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Full text of "Elementos del arte de los apósitos"

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ARTE DE L08 APOSITOS. 

po> VirTO y IV. IVtoíDEZ. 



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ELEMENTOS 

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ELEMENTOS 

I 

^ COM LA DESCRIPCIÓN COMPLETA 

ié fo^05 Í0$ D^nDagff ¿j imús fitinas h nf osito 

CONOCIDOS HASTA BL DÍA. 

POM ios ircsircuDos eií mrbíciha r cimujia 



judícíalei que úiilet, y ^^C*V • 



«Loi ettractot^ 
nat bien perjudi 

ccm mayor rason en lat qne deben 
tundía rae tan ¿ fondo como la tera- 
péutica qniriírgica. (Prospecto.) 



MADRID 

larKKKTA BE D, Saltado» Albert, calle de S. Migvbl, nom. \\. 

JUNIO ¿E 18S7. 



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jt m p ii iuu I 11 j i u i L saga 



jDJ^CtJÍRSd PRELIMINAR. 



Uk MSDICIKA. es U aplicacion de la ciencia del hombre al traUmiento de 
tus eorermedade»» ^ esencialmente un arte, pero que no puede ejercerse sin 
conocer perfectamente la ciencia, y que por lo mismo está identificado con ella, 
fundándose los dos en observaciones y en principios generales deducidos de la 
frecuencia con que se han notado unos mismos fenómenos y de >a analogia 
que se ha percibido ehllre ^Ifos. El arte médica consta de tres partes , que son 
él diagnóstíco el f^ronóstica j^ la terapéuikai 

DÜMgnó^iicoi es el conocimiento de lo que existe en el hombre enfermo; 
pronóstico^ el conocimiento de lo que puede existir en lo ai|cesivo; terapiutka^ 
en fin y el eonocimien^ade lo, que contiene que exista* . 

£sto/^ conocimiientos iw> se pueden adquirir » sin haber a^^alizado de ante- 
mano los órganqs.y.sus movimientos ó funcione^, tanto en el estado común 
^ normal , como en el anonnal que comprende todas las escepciones ; sin ha- 
l>er estudiado la stüud , la enfermedad y las relaciones físicas y vitales de 
iqst agentes est^iores con la economía i sin poseer,, en una palabra, toda la 
<;iej^ dd. hombre. ^ ' 

, , La X^f^H^^^c^t ^pse es'payra el vulgo y Jos emp^vicos no solamente una 
l^r^, stfio el todo < de la^:fnedjciu%, que ha servido. con harta frecuencia de 
pun^O de vista para apreciar en menos de lo que vale la ciencia del hombre; 
merece fijar particularmente la atención de los profesores del arte de curar 
como que es el objeto de todos ku^ demás, conocimientos. que sin ella q^e€|a- 
cían red^ueidos á, i|ii« .reunión estéril de verdades te^óricas. ]p)mpero, ni debe 
ensalzarse ni deprimirse relativamente á la^ demás partes de Is^medicina; 
porque están tod?s mutuamente en una 4cpendencia tan (plim^a que forman 
un solo cuerpo del que ninguna se puede separar , constituyen una cadena de 
observaciones y consecuencias ea la que de nada sirven la^. ppiQ^ras sin Ut 
iftlliinas, ni tampoco estas pudieran existir sin aquellas. . ' ^. • , ^^u 

ía Terapéutica se.subdivide tafmbien.en. tres partes* 1.* I)e$i^fipi3^^á% 



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It 
-\oB «gmHt toU t tow y» p«M0t- «• relaeiaB emi los éfg a nw ¡Npttei «vrt** 
glar tus movimíentoft 6 funcíonei; 2,* Preparación de etto» medios; 3.* JpU^ 
nación de los mismoi: de modfli qae c<ialqi|ifn^ q)M B^a el agente estertor que 
ae emplee, el queden este caso se llama^ meáio tertgpéuUoé^ ¡t» precia» que 
haya quien le disponga , prepcwe y t/ecute. 

La designación de los medios terapéuticos , es la parte que en todas las 
épocas y países se han reservado los profesores de medicina, pues en cuanto 
á su preparación y ejecución^ .1^^ solido, confiarlas á manos estraSas , aonque 
siempre dirigidas é inspeccionadas por ellos. Cuanto hayan infinido -estas di- 
visiones en el progreso de las ciencias médicas, cuantas ventajas ó inconveniea. 
tes de ellas hayan resultado á h>s enfermos, no es nuestro ánimo enumerar* 
bs ni lo consintieran los límites que para lo sucesivo nos hemos tratado; pero 
el resultado ha sido que desde los tiempos ttí^ remotos se han encontrado 
siempre profesores dedicados esclusivamente á huscar y preparar ciertos re« 
medios » y que para su ejecución se inventó uina especie de clase* sül(a(ternn 
colocada muy poco por encima del nivel de las artes mecánicas y que, ligóte- 
mente instruida en algunos principios generales, debía encargarle de dhede* 
cer ciegamente las disposiciones de una inteli^encisi superior. 

La aábtenkria material da los «nfitroios , la adniittistfiacion , la aplicadon de 
todos los medf98 terapéuticos que exigen suS' dolencias, no puede ser deseiki- 
peñada por un profesor, que habiendo dedicado al estudio gran parte de sa 
vida, debe asbtir con M&s talentos , con el finio de su esperiencia á mnchoo 
individuos á la vez. 

Abundando los antiguos tn estas ideaá y fonados al mismo tiempo por lo 
necesidad , puei< en la mayor parte de países era grande la penuria de fiículta- 
tivos que inspirasen butante confianza ; abandonaron desde luego la ejecacibia 
de los mediof terapéuticos mas sencillos 4 loa asistentes qiie cuidaban de lo^ 
enfermos y encargaron los mas complicados k, sugetos que por una larga prac- 
tica ó por esf udios á propósito , posrian c^ocimientos generales de medicina 
y sabiau con mayor ó menor perfección su parte manual y, digámoslo tfsi, 
meeánica. A veces era el mismo que preparaba Ids tnedicameirtús , el ftrma- 
centico , quien se encatgaba de administrarlos ; otrajT se' apelaba á una cUse 
particular creada con el nombre de operadores 6 cirujanos. La inteligencia es- 
taba separada de la acción ; una máquina mas ó menos perfecta se ponía en 
ejercicio niovida por el impulso de nna potencia estraíta. Dos seecioncs de lui 
mismo arte , la medicina y la cirugia , residieron desde entonces én distiüioo 
individuase ' 

No trauremóí de analizar basta qué punto sé eácedieron con el transcurso 
de los tiempos unos y otroi profesores de sus respectivos límites | ni la parto 
qtte tuvieron eii los progreso^ de la ciencia , ni las disputas que entre elloa ae 
elevaron ; solo ii diremó^ que entre el estremo imposible de poseer todos loo 
c¿ao<íi'mieiit6s útiles para el ejercicio del arte de ^orar , que serian nada nit« 



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L^Mlpie Idbi IbtrUwúüt, y la' mes^inasábdWitioii que limita el ettaáio 
particalará un círculo dematiado estrecho, parece preferible úo témioo medio 
en el que poseyéndote por cadsf. paoCmtft lbd#s los conocimientos generales, 
descienda este á profundisar , conocer en sos in limas partes, bajo tod^s sua 
aspectos y relaciones algún tratado en particular. 

En este supuesto insistimos muy particularmente en que los profesores que 
ae dediquen á la parte mannal , á la ejecución de los medios teripenticos que 
ofiretca alguna dificultad, deben ser ios mas eminentes, \o$ mas instruidos , lea 
que UeTen en ai mismos toda U Inteligencia posible, u^ida k la disposición fá- 
sica ; porque no solamen*^ deben ^ff^f^r como operan , sino cuándo y por 
qné, y rariar la oper^icion según los accidentes que ocuHran , y cuidar de s^ 
lesnltadotí y en una palabra llevar en su mano el tino, U sabiduría que nin- 
guna ^tencia estema* té'' pUlMé^mótriciír; y c<fmQ todq^en la bumana econo- 
mi\ eatá intimamente Hgftdo, cq^ocerla á foido, prever las consecuencia 
probables y tenec* á mano los medios que oporikinamente empleados, pued^ 
critar cualquier suceso desagradable , ó lo queí es lo mismo , ^scer en toda 
m estension las tres partes déla medicina « diagnóstico, pronóstico y te*, 
lapéulica. 

lios. medios tenp<utteo« pn^d^i^ pro¿«»«^v ««^ W órgano» ana .acción mecá- 
nica independiente de la vida, alterando de cualquier modo $a% propiedades 
físicas con el objeto de que los movimientos vitales, que luego se han de veri- 
ficar, tomen una dirección conVeniiNirfe y.' restituyan al individuo la salad; pue- 
den también alterar-este movimiento yíul , y según se emplean con el í.^ó 
con el '2.* objeto, reciben nombres distintos forman do 'dos clases: f,* meato» #t- 
rapáfiieos (ftteejertien aeniónesinetáñicaM ; 2.* medios que efereen acchn viftii^ 
Estos áltlmos pue^n^tMfrhi'/tikfra/^ interiormente ó afAicartt al eslWidl' 
tiendo ámbés operaciones bastante sencillas \ y por lo comnn confiadas á per- 
ionas poco inteligentes ; únicamente la aplicación suele venir acompai^ada de 
«tra indicación secundaria, que consiste en conservar las relaciones del modi^ 
ficador esterno coíi 1^ tejidos , y se satis(^ee-con medios mecánicos. 
^" En cuanto á los medios terapéuticos que ejetven acción física , se usan to- 
dos al esterior y exigen la aplicación metódka de la mano del profesor sola , ó 
acompailada de algon objeto. Por último los objetos de que se vale el cirujano 
son %, veces inst:*umentos, que no obran sino en virtud de nn impulso este- 
rtor , y otras tienen ^na acción propia , y por consiguiente quedan abandona- 
dos á*«í mismos. El uso de los instrumentos constituye n aeti na las opbra- 
cíoiito mediatas, propiamente dichas , y el dt ios medioa que obran por sá 
soka forma el Arte ab toa Atóanos. 



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IV 



Reasumiendo las dmsionssqiKdtjainM^iadiémdlift^' Manila 'la 



81 guíenle 



TÁSLA, 



DIAGNOS- 
TICO. 

PRONOS- 
TICO. 






Terapeu* 

' TICX. 



r PARTS TBOKXCA 

(observacio- 
nes; {MTinci^ 
píos genera* 



Parte vtlKó 



' tlCA, 



, of) 



**1?!jiCüCI0N 
OBMCDIOITB 
RAPE¥TICOS. 



''VITM* 



BlSTERtORlU 
QUIE CGER < 
CBN ACCIÓN. 



A 



INMK- 
Í^Sl-loiAT/flííSTRr- 
CA. / • tlBFtftOI. 

PIATAlUkPOnZOS* 



£n el úliimo miembro díe eala fUviiiout eneontramoft lot objetos die.que 
nos vamos á ocupar en el presente tcatado^ tosAPósixps^, que según queda 
fa bastante espresado 30a iodos agt^eUo^ medios terapéuticos ^apqcfis de tufe* 

-f^al: Jas propiedades fí$icas ds ios órgfgpos^Qrq^ producen mo^^icq^fones de* 

'pe^'fiülea, d^ su propia psUycUfr^ J^ no 4^ laaeei<^n..del ciruja/^ , 

J^fl^pósitpa pueden ien^r tres objetos esencialmen|« distintos, suplir laialta 
de los órgano^, modificarlos y evitar el contacto de otros cuerpos. Para mo» 

.dificar los árganos, sa empleai^^^medios análogos á los que coja el nf^ísmo ñt^ 
convendrían en los cuerpos iner^s» p^ro tenien^ s¿eropre,.eA consideraciqp. 
S44 influencia eo los moirimianj(os vitales. Cem(^ preservativo de las Violef^^ai 

. csteriores se usan objetos, que puestos en contacto : c^n lo^^ tejidos^^ f^nga^ 

. una acción mas suave que cualquiera de los demás que en otro caso a^ pon- 

. drian indispensablemente en relación con ellos, 

Pero, cualquiera que sea el aposito que esté indic?dO| tiei^e siempra^^c^ 

• acciones distintas; una inmediata y ol^d^ mediata j aq^(xlla física y .esta .vital, 
«ntelegible la primera para todo yel q^e conoce I4 e^ructura materiar á^l 
cuerpo humano, reservada la segunda para^l que posee en to^s su3 raa^ 
la ciencia del hombre. 

Resulta de lo dicho, que se puede aprender aparte de los demás ramos da 

' la cirujia, la descripción de los apositos ^ que se puede entender 5u acción 
mecánica después de conocidas la anatomía y las lesiones físicas de los ór« 



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V 

fBBQk»? mI* «¿i las iffacq^Hcdcñ karaefie en t( c«i^^r-> f- ^e baf por úhiiáo 
oUv'becAu» mas cooiffticada, cuyo veaoHado es alterar los fenómenos vhales, 
fmt ^por c^nsi^ente nq se aprecia :en sit debido valor á no haber analizad» 
de antemaDo diahoa fenómenos. Asi es, como al observar un bueso fractii- 
lado, se presenta desde luego la indicación de suplir su (alta de continuidad 
con cuerpos sólidos aplicados alésieriory y esta se satisface con medios análo* 
gps á lo&i|ue seiemi^lfárilin en un cuerpo inerte que hubiese sufrido igual 
iotnra« Pero el a^oaitb comprime j produce diversaa modificaciones vitales enr 
los tejidos que comprende^ y eltss, siendo á veees útiles y á veces dailosas , de* 
ben conocerse 4 ibndo para procurar las primeras y evitar cuidadosamente 
las segundaa, 

• La aocion sobre Ua táoviniietttoa vitales, puede considerarse en todos aqoe*^ 
líos caaos iqoe no saleí»' del ócdeá normal , ó que forman un estado patológic# 
propio de-muchos tegidos, y puede también analisarse en cada afección par-» 
tícular de un órgano. La acción general ea mas focil de comprender y debe 
csplicarse en tratsu^ como este; pero la partjcutar exige el estudio previo 
de laa eufiertnedades, y aolamente al tratar de estas, se hace con oportunidad 
la aplicación de los conocimientos adquiridos , se modifican con arreglo á las 
indicnciottea del mamentarlos medios t^iianéuticDs que se conocen* 

* Lk principal acción de loa apositos es. la. compresión, que resulta necesa* 
riamiente en el momento que un cuerpo se pone en contacto con los órganos* 
Todos los apositos^ comprimen y por lo mismo los resultados de esta acción 
ya ae$e igual, ya desigual, ya se considere en el mismo sitio afecto, ya en las 
inmédtacionds ó en toda la economía, deben estudiarse cuidadosamente con 
todas laa diferencias que inducen, la especie de tejido, la forma de la parte^ 
tl^ grado^ Y la época de la compresión. Por lo mismo nos estenderémos noso-» 
Iroi, al tratar de los apositos compresivos, procurando analizarlos bajo to* 
dos SUS' aspectos. En las demás clases , incluiremos también las nociones ne- 
cesarias para. comprender la acción, de los medios terapéuticos que forman 
nuestro objeto, dejando el descender á enfermedades particulares para los tra« 
tádoa de patologia especial; a^i como se deja siempre el hacer aplicaciones á 
casos individuales para la práctica de cada profesor. 

La aplicación de los vendajes ' fue probablemente una de las partos de la 
terapéutica quirúrgica que prtniero se conocieron ; porque se ocupa de unoa 
objetos >euya indicación es tan urgente , y tan fácil machas veces de satiá* 
fiKer^ que no pudo menos de ocurrir su idea en vista de las enfermedades 
que desde lostiempoa mas remotos se ha tratado de remediar. En efecto, un 
aposito compresivo en los sitios donde se verifica una hemorragia , un con<- 
tcntivo para sostener otro medio medidnal, no exijen para su invención co- 
iiocimientoa cíentifioos anteriores , sino que dimanan de la misma naturaleza, 
•qne pone al alcance de todos los remedios convenientes en tales dolencias. 

Loacirujanoa qufi^se empeian en:asignar un origen maravilloso y sublime 



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á la ftoUe dtttéia^e profeütty qaíereit ^«ft tiifiitiídador4ia]ra'tUa d Cgnlaa 
TQ Cbtuon, que dedicado á las operaciones manualéii qociieaen por obíaioj 
la curacioD de las enfcrrordadea , fue el primero que esUbleció pnMctpioa 
obteniendo sobresalientes resultados, y logrando que paralo sucesivo tales ope«*> 
racioues tuviesen yá un apellido derivado de su nombre, de donde proviene 
la palabra Chirurgia Xirfw/, Efyof o^r» de CUrón. 

Este pecsonage, como los demás de la i inmensa fábula de los antt(^St ■•. 
debe considerarse mas que como «n* emblema metafórico* de Varios bocbos* 
que se hubieran observado , como el símbolo, la abstracción, que á íalia do 
medios mas seguros, reproducia.en la imaginación iMa multitud de ídeastra« 
dicionales , ó bien como una invención arbitraria hija del deseo de dar ia-^ 
portaacia y al bagar á los sacerdotes dedicados ^al arte de corar. Sea coc^o 
quiera, la etimología mss natural de la palabra de que tratamos es supo^ 
serla formada de las dos radicales griegas X«'/^ mano y l^pyof o^ra porqua 
se encuentra con mucba claridad en la compuesta ^itpoy^yiet y por que con 
esta se designaban, no solamente las operaciones manuales que se bacian para» 
corregir las alteraciones mecánicas de los órganos, sino también todas aque-. 
lias que reunidas formaban utl srte. cualquiera. r 

En la primera época de U ilnatrarioo del Egipto y üi el Asia, siguieron loil 
apósitOB la misma suerte que los demás rsrmos del arlé de cafar. Multitud dt 
observaciones Iss mas vetes incompletas , aseases de principios generales , snW 
persticion filosófica , estrañla mezcla de los hechos percibidos en la tierra cott' 
los que se manifestaban en la esfera celeste, y con los de i^n mundo ima^ioarr 
rio lleno de espíritus^ de sombras^ de dioses y de genios maléficos, hiíos'de kí 
imaginación de los hombres y qué deipiles habían llegado á dominarles; lal 
es el carácter de la época á que n^s referimos* En ella no deben buscarse prou 
fundidad de raciocinios, esactitud de juicio f predilección por las cosas. palpa4 
bles y positivas ; sí únicamente4mpresiones vivas y rápidamente enunciadas^ 
y admirable fecundidad de la imaginación» Eran aquellos tiempos la puerilidad 
de la especie humana. 

No s^iremos á las ciencias nlédicas punto por' punto en sus diversas vi-» 
cisiludes, y solamente indicaremos con rapidez los progresos del aftede i&s opoi 
9iio8. Los egipcios fijaron sin duda en él particularmente su atención, (Aies 
aunque se han perdido para nosotros todas las produccioneá científioas qut 
pudieran atestiguarlo , tenemos todavia en las: momias, que indudabJementt 
pertenecen á cadáveres embalsamados en la época remota de la construccioa 
de las pirámides ^ una prueba palpable de que empleaban' las rendas y las es^ 
tendian con bastante cuidado. 

En época mas próxima á nuestros dias y mas determinada , pues se refiere 
A las olimpiadas que median entre las 80 y 100, unos cuantos siglos antes dt 
la venida de Jesucristo, parece que fueron redactadas porUiM¿&áTBs segundo 
la ouyor parte de X/u obras qne llevan el sombre de este ñutas* < Estas obkas, 



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Ift mbaift^ famÜA lie lo# AaolepMidtf, ftlUrMUA idespoM eoa los errorta involiu»- 
4mí«» «k lot copi^%Sy y auA c0a Uft adUcione» qut é lot médkot da todos los 
•iglos baasagtrido ta práctica y mu teorías, hasta que la imprenta las ba fijan- 
do para siempre en el punto que las encontró , han llegado hasta nosotros y 
MA todavía nn..mddek> qoe únslar , un conjuntp «de verdades arrancadas á la 
«ataraleaa y cbyo principal mérito es la exactitud de la copla. 

Es prahabife qne los Aid^ades.» y principalmente HifocuATia segundo» nb 
lucien» mas qne reunir en un cuer po de doctrina las diferentes observado-. 
BM que je hallaban dispersas en las tablillas votivas de los templos de Escu- 
lapio; no de otro modo que en el dia una obra elemental s/b compone reu- 
nkndr> » eitaminabdo los casos particnlares-y las monografías , y deduciendo 
Idgioamente sa valor para establecer principios generales. 

Lai Asdepiades no se dedicaron » al parecer, á la aplicación de la terapéutica 
foirniigicsrf aun alguno de los medios qtie en esta se incluyen , como la ope* 
ncioB^leia talla» estaba espresamente prohibido en el juramento que se atri- 
bnye 4 üiPOCAATSsSiá embarga conocieron perfectamente los principios teóri- 
ca» qoe entonces se alcancaban» y los consignaron en sus libros, dos de los 
^ vel éít frdcturis y fXChint^guKofieina ^ están casi esclusivamente dedt- 
' á loo uporitn. En dios se reconoce el mismo sello de franqufsa y ver- 
dad que distingue á todas las obrts hipócraticas , la misma exactitud é impar* 
cinlidad en las observaciones, y \^ miama reserva en las teorías, que se forma* 
kui solo para obntentar el natural deseo de saber, que no se admitían sino como 
cMseawncia rigurosa de lea hechos, sin que se hicieran nunca emanar direc* 
taaente de ellas los prindpios-qne guiaban en la curación de las enfermedades 
Al esplendor de la Grecia , sucedió el engrandecimiento de Alejandro , la 
conquista del Oriente, la fundación de la capital de Egipto que tomó el nom- 
bre de aquel beroe, y que escogida por los Ptolomeos para establecer su resi- 
dencia^ se convirtió luego en asilo de los sabios y centro de desarrollo de (as 
ciencias: destello de loz^de la moribunda Grecia, que simboliíado por una in- 
nensa y escogida biblioteca, debía permanecer ofreciendo ancho can^po á la 
laboriosidad de los filósofos, hasta que la consumiese enteramente la tea arrojada 
por el fanatismo representado en la persona del califa Ornar. Sin embargo á 
pcaar de todo el celo de sus reyes, Alejandría apenas pudo ser otra cosa que un 
archivo fisito y mioral , y en el tiempo de su mayor esplendor no cuenta sa- 
bios comparables á sus antecesores griegos. Así es que los apositos qoeGLAu- 
ciAS, AmHTAs, ApoLONioyotroB mencionados por Galeuo, inventaron en aque- 
llos tiempos se hallan ahajidonados en el dÍA y solo tienen lugar en la bis- 
loria de la ciencia. 

Mientras tanto Rema se desarrollaba lentamente, y cuando su gloria x^im 
Htar llegó al mas alto grado, coando acabó de subyugar los demás ]^eblos, 
dio cabida en su sene á los sabios de todos loa países y vio empesar con d rei« 

2 



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VIH 

CoaNBLio Cslko, HsLioooROy SoRAiio miEtmo, yGAEtvo, que -ocupados «n per- 
feccionar iodat laa ciencias médicas, no descuidaron el «stndio de los úp6éi$9iif 
antes por el conioario los dos altiinos coo^posíeron sobre ellos tratados partí* 
culares. 

Todos saben que contra el poder deUmperio romano ¿e formaron dosgnm* 
des y distintas coaliciones, la de Oriente y la de Occidente, las sectarios é% 
Idahoma y los bárbaros del Norte ; que estos se apoderaron de la parte ócci« 
dénUl y aquellos de la oriental del imperio , y que desde entonaes quadarott 
frente á frente los dos pueblos vencedores, hasta que por último Itegaroa 1 
predominar decididamente los cristianos europeos. 

Otando tenían las ciencias una existencia precaria y Tincnkdasalameiitaaa 
la de algunos sabios y a1gunosvolúmeues,noera estrado que lasuertedto hitarmas 
decidiera, no solamente de susprogresos,s¡no también de suconservacion. Asi ve- 
mosquela inteligencia humana, cuyo desarrollo sigue en la especie en general loa 
mismo^ pasos que encada individuo, dio en varios pueblos muestras de llegar á 
Su perfección, de caminar con rapideaal punto donde debiera fi)arieparasiem* 
pre , y que las revoluciones políticas cortaron su carrera, la hicieron retro* 
ceder y la obligaron á pasar de nuevo por los mismos períodos para volver al 
esUdo en que se hallaba. En el día propa^das de una manera asombrosa la» 
ciencias , independientes hasta cierto punto por que las sostiene un poder ia* 
menso, la imprenta y la Civiliaacion reunidas ,■ caminan con pie firme, pro* 
penden invariablemente á la perfección posible, y conseguida esU, deberán 
quedar estacionarias. Debe considerarse^ pues^ al entendimiento humano como 
despertando en el siglo XV de un largo snefto, recordando antiguas ideas y dan* 
do principio á una nueva vida en que se encuentran reunidos los caracteres do 
todas hM edades. Si el olvido de lo pasado hubiera sido completo , el desarro- 
llo se hubiera verificado lentamente y por el orden que acostumbra en cada 
individuo; pero como auu quedaban nd pequeños restos del antiguo saber, seen«* 
contraron los hombres en el caso de aprender primék'o las ideas de sus mayo* 
res, y observar después la natnralesa para aualisarlas y formar un {nício exacto 
Esta rápida oleada sobre la historia nos sirve para conocer d príóri 
cual sea la época mas fecunda en descubrimientos y en la cual se habrán in- 
ventado mayor número de apósHoa y sufrido modificaciones mas importantes. 
En efecto, los árabes se dedicaron muy pronto al estadio de las ciencias 
en los diversos imperios que fundaron y sobre todo en Bagdad, protegido^ 
por los Califas Abbassides, y en algunas ciudades de Espafia. La prosperidad 
no interrumpida de estos pueblos , pudo mas que las elementos de mina y do 
ignorancia que entraban á formar su constitución; y habian llegado ya á 
ponerse al nivel de ^los conocimientos anteriores y ' aun adquirir alguna 
originalidad , C|iando sus continuas desgracias, particularmente on Europa, 
Jes volvieron á su estado pHmitivo, y desde entonces dojaron libro el cam- 



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IK 

po4 t«i./^nUgoii¡»iaM'.4M9cUeiilde»« De Usáoé medot, numetL habían fijado 
ptrlkularmeiikte aa iffttmcioM en . loa apóuto^t ni cofBpiaesto iol»re ellos nín* 
§9» trata4o paní^aUr, *. . ^ . 

, GOT CBA0|.i#o V /rkGAOLT «OH los cihi)aiioft mks^c^elyras «jiie florecieron an« ; 
tte de que en- el «glo XY. recibieran n» ctioaor^ínano ¡mpnho Ua cien* 
^aa eon el detcnbriiiMento de U imprenta y la conquista de la América ^ 
Aparecieron después anBaosio paiMo,. rAsaiao dk AQvAMtioiirrB t rAsatCfO ' 
BttüA^iOi qne describieron^ ^Michos yendages nfhdos en su tiempo j acoose)a« 
9011 algntiasi ma44fici|ct9ne# en la forman y aplitacio» de las piesas.de spóai* 
tet DiHAR^UB pabücd en^ iiBii9 un tratado particular de Tendages, que mas 
adelante fué corregido yr «umenlado por samüil ro&vr, y es el primero que 
yosef ó k etenda dfspues' de los de oalbko y soaaiio di bfbso. 

ScoLTSVQ,fOüaN;««,i.vxtnc y oioms publicaron también descrtprionesesactas 
y láminas de apositos,/ sabiilo es que al .primero de ^estos ctcu}aB0s. ae de-^ • 
be ano de loa vendsges mas otiles en laa fracturas. Vkhdpq; saiaiRR, mtiti 
MauBR, $VE y BBiu^AiiiN BBtt pucdeu considerarse como bistoríadorea del 
mayor mférito, que reuniendo y prop:igando los conocimientos quirárgicos di»- 
Boa lugar áU época mas pcoi^imai 4 nosotros ^ época de comparación, da 
juicio, de progreso. ~^ 

. LM jeiru^'áoi, de> silgan tiempo á esta parte, no $% contentan ya con 
aprender las idees de nuestros mayores , reflexionan, modifican lo qne les pa« 
rtct imperfecto y de aquí ha resultado que muchos apositos empleados aa- 
ti^uamente ban caldo en completo desaso , y que se han inventado tres 4 
cuatro veces mas de loa que babia. Dbsavlt, Botbb, Coofbb, Dopüttbbr, Laixb- 
«Avn^iHttAmBB, i^AVoa pb Lausaba y todos los démaa célebres operadorm kan 
analizado detenidamente las indiciones'que rccUníun el uso de loa apositos 
y. loa .mfedios-dé satbfacerlaé, y para reunir tn un tratado el producto de 
tantas observadiones, se ban dedicado algunos modernos, entre ellos TanAATi 
yrG^anY á la redacción de tratados de vendages^ 

Eii el día puede decirse que forman los apositos un arte compuestd de cier-» 
tas regjlas , que tienen un objeto particular ¡ y nosotras creemos que la colee- 
cioa d< ideaa necesarias para emplearlos rectamente* constituyen ana verda« 
dera e/encta^ Vamos pues á manifestar eii brevea ratones los fundamentoa 
•n cpie estriba nuestra opinión. 

Ciencia e^ el acto de saber una ó muchas cosas, es la reunión de conocl- 
nñeatoa que, 6 bien existo positivamente en ufn individuo, d bien reside, d¡g&« 
moslo asi, en potencia asignada en cuerpos materiales con signos de conven** : 
cion. De modo que si no se áltade algún apellido á la palabra ciencia, tam- 
poco espresa ninguna idea determinada , sino que comprende todas las modi- 
ficaciones que á consecuencia de la acción de los cuerpos estertores puede 
sufrir la vida intelectuaU Pero en cuanto se dice ciencia de Dios, ciencia dría 
aaturaltea, cieucia del hombre, ya manKéstam^ con estas frases que se escla« 



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3Df 

jmi toJia Ua. Aemm ideas j tr eaclci^ran e« ttii soto fratidb lüá qAgycHé i ié cft a 
ai hombre » á U Mtiiri)lcc&> ó á Díoa» A»»- puei) pveden 46rttarse lantaa tSttkH 
cias, cuantas sean las cosas que tengan algo de parti¿alap y* véréacan esl»« 
díacsec con sepancion de ka demasi Todas fórman la^ diversas' ^rtes de la 
ciencia wiivieraai, y el sepácarlali no es mas que una ficdoír» Ana comodidad 
para el que aprende; pues necesita empeaar-por alguna* de ellas y conoce qw 
nanea podrá alcansar to^ los ramos del saber hamaho. 

Eaioa oonoctmieolos » «estas ideas no ee adquiei*ett nlf sé dón^rvan en el en^ 
tandimiehto sino para aplicarlos 'dirtetamenté á lasnlcesidadiA de los hom^ 
bres^ haciendo iisode los órganos del teistaio* Fues* la'aplícacion material d» 
loa cottooimíenlos teóricos, el acto de remover las oola^ perjudiciales » y acercar 
las convenientes , que en resumen á esto quedan reducidas todas las accionCK 
bumanaa , es lo que forma él arte , que |Kiede subdividirse, lo ntfismo que la 
ciencia , en varias partessegunf'los objetos deque se ocupa. Ademas, se faaes-^' 
t^i«k> la paiabrA arte & designar las reglas que dirigen la acción, los co^ 
nocimientos adqúib-idoa por la práctica de los hombres desde que empezaro»^ 
á satisfacer sus necestdades con la aplicación de las verdades teorkas observa-^ 
das en la natutaleza. De modo que el ser una idea peculiar de la Industriaba- 
mana , la separa de las que pertenecen á las ciencias. t 
• Asi es que el'orfe médUa^ó apUcasion material de la ciencia dd tembre, 
puede dividirse en or/e de Jos medicamenioM internos y arle de Jos estemos y- 
descendiendo de eaCa manera, no hay duda ninguna que los apositos forman nb 
arte particular, con la misma raion qae el arte médica se separa de las demás * 
que se conocen; y aun si se hallasen en un solo tratado todas ks ideas perte- • 
neeienles é k aplicación de un objeto en particular^ por ejemplo Jas hik't 
este sería nn pequeio arte. 

A pesac de que se hfyan esUd^kcido talesdístinciones entre el arte jr k' cien- 
cia, entre los conocimientos y la ejecución: á pesar de que pueden concebirse 
unos sin otros , pues los primeros residen esclusivamenle en los sentidos y d . 
cerebro y Ms segundos en los órganos locomotores , pudiendo existir aquellos 
en un paralitico y algunos ^ de estos durante el sueño: sin embargo no puede 
adquirirse el arte sia aprender , iin recibir ideas, ni perfeccionarse , sin que • 
exista un conocimiento de las verdades naturales, de k raeon de ks acciones • 
que se ejecutan, esto es , sin poseer la ciencia; y no será art i fice completo el ' 
que no posea todos los conocimientos teóricos pertenecientes á su fiurultad. 

Nos parece que de lo dicho podemos inferir que un tratado que comprenda 
tofks ks reglas necesarias para la aplicación de los apositos, ser¿f un arte, y sí 
en el se encuentran los objetos clasificados metódicamente , considerados en sus • 
relaciones generales ; si comprende todas' ks ideas naturales necesarias para sa 
recto uso , y perfecta inteligencia , formará una verdadera ciencia. Esto es" lo • 
que nosotros hemos querido lograr en la presente obra. 

Para que U aplicación de nna especie dé objetos forme nn arte partlookr^ • 



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4l frafiiOícpie e«i09 m briltíi m j f an ¿o» de loi[ d«ñiM'pór algva» cirettiisVihdt 
BoUble » de modo que le reconozcan fácilmente los Umites de U clase en que se 
encaenUa'n. £■- mu pafábra^ al principio de los tratados de este género deben 
•llar exacta y brevemente definidas las nociones q«e en él|se comprenden, CO' 
BO lo hacemos nosotros diciendo de los apositos; qnc son todos aquellos qus 
efcrcen una aeci^n m^ánica ó suplen un defecto físico en el cuerpo vivo y ss 
emplean en el irat€imenio de sué dolencias* 

' So»' ftiSh objetos de aposito todos los cuerpos sólidos qi|e modifican la lor- 
«I* 9 Tolúoitn, relaciones y demás propiedades físicas de los tejidos , ó se em- 
plean para suplir la falta de un órgano, ó de una función, corrí jíendo en 
- ^mbot casos la estructura inaterial de las partes. A Teces- se dirige toda su ac- 
doa á los órganos; otra» se efectúca simultáneamente en ellos y en otros cuer-» 
pos esteriores aproximándolos entre bí ; otras por último , es negativa y se « 
Umita á preservar da las violencias esternas. Loa apositos supletorios de ór* 
gaBOi 6 (Unciones , forman una clase aj>arie* 

Parece que segud^ nuestra definición se comprende entre los objetos de 
aposito el calor y la humedad , pero estos agentes tienen una acccion vital. 
fufe es la mas importante , combinada con la mecánica que no se necesita 
para la producción de aquella; pues al parecer, la sencilla impresión de 
talea cuerpos altera los movimie)itos argimcos sin intermedio alguno. 
Por estas razones juzgamos que no deben incluirse entre los demás obje- 
tos que producen modificaciones físicas. 

Los tratados de Apositos mas antiguos que poseemos se reducen á la des- 
crippion aislada de varios objetos, sin claiificadon ni orden, sin pria*»- 
cjiptos generales i sin reglas de donde partir , en una palabra sin ciencia* 
Después han comprendido mejor' algunos autores el objeto que debían pro- 
ponerse i y han conseguido componer obras de mucho mérito , pero que , á 
nuestro modo de ver , son hasta el dia incompletas y defectuosas por su 
iMse, por la clasificación de los medios de que traUn. 

Prescindiendo de los libros de^ HiPócaATBS defraciuris y Chirwgias officina^ 
las priocipaJes .obras de apositos que se han publicado son: 

GALBKa De fasciis\ libro principalmente dedicado á las vendas, apreciable 
por et tiempo en que se escribió, pero que contiene muchos vendajes inútiles. 

SoaANO bb'Efiso. Se le atribuye un tratado de vendajes impreso 
ppr CBáama en el tomo 12.^ de la edición délas obras de Hipócrates y Ga- 
kiu> impresa en París en 1649. 

]>KHAEQVB. titroduedon^ metódica á la Cirujia con un sompendio de 
^ndas yjvendajes ; impresa á principios del siglo XVII. Esta obra no es mas 
que una compilación de las ideas que entonces existían, 

VxaDvc. Tratado de lor vendajes para fracturas y luxaciones] com- 
puesto á fiAMs del mismo siglo : en él se encn^tran machas nociones úti«- 
les sobre gran número de vendajes. 



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f Lictmc* Jparato eémoéo: pcqucdo iDftsmU de vetidajciF, pol^icAflo^» li 
iDMiiia época, coulámiiiai. it 

. AtioKtk Orihopcfiía: primera obra dedicada íl fate objeto es 1741. 

• Dísona. TraUido de pendajcs, en 1760 ; bastante bueno para la época* ea 
que se eaciribió. ' 

AxoNiiio. Manual de vendajes^ impreso en Londres en 1760; mejor qoe 

el anterior por la exactitud en las descripciones. ' _ . «. v, > 

- Caiipbr. Memoria «obre 4oit venda/es fierniario»^ en 1760; tiene el illéftto 

de haber llamado la atención sobre estos apositos redoQtivosi dando rcflat 

nniy juiciosas para su construcción. 

Scri. Tratado de venda/es , en 1761; mas completo que los anteriores» fnH 
trata de los bragueros, pcsarios j ptros objetos que hasta entonces nose com« 
prendían en semejantes obras. 

Caviybll. Tratado de vendajes f apositos^ en 1762; obra tomada de laa 
estrangeras y enriquecida con algunas observaciones particulares. Ofrecía al-' 
gnna utilidad cuando se imprimió, y tiene para nosotros el mérito de estar 
escrita por un compatriota ; pero los descubrimientos modernos la han he-' 
abo envejecer y hace ya muchos años que no llena su objeto de instruir á loe 
prÍDci piante». > 

• JmriLLB. Tr<aado de hs vendctge» herr^iaríoSf en 17S6 { adornado con et«^ 
celentes l&mitias. 

LoBffBARO Introducción elemental al arte de los aposito»^ en 1797. 
DBSBoaBtAvjc. Orthopedía, en 1S05; algo mas metódica que la de Andryi 
pero que- está muy lejos de poderse considerar como perfecta. • ' 

• Thill\tii. Tratado de venda je% y apositos^ en 1815; obra útil para lo^' 
principiantes cuando se publicó, pero muy incompleta en la actualidad. 

Lafond. Contíder^ictones sobre los vendages herniarior^ en 1818. 

BoaiLtA. Sobre la Oríhopedta; memoria interesante inserta entre las de la 
academia real de ciencias, correspondientes á junio de 1821. ' 

GtRDT. Tratado de fos vendajes y apáutos, en í 826; obra que manifiesta una 
grande erudición, redactada con el mayor esmero y con todos los eletfientos . 
qtte la pueden elevar al rango de clásica, objeto al que sin duda aspira el 
autor. Sin embargo, no limita con exactitud las materias de que trata, no 
elige, á nuestro parecer, la clasificación mas útil, y por último no describe 
los apositos tan completa y melódicamente cotno es de desear y se baila falta : 
de muchos, algunos de ellos inventados después. . . 

Hace poco tiempo que ha visto la luz pública el nueco sistema dedeVga" 
ewn de Mr. Matías Mayor db Lausaha en el qbe ¿e establecen preceptos 
importantes para la curación de las fracturas. 

Por último se han publicado también varios m^xneía /^.testractados de las 
abras antes mencionadas y de las de cirugía , en que se hallan nociones per- 
tenecientes á los a paitos. 



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XIII 

Utio de los más defectamo» es el qae acaba de tradacirse at cattellano eom- 

puesia por Mr. Lütbns; carece eutera mente de orden, puea el aator deKriba 

• ios apositos por el método mas vicioso , que es siguiendo las regiones en que 

se aplican: apenas hace mas que mencionar alguoos objetos de los mas útiles 

j dignos de estudiarse detenidamente» como son los bragueros y los pesa^ios: 

' se halla sumamente escaso en apositos para las fracturas : no incluye ningún 

?endage orthopédico, ningui»- medio de protesis, que tan interesantes son 

especialmente en España, donde se hallan los profesores privados de la des- 

•crípcion de tales medios terapéuticos» y por fin no se ocupa siquiera de la 

conservación de las hilas, ni de los medios con que pueden suplir^, ni de 

airas mnchas cosas, que seria yergíienaa ignorase un profesor medianamente 

•áoslraido. 

Ademas de los autores que acabamos de enumerar , han tratado de loa 
apdsitoe casi todos los que se han ocupado de la cirugía, y entre ellos merecen 
«n lugar distinguido los figuíentes: Gwt de Chauliac (cirug:a); Fabricio db Ac* 
QirapBimBfrrB^ (obras quirárgicas); FAsaicio 11 iloako (Centurias); Scultbto 
(arsenal quirúrgico); Pbtit (enfermedades de huesos; enfermedades quirúr^ 
fkas); B. Bbli.. (curso completo de cirugía teórico-práctira) ; Fott (nuevo 
método para tratarlas fracturas y lujaciones); Botbr (enfermedades de hue-' 
MOép cirugía); Dbskívlt (obras quirúrgicas publicadas por Bichat); Ddcam» 
(tratado de las retenciones de orina); Coopba (diccionario de cirugía); 
SAKaoif (raríos artículos del diccionario de medicina y cirugía práctica); 
DupornLBHi Bbgih , Dblpxch y otros muchos profesores que seria próli)o 
«namerar* ' 

La historia de la medicina ha ocupado con buen éxito á Pbteilbb, Lbclbrc 
F6n,TáL« SniBMGBL, t^BRCT y otros varios; la de los apositos ha sido per* 
Rectamente escrita por Gbrdt. 

Tal era el estado del arte de los apóaUas cuando nosotros nos propusimos 
.teunir los elementos necesarios para la formación de un tratado mas com* 
pleto y mas^metódico que todos los anteriores. Después de haber estudiado 
detenidamente la materia , creimós qire en primer lugsr convendría fijar la 
%ieacion ; 1.^ en las condiciones particulares de los objetos que Íbamos á des* 
cribir j 2.^ en su clasificación, su división, ntetódica. Porque sentadas con so- 
lides estas dos bases, nos pareció que en lo sucesivo no se nos opondría nin- 
guna dificnltad insuperable, y que podríamos censeguir un resultado satis- 
^torlo. ' . - • 

Los apósitof son unos cuerpos inertes , y por lo mismo obrarán de dis«- 
t|nto modo según varíe su matería y su movimiento. 

La matería de los apositos puede ser tal que tenga acción directa aobrt 
las funciones; pero nosotros noanalixamos mas que las modificaciones visibles 
i|«ie inducen en los órganos, y las lesioneá vitales que ea general paedeu pre* 
sentarse coasecativamente* 



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xtr 

La viftterU obra en ka érgMiDa en witXaé de ana i^piedate genarAlea, 
peto, jdwrezai flejubilidad etc. 
' £1 movimieiiio de la materia empleada en los apótitos, ae halla tieinpM 

• detenido y tquilibrado por, la resistencia de los tejidos sobre que ae aplkaa, 

r .y por consiga iente se reduce á una fuerza ó presión , á una tendencia 4 

dirigirse en cierto sentido. Esta tendencia de la materia al movimiento ea 
^ conlinoa» porque resulta de su propiedad física eloMcidad. 

Todos los apositos obran por su elasticidad convertida en faena activa; 
^M>r qae se les api ica en una disposición que no es natural y tienden á re- 
cobrar su forma y dirección primitivas. 

£1 movimiento se comunica las mas veces directamente desde loa apóait^ 
á los órganos; otras se emplea un intermedio, nn cuerpo que en trea de ana, 
puntos ofreaca el eje ó apoyo , la potencia y la resistencia. 

En el movimiento deben considerársela velocidad y la ¿oena; pero loa 
apositos después de aplicados quedan en equilibrio y no obran por consiguien- 
te mas que por la última de las cualidades del movimiento. La velocidad 
solo se nota en el momento de la aplicación. 

Cuando el movimiento obra directamente comunica la fuersa y la veloci^ 
dad en la ^isma propo^ion que él las lleva. Cuando se aumenta, la faei>- 
aa á espensas de la velocidad ó vice versa, la acción es indirecta j ae -ejerot 
por el mecanismo de las palancas. 

Los medios que trasmiten su acción por la teoría de las palancas ae Un- 
man máquinas. Nosotros creemqs,que solo deben incluirse entre eilaa laa.qoe 
aumentan la velocidad ó la fucila , pero no nos estendemos en eate fianto 
porque pertenece á la mecánica. 

Cuando la acción de los apositos , poí su materia y movimiento , está per* ^ 
fectameate equilibrada con la acción morbosa que tratamos de reprimir, cuan- . 
do ofrecen bastante solides , cuando son tan sencillos como es posible en 
au construcción y aplicación; entonces llenan su objeto y deben ndpptarBé* 
^ Las variaciones en la materia , movimiento, construcción, aplicacloB etc. 

•lópman otros tantos métodos opetatorios cuando son muy importan tea, paea 
de lo contrario ^ solo constituyen un diverso proceder. Los métodos tienen 
mas directamente relación con ía conveniencia del enfermo, en los procede^ . 
res se atiende ¿ la del profesor. 

• De lo expuesto se inhere que en la aplicación de los apositos deben aefair* 
ae dos reglas generales: primera^ que no ejertan acción vital directa: segundm 
^ue no ejersah mas acción mecánica que la indispoisa ble. 

Las nociones precedentes no se entienden con los apositos supletorioa dé 
nn órgano 6 de una función, cuya única regla es que pongan á la econotnín 
en el estado mas semejante que se pueda al orden normal. 

Manifestadas yá en nuestro discurso las ideas generales que tenencia aolnt» 
los apositos, terminaremos con laesposicion de las bases, que en nuestro ooka» 
cepto deben servir para clasificarlos metódicamente* 



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. 'Ouado flt frita ¿b cluiicir, it ordenar un eierlo w&niéro ée dBjttas» h 
ÍBd¡a|»ciftsable separar los que mas dUerencia ofrecen y aproximar los mas 
semeíantes » de modo que al principio y al fin del cuadro se encuentren pre* 
^cisámente los menos análogos entre sí. Pero como en la naturakaa no hay 
aemtffanaas absolutas , sino qoe los individuos que se parecen por algunos 
caracteres ' se -áistingnen mocho por otros, es preciso ó renunciar á- ]aela>> 
aificacMm.ó ele^ «1 «an^tcr mas «ohresaliente , e4' mas M\ á nuestro Obje- 
to; para qoe sirva de base de onion ó separación de los cuerpos que nos ocu- 
pan. De erta manera ae podrán formar clasea que den lagar á consideracro- 
Besfeneralest se «slableceráu reglas esactas, se facilitará el estadio» resultan* 
áo en nna palabra, una Terdadera ciencia. 

Si es cierto lo que acabamos de decir, fácil será calcular el valor de laa 
dasificacioaet inventadas hasta el dia. Los antiguos no siguieron otra que el 
óeden de regiones del cuerpo humano, empezando en lo general por la ca^ 
besa, siguiendo por el cuello y tronco , y acabando por las estremidades, pues 
aanqne ya desde HifocaaTaa se distinguian los vendages por 9us usos, e« 
mnüivosy divimnvhtf espuiéivM, ^iMrmetivos etc. , y aonque Galbiio los dividió 
tn Mhnples y eomfKtestos^ y siempre se han conocido nombres generales para 
¿asignar ciertas formas como las frondas, oehos de cifra, ^ndof'es de T ele* 
Muca sirvieron taler distinciones de base para la esposicion de los opósitos, 
j basta GiEBV^ puede decirse que no ba existido una clasificación metódica 
«B cata parte de la terapéutica. 

- . En efiecto , describir los vendages por el orden de regiones no es clasifi* 
car , sino hacinar y confundir. ¿ Qué consideractqnes generales pueden ha- 
cerse sóbrelos apositos empleados en la cabeza ó en el tronco, cuando nada 
tienen de común mas que el sitio en que se emplean ? ¿ Qué ventajas en- 
caentn el que estudia 16s bragueros y los pesarios en seguida del vendaje 
inguinal simple y del T de ano /^ Quisa describiendo unos tras otros, los ven- 
dajes qoe antes se ofreciesen á kr imaginación, no resultaría un conjunto Un 
¿esprovisto de armonía y nliÜdad. 

> GmsT divide los apositos en vendajes propiamente dichos, qtie forman 
su prímera clase j y vendajes mecánicos,, que componen la segunda. No sa> 
venios como se' le ha ocultado á este autor que no hay ningún vendaje que ' 
no sea mecánico, y que no obre por su elasticidad 6 por su grande resis» 
tenctaj caracteres que según él constituyen las máquinas. 
' La primera clase de gbrot se haHa dividida en dos órdenes 1.^ venda- 
jes simples , 2.^ vendajes compuestos. El primer orden con^preíide nueva 
géneros que son .* venda jcsscirculares , oblicuos, espirales, cruzados, nudo- 
sos , recurrentes , llenos , é invaginados. Los géneros del segundo orden son 
stis: vendajes en T, cruciformes, frondas, bursiformes ó suspensorios, va- 
gíniformes, atadkcados y de hebillas. 

En la segunda clase se encueutran diez géneros & saber: vendajessdt 

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placa, coateftlivoa de soBdaaoreiralet, de resortes espirales, 'hemiarios y <cdm« 
presivos de los vasos , locomotores ^ de fracturas , mecánicos com hebillas» 
ortbopedicos y camas. 

Hemos espaesto la clasificación de oirdt porque es la única que has* 
ia el dia se ha inventado para esponer metódicamente los apdsitos. En ella 
se encuen^n mnchas ideas útiles; pero á poco qne se medite , y san sin 
jifoesidad de examinar las especies contenidas en cada genere, se «cha 
de ver que el orden peca por demasiado artificial, por favorecer poco á 
la memoria y á la practica ; poes el cirajano , que tiene disiríbaidos men- 
talmente los apdsitos según las indic^aciones que deben satisfacer, se v« 
precisado á conocer el lugar, que porcuna circQitsta^icia ■ iny. ^distinta 
obtienen en la clasificación. 

Lo mas esencial en los apdsitos es su obíet^^; satisfecho este, h» demás eg 
accesorio. En practica, oomo en teoria, imperta poco al i>perador que na 
vendaje se haga con una venda ó con un solo pedazo de lienio 6 que ten* 
gi varios apéndices, como ll^ne la in^cacion. Asi, pues, cuando se da* 
sifican los apositos por su forma, no se puede menos de separar los~niaa 
femejantes por sns -usos ; y como la cualidad que sirve de base suele aev 
accidental, dificil de definir y espuesta á frecuentes modificaciones , nos ve*^ 
mos en la precisión de .divagar arbitrariamente y sin regla fija , como snoe-« 
de 4 GBaoT que describe los bragueros después de los contentivos de las son- 
das y de las placas preservativas , incurriendo en otros defectos no menos 
graves. Es verdad que la forma de los apdsitos 4^ lugar k algunas conside- 
raciones comunes; pero estas se pueden hacer al tratar de ellos en g;Qne« 
ral , y mas importantes y numerosas son las qañ se deducen de sus nsoa..Es* 
tos, pues, nos servirán á nosotrois de base para la clasificación. 

Oponen algunos contra la división de. los apdrilos por sus usos que; 1.^ 
muchos tienen varios usos diferentes y no se sabe doqde oomptienderlps. 2.^ 
que se reúnen en una misma clase objetos muy distíatos^ ,pM';sa figura. Pe-^ 
ro concediendo que estos son defectos positivas, noje pu^e menos de con* 
venir en que son inevitables ; y por otra parte bien se pueden mencionar en 
cada clase los apositos que la pertenezcan y sus modificaciones ^peciales , no 
de9cribiéiidolos mas que en una de ellas. En resumen los inconvaúentee .de - 
esta clasificación no nos parecen ni con mucho | tan grandes como los de to 
das las démis. 

Nosotros beipos intentado los primeros establecer una clasificación metó- 
dica según los usos de los apositos: los lectores juzgarán de los resultados, que 
hayamos obtenido en este como en los demás puntos. Muchas veces quizá 
nos habremos equivocado , otras habremos carecido de las noticias necesarias: 
por lo mismo agradeceremos á cualquiera que manifieste nuestros errores y 
omisiones, pues nuestro objeto no es otro que contribuir á los progresos de 
la cirujia espadóla. 



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8áBH 



]Pültl &« 



DE LOS APOSITOS T PIEZAS QUE WS COMPONED 
EN GENERAL. . 



CAPITULO I. 

DS LOS APOSITOS Klf GBHBRAL. 



%A. Definición^ Descripción. 

MjA iQpiciHÁ operatoria comprende U ieórv^m y la pr&ctica de los caioa 
en;quA ia^oBftiiodel profesor ae aplica melódicamenie al tratamieDlo de las- 
^erijí^e^aaes. ... 

Cui^idp la maso del profesor no basta por sisóla para conaegoir el dbje-p 
lo -41^ esU»,!^ propone, osa de diferentes medios que se han llamado qui- 
rúrgicos y que se dividen naturalmente en dos secciones. 1.' aquellos que so« 
lo producen alguü efecto en el momento mismo en que Ips emplea el opera« 
dory que luego si^aeparan j que por consiguiente nunca ejercen acción algu- 
na por sí yplos* 2.* aquellos que una vea colocados quedan abandonados á su 
propia acción y ejercen ,una influencia masó menos activa sobre el rcsul- 
tá^^ ^^ ^ operaóoQ practicada: los primeros se llaman i>u/rif/7ie/ito# y cona- 
tituyen el aparato; los segundos so^ los msdioé de opósito. 
. Bien se deja conocer que hay bastante diferencia entre las dos seccionea 
indicadas: un cuchillo , una sierra no sirven mas que en el instante de la ope- 
ración; pero las tiras aglutinantes , las vendas dea permanecen después por 
muchos dias; con todo no intentamos establecer una distinción absoluta, por- 
que también, ea verdad que muchos objetos empleados ^r lo común duranto 
U operación, pueden convei;^trse en medios de aposito y vice versa: ui^a lir 
gadúni colocada al rededor del pediculo de un pólipo es un aposito y, cuando» 
en el acto se la sigue apretando hasta 'que el tumor se separa, es uu instru- 
mento: también lo es una algalia ó candelilla cuando se introduce y retira 
poco después, y se convierte en medio de aposito, cuando se la deja coloca- 
da por algu^ tieiñpo. , < . 

§in descender á api jicacionesp^rtiqajares, nosotros t^ tárennos de todos aque-^ 
yoa Jp^íctoii que ^^aplicau..,^l.,e^jLfrior,i!( a^i principiq d^j )aJB avsip))iraiiaa mu-, 
(osaa y conductos naturales, artificiales ó morbosos; cuya.inteligencif noexi-^i 
^ un p^4^.pi^^^ ^^ la patología especia^U/me ejercen toda la acción que p^ 
f^pera 4e ellos, cuando yz están aplicados y obrando por sí m¡sm9s, y.qof 
S^ empl^ean como para continuar y suplir la acción del cirujano. 

(^i todos loa apositos constan de dos clases de medios: en la primera se 
comprenden todos aquellos que se juagan á propósito para modificar la par- 



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t4!» Ules son las hilas, los pavches, las tiras aglaliiiMilet» Ut ttlapksfiM; 
cuyos objetos se suelen cubrir con una porcioi^ de lienso que se llama com- 
presa. Los medios de la seguida clase son los precisos para mantener en sa 
situación los antes empleadgSt, sin j^úeporeso dejen de servir machas vedes 
para ejercer alguna acción conveniente sobre los órganos; suelen ser la paiy 
te mas estcrior del aposito y se llaman vendajes. 

Los tejidW'U^ hilo^ de algodón , de lana, Tas piales preparadas, la made«- 
ra, los metales y otras muchas- materias entran en la composición de los apo- 
sitos: el lienso es entre todas la mas usada y la que $¡rve para suplir en 
caso necesario á gran parte de las oj(ras« es la que se prefieve en general para 
aplicarse inmediatamente ~'sobre los tejidos enfermos, pavm 1m compreaaa^ 
y para la piesa esterior ó vendaje. ^ 

Soto podemos advertir por ahora, en cuanto^ á. k materia de Im piezas ¿t 
aposito que ,son preferibles en igualdad de circunstancias las 01M blandas j 
finas, incapaces de daiar é inoomodav; qne se han de elogir aquellas que sola 
ejerzan la acción necesaria y si fuera posible sin perjudicar de modo alguna 
al libre ejercicio de las funciones , en una palabra que se ha de atender en es« 
te punto, como en todos los demás, á la utilidad de los medios de curación j 
á la comodidad del enfjprmp, si^ alvidi^r Jq ujio p<ir lo otro. 

Todas las piezas de aposito, que se forman de lienzo ú otra tela semejante 
y qu|S no están destinadas á comprimir sino que llenan la Indicación con tal 
que no se separen de la situación ien que las\ dejamos , suelen impedir á loa 
pacientes el ejercicfo de algunos movimientos ; y si este á pesar de toáa los 
verifica, afloja y descompone^dichas piezas. Por lo tanto pudiera sttStitalr cOfll 
ntí^tia' verüéjá' alifeitao en estos casos^on tejido de goma elástica , ^conio loa 
qné se emplean en e^ dia en otros objetos, los que sin duda algüitoá'sé phestá^ 
rian á njti^ distensión considerable sin molestar al enfermo f sin qne^el apo- 
sito pudiera descomponerse. TarobienT serian útiles los tejidos elástico* en 
otros vendajes, comoralgunos suspensorios y en los que están destinados á 
efercer una presión suav« y uniforme , como veremos en lo sucesivo». 

La figura' de los apositos eé tan, complicada y varfa de tantoá: knodos, qué 
no se presta á consideraciones generales»' Exi je cierta elegancia, que con- 
siste en su sencillez, én la exactitud^de su épUtacion, en la firmeíadesusi- 
tuarion y en la utilidad de todas sus partes: es sabido qffe la verdadera be- 
lleza en todos los objetos de artes consiste en lo natural y lo útiL 

Los nombres que han recibido los vendages según sus formas te espoB«' 
dráOí al tratar de estos ' * 

' La preparación de los aposito» exige los cuidados generales de limpiesai,' 
¿d^odidad , eií fin los. que se acaban de enumerar tratando de su %am' y: dé 
la' ' elección Síe su materia. 

*Lós apositos bien di^puesi6s y aplicados son, de la mayor importnncik para 
la -curación ^e muchas enfermedades, y á veces. influyen por U aoYbs masque 
Tos restantes medios empleados para combatirlas: sirven para contener las 
sustancias medicinales cerca de laf superficies afectas, para resguardarlas dé 
srgentéá Ttobi^s^'^^^'^ra 'comprimir* d% ún modo más ó menos eficaz, (laní 
(ToTtterier lóü'IVjlgnSeJito^ dé una 'fractura ó hsestremidades articulare» de loa 
hó^sós dfáhStádos, pári' suspender unas partes^ para reunir, septarar, ensan- 
cfíar ó dilatar otras ; 'pahí suplir el defecto 6 la fáita de algdn órgano; el» 
fin para tantos y tan importtntes objetos como podrá Verse recorriendo laa 
diversas clases en que luego ios dividiremos , según la intención con que st 
ápircsttv í ^ ■ ' ■ . . ' 



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%, n. Jpliencioú y S€partí€Í0n. 



Étóé fi hy'iJUítiíter eiÁHM*^ és'l^ qtre-^ Ika üamMlo ai/^otf^ <( cara» 
' Éstíi partU ^ 'Ur niedMiiiP(Oper»t^^ es acaso la'mas^brílláhte en k prá-o 
iBrtí , la mb útiTeirsa adció^y la más segufa en sus resoltados^ poff?«tr á la 
Verdai ¿<fc'que slrVé» kjn^ et drufmb*¿onchiya pcrfer lamen le imi.t operación, 
•i lue^'o emplea^ü^ a^¿iAh/'1&úfff V^^ndblVo", si fié eatcUla bien la arción da 
Toa medids fiscos' qééiÜra ^n iGí mano ém^Áfar jrsi abandoura las carario-* 
hes saeesivas á^^úSa^fAHútkpciféíf6''ít^f^ú^^ fácil eS' ligar la arteria 

j^ríócrpaf de un ifiiifcd&bi^/¿f'é8tir|ikr^^n^péctirb,'^e enrar pav medfo át la 
CM^resion m^liiMfca^et aiiéúM^hü ^1 Vasa, 6 el^eacifro de este órgano. 

Pdrqae nq bastad qaé el ctmjaáo sepa et mecanismo i la parte manual de 
h¿ aplicación dfe un aposito (que- et \k única que pertenece á este tratado ) 
amo quie ba de conocer exactamente la enfermedad en qne le a«a , laa indica- 
tíbnes que debe satisfacer , Tas ¿ircanstanc^á^del enfermo y de loa agentas ef* 
terrores y en una palabra todo culiM» es rektivo al ob^to de que se ocupai 
No solamente dfcbe saber qne es pt^iab renorJir la coritíon ^ aino el caán- 
ñóf el cómo y la^ acción dé cada pieza qne emplea, y las modificaciones qiie 
ha de sufrir para acomodarse á' las eirigeneias de onda- caso partionliir* 

Pero sin babHr de conocfmieBtos cfentiScos, que segnn niseaCro plan 'no 
deben ocupamos , la sola parte mannat* requiere mucha intetigencia y destre^ 
Ba;una particular dlsposfcion, que ya conoce el Tulgo y cnya fslta asplica dicien- 
dt>, qne algunas profesores tienen-ía mano Ji^eaada; niiítlia praetlaa«a -este punió 
y mucho áeteo de aerútiP. Por eao '^iec Beginen sua dementoa de medicina 
operatoria ** efarte de aplicar loé apoaftos es una de laa partes mas importan- 
tes de Ik cimjia y son pocoa los hombrea aobrÍMaKentea en k practica ma* 
ja«al de las operaciones que ^ge. » ' < 

£1 profesor- que h^* hecho- uii*^esttadio deténiflcrdé esta parte de fk ciencia, 
poedé^ olvidar las regtás minuciosas ; pero ae acordará siempre de los principios 
dedonde eroaúañ':' fi fuersa ' de rellé iidiiai ' soVre' ermotífo- de cada precepto^ 
hará propiedad suya loa conoeÜnienCba- adquiridos j áhi- hacer á su'raaon es^ 
elava de su memoria, nunca dejará de acudirá lo que'exifen- laa dolencias en 
¿nanto alcanaen los recursos del arte; hallará á/mano espedientes para iodo; su^ 
pHrá de cualquier manera la falta da los ob)ett(>s que no se pu^an obtener y 
arreglandoié'en cada caso á las circunsMkciasde Is enfet^edad y del enfemnl^ 
pro^derá siempre con elegancia , deseiAbaraió y seguridad. 

En vista de la importancia' de los apositos en «el ettto dé'há dolencias, no 
debe el prpfesor en el mayor' ntknero de' casos confiar su aplicación á manea 
estradas; debe Asegurarse pot* sí mismo dé que cada piéaa esté preparada do un 
modo conveniente , y luego pasar á su colocación metódica, sin desechar nin^ 
gana circunstancia dé las que exige el arte, por minuciosa que pareara. 

Tanto para apliáar por primei% vea como para renovar un aposRo , con«- 
viene prevenir algunos objetos como 'iúiu 

1.^ Tijeraá*, pi ntss de anillos , es^tulá 7 en álgunor casos un porta- 
. lécbinor, bordones, cánulas , sondas'dé goma elástica etc. ' 

2.^ Un cScimiptito emoliente d mej[or agua tibia y una- esponja fina. * ^ 

3.® Vasijas para recoger, las piesaa^ua seaeparan^ las torundas con'qnt 
M limpia la parte etr. ^ 

4.** El apo5ijto que se va á emplear. - ♦ 

5.* Luceí Á fklta'ia natural, otf'braaetiHo con lumbre', ú hubiese qnt ca 

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lentar tiras emplásticas, franela etc. niui tabana pan colocarla debaio de la 
parte arecta y los ay.u4#(i^. Bfcé^ri^; , > ^y '^ 

Las pícsas del nuevo aposito se ponen sobre ttna bandeja segan el orden en 
^nehanrdeMnoce^rtAr^,, y.^^cjertp^ 9am cfím^^^M^rfi^^m^m-M ilo» 
miembros,. se.c<Moc^nTMn9s^ ^^cii^a ^ íj^ca»,, J9F^V5íWWPft.^^í)|P|»»oAi)Us da 
una vei por deb^}o deV sitio de la dolenm^qoei)^ yj^di^pufst^ poí /laordenj 
y sea tnficíente el levanUrlas por unoy.Qtre la^gi^ para P9nerlas p^ ía sitoa;* 
fion que las corresponde. Este preceptp^j^dei^ucba imppi^tancia, porgue si-« 
gaiendole se eviUn gi^v^ Pfin»»P»o» y ;»«.c^^/9pi^^j|^projytitad. 

Hecbo esto y cerraidasí lat p^c^tas y ;<f fí^Una^ j{t¡i ^K^t^níQ ^^ se h^ de ,C8|^ 
»cr al aire alganastiperficie ^n>ii^^9ft;C^l^i^yíi\ff'i^ loma e^prp^ 

á1 




jnieibbno, unas, veces se le i^antiene suspendido, otras Vale joas dejarle en sn 
aituacront si esUbfli apoyado sobre ali^obad«s ó almobadilla^ basU qijf retiradas 
esUs> los.ayudantes leffostengan á,la al^^rfli q^e se. bailaba; asise pi^ífc pa-. 
$Ar ja manotpor dabajo de'el y. ipdearl^ pi^, colocar un vendaje^ 6 bien se pery 
miU la introducción de oira,almobadia, que ílfiYa. consigo el nuevo aposito cof> 
todas 4as pieaas colocadas por. su ordea, En todos ca^ps es preciso procurar la 
mayor inmofilidad posible, evitando tas sacndidas y movimientos precipita- 
dos, qn^ cansan al paciente dolores inútiles , y retardan la curación , destral 
yendo tal ves lo conseguido en. muchos dia*. 

DescubierU la x>arte y colocada debajo de ella la aabana de curación, se ú 
}imji^..su^v^fBente con. pequeñas po^pnef de hilas fina^i*- y,si hay costras se- 
cas en la pieL iniQ^iat%, se bi^medeccín y separan con ^ ^i^ übj^ y ^ espon- 
ja V ae rapa el vello si le habiere ;s?. enjuga )a humedad y si por nn incidente 
no se procediera al punto A la:curacion,,se c«bren las soluciones dé continui* 
dad con un licnao fino empapado en agna til^ia. 

. La^ Impresión del aira ani^.del ma^ p«rO|.es^ dañosa ep muchas heridas y nl« 
ceras, como las. producida^ por ^rmasde fu^gp, las qi^e están soetenidaa ^r la 
faries., y las que pei&etran en grand^ focos pnrulento» ó sanguíneos ; en otraá 
aunque no per judiqífe, de yin modo tjín (^v^epte, por lomeas na está pro-r 
bado que sea saludable,. y asi debemos proconir en todas pcasijpnes que no es- 
lea descubiertas «ñas que el tiempo puramente necesajTio ; y con mayor rasoa 
•i el aire es frió, si esta viciado por emanaciones deletéreas, por miasmas de cual-- 
quíer especie 1^ pues entonces produce ~fn ellas la impresión mas nociva, y ha« 
ce degenerar y caer eu gangrena las ^^ antes ofrecían el ni^jor ^^racter. 

Por la- rafoi^-espr^saflfk , cuando la superficie afecta es deji^ui estension es-^ 
lesiva, será me jqr. descubrirla y cui-arlfi por partes. , { , <« 
, Procediendo á la aplicación de jas pie;sas de aposjtp, se colocan las ligada- 
ras si las hay, en el angyilo interior de la herida; se aplican, las tiras en^plas- 
licas, los parches, las planchuelas ^ la^ compresas y )os detoas obje^^-qóe sean 
necesarios con su vendaje correspondiente^ pitando los pliegues, las arrugas so- 
bre todo en el sitio afecto: si hay que hacer algún ni^dp ^e. c^locai^ á Ja ma- 
yor disUncia posible, de la..en(^ri;neda^ Pió se compriiuírá rpn ñingi^^a pieza, 
á no ser que exista algui^ indicación paríi^ular; se dis^^ndrap todas de n^o- 
do quepaeda I permanecer largo ..tiempo, sin descomponerse, y por ultimo se 
#ujetar¿kn con varias puntadas ó con alfiler.es» hebillas etc. Algunas veces co- 
mo por ejemplo en el invierno , conviene calentar ligeramente las compresas,' 
y otras piexas antes de aplicarlas. 
f En toda la operación pr^cederi elfiftii^no con pre^lef^. jr suavidad, cui- 



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«liiiao áé tío Épc/yár Ik mateó /Át^ lo» initrttftieiitos Mhte partes ddloridas, ét 
diittrier ht atención- del ^patíente, y deiqaé la prontitad no dañeá la perfec* 
cion: Aqai come en ottas partes de la medicina operatoria , tiene logar el pre« 
ícepto de iutá^ citó ttjueundé. 

Terminada la apHcacion» se retira la saBana colocada entre la parte y la 
cama , dando la sitoacion mas favorable al enfermo : si tiene algan miembro 
'afecto, ae le pohc por lo común en lemiflexibn, y descansando sobre v\ lc< ho 
poT'to^s los puntos de stt media circunferencia inferior; por üu será bueno 
preguntarle si algo le ipcomoda, porque tanto en la curarion si se bace coli 
cuidado y como después de ella debe sentir alivio y aun placer. 

En las visitas sucesivas es precbo revisar con cuidado el aposito, informar- 
se de si molesta demasiado y renovarla en parte ó ^n todo cuando se ba des- 
compuesto. ' " 

Pero no todos los profesoiñes están tan acordes en la época á que se debe re- 
nové ab á'posiio , como 'en las reglas de su aplicación. Nosotros no tratare- 
mos de aclarar las ^ndas , que aun pueden quedar en este asunto; porque es 
Inateria qi&'noños corresponde. Sea como quiera, cuando nos decidimos á no 
descubrir la superficie enferma, se aconumbra por lo menos á renovar el apo- 
sito paircialmeate , 'déí)ando en su situación las pietas aplicadas á los tejidos ; ó 
•bien nos limitamos al uso de los cloruro* en fomentaciones , para impedir el 
taatoToi^;;'!* ' '-'-'^ ''' ^ ' 

Cuando ae trata de renovar el aposito » elejimos regularmente la bora de Ik 
maftana » porque entonces saeWn cttipesar los enfermos á sentir mayores in- 
comodidades que la víspera; pues se encuentran después de dormir con et 
aposito endurecido , descompuesto, el pus actuáulado , y con otras molestias 
de que basta entonces los había libertado el sueño ; desean por consiguiente 
verse aliviados, ^ra poder dedicarse á algona ocupación ó distraerse durante 
el día. Por lo deinas las curaciones piieden repetirse dos', tres y mas veces en 
las veinticuatro boniS seguii la necesidad. 

Se prepararán los mismos objetos qbe bemos' enumerado al tratar de la apli- 
cación del aposito, y tomadas iguales precauciones, se procede á la separación 
del antiguo. Si el pus concreto ó la sangre, le ban endurecido, baciendole ad- 
berír á los tejidos subyacentes, se le bumedece por algún tiempo con agua ti- 
bia, ó tualquier otro liquido equivalente,- no defandole caer en forma de cbor- 
ro desde cierta aHiira, siiío esprímiendolé sobre el vendaje con la esponja ó 
con anas bilas ; p^es de esta inánera'se introduce mejor. 

En algunos casotf p^tttculares es preciso tomar 'ciertas precauciones^ como 
sucede en las fracturas , en cnie se manda ejercer la esteusion y la contra-es- 
tension, por todo él i!mp6 qbe el miembro permanece privado del apoyo jdel 
apositOt 

Guando es difícil separar alguna piesa porque dá vueltas al miembro', se la 
torta por un lado 6 por los &s. Cuándo se pasa á' remover las que adbieren 
i los tejidos, se las desprehdé primero en toda su circunferencia y se terminra 
por el eeriiro ; porque antes de rasgar sus pequeitas adherencias , por mas blan- 
das que estén, después de haber empleado las fomentaciones convenientes, es 
preciso que las pongamos tirantes, como también á las fibras subyacentes del 
órgano enfermo: procediendo de fuera á dentro, sufre toda la estension la 
parte sana de la piel ; pero en la tracción de dentro á fuera estiramos unas- 
fibras demasiado sensibles para sufrir esta impresión, por leve que pueda pa- 
lecer. Ademas ,* al tiempo de desprenderlas, se sostiene con los dedos dé la 
niano ttquierda ó con la espátula la porción de piel que se va descubriendo. 
£a necesario , no solamente levantar cada pieza por separado , sino también 



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:iiiacb&» vecet ana haí»-^« la» nfit e^a» «d^Ud|k»..ai4r».^pie;lM otci^k Todo 
hace falla cuando se «eoae causar sac|i4i<Us dofil^rosasiy cu^ndQ, hajr ^ue buscar 
liga'luras ó uu seilal que se proptra defeiider de aua h-accioa inopinada « j 
cuando, por los movimieiitoft del enferma ó por otra causa, se.faalla U4o^ 
a^sito con?prtidi en un pel<>ton informe ^ conglutinado con la herida 7 
entre si por roaieriales secos y {ennegrecidos. ^ 

Por lo demás la mayor part^ de las refiecsionesi ^u^ se han eapuealo al 
■ tratar de la primera aplicación de loa aposíMby tienen taodnen Ingar ai iiuft- 
pp de renovarlos. 



CAPITULO n. 

Ds LAS PIEZAS PE QUE SE COHPOlfEN LOS ^l>j5siT0S ER ,QEl|JfEAU,, 

". . ' IT ., :tl. M 

Tratare/nos aquí de todos los objetos que ao están destinados á lormar 
parte de un soto aposito \ y no podrian colocarse con oportunidad en nin^ 
guna de las clases que luego estableceremos. ^ta descripción servirá, como 
an diccionario técnico , para ilustrar los puntos, comunes 4^ la m^ycir pfirtt 
de los casos y presentar al cirujano un resumen de los objetos , que tiene ^ 
ja disposición. .,.',, . .w. : . 

5 1.^ De uta «^ULAa^ . 

A. Hila común. 

Es probable que el oso de las hilas era ya famvliar en. tiempos muy anti- 
guos paes los nombres de f^oTof y de /^otm que eiiapleaban loa antorea 
griegos y los de Unamentum linUum carptunt linUum vulnerariwn qae 
«saban los latinos, no pueden referirse 4 otra cosa ; aunque no sepamM i 
punto 'fi)o de qué sustancias se vallan, sospechase que fueran el cáñamo ó el 
lino convenientemente preparados, como parece que lo indican las voceada 
pےfa cannabis y linamefttum. 

Las hilas, como todos saben, no. son mas que ^n conjunto 4e . filamientoa 
sacados de nn lienao^ y. cuya longitud media es de cuatro á cincí^ pulgadas. 
Las que se usan en cirujía h^n de formar copof^^l^Ufi^s, ligeros j auaves y 
flesibJes ( hilas iniorrocs. ) « ,p /y^ ,»c- 

Pueden ser las hilas finas, groseras, largad y t^^prtas, distinciones qna 
no necesitan espiración. 

Pero lo que exige mucha atención y cuidado c^ la preparación y qonsenra-- 
cion de este medio de ap^itq; porque si se h^pcef>arado. en asilos. 4e m^^ 
dicidady hospitales y otro^ sitios, donde pueoap existir emanacionea'maa 6 
menos nocivas, no dejarán las hilas de infestarse, como que forman un 
cuerpo de los mas abonados para absorver la humedad de la atmósfera y loa 
miasmas que lleva consigo: asi que de]>cmos desechar todas las que tengan 
tal procedencia, y con mayor raaon si su color es moreno y au olor desa<# 
gradable , ó en caso de absoluta necesidad y se mandarán esponer al aire 
puro y desinfectar por medio del cloro« Olvidando estas precauciones, nos 
esponemos á que las solucipnes de continuidad se irriten , tomen mal ca- 
rácter y aun se afecten de gangrena de hospital , como es firacuente cuan- 
do se las cura con hilas averiadas* 



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■ '7 

, ^iWaervadoii^ ttpecUliMnte en Us, ifMito li»tfiMJ«0.jr.4}érciiot .re- 
dama también preqaodoneft aná'ogsa. Se las debe guardar, bíea apretadas 
ca cajones ó toneles cerrados coii esmero» d<5pii«i de baberlas tendido fMir 
. algunos días al sol y al aire seco; y dichos cajones se pondrán en paragrs ai- 
Ios » Tentílados y distantes de las euíeniierias , letrinas, depósitos de cada* 
,ireres etc« De lo contrario se humedecen, se. adhieren entre si sus filamentos 
jTofoian pelotones duros, morenos y de uu olor fastidioso particular. 

£1 lienau> de donde se sacan las hilas debe ser* medianamente «sado', pa- 
sado por lejía, blanco t. seco, sin olor y cortado en pedasos de tres 4 cuatro 
pulgadas en cuadro. 

I^ hilas que reúnen todas las condicionas espresadas , son la sustancia roas 
á propósito para mantenerse en contacto con superficies ulceradas ; resguar«> 
dan la parte de la acción dadosa del aire atmosférico ; absorven los lí(|uid<v 
morbosos (a) que la riegan ; se adaptan perfectamente 4 la superficie de las 
úlceras y permiten que se haga con las demás partes del aposito unft pre^^wi 
moderada, sin que el punto dolorido se resienta. . 

Sirren pues unas veces para acelerar la reunión de las heridas , aunque 
indirectamente , y otras directamente pura retardarla , según el modo como 
ae las emplea. 

Recifajen muchas formas según las indicaciones del inomento y cada ana de 
ellas nos dará lugar á ^nsideraciones particulares» 

B. Objetos preparadas con la hila común. 

1.* Planchuelas (pulvillus) (X. 1/. 1^2) Con esta tos castellana diminuli» 
vo de plancha designamos unos pequedos colchoncillos de diferente dimen» 
sien y figura , cuyo grosor es por lo común de una 4 dos lineas y com^ 
puestos de hilas casi paralelas. 

Para prepararlas se to.na con la mano derecha un pelotón de hilas inCbr^i^ 
laea , que tengan longitud suficiente; se coloca una porción de sus estremida** 
des libres en la flexura del pulgar de la iaquierda, sujetándolas alli mieairas 
se retira la derecha, cono para arrancar ó separar los filamentos que la isquier- 
da retiene , y que adquieren de este modo una dirección mas regular. Asi se 
continúa repitiendo la misma operación , (lasta que se haya reunido una por- 
ción de hilas bastante paralelas y de mayores dimen5Íoiies que la planchuela' 
que se necesita. Entonces , sujetando con fuerza una de sus estremidades en« 
tre los dedos Índice y pulgar de la mano izquierda , se hace uso de laij puntas 
de las tiaras entreabiertas, como de un peine , por cuyo medio se consigne 
-endcresar los filamentos encoryados, y entresacar los muy cortos y los que no- 
eiba sujetos en la parte superior. Tomando después la otra estremidad, se 
repite la misma operación , para concli^ir con una de las caras; se practica 
otro tanto en la opuesta y logramos al fin dar á las hilas todo el paralelismo 

Ii ■ r .. ,. ■ .1 ■:■ j.. — ' , ,, ■ ; ..,4 

(és) De loe eaperimentos de M* Gerdy reeuitm que la hila absorbe con majrair 
facilidad el a^ua y el vino que el aceite , to que á su parecer , da razón dé 
porqué abtiorvenen ias ulceran la parte ma.tjlw'da dr I pus ^ formando la mas 
densa una capa que cubre su superficie : peto 4 nosotros no nos pareen, esta 
esplicacion muy feliz ^ ni tampoco necesaria \ porqué es sabido que las hoqui-m 
Uas absarvenies de iodos los tejidos , como que tienen un didmetro súmamen» 
te pequeño^ dan paso d las partes acuosas y que pueden disgregarse al infini^ 
fo , dnícs que á las sólidas^ qUe gozan de mayor cohesión, Vliimamenté cree 
Jf . Oerdy que ia§ bitas hechas eon lienzo nuevo o/bsorven mas^ 

4 



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^tlA^ A^uAd» «Mr A ñú ^fWUifttú' |idb€ ife' pniá Baslitilélitpifií^ pero 
fío atreditá muchk daMrecá valti'sé éc «eine)anlci medios. Séat^omo t{ufm/át 
'iH ie ^U'pe<|aeAa maniobra tenemos un plafnoqoe presenta doV (*«ra^ 1lft^*y 
ion laslrosaí^; una de lis cuales' se ha de aplicar á los tejidos enfert^os ( itt- 
-fema )» y otra queda al eslRrior( estema ); dos bordes según la longitud ét 
las hilas, que se llamarán simplemente bordes ^ y otros dos coi^k^cstos por 
las puntas de los mbmos filamieutos , 4 loa que distinguiremos con d non^ 
~o1íe ñt tsttútnos» 

'- Se hará que las estremidades (brmen una linckrecta» cMtando iMpuntatf dea* 
gualcst que terminan en ellas (L. 1./. 1.) ó redoblándolas hacia la cara esterna dt 
laplanchaela (Z. !• /. 2.). Este último proceder facilita la separación en al- 
Ifnnas ocasiones; pero tiene el inconveniente de no formar una superficie tan 
'i^áiAt de que resultan los bordes mas duros que la parte media y de que no 
-es la aplicación tan fácil y curiosa. Cortando los bordes , se las conduce j 
^desprende 'fácilmente con las pintas y se las da la forma cuadriletera, oval» 
circular ) ó la que sea maa conveniente» de las cuales ea itiaa común la prf» 
«crá. • * * " ' 

La' lámgitUd y latitud de las pTaüchuélu están subordinadas á la estenslon 3t 
la superficie que han de cubrir y en cuanto á su número» ya basta una sota 
ya se necesitan muchas contiguas y sobrepuestas según la magnitud de las 
heridas, la cantidad de materiales que suministran » la frecuencia^ de las cu- 
ras etc. 

Tienen loa ntísmos u3ot que las hitas en general : se las da esta^ forma para 
aplicarlas á superficies ulceradas con el objeto de evitar que los filamentos 
tortoa se adhieran á ellas, que causen dificultades» dolores y otros perjuicios al 
tiempo de separarlos, que haya nudos» durezas, desigualdades» que compriman 
é irriten algún punto en particular y por último » para que puedan estén* 
derse en elV U^ sus^ncias untuosas de que usamos con mucha frecijencia. 
Sirven pues para resguardar del aire» del irlo» humedad y otros cuerpos ea- 
trailosj para absorver los fluidos niorbosoa» moderar la compréaion de los 
vendajes,^ conducir cuerpos medicinales» ya en forma liquida ya estendidoa 
tn su superficie por medio de una grasa ; también las ha usado PincT impreg- 
nadas de diferentes vapores y al parecer obteniendo muchas ventafait. 

Cuando la principal indicación es absorver ó conducir líquidos, ae usan las 
planchuelas sin capa de grasa; porque ésta forma siempre una especie de bar- 
rera , que impide á las partes acuosas filtrarse al esterior 6 llegar al tejido en« 
fcrmo » si se a|^lican fomentaciones. Pero , cuando la herida está seca y dolo^ 
f^Aití » se las cubre de alguna sustancia untuosa» para que ablanden los tejidos 
y no se adhieran á ellos, prescindiendo de otras virtudes medicinales» que 
ae pueden dar á dicha sustancia variando su composición. 

Para estender las materias crasas en la superficie de las planchuelas » con«- 
viene colocarlas sobre una tabla ó cualquier plano sólido y fijando uno de sus 
Miremos con ?1 borde cubital de la mano izquierda, pasar la espátula repeti- 
das veces cargada de dicha materia , que ae estenderá por igual y formando 
una capa, que baste para cubrir las hitas y no mas. También se. consigue el 
mismo efjpcto , poniéndola sobre la palma de la mano y sujetando una de ana 
dos estremidades por medio de la flexión de. los últimos falanges de loa dedos 
aobre los segundos {y de estos sobre los primeros. 

Para aplicar estas piezas de aposito, se toma uno dé sus estremos con las 
pinsas de anillos , y el opuesto entre los dedos índice y mediad de la mané 
izquierda, y se las coloca en dirección paralela á la longitud de la parte, ai 
BO hay otra indicación qna la impida ; tal seria una abertura natural 6 ácci-» 



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J 

fc^ deben dUpoutn^ <lf ohoáa ^«e eroceo U línM Í6rm»4íi por dMÍ)f» a)>«r- 

^ La» pUodiuelaa deWn calirír toda la taperficie ulcf rada , y etceder ^n 
.foco tobre el lejido cubierto de cpídermUí á lo menos en sus dos estremíd^- 
dea; por^e de lo contrario no se podrían separar sin causar dolores al ei|« 
fermo. Cuando la berida es tan aocba , qne lasplanebuelaa no alcansan mas 
<|ue á sus bordes , se aplica sobre estos unas tiras de lieoso cubiertas Je cera* 
io; y por nltUno» otando sus .dimensiones esctden mucho á ]a longitud de las 
lulas , se coloca inmediatamente sobre la parte afecta un parcbe de lieuao íii|o 
agujereado. 

Pat*a separarlas , después de baberlas humedecido si estubiesen secas y ad- 
heridas á la superficie enferma , como ya se ha dicho, tratando de la cura*» 
don en general , se toma coa las piusas ano de sus eatremos y se las levanta 
con cuidado hasta su parle media, entonces se practica lo mismo ^onel «tfof^* 
tremo y se acaba de quitarlas tirando siempre de fuera adentro. 

Si quedase algún filamento adherido á la solución de continuidf^,^ fe le re- 
tira con la mayor suavidad posible. Por último, en slgunas ocasiones no se 
debe , ó no se i|«iera« aeparar las plancbuelas en totalidad y se i^ps^ la 
capa mas interna que adhiere á la úlcera ó bfrida , renovando solo las .ni|i 
superficiales. 

2.^ Lechinos. La palabra lechino significa en lengnage anticuo div^eso^ ¿ra« 
ao, acaso por salir da eUos una sustancia blanca, parecida á la teche coaguUdf , 
según sa iré en todos los diviesos. Es de creer que por eiistir en otro tiem^ 
la costumbre de introd«icir ana peqaeíta porción de hilas en la cavidad de esf oa 
tamores« como se hacia en los abscesos, etc., tomasen estas hilas el nombca 
del afecto «a qut se ampleaban , consenrándole d^puM <u otru circ^né- 
tancias. ' • 

Como quiera qua sea, los lechinos consisten en unos pequeflos toUo» ^ 1^^« 
Iss de mayor 6 menor longitud y grueso | y atados i veces por lá partf mf- 
dia de sa longitud con on hilo que se Wt^mh /iadar (X. i •/. 3). 

Se pieparan arrollsndo entre las manos una plsnchoela en términos de for- 
mar una especie de cilindro. Por lo coman se doblan entes. los bordes en^ue 
terminan las hilas, y se arrollan estas de modo, que las patatas í^ubUJAi que- 
den ocultas ; pero si solamente se dobla una .estremidad y los íiUfncitlni tk la 
otra no se han cortado y están desiguales , ae llama lechino c«n cola* Et hib 
w ata 4 so parle media cuando se han de i#itrodi|cir á bastante priifun IttUf), 
para facilitar sa eslraccion y evitar que queden olvidiidos, 6 f»o se put^iUn 
hallar. 

Se nsan para impedir la reunión de las heridas , absorver el pus y condu« 
cirio al esterior , ejercer alga*ia compresión , conducir sustancias roediclna|fe 
y contener algunas hemorragias. -i 

Aunque para splicar los lechinos bastan á veces los dedos, es preciso por (o 
eomun hacer uso de las pinsas, entre cuyas ramas y paralelos á su (ongimU 
se los coloca de modo que por su estremidad no es<'edsn al instrumento: á 
veces éste y ellos se han de cubrir antes con cersto ó con otra suslau- 
eia antaosa: entonces se los introduce con suavidsd, ejecutando movimien- 
tos hacia delante y hacia los lados, se los lleva, al sitio donde han de 
permanecer y, abriendo las piesas, se les retira teniendo cuidado de 'con- 
Isner con nn dedo la estremidad del lechino si llega al esterior 6 se la pu^ 
4t idcsuMar. Eb otros casos | como cnando la abertura que han de peaetíar 



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tí mny ;«iitrie€lii, conyiene •nstítaír las piiitu eon ana pToma ¿e picfaoii, «I 

' ijiorta'-léchiaoi f 4itn '^titete ó ont sdnda flcxllile, t^at sé cdocaa en su cenfrdL 

Caaiido U herida es profuoda , se conservan con cuidado at esteriqr las es- 

tt^emídades del kilo con qoe valí atados; porque pedieran perderse entre l<« 

tejidos dando lugar á supuraciones inagotables y causando la rotara de la ct* 

catrit, cuando fuera á completarse, ó nuevos abscesos en puntos distantes. 

Sé los separa tirandg del Dador ó polr medio de las pinzas. 

3.^ OavQgde hilas. Vienen I ser unos lecblnos con cola, que se forman c<Hi 
' ttn pequeño námero de hilas dispuestas paralelamente y dobladas por la parte 
media . De esta disposición resultan dos esiremidades, una obtusa, que es Ka 
primera que se introduce , y otra aguda compuesta por las puntas délos fila- 
mentos mas largos. 

' Sirven para dilatar ciertos conductos , y facilitar Ir salfda del pns; se los 
'lntro«fuce lo mismo que los ^lechinos , y también aplicando al orificio por 
donde han de pasar su estremidad obtusa y retbrcréJidoios sobre su eje : sa 
estrácdon se verifica del mbmo modo. 

^^ ^4!^^Wechas. Consisten en unos hacecillos de hilas dispuestas paralelamente 
*#n forma de cqrdoif ó cinta {L. i'fig* 4): 4 veces han de estar dobladas por 
su parte media y sujetas con un hilo , en cuyo caso solo se distinguen de los 
clavos ó lechinos con cota en que son mas largas y menos gruesas. 

tfáda es prebiso decir sobre el modo de prepararlas, sino que á veces ban 

de tener una longitud y urta resistencia bastante considerables, y entonces se 

* emplean hilos futa ó menos fuertes y largos r Se cortan con igualdad ios fila-» 

'mentos en ambas estremidades y se añade el fiador en su parte media, ó donde 

' párese^ conveniente. 

Sé emplean las mechas para favorecer la salida de la sangre, orina etc. en 
algunas bcridas,y operaciones , y la del pus en los abscesos; piara impedir que 
'la abertura «fé estos s^ cierre antes que el fondo ; para dilatar conductos es« 
"iíf^chados, como el canal nasal en lá operación de la fistula lagrimal , y ulti- 
mamtute , para formarlos artificiales , que suplan á los naturales obstruidos. 
La aplicación Át las mechas ofrece en algunas ocasiones bastante dificul- 
tad : otras por el' contrario se coiisígue con los dedos solos ó ausiliados de las 
'pinzas , del fpódo <(de sé dijo al' tratar de los lechinos. Por lo común se usa 
^r porta-lechino, un bordón gruéid, un estilete etc. Se sujeta con el fiador 
*1a parte media de la mecha doblada á la estremidad del instrumento con 
'f|ae seta va á introducir; si es él porta* lechinos, se procura que sus'pu'ntas 
queden ocultas con los hilos, y poi* fin , cuando no tiene por objeto absor<» 
vei'silgiiíi iiquítlo^ »e b cubre con mifuíiilo de altea, cerato etc. 

Preparada asi la roectiü se toma el bordón , estilete etc. entre loados de* 
éi>& ¡Mire y inediD por debajo, y pulgar por encima, se le introduce cuan- 
to Aea jic(«^ano y despueá se le reüra. Las que se aplican en una herida para 
■WrvcV algmi lUjuítlo ^ cklien quedar siempre en su parte mas declive y te- 
ner la cstrrmMai) interina ba&laute profunda para que esté siempre sumergida 
en ilkhít liquido: mía ó don putgacla» de U esterna y gran parte del fiador 
bau ile'wobrü^^ilir fi) todos \m casos por fuera de la abertura que penetran. 

Li áplkaciou de algunas mecbaf en particular pertenece á los tratados da 
cimíít* 

Aquí no% parece que del>emo« incluir otro medio dé aposito muy parecido 

"á1a& uji'jihai^. {v& €%frdotutts. No son mas que una reunión de hebras de hilé 

piít^lclsA y encaradas p fofsBsudo ana especie de cinta. Son diablea, triples 6 



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11 

ftu^aplcs «égira él esfiíeno que hayan ét tjetttr. Se los prepara eneeranéo 
priiftero, y cada ano por si^ vanos hilos largos y fuertes , atándolos todos á 
•n pauto fijo ó poniéndolos en manos de an ayudante que los sostenga ; en- 
tonces se t¡^ del otro estreroo , sC' los colora en dirección paralela , se loi 
^elvc á encerar , y de la cinta que resalta se cortau porciones de la lougi* 
tud D^esarra. 
Sirven para ligar vasos, hacer sutaras'etc 

. 5.* Torundas. Son bs Torundas (turunda) un confnnto de hilas de hastante 
loogitud, anas veces dobladas por su parte media y atadas enforma de escobilla 
(torunda verdadera) (£. 1./. 5!), otras sin doblar^ pero sujetas con un hilo qué 
forma espirales en toda su longitud basta cerca de susestreroídades, de modo 
qae Hín muy parecidas á los pinreles dobles (toranda falsa) (£. 1./. 6^). Otras cit 
fin consisten en una porción de hilas del tamaño de una avellana , que recibe la 
fsrma globulosa dándola vueltas, sjn apretarla, entre las palmas de las manoé 
(boHUs de hilas.) 

Las verdaderas se usan para dilatar conductos estrechados, 6 llenar alguna 
cavidad; y tas falsas, y principalmente las bolitas de hilas » para limpiar el 
pus y otros materiales , que bañan los tejidos enfermos , aplicar polvos me- 
dicinales, A;c. 

Cuando se quiere limpiar las úlceras se toman las bolitas de hilas con lai 
fHnsas, de modo que no sea fácil que se desprendan algunos filamentos y 
queden sobre la herida , incomodando al enfermo al tiempo de separarlos; 
gt las pasa con presteza y suavidad por toda la superficie afecta y, sí hubie- 
re senos, se comprime según su dirección, desde el ponto mas distanta 
liasta su orificio» adonde se las lleva después, para recibir el pos, que la 
compresión hace-fluir. Cuando se conducen con ellas polvos medicinales , se 
las carga con toda la cantidad que puedan llevar consigo y, colocadas sobre 
ti panto donde el medicamento sea necesario , se dá ligeros golpes en las 
piusas con 'los dedos de la otra mano , para que se desprendan los polvos y 
Caigan por igual. 

Las otras especies de torundas se conducen también con las pintas ó ppá 
los dedos , y se aplican por uu eitremo sobre la parte que se quiere limpiar, 
haciendo esta aplicación tantas veces y empleando tantas torundas como seatt 



6.^. Taponéé. Se dá este nombre á las toraadas y á los kchinos^ cuando sirs 
Ten para contener hemorragias. 

vSalo hay que advertir en ellos que» para algunas hemorragias como laa 
que se verifican por el ano , nariz , etc. se los prepara atándolos por su partf 
inedia con el centro de un cordoaete encerado y- fuerte , que pueda resistir 
loa esfaersos que el cirujano emplea , tanto al hacer su aplicación como ai 
tiemp9 ^* separarlos , y cayos cabos quedan sueltos , y suelea tener una ter- 
cia de largo. 

Sa aplicación se llama taponamiento, y eate- paede ser sencillo ó doble, 

£1 taponamiento sencillo se ejecuta cuando la sf»ugresale de una cavidad de 
peqaeñaa dimensioaes, con una sola abertixra $ en cayo caso se Introduce has* 
la el sitio de la hemorragia ojia compresa caadrangular , hundiéndola por sa 
centro en forma de dedo de guante , eu)io. hueco se llena coa las torundas ae-» 
cesarias , y se aplica* al estertor an vendaje compresivo. 

£1 taponamiento doble ea iadispeasable cuando la cav^ad afecta tiene doa 
tbertaraa , cómo aocede en las íbaaa nasales y en c| intestino recto. £ntoncea 



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1^ lo cfimon luf im oríScío tfterno j otro jntemo, y-Aoiiqaie el príneiip 
pueda obturarse por el UpoaafDiento sencillo » ya se ecba de ver que do su- 
cede lo mismo coa el segundo; por lo qué je lia iuventado otr^ proceder, qujs 
solo Cieiie aplicaciou cuaudo la superficie afecta no es ni^y estcns^ , ,y le, Sf, 
puede alcanzar con los instrumentos. 6e introduce hasta la porción sana dt 
la parte interna un grueso tapón atado con un cordonete ; se abren Igs cabof 
de e5ie;>e coloca entre ellos otro lechino suficiente para cerrar la abertura 
esterna, y encima de este lechino se los anuda, después de haberlos atirai« 
do hacía el operador. 

, Cuando el taponamiento se hace en árganos como la vagina y la vulva , U 
herida «^ue resulta de la operación de la talla etc., en que pudiera ofastruirM ejl 
curso de algún liquido segregado, es preciso introducir antes de todo una car 
nula , que mantenga libre el paso de dicho liquido. 

Cuaudo ae separan los tapones de la primera especie, es preciso «straer 
Us torundas una por una; y por último, la compresa: los de la segunda es» 
pecie se remueven cortando los hilos sobre el lechino anterior, y haciéndolen 
volver por el mismo camino por donde entraron. 

Uablaremof de algunos tapones en particular en la clase de apositos coi»^ 
presivos, que es adonde naturalmente se. refieren. 

7.® HtsQpiilos, Para hacer un hisopillo se toma un mimbre ó un palito del- 
gado de cinco á seis pulgadas de longitud ; se le hace una muesca circular dos 
líneas por encima de uno de sus estremos, al que se aplica lupgo la. parte me- 
dia de una planchuela, que se redobla por uno y otro lado hácia^el otro es* 
tremo: se ata un hilo sobre ella eu el sitio que corresponde á la muesca^ H 
la invierte de nuevo sobre esU ligadura, y encima de la segunda capa que 
resulta en la parte superior, se dan con el hilo algunas vueltas que vienen á 
c^er sobre las primeras y se sujetan con un nudo. Asi queda dispuesto un hi* 
•qpitlo , que sirve para humedecer el fondo de la boca , limpiar sus mucosi» 
dades y aplicar á ciertas úlceras sustancias medicinales, ^o es necesario ad- 
vertir que requieren la mayor limpieza , y que después de humedecidos ne 
Tuelvan á secara; pues en tal estado ao se pouea fácilmente blaadoe , y ha* 
cea ous dallo qoe provecho. 

C. De otras especies de hilas. 

1.* Hüaitjida ó inglesa inventada por los ingleses, y adoptada por loa ci- 
ru)anos de Rusia, de Prusia y otros paises; es un tejido hecho de lino, qoe pre- 
senta una cara estertor gomosa y relúdeble, y otra interior', es decir, que t$ 
aplica sobre las soluciones de continuidad , cubierta de largo* filament<if dU^ 
ptte5tos en forma de plancboela :* ta^^bioi hay' tejidos coyas doa caraá tea fin 
lamentosas. v . ^ 

. Se Vabricaa pieaas de hita tejida, y de ellas, según la necesidad , se cortea 
pedazos de las dimensiones convenientes. Parece muy út.l para la clrujía mi« 
litar; «uple bien á la hila común, economiía el tiempo que ^ta exije en sa 
preparación ; pero es mas costosa y menos ab»orv€nte en raaon de la capa 
gomosa de su cara estcrior, y tfunque con ella se simplifica y acorta macho la 
cara de las úlceras muy esteusas, hacen el mismo servicio las planchuelas or- . 
diñarías, teiiiÍ*ndo la precaución' de-aplirsr debajo de ellas un lienzo fino aga* 
jereado, que cubra toda la superficie albcta. iW lo demás tal vea tenga otrea 
Inconvenientes y aun otras ventajas, que no podemos determinara priti^ ad 
habiéndola visto emplear en ningim caso. Su aplicación y separación , oaa 
Tes cortadas las porciones snficientes, eatan anjetas á las aiisma» refhs qnt 
liemos cnaaciado al tratar de las plancbuelÉ».' - 



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í'3 
'^' %*'9Ítlkt''rktpáBü±:tlÍnérhírtktm rasfíé. I^lnriltiai ift ütnia hila, ttttt^ne i 
*)pfrd)^'atiieuté , U pelusa que resulu de raspar au iienao con el corte ét un cu- 
*dr!llo ; preparada Je este modo se reooe en copos ligeros j blandos , semejan* 
lea al algodón cardado. 

POrlIer tan suave y abaorver prontamente lot líquidos, se la usa con este 
objeto en úlceras muy dolorosas ; pero si los materiales que estas producen 
'é<fn máy glutinosos , no tarda en convertirse la hila raspada en una costra 
seca j dura, qtie irrita la parte, detiene los líquidos y se desprende con dífi- 
^ttad. Solamente en los afectos de las membranss intermedias entre la piel y 
liis tnucosas , y principio de estas es donde se emplea por lo común; 
porque solamente en tales sitios existe la bnmedad suficiente , para impedir 
que se endurezca. Conviene pues en las úlceras del prepucio y glande, en las 
gneCas del ano y de los peaones y en el conducto auditivo , donde presta bue- 
'áos' oficios como absorvente y como conductor de alguna sustancia medicinal. 

Este medio está muy distante de poder reemplazar en el mayor número <le 
casos á las hilas ; pues ni admite capas de sustancias untuosas , ni se le puede 
•aplicar en superficies de mediana es tensión. 

Se usa la hila raspada en forma de pequeflas torundas y cuando llega á 
formar una costra seca , ya se deja conocer que es preciso humedecerla con 
cuidado , antes de separarla. 

D* Oíros medios que llenan indicaciones análogas 
á las que exigen el uso de las hilas. 

9e ban osado para suplir á las hilas la seda , las bofas de varias plantas , la 
cascarilla de avena , las barbas de pluma , el musgo » U pelusa de la espa<bfta, 
d heno , del que se valid Pbrcy en algunos hospitales de campaña ; la ycara, 
la esponja, la estopa y el cáüamo bien peinado ; el algodón y últimamente la 
laña , que por otra parte es muy útil según RiCBSAAim en las úlceras llamadas 
atónicas. 

No diremos de la mayor parte de estas sustancias sino, que solo la neceál- 
dad puede determinar su uso, que se debe tratar de darlas en lo posible las 
coalidndes de la hila de liento , y que por lo con\un se aplican entre dos lien* 
Sba finos: pero alguna! merecen una atención particular,, tales son: 

1.^ JRstopa producto ét\'eamuibÍ9~9aÍMi. Linn. el. Dtoecia, ord. pentan- 
dria : familia Uriteas de Jussien : aunque se haya tomado la precaución de 
•peinarla ó rastrillarla bien, queda aiempre muy inferior á las hilas y solo 
debe suplirlas en un caso urgente ; por lo que apenas se la ha usado con este 
in , mas que en la medicina veterinaria ; pero sirve ademas para aplicar ven- 
tosas , llenar almohadillas, rodetes 6cc. Deben quitarse en todo caso los palitos 
y otros cuerpos duros, que casi siempre tiene. 

2.^ GtíSarho prtparadti de Mr; Gava^ Este distinguido cirujano ha inven- 
tador dna preparádort del cáiiamO', que ofrece, según él, todas las ventajas de 
las hilas comunes, hallándose al propio tiempo eienta de algunos de sus in- 
convenientes. Redúcese á elegir con esmero el cáñamo , blanquearlo por me- 
dio de algún cloruro*, cardarlo detenidamente y cortarlo en pedaaos de seis 
pulgadas de longitud. Asi dispuesto es el cáñamo fino , blando , sedoso, muy 
absorvente y reúne al psrecer todas 4as buenas cualidades de la hila común; 
su precno es muy bajo, conserva una pequeña -cantidad del cloro, que sirvió 
para pitarle su color morena, y se mantiene por mas tiempo puro , sin im- 
pregnarse dé miasmas: es útil en las úlceras que tienen cierta tendencia á 4t- 



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1:4 

jeneracibiiet gtngreaatu jr en aiagiuia perfodica: te ftniu^ coi^ él ffeticliae- 
las siuvct f esponjosas que se adoptan bien á las desigualdades de las superficie! 
afectas, pesan meuos y absorveu mas que las otraj^ especies de hilas. Estas 'pro-- 
piedades, que se han comprobado en el hospital de Val-de-grace, nos haces 
jdesear que se generalice su uso, para tocar de cerca los resultados de m 
.aplicación. ^ 

3.^ Algodón en rama: producto del Gossypium herbeuxum lAnx^ el. Mo* 
nadelphia, onL Poly^udria: Fam. Malvaeeas de Jussieu. Irrita mas que el U- 
BO, y por lo común uo debe aplicarse inmediatamente sobre las heridaa; 9p 
le ha recomendado en Ijis. que maduras; pero su virtud no est4 bien compro^ 
bada, ni aparece 4 primera vista qué acción favorable física ó medicinal pue* 
.de ejercer. Sirve en el conducto auditivo esterno , para libertar al oído de 1^ 
impresión del aire frió ; moderar los sonidos fuertes ó conducir líquidos me- 
dicinales. Por último se le emplea para llenar almohadillas, para las comprefi^ 
acolchadas, y para los mozas, cuya construcción no pertenece á este trit^, 

4.^ La espon]ai Spongía officinalU Linn* el. Vermes, ord. Zoophita: fina / 
lavada se emplea en las operaciones para limpiar la sangre y demás líquidos, 
que bañan las superficies operadas, y forma parte de varios apositos compre- 
sivos: airve también para suplir á las hilas , para la construcción de alguno* 
ppsarios y peaones artificiales; y se la corta en capas de una pulgada de grueap 
para conducir líquidos medicinales, sirviendo en lugar de cataplasmas, coa la 
ventaja de pesar menos, y de mantenerse húmedas por mucho tiempow 

Trataremos de la esponja preparada en los apositos dilatantes. ' ^ 

5.^ Yesca. Es útil en algunos apositos compresivos, para contener lat 

hemorragias de vasos capilares , y en casos urgentes para suplir 4 las hilas. 

"l^ yesca de cardo, producto del EdUnop» Strigosus Linn. cL SysgeBCsiai ' 

,ord« polygamia segregada; Fíluí, CinarocéphaUe de Jussieu , no necesita maa 

preparación que el estar bien macerada y libre de .toda impureía; la de ch<^ 

po, preparación del Boletas igniariax d. Cryptogamia, ota. Fungí Lina. Fanu 

' Fungí á% Jussieu, se corta en capas delgadas, y se aplica por su superficie vellosa. 

6.^ Cítscarilla deavena. Avena sativa Linn. d. Triandria, ord. Digynia, Fanu 
Úramtnea: Joss. : su uso ipas común es para llenar las almohadillas ; te de- 
ben separar' con esmero tas pajas largas, piedrecitas y demás cuerpos estrailoaf 
que pudiera contener. Asi logramos la sustancia mas útil para ocopar loe 
huecos , que resultan de las demás piezas de aposito ( parque es muy blanda 
cUstica y suelta; sin reunirse en pelotones, como sucede al algodón, lana, 
hilas y crin, ni absorver la humedad formando grumos', como el salvado. 

7.* Pelusa de la Esfu^iana^ Tjrplia latifolia Linn* cl« Monoccia Ord, 
Triandria ; Fam. Typhae de Jusicu; viene 4 tener las propiedades del algodón 
y se le aconseja también en las quemaduras poco profundas , fund4ndose al 
parecer en buenos resultados pr4cticos« 

g.® Por último se usa del trapo quemado como ab&orvente con preferen» 
cia 4 las hilas , paira contener la salida de la sangre en las picaduras de san- 
guijuelas ? se le prepara dejando arder el Uenao , y en cuanta se concluye la 
'llama, apagándole enteramente por medio de la compresión^ para qiie qo sé 
reduaca 4 cenizas; entonces se corta una pequet^a porción del diámetro de 
tres 4 cuatro líneas, se la aplica aun caliente sobre una picadura , después dt 
haber limpiado la sangre, y se la mantiene por algún tiempo comprimida 
con los dedos. Esta operación se repite tantas veces , cómo sea el 'múmero de 
cisuras que se desea cubrir. Del mismo modo y con igu»l objeto se emplea U 
earnaaa quf se quita de las pieles finas, adobadas para háceir guautea ú otros 
^itsos. 



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lo 



§b i.* De los tejidoi usados como medios de apósüo^ 

A. Del lienzo. 

• * . 'I 

Es creibté que desde la invención de este tejido se empleara en la curación 
de las heridas , y ya se indican en las obras de Hipócrates las cualidades que 
debe teaer , para aplicarle coa utilidad. 

El lieozo que ha de cubrir los tejidos sin resistir un grande esfuerzo, con- 
tiene que esté á medio usar, para que sea flexible y suave, tal como lo exigen 
los órganos sensibles y doloridos; por el contrario, si ha de Formar el vendaje, 
si este es compresivo , en una palabra, si ha de sufrir mucha tensión, es pi'c- 
drible qué sea nuevo y fuerte, sin dejar de ser ñno. 

Cuando ha servido anteriormente , debe estar pasado por lejía , blanco y 
sin olor , tn fin tener las mismas condiciones , que se enunciaron al tratar 
de las hilas ( pag. 6. ) 

Siempre que los cortes que se dan al liento , pueden seguir la dirección de 
tos hilos, es preferible hacerlos con toda la rectitud posible; de modo que los 
bardes que resulten , estén formados por un solo filamento longitudinal. Casi 
Diuca se le debe partir rasgando; porque asi los bordes distendidos prese'Vitan 
entradas y salidas á manera de Cestones, y las piezas de aposito no se aplican 
bi^. IHo se harán dobladillos ni costuras abultadas , y mucho menos en los 
litios, que han de ^corresponder á las partes afectas, y cuando haga (alta 
imir dos porciones , se hará sobreponiéndolas sencillamente , y dando algu- 
aas puntadas á punto pasado. Sobre los bordes de las mas importantes se pa^ 
sari un largo punto por encima ; para que no puedan soltáis los últimos 
filamentos , enredar el apasito y causar alguna molestia al tiempo de separar- 
le : por último deben disponerse de modo que se adapten perfectamente, sin 
formar bolsas ni arrugas. 

. £n cnanto á la aplicación de las pteaas de lienio, se hace de tan diversos 
modos que no se presta á observaciones generales, y si algunas te ofrecen, 
qqedan ya dichas cuando hablamos de la curación ( Cap. 1.^ ) 

B. De otros te/idos empleados en los apositos. 

Lói te) idos de algodón, seda etc. pueden suplir algunas veces al lienzo 
aunque no tienen las buenas calidades que hacen 4 este preferible en casi to- 
dos los a(»ósitos. Sin embargo hay circo nstancias en que tales condiciones no 
ton indispensables, y otras en que la necesidad nos obliga á valemos del me- 
dio que está mas cerca. . " 

' Pero no sucede lo mismo con los tejidos de lana : estos tienen cutilidades 
qíle algunas veces se emplean con mucha ventaja : son elásticos, flexibles, ab- 
MTven con facílidal las sustancias medicinales líquidas ó gaseosas, y pro- 
ducen nna suave irritación en la piel. Por este motivo se usan las bayetas, 
y mejor las (ranelas, pira los vendajes que se aplican en partrs edematosas; 
para cubrir el sitio que ha recibido alguna untura ; para conservar el calor 
de la piel , y para dar friegas á la temperatura natural ó aumenUda , secas 
^impregnadas de vapores aromáticos. 

Las franelas y bayetas deben estar limpias, sin olor, cortadas al h¡lo,cofl- 
M^nradas con tanto esmero como las hilas, y no conviene aplicarlas á un en- 
fermo después qne hayan servido á otro , porque absorven con mucha facili- 
M los miasmas /emanaciones nocivas. 

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16 

Las pieles piB^e|»aF»das> ca«M> U ItaqaeU, el ^nte» el valüés , son^ útiles 
cuando se ha de emplear ana fuerza que no puede resistir el lienzo : sa ma* 
yor inconveniente es alterarse, coil la humedad, poniéndose muy pronto du- 
ras y acartonadas; y para evitarle, es preciso no aplicarlas inmediatamente 
sobre la piel^ limpiar á menudo su cara interna, y por último renovarlas 
al momento que empiezen á perder sus buenas condiciones. También se pue* 
de usar en algunos casos la piel de perro, que es suave y de no poca resistencia. 

Los tejidos elásticos hechos de punto ó de alambres torcidos en espiral, 
y cubiertos por sus 'dos caras con lienzo ó valdés, son propios para los apo- 
sitos , que han de aplicarse en regiones cuyos diámetros varian , sino se 
trata de ejercer una presión considerable. Con este fin pudieran ser de ma« 
cho provecho las telas de goma elástica (a) 

G De ios objetos hechos con los tejidos antes 

enunciados. 

!•« Compresas. 

Reciben este nombre unos objetos de aposito , que por lo coman están si- 
tuados debajo de la pieza esterior, é inmediatamente comprimidos por esta; 

Se reducen á unos pedazos de lienzo de diferente estension, grueso y figura, 
que sirven para transmitir la ^ion de onas piezas , sujetar á las otras y 
comprenderlas formando un solo cuerpo : pudiera decirse que se entiende por 
compresa todo pedazo d^ lienzo , que no es venda ni vendaje. 

Llámanse también compresas las formadas con tejidos de algodón, lana 
etc. como- veremos mas adelante. 

Pueden ser simples ó sencillas, y duplicadas. Tienen dos caras una interna 
que corresponde á la parte sobre que se aplican y otra esterna. 

Las compresas seódillas son las que constan de una sola ; hoja de lienzo: 
su figura admite muchas variaciones, según los casos en que son necesarias. 

Las que tienen mayor longitud que latitud se llaman cuadrilongas ó larga, 
las que tienen sus cuatro lados casi iguales cuadradas ; y pueden ser- ademas 
triangulares , circulares , ovales, semilunares , cruciformes, dentadas, hen- 
didas , perforadas y cribosask 

Para las compresas simples debe por lo coman emplearse el lienza á me- 
üo usaf. 

El modo de cortarlas ^s muy sencillo., y en muchas está esplicado con el 
nombre de su figura. 

(a) La goma elástica llamada también cauichouc es una sustancia que aun*' 
que se halla en muchos vegetaíeSy se estrae principalmente del he^a guianen- 
sis de Aublet (siphonia cahucu VVild)^ que crece en el Brasil QrGuyanai 
el jugo de este árbol se condensa , formando capas sobre moldes de tierra 
may friable. 

Es el cautchouc una sustancia blanda , flexible , inalterable con Ja ñunu^ 
dad y casi ínsoluble^ y sirve de precioso recurso para la construcción de son-* 
das y candelillas y pesariqsj pezoneras y otros instrumentos. Pero es tardo 
lo que resiste á la disolución , y sobre todo , lo que cuesta el secarla des^ 
pues de disuelta , que los artífices suelen sustituirla por el aceite de linaza 
cocido con ¡itargirio , composición que adquiere por ia acción prolongada del 
aire la dureza y elastidad de la ^oma con corta diferencia. 



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- ^ . Í7 

' Lai cirtuU^e$ se hao^ doVUndo una cuadrada en cnataro dáUeces, y íbr* 
iBando un cuadrante de circolo en vei del ángal* qne resalta de las ra»tr<| 
puntes aoÍirep«Íestas.'Las cmciformes pueden referirse á dos variedades: í^ 
Cruz de malta : 2.* Cruz de san Juan, Ambas exigen que las compresas de 
que se ban de cortar sea cuadrada , y dispuesta e» cuatro dobleces también 
caadrados. Para la primera (£. 1.*/^. 1) se da un corte » que empieaa en el 
ángulo de reunión de los bordes flotantes , j sigue la oblicua del cuadvilat^ro 
•basta llegar> á las tres cuartas partes >de su longitud ,'<en cuyo término se 
:praciiea« dos pequéis hendiduras, en dirección vertical á los bordes en qu« 
«1 liento eqlá doblado : paraí la segunda (£. t.*/^ 8) se hace ,' desde la parte 
.media de cada ano de los bordes que resultan de cuatro sobrépuéstoai; una in- 
cisión rertical ; estas se reúnen entre si formando un 4ngu1o reetia' nbtrant« 
que se diride en dbs -por medio de otro pequedo corte dirigido al ángulo de 
reunios de los dobleces. 

Las compresas hendidas Tessltan* por kr conmn de hacer «n el borde maa 
corto de una compresa* larga «na dos. d' mas incisiones verticales de dife« 
rente estensáon según los casos. Uas qne tienen dos cabos se llaman bifidat^ 
(L. í.*/ig. 9.) las que tres, infidas &c. 

Las dentadas se hacen doblándolas en cuatro dobleces, y dando varios 
cortes en sus bordes libres. 

Las perforaciones ú ojales se suelen hacer doblando la compresa en el si<* 
lio qne se quiere perforar, y practicando un corte vertical al doblez. 

Para obtener las cribosas, se colocan sncesivamente varios puntos del' 
Uenao sobre la yeoia del dedo índice de la mano izquierda , manteniendo 
• sujetas «US puntas con los dedos restantes : en la porción distendida se da 
con las tijeras un corte de plano, y esta operación se continúa hasta que se 
ha llenado de agujeros la estension suficiente. También se puede doblarla 
compresa según su longitud, y practicar en este doblez muchas hendiduras 
oblicuas , repitiendo lo mismo en otros varios dobleces á distancia pro<* 
porcionada. 

Las duplicadas son las que constan de varias hojas , que pueden ser igua-* 
les ó sucesivamente menores > en cuyo c»so reciben las compresas el nombre 
de graduadas. 

Las compuestas de hojas iguales tienen tantas figuras como las simples: 
cuando son pequeñas y cuadrilongas, se' llaman eabezaies; y cuando Son ma*^ 
yores y su longitud escede siete ú ocho veces á su latitud , han recibido el 
nombre de longuetas* Cuando estas compresas han de iener mucho grosor, 
es preciso^ cnidar de que en ninguno 'de sus bordes* aparoscan los sencillos 
del lienso, sino que queden ocultos en su interior ^ para que no se deshagan 
con taniár fadlidad : ademas se las atraviesa con unas puntadas hada la mi-* 
tad de su anchura y según su longitud. 

Giando ontre dos hojas de una compresa duplicada se pone una capa de 

algodpn, y se sujeta con puntadas largas , como las enf rettlaa . de laa; ro** 

•-^Ide poSo, tesuká lai compresa. acolchada. ..^ * . , 

-::uLas compresas 'graduadas exigen las más veces on*l{eniO'lueHe y nueto,<7 

¿scuaiUAb. ha d^ ser tanto mayor, cuanto más prbfuada'se haMe la parte que 

^séquiéve* comprimir ; puedefi' estar. graduadas en todoa^^tua bordeo,.^ sola*> 

medte en uno 6 dos; en cuanto á la figura de>su drtunfeeénda varían tanto 

como los si9iples.y .laa^rompuestas ; pues solo se-ídúthifiien' de esüas en que 

ana hojas «on sucesivamente menores: así qué las hay cuadradas , cuadrilona • 

^gás,. drcjulacéiy dyaka doctSu figura: genOlral tM, sabopdiiiada«4 la espede do 

graduación. ' i • 



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la 

Las ciMdrílattrftt grtdatdas seguM ono de $úá iiordet pFttenUH nnt forma 
pr isoiátíca iriánfubr ó CMneiforditi, coa un borde graeto, otro delgado y k» 
dos resta otes á modo de escalera correspoiidiendo á la bate del prisioa. Las 
qae vaa decreciendo por ambos lados se parecen á na prisma Irapesoídci, 
cuyos plauoi oblicaos estia cortados saperiormente por ana cara de peque 2a 
eslension; por último las graddadas .iguales ó en todos sentidos, (X. !•*/!{'• 10.) 
repreaentao «na pirámide triaagalar, ligeramente truncada. 

Todas ellas se construyen cortando las compresas cada ves an poco tneiio* 
res , y cosiéndolas iodaa después de sobrepuestas por medio de puntadas , que 
seria muy cortas en U ^ara interna y largas en la esterna, en qoe deberám 
bailarse también los nudos con qoe empieaa'y termina la costara; todo con 
el fin de qae los nudos y el bilo no lastimen la parte sobre qae se aplican. 

A veces no es (acil en las compresas ovales y civculares, conseguir que 
sos piexas cortadas separadamente no escedan unas á otras en todos senti- 
dos mas que una distancia dada : entonces conrendria igualarlas después de 
cosidas* ó bien coserlas antes de todo , y luego darlas la figura conveniente; 
paes cortando con exactitad la de enciauíV ^1* ^^ ▼* ^^ rtgXtí para todas las 
demás. 

, En las cuadriláteras graduadas ea uno 6 ¿o$ bordes se abrevia mucbo U 
operación , sirviéndose de una sola tira de liento de diferente Longitud y an- 
chura , según el grufso y largo que se quiera dar á la compresa ; esta tira se 
dobla y redobla transversal y alternativamente en uno y otro lado ,- formando 
caras sucesivamente mas pequeftas, hasta que se concluye el lienao, y su bor- 
de final ae coloca deba)o del último dobles. Asi tendremos una compresa cu^ 
neiforme ó trapezoides , cuyas hoias se mantendrán en situación con algunas 
poutadas , como se acaba de decir. 

Por último á veces usamos compresas de llenxo encerado , para impedir que ^ 
el pus y otros liquiJos bafien las piezas de aposito Colocadas encima de ellas; 
y en otras ocasiones se las aplica pan preservar las partes afectas del contac- 
to del aire, y conservar la transpiración: entonces se las levantn de tiempo 
en tiempo « para limpiar éuscara interna. 

Sirveu las compresas en muchos casos: en aoos preservau las partes del 
contacto del aire y cuerpos estraflos, y contienen sobre ellas las planch%elas 
y demis objetos : en otros conducen sustancias medicinales , ya en forma lí- 
quida (fomentos), ya solida (cataplasmas); llevan estendidas sustancias gra- 
losas 6 emplásticas ; se oponen á la reunión de ciertas partes, ycomprimien<« 
do en otras f llenan importantes indicaciones: por último igualan la soperfi« 
cíe de los apositos , y presentan un plano uniforme , sobre el que «€ adaptan 
con mayor comodidad las vendas y vendajes. 

Para esteúder la masa de cataplasma en ana compresa , se la coloca sobre 
un plano sólido , y podemos limitarnos á conducir con la espátula dicha ma« 
sa á la temperatura y en el estado á que se deba aplicar , j repartirla de mo«> 
do:que forme una capa de tres á cuatro lineas en toda su estension; «porque 
si es mas gruesa incomoda mucho por su peso y si mas delgada se seca facü* 
, tnenteiy exige pronlnjpénoñracion. Después se redoblan hacia dentr<i lo* tua- 
iro boedes enlkféslension de media á una pulgada , para, que se adhieran tá 
la masa«f«tendida.<Pero es mucho mas pronto y espedito poner en el centco 
/de la compresa la cantidad de masa que' se jusga suficiente; tomar el borde 
m-'S pro3nmo\ llevarle sobre la materia de la cataplasma*, apoyar en el con 
ambas manos, y tirar hacia si hasta reducirle á la dimensión que última- 
mente debe conservar : «n fin repitiendo iguales tracciones en loa iKros lad<a* 
se consigue entender la masa por iguaU 



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- 19 

Coalla MO te qmnt aplkftr U nUplaMU IftaMAMamMOt , H ¿ecir po-* 
Biendo fo paiU en contacto con U (uirte ; «e tmu uoa osSaprcM de loagi- 
tad dot reces mayar que k neotaria en otroa caáoa» ie- «atiende «el remeiilio 
en ui» mitad , f ae le cubre con la otra : eata precaadoo «t iudiiipensable 
cuando sé ba de pon<»r la catapbsma sobre a^unaa aberturas luluralo» *6 
morbosas , c» k oreja , los parpados , >tl orificio estcroo de nua fi^tuk t*ic, 
ó cuando está el órgano muy dolorido , 6 con bcndiduras y grietas , de i)<>ii- 
dt serk dificil cstraer kmaaa que pudiera quedar de una curarioii á oh*a. 

El ungüento y cerato se «atienden con una espátula i tirando con k' nta* 
ao iaqnierda de k ealremidad de k compren» mientras que «1 lado opuesto 
«e halla sostenido por otra persona, ó bien' sujeto por medio deraríoe gan- 
cbttos, que salgan de uóai tabla colocada en un punto fi{o. La capa de susta¿-> 
da grasosa no^^^be esceder por lo común de media línea. 

Los emplastos se estienden también con la espatuk , fundiéndolos antes .^a I 
ftiego en él baAo de arena ó de mana , si fuesen muy consistentes; ^i al ron* 
tnrio bastase el calor de las manos para reblande«iBrloa , se los reparte por 
«igual con los dedos humedecidos de antemano. Cuando las compresas mbiertsts 
de emplasto se aplican k partes prominentes , se dan algunas tiieretadas en 
sos bordes » para que se adapten mejor y no formen pliegoes. 

