 2.') 

El tiempo es lireve y yo largo, 
Y así he de dejar por fuerza 
De alabar tantos ingenios 
Que en un ñnfin procediera. 
(Rojas, Viaje entretenido. 1. I). 

¡8 



274 



SIN 



SIN 



El significado que tiene aquí es 
el mismo de la fr. Proceder en 
infinito (qvie se usa pai'a pon- 
derar lo dilatado o interminable 
de una cosa) ; casi lo mismo que 
cuando se dice: Para s('cula sin 
fin. Véase el texto siguiente del 
mismo autor, 1. c, donde le da 
otro significado más ingenioso 
todavía, el del m. adv. al fin, pe- 
ro en realidad sin fin: 

Maa las diosas, como nobles. 
y al sinjiíi, como mujeres. 
Que ya saben en que' caen 
Estos dimes y diretes, 
No haciendo arrumacos desto, 
Les dicen que no se alteren. 

El falso Avellaneda usó este 
nombre como f., como -«e usaba 
entonce* el simple fin (la fin del 
mundo). 

Puesto que había una ítn/in de días 
Que la faina escondía en libros mudos 
Los fechos más sin tino y cabezudos 
Que se han visto de Ulescaa hasta Olías... 

{Quijute apócri/u. al principio). 

Valbuena, en su Bernurdo, 1. 
XX, lo U.SÓ como adj.: 

Ma», del sin fin deteo arrebatado, 
Que allí en tan varios trances le ha traído... 

Éste es el único uso que le reco- 
noce el Dice, pues lo define: 
"Sin fin, loe. fig. : sin núiia-ro, 
innumerables." E.sle último adj. 
en pl. no está bien en la defini- 
ción, porque ya acabamos de ver 
que sin fin se usa tambicn con 
nombras en singular, como dc- 
xeo; y así tiene que ser, jiorque 
es del mi.-^mo valor sintártico 
(jue sin par, sin iyuíd, slu ejem- 



plar, sin cuento, que se junt^ui 
con sustantivos en singular. 

Ésti es de los cristianos 
Jai sinjtn intfrceileiite, 
lObta ruega cuniunmenCe 
Por los justos e mundanos, 

dijo un poeta del siglo XV, 
Juan Agraz, hablando de la 
A'irgen María. (Col. de Foulché- 
Delbosc, t. II, pág. 207.»).— En 
vi-sta del uso antiguo y moderno 
de sinfín c. s., no podrá ya el 
Dice, retardar su admisión; y 
con ello no hará sino agregar 
una voz más a las muchas stfuie- 
jantes que hay formadas con la 
misma prep. sin: sinrazón, f-in- 
sahoT, sinnúmero, sinju^ticia 
ant., sinvergüenza (admitido en 
la 14." edición). Hasta el mo- 
dismo sin cuento ha sido usado 
como s. por el P. Mir: "Al Vo- 
cabulario español le faltan un 
sin cuento de voces" (El Centt- 
nnrio quijotesco, X), y por Ce- 
jatior: "La riza que hace la vi- 
ruela échase bien de ver por el 
sincuento de caras picadas que 
por todas partes hallaréis." (fa- 
s'i volantes, pág. 144). Juan de 
Mena usó el .•'. sin medida (fal- 
ta de medida), formado de la 
misma manera: 

Pup« ya. iKirq'io ve.i In lii >¡n mn/i>/a, 
L:i casa nii' muestra do anda tu lueda. 

(l:l Liihrrlnln ,!e /»r/i.i.«. oct. 15.*) 

Véase Sinvergüenza. 

Sinfinidad, f. Formado del 
anterior, se u.sv entre el luieblo 
csi)añnl en el mismo sentido de 
infinidad, fig. : "gran número y 



blN 



SIN 



muchedumbre de cosas o perso- 
nas." "Le pido al Señor que te 
haga más rico de lo que eres; 
que vendas sinfinidá de Sema- 
nas." (Pérez Galdós, 3Iiserícor- 
dia, III). Menéndez Pidal lo da 
también como vulgar. (Manual, 
n.° 86). Nuestro vulgo, que no 
conoce este vocablo, ha formado 
uno más original: sunimio, de 
sinnilmero. ^'éase Inmundicia. 

Singa (A la), m. adv. £n 
Chiloé, modo de navegar una 
embarcación cuando va avanzan- 
do por los movimientos de dere- 
cha a izquierda y viceversa, que 
imprime a la bayona, afianzada 
en la popa, aquel que la dirige. 
Es forma corrupta procedente 
de singlar: "navegai", andar la 
nave con rumbo determinado." 
(Cavada). En hoja suelta, agre- 
gada, dice este autor que hay 
también v. singar, de uso co- 
rriente en todas partes, a pesar 
de no traerlo el Dice, de la Real 
iVcademia, y que varios diccio- 
narios traen singar y cingar. 
Pereda y la 14." edición del 
Dice, académico traen cinglar, 
como igual a singlar. 

Six Hi'Eso (La). Véase IIue- 
po. 

Siniestrado, da, adj. Que ha 
padecido siniestro, en la acep. 
que Cí^ta última voz tiene en el 
(omercio: "avería grave o pérdi- 
da de mercancías, especialmente 
en el mar, por naufragio vi otro 
contratiempo." Aplicándose la 
voz siniestro a las mercancías, 
¿será propio aplicar a las perso- 
nas el mal formado adj.? Así lo 
hizo el que escribió: "Veinte mií 



o más siniestrados," en vez de 
damnificados, perjudicados. Si 
se trata de las mercancías mis- 
mas, puede usarse el part. ave- 
riado, da, pues averiarse signifi- 
ca: "maltratarse o echarse a per- 
der alguna cosa. Dícese más lo- 
munmente de los géneros y mer- 
caderías que se llevan en los bu- 
ques.'' Si se trata del individuo 
que ha padecido naufragio o 
tormenta, dígase náufrago, ya. 
¿A dónde iríamos a parar si de 
cada s. tuviéramos que formar 
necesariamente un v. o partici- 
pio? Así lo practican los que di- 
cen alumno becado, rosario in- 
dulgenciado, casa terremoteada, 
escrito moteado, salvaguardiar 
los intereses de, silenciar tales o 
cuales hechos; y por este camino 
tendrán que llegar a formar ver- 
bos como calzonar, hacer calzo- 
nes, camisar, hacer camisas, co- 
mo les decía con su acostumbra- 
da ironía Don Juan Valera. 

Sixo, conj. adversativa. No 
deben confundirse sino, si no y 
si nó. La primera denota adver- 
sidad o excepción: "No quiero 
guerra, sino paz; Nadie lo sabe 
sino Antonio." Si no son dos pa- 
labras (si, conj. condicional, y 
no, adv. de negación), y se co- 
noce que son dos palabras, en 
que pueden separarse e interca- 
larse otras sin que varíe el sen- 
tido. "Para todo hay remedio, 
si no es para la muerte," se pue- 
de decir: si acaso no es, si por 
ventura no es. "No las toques, si 
no quieres dejar la \'ida en pago 
de tanto atrevimiento:" si es 
que no quieres, .fi acaso no quie- 



276 



SIN 



SIN 



re?. Si nó es una proposición 
elíptica y, por tanto, debe sepa- 
rarse por comas: ''Vente tem- 
prano, porque, si nó, peligra tu 
vida:" si no te vienes temprano. 
"Díjole que se rindiese; si nó, 
que le cortaría la cabeza:"' si no 
se rendía. Algunos no acentúan 
el no; pero la fuerza con que se 
pronuncia por carecer de verbo, 
lo está pidiendo a gritos. — ''Hay 
oraciones negativas, dice Bello, 
en que el sino redunda manifies- 
tamente: No dudo sino que, poi 
710 dudo que; No se me puede 
quitar del pensamiento sino 
que, por no se me pu-ede quitar 
del pensamiento que. Con esta 
construcción se hace decir al si- 
no lo contrario de lo que debie- 
ra; pues No dudo sino que, 
significa propiamente la sola co- 
sa que dudo es que. Este pleo- 
nasmo es de poco uso en el día 
[de hoy], y vale más evitarlo." 
"No tuvo Bello razón en su ms- 
tancia, dice el Padre Mir, cuan- 
do mostróse amostazado con la 
forma sino que, hasta el extremo 
de notarla de pleonasmo. No es 
pleonasmo, sino valerosa afirma- 
ción que remacha la verdad 
enunciada. La proposición No 
dudo sino que haij Dios viene a 
significar: Muy lejos e4oy de 
dudar que hay Dios, tengo pa- 
ra mí por muy sin duda que 
hay Dios. Bello dejóse en el tin- 
tero el no, cuando dijo: no dib- 
do sino que significa propiamen- 
te la sola cosa que dudo es que; 
debió lialjer dicho: la sola cosa 
que no dudo es que. T^a razón es 
llani.simn. T^a propcvicióu No 



dudo sino que hay Dios, antes 
es elíptica que pleonástica. Ha- 
ce este sentido: Yo no dudo que 
hay Dios; pero, si en algo hu- 
biera de poner duda, no la pon- 
dría en que hay Dios, de todo 
dudaría, sino de que hay Dios, 
y así no dudo sino que hay Dios.- 
no dudo, antes afirmo que hay 
Dios... Bello... dio pniebas 
de haber meditado poco la fuer- 
za del non dubito quin de los 
íatinos, que sirvió de guía al ar- 
tificio de los clásicos; porque ¿de 
dónde saca él que la frase no du- 
do sino que significa propiameit 
te lo que él dice y nó otra cosa'.' 
De los mismos clásicas, tan con- 
testes en interpretar el quin la- 
tino, como concordes en el uso 
de su interpretación, no lo podía 
Bello sacar; sacóselo de la cabe- 
za o del andar ordinario de la 
partículo sino." (Prontuario, 
art. Sólo que). — ¿Cómo debe 
pronunciarse el sino adversati- 
vo"? ¿Es grave o agudo'? Lomo 
grave lo ha esícrito siempre la 
Academia y así lo han usivdo los 
principales autores; mas no fal- 
tan poetas, como Calderón de 
la Barca, Moreto, Martínez de la 
Rosa, que al fin de verso han di- 
cho sino. En las Ol>ras de D 
Juan de Iriarte, publicadas por 
sus sol)rinos. se escribió también 
invariablemente sino. Pero el 
que más }>i>pularizó esta niaia 
pronunciación fué Salva, que 
en su CJraniática dio coim» 
agudas las conjunciones (fioi- 
que, porque (causíal) y sino, 
"siguiciidi) su acentuación pro 
viiiciiil, ciMitrii In clásicii «v- 



SIN 



SIN 



277 



pañola," como .«e lo eí'hó en ros- 
tro el colombiano Caro. En efec- 
to, en valenciano, que era el dia- 
lecto de Salva, se dice sinos. 
Contra los poetas que en verso 
han dicho sino, opongamos la 
autoridad de Fr. Luis de León : 

Hay otros de más tosco injfenio y duro, 
No nacen $ino de simiente puesta. 

I Geórgica) de Virgilio 1. II). 

El Maestro Gonzalo Correas trae 
el refrán "Un pero, un sino, 
no hay a quién no le vino," 
donde, por la consonancia, se ve 
clara la acentuación grave. Vé- 
anse AuxQiE y Porque. 

SÍNODO, m. y nó f., como lo 
fué antiguamente, conforme ai 
griego y al latín. Fáltale en el 
Dice, la acep. de "colección de 
los decretos y disposiciones de 
un sínodo," que se usa en todo 
el mundo y que. niutatis mutan- 
(lis. dio el Dice, a Concilio. — Es 
chilenismo sínodo en el signifi- 
cado de "renta que asigna el 
Gobierno civil a algunos párro- 
cos y vicepárrocos y otros minis- 
tros del culto que la tienen muy 
escasa de las demás entrada.? 
eclesiásticas." Decimos chilenis- 
mo en el sentido de que actual- 
mente sólo en Chile se u.'^a (no 
nos consta de los demás países), 
pues al principio se usó en Espa- 
ña y de allá vino en las leyes 
que se dieron para estas Indias. 
"Los estipendios y sy nodos se- 
ñalados a los Curas y Doctrine- 
ros de Pueblos de Indios, son 
bastantes para su congrua .sus- 
tentación." (Eecop. de India/í, 1. 



I, tít. XIII, 1. 13). El Dice, de 
Autoridadas, que en la voz Con- 
grua trae esta cita, no le da a 
sínodo la respectiva acep. He 
aquí otra autoridad: "Para di- 
cho pensamiento [de atender a 
tres iglesias en tierra de indios] 
conviene buscar tres clérigos o 
tres rcligioi=os que secularicen, 
de edad madura, que quieran de- 
dicarse a tan alta obra en unos 
terrenos de tanta, soledad y con 
el corto sínodo de doscientos pe- 
sos." (Tomás de Anguiano, Go- 
bernador Intendente de Hon- 
duras, 1." de Julio de 1798, Ar- 
chivo de Indias). Las mismas 
palabras repiten otros dos infor- 
manteí- de esta comunicación. 
La etimología griega de sínodo, 
que, además de reunión, signifi- 
ca x'iático ((T'jvofió?, de tuv, con, 
y 0^6;, camino: que acompaña 
en el camino), favorece también 
esta acep., que fué usadísima en 
América durante el período co- 
lonial. — Santo Sínodo: en Ru- 
sia, junta de obispos que reside 
en la capital del imperio y re- 
suelve todo lo concerniente a la 
religión. Es la autoridad religio- 
sa más alta, pero sometida al 
Czar, que es allá el sumo pontí- 
fice. Falta esta acep. en el Dice. 

SixoNiMisTA, com. Persona 
que escribe .sobre sinónimos o 
que es muy versada en ellos. Vo- 
cablo bien formado y necesario. 

SixóPTico, adj. y ú. t. c. s. 
Aplícase a los tres primeros 
evangelios, de San Mateo, San 
Marcos y San Lucas, y también 
a los tres evangelistas. Es acep. 
corriente entre es(>riturarios v 



2T8 



SIN 



SIN 



teólogos y urge incluirla en el 
Dice. El origen de ella es el ti- 
tulo de sinopsis (lo que ee ve de 
una íola mirada), que se dio a 
varias obras que se publicaion 
sobre las semejanzas de las tres 
primeros evangelios entre sí y a 
diferencia del de San Juan. Ge- 
neralmente se han impreso a 
tres columnas, a fin de hacer no- 
tar en trozos paralelos las seme- 
janzas de los pasajes. 

SÍNTESIS, f. Nótese que las dos 
aceps. que le da el Dice, (com- 
pf>sición de un todo por la reu- 
nión de sus partes; suma o com- 
pendio de una materia o cosa) 
son en sentido recto o propio y 
lió enelfig. Por consigniente, de- 
cir, como Severo Catalina, que 
"el amor de la madre cristiana, 
es la síntesis de todos los amo- 
res,'' no es hablar en cristiano 
sino en griego; en cristiano se- 
ría: h cifra de todos los amores, 
en él se cifran los demás amores. 
Sinvergüenza, adj. y ú. t. c. 
s. Picaro, bribón. Así fué admi- 
tido en la 14." ■ dición del Dkv. 
e-te vocablo, que ya era de uso 
general en España y América. 
No había motivo alguno i)ara 
hacerle asco, pues está perfecta- 
mente formado del complemen- 
to sin verf/üenzfi, aplicado a per- 
sona, y es saViido que los comjjlc- 
mcnto- de esta clase equivalen a 
\n\ adj. A.SÍ. hombre de juicio \a- 
ic hombre jiüviosn; hombre de 
honnr, honrado o pundonoroso; 
como el latín modicae fidd. 
(homlirc) d-e poca fe, desconfia- 
ih), (>\pre.sión con que Cristo re- 
].rcudió a San rc<lro (Mako, 



XIV, o). En los clásicos son co- 
rrientes estos complementos: 



Si desdicha» consolasen, 
¡Cuánto coniuelo temía 
El tinrmtura de nu'l 

(Luis de Vivero, siglo XV). 

Ante el altar de Jovc, rl t>n sotitgo 
Príamo degollado ya se vía. 

(Sánchez Viana, Meiamnrfoiis, 1. XIHV 

,-Quc dices, loco, villano, 
Atrevido. >iii refpelo? 
(Moreto. El ihs'in con el ileidni. III, fi") 

Alt/'hi .'iíi almn que aguarde 
Lo que espeíamos los dos. 

(Tirso, Quien calla otorga, I. 15.*) 

¡Oh padre! deteneos, y vuestra espada 
No hiere a un hombre justo y tan tin culpa. 
(Cionz. Pérez, I.a ('Urea. 1. XXI H. 

Este mismo clásico empleaba 
también el sin vergüenza con 
tanta libertad como ahora, se 
gún se ve en la misma obra (dis- 
tintos libros) : 

Me vuelve el dote grande que le he dado 
Por c.iusa de su hija s!n rergiienza 

Y aquella rin ren/ünza fuese luego 

Por ser pohre, atrevido y tin Kcrgñema 

Llamando a su criada, le decía: 

Perra, mala, atrevida, fin rrrí'" iici, 

Y ti» temor 

Siennii-c atendiendo en-in''o llegarí.i 
El tienii«i de poner la mimo fuTte 
A aquella gente mala y sin rergümzn. 

Mas, no dejados los juego». 
Quieras, Musa íin rergíirmn. 
Repetir lo» triste» dones 
Del canUr de la isla Cea, 

(Rodr. Caro, Diat geniale.: diiíl. V1,5 /I). 

Y darse fíe' »ín ír.i/ pueblo precito 
Ciinipliee» en la culpa y el delito. 

(Valljuena,£í íirinnnloA. XXM). 



SIN 



SIQ 



279 



Como los adjs. latinoí que for- 
mó Horacio en su Arte poética: 
exlex, sin ley, y exspcs, sin espe- 
ranza : 

Spectiitor. func'usque sacris, et potus et 

ej/fx 

¿Quid hoc, si fracíis euutut cx.''peá 
Navibus aere Jato, qui pingituí? 

"¿Sin ventura yo! dijo Don 
Quijote, oyendo las triste,? nue- 
vas." (Quijote, p. I, c. XVIII). 
"Yo, tan descarado y sin ver- 
giienza, que, siendo el mav';r de 
los pecadores, no trato de .satis- 
facer más que todos." (Nierem- 
berg, De la adoración en espíri- 
tu y verdad, 1. II, c. XX). "Mi- 
ra cuan sin vergüenza se adelantó 
primero que todos, y, llegado al 
buen Maestro, lo vendió con be- 
so de falsa paz." (Granada, De 
la oración y consid., p. I, c. X). 
"Qi;eda j-a éste por ladrón cuu- 
firmado. por pésimo sm reint.- 
di.." "Como sin letras, he me- 
nester vuestra enseñanza." "No 
hay furia tan tremenda como 
un juez primerizo . . . , desnudo 
de piedad, de consideración, sin, 
Dios, sin ley ni miedo." (Suá- 
rez de Figueroa, El Pasajero, 
alivio I, II y VI). Y así hablan 
también todos los modernos: ec 
sin conciencia, algún sin alma 
(Pícara Justina), al sin favor 
(Donado hablador), la sin rival, 
la sin comparación, palabra sin 
malicia, virgen sin mancha o 
sin mancilla, precio sin compe- 
tencia, hombre sin influencia, 
sin poder; la muy sin vergüen- 
za, por sinvergüenza, ¡sinver- 
güenzas! (Peieda), ese sinver- 



güenza (Pérez Galdós), etc., etc. 
— No son pocos los derivados 
que en el lenguaje fam. y en el 
vulgar se han formado del adj. 
únvergüenza: en el mismo Gal- 
dós leemos: "ricos sinvergonzo- 
nazos ; borrachona, sinvergüen- 
zonaza;" sinvergüenzón, en Pe- 
reda : sinvergüencería, en Vale- 
ra : sinvergüencería, dice Hart- 
zenbuseh que se lo oyó en el pul- 
pito a un celebérrimo predicador ; 
sinvergoncería, pero mucho 
más sinvergüenzura, se oyen 
también como corrientes en Chi- 
le, y lias'a en el lenguaje litera- 
rio. Tales heces de lenguaje no 
pueden tener cabida en un dic- 
cionario serio. Véase Sinfík, 
que tiene la misma formación 
que sinvergüenza. 

SiÓN, f., fig. Acompañado do 
los adjs. celestial, celeste, alta y 
otros parecido*, significa paraíso, 
gloria, cielo, como mansión de 
la eterna bienaventuranza. Si se 
da esta acep. a Jerusalén (véase 
en su lugar), con mayor razón 
debe daree a Sión, que era la coli- 
na más alta de la ciudad de Jeru- 
salén y en la cual estaban edifica- 
dos la cindadela y el templo. — 
La recta pronunciación de este 
vocablo es en dos sílabos y agu- 
do, Sión, como lo usaron y usan 
los mejores prosistas y poetas; 
por consiguiente, quedan repro- 
badas las formas Síon, y Sión 
(mono.sílaljo). 

SiQUEMiTA, com. Natural de 
Siquem, ciudad de .Judea y cer- 
cana al monte Hebal. ' I adj. 
Perteneciente a Siquem o sus 
habitantes. Falta en el Dice. 



280 



SIR 



SIR 



Siquimiriqui, m. En Chiloé, 
cierto baile. Se baila entre dos, 
zapateando y redoblando como 
en la sajuriana. (Carada, que le 
da la si.iíuiente letra: 



Un cadete se ha perdido. 
¿DiSnde lo llegue' a encontrar? 
Dentro tu pecho escondido. 
;Qa, vihuela famosa, 
Prepara bien tu tañido. 
Siquimiriqui 

Y pt)lv(im:niqui, 
Siquimiriqui 

Y polvo miniqui. 

La voz es de formación capri- 
cho.'?a, como tantas otras que i?c 
Uían en cantos y danza?. Véase 

M.AXSEQUE. 

SiR, SiKE. Majestad. "Trata- 
miento de soberano, que tiene 
uso principalmente en Francia 
e Inglaterra, y se halla en mu- 
chos de nuestros autore»-'.'' A.-ícl 
Dice, de Autoridades, y así de- 
bería repetirlo el de hoy, porque 
tfub«iíften las mi.smas razones. 

SiRKX.v, f. "Pito de vapor que 
so emplea en los buques y en 
las co.stas i)ara hacer señales.'' 
Es la 3." acep. que a este vocablo 
da el Dice, pero como término 
de Marina .-solamente. Le adver- 
timos que muchas máquiniis de 
tierra tienen también e-te mi.<- 
mo pito o .'^illwto de va}x>r y que 
•■'e llama »iren<i.; lo hemos vistf. 
011 máquinas de fábricas y en 
máquinas ])iira apagar inceil- 
dios, y lo usan para llamar a su 
líente. — Falta ti!ml>ién la ace¡). 
lig. de "mujer que halaga y 
cmbelcsi cnn la (bilzura de su 
canto." 



SiREXO, m., fig. y fam. Hom- 
bre que halaga y embelesa con 
la dulzura de su canto. Tres ve- 
ces, por lo menos, aparece en 
La Pícara Justina, y ni una sola 
en el Dice. 

Siriaco, ca, adj. "Natural de 
Siria. Ú. t. c. s. 1 1 Perteneciente 
a esta región de Asia. 1 1 Dícese 
especialmente de la lengua ha- 
blada por los antiguos siriacos. 
Ü. t. c. s. m." No podemos asen- 
tir a esta acentuación del Dice. 
y preferimos la esdrújula (siria- 
co, ca). que es también la del la- 
tín sj/ríacvs. Véase Afrodisiaco. 
Cuando estos nombres pa-^aw ^ 
boca del vulgo, entonce-^, por lo 
general, toman la acentuación 
llana o grave, que es la caracte- 
rística del ca-^tellano: pero, 
mientras se conservan entre la 
gente culta, deben pronunciarse 
como son. Así, en este caso, el 
término vulgar es mrio, ria, y ci 
culto, siiíaco, ca. Por e^ta misma 
razón el nombre propio Ciriaco, 
que es corriente en el pueblo, 
aunque en griego y en latín es 
esdrú]ulo (Cyrí'jcus, igual en 
significado a Dominicxis, Do- 
mingo), en el lenguaje general 
so hizo grave. 

Sirilla, f. En Ciiilué, cierto 
baile. Se baila entre cuatro, con 
pañuelo. za])ateo y redoble. Tie- 
ne tres vueltas. 



¿Sirillas me pidesy 
,;Curfl de ellii» quieres? 
Son uiuti nniaiilliui 
Y otra» son verdes. 

Relín tirano. 
Como p«i»ií el invieriifi, 

l'iiMÍ el vcL.no. 



SIR 



SIT 



281 



Todo es de Cavada, quien tam- 
bién advierte que el vocablo es 
forma corrupta de segiudiUa. 

Sirria, f. Muy diestro o hábil, 
especialmente en los juegos. Ü. 
m. entre muchachos, y princi- 
palmente en el juego de las boli- 
tas. Ksto hace pensar que la eti- 
mología pueda ser el castellano 
sirria o sirle: excremento del 
ganado lanar y cabrío." 

Sirvienta, f. "Mujer dedica- 
da al ser^■icio doméstico." Sir- 
viente, m. "El que está dedica- 
do al servicio doméstico." Así el 
Dice. Dejen pues sus escrúpulos 
los que no se atreven a decir la 
sirvienta, alegando que el nom- 
bre, como participio que es en 
su origen, debe mantenerse in- 
variable. Así lo practicaron al- 
gunas clásicos, como Calderón 
de la Barca, que dijo: 

Entr($ de una sirviente acompañado. 
{Lor empeños de un acasu, III, 4.") 

Sin embargo, Timoneda (1559) 
decía ya en su tiempo: 

— ¿Qne dices? 

— Que soy pagada 
Y contenta 

De ponenne a toda afrenta, 
Pues se' que tu voluntad 
Se funda en toda bondad: 
Mándame como a sinnenla. 

[ComeJiii llamad-i Aiirc'.iu, jorn. 1). 

Véanse Postulanta, Kegexta 
y Represextanta. — Sirviente, 
m. En Car])intcría chilena e^ 
i<5:ual a Muchacho, 1.» aceo. y a 
Sargento. — Sirviente de mano. 
*.'éase Maxo. 



SiSER.A, f. Costurera que cose 
las mangas en las sisas. — Sisa, 
en esta acep., es "sesgadnra he- 
día en la tela de las prendas de 
vestir para que ajusten bien aJ 
cuerpo, y especialmente corte 
curvo correspondiente a la parte 
de los sobacos." Como ésta es 
costura más difícil, en los talle- 
res se hace por costureras más 
diestras, y éstas se llaman sise- 
ras, y así tendrá que aí'eptarlo el 
Dice. 

SísiFO, n. pr. m. Ví-a^e Pe- 
ñasco. 

Sismólogo, m. Falta en el 
Dice. Véase Seísmico. 

Sistemadamente,adv. de m. 
Sistemáticamente: de modo sis- 
temático. 

Sistematización, f. Acción o 
efecto de sistematizar. No tiene 
el Dice, por qué excluirlo. 

Sistemar, a. "Son atribuciones 
del director gerente. . . sistemar 
la contabilidad y establecer pro- 
cedimientos regulares para el 
buen orden de las operaciones." 
{Reglamento de cierto banco). 
En castellano no hay más que 
sisfemutizar: "reducir a sistema." 

Sisto n. pr. m. Sixto, y su 
derivado Sixtina. Esta foriua 
adoptó el castellano de la latina 
Xiistus, derivada del griego, 
trastrocando x-s en s-x. 

Sitiar, a. Conjúgase sitio, si- 
tias, sitie, etc., guardando el mis- 
mo acento del s. sitio. Nuestro 
vulgo, que hace en ear pai'a la 
conjugación todos los verbos en 
iar, dice siteo, sitean. Por dicha, 
no usa casi este v. 

Sitio, m. Lugar en que veii- 



2Ri' 



SIT 



SIT 



de sus baratijas el pacotillero 
en los vapores. Acep. chilena 
bien empleada, porque la 1." 
que el Dice, da a sitio es "lugar." 
— Comprar sitio uno, fr. fig. y 
fam.. corriente en Chile: darse 
un porrazo cayendo en el suelo, 
principailmente cuando se va a 
pie o a caballo. ".Aunque el te- 
rreno es tan pedregoso, no faltó 
quien quiso comprar un sitio." 
{Relación de la Visita diocesana 
del Illmo. Sr. Alday, 23 de Abril 
de 1757). Tan antiguo es el uso 
de esta fr. entre nosotros, y así 
perdura liasta. hoy. manteniendo 
el buen humor de los que la 
usan y la oyen. .Jotabeche dijo 
también: "Las niñas van com- 
prando sitio de cuadra en cuadra 
y cayendo, jamás a su gusto, 
pero siempre al de todos; nimca 
como el gato, siempre como ca- 
rruaje que se vuelca." (Art. Ta(s 
solidas a paseos). Por .«er tan 
bien formada e ingeniosa esta 
fr., merece la acogida del Dice, 
aunque ya tenga la lengua mu- 
chas otras para expresar esta 
misma idea; como .=on: Dar una 
costalada o un costalazo. Dar de 
hocicos o de ojos. Caer de larnn 
a larqo, fíesar la tierra. Rodar 
por el si'clo, Medir el suelo con 
las e.tnafdns. etc., etc. ¡ Con qué 
gracia lo dijo Lope do Vega en 
c-ta Iclrilla! 

El D.nvi.! V lifiit". 
A niyas niclrníi 
Gigante* itt inaHos 
Mh'rtí la tierra. 

^fiís graciosa aún es la descrin- 
cii'm do Cervantes: "Llega Ci- 
Jiii'm a .Úrica, tropieza en sallan- 



do en tierra, tic'nenlo por mal 
agüero sus .foldados; pero él, 
abrazándose con el suelo, dijo: 
no te me podrá.s huir, África, 
porque te tengo asida y entre 
mis brazos.'" (Quijote, p. II, c. 
LVIII). Gracián atribuye esto 
a Julio César, diciendo: "Así 
César en África cayó en tierra al 
saltar de el bajel, pero corrigió 
pronto el agüero y dijo: Teiieo 
te, África. No he caído, sino que 
he tomado posesión. Equivocó 
el caer con el abrazarse con la 
tierra." Bastús, siguiendo a Cer- 
vantes, atribuve esto a Escipión. 
(T. IIL pág. '319). 

Sito, t.\, adj. Significa lo mis- 
mo que situado, da. 

SiT tibí terr.v levis, fr. lati- 
na. Liscripción fúnebre conniní- 
sima en epitafios, que suele tam- 
bién escribir.se en abreviatura: 
S. T. T. L. Significa: Blanda o 
liviana te sea la tierra. Bueno 
sería que el Dice, enseñara lodo 
esto. 

SiTT.^cióx, f. "El principal 
vicio del uso moderno, dice el 
P. Mir, consi-te en atribuir a la 
palabra sifunción un signiticado 
absoluto: La pren.9a de la situa- 
ción lio ¡¡rcffa serricio al pai^s; 
La situación está firme: La si- 
tuación no durará; Liis antiguas 
situaciones uariun de las prira- 
iÍds d(! iii'oniirrii ; El ¡irnubre át 
la situación; La situación re- 
quiere hombres dcnod/idos.'' La 
acep. pertinente que le da el 
Dice. e«: "estado o constitución 
de las cosas o per.<onas;" por e.-(0, 
al liablar <lo silufirión. dflie agre- 
garse la co.<a o pei-sonn, o la.'' co- 
sas (t personas de que se trato. 



SIU 



SIÜ 



28S 



Por ejemplo: "La persona de la 
actual sitvMción política; Es el 
hombre de la situación en que 
estamos; Es el hombre hoy día 
necesario. — La gente de teatro, 
los autores de comedias y los 
dramaturgos, los críticos y lite- 
ratos, dan al vocablo situación 
una acep. bastante impropia y 
floja, y tomada del francés como 
la anterior. El español tiene pa- 
ra esto la palabra lance: "en el 
poema dramático o en cualquie- 
ra otro análogo, como la novela, 
suceso, acontecimiento, situación 
interesante o notable." Aí^í que. 
esas llamadas situaciones no ton 
todas ni cualesquiera situaciones, 
sino solamente las interesantes o 
notables. Siempre la misma dife- 
rencia entre ambas lenguas: la 
francesa todo lo generaliza, la 
castellana particulariza mius sus 
voces. 

Situar, a. y r. Conjúgase 
sitúo, sitúas, sitúe, etc. 

Siútico, ca, adj. y ú. t. c. s. 
A'éanse Pije y Pisiútico. — La 
etimología, segián nuestra opi- 
nión, es el castellano escéptico, 
y no parezca atrevimiento el 
afirmarlo. En aquellos tiempoLi 
de fe pura y sincera, en que todo 
lo que iba contra la religión era 
objeto de escándalo y de horror; 
cuando al .simple muchacho que 
se i)ropasa1>a en sus dichos lo 
llamaban filósofo ; cuando se mi- 
raban con recelo y desconfianza 
todos los libros profanos, era 
natural que la palabra escéptico 
fuera para los buenos creyentes 
un término de los más despecti- 
vos. Ahora l>ien, los escépticos de 
entonces eran generalmente los 



futrecitos que habían ido a pa- 
sear a París y que. junto con el 
vestido de moda, traían en el 
alma las ideas volterianas, el 
ateísmo o por lo menos la duda 
religio.sa. La elegancia del traje 
y la pobreza en ideas religiosas 
era pues lo que caracterizaba a 
aquellos escépticos, y por eso su 
nombre pasó a ser sobrenombre 
o apodo, y, como sucede nmchas 
veces con esta clase de palabras, 
se le dio forma vulgar o ])lebeya. 
Escéptico, impronuncialjle |)ai"a 
el pueblo, tuvo que ser eséutico, 
después esiútico, y, finalmente, 
siútico. Así, a un sacerdote ecua- 
toriano le oímos pronunciar, co- 
mo familiar en él, farmaciútico 
en vez de farmacéutico, deuda 
por deiuM. Y el chileno del pue- 
blo ¿no dice también Beniuno 
por Benigno, liúdo por leudo, o 
por leudo, como pronuncian al- 
gunos españoles? En versos po- 
pulares argentinos hemos visto 
también diuda y diudores por 
deuda y deudores. La pérdida de 
la primera e no ofrece dificultad, 
porque es corriente en Chile pa- 
ra muchos vocablos. Véase E. 
¿Se quiere aliora conocer la im- 
portancia de este chilenismo? Es 
tal. que por causa suya casi ai'dió 
Troya en cierta ooa.*ión. Por ca- 
ramillos que se armaron entre la 
esposa del Ministro chileno ante 
el Quirinal y una dama de la no- 
bleza romana, habló la chilena 
contra ésta y la trató de siútica; 
lo sujio la romana, preguntó en 
la Embajada Española el signifi- 
cado de la palabra, y, como ahí 
no supieron de.^cifrái-selo, acudió 
a la Legación Peruana, que le 



2ftl 



SMO 



SO 



dio cuenta y razón de todo. 
¡Cielo purísimo de Italia! Todo 
él se vio encapotado y alcan*;;- 
ron a oírse los truenos precurso- 
res de la tempestad. ¡Casus belli! 
Por buena dicha lo supo a tiem- 
po el Ministro chileno y la detu- 
vo y conjuró con todo género de 
cortesías y satisf accion&s ; sólo 
por eso no paró en gnorra el 
chilenismo. 

Siutiquear, a. Tratar de siú- 
tico. 

Siutiquería, f. Calidad de siú- 
tico; acción o dicho propio.s de 
siútico. 

Si vis pácem, para béllum, 
fr. latina. (Léase bél-lum,). Ú. 
como adagio o proverbio y sig- 
nifica: Si quieres paz, prepárate 
para la guerra. Su autor fué Fla- 
vio Vegecio Renato, escritor mi- 
litar de la segunda mitad del 
siglo IV de nue.stra era. Nada 
de esto no.< dice el Dice. 

Smoking, m. Voz ingla-a que 
se pronuncia smókiñ; con ella 
se designa una chaqueta senci- 
lla, pero elegante y <'ómoda, 
(fue u.san los ingleses en la sala 
de fumar, a fin de que el frac o 
el traje de calle no reciba el 
mal olor del tabaco. Por uso el 
nombre completo en inglés es 
smoJi-infj ¡iickef, chaqueta para 
fumar, porque nmokinq signifi- 
ca solamente acción de fumar. 
Los mono« lilomrios, que no m- 
lienden lo quo oyen, han dado 
en llamar smoking un traje u~ 
liccial que se usa no ya para 
fumar, sino ])ara pa.^eo y para 
andar en la calle. Como se ve, 
no es tan honro.>o ni envidiable 
el noml)rc. auu(|uc lo usen en 



Francia y en otras naciones de 
Europa, cuyas lenguas admiten 
la llamada s líquida y no son 
tan miradas, como la española, 
en la propiedad de sus vcK'e^. 

Snob, m. ^''oz inglesa que sig- 
nifica fachendón, sujeto vulgar 
y fachendista, como nuestro 
pije y siútico. Úsanla algunos es- 
critores ])or imitar a los extran- 
jeros. 

Snobismo, m. Otros lo escri- 
ben a la castellana, esnobismo. 
¿Para qué más que cursilería, 
fachenda (vanidad, jactancia)? 
Papelón, na, adj. fam. y ú. ts c. 
s. : "dícese de la persona que 
ostenta y ajiarenta lo que no es." 
Así mismo papelero y farolero, 
ra. 

So, Su.stantivo "m. fam. que 
.«e usa solamente seguido de adj^». 
despectivos con loe cuales se 
increpa a alguna persona." Así 
el Dice, desde su 18.* edición y 
conforme al uso de los clásicos: 
¡So tiin-ante, so picaro, so gra- 
nuja! No es pues uso particular 
de América, como creyó Ortú- 
zar. Pérez Galdós, P. A. Alar- 
cón y Fernán Caballero lo usa- 
ron también con nombre-s fe- 
meninos y con jilurales (so 
borracha, so indecentes), lo que 
es contrario a la en.«eñanza ool 
Dice, y a la formación misma 
del vocablo, que viene de seo <, 
xcor <;; señor. Véa.^ie Ño, 2.* acep. 
U.-^adí) el ño en el mismo senti- 
do q\ie el so efliañol. tiene tani- 
l)ién en el f. la mi.-'ma acep.: 
Ña flojera, Ña fatiga, se les dii-e 
en .mentido fig. a las personas 
(homl)res o nnijore.s) que se 
iiuicsli-au invldlenUv o perezosos 



SOB 



SOB 



280 



por flojera o debilidad corporal. 
— Véase cómo el ño chileno y el 
so español tienen el mismo um 
y significado, como que ambob 
son abreviación de la palabra 
señor; y en esto coinciden con 
el don (don bellaco, don trai- 
dor), que es formado del latín 
dóminus, señor. 

So, conj. aní. equivalente a 
sino y que falta en el Dice. Vé- 
ase Si. 

Soaré, f. 'W-'ase Suaré. 

Soba y socadcr.\, f. ; sobado y 
SOBO, ra. Los cuatro significan: 
"acción o efecto de sobar"' en la 
acep. recta de é,ste, que es: "ma- 
nejar y oprimir una cosa repe- 
tidamente a fin de que se ablan- 
de o suavice." — Soba, en 2.* 
acep. y fig., significa: "aporrea- 
miento o zurra." 

Sobadero, ni. Corrupción vul- 
gar de sudadero, en la acep. de 
"manta pequeña que se pone a 
las cabalgaduras debajo de ia 
silla o aparejo." 

Sobado, da, adj., part. de so- 
bar. Fig. y fam., grande, extra- 
ordinario, aplicado a cosas nia- 
leriales. "i Sobadas la£i espuelas 
del guaso ! ¡ Sobado fué el susto 
que se llevó!" Esta acep. chilena 
proviene del significado mismo 
dol V. sobar, porque una cosa 
bien sobada forzosamente ha de 
.ser mejor y más excelente que 
las que no han recibido ninguna 
.soba. A.sí como del individuo a 
quien le zurran o soban la bada- 
na, decimos que le componen el 
cuerpo, así también las cosas so- 
badas quedan compuestas y me- 
joradas. En este mismo sentido 



leemos en la Comedia Tidea 
(introito) : 

fc>e audar 
De horno en horno a buscar 
Los büdino» V 



Y, siguiendo el desarrollo de la 
idea, vemos que las cosas, mien- 
tras más se soban, más suaves 
quedan; por eso damos en Chile 
al adj. suave la acep. de muy 
grande, muy extraordinario. Vé- 
ase en su lugar. 

SoBADOR, ni. Instrumento pa- 
ra sobar cueros, compuesto de 
un palo hendido en dos, ahor- 
quillado y dentado. No saldemos 
si en castellano tendrá otro nom- 
bre. 

SOBADORA (MÁQUIXA). Ü. t. 

S0BADOR.A c. s. f. Es término de 
Panadería que falta en el Dice. 

Sobajear, a. Sobajar: "mano- 
sear una cosa con fuerza, aján- 
dola." Otras veces equivale a 
sobar (manejar y oprimir una 
cosa repetidamente a fin de que 
se ablande o suavice). Véase 
Ear (Verbos en). 

Sobar, a. Tratándose de ma- 
sas, usamos en Chile este solo v., 
cuando la acep. con-espondiente 
es bastante general: "manejar y 
oprimir una cosa repetidamente 
a fin de que se ablande o suavi- 
ce." Mucho más propio es el v. 
heñir, a. (del latín fingere), 
que significa: "sobar la masa 
con los puños." Se conjuga irre- 
gularmente, como ceñir o teñir. 
— Es corriente en el pueblo dar 
a sobar la acep. de vencer o ren- 
dir a uno en lucha o combate 
cuerpo a cuerpo." Yo sobé a 
Juan, pero a .Juan lo sobó Pe- 



28 i; 



SOB 



SOB 



dro." Esta acep., o .se ha forma- 
do, ix)r extensión, de esta castiza 
de sobar, "castigar, dando algii- 
noá golpes," o se la tomó sobar al 
V. sobrar, que significa: ''exceder 
o sobrepujar," o más literalmen- 
te, "superar," conforme a su eti- 
mología latina. Sobar, en este 
caso, sería forma sincopada de 
sobrar. 

Soberadillo, m., dim. de so- 
berado. Entre ladrones y rate- 
ros, silla de montar. El castella- 
no sobradillo es "reparo quu se 
pone encima de los balcones o 
ventanas para defenderlos Oei 
agua de las canales." 

Soberado, m. Sobrado (parte 
más alta de la casa, que tiene 
por cubierta el tejado) dicen 
ahora los españoles; pero la pa- 
labra viene del latín superatum, 
y la primera forma castellana 
fué soberado, conservada en 
América desde el tiempo de la 
conquista. "Soberado, dice Cuer- 
vo, aparece bajo la forma sope- 
ratum en la escritura de dona- 
ción de la igle¿;ia de San Mi.guel 
del río Bayas de Álava, otorga- 
do el año de 995 y con su forma 
ca.stellana en las Ordenanzas he- 
chas por la ciudad y concejo de 
Oviedo en 1245; era corriente 
en el siglo XV [nosotros tene- 
mos anotadas cinco citas de poe- 
tas de eso siglo] ; Nebrija no re- 
gistra otra forma, y é^.'^a fué, sin 
duda, la que llevaron los con- 
quistadores, y de ellos hubo de 
aprenderla el Inca Garcilaso." 
El pasaje de Garcilaso es éste: 
"Mandó |el Inca Virarochal . .. 
que lo hiciesen iina capilla pe- 
(]ueña..., (pío tuviese un sobe- 



rado alto del suelo, traza y obra 
diferente de toda cuanta aque- 
llos indios antes ni después hi- 
cieron, porque nunca hicieron 
casa ni pieza con soberado.'' 
(Comentarios reales, p. I, 1. V, 
c. XXII). De Fernán Caballero 
tenemos cuatro citas y una de 
iluñoz Pabón, fuera de muchas 
otras antiguas y, por el mismo 
caso, de más valor. "En el sobe- 
rado abigado que tenía solo," 
traduce el MS. 3 citado por Scío 
el texto in acstivo coenaculo so- 
lus (Jueces, III, 20). "Estaba el 
rey un día encima de un sobera- 
do nuij' alto." (Libro de los en- 
gaños et los asayamienlos de las 
mujeres). "Cuando el rey llegó. 
el Papa estaba en un .soberado." 
(Crón. de D. Juan II). "Ya se 
guardó la cosecha: es porque la 
levantan en los soberados para 
guardai'la." (Febrés, Calepino 
chileno-hispano, voz Prax). 
Tantas autoridades españolas y 
el uso actual de todo un conti- 
nente reclaman del futuro Dice, 
que admita la forma soberado 
como ant. en España (menos en 
Andalucía y quizás en otras pro- 
vincias) y como usual en la 
América Meridional. Los sinó- 
nimos de soberado son : desván 
(con igual definición), cámara 
(en las casas de los labradores, 
pieza que está en lo alto, destina- 
da para recoger y guardar los 
granas), camaranclwn o cara- 
manchón (desván de la casa, o 
lo más alto de ella, donde se sue- 
len guardar trastos viejos) y za- 
quizamí (desván, .sobrado o úl- 
timo cuarto de la casa, connin- 
monte a teja vana). 



SOB 



SOB 



287 



Soberanamente, adv. de m. 
"Con soberanía," y nada más. 
No se use pues en vez de sobra- 
damente, excesivamente, como 
lo hizo el severo Hermosilla 
cuando calificó de "soberana- 
mente ridicula"' la composición 
de Francisco Sánchez Barbero 
"En la muerte de la Duquesa 
de Alba." Ése es significado i^ro- 
pio del soiiverainemet francés, y 
nó del adv. es2>añol. 

Sobón, m. Ací-ión o efecto de 
sobar o sobarse. Dígase soba o 
sobo, sobadura o sobado. — Apo- 
rreamiento o zurra; en castella- 
no, soba, f. Sobón, na, es sola- 
mente adj., que se usa t. c. s., 
y significa: "que por .su excesiva 
familiaridad, caricias y halagos 
se hace fastidioso; díceíe de la 
persona taimada y que se excusa 
del trabajo." 

Sobornal, m. En los ferroca- 
rriles, carga o bulto suelto qut 
no ocupa un vagón entero, ni 
tampoco es equipaje. "Se supri- 
me el sen-icio de bultos sueltos o 
sobornales por los trenes del 
servicio interno," se lee en un 
diario de Concepción. El sobor- 
nal español, sobrecarga por, otro 
nombre, es "lo que se añade y 
pone encima de otra carga regu- 
lar;" acep. que tamlñén u-anio^ 
en Chile. 

Sobornalero, adj. Aplícase al 
vagón de mercancías, en los fe- 
rrocarriles, que transporta car- 
gas o bultos sueltos, para dife- 
renciarlo del vagón que tran.s- 
porta carga de la persona que lo 
contrata por entero. — También 
.«e aplica al tren que se compoiie 
de muchos vagones sobornaleros. 



Por lo general, estos vagones o 
carros sobornaleros van abiertos 
y recibiendo carga en casi todas 
las estaciones. 

Sobrado, ni. y ú. m. en pi. 
Restos de la mesa; en castellano 
se llaman relieves, sobras, reli- 
quias, residuos. Escamocho, des- 
pectivo, es también "sobras de la 
comida o bebida." Sobrante, m., 
lo que sobra, es de significación 
genérica. Véase Olla del pobrt 
cu el art. Olla. "No dejó ni Ids 
sobrados; Déjeme a mí los so- 
braditos." En Andalucía se usa 
tamliién c. s., pero en singular: 

Anda y dile a quien te quievü 
Que por mi este' desouidao; 
Pero que tenga la pena 
De comer de mi sobrio. 

(RoJri'guez Maii'n, Cnnlos pop. estpañ.. t. III 
[pag. 828J). 

En ol Cancionero de Sebastián 
de Horozco, pág. o, lo hallamos 
en pl., pero c. adj. sustantivado: 

Y si no. algún rabaniliu 
De antenoche, si hay i'ubraiíü». 

El sentido es : si no hay otra 
cosa que darle al estudiante, 
denle algún rabanillo, si los hay 
de sobra. — También damos a es- 
te vocablo acep. fig. : lo que otro 
de.5precia o rehusa, sea per.-ona o 
cosa. "Yo no quiero sobrados de 
nadie; Tendrás que aceptar los 
sobrados de Pedro." En castella- 
no .se dice: plato de segunda r,\e- 
sn (fig. y fam., persona o cosa 
cuya posesión no lisonjea, por 
pertenecer o haber pertenecido a 
otro). — Sobrado de muerto, fig. 
y fani. : loe. despect. que se dice 



28« 



SOB 



SOB 



al viudo o >nuda que pretende 
c-asaree nuevamente. Véaíe Pa- 
vesa, últ. aeep. 

.SoBBAB, a. y n. Como a. o 
transitivo le damos dos acep. 
que no stm castizas: 1* dejar 
un sobrante. "Me dieron tanta 
comida, que la sobré; Denle esa 
sardina que sobré." El castellano 
dice en amlx« cas^je: que me 90- 
hró, haciendo intransitivo el v. 
—2." En el juego del l^illar. so- 
brar uno una bola o carambola, 
es pa.?an* o e-xce^lerse 'lír la fli5- 
tancia necesaria. El Dice, rec-o- 
noce a sobrar como primera 
acep. "exceder o sr;brepujar," y 
c. a. ; pero esto se entiende en el 
sentido de superar o aventajar, 
como lo dice la etimología lau- 
na, que es el v. mperare, y así 
lo entendieron también los dá- 
ñeos y anteclásiof*. Principie- 
mos con éstos: 

Kon roí «Arí de fcrmoM 
]> fentU nUrtir trorao*- 

íGítDe* íUnriq-e, ly^^r a Doia J-ana it 
[CaMÜla). 

"U cual [ciudad troyana] en 
tempU^, en grandeza e fortaleza, 
en número e nobleza de gentes, 
en riquezas, en moradas e todoe 
humano.» ^^cios, a toflas las 
munrlanas vibraba." (Id., piwa 
375 de la Colecc de Foulche- 
DellK^c, t. II; y neis ve<e» ma.« 
lo uM a.-í el mismo autor en la 
propia obra). 

SíM* mi »">*'' *" """' 
Al vafiT xtti» deMf«»L 
Y mi AnUr »n «toV'r 
Al «IíjI"' q"» '»'' m»y"»' 
En el man*' J nxit mort*!- 



May m&r&Tj^jtt» cbr« 
e* CKOrtccr U lu»- 



(Alf. ÁlT»rez de V ilh a ifi ao, ■-• íaí- "^■ 
[«it.). 

Pae» me tr»y»«e, Se&or, donde yo re» 
AqnelU-qne «n niflez ne cooqin^^ 
A quien adoro, ñrto. e me gaeiiea 
E b* mi* fnena* del todo M^rtf... 
(D Iftigo Wpex de lleudo*», n.* SI», <*». 
(dt.). 

El Arcipreste de Hita lo usó 
también varias veoes, y así mis- 
mo el de Talavera. Citemf^ aho- 
ra algunos clásicos: 'Agradeci- 
miento que llegue al bien recibi- 
do y nóbrt al que me hizo en 
darme a ti por amigo." (Quijote, 
p. I, c. XXXIII). 

Lac«o T«t<« eie.íit»r mi fUm^ 
Por U infiníU iiuinmetable lams 
De tos rirtnde» y í»mo«»» obr»», 
Ante* qne me ooocama 
Faltando a ti. qne a todo el mnodo H^ni. 

(GaitíUw. Égl-4u /)• 

A la enera del fal«> moqe Uegn 
Con Ul ooncoj» 1 !*«»» •* ">«^ I****- 
Qtts «in el llanto qw m fO*fO tie^ 
Moertrm cnanto el dolor le añi(e y **«. 

S'j fía al ai/e d* ninguna •nene 
l« ro»^hnnuna el »bio monje pobre. 
Ann^ne el <fc.lor de la cadena fuerte 
O de otro alpin peaar le ~ioej«- y «*r/. 

(Vimá, Kt M'iurrralt. canto» II r XVII). 

Un carro de mola» MU» 
T Mta traidora con ella* 
Bulaban en una» bod>». 
Ma» Hjhrihalat a toda* 
Como el a la» ertrella». 

fCartUle». nimat. t. I. paf- *<>• "^ Madrid. 

ITW). 



SOB 



SOB 



S8«» 



Serú ooB áftmcíXa drirituáM 

Si nisairi Snmn Dkn y SbcrumeaUí. 
SíAvandti i U aalilad s« ísfríairnta. 

Biali*. La Araticavtuc XTIII). 

£'A>'¿ri>^< > )o« demiíc en U pnjanzL 

haliía didio i'n el cantil X. Sólo 
en Fr. Luis de León hftinos ha- 
llado este V. eJi ej sentido de ex- 
ceder que dice el Dice, ''Corno 
iial<ld)« IDioí] parn criar en el 
alma de Jol> conocitniento de lo 
que AflAífl f>obra<iio en palabra^ 
y }>esar de hal>er mi oJlas 4<o^/m- 
d^>. . ., luego que le x-ió diípueé^ 
to de esta niiuiera, cesó de ha- 
blar." (Exposición d.c Job, c. 
XLH, 1). Eísto se parec-e más al 
uíio chileno. Como muestra del 
Hit) molenio es}>aüol, oigiunos a 
Ccjador: "En efta parte el c-a.<- 
icllaini fxAirafKJ al misino hebreo 
j>or la riqueza de la fraseología 
\-ulgar." (UiM. de fa Icn-giui y 
liUrot. <•«*/., L ni, pág. 23). — 
Lííribimos el subjuntivo fóbrc 
(•(*n acento para diferenciarlo de 
la ] re]', fohre, como lo hatieanos 
laniliii'n con entre y para; la 
.\cademia lo practica f<olan)eníe 
con de. 

Sobre, prei|>. Frnncfori sobre 
el Mein fi Meno. Zamora eaiá #0- 
bre el Diuto. Xi-ase Río, donde 
se explica por qué en el primCT 
raso está Jiial empleado el itobre, 
y por que bien en el segundo. — 
Sobre medida. Véase Mkdid.i, 
¡il fin. "Cdrí^-? do novia, hechos 
y & medid/1," dice im anuncio dt 
una acreditada revista de Ma- 
drid. "El renombre de .Vmaltea 
le está como cortado a xw, medi- 

Dio... di Cbil-, t. V. 



dñ," leenws en el clásico Zaba- 
leta- (El díia. df fe^a por la tar- 
de, c. VII). Por la nii^ma rarón 
que &n Sobre medida, condena- 
mos el (¡obre en esta fr. : "La st'- 
gunda edición del libro se hiio 
sobre la }>riniera." — Sobre l<i 
marcha. Véase M.^rcha. — Vol- 
ver una sobre sus pasos. \'éasc 
Pasii. — <;Qué decir deluívdc ío- 
hre<x*n un gernndici: Sobre an- 
dando, sobre corriendo? F\ici:i 
de Cliile no lo hemos oído y creía- 
mos que no es giro ca.«tÍ2o, por- 
que nunca significa tiobre al 
liemi>o que, durante, como lo 
hacemos significar \inido con el 
genindio. Fuera del modLsmo 
Sobre la marcha, que es de ori- 
gen galicano, no conocemos otro 
ca.*o en que Mbre tenga tal sig- 
nificado. Tomado este uso de los 
adjs. (sobre barato, sobre ca- 
liente, (tohre itegri.ro, sobre faho). 
lo extendimos dííspués a los par- 
ticipios (sobre parado, sobre 
sentado), y en seguida a los ge- 
rundios; no .sea que también no? 
atrevamos con las formas jierso- 
nales, — Usado con adjs., es tam- 
bién incorrecto en la acep. que 
• le damos. En efecto, ¿ qué quere- 
mos significar, cuando, por ej.. 
decimos: Sobre barato, te cíista- 
rá ege libro 9/ «o.» diez píw>s.* Que 
(j vn precio mvy barata), o rom- 
. prado muy haraio, o muy barato 
simplemente, costara los diez 
pesos. El fK>bre vale aquí wiiy, 
como si fuera prefijo. :V«i dicen 
también en .Vragón. En castella- 
no hay De barato, que .significa 
''de balde, sin intoréís." Sobre ca- 
liente vale: cuando todavía esíí» 
caliente: "No salga* a la <-alIe 



2ÜÜ 



SOB 



SOB 



sobre caliente; Me cogió sobre 
caliente." En castellano hay el 
modismo fig. En caliente: "lue- 
go, al instante." "Para ello ue- 
lerminaron que, en caliente y ai 
si.guiente día de haberse inaugu- 
rado el convento . . . , se celebra- 
.•^e junta del Concejo." (Mir, 
Santa Teresa, t. I. pág. 542). 
Sobre falso, que es castizo, signi- 
fica: "sin la debida seguridad y 
subsistencia." Sobre seguro: "sui 
aventurarse a ningún riesgo." 
Sobre todo: "con especialidad, 
mayormente, principalmente," 
En La Celestina hallamos sobre 
sano: "No tengas por nuevo ser 
más fuerte de sofrir al herido la 
ardiente trementina e los áspt?- 
ros puntos, que lastiman lo lla- 
gado e doblan la pa.sión, que no 
la primera lisión, que dio sobre 
sano." (Acto X). Aquí el sobre 
está bien empleado y vale enci- 
ma de: lesión que dio sobre 
hombre o miembro sano. Y no 
conocemos más modismos de so- 
bre con un adj. — Con partici- 
pias lo hacemos tambii'n sigiiifi- 
car cuando, durante, mientras. 
"Lo mataron sobre dormido; Se 
durinió sobre sentado ; A'cnfjo 
sobre parado, sobre paradita (co- 
mo dicen las mujeres), y quiere 
decir: vengo por un instante, 
por un corto tiempo, poco más o 
menos el que pueda aguantar 
parado o de pies. Lo correcto se- 
ría de parado, a ejemplo de Val- 
buena, que escribió: "No es me- 
nester decir que tiralüi admira- 
blemente al vuelo y de parado." 
(Caza mai/or y menor, El cape- 
llán de Priora ). De parado sig- 
nifica aquí: cuando el ave está 



de pies, sin volar; mas, como el 
Dice, admitió ya el v. parar en 
la acep. de "ponerse en pie," y el 
part, parado, da, en la de "dere- 
cho o en pie," es claro que en 
este último sentido podemos de- 
cir: "Vengo de parado; Vengo 
de parada o de paradita (unu 
mujer)." En castellano sólo ^-u- 
nocemos De pensado (de inten- 
to, con previa meditación y es- 
tudio) y que es abreviación del 
otro modLsmo De ca.90 pensado 
(de propósito, deliberadamente, 
con premeditación). Sin embar- 
go, en el romance de Landarico 
hallamos sobre pensado: 

Para ir el rey a caza 
De mañana ha madrugado. 
Gntni donde está la reina 
Sin la haber avisado; 
Por holgarse iba con ella, 
Que no iba sobre pensadu. 

Otro caso liay en el librito de D. 
Miguel Mir Al pie del altar, 
pág. 5. Sobre muerto leemos en 
la.s Rimo.'* de Ca.*tillejo: 

Ue la cual [guerra] no puede haber 
Paz, ni tregua, ni concierto. 
Sino morir o vtncer, 
Pues yo no puedo perder 
Tomándome tul n m'irrlo. 

(Carla ilr ¡leía/io a una dama), 

E.4as autoridades están indican- 
do que no repugna al i¡i>tcllaini 
el u.so de .<obrc con un partici- 
pio, en los significados (pie ve- 
nimos analizaiulo; porque, usti- 
<lo como partícula, significativa 
de nuniento, o gra<lo superlativo, 
es claro que pnetle anteponei"se i« 
ca^i todo< los i)articipios: "Nuiys- 



SOB 



SOB 



291 



tías almas, sobresaturadas de po- 
esía enfermiza," dijo con mucha 
gracia la Condesa de Pardo Ba- 
zán. — Sobre su firma, ni. adv. 
que falta en el Dice: bajo su 
fírma. Si están admitidos Sobre 
t¡u palabra (bajo su palabra) y 
Sobre aviso; si Ercilla usó sobre 
apuesta: 

Corren a la bajada de la cuesta, 
Cuino si al palio fuerau sobre aputsta, 

{Ln Araucana, c. VI), 

por igual razón debe admitirse 
Sobre su firma; la firma es la 
palabra escrita de una persona. 
y la más poderosa de todas. De- 
be también enmendar el Dice, 
el pron. su, porque el modi.*nio 
no tan sólo se usa con él, sino 
también con mi, tu y con geni- 
tivo de persona: Sobre mi pala- 
bra. Sobre su palabra. Sobre la 
palabra de Pedro. "Sobre tu pa- 
labra echaré la red." (Lucas, V, 
5, traducción de Torres Amat). 

No hayas miedo. 
La fe te doy de estar quedo: 
Subre mi- palabra ve. 



(Juan lie la En 



Ktjioya de Plác'i 'a y 
]'¡tor¡ano). 



SoBKE, partícula coiníK)sitiv!i 
o prefijo. He aquí lo que dice ei 
Dice: "En composición, o au- 
menta la significación, o añade 
la suya al nombre o verbo con 
que se junta. Sobrealiento, sobre- 
sueldo, sobreagudo, sobreponer, 
sobrecargar." No .se deduce de 
aquí claramente si hay liberta(í 
o nó para formar viK-ablos ante- 



poniendo el sobre, o si sólo debe- 
mos contentarnos con los que re- 
gis-tra el Dice. Hay libertad, y 
de ella usaron elegantemente u<- 
clásicos; pero conviene que el 
Dice, expresamente lo declare. 
Pongamos algunos de los com- 
puestos de sobre, porque los más 
quedarán para artículo aparte: 
sobreaguado (Vargas Machuca), 
sobreinfinito (Sta. Teresa), sa- 
brefervoroso, sobreeminente, so- 
bremundano (.J. de los Ange- 
les) , so brem aklito ( Quevedo ) , 
iobreordinario (Gracián), ■'so- 
bresingular (Cervantes), sobre- 
necio y sobreagudo (Alejo Ve- 
negas), sobrebueno, sobrepodero- 
so, sobresabio (Padre Ribadenei- 
ra) . La V. Agreda usó esta partí- 
cula aun con los superlativos, 
diciendo sobreperfectisimo y «o- 
bredignímno. En el latín de la 
Vulgata tenemos supergloriosus, 
sup'erlaudatus, superexaltaius, 
con la misma formación de los 
adjs. castellanos. — Antepuesto 
sobre a los sustantivos, no siem- 
pre les aumenta el significado, 
como lo veremos en algunos que 
vamos a estudiar por separado. 

SoBREBARBERO, m. Voz usada 
por Censantes en el siguiente 
pasaje del Quijote: "No la tengo 
yo en el cielo [no tengo partej, 
dijo el sobrebarbero, si todas 
vuestras mercedes no se enga- 
ñan." (P. I, c. XLV). "Todas 
las ediciones de 1605, anota Ro- 
dríguez Marín, dicen el sobre 
barbero, y nó el pobre barbero, 
como han leído, creo que sin 
excepción, los editores modernos. 
Con todo eso, paréceme que ha- 
bía de respetarse la lección anti- 



292 



SOB 



SOB 



gua: llamóle Censantes sobre- 
barbero (oomo se dice sobreter- 
<:ero y sobrestante) porque ya 
había un barbero en el corro, 
Maese Isicolás, cuando llegó é^te 
de la albarda y la bacía." Vean 
los autores del Dice, si ?e resuel- 
ven a admitir este compuesto de 
sobre. 

Sobre(;ei,.vd.\, f. "Luego pro- 
veyó que Don Diego de Mendoza 
fuese a ponerse por sobrecelada 
para socorrer al Comendador 
Mendoza con ciertas jinete*." 
(Crónica m>anuscrita del Gran 
Capitán, I. IV, c. XXI). Por el 
contexto se ve que se trata aquí 
de lo que ahora llamaríamos 
una contraceladu, porque antes 
se dice que los enemigos "pu- 
siéronse en una celada cerca del 
camino por do el Comendadoi 
Mendoza había de pasar." Ni el 
Dice, ni el Glosario de voces de 
armería de Leguina registran es- 
te vocablo. 

SOBRECELESTIAL, adj. Que 

excede a lo celestial. Esto signi- 
fica literalmente; pero en el uso 
su signiticado es más bien hiper- 
bólico, porque no tenemos idea 
clara de lo celestial. No aparece 
eiite vocablo en el Dice, a pesar 
de haberlo usado autores tan clá- 
sicos como Estella, Cal)rcra, Ma- 
lón de Chaide. He aquí los tex- 
tos de e4e último: ''Oigan los 
nmrmuradorcs del nombro del 
amor al Espíritu sobrecelcstial 
lo que dice." "Y v. m. por im 
rato desnúdese del cuerpo, y su- 
ba sola ol alma a la región del 
sübrecelestlal resplandor." (Coii- 
vermón de la Magdalena, p. 1\\ 
pról.) lie aquí olio de Vv. LuÍíí 



de León: '"¡Bendito sea el Padre, 
y Dios de nuestro Señor Jesu- 
cristo, que nos ha bendecido con 
toda bendición espiritual y sobre- 
celeslial en Jesucristo!" (Nom- 
bres de Cristo, 1. I, § IV). Así 
también el P. Alonso Cabrera: 
"En el universal diluvio no le 
parecieron a Dios bastantes las 
aguas de las fuente¿!, ríos y ma- 
res, sino que. . .rompió los cielos 
y cayeron aquellas aguas sobre- 
celestiales de goli>e." (Sermón I 
Dom. de Adviento, cons. II). 