Al aplicar las compresas sencillas sobre las pieaas inmediatas de aposito, 
aokmentees preciso adrertir que conviene ponerlas desde luego en la sitúa* 
clon que deben conservar 4 sin que después tengamos que correrlas á uno & 
•tro lado, porque este movimiento descompondría todo lo aplicado debajo de 
ellas : la misma precaución exijen las que cubren directamente puntos olcera- 
j éoé y doloridos. 

Algunas de estas compresas merecen una atención particular: las hendidas 
sirven casi esclustvamente en las amputaciones , para preservar las carnes ya 
cortadas de k acción de k sierra que se va < emplear: se usan las bifidss cuan- 
do el hueso es único , y se aplican introduciendo este órgano en el ángulo de 
' la hendidura; tirando hacia arriba de los cabos y de la parte no hendida , y 
' ntrayendó al propio tiempo las carnes del mufton. En las porciouee ^t los 
miembros que constan de dos huesos se usan las trífidas , y entonces el cabo 
medio pasa por el espacio interóseo y va á buscar á Vos laterales , siendo en lo 

- restante de su aplicación semejantes á las pri fueras. 

Las cruciformes se emplean por lo común en la ealremidad de un órgano 
eilindroideo : se colocan en ella por su centro, y sus ramas se doblan harta 
atrás\ para adaptarse sucesivamente á las partes kterales sin formar arrugas 

- ni dobleceSé 

Las graduadas se aplican pof sn arista ó por su vértice , ts decir de motlo 
qne quede al esterior la compresa mas grande. 

Cuando las compresas sirven de conductor á líquidos medicinales , se "ka 
aplica después de mojadas y algo esprimidas, para que no se desprendan nm-> 
chas gotas humedeciendo la ropa del enfermo: también se pueden empapar 
después de colocadas por medio de una esponja fina ó de unas hilas. Es de 
advertir que si llegan á secarse, se ponen duraa, acartonadas y cara vfs 
vuelven á adquirir k flexibilidad necesaria , aunque se repitan con esmero 
las fomentaciones. Estas por otra parte apenas pueden penetrar la primera 
pieza del aposito, cuando 'se han empleado por algún tiempo Hquidos as- 

- tríngentes. Por lo tanto es preciso renovar con frecuenck las competes ^e 
tienen estos usos* 

Las cataplasmas se toman por sn cara estema con ana mano ó con ambas 
•ai iueüo de muciía «stcnsiony se ks mantiene horiioiitaimeute, para que la 



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-piptá no ctí^ mm- á;*iifMf«pitrter^ii¿ áciraf, y ifkmÍ6Btl»;tm« <dt tan bordes 

-ál «sCreoicr^ la'^rf^OD i^aeiluiii 4oJ'DU[|i>BÍIr v se ilts- dár^vuelta de rp»Dnt4^iy le 

f procura' i|Uft ven^i.'á quedar ?«ke iiD«ik>rqtie'jii» Inrya. aeouidftd de correrlas'á 

^ji2iig«B| lado, ni ib^rotaJf4iQ9«cs. Se.|pu^& medir aiDieiupenaMira por .«la. imr * 

prrStoD?<|tt& iiamn- enik mátto^por^su cará< esterna!, y< cuqueó te conoce qac 

. estanf deniasindo Trias , es fácil ^aleislarlas poniéadolaa^sobré 110 ladrillo ca* 

líente , una hojadelata aproximadA al (bego etc. Cuaiido no se la» va á apli^- 

car inmediatamente, es costumbre doblarlas por el medio sobre sú cara ii^ 

terna: asi conserVam mejor, el calor y k buinedad; pero al desdoblarlas, 

< no spuieda re{>artida lat masa, por jigual ,. y^es preéiso eonipenáHás de nuevos ct 

- -^as jcomprrsas cubiertos de algnu aogüenio ó eHtpíaqt^isecokcao conao 

• las seooillas^despueá de raspado t\ vello de la'partenlos parcbes deben eisdb*- 
der una á dos lineas en todos sentidos á las soluciones de continuidad donde 

! con viene sá uso. 

La separación de las compresas no exige mas reglas generales 1 que las es** 

I puestas «n el artículo anterior: desprenderlas primero en toda su circuníe^ 

; rencia , doblátidolas. éobre» sí mismas i y sosteber con la espátula á de litro 
inodo las piezas de aposito que cubren. ^ . . 

Las cataplasmas se levantan por lo comnn tomándolas por ^no de sos bordes« 
y redoblándolas hada su cara interna, para frotar de paso la piel subyacen- 
te y no dejar en ella mueba parte de la masat^ ó bien para conseguir el mis- 
mo objeto^ se aplican ambas manos á dos bordes opueMos y i»e corren simulr- 
táneamente hacia el cent t o. Pei\» cuando están cubriendo Una parte mny 

- dolorida , se la» separa lo mismo que las compresas simples y se quitan sUa-«. 
vemente conia espátula las porciones de masa que hayan quedado adheridáfiftl 

• sitio afecto 

2.^ VlNDAJES. (Fhsctarum applúatio^ deliffaíio, ) 

Dificil es en verdad dar una definición de lo qite se quiere espresar cdn la 
palabra vendaje^ : porque haatn ahora sela ha uaado^en muchas y distinlas 

^ acepciones. ^ ; •. 

Uitas veces, se ha designado con ella una pieaa <de aposito simple ó com- 
puesta de muchas partes*, otras una venda ó un aposito aplicados con cierto 
método»' Por fin ha llegado á ser tan lata- su significación » que se han lla- 
mado vendajes cierta». sn^quÁnas, que obran de un «nodo especial , y aun 
por el mecanismo de laa palancas*: etc. . « , 

En último resultado una ó mas pieicas de aposito aplicadas de cierto mo- 

t do, ó que ^ aunque separadas y tienen. un destii^ .particular , se Uaman ven- 
dajes. Este nombre recibe el aposito de Boyer para la fractnra de laidavicnla 
aunque no esté aplicado ; porque su objeto nunca^es otro , que el de remediar 
dicha lesión : pero no sucede lo mismo con un globo de venda , porque se le 
puede emplear en muchos, casos ^.y solamenie se llama, vendaje ', cuando está 
colocado en una disposición dada» i ' < .. h» 

Para nosotros la. palabra* vendaje , no significará mas qneí la aplicación de 
una sola pie£á de aposito» que por lo común es la mas esterna , y^ sirve para 
sujetar á las otras : y reservamos el nombre de apositos pera el xronjubto de 

. todos loa objetos , que se emplean en ^cada caso en per ticular. 
JEn el lahoraiorío de Cirujia se liaUan precep^Soadoptados por Galeno y co- 
piados después muchas veces por los autores , que le han" sucedido. Asi han 

' llegado hasta nosotros^. mas ó menea anmentades con nuevas observaciones 

• y. conservándose, ó per incivia de los profesóle» ^ é^ por respeto. qmI tnten* 



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2f 

tieiii^fio» J^bieroai aMiQh(^.iic«dáj^. Tak* ion 'gaviUn, Coso ó muralla de 
Amintas , Kiaster &c. cuyx>s nombres, si tieoenalgana relación con los 6bje- 
tosquc representan, 9b deúu^iado reaota y Sbmda, y no goardan con otros de 
sigiii^9|Mcion analta la aemeíanift-de sonido^ que debe notara en toda cla- 
sificación metódica Bien qnisieraoios inirodacir. en «ate panto, como en al- 
gunos otrosj.uita noAfUicUlura mas afcif'rttarla y filosóáica ; pero tenemos pi*e- 
senté que : para proponer nombres nueaos, es preciso tfue estos sean tan pcr^» 
fettos. que dcstisrr$n inmediatamente á ios antiguos jr quiten la gafía de i>i- 
venUir oíros mejores : de lo contrario no se hace mas que aumentar la con- 
fu5Íou, y.dificultar inútilmente el estudio. Por Jo tanto pocas veces nos per- 
mitiremos reformar el lenguaje corriente, y entonces, no lo haremos bus- 
cando voces exóticas, sino tratando de espresar la idea de un modo vulgar y 
conocido, ,|in omitir por eso los nombres anticuados « para que puedan en- 
teuderaos los que hayan Icido otras o^rfis „ y para que «nuestros lectores no 
carezcan de este punto de e/udlcion, útil por otra parte para consultar los li- 
bros de la antigüedad: 

•Muchas lian sido las divisiones, que de los vendajes, se han establecido 
con el objeto de estudiarlos metódicamente : solo mencionaremos las mas im- 
portantes. 

Galeno los distribuyó ea^imple;^ y coippuestos, y dijo qne estos últimos re« 
cibian su nombre de tres, circunstancias piincipales 1.® del sitio á que están 
destinados, como vendaje de cuerpo , jnguinal &c. 2.^ de su semejanta con 
algunos seres vivientes, como el cangrejo, (fronda), tortuga , gavüan y otros 
3.9 de su aplicación , como el foso de Amintas. 

Thevenin reprodujo la misma división , llamando simples á los vendajes 
formados con una sola venda ; q^ no este hendida ni jLenga añadido algún 
otro cabo y ][ cojppuestos i los que constan át ^a.piexa dividida en varias 
partes, ó de muchas dividjda^ entrjs sí. 

Otros y con ellos Canivell los haqi distinguido según la .región del cuerpo 
donde se aplican, y han formado tres grandes clases , incluyendo en la pri- 
mera los pertenecientes á la cabeza , cu la segunda los del tronco , y en la 
tercera los de las estremidades : división que ninguna ventaja ofrece , cemo 
queda probado en \^s considcracipnes preliminares de esta obra. 

Por razón 4 su füqma se \os h» dividido tjk bnrsiformes , invaginadoa , ata« 
cados, espicoides etc. 

Atendiendo á la materia empleada en su construcción , se fórmala divisio- 
nes muy naturales á primera vista, pero todas de pequeña importancia. 

Por último se los ha dado diferentes nombre» , según el uso que han te- 
nido, y desde la mas remota antigüedad ya se conocian vendajes conten* 
tivos, espulsivos, atractivos, unitivos y divisorios; pero muchaa de estas d^ 
nominaciones no son e:íaclas en nuestro modo dq.vier, por que la pieza que 
llamamos vendaje, no b^ta por si^^ola en grai;^,púinero de casos., para ejer«- ' 
cér la acción que se desea; sino que han de concurrir todas las que compo* 
nen el aposito. Asi es que los apositos retentivos de las fracturas constan de 
tablilla^ , fanones, almohadillas etc.; los compresivos exigen por lo conmn 
compresas longuetas , graduadas y otros medios , y lo mismo sucede en todos 
los demás. , t < - 

Los vendajes contribuyen directamente á| llegar la. misma indicación, qne 
los apositos de que forman parte , «esceptuando solamente loa casos, en que 
se procura dilatar ó dividir; porqi^ cómo su acción siemj^re es concéntrica» 
no pueden ser útiles mas que para contener otros medios | suspender , nnir 



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y entkrtear W ptrlM» codifnriflnr m alftf mí» |Nmto«, c^ntérUr fá •itatdoii 
de los óranos en lasírtcUiras,! lujtciotieft y iierMas, y Mierrarlós en «tro» ^ 

caios de la acción de agentes dañoeoe* ^ . • 

Los vendajes purden hacerae de dos modoit 4.^ colocando metódicamente 
ci»>rtus pcikiKif de lienzo, y en especial nnaa tiras largas llamadas vejadas- 
2.* con varia» pieaas de'Íii{>(6sito , qne Uenen cada ana sos casos particalarea 
de aplicación , por lo qne se ha este««dido á ellas «1 nombre út vendajes. 

A. De las TBND48 Y DI SU ÁPLICAClOM GENERAL. ^ 

Las vendas {fantift^ tenia) son, como acabamos de decir, unos pedazos 
de lienao cuya longitckd escede mocho á stt latitud, y destinados á dar voel** 
tas al rededor de alguna parte. 

Nuestras noticias literarias mas antiguas, que no ascienden por lo coman 
mncbo mas allá de4' tiemt>o en que lorecian' los egipcios , nos enseñan que 
estos se valían de vendas para envolver sos cadáveres embalsamados; de donde 
se iiihere que- igual p ^ tica estaba ya en uso en la ciru|iade aquel tiempo, A 
la verdad la primera idea que debié ocurrir á los hombres en la curación de 
sus heridas , fue sin duda la de envolver la parte y apretarla bien con mu* 
c as vueltas de cualquier tejido; y luego echarían de ver la utilidad de largas 
tiras , que pueden aplicaise en todos casos, que suplen con el número de cir- 
cunvoluciones á grandes pedaios de lienzo, y que se acomodan á todas las di- 
ferencias de volumen , estructura y situación de las partes. 

Tales ventajas no podían ocultarse á nuestros mayores; y asi en todas las 
obras de etrujia que han llegado á nuestras manos , vemos que se da^ por so- 
pn^sto el uso familiar de las vendas. Según Percy los gríegos elegian para 
sin moldados vendas rojas, y los hacían vestir del mismo color , para ocultar 
eii lo posible la sangre , que vertieran sus heridas. Hipócrates en éa/aboraio^ 
rio de cirujía consignó varios preceptos relativos á las vendas , los que se han 
reproducido machas veces en tiempos posteriores. Galeno en so tratado de 
ftisciis espone las' cualidades de las vendas , materías de que se construyen 
etc. con todo el detenimiento que se pu'^de desear y sucesivamente Pareo, 
Tlhivenin , Demarcfue . Verduc, Leclerc, Thillaye, S. Cooper, Percy, Gerdy 
y otros muchos se han ocupado de este punto con prolijo esmero, como que 
siempre há aido la aplicación de las vendas ona parte de la cirujia tan com- 
plicada y enredosa , que exige de los profesores un estudio particular. Cierto 
es^quc en el día se ha simplificado lo relativo á este medio de aposito al paso 
que otros much )S han ganado en importancia, ocupando mayor espacio en U 
descripción y mas tiempo en el estudio; pero aun conservan las vendas mo- 
tivos suficientes para merecer un esamen detenido, como se verá en las no- 
ciones generales que siguen y en machos apositos especiales. 

Aunque las vendas pueden hacerse de varios tejidos y de pielea prepaiadas, 
las que se emplean con mak frecuencia y ventaja son las de lienzo ; con todo 
hay ocasiones en que deben preferirse las de algodón, lana, valdés, etc. Los 
escoceses usan mucho las de franela según refieren B. BelLy S. Cooper. 

I«as vendas^mejores son las que reúnen ciertas circunstancias , que esprt- 
«irefnos á continuación. Unas son mas importantes que otras, y todas de- 
ben atenderse cuando hay tiempo y propcrcion de reunirías; pero la necesi« 
dad carece de regla y mas de nha res nos vemos precisados á desechar muchas 
de ellas como impracticables 6 minuciosas. En las casas pobres , hospitales de 
campaiU , navios etc. es indispensable acomodarse á todo, y suplir ü falta ¿t 



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2)" 
vkM» éoB el, id ^ei ii>i l <t fmifci«r. Lm pviaetpttct iiMif!icidmsáé1«t rendasBon? : 

I.* Qtatl fUenzo é€ donde Mt eorita sea limpio^ Ogeño, éUmve y aígot 
MBúáo; pero \ no iauto qm se^r^sg^u ak hat^rta npjieaeion ^^ por no podír 
iufcir ia Urantoá iBeemarié. r^. tt 

2.* Que no tengan, ios oriUas naturales del Henzo^ da^ladiUoei mureúioss ni 
oáro género aiguno de eoelura. De la contrario perdieran causar dolorea en par* 
tes moy seBsibles, j adetmis iacoHM>dariaii al tiempo da usarlas; por^e las 
porcioMca saytas con dobladillos y costuras no se dejan distender como las 
otras. £* «Nithfta circuMta acias se probé be basU el punto por enciiua , que 
sirve «pM» «ontenee los ibildsade loa bordesi 
.; 3.^ ^''^ im./poéiéim^ no ba de-tánetar la vtnda marine de ,wfa sola pierna. 
&sH£oée Itot é' J>rfa«|, M Ja#;JimriÍ4i/e/ igao^o gue Tnenos abulte^ y se hará tpu 
eeéepmñía c(« reunión corresponda d partee sanae «/ tiempo de aplicarlas 
£1 mejor modo de unir una porción con otra, es sobreponerla* dos eairriBi** 
d»4íBS€a la.eslension de fltfdia á una pulgada, como dijimos ;en general de 
todk» UftcoaturM qoe st emplean en los vendajes; y áb> iac§o 4e los cua-* 
tro borde» ^el cuadrilongo, que resulta en el sitio dohde'bayt ém boja* 4ft , 
liento^ sttéánn punto atrás ^xon el que queda *bienr'asegura4a su tinionk' 

4>* ha longitud y ^andmrm serdn prdportkjmadas d Ink partes en que se. 
aplieeth^ al volunten de los ap&sitos que han de eilArir^ y d la disposición ó 
mecanismo del vendm^. Las que sé aplican en la cabesa, miembros supeM 
riores y piernas tienen por lo común de dos pulgadas á dos y media de an-* 
cho) Ifts que se destinan k los dedos no pasan de una pulgada, y lasifac ban 
ám circuir el tronoo y muálos , llegan i 4res ó cuatro* Nunca deben tener 
aaayor latitud porque perderían su ventaja mas preciosa, qse es la de pod«^ 
ftdaplarse «exacta mente á todas laa desigualdades de los drganos, y en tal caso no 
podrían menos de formar bolsas y «frugas, que inutilizan el aposito y moleatan 
alettferoib. Su longitud debe ser la necesaria y nada mas; algunos k:irujanoa 
nunca se cansan de bacer espirales poniendo capa sobre capa , sin aüver»* 
tir que la "peiieccion no coflsiste en la cantidad de venda, sino en la calidad 
M vendaje^ Ademas un esceso de longitud incomoda al enfermo , que se vé 
precisado á permanecer por mucho tiempo descubierto, tal ves al aire írio, 
y en uon posición mas ó ¿nanos btigoaa/y como lá venda arrollada forma 
un globo nwy grande, no se U maneja oon facilidad. Estos incanvenientes 
y otroo> que sé presentan en cada caso particular, como el datio que en 
cierros órganos causa la compresión, nos obligan á reducir las vueltas de 
venda al numero indispensaUe , stn empellamos en ostentar jun lujo m^ 
-enteuáiéb; porqi^e el primer preotpto- del arte de curar es -no bacer/ cosa 
alguna, que no esté tindicadai . r 

5.' tAl prtparar las'vemdus nú debe rasgarse eilienKO i sino cortan*'' su 
trama eigOiendoUa direceion de un hito. Para adquirir costumbre es bueiid 
al principio saear un Hilo en toda la longitud «kl lienao, cuyo espac'o ó buoco 
nos sirve de guia; peroen breve nos babituamo* á caminar sin ella, y en- 
tonces el* tacto miamo nos avíaa cuando corlamos algún bilo de la (larte le^ 
teralt y es muy ficil tomar otra vea la dirección convetiiente. Sino bubie** * 
rMos podido evitar la sección vdeálfunoo' filamentos, se sacan todos los 
'pa^sbBDs é una urilU basta Uegarék^los que- están intactos, y se cortan Us 
otremidades dé los hilos transveriot donde sobresalgan mas de K> Justo. Solo 
en caaos de muebo apuro es permitido rasgar el liento; pues, aunque luego 
se procure igualar ios bordes^ nunca dejau de estar ondeados y tortuosos, 
esceso de longitud causado por la fuerte distensión que ban sufrido : de todos 
.modoe, después de concluida la suxion m sacan- por cada lado dos ó tres bi* 

6 



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24- 
los^ qne nopoflUm estar liattaiite sojetM por feitan^ y ^qoe» deá^stt^ecpti^i 
cado el apósilo, m «alen y lo enredan, incomodando al tiempo de ntoorárle. 

Loa alemaneSt «m^Q de algnnoa añoa á etta parte wi^s Yenda&.formadaá^t.^ 
un (ejido nuevo, ligero y poco apretado, anchas de ana á tréa.pülgadaat y '- 
gnamecidaa en^aus bordeé, cotíio ciertas cintas de seda, de peqnefias sortifi- 
llas ó asas formadas por la trama , que se dobla sobre ti misma, para pa- 
sar de un lado á otro. Estas tienen la ventaja de que no sueltan sus filamen* 
tos laterales, que se pueden cortar en una piesa de la longitud* ^eeeaarta , y 
por áltiiüo, segas dicen, costarían muy poco haciéndolas en nnésiraa fóbrioas* 

Las vendas que tienen una de sus estremidades divid¡d« ea varios cilifia,'9e 
llaman hendi4ast y hay otraaqueeatan perfaradaatu algoApáiito de«tt longitíid. 

Cuando su anchura no escede de una pulgada, nk su longitciid '^^irea> 
coartas, poco mas 6 m^MM, se llaman vehdoUU^^ de cuyos usos parlicnlaréa 
hablaremos después. ^ 

Por lo común todas las vendas, á no ser muy cortas, se ar^llaa «a «ip^- 
6 dos globos, -antes de aplicarse. Para esto, se empieta formando ohp núcleo* 
sélido con «o pedato de una tercia ó media, vara, doblado primero: ett ^f, j. 
luego en cuatro v en -ocho y tantas veces como sea necesario : fbmikdo el bú« 
clep se le sujeta ^entre las yemas de los dedos Índice y pulgar de la mano ia- 
quierda, de modo<|ne la venda caiga del dorso á la palma y de izquierda á de- 
recha : entonces con los dedos índice y pulgar de la mano derecha se toma 
este cabo pendiente, se tira de i\ hacia abajo, y aplicando los tres dedos res- 
tantes en la parte inferior del núcleo, se le comunica un movimieato dé- 
rotación de derecha á izquierda y de arriba abajo , de modo que su cara 
derecba se hace sifperior, y se cubre con nueva porción de venda;. se vntlvt 
á tirar del cabo , para apretar la parte arrollada , y ésta continúa luego ro- 
dando sobre su eje. Conviene cuidar que bs vueltas se sobrepongan exacta- 
mente, sin que alguna esceda á las demás : por último, terminada la opera- 
ción , se sujeta la estremidad con un alfiler ó unas puntadas , si no se va á 
Cstender en seguida U venda. De este modo obtenemos un. cilindro» «furo y 
compacto, que se llama globo de venda (X. i»/tg* ll«)t Y V^^ ^ n^ay útil fvA 
•u «xacta y cómoda aplicación* - - * 

• Muchas veces se necesita que la venda esté arrollada en dos globos (figu* 
ra 12.) c en este caso se. señala de antemano con un alfiler el punto donde 
ha de terminar cada neo; se empieaa por un estremo, y se vá arrollando 
hasta llegar á la seSal; el globo que resulta se prende ctía el ajfilcr, pan 
que no se deshaga , y se procede á la formación del segundo. ' 

La venda asi arrollada tiene dos carta é superficies, ulia qnft es inteniacoa 
relación ál globo, porque mira-á su centro, y otra estema porque corresponde 
ú su circunferencia; pero al tiempo dé aplicarla, lacera esterna está en con- 
tacto' con la superficie del cuerpo , y por consiguiente se hace interna » y la 
que ant^s miraba al centro, qneda al esterior. De sus dos estremidades, cuan^ 
dO'Solo forma un globo, una está libre y se puede llamar principio^ eMirenu» 
dmd primera ó esterna ; y la otra, qué está formando el núcleo aená AJUi% 
miremidad iermmed & interna, 

• Antiguamente se hacia un ' uso repetido y muy complicado de laa Tcndiit 
en el día han caído ya en desuso , coma veremos en el dísQino de esta obra,' 
muchos artificiosos vendajes inventaddi tal vez mas con el objeto de agradar, 
que de corar. Sí uno y otro pudiera oonciliarae, fuera á la verdad injusto el 
. descrédito de las vendas por mas dificil que halláramos su aplicacioa ; pero 
es tal su tendencia á descomponerée ,- que en gcaa número de caaoa no pó- 
^dtmoi coatar otH ooa acediana seguridad de . que llenarán .la iadicacioii* 



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2«: 

sMcMIttoVMgurNT^rfibtfdiar 1m lattooet, tn ^e antes se «mpleaban ; nra 
reí iM prefitn en «pósilM Mnlentivot;* apenak-láS considera útiles en las • 
ÍMctaras, y las evita en los demás casos, cuando no son indispensables ; en 
térmicos de 'estar casi admitido' éomo un precepto, <|ae siempre. que podamos 
Tcemplaxar nn vendaje compaettoáe ana ó mochas rendas, por otro mas sen- 
cillo, salido y fácil dé aplicar, no» apresonremoc á dar á es^ la preferencia. 
A pesar de todo, son las rendas las piesas de aposito mas útiles, mas usa- 
da» , qoe poeden satiaracer mafor némero de indicaciones, y que nos sirven 
de recnrso mas precioso; con ellas pueden sostitiiik^ casi todas las demás, y 
ú fiíltan f hay ocasiones en que ninguna las puede ««{Üir. 

Las rendas angostas , llamadas vendoiete* , sirven para sujetar otras ptesas 
de apMto, como las tablillas y fanones; y cubiertas "con cerato, se aplican 
sohre los bordes do cintas heridas y úkeras , para defeiider á la cicatris que 
se va formando , y á la que pudieran adherirse las hilas j otrotf objetos, 
dektniyéndólt ad tiempo de separarse^ aunque esta separación se hiciese con 
la mayor delicadeza i en este caso conviene dar algunas tijeretadas en una de 
sus orillas , ^ra que puedan acomodarse con mayor exactitud á la linea 
curva de la cicatria incipiente. También se las emplea cubiertas de varios em- 
plastos, y formando tiras aglutinantes, candelillas dec 

La apt§ki»eSon'¿t tas vendas propiamente dichas, es á veces muy compli*- 
cada, y tanto i{ue con una sola se disponen vendajes, que k primer» vista 
pudieran 'pMrecer«t qrfe no tenga conocimiento de su mecanismo, formados 
por pieaas dumeroeas; Pero, por mas variadas qoe sean sus formas, pueden 
redudne á nn corto número de tipos generales^ como vamos á ver dentro 
ét poco. 

Antes de ^etiUpezaie la aplicación de una venda, debe situarse la parte del 
BMido ioias «diéodo para' el enfermo y pira el operador, procurando que por 
todos kdoa ^nedo-el espado aufieieiite , pura pasar «1 globo é §tobos en. que 
esté arrollada. Una ves dada la situación conveniente, se mantienen en ella 
«1 «ilferitto 'y la ^rte afiec^ por medio de los ayudantes necesarios, los que 
sirven también para sostener por el momento las piesas de aposito, que coa 
la venda se han de sujetar. 

. Entoocas se empieaa á aplicar la venda arrollada en un globo de la ma^ 
ñera siguiente. Se la toma con la mano derecha , y cOn la .iaquierda su es«» 
ti^midiiA cMriort colocada esta en un pnuto dado,^'se la fija con la mano 
qoe la conduce, mientras que la derecha hace girar el globo, sujetándole por 
S|u cana planas con los dedos pulgar y medio : lo venda se vá desarro- 
llando al paso que rueda sobre la parte, y describe una linea curva, vol«* 
viendo al punto donde empesó; desde el cual toma de nuevo el mismo 
camino, y le^igue exactamente dos ó tres veces consecutivas, para sujetar 
la primera' vuelta. 

Estas reglas tienen sus casos de e*>epcion. Algunas vaeca no se fija la es«- 
tremidad de la venda sobre el sitio en que se la empiesa á aplicar, sino qno 
se deja pendiente un cabo mas ó menos largo, que hifgo sirve para anudarse 
con ú porción terminal: otras no se puede pasar el globo por ^debajo de nn 
mieilibro, porque es preciso que este permaneaca inmóvil Sobre un plano; 
y entonces se desarrolla una porción de venda suficiente psra ir á buscar 
la estremidad libre de dicho miembro , y pasarla utaando entre él y los pun- 
tasF^n que apoya. ■ * ' 

De cualquier modo que se principio, se continúa traaando lineas en dife* 
nntesáireócioiMS, practicando una comprteion ofveglada'al sitio en que se 



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2«o 

Aleudo »icinpre el cabo qot fe>pUea| ei^^aignilo ilt- tcntioa rnaa^^iotiHa* 
considerable. El globo de venda corre deade la. loa^o .de^tcha» q»e le tMiie*/ 
ne por su núcleo con ios dedoa pulgar y medio , á la iaquierda , que la iouMi ' 
con .el pulgar por un lado f los cuatro dedoa reaianlca por el otro» y. lUfffi aiif 
contiuoo uioviaúento de rotación sobre su eie* Conviene cuiílar de i^ éi 
globo no ae escape al pasar de una man* á otra » «porque se aflojaría 1a « 
pjircion estendida , y las maa vecea sería necesario volver á empesar de luievo. 
Toda esU niauíobra debe^-bacerse con liieresa y soltura, siji causar conoio*-; 
Clones dolorosas, y procurando que todas* laa vueltas queden igualmenlt 
aprtftatlas ó si en algún punto ha de ser mayor la compresión, qu« esta »««* 
mente y disminuya por grados. 

Las vendas humedecidas de antentano se adaptan roejori y se aplican eo«. 
mas facilidad; pero ea precisa ny olvidar que el vendaje que entonces. #• |#nn^; 
quedará tnaclio mas apretado después de secarse. 

Si la venda estar arrolbda en dos globos, se aplica la cara estecnn de J«, 
porción que media entre ellos en uno de los puntos de la parte que se deb^. 
^'ubrir ; se toína cada cual con una mano y se los separa , desarrollándolos 
con igualdad y conduc tendiólos al estrema opuesto del diámetro de la curva, 
que traiAn; aqui se los cmaa pasando el una por debajo del otra, se. taran 
con U mano derecha el que venia con la izquierda , y se traen ambos^ ni 
punto donde se empesó, describiendo otras dos medias circunvoluá^ianes qoe, 
ocultau á las primeras. Entoncea vuelve á ser necesaria cambiarlos . de mn* 
nos, y todo ló restante está sujeta á Us mismas reglas, que si U venda canSi» 
tara sola de un globo. 

Tiernos dicho que el modo de empexar la apircacion de las rendas es en 
todo» los casos, formando algunas vueltas. sabrepuest^s,. para qne el vendaje 
tenga la necesaria solides; pera las lineas que luego, describen ti^en . ibi^mae 
nomerosas y variadas , tanln ooosideradas en parUoular CQma ea el canj[waof 
tt todas ellas. . . 

yueUa^ rodeo 6 eireunvotucion át mnáa es^ nn^ porcíatt,q«e abran toda , 
la longitud 6 toda la anchura de la parte que ha de cubrir el vendaje i cuanda 
estas se sobi^ponen exactamente anas á otras, se llaman circítímres^ (Xk I fii* 
i^atMa) y cuando la superior deja descabierla alguna porción de la Infenar, 
fspinúeM. {fii. 13, bbb) 

Las vueltas e^rcnlares, foeden ser pertiwh» al eje del miembra donde se 
la» va colocando ^ 6 bien'oM/ccior cao respe<ito al mismo. Las espirales pneden 
cubrirse mas ó menos nnas á otras , y se llaman unida»; 6 tocarse soísmen* 
te por sos bordes y son las oMri^atf ; (X. l.>^. l3,r«c)por última , estar sepa<* 
radas unas de otras, y subir rodeando el miembro, como la yedra á las trom* 
eos de los arboles, por lo. que se designan con el nombre de reptanit*; (X. I* 
Jig. i 3. ddd) Gerdy propone' llamar á las primeras espirales wobreptsetías ^ k 
las segundas espina contíguas\ y á laa iereeras sspiraUé sspQroéas \ la. qne 
esmias exacto , aunque en verdad na mny necesariow 

Las espirales uriidas soi& de primera especie (X. i.Jiff. 13. ¿M), cnanda 
queda descubierta la cuarta parte de cada vuelta ; si U mitad, de segundí» 
(Í4Ík eee)\ si las .dos terceras partes de tereera ( id. fff) ; también se han 
conocido por algunos, y entre ellos par Canivell, con los nombres de pe* 
qucílos, medianos y grandes. 

Como nunca deben tener Ibs vendajes pliegues ni bolsas, mando se. «halla 
el olntirulo de que aieuda las partes de utoa forma canotilea , y habienda de 
seguirse una dirección dada» rñulta escedenle i^io de los dos bordea de la ven-» 



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57 
Ia, •• U ¡iiviefit^.iMdo qm til aira ettcnia te haga inteim», y al iitmpff. 
ét hacer este moviiBiaBlo te va tnaaando un aqgalo » cuya abertura deba mi- 
rar- 4 U parte naaiioa gruesa dcá miembro donde bo aplica el apriaito. Aai se 
cooa í foe ^oe el borde eecedeote deacriba lua círc«1o inclinado; mientras «¡ue el 
otro le trata vertical al eje de la parte, y por consiguiente menor. Estos cambios 
de dirección en las rendas se llaman inv§r9o&; (X. 1 fig. 13 gg,) sirven de gran 
recurso al cirajano ; pero nunca deben prodigarae sin necesidad. 

Gondnida la colocación de las vaelus necesarias , se dan por lo coroiin 
dos 6 tres circnlarca para asegurar la iomovilidad del «pósUo; y la astre> 
nidad .Itrminak de la venda ae sujeta por medio de un allilef, ó de algunaa 
puntadas I ó bien partiéndola en dos cabos basta la longitud de ocho ó diea 
pulgadas, trayendo uno por delante y otro por detras del miembro, para 
anudarlos entre ai. Cuando se dejó pendiente la eatremidad primera de la 
veuda , v hace el nudo con ella y ron la terminal. 

Fioalmeute , móobas veces se sujetan todas las vueltas con algunas pun- 
tadas, logrando asi reunirías en una sola picaa y que no se delcompon- 
fM con tanta íacttidad.. 

El vendaje compuesto con la venda puede tener varias formas, que en 
gran parte se reducen á las contenidas en la siguiente 

Tabla. 



S 



{Vertical... 
Oblicuo. 



, VIKBAJIS 
yARROLlAOOS. 



\E:spá*aL, 



iUnido.. 

Í Obtuso. 
Reptante. 



I de i.* especie, 
de 2.* especie, 
de 3»* especie. 



I fde 1.* especie. 

\Ocho de guariswo.X^^ 2." especie < 
I ( kiastcr* 

aiVZADOA.\ 

ISpkoidé o éspigu [Simple. 

I Cuadriga tic. \ ^^^* ^ 



VltlDAJCS 



VBROAJIS 
^aiCOEASHTBS^ 



yCapelina. 
Discrimin : tsca/a. 



1 

^ ^ KÜD060S 



VBVttAJfS 



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28 

PaiiiBaA toBMk. VcvDAJBS KBMathkno§k Bi iál>»ioi^r '«o ntbettfta de ctpIW* 
cacioo ; «e «ontiiiAa hasta el fin de la venda con las * nHitnar voeltat qne lie«- 
mot aconsejado al empesar, caidándo de que todas estén exactamente sobre- ^ 
puestas : la mayor parte de los Tendajes de esta especie se «mplean como • 
preservativos' y contentivos. 

El espiral recibe sn nombré de las vueltas qne le componen en mi parta 
principal; pues en sn principio y en su terminación consta de algunas cir« 
calares: se le empieaa A aplicar en aquel punto, que de todos 4os qne ha^ 
cubrid, 4isU.mas del coraton; se sujeta la -^estremiAid primera ; se ' forman 
espiralet de cualquier especie; se comprime tanto como sea necesario!, y se 
termina siempre con varios círculos, q<2e asegnrf n la situación del apMto. 

Si el vendadle espiral se hace con la venda arrollada en dos globos, se los 
aplica en un punto, se los conduce al opuesto, se los cruza » vuelven al lu- 
gar de donde partieron, y asi forman circulares al principio y luego espi- 
rales, que siguen direcciones contrarias, y se crucan dos veces en cada vnella. 

De uno y de otro modo, sirven unas -veces de -contentivo», otras -de com» 
presi vos, otras de unitivos de las heridas longitudinales, f forman parte é^ 
muchos apositos. St aflojan con mucha íSn^ilidad, sobre todo coando no se^ 
ha empleado , mas que un globo de venda'. 

^■GUNOA FORMA/ VENDAJES crozados. . Se usan con bastante frecnenciaf 
aunque no tanto comO'Cn la antigüedad. Galeno describe en su tratado , de 
fasciis muchos, que ya se han entregado al olvido, y alg^os que todavia se 
conservan. . . * . ^ 

Ocfio de guarismo. Se llaman asi anos vendajes, que forman doS asa^ 
crutándose en un punto las vueltas de que constan, y representando la figu- 
ra del núm. 8. 

El ocho de' guarismo abraza dos extremidades cilindróideas prózimas 6 
separadas, y que por lo común forman un ángulo mas ó menos abierto. Para 
pradicarle, se emplesa'con un circular oblicuo al eje de una Redichas estre* 
midades; luego se pasa á ta otra y se traza un circulo también obliooo, 
pero Qfk sentido inverso; de modo ^ue resulte un 3 , cuyas dos asas partien- 
do del punto de reunión sean divergentes» Entonces se vuelve i seguir el 
mismo camino > describiendo nuevos circulares hasta que se concluye la 
venda. En la aplicación de esta , ya conste de uno ó de dos globos, y en el 
modo de sujetar su estremo terminal, se siguen las reglas generales. 

Otro modo de 8 de guarismo, que llamaremos de segunda especie, yqnt 
también es conocido con el nombre de kiasier , es el- que consta de rodeos 
verticales al eje de cada esiremidad y de una cruz intermedia : en este caso 
se empieza -por los circuios superiores ; se forman dos 6 tres, para tener un 
punto fijo de donde partir ; se cambia de dirección ; se baja oblicuamente á 
trasar vuelta y media de las inferiores; se vuelve á subir cruzando á la pri- 
mera linea descendente y se repite t\ mismo camín9 tantas veces como se 
juzgue necesario. Por último, pueden practicarse circuios verticales en nna 
extremidad y oblicuos en otra. 

Estos vendajes tienen diferentes usos , que en general se reducen á apro* 
^ simarlas partes que abrazan sus asas, y á comprimir en el punto donde se 
cruzan : son bastante sólidos y mas si se construyen con la venda arrollada 
eu dos globos. No tienen ningún inconveniente, cuando se los emplea con 
los dob objetos indicados de aproximar y comprimir ; pero no pudiendo ejer- 
cer esta acción sin aquella y viceversa , no Mrin tan útiles cuando baste una 
sola pora llenar la indicación. 

yendc^es spieoidcs ó espigas: son los ochos de guarismo de la segunda cs- 



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» 

pede» y^'Comttm 4» drcélo* rtfilcftW ea amliM etiremot, ya lo ipit tocedo 
BM cooioAiBCiittc» ^ prcteiilen oblicuo» eo la parle inferiera pero lai Ih» 
«eaa qae •eeniMii, en tos dé cubrirte .tsactamente unas á otras, han de for* 
aar espkaAca onidot, lo que da 4 lodo el rendaje la figura de mucbaa V sobre- 
puestas y «na remota stinejanaa con las espigas, 

Y tno solamenle los ocbos de guarismo, sino cualquier otro rendaje que 
presente en alguna de sus partes la disposición indicada, ha recibido el nom- 
bro 4e tsjpiga ; por lo que et inposible dar una idea mas precisa de lo;|ue se 
entiende con esta palabra. 

La espiga es sencilla cuando consta de dos asas , y doble, cuando tiene tres 
y por consiguiente se aplica en tres distintas estremidadet cilindroideas* Esta 
áltima-emige que la renda esté arrollada en dos globos. 

Cuando las rueltas que corresponden 4 la parte superior del rendaje, 
ran cubriendo un tercio ó la mitad de las inferiores , y aquelbs por cousi- 
guíenle se practican después qne estas, la espiga se llama tuteendtnit ; y por 
el contrario será desc^ndenUf cuando cada rodeo inferior oculta una parte del 
superior que le precede* 

. Los rendajes spicoides requieren largas rendas, qne no se aplican sin 
mucba dificultad y sin molestar al enfermo de mil modos , lo que basta 
para que no los usemos como conteniiros. Por otra parte son muy poco se« 
guros para coufiarles la acción de retentivos , como se hacia antiguamente ; 
y asi .en el-dia están casi abandonados y sustituidos con otros de aplica- 
don mas sdlida y sencilla. 

Los demás rendajes censados pertenecían & casos particulares, 

TsmcBEA roRBU : rsMOAJBS mciriuiBHTis. Su carácter es que uno de los glo« 
boé de que se compone la renda, ó un cabo que se deja pendiente, muda 
de pronto de dirección, y sirre para formar asas parabólicas. 

Oapelina á gorro d9 Hipócrates (eapütrum)^ Este rendaje, cuyo nombre 
parece mas bien derirado del francés, que de la piesa de armadura antigua 
que cubría la cabeza, ni del capelo de los cardenales, se practica con una 
reniia, cuyas tres quintas partes están arrolladas en un globo, y laa dos res* 
lauies en otro. Se la aplica al estremo de un diámetro de una superfi- 
cie bemisferoidea , como la que presenta la cabeaa en su óralo superior; 
U conduce cada globo por su lado al otro estremo del diámetro; pasa el 
menor por debajo del mayor, y lorciéndose aquel en ángulo recto, riene á 
diridir en dos partes iguales el óralo ya descrito, mientras que el mayor si- 
^le fiormando drenares; ruelren á encontrarse en la terminación del. diá- 
metro, y.á pasar e^ . menor por deba jo del mayor; queda sujeta |a línea 
traaad* por el primero,. y este puede rolrer á su derecha ó á su izquierda, 
cubriéndola en parte, y resultando un espiral de primera ó de segunda es- 
pecie; se le asegura del mismo modo en el estremo.opuesto , y torna á des- 
cribir una espiral al otro lado de la línea primera. De este modo sigue for- 
mando á uno yotro'lado alternativamente espirales, que siempre pasan por 
debajo de los circulares trasados por el globo mayor con el fin de sujetarlos. 
Este por tiltimo oculta la estremidad del menor , después que la parte se halla 
cnbltrta de una especie de gorro compuesto de hojas, concéntricas, y si queda 
algo de la renda, se gasta en continuar los círculos. De este modo tenemos la 
aapeÜna que se llama descendente , porque las asas parabólicas inferiores ran 
ocultando parte de las superiores ; pero si al .contrario seempieaa por la pan- 
te inferior sobre el circular , y se ra subiendo basta la línea media, resulta 
la capelina oMeendenU- 

Coando bs lincaa que cmian á las circulares signen la dirección del dia-> 



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metro antero- posterior del cuerpo , la capeliaa ttUm^HuéUmif y cottada «i^i 
gueu la del trausverso, lateral : son véndales muy in^enÍMOs» y iantoqae ana 
persona estraiU al arte no podría avengoar de pronto el niccanbmo de s«. 
construcción; sirven coinunmente para contener otras pkaaade «pósílo, para. 
preservar las partes enfermas de las influencias esleruaaetc. ; pero ae descomo 
ponen con facilidad y su aplicación es muy engorrosa, para poderlos renovar coa 
t'recueucia. 

Discrimen ( voa latina , qne significa división^ separación, ijr qat ba solido* 
aplicarse á la del cabello): sirve para las mismas superficies que la capelinai y 
exige una venda de dos 4 cuatro varas de longitud y de una á una y inedia pnl« 
gadas de latitud, arrollada en un globo: se deja suelto un c^bo como de nna 
teixia; se coloca el globo i la estremidad de nn diámetro; se sigue sn dirección 
liasta la parte opuesta; se muda de rumbo y se describen dos ó tres circn- 
lares , que pasan por el punto donde se empezó; ae invierte el cabo qne - wt 
dejó suelto, siguiendo con él exactamente la dirección primitiva de la venda,* 
y su estremiilad queda asegurada debajo de los demás circuios^ que ae: pue- 
dan trabar. Este vendaje sirve principalmente de compresivo y contentivo. 

Otros vendajes recurrentes se espUcarán en la segunda parte. 

GoA&TA FORMA. -Vbkoajss hdoosos^ Esta forma qne solo pertenece á nu 
venda je compresivo apenas usado, se practica como la capelina con una ven « 
da arrollada en dos globos; pero al llegar estos á encontrarse , en ves de variar 
uno solo de dirección se tuercen ambos en ángolo.rerto, y forman una es- 
pecie de nudo igual en todo á los que suelen bacer»e para enfardar ó cmpa* 
queiar , y compuesto de dos atat á manera de ganchos que ae atra^ y aof 
tienen mutuamente. 

1 Sea la qnenuiera la diaposicíon en*qne una ienda se baya aplicado, de« 
ben tañerse presentes al tiempo de separarla algunos preceptos, que no sou 
de pequeña importancia. £1 enfermo, y el miembro afecto se pondrán an la 
tnisma situación, que fué necesaria para colocar al aposito; quitados los al* 
filares, puntadas ó nudos que sujetan la estremidad terminal y becbas las 
fomentádoues , si fueren convenientes, se empieza á desarrollar la venda, y 
ae forma con ella un globo irregular y flojo , que va rodando sobro la parta 
en sentido inverso que al hacer la aplicación, y que- pasa de la mano de^ 
recha á la izquierda tantas veces como rodeos hay que deshacer. Si algún fila^ 
nieuto se ha desprendido de los bordes y enreda el vendaje se It corta , para 
que no cause alguna tracción incómoda Pero cuando no conviene elevar ai 
miembro á cierta altura es preciso firar de tada vuelta , para que 1% 
|M>rcion desarrollada pase rozando entre su cara inferior y el plan^ en qut 
descansa; y en fin, cuando cualquier movimiento ea peUgrosOy ae torta» 10^ 
dasias circunvoluciones por un lado. 

B. PE OTAAS PIBZÁS DI AP¿¿ITQ QUE DESPUÉS DB APLICADAS SOH 

\ENDAJKS, 

Todo pedazo de lienzo puede ser un vendaje , con tal qne «esté aplica* 
do, cubriendo la parte afecta, y sujeto de modo que no se descomponga 
fácilmente, sin necesidad de otro medio eslerior; los mas usados tie 
la forma cuadrilat^a- 4 U triangular. {Pañuelos trkkngulares y 
erados,) . ^ - .; 

£stüs vendajes sencillos son útiles en algunas ocasiones ; suplan á ólvoa va- 
nrios y en especial á muchos contentivos , y su apUcaciou es íacU por U 



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áf 

idMUtn. Su lOi' áól^ Ttfits reces ; •• da con ¿Hat ana 4 dot YueltM ^y n 
lleta Im ando» CMi'tierU ele^^acia y itempre lejoi de ptrte»^ doloridas. 

C DS MA<M(1^M»* ^B 4f OSITO,. I.Lil|IADAt TKNPilJKS, T DE SO 
API.1^A¿10!I. 

liOa va>da|eff toil! «am pieiti , de ap^Uo dcatinadas á fOiUner las demaa, 
fucortada^ de^WiodA.qoe solameiiUifMiedeo aplicarse en ana^parte, y tal vt^ 
««««iMieoliijenliBrtaaQdad; iieáen ade^i^s eiparAcler de ^e par^ 'colocar tos,. n% 
m h9€^ HMs ^ne- ceuaik^ins.-astremos, sin dac ccn eUoa vneUaa al r«de4ar da 
Wa érfanosk, . ^ , ... 

La nialeria 4]oe priMct paléenle se emplea en sa fog^macion es el lienaov 
qne rtona las mistnas condiciones de que ¿emos becbo mención al IMUr da 
Us vendas; aunqoe algnnas veces se bace uso de otros tejidos y ann de pie^ 
ks anavcs* «omo ante, yeldes y. badana. Suelen ademas entrar tn i|tt compo-p 
eieion dUcventeiLc«ifrpo#t>cnino cordones, bevillas etc;. t . . 

Los veiidajcs propiamente dichos se 'dividen según sn jl^gom en trmifw^ 
mmé^ hurstformeá^ fmñdoM Mc.f cnya diffision es sin dtfda. ia mas jrautd josa 
pnra tratar de ellos en general ; pues muchos son idé uticos por m forma , y 
«Blran sin embapgo 4^ componer apositos nui.y distintos. 

Debemos advertir de paso 4]ue casi sodM los venda ¡es aqui contenidos, son 
Jos ^n« so ha»lhimadn..compu«9to«; reserviiudo el nombre, 4esiinpUsi par^ 
loe qne se ban dfsarito al traiiD de las«vekHlas»>: • - 
I ToAn vendeja mm^ poví Ao) neiioe de uoa-pasta riund«M¿ei|{^^^ circular, 
;y nftHM|Gbos.efiMn..0ic»sAdkionalesi cuyo númw^ yi,figHm,yarie!M..^l íat 
€aii«. i 

La parfe Cnndamental del vendaje se reduce á «na, -y raravta 4 nuichas 
^pnrcinnea de. lienzo^ qne abrasan toda la ^eircunferencia del órganoi: en est^ 
4nslte porciones n^recen notarse el ceo|ne..y;*lss,esli%midades. 

El centro por lo comuu está intacto y formndo prn* ¿lamento» nai>al^los¿ 
(ét veces, présenla perforáciopes y esdeind««as^ y eaeil punlM^e.,dtf9a^ parten 
4as filenas, íqne ke rettfnen^ent^restpeinoe» . , ..^ -..•'>., -(/ . ,., 
f Las estrenlidades deben f «snirse nna con otra , y aseguran U líluac^ de 
la piean íundemental , y pofvfcoosiguíenle la de todas lat sülicioii^lrs, cuando 
existen: esta anión se beoe de diferentes flaodos» que cnnstituycn otras tan-r 
las especies tde vendajes. 

f^eiNin/sidf sovLTtao^ ee compone 4% un nií^mero de vendoletes suficiente 

para que, colocados al irirvésy: soi»repuestos unos 4 oM'os e^ \\ tercera pt^rln 

ido. enrnnc4mra i cubran toda la. longitud «de^nn rntemb^ro,. y. .iNistapte ijirgos 

para. dar vnelta y media al rededor del mi^mo. En on principio las dilerett- 

lee pieaas de este vendaje estaban sueltas para poderW renovar pan* ¡alíñenle* 

f ae aplicaban. por la m^tadile su< longitud 4 Is parte posterior de Ips órgar 

nne afectos, para traer ambos eabos b4cia adelante, emptaando por loa mas 

'iilfinioreet después han acostiseabrado aignnos coserlas por sn p^rte ined^ 

•á-^ttoa tioa de lienao» que ba de- cnlocnrse pur deirayidcl miembro y para* 

lela 4 su eje ) y cuando envuelven con elles la estremtd^ inferior , aAadcu 

al llegar al Utíeoí nna-eómpresa triaofular con el vértice h^cia ariifib», i«i« 

«terromplendo la serie de vendoletes en el espacio de cuatro ó riuco dedos» 

^ para^ cubrir dicha emieencia sin que se reúnan, inútilmente muchos cabos en 

,1a lleanra del pie. Porr ha modifiqndo est^ venJaje, haciendo que los vendo- 

leles salgan de la tira media en una dirección obUcna , como |as barbas de 

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«M ploiM , pm que m adapte jacjor 4 la ionam oa a o M aa^ik lot.«iereb«««^ 

Este vendaíe es la transidon laaa «encalla da las, veii4aa,4<Mi<n»Jedios4ft 
aposito de que tratamos; puede considerarse, cuando los vendoletes csta« 
unidos, como compuesto de una sola parte fundamental, cuyos estremos es-: 
tan partidos en muchos caobos , y se sujetan inios á iíitoi 'M»bi^^nlitídoloé 
sucesivamente de abajo arriba. z^' ' ' ^ *' '> 

Sirve para contener los fragmentos en las fracturas, y á veces como compresivo. 

Fendajes de cabo». (L. iyfig. 14.) ^X''^^^'* ^^?X'^^^ Bn'^stes ks-estrabi- 
dades de la parte fundamental eAtán divididas por amboi ladda en-«n-ii6« 
mero ignal de cabos de ana> á dov ptfigadas de>aiii¿bb^ y dé toiigitulJbsaficle»* 
4e' para atarse unos eon eiros: cuando estos 'Venda|«ssón>nmy Hat blE>r y M 
aplican á los miembros, no bay necesidad de bacer tantas lazadas com» tm^ 
bos; basta entpesandb por loa dos iuperiore^, bacer un nudo ' sencillo ^ doblar 
las punías. y cogerlos debajo de otro nudo también sencillo , hecbo con loa 
dos que siguen; y de este modo formar una especie de cadena basta el 4lti« 
mo nudo, que es doble y sujeta á los demás. Sí se quisiera evitar «nle^ 
ra mente los nudos y arrugas, se podría unir" loa cabos de on ladd ton- toa 
del otro pdir lúedSo dé algunas puntadas. ' *- '- 

Cuando estos vendajes SOnrbastaiile' largos y tienen dos cabos por cada lidio 
reciben é) ttooibre úe fronda (de la palabra francesa fronde^ honda), y sé apUl» 
can casi siempre formando una especie de 8 de cifra. Estos mismas, cuando 
son mucho roas cortos, se han llamado galápago ^ sin duda porque las cua- 
tro puntas saliendo de> la jporcion - intacta , se han queridoí toknparar á Hk 
cuatro estremidades de este amfibio saliendo* de su concba/*-' «i. , .•.« 

' A las frondas deben reftfrrilie los vendajes c5o«istmi^tos €on< una* covpresa 
cuadrada, á cuyMí^ngutoé'sls toaeii Cuatro vendotetea en^ diretcíoá puraMa; 
pues solamente di6eren de aquellas en su preparación. .(•' 

Los- vendajes de cabos son escelentes conlentivos, yae usan en kffracta- 
t*as con algunas modificaciones , que daremos á conocer en su lugar. -RtuiiMi 
las ventajas de ser ligeros, «dttodoa, seguros y muy sencillos en su coastfUe* 
don y aplicación;' ''• •; •*>.•.■ i ';.: . -i '\ '* 

' Vendaiti'de 'éMht* f heMl^é. Se distinguen dt los* anteriérea en que n^ 
están divididos mas que por una estipeinidad,«e» que los' cabo* deben forrar^ 
le ton otra telaf 'fuerte y tener varios ojetes según su longitud, y en*qiie á 
"distancia proporcionada para abrasar 1» parte que nos proponemos envolver, 
se cose en el estremo opuesto unu hebilla para cada cabo. Cuando se ha de 
ejercer una presión considerable , se hacen los cabos da cuero en ises de' lieis- 
ttí\ y se procura que las hebillas caigaiv ea^ slti» donde tMn incomodéis, 6 
l^ieii se coloca debajo de ellas una compresa' acolchada*' - * i ^ 

Kilos vehdajes se adaptan perfectamente V si están preparados oon «smeto; 
compi'iiiién cuanto sea necesario, y nunca se dessompoveu. Por lo qbe úv^ 
•ven; ya para ejercer una ijompresion uniforme al rededor de alguna parte, 
como en el vientre después del parto, de la operación de la paracentesis etc;, 
ya parra inclfnar un hueso en cierto sentido/^' para retiñir los labios do- Isis 
'soluciones de> continuidad, contener los fraoméntos de un hueso roto ,' ó 'los 
estremos artitculares en una lujación, y á veccs' par»!Ímpedír el escesivo de- 
sarrollo y virtlámen die ciertos ór^idnott.' »••:».• 

Mas ñü pocas vetes suplimos losvendages de cabos y bebAlas, ponieisdo 
•en vez de estas otros tantos-ojales : entoncés^'te ata «cada ciíbo por*aí -solo 
despues.de haberle pasado por el ojal correspondiente; y dejamos satisüeba 
la indicación, cuando los nudos y las arrugas, *que precitamente reaidtan, 
no molestan al enfiutno. 



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A> lAi éoftíé*, Myir'Hftmtr» ék IgMl tu éibIm)* Itddt, y que dktott entine ti éñ 
mmAHk «iia')^§B^YcMtidO hcÜHM de usark» iaincdift lamente fobrela piel, 
•e añade por dentro> de fOi koirdet agnjereadce ona tira de ttettso dable» 
parar^ue no: Aaolwte al eafernvo ef medio de mikm que varaos é emplear. 
Esle te' redii^e'i ancardott de hikió^de aeda , qne le aplka de variOf modos; 
^^atattd^ iitia*de áuí-eitremMadies al'o{et^ aupeHordel inferior dé un lado, 
lefun noa paresca mai útil , y atravesanda alternativamente lot agujerea 
fráxfme« de nno f oVtü lado, para qoe resalté tana sutura espiral é panto 
fttr émcimm; y% e mpeg a ndo so apltcicioa simultáneamente por amlios estre^ 
mos , de modo que sur parte iñedhi quede comprendiendo los dos primeroa 
éjHes, 7 enuándolos en wguida *para pssar á bordes opuestos, basta que por 
titímo se iNntdan funtos ; y« formando una sutura á purtta pasudo ^ y de 
otros aodoi, annqne menos e6caces. 

Los vendajes atacados tienen las mismas ventajas que los de brvillu ; pero 
aon ellos no se puede aumentar y disminuir parcialmente el grado de pre* 
sion, á no valemos de mucbot cordones en ves de uno solo. Todo vendaje debe 
disponerse de modo que la parte afecta , 6 las piesas que se desea comprender, 
correspondan á alguna distancia de sus estremidades. 

La dirección de la parte circular del vendaje* úoas veces es sencilla y otras 
muHiple : en el primer caso puede ser vertical ft oMicna al eje del cuerpo f 
la longitud* de sus oíbosf^si los tieoe, nuUds «scede á lo necesario para baoer 
los «neos: la dirección múltiple resulta de la divergencia de los cabos, y en^ 
tonces estos ban de tener tanto mayor longitud » cuanto mas disten entre si 
los punios á que deben dirigirse. 

La porción circular de <|ue vamos bablando, baria ana presión unifor^ 
me en todos los puntos , si se aplicase en cuerpos homogéneos y de superfi- 
élt «éuiéa '6 cilindrica; ptto eoaitandb*la orgsnrlaacion de partea tan diver-^ 
sas en consistencia y figura, es, preciso no olvidar que sufren la principal 
presión las mas duras y prominentes. Este es el motivo por9ne antes de co- 
locar algunos vendajes, se emplean las bilas, las almohadiflas, con el objeto 
de igualar las superfieíes , ó de mcpdificarlas del modo conveniente. 

El circular aplicado á una superficie conoidea, tiende sin cesar i resbalarst 
bécia la parte mas angosta \ este movimiento es favorecido fot los que ejecu* 
ta él enferma , y acontece coi/ mayor raaon cuahdo el grosor disminuye por 
ambos lados hacia ef centro ; como sucede en el tronco desde las eaderas hastia 
hroiitad del pecho* Al contrario idesaparece este inconveniente , cuando cOr- 
ffs^onden ale«ntrolas mayores dimensiones, como en la articulación delco-^ 
do y partes Inmedlatss. 

PtLtm asegarar el aposito en es€os casos, se usan pletes adicionales; las que 
otras veces sirven para el objeto principal del vendaje , reduciéndose entonces 
la pof^ort circular á prestarlas apoyo. 

Las ptetas adiciónala so\i tantas y de tan divérsais formas, que no es llicil 
SMiaiei«rlas,*^qui solo trataremos ligeramente dé las msS principales: á saber. 

f.^ i/fms tiras és /rateo cosidas á la porción circuhr, y formando ron' 
día dos ángulos rectos en el pnnlo de unión : de aquí han resultado los vsnda» 
J$s€nT $i\ llamados por su semejansa con esta letra mayikscula , y que ya 
ftiermí asados por Hstioooao y d«Krllos por Soiuno. 

fistaa vendké que se aHaden alcirei^Hrr, llenen siempre una dirección casi 
vertical y pueden esUr divididas for su estrCmidad libre en dos 6 tres cabos* 

Cuando el vondajten T no tiene masque una venda vertical se llama selh* 
fHkri (X. 1 /f. 15.) cuando éoo^^tr^yééMé é IHplí» etc. - 



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H 

yoT U írnlkaciofl cimimIo la« piesM 4c ^péit^Oii A i^. remcdiot <pic baii ^ 
foslener, corre»poadca debajo ¿9 U porpov circtd«r« T«lVes.ao ,•• ÍQi'«m 
Un á roenodo cou^a merece» por «u útilidtd y i«ipciikft.i . 

2.® Coaudo es necesaria ftiar qna porción cii^lar por arrilw 7 por. thaj*» 
^e cosen ana ó machas venclM al UJo opueslo de U q«e .forma «í T, y tiw 
bie« ea din!oc«.oa vertical: deteste .qiod0,se olKittoe uiiai especie de eroKt vi^ 
Vendaje cruciforme* 

Nada direoMM de estos tjrenda)es, sino que ana yes aplicados , ya so •• 
pacdeu descomponer y se usan caando los anteriores no bastan^ para conto-^ 
ner los ob)ctos subyacentes con toda la solides necesaria^ 

3.^ Vendajes burs}formes,^=\A porción adicionaf de estos vendaíes oCrcet 
la fi^ra de una bolsa é saco» destinada i veces á envolver «ciertos órganos^ 
y otras á mantenerlos suspendidos. En el primer caso consUtayeB los ytm^ 
da ¡es vaginifprnus ó vainas , y én el segundo los suspensorios* 

. Se componen- de las pieaas siguientes; 1.® la parte circular; 2.^ la bolsa, 
dispuesta de varios modos y unida por um estreoso á la pieaa que antecede; 
3.^ vendoletes, que van d¿de el borde libre de la bolsa á fijarse en U par* 
ie circular. 

Los vendajes vagim/ormes sirven para sostener plaocbuelas » cataplasmas* 
y otros objetos en algunas partes ,1 como el miembro viril, y dedos de la ma- 
no, á las que preservan también de la acción del aire y agentes esterane 
Los suspensorios son de mucha utilidad» no solamente para prestar apoyo á 
los órganos donde se aplican , como las mamas, el escroto y la matria ea 
caso de procidencia; sino para contener los remedios que exijan sus dolen* 
cias. Unos y otros tienen h. ventaja de no descomponerse en mucbd tiempob 

Pudiéramos hablar de otras muchas piesas i^licionales; pero casi todas for* 
man parte de algún aposito pariicuUr y. teadráa mas adelaate coloctckHi 
nuM oportonaV 

3.*t SbDALBS : COIAS D< GOtOVDRIllA. 

Los sedales son naos vendoletes de media vara de largos y de una é ooo^ 
Ira líneas de anchos, desflecados por sus bordes , y que ee aplican atreve* 
sando los tegidos con na iastrumeato punaanie. También han recibido este 
Bombre unas verdaderas mechas de algodón ó de hilO| y Gseot pcopooe dio» 
tingttir á los primeros llamándoles ssdales^^fendíu, 

. Los sed^^les se cortan de un lienio fino y fe desflecaa por cada lado haa* 
la la ciurta parte de su anchura. En cuanto 4 las mechas se acostumbra 
torcerlas sobre »í mismas , y doblarlas para que formen un cordón. 

La aplioaclon de esta pieaa de aposito ^es nna verdadera operación de dni-* 
jia , por lo que la omitiremos como agena de esXt tratado. 

Después de haber colocado un sedal, se observa en los^tejnloe 1.^ un ori« 
ficio de entrada. por donde empeió'á pasar el instrumento» y del que pende 
la mayor parte del sedal. 2.^ un conducto artificial ealnerto por una por^ 
don de tegumentos llamada puente, 3.* un orificio de salida, donde se ven 
una ó dos pulgadas del principio del afdal. Dispuestas asi las cosas, se sujeta 
la cstremidad que ha recorrido el trayecto de la herida con un hilo llamado 
fiador; se redoblan ambas puntas hacia fuera y arriba formando éngoloe 
rectos en las aberturaa, y se mantienen en tal estado, con las piesas de apd* 
sito que luego se aplican. Estas se reducen .é 1^ una planchurla por enci* 
ma y otra por debajo del sedal en cada ori^io; 2.® una compresa doble cnya 
boje inferior tiene dos beAdi4ttrai «ina ea cada lodo 9 qiiedando entfe ellas «a 



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3S 

i m\§9 mu certo qae t\ immUí; «tut hénMant «i rvea fmf 4tr fttiO * 
élM poBtM ¿t\ tedftl, que llegadas á etU ailio y anudaiki el fiador m«ii 
tlaatremoepocatot se d«blaii coa cdidado y coloóúi hécia la parte tape- 
ríor; S.^ el vendaíe convenieale# 

Do este moda se lofr« que ninguaa porción de sedal qoede por debaio ni 
al lado de las aberturas : que por cousiguíeute «o le- maBche» la sangre y la 
ittporadon que salen de la heríds^; porqiae éslos materiales siempre se diri-^ 
fe» bicia la parle inferior: qu^» á ptsar de los moriaieolM del enferoM»! 
nunca deje de estar alguna porción del cuerpo estraiU» dentro del conduelo, 
hatiénJoae fi^rmado con aquiíl um especie de circulo pw medio del fiador 
atado en ambas estremidadei; por último que las hilas absorvan y contengan 
la salida de la sangre.- 

Llegado el caio de la primera, curación, la que si no bay un liquido morboso 
qat biímedesc^ las partes nunca se hace antes del terrero 6 cuarto dia , para 
que la supuración se haya establecido y bañando al cuerpo estrafio , le per- 
mita correr sin grave molestia , se levanta con cuidado el vendaje y la pri- 
mera hoja de la compresa ; se descubre el vendolete ; se corta el ¿ador ; se 
acaba de quitar lo restsnte del aposito , teniendo la precaución de Sostener el 
sedal , para que no sufra alguna conmoción ; se sepatran con las pintas las 
cáMtras , que haya en las aberturas 6 á sa inmediación , se deshacen con esme- 
ro las pequeíias arrugas, que puede tener el vendolete cerca de) sitio de eu- 
frada; se r^pa la sangre y el pus concreto, que á pesar de todas las precau* 
cíonea , le suelen cubrir en el mismo paraje ; y se trata de que esta porción 
quede suave y ienble ^ impregnándola dé una sustancia untuosa y frotán- 
dola entre las ramas de las piusas de anillos; pero si todo esto no es suficiente 
se la corta y iulelgasa cuanto pareaca nacesarip , para que paae por la herida 
sin dificultad y sin mucho dolor. 

WjtUmtm se cubre eou un ungüemto , mas á menos irritatite segnai las clr- 
cunstencias, «na porción del sedal de mayor longitud que la que eaiste debfi- 
jo del paente , procediendo siempre con tal deücadeaa ^ne ni aun perciba el 
tafiermo naestra acdon ; se toma con las pinsaa el estrena» qpe esté en la 
abertora de salida , y con los dedos de U mano izquierda el que pende del otra 
orificio p6r un sitio próximo á leparte impregnada en materia crasa: se apar- 
tan ambas rnaní^, para que el vendolete se ponga tirante y horiaonlal; y de 
pronto se ejecuta un ripilo movimiento hada la derecha, para que salga en 
an solo tiempo de la herida toda la porción que estaba contenida en ella t eata 
le corta y separa y en la nueva estrtmidad se anuda el fiador. 
. Para la segunda cura se cubren las planchuelas con cera to ó con otra sus- 
tancia untuosa , ó bien se sustituyen por tinos parches de lieuso fino. 
. dándose acaba h cinta, hay que poner otra nueva; y se hace con la me- 
nor incomodidad posible , cortando el estremo de la antigua á una pulgada de 
la abertura de entrada , adelgaiando y disponiendo la porción restante co- 
mo en todas laa curas , y ejecutando igual operación en la longitud auficiente 
del aedal , que vamoa á introducir : las puntas del primero y del segundo se 
ponen en relación por medio de un hilo atado con separación á cada una , y 
que las deja distantes como de tres á cuatro pulgadas; y luego se las pasa en 
dos tiempos; 1.* todo el sedal antiguo hasta coger con las piusas el hilo, que 
mjeta al nuevo; 2.® la porción de este qne sea necesaria. 

Si un sedal se ha llegado a salir enteramente , el mejor medio para volver 
4 colocarle es un bordón untado de cerato á cuyo estremo se anuda el fiador. 

Sirven los sedales para mantener abiertsa algunas aberturas; para procurar 
k lalida del pus y de otros liquidos; para cscitar la adhesion.de lasparadc» da 



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u 

teoece á etle liigmr. 

Se ll«Mo Caías di goi^ndrina lukM Ünis At lien»» Icrgwáe tvet é oMré' 
paleadas, aachas por ana estremidad y eatrechaspor iaotra , que iie láterpe» 
uea en cierftat partei» tniya mion m quiere eirítar. Se las aplica, ja sMaa, ya 
cttbiertaa de uimi aatUncia rntnosa, tomándobs tegqn aa lon§ilod enti^ laíi 
ramaa ¿e laa pinsar, de modaqne loa. estremoa de eatas corretpondan á pai t t v 
maa an({oata , é 4«troducié«iolatt mas d tnenos , pero ain que llegue Ü i>onlUrpt) 
sit porcioa más ancbÉw - * 

. Sirveo Umbicn p«ra eoadacir aleaterior algún Uquido natorü «ó moriMMO. 

4,^ LAZ06. 

' "En cirujia son unas tiras fuertes , bechas por lo común de yendas 6 dt 
piernas dé sí baña dobladas, y también de trenzas de algodón ó de otra ma* 
tería, y por último de pieles adobadas; v en obstetricia uuas cintas de bilo d 
seda*, que se doblan por su parte media en forma de asa , para recibir la es- 
tremidad del dedo Índice que las eonduce. Sirven los primeros para ejercer 
la estension y contra-estension en las fracturas y lujaciones, y aun para sujetar 
ios miembros en otras circunstancia»: y los segundos para atraer al esterior 
alguna parte del feto. 

Su aplicación es muy sencilla; pero formando parte de yarías op^racionea 
debe estudiarse en loa tratados donde estas se esplican. 

5.^ ALMÓBAtt^CtAl. 

Cooapaendemos ea este articulo todos loa aaquitoa de lieasD relleMft da^ 
diferentes materias, que se usan en cirujía. 

. Laa inateriaa que ae usan con este objeto son: la cascarilla dé aTaiia« el 
aaWado, algodón, estopa» bilaa, plumas, lana, crin y paja; de alganan de 
bs ottaiea y de siía yentajaa é incoBTementea.bemos hecho mendon al tvatar 
de laa hilas >y s«stanoiaa que llenan indicaoionea análogaa» También ae haa 
empleado yarios polvos medicinalea, para dar é loa aaquilloa una acción yi^ 
tal á osas de la mecánica. 

La figura de los séquitos y la cantidad y especie de materia , que ea pM» 
feriUe en cada uno, oCreoen tantea variedades como son laa diversas dr* 
cnnataAciaa que indican su aplicación, por lo que algunos ban recibido nom* 
brea especiales. Tales son laa almohadiUaa propiamenU dichas, laa pelotear 
loa rodetes y lOs fanones. TraUremoa por separado de esUs pieíaa de apóeito. 

Para formar laa almohadillas, es preferible la cascarilla de avena; porqo» 
as blanda, fresca, elástica, inalterable por el calor y la humedad de la camat 
ae mantiene siempre suelta y ae acomoda con facilidad á todoa los caaoa. Et^ 
tos sequillos no han de llenarse maa qne en las doa tercerea partea de aa ea» 
yidad, para que podamoa arreglar á nuestro arbitrio la materia que coofia* 
«en , formando eminencias y huecos donde mejor noa convenga. Unaa yeeea 
ae lea dá -la forma oval, otras cuneiforme, otraa coadrangolar; (X. 1 fii* 16.) 
y sirven para repartir con uniformidad la acción de otroa medios de apMt» 
y moderar las compresiones, presentando una auperficie igual y mullida; 
para dar á los miembros una dirección conveniente á la curadon da ana 
diversasr fracturaa ; para hacer tolerable su quietud y á veces su aslansioa 
riHiliniía, acomodéadoae debajo de los aitioa que no llegaban á d es oe n s ar aoi* 
bre la cama^ y finalnonie pora fM ttngaa una aitoadoa útil y cdmoda laa 
faf«ia»oferadae» 



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Fue» frefimr la» «loMliftainu WtU al e— aaSmIaéié ^ a* <oMia: a» 
a|§«aM da «la.Aiifialoft ta coaaa A '?aaaa ciata*r»4ua lirvtn al haoap.ao «fél-^ 
cacion. * ' t t t • » -1' 

La«.|KMi# a«a WMM gWboa íaraiadkMi coa hik» ai^odMii kaa é aato^, 
^fuelloa aa oa pcdasó de iieoio ó ét péeL ^ ^ 

Sa cojuMiaiicia y tamade varias tegua el oao ^jMS^da allaa aa pianta haoery 
y la miafiM aneada coa sa figara, qtie puede aea Ga«vexa.y «ral , aoucava por 
iiu lado Ote. Deban. presentar uoatup^rlkía Jfual ün éii¿aloi bí plíeguea» 

Se emplean pira comprimir los vasoa » y suspender al cono de b sangra^ 
para apaoxunar las -pandea de loa aenoay caodaoloa fialoloioé» para impedir 
ladislocskcioA de algunas .viaceraa: ae aplican á vecaa ea la pakna de la asanot 
para dar 4 los dedos un punto de apoyo{ y en la Axila pan Ikuar su ca?i« 
dad^ y dejar uoa superficie igual 

Loa rodeies {lu ífy. 17.) no se distinguen de las alioh^i^illaa maa4|UÉ tm 
fslar diirpuestos á manera de roKa, y en que tieoen mayor cantidad da caa-r 
carilla de avena « y por consignientf aon mas duros. 

.. Su diAuHtro iotai es* por b 4>amun dn^ioco A seis pulgadas, y el da su 
tipaaio libre dtitres ó cuatro. Sirven paaa recibir en su nueco central' va* 
rios^sitioa promipeniesy como el telón, la tuberosidtd del isqoion y al gran 
Irocantor, y librrtsrloa de la continua presión sobre la cama, qna en al- 
gunas enfermedades largas llega A producir escara* gangrenosas. 

Eadgea mucba Umpieaa y que esté aana la porción de piel, que ba da apo- 
yar aobra ellos* 

, Pov último , se ban llamado /cmoiiM.unaa.alfaobadiUaa redondas y lai^aa 
nnidna de dos aa dos, cuyo oficio es prestar apoyo A. las partes latfraka de loa 
mirmbroa. Se emplean únicamente en las fracturas , y por lo tanto babla- 
remoa da ellos al tratar de los apotos convenientes para remediar estaa 
iasioBca*. 

.6.* ESPAMUPO A6L0TUU1ITB. , , 

Se llama asi un tejido cubierto de una capa de mateiria glutin«isa« que 
puada a4barirse A los tejidos con alguna tenacidad. 

Las materias aglutinantes que con mas frecuencia se emplean son : la ic^ 
abyocola ó sea cola de pescado disuelta en tintura de benjui, la goma amonia- 
co disuelta en vinagre , el emplasto de diapalma con la adición de una sépti- 
ma parte da pea blanca, el dé diaquijon gomado y el de Andrés de U Crua, 
que lo ea. de la F. £• Estos dos, especialmente ejl último, son los preferibles 
en el mayor número de casos. Ilsfise también la icthyocola estendida en ta!- 
Iclan, que entonces recibe el nombre d<! ta/et^m inglés^ gomado á 4< láridas, 
, Pa|« eaiender en el tafetán la cola de pescado , se la disuelve eo tvniora de 
benjuí , se la conduce por medio de un grueso pincel , y se la estieude todo 
lo posible : seca ya esU prjjnera capa, se dá otn^ segpii^id^» y se ^pite cinco 
,ó seis veces la misma operación , terminando con una capa de treméntiojí y 
tiutnra de benjuí, ó de bálsaipo delPérO* 

Lm^ otraa aui^tanci^ emplAsticas se. estien^fn sobre un liento , q^t ba de 
4ar nuevo ó poco usado ,,00 tan fino que ^1 rcribir b capa glutinosa la deje 
pasar al otro lado, ni tan grueso que caretra de la flexibilidad necesaria. 

Se preparan cómodamente los emplastos aglutinantes por medio de un 
instrumento particubr, que consiste en un tablero de veinte á treinta put- 
eadas ¿^ ancbura, en cuyos bordes laterales se akai^ dos pies derepbos , qi^e 
.áfracau en sn cara interpa un surco profundo, para aostener un» regla, qi|e 
•afija A mayor ó ^nenor altura dando vuelta A unoa tornillos de pr^ion. 



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3» 
$0>f9si m «ilMflM M liemo taire el toM«ro f U íwglt; te k limMi coa 
^oi^ oMitto» , y te va tirando dt él, mitntraa quedlra pertona ^uraaia por- 
detra» la materia ero plástica fundida. 

^Q deflKto de ftte in^tracBento , puedo lograrte el aihiAo" resaltado liaelen- 
do que doa personas tomen, ya con las manos, ya coa listones cubiertos en' 
aa cara superior dt una linea de clavos, los dos estrenos del lienso, y tiren 
en sentido opuesto para ponerlo tirante ; se derrama por encima la materia 
fundida, y sin detenerse un momento para qne no se •enfrie, se ia reporto^ 
por iguat con nna i^gla. 

Conviene que la materia omplástic» sea de nn grosotr uniforme tn todos 
los pantos , y soiciente pora qne el lienio en qne v;i esiendida se adhiera é* 
la- piel ; mas, para que este no cotra de un lado á otro y so despranda fecil-*^ 
mente, es necesario no emplear tampoco una cantidad CKesivá. El espadra*-' 
po no debe estar impregnado de tal modo, que presente por ambos lados In 
sustancia glutinosa;. pues entonces, ademas de ser incómoda su aplicaciotti^ 
tiene el inconveniente de adliorirse á ias piesss de aposito que encima se cow 
loquen: con todo , eo algunos casoa puedo ser útil esta nüsma- circunstancio» 
para ejercer con la compreso ó vendaje una tracción oportuna sobra los te*^ 
jidos subyac^ites: por último , la materia emplástica no ha de estar deron-* 
siado blanda ; porque se resbala sin sa)etar las carnes que debía reunir | ni 
demasiado dura , porque se agripa y se desprende. 

Cuando la capa glutinom está mal repartidla ó es mas gruesa de lo 
que conviene , aun se puede ramtdUr e9te defecto, si para aplicar el es|Ai4 
dra^ se le hade partir en tirar angostas; porque estas se ralic^taneit toda 
«u longitud , se pasa rápidamente su cara cubierta dé emplasto rosando coa 
el borde de una espátula sostenida por nn ayudante, y se quita de uña ves 
toda la porción eMsedente; pero esta operación no puede e^utarse c^n an 
tncho espadrapo; porque sfria imposible evitar que el emplasto se fundiera 
con desigualdad, y que en unos sitios penetrase yá por la otra cara, cuando 
en otros apenas se eijapeaase á rabia ndecer 

' ' I^s espadrspds aglutinantes tienen muchos objetos : en las soloeióneft' dt 
continuidad aproximan los tegumentos , que son los únicos qne obedeced 4 
su acción; defienden la parte del ambiente esterior; la comprimen con mas 
m^i 6 menos fuersa; obran á veces sobra ella por su virtud medicintlt y 
separan si se fusga conveniente, los labios de una herida, que tiendan á 
reunirse de una manera pratematual ó viciosa. Sostienen ademas sobra la 
' piel los cáusticos y otros ramedios, y tapan las aberturas dC los abscesos 
por congestión y de otras cavidades, dande se quiera impedir la entrada del 
aire«- Sirven pues para apresurar la reunión de las heridas, con tal que sé 11^ 
*roiten á la piel y músculos subcutáneos , ó que resulten de la amputación 
de un miemÁ>ro , porque en este caso fi&cil es conocer que no se oponen á 
«m acción las masas mosculares : para obtener la curación de las úlceras sim« 
pies de los miembros , con cuyo objeto los usan los ingleses y los prrcoáisa 
Rorv* y ror ú'timo, son escele nfeá como medios contentivos y pratervativos. 
Cl tafetán gomado solo sirve para las herida^ pequeflas y superBcialtSf 
qu<! ap?nas comprenden todo el grosor de la picl^ lu puntaras f aun It ítt» 
cisión de una sangria. ^ 

Tienei los aglutinantes algunos ligeros Incoarenknter, el tsfeUn gomado* 

se endurece y radobla por sus bordes , y tntoncra es preciso scabtr dt sepa* 

' rarlc , lo que á veces suele ser daílo.tb , y aplkar otro nuevo; las otras mata» 

rlai emplásticas suelen irritar 1% piel , y aun causar erupciones pustulosas. 

' Al aplicar el espadrapo, se deben tomar algaaas precaaciones |eiiers)cs; 



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MuAi U f^wHt 4«p»40 dvtlta j HCa 1* pÑrl qmt vamos é cubrir ^ coiiTÍe« 
m; cil«M<Mr*/il ||Bí|¿l«f|i^ tn |oda m» ^IcotiOn baliU qite «Alé bien fandido» 
fetqpeiftxigicá masvó pui»o» Útmv^t tcfiuitb loateria que se lue, y te cono* 
cerá.ptr U /ttrMMqyroMlii ^e <»|l9aiece..cl Iriiéoi» separarle del luego hatta 
qne «fC «otílikt éiu ^lue riielya' ¿ condensarse $ colocarle desde luego en el si- 
tio donde ba de quedar; mantener los dedos sobre su cara esterna* basta qoe 
se hftja euíriado; /.cubrirle cou un parcbc de carato, para que las hiles que 
M pongan oocima, no so .adbieran á él , y dificélteu ^su tiempo la Reparar 
cifta de^Aapésüow . < : ^ ' i . 

. Al Aeftaimt las poffciionea da a#padrapai Je. prooide lo ivH#mo que^ con las 
d^maé p|eaaajdc<*apó*iAo i M despr^idea pcimeM |a« estreaúdadrs , sosle- 
«niendo con 4a «spátnU ó con los dedos de la mano iaquierda la piel inmedia* 
la» «para- no eanMr dolores y otros dailos; mas si por un incidetiie ballamoe 
ei ai^linante colocado sobre partes cubiertas de.Tello,.ó reduciéndose este 
á filaNiOntoa. casi imparceptiblei^ np se le hubiera podido separar» pecesita'» 
mos emplear el mayor cuidado para no molettar inútilmente al «nfermo; y 
J üH m icee» ?Aof naajnr es lefantarijou prfoancion el e«|iadrapo, al mismo tiempo 
fue.pasamoe ,entfe.éry lasicarnasun bi^inri untado c^on aceite, d cortar el 
vello oon unas ti'iecas á medida que s^ le dcKubra. 

Para quitar con eaactitud loa.resM^oa^o los emplasto» » es paeoiso emplear 
-ona o»ateria crasa como disolvente. . , 

•> En cuanto al tafixtan. inglés, se i^ortavyn pedacito algo mayor qne la $io\ü-^ 
jcíon do continuidad >q«a kh d« cubrir^ y cuando etta presenta sus bordes se<- 
caa,ae)fi biiine<ieniJi§C9iiei<^nte;:Si por el contrario |a«»<igreú otro liquido 
está bañando la herida, ^ Ja t^ing^r P»ri^ que M quede mas. humedad que la 
jiecesaria para Téblandecnr la icbtyocoia. Aplicado el aglutioanU , se le sos- 
l&eno y compmme pov.algunM momenjtoa con la «yerna de nn dedo. Gi a nd o 
loe 4lqaídAS qne baüan Ui herida «on en oorta rantidad , el tafetán abeorve 
Jp porción mae flnódat lyie en poeo I ¡ampo seievapora con el calor de .la parr 
U^f Uk masi ai^ida ^ conor^K^, fayoreciendo la adhesión 4el aglntiéantet 
pero coando la cantidad de dichos líquidos es esc^iva, e) tafrton se .dcaprei|i* 
edc*.4i po«fanijiaardeflffwifo^^l«g4 4 eiibeririei . 

i jLat^'^^nmft y i^ilica^n particular de bs pieM# agluiinantes estin soborii*" 
nadas á sus diversas indicaciones : dkemos algo de los vendoletca emplástico» 
al tftáMf de:loa apl6sitos unitivo»» 

5 i.^ ¿£ ÓTlVÓS HjSDIÓS QUC FORMAN PAUTE BE HUCHOS APOAlTOe. 

bMloii emo» tfn e^lC: «apiMn vario» obfeloa de npésitoi c«ya acaion ^ asi en* 
•mo lo- de lodoa loo'iíasU .ahora espnesto»,. no •» refiet» á ninguna- tlast en 
faoüciilar; «TakasDni ^ . ., i . , 

A. Cakulas. Inatmmento» por lo comnn cilindrioao á vMC» cmnplaaado»^ 
iya recio», ya eneorbados en nna ó en dji^rentes direcciones, y que ofreceip 
por sia centro un canal longitudinal, que se ab«<e direotámente On ambas e»«- 
JbvmidaébSi V )/.< ■ t ... At 

* Lea cannli» «¿#;«on»tmpQn jpor fe 4:oninn deipkia 4 de jOtro metal, y 4 
vete» -^awlibinrtide goma <el4Aiic»i(tf!vi Agora , y dimawionas' varían segnn el 
nso^á qbe eátát» JeüMMída» y-elfttiotdáiadff^^a la» aplica, v ^ 
- : Tienan n»n.eit»emida<l qne .»ifmp«Otjqnoda lueira' de lo» lefido»» yrn la 
nf^ná dr^MW^on^yf otiía qiK por^lii|acoai«n;«ci.int|odnq^ien ello» y-cs la i/iw 
4rt*iMss-» o«fn<T» r' -.- r- :,'»- 7h - ^ff. -fi : » -sv** -* ,*». • «. * .. *. I 

-II SftfVOn 4pM0l»Mndngit Cügniy g»»fMM)|lc liq|M^.yx#%ri.sAlÍ^ , ya'de. fueHí 
adentro, 4 ya vka verm, en lo» conducto» 6 anvidadttLde nnytroat4tifno|. 



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En cuanto á lu prlméirM j^eáen serrir de tjetoíph ímcUknW'fa^'téwkn 
en Im abertnra artificial de 1»iarin)e ; «nire laa<»eguftfdats'M cüeftUn'lKa i|M 
tofldacen» en riertoa casoa, 'k «apuración; al «swHot<( *y«e> íAclufen tiitri 
laa terceras lasque dan paso áloa baboa de una Hs«dilt«'%plicaák ^ iM^Údot 
del pedículo de un pólipo d^l útero* Son- AHIes ,'^aea, f^ara* dilarlarlaa paHei 
y formar entre ellas nn conducto artificial. 

B. BoRDONSS. Son unas cuerdas de tripa dediferentéi grosores, reetat, *elaf<» 
ticas, f flexibles, que se empleau en cfruHa con -él objeto de-dilatar 'conduetot 
naturales estrechados, conservar los hechos artificialmente , rebc«after4l tru-^ 
yecto de l^os fistulosos ^ y 'condut:ir*^tf^ierb4«casioneil oO^ oliUHoa' ée^pAito 
al través de cualquiera de eetoveonduétOs^'Eki efecto conío'testtten^lguartiii'* 
to k dejarse doblar ^ petfetra su estrem^ad inierAa eiífM ka (ijircdea de dí^ 
chos conductos, obedeciendo á la presioii que ae ejerce sobfeiu'estertiá' yy né 
ae detienen por tropeaar con una corbadura uba inflexión ú-otrétobatéeal# de 
esta naturaleaa^ B\no que. continúan siempre adelanté, ose diri geM 'por%l iadé 
^ue les 6(Ve¿e ttienoa resistencia. ..'..., i. ,. {. . .«jmií <.'»'i 
*' Antes de usav un ibon)oiv,'0e' prepara la punta que {la^drpcacersir «i*f«l 
tejidos , rédondeátfdé4a'8obre una'fMedra'pmtttett 6 oéré cuf^r^'duro, y «iej«|h 
magullándola , después de humedecida, entl^ los dientes ó las ramas de unalfe 
tijerito por detras de' su clarvillo,* baaCá* formar ún pincelito auave^ cufoa fila- 
mentos se cortan y redondean, para que resuHe unaestremMad del mismo gnM> 
sorqueefr resto del bordón: E<te,'Mbléirtddéa¿«ttr, mántedsó niueilago', ae 
introduce directamente cuando es anthi la ¿acidad enf qáe penetra, y'cnmi^ 
do «sucede lo contrario,' se fácilftá sli'trplicad^itacfétodole dar Tileltka ^obtt 
•ue;e,'y empujándole al proj^lo tiempo cofli'ausvidad; ■' ^ t . / ' • v* 

C l'ABULias; vihiüLVisv ritioiiié. Con eMíoi Abmbrm'ié han C o mp rendido 
. dhreraosme iios de aposito deatiluidcA "á' «segursrr Hl' inmovilidad decíertoaór^ 
ganos, supliendo unas veces á loü bluesordivididos^ impidiendo otrtekfleki^Mi 
ó la estension de lat-estremidadei mtticttlavea,' y qiA'por lkllinm,"iit*«en'algu- 
kiaa pai^ dar puntoile «poyó fi'la acfclott de unapdéito)/ y partf reMltuir á la* 
partea 9udirecci<m batni^al. • • '■ • I -■' i' i / ^.-í .♦••f «»' «.»' ••■ '•' • -^T 
, Son las Ublillas unas chapas lirgfts^'del||adaB,redMdeaaaaiíÉí|a»eatr«moK 
mas^ «mettos réUirtenlei y hechas de mádhra; hOjU<dO''lltttf> cáMonVí dtra 
materia semejante. . i , i n» . ' .t 

Según Begin , las Ublillas de madera de abi^ ó pfnabfAe cbvtadaa 0á tu 
dirección dje sus fibfMr /V^n^ ^^ ^^jPf ^¡4 po>t|u^ >*^,^^^>^ .^^^ 1^1^/f^^ ^ 
lasos que las mantienen aplicadas, y son inalterables por los líquidos con que 
«•nviene>é veceé tenei^ bttmedeeldlBf<'laa>eupeHkftM »fed|aa.i!Bataií>iabHlka dt 
madeiW son^pof^o- amoiiff de una aolaplefta'i'peMibay-ál^iias'lieiidldaalonv 
gitudinalmente en porciones de cuatro á seis líneas de ániaho, f lihidab pdr «u 
rara interna á beneficio de u» forro^de liento <k de-valdéií que laa permite se* 
pararae por la estenia^ y formar una concavidad, que se aoomode á la Aguru 
de loa'miembros*(ifi¿:(l».yí^.'4g/)-' "- ' :^ «> . . t . ♦ 

Cuando los objetos de aposito de que hablamos se construyen dk ^rto% 
iio|a.ln'4atany aon^^dé biei*f oy' hwí'^recilíido pinii»larmeBfte«l' nombre' dt 
«f7miit«'kS«ele»4etter dMerQdtevforma'kegbn^l níiiambro A abe««itl«ileaCfmh*> 
das , preseiiUndo emiticKicfas' y'ciMáidesféki'raaonfjiíivém de'laa*dv aquel: 
áiened'Unoa bétoWesdemeeal'elv'iu'peifte'medU 'pdMü etHmv^ea 4aii aber- 
tura» de pwas c«r«^fltdaa qbe^lMr «^lupéslto, Atveoéi>hs,irfnM»q^ boj»idu 
lata ó de hierro están encorvadas á manera de media caña, en cuyo cam te 
dlaanían' los toiklñer^^ftclMR^tr aHftmoa U f O fiim Ito-tridiWiÉp muyHm- 
.pmf4aaifnie'g«ftV!»4w*^'»»'^i<ao > 4<» i. • ■• ■ A aj , 4*1»» va¿v ¿f b ,oUii**¿ é 



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41 

BiM» MAO liM.iiiiesíibrAii. y ii»y#r ta teii4tfici« 4 perder U lisura, ¡que deten^ 
iMft coiiterF«r4.Co«iríeiit «deniM >|ite «o leMí may angosMrs, pera qae no tu^ 
fra tu aocion oum pt^ueAa luperfieie , ni «foyen aobre loa tejidoa loa ven«« 
MeU» deaiinaiíos i aMJeUrUa. 

Hay alganaa tablillas , destinadas á la estension permanente , que tienen 
mayor longitud qoe toda la estremidad afecta, y presentan algunas, modifi- 
c»ciaiaeatpa«<íq<a(9KC% como agttíevop,:esicotad4s^ 

En las fracturas de los huesos de lo^ nidos, que no exigen una fuersa muy 
considerable para mantenerse reducidas, y en quienes pudiera ser muy per<« 
judicial, un, cuerpo qi«s4kbrara.jcon demasiada aspeniUfSt usan vil mas de car- 
Ion mojadoy i|ne se «daplan f «actameiite á la superficie del miembro, y que 
después de.fecasse,^ adquieren U consistencia necesaria. También son útiles 
astas. «WliiMiic^nAOt las partes ofrecen una figura irregular ó deben mantea 
«MU ^ .9í»i^m% «4imP «i£e«)e en4i« Cr^Minii'de Uimaniliba^a infiu'ior j 
en. J^,i^l >)APUH1» cerca del.codou. • >. : t 

\Eiaca%o*d<^, migóte necesidad pneden cmpUarse , ^n.yea de tablillas, pe* 
daaoa de , coirt^sa^.de. árbolirs^ é tualquiec^ otro cuerpo duro que se tenga á 
numo f m od i ficá nd ole lo mejor que se pueda. 

Las tablillas nunca se aplican inmediatamente sobre la piel ; las de ma- 
dera ae colocan fobre las jaimobadillas, compreaas y vendajes, y se las fija 
pur 4o c^mtto por ^piedi^ de rf ndoietes ütados de trecho en trecho, ó de al- 
gunas, vueltasi de venda. „.:,'. 

Loa ingleses, que usan con frecuencia de vilmas esc^vadas con huecos ana- 
logoj A las emintinciaa d^-la i^rta, y que, se adaptan á ellaxomo un mol- 
de, las apticaq sin m^a intermedio que el de las compresas y vendas , y laa 
n^en por n^^ldio deis corroM que se, fijan ^n Iqs Jiotopes de su cara ester- 
na. Es precia fener gian q^JeqQÍon de.estai^ vüipM r pai^ acomodarse á los 
^ ifar tnle a jf^¿MvMiMtf> ^ 4il<w jii^reni«s hueáo^.qi^tjei^ cada uno pueden pa- 
decMila (ff€tara.;i|(,este inconvApiff^ae esiro^yor q^ic^ 1^ ventaia de coroprl-. 
miVi|«o«. igualdad., cuando estiA esa/ctameiil^ co^istjcuidas; pues lo mismo, se 
Wgra Qpn bs rectas, de madera» tenjt^ndei quí^Mq diQ rellenar los huecos de la 
snperfic&e afecta con almohadillas y compresas. 

tiaf tabliUaa, aunque de diferentes dimensiones y. figuras según los caso* 
en que ae deben «malear, no han recibido nombr.^ particularea á escepcion 
de laa síguientea» ' i •: < f . , n . . ■ • . i ' 

. Maf^opfftMt son unaa tablillas, de dimeo^nes mayore^ en iodos sentidoit 
que las 4¿:la mfano, y de una figura ^me jante á la de este, órgano con loa 
cuatro últimoa dedos unidos entre ai , y é veces separado^ como el pulgar», 
que lo. ^14 siempre. 

Se las hace por lo común de una madera fuerte, pero también pueden ser 
de cartón ó de hoj^ de Uta, y suelen llevar en su cara inferna nua especia 
de almohadilla c<)|iv<;^,fo,rma(f>L dé cáíiiimo, estopa ó i^godou bastante apre<* 
^^ gr.lKVttevidp poi^^ uf» forj^o de. lienso ó, de piel. . , ^^ ^ 

Se aplican inmedt^^inenteen le p^lqia.de la mano cu^n^o llevan la al- 
moh»di|la» ó con el intermedio de un^ de estas en. el. caso contrae io, y se Jas 
mantiene sujetas con un vendaje espiral ó por medio de lasos. Sirven para 
dar solides á los bueaos frsctfirados» pfira impedir que á coi^secuencia de una 
quemadura fe contraigan los tegumentos d^ la palma de 1^ m^no» y por úl« 
Umo » .ae ei^pl^ip ,t^ ,Xo^^ »los cafof «n .qj^ convicuíe; ípsi^t^e^ mmóvil y 
eii,fst^i|siofi, Cfle^^rganp.,^ ^ .-.,. ., .,. . , , 

. Si4£iffis , filaifiüfas^ s^n4alia4; tjei^^n la figura de la pla^ del pie, y 



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4* 
kárift su j^iie inedia ^rcie«Uii ^m bendidnráá longfliiiIMflfe* ék émi -H*cf 
pulgadas de largo, por donde se pasa ana venda» cajoá cabos ^ben reñir 
por uno y otro lado sobre el dorso del pie, cruzarse y fortn^r^n circulo al 
redeilor de los tobillos, paré sostener en su situación esta pieta de aposito» • 
Tieaeu las suelas en los pies , los mumos usos que las manoplas tn lat 
manos. hL 

S 4.^ DK DIFBBENTSS HBDHM QUB FAIFORCCVH LA AeCIOII 0V UM • 

AP09IT08. 

Restaños likblar a^í liCf otros medios, que se emplean á ireces como parte 
de los apositos, y otras como condiciones indispensables, para que est09 
produacan el efecto deseado. Tales son las camas uandas en ciru)fa> 

Varios son los obfetos de estas camas ; unas sirven para bacer mas camoda 
la curación; otras para que pueda variarse ^ta posición dd pifcietiie, 6 darle 
una que le sea fácil conservar todo el tiempo^qae dure su dolencia. AlguiAw 
están dispuestas de modo que, pudiendo ser elevado el enfisrmé á cierta al- 
tura , quei)a el espacio subeiente - para mudar los cokbones y la ropa : n« 
pocas ejercen una acción mas ó menos enérjica en los órganos afectos, co« 
mo las orthopédicas y las que ^e emplean en las fracturas. Por última se ban 
inventado también unas especies de sillones , en los que puede sentarse el 
paciente y aun trasladarse de un lado á otro, sin que se alteren las rela- 
ciones de ciertas partes. Trataremos aqui solamente de aquellos medios, ^oe 
no están destinados á casos particulares. 

Para facilitar las curaciones ,« deben ser las camas altas y angostas; puea 
de este modo el cirufano y sus ayudantes colocados al rededor del paciente,' 
llegan sin iholestia al sitio de la enfermedad; á veces puede ser necesaria 
que no estén ax>roximadas á la pared por ninguno de sos lados. 

La conveniencia del enfermo exiíe que, cuando no pueda incorpora r se pbr 
sisólo, se le disponga á distancia propíorcionada ^ un condón' ñierte colgada 
del techo, y que termine en un puño á manera de croa para que se apoyn 
en él cuando quieta con una mano ó con ambas. Conviene también colocar 
y mudar con frecuencia una sábana doblada debajo de las partes por dondt 
flu>e alguü humor, y si es preciso, otra debajo de los lomos, para sostener 
al paciente cuando baga sus deposiciones: esta últiina sábana puede atarea 
con una cuerda, que pase por una polea fija en el tccbo; para que el mismo 
enfermo tirander por el estremo pendiente pueda incórtH>rarse : en fin si que-* 
remos libertar algún miembro del peso de las cnbierlaá^ se le coloca debajo 
de un arco de fractura. ^ 

Compónense los arcos de fractura (X. 1 >^. 19) de tres"^ cuatro arcos de 
madera ó de hierro, algo mas que semicirculares, paralelos ^utre sí, dis- 
tantes uno de otro >como una tercia , perpendiculares al horiaonteTyimfdoi 
y sujetos por un listón en cada lado y otro en su parte media: estos arcos 
ban de tener dimensiones suficientes, para contener á b éstreraidstd tu^ 
ferma ; pero sin privarla con esceso del abHgo que necesita. 

Para xsover parcialinente al enfermo y darle una posición mas 6 menos 
angulosa, se han usado diferentes camas. La de IA^hitk consta de una mi* 
tad horisontal, inmóvil, que corresponde & la pelvis y miembros inferiores, 
y otra mitad donde apoyan el tronco y cabess , que se levanta hacia ade* 
' laiite á manera 'de atril, y queda- "fija' á la' altara conveniente por medió de 
un arco dentado, entre cuyas puntas encaja una varflta de hierro horitonj- 
ml: igual es la cama de Toiin, con la «fiferenciade que á la parte movible 



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43 
iM «ta^ itém toerdi ^mt f9% pbr um pofesy ytlrrt ptr^ qoc el «rfÉrmo 
f«f«k Hicf pw ri e por si mitOM. 

Ea k cfton 4tf Kmou ton oioTiblet Us dM crtremidadet com-tpOB^ienCft 
á U caken y á los pies; ambas tienen sü pnnlo fijo en donde se unen con 
la fiarte céntrica que es inmóvir, y se dirigen, la primera baria arriba, y 
Is segunda bécia abajo; de modo qne pnéde formarse con ella una especie de 
•ilion. BoTT CHa a y SrbeCKit han presentado camas parecidas á la auteriori 
pero mas sencillas y porlátÜes. 

La cama de Eaku comiste en nn catre sin cabecera, cnyo plano superior 
está dividido en tres partes movibles; una correspondiente á la cabcsa y 
parle superior del 4ronco, que puede elevarse bada adelante; otra donde 
apoyan los muslos, cuya direcciones inversa á la. anterior; y la terrera, 
que pertenece á las piernas, y puede formar con la segunda un ángulo mas 
é menos abierto, hasta potierse en sitoaeion borisontal; esta se divide en. dos 
partes, una para cada eslremidad inferior; y aun puede aBadirse en caso 
necesario un atril portátil , para sostener libros , papeles ele. 

Esta cama eiije unos colchones cortados y suietos á ella, de modo que 
l%an sus diversos movimientos: es la mas útil de todas las que se ban in* 
ventado, pues que permite variar de mil maneras la situación del enfermo, 
sin temor d« que partes divididas ó dislocadas pierdan las relaciones que se 
quiere conservar; presenta planos sólidos invariables, para que los miem- 
bros descansen en la posición mas útil ; hace mas tolerable una larga per- 
fnancncta en cama, y nos parece que, si el último plano pudiera subir basta 
formar continuación del segundo, seria aplicable á todos los casos.. 

El aparato de planos inclinadoa de Mr. Dbipich fué inventado csclosíva* 
mente para las fracturas, y pertenece á otro lugar* 

' Si se tratase de un enfermo , qne por precisión ó conveniencia Iníbiera de 
permanecer inmóvil en posición supina, y sin embsrgo, ya para curar al 
funa úlcera que tuviese en la espalda, ya para mudar sus colchones, ó para 
que hiciese del vientre, fuera necesario elevarle á cierta akura,ae podría uaaf 
de las camas de Litdio y de Daosoh, que son casi iguales y constan de 1.* 
«na cama de las comunes con sus colchones y sábana inferior 2.* un marón 
de madera fuerte , de tss m'smas dimensiones qne la cama , y atravesado de 
nn lado á otro por anchas fe jas de Uenso doble, que trusan por debajo de 
la cabexa, cuello, espaldas, lomos y estremidades inferiores del paciente, de- 
jando libres el ano, partes genitales y otras regiones de la parle posterior 
del tronco 3.* cuatro cordeles que partiendo de los ángulos del marco, se 
diriíen v^rficalmente baria arriba , y van á atravesar poleas de reflexión; 4«* 
nna máquina para tirar de las cnerdas si inultanea mente. * 

En la cama de Lbtdig la potencia elevadora se .ejerce por medico de nna 
grúa colocada hacia los pies: la de Davjon presenta algunas reformas útiles: 
las lajas son amovibles, para permitir la curación de una herida de la parte 
posterior, ó para renovarlas; ms^ ya se concibe que nunca podrá» quitarse 
dos ó tres á la ves: la parte del marco correspondiente ú la cabesa ,y tronéo 
puede inclinarse parcialmente, para dar al enfermo I» posición mas útih por 
último la potencia obra de un modo muy sencillo. Se aprovecha, si es posi- 
ble , uno de los antiguos catres que tenian un pie derecho en cada ángulo, 
. unidos en su parte superior por cuatro barriiS transversales; en cada punto 
de unídn se coloca una polea , por donde pasan las cuerdas que vienen de 
los ángulos correspondientes del marco, y que luego cambiando de direa- 
cion, van las que pertenecen á los pies directamente hada abajo, y las que 
se baHan á la cabectra, siguiendo boriaonlalmenu al lado da laa barras Ion- 



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tilndbftlei dd caire ^ i «IrareitffrefrM polMl|»)<Mft4M'jaMO'4rl%i:^«e ih^ 
citMo las cuerdas que vienen de los pies; f . émft enietnoea h^fun^ unidas. c^ 
estas 4 bascar, «a loríM, «n ca]K> oiHñdr#,se üían los . csHreaaaa de Aodaa 
ellas. Hacieud» >rodar e«ta maquinar, aaeiesde» poc ignal el siacc« y el en** 
femó hasta la altura necesaria, 

• Si na hubiese á mano un catre como el que acabamos de .indicar » serie 
preciso cifcuir le cama con ana armadura, idéMt ice, ó iiyar las poleas en el 
techo; ó bien valerse sencillamente de un sistema de* poleest en. qujFe perte 
ínfiBrior- vinieran á ataree oonvergieudo las cuatro coerdaa ,'.7 cu|ro cabo 
Ubre>pasará por oittL polea de reflexiofi, para caer, ya verAicaloienle fueea 
de la cama^ ya en frente del pecho del enfermo, que en este* oeeu.podieiie ti- 
rar y elevarse por si mismo. 

' 'I odas esUs camas tienen el iocenvenienle de no hallarse por lo cornos 
dónde y cuándo son necesarias, por lo que se acostumbra suplirlas eon otroa 
medios; pero es preciso convenir en que la maquina de Earie es moy prefefi^ 
ble A los planos iaclinados hechos con almohadas, que ae hunden coa el pe«9 
de loa miembros , que se descomponen pronto , y que «aigen renovaciones i 
veces peligrosas: con la cama de Dau/onm puede elevar sin mucho trastorna 
al paciente, pera los diversos fines que hemos indicado; y aun modificando 
un poco su construcción , esto es , poniendo encima del marco an colchón J 
ana sábana fijos por sos bordes y horadados ea los puntos convenientes, te 
pudiera establecer una sospenaion continua ; y libertar de la prepon ^ 
ciertas úlceras por decúbito demasiado estenses para poderle circunscribir coa 
rolletes , y que acaban oén- los enfermos por no haber podido qaitar su cao^ 
«a? de 'este tnodo se evitaba también el defecto, que se ha imputado á las ca* 
mas suspensorias , y es que por* 'el intervalo de las fajas se introducen las 
partes no sespeadtdAs , causando suma molestia ; aunque en verdad se per* 
úiík tU ventaja de poder Renovar los" colchones y sábsna inferior. 
*■ '..<>asi oon el mismo objet* qae las caakaa ee han usa^ diioersof sillones ;.)oi 
-prsooipáles son.el de Whité. y el.de Thaobii. .. 1 . t ' ; 
*-. Bl primero es una máquina coa ruedas en \ó$ pica, papra traaladarb( 49 
«in panto á .otro, y dispuesta á manera, de siUa; cayo asiento^ ea inmóvil, 
y ofeece ua* agujero, para que* el enfermo haga sus: deposicioaes ; y cuyo resr 
paMo pu<!«le indinarse hacia abajo, asi como áu parte anterior hacia arri- 
ba , formando una especie de «cama. * 

r Ersc^uitdo;es un sillón grande y lueite coa asieaio perfocado , cúnjeM^ 
npaldadispueatodetal atódo-que se paede incMnar to^.el tronco,,, ó. ^ola- 
*'teente ia loabitaa., y fon un apéndko de Corma acanalada, hjo en 1^ p^rte 
inferior, y suspendido por medio de cnerdas, para recibir á une de las estrer 
«Ésdades inferiores^ • . . , , ^ 

Estüs sillones poeden ser dtiles, pero rara vea se emplean. 
" Suele ser preciso, para asegurar el efecto de los apositos y demás agen- 
tes Cntatives, y para prevenir otres inconvenientes , cuando los enfermos de- 
léraaddF, ^V por pskiecer una- maata, ó^per cualquier otra i^ausa ejecutan m<^ 
iv4piilB*Aüs<dbík>sos,<asai^derciertol medioa« que los.coAitirnen .y. sujetan coyt 
-la menor .ialcomodidad* posible;: estos son las "mtátuukíá^ Ui camisola y s/ . 
*9iñidúr délirmnco*- 

< ) Las maniotas se reducen á uaaá pulseras de enero fuerte , que tienen des 
*^ifici0B errcada ano de sus estremos, para pasar por ellos un nudo corredir 
-tOj^Se Jas ¿oloce en la maíieca, se aprieta el nudo coi reiliao,> y se fijan, los 
9«thoal de ia cnerda en lesi barras de la parte atedia- ó de los. pif| d^ ,1# c^fPf* 
• '«oLss imaiÜD^is no ihipidea loa moximieniOs de flexioa del tronco^ uy./|ol4~ 



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4S 
í Hmitm ím lateiMe» y ÍMÚe lo* Wia i t; á< quienes «bHg»»' i etfiír 
€• contintuí cftteiisioo, caiuuuM)» al cbferma bo -poce *»molettn; if09' comí^ 
9«ieale apenat id(nra4 m«s que plvs) impedir que eeleTMile do k €md««,i 
.' Lft cpmáfo/tfct «Ua iMpetíe de <»nyi«t «jiutsds al cuerpo, «!• q«e cvhit 
dctilt el pcf:lié hatu la prWit: av abertur»*eaU por la .parte posterior, y 
je cierra con botones , con cintas atadas de trecho en treclio> ó eon un cor* 
don como los oo#sés ; sns'' aiañgas por ultimo,' «o lienem «alirfa en el es<- 
Irfíino inferior, *ptra qne el «nferino'n# pueda servirse de 'M^ oMiioa, .y.anU 
p w s ene an ana pe^tteila •abéi^r* lirteral,'poi^' donde tí mMco pncdej cf alnií- 
■ar «fteslado'del pulseí. Bsla espe^ie'de veHido* tiene por Ik tet^Ua^y^bniec 
Wabanabroeténnrjtfvéu^'por donde pnsa'tfn catdo^ <qur; aMwHnge pnriant»- 
bos lados en las barras de la cama , mantiene fi|o el troneos f eni4a estrer 
midnd de'eada%nknga préifefota nn asa formada por ndá correa' t' donde se 
•niela un nnte corredfoo , para impedir los too?i«aiefl(tos de los l>rasos^ . .w> 
* .CotafTÍeno«|tte en sn uparle post¿rtornsté1a icanwaolaüt a i n d á .eoifao«loanéer 
ih,if qnq no tenga nndoe nt bebiHas» qne ^lerrt» daftnr á ^a enifiMímnav 
sin que estos lo sintieran ni acertaran á espresarlo estando pnva<Íos«idei«a*>> 
aoaí; «de mas. do 'debe 'subir precisa ntenile'b^ta'i el cdtlln , pncb ¿ófuprínkSria 
los vasos y la traquea, ▼ pudiera llegar á producir la asfisia y la muertCtiA» 
que, Fotllk reiere qiie observó una ves eu' un hospiul de París. . . ' 
« El eeMdor á^l. tf^nio se osa comunmente para completar la aorion de la 
OMdisola, y: consiste en nnatira de liento de un pie de anchura .y., de dos^va-r 
ras y media , y aun cuatro y mas de longitud según los casos ; praattit* en 
nndn "eAremb trta ^'cnairo correas V qne^eír la cdra sn^ersor yáilaiáistanria 
dniekíeo^j^ Ms pnlgadae^tíenenisus liebiHas* ¿oriicapondienlea^ Para. ¡aplicarle 
•t Je bace pasar por encima del tronco del paciente, y en. las barras longi* 
tndinales de la cama,, ^i las ti^nerso fifam-nm^o* estfemos, iiaciendo que 
estos las abracen de arriba abajo y de dentro afuera á manera de asas, 
qnc se convertirán en círculos por medio de las correas, que van á termi- 
nar en las hebillas de la cara superior» 

Si no hubiese barras longitoJInales , el cellidor comprenderá la cama y el 
enfermo; y se unirán sus estremos uno con otro por medio de cabos y be- 
billas. 

Estos medios son muy apropósito para impedir los actos desordenados de 
loa maniáticos, delirantes, y su acción no es dura ni cruel ; pero siempre fa- 
tigan y causan otros perjuicios , por lo que solo deben usarse en último re- 
curso. 

Finalmente, cuando es preciso trasladar á los enfermos de un punto á 
otro, nos valemos de camillas «"v^e IkbfK tener condiciones análoga^^ á las 
qne exigen las camas, estar cubiet^as para impedir el tránsito del aire, y cons- 
truidas de modo que el movimieáto m> séá muy perjudicial. 

La camilla de Gobecx presenta-, 1 * nn pedaso de liento fuerte de dos pies 
y medio de ancho y cinco de largo, con una jareta en cada borde longitudi- 
nal : 2.^ dos barras mucho mas largas que el lienso, que se introducen por 
las jaretas, teniendo una de ellas cerca de sus estremos dos aldabas de la 
longitud de dos pies, que parten de su cara interna en ángulo recto , para 
fijarse en la barra opuesta, completando un marco de forma cuadrangular. 

Otros usan del lienzo clavado en án verdadero marco de madera , con dos 
apéndices anteriores y dos posteriores, y á veces con cuatro pies uno en cada 
ángulo. Otros disponen la superficie en que descansa el enfermo, de modo 
que la parte correspondiente al tronco y la cabera es un plano inclinado. Thi- 
low piensa que esta inclinación debiera poder aumentarse y disminuirse; y 



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por áltíMO ei firacoeilltialadiemtti eobierto 4e ale tlmnA» «tt <mátní 6n 
€0 liAooea^ que fermaii aoaarmaKOii.liítn. 

La cauiUa át GoBEDKCfttcttcilU y portátil » ypaede nMrw «n loicam* 
fMfc de baialU : Uf que iieoea planes indi nados y cubierta son mas petadas; 
pero las ventajas que ofrecen Wa hacen preferibles , sobre toiio para dentnr 
lie las poblaciones. 

^' Caicm«M. inventó ana camilla destinada á neutral isar iodo lo posible los 
inovimíentosi Consiste en 1*® dos marcos de madera üe sejs.pifs át longi* 
4«ids.y tressde anéhnra^ sostenidos horisontalmetiie nao sobcf otro' pnr nse^ 
id«o*de<:pieádefeabos9 2*^ una especie de hamaca terminada en aua^sÉDemos 
psv. covUonesi, qnt la suspenden del. marco snperipr; 3v^. vnrioa altaos, qnt 
forman una bóveda cubierta con encerado. . , • 

Todas estas camillas tienen dos apéndices anteriores y dos fiosteriorat , y 
tntre ellos se colocan 4os hombres qne las han de conducir, llevando é veces 
sobre sos hombros nnas correa» de cuero doble, ^ue tienen en cada astrefeno 
nn MHcktQ oial « para introducir en él la barra de madera y suspender «I 
aparatoi . ■ .'.♦•••,.• •,.. .t ' , ,n «> 

Puede afiadirae en el suelo dejieaao de las camillas un libero o<dcboft, 
w^ almohada y aun sábanas, si se juaga conveniente. 

Algunos mandan poner ruedas en las partes laterales de las camillas, pan 
i^e loa hombres puedan conducirlas con meu^ molestia ; pero este ^oiedio 
csa«'<machas sacodidas, á no ser que todo el camino del tiénsito esté llano 
íy- anen aga , - f i 

' La céndiiecion de los> enfermos exige dos precauciones. Ngenerales i i«^ Qna 
4oa fnajvimientos de los conductores sean coitos y- uniformes: 2.* Qne.siamw 
pre se conserve el misoM» nivel , ó por lo nienos» qne no . lleguen á peneraa 
á mayor altiira las prics i quianti esta altóaciiMi podiara perjudicar, v^ i 



■ ; : ■ 1 . - ' ■ . . 

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IPi^IEIÍS M^ 



DE ÍOS APOSITOS JEN ESPECIAL. 



\Mithoj cooliifo -campo nptrcce ala ^iaUi Toando üe proftett not |Nrt- 
tenUa tín orden ni distribución mélódka , iantoa y tan 'dÍT«rtoa apófiloa 
como ha inventado la medicina operatoria con el obiieto de remedito leaio- 
aea 4an -diaihitaa; 5* no fnera <po9Íb1e aprender y retener tn mecanismo, i\ no 
paaáramos á examinar cada-nno por -separado, formando grupos de los «oa» 
seaMi|aittes^ y en ^una paUbra , procediendo f>or un método analítico. 

Y siendo para nosotros el ^%o á que estin destinados , él tknico •guia q«e 
•debe conducimos como por la mano 4 su ma» fácil y -exacto conocimiento; 
deade luego se -concibe <}ue las |>r¡ meras ^divisiones deben estar Itindadas en 
«sos importatiUs-, para que vengan á quedar separados y en los «strcmos del 
^cuadro, ^ios ^oe tengan oaeoos auálogia, y prihümos -entre «Moa ^ue ofreacan 
aaas punloa 4Íe contacto. 

Partiendo de -este principio^ é indagando la acción de los apositos, iremiis 
qae bayanos cuyo objeto es auaiUar 4 la naturaleaa en la curación de las 
«nCermedades , y otros qyifc , no esperándose remedio alguno, auplen la mala 
■disposición ó la falta absoluta de Jos órganos : -los primeros se aplican inte- 
TÍnimeirte , ^sn acción ea indirecta, ytraian de corregir defectos •de organiaa- 
don: los segundos se auelen aplicar para aiempre, -obran de un modo direc* 
to, y corrigen defectos de fundón, ó disimulan las lesiones de ^estrurtura. 

Aclaremos lo dicho con un ejemplo : el yendaje nnitivo ae aplica para 
^aproiimar , los bordes de las heridas y favorecer la acdon de la naturaleaa, 
donde se vé que trata indirectamente dé remediar una lesión de tejido , y 
qne conseguido este fin, dejaná de ser útil; por el contrario, un ojo artifidal d 
«na trompetilla ^bcústica se conservan mientras dura la ^ida , y -el primero 
disimula directamente la falta del ojo ,v mientras «que el segundo corrige tam- 
bién directamente la torpcsa del oido. 

Tenemos pues dos grandes aeodones de apositos: 1.* medios- qne lavorécen 
la acdon de la naturaleaa en la curación de las enfermedades: 2.* medios 
•qoe se osan para suplir la falta ó el defecto de tan órgano. 

Esta segunda secdon <|ueda dividida naturalmente en dos cla|ca; I.* me- 
dios que -se usan cuando falta el órgano \ 2.* medios que se usan porque la 
fondón es defectuosa* 

Entre los apóiitos de la pd^iera iecclon«se notan, «nos coya acción se 
dirige á los tejidos yivienteS| y otros que obran aobrie cuerpos estra&os( dt 

9 



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'*8 
cuyo último micmLco se deducen: Licuando, obraa aproxiimando líos ciiec- 

po¿ e^trariOSy los apositos contentivos'. 2.^ cuajido separan ó preservan de ' 
la a< cíori Je los objt'tos esteriores, los preservativos.. 

Los apositos que ejercen su acción sobre los tefidos vivientes están destí'» 
nados a iu'Uiir directaiDcntc sobre sus propiedades físicas, aunque indivecta- 
nietttc, como dejamos dicho^ i^odi(tf|ucu )as..y,itaies. 

Las propiedades físicas de los cuerpos que se acostumbra modificar con lo» 
apositos son: la graycdail, el volumen» las rclacioms y la figura, á las que 
pudieran añadirse la humedad y el calor, si no lucra su acción mecánica de- 
masiado sencilla -ni ««tufiese combiividá' con la viiaK,^que^|io debe ocupar- 
n }S. Con que podemos formar otras cuatro clases de apositos, incluyendo en. 
la primera los que modifican el peso de los órganos, sosteniéndolos contra^ 
su gravedad {}iuspensorios)\ en la segunda los que alteran su volumen obran- 
do de ua modo concéntrica {^^mpresivos) 6 egocéntrico (düaianíes) ; en la> 
tercera los que llevan sus relaciones al tipo natural, y en la cuarta los que 
corrigen su figura {orthopédicos). 

La tercera clase es susceptible de mucbas divisiones : distintos son los me» 
dios que se usan en las partes duras de los que sirven en las parles blandas, 
y entre aquellos ( reieniivos) ,' anos se destilan á mantener reducida» laa 
fracturas, y otros las lujaciones ; es decir, que los primeros renxedfan'Us 
lesiones de continuidad,, y los segundos las de contigüidad.. 

Los, apositos empleados en las partes blandas para obrar en sus relatio* 

. nes, pueden también dirigirse á lesiones de contigüidad {reductivos), ó á las. 
de continuidad; en cuyo último caso ó las reúnen {unitivos y ó las sepa* 
i»n. (diifisorios ). * 

Al incluir un aposito en uno de los grupos ^e establecemos*, no se ha» 

. tenido en consideración su modo efectivo de obrar, sino la intención con 
que se le aplica; porque en verdad todo* tienen una acción complexa ^ que 
<liticuUari« mucbc^su división metódica, si no atendiéramos ¿ ifue el cirujano 
solo exige y desea un resultado, variando mucho en la elección de los me- 
dios^ Asi- sucede que todos los apositos <?omprimen; pero ninguno se emplea 
con. tal ol^eto esc lusi va mente mas que los compresivos: los que se usan eo. 

' las fracturas podrán modificar el peso ,' el volumen y la dirección ; pero el: 

- único resultado á que se aspira es conservar las relatüones de ¡09 fraemuí'^ 
ios tn ti estado natural^ y lo mismo sucede con todos los otros.. 

Mas como á veces bailamos que un mismo aposito, lijeramente modiii-^ 

cado, se usa con diversas intenciones , le describiremos en tal caso en el si« 

'fio que le corresponda por su acción principal; y donde sea necesario, in- 

. dicaremos el lugar que ocupa, y las variaciones que sufre refiriéndonos d: 

' dicha descripción. ... .^ - 

'Estamos lejos de creer que esta clasificación es perfecta; por el contrarío 
> conocemos todo» sus vicios y lunares, como'f^ae los hemos palpado aldee- 

- cribir los apositos ; pero al mismo tiempo nos parece que en el día «o hay 
otra que ofrezca mas ventaja, y que «u utilidad es mayor que sus inconve- 
nientes; por lo que nos contentamos con ella tii como esti acordándonos, 
siempre de que el mayor enemigo de lóbuóno es lo mejor. 

Asi que pasaremos á tratar de cada grupo en particular^ presentando aiii>- 
tes nuestra clasificación en el siguiente cuadro. 



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fÍ9 

I Qae obrao en Iob abjetOB csteríores ^ 

aproximándolos — conteütivos. 



I Que obran en los objeto* esterioret ^ 

separándolos.......^ presryativos- 

Qae modifican sa peso sosteniéndolos •' 

contrA su gravedad. suspensorios. 

Grupo 4.* 

(compresivos. 
'''••••* dilatantes. 



— sa Volumen.* 






f^susrc- 
lacio 
nes. 



^ / /«i obran re Grupo S.* 

J i aturadas I uniéndolas... unitivos. 
1 2 1 en su con / 

i s / iinoidad... I sí dividién* GrupO 6.^ 
i I ^dolas..- DIVISORIOS. 

, f Grupo 1,^^ 

fP ^— en sa contiguidad..,M repuctiyos., 



,2" 






I -'tn sa contigüidad. 



—en sa •onlinoidad*. 



Grupo 8.^ 

) RETENTIVOS DE 
X LASLUJfAClONES! 

Grupo 9.® 

¡RETENTIVOS DE 
LAS FRACTURAS. 



Grupo lO.* 
~sa figara.«^.«M.^....^.^M...»...«....M».*«» orthopedicÓs. 

V 

1 • I '■ ■ 

Medios que se asan para saplir la fal* 

ta de un órgano. Grupo 11.^ 

Medios qae se usan para snpHr el de- 
fecto de una (unción. ,.. Ci^upó, i2,^ 



& a 



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%ú 



8?e;5?: 



=9s;;3PR 



S£C€I0N: l 



AHMITOa^ QQB. 8K USAN. PARA. FAVORECER: A* LA NATURAIí^ZA BN 
CURAClON^ DE . LAS, B^NFERMEDAPES*. 



CLASE. L. 

QUB.90«8E EMPLEAN. PARA^ MODIF.ICAE^ LOS^ ¿kGANOS^ 

CAPITULO. LeCOPíTEOTlVOS^ 
^^«: 

L09. APOSITOS CONTENTITOS cstán-destifiadósá asegurar U sitoacióndé otn»; 
medios mecánicos y medicinales. Soa los mas sencillos de todos y por lo mis* 
mo deben estudiarse los primeros; pero^ entrando á formar gran, parte dé- 
los otros , y siendo en la práctica, usados, cou.frecuenciari procuraremoArdes^ 
cribirlos con alguna cstfnsion. . 

En los libros de medicina mas antiguos^ que conocemos^ se hallan muchot; 
apositos que • pueden servir de contentivos ; pero á la verdad» atentos nuestros . 
mayores masa la variedad y elegancia que al verdadero interés de los pacien- 
tes, no adelantaron tanto como era de. elpei*ar. Ni dejó de contribuir al 
abuso de los vendajes complicaüos , el tener e^tos por. los tiempos de la repú- 
blica y del imperio romano el^ doble objeto <ie corregir las lesiones de los ór» 
ganos y. de adornar á los gladiatores ; por lo que no debe eslránarse- que se 
apupara & los primeros lo. que solo debió usarse para los segundos. 