S0BRECEX.4.R, n. "Desde la mi- 
.*a del gallo os hago venir aquí 
a todos a sobrecenar. Y, efectiva- 
mente, ocho días después..., 
estaban todos los cantores y ac- 
tores sobrecenando alegres en la 
cocina del .«eñor cura." (Valbue- 
iia. Los villancicos). Como se 
infiere del contexto, significa es- 
te V., que no hallamos en el 
Dice, cenar por segunda vez en 
la misma noche. 

SOBRECINCH.V, f., O SOBRECIX- 

(Mio, m. "Faja o correa que. pa- 
sada por debajo de la barriga del 
cabiiUo y j)or encima del apare- 
jo, sujeta la mirnta, la mantilla 
o el caparazón." En Chile se usa 
también la voz .'sobrecincha, pe- 
ro más cinchón. Véase Pegi'al. 

Sobrecolcha, f. Nombre que 
dan algunos a la sobrecama (cu- 
bierta que .*e pone sobre las sá- 
banas y cobortorecí pura abrigo 
y decencia do la cama). f)or 
cuanto se ])(inc .-obre la colcha. 

Sobrecoser, a. Aunque bien 
fiiriiiiido y u-ado en Chile, no ea 
necesario, ¡¡orciue existo sobrc' 
rargar, que en su 2." acep. signi- 
fica: "coser con ofra co.stura lo 



SOB 



SOB 



que quedó desigual, doblándolo 
para que caiga debajo de las 
puntada^."" 

Sobrecostilla, f. En la res 
vacuna, carne que está encima 
de los costillares y junto al lo- 
mo. Ü. t. en la Argentina, don- 
de se llama además sobrecosti- 
Uar, m. En Écija (de España) 
sobrecostilla es cuaito palo de la 
viga en el molino de aceite. (Ce- 
jador) . 

Sobrecostura, f. Acción o 
efecto de sobrecargar. Véa.se 
Sobrecoser. Vocablo bien forma- 
do y corriente en Chile; pero no 
podemos recomendarlo, porque 
se aparta del v. corre?iX)ndiente. 

SoBREENMiEXD.\, f. Segunda 
o nueva enmienda que se hace 
sobre la primera. "Exi.stía en un 
tomo de papeles varios, manus- 
crito del siglo XV y del XVI, 
en su borrador original, lleno 
de tachones, enmiendas y sobre- 
enmiendas." (Dr. Juan José 
Bueno, Biblioteca de Gallardo, 
t. II, col. 290). Voz bien forma- 
da, útil y digna de ser acogida 
por el Dice. Otras veces escribió 
el mi.smo autor sobrenmi^nda. 
(T. I, col. 582). Véase Sub- 
enmienda. 

Sobreentender, sobrentex- 
DER, a. y ú. t. c. r. Contra la cen- 
sura de Puigblanch y de Mon- 
lau tiene ya admitidas el Dice, 
estas dos formas, "En el le- 
mosín (dice el primero) según 
se habla en Cataluña, es sobren- 
téndrerse, y sobrenfés, con una 
e, y en Valencia con dos, en 
cuando lo' indica el lenguaje de 
Salva ; son, do consiguiente, dos 
los valencianismos que en cada 



una de estas dos voces ... le es- 
peta al benévolo lector . . . Esto 
de sobrentendido... es uno de 
aquellos modos corruptos de ha- 
blar que introduce en un idioma 
la ignorancia y sanciona la irre- 
fle.xión. En tal caso debió ser en 
castellano subentenderse y sub- 
entendido, así como los franceses 
dicen se soils entendre y souá 
entendu, ni sobre es sub o deba- 
jo, sino lo contrario. Se entiende 
o se supone, decimos en la con- 
versación, aprobando el dicho de 
otro, sin que nadie diga se so- 
brentiende." (Opúsculos, t. 1, 
pág. LXXV). Siguiendo a Caj)- 
many, Clemencin, Xúñez Taljo- 
ada y otros, aceptó la Academia 
las formas sobreentender y so- 
brentender, y ya no sería tiempo 
de voher atrás. 

SOBREESCRIBIR, &. "Lo rubio 

y tendido de su cabello, lo perfi- 
lado de su rostro, que todo le 
sobreescribía europeo." (Gra- 
cián, El Criticón, p. I, cr. I). El 
Dice, admite solamente la forma 
.sincopada sobrescribir: "escribir 
o poner un letrero sobre una co- 
sa. 1 1 Poner el soljrescrito en la 
cubierta de 'as cartas." En la 
edición de las obras de Tirso de 
Molina hecha ]X)r Riliadeneira 
(pág. 466, col. 1) se usó sobn- 
escribir: 

Cierro, y no le ¡obre-e.'C7-¡ho, 
Porque su nombre no se'. 

La mejor grafía de las tres es !a 
adoptada por el Dice, porque es- 
tá más conforme con la pronun- 
ciacii'in castellana y con la eti- 
moldgía httina superscrihere. 



294 



SOB 



SOB 



SoBREESCLLPiR, a. No aparece 
en el Dice. El Maej?tro Valdiviel- 
so lo usó en la forma sobrees- 
culpir, aunque mejor sería so- 
bresculpir: 

Sohieescuíplr pudieron: Aqüíyace 
Cadáver virgen, di; alma santa velo... 

(El Snffrariu Je ToMu, 1. XXV). 

Sobreesdrújulo o sobres- 
drújulo, LA, adj. -Viubas formas 
admite el Dice. 

Sobreexceder o sobrlxoe- 
DER, a. Las dos formas tienen la 
aprobación del Dice. 

Sobreexcelencia, f. ''Póneso 
por sobreexcelencia la afirma- 
ción de Dios respecto de la per- 
fección que se halla en ellas len 
las criaturas]." (.Juan de los Án- 
geles, Lucha espiritual, p. 1, r-. 
XI). Falta esta voz en el Dice. 
Como confirmación de lo que 
dijimos de los compuestos de so- 
bre, véase lo que agrega este mu- 
mo autor: "San Dionisio mu- 
chas veces, hablando de Dios, 
dice que no es ente, sino sobre- 
cnte; ni Señor, sino sobreseñor; 
ni bueno, sino sobrchueno, etc." 

Sobreexcelexte, adj. Mu.v 
excelente. "De este conocimiento 
de Dios resulta en el ánimo --ne 
de él se aprovecha, una nro^^un- 
da y leal reverencia a 'a sobre 
creciente Majc-tad hivinal." 
(Meato Ávila, A mil f'liii. c. 
TA'VIT). "Se humilló ¡il Padre 
lia.<la la muerte, y nniertc de 
cruz, rcvcroiiciando en cuanto 
hombre aquella nobrc excelente 
Maie,stad Divina." (Ibid., o. 

T,xx^c^'). \'rii.-c soiiRE, 2.- 

¡1 it . 



SoBREEXCELSO, SA, adj. Muv 
excelso, superior a lo excelso. 
"Su providencia lo dispuso así, 
para que en esta sobreexcelsa 
Reina estuviese la ley de la cle- 
mencia como en original y en 
depósito." (Sor María de Agre- 
da, La Mística Cindad, p. I, 1. 
II, c. XII, n." r.nO). \7"a.'^ So- 
bre, 2.° art. 

Sobreexcitar o sobrexci- 
lAR, a. Admitidas ambas for- 
mas. 

Sobrefino, xa, adj. Muy nno. 

Eres laurel subrefino. 
Naranjal de buen iiliir. 
Palma, carrasca y olivo 
Y almendro lleno de flor, 

("Miguel Sancho Izitiierdo. MU c»píaf lUjota 
[«rrt.</i/nf.<(i). 

101 Dice, sólo conoce superlrno, 
íirt (muy fino), que es el que 
usan los comerciantes en sus 
anuncios. 

Sobreganar, a. Cianar lon 
ventaja o con exceso; sinónimo 
de re(ju)ii¡r. (Vca-'^ele en su lu- 
gar). No aparece en el Dice. 
sobref/anar; se lo recomendamos 
con la siguiente autoridad : 

Juega, mentocatón. que en cualcuner parí" 
Sabré* fobrfrjunartt; 
Juega, acaba. t4>nt4>n. 
(Luis Q. de Renaventc. Knlrenh ilel juego litl 

Uumhre. '"nlecc. da Cotarclo. n." .W4). 

SdiiUKciRAR, a. (Ürar una 
cantidad de dinero exi'odiéndose 
del valor del depósito que .se 
tiene o del crédito con que se 
cuenta. l'"s v. bien furmado \ 
corriente en Cliile, que im de>- 
mcre<'e de ser admitido. 



SOB 



SOB 



SoBKEGiEO, 111. Giro que se 
hace excediéndose del depósito o 
crédito que se tiene. "No sólo se 
limita a prestar a la Municipa- 
lidad los 300.000 pesos estipula- 
dos, sino 278.000, que cargó a 
la cuenta: cortos sohregiros obli- 
gan personalmente a las perso- 
nas que los efectúan." (Un di- 
putado chileno), ^^ocablo bien 
formado y de uso general en Chi- 
le; bien puede admitirlo el Dice. 

Sobreherido, d.\, adj. Herido 
leve o superficialmente. "En 
Tomás fué la paciencia de Cristo 
en él (digámaslo así) sobrehe- 
rida." (Quevedo, Política de 
Dios, p. II, c. XX). No aparece 
en el Dice, este vocablo. 

Sobrehora, m. adv. A desho- 



¡Oh mal hora! 
Topan lupgo a tobrehnra 
AljSefior del alguacil. 

¡Oh traidora! 
Riendo ella tal señora 
íSascida de tal linaje, 
^;Quiere dalles fobrefiora 
A sus padres tal ultraje? 
(Francisco de las Natas, Comedia llamada 
Tide-x, inróito y jorn. III^. 

Debe aceptarlo el Dice, por lo 
menos como anticuado. 

SOBREHUMAXAR, a, HaOCF 

más que humano a un simple 
hombre o cosa humana. Es v. 
bien formado del adj. sobrehu- 
mano, n<i, que excede a lo huma- 
no. Véase cómo lo usó Ce.jacior: 
"No fueron [los adalides de las 
guerras españolas contra los mo- 
ros] héroes, sino i)uros hombres: 
las gestas no fKidian ser religio- 
sas, míticas, .Muo humana^. N(» 



había para qué el arte sobrehu- 
VI miase aquellos personajes y sus 
hazañas, como en Grecia suce- 
dió." (Hist. de la lengua y lite- 
ral, cast., t. I, pág. 135). 

SoBREMANo (A), m. adv. No 
aparece en el Dice, a pesar de 
ser de los más castizos. Veamos 
algunas autoridades. "Como le 
acontece al sol cuando amanece, 
si el suelo está húmedo, que por 
el calor que sus rayos tienen le- 
vanta vapores, y por ser entonces 
pequeño el calor no los puede 
gastar, y ansí se esparcen como 
niebla y oscurecen el aire, hasta 
que después, subido en lo afto 
del cielo y enviando de allí sus 
rayos con mayor fuerza, y como 
hiriendo a sobremano la niebla 
la vence; ansí en esta Santa. . ." 
(Fr. Luis de León, De la vida... 
de la Santa Madre Teresa, de Je- 
sús). Don Luis de Zapata lo em- 
pleó también en su poema Cm-Io 
famoso, canto XII: 

Co'Tno ciando en la plaza el espantoso 
Toro biaiiiando a saltos sale fuera. 
Que. viendul" venir tan corajoso. 
Se endereza en la sill.i el que le espera, 
Y se aprieta en la lanza, y aniíroso 
Apercibe el caballo a la carrera: 
Así Cortes, viendo aquel monstruo insano 
Se apretó con la lanza a íohiemano. 

En el Quijote (p. II, c. XXVIT) 
lo hallamos sin la preposición a> 
omitida sin duda porque la pa- 
labra anterior, que es lanza, 
acal)a también en a. He aquí el 
texto: "Don Quijote, que vio 
tan mal parado a Sancho, arre- 
metió al que le había dado [un 
varapalo!, con la lanza .wbrema- 
no." Y bien, ¿(jué .significa e.stc 
modismo? Según hemos podido 



251 fi 



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SOB 



averiguarlo, significa: sin apo- 
yar eu ninguna parte ol instiii- 
mento que se lleva en la mano; 
easi parecido al modismo A pul- 
so. "Es modo de empuñar una 
lanza," escribió (nu-cc.'< (funda- 
mento y vigor de la Icnfjua cast., 
t. I, pág. o09) ; por con-^iguien- 
te, es tomar la lanza en la mano 
en actitud de acometer y sin apo- 
yai-la en el i-iatre ni en ninguna 
otni parte. 

Sobremodo, m. adv. En ex- 
tremo, sobremanera. El Dice, lo 
trae en dos palabras (sobre mo- 
do), a diferencia de sohremone- 
m, que está admitido así y sepa- 
radamente. Lo lógico es que en 
torio se les equipare. 

SoBKEXATURALissro, Hi. Siste- 
ma en que domina lo sobrenatu- 
ral. — Afición desmedida a lo so- 
brenatural. — Aunque muchas 
veces puede ahorrarse este voca- 
blo diciendo ?o sobrenatural, 
otras hay que ufarlo necesaria- 
mente, y por eso conviene ad- 
mitirlo. Véase BucoLis.vro. Me- 
néndez Pelayo jiretirió la forma 
latinizada supernattiraílsm o: 
'".Sólo la creencia militar en los 
agüeros. . . puede ''onsiderar-^e 
como leve resaljio de stipernatv- 
rali-tmo pagano." (Véa^e Veja- 
dor, IUst. di- In leu ii-t // li! ■raí. 
ca<tt., i. T. ]i;'ig. i-"'', "l' ol 
iicadt'anico Don .Miguci Mir. la 
forma sobrenaturaUdad : "Esto 
úlliiiio que dice >Santa Teresa, 
de lialícr resistido {)or kIos año« 
a creer en la .sobrenatiirnlidud de 
las hablas que .sentía en lo inte- 
rior de su alma, es muy nota- 
ble." (Sta. Teresa de .^-.vii.v, 1. I, 
c. XXXI). 



SoBRENATrK.\Liz.\R, a. Hacer 
sobrenatural una cosa. "¡ Prodi- 
gio de las fuei-y-a;? latentes de la 
voluntad sobrenatu rapizadas ]X)r 
la fe!" "María, arrojándose con 
amor a los pies de Cristo resuci- 
tado, oye caer de los labios sobre- 
naturalizados de Dios aquella 
exclamación misteriosa: Noli me 
tángere." (Alejandro Pidal ^> 
Mon, La Magdalena, II, Vil). 

SOBREXJALMA O SOBRE.TALMA, 

f. Manta que se pon« sol)re la 
jalma o enjalma. En las dos for- 
mas lo trae el Dice. 

Sobrenoche. "E porque era 
sobre noche, no se osaron llegar 
n la tierra; antes bien, con mu- 
cho peligro, temiendo de onv 
mayor, se metieron más a la 
mar, sin dormir ni cerrar oju 
persona alguna." (Oviedo, Hisf. 
gen. y nat. de Jmlias, 1. L. c. 
XX). No se puede decidir, con 
e.-te solo texto, si sobrenoche es 
s. f. o modismo adverl)ial de 
tiom])0, como sobretarde, que es 
las dos casas, aunque el Dice, lo 
reconoce como s. f. solamente. 
1^1 significada dp sobrenoche, 
que no se registra en el Dice, 
ha de ser: última.s horas de la no- 
che; así como .v>nochad/i es el 
"principio de la nwhe," o sea. 
<! hora dr noche, ül an(X'hecci. 

Sobrenombrado, da, adj. So- 
liredicho. susodicho. I'só e~te vo- 
cablo Don Antonio Ferrer del 
Río en su ol)ra Don Pedro de 
Castilht. Mejores son los otros 
modos que se usan en ca.slella- 
no: el arriba nomlírado, el nnles 
citado, el ya referido, el preci- 
tado, etc. 



SOB 



SOB 



297 



Sobrepasado, da, adj., part.de 
sobrepasar. Propa.sado, dea-ara- 
do, desvergonzado. 

Sobrepasar, a. Sobrepujar, ex- 
ceder, aventajar, superar. Está 
calcado sobre el iturpasser fran- 
cés, y por eso solamente lo usan 
los que han estragado con 
lecturas francesas la pureza de su 
lenguaje; pero los buenos auto- 
re.s españoles no hacen caso de él. 
Desde la fundación de la Real 
Academia fué censurado este v. 
a uno de los académicos, Don 
•Juan de Ferreras, por Don Luis 
de Salazar y Castro (Bol. de la 
Acad., año 1.°, pág. 98) y no 
consta que alguien tomara su 
defensa. Y ¿para qué, cuando 
en sentido propio y fig. es venta- 
josamente reemplazado por cual- 
q uiera de los verba? que citamos ? 
"El peligro sobrepuja a la espe- 
ranea;" "Levantaron las trin- 
cheras tan altas, que sobrepuja- 
ban las murallas de la fuerza;" 
"Los trabajos del espíritu exce- 
den a los del cuerpo;" "La sin 
par Dulcinea del Toboso se aven- 
taja en belleza a vuestra Casilde- 
a," escribió Cervantes, sin nece- 
sidad de recurrir al desconocido 
sobrepasar. Otras veces empleó 
el V. .simple pasar: "Pareció la 
pastora Marcela tan hermosa, 
que pasaba a su fama su hermo- 
sura." 



Era tan alto, que sohrepujabii 
AI más alto de todos una mano. 



dijo también Virués en El Mon- 
nerrate, c. VIIL Por todo esto ex- 
trañamos que Don Modesto La- 
fuente dijera: "Los franceses 



han querido sobrepasar en estas 
dos columnas la magnitícencia 
de los romanos." (Viajes de 
Fray Gerundio, t. I, pág. 441). 
Ya se ve que viajaba por Fran- 
cia y hablaba con franceses. 

Sobrepaso, m. No aparece en 
el Dice, y lo usó Valbuena en su 
poema El Bernardo (1. IX) : 

En ¿1 subió de un salto, y ella en otro 
De los que andaban sueltos por el prado. 
Topando acaso un mal domado potro 
De sobrepaso y freno desbocado. 

Sobrepelliz. Es f., pero mu- 
chos en Chile lo hacen m. Del 
famoso Padre López, dominico 
del período colonial, se conser- 
van unas décimas contra el cnira 
Clemente Moran, y en ellas em- 
pleaba la voz sobrepelliz como f. 
y m. 

Sacó un mono hecho pedazos, 
De una figura infeliz. 
Con lino sohrepcllií 
Compuesta de mil retazos... 

Al sobrepelliz que estaba 
Sobre el poncho que tenía, 
Parece que le dolía 
Cada tirón que le daba. 

SoBREPixTAB, a. Acerbo bien 
formado y usado por Fr. Luis 
de León y que no aparece en el 
Dice. "Y ansí \áenen [las muje- 
res] a tomarse amarillas, y ha- 
cerse dispuestas y fáciles a que 
la enfermedad se las lleve, por 
tener con los afeites la carne que 
se sobrepintan, gastada." (La 
perfecta casada, § XII). No se 
confunda con repintarse, que en 
este mismo sentido significa : 
"]»intar.se o usar de afeites con es- 
mero y ciudado." El mismo au 
tor lo usó también pocas líneas 



298 



SOB 



SOB 



después del citado pasaje: "¿Qu'í 
hecho podremos hacer las muje- 
res que de precio sea o de valor, 
pueí, repintándonos y enflore- 
ciéndonos cada día, borramos de 
nosotras mismas la imagen de las 
mujeres valerosas?" 

Sobrepollera, f. Véase Polle- 
rín, que es más usado. 

SoBREPRODTccirSy. f. Exceso o 
recargo de pi'oducción. Vocablo 
Uí'ado por nuestros diarios y tan 
bien formado como sobreprecio, 
&obTvScllo, sobresueldo, sobrti'e- 
nida y demás compuestos de so- 
bre. Bien puede acejjtarlo el 
Dice. 

Sobrepuesto, m. Falta en el 
Dice, la acep. de "pieza pequeña, 
de género, tela o de otra materia 
que se pone encima de otra ma- 
yor, generalmente por adorno." 
El mi.smo Dice, la emplea en la 
voz PuNTER.A., 2.» acep. : "Soure- 
pnesto o contrafuerte de cue- 
ro..." Pero véanse taml>ién 
otras autoridades: "Piies ¿qué 
ojos hay tan ciegos o tan botos 
de vista, que no pasen con ella la 
tela del sobrepuesto?" (Fr. Luih 
de León, Perfecta casadfí, § 
XII). "Un como fiador y sobre- 
pnesto que le asegure." (Horteii- 
sio Paravicino, Mnrinl y Santo- 
ral, f. 148). "Vistióse al uso de 
aquel paí.«, con la misma liljrea 
que lof5 criados de Ealimundo, 
que era de muchos dolileces, 
pliegues, aforros, contraforros, 
senos, bolsillo^. sof>repíi estos, al- 
forzas..." ífíracián, El Criti- 
cón, i>. 1. < T. A'III). 

Ocjan'lít vor un justillo 
np rniii jaliN', cubierto 



Ci-n primorosos bordados 
Y costosos tobrepveslof... 

(Duque de Rivas, C'n cvtellano leal). 

"Comprendidos los dos órdenes 
donde estaban las granadas, eran 
en todos siete cadenas, mallas, 
trenzas, franjas, fluecos o redes, 
con varios adornos o sobrepues- 
tos." (Scío, III Reyes. VII, 17, 
nota). Del tiempo colonial de 
América tenemos también una 
cita: "Desde el año 1702 son los 
danzantes, indios vestidos con 
máscaras, vestidos a la española, 
con vestidos de raso y brocado, 
adornos con pasamanería de pla- 
ta, encajes y franjas con sobre- 
puesto de plata de realce..." 
{Anales del Cuzco). Del uso ac- 
tual de España tenemos esta otra 
autoridad: "Por cierto que el 
I estandarte] que luce ^'illa- 
manrique. de terciopelo color de 
gviinda. con .sobrepuestos de pla- 
ta repujada..." (.Juan F. Mu- 
ñoz Pabón, Colorín colorado. El 
rocío). Y hasta la acep. fig. ha- 
llamos en los clásicos: "Colorear 
los vicios con sobrepuestos y apa- 
riencias de virtudas." (Juan An- 
tonio Resoler, Carta de marear, 
de Ui70). 

SoBRERRiEXD.\, f. Por otro 
nombre, rienda de (/ala. Véase 
RiEND.\. Ambas expresiones, so- 
brerrienda y rienda d<: gala, me- 
re<'en pasar al Dice., por lo me- 
nos como chilenismos. 

Sobrerrosario, ni. Así llamó 
un p(x'ta luia larga tirada de 
versos en honor de la Virgen 
María. "El sobrerrosario dt» las 
cien oes, veinticinco canciones," 
dijo textualmente, cntoiidicndo 



SOB 



BOB 



20í) 



I)()r t-anciones las simples coplas 
de cuatro octosílabos, y oes, por- 
que cada uno principia con la 
interjección ¡oh! (Vea.se Biblio- 
teca de Gallardo, t. I, col. 1124). 
No nació con buena estrella este 
vocablo, porque nadie lo si.a^ió 
usando, ni menos lo adoptó el 
Dice. 

Sobresano, xa. adj. El Dice, 
trae .solamente el adv. modal so- 
bresano: "Con curación falsa o 
superficial. || Fig-, afectada, fin- 
gida, di.simuladamente." El adj. 
lo u.só el Maestro Valdivielso das 
veces en El Sagrario de Toledo 
(1. IX) : 



Mas, como suele sobresana heríd.i 
Talvez de docta mano medicada... 

Sobresano, así al tiempo de mi muerte 
Del ciego error se simuló el contagio. 



Así mismo el Padre Sigüenza: 
"El año sígnente de 1441 pare- 
cía que las cosas estaban más 
quietas o sobresanas, las guerra? 
más amortiguadas." (Crónica, 
p. II, 1. III, c. XI). También 
puede considerarse como partici- 
pio irregular del v. sobresanar, 
que significa: "reducirse y ce- 
rrarse una herida sólo por la su- 
perficie, quedando dañada la 
parte interior y oculta; fig., 
afectar o disimular con una ca«a 
superficial una acción o defec- 
to." 

SoBRESExsiBLE, adj. Que ex- 
cede o supera a lo sensible, que 
&< en categoría superior a ello. — 
Otros prefieren la forma latini- 
zada tnhprasensible. Ambas se 
usan en el lenguaje filosófico y 
deben entrar en el Dice. 



SoBRESusTAXCiAL, adj . Más 
que sustancial, superior a lo sus- 
tancial. "Toda la filosofía huma- 
na no entendió este .superinte- 
lectual y sobvesustancial modo 
de conocer a Dios." (Fr. Juan 
de los Ángeles, Lucha espiri- 
tual, p. I, c. XI). El Evangelio 
de San Lucas llama supersubs- 
tantialem, subresustancial, el 
"panem nostrum quotidianum" 
del Padrenuestro; por lo cual, el 
adj. soBresustancial es frecuente 
en los autores eclesiásticos. Me- 
rece pues que también lo acoja 
el Dice. 

Sobretarde, f. Asá, como s., 
lo admite el Dice, y lo define: 
"lo último de la tarde, antes de 
ünochecer." También es modis- 
mo adverbial, como .^e ve en e- 
te texto del P. Granada: "Lle- 
gan pues el mismo día sobre 
tarde aquellos dos santos varo- 
nes." (Oración y consid., p. 1. 
sábado). 

Sobretiempo-, m. Tiempo ijue 
excede al que se ha pensado o 
convenido en emplear. No es de 
mucho uso, pero está bien fur- 
mado. 

Sobretoca, f. Prenda que se 
ponían las mujeres sobre la toca. 
Emplea esta voz Rodrigo Caro 
para d&scribir otra prenda ([a 
rica) que usaban ciertas muje- 
res entre los antiguos romanos. 
"Sea la toca o sobretoca de la 
Maya, volante, apretador o pa- 
ñuelo rico, o todo el vestido de 
que ricamente le adornan, a to- 
do ello llamaban rica, y j>ara 
ello pedían." (Días geniales, 
dial. VI, § I). Ninguno de estos 
dos vocablos trae el Dice. He 



300 



SOB 



SOC 



aquí otra autoridad para solre- 
toca: 



Daeña mía Quintañona, 
De snhretoca y de don. 
De medio arriba escarola 
Y de medio abajo col. 

(Romance de Liftán, B'Mint. de Gallardo. 
[t. ],col. 1041). 



Sobretodo, m. Así, en una 
5ola palabra, se a«<TÍbe cuando 
significa "prenda de vestir, an- 
cha, larga y con mangas, que se 
lleva sobre el traje ordinario. Es, 
en general, más ligei'a que el 
gabán." También se llama so- 
hreiTopa, f. En dos palabras, so- 
bre todo, es modo adverbial que 
significa "con eí-pecialidad, ma- 
yormente, principalmente." 

SoBREV.\iNA, f., fig. "Apetece 
más una cara sin sainete-*, que 
no los lunares de tinta, con que 
talvez saldrá esclavo entrando li- 
bre; y más unas morena'^ que 
una sobrevaina de .«ebillo." 
(Quevedo, Capit^dacioncs matri- 
moniales). No aparwe ote voca- 
blo en el Dice. 

Sobrevivencia, f. Aunque el v. 
es sobrevivir, el s., que en este 
caw es postverbal, se toma de la 
forma culta o latina, y es super- 
vivencia: "acción o efecto de 
sobrevivir; gracia concedida a 
uii'> para gozai- una renta o pen- 
sión después de haber fallecido 
el que la o))tenía." ¡Cuidado 
con decir superviviscencia, como 
el otro que dijo reviviscencia! 
Cejador en libe sobrevivencia en 
varias de .sus obras. Sobrevivien- 
te y Kiipernivioilc son iguales 
para el Dice. 



SoBKEvoL.\R, a. ^'olar enci- 
ma o más arriba de algo. No 
aparece en el Dice, y lo usó Fr. 
Diego de Estella: "Voz es de un 
altísimo volador que pasa no só- 
lo el aire corjjóreo, o los cielot=, 
o todo el ámbito y cerco de las 
cosas sensibles; pero vuela todas 
cuantas cosas son, y trasciende 
con alas ligerísiinas de íntima 
teología, entrando en las solxjra- 
nas contemplaciones. Así que, 
sobrevuela el bienaventurado 
San Juan teólogo no sólo las co- 
sas que se j)ueden decir o enten- 
der, ])ero aun aquellas que so- 
brepujan a todoentendiimeniü.' 
(Vidn de S. Juan Evang., c. VI, 
art. III). El Dice, registra sola- 
mente a trasvolar, a. (pasar vo- 
lando de una parte a otra), que 
no es igual. 

SfíBRiXAjE, m.. fauí. {\)nju:i- 
to de sobrinos. Véase Hamiaiia. 

SoBRixo. XA, m. y f. Sobrino 
nieto, sobrina nieta: r^pecto de 
una persona, hijo o hija de hu 
sí)brino o sobrina cMTial; en cas- 
tellano, resobrino, na, como 
iiuicii dice: <\os vece-' sobrino. — 
Sobrino en segundo grado, en 
tercer grado: en castellano se 
dice sobrino segundo y sobrino 
terrero. 

Socarra, f. Kcuinatisuui qui 
ataca las muñecas de las manos. 
En castellano, mcarní es acción «> 
efecto <le .socarrar, es doc-ir, que- 
mar o tostar ligeramente y jmr 
cn<'ima una cosa. Ú. t. <•. r. 

SocAVoxKRO, m. El que bene- 
ficia o tral)aja una mina jwr me- 
dio de socavón. Es término usn- 
ilu en nuestro Código de Mino- 
lía y (pie falta en el Dice. Vé- 



soc 



soc 



301 



anse algunos artículos: '"Art. 74. 
El juez, al conceder la licencia, 
señalará el rumbo que deberá 
seguir el sficavón . . . ; y el soca- 
vonero no podrá variar dicho 
rumbo.'" "Art. 76. El dueño de 
la mina atrave^-^ada debe respetar 
el pozo o galería que la atravi*»- 
í^a . . . Pero el socavonero abona- 
rá los perjuicios que el cumpli- 
miento de esta obligación irro- 
gue al mismo." "Art. 77. Encon- 
trando el socavonero algiin depó- 
sito metalífero en pertenencia 
ajena, no podrá explotarlo ni la- 
borearlo, sino que. . ." 

Sociabilidad, f. Sólo significa 
''calidad de sociable," como deri- 
vado que es de este adj. ; por con- 
siguiente, hablan mal los que lo 
usan por sociedad (reunión ma- 
yor o menor de personas, fami- 
lias, pueblos o naciones). "Las 
zozobras e inquietudes que la 
pasión política había producido 
en nuestra sociabilidad, empeza- 
ron a dasaparecer." (Un diano 
chileno). Hubiera dicho: en 
nuestra sociedad, en nuestras fa- 
milias, en nuestros centros o cír- 
culos sociales, y le habríamas 
entendido; pero con el s. abstrac- 
to sociabilidad, inclinación a la 
.sociedad, disposición o aptitud 
para ella, no se entiende, porque 
no se avienen bien con esta abs- 
tracción "las zozobras e inquie- 
tudes." Todo por el afán de usar 
l^alabras largas y .«onoras, que es 
uno de los defectos de la moder- 
na literatura, para ocultar la 
vacuidad del pensamiento y la 
íalta de precisión en las ideas. 
\'t'ase Personalidad. 



SociABiLiZAR, a. y ú. m. c. r. 
Hacer sociable a uno. "A las au- 
toridades, creemos les correspon- 
de un papel muy principal re- 
primiendo este mal que toma 
cuerpo y que, además de burlar 
una ley, produce resultados f'.i- 
nestos en las pocas familias hon- 
radas que creen encontrar [ha- 
llar] en estos centros, puntos de 
reuniones donde distraerse y so- 
ciabilizarse." (El Diario Ilustra- 
do, 20 Sept. 1915). Véase Izar 
(Verbos en). 

Socializar, a. y r. Hacer so- 
cial a uno. "El partido radical 
está tratando de ir franca y re- 
sueltamente hacia el pueblo, ha- 
cia la democracia. ¿Cómo? So- 
cializándose, esto es, hacienaii 
.Miyas las reivindicaciones popu- 
lares en el orden social y procu- 
rando sati.s-facer necesidades po- 
pulares en el orden económico . .. 
En suma, el radicalismo se so- 
cializa para ir al pueblo." (P. B. 
Gálvez, Sobre los laureles. La 
Unión, de Santiago, 10 Oct. 
1915). No existe este v., ni es 
el adj. social aparente para dar- 
le ser, pues ninguna de sus 
aceps. se adapta a la idea de \in 
V. Si se trata de uniree a una 
sociedad, se usará el v. asociar; 
si se quiere exprasar la idea de 
sociabilidad, se inventará socia- 
bilizar, como acabamos de verL 
formado ya y talludito. Lo que 
quiso decir el autor es que el pai- 
tido i*adical se democratiza, que 
está acercándose o allegándose a! 
pueblo, que ha, ahatido o humi- 
llado hasta él su vuelo, que lo 
busca, y solicita, que frecuenta 
sociedad con él. 