En prueba de esta verdad están c\ iazo de O/aucias que se aplicaba en las. 
mejillas; las orejas de liebre í[at eran unas grandes lazadas hechas en ambos, 
lados de ciertos rendajes^ yotroS'nHic4ioS' opósitos, que pudiéramos citar, y 
que al principio servían casi de un modo esclusivo para los-, gladiatores. Por- 
lo demás la mayor parte de los contentivos se reduela á la saton.á vendas 
estendidas con mas . ó menos artificio, y que por lo común cacecian de 
solidez. 

Hipócrates y Galeno ya conocieron los. vendafes circulares y espirales,, 
aunque por su esqesiva, sencillez se desdeñasen de describirlos en sus obras. El. 
-segundo de estos autores compuso, ó por lo menos trasmitió, gran parte de 
los cruzados que en el dia conocemos, y otros de la. misma esp<'cie que lue- 
go se abandonaron ; tales eran el 0/0 retto^ simple ó doble, -yariaa^^/^/^^ati el 
¿tiagt0r dcl«4)cclío y \ái e^relfajt fié la Viiisma ré^ión^. 

También coWocieron los antiguos una multitud d^ vendajes recurrentes, 
como son : el discrimen ^\2i corona de GlaüCias, el ptípiiagufio ^ y él dipJoico^ 
todos de poro valor; y sin embargo la capelina^que |con tanta-frecuencia ae 
atribuye á IIippocratbs , no se halla en sus e5critos, ni en los de Galbno, 
ai en los demá^s autores coetáneos 7 posteriores hasta Vbrooc ,vá &• com- 



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Si 

iénic com» capelina un ^ndaje deacrílo por GoT. u CsAviuCp f qae mas le^ 
af «oxima á los nudosos.. 

En caanto á los veiida|te propiamenCfr dicfioa-, f»c»erttKqae estuvieron en 
ttso desde tiempos- muy remol06;.pero ni se tus. daba, en^ gene ral la importan*, 
da que merecen, ni se los empleabar. como contentivos con la debida frecuencia. 

SoRANO y. H&Liooo&o fueron, los- primeros que empegaron á conocer laa 
ventajas de lOs. circulares con.apéndicea. en forma de T. Poco despue Galbko* 
inveutó varias. especies. dte vendajes de cabos, que entonces se llamaban cán^ 
teres t para significar que^ estaban hendidos^ por afubos ladost suyas son, aun- 
que las aplicaba mal^^ las-/ro/ida^ para. la. frente^ para los labios , para la< 
"narix y. otras varias; asi coma los^vendajes de seis y de oelio cabos para la^ 
cabeza ^ de los. cuales, solamente el primero^ merece conservarse.. 

Por último los circulares, cuyos estremo» se unen por medio de bebillas^ 
d cordones^, se han inventado en lo» últimos- siglos ; aunque Mr. Fourkiee 
asegura que las senioras romana» usabaaya de ciertos corséi,. para, sostener 
los.pechos y akl^aaa.r la cintura. SegunJusinuamoa. en lá primepa parte son. 
de mucha., uUlidadi y por lo mismo se los emplea^ actualmente en gran nú- 
mero de casos.. 

Según la breve reseita- que- acabamos dé hacer, resulta que en los apositos 
oon ten ti vos- predominaba .antiguamente el uso de las vcudas, y entre los 
modos de aplicarlas, los-n^as- artificiosos y agradables á la V45ta ; los vendajes- 
aai formados, necesitan ua grado de presión algo incómodo, y aun de este modo 
no tardan, en descomponerse: su aplicación ea4Íifici I y en muchas ocasiones nó- 
fK>co molesta para los- enfermos; por cuyoa motivos se ba ido loncediendcr ' 
fina justa. preferenpia á^las frondas- y demás vendaje», que tienen por lo eo- 
nuiQ cualidades opuestas. 

Los apositos contentivos- mas perfectos serian los que no-, modífiífaran de 
modo alguno los- órganos del, enfermo, sin dejar'por eso de mantfncr en su 
fUuaclou los objetos convenientes; pero no hiendo esto pos ble, porqué par»- 
eonservac las relacione» de dos^ cuerpos, es preciso ejercer en ambos alguna 
acción, se procura. por lo raeno» que esta. sea tan suave y bien calculada, que 
no produzca perjuicio alguno. 

' Como medios contentivos se usan casi siempre los vendajes; pero á veces 
es preciso contener, algún objeto con mayor seguridad, circunscribiendo su 
acción á unsulo punto, y entonce» nos valemos, del espadrapo aglutinante. 

Para' los vendaje» de este- grupo- son preferibles los tejidos clásticos, siguen 
los de lienzo y por último los de algodón y lana. 

Por lo comuu, antes dé aplicar los apositos contentivos, se coloca sobre 
la» piezas que han de quedar, debajo de ello» una compresa, que las cubra^ 
enteramente.. 

Los vendajes contentivo» que con^ma» frecuencia se usan son los de cabos,. 
las frondas y los T: muchas veces se los puede suplir con los pafiuclós cua- 
driláteros y triangulares doblados de diferentes motlos. Dtben coniprimrr por 
igual y no tener nudos sobre la»-par(es afectas, ni en el lado sobre qiíedi 
enfermo acostumbra descansar en la cama.. 

Cuando &e quiere sostener u¿a cantarilla ó cualquier otro objeto con toda) 
seguridad, se la fija con una» tira» emplá.slicas transversales, ó coloradas k\ 
lo largo de sus bordes. Los cáustico» se aplican entre dos porciones rírrula- 
res de espadrapo aglutinante, teniendo la inferior un agujero táiubicn cir- 
cular; la pieza superior suele tener el diámetro de cuatro pulgadas, la infe- 
rior de tres, y el- agujero le tiene uAa mitad menor, que el de la superficie^, 
que nos propoueino»cauteriaar« . 



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52 
Ahora pascmoá arralar de los apd.Uos conteótivos perieneoíente» á cMñé 

región. 

§. 1 .• VENDATES CONTEÍ^TIVOS PARA LA CABEZA, 

A. PÁI^A su OVALO SUPERIOR. 

Pdcdcn usarse pira confeiier apósHos en e^ta región de U cabesa: Ja m- 
pt/t'na, el pañuelo iriangufar ^ el cuadriiálero ó gran tocetdOy elvenda/e en T 
e¡ de seis cab'js de Galeno^ y mejor que todos á veces, -un ¿orre ée punto 
qut! 56 adapte con exactitud. 

1.** CAPELINA {y¿ase.pág, 29)^ se necesita una •venda de diea á doce varas d^ 

longitud y de dos á dos y media pulgadas de'anehnra, dispuesta en doa glo-* 

' Los desiguales , uno mayor que comprende' las tres quintas partes de ia veiida«' 

y se drstitka á formar las vueltas -circulares, y otro mas pequeflo, que sirve 

para--las recurrentes 6 parabélicas. 

Aplicación, Se apoyan ambos globos «obre la parte tnedia de la frente, y 
ilevándolos por encimar' de las orejas al occipucio, se los cruza y torna á 
conduckT aV^sillo de donde partieron (£. 3. y^. 1. a«d) aqui se vttelven < 
encontrar, pasa el mayor sobre e) mas pequeiio y este, retorciéndose dé 
abajo arriba, se dirijc á uno de los lados de la sutura sagital ó eitactamenté 
sobre ella (id, bbb) si ia capelina ba de ser descendente; ó bien traca nnft 
vuelta espiral sobre la mitad del circulo descrito, si ha de resuHar aseen* 
dente. <Iomo quiera que se haya formado esta primera asa recurrente; se li 
sujeta en ct occipucio con el glob^ mayor, que sigi/e repitiendo loa circula-* 
re^; y el menor reflejándose de nuevo, forma en su paso de la nuca á la frente 
otra vuelta, que sigue en el lado opuesto la misma dirección que la primera^ 
^ (4>ntinua€e de este modo, descend^iendo si se principia por la sutura sagital| 
^ ascendiendo si por la parte inferior del parietal , con vueltas parabólicas^ 
qué se van cubriendo sucesivamente en la mitad de su estension ; basta que 
lleguen á ocuUar á manera de gorro todo el óvalo superior de la cabeza; 
entonces, si queda alguna pequeña porción de la venda arrollada en t\ globo 
menor, se la dobla debajo de la última asa recurrente, cuyo estrenn» qnedft 
sujeto con todos los circulares, qiie aun puedan hacerse coa «1 globo mayon 
Es iiidiierente que baya ó no una vuelta impar, que corresponda á la sutura 
sagital, y que será la primera ó la última, según la especie de capelina qot 
se adopte. {Véase la L. ^^ fi?* 1. aabb,) 

La capelina lateral empieza á aplicarse en las sienes , y las asas parabóli- 
cas son todas transversas. 

En otra parte hemos hablado' de los inconvenientes de esta especie de ven* 
fia jes; aquí aíiadiremos que, como contentivos del óvalo superior de la ca* 
besa, son poco útiles, de aplicación molesta y de eficacia dudosa. POr U 
mismo están casi abandonados. 

^, 2.* PAvüRLo TRiANGUL\B. Puede ser sencillo, 6 formado por uso rectan* 
l^^ular, doblado en tres puntas. * 

S? aplica el centro de su borde mA largo sobre la frente; se dirijen lat 
puntas agudas al' occipucio: ae cruzan en este sitio, comprcnd4end(> debajo 
de ellas el ángulo recto posterior; se las vudve á traer hacia delante, y se 
las une formando una lazada. Si la longitud del pailuelo no permitirse otra 
cosa , podemos anudar las puntas sobre la liuca , ó se hace la aplicación es 
sentido inverso, esto es, colocando por atrás la parte media del borde mayor. 
Ksle vendaje es muy sencillo, y por lo común nO ofrece inconvenientes; 
no carece de so)j(lez,7 -se puede ejercer con él una presión bastante gra- 
duada, For todas estas ratones se U usa con mucba frtcoeocia, % 



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53 
' 9,^ PAi^irvto GOÁmiíATMio. Se (brim eoh ^ nn nendafe q«é «e Ilaroa 
fron iocádo; para cuyo fiu ha de tener dospiet^ fatitud y dos y medio de 
longitud.* 

iiplicacion. Se le dobla «egan ki longitud ep dos partes desiguales con tres 
é ruotro pulgadas de diferencia; se le cotoca por su centro sobre el vértice 
de la cabeza y de moda cfue su- porción menor cjuede encima-, sus bordei li- 
bres bicia adelante» y e^ que resulta del doblez hacia alcas : aladas las pun* 
tas de la porcfon. superior debajo de la barba, se redoblan Ins U*es ó euatrjo 
pulgada* , que de 1¿ inícrior esceden bácia arriba y sobre U frente , y se 
conducen sus* dos áiiguloa al occipucio » donde se anudan. 

Este es nn vendaje muy sólido, que abrata el cráneo con bastantie exac- 
Ütu^l , y que no ofrece otro inconveniente que el de causar mucho calor, 
por lo que suele incomodar á los enfermos principalmente en el verano. 

4.^ VHNDAJB DB SBiS CABOS AB «ALBNO ( Cangrejo de ftis caLos para la ca^ 
df6tr, vendaje de los podres). Galeno inventó este vendaje y otro de cuatro 
y ocho cabos para la misma región, como puede verse en los capiiuUa ^ 
y 9 de su tratado defascits', pero solo se conserva el de^seis, porque los otros 
tienen mas inconvenientes que ventajas. Su longitud es de tres pies y au la- 
titud de media vara. 

Aplicación, Colocado el centro de lUe vendaje sobre el vértice de la calie* 
wk , y cayendo tres cabos por cada parte lateral , se atan ó ñjau de cualquier ' 
modo, los dos anteriorea (JL 3« /I. 2. aa) en el occipicio, Vos poslerio- 
ves {id. bb) en la frente y los medios (id, at) debajo, de la barba; ó bien, 
al molestan los nudos en. este sitio ,. se los cruza ,. y llevándolos á las sie« 
nes se sujetan con alfileres ó puntadas. Por último , si los cabos dtl centro 
- lastimasen las orejaa, se hacen aberturas, que den salida*á estos órganos {Fea* 
se la L, 3. /. 2. aa bb ce). 

Este vends^je es á la vea-seneillo y sólido, y aplicable á todos los casos, 
por lo que se le emplea cou> muchas frecuencia , y á veces no hay otro coit- 
que poderle suplir. 

5.^ T. PARA J.K CABBZA. El circukr está formado por una venda de des va* 
ras y media de largo y dos pulgadas de ancho; y la porción vertical, que 
puede ser sencilla ó múltiple, tiene la longitud de una vara. 

Aplicación, La parte circular, arrollada en^dos globos, se coloca- por soi 
centro en la parte nudia de la frente, cuidando de que la venda ó vendas 
que forman el T, correspondan bácia arriba; Se dirigen los globos por las 
sienes á la nuca , y los cabos verticales al' mismo sitio por camino directo; 
ellos y el circular, después de quedar Tos primeros sujetos debajo del segu^i- 
do, y redoblados cubriéndole por su cara estema, ynelven al punto de donde 
partieron ocultando las vueltas que acaban de trazar; y llegados á la. parte 
anterior, pasa el circular por encima de las estremidades de los cabos', y se 
fija con alfileres , puntadas etc. 

Ya se deja conocer que este vendaje llenará mejor su objeto cuando el T 
•s doble ó tripe que cuando^es sencillo ; pero , hágase lo que se quiera , nunca 
presenta ventajas, que le hagan preferible 4 l^s otros medios que conocemos. 
fi.® GoRBO. Hemos dicho que á veces es preferible un gorro de punto 
de seda, algodón etc., á cualquier otro vendaje; eii efecto, su elasticidad 
nos asegura de que siempre <¡jercerá la presión necesaria , y nunca roas que 
la necesaria; por lo que, sin molestar al enfermo, contendrá seguramente 
* los apositos , y mucho mas si , para evitar que se arrugue y descompongai 
se sujeta por medio de unas cintas atadas debajo de la barba. 

Este gorro debe ser poco profundo y para que se adapte por toda su catm 



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54 
interna á lu píétat qoe baym de conieiicr. Para aplkarleiy conviene á veces 
volverle .del revés , y xdlocado .su 4:entro jen ^l ^¡lio 4Íoiide iia de que«Ur, irle 
adaptando ^aucesivameute. 

B. PARA XA TRENTE. 

1.0S medios contentivos para la frente, «e reducen á un -venáa/e ^éSreular y 
é una /ronda; los que pueden suplí rse'^r medio de un ¡pañuelo ^floUlado 
•del mismo modo que se 'Usa para <corl»at¡n. 

1;® á}tRCOLAR para ia .fr>€rtU ^ vendaje tregio. Se hace «con «ina wenda ^ 
unas -tres varas de longstad y tres dedos 4)e anchura , dispuesta en 4iu ^lobo. 

ApUcaéUm, Fijando en Ja nuca el principio de la ^venda, se ifornian •cir- 
culares ai rededor 4Íe la cabeu , que queda ceñida como 4K>r 4ina corona : es- 
tas vueltas pueden ser asceudeiftcs por laparte anterior jr cubrirse cxactaroenle 
por la 4posterior.^ de donde resultará sobre ia frente un vendaje espiral. 

Tanto este vendaje como otros formados «con «vendas^ se resbalan 7 des*' 
componen pnouto.^ si se aplican Jnmediatamente sobre los cabcíllos; por io 
que previenen algnnos autores ,^ue antes de -usarlos, ^e<ubra la xahesa de 
nn gorro de dorniíc, £s|>recíso cuidar de ^ue las vueltas circulares iioxom- 
priman demasiado ; porque en este sitio 'tan prócimoal centro de las aper- 
cepciones* ^XMlrian «causar <vivos dolores, *y aun producir escaras :gan^reno- 
sas« -como sucedió á ^na jt^ven , á quien PsüCt 4nvo ocasión de observar , y 
quchafbiajemf^eado este vendaje <on -el x>bjeto «de Jirreglar -sus «cabellos y 
darles una dirección tque no ienian* 

2.® f fiONDA .f»ara la frente. Su longitud ^s de -ona -vara , su anchura 
de tres á cuatro dedus. :Se aplica 4»or su centro en la (rente , y -sus xuatro 
cabos 4e anudan en el occipucio « pasando los inferiores por -debajo, ;y los su- 
periores por encima de las orejas. 

«C. PARA EL t>CCIPVCIO. . 

Para conlener -apositos -en ^5ta región , puede ^servir ^1 mismo rendaje 
circular , de que acabamos de hablar^ y 'inejor la 4'ronda aplicada por sn 
centro en la -nuca, y átAndosevlos cabos tsuperiores. «n la frente y los infe- 
riores delante «del xuello. 

D. PARA ^AS SIENES T 3>ETRAS DE 1.AS <OREJA3. 

Podemos usar de -un vendaje ^c cabos y hebillas y del t. himple 6 doble* 

1.^ Vendaje de -cabos t hevillas. -Con^a de tina parte «circular de cua- 
tro ó cinco dedos de ancho, que tiene unas hendiduras *sogun-su longitud, 
, para dar paso á la5 orejas, y cuyas «stremidades ^e unen por < medio de dos 
hebillas. 

Aplicacion.^Á <:entro *se coloca debajo delaliarha, yisus es'tremos corres- 
(ponden al vértice de la cabeaa. 

'En este v<*nda¡e se acostumhra poner 'Ao$ ojales en ves de las hebillas. 

12.^ T. Para xas sienes y detrás oe xas orejas. La parte circular es de ^os 
pulgadas dcancho y vara y media de largo, y está destinada á ceñir el óva- 
lo superior de la cabezas los apéndices tienen al principio -cuatro^ cinco 
'dedos^de anchura; pero luego se angostan, formando cada cual una porción 
triangular perforada .para dar paso á las orejas, y terminada por 4in ven- 
dolete. 

jápticntion, Co1oc;»do el circular de la frente á la -noca, por encima de 
Dos conductos auditivos externos, •é Introducidas las orejas en ^us aberturas 
«orrespoudieutes \ «e ^ocede «de diferente -niodo , «c^un ^ue «1 T «s sencillo 



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6 f?oMi>. Cn «I primer cmo, te Ifera el veinlolctr m que lennína );i porríotí 
nriaogubr por debafo de la barba á U sfett d*l lado opursto, duiide »e 6j« 
ton el cifdúlar : en §1 tegundo, arabos veiidoletcs se cucaeutraii y añadan' 
debajo de' la barba. . . ' 

Los dos yeiidajes que acabamos de deKribir son baenos contentivos y pae*' 
den usarse cpu igual utilidad. 

ET. para los ojos* 

El vendaje cifru!ar práctirado con o na venda puede mantener alf^ufms* 
á(»dáito^ tn contiicto con tos'ojos, y'bolocailó oMicaanienfe servirá para uno' 
solo; pero llena mejor este objeto un paíkuelo trfatij^ular, doblai^o varias 
veces desde su ángulo recto basta su borde larga, tuyo centro se »plira al 
ojo» y cuya^ puntas se anudan sobre el parietal opuc.*^to. I Ja bis remes ademas' 
de los vendajes otu/ar símfftt, y doble^ frondas ^ cruciforme y T. 

].• ocuiAK siínpt», cruzado de un ojo ^ ojo simple. Este vencía je está 
compuesto por vueltas cirrulaiVs. que rodean el erótico, y por otras oblí* 
cuas, qtíe rrukán á las primeras cii lá Trente *y orripucio y sirven para cu- 
brir' d'uuo de los ojos.' $¿ practica cod una venda' de tres ó cuatro varas de 
longitud y tres dedos de aíirhurli , arrollada en un {>[ol)o. 

Aplicación» Se colora el principio d«í la venda sobre la sien opuesta al la- - 
do enfti^mo; se circuye con dos vueltas el óvalo superior d«:l cráneo, y 
jil llegar al punto ptir do\ide se émptzó, se continVia sobro la frente, l>ase de la 
nari« , ojo alecto , por debajo del l(^bulo de la oreja , formant^o un circular 
oblicuo. De este modo se repinen tres ó cu:iWo espirales sobre el sitio de la 
dolencia y se concluye coii vueltas horizontales encima de las primeras. 

Asi tenemos un vendaje en forma. de 8 de cifra, cuyas asas comprenden 
dos círculos de la cabeza, y cuya mayor separación corresponde á la oreja 
del lado afecto. También puede obtenerle ti mismo resultado de otras dos 
tnancias distintas: 1.^ empezando por los circulares oblicuos, que pasan so- 
breel ojo, y concluyendo con los verticales al eje del cuerpo , que abrazan 
el óvalo superior del cráneo : 2.^ trazando las niisuias lineas en dirección in- 
versa, esto es., en lugar de correr la venda de derecba á izruicnla, Heváin- 
dola de izquierda á deréclia ; para que después de formados los círculos su- 
periores, venga desde el occipucio por debajo del lóbulo de la oreja á cubrir 
el sitio de la enfermedad, ba»e de la nariz y frente, y describd los espiraba 
oblicuos. Estas yariacioo4*s poco importantes, y de que son susceptibles todos 
tos vendajes r»r!nados 'ron venüas, no volverán á ocupamos' en lo sucesivo; 
porque no alteran su figura, ni sus vcnlnjns, y solo se limitan' á modificar 
el proceder operatorio, construyendo antes ó despulios ciertas circunvolucio- 
nes, empezando por donde otros acaban, trazando las lineas de derecha á 
izquierda ó al contrario, ó empleando dos globos en ves de uno, 

2.*^ Ocular nooLB, cruzando de ambos ojos^ ojo doble. La longitud de la 
venda es de seis ^ siete varas, y su latitud de tres dedos^ 

Aplicación \\\xt^i. hacerse con la venda arrollada en un globo, ó repar- 
tida en dos «guales; pero el primer modo ofrece poca solidez y al cabo es 
inútil,' por lo que omitimos $n descripi-íori y solo tratáremos del segundo. 
G>nsi«te en aplicar s«»bre la frente el espacio que media entre los globos; en- 
caminarlos al occipucio; cruzarlos; formar del itiismo modo otros dos circu- ^ 
lares (Z. 4. y?^. 1. 00), y concluidos, traerlos cada uno por su lado por dc- 
^jo de las orejas, sobre la^ ramas de la mandíbula, ojos, frente, pariefa*« 
les, al pu^itó dónde partieron (idtm. bV)\ rep<tir la misma operación, hasta 
obteuei- trei ó cuatro ¿'spl^ates de primef especié, y terminar la venda c^ 



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S6 
drcalot al rededor del óvalo snperior del cráneo, {f^éau laL* i. fig. i. amhh.) 

Los veiiJaji^s oculares, tauto el simple como el doble» exijeu <}ae el enfcr* 
mo, si esi4 echado, terante la cabeza al aplicarlos; y por consiguiente son 
dafiosos, cuando convieue ana quietud continua: no se* mantienen mincho 
tiempo en buena situación y se pueden sustituir con otros mas sencillos. Gm 
todo se los emplea con bastante frecuencia. 

3.^ FRONDA para amboa ojwt. Su longitud total vara y median la de in 
centro una tercia: su anchura cinco ó seis dedos: sus cabos han de reducirse 
4 cuatro vendoletes , que forman continuación con los ángulos de su ,cc|NÍro 
ó/pordoa intacta. Si se quiere, puede hacerse una abertura triangular en el 
sitio, qué corresponde á la naris. 

Aplicación, Coloqúese el centro sobre los ojos, llévense ios cabos supe* 
riores por encima de los conductos auditivos esteróos, y los inferiores por 
deba¡o de los mismos al occipucio, y para no atarlos en este sitio, fo que 
pudiera incomodar al paciente, se los crusa, y Ueyados A U frente, se los 
une de cualquier modo. , • 

4.® FROfitoA para un ojo^ Sn porción intacta tiene la figura de un trian* 
guio rectángulo ; los vendoletes no son mas que l,res , y uno de los que cor« 
responden á las puntas agudas es bifido en toda su longitud. 

Aplicación, El ángulo, cuyo^ vendolete está dividido en dos, ha de corres* 
ponder al entrecejo , el recto á la sien , y el otro agudo al lóbulo de la oreja 
del lado de la enfermeiladj los cuatro cabos je atan en la it^caf ó se cruaan 
y vuelven á la frente. 

5.^ Vendaje CRUCiroaMB /Mira «rao ó para ambos ojos. Son las mismas 
frondas, si para mayor seguridad se aAaden sobre la sien dos vend oletea,. quf 
•e anudan en el vértice de la cab^a, y otros dos en la parte inferior , para 
unirse debajo de la barba. En estas frondas todos los vendeletes pueden aus« 
iituirse ron cintas delgadas* 

6.^ T OccLAiu Nos ha parecido que este vendaje puede ser útil, para suplir 
con ventaja á los que acabamos de describir : es sencillo cuando se le emplea 
ta un ojo aolo y doble si se le aplica en los dos. 

£/ W/7i^> couAta de, 1.^ un circular estrecho de longitud suficiente para 
dar dos vueltas de la frente al occipucio: 2.^ un apéndice triangular, ter* 
minado por un vendolete ó cinta. 

El doble es igual al anterior ; pero en lugar de nn apéndice , tiene dos 
contiguos por sas ángulos internos. 

Aplicación, Colocado el circular al rededor del óvalo superior de la cabeta, 
de modo qu^ el apéndice triangular caiga sobre el ojo enfermo , y anudados 
sus estremos encima de la frente, se conduce el vendolete inferior por de* 
bajo de la barba, detrás de la oreja del lado sano, á fijarse en la porción 
circular en el «ilio correspondiente á la apofise masloides; y la misma ope* 
cacion se repite en el otro lado, cuando el T es doble. 

El único inconveniente de, este vendaje es comprimir los tejidos del suelo 
de la boca; lo que se puede evitar, si bien esponiéndose á que no ejerza su 
acción con tanta exactitud, conduciendo el vendolete vertical por debajo dt 
la oreja del lado enfermo, por el occipucio» á la sien del lado sano, donde 
termina en la parte circular. 

F. PARA LA TIAR1Z. 

Hablaremos de los vendajes discrinun^ buntiforme^ T doble y fronda. 
1.* DuCRiaiBN. Se le ejecuta con una venda de tres ó cuatro varas da 
longitud y. de pulgada y media de anchura, arrollada en un globo. 



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, SI . ^ 

" ^ptiraeron. Se coYort U vctidá sobre fas TentanM dt la tiarit de jan ¿o un ra« 
bo peiMtiente de la longitud de media >ara; te encamina el (;l(»bo aobi*e el 
dono de la nari», sutura sagital , al occipucio ; aqui ae tuerce, formando 
an ángulo recto, y ae continúa sobre el conducto auditivo y mcjiUa, al pun- 
to donde se.enipesó; para volver por el otro lado y á la mitiua altura, 4 
completar el circulo : se repite otra vea la misma vuelta ; se redobla el cabo 
pendiente sobre la linea media , y se sujeta por nuevos circulares al rededor 
de la cabeza. 
Este vendaje ni es sólido, ni eficaa como medio contentivo. 
B/oñSiToñuiE para la nariz ^ gavilán» Este vendaje se prepara con, i.* ana 
venda de cuatro varas de longitud y una pulgada de latitud, arrollada en dos 
globos; 2.^ una especie de bolsa ó estuche, füara contener la nariz, hecba 
con un pedaso triangular de lienzo, y que presenta un ángulo superior ter- 
minado en un y^ndpb;le> doa inferiores truncados y unidos en la linea for- 
mada porh truiicadiifa al centro de la venda , dos bordes lalcralis libres» 
Otro inferior doblado por la mitad* y cosida en toda su longitud , y dosagu* 
jeros 4 los lados de esta costura , que corresponden 4 las ventanas de la na* 
riz y facilitan la entrada del aire. 

Jtpiicacion^ Inlr^utida la nariz en la pirámide, se conduce el vendolete 
paperior por la «ulura sagital al occipucio ; se llevan los dos globos At*At el 
bbio superior, por encima de los conductos auditivos estemos , 4 cubrir y 
fíi jetar el cabo m^dio ; vuelven sobre las fo»as parotideas, ramas de la man- 
díbula y mejilla', i cruzarse en la eminei»cia nasal ; retroceden á la,, nuca 
por ambos parietales , y terniinan con circuios al rededor de la cabeza. 

GavUan modificado por lo* autoreM, Nos lia parecido que seria preferible 
disponer este vendaje bursiforme del modo siguiente* £n vez de unir la basa, 
de la bolsa piramidal , que contiene la nariz , á la venda de cuatro varas de 
longitud , bagase que forme continuación por cada la<lo con un vendolete 6 
cinta de una vara de largo ; y al vértice, que debe llegar hasta mas ariiba, 
del entrecejo , añádase, la parte media de un circular de dos ó tres dedos dt 
ancbaira , que pueda dar dos vueltas al rededor de la cabeza. 

Aplicación, Es mucho mas Kucilla que la del anterior : se colocar4 la na- 
ris en su bolsa (Z. 4. /. 2. a); se hará que el circular abrace el óvalo su-», 
perior de la cabeza (id, cc)^ y termine en la parte anterior, y conduci- 
dos los vendolctes inferiores por debajo de los conductos auditivos 4 la 
nuca {id. ¿¿), y de aqui 4 la frente » se anudar4n juntos (Féa$€ la JL 4* 
f, 2. a, bb^ ce). 

Dispuesto asi este vendaje , viene 4 obrar por el mecanismo de las fron- 
das ; su aplicación es fácil , y es mas sólido, y molesta menos 4 los enfer* 
mos, que el bursiforme antiguo. ^ 

3.® T ooBLB para la nariz. El circular es iJha venda de unas dos varaa 
de longitud y un dedo de latitud , y en ^u p^r^ media están cosidos 4 1^ 
distancia mutua de una pulgada los apéndices verticales, que soh dos ven- 
doletes tan anchos como el circular , y de tres enartas de largo. 

Aplicación, Se coloca el circular sobre el labio superior, y se introduce 
la naris en el espacio , que dejan los dos apéndices verticales; suben estos 4 
la eminencia nasal pse cruzan y siguen divergentes por encima de los parie- 
tales hasta la nuca ; entonces el vendolete inferior se encamina por ambos 
ladossobre losconductos auditivos al accipncio, y desde alli 4 la freule , lor- 
saando.uno ó dos circulares, que sujetan 4 los cabos superiores. 

Én nuestro concepto seria preferible sujetar primero del modo dicho ^ly 
paxtc circular I y que esta presentara sobre la freníte uaos ojales » por don- 



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ée tíir\we$%nn \o% %^inñ\cñi^ para lerminir en el Qc^ipaeio , -fiíindote. por 
me lio ái bjtotie%, pu«iudas, etc.; p^r^e ani no era uecetarío quitar iodo 
el vdiidij?, para renovar el apasito contenítlo. 

4.® FííOíiok para Sa nariz, Ku alguno» casos, v sobre todo ruando U 
enfermcd.id se limita á la punta de este órgano, puede bastar una fronda de 
Tara y me día de largo, y de cuatro ó ciuco pulgadas do ancho, cuyos cabos 
•up*riores vayau por debajo y. los inferiores por enrima de los conductos 
auditivos 9 á unirse todos en la nuca, ó á cr usarse y volver todos ^ U 
fr«nte. 

G. PARA LOS LABIOS. 

t.* Patíí el Muperior una fronda de dos dedos de anchó y de longitud' 
aafic¡ent(^, para dar dos vueltas al rededor de la cabeza , cuya parte no hen- 
dida es de cuatro á cinco pulgadas. 

Aplicación, G>1ocada por su centro deb«jo de Ta nariz , sé conducen los 
cabos ¡«iferlores por encima de las orejas al occipucio, donde. se' cruzan para 
▼énir á anularse en la frente: los superiores dirigiéndose por las regiones paro- 
tideas van á unirse con los primeros, y, desJe entonces siguen su misma di^ 
feccio^, y terminan del mismo modo. 

2:^ Para el labio inferior ünb, fronda igual á la precededte pero mas ancha. 

Aplicación, Sus dos cabos superiores van por debajo de los couiluclos au- 
iliti vos á la nuca, y luego á la frente, donde se anuJan; los* inferiores desde 
la barba, que está comprendida en el centro de la fronda, por los pómulos 
y aleñes al vértice de la cabeza. (Z. S.yf.^'. !.• aaa.) 

Para ambos labitt* puetle usarse una fronda y un vendaje en T. \ 

3.* Fronda para los dos labios: ha de tener cuatro dedos de ancha, y en 
•u centro á una pulgada de su borde superior, una abertura longitudinal taft 
larj^a como la boca, i la^cuat debe corresponder. 

^/i'/crycíb^.yCdocada la hi*nd¡«liara sobre la boca , y sostenida en esta posi- 
ción por un ayu'Jante ó |K>r el mismo enfermo, se llevan los cahos Inferiorea 
por debajo y Km superiores por encima de las orejas al occipucio, y luego 4 
la frente , donde se anudan. 

4.* T para ambúf labios: el circular es de dos varas y media de longi- 
tu*! , el apéndice de tres cuartas, y la anchura de ambos como de tres ó cuatro 
dedoa; el primero tiene en «u p.-H'te media una abertura, que corresponde á 
la boca, y por encima di* eHa está unida la segunda porción, que presenta 
también á distancia proporcionada uñ orificio' tria ngúlor, para dar paso á la 
nariz. 

Aplicación : f ntrodudcla la nnrrz por ^ orífírio triangular y adaptada li 
boca á su abertura correspondiente, se lleva el apéndice vertical siguiendo 
la línea media al occipucio, y el circular va por uno y otro lado, sobre loa 
tnaseteros y debajo de los conductos auditivos á la uucap donde sujeta al cabo 
tuperíor, y aos cstremos se anudan en ta frente. 

U« PARA LA BARBA. 

Una fronda igual en toilo y aplicada de la misnu manera p qne la qne da- 
tamos descrita para el labio inferior. 

I. PARALAS MEJILLAS. 

Pueden usarse los vendajes sig^iientes: 

Paüa un\ mejilla 1.* Un vendaje practicado con una venda de cinco fl- 
irts de largo y pulgada y media de ancho. 



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59 

Jplicatiion'' Se h •mpicsi i desarrollar sobre la rama de U naBdílmU \m^ 
ferior del lado afecta, dejauJo peiidieiile uu cabo de tn^ cuartas ; st f ubf 
por el pómulo, eutrece|o, y parietal opuesto á la nuca« desde donde se cm- 
pifsa un circular al rededor del cuello, que pasa eu la parle anterior sobre el 
cabo pendiente, para que este, redoblado sobre la iBe¡iJla y parieutal del lado 
afecto, venga 4 quedar sujeto en el occipucio por la terminación del misma 
circular: entonces viene el globo por la región parotidea á la eminencia na < 
sal, y al puto donde partió, furmando un espiral, con la primera línea; y r^c 
este moilo se practican tres 6 cuatro vueltas, empleando ti rcftto de la v<uida 
en círculiM, que abrazan el óvalo superior. 

2.® Un vBNOAJg üBCva&BNTi , que necesita una venda de siete á ocbo 
Taras de largo y pulgada y meJIa de ancho,, arrullada eu dos globos 
desiguales, conteniendo el mayor sus euatro quintas partes, ó poco menos; 
aplicación. Consiste en colocar ambos globos^ dvlünte de la barba; condu- 
cirlos por debijo de los conductos amiitivoa al occipucio, donde se crusan^ 
y al volver sobre la misina línea» corriendo uno de rllos la mayor parle del 
camino , se encuentran hacia el ángulo de la matnlíbula ilel lado álcelo; pasa 
el menor por debafo del mayor; se redobla aqnt'l y afciende sobre la articu- 
larion tejüitoaoiuaxilar á la sieu; aquí le sostiene- el otro, que habrá ve- 
nido desde la nuca por encima de la apófise mastoides y or#ja del lado en- 
fermo, trazando un circular al rrdedor del óvalo superior, para tomar lúe* 
gp la dirección primera, y describir una. especie de i de rii'ra, cuyas asas 
cruzadas encima de la nuca estarán unidas en la región maxilar afecta poff 
vueltas recurrentes » que forma basta concluirse el glulw menor. 

Estos rendajes reúnen tod«»s los inconvenientes propios de los contentivos 
formados con vendas : si tienen algo de ingeniosos , carecen absolutamenta 
del mérito principal* por no decir el único de todos los de $o clase, que se 
reduce 4 contener de un modo seguro, y ejerciendo la menor presión posi* 
ble. £1 siguiente nos ha parecido á propósito pra Urnar estas cousideracío» 
1^, por lo que iuxgamos que no será inútil descrilnrle, 

3.® FaoN04 para tina mrjilia propurida p^r ion autores. Consta : 1.® de 
nn centro cuadrilátero de unos seis dedos de longitu«Ky cinco de anchura, 
cuyo borde posterior, que es uno «le los mas cprlos, lude estar oigo oblicuo de 
arriba abajo y de airas adelante: 2.^ de una cint^delgada cusida en cada ángulo. 

^ftiicacion. Colocada el centro en la meiilla, de moalo que sus bordes mas 
talegos vengt-vn ohlicuauMnte de atrás adelante , se Uevan l^s dos cintas su- 
periores á la nuca por distinto camino^ la posterior por encin^^de Ja oreja 
de su lado , la an'erior sobre el ángulo naso frontal y pómulo del laJo 
opuesto y por debajo del condurto audititOi de tas dos inferiores , una va 
cruzando los tegidos del suelo de la boca , y otra directamente a) occipicio 
donóle todas se anudan. 

Si la cinta superior anterior, que forma un aso sobre Ya narfz, se afloja O 
Jio puede so.^teiierse , s r.i preciso conducirla por la frente y parietal del la* 
do sano ; en cuya situac¡4»n la mantendrá otro cabo, que , partiendo de su 
parte media , venga á buvcar al superior encima del conducto audiiívo. Si el 
borde superior dtl rr/i//-oiiicomoila.al ojo, ae le hace una escotadura. 

E«te vnlajc es de aplicación fácil y cómoda; molesta poco ai enfermo, jr 
contiene los apositos mejof que los anteriores; 

4.^ También pudiera usarse un T piramidal^ como el que bemos descri* 
lo para la región ocular , motliüc^do en su magnitud y figura , de modo que 
cubriera toda la parte, y con un orificio correspondiente al globo del ojo, 
si ao quisiéramos impedir el/ ejercicio de este órganob -. 



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6t> 

Paaa kmkn BRjatAs. Omi el lia ¿t coMr amWA mefíilai j )a mayor „ 
|Hirte de U car» pudieran formarte algcmoa vcndafea roo vendas ; pero todoa 
ferian compUcaJot, poco aólidoa y motettos; atendido ío cual, detcribiremoa 
6'úcameiiU ios que noa parecen ma» á propósito, y son: 
' 1«® Fendaft de cabos en forma de máscara. El que te as» comomnenU 
eade una vara de longitud'y ana caarta dé aneliora, partido en cuatrc^ cabdt 
por cada estremidad , y con aberturas en el centro , correspondíetitea á 1«ia 
ojos, boca y naricea: otros le rcdace'n á un pedaso de lienso circolar de nue- 
Te k díes pangadas de diámetro, con iguales aberturas , y cuatra vendoletes 
cosidos á distancias iguales de su circunferencia. 

Se fe aplica adaptando tas aberturas á los puntos á que esta» destioadast 
y atando los cabos en la noca. 

A nosotros nos parece qae caando la frente estaviese sana , pudieran re- 
ducirse los cabos á doa ea cada lado, y venir á anudarse en la parte an*^ 
tenor. ' 

%^ Vendait triangutar proptíeHo por los aUiores, Está formado por dos 
pedaaos de liento de figura triangular, y de estension suficiente, para cubrir ' 
cada uno el espacio que media entre el ofo , la barba y el conducto auditi- 
vo ; de sos tres bordes, el posterior que corresponde á la ore¡a y rama de la 
mandibuh, es convexo y ma« largo que los otros, y el inferior presenta una 
escotadura , que ha de apoyar en el borde orbitario del pómulo: sus dos án- 
gulos iutérnbs están unidos formando un arco, que descansa en la raia de la 
nariz; lo» estemos eslan continuados por dos vendoletes de media vara de 
largos, y una pulgada de anehos; por último, de los dos inferiores parten 
otros cabos, cuya longitud es de -dos teictas, y de latitud de tres pulr 
gadas. 

Aplicación. El puente que fot man los dos ánguk» interno» reunidos, se 
coloca en el ángulo naso-frontal; lo» cabos estemos se llevah por cncim» 
de los conductos auditivos á I» nuc», para Anudarlos, y los inferiores, cro- 
sándose debajo de la barba, suben á lo largo de las ramas de la mandíbul» 
sobre los bofdes convexo» de la porción triangular, 4 unirse en el vértice d» 
la cabeu. 

Hemos creído que este vendaje presenta la necesaria solides; pero, si se 
creyese conveniente, pudieran añadirse dos t;abos en la parte superior, 
atándose lo» inferiores debajo de la barba ; ó mejor todavía, después de co- 
locados estos últimos aobre el borde posterior de la porción triangular, dac' 
unas puntadas, ^pie los mantuviesen en eiíta ait'nacion. 

, J. PAlá tlMA OREJA. 

Se emplea umí fronda como la que sirve para las sienes « y pnede preieB« 
lar, »i se estima necesario, uo^ boUila que reciba la oreja a^K^ta. 

R. PARA LA REGIÓN SUBMAXILAR. 

tjna/romfo, tuya parte céntrica es de longitud de una cuarta. 

Se apiiea por su centro sobre los tcjidi^s del suelo de la boca, dirigién- 
dose sus cabos anteriores por delante de los conductos auditivos al vértice, 
donde se unen, y los posterhoires por las regiones mastoideas al occipucio; 
pero el nudo que ^ bace con estos, no ha de seguir corriendo basta llegar 
á la nuca, sino que se detiene á cierU distancia, formando una asa muy flo- 
Ja, cuya situación se asegura unien.lo, á la mitad del camino que la separa 
de los cabos luteriore»! dos d» la» puntas que nacen de ambos nudos. • 



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TifliUeB preste hum ierricid «s pafiotlo tritafalirv CM lat paste %tm^ 
iu ca ti vérlict. 

5 2* VENDAJES CONTENTIVOS PA|li' EL TIVONCO. 

A. PA.1A BL CUBLUV 

Al 

Loi que paeden senrir «a et te sitio to»( el jupín^t, un vendaje vnuif^nm^ 
uro eiéUUo f un pañut/o ir ¿anicular. 

!•* Espi&Ai. yiora W £ti«//o. Se hace con «na Ten^ de dea varas de Ion ^ 
fitod y tres dedos de anchura , arrollada en on globo* 

jIpiUoMn, 5e principia indiferentemente por la parte superior ó por la 
inferior, y se forman espirales al rededor del cuello, qne serán descenden- 
tes en el pdmer caso, y ascendentes en el segundo, con la precaución de que 
todas las vueltas queden flojas, para no comprimir ios vasos yugulares, ni la 
traqnea. 

Ademas de cpe» por «my noderada que sea la presión de este vendaje, 
siempre ejerce la suficiente, para cansar algún perjuicio en el cerebro; te 
descompone con la mayor facilidad, reuniéndose todas las vueltas espirales 
en el centro, donde se arrugan, y (brman nna cuerda ifiútil y dsAosa. 

2.^ Venda JB caDCtroaa» propuesto por los Muiores, Consiste en nn circular 
de cabos y hebillas ó de cabos y ojales, de la longitud necesaria para rodear 
el cuello; de cuya parte superior salgan dos cabos verticales, en los sitios 
forrespondieutes i io« ángulos de la mandibula ; y en cuya parte inferiof es- 
tén iMiidas cuatrp 4:ii4a3,que cuelguen por delante y por detrás de los hombros» 

Jplimcion, Se sujeta el circular; se anudan en el vértice ios ta|ios ó ven^ 
doletes superiores, llevándolos por delante de los conductos auditivos, y las 
dntas inferiores se unen, rodeando loa hombros, debajo de las clavículas* 

Este nos parece el mejor medio contentivo, que puede aplicarse en un si*- 
tío que no permite la mas pequeiU •compresión, y .que por su forma difi^ 
finita la i^licadon de cualquiera 4>tro. 

3.* Vbhoajs elástico pora $1 cuello. Consta de nnoa alambres delgados» 
torcidos en espiral y cubiertos por una piel suave ó por otro tejido, \o m\^* 
mo qne los elásticos de los tirantes, ligas, etc. También es útil la gonia 
elástica, dispuesta de un modo análogo. Debe tener la longitud suficiente, 
para rodear el cuello , y la anchura de tres á cuatro pulgadas , y presentar 
tn sns estremos anos broches ó Jiebillaa , para mantenerle aplicado» 

En superficies de pequeila cstension se pudiera nsar una chapa üe metal, 
terminada por dos vendoletes elásticos de la anchura de jun dedo« 

Stt apiieaáon es tan sencilla, que no merece nos jletengaroos «n ^lla. 

Estos vendages son de bastante utilidad, porque no dificultan la circula* 
eion , ni defan de sostener exactamente las piesas de aposito. Los de chapa 
metálica aWí preferibles á todos, en el caso de existir una pequeña superficie 
ulcerada como la que resulta de nn cauterio , moxa , etc. ; porque llenan su 
objeto, sin incomodar al paciente, y preservan al mismo tiempo la parte.de 
toda violencia esterion 

^J^ Por último, un pañuelo trianular ^ doblado como se usa para cor« 
balín, sirve muchas veces de medio contentivo; aunque da mucha calor, j . 
comprime algo mas de loque debiera, cuando esttf^ aplicado con exactitud* 

B. PAIA LOS BOMBAOS» 

Paba vic BOMBBO. Entre loa vendajes usados antiguamente para la fractuBa 
4e la clavkiilai y que ya se hallan del todo abandonados y con mncb» c^- 



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BOitr fMt:fh niám itiTtirf fpani «itfittfner redaciJot los Grtcmefitoi^rf'tfy ^1« 
l^uaos, que tolo pueden ser útiles parí cofitcncr las pietis de ftp«^io,y cféé 
por lo jf^bfQO^Juzfia^nQs^ovvei^je^n^ describir a^ui. Teiieu^s adecnas^olro 
veudafe/deJicaao jfarn^ula'rrneiite k Heñir esta iodiration, y que ea'iiih*stro 
concepto merece la preferjíacU»» Uakifareinoa, pues, del ocho de guarismo 
del cuet/o y de ta a,tíia , de ¿a capeiítm y espida par^ el bombrp y de la 
fronda, '" . ' 

Ocno DB GüAiiiSMo del cuello y una axila. Este venda |c (orina nna C5pe-¿ 
cte de''S, fuyoS anillos comprenden el cuello j la partf? superior del br.ito; 
de mo<lo que sus vucitss se crtisan en lo mas elevado dt I hombre. Para ha^ 
«erte^le necesita üMa venda de cuatro varas de largo y trea dedos de ancliOi 
dlspuréta en un globo. 

Aplicación. Antts de proceder á la aplrcarion, sellt'na el huero de la asíh 
ron hilas y compresas, para que no incomocle la presión de ta venda. He- 
cho rsto, se dan dos circulares poco apretados al rededor dtl cuello, y pa* 
sando ^1 glubo sobre el ftcromion, se va á buscar la tt/iHa del lado afecto, 
para süiétar en ellsf'il frpólito, que la otupa; se -vuelve ú cubrir ál hombro^ 
crosando la línea anterior, y' se repite nn circular sobre lo» primeros. Asi 
se continua , traKarirlo alternativaiheiite en uno y otro lado el núiptro dé 
espirales, que eiija la dolencia, lermúraudo con circulares en la parte supe« 
rior del brazo. 

El mÍ5mo vendaje puede obtenerse con h venda arrollada en dos globosa 

entonces se aplican estos en la axila; suben por! delante y por detrás' del 

hombno, á crtfxarse en' su parlfcf superior; se dirijcn'á rodear el cuello; VucU 

ven por^l mismo ^camf no, y dé^c'rrben bá és|i?rftlés necesarias, terminando 

, lo mȒmo*que en el modo anlerloK 

Efte venilaje puede contener apositos al rededor del hombro, en la axiU 
-^ aun en la -base del cttcllo; es fácil y bastante s<^l¡do; pero tiene el incon* 
▼enienle- dé'comprhutr Jos vasosí yugulares y eV conducto aer<*o. 

Capbiina para el liombro. Kxije una Venda de diez varas de largo y ancha 
^líftrc^ dedos ;"arro)hdá en dos globos dtsigaatcs, cuatro varas en uno y seis 
*éA'-otro._ ,'''•■■• ^J ■ ' ■ * ' 

'' 'Hplicaticin» Se colocan arabos globos encima del hombro alecto , lo mab 
cerca que sea posible de la base del cuello; bajan i reunirse encima del graú 
pectoral^ pasa el menor por debajo del mayor, y este empieza á formar cir- 
culares ai rededor del cuerpo, vtoientras que aquel se redobla, sube & trazat 
tin msa 'recurrente, y ál llegar á la parte posterior, se encuentra con el pri- 
mero, y queda sujeto deba ¡o dM -circular: asi se continúa, hasta cubrir dfe 
asís para btViitras espíralt^s todáh longitud de la clavícula, y entonces sé em- 
plea It pprctoi^ de venda, que aun e^té arrollada, en continuar los cír* 
C4ilos. 

3." Est>^i0A para el hombro. Sus vueltas circulares se cruaan en el horo*- 
=bro afecto , 'desde dofide parten- en ángulo a^udo, para comprender cada cail 
'Id hitiU de sa lador la espiga se forma drsde lá base xiel cucólo haTsta por de- 
bajo del homb*. o, y puf>de ser asccndo^ite ó descendriUe. Se neresifa unb 
*venda de dies varas de longitud y trts dedos de anclmi'a , arrollada en un 
vglAbr». . * 

Apliracion, Tria^nsc dos circulares al rededor de la parte superior M 
brazo del lado afecto, y suponiendo que cstr sea el izquierdo, y '¡ue la vei:da 
corra hacia la dei*echa, condúzcasela desde la asila , pt*r el hombro y es- 
pida , dfetajb dcV brazo opuesto, á volver obliruatntMite sobre la |»arle anlf« 
-#k)r4e4 pccbo at puntd de «dendepai tic , para icouduir lui circuloí y cr*^ 



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■Bne cott la limm «ntet tranáa; deici^daie al braio y fórmese «na weltá de 
etpi^ f csfp es , un espiral ¿t priinera especie , al qve aigue otro circato 
•Micuo desde el caello á la axila del lado sano. Gootinúese dé este modo 
hMta concluir la venda coa círculos koriaontales sobre las pa redes torácicaé 
4 aobn; la parte snpei^ord'el braco. • 

Coando se. quiere que la espiga sea descendente (ft. 4. fif> 1. eedá) se bac« 

tt priiner cruaado cerca de la base del cuello , y sucesivamente se íorman ea* 

.piralea hasta el acrpmioñ (td. eIdJ); en la espiga ascendente se crdian Us€oi 

' fueras asu divergentes* en lo alto del lira%o , y las. olraa «n un^sitio cada 

ves niaa aproximado á la linea media. . \ 

El mismo vendaje puede hacerse eos la venda arrollada en dos globos 
Í||lules;en cuyo caso s^ colocaran ambos en la'áxha ; «nbirán á crnxarae al 
hombro; pairan al lado opuesto » jr volviendo por el mismo cai^iao, cm* 
fesartfn 4 formar las vueltas de espiga. , 

Dispuesta asi la ^venda, ejerce umi ^ráiotí mav exacta al rededor 'del 

hombro, que U capelina y ^^ ^^^^ de guarismo ;.péro esta acción es insu^- 

- cünter para mantener en sos debidas relaciones los fragmentos de la claví* 

cuta y ó su estremidad "esterna dislocada:, como m^io contentivo » ei la esf> 

' ptgA del hombro dí^maiiado molesta , y de larga aplicación ; por lo que 

•a el dia est4 casi abandonada. ' • ^ . 

4.* ^AOHDA para ei Jtant^ro. Debe, tener tara, y media de largo » seis puU 
íMm ^ ancho, y estar hendida por cada lado hasta tres ó cuatro dedos dál 
•entro. 

Aftieaehru Se hace apoyando el centvo*s(^»re el hombro, de modo que df 
mu cuatro cabos', dos-cfigan al pecho,*y dos á la espalda; llevando loa doe 
latemos á hi axila del Mo opuesto, para qué crñaadba km ella , fnban al 
hciromíoB y ae anuden, y formando coa los esteraos circulares al rededor 
del braio. 

' Noa ha parecido que eaU fronda , y la que se emplea para la* anca, so 

'adaptarían mejoré laa superficies á qué estén destinadas, 9\ los dos cabos- ea 

que ae divide cada estrefno no estuvieran contiguos t sino separados des^e la 

parte central por «o espacio de tres ó cuatro diedos ; ademaá la del hombro 

deberá tener en algunas.ocasiones la anchura de una cuarta. . 

^Aaa LOS DOS Bonaaos. La fronda que acabamos de describir, pqede apl¡« 
carae separadamente á uno y á otro, anudando debajo de las axilas los cm/-* 
hos oblicuos que rodea* el tronco; pero entonces seria preferible un vén- 
dale dispuesto del modo siguiente. 

1.^ '• yendaft profHuM por ¡os autor ím. Al borde superior de un circulair' 
de cuatro dedos de ancho , destinado 4 circuir el pecho, se aftade-un T par- 
*tido en dos i:aboa, que corresponda 4 la columna vertebral, y á la distancia 
de cuatro é seis dedos de esta unión se cosen verticalmente en*los lados ester- 
aos del apéndice' doé pedasos de Kenio de seis ú ocho pulgadas en cuadro^ 
cayaa puntas libres forman tontinuacion con vendoletes de media vara. 

jtpiiuuktn. Se adapta el circular de modo que el T corresponda 4 las apo- 
ials espinosas de las vertebras, y las porciones cuadradas encima de los hom« 
broa: hw vendoletes, que cuelgan por delante y por detr4s de las estremffda- 
des superiores, dan circulo y medio al rededor de los brasos, y se anndaa 
en su parte superior; los dos cabos del apéndice vertical se cruxaa ea el pe^ 
•ho, y se su{eUn en el circular cerca de las 4xilas. 

9.* También se ha usado para loa hombros y la bate del cuello n^ cir* 
calar, altaado al redador de) tronco, con apéndice superior en forma de T 
M lo anchara do caatto p a l fad a a, dividido ea dos caboa ea la mayor parlo 

11 



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- í* 

¿e fu longHad, j pretenUndo en la horquilla 6 terminación de cata bendi- 
dura otro apéndice de igual forma » pero menor : ambos se. crusan aobre el 
esternón , y los cabos át\ segundo se sajelan coa alfileres 6 puntadas endma 
de los de^ primero. ' * , 

C, PARA LAS ESCÁPULAS, 

t^aeden asarse 1.® nn circular ^ situado debajo de losbraeos, con dos gran- 
des escotaduras correspondientes á las axilas , y un apéndice superior en for- 
ma de Tde seis ú ocho pulgadas de ancho y hendido en varios cabos,. que 
te fijan delante del torar. 

2.® También hace buen servicio, cuando no ha de cubrir mas que ana 
escápula, .un pañuelo triangular cosido' á la parle posterior del circular del 
tronco, d» modo que su borde largo corresponda desde U axila del lado sa- 
no *ál hombro del afecto, y su punta* vaya desde este- último si lio, á,. atarse 
debajo del brazo 'sano. « , ' 

3.^ \]a. circular al rededor del tronco que en .su parte posterior prjBsen* 
tá hacia arriba un apéndice cuadrilátero , que cubre las escápulas, y cuyoa 
ángulos libres se hallan téi minados por dos cabos de tres 6 cuatro pulgadas 
de ancho. * • 

Aplicaron, Colocado el aplndice cuadrilátero encima de las escápulas. 
Vienen sus cabos superiores sóbrelos hombros, á cruaarse en. el pecho, y á 
buscar por debajo de las axilas los bordes laterales de la misma porción de 
^onde nacen, en cuyo sitio se fija'n. ^ . 

Proponemos este vendaje y el primero , por que nos han parecido ¿tilett 
para contener api^sitós en ambas escápulas, de fácil aplicación, y que no mo- 
lestan al enfermo. También paeden servir para la región inter-^scapular. 

D^ PARA LA AXILA. 

Ademas de algunos vendajes ya descritos, como e/.ocÍ^ de cifra (Z« 3« 
fig 1. xc, dd.) y la espiga del ¡hombro^ pueden aplicarse un vendaje oblicuo y 
otro de cabos, 

í,^ ' VsNDAjB CONTENTIVO OBLICUO para la axila: se hace con una venda 
de seis varas dé largo y -tre.^ dedos de ancho , arrollada en un globo. 

Aplicación, Colocando el globo debajo de la axila del lado afecto , qn^ sa* 
ponemos ser el derecho, se sube por delante del tórax al hombro sano; ae 
vuelve por la espalda al punto dontle se empezó,- para completar un cir«- 
ctilar, sujetando la estVemidad, que hasta entonces se mati tuvo fija con la 
mano izquierda, y se sigue del mismo modo, formando espirales hasta con* 
*cluír la venda. - 

Este vendaje se descompone con bastante prontitud «-y sus vueltas se resbo-* 
Un y arrugan, formando una cuerda debajo dt la axila; con todo, no siendo 
'muy considerables los nioviroieutos drh enfermo, y renovándole cada.24*hQ'^ 
ras, puede bastar para contener los apositos. • 

%^ Vbndaíb ds cabos para fa 'á,xila. Nos parece que nn circnlac dt 
tina vara de largo y una cuarta de ancho, diyidido por cada estremo en tres 
cabos iguales , hasta cuatro dedos del centro', llenará^ con toda exactitud el 
' objeto deseado. ^ • 

* Aplicación, Se eoloca por S|i centro en la axila afecta, de modo que soa ca- 
bos caigan por delante y por detrás; se llevan loa dos inferiores al rededor 
[del tronco, y se atan debí jo del bragó sano ; tos medios se cruzan en el 
hombro de su lado, y bajan obl ir ua mente á unirse donde los primeros; por 
tkUlmo los dos restantes dan vuelta y media sobre la parta auperior del hm* 
■iero y se anudan cerca del ácromion. 



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65 

Eftte Tendaje contiene con segurniad el aposito , no molesta al enfernao , y 
desatando sus cabos medios y estemos , se paede renovar fadlnieute loa ob- . 
jetos aplicados al sitio de la dolencia. 

3.* pA^tTBLo TRTAMOuLAii. Pucdc servit» doblado tres 6 eoatro veces «i 
li d^itccion Ée sa borde largo, aplicado por su centra en laftsiU afecta^ y 
atada por sus puntas en el hombro sano. 

E. PARA LA PARTE SUPERIOR DEL TRONCp. 

Un' venda/e espiral^ el cuadriga y él de eifurpo soa los destinados á con-» 
lenei' apositos en estas regiones. 

1.^ CoNTBSTivo ESPIRAL pata la parte superior del tronco. Para hacer este 
rendaje, se prepara ana venda de nueve varas dé larga y tres pulgadaé da 
ancho, arrollada en ún .globo.' ' • 

JpUcaaon, Se empieza por dos circulares , como los del vendaje oblicuo 
para la axila (pág. ^4 ) ,' y se toma una dirección horizontal al rededor di^l 
tronco, formando espirales descendentes hasta cubrir el sitio de la afección. 
Este vendaje, ó bien impide los movimientos de elevación, y depresión 
del*pecfío,.ó si los permite, se descompone muy pronto. ■ • 

. 2.® Cuadriga ó catatracta. Vendaje asi llamado por parecerse á una 
armadura militar, ó á fas correas con que se cruza el pechó de los caballos 
de tiro : requiere una venda de diez varas de longitud y de tres dedos de 
anchura, dispuesta e*n dos globos iguales r y consta de* dos ochos de cifra^ y 
un espiral al rededor -del tronco. 

Aplicación, Se reduce á colocar ambos globos en una axila; cruzarlos sa- 
bré el hombro del mismo lado ; llevarlos debajo del brazo opuesto, y aquí 
empezar otras líneas semejantes, estoes, sñbir al acromion, y volver por de- 
lante y por detras del pecho, cruzando al círculo anterior, hasta llegar al pnnto 
dónde se empezó : de aquí, resultan cuatro asas diferentes-, dos verticales que 
abrazfin los hombros y dos oblicuas que .rodean el tórax. Hecho esto, se Con- 
cluye la venda , formando espirales descendentes al rededor dct tronco. • 

Este vendaje tiene los mismos inconvenientes qne el anterior. Se le ha 
nsado principalmente para la fractura de las costillas;. pero en todos lot ca- 
sos es preferible el siguiente. 

3.^ Circular del troiico^ vendaje de cuerpo. Se reduce á una porción cir« 
cnlar de la longitud de una vara, de ta anchura suficiente para cubrir U . 
pai^e afecta , y cuyos estrcmos pueden unirse de todos los modos, que hemos 
espuesto al tratar de los vendajes en generak A ve^es se ^plea una servi- 
lleta de la suficiente longitud , y doblada tres ó cuatro veces iobre sí misma. 
En cuanto á su aplicación nada tiene de particular; sus estremidades de- 
ben unirse con las mismas precauciones, que hemos aconsejaSb^n todos loe . 
contentivos. . • * 

Tiene el inconveniente de resbalante hécia la parte inferior, lo que s« 
impide 'por medio de un apéndice , que se cose en su borde superior y si- 
tio corres^ndiente á la espina dorsal ; este apéndice se llama escapulario^ " 
y está'hendido en la mayor parte 3e su longitud en dos cabos, que vienen 
por los bdos d%l cuello, apoyan en los hombros, jr se fijiin. en el. circu- 
lar. (X. 5. fig. 1. bby tcr) ^ 

F. PAB.A LA EARTE ANTEniOR DEL P^CHO. 

« Lo<' sedales y otros apositos colocados en esta región, se sostaenen perfec- 
tamente y se renuevan sin necesidad de mover al .enfermo, lo que es'á ve- 
ces muy incómodo -/con el vendaje siguiente. 



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.66 
Vm ciftCDLia eon m escapulario ^ que pretenU por ielante nn tpéadkse 
le caatro ó seis dedos de ello , de suficiente anchura para cubrir el iicS# 
afecto y con el borde superior cscp^o, para adaptarse á ja forma redondea^ 
4a del cuello , y con dos ojales en los ángulos libres [ para reaibír los cf|boi 
4él escapluUrio. 

/ Ya se concibe que basta desatar los dos lados y lerantar el apéndice aa* 
lirior , para poner al descubierto , y poder renovar el aposito subyacente, 

G. PaRÁ LAS HAHÁ8. 

Loa Tcndájes de que acabamos de hablar pueden servir para contener ap^ 
silos en las mamas , cuando estas sou poco* voluminosas ó se ha practican 
sn estirpacion ; fuera de estos tsasos suelen bastar para el mismo oso un corW, 
tUmiila etc. : pero á -veces nos tenemos que valer del siguiente vendaje* 

CtntüLiüi oon apéndices para una mama ó para ías dos. Se le prepara con: 
1.* un circular para el cuerpo de cuttra dedos de ancho: 2.^ un pedaao de 
lienso cuadrilátero y mas que suficiente para cubrir la mama aféela, cosido 
al borde superior del circular , y unas veces escotado desde su centro baa« 
la sus .ángulos tnas altos y con una costura, que nne los bordes de' esta el* 
coladura , otras fruncido en su Borde suprior por medio de un cordón^ qae 
ae aprieta cuanta sea necesario > de modo que resulte nna especie de bolsoí 
que se adapte k la fprma redondeada del órgano : ademas preseOta dos vea* 
¿oletes en su parte superior. Esté apéndice será doble cuando se necesite cu- 
brir las dos mamas. 

Aptkacion. El circular rodea la cavidad loracica; el' órgano afecto le co* 
« loca en el apéndice bursiforme , y los dos vendplete^ superiores vienen , el 
interno por el pecho y el estemo por debajo de la.áxita y por Iq espalda» 
atrasarse en el hombro del ladb sano ; desde donde se dirige el primero 6 
la ptrte posterior del tronco , y vuelve por debajo del braso del lado afec- 
to al punto de donde partió , para atarse con el otro encima de U horquif 
lia del esternón. * 

H. PIRA BL TIENTES. 

Kn el vientre se sosirenen los apositos con un vendaje de esurpó^ ó vm 
€spirai semeja'nte al que describimos para el pecho. Quedando ya esfdicadoo 
•no y otro, solo hablaremos en este lugar de las modificaciones que el prí- 
mero suele sufrir, cuando se le aplica al abdomen. ^ 

Vbmda JE DE CCTBE^ co/i T de ano. Por la tendencia que ya sabemos tienett 

- todos los^irculares á resbalarse hacia la parte mas angosta, el vendaje da 
cuerpo llegaría á formar una cuerda al rededor de la cintura, sino le bus* 
casemos an apoyo en la parte inferior. Esto* se consigue por medio de un 
▼endolete. en forma de T, que cosido en el sitio correspondiente á la espina 
lumbar, viene por el periné á fijarse en la parte anterior, formando aa 

' asa, que sostiene al circular: asi obteViemos loque se llama un T de ano 

- sencilio. El apéndice vertical suele, dividirse basta la mitad de sa longitud 
en dos cabos, que van á terminar sobre las espinas iliacas. 

Pero este apéndice único pasa sobre el ano,* y es preciso quitarle cada vea 
que el enfermo va á hacer 'sus deposicionesr: si queremos evitar este incoa- 
vjMiiente , se construye el T doóie , esto es , se ponen dos vendolotes á la 
dtslaneia mutua de cuatro dedos, y que comprendan entre sas bordes inler* 
nos las vértebras y el ano , .cruzándose en el periné , ó viniendo cada nao 
por su lado á buicar la parte anterior del circular. 



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67 

< L'FÁRA. LA. REGIÓN DEL SACRO T ANO. 

£l rendaje de, eutrpo que AcalMim90 de ¿fscribir, lieadtf ^1 apéndke is^ 
ÍMÍ«r ÚMCO9 y tenieodo U anchura saficíeaCc para coaUaer el apetito. 

J. PARA EL PERINÉ . 

jl * Tambíe» se empica en e«U región el eiraúar cm ^(¡^éñdiee-emfmrmm 
ée T ; pero aqui mas que en otro sitio, es conveniente qot el vendolete in* 
ierior sea doble, para que el enfermo no tenga necesidad de doooipponer el 
«pósito en el intervalo de las curaciones. También se logra el mispio resol- 
tado , cosiendo ¿ la parte inferior del vendaje de cuerpo mía especie de lirón- 
•da , cuyos cabos posteriores solo tengan tres ó cuatro pulgadas óé longitud, 
y distvn entre bí dos' 6 tres en el sitio de su unión al circular : de esta ma- 
Berá queda un espacio libre , donde está contenido el ano ; -el centro del 
apéndice apo)ra en el periné , y sus cabos anteriores vienen divergentes á fi- 
jarse encima de las ingles.* 

3.* Sirve también para contener apositos en el periné u|ia fronda^ cuyot 
.cabos anteriores *s<>n mas cortos que los posteriores, teniendo entre -todoa 
•uficiente longitud para rodear los muslos. 

Aplieadon. Se coloca el centro sobre el periné', y los caboA de cad* lodo 
vieiien por delante y por detrás del muslo á anudarse en las ingles. Pam 
que esta fronda no se caiga, se pasa por debaja *de la parte anterior dOoa 
anillos , que ciilen los muslos , una venda que los abrace i manera «de isa» 
y cuyos cabos suben^por el vientre y pecho á atarse en la nuca. A esta ál- 
timá parte del aposito han dado algunos el nombre rjdículo de collar Aemi^ 



Aa fronda es menos segura y mas incómoda para el enfermo que el vea- 
^je «n T; por lo mismo no está en uso. ik 

- 3.® Finalmente , con una venda larga de doce varas y ancha de dos pal* 
gadas , arrollada en doa globos iguales , se practica otro aposito contéutifO 
para esta región. . *" 

ApUeachn. ^ colocan los globos delante del pobis ; se los conduce al sa- 
cro , y^te tracan tres ó castro círculos; se los cruza eb el pubis ; se pasa por 
Mantc , poi* fuera y por detras de los muslos ; se los vuelve á cruzar en el 
periné, y se los lleva por las caderas al sacro; desde donde vuelven al pubis, 
para seguir otra ves el mismo camino , formando espirales ascendeiilrs, 
iMsta que se concluya la venda : resultan, pues, una espiga en cada ingle, 
atra en el pubis y otra en el periné. 

Este vendaje es mnn mas engorroso que el anterior , y no ofrece mayor 
' «gurídad. 

K« PARA EL PUBIS. 

Si fuere necesario, se atUclirá en el borde inferior del Fendaje dt cuerpo 
encima del pubis una compresa de figura de trapecio, cosida por sú bordo 
largo, y presentando en sns áogulos Jibres dos ojales, para recibir dot vea* 
doletes que vengan de la parte posterior. 

L. PARA LA CADERA Y HALGA. 

Se mantieneii los apositos aplicados en estas regiones por medio de la ftvnda 

Ésada por algunos, ó del vnda)t trocánter ^ ó dé otro cu /a descripción dareoios. 

1. ® FaoHOA para una rtalgp. Se prepara con ua circular d$ dos varas 



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68 
j media de longitud j d¡c» 6 doce dedos de anchura» hendido por uno j otro 
lado hasta anas cuatro pulgadas del centro. 

Aplicación, Se coloca el centró, en el sitio de la enfermedad; los cahoa 
. superiores dan dos vueltas al rededor del tronco, y se anudan sobre la ca- 
dera del lado sano; los inferiores forman cirpula rea al rededor del rouslo. • 
Unos han colocado la fronda transversal , y otros paralela al eje del cuer- 

• po, lo que es casi indiferente: de lodos modos no se aplica á las parte» con 
exactitud, y no es un buen medio contentivo. 

2. « Circular con apéndice para la €adera; vendaje irocanUr; usado 
coa U idea de contener apositos en la parte lateral esterna de la pelvis: 
«a un circular (Z. 3.y£¿r. !.• ee), de cuyo borde inferior y sitio correspondien- 
«e ala cresta^ iliaca del lado afecto pende un pedaao de lienzo cuadrilátero 
(/VI. //■.)a«i» largo por detris /|ue por delante, y terminado en cada ángulo 
inferior por una venda de vara y media de longitud. 

Aplicación. Colocado el circular en la cintura y el apéndice sobre el tro- 
cánter, las yendas trazan dos círculos al rededor del muslo, y suben, crij- 
aándose en el sitio afecto, á fijarse la anterior ¿obre el sacro y la posterior 
•obre la espina anterior del ileon (Féase L, I fig- 1. í«« //') 

^o ytndaj€ (OoUntivo para una nalga propuesto por los auSoréS, Se afta- 
de al circular en su parte posterior correspondiente á la nalga afecta un.apéi^ 
¿ke triangular equilátero, de siete 4 ocho pulgadas de longilud en cada bor- 
de, y á cuyo.ángulo inferior, que es el único libre, está cosido un vendp- 
late de una vara de Ungit'ud. ^ ,^ 

Aplicación. Se reduce á fijar el circular al rededor de la cintura; cubrir 
la nalga afecta con la porción triangular, y dirigiendo el vendolcte por el 
periné y al rededor del muslo de atrás adelante y de dentro á fuera,. haaU 
que llega á enconli-ar hacia el grtin trocánter el borde interno del apéndic€| 
hacer en este sitio un ojal que le dá paso , y anudarie- 

Los a(^sitos quedan eon tenidos con este vendaje de un modo seguro; ca 
muyespedila s|i aplicación, fácil su renovación y no molesta al enfermo. 

Ya M dejan conocer las modificaciones j que han de sufrir esloa vemiajes, 
para serVvT en ambos lados. 

M. PARA EL SACRO, NALGAS T PARTE SUPERIOÜ DK LOS MVSLOS. 

Todas estas parte*^ se cubrirían con un ancho vendaje de cuerpo^ que prt- 
•entára en su parte posterior dos apéndices cuadriláteros, terminados en otroa 
dos circulares para lo alto de los muslos. 

Aplicanon. Hecha la del vendaje de cuerpo se rodeará cada muslo con al' 
circular que^le corresponda: de este modo se sostienen mutuamente unas pie- 
aas á otras, conteniendo eV aposito que puede necesitar una ancha superfi^ 
cié -en la parle posterior del cuerpo. 

Si á este vendaje se almadíese ou T de ano y un suspensorio para^el ea-^ 
croto, quedada enteramente cubierta la pelvis. 

N. PARA LAS INGLES. 

No se han empleado *en estas regiones mas vendajes contentivos que la 
espiga y el inguinal \ uno y otro pueden ser simples (para una ingle) 6 doMes 
(para las dos.) , - 

!.• £sPiGA. Primera variedad: espiga simple. Se redore, lo mismo qoa 

* todos los demás vendajies de esta especie, á ún ocho de guarismo, ruyaa 
vueltas no se cubr^ en totalidad. En uno de sus anillas queda comprendida 
la pelvis, en el otro el muslo, y el cruaado cae sobre la ingle. Exijt una 



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Yenda' de ocho á diez varas de largo y ancha de tres tf' cuatro dedos, ar- 
rollada en uu gioho. 

JpUcacton, Consiste en aplicar el principio de* la venda sobre el íleon 
opaesio al dtl lado afecto ; seguir por ih^lanle del pobiB» cadera y lomos, á 
formar dos ó tres circulares al rededor de la pelvis; y llegando al sitio donde 
le empezó, mudar de dirección , para venir oblicuamente sobre la ingle en- 
lerma , al lado estcrno dé la parte superior del muslo, y luego al posterior 
y al interuo de la misma estremidad; subir á la ingle, y formando una crua 
con b vuelta anterior, dirigirse por la cadera y lomos, para repetir Otra 
ves el mismo camino, y continuarlos cruzados sobre la parte afecta, hasta 
^ue se hayan formado cuatro ó cinco , en cuyo caso se termina -con varias 
circunvoluciones al rededor del tronco. 

Algunos, antes de trazar las vueltas circulares con queso eoncloye la 
aplicación del vendaje 7' retroceden ¿J llegar á la /ngle por el misrao camino 
^ que traiaii', y forman Una especie de asa (|uc- dejan confiada á un ayudante 
'6 Sujeta con un alfiler; bajan por la parte interna; vuelven por la poste- 
rior y esterna, á introducir el globo por el centro de dirha.asa', y cambian 
de dirección, para empezar los circulares, de donde resulta una especie de 
nudo, que da mayor seguridad al aposito^ 

Cuando el primer cruzado se hace á la mayor altura, posible, y los demás 
descienden progresivamente, de moírfo que cada vuelta cubre los d^s tercios 
inferiores de la anterior^ quedando descubiertos los bordes -superiores d« to- 
das, resulta la espiga descendente, Al contrario, en la espiga ascendente el 
primer cruzado se hace crí lo mas bajo de la región, que se desea cubrir, 
y las Jemas vueltas van ocultando los dos tercios superiores de las prcce~ 
dentes , y dejan descubiertos los bordes inferiores. 

Segunda variedad: espiga DOBtB ; ffene la venda doct 6 trece varas de 
longitud y tres ó cuatro dedos de anchura, y debe estar arrollada en Jos 
globos ¡guales. ' »* «é^* • " ♦ 

ApÚcacion, Coloqúese encima del puhl^ lacara esitima del espacl» qoe me- 
' dia entre ambos, globos, llevándolos cada uno por su lado á los lomos; fór- 
mense en esta dirección tres ó cuatro vueltas circulares (/v i fiS' 1 ee)\ al 
llegar al pubis, hágase un cruzado {id. f, ); contint^ese pbr la parte esterna, 
y luego por la posterior de los muslos, describiendo dos asas que los circ«- 
yjn {id. gS')} tráiganse los globos tie venda'por las ingles, crozando la lí- 
nea anterior (id.' hh), y de aqui por las caderas y lomos otra ver. al |>ubls; 
desde donde vuelven á tornar el' mishio camino; r'^snltando de aqui que cada 
globo traza exactamente una espiga simple, y -qué amhos se encuentran sobre 
%l pubis, dando lugar á Otra espiga en ebta región. Se termina Ja i^end», co- 
■10 en la variedad^ anterior, cdn círculos al rededor de la pelvis. 

La, espiga doble puede' ser, lo mismo que la senciHa , ascendente é Jetctn- 
iinte. 

Estos vendajes contienen los apositos con machi seguridad^ mando- el ea- 
termo se viste y egerce con libertad saS movimientos, es fj&cil su ^ieacion; 
ípero no sucedería lomismo si estuviera inmóvil y postrado, como pudiera 
observarse en los bubones sintomáticos de unacaleiftara pestilencial : se man- 
tienen bien aplicados "por algún tiempo; pera al fin es preciso renovarlos en 
totaliclad, por la menos una vez ca la 24 horas. Forestas razones mn mny 
fttileá, cuando el paciente se viste por el dia y se eiArega á«iss ocnpaci^nes» 
y por el contrario cuando pertnani^'en rtnya. Cuando se repiten 4 faena- 
do h^ curaciones, se emplean los siguientes en obsequio de-U pr«ntü«d y 
di U comodidad del mismo* enfermo. * 



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2.^ CneütktM ion upéidieet para la9 irtfJes^ Pnmera variedad: f rgvH 
mi siMPUL Se compone 1.* de na drcdlar de cinco cuartas 6 vara ^ nit« 
éia de longitud y cuatro 6 cinco dfdoa de anebara, destinado* á 8e#vi if de 
dntiiroB. 2.^ de una compresa sen.^lla y éu forma 4^ triángulo rect^ngulp 
^ siendo convexo el borde opuesto al ángulo recto. 3.* de un veadolete largo 
de tres cuartas , que forma continuación con el' ángulo mas agudo del apén- 
dice, y puede ser saucillo , ó dividido por su estreroidad libre en dos caboc 

Se co^ la porción triangular á cuatro dedos dé distancia de un^ de las cs« 
tremidades del ciatoron , de modo que su ángulo recto corresponda haci? el 
jpubis. 

jípUcaíhm. 6e coloca el cinturon al rededor de la pelvisj(X. 3./g. 2. €ld,\ 
y se unea sus catremos^por medio de oíales, cabos etc., teniendo cuidado dt 
, que él apéndice triangular {id. ee.) caiga exacUúiente sobre la ingle afecta; 
ae conduce el vendolete (id, ff.) que pende dé su á « ilo inferior, por la par- 
te interna del muslo del mismo lado , y luego por la posterior y esterna, 
' para •anudarle en- un ojal practicado en el cinturon, ó en el bordjS convexo 
de la misma porción triangular. (F'éáse la lámina diada,) 

Segunda variedad, iNGamAL qoblb. Es lo mismo que el sencillo; pero tm 
vfs de un apéndice triangular, presenta dos casi- contiguos por sus bordea 
internos. 

Se aptíea cada apéndice triangular de la misma manera que tí perteneció*. 
•e á ua inguinal simple. 

O. 9k%k BL BSCftOTa 

Se emplea nn rendaje htrsiforme^ que por tener .también el nao de sae* 
pender los testículos, se llama comunmente suspensorio : ofrece dos varieda- 
des , que merecen sar descritas separadamente. 

Primera ptu-iedad* Consta 1.^ de ua cinturoa ó veadaje estrecbo de cuer« 
po. 2.^ de una Compresa de una cuarta encuadro, ó de mayor longitud si loa 
testicaloa tienen un volumen eseesivo. 3.* de dos vendoletes de media -vara 
cada uno. 

La compresa .está destinada para formar la bolsa que ba da contener el et* 

" , croto , con cuyo objeto se la dobla según su longitud en dos partes iguales, j 

se redondea el ángulo inferior del doblex por medio de un corte, queem» . 

piesa en las dos puntas inferiores de la compresa, y ligue formando una 

Úneá muy convexa, basta la mit^ del borde doblado. De este corte resulta, 

astendida la* compresa , una escotadura en forma de V vuelta bacía abajo. Loa 

bordea de esta escotadura so unen y cosen , de modo que lá costura corres» 

' ponda al esterio^, y tres ó cuatro dedos por encima de su terminación , aa 

practica un agujero suficiente para que - pase el miembro viril. De ^esta ma- 

• aera obtenemos una especie de bolsa, cuyo borde superior se une al inferior 

del vendaje de cuerpo á dos dedos de distancia de una de sus estremSdadff, 

y en cuya parte Inferior 6 vértice se cosen los dos yendoletes. 

Aptieaeion. Coloeado el escroto en su bolsa {L. 4. /. 2. gg) , se unen loa 

•cstremos de la porción circular {id, hh) por medio de cabos y ojalel, 6 da 

. cabos solamente. etc. , y se conducen los vendoletes {id, ii) por la parte pos- 

tterior y estema de los muslos , á sujetarlos en unos ojales practicados en el 

dntaron delante de las ingles* * - 

Segunda 0€trMad, libnsCa también da nn cinturon y un apéndice bursi- 
l<srflaa ; pero este último difiera del anterior en su forma: para obtenerle, st 
toma una compresa de lienso de mas de una tercia de ancbo, y de una cuar- 
ta da alto; se la dobla según sa altura | que es su menor dimensión, en doa 



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Mslf^ ^ivüleft ¥ •« b^ta e&^'tlU ¿a» cortet cuHiKntOK yconcéntríeos, uo^ 
desde el 4Mg|ii<^ iníitrior «leí dobles á la» pautas superiores de Ja compresa,, 
con el que se traza una linia cuuvex«| y se redondean las puntas inferiores; 
y oti-d-eB' tos bordea ifue fc^rmi^ el &nguU> somier At\ misitoo do)^^ , pira 
deiar en este sitio ana escota4l(kita á thaiieira de cuadrante de círculo de dos 
•polgadas de radip. i^'% lépeme»» uoa compresa de «natro.lMrdes,' fios.ractofl 
y dof» curvilíneos « y eytre los últimos, uuo, mayor convexo y otrumeuoa 
róttcavo: el primero de esio« es un semícírcalo inscripto de dos pulgadas de 
r4iio,.y el segundo está circanscripto , y an rádfo es de una cierta, ^ am«» 
\yo% bpi-dfs semicirculares s« hace una jareta, y se introduce ly» cordón, des» 
. jtlnaáo 4 frattcirlos; 7 ios dos recios se cosen al cinturon , de modp que wAt^ 
ángulos internos estén separ^d^a -entre sí por la diátancia de una pulgada« 
£ni9ncrs ae aprietan los «lardones cnanto pareaca necesario* yqmeda íbrwadi^ 
«ana bolsa» con nn agujero en an parte anterior para dar paso al miembro 
viril, y que puede. contener el escroto y mafit#oerse por mncbo tiempo ea ' 
•a silnacioA, sin necesidad ^de vendoletes. 

Aplicación, Colocados ios testículos en el apéndice borsiforme.» st sujetan 
ias estcemidades del cinturon y se aprietan los c^^rdones, especialmente ^ 
que sigue la dirección del l>orde convexo; hasta que el aposito quede pot 
todas paftes en conUcto con el escroto, y sin que pueda abandoi|ffric^ul*« 
meute, aunque elenfírmo aa vista y se entregue d^ua ocopacioner. . , 

P. PARA EL. MIEMBRO VIRlt. 

Loa apositos contentivos qna se emplean en el miembro virílt no solo sir« 
.Ten para mantener aplídKlos los remedioa en su superficie esterna, sino t^m» 
>ien algunas veces jpara sujetar los bordonea, f-andelillas y algalias que se 
Introduce^n en la uretra: babkromoa ahora solamente de los primeros , de«« 
íando 109 iegttodp» para el párrafo AÍgñlente^ donde ee iucluií^n los que 
fueden usarse coa el mismo objeto en las partes genitales de la mogcr. r 
Los vendajes contentivos para la superficie esterna del miembro viril son 
el iíspiral y el bursifarme^ 

%/* VsNnaJB ssRia,Ai. para el miembro viril; antes de aplicarle, se <'oloGa 
al rededor del pene ij^a compresa en forma de croa de Malta de cuatro 4 
neis dedos de anchura , y con nn agujen» en el oeniro , que iia de correspoo* 
^ lier á U abertura de la aretra. JSxije un vendolele dt media vara de largo. 
. Aplicacton^ Se coloca la comf>resa en forma de crua de Malta , adaptenda 
aua ramas una después de otra, de modo que no formen arrugas; después 
se traaau con el vendolete dos circulares ai rededor del bálano« y se sube 
USn espirales' basta la raía del miembro ; donde se termina hendiendo en dea 
grab» la.estremidad terminal» rodeando coa ellos el órgano, y anudándeloa 
entre sí. También se puede sujetar esta estremidad en un suspensorio del 
tacroto, óen un vendaje T colocado de antemano. 

2^^ VRimA/« pQasivoawi para el miembro viriL Se le prepara con una 
compresa poco mas larga que el miembro viril , y bastante ancha para reH 
éear eate ájrgano, d^puee de cubierto con las píeaas de aposito que se haa de 
aplicar e» éL Uniendo les bordes maa largos de esta compresa, resulta un cK» 
* lindfo hueco con dos aberturas, una anterior y otra pof^terior; la antti'lor 
ae frunce en toda sn circunferencia, hasta quedar reducida al diámetro, de 
f»iaCro i6 trineo líneas ; f ea la pofteriopse aiíade poir cada Iftdo uá vendolete 
6 cinta xie cinco cuartas de. lofigitudv «' , . 

AplicuiíiQ% Se ifitnUuce el peue epi su bolsa, de mqdo que laa.cintaa i^orreii* 
a0aifoa4 \^ iu|^eftr.V<^^-V>^« ^^ Y«og^« loa lon)oS| d^n^hí se cruteráa.^jil'^ 

• 12 



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. . . tí . . 

cofUs I 7 i)i»e te fijen desde laego en U parle tuterior de mi ctetanm. 

Q* COÜTSNTLYOS Pi^Ri Li^~ SONDAS V C490BUU«A3 IHTBOPUpiDAS 

EíT LA URETRAt ' . 

Ettdt médiot sen ^fbrenles según los sezes, 7 «si lo deseHbtremos por 
Sepsrado. 

' a. tonteníhos de los opósitos introducidos en la wetra del hombre. Laa 
algalias , caadeliUás y demás objetos, qoé se aplican dentro de la uretra , soe* 
len tener en sn estremidad esterna nna eminencia ton uñ surco ctrcnlary 6 
bien dos asttas Uterales,. para impedir que se introduscan totalmente en -t^ 
oonduct» , j para facilitir %1 misma tiempo la aplicación de los cordones ó 
vendoletes , que se erapl^n para mantenerlos en la situación eonyenienttfí* : 
Atendiendo á las diferentes direcciones que puede tomar el miembro TÍrHV 
seria bueno que los veiidoletes, que nacen de la estremidad de las algaliss, se 
fijasen al rededor de este árgano , para qút siguiendo sus- movimientos f 
conservando con el las misma» relacionen, obraran ^empre como buenos coa<^ 
éentrros ; ^pero; como también oté sujeto á muchas variaciones ton respecto 
é su volámeh, resulta que nna compresión, que a[^as bastarla para sostener 
d apdsito 4nrante la flacidez, causaría vivos dolores y seria insufril^ en Ion 
momentos de erección ; esto es lo que sucede con el contentivo que sigue. 
Tómese un cordonete ó cinti estrecha de la longitud de fres cuartas» j 
aplicando su parte media á la estremidad de la sonda (L. 4^2././.) ,'Stt 
introducen sus cabos por las asitas lateraks , si las tiene, y se hace con elloa 
un. ni|do doble; después se loa conduce á lo largo de' la cara inferior det baU* 
, iu> basta llegar detrás de su corona; se hace en- este sttio^ iin nudo sencillo^ 
f se los lleva por amboa lados al. rededor del miembro ; se loa crnsa en le 
parte superior de este órgano (id, k)^ y volviendo tino de ellos á tratar im 
nuevo cttculo , que pasa por encima de los cabos que componen el prioMfT 
atndo y asegura su situación (id, /. /. }, llega al punto de donde partió , se une 
con el otro formando un nudo sencillo, y unidos , se dirigen á la estmnidad 
de la sonda ( id. m.Tn.); dónde se fijan por medio de on nudo sencillo al 
principio , dos ó tres circulares y otro nudo sencillo; oiCoAces vuelven por %l 
lado derecho ó el isquierdo del miembro. viril, y se los sujeta en este órg^nd^ 
lo mismo que la prín«era vés \ por último suben i terminaren la estjrefnid»! , 
de la algalia , ó si queda alguna porción , se hace con ella circulares al rede* 
dor del miembro , y se concluye con un nudo y una l^ada. 

* De este modo queda el baláno* contenido dentro de cuatro lineas formadaa 
por los cabos del conlonetc , y que pasan de un circuló situado al redeílor del 
miembro -viril, á otro menor , que contiene la estremidad de la sonda. Fácil 
es conocer qcie este aposito se descompone inmediatamente, se^floja y abaia- 
dona el glande , a no estar muy apretado , en cuyo caso nos espionemos fi 
eansA' utí^ estrangulación peligrosa al menor aumento de tolumen que red* 
bie.ra el órgano. • 

Ifara evitar tan graves Inconvenientes, se han decidido los Tjirértlcoa i 
buscar otros puntos, donde fijar la estremidad de los vendolétes , * a usar 
apótitos elásticos, que se acomoden á todas las deferencias de voHkmen del 
mieníbro viril. 

Algunos aplican al rededor de la pelvis un circular con T doéle 6 ae0cM\ 
partido en 'dos cabos q«í pasan por entre el eicróto y los muslos ; y en er* 
iéi caborf '-practican dos ojales, donde se anUd'án los vendoletes 6 cor^ 
doné^, que vienen dírect^meuU desde la éstrel¿fdad esterna d» Ir élgnlla, 



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B utM^m ii mt t io^ f qtfetei n^rt d mkvio pUao ^«"d 
' fíe del miemlirQ. PoKqi^ n se inclinsn taas hacia la paxte inferior, deprí* 
aen la ealrentiilad de U algalia , y foyoreceu au aalida ; ó si por el cootr^k- 
jiO| vienen á fijaase 4 mayor altura, producen el mismo efecto, elevando 
dkba estremidad mientras que el órgano descicude por su propio peto, A. 
pee%r d^ iodo ,. este medio de contener los apositos iotroducidos en la uretm 
apenas es útil mas que para las sondas de plata , que no pndiendo doblarse» 
m mantienen (Gilmente introducidas en la vegiga por sd estremidad intcmA, 
é beneficio de u^ moderada presión ejercida sobre la esterna ; pero no su^ 
cede ló mismo con los bordones y 'con los objetos de ^oma elástica ; porque 
después de reblandecidos, se tuercen en diferentes direcciones, y como loe 
irendoletes no puede» comprimir tanto , que. impidan la salida .de. una pe- 
^tia porción, esta se dobla , nó traamite la acción del contentivo y todoei 
aposito se desrom|>oue. 

En cuanto á loa apositos elástico», mucboa -le han. propnealo y mucbcp 
mas pudieran inventarse, saliéndose de las misi%M reglas que se siguen ^n 
la construcción del siguiente, que es el mejor que basta ahora se conoce. 

G>nTBMTivo . J« goma elúsUea. Se le prepara con nnas tirts, ó cintas da 
goma elástica, anchasfde doa ^ tres lineas, y de la longitud suficiente para íodp 
mar: primero, un anillo, que abrace al mieqabro viril por detrás de la co» 
rdoa del b^lano: segando; otro anillo menor, para recibir la estremidad, 
de la sonda :*tercero, cuatro vcadoletea, que naciendo del anillo mayor de* 
Iras de la corona del balano, vengan 4 terminar en el menoir ana pulgada 
ñas alU del orificio de la uretra. Estas pieaa^ se cortan de un [^daao de 
foma elástica, ó de un tejido fabricado con esta sustancia, y se unen entre 
9i por medio de algunas puntadas, arreglando el diámetro del anillo maypr 
y la .longitud de los vendoletes á las diiuensioues del ór^au) en que los ya* 
■IOS á emplear, de modo que este no sufra durante la fiaciues más compra- 
•ion, qae la necesaria para sos tqiier el aposito. 

^litación. Colocada la algalia ó la candeliüa, se introduce el glai^de tJk 
ti circulo mayor«del contentrvo hasta roas allá de su corana: los vendoletes 
ylcocn por encima de este árgano, y el círculo menor se halla atravesado 
. por la estremidad esterna de la sonda» Éntpnces se toma nn cordonele deU 
gadp) y ae dan 'con él varias vueltas, comprendiendo lá sonda y los vendo* 
leCea d^sde el cicculo menoi' hasta la abertura de la uretra, y terminando 
con un- nudo y una lasada. De este modo, cualquiera que sea la porción de 
instrumento que haya podido introducirse en el conducto, se la mantiene fija' 
tn su situación, bolamente .eojai erecciones del órgano, ndquifienda esta 
siayor longitud, retrocede algunas lineas la estremidad interna de Ifl^ sonda; 
pero tal retroceso no puede causar perjuicio algudo en el mayor número da 



]i» ConUnittfOé de lo$ apositos introdueidos en la uretra de Id mugen Puede 

BMintenerse en su situación una algalia introducida en la uretra de la muger 

' por medio de dos vendoletes , que terminen ó en Ja parte anterior de na 

cintnrbn de liento sobre las regiones inguinales , ó en loa cabos de un T da 

ano doble situados entre los grandes labios y los maislos. 

Pero estos añedios son bastante incómodos y poco seguros ; los vendaletes, 

.«ODIO DO^n elásticos, tiran de la estremidad de la sonda á cualquier moví- 

. miento de la enferma , y por otra parle las cabos del T de ano cai|san rocea 

dolorosos , >se separan de s« situación y se introducen en la vulva. Por eslaa 

I cüi preferible el siguientes 



Afoifra jut uímaíhi «o/i resorte metáiieo modjfcada gor hs autores. Cottat* 



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» - . n 

de: 1.? uii cUtafOtt de \\tnzo fuerte de tre* d cuatro ééé^ 6e ittc4iCF;*de M^t^mt 
te longitud para rodear la pelvit:. !^.* unv placa de acero de tret puteadas eA 
cuadro con Varios agujeros en sus bordes pa^a coserla al t^intiiiron ; esta placa 
ha de corresponder encima del puliís» y en su parte inrerior presenta: 3.^ UA 
reiorte metálico encorvado, forrado ddienao ó de gamuza, y que termina in- ' 
ftriormente por una estreraidad globulosa y perforada para dar pqso & laiSon- 
da. El cinturon debe pertenecerá la clase de los vendajes de rabos y bebíHas 6 
" de los atacados, y estará dispuesto de modo que sus estremicbdes se encueit* 
tren encima de ifna de las ingles: en la porción correspondiente al pubis Oé 
coserá la placa metálica, demodeque el resorte venga á caer sobre la parte 
anterior de la vulva, con su concavidad hacia atrás y su estremidad globulosa 
en frente- del oriGeio de la uretra; 

Para usar est^ contentivo, deben tener las sondas el diamWo suficiente 
para poder atravesar el orilicio del resorte , y la asita que por lo coman pre* 
sentan en su estremidad esterna debe estar situada seis ú ocho líneas por de- 
tras de la abertufard^ su caa^idad interior, fe 

AplicíMcion,- Colocado el aposito de modo que la estremidad globulosa def 
resorte corresp^ohda verticalmente al orificio de la uretra , un ayudante le 
mantiene separado , mientras se introduce la algal^; entonces se pasa por et 
atkillo esterior de este instrumento la mitad de un cordooete de ana cuarta 
de longitud f se hace que la estremidad de la sonda atraviese el orificio del 
contentivo , 'ha;ita que la porción globulosa tropieze con el asa ; ^ los dos ra- 
bos del cordouete introducido en esta , se conducen por uno y otro lado i daif 
Yariaá vujKltas al rededor de la sonda por encima de dicha porción globuloi»,* 
volviendo luego á bajar por debajo del anillo , para unirse juntoe con un» 
laaada. 

Para asegurarla íumoviHdad «del aposito, podrían añadirse en h» parte» 
laterales del cinturon dos apéndices cuadriláteros , terminados en los ángulos . 
inferiores, por dos cintas, que rodeando los muslos, se unieseii en su parte 
esterna. 

Si el apc^sito hubiera de emplearse eu ana muger, que teniendo etcliVnr^r 
inuy voluminoso, sintiese mucha molestia por la acción del contentivo, serhi 
preferible emplear en vez de resorte -dos alambres elásticos, que partiendo 
del cinturon sobre las ingles , vinieran 4 concluir en la porción globulóiMl 
encima del^rífícío de la uretra. 

§ 3.® Vbrdajss cqntvntivos para las estremioadbs. 

En las estremidadcs superiores é inferíoresson los contentivos por lo co<- 
mun mas sencillos que en la cabeea y tronco ; los vendarjeá simples circular' 
^espiral , los compuestos a/aca</ó^ cfcr caitos y hebillas etc. se aplican al rede» 
. dor de los miembros con tan leves modificaciones, qae casi son suficiente» 
para usarlos las nociones generales que dejamos apuntadas en otro higar; 
teniendo siempre en consideración, para calcular sus dimensiones, el vo.Iq- 
men de la parte y la estension de la superficie que nos proponemos cubrir» 

Los vendajes de cuatro cabos, que se aplican á las estremidades i, tanto ra- 
periores como inferiores , han recibido el nombre de galápagos. 

En Us porciones cilindricas de los miembros, puede emplear.^ á veces el 
vendaje elástico descrito para el cuello^ arregbndo su longitud á la circim- 
fcreucia de la parte. 



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T5 
VEND.UES CONTENTIVOS PARA LAS ESTREMIDADES SÜPEBIORBfi. 

. A. PARA EL BRAZO* 

Sit emplctn como contentivos en las regiones del bjraxo los vendajes etreu-» 
htr , esptf'oi, atacado y de cabos, 

. 1.® GfiiCUL\s. del ¿razo. Se le construye con una venda de ana .vara de 
largo y dos á tres dedos de ailclio, arrollada en un globo. 

' Su aplicación nada presenta de particular^ se practica segan las reglas 
generales , sujetando su estremo final con un alfiler , ó cuando estA hendido 
en dos cabos, por medio de un nudo hecho en la parte opuesta al sitio de 
la eiiCermedad. Es preciso cuidar de no comprimir demasiado, por no dili-. 
cuitar la circulación venosa. 

Este vendaje so^o sirve para superficies de pequeSa estension, ep las qu€ 
se emplea con mayor utilidad el vendré elástico, ó el circular con cabos, 
que luego describiremos 

2.® Espiral dei brazo. Se necesita una venda de dos, tres 6 mas varas 
ét largo , según la superficie que se ha de cubrir , y dos á tre# dedos de an« 
cho, arrollada en ui\, globo. 

Aplicación. Se empezará con dos circnlares cerca del codo, ascendiendo con 
t$pira\es de cualquiera especie , hasta terminar ccrrca de la cabeza del hume- 
ro ; la compresión debe ser moderada, para no entorpecer demasiado la cir- 
culación venosa. 

£s op buen contentivo; pero se descompone pronto, y es preciso renovarle' 
con frerueucia « 

S;*' Fcnda)es atacados^ de cabos. Su longitud y su anchura han de ser sufi- 
cientes pañi rodear el brazo y cubrir la superficie afecta. En cuanto á los 
medios de unión de sus estremidades , pueden set* todos los que hemos 
dcKrito al tratar de ellos en la primera parte, jTcomo la figura de los miem- 
bros superiores es casi cilindrica, no necesitan apéndices.que los mautengai» 
t;ii su situación. 

GftRUY describe una variedad de los vendajes atacados aplicables á esta re^ 
gion, la que se reduce A practicar en una de las estremidades del circular uo« 
serie de />)etrs, separados entre si por la distancia de uu dedo; coser en la 
<4ra igual número de cordones de la l(yigitud de cinco á seis pulgadas; atra- 
vesar cada uno de estos por el ojete correspondiente i reunir todas sus puntas 
y anudarlas ó coserlas á un vendolete. 

Aplicación. Construida esta especie de cilindro hueco, se háp'c pasar suc^ 
aívanaente por su cavidad la mano, el antebrazo y el codo del enfermo, hasta 
jqacdar aplicado sobre las piezas de aposito, que ha de contener (Z- 3. fi. 
I. g, g, ); entonces se tira del vendolete, y usando de. los ojetes como de- unaf 
, poleas, se atraerlos cora oíles {id, h. /*.), en dirección contraria á la que traían 
al pai|ar de uno á otro borde ; con el vendolete ( id ii ) se trazan espirales al 
rededor del brazo, y se termina introduciendo su estremidad final debajo d^ 
loa circuios descritos. 

Esta variedad de los vendajes atacados no nos parece preferible A los otroi 
«le la joMKna especie, ni 4 los de cabos, y mucho menos á los de cabos y he- 
billas : la única ventaja que presenta es la de poderse aumentar y disminuir 
la compresión con mucha facilidad ; pero .los cordones convergentes tienen 
tendencia i arro^r el vendaje, y el vendolete que dá vueltas al rededor del * 
kna aainMila ea iioa tola línea la acción del circuUr, que debiera ser nni* 



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76 ' 
fimM, lo qttC paeJflf trntrnt «Ifiui pev{aki» á 

fi. FARA. EL A*NTK1IBAZ0. 

Se aMB también ti circular , Iom vendajes de cabos ^ atacados eic, CM 
ki irgerM modificnciqnes en «i magnitud r qu« puede esigir el aitio át U 
enfermedad mas 6 meties prójimo al codo ^ á U míuñeca* £1 úaic6 ^m 
^ofrece alguna' diferencia digna de notarse es el 

EspiEAL para el antebrazo. Elige una Yei|da de la longitud de titf 6 as¿^ 
tro varat y de la anchura de tres dedos^ arrollada en un globo* 

Apii'cacion. Se empieza! con dos circulares sobre la articulación de la mv 
.no; se asciende formando espirales , que para adaptarse 4 la forma conoU 
. dea del antebraao, tendrán que esUr modificados por algunos inverso*; 
ppr último, llegando al pliegue del braao, se termina con dos ó. (res circo* 
tarea por encima del codo, para que el aposito no resbale bácia la parte Imf 
Jktiot* 

E^te vendaje , ni es tan seguro^ ni de aplicadoo tan Tácil j pfMta tom 
wo loa de cabos y lo6 atacadoa^ 

C tktik hk HAica 

a. Para td palma y áárso áe ta fnano pueden usarse el e^nraft^ et t9* 
ptrái y cruzado , el recurrente i la espiga ^ elT, la frondo'y el verídajs á& 
^bos, ^ . , 

t.* E$?m\¿ del metacarpo : la longitud de la venda eis vara f medir; ift 
anchura dos pulgadas , y está arrullada en uii glob6. 

Aplicación f Se trazan dos 6 tres circulares al rededor de la mndeca; m 
fiibe con espirales de primera ó segunda especie hhsta la base del pulgar» 
y para dejar libre este dedo^ pasa la vuelta siguiente por entiV su bord» 
cubital y el ra<i¡ai del índice; así se llega hasta las cábelas de los bucioa del 
metacarpo; desde dónde se vuelve hátia la parte superior, para fijar la ea* 
tremidad terminal de la venda con dos 6 tres círculos sqbre la artlc^laciMa 
radio carpiana. En las vueltas que pasan por encima y por debajo de la 1m* * 
•e del pulgar , suele ser preciso hacer un inverso , para que ae apliquen cM 
exactitud. 

2.^ EsPiEAt de la mano y cruzado de la base de los dedos « medié 
guantelete. St hace con una venda d« cinco varas de largo y un dedn dt 
"mncho» dispuesta en un globo. 

^^//cacib/}. Después de formados dos circulares al rededor del carpo {£. 3* 
%i. /'/), y viniendo de la pahua al dorso por el borde ¿ubital, se dirige el 
globo 4 la base del índice '(/itl. /i); la rodea desde el borde radial, por b « 
palma y la comisura; completa el anillo, cniEando sobre la articulación al. 
rodeo precedente {id, /), y vuelve. al borde radial del carpo (id* m), 4 la 
l^lma y otra vet al cubital, desde donde se repite igual operación en U 
base de \oé tres dedos resta nies, resultando cuatro crusados en la parte pao- 
lerior de las articulaciones metacarpo falangianas: el resto de la venda ai 
emplea en espira íes , que cubren el dorso y la palma, y encírculoa al nA^ 
4or del carf¿. {Véase la L. Z.) 

3.^ Ve<iDAjB KBCi/RRÉNTB ds la ntahó. La vetida que se emplea tieine dea 

Irams y media de longitud y dos dedos de anchura, y está arrollada en dü 

^ globos desiguales con la ditereacia de media vara. 

' Aplicación, Se colocan ambos globos Btlante de la mufteca ; ae laa e oa dw Bt 

á b parte posterior ; pasa el mayor por encuna M iwiar; ^km «He jmr 



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^^ 

rd piilflvr 4 faéicr á U ^m^ <le U mno; ^«ia« otn^fft iii)etb ¿e4 
l»fo M mayor, y «e dirige »1 injtérralo át I09 4«lo» imlíce y medio, Ir»-» 
M«4o 4e eeie modo taotmi voeJlas locttrreiiles^ omnlot ^n |ot etmiciot ia* 
teroteos , y «e terniÍHa coq cirtulot .al rededor d^ la mufti^. 

4.^ BsnGA>Mir07a mano. Se p oe d eñ naárlrea variedadet de esta eapocSe 
4f veadoie', ae^ta ifoe oieesiumoa toataiér ua ajpépilo en el dorao de la maaoi 
OB «o faíma, ó en tu borde cubital. 

ti.* F'arMad: espiga parfk et dwM d€ /o mmr»o, Contla de dea aDJHea 
^■e rodean la maiieca y la mitad inferior del metacarpo, y de on cniaado 
•olire el dorao de la mano. Para bacel'le se prepara una yenda de doa dedaa 
da ancho y vara y-medya de largo, arrollada en un globo. 

jip9ktkdon. Se rpdnce % traiar dos circniarea fX rededor de la mufteca, y 
«poniendo «pie la dirección de la venda sea d»l ÍM>fide radial al dorao y boníe 
cnbital, ascender oblicuamente aobre la cara posterior de la mano, desda In 
oatremídad inferior del radio á la cabfsza del quinao hueso dd metacarpoi aeguir 
«n la pajma la'liaea formada por las arifculacionea metacarpo- falangianaa, pa- 
aor al dorao poreutre loa dedos índice y pulgar, snhir á la mniWca tratando 
la Tnelta anterioc, y llegando al borde radial, empesar otra vea el miamo 
camino, cnbriéodo la mitad ó las dos tercer Js partea de la croa que se .acabo 
de tmaar en el dono de la mano ; cuyas vucltaa se repiten tres ó cuatro ve» 
«01» y ae termina sujetando )a éslremidad de la yenda cou circulW al rede^ 
^BT de lamnítsca. 

-2.^ Variedad. Espigo para Ja palma de Ja mano. Es igual á la at;ia'* 
rior coo la diferencia de que Usasas que abrasan el metacarpo y iá.aaftcicaf 
000 paralelas en el áor%o y se cruaan en Ja palma. 
' *. Sai éíptíeaeion nada ofrcre de particular: se practican en la palma de la 
fliano |aa yoekas, que eO la variedad anterior cruaabau el dorso. 

3.^ yariitdad: eitpiga para el borde embilal de ¡a mano, St Oferuta lo 
■lima que en la primera yarieda*l , con la diferencia de qae después de tra* 
■ades los circulares al rededor de la muñeca, viene la venda, ruando la es- 
piga ea descendente, 4 la mitad suptrior drj quinto hueso- del. metacarpo» 
enciende por la palma h la couii^ura.del úidire y. pulgar, ibrmaiulo una li. 
■ca oblicua, y vuelve á subir p<»r il dorso 6 cruaarse con ti rodeo anterior 
«fl el borde cubila!. De áqui resultan di»s a'sas, una horizontal y otra* obli* 
anu, enya mayor aeparaciou está cu el burde radisil, y que se cruaan ea 
ni cnbtuL 

Tanto en esta variedad romo en las anferíores , for^ formarse la e«p(^ 
áueendenie ó destendentr^ tenicuih» <*uiila(lo,'en aquí lia de barcr la primera 
croa en la parte inferior de la región qifb se ha de cubrir, y por el contra- 
rio en la 'descriuJenle deemiiezar por lo nías alio de dicha región. 

S.e qp para ¡a mano. También t*jo$ ha |>arecitto conveniente dcicribúr 
Mrci vaHedadea de e*te vendaje : el T s/mp/e ^ el hriidido y el perforado. 

1.* P^'ariedadi'^ ttimpfe pattt la matto. Elcirralar ha de tener su£cient* 
loiOgitod para rodear la mufíera , y. sus cstremos se utiiráji eon una iaaadaí 
ti apéndice será trianf^utar , y su punta , que deKÍemle hasta>tína de las cor 
«l auras de los dedos, forma conivuiacion con nn vendolete do nna cuarta 
lie largó. 

Apti^eíon. El T corresponderá al dorso ó á la palma, aegun el sitio áon^ 
4o ao hnll^ la en&rmedad; ios ral>bs del.cirrular ae unirán en el lado 
opuesto^ y el vendolete en que termina b panta del. apéndice^ se conducirá^ 
por la comisara que me|or nos convenga para que' el aposito qnadc bits 
atáünidoy. 4 la ota» cara de la mano y al circnlar, «^ade tcrtataa* 



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■ 78 . 

2^* ' Wariúdad: T hmdidopm'a da maño. SediaiMifrve ¿ú «atecior e»i|ne 
el «péndice tiene ana forma cuadranguUr , y cMá hendido en dot» tr^« é 
cuatro cibet ánÁt wa estremidad, baala el ailio ^correai^udiente ^ U& «rli* 
^ulacionet -metacarpo-f^laiigiaiua* 

AplieaeioH, Se coloca el circular como en el T aencilloj(X. -4 /• 1. f¿) y los 
cabo» en que iermin^Nel apéndice ae conducen, ai aon «loa, por Ua comia^f^ 
ras de ios dedos índice y medio, anular y auricular; si tres, por entre loe 
coatro últimas dedos; y st cuatro^ {id. iJ.) un Vendolele por cada comisura; 
4e todos modos, vienen 4. fijarse en el circular, ya pasando nno por debajo f 
otro por encima y uniéndote do5 4 doa'i ya por medio de puntadas etc. Véase 
dMchá lámina, 

3.*- F'urUdadit perforado para Ja mano. El circular tien^' media vara 
ét longitud y dps dedos de ao^ura; es el apéndice dos pulidas mas lar^» 
f una mas ancha que la mano , y presenta cuatro perforaciones , para dar 
paso 4 los cuatro últimos dedos, en el sitio qne ha de corresponder 4 lasca^ 
beaas de los huesos del metacarpo. ' 

'j4pUcacton, Se empicia introduciendo los dedol en las pi'rfotactonea del 
apéndice, y colocandio la estremidad libre de este sobre unii de las caras de 
la mano; entonces &e loman lo5 cabos del circular; se da coa eUan dna vuel« 
tas al rededor de la nuideca, su}elandola pkaa anterior, y se termina por- 
una lasada. \ . 

6.^ l^aoNDA. Su longitud es de una tercia , su anchura drsde dos 4 cinco 
. dedos , según la superficie que nos proponemos cubrir; est4 bandida por ca« 
da lado basta pulgada y media del teiitro. 

' Aplicaeton, Se la coloca por su centro en el dorso 6 'en la j>alma, «egu 

el sitio donde existe la infección ^ y los cabos se anudan en la r4ra opaeita» 

pa^ndo los toperiores por enciina y los inferiores por debajo del pulgar. 

7.^ Ybvdaji üi C4B0S. Se reduce 4 un circular de longitud suficientt 

. para rodear U-mano, con un agujero en su centro para dar paao al pulgán 

Aplicación. Se introduce el dedo pulgar por el orificio del centro, y sus 

estremos se unen de cualquier modo en el borde cubital de U oorano. 

De todos los vendajes referidos el espiral ^ el recurrente^ el medio guanfe^ 
teU , el T perforado y el de ca&os son aplicables 4 Tos casos en que hay 
que sostener apositos en ambas chras de la mano: el espiral *ea dé aplicación * 
£&cil, pero.no sostiene con bastante seguridad, el medio guanlelcie tñ nos 
sólido, pero también mas molesto para el enfermo y para el operador; el 
reaurrenie y el T perforado son ttny parecidos en su acción, pero H |>refe« 
rible este último, porque cnbre el dorso y la palma con una sola piíaa, es 
mas sencillo y se renueva con proníTifud; por último, el de caitos es en mn« 
chas ocasiones el mejor de todffs; porque reúne todas las venta jas de soltdci 
y Cacil aplicación, sin producir ninguna incomodidad en las comisuras délos dedos. 
Los vendajes fronda , T aimpie y T hendido son útiles cuando la \KUxm, 
existe solamente en el dorso 4 en la palma^de la mano, y el primero nos 
parece áfue debe preferirse en el mayor, número de casos, porque es mal 
semillo y. no causa molestia alf una# 

Las espigas pi|cdcn emplearse para sostener peqiieBos spósitos en el dor^ 
so, la palma d borde cubital déla roano, y llenan su objeto con b^stanCa 
eaactitud; pero siempre se las puede sustituir qou- una fronda, d'uii^Kuda* 
je de cabos,, que son menos incómodos y de roas fácil aplicación. 
. Por último en muchos rasos puede prestar tan iHienos serviciot cont^ cual^ 
qttierá de^tos apili&itos , mi mitón de punto» sujeto por«iu parte f#6lérioc 
con uua cima, fucdé vu^ka» al rededor de latn«fieca» . . 



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19 
• bw Pitra iaSit$sÉ 44 M dMhét: tmloécútíto úlii^mpwtt'm$Antt^ 
Ibra^ , y aa» el e«pinil y ti ele cabos, que te uMi»€m la paÜDa f klorto d« • 
J|i loiiuo : pera la base del pulgar te emplea ^r lo coman el «iguieiiie 

£spi6A dct pulsar. $e le. construye con una venda da tres varas de largo 
y U'ia pulgada rieanrho, arrollada en un globo. 

Aplicación. Se fi|^ la eslremidad primera de la vendá^ipon dos ó trea ci^ 
miares al rededor de la muileca , ó se deja pendiente un cabo de la longitud 
de seis pulgadas.; se dirig<! el* globo., vinieudo desde el borde cubital , por 1% 
palma, al dorso del primer metacarptano, á la comisura del pulgar y el índi- 
ce, & concluir el asa , crii2%ndo at rodeo precedente en el borde radial \ desde 
tf<l«l¡ voetve p6i*' el dorso al borde cubital , y se repite la formación de cru^a-^ 
dos igailes al anterior , dejando sucesivamente descubierta una tertera pnrte 
de cad j uno , y formando una espiga ascendente ó descendente. Concluida \i ' 
venda, se fija sobre los últimos círculos suestremtdad terminal', ó si quedó ^ 
pendiente la primera se anudau jautas. 

Igual vendaje pudiera practicarse en la bMe de cualquiera de los otros de- 
ddft, pero seria bastante Incómodo.' 

Xa t^pi^a del putgmr satisface bien la indicación como aposito contentivo;* 
pero es preferible una fronia Igual á la que se usa en la palma y dorso da 
la mano, perforadaen su centro p3r« dar paso al pulgar, y por consiguiente; 
aplicada sobre la baso jle' este dedo. 

c. P(»rm toM dedo^. El vend t/e circular y él e9piral , practicados con cin« 
tas 6 Yendoletes, de la longitud de una cuairta-en d primero, y de media va* 
ra an ti segundo, y sujetos en su estremfdad iofrmlnal chn una latada, ó nnsf 
hebra de seda , son harto facilos y bien cpQOcidos , y fuera inútil detenernos 
á esplicarlos. También se usa como contentivo en estas reglones el 

- VmoAfS VAOiNiFORHl pan$ Joá dedús. Se forma un dedil bastante an*- 
cbo para contener el ^t^ y el apósHo qne le rodet , y cortado en su basé 
•buenamente^ de ífnodé que su meildr «Hura corret^nda á la palma y la 
mayor al dorso , para cubrir la articulación metacarpo- falangiana : B " 
está prolongacloo postericK* se afiade una cjnfta , que al llegar á h moSeca se 
dlvidf en dos, 

jiplleacion. Se introduce el dedo en hi vaina, y los dos cabos en qae ter* 
mina el vendolete , se dirigen por uno y otro lado del carpo , á (brmar uti 
irado en so parte anterior. 

d. F'^ndaicM que ettbrtn la mano en Mal/dad, 1.* EfPUi.vt del mrtaearpo x 
dé toda falange wn separación , guanlefete i exige una venda de dies va« 
ras de longitud , y un dedo de tncbura , arrollada en nn globo. 

Apiicac/on, ^ principia por dos circulares al rededor de la nuflecaj 
(¿. 3. /. 2f IFS) ^ va á buscar, como en el medio guantelete ( pag. 76) , la 
base del dedo Índice ( pero en vea de rodearle senctllameute con una asa, s« 
It cnbre basta su punta con espirales descendentes ( se vuelve é su base con 
vueltas mas separadas ó reptantes; (id, h h) f pasa al dedo inmediato, rt^ 
pitiendo en él la misma operación, y luego en los dos restantes ; entonces sé 
stíbe tratando espirales (id, (i) al rededor del metacarpo basta la coniísura del 
polcar; se envuelve este dedo del mismo modo que los anteriores; y conti* 
nuando los espirales sobre la palma y dorso de la m^no, se llega á la miifieca^ 
donde se describen algunos circuios , y se sujeta el estremo terminal , como so 
vé en dicba ftgura. 

A veces no es necesario cubrir mas que uno ó dot dedos y los restante^ 
ifnedan Ubres. 

• ^ El sspÍFul 4€l mct0p(9rpo , prolóngate htsta ^«brtr loa coatro Altínot 

13 



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80 
¿té^i 6 mn imc^ TM^je de <sabo«, que cnviieM teda It mano, delien 
usarte ea ves del gaaeftelete,,eaaiide no hay necesidad de mantener los dedos 
separados; porque fMresentan las ventajas de ser mocho mas seforos, mas 
Uci\%s de. aplicar y menos incómodos para el paciente. \ 

VENDAJES CONTENTIVOS PARA LAS ESTREMIDADES INTERIORE?. 

'^^ ^ A. PARA IL IIÜSU). 

Se emplean, lo mismo que en el braso, el circular ^ el espiral y los penda'* 
Jes de eaboSf atacados^ etc. Su forma, aplicación y demás circunstancias, mo* 
nos sos dimensiones, son las mismas qoe esposimos al tratar de los conten«* 
ti vos para las estremidades superiores. 

El circular se hace con una venda de una vara de longitud y tres pol^ 
gadas de anchura , dispuesta en un glo^ 

Para el espiral debe tener la vendad si ha de cubrir todo el muslo» cna« 
tro varas de largo y tres pulgadas de ancho, y cuando se quiera, para 
^*^- que el apdsito tenga mas solidez, terminar con algunos círculos al re* 
dedor de la pelvis, es preciso aumentar su longitud por lo menos basta cin- 
co varas. Fl vendaje espiral del muslo se descompone con mas facilidad qn^ 
el del braso, por los movimientos mas fuertes y mas estensos, que ejecutan 
l|ts estremidades inferiores. 

Los vendajes de cabos ^ alocados etc. deben tener las .dimensiones saScicn*» 
tes, para rodear el muslo y €ttbrir la superficie afecta. 

B. PARA LA RODILLA. 

Ademas de los vendajes de caios etc., que son preferibles^ se han pro- 
puesto como conlentivof para esta región. 

1.^ Ocho oí cifra para la rodilla: puede ser de primera y de 4egunda, 
especie (véase p4g. 28). 

El ocho de cifra de primera especie se practica con una vendí de cuatro 
varas de largo y dos pulgadas y media de ancho, arrollada en un globo. 

Aplicación, Se coloca La estremidad primera sobre la parte inferior del 
muslo; se desciende sobre la articulación tibio-tarsiana , á rodear el estremo 
superior de la pierna; se vuelve á cruzar sobre la misma articulación 4 la 
linea precedente ; se circuye el muslo, y se baja otra vez á la pierna; gas* 
tando asi la venda en trazar circuios oblicuos, que figuran dos asas nnida# 
sobre la articubcion, donde forman un cruzado, y situadas al rededor de 
las estremidades contiguas del fémur y la tibia. 

El cruzado debe corresponder al sitio de la afección; de modo que, cuan- 
do esta se halle en la corva, resultará un ocho posterior, y se verán en la 
parte anterior dos asas paralelas, una por encima y otra por debajo de la 
rotula; y cuando la enfermedad esté por delante ó por los lados, se forma- 
rán ochos anteriores y laterales. 

Cuando las vueltas circulares oblicuas, en vez de cubrirse enteramente, 
forman espirales en el punto en que se crozan, ó en toda su longitud, los 
vendajes descritos se convertirán en espigas y cubrirán una superficie mu- 
cho mayor; estas espigas serán descendentes, cuando los cruzados y anillos 
inferiores estén sobrepuestos á los superiores, y ascendentes si sucede lo con- 
^ario. . ,, 

También pueden estar las vueltas circulares confundidas en el.puilto donde^ 
^t crtti^i|9,y i|eparadas<en loTcstattie;de su circnnferencia, formando espirales. 



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«1 

Adquieren etU forma loi ocbot de cifra , cuando se hacen lot dos primeroa 
círculoi oblicuos luay práwinos y oui horikouUles , y los otros cada vea 
mas divergentes; 6 por el contrarío, cuando los primeros se dirigen á puntos 
aniy distantes, y los demás se 'acercan sucesivamente al éentro. 

Ei ocho de cifra de segunda éspítíe no se diferencia del anteríor, mas que 
en los círculos verticales al eje de la parte, que presenta é los estremos de 
los anillos oUicnos, exigiendo por censignieute una venda de doble lon- 
gitud. ' ' 
>' ApUcaeiofu 5e empieza Indiféremenente por loe círculos verticales sbpe- 
riores ó por los ini^iores; se paa» 4 la otra estremíüad , trazando una litieá 
é manera de S, ciiyo centro, se halla en el punto de la articulación , que se 
▼á á cubrir con el aposito ; se describen otros dos círculos paralelos a los 
primeros; se vuelve al punto donde se empesó, formando otra S, que se 
cruza en su parte media con la anterior; y se continúa el mismo ciimino, 
lantas veces como lo permita la longitud de la venda, {f^éase la X. 3. /. 1. 
if, /i, o, p.) 

Este vendaje se practica con mas prontitud con la venda arrollada ei| 
dos globos iguales. 

El ocho de cifra de segunda especie puede, como el de primera, sufrir al* 
gnnas variaciones, haciendo que los círculos verticales, ó los oblicuos, que* 
den dispuestos en espiral, 6 que los cruzados formen una espiga, 

2.® BECuaRBNTB para la rodilla , tortuga. Comprende dos variedades, 
1.* variedad. Se ejecuta con una venda de seis á siete varas de longitudf * 
y pulgada y media á dos pulgadas de ancho, arrollada en un globo. 

jíplicacion. Se h^cen dos círculos al rededor del muslo por encima de la 
rótula; se pasa por la corba á la estreíaidad superior de la pierna, á la que 
se circuye, con otros dos círculos paralelos á los anteriores; se vuelve á 
subir cruzando á la primera línea descendente, y se llega al punto donde st 
empezó , quedando asi construido un ocho de cifra de segunda especie. En* 
tonces-se dirige una y otra vez la venda en dirección vertical desde los cír- 
culos superiores á los inferiores, formando lineas rectas, contiguas ó lige- 
ramente sobrepuestas, que cubren toda la articulación á la manera de los 
vendajes recurrentes; y para sujetar sus estremos se termina trazando va« 
rios rodeos circulares , que correspondan encima de las asas verticales del 
Ocho de cifra. 

En la 2.* variedad debe tener la venda la longitud de ocho varas, y es« 
tar repartida eu dos globos en la proporción de 2 á 1. 

Aplicación. Apoyando los dos globos sobre la cresta de la tibia inmedia- 
tamente por debajo de la rótula , irán cada uno por su -lado á cruzarse en 
la corba; volverán al punto de ^onde partieron , y el menor, pasando por 
debajo del mayor, subirá verticalmente á la parte inferior del muslo, mien« 
tras que el otro asciende formando una S, y describe un círculo, que sujeta 
lá £strem'idad de la primera línea recurrente ; el globo menor se redobla á 
la derecha ó á la izquierda, y baja trazando un espira]^ de primera ó de se-' 
ganda especie, t\xit Jie 'fija con otro circular inferior ; y asi se continúa , hat- 
ia cubrir toda la superficie afecta. 

Por esta descripción, vemos que la segunda variedad de la tortuga se 
reduce á un ocho de cifra de segunda especie, trazado con el globo mayor, 
y que sujeta entre cada par de círculos verticales, una de las asas recurren- 
tés formadas por el globo menor. 

De cualquier manera que se ejecute el recurrente de la rodilla , es incÓ-' ^ 
modo y ^e corla duración; ^or 16 qué és poco usado. 



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'82 

C FÁBA LA rtKllllA. ■ 

Noi habUremoa del eirrular, ni de los rendajes de eabos j atacados ; p«tf« 
/que nos refiBrímos á )o dicbo tratando de los contentivos para ei braso^ an- 
-tabraso y musbi ; solamente haremos alguna advertencia con respecto al 

EspiBAL d€ la piermL Este vendaje se practica con. nna venda de cinco á 
seis varas de largo y dos pulgadas y media de sucho, arrollada en un globo. 