302 



SOC 



soc 



Sociológicamente, adv. de 
m. Según la soc-iología, confor- 
me a sus principios o enseñan- 
zas. Falta en el Dice. 

Soco, ni. Golpe que seda de 
frente, y nó de alto abajo, con el 
puño cerrado. — Es formado del 
.■íiguiente, porque sólo así puede 
pegar o golpear el zunco o man- 
co; y para el zurdo es también 
má.s fácil hacerlo así. Más pro- 
pio es escribirlo con 2 (zoco). 

Soco, ca, adj. Manco. Véase 
Sunco. Es el castellano zoco, va. 
o zocato, ta, que significa "zurdo." 

Socorro, m. En algunas par» 
tes, dinero que ge da al trabaja- 
dor a cuenta de su sueldo o sa- 
lario. Así se llama principal- 
mente en las haciendas o fun- 
dos rústicas en que se acostum- 
bra hacer el pago cada ocho o 
quince días. Como en este in- 
tervalo .«uele urgir al pobre la 
nec«-sidad, acude al patrón para 
que le dé un socorro, es decir, 
un anticipo de su .salario; lo que 
a veces es general para lodos los 
trabajadores de la hacienda. 
"Hoy toca socorro; Mañana es 
día de socorro." Algunos han 
dudado de la propiedad de este 
vocablo, pero sin razón, porque 
socorro es la acción o efecto de 
socorrer, y la 2.' acep. de soco- 
rrer es "dar a uno a cuenta pai'- 
te de lo que .«e le del^e. o de lo 
que ha de devengar." 

Socsoga, f. En la [irovincia de 
Tarapacá, cola <!<■ caliallo, vul- 
garmente hierba de la plata o 
del platero. — Es indudaiite que 
en la formaci<')n de cAa vocablo 
entra el castellano suqn y el qui- 
chua for, que forma jmrte de al- 



gunas palabnis quichuas, como 
rocco, canas, ^occoyani, encane- 
cerse, Qocsini, roer la polilla. 

Socucho, m. Lo admitió el 
Dice. (14.* edición) como pro- 
vincialismo de Cuba y Méjico y 
con la definición de "rincón, 
chiribitil." Mííá adelante admite 
también la forma sucucho, co- 
mo provincialismo de la Amé- 
rica Meridional y con una 2." 
acep. usada en Marina: "rincón 
estiecho que, por efecto de la 
construcción, queda en las par- 
tes más cerradas de las ligazones 
de un buque." La primera for- 
ma ¡se da como derivada de esta 
segunda, pero de ésta no se da 
etimología. Bien pudo hallarla 
el etimologista de la Academia 
en el Dice, de Cervantes, de Ce- 
jador, art. Chocakkero. Ahí se 
lee: "Socucho en la Argentina, 
en Cuba y Méjico, es liabitación 
ruin y escondrijo, en \'enezuela 
sucucho, como en Galicia, don- 
de además siuco es el surco que 
queda en los sembrados: del 
eúskaro soko, rincón." El Dice, 
gallego de Cuveiro Pinol trae 
también las dos voces: su^o 
(surco o sulco que se hace con 
el arado en la tierra) y «m-iw/i/) 
(rincón). En Chile usamos la 
foima suciicho mucho má.s que 
socucho. No está de más dar los 
sinónimos de e.st« vocal)lo: cu- 
mnranchón o caramanchón (des- 
ván de la cat^a, o lo más alto de 
ella, donde .se suelen guardar 
tra.*tos viejos), cochitril, fig. 
Hiabitación e.strecha y di^a-sea- 
da), cutirtucho (dim. dc-pcctivo 
de cuarto), mechinal, fig. (habi- 
tación o cuarto muv reducido). 



bOF 



SOG 



303 



tabuco (aposento pequeño o ha- 
bitación estrecha), tugurio, fig. 
(habitación pequeña y mezqui- 
na), zaquizamí, fig. (casilla o 
cuarto pequeño desacomodado y 
poco limpio). 

Sodeán, m. En catedrales y 
colegiatas, dignidad que &*tá 
después del deán, hoy arcediano. 
"Consta por la carta de dona- 
ción que hoy se conserva, con la 
autoridad de Alfonso Lorenzo, 
Abad, Canónigo y Sodeán de la 
iglesia de Santa Leocadia."' (Si- 
güenza. Crónica, p. IL 1. I, c. 
XIII). No aparece esta voz en el 
Dice, ni sabemos que se use en 
ninguna parte. 

SoDOM.\, n. pr. de ciudad. Así 
como están admitidos en el Dice, 
en sentido fig. muchos nombres 
de ciudad, como Babilonia^ Ba- 
bel, Belén, Troya, Sa.n-Qvinfin, 
así debe admitiree Sodoma con 
el significado de ciudad o lugar 
en que dominan muchos vi- 
cios torpes, como en la antigua 
ciudad del mismo nombre. En 
cuanto a autoridad, oigamos a 
Malón de Chaide: "¡Oh santí- 
simo Apóstol! y ¿qué di.jérades, 
si \-ierades en este tiempo tan 
perdido el freno de la verg-üeai- 
za, los estados tan estragados, 
que ya lo .santo y lo profano es 
uno, la.s ciudades y república.s 
hechas unas Sodomas en luju- 
ria...?" (Conversión de la 
Magdalena, p. II, c. VI). 

Sofá, m. Así pronuncia nue.«- 
Iro vulgo y como él muchas 
¡icrsonas de medio pelo, en vez 
de xofá, que es la única acentua- 
ción correcta. El pl. más autori- 
zado os Kufáx, como mamas y ¡ju- 



pas; así lo trae el Dice, en el art. 
Tapicero y así lo enseñan S;ü- 
vá y CueiTo; este último cita es- 
tos vei^sos de Espronceda: 

Lámparas de oro, espejos venecianos, 
Áureos so/'ás de blanco terciopelo. 

Xo faltan quienes digan sofaes, 
y aun sofases. La Gramát. de la 
Academia no menciona este 
nombre. 

Sofistiquería, f. ^^éa-se el si- 
guiente. 

Sofistiquez, f. "Lo cual, verti- 
do de la ruin sofistiquez valen- 
ciana en la noble franqueza cas- 
tellana, quiere decir que..." 
(Puigblanch, Opúscutos, i. i, 
pág. LXXIII). El Dice, admite 
solamente: sofisteHa (uso de ra- 
ciocinios sofísticos) y sofistica- 
ción (acción o efecto de sofisti- 
car). 

Sofrencada, f. Sofrenada, en 
sentido propio y fig. 

Sofrenear, a. Sofrenar: "re- 
primir el jinete a la caballería 
tirando violentamente de las 
riendas; fig., reprender con as- 
pereza a uno; refrenar una i>a- 
sión del ánimo.'' 

Sofreneo, m. Sofrenada. 

Soga, f. Tratándose de trom- 
pos, dígase zumbel, que es dis- 
tinto del zurriago o zurriaga. 
Yvase Guaraca. — Soga de clin o 
de quilín. La soga e>pañola es 
de esparto; por e.'^o no debemos 
llamar soga la que se hace de 
cerdas de caballo, sino más bien 
crisneja o cñzneja, que es "soga 
o pleita de esparto u otra mate- 
ria semejante," y, como el nom- 
bre .*e deriva del latín crinu, 
crin, mejor le viene a nuestra 



304 



SOG 



SOG 



soga de clin. — Darle soga a uno. 
^.Por qiic no te oonfieías más a 
menudo? prep:iintaba un nnsio- 
uero a un fíenitente. Porque el 
patrón no me da soga, le coníe*- 
ló éste con toda ingenuidad. El 
misionero, que era un catalán 
que hablaba bien el castellano y 
que personalmente nos contó el 
cuento, no entendió la fr. Dar 
soga y tuvo que proseguir el diá- 
logo para enterarse de la excasa 
que daba el guaso. Pues bien y 
mal que le pese al actual Dice, 
que ha preí5CÍndido <le ella, la fr. 
no puede .ser raáa castiza de lo 
que es; y en pi-ueba de ello ( ex 
ore tuo te júdico) abramos el 
mismo Dice, art. Mujer. A la 
mujer brava, dalle In soga larga. 
¿Qué .significa este antiguo re- 
frán? Figuradamente lo que sig- 
nifica la f r. dar soga, esto es, dar 
un poco de libertad o suelta a una 
persona; lo cual, aplicado al re- 
frán, quiere decir que "se disi- 
mule con prudencia lo que no 
se puede remediar prontamente, 
aguiírdando ocasión y coyuntu- 
ra a propósito para reprenderlo 
o castigarlo." Pero allá va otra 
autoridad más explícita, Malón 
de Chaide, en su Magdalena (p. 
3% cap. Vlll): "Estos llama- 
mientos de Dios... y el de un 
San Aga'itín que le espera y !e 
va dando soga y le da im grito 
en ima huerta donde e^'twba al 
tronco de vm árbol solo." La 
misma fr. empleó también Fr. 
Francisco de Osuna en su i)l)ra 
Norte de los esla/los, del año 
1550, y la usa con toda libcrtiid 
el P. Mir: "Personas respet^ables 
dieron soga a lo que el pueblo 



catalán sentía, pensaba, quería 
cuanto al nombramiento del 
marqués de Campoverde." 
I Prontuario, art. Ideal). "Nada 
defiende [el marido], aunque 
calle y sufra, nada paga, aunque 
dé soga a la miijcr." (Ibid., art. 
Editar). "¿Cómo pudo caber eit 
tu magín que Cervantes diese 
soga a las incorrecciones moder- 
nas?"' (Centenario quijotesco, 
IX). El Dice, trae la fr. Dar so- 
ga a uno, pero nó con esta acep., 
sino con otras dos distintas: 
"Halagar la pasión que le do- 
mina, o hacer que la conversa- 
ción recaiga sobre el asunto de 
que es más propenso a hablar" 
(o sea, Dar cuerda a uno), y 
también, "darle chasco o bur- 
larse de él." La acep. que defen- 
demos significa: dar suelta a 
uno, condescender, ceder o con- 
sentir, aflojar en el rigor, dar 
larga, como la inteq^retó Cova- 
rrubias en su Tesoro, es decir, 
dar la soga larga. Este significa- 
do fig. viene del propio o recto, 
que vale alargar o soltar vm lau- 
to la soga o cuerda. Dos veces la 
usó así Cervtmtes en la aventu- 
ra de la cueva de Montesinos 
(Quijote, p. II, c. XXII) y una 
lo hallamos en el Padre Ovalle: 
"El pescador no le resiste [al 
atúnj, antes le va siguiendo, 
dándole soga cuanta quiere." 
(Ilistór. relación, 1. 1, c. X\'1I). 
Va\ el lenguaje corriente de Chi- 
le la usamos todos, cultos e in- 
cultos, y en ambos .scntida-<, el 
lecto y el lig. — fon la xoga "' 
ruello, decimos no.*n)tro.< del que 
está ameiüizadii de un riesgo 
grave: ci Dice, ilicc ("n 1,1 siig<i 



SOL 



SOL 



305 



n hi garganta. No e.* tanta 
la diferencia para enmendarse. 
— De soga. Dígase ^4 soga, 
m. adv. "Tratándose de pie- 
dras o ladrillos [y también 
de adobes], de modo que su ma- 
yor dimensión quede paralela al 
paramento." Así el Dice. Tam- 
bién se puede decir De media 
asta-, m. adv. : "hablando de la- 
drillos, a soga." De asfa es cuan- 
do el ladrillo se coloca de mane- 
ra que .su mayor dimensión que- 
de perpendicular al paramento; 
y esto mismo, tratándose de pie- 
dras, se llama A tizón. La pared 
que sólo tiene el grueso del an- 
cho del ladrillo común se llama 
en castellano citara, f. 

Soguilla, f., dim. de sog.4.. 
A'éase el anterior, 1.' acep. — De 
soguilla: dígase .4 soga y véase 
el anterior. — Conviene que sea 
conocida en Chile esta acep. cas- 
tiza de soguilla, m. : "mozo que 
.■n; dedica a transportar objetos 
de poco peso, en los mercados, 
estacione?, etc." Aquí abundan 
estos soguillas y no .son conoci- 
dos por .'u nombre. Kste viene 
de la soga, cordel o cuerda que 
generalmente manejan, y por 
c=o se les llama tamliién mozo.-< 
(le cordel; de cuerda dijo Pérez 
Galdós. 

Sol, m. Figura de un centix. 
o de un rostro humano con ra- 
yos al rededor, que se considera 
como representación del sol. 
Falta eíta acep. en el Dice, en 
el cual sólo hallamos como tér- 
mino del Bla.són, Sol figurado: 
"el que se representa con cara 
humana.'" — Falta también e.sta 
otra acep. fig. : parte principal 

Dici. de Chil., t. V. 



de la custodia que sin-e para la 
exposición del SSmo. Sacramen- 
to y que consiste en el hueco 
para colocar el viril y en los ra- 
yos que lo rodean ; porque ofre- 
ce la figura de un sol dorado. 
"Levantó la ramazón y teja, y 
reconoció una segunda custodia 
formada de panal, aun más pro- 
pia que la primera, pues sils ra- 
yos eran puntiagudos y eii todo 
parecidos a las custodias ordina- 
rias que llaman de soles." (no- 
ticia de la incorrupción, mila- 
grosa que desde el año de 1597 
se conserva en las veinticuatro 
santísimas Formas. . .Bol. de la 
Acad., año 1916, pág. 589). 
Nosotros decimos sol, el sol de la 
custodia, en singular. — Al sol, 
loe. fig. usada por los minero.s 
chilenos para indicar que la e-c- 
cavación de la mina no tiene to- 
davía mucha hondura; y así di- 
cen : "Esta mina está al sol ; A 
mí no me gusta trabajar al sol." 
A veces se varía la preposición : 
"Caído Gómez, Hontanares car- 
gó con el capacho victimario y 
salió [de la mina] con él hasta 
el sol, donde en la romana fué 
constatado el pe.so de la carga." 
(El Obrero, de Ovalle, 21 .Jul. 
1918). El significado está toma- 
do de la luz del sol que alcanza 
u entrar hasta cierta hondura. — 
El sol que nace osaU, Elsolnor 
( iente; El sol que se entra o se po- 
ne. El sol poniente. Son frases fi- 
£;uradas con que se designa al in- 
cHviduo quo empieza a. ser pode- 
roso o a tener mando, y al que es- 
tá por dejar el poder o el mando. 
Se usan libremente en todas par- 
tes; sin embargo, el Dice, sólo 

20 



306 



SOL 



SOL 



Irae: -4/ sol naciente o que nace, 
y así con la prep. a. "Todos 
vuelven las espaldas al sol que 
se pone, y la cara hacia el que 
sale," escribió Gracián. (El Cri- 
ticón, p. III, cr. II). — Donde 
entra el sol no entra el médico, 
refrán con que .se significa que 
es nuiy sana la casa que goza de 
los beneficios del sol y que por 
e^o sus moradores no necesitan 
del médico. Merece cabida en el 
Dice. — ¿Poí" dónde saldrá {o irá 
a salir) el sol mañana? Fr. fig. 
y fam. que decimos por admira- 
ción o burla cuando vemos u 
oímos ima cosa insólita pero fa- 
vorable: por e,j., que un mezqui- 
no o avaro dé una cantidad de 
dinero, que conde-scienda en al- 
go una persona dura e incondes- 
cendiente. (No trae el Dice, este 
adj.) Es fr. ingeniosa y digna 
de ser aceptada. — Puesta de sol. 
Véase Puesta. — Sacarle a uno 
los trapos (o los trapitos) al sol. 
fr. fig. y fam. En castellano es: 
Sacar los trapos (o todos los tra- 
pos) a la colada (o a relunr) : 
"echar a imo en rostro sus faUiís 
y hacerlas públicas, en especial 
cuando se riñe con él acalorada- 
mente." No hay mucha diferen- 
cia entre los complementos al sol 
y a relucir; por lo cual no mere- 
ce condenar.«e nuestra variante. 
— El pl. soles, en la acep. de 
"luz. calor o influjo del .«ol," c 
usado ])or todos los autores y 
aprobado por el Dice, que da 
como ejemplo de esta acep. : 
"Sufrir soles y nieves.'' Lo que 
no ha aprobado todavía, debien- 
do hacerlo, es la acep. lig. y poé- 
tica de "ojos humanos nuiy her- 
mosos," que siempre se ha dado 



a este mismo pl. "Sus cal)ellos 
son oro, su frente campos elíseos, 
sus cejas arcos del cielo, sus ojos 
soles." (Quijote, p. I, c. XIII). 
"Cometa que pronosticó el in- 
cendio de m;is de una alma de 
]-:is que allí estaban, a quien 
amor abrasó con los rayos de los 
hermo.sos .<toles de Isabela."' (Cer- 
vantes, La Española Inglesa). 

Sin color el rostro hermoso, 
Sns (los toles hechos fuentes .., 
Pasaba en tristeza y llanto 
Una zagala... 
(Romance de Agustín de Vargas. Bibl'wt. tlt 
[G<illar,l„. t. I, col. 1042). 

A más (le las de sus st.Uf, 
Tiene Anarda dos beldades, 
Que son: la raz(ín que dice 
Y la sinrazcin que hace. 

(Antonio de Mendoza, limnanct). 

Para mí solo tramontas, 
No para Celia, que tiene 
En su cielo mUt dos. 
Dos que hielan, dos que encienden 

(Suárez de;Pigueroa, El Pasajero, í,\\\io III) 

• 

En otras partes de esta misma 
obra se lee luces y luceros, co- 
mo el latín, que dice lámina: 

Huc coeli ab altis sedibus 
Converte dexter himina. 

{Uiiiinn al ApótI. Santiaffo). 

El Dice, admite también esta 
acep. de lurero. — El dim. de sol 
es .wlecito y nó solcito, como st 
dice en Chile. 

Solamente, adv. do in. El 
vulgo más ignaro lo u-a cu voz 
de sumamente. "Tan solamente 
feo." 

Solano, na, adj. Dícc.«e rtei 
iuiiiiial, carreta u otra cosa que 
por defecto o mala hechura es á 



SOL 



SOL 



307 



más inclinado a un lado que al 
(itro. — El origen no puede ser 
otro que el s. solano (viento que 
corre de donde nace el sol), en 
ciiileno, puelche, raco y terral. 
Este viento, que suele ser recio 
y huracanado, porque en Chile 
viene de la cordillera de los An- 
des, es causa de ataques de pa- 
rálisis en brazos y piernas, los 
que obligan a las personas a an- 
dar inclinadas a un lado. Por 
eso se llama en algunas partes 
solano, s., la misma enfermedad 
del brazo o pierna ; de aquí lo to- 
mó la semántica para hacerlo 
adj.. aplicado alas personas que 
padecen esta enfermedad y des- 
pués lo aplicó también a las co- 
sas que imitan el andar de esas 
personas. — Es corriente en Chi- 
le llamar Solano solamente, por 
abreviación, a los que tienen el 
nombre de San Francisco Sola- 
no. Como éste, hay muchos ape- 
llidos de santos que ya son nom- 
bres propios: Javier, Borja, Be- 
nicio, Avelino. 

Solapa, com. Animal vacimo 
que tiene una mancha blanca en 
el lomo a .«emejanza de la pe- 
chera de la camisa qne queda 
entre las .solapas. Es nombre 
que se da como por derecho pro- 
pio al buey, toro o vaca que tie- 
nen e.=a mancha. — Al que la tie- 
ne en el cuello se le llama go- 
londrina. 

SoLAPERÍA, f. "En 1616 fué 
nombrado Virrey de Ñapóles el 
Duque de O.suna, a donde le si- 
guió Quevedo, ayudándole en 
los negocios más espinosos, .«obre 
todo contra la.s ambiciones de 
Carlos Emanuel y las «olnperkiíí 
de la República de Venecia." 



(Cejador, Hist. de la lengua y 
liferat. cast., t. IV, pág. 159). 
Vocablo bien formado y que no 
aparece en el Dice. ; dice más 
que la acep. fig. de solapa o sola- 
pe, que es: ''ficción o colorido 
que se usa para disimular una 
cosa." 

Solar, a. Hay dos verbos coii 
esta misma forma: el uno rela- 
cionado con suelo y por eso sig- 
nifica: "revestir el .suelo con la- 
drillo, losas u otro material ;" y 
el otro tiene relación con suela 
y significa: "echar suelas a los 
zapatos." Ambos se conjugan 
irregularmente (suelo, suelas 
suele) y forman su compuesto 
con sobre (sobresolar), que para 
el significado importa im segun- 
do suelo y una segunda o nueva 
suela. 

Solaridad, f. Véase Solidarle, 
dad. 

Solas (A), m. adv. "Sin ayu- 
da de otro." Éste es el único sig- 
nificado que le da el Dice, cuan- 
do los clásicos y todos los que 
hablan castellano le dan con 
más freeuencia este otro: "en so- 
ledad o retiro; fuera del trato 
social." Abramos el Quijote: 
"Se ha de hacer el desposorio 
tan seí-reto y tan a solas, que sólo 
han de .ser testigos ..." "Culpá- 
base a solas de su desatino." 
"Pasamos la vida. . .su.S}iirando 
solos, y a solas conumicando con 
el cielo nuestra.s querellas." No 
hay necesidad de más autorida- 
des. Al modismo A sus solas le 
da el Dice, los dos significados; 
en lo cual hace bien, porque en 
realidad los tiene, pero haoc 
mal en restringirlo al pronom- 
bre ¡tus, cuando ta,mb¡én se usa 



a08 



SOL 



SOL 



ion mis y tu.'s: "Tan bien y me- 
jor me lo comería en pie y a 
mis solas, como t-entado a par 
de im emperador."' (Qu'jofe, p. 
I. c. XI). 

SoLAZj, m. faiu., auui. de sol. 
Significa "sol fuerte y ardiente 
que calienta y .se deja sentir 
mucho." En Chile es conocida 
e-ta acep., pero se le da también 
la de in.'iokición, que es la "'en- 
fermedad causada en la cabeza 
por el excesivo ardor del sol." 

Solber. Mala pronunciación 
(le sorber, usada por los mismos 
que dicen Cairos, pelrita y 
otroí semejante-;. 
Soibete, m. \'('ase Sorbete. 

Solbitorio, ui. .Medicamento 
que se sorbe. — El vulgo más ig- 
norante dice sulborio. Lo má.s 
propio sería sorbitorio, como di- 
cen los más cultos, pero no lo 
apnieba el Dice. 

Solcito, m., dim. de sol. Díga- 
se solecito, como lo pvnbamos 
en el art. Bueicito. 

SoLü.\r)iLLO (El). Tipo del 
.«oldado aventurero que, desputV 
de haber hecho .sus campañas, 
vagabundea por ciudades y cam- 
pas contando o cantando sus 
nunca vistas hazañas, petarde- 
ando aquí, robando allá, ha- 
ciendo fullerías en los juegos, 
buscándose, en fin, la vida como 
mejor se le alcanza, con las más 
l)eregrinas e ingeniosas trazas. 
Es el Pedro de Urdemalas reti- 
i'ado de la milicia y el mejor 
ejemplar de la vida picare.-K'a 
ciiilena. Nadie ha>ta ahora lo 
lia ai>riiveclia<l(i en la literatura: 
-11- avcntuí;',- y ai'liuiañas co- 
rren solamente en cuentos y 
anrcilota-' de la tradición oral. — 



El nombre parece venir del 
Juan Soldado español, que "es 
el soldado por antonomasia; el 
soldado español, valeroso, pa- 
ciente, sufrido; héroe, a las ve- 
co-, sin reí'omp€n.sa. sin nombre 
propio, anónimo."" (Luis Mon- 
tólo, Personajes, versonas y per- 
sonillas). Así como este nombre 
(lió en España la fr. La vida de 
Juan Soldado es mu y larr/a de 
contar, así en Chil^ dio el dim. 
Kl Soldadillo. 

SoLD.\DO, m. Hacer uno un 
soldado, fr. fig. y fam. : caer 
arrodillado con ambas rodillas. 
Se dice por juego a los niños 
cliico-^, pegándoles con el canto 
de la mano en ambas corvas, 
con lo cual caen necesiiriamentc 
de rodillas. Se usa entre el pue- 
blo y proviene de la vei-.erada 
imagen de Nuestra Señora del 
Carmen, que, como Patrona ju- 
rada del Ejército chileno, es re- 
presentada con dos .«oldados que 
están de rodillas a sus pies. 
¡ Iíermo,<o .*e.ntimient.o de piedad 
en nuestro pueblo! — Salto del 
Soldado. Véa.se S.\lto. 

Soldar, a. Es irregular en f\i 
conjugación f sueldo, ¡meldas, 
suelde) y nó soldó, sóidas, como 
hemos leído hasta en literatos 
españoles. Las clásicos y todos 
los gramáticos lo reconocen co- 
mo irregular, porque lo carean 
con el s. sueldo (moneda), deri- 
vado del latín solidas, como 
soldar de solidare. 

SoLEMXE, adj. No .-^e ve claro 
si admite o nó el Dice, la acep. 
fam. y burlesca de "enfático, 
majestuosameníc ridículo.'" co. 
mo apare(C usado en e-tos mt- 
sos de Samaniego: 



SOL 



SOL 



ñO!) 



Digo que es un solemne mnjailtro 
Todo aquel que pretende 
Vivir en este mundo sin su duende. 

Es un gnUmnt lo:o 
Todo aquel que creyere 
Hallar en experiencia 
Cuanto el hombre nos pinta por deleite. 

Milicho antes había dicho tam- 
bién Cervantes: "Y confirmólo 
por vino de los más solencs men- 
terafoi de nuestros siglos." 
(Quijote, {). II, c. VII). Véanse 
otras autoridades más. 



Paeclo nombrarte en el acto 
Un solemne trapalón 
Que. aunque parece barón. 
Es el de llWscas. exacto. 
(Bretón, Redondillas A MoTUtin). 
Pared en medio de esta casa tiene 
La suya: hablarla puedes y informarte 
De t(>do este embelec, que es solemne. 
(Tirso, Dun Gil de la/ caha reírles. II, 13\'. 
.—Ya sabemos 
Que sois de Bu'gos. 

—Mentira 
Solemne, 
(/iírf., 18.»; 

SoLEM.viZACióx, f. Acción C 
efecto de solemnizar. Aunque 
bien formado, no lo admite el 
Dice, sin duda porque su lar- 
gura no se acomoda mucho al 
uso corriente. 

Soler, n. Creen muchos chi- 
lenos ilustrados que este v. sig- 
nifica ser una cosa poco frecuente, 
ocurrir una que otra \ez. No 
.sabemos de dónde procederá es- 
te error, pues el v. significa ca- 
balmente lo contrario, a saber: 
"con refei'encia a per.sonas, 
acostumbrar, o tener costumbre 
de alguna co.-a ; con referencia a 
hechos o cesas, .ser frecuente." 
Y sólo así lo u.saron los clásicos, 



nunca en el sentido en (jiie 
lo venimo.- oyendo en Chile. 
— En algunas provincias del 
Sur le dan una irregulari- 
dad nunca vista, pues lo con- 
.jugan suelgo, suelgues, suelgue, 
solguemos, solguéis, suelguen; 
suelga, suelgas, etc., lomando la 
g de valer, salir, traer y otra-^. 

SoLER.v, f. Sus aceps. castiza.s 
son: "1." Madero asentado ac 
plano sobre fábrica para que en 
él descansen o se ensamblen 
otros horizontales, inclinados o 
verticales. 1 1 2,^ Piedra plana 
puesta en el suelo para sostener 
pies derechos u otras cosas se- 
mejantes. 1 1 3.^ Muela del moli- 
no que e.«tá fija debajo de la vo- 
landera." — No debe pues lla- 
marse solera, como llaman al- 
gunos chilenos, a la ciímbrer' , 
hilera o parhilera, que es el 
■'madero en que se afirman los 
pares y que forma el lomo de la 
armadura;" ni menos a la ca- 
rrera, que es la "'viga que, colo- 
cada horizontalmente, sirve en 
los edificios pai'a sostener otras, 
o para .sujeción y enlace de las 
construcciones." — • Mucho me- 
nos debe llamarse solera, al sue- 
lo o fondo de zanjas, canal&s, 
fosos, etc. — De la 2.^ acep. casti- 
za se ha formado en Chile esta 
otra: orilla exterior de acera-s, 
corredore.'', galerías, etc.. forma 
da de piedras canteadas y cua- 
drilongas, para más firmeza. 
Otros llaman solera cada una de 
estas piedras, aunque no sostie- 
nen ningún pie derecho. "Se 
piden propuestas por 330 me- 
tros de soleras de piedra para la 
plaza y jjai-eos de e^te i)uel)lo," 
se lee en un diario de provincia. 



310 



SOL 



SOL 



— Tomar a uno entre solera y 
loUindera, fr. fig. y fain. qut 
significa en Chile: hacerlo añi- 
cos, triturarlo, pulverizarlo, en 
discusión, juego, etc.. como ha- 
cen con el trigo la solera y vo- 
luiiflera del molino. 

Solcrilla, f., dim. de ¡colera. 
^-^á de i>iedra angosta; y tam- 
bién cada una de las piedras que 
la forman. Véase Solera, últi- 
ma acep. En Madrid dicen en- 
cintado, m. 

SoLEv.^XT.vR, a. y ú. t c. r. 
"Levantar una cosa empujando 
de abajo arriba. — Fig., mover el 
ánimo de una o varias perlinas 
para inducirlas a novedades o 
alteraciones." En esta acep. fig. 
es igual a soUtñantar, a. y r. — 
Solevar es igual a s^iblevar. 

Solferino, na, adj. De color 
morado rojizo. Aplícase más a 
jiañas y géneros. Parece voz in- 
ventada en recuerdo de la bata- 
lla de Solferino y venida de 
fuera. En el Dice, hallamos mo- 
racho, cha, morado l^ajo. que n(. 
es exactamente igual. Man pare- 
cido es morcl de sal: "cierto co- 
lor morado carmesí, hecho a 
fuego, que .-irvc para pintar al 
fresc-o. " 

SoLi('iT.\NTK, part. 11. '^e soli- 
citar. Que .solicita. A-í >A Dice. 
Debió agregar que también se 
u.sa como s. com. 

Solidariedad, f. Snliilurldn'! : 
"modfi de dere<'ho u obligación 
iu .«ólidum. " Así el Dice, a pe- 
sar de que el vocablo procede dfc 
Koliflnrio. como nrhUrürirdad de 
(•rbUrario, rontrariedtid de con- 
trario, notorlfd/id d« notorio; 
pero no hay duda de que solida- 
ridad c-" más fácil de pronuncun 



y por lo mismo más usado. Don 
Andrés Bello dijo siempre soli- 
dariedad. La definición ha sido 
lomada de la tabla de erratas 
del Dice. En el Suplemento 
agrega esta otra acep.: "adhe- 
sión circunstancial a la causa o 
a la empresa de otros." 

SoLiDARisMO, m. Doctrina o 
sistema económico que tiene por 
base la solidaridad (responsabi- 
lidad in sólidum). No vemos 
inconveniente para que se ad- 
mita en el Dice, lo niisnio que 
el siguiente. 

SoLiDARisTA, coui. Partidario 
del solidarismo. — Adj., }^)ertene- 
cieiite o relativo al solidarisuio. 

Solidarizar, n. Hacerse solida- 
rio. "El gabinete argentino 
solidariza con la actitud de Es- 
tados-Unidos." Estas muestras 
de lenguaje na-^ dan los traduv 
torcs de telegramas; ¿los ocupa- 
ríais vo«<)tro=. oh lectore-^, como 
intérpretes de lenguas extranje- 
ras? 

Solí m Fie ACIÓN, f. Acción o 
efecto de solidificar o solidificar- 
-■•e. .Vdmitido desde la lo." edi- 
ción del Dice. 

SoLiLOiH'io, m. Es igual a 
nionólor/o en esta acep.: "habla 
o di.*curso con que una persona, 
estando sola, o sin dirigir a otro 
la palabrn. manifiesta lo que 
picn.sa o siente." "Lo que habla 
de este modo el jiei-sonaje del 
iwema dramático o de otro se- 
mejante." se llama .«olameiiK 
Koliloquio: ]>ero la "espet'ic de 
olira dramática en que habla 
un solo personaje," se llama mo- 
iiolof/o. Más claro: el wonólofjo. 
en esta 2.* acep.. e.* obra, y el 
xidil'«¡nio e-* parte de obra. 



SOL 



SOL 



311 



SoLiMÁx, m. Lo equipara el 
Dice, al mblimado corrosivo, 
que es "substancia blanca, muy 
soluble en agua caliente, volátil 
y venenosa, usada en medicina 
sobre todo como desinfectante 
enérgico. Es combinación de dos 
equivalentes de cloro con uno 
de mercurio y se obtiene calci- 
nando y sublimando cinabrio 
con sal común." Pero Cejador 
dice que "el solimén se hace del 
azogue sublimado." (Tomo R, 
pág. 540). Por lo que toca a 
Chile, podemos decir que el soli- 
mán siempre se ha usado como 
afeite femenino, o. como dijo 
Pérez Rosales, "precursor obli- 
gado de todos los afeites femeni- 
nos." (Recuerdos del pasado, c. 