ApUmeiom. Se empieza con dos nrcuiartt M rededor de los maléolos ; se 
nsciende.con vueltas espirales, modificadas con Us inversoa necesarios» losifnt 
«u la mitad inferior deben mirar hacia abajo, y.en la mitad superior bácin 
jarriba; hasta llegar á los cóndilos de la tibia ^ donde se concluye con círca»^ 
•os verticales al eje de la estremidad.. 

D* PARA LA PIERNA Y PARTK DEL PIE. 

Puede emplearse el vendage espiral y cruzaáoj que se llama étandmJia é 
lenizado de ángel ^ y se hace cou una venda de tres ó cuatro varas de lon^ 
gitud y dos pulgadas y media d«. anchura, dispuesta en nn. globo. 
'Aplicación. St hacen dos é tres círculos desde el dorso A Is planta del 
pie (X. 3./. 2. ji.) ; se sube con rcptantrs {id. II.) á lo largo de la pierna, 
basta debajo de la rótula , donde se "practican dos ó tres circulares (id. mnuji 
y se vuelve á baj^^r con reptantes que cruaan á bs primeras, para conchiir 
en el pie. También se puede arroKar la venda en dos globos íguaíeS|. y eii 
este caso se termina en lo aho de la pierna. 

' Este vendaje, parecido en tu íorma á la que daban los tlomanos 4 Ine 
¿iiilas que fijaban sus sandalias, será útil para sostener una. compresa., d 
cualquier otro aposito ligero. 

/ E. PARA EL PEE. 

a. Para la arfieulaeion fiBio-tarsiana. Se usa la Fronda, d vendafé dm 
eaho^f que se dispone de modo que au centro corresponda á la parte anterior 
de la artrculacion /y que la mitad de siis cabos se una en la planta del pie» y 
\(k otra sobre el tendón de Aquiles» 

Este vendaje es prercrible como contentiyo at ocbo de cifra y al estribo,, 
que ban sido principalmente aconsejados para después de la sangría del pie» 

b. Para el dorso y plañía del pie. \.° Espiral del pie. Se construye coia 
■na venda de dos varas y media de largo y dos dedos de ancho , arrolla* 
da en un globo , y por lo coman hendida en dos cabos por su estremidn^^ 
terminal. 

Aplicación. Se describen dos circulares sobre las bases de los, dedos; se eos* 
iinúa con espirales de primera ó segunda especie, hasta llegar á la articula- 
ción tibio^'tarsian^ , y pasando á la parte inferior de la pierna, se concluyo, 
con dos ó tres vueltas al rededor de los tobillos. 

Esté vendaje es sdlido , y sin molestar al enfermo , (lena bien la indi^ 
cacion. 

2.® .Rbcürrbrte para el pie* Las dimensiones de la venda y su aplicado» 
son análogas á las que hemos espuesto, tratando del vendaje de igual nom^ 
bre, que se usa en el dorso y palma de la mano^ los círculos verticales cor^ 
responden i la parte posterior del metatarso , y las vueltas recurrentes i 
cuatro , una para cada espacio interóseo. 

Este vendaje es muy iucdmodo y le descompone fácilmente. 



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83 
l.^ T para ei pie, Sje^pneden emplear las mkmfti etpecies j con ¡goales 
rircQMUiiciaa que en la toaao ( póg^. 77), y por coasiguleute tenemos un 
T simpU oiro Ihendido y Uro perforado. 

El circular, que en 4as estretniíkdes soperioret se coloca al rededor ^e U 
nufteca , en las inferiores debe circuir la parle posterior del metatarao; los 
. ^pétt^toea vienen del dorso á la pUnta é viceversa , j quedan fijos por me« 
. 4io del circttlar. 

c. Para el iafon* Proponemos para sostener apositos en[f sta región un ven* 
én)e particnlar , que se prepara: tomando una compresa de cuatro ó cinco 
palgadasen cuadro, doblada en v dos partes iguales; cortando los ángulos 
qoe léimiinan el dobles, de modo que resulte en cada lado una escotadura 
de ana pulgada de profóndidid , y dos de ancbo en su principio ; tiniendo 
con algunas .puntadas loa bordes de estas escotaduras, y adadiendo cualro 

' vendoletes , uno en cada ángulo. 

ApUeacion, Se coloca el talón en la cavidad formada por el Tendaje ; loa / 
vendoletea inCériores rodean* el metatarso , y los superiores la tibia por en* 
cima de los maleólos , uniéndose entre sí por medio de lasadas. 

d. Para las deé^>Bi espfrai, el eíreuJar jr el oo^ini forme »on semejantes 
*é loa qne se osan como coiáCentivos para los dedos de la mano. Trataremos aquí 

del elúio de cifra y de un vendaje particular, 

W Ocho ob cuea para un dedo. Sus asas comprenden el metatarso y una 
lalange , y el crusado se forma sobre la base de un dedo; se necesita una venda 
\de dos varas de {bagitad y an dedo de latitud, arrollada en un globo. 
' Aplieacion, Se describen dos circuios verticales por detras de las cabezas da 
4oa huriÉ)adel métalarso; sr viene por el dorso del pie, sobre la íalange afecta, 
A rodearla y formar un cruzado encima de su base, se vuelve á la planta del 
flf , al ¿otwo\ sa repite dos ó tres veces el mismo camino, y se termina con cir- 
coloSf qne correspondan encima de los primeros. 

Este Teñdaie pudiera construirse en dirección inversa, forntando el cruzada 
en Ja cara plantar : es útil para contener un pequeño aposito al rededor de ' 
mh dedo. ' ' ^ 

Pero si se quisieeá^ contener con seguridad algunos objetos colocados en la 
circunferencia de todos ó de la mayor parte de los dedos , y aun en el dorso 
j planta dcVpie, aOs parece que seria conveniente usar de un: 

2.* Vb!cda:7E CRüCironsnE para el pie. Consta de I.* un' circular de cuatro 
A seis pulgadas de ancbo, y de longitud suBciente para dar vuelta y media al 
rededor del metatarso. 2.^ un apéndice de cuatro pulgadas de latitud y oebo 
de longitud, anido al borde anterior del circular en el sitio conrespondienteTA 
la planta del pie, y terminado en sus áii{;ulos libres por dos vendoletes,' S.* 
dos dnlas cosidas «n el borde posterior del circular á tres pulgadas de distan^ 
esa de su parte media. 

Aplicación. Situado el centro del circular en la planta del pie , vienen 
•os estremos por ambos lados, y se los cruza y coloca sobre el dorso, uno en- 
dma áe otro; las cintas posteriores, que corresponden á los mateólos, dan 
Yoeltaa alrededor de la parte inferior de la piern%, y se anudan delante de 
la articnlacion tibio- la rsiana ; el apéndice inferior se redobla sobre la cara su- 
perior del pie; y los vendoletes , que le terminan , rodean el metatarso , ^ste' 
eroaaa j van 4 nnifse por medio dq una lazada sobre el tendón de Aqnilcs • 



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Gbogle 



CAPITULail. 

Apositos PHKSEEYATivoa. < . 

Ciuiido en. una ^np^tficit vivienle paed« «er perjadicial el contacta del pf^ 
re ó de los vestidos » cuando se teme qae las violencias eiteriorcs , como «a 
golpe ó ana compresión , prodaacan gravea dados ^ se hace uso, ya para mir 
tigar tales imptoaiones» ya para evitarlas ealeramente de los apdaitos Uaim^ 
dos paismvATiTos. 

. Muchos son los case» (articuhiresi en que están indicadoa los apdaitos d^ 
, <»ta especie. £n ios grandes depósitos aaoguineos ó purulentos , en las herí^ 
das con fractura y en otras lesionesi, deseamos con frecuencia evitaría en«^ 
Irada del aire , que alteraría los líquidos estravasados , y aumentaría por sa 
contacto la irritación de los tejidos. Mientras que asi apartamos los agentea 
nocivos , la naturaleza termina la enfermedad , ó ae pone en practica el mé*- 
todo cuiativo conveniente. . « 

Giando » por una causa accidental 6 por ana operación qnirúrgica , láltn 
alguna porción mas ó menos estensa de las paredes huesosas del cráneo, m 
aplica provisionalmente un apósiio , que defienda la masa encefálica de laa 
violencias esteríores ; en tanto que se cierra la ahertara practicada , por tne* 
dio de la t^eiacion huesoMa de sus bordes. 

Varios tumores, como ios que se presentan en la e^na<J^iida, loa forma» 
dos por hernias irreductibles etc. 9 podrían inflaÉaaraé> nlcerarse , producir 
fenómenos abrmantes y aun la muerte , «ino se tobiera cuidado de HbertaiC 
Jos de la acción de loa cuerpos esteriores. 

. También es preciso defender de roces y compresiones dolorosas la superfi* 
cié de un cauterioí de un moxa etc., y evitar la impresión de la loa y los ao«» 
nidos en los órganos destinados á recibirla , cuando su sensibilidad eslé mor* 
bosa mente aumentada. > 

Por último, los apositos preservativos favorecen la adhesión de los boadca 
de las heridas» la curación ájt las ulceras, y el baenéxüa de las operaoionea 
practicadas en los órganos vivientes. 

Para conseguir tales resultados , es preciso que loe objetos , que se empleáis 
en estos apositos , reúnan algunas coikdiciones generales. Conviene sostener* 
los perfectamente aplicados en las superficies afectas ^ sin que vacilen , ni sa^^ 
fran movimiento alguno, para que no rocen sobre los Sejtdos subyacentes, 
cansando los mismoa perjuicios que, nos proponemos evitar. Cuando están si* 
fuados. sobre las cavidades abdominal y torácica, cuyo volumen puede, variar, 
deben estar sujetos al jrededor del tronco con ^vetndajes contentívoe elásticos; 
pues de lo contrario, no solamente impedirían la dilatación escéntrica, sina 
que en los momentos en que esta se verificase, comprimirían de un modo 
nocivo los órganos sobre que están aplicados. 

Los preservativos, que aplicados sobre la abertura de algnn foco, ae opo* 
ncn al Seceso del aire, del>en cerrar herméticamente dicha abertura; apli» 
carse á los tejidos de an modo invariable, y mantenerse aplicados ^or mu«^ 
oho tiem|io; 

. Siendo uno de los principales objetos de esta clase ^e apositos, el defender 
los tejidos de la acción demasiado irritante del aire atmosférico y de otros 
cuerpos, que pudieran ponerse en contacto con ellos; es preciso que tengan 
cualidades inocentes; que no apoyen sobife los 45rganos, ó que sean flexibles, 
blandos y suaves, en una palabra, incapaces de aumentar sus dolencias. 



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85 
. Pgt.élfcbnfOfXttaBdd «e inU 4e iraenrar de tu vic^ndat cttenorcf , es 
.|fffdfO que loi apótiUM formen ua eoUhoa mullido, 6 qne iengSD basUate 
jtfctirtencia y ebUicidad» parm embolar á impedir la acdoo mecánica de lo» 
cuerpo». 

Todaa ertat indscacionea se aatbfacen, aino complelameniet 4 lo menos ea 
^ran parte coa loa obje tos si^nieotes: ^ 

i.^ Hilas iaFoaais> nktUMVMLÁ» (véase pag, 6^7). Nada raaa k propó- 
j&to qoe laa hilas y algunaa de las sosiancias que pueden suplirlas como el 
cáüanM preparado , el algodón etc. , para defendí la sensibilidad aumentada 
de loe teiidas del contacto de cuerpos mas ^ menoa irritantes, y de |a im- 
|iresion de agentes mecánicos. Nada tenemos que añadir á lo que espusimoe 
0n la primera .parte , al tratar de estos objetos; alli pueden verse su utilidad 
i inconirenientes » los motivos que deben guiarnos para preferir una prepa* 
racioM , y loa casos ¡en t^t cada cual ofrece mayor utilidad» 
' 2.^ GiBMLBSAa (pag. 16.) Tamfaten son útiles estas pieaas de apiósiio, para 
avilar el roce de los vestidos , y la renovación del aire , que baña las super' 
fioies enfermas. Las compresas, cubiertas de una sustancia emplástica aglu- 
tinante , aoB el mejor m^io para cerrar las alxrturas de los focos purulea» 
las y sanguíneos. 

lliaclioa ciro¡anos aconsejan eslender en todas ocasiones alguna sustancia 
crasa en la superBcie de las planchuelas y de las compresas, para ejercer 
upa accioi^ mas suave en el sitio de la afección : otros por el contrario , y 
entre tilos varios miembros de la antigua academia francesa de cirujía, pro- 
hiben absolutamente el uso de tales sustancias; porque afirman, que lejos 
de favorecer, retardan la curación de las úlceras y heridas. Nosotros hemos 
dado ya nuestra opinión en «1 capitulo 2.^ de esta obra; creemos que, cuando 
la superficie aÜecta está húmeda y su principal objeto es absorver los jiquidos 
BMcbosot que la riegan, ó conducir fomentaciones, conviene usar las hilas 
secas; y que la manteca, el cerato y demás sustancias untuosas deben re-« 
servarse para las soluciones de continuidad muy doloridas, é que eyalan bu* 
«wrea glutinosos, adhiriéndose á los objetos de aposito colocados encima de 
ellas. Solo añadiremos aqi^i, que las grasas se alteran n^sy pronto con el ca^ 
lorseco y urente, que producen algunos drganos inflamados; en cuyo caso 
je convierten en sustancias irritantes y aumentan la enfern>edad. 

1/* Vbndajbi. Todos los q^e se han esplicado en la clase eontenUxx>9 ^ 
pueden asarse como preservativos , y su forma , construcción , modo de apli- 
icarse y demás circunstancias son idénticas en uno y otro caso. 

4.^ Placas prssbrvativas. Por úkimo, para preservar de las violen* 
«ias estertores son útiles las picúas preservativos ^ inventadas ya desde muy 
antiguo, para reemplazar en las paredes huesosas del cráneo* el disco que se 
aepara por medio de la trepanación. Mas parece que los antiguos las mira- 
ron con bastante indiferencia; pues solamente en los últimos siglos se ha' 
perfeccionado y estendidó su uso, en términos de llenar con ellas indicacio** 
aes importantes. 

. Ea la materia de las placas preservativas el cuero cocido v la hoja de lata,- 
A acero etc.; su figura convexa, para que no apoyen sobre la superficie 
afiecta ; sus dimensiones tales , que escedan una ó dos líneas en todos menti- 
dos á dicha superficie; y sus bordes cortados de modo, que se adapten ezac- 
tamenle en toda su circunferencia. 

Sueleo apHcarse'estos objetos deapésito sobre las hilas y compresas, y' 
mantenerse aplicados por medio de un vendaje Contentivo, ó de vendoletes 
^ eoidones, que nacen de aua boides. 



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«6 
^ C|iando lof rendolelet 6 datas han- óf ^asar por b eabat» 6 cuello j'íi^H 
iMieno que tengan el color de los tejidos sobre que seiiaUan, y skmpred»' 
bén terminar en pantos-mas ó menos distantes, qiie presten al apánto- la 
necesaria solides. 

Tales son los objetos qne entran 4 formar los apositos presenratÍTOS>t baa- 
tante numerosos en verdad, pero tan sencHIos, tan semejantes en todos \m . 
casos y tan análogos á los contentivos , con la adición de algunas de las pío» 
lAs indicadas , que no exigen larga espUcacion al tratar de tíio§ en puti** 
cular. 

Considerando que los apositos preservativos, ya se dirigen á impedir la ac* 
cion de Ulus en los órgauos de la visión; ya tratan de precaver elefect* 
de los sonidos, porque estos son muy intensos, é. aunque sean naturaleii 
porque se baya aumentado la susceptibilidad de los nervios, que reciben su 
impresión; ya impiden. el acceso y renovación del aintt ya defienden. los te« 
ji(|o5 do las violefidas e&teriores, trataremos en los párrafos sigi^eutes*. í,^ 
de los preservativos que se aplican sobre los «ojos. 9«* de. los que se aptlcaa 
en los conductos auditivos} 3.^ de los que impidan la renovación del aira 
en los abKCsos: 4.^ de los que detienden de roces, compresiones Ugeras y 
contacto de cuerjpos nocivos las úlceras, bcridas etc. : 5.^ de aquellos qite^ ^ 
ademas de los usos que acaban de egresarse, tienen el dt evitar las Icsionea 
mecánicas* • i ' '♦ '•' • ■ ' - 

{. !.• Preservativos que se aplican sobre Yol ójós para tmpettif 
, la acción de la luz, 

1.^ Después de cerrados los parpados, se coloca encima de elloa «na 
plancbuela seca, cuyos filamentos cruaen su abertura, viniendo desde la.co<* 
|a al pómulo , y luego otra que atraviese desde la naris $ la sien;. se toma 
ana compresa de tres pulgadas en cuadro; se la dobla formando dos. tri&ia*» 
gutos iguales , y se la aplica sobre la órbita con su borde largo bacia trribik 
Por último se concluye con un vendaje contentivo. 

Eutie los varios contentivos que se ban esplicado, son preferibles en etl* 
caso /as frondas y el cruciforme ; porque llenan su objeto coíi bastante se« 
guridad ,sin dar mucbo calor, ni producir otra molestia al enfermOt Tam« 
bien son útiles loa ocujores simple y doóle^ ^ ^ 

Este aposito mantiene cerrados los párpados, y Umita los movimientos 
del globo del ojoi por consiguiente sirve para mantener é esle dc^no en 
'reposo. 

2»^ Cuando se quiera impedir el paso de la los , sin poner »ingi}n ob« 
)eto en coiitacto' con los párpados , se puede osar . un aposito de placa , dis« 
puesto del modo eiguiente» 

FA presernativo tencUh ó dt un o/b, consta de 1.^ una placa de cuero 
cocido, cóncava en su^sara interna, y:cuyos bordes se adaptan esádsmenia á« 
la ci;«^r|f<rencia de la .órbita : 2.^ dos oordoneiesr delgados, que nacen de snst 
partes laterales y han de trasár un circular oblicuo al rededor de la cab^i 
«a ; 3*^ otros tinco «ordonetes*, que nacen de los anteriores, uno en el 
sitio que ha de corresponder á la eminencia nasal , y cuatro sobre las sie<» 
nes , dos en cada lado» El color de todas l«s cintas es , en parte rosado, y 
en parte análogo al de los cabellos. 

Apltcaelon, Se coloca la placa sobre el ojo ¡ los cordonetes laterales vlt« ' 
nen , el interno por enclnla de la sien del lado sano » y el esterno por de* 
bajo del lóbulo de la oreja .del enfermo, á atarse en el ocaipucio; la cinta 
anierhr vá sobre la sutura sagital, á unit^ om «1 drcukr ea la parte pea- ' 



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87 
lertor ; ^^dcí I» cmén q|ie nacen «obra las Mcaet, doa te dirigen al vértice f 
úo^ debaio d« iu iiirba, donde ae añadan. 

r"£i preier^miiv» U^bU pmettU'd^ pbcaa' Iguales á laa del sencillo, y un idaa 
por medio do oua^ cinta por sus lados internos: en tsXk variedad el circnlar 
trazado por loa coridoneles laterales, es horizontal y pa»» por encima de am« 
^ orejas. 

A nosotros nos parece cjue este aposito pndiera simplificarse , dándole una 
^füri^a parecido á la de nnus anteojos: cuando fuese doble^, las dos phcss a» 
•uiriauso^e el ángulo naso-Cronfal por medio de un goxne; y c!os resortes 
uetálícoi, uactcodo de sus lados estemos, tomarían punto de apoyo sobre 
Us sienes y «n los surcos mestoidcO' auriculares: el preservativo seucitlo sc« 
lía ígoaral anterior, con la dilV rancia de «¡ne, en vea de la pUca corres« 
pondíente al ojo sano, se poudria un cristal plana por ambos lados. 

Estos apositos preservan perfectamente al globo del ojo de la acción de la 
hta Y ^^ lo^ cuerpos estraf^os, que pudieran perjudicar en loe casos de oflaiw 
mías V de operaciones recien practicadas* ^ 

3. ^ Otras veces solo queremos disminuir la intensidad de los rayos lu- 
minosos f cuando un sugctp tiene que caminar ppr desiertos de arcua, poc 
llanuras cubiertas de nieve etc. ó cuando la sensibilidad de los órganos, qu« 
reciben, conducen ó perciben la impresión de la lux, está morbosamente «u* 
mentada. En tales casos se aconsejan los anteojos verdes, y mejor los azulea 
y morados , cubriendo los huecos que quedan entre el cristal y la uvhitai 
«ou tafetán del mismo color» 

|. 2. ® Preservativos aplicados al conducto aadiliro. 

Loa que se ven precisados á recibirla impresión de grandes ruidos « como 
)os artilleros y los que se dedican á ciertos ramos de industria, se esponen 
á sufrir un considerable entorpecí mient* del órgano del bido, y aun la sor^ 
dera completa, si no evitan, ó por lo menos moderan, la acción de tas caUr» 
las, oji^traytndo sn conducto auditivo esteruq con bolina de algodón, da 
hila raspada, ó de otra sustancia análojga. En nuestro concepto, seria pre-» 
lerihle nsar una pequejSa torunda de hilas empapada en una mejxla de cera 
y trementina para que #e' amoldase á las paredes del conducto, oponién^* 
dose al paso de las ondas sonoras, y se U pudiera estraer con facilidad, cnan- 
to ya no fuera necesaria. 

En la hiperestesia del oido se aplican las torundas humedecidas con agu|i 
lihia , leche 6 mucilsgo." 

Estos mediot se mantienen en «a situación sin necesidad de rendaje con» 
tentivo, 

{. 3^* ¿>^ hs prcservalivos empleados para impedir la entradas 
del aire en tsna cavidad: 

.Solamente coando los focos purulentos 6 sanguíneos tienen una abertura 
pequejla y recien practicada, es cuando se intenta snstraerlos á la accio« 
estioiiilante df 1 »ire( poirque si la ^^licrtnra es muy grande, no se la puede 
cvrrar exactamente, 6 loa líquidos contenidoa en >n interior se ínsinf^an por 
debajo do los aglutinantes i y loa desprenden; y cuando es aniigide, ya el . 
firtihat producido todos su» afectos nocivos, y las paredes del loco exalan 
nna escasiva eantid»d de pus acrCf ^ue mantiene y aumenla por sí solo 'a 
irriiarion* 
. Al llampo HHt h M^ft ta t vaciiacloa de Jas matt riM confenUaa en el foco,. 



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ae iicBe cuíja^o de coiQtpriaiir sAaderadameale mis fi^teé6»%*ptahL k^uít el airt 
no ocupe el lugar de los líquidos, que salen al esterior. Terminada esta ope«» 
ración metódicaoicnle, y seguid los preceptos, cpiirárgjcoft,' sim\ empeñarse en 
extraer mas cajitidad de líquido, que la qae puede arrojar la atmple oonlrac'^ 
don de los tejidos, para que estos, separándose por su jelasticidad 6 por tu 
inercia, no formen un vacio, donde se precipite el aire, que es cabalmente 
lo que se trata de evitar; se coloca sobre la abertura un espadrapo aglutí- 
sante de forma circular « y de tres á cuatro pulgadas de diámetro^ • ■ 

Todos los días por uiaSana y tarde es. preciso obserVar el aglutinante, y 
antes que empiece á desprenderse., separarle con cuidado ; dar salida con las. 
precauciones necesarias á los líquidos, que hayan vuelto á ocupar el' foco, y 
sin levantar la mano que practica la compresión , cerrar de nuevo -la aber*- 
tura. 

% 4.* De los preservativos que evitan el contacta de agentes, no^ 
civos en las úlceras « heridas etc.. 

La fiíiologia enseita que el reposo completa, la separación de , los estimu*^ 
Untes I es rl único medio de destruir el estímulo, causa, de las irritaciones^ 
y de las flegmasías, de la salud y de U; en(érmedad de los órganos. Mas co- 
mo esto no sea posible, como los tejidos se hayan de mantener precisamen- 
te en relación con algún cuerpo; nos vemos reducidos, cuando se trata de 
di&minuir las propiedades de vida á usar, entre las muchas sustancias que 
pueden modificar la organiaacion ^ tas mas bbndas y menos activas, las que 
tengan una acción mecánica y vitah menos. íntensai. Asi preaencamos. |aa par-»- 
tcs afectas de la impresión dañosa de otros agentes.. 

< Se aplican sobre las heridas y úlceras las planchuelas, las compresas cri- 
bosas, secas ó cubiertas de cerato, la hila raspada etc., todo con sujeción á Isa. 
reglas establecidas en el capítulo* 1.^ de la primera parte de esta 'obra, y st 
termina el aposito con un vendaje contentivo. 

Estos apositos preserva tivos deben renovarse lo mas tarde posible-, no^xis- 
tiendo una .indicación particuTar : los cirujanos espai^oles han inventado f 
obtenido muy buenos resultados con el método de las cursa tardías, y no- 
sotros hemos tenido ocasión de convencernos de las muchas ventáis qua- 
produce: por lo demás , el decidir las ocasiones en que será útilV y los mo- 
tivos de serlo ,. exije conocimientos ágenos de este lugar ,. y pertenece á la. 
patología. 

^ 5.^ De los apositos' preservativos de las violencias estertores.. 

Para preservar alguna parte de compresiones , golpes etc. , prescindiendo^ 
de las hilas y compresas, que solo pueden entorpecer la acción- mecánica 
intensa de los cuerpos r se hace uso de bs placas preserva ti vas. Estas tienen 
la forma del ^itio, ó del tumor que han de cubrir, y están sujetas por me- 
dio de algunos vendoletes elásticos ó de un aposito contentivo; liablaremoa. 
en particular de las siguientes. \ 

A. Para el cráneo. Cuando por haber practicado I» operaeíon- det trepa**^ 
tto , ó por una causa traumática , ha sufrido el cráneo una' pérdida dé sns^ 
tancia; ae coloca en eate sitio nna placa de cuero fuerte, ligeramente cón«^ 
cava por su cara interna, para que pueda nufrír^ una compresión bastante 
graduada , sin apoyar sobre la ma^a encefiiilira: de cuatro puntos de su cir* 
cunfcrencia parten otros tantos cordones, que vienen á terminar en un cír* 
cular situado al rededpr del óvalo superior de la cabeza ; el que se maptte^ü 



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89 

ta MI éUiUcio» por mc^io de dot cíotat , qvt atcicndo de fot partea It le 
vales §ehct las sienes, vao i oDÍrse debajo de la barba, 

B. Pora €Í cutfüo, Uoa fuente d un sedal situados en la nuA podrían 
defenderse del roce y presión de los vestidos por medio de una placa de hoja 
de lata 6 acero, de la magailud conVeuieute, de forma con veía , y termi- 
nada en sos partes laterales por unas cintas de tela dé goma elástica ó dt 
alambre» espirales, que se nnan con un broche delante de la traquea. 

Este ap^toae oculta en el hombre con la corbata, y en la muger eon 
maa cinta que forme una laxada «n la parte jmterior, ó con otro adorno 
•emeiante. 

C Para io§ miembros. Los apositos preservativos mas útiles para las solu- 
ciones de continuidad de los miembros , j especialmente las que resultan de 
Jas fuentes , mozas y rédales, se componen de : 1.* una chapa de metal 
ííierlef poco flexible , de las dimensiones convcnlenies y de forma cuadrilá- 
tera, con idos araras, una cóncava y otra convexa, y cuatro bordes, dos traoa* 
vecaales y dos paralelos al eje -del miembro, guarnecidos unos y otros en toda 
sa longitud por unas tiras de lienzo 6 de badana. De los bordes laterales, 
■no dn origen á cuatro ó seis cordones , y otro presenta igual némero dt 
anillos, para recibir sus estreroidades libres; las que luego y á corta distancia 
vienes convergentes , á reutiirse en un cordón común de media vara de 
largo, y que termina rn un corchete. Desde los anillos, hasta el estreroo de 
donde naoen los cordones, y en la mitad de la distancia, que «e para loa 
bardes transversales al eje d*j miembro, ee halla en la placa metálica una se*' 
rie de perforaciones , y debafo de estas otra lámina angosta, fija por uno y 
otro lado en loe bordes longitudinales* 

jiplkaeion. Se introduce la mano ó el pie por la especie de cilindro hue« 
eo , que forma el aposito ; se conduce la placa á la situación, que debe con- 
servar , se tira de los cordones ; se los hace mudar de dirección, valiéndose 
de loe anillos, como-de -unas polcas; se dan vueltas circulares con el cor- 
don terminal , y se concluye introduciendo^! corchete, que presenta en sa 
astremidad , en uno de los agujeros de la placa. ' 

,^ En res de este aposito , <:uyos cordones deben cansar «Iguna molestia al 
ndedor de los miembros , pudiera usarse uno parecido al que se ha pro- 
puesto para el cnello. 

£n visu de los apositos referidos fácil seria imaginar los que convienen 
en ciertos tumores , como el hidroraquis , una hernia irreducible etc^ Solo 
seria preciso variar en cada caso particular la magnitud y forma de la pla- 
ta, el número y longitud de los vendoletes elásticos ó cordones, y los pun- 
ios &ÍOS , en qne estos deben terminar. 

CLASE II. 

Apositos qub se cuplcat^ paha hodificar los ¿hgahos. 
CAPITULO LsrSUSPENSORIOS. 

Ciertos drganos, como el eKroto y las mamas, que están pendientes de la 
ifiperficie de alguna región del cuerpo, obedecen hasta cierto punto á la ac- 
ción de la gravedad; participan de los movimientos del tronco, sufriendo 
OKÍlaciones y roces, y producen una tensión continua en los tejidos, qut 
los sirven de base, X.4^ ^^ >^**^ *^ punto de suspensión. Estos fenóa»en/>f| 



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qoe en el e&lado dt salad apents ae percibía, se coBvierUn en las^ ÍiYRact<»«* 
nca y flegmasías de los órganos suspendidos , en causas poderosas , que ace- 
leran el desarrollo, aumentan la gravedad y retardan la curación de dichas 
dolrncias; por cuyos motivos y para evitar tan graves inconvenientes, se 
aplican los apósKos svsPBNSoaios. 

Estos apositos, no solamente son útiles en órganos ó regiones desprovistas 
de potencias locomotoras, y que por tanto, no están destinadas á efercer 
movimientos activos, ni pneden resistir loa que otra potencia les comunica; 
sino que también se usan en los miembros ^ cuando queremos evitar la ac- 
ción de los mú*culos, y mantenerlos en el reposo tan útil, para la curación» 
de las enfermedades stcnicas. 

Deben los apositos suspensorios cubrir gran parte ó la totalidad d^ los 
órganos suspendidos, para oue todos los puntos de su superficie asciendar» 
por igual, sin que sufra algnbo de ellos un aumento de acción que pudiem 
ser dafSoso; por lo que se acostumbra envolver toda la parte en utia espe- 
cie de saco, que toma Su punto de apoyo en la parte superior: también 
puede descansar sobre un pla^o casi horiaontal, que nasca del borde anpe- 
rior de un vendaje circular. Solamente se esceptúa de esta regla el caao e» 
que, ó por no ser muy sensibles los órganos, ó por po ser muy i^iaves sos- 
dolencias, nos limitamos á pasar por debajo de ellos eL'<entit> de ona asa^ 
que los mantiene en suspensión. 

Los vendajes, <fue con mas frecnencia se emplean como suspensorios, sms 
Xogbuvsiformts (Wa^ 770^. 3 4) descritos ya por Elioooro y Sorano de Epbkso 
que los aplioaban á los peobos^ y recomendados por Gor de Crauliac en otroa^ 
casos. Suspenden con exactitud y <x>modidad los órganos afectos , cuando ii<k 
son mas pequeSos ni noaa grandes que ellos; puede» servir al psopio tiempo 
de contentivos, y ejercen una compresión igual y moderada. 

Los demás apositos se componen de vendas y vendajes, dispuestos de di« 
versos modos; pero todos deben reunir las circunstancias generales de segu^ 
ridad y senciUca,. sin causar molestia, ni en los órganos suspendidos, ai eB< 
aquellos donde toman puntos de apoyo. 

La materia de que se construyen es por la común el lienzo y tejidos elés« 
ticos: algunas veces, como en las estremidades inferiores, se usan correa» 
fuertes, que resistan el peso de las partes, sin dejarse distender. 

La acción de los suspensorios, siempre igual y suave, limita los movi- 
mientos pasivos de bs paites suspendidas; disminuye la tensión de tas fibra» 
superiores y la flojedad de las inferiores;' y por consiguiente, precave el au- 
mento de sensibilidad y la inflamación , que pudieran reanltar de la primera 
de estas circunstancias; al propio tiempo que Impide la detención de lo» 
líquidos sanguíneos y linfáticos , que muchas veces IWga á producir la según* 
da. Por último procuran el reposo completo de los órganos, y ejercen en 
ellos la misma influencia, que en todo el sistema muscular la permanencia 
en cama, y que en Iqs sentidos estemos la separación de los escitantes fun»- 
cionales. 

Hablaremos de los sospensorios en particular por el orden de regiones» 

§. !.• Suspensorios para tas mamas. 

Pueden usarse los vendajes cruzado ^ fronda ^ bursiforme y pañuelo irita^ 
guiar. Ademas llenan á veces la misma indicación el €orsé y elj'usií/fo, 

1.® Ocho ob cifra ó cruzado pora Ja* mamas. Ofrece dos variedades , 7 
de ellas tratirem^s por separado. 



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r i. ^ Variedad. Crwzndo pnra umt mama; suMfiensorfo simple de etfe.fsr'» 
fnnot uno fie sas anillos esvuperior y otro infenoi*: el primero rruia ohli* 
cttanenic |a cavidad 'lordcicaí destle el hombro del lado sano lias ta la axila 
del afecto; el segaudo rodea- el ítoqco |»or debajo de las^mamas. Se cohs-* 
fruye cim noa venda de ocho varas de largo y tres dedos de ancho » arro- 
llada en uii globo. 

Apiitacion» Se empíeta á aplicar la venda en la áiila del lado enfertoo^ 
y>onducieiMlo el globo por deba¡o de ambos pechos, axila opuesta, espalda, 
al sitio doude se empesó, se forman tres circulares. {L* S.fy, 2. ec): hecho 
esto, f habiendo llegado é la parte anterior del pecho, se sube al hombro 
del lado sano, y se baja sobre las escápulas á la axila d«l afecto; continuando 
asi con cuatro 6 cinco vueltas oblicuas {id, f f)y que se cubren sncesi va- 
lseóle en la mitad ó dos terceras partes de su latitud, y que sostienrn la 
mama, abrasándola á mauera de asa por toda sn «cara inferior. Por último 
se concluye con circu^res al rededor del troqoo encima de los ^primeros* 

2.* Fariedad; cruzado para las do§ mamas ^ susprnsoirio do&íe. Se pocd# 
Ibrmar con U venda arrollada en uno ó en dos globos: en ambos casoa 
debe tener doce varas de longitud y tres dedos de latitud. 

jíplicacion, Giando la venda está arrollada en un glcéo , se le empieta á 
aplicar en U axila del lado derecho; se sigue por debajo de las mamas y áxiU 
•puesta^ á formar dos circulares; y al llegar al punto donde se empei<i, sa 
snbe por entre las m^mas al hombro ixqtiterdo , y se vuelve por la espalda, 
4 completar un circular oblicuo; se continúa debajo de las mamas y axila 
iaquierda ; se asciende sobre las escápulas al hombro derecho ; se cruta des« 
d« este sitio á la axila opuesta ; se toma ana dirección horisontal, para des- 
cribir medio círculo ; y llegando debajo del braxo derecho se traza otror 
oblicuo, que suspenda la* toama de este lado, y que forme con el primero 
•n espiral de primera 6 segunda especie. De este modo se prosigue , basta 
que haya enatro ó cinco espirales en cada ladO| y se termina con círculo* 
al rededor del tronco. 

En este rendaje se traca soeesivamente un oblicuo debajo de la mama 
derecha, medio circular delante del tórax, otro oblicuo debajo de la mama 
isquierda, y otro medio circular sobre la espalda; de donde resultan : 1.* 
tres asas , una horizontal compuesta de circulares que abraxan el tronco , y 
dos oblicuas, que van formando espirales de primera ó de segunda especie 
desde los hombros hasta las axilas opuestas : 2.^ cuatro cruaados, uno entre 
las mamas, otro entre las espaldas y dos debajo de los bracos* 

Esta misma forma presenta el vendaje practicado con la venda düririóui' 
éa en dos gloóos' iguales i pero en este caso , se colocan ambos globos debajo 
^ de las mamas ; se conducen por las axilas; se forman los dos circulares, y se 
empiexa con cada uno por su lado é traxar los espirales oblicuos del hom- 
brea á la axila, lo mismo que si practicáramos el suspensorio simple. 

Esta última disposición de la venda es preferible , porque el vendaje que 
resalta es mas seguro , y se hace con mas prontitud^ 

Las yaeltas espirales oblicuas de todos estos apositos, cuaiido solo se usaa 
con el objeto de suspender , no deben ocultar mas que la parte inferior de 
la mama ; pero pueden también servir de contentivos, en especial cuando se 
hñ practicado la eatirpacion del órgano; en cuyo caso , es preciso cubrir 
enteramente el sitio de la dolencia ^ haciendo los inversos que fueres con« 
tenientes. 

- Loa cruxado» para las mamas , aunque formados con vendaa» »o se des'^ 
componen con mucha facilidad; ni es necciario renovarlos mas qae cada 



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veinticuatro horas; pero «a aceioB no es completa, poft]iii preMStaH mn 
pUuo oblicuo , compuesto de Ca¡af cuya teusioii á veceé es desftfoal^ y i|ae nm 
presta punto de a puyo daficíeaie 4 toda la mitad inferior del órgauow Ááñ^ 
mas comprimen damasiado las paredes de la cavidad torácica. 
. ■ 2/* FaoNDA para las mamas. Su longitud es ctiico cuartas , su ancbnra 
seis ú ocko pulgadas , y está hendida por cada lado hasta cuatro dedos d# 
distancia del centro. 

aplicación. Se coloca el centro debajo del órgano enfermo, los caboa 
inferiores rodean el tronco buriaOntalmeute , y se unen sobre el Udo sano; 
los íuferioressttfaen, el interno por entre las mamas, el esterno por la €•• 
palda ; se cmzín en el hombro del lado sano, desde donde van á unirse ea 
la axila del afecto. 

La acción de este vendaje es enteramente igual á la del crusado ; pero mg 
aplicación es mas fácil, y tarda mas tiempo en descomponerse. 
. 3.^ YrMDAJB BüEsiFOEMB para las mamas* Es muy parecido al que he-* 
mos descr.ito como contentivo (pdg. 66); pero, con el objeto.de que U 
bolsa presente una cavidad cóncava , para adaptarse á la figura semievlerica 
del órgano es preciso que,. doblada la coinpresa cuadrangular en dos partea 
iguales , se corte el ángulo inferior del dobles , formando una escotad- 
dura que estendido el lienso, tenga tres ó cuatro pulgadas de ancho, y 
dof ó tres en su mayor profundidad. Los bordes de dicha escotadura , que es 
mas pequeña que la que siempre se practica en el ángulo superior, se unen, 
lo mismo que los de esta, por medio de una costura, que no sobresalga 
bicia la parte interna. 

Preparada la bolsa, se une sn borde inferior á un cinturoo, y al sup^ 
vior se afiaden dos vendoletes de medía vara de largos. 

Aplicación, Se coloca el pecho en la bolsa ; se anudan los estremos del 
circular sobre el costado sano, y se lleva los dos vendoletes, por uno y otra 
lado , á la parte posterior del cuello , donde se unen con una lasada. 

Este vendaje, estando bien calculadas sus dimensiones, estoes, de modo 
qne se aplique exactamente sobre el pecho, cubriéndole todo y sin formsr ar- 
rugas, suspende con bastante exactitud ; pero los vendoletes sA rededor del 
cuello y el nudo posterior incomodan á la enferma* 

4.^ panuBlo TRIA1CGÜI.AR : doblándole desde su punta hacia su borde maa 
largo , colocándole por su centro debajo de Is mama afecta , y llevando sus 
puntas oblicuamente por detrás y por delante á anudarse sobre el hombro 
del lado sano , ó directamente por los lados del cuello á nntree en la nuca; 
as un suspensorio muy Ücil y cómodo, para- casos de poca gravedad. Sn ac- 
ción no es igual ni- bien repartida; ni es difícil que abandone sú sitúa*, 
cion, cuando la enferma permanece en cama sin corsé ni |ustillo, que es la 
Anic» circunstancia en que por lo común se acude á íos apositos suspenso- 
rios referidos. 

S.® . Por último, el coasá y el jDsni.io son los que mejor llenan la indr* 
«ación de suspender los pechos; porque presentan en su borde superior una. 
superficie concaVa, horiaontal, á propósito para recibir á estos órganos; no 
molestan á las enfermas y nmuca se descomponen. 

• Los sorses parece qne fueron inventados en la edad media, y probable-» 
mente para enderetar las columnas vertebrales torcidas; hasta que nació la 
moda de desfigurar de la manera mas incómoda y ridicula la cintura de las 
rougeres, dando á su tronco la figura de dos conos opuestos por el vértice; 
con cuyo fio usaban al principio, según refiere Ambrosio psaxo unas máqui* 
naa dt metal , análogas á las armaduras de los caballeros. Ciertamente apt* 



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«M pot^ concébine aii ecprkho mu per fn^ickl á la jalad , j ñas contra- 
rio á Ua realas del bota gusto: s«ii embargo, por tanclia rtíbrnia reribte- 
roA al cabo de alga» tiempo loa corsés la de componerse de luia porción de 
balleaas tau gruesas y tan unidas, que no solamente impedían la dilataciofi 
del tórax , Mno también la mayor parle de los movimientos del tronco. In- 
mediatamente alearon el grito contra semejante abuso todos loa médicos, to» 
ÚM loa hombres sensatos de la época, pu2ÍeroD 4 la vista de sus control* 
poráneos los numerosos desórdenes que producia, los muchas víctiroas que 
ocasionaba , y la ninguna utilidad que daba en recompensa ; pero la moda y 
la costumbre pudieron mas por entonces que la razón, y solamente se logra- 
ron algunas ligeras reformas, que de dia en dia fuerou mayores ; hasta que 
á fines del último siglo cayeron en completo desuso las estrechas cotillas, y 
fueron reemplasadas con el justillo y el corsé,, que construidos y aplicados 
toa mayor cordura, ao suelen producir ningún perjuicio. 

A pesar de lo dicho acerca del tiempo en que se inventaron los trorscs, 
Mr. FomLiaBR asegura que las señoras romanas los usaban como parte de sus 
vestidoa, y que laaservian para sostener los pechos y adelgazar la cintura; 
pero esto no se halla con&rmado, ni por los libros que se escribieron en aque- 
lla época, ni por las estatuas, bajos relieves etc. examinados con el mayor de- 
tenimiento por muchos anticuarios. Aüade el mismo autor, que en algunos 
paisea de la India oriental usan las mngeres unos justilloa de color de car- 
ne, emactamcute aplicados sobre los pechos y tan finos que dejan percibir loa 
Movimientos que á estos órganos comunica la elevación y depresión de las 
paredes torácicas. 

Describiremos aqui el medio corsé á justillo, y hablaremos del corsé com- 
pleto en la clase de apositos compresivos; porque su mecanismo y acción como 
suspensorio son iguales á las del primero. 

- £1 justillo es nua parte del vestido de machas mogeres, y metódicamente 
•onstruido , es el mejor aposito suspensorio qne puede emplearse en las en-» 
fermedades de los pechos. Consta de variaa piexaa de lienao» que unidas oirá* 
cen una forma cuadrangular. 

Deban notarse ett'et justillo (X. 6. fi^, I.) dos caras, una interna y otra 
tsteroa , y cuatro bordes, dos longitudinales, que aplicados forman círculot 
al rededor del tronco , y dos transversales que han de quedar contiguos en>* 
tre si y paralelos al eje del. cuerpo. La cara esterna nada fM'esenta de' partí* 
fular;' en la internase observan anp é dos cavidades á manera de vainasi 
que se dirigen verticalmenle de arriba á bajo hacia la mitad de su longitud 
y sirven para contener dos ballenas. El borde superior presenta dos huecos 
é bolsas, una en cada lado de la linea media, de dimensiones suOcientes pa-» 
ra dar punto de apoyo á toda la superficie inferior de los pechos; por fuera 
de estos huecos se vén dos escotaduras, convertidas por unos tirantes en 
agujeros redondos por donde pasan losbrasos; el borde inferior está formad# 
por una tira de lienso doble, y por último los bordes mas cortos ó posterio- 
res constan de dos batlenaa coloradas entre dos ^ hojas de lienxo ,' y están dit* 
puestos del modo conveniente al medio de unión que se haya de practican 

Por lo coman se construyen los justillos de una tela de lienxo ó de algo* 
don; pero seria preferible emplear los tejidos de alambres elásticos ó de caut'* 
cfaouc, teniendo cuidadodeque los Blamentos estensibles de estas sustancias estu^ 
viesen en aquella dirección, en que se verifica el aumerito de volumen de las 
partes; por consiguiente serian transversales al eje del cuerpo en el circulaf 
que rodea al tórax, y vendrían formando nn semicírculo de atrás adelante en 
las pietas qot cabrcn los bombros. De esta manera «V aposito sirve de sus^ 



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p^morio, tin comprimir tets ptr«éea torádcaf ; per« com^ €»U mítma cir^ 
cuiitUocit DO «stá conforme con bs idett de la mayor parte de las mugeres 
que usaa ei ju»tillü| uo »erá fócil pertaadirkia de la utilidad ác loa lujídoa 
elásticos. 

Para hacer uu justillo ae preparan loa objetos siguientes: 1.^ Un circular 
(L. ^*Jig' .!• ce) de sutici^ute longitud, para rodear el tronco quedando sus es* 
trediidadcs á la dislaucia mutua de tres ó cuatro^ dedos, y de-una altura igual 
á la distancia que hay entre el límite superior de la rcgiou epigástrica y 4oa 
pulgadas \ujir debajo de la horquilla del esternón. 2.^ Un cinturon (úá, dd) 
de dos dedos de'aochura, y tan hrgo como el borde inferior del circular. 
3.^ Dos compresas triangulares de diferentes dimensiones segnn el volánifii 
de los pechos. 4*^ Dos tira« de lieuio doble de- dos pulgadas de anchura f 
.cerca de una cuarta de longitud. 5.^ Tres ó cuatro vendolctes tan largos co« 
mo los bordes posteriores del circular. 6.^ Utras tantas ballenas delgadas f 
,an<;ostas. 7.^ Los objetos uecx-sarios para unirse los bordes posteriores. 

Se toma el circular ; se hacen en su borde superior dos incisiones vertU 
cales dt tres á cuatro pulgadas de longitud en los sitios que han de corres<* 
ponder á la parte media de cada pechu, y en estas incisiones m; introducen j 
cosen por ambos lados las compresas triangulares: de aqui re.^ultaii dos bobas» 
dos plsínos cóncavos, donde descansa toda la mitad inferior de los órganos ma- 
marios. Después ae practican dos escotaduras, que vengan á quedar debajo 
de los brazos, y á sus estremidades se uneu las dos tiras de lienzo doble» 
para que abracen lo& hombros. £1 cinturon «e «obrepoae y aiide encima del 
bord^ inferior del circular. 

Con los vendoletes se preparan las vainas que baki de tener las ballenas, 
cosiéndolos en la cara interna del circular por todos sus bordes , menos por 
una .porción de tres ó cuatro líneas de longitud , que queda libre en una 
d« los laterales, y cerca del eslreroo superior, formando una abertura por 
donde se introduce la ballena. Dos d^ estos vendoletes se cptfen en los borde» 
posteriores del justillo; y 4 veces uno 9olo, y otras » dos separados por la 
distancia de dos dedos, se emplean en su parte media. 

Í.AS ballenas posteriores sirven para dar punto de apoyo á los cordonea 
que unen las estremidades del corsé « y las de la parte media para mante-« 
ner separados los pechos. Ademas , lodas ellas impiden la aproximación -del 
borde superior al interior, y la formación de arrugas transversales, que lle^ 
garlan á reducir al circular á una cuerda incómoda. Esle movimiento prepiOf 
como dijimos al tratar de los vendajes en general , de casi todas las porcio« 
nes circulares , no puede verificarse sin que las ballenas salgan de sus bal» 
uas ; pero como estas se hallan cerradas por sus estremos , que son los que 
suCren la presión, y solo ofrecen una pequeHa abertura lateral, aquelLis se 
mantienen siempre en au situación, y separan eücazmente los bordes opues* 
los del aposito» 

En cuanto al medio de unión de los bordes posteriores, por lo común se 
practica la sutura. Se hacen los ojetes <le modo que los dos superiores estén 
uno en frente de otro, pero que los siguieutos correspondan en cada bdo.% 
la mitad del intervalo que separa loa del borde opuesto; y se tiene prevenido 
uu cordón de cinco coartas de largo y guarnecida por uno de sus esiremot 
con un tubo -metálico, paraque pase con facilidad por las aberturaa. Detrás 
de los ojetea se coserán en la cara interna del circular las dos tiras de licnaOf 
que d<ben impedir el roce del cordón en la piel subyacente. 
. Otras vecea se cose en un lado una aerie de coi^dones, practieando en el 
otro loa ojetes corttapondientes i para darles paso y para que luego iermi-i 



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w^Mk miiw tméo ^ 2iidica»M al tnAar ¿el c^- 

1 ambicu . fMiedcn lerakiuat lo» bwrde» p o a lt rioft» éti cené mi ¿m tpéA^Jr 
ees irUngularea d« cerca de aodU vera áe lardee, «oeidiae t>or ia bese é loe 
«fti^Mneft 4cl circaleTt e^ uuo 4e elUe em l#¿a ea l ee §itü d, y el otro por ese* 
¡HUliai y MI parte OMMlia» ettaado-el prinaero dividido em ¿m ceb e e . Be^iAa (*♦ 
efita diftfMiáxioa qqe li^ pii»tas del iriisguW hendida paedea peMr por iae aber« 
turas, que el otro apéndice preae»ia en ia baae, y i|«e ambos, crjiíindoae 
eñ la parte posterior, vienen d la anterior, donde se unen por medíosle 
cordones, be billas ó albleres. 

JpUMtian, Se colocan loa perbte e« las ev^eciciee <pie deben recibirlos; 
.ee los sitúa á U altura convenienie; ee íMroduceo loa braxoa.por los aguje- 
mos laterales; se tira de los bocdes poeterioces pava aprexioiarloa mío á otrOf 
y se emplee el medio de u^io» queee baya prepaeado. Cuando se ^iere prac* 
ücar la sutura sencilla con un cordón,' se le ata por la estrémidad que no 
tiene tubo metálico, al mas inferior de los oj^es del ledo eik que roas des- 
cienden; se pase ál mas inferior del lado opivslo; ee eíerce «na treec4<^ 
moderada , para q»e el circular ^nede al^ féftidoi jr eei se continua hmm 
Ue^ 4 la parle juperior* don4e ee tatmíise com.dos vueHás boAso^^ales, 
i|tte aira viesa» loa: últimos orates f c^ ana laaeda. (fVoee ia Ldm, ^,fig, 1.) 

Cuando hay por un lado úntcjiot covdoiiee , 4|iie pesen por las abertóras del 
«liro, se los hace volver iamediaiamenle bécie eftiéa epoyende en los oi^tee 
como ea unas pol^ea» jf la cinta en que terminen dé vinltas alrededor del 
tronco. . 

Si loe bordes posteriores del. coreé pMeentan lee epéodiete t ri e fmkae e . 
descritos, paian los cabos del uno por íes «berione del oiro; se Üra de eUee 
en sentido opuesio « y ee loa fij» delaale deV eetaenoa por medio de wmm 4 
dos cordopee cocidos en eada punu 4 coa hebillas, eic. 

Este úUi.mo medio de unioa ea el loaa peooio, y ao ca«a^moleetk ^lyi 
M ; sin embargo , el primero se usa con mayor fireoneneia* 

£1 Justillo nunca debe comprimir eti lérminoe de dificoltar loe movi* 
sníentos respiratol*iost especialmeiiU nwifuto e*>ele «na becsie ibdewinal,eé 
la época de b preñes eic 

Aplicado nUlódkemcoley^e «ay AeU peve seeteae^lM pechos» y deben itsar« 
le las muferes qne tieoen estos órgeuos demasiado voluminosos, para evitar 
la tirantes, los dolores y aun la inOamacioo, que pudieran seguirse de}4n«lo>» 
ios abandonados á su propio peso* 

^F.l rorsé completo no se di<.lingne del fnsfillo mee qne en su longitud^ 
po<^ comprende la parte superior de la cavidad abdominal. Esta porción et* 
ccdente se destina esclusívamente á comprimir , y por contiguienie no debe 
ser dcfcrita en este lugar. 

S 2«* Suipiniorio para si 4uroi0. 

El vendaje bursiforme, propuesto ya por tjOT db Chaoliac, se ronstruié 
en (lempo de Verdüc de dos modos distintos: 1** haciendo una bolsa de su* 
icientc amplitud, para contened el escroto, y cosiendo en ella cns tro vendo*- 
letes , dos en sa pef te anterior y. dos en la nosterior ; enyoé véndeteles se 
ataban en un cinturon , los primeros sobre el pub4e , y los segntidos sobre 
lea arlicule^iones se£ro-iUa«af : 2^ Aüa > l ie»do ep le poH* ant erior dfl J^ir- 
rutar' una tira de lienso , con nn. ag oiero. para dar' peso el mknbro viril^ 
nua eKevacipn para rcciJbir ej esceoto, y dos caboe pare ataree encime de 
las empinas posteriores de Ipi jlfífii ^ 



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Los qtie «I «1 dift fe «shi , ••• lot mltiitM que hemm ^caerito come con* 
teutivot (pég* 70 )-; y ic «plicao Ael foitmo neéo , «acepto qoe en 1«- prt« 
«yera varieilaá l«i ▼enMdea, en tres de nMr al rededor de loa mutlos, te 
cr«sün detrás del eacroto , y vienen por cada lado entre eate y loa mnaloa » á 
fifarae en dos ojalea practioadoa en el cintaron aofare laa ingles. Colocados 
de eate modo loa vendoletes , annqae eatá el apdaito menos seguro, anapen* 
den en realidad los testknlos, y no los ' cOtauprímen sobre el periné, cobso 
cuando ascienden al rededor de los muslos. 

S 3.* Saspensorio para ti miembro viriL 

Puede «satse con» suspensorio de este drgano el vendaje vaginiforme 
(pég. 71), que le^ sirve de contentiva También se le puede mantener en 
situación borisoutal por medio de una asa, formada con una venda de unn 
cuarta de largo , cuyos estivmos estén fijos en nn jrendaje de cuerpo. 

§ \^. Suspensorio para la matriz* 

En algunas enfermedades del ulero puede bailarse esta viscera totalmente 
al exterior , y por haber aumentado de volumen, ser imposible su reducción: 
en esle caso podemos aliviar las incomodidades que padecen las eiiftrmas, 
valiéndonos de un suspensorio, que disnunuya la tirantes de loa ligamentos, 
vasos, nervios y peritoneo pertenecientes á la matric. 

El aposito mas conveniente para llenar esta indicación es una esjpecíe de 
bolsa át liento , ó de un tejido elástico capas de contener el útero, termi- 
nada por delante y por detrás en cuatt*o veudoletes, que van á fijarse en 
nncínlnron sobre las ingles y las artic^ulaciones sscro-iKacas. Si se jutg»cA«. 
veniente colocar una algalia en la ureti^ , la estrcmidad de este instrumento 
pasará por encima del borde anterior dé la bolsa, y se mantendrá en su d* 
tuacíon por medio de un contentivo (viase pág. 73 ). Cuando el orificio del 
íiUro está báeia la parte inferior , y por él fluye -algún bnvuHr, se fscilitn 
su salida practicando un agujero en el centro del suspensorio. . 

Aútes-de aplicar el suspeitsorlo , será útil colocar planchuelas, cómprelas 
y los demás objetos que están indicados como preservativos. 

§ 5.^ Saspemsorios petra diversos íumores. 

Conocidos los apositos que acabamos Se describir, fácil será inventar los sus- 
pensorios co;iveuientes para los lipomas, quistes y demás tumorfs,^quc pue- 
den presentarse en la periferia del tronco. Los 'que se hallen al rededor de la 
pelvis , se sostendrán con bolsas, paüuelos triangularas, frondas etc., que {o* 
men punto de apoyo en circulares colocados por encima de las caderas. Los 
qua aparescan en el vientre , en el pecho y en el dorso, exigirán por lo co- 
^un, un. vendaje que los suspenda por su centro, y cuyas puntas termi- 
nen encima áe los hombros. En fin, las circunstancias particulares de estos 
suspensorios solo se podrán determinar en vista de la dolencia que reclamn 
'SU aplicación, y serán siempre análogas á las que dejamos espuestas en Ion 
párrafos antecedentes. . . ^ - 

S 6.* Suspensorios pata las tslremidades. 

A. PASA n, AiiTn«ira£ow Qasi lodos los apositos que sostienen el antebrMO 
ae reducen á pañuetos irían^u/mres 6 cuadrctdos , cuyo centro envuelve la 
parte afecta , y cuyas puntas se dirigen para tomar puntos de apoyo al cue« 
lio , al hombro enfermo, ó al rededor átV% 



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EtlM af^lM •m/pwm wti m m Dmmíi tk m fpm^ éi . 1» |»Ubn fnnccM 
tekarfM « vftuda • y »aeleii formarse coii : 

1.* PANVELOft co ADRADOS pora MQiíttWT ti onMrasúi ofirecea las dos Ta« 
riedailes tíguieiUcs: 

1.* Varisoad Charpa dei brmso y aMU», ek^wpm mayor de wü^uo» uwm 
J^rea : el lieMA teadrá ana vara ó cinc» cuartea e» eoadrot 
- ApUeamon. Se doUa el palUiel# en dos porciones %fHdes de tres poiiia«, j 
en U parte media del triángula que resulta , se coloca el aotebraao enfermo, 
de modo que el dobles corresponda al codo y los dos ángulos rectos sobre- ' 
puestos á la mano. Las dos puntas se conducen por encima de los kombrosi 
{ se enlaaah en la nuca ; y por i&llimo , tomando los dos ángulos rectos, se 
los sf'para y dirige» el uno por la cspaUa y el-otro^or el pecbo, á formar 
nna lasada encima de la anterior» 

Tanto en esta como en todas las eharpmSf debe quedar el aatebraao em 
semifleiion y aproximado al pecbo» y se procura bacer los nudos encima de 
la camisa ó de los vestidos del enfermo. 

En fa charpa del brato y- tmUo está colocado el anlebrato en el centro 
del pailuelo» manteniéndose en su sitoa*cion y bien suspendido , por el mía* 
mo mecanismo que se sostiene y conduce cualquier otro cuerpo en un pa- 
.íiuelo de enduro puntas, lio tiene mas inconveniente , que el toipar su pun« 
to de apoyo al rededor del cuello; por lo que á veces casua alguna mvlestkk 

2.' Variioad. Charpa dei bramo $ del ironm. £1 lienio tendrá las mía* 
mas dimensiones que en la anterior. 

Aplicación, Se conducen dos de sus puntas al rededor del cuello, y se las 
anuda en la p^rte posterior; elUenso cae por delante del antebraio, que es* 
tara encima del pecbo y formará mn ángulo 'reeto oon el braao; se toma su 
borde inferior « ee le dobla cuanto sea nemario- para que el vendaíe si 
adapte por su fondo en la región que ba de suspender; y baciéndole rodear 
«1 tronco por debajo de las axilas, ae anudan sobre el lado tupo loa ángulos 
^n que termina. 

Este suspensorio envuelve toda la estremidad eoperior ; sostiene el ante- 
braso doblado en ángulo recto por hvi articulación bumeral, y no le permi* 
te separarse del tronco. 

2.' PAMiniLoe TMAiieu&Aass pora MiUagr H rnnkbrnwo. Podemos bacer 
nao de fres variedades» 

1 .* Variidad. « Charpa triangúfqr del tronco y del hombro. Se forma ron 
un pañuelo que tiene dos lados de nna vara de longitud, siendo recto el án^ 
gnlo comprendido. 

Aplicación, Colocado el antebraso en la misma situación que toma en la 
variedad anterior , se aplica el borde mas largo pot deWjo de las axilae, 
uniendo Us puntas agudas en d lado sano ; se levanta el ángulo recto por 
delante de la estremidad afecta , y se le fija sobre el bombro del mif mo la- 
do , INrendiéndole á los vestidos con un alfiler , ó si el paciente pe rmaneco 
i» cama , se afiade en este sitio un vendolete , que venga á buscar las pus* 
tas que rodean al tronco. 

Este apésito suspende el antebrazo en la misma posición que la segunda 
variedad' de b cbarpa ciiadrangular ; es menos incómodo,. porque no apoya 
al rededor del cuello; y permite con mas facilidad exfiminar el estado de la" 
parto UtvU y aplicar fea remedios convenientes. Aunque su ángulo superior 
lio está su{eto maa que con. un alfiler, como el antebraao no tira de él ron 
mncba Cuenta, estando principalmente sostenido e# el borde- superior del 
yendaie» eate conserva la sofideate seguridad. 



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9.^ VaeiSbahi Okaf^ J f9 $9i u ffo siefior áeiérBMO y éti egglte, éiarpn ^r^nn^ 
d€ de algunos tutores. Se prepara el mismo pailaelo ciuc eu la variedad an-^ 
leri(»r. 

j4p¡icacion. Se. coloca el antebraso en la perpendicular, «¡ne baja dd án- 
fnlo recl<r del triángnl* á tu base , de modo que esta corrr spo«4« * la ma- 
no y aquel al codo ; y sos dos puntas se dirigen «I hombro d^nesto, la poft^ 
térior por étitn dd braio y per It espalda, y b anterior pdr delante det 
pecho. • . 

Kfte aposito sostiene el antebrazo á k -altara que se quiere « y no le per- 
mite separarse mucho del tronco. 

3.* r ARiBDAD. Charpa anierior del brazo y dtl auiío , eíufrpa mediana de 
algunos autores* Se hace también con d mismo paíiuelo triaugnlar. 

ApHcaeion, Solo difiere de la segunda variedad en que la punta posterior, 
en vea de sabir por detrás del braao y por la espalda , viene por delante del 
pecho al boaabro^del lado -afecto, para unirse en la nuca con el. ángulo 
opuesto (f^east la Lám. ^» fig. 2. d, «,/.) 

Esta diarpa^es la que ae aplica con mas Irecuencia, porque sin impedir 
coinpUtameiite Jos movimientos def antebraio, le mantiene bien suspen- 
dido ; y porque el enfermo puede modificarla según le parezca , sin que le cause 
jnolestia alguna, ni difieulte la aplicación de medios curativos en el sitio da 
la dolencia. 

También se usan como tnspensortos del antebrazo unes pedazos de cuero^ 
cartón, fieltro, ú otra materia semejante, de dimensiones mas que suficien*- 
tes para envolver la media estremidad afecta, y da forma acanalada para 
que descanse en su fondo. Estos objetos se suspenden de los hombros ó de lo» 
▼estidos del enfermo por medio de cintas. Son muy cómodos, no se'deacam- - 
ponan tan fácilmente como los paftuelas, y se oponen mejor que estos A la 
transmisión de los mov^ienlOB del tronco. 

B. scfsrafisoaw paua ka MAno. Ademas de que pueden serlo la mayor parle 

da las charpas que aeabamos de describir, se hace uso del siguiente apósitov 

Charpa /Mira la múno, charpa pequeña de algunos autores. Se necesita itn 

pedrvzp de lienzo de media vara de longitud y una cnart» de anchara, do* 

Liado sobre hi mismo dos ó tres veces , según su mayor dimensión. 

Aphkaeion, Se coloca la mano en la parte asedia de la charpa , y las doa 
estremidades se fijan con alfileres ó puntadas *en los vestidos del enfermo é 
la altura conveniente. ^^ 

Seri útil este suspensorio para 'sostener k mano y sn articulación radia!; 
cuando no se quiera egercer ninguna compresión al rededor del cuello. . 

C' Para las BsrmiaibApvs iKPBniOKas. Puede conseguirse que la punta de 
ttn pie no Hegueal suelo durante la progresión, estando el tronco sosteni- 
do con muletas, y manteniendo en una ligera Oexion'las dos articidaciouea 
femoraleade la estremidad correspondiente. Para^este tm nos parece 4iil d : 
SosTBiisoiiio CROZAOo de ¡apierna y del pte. Se prepara un circular de lo»* 
gitod suficienla para rodear la cintur», y una venda de cuatro á cineo vag- 
ras de largo y cuatro dedos de anchura, arrollada en doa globos. 

Aplicación. El enfermo estará die pie, y un ayudante sostendrá- la ptemn^ 
dd lado afecto ligeramente doblada sobre t\ muslo ,' y este sobre la pelvia^ 
Se coloca el cirenbr |^ien cedido por encima de las caderas; se toma la rea* 
da arrollada «n do» globat ; se los apHea delante da la espina de la tibia; aa 
los ix>oduca á In corba, donde se cruzan y vienen é traaarim efrMlo al re- 
dedor de la parte inferior de) muslo; aqui vuelven á cruzarse y suben é 
buscar al ciuturon por encima de las creáaa'de loa liaos; peiaa por delante 



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^ ^ ; «e int f ofcfHI cnire'jm'bonle saperior y rara interna y la pírl subya« 
cévle , jntf^ abr*Eai4e & manera de asas, en cuvo 9Ítio se las' l)¡a con atfitcrca 
é puntadas p<m qae no se deacompoiigan ; entouces bajnii los globos por los 
ladot d6l muslo é la corba , donde se crtitan para llegar otra vci á la cresta 
•de la tibia, f áe9ée aqut repiten el mismo camino /«onclayendo en las par- 
tes laterales del eirralan. 

Este .suspevisorio llena perfectamente la indicación, mientras no se afToja 
j descompone por la distensión que sufren las vendas con el peso del mi<rm- 
bro; Conviene aplicarle por encima de los vestidos del enfermo, para que 
las asas^que abrazan e^ muslo y la pierna no produzcan mucha incomodi- 
dad Pom áltimo , es preciso renovarle con bastante frecuencia. 

Si se creyera conveniente, podría construirse sobre las mismas bases que 
«I anterior, vico suspensorio mucho mas sólido , y que constase de: f.'* un * 
bolín de cutn^t tpie abraiast la pierna basta la rodilla : 2,^ dos correas que 
naciendo del botín en. el sitio correspondiente á la corba, se cruaasen por en- 
cima de loa' cóndilos del fémur, y vinieran á fijarse en: 3.** un clnturon 
fuerte, que preséntase en ambof ladot anas hebillas para recibir la estreml- 
4ad de las correas. 

CAPITULO IL « COMPRESIVOS. 

Sirven estos ahitos para ejercer sobre los órganos una compresión mas ó 
menos graduada Ppero sietnpre mayor que la necesaria para conservar la si- 
tuación del vendaje. Su acción, unas veces es igual, otras mayor en algún 
ponto; ora intensa , ora débil; ya continua, ya intermitente, y siempre ar- 
restada á la naturaleaa de la dolenVta.que lá exige yS la susceptibilidad 
«•^l sugeto y <je la parte donde se emplea. 

Lbs vfectos Áe una compresión igual , no muy fuerte y de corta dnra- 
don son: 1.^ En el sitio mismo donde se efectúa, disminuir su volumen, 
aumentar su densidad , repeler los líquidos contenidos en los capilares, apro* 
simar 4aa paredes de las venas y de los vasos linfáticos, producid una sen^a* 
cion incéuioda y hacer perceptible la putsaHon de las.arterias: 2.* Por de- 
balo dr este sitio, aumentar el yolumen, la cantidad de líquidos, y * ve- 
cea el cak»*; causar- entumecí miento, plenitud de las venas, color livido de 
la piel y disrainurítni de la sensibilidad. * 

Si ttla co.n presión ae aumenta todo lo-posibte,dá lugar ^á: I.^Enel mis- 
mo sitio, reducción muy considerable de Volumen, espulsion de casi toda In 
parte liquida, aplastamiento y obliteración completa de todos los vasos; es- 
cociaciones en la pi«l , escaras gangrenosas y ulceras ; dolor intolerable al 
.^principio y por último- estupor: 2.® Por debajo, tumefacción, ennegrecí- 
miento de la pial, íalta de circulo, de movimiento y de sensibilidad; cieva- 
cion de flictenas con serosidad ro|ita ; descomposición pútrida: 3;^ Por ev- 
cima , piitaacioa de las arterias en qne se halla interrumpido el cnrso de In 
aangre, dolor, y il eabo de algún tiempo, calor, rubicundea, cíi^culo inflat- 
m^iorio: 4^ Por último, en la generalidad se ocasionan ciertos accidenta» 
aiuipáticof , unas veces de reacción y otras de postración , j que varían se- 
gún loa' individuos y las circunstancias que en ellos influyen. 

Loa efectos do la compresión limitada á un punto de la ci r cuw fe renda de 
nn órgano, aeredueen á la espulsion de loa líquidos, disminución del volu- 
men, de la atnsibilibad etc. , en nna palabrái loa que prodnce la ceospreaíoft 
igual en el miaroo sitio donde se efectúa. 

I^ compresión mediana , graduada, pero sostci|ida por mocho tiempo, Sá 
ksfar á alterecioMs de ^jidp menof .violeptaa , pertt mny profandaa y áe 



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Itrga dancion: etpeüendo los líifoido», «firoxíiMaMlo kt sMím é impüíeiW 
do la acción orgáoica, ocasiona cnfla<}aeci miente, dtMídbd» alroHa cu ti 
punto douiie ae verifica; y deteniendo la sangre yesosa , caÚM varicas, €d«* 
mas , iiirarlos por debajo de dicho punto. Esto es lo qnt •§ observa diaria<- 
menle en los qiie gastan sortijas muy estrechas, ligas, daterottct mny aprai» 
tados etc., y aun se ha visto á algunos miserables bcttcAciar este recuri» 
para eximirse del servicio militar; aplicándose por macba tiempo ano com- 
presión circular al rededor ^e algún miembro, han logrado enflaquecerle, re- 
ducirle casi á los huesos y la piel , privarle de todo movimiento mnscnlar, j 
aun de la sensibilidad , en una palabra, han obtenido ooa parolisis artificial. 

La compresión considerada en cada sistema y en cada Órgano, y los diver- 
sos efectos que produce en el estado morboso, exigirian lacgaa csphcacione» 
ágenos de este lugar, auuquc muy importantes en la patologia y en la medi- 
ciiia operatoria. Basta lo dicho para U inteligencia de loo opdaitoa de qué 
vamos á tratar» ' ^ 

Couoridos los efectos generales de Tos apositos compresivos, i3ktl será de- 
terminar los caaos en que conviene su aplicación. Desde luego se dedoce A 
prioii que serán útiles pSra moderar, contener ó impedir el curso de los H- 
quidos; para entorpecer las imprcMoncs, y para causar «oa atrofia parciaL 
Pero estas indicaciones están subordinadas á la especie de árgano .que padece^ 
á su modo de padecer y á las demás circunstancias portícnlares» 

£q los apositos cotupresivos deben considerarse dos pantos , sitaadof ano m. 
frente de otro, y qae ejerceh uua presión igeal: !•* panto dt ocdon: 2.^ 
punto de apoyo. 

La- compresión puede eíécfuarse por fuera de los pontoa de apoyo y do 
acción (compresivos concéntricos), ó fMar dentro de dichos pantos (comprtsiW 
yQ% cscéntricos ó dilatantes): de estos ¿Itimos tratacemos en el capítalo si- 
guiente. 

Los objetos empleados en la formación de estof opdsStos son vgndas y ««ft- 
áajta de liensQ^ seda ó cuero, segan la resistencia que estao destinados á tu» 
frir , y á veces láminas de metal ekUtieas y encor^fodae* 

Las vsndas t vendajes de lienzo, seda e/e., trasan precisamente ano é 
mas circulares al rededor da la parte afecta , y anas veces debea ejercer le 
compresión en todos sus puntos, otras solamente en algnnoa» 

Un vendaje circular es el aposito compresivo mas sencillo, prodociria oft 
efecto igual en loda sa circón ferencia, si los órganos donde se emplea ta» 
vieran una forma cilindrica y estuvieran compuestos de una sostancia ho- 
mogénea : no sucediendo esto asi , Comprime de an modo principal las p.ir* 
tes mas prominentes , las mas duras , las menos resguardadas por tcjidoa 
blandos, las mas superficiales, las que se hallan situadas encima de los hue- 
sos. Esto es en cnanto al grado de la coa»presion; paes aunque el grado no 
«e altere, sos efectos variarán según la especie de tejido tn que se ose y el 
astado eu que se halle ; uua acción que apenas será sensible para el sisteme 
odiposo, empleada en los nervios causará dolores insufribles; ana accioe 
salmiable en el edema del tejido celular, tendrá. funestos resaltados en su ia« 
flamacion agudh. 

£1 conOdMnicn^o de la acción de los compresivos drcolares oca sirve de 
regla para aumentarla ó disminoirla , segan conviene á nuestro objeto^ 
Cuando desesmos ejercer una compresión ignal , se llena coe 'elmoliadyiaa» 
hilas y compresas todos los huecos de la parte , se forman eminencias arti- 
ficiales en todos los sitios qne roas fácilmente se dejan comprimir , y fe de* 
fiende con planchuelas, yesca, algodón y otros caerpos blandos, los órganos 



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101 
•&IU0ÍOI eBciwi i» foft Ihmmíi. Cium4o fe desea' que le acción predomine en 
atgii» piuilOi te aplieattiebreél coiB|ireMS duUcs y £:reclijuida«, cuyo núme* 
ro I eliura j direocloB ^eriea jegun el obieto que nos }>roponemos ; se hace 
•que U porcina M circular cMrresponiiieiite á ette si4¡o-sca oíaálica ó de oirá 
materia émrm. y «csíiieafte , j se emplean tornillos de presión. I^or úUixno, 
cuando conviene Jibarlar algan nervio, alcana soperficie dolorida etc. , de la 
acdoa del afótitn » le la sitúa enire dos compresas , ó se la oibre con al^un 
medio preservativo {véase pág, ^k jt siguUidu), 

Los vendajes cUtuilares se usan con mucha^recaencia como compresivos : 
su acciun es dcsiginal en el mayor número 4lé casos^ y pnede iener lodos 
los gradas de energía ^e se la quieran dar. 

Los ^náa¡€9 Mpirmiee de primera y de «egonda especie , empleados taro- 
bien con eí mismn <^>)eto^ae los anteriores, solo diliercu de ellos en obrar cob 
menos líaerta y en cabrir «nperfioies de mayores dimensiones. Por lo demss, 
presentan los mismos inconvenientes y las mismss ventajas en so acción 
general^ parciaL 

. Ai tratar en la ffimera parte de los vendajes en forma de ocho de cí/ra, 
dijimos qoe ejcDcea nna presión considerable en el punto eu que.se crutan 
ans asas. En efecto* estos vendajes son muy útiles para con>|iriitiir un tumor 
circunscribo, siünado en la flexura de an miembro , como el aneurisma de In 
poplieteaé de la braquial enau terminación, ó para impedir la salida de la 
sangre por la abertura de una vena en las mismas regiones Sus asas toman 
punto de apoyo An las esCrcmidades articulares, estando el mieuibro eu se<- 
mttlcxion , y asi no es fácil qoe se muevan bácia arriba ni bácia abajo, por* 
•qoe ^^odrian qne abandonar una línea para abrazar otra mayof, lo que 
nanga ae vcriüca espontáneamente. Como el miembro íio putde doblarse, 
por estar ocupada su flexora con el aposito , ni estenderse, porque lo impi- 
de la teoaiofi del vendaje^ estamos seguros «de que este conservará su solidez 
por m^(1lo tiempo^ Endma del punto comprimido y debajo de la jcrun del 
«ocbo de cilira se celocan las compresas necesarias. 

También se ban empleado como compresivos algunos venda/es recurren^' 
tes^ bacteudo que la superficie afecta corresponda al puato donde empieza el 
asa parabólica ; tal es el discrimen , aconsejado en la sangría de la vena fron- 
tal , y usado por la vaogojom para contener la bemorragia en la berida de 
ia arteria temporal. 

Desde oribasio ya se conocían como medios compresivos algunos venda» 
iee nudosos^ pero no se les dio mucha ioiporlancia, bafia que nBisTxa pro- 
curó sacarlos del olvido describiendo el nado de enfardelailór para X:onipri- 
mir la arteria temporal, y proponiendo otro nudo particular para el peri^^ 
con el objeto de contener la^saJida de la sangre después de la operación de 
la talla. £n el día todos estos nudos están abandonados ; porque no ejer- 
cen nna acción tan segura como pretendían los antiguos; porque son muj 
incémodos, y porque pueden reemplaaarse por otros medios mas sen- 
cillos. 

Los EvsoaTBs itfETAiicos soelcn tener la forma de mas de la mitad , y t 
veces de toda una curva cerrada ; son los medios mas útiles, cuando la ac- 
ción del apasito ae dirige á un punto aislado, y qucrejnos dejar libre el res- 
to de la circunferencia de la parte: comprimen en una superficie masó me- 
nos. ancha, y apoyan en el sitio opuesto, todo con el intermedio de almoba« 
dillas y compresas. Ambas fuerzas reunidas deben encontrarse, y formar una 
sola línea recta y vertical, un diámetro de la curva. No tienden mas incon- 
veniente que el dé producir una acción ciega y no sujeta á cálculo , qua 



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102 
.unat vec^et tto alctBsa , 7 oirM etcede^a»i^aMu4»^^.Up*i4* 4tM*, érmttí 
qitft estén dispuestos de niod* que podamos a t i aieiilM' y- «ikmimir el . 
.de^corbadura de la lároUm del refiorte. 

Cuaudo «1 uso áe 4os apositos compresivoa ae ha da contínaíar per al| 
tieoipo, es ueccaarie que al ^ríncipio ejersan una awMNi aaugr iiBodec^da, y 
que sucesiva y gratlualoieiite se ia vaya aumeatawWt basta lle§ar al léroM- 
no que nos bayauu>4 propuesto. Asi se acostuoibrasi- lo» ó i ^§n0 U m i af disoii- 
ftuye poco ^ poco la scusibilulad, y se modifica la eslruciiifta da Uparter^* 
léruiioos que llega á ser posible, t'acil y nada molesta una compresión, c^iie 
en los primeros días hubiera ocasiofiada graves pev|oicioa. • 

A veces es indispensable que la aplicación del apasito comprtaiiPO Ma ib- 
terniiteote; porque d enfekriuo óo (e puede sufrir, aunque esté muy po- 
co 9pretado , y tenemos que separarle al cabo de uaa é doa horas. Entotue» 
se procura que cada dia permaueica aplicado por mayor eapack) dft'tíeaapcH^ 
basta que sea foportable su roulinuacipii. 

£íi esta clase de apositos, mas que en otros , deben evitarse loa ^liefoea^ 
las arrugas, las durcxas, las presiones desiguales sin neoéstüad; pues cual- 
quiera de estos inconvenietjicS' bac' intolerable la aplicación tie inedioa cOia- 
prciivos, que metddicameuie empleados, puilierau llenar indicaciones frA« 
portantes, que tal vea con ninguu otro auxilio ae pueden satisfacer. 
. Ikmos dicho que la compresión cauM con mocha frecuencia esooriacíin- 
nes, y aun úlcerai«, en el sitio donde se emplea; y^asi es preciso cautiifrar 
con mucho cuidado, para evitar á tiempo talesincideotes ; y cuando s« ob-> 
serve algún punto mas dolorido que los deroas, sin aguardar á que se nia« 
nifieste rubicundo ó lívido, se le^Jefenderá de la actioiirdel apasito cou al- 
guno de los medios preservativos que conocemos. Otras veces poede ser tm- 
cesario suspender la compresión. 

Trataremos de los apdsitoa compresivos en participar dividiéndolos en ale* 
le géncrtM. 1.® Aquellos que sirven para disminuir el volumen de los ^rga« 
nos; que se emplean paia espeler los líquidos infiltrados ó contenidos en lor 
vasos capilares, y. para aupeutar la densidad y cohesión de los sdlidda; y 
entre estos, separarémoa los que tratan de ejercer una acción ignul, de lo« 
que están destinados á comprimir un tumor, un ponto cualquiera ' en parti- 
cular, 12.^ Los que se aplican para separar un tejido del rpfto^de laeconoinín 
{ligaduras)» 3.^ Aquellos que lavorecen la salida de algún Wquido. 4.^ basta 
el 7.^. Aquellos que contienen el curso ó la salida de la sangre, ennme- 
laudo primero loaT(uc diri¡«n. su acción á los vasos venosos, y después los q«n 
ae emplean en los artirialea. 

§ 1.* Apositos compresivos que se emplean para disminuir el 
• volumen de los órganos. 

A. APOSITOS con I.OS QUB SE TRATA DB PRODUCIR UMA AOCION IQUAI.. 

Casi todos los vendajes contentivos pueden convertirse en compresivos, 
linmentando hasta el grado conveniente la tensión de las diferentes pi< aas 
que los componen; pero debe tenerse cuidado de antemano de rellenar lo« 
buecos y defender las partes mas sensibles, como dejamos espuesto en rl ar- 
tículo anterior. 

Cunndo se quiere ejercer una compresión se eligen por lo común entre 

los apositos descritos como contentivos, los que «^stáii compuestos de vendas» 

.6 los vendajes atacados ,* 6 los de cabos y hebillas; eu fi» , aqucUua qüc ae 



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IOS 
wtJjjfit h 1* fiHt afetU I y cttf* mcíob le po^ ««metttar y ^« 
I m t u m ttolttUa M «pfef oto y cóü mayor facilidad. Ají en tf inralo 
'de la^cttiben utaremoa lacapeHna, y 110 el gran tocada, por^be nó 
-aa aplica la» esáctamtnCe ; ni el Tendaie de caboa de Galeno , poniue loacaboa 
. madioa Mconodariatt denaaiado en la parte anterior del cuello; en la niiria n 
emplcará-el T ó I» fronda, mejor qne el gavilán, qae no pu^de prodarir on 
efiecIfiLlan bien dUtribaido; y enJa frente ^el vendaje regio. Por último , baa- 
tn aaber las condiciones «¡ne exige ana compresión igual y metódica, para 
elegir el apéaito mas convaniente. 

Por eslaa raaonea solo nos detendremos é tratar en particular de los siguicn* 
lea apositaa. 

« A- Vendajes vBSMMALj»' Y otros com»resitos de los «ievbros.' 

Para ejercer una compresión continua en cualquier punto de •!% iongitud 
* dn un jDíembro con un Vendaje espiral , se debe empezar la aplicación d« 
la venda «obre los dedos ^comprendiendo -las bases de estos árganos debajo 
de loa primeros circulares ; estas vueltas deberán eitar mcdiana'maate ^e«« • 
ladaa f y/ancesiva y gradutbneote ae va aumentando * la tensión del aposito, 
basta llegar al punto á que está destinado, y donde ba de producir. un efed* 
lo mas notable; desde entonces empirsa á decrecer su acción, basta quetcr- 
msnn con nuevos circulares , que por lo común st practican encima de Ik 
artianlacion mas inmediata. De esta manera se consigue reobasarioa -liqui- 
doa bácia la parte superior á medida que se desarrolla la 'venda ; y ae evitan 
ios infattoa , edemas-consecutivos y demás accidentes , que pudieran sobre- 
venir, -isi las par US inferiores al sitio de "la dolencia no estuvieran com- 
prímldaá« 

Cuando ai esCenderla venda y formar los espirales, se llegar i alguna ar- 
liciüaeion demasiado prominente, como ia'ftmoro* tibial* ó la tibio- áUri- 
gaia f ae las rodea con. una especie de 9 tle cifra , cuyaa asas abrasan las doa 
estremidades articulares, y cuya crux se encuentra en la flexura ; y luego se 
continúa y concluye hacia la parte superior , dejando descubierta dicha 
eminencia ; porque seria imposible cubrirla con loa espirales , y como fstá 
formada por huesos y tegumentos sin mucho tejido celular flojo , ni venaa 
de mediano calibre, no es de temer que sobrevengan ademas , ni varices, y 
logramos al propio tiempo la ventaja de librar á lu partes duras de una 
compresión que pudiera perjudicarlas. 

En eKos vendajes espirales suele ser preciso, para que se adapten con exac- 
titud , hacer algunos inversos; los que pueden formarse Iguálmenle en la 
parte anterior que en la posterior del miembro , cuando este na padece nin<- 
gnn afecto .parcial; pero si existen úlceras, varices ú Otras lesiones, convie* 
B€ que se bailen sobre la parte sana de la piel. 
* En e( mayor número de casos es útil humedecer las vend.ss , que sirvea 
para los espirales cx^mpresivos, antes de aplicarlas , porque de este modo 
se estienden con mas igualdad , y comprimen con mas fueraa después qno 
se secan. 

Cuando el espiral compresivo se aplica en las estremidades inferiores, se 
debe empesar describiendo los dos circulares por encima de las arliculacio* 
jaeametatarso* falangianas, tanto. porque esta práctica no nos cspone á nin- 
gún peligro, como porque estando las mas veces alterada la forma natural 
de lof dedos de los pies , pudiera el apasito molestar demasiado en las emi- 
nencias, clavos etc. 

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104 

La compreiioo del.muAlo á Ael br»«a wgWía mu» ftmAM, ¿^^émt wmtm ét 
' longíu^d j de tre» dedat de aochura , coya «pU^Mfitoo «mpciAría for U Imim 
«1« 14^. dedos, dtf«(i^es de luber cubierto I09 de U laiMia coa ua gvaiiteleit 
Xpig.. 79 ) , 4i se iu£gase uecesario. Ef^toncet se coalÁ»iiMrt« coa esfMnUet.y 
I^Qix jQchos de cifra al r^^or de lat articuUcioiieft del codo , M pie y ¿e )á 
rodilla , leriniíiauJo cou nuevos círculos al rededor del pecho ó ü« la peí ría» 

Cuando 110 es preciso cubrir toda la esirem^ad, se concluye ciitco é seía 
pulgridas por encima del sitio de la afección , abra«aiMlo , ai ea poeible, la ar- 
ticulación superior maa.iomedi^ita, para que el api^ito esté. mas sefuro. 

Muchos cirujanos acostumbran en cierlmi afeccíonea, coi»0' varkea y úl- 
ceras situadas en las piernas , practicar una compreatoo suave y unifotme 
«por medio de botiiips de lienzo ó. de piel d^ perro,, que sin impedir loa mo- 
vimientos de la parte, .auelen ser auxilioa eficaces para la curación de dicliaa 
dolencias. En cuanto á su. consUuccion 1^ se redacCo 4 unoi. vendajes de c»* 
boa y hebillaa 4 ataeadoi« 

B, CoMPRESiyOS. PARA. BU YIENTRV*. 

, IJescribiremos. el V€n4a/e de codos j, bebiüat , el ceñidor, dti vietdrt y ti 

1.' Verdaji DR.CABO& T HiBULÁs.. Se usR dcspaca del: parto y: de la.opers'* 

.cion de la paracentesis, abdominal , y en otros, casoa. análogos , para aur- 
plir en las visceras del vientre aquella^ compresión , qne les falta, por la re- 
pentina evacuación de graii parte de lo contenido en esta cay idad«. 

A,ntes del parto, ó de^ que se tstraiga el líquido contenido^ en ei abdomeSf 
se calculan las dimensiones que vendrá á tener esta cavidad ^ poc loa diáoie- 
tros del pecho y de la pelvis. Se toma un pedazo de lienzo de bastante lott- 
gitud y anchura para envolver el vientre; se aplica sa borde superior á la 
circunferencia de la cavijdi^d torácica, encima..de las costilUa falsas, y el in- 
ferior ál rededor de la grande pelvis; se señalan los pantos en que llegan 4 
encontrarse los estremos del lienzo , tanto por arrifia como por abajo , y se 
corta en línea recta toda la porción escedente. Asi tenemos nn circular ó 
vendaje de cuerpo , al que se afiade un T de ano y un escapulario , y cu- 

^yas estremidades se unen pot medio de cabos de lienzo fuerte cosidos en la 
una , y de hebillas colocadas en la otra encima de una compresa acolchada. 

En el vendaje usado después de la paracentesis, ailadió Mosíkó, con el ob- 
jeto de éslraer sucesivamente la serosidad que se fuese formando, sin neceai-> 
dad de separar el aposito, una especie ¿e ventanilla, que correspondía al 

^ sitio donde ^e habia practicado la punción , y que se unía á lo restante 
del circular por medio de onas cintas cosidas eu sus áiigulos. Esta modi- 
ficación es de poca importancia , porque nunca está tan sólidamente aplicado 
el compresivo, que no haya que aumentar su acción todoa loa diaa, y por« 
que no produce ningún perjuicio el separarle por todo el tiempo qne dore 
la estraccion del líquido. Mas útil nos parece la idea que tuvo el mismo aa- 
tor de cortar toda la porción de vendaje que cubre loa ileos, y de suplir el 
T de ano, cosiendo en la parte anterior correspondiente al pubis dos vea- 
doletes, que vengan por dentro y detraa de 1m mualos, á fijarae en ei cir- 
cular por encima de las caderas. 

2.^ Cbíiiooii del vientre. Este aposito se aplica cuando el vientre es muf 
voluminoso. Se le construye con un pedazo de lienzo fuerte de una anchara 
igual á la distancia que media entre el epigastrio y el pubis, y de ana loa« 

'¿itttd inficiente para rodear el abdomen , y quedar sita eatreoioa Kparpdoa 



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tos 

fOf mñ ¡al<n«lo M¿m fvXpuUBé En mu cirevlur se practícsn ¿m* ¡itcisia* 
BC» y ^ «tcoüidanifl , jqoelUt en el borde inferior, y de e«U« one en cada 
bonle. JLm intitieaet correepondoi á lo» knetoe íleos; tu dirtcciou es veHi* 
c4 ; Hi longitud de ^mb ó CMiro pulgadas; y sirven para adiniiir entre sni 
boffdeSf y unirse por una costara á dos compresas triangalares, semeialitcs 
á las nesgas de una camisa ^e niuger , pero macho mas cortan, l.as do» esco- 
taduras se dirigen desde la parte media de ambos bordes hacia el centro del 
veadaje , de modo que' casi llegan á encontrarse , y forman d<is ángulos - 
opuestos al vértice, cuya mayor abertura es de una é tres pulgadas, y ct<- 
yos lados se cosen uno con otro, para que resulte una especie de éseava- 
cion , que se acomode á la eminencia del abdomen. 

Algonos , en rea de coser los bordes de las escotaduras y de introducir 
las compresas triangulares en las incisiones , hacen en ambos lados de unas 
y otras varios ojetes, por donde pasan cordones de seda, que les sirven pa« 
ra aumentar y disminuir á su arbitrio el grado de aibertura. 

. Los estremos de este ce2\^or se unen pot el mecanismo de los vendajes 
atacados , y debajo y por dentro de todos los bordes donde hay ojetes , se co* ' 
se, como ya espusimos en 4a primera parte, uno de los lados longitudina- 
les de una compresa longueta 6 acolchada, que defiéndala piel de la impre«* 
sion de los cordones, qne al tiempo de ajustar el jrendaje y despoes de apli- 
cedo, pudieran causar alguna molestia. 

Por último paede hacerse en lodo el borde inferior una jareta , por donde 
pasan dos. cintas fijas en tina estremidad y libres en otra , pero de modo que 
se crusan , es decir , qué la que está unida al estremo derecho recorre iodo > 
el conducto y sale por el izquierdo , y viceversa. Tirando de estas cintas , se 
frunce el bonle inferior del vendaje, y se disminuye su longitud. 

Estos apositos , que por lo común se hacen de lienzo, suelen también con^* 
ttíuirse con tejidos de alambres torcidos en espiral , io$ qne , y mejor los de 
goma elástica, nos parecen preferibles , porque permiten mayor descenso al 
diafragnu en el acto de U inspiración. Es verdad que esta misma circunstan- 
cia les quita gran parte de su ihérito , en la opinión de los que desean dismi- 
nuir todo lo posible el volumen de su vientre; porque si comprimen modera- 
damente, no producen una reducción bastante considerable, y coando están ^ 
^muy ajustados , pierden su propiedad elástica. 

Sea como quiera , si nos decidimos á usar loa tejidos elásticos , deben loa 
aUmbres espirales ó los filamentos de ca'utchouc ser paralelos á la longitad 
del circular, ó lo que es lo mismo, transversales con relación al eje deV ab^ ' 
domen. Algunos han aconsejado forrar estos tejidos en su cara interna con 
uua tela de algodón , para que ño lastimen la piel. * ' 

Aplicación, Cuando hay cordones en los bordes de las escotadnvas, deben * 
estar de antemano introducidos en todo» sua ojetes, pero sin nodo ni lasada' 
en su terminación; se coloca el vendaje al rededor del vientre; se unen sus 
estremidades en la parte posterior encima de la línea media , formando con el 
cordón una sutura de cualquier especie; se aumenta 6 disminuye la separación 
de los bordes de las escotaduras , y se fija en el grado conveniente; finalmen* 
te se frunce el borde inferior , tirando de las cintas que atraviesan la jareta 
y haciendo una lazada con sus estremos libres. 

Nunca debe este aposito comprimir con esceso al rededor del vientre ; por- ^ 

qne estorbaría la respiración , que sin este impedimento, suele ya ser algo d¡- 

ficil en las personas muy obesas; y pudiera favorecer el desarrollo de alguna 

afección rfrgánira en las visceras contenidas en la cavidad del pecho. 

A veces el cei^idor del tronco está dividido en su parte anterior sobre la línea 



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106 
iii^jUá , y p*f coAsí^uieate; Gontto de dpt pitsü ; q«f tt uutm enlircf ¿i "for ' 
medie de tutura. 

Slrvfín ettofl «pótiUM oomprettrot , pam «oeleaer «I vientre, ditminair fu 
VüJikmeii y su peto, baeer mu f«cil la progresioii , y cattnar á vécea ciértt^a 
dojore» » que cauta la tirantes de taa vtsoerasó la esceattra'flogedad de laa pa* 
redes ablomiaates: ••ii átilet en las embarasadas , para disreiuuir la oblicui- 
dad anterior, y aun para corregir algún tanto las laterales; pero el princi* 
pal objeto con que se loseoiplea por lo coman, es el de acuitar el escesivo desar»' 
rollo del vientre, que no entra en las ideas de belleaa , especialmente en el 
sexo femenino, y que es nn medio mas pronio y menos doloroso, qneelreoon* 
ciar 4 une vida ociosa y regalada. 

Una faja de punto de,algodoa ó de seda, medianamente apretada- puede an- 
plir al ceáidor del vientre. 

J.* Consá. Por óptimo, el jusUttq.j principalmente el cortés de- los qne 
hemos tratado como apositos sospensorios de las mamas, son á propósito 
para ejercer, ant. compresión al rededors del ioraj^y de la parte superior, del, 
▼ieatre. 

£1 eor^e^ae reduce á. an justillo (véase pág. 9^)^ prolongado, en especial 
por delante, h^U cerca del pubis , y presentando por lo común en an parte 
medie» en ve& de laf do^ ballenas angostas, una hoja elástica -de acero , en- 
aancbada por abajo y encorbade hacia atrás, para acomodarse á lafignra del 
vientre. 

En ei borde inferior del <:orsé se hacen dos incisiones, y se cosen ¿0% 
nesgas semejantes á las que presenU el ceñidor del vientre; y no será pre.- 
ciso advertir que se suprioM el cintnron con que termina el justillo, y que es 
anayor el nAmero de ojetes de las estremidades del circularr 

Cuando este apasito comprime demasiado , y especialmente ai la hoja de 
acero de su parte, anterior es ancha y poco flexible» díBcolta la réiipiraplon 
por todas partes ; por loa lados impidiendo la elevación de las paredes torá- 
cicas , y por abajo redinci^ndo la cavidad del vientre , y por consiguiente 
la. estension de los movimientos del diafragma. I>e«aqui toman orígen la 
atrofia de los músculos. del -tronco, da detención de la sangre en el pulmón 
y grandes vasos , las afecciones orgánicas de estas visceras y del coraxon , las 
malas digestiones , enlUqueeimiento , daños en el tubo digestivo, abortos etc. 
Ademas el estremo superior <de la hoja d& acero suele ocasionar roees, com- 
presiones en las mamas, de donde con el tiempo resultan escirros y cánceres 
en las pemonas predispuestas. 

Por estos motivos es necesario que el, corsé comprima aun mas modera- 
damente que el justillo y el ceñidor del vientre, y que abandonen pronta- 
meute su «so las mugeresembarasadas, y lasque, por su constitución orgánka 
á por. dtra cansa, no le puedan sufrir ain alguna molestia. 

B. AVÓSITOS CON QüB SI TRATA DB raCDUCIR VMA C0MP?BS101t ÜESlGUAI.. 

San á veces los mismos |[ue se empleaii para ejercer una acción ignal, 
coa la diferencia de que se cofocan planchuelas, ccmpruas graduadas, tro- 
zos de agárico , láminas metálicas y otros cuerpos intermedios sobre los pun- 
tos que se desea comprimir con especialidad, y se defiepde todo lo posible 
de la acción dd vendaje el resto de la' circunferencia de la parte. Cuando ae 
quiere comprimir la artería femoral .en toda su longitud, se aplican encima 
de su trayecto compresas graduadas por sus bordes longitudtaates, tanto 



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t07, 
gr«€Mt, eoftBto nayor let 1i profundidad del TaaOi y tUcfo at practica eV 
comprciityo espiral dtelas estremidade a. inferiorei. 

61 el támor.que se «piiere combatir' con la compresión ^ está' situado en 
la flexura de una articulación, como el aneurisma de* la poplítea ; despncs" 
de luberle cubierto con ItA compresas suficientes, se osa un. ocho de- ti/ra, 
Cttjra croa corresponda al sitio deia^nfel^roedadi 

%oa rtBorteM ttdjstieos son muy á propósito para ejercer* una *^«cdoh deti- 
%^f\ y Uukticda'A un. solo -punto. Lds que ae deitinan á los miembros abrasan < 
algo mas derla mitad /y é veces toda'su circunferencia: lo'^ismo suele su- 
' tA el tronco'; pero en las regiones d% este se emplean también unos 
> de pocos grados, que^nacen de un. circnlat , aplicado por debajo ó por' 
t deí sitio donde' se efectúa la compresión. - 

Cuando se trata de comprimir un tumor, es preciso que esténse baile si- 
toado encuna de 'huesos de las dimensiones y figura convenientes, para pres- 
tar pnnto* de apoya á la acción del aposito. Lá compresión debe efectuarse 
as toda la^superficié afecta*, ser igual én lodos sus puntos , suave, graduada,' 
y por último, estar arreglada á la sensibilidad del órgano, 4 su es^dq mor-' 
iMíBo y al objeto* que nos. proponemos. 

flablareroos en particular de la'compresi6¿ délos escirros de las mamas,' 
porque es ana délas que 'exigen mayor tino y dcHcadeaa , y por ella se pue- 
^ reñir en conocimiento de lo que convendria' practicar en cualquier otro 
caao. Después nos detendremos un momento en el uso de este medio, lera-^'- 
péptico, aplidido á la hidropesía del áaco lagrimada ' 

a. ^ C^mpresüté» dif los^-escirros^ dt tas mmmas. 

La compresión de los tumores escirrosos de los pechos, inventada por * 
8::YoVNG, y muy recomendada en estotf últimos tiempos por Mr.'RaCAHiKR 
aplicable solamente á casos y circunstancias que ahora no debemos exami^ 
■ar, puede practicarse por dos métodos diferentes. ' 

t.* MnoDo DB Mr BscáKíeii. Se reduce-4 comprimir el tumor con vueU' 
t«i de Venda oblicuas y circulares , entre laií que se interponen discos deU' 
C^doa de agárico, forman «o un cono truncado, cuyo vértice correspejide al 
csterior y á Ta parte media del tejido alecto.' 

Cuando las. mamas son duras y poco voluminosas, se toma una venda' 
^'seía ú ocho varas de largo y tres pulgadas de ancho, cou la que se tra- 
ban algunos espiralea al rededor itV tórax, y un circular en el sitió afecto; 
aerGoli>ca encima^el tumor un disco de agárico de mayores diniensiones* 
^u^ el én todos sentidos; se ^Misa otro circular; se coloca otro d¡s¿o de aga-* 
rico algp.maa pequeño que el anterior, y se prosigue del mismo modo, hast- 
ia que ae haya obtenido el número de capa# suficiente al grado de presión 
que:- tratamos de ejercer. 

PetU) cuando los pechos son blandos y voluminosos, se 1os'%ja por medio' 
de un aposito parecido al suspensorio ó crutado' de las mamas, para que 
el totnor no pueda eludir la acción del compresivo. Se forma lína especie 
dt 8 de cifra, enyaa asas abrasan los órganoa afectos, deprimiendo soa bor^- 
dea superiores- y elevando los inferiores, y se pr|»cede é la aplicación del 
Téadaje circular y de loa discos de agárico. 

Si la afección existe ei| un solo pecho, se hace uso del suspensorio sim- 
ple , modificado de maneifa qne el órgano quede cubierto xon vueltas hori^^ 
«ontalea, y con otráa ta diversas direccioneOf ai fueren necesarias para fi- 
jar al loflMr. 



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, Los gtogüioft infartado» qoe i veces exi^tn en Ifi axth, ptuden.compri- 
mirst por^medio de trozos d<9 yesca, iulerpuestos. eutre cimtUres de ven- 
das que abracen el bombro , y que se hagan alternando con las rpílUé 
compresivas que rodean el iorax. 

Estos apositos se renisevan cada veinticuatro horas, ó mas tapdt, si.ac , 
conservan bien «plica^os y la enferma no siente cnudia incomodidad. 

ÍSosotros no hemos tenido ocasión de ver «empleado el método de Mr. lU- 
CAMiBR, y por consigaiente , nada podemos decir de los^fectos que produ- 
cá; pero desde luego nos parece que debe ser muy molesto, por oponerse 
á' los movimientos respiratorios y por comprimir sin necesidad al peipbo . 
snno; exige nna aplicación larga y minuciosa; debe descomponerse con mu,* 
(ha facilidad , y no comprendemos como pu^de tener ta grande eficacia ^qtie 
pretentle sri autor« 

Por lo tanto creemos que seria preferible proceder del modo siguiente: 1,* 
Colocar los pechos dentro de unas almohadillas anulares de algodón, pro« 
porcionadas á la base y altura de estos órganos, y mas gruesas por la parte 
inferior que por la superior: 2.^ cubrir el sitio afecto con uña capa^dc ag^ 
rico, algodón ó hilas, y con una compresa de la figura del tumor, graduada, 
en todos sentidos , de la altura de una á tres pulgadas , ó mas aegvín la ac- 
ción que se quiera producir, y aplicada con su vértice hacia dentro: 3^.^ 
Sujetar estas piezas de aposito con una compres;i sencilla y un vendaje ¿e 
cuerpo con su escapulario. 

2.^ CoMPaBáivo os «sso&TB KLASTfco lovenlado por Mr. VAHDBaLiKOBii* 
Para hacer la compresión según la idea de este profesor conviene preparar: 
1.' Un resorte elástico forrado de ^muza, de suficiente longitud para al- 
canzar al tumor desde la axila opuesta, y encorvado de tal modo que solo 
apoye en los tejidos por ambas estremidadcs, de las que una estará perforada 
para dar paso. á un tornillo, y otra presentará una espansion, una superfi- 
cie mas ancha, para lomar punto de apoyo : 2.® Una pelota de la figura del 
tumor , y mas grande que él, compuesta de una gruesa almohadilla, cubier- 
ta por una chapa metálica de tuyo centro nace un tornillo: 3.^ Varias cha- 
fias de cobre de tres á cuatro lineas de grosor agujereadas en su centro: (•* 
Una tuerca movible, y tin vendolcte de una á doí varas de largo, fijo en 
la parte superior de la pelota. 

. Aplicación.' St cubre el ti^.i^or con una compresa de lienzo fino; se coloca 
encima la pelota , y se hace que el tornillo atraviese el agujero de lá estre- 
iiiidad anterior del resorte, estando la posterior. colocada en la axila del la- 
do sano ; el vendolete viene por encima del hombro del lado afecto, 4 la áxi* 
la opuesta , donde se fija sobre la estremidad posterior del resorte, y conti- 
tiáa por debajo de los pechos , terminando en la parle inferior ^e la' pelota» 
Por último, la tuerca niovibk dá vueltas al rededor del tornillo, y baja 
hasta anir la f»lremidad anterior del i esorte con la chapa de la pelota. 

Cuando se quiere aumentar la compresión, se empiezan á interponer las 

'chapas metálicas entre la estremidad anterior del resorte y la pelota, hacien- 

d?t que el tornillo que narc de esta, pase por el agujero central de aquellas. 

III número de chapas se aumenta sucesivamente, hasta qne llega el caso de 

poder usir otra pelota mas dura y otro resorte de mas fuerza* 

llhte apo5¡to es preferible al de Mr. Brcamier porque ejerce una acción 
í^uaI, exactamente graduada, y limitada al punto en que conviene. . 



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b, eompresivoi (hl sa^é lagrimal.. 

Estos aposUoa^ apenss pmedei» tener apllcaciqB en U práctica quirúrgicaí 
It mayor parte de veces, están contraindicados/ porqae aameniaii ino til- 
mente la iñülániarlon de las vias lagrimales ; pues , como su acción do se ái* 
rige i. destrair^ la. estrechea ó la obslraccioo del condacto nasaV^ solo sirven 
para impedir t\ descenso de las lágrimas y su acumulación» pero no curan 
t* enfermedad. Uiiicameiite cuando esta sea de poca gravedad, y que coro« 
'fnrimíendo el tumor se le haga desaparecer , cayendo el líquido á la naris, 
pudieran tener lugar combinados con los medios dilatantes. Los compresa 
yos que tur este caso se han propuesto,' son: 

t.* MoAOcuLo coHPaEsivo. Se hace con nna compresa doblada' en cuatro, 
icis ó. mas dobleces, y una venda de cinco varas de largo y dos dedos^de an- 
choe arrollada en un globo^ 

Aplication, Se coloca la compresa sobre el saco lagrimal ; se toma la ven- 
%ki se deja pendiente un cabo de media vara , y se la empieza á aplicar en ti 
ángulo interna del ojo aTecto; se sigue jfK)r la frente , parietal del ledo 
d^esto,. occipucio , por debajo del lobulo.de la oreja', al sitio donde se em- 
pela, trazando un circnlar oblicuo, que se cubre con^ otras dos^ vueltas se- 
mefantes. Entonces se conduce el caba pendiente sobre el parietal del lado 
afiicto- al occipucio , donde se le fija con circulare! al rededot del ovalo su- 
perior de la cabesa.. 

2,^ KssoaTE MBTAtico inventado por G^nnaNAT. Consta de : 1.* nna cha- 
pa de cobre cuadrilátera, de dos pulgadas de longitud, ligeramente conca- 
va para adaptarse i la región supra orbitaria , y terminada Uteralteente por 
dos cintas de seda de la longitud de una tercia: 2.^ un resorte ligeramente 
encorvado hacia atrás , cuyo estremo superior nace de la chape- y se fija en 
ella , formando^ un ángulo mas ó menos abierto según se da vueltas a un 
tomillo de presión. Este resorte termina infériormente por una estremidad. 
ovalada cubierta de algodón por su cara interna^ y forrada de gamuza. 

Aplicación, Se coloca la chapa sobre la frente, de modo quje la estremi- 
dadr deV resorte corresponda al saco lagrimal ;. las cintas van por las sienes 4. 
anudarse en el occipucio , y después de haber cubierto el sitio de la afección 
con ana compresa, se dan vnelUs ai tonrílio hasta producir el grado de 
presión que parezca conveniente. 

Esté aposito seria preferible al anterior, si por casualidad se juagase útil 
y se quisiera ensayar , una compresión metódica en el ángulo interno del ojr^ 

S 2.^ Apositos que se aplican para separar utk iejido d^L resto 
de la economía^ 

Se redueená unoa cordones, de resistencia- proporcionada al volumen y 
dureza de los tumoreaque hen de comprender, aplicados en la base de estos 
ejerciendo el grado, mas alto de constricción , de modo que llegan i con- 
vertirse en instrumentoa cortantes. La aplicación de estos objetos de aposito 
se llama ligadura. 

Cuando el tejido que conviene separar está al alcance dfc los dedos del cirn- 
jaao, es muy fácil aplicar la ligadura. Si el tumor empieza por un cuello 
angosto, por un pediculo, se le rodea con un cordón delgada de seda, y se 
termine con un nudo doble bien apretado* ^ 

Las partes comprendidas debajo de la ligadura ^. cuando este comprime lo 
ioldente para impedir el paso de los líquidos y la influencie nerviosa | se 



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desorgtnissTi tn poco tiempo , y se desprenden Unto ipas pronto , cwmfo 
luas angotta es la base del tumor ^ cuanto m«t d^Jfadb et «I hilo y mayor la 
compresión qauB t\^To^* 

Ei^ los tamores no prdlculados ó de base.anrha^.se purde fariliJar la fto- 
rion de la ligadura circunscribiéndolos con dos incisipnes semiclrrulares , á 
rodeinJolos con qn circulo de potasa cáustica, que forme en toda su circim- 
íereocia un surco » en cuyo fondo se colocan las vueltas del cordón , .y tt 
practica el nudo. En este caso puden usarse cordones fuertes de hilo- enec* 
rado ó de seda , ó bien alambres de varios metales , quemados para qoe^ bo 
se rompan al tiempo de torcerlos. Ademas- es,, preciso aumenUr U cooalxíc^ 
cion sucesivamente , según que Ja, ligadura va cortando los t4;jifU>s. 

Con t\ Qn de poder aumentar la constricción ruando '.sea necesario ^ ata 
necesidad de aplicar otra nueva ligadura , se han inventado aJgnnos ioslni- 
mentos. 1.® Pueden introducirse los hilos en una canub, fijándolos mam 
a5a i|oe eala ofrece en fu estremjdad esterna. Para apretar la ligadura ,. de»- 
ala los cabos ys tica de. ellos el dcujano, separando al. mismo tiempo, Ial4#-' 
nula » x'omo^ par« introducirla en el tumor,, y vuelve 4 Jijar los eatrifuaa^ 
del cordón. Si se omplea^un. bilo. metáUcOi jc dá vueltas á bu:xan«üa ao- 
.bre su eje, ^in desatar los cabos sujetos entlasa^ para retorcer el alambre 
y dismini^ir el área del círculo, que ejerce la compresión 2.V Con 9l^4§6S^ 
cüindro de Lbbrvt , que se reduce á dos cánulas unidas paralelamente «>j 
que en su pabellón presentan dos anillos laterales. Cada cabo de^la ligadium 
se introduce por una cánula, y cada estremidad se fija^ en una de las «na» 
Cuando se quiere aumenOr ja constricción , se desata uno de los caboa» de-* 
jando el otro en su situacioa,. yv^oiira de^él, al propio tiempo que aeae- 
para el doblet cilindro. 3.^ El aprieta nudos ^ quedes- una varilla ipetálic?» 
terminada .por un lado en un anillo de línea y n^edia de diámetro que per- 
te de ella en ángulo, recto , y por el otro en una estremidad con^plaeÁdtf 
donde se vé el principio de una hendidura longitudinal. Los dos cabQe.de 
la ligadura pasan por el anillq , y hecha, la compresión , se sujetan f ns ee- 
tremidades introduciéndolas «n la tiendidura y dando vueltas al rededor de 
la varilla. 4.® .Por «líUtimo,, un conatrictor particular^ hecho sfgnm^ 
idea del torniqmte inventado par Booirik para estr angular. los ^polipon» y 
que no% ha parecido conveniente para cuando se. necesite vencer una nesif» 
tencia muy C9n5idr rabie. Este instrumento consiste en dos^ cánulas JfoKTtm^ 
.que se introducen una dentro de otra , y que presentan, la esterna. ea W 
.mitad, superior de su conducto. y^ la interna en. aa JupcrGcie esterior« nMt 
rosca para articularse lo mismo que las piesas de un tornillo: la cánula üi* 
terna, cuyo conducto está dividido en dos partes iguales por «a aeptO'le»* 
gitudinal, termina con dos prolongaciones laterales á ^manera de cma. Se 
introducen los caboa de la ligadura en los conductos de la cánula interior, 
atornillada deetro de ja exterior todo, lo que dáde sí la longitud de^la foe<* 
ca, y cuando.saUn por. la estrejnrdad, esterna 6 pabellón^ se los fija, Mm^ 
dolos uno con otro encima del tabique que los separa dentro de la c4#ritt. 
V.nlonces , si se dá vueltas al tornillo, como para estraerla cánula inteMM, 
se dÍMnir\uye.mas y mas el asa que abraza los tejidos, tanto porque él cor— 
doiictc.ae retuerce sobre sí miamo |. como, porque ae va introduciendo deatn» 
de la cánula esterna. 

Para evitar el uso de estos instrumentos, que -siempre incomodan 4 tos 
pnOcntCf «y con especiajjd|d , para la. ligadura ^e ciertos i uniones que se ba- 
Ibn |¡j:ntro t^e Iss ca^ ídadcx «^y de que U^ego nos .ocuparemos, hace uso el 
seSor AacoMOiá del nudo de peséador. Este digno catedrático se egrese en 



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ti , BfiéfM <k midm*9ia > drujla y farmacia en eaot términos: « Par» dlfpo^ 
jier esU ligadura se tama na cordonete de seda, treasado mas bien qac toK- 
cidoy jr se forma con él el Dudo llamado de cirujano (a). -La área circular 
^pe por de pronto queda formadaí se convierte en un ^ desde (]uc se intenta 
•iq^Ur el nudo al aire. Pues bien , cog^ido entre el pulgar y el índice is- 
^álerdo tste & , de modo qne sus dos'asas (y por consiguiente» los doit cabos 
qae salen de ellas), se^n uoa anterior y otra posterior, se loma ctin la dorerba 
el ftitteri0r de I09 dos cabos de la ligadura, y se conduce su estrnntdad li- 
Ve hiela las'doá asas de este 8 para pasarle por ellas, pero de moiio que 
entc^ por Ja posterior y salga por la anterior , y que en este trecho' si^ 
contiguo y paralelo á loa cabos miamos. Hccbo esto , sé aprieta cuanto se 
puede el niuto > y desde entonces queda este conteniendo y a juntando fuerte* 
. mente el cabo corredizo; permitiéndole correr en las lentatiras de estran* 
fpiticioii , y reteniéndole por su mismo mecanismo en el grado preciso de 
coMtriccion 4 que le bacep llegar. éstas, baata estrangular y mortificar com« 
^eiftmente,el pedículo comprendido.» 

ilemoa Visto los tiuenos efectos del nuilo de pescador , y por coosiguiettte . 
le^^amos preferible , en el mayor número de casos, á iodos los instrumen- 
tal Mt antes bemq» enumerado. 

Cuando el tejido que se trata de ligar está implmtado en alguna merobrt- 
oa mucosa á cierta distancia de su unión con la pid , nt> suelen ser suficienfes 
W4e^ para conducir las ligaduras \ y nos servimos de varios instraoiebtot, 
]M$fieadoa ségun el sitio y. demás condiciones de la enfermedad. 

Algunos cirojtnos se han valido de agujas coreas fijas en un mango 
y im^ um o|0 cerca de la punta; en este enhebraban un cabo de la Kga- 
, émnc y el otro quedaba 'colgando y sujeto al estAior; introdocian el inttra- 
pulió por debajo y detras, y luego por encima de la hiise. dettrjido morbcao, 
f coa «n movimiento de rotación, conseguían que el estremo de la aguja, y 
jpOi^ consiguiente el cabo que conducía , se pusieran al alcance del dedo ó de 
Miipimaa, por cuyo medio tiraban del conlpn y le tratan béeia fuera: det* 
jWt%Micaban el instrumento por el mismo eamino qne habla recorrido al en?- 
táir»£ite modo de hacer la ligaduVa requiere que el tumor no sea muy gran- 
^^id se baile situado á mucha profundidad, y que haya algún espacio libre 
en toíb tu circunferencie. 

Otroa ba|i usado pinzas de anillos rectas ó encorvadas, según que el camino 
qne tenían q^e seguir era recto ó curvilíneo , y colocaban #n la estremidad 
de ifut ramas ejntreabiertas él centro del cordonete , uniendo sus cabos con el 
■eiAo de cimfano , y formando una área elíptica, mas ó menos grande según 
«I fi^Uunen del tumor; liacian que esté empesase ¿ entrar dentro de aquella, 
¡k^ fU vértice sucesivamente hasta su base , donde apretaban el nudo tiran- 
4¿-Ítloa cabos en- dirección inversa , y practicaban un segundo nudo, para 
^paeeA. primero no pndiera aflojarse. Estas pinaaa tolo sirven pare ligar loa 
%'laBMrca que te bailan á la entrada de las fosas nasales , de la vagina ele. en 
'§m^ nqocllos que son de pequeño volumen , y que se presentan fácilmente i hi 
niele y al Ucto. 

. ft»iíeriormente , j siempre con el objeto de conducir ligaduras, se eiodi- 
ba pinsás de anillos, baciendo nnea egujeroa en la cttremidad ^ aoa 



' .(a) Mi nudo 4s eirv/aho es un nudo ds ios camtímtj ton ko diftreneim 
40 fuf $n vsz dé dar tuto soia vusUm con 9m solo mi ^sdt éo r doi otro 4 ss 
4kndói. ' . 

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112 

ramas» don^ese enhebra i los rabos det cordonete , ét modo que cai^afi por 
«lio y otro lado y tengan ana longitud igual. Se -conducen las pingas cerra- 
da» Insta el vertiré del tumor; en este punto se abren, para darle paso f 
cuiu)>rend ríe «n el espacio triangular que limitan sus ramas y la ligadura; 
se llega á la base 6 pedículo del tejido morboso , y entonces , tirando el ci- 
rujano de las f'i^izas h&cia sí, queda el cordonete colocado en la situación 
oportutia , y so practica la constricción. 

Pero tampoco tas pinzas con aguferos pueden alcanzar á mucba prorua- 
didad, ni M>n otiles en tumores muy voluminosos. Por este motivo se acat- 
^'tumbra á veces introducir los dos^ cabos- del cordou , doblado por su par- 
le media, en dos kanu/at át suficiente longitud. Estas, se conducen para- 
lelas y unidas , hasta llegar al sitio de la- enfermedad ; entonces se las sepm^ 
ra, y s« procura que una pase por encima y otra por debajo del tumor, pa*. 
ra KtirarlM J coadw ^ opccatioii fo mbmo que cod las pintas de ag«- 
ieroa. 

También pueden osarse en lugar délas cánulas. unos instrumentos llama- 
dos porta^mtdoSi y qut se reducen á una varilla de aceto recta ó encorvada, 
fija en un mango , que presenta por cualquiera de sus lados , cuando és rec- 
ta y por el convexo en el caso contrario, nn áureo paralelo á su longitud 
y cubierto en su eairemtdad anterior por una lámina* transversal , qae le 
transforma ei^ cate sitio en un verdadero conducto. 

Con el objeto- principalmente de ligar los péltpos^del útero, inventé Lb- 
ftasT una especie de pinzas^ qne consisten en dos- cánulas, articuladas 4iácia 
la mitad de sn longitod como naaa tijeras. Delante 'de la articulación en la 
estenston de media 4 dos. pulgadas., según las dimensiones del instrumente^ 
están eocorbadas sus. ramal, y circunscriben un espacio oval desde este ponto 
hasta su estreinidad anterior; asi como desde la' articulación basta tos ant- 
lloason paralelas. El fiao de estas pintas ea análogo al de las cánulas , qoe 
acabamos de describir. 

Por último, DniAimr y muchos otros profesores han empleado con gran- 
des ventajas loa instrumentos inventados por aquel ^ que son: l.^El aprieta^ 
jmdo^ de que antes hicimos mención. 2i® La cánula^ porta-^udoé* 3.^ Las 
pintas por$a-^i¡uaos. 

La OANuta poaTa-Müoos< tiene siete pulgadas de longitud, una esfremídad 
anterior algo encorvada y. mas. gruesa qne el resto del instrumento, y otra 
posterior con dos anillos uno á cada lado. Las i»iiizas porta-nudos conataa 
de una varilla metálica, cnya longitud es también de siete pulgadas, divi- 
dida por su estremidad aotarior en dos ramas, qoe terminan encorvándose^ 
y foi'mando cada una un semicirc|ilo con la convexidad hacia afuera ; cuyfea 
ranaas se mantienen separadas por efecto de su elasticidad. En el estremo 
posterior presenta una hendidura paralela á su longitud. Esta varilla se iu/- 
troduce en una cánula dos pulgadas mas corta que ella, y ^^e nn diámetro 
tal, que cuando se corre la varilla hacia adelante, permanecen separadas 
aus ramas, y al contrario, cuando se tira de ella hacia atrás, se onen-den- 
. tro de la cánula y el anillo se cierra. • 

Para hacer uso de estos instrumentos, se inlrodueé un cabo de fa ligaída* 
Ka en la cánula porta^uidoa, y el otro en el intervalo circular de bs ra- 
mas de la piusa porta-nudos, sujetando las estrciiüdadrs de anil>hs en los 
anillos de aquella y en la hendidura de la varilla de csla ; se üoutloceu los 
dos instrumentos unidos , resbalando á lo largo dé la pdred de la cavidad 
donde ae halla el tumor; y auandp se ven detenidos por el pedículo de és« 
te» se oiautient ija lá pinia; ae desata el cabo sujeto en los áiáUosiie t)a 



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caa^t^; é»JU «ube á ro4etr el H]^ martes « j deja colorailn cT cordonHe» 
rolvltnáQ i\ pui\fo de donde paftié, para nmne con la )niica y crinarte 
coa ellaf ú% modo qme I9S cabos «e sujetea muluam^Dte. EMttmrcs se sAca 
cim ccútbicío la canuta porta* iuhUií ; te deja librt la cstreflihUd fi'fa en to 
iien^idura de la yarUla de la pinaa; ie itttrodocen loa doa cabos de la liga- 
dura eo.el anillo'del apritla-uuiloi , y k deatiaa ealc injfrnfiinito haMa fl 
padicttlo del tuiBQi* ;- hecho et40, ae corre báeta airaa-ia.ranala «le Ins piti- 
aas poda-nadQft ; ae eutreaJurt la esireniidad de lá varilla, 7 te de¡a li)»re «I 
cordoiiele» fara practicar la consiricctoii con el.apt'ieta-nttdo*. 

Todoa C|^ medios de condadr las ligaduras se emplran cuando les rcr- 
doaetcaaott da hilo 6 de seda, cuyas materias se oaau coa'oQodia írecuforia; 
fOrque á pesar dt que algunos les atrihoyen el inconveniente de desroropo* 
«farse cou el calor y hani«<dad de la parle, esto-oo se verifica Cuaitdo tieitcn 
sK mediano grosor, y ademas presentan la irenta)a de nú romperse con fa-* 
(^tdad , como Jos alambres flexibles al tiempo ide lorotrlos, causando mo<« 
líÉliaa al paciente; y al profesor, pérdida de tiempo y de trabajo. 

JLas ligaduras mcidlicoM se conducen por medio del tfoóte eiJindro de .Lk«, 
saár descrito anleriof mente » ó de {acdi7if/a de Palccci, que es una cánula 
recta, que preseiHa dos anillos en su pabelloB, y e»' la estremidad interna una 
especie de travesado , que divide su orificio en dos partes igaaKrs. Estos 4Ua 
i)Mrtnraientos se preparan, introduciendo «cada cabo de la ligadura eu «nú 
de las cánulas ó en una de laS mitades en que ae baile dividida, basta que 
su cetttroiqrme uu asa' de pequeña esteosion:; conduciendo esta psa al ver- 
tice del tumor ; aflojando U90 de los caboa, para aumentar los diámetros del 
capacho que ac¡uella arcunscribe» y dar paso al tejido que se quiere co^npi^an- , 

' der ; procurando colocar la ligadura al rededor daJ pediculo; tirando de loa 
cabos f fijándolos en U^ anillps de la cánula, y haciendo que este instrumen- 
to *áé vueltas sobre si^mísmo para ejercer la constricción. 

Cuas&do ae practica la ligadura en cavidades de* coftta longitud, y que se 
abcen al esterior por dos sitios diferentes , podemos xonlar con algunos i;!e* 
cirrsoa mas para hacer la operaÍ:ion. Se pueden conducir los ctfrdónetes da 
todas las maneras -arriba cHadas , y ademas, pasando desde una abertura 4 
otra^ ya su ceniro , ya uno de sus* cabos, por medio de un resorte elástico, 
de iM^ bord<Ma, de una sondan de. fatua a^alieu, da cualquier objeto que eu* 

' traj^dp por una estreñí idad del oonducto salga por la otra , ó se presente á 
talvdiataocia , que le puedan coger los dedos ó las piasas del cirujano. Si se 
eiq^lea ta ligadura metiilica se inisodnce ^r una abertura un bordón é:c, 
coj^.t^ hilo; se le saca por la otra ; se atan en »u estremidad los csbos del 

* é^j|i'¿re ; tt retrocede por el mismo camiao, cuidando de que el tumor que^ 
de.Mai^rendido ep el asa que forma la ligadura y se condoce á lo. largo de 
l<tt£aboa d^ esta uoa cánula ó un aprieia-uudos» para ejercer la consiriccion. 
^^ ligadura <es de cánamo ó de aeda , ud si conduceo por lo cotnan los 
dj||<»boaá uu tiempo, sino que pasa primero uao solo; se le infrodure 
cil ttoa cánula, u» porta nudos *<&c. para colorarle por encima "del tumor, y 
toitecea se tira del-seguiidb, que viene ft quedar en Wi parte inferior. 