Solitaria, f. Lombriz soufa- 
ria o tenia. Los tres significan lo 
mismo. 

Sólitas, f. pl. Del latín sóH- 
tus, acostumbrado. Facultades 
espirituales reservadas al Papa 
y que por la distancia se conce- 
dían a los Obispos de América. 
Por ser su concesión por diei. 
años se llaman también y más 
ordinariamente Decenales. Véa- 
se esta voz. Sólitas es digno de 
admitirse, por lo meno.s como 
anticuado, porque ahora no se 
hat-e en la curia romana esta 
concesión en la misma forma. 

Solo, la, adj. Nada dicen la 
gramática ni el Dice, de la dife- 
rencia entre el adj. solo y el adv. 
sólo o solamente en cuisuro al 
uso, ya que el significado es el 
mismo. Mejor dicho: ¿es igual: 
Con solos veinte pesos saldré del 
apuro. Con sólo veinte pesos. 
Con veinte pesos solamente? 



Las tres maneras fueron usadas 
por los clásicos y lo son todavía 
por los buenos escritores. Lite- 
mos algunos: "Con solas dos 
hoi as de vela se cumplía ;" "Solón 
tres caballeros quedaron vivos 
en ella." (Cervantes). "En sota 
la misericordia de Dios espera." 
(Bto. Ávila). "Con sólo tu jo¡ja 
de valor infinito se daban por 
bien pagados los que tantíis co- 
sas perdían." (Id.) "Con ¿^ólo 
una mano." (Dice.) 

Crtn íolog (Stoi tres platos 
Cuanto puede dar les diii. 

(Maestro Valdivielso). 
P(ir tola Oriana. con mucha razón, 
Debes de todas perder la enemiga. 

(Juan de la Encina). 
Con solamente lus veinte 
A hablar con el rey se va. 

(Romance de Bemniiio tlel Carpt'i), 
Que esta fermosa máquin.i en que nioica 
Con sola su palabra fue' creada. 

(Baltasar del Alcázar). 
Por siilo cuatro ducados, 
(Id) 
¿Cómo he de poder volar 
Con solamente iwwa pluma? 

(Tirso de Molina). 
Fingió, en efecto, partirse 
Con solamente tres pajes. 
(Id.) 

Por só^o liviandad y ranaffini ia, 
Qaiere.dejar de su maldad memoria. 
(Ercilla.) 

"Solas dos naturalezas, angélica 
y humana, te conocen, y solos 
los ángeles y los hombres tienen 
noticia de tu bondad infinita." 
(Estella). "Luego me darás a 
beber solos dos tragos del bálsa- 
mo que he dicho." (Cervantes). 
Y basta con esto, para no hacer- 
nos interminables. Como se ha- 
brá notado, no es inconveniente 
colocar la forma adverbial sólo 
(, solamente en medio del com- 



S12 



SOL 



SOL 



Ijlenicnto, entre la prej». y el 
término, aunque esos adverbios 
modifiquen al v. Xo repugna el 
castellano este hipérbaton, pero 
sí lo repugnaría con otros ndvs., 
por ej., únicamente, tan sólo, 
tan solamente. — Más vale solo 
que mal acompañado, refrán 
que traen Correas y D. Juan de 
Jriarte, aunque sin explicación, 
l>orque todo el mundo lo conoce. 
Vai Chile es también corriente y 
falta en el Dice. Véase Señero. 
— Sólo (¡uc, Solamente que, loe. 
adv. : "Con sólo que, con la úni- 
ca condición de que." Así define 
el Dice, la se.gunda, porque la 
[)riniera (Sólo que), que es 
igual, no la registra. Dos senti- 
dos hay que distinguir en estas 
locuciones: uno castizo, que es 
ol que define el Dice, y se ve en 
este texto de Don Diego Hurta- 
do de .Mendoza: ''Ofrecíansie a 
ir con ellas a morar cómo y 
•'onde le* enviasen, y si en tie- 
rra lo? quisiesen dejar, mante- 
ner guardia para defensión y 
seguridad de ella, solamente qu^i 
se les diesen las virtud y liber- 
tad." (Cruerra de Granad», 1. 
II) ; y el otro, como de conj. ad- 
versativa con su nosequé de co- 
rrectivo y explicativo: "lis p i-i- 
ble que usted la conozca: sólo 
que ya no se acuerda." ( ^'ak^a, 
FA ComovMdor Mendoza, 
VIII). "í>o mismo sucedió al 
genf^iil : sólo que a éste le aco- 
metió a la despedida, y a mí a 
la entrarla." ( P. Isla. Carta 
CLV). "A.-í que consumimos la 
última e-^i>eranza. volvemos 
atr.i.«; solamente que desanda- 
mos el camino jior la otra calle.' 
(Solga-. A.'o.v V .«nnhras). Kl 



Padre Mir, cuyas son todas es- 
tas citas, califica de galicano es- 
te segundo .■^entido y dice que 
los clásicos lo expresaron con 
sino qae. Véanse algunos: "Tras 
é-stos venía un hombre de muy 
buen pai'ecer; sino que, al mirar, 
metía el un ojo en el otro un 
poco." (Quijote, p. I, c. XXII). 
"Bueno anda el nmndo para 
que os lo dejen tomar en paz, 
sino ^«e por un maravedí de in- 
terese se pornía a no donnir mu- 
chas noches." (Sta. Teresa, La- 
mino de perfección, c. X\i). 
"Desnudo saliste del vientre de 
tu madre; sino que la segunda 
madre, que es la tierra, es pt>ra 
ti madrastra tan cruel. . ." (La- 
puente, Gwia espirit.. trat. II, c. 
Yl, § 1). Si sea galicano el sig- 
ficado moderno de sólo o so- 
lamente que, no nos cousita; lo 
único que hallamos es, que el 
otro significado, e! aprobado po; 
el Dice, y u.sado i)or D. Diego 
de Mendoza, es igual al francés. 
En efecto, el Dice, de Littré da 
como 7.* acep. de Scilcment la 
siguiente: "A la .-eule condition 
que. Parlez librement ; seulc- 
ment respe<-tez les convenances.' 
Otro .-mentido más familiar le da- 
mos nosotros, equivalente a a 7it^ 
ser ijve. "No me llames nunca 
cuando me busque esta persona; 
sólo que diga para (pié me bus- 
ca." 

Soi.í-üi,, m. .luego de nuiclia- 
chos que ya ha caído en desuso. 
Se ponían todos en fila o en .-^cmi- 
cíi'culo y .se le daba a cada luio 
un nond^re supuesto, de i>:ijaro, 
lioi' o de otra co.st. El Sefror Sol- 
>ol. que o- un niño o niña tpi'"' 
se su]>one viene de fuera, -e i>re- 



SOL 



SOM 



SI 3 



senta y el princ-ipal del grupo le 
diee : 

— SoUol. 

— f;Que niandúii. sefior? 

— ¿A quien queréis wñs? 
— A. ..(Aquí uno de los norabreB im- 
* ™ puestos)' 

El Sol.íol, -i adivina el nom- 
bre, toma al niño o niña 
de un brazo y lo lleva a otro lu- 
gar. Vuelve el diálogo y se lleva 
otro niño: y así continúa ha.sta 
que los lleva todos. Si no adivina 
a quién corresponde el nombre, 
pierde su oficio y se va a colo- 
car entre todos los demás, reem- 
plazándolo uno de ellos. 

Solteraje, m. Dígase soltería, 
f. (estado de soltero). "El es- 
pectro del solteraje no me cau- 
saba borror." (Un diario chile- 
no). Es uno de tantos aje», 
plaga y dolencia de la len.gua: 
bandidaje, machaje, peritaje, 
porcentaje, kilometraje. Reme 
dio contra el solteraje es la ^^i- 
guiente copla popular: 

Las solteritas gnn de oro 

Y las casadas de plata. 
Las viuditas son de cobre 

Y las viejas de hojalata. 

Solterón, m. Juego de naipes 
que se llama también pichanga. 
Véase esta voz, 1.' acep. El ju- 
gador que no logra descartai-se 
es el que queda de solterón. 

Solucionar, a. Dar solución, 
resolver, soltar en la acep. de 
"exflicar, descifrar." Es v. que 
usan algunas modernos y for- 
mado al estilo de seleccionar, 
sesionar, lesionar, fusionar, etc. 
Véa.=e AxExioxAn. 



Solvente, part. activo de 
solver. "Que desata o resuelve. [| 
Adj., desempeñado de deudas." 
— Desde la 13." edición le agre- 
gó el Dice, esta otra acep.: "ca- 
]iaz de satisfacerlas," que nos- 
otros usábamos de tiempo atrás 
y que formó el compuesto insol- 
vente: "que no tiene con qué 
pagar." 

Sombra, f. Entre el pueblo, 
sombrilla o quitasol. No le da el 
Dice, esta acep., y, sin enibarj^o, 
la tiene el dim. sombrilla. Como 
las que suele usar el pueblo no 
son tan finas ni pequeñas, pues 
muchas veces son los paraguas 
de invierno, parece que no se 
atre\-ió a nombrarlas con la for- 
ma dim. y por eso volvió a la 
primitiva. Véase esto pasaje do 
Fr. Alonso de Cabrera, en el 
cual bien puede creerse que ha- 
bla como nuestro pueblo: "E¡ 
emperador aconqiañó el diviní- 
simo Cuerpo de nuestro Reden- 
tor, yendo detrás en cuerjio y 
sin gorra, ni sombra alguna, 
aunque hacía terrible calor y un 
sol que ardía." (Servwn a /«f 
honras del rey Philipo II). — 
Otra acep. muy corriente en Chi- 
le es la de "falsilla," o sea, "ho- 
ja de papel con líneas muy seña- 
ladas, que se pone dentro del 
pliego en que se ha de escribir, 
para que aquéllas se transparen- 
ten y sirvan de guía." (Enmien- 
de el Dice, el complemento 
"dentro del pliego," porque tani- 
bién se usa falsilla cuando se es- 
cribe en una simple hoja de pa- 
pel). En Aragón dicen falsa, ad- 
mitido en el léxico. Pauta e? 
"instrumento o aparato para ra- 



3U 



SOM 



SOM 



yar el papel en que los niños 
ii])renden a escribir." y fig., 
'cualquier instrumento que sir- 
ve para gobernarse en la ejecu- 
ción de una cosa." — Fig. Perso- 
na que sigue a otra por todas 
partes para espiarla y cuidando 
que no se percate de ello. No es 

10 mismo que satélite, porque el 
satélite sigue y acompaña a la 
otra persona como dependiente 
de ella. En E.spaña se usa tam- 
bién esta a<'ep. de sombra, como 
s(' ve por e,ste pasaje de Pereda: 
"Como Isaljel brillaba sobre to- 
das, Isabel fué la que más le Ua- 
liió la atención. Por eso se hizo 
su amigo, y después su vecino, 
y. por último, su sombra." (La 
ii-ujcr del César, II, en Bocetos 
al temple). Es acej). digna de 
pasar al Dice. Caballero trae 
también la loe. Como mi som- 
bra: "se dice de la persona que 
se encuentra a cada paso." — Co- 
mo la sombra sigue al cuerpo, 
cxpre.sión usada en todas partes 
y que se echa menos en el Dice. 
No es una simple comparación, 
como cualquiera otra que puede 
inventarse, sino una expresión 
fija y de uso general. Los france- 
ses tienen el adagio o [)rüverbio 

11 h giiif comme l'ombre fait il 
corps C-o .«igue como la sombra 
sítuo al cuerpo) ; pero esto no es 
inconveniente para que lo use- 
mos también nosotros, completo 
o cortado, como siempre lo hi- 
'ieron y lo luicen todos los quf 
hnt'rin rl castellano. — Arrojar 
o echr!" sombras sobre uno, fr. 
íisr. que parevo inventada por 
pintore-; y que no hemos hallado 
(n los buenos autoras españole». 



Éstos hablan de obscurecer o em- 
pañar, deshtstrar o afear, la fa- 
ma, la reputación o el nombre, 
y, en sentido más fuerte, ue 
ajarlos o enlodarlos, mancharlos, 
mancillarlos o amancillartox, 
fuera de los verbos más genera- 
les desacreditar, deshonrar, infa- 
mar, denigrar, calumniar. Mien- 
tras no se cite una autoridad 
clásica que la abone, tendremos 
estii fr. por extraña al buen len- 
guaje castellano. Lo mismo de- 
cimos del simple nombre sombra 
usado en este mismo sentido íig. 
Por ejemplo: "No permitiré que 
caiga una sombra sobre mí: Exa- 
mínense las más leves sombras 
que puedan mancillar mi repu- 
tación." — Poner a la sombra a 
uno, fr. fig. y fam.: '■nieterleen 
la cárcel." Así el Dice. Como la 
fr. se usa también con otros ver- 
bos, como estar, tener, traftadar, 
es mejor convertirla en simple 
loe. A l'i .■■-() iiibra. 

Sombrera, f. El sombrero do 
paño o de paja que u.-^an las nni- 
jeres del campo, generalmente 
cuando montan a caballo. Trac 
también estii voz Ciro Bayo. No 
hay duda de que el sexo femeni- 
no influyó en el género de esto 
vocablo. — En algunas jiartes se 
llama también sombrera el de 
lana que ustvn los vaquer(K--. Vé- 
ase Cucho, 1."^ art. — Anticuado. 
Sombrero que usaban en las ciu- 
dades las niñas menores cuando 
salían de visita o de pa.seo. 

S(>Mi!RKK.\i).\, f. Lo que cabe 
de una vez en un somi)rero. Es 
corriente en Chile, como tjmtos 
oíros similiiros terminados en 
ada. Vva?e Axo.vkillad.v. No lo 



SOM 



SOM 



SI 5 



(rae el Dice., a pesar de ser vira- 
do en España, como se ve por 
este texto de Pereda: "Entonces 
se sentaron en meda mozos y 
mozas, y comenzó a circular la 
bota para remojar las castañas, 
que se repartieron a sombrerada 
jxir concurrente." (El sabor de 
la tiernica, XXI). Véase Anga- 
rillada. — El mismo Pereda lo 
da también la acep. de "saludo 
precipitado y poco afectuoso que 
se hace quitándose el sombre- 
ro;" lo que el Dice, llama som- 
Irerazo, sinónimo de bonetada 
("cortesía que se hace quitándo- 
.T el bonete o el sombrero") . 
He aquí los textos de Pereda: 
"Con lo cual, dos reverencia?, 
tres sombreradas y un apretón 
de manos, amén de algunas fra- 
ses de cumplido, despidióse de 
D. Serapio." (Oros son triunfos, 
IX). "Y en el andén, el mismo 
grupo dando sombreradas y 
c'ipretones de manos al propio 
personaje." (En cancíelero. Am- 
bos titulas son de la obra Bocetos 
al temple). 

So>rBRERO, m. Por la figura 
que tiene, llamamos sombrero 
la pieza de hierro que tienen 
montada en alto los cañones de 
chimeneas }• de techos para de- 
fensa de la lluvia y para que el 
huma salga más repartido. Otros 
rlicen sombrerete o caperuza. — 
Sombrero de mote de maíz. Véa- 
se Mote. — Sombrero de paja: el 
fabricado de alguna de las mu- 
chas pajas que se usan para ello. 
Falta esta loe. en castellano. Pe- 
reda empleó muchas veces la 
voz pajero, m., que tampoco tie- 
ne esta acep. en el Dice. "Trae 



un demonches de pajero, duro 
como una peña y blanco que 
tien que ver." (Tipos y paisa- 
jes). "Leve pajero muy tirado 
sobre los ojos." "Ancho pajero 
y desatinado y viejo vestido." 
(Bocetos al temple). — Sombrero 
de pita. Falta también en el 
Dice. Véase Jipijapa. — Som- 
brero de pelo. Dígase Sombrero 
redondo, de copa o de copa alfa: 
"el de ala estrecha y copa alta, 
casi cilindrica y plana por enci- 
ma, generalmente forrado de 
felpa de seda negra." El nombre 
fig. y fam. que tiene en España 
es chistera, en Madrid bimba, 
buito, canariera, castora, chito, 
gabina, y en Chile colero, tarro 
de unto o tarro. — Atajo, offij'J, 
sombrero de paja, refrán chilent- 
que significa: defiéndete, para el 
golpe; detente. — Sacar el som- 
brero a uno. Véase Sacar. 

Sombrerudo, da, adj. despee!. 
Que tiene sombrero gPMndo. 
"¿Quién será ese viejo? ¡-lesú"! 
¡qué hombre tan feo! ¡quién 
baila con él! El de las plumas 
altas es fulano. Nó, má.s bien es 
ese viejo sombrerudo." (Jotabe- 
che, El Carnaval). Compárese 
con chancletudo, pollerudo y los 
nnichos adjs. castizos en udo, 
como barbudo, bigotudo, barri- 
gudo, pelwlo. 

Sommier, m. Voz francesa 
que usamos malamente en vei. 
de colchón de muelles: "arma- 
dura de madera o hierro, con 
una serie de resortes enlazados, 
y sobre la cual se ponen lo« col- 
chones ordinarios." 

Somnámbulo, la, Somííam- 
BULisMO. Son formas etimológi- 



316 



SON 



SON 



lamente más correctas, pero me- 
na? usadas que sonámbulo y so- 
iiumhuVisrao. 

SoMxoLE.vciA, f. Es forma 
ijiual a soñolencia. — El adj. so- 
ñoUcnfo, fa, y el adv. soñolienta- 
mente sólo tienen esta forma. 

Sox, m. La expr. Sin son ni 
ton que decimos en Chile es pa- 
i'a el Dice. Sin ton ni son y tam- 
bién Sin fon y sin son : ''sin mo- 
tivo, ocasión o causa, o fuera de 
orden y medida." También sue- 
le decirse: ¿•'^ 9"^ ^"^ ^ " 9"^' 
■son viene esof Sin son, m. adv. 
tig. y fam. significa: "sin razón, 
sin fundamento" — Algunos 
acentúan esta voz para diferen- 
ciarla de son, inflexión del v. 
.se/'.' pero son raros los que así lo 
})acen, y la Academia tampoco 
lo enseña ni lo practica. — Con- 
viene dar a conocer el dim. so- 
netico: "sonecillo que suele ha- 
cerse con los dedos sobre la me- 
sa o cosa semejante." 

Son, conj. ant. Véase Sino. 

Sonada, f. fam. Sonadera (ac- 
ción do .<onarse las narices). 

Sonajera, f. í^onido o ruido 
(¡esagradablo, como el que hace 
la sonaja o el sonajero. Sonaja 
es "conjunto de dos chapas de 
metal que, ¡.'asadas en un alam- 
Ijre, se co''ican en algunos ju- 
guetes e instrumentos rústi<'o- 
para hacerlos .sonar agitándo- 
los." y sanajero," "juguete que, 
sujeto a un mango o pendiente 
de nn cordón, tiene sonajas o 
ca.scabpips, y sirve para entrete- 
ner a los ni "ios de peclio." En 
Chile no usamos las voces sona- 
ja y sonajero, y nos desquitamos 
usando a troche moche sonajera. 



que nunca ha existido en caste- 
llano. Aun tratándose de las tri- 
pas, decimos sonajera de tripas ; 
lo propio es zurrido (sonido 
bronco, desapacible y confuso) 
y el V. es zv,rrir o zuiriar, neu- 
tros. Algunos clásicos, como Alo- 
jo Venegas y Oviedo, usaron la 
forma zurrío, que no hallamos 
en el Dice. "Pai'a el enfermo 
que tuviese enfermedad de des- 
aguar el zurrío del vientre, sin 
que venga a las orejas de los cir- 
cunstantes," e.^cribió el primero 
en el Tránsito de la agonía, de- 
clar. III). En cuanto al v., el 
Quijote de Avellaneda le dio la 
forma zorriar, que tamjjoco ha 
sido prohijada por el Dice: "A 
fe que me zorrian ya las tripas 
ne pura hambre." (Cap. IV). 
También hay para esta misma 
idea el s. borboriximo (ruido do 
tripas producido por el movi- 
miento de los ga.ses en la cavi- 
dad intestinal. Ú. m. en pl.) ; 
]ifcro éste lo aplican los dicciona- 
rios de equitación al caballo, 
aunque el académico no hace 
distinción. Timonoda empicó la 
voz genérica ruido: 

A mí malo lo hiiro [provecho]. 
Pues aiin no lo he comiilo, 
Mis tripas hacen niiiío; 
Ko paresce Ron que cttÁ 
Ueiitro algiín lechrin metido. 

(Tnifjicnnic'lia llnmadii Filotnnta, esc. VII). 

SoxAK, n. En la acej). de "te- 
ner umi letra valor fónico" lo 
da el Di<'<'. como n. .<olamenU'. 
Ksfe es, lo reconocemos, e! uso 
general ; i)ero cfniste también 
(¡up muchos clásicos lo u.<aron 
comoa. "Haien mal algunos in- 



bON 



SON 



317 



genioí estudiantados en escribir 
en roniíince eon dos eles los 
nombres latinos que allá las tie- 
nen; como son bula, Mételo y se- 
mejantes, no advirtiendo que en 
latín las sonamos por una." '"Por 
tener posición de consonantes, o 
-er diptongos o sinalefas, en que 
■'onainos algo ambas vocales. 
(Gonzalo Correas, Arte grande, 
págs. 20 y 2 6-1). "Vengan ago- 
ra ... los que, esclavos de la letra 
muerta, es}>eran batallas y triun- 
fos y señoríos de tieiTa, porque 
algunas palabras lo suenan an- 
sí." (Fr. Luis de León, Los 
Nombres de Cristo, 1. II, § I). 
■"Y para destruir la ciudad de 
■lericó, mandó que... al séptinii. 
|día] los sacerdotes también la 
rodeasen y sonasen su^ trompe, 
tas." (Ribadeneira, Trat. de la 
Tribulación, 1. II, c. XIII). 
"Esto suenan aquellos versos de 
Ovidio..." (Suárez de Figue- 
roa, El Pasajero, alivio IX). 

Y ¿quien sonó las bocinai 
Tan a tiempo en la comarca? 

(Jime'nez Campaña, {El Iriiinfu ile ¡a cruz. 
esc. II). 

— Hacer sonar. Véase Hacer. 
— No suena ni truena, fr. fig. 
usadísima en Chile y aasente del 
Dice. Gonzalo Correas la trae 
con dos explicaciones: "Ni me- 
na ni truena: cuando no se ha- 
bla de uno y está como olvidado ; 
cuando uno no parece ni se ha- 
l)la de él." Y el Obispo Cáceres: 
"Xo .se habla del. Ni suena ni 
truena." (Salmo í-jJ). Este mis- 
mo usó también los verbos en 
pl. con sujeto del mismo núme- 
ro: "Sean liestas sordas, desauto- 



rizadas y sin solenuiidad nuigxi- 
na. Fiestas que no hagan ruido, 
para que ni suenen ni truenen 
los cristianos." (Salmo 73). Asi 
también Ricardo Palma, perua- 
no: "Guárdenos L'd. secreto v 
que nuestros nombres ni suene h. 
ni truenen." (Tradiciones pe- 
ruaiws, t. II, pág. 359). — Sonar- 
le a uno las tripas. Es bien di- 
cho, pero más propio es zurrir, 
zurriar o zorriar. Véase Sonaje- 
ra. Timoneda empleó el v. rugir. 
más expresivo aún: "¿Sientes al- 
una vez que te rugen las tripas.^ 
(Los Menemnos, esc. XII). 

SoxAT.\, f. "Composición de 
música in.strumental de trozo- 
de vario carácter y movimien- 
to." Es nombre procedente dei 
italiano, pero admitido en el 
Dice, el cual nos daba desdo 
antiguo a sonada. En una obra 
de fines del siglo XVII leemos: 
"El segundo [libro proseguirá ] 
con .monadas italianas. . .En par- 
ticular conducirá mucho para 
tañer las sonadas cromáticas oo 
violines." (Gallardo, Biblioteca, 
t. IV, col. 539). — La sonata cor- 
ta y. por lo común, de fácil eje- 
cución, se llama sonatina. 

Sondaje, m. Acción o efecto 
de sondar; en castellano, sonda 
o sondeo. 

SOXDAR o SOXDE.\R, 3., SoU 

iguales en todas sus aceps. 

Sonesto, ta, adj. Afére-^is vul- 
>gar de de-'ihonesto, usada sola- 
mente por la gente más iletrada. 
Algunos lo usan también, lo que 
parece increíble, en el significa- 
do de honesto. Esto proviene de 
juntar la .s del nombre plural 
anterior con el adj. honesto: 



318 



SON 



SON 



Niños honestos, mujeres honcs- 
las, son para los analfabetos ni- 
ño sonestos, mujere sonestas; 

(omo un vendedor aiiibiilante 
<iue voceaba "los limone sagrios, 
bien sagrios, señorita. 

SoNETAZO, ni., fig. y fam. 
"Éste, no oontentándoíe con 
moler de oontino al Goberiiadoi- 
con sonetazos, cierto día \-ino. .." 
f Suárez <ie Figueroa, El Pasaje- 
10, alivio III). 

Celos tuve imaginados; 
Y en sintiendo esta» cosquillas. 
Scnrtazo la pega^ta 
Que la dejaba aturdida. 

(Romance aa<íniiuo, Bibliot. dt Gallardo, t, 
I, col. 1092). 

Como el Dice, registra nominal- 
mente las aumentativos en azo, 
lo .señalamos también céte. 

SovETERO, m. fam. Poeta o 
\er.<ificador que hace muchos 
sonetos y generalmente malos. 
El Dice, admite solamente sone- 
tista, com. : "autor de sonetos." 
Éste es término culto y aquel 
despectivo. 

SoxETiZAR, n. fam. Hacer so- 
netos. "Hablé asimismo de la 
manía de sonetizar que se ha di- 
fundido entre los poetas españo- 
les, talvez de resultas de los 
triunfos que el cubano Heredia 
lia obtenido en Francia, soneti- 
zando primoro.'^amente en len- 
gua francesa." (Juan Valera, 
Ecos argentinos, VIII). No es. 
malo este v. para el lenguaje 
fam. o satírico, y bien pne<1o 
acogerlo el Dice. Véaí=c Izar 
(Verbos en). 

Songa, songa (A la), loe. 
fam. "Songa es un provinciali.-"- 



mo cubano que equivale a iro- 
nía, hurla. Sólo hemos oído en 
Chile sonar esta palabra en la 
fr. A la songa, songa, cuyo sei. 
tido es: disimuladamente, con 
un artificioso descuido, muy poco 
a poco." (Z. Rodríguez). "¿>so 
será corrupc-ión de sornaf" pre- 
gunta Pichardo. Nosotros cree- 
mos que mejor puede serlo de 
chunga, burla festiva. Los soni- 
dos de ch }' s o z se trastruecan 
con frecuencia en castellano, co- 
mo también los de o y «. 

SoxoRiZACióx, f. Acción o 
efecto de sonorizar o de hacerst 
sonora una consonante. Rs tér- 
mino de lingüfctica que puede 
entrar en el Dice, lo mismo que 
el siguiente. 

SoxORiz.vR, a. Convertir en so 
ñora una consonante sorda. 
"También sonoriza su expla-iv;» 
potui, poufi, pude." (Menénde¿ 
Pidal, Manual, 2.» ed., pág. 
223). 

SoXREÍR, n. y r. Todavía no 
le da el Dice, la acep. fig. do 
"halagar, favorecer," que le dan 
otros diccionarios particulares y 
que es usada por todos los mo- 
dernos. Si el simple reir la tie- 
ne, y definida así por el léxico: 
"dícese con relación a cosas de 
aspecto deleitable y capaces de 
infundir gozo o alegría; como el 
:.!ba, el agua de una fuente, un 
prado ameno, etc.," no vemos 
por qué no haya de tenerla tam- 
bién el compuesto, que en su 
significado expresa un gnido mo- 
nos que el otro. Por e.=o, personi- 
ficando alguno* entes de razón, 
décimo.*' que a Pedro le sonrió /<. 
fortuna, mientras a Juan sólo le 



SOP 



SOP 



819 



.sonríe la esperanza, y al pobre 
Diego le sonreirá el porvenir. — 
En la conjugación se u-saron 
sonrí\jó, sonriíjcron, mn-riyera, 
.vinriyese, sonrít/ere, sonriyendo, 
]>rincipahnente por los poetas y 
ío mismo que en el simple reír. 
Sonrisa, f., o soxriso, m. Ac- 
ciiín de sonreírse. La forma 
sonrís es el francés sourís. 

SOXSACA, f.. SONSACAMIENTO 

y SONSAQUE, m. Acción o efecto 
de sonsacar. Las tre-* son iguale-; 
para el Dice. 

Sonsera, f. Zoncería (de zon 
zo). sosera o sosería (insulse'?, 
falta de gracia y de \aveza; di- 
cho o hecho in.sulso y sin gra- 
cia), bobada, bobería, tontada, 
tontera, tontería, tontedad. 

Sonso, sa, adj. y ú. t. c. s. 
Zonzo, za, que significa lo mis- 
mo que soso, sa, esto es: "que no 
tiene sal, o tiene poca; fig., dí- 
oese de la persona que carece de 
gracia y viveza en acciones y pa- 
labras, y de estas mismas accio- 
nes o palabras." Ambos proce- 
den del adj. latino insulstis. — 
Alonso, Alonso, mientras más 
rjrande más zonzo: refrán chile- 
no, que se aplica a las zonzos. 

Sonsonete, m. Lo confunden 
nnichos chilenos con tonillo: el 
sonMmete es "tonillo o modo es- 
pecial en la risa o palabras, que 
denota desprecio o ironía," y to- 
iiillo e.« "tono monótono y des- 
agradable con que algunos ha- 
blan, oran o leen." 

Sopa, f. En la acep. genera! 
y fig. de "alimento diario y regu- 
lar," que suele dársele en la« 
frases Tomar la sopa con uno, 
Convidar a uno a la sopa, debe 



emplearse puchero, que es la pa- 
labra que tiene este significado. 
"Véngase usted a comer el pu- 
chero conmigo." (Dice.) 

Sopaipilla, f., dim. de so- 
paipa. Pocos serán los chilenos 
que habrán parado mientes en 
que el \erdadero nombre es so" 
paipa, derivado de sopa y defi- 
nido así por el Dice: "masa 
que, bien batida, frita y enme- 
lada, forma una especie de ho- 
juela gruesa." En Chile se usa 
exclusivamente el dim., y sin ra- 
zón, porque la inmensa mayo- 
ría de nuestras sopaipas no son 
tan pequeñas que merezcan un 
nombre dim. El vulgo pronun- 
cia supaipilla, y supaipiya los 
que hablan casteyano. 

Sopaipillero, ra, m. y f. Que 
hace sopaipas. — Que las vende. 
El nombre verdadero debería 
ser sopaipero, ra, que no apai'e- 
ce en el Dice. 

Sopanda, f. En algunas par- 
tes, jergón, y galicanamente, 
pallasa; en otras, colchón de 
muelles, y para los galicanos, 
sommier. — La sopanda española 
es: "madero horizontal, apoya- 
do por ambos extremos en jabal- 
cones para fortificar otro que es- 
tá encima de él ; cada ima de las 
correas anchas y gruesas emple- 
adas para suspender la caja de 
los coches antiguos." 

Sopapa, f. Dígase sopapo, m., 
lérniinn de Mecánica que define 
así el Dice. : "válvula que se po- 
ne en las máquinas hidráulicas 
[lara ' que impida salir el agua 
que va entrando." 

Sopapina, f. Riña a sopapos, 
tunda de sopapos, pero entendí- 



:i20 



SOP 



SOP 



da la voz sopapo, como en segui- 
da se explica. — El vocablo está 
formado por el estilo de azoUim 
o azotaina, cachetina, chamus- 
quina., sarracino, silbatina, ver- 
saina. 

Sopapo, m. Como lo dice «u 
etimología, so, papo, bajo el pa- 
po, es el '"golpe que se da con 
la mano debajo de la papada." 
Sólo familiarmente significa bo- 
fetadn (golpe que .se da en el ca- 
rrillo con la mano abierta) ; no 
lo extendamos a los demás gol- 
pes que se dan con las maiio>. 
^'éase BoFETAD.\. 

Sopear, sopar o exsopar, <i. 
Los tre-i significím : "hacer sopa 
con el pan, empapándolo en vi- 
no u otro licor." Sopetear, fre- 
cuentativo, es "mojar repetida? 
veces o frecuentemente el pan 
en el caldo de un gui.sado." 