J|is^ es en resumen la teoría de todas las ligadura:», que puede aplicarse £ 
tuflquiera de los. casos que se ofrecen en la prártira. Cuando la- ba^e del 

- tduior es accesible, no hay necesidad de osar mas que los dedos ó tas pin- 
aaa : cuando se baila á mayor prolundídad , no» valemos de las cánulas ó de 
loa porta-nudos de Duaui» para roudneir los corcVuelcs; y de las cánulas 
dt LaaMT y de Palluci para los hilos metálicos. Si U calidad t^ne dc^a 
abcriuraa, en vea de conducir los medios quli úrgiros por uua de illas basta 



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11* 

cl.fonjo, b9 fatctmof ajIgmiM vect» atraycsar de itM (%rU á oU« y.léc-, 
mar um as» , que te detenga pr«H:isameate eu al pedicuW del tejido .que /u^ 
_pr4»poacm<M e«icaA64i.Ur. * ♦,^- - v 

Ka ciiaato á liú oaedias de practicar la cooatriccii^, ya ^i4eda¿ .|ii|tpita#qa^ 
en fran. parte, Cuiuüo ae ha^ii timado d^M cáuuUs para añocdir fL TigMfM^ 
pueden iutrodurirse aqjuUaA eo «lalra laay^r , que ha de peroaii^i^ ^tK*^/ 
ciendo la c«mfCC«iou después .q«e se ba^an «(parado las pn8litty4|ak{íf .fl, 
€a*<> 4;#iitraria« ^ priciao dejar eateramente libres los cabos d^jf * M^J|¿^3W 
aeparau^lo los i^iair ame otos quesee liayaa empleado para colocMos^ f -^Mfei 
tottces se hace aa uudo sencillo 6 doÚe . si eL tumor es tan pegjM^. 
pcd^aímo á la superGcie esterna que esto se pueda efectuar, d se ^mp)" 
de los medios siguieniei : 1.® La ctlnula sencüía ó doble 6 el aprífUi, 
ya descritos. 2.^£11 ton$truUor, de Rosk&ul modificado, que se hace ¿Ai 
do en los dos cabos de la li^aduf» cuepitas de rosfHo , en .suficiente 
para ocupar la majror parte de vol longitud ; apretándolai contra la 
tumor, 7 haciendo una lasada con las dos estremidades dejos ei^si||í 
un cuerpo introducido entre ellos. Esta lasada se aprieta todos ki .4íf#^NÍ^ 
la caida del tumor, l,^ E| nudo de pescador: se bace en uno de los cali^. 
por cuyas asas se introduce la estremidad del otro $ se coloqi el 
un porta -nudos recto ó corbo, según el camino que tenga que. s( 
conduce el nudo hasta la base del tumor, y manteniéndole fijo en 
pav me lio del instrumento, se tira del cabo corrediao hasta que 
el grado de presión que se juaga conveniente. Del mismo mqdo se a] 
ntido todas' las veces que se quiere. 

^ consirtctor de Rodbrik es útil , porque sé dobla en todos seii^l 
Vcomoda ¿ las diferentes direcciones de las cavidades sin m<destar 
los pacientes; perO bajo lodos estos aspectos es muy preferible ~ 
pescador, que reduce la ligadura al estado de nfayo^ simplicidad 
constriccjpn qup se hace cqn hilos metálicos, exige una de las _.,^ 
Lbrast ó de PALLtreí, y se obtiene siempre á beneficio de 'la toraUíii. -<|¿. 

Para dar una id^a*de la mayor parte de laf ligaduras , tratamo* ^W^WWf 
cular de la del cuerpo tiroideo, y de la que ha propuesto, el . Sr¡ Í^;V8V 
A&GoHosA para los infartos crónicos* de las amígdalas* * . . ^.. .41^ 

A. LlOil»GRa DtL GirC«PO Tt«OIDSO l>8€EVKRAOO. > 

M. MaroR ob tausaNA ha alabado mucho, para el tratamiento del l>oici0i|i|it, 
exige una opefÁci^itt el método de la ligadura, ^o hablaremos Mm ¿^ 
ventajas é inconvenientes, xii de los casos en que pudiera nsarse'tjíff ^ 
modo de practicarla. Se prepara ai| fordoncte de seda y un,pora¿«^ 
el constriclor de canulaá atornilladají antes mencionado. 

Aplicación. Aislada ía ^se jíel tumor por medio de incisiones ^^ 
do los tegumentos,, suficientes para cubrir la b«i;ida que ha de 'tz% 
coloca Ja ligadura al rededor del cuerpo tiroideo lo m^n cerca que a^| 
de la laringe, aunf]ué no es indispensable comprender!^ entQtalwad^] 
aeguu los A A* las raices que quedan se desprenden por sí solas, fino < 
aiiberidas. Hecho esto se practica el nudo de pescador , que se fprie 
cierra-nudoi, ó se hace oso del constrictor , sujetando los cabos eo 
interna y dando vueltaa al tornillo, hasta ejercer la compresión '^Í^j 
G^ necesaria. • ".,•.. If'^u^- 





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11* 

B. LIGADURA ftE LAB AMÍGDALAS. 

'■-•*•■■ . • . ■ 

Firt praeitor esta Hgaéara, küw^tada po^elétftor Ai^g^iiom pwra l« c^m 
ración t«ákai de lo» inf^rtM cnánteosy e^cirroé de>U»ainigdftl«ft| prepara '^lé 
háM cirujano no cordonete de seda trenzado, anas pinzas de anilla»' IHr^asL 
f «ncorvadaa por sos bovdeay a» cierra- nados corvoi 

^pfioaehn. Se eoge fl^órgane afócte con lea rafloaa de las pintas^ ae pasa" 
¡Hn-encktia^ f luego por fíierarde estas la ligadura enhebrada en el cíerra-^udos,; 
hasta' conducirla cerca de los pilares del velo péndulo, de nodo'qüe u« <aW 
^edepor encima y otro pob debajo de la glándula infartada ; ae retira el oier, 
rsi^nudós, se confian' la4 pinzas á un ayudanta , y se hace «V nudo de pfgtMíürj 

§; Z,^Ap¿$il&s fat.Sá aplican ' pama /(tvotecer ia salida tú al- 
guM .liquide (espu4sivos). . • 

-Pmo teoemoeque decir de l4>8 apositos coinpresivoi , que se usan para fa- 
Torecer aetiirameaie la sadida.dej ^m é de-oiro liquide aeumuU^. dentro de 
vnestroa tepdos, pues todos se reducen á compresas dobles ó graduada^^ que 
ae sitúan en la dirección de los ^eiios, de modo que aproximen* sus paredes 
3^ deíea libres -sus abertucas. Es necesario cuidar de que la compresión se 
baga exactamente sobre todo el abkeso, y ()ue sea mayor en stí fondo y pro* 
greaivamente menor "basta Su orificio de salida; porque de lo contrario, uo'* 
le harta mas que detener el curso del liquido , que Tormaria un jiuevo abs* 
ceso debajo del sitio donde se hubiera aplicado el aposito. Para que la at:-' 
cioB cspuliivasea eficaz, es preéisb que tenga un punto de apoy'o, y que e5~ 
te situado el foco sobre partes duras « de silperficie plana ó ligeramente eñ-* 
corvada. ' ' ' . / ' ^ 

Las compresai graduadas se aplítan per su mayor altura eft aqutllbs' si- 
tíos en que eWoco tiene mayor profundidad. 

Los vmdafés que se aplican encima de las compresas dobles ó graduadas^,' . 
loa los coBientivos .ma^ , sólidos I los que se adaptan con. mayor exactitud k *. 
laa anperficies afectas y permiten aumentar Tá compresión con menoa mo-r - 
lealia del paciente. "> =' .> • . 

S. \,^ Jpóiitos usados para seHténer el corso dé td'' sangré 

venosa.^ i 

Ya snKemos que una eompi^áion ignal y peco graduada^ prodnce entren 
tus primeros afecto», por debttjo del sitio donde se * efectúa « h^ dltonimicioiki 
. iel cíircttlo de la sangre por las Tenas y au detencioá en* estoa rasos. Ignal 
tesnltado 'pudiera obtenerse* comprimiendo aisladamente loa troneos veu»-^ 
aes; pero como estos son muchos y en gran parte situados de modo que elndcn* 
una acción parcial- 1 es preciso f pf ra comprenderlos A.. todoa; eonpnmir ei»* 
masa los tejidos entre quienes se bailan situados. 

. Parece que la compresíon^ parcial i ya que no pueda ^efóctnarse en- todas 
las venas, debiera ser á lo menos suficiente para detener la sangre en la « 
parte inferior de aquella que se coniprima; y en efecto, ^' sucede; pero 
BU hasta el punto de aumentar mucho de volumen el vatorporqne' apenas* 
empieza A contener mayor cantidad l!e líquido, cuando lé^e^ pasar *por^us 
nnmerosas anastomosis, ¿ los que no están comprimidos, y el cir^uk» tfOn*- 
linda con poca alteración. 

Sea como quiera, cuando se trata de detener U sangre «a lasireBas, que* 



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por Id cenran se b&ee con^ el objeto de preparar la parU para practUar un« 
sangría, se usa la compresión igaal por medio de un vendaje cirrular, ^tciu- 
pt^e que e»te puede aplicarle nm grave ^porjuívio 4e a)gUin4^rg^i|Q« 4e lacqu- 
i^ario» Bpos vetólos precisados á oompriinir. aisla4aMiei4ie :la;veiMi 4|ue m^ 
4)roponeai<)s picar. 

La compresión aislada Mi verifica por medio de compresas }^^veJl4|i(-acir-• 
«uiUre» 11 oblicuos, y mejor todavía, con r^ortfes elásticos, que «onipri^ian 
U vesa £oii el intermedio de una almohadilla» y tornan punto de apoyóle» 
sitias donde no causen mucha ÍBeomodidad> * . *- 

' Nunca debe ser -ta-compredion » especiálnuintje Ja total, ^cmaaia^o /afrt«¿ 
poique 5e opondría al curso de la sangre artsurial, y- por. lo quisrao^.np po-* 
drkamos obtener la plenitud de las venas. Al contrario, una «compresión -de* 
iun«iatló ligera tvo impide la circulación venosa eñ el graéo «conveniente. 

A'a se d'e^ conocer que terminadla la sangria, si aaban 4isado coa -^»biet0 
ét favorecerla, se separan estos apositos compresivos. 

V* A. ClRC€LA1l C0fllPllC»l¥O PAHA L4 'SA!<raai/t DEL BRAZO. 

Se hace eonuna'ciüta óvendolete de tres coartas de longitud. 

J^^/icacib/iv Colocado el braco del e^iferpso en ^una situación horizontal, 
él aatebr4u^«ea ana actitud inedia entre la .pronacion .y la supinacioil y sa« 
jeta la BU,HO'^eo la axila del operador, en laázqnkrda ai se opera en eLbr«- 
to derecho y^ice-versa; toma este la venda <¿ cinta por su parte media^ 
la coloca eu -el lado. esterno 4«1 'brazo un poco por encima de las tab^osi* 
tla4es del humero; lleva los.c^bos'al lado inU^rno^; los vuelve á traer áí 
pifnjto de donde partieron., traaan'do dos circulares sobrepuestos, y los «une 
por me lio de una lazada sin nudo (L» iffiff' % ^' 'O* 

Es preciso ^rad^ar 4aiaio maa. La compresión . -cnanto roas gmeso Vslé el 
paciente; pero nunca de modo qiM se dejen de percibk las pulsaciones de 
la artería radiaL 

'B.Tara la sangría de la mako.. 

El mismo aposito que para la del braao, colocándole tres dedos ^r. en- 
cima de la muileca. • . 

C. Para la »At«GRiA obl pie. 

También se Ivdace-i dos circalares becboi con una cinta de igiulea di- 
men^ones^ cuatro dedos por encima de los maleólos ;>pero deben cooipci'-L 
mir todo l<r qné permita 'la scnsibilidsd del enfermo; por^i^oe en esM reginas 
fK> ba^r peligro de suspender el círculo por las arterias, qne están sitMadaa 
entre \úé huesos, y es al mismo tiempo dilicil conseguir la dilatación de lea 
venas, porque la sangis sigue -torricndí por los vasos profjundos. 

* D. Para l1 sangría DR la vera tvcdlah 

1.* CoHPBBSiwo eimCDLAR.'Se prepara una venda ó cinta de dos varas de 
largo, ;y una compresa dolada en muchos dobleces. 

Aplh4\cÍQn, Se coloca la compresa sobre la vena yugular eíterna jnmadia- 
ta^ente por encima, de la clavicula, y en la axila ofuesta se sitna el centro 
de la veuda : los cabos de esta vienen á rruzar5e .«obre la compresa, y vuel- 
an á iMÚrfe al punto de donde partieron. De aquí resulta nn circular o^li* 
ene y que comprime la vena sin molesUr los coodactcs aereo; (£. 3,/g.^,iin}. 



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Por lo c^mun se practica la compresío» ea U nS««a yinM it que st rm 
4 bicer U aaagria; pero BeH aconaeja ^e se efectué cb U ¿e\ lado opucaio» 
y fjoe el cirujano comprima con el dedo d vaso qne va á picar; para que 
ét esta manera se halle detenido el curso de la sangre eja ambas yugulartí^, * 
y sea mas fácil la operaciou. La dificultad cst£ eo que no se puede impe^i^ 
el circulo por los vasos pretiindoa , y. esta es la causa principal dtti iso dilá«> 
tarse los saper6cia>es. 

Otros acoDseian col^ai^e) centro de Tir .venda sobre la compresa^ cop<)i#^ 
^ir sus cabos á la axila opuesta y confiarlos 4. un ayudanta «que tenga cui* 
dado de no apoyar 50bre la lraquea« 

3.® CóMPiiBsnro EtAanco. Se reduce á un 'resorte elástico , que forsiaría un 
círculo completo de seis 4 siete pulgadas de diámetro , sino se bailara iutcF'- 
rumpido por un espacio de tres. 4 cuatro dedos de longitud-, de cuyos ra- 
irenios nacen vertkalaaetite bacía aíuera dos varillas paralelas , oni(Ía»-(»or 
tin travesoilo recto y. dentado, qtie se articula con una dt> ellas porme^Üo 
de un gozne y con U otra por. niedto de unst hendidura que prl^<leBta para 
recibirle. Por dentro de e5ta especie de collar se ven dos almohadillas duras y 
prominentes , suíetas al resorte á beneficio de asas meUlicas , que las per* 
miteu correr y situarse en cualquiera de sus puntos* 

^/^C0oiofi. Se separa» los estremoadet rea<>rte » para que den paso el rue- 
llo dtl enfermo;. se los vuelve á aproximar ea Ja parte posterior; se coUw 
can las almohadillas sobre las venas^ yugulares por encima de las clavicuhis 
f ae hace la compresioa , i«troda<riende la ^ rarilla- recta en la beiidídara 
dealinada- 4. recibí ría , hasta que el espacio (Amprendido por el resorte dis- 
. xvittuya cuanto pareaca necesario^ Eotoaces se conserva esta sttiNicioa eti^* 
ajándola circunfiareoda de laheiidiéara eiftre los dientes de' la varilla 
• recta. 

- . £1 resorte. et4stko comfriau» laa«d#s renaa ysgolaresi ala ofrnder ib ma- 
aiado 4 los demaa Órganos situados ei| el cuello : pero se le puede sustituir 
veatajosaneikte coüNdos cont^esiva» ^ércuiares oMrtaoa , uno «o cada tadoi^ 

E. Para la teka s^iitsAX &il miembro- vikil. 

Piieden hacerse en la rata de esfet órgano dos vueltas circulare» algoapre- 
tfldaa con una cinta de media vava.de longitud. También se ha empleado^ 
«n esta región oa resorte eláalico^ fbrcna ovalada , con dos slmohadiflas 
«M superior y. otra inferior, y. que presenta lateralmente uaa.vanlla den-^ 
tada ,qué permite graduar au acciou por el mismo mecanismo que en el re« 
Mfle del cuello. Este aposito no es necesario para dilatar la vena, y sola* 
mente pudiera ser útil, aunque tampoco indispensable , para detener con lá 
<^mpreshm una hemorragia del tejido erectil de laa arterias del miembao 

S. 5.^ jÍ pósitos usados para conlentr la salida de. la sanare 
t V4nesa. 

Trataremos «qui de los apositos que se usan después da ^bér^practícüdo unai 
aaagria, pues autoqae i primera vista pudieran. parecer* i^itivóa, prdtitV> &e 
echa de ver que su accfpn sé redoce 4 comprimir ei^ ct sHio de la c^sard -y. 
oponerse 4 la salida dé la sanj^é ; y con este ob)etO sé emplean*, ^i^sto que 
4 veces' se trata de evitar, mas blén que de favorece?', ^ adhesión de K>s 
labios de la herida , esperando obtener en los dtas fueesivoa las evacuacieiáes 
fue estén iadicaifás , sin volver 4 picar Ja ven«« 



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iÍ8 
' E&lo» apftsítof ^ ül tottio loripie te descriMrln en tds attkñtds siguíiífitft, 
• se ii^ llamado Medios hemosfdíit^s » es dfcir, qae contienen la salid* de la 
'étii^re. 

Loa compreai^os de ks cisoras constan por lo común : 1.' de un cabe- 
.tA\ de doa piügadaa en cuadre y doblado en cuatro dobkcea; 2.^ Si la satf«- 
gcia te bft becboen »na flexura , denn vendaje en forma de S de cifra, rn« 
yaa aaas ae cruaan encima de la cisura, y qu^ ae cmpifaa á aplicar defando 
um cabo pendiente de la longitud de una cuarta, ó se practica con nna venda 
t'uya catremidad terminal es bí(ida. Si la sangría ae K^ becbo lejos de naa 
tiesura « ae emplea un vendaje circular, 

*> Eáloa vendaies no deben estar muy apretados, ponpe dificultarían el cir- 
csio venoso y causa rian la bemorrágia que se proponen evitar ; solameifte 
• en el caao de que , contra lo que aoele suceder , siguiera saliendo espontanet- 
mente la sangre por la abertura de la vena, seria necesario que la compre- 
atott fneae maf exacta; pero au^ entonces se debe procurar que ejersan toda 
la acción las vueltas situadas por debajo de -la cisura, y no las que se ba- 
ilen entre esta y el coraaoo. 

A. Para, la saucrta de la teita frontal, 

€e coloca él cabeetl encima de la* cisura , y luege puede nsarfle'nn vendaje 
drcular becbo coo una venda de iret varas de longitud ; pero ademu.iie 
han propuesto los siguientes. 

1<*. DiscRiuBii : Se bace con una venda de trM-vavas de longitud y pnlfi* 
da y media de antbo , anrolladb en «n globo. 

jipiicaciwi. Se deja pendiente nn cabo da nna tarda ; se aplica el globo a^ 
^bra el eabesaU*^ traaan dos tircolares %1 rededor del óvalo superior del crá- 
neo ; se redobla el cabo pendiente llevándole aobre la sutura sagital al oc-« 
cipncio, donde 4M le i^ con4aa deanas «vueltas »qne permita la longitud de ht 
venda. 

2^. EsQoírs: Xa venda es iguiíl en longitud y ancbnra á la anteriory y 
también asta dispuesta en un globo. 

Aplicaeiom. Seempiesa, lo mismo que en el discrimen, dejando nn calM» 
paudienle y colocando el globo encima del cabeaal , después se le dirige por 
encima ik^uno délos parietales al occipuoio , desde donde empieza á Ira*» 
.aar doa circularea al rededor del óvalo superior. £1 cabo pendiente aaiiah» 
dobla sobre el otro parietal » y «an la nuca se une con la estremidad de .la 
vuelta primee»; reaultando de asta modo, que por encima de la cabesa pamta 
dos lineas que se tocan por 9us estremos , y limitan un espacio pareúdo^^ 
la base de «n >esq4iife|. de donde ha rf aibido su ^lombre el vend^j^. Con }m 
.orastante dala -venda se continúan los i:ir«cilos» 

Estoa apositos propuestos, el primero para Isa ahertÚFas transviersaks d« 
la vena frontal, y el aegundo para las longitudinales, pueden usarse indifa- 
rantemente en uno y otro caso, y su acción difiere muy poco de la d¿l cir- 
cular sencillo. 

B. Para la satigria de la ycgclar. 

Por lo común no bace falta aposito compr^ivo , y jolp ae :|plica soj^pc 
Ja cisura un pedacito de tafetán gomado*, pero^ si se piagara necesario am* 
plearuna venda, f-idiera aplicarae an forma de ft da cifra f ctjiyas asaa alara» 
aáran el cuello y la axila del lado saia^y'tstando i^queU>^. n^ny Oojaa y están 
algo mas apretada» , pero nunca con eaccao. 



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1(9 
C Para la saücria dbi« bhazo. 

Se neccMU urna venda de dot á tres varat de Urgo y dof paleadas de a»* 
tlio » arrollada e* aa globo , y «n cabeaal. 

Aptieatkm* Puetto el antebraso en ligera flexidn , tojeta ía mano en la 
aiiU del operador y y aplicado el cabetal, qae te «ottí* oe pro%Í5toii5lineale 
con el dedo pulgar de la mino ia<|iúerda ; te principia , otando no m dejn 
cabo pendiente > con dos cifrularcí por debajo de la artiralaríon bnit«rro<- 
cubital ; ae sube par eociin« de U coinpre«a y se empieaa á lormtrel S da 
gaanaoio, cuyas vueltas se cmxan sobre la abertura del vaso. Coando se. 
cleja cabo pondíeute» se coloca desje luego el globo encima del cabesal y se 
sube oblicnamente á tratar el asa superior del 8 , para seguir lo mUno quo 
en clmodo anterior, y eoncluir anudando una con otra laa dos ealremida* 
dcf de la venda. {Féase ia L, 4.^, /. 2.* , o, o , p, p.) 

Aplicado el aposito , se encarga al enfermo que mantenga el antebraso ea 
nna Kgera flexión. 

Kl S de cifra no se descompone , como el enfermo no baga roochoe movi- 
mientos; sin epibargo algnooa aconsejan, para que tenga mayor solidea, qne* 
é por encima ó por debajo del codo , se alternen las vneltAa oblicnaa ron 
circuios verticales al e)e de la parte, es decir , que uno aattad del S sea da 
segunda especie. 

D. PaII4 la SAMGHIA B£.LA MAÜO. 

Se practica nn 8 át rrfra cuyas vueltas abracen la ptfrtt inferior del an"* 
Vbraao y la superior de los cuafro áltimos buesos del metacarpo, cnsain- 
dose en el dorso de la mudeca sobre la abertura del vaso*, que do antemana 
•e lUbiré cubierto con su cabeaal. La venda debe tener vara y modín de !«•• 
gitud y doa pulgadas de anchura. 

R Par4 la sÁncviA dsl riK. 

Dispaea de colocado el cabesal, pueden osarse loa vendajes 8 de tífrm y 
#<rr0o; para cuya aplicación 'e^enfermMondré el pie sobre la rodilla del 
ctruiano, que sostendrá el cabetal con el dedo pulgar ^^px manoicquierda. 

f .* 8 oa4iraA. Sos atas abrasan el tarso y la pierna por encima de loa 
tobillos; el cmeado se baila en la paVta estema é en la interna , según la ve- 
na en que se ha practicado la aangria. Se bace con una venda de doa varas 
de largo y dos pulgadas de ancho , arrollada en «hi globo» 

Apiioaeion. Se empieaa con dos cireolaves al rededor de la parle inferior 
de la pierna , conduciendo el globo de Isqnierda d derecha cuando la dsora 
ealA en la safena interna del pie iaquierdo, é en la eaterna del derecho , y 
caminando en b»s cairos opuestos de derecha á iaquterda; se pasa al dorso del 
pie; se rodeo el tarso con un circular obitcno; se vuelve é formar la croa 
«acittia del cabeaál , y asi se contintfta basta dcmrrollar toda la venda. 

Cuando se deja on cabo pendiente , ae pasa deade luego sobre el cabesal 
ai dorso del pie. 

Cale vendafe ea mny sencillo y comprime bien la abertura de la vena 
safena , que por otra parte no éuete neoesitar de mucha compresión. 

%.^ Kmiao. Be ama variedad del anterior , que se bace con una venda 
dé las mismas dimensiones y también arrollada en nn globo. 
• Aptttmehn^ Suponiendo que la cisura eslá en la mfena intenta , se deja 
penitente un ealm de ona cuarta ; ae ajplka el globo s^bre el cabí sal ; se lo 
oéndnce por d dorso dbl" pie á la plantai maleólo interno , parle anterior y 

18 



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120 
laego esleriia de la tibia y peroné , á completar nn Z de cifran volviendo al 
pmito de donde partió (¿. 4./. 2. rr ss)-, este camino *e repite doa ó tre« ve* 
r^, y por áUimo , viniendo desde ta planta del pie al maleólo interno , en 
lagar de dirigirse hicia delante, se tuerce una vez h^cia atrás pasando por 
ftticima d<;l cabo peaiieute, que se redobla sobre esta vuelta oblicua {id^ if), j 
va por la flexura de U articiilacion á unirse con ,1a estremidad terminal de 
4a venda encima del maleólo estemo. 

. Este vendaje , como todos tés que^ hacett con vendas , puede construirse 
tn sentido inverso, es decir , empesando por los circuios, superiores; y co- 
ntonees la vuelta eblicúa, que pasa sobre el maleólo interno, tendrá la di» 
xvccion de arriba i abajo, en lugar de tenerla de abajo. arriba ; pero el rt- 
auUado siempre es idéntico. * ' 

£1 estribo ejerce una acción casi igual á la del 8 de cifra , pero cubre 
mas fácilmente el aitio de la. cisura ,^ aunque la vena se baUp bácia la parte 
posterior. 

F. PaRÁ^LÍ vena I>0{18>L DSL. MIEMBRO. yiRUu. 

Si alguna ves se juagarn necesario., pudieran aplicarse ^Igunas vuelta 
circulares algo, apretadas «^después, de bs4>er introducido, una. algalU. en U 
firetra, para .permitir la salida.de la orina., 

5. 6^ apositos usados para contener el emrso de la san* - 
gre arleríaL 

La compresión de las arterias se hace con f I objeto de contener el curso de 
la sangre, para impedir su acumulación. en h>s tumores llamados aneurisma», 
d su salida portas soluciones de continuidad de los. vasos que la contienen; y 
por lo núsmo siempre debe eiectuárseen. un. punto. situado. en tredicbasdo- 
lencias y el corason. ' ' ^ 

Los antiguos se limitaban á. aplicar la compresión, en el mismo . punt<>, - 
donde veian el tumor ó la hemorragia, y en mucho tiempo no les ocurrió la 
sencilla idea de oponerse por encima.del sitio de semejantes afecciones al pa* 
so de la sangre por la arteria pri||ypalque lá conduce. Por este motivo pro* 
cediao siempre. con timideaen la practica de las amputaciones. • 

Archigsnbs db apamba lúe. el primero que usd para conteiii^r laslietnor^ 
regias arteriales una ligadura circular i&uy apretada al rededor de los miem- 
broa; pero este método cayó en complete' abandono basta que A. PAmao 
le sacó del olvido. * ■ 

, Eu una época mas próximalnosotros, y con motivo .de hallarse enñrga- 
4o de un hospital de campaña, concibió Morsl la idea del tortor. En 1711 
dio 4 conocer J. L. Pmr su torniquete, que ba sufrido iafinhas modificado*^ 
nes.que pueden leerse en las obras de Samdifort, B; Bcll y J. V. KaoMBOts* 

En el dia ternerona muchos medios de impedir el curso de la sangre por 
las arterial Al tratar de analiaarloa» debemos partir siempre deL principio» 
de que cuanto mas telimíte.ta tompreswn ai vaso en.gue vea n fresar m^mme 
inmovilidad tin¿a el opósito , y jnas fadl era graduar eu otdon sin gryítia 
moisstiá de los órganos inmediatos ; tanto mas per/eeto^ es el medio co^npre* 
éivo que se empleaé 

Desde la compresión circular y uniforme al' rededor de un miembro, baatm 
la ligada^ del vaso que na es mas que una coAvprvsion inmediata; eaiíAem 
•tros raucboa medios , cuya opUcaeioa.no puede etetoarse ain contar co« 
derlas circunstancias en la arteria y en laa partea que la rodean. 
\ La orterioy. para ser facikneate GOiD|vasíbie i ao debe- hallársela naocWn 



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t2Í , 

frofbnJt^ad y ni rodeada ^órgano» muy importMifef, ni maj desprendida 
de laa tejidas i^iaediatot , ni may leyof de las partes duras; al contrario con- 
viene que sea superficial, poco movible, situada sobre huesos planos, que 
presten panto de apoyo al aposito, y. rodeada principalmente de tejitio mus- 
calar ó «fibroso. Todas eslaa condiciones se observan en la mayor parte de 
las arteriaa, que crusan por la superficie. fsterior del cráneo; y alf^unas de 
elbs en las qoe se distribuyen por los miembros. Cuando se haltaii todas 
reunidaa, la compresión es fácil ,* pero segnn-empiíaan á faltar algunas, enr^ 
pieza también dicha operacioii á tener inconvenientes, y^lfga á hacerse im- 
posible. Las arterias que no pasan sobre bueaos, no ae pueden compriinir, 
sino es por medio de la iigadura en masa^^ ó comprendiéndolas entre dos 
pantos que tiendan á reunirse con mucha fue rea , y que por consiguiente 
han de producir miicba incomodidad; laa que «aten envueltas con órga- 
nos imporlanles , -como las carótidas y las iliacas , no fmeden recibir la ac- 
ción dd npdskQ, sin. que participen de ella dichos órganos , en quienes pu- 
diera ser mny perjudicial ; las muy profundas exige» <ona compresión muy 
graduada y doloresa, y por nltiáio, "ks radadiaas, las sitnadas sobre huesea 
,cilindrko0y eluden eon facilidad • la potencia ^compresiva al m^ ñor movimien* 
to de lia parte 6 del aposito» 

Ya bemos dicba que la compresión de las arterias debe timitarse i estos 
vasos ^ forque si se verifica en toda la circunferencia de «n miembro, co^ 
nm debe aer bastante gradonda para producir el efecto -qne deseamos , tm<* 
pide el círculo v^oao y el de la linfii'; causa -enlnmedmientoa, edemas, do* 
lores intoteráblea y/ atiene la rircolacjon , no^solaniCAte por la arteria qi^e 
ae trata de obstruir » sino también por las colaterales. > 

Sin detenernos mas -en consi^eracionea preHmniarea , qne «asi son ageipas 
^ este lugar, pasaremos ú tratar década, «no 'do loa media» hemoétt^iicoe 
mcUriaieM mdi'reeáos. 

1.^ Compresas t VBNDAiks. 

Iiss compresas dobles,' longuetas y graduadas por sus bordes t y los vénda- 
les circular , espiral y^ée xifra se usan para Tom|n:ia^ir una porción maa 
é menoa considerable del trayecto de una artería ^ convine njdol^a de diferen* 
tea modos, según laa drcnnstáncias ^el vaso, de la parte y de la cnltr« 
nedad. 

Se puede formar una idea de estos apositos compresivos por la descripción 
dfl qnensaba Güattahi para los aneurismas de los miembros. Esto cirujano 
cubria ^1 tnmor con algunas compresas cuadradas , dobles y empapadas on 
algún liquido resolutivo, las.ifoe servián para aumentar su elevación; y en^ 
dma áe ellas colocabii otras sencillas y dispuestas de modo., qne rodeasen a^ 
miembro drcnlarmente y se cruzasen en el sitio de ka enfermedad : sostenía 
osCas compresas por med^o de nn verdadero 8 úe cifra medianamente apreta* 
do , y cuya crua correspondía al aneurisma. Despiíes bacía con una venda de 
dos i \et% pulgadas de ancbo vueltas espirales al rededor del miembro , em* 
pesando sobre la base de los dedos, paira impedir que deteniéndose la sangre 
venosa y la Ihifa , ncausiran tumefacción y edema ;**y a* llepr al .tnmot^ 
predicaba sobre el mayor'núm^ro de vneltas y -mas ^preladas. Cntonceaco*, 
tocaba compresas lengüetas graduadas sobre el trsyectó de fa arteiMa» .des^^ 
s« dila^acidn imenrismalica basta la parte superior ¿e la estreroidad fifecta,, 
Imdendo qne so acción representara una linea, que dirigida verticalmente . 
alccjstro del4iuesOt atravesara las paredes del vaio; y las snjetaba con el 
^aomprcsifo espiral. 



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líi 

Loé Teu4a)a ft 4€ t^r^ m mtm pri^ipAlrntnte como coiDpmlf m ét lot 
inmert» >ttii»¿os tn U corva y en' la Oexara del braso^ dtspuea «te aplicar 
las coA|ircaa5 graéuadai que tea« necetariaa. • 

p>f coi«pre«ivos compuftioa de cofDpreaaa y de vendas no panden meDoa 
de e)ef«er »a accioii ea t^da U circunlereiicia de la parte» aunque, prínci- 
palmeale ae diriiao á b arteria a(tfi|a , y por lo mt&jiiOf caoaan nmcba mo* 
Icaita. Adrniaa, iio prodoceía «leiitpre 1111:1 compretioa batUnie cficaa y tat» 
le» aflojarle y diacouipoflierae pá>co tieispo después de aplicados. 

Exiieii reuovacjoues Crecueiites y i|ue el ^iruiaoo esté en obsénracioa 
di sus electos para remediar á Itempo los aciideotes que produscais. 

2.* ToitTOR. 

. El iorfor iavaiilada por IIomh. diferia poco del laoo circoUr de Abcri* 
ovffss t 6 por »c|or decir» aa rtducja á eslt ólúaso aposito, nodükodo por 
noa placa ipttálica y un fatra lr » que sé aplicaban debajo do él pora retor- 
cer la cinta y praolkar la consirkeíoiL 

fil tortor, qne aa otnplea en la^ctnalidad 9 ca nn apdsiU qne consto de 
las pieaas si^tentea: 1.* l^ cinta inerte de seda ó -de esUotiWe de naa. 
▼ara de largo y pulgada y inedia de ancbo. 2.^ Un palo de cuatro á cinro 
pulgadas da lai^go» rodondeodo y mas gnirao por sos estremidades q^e por 
su parto inedia » noa aa llama i^nrrol». 3.* Una cbapa de enero de tres pul* 
godas en enadco. 4<* Uno pelota ó varias compresas graduadas* 5.^ Una com- 
presa do medio rara dt longitud y cuatro dedoa de latilod, 
• Aplkmeüa. So empieaa por colocar la pelota ó tas compresas grádna^f 
das encima del raso, de modo que le compriman verticalnente sobre el bne- 
so; se baoe con la compurm de media rar^ de largo nna vuelta circula r« 
de modo que sn centro comprendo á la peWa y sus estremidades se rmcon 
en la parte opuesto; encima se aplica la cinta , tratando dos «irculaiies na- 
da apretados ai rededor del miembro, y anudándose sus cabos uno ron otro 
en el mismo sitio donde se crusan i« estrenos de • la compresa , y debajo 
del nudo se introducen la cbapa de cuero y el garrvU basta su parte media. 
' Apticadss ssi- las piernas del Íorior\no falta mas que dar vueltas al garro- 
te, para retorcer la ciula y aumentar la coustrícclou tanto como se quiera. 
' Este apdsUo tiene todos los inconvenientes de los ooinprcsivos circulares, 
usados para apcoaimar bs paredes de las arterias i pero contiene las bemor- 
ragios con la mayor segnriá/ldr» y bay casos en que, 6 por ser peligrosa lo 
Salida de la menor cantidod de sangre ú por no poderse esta tonteoer ¿^ 
iilbgon otro modo^ tonemoi que recurrirá su splirácinn. Es ademas fcn apd- 
•sito tan sencillo. , que msqca faltan obietoa con qUe practicarle » lo qne no tu* 
cede con los demás medios bemoslátieos que si|^ueo. 

' Térior múdi/Uad^ Mfn lut par^^ido que el tortor es susceptible do nna 
modiScaolon mn/ importante, porqtüe le pondrán en estado de poder cosn* 
primir por J< aotoy^ sin qne el ciruiaño tuviese precisión, óát estar conli* 
nuamente séstauaendo la torsión do la-cinla, privadu de acudir á otrosobjeios, 
6 de confiarla á innnoo negligentes 6 poco diestras. Esta.modificacÍDn coiisis* 
te en baoer nn agn{ero o! garrute <eroa de una de m^ estremidades, y colo« 
car de antemano á h» largo del n^iembro nn veiidolcte, qne Uegí^ forme un 
a|a en cuyo cetitro so hatlt la cinta del tortor* Aplicado e) aposito dtl mo« 
•lo conveniente ae Inti^nce por el agujero «ie la ettremidsd del g^r» 
r;>te nn oabo'do estn aso paro atarle ron el. otro, y asi no puede diestor- 
cbn€ la cinu dando tnollaa á U iofnicrda-» como lo ejecuU cmtudo st W 



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3.^ TotniQUETl »B J. L. PbTIT MABIf ica»o. 

¥mt invenUilo c<m el o^íeto de lituiur la acción M apénto é do« tuptr» 
tdet de pe<|utftat dimeiiftioBefl » por delante y par dctra» da la arteria qva 
K qnirre comprimir. Solamente se aplica en loa mkmbrot. 

ConAla de: l.^Una placa metálica^ rnadrílatera , ligeramente encorkada 
aef lui tu mayor ef tenaion , que es de Iret á cuatro dedof , forrada pos 5u 
cara educara , con una almohadilla de la miama figura , y ^az .^rcacnU. rn 
la convexa trea varillas , una eu el cenlro y doaen laa partea latciale», ck-^ 
«ándoar todaa em un piano vertical é la chapa y paralelo á au longitud. Ka* 
|aa varilUa díaUn entre ai una piUgada, y tienen cuateo de altara; 1% del 
centro ea un tornillo, articulado de tal modo, que puede dar vueltas fobre 
an eje ain cambiar de*po9i¿ioa ahaoluU ; laa da loa kdoa aalán fijaa por 5u 
^aae. 2^^ Otra chapa de igual magnitud y figura , Carrada temlúcn con una 
almohadilla » y ea coya auperficie «atema aa ven doa aaaa Iranaveraalu , pa- 
ra auifetar la cinta que luego dcacrlbiremo^ 3,* Otea abapa.de igual fo*u»n 
que las anteriores » pero aiu almohadilla y con tees agníecoa» uno en Cada 
lada y otra en el centro , aquellos líso# y eate «cavado ^teriorpiente á ma* 
iiera de tuerca; otyof agujeros ac hallan en loa sitios á donde cotrespondcu ti 
tornillo y los pilan-s laterales tk la primera cltepa, con el obíiclo de daa pa- 
so á estas varillas. Eate placa lieue tembien. doa. aaaa transveraaks. 4.* Una 
cinta fuerte de estambre ó seda trenanda ,. de media Vkra de largo , que por 
una eatremtdad po^setUa una hebilla » y poco^ desfuea* irta bcndidurast que 
^ír ven. también para dar paso al tomillo y loa.pilares. S.* Una lUne para da^ 
vueltas al (oriiUlo , mu/ parecida en su mecan^no 4 una llMte de rt li j, 
jj^ro omcho mas <!orte y ancha, para que facilite maael movimiento dd tor* 
nilloy cuya, parte superior termina en tfn apéndice cuadsaogular, que efMaja 
-esácUmeute en A hueco de la llave (véase £. i./. 1. dd t f\, 

£1 tornilio y los pUaces laterales ae iaUoducen por lias aguaros de la 
cbapai perforada, y colocando la Uave ea k estremidad del tornillo, se le 
di vueltas sobre fu eje de iaquicrdá á derech»^ de donde resoha que k cha- 
pa aaperior dtsciende , se aproxima á k inferior y llega á reunirse con ell)a; 
|UM'i|uj k rosca del lorniUo va g.anando terreno por d«nlro de k tuerra, a 
la qaie mantienen fija las dos varillas laterales* Bcrbo esto, le pasa- b ctn^ 
la por ks^cnatro asaa de la cara esterna de las dos chapas srgunda y ter^ 
cera. • y m intcoducen.*el tornUlo y los piUres en ks trea hendiduras ccr- 
canua í su hebilla. De eate modo queda preparado el torniquete. * ' 

jipikmtioh. Se coloca una compiesa encima de k actería^ y enctma de ha 
cooaprtaa k chapa que tiene el tornillo en su cara eslerior,, y 4 k que po- ' 
deoios Ikmac oompeetiva : k otra chapa con aknoliadiik» á la que Gvaay 
d^d nomlir^ de un/o^ofiijc/a ^ porque ejerce ana. acción contraría á ía ante- 
rior , coere por k cinte, basta, colocarse eu el punto diametrahncuto ouinra- 
to al que ocupa k romyvrrWÍMi ; de modo que, al ponerse eu movimiento tt- 
loruiqnete, la acción dil tornillo baja eu linea recta á*k parte media de \% 
mhmohadUim aoimgonitiaf atravesando por au cenlro al vaso principal y al 
hueso del miembro. Por último , se fijau las estreuudadea de k cuita por 
medio de k hebilla. - . 

A irccéa no ae puede , d no et conveniente» co t o e er k chapa del tornill^o 
eurima de k arteria, y se pone eii este sitio la almohadilla aotegoniste. lUi* 
sucede en d hrato , donde el tornillo debe eorrcapondcr é k parte esterna, 
aunque la ai;tfri4 se halk eu 1^ ^tevou^ fae» may o r coaodidadl del Oulri^ 
M f del operador. 



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I 



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124' 

Golpeada el instni mentó , tiaáa es mas fácil que ponerle en «rcion; te in* 
tro<kice el pnlon del torfifllo dcnlr» de U Hivt| f je dA vticftM de derecb» 
á i£qaief>da. La jcbapa.perfbrada 6 anperior ascieinle y lleva consigo' la -cinta 
que la cubre,, líran do por caÜMi^íecte dé 4a atn>ohadilla atita^ófHsbi , w 
a proxt mandola cada^éz'mas^ á la toitipircsivi. La accibn ^d torntqbete ^ 
sutjciente cuando de)a de láÜr ía parle inferior de fa «rferia, y bnik «iHc^» 
•t el enfermo es ipuy. semiblc ^ se irata de la curación -de un aneurbim, 

Kl torniquete ejerce »u action en especial «bbre laí dos fóperfides ^tft 
cubren sus almobadíllas; pé'ro no deja^de comprimir tamiiíen |>or medio db 
la cÍMta en toda la circunferencia del miembro'; üunquc m» taiÉto que impi- 
da enteramente la circulación venosa. Por otra parte ,' no ofrece Bastátaté 
seguridad, pues cualquiei* movimiento hace que las almohadillas t4ml>üM 
de pdstcibu y abandonen la arrteria , 'moleíAañdo desde entonces i los élilcr- 
wos sin ninguna utilidad. . , ' 

El calcular bien la dirección de las fuertas rotepüésiva», de.mndo ^oe el 
vaso y el centro del bueso^e hallen comprendidos en la vertical que pasa 
de ^na k otra alniohadnia ,' es de lá má^or importancia-; |Kyrque', tigiü^^iido . 
psta regla , se logra detener lá cir^la^cibn arterial con una iconrpr^ion sno^ 
dorada , y oT'víilándola son 4niitiles los mayores esluertos', y solo prodoccé 
á lus pacicnUs dolores InsnfHblé^. ' - 

* 4.* COMPRESOII DE MoORlB VODlFICABa 

ri* compresor de MooRB e^ parecido ál torniquete, con la dilerencte dé 
presentar, en vef ^ la cinta de es^e^ un resorte de^ i6ero. > « 

,Con9l9i 4e una lioja de acévo mas que seipicircul^r , que pbr nn tttremd 
terfmná e^ una álmolikdSná Ij^ual á'ta 'antagonista ^el tortafqiiete^y ptít^^ 
tiitfi eu una cbapa con tres 'agu|€ros^ ^nóHH>n tuerca y-doi laieralet thi élti^ 
como la áuperior'del róismo instrumento; £n esta eíilremidad está articaM 
da , por medio de un tornillo y dos "pilares , uml ^almúhadiila compresiva, *' 

Apticacion, Se coloca una dé las almvfhadiHas encima del Vas<K, y lá otra* 
en elpopto opuesto de la circun^K^fiitia -del miembro, teaitílido «iaspré M 
pcect^f\ppf que tantas Veces hemos.1re^tido,^de qnte Itt {berzas -formen allá 
liñei^ vertical I en cuyo trayecto se háíllen Ids centros de la arteria y d^lhtfe* 
fto. La compresión se aumenta dando vueltas al tornillo 'de la' chapa comi> 
presiva por medio de una llave. , ' ' 

Bs preciso que el cirujano t|tte hiya tensar «I edmpresór, ie»|ga lres"# 
cuatro de diferentes tamafios , para acomodarse á las diferencias "de toagni^ 
tud de los miembros. . . , * . 

El tpmpresor de Mooei, inVentadd, «e|on ¿icen , Ifiara emhotar la scnti« 
.l^^dad ^e los niiemhros y hacti^ mks tolcral>Í^s 'las opcracionta pra^llcadai 
en eÍlo|,es útil para ejercer lina compresión tasi limitada < las ^ttMíiif 
pf*inci pales, sin interesar las colaterales ni las troncos venoiot-; peróiieiHfM • 
hincón veniente de que sus chapas', "kinidas al rtsorte de «in modo invariaBV, 
ejercen á veces acciones ohlicnas , que se encuentran anfolameiitei y^Ml,* 
como debiera suceder,, formando solamente una linea recta. 'Ademas es nüry 
pesado» T po basta uno solo para aplicarse en todos los casos. ^^ 

'6.*G)llPRKSOn Í)E DVPUITRI:!!. . . . 

, , "¿s ^l mi?mo «onip^or dé Moo>r1s cbn ^dbi Inodificacion^ importaiitest 1 .* v^ 
^ito);^ elástica íi)A dividida pot an parte inedia en doa florcionea» qtie^rahal«> 
gan ^oa encima de otra y se mantienen reañlthis á beneficio de nña^ahra^ - 
cadera y dt un hornillo de presjon: 'i.* las dos chapia en que t.ermioa-cl'lv^ 

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_ 12S 
^orte, á. saber, U «ntagdniaU y ía periorada, estad arlicaladaa f>or iniedid 
^e uA^oaoie y ua trinquete,, que tas pertni^n tomar-difereiiiea grados de in^ 
cliJ9apioo, y laa fij^n en el punto couxeHJ^tite. 

Oispof sto. de csle moda el coRtfH-caor, se aumenta 6. se disminaye U loo*> 

.'fitoddel.seaiipírciüo,. según el' diámetro del miembro en que le vayamos á 

emplear, sobreponiendo mas ó menos laa estremtdadeft aseguradas con el 

tomillade presión, y se grad&a la. inclinación de las chapas terminales, d« 

modo qae sa acción simultánea represente una sola linea vertical. 

ApHtaeiw» Una vea modificada la longitud del resorte y la inclina^. 
«ten.de las alBMfaad illas, segni». la^arj^ería que se quiere comprimir, su a^li^. 
cacíon, ea igoal- á. la. del compresor de Moorb. 

El tompre^r de^ Dcvcitrbh ea et mejor instrumento qae se ha inventa^ 
do para, impedir el curso do la sangre arterial ; presenta , sobre el tomiqne*^ 
le de P«TiT, la ventaja de no entorpecer el cíwiulo venoso ni el de los va^ 
líoa laleraless. aunque ea. realidad. eainafrbo mas pesado, y no. suele ofcecec 
aiayor seguridad., 

6.^ LlQApUAAS;. 

llámase /ij^aifiira.4a compresión. circular , inmediata 6 casi inmediata, de 
mut arteria, después de* haberla, puesto al descabiert<i por medio de wm 
operacipn quirúrgica. ^ ' 

• Las ligaduras se baccn> con hilos sencilloa eneeradés , ó con. cordonetes da 
doa., tres y aun cuatro bilos^ según el «aHbr^ del vaso* 

Algunos, clrujanoa usan, siempre de cordonetes gruesos, para que ten^ 
^n bastante resistencia, y no. corten el vaso antes de tiempo y producían 
«na hemorragia.. Otros al contrario, prefiereii una sola hebra de hilo en- 
cerado ó'de seda., para que comprima, mas exactamente, y se desprenda con 
'Alas pmnltttid. Creomos que un. hilo (berte. puede bastar en. el mayor nú^ 
aoero dé'xasosvsin. peligro de que corte la arteria antea de que fe oblitere 
au. estremidad^ superior ; y que los cordonetes dobles, que apenas 'permiten . 
haóer una. constricción suficiente ea.loa vasos pequeBos, deben. reMrvarst: 
para. loa de* mayor calibre. 

La ligadora que se aplic» al redtedér At^ una arteria pned^ comprender: 
jí.* Únicamente laa paredes de esta, y ejercer sobre ellas una constricción cir- 
cular (/i^ocfora inmettíútay^Vnii porción, mayor ó menor de los tejidos 
imm^m%oé ^tígaduro metitata)^ 3>£l vaso y juntamente algún cuerpo es- 
.irado {opia»tamienio , ligadura provisional).. 

$ÍA ^blar aquí de las ventajas é> inconvenlentea de estos diversoa' roéto^ 
4aa.operatorioa , ni de sus caaoaparticuliires de aplicación, porque no. nos 
.peritnacett, 4lescrUiiremos brevemente el modo do practicarlos. 
. Descubierto- el vaso y: separado de loa óagaues que le rodean, se pasa por 
daliajode él- k Kgadura inmediata , pbv ntedio^ de un instrumento apropósi-*- 
toóde wMii aguja obtusa, y una sonda acanalada. Varios cirujanos han iu^ 
Va sta do. agujas, ya. libres ya fijaren sus mangos, teniendo aquellas el ojo- 
•9 su, basev y estas en au punta ,, y siendo unaa obtusas y otras cortantes.. 
Tambí^ se han propuesto resortes espirales y otros 'medios, bastante com- 
plicados. -Pero en el día todos se hallan comp^tamente abandonados, y so- 
¿imnlebacesi nsO' k» profesares de agujas^ olAuaas v«de unas varUtAs- de 
bicvfo^. ffextbics y tieavadas^ por un. surco longitudinal^ que les sirven, de 
roudmtorea. 

^tnoorva la aooda. flexible ,4a«lo mas iitertemente, cnanto mayor es 
U profitttdidad á que at halla el vaao; selá- introduce por entre este y tas 



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128 
^rtci »¿]rteeiit€t, comprknkncto y rasgando el «fjíéo celuhr qa^. nii€ fttM 
érgaiMM; «e |b pata por.dtfeajo de la arlaría, y cttando ya «e baila esta hitm 
c«hnpreiM)ida encima de. la canuta , ae la eleva ligeramettte, mientras »e<^M- 
duce ta aguja obtusa por el áureo de ai|uelta y ae deja colorada la ligado*^. 

A nosotroá nos parece que aerta tnaa fácil y mas brei^e la aplicaeion del 
l)il^, valiéndose de un eatilele iexible, de su6ctenU grosor para no perder 
Cftciloif Mte la corvadura que le diera )el cimiano, y con un ojo cerca de stt 
punta, ^oe debe §w obtusa. Coa este instrumento se reduce la operaclou al 
pnmer tiempo de los dos i|ue se empleáis en pasar la ligaduru por el mé* 
4o4o ordinario, «sCo et , á la intcoducciott de la sonda; porgue es muy ea^ 
gorroso, y aun perjudicial portel roce y distensión que sufre la arteria , pn* 
sar todo el estilele-agitjit por el surco de la sonda, podiendo evitarse esloi 
inconvenientes , si el primero de -los instrumentos que pasó por debafo d*l 
vasa tuviera un ojo eu uá «stremidad y llevara «ub«bra4a la ligadura. 

Asi pues, creemos que será 6til usar el estileto flexible , dándole el grodo 
tU corvadura que pareaca conveniente según la profuo<iidad á que taiga que 
llegar; tomándole entre los dedos Índice y pulgar de la mano derccba; ba- 
ciéodole penetrar por el tejido celular qve rodea el vaso , mientras que ea- 
te se baila sostenido por dos dedos de la otra mauo;« tomando con eitua 
« ios 6 con unas píosas, asi que llegue au fstrem^Ud al^ro lado, uno ám 
lat cabos de la ligadura que conduce ;* y estrayéndc^*. inoMdiatamente por d 
mismo camino por donde eulrá. . 

De cualquier modo cpie se liaya^iasado la ligadura, es precito averiguar 
ai en efecto se baila comprendido el vaso que bnscamoa, 6 n por una uno* 
m\lia, está dividido en dos^ iá existe alguna grande aoastémosis, 6 bemoa 
ptdecjdo^ ttu error que pudiera -tuutilitar la operactoa. Esto ae conooe , bu* 
riendo cesar momentaneamcuie la compresión, que por ló oomu mundaaoa 
ejercer por encima del aitio donde se practica la ligadura': inmediolaaMii*'* 
te pasa la sangre por Itf arteria , y sale por la berída 4 pulsa la dilato* 
cidn anécirismáiica , cuando existen estas afecciones. Enloncea, se cobo* 
prime el vaso -entre el bilo, co^ caboa oe levAni»n con la mano *de- 
rocba', y el délo indico de la iiquierda^ y vemoa ü se «uapeade la cifca- 
laci<fti en. los ramos inferiores. * « 

Cuando esta prueba aoa ba dado la seguridad necesaria , ae |Hnocede á aMi> 
«lar los caboa de la ligadura^ Lá mayor parta dt loa o p ar a da r ea aooiisc|ou 
que ae baga primero un nudo de cirujano, ea decir, que ea vea de que ua 
rabo dé sobre el otro una sola vuelta j como sucede eu los nudos comancab 
t«í üircaya doa veces aucesi vas, y que se termine coaun nudo aeacilkiíeociflMi 
dül primero. £1 objeto de cate tt«do^ ciroyanoea que no se afloje la ligadaro^ 
mientras se b»ce elaegundo nudo aencillo que b.aacguro ^fiaitiuaaieaif. 
Otros , al contrario, creen que el nudo de ctrujaao no permüe graduar lu 
canstrircion basta el punto que conviene, y bacea siempre auilos aeacillos, 
4onfiados ea.qne la «OKa que cubro loa bil^ y la bumedad de la parto soo- 
tienetf la constriccioa todool iiempo ufot se tarda en acabar el nudo dediles 
Ksta última opiüiou nos parece. exacta con reapecJto á los vaaoa peqoeioa: 
eu cuanto á los grandes^ vale mas asegurarse bacieudo' el nudo de cirujano. 

*Para apretar , lauto al pridl<ro como el segundo uado, se áomon loa «a* 
boa sobre los cuatro^Mimos íledoa de caila mano ; se bace que pasea por la 
cara palmar de amllfe^ fnilgareav ooloíodoa por deatro do ellos y cerca da~la 
arteria ; y valiéndose de estos dedos romo de nnaa pélro»^ se tira, bécia 
Im^ftL boriaoftlalmetite y con una ^rsa. igual etr los-doa íadoa. apretar la 
ligadi^ra coUí«audo las uoiaoa á aa>'or diuaucia dt la arteria, arria 



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t37 
1 1 dltWirla fá v#8i|Mr «1 hiH. Lt fiüÉ^ii if n Mifitt«filr » cMnéo 

d«ra; •• debe ser tan fuerte ^iit rompt U Iónica ^sleraa d eelulari ni tatt 
i#MI ^|M ikie intactM Iks-^é* Jn^nM*. •• • 

' hm ioibtt de heMfadnra, fH^Méo$ ^ Éi«dv ifiie f(M«M» vA^tok» cordón, 
M.oolocaa en «1 áOf«fo i«liírf<fr de la lieridarfNnM (|«e tirvati de condnrt««r 
é 4o» Kc|«ido« qve^U prodjatea ,* j at Wa vcdofUv «neHna de taa tira» em* 
fdMicM é )pl«Bcli«eba éum qoe ae c»W« el aHio oléelo, coNcéndotoa entre 
4oa ¿omfteaio yütadaa do oaoMa^pj^ooo qoe ota*<éiao fteU freaenrarlaa dt 
cao iq oi t r j ipgi ildfc ol aoAovor ol ap d rt toj Cftaotio^til^aÉ aamhm ligadura*, 
^ fenM oo« lodoá «Uoa wio é doi 4^o#dOMo ^ ioooti d oe w i é lo porie tB« 
^iirioi'^-brlieríéa. .'>- •• •• '*"^'' •" ' 

Aooqoo se hayan reducido á én^'t o^don^fcikd Ioé do» tabda de cifda Ijfoo 
-dmW^ nanea' de)an ésloa ét arpirorse en ilflÉirioa punto* , y Ü loa tafidoli ae 
-"oleftlrtoan-en Iím espacioa ^ bneeos que eirCtmseriben, ae oponen dcade én- 
lopoea á la salida ¿1 hilo que loa abraaa á nioMm d« aaa , y «íne 4Ñtníúéó 
'^«•no-cnetpo Mrailo , «end^ que deiOnir *Wa «dlierettciaa q«^'M**#ponen á 
tn OipuWdoé. Dt'ftqni reáollaV «fue %« pmkñivb por nms liempo Hi caida de Ué 
€<>rdoBetea, y por conaifnienle , la curación 4e- lo btrMa. IHí i aneíoi dato^ 
«para deeidií' ai tata Ideo^M'tlM etootaen lo prictict lionio lo parect en U 
"teoria; povqoe nnnet betnoi ¥Íito en las horléaf de olgnno e o na íd é t ai io n , eá 
-qiAe ba habido qée ligar vaaés , 'tfttáa ripMas- fc dbtg eü c iaa en qne laa li^todtt<-> 
roa poeden senrir de obatéculo á la compleu cnracion. Ptro , de todas nia«> 
^Aotraa^ «fadáse pierde con eviláf<«#«e iño un te Ak ntt, oortando «no de lo» ra* 
lio» á«n» é 4oa Hneoa de d i ^m n cio del nndo qoe comprinie la arteria. * 

E l o ü rt ar nn»^ lo» «abo» 4e fas ligoénro» «a MI enando MMen ipncba» 
*«« f*MiOoliÉéon dt eontiiMidid» f ^padi^n- t a<nni » da r'po» ao>nl*Éien; f 
lo'«» ÜétniOy c n ond o «6 se bo podi^lo laenoii de oomprender con t» ert^i^ 
do «ifMé ibroso> qne stt^ rcMHor denasiado k oddo M 



' * Tb m M in- m ^mü t f t im u iúvÉ y tnóoíd» ka ti ga d n r aa ton inndosé do vaso* poco 
- i m p i iH U l É^ OOrttr'lo» 'éU Moer ctl^ dd tfédo^ 'EM^ no Im pid e qno ten^ 
^ne Mpiffdr lo knida en oqnol pnnto, iMiU^ «ats» con k snpnricion a 
xmt po - w iH É u ^, <^noonn<ptfB ^n i ii i» al eabo lo es; pero-oiriía k brrUácton 
"qv» cMNonn Ol oowoBoi^ avia^eannoo svaonacionmo coniiwioniB* 

Olra»« por iMmm , y oH cf^eckl tá^mm dmianoa Infíleieat ban p rapn ea ^ 
tVtiH»» loa v«ibe con- bMur ^ nno-nMlerkV qne CidfméntepBdkm aer ab^ 
rmo^ V^** V"* no^viera neoisofio muairTa» toa- canoa , ni cava ao opnsic^ 
i « k ndboüoif de loa bo td u ^'de'k b trtd a ^flw* cMü Ém emplean lifodnraa 
Oifna anavancno OMiman^ , vasicnoo oom^iVf 
h'flNoer ffciollodo». MN» loT^Moyo» qo» ¿e eUn prácArá se kmh 

fr ahoMlÉ^ ob a^ r váf i ioues ;'lif -ü^ 
* k anptrüekn , '^ ifr s« ba t^riécalÉu k 
» €nerpot"»a lr » a o a , y prodncido absceso» 
t al ealerkr. 
I que no LO inpi enden moa 'q^e k tánko cclnkr de k arterk, 
éeaptftndertcM amto ol duodécimo ^Ko ; deipnca de bab^ cortado 
tlfímot otfyo cÉi rdm o svpetior qne da cermdo por nn co&gnlo fibrinoso de 
«AgMtO'OinioOt td b oii de 4 lodn sn anpetikie interior, y qne ae opone cica»- 
■n e n t r-4 k*iatid» de k son^. • - 

•^ Hgadnrn «aeikta no ao ^ Ifc ffoti ck do k nnletio^ sino en qne coni« 
If á mas éü k arleri», la» v»noa, nervios é otros tejido» qno" k ro- 

• Í9 




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1M - ' 

4m»: por W iJH^o» •• mé^tmitr Im^á^ku tiHan»* y mté^ét •nfm^ 
.\MOrCu/a mcc'khi «•, mgi^ p»rfce , gwy h M íCIü» íc f ara U ^paonU obft* 
tlrttociofi~.4s %H co«4«clQ. - o*» . 

Bcgun el órgauo comprendido en. U U|jlídaf»> M^M 10B«(bclOHftam^ 

liaUr á ««iifOMk « eMe^ «e irfi^a , Mip«ra y -^ «kfgssU en poco^ U^n^p^* .^«Mt* 
ánade 4«io el «ordMMHt «ilMl ^fie-iii<h»3Fftn t^mká» .U» paf»edc% 44 vft%o » .y 
.volvi^iW por la iiiMiiv>4cepi'oAiMW'Jot «ccidcuM» qoift oei hp^bMM .r««M^ 
4uda «OA U OipevHio«. €M«do»«i» U^mmii. ftl«lo iM9rvio«0!,«ieiil^ei.«iifcfmo . 
,iM\ ^lor mM!3frtwv#t|^^pi|fiíAe.,40ibrtTB^ lik «oaMÓPicioiijih^4M)b<^ «V^ T 
U piir4iiBÍa4 4« Ao^jAqu^oa 4mi4»«« dMlriMiyo. Jfor, 4H¥««i,ji «» c<mííu(9Io4^ 
tlgnaa porcioA de tejido filiCQso, Urda mucho en «mpoiriK g^;^' cm:> o g P V ' f 
'po^:€|mMgwe|»te«>eii^4<^r lil)fiqfU%Mu^ - 

. P^ ef^ii rf spDea. 9/9i^,debe i)i«n«r,U ^Ufa^AVA meAilil^^. siso», ais '«^«^Uo» 
q^o% en que JK* ¡ii>|>ofi^blfi aiiiiir U Wtaria ,.íi.e» ^« ip^ic^^Ni:-. m^ W- 

..«ÍV*«fdw:'^í^'WlteWt|fc|lMiir. f 41 i... .f' r- ...^ ri tí **■.«-- 

i S<»^?^it'dQ|pi(e«,<deA^hH.iH^d^'el«^KdcAelo>|>^^ di^^J^^rlm^»^ 

(rOl9<^ tím/m- df je4la «n .p^t«M&ik>» ciUi|dro da liiniao» rUmveodoifiOii »RÍur 
l%fi^ U 9irMe fU fi^MÍ(]tv.:Sci^ei^ (^üUjidro. b«ce ^.'»udo. dejft. Íi</Rditf». 

ra el ap4Saito,/|in(t.eM4 nmyn^^toido » eoctuftdo U. li§«dl«r%^B «n^aiUilIr 

4icttlíur, q^^ ^WfW.e» rt»0trr4ttakL<C(ytar d^.juwptf ii(W»ifciiitot>»»iuiil<iiMqR> 
}oi^\UiUÍM^* 9m t«i»)ÍB« «a^uMi j«i|ii«aft iMiididwra^f^Mi. e^yl^^ l e■ l a r■NA^ 
li^.di^ affnlUi^Juarod«f;Oiioc^.«itMvek(fiabo.de-.lii Jig^ibif»}. düMl» lüiMIfc- 
da hasta que Uega al oudo y ofoya eá el cilindro de lienao , y- por rjnnjir 

Mí^al.i(^i4i^](^4M|^ii^ P5H7 M riPvsa%,.y*oe« ^k^H^^^Um^ flKMMm^/fr 

Alfi^ D9 .P«td^<l^i^e: ^tfu solm k ti fMMi » » ^nUt^nOt^ iri é l M P-i ^ fN » - 

4^^^4oiifi^ yr4üiciJ*ii4ro^^tiApa%,fteadkk4»^fM ^ - ^ ^^ 
^.. £U^ p i a i lffw>ft |Atijb las »r^eija»y iwgnpi^PiwfWÉwni ^.ao haooi<wi 9»^«M^ 
iciiw^ta».!%m ffio»Jálpt eiMMMií vmUU^ noftíoai d»,a0iror aftn i<» i 4 y Iq ííi» dr 
^iWhl H}^ Pfyg» por> n ni rji>t i n »p M iii iM^j»^iré>y»»naw ih ai<ili< tan í ^ir 
.i^Uf#»vA>»H^ ^Aeilttd^ y «Moi;^%4»toii MA» Já«Km lMMMiftaV«í«MÍcibMv^ie 
9m \Á^^^^4^^l9ff^ ,f, tM ie^MM^ifiitf v^bmi jWM .eorat amp»riOftMf¡ngi»ii 
inaiiireri^ftin^^^ Ja^i4lri^^ ^ ^y tinpf itii aJberlWO^^UAMlMM» ^ *« 
«( lll^lw^rHiMo d|^ em w M U tt tf i^ o» dMipM dt yacida k.lágidM^ j* J« 
i:ok>c^^a«m^ d« la ai:t«i».|Mr Jo>ji»pr)iinú ooii«em de a&^»teomÍMUi)ftr 
na» de modo que su mayor k>«git(id corresponda á ila del %m>\.émm$nám. 
qioJot m\m por.iaaiaia«tnfaaiaAen»Jba.da.<Urhoía cMdciUlMaia«k«i.M- 
m U |>;vte.aaperior.,,|r #e fijm pi i ian do.yofrel*a§u)aeo ditj^ i^iw M a »4<Ni^ 
^ae cruaan, y.a^Un^ Mio^oon o^rc^ «MHina.4a la bendldi»pa UWii»*..* 
. r^A qu^el^iiiiicnmenAo in», ¥míI^^ «ft^pnirc»» lttt«i Íodo^..4j<Mft<i». 
que queda entre él y los labios de U heridb. JDta^ oc^ 4k qndwo<'dMt4kMr^ 
pues de practicaOd U Ufadara , m aanha^dt ooviar la aidma f^a 
da el aposito. >..-.. ..4 . ... v ^ .. ,.. 



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do invtaUdof p^rt^que lot hilos no corteo demasiado proiUa ja», pareücsv 
9m$ri0\u yrffoáumMtk bemonnigiéi. Miirlio» €Íj:tti«Jiot lo»s€0<i5ideran tÁúli- 
katy 1— li ift fu ai f i fWMr^oo irrilM^inottcíHU^d, 4 J9#«^ V)i« los va«oft ^*. 



%. '7.^ ApdsS0s »sadps j>ara t<mitn$t tm fttiida d§ Im srnm^r^ 

art€fiéL 

JBbiLlacenios^cii este pámfo de Joe medios apropiSsíto^ ao solamente para 
•cpnleoer hs iiemorra^as de los griAdes troncos aj*tariale«^ jino también las 
«de los capilares ; porque esta^ , aiuiqae sostenidas en parte {lor la lesión de 
loa rfinltds venosos» ptroce q^e debe» atribuirse^ mas ¿ien al sistema 
de vasos que conduce ^la sángrela iodos 4os órganos, ^ue al que la vuelve á 
Hevar ^ coraaoo. .... 

. La ,l}0^ttra y, la compresiim *d€ las arterias «en sn trajéelo, de que nos' 
hemos ocupado iiraveidente en él articalo anterior, sirven Unibien para de- 
tCJMU? laialida de la san^e por ona solución de continuidad ; pero , si pro- 
ducen este efecto^ es secundaria é iadirectamcntei pues su acción directa solo , 
airve para impedir el curso de aquel liquido. 

La lindura y la compresión parcial son también los medios que se em« 
'ipteán en las soluciones de continuidad de las arterias y ^e ílos capilares; 
«qatll* pf^ri^. c^r^ i^media^o^U U abertura del vaso, fiefta -para apro* 
jjdoar inédia^amefite sus j»aredeS| ó j^ra. tapar su abertura. 



*9t tmpWtn los ntlsmof ^cordonüts; y ctt' la 
qtfe wposiitiof al*tralar dc<a Ugadnf'de lOJ^ajnymaHdlii Jiiw. Untomaa 
léértatc afgana dlfaroohr en ^ modo^dc apl iém ton^ipoea ya ao «o.^rpÉn-v 
sie ptaarnn Htto yor d eba| b ü< ^ tfna c n' n#w ialy ^kam ^%mt» k a^ 
tremidad de este, y ^cogerla ^atrayéndola al csltríor. •* • 

P>fn tnacar moa arteria , nos iraleniei de au situados mnaldmica cono-» 
•ddo,, de la Ibnña-do sa oi4fiei^>^pK ea radcndta^n, y cnando da sangre» 
del c6lorTd)o de esU y de sn salida en forma de otedas isócronas con lo» 

iMM«*alo»iModt laafMio, aeln osf^nptJMnd» A doa p— iaa da,on^ 
mfVi%L W eeiema-iaft lamwn da iáMfúmtmSm éis^tor ^'yoaann aem^Ulaot 9>%-«« 
fvmlftftNlni 00910 lirnin é'*fnag»i> d ia U n q n pa w i d n r IX Mamaon Tas*, ya ^ 
tt^fü ¡tornillos^ e nal q n i<r <a lf nnedio ^ yaan^e aa nnirtlftni§in .^ianódne > 
H^rtlnriiíaj éupniidrlmfcaraugnwiB la hsi|niila del vaoa^ También 
ni— Iw^ ah r n j anos i ng l eíag y «NaalMa nf^aftnlaa M imémio ég Ba^wrMiin» 
^«e*ae vednoe á nn-eatUile doncnfo » t a >» inndi i <» tm ganchUa ^oco .en<- . 
t ii n nini, cMPOl que-ao a Waa i ima i laa p a r ed es dt la aHarta» aolaa* 6 vodca* • 
daotdo li#J«éíidBoiidyattniia tninii aa pnailiiis la lijad fn madiatn^ La» 
Bon éttleí I— Mt «nn loo fnnden vasos; al Hwéfuio aír^o ^ 



Por lo cMicn ai propainn d»anianiano laa pinnaa d el tenéonlo » t^rmkp* 
non la ligadnm, ea dock* , fodaéodokaa pot^ enciaM de so astsnmidad 
acordónelo i|nt aa Imi da apHeor an Itf arteria ». y baoiando <on los ca- 
da «le ti príacro da loa nodoa qnt han de servir. Otroa prefieren no 



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d^ eo^ el' vato. s •"■ ' '"• - - : -•: ' .c ..-.•.. 

El operador «e áéiifoi esckiMvfviKt»^ A ^OKvr t) ^pm» y. W i | « la fleyy ^im 
•yttilaKt*%pHc« Hv Hflidiiílm «é ten á» iH» á «Wi haMt •IíiS»«w«íímí ^m iifc> 
conservar, ti etUlia ya «I Mdeéoi» del MMlromMAo» é«ÍNtm «oloeMbl» 
desJ¿ luego por delante de la c^tremida^ de cate. 

£1 oíodo 4e b«^p y Hice^r el n^idA, ea ^ mUiio ^ en^U lifadiupo 4* 
' la arteria en au trayecto* Se coaoc^^e U ^Jiiftrkcion e» suficieatet ciia|id# 
ae forma en lo ea^ren^i^i^ del yf«a lUM especie de embodo coa. U Iwie há* 
cía^l«9tf, • 

Sn Uf soluciaiMá de coAtinoidad dt Ut arlerlaa te f pkcatt dot l%idMnf ,, 
nita en el esU'emo sij^perior y oira fA el inferior^ pev^^e am etié pnáteo 
d^r iai\^re recibiéndola po^ a^lgvina ap,ailómoaia. 

La li^i^dnra mediata pnede KÍcero^ cogiendo coa be phitna 6 coa el teaa» 

• calo los tejidos que rodean la oberHira M vaso ^ ó Irasaaéo ea ano 4 do§c 

tiil^^pos al rededor, d^ éste ana línea t:ircttlar coa ana a^afn corvó » ^te 

Heve enbeb^ada ú ligadura. Ileae lo<|'iBrhii|M Hic<AteaieatNí ^ yaf 

enumerado {pág. 128^). ' 

A veces ^^ é'Qor safir U san§re de cajeros á por oiro ctaió » ao fc ] 
|iMicticiir ni «uti la Hgadaca teodijila , jr aoa vakmoi dt W • 

R« CqMPÍeSIOSI DE'SVPER?íCUS QU'r rABBCl^N BU:M(>AajkaUt. 

Dtsllnioa loa lot iii.edios compresiicoa <|ae «é empleé poní deietMí#* tal aai>^ 
lido de U sangre, según el siHo donde se verifica la bemorrogia, iGa«tañi¿\ÉM'' 
14 dividida ana arteria saperficial, situada encima de parles duras, harta < 
locar sobre 1^ berblh^ aaa coapacaa AoblÉ^ * otra enenpa ^ xmkUmimj j 
\eodaíe medianamente apretado. Giando la arteria afecto se> halla falce ; 
tcotbláaiko, yá ea-pfoeiso.oiapUor ana *i¡H/eE«ik .mucb» myfl^« $i J«-: 
salado ka pncaAtt,é> del fo^dni 4e aa» cfiidad leaemos que eyc^r j 
síMa lK<ew>rra,.é^ife Uanar d#«híl#S:y<t4lpw li^¿kr.gi|if,r4e,,diiiba,.xip¿», 
daiLne atiaá^reÉakaa dof.i iftoM Mk4ft.^nty»eiÍQa ¿^ t^ 4? Viw<^ ,<^ i#5a. > 
2..^ dé denáro é /uera. \i ■ ..i. .. . ^ •* * ..,- > 

Se hace siguiendo las mismas reglas que exije toda covaprcaloil daai§aal^' 
yi|^'piaáta<rodacki» é^dte^^^ttacipilea: ^^cabck la i «mffttie,a ii ii» f » i a 
cMrpot oiw é aHMa duaost to^aadajMi coaa .jtwfc. J» iw at . Mnfc laff^M 
dAejaéeer csms «a veadafe^d^oHi aa. aai É Xa ^'nag e n gi ta 4Wii4<l> J W g l >g»V ¿ 
BMne*-lo»'pBrM44araoy 4 U»>4rgoaaa.iiae{aaa. paapOPOfMMW'finiírmwitotí 

i0e^ la amyoré' m oaoo ytoiéa ii i i ai i yitalihffo da Ion itm^^úfáU^ük . 
latdistoacta á ipie so hnllaa de la»haians».aai iM^aa lot- roadian «iaipra«ir.* 
vos.' GMttdo k ha i B ioi i á § k p t o¿i do de ks oapüagfay ao> cy^rt el ^im afr^ 
•to coatkv pkaobueka é JechjaosaaftcieMes p#fa ^ae focaioa,€>aiafarii< laa-^. 
ga^se . p dae tf oom pu aa s d obki y gap ri a oíl iÉr^e la«|^talHf««dajii. Q^m^m^ 
ti dividida *aaa artoakt* sa oMk apUooa ^elir» auL^abffriarfKaa. g << yi »a *lfc l i 
cartón , de papel mascado, aaa moneda, 4 otro cuerpo ; y en ^lí^rii 
empkon- loa Mrinotv Inaipiasis- y vmn d aéft <w a o W «1 -enea ai4#rios%, 

'frafar«^mo»aB parlieakv do la ^aiproaiiMi .oplka<U ^ !•* i»nerJH 
ral y braqaki » ^pie aoa (ía áaéoas qaa afrocoa oircaai^auM^ e q^ iolf s ^ . 



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pftdr»poa«UitiiiMie» «ikíelitecta./yíkiptietiiM úomfmm éM»im ta 
ibeíim 4M9cttv imíeiÉiiM* toé» «ott «I «MUt^ilv» ci9c«ltfr (f«f* i4> v 6 

DtUt HKMTBa U.mt]lQf^pftrt« 4l^.l«pi,ciri^BM «illifttMv temicnao U he-* 
jaorráfía, »ooase)alNib osar en este cmo ub Teodaje nudoso, en lugtr del 

Imi tomUen á U arteria dividida , y del T 4lrlii w íí Ími 'haalattta aprtlÉdN^ 
yyiaiiio por piiwi. ^ - . . / 

• £1 tSAAJS Koao«» f» hte9 ««a niA ¥«nda do enairo á oimo v«ni» dt Kmv^ 
§0 yL-do» palfadoo^ aaal io^ «raoUad» «■ do» gWkoa Igaaloa, ^ . • . 

Aptkaeion. Se colocan amboa globoa sobro la aicB del lad» aiecAo^ ie4o» 
-roi|iamal>oto» ladr» 3^ií«olvev-al.p«uN0>d6>d#ado paslioroa^ «rakaiido mr 
da. «M^aa, córenla» al m d a dof M éirakr tnptri^r dtl c#ánei4 M'csnaaa on^^ 
ciflK do k «omproM » y^íMmkiMm, ^ ^c pata por^ibajo del «Ir» b4iGÍii 
Offtiba y ot qat po# anciai»faéaknba)oy>foabMMi^ p r imo r anda (X> iLjfCiil.i»);i 
ao dinfím ira«B.viMMaKaio fofaro loa iagnawnioe del pi Éat n y loe |e}idoa del, 
onelo ¿m k boca , 7 van formando an circnk vertical, á c rosarse ea k sjea 
dclkdo aaa«> para^^vol^ennlra ifca aobro k competia y bacer oiro nodo ; lo 
gao af r i y > le '4oa.é<»t»<vaoaa»-*yaotÉWBia> coa-^c ir oa l oo boyía oat alea^ ' 

4»lt aMidoía paadaco^aan ^jaátrtwioa nMlcfla aaloa l^idoa del •aola' 
dft k bacif coa ko €smUi^y«r4ácaloa , t^m «por olea poHc eoii do po€% oti-. 
Il did j y>j»<kaaomfonaafcamp (■'•¿1» ^^labatgO) illawoo aalerta k acoii<«< 
'tipaajndoiik. 'v*.;. , *»- ¡i . • • .^ i • •*" • * 

*i>pin GwaT.él f on dafe an jaoo prodatirk laayoo. coa^roMOn ta #1 siüa 
■fetlfti a»' ka aadoa #e báctena «a el k^ iaaoi pootfae ol ando ao oomea» 
tt^pot ^da aoeioa dol opoailoii aino ^ao osla doptado dt k taaaioa de ka/ 
r kip ljM l ii »n>|»gt. üoati ¿ Bk a K , jaira aa^ror dottdo k. y e nda talé aplicada 
con niaa exactitud .|,tila«H ta ti tilio apatotoé a^aü doaáti tt craita kt 



^ C^mfftiion de ta mrieria ij^éqtHét* 



k'^iOB^rk dtl bttno at bt ttaldak dttgvttk dt picar 
la artería I ae paedt atar, á lo mcnoa pro viaioaal mente, de aa apoako^ 
i'i|aip-la iaa f i wtf kNJe tity^lMUP a bUfH a á-ttcarrtr é otros 

* BMapfcaiH a aipk aio-fii*^e§lÉ-^ dH^t ÉÍo a ' 'c mitt t ^ >'4«* aa- ped a ti l o da» 
retttoiimt)aiovyikajdc^1l>» tosfcpétati'dbbkéy^grtdairfaái ñt^ doa veadto 
da caétao é^ dmo^ vtaattde kagéliié, uaa arrolkda'tnidoa 9I0I1M y otra eu 
aao* 4^^ aaa nisirpai ' *- i • • ^ >. ■ ' .«i. ' 

■> ii^tfaisisanfc pt aa at baaao J N ii br m otn eé rotitJ i k ti; so eokra ftacia» do 
k borida ti pedaeito de cartón asojado á nnt'tttatda cmvatlla «a aW rtbcw 
itljiiif?daboe «bte'paaCb «aa k» o o m p wda a^ aaMéaita enforoia^^lr pivanti. 
dataatooia la <reada^ atreAk^ -ta éoi gkWr M troia con'ekia un addo dm 
jütwiíaiaidt-nigiiatrii iiptt».i^pigj*ll>.>bi|ja apretado, «wyoacircakaborU 
MaUk» ipit^en i.po# tsiciaia y por dtbaífo' dt k «VticukHoar ^ y raya* aaaa 
obUtattittcgatta tm kiaaará $ aa baot cén k éirt vcadt un veadajt t»« 



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pirtl I ^.e cabra U mano dci¿t 1m htmé ¿t Im ¿itéf^ y !•»§• ti «aleWafli^ 
UrmiiUBcio por etoÍMi^ilelrafol^«e«l»l«i» lA\MMti««ÍM4|pna charpa. 

Eaie aposito podrá Kr útil ciummU la htriila át U ar««fia acá il^ aiajf 
c#fAafc-eitottiibmi^ytWfectie,% w í>iw4 thW p w < n i w . ^M iiii n — lii' ifc i » 
y ^¿d¥aaafr ciDav n M <lxk >fW» ü» ( qilii ü t it Uij Il i . &( ^«^«.^ Ví^^**;ii ,»r4«« «: 

AnlM «le aplicar €l eonpraai^^t y üi üxpygje jrtiw»nrib»itiMHpRt fl ^^^ 
rttj^ioá u»4|twk»it*4|uia<aaipiásk*.UMrlam caa^ta a <<j ga » fa«af ^«#4». 
nioguB modo llegue á aalir U «Magn par U lMin4*> ^ *w« 

Para comprimir eo an tolo pasto, et prtciio ^pie háfH.j^daí i 
que pwim» «poyoi U ipia tal Te» so it ittnirfttn ■tU g M a oír» L 
gia, mas qae en kpraUícida por U olisrtoim dtl omo aaparior^ 4o < 
tevia intaffcoaloU * ' 

.fisto lesioo se pocdfc^ia^halirviirt n aio lr oi o iai i oa » folah í , , „ . „ . 
eiofcido dOÍeBtoo'á;&ieím,yid^ o^|ot4. acriba por teedio do'oum .ptlaoaoalo^ 
prímert eapeeie r cy li i3m ooiy nli ( i| i ae WUoi» ol.Wi^eiO|Mwkv.de Immíá^í 
tHIa iofcnor^ «^ JroMsiooe%JflÁipo bnuuattatiMf ^oi^t ^^ Wnkerluf^itOic 
la of4erio< ytla poAflMia^^iOMi.M hraao^doM^ot UogUod^i» Uavoa^- 
opropiadot • - •* ii ••.•»» -t», 

LoTTiot* iorealor de este roéiodo, M o pk a ií a .— st p a loi a | ia i< ko l a r ^«^«o ' 
ae reducía 4 aao eWpo do oocoo, do caaAro á ckwo^prffOáaai¿t* l a H ' * *" J ' / t 
pagada y medio de aooho •» fteo f o tífÉd iady. éasdo ^éimM «pi^te i ><b * 
goaterw »aau 4o élaq f<a ea ydmwieodo y l aopo- Uú fmk mm < 

liooas. Bftfe» ioalmmtali^ tieoejite laaalrailHM ipai ■■§ oito ^i , 

tos, qae sirven paro ioirtfdácir loa hilos, coo qot se 1^ eoio msm^ 
itna capa do ogarifo 6 qm n ah r asl h as to o l a ji iia n séribi^o^eaXoai^ 
ost4 doblada la h6^ ea áagalo recio , ae pr es e o it o iwi r iao ol oi mtí' 1»< 
iioB ded^ad tras lisíeos, 7 YttelvoádobloiM poto aifirir lo dsroecM»f 
tlvot la. esfericidad maa otteho- preaaoU doa haaJUwiH liio|liaJíagi>i^pWiA 
doodo-oWfcviosa ooaáciotoqiia.ami a paro . rodee» el l o e ta > '"< *' u un ,- .% 

La aplicación de este instrumento consiste en introducir, por dibajo J^il.^ 
borde ioferior de la costilla superior del espacio intercostal herido, lo ostro* 
midad mas angosto d^,lo*M¿H^f ^ wáo qño oslo cémprima de dentro 
afuera, y con el intermedio del pgarico 6 del cabeial, el vaao dividido. E»» 
toooessootonont^ladoor ytMt loa oatiMnoe di IomiIo dailioafio*4fltdifer 

1^1 tronco». , ».. .f«i. "wi :.. ..'11 j_.-«- *« ,Antn4 ** 

A nuaoinaa ms.: paffpM q«* ^ria^nodor mm BdMopaeal04ÉfliiÉdo<pilo« 
iostrumentOr nsiodo, en ves de lo cinta, «no vendo dt cnatao Toroa d»lÉimk 
. ^ y doa p«)§nto do álKk*i.intoadnaá4oihoslo ata paoloeÉeüa in l»lNli 
lüdoraa y orroMadoiea 4oa<giabfK CnUaito lo herido óo».hiÍi< ij MÉiptwl^ ' 
y. oospado dfl miselD' modo el boeco^qoo pudiera qneda» eBaff*lo fiol«f'ln« 
parte esterior de la palanca, se podrió baoer con la vtndn nn^oenda|o€ap^ 
rtí q«e osegnrase sn situaeion* De todea oaodoa, ao riMlnya oobfianío üm . 
poaíki con nn Jrtodtie do, entf »p» . t ..i .i i. n-» .i . 

QgmnM ha ouplido lai^rhopo de lioritijn con «na bnif^O'df 
pa^su y aplicad^.del miaaao m oj o. » 4 estapc ion ideólo ééÍiIí laoi ^ 

aqoatío praaeoU cerca, da en eabremidod .oMs ■ag^ili Paagni^i 

iftss que una ventaío* y íaa« qna AiAro}anogn!Unio>pila prapasoi ol- 
tnfiímmi^fm cuolquier objeto do maiifil é do hMao 9M.4^«go>é^ ■ 



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)m c%ví4*dc«í por ta«Ui parece á prinera ▼«§!•, q^e están colorM^ f »* ftl 
«9kifMeiíiSK##«»rpM, M íínM^M«fc)«|o «t p^dtam «M; l»WMíe!(¥m » 0P9- 

«m» Mpñg^ •% Ml^ pW. M^fo^ ^ ákli**»i«c^ y «OouiriirMí pM*» «mr 

UmoAMwlhimAt^^mrmÜfmi^ ^o^cvm^m^ro^ y- h opM|^ é to 

4t^ é^imiímm4wM4m^ p ctM M«qMl0i«iiw 

. ttjm mpmm ^9mm pom^ at^ppyo en^urit U.Mip^ficiet y e» Acá* cUm 

E0t«i «p4iHo« winct se deben «ep^rar , htte ipetpitfÉmoe pMttmlr fito^ 
4ii^MK9teiri^«li^tik«e««áa k (mñervafta i' pñ^Dcen cen- jmiefaa. frecnen- 
»^4«lrre»mS|MÍt9ft^ k<Hein»wkww » xreiia 0itt«efBeftift<nti|le$í ¿^ «iitcke 
IWIH^linifiiPMf FMbW ife tu» ie faü^éebe' enplaer., smiii tú ti t«eo ^ bmv 
liKr.em ia^lile* loe demos medioe qoe ofrece la terapéatica. Por lAlUmo 
iiwi»>iüipelw»*y»»ti|n¿»-le aaa§re proviene ét vna cavidad prefonda» 
. Jüiiiiieliiii qanKpe» »i^^Hd>t» Muiqae, la ieapídaa pecaenlarie al esicrier; 
^ét* f9%'aí|4P «1 de rri tPff ^árriomiefiie, lo ipie $• conoce per yinwim sig- 
mmkJm no^ |W í |dmweQp <a4< r< ei á U penein«)om.'dena^^feior*dn«i«aiide, 
*^ .<á^ l«i^A^ WPÍip4iit fUrte beama bubMo de lee^ «npgnesiieiitoa en i^eneivklí 
mh»f»aolo wm rfliUt4 wf i ibit alyttnge.aivpeglkirtaiw : ••• i* - 
' *e t'í •■.ir "•fT««]. : *• M- **. 'p - *' ..I * I • * ' í í ' 



A e«to g éi gg ft p e rt e ne cen todos loa qne se asaban antes de J. I* Pitit, 
yie intentó el iaponamÑM» .^M€ . para . laa bémokragiaa de la estremtdtd 
Inferior del intestino recio; cayo método se aplicó despaes con ligeras mo* 
éücadnaeiá las Iti^a; / t f t tke , y i*lá berida ¿$ Ite pnredet teeÉeicaá en. que 
n» bUlb» i nl t | Pi i tda^;ag|eriMti||terte>lnL. 

i4m *mg^'na^ Se osa por laieeaMinen laá beaaemgtÉs qne 

.en^el átero* $e hm^ con. mmá cempren dt Ikaao fitio de 

s^enettadroi biUt» dea ó tre» oompreenA dobk» y au«endaje 

^ ^p i J íe^i m i Gttl«€»de fi|.to.arct0n nna algalia "de gManeÜstíca; «i 4e.j»sga 
fMVKMVM* ttiü^Mncf la: ft t Hnpüa á ina iiMa ti cútlltf idei ¿tere ^ bu». 
«^iiéndnU por s«,c«|^9^ent(iaraN^.detdedn de gnantc) féinkr^ de* cata ^eovl- 
fcd j i r ■ r lüi t t ft > lotf kebiifieil soficientfea pera ocafÉir la *vagion y 'son la 'Irul- 
«»4 e nlp n^ f i atíapilea» lea compresai doUe»^ y «e iníela todo kl apéstl^ con 
t|«cib»inAm»4^7«de«iM). <.:...•. 



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tt fbBé¿<le tsfty yi»étt^ «wiÑtf'at—^ó^ ^ ur ' iítui > tl>É l tltoÉ| t teá < iJ ' » ^piv 
gáitrio y contenidas con un Tendaje de cufi»|íé4«' '•"•*«' #i*'A' ^í f»«^4|m ^ i 

lid del útero, té limiUn á colocar eii iste- ^ti#^Énptf l t P^i l lMr ^<^>ifali fli^ 
Vciíá*o\ron na eórd«^iiete 4ué1o*iitr^áe&id»r(iMil%BMMblortiMeMrfae 

tieión w U titila fteÉMtli»/ Mié tei ¿ É eii l P< H ^a #rtr liiW|iHji#>^|fti^|ÍtiÍg 1 

^Ms 5^ menot^tilmv ctaotisiitMii 4atf>»tfl¿áf ie iá ili^# ii ri<llij ^tt t ^*^' 
*'? Tdimnaf9aáiíkr4€ mrté*mer*ma ^rp^nifé ^ím m tm, nmmMit^ mmff^' 

rida , hecha bs mat y ecM fiar el ^<»fboir co« "«1^ M^^é^dk 1§Wl fiil *'0M|Wl 
>uriiitft4b8, )pdéde oena^nfiriiA heaibrfxgfa 7 procéliaalg^pmr t<r tJj ÉÍál'ii'h^ 
«irterta lAHairerta Éel petinét ««t^MMíev Metei*r {MHMrbMTli^^ 
tMititaAklad ton el'éf¿4to dIfMirf: DüNrtmtirv qm aNÍki ál:<'«^«l 
iáRUKbo die tiüün» pulgaM 4e ib#ft«áif^ dlt^ éi&Mmú^U 
«bal em^iiiMades; prMtiilMiidft efl*4iPfot«lHf«>fite^ft#iftdb%^ 
*fíada inio$ en^r^ime^tey #w éi 1i d ti'| fct> lrali»y wo tt¿ > * >tf *i 
circular : 2.* ana especie de ItqtlMl^.'lwctotxm tméi 
«rada eé s« centré patr un ag«i|H>o por doiite pasa i 
-«ula , y termiiiada en t*da att'ciKiii»iere«eia porsiia }iréta^<^ a^ 
cinta coyas estremídades salen al esterior: 3.^ hilasf todtiMMI 4^ ) 
-je de coerpo cmi^'V^aw ^ "'-t! ' * "' ^'* ." V*"'",*'" «-íí'Malfti 
* Se ala lia c^mipresr cerca ^e niffgtt}«M'eenthii liétiré^ ^ai W to^ 
fíala ; y -asi queda catir eirfmelta tn' aiM «peefir'lkí oaiSfíMr ^tw^Ü*! 
^oda Hk iM^itnd, menos en^te entreaíidad ddwie fHiéMktlérf 
lalerales. • ■• ■ . « i 

, Apficaeim. Se introdoee la «aikila en k hMdi, < 
perfoHKia con loa afo^erei laterales penetre en la tegigaViie'eiAédi^V 
•tcchinor te p«eda entre el tabo y ersitpiMlo if^ lBtáUt\ itt « 
de HbrtP de este, tiraado de faa x:hvlM qñe pMMtpttr 1r)*Mlft; . 
«na 000 4»tra Vy ae «n|el» todo el apésHb eon el T *á« «Méí'ev ékym 
terminan las cintas qa^yieaen de* lt>#e«llléa ie *lir'«áMMu: *"*» 

Siguiendo con corta diferencia el método empleadp en el t _ 
U vagina, se podría pmticar el de la^ oriMla ^ca^uar de la eatirpÉclM "^M 
'ojo, y cualquier otro que ocnrríeae. 

1»« A»/Ma* mémh^. «é prepárala M'^bje«M1%tti«Mc*. * ' ' ^j^v^m^ 
!»• Una sonda de Bklloc, que cdnaislé éii iM VHib^ 'MiMtd^/'C^'"^ 
mneUe de «n i^loj , encerrado <én una can'ula/ Eslir tkÁé'%rti)li m' 
das de longitud y doe á tres Urnas de diámetro; aái d»a éaOMKiilf 
«Ciertas, y la que dehe penetrar prímei^ en la ra%liiiid| 6*M 
ligeramente encorbada, al paso que U-e*i€rna es recta y |Nresenla dM>l 
atoa laleraltsi El resorte^'orféce ^'l« #MHl«iid4d'9nlá4ii'tHÍ IMhf f^^ 
-«plica exacUméñte á la 'abertura dé hr«ttiefHr; jr fW^ Ü^'fMCtMPMri 
-de aeia á odia pulgadas de Urgo*,H||ntf tetai)ia*ett teMHIol ""*t ' 

El resorte ocupa toda la longitud «^e la canuta^ dhr^fi' c#HiÉt' 
t sdir c^alldo ae empuja la estremi^ad del estílele; t ftf o mj fe a nf i<t yl f t fHHt- 
sú propia elasticidad en d mifmo sentido c»^qne Ib eii* ta MutÉhíf fHÍ«M9- 






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§dffiUft • paira recibir lot átAo$ ét\ operador. 

€itt*de «o hajrn JorWa itf€ BtUoc^ se p««deiapl¡r ctle íottroiiiciilo coa 
«•• baUIcM 4e%ftda que presente cUm mocscas en sa estrcmídad iotcma » «na 
a%aKa de goma dasiica, noa cerilla- ó un bordón* 

'2.^ Varios lechinos bastaulc gruesos» y uno de ellos atado por su part^ 
Media con un cordéncte da cusfro é seis btlos, cuyos cabos ieugín un pie 
4e longitud t y con nn hilo que le sirve de fiador* 

JpiiemcÍM, Cuando se emplea la jornia tU Btlf^^ se toros esla in<^iratneo* 
io coo la mano derecha como una pluma de escrtbir; se le Uilroduce.cii la 
losa nasal afecta con su concavidad hacia bajo y con el resorte cscONdid<» 
dlratro do lá caonla; ae lasdeslua sobre el soelo de la naris , hasta que se 
stfnte que «a eslrvmidad interna ha caído detras del velo palatino: entonces 
clavando la cstremídad esterna , se colocan los dedos índice y medio en los 
•nilloa íatcrales y el pulgar en el que presenta á sn terminación el estilete; 
y empujando hacia dentro esta varilla , absudona el resorte su situación y 
viese 9 por detras y por debajo del velo péndulo, hasta la bóveda del pala- 
dan el operador co^^rva la sonda en esta disposición, mientras que un aya^ 
dante fija sólidamente detras del botón terminal del resorte loscaiios del cor- 
denete , qne couduce nn lechino atado por su parte media. Hecho esto^ el 
cirujano mantiene en su lugar la cinula con los dedos pulgar é índice de la 
mano isquierd^, y tirando del estilete ,'>uclve á introducir el resorte en el 
IaIio del instrumento ; toma el lei:híno que pende del cordonete , y al paso 
qaé tira de ia sonda para estraerla , le 'conduce con' los dedos hasta roaa 
allá del velo palatino^. Cu ando sale l\iera la eslremidad del resorte , desata 
,)oli cabos que conducía, y tira de ellos para .aplicar exactamente el ta|ion á 
la abertura posterior de las fosas ivasáles.'Poiv últiipo, une los cabos con un 
no^ sencillo, y colocavulo entre *ellos y aobrc la ventana de la uaria un le* 
.thiso de suficiente grosor, los anula soibre este último. • 

£1 hilo Acncillo , que estaba alado en el. tapón posterior , queda colgando 
ftt^ra de la bocaí y se le lija «obre una megilla con uo pedacito de espadrapo 
aglutinante. 

Cuando nos vemos precitadoe i usar una ballena , uli bonlm , etc., se in- 
troducen Cutos objetos del misrn0 m^do i y lUego que lu cstrrmídad inteffsm 
ha Regado detras del velo del paladar « se la conduce ai esteripr cogiéndola 
man los dedos ó con la.^ pintan. * 

l^ra separar los tapones, se corta el cordonete sobre el lechino esterior; 
se separa este, y se saca ti po&terior |>ór la bo^a tirando del hilo que sebo 
■nnteuido sujeto sobre la megilla. 

T^p^namUifíQ del recto. Se preparan nn vendaje de cuerpo con T, y los 
AÍsmoa lechinoi que se necesitan en el taponamiento anterior ; pero el qn4 
estli atadb con un cordonete debe ser mucho mas voluminoso^ 

, AplUaeion. S¿ introduce con las pinaas de anillos 'el grueso lechino atadn 
«son el cordonete , basta la mayor profundidad que'poeda alcanzar i ^ oca- 
pa con torundas fallas toda la longitud del intestino, que lia recorrido el 
-tapón anterior ; se separan loa cabos del cordonete ; y colocado entre cUoa 
•¡Iro lecliino tan voluminoso como el primero, se los ati^c lacia fuera, y 
se ^s anuda. Kl vendaje T de ano completa el aposito. 

CooBO el primer Ircbiuo te introdujo ségun su longilod 4 lo largo de las 
pl'jau y al tirar del cordonete se pune traít^versal , ocupa todo el intcslHio, 
se'fMBda fijo y como atascado dentro de la cavidad de esle, y comprime ili 

SO 



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ientro á fuer». Al propio lt£cD|Ki^ l&s larundtt j el Upoii Cfterno cemprt* ^ 
m^n báeta ilenlro, jr át eiU accjoii combíriadií reaulU b «uapeiiiion Je )a | 
•AliJa de U Aaiigre» »i ci litío de i« hemorragu no ^ hftlb por eiiciioa de) ^ 
kchiua suppnor. 

Si al cabo de al^unoA diaii la prciíon que ejcreen las toryii<]as citisara ftl i 
•II termo dolores itisufriblt-a, te .podrán separar alguoa» de las coloradas en ti ¿ 
feíilro, p«rore»p€taodo siempre las cjue locan la circunferencia del iotcstiua, 
porque oxoifiéiidobs, pudieran diispreúderse loa coAgtilos y renovarse h bemor* 
ragia. 

i£»té tapón produce un tenesmo continuo; pero es pTreUo evitar que loi 
cuferuius liagín esfucnos para oLrAr, porque: pudier&u con elloí espckr todo 
el afió&jtü, 

T^jfHmamUnto tic ta herida de un espacÍQ MercostaL ConveDctdo DbsAvÍ^ 
de la inetiracía de los medios que basta su ttetupo se usiban para comprí* 
mir la arteria intcrco^Ui dividida, inventó uu tapooainiento partictiUr t** 
plicable i este caso, 

Tomál»a este ciru^no una compresa de ocbo pulgadas en cuadro; U tu* 
troducia en la herida, hundiéndola por su centro en furnia de dedo de guam* 
te; llenaba de toi'und.'^s esta cavidad í tiraba Kácia fuer^ de las puntas de la 
compresa, y entonces ^ fonnando las hilas una especie de pelota por la par- 
le interna, no podían &alir por la abertura de loa tejidos, y tomprimiají df ^ 
dentro 4 fuera, Este aposito se terni»» con otro tapón colocado al catmori t 
una com^^resa nsencilla y un vendaje de cuerpo- 
Para mantener en smUuation la compresa que se introduce en la beridj, 
vos parece que seria bueno coser un vendóle te en cada uno de sus ángulof^ 
y llevarlos al rededor át\ tronco para anudarlos sobre el costado opuesto. 

Tá, Bovea ha simplificado este método, usando de un grueso lechino Íii* 
troducido en U cavidad del pecho, y atado con un cordonete entre CM)Ot 
cabos se Qja otro lechino es teríur. i^ 

^0 creemos c{uc el lechino de Bortn ejercerá suficiente presión de dentro » 
I fuera I y por tanto nos parece preterí ble el método de Dcsault. 

CAPITULO S."*. DILATANTES, 

Estos apositos no se distinguen de los compresivos, en cuanto á so 
do de obrar, sino en <|ue producen un efecto escénlrico , lo que equivale 4 
decir, que le aplican por dentro de los puntos de acción y de apoyo. 

Los dilaíarñes unas veces son pasivos^ y no hacen roas que conservar fl 
ittado en que el operador deja á loa 6rganosj y otras ejercen por si tolo» 
una inñuencia aciú'a » y separan sin el auillio del cirujano las parcdfi 
opuestas de una abertura 6 de un conducto* 

Los ob¡etos que dilatan pasivamente son, por lo tomunr unos fubof tóH» 
dos é huecos, de sustancias mas ó menos duras, pera que siempre opones 
Mna grande resiircncia á dejarse comprimir de fuera i dentro. Estos cwef- 
pos cilindricos, introducidos en los conductos naturales é morbosos, maQ- 
tienen separadas sus paredes, y por la superficie que se halla en conlact» 
coa estas , deben ser suaves^ Itsos y, en una palabra, dotados de a^ueUat 1 
cualidades f que hacen tu presencia ueuoi iucúrooda para tejido» tío tcot- 
tumbrados á sufrirla. 

El conducto que algunos cuerpos dilatantes tienen por su centro en toda 
•a longitud , sirve para permitir el paso al estertor, de algún liqu^Ldo t¡u% 
m UUe contenido tu las cavld^dei donde pcoetraa por *ii catrfixudad 



i 



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18T 

ID primer rf^t^ti» tle o» roÉdío dilatante ^ íuti-o^lueído en un» c«%i(bd no 
a€Ciitiimlir»fla A sufrir airo tifritaclo «fue fl de ]o« liciuidoi que ilrB%«ftmbflii 
^ p<>r tlti , pf lili dolor mjit ó mcoAA vivo* st^tm I& sfaJiibitidid del árgino, 
B icomp^^itilí» dj^ Ii <^R»irkrton espaimddWa del condiictA; el rusl se »pttt« 
V tiA«:t«inrnÍií toWo f1 ^'aerpo que le ocupt. Al cabo de alfuii»! tior^ft p cté*n 
B ^t la caixiun el eipaitiio y rl dolor; le aurntíiln la K«trrrion múto»; \m 
K.. p4redet del ci>nduct9 «e »í1oja«i y^ eni^tich^n , y tí euerpí» c[uf Ui irp&fAl»* 
9 puede ya lutrodutírAc y rMr»«rie con la mayiir Tiirilidad. 

Itfl ettnUrictJOíi espasoKklka qtia reusan eil^i alift^io* di; «p^ciUi* ei lin- 
io mMfot rtiánt'i rnai Trio y tata sero «i|i el lAiitrnineiilo que in; ii«a. iVr 
Cil4 raxori t« debe dar á liíe» íiiitritnier»U»| «iilei de euiplearloi , la itm^ 
peralura niidiral dct cuerpo, y cubrirlo» pot lu c«r» c&trrii» de iníielb^Of 
ftCtile , lú^iiteca A cualquier oiro liquido untitoa^ y cmolirote* Ests roo4i« 

td#ii ea de tanla importancia, que el no aaClafaccrU pudirr^ tñtitüitar lii 
IffiUltvia , pracücada» por olm parte con la niayor habilidad ^ p*ra intro- 
4iirlf |>M* i a primera ves ana «onda en an condurlo^ 
Cuiíiáo loi conducios Ciáafi líluidoaen orgai>ii$ njo^ibíet» y p<ir ronsigaif o- 
j te está su dir^rcícin iuíeU i Ua varkatío&e^ qiie lufre la de catoi , eonirieoe 
^lae lo* Cfterpüs djIaianieA, st hin de piirinavtecer aplicados Rjucho tiempo» 
ieam flei.itjileft se^un au fongiiud, para acomudarseá la rorrnade U cavidad en 
^ne i« haUi'n. Porque toe ob¡i:tos demasiadatpente duro* é iofleiibtei rosan 
y c#iilufiJ«n íi>s if ¡ido#* y hateo lenlir su» efcílrt* coii miiyrir fu^r^ en W 
^ot<ii m£k5 irrltablii?», cu iot niaa duro» , eo af^ueüoi, en £n | en <|uicoci U 
^gjQprt^í^ii ea mas niK iva» 

coa mrrpos díi^idiiics pueden prf>dartr ^n» ü«(;/orf ^'Vtff 'd d^si^uml^ y 
#11 este oUímo c;(fO , ticiieit mayor volumen en el sitío» q«etiade correa- 
foctder & afpiclla porción de conducto en que ne desea díblar <d«a. 

IUI04 o brutos de apetito I corno no hace o m^i que comervar la ardo o 
dti operador, deben separarse todos loa dia» , ruando se irsita de aumciil^r 
graduatToente el ratíbre de los rondycloi, y reertí placarlo» ron oiroa d< ma- 
yor diámetro. De esta manera se v^n «costurrJirañdo lo» tejidiia A la iK^rtots 
mecinica del cuorpo estraf^o, y de los dos efectos que e^te produrU , É la- 
htr ,«*pa«Tiio y aómeota de secreción , viene i quedar conaanlemeufe esto 
allomo» P(*ro ea preciso no abandonar de prouto au o^o » 41110 quv l«ego«|oc 
liAyainoi llegado | de una ai«nera lenfm y luoesiva á producto ta dtlalaeiois 
i|ite 009 parece sufícicnle , continué roos por largo tleoipo la aplicarioa del 
éltimo dibiante que Hiyimna introducido \ pufs lí dcjimot á Íoa lejidoa e it 
ttl»erlad 4r coíilraersc , 00 aeri escriño qoe se refrotjucca ta cufermedad, 
ftrdíéfldo^e eti pocos ifiaa tai i^eniajaa ^ue ae bayao ad<|iiirid(& á cotta d« 
^ niaeiía pactcnf ¡a* 

ÍYa bcnio« di^-ho que lo» dílatantet obran de vn modo aollogo A tfii com- 
presivo» i sin embarga , tmuca prodoce n lo» efcctoa de una compresión 
Ifc i|»ftl ; ixw^^e nn «riUtc al rededor de tioestroa Arcano» una rapa buesosa, 

j i\ut pficda preslnr pui^to de apoyo á una ptv»Í4>n «^rf ni rica , dirigidla i la 

lofal^dad de un órgano ó »le un miembro: «^ti arción , itempre parcial y 11^ 
müada 1 Uá li^prrl^ries dohde ie'aplkao, no ea por lo ^i^rnuw muy eiiée» 
^ %\€M tñ loi díbtantei pasivo», de los que hssta abor» iioa bemoi ocupado; 

I pero lo e» muy psrtiralftrmetite en los ariivo». 
f^itotí adema» de condena'* la «eparacpoii que «I tjilroda<irlof é\é fl cU 
misttQ i la* paredea de una abertura é conduelo^ la ensancbsn por si mS^mo». 
Tntidoa Mm aon tiserpoi icro» y porosos , uiuy ab«ürv«nifji df U Wuacdad^ 



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138 ''-^^i 

tfi impri'^gRaTi dt lát líi|ii¡Jos ^ite tiaflan «I fonJo f lis pirenes «S« U rirt- 
d:til doiiile leenruetitran t pViiiri pal mente desde <|ue em^iftA ?1 pencHÍo 69 i 

«lím^pita de secreción, aiif^uicren %in voirimen cjiaIi vf» mai coniídera- ^ 

bíe, y van bacíéiitloic lugar entre h>» tfpdo»^ con una Tuerza tanto mayor, [ 

nianiü lo rs ^í propiedad áli*orret&te; ha^ta rfuc llegan á impregnarte á% I 

iiiilii b hutriedad t|iie pucdet^ eoaletier, y desde cnlonrf» abran como dfla» ^ 
LaulTí paAiroü. I 

Rn el empUp de tt^doalos medioa dilatantes Ifenen ki^ar el tamunto gra» J 

tinada tU nec/on » y ana /a mterrmUncia « que icon^ejamoa cod respecto á | 

to» compresivas. % • | 

Ellos a[>ósttoi se manlieiien apticadot por lí mbmos , 1^ por medio d# i 
«rio de los coritentlvos que esplicamos en la primera cíase. Oleas vetea eKi- V 

fcn medios particulares, que describiremos at tratar de rada u^no. 

Los medios dita tan les ilrven , como lo indka itt nombre, para au mentir 
Ui dimenalones de loi condiictos nsturatea , arliÜciales ó morboscis; ponr»^ 
le medio Pavorrcen la salida de los líquidos depositadus en un absceso, per- 
mileri la escrecíon de las materias elaboradas por ntie&lros úrganos, que it 
hallaba interrumpida i causa de la estrechas de lOs conditctoi escretortosj 
^nen ata vista del ciruiauo ^1 sitio de algunas eníermedadet , y ftciytaa 
la cjecHcion de varia* operaciones quírúrgíc^i 

" §•!■** Midíos dítaianUs aciivos^ 

t.^ Uaiz b» ciTíCtAHA. {^enitmna hUta L.) y de il^uoro mgro (eh'^orus /lA 
grr X.) Estas raices, y fspcdaloiente la primera, absorben U bumedad, y 
Kííi muy a proposito para dihtar los conductos íislulo50s. ' 

Se escogen los pedazos mas itcos y mtnoa tórridos de la raÍM dt gentmm 
tta ; se quita con cuidado la corleo , y »e cortan porciones de U forma f 
tamaño conveniente? , unas veces cilindricas |, otras runcifbriiies, coDot* 
Jjeis etc. , cuidando, de que lengan una rii pe rucie igual y lisa. 

Cuando hi porciones son de superíick redondeada ^ se las introduce apli- 
cando su estremidad al^ orificio fistuloso y retorciéTulo'as sobre su eje; e» 
el caso' contrario I se las hace penetrar coEnprimiéodoías ligeramente cotí el 
dedo. 

La generan i no se usa nu^ca na eoncTuctos de macha hingilud ; product 
ofka dilalftcioii bastante graduada , y cuando se quiere que esta vaya en ata* 
mentó, se la. reemplaza f^ada diftcon otro pedaso de mayor volumen. 

2.° EAPONJ4 paRPiRADi. La preparación que se da á la esponja para conm 
vertirla en mn medio dilatante activo, ronsistc en elegir porciones muy 
fiuas 'y' lavadas que representen cilindros de tres á cnatro pulgadas de diá- 
metro í introtlucirlai eu una disolución de cola, de goma, ó de cera fiindi*» 
da ; rodearlas con muchas vueltas muy' apretadas de cordel , basta reducir- 
las il grueso de media pulgada ú menos, y detarbs secar en esta forma* 

La'%spon]a , asi cousecvada, no vuelve á lomar su volumen natural, aun* 
qtii; se corten las vueltas 6tccu la reí que la oprimen, á no ser que se bume* 
dcjLca. t^or esta raaon es 'muy útil, dispuesta lo mismo que la riia de gen-* 
ciana en pedaritos de diversas figuras, para combatir lai estrecheces. Cuan- 
do te euipspA en los liquidoi que produce la parte ^ aumenta prodigiosamcii^ 
ic de volumen, y ensancha las aberturas y ctmdu<. lo* en una eiteiisíon riti- 
co á seii vecci mayor que la que leuiafip á a^ hiüarie cutre huesos qMe U 
opongaji/uai resistencia invencible. 



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A vecei seri muy áül «nwoW«r l^i trck-itoi j« etpónyaL ^ »ntei- 4e ojirlds 
tu ua poca de [UioiíUna é üe licnio tiiv^ fmO| di«p(ii'»la ilc idcmÍd que no 
(btfiíe arira^a* ; roii raid precaucíofr, no a« ititroducirán loi l«|íilo» entr* 
bs mjlU»» que al engancharte pre*eul« el cuerpo ilíUlante; j te «vilm fl 
«OiArlos t&pe r« mente t y aun diilacerarloi coa uo pequeña motcitia «Iclciw 
&f mo « «I tieiii|io ilis ieparar el apd»íio. 



§. 2." Medios dilatantes pamoi*. 

K* MECHAS, SEDALES. •• 

Silof olij^toa de ip^AiLo ^htan^ msi bien qtt€ por iy iccion mecAaka , p€w 
h irritación y sapuractoiL q«e ocasiona la preiencia ¡ pero no de j.in de (irO'-^ 
ditcir algún resultado direclo, puesto c[ue, ti io§ separarooSf jie cierran y cica^ 
tfitíii coiii^le(arneule lo» conductos donde se bailaban^ aunijue vt leí etrilt 
por citatquier otro medio tina inñatiiacíon mucho maj fuerte, 

£a ta primera parte, bablando de los leditles y de las mechai en generaf^ 
ájjífnas como se deben curar bi superlieies donile ie han aplicado titos oh* 
jeto* de aposito, Aq^uJ solo afiadireiiios , que la rrecuecicía de laa curas debe 
arreglarse 4 la cautidad de supuración que tlu^e de la» heridas ; pues, cuan- 
do esta es corta , las curas frectientes son ¿olorosas y nocivas , porque no m 
encuentra al cuerpo eitraiio lan reblandecido que cerra sin dificulUd por el 
conducto üslulo*o; y por el contrario , cuando hay abundanría dt pus » este 
ie>dletient sobre el sedal , se altera, y deide eütoucea causa pica&oii é ífic^" 
HiOilidad á los. en Termes, 
^ra dar un ejemplo deí laao de este medio de apasito bablarrmcis de Ina^: 
StflalcM y mechas para el dondputo nasaL La aplicación de estos ob- 
latos de aposito difiere, según eicistif 6 no una incisión que peiiftra en cJ 
•ato lagrimal por debajo del tendón del orbicular de lo» párpados. Alguno» 
cirujanos-, hecha esta herida » introduc-cn por ella t ^ lo brgo del canal na- 
sal , una cánula que sirve de oondnctor á la eslremídad de un hilo de inur 
chas varas de tongitud. Qtros^ por el contrarío^ hacen pasar este hilo drs^ 
de el panto Ingrímal superior 1 la nariz, enhebrándole en un o¡o , qna 
praientJ, para recibirle un estilete lleaibte y muy detgailo, que se introdu- 

• ce f fl el conducto afecto del modo que espresaremos al tratar dtt catethe-- 
riimo. Ya se deja conocer que en este segundo método solo pueden usante 

' hilbt muy delgados ¡ al paio que puedeti tener un grosor muy couslderablt 
«n el primera. 

Después que por el primer método se ha condÉcidd lac»tretiiidad del lu^ 
lo & la. fosa nasal correspondiehle , se continúa <u ipIroduccioOf ha^ta qua 
dentro de e^ta cavidad baya la longitud de cu^itro é cinco pulj^adasr eulon^ 

! cea se consigue que sflga [Kif la ventJ)iia de la na ría , niandaiido al mler^ 
too que haga una fueric espiración teniendo cerradaa las aberturas dt la lo- 

' ca 7 de ta. uarta opuesta. 

No es Un. fácil estraer la ts.li'emidad deV estílele que se emplea cu el «t^ 
gundo ractOilOp Aconsepn por lo común en este rain, vaUr'e de uiin pe- 

T t{uei^.Aonda acanalad», qne itftroducida 5obrf el sucio de la nsFia ha>t:i la 
profundidad de una pylgada poco maa'é menos, y e1ev;tudo su etlremidad 
mlfrsaf vengrí Ü recibir en »u ranitra t» pnfciou.de e»Vilfle que sale |^or r1' 
orificio inferior di I conducto naial^ y cautinaaudo f»tr mcvimiftito de[it- 



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1 fO 
Uifct ^ ^^ 'caniaeen kX «tteríof. Mcian usa Ha ¿n* smJi acaivsM» « rvfft^M^' 
IremiJftil tenia uno ó des agafcro», en lot qae procuraba introiucir t* 
|W4t4a del estílele detraes de haberle hecho correr t lo largo de la ranara: 
para que tirando horiaontalmente , vinieran al ealerior los dos instromcn- 
tosnaidos de este diodo. Ki preciso cuidar de <]ae el estílete no llegue 4 
tropezar en el suelo de laa fosas nasales , en cuyo caso se encorv» , ae de^l-» 
gura y no es fácil su estraccíon ; sino que solo debe descender lo anficient* 
para que el condoctor alcance ft su punta » resultando de eatt contacto el 
'roce mvtálico, bien perceptible para una mano ejercit^a, que indie» fai 
oportunidad de deprimir el pabdftott de U sonda , para elevar su estn jíí« 
dad interna f estraer el estilete. 

Con" el mismo objeto que la sond^ acanalada que acabamos de describir; 
m ba inventado otrp instrumento de aplicarion algo mas fácil; que ct^nsitlt 
)tn dos gruesos estiletes \ terminados por *una iestremidad en doa chapai ém 
unas ocho lineas de longitud y cuatro de anchura » surcadas por varias x»« 
.naras longitudinales y perforadas por muchos agujeros ^acticadoa ea el 
Ibi&do de dichas ranuras. Los agujeros superiores corresponde!! á loa'inferié* 
res I y unidos unos cou otros, rormiin conductos verticales cuando -las cba* 
p^ están exactamente sobrepuestas ; lo contrario auctde cuando se varía In 
relación de las chapas'» empujando hacia adelante uno de los estüctea.. Eslt 
instrumento inventado por Qa^anis» se introduce por la ventana de la a»* 
ría, de modo que Ids agujeros de la chapa superior se haUen encía» ét 
los que presenta la inferior; se le lleva bacía el sitio donde presumiflioi 
que estará la punta del estilete que atraviesa el conducto vasal, para q«cc»> 
le se introduzca en un^ ranura y pase por un agujero; enlbuces.ae le sa^ 
j^ta en esta situación, desnivelando' las chapas, comprimiéndole entre fot 
bordes de los agujeros que tienden á separarse^ y haciéndole formar un a** 
lo cuerpo coii el instrumento hasta que salga al esterior. De cualquier m**^ ^ 
do que se haya conducido litera de la 4bsa nasal el estremo del cstilettt M 
tira de él hasta eslracr el hilo que está enhebrado en au o|o. 

Los hilos que se introducen por la incisión pueden ser de cadamO| ée M^ 
y aun de' tftpa: de estos úUi/nos se servia el profetor Bbsr, colocáiidoloa es 
^\ tondurtó siu nea^stdád de Cunula que les sii^vlera de conductor, porqtaa 
éií ¿tastlridad basta para que empujándolos por la estremidad estema atravie» 
'ée la intei^na, previamente reblandecida como se bace siempre con losbor» 
dones (pag. 40), loda la longitud del conducto. CUanJo los hilos se tnif«* 
dbcén por el punto lagrimal, deben ser mucho mas delgados. 

Colocado el hilo se redobla su estremidad inferior sobre la ventana -4^ )% 
'narit, /sC la sujeta encima de la piel* con ua pedacito de espadrapo aglu^» 
liaante. La estremidad superior se arrolla formando un ovillo i que ae sujt» 
*|a' itn el gorro d<íl fnfcrmo. "' , 

' Algunos profesores se limitan á usar este sedal sencillo estrayendo todoa 
los días la porcioo que 'ha permanecido en* el conducto, para colocar olm 
nueva, cubierta y suavizada con alguna sustancia untuosa; y anando a» 
acaba el obitlo, anudan el estrcmo terminal del hilo antiguo con el Pfh^ 
ripio de otro de mayor grosor,' para que , introducido en el trayecto £sl«- 
loso, aum^ite sh dilalacíísi. [' 

'pero es mas frecueiilc u.ar uní*s mecfing^ que se introducen de abajo arrl- 

'ba por medio del hilo ciiya aplicación arábamos de describir* Las mecbás 

lli^hen lencf la misma lónghud qiAcl canal nasal ^ v un grosor propQr^io^ 

nado al calibre de este. Se los aplica, atándolas por su paHe,media ton ct 

pabo del hilo qut lale por la isaria; doblándolas en doa partea iguakii d« 



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£99 oo tmr»loi>cie i)9e Air^si 4c b^^r , )f liñudo h^c>« irribi d< U p«rU tu* 
^frior del jnUl bt^la ei>|<icafUi dfstira drj rjui4lMilo r^nfrliAtki^ 

Para renofttr anj «Mcf^, ac Lin dd 6ai)ar« te Ufftirif, le c«rfA tt irdal 
<l<ie la auiftat i«^^ rurJitAi del pt^a, y ie robca {»lri iiiieirt| ali^o mAa v»l«i- 
laiiMMA (|d< U ■nwriar. 

< ' ' .^alier obl/nldi) an*i iliUUrtott fti»EkÍtiiiP« ierfinlififta fbur 

* u 4 - - » dp n)«r(>d^ ó Jf KjUEri íltl fnUtQiv frtttnt ^tir l«i tlílí* 
«uiM ii«9 s-i i(u^í¿4t4]ii, ' « »€,(le|a libre el nindutlo, it»«tiiriiifiitli» 
par a í|{4«tiu liui i*n ait ^^ i» l«ijci drl|iti<«, ijae iitit «Irti |'ara itilr»» 
áucir Miittcii fsi*4ÍÉ«a 4it«ta»iiTi » ai teitioa t^uf. U ir*cf:«iii| ae rcpri^duriu 

1«« Cai»ui.as, ca?iduii*i-juIi aci^haa etc. 

Tod^ oIa* oblftAt fan tiaataAie aé1idji# ^ r»iitrAlrs, pora pciáfrM fu- 

trwdtírjt .''in vp-^'-- h í -"*' -mlftál »c, f^ é bctir^io iJusíi^njtDte de b [htíííhí 
•"ftr, iM« . ! fauf aa. Tífiteis, lo surani^i que toi otroi eaedíon 

diUuTiiv^ ^^^>i%u'«, ri aso .ir iiuiiteuer libre al|£iiii ntudufla, |ior donde pft* 
Mti rgerp^4& tj.|i4«tloa ó gaje«»m-^ Lai mitliaa y aédal#i, di* ijüe bemo» Iraiatio 
•i> ft p.r. . L I por la AbNxvbtt ra|iiUr á la |«HCeriA Aú 

ra^Tjuí t u tas cairidiika dikiide prtitlfiii i lai cmim- 

I^' m: litmUtt Á ^Lcirle^ raotiiiai f á icparar liNi«lsiUrulo*i|u« 

* 1 tyno. 

I:.:! % diL.Utilet ano á vtcta ftaeeea , j pre^ttttJi é 1m« U^ulém 

ofi «j' - K'n-U pTircUiT forfíT con líbcf tid < )' olraa %qh luatímM, y 
» itidurly AAlur^le^ ii^ éimttalmitsi prti»i» 

i ' ; I > . I ■ > ■ ^ Y fikorliOMS et calijirf i:i^itfe«)itfile« 

íodiiaetloa fiunifn aplitame m loa cottd4i4iP«« cuya litn|lliid rjictdi cd» 
fiincLiii i i'.i ¿ur Lilia I coniú U uretra f el &áf^go¡ tm lúa ^ge lírnra latí 
fOCi é ! X *na.s Una debrn llaman* aíiopki ^erforveiiiit» , D<r 

^ «^' 1^-. ;^^i ijue alg(ii*05 dfi loa |irii2iier<kt^ 

Se liArr por r oiuolis rnuy^ rorlaif f de aiaebxirs prefóreioriiada 

•I rtiíiftadn qn . oLlejtir* 1 2 n| Hrarian dt tUtia ütijeloii dt afkAatlu 

r líure á rfi' ■ t*ti aiiiiridjMÍ riitre loi liimei é% 

K • I í ¡ : j.tji^ y 4o*í , . r/^tr medio de ttiitai é rordeiirif|| 

¿i^i eti laa «^«^ne ^f to coosiui prcatitUn eo »ii tatit tiit«Ud eaierifa j 

p4}M-tl*»o. 

Dra'lc CcLJo te h« acoitat jad^j itttmdurlr cfi Un fofii iia«a1rt iinalt.^ de €!<■- 
Aoii dr |ilarña^ de ;ii«tit A de foma eUaIra, cciaiid« pan t^ilfner loe Imt- 
MM de la itarii frai^tara^oi, le Itnt^n de lUUt ralai fa^ídüi^*. Paañ) , niiijÉ»^ 
l|^artA y iiirA» mudií^ drufaotxi tai ui^Laii Umhkn t» lugar de f^ItlVí 6 
de mrrl;at |ara dar aatida i la »iif iirai *ípa de círrlua íatm* Ptre )ai «^vf^ 
•n el di7 merrctt] nna tteiicí^P ma» parlicnlar son tajt 

CéfmLAM L4ai<iinti»i ouLJai p^lv tofiilitrir el aire i{ue nt^eiltat] luí |míU 
«■ftVMCs liara #r > . Ittiii^axTit^l arates il« ona pri|kivfia litri^la , priKlU 

'^jfáM rn lá |»4M : de U IraTfLíej i> dr la bñti|t, y al rit^Mnu ttfaif^^ 

fMfm iMpvdií Ia et^ióáa de la sa» jxt en laa iri^i atr^u^ com^ríoálcoiUi Imi 



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Uniride U inciiien ; por cttyoi motilo» áthtn T^locirie tirlre lú» af^iifv 

Irjifactotaia, no tiOf dicen si usó de 4^iiu4 r^nulj!» p*rA maitieurr »|>íert»t4 
Wi Ubí<>» de ta Hirt«ii>«ii ¥ \o iiit^iuo iucede coir loi di niji» cfue ifcsrlicarc^t* 
•'•It ii|u«r4rioti ti4A»U FAnmciD db AcQiTArsKOEKTe, que acoiifti'ia aui cjt»«iU 
i«irU» ciliiidric«, rccU y leriuínadi en «i (labeHotí par do* biiíIIua UCeni • 
|.*i« IUmcaio, l>toKrs y otro* iiiticbos* siguieron el ejcinplo de cite prolmir; 
|itr(i uiodtficAron la canuta tiiciéodóta, unos encorvada 4iacia b«ifo« ninM 
touiplafiadA |ior »ii» c^ra» auperíor é iiJerlorf y %M*i%iid<i oir«»a el tttodti 4t 
tiiauteaerla aptitadat 

En <d du iodat roitvíenen en qtié tJ!a cánula, cualquiera que ici t* 
fc»rttia » na debe tener idai langitudquc uua pulgada ó una y furdia: p^r» 
«|ue ii(» Írop¡e<*e en la pared poMerior de la traquea, inutiKr^iido el <^rfttki« 
pr^r donde dtbe penetrar et alreí y causando irriíAcíon en la oaenjbrAiift 
mucosa; canvteue &dein:it t|uc ot upe eEatíUiuiMile Utda li abertura de lo* tejí* 
t^cs^pmra ^ue no de|e^pctielrar en lot conductca aMfcis la sajigre, que purda 
Duir de loa bordea de U inciaion. Geroy «uptMie que puede existir un tu liiar 
en el cucUd, que comprima de i^\ molo ta brioge y la Iraqurai qu^^ ¡uMfeuiiA 
nin o4r4 »uit paredes» iinptdiendn cnteraniciile ta entrada del aire; y ra ta* 
fíÉ rato, dtre qu« será útil una cánula de goma elusÜía, de suficiente lo«i- 
gitiid para alr^iaar al principio de los bronquí<»5« 

L% cánula t^rin^ea iC iutioduce inmediata mente deapues que ae ba |i»e1»« 
la tnrlsion de la traquea, cstindo el eiifirmo echado de espaldaa en la caid* 
«^ aeiitada en una sitia ^ con la c&be^E^ inclinada hacía airas y el curlLn 
layado sabré atmobaJ,'*!, de modo que C5Íé prominente y convexo por U pir- 
%t lutcWor* Sblamfnte en el c¿]5i> de que la sangre nt introduzca en taa ylma 
ibereaa cu auGcieute cantidad par^ Aítar la toa y bacentoa temer la aofora- 
rUii, se miniar* al eofcrtuo dirigir la rabeza bAcia delante y aba^o , y ^ 
dedil indke de la mano izquierda, aplicado ¿ la abertufa artificial , aerrf^ 
r> di* conductor al íu&trurn«i*to. ^ 

E^ta5 canucas llevan atadas en sui antlloa laterales tmac cmtai ó vtM»» 
l'^tif», que sirven para manti'nerlsis aplicadas; pues van por uno y otro Ud<» 
del cuello bisl* la parle fH*»lcrinr, dandf sr anudan; formando ufi cíirular, 
kaitanttf apretada pitra que el apc^stto no arbundnne su situación, (tero no tan* 
1^ que rel-'^rde la círcubiion vennta por los vaaos yugularon. Para que kvi 
i<\idi>s lic«inis cerca de tos anillos no moírsten en b tir rielan «e podicrm 
njisr de uti solo ven \dt'tc aplii^ado por su (rntro en la parte posíeriqr Jal 
vitctto; cuyoi o:abo.« paUndo porros nnttlos se rc(lc)arin di recta miol^ bft^ 
«tras, y volverían d unirse en el p^trito de donóle partfeinn« 

S» las eanul.is tuvieran por casualidad mas de una pulf^ada de longitiiJ, 
M^ Uf bjcta atravesar anlcí que la herida una porción de com prestas, a|tu* 
T^fA^daj^ para darlea paso , con el objeto ile manicner separado su pabe11i«« 
Af^ los tegfjment'oa, para que la extremidad interna ua Iropiecf rn la p^rril 
p Interior de la traquea* 

l*or lo Lomun se aronseja ruTirír ron «n pedarito de |>a«a d de tiponlb 
Ktki ta nbertura estorior da la rnnulat para que ti nire , al paur per esta 
especie de tamfa, se pur^íque de todos los ruerpoa cArittlna que piadirra 
ronfeorr* GtfiDT erre supi^rflaa rlU precattrÍon¡ pata en d rstado Matur^l 
ir frtpira el aire almo^lirrcA tal como es', sin qut* nunra, ^ oo ntar rstuf 
viciado como no debe eslarli» ni 1a haUtadou dr isM enfermo , bk}« Itatdo 
ef mesor pfrjutciix 



Digiti 



zedb^Googíe 



•^^¡■i 



' liSlt éafioTás^laHngéfis, í¿el«ti »er de plata , C ▼€<;««' ttmlM«ii d« gonm • 
clástica , y en caso d« necesidad se las pudiera suplir con un pedaio de ca^ 
ñon dé pluma. No debea teuer sus paredes nías grosor que el nccesarrio pa- 
ra conservar su forma. ' 

Xa aplicación de estos b^strumentos puede ser algo díficil, cuand* sobre- 
venga un Qujo de sangre, que sin ser copioso ni proceder de vasos que st 
puedan ligar, incomode continuamente al enfermo introdariéodose el li-' 
^uido gota 4 gota dentro del conducto. Para evitar este inconvemente, y 
Itera simptilicar la operación de la traqueototuia , discurió Dekkees reunir 
la abertura de la traquea y la aplicación de la cánula, hacier.do la iocision 
de aquella con un puuzon contenido en la cavidad de esta, es decir, qu« 
el instrumento constaba de dos partes, nna que purgaba y no servia roas 
qae para el acto de la operación, y otra que cubría la cara esterna de la 
anterior, y estaba destinada á permanecer en la berida: este es el mecauis^ 
mo de todos los trocares en la actualidad. 

B4UCHOT bizo construir su hroncolomo aprovechadéo la idea de Dixkbrs. 
CoQsU aquel instrumento de: 1«® una caimla de una pulgada de longitud y 
tres á caatiro lineas de anchura, complanada para recibir en sa cavidadt 2.^ 
una hoja de igual anchura, y cuya punta está libre por delante-cn la longitud 
de una ó dos lincas. La aplicación de este instrumento es una operación qui- 
rúrgica, y por tanto no la describiremos: baste saber que, xoiKluida dicha 
operación, se encuentra colocada la cánula, y que esta se fija^ lo mismo que 
todaa las demás, por medio de ias cintas que nacéis de los anilléa de ea pa^ 
bellon. \ . 

Las cánulas se obstruyen fiícilmente por las bucosidades prodocidas por 
los conductos aéreos, y entonces es necesario quitarlas para4iinpiar su ca- 
vidad; pero sa^ nueva aplicación suele molestar mucbo á los enfermos^ y au* 
menta la irritación de la berida de la traquea: por lo que alguoeshanipro- 
puesto limpiarla en ¿u sitio, valiéndose def an estilete, de uú bordp» ttCi^ 
ptro eitos medios no producen resnltados «a tisfac torios, y Uenen el incoáw 
veniente de hacer caer en los bronquios las mucosidadea endarteidas> qu« 
nó pueden menos de eKifar la tos y aumentar lar enfermedad que exije el 
uwo de la cánula. 

J. Marti NB ha remediado est^s inconvenientes , usando de una argnnda 
cánula colocada dentro de la primera , y que se puede separar y volveil k 
introducir sin ningún trabajo, cnando se llega á oWtruir su cavidad. La ca-» 
nula esterna permanece en la herida todo el tiempo que continua el nao del 
apasito. 

M. BaETOHNEAu, que ba tratado en estos últimoa tienpos de poner en 
boga la traqueotomia , establece preceptos importante! para la constmccion 
de las cánulas laríngeas. Dice que su eonduciq debt Unmp , por lo msnos, ei 
diámetro normal de la glotis del enfermo (L. 2.* f. !«*), y qus su longitud 
fm dt'éet tal que' S9 introduzcan tinco ú seis lineas dsntro ds la laringei 
para que no se déscompangaii con loa golpea de tos, tsponiendo al paciente 
á ona muerte, rep^tina. Las aplica dilatando la berida con una. especie dt 
pínaas corvas por sus caras , cuyas puntas se redoblan bácia fuern formando 
Mnot gancbttos ; y las sujeta con unos cordanetes paiaMloa por los orifidoé dt 
fu utremidad estema , y atados eñ la nuca* 

Este autor ha mandado construir cánula» qbe te iairoductai nna dentro 
4e «tra, como lo» tnbo» de un anteojo^ para peider aumentar ó disminuir 
»tt longitud, iNFgun la- tumefacción de loq- tejido» que tienen ^qne atravesáis 
f que llevan en sa cara esterna ana perforación de un diámetro igual á lu 

21 



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U4; 
cfndacU:! iQiftu ihhe eni^r,.tpUdmérde intrq^ídafn J¡a laringe, ^,s<^^ el 
ai>Íeto.de peroiUir el pa^ del aire hasta U abertura de la glotis^ Ha íiiven- 
tatio a^ieo^a» cánulas, Qejíibles , cuyas paredes coiifttan de u^i alambre torci- 
do en espiral, y otras que pueden df?aruiarse (L. 2.* f. 2.* y i.*), y presen* 
tan eu sus.estrenaidadcs.uuos apéudiceSf que una "vet colocadas^ las asegu- 
ran en su situación. Estas últimas se aplican introduciendo pricnero su mi- 
tad inferior , por cuyo canal se desliga la superar, volviendo luego su con- 
vi^xidad b^cia arriba. Para que este instrumento po penetre denia«t¡ado en 
la laringe, aii^e M. Biibtonnrait un anillo de corcho, que corre por su cara 
esterna y le detiene Cj^ el punto que desea el cirufano. 

Últimamente M. Gbndeon no se vale de cánulas para mantener abierta 
la berid» de la Uringe, ^ino de unosd Untadores de su invención, que son 
»(fta especie de piusas, cuyas ramas terminan en unos ganchos, y se mao- 
ti<ueu separadas ^ beneficio de uú tornillo* 

B. Dli^rACiOM PE LOS CORDUCTOS, 

' Esta operación se llama en alguuos casos nfUteterismo ^ y nosotros estcn* 
deremos este nombre á^ todos los demás. Los principales instrumentos con 
que se la hace son: 

Bordoneé (p*g. 40): estos cuerpos, introducidos en los conductos , absor- 
ben la humedad ^ se reblandecen, se esponjan, y aun dilatan un poco activa- 
mente Jas esireclieces generales; prro no ejecutan lo mismo en las parciales, 
pues al ponerse blandos pierden su elasticidad, y cualquier cwerpo que los com- 
prima en un solo pUnto los hace perder en el mismo su volumen y su fqrma, 

C'i¥i4eiillu9^'bujías (virgos cereatct^ candela:^ candelu¡<r): inventadas para 
dilatar las estrecheces jde la uretra , y para aplicar sustancias medicinalca 
eu lo interior de este conducto, y usadas después en otros casos. Son unos 
cuerpos cilindricos ó ligeramente funiformes, sólidos 6 huecos, cim una 
sola labertura esterior, á% diferente grosor, longitud y materia , y por la 
eomuD rectos y flexibles. 

' Se han con&truido las candelillas de cera, de sustancias emplásticas; de go« 
ma elástica y de diversos metales; pero, como todas estas variedades se haa 
Mtado especial aáenie en las enfermedades de la uretra, hablaremos de ellaa 
al tra^r del catbeterismo de este conducto. Solo diremos por ahora , que 
son preferibles' en el mayor numero de casos las de goma elástica, 
t Sondas : Síf^n unas -cánulas cerradas por una estremidad, cerca de la cual 
presentan dos aberturas laterales , y hechas de goma elástica ó de plata. Laa 
primeras ofrecen un pabellón rodeado por una virolila de lacre, escavada 
por un suroo circular , y destinada á dar punto de apoyo á los medios con* 
tentivos: las seguodas están guarnecidas , con el mismo objeto, de uno ^ 
dos aniilos en.»u .estremidad e&terna. 

. £1 conducto de las sondas de goma elástioi está ocupado por an alarobrt 
flexible Uamitdo eaUleU^ que sirve para darlesJa forma y la resistencia con- 
veniente papa penetrar en ciertos 4»>nductos , y que se esirae y separa cota- 
dO'ae Jia terminado la aplicación del aposito, . 

• • Algunas sondas tienen en un punto dai su- longitud un engrosamiento que» 
6 comprende toda su circunferencia, y tiene la figura fusiforme (L; %^ fig. 6), 
6 ae* halla solámenteiM un lado y parece una ampqllita. Estas se llaman son^ 
•éiu de tfkntrmL, y sirven pafa dijajtar mas que las Otras, la porción de 
conducto donde se hate que- correspondan sus mayores diámetros» 

£1 CATBiTULiSMOy openN:ion á veces dificil y siempre de mucha impor* 



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145 
Itncía , débt htcerst con áoáVidád , si o lúav de violencia para introducir K>a 
iiMtroiu^ttloa , antes al contrarío, haciéndolos retroceder cuando se fncnen*^ 
tni algún' obsláoulo , paraiempeaar otra nueva tentativa. Conviene iqnc el- 
profesor calcule exactamente ía dirección de los conductos, y acostumhre; 
su tsito á sentir lo que sucede en la estremídad interna de la sonda., IVoi 
parece necesario repetir que nunca deben usarse los instrnmeatoa friofti ni 
sin baber untada su cara esterna con aceite, grasa et€. . .... y. . 

Muchas veces la constricción espasnódica de los conductos impide e) pro-», 
greso de las sondas y candelillas: entonces conviene dejarlas en la aiftttaqion' 
que se baya conseguido darlas , hasta que dísuelto el espasmo , sobreitengaí. 
el aumento de secreción mucosa , en cuyo periodo es fácil acabar de iuiro-' 
ducirlas. • / - • 

a. Qktheierismo de las vias logrimaJes, Medios düotanies: Antt introdu- 
lia por el punto lagrimal superior un estilete muy fino , terminado cfl[< 
nua estremidad ligeramente engrosada en forma deoliva.iLároREST usajMifde. 
sondas hnecas y mszizas, de unas tres pulgadas de longitud y una línea de 
diámetro » encorvadas tu sus dos tercios' a»teMores / donde su figuira e^^a- 
si semicircular. 

Aplicación, Para usar cualquiera de estos instrumentos, el operador se 
coloca de pie delante del enfermo, y este sentado en una s^la ba.ja, con la 
cabeza inclinada bacía atrás, y apoyada fn el pechó de un ayudante. 

£1 estilete de Arul se toma entre loa ded«s pnlgar é índice de h. mano 
derecha para sondar en el lado izquierdo , y viceversa , Ji no ser que se> ba-> 
ga la operación en el conducto lagrimal derecho oolocándoat- el ofp^radctr. 
pur detrás del paciente ; se toma con la ibano que queda libre el' parpada 
superior; se le vuelve bácia fuera , y se le estira ligeramente bioia ia .sien$> 
se introduce la estremidad olivar del estilete en dirección vertical b&eia ar« 
ribo por el conduelo lagrimal superior; se va inclinando, poco á poco.di-^ 
cha estremiJad de delante atrás, y de fuera á dentro , y lufgo un poc# do 
arriba abajo , basta que penetra en el taco lagrimal ; y soltaiido el párpa- 
do/*se la vuelve directamente bácia bajo, para recorrer el canal nssal f 
aalir por su abertura inferior , lo que se conoce por el cosquilleo que cau- 
sa el instrumento en 'las fosas nasales, ^la operación de^ hacerse cotí 
mucha suavidad y sin violencia, n^torciendo el estilete soliro su «je. cuan- 
do se detenga en algún punto, y sin empellarnos en hacerle progre^r á vi«* 
va fnerta; mies solo coúseguiriamos doblarle ,' canear irritacíMi j| autoentar 
la- ¡cnHtrajíedad. » • ■ . i- ., , ! -. • i 

' "El modo de-conducir las sondan de LAvoRXsr, ym aeañaól idas >, i y» huecas^ 
u siemore el mismo; la única diferencia que hay eutre^estas y aquellas, es 
querías mazicasfe usan ruando hay que ejercer un • esftierzo considerable^ 
qoe tal veií no podrían resistir las pa«>edcr de las-b^iecaai estas^poi^ el coni 
trario'^'von otiles cuando nos propoiiemov ihyeelér;ialglMt Uqnido en. laa 
vias lagrimales. Se toman las sondas, lo m*ismo cfue los estiletes dcAfiai.^ 
tíSit^ los deddf pnlgarté índice ^deU ndaao derechv poi^ sMidar el conduc- 
to uosal Izquierdo, y viceveria; «e laa conduce á la aberlikéafide la narn 
co^ su convexidad TAiratido hacia él tabique; se d>irl{;e su pnnta sobre el 
ángulo aae forman la porción palatina delmatiUr y suiapoÁsis ascendente, 
bast» i\¡^ llegando' por detras de .esta, ae le vuelve hacia fuOra f arriba ábua* 
carel orificio inferior del canal it>aaal,-dondo«ie «le introduce t^o lo posible 
St conoclB qtfe'€Mnstrtí míen tota Mogado íat^iiaco llaf^HMál, e» qilt iperma- 
nece fi^o.en su situación , y en qua el tacto buedo percHnr m ponáa por d#* 
bajo dciJngnloinUrno d«i ojol • . . ' . L i , .. .,* 



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' A. CmiheUrísmo ée Im trémpa de Biutaquio. MedioM diUctardes : M. IrAm» ^ 
que ha pcrfeccioaaJo esta operación f emplea : 1.^ Una cánula «1« piala de 
una línea de diámetro y cinco ó acís pulgadas de largo, ligeramente encor- 
vada por 8tt ettremidad interna , que ea maa angoaim que el reato del ina- 
trumento. 2.* Una candeltUa de goma cUatica, roaa larga que la cánula, f 
destinada á recorrer el conducto de eita. 3.^ En ihi, una» piusas de pasador, 
cuyas ramas caen delante de las aberturas de la naris, y que están soste- 
nidas por un resorte aplicado á la frente, llamado /ron/a/. Estos instrumen- 
tos pueden suplirse por oni^ sonda muy fina de goma elástica, doblada A Ja ^ 
distancia de cinco ó seis lineas dt su estrcmidad interna en uu ángulo de 
13S.^ £1 frontal y las piusas de pasador no son indispensables, ano ser que 
se quiera dejar aplicada la sonda por mucho tiempo. 

Jéplicaekm. Se empiesa por medir con la sonda la distancia que hay des- 
de los dientes incisivos superiores, hasta el vértice de la úvula , y. se seiiaU 
esta distancia con uua rayita ó con un papel, porque es igual á la que media 
entre el orificio de la trompa de Eustaqoio y la entrada de las fosas nasales. 
Kl operador introduce la sonda en la narie y la dirige lo mismo que cuando 
se hace el cathcterismo del conducto nasal por el método de Lavorest; pe- 
ro , en ves de detenerse la punta del instrumento por detras de la apofise 
ascendente del maxilar, continua ao camino hasta caer en la faringe; lo qu^ se 
conoce porque falta el apoyo que prestaba la bóveda palatina, y por qué ya 
está oculta toda la porción anterior á la seAal que se puso en la sonda. La 
eslremidad iuterna de esta traza entonces uu arco de círculo h^cia fuera y 
arriba, hasta que encuentra el orificio de la trompa, y empujada suavemente 
pnr su pabellón, adelanta algunas líneas dentro del conducto. Está, bien co- 
locada la sonda, cuando queda inmóvil por su punta, y el enfermo esperi- 
menta una sensación de cosquilleo mas ó menos desagradable dentro del 
oUlo. M. Itahd termina fijando el pabellón de la sonda en las piusas de pa- 
sador unidas al resorte frontal. 

e. CeUhetentnw del es6fa%o» Aunque parece á primera vista que la senci- 
lla idea de conducir los alimentos y bebidas al estómago por medio de una 
sonda, en aquellos casos en que el conducto natural está comprimido por 
algún- tu mor, estrechado por inflamación crónica ó por escirros, ^lipos etc., 
dividido «n* fin en cualquier punto de su longitud, y que i)or estaa ratones, 
ó no deja pasar las sustancias nutritivas, ó las rechaza al esterior ó á la ca- 
vidad del pecho ;t aunque parece, decimos, que en estos casos debió ocurrirá 
nuestros mayores la idea de colocar un tubo ó conducto artificial, que re- 
Ci>rriendor la distancia que hay desde la boca al estómago, restablécese las 
funciones abolidas por aquellas enfermedades, no se halla en los escritos da 
los griegos, de los romanos, ni de los árabes', ni aun en G9y db CnavLUC, 
Parco, Fabrioio dr Acüapbmdmts , Uistbr y otros muchos muy poslerio-^ 
resal renacimiento' de las letras cosa alguna que indique semejau^ des* 
cubrimiento.'* -í ... * 

Es verdad ,^e ParRiLm, según Grrdt,. traduce un {»aaage de Arstvo, 
en que este habla de conducir alimentas l^uidos al esófago por medio de uft 
tubo largo; pero esta traducción, según el mismo antor citado, no es exacta, 
y suponiendo q«e lo fuera, tan ágenos estaban los profesores de aquel siglo 
de aprovechar eatejlrayo: de luz, que 6 no pudieron comprender eLuso de 
jfistos tpbos, ó i los .despreciaren como inúlilea. 

-« L#s.;autqrea'detU<itdad media, ten ian por may peligrosas y aun por mor- 
4alcs. de (necesidad \w heridas del esófsgo, y se limitaban á aconsejar para 
su tratamiento el uso de los balsámicos, de la sutura y de las tiras aglutinan* 



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m 

fes. Su c««»io á Im estrecbecca de eite áM>iiduct^ i no te ocapiron át ellas, 
ó Im miriM^a como íiuccesililes 4 lo5 rccarsot «ieLart^* 

Asi eft,^c|ue haUa oAcstro» dUs no te ba ensiiyado la düatacioD del esófa- 
go por medio de sondss , ni se iia recomendado el uso de 4alc5 o]^)etot dt 
ap^MÍto, ni se ha dado k su aplicación la imporlancíil t\at merece. 

Las soadaa esofágicas son por lo coman de goma elástica; tienen la loa- ' 
§i4ad de diea y ocho, veinte ó mas pulgadas, y diferentes diámetros para 
acomodarse á los diferentes grados de estrechez del conducto alimenticio: 
presentan por su estremidad interna^ dos ó tres orificios Uteralcs , y por la 
csieraa nna dilatación poco considerable en forma de cmbiuJo. ^1 pabellón 
de «slas sondas no debe tener anillos ni virola de lacre, para que no abulte 
demasiado, y las impida atravesar, como á veces es necesario, por. las fosas 
nasales. Por ¿Uimo su cavidad está ocupada por on esliUle terminado por 
fuera en un anillo. También se necesitan en algunas ocasiones , sondas de 
plata de la misma longitud y ligeramente encorvadas^ 

Su aplicación diliere según los grados de estrecfaea del esófago; pero co- 
ma estos no se pueden conocer á priori^ conviene ensayar siempre los pri- 
meros modos de hacerla, antes de recurrir al último. JNo necesitamos decir 
qae siempre deben prepararse las sondas barn izándolas con aceite ó gpasa^ 

Primer modo. Cuando el conducto está muy poco estrechado, se conduce la 
aoadade goma elástica ain el estilóle central del modo siguiente: se la toma cer- 
ca de su estremidad ii^erna entre los dedos índice y pulgar de la mano de- 
recha, como una pluma de escribir; se la introduce por la abertura de aque- 
lla fosa nasal que parece tener mayores dimensiones, y se la empuja hasta que 
tropiece con la pared posterior de la faringe. Entonces los dedos índice y 
medio de la mano izquierda de) operador van por la boca á, buscar dicha 
catremidad int^na, procurando cogerla i en cuanto lo permita la contrae* 
don involuntaria de las fauces ocasionada por el contacto de los cuerpos es- 
irafioi, y haciendo^ deslizar á lo largo de la misma pa^ed en que apoya, para 
separarla de la abertura de la laringe, á donde pudiera caer sin esta precau- 
ción; en fin, se la obliga á continuar $u, camino á beneficio dt una mode- 
rada presión sohr« la parte que escede fuera d^ las (osas nasales, y cuando 
ya prcsamimos que ha penetrado en el estómago , se fija su pabellón con 
unas cintas ó vendolet^s, que viniendo por debajo de los conductos auditi- 
yea, se cruzan en la nuca , y vuelven horizontal mente al rededor del crá- 
neo 4 unirse en su parte auterior. Con estjc objeto pudiera también usarse un 
vendaje T. doble para la nariz (pág. 57), en cuy(^ cabo lateral correspon- 
diente se fijaría la cánula con un punto de sutura. 

Segundo modo, Pero ,- cuando al querer introducid la soífda por el método 
anterior, se encuentra en algún punto de la longitud del esófago un obstácu** 
lo , qu« por COI lo que sea , siempre basta p^ra detener el tubo de goma elas« 
tica sencillo, nos v<'mos en la precisión de darle la consistencia que le falta, 
osando del estilete flexible destinado á su cavidad. Mas en este caso ya no 
puede conducirse el instrumento al través de las fosas nasales, porque el án- 
gulo que la pared inferior de estas forma con el principio de la faringe, im- 
pide la iranAmisioj;! del movimiento comunicado desde el pabellón á la es- 
Iremjdad interna. £s pues necesario , que empiece su aplicación desde la 
lboca,,lo que produce mucha molestia á los pacientes, en especial cuando 
la parte ^terna del tubo dilatante ha de permanecer por un tiempo maa 
6 menos larjgo rozando sobre la glotis, la lengua y la comisura de los la- 
bios ; pues entonces causa continuos esfuerzos de yómito , tos y otras mo- 
lestias ao menos gravea, que hacen intolerable su presencia» Este inconver 



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«icnte se cvUa, ¿bndütélendó desdé la tarín ge por la kbéHurá^'TpíWterlot' ét 
las fosas nasabs á la anterior de Ui mismas el pabeWori'Vlel» sonda*, Hia- 
go que esta' se halle en la sifuacibn conveniente; y <]be siendo ya iffutit el 
estilete, se le buya retirado. Con esté fin, se introduce previarpenle con 1« 
sonda de Bblloc en la fosa nasal que parezca da mayor auiplitod , an cor-^ 
dónete, cayos cabos salgan , uno por la boca y otro por la Ventana de lar na- 
ris , y queden confiados á un ayudante^ que los sostenga sobre la mepila del 
mismo lado mientras se hace el cathetertsmo. 

Dispuestas las cosas de este modo , se toma lá sondaí coa íá mana dere- 
cha como una pluma de escribir; se introduce en la boca del enfermo has- 
ta la laringe el dedo índice de la izquierda; y sirviéndonos este de eon- 
ductor , sedirigr la extremidad interha de la sonda, cuya ligera concavidad 
debe corresponder hácia bajo , á lo larga de la cara superior de la lengua; 
para que salvando de una vez" la abertura de la glotis', penetre en el esó- 
iago ; y entonces se la empuja hasta el estómago , haciéiHiola forzar á htnt* 
ficio de una moderada presión los obstáculos que encuentre. Colocada el ros- 
trumenio , se saca el estilete; se ata en su pabellón el cabo del hilo que 
sale por la boca, y mientras que con la málio izquierda se tira dclqoe pen^ 
de fuera de la abeituí^ de la nari^ , sé acaba de conducir con los dedos ia« 
dice y medio de la derecha la estremidad de la sonda hasta la parte poste- 
rior del velo del paladar; desde donde se la frae fácilmente 4 la fosa nasal, 
continuando la eatracdion del cordoncte, y se la fija al'esferiorlo mismo qae 
en el primer modo; ' í " ...... 

Primvr modo. Si el obstáculo que opone !a estrechez de! esófago, 'es tan 
considerable que no le puede vencer la sonda de goma elá5tica armada con su 
Vitilete, se emplea una de met^l, introduciéndola por la hóca y ejerciendo 
con ella toile el esfuerzo que permite la prtidencia. Esta sólida, ^e puede 
ser necesaria pafa llenar una indicación vital ^ Cdando amena^ ia^inaerté 
aV enfermo pbr faifa de nutrición , solamente sírVe como medio prepa^to^ 
rio paral la* aplicación de una de goma clástica ; pues no podria '|$^rmane- 
cer mucho tiempo dentro del conducto sin producir la contusión , la hi« 
fia marión de las partes blandas, y todos los perjuicios que son propios dt 
uh ctierpo'duro, inflixible, situado entre. la uvula, la enliada de la larin- 
ge y otros órganos, que con tanta viveza suelen sentir su acción* 

De cualt^uiér modo que se haya colocado únk Senda ekofágíca , e* preciso 
asegurarse de que se halla en el esófago y no en la traquea, 'antes de in- 
yectar por su condurtó líquidos medicinales 6 alimenticios , que rayendo 
en las vias pulmonales, causarían una sofocación que pudiera llegar i ékt 
mortal; pues, aunque es cierto que cualquier cuerpo estrai^o que atraviese 
lá'gfotíá, suele ocasionar una tos violenta con rubicundez de facára y otros 
síntomas , cuya ausencia nos puede dar alguna confianza ; también lo etf que 
profesores miiy distinguidos se han equivocado, y entre ellbá'el célebre Ún^ 
éKütii como'tsV mi^mó lo confiesa con un ¿andor que U honra tanta como sit 
talento. Asi |>aes, nunca estará cíemaá introducir rápidamente un dedb hacia 
la glotis, para asegurarse de que no la atraviesa la sonda, sino que esta tt 
halla hacia su parte posterior é izquierda. También se aconseja tapar* k bof 
ca y las nari^s del enfermo y mandarle hacer una inspirado»; ettlarc^ 
que si la estremidad interna de la sonda *e halla en la traquea, él aire pa¿> 
sari por de'ntro del tobo, se oirá el ruido que hace il entrar, j te perd^ 
birá su impulso y resoplido al' tieinpb de salir r^ t\ Instruroeato estíábieíA 
colocado , el enfetf'mb nb |>ódri i^pirarmientrat 'permaneacan obstruid^ 
ias aberturas náidralcfs.^ •*- im Ií" í ^ 



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ÍA9 

\}ikí^$aií^c$ot»gic9^^lo,mHVfi(kí\ut W dem^s cuerpo* dilalanlest, caa^a 
a^\.priac¡pia,iilguu4'irritacioa , las paredes det copduclo se contraen espas- 
inódica mente subre ella» y lo» órganos inmcdiaios sienten alguna incompf 
didad; pero al cabp de pucos días, los tejidos empietan á scóstunitirarse i 
sa contacto; la secreción tuucosa se aumenta , se hace puriíuraie ; la cavi- 
dad se ensancha , y ya se la puede reemplazar con otra de mayor calibre. 
Dé esta manera se copsigue lenta y sucesivamente la dilatación del esófago, 
aumentando cada día el grosor de la sonda y coiitinuaudo su uso por todo 
d titmpo necesario , á roeno^ cjue un aui^nlo rcpeutino de la inflama^o^ 
nos obligue á retirarla , y nos baga perder todo lo adelantado en luu- 
chos días. Este contratiempo no suele sobrevenir , si el cirujano camina coa 
. discreción, sin empeñarse en conseguir un rebultado demasiado pronto ; pe- 
ro en £l caso contrario, es preciso armarse de paciencia, y yolyer á empe- 
lar, pues no queda otro recurso para la salvación del enfermo. 

Pafecc, pn^ , que las sondas pueden emplearse contra las estrecheces in- 
flamatorias, esc irrosas etc. , del esófago; son útiles para impedir la salida d<; 
los alioientos y bebidas por las soluciones de continuidad de este conducto, 
y pueden servir de medio paliativo en los cases en que un. aoeurisma , ua 
infarto de los ganglios linfáticos ^ ó cualquier o^ro turaor^ sean la f ausa df 
Ja obstrucción. « 

D. Cathbtbaismo del rkcto. No ^abemos que se baya practicado la in. 
troduccíon, como medio dilatante, de sondas de goma elástica £o el r.ecto: 
los cirujanos modernos se limitan ii aconsejarlas, y algunos, como Gbedt, 
proponen la figura y el modo d^ aplicación que les paireen mas conve- 
nientes. 

Nosotros creemos que en las estrecheces 4^1 inte^tiifO recto estii indicad^ 
tV oso de candelillas de goma elástica y de aondas, parecidas á las esofá- 
gicas, pero mas jcortas y cerradas ptor su estremidad interna ; que las prime, 
xas puedan jutroditcirse dentro diel intestino, sin que salga por el ano mas 
que mn cordonete alado á su pabellón, que sirva para esjlraerlas, mientras 
que en las segundas debe quedar al csterior la estremidad esterna ; por úl- 
timo, que su grosor debt ir aumentando ^ según el efecto que gradualmente 
je consigau * 

Tanto ^tas sondas como las esofágicas, pueden estar engrosadas en un ' 
panto de su longitud, que ^deberá, colocado el instrumenta, corresponder 
i la estrechpz^ para que la parte aílcta sufra toda la acción principal , y 
no se 4M:apen inútilmente las porciones sanas del conducto con un cut^rpo 
estrado voluminoso. LasKandtUUas ó sonda» macizas pueden ser también de 
yientre y usarse del mismo modo. 

£. CiiTHBTBRisMo DB 1.4 vBZTñA DBL HOMBRK. El colocar en la uretra un 
medio dilatante^ es una operación que se practica muy «menudo, que en 
alguna casoii presenta dificultades, y que es siempre del mayor ínteres, por- 
que de saberla ejecutar depende muchas veces la vida y la salud de los tBr 
ftrmos. Ppr lo jtauio. la dócribircmoa coi^ alguna detención. ; 

Cuando por nna causa cualquiera « tunator, inflamación, estreches orgáni** 
ti etc., Mt detiene la orina en su receptáculo, se acumula y causa fenóme- 
nos alarmanlea; es necesario evacuar este líquido, introduciendo en la ve- 
giga n|ia aonda que le deje pasar por su conducto , 6 una candelilla qne det- 
Irnya momentan^mente los obstáculoj^ y prepare la nretra , para ^e |ie^ 
f&iU 1¿ etpulsion de la orina , en cuanto se retire el instrumenjto djlatan^ 
te. £n el caso de existir esli^ecbea orgánica , sencilla y sin c<m)plicacl«a, 
ÜU indicado Umbiea el uso continuo de tales mediosi que aumentando pro^- 



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no 

|resivam(>nt(! el calibre M cundocto» pueden IWVorecer U euiradcm ré^icat 
La introflaccíon de la sonda no es menos útil en )as detenciones de orí* 
na por parálisis del caello de la vegiga , en las heridas de la uretra , para 
impedírque se bagan fistulosas , y en algunos otros cases , cuya ^numera- 
ción no nos pertenece, pues por ahora, solo tratamos de estos instrumentof 
en cuanto se los puede considerar como medios de aposito. 

Mucho antes de Moschion y dé Celio Avreliano, ya se hacia uso de son* 
das de cobre para estraer la orina en casos de retención. Eslas sondas eran 
deJongitud diferente, según los individuos, y si se ha de crefr á Lasso, 
q^ue dice haber visto una hallada en las ruinas de Poropeya, su figura era 
la de una S, y tenían una abertura longitudinal en la cara superior de sú 
estremídad interna. 

Los cirujanos árabes pusieron en práctica el catbcterismo ; pero, tanto es- 
tos como Pareo y Fabricio ds Acqüapindehtb que florecieron mucho des- 
pués , no se servían de este medio terapéutico mas que para s^arar los cal* ■ 
culos, coágulos de sangre, fungosidades y otros cuerpos estrados interpues- 
tos en <^ orificio interno de la uretra. 

' En los últimos tiempos sé ban perfeccionado prodigiosamente los medios 
de hacer esta operación; se han inventado diversos modos de practicarla, 
y se la emplea en la curación piliativa y radical de muchas y muy frecuen- 
tes enfermedades. He aqui los iustruAie^toa, que sirven para el catheteris- 
ttio de la uretra. 

Medios dilatantes, Zós Bordonea (parte 1.* pág. 40) tienen nn pie de 
longitud , están fuertemente retorcidos' sobre si mismos para que tengan 
bastante elasticidad , y los hay de diferentes grosores formando otras tantas 
'clases. Los de primera clase san los mas delgados. 

Las eandeliilús no fueron usadas como medios dilatantes de la uretra basta 
mediados del siglo t£ ; aunque un cirujano de Napoks, Ferrt, asegura qae 
ya tas habia conocido Alejakdro si Traiiss; pero, como no dá pruebas su- 
ficientes para justificar sú opinión, parece mas justo creer al espailol A.KDEtt 
Laa&KA, natural de SegOvia, que por los tfíoi de 1551 atribuyó' la inven- 
ción de las candelillas á un portugués. Auatus Lüsitakus dice que este por- 
tugués le era deudor de tal descubrimiento, y que á él se U habia manifci* 
tado Aloeaeta , niédico de Salamanca. 

Sea como qviera, las candelillas que al principio tit «saroa merecían 
ton justicia sa nt>mbre; pues no consistían en otra cosa, que en nnas beBras 
de hilo ó de algodón, cubiertas con cera, exactamente iguálese una cerilla. 
Después se pensó en introducid candelillas compu^tas con sustancias medi- 
cinales en lugar de cera, y las dieron el nombre de candelillas emplásticas. 
CVtas se forman con un lienzo fino y nsádo ; de la anchura de media á una 
-pulgada , cortándole por igual si se quiere hacer una candelilla cilindrica, 
angostándole sucesivamente »i cónica, y dejándole mas ancho en alguní tre- 
cho si ha de ser de vientre 6 fusifbrme. 

Este vendolete se empapa en una sustancia eippUst ira' fundida, cnya'com" 
]^icion varia *de mil modos, pero qtie puede ser entre otras una mésela dt 
Cera blanca , tres onzas* 
Aceite común, sQ^s dracmas.' 
Emplasto de diaqu^lon simple, inedia libra. 
Al»^ se áiVaden los medicamentos que ae juagan oporf tinos. Se arroHa 
■cf vendolete con los ' dedos ,- según su longitud encima dé una tablft bien 
liNilimenfada , y luego*, ^hxtí acabarle de dar la posible consistencia y alisar 
su superficie , se le hace rodar sobre' el inismo plano, al propio tienipo 
que se le comprime suavemente con ana regla. 



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151 

/ Lm cmdeiniu eaplaftlkat están tú tí di« mas 4»lnaidébadbs de Jaqvé 

fliaMCflü; p«e8 pudieran ser muy útiles para modificar las propiedades vítalea 

de la uretra , en los casos en que una esees iva sensibilidad no permite la 

permanei»«ia de ningún otro cuerpo estraio. 

Ante» 4|ue se inventaran las candelillas , 3ra se introducían en la uretra 

barritia de plomo y otros metalea, y aun en el día se emplean en Ingla^ 
i térra unos estiletes detina composición particular-debida á Mr. Smith v pe« 

ro todo» estos cuerpos metálicos «on muy friables, pueden romperse des^ 
^ pues de aplicados y qoedar una porción en la regiga , coni^irtiéudose en 

núcleo de au cálculo, y ademas, por su*mncha dureza contunden las pareii 

4Íes del conducto. . 

Últimamente, en 1779 un .platero de París llamado BsBiiAajo, biso un 

importante servicio á la cirujía con la ínveiieion de sondas' y «andelillas éé 

goma elástica. Estas son huecas ó madsas ; las primeras ae reducen á un tu- 

• bo , cuya cavidad cerrada por su estremidad interna , recibe un estilete de 
-grosor proporcionado, y que constan de un tejido de seda , barnisado cou 
la dnolueion de la goma elástica; las segundas son iguales á las auterioies, 
pero su conducto central está relleno de. lana y cerrado por ambas cstre-v 
midade'S. 

lias -candelillas de goma elástica son cilindricas , fusiformes 6 ventrudoéf 
' éstas últimas presentan en un punto de su longitud una enbtnencia, queat 
- hace con un poco de lana, cubierta con el tejido de seda y el barnia como 
el resto del instrumento. ^ - 

Esias candelillas son Jis preferibles en general por ser elástltts, inaltera«» 

Ibles con >1 calor y 2a humedad y no romperse facümente. Fn cpaiito al 

conducto central de las candelillas baecas, nos parece inútil, y creemcis que 

tn caso de tenerle, «no hay motivo para no convertirlas ett sondas períoiián* 

i<dolki por so 'Cstremidad interna. '.; 

También pueden referí rsft> á las candeÜUos ios dUstttdore» de aire de $t7^ 
«CAVP, instrnmentos que construía este profesor con el apéndice del ciegoVé 

• eofi knéstítiés de gato , y que té servian , conducid^ con una sonda 6 ui 
cstiliHe de plata hasta el sitio de la mayor estreches de la uretra y diíafa» 
dos á beneficio de la insuflación , para ensanchar las paredes de est« conduc- 
to. Los dilatadores de aire no son preferibles á las eandelUlas y sondes dt 
goma elástica de vientre. 

La longitud de las candelillas es deüíes á once pulgadas,, y su -grosor vsf 

Hable ; pero este nunca debe esceder de dos lineas y media* en las Qi1índri<* 

. eafs , ni de <cinoo en el mayor engrosamienlo de las fusiformes^ y ventrudas. 

• Su dirección es recu , pero las <{ue son huecas y tienen estiletes , puedrn 
Ottcorvsrse o*m«» sea necesavio^iSn estremidad interna es lisa y redondrad^i; 
ia estema presenta la virolita de lacre, en cuyo surcóse coloca el cordo'aett 

i^^ue sirve para sostenerla.- Estaé virolas debieran ser también de goma elásti* 

>ca, porque las de lacre se rompen cou facilidad; pero afortunadamente np 

-son indispensables, pues los cocdonetas oolocsdos sobre el mismo cuerpo de 

la candélllia , la sostienen bien, y no se resbalan , si el nudo no está muy 

flo)o. 

Para graduar el grosor délas candelillas y do las.sondu, tenemos oq instruí 
mentó que se llama gradometro, yque consiste en una lámina de metal de cin« 
co^'ó seis ¡pulgadas de Jéngititd(Z« 2,/; ft>f que presenta. doce agujeros gradual 
y sucesivamente mayores, y señalados por números ascendentes. Se llama caá» 
«elilla del número l.t^^W'qúe llena exactifniíinte ^1 ]ftrimer áigujero^ cuyo diá-a 
mttro^e» analünea} el w6aiero>d« titAt^hnea )im<diá de diámetro» el 7 dos 

22 



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1S2 
Vmítm\ eí 9'.ddt líáaBiI:y ma^U» el II tres HneM yd 19- iniftiMmj mtdit. 
léos aígialias *#»ii otro jntdáoidilaUaU de U arctra , atfa mM iuad# ^pie !•• 

No son mas que unas sondas aplicables á este conducto , que annqne ainy 
diferentes entre si por algunas circunstancias , todas convienen , así como las 
candelillas, en ser lisas y suav.esi cilindricas (Z* %/, 5) fusiformes (íd*/^)6 
de*, vientre; en presentar por su pabellón dos asitas , ó una virola con na 
surco circular , y en estar dcupadas por un estilete centra L 
i Sa longittt4 varia i antes de abora se las daba la de un pie, pero e^ta es 
ftscesiva 'y no deia de tener inconvenientes: basta que sean de nueve á^ies 
pulgadas , para que puedan penetrar en la vegiga de un adulto , á no ser 
cpie la uretra tenga una longitud poco común. Cuando se emplea una alga- 
lia muy larga , llega ia estremidad á las paredes vesicales , y suele no salir 
la orina hasta que se la retira un poco ; pero el accidente de mayor jmpor- 
lancia á que puede dar lugar, es la irritación del. órgano ; á veces se las b^ 
visto ser cansa de una úlcera y perforación , que ba* becho perecer al pa- 
ciente á consecuencia del derrame urinaso en la cavidad del peritoneo» En los 
niflos* es suficiente una algalia de seis á ocbo pulgadas. 

Existen algalias de diversos diámetros, arreglados á los agujeros del gra« 
dobietíw; dnando son muy gruesas no pneden atravesar la uteira sin pro- 
ducir un dolor agudo , j mucbo menos si este conducto está morbosamente 
estrechado; su permanencia se hace intolerable, y bien pronto nos vemospre- 
cisados á retirarlas , dejando en la parte una inflamación aguda, que aumenta 
por fel pronta^ la estnreches ,' si ei^istia , y nos impifde el usO' de otra sonda, 
Éunde las mas delgadas , empeorándose el mal y batiéndose la rletencioo de 
orina mas temible que al principio. Por el contrario las muy delgadas lle- 
van por delaute de su tpunta los pliegues de la mucosa ^ y se enganchan y 
detienen con suma facilidad. Asi pues, un diámetro medio es f»re(eriblfe, á 
no ser que la estpe<ihéa de la uretra nos obligue .á DMir los correspondien* 
tes á los primeros números del grado metro, - . •, 

I En cuanto á su materia, las descritas ^ por Cilso» Avicsná. y As.büoa4is 
eran de cobre: en Ifiempo de Fabricio di AcQuáPBNMSNTB ya se usaban de pla- 
ta : HaisvEa las mandó construir de plomo en algunos casos. Pero, conside- 
randé los cirujanos que estas materias duras é inflexibles contundian la uretra 
causando varios perjuicios, trataron de hacer otras que no tubieran estos in- 
-convenientes. Va fmhiiMONT propuso hacerlas -de cuero; otros ímaginMron usar 
nu^ biíode plata 'torcido en espiral yenivuelto en tin. tejido cualquiera ( otros 
cubrieron este hilo con tiras dé intestino, con pergamino, con seda, cén cera, 
con*8ustanc¡ás emplásticas. Últimamente ya sabemos que BEawARD presentó en 
1779 á la academia francesa de cirujia sus sondas de > goma tlásliai^ . . - . 
^ .Estas se construyen como las candelillas de la misma materia ; deben ser 
bastante flexibles para no romperse dentro del conducto , y bastante, elásticas 
^m no doblarse nunca, angular mente , lo que. impediría el paso de la on- 
"toa. Con ellas se puede -^netrar en la vegiga ^ sin causar por lo como» gran- 
ados dolores al enferhio> y se las puede dejar aplicadas constantemente.! poi<- 
que la irritación que ocasionan es pasagera, y los tejidos se acostumbran á 
-0n contacto. En Cambio de estas ventajas , nb tienen bastante resistencia 
■para vender un obstáculo algo considerable , por lo que i veces tenemos qne 
usar ^s de plata>; pero en cuanto estas preparan el camino ^ át laü se^ra^ 
•^ «e aplica una de goma elástica, <. i / - 

La erección ée\ eje de las nigalias es recta 6 árorva. Parece qut las de 
^etal se han osado desde el pdiicipio con • ana. doble corvid«i« á rnaaim' 



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ÍS3 
ieS?'li^«itiBa ftgdraie MUt récomeiiladA-«nÍM obrks ik FaAímg* y áe «tro» 
mHiokoi, y fiot» último, J. L; PHtít k adoptó como mas ventajosa en todos. 
los casoá Lasísoodas eaéoryadas que se asan «o el dia (L*2^ f. 4), forman el arco 
ée «n elrcnlo de uoas seis pulgadas de diámetro, deside la anión de sus tercio^- 
naedi» y iM&terior hasta sa eatremidad interna; y en la porción. esiem a es-u 
ti la corradnra ligeramente indicada* En el siglo pasado ya dijo LiaoriAvat 
que ae podía vúitrodaeir ana sonda recta hasta la vegiga, siempre que ino4 
Inibtfisej un '^aléalo atrairesado en Ja uretra* Posteriormente reprodujo Moh^. 
T410V la misma idea , M. GauíTraüisiM la ensayó repetidas veces con . fe li|, 
éxito en Alemania, y M. M. AiiofaT y Civiau propagaron el método del 
catheterísmo con algalias rectas , que fue adoptado por otros muchos c'hm 
,-#QJail0s. V . 

Las sondas de goma elástica son porJotoocnan rectas, y se las, da la eor«^ 
. ^vadara que se quiere torciendo su estiletttnupero hay algunas que son nato* 
jralmtente encorvadas, porque el tejido de jeda que forma-tsa núcleo^ esté 
fruneidv en una de sus caras. 

* La Corma de* las algalias es por lo coman cilindrica; pero tamMen las 
liay- ligeramente cónicas , y las de goma elástica puedea tener engrosamien-t 
io ó vienárúi Estas sondas engrosadas en un punto de su longitud , te usan 
para efectuar la distensión donde conviene, sin fetigar in^tiUnente Us de-* 
4Kaa"porcionés del conducto. . • . < sv.^! • 

La estcemidad interna esUha e» los tiempos de Guy Cradi»U£ , perdurada 

-po0 la panta y por loa la^»f en el dia no se conservan tmas que las dios 

ntertiira» laterales,* q^ deben tener de tres á cinco lípess de longitud^ Po* 

esta! abertaras creyó Pstit que se introducid á veces la membrana mucosa 

-de Isr uretra^ impidiendo el'progreso de la^onda; por lo que las mandó cons« 

4rttir con un solo orificio, lo mismo que. el de las cannlaaf el que se cerra* 

ba €4Ns an< estilete terininado en uaa. especie de..bot#9i|. que se adaptajia 

. «anéta mente á sa circunferencia*. Gok>oado <el inslftument», bastaba empujar 

el estilete bádala^vegiga; para que la orina penetras* en U cavidad de la 

sonda y saliese "al eslerior. . . • ^ ' 

Borán oon el fin de pí'acticér el x:atheterismo fornido, df qoQ luego ha^ 

-lifaremo», aftadió á la estremidad interna de las sondas de plata una pwta 

. 'oó«Í€a maa ó menos aguda.' . i- . . 

i. Poí úl4imo^ el es«il«te es delgado en laa sondas de plata , y üo. siKVie. mis 

«que para d^tbbstrairlaa i ^» las de goma elástica, ocupa toda su cavidad y 

. 4i^la 'forma alinsSruniento. 

' Las sondas exigen qluoho cuidado y limpiesa; las de goma elástica, cuan- 
do ^a han servido mucho tien^po, se resquebrajan y se becen.£iriah]es:.en* 
tonoes es preciso no usarlas, porque de lo contrario, nos espondriamos á 
qué te quedase una porción dentro de las vias urinarias» donde sirviese de 
-néolooé' la formación de un cálculo. Las qfie son naturalmente encorva^r 
^dti#^Fesistea>mas, porque na.^ufren distensión por su lado convexo, como 
'las-ipie se ponen rectas abandonadas á %i mismas. Los estiletes no deben quedar 
iiai»cah4medos, porque se ^oxidarían, y seria difioil, y aun imposible estraer« 
los d«' los conduetos de laa sondas. 

jiplka€iion. Antes de tratar del modo de colocar vn opósito düalante cb 
•rlativeera, recordemos la disposición de cate conduf^to» La uretra es un canal 
(ttOtobratioaoy ^{oefiadéBdo del coeUo de la vegiga , ie inclina un poco hacia 

«Im|o por el'SiiDco de'UiF.caraauperé)(Mr de la próstata, que la separa del intea- 
«Ünacecto^ despaea.:se.d»dfa. al periné , traaando oa arco cuya convexidad 

mira hacia bajo y atrás, y foro^ p^^jte de.un circulo^.cuyq diámetro es por 



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\ó coman «* ' eV a3uUo de '^ í ^' yolgaÜM $ «ale 6i Iml proabf * ^ f. orau*a<^»il 
corto trecho fiMia que Mintpodtíte en el balbé ; labe é hm ftinfifiis det^púl»!*! 
por debajo y luego por deUotie del íigamtQto «mbpobiMio; g^oa el«ii§<^ 
que forma el miembro con la pelvis y detde entoBcea- sigue ladtrecciiMft dft 
aquel. rfoUs^e que la uretra no está Un bierteoiefi te adherid» á laa parte» ia« 
Mediatas , que su porción colocada delante del pubis no pueda deacender aU 
cao tanto ; y eomo por o4ra parte ^ . no u dificil clevaí la oDuveaidad del 
arco que forma desde el periné á la vegiga, resolta que ea susceptible de ad* 
quirir niia direcciou en h'nea recta. 

La loirgihid total de la uretra es de uaeye á doce pulgadas; k pofct^ 
prostática tiene quince á diet y ocho líneas de largo^ la membranosa, ó por* 
cion que media entre la próstata y el buVbo, ocho ó diez. La entrada del coa«» 
dttcCo tiene unas doce y media lineas de diámetro; despuea se ensancha has- 
la cinco f y hiego se reduee á qu^ttto , que es su dimensión mas conaftnta^ 
•scépiO' en la porcfoo membraiuisa que es algo mas estrecha , y en el pria« 
cipio del bulbo y en el centro de Va próstata que es. aJgo mas anchaw 
* La' viembrana mUeosa que viste la uretra preseBta,.ademas del vemamn* 
taño , emínevcia de un» pulgada de longitud , situada por dentro de la pros- 
tata , en la que- se abren tos aonductos eyatuladores de la misma pro»* 
tala, y un pocé) por ,j^U»€e los de las glándulas de Cowper, una porcio» 
de arrugas transversales, entre las que se distingue principalmente, sagiMi 
ha acervado Amússat , una brida bulóal , especie de media luna v aituada 
en la cara* inferior del conducto por delante de la porción membranon, i«i^ 
ttiofido una cavidad muy propia para detener cualquier instrumento qa€ 
ie quiera cbnducfr A la vegiga. Tanfbien merece mucha atención la fi* 
gwsa del orificio uretro^veMcal ; esle ofrece en la paVle inferior una especia 
de béisa dividida en dos partes por la estremidad posterior del voramonta* 
H^,' que comunica ^con la uvula vesicaV, forasada por una cresta transve»»» 
aal, cuyo borde libre se*<4iriige hacia delante y arriba, y descrita tambiea 
por A«ii786AT, de quien hfl* recibido el nombre de treHa urgtr<y*v€9kaii 

Sea cualquiera el medio dilatante que se trate de conducir á .la vegiga» jit 
procede ron las siguientes precauciones. Sé colora el enfermo en la ^túacie» 
eanyen lente-; se toma el miembro con la mano izquierda y la sonda ó canden 
lilla entre los dedos índice , medio y pulgar de la derecha., 6 bien como una- 
plcnna de escribir; se la' cubre de aceite, cerato é manteca , y. se la.empiei» 
é inlpoduciraproii mando ambas manos , de modo que la una estir^l nMembí^ 
y deshaga los pliegues transversales de la uretra, mientras que U^ otra haot 
progreMr lá punta del instrumento. Este consejo ya le dio muy encarcaUa* 
TUente LvoftAK ; ''toda la dificultad de sondar, deci», consisle en que obren de 
ronsuno ambas- manos , que se entiendan por decirlo asi , de tal modo que 
la algaKa penetre en el miembro y el miembro adelante sobre la algalia» {]). 
Cuando se éncuentr» algún obstáculo , sé dirige la punta de l»:sanda u|i>^* 
co maa arriba ó maaabajdói lateralmente , como para buscarla c^nünuaeion 
del conducto; si nada se consigue, convendrá retraerla una é .das, pulgada!» 
para volver á' introducirla de nuestro, buscando con el dedo 'índice de la mano 
izquierda, aplicado al periné 6 en el recto, la estremidad interna pana servíala 
4de conductor ; sin hacer nunca grandes esfuerzos, porque estos no conducen 
was que áíitflamarel &épm^j aumentar inútifanente loa males del enfermo, 
«cnaildo tt« áislacerm los tejidos y traiga» conftecueneiasrdesastrosaa. Sr fuesen» 
pues, inútiles Qilastentatfvk9.repetidat con prudencia» eaprefciao refleSsonartn que 

(í)Lbdraii: T^Mé dts operaihns pñ^. %Z% 



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155 
|MuJe c»ii»iiUr m, kieficAdíiyy vjuriiir 4e toada » cauyind^ olm« de 4i«t1nhi 
ftfotor y aiaUfU » y dÍ¥ttf»o» modo^.de ÍBUo4ucir)a&. Muchas vecfs «e con- 
iigiitt C9S una «l^lia «Bcoriada )p..4)ue |ia4« pu(Í4^ iograr coa ooa recr 
la 9 y V ice ver«a. Mas estas maniobras debeu tener tambieo^ #u tép- 
■iiiK»; pues prescindiendo d« lo <|ue bacen padecer á los pacicutts y de 
lo ^ue ailtevan su espíritu , no pueden menos de cansar una inflamación 4n« 
tesan ea las partes que sufren roces y distensiones tan repetidas. Eulonce's, si 
es ofigente procurar la evacuación de la oriua « bo. %ueda mas recurso que 
pitncücar el vcateterismo fori^do con la sonda cónica , ó bac^r U punción de 
In vegign por el hipogastrio; nosotros preCerimos esto último^ como diremos 
áespaea. Si da treguas la enfermedad, se deja una candelilla en contacto con 
el obalácnlo » pue^ al cabo de elguaas boras auele dilatarle y ser posible su 
completa ¡alroduccion* 

IMstinto es el modo de introducir en la. iiegí^ las sondas rectas del qu^ 
exigen laa encorvadMt J entre aqucjla,^ ofrecen también grandes, diferencias 
las meiáUcea y las Uexibjes^ Trataremos de todas por. separado. 

Pane introducir un bordón, una candelilla si^lida, ó una algalie si» es-* 
tilete» se coloca el enfermo echado de espaldas sobre el borde de la cama, 
cep lee estremidedea inferior^ en semiflexion y algo separadas, ó bien sen- 
tado en el borde de nna silla ; toma el operador, el miembro por detras de 
la corone del balanocon los dedos anular y pequeño, mientras que con el 
pulgar é Índice coge, el prepucio y le retira bácia atrás, pouitudo el éc« 
geno en dirección verticel y presentando 4 la estremidad interna del ius- 
tmmeAto el oriGcio de la uretra; se empuja aquel con suavidad, baita que 
itt punte pese por debajo del pnbis; entonces se inclina un poco bácia b«^ 
)o y- adelante para bacer menos angulosa la dirección de la uretra , y se 
continúa del mismo modo hasta que la falta de resistencia y la facilidad 
eoe que eigue penetrando la oindelilla, nos indican que ha llegad^ (l la ve* 
gige^de lo que podemos cerciorarnos, tocando su punta ^1 tfay^éf del t%- 
biqne recto -vesical con el dedo introducido, en el ano. Cuajado i^bace el car 
ibeteriseno con. una, sonda, la orina sale por la estremidad e^crj^. de este 
ínstramento en cnanto la inUma penetra en la vegiga, y esta seBal nos kk- 
dice de an modo evidente que hemos conseguido nuestro objeto. 

Si le eonde se detiene en algún punto , se la da vueltas sobre su eje perjs 
baoirla progresar 4 manera de taladro: este movimiento facilita mucbq U 
'Opemciamf y el pod^r ejecutarlo es una 4e las principales ventajas, que se- 
gún AmuaAT , tiene ^ I méteido de sondar con instrumentos recios. 

Giando se introduce un bordón 6 una candelilla con el solo objetó de di- 
latar una estreches, se mande antes orinar al enfermo^, para que después, le 
Becetided de evacoar este líquido no impida la permanencia del apasito por 
todo eV tiempo necesario. En este caso no bace falta que el cuerpo dilatan** 
te llegue. 4 le vegige , sino que csceda un poco el sitio de la estrecbea. 

A "veces existe nn qbsUc^lo basUnte graduado para resistir el impf^lsp 
de intrunentos temibles, co^no son. los bordones y las sondas de gomaplás^- 
tice^ y.ei noe eeape^auM^ en l^ac^rles progresar^, se doblan y .retuerceí^ 
velviendo tal vea.á salir la punta de los primeros por el orificio de la ore- 
Ira, y enroscándose las segundas á n^anera de espiral. Para ne engaitarnos, 
cpean mo0 sfecederie si jusgá^oaos de) espacio que ha recorrido la candelille 
ipor U porción que ba penetrado, basta dejar abandpnfyd^.por np mqmeui- 
ta Je ealeemidad esterna. y, si la interna ae l^l|adeteiHdíio. retrocede, en vir* 
Ind.deaii ebMtieided toda bi perte:de ii^trninefaito, qui^ le dobló dentrQ M 



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156 

ble, es pi^ciso recurrir i otro<fBétodedtefttbflerl8mo>ó^dc)iirMifiiatoapli» 
•cachi fobre el obltácula , hMU que ea U époc* -át la eecrecioB mucoMi qae 
tigue k la introduecioD de todo cuerpo eHrado, se eDlreabra la esto^chea. 
AmrsaATy inventor é al menos propagador del catbetcrismo con sondaa me- 
tálicas rectas, emplea una de once pulgadas de largo» cuyo estilete, retirado 
de in cavidad , puede articularse con su 'pabellón y formar un instruaMBto 
de doble Idngitud. Esle ciruiauo coloca al^paeknte sentado^ sobre el «borde 
de una cama 6 de una silla con loa mnsloa muy separados; tom» el miem*- 
bro eft direcciom boriaonta! ; introduce la algalia con las mlsmaa rc^as qaese 
>aiguen para la aplicación de las caadelillaa, estirando el órgano todo lo po* 
sible, á fin de borrar loa pliegues del conducto y de aproximar h Im línea 
recta sus- dos corvaduras principales , y comunicando al Snstnunenlo una 
'rotación sobre su eje ^e^cilite su progreso. 

Los óbslAculos principales «lúe encuentra la sonda* rfct»^ ademas de las 
corvaduras pelviana y periñcal de la uretra ({ut en parte desaparecen cote 
-la tirailtes del mieoibro, son úórfda óáiómi-feí rodete vMco^MrrliW» des- 
critos por el autor del proceder de que tratamos. La estremídad del ins- 
trumento se detiene en la especie de bolsa entero- inferior y formada ;fot 
esias eminencias', porque se ve precisada á dirigirse bácia bajo» desde qat 
atraviesa la porción del conducto situada' por delante del pobia, no pe- 
diendo esta separarse Unto de su aitutcioá natural^' como serie ne e ai art e 
para que basta la abertura de la vegiga no quedase «ñas que un caaftio rec- 
to: Estos inconvenlentea se salvan coa un movimiento de palanca ^ coyepo* 
-tencia está en el pabellón de la sonda y le ¿irige bácia ba|o, cayo pun- 
to de apoyo se baila en el pubis, y que sirve por consiguiente^ para quesn- 
ba' la estremídad interna y encuentre su verdadero camino. .Si nos enpefté- 
--tauíoa'eat -comprimir ^ti la prioteraf dl^cciou ; conseguirfnmaa romper la 
-Hheii'a ó A^euelto'de la Vegiga, estraviándonOs entre el tejido celular y let 
-drg^iibs' "inmefdltftos , y fbrtítaúdo Itf qué W Hama'uot eaáoKno fakow • • 
'» l^trodiíicldalasendsi, sacar M. lAfikvssat el estilete, evacun laaof4nato»éÍ 
hay nec^idad , arma la astremidad dd estilete en el pabellón de le aenda» 
y desliaa entre el instrumento , asi pi*epatédo patra que áirve de condiicie»ri 

J' la uretral una cánula de goma elástica» que debe permanecer en el con* 
ucto » cuando está' iüdicado ocuparle de cbutinu^o'con un cnerpo d ila l en lé. 
- Los' instrumentos encolados M^ pueden colocar dér tres modos qiieann?' 1\^ 
el proceder usual (gonáar pof árti6a)r 2.^ el prócedet dando la tnelta II»- 
tutíán de maestro (sandiar por mbajc); 3«^el proeed^ de M« An^nstnr* 
' £1 proceder nsual parece que es el que practicaban Catso, los árabea y aon 
evr DI CHACUAC, según se pui^e irif^rir de sus cbncliss dfacnpcioÍMÍs^en el 
•dia es también el que se emplea en el mayor námero de oeaoi. Aeoatado el 
enfermo de espaldas en el bot<de ísqnierdo de m cama i con lea pienMe ^ Um 
^íBamloVt^ semiflexioni-las rodillas sepa i^daa y Ida bottbroe y laeebeae al« 
^oUevlihtaa'os, el operadt>r se sitúa á éi^ lado faquierdo, UevéDdi^ttnlve'loa 
'dedos de la inano dereéba , coiúo una plutaa deesM'ibifi une elgalim^-plá* 
ta, ó uua de ^oma elááítica con el estilete encertádó del tnedo coniwaiettiai 
«la coloca sobre'^él vientre eá la Uoea medie con sa ooncairidad báde ba}e| 
apoyando eertia del ombligo el borde cdfbitel del dedo anrkuler^ W mane* 
-rk que' Ukonda'ésttf borlfcontat y eletada t cierti altora» y que ti ee le de|e 
Taer, su'*c6h^vldatf dftrreiíj^ñda thc^tfMiente «1 «h'o del^pnbis« Mtemsieg'áe 
^tiknatel 'miembi*o"é6ll Ja- ittáH6'l¿qifiérd«';'pi|irfiíitj^ en- •i.teacion-varUoiU 
la mano derecha , sin variar de situación i deprime el pebelion áA í 



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157 
MMto, y ICTanU tapanta hisU que ae encuentra con el orificio dele ui^- 
tm : entOBcet ejecnU un movioiieiito opueato » liempre-sin variar de fitoa- 
. cioB» BÚeiuraa que el miembro asctende por la corvadura de la sonda. Guia- 
do la eatremidad interna ha llegada por debajo del arco del pubis, se evi- 
pieía 4 levantar la maup derecha , para doscrihir un arco 4Íe circulo ^ «jue 
conduaca la aoada á la cavidad de la vegiga. En este tiUimo tiempo, es 
preciao iener cuidado de que la punta no se separe de la pared superior 
de J» .uretra; porque en la inferior pudiera haliaiíae detenida por la brüla 
éuiksU Á por la eminencia vésicQ uretral; asi pues, se tomará pMuto de apo- 
yo -ea el ligamento subpubiauo^ como si se quisieran eugancljar estos hue- 
sos y elevarlos hacia arriba , y si se encoutrase algún obstáculo , el dedo 
bascará la punta de la sonda al través de }oñ tejidos del periné & del tabi- 
que recto vesical, y la empujará hacia el cuello de la vegiga. 

Desde ^ue lasoada llega al. periné» ae la comunica ub doble roovimien-^ 
to de progaesion y de palaaca, em puja n^lajNsa ve méate y deprimiendo ku 
pabellón j para que «n punta describa un arco de circulo. íSbeoy dice qne 
no ha leído la descripciou de este movimiento en ningún aulor; pero sin 
duda no ha reflexionado bien que <todos le ejecutan por precisión, aunque 
can mas ó menos tino y acierto; pues el movimiento de progresión resulta 
necesariamente de la aproximación de las dos manoa del proáesor, acone- 
jada por iodos loa autozes desde hmokkni^f para t^o ejecutar el de palanca, 
aería preciao que no se -separase del. vientre del cntermo Ja mano apoyada 
en él* .La dificultad está en saber graduar la canti<Jlad relativa de .ambos 
^mavipiienjtos .; pues si' m csljieraa el de progresión algo ma3 ¿e lo regular, 
Doa eapantttnos á herir la cara inferior de la nretra, y aun á perforar el 
intestino recto; por el contrario , si se hace -de pronto y con violencia el 
de palanca , será muy fácil penetrar en el tejido celular que separa le$ pu- 
bia de la vegiga. Solamente la esperiencia nos paede guiar, en teste caso, asi 
^coqiei t» otro* muchos ^que isequieren^ 4\jíéLmotlo juá, ideas :de primera se*- 
^acioa^ .- ,. M • . 

jSecoaoce que la sonda ha penetrado, en la vegiga, en la libertad de* sus 
JBOviaüeiiloa, pue» progresa con facilidad y se inclina por sí sola á uno ó á 
ntrolado, y en la salida de la orina por entre su cavidad y. el estilete, cuan- 
jdo el drgaao contiene alguna cantidad de este líquido. 

Tal ea^ modo de aon4^r por arriba; pero loa autores del siglo XVII ya 
describen ollro método de introducir las algalias al que Jlamorou métedo de 
MQOdqiftptíP AbaJ^ ó vwJéa ale 77i^«#¿ro..Para practicarle, debe ^tar ed «nfero 
mo sentado «o eL^borde de una'cama 6 de una silla, con loé muslos sepa- 
jradoa, y el cirujano puesto delanto de él, vuelve la sonda en dirección con< 
Uaria á la dal caso anteipior^ es dedr, que on vea de corresponder au con- 
cavidad já la cara anterior del pubis , corresponde su convexidad ; introduce 
la alg^a ^jioiendo xomo aiempre la regla de combinar loa movimientos de 
las dÍQa.mattoa;í y cuando su punta llega é la poi^on prostática y no puede 
adelantar, ia conduce Juntamente cpu el miento » 4 traaar un aemicíroíalo 
fjor eacáma del muslo iaquierdo , volviendo 4 Iraer sa pabellón A W líoea 
media y dejándola «n situación vertical. Oaraoierc^ta media yoelta ae em- 
paja la aonda háct^ dentro ; para que cuando Isi estiremidad esterna con- 
cluya la votación» la interna se. haya jntivodHcido en la v%i%ti» ' 

Mr. AnunnBT ^.pcxyptfRAta ¿WmaMMte nn procedemnálogo al aatc* 
rier. latroducc la aoad» del.^naíamo modo; pero cuando au' punta lle^ por 
debajo dol pabia » empieaa á deprimir aa pabellón dirigiéndole hacia el ano, 
f«ia.faoaq«MÍla aíga aiempre la cara aupecloc de la uretra^ y catinuado ti 



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158 
miembro con faena, oontín&a el raovinitento de pro^resioá hatú que peiw«* 
traben la vegiga. Fntoncet traza con el pabellou el semicírculo qae oondttcct, 
la concavidad de la sonda á la cara anterior del pubis. Si te hubiera erapItA- 

Ío una sonda de goma elástica de las que siguen la dirección de su estilete, 
asUria retirarle , en Tes de dar la Vuelta que acabamos de describir, para 
4ejar bien colocado «1 instrumento. 

Cuando de uiagun modo se pueden introducir instrumentos düatanUa 
en la uretra , si no es indicación urgente la de evacuar tí líquido acumula- 
do, aun nos queda el recurso de observar el sitio y forma de la estrecbei cte 
una sonda esploradora análoga -á la dé Dugamp, y de conducir las canMctbs 
á beneficio de los conductores del mismo autor; porque aseguran los auto* 
res franceses que nunca han hallado una verdadera obstrucción permaiiei^te 
de la uretra , sino que siempre existía un conducto mas ó menos angosto, 
' que aunque se cerrase momentáneamente porunaínflamaéioo accidental, com* 
•<• batida esta , volvía á habilitarse, esotros pudiéramos citar eftmplos de la 
contrario; pero conviniendo en^que no son los mas frecuentes, no podemos 

■ menos de conocer la utilidad de los medios csploi*adores , que facUitau la 
dilatación de algunas estrecheces muy graduadas. 

La sonda esploradora de DÍ|amp se reduce é una sonda del ntm. 8 , 9 
6 10, en cuya longitud hay una^scala de divisiones métricas 6 de pulgadas j 
líneas, y que termina por su parte inferna en un pincelito de seda, impreg- 
EiaA> en una mezcla de partes iguales de cera amarilla, dediaquilon , de pea 
de sapatero^y de resina. Esta mésela ha pai^id« la mas aproposito para re- 
blandecerse y recibir la impresión de las bridas 6 callosidades que esti echen 

- el conducto, y debe estar tan intimamente unida al pincel de seda, que da 

■ ningún mudo* pueda separarse y caer en la vegiga. 

Para usar la soinla* esploradora, se 'redondea y se da una figura etval al pfn- 
'- oel empapado eii la me«ok resinosa ; se mide de antemano con una candeli- 
lla graduada la distancia que hay desde la' estreches á la abertura de la 
uretra; se sei^ala esta distancia en la. escala de la sonda; la que se introduce 
basta llegar á esta sedal , comprimiendo moderadamente sobre sp estremi« 
dad esterna, para que la cera de la interna se prolongue y ocupe la estre« 
ches ; pero no debe hacerse un grande esfuerso , porque nos espond riamos 4 
causar dolores muy vivos, y á que, dilatándose demasiado la meacla resl« 
Dosa, abandonase las hebras de seda á qae va adherida , y se rompitse den* 
tro del conducto. 

Si li estrecbei estuviera en la porción prostética ó memfbranota >de la 
vretra , tal ves seria necesario , para poner la mésela resinosa ett eontacVa 
con el sitio afecto , convertir á la sonda esploradora en una nlgalft encoré 
vada , por medio de un estilete de iuüciente grosor , cuya éstremldad estet'» 

- na no llegase al pincel de la cánula. ' 

La sonda esploradora debe estráerse algunos mlnntOki de^p««i de Introdtr* 
elda, bablendo pue^ antes arta seftal sobre la' linea que corresponda á Im 

■ parte media de la cara superior ó de- la inferior del miembro^ paro que se«- 
pamos luego cuál era su situación dentro del condueto. Se la saca con enfa- 
dado , estirando la uretra y deshaciendo sutf pliegues transversales, para que 
estos no des6guren el molde q«e hayamos obtenido. Aqni te ré la utiliifaiá 
de que la sonda esploradora no se^ de itn diámetro Inferior al nthtoéro i del 

■^gmdobiirtro; p«i)s de lo tontrafio, laspáVediei de la «riHra, contraidaa sobra 

Isí aaeabla tesioosa y pop eneim» de' ella s «HoraHan noiablemenle <án figañra: 

. la 'sonda de un «diámetro snltcienl^prepar» ti camino é impide,* sina del todo» 

«tn gran parte U compvetioii do Ut páf^wks lobco ta «ftreaiUádjAtOf«a« PQí» 



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vm 

•p^irtNinrWMA^VAiidk rvi^nuiqveiel mpUb^^quY pas» potr lá corra4ura roas^vclo. 
fflerleiiiBÍite'^ctMi 9« (^ira iaferior^; n« ip jnhliíicey y para«yitav este, iucoiive**) 
likinlt^ hat astfdo DvcAMr^, ^' Vce deU canuladela ^ouda esplfradora, una al- 
galia de goma eláMica , iiatuntlaieDte encorvada jtti esUiete; y M. JLalibmanp . 
ihtroduoe^ii'la cavidad' de dicba Bonda otra caodelilíb, cucorvada, cuya puii- 
til m)ipae^k il«g«r htsU' el púlcel em{>a;padoei»^U hiraf la reainosa. > i 

* 'lisira4^a la sonda y examinado «I molde de su ealrciikid«d ijiicriia , se re-. 
Conx>ee' tsaicUmeivte Ik ügúra déla estrécbex, «i consiste en uiaa-Jbttda cifcu-, 
liw, si «M'ttn t«nfor , y hacia ^ué lado está . la abertura ^9 «omtMika coa, 
el resto del condüot<» ; y como ya sabemos tavibien la distancia á^ueae l«a-. 
Ha } de la' a^MVMrrar de- 1» urttoa.^. se puede .decir* ^e xonocemo^ inafttaálica- 
metife el sitio y forma de la enfermedad. » '' ' 

* • 1^e«lp su«e4«v ^úeiateraise /reblandesca demasiado^» se de sfnrenda y ^ue- 
de dentro, dt^ aondacto'^.priiifátptltDeAtt cnatui^ la estPeciieL.ip<«haála áxreu* 
<4m>]^rofitndidacl, y:s« ha introdwido la sondad con vio^ncia^ 'pero ademas^ 
qa&'est<> no es th^yxohldn^' yito piíede evitar .procedí eado con Mguna |^e*r 
eaaClon, nos pan ce que aun en elcasodeca^r á Ja vegiga alguna (^orciOiM^itA 
di la mezcla restnoaa^ no tafidam aquoíla en espeler tirt-fuer|>ofsAvai^« (\Uf> 
sienda movible , pequeBo, sin aspcreaa^ $ blando, ¿ncapatide aUerajrse>oo«i! .^V 
contacto^ da -orihayji&^^es pasible querse convierta' enf núcleo de.on cáJcHloy 
porqua k\ mismo Hqaidar debe l«b»r ju supeirfitie^ asi temo laba «las; patredca 
de Wi '▼^ífpa^, y porque. fiíiagaii ,; sedimento tODr0»q pucd<^ . 4liberirs«^4^ im^ 
aoatanciltJiBcéitlosá ylsemi-líquidai. , : / K •' ., 

" >£^ conocihue«ito do la forma de la tstxecbet nes sirve, para introd4icia «n. 
la uretra^ ui&)a.cottdttft(njes;, cuya estremidad interna tenga un orifico ipua 
VengazécorrespaiHkr esactamente al de la porción éstrecbada, para permití v 
tl'pasodeun^apésito^^Iatantb. £1 oendjoctorfideDvCAM»^ inyeutado para t¡. 
ti»iAanvíanlo/deU&>estiiechecos de-lauretra poi^ 4a canteriiSjlcion, «siina cánula 
)do gomal ¿el aaticái dellñsknfiro 9 del grad<¥»etyoi,i y«d^. Si 4. 9 pulgadas de^OiOr 
gHud , cuya estremidad interna evtá medicada de dialinto p|odo,.SQgtW;^e# 
•la'iibtfrtrnrarde la eatrecltes^ Guando esta es pequefUiy ^en^tfa^, ^<punta de la 
cánula ei cónica; cuando se aproxima á uno de lo«,>liiído» , el cooáoctor prer 
«enta en. «a csti-emidad ana eminencia, j que ba deic^oei^Ander á la pariMÍ 
mae distante de dáobo orificio (Z* 2, /.' 7). Deleita manera ise consigue qoeel 
conducto dé M a caoinla y el do la «strecbce v«ngan<¿ quedar en una misma 
IfVtca i y ^u¿>un>oaerpo qne airarlese pOrla cavidad del primero» ten^a qme 
|>a3ar 'pret3hamenl}eá 4a del segundo. . . i ., , , 

»< Según 4a idea quo tengamos de. laaM^ecbee , st pregara el .conductor ry 
tíkeúiií$it doatf Vres^canalrocom^nKácas >.fue pvedan ioHYHlncirsa en 4a cavi- 
dad deaqifeL Dentro de la mas angosta jugar! libremente una candeliUa^ 
•iiprdon, de grosor proporcioi^ado para que pase por el si|iQ afecto, y de do« 
•tria longitud qáiejel CondnctoK 

(i .'Antes de emplcfinelícoadurtoi*, se seit^^a.en su superficie esterna la d^s* 
tancla que báy des<k» bi> cjstccchrc hasta la abertura de la oreitra^ distan* 
cia que -se debe- haber medido ^con la canddilla graduada i introduciéndola 
batla^el obstacdlo^ y dejando te l/.«»iembro «nJtberiad para ver qué altura 
marca en. la escala. £1 eondjuctor se íntroduce^el misn^O modo que uua can- 
--deliHa (pigidíia 15S-.). colorando ^ü eminencia ^isí la tiene » en el ledo donde\ 
el obstáculo presenta .mayor i^rosor, para q^ela abertura de U canolf^silua- 
tda^en 3a párt0répaes4a # v^a át caer enirente de la aberturade la estreches. 
.6t i»xándelill^ ^nrdebfypeuptrtr tnestai es muy delgada» v^lM^ dentro dfl 

• 23 



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Ií60 
contador , y fe doUa péváSead* lodft lá fotr» l|»é ;U%Ü*«i elaMkUM i ,f i 
ptra rt mediar este defecto, ae ifitrodi|cenprimet«i)niai 6 doa canaUa coocéa- . 
tricas , f aan tres ai faera necesario ; pero tfo «aatai ^%e la canMilU ^^oedt 
muy ajattada, porque taCottces seria fácil esiraerla i»velaiiUria«itBU al 
separar los conductores » como réremos después. « 

La colocación de la candelilla dilatante es muy fecil cnándo el orificio del 
conductor corresponde precisamente al de la estreches , y cuando el^iametro* 
de las cánulas concéntricas es suficiente para dejarla correr con libeitadi, pe* 
ro sin doblarse, 8e empuja la estremidad estema todo lo necesario para que 
la interna vensa el obstacnlo y pase algunas pulgadas mas allá; entonces •• 
estra«n los condactoresi deteniendo al mismo tiempo el pabellón de la cande* 
IHIa porque no sufra alguna conmoción, y cnando llega á esconderse dentro 
del tubo de las cánulas concéntricas , se la sujeta dentro del miembro com* 
primiendo esté, órgano con los dedos indioe y pulgar de la mano, isqnierda. 

Los medios ingeniosos queseábamos de describir sirven para prapoceionar 
una dilatación lenta y graduada , cuando no existe retención de ^in^ que^ 
atormente al enfermo y nos haga temer la rotura de la regiga.y un derrama 
mortal en la cavidad del peritoneo; pero cuando esto sucede , es preciso- dar 
salida cuanto antes al liquido detenido. Desde Db8Avi.t f se adoptó en tales 
éfrcoustancias el mihetérismo forzado f que no consistia tn otra cosa, que en 
vencer á viva fuersa el obstáculo que impedia el progreso de las sondas , te« 
niendo bien presente la dirección del condncto para no estraviarse y hacer un 
camino ialso. Botbe adoptó este método, y aun inventó para .ejeoatacle la 
sonda de plata de punta cónica , que penetra con mayor facilidad. ^Otroa mn^ 
ches cirujanos, y entre ellos GsnoT, aconsejan esta practica en los casos ^ea 
que no haya otro recurso , y que se la prefiera á la punción de la vegiga, 
que es un medio menos dificil , no tan arriesgado , y al qne los mismos par- 
tidarios del catheterismo foraado confiesan que debe acudir el que no tenga lóf 
conocí mentos y el tino necesario para fortar el conducto de la uretra ñn be* 
rir sus paredes. ¿Pero qué profesor podrá tener seguridad de no estraviarü 
buscando un camiáo tan estrecho? ' r . 

' Sea como quiera, (Sianv propone recurrir al cateterismo Ibraado» des« 
pues de' haber reconoddo por medio de la sonda esploradoca la forma de la 
estreches', siémpve^ne nó haya otro medio de introducir la algalia y esté 
ijidicada la evacuación de la orina. Este cirujano adopta la senda cónica de 
BoTBR, y aconseja que «e la use con mncba prudencia ; qne se dirija su pun- 
ta bácia arriba, hacia bajo ó hacia los lados-, según el sitio donde se b^lü 
la aberiura de la estreches; que se camine con calma y precaución, #a< cuto 
4i sai Bene; que cuando se llegue debajo del pubis , se mantenga' Siempre la 
sonda apoyada sobre el borde inferior del' ligamento subpnbisno'» haciendo 
'progresar su punta con el auxilio del dedo índice de la mano isquierda, que 
la guia al través de los tejidos perinesles y del tabique reoto^vesical ( y qne 
se la haga ejecutar al mismo tiempo el movimiento de palanca necesario 
para que penetre en la vejiga. A pesar de todos estos pi^udentes consejos, 
practicar el catheterismo foreado es confiar mucho á la ca5ualidad. ' 

Hasta ahora hemos hablado de la introducción de las canddillas y sondas 

eiiíndríeaM ; nada diremos de las fusiformes y TÍf visntre , porque se colocan 

del miámb modo qne aquellas , teniendo cuidado de que ' su porción engro* 

sada corresponda á la mayor estreches del ^conducto; solo si nos detendré* 

• mos un momento en el dilaiador de aire de Dtcamp. 

Este consiste , como ya dijimos ( pág; 151 ), en un tubito del diámetro 
de tres á castro lineas y de la longitud de la parte estrechada y a%o mas, 



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161 
béett^'^fM* wn '«plodie*» yerñficiikv cM «i«f o , 6 cdn «a-péteo de: ialestino' 
A ^U>.«C« €ile>liib» ftafetra k «tlrcmidad globaliiM ¿e an Mtilete de pU<- 
!«;* luetá U>a;bcrtttre iaterror que-eftá ccrredei oott algnoat yaellai de hilo. 
A' fUeelveaie'tiiperiorieAdftpid^ orificio ialenio de ane cánolftf Umlríeift< 
de pUASf^^e iaperionnente presente ane llave pare abrir ó cerrar ta eos- 
d«eUi|^ í' ittlSiriormeBte un forca circular, paré ^Itt el tubo de tripa pueda 
fijarse eacima de él con varias vueltas apretadas hechas con un cordoaete. 

£1 diUlador de DecsMP se iatvodoce empajando^ el estilete j la cánula de' 
plata^ hasta qae el tubo- de tripa se halle en <»ntacto coa la porción estre* 
cbadar: entonces se iayect^ ea sa cavidad aire ó agua coa uaa jeríaga, y se 
cteram la llave de la caaala. 

£1 objeto de los^ cuerpos dilatantes de la uretra es siempre uao mismo» 
aiaateaer libre el curso de la orioa por su coadacto naftorai:* este curso 
puede hallarse alterado, ó porque la uretra uo permita iamÍ€eioa> ó por« 
que la permita por uaa abertura preternaturaK 

' Ea el ultimo caso, debe colocarse uaa uretra artificial, qae se oponga é^ 
la sÉlida del Uqaido- por la abertura (herida ó fistala) de la aatural, míea* 
tras qae ea esta se empleaa los medios curativos coavenientes, Docam» j 
Laixbm4«d< faaa tratado de probar qae el uso de la sonda en tales heridas sir*- 
ve úaicameate par^imuntener sas labios separados, y por tanto ^ra retar- 
dar y aaa impedir la curacioa. Nosotros creemos que esto puede suceder 
con algalias de mucho calibre , pero que no debe eateaderse coa las de ua 
grosor» proporcionado , que se han usado siempre y se han tenido por 
titiles ea el tratamiento de dichas dolencias, sin que se las pueda negar la 
aveataja de« evitar ék paso d« la orina por eatre los labios de la solución de 
eontipaidad y de quitar por lo mismo la causa mas abcmada'para irritar 
la herida y destruir 4 cade paso la adhesión incipiente; pero, si se ooafirmaraa 
ea lo sucesivo las ideas de diches profesores, seria preciso adoptar un térmi« 
-iló'medio, y sondar solamente al enfermo dos t& tres veces al dia, para eva« 
coar^lá orla» según se fuese segregando i' sin dejar la algalia permanente. 

El segando caso del uso de los cuerpos- dilataates «s el de estreches de H 
uretra;: est» puede depender de la compresioa que ejerce algún tumor inme« 
-diato ^ ó del iaCirto de sus paredes, 

• ...£a lai estrechet^que depende del eagrosamienio de las paredes de la are* 
4ra, tieaea las soadas y caadeHllas alganas ventajas y ao pocos inconveaien^ 
tes. Las peimerab soa: procurar ea mochos casos la fácil evacaaeioo de la ori- 
tna ;j prodaair uaa dilatación léala f graduada, y ser ajplicables á todos los 
casos, esoepto oaaádo haya aaa completa obstraccioo. Sus iacoaveaientes son 
mucha n|ás namerotos: f «® prodacea auicho dolor «a el acto de aplicarlas, y 
maa si permaaecea por largo tiempo, y la uretra no está acostumbrada á 
:ftt inipreMon ; llegando» á veces á ■sel'ioausa de inflamaciones y males de al- 
gaba eraseeadenciac las soadss metálicas soto las que bms lastimau, después 
.£is de gonia alástica , y luego las caadelHIas y bordooes: 2.^ dislac^raa la 
-mtttft hacea^miaos. falsos y peaetraa éa los órgaoos iamediatos, cuaa- 
do las maaejaa manos iaespertasd' temerarias; pero estos iacideates seevi*- 
taa eaaiiaafl40 siemppvuHi' macha' precauciou t 3.*- pacdea inflamar la ve* 
giga rosándola con su ptfata y determiaaado, camoda veces se ha vista, 
-^loeras y perfaraciones, 16 qaeiBO' sucede tampoco al cirofsao qde está biea 
prevaaidot 4*® escitaa la Masibttid^d del coaducto, el cúaíse contrae sobea 
ellas; producen Ireoaeatet deeeae da oriaar , ereceioaes refcitidas y ana úo^ 
laroéáa i* ci^os sjot^nñaa tadiesm ^aea preciso eeparsrlaa , y esperar á qat 
aaláieA'lalBt síataiBasipíira volferiá iatrpdacivlas; porque .la:costuBkbre st 



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16t 
establece por g«Éblot.ai4ar«6 ineno» uftpciwtfptiblaiy 8«9ÜnlqtffiwiMMlalf:dtl 
sa(;eiQ; y. de U cosUimhre nace la toleraawia^ |i:idiii«i^«i¿iilif}lm]HiftiftÍJa)kr «lia 
seci*«t¡«a;niao#ta, qne Uvof:f;«€ 4a.dilatfteittO(«QoTtii*ile;;|KlriiúUcdrk}»cA.?£É 
veces no ae Ua puede aofrúriciAvIúiiguuaifodoi^'.bayitfiígBUM^JaiocitfciBptiiiletf^ 
que lejos de prestarse á ;U cpaluuiUre,; e»perj[fibt>Uii«a'.caida«4i|tt^¥fe£U:ii^ 
Uiiva del6res¿lnu!iiuk»e^ ^a^-^eu la aiiteriori ¿ftal^iinaa pued^a r»K9ptMe, 
y cayeodo uaaiiporcip», ^ ja- vejiga , couveviivse eu Múckeo de kn cákiilo ; por 
cuíyo motivcl so, deben ¡osarse ^irunseu tos frágiles.» ni ejetce* ¡mucha pre- 
ai<»f» cou el]oa. ni dobladlas;: 7.^ por últioio, ua sé^ suele lograr c«ii.éllaa««a 
resultado saitisuQtorio; no es rar;^qoe.cuandoii»n producido algBtiefecUi««o^ 
brevenga una iuflamacion que todo lo destruya , y aiuiqueí al cabo 'de onicbo 
tiempo y trabajo bayavaos restituido 4, la^ porciou estrechada s4 diáfitbtro ua- 
tar«i 9 vtteivetiá'Hecea ^ agradarse U doleiici» en.jcuaaito se suspende su^ os». 
. £a U , estreche» que depejide de la compresión ejercida por uu tumor, Isj 
sondas son el único medio que se puedi(',emplear, y, producen casi siempre 
uñ resultada c^mpleto,/En. este caso» como la indicA(;iou que recUma su 
uso es ptilnameaie paliativa »,ae- Ua debe aepacar después de conaegiiido oLob* 
jeto^4qu«es U eicacoacion ée la /ur^a^ 

M-v M. .0UC4S1P y Lallbmamo han querida establecer, como métoda generat 
para el tratamíentade las estrecheces idiopáticaa de Ikmretra, la ca«leciza'> 
oioi» pcac^icada coa loa. ingeniosos instrumentos que hfltn mandado- construí» 
al ii^nto. j&in tratar de discutir los motivos de preferencia que puede tener 
U dUaiacioui óíla caotcrtaacion , aolo direokos que basia aiior» so ha oonñr» 
nu4o la esperienciía que esta última sea tan seguJraettiusefecioa>y.ta» ftcil 
como pretenden sus defensores, y que lo« medios dilatantes son de abeoluta 
seceaidad : 1»^ cuando la estrecbea. tiene tan corlo diámetro, que no poede 
da.r entrada al porta -cdusiúQ: I4 ?: para>iSOSteixer y aumeAiar «Lefccto^ pro* 
dtjbcido por la canter i «acioiv , 

. Vasando aboca áe^am^najr laidamente los diversos procederes de cathcte^ 
rismo que hemos apantado » harenaos imul bre%;e->xeiAfia de au utilidad coia> 
parativa y de SHA casos de apiUcacioiik. . wt . 

». ,Los bordones, candellUaa y airadas de gotea elástica ^n : estiTefe , pnodn» 
cen la dilatación con la menor incomodidad posible del* enfermo; pero ra^ 
ra ves pueden vencei' nh obstáculo algo oonsidevable ó atravesar sisi el ais- 
Jiilio de un conductor, la abertura de una estrechez sitnada latcvalmeBie, 
.Ademas es- bastante difícil conducirlka mas allá del arco del pubis., . - ' . 1 
^ >t £1 proceder de M. AirossAt causa mueho dolor á lot en&Rinos ^ y: cpaio 
la. estcemidad de la. sonda se dirige tenaamenle .b4t¡» «bajo, eaponc á\ loe 
que no tienen- bastaolte>^ráctiCaáha4)er; falsos caminos Sos priooipalea vc»^ 
tajea son : permitir el movimiento de rotación sobre el eje del^ raatmme&r 
* to , faciliundo el progres0i de euiponiar; presentar un mecaniiMMO.!iMr««^ 
xual se sustituye inmedia^mentie la algaKa metálica por una. da goma, eláa^ 
tica,, y preparar la uretra para la operación quirárgica, Uamada litoirkia* 
.Pc^eKÍndieinlo de estas ^^^ta jas /hay iAdividuoa en quienea«.fe«eini mM iv- 
•cUmente 1& sonda recta que la eacorvada. , . .u 

Pero esto jso.eií lo mas general; lea soAdaa encorvada»^ «fjkadae aegu» 
el primer proceder^qoe se. ha menoionadtf,. penetran con mayor facilidad y. 
.n>enos dolor del pÉciéntes por lo ianto^ en. Sapada se lasi emplea de bbu enee 
do caai eaclasivOr Lasr metálicas sirven para cuando hay qnt vencevatt>gBandr 
QbstSoalb, táá'da^oma elástica fiara* permanecer en la^ uffetra. . . » 

La vneltaide .maestro eatá abandonada^ .porque la introduocion* de>ki .al- 
galia por esUpcocedtr ce dificü y. 4olor»fa^jdi£QU;p«0|ue 1» p««ta.4clÍA*» 



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,%nii»5nl»^*iri«^P0fUt*nU*i«»ie A i» i?ac» inferior ím^U «r^trp^iy^^siprt* 
dfO dislocar este conducta y darlo. /m«^ /igVi^í>¿v^lí«A. <U «U <|Ut..n*iuriLÍ< 
«liN^Wl^ti^il«i<c{l9HA^4)^i4^^t^ 4tlg»lÍ4 <)i^st^ «ii«{»priCÍOii,pr/o«^«licii. El , moví- 
L^ifnliOfde |9r|ig«i9<4»ve>úUin4a^U^^A^ <e ekfu^, ^^vi^trÁkiye mualio ¿que la 
punta de laiKÍmwi.l«f'Cp^utrf;,4t cMIP.4c la. \?digai,:y. ¿ qne fitip«iiánddia 
al idUdb^ l,ieuip« bácla 4«:Uute , peneire en asta ^vijadipcro ya sé deja 
conocer o^^aU oiA}e&Mft>' debe .producir «liei^Ceriao^ . ., s. ; 

El proceder de |Jr. ABsivh'BTHY 4ieiie nifts inconvenientes que el anterior, 
.p^rqu^: l^^Qnda üene que pfo^egMÍr en una direcciop muy Tortada hasta 
/ jien^trai' en ln'yegi^?» y la wedia y^cUadel instruipento e« niucbo maa di* 
fici^ y^ dpJprQ*»* $i^,eail>argo, pudiera sejT necesario emplearW en ua «nfcr- 
¡CDO que $uYÍ,era^'€l \icntre ipuy^voluntinoso , sipo pudiera vencer el oksti- 
culo ui|^ sonda de goma eUslica recta, ni tuvi^r^^roos á mapo la de M« Anius- 
sat (Vara vea convendrá practicar, e^t^ proceder con la «pnda de goma elás- 
tica encorvada; porgue, si de este modo es capaz de Hega/r á La vegiga, raa- 
€^ BiA# fáQil Sjerá^.poi^ lo qoQig^, lo^rac, j^l, Q^ijín^ resaltado ciAaudo fl 
estilete calé reiíUx . í , 

Im. dilatación; por medÍQ de cfn^clillast aplicabas á íav.or de«condsctorts 
ea tnjifty . útil para cQinhatir las. tstrecbeces ; pero lúen ¿>ocoise podrá, espch- 
xar de ella e|i las reteucionea de orina que exijan pronto rouedrow . 

Ya heñios dicho algo de los peligros que acompañan al calheteris/no forsado; 
ha sucedido, aun á cirujanos hábiles, perforar la uretra, el trjido celular, 
•I recto, y llegar á la vegiga después de haber h^bo un destroao; incurabl», 
«¿atamos casi s^uros, dice Gprdy,.lenM;ndo prudencia. y habilidad, de sa- 
tisfacer la indicaciou urgente de evacuar la oriiUi con U^ouda cósúca^de pla- 
gia, á p^sar de todo lo qué' ha dicho Ducamp encojatra deeate mcloda'^' f<o- 
sotroa no sabemos que puede valer la priidencia cuándo seitr»ta de.cofda- 
^i^^ientre órganos importantea un ii^trumentp, caya buena dirección, no se 
W!4/^ calcular; pues habiendo de dividir ó rasgar los obstáculos, es imposi- 
ble que elfffofe^í^ 4^Mi|Bga, cuando obra sobre las adherenciaa morbosas» 
7 cuándo sohr^ h% V^\l^ sanas que es necesario respetar. Si losiesfnerxos no 
son. suficientes ^para rompe£ los tejidos , ya no son propios de| calhetensno 
ibraado. Guardémonos de dar u|i consejo , qne por desgracia se siente» m«y 
iacliaados á practicar todos los que en un caso urgente acuden al uso de 
la sonda y encuentran al introducirla algunas dificultades : aun en el dia, que 
fstá por lo general severamente proscrito el catheterismi» (priado, no es raro 
balUir enfermos cuya ur^itra^.ha sido dislacerada por tentativas imprudentes. 
En el caso de decidirse á penetra^ en. la vegiga por medio de una punción, 
.rale mas .practicarla con. un trocar en ta parte inferior del vientre , porque 
asi, 4. lo menos, resultará una herida. rúas sencilla, y en la que solameuie 
tstarifn interesados los órganos cuya lesión se baya previsto de antenpano* 

l«ar:eMidelillas fusiformea y 4e vientj^e sicyfu para completar el efecto de 
la cauiérixacioB.» y en todos los cafos en que se quiere que el diámetro de 
jUna parte del conducto esceda de dos líneas y media á tres ; pues si entonces 
asáramos runa candelilla de igual grosor en todaí suiongitud , dilaUriamoa 
Inútilmente, las purtcs aauas <|ae natura) mente tienen «senos amplitud» y se- 
rta intolerable la permanencia del aposito» I41S candelillaa de viente díebeu 
Utgar^á tener en su engrosa miento cuatro lineas^ ó mas; porque los tejidos 
^ue bun. ^decida estrechez, tienden continuamente.! volver á su estado 
«orboso, y es preciso dilatarlos oou exceso , para que al meuoe conserven el 
••libre necesario. 
' JS«ciiMiloaii4ila^t»dAft4eDd«áiiR_| IK hi obeeinn^ que ejerce i^a eodoiii 



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16* 
iMt Intm por escíma y por ¿ebt)o , «qae ea ti sitio 4e k aiIrtdMi» y ao é» 

tan cficaí como las cMidelUlM ét vienUré» ; • ^ 

Todos \os meilios díUtanles iátrodiicidos en It lirctra «xi)eB los ^rüi¿o¿oo 

comanes desujeWrlos con su Aposito contentivo» (Véssc p*g1ná 75»)| pnvn 

qae no pierdan sn nluacion» y de insntener los siempre ti elpios» 

El orificio esterno de! condncio de U* sondes pemenentes, despees qne eo 

ha cTacnado la orinaV se cierra* con nn taponcHo de madera , qne ^ eaftrino 

separa cada ves que qniere verificar la escrecion del (iqaido» 

•Como las sondas y candelillas Introducidas en la vegiga Se cnWtn ét iil- 

crnslaciones satinas, qne hacen luego su estraccion difidl y dolol'Osa es predi» 

-renovarlas con tiempo» para no dar logar á qne se verifique este iccidente. ' 

Las candeUlUa y hocdones solo se conservan basta la primera evacaacsoü 

ele orina » que por k> comnn no tarda mas de tres 6 cuatro horas en veriA* 

carse; en seguida , á al caho de algún tiempo según la sensibilidad de la «ro« 

tra , se emplea otra de igual diámetro » ó mayor si es posible. Las sondas dt 

i plata se deben cambiar -á las veinticuatro horas , á loimaír, por una de go- 
«oa elástica ; también se puede colocar esta inmediatamente valiéndose de na 

: estilete articulado contó el de la sonda recta de Amiissat ( página IIC ) 
Por último, las de goma elástica se separan eada eeis ú oclN»diaa» para lim* 
piarlas , y coando ya están reaquebraiadas y frágilea, se las reemplaaa por 
otras nttevas« ' 

No es necesario advertir que cuando se presentan agudos dolores 6 sin» 
lomas inflamatorios produeidoa por el medio dilatante, ea necesario asparais 
le y no volverle á usar hasta que calmen estos sinlomas< 
• A pesar de la esposicion qne acabamos de haeer de los prindpioa mas 

-admitidos en la actualidad, y que hasta ahora ban guiado á los oim)anos 

• al 'practicar el catbeterismo en el hombre , no podemos menos de mencionar 
!el nuevo proceder que ha publicado en una memoria , escrita con el acierlo 

que le distingue, M. Matoh di Laüsama. Respetamos mucho los conacléi3én« 

tos y la larga práctica de este profesor» y al i ndiear.bre ve ni e nte lea aK>^« 

« oaciones qne áconieja en el naétodo común de destrut^Ua^ eitinecheces y les 

• motivos en que se apoya , no haremos por nuesira parte Ctftnentario algano; 
pues no ba de ser el raciocinio, sino la esperiencia fundada en mnlti^ioadaa 
oliMrvaciones, quien decida en este asunto, ^sta qoe la rana se hatte 'ia- 
dioada á creer la bondad del nuero proceder; basta que se halle confirmada 
por sólidos arguníientos y muchos resultados felices, para qne- se OBsaye» 
como debe hacerse con todas lu innovaciones apoyadas en ignalea faaia» 

. mentos , sin entusiasmo y sin prevención desfavorable. 

Cree M. Matoe que por el método eomnn de destrair las eslreeheeos se 
pierde mucho tiempo y se dá lugar á qne sobrevengan aecidenlea desagrada- 
bles, copo son } á la larga la inflamación , y de presente, el herir k are» 
Ira y formar caminos falseos , 4 lo que, segvn'él, está tanto mas HftñSktu el 
cirujano cuanto mas delgado es el cuerpo dilaUnte qoi^ emplea* Kn consa« 

. cuencia de esta npinion, usa sondas de metal gmesu y enoorvadast voace4 
viva fuersa las estrecheces, y his estrao ea seguidas pam colocar otras de 
mayor calibre si es urgente producir una gran dilaucioni d" ea él casó con- 
iriario, para repetir al día • siguiente el mismo procedimiento. Tres é coitm 
aplicaciones foraadas de sondas sueeslvamente mas gruesas le han bastada 
siempre para dejar espedí to el conducto, y en disposición de qne el tMklf^ 
mo mismo m Introduaca coaiido quiera U» algaHas sin dolor y coAio por 
pasatiempo. 

, Asi,pneS| el precepto. eafa M ocido por el proBMPr de Leaieauy eoi . 



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165 
i^ttjroreí difie^Uad^t pfrétta ¡0 urttra al caOkeUrismú y á la lAre c$ertekn 
A Jt» orina^ tai4o mas grueso $pa el caihcUr gut se use, i 

Ea caaiUo i \m csirecbecef M mUqvo orificio ie la jurctra , qac suelea 
aiitlir con U$ del conducto , las destruye primero coa «u^ «onda cónica de 
WUemidad redondeada* la qnt despnet de penetrar por la aberitura hasta su ma- 
for grosor, se retira^ para proceder ¡noaediatao^eiM^ co« oljro^tkcUr de loa 
oonunes á la dilaiacion de los obstáculos interiores. 

Compara la introducción for^da 4e la sonda á la del pca« £n Ja yagína 
de una donceUa , al paso de la cabesa del feto por el cuello Mterino y A otras 
operaciones naturales» en las <|ue se nota sin ¿nconrenientes la dilatacioa 
ftpentina de membranas mucosa«.semc)aiiles á la que tapij^a la luretra ; y refie- 
re dirersos «sperimentos ejecutados con algalias de todois grosores en el cadá« 
Ter y en inteatinos de ajpimales» ariificítlmente estrechados en .un pjunto coa 
algunas vueltas de hilo^ probando que» á igualdad de es(beru>s» es tanto maa 
díficil dUlaccrar loa tejidos y liacer caminos fal^M « ícuanio m»s gruesa ea 
la aatremiSad del instrumento que ae emplea. 

0tce que la razón y la esperiencia demü^esUan que son inútiles Jos medios 
de inyestigar el sitio y formada Ja estrechez, jcomo también los conductores; 
poesía uretra siempre se acomoda á la dirección de una algalia resistente, corneo 
«na vaina aobre el acero; que por lo mismo, la forma de los cathetereses indi-> 
ferente, siempre que puedan afguir por la cara superior de 1 conducta haata el 
pubis , é indinarse Uveramente por debajo de este.; que la compresión cons- 
tate de un cuerpo mas ó meipios agudo, es muy propia para inflamar y ui* 
aecar las partes « como sucede á los genitales de la muger , cuando se pre- 
seataa ea mala dirección el codo ó la rodilla^ en yea de U cabej^a q^e es mas 
volnmiaosa $ y que por último , un empuje dirigido con igusldad sobre ya** 
ríos puntos , entre los que se halla el orificio de la estrechez, producirá aiem* 
pre su mayor efecto en eKe último , respetando todos los demat^ lo ^at 
ao puede suceder con las candeUUas o/^dinams^ £pya punta se aleja del camÁr 
ao que del>e seguir , y emplea su acción en perjuicio del enfermo. . 

la primera operación es la que parece dificil y dolorosa; las demás soa 
sucesiyamente mas fáciles ; «porque la membrana distendida fiuerte y repen- 
tinaaiente , no se rehace por lo conutn en términos de adquirir la mhm^ 
disposición orgánica que tenia antes de sufrir el catheterismo. 

Las sondas metálicas son en concepto de Mr. Marón* may preferibles pa- 
ra la dilatación forzada á las elásticas ^ porque: 1.^ son mas lisas, resbalan 
4aon maa facilidad y ejercen mayor presión : 2*^ tienen la dureza y la aoli- 
dea que el estilete nunca puede prestar á las de ^oroa.. 

En cuaoto á las dimensiones de las sondas , aconseja que ae exnpleen por 
primera vez las de dos lineas de diámetro, y qjue sucesivamente se^ llegue á 
las que corresponden á los cuatro ó cinco n¿^eros simientes del gradóme- 
tro«,Al principio las usaba mazizas^ temiendo dislacerar la uretra con el 
jGoatoni^ de los oijficios de la estremidad interna de las huecas; pero despuea 
ee ha servido de estas con iguales resultados, teniendo la precaución de 
•que ea el sitio donde se hallan los orificios , au diámetro) sea algo menor. 
. EJl. metal de que se hacen las sondas debe ser mscepiibU de buen p^üU 
,9ientOj^ resistente y poeo qvtbradizo: estas condiciones las reúnen^ entr^ 
-•tro%^ d oiro, la plata y el estafio. Los catheteces de estaño son muy útiles y 
poeacaatosos, y cree el pr^^esor de Lausana que debieran usarse con mucha 
fflcueacla* loa de plata aoelea ser aisiy delgados y casi cortantes en lacircun- 
Iweacia de sus orificios» delecto que pudiera corregirse dando mayor grosor á 
iu partdM de aa eatrcaádad , can lo que esta gaaaria tambiea ea resistencia. 



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Í66 

pequeiía cavidaJ sin salidr que presenian por ütlaute <kr fus agujeros , don-' 
de se depositan sUfrlaiicias animales que femcntan y prochicín un olor m-> 
f«cto: por «sta rason debéfiátf ser sólidas desde su» orificios en adeUtite. 

- Encar^ este cirujano que se baga la dilatación feriada írrla y gradui^i-' 
menté f veociendcí 'los obslatalos ; si \My muchos y el enftriftd está 'muy ftr* 
tigado , en dias diferentes, probando varías' sondas; y^jereiendó «o»' «lias 
uiía pre&ion moderada, constante^ bien dirij^da y>á' vetes alternada ton iVi- 
tcrvalos de reposo. Los ensayos pueden repetirse cada veintIcéatrO' horas, 
ó mas de tarde en tarde, con la circunstancia' de que s¡eiti{)re se eiftcuefitra' 
mayor facilidad tá secunda* vez- que la; primera , y en las sucesivas mas q«e 
en aquella , y que ea caso de necesidad, puedan destruirse c^mpUtamente lo» 
•bstaculos eu'una sola operación. Enumera M. MATó&'lds^asos en qac es 
preferible su método y* concede que en- algunos, comotuándo debe eVactrar^ 
se la orina según llega á la vegiga , son indispensables \éd sdndat^dé goma 
elástica permanentes. 

El profe&or de Lausana defiende también el verdadero catheterisino forzado 
cuando sea urgente evacáar fa^Oritla, pero desecha li sonda cónica, como muy 
á proposito para producir caminos falsos , y dá los preceptos siffaientef. 1.* 
Conducir el instrumento lenta y gradualmente y con seguridad. "" 2.^ Coj^r 
el cathetcr con toda la mano entre la palma y los tres últimos dedos , e%^ 
tendiendo el índice á lo largo de su cara superior hasta tocar la abertHra dü 
la uretra. Este dedo sirve, después de bien estirado el miembro con la mM» 
rzquierda, para indicar los progresos ó la inmovilidad déla sonda. 3.^ V^piar- 
de^sondas,' usándolas mas gruesas y mas delgadas; las primeras para pre'pa^ 
rar el camino , y las segundas para penetrar en él. Por consiguiente , no se 
hfircen grandes esfuerzos' sino con las de mayOr calibre. 

' A' Consecuencia de estas teniativaw, hechas con ^^vc/ tíno qué dmn ti inge^* 
•nio '-y Id espefiienda ^ han logrado siempre Mr. Mayor y varios otros céle« 
bres profesores vencer la estretbéK; en cuyo momento se suele oir an raido 
l^omo de romperse ó desplegarse una cosa, y se ven safir algunas g<$tas de sangre. 

Tales $on en resumen las 'ideas de Mr. Mayok , tales los medios que pro* 
pooe y que aguardan la sanción de la esperiencia. 

F CaTHETERISMÓ DE LAJÜKETRA- ÜE LA MÜOtU. 

Medios dilatantes: «e usan las candelillas y bordones qut se aplican' en lí 
uretra del hombre, pero mncho mas cortos. Las algalias do plata para la ma« 
ger tienen de cinco á seis pulgadas de longitud y son ligeramente enet>rvadas 
por su estremidad interna , dónde presentan varios agojeritos : también se 
pueden emplear algalias de goma elástica de la misrna fornia. ^ • 

Aplicaciún, Las eandelill^^'y bordones se introducen con f)á<éi1ídiJ> cómo 
t|ue la uretra de h muget apenas equivale á la del hombre considerada dea^ 
de el ¿laiide hasta leí arco del pubis. La algalia se a'pHca del modo «fgiliénite. 

- La muger se acuesta de espaldas con los muslos en semiflexion y separados; 
el cirájano se coloca é su lado derecho , sepat-a cbln los dedos fndice- y* pulgar 
de ta mano izquierda los grandes labios , y con la derecha conduce k algall^t 
barnizada de aceiteó ní^anteca,'en lá posición d^ Una pluibft de escribir ( dV- 
rige sti concavidad hacia at'rfba, y aplicando su punta al otificio de la uretra, 
la hace penetrar directamente de delante' airas y un pocd hacia arWbá, *>«•• 
ta que la salida dellíquido y la libertad de los mOTÍmienlda de la tonda H 
indican ^ue ha llegado á la vegiga, . ' . 



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16T 

Sa derlas clrcantUndaa pirticnUrea , como en tlgonat apocas del ein« 
birazo eo la retroversion del útero etc., e«tá la uretra mas ó menoa aej^ra- 
da de aa dirección natural , y ea importante que el cirujano distinga catOa 
' caaos f para conducir siempre la algalia » aegun el eje del conducto. 

Se puede aondar á la mnger sin descubrirla, buscando con el dedo índi- 
ce de la mano isquierda el orificio de la uretra , para que sirva de- conduc«- 
lor á la sonda. Sabido es, que dicho orificio se encuentra debajo del clilO'- 
ris , en el espacio triangular circunscrito por. este órgano, por lospequedos 
labios y por el borde anterior de la entrada de la vagina; que en las doncellas^ 
como esta cavidad ea mas angosta, hay alguna distancia entre ella y la ttre- 
tra;,pero que en las que han usado del matrimonio, y mucho maa en las que 
han tenido hijos, el meato urinario se va acercando á la vegiga, ó por mejor 
decir, esta se va adelantando háaia el pubis, basta quo aquel vieno á en- 
contrarae en au pared anterior. 

Si fuera neceaario aostener una aondá 6 una candelilla permanente en la 
uretra de la muger , pudieran usarae loa vendoletea , ó el contentivo de 
reaorte , dcacritoa en el capítulo primero (véase pig. 73)* 

En cuanto á loa cuidados de renovación y limpieaa, 1^ loa medios que 
para la dilatación son preieribles , y algunas otraa circunatanciaa particu- 
larea, pueden aplicarae loa mismos principios que bemoa mencionado en 
el articulo anterior al tratar del catbeteriamo en el hombre. 

CAPITULO IV. - UNITIVOS- 

Las partea blandaa de la economía, que dotadaa de diferentea gradoa de 
tlaaticidad y contenidaa por loa bueaoa, permanecen continuamente en una 
tenaion maa ó menoa graduada, ae retraen y separan unas de otras en el mo- 
mento en que una causa produce en ellas una lesión de continuidad. Esta ten- 
dencia á separarse es mayor, cuanto mas fíbroso ea el tejido, maa contractil| 
menoa adhereñte á loa órganoa inmediatos , y euanto mas ae alejan unas de 
otraa laa eminencias hueaosas en que apoyan loa estremoa opuestos de la a 
partes divididas. Loa labios de una herida transversal del músculo recto ante- 
rior del' muslo se separan mas que los de una incisión de la piel en el mis- 
mo sitio; y esta aeparacion ae aumenta en amboa caaoa, aiempre que, diri- 
giéndose bácia airas la rodilla, ae aleja de la parte anterior de la pelvia , y ae 
disminuye en el movimiento opuesto. 

La inÜamacion que sobreviene en todas laa heridaa, diaminnye por si sola 
la aeparacion de sus bordes, y hay casos en que esta es tan poco considerable, 
que no se necesita ningún aposito para impedirla, y que la única cura que 
ae aplica al sitio afecto, es un preservativo que le defienda de los movimien- 
tos y de laa violencias esteriorea, y laa Jiuataaciaa médicinalea que ae juagan 
oportunas. 

Pero, en el mayor número de caaoa, cuando existe una solución de conti« 
nuidad algo estensa, ea preciso recurrir 4 los medios unitivos, que pueden 
dividirae en doa órdenea: 1.^ loa que obran directamente sobre la superficie 
afecta aproximando loa labios de la herida : 2.* los que obran indircctamen-* 
le , oponiéndose á la separación de laa eminencias hueaoaaa donde apoyan laa 
tstremidadea del tejido afecto. Loa medios del aegundo ó^den se reducen 
4: 1.* elertoa venda jea, de que hablaremos deapuea : 2.® la posición que, co- 
mo aparece 4 primera vista , debe siempre ser la que mejor aproaimadoa 
mantenga loa labioa de la herida , y la que menoa incomodidad cauae al en- 
fermo i y tea mu£ÍM:il da connrvar» En laa heridaa iranaveraalea » ai eat4n 

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168 
tu U parte anterior M caerpo, reguUrmeMte conviene li flexión ; y §1 en 
la^poi^ior, U etteoftion. Las longitadinalet , en cualqaicr parte qae te ha- 
lleii, tiuUn exigir ftempre la esAcusion , en especial si se han divídidoloa 
máscalos según U «lirecdon 4e m» übras. 

DjiJa la situaciou couvenieute, se acude « sí es preciso, á Ios-medios nniti- 
Yos del primer orden, atentliendo en su elección i la proüindidad de la he- 
rida , á la tendencia de sui bordes á separarse , y á la especie de tejido que 
Si halle interesado. Estos medios son: 

. 1.® VflMOOLtTJU AGLoTiNanTis. Aunque algunos han pretendido qne Celso 
y aun muchos de sus antecesores usaban ya de los emplastos aglutinantes 
¡lara reunir las heriüas, no se ballau noticias bien claras de este medio de 
aposito hasta los aftos de 1343 , en que Taoailt publicó sus insiUuaones 
de eirusia^ Bo efecto, Hivóceatai, Ceuo y Galbho no pi^^ponen mas medios 
unitivos que los vendajes, la sutura y las hebillas ( (f^y^rn^Aí fihulit), con 
cnya última espresion quieren algunos comentadores que espresasen una es* 
}>ecie de sutura y so vendaje particuliir; pero lo cierto es que no puede re* 
íerirse al uso de tiras emplásticas, pues aconsejan tales medios en el caso 
de ser insuficiente la sutura , y poco después tratan de sustancias -agluti- 
nantes, pero no como medios mecánicos, sino como propios , según sus teo- 
rías , para inducir en las superficies afectas una modificación vital que las 
preparase para una pronta cicatrización. 

Los primeros emplastos aglulinautes que se usaron en las soluciones &t 
continailad, se reducían á espadrapos de dimensiones suficientes para cubrir 
toda la herida con una serie de perforaciones romboideas ó elípticas cu 
toiasd longitud, ^ue le transformaban en un enrejado, por entre cuyos hue- 
cos , que dübian corresponder á los bordes de la solución de continuidad, se 
daba paso á los materiales que esta produjese, y se podían examinar loa 
|»rogr«sos de la cicatrÍEaciou. 

Posteriormente se pensó aplicar á cada labio de la herida una tira aglu- 
tinante qae le cubriese según su longitud , y de la que nacían hacia den- 
tro muchos apéndices perforados en su cstremídad. Por estas perforaciones 
se pasabaa unos bilos, que servían para ejf^rcer la tracción conveniente, y 
aproximar los bordes de la solución de continuidad, lo mismo que los estre- 
mus opuestos de un corsé. De aquí ha provenido el nombre de sutura seoa^ 
con que designaron nuestros mayores á la reunión de las heridas por medio 
de aglutiuantcs. 

- Los vendoltftes aglutinantes que en el dia se usan , son unas tiras de espa- 
drapo , cortadas al hilo , y de una longitud que varía desde una vara hasta 
]Vocas pulgadas, correspondiendo á las primeras la latitud de una pulgada á 
una y media , y á las segundas la de una ó dos líneas, todo con arreglo á la 
extensión de la herida y á la separaoion de sus bordes. Algunos quieren que 
s? bagan en estas tiras unas escotaduras desde sus estremos hasta su parte 
lu'dia, qu? las den la forma de dos colas de golondrina unidas por su vér- 
tice, que deberá sei como una tercera parte mas angosto que las estremida- 
des, cou el objeto de que , al aplicarlas, no llefuen á estar contiguu , ni 
les f<ilte á los materiales procedentes de la herida sitio por donde fluir. Los 
¿0% estremos se redoblan hacia la parte emplástica en la longitud dt una 
media pulgada, para poder tomar la tira coa loa dados, y calentarla sia 
que se adhiera á ellos, dificultando su aplicación. 

Las tiras aglutinantes se aplican de diversos modos , atgvn it trata ó no de 
dar vuelU al rededor de algún miembro. Cuando no te qnif fO traaar con 
tilas mu de uua vuelta circular, se coloca ti enfermo df inod^ qoc Km U- 



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169 
biof de H TieriJa seTtallen á 1i vlstt del drojiíio*, y tengtn la menor Itm^ 
dencia posible á U separación. Si faete necesario, ún ayudante los mantea- 
drá aproximados valiéndose de los dedos índice y pulgar de ambas manos, 
las que estarán distaotfs una de otra el espacio suficiente para permitiV el 
paso del vcndoU-te aglutinante. El operador toma Con ambas manos la tira, 
cogiéndola por suscstremidades con los dedos índice y pulgar; la calienta 
aproximándola por su cara emplástica á las ascuas de un braserillo ó á la 
luz de an^ bugia, f haciéndola correr de un lado á otro , al principio ron 
ientitud y después rápidimenle , hasta que se conotea que se ha funciido la* 
capa relinosa: entonces se la separa ; \e la dejt enfriar un momento , pero 
de modo que no pierda su fluides , y se procede á'su aplicación. Para e&lo,' 
se la suspende encima del sitio afecto en la dirección que luego ha de tener, 
promediándola de modo que corresponda encima de 'la bertda la porción que 
definitivamente la ba de eubrir. Se aplica primero la parte qae media desden 
una mano hasta la herida , siendo por lo común' indiferente que se empre^* 
ze por la derecha ó por la izquierda si' aquella et longitudinal ; pero si es' 
transversal , conviene empezar por la que corresponda á la parte inferior. ' 
Colocada esta porción, la sujeta un ayudante comprimiéndola ligeramente 
con los dedos , y el operador lleva la mano que le quCfla libre al oiro l»bio 
de la herida, para aproximarle hacia el opuesto con loé 'dedos índice y pul-* 
'gnr, que fdrman una especie de afeo de puente apoyando á Ids *lados de la 
Hira. étla áfe'^iiiáíiHcne con la otra mano en él grado de tensión necesaria^ 
y se la araba de apirear dejándola caer de i^na Veteen il ísitip ronvcniente. 

Si la tira aglutinante debe dar mas de una vuelta al rededor de un miem- 
bro , es preciso que este se halle en suspensión , bien le so&tenga el mismo 
enfermo ó se emplee un ayudante , estando libre desde su estrcmidad basta 
t\ tifio afecto, y correspondiendo este á la parte superior. Entonces, calen- 
'tada la tira con las cnfismas precauciones que en el caso anterior, se la cog« 
^con la cara emplástica hacia arriba ,'-aproxÍmando= las manos de modo que 
forme una especie de asa que pasa por debajo del miembro, sin tocarle, 
'd«5desu estremidad hasta el sitio afecto , donde , tirando de los estnmosdel 
'vendolete aglutinante se los cruza en la parte superior y se los cambia de manos 
/tomando con la derecha el que correspondia á la izquierda y viceversa; lue- 
go se los condoca á la parte inferior, y se los vuelve á cruzar cuantas vec<s 
sea necesario. 

En cuanto á las prevenciones necesarias para la aplicación y separación 
de todo espadrapo 'aglutinante , puede verse lo que dejamos dicho en la pri« 
mera parte de esta obra. 

La separación de las tiras emplásticas, cuahdo no trazan mas que una 
circunvolución , se hace como la de otras piezas de aposito , empezando por 
*aiiíbas estremidades y acabando por la parte medía , sin olvidarle de man- 
tener con los dedos de la mano izquierda aproxiitiados los labios de la he- 
rida.. Cuando trazan mas de una circunvolución , se las suele cortar pchr el 
lado opuesto al sitio de la enfermedad , y entonces quedan en circunsUncias 
iguales á las anteriores. 