Sopetón, m. "Golpe fuerte v 
repentino dado con la mano.'" 
Según este significado, que es el 
verdadero, De un sopetón sig- 
nifica: de un golpe dado de esta 
.suerte, y no debe confundirse 
con el ni. adv. De sopetón, que 
significa: "pronto e impensada- 
mente, de improviso." Véase 
Repente (De un). 

Soplador, ni. Es castizo en la 
ncep. de "ruedo pequeño, co- 
munmente de esparto, con man- 
go o sin el. que sirve principal- 
mente para aventar el fuego, } 
se emplea tamlñcn para recoger 
la ba.sura y Ipariil otros mene--- 
teres don^'-sticos." Otro nombro 
que tiene es avenf'iihir. ni. — 
Tnmbicn llaman soplador en 
Chile una galleta fina que -^e 
hace de los siguientetJ ingredien- 



tes y en la proporción que se 
indica: "medio almud de hari- 
na, media libra de azúcar, ocha 
yemas de huevos, media libra de 
grasa bien quemada y salmuera 
en leche o agua tibia; todo esto 
.se soba mucho y en seguida se 
cortan las galletas muy finas." 
Así lo dice un libro de cocina. 

Soplador, ra, adj. Que sopla, 
en la 1.^ acep. que damos a es- 
te v. Más usado es soplete. Véa- 
se más adelante. 

Soplar, a. Muy usado es en- 
tre colegiales en la acep. de .su- 
gerir en voz baja uno a otro lo 
que debe decir: "Sóplame la 
lección; El novel predicador pu- 
so a un discípulo para que le ■•«>- 
piara el sermón." Es acción algo 
parecida a la del apuntador o 
consueta de los teatros y que en- 
tra en esta definición del Dice : 
■'sugerir a uno la especie que de- 
be decir y que no acierta o igno- 
ra ;" por eso no podemos cnlificar- 
la de chilena. El que no quiera 
usar el v. soplar en e.*ta acep., 
puede usar apuntar (insinuar o 
tocar ligeramente alguna espe- 
cie co.sa), y aun admini-'<trar, 
que empleó la Ven. Agreda en 
este pasaje: "Y como lo pensó 
ia scriiiente, a*í lo ejecutó y con- 
siguió, arrojando muchiis suges- 
tione." al corazón incrédulo d'3 
aquellos .sacerdotes, para que re- 
prcndie.'^en y amenazaren a los 
dos convertidos... luciéronlo 
así como el demonio se lo ndrrfi- 
nistraha con grande aspereza v 
nutoridail." (Mística f'iiulad, p 
III. 1. VII, c. X, n.» 170).— Ks 
también ca.stiza la acep. de "a- 
cusar o delatar." y corre.-pon 



SOP 



SOP 



321 



diente a la de soplo y soplón, 
tui. Véase con qué naturalidai 
la usó Tirso de Molina: 

Vamonos a pasear; 
Que, 8Í has cenado, bien puedes; 
No nos oigan las paredes, 
Que aun ellas saben soplar. 

{El castigo M penseque, I, l!.') 

- — De la acep. castiza "apartar 
con el viento una cosa" hemos 
formado nosotros la de sacudir 
y limpiar con todo cuidado sa- 
las, muebles y cosas parecidas. 
Ú. m. en el part. pasivo. "Ix)3 
muebles estaban soplados (bri- 
llantes o relucientes de limpie- 
za)." — También lo usamos pou 
confesar muy ligero: "Este Pa- 
dre no conliesa, sino que sopla; 
En un instante sopló a veinte 
penitentes." La metáfora esta 
bien aplicada. — r. Tomado del 
juego de damas y otros pareci- 
dos, abusar un hombre de una 
mujer. "Pedro se sopló a Jua- 
na." También se dice de algu- 
nas cosas materiales, como en 
las frases Sóplate ésa (véase 
¡ Chúpate ésa ! en el art. Chu p.\r) 
y Sóplate ese huevo, negro (vé- 
ase Huevo). — No es soplar y 
hacer limetas (o botellas). Véa- 
se LiMET.-v. El Dice, ofrece para 
esta idea las frases ¿Es buñue- 
lo f^ No es bvauelo, No son bu- 
ñuelos, "con que se nota la in- 
consideración del que quiert 
que se haga una cosa sin dar el 
tiempo necesario."' — ¡Sóplame 
este ojo! Véa-^e Ojo. 

Soplete, m. Per.*ona que sopla, 
en la 1." acep. que dimos de este 
V. Es voz corriente en los cole- 
gios y que no puede reemplazar- 

Dicc. de Chil., t. V. 



se con apuntador ni consueta, 
que sólo son para los teatras; 
tampoco con soplo o soplón, na: 
"dícese de la persona que acvisa 
en secreto }' cautelosamente." 
El soplete ca-stellano (in.stru- 
mento constituido principalmen- 
te por un tubo de varias formas 
y dimensiones, destinado a reci- 
bir por uno de sus extremos la 
corriente gaseosa que al salir 
por el otro se aplica a una lla- 
ma para dirigirla sobre objetos 
que se han de fundir o exami- 
nar a muy elevada temperatura) 
sólo es término de laboratorio. 

Soplido o soplo, m. El Dice. 
los equipara en todas sus aceps. ; 
pero es evidente que no son 
igTiales en la última de soplo, 
que es "soplón, na." — Resoplo o 
resoplido es "resuello fuerte y 
continuado." 

Soplillo, m. Trigo quo aun 
no ha madurado y en ese e-tado 
se soasa o medio tu asta, o bien 
se chamusca en espiga, se seca 
al calor, se muele como frango- 
llo, groseramente, y se come de 
varias maneras. Otras veces se 
chamuscan las espigas, se des- 
granan en las manos y se comen. 
- — Es acep. derivada de estas dos 
del soplillo español: "cualquier 
cosa sumamente delicada o muy 
leve; bizcocho de pa'^ta muy es- 
pon jasa y delicada." Bien pue- 
de aceptarse este chilenismo, 
pues no habría en castellano 
otro nombre que darle al sopli- 
llo. El que algo .se parece, pero 
bien poco, es almodón: "harina 
de trigo humedecido y después 
molido, de la cual, quitado sólo 
el salvado grueso, se hacía pan." 



322 



SOR 



SOR 



Soporte o soporto, m. fau; 
Por gracia o donaire, opor'JK 
que todavía no ha merecido en- 
trar en el Dice, aunque, sin du- 
da alguna, lo beberán todos los 
académicos. 

Sorber, a. Muchos lo hacen 
irregular conjugándolo suerbo, 
suerbes, etc. ; lo que es error ma- 
yúsculo, porque el s. e.í wrbo, y 
con él debe guardar analogía. 
Así se conjuga también el com- 
puesto absorber (absorbo, absor- 
bes). El error se explica por la 
influencia de los compuestos éu 
¡<olvcr (absolver, disolver, resol- 
ver), que se conjugan irre.gular- 
mente, así como son culpables 
también de la mala grafía que 
suele dársele a sorber e^ribién- 
dolo solber y sorver. 

Sorbete, m. Entre el pueblo, 
acción de sorber, tal como la 
ejecutan los que no u-'an pañue- 
lo, principalmente niños. — A- 
podo o sobrenombre que se dice 
a talerf individuo.^. "Sorbete, ca- 
ra de cohete, cinco pesos y un 
bonete." — En castellano no hay 
más sorbete que el "refresco de 
zumo de frutas con azúcar, o de 
agua, leche o yemas de huevo 
azucaradas y aromatizadas con 
.esencias u otras sustancias gra- 
tas." Sorbetón, aum. fam. de 
sorbo, es la voz que debe usiirse 
en voz do nuestro sorbete. 
Sorbitorio. Véiuso Solbitorio. 
Sorcate, m. Mala pronuncia- 
ción del castellano horcate 
(arreo de madera o hierro, en 
forma do herradura, que se po- 
ne a la.s cuballoríius encima de 
la collera, y al c\ial se .sujetan 
las cuerdas o correas de tiro). 



Los culpables de esto son los ca- 
rroceros franceses que pronun- 
cian la h aspirada como nuestro 
vulgo la s. O también la s inicial 
puede provenir del plural, mal li- 
gado con este nombre: Los hor- 
cates .se convirtió en Lo sorca- 
tes, y de aquí el sorcate, un sor- 
cate. Véase Sonesto. 

Sordera, sordez y sorded.\d, 
f. Los tres son iguales para el 
Dice, que los define: "privación 
o diminución de la facultad de 
oír." 

SoRDiNW, f. Superficie plana 
que se construye en los edificios, 
entre un piso y otro, gruesa y 
de materiales apropiados pai;> 
ajiagar todo ruido. Otros dicen 
ensordinado, a imitación de en. 
sardinado; y otros, aislador. La 
idea general está contenida en 
o.-ta última voz. pero nó tan pro- 
piamente como en sordino.. El 
Dice, da a aislador, adj. y ú. t. c. 
s., la acep. de Física solamente: 
'aplícase a los cuerpos que in- 
terceptan el paso a la electrici- 
dad." — Si hay en castellano ta- 
bique sordo (el que se coni|>one 
de dos panderetes separados y 
paralelos) y si sordina se llama, 
en los instrinuentos de arco y 
cuerda y en otros, una pieza pe- 
queña que disminuye la intensi- 
dad del sonido; .si sordina .«e lla- 
ma un regi.-iro que para esto 
mismo se coloca en los ])iano!i, 
y un muelle que se pone en los 
relojes, ¿por qué no llamar tam- 
bién con el mismo nombre lo 
que está de.-itinado a ¡irotlucir 
igual efecto en los edificios? ,\sí 
lo ¡ñde la .^H^nuíntica del ca.-íte- 
llano. 



SOR 



SOR 



323 



Sordomudez, f. Calidad de 
sordomudo. No es de mucho uso, 
pero está bien formado y es ne- 
cesario. 

Sordomudo, da, adj. y ú. t. c. 
s. "Privado de la facultad de ha- 
blar, por sordera nativa." — En 
cuanto al pl., la forma más co- 
mún y adoptada por los mejores 
autores eá sordomudos, sordo- 
mudas, invariable el primer 
componente, como en liricodra- 
mático, grecorromano, anglosa- 
jón, críticoburlesco, sacrosanto. 
Así opina también Cuervo con 
cit-as de Balmes y de Mesonero 
Romanos ; nosotros podemos 
agregar una de Puigblanch 
(Opúsculos, t. 1, pág. CXXV), 
otra de Gallardo (Biblioteca, i. 
III, col. 131) y dos del Dícl. 
(artículos Abecedario y Arti- 
culación). É,-te es el único pl. 
razonable; sordosmudos y sor- 
dasmudas no es propio de uii 
nombre compuesto, sino de dos 
iidjs. simples. 

Somático, ca, adj. Aplicado 
al estado atmosférico, variable, 
mudable; fig., burlesc-o. Jis dé 
poco uso y se deriva de sorna en 
su acep. fig. de "disimulo y be- 
llaquería con que se hace o se 
dice una cosa con alguna tar- 
danza voluntaria." Véase For. 
nático. 

Soroche, m. "Angustia que 
p. causa de la rarefacción del ai- 
re se siente en ciertos lugares 
elevados." Así lo admitió por 
primera vez el Dice, en su 14." 
edición como provincialismo de 
la América Meridional. A puno 
le da también como 3." acep. es- 
ta definición de soroche. Sólo 



i'ulta ahora que agregue dos 
aceps. más a soroche: 1." mine- 
ral en que está combinado el 
plomo con el cobre y alguna 
mezcla de hieiTO y azufre. "So- 
roches, dijo D. Pedro Fernán- 
dez Xiño, por lo común, son las 
cenizas de los bronces; bajo la 
regla que, si el soroche es de 
buena ley, mejor se sigue el 
bronce." (Cartilla de campo, 
pág. 143). 2.» Fig., color en- 
cendido que sale a la cara 
por calor, vergüenza, ira. 
(Cuando es por vergüenza se lla- 
ma en castellano rubor). Falta 
también que dé la etimología 
de soroche, el quichua sorojchi, 
según Lenz y tomado de Mid- 
denford, y que admita el v. oso- 
rocharse, con las aceps. de pade- 
cer el soroche y ruborizarse y 
sulfurarse. Gumucio ejscribió la 
voz quichua en esta otra forma, 
^•orocclii, más propia de aquella 
lengua. 

Sorongo, m. En algunas par- 
tes, tarro de hojalata que se lle- 
na de aserrín y se enciende, pa- 
ra que sirva de lumbre o de ho- 
guera. Para que arda bien el as<^ 
rrín se hace al tarro un agujero 
en el fondo y otro al lado. — No 
será raro que sea derivado arau- 
cano del castellano zurróji. El P- 
Féli.x de Augusta trae soron y 
sorron, derivados de esta voz y 
que han formado verbos arauca- 
nos. I>enz (pág. 898) habla de 
im sorongo usado en La-Serena 
y que interpreta con duda "un 
peinado o sombrero de mujer?" 
Éste es el castellano zorongo, 
que, entre otras aceps., tiene la 
de "moño ancho y aplastado 



324 



SOR 



SOS 



que usan algunas mujeres del 
pueblo." Todavía se oye en San- 
tiago y en otras partes en e.5tos 
versos de la tonada de La Maj<i: 

Mp poufire el zoroDijo. 
Taiubicn la mantilla 
Y los zapatitos 
Nuevo» con hebilla. 

El Dice, de Rodríguez Navas 
deriva este zorongo del persa 
(^ar, cabeza, y hang, que está en- 
cima. 

Sorpresivo, va, adj. Que en- 
vuelve sorpresa; repentino, im- 
proviso. No lo acepta el Dice, ni 
tenemos autoridad de nota pai'a 
defenderlo. — Otro tanto deci- 
mos del adv. sorpresivamente : 
de sorpresa; repentinamente, 
improvisamente, de improviso, 
de repente, sin prevención, sin 
decir oxte ni mo.xte. 

Sortija o sortuit.v, f. Jue- 
go da muchachos ique se j uega de 
e.--ta manera: se sientan todos 
en fila o semicírculo, juntas las 
{¡almíis de las manos, y el que 
hace de director, de pies, va co- 
locando sus manos, tanibicn 
juntas, dentro de las otras, co- 
mo que deja caer en ellas una 
srrrtíja, anillo, moneda o cosa 
semejante, y que, en efecto, de- 
posita en las palmas de uno. La 
suerte del juego esti'i en que un 
tercero, que esüi algo alejado 
del gmpo, adi\'ine en qué manas 
está la sortija. Si adivina, dirige 
él el juego la segunda vez. '^rani- 
bién se llama Corra el anillo y 
Corra la llave, porque en vez de 
sortija se usa llave. 

Sorullo, m. Kn e>ta forma y 
en lits de surullo, soruyo, suru- 



yo y suruco, lo dio Lenz como 
chilenismo, y hasta le fantaseó 
etimología quichua; bastaba que 
hubiera abierto el Dice, en la le- 
tra Z, y ahí habría hallado zorw 
lio y zurullo, bien españoles, por 
cierto. 

SosPECH.^DO, DA, papt. de sos- 
pechar. Los gacetilleros de los 
diarios están dando en la flor 
de llamar sospechado al indivi- 
duo en quien recae una sosjie- 
cha. "El sospechado de este roljo 
o de este crimen es N. N."" Y 
aun extienden este mal u>o a co- 
sas: "L?-s casas comerciales sos- 
pechadas de alemanas, son las 
siguientes..." En castellano sc 
emplea el adj. sospechoso, sa: 
"que da fundamento o motivo 
para sospechar o ha<er mal jui- 
cio de las accionen de uno o de 
otras cosas. || m. Individuo de 
conducta sospechosa." Raros son 
lo.-; participios pasivos que admi- 
ten este uso particular; por 
ejemplo: robado, da, aplicado a 
la persona a quien se ha hecho 
un robo; incendiado, da, quema- 
do, (/a, a]ilicados a las personas 
que han paiiwido incendio en 
sus bienes. No debo confundirse 
este uso con el significado depo- 
nente de otros participios a la 
manera latina: como liehido, ca 
mido, leído; otros, por tener 
siemj>re este signilica<lo, han pa- 
sado a ser meros adjetivos; co- 
mo agradecido, callado, disimu- 
lado, parido, pres-umvlo, sxifridr.. 

SOSTITIÍU, srUSTITlÍR O Sl-'.S- 

TiTi ÍR, a. Las tres formas admi- 
te el Dice; ma.*, para si('>'..ri 
rifhí. sustitiiihle, suj^tHuidor v 
suslituto, s(')l(i admito esta fornii» 



aOT 



SOT 



?,25 



y la que empieza i'ou íu/jy, nú 
la '¡lie einpic/a oo'i .'.o?. 

Sota, r. Entre laciror.c-s y ra- 
teros, ii^llete ('e a die: pesoí. Tor 
semejanza con la s.-'i 'le la ba- 
raja, que también tiene e' iri- 
inero 10.— Descubrirle (o verle) 
uno las patas a la sota, fr. fig. \ 
fam.. tomada de lo; juegos de 
naipcí, y que 9Ígni;"ca entre nos- 
otros: descubrir a "tiempo una in- 
triga o maquinación ; y también 
haber estado a punto de morir. 
en grave peligro o en artículo 
de nuierte.— Tirar de los pies la 
sota, fr. fig. y fam.: jugar a lo,-' 
naipes. lis igual a las españolas 
Tirar uno la oreja, o las orejas, 
Tirar la oreja a Jorge. 

Sota, m. "Prep. que se u.-a en 
r-ompo'ición para significar el 
.-'Jj.i.la-rno inmediato o substitu- 
to en algunos oficios, Sotacaba- 
llerizo, sotacochero, sotacómitre. 
Suele usar,=e sola esta voz, di- 
ciendo el sota." Así el Dice. Pa- 
ra nosotros el único sota es el 
manijero español (capataz de 
una cuadrilla de trabajadores 
del campo), y al.ííunas veres el 
sobrestante (persona encargada 
del cuidado, vigilancia y direc- 
ción de ciertos operarios). En 
los demás casos decimos ayudan- 
te, o repetimas el nombre prece- 
dido de segundo, o le anteponc- 
m(xs las partículas sub, vice, pro. 
Oficial e'í también el "empleado 
que bajo las órdenes de un jefe 
estudia y prepara el despacho de 
los negocios en una oficina." 

SoTACAPELLÁN, m. Seguuclo 
capellán. No lo menciona el Dice, 

SoTACGOiXERO, m, Aunque, 
on general, e.-1á reconocido este 



vocablo y otros de igual forma- 
ción en la definición de Sota, 
sin embargo, es mejor poner en 
art, aparte los que han .sido o 

son usados por los autores, 

Sotncociníro. ¡Socorro, quelse abrasa la 

[cocina!] 

Mae*f. ^;Que' me decís. ». tacocinerof 

Sutacocinern. Qué está llena de fuego 

[nuestra casa.] 

(Salas Burbadillo, El Cocinero del amor). 

Sota cubierta. Leemos en 
El Monscrrate de Virués, c. VII : 

La inútil gente va sota cubierta 
Sintiendo en ir allí pena infinita, 
Y en er.escotillón o angosta puerta 
El paso al «Igua el calafate quila... 

Parece errata por soto cubierta, 
bajo cubierta, debajo de la cu- 
bierta. Soto, derivado del siMus 
latino, es para el Dice, preposi- 
ción inseparable; pero ya vemos 
aquí que también puede usarse 
separada, como las demás. 

Sotacura, m. Por otro nom- 
bre, teniente curoj y antigua- 
mente, teniente de cura. Cen'an- 
te«, en La Gitanilla, dijo tenien- 
te cura, y no tan bien, porque fe- 
niente es "el que ocupa y ejerce 
el cargo o ministerio de otro, y 
es como substituto suyo." En 
Chile han preyalecido los nom- 
bres de sotacura y teniente cura. 
o teniente .solamente, a diferen- 
cia de España, donde se dice 
coadjutor: "eclesiástico que tie- 
ne título y disfruta dotación en 
una parroquia, para ayudar íu 
cura de la misma en la distribu- 
ción del pa.sto espiritual." (Fray 
Gerundio no habría desechado 
este último complemento). 



326 



SOT 



SOT 



SoTAüECANO, 111. Inmediata- 
mente inferior al de<-ano y que 
lo suple o reemplaza. Empleó es- 
ta voz Don Antonio Puisblanch, 
pero el Dice, no la registra. 

SOTAERMITAÑO, m. "Asi SC Ic^ 

dijo una sotaermifaíto que en la 
ermita hallaron." (Quijote, p. 
II. c. XXIV). "Sotamnitaña, 
que diríamos hoy," anota Ro- 
dríg\iez Marín. 

Sotafiscal, ni. En Chiloé, sub- 
alterno inmediato o sustituto 
del fiscal. (Cavada). Véase Fis- 
cal. 

Sotanas, f. pl. Muy visado e5 
en Chile este falso pl. tratándose 
de una sola sotana. Sin duda se 
introdujo por semejanza con el 
vi. hábitos de la fr. Ahorcar los 
hábitos (dejar el traje eclesiásti- 
co o religioso para tomar otro 
destino o profesión). Sicudo la 
xotaní o loba una sola vestidura 
o |>reiida, no hay por qué decir 
en pl. "Me puse las sotanas, 
Mand^ componer las sotanas 
(tratándose de una sola). Muy 
poco me han durado estas sota- 
nas." — Dejar o colgar uno las 
sotanas es en castellano, como 
ncabamos de ver. Ahorcar los 
hábitos. — Las sotanas del Cura 
de Renca, fr. fig. y fam. con que 
zaherimos al que da ''"■a res- 
puesta disparatada, absurda o 
ridicula. Trae su origen de esta 
¡inécdota que .'•e cuenta de un 
estudiante de latín. Habiéndo- 
.•^ele dicho en el e-xamen que tra- 
dujera Epo sum, tragó .^liva, 
miró a todas partes y vio al Cu- 
ra de Renca, que frente a él y 
detrás de los examinadonv» le 
señalaba el pecho, como dándole 



la traducción: "Yo soy;" alegre 
más que Arquímeñes cuando 
pronunció el curelca y conii^ 
quien recibe una in-*piración 
del cielo, saltó diciendo: "Las 
sotanas del Cura de Renca." 

SoTAXERO, RA, adj. y ú. t. c. 
?. m. y f. Que hace sotanas. Es 
un derivado bien formado. 

Sotanudo, adj. Que lleva sota- 
na muy larga o ancha. — En 
general y como tt-rmino injurio- 
so, que viste sotana. 'S'éase Po 
llerudo, en su lugar y en el Su- 
plemento. 

SoTAPATRÓx, m. So lo apun- 
tamos al Dice, con la siguiente 
autoridad : 



Derq'ic vi U porffcciiSn 
De aquMt* prfcio«R imve. 
El) piíier puse l.i ILve 
De discreta eiecucidii, 
E fice iOta pitri'm. 
Larris t;cnip<>^. aUslinencia. 
Marineros a p;i. iencia, 
Conf> rmes i n npitii^n 
A singular (diligencia. 

(Juan de Dueftat. La .Vao ilc amor, en el 
Cancionero del tigloX \' de Fnulctc— Dt llx>sC' 
t. II, pág. 135.) 

SoTASACRiSTÁx, m. Mcroct 
lugar aparte en el Dice, pues 
fué usado por varios clásicos. 
"Un sofasacristán" es uno de los 
pci-sonajes del entremés de Cer- 
vantes La elección rfc los Alfai- 
des de Daganzo: "Entra un «o- 
trsii' riítáii muy mal ludeliña- 
do;" y el mismo autor en .«i: 
otro entremés La Guarda cida- 
dosa escribió: "A eso lo respon- 
do, por la fuerza <le mi dicha, 
que .soy Lorenzo I'asilla-. snlosn- 
rristán de esta parroquia." 



SOT 



SPLE 



327 



Sótero, ra, n. pr. m. y f. Di- cretan.entc y dn ruido). En Es- 
case Sotero y Sofera, porque vie- paña se usa también Sotío voce, 
lie del griego^ <iu-/-3, ^so;, sal- como lo prueban e?tos versas de 
vador, en latín Sóter, éris. Bretón : 



¿Qnie» en los versos tolera 
A una BUsa. nna Soírra. 
Jeiónima o Sinforiana? 

(B.-et-ín di- los Herreros, Marecla.W.i.^) 

Pereda y todos los españoles di- 
cen también Sotero^ Sofera. La 
acentuación e?drúiula parece 
derivada del nominativo latino 
Sóter. 

Soterráneo, a. adj. y ú. t. c. s. 
m. Todavía lo U5a aquí el vulgo 
por .vihf erróneo, a. En castella- 
no está anticuado. con;o soterra- 
no, na, y soterraño, ña, que sig- 
nifican lo mbmo. Subterráneo, 
a (que está debajo ce íicrra; 
m.. cualquier lugar ous está de- 
bajo de tierra) no se confunda 
con sótano: '"pieza subterránea, 
por lo común abovedada, entrt 
los cimientos de un edificio." 

SoTERR.\R^ a. Compuesto co- 
mo es de tierra, conjúease sonc 
rro, sotierre, etc., como enterrar, 
desenterrar, desterrar. No se di- 
ga pues: Yo me soterró en mi 
casa: ¿Por qué tesoterras en vi- 
da?" 

Sotto voce (pronuncíese c'o- 
che). E.\'pre~ión italiana que 
tiene alírán aso en el lenguaje 
fam. y significa en voz baja. En 
castellano tenemos A sovoz (en 
voz baja y suave), admitido por 
primera vez en la 14.' edición 
del Dice, A la sordina (.«ilencio- 
samente, ?in estrepito y con 
cautela). A ¡a sorda. A lo sordo, 
A sordas (sin ruido, sin entrépi- 
to, sin sentir), sordamente ^.•^- 



Xo falt_ qíiii.u tu niíi-Iicuuiaa jefe 
Prodiga a nunoii llenas el incienso, 
Y dice sotto Toce: ¡Mequetrefe! 
Xo es digno de bastón, ;vah! ni por pienso; 
Hacho orgullo, y no sabe ni la efe... 
(La Desrrrgüitiza, c. III. oct. 23) 

SozoDOXTE, m. Dentífrico 
que se fabrica en Estados-Uni- 
dos en polvo, en pasta y líquido. 
— La voz está bien formada ael 
griego fffi^fo, presenar, salvar, 
consen-ar, y óíoj;, óvro:, dien- 
te. Es vocablo corriente en Chile. 
Spécimen, xa. Véa-se Espéci- 
MEX, que aun no ha sido admi- 
tido. Recordemos a las autoree 
del Dice, que uno de los muchos 
artículos r'e! famoso cenantLsta 
Don Nicolás Díaz de Benjuraea 
lleva por título: "Espécimen del 
comentario relativo a la autobio- 
grafía o personalidad de Cer^•an- 
tes."' 

Spíritui, dativo latino de Spí- 
rifu-s. La verdadera pronuncia- 
ción es Spirítui. Véase Espíri- 
tu, al fin. 

Spleen, m. (Pronunciase 
sfjlin). "Humor tétrico que pro- 
duc-e tedio de la \-ida." Con esta 
definición tiene admitido, hace 
tiempo, el Dice, este conocido 
anglicismo, pero escribiéndolo a 
la castellana: esplín. Los ingle- 
ses lo derivaron del grieso -^-/.v-v, 
hipoc-ondría. 

Sport, m. Anglicismo de todo 
punto inútil, cuando tenemos, 
desde los primeros sielos de la 
lenírua castellana, la voz deporte 



328 



SPO 



STA 



(recreación, pasatiempo, placer, 
diversión), formada del v. de- 
portar, que es el latín deportare. 
Kn tiempo de Don Enriíjiie de 
Villena se dijo depuerto, dipton- 
gando la o como en puerta, puer- 
to, cuerpo, etc. "Aquí comienza 
un breve compendio llamado 
A'ergel de los Príncipes. . .en 
cjue habla de los honestos depor- 
tes e virtuosos exercicios en que 
los ínclitos Reys se deben exer- 
citar.'" "Códice original e inédi- 
to, dice Gallardo, escrito, al pa- 
recer, a mediados del siglo XV.' 
(Biblioteca, t. IV, coí. 1421). 
Los ingleses aplican su voz sport 
a toda diversión o certamen de 
agilidad, fuerza o destreza al 
aire libre, como ejercicios atléti- 
fos, carreras, regatas, juegos de 
pelota, cacería, pesca; pero los 
franceses, que también se han 
apoderado de ella, la aplican a 
las carreras de cal)allos, y de es- 
la segunda mano la han tomado 
los cJhilenos sin necesidad nin- 
guna. Es imperdonable el que 
nuestros diarios, en vez de ense- 
ñar el buen lenguaje a sus lecto- 
res, se contagien con las malos 
giros y vocablos de éstos. Más 
celosos eran en esta materia los 
de antaño, que nunca emplea- 
ban los horribles galicis'nos \ 
y otros extranjerismos de las 
modernos. Tratándoí=e de las ca- 
rreras de caballos, nunca inti- 
tularon la sección con el nom- 
bre de Sport o Sportismo, como 
los de ahora, .-'ino con la palaVira 
Ilipólromr.; qvie (^ la antigua y 
castiza: "lugar de'^tinado para 
carreras de caballos y <arros.'' 
Tcnga.se también jircscntc la voz 



maestranza, que significa: "so- 
ciedad de caballeros, cuyo insti- 
tuto es ejercitarse en la equita- 
ción, y fué además en su origen 
escuela del manejo de las armas 
a caballo." 

Sportismo, m. .Mición al de- 
porte (sport).. Mejor habría sido 
formarlo a la castellana, depor- 
tismo, que, aunque no exista 
todavía, puede pasar con el 
tiempo. 

Sportivo, va. adj. Pertenecien- 
te o relativo al deporte (sport). 
Sportman, m. Aficionado al 
deporte, jugador, ^'éase Depor- 
TisT.v, que es el mejor equiva- 
lente. — Con relación a la equi- 
tación y demás deportes con ca- 
ballos, tenemos en castellano: 
raballista, m. (el que entiende 
de caballos y monta bien), ma- 
eatrante, (cada uno de los caba- 
lleros de que se compone la ma- 
estranza que acabamos de ver). 
jinete, m. (el que cabalga, el 
que es diestro en la equitación). 
En chileno llamamos c^Jrrerero 
y carrerista al que es aficionado 
a las carreras de caballos; nom- 
bres, ambos, dignos de admitir- 
se en el Dice. Vca-e Dki'ortis- 

T.\. 

Squema, m. Ni así ni con cli 
(schema), sino a la castellana, 
c.stjucuKi. como también su.« de- 
rivados (csqm'mátiro, linuiit). 

Stáu.vt, o St.vb.vt Mátkr, .u. 
.\dmitido desde la Pí." edición 
ilel Dice, con estas dos aceps. . 
"Himno dedicado a los dolores 
de la \'irgen al pie de la cruz, 
que cniíiicza con esa palabra; 
composición musical para c-xto 
himno." 



STO 



SU 



329 



Stádium, m. Majadería y me- 
dia, cuando el castellano dice 
estadio: "lugar público de 125 
pasos geométricos, que servía 
para ejercitar los caballos en la 
carrera; también sirvió en lo 
antiguo para ejercitarse los 
hombres en la carrera y en la 
lucha." Es claro que los estadios 
modernos, destinados a diversot> 
ejercicios corporales, no necesi- 
tan tener las 125 pasos geomé- 
tricos. — Muy común es, aun en 
personas ilastradas, usar estadio 
en vez de estado en la acep. de 
"medida longitudinal tomada 
de la estatura regular del hoin- 
bre, que se ha usado para apre- 
ciar alturas o profundidades, ^\ 
.solía regularse en siete ])ies.'' 
Cuando a un criminal o sinv^^i- 
güenza se le dice que debería es- 
conderse tantos o cuantos esta- 
dos debajo de la tierra, de estos 
estados se habla y nó de estadios. 
"Es cierta medida, dijo Cova- 
rrubias, de la medida de un 
hombre, y miden por estados 
las paredes de cantería, la pro- 
fundidad de pozos, u otra cosa' 
honda." Es acep. usadísima por 
ios clásicos. 

Stela, n. pr. f. Así aparece 
inijireso en las obras antiguas el 
nombre Estela. Sin embargo, 
no quisiéramos que se impusie- 
ran de ello las modernas Estelas, 
]>orque son muy capaces de imi- 
tar aquella grafía, como las que 
escriben Esther, Judith, Martha. 
Stock, ni. Surtido de niercan- 
cía.s, mercancías almacenadas, 
existencias; repuesto, acopio, 
provisión, cantidad de primeras 
materias. Esto es lo que signifi- 



ca, entre otras cosas, este voca- 
blo inglés, usado continuamente 
por los periodistas de habla es- 
pañola. Pues, si tenemos taiúas 
voces equivalentes, ¿para qué 
cometer la pedantería de usar la 
extranjera? 