La dirección en que producen mejor efecto los vendoletes aglutinantes, ea 
por lo común , aquella en que atraviesan verticalmente los labios de la sotii« 
cion de coittinuidad. Su número debe ser el suficiente para cubrir el sitio i^ 
fecto,.qned&ndo entre unas y otras el espacio que dijimos era cbnvenieAf^ 
para dar paso á la sangre 6 á cualquier otro fiúido que pueda proceder de'l)jk 
lierída ; cuya disposición tiene la ventaja de permitir la renovación aislada 
de algunos vendoletes , pero solo puede adoptarse caando es recta la iu6i- 



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17a 

sUm V Y corU U resitlencU. «pie tt irait ¿t Miperir'; , forqae ti ftVi et miiy 
coasiderable , ó aqaelU es carva ó irregular , es indispensable que las tiras 
se cruaen an diferentes sentidos y estén mas ó menos sobrepuestas , dejando 
solo una ó dos aberturas en los puntos mas inferiores para el paso de los U* 
qaidos. Por último, estas pieaas de aposito se pondrán tanto mas tirantes, 
cuanto mayor tendencia tengan á separarse los labios de la solución *de conti- 
nuidad: su compresión está, por lo común eienta de inconvenientes, y mas si 
se cuida de tomar en cuenta el volumen que ban de adquirir las partes cuan- 
do sobrevenga la inflamación , y el daSo que á veces se puede producir en loi 
tejidos que cubren las eminencias huesosas ; para lo que debe tenerse presente 
lo que hemos indicado al trktar de los apositos compresivos. , 

2.® GoaooHiTBS, Con estas piesas de aposito se hacen las suturas crnentaf , 
operaciones que de ningún modo nos pertenecen, porque al practicarlas es 
preciso dividir los tejidos. Solamente diremos, qne una vea colo(;ado el cor^ 
dónete, se anudan sus est<-emidades sobre el labio superior deJa iierida, in- 
terponiendo por lo común entre est^ y la lazada un cilindro de lienao . ú 
otro cuerpo semejante. De este modo, si en lo sucesivo se quiere apretar ó 
aflojar el nudo , se encuentran los cabos del cordonete limpios y flexibles, 
porque los humores que fluyen de la herida, no llegan á las regiones situa- 
das superiormente. Cuando se quiere separar definitivsmente el cordonete, te 
Ve corta por la parte inferior al nivel del punto por donde, a^i^viesa los te«> 
jidos. Algunas de fstas. reglas noAon aplicables á la sutura ^jij^^jada , ni á 
otras, en cuya egecncion se sigue un método particular. 

3.^ CoupaasAs. Estas, por sí solas, no pueden servir de medios unitivos; 
pero combinadas con otros, producen buen efecto, ya prestando puntos dt 
apoyo, ya aumentando la compresión que conviene en ciertos cas<^. Se haca 
mucho uso de las compresas cuadriláteras graduadas longitudinalmente en un 
solo borde, y colocadas de modo que el mas grueso corresponda^ á l,a polución 
de continuidad. Sirven i^i, para oponerte á la movilidad de los labios «de la 
herida y atraerlos uno hacia otro en todos sus puntos, y con mayor fueraa en 
aquellos que menos distan del sitio de la afección. Se usan también las lon- 
gitudinales sencillas ó dobles, para fijarlas por uno y otro lado á derla dis- 
tancia de la herida; de modo que, permaneciendo siempre en el grado conve- 
niente 4c tensión, hagan el mismo servicio que los vendoletes aglutinantes: 
finalmente, se usan de otros modos que se espresarán al tratar de los apositos 
unitivos en particular. 

4.® Vehdajes. Todos los vendajes unitivos que pueden nsarse, ejercen s« 
acción, ya directamente sobre la solución de continuidad, ya indiredamenU 
sobre ciertas eminencias huesosas , cuyos movimientos siguen los bordes Át 
la herida* 

Los que ejercen una acción directa, están dispaestos de modo que, tomando 
puntos de apoyo en sitios distantes de la herida, vienen por uno y otro lado 
á cruzarse encima de ella, atravesándola verticalmente á sn longitud. Esta 
mecanismo se consigue en las heridas lo^itudinaf «s de las mieoabrof , em« 
pleando un vendaje espiral, hecho con una venda arrollada en dos globotf 
,cuya aplicación se> empieza por el sitio opuesto al de la enlarmedad. En las 
heridas transversales, se fijan por medio de venda» encima y debajo da la ha- 
.rida', unas compresas que se cruzan al nivel de la misma. Por Uú |düeren ea 
.au foro^^ los vendajes asados en el primero y en el segundo ci^» f deben des- 
.cribicse separadamente. 
. Acabamoa de decir que ea las heridas longitudinalea de loa n^kmbros ac 
«sa un vendaje espiral : el modo de mpUagrh no difiere del 400 hcmoa ea* 



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,171 ^ 

plíctio al «tratar de los espirales hechos con una venJa arrollada en dea 
jiohos. Se prejparan de antemano las compresas cuadriláteras graduadas ; se 
las coloca á lo largo de los bordes 4e la herida.; se empieza á d<^arroUar la 
Tenda en el sitio opuesto; se traen avibos ^ohos hacia la parte antenor; 
le los cruM con la >£uer.za- necesaria para aproximar los hordc^ 4Íe la «o4u- 
cion de continuidad^ se sigue formando «spvrales de primera -ó scguaida 
especie, según la compresión que «e quiere ejercer; y por lo común se con- 
cluye con algunos -circulares «n la porción inmediata del miemhro .ó al 
rededor del 4ronco, según los casos , como por ejemplo, encima de la ro- 
dilla si la afecdon 4est4 en 1\ pierna ^ ó al rededor de la ptiyis ti se hall» 
en el muslo. ¿ 

D»l «espiral aniti\« que acahatnos de .describir , hace particular mención 
HiPÓCBATES en sus obras , y es el único ^ue se halla recomendado en Jas de 
GcTT tDE Chauliac , Ambrosio Pareo t Fabmcio ob Acqua-penobntx ; pero 
después -se ha inventado una modificación ^e ya «staba admitida en tiempo 
^e ilKiSTBAj.y que consiste en practicar en los puntos doui^e se cruzan las 
<(vendas una abertura longitudinal , que perforando uno de los cabos , da 
paso al globo que viene por el lado opuesto. De este modo es mas eiacto ti 
tntrecruzamienlo , y mas fuerte la acción que se ejerce sobre Jos labios de la 
hfrlda. , 

^ jEsía «especie de <venda)es , ^los que CERcrr da et nomhre de tnvagínaáo$ 
Áechoa 4:6n una sola venda y se/apHcan lo mismo que el espiral unitivo, con 
la diferencia de que cada vez que Itpgan á encontrarse les globos enrima de 
lá herida, se tiene cuidado de practicar el ojal correspondiente por debajo de 
.uno de ellos; se pasa el opue&to por esta abertura ; se los cruza ; se tira de 
tilos en sentido inverso., y se continúa trazando las vueltas espirales que 
parezcan convenientes, {yéase ia L^^ yf. 2 ^ 4; g h h.) 

'^pn el mismío fin que el espiral in vaginado, puede usarse ,W €ÍrcuJar invo'» 
^gtnadq, que consi&te en iuna venda <de .una .anchura igual á la longitud de la 
Üerida^ .collada j>or un estremb en tantos vendoletes de una pulgada de an- 
^o como permite su estenaion, para que pasen por otros tantos ojales prac- 
ticados en el cuerpo de la venda en el sitio que, formado el primer círculo, 
ha de corresponder á. la solución de continuidad. Para aplicar .esta venda, se 
la arrolla en un globo, dejando libre toda la porción hendida en vendoletes; 
aé la empieza 4 desarrollar en .uno délos labios déla herida, y se la conduce 
.ciroílarmenle al otro; ae pasan ioS'Cabos por los <»jaks; se tira en sentido 
inverso del cUerpo i% la venda y úe los vendoletes, y se fijan estos con todos 
Sos circulares que diere de sí la longitud de aquella. (£. 6 , /. 2, j'j I /.} 

Las dos especies de vendajes que acah&mos de describir son . útiles para U 
Tennlott de todas las heridas longitudinales, menos para las de la espalda^ en 
las qne, como veremos después^ se necesita Ano asemejante Á los que se Aplican 
4en las heridas transversales. 

£at«t «consisten en unas compresas de longitud -suficiente , y tan anchas 
tovnó larf a es la herida que se trata de reunir, y unas yendas espirales para 
Aojetar loa estnemos de las compresas. 

,Se colocan las compresas «ñas encima da otras, de modo qne en parte me* 
dia flonresponcla á la aolucion de continuidad; se las sujeta una en el estremo 
jÉSÍfeAoBt y otisi en el inferior con dos veúda)es espirales, dejando libres loa 
ecQtaios >opue#.os y suspendiendo el desarrollo de los ¿lobos de venida que 
Ibriikyatt los- espirales, cuando estos llegan cerca del sitio de la enfermedad: 
ei^lolioea se ai vicie una de las compresas en tantos cabos como pulgadas ten<- 
6* fc.ftiichara, y en la otra se practica igual número de ojales longitudinal 



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172 , 

les; seintro^lacenlos caloi en fui ojales correspondíenfcs; se tír« de las cOTopre- 
Ms en sentido opuesto, y se fijan sos estremidatlcs libres con el resto de las wtn* 
das que se emplearon en cubrir las que ya se bailan sujeta» ( L, 5, /. 2^ If /» 
m, n, o). 

Estos rendajes obran de la mistna manera que los que se eroptean en las 
heridas long¡tadin«les, por medio de tiras de lienzo que se cruzan sobre la 
misma solocioii de continuidad, y atraen sus labios una hacía otro, oponién- 
dose á la tendencia qife tienen á separarse. La úniea diferencia que existe en* 
trc ambas esprcies de vendajes, se reduce al modo de tomar punto de apoyo; 
porque en las heridas longitudinales este puetfe ser concéntrico, y no exige 
mas medios de aposito que uiia yenda arrolfeda en espiral; pero en las traiis« 
yersales, como no se pueden formar círculos que las atravirscn verticatroea- 
te , es preciso sujt tar por arriba y por abajo tos estremos de las yendas. 

Los yendajes unitivos diretíos se usan en las soTuciones de continuidad dé 
la piel , músculos y tendones , y i veces en tas de los huesos , ya se bailen 
afectos todos estos tejidos á la vez, ya lo esté solamente alguno de elle?. 
Obran comprimiendo las partes, al propio tiempo qoe aecrcántletas unas 4 
otras, y por lo raisma, exigen en su aplicación todas las precauciones que 
hemos indicado al tratar dé los apositos compresivos: si se los emplea en 
una estremidad, es preciso cubrir de antemano con un espiral compresivo lo* 
da la parte de aquella , fnfcrior á^a'beridaf sf se tos aplica sobre eróín^nr 
cias huesosas, sobre sitios* cuya compresión pudiera ser nociva, conyie«<e^/e8- 
guardarlos con un preservativo. Es adernas necesario no olvidar ning¿il4 de 
las reglas generales, establecida» para todos los ap<Ssíbs. ' '^^ 

Los unitivos indirecfos obran todos arproximandd las eminencias bae^sosas» 
cayos movimientos siguen , más ó roenos^esactamehte, las partes blandas co- 
loca Jas encima de ellas. Unas veces se fe'áíiccn *á un ocho de guarismo, ^iiyas 
asas abrazan dos regiones prominentes y movibles, y cuyo crúzáilb* c|h*res- 
pondc á la solución de continuidad ; como en uña herida longitudinal áe li 
esp:tMa , un ocho de guarismo que rodease los honjbros'y los llevase *liáciá 
atrás: otras veces podemos yalernos de medios mas complicados, y aua d« 
apositos orthopédicos. * 

Tanto los vendoletes aglutinatiies y diferentes especies de vendajes, comf> 
los demás objetos que sirven de medios unitivos , se aplican solos ó combina^ 
dos unos con otros , según la necesidad ; asi es "quq pudiera oírcccrsc algún 
'caso que exigiese la aplicación simultánea de puntos de futura , liras 'ag;lu ti- 
llantes, compresas y vendajes unitivos directo é indirecto ¡ fávorcciea do ade- 
mas su resaltado con la posición. Pero no deben prodigarse los medio* uni^- 
ti vos sin necesidad; sino mas bien escoger, entre los que se hallen á nuestra 
disposición, aquellos que parezcan mas acomodados al caso que se presenta. 
Si se trata de aproximar los labios de una herida, que solo interesa la piel» 
^ no timen mucha tendencia á separarse, bastan por lo coroiin las tiras 
emplásticas y un aposito contentivo. Si los labios se reúnen con dificultad y 
nos importa mucho mantener cerrada la herida ^ para que no res uílen gra- 
ves inconvenientes, como sucede en las* del abdomen, se emplean los punte» 
de sutura favorecidos con un vendaje i propósito. Si, por último, estáis 
'divididos transversalmente músculos gruesos, que sostienen U retracción dé 
los bordes, convienen la posición y vendajes unitivos, que comprima» a^ 
propio tiempo las porciones carnosas de dichos músculos. 

Los unitivos, SI bien tienen por objeto especial reunir mecájfticataente /la» 
partes divididas , lo consiguen de varios modos , según acabamos de ver por 
la ligera enumeración que de ellos hemos hecho ; iu tfccioii se dirige ilgonaft 

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/ ^ 



173 
"yeces i toaitr panto de tpoyo eo los mUmoa tejidos, pan atraerlos en la 
didBccion convenleiilc ; otra» loa coioprimcn, y otras finalmente, los pre- 
aervaa dd coutacto dd aire j demás apeales esíeriores. Pueden ademas 
servir dt contentivos, y tienen aplicaciones en otros ca^oa, como en ciertas 
frac taras y lujaciones. 

¿iryen especialmente los unitivos para la curación de las berfdss por pri- 
mera intención; porque en los cuatro ó cinco djas que tardan para reunir- 
se de esta manera las soluciones de contiiuildad , es cuando se verifica la 
mayor retracción de sus bordt^. Las bcridas que se curan por segunda in- 
tención., presentan por Vo común en su principio un período cspas módico 
é inflamatorio de igual duración que en las anteriores: después se ponen 
ilacidos sus bordes , y se aproximan con facilidad y con los medios unitivos 
mas sencillos ; pero , aunque circunstancias opuestas indicaran el uso de otros 
maa complicados , jio podríamos , en e^lc último caso, repetir U aplicación 
4e vendajes que obren con mucha energía , porque su acción prolongarla 
llegaría á ser intoltrabje, ni la de puntos de sutura j porque seria atormentar 
'<;Ontluuamente al enfermo, al paso que sus tejidos, en el sitio de la afección, 
no presentarían suficiente resisteucia para sufrir este medio de aposito. 

Además, veri6cándose en gran parte la curación de las bcriJas por segun- 
da intencríon á beneficio de una nueva superficie cutánea que se forma, lla- 
mada cictUriz^ bafita, para acelerar este trabajo de la naturaleza, que reduci- 
da de antemano la úlcera al estado de mayor simplicidad posible, aproxi- 
memos sus bordes por medio de tiras de emplasto aglutinante, que cubrién- 
dola totalmente, la preserven también de la influencia de la atmósftra. 
- lia preciso repetir la aplicación de estos apositos cada vez que se ailojan, 
ieaidaodo de que no compriman demasiado, especialmente si se los emplea 
antes de que baya sobrevenido la inflamación ; porqud esta , infartando loa 
tejidos y aumentando su «enslbilidad , ^rá insufrible y sumamente perju- 
dicial ana compresión, que ante^ pudiera parecer necesaria. , Mas por lúiir 
-de este inconveniente, no se debe caer ea el opuesto 4 porque nos espon- 
dríamos á perder todo el fruto que debe esperarse del uso de los unitivos, 
f'it atener que ocuparnos en continuas renovaciones, ijuc son perjudiciales, 
porqne inducen movimientos en los órganos, irastoraando el trabajo adbe- 
aivo, y lo son también ,. porque con el contacto del air^;, los roces y las con- 
mociones dolorosas , se irritan demasiado las superficies afectas. 

Trataremos de los apositos unitivos en particular, dividiéndolos según laa 
dlTersas regiones en que ae aplican. 

S 1.* jipó sitos unitivos para las heridas de las partes llandas 

de la cabeza. 

Loa cordonetes , las ttras oghitinanles ^ y las compresas , son en general 
pías útiles en esta especie de beridas qoe las vendas ; porque se bailan en 
regiones, que no suelen presentar %. estas últimas puntos de apoyo bastante 
Bjas. Sin embargo^ en la frente y1oslal>ios se pueden formar circulares bas^ 
UmXjt apretados, y por consigiusat», ae empican con baen resultado los ven- 
dajes unitivos. 

Una circunstancia particular de laa heridas que penetran en la cavidad 
W»l , es que, si son bastante ancbas j dan paso á la saliva , pueden hacerse 
istulotaa , por lo qne es preciso cerrarlaa coa esmero ; y si lo permite su 
situación , establecer nna compresión sc4)re uno de los arcos dentarios , pa^ 
9ut «• pueda llegar la saliva hasta su abertura interior.' Esta comprejiota n o 



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f i sufictentc cuando el coBdatio mismo de Stenon está dividido fraiisTeftal* 
mente , y entonce» se ha aconsejado ejercerla sobre la parótida correspon-* 
diente , para impedir eV ejercicio de sa función » mientras se cura la solución 
de continuidad. 

Otra» partes blanda» dt Ta cara tíenctt muy poco grOsor y están libres por 
ambas superficies, como sucede i loa párpado» y al pabeUon de la oreja y 
alas de la naris; cuya estructura y particular disposición se oponen al oso de 
la mayor parte de los medios unitivo» que se conocen. Como no permiten 
la menor compresión sin perder su» relaciones naturales, son ineficaces loa 
vendotele» aglutinantes^ las compresas y lo» vendaje», y solamente parece útil 
la sutura: sin embargo,, no siempre es preciso recurrir á este medio doloroso; 
porque sus bordes por lo común están poco separados, y para colocar el 
apósUo en su parte esterna y obtener el punto de apoyo suficiente> basta re<« 
llenar su cavidad , donde existe, con hilas ú otro medio cualquiera,. 

Las heridas, pues, de los órgano» situados al estertor de la cabeza, se reni- 
ñen, si es posible, con tira» aglutinante» y compresas. Si la separación es moy 
considerable, se emplea el vendaje unitivo; y cuando ni este ni aquellaa ae 
puedei9 aplicar, se recurre á la sutura» 

Solamente hablaremos en particular de lo» unitivos que presentau algana 
cosa notable, y son lo» siguientes i 

A« UNITIVOS DK hKS HERIDAf LOKGITIIDINAtSS ^C LA FIUSNTF, 

Ademas de las tírets agJulíncmtcs y de la» tmnpresasi scnmÜloÉ 6 gradam* 
day^ en los. si tíos donde se quiera ejercer una acción ma» considerable, aa 
aplica una venda de tros vara» de largo y dos pulgada» de aneho^arrolúd% 
eu do» globos iguales, del modo siguiente : 

aplicación. Se colocan ambo» globos sobre el occipucio; se loa trae cada 
uno por su lado, cniaando las regiones temporales, á la frente» y llegando 
al sitio afecto , .«e practica en uno de ellos an ojal parelelo 4 lo» bordes de 
la venda, por donde pasa el opuesto; se loa cruaa y vuelven al sitio de donde 
partieron , repitiendo vuelta» aemejantes en cuanto lo permita la longitod d« 
la venda, para cubrir de arriba k bajo los bordes de la herida« 

Este vendaje produce los mismos efectos que el circular compresivo, y no 
se distingue de él sino en su modo particular de aplicación, qniB hace que lot 
tejidos, comprimidos gradualmente de atrás adelante» lejos de tirar de loa 
bordes de la herida, lo» aproximen entre %U Por lo mismo, requiere ignalea 
cuidados de qae U compresión no sea escesivn y de su oportuna renovación* 

B. tlNlTlYOa DB tAS RCniDAt TR&VSVCBaALEa DC LÁ rR£rtTE« 

Por lo común llenan completamente la Indicación loa vendoletea aglottnaii- 
tes y las compresas sostenidas por un vendaje contentivo i pero, aun en el caso 
de necesitarse una acción mas fuerte, no pueden aplicarse en este sitio loa 
unitivos generales délas incisiones transversales; porque^ siendo lail córtala 
estension longitudinal de la frente , no se. podrían hacer por encima y por 
debajo de la herida loa circulares de venda que debea sujetar las compresas 
cruaadas encima de aquel la« 
. , l4<^ vendajes ^nitivos aplicables 4 eiU región, son i 

t.* Una venda de cuatro ó cinco varas de largo y pulgada y media d« 
ancho, «rrpllade. en un globo ^ formspdo • circulsres que paaen unes por en*« 
cim%y otros por debajo de U herida i yiniendo á ^iar to4oi éxactsmenlft 
sobrepoesios en la nuca, ' ' * 



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¿y tJW rfiófTbA ^ nmá i^rsi de Urgo j dot pitlga4»f de afelio, corlada 
'']^Ar'cada\fado hasta cuiíttó puteadas , de distancia del centro ^ f ron ufia jn* 
9Í^|^ Tongitujinál en tu' parte media tak^ larga cono la herid». Se óptica 
eMrfeonda de ' modo , qoe los*'doá lálriOá 4'!^ t»*^^»^^ 1^ abertura de an 
liarte media correspondan á los déla solución de continnidad, llevando les 
cabos á la nuca , y anudando los que vienen de la parte inferior encima dt 
los superiores. 

Estos nnitivoA aproximan , aunque débilmente , los bbíoa de la herida ^ j 
no iichen mas inconvenientes que su poca acción. ' 
" * * ■ * * 

C. UNITIVOS DE LAa HERIDAS LOI<GITUDIMALES DE LQS LABIOS* 

Cn estas bérídas se usa siempre la sutura ensotlifada para aianteBer ea 
contacto sus bordes en toda su eslension , oponiéndose al palM> de la saliva 
y favoreciendo la formacron de una cicatriz regular; de modo que el labio 
conserve su forma normal, que tanto influye en el ejercieio de sas funciones. 
"Los vendajes, aun cuando, lo que es dificil, llegasen á aproximar debídaftteiH 
te las partes, no podrían mantenerlas tan inmóviles como ea neCesaHo. 

Colocados , púeyi , los puntos de sutura , unas compteéts dobladaa en m»* 
chos dobleces en las mejillas, otras por debajo de las éslremidadca'^^-kia^lil- 
fileres , y por encima, el suBciente námero de planchuelas para que la sou 
perficíe quede igual y la compresión^ nó sea nociva', se proc^e^ la apÜon^ 
cion de uno de los véndales siguientes. " *^ 

1.** Frondas: aplicadas como se é&^his6 eli los contentivoíi {p4giba 58^), 

. J^Jjro ^erciendo m'ayor cj>mpi*esión. ' ' • " , ' - li 

2.* 'Cruzado para el labio superior: ae cubre la cabeza' del enfermo 

coa un gorro , y se preparan jut^di fronda para a mbo^ labios /un vendoleCt 

de una vara de largo y una venda de tres, y pulgada media y de anchó, ar- 

n;l'.ada en dos globos iguales. ' 

.Aplicación. Se coloca jcl centro del Ven'dbl«le en ¿V vértke de la cabeaa, 

cayendo sus cabos sobre las mejillas ; se eiiipítzii i desarr^hr la venda en 

. la frente ; sé lleyan sus gloV<>s ár occipucio; i^e ctiízáti'; se traen «obré ellan 

bío afecto (X. 6,/. 1, cía^bb), y formado este 8 de cifra, se continúa coa 

vueltas semejantes, basta terminar l^ venda. Entonces se levantan los cabos 

del vendolete,, y se los ata uno con otro eii t\ vértice de la cabeza (m¿ «). So tcfr- 

inina 1^ aplicación d^ este aposito cotí la de una fronda pe ra[ ambos labioa. 

;, ,Í.* , CíaCütAii iNVAGiNÁDO PAR¿ Et tAfeíO. Sc prtp*ra una venda de tres 

varaa^ media de lar^o y una porgada dé ancho- ;^atr6lfs da <«n dos globos ^ y 

.amtes de arrollarla , se practica un ojal:en él sitió ^lié despueaiíaya'^-cclp- 

xm^^^Bder encimar dj^ U herida. ,. * , , . 

^\j[plicacipn» Colocados los alEleres 'y las Coifipré'ias ', sé fiace qneuii ■yw- 

^9ao¿^,Us sp^ten^a ipién tras que ^se'empie^n á desarrollar U>s globos en el 

OC,c¡jpoci^o^ y se /conducen por áé^)ajó de las o^ejaí'al latiió herido; enton» 

.' ees, fíeá^ba ya hecho de antemano él ofáV, ¿e pasa por 'éste la porción de 

Ven<íá qife viene del hdo opuesto; se vuelven' á llevor foi globos É^la nvea, 

donde ae cruzan , y se repiten otras dos vueltíf* ííl^nlícA.i, si parece cotsvek 

Miente , termioánJo con círculos al rededor del <^v3flo .<upcrior de) cráneo* 

Los ojales se pi^eJen abrir tn el ació de apHrar e! vendaje ; y aun i«tt»fes 

* mejor quf hacerlos de antemano . porque corr«^spt)nJen mas exactamente al 

sitio afecto. Se marca con ía ^rfa el sitio dohdtí la venda pasa sobre la betü- 

-^«4|^^ y,deade es^ punto.^ hace9 coíilas iijéiras dos pe<^uetlos cortes, nnohleia 

delante y otro &¿cia aitás, paratódsáiVulo^ittídyTrt medio de sifra^dá»^ 

. '25 



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1^6 

Los dos apisiUit ifaut tifaeii: st h^a iaTeiiU4o puii. e15«bÍ0. toperior- 
.1.^ • Umitivo •■ .Thul4YK« Prepara este aator:. 1.® dos ^ío^ohadiHaa'i^ii 
«has como el labia arecio f de.an dedo de latitud ^ i cuya estremidad ^^e^« . 
Ba-estáu onidoados vendoUtps.de uaa v^lt» de Wgo ^ y que dan inserción 
por la interna, «na á tres y otra á cuatro cintas angostitas, separabas yor 
intérvalds tan ancho» cooio ellas. Las cintas de una almohadilla se enlatan 
con las de. la otra como los dedos de las manos craiadas, y sus pantaf 
vienen paralelas á terminar por cada lado en un vendolete de una vara 
de longitud. 2.® Dos almohadillas para ocupar el espacio que media entfe 
las comisuras de los labios y los conductos auditivos, 3.^ Tres véndoleties. 
4.^ Una, fronda. 

Aplicación, Se colocan sobre los labios las almohadillas n|as peqoeSas, 
Át modo.i|MA ins bordea internos disten media pulgada de la solución de con- 
tinuidad ; se llevan sits cintas esternas sobre Ids lados de la cara que estarán 
Cttbierioa.con las almohadilla^ destinadas á deCenderlos de U compresión del 
.apótitO) p<Mi debajo de ios conductos u^uilivos,^ 4. la nuca, donde se eruaan 
^fa.venir á anudarse en la frente ; se tira en dirección contraria de loa 
vendokt^s en que terminan las cintas cruzadas, sobre la. herida del labio, y 
^«Ando Ua bordéale. esta se hallan bienaprox¡mados,^se loa. conduce sobre lo« 
.prlm^oas^fijindoloaen el mismo punto y de la. misma manera (2<. 6,/, 2, «a, bb). 
-Entonces ae asegura la inmovilidad del aposito con tres yendoletes, nno qne 
-vn directamente de delante atrás, y se cose á los circulare^ en. la. frente y en 
la nuca , y otros 4os que pasan de un lado á otro por encima, de la cabeza y 
,por debajo deja barbáis y tem^inan, en las vueltas que crnsan las almo- 
hadillas. Por últii&o , se concluye con la aplicación de la fronda. 

Este ap^ito es muy sólido» y satisfice, bien la indicación de mantener 
nproximadoa los labios de la herida*. 

2,^ Uhitcvo com nsBiLiAs on CH\ü5iiR^l£ste aposito ligeramente modifica* 
do por algunos autores, consta de dos almohadillas y un gorro.. Las almob^i- 
,lUa tienen una longitud y una anchura iguales á laa.del espacio: que media en- 
tre la cambuta de loa labios y el borde anterior del masetero, la. línea obli- 
cua esterna del maxilar y el borde inferior del arco cigomático. Están cóm* 
ipucstaa de una lámina de metal ó de cuero fuerte, cubierta por nna cara de 
nna. capa, gruesa de algodón, y forrada de lienzo ó de piel suave. La superfi- 
•€Íe que está cubierta de algodón , es la que ha de corresponder á la nke)illn 
é%\ enferma , y se cote encima del forro que la cubre, un pedaio de espadra* 
-po aglutinante de su .misma estension y figura. Tienen éstas almohaditlaa 
xuatno bordes, tres de lo^ «uales, superior,^ inferior y esterno« son rectos, y el 
otro interno, eóncavo; y cuatro ángulos, dos estemos iWondeados y diís^fn- 
ternoa prolongados en forma ¿e apéndices estrechos, qne se estiendén sóbrt 
•mM y otro labio hasU cerca de su p^rte media. Üa¿''d(fe'1Ü"¿lin¿Aaaffl]ii 
^nesenta cuatro cintas ó corregüelas y una hebilla, y la oti^a tres .cínW, y 
dos* behilias. Dos de las cintas de la primera son de cinco á siete palgadas de 
.larg#, y están cosidas en los ángulos redondeadoiá ó esteraos; las^'otraii ifWf 
,de cuatro pulgadas de longitud, nacen de la superficie anterior de lif ^ró- 
Inngaciones internas: la hebilla corresponde á la parte media del borde qfne^ 
aplicado $\ aposito, ha de ser inferior. Las cintas de la ot^a almobadllli están 
•distribuidas de modo , que dos pertenecen á sus ángulos posteriores, y la otra 
al borde inferior en el sitio en que se encuentra la hebilla de la pieza prece« 
dente í.por último, tiene ^ta almohadilla en sus dos ángulos anteriores dos 
'M»illas en vez de las corregüelas de la opuesta. 
..SI gerro deberá ser de Ueuao ó seda, bastante ajustado, y sostenene i^ 



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1T7 
medio de ana cinta, de modo qnc no sea fácil que varié de sitaacíon. Tífne 
dos bebHlas por e*da lado» nna por delras.yv oíIp» por delante* de las oreia.% 
para iccíbir las estremídades de las corregüelas posteriores de las alniobadiil^a. 

jÉ^Jkauhm Colocado el gorro y fijo á beneficio de la cinta, cuyas «stra - 
fliidodetée apodan en la freote formando ana laaada (X^<7í,./.l.,r «)>»«;#«.; 
opttooa Ua alcnobadillas {id. b ¿), después de ligeramente reblaii<iecido el csr 
podrapo de sa superficie interna , ana al lado'derecbo y oiraial ia<|iúer4ad4 
la «ofOf do modo que sos' bordes intemoo ó cóncavoa qoedeo^ á'.oo* medí» 
palgodo por detras de las comisuras de loa labios ^ sobre ftaque vienen á.» 
cocr los prolongaciones de «stoa misosos bordes. £o este disposicion.se fijsii , 
los corregoclas posteriores {id, c, d), ana por encima y otra por daba ^ de , 
codo oreja, en las bebillaa que el gorro. preaento en tjJea aitktrM cpm>T.| 
prinie con las almobadillas sobre las partes blandas de la cara , para que es« 
tas sigan su movimiento; y ae las apoozima mutuamente. todo lo posible* 
uniendo en seguida las correas y las bebillaa anteriores {id. e); por últimOt 
tt acaba de dar toda la solidea neytesaria al apdsi|o, pasando/ por debajo da la 
barba la correa que nace del borde infeiior de una almobadilla, y sujetan* 
dala ea la bebilU correspondiente da la otra (id. /.) 

Eate apasito q«e puede tener >»* acción Un enérgica copio aea nece»o- . 
rio, no se descompone con facilidad-, y es de los mas sencillos y cómodoa 
an io oplicomH'» aunque lOO tanto «Oifu pvpparapioii. . > .¡ " 

D. UBrriToa db oteas pajixbs blajiius s^ ^a .carAt . ? ' 

. I.* HtrühM d9 los párpados. Se cobre la coja con ana lira de lienzo nn- . 
tado de cerato, y se colocan tiras aglutioantra desde la frente 4 la m?jilli^: 
en loa inciaiones Iransversales » y desde 1» sien al donp de la naris en las 
bngiteidlnalesJ ^ lo acci<m de este.Bpósito no f > «uGci^n^i» \^ fscv pa^.« X)^cur<^ . 
rir 4 paiiitoi^de>>otucai aiempra qiM sea poaible lo reumpR jCn W^^^^? ^. ^>^^ 
co'diaa; pbf if o te -en mayor mpacio ,da tiooipo los «ordonel^s cortan los teji<*' 
éaoy ooimenAan la enfermedad en vea de dismii»fiirla^ Tambieii se pueden- 
oproxímor los labios de las heridas lonigiUidm^loa por medio de dos cor^o- 
aetcs atados en algunas de las pestailas de uno y otro borde reunidas enr 
forma de coomi. Tirando despuea do dicbos cordoii«Í€s^en,dii^cio^ ^nyersa, 
mo pueden menos -d* aproximarse los bordes icortji^pqiMlieí^tej^ ^elr^ esjtjt, 
medio r demdyo no moy seguro^ porque ea dlfipil puf: cí9^ ^9^^f^, )4^ii9Prr 
donHeo 4( las pestadas, es tambion dok^OfOi y.su .aici:)ban no^ puede. prolo^^;* 
goraei ^posados tres tV cuatro* di^is , porque da lugar 4 ; If inflpn^cion, de. lo^^ 
bordea ciliares y caida de las pcataSaa. Coadquiera -étit ^loa iip4sifc^,^aje ,si^; 
oat, se eubre ton un contentivo» .(,.;. 

3. ^ Heridas de ta narix. Se ooloca en an. jcavidad .^n tro{4> ^;^i^4f^.^ 

foma> Viatica y pora que dé pasoí aLaire^ ,y «^icij^ip restan^.i^^iff^njpa f^ 

algunos lechinos. Asi darooa á la parte la solides nec€M)[^^ .P^*9A%.9jC!19: 

. ffil:óc4o hkWndaleles aglotinan»ea.d.leo»poa4^;,4e .>»^v^ És.^ ff<^*i^!*^ 

*termlo«*cOn la'aplithcioM de una oomprftsoiy.an coi^j^ei^v/^. . , :„, 

3. ^ Heridcte del pabellón de la oreja. Algunf^ plancbuela^ colocadafl de^ 
^tis^do esCoo drgonos ^ dao pdnlíi»'^0:.«ff9^;4 loa partea divididas, y bífn 
ae nao k sotora seco ó ae teHgo^jqOt itcorpiv i- )%, cruenta « s^.fubr^ J^^ 
oon^anoicapa^de liMa>>'para quÉ>aO;liepoqi44oi|iÍCIMW^^ 
"lo tmitenlivo med¡Onati^iiieoprttsrib(9%iobMi»|i^i^^^ ,.. .. f„ . ^4 

•■"i l»'-T U oil>.í • -u iu.) s II ^ liMÍH.fi Is m Alo u',M4f i.; ,\ - . ¿j ,., ,0- !• 1 U 



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178! 
%*%^ UmiÍM$ de las* heridai del ctttU&é^ . v 

* : ' •» ' 9 •'•*• ' ' ' •>•> ... i -I.'. • ^ ' 

fas thPM agliltnia&tet» la nitara j los «p^sUoi ortbopedico» ^^ «ttHf^ot 
indirectos , soo^los^nicos lAcdios- aplícaliles á iMta< región, pocqne.kM iaii« 
UTOS directos no Undrlan ninguna eficacia 4 no ejercer con ellos oaa coai». 
presión suoislmeme nociva para* las vSas-aércas. i • < • 

'Las" helriüas leagüadiatties se reúnen con laciUdad; pera laa ttlii^nrcvsa*' 
lei^espe^takaente en la parto anierior, suden esigtr punlor dei<si|tisitt> y 
on Tendaje qiie mautiniga ' aproxióiada la cabuii al pecho» enoo^vas^o* ei 
cqetto faiátia el siüa dott<le exista la aalispion de continuiíiad (véi«e a^w 
iat^>rlb«pé^oa de ka vértebras cervicales). . 






^^' 3.^ Unüho^' d» las heridms del Inmc^^ 
' A.=;l>11 Las itfiftlBi^S tOjfOlfrórirAXBS. ^ 



Desoves de colocadas h» cobipresas gradnadas á la distanein de aiia< á dos 
F^^i^ de 1á salación dé' ¿obtinilidad^, se puede usar uno: de^ los vesdafet 
|%uie'níes:< -^ • - •. 

1.® Circular unitivo. Sé necesita' una Vewis ten'nttcto oomola nAtniom 
de continuidad, y de cuatro á cinco varas de largo, dividida por on estremo 
en tantos Vc&dóleyíde'ti^TtiéMks da knftgitadi coma po%acbs teii^ de an- 
chara, coi^ otras tantas incisiones longitudinales media vara mas alU eif el 
cfterpó de la Venda i 'y árroHade én ún globo basCa ei sitio dbnd^ na^n 
l^^^étfddíelfes.'''- ' / «* '^^'¿^í' »n*-..- „i,..c ...» ... ..,, ., , ,. . - . 

; Jíplkatiótt, $e empiesa & desarivIllHP la yenda sobre el labi4^ de la sol»* 
cio^' de contlnlíidád coi'i^sponditenfe á la^ mano derecha, dtl preitéaor.; ee 
tfá£ia*áa áfr¿ttló kl* iMédoip d«l ironoof áe pasan les vendoletes po^ los oje^ 
1*Áy qae'dAén cofreslponder* precisamente én meato de da ^^ridf i se Aire 
eii seáfídó idVersO de lá poreioil ko beiidida y de los caboei,'*vinieBdo cslei 
A~'éstendérse sobre el cireuhli^ , donde loa sujetan nuevas circaüvoliic^ee 
c^sci^itas con el -i^to de \k yendai. 

* Este apókitó puede se^ fitíl en las beridas^ Uusgiitadinales dé las paredes to-» 
i^'bai'; de ia re^idtt'Wrtabral' posterior f aun del abdomen y. aiempre -fc^ 
mi^lútéreadn ma% <fiál \\nr ieguxnentos^^ ama corte porción de vfibeaa. masc«t« 
lfrb;>iieé/p^i*a>l'beridstoH]e lotf máiscnlos.; el medio «m%a.imaa efirák 
és la ^^cfdn ,' y piíri' las qtíe pencflran e» la>cavidall dcl< vienAve; • sá^tieoe* 
nias di' aibíi' pujada' de '*h>i^tad , es^indispeosable la sutnra; O&ece el in«* 
conveniente de qae se afloja con &cilidad, porque los. vendoletes* ho aaelen 
qbedat' tiWi slÉjetos coa les éircMlaírcs^ ^>de que , por eeriau incln>,*ae^r- 
|^¿/irelftVériláhta'en(e, fie "líísb^U' hiele bategioMf deerd^ laott^tnefteree 
IBif^iáViUétMf/'aeltt^oiicoi' ^•*' «^ *• •=- ' : ' - i*.í' ■ • ^w. i. *:.■,: -r 
^2:V'1§pí¿ji¿ cmitr^. >de«liéee<roiitaÍRa:'Vends( deudos pd^adaedtfettcbo f 
seis á Qcbo^varaS'dé'1argd,'6ii4»#ei'l)9(Wg|iere la lo%itad'de'la beade^^er** 
follada én ^oii globos igaalH. '..*.> u\ o. 

" AfUcaeiúhl Se tritail deBeirenl«res'^poíi)fdebajadel ángulo infinrío^ dele 
herida, y 'viniendo los'^ldlos de' airas addsnM» p^^ nno y otre bd» de este, 
«e'prlíctlda-eli dfodd^'elloi^nPUlki'pof •douds pase ;cJopéeslo4 fe Jea^ croan; 
je cubre con'MéspíAleftJiAvAÍ^dosi>eltsitii»nfecléiijytee tel-jni«>e4i^ 
al rededor del tarso si la lesión está en el abdomen, y con un ocho al rededor 
de loa hombroe si h hsSXh ea Us peredet toradcaa. 



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ÍT9 

'•FSrt»«fiM»fo#Hilüiblt á'laviDUmOf ari[>i^í(M>«t^c«aAÍtff cite^rc tomo 
t^^lfctéiiátiatcgMiriif y*^«ye éo patte 4«l enfermo sf «sVft icoMado'ly hay 
qmt pMar -W' YeiMiar por Alfba)d dck tpoiic», inéVinif«<>tOft'H»fitfifoyi^, dtifaiiti'' Idt' 
niUg^ «Btnailo lo* «mÉtcalos e» oonlraeciiOfiv st^ s^^ranb* KMr lábkis dte b be- 
ridMí .y p«t<l«a rttukar otro» daüot d« «kicii* ttasceinleiietft ; pc^ ttbyos taio** 
tírot nos parece preferible el: . . ■ * 

* 3.<^ Vmm^mbm €pmmo vnrrivo- vkovot^m Mr tos Áimmt». Se reduce 1 
ift»ir«ncyie:de caerp»,^r koiigílud siütienfe ffsH dardoé vtic4té* é^ tr^^by 
dividido, como el circular unitivo, por un esttremo en vári^ ca1k&i,4>^or 
qpié tolo taeaen una ottarta* de loagióid ; prei^Atand* etiiel ote» ig^T ri^e« 
roe de faebilkt para recibirlos, y en bu centro y á dbtanéfa - prApértkMiállé' 
poro qoo coraespoodan encima de la herida, loe ofales neeesaiffM. Eife rendaje 
de cuerpo puede tenrr un T de tfilo y'ta-<Mtapiiljfi»pof« quf no'aediaeofi-' 
ponga. . u ■ .» 

. ApikmmoM* Sé eeapíen ide *lk nHsma éianera ^mt lar del circtttar ^niihro; 
ptr«k>ao^ Aeamitta fijando loa vendoleteA en ks'keMHaa»^ y eatffbkofeAdo inNP 
poetíoa las ¿lerte como pareaca^necesarlo^ '*^ "^ > 

SigMendo k idea de este ap<Vaiao<) seria muy laeil convertir en nnilft^'de^ 
diversas regiones, gean porte de los ^ue faemot dese»ito y airveii> de "conleu^ 
Uros en las mismas. * .'^. . 

4.® Aposito UN liTivo di &as hbrioas i:0K6ittdinai.es BirrRS tka bsgapolas. 
Se prefltratt 1.^ dos compresas tmw anchas como lo herida-, fám^m IdAgitud 
de una vara: 2.?^ dos * vendas de difz á doce varas de largo y tres dedos dt 
«ncbo: 3*^ dos comprlisascuadriHi teros gyadaiidas.pOD*nnr borde: 4,9 lillas 
ioliormes.y AUia. compresa, para cubnir el sitio afesto. i 

.Apiicathn^ Se hace que un ayudante manleO^a elevados en disección bo^ 
rlzontal los brasos del enfermo; se empitsa á desarroilav-Moaideloa^efidoa 
de dÁes varee de Urgo sobre la paWna de nnofiano, y so prosigne.cubrien- 
4* de «ipÁraks^ de primera.á^. segunda -especie toda .la>istrtmidid..sapclMt 
bMta*^ podo; eiitopces se coloca, una de kseoiiriptfsas defona* vava doiknr 
fiiisdji í» Urgo<de> la parte posterioi; del bvaao» de mudo jqaei an estrtmidad 
ulüKt^!^ correspofide unas c^iak'o pulgadas. pi>ridobeío dol jo i yoaj ton y. irenga 
4 caec,4i9r cQ^siguiao^le, evvcim* de los«espirlilea (UlsmatanoMe iraaédoti EaU 
compróla se snitfca, batiendo «Bcima de elli» y^ol i|i«veljde loS'Aél^ilosdeUhwt 
mero, dos ó tres circulares bsstaute apretados, sobre los que se redobla %'q,. 
estremiüad;j^f^for«.paq9^c^V•rU coii n|if\of.fir^V>*k^)<^<'^l^ con es- 
pirales que envuelven el braso hasta la axila. En esta disposición, se confia el: 
globo de venda á i^,^yíylaate, y se |]^sa f^eje^utpr, lo mismo en el braaot 
opuesto con la otra venda y compresa iguales á las anteriores, deiando tara- 
\iio<.#^>gk)bo.Ai> matioa dé/ un ayudantéy que pfrocura. al vsm&mt^ Üeatpo Ílh- 
«liínar káeia atrás el bo«ihro del paciedlOk ■ i ' .« ..' ^'^ 

El operador toma las conapresaatgcsd luad a s ; lé» ooWca eiport«aaqMilt«r; 
aelleim» ios huaros. cooiiiilas tníorMai^ oi^ieflas^clOA troa eoospreíOiMicilU; j 
iiitf.. tercer ayudante soienoarg» de ^oatetier est*«pésiAo «imsenlffas qi|e.M|in0l' 
dWidtt anadia W.coiQpoisaA longitodináleév ^ÍMt)« swieMMlaa V«ptoieUi*í# 
de la bfrUa, en tantos vendalttés cosnor^ pulgadas. AitUo de .a««lMra,..jK 
bftfo^eiivU alot«4««sbien.^Uniyel de lo^ herido, ig«al nómeeo de oi»!^* <^* 
cloida eata ope«aciooi, h pasad los e4boe de'isoa oomppeso pov loa oíales do 

la otra; se entrecruzan; se tira de cilosen áenUdté opuesto^ al :tiri»pOiqiNi 
loe %|udaatfs díKgf n^ Whí>fiil»oos badal -^tráli^qr el qiio eMaba^ieiMaiCgado de 
•OsUner el aposito posMfior,,jte«^:lM.e»tMaiOsrefilPOcv»s^dtfSv'y4os eiansotioi 
fAfCl^^adei 4f ^*»m^ ocMvenieiiie^.SclWaf'iIno ;d0.iW9.|Í4»h#*dtoiyodii{Mr 



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t8Q 
4^jo 4t U, ásiUí y 4fla9U 4eVpccho ^.aAicwellé !^< : >é:»pl vw-^* y ■■•■ flt 
dpiiüe |)»rtM^; fe.biKref.fí «• {irecis«!| un, círculo al -redcdkr Mí^bui *é^ 
eJe<;oU |jq míaoia en 4lir;«ocion iover^ con el!otr(>:^lobo, y voeltos á con»- 
d^ucir «obre los hombro* , se invierten en cubrir Ion €abot'<áeU* cQBfaem» - 
c^ue despi^t de craurM, deben qae4Ar ettendidos sobre U oara poalerior é^ 
los bracos. 

Las eUreinidades de estos cabos se-fijan, lo mismo qne-las<primoras,dc« 

Í*^do;.,l|it^^ «na.poflscion de licts á cuatro pulgadas, . poca cedoblatlá y^cu»* 
^rif^ coa. nuevos circulareo. - . r • 

^^ rendajA^,. propuesto por -Gni>T» .partee muy s4lido y eficás; tantos 
^^e fegfia su autor, podrian suprimirse sin inconveniente 4m compresa» ^ra** 
duadas. r^os parece que debe ser listante Incómodo , y ^ann peligroso , por 
U, .qimpr<apoOi -q/M «iHabkoe • «n nmbas estremidldes -soperiofies , y ^oe soto 
debe -usarse cuando los demás unitivos no 41enen la indicación. 
. ^.® f^ Ijis /berídaa longiiudancle» sobre \k parte anierior «del «eltnsom. jr 
^oA^e Un ^^iscápulas, pueden ser «átiles les ffendt^'es crux4iéQi mm yonma .ée % 
arUerÍT d posterior de los Tt^nbrosX^ési^^ OFilwpédtcos)^> r<io ittne» moa im« 
Qo^v^eute^ qncel^e ejercer «ina occtou demasiado fuertle y refwtidnoo* 
bre pocos punios -, de modo que 41ega é veces á bocerse insopoi^bleí y et 
preciso valerse ^e «tros medios 

4^ UNlTliroS teE LAB ««RI1>A8 TR41I8VKR8AL£S BtX TROHOá 

Har^ «ves setavorecola «nion de'enaa^penr medio-de vendajes, porqvc ct 
muy dificil invenUrlos á propéailo , y por lotXNnun ^olo exigen como me-^ 
dios «ittiiivos, la posición y las suturas seca ^ cruenta , tronclnyendo coa U 
aplicaeio» de un «ptiaito contentivo, 

• Sin embarco , jen ciertos puntos del tronco como tu ^l periné, y ea las 
keridas oblicuas v'<se''pitfBde aintÜMr la vaccionde los i^mas^ medios coá- 
rmcUm vendajes ^ ^lue 4crio ^go describir , y que por otro partea no $om 
mas que vuriedaies-^ los "conaen^ivos-, 'que >pr»c4¡cadW con una ^endá ar-^ 
rollada «en dos^ fflobós^ forÉMn *«sas crmiadas 'en <el sitio-aredto , con aq^etlas 
iAodificifciones 'qkie *ol 'cirulano 'insCniido inventa fácilmenle «n vista de loo 
•cosos particulares , '.y 'quedes iioaposible prever en «una obra ^ItueaUL 

j . ■ . ,. , ■♦,«■,. 

' • A,í^Ae"LA:S AÉEiirDA» XOKCÍTtfDtrrA'LÉS. * ' * 

' ISe pnede ^sar él ^espirmi teneUío y los invapfHsáas'dnuUMr j ^twpifaii 
cubriendo toda la parte inferior del mieml^ro-, desde las 'estrelnidadet de loa 
dedos )* con vaeHas dt 'venda moéíonat»ente«prHadn. 

* \* )iiCiiici7i.AE «HViCOiiiAno. . ^ lirepapa: Una venda tan ancba-^omo k 
lierida'^'arwllada en «li gM>o y> partida por mntestremo eii<Un|os >fenrfolo-* 
qclf^cémo^ p w>go d n# tieno ^elMtitnd% ¡Se <la opüta \» mismo qoe^ tu ^^/dcéular 
Íuvag<MiNJ^, i^etheAiov descrito >pmm el tronca' ^ r^ i 

42*.^ BánaAi. «trvireiwAiio. -Se^colocan las comprcua^ «eoesaritM/ y^'M to« 
tnta^una v^dn de -dea* trrs polgados de ancho ^ y tanto mas largi cíñalo 
«IOS cerca VIH -tronoofse ^lílto la 4ierid8. "• '*•> * • '^ ' '- 

t ' }4^líémékfh. -Se^afAMvi'ea^twi^^loíbéi'vai la «stremldad'arp^ta aobi!é tos 
4í«M4'ile toa aléeos-; ^ ««oW-^ttiaawdo* w q rf m i f» ^de^ priiMiera é' s<t«itt^*^t>^^ 
«M^ta-e^titio^lvlieifitM^ •yille|;«ydo'to#*^borewCk^#iU«*de isu y van •'pér 



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181 
ottO. f «tro Uéú k mnwtfiíe tobffi elU , pataad* d «no por oa ojal <)ae te 
.practm «n U v^da que viene del ledo opuesto: #81 se coDtiuúe be*U cu:- 
hrir toda le herida, y se termina con circulares sobré la articulación ni^sln- 
nedkta , eobre los coudiloe del fémur en lea bertdas de la pierna , alrfde- 
4or.de W'^lvis en Im del muslo, alrededor del V>raj^ ea. Ue, del braao ete. 

B.S5DB LAS HERIDAic TRANftYBllSAI.BSv 

. Se prepMnui : 1.^ doi. compresas, de mudia venkde lorgo y tan aiie.he#c<¿- 
BKO la herida, cRÍdanido^ de que una. de «Uas esté hjBodida beata, la. mitad ^• 
•a loof itn4 tix Untan perl^ como pu^l^sMias tcn^. der anebura. 2.^ Si la, he- 
rido openaa* Interesa manque la piel , doa compresas coAdriUt^raa, tan an« 
chas como eqi^éll^ y graduadas por un. borde*. 3.®- Una yen^a de tr(9 pulga- 
das át an<;bo , arrollada en i^n globo y de ana lonf^itud yariable , según el. 
sitio úft, 1% afib^ion « de diea. k doce Yaras si se> faelk en el. brasa 4 en el, 
musl^f, do ochA 4 kís si se halla en la. rodilla, en. eV codo. ó. en la parte in- 
ferior- 4e k pi^OM ó áfil anlebraao^ 

. Jlpiication,, $e. empieaa formando, con In i^enja. espiraUa desde las basca, 
de los dedos, basto unas cuatro pulgadas por debaio^de la herida, y. enton- 
ces se confia, el globo, á nn ayudante; se coloca, la compresa, hcniÚidn en la 
cara del. mijembro, donde s^ halla la solución de coiitifiaiiladt.d^ modo, que 
los yeBdoletes.c%i»in sobre eUa. y la. cra^n en. Ingn^oi recto ; se sigue tra- 
lofido. espíreles, sobre la. parte inferióla d.e estn coippresn , y 4 las. tres ó cua- 
tjPO vueltas., 40 iiedoble.su. estremided hAcia. arrib? ,. pera sujetarla, con cir- 
ciüareo qne. no. Ui permi Van. variar de situación. (¿ 5. /«. 2.^rrpp), 

Cna^ido. se. llegn con el globo de yenda, un poco* por debajo de la ^erida,. 
■e lé, entrega, otra vez k un ayujJante ; se deja que caigan. ha^U abajo, los veií- 
Metes de, la. compresa hendida i se apHcan las compresas graduai)as ni^cesa^ 
^mi j, se tiende i lo largo, del miembro,, de modo, qué su. parte' ipf^i^ cor* 
. responda á.U.solucion. de. contlmtidad i. le. otrn.<compresn cnadciUterA qn« 
.■os reata.. 

Preporadast las coaas. de* esleí modo^ «Or tome^.Ia^ yende^j se si^^e con e^ 
i cubrir la porción superior á la. herida de If segunda, compresa cuadrilá- 
tera,, redobtendo sov estremidad y sujetindola. con. espirales;^ como ^^^¿^ ^^f'^ 
Upriffiere^ - . s .,. »;•...'. ~ 

Asi conseguimos, tener snjjptas U* dos.compresiia^una,^)a»jparte. ^^rior y, 

,Atr%l^.^iJ»CM7iolr^4e modo, que ticando.de ellas eiKseutiáoinve;-^o» .atrae u 

.f reanef^los»bkUoa do lat iooisioiv tran&versak del miien»bro^ Se^ hacen, ep;^ 

compresa no hendida, y al niveL del sitio- de la, afección, tantos, ojalen coib0 

vei^olejtes Ijépe la opursU ;, se entesan embae, cooip lo», dedps^.de In roaiios 

■ Grasadas, fiasando. cada vendolele por el ojal^ue le corr,é»ponde ,. .f le.tira 

^4c^.ellas basta rei^ir la herida. Entonces solo» (alta q^ue, 00^ ayudan¿ sostey- 

ia.eeta tensión,, mientra» que se ocultan sopesiyamente con lá. vend^ |a|. ea- 

^i|mida4eaiibrÍ!sd#las cómprelas, redobliindola* <ie la misma manerft '^e 

' iJl^l&ii^ con lasque ya están su jetas (X. S./. 2.*- 0.0 m).. ^ . . 

Este aposito sirve, no solamente pera las heridas de los tegumentos , sino. 
. fambíen para las de los tendones, para Us fractnioM transversales de 1^ ro- 
tttla.y para otros casos, en que «se usa , ya solo,,,ya combinado pon medios 
ortbopédicos. que mantienen loe miembros en ,1a. actitud eonvcni^nte. , .^ 
"lleoe , á la verdad , el defecto de ejereer una compi-esion escesíva ^ que en 
ciartaa circonatoncias es. demasiado molesta y peligrpff^,; pero en cnanto' á 
lo delgas » apró»aa con eaacUtud Us beridas UansyersaUs . de la . piel« se 



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182 
'^'poi^ líastA cierto paoU» í W^tmiruGcion tle lonmú^euloí , 7 pbrltTmiMWii 
los prolouga, y pone en cotttacto.las estreñí klades ^e sim tendoaet djrr» 
didos. * • ■ '* 

Cuándo se trisf el ftpósHo qae acabanioi df deicribir en las Pot«ras M. 
'fendott dé AquHes, se auprÍM^A laa compresas graduadas, f aolameiite- «e 
colocan á Us partes laterales del órgano afecto las hilas suficientes para re- 
llenar los huecos f^e existen en «esta regKMi. También aé suprime la com- 
pre «a grailnada inferior, en las roturas del ligamento rotuliano. En ana pa- 
labra^', -se bacénr rariits roodiÜcaciónfs según. los casos par4i<:ulairet ^ <oon ar- 
Yegfto á la» tttkAohe^ ^que en «u Uigar dejamos índicadaB. ' • 
' En caanto-á otiros iBcdtaB>i*uy e6da«es de maiftener ireunidos loa oatrensas 
del tendón de'AquileS) reto ó cortado trans versa) mesUe, Ida deac^ríbintnot al 

4r»tar de los apositos orlhópédiooa. 

■ *;.. . / í -,'...; ' 

'' C.:^DE Li^S'IIBIllOAS <^6€:«E6tJLTAK DC LAS' AH^DTACIONCS. 

Cualf}ai,cra que haya s{^o el método empleado para -separar uña parte de 
la longhud (le uii tnietnlirí), q^ieda siempre una herida cirníUr, ó mas ó me-* 
nos irrqguhr, cuyos labios es pre^ís^^ reunir, para que se adhieran, ai es po- 
sible, por primera intctrcion, y re^aUe una cicairis lineal 

Por To común las tiraaiaglotinaritf's , con menos frecuencia los vendajes , y 
rara ves los pu!«tos de sarfunt',* soñ los' medioi» que se empltfan despuea de las 

'amputaciones, procutatulo queVl ap^ld Vkmk las iudicacionea nguieaiéé: 

' 1> reunir loi labios de la l¿rtd* r 'J.* preí^ervarla de las hithieneias esterid- 
rps: 3:^ dar (>aso libr'e al pu^ y dfmas maiH-iales qué pueden tívir M sMo 
afecto.. 

El ap<Ssitd que común me'nte se )f»repara antes ée hacer ana ampaticioii 
consiste éWi L'^^bifaí iiífdrmea, ft»t"< y gruesas, planchuelas y torundas: 2l* 

'<iriis a'¿lutiiián4ei'dé ^nrlihráy Icnsitud propohiionada^ áH herida ciiyot 
Yábiós tfétf *dé rf'ednír: S.*^MÍosf enk ( r»dos, se nciHoS doblen y triples: <•• jpa^ 
ches de cerato de dimensiones sulicientes para cubrir todas las tira» y eil« 
volver líls'ligaátfrafs; 3.<*4oritpW.sí4 16njguctíí!s f»'cdíÉdrliilgfulatre§; 6^ Wa 
compresa en loriúa dé'crua cíe 'lM.i*'tn A' de^crufe de S. Ju»n, coyjo centro haa- 

'Ve'papa cubrir la cara airteHor tltl inufron: 7*^ una Venda caya tongitod y 
anchura se arrecian por los diámetros del miembro amputado: ^^ á YéceS| 

'* * Ádciiiak/& preciso fí'nerpreV^rtSfíos^s'tqstrumentés para 1tgaf^,>1 irlói, 

'Ijirasérillo, tateS; y todo lóneri^áJi rió "{>**•.•» la recta tiplícaci^m d^ iM «pésift». 

Curación dé tá ftetiáa qué'restítla He 'Unía ampHf ación, iSé<:bT€á áB^de tos 

cabos de Cada tig)id^ra cerra del tifti«lor ^e reuiien todos tos redantes etf'ite 

* solo cofdAi^j'que sé cohdnce al ánpuK/ inferior de la herida; se aproxioiMilM 

jábiqs ée ésta, ud1éndi>loáí 8o1>iHí'el diámetro menor del fñ^emtn^', ti hO^^éo 

^ qué los col¿a')o*.,''sirexTStéhV'cobrtfii' t-rs' superficies CorHesnOníieMfes*. UA*aya- 

'';^n1¿ ¿óstlehe las'p^irtett #h>s^ v^i^-íJ^sií-^rnrt, y se príM^dte** apliear laa'flriii^ 

de emplasto, coloci\n(lo ^k^imtro Itr^ t^ts 4inpb^tirnte9,'y deiaild'o los inteMI» 

^ fias iirresarioí para que fluya ti 1ü5 '//im ores. < « , • *^ ■ 

ApUcaíhs las'tirar, se'ltís rtible rt^n ti w- parche de ceralo, para qae «o 

» menor ae envtieliren 
i «Hnrnde^ ie repita la ai« 

TarT.óA. "^ ' ' ' '"."'•'; '^•^»» ir..,^ • ,:••.,.- 

'AÍgun.^Vvore¿' convierte colóAt* p^F(>et)a}o de Hstlrafc,<:ompresasgradaa- 
* (d«, ^u^ ccrrtlpWw^^WVr'ftM^W^\*p»1^ M¡^^'N%«pul>%oa donde fie prevef'qük, 
por au sitttacioa ó por la laiitud ¿A tejido celular, podriaa formarse atiioft 



Aplicairas las'tirar, seitís rtiw*e rt^n ti w- parche de cerai 

* «c aiUneraii á tas derbaVpie^^ M ^aJJ<^^t8 /-y' con Otro mi 

las ligaduras, '^a'rapodW'c^cMt^y^:t'4 con facilidad «nnrnd 

TannA. .^' - ^•^** ir..., ,.¡ m t . 



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18S 

«M« titmpre lot ma» TeaUlosof re»ullafUi^ 

Sobre loi parche» de cer«io se pone un coldaoncíllo de hilas , qite ret-* 
§ttavdeD algan Unto al mufion «le ía accíoo de loa.coerpoa cateriores» y tra- 
cen tolerable la compresión del vendaje. 

La compresa faede eer en forma de cruz áe Maita 6 de S* Juan , siem- 
pre 9«e dtl miembro amputado quede m> muik>n ciliitdricQ: en ambos ca- « 
toe debe tener su centro las dimepaiones su6cicBtes para cubrir la herida, j 
•oa ramas se aplican ana después de otra 4 las partes latera les. También se 
fueden usar , en ves de la* referidas, dos compresas coadrangulares , de una 
ancbora i^nal al dümetro del miembro , y de ona longitud suficiente para 
caer sobra sos lados , donde las debe fijar el vendaje ; estas compresas m 
aplican cmsadas, de modo que adquieran entre las dos la misma forma que 
la eruz de S» Juan, Cuando en la parte amputada no qaeda un muiloncilin- 
droideo , sa cubre la herida con una ó d^s cMipre«as coadrangulares » que 
la croaaD ea diferentes direcciones. 

En cnanto á los vendajes, pueden osarse machos, que yerjsn según el 
objeto qne nos. proponemos y el sitio en qae ae deben aplicar, Se construyen 
coaunsente con venda» de lienao , aunque algunos prefieren las de franela, 
povqae ejercen una compresión mas suave en raaon de su elasticidad. 

i«^ Vbiibajs isviaAi* : puede reducirse á varias vueltas espirales de ven-< 
da » practicadas al redCdor de la estremidad que ha sufrido la amputación, 
coa el objeto de coatener lo restante del aposito ; ó bien se hace, empecan- 
éoí c#a doa clrcnloa tn la parla superior del miembro , y comprimiendo, 
moderadamente basta la inferior , para atraer bécia bajo los tegumentos, y 
•ponerse 4 la contracción de los múMcu\i¡$, £n uno y otro caso, se aplica la 
venda según la» reglas generales. 

fin algunas ampaUciones $• puedan ba^ar ^ adamas, varias vueltas cir- 
caAaras que pasen sobre la herida.. • 

2»^ OLoa4»oa ?4SkA x,k» AifPVTacioiias.C9mo.coi^entivos sa osan algnnoa 
de los apositos «pie esplicamos en su lugar, y otros que inspira la conibr- 
iviaeioo <|tte adquiere la parte. Eu todoa ellos fo describen loa espirales ye ra- 
sadla aoficieolcs para cubrir la superficie alecta y dar ai vendaje b solidea 
necesaria. 

.3«^ CAVBUiia fAUA tas AamrrAaoiiis. Sa hace con una venda de dimen-. 
aionea proporciionada» * laa del mujlon, y. qfii^ p«ieda ealar arrollada en uno ó 
doa globos, siendo su aplicación distinta en. cada uno de estos <aftoa* 

1.^ FofMadt iiftiieacion.il fi ¡a v^uéa mrrolfa^-pn un ^/o6e. Después de 
haber Iraaado tres ^ cuatro circi^l|fes a) rededor de la estreuiidad de;^ mudou, , i 

msid* la venda de dirección y viene 4 dcKribir uno de lo» diámetros de di « 
choa f írcaUras , pasando por deUnte de la herida. Un ayudante soMÍ€»e cou 
laa dtik»a el skio ^ d«nde parte esla aa» parabólica, hasta quo llcgaudo el 
globo al punto opuesto, se sujetan sus dos estremo» con uu nuevo circular, 
¡,j^ a«Win)a«M^»o .pvoden ^lacei* la», vnaHaa xcq^itc^taa necesaria», y aun 
-JfMrtr <•» ^i^^ W superiicia del muiai^ 

Ksta variedad tiiena poca solides^ y tolo pueda servir para fostenrr lai hilast 
en alga n. ea»o raro en que no haya compre»»» de i|ue valerse. 
^ S**, Fftriciiüé \ aptÍ£499*on ds ia venda orrotíada en dos giaios^ Estos da^ 
ben.ser desigiiaieSf de n»otio qoe el uno comenga li¡» trca quinta» partes da 
W longitud total. Se apUran ambos globos aL estremo de un d^ámttro; g^ 
Ikvaü al la^ afua^to^ se cruaam^ y sa.des^rihen sal ,dpi A tr^s cJriula« 
ria^(£«'^ / I f /,„/>; emonao y ÍM^l4itdiM« aa el punta ila ftoM4a paftia** 

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ron, pa»a él AieUcMh por ^bi)d AH iiidyof ; faniKía h(fcieT<é«d}t«¿cffrii^,yiriMl«*' 
á trazar un asa paraboUcu ('d.m) quilfe suf^ta por medios de un rodea <HiroU^:' 
hecho esto, puede Solver el globo metior á ioriirar un espiral 1 Ta derecha 6 i 
la isquierda de U primera linca recurrente, y asi se continúa basta cubrir todi- 
ta superficie alVcta. Por último, se termina con círculos al rededor del mu- 
ñón ó por encima de la articulación mas inmedrata (L. 5,/. 1, /, m, it, o). 

Las capelinas son bastante complicadas, y apenas ejercen tiraccion al^nt 
sobre los tegumentos, de modo que obran casi solamente como contentivos, 
y son inútiles cuando se han empleado las compresas. 

4.^ Creemos que pudieran usarse en las amputaciones rendajes unitíros 
mas eGcaces, aplicando á esta especie de heridas, los que se usan en las loh-* 
gitudinalcs y transversales de las demás regiones del cuerpo, de donde restíl*' 
tarian las tres especies siguientes: 

a. C\PRLi?í\ MVAGiTíADA : pcípárcnse dos Venías, tan largas como U 
que sirve en la capelina sencilla, y arroilaJas también en dos^ globos; há-' 
gauw con una de ellas dos círculos al rededor dé Vi estremidad del nifufton; 
y confiando ambos globos á un ayudante, descríbanse con la otra igaal nú- 
m-.'ro de círculos por encima de los primeros , de modo que el borde supe- 
rior de estos se halle en bontacto con el inferior de aquellos , y cfae lok- 
globos de la última venda vengan á detenerse en el estremo opuesto del 
diá\netro donde se hallan los de la anterior: en esta disposición, un ayu- 
dante sostiene los globds Ttíayores por nno y otro lado ; pasan por debajo 
de ellos los mifnores ; varían de dirección, y vienen á t rasar las asas recur- 
rentes que deben encontrarse c/rl'tnédío de la cara artlerior del nhiHoB. ISl 
cirojano, que habrá dispuesto el vendaje de modo que las asas parabólfcts 
atraviesen en dirección vertical la línea que forman los labios dt la herida' 
Reunidos, practica en la venda de un lado y eú el punto correspondiente 
á dicha unión Un Ojal por donde pasa el globo que viene del otro. De esta 
manera se describen varías vueltas recurrentes, qae crnsándose, atraen los 
t^gament<» poé el mlhho mecanismo ijue los onítitos de las lieridas longi- 
tudinales, ' •• 

Se puede continuar trazando vncltss espirales de capelina á nno f «tro 
lado de las primeras, ó se describen líneas convergentes en figura de e^ 
t relia , disponiendo que un globo venga por la derecha de la asa anterHnr y 
otro por la izquierda ; se puede en fin aumentar ó disminnir la acción don- 
de parezca conveniente, y se termina* cada capelina por separado 1* mis- 
mo que la s^^ncílla.* 

' Este vendaje, que se reduce á dns capelinas entrecmzadaa , nú tiene , i 
nuestro parecer , msfs Iñcon veniente que h difícnitad de su aplicaeion» 

ó, CiaciTLAH T coMraasAs invAoiifADAS. Se prepara nna venda de dfincn- 
siones pnoporcionadas, y dos compresas tan anchas como la herida , están*' 
' tío una de ellas partida hasta la mitad de sn longitud en tantos irenMetet 
como pulgadas tenga de anchura. 

Affl/caet0n. Sé fijan Ihs cómpreMm una i rada lado éel nninn , dtlttM^^i 



doqne vengan á cruaar verticalmenVe'ía Ifneafñrmada por k 
neficiode algunas voeltas dé'vvnda, sin olvidarse de invertir tns estrentfda- 
des para sujetarlas coif nnevós círculos ; se hacen en la rompre s n «o éhi^ 
dida , al nivel de la solución de continuidad, tai>to« o}ales ron>»^ eMdol ete > 
tiene la otra ; se entrelazan ambas , y se termina como es él vendaje nni- 
tivo de las heridas transversales. 

r. CiacvLAa CON ArsNnicns. En varios caaos se puede «tar nn ve n es ¡e ctr* 
cmI&t con apéndkei verticales de nna 4 dos pulgadas deanclinrai sot rép ne»» 



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m 

V^jmü á oftf|iy cM»o \ú$ Ttiid#^les d«i yenüa¡e<l^ ^a)tqto,^ f en loficie fi«, 
U número para ocupar todo el borde del circuUr corrcfpoudieule á U su- 
ptrlkie que ||f sufrido U ampoUcioo.. 

Aplioido el circular» ae criiuo ó «obreponea sencill ámenle los apéndi- ; 
ccj de la parte auterior y \oa de la posterior de la herida, fijándolos con. 
al^iuiaa puntadas; ó bien se dispone que pasen los unos por ojales practica- 
Jos en los .otros. 

EstOí^ vencUjes, modykados según la^ cireunstancias , son snficientes en 
el mayor número de casos para conservar la reunión de los bordes de la 
litrida. Ademas, h^y muchos medios. de atraer en una .dirección dada, nn 
«rolgajo ó una porción de tegumentos, tales son: las tiras aglutinantes há- 
bilmente combinadas, las compresas, las tablillas solas ó rubiet tas de es- 
padrapo aglutinante; n<ed¡os, en fin, mecánicos que. en vista de la disposi- 
tiion de Uparte, in^nta con facilidad e) cirujano» si conoc^ perftctamen^a 
t#doa los objetos generales de aposito de que puede disponer^ 

^splicacemoi aquí en particuil#r loa vendajes. que S4\ usan en algonai am- 
putaciones. ^ 

i.' yt/tdajes para el hombro después de ampulado el brazo. Se hait 
jprMikesto lof dos siguientes. 

. jSspiga dbscinosmtb. Se hace con una venda de djtz varas ^e largo y 
j^ pulgada» y iiicd.ia de aueJiío^ arrollada en un globo, 
^ , Apli^adfM, . So ia empiesa ^ ^csajrrolUr en la a^lU aana ; se ja lleva por 
'dcle/ile del peclio, á trazar dos^.circulos horiaoótalra al rededor AA Lfoikcj; 
j .pasando por la parle inferior de la región afecjU, viene ctra veis ci glo- 
l|o al punto de donde partió; suoe al acromion del UJo saiáo (¿. 6,/. 2. c^ t)^ 
pojr la espaidf al costado opuesto, descrihiendotun eapiral de prinicra Ó se- 
gunda especie con las vueltas que eaisten en el mismo sitio; vuelve á que« 
j^s^^baio^e j^^U s^« yl^llde. dopde.s^li^al acropiion, se crun fur- 
inanfl^ofia^X qm el rpd^i]| ]|fi;^cedenter^{ff^..</), j baja por el pecUo para 
trillar nn eipirai pbfkuo ppr encima del i^nUrior. l>e e^ít moiíii se con* 
linúa baila cubrir enteramente la superficie afecta con vuetus «lilituas, que 
YAu, convergiendo 4 crnzaráe en el hombro sanp, donde todas «stáu es-acta- 
luenle sol>repu|estas. Resultan de aquí círculos horizontal e» y oLÍkuos al 
.leedor del tronco, una crua sobre el hombro sano y una espiga aÁccndep- 
Mí^^^luci^ii^f continuidad (<y./) 

CkvMLi}f¡^,^}^nA\e i4n^ .yenda de ocho vsras 4e largo y ios pulgadas y me- 
^¿ta^de^^^». arrollada*^ dos globos desiguales ^ de modo j^ue uno de ellos 
jolotjconle^g^ dos )^ras de su longitud. 

aplicación. Se colocan ambos globos bajo la a^ ila sana , se traen obli- 
. cisnme|iht.4 4a ^rle posterior de la herida, pasando el menor' por el bom- 
f^^.-^f^f^^9 \>>f6P Pf^^ debajo del mayor, para venir de atra^ i tldanie 
'# |yimif|,pofsjy| ánguJo.fuperior de Ui soln^^n de continuidad^ ronnaiido 
un asa parabólica, cnyo estremo se sujeta con otjfo circubr oblicuo traía- 
la ^#^ÍK*«^ W^^^^ V^^ «1 globA mayqr: entoncea se redobla el menor li¿- 
. *4T^ ^.ttfyVi^, 3r,esi se describen, de delante airas y de atrás adelante, bs 
vatUaa^eapiraies parabólicas necessrias |tera cubrir el marión, y se los fijü 
^iesupre i^n oblicuos al redcdpr del tronco, lermiuando con ti rr ni os ho- 

. . Sr* 1 UéB^^M (9impVla^<^ del br^zp^ por, l^^ ^ntinuidad. Se jpuede usar 
^«al^ijjaiQa de • las. especies ya jjefcriúk (íi%i^}^^^i y particular niente una 
mm^^wA- H^ HR*ro^ V^f termine con circnfos al rededor del torai. 
. Jjiwj^n^^^ ^c^nsei^o um yenda je que no cslá en nsp, y que eiijf pa- 

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Í8< 
rt practicarle , taha venáá ¿t ¿Uz v^ni íb 1Mfff¿fl''fVM fittf|itaf f %itf 

^1 de latítatl, arrolladla ea ctn globo. ' ' ^ 

jípUcaciop, Se empieza coa. dos círculos at rededor de fa MréltifMt' Af 

muTtoo ; se suYve con espírales Kasta llegar á la axiYa r se pasa por debiyo de 

ésta , sobré el hombro, por la parte anterior det fUtho, por la axila aant y 

por la espalda, voWíendo at acromioii para formar una X; se coAtiima'* á 

lo largo d^ la cara anterior del mailoa, 4 crnaar* sa jestr^miMI traBtaÜá f 

¿í Volver por 811^ Iád6 posterior otra vea al bombro p^esd^ Aoade'tcr deteribt 

un segando circular oblicuo al rededor del íi^onco, y se practica otra ata 

que y conK> la anterior , atraviesa la sopérfiéié afecta. Del mismo modo «e 

sigue , basta que resaltan cuatro 6 cinco lineas cratadas á mmcrrmvdé ttti^ 

Ha en el centro de la solución de continuidad. Entonces se* trazan vueltaa 

reptantes desde la parte superior det muilon hasta la inft^ior; »e asciendie 

con espirales de segunda especie , y «e concltefe con" A^oltv borisoiitaliri 

al rededor ^eltóraa. . ' *" 

1*' Vúra ía atripüdthh áet arttehr}aiÍ6')fCír tá cónttMlidád: Sé ba pro- 
puesto un vendaje parecido al anterior , beeba con una venda de Ocbo Ta- 
ras de largo y dos pulgadas de aucbo , arrollada en un globo. 

Mplicaehn. Se trasaa dos círculos en la estrenñdad del mnitoii ; sé HHbia 
con reptantes basta el braao, cuya arltcuTacion bamero-cabitat estará en se- 
niflexion ;.se describe por encima de estiá mr circníaT,^ partfietadd de é\ th 
ángulo recto, se Vi^ ^ ^ .^^$^ d^t borde Ihdiat del tintebraxo , y se Iráelva 
por el cubitaU Asi se' continúa, forittafida ' \ÉFn ' cmzado ea fá fierra &é\ 
braao y otro á manera dé ejit'rélla en Ta saperficie del muflón; yipor Attbnay 
se trasan vaeltaa reptantes de arriba abajo y espirales de «eganda especie dlt . 
oVijo arriba ^ para sujetar las asas desceiiéintes y lermiaur la apHpacioa da 
la veniLi< 

4.^ Para ¡as umputaf^eé dé Tas S^edós. X^ÍBt] uíit T«lidÉ d^. "coÉtfto T#- 
raí de largo j una pulgada de kocbo, se ipraictiéan d¿s ¿íréafoi'^ rifledor 
de la miuleca ; Ae baja por el dorso de la manó aT dtétí afecte' f:áe k ^- 
vuelve con espírate», 6 biéñ se forman das fíneaa á lo \»f^ da sas caraa 
dooal y paTmar^ de modo que quede comprendido en el ceatro die iib asa 
xecarrente ; en cayo último caso , se fraaarán desde et dorso á fai pabna y 
viceversa, alternando con ctrcalares al rededor de la parte iaftrior d^l att-- 
tebraxoi otras líneas que pt jcmtan formando nná estrelU eadaM db l|k bté« 
rida^ y que habrán- de sajétarse cois una capa de vendaje cSipirél. 

S.^ Para ía amputación por fa eóriiinui'dad 'd¿ los ñue^Ot 4e la píenm. 
Son aplicables la mayor parte de los apositos descritos, y' en és^ieial, Iba 
^ue Mrven pora el antebrazo. 

Gw* Pixra Ja ampuiacíon por ta oontíhuidad dtl feñmr. Si iü quieta i|fNc» 
ficar utt vendaje crosado, ¿orno los que hemos descrito para d liraxo y lA* 
lebraso, se prepara una venda de'dbte varas de lairgo y ii^ei j^ i fl^Hi Ü ia 
ancho, arrollad^ en un ¿lobo.' ' * '. .*« .--'• * 

Aplicación, ^Trácense dos círculos b'orltontales al rededor da M \ 
viniendo la venda de atrás adelante y de fuera adentro Sobre fA Meé < 
líbesela por el lado interno del muslo , á vólyer por él érteilM f ' 
•n la ingle an crusado, dirigiéndose á la cadera opuesta r ^^^mde 
volverá á repetir la mi^ma operación , basta que quede la saperiM 
2ón, cubierta C9a cinco é s^is asas qoe se crilben en su <!eiHro eor fotéik dm 
estretW. Entonces se' baya ¿6n reptantrá basta la estrelbidad i^ilMisr, f •• 
sube con espirales unidos , coocTuyendo con cfrcnloi at YeüÉefr^dlfl tfaÍMHi» 
' liada diremof de tos apositos ^ne convendrían en otros tasar, |M<^ i** 



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187 
ti Oi f i CBfeu ié I y» le qaieWüüplMr como eoBtealivo , ya como unitivo loas 4 

S 5.® Uniti¥09 iU atffuno» organoi en paríianlar. 

IHt^ dairinuí idei éé IM muthot rtcimo» i^ ctfiáti á nlftstra dispoticio» 
. yvrm Utofemir ftimMoi loi bor^M dt Im- berido»; «en en «quéllo» órganos 
^«e ^r ms ehmiMtiaefM poMicntarei no fiermiVcn la opliradon ¿t la oía- 
7«r porte de loa medioa mterioniientoeaplkiadoa; Iralareipos aqní de k reo- 
bIoh de. las beridaa de la lengua yÁt loa tateatinoa j de lea líaialas urciro- 
Tafpnales. 

€ief toa caaea"pftriicalarea eiigen porm an evracion , adeniaa de vno cora- 
Mnídon fUía^'de Mr objeto» eaplicadoa en cata clase , t\ concuño de olres 
^orloé , qne f^emediando wá accidente especial » fivrorescan por su parte la 
termHiacioB i|Be ae deseo. Pero entoneea el aposito; ai bien puede Hamarse 
wailf^o por tu objefo » no li»' ea de mía manera directa, sino medíanle una 
moidificacion de otra especie , aunque también mecánico , que induce en los 
tifidoa. Asi ea como en mncfaos caaoa aon Alites los oribopéüicos ; loa com* 
preaivee; oaf ea cotno, después de la oalirpodon del testículo , es veotajoaa 

"parro la euMcio* de* H beridfc ^ Ivcompreaion becba en cada uno de sua labioa 

*Oite cttiaidtoade Uea«iK . c< , . 

A. üiintTl^ VK LAS RSiaiHÍS LONGrrVDIfflLBS DS L4 LtlIGUA. 

Cneataa lealoues propuso Fibeac introducir t\ érgan^» tu ana loUiti «le 

' llencb. 'de tales dlmen^lphesque le comprima suaveniejitc ^ hendida en «u j>*r* 

-^iít inferior pára^díJr ^¿solA frenillo, y so«teiiida por doi abtiÉbr«s eocor* 

Yodda en forma de asa , para latir de 4a bocA , rodear la mandíbula tofcrbr, 

j terminar "por delante del cuello en dot eiaias que se iieii eti la nmu. 

. *'' Este aposito ea insufidenté como unitivo , p^tque el Órg;iiio sufre dentro 

de él motioiieiitof I que ae oponea A la JuMa^poÉÍdGn de los Uliiot di la 

MridOc 

^' Bi ÜNttrvbs OB LAS HSRIHaS TRARSTtRSALtS DE LOS lüTBltltrot. 

L9 Bl opósito empleado por, Sabatur y modificado por DisArtT, cott« 
oa «o. cilindro de naápe de menor diámetro que el iufestino, baroiaado 
t aceite de trementina á con otro semejante , y air;i vedado can un hilo eu 
dos eaUtmidades se eubebran dos agujts. Él hilo no debe p»iar por U 
■fürti^ smAíOí^o lá cavidad át\ tubo t* parque t licipuea de aplicado ti apéiito, 
> ap tfifOBdriai al ciúrao do laa materiaa coaleníd^s en los tnUdtinoa; síno que^ 
*!«0S|Miei do. bobee penetrado! por el ^e&tremo de uu dáámefro, debe lalír ± 
oorlo distancia i coatear el cilindro por su parte esterna , y volver i pene- 
trarlo y A aallr por el estremo opuesto. 

Cate aposito at introduce en la porción superior del intestino dividido j á 

lo qm luego ae sobrepone la inferior. Ambas se atravieían sucesiramente con 

l^ ogoíaa y el bilo , cuyos cabos se anudan juntos cerca de su eatreatdod» y 

m conaervaa al eaterior. 

'« * ^GaoadoM bofoa adherido loa bordes de,|o berjik 4e Im InMlas^ ss corto 

««iMM do loe leobea del bilo cerca del teiído^ue. atraviesa; ae tiro del otro pqro 

* •ütsiAo^ y so obsadoao el dliadro de naipe Antro 4el tidb« lAUatíaei. 



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las 

2.^ Air. DtxAifft se Y»le de h¡á obfcUM «i^ettie»: 4? *i^ rl|íi¿lro> Al 
pUu ó de estallo , uno de seU, y dos de ioee UtteM«de^Uiira» y de o» di ^^ i f f 
tro tal, qae el mas alto puede iatroducirse con holgura de|iUo de loe m^ 
ñores , y estos en el iuUt tino delgado : 2.® dos hiloe enhebrados cada uno - 
en dos agujas. 

ApUcaciun, Se introduce cada cilindro pequeño dentro de una porción da 
las dos en que eatá transvcnalmeate dÍTldida.iel asa ii|i;(efiíttalf,i;fcdP^Uttd9 cl 
borde libre de la herida por encima del iiocdcr del anillo :. enlofluces ae cob- 
lüca el cilindra mayor dcniro da los anterioreai y «atoarse aproximan « kaifca 
que se ponen en contacto por su cana pacitaaaal laa bordep di^ intestino sa^ 
doblado que cada uno lleva consi^^o» 

Hecho esto, solo falta fijar el ap^Ssito ; lo cual se consigue introduciendo 
una a^ttja sobre cl borde suprior M los. cilindros» ile?ándola {M>r^la cavi- 
dad del msyor y sScIndola por debajo de sutborde inícriór, :. igaal opaiñ* 
lifMi se replr« tan el otro hilo por el lada opneatff » y resulta, qua los ices ci- 
lindros «lurdaii abrA£sdo» por cL teotro de dos- asas de bilo.«.^ cuyos calías 
están eiibcibrad^s bs agups. Mas , |»aaa no comprei|der cu astas asaa toda 
b porciou de ítttesticio que cubre los anillos «se vuelve 4 introducir suco* 
siv^menU cada uiii de bt rastro agujaa por -el mismo orificio por donde 
p«MctrAn los hilos en la caviibii conutn; se las hace cojCfetr por entra los ci« 
• linJros r^tetiorcs y fl inlcitino, y se laS)SaiDq ^or el inisip^ ailío-o^ dj^r-de 
rtie fic baila redoLbdo. Hc4 lio lo cual, ya se pueden ^^ar.JMii^ ios.jl^ 
crliiulro^i si» coruprL'nder ryai qUe una pequefia porción de intestino i cada 
hdo y sin qtie r]u<:deu , por coiisigitienleí 4 la caida.dal.apdsi^,ii^s«|iiedos 
a^ujertí* ca^ii imperceptibles. 

3.^ A iiusoiro» nos parece cjite seria posible perfeccionar cl método de 
Ma. l)£M4A^, evitando Los cuatro agujeros que sc;,bl^cf;^ eif el inti^iqa4piafa 
|ia&ar bs agujas por endiua y pof debajo .del fpdsiio' ^grf ^Iff cuoJ^JKiifa 
^ecesUaria tua» cjue tener iatroducidos de antemano los l^los flfyitro q^ los 
c-llíiidjus cou Is5 aguf» enhebra Jas, y. antes ele coloca^ los menores » atra- 
vcsir t\ iittcstiiio de dentro i fuera cerca del borde de la beridn y en Ite 
. siiios en que debe quedar rediibbdo solare la circiAurerencia de los anillos. 1^ 
lA casn » uo bita mas que cülúcar los cilindros ^ tirar de los hilos y tuic^r 
li#s nudo^^ 

4.,^ 111 se^or AaGuiaosA ha propuesto tfn método» V>c ly^ saVemea at 
haya practicado toJavia en el hombre enfermo, y cuyo objeto es, reunir 
"lo« ¡iitrstiiicja sta d^jir onlido» á la c^aida del WpAsito« Consiste en fi)af loa 
%\m esticmú^ %\A iotestiuo eu un anillo dc goma eláseica^ ' teniendo^ ioCro^ 
' «luiidu en el tramo inferior otro de meuof diémel^o , por cuya ca¥fda^<dt- 
U.^fá páMr i1 superior lle«andr» consigo los bofdos de la bevida« Anabooasñ^ 
)}i>s quedan sufetus, el mayor por los punt-os de Mihirs', y «l*dMsoo fidlip* 
\Ut^i£ eittrtí aijuel y et sitia donde s\e redébto él intestino riiasO^ ^iso»laa 1^* 
Lit cortan bs tejidos, en cuya ffpocá debe hallarse eicalríiada k i Mf M a 
iiu qut^daf oiuiicio alguno. * •' ^ 

.- „ • ^ . •••''••,•, ... 

^.C tXlTlVOS P^l^ ^,A8 BanípAS taANSTEKSALES DftL TABIQVS CRJCTRO- 
^ /• '•' ' : ' '^-^.^ - .[ ,..^AftÍNAL. ,_ . -. í/// . *' 

. ' . •• ♦ .c .» .• .♦. 

^'^^ ^*Sb)^v!í''StKl1ik oá Mr. l^tLntAlNO'í cs'uba sonda' grataa, feolOt'de:nnos 

^ si^is' pülgiduir de longUütí, ii|ue presenta en so fstremidád<atttoríor"lce»Ofn- 

jtmv nirO'Cii la porte i¿edia.(i|ira dar paso k la wÍM^^-y dos jatamii» gwr 



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1» 

I «trtiricttii dos ganchílOt cuando tic da vacilas á un fornillo f^tie 9t 

ftfctbtf» ki otra eatreinídad. Eo é\ paWloti de esta sonda &e haita ü;o 
«i ft90€%% , qoe ae catiendc tn espiral Aobre su cara esterna , y termina t n 
«N»cli»^ éVH,. é&ú ton agujero ea el centro por donde pasa el tubo, y dos 
•• awa cttreAOá para dar inaercion é anos cordones. 

Aptíúaish9ff. Conocida )a díatancta que hay entre la herida y el ortfirío 
tattm»^ la wreica (1), ae hace una aeñal en el infiramento en el punto 
^ttt , introducido y estando la erina medía pulgada por detrás del' labio 
paw lt r i or M \k heirida, de^ corresponder á dicho ort6cio; se retira hacia 
nlrta^ U cbapa OYal,.cémprjmiendo e) resorte por medio de las cintas , <]ue 
ae «ttodan sofcre el palieUou ; ae coloca la sonda , ocultándcU' en la uretra 
katte llegar já la señal que noa índica qne ya ha tomado la situocir^n con* 
▼Cftitniet M dan raeltas al tornillo para que la erina , que estaba rscomli- 
dn dentro de la sonda * salga y penetre los tejidos atraycndiolos liác ia fue- 
M, ttñentras el operador favorece este movimieplo camprimiendo ton rl 
dedd ti tabique ure^ro-vaginal ; se rabre de hilas la superhci^ que rodia 
el orificio anterior de la uretra , y se pone en libertad el resorte desatsndnr* 
lea ttintaa que le sujetaban. A los trea ó cuatro días se retiran las crinas 
dtniro de )a sonda; pero pt deja apHcado %\ inatriimeuto hasta la compUtci 
curación. 

Ea evidente qoe, tirando la ertna del labio posterior y empajando la 
ehapa movible al anterior , los aproximan y ponen en contacto ; "pero la * 
acción de eate aposito no puede graduarse fácilmente según las circunstan- 
ciaa , y por \o mismo es á veces ineficat y á ytc^ esccsiva. ^ 

2.® Para evitar Jos ^nconyenien^ea del )astrumento anterior^ inventó 
Mr. DopoiTKKN la: 

8ofis»4 ^LkiÁ. fA parecida á la de Mr. LAitiHAin»; pero, en ves de sa-' 
Kr doa crinas por )aa aberturas lateralea anteriores, se levantan \frtiral- 
mantea doa piesas que las tapabaí», cuando ae mueve pn tatilete que sate' 
par la otra estrem^ad; finalmente , en yea de resorte y de chapa oval, ti<'-' 
na an anillo con das apéndices lateralea en (prma de alaa que se ija en la 
aonda por medio de un .tomillo de presión. 

Apiitmthn, jSe reduce á introducir U solida en la urelra ; empujar el 
«atilete, para que se levanten las chapas interiores; tirar del instrumento,* 
baata qoe se det«nga en el cuello de la vegija y le traiga bAcia delante; 
rabrir de bilas Jas partes inipediataa al orificio anterior de la .uretra; apro- 
Miar el anillo con sus apéndices; ^comprimir cuanto pareaca necesario i y 
i jarle con su torniMo. i 

Stte instrumento ejerce una acción análoga k la de la $onám-enna ; pero ' 
BMmoa dolorpaa y mas llcil de calcular. 5olo tiene la deayent^j* de no s«t 
Mil, covao aquella, en laa heridas transversales del tabique v^ico yagitol, 
porqaa no puede bacer presa por dttras de su borde posterior, y no tu- 
■•a pnoia de apoyo b^ta ^ue %mt apéndices encuentran el .cncllta de la ^egi^^a*' 



sn^sis 



(i) Mr. Laiumahd mprttia ttsta di^qr^ia^ Mrodutmná» anía vagina ' 
IM •iiindro de cera de modela f^ que eúmprimido tobre w pmeui anterior^ 
^eiU Itf impresión de la herida ; y señalando en el misma cilindro son ta 
»^ el $Uio que corresponde al orificio etlerno de la uretra. 



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CAnTin.O V.BDIVIS0IIIO8. 



Poco tenemos que decir de lot ap^eiloi di?itoriot:, piief p«r,#it a«icil|ü^ 
esláD naturalmente al alcanca da caak}iiiera <{iia fa^ya eüadiado Ua ^laie» 
anteriores ; mas, como^ por sa modo particuiar de acci<m do pncdcA in- 
claírse oportunamente en ningana de «lias » hemos tenld# fue ooaiainyke 
un articulo especial. 

Distinguénse los apositos dÍY¡sorios da los dilatetttes^ ea qnt «stM com-^ 
primen escéntricamente aamettlaedo los diámelros de las cavi4ades«.^ 
aquellos no Kacen mas que oponerse é la réanion de los labios de una bedda . 
sirviendo de obstáculo mec&nico que los separa. Ademas , suelen tener ana 
acción vital irritativa* pero nosotros nos ocupamos solamente de sus tü^ 
tos físicos. 

£sta clase de medios puede tenert como los naitivosi ana acción dirtfía 4 
indirecta. Los divisorios directos se interponen éntrelos bordes de una lierida. 
^ea tal disposición que resisten la fueraa espulsiva, que por lo coman e)erce«k^ 
los tejidos contra todo cuerpo estrado que impide au adhesión. Tanliiaa 
pertenecen 4 esta clase los que, fijos en los labios de la herida , tiran de elloa 
en sentido inverso. 

Los divisorios iniirectos obran retirando hacia fuera aquellas eminen- 
cias huesosas cuyos movimientos siguen 'las partes blandas donde se halla 
situada la solución de continuidad. Describiendo dichas eminencias dos cmh 
VIS que tienden k encontrarse en el punto opuesto 4 la aCéccioni lleraa á 
nao y otro lado los bordes cnya unión deseamos evitar* 

Son útiles estos apositos para impedir que se reúnan ciertos árgano» ba« 
bitualmente separados , pero dispuestos, 4 consecuencia de uuá inflamadoai • 
4 coutraer adherencias que darían 4 la parte ana figura anormal. Se em- 
plean con ventaja, cuaoido, una ves formadas tales reuniones, ó porqna 
«íxistían desde el uacimiento , el cirujano, valiéndose de una operación qui- 
rArgi(;a, ba conseguido restituir 4 los órganos #u Corma primitiva; le^na 
puele haber sido de una necesidad urgente , en raaon de la importancia da 
las fundones que se ha/an visto alteradas á abolidas. Por último» es á Te« 
ees necesario acudir 4 medios divisorios, cuando se quiere mantener espe« 
dito oa camino artificial á un líquido Kgregado ea lo interior de Im U« 
jidos. 

. K%U f^esf ta \^ grandes qisemadurai de la piel ^e se cicatritan ooa^ 
trayéndose los tejidos de la circuufereucla al centro, ea ciertaa ulceraeia* 
ues de órgaa^^ contigoos , como los dedos, los grandes labios y las pafi« 
ii^s de la vagina, OA qu j puede temerse la teroünadon por aiáloas adhe* 
reacias , después de las •operaciones qoe. han servido para destruir laa rea^ 
itioaes viciosas ó para dar salida al pus de un absceso, y ea otroa casos se* 
tuejantes, se preaiUa la jadicaciou de mantener» ea cuanto aea pcaíble, u^ 
[tarados los bordes de tales heridas. 
; ymtM. lleuar esta indicación posee el cirujano los medios slg ulewiee; 
1.^ Lk:hinos, PLAscnuBLAs, MBCHAs. Estos dos últimos objetos de apdsito 
ryax4eueu,.ciidH;lo U b^Wda tiene dos aberturas, de modo que la pueden 
ocupar co'i «if,p^rte media sobresal íead o sus estremos igualmente por ano 
y ot^^la^c^ JV*i> uo. pueden espeler los tejidos el cuerpo .estra2U|« pues.su 
ucciúti cüiii-é<i trica queda dfsiru ida por estar ocupada m cav^dadi y nada, 
legran con empujarle hacia adelante ó hacia atrás, porque siempre se intro* 
óucc nieva porción de la ^ue escede ea ambas abertura». Por el coatrario» 



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Góogle 



191 
M «IM ÍBdsÍ4>B ^tt« l¡€ttt poo» Cbodo » k» faÜM M> .potdb» op^Him á hk 
ckatrítBcion ¿e «W|0 arriba. , 

^.*. C^HPRBsAs. Son, cómo los tnteriom, media» dWttprlot 4irtwt>a<|iw 
é^mn {«terpoaiéDdoM «otre les tt^wb* cié la folocion de c6«tÍBaidad. En 
cierUM casos , como cuando se quiere im'fMdí^la adhesión dé las coBaitonMf 
de loédrdos^ puede una compresa, cuya parte media se halle eo< el aiü* 
afecto 9 ▼iniendo sus cakos por u»o y otro lada á fijarse eb la parte tupt^ 
irior, proiíucir la retracción de loa tejidos. 

Usase como divisorio, después de^ la operación del trepano, «na comprea» 
particular, que ba recibido el nombre de sinden^ derivado de la palabra la^ 
tina, sindon^ saltana^ y que consiUeen una porción circaUr de lieuao fino, á%* 
dimensiones algo mayores ^u< U abertura que ae hace en el cráneo, atra<% 
¥tsada en su ceutro por uu hilo que le sirve de fiador. Rsía compresa se 
óptica colocándola enci^ de la solución de continuidad del hueso, de modo 
fné la cubra enteramente; deprímiéiftdoU é introJuoiendo sus bordea entee la 
d«¿n"madre y la cireunferencia ósea, por medio de una 'varilla de acero ^pa 
iStM^ en SQ putita un botón lenticular y ae llama menin¿o~fiJa9* 

S>*' SsoALRj, COE.AS DS aoLORORiMA. Los pHmeros ao ae usan coma divi-* 
•Ofiúa mas que en cavidades que ofrecen dos orificioa al eaterior ; son un me- 
áScFta^ura de impedir la reunión en los puntos que ocupan ; pero la fava« 
f^fDttt'€« todos los demaa por la suave irritación que proJncen* 
* /* 4*^ j-titaifAS^ PLOMO, OANcnos oBTiTsca DB MSTAL. Estof úUimos ae cala*» 
ca» en laaC^íigttlos de las heridas, terminan por el otro estremo en unoa 
aordonitM^^fcte ae atan en un punto fijo , y asi se oponen á la retracción 
de laa paHe» que comprenden. Las chapas de plomo aplicadas entra 4oa bor- 
dea ulcerados, no solamente impiden su reniííon^ aino que favocecaB en. cada 
limí» flor ^separado los progresos de la cica tris. 

'%^' Ss»ADaAPO AfiLDTinAKTB. Algunas Ciras aplicadas en nnborde le p«a^ 
áitf'ttáaleiier dictante del opuesto ( pero esta acción aeria mocho, mat eoér<* 
pUp/it'M' hiciera que el espadrapo lorrase la cara interna de una (abliU«H 
^(biPilSostend ria por medio de n^ reodajeeu la situación mas conveniente, 

ÍK^'Varoajbs. Pocos son divisorios directos; la mayor parte obran sobra 

ri^tíKiií^btantes de la solución de cootíoaidad, y por consiguiente , de nn 

jüj^ftllidirecco* . ' • . , 

y* l ^i y ellas heridas que tienen tres bordes libres, y solamente por ti ct^ar^ 

*'M^|VKonstituyG sn fondo, dejan percibir los tejidos profundos^ pueden irp^ 

fd^lfioent^ los progresos de la cicatris desde dicbo fondp hacia fuera 

Ifo d^ vendajes divisorios directos. Si el cirujano, b'bieiido «epairafi^ 

ÜJnatrnm^nto cortante los dedos de la mano aoorfp^lmente ad híbridos, 

Op^nerBe 4 sü nue^ conglutinación , pudiera hacer uso del^tioM/rr 

yfijM v^ruktj^ recwrtnU , del T perforado y del hendido en cuuiro eabos^ 
i|pÍ4| «I0dan esplieados entre los contentivos (pág. 76 y 78), y tambjen de i^iia^ 
mnpl^a )^ un vendaje espiral qu( envolviese la mano y ^da ÍJedo poi^ 
•aparado. 

JUyd0trfr(^ á% primera especie j todos loa vendajes ai|íttvoe indirectos 
ama ^llÜl^il^u divisorios, y la razón es mny srntilla; porque apijcadps sobrf 
«ipln^ctiis j^ascfas que les sirven reciprocamente de ponto df ^poyo y de re- 
a%tmeÍ9i, sí l%$ separan por on lado, las acarean por el Qtro;si aprosimsif 
las la)Ídos, si son unitivos tn la cara anterior, loa separan,, obrao como di- 
aatljurf al. a» la c«ra posterior. Asi, nn oeho da cifra antejHor de los bom- 
IHHt itr4 •niliTO da laa h<ri4as longitadinales bcchiia sobx^ el esternón» v 
4if^iiirifL4fl 4>tra» »Aá)o|M. tutrt jaa eKipuba$ «a qpy«|fl^ fP^K^^ ^. If 




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192 
«•lint j ét\ pecho (véiae oribopédicos) aproiimará lot laUot ¿t las íací# 
•ioues trtofveraalet de la parte posterior del caellO| j obrará en Mniido í»« 
▼eivo di laa de tn parte aoterior. 

7.* Liks TüVLiLiAs, Koi medíoa onthopédícos inaa «complicadoa , ^rariand^ 
la forma de las regiones» separan Hos «bordes de las heridas situadas en aqne- 
Ras que se dilatan con sa acción. El cÍFu|ano paedt -elejir los -qne mejor 
conrengan á sa objeto, combinándolos con los divisorios directos , j tenien* 
do en cuenta qoe el movimiento de «los tejidos tiende continuamente á rc« 
ftbaaar á estos áltimos » y «que su acción es «tanto mas -estimulante j difiícil 
de soportar , cuanto es mas enérgica , -y cuanto sonólas sustancias de que se 
componen mas duras, mas ásperas , en una palabra, mas de^rofistas de las 
condiciones faroraibles que requiere por lo coman ttodo objeto de opósito^ 

En cuanto á ila :i^plicacion .general .de los medios dilatantes, ó es tan sca^ 
cilla que nada -tenemos que decir , ó queda <esplicada en otras partes. Ua 
aposito contentivo «e .em|Aea .machas reces encima 'de »las hilas j 40 lao 
compresas ; algunas «vueltas circulares en -sitios donde no .resbalen 'COD Cki* 
lidad , sirven (para dar punto de :apoyo á los ganchos rmetáticos j á los ^ea« 
doletes , que no 'Obran ocupando las aberturas -sino atrayendo los iejidoa» 

Los apositos divisorios se Tenuevan cuando, por thaberse aflojado ifor 

estar impregnados de los -líquidos que fluyen «de '4a parte, ó por otra amsa» 

.han llegado á -ser insuficientes ó peijjndiciáles. Se 'retiran definithPomtBltr 

cuando el aspecto de la solución <de continuidad loos indica que ya no í ' 

á la reunión que se ;temia. 

Finalmente, en algunos casos, 'Cn que 'un •divisorio permaneflle ' 
muy nocivo .por demasiado ^irritante , se mantienen ^sepatadas las i 
pasando entre ellas <de .tiempo 'Cn ticnipo un fiincelito « una torunda de hi- 
las, un anillo 'de >oro , «ú otro^cuerpo eiirano mas 6 roenos inav^. Taleí ob- 
fetos no dan motievo;áinÍi|gaaa.cíbservscíoa |iarticular , y por otra f^^^^t 
BO pertenecen á ^ste ttratado;, ;puei4olo toa instranieiitos y no midioi Ám 
•pdailo. 

CAHTÜLO TL =^EDUCT[VOS. ^^ 

Existe nna clasé<de dolencias-, 'que dependen de haber le alterado las refa* 
¿iones de las partes lilandas; y par a remedí arlas mecánicamealereátablecien* 
do dichas relaciones , 'se han inventado tos apásííos teduiitvi^. 
' No de otra manera -pueden 'alterarle bs reUcioocs ót lat «pirtet bUñdi», 
^ue relajándose los vínculos que las maní teñen en sui pensión , ó de biliián^ 
dose ia resistencia de los* tejidos 'cercanos /La mayor parte de lo* drgaiioa 
propenden por su propio peso , :por lo» movimientos que reciben con laa 
contracciones musculares , y á veces por el aumento de su volumen » i vencer 
la resistencia de las -paredes que los sostienen en sus cavidades rcspectivatj 
haciéndose lugar al travos de laa -fibras que resisten , y llevando por deUoie 
las que ceden á su presión. 

Esta tendencia mecánica , contrariada siempre «por ia natorál^ta láÜCliC* 
ficio de una or^aniíacion tan apropiada, que parece 'efecto de nncfléifll^fiPi^ 
visor, llega á veces, fiívorecidaporotras circunstancias, á «frinnfbr do Im 
obstáculos que encuentra; y de aquí resaltan las hernias , Ifiñ descenMft do 
los órganos y sus diferentes cambios de posición. 

El arte f>osee dos especies de medios, que diretia aunque ^roMCrJbnoAJim^, 
Corrigen la Mu de resistencia de los tejidos. Unas veces se llega baatá Hdr« 
|ano ekkfarmOi y después de haberle dado p6r ana operocios flumanl m ri^ 



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. 19S 
liMfio» priiailí?« I ie 1« nuaiitAe es elU cmi objelM ¿e apetito qae Imm» 
pttoto de «p«yo ea la« ptrtet iamediaUi ; oItm» B#t limiUiBot 4 cooiptBtftr 
'la iklUát rtsásCtneia de los sólidos^ orgáBÍco* , coa alfaaot caerpot^oe, e»« 
tcHormeate aplicado* y obraado,. si puedo ser, únicameate ea la región ijot 
la aecesita ^ se adlHeraa 4 ell»^ sigaa s«s mo?iiBÍealoS| y la preslea ea toda 
sa espesor la solides, qoe le (alta. 

Graade es laaaalo^a de tos^redoctlvoe^^ especialmente los del segaado 
géaerOf oon toe compresivo» qac e^eroea aaa accioa liíaHada 4 aa solo paa* 
lo : oooioellos, aectftitia na ponió de apo^o^como ellos.^ producea sos eféc* 
los por oaa. faersa (|ue parte ea detarmiaada dirti^ioa j atraviesa naéstfoo 
dr^aaos ; como ellos , finalmente , pnedea cansar iacamodidades debidas el 
ffesentimiento de lo» tejido» que sufren lo» resaltado» inmediatos de so apli« 
aidoa* Pero ao es ta» grande esta'seme|aasa i|ae amba» clases se coafaadaa 
iatre sí: lo» redactivo» aasoa coaspresívoe desígnale»» poiqae sa accioa a# 
se dirige vertieaímepte sobre oa hu es o para compriaur to» órgaaos iatern>e« 
4ms, sin otraobjieto qoe el de disminoir mecáaicamente ui volumen ; ao la 
soa , porque et panto de apoy» obra con indopead e acia del de accioa , sia 
^ae sen preciso que las fuertas qae partea de ambos» vcagaa 4 reaairse rn 
aaa» sola liaea recta j vertical ; no to son» finalmente» parquet •> alguna 
VM de)aa de cerrar esaetameote las abertaraaiabse qaeeai4a aplicadas y las 
viseera» salea al esterior » ao solamente quedaa inúttle» caaiO' compresivotí 
sino qae da8«a y es urgente separarlos* 

- De la ^ebo se infiere ; que los redactivo» obran oesteaiendo meciaica* 
méate aa dqgaao ea so siluacioi» natural » ó tapando la» aberturas que lo 
dea pasa al estertor; ^oe » si este efecto pudiera lograrse tnterpoaieado a» 
eaerpo sólido ea toda la ^teasioa del coadur.to anonaalmente disteadida» 
Ueaetiacae» la iadkacioB sia bacer aso de aiaga» medio- eomprcsivo; pero 
que 9 sJeado mucba» ^eces preeino limítaraoa 4 obrar ea el orificio eslerior 
ai través de otros tejidos, tenemos ea este caso que comprimir , empa)iHr el 
aposito, para qoe preste resistencia 4 toda la loagitud de dicbo coaducto. 

Asi qoe, coando el órgano dislocado se presente en aa coadocto accesibla 
al estertor, como socede 4 Ta matriz ea su descenso, nos baste colocar en el 
Deferido conducto ona especie de tepon, que le obstruya , é impida por coa- 
siguiente la reproduciott de la dolencia. Tal es el seacilto aposito que ocur« 
re desde luego en viste de la lesión i y que sirve de tiptf para todos los re* 
éamávos contenidos en nuestro primer género. 

. Pero, cuando el órgano no sale por un orificio abierto al esterior, sino qna 
se hace lugar entre los diferentes tejidos que forman las paredes de una ea« 
.vidad, distendieadé los unos y atravesando los otros , necesario es que cer- 
remoe Ib abertura de los que se dejan atravesar , y distendamos tembien, 
pero en sentido inverso, los que no oponen resistencia, para llevar nuestros 
medios de apóaito baste el sitio donde los reclama la natoralesa de la lesión 
arg4aica. Este situación no puede conservarse , sino 4 beneficio de un com- 
presivo que debe formar parte de la totelidad del reductivo. 
i* Ho parece necesario indicar que de nade servirla , en el último caso que 
bomas supuesto, aplicar sencillamente en la piel cbapas met4licas ú otro» 
euerpoi resisteates ; porque ao obrando estos medioa en toda la eatensioB 
del coadocto , sino sobre los tegumentos que se dejan elevar y distender pov 
el ia^pabo qae reciben da dentro 4 fiíera, teda eifpósito recbaaadb en. to- 
iriidad en esta dirección, y quedaría la enfenufdad ea el misoM estada 
Mmy asna cuando se coasiguitse con aaa tena kiea dirígida manteaer» 
oosHaatemeate. aplicado el aólido Citerior 4 loa tejidipa fibrases ^MibyaceBtcs,j 



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194 
€9mm ifiCat, p^t poto gfétor «pie tengan, t^empft Mm^n «• el iM# 
%m un cen^iicio de mayor ó isenor longHinl, quedaría todo el trayecto 4^ 
etU á dtBpottcioii de los árganos dítlocMloa$ de lo qoe ae tegvirk «oe di»# 
leiisi^i c«da vea mas graduada de la ctrcunferencia del orificio aBormelf 
•na compreaíoa no€Íi>ade laa viaccratY y a« otteve aalida en el fluoownté 
CM qué cediese uii poco la pretion esterna. 

Ka, poea, necesario obrar en toda la ettenaion del condado, f iMCtr 
que teuga nna dirección opueata á 4a de tn efe, y por conaigoiente al em** 
)*aje de las visearas, la fneraa del opósito que emplenmoa. Caalqakm qav 
tm el impulso que receben loa órganoa, aíempre ae descompone en do% 
tono que ae pierde en las paredea del conducto, y otro paralelo á mi di- 
rección. 

• Como la «ayor parle de Im hernias «e veiifican en cavidadea iuíetaa á 
variar de volámen á cada momento, ea preciao que la parte compresiva 
de las medioa rcdnctívoa sea elástica , para qne , sin oppnerse é mna ésk^ 
tacion eaoéatrica general , no abandone repenlinamenie loa tejidos en «n 
mameoto de retracción. 

. Ijaa calidades comunes qne son dé desear en tin apdsito redudivo sos^ 
la blandura, laauavidad de la superficie que ha de estar en contacto oo« 
los tejidos { la eficacia y la continuidad de sn acción , que , oportananenlt 
dirigida | debe eaipleafse solo en contrariar el desorden físios de la «cn«* 
nomía. 

Loa redndivos, pues , no sirven, como tampoco nSngnn otro apdsSio, pa» 
na curar dcfiuitivamente laa dolencia^; ponen solamente los tefidos en aqoe- 
Ua diapoaieion física , que favorece la acción de la oaturalesa y la de otros 
madíos terapéuticoa para procurar nna terminación felk* 
' Se emplean como vadlos redudivos del primer génerO) anos cnerpoi 
da sHperficie lisa , incapaa de dallar , de una resistencia mas é menos coa« 
siderable, de la mayor elasticidad posible , de nna figura acomodada á loo 
condados que han de ocupar, y algunas veces, con orificios para darpas» 
á loa ilíquidos qne proceden de la parte superior al punto donde se aplican* 
Sos diámetros son, sino todos, é lo menos algunos, mayores que loa cor* 
i-eapondientea á la cavidad en su estado de flacidea. Comunmente ae emplena 
en sn construcción el marfil, la goma elástica ó las hilas, cáfiamo etc., ea* 
vufltaa en nn lienso'é 

Los redttctivos del segundo 'género tienen todos nna pekda^ nn enecp« 
ealbroideo , blando por la superficie interna , dnro y sélido por la esterna, 
qne se aplica con el intermedio de nna compresa doblada en cnatfO d<Ala* 
ces^i la abertura del conducto dilatado , dirigiéndola en el aentido de In 
longitad de este , y sosteniéndola por uno de los medios qne siguen. 

• i*^ Un ^ñdaje compretivo^ que consiste en un circular, ana espifa é 
otro semejante , aplicado scgnn las reglas que se indican en otro logar. 

H.^ ' A veces se emplea nn totdentivo tlátiico , apretado del modo non* 
véiiiente. 

• 3.^ Por último, et mny comnn «I usn de resoriet ehMieot qoe loüíaa 
ponto de «poyo en partes distantes, y dejando libres todos los drganóa !»• 
tarnicdios, ¿o eferoen mas acción ^ue la indispensable para oposierse é In 
salida de las visceras. 

La aplieaeion de loa rtdndlvoa no ofrece otra eosa de itomnn , sino qseá 
necea, como m los teompretlvos^ es preciso que sea intermitonte, yotmo 
c^mt^lettt hacerla solo en dotetibinadas épocas y ciit»tnstandaS| pofffne CneA 
di «étíai lineo 4eaaible la dislocación de las irisceras. Asi «s qna fo ac oaa of O' 



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-x 



tast 

«1 imtar d«^'cada'9élMr#i:pir «Cf»Mdo; ftro««fi «uitUos dut Imam* 
eibié» swckat raodificackbet Jaip0rii«it€» t ^üliidM. %l ni«a esteta ^»oci« 
flMtntQ ¿c las lesiones ^«e coailMiieai y del aie<»aiisfi»o de su l^crso»* 
• N^lBSfCfliot opaeteA» btW%ft«qKÍ,(k Uf|ip|ÍQÍ«ii yude^ottes medios r*^ 
dttclivM B* ntaes f6c*c^'»-^tanlé púa «olirf r ^ Us ^óngwias sa akiAtri*» 
tt»UMr»V| como |iar»>maeténtclas .tw^Adiíj «Medo» ^»|po»«ii«M <«}i>t el cátBievf 
lia Héaad» ja^ todas ka iadicamonM ^/m sUgi^fitfiL esAas doWiKrias« y 4|«a mm 
U ialU mas qae dav mecAakadiMde á ios 4fi^oavua«i s#Üd€« eqaivalesie á 
la ^M perdieras. En et«e sopuesloy pasaremos 4 italar dt. los rad«cli»#j 
. oompresdidos en cada g4iiMradelQardos;^M>fsMiblecMMs. 

f L? JSUdaeihoS' qae loman iw.fmnééh-dá^apot/» ^ -ini^^úmu-^u 

A. itwDtrcTi-fos ©R tAf- «•atiiia5"T( ^pesarlos *í:*- *"i 

Se llaman ca la actualidad pesar4é9-\ínéi ^stftim^ntos , 4|tte se iittro>^ 
dn^^ea eii* Itf Ytf^tf*'>iHi soMéÉflr'^íl «tero» ch 4II situac^o*.' *: ' 

' Los pesarloé ltei>oii «dntfftldd^ '{for 4oaj$ifh»goa, Vfée fUbs li^ii«)ae ^On A 
objeto arriba designado , los empleaiían para rodtfi^^r bs ffrdpi«dadea tifiM>' 
lea de los díganos /por' eáyt(Vih<Ai lo# coilttf%l| nd^ sttsta^iaar medirinalcsb 
Asi es qae esUban toH'pesaríos'iaclaidosvn-wna ^lasirde medttaroentos só^ 
lidos Y redondeados, á los que llamaban en generad •éoHrhs^ reserTsndo para 
los qne ahora noa ocnpau^ el áombre partic&Ur de irta'^of ¿etHvado Wi 

TO de Tiíícíd» yo sostengo*, ^ . .^ ... . ^^,,., , , >.,...... 

HirócaATBs, en sus libros de la súperf elación y de Ja nalura/e^fa^ ^e Jm^ 
ifmtgw^ aconseja ^4 pesarlos para.favorecei; la cf^cfjp^ion , escitar el ,Uíí¡o 
meASiroal, reproducir ios Jpquíos suprimidos, y purgar, la matris de ^as aus* 
lajiciis morbosas qne ocupen su cavidad. Todos los demás au-torcs hablan en 
el mismo sentido (l) hasta el médico árabe-esp&riol Albsicassis, que fue el 
pciimero que pr/opu^ de >un mpdo^.lermiaante ^u,los flcsccu^os de la nialrii 
la ftplicaci^a de ^,pesario partÁcnUf,,, l^echip se¿un,Ía,idea que ya Ajistjlio 
habla imestQ en práctica en fS ¡rracipj^al, ^y 'i;opustia ^n iuirodurir una^ 
T^ifa do carnero en la vagina» y. llenarla delire soplando por medio da 
«of cada. ...... , / 

Dtsde esta .época conocieron los cirujanos d partido que podían sacar dt* 
los iiMHrios^utilitaando sus propiedades físicas. £a diíioullad estaba eu eucou-* 
trar una pAaterta á pr.q|>ésijt0 para fonst^ii^irlos de modo que resultasen U- 
fero^, da superficie suj^y^^inaUerablea^ior el 4:alor y la bumed^, y ,«,Uft* 
ikoa*. AjtBaosio PAaso no balld cosa mas á propósito que el concb'ó cubierto 
COA ima .capa da .^era » jr deseribió ^5ados de diferentes figuras, con un ori- 
ficio central para dar pa^o.á (os líquidos quf fluyeran de la matría^ y' coa 
mi| oordoa -fijo en su cuec;po para retirarlos cuando fuese necesario* 



^T»" 



(4 ) En PiHTtQ Real parece que exis^^ ia, cosC^HQ^a. íh ^HÜar la <W^« 
a«raii^AuMM tmiU^p Jifera » hut^ ^ Uui% de ¡t$rm%áí4i (Vitiuti , Hi4¿MÍ^, 



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190 

té •» pctario tm forma d« tiilw» lifpPMWB4« «HMnéo.y ' Mt Mi ^i 
t rtwi i da dci, d«sd« «erfliuibb»cit'«A' iMvdr^Nictooy j cdon ¿ c >i o> Eiit pe* 
MTÍa Sé compoakk de mn reeortee^nl^ératoaüref ^pie íomaba ti «•v 
^^ueltto M tubo, Y de aa forro de little-qiie>leett^i»porMM:acacaleriffr. > 

En tiempo de Hsistbe ibd«TÍe> no- te iiMlMU[i»»<f9r lb*€omatt » mee 
1^ que kie^de aneí'medera' bsiDiáte-povDMPf be#BÍiedée«coiit oen ; 
loe de cobre , plete'^ y *^v T' •"^'^ ^? ^ j li iilt^ titoo meM d fc doe- 1 
por etttoacety ere» mes: daros, mas» p l e e ed ee , » «eaatH ea bl eg por léokamejed» 
mee costosos , y por lo misao y de «¡9 alo* BNoosffBiépellJSiii cnanto á &m 
igare » eren ye cesr tea>^verteidds «orno ea 1» octaaBdadi^ 

Poiterioralenie sefMraípasiéroni'lbs pesarioiMée uUto ^. y Jvvusv íafeaid f 
describió uno (|aeHBtalnelie^snperiarmente'e»«afr<espteié*de táeita» y pav 
ebejo en one* obape caadrilátera, de eayoe^ caetro* áagiiloe- pertka* Jee ciataa 
destiaedis á^soeCeaer eiinstnaobeiic^' ' \ - %■'. , •} v\ ' i ^ 

La refómm> mas* importeotSe^Mfaé hen^eiifrala' últimemeate los pestria^ 
coasble en bacerlor de goma dástice, porque esta materia es ea todos coa- 
ceptos preferible á lii»dmetv y nsflad^lft» no bey necesidad^ Mnplear loe 
resortes elásticos ni-otlros medios,, que entes^ eren indispensables pera eaa* 
tener ei redisctíVo- déntrvde le veginíar^^ < 

Gomo los proieaores banr ■Gmdittadoiloe^,p««arios ^- nmcbee- me^neae, ta^ 
afmos- en et die otres taa^e^ ifneiedadee^dístiviee por .en. «ptefiai. sa for* 
ipe-f eirmodode eplinai^oa>«f* r.ii.^f -■ m',- •' tíi , ' > 

. En cneofo á su- materia paedéir ee^ de coi^oho'. cubíéeto' de ceaa^ da boj 
ó de 4>tra madera sease^tey de marfil, de estado, de plomo ,.'dot plata, de 
oro, de un tejido de seda» bamiaado de goma clásica en Codas Ie*fnp«r6<« 
eies que mhran al esteriar y oeupedo^ ei| en» ee^diside^ intenaaír coa laae 4 
cáSamo cardado; finelmente ,. se ban usado cmvpos^ estraSoe mee 4 iMaae 
eemejentes á un pedirlo* caalfaüera, pedeaof dé esponja ^ fiítestlnae ptepa i 
rados y llenos de a^nsd' ^^ ' *' '^ : í , * ,• 

Los pesaHos Áf metal éóú' los mas daros, y ptor consiguiente, lor qae mae 
irritan y contunden íes partes, oxidándose algunos filcílbiénte'con^txlor y 
lá bumedad , y produciendo compuestos quimicoe cuya ebáoreíon* puede te^ 
ner grave» inconvenientes ; los de madera y marfiF son duror y poco cdm« 
presiblet ; únícartuentef lo» de gomtf elástica reúnen las condiciones de blaii« 
dura , eissticídad ,^ resiétCrncia^ 'i las eoáiíb^acfones' qútfnÜéa^yá leditékr^ 
don en los líqitidos anímale^, que en Vano se iiuseáe}*» en'o t t W'ca etpu i. * 
Los cilindros^ de etfpoajiá , qué pueden sárvir de pemrfos ¿slrodtaciéadoWiá 
después de humedecidos en algún liquide medícüeaf, ofrece» la doble irca<< 
taja de incomodar muy poco, y de obrar como se fuxgiie'canireatente edire 
las propiedades vitales» de Ta parte ;' pera tienen el deficto- de ser po^ eft« 
caces y casi^ inútiles en W descén^oa d^ laTmatrik ar^ío édéÜnlíáilée» ' 

Parece que en une énférm» que tibiera loa; á^^no» genifatea ctoedira-^ 
mente sensibles , pudieran" ser ú tiles los^ pesbri'osr construidos eob áieubraaee 
iiiCeitm'ares preparada» y di^spuestaip en ^m» de dedO' de gnantei. Se lleaatt* 
ée agka* tibia , se ata su estremidad abierta y se coloeen en le vagina ; é 
bien se introducen en estado de fficides , y fuego se inyecte eT liquido. 'Sole^ 
tienen el inconveniente de que se alteran y entran en i^rmentacíon pátridev 
¿orno cfae conMan de snst^iftla» anftne^eSr ''^ 

O^í^ttrecn toihó dé Rii»dceAtBr1a idea' de wnt naea pestriée i 
de polvo» astringentes éttvueltosre# un Heneo ino.r AatesT 
los mantiene sumergidos por espacio de une bore ett Vino "Ó tine|fty y ceé»^ 



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1«T 
t ÍU$ Ét ,i««ipUMtt eoa olnif diipoetlot de U mi$am rn^mttt^ 
pÁwhttfi , que paM.i|Mr «ile laedio.» .o iprecia^ que loa ^rgüuii ii# 
I 'li tcBÉihaMMj^^ifcfpUdft» y \V^ «valdiM mM no removec ti p«|ftno, 
•te» MijwteAtn i»««gi«i io» iíqttidM*qtte el eiilor.%BAai<jeipera biuncdeceirkk 
t B^tmáQ abarle «tlM dlnenot joediof de epótito^ique por sencillo» j pnr 
lliwir iBdirifinTn irridlrntnlfi j te eplicMi elganes .vtcet ; voLvemo»» á lo» 
qai IBM peKikUleFflMnieiieD «recibido «el iiiombfe. de ^peaeriot. 
, Su ifora ¡meétkMijm^ modo* »^y con Teepecto M 4it^ t-oCreccn dos ?MÍe- 
«dailtt pdüéípnk»: ^puariog coa J¿lo.ó^tU hoii^h^^y puarSo* .sfindtíos* 

0§mwmd9 $ á ^manera *d€4ajM. 