Strátum, m. Hace tiempo que 
está castellanizado aste latinis- 
mo en la forma estrato. Es tér- 
mino de Geología y de ^íeteoro- 
logía, definido respectivamente 
así: "ma.«a mineral en forma de 
capa, de espesor próximamenie 
uniforme, que constituye los te- 
rrenos sedimentarios; nube que 
se presente en forma de faja en 
el horizonte." De la 1." acep. se 
ha formado una fig. igual a "ca- 
pa" o "cubierta," que todavía no 
ha .sido aceptada por el Dice, pe- 
ro es-peramos que lo será, porque 
es metáfora bien aplicada y de 
uso general. "Tal es el estrato de 
cultura," escribió Oejador refi- 
riéndose a los vocablos nuevos 
que tomaron de los romanos lo.s 
antiguos españoles. (Hist. de la 
lengua y literat. cast., t. I. pág. 
38). 

Su, sus, apócope de sui/o, na, 
suyos, yas. 1.° "A veces, dice 
Bello, se emplea su innecesaria- 
mente, declarándose la idea de 
pertenencia por e.ste pronombre 
posesivo y por un complemento 
a la vez: Su casa de usted; Su 
familia de ustedes. E.«o apenas 
tiene cabida en el diálogo fami- 
liar y con relación a usted." 
Con perdón del maestro debe- 
rmos reconocer que este uso, 

I aunque pleonástico y también 
contrario a las leyes de la cou. 
cordancia, porque el su no está 



33<:t 



SU 



SU 



bien con el u.<ttd, que e& luejira 
raerce-3. se ha asado en todos 
los dempoe. en toda clase de es- 
tilos, nó en el familiar sola- 
mente, y t-on distintos genitivas. 
Piobémoslo con algunas autori- 
dades. "Xo llega a #u zapato de 
la quf está delante.'' (Quijote, 
p. II. c. XXX). "Así se llama- 
ba *a compañera de h Ganan- 
ciosa." (Cervantes. Rinconete y 
Cortadillo). "Los apetites del 
cuerpo y sus sentidos se salieron 
del servicio de la razón . . . , en- 
cendiéndola en el deseo de «<a 
bienes de ellos." (Fr. Luis db 
León. Los Xombres de Cristo j. 
"Hallo metida monja a Doña 
Teresa, su hija de la Marqiusa 
de Velada." (Sta. Teresa. Car- 
tas). "¿Cómo no quedó su es- 
pecie de ellos por acá?"' (P. 
Acosta, Hist. natural de las In- 
dias, t. I. 1. R-, c. XXX:\'T).— 
2." 5m con nombres de trata- 
miento. Cuando se habla con ia 
persona que lleva el tratamien- 
to, ¿debe emplearse s^i o ni>r*- 
tra. diciendo, por ej.. Su Santi- 
dad, Su Majestad, Su Señoría, 
Su Reverencia, Su Paternidad, 
o Vuestra Santidad, l'ue.tfra 
Majestad, etc.? En rigor grama- 
tical debería usarse Vuestra, y 
así debe exigirse en la corres- 
pondencia oficial y en e! len- 
guaje "elevado : pero en la cnrres- 
poidencia familiar y en el esti- 
lo llano se prefiere el ."^i/. menos 
e-tirado y de más confian^n. "Es 
pr íctica" antigua, dice Cuer\Oi 
el u-ar el posesivo de tercera 
pcrifona rí^o:npañando al nom- 
bre abstracto cuando se habla a 
la persona que lleva el título: 



(Sancho le dice al Cura iQmjo. 
te. p. I. c. XLVII^ 5u Reveren- 
cia, Su Paternidad, y así se 
acostumbra siempre en Colom- 
bia [y también en Chile, en el 
lenguaje fam.) . . . Este uso del 
posesivo de tercera persona pro- 
viene de la costumbre de usarlo 
siempre que se habla de una 
persona dándole algún titulo; 
o más bien, de que. .«iendo óe 
tercera persona todos los demás 
posesivos que se refieren a la 
persona denotada por el titulo, 
su uso se ha extendido al título 
mismo."" tXota 51 a la Gramát. 
de Bello). Después de tan g^a^-e 
testimonio no necesitamos ala- 
gar citas de clásicos que han di- 
cho 5« Ihtstrísima. Su Reveren- 
cia. Su Paternidad, Su Sorra 
Real Majestad, etc.. hablando 
con los mismos que llevan estos 
tratamientos. — 3." '"Xo puedo 
menos de hacer alto, escribió 
Bello en nota a su Gramática, 
sobre una práctica introducida 
poco ha en castellano, e imita- 
da, como tantas otras, de lo- 
idiomas extranjeros. Dícese Su 
Mnje.itad d Bey de los frcncesfs. 
Su Santidad Benedirtn XIV. Su 
Excelencia el Ministro de Esta- 
do. en luear de la Majestad de¡ 
Roí. la Santidad de Benedicto 
.XIV, el Ercelentisimo Señor 
Ministro... La práctica extran- 
jera parece ya irrevocablemen- 
te adoptada, sin que por e*o »♦?- 
té abolida la nuestra." Xo de- 
mos importancia al adv. irrevo 
rnhlemcnte y sigamos con el 
buen uso comliatiendo y corri- 
giendo el abuso. — i.° '"Xo « 
permitido emplcjtr el posesivo 



su 



su 



331 



sií. gvyo iñn que hava un no/u- 
bre expreso o tácito a que pue- 
da referirse, enseña Cuervo. 
Suelen errar en esto loe que 
traducen del francés: Cuando 
*e trata de recordar Ujg gucívun 
de sus primeros años, se confun- 
den con frecuencia las relacio- 
nes que se han oído de boca de 
otros, con sus recuerdos perso- 
nales. El genio de la lengua 
manda que, si se quiere dejar 
el «w, se comience: Cuanon, 
uno trata, o Cuando el hombre 
trata; aunque lo más natural es 
f>oner: Cuando tratarno. . . . 
mj^stros primeros años. . . con- 
fundimos. . . hemos cirio... 
nuestros recuerdos. En una >í'a- 
ducción moderna hecha en Es- 
paña tropezamos c-on e^te pasa- 
je: Le religión católica no obli- 
ga a descubrir SJis pecados a to- 
do el mundo: debió decirse: "no 
nos obliga a descubrir nuestros 
pecados, o no lo obliga a uno a 
d recubrir sux pecados." La cul- 
pa de esto la tiene el on francés, 
que significa originariamente 
"hombre" y que hoy se tradu- 
ce por el impersonal se. Véase 
Se. "Tienen en ocasiones cierto 
ta«tillo francés que empalaga, 
nota el mismo Cuervo, frases al 
modo de éstas: Mis ojos se lle- 
naron de lágrimas; sus manos 
tembl'ihnn: tus cabellos se eri- 
zan. Por más que desavisados 
traductores prohijen estas cons- 
trucciones, loe que .se prec-ian 
de conocer medianamente =u 
lengua dirán: Se me llenaron 
los ojos de lágrimas; le tembla- 
ban las manos; se te erizan los 
cabellos.'' Más picante es aún el 



c-omentario que puso Capmany 
a esta traducción de El Teléma- 
co: "El león eriza su melena, 
enseña sus dientes y sus garras, 
abre su boca seca, inflamada; 
sus ojos parecen llenos de san- 
gre y fuego; bate las ijadas con 
su larga cola." "Nada llevaba 
postizo el león; todo era suyo: 
cuanto erizaba, cuanto enseña- 
ba, abría, preentaba y batía; % 
en puridad, ¿quién le había de 
prestar aquella melena, aque- 
llos dientes, aquellas gairai». 
aquella boc-aza. aquellos ojazos, 
aquella .colaza? ¿Si dejaría de 
.-^r el mismo león uno que eri- 
zase la melena, enseñase los 
dientes y las garras, abriese la 
boca (seca o húmeda, no im- 
porta), presentase los ojazos 
sangrientos e inflamados y se 
mosquease con la cola? Sí sería: 
porque el español con la boí-a 
come, y con los ojos ve, y con 
lag narices huele; al paso que 
el francés no puede comer sino 
con su boca, ver sino con sus 
ojos, ni oler .sino con sus nari- 
c«." Y. al contrario, véase con 
qué propiedad y énfasis usó Fr. 
Luis de Granada el su en este 
pasaje: "Allí los malaventunv 
dos. con una cruel desesperación 
V rabia, volverán las iras contra 
Dios y contra sí, comiendo sus 
carnes a bocados, rompiendo 
sus entrañas con ¡nispiros, que- 
brantando sus dientes a tenaza- 
das, y despedazando rabiosa- 
mente sus carnes con las uñas. 
y blasfemando siempre del 
juez que así los mandó penar.' 
(Guia de peca/lores, \. I, c. 
VIII). Así mismo en este otro 



S32 



SU 



SU 



de Cervantes, en que Don Qui- 
jote hace el retrato de su dama: 
"Sólo sé decir. . . que su nom- 
bre es Dulcinea, su patria el 
Toboso, un lugar de la Mancha, 
su calidad por lo menos ha de 
ser princesa, pues es reina y se- 
ñora mía, su hermosura sobre- 
huniana...: que sus cabellos 
son oro, su frente campos elíse- 
os, sus cejas arcos del cielo, sus 
ojos soles, sus mejillas rosas, 
sus labios corales, perlas sus 
dientes, alabastro su cuello, 
mármol su pecho, marlil sus 
manos, su blancura nipve..." 
(Quijote, p. I, c. XIII). Quien 
no distinga este su castellanc) 
del otro afrancesado, vale más 
que renuncie a seguir estudian- 
do la propiedad y belleza de 
nuestra lengua. — 5.° Téngase 
mucho cuidado con el su anfi- 
bológico, que es uno de los 
grandes tropiezos de los escrito- 
res noveles y ramplones. Uomo 
pueden inter^-cnir en la propo- 
sición varias terceras personas, 
y aun la primera puede nom- 
brarse en tercera, diciendo ^^no, 
na, o empleando otra locución, 
no se .sabe a veces a cuál de ellas 
se refiere el »w o sus. "Cuando 
Simón se casó con Agueáa, sus 
hijos lo llevaron a ma.1 : .Vuto- 
nio fué a la hacienda de Rafael 
en su coche," .son los dos e'cm- 
pl'"'' que trae la Graniát. de la 
Aca,demia. Para evitar ambi- 
g'^dad propone e.«t-os dos me- 
dio;; colocar el pronombre de 
modo que sol" pueda referir.»-e a 
un detcrii!Í:.ad() nombro, o re- 
petir el nombre a qvio debe apli- 
carse el sií, o recordarlo por me- 



dio de los pronombres persona- 
les él, ella, por los demostrativos 
tiste, ese, aquel, o por los adjs. 
numerales el -primero, el segurir- 
do, etc., en el género y número 
que pide el nombre. Así, en el 
primer ejemplo, debería de<-ir- 
se: "Cuando Simón se casó con 
Águeda, los hijos de éíta (o de 
aquél, según lo pida el .■^entido'^ 
lo llevaron a mal.'' Y en el se- 
gundo: "Antonio fué en su co- 
che a la hacienda de Rafael," o 
"Antonio fué a la hacienda de 
Rafael en el coche de é-<te." 
Por no atender al sentido ambi- 
guo del su, se han escrito y es- 
criben grandísimos di.sparales, o 
ridículos contrasentidos, y has- 
ta blasfemias. Véase este pasa- 
je de un clásico que no quere- 
mos nombrar: "El fin de esta 
meditación es un propósito y 
determinación de imitar a Crid- 
to nuestro Señor, y .seguirle con 
la mayor perfección, haciendo 
guerra a su sensualidad \ amor 
propio." ¿Qué mejor corrección 
que decir: "a nuestra sensuali- 
dad?" — Q).° Play un su imper- 
sonal y de un significado muy 
particular, que no hallamos en 
el Dice, ni en las sjraniáticas. 
"Habrá de aquí al mar sus 
veinte leguas: por eso le da sxi 
poco de miedo emprender este 
viajo." Este .su no se refiere a 
ninguna persona y su sicnifica- 
do es unas, algunas, en la pri- 
mera proposición: un. algún, 
en la segimda. ¿Merece condo- 
narse este u.<o? A.sí parece a ]iri- 
mera vista, y más cuando e'íá 
on abiertív contrndiccii'ni con las 
personas que obran on la ora- 



su 



SUA 



]33 



ción, como en ésta: '"'Tenemos 
su poco de miedo de hacer e-;L 
viaje." "Ahora sus trabajos pa- 
sa reñios, pero ello no volverá 
atrás." (Sta. Teresa, Obras, t. 
II, pág. 492, edición de Bur- 
gos, 1915). Sin aceptar estos 
últinio.s, que pecan contra la.s 
leyes de la concordancia, acop- 
lamos los otros dos, ñmdándo- 
nos en la autoridad de Fr. Luis 
de León, que escribió, tradu- 
ciendo la famo.sa Égloga IV de 
'N^irgilio : 



Los rubíes en las selvas apartadas 
Miel dulce luauarán, mas todavi'a 
Habrá del mal antiguj sus pisad: B. 

Aunque este sms, hablando en 
rigor, equivale al que analiza- 
mos en el n." 1.° (Su casa de 
usted), sin embargo, por ei 
significado especial que envuel- 
ve, se parece también al imper- 
sonal. En fin, dejamos iniciado 
este punto i>ara que se .siga es- 
tudiando ou vista de mejoren 
datos. — 7.° En algunas locucio- 
nes el su es parte integrante de 
ellas; como A sus anchas, A 
sus solas, A su salve; pero, se- 
gún la persona, se usan tam- 
bién con los pronombres -mi y 
tu. Gonzalo Pérez dijo su poco 
a poco: 

En fin. saliendo así su poco a poco 
Dt*l astn, que con ímpetu corría, 
Nadó hacia la tierra. 

{La Ulixea, 1. X). 

En Chile decimos Su más y su 
menos: "Rste negocio tiene se 
más y su menos," es decir, sus 



ventajas y desventajas. El P. 
Alonso Rodríguez lo dijo sin el 
su: ''Y, porque en esto del re- 
sistir a las tentaciones puede 
haber más y menos, no nos ha- 
bemos de contentar con resistir 
de cualquiera manera, .sino pro- 
curar la mejor." (Ejercicio de 
perfección, p. II, tr. IV, c. 
XXII). No se ve que tenga na- 
da de reprensible nuestro mo- 
dismo. 

Suácate, m. Véase Zuacate. 

Suaré, f. Es el francés soirée, 
que ninguna falta le hace al 
castellano que tiene su vocablo 
propio, sarao ^ m. : "reunión noc- 
turna de personas de distinción 
para divertirse con baile o mú- 
sica; la misma diversión." Si- 
nónimos son: tertulia (reunión 
de pereonas que se juntan habi- 
tualmente para discurrir sobre 
alguna materia, para conversar 
amigablemente o para algún 
pasatiempo honesto) y velado 
(reunión nocturna de varias 
personas para solazarse de ai 
giin modo). 

Su ARISTA, com. Partidario del 
suarismo (escuela y doctrina fi- 
losófica y teológica del jesuíta 
español Padre Francisco Suá- 
rez). — Adj., perteneciente o re- 
lativo al suarismo. — Ya que as- 
ta admitido suarismo, debe ad- 
mitirse también el derivado sua- 
rista. 

Suasar, a. Pronunciación co- 
rriente pero defectuosa de soa- 
sar, medio asar o asar ligera- 
mente. 

Suave, adj. Muy grande, des- 
comunal, aplicado a lo material 
y a lo inmaterial, "j Suave el cu- 



334 



SUB 



SUB 



chillo que lleva ese guaso! ¡Qué 
suave el precip que pide el co- 
merciante!" "¡Suave con la pe 
pita!" (La Unión, de Santiago, 
4 Abril 1916, hablando de una 
pepita de oro avaluada en 
20.000 pesos) . Véanse Sobado y 
Mansalino. En este mismo sen- 
tido usó Pérez Galdós irónica- 
mente el adj. menudo: "¡Me- 
nuda sarta de números me ha 
traído ese farolón! Ya tengo 
para rato." (La razón de la sin- 
razón, II, 6.") Y otras dos veces 
más en la misma obra. 

SuB. "Prep. inseparable que a 
veces cambia su forma en algu- 
na de las siguientes: so, ton,, 
sor, sos, su y sus. Significa más 
ordinariamente debajo, en sen- 
tido recto o fig., o denota, en 
aceps. traslaticias, acción secun- 
daria, inferioridad, atenuación 
o diminución, etc. Subcinericio, 
subarrendar, subdiácono, soasar, 
. honreír, sorprender, sostener, 
suponer, suspender." Esto y na- 
da más dice el Dice, sin que se 
vea claro si autoriza para for- 
mar otros compuestos o .si debe- 
mos contentamos con los pocos 
que él registra. No hay duda 
que todos podemos explotar es- 
tas minas de la lengua, como lo 
hemos advertido al tratar de las 
principales de estas partículas 
(ante, anti, in, pre, pro, re, so- 
bre) ; por eso corren por todas 
partes voces tan bien formada* 
como subagente, subcomisión, 
subcomisionmlo , subdwconar, 
subadministrador, suben/inienda, 
subingeniero, subinspector, sub- 
orden, stíbrraza, subvariedad, 
subtítulo, subalpino, subandino, 



etc., etc. Estudiaremos en parti- 
cular las más usadas de estas 
voces. — En el silabeo de las pa^ 
labras, sub se articula solo, sin 
que la b forme sílaba con la le- 
tra siguiente; por eso, al fin de 
renglón, debe escribirse sub- 
agente, sub-rrogar, sub-inspec- 
tor, y nó su-bagente, su-brrogar, 
su-brogar, su-binspector. La ra- 
zón es porque el sub, en ostoe 
compuestos, forma eletnento 
completo, como las demás par- 
tículas componentes. Sin em- 
bargo, cuando se junta con vo- 
ces que en su origen empiezan 
con s, como substancia, substan- 
tivo, subscribir, y se quiere es- 
cribirlas así, entonces hay que 
articular la s con la b, nó por- 
que así se haga en la lengua 
madre, .sino porque el castella- 
no no admite aquella letra (la 
s) con otra consonante al prin- 
cipio de dicción. Para facilitar 
la ortografía y siguiendo l.s 
pronunciación común y co- 
rriente, autoriza el Dice, la su- 
presión de la b en estáis pala- 
bras, y por eso escribe de las 
dos maneras: substancia y mw- 
tancia, substantivo y sustantivo, 
subscribir y suscribir, etc. 

Suba, f. Parece increíble que 
buenos diarios chilenos hayan 
empleado c4e vocablo, que nun- 
ca ha exi.-4id() on castellano, en 
vez de subida o alza. "La revolu- 
ción del Bra«il ha determinado 
una gran suba en el precio del 
oro." "Do aquí deriva la altera- 
ción del <'aml)io y la gran suba 
en el pre<'io del oro." 

Subadero, m. Corrupción <le 
.Hudiidirii. ". . .siindo de su ()l>li- 



SUB 



SUB 



335 



gacióu [de los arrieros] que sus 
aparejos estén corrientes, raspar 
los subaderos . . . " (Pedro Fer- 
nández Niño, Cartilla de cam- 
po, pág. 3:^). Véanse Sobadero 
y Pelero. 

Sl"BADMIXISTR.\DOR, RA, m. y 

f. Segundo administrador, se- 
gunda administradora. Injusta- 
mente se han omitido en el 
Dice, arabas voces. Véase Sub. 

Subafluente, m. Afluente 
más remoto y que por medio 
de otro desemboca o desagua en 
un río; o más breve, afluente de 
un afluente. No lo trae el Dice, 
poro está bien formado y es ne- 
cesario. "Ni siquiera se usa [el 
voleo] en todo el reino de León, 
hallándose reducidos sus domi- 
nios a la zona montañesa, a las 
riberas del Esla y de sus afluen- 
tes y subafluente» principales." 
(Antonio de Valbuena, Fiestas 
II romerías). 

SUBAGEXTE, m. Substitutfi O 

teniente del agente. Debe entrar 
en el Dice. Véase Sub. 

Subalpino, xa, adj. Dice.-'.- 
de lo que está situado al pie rte 
los Alpes. Hace falta en el D:f t. 
Véase Sub. 

SuBANDiNo, XA. Dícese de lo 
que está .situado al pie de los 
Andes. Debe pasar al Dice. Vé- 
ase SuB. 

Subarbusto, m. Arbusto cu- 
yo tallo muere cada año en la 
parte superior, quedando viva 
la inferior cerca de la tierra. 
Es término de Botánica que 
falta en el Dice. 

SUBARREXI).\MIEXTO y SUB- 
ARRIENDO, m. Son iguales en 
todas sus aceps. 



Subbranquial, adj. y ú. t. t. c. 
s. m. El Dice, lo escribe con una 
sola b, subranqiüal, conforme a 
la ortografía castellana, que 
nunca duplica esta consonante. 
B y V sí que pueden juntarse; 
como subvención^ subvenir, ob- 
vención. Véase el siguiente. 

Subbrigadier, m. Subriyadier, 
con una sola b, escribe el Dice, 
conforme a la ortogi-afía caste- 
llana, que no admite esta du- 
plicación de consonantes. Para 
escribirlo con dos bees iiabría 
que dividirlo con guión (sub- 
brigadier), lo que tampoco 
acepta la vigente ortografía de 
la Academia. Al fin de rengio.- 
hay que dividir esta palabra así : 
su-brigadier, porque la b se ar- 
ticula necesariamente con la v. 

SuBCOMiSARio, m. Segundo 
comisario. Merece la aceptación 
del Dice. Véase Sub. 

SuBC'OMisióx, f. .Junta at 
personas nombrada o elegida 
por una comisión. — Orden o en- 
cargo que da el comisionado a 
algún subalterno, que por eso 
vendría a ser subcornisionado. 
— Ambas voces deben entrar en 
el Dice. Véase Sub. 

SuBcoMiTÉ, m. Junta de per- 
sonas nombrada o elegida por 
un comité. Bien puede admitir- 
se. 

SuBcoxciENCiA, f. Témiino 
de Filosofía y de Teología usa- 
do por los modernistas y qut, 
equivale, hablando material- 
mente, al subsuelo o substrá- 
tum de la conciencia; es como 
la materia prima de la concien- 
cia o aquella parte que aun no 
.•« ha formado o desarrollado de- 



336 



SUB 



SÜB 



bidaniente, incon.sciente toda- 
vía. \'éase cómo habló de ella 
la Santidad de Pío X en su En- 
cíclica Pascendi, de 8 de Sept. 
de 1907: "Como esta necesidad 
de lo divino [discurren los mo- 
dernistas] no se experimentí» 
sino en determinadas y favora- 
bles circunstancias, no pueüt', 
por su naturaleza misma, perte- 
necer al dominio de la concien- 
cia, pero existe latente, desde ei 
principio, bajo la conciencia, o, 
para usar el vocablo trasladado 
de la filosofía moderna, en la 
subconciencia, donde está tain- 
bién, oculta e inaccesible, la 
raíz de dicha necesidad." í'ara 
proscribir este error, sutil y tras- 
cendental, ordenó el mismo 
Pontífice que los eclesiásticos 
investidos de ciertos cargos pú- 
blicos hiciesen con juramento la 
siguiente profesión de fe: "...5." 
Tengo por certísimo y confiero 
sinceramente que la fe no es un 
ciego sentimiento de religión 
[¡ojo los católicos que se van 
familiarizando con la loe. senti- 
mientos religiosos, aprendida 
de los modernistas!] que nace de 
los escondrijos de la subcon- 
ciencia bajo la presión del cora- 
zón y de la inflexión de la vo- 
luntad, moraluiente informada, 
sino un verdadero asentimiento 
del entendimiento a la verdad 
recibida extrínsccanienle por 
los sentidos, asentimiento por 
medio del cual creemos, funda- 
dos en la autoridad de Dios, 
sumamente veraz, que son ver- 
nadera.s la-s cosas dichas, atesti- 
guadas y reveladas por un Dios 
personal, Creador y Señor nues- 



tro.'" No vemos inconveniente 
para que se admita este vocablo, 
pero no le auguramos larga ^■i- 
da. "La verdad humana, ése es 
el principio único que bulle in- 
conscientemente en el arte {co- 
pular y que a fuerza de tiempo 
y experiencia supo Lope sacar 
de la subconciencia del pueblo." 
(Cejador, Ilist. de la lengua y 
literat. española, t. V, pág. 97). 
SuB coXDiTioxE (pronuncíe- 
se condicione). Expresión lati- 
na que significa bajo condición: 
a condición, y que, por lo u.-ada 
que es, merece que la prohije el 
Dice. 

S U B C OX T R .V R 1 A ( PROPOSI- 
CIÓN). En Lógica, la proposi- 
ción particular que afirma, res- 
pecto de otra particular que nie- 
ga. Falta en el Dice, este adj. 

SuBDELiRio, ni. "Delirio sua- 
ve y tranquilo que se manifiesta 
con palabras incoherentes, pro- 
nunciadas en voz baja, buscan- 
do un objeto imaginario, etc. ; el 
enfermo responde a las pregun- 
tas que se le hacen." (Gamier y 
Delamare, Dice, de los términos 
técnicos usiidos en Medicina, 2.' 
edición española). Ilaco falta 
esta voz en el Dice, pues ya la 
usan muchas personas cultas. 
"Ya en días anteriores había 
tenido frecuentes subdelirios, y 
pocos ratos ])udo contar con ple- 
na lucidez de inteligencia." 
(Marqués de Molíns, Ih-etón de 
los Horeros, c. XLVIIT). Asi- 
mismo la Condesa de Pardo Ra- 
zan: "Novelas fruto de la aluci- 
nación y del subdcUrio." (La 
vida contemporánea). 



SUB 



SUB 



337 



SUBDIACOXADO O SUBDIACO- 

XATO, ni. Las dos formas acepta 
el Dice, pero es mucho más 
usada la primera. 

SuBDiAcoxAR, a. Ministrar de 
subdiácono en la misa o en otras 
funciones litúrgicas. Es corrien- 
te en Chile y en otras partes, y, 
como está bien formado, debe 
entrar en el Dice, con sus simi- 
lares acolitar, diaconar y ponti- 
ficar, que hemos defendido en 
sus respectivos lugares. 

SuBDiRECTORA, f. La que sir- 
ve inmediatamente a las órde- 
nes de la directora o la sustituye 
en sus funciones. No sabemos 
por qué omitiría el Dice, el f., 
habiendo admitido el m. direc- 
tor. 

Subenmienda, f. "Madame 
Dftssombs acertó a improvisar- 
nos un discurso lleno de sólidos 
y sabrosos principios, con sus 
correspondientes adiciones, en- 
miendas y subenmiendas de 
postres, que no nos dejó nada 
que desear." (Modesto Lafuen- 
te, Viajes de Fray Gerundio, 
t. I, pág. 111). Tiene esta voz 
el mismo significado que sobren- 
mi crida (véase en su lugar), 
pero aquí está usada en sentido 
jocoso. La partícula sub no está 
l)ien en ella, porque las enmieri- 
das en lo escrito no se colocan 
debajo, sino sobre la palabra en- 
mendada; o no .-er que se quie- 
ra dar a subenmienda el signifi- 
cado de tercera enmienda o co- 
rrección, indicando con esto 
que la sobrenmienda (segunda 
enmienda) se coloca sobre la 
])a]abra enmendada y la suben- 
mienda debajo. Pero nada se 
puede inferir del texto citado. 

Dico. de Chil., t. V. 



SuBFi.vDOR, m. El que afianza 
al fiador. Es voz usada por nues- 
tro Código Civil en sus artícuiofí 
2380 y 2383. Con esta autori- 
dad y el uso que ella supone en 
las universidades de Chile, tri- 
bunales de justicia, estudias de 
abogados, etc., merece pasar ax 
Dice. 

Subfijo, m. Así se escribía an- 
tes, pero hoy suprime la b (su- 
fijo)^ adj.: "aplícase al afijo que 
va pos|3uesto. Dícese particular- 
mente de los pronombres que se 
juntan al v. y forman con él 
una sola palabra; v. gr. : morir-. 
se, dímelo. Ú. m. c. s. m." Es 
igual a enclítico, ca, adj. y ú. t. 
c. s. f. : "dícese de la partícula 
o parte de la oración que se liga 
con el vocablo precedente, for- 
mando con él una sola palabra. 
En la lengua castellana son par- 
tículas enclíticas los pronom- 
bres pospuestos al v. : aconséja- 
me, sosiégate, dícese." 

SuBGERENTE, m. Scguiido ge- 
rente. Está bien formado y ei> 
coi-riente en Chile. El Dice, da 
tan sólo a vicegerente (el que 
hace las veces de gerente). Sc- 
olvidó de asignarle género. Co- 
mo se ve, no es igual en signifi- 
cado a subgerente, sino solamen- 
te cuando éste reemplaza o su- 
ple al gerente. Véase Sub. 

SuBGOBERXADOR, m. "Las 
provincias no se dividían en cu- 
marcas, como en la Galia, sino 
en ciudades, o sea municipios, 
siendo la ciudad o población 
principal de estos territorios, 
que comprendían varias aldeaí5 
y caserías o ciudades menores, 
residencia de un gobernador o 
srtbgobernador (duque o con- 



338 



SUB 



SUB 



de), Y, por lo general, también 
de un obispo." (Cita alegada 
porCejador, t. A E I O ü, pág. 
504, no sabemos si original o 
traducida por él). Del contexto 
se infiere que el subgobernador 
es un empleado inferior al go- 
bernador y a él sometido. La 
voz es bien formada y merec-e 
admitirse. Véase Sub. 

SuB GRAVí, loe. latina. Bajo 
pecado grave o mortal, grave- 
mente. Puede aceptarla el Dice, 
porque es u¿ada, especialmente 
entre eclesiásticos. 

■SuBiXGEXiERO, ui. El quc 
cuida, vigila y dirige la cons- 
trucción de edificios, puentes y 
otras obras de arquitectura civil, 
bajo las órdenes del ingeniero y 
con los conocimientos necesarios 
para entender y ejecutar los 
planos. Es vocablo que bemos 
visto en Chile solamente, por- 
que en España se dice sohrcs- 
tante, m. (iwrsona encargada 
del cuidado, vigilancia y direc- 
ción de ciertos operarios). Hay 
obras publicadas con el título de 
'•Manual del sobrestante de 
obras públicas" y que, por la 
parte de matemáticas que con- 
tienen, se ve claramente que es 
lo mismo que estudian nuc-^tros 
siibingenieros. Por lo demtís, la 
voz e'^tá bien formada, pero, se- 
gún se ve, no es necesaria. 

SuniNSPECTOK.VDO, ui. TiciH- 
po que dura el cargo de suliins- 
pe^tor. El cargo so llama xnliinx- 
pccción. Es voz aceptable. 

Subir, n., a. y r. El qioe se 
mbe a mai/ores suele quedar en 
menores^ refrán chileno, de sig- 
nificado obvio, e igual a oste 



otro: No hay que subirse muy 
arriba^ 'porque el porrazo es 
muy grande. El Dice, trae sola- 
mente la fr. fig. Alzarse, levan- 
tarse o subirse nno a mayo- 
res: "ensoberbecerse, elevándose 
más de lo que le corresponde." 

Subjefe, m. Segundo jefe, 
que ayuda y sustituye al prnue- 
ro. Es voz usada por alguno» 
autoi-es modernos, bien forma- 
da y digna de aceptarse. 

SuBjrTiv.\MEXTE, adv. de m. 
De manera .subjetiva; en cuanto 
al sujeto o por razón del sujeto. 
Hace falta este adv. en el Dice. 

SrBJETiviD.\D, f. Calidad de 
sujetivo. Defendemos su aómi- 
sión. como defendimos la de su 
contraria, objetividad. 

Subjetivismo, m. Sistema o 
manera de un autor de referir 
1(. que escribe a su modo de 
pensar o sentir y nó al objeto 
en sí mismo. "Los romances 
viejos... son poesía esencial- 
mente narrativa, rapsodias épi- 
cas, sin ningiin genero de sub- 
jetivismo." (Mencndez y Pela- 
yo, Anfol. de poetas Ur. españo- 
les, t. XII, pág. 527). Así han 
usado también esta voz la Con- 
desa de Pardo Bazán y otros mo- 
dernos; merece pues la admi- 
sión del Dice. 

SuBJETivisT.v, com. Aliciona- 
do a lo subjetivo; partidario de 
ello. Merece entrar en el Dice. 

SUBLATA CAUSA, TÓLLITUR 

Ki'VKCTi'S. ( Pronunciéis iól-li- 
/((/•). Principio de metafísica que, 
por lo conocido que es, se mira 
como adagio. Otros lo dicen en 
<a.stellano : Cesando In causa 
cesa el efecto. 



SUB 



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339 



Luego se va resfriando 
El dendolqae no es perfecto, 
Si los medios van faltando, 
Porque, la causa cesando, 
Dicen que cesa el efecto. 

(Sebastián Ide Horozco, Refranes glosadlos, 
n.° 551). 

"Quitando la causa, cesaría el 
efecto" dijo Cervantes. (Quijo- 
te, p. I, c. VII). De alguna de 
eáta-s maneras debe el Dice, ad- 
mitir e.ste adagio. 

SuBLEÑoso, adj. Dícese del 
tallo de plantas que tiene con- 
sistencia firme, algo parecida a 
la madera, como el del huévil 
(solanum tomatillo). Término 
de Botánica que se echa menos 
en el Dice. 

SuB LEVi^ loe. latina. Bajo 
pecado leve o venial, levemente. 
Bien puede acogerla el Dice, 
porque se usa ba.-stante entre 
eclesiásticos. 

Sublimizar, a. ¡ Mal año para 
-u inventor y para los que lo 
usan! "Llegó a sublimizar en 
esa mujer esa característica de 
la autora de .sus días." (El Dia- 
rio Ilustrado, 12 Abr. 1917). 
No se ve qué es lo que añade es- 
ta forma en izar al conocido v. 
sublimar (engrandecer, exaltar, 
ensalzar o poner en altura). 

SrBMARixo, m. Como adj. 
(submarino, na) lo admite so- 
lamente el Dice. ; de suerte que, 
para nombrar el buque de e.sta 
clase, debe decirse buque sub- 
marino, el cual está muy bien 
definido en el art. Buque. Sin 
embargo, todo el nuuido dice 
ahora submarino .solamente: un 
submarino, dos submarinos, co- 
mo se dice un acorazado, un 



transatMntico. "Ks diaparate, 
había dicho Orellana, llamar 
submarino a un barco que na- 
vega entre aguas, bajo la super- 
ficie, pero nó jwr el fondo y de- 
bajo del mar: podrá llamársele 
con alguna propiedad intra- 
marino, pero nó submarino. 
Con gran acierto se abstuvo 
Monturiol de llamar así al barco 
interacuático de su invención, y 
le denominó latineo, voy como 
el pez, navego como el pez ; o, se- 
gún traducía el sabio inventor, 
barco-pez." Como los submari- 
nos llegan también ha.sta el fon- 
do del mar, no es disparatado el 
nombre; y, además, ¿por qué 
exigir que, para aplicar la par- 
tícula sub, haya de estar el bar- 
co debajo de todo lo marino, 
cuando, estando debajo de una 
parte, e.stá también debajo de lo 
marino? Cuando decimos subte- 
rráneo, debajo de la tierra, na- 
die entiende debajo de toda la 
tierra, .ino de una parte sola- 
mente. 

SUBMINISTRACIÓK^ SUBMIXIS- 

TRADOR, SUBMINISTRAR. Confor- 
me a .su etimología, así los ad- 
mite todavía el Dice, con refe- 
rencia a las formas mucho más 
usadas. : suministración, sumt- 
nistrador, suministrar. — Sumi- 
nistro, m., que tiene la misma 
etimología, pero esta sola forma, 
significa: "acción o efecto de 
sumini.strar. 1 1 Provisión de ví- 
veres y utensilios para las tro- 
pas." En esta acep. úsase más en 
pl. 

Suboficial, m. Nombre ge- 
nérico en que se incluyen los 
cabos y sargentos de la milicia, 



340 



SUB 



SUB 



porque son inferiores al oficial. 
Por eso se llama ahora en Chue 
Escuela de suboficiales la que 
antes se denominaba Escuela de 
clases. Término bien formado y 
aceptable. 

SUBOEDIX.^ÜA (PrOPOSICIÓx), 

f. Término usado por Bello y 
su escuela para designar la pro- 
posición especificativa y depen- 
diente de otra, que se llama sub- 
oTcUíiante. Ejemplo: "Los nnie- 
bles de que está adornada la ca- 
sa que habitamos, son entera- 
mente conformes al gu-sto mo- 
derno." La proposición que ha- 
bitamos especifica al s. casa; y 
la proposición de que está ador- 
nada la casa, especifica al s. 
muebles. La primera (subordi- 
nada.) depende de la segunda, y 
ésta (subordinante respecto de 
la siguiente) de la proposición 
independiente Los mn-ebles son 
enteramente conformes al gu-'iio 
moderno. Esta nomenclatura, 
que es para diferenciar e-sta cla- 
se de proposiciones de las ^ílc^ 
denles, tiene la ventaja de re- 
solver con toda claridad cuándo 
debe separarse o nó ])or comas 
la oración de relativo: sólo lleva 
comas (o va entrecom-ada, como 
ahora dicen) cuando es inciden- 
te, es decir, e.\plicativa de la 
])rincipal. Ejemjílo: "Ella, que 
dc-iraba descansar, .-^ retiró a su 
ajjosento." Haciéndola subordi- 
nada, se diría: "Las señoras que 
deseaban descansar se retiraron 
a sus ai)o.sentos." Como .se nota- 
rá, la incidente puede .sujirimir- 
se sin perjuicio del sentido, y 
por e.so va entre comas y a vacos 
entre paren tesi.s, ni revés de la 



subordinada, que no puede su- 
primirse sin que el sentido que- 
de ininteligible. Muy útil sería 
que la Academia adoptara esu*-, 
términos. 

Subprior, ra, ni. y f. En las 
comunidades religiosíis, el que 
hace las veces del prior; y la 
que hace las vec-es de la ]>riora. 
Según la etimología, debería es- 
cribirse así, con b, pero el uso 
le ha hecho perder esta letra ; 
ix)r eso el Dice, y todos los bue- 
nos autores escriben suprior, sU' 
priora, escollo para los caji.stas, 
que, creyendo se ha omitido 
una e, casi siempre corrigen su- 
perior, superiora. 

Subpunto, ni. Véa.-^e Cktsmk- 
R.\. En el Dice, sólo hallamos 
sopuntar, a.: "poner uno o va- 
rios puntos debajo de una letra, 
palabra o frase, para distinguir- 
la de otra, para indicar que so- 
bra o contiene error, o con cual- 
quier otro fin." 

SuiíREPTicio, ci.\, adj. Prefe- 
rí m.os escribirlo con r fuerte o 
doble (subrrepticio), tal como 
se pronuncia. Véase R, IL" 
En confirmación léase lo que 
dice el pliego suelto "Suma 
breve de la información que 
hizo el Maestro Francisco S;in- 
chez, catedrático jubilado de 
Ketóricíi y (íriego en la univer- 
sidad de Salamanca fol)re ei 
Arte nuevo de Gramática:" "El 
privilegio que se ganó para el 
Arte de Gramática nueva fué 
■''Urrepticio, y con mala y fal.sa 
información. SuiTcpticio fué, 
porque ninguna cosa de lo que 
se ordenó en Salamanca .sobre 
esta Arte, pare<ió en (x)nsojo 



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SUB 



311 



Real."' (Gallardo, Bibliotcc", t. 
IV, col. 467). 

SüBRRAY.iK, a. Ya hemos ha- 
llado quien pien.sa como no.-^- 
otros en el modo de escribir la 
erre fuerte después de partícula: 
Don Francisco Rodríguez Marín 
escribe subrrayar y subrrogar: 
"Subrra¡io el adverbio, porque 
él debe fijar el límite de nuestro 
españolismo." (Burla burlarirto, 
V). "Cuantos españoles se lian 
suhrro¡/ado en el lugar de aque- 
llos a<tut«? extranjeros..." 
(IbnL, XXIII). Véa.«e R, 11.° 

SuBKROG.^K, a. Véase Subrra- 
yar. 

SuBS. Todas las voces que 
empiezan con esta sílaba, como 
subscribir, subscritor, substan- 
cia, substraer, las admite tam- 
bién el Dice, con supresión de la 
b: suscribir, suscritor, sustancia, 
sustraer. Véase Sub. En reali- 
dad, esta última forma es la 
única que corresponde a la pro- 
nunciación ; la otra sólo 5e con- 
serva por razón de la etimología. 

Subsaxable, adj. Que puede 
subsanarse. Falta en el Dice, lo 
mismo que .*u compuesto insub- 
sanable. 

SuBSANACiÓN, f. Acción o 
efecto de subsanar. Hace falta 
en el Dice, aunque existan sus 
sinónimos reparación y resarci- 
miento. 

Subseguirse, r. "Seguirse 
una cosa inmediatamente a 
otra.'" .\sí no más, c. r.. lo ad- 
mite el Dice. ; es indudable que 
también se usa c. n. : "No efi 
propio ni digno de un hombre 
como vos, Guatemuz, censurar 



agriamente los desórdenes que a 
la conquista subsiguieron." (Pi 
y Mai-gall). 

Subsidiario, ría, adj. Han 
dudado algunas que tenga en 
castellano el significado que le 
damos en Chile, esto es, que su- 
ple o reemplaza, aplicado a ac- 
ción ; pero el Dice, es bien explí- 
cito, porque en 2.^ acep. lo defi- 
ne: "aplícase a la acción o res- 
ponsabilidad que suple y robus- 
tece a otra principal." Véase es- 
ta autoridad: "El dar tormento 
a los delincuentes es uno de los 
remedios más eficaces que para 
averiguar la verdad en los deli- 
tos atroces y ocultos halló el de- 
recho. . .Pero la pesquisa y ave- 
riguación por vía de tormento 
ha de ser sub.ñdiaria, a más no 
poder y cuando por otra vía no 
se pueda la verdad saber." (Cas- 
tillo de Bobadilla, Política para 
corregidores, 1. II, c. XXI). Es- 
ta acep. es muy conforme con el 
significado del adj. latino subsi- 
diariiis, a, mn. que vale de re- 
serva, de refuerzo. — Lo mismo 
decimos del adv. subsidiari-a- 
m ente. 

Subsiguiente, adj. "Que se 
.subsigue," dice solamente el 
Dice, y subsegvJrse es: "seguir- 
se una cosa inmediatamente a 
otra." En Chile, subsiguieyífe iw 
es lo que signe inmediatamente, 
sino lo que signe a lo siguiente. 
Así, el día subsiguiente al de 
hoy no es el de mañana, que es 
el siguiente, .sino el de pasado 
mañana; porque algo ha de 
añadir al simple .'tigu.íente la 
partícula. .'<u_b. ^''éase Axtepasa- 

IK). 



342 



SUB 



SUB 



Substancia, f. En las pro- 
vincias del Sur llaman sustan- 
cia el caldo o pisto, y también 
la dieta de enfermo. Vóase Die- 
ta. — Sustancia o sustancia de 
ave se llama en Chile una gela- 
tina seca destinada a la alimen- 
tación y que se saca de sustan- 
cias animales, generalmente de 
gallinas o pollos. Su nombre 
veidadero es, como queda dicho, 
gelatina seca, o también jaleti- 
na seca. — Aguardiente de sus- 
tiincia. Se llama así en Chile el 
que contiene sustancias anima- 
les, las cuales al tiempo de la 
destilación y junto con hierbas 
olorosas y medicinales se mez- 
clan con el orujo. 

SUBSTITUÍBLE O SUSTITUÍBLE, 

adj. Que puede ser sutetituído. 
Falta en el Dice, como también 
ol compuesto insubstituible. 

SfBSTRÁTUM, m. Es vocablo 
Uilino derivado del v. suhstérne- 
re, y que suele asarse en Filoso- 
fía para designar lo que exi.st.e 
en los seres independientemente 
de .sus cualidades y que es como 
el fundamento o base de estas. 
Algimas voces equivale a sxi- 
piiesto, como en est« pasaje de 
Menéndez y Pelayo : "Los prin- 
cipicxs cardinales de la Teodicea 
sir\-cn de ba.se y supuesto a la 
enseñanza y la pendran suave y 
calladamente con su influjo." 
(Carta ni Ohi.^pn de Madrid-Al- 
rnlá, 1." de Febr. 1910). Suhs- 
Iráfum TÍO con.-'ta en el léxico 
oficial. 

SiHTiTULAR, a. Poner subtí- 
tulo. "I'ost t ene liras spero lu- 
ccvi ; íií'í subtituMia los párrafos 
siguientes..." (Mariano de Ca- 



via, en Religiosidad de Cervan- 
tes, de Aurelio Báig Baños). 
Verbo bien formado y útilísimo, 
digno de vivir estampado en ol 
Dice. 

Subtítulo, m. Segundo títu- 
lo o explicación del título, que 
suele ponei-se a algunas obras li- 
terarias y a otras cosas que lle- 
van título. Por ejemplo: "Vida 
y hechos del Picaro Guzmán de 
Alfaraclie, ntal-aya de la vida 
humana.." "La Estrella de Chi- 
le, revi-fta. literaria niensital." Es 
vocablo usado en todas partes, 
bien formado y maduro ya para 
el Dice. 

SuB tttm rKAEsíinu>r, m. 
(Pronúncie.«e presidium). Es el 
principio de una antífona en 
honor de la SSma. Virgen Ma- 
ría y .significa: "Bajo tu ampa- 
ro." Como es muv rezada en to- 
da la Iglesia Católica, y avm .«e 
ha ])uestfl en música para can- 
tarla, puede ya entrar en el 
Dice, como entraron Dies iroc, 
De profundi^, Túntum crgo, 
Stáhat Máfer, etc. 

SuBVENTioxAR, a. "Favoreccr 
con una subvención." Admitido 
en el Suplemento de la 13.' edi- 
ción del Dice, iwsó al cuerpo 
de la obra en la 14." 

Subvertir, a. "Trasto'-nar, 
revolver, destruir. Ú. m. en sen- 
tido moral." En toda su conju- 
gación sigue las irregularidades 
de sentir, como todos los demás 
terminados en vertir: advertir, 
convertir, divertir, pervertir, etc. 
Debo pues mirarse como anti- 
cuada la forma subvertiera (pie 
usó Quevodo: "Podía alguno 
con razón culparle porque sub- 



SÜC 



SUOH 



343 



vertiera [subvirtiera^ la dispen- 
sación." (Política de Dios, p. II, 
c. XXI). 

Subyacente, adj. Díce-e de 

10 que está sito o inmóvil debajo 
d'e otra cosa; que yace debajo o 
al pie de. "Capa de aire subija- 
cente," &^ribió un chileno. La 
voz e.stá bien formada y es cul- 
ta y elegante; bien merece la 
aceptación del Dice. 

Succionar, a. Chupar. No le 
hemos visto sino en .sentido fig., 
uso muy digno de los tiempos 
de la culta latiniparla. "Oyó las 
cantidades que la.s agencias suc- 
cionan al pueblo." (El JJtano 

1 1 mirado, 1." Sept. 1916).— Eb 
derivada del castellano succión, 
acción o efecto de chupar. Me- 
jor formado fue sugir, que usó 
Don Eugenio Gerardo Lobo, 
porque es el mismo v. latino s>i- 
go, xi, ctu.w, de donde procedió 
el 6. succión. 

Era p'ste el rtía en que la Iglesia canta 
Las memojiaft del Vaso de diamante, 
Doadft el pueblo de Di^3 la leche santa 
Adulto bebe, que sugia infante. 

(Conquista de Oran, oct. CVIfl). 

El francés dice sucer, el italiano 
aneciare, y el inglés to su-ck, del 
mismo V. latino. El castellano, 
que formó v. propio (chupar) 
por onómatopeya, no necesitó 
acudir al latín ; por eso no ad- 
mitió a sugir ni succionar. Gon- 
zalo Correíis usó el v. ziigar que 
no hemos visto en ningún otro 
autor. "Cuanto zuga la abeja 
miel torna, y cuanto la araña 
ponzoña;" hermoso refrán que 
trae en su .Irfe grande de la 
lengua casf. (pág. 246) y en su 
Vocabulario (pág. 374, col. 1."), 



aunque en éste hay la errata de 
o en vez de )/. El v. viene del 
latín bajo succare, frecuentativo 
de súgcre. Recuérdese también 
sa n g uisúga, sangui j uela. 

Sucedido, da, adj. fam. Ensu- 
ciado. — Fig., dengoso, melin- 
dro.-:o; porque el que se siente 
sucio, e^s-tá algo inquieto, se mi- 
ra a todos lados y como que se 
tonia el olor. — Es voz formada 
por eufemismo y paronomasia 
de la ant. sucedmnbre. suciedad, 
o también de esta última. 

Sucidio. Véase Susidio. 

Sucio (.Jug.\r,, fr. fig. y 
fam. Es corriente en Chile en el 
significíido contrario de Jugar 
limpio, que es: "jugar .sin tram- 
pas ni engaños: proceder en un 
negocio con lealtad y buena fe." 
Véanse Jugak y Rucio. 

Rucre, m. "'Moneda de pl;ita 
del Ecuador, equivalente a cin- 
co pesetas." A.sí la 14.° edición 
del Dice, por primera vez. 

Sucucho. Véase Socucho. 

Suche, m. despectivo. Emple- 
ado de última categoría. Así co- 
mo en Madrid se llama hortera, 
m., por apodo, al mancebo de 
ciertas tiendas de mercader. — 
Por extensión, individuo que 
depende de la voluntad de otro 
piincipal, al cual sirve y obe- 
dece aun en cosas ilícitas. — 
La acep. de "rufián" que le díó 
Rodríguez, .si es que alguna vez 
la tuvo, está ahora enteramente 
olvidada. — Las de "mensajero, 
mozo," "individuo de ninguna 
importancia, valar ni carácter, 
cchismoso, adulón." que le asig- 
jna Lenz, tampoco son propias 
Jde e.ste vocablo; son una mala 



344 



SUD 



SUD 



inteligencia o una simple apli- 
cación particular de las dos ge- 
nerales que acabamos de definir. 
— La etimología es el francés 
souche, que en sentido fig. sig- 
nifica tonto, estúpido; y algo 
tiene también del inglés such, 
un quídam, un tal, un cualquie- 
ra. No j>ensamos como Lenz que 
venga del quichua sucliiy, en- 
cargar a alguien una encomien- 
da para que la entregue a otro, 
y suchi, el regalo destinado a 
otro. Etste chilenismo es relati- 
vamente moderno, y, por tanto, 
no es del tiempo en que el qui- 
chua nos dio algimas de sus vo- 
ces; a lo cual debe agregarse 
que no es de uso popular, por- 
que los que más lo emplean son 
los que Silben francés o inglés. 

SuD o Sur, m. Ambas formas 
acepta el Dice. ; pero en compo- 
sición admite .-solamente la pri- 
mera : Sudafricano^ sudameri- 
cano, sudeste, sudoeste, sudsu- 
df'sfe, mídsudoeste o sudueste. 

Sudada, f. fam. Acto de liaccr 
í^udar al caballo corriendo en él 
o trabajándolo. Echarle una su- 
sada. 

Sudar (Hacer), fr. fig. Entre 
(1 puelil". jiclcar dori individuos 
a puño limpio biisln vencer o 
sacar sangro uno de lo.- dos. 

Sudón, na, adj. K.< corriente 
en ('IjíIc ¡Mir ftudoroso, sa: "que 
e.<lá sudando nuicho; muy pro- 
l)e.nso a sudar." — Sudoricnfo^ 
1(1, significa: "sudado, lunnede- 
ciflo con el sudor;" y siuloso, sa., 
"<|ue tiene sudor." Véase On, na 

Si'noR, m. ¿Son o nó castiza."? 
las fra.-^-J Darse uno un sudor y 
Tomar sudor en el sentido de 



tomar sudorífero? Creemos que 
sí, por metonimia, pues siídor, 
que es el efecto que se quiere 
obtener, está usado por sudorí- 
fero, que es la causa que lo pro- 
duce. Tenemos también la auto- 
ridad de Cervantes, que en el 
Coloquio de los perros escribió: 
"Llegado el tiempo en que se 
dan los sudores en el Hospital 
do la Resurrección, me entré en 
él, doitde he tomada cuarerUa 
sudores." Sudores está usado 
aquí en la acep. de pl. que le re- 
conoce el Dice, de "remedio y 
ciu'ación que se hace en los en- 
fermos, especialmente en los 
que padecen el mal venéreo, 
aplicándoles medicinas que los 
ul)liguen a sudar copiosa o fre- 
cuentemente:" pero esto no obs- 
ta ))ara que se uso tratándose de 
cualquiera enfermedad. Mo se 
ve justificado por la definición 
el pl. que le asigna el Dice, ni 
tampoco por el texto de Cervan- 
tes, porque, a-sí como en él se 
habla de haber tomado cuarenta 
sudores, bien pudo hablarse de 
inw solo. En el entremés El ca~ 
prichoso en su gti.ito y la dama 
setentona., de Salas Barbadillo, 
tenemos otra i>rucba de .•=cr cas- 
tizo nuestro uso. 

Ya oiitiondo. alguno.^ dolores 
Te doben de lastimar, 
y así pretendes turnar 
Disimulados imlorn. 

(Colección de Cot«relo, piíg. ?,'i3, col. 2.*). 

"Azufrador alto liecho de aros 
de cedazo, con unos listones del- 
gados de madera, dentro del 
cual entni la perdona que lia de 
lomar sudores," dice el l>icc. en 
la ().' acep. de Estufa. 



SUE 



SUE 



8J5 



lomando estaba stiilortg 
Marica en el hospital. 
Que el tomar er» costumbre 
y el remedio es el sudar. 

(Quevedo. Musa sexta, rom. XV). 

Sueco, ca, adj. Natural de 
Suecia. Ú. t. c. s. 1 1 Pertenecien- 
te a esta nación de Europa. — No 
se confunda con zueco, ni., za- 
pato de madera de una pieza; o 
zapato de cuero con suela de 
corcho o de madera. Aunque 
éste se deriva del latín soccus, 
sólo por el liso se escribe con z. 

Suegra, f. ¡Qué bkn me 
quiere mi suegra! Fr. prover- 
l)ial que iisamos en Chile cuan- 
do llega uno oportunamente 
para algo que le connene, 
cuando le sucede una co.'^a prós- 
pera, como suerte, buena juga- 
da, etc. — Suegra^ nuera, pe- 
rro y gato, nunca covven en el 
mismo piafo, refrán chileno que 
explica ser imposible la avenen- 
cia entre la suegra y la nuera 
como lo es también la del perro 
y del gato. Merece entrar en el 
Dice. 

Suelazo, m., aum. de suelo. 
Co.«talada o costalazo, batacazo, 
jiDirazo. Véanse Costal-uja \ 
Culazo. Se usa también en Co- 
lombia y probablemente en 
otras partes. — En Chiloó dicen 
suelo. "Par.-^e uno un suelo." 

Suelería, f. Tienda en que se 
venden suelas. El Dice, trae úni- 
camente solería y con la sola 
acep. de "conjunto de cuero» 
para hacer suelas." 

Suelto, m. Su-elto de cróni- 
ca. No hay tal crónica, sino ga- 
cetilla,. Pero tampoco hay nece- 
sidad de ninguno de los dos ape- 



llidas, porque suelto por sí solo 
significa lo que se quiere dar a 
entender. Véase Remitido. 

Suelto, ta, adj. y part. de 
soltar. Fig. y fam., dícese del 
que padece diairea o cámaras. 
Ü. m. con las verbos estar y an- 
dar. En castellano no tiene esta 
acep. Véase Cursiento. — Suelto 
de cuerpo, loe. fig. y fam. con 
que calificamos a la persona 
que, teniendo motivos para aver- 
gonzai-se u ocultarse (huir el 
cuerpo o el bulto, e-^currirlo, 
guardarlo), no lo hace, sino 
que, al contrario, anda y se pa- 
sea con más garbo y fachenda. 
Ü. m. precedida del adv. muy. 
No es indigna de entrar en el 
Dice. — Verso suelto. Véase Ver- 
so. 

Sueño, m. Sueño del ju-ito. 
Véase Justo. — Sueño dorado. 
El Dice, lo admite solamente en 
pL, Sueños dorado-^: "iluí^iono- 
halagüeñas." Sin embargo, bue- 
nos autores españoles han dicho 
como nosotros en singular: "Te- 
nía yo en Madrid un amigo cu- 
yo sueño dorado era vivir en 
una casita rodeada de unas 
cuantas fanegas de tierra donde 
hubiera flores y fruta." (True- 
ba). "Tomé un habano y una 
caja de fósforos y corrí a consu- 
mar el sueño dorado de mi in- 
fancia." (Polo y Peyrolón, Ma- 
nojico de cuentos, XVIII). — 
Ni en sueño. Ni en sueños. En 
ca.stellano se dice Ni por sueña, 
"loe. adv. fig. y fam. con que se 
pondera que una cosa ha estil- 
lado tan lejas de .^-u ceder o ejecu- 
Staive, que ni aun se ha ofrec-ido 
soñando." 



a46 



SUE 



SUF 



Sueroterapia. Aféase Serote- 

RAPIA. 

Suerte, f., ñg. y fam. Las 
mujeres del pueblo llaman suer- 
te el matrimonio: por eso, qui- 
tarle a una la suerte es estorbar- 
le el matrimonio; y hasta el re- 
frán castellano Maiñmonio y 
mortaja, del cielo hnjnn, lo han 
convertido en Suerte y mortaja., 
del cielo baja. — En algunos 
juegos, como el palitroque, lo? 
mates o matecitos, suerte es el 
número par. a.-^í como el impar 
es errona. Véase Errona. — Vé- 
ase Flor, 2.* acep. — Buena, suer- 
te, mala, suerte, fis. y fam.: per- 
.<ona que tiene buena o mala 
.«uerte. Así .suele usarse en Chile 
lo mismo que el castellano biie- 
nu o mala paga., mala lenr/ua. 
Véase Paga. — Hallarse uno la 
.inerte amarrada en íin trapito, 
fr. fig. y fam. Véase en el art.. 
Virgex, porque se usa mucho 
más con este s. — La suerte de la 
fea. la bonita la. d^.sea, refrán 
chileno que explica cómo la 
her:nosura no sienipre triunfa 
í-n las mujeres. Es digno de pa- 
.«ar al Dice. — Tener uno la suer- 
te del que se cayó de la horca., 
fr. fig. corriente en Chile: reci- 
bir un gran bien que no espera- 
ba. Por alu.«ión a la antigua 
costuiiilire de perdonar la vida 
al condenado a la horca cuan- 
do se caía de ella por cortai-se 
la cuerda con el peso del cuer- 
]>(>. Merece entrar en el Dice. 

Suertudo, da, adj. De buena 
«norte afortunado, venturoso. 
Voz plebeya y mal formada, y 
que nn es de u-'o general. CJra- 
'•i;'m empleó el adj. asertado, 



bien formado, pero que no apa- 
rece en el Dice. : '"El que ellos 
[los minL4ros] sean asortados, 
no es del Príncii">c el conocer." 
{El político D. Fernando el Ca- 
tólico). 

Suficiexcia. f. Confunden 
muchos la suficiencia española 
con una de las suficiencias fran- 
ceí=as, y con grave detrimento 
del sentido, que en este caso 
viene a quedar patas arriba. 
Pruebas al canto: "N. N. fué 
vano y presuntuoso, de un orgu- 
llo supino y de una suficiencia 
desmedida." "N. N. fué eximio 
profesor: intelieente, claro y 
metódico: humildei v niodeí^to, 
con absoluta falta de suficíen 
cia." Veama* ahora el .significa- 
do de suficiencia: el Dice, espa- 
ñol le da esta sola acep.: "capa- 
cidad, aptitud:" Jiero el francé-s, 
fuera de ésta v de otra que no 
hace al caso, le da esta '1° : "va- 
nidad necia, presunción imper- 
tinente." Ésta es la aue quieren 
aclimatar en Chile los autores 
de los citados ejemplos, sin re- 
flexionar que esas dos aceps., 
contrarias entre sí, pugnan con 
la filasofía del lenguaje, que no 
puede admitir en un nii«mo vo- 
cablo dos significados tan con- 
trarios. Por eso el castellano, 
que es lengua mucho más filo- 
sófica que la francesa, llama esta 
suficiencia francesa aire de sufi- 
einxeia (afectación de magi.ste- 
rio), envolviendo así en la pa- 
labra aire lo que el francés atri- 
buye a .>íu suffisance. — Otras ve- 
ces la suficiencia galicana vale, 
en general, pi tutanda, montan- 



SUF 



SUF 



347 



tada (jactancia vana), descoco, 
desfachatez. 

SuFijAE, a. y r. Convertir en 
sufijo una voz o palabra. "Se su- 
fijan [ciertas voces vascuences] 
formando adjetivos de modo o 
cualidad." (Cejador, t. L, pág. 
456). Debe admitirse como tér- 
mino de Filología. 

SUFOCACIÓX, SUFOCADOR, SU- 
FOCANTE, Sufocar. Son para el 
Dice, formas tan correctas como 
las que principian por so (sofo- 
cación, etc). 

Sufragar, n. Aunque sufragio 
tiene como última acep. la de 
"voto," el V. sufragar no tiene 
la de "votar" sino solamente es- 
tas otras dos, ye. a.: "ayudar o 
favorecer; costear, satisfacer." 
En Chile es corriente usarlo en 
esa acep. c. n. : "Voy a sufragar 
por tal candidato; No sufragué 
poi nadie." — En Chiloé sufra- 
gar vale "naufragar." (Cavada). 

Sufragios, m. pl. Conmemo- 
raciones comunes que se dicen 
ciertos días en el oficio divnic 
al fin de las laude.? y vísperas. 
Consuetas, i. pl., las llama el 
Dice. Suffragia sanctóriím (su- 
fragios de los santos) o comme- 
morationes com/munes las llama- 
ba el Breviario, y por eso en E.s- 
paña y en Chile (y lo mismo 
creemos de las demás naciones 
de habla española) .«e llaman .w- 
fragiós, acep. que ha venido 
omitiendo el Dice. Ahora, des- 
pués de la reforma de Pío X, 
estos sufragios se redujeron a 
uno solo, que se llama Sufjra- 
giwrn de ómnibus sanctis (su- 
fragio de todos los santos l ; por 
lo cual habrá que decir en sin- 



gular: "Hoy hay sufragio en 
laudes; Mañana hay sufragio 
en vísperas." — En Chiloé sufra- 
gio significa "naufragio." (Ca- 
vada). 

SuFRAGisiio, m. Sistema o 
jiartido político que sostiene que 
las mujeres deben tener sufragio 
o voto en asuntos políticos al 
igual de los nombres. Es una de 
las reclamaciones del moderno 
feminismo. La voz se usa en to- 
do el mimdo y debe ya admitir- 
la el Dice, como también la si- 
guiente. 

Sufragista, adj. y ú. m. c. s. 
f. Aplícase a la mujer partidaria 
del sufragismo. La forma sufra- 
guista que usan algamos no es 
correcta, porque la etimología 
no es sufraguio, .sino sufragio. 
En poetas antiguos hallamos el 
\ocablo sufragona, que no apa- 
rece en el Dioc. y que, .«egún c! 
contexto, se parece en significa- 
do a la moderna sufragista. So 
habla de una pastora: 

El arreo de su persona, 
?aya negrade sayal. 
De yecla- [yedra?] trai'a una zona 
Sin pintura artificial. 
Libre, suelta, sufragona, 
Padre et madre obedescía, 
E si bien era Tillana, 
Fijadalgo pareacía. 

(Gallardo, Bió/ioíeco, t. I, col. 677). 

Sx'FRiMiENTO, m. "Pacieucia, 
conformidad, tolerancia con que 
se sufre una cosa," es lo único 
que significa y siempre ha signi- 
ficado en castellano. La razón es 
clara: sufrimiento \iene de stt- 
frir, y é.«te del latín súffero, su]- 
frrre, llevar por debajo, sopor- 
tar, sobrellevar, aguantar, tole- 



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SUF 



SÜF 



rar. Por eso el adj. sufrido^ da, 
?e dice del indinduo aguante- 
oor, del que recibe con resigna- 
ción un daño moral o físico; de 
él podemos deducir el verdadero 
significado del s. y del v. Facilí- 
simo nos sería hacer hablar a 
los clásicos del verdadero y úni- 
co sufrimiento, pero tememos 
cansar a los lectores; por lo cual 
admítannos solamente estos cua- 
tro textos: "No tuvo el alma sVr- 
frimiento para ver tantas des- 
venturas juntas." (Quijote, p. I, 
c. XXIX). "Tu\-ie.ron cuidado 
de pintarnos muy al vivo ... la 
paciencia [de v. m.] en las ad- 
versidades y el sufrimiento así 
en las desgracias como en las 
heridas." (Id., p. II, c. III). 
"Tan de valientes corazones es... 
tener sufñmiento en las desgra- 
cias, como alegría en las prosjie- 
ridades." (Ibid., c. LXVI). 
"R&spondió . . . que, pues la de-s- 
dichada suerte de su .«eñor lo 
había puesto en tan dura pri- 
sión, como decían, mostrase en 
ella valor y sufrimictifo, como 
cosa tan propia de su .sangre en 
semejantes golpes de fortuna." 
fOvalle, Ilií<tór. relación, 1. VI, 
c. X). Y a.-<í, nadie lo dude, ha- 
l)lar<>n todos los que conm'ieínn 
la lengua castellana ; .-óio los ga- 
liparlaiiter'. las que se atiborran 
de lectunts francesas, han veni- 
do a i^nfundir el sufrimiento 
ca.stellano con la sotijjrnnee