L^a pmmMÉioa deiiaÍl»dá%uMa ana efllremided loperior ^nc^ra , que recibe 
•^MeU^tdBile JMim» Xstt» iallo s»» Jaft.4Niilieiie y por ioj^vniaa ie 64% 
«IcüerkHC* 

Umí ,y««lBot>fMietflen'en»ia fcentr» ma M»cificiot «obre (d'qii^ J^oya el 
Miteffó^v|F jArve^ereder ;pe60ii la »eiigGe^^«d<i9e# humores que. proce-e> 
imm dtteiln ^Tiscege. fl>d>e^bac gy >gf, iCO» >eespei;to A U amplilad de diclia 
•beitMf»y*fe aribes 't—.ewAe que^de ^pesa^ill «imíUo ^y ann parte del coerpo 
á»héMm0 f^om/^tm ha .vislo «Ignaas .veoes , ^iiedeav^itos .tejidos estrangular** 
mf hactgiipoiiMe la estraccion d«l pesario, ni anas, ni jnenos qoe suce- 
^ tmt ynimiáili >«iilrodaeido .violeaiMniwie «ca iiusidflda 
* Im ÜímuhíIbwíi lieyU>efiW>>»i6to»*dtfbenjsir{pr<;»pQc<Sionade4 4;Ui de U ?>» 
gjaay^ijnnifihenrdt^fewnaaecer; ipecqae si ias üieoeo^e^esiYas , inr»ffiodM>i 
jfftiiMi»» iMManm^«osvdoloyefcid>iiilroduciclos»iel teaor.de .volver W^apli* 
jter. tmrfijjw^ >— -te jemeven^eoo .la frecoeiicie debida ipara conservar su 
li^ÍBf(|w^:|prodneeo jw vOlor. fétido, inflanun Us .paredes contiguas rect^ 
I «congas detnaa^&rgaiUM inv^Éliatoe.» y llff ea á ser cM^q 
laboéndose paso ,4 otras earidades particuliktniente 4 la .del ceel^ 
ft,tSÍisoAiinny,i^iifitUis, se.€aen>£on.fii^idad, y no pue* 
dllKlil'trtfegmeftemftr^garie¿á jiingu» ejercicio .sía qoe locg# .ee .de«¿»Hft« 

{'' <||»||nitf i*qw< ■<e<latfon»a^parUañUr.deUos «p»stHoS|Jiehtn' tener oito- 
iadMüMBtloe s ille s¿Le unde >pndiefi» e»n»pci«iff ^ óf g ano s impostanles , y . #pn* 
fa(-4vliMDeiileien*>W|iiellos ^pnalos-donde »ecf)ea^ue«ban^e.causac ntenot 
^er|ÉMiil*^€ne«alauAp iabiO'del «oterof d una po^onde^Uivagina esté infla* 
ail|||^,qi>nirtl»ft»qi>eai>'el4>erage qne;bMíe.CQBresponder.4*la«patie aüio» 
ln»í:IWi||n iiniOJepigeston ;profoiufta,,ilond4.«se j«UMeueqjii#a;HlNurtándose^d4i 
iáiiif|ítf ■•riinis^neebn». ;UUiwtwe«ftet.d<beft adopta^^c^t al.usaclos, cter* 
taatfy|tMfiie iones «-qne>espond reñios il . tratar »de -su aplicaciaau 
. IUÍtpmmiu*iitíndtí90i{L.2.^^f. ia)i.noHientn, ala .verdad,» la figvra 
günaélarjea qnc ;eapresa siifiioaÜMce«.'Son tmas.ancboa ¿por .la parte .ia4€rio« 
^fmf^ lnanfefior^de.modo«que,se aseinfían á.mi.conom nn ^d n :.pr^n« 
tanrgÉvmnniente »^para recibir /^l .cnello.del tAteca^ inm i^mvacion y tm «ua* 
<yiM4HMlM'ee^Tt«<*l;ftfS«M4n^ deon eond««to^quo eUnivieaa IrMnlitQd^el ipa» 
Añinpilft « vy^tienemea^ «e^jven^deii intttior^doe^tnH* ^ dM^^alMq»^ ^Aelm» 
y at i r^ . ^ ¿), . donde ^ae^ían. los vvendoletea.qñtílni. han .de . fnj i pt een r e» 
.a« iitnaclon^ 

V . 4Bioqaie ha pMpoealOMi^nneyo p#saHo,«l«qiia<darel nnaibffe^.alflmtfp 
¿^y porqot tiene la ignra de U ve fi n a ^f % ^h df tinad » i4?aa|iiiy i» a e» i 
jaaMMatf4ifetfMiiidn^iJla«tfaflMÍaMln. A dAa MUn^naana^^nA la.jdÉfiaaaBÚakJati^iáAV 
aittiaMaiiiÉ'^jttMiMfch^ ajjL Jbi Ik aan^ita. nali'ia a*m ^a^mi^ímiW da dalanlA^Aa^^ 



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moimtéñ i U iMHMUÍveiiciá ile Im TCfiga «i#i«ii)rii« •• - ^«4, > ^^i «< 

^4 atoüla^ ^Q^ cuyo imeco central *fofi «I owiUó ¿ai ¡ 

t«crecMae«. ' . \ "*■-*• ' * i 

' ^ i%r» «%«Ur édM tscoweliiestet , 4é^«áíac«rrié«lé» loa ptnri¡»t.' ■ü^jKww» 
fua «iat4o ái^bo <mta iteckos ti»i|*yenakBe»lei|«|i^^4el¿il«(iáKte^iM^^ 
•».friMpsl paaU ée afof^^n las parles ftateriüs de iftifa^nyt y íoImí-Im 
InbeHMÍliid^ á« los^ttM. / .^ .- ..i-, ^-^ u.-. * -. -'i .--jw ^ 

foéiéacioit pairticalar ffae aé pnop^men; loa biai^^oiMroir -tiK /Mvm -li^ S, 

eatrenaUatWa , escoUiio» en aus bcirdea ^aAieríor y poafteriwr, y -<AitlM#€m 
aW cWW "sUfMvleir^, W-^uyo «^ii|r9 fe ye m\ agi^ero ifoe iM« fga»iñi|iWlAig al 
4lttst«e^*¿<)%1^jat^>^*'f^Uityrtta pat^ebe la maa xsoavenieltle 4 I* «üCrinMIft y 

^mt #» i^rt^ular maa. que aa igmov^T i a mn » <;»AicMA»a «ilra^ffMLi 

^tariral-^ ana depreaildii pata #eeH|ir «la carajofer i«r 4él tlai^íid 

lMI^:iE^MI^^'^a <Mta»^Mel?ileiV U^^H^^toto^tftf w<»«^tei?<aptothii4h ' 

•ffpttcé fttrp'^^isir y Wíioiital <t'i¿. díf » SU^ Ire^-nmuMV ^I^ w:iei«|MfelHí)é 
ia H pot«tr6i»*á«Mrt«r/Vi'em«i «anrerg^nle» é«»iitth«Mk eMiftf^4MH|jNt»¿% 
«Mír f /^ «> • !.<>' utea^tf -(»i¿Ni*^ >a)^ wrtiÉ'tiiBMiftt^ 
«Mlr^, ¿ni^faV<iHto!teentyi4#^ce« 0a «K; i» ^4aa^wteeiot 

)erds i)t9ttiittilof á recibir loa v^ndoUtea <|ue «aegoimif au aliüdéi«MHw«9 

'«é»%{«»y4«(ber*'<te^^iWwi^, ae^»ew»y»itiii ntgiUpeitf»^*y I» mé iaUii(J áni 
ffiítioi* aiMte'-tbáDNlowir^ ^nle el' ««alio M «tero ^t miTiiK'^jfwíjííJjIu 
J4W>» e#^*'pi^r^«i éé M ¥^«/<Con t(»ao / ao» \a4\tptíUM^k^mímU$ 

4^ lea parejea #lf c^n^tiMoi* ^«» -í-í^-í-- * •» ■ • ' • ^^v» *n-n * a^aii< ■ j NW Uwaü ' ff 
*" ' Prt K*rtr aW fers»r ^«aikl(l« p(?rfet¿l«^t eUs^A^itcte^aé ^ iB» a i <iigy aí Íl» pi ^ 
MTo -li^o^e^a^eelHictara bastaiHe'Coiiipllieée neceato lini* e ep t k ai ijM i jü 
"MM^eis*' ninf*B|OT*'M'*eUli<icKA*4lli'iJt^'^ tMif^i#-)'ViipoiianiMNay''^ inaliiMiflplia 

t.«" ta ea«Mn (j&/9, /. 15 « <á) «a $rat%)littte i'H^Mrla impnM^^ 
^wiwBP peaBrfw"^i^^a9iv^ vH^vvQnv^^oBref^VHwev'^aivw^vvHfiiev^eH'Vap^vvQ 




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199 

rtbr, jr una pereiem ih/a-mr. 

£1 /iióo fupt^im- {L. 2 ,/. tS^ e, d) tt ibm ancho hicHi arrílM , en don- 
•de presenU el huceo destinado «4 cabo do la caioletaf <|oe aelonna on tsla 
píeaa introdoeiéndole á tomiilo. 6oa nueve décinat parles inleríopea f^ctb^n 
el resorte espiral que si»brcsale por encima de la porción siguiente. 

Esta se conspoms de «n hríto inferior ^ nn efe^ mn%vitoiawmvitíe^ an nrco 
y tres tadeniía*^ piernas lodas'uuidas y articnladas entre sí. 

El titeo inferior (/. 2.*, /. 1 5 , «. /. ) cerrado en su paH* mns alta por ma 
tabique horiaontal , lleva en este sitio un resorte de acero , que sobresale en 
cantidad suficieoie para ocnpar casi todo el tubo superior , dando vueilss á 
lo largo de so cavidad ; por abofO termina en nn borde cironlar prominente 
(/<<. /.) Tiene csle tubo lanía longitud desde su parle mas alta hasta el bor« 
de circalar) como el superior en todo el Ivecbo qoe no ocupa el cobo de 
la tasa. 

La eslremidad del tubo ioferior encaja en el bneco del superior, j son 
tales los diámetros d« ambos, que con un pequetlo empuje qoedaria el prl*- 
roeco enteramente contenido en el segundo basta el borde circular tle aqn^; 
pero les separo el resorte apoyando en rl cubo de la casoleta , de modo qute 
no puede verificarse esta ialrodaccion , sino se emplea una fueraa algo más 
considerable. 

Dentro del segundo tubo, y apoyando en la porte inferior de su taMí|a« 
lioritontsl , se articnU por una especie de juego d« nnet , un v4#Aayo me^ 
iéiivo^ {L, 2,/. 15,/, /i> cuya longitud es igual á la de las dos pieaiU 
anteriores introducidas una en otra , y que termina por abajo en nn boioa 
(m/., h) conv«-KO superiormente y plano inferiormente , donde* se- ve un 'es- 
labón que sostiene la viroU movible. ' ^ 

Rsto i^roim (id, A) es «na piesa do una pulgada de loogit«Ml y media db 
htítud. Tiene seis rai*as, que cuando está aplicado el instrumento son: onú 
superior y otr» inferior , que llamaremos superlk'ies ; una anterior y otr^ 
pisÜPrior, que lorman sus estremida^les; y dos laterales , ^ue son sni ladet 
ó bordes. La cara superior está arlirnlada por meilio de una doble corrodtn^ 
que ocupa de delante atrás toda su K^ngitud, con el esbbon del vastago^ 
de minera «que pue«le correr libremente en este sentido, cuando la aienfit 
en dirección horiaontal fuersas fijas tn sus estrcmidades anterior y poi^ 
terior. • 

• El arco {L,% f 15, ^, ^,) es un semicírcnlo horisonul, situado pof 
detrás de la virola. De su concavidad , que está vuelta háci» delante , naecA 
tres cadenitas , una en su parte media y d4»s en sus puntas, que vienen á 
nnirse « aquella á la eslremidad posterior de la virola , y las otrm dos á -loa 
lados de la misma. En la convexidad del arco , cerra de sus est remos , 9t 
fijaa dos vendas. Asi se consigue, que tirando de las vendas, éstas Ikvtn <t«as 
si el arco, las cadenillas y la virola , que se^eslisa de delante atrás áobrs'el 
botón del vastago, hasta que el eslabón, que juega en la corredera, detiene 
su eslremidad anterior. , ^ 

. 3.* Preparado el instrumento con piraos 4an ingeniosas y que le peips» 
miten tantos movimientos, resta solo fi)a ríe al estevior* Para lo rñal, if; 
Rkc^mikr dispone que dos cadeuHas {L. 2, / tS , A « r) fcalgan^de la parle 
anterior déla virola movible, y otms dos maa largas {idrní /, i) de sne 
partes laterales , formando oont4noacÍon de las que 'Vienen á ios niismoi 
pwntos «lesde el semicireato «nelálico ; y que todas se idiHjaii há«ia detenté 
toemiiundo^eiii - . ' -. i 

Í8 



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200 
* 4. Lm hama de unhn ( idan m, m)« €• hm chapa^ ¿e peq»eÍo grosor, 
caya» caras , que ton ana mn tenor y otra potlorior tieM» ¿ot pulgadas de 
longítod transversal y seis líneas de altara. Las eademUa* termuinn en esto 
- chapa i quedando las anteriorea un poco mas hacía dentro que laa posterio- 
res» A kw estrecnoft de la cara anterior se ^en dos botones donde se fijan doa 
yendas. 

5t^ Las cuatro oenda9 vienen , como 3ra dejamoa apuntado» doa de In 
convexidad del arco horiaontal (X. 2,/. 15, /», 1/), y dos de los botones de 
la chapa (fdem o^o) ^ y se dirigen hacia arriba para fi|arse ea ua vendaíe 
de. cuerpo. 

Fácil es calcular la acción de este pesatio, inventado pam descomponer 
todos los movimientos que se puedan comunicar al tallo » de modo que ua 
alteren k situación de su parte superior. Cuando eu cualquier esfuerso se 
pongan tirantea las vendas anteriores, estas elevarán la chapa de uníou 
qae^ por medio dé sus cadenillas» comunicará el movimiento á la virola mo- 
.vible y al vastago inferior, sin transmitirle hasta la caaokta. IV»r otra parte» 
como deben ponerse Aácidat al mismo tiempo las vendas posteriores, las ce-* 
deniilas que comunican con el nrco horiaonlal , podrán venir hacia delante j 
•numeotarán la longitud de las antefieres. Por el contrario , en los moviuüen- 
loa de flexión , en que se distienden laa vendas pof teriores, estas tirarán del 
arco, que atraerá la virola en la misma dirección. Últimamente, si u» 
eaUo ,'un esfueno cualquiera, hace que ae eleven al misma tiempo las cua- 
tro vendas» la matrie no se elevará en igual proporción, porque opoodr4 
«esMlcncia , y él tuba infiírior se introducirá eu el superior» comprimíeA«» 
^•el resorte. 

Este instrumento, sin embargo, presenta algunos inconvcnieutes, y no- 
todaa las piezas de su complicada estructura son tgoalmente útiles» Como 
Ihs vend a s tiran eu una direcciou casi vertical , no es posible que arrastren. 
la virola hada delante ó hacia atrás con U exactitud qn% conveudri» para 
evitar todo pequicio eu la matria; antes al contrario» su acción se limitu 
d empufar el pesado dentro de la cavidad, trayendo oblicuamente el talla 
Iftáeta laa partes anterior d posterior , según las vendas que tiran.. Esta obli« 
mUhad de la aecion de laa fueraas hace que , cuando no tienen todas cuatra 
Agual grado da intensión» se incline el tubo inferior dentro del superior^ 
adonde se origina un roce tanto mas fuerte, cuanto mayor esdiche obli- 
cuidad , roce que no permite el ascenso de U segunda de estas pitaes» f 
poeduce la elevación del pesario en totalidad , siendo causa de que subáis-» 
iau todos loa inconvenientes que se queriau evitar. 

' GmBKt propone una modiácacion, qoe simplificaría mucho este, pesario», 
y ie baria mus útil paca el fin que se propone. Desecha este antor tode U. 
parte inferior del instrumento» el vastago, el botón, la virola, el semicír- 
ruloihorxaontal, la chapa de uniou y las cadeoilias» y solo adopta la caxo« 
leta y los tubos superior é inferior. 

•. En compensación de todas las picsas que separa, cree Gbrdt que bastaría: 
hacer en la estremidad de la cánula inferior una perforación cuadrilátera 
de delante «tras; colocar en elle una polca muy movible, sostenida eo sus 
|Mrtes lftterales{ d is po n e r que por deba ío de esta polea corra una cinta 
metálica ,cujmsastremidades terminen en cuatro tirantes elásticos que se . 
fifaráu fu un vendaje de cuerpo , dos per delante y dos por detras ; finaU 
■Mute» emplear un resorte espiral dt mucho menos resistencia que, el de 
HcÜBCAMiiti, para qu« pueda invaginarse una cánula en otra con maa 
laciiidad, y aiUdir en la estremidad del tubo inferior une cbapa convexe» 



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2«1 
^p JtfiMi4a km gnnén IMoá del roce ¿ñ k cinta mrtillct. 

En efecto, como cuslqaier leuiion general qoeda^e^uilibrai)* flor la pre* 
«Ion éel reiorte y la invaginación de las cánulas, y como por otra parte, 
las tensiones parciales no pnedcn veríficane por delante sin que resnlle 
lactdrs por detrás , y Ticeversa, y sin que por consigoiente no se compense 
el defecto de nn lado con él cisceso del otro por la rotaoion de la polca , que 
como se sabe, obedece á fuersas oblicaas y verticales; nos parece esle pfsa- 
rio el mas útil entre los de tallo, y solo qnisiéramos qoe se construyese de 
foma elástica , para evitar los macbos inconvenientes qae tienen los de 
metal. 

jipiieaeion ée lo» pesorioit, Poesta de antemano la matrii en sus relaciones 
natarales , evacnadas las materias fecales y la orina , nntado con aceite <i 
manteca y provisto do su cotdonete el pesario qae nos proponemos aplicar; 
•e coloca el aposito contentivo ^ si es necesario , y se dispone á la mageir 
ecbada sobre el dorso, con las piernas dobladas^ los muslos separados y la 
pelvis elevada. Entonces, entreabrifudo los grandes labios con los dedos in- 
4ice y pulgar de la mano iaquierda y teniendo el pesario en la dcecba , se 
procede á su aplicación de distinto modo, según sea su forma. 

Los anulares, ovales , en forma de 8, en una palabra , todos los que tie- 
nen dos caras y muy poca altnra , se introducen paralelos á la longitud de 
la va!va por sns bordes, y á las paredes laterales de la vagina por sus csras: 
loe que tienen mayor d¡átn«tro transversal que ántero posterior, deben pre** 
sentar por delante una de susestrcmidades, basta que llega á detenerse en el 
dobles útero-vagttial. Entonces el cirujano le coloca borisontalmente , da 
modo que sns estremos correspondan á las tuberosidades de los isquios, sn 
cara cóncava , si la tiene, al «uerpo de la matríi , su conducto central al 
orificio d«rl cuello uterino , y por último , las escotaduras qne presenta el de 
BauaiNGHAVsiti , á las prominencias del rrcto y de la vegiga urinaria. 

Estos pesarlos toman , según los A. A., punto de apoyo en las tuberosi- 
dades de los" isquios; pero es mas. probable que la causa principal qne loa 
mantiene en su situa<'ion sea la contractilidad de la vagina; puesto qne, coaa'*' 
do esta cavidad ha llegado á adquirir diámetros escesivoa, tenemos que ba- 
cer oso , si no está rasgado el periné, de los cilindricos ó elytroidts, y si !• 
está, únicamente sirven los de tsllo. 

Los pesarlos anolares incomodan mucbo por la compresión que ejercen ea 
el recto y la vagina; los elípticos y sobre todo los en 8 de cifra, no tienen este 
inconveniente, y aunque se descomponen con roas f.icilidad, deben preferir- 
se. Los triangulares y cuadrados bao caido ya en desuso, por lo mal repar- 
tidos que tienen los pontos de apoyo. 

Rl pesario elytroidee se introduce , volviendo su cara convexa bada et 
ansio izquierdo de la mnger, presentando su estremidad superior veriicali*. 
mente á la vulva , y baciéndola ascender en esta calidad , basta .que 
todo el instrumento se oculta detrás de los grandes labios; en este caso, st 
coloca el dedo índice de la mano derecba en su conducto. central • lisra que 
anviliado por el índice de la itquierda, baga girar al tobo volviendo su cam* 
cdncava bácia delante. j i 

Los pesarlos de ullo se aplican , presentando á la vnlva so catidad en* 
foroia die tasa, bsciéndolos penetrar en la vagina bsala que quedan. en situa- 
eion conveniente, y abandonando sn tallo, como lo aconseja M..Df«flRiiaAux . 
cuando és mny corto y presenta en su estremidad n» fiader para.estcaeidei 4- 
fijándolos en el vendaje por medio de cintas ó vendoletes. .. 

El pesario de M. RiCAMitA se coloca con U.barra-^ «inion'.ao9Íiiia*d|tlrr 



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piibii, y 1m vendáir yieiMA , 4otf por 4eU*tc f '^oá per ter4f , á Ajirie ca 
ua veifa«íe dt caerpo» 

TermtMdA U apUcactoii de «b petado » y mi dejar de toeteAerk* es pre« 
c¡$o hacer que la enferma ae poi^a es pie, para que el operador ae ategttfft 
de qoe ettá biea colocado , y de qae el ulero deacasM en la concafídad dd 
iiutrtuneolo y «a cuello en el orificio centrak 

La primera introducción de un pesario no ae hace nanea ain ocasionar nn 
dülor mas ó meuoa vivo, aegoido del etpasmo de la vagina y de una irrita* - 
cion tanto mas graduada, cuanto mayor is ^cl volumen del cuerpo csirado 
con respecto i su cavidad. IXfspucs de alguu tiempo suplen calmar estos ac<» 
«^deutes » y sobrevenir un fluio mnc^so qne le deposita en k auperficie 
4el instrumento, y que le altera y descompone, auxiliado del calor de la 
parte, si la materia de que está construido no es capas de resistir á esloa 
agentes. Otras veces por el contrario, existen flujos mncosos crónicos y re- 
mides, que ceden con la irritación producida por la presencia de un pe« 
aario. 

1 Estos instrumentas , estando bien calculadas sus dimensiones , no inco-» 
modan á la muger que los usa; pues al cabo de algunos dias, ae acestnmbm 
á su acción-, y se la hace tan familiar como la de cualquier pit-ta de sn ves- 
iido, E\ cuidado de renovarle á menudo y de mantenerle limpio, bastan 
para preservar los drganos de cualquier accidente, y como no sea de tallo 
óalytro'desf'ni aun suele impedir el coito y la fecundación. Sin embargo^ 
4 veces sostienen una- irritación crónica , casi Uleiite , que puede favorecer 
las degeneraciones escirrosas , las ulceraciones del cuello de la matrix; por 
1# que conviene estar en continua observación de sus efectos, para separar* 
los definitivamente en cuanto sean nocivos^ 

Para conservar la debida limpiria , es necesario que la mnger baga lodoa 
los diaa en la vagina inyecoiones de agua tibia, cpie penetrando por el con<« 
dneto central del pesario , le mantengan espedito , y bañando su superficie» 
arrastren %l esterior las mucosidades que la cubren. Cada itis ú ocho dias so 
le d«lie .estraer para lavarle y volverle á aplicar. 

• .£1 descuido de estas precauciones ba solido traer los mas funestos reanU 
tadoá; se ban visto pésanos abandonados en la vagina por muchos meses , y 
aun años, que hau llegado á convertirse en verdaderos cilculos incrustan-^ 
dase de materias terrosas , á corroerse y perforarse de mil modos, y á esci- 
Ur, finalmente, «I desarrollo de úkeras y fuugesidsdet , que entrelsxáudoat 
con él y comprendiéndole por todos lados, han hecho sumamente dificil sa 
eslraccion. Otras veces se han abierto paso á^ la vegiga y al recto ; y to- 
dos estos desórdenes se habían preparada* lentamente , dejando á las en^ 
firmas en nna ilusoria confiansa, hasta ^qne de pronto se han presentado ka 
raaa graves accidentes. 

Cuando se quiere estraer nn pesario, ya por haber logrado el objeto do 
st aplicackn y ser inútil su permanencia , ya para limpiarle ó poner otro 
en* su Ktgar , se empiesa, si es complanado de- abajo á arriba , por hacerle 
ptrder su situación horiaonlal, y en todos casos, se tira, inclinándose ah 
ternativamente á derecha é isquierda, de su tallo ó del cordonete que le sir- 
ve dé^doy. A veces se halkn impkniados en ks tejidos ó atravesados de 
vegeiationes' camosar, de manem que es preciso introducir on dedo en s« 
cavidad párW etígancharlos y atraerlos al esterior. Si ni aun este medio ea 
sófic^ehti'; nos vatiiÉios de fuertes piusas de acero^, y aun poeile Hegar el 
caso de ser indispensatyk nna operación quirúrgica. Si el cuelk uterino La 
p4MtMdo"fn"ef'cendaclO'etnt#al , sfk' reduce cvnpujándok suavomente 



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sos 

€«i«*Mo, A eém^iml^ficlole antes poco á poro r por bastante tUrnpo 
coa el íimííc^ metlio y anular anUdot de grata, para ditmiiiaír sa vólúmni. 

No aolaiDeote ton útiles los pesarios para sostener la matria en su sílua- 
clon iiM«ral , sitto ^ue algunos de ellos se oponen á la salida dt las visceras 
por la dilatación accidental dé algunas fibras de la vagina, obrando de una 
manera análoga á los reduciivos del segundo género rn la pared corre»poii- 
¿tttile do. la cavidad» y totoaiido punto de apovo en la opuesta. No ion todos 
igutlmenle aplicable» á las diversas cirri^nstaucias que reclaman »u presen- 
cia ; los elípticos y en forma de 8 suii prctcribUs para los drscensos siiit|>Iis 
dei ulero , cuando no está rasgado el periné y la vagina es bastante estrecha 
{lara contraerse sobre el ruerfio cstrafio y fajar su situación, pero coando los 
diámetros de esta cavidad lian adquiriih» una amplitud CKesiva, ya son indis* 
pensablea los esféricos, ó meféir, los cihndrtcrf, modificados por €tf*QrET.tJU¡- 
- fn^menie los de tallo , que son los mas ÍMcóm«»dc»s y menos sf|^uros, no d< ben 
usarse , sino exaudo una rasgadura del periné hace imposible la aplicación 
de loa otros. Tal vea dismioiiyerau mocbo los inconvenientes de esta tAlttma 
especie de pesarios , sí llegara á generaliaarse el de M. RtCAMínn , y sobrt 
lodos , el modificado por Geroy. 

En cnanto á la bernia de las visceras al través de las fibras de la vagina 
no se puede conteiitr mas que con prsaiios el)trotdes. 
. Los pesarios construidos con nkalcrias duras , y aun los de goma elástica^ 
mo deben emplearse en los casos de innamacion de la vagina 6 del útero, ó 
cuando estos órganos son muy cscitablvs basta haber di^ipado estas d<ilcn*> 
esas con los remedios convenientes; pues de lo contrario, pudieran sobre- 
venir diversas afecciones, y entre ellas, la degeneración carciuomalosa da 
las partes irritadas. 

Cuando son muy sensibles los órganos é poco graduado el descenso de 
la matris, son preferibles á todos los domas pesarios, los cilindros de es* 
ponja , envueltos y comprimidos en nn üenao fino para que después , ab« 
sorvicndo la* bumcdad , aumente su volumen. Estos requieren una esmera-r' 
dn li'ropiena, que no se conserva sin lavarlos todos los días y renovarlos á 
menudo. 

Como pndiera suceder que fuera conveniente anpesarío en ocasión en que 
el cirajano no se le pudiera procurar, bueno es que sepa el mudo de cons* 
trnir uno provisional; y asi, terminaremos este articulo indicando la prepa-* 
ración de un pesario de corcho, según la espuso Levrkt. 

Se escofe un corcho fino y ligero, sin nudos hendiduras ni caries; se 
corta g^roseramente un pedazo de dimensiones algo mayores que la que de*» 
be tener el pesario, se le da la forma con una Kma; se le deja secar cerca 
del fnegpo, y se le cubre con tres ó cuatro capas de nna métela de cera fun- 
dida y yeso pulveriaado y pasado por lamia, teniendo cuidado de agitar el 
liquido fiera que se suspenda el yeso, y de ()«e esté bien seca nna capa aiitei 
de cobri ría con oirá. 

B. REDUCTiyOS DE OTROS URGANOai 

Tkspiaes de lo que acabamos de decir' de los redectivos ^e la matriz , (&cíl 
seria inventar loa sencillos medios que están indicados para contener en su' 
situación la estremidad del intestino recto, Cuando sale por el ano , ó la de 
otro intestino que se presente en un ano pretemainral. Consisten estos apó-: 
sitos en lecbineij á en cánulas de goma elástica introdocidas en el principio 



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204. 
¿t.\o$ coiiductM, detpaet it rcducidM Im- parles ^Moc>¿n , y lottatti^u 

con una compresa y un vendaje contentivo. 

Otras veces prescindimoa en Ules aleocioaiea del orifica ealerior , y noa 
valemos de reductivoa 4Íel segundo género , que not onijparáa «a <cl pámfé 
•igiiiente. 

I 3*^ Redaciivos que loman punto de apoyo on la periferia eUí 

cuerpo* 

Puede eieroerae la acción redncliva «obre un «¡rificio anormal 6 dilatado^ 
con apositos de hilo 4 algodón (vendas y vendajes), con tejiéos elésticoSi 
con tiras de cuero , y por último , cotí resortes flexibles. 

Estos últimos son los que «ntran principalmente 4 formar los apositos 
conocidos con el nombre de bragutrúe^ sin «Inda por el aitio <|ue ocupan cu 
el nsayor námero de casos. Son los mas seguros , y los únicos que produ* 
cen bven «fccto algnnas veces ; pero por 4o mismo , son también los qut 
mas cuidados exigen , y los que mal aplicados, pueden conver4int mas fácil- 
mente en dailo del enCermo. 

Aunque <l um» de los apó&i«os contentivos -de las bernias es muy antiguo, 
y ya se halla recomendado en las obras de Cblso y en las de Gut db Chao- 
ciaC ; como entonces no se poseían aun medios á propósito ni regias «saetas 
para su aplicacior^ , sucedía muy frecuentemente que todos eran inútiles , 4 
^e su acción mal dirigida perfudicaba an ves de aprovechar. 

En el siglo XV todavía no existían nns reduotívus que unas pelotas de 
corcho, de madera^ decáíiamo, convexas por una cara y planas por la otra, 
•donde estaban unidas á una chapa de hi«rro, que terminaba por ambos la* 
^os en unas vendas ó tiras de piel que servian para rodear el tronco y ha- 
cer la compresión^ 

Estos medios, poco eficaces por su fueras material y menos todavía por 
la mala dirección que se les daba, no podían satisfacer é los cürufanca ó^ 
aquel tiempo. Asi es que sebosearon otros mas seguros, especial asente para 
curarlas hernias inguinales y umbilicales, que son las roas comunes en los 
niilos , y se pusieron en práctica diversos métodos curativos , entre ellos el 
tan peligroso y cruel de la castración , qua estuvo mucho tiempo en vega. 
Los que mas confiaban en los apositos reductivos creían que su principal 
▼irtud consistia en los emplastos astringentes, compuestos de innunaerables 
au^tancias, qtt<> se aplieaban al mismo tiempo con el fin de dar tono y co- 
faesion á los tejidoa. 

A. Parió fue de los primeros que llamaron la atención ^le los médicos so^ 
bre las grandes ventajas que se podian eaperar de bragueros bien construí- 
dos V y Fabricio oí AcQ0A,PSUDiim ya confiesa que en su tiempo se ilmn 
haciendoi muy raras laa operaciones quirúrgicas , antes tan repetidas , mer- 
ced al uso constante de los apositos , cuya acción ae comlnnaba con la de 
medicamentos astringentes. ' 

Posteriormente se fueron perfeccionando los medios r^nctiroa , en tér- 
minos que Ar ÑAUO, que te dedicó con particular esmero al conocimiento de 
las bernias, ya espresa las circunstancias que deben reunir las ho|as elásti- 
cas de los bragueros, y 4aa modificadoues que en su forma > direcéion y du- 
reza , sufre la pelota según los casos. Los bragnero% de resorte flexible eran 
entonces casi horiaontales , y apoyaban por sus estremos opncotos en la re- 
gi'in afecta y eu la esterna del lado sano. 

Caupir ba^ consignado en las ¿ternorúte ée Jb acmdtmia/rmmesa ét ei- 



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JOS 
m6i » preceplot. atilisimoft ptri U caAstrocdoii dé los brtgaerot, hadéa- 
doloft macho am *ttt«A qae loá qoe oMban su» predecetorci. En el Áia, sien* 
da maft ««aocMla sa acción y me)or ettodUdaA Ui doicncÍM en qiie té em- 
plean» tentinot á miettr» ¿ispotkion Tario» m^diot redacÜYot» debidos 
en $rm^ p^wie á la» obaervacionet de JmriLLB , Scakpa , Lafomd y Dklaceoix. 
f .*^ ViNDAJM«« Se U8»n eii cíerUA hernia», que na necesiUn an grande 
c»ruenb9 para manlenerae redurtdat, unat pelotas, compaettas de hilas & 
estopa may apreUdas y envueltas en lien^»^ 6 enero, ó bien de madera 6- 
do corcho, convexas por el lado qne ha de estar en contacto con la piel 
planas por el otro, solas ó cubiertas con una almohadilla por su cara con¿ 
vcsa y con ana chapa de metal por la plana. Estas pelotas se sostienen 
por fñedío de nn vendaje compresivo, hecho con una venda que las cubra 
con vttisltas espirales 6 crusadss, ó con noa tira de enero, que saKendo 
de uno de sus bordes, vengas á terminaren el opuesto, donde se fij;a con una 
hebilla» Si el ctrcnlar formado por la venda de cuero tiene tendencia á des* 
componerse resbalando liácia arriba á hacia bajo, se le aftade,, en forma 
de T, una correa qne pase por entre lea muslos ^ d des ^ue crucen por enci- 
ma de los hombros,. 

Estos aparatos mny semejantes i los que describe Cliso no se asan mas 
^ne en los niíüos ,. en ciertas hernias en que las visceras no salen con mucha 
fiíersa , y enando no hay nuigon otro medio i auno para acudir á las exi-' 
fjincias del momentp» 

2.^ TuiDos BaAsncos» Deben emplearse , en ve» de los tejjdos de hilo 4 
de aigodon , en las hernias umbilicales , en las anómalas , cuando sea ncee- 
sari» comprimir soavemcnte ana hernia irreducible , en una palabra , de* 
ben hacerse con ellos los vendsjes hemiarios con prefei'encia i caalquier otra 
tela no elástica^ porqoe se acomodan peritamente k las variaciones que re- 
eiben los diimetros de las cavidades. 

tJ^ BaAeesnos» Son nnas pitsasde apdftito encorvadas y etásiicas , desti- 
nadas á contener lea hernias abdominales. (L. 5.f. 3) Constan de : i.® un re- 
sorte elástico mas 6 menos largo , destinado A circunscribir parte de la cir-' 
canferencia del tronco, de cuyas dos estremidades, la posttrtor ó co¡a (id. ry 
es algo mas aneha qne el rfsto de la hofa , y la anterior \f chapa 6 caUza 
(id, a )*est4 diversamente iiicUoadasegon su longitud y latitud y sostenida 
por iMsa porción mas estrecha qoe es tlciu/tot 2.^ una pelota convexa (id. &) 
por nn lado y plana por el otro, construida de diferentes materias, y uni-* 
da á la cara interna de la chapa : 3.^ una almohadilla 6 compresa acolchada,; 
y an forro de I ienao ó de hule, qne cubren toda la longitud de' la hoja elAsti- 
ca (mí, a. bk c^í 4.* una correa qne> naciendo de la estremidad posterior ó co- 
la, viene al rededor del tronco i 6|arse en fa cara estema de la chspa (id, d.): 
&>^ por AUmiks spéndices verticales superiores 6 inferiores, cuando son ne« 
cesarlos para asegurar la inmovilidad del apésito (id. i'.)« 

La iongHué éel retétU var^ mucho }sa latitud es de seis á noeve líneas 
por sn cuello, y progresivamente va aumentando hasta la estremidad poste-^^ 
rtor que* tiene de dirs y seis á vehitOk Sn grosor es proporcionado á la com* 
presión qas ha de e}«rcer; pero por lo común, nunca escede en los puntea ' 
tn que es mas considerable , de nna linea. Siempre está mss ó menos rncor- 
y^^o y aun retorcido en divemos sentidos, y sn fheraa guarda proporción di« 
VMta con «u grosor y elasticidad. 

Si la'ftiersa de onda resorte estaviem medida de antemano eon cnalquicr 
instrnmentetá propósito, y marcada en sa superficie , no de)«^rian de battar^ 
^guua ventaja los i|ae quisieran cambiar sa braguero por otra de ana ecci^»' 



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206 
alConMfor, 6 vicc?erM; pvet poilriau aamfnltr á ilMiiiippk' lo» Kr»4M 
que If s parecietcQ coiiyenivntes » siu et ponerse á cAcr «n un eftlrcii»o por Imtr 
de otrp. Los iiíhos y las mugeres « los aageto* que no tiescii ao «isl^iiifi 
^nusciiUr muy desarrollado y que patio ana vida aede»larí%t »• aecisilaa 
resortes 'muy fuertes. Toda compresíou mayor que U precisa ea íaúlii y ana 
P riadiríal, particularmente eu los sugetos débiles que son al miamo tiempo 
i vs mis irritables. Por el contrario , |os que te entregan á eíercicioa algo 
.iriüleulos, los de temperamento >atlc tico, los que padecen hemiaa antiguas, 
que aunque reducibles , aparecen de nuevo con sama facilidad , deben ser* 
virse de bragueros de mucha resUteuda. 

La efta/^a ó cabeza del rexotíe es una pieaa que se fabrica teparadaoMMMe^ 
y después se une al cuello ; el cual delierá estar retorcido de modo , que uon 
(inea tirada vertiralmeate al centro de la cbapa , tenga la misma dirección 
que ct eje del conducto por donde salen las visceras en el sngeto qne va 
á hacer u^o del braguero. Solo de esta manera , podrá e nclavarae la pelota 
t^ el espacio ó bu4*co que deja el oríQcio dilatado, suplir la falta de resU* 
tenria y oponerse directamente al impulso de loa órganos, 

Kiicimí de la chipa se poiic la pelota^ hecha con cálamo, aeda ó lana, 
bien a;irctaJa y repartida con igualdad , para que no preaenlc em i n en ciaa y 
ab«)nadi4ras , sino que tenga una superlicie lisa, bUoJa y en cierto nodo 
elástica. Otros usan, en vea de cánamo 6 lana, un ptulaao de corcho de In 
raisfua fig-ra que la poluta, cubierto con una ligera i|lmobadilla ó coo^ 
presa acolchada. Alguuoi, finalmente, construyen de madera eata parte del 
i. ii3t ruine lito. 

La magnilud de Af pelota hi de ser tal qne sobresalga nna ó dos líneaa en 
Coda la circunferencia de la chapa , y su figura es plana por delante, y con-*" 
vexa por donde ae pone en contacto con la piel, k vecfs, sin embargo, con<- 
viene que tenga por detrás* un hoyo, u*ia depresión profunda, ó que sea maa 
é menos cóncava en este sentido, y es otando , no siendo la bernia comple-» 
tatúente reducihie , quedan al estertor algunos órganos que es precito defen« 
der de la rompresion, al mismo tiempo que se impi«le la dislocación de Ion- 
demás. Ya se coticibeque en hernias muy considerables , y cuando las visee-» 
rat irrcduciblet son de mucha importaiKÍa , no puede confiarse en las pelo«> 
ta« com-^vas; porque, ni es posible que cubran una superficie de grandes di- 
raensioups, ni dejarian , al menor movimiento , de comprender bafo tu* bor* 
des prominentes y de comprimir de un modo nocivo los órganos, qne 4ebc<^ 
rían resguardar. Solamente mando una porción de epiploon ó ¿^ lefido adi« 
pij«» forman la parte irreducible de una hernia , ó en, casos anáhigot, an 
enraya con fruito la aplicación de un braguero de pelota cóncava; y entonren 
las viftreras que ocupan la escavarion del instrumento y la longitud del ron * 
ducto dilatado, continúan la acción de «qncl, y suplen en cierto modo á In 
^lota convexa. 

S^ forra la pelota con dos porciones de pial, cortadas de modo qne la 
ana C4ibra bien su superficie interna y la otra la estema. Ei^ta última anper • 
fi'-ie presenta un gancho ó botón en sa parte media , y una presilla liacia so 
lf{»r>lú inferior, y puede estar cubierta poruña especie de tapa, cosida en 
el borltf superior, y perforada en su centro por un oyal para recibir el bolón» 
Pira que la humedad no penetre hasta laiiofa elástica , se la envjnelve en- 
ai« forro de lienzo 6 de ule desde el cuello basta la eHremidad poslrrior*. 
Ksto forro es muy conveniente, porque preserva al «e>nHe del contarlo dr I 
s^dor, que no deiaria de oxidarle, haciéndole perder an lleiibilidaii y espo- 
iliéadole ó rompecM á la menor Jisleniton* 



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¡W7 

la mtmolmdilla qne re^ea todo el intUtimtiitOt ^ de lutM ^ ée Hfii|^| 
üMMila «Bü-piel de ouncllo, de Itelupe A ótfm Mptote. Los borde» del f¿r- 
ro deben estar cosido» en la parte media de McJia que ae ba de afrtkar so- 
bre la ho^a eláattca, para que de ntn^n oMdo puedan corresponder á o» •!>- 
\\ñ •» qtte lastimen la piel , y los de la misma almobaditia ae rcnnr» taau* 
biei% en medio de la cara convexa del resorte. 

La piel de liebre oo« el pelo Yttelto bécio filtra parece qae es la fnreÜH 
tibie p^ra la oonstrnccioii de la almohadilla, porqae so se impr<*gtia &% 
tndori j por consiguiente, no le permite llegar á la hoja elá&lica, ni m 
•adurece y resquebraja como sucede con otras pielta. 

La tomgiiud de to aimohaéifl» debe 9tT la suficiente para envolver todo 
el resorte , como también la correa hasta seis pulgadas de distancia de su eir« 
tremidad , para que esta no comprima los tejidos sin el intermedio de wm 
toerp» blondo que debilite su accian. 

La «Imohadilla sirve para mo<)erar la impresión que la hoja elástica, y 
sobre todo sus bordea, pudieran producir en la piel; pero, como con el tiempo 
se va resbalaudo la tana que resguarda estos últimos y los deja casi ¿1 des*- 
eubierio, en disposición de incomodar demasiado al enfermo , conviene evi* 
tar este. inconveniente haciendo en la almohadilla; después de colocada al 
rededor del resorte , por encima y por debajo de los bordes de este, dos coa* 
turas 4 punto pasado que la dividen en tres partes, una media y dos laterales^ 
y forman 4 cada lado un rodete longitudinal , destinado á defender la piel de 
toda impresión dsBosa. 

La cara convexa del braguero se suele guarnecer concuna tira de piel* de 
camello ó de tafilete , cuyos dos bordas están cosidos en el fondo de loa lor- 
ccMs qiie separan los rodetes de la hoja elástica , y cuyas cstremidades tei^ ^ 
minan eo el cuello y sobre la correa. 

Ea la correa una tira de cuero fuerte., de la longitud de siete á ocho pot- 
jpdaa, unida por una estremtdad á la posterior del resorte, cuya longitud 
eoattfiúa, y atravesada en todo el reato de su estension por varios agu|eros9 
cuya distancia mutua no ll^ga á una pulgada. 

Finalmente, muchos bragueros tienen una especie de eamisa de UemtOf 
que los envuelve en totalidad con el objeto de preservarlos del sudor, y qoi 
se miada cada tres 6 cuatro dtas. 

' Los apéndites di ios bragueros están algunas veces cosidos en la almoba^ 
iStla ; pero es muebo mejor que sean movibles en la fbrtna siguiente. 50 
prefOS*a un vtndplete de lienso , de orillo ó de curro, seiiciHo ó cubierto de 
tafetán, terciopelo etc., de pulgada y media de ancbo y «le longitud sufi« 
tiente; se cose en su estremidad postPrior uu asa de cinta, y se añade eil 
la anterior una correa fuerte de tres ó cuatro pulgadss de largo , atreve^ 
•ada por una serte de agujaros. 

Hada mas fácil que servirse de rstos apéndices ; se hace que, fstando <l% 
asa coloeada al rededor del braguero, pase por dentro de ella la istremidad 
anterior del apéndice, y ae tira lo mismo que para hacer u» nudo íorredt« 
so. Asi queda armado un T., que puede llevarse hacia el sitio donde co»-^ 
tenga, y separarse cuando no sea Aecesario. 

Tales son las pieaaS de qáe por lo común se componen los bragueros, f 

•de coyas modificaciones resultan otras tantas variedades mas d menos útrles, f 

algunas aplicablts á determinadas circunstancias , por lo que la» descriHi* 

Teosos en particular. ' ' 

A. LongHud det resorte. Antes de CkWfmí se oraban r*sort«s, cofa loofM 
tftd era Igual á las trea cuartas partes de la drcouferenna del trcoco, y qoi» 

29 



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208 
por eontigoieiite» apoyiiMn por «a eitremo en U región afecU j por el 
otro en la parte eelerna del Uda «ano^ Campsb, creyó que serian npoiclio inaa 
coQveoientei, ai aa forma lea permítleMt comprender Ua cinco aeaUa partea 
de U misma circnnferencia , y loa mandd conatruir con asta modificacloB 
Talea bragoeroa „ inventadoa para laa hernias inguinales y cruralea , ham 
aido despaes generalmente reemplazados por otroa^t que tienen menor lon- 
gitud, jon casi semicircnlares , y se estienden desde el anillo dilatada hasta 
cuatro & cinco dedoa mas alU de la parte media de la espalda, Siiv embargo. 
Opina EoTBE que el braguero de Campbe es preferible en las bernias en. qnt 
las visceras, sou impelidas al estecior con grande esfaer^o,. en las muy an- 
tiguas, eu las que van acompai^adas de esiesiva dilatación de losaKilloV, en 
aquellas, por último,, en que debe vencerse una resistencia muy considera- 
.ble. En efecto , con el resorte semicircular uo se puede obtener una acción, 
demasiado fuerte» por qne la correa (alarga, ycomo.se amolda caactament^: 
aobre los tegumentos^ produce una compresvoa incómoda. Por el contcacio^ 
,cl resorte circular comprime en una superficie meuoc, y transmite por a«L 
estructura particular al sitio afecto toda la acción que recibe de sus puntos, 
de apojco en los tejidos, Parece» ademes , que el braguero semicircular se- 
4f scojnpone mas fácilmente que el de CAMPsa », sobre todo , cuando. «^ le. 
aprieta mas. de lo ordinario*. 

Sí fueran ciertaa todas, laa fenta^aaque Botbb» atribuye al: braguero. dO: 
Caupui , y que parecen con&rmadaa con algnnaa observapiones , ciertameAr 
te se le debería preferir en todos loa casoa á los de menor longitud; p<^ne,^ 
disminuyendo la faeraa del resorte, se podria soaviaar su acción tanto co- 
mo fuera necesario ,. y siempre tendría k su. favor el qianteoecse aplicado, 
con mayor solides». 

B. Núnuro d€ resortes,. M Lafond ha inventado un braguero que llaOMw 
rsnixit^rado. (de resistencia graduada), y cuya principal circunstancia, coa.-^ 
aiste en la adición de dos resortea sobrepuestos al principaU 

Estoa dos resortea tienen tan poco peso, que no esceden entre los dos eJdo* 
ana onza ; son sucesivamente maa delgadoa desde una estcemidad. á oir*! 
nancba maa cortoa que el principal , y colocadoa en la superficie convexa de 
este^ donde loa sostiene una especie de vaina de boja- de-data. La construc- 
ción del braguero permite que , sin necesidad de descomponerle» estando, 
aplicado, se puedan mover sna resortes accesorios, baciéndolea correr uno. 
sobre otro , y llevando loa pnntoaque ofrecen mayoir grosor 4 los sitios doA<«. 
de se necesite mayor resistencia,. 

£1 objeto de M. LAfoiin es ». acomodar el aposito á la sus^ceptibilidad j 
damas .circunstancias del enfermo» variando lafueraa del resorte aegoa los. 
accidentes que sobrevengan y los progresos de la curación,, de manera. qBt« 
con un solo braguero 'y sin necesidad de separarle ni aun deacomponerte » Sf- 
pueda ocurrir á todaa las indicaciones, y lograr resultados que tal Tez na 
alcanaaria.á producir la aplicación sucesiva de muchos. La idea no poedeset- 
mas ventajosa ; solo falta que la esperieiícia decida, si liei^ perfectasieiile: 
' su objeto el medio propuesto por M* Lajowd. 

Este cirujano biso , ademas, en su braguero renixigrado, inventado parar 
laa hernias inguinales y crurales, algunas ligeras modificaciones que indica- 
cemos en seguida , aunque nos parecen de poca importancia. 

Quiere BjL Lafoho qf^e el resorte tenga aun mayor longitud qne el de 
Campee, y que comprenda 23 partes de 24 en que divide la eircunferencia del 
tronco. Si los proCesores, después de tanto tiempo, no tienen todavía sofi* 
cítf tes raaones para decidirse por el braguero sanicircular ó por el del ci-i 



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209 
ra]áno ' bblan Jes; no purece (fue hay motivo para acloptar nn aam«nto cIg foñ^ 
g'Kud, qnt sapondrta deiiiostra<1a8 las ventajas del úllinao de estos apositos. 
For oira parte el estar el pnoto de apoyo algunas lineas mas acá ó mai 
alU, no -debe influir nmrhoen la acción sobre la hernia.^ 

También ba alterado M. Latomd la forma y dirección de las pelotas co* 
nmñes: bace que su cueito se incline un poco hacia bajo, formando nn án- 
gulo mny obtuso con el borde inlerior del resorte, y que al mismo tiempo 
esté doblado según la anchura de la hoja, de donde resulta nn ligero ángulo 
sállente hacia fuera. La pelota tiene menos estension de arriba abajo , como 
que el cnello de la chapa se inclina á buscar la abertura dilatada , y la ac* 
don se ejerce únicamente en el punto qne la necesita. 

C Construcción de la pelota. Ya hemos "dicho que las pelotas suelen es« 
tar rellewas de Una , algodón ó estopa , 5 tienen nn núcleo de corcho. Otrat 
modlScaixrtones se han inventado , 'entre las cuales merecen mencionarse las 
de M. DdLACROiK y M. BeADHOMT. 

' M. DBLACROtz construye á veces las pelotas de nna madera lisa y dura, ^ . 
les dá la forma 'semtesférica que tienen las de todos los bragueros. Para^evi- 
tar los efectos de su escesiva dureaa , las arma'^con nna especie de gorro^ 
hecho con dos hojas de lienzo ó de piel , entre las que se pone nna capa 
de algodón ó lana, y dispuesto de modo que cubre toda la cara convexa da 
la pelota , sosteniéndose por medio de nn cordón que atraviesa nna jareta 
practicada en toda su cirennferencia, y que sirve para fruncirla. 

Estas pelotas tienen la ventaja de que no se alteran con la humedad, ni 
se descomponen con el tiempo ni dejan de comprimir siempre con igualdad. 
Nada más fácil que renovar su cubierta cuando está inservible, y nada mas 
á propósito para conservar la mayor limpieaa. ^ 

' £1 único inconveniente que pudiera oponerse al uso de estas pelotas, y et 
sn poca elasticidad, parece que, según ha acreditado la esperiencia, no es nn 
verdadero defecto, pues los enfermos no sienten con ellas mas incomodidad 
que con las otras, y annque algana vrs hayan perdido la cubierta sin hallarsa 
en disposición de remplazaría , quedando por consigniente aplitada la madt^ 
rh sobre la piel, no ha ocurrido ningún accidente desagradable. Parece qua 
las condiciones mas favorables en las pelotas de los bragueros son: la lisura 
de su superficie y la inmovilidad en su situación, y que todas las demás son 
accesorias. 

l^oi parece que no podrían menos de ser ventajosas las pelotas construidas 
de goma elástica, y dispuestas de ndbdo que se pudieran remover y sustituir 
unas por otras. 

El doctor CáBssoT« Dorvai» ha inventado unas pelotas qne se reducen i 
nna especie de vegigas llenas de aires, y que según dicho autor son muy útiles 
pérqne conservan siempre su elasticidad y se amoldan ^obre las aberturas 
btrniarias , oponiendo nna resistencia eficaa á la salida de las visceras. 
* M. B8\üMONT mezcla con las sustancias de que relfena las pelotas polvoa 
anodinos y astringentes , y ee^ablere nn método curativo particular cuya es-^ 
posición no pertenece a nuestro objeto. 

En cnanto á la movilidad de la pelota^ varios cirujanos se han dedicado 
á inventar medios de hacer variable sn inclinación con respecto at cuello y^ 
ta posición relativa. Tos ensayos que se han hecho, han tenido por objetos 
t. ® poder cambiar la dirección de la pelota , y ponerla siempre en senti- 
da inverso del eje- del conducto qué atraviesan las visceras: 2. ^ poder gra-- 
dnar la presión , aflojando ó apretando nn tornillo colocado encima de li 
chapa: 5,^ Acomodarse á la dirección qnt accidentalmente tomo el €*n« 



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810 ^ 

fccto diUudo á conaeoaettcia ¿e ^os morimieiilM ¿ú Iff — c d. Coa Me ifiM*. 
mo fia , te ba discurrido que el cuello del recorte venga á articularse tcm. 
el ceairo de la peUU« de modo que eaU pueda moverte lateralrneute y que- 
dar siempre aplicada por iodos sus puntos á la región afecta , cualquiera 
^^ sea tu situación. 

En cuanto á las dos primeras modificaciones , no han parecido tan ne- 
cesarias , que no se puedan suplir torciendo mas ó menos con las manes «I 
cuello del resorte , ó añadiendo cooiprcsas debajo de la pelcha: La tercerai, 
fe propone un objate muy tilil; porque, en realidad • si por cualquier no* 
vimieiito llrgau i perder sus relaciones los bordes de la abertura anormal 
y los de la pelota, se escaparán las visceras por el sitio que no las ofrtce 
resistencia, y desde entonces, comprimidas por el aposito, quedarán cspoea- 
tas 4 perjuicios de mucha consideración. La pelota movible representa unu 
fueda ó un conjunto de palancas, cuyo punto de apoyo está en el centro» 
donde se articula con el cuello, y cuya potencia y resisleucia se encuentraa 
Da todo el contorno, y están ejercidas mutuamente por Los mismos tejidos 
en qne apoyan. Sigúese de aquí que no se perderá el equilibrio, mientras^ 
que el esfuerce de dentro afuera sea igual en todos los puntos; porque se 
compensará la potencia de un lado con la resistencia del otro. Pero, en el 
«nomento eu que los órganos que tienden á dislocarse hagan particular em- 
puje por un punto , cederán los demás > y se reproducirá la bernia ; incon<^ 
veniente efectivo, que hace inadmisible la modificación que nos ocupa» por- 
que nunca estamos seguros de mantener tan exactamente opuesto el centra 
de la pelota al eje de dirección de las visceras, que este no pueda inclinar^ 
ae bácia la circunferencia y venaer la acción del braguero. 

D. Bragueros dobles. £n*laa bernias inguinales y crurales que son á ve-^ 
ees dobles, esto es, qué existen dos, una á cada bdo, se aplica un braguero 
OQia dos pelotas, ó dos bragueros reunidos por sua eslremidades poateriorea^ 
' Los bragueros de iloáie peioia tienexl un» prolongación que parte de I4 
ohapa , y ea uní porción de resorte convexo , que termina á distancia prob- 
porciouada en otra pelota como la primera , pero dirigida en sentido inverso^ 
. Los bragueros realmente dobies (X. S-,/. !•*» i»/,)i constan de dos maa 
cortos que tos sencillos, pues cada uno de ellos comprende solo desde la re- 
gión afecta hasta dos p|ilgadas antes de llegar á la linea media posterior^ 
Estos bragueros , construidas como todos los demás y susceptibles de recibir 
laa mismas modificaciones , están unidos por detrás y por delante á benefi- 
€Úo de unas correas ^ .de las cuales , la posterior nace de uno de ellos^ y itt^ 
tuina en una hebilla que el otro le présenla, y la anterior pasa de una chapa 
á otra , haciendo el oficio de la correa terminal de los bragueros simples. 

Los bragueros dobles son preferibles á los de doble pelota ; porque sa 
^ «pilcan con mas comodidad, están menos sujetos á errores en su cosa* 
truceion y no se def componen tai* fácilmente. 

Apiicacion de ios bragueíos. Debe hacerse con el mayor cuidado, como 
qqe de ella depende , no solamente el alivio del enfcTmo, siiiO el librarle da 
accidentes que pudieran comprometer su vida. 

•Bedudidas las visceras y acostado el enfermo en la cama con los mnaru- 
los abdominales en relajación , se procede á colocar el braguero, i«aaándo<*- 
le por lo común por debajo de las ciernas del paciente para traerle haria 
la parte superior. Bueno seria en algunas oca&iones tenerle^ aun antes de 
haber reducido .la hernia, colocado por debajo del tronco , en dispof icíon de 
venir su, pelota con un pequefio movimiento á buscar la región qi^ debe cpcii* 
primir. £1 profesor nuaÜenOwel dedo, aplicado sobre la abertura dilauda^ j 



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Sil 
dUfU •! «iloiiU , cttiJaBÜa nraf ptritcalkrmente ¡le qae su icekn^ •# apea* 
' §|i al«Í8 dei coodacta por donde ttle» las visceras; fija el reíorle em U fita»« 
d4Nt ñas couvtníeiite y que le ofrece mayor aoliik'f 9 y •«jeta la corráis 
tMAÜsal en el ^[aftcho de la cfaapa / colocaBio po» •ttoiiw b Upa jBOiri«« 
ble cuando existe. 

Uua vea aplicado el braguero, se bace (|ae el enfermo se povga en pie,i 
fue cfeciile esfacr&os de inspiración y de espiración bastsitlc soslenidoa, coma 
para ^sci-«^ar las aulrrias fecales, y «^ aude , lo« y verié^ae varioa mo«U 
mitroli^ £1 a|>osi(o cslá bicM aplicado cnandoi i pesar de dioHos moviutii n-r 
t#s , tto se deKocnpone , ni deja CKspar las Tisceras, si molesta nacbo al pa- 
ciente. Si, por el contrario , se observa algon di-irdo, es ptceiso covrefirlo 
iomedialaincnte , y de todos modos, no separarse del enfermo sin encargar- 
la que tenga el mayor cuidado, y que si se n-prodnce la bernia 1 se q»ite el 
braguero , permanetca en quietud y avise ai profesor^ 

Alguuas veces , por la configuración de la parle 6 por el estado de laa 
qproeadtfl sitgeto, se resbala el aposito bacia arriba d bacía bajo; y entonces, 
et preciso sujeCarle por me<)¡o de un apéndice que pase por entre los mnslcis^ 
d.de dos que subiendo por la espalda , crucen los hombros como anos itran- 
tea» viaieado de todos modos á terminar eu el ^ancbo de U cera anterior 
da la ptUta^ 

I4OS bragueros, como todo ap<$sito que comprime , producen un est/mnla 
local , contusión y dolores, que lossugetos muy irritables no pueden tole- 
"^■^v 7 po' álti*DO, la escoriación y aun la ulceración de la piet Por csion 
motivos debe calcularse Lien el grado ác compresión; porque, si llegan.4 
resultar los indicados fendrocnos , molestaríamos al enfermo sin necesidad yt 
•iMi podriamos vemos precisados á renunciar al uso del braguero. '^ 

La aplicación continua de estos ap<^sitos hace que se impregne de sndor 
y ae altere la superficie de la pelota , convirtiéndose desde entonces en cansa 
mecánica de irritación de la piel. Es preciso, pufs, mantenerla siempra lina»-, 
pía, é interponer entre U almobadilla y los tegumentos ma comprtaa ém 
iienao fino doblado. 

Cuando se escoria la piel conviene cubrirla con polvoa absorvCDleSr ^ 
000 au parche de carato, de ungüento de plomo ú otro semefantc. Si U 
acción continua del braguero incomodáis demasiado, seria pteciso qnc e| 
enfermo le quitase para dormir,* y le volviese á apHiar tedas las mañanas, 
finalmente, en algunos casos será bueiio aconsejailc la pcru/aucBíia enea-» 
ma desde que ae haga insufrible el aposito , v^tiéndose únicamente aqn«« 
Uos ratos en que le pueda soportsr. 

Otros son los inconvenientes que resultan de la presión demasiadn débil- 
del braguero^ saleo al esterior las visceras, en cuanto sns esfoeraos superan 
la resistencia de aquel, y quedan espuestas á la acckn compreaiva qoe esta- 
ba destinada al contorno de abertura. Por lo mismo , debe calculavse la 
fueras del resorte, de modo quesea suficiente para vencer nn impulso moda- 
ra(}o impidiendo la reproducción de la bernia, sin etcvderae macho en.sen-* 
tido opuesto. Por otra parte , es preciso qne los pscientes vivan m^y prac»%~ 
vidos , especialmente hasta que hayan adquirido una completa segortdad eik 
1a solides y resistencia de su aposito r y qne siempre que vayan 4 eierrer 
algún esfuerso, apliquen la mano sobre la chapa para sostener la pelota. 

I^ habiendo ningún inconveniente , deben los brsgueroa estar continnn- 
atente aplicados, y no quitarse ni aun para dormir, á lo menot en Idi 
primeros tiempos y hasta que el conducto dilatado se contraiga sobre i( 
misAO y se obiitert^ 



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:2t2 

L<M resorUít forradot con «IttolitdíHM, de piel ññ yekre lOii los i*eforM, 
portiue noM aUenn^cen «I Mitlor ^ <q«o ««cede á Ws «¡oe riUa eubieHu* 
^•B bad^fi^ y ^l de camelle <{«ie se endoreoen y re&qut braiao. Caaiulo s« 
tttan «slofiiÉlliniMfi«e«viia «a «Heradoit y $u contacto ^perJQdtdal «ofert 
U ^el , poniéndotea fundas de Ueneo que le renuevan t:oa frecuencia. 

La convexidad de la pelota debe variar «egun el estado'^e laa ^carnef del 
pacieolet en los muy oWsos es necesario que aquella tenga mucho ^^rossr y 
una convexidad mny marcada ^ para i|ue al ii^vcs de la gruesa capa ^ le- 
íido adiposo^ 4Ug*ne é adaptarse al anillo distendido; pero envíos mny de* 
mmcrados «0fiv4enen Iss pelotas oasi'planas, para que^no se introdoican por 
Ws aberturas y aamenieti mecánicamente su dilatación. 

Un braguero bien aplicado puede ^ no solo mantener reducidas las visce« 
ras, sino eootríbuir eficasroente á la curación radical , porqne desde luego, 
los conductos, no estando ocupados por los órganos que pasaban por ellos, 
tienden á «strecbaose basta adqnirir otra ves sn príinitivo calibre , y por 
otra parte, la irritación producida por el aposito determina la obliteracioB 
dal «ndlo del saco berntario, y la formación de un tejido «diposo ó fibro^ 
ao en «I intervalo de 4os orificios, que sirve como de tapón y se opone 4 
iMievaadtilocaciaaes viscerales. Las esperanzas de curación radical son mas 
fundadas «en los jóvenes^ en los sugetos robustos y bien desarrollados, en 
ios nidos, en 4os que no se «ntrcgan á ejercicios muy activos, en los qot 
por primera vea sintieron la formación de la bernia repentinamente y I 
conaecoencia de un esfuerzo violento. En todos fstos casos, es presumibit 
qae tessgan bastante contractilidad tas fibras para volver sobre si mismas, 
ana vea separada 4a t;ausa que las distiende. En los niños bay un motivo 
particular que favorece la curación de las bernias , y es el desarroUo pr^^ 
gretivo de su organitacion. 

Pero, aunque no se obtenga la curación radical , no son peq^ieitai las ven* 
ta^s t|«e reportan los bragueros: impiden el aumento del tumor, permi- 
ten ai paciente '^tiitreganse á ocupaciones tranquilas y e)ercicios suaves, y 
aleian ia idea de estranga1a<:ion y de peligro iftrainente. Algunas veces tle- 
tten las bernias ana porción irreducible, y esta se mantiene al «sterior, de- 
fendida por una -concavidad que con este fin debiri tener la pelota. 

Cnindo 'se puede sospechar <)ue la obliteración del anillo bst progresado, 
en términos 'que ya Yá siendo inútil el braguero, se le separa momcntánea- 
msnte, y se procura «dqoirir datos fijos, calculando por el tacto la resis- 
fenda qno^speri menta el dedo que trata de penetrar por la abertura dilata- 
da. Después, se Kace que«l enfermo se ponga «n pie, que respire con focr- 
v^ ; y vaya sucesivamente ejerciendo esfuerzos cada vea mas considerables, 
mientras que la mano del profesor , aplicada á la región afecta , aprecia el 
impulso de las visceras, y esta dispuesta á detenerlas si tratan de presen- 
tarse al estertor* SÍ estos ensayos nos dan seguridad de que la bernia no 
tiene «aucba tendencia á reproducirse , se puede permitir en los d ¡as siguien- 
tes la separación del braguero por la nocbe, y luego para pasear «Igunos 
rntAs , y asi progresivamente , para no perder de una ves el resultado di 
«n tratamiento bien dirigido. 

Las hernias qoe se reproducen estando medio obliteradoel conducto que las 
dá paso, son mas dificilt-s de reducir, y ocasionan accidentes mas temibles 
que al principio; porque, como las aberturas están mas contra idas y su con- 
torno, mas tenso y cssi cortante, infaman y estrangulan las visceras dislo*- 
cadas. Por osla ra«Ofi no se abandona el uso del braguero basta qut! la cttra«t> 
«ion es completa I y aun entonces, se encarga á los pacientes que tengan rui- 



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2Í8 
^di^io poi«r U fiuina ea ti diio MmIo.| —i|w< i»iéttitfc É6¡Hr4 d iuffl*, 
Mimpre que vayan á hftcer ftl^an esfuersOi^ ■ ^ ' 

. Coono U Q^iutraccioa 4e los bragueros ti«ii« nmicli» pÉHe «i «os bat* 
Jio» retoiudot , harema^ v^ni al^iutei^ liseran oUervácíonet $uhf el moéo 
Ae prtparar los qgtM coooo^k 

Preparación dt TSis ¿r«fcirrMw Catnáo m e«airg« m briflMro , M ^precito. 
4ac wk medica eaacia ,. y «tía te %dqttiee€ 4ei taada t%i«ki|to^ Se totta iMa 
eÍBia, y calocando añade MMuaHrcsMia tobra e% aaillND^ dilatada / ia luí tlff«, 
^ r«4Íe]dor dfl Iroiic» ea ana diaeocion Iw^iiafíial » basta TOUer al-Mlio é% 
dojide partió; entonces se 4tfiab'ekp«iito4 donde diebe llt^ar la eslrett<i«!ád 
posterior del cesarte. &ii Us bernUs infuiuales y cra.rab>s, se toma )a nte-* 
dida de aa braguero semicircubrseJIabuidocD la cinta los sitios corretfionv. 
dieulea al cuello, de U betaia, 4 U espina iliara anterior superior del lailo> 
a^tfi^ i |a» apüfi»eaea{hino(is% dü I sacro» ^ al para^ etf^ue-ae reaneor kis d<is, 
caboa. de Uk loedida^ 

Varioa autores, y entre eUoa ScAiut4, aaom^aqoA «e tome 1^ medida coa 
ciaUs (lci(.ibles de metal, qu^ se amoldan laaclamenie en. la eirctinfcrén«*ia 
4s la pelvis y coaservan su ügura. ScaatA. prefiere ana lámina, de plomo, de 
leis lineas de ancbo y d£ long.itu.d sufíciente para rodear el tronco, que trr- 
núna por ana estremidad en ana ob^pa aii4loga á la del braguero que se ue« 
ceaita'«. Esta, lámina paede indicar , no solamente las corvaduiraa del rceorie. 
•laa también la focma y dicec^oAdi^'U pelota.. 

Para fabricar eL resorte toma el artfike-una boja die acei^ dek c<»aei»f#». 
de ana longitud al^ oíayor que la que debe l;euer el bragaero^'dcsde su cue- 
llo á su estremidaik posterior» de una latiti«d que venga á ser 1 \^^ de la di* 
mension anterior, y de una media línea de grosor; la pone sobie-ei ynnqua 
j la empleaaá golpear desdi su parte media, para que icaya easancbaado pro- 
.gresivanDente bacia una di- aua estaremidadea, que deberá ser la. poMeaior , y 
.adquirki por est% operacioa ana >lati|«d doble que el: cuellp: ek g iw o p ^i¿i- 
erta Bo, dabA dlamtnuirae^ pana que no pierda «áda; de su foeraa. 

Preparada asi la boja , ae igualan' coa k» ti|eras y la livrbsus batdaerse la 
dan. á fueraa de martilla laa coeeadaras que debe tener para que se amalde 
•obre el tronco , y se bacen dos i tres, agajeroa 4 dbtancia determinada ca 
cada «na ^t sus estremidades. La corvadura principal que abrasa el Inmco. 
debe ser taala maa cerradaj^coaala mayor sea la fuerza que baya de tener 
el braguero^ . ¡ . . • 

Ademas, el consfcructot> Y*liéndosa de toa manos y del: tQBrno> dá al resor- 
ta las corraduraa según loa bordea qua seaa Convenieales. £a loe. bragaerm 
inguinales y crurales, de resorte semicircular , debea craaarse sus dos estre- 
midades pasando la posterior por eacijma del borde supedoc del cuello. La 
direccíoa de Uteserá siempre la que debe conservar la. chapa, oponiííndoea 
4 ella directamente ^ cuanda e#t4 aplicadit, el bravateo, la da aa eaUenLÍHaá 
posterior. . . ,1 r» > 

Hecho esto,. solo, (alta templar el i^ro,^ W foa ae- consigue arirntaadb 
t\ resorte en una £ra§ua^ ba^tafof adqaieea an color aaübírme aofo^reritav 
s¿mer¿i«ndole en aceite de- nailina depa otea aemejante ,^ secándole dcapnea 
de ua momento con cenizas, f recociéndole en la boca de oa bomillo basr 
ta el color rojo - atornasolado*. 

Coa esta operación, adquieren loa resAület' baataat» fieiibilidad; para foi» 
deetOs torcer con laamenof» iia perder »ada de saTónaae.. Entorna ser pnli* 
menU su superficie ,„se fifa sii^.oorvii4up^,, queeaelosce aic«siVer«i>> «^ g^^da 
conveniente y que es pov lo c#uiaa ea ko^ aemieincalaffeai aqawl ca/jqu* «ap 



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éi«po»iciofi ée lerTÍr. ...',. 

¿« <>fciifi « l*bff|M coa MU hoja ^ hlerr« bMiáo, ¿t Áo$ Hfi«M ée ^e. 
,4K> , «ncicm» |k U cual «t cdAooa el modelo j te nwroi' ta figofa , jantamevlt 
cocí el tilio donde corresponde el gaacbo que ba de autetor la correa y hi 
.^eatU* ^or d*a4<e fuM m -calreiBidad. Deapite» ae coifa con laa ti ¡crat la 
^itrcÍMi «eMa4a.(t«».)i*^ ígiuü* tom la lima,' y se la da eon el martillo aoA 
4i»rma c^mytg^*. bXcU deUnte y cducsva iiácia «trét ; por úHimo, se baeétt 
Jos a§»)enaat y se colocan Us pkaaa demetal «{neban de formar el botón 
y la presilla , reioachando sos puntas por detras.' 

La chapa se une al cnello por medio de dos clavos, coyas puntas »e con* 
.TÍerlna con ti martillo en una segnnda cabeaa. 

En ciianlo al íorca dn Jirnao 6 de bule, 4 la aknobadilla y á la guami- 
4BUn 4«iU corroa , piada leñemos que ailadk^ á lo i]ite t'spusimosen'la des* 
cripcion general de los bragueros. Solamente conviene observar que algnnos, 
étm v*i Á% akmobadiUa^ ^ubeenf toda. In f:ara interna del resorte con una ca* 
^.de corobado laas latitud qne ^1, una compresa acolcbada, y una fonda 
Út piel, creyendo ipie la acción del aposito es de esta manera menos in« 
cómoda. 

La correa st «ine á la «cstremidad poateríor del resorte, fijándola por me- 
dio ^e^unos davos qae.atesvieaan los agujeros practicados en éste Todas las 
demás pieaas se van poniendo en su -debida situación por el orden i)ue si* 
^no: Sarta dciienao , almohadilla del resorte, véndolete de cofro posterior, 
cuyos bordes Longitudinales puedan ocnkbs en los sorcos que hay entre loa 
rodetes y la baja elásitca; por nltimo, se termina con la colocación de las 
ftartés cpift componen la pelota. 

. Tai es >cans inacción de los bragueros en general , y por ella se pneden 
teümmMlC inferir^la* modificaciones que ^sige cada especie particular. Loa 
CJMOOla» «emicircnlares . tienci»r su mafov ^corvadura en " sn ' tercio posterior^ 
y los aguierna de coda una de sus esiremidados Son dos. Fs«ss,>en el ro/t^^^ 
éHt «ncumstcatt'Ci'ptimero A dos lúieas> el segundo á pulgada y media de la 
catacmidatl, y eut la parte posterior distan entre si «iua pnlgsda y se hallan 
cerca de la terminación del n^sorte. 

. Las bragMcroa dobles no se direrencian de los demás , sino en ifoe cada uno 
4t Us resortes es mas corto qtse ea ioa-sencilloa<, y en que lleva» por delan* 
SO y por detrás las correas que los unen. 
. Ya que bcmoa tratado en general de los rednctivos de Isr segunda clase, 
fM^réoMis 4 eatnliarios en cada región» 

•^ k. RsDtlCTiyoS »B LAS HERVÍAS INGVlNALCS. 

u.MJt. Sc/ p — d»Hiaarana pei$ia^ 6 iroa compresa graduada, sostenida too 
la e*pi$m simple { pág. 68 ), y si la bernia es doble, se duplicará iste ap6« 
alto. Tambion ae*<pnede poner' la «empresa etMMf dirá pedatos de espadrapo 
nghi tin a n S i , «oaao noonseía M; Mt¥ltmfi , 'Cliyo método espondrémósal tra* 
tar de los redsieliKos para el eÉétofiÉl^') 

a.® Tkinbiaa earaplicnble á erta reglón ona pelota, de cdya cara plana 
nace una venda de orillo 6 de enero , que termina en una correa para voU 
voq á;d^arae'«l punto d«- donde '^att lo. 

.. di*": b* naiSGOM» iMoivAt debe eatar torcido sobre sus bordes, 
de nmdo qno^ haUénfkioe en ^posIcioA >lm^isontaI , su esC^mldad posterior 
yit<k>doi t pniy d ss masitolSo ^¡i^ l^^nterio^So pelota es oval coii la gruesa 



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3Í1 
ülTWnuM iú íniú háclt tartro. La chapa Uaae raa forma casi lriaii^« 
lar, f par ca atJBg i ía a it » laet fc a g«in y 4rti h a a¿ w, Laa^éntolaa •••: i«tcr- 
a»f recta» 7 MianM é iabrier, aga¿at aa»q«t mas d prioMro q«c al ••- 
^^mé^^^ i m t Mmm y A irfiwir lü^ rii^ialnin- liat toaiw aaat mío 
n^MJKtíaCf c|Hr* ^BgUad anlwe par i<Mra el enalta éal taeaHat a«ff# ittletfM 
laat corla, y otro ImSttmr ^m et al BMalaafoét tadaa» . 
. Jbo atoialiarfUla <Iít la paleta táesa aa atfta kaagairo sea ^cioaar pav oMa 
990 f^r^irnlMf y aa aliara, aa la aw iy er oa nn a ri Jai , yaea .4^ Mía p o lft éa . 1 

P»e lat^jB^a^ U» to gae t ei iap i i oa l eí, aaio4oéaa, palie» airfiir*aa 
e eei HSrwl ti^i wügaa» m feaeraL 

Beloe apóeitat te aseo para lae «loe eepeeiee M liérBiaa ía§aiaalae (aWt<* * 
caaajT ^ícealae); peaa4Aa variarte al «raéa áa larliaaelaa ét U pcMa, 

mJiUJttfé^X <ÍM>f» h <wi » ■ "* ■» aieera, y «Me, y e^ lae itoeolM é latera 

na»t aj toü im e toria aAré» ^ arriba. 

vJh» J#» hém»MMii«ie. BMy.aailgaae .f^ aa lae yie.. p aée wa lee a l i aei 

epeaa i cxiela coadaclo iafiÚBal, y par lo mieeao ^ rarlaaiaa aa apéeüo 

I4éalte,#l'<p* H «H^ oa ka airealat^ 

<: IMie taaareo aMwho ea» < la i ia de fae la pelóla aagapri e ea , eaa aMkyar 61er* . 

«Iifaiill^oiraa panaii aa al fc e o ¿ e iafuiar áel aalUo Üialado; por^pM telo 

tl,4t^ji»ta j ipiik .lae vieaaeo» kaoeaaMyoreaipi^a^y éiaée vkao á<oaer* 

myjlp^aulj f I opi^i la éíoecaiaa aae lléeaai 

<«Xiia^aa«Da&iaeiae«aaáeíloe ia<lita¿ne eea Élilee ea laa a^aa4aa laa ^al« 
I pi a iala iaoi»f<eaa,aoio n a e día proy íe l aa e l » 

f r<i ep^ftPiíie» ^;loe hr a fa et oi ingiOaaUs^wAa aüraeo 4a paaikalar. ^, 
haea aelaadb al «afiíraia aaoeUdo hoca arsOa^ y eía eilaaéer aaaca al aa-^ 
e<ol%paci^faeaala al n étA% w 4al ca erp o» foo^ie perdería ea «Iülicya4« Si^ 
parece coavaakatc, m aladea apéadkae<vtnlcalee peÉ* arrüMépar ah^O* ^•> 
fieaate I^MMe oe 4oMa,.ea aen iaxaUea aa bra§aero doUa, -é aao 

^JH h ii| » o r »i4plUo4i(i c o ot laa ye .y apliao cooao doe «o«ill«« «mi tor<oe>*t 
£1 de do» pelotas tiena aae iefaadadupataaida á la ooairesidad de U pri-r' 
m^f^ por aa ca^k> de aiedia pulgada da.aacbo y cdacavo bacía atrae para 
aoain»ieitt é U ligara del pabia; loe dae obapae ^aa aadireccaoa ÍHi^ecse« 
aeo^íJU #MaAde «Aiaao aataae aacíeeiw 

'<«! 1) r-^ .. -) «AMiaftDacYiVoo aa ibA .BdeaiA ok^aal. 
•■^fi ' '•' íp- *i ' * ,••,•.■■•» . » • 'I 

Tfo ea dlelle^aoa do loe deeerilae peoa> la Mrab lagalaalf mm iiat aa ^^ 
, Mtladii^i ea aplica y oa¡ elgaaei Ugarae oircaaeUa d a e . Sa prioU Üeaa 
«Mae 4oe pO^gedei da eaHatioa iraaeveree^ y fplg^ y nedía de lalitad 
doeÉaífOtacriblH l»r» •• ieepedir iteíaiiain laJaiioa d^ aeaelo , al aepa-*^ 
iré i^aaiaHo.aaayiiaieato la haga faadar ea fiíaamoo» %^ ^bapa ee .éimí 
llawaia hkmm arriba y ati^v f •d^aeaa,.aa paco bicaa J oa lo a. 
*iftfe ÉWiiaiwü e rp a a bé iteata t aja Ji ii af algo q aa a a lar ^Sa-.^ael l eoeuiMe 
oMlo-fnaeHiloa íagatnaka, oMootiüeaabádfai.baj^yTOaet paralelo al plio<» 
gaa de la iagle: tu resorte es mes torcido sobra sos bof4ae«.do modo ^aO 
sa eelremiisil poelartor eel4 doeí palge d a e y aMdio, W mtoos r en* ^^^ f»o 
la ioaterloa. SegaotJvviua, aolieaaa qm ve^oai' leale> r esl it e af m»'y por l0| 
mimne «aaTaestta^'da osr oÉeoor. Bü AUiai^dp re p ea i l a n. eíejapre á t ee b tni 
léra»: ^c i i a eÉía íb a«»fvaaf p op ri ea oa j tla al ee ama* afáeidi— Sk ia fa« aaes > . •> 
.evii .'. ) iib. t«iM ) coa 9i- íititi.i*\ r* f.y . i;l 
30 



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21« 



dM IM hemlM d« la iántn blanca , y ami piMi k» «imvialttft que M liiüctM 
por pantos de Itt parvees dd Titaire próximot al ombligo. 

• !-«* VmiBAt* VI C i — 1 8 . Se eok>oá «n «I MitMo éelmbJ o aie a mf pgfala tá<¿- 
riM, compHmaáa» «pne c o a upria ig éicectaiaelie é« 4»látt aüiir la q««i9 
ina«Hene cpMcada coir wi vewdafe. d« «Mrpo coa eac«pal«rio f Tite^«»« 

2.^ Vbnd&ib ilastigo ob M. VaaoiBR. CoNsta 4e- trai pitféeie f^ «M- peMM 
2t* ana pieía aoteríor eláaiica: 3.* on ckatoron. 

La peloia ea cooirexa o«aado la hcriHa poede redudftfe , y le lo e&mtt99^ 
cóncava: en el primor eaoo^bo eacedti* «vatro é ida ikltaá l ea f d # aObN 
caflftreneki á loa hmtém ét la^obertoni MaMd»; «no* i fcfWd o»'^ |iitt < w «i *ya 
hueco flufieiente para comprender el tanor. Se ióÉiÉfmm^ ' úL Hfíui * '¿ ii >p É >y 
unt aloaolla^lHo coniímiéM e«fiio laa de «a bragnero < ' Pe M W lw a n aa U Wfc w 
6 é a iar na %al<wi caat^o aitat% > •• • ^^*^^^^'* «--.o ^.au^y. 

La pieza slésitea (£. 6 /. 2.* ^) ea da iMa fifnra «KplleartÍiM'iai^«ii¿ 
cbtM» fMr «I diMftetro de la pelóla, y doble lotistlnd ifne anclMffft^OoMittitde 
doo béfís de piel, eotte laa^e ne bailan al amW fá eaplg¿<ayt|no'irliini>ii>''i<i 
e JIXiuI dnd áotnrlbrmanto llHMV««rraf y ooncéttIffiMte: «toa rtiÉn Itft a fiÜ ftl 
cosidot, como los de todos los fefMas oléiticet, cali «n* p«i«iptMMMMriH 
inlét^lao, 'Ifte fñiüca fasáoKiibiftas para ^foe se p«sim Té la tlHijuglin, 

En cada ettaemidad de esta pietn sa ven tres bell tlt aa>'>y deltafv Éh't^étf 
ilttai ér e»t«í*^*%nH8ifdr )^reáilhi>(L.< • , f. 2. «9) pavn focíMr fai' e #t¥ U i \ltl 
chM^rod.'Ceiñcá ét stts bord(tsa«penor é inferior se enenefttnMi ^«•'agt)eM^ 
próximos ano t otro, por donée pasa« las cintas de li pelota peA 'úllte 
dos'i dos p6f medio fie teadai.(M/ft.) « /i.» . ^• 

*«l <9#/f<ifroft (iVI. »firfs^éa «na faf*^ naos seis éedos éfc JuKjb i fa »', i ^t üi^^ 
tud taftciente para rodear Itfs áov tereeris 'apartes M «bdooMÉ^ KirariÉálte' 
p0r fres torreas en ebda esiremiMÍ , y faecba éé gamMta é^et art y ilá e éo 
te)fdo a^ave que no ^pueda molestar-al enilnrmo» (oh . 1 

Aplióacion. Estando acostado el'etfftrmo y^redncida la benaia édts mianl * 
da en la manera postble, se la sosiieiie con la maeo kqoierdcy mi 
la derecha, á medida qne aquella se lev a dl a ^ »pHea4« peMa { qtt^y» ' 
rá estar unida 4 la pieaa elástica por medio de sus cintas. Un ayudante 
tiene el aposito en^éáta dispoaicions en «auté que elccAüijano coloca la h)p. 
posterior y sujeta sus correas en las hebillas , comprimiendo cnanto sea na* 
césaHo'y pMÉHdd MW «aéremldadeifpov^tar jtetnHbs«bci»espamMftitféB^ *-*' 

* ^.^ '* ANMiiii'Da Mé Mvtiimu Este proibor «mu nn apéaat^'iniíf atad* 
lio, 4ae segÉtt dlce« Itt ha producido siempre la caraclüi 
ai ^f a ? Consiste «n- apMear sobre el aaiilo una porcina caaduiia" 
pa aflattaaaie »> ie' may ey es dimaaaéoaies qae aqatfcy yicaatauM^ 

' dobMa ea «éuelwir áafalieca>-4odo^'l»qae ae aa a tte éo ¿a» «a^l 
lalea|flalÍii««te{'%ny«''aetttM|se éolaoasob#e4a riBipisai, <y < 
dios é. ii<ei'Va«tW i 4 " ti<i Ía i" dwla aMf a b Bslaapóaitg p aa d é cabrlrs^^aa aa 
veadafe cotiMht^ra;' í> . - .^ -t. » -i 

Dice M. MaraiCE , qae la 4iia afialiaai|ta naaede^Naate á-eann baita^ 
pasadas selft semaaaa , qa# aa y a da ce «tiagana iacomodidad, ai caeo«-iaBMHr 
e»4a piel, qae ea amichas aa§«ias*aorba eai^da aagafada-apUcask», f^^f» 
ea niagoiiO'se ba r » a<^ » a d a laaa. da^taesaacasy pwqaa •oi fc a í di d á i f a fl a n AJ 
la oaarta ta wgark bd de aaa caiacioa deiaitiva» 



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211 
4«* BmtM^tnm ii — ii icamí» P— éta teatr toJUt' iMntamü ^'«e faón^áv' 

7ÍbRicirc»lorf*t teateÍABiAt á !«• i^ot te wttm m U hanik iagminal; f*- 
ro el rewrle no etti r*V>rci4« m^wí'MU ^or4c», el <aeM« «• recio , y !• - 
peloU Mmietféricft. 

Qwmilmnsí Üiim «• reeolrte ImmaiitaVcAfw» loe Mterioni; pero A 
ose longHoéiifBelift'liexftaca lertÉefMÍvtee ^íki ckco nler eiie k áel iroaco.- ¡ 

Renixigrados : fto resorjte rodee ceei etfUreáMMle wLknmepf y-velárgaeiw ^ 
necitlo en tu cerm etteme coa droá reeorles tecnMleriot, que tirven pare 
gredoar la retistencia. 

Ademaa, be inventado M. Her an bragnero partknlar pera el exómfa- 
lOt que coMieCe e«: afia pelota iMaaJefiinee » orUcaladn por j«»'bdoe eo* 
doi rtfrlee. bori i o iit » | i re f coa^ttt eüeeviidUdee poeterioi^ <^f*f*« «en lee lo^^ « 
moe qieAia»tj»#nn> ■liM»hodiiU» y aeimeo — coa ■otra á b t ai fi cio de imot j 
oereee* . .. ■ .. .i« • .. \ , • -» 

íTodot.eeloe bregueroe •« a[4kwi deepoee de vedonída k.bttwie f ao ttO ü < 
Bido» con le «aei^o, baciendo petar socetivaioenle fae pieroüs y el trénco dH < 
cn&rnopordefitffode la curva del reaorte» he^^pte qordee»Miiatt«actoa« . 
EMe pr eeep t eitconviene parücal^rinente á Vm bregoeroa dto CaemoLy do Lsk^ j 
voMDi cayoi reaortea perderiaie ahh diida.|Ntfik de au e la a> ioi dod»a¿ pona-doK ) 
pMo olfleoaeOf ■eparátf moi iMie, e^lreeeidodN» qao 4e« poóiiñaae ae baUab 
OHUf #f*. .'.'I * I.;, IV .... . , .L : .'jíj lu . i 

Loados apóaitee prícnero y tercero que eeabeíoi de eaa»eíeii« iso eos ) 
ofAicablee viae'qae e^ loa «iioa» eii quieoea perece qne4ebe.pcefeeinMíiéí «todoa 
el de M McTiiiea, 4 lo menoa beata probar ai.ea to&oíettte. Ea'loa idwUoi»*» 
y en feneral, cuando lea viaceraa aelen con mncbo ímpetu » ea necesario em- 
plear un bresufi|Oií.dr# :ifeada|e «kitice 4ei ML Vokma, 4féá^(£Hie UnU 
eeguridaá como cualquier otro reductivo , y permite loa movimientoa de di« 
lalecij»ji jfl ab j|9 ja < g» ^ eúa m o WeUr é: WÍi. enfcewioa danto eoiao loa eoeoito 
motál^Goa. f . . . 

, ■ • ' ■ • .1» , « '' ' * 

D< REDUCTiTOft wgh imioMaro Bicitéb 

;. . ..• , ii huí * i * ' ,i jíi . ■ ' . ' ' ' ' ' "*'■ »• ' ' 

Coando ette inteatino fomaá profidencfti Ibera' def «fio,. ae WHÜioeiíj man^ 
l^enióodnli ' m ni prt'^rrt nr htrt^ t I ^ p rf r mr dilr ^ nnaa cdmpreseé^ 6 de 
unn peloieí, mpl lced ei i al eelerioe v y i a a C in id aa «on %a T dr and que ejet-^'' 
de aba)o arribe la preaion neceearia t >S»^ coii un pedeco de eafninja ó' utiá' 
cánula.^ fo ea a eláaUca, ^oe ameedoacontrn iodor, ee «Bftrodocert eir \tb 
cavidad .del inleetinoy y ae aoeCieneii conao loa oMdiee'antei^orea: S**^ tadí^ 

b4#M.e<|jiae«^el'!eii»«enie:. »iip ■* ^. ■■ : »•■ f<'».'- -> -« 

^.Rll«e«ni,.iH.MSfO* Gonai»f\iv^ ^ -un veaokrie'^lferlaoeital de •QÍclé«te' 
\¿mé^^ fi*^ rodear la pelvis ape ye a de por aoe'eaihNettridadee'ett las* fíi«^ 
I^IIPi^ Alfreda como el do ler»brogiierea, y armado también como eatoa , coií 
maa^ correa 9^ iMie bebtUaqníe n*en ana eairemidadee} ti^'deun reMrte ver> 
tieal jpie pevle del anterior y ae eocdrva iaiérlonnente bácia dehmte y ar-* 
riba » praaentando en ae ealremidad lina pelou de^ulcboo'c, tem¡eafiéri(¥ 
^^a^Mca co» .t^iYmtkenradondeadoi Eatae pteiee del«rin eatar dia|fAteatbá' 
de modo « que el reaorte horizontal colocado por debajo de^ lee Urestaa di 
loailfoa ae eMutenga imnóviH' y^le ^tóta delí veHtekl ticormpotedk al reo», 
to , introduciéndose. en a» cavidad,^ y comprimiedto ^« dá er e de te en te én aor 
orificio» . , .-,.,. ¿ 

Loa ertificea diaponen la articulación del reaorte vertical con el bo^iaon- 



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prímir U cfttr«aiid«d qae coiwlace U ^eM»v«««>^MHrl» imi fiiía a^l«M»4i 
Hrat, f itratlrU kécla !•» Wto : lo» 4«» priMéMé «ir»e» f«M mrt^f^ 
€x«ttMQfe»l« ti apééilA á U lÜMcién 4eA mm » f d «kimo pwa ^nt el «•« 
Cerm« le tepere el hecer tot depotkioncft* ' 

to f Uceo i—i^^ etoe epáiH—'fMewy ■ áe ti M ey y ^ 
pelieliyeei^ée cédate » á éUaánÉitfl^*^ 4eter ty kei 
quet«cetá«Miiet 



E. DE OTROS REDUCTFVOS. '/ 



reéiiHiwirtí te i n efc rp e ñ t r Aelrtí k^ n n i í alIryfiHrliTitfwf tr t ni * n ■* ■■*-" le 
péolke¿afai>ieiMi««iiRtteleMi«nmli|S«»»«»eB«ei^^ • 

GiMnid#^per ane beride del ebdomen conrerikle es eeo eaoraiel , tM^I' 
eücrierkesinmidéadvÉlMratliie, iee(^l«cett« lé nimo^uk W le ^pted*^ 
desei» del ircMo^, iMohe le redttccie«í mes tMtfprétit ó nn^f^mm^ f eeteb^' 
tienta «BüawfeMie^ de )CM#fM»> d^Mrmí tfpófftefteea^tfte eideMí lfka« 
M«aqpMe^«miirele.'SI MfNiede «^«eWi^^l inVeetifio, le le É li t mdt y 
Q«0^peieM iqltieAÉüíele ^lem «ee |>efolé eeikütei ~ 

Sa iet-^Jietides rMuNlbltt! d rf tm iiw u ^ ttf^ M i fti t ol i » U lAeMiM Mi 
cráneo on pedeso de certon d de plomo , d uoe peloU cisi plana qoeee eee«* 
tioat oea unm w m á t ^ t co uip #ei l¥ Oé 

. ríHiliiimtt/ Me ^elou y m wodefé dátiieo íOd tembftai^t'ttiedleí é$' 
■lienwiii lálmíili em lureh ilrl|iti1ine 

vAlgMee eeeet^fden e wtodei mittii e » let MiperMét ^rtiévleiWáeles fctteH Éi^ 
lo qoe no puede verificerM sin que se rompen ^ 6 4 lo menos se rele^» lee' 
ligementos que los tu)eUn; de donde resulte que en toda díslocedon lay doe 
fenómenos consecuÉisres: 1.». feUe de r s s ke w ide en ks peries blendas: 2.^ d- 
leracion en le contigüidad de les duras. A los dos se opone el ciru)enocorri- 
fiéf^dplot «nmi drden.lMMso d feen ep ei if Liom ot : t '^ * 

j^\ ei4ue d.primiy ^müMi» Mi^*oíttát ee «v>lver*d«Dloc«r lee Aattei^ 
e||i^sus.reJiacionee.|setmrd<Mi«f hecho mto 9 trote >ée Téitiln if á tes mnmcümi 
If firmc«e due^aeceaile» pare. d. competo eyerctcio de toe ftindonea. Este wb^ 
%fKa^ indii^cioek 1^0 ee, puede Iknar^sino aL.cebo 4e mncbo t ic e ep o j A I 



Qpip^ de. mochos, renvedioe que eiereen une acción vital , y q«e por lo Inienin 
no nos pertenecen. Pero entre tanto, suelen quedar loe faneíet JQeJ^'oiAril»» 
ae^ áitf mismost^iOs^fáei^fqMe» por algoii mo^knUnto anÉMÉlaf^Mlim- 
Hicadp. de fne«8^,Ae vepeoduece.k enfiM^nedad. .L«i Ht atié t má eüM knHimi 
d^ á saplir 4 loe ,lig«iientoe» mieoiras edqnteten * sa |lriedtftv«' ' d mÉi d rf l 
Conoció esendelmente el Obfelo de los.relentiviae de tü l^^eclOfle#,'*eoMÉ 
tiernos procuTra4o ^ue loeee Me«i|ire.d de todos loe demás a^íMfee^ ^ cttf 
y dejan i^ilerír, despnes. de cuanto dejamos espoesee en 4es éáfiMloe en* 
t^rior^^ ios i^edioe^etiin'quejsM'jpuede.contetfyy eon lotrrdéAtedoé Me'MV 
dábamos m*q|ineteir* ,f '-', .1 n, -. ' ) ' ' ♦■.' •• . ?> • ..-»»•> \ 
^. U.baen9,^os4QÍon detiifoiteoyde le ^arto ee «o de los me^oftHéát «ti- 

Íf eq el t raft >p B i im»% 4Íe>'ks dfdoceciones , como qtte<>de elle <depe«^e que 
s estremidedes erticulares de los huesos afectos se toquen por superfidet 



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ÜW iff livM^ fWm^ U «lU^i^Mq^ <ft^lMi» p nÉ H Í> ÍJ i» t ii tl ii»»#ftttlt 4^e 






InOM q^ MI lof que por giii^iuno ó eBarirotlt , y qae Citá cb r9Mn.i«ikp 

U|«dot. ,. . . .. (. -u -a 

No haUarciiKM aqni dé lot divertot «paraUf q«e en lo anügao $t reco- 





dulo- 




•uCrtflMdadet articaUrc^^eB dífpomiM ^apt d (^^gi|J^ao )m reAtitnjete fá- • 
dlmtale Uká reUci<ft¡és pr unitivas. Tales máquinas , que por lo coman solo. 

dia.por- 
; labre lodo» 

,^__ ^ , conirof^eruion ^ y 

los tafneraoe de varios ayudantes que tiren con el intermedio de lasos de U 
parte del miembro inferior 4 la que ocupa el huesc^ afecto. Una tracción mas 
YÍol«nta solo conducirla á díitacerar tas partes blandas. 

Entre las máquinas referidas se cuentan el danto de HipdCAATVs^ el irii* 
pmsilKtn Ar Av^Ktiiins, el ghssocomé de GÁtiNo y otras varías descritas en la 
iii^^ t>MnisiO , toáso tamMn' la irochlea nucéntca de Parió y el pali» 
fmsium de Haisraa , que aunque mas sencillas; ni> dejan de* tener los mismos 
inconveniente^^ y que estuvieron muy en vaga, hasta que con el tiempo ha 
iétf y m ^ riu éndo el «éo dfe tot bsos , cuya inréncioñ ae atribuye á HsaA* 
CLims n Taebato* 

En cuanto á los medios que sirven para asegurar la buena posicioui 
ilBOs tratan de estorbar, todo movimieiitOt y con ellos las lesiones de con- 
tigüidad , y otros de mantener aproximadas las superficies articulares. Loe 

' 'taj'-rf tW^ fift'¥»*^ «» «M>* poííion de estopa empapada en clara d* 
jpd^^e si; aplica X^r^iando una capa al rededor, de la articulación afeoln 
rcuMe.foniiio aposito compresivo. Usábase con mucba frecuencia en la 
^ ói df \¿ medicina árabe ; en la actualidad está casi olvidada. 
"^J^^Cn^V^^ Se emplean « especialmente cuando se ba dkipado la ín* 
Tfcgíjjf^^^ {lff% Í;¿i|^ ^a T^gíon aCecU y.mf>dificar al mismo tiampoia ae« 
j^a|^l pon Ü^IU^I^^cím i^icinaUs /yic #a ma^laA á la masa tmpUati- 
ca.,pa f plfca<;iOa el^á fiiíieta jk W mÍAOMWi reglaf que t^pusi^nios U tratar, del 
espedrajro aglutinante. . 

1^ CouPASsAs y Tab&iliaí. Gatnido la eslrtaidad de mu bnea*^ sobro* 



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sm- 



¡•carie p»r ia%— ->wiu^ My>í <»i c ^ mí UMmÚm t 4 
da- ó coa «aa uMilU, U corapvMÍOA mccmpU f€é'ipiMMt^ 
t#4o»lai4«fMi4tl»cificrfiiiM'«iHtt4elh^p^^ .<>*• :\<> ^ .« ^ 

- 4. ^ VituiAiBK'St ■» — á m^ ^iw i y «odo» loé ^nk V^dáMI*litr'iMk¡M¿¿kMéft, 

é^^mUmKhwmf^ fcfcato éMi» tfe titrtüftliüi ayki%jiAA> Itél^i^iWlfc mkt ' 
MNKk», yít<i*^uirt»Mf Wd<k-i»,HS Knrflrfm'tiMi * <» B lM> » t^ i 'dtifcnltar Mi^ 

IMMI^I *51 U*» i-^* •'*!*? X ♦* ioJ'lfcu. í» . >.:í llalli :: iw'i -íU^i .»J i%^\uy ^i*f**Í 

suele sacedoF may 4 mwMMkfci -' ^f-' 

;.,'! , ■> .1 oiíii c.otit.-^- ,\ u iti!il!ii!»J*,noi > .1 «•? /íiJío .•! *,'*,.. 
ILs^TÜV 1.4 lIANMBdiA^ilIPCBlOK. 

frtitturai del AaxiUf infehpr. EMea aj^si^,j^^ 

mana ó un me»» •» « - 'm ' ... " i ., . » 

* '• ' >J4- "' T ;. . . .; "^ T«</t, * i í. ul.t";. ' ' •• . *i 
B.sSPAllA LAS COSTIIOJ^a. 



Lí'Ut 



tJnt Tcnda dlspaesia en espira! 6 1\ tUadriga qae.ae hm tconaejadlp j^ 1m 
fractaras de lascottillaa, ymejor qae ioáp»^ t^k Vffaf^/f¡ ^c^l0f a^fi^jt^^fé^»- 
dices sáperíore» en Torma «íe T. . " ,,,'//, . ^'. ■..,•., 

5. 2.^ Relenlívos para LdLS iajact^ont^ efá ^4 ha^ioí iUiUí^Miré^ 
mídades superiores. . - 

A.C9PAIU LA CLATICOLA. 

BoTiK aconseja para la lajacion de Mi estreifdiMéñehM\ rtíhtAfij/lyitfli' 
)e qoe propone para sn fractará^ f para la estrenáúod oeriinuii'y^ti^^ ¿a- 
sMiLT inTcntó con^l mUmo objeto, haciendo ipie liú VneHai ^é Vfe««A"J«rfb 
d codo del kdo afecto al liombro, pasen por encftna de la porciob Aálocaéa. 

En esta dolencia, se dirige por su propio peso y obedeciendo 1 la accioá 
délos másenlos, bácia bajo, adebnte y adentro el braao privado del ano|9 
de la cUvienla. Este hnéso, por otra^ parte, se efeVá alt^ldi^i^ ú^^iÁieh^ 
rleído-mastoldto , y de a^oi resalta tpie él vendaje dctellÉludf Í| M^ In- 
dicación de dirigir el.brato háda'atras^ arriba f afisars, y de de^ifaifr'la 
estremidad esterna de la clavícula. GanoT recomienda él ti^i^te apdfita 
qne es ana osodlficacioa 4%! de DísAvir;' 



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nt 

U llegue cerca ilcl codo » y de tre» á cuatro dedoi de gruño eu ja» ^Mtt 
. a.^ ^i ^ w M doMi»>4 § é¿» tf t»ri»#Mi»^ l«^ pu^fidM. de kugíAad. i '1 



J»j.yViy «MiMi d^ihi t wu rtlhfcíN am p » n u t , iiit w w y ^y Ue^>» ri — n ad i í Iom 



t |Mi iju » > lii t l M in p i d ^»aiiii dff kwyi f i M i t M < tudp»r lM*c«tt«f 

CM hagan una presión ina uttof > l ^•■ít-'j'^ £> r,> Khh¡i»^ cf,*t tu^;! -t . i,' 

Aptíea^ion, 6% coloca la almohadilla dehajo de la axila del lado afecto 

co« m haae hacia arriha ;,Wt^h§%m»tia9oa»/éetua ésguloa, auben obli<* 

cuasMiile por delante j por detras del pecho á anudarse encima del bom* 

soslieae wi ayudante; se ponen las compresas encima de la estrj||wi4|MÍ 4is«. 

da sano y de delante •tilx UnnWi lJ <i #r|fcdi ^•»at^.€ÍrcuUff«)a'9^4;4fa)pfaM-M 
4^#»«liro#fOJ(el>*|«^»íiíMt:y fifiM94(^4e •i|Si# •^ M> i tf^aiir j»^.4e|wiK> 
4ftl <:odo,,i4«hif WntA^m^^^vMlí^.^^^ V^Vvfr. »4 MM»^ 

•fccU. Al e<mé^jm^k¡i%i^^ 

terior del braio , 4 cmaar laa compresas i|ue se hallan sobre la cstremídsd 
dislocada; se sigse obliciyum^ .pop jla.tspalda y por d^afo de la axila.- 
opvesU, á Tolver por delante del esternón otra res al hombro, donde se 

bmoliasla el codo ; se repite d^;^ to^ y^p^i^ »««ííWÍB^f 9^^.^^ 
Y^M tír^ifA*»*^ ^^'^ m^}^^Ji ^ WiW^ al.pfcfc jfM 9i^¥0 al 

^en^^Mtef.ft Ij^jfi^iiuieroa^ Res^lu,4^e este yepda|« pon^; !.• de dos ca- 
P|f ,de ;cÍ|»:BUres, uAnjü prinai[iio y otf%.a| fin ». al re4edQr ,df I .tronco y 
hraso reunidos : 2.^ de''circulares oblicuos desde el hombro iÁ lad<^ ss no 



* í*|í^* »*Wí* W > dln^^cnciOf ,^ji ciRya# MM abrusn 
^fftf?'^ ^WirPÍ» I #^ qWfT. >^i|W|c apretado 



pitra que Impida la disloc^f^A.fn 16 sucesivo. Se le ^nueva |[;|tda tres ó cua^ 
tQD ái¡m 6 AVM i BMiMido si tar^t menos tiempo en afi^jHrse^ lo que no sue- 
timioM^y m.M<K4V^^ 4^filiitÍYMnenU hasu que ¡¿^ mm,áit nn mes. 

'>i4i lMp ifi MM -)tü ii<'I I Ít>>Í»¥ AVI w«daíaif^fP^,^h*chíf^ cfpi. pNM TfMida dt 
mb^HNuriMS 4it499fO. f 4iMup«igadas de ancho » arrollad^ eu mi globo ; la 
que ü MlfMalia 4 aplicar en la axila del lado sano, se llevaba por el pecho 
y un poco por debajo del hombro alecto, á formar d^ denlr# á ftiera y de de- 
lante airas un círculo al rededor del hombro, y volver por la espalda, defando 
tratad» un oeho J^ c)fi;%7«fya «rúa se bailaba en la parte esterna y supe- 
rior éal braio; y so repetía el mbm# camino con espirales de segunda ts- 
Üfi^eVIJki «#§ Bpas «Has , de dMd^ rtMiltabovaa as/uV^ a ^m mé^ntt 



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4 f^^iMi' mmfrtétk mmlUméLpi^fm itiü 



▼éii4»9é 




Pero , MHM ^litwwi^ifc •til MAi^la ai^lg» ér m m i/f üMM 
p« que nmatettga tafpeMitdft I» ctlrtiiiid«á*«lMiiu*< "< •*' - 



C.4ítMftftf^tti eóMT. 



.ts. 



5e^üft« lM«Aa# Attf^4«*|irfMft^'ir icr «égiMUí >ci|«fcW IMMii Mtt 

Affiieadon. St empien c<il<HÍl ig it rt lÍP t fl lÍÉ W i> |<¿ fa< >< r^ y' lal^^ lattfl^ 
m^ft tdn Vúé hífórfdret , di{d»iÉá« a«'i^ feo ac icafc iiM é ÉUf r i iii m »» «ül»^ 
Ibfftieft e^ptrdel que enim^Tafi tódila tnkvlÉciiMi;' 

El i&leitaliNf* pMtft IN ^sMMÉMimí f écáMiMrfaii en «w^lttiAliiai « 

VMr^aV«cdl«r'tífliifmM'V4lUld^^ tllM^M»ltei,IWfé'«»áMÍfdlÍ tM^ *% 

.< ■>• .-.it -I D. &ft.ktA''u «irtiw».- "'■•" "'*•• ■•' ■ • 

VntñtB emplcárs€: 1.* tl'üéfÉQ deitrífa coitio*'é4!ÍiíiprtitTd de It cisura 
herh* eo l4 sifígriÉ de \k rtian<>'(|Já'g.' 119). ^ ' 

'I."* L* primen vi Ht dad de id ^sp^k tjue úrvt ñt CófiteotiVo en el Íot$^ 
ás M infrio (plá* 77)^ coto^ánd</ Vntés «I rfed^dór'díél carpo f áet mtlaor- 
po dos compresas semilunares, cuyos cenEroa estet) lepando^ por t\ dedo 
pulgar f cayos, ettremos se cñiiea sobre el borde cubital del quinto meU^ 
carpiano. 

5*** F^endaiá cireüíar ataeaáp. Conaiste en un tÍPciilar de lienio fairte 6 
ile pte! , cufo» bofder tmifi^tfos Ifenen dbs series tlte ftjeUs, 'pal^a adpiílfr 
uno 6 varios cord^itefi y unirse de cuaiqitiera dé los ráó^ói qut soh pi^pfof 
lio estos vciidafesí eíitre Tos cuales debe prefét'ifU , porque es inay seBcítto 
y s6lido, el que Ae parece i un punto por entlmik. 

Convenirla / párá' dar' mayor srgurídad á íá sitbracfoii ^ Á6k% t f] Al í í f H^ 
afúd^i^ WhA npéfet» d«^sa, quéf coibCada ed él Ibtlk^alb 'qucñiej^'tat^' 
gar deL iiidice, no les permitiera resbalarae hacia arriba. 

Las lalaciones de la roiiÍl^i<'<ái%e{i'á^HBé6rilHiso de compresaa ó de ta- 
blillas en algún panto;' como cuando solo se ba dislocado la estremldad dtr 

eW los'i^itldfpmdpalVn^McaréVrt^s. Taníbfen'tnm lltf^WiíÜs^i¥%*^pM*^ 
dcüti^ó qtie'^lrskyafi kufirido^ lél Íi^:tmeiitos, rodeír Í[oAi 1A %<IIIHiietoi ÜÉ' 
Ifeftil^t ár^nrcádal sobíé c<mi|nre5aí d áímobadíHas. • -•• •'»" '•^ «t; 



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223 
ti ééno y «a W pftina f ««Wenit coa HA ifmi4«í» Mf iwl f e» U« de íoiUm 



P* » PAEA. LAf rAi.AIIJM% 



Rn U dislocación de lat prii aer — te h* amnit)>¿e «1 meiiÑ» gmmmUUU^ 
j €s Aplícablo el mitmo ep^ito qae te use pere loe buesoe del nelecerpo: 
k» deoiet fihiBiefl te raattlienea redacidet c4Mi e«etra peqoeftee UUillee de 
toadere ó de cartoo monedo, paettat ebtre doe capee de veodeje espiral prac« 
ticado coo uu vendolete OMiy eiigosto. 

' Sa estes luíacíoues , eo«o ea tadee lee de las estrtmidedes saperiorce» 
esendo el eafertno tto penMaece ea cena, lleva so^eadido el liraao eo aaa 
charpa. 

I 3.^ Rtlentivoi para las lujaciones áé lof husiOi di hs 
VHcmbros inferiores^ 

k* FAt4 hk ARTlCVt^CIOM COXO-FCHOA^L* 

I Ia caliese del femat^ aae vei radocidat no vaelve i ebandoner (acilipeiiv 
M sa cavidad, y no aecesUa oiui medios cooteativos , que conserrar awlM^s 
aiaslos ttiiidoe por medio de algunas vaelUe de veadei y deibUdoejv* seuii-» 
iexion ea ladas sas eriicalecioaes. 

Aaiígoameuie se fecoateadabe une espigm oseendMnte^ ipractlcada coa una 
«eade desdice varas de largo y ^% pulgadas de ancho , que no se disuade de 
A que hemos 4<Krilo cd«ao contentivo pera la ingíe, sino en q^ se bai:ea 
primero las vuekas mee inferiores al rededor del ausIo« y e^.croeado.iüv^'» 
responde encima del gran trocánter* 

1 B«;PAI14 LA RODILLA. 

Loe skíhos de primera y de segunda especie , y an veadaje etectado eeoM-* 
)e»fte al qae se ase eo le aHdkce. 

El véndale atacado debe conatvalrte de modo qoe se aoamode jmrlpmeate 
á la» eminencies y ea^tdades de la regina qae be de cubrir, lo que^ se caa^ . 
■iigoOt entre otros medies » heciendo cortes longitudinales en los sitias que 
corresponden á dichas eminencias, é intercalando en ellos porciones elípüe 
cae ^ triangulares. Debe ser este veadeje de UeoM fuerte é do pkl i y sue 
bondce se unen por detres. -i 

C PARA BL F1B« ^ ' 

' Deepoes de haber rodeado la aFtlealaeloa con doe corapreeee abkmfas 4 
eemiioaares, qae vengai», una desde la planta y oirá desde ei tendead Aqai» 
les, é eraierse en la dexura del pie^ y colocadas lea demás compresas émkm 
jnohadilUs que se Jueguen eoavenientes, se puede preclioar aa oabo ée cifoi^ 
de segonda especie eon ana vende de cittco veraa de laaga y doe pulgada 
de abcho, arrollada ea un globo. 

Lee circuios de este ocho ebreaea la estr«alded iaferlor de k pieraa y el 
iMlelarsoi loe circatoa oblicaoe m craRUi ea la texare de ia erUcalifi¡oÉi| 

SI 



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j y^ deben táme tmdkmmmM i él wc p á tefi» wimm H»— liiii ■<|iTiíilti| é% 4mk 
étresttka «a* t«f«c|e^fipi9»«i Aerpftrlt«ttlerk>r átlpítb 

Mttclias veces et necesario emplear dos féralas laterales de carlMi d^ áe 
madera, 4|ae vinicodo desde la pierna, terminen por debsio de la planta del 
pie, para mantener la arttoaUoian iainnvü y eonatnrarU sn forma nata- 
ral. Entonces no se diferencia el aposito del ^ue cdnviene en las fractncat 
im k filf midad infierínr de loa hoüiios de la ] 



CAPITULO VIIL mm lETfirmVOS DS ULS FRACTURAS. 

Comprendemos en este capítulo los apositos que sirven para snplir la ín* 
lagrídad de los knesos fractarados, evitar que so disloquen loa firaemenlos^ 
dap-soKdes á las parles privadas de an apoyo nalnral, y limitar y onn «n* 
pedir los movimientos. 

Dos son las especies de movimientcs k qne está espnesto nn hueso frac- 
turado , á saWr, activos y paUvos^ y á las dos debe oponerse el cimjano 
con medios , que por otra parte, no causen mas perjuicio qne utilidad*. 

Los mo^imientoM aeiivoé dependen de la contracción de los músculos « y el 
pro f esor puede : 1.^ impedirlos por medio de una compresión sobre las ma- 
sas carnosas, qne no las deje entrar en contracción : 2.* luchar directamente 
con ellos usando de apositos esttnsivM : 3.^ nentralisarlos , dando á las par- 
tee nnn posición tal, que todos los esfuenes mnstnlafv estén equiMhroÉos. 
' Oponiéndoae la compresión de las masas camotas á todo anmento de vo^ 
lumen, t¥ka el engrasamiento del cuerpo de los músonlos, y por consifuiew- 
te sn contracción ; pero es preciso que sea mny enérgica para qne no ceda -á 
ningún esfnerso, d si estos producen algnn ve wiU a d o, por peqnefto- que sea, 
puede bastar para que se verifique una consolidación viciosa. Sncede eon^mi^ 
chn frecnencia í^ la acción del aposito es ya intaleraMe , y con todo,.attli 
noUena la indioKion como debiera; por lo mismo nn se suelen usar loa conKp 
présivos sino como medios auxiliares de los demás. ' 

El luchar directamente con la contracción de los músculos que atraen loo 
fracmentos en un sentido por medios mecánicos que los retengan mal de sn 
grado , es doloroso , porque se irritan las masas carnosas y porque suele ser 
indispensable la apKcacion de lasos y oíros compresivos limitados á p e q ntfl aa 
regiones , donde tienen todos los inconvenientes. propios de esta dase de apér 
ii^ 9k también dttcil en la práctica ; porque loa 'músculos son nnn fucnn , 
continna y vigilante, que está, digámoalo asi , pronta á sorprender al opósito 
Én cnalquier descuido, y .Va obteniendo poco á poco sobre él veníalas qne le 
iMoen ineficas. 

* £n cnanto á la posición , es el medio menos violenta, pnet se rednoe á 
poner todos los músculos en equilíLriOrlas articulaciones medi» dobladas y 
los drganos descansando por toda su superficie inferior , abandonados á sá 
mismos como un cuerpo inerte^ De este modo, no existiendo causas particu- 
lares, que sin el concurso de la voluntad del enfermo determinen mas Mta 
la nqntraóaion da los oiúscules flesores que la de les eslensores 6 vico-versa, 
«M«n m a nl ane tse todos en ebsoluU quietud. Pero todavía son de temer los 
deson id os del en toimo y sus movimientos durante el suedo; de medo que U 
pokicúon noes nn aaedio jmu seguao qne los otros dos , y solo tiene á en Ca- 
noa io. ventaja deatr maseúmodo y tolerable para loa pacientes. Con fre- 
cnencia se usa combinada con alguno de los anteriores» . .« ^, 
u Lea mofíMnitea /MMÁfOiT pueden verificarse en el^racmento inferior, 6 
jMO'prójdmaá le ealremidad de nn.miemWy ó en el s«yperier. Ambfn m 



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fflt^ii ¿ft do0 modo» mof diftii^toé; 1.^ rcutaUo lot ft«ciD«ilo» m inte 
•ola picMi de macera que re«iftUii lot impubot eOerioret: 2.* dándole» tol 
Biovilidad, qae ce^aa sia dctcomponerM , y ^e ti ctftitrfto coaunioad* á 
an panto, te transmiu á todos los deooM» sin perder de mn^ae BMmem 
eos relaciones los estremos coapiados. El primer mod# es muchas Tcees im- 
posible de ejecutar , porgue , hágase lo que se qaiera , el Iroac* ae mneve en 
diversas direcciones, 4tp<]ur lo menos, se hunde en ú cama por su centínnn 
permanencia eu ella , y no puede meiaoe de segnirU el liracmento snftriory - 
f de irse poco á poco dislocando en el süio de la fmctnra* ¥t tstaa r at o 
nes se preiere el segundo ^ 6 mejor la combinación de los dos. 

Aunque parecen zuoy numerosos lo« medios de contener los haesos Arac- 
turados, aunque parece muy fácil de llenar la indicación de dar provisio» 
nalmente al órgano la solides necesaria; existen fin embargo naochas eir- 
cuostancias en las que son ineficaces los r^nxsos me|or combinados. Take 
son, aquellas en que los huesos afeaos están profiíndos , Inacceaibles , ro* 
deadoA .4e grandes masas musculares, ó reducidos á pequeras esquirlas , ó en 
que está la fractura complicada con heridas, tqnimoees ú otras enferme* 
dades de los tejidos inmediatos. 

En todoi los casos en que se hallan afectas las partes blandas , debe» dea« 
echarse los retentivos que ejercen una acción demasiado fuerte ; p«es coa* 
tnndirian los órganos muy sensibles qne se hallasen debajo de ellos , y ao- 
ineotarian sus dolencias; por lo que se preierea siempre los apositos man' 
s^cillos entre los que referimos despnea^ dejando, si es posible, al descu- 
bierto lu regiones donde convenga aplicar y renovar oportunamente algu* 
nos remedios. 

Las heridas , comuniquen 6 no con los estremos firacturadoe» deben reu- 
nirse á beneficio de unitivos , siempre qne el desteoao de las partea blandne 
no nos haga perder toda esperanza de adhesión inmediata. En cnanto á In 
renovación de les apósíios^en tales casns , alganor son de parecer que deben 
d- jarse indefinidamente, annqne los baüe y endoreaca la supuración, y qun 
todo es preferible á esponer al aire las superficies afectas : otros , por el 
coutrario, aconsejan; hacer curas diarias y mantener en la parte una esme- 
rada limpieza. Todos alegan observaciones felices en fevor de «n dictamen, 
y resulu que esta cuestión no está aun, compleUniente decidida. A «MOtroe 
nos parece conveniente no incurrir en ningún eatremo, y atenerse en lu 
práctica á las dos reglas siguientes : 1.* no renovar loe «p^^itos tniuntrni 
no incomoden demasiado : 2.* renovarlos cuando la irritaeiou que pnoduce 
eí pus detenido , puede ser mayor que la que sufrirán íop bordes de k bé« 
rida con el contacto momentáneo del aire. 

Siempre que, sobre un aposito unitivo ó sobre medios med k lu a le s npli« 
cados en las partes blandas afectas de cualquier modo^ se culocan loa rttou- 
tivos de las fracturas ; e» indispensable disminuir la acción de estos por 
medio de hilas, almohadilla > compresas | en una palabra , empleniidií utt 
a^sitb preservativo. 

Loa objetos que se usan particularmente en las fracturas, sos : 

i.^ CoMPEisAs. Se preparan dos ó tres de forma cnadrangular, y dt'lu« 
Ikieiile longitud para dar vuelta y media al rededor del fitio de lo to u nl— fc 
Se las emplea en los miembros, colocándolas al rededor del aitíu a f eeNfdg 
modo que fjeraan alguna compresión. Ademas, se neau 4as compre l o t If»» 
gitudinales . y otras df diferentes figuras. 

¿.^ Almohadillas. Son por lo cQmun de dimensionea algo mayores ^/m 
las tablillas que se sitúan encima ; pueden contener estopoi algodiw ó aolr 



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22fl 
vado, pero imi pi<eftrib1e8 fas it ctMcarílli ¿t trfM, U cutí á«fce etUr bti^ 
iMite ñojtt , p«ra que el operailor la acornuk tn loa sitiot donde éomvtmf^^f 
i fifi de. reHenar loa hoecoa ^ igaaUr la taperficie de U región afecta j ha- 
cer tolerable U compresión del ap^^sito* 

3.® FaRVtAs. Ya etptitimoa en la primera parte todo lo pertenecieBle i 
estos objetos de aposito. Solamente recordaremos M|ai , ^ue deben ser por W 
comnn mas largas qne los baesos fractarados, basÚíste ancbas para qoe lai 
vendoletea qne las sostienen en sn sitnacion no compriman los te)ido8« y d# 
nn gAMor proporcionado á la resistencia que ban de vencer. Por áttimo, s« 
aplican entre dos capas ée venda, 6 por fuera del vendaje con et int0mie« 
dio de alfflobadillaa que reparten sn acción con Igualdad en todoe loa 
pantos. 

4.* VmoAJü. Son á la rea compresivos f contentivos, para evitar la 
contracción de los másenlos, dar solides á los buesot y sostener loa 
demás objetos aplicados endma de ellos. En las fracturas de los miem« 
bros se asan algunoe de que babfaremoa en sn lagar i los demás Uenen tan 
diversas formas, como las regiones afectas. 

5.^ Lazos. Son unos vendoTetes qae sirven pira sujetar las tablillas, y 
por tanto, de longitud safitiente para rodear el aposito y formar con sos doa 
puntas nna lasada. Se colocan tres , y cuando ñas cinco , en cada juego da 
tablillas, a distancias iguales entre éi y de las estremldades de aquellas; so 
los anuda aobre la férula esterna, y se comprime con ellos todo lo necesa« 
rio. Las vilmas de cartón se sostienen por medio de correas, que están lo»* 
gitudinalmente boradadas por varios agujeros, para fijarse en los bolontt 
metálicos qae presenta la vilma estema. 

4.^ Fanonis. Se llaman asi unos rollos de psja 6 de lienso, qne se €•« 
laaan á las parlas laterales del apMlo en las firactoras, y se snbdividcB en 
dérespecies, verdaderos y /alsos. 

l^^fmnomes verdaderos son nnos cilindros íle paja larga, dispuesta al re* 
dador de un mimbre, que la sirve como de núcleo , y atada con un bra* 
naante. Tienen tinas dos pulgadas de diámetro y mayor longitud que el bncsO 
fracturado. Se usaban antiguamente en lugar de las tablillas; pero, com^ 
les faltan las aondidones indispensables en estas, se emplean inicameno 
ta en el dia como medio adicional , colocados al esterior del aposito entre 
la eaina f las partes laterales de on miembro afecto , para in>pedirte qne »9 
intMM hacia los lados. ' 

Los fanones falsos no sott mas qne un pedaso de lienso doblado mn* 
abas ¥eces sobre sí mismo , de manera que le quede una longitud de cer* 
ca de una vara y una ancbu^ algo mayor que la longitud del bneso frac- 
tarado, ftrven por lo común pare envolver por cada lado una de las tablU 
lian laterales que se emplean en los miembros, sobre las cnales deben ar- 
voÜafse hasta que sus bordes internos queden á unas cinco ó aeis pulgadas 
d# distancia mútuá; también envuelven de la misma manera á los fasKmes 
verdaderos: á veces, finalmente, hacen el oficio de almohadillas , y en este 
caso, forman dos cilindros muy flojos q*ie se ponen debajo de las férulaa. 
- Paeden unirse en una sola picsa los fanones verdaderos y los lálsaa 
tomanio un pedaso de lienzo de dimensiones suficientes, como si se fueran 
éCafMar anos ¿mones falsos ; envolviendo en sus estremos unos cilindros de 
pafí Me estopa colocada al rededor de nn mimbre, y cosiendo esta cubierta 
con algunas puntadas. De este modo , tenemos los fanones verdaderoa nnU 
tisn atftre sí ^^ un pedaso de lienso de nnos dos pies de ancbo , cuya dis- 
tancia aé l^kiededfsmii^iir cuanto se quiera haciéndolos radar nna bácia otra. 



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1 



32T 

ÍM'M«jpMi#,'1n»éeir nlM'teikMik !• sttáackHft ifc'MllÉ''tiAtiAlb^ot^,' y k^tttl 

*> 7»^ €t«MM. AlfiSno» 4:^ftt)a»«« han liiTtrMkiVé «étMé 1 f^op^tb t«T« 
tkm» frÉttai^, tuire bs rualet te fuéde c^tvtir U d« Bahib que desiri^ 
MoM» •» vtteftim primera parte. £» §i^erct< !^fe«ní étr de tablus» i»a&Caiite 
Éilri«toaa p«t«^ue ei pirol^or y el ayif4tfffite fueüatí alcftniar cihA^ameiHé 
lié» 1MM f #«f«1aá# «I fitíb <At «ki ^éüc^kw^ f .p0ciK'b«*flda« ^ páMi f|tae it«> i€ 

}or atagaran la ittiuovilidaé é^ la# ftPttcnentot, •«« i«ipiéa«# eP^jertii^ci de 
iMiAeMa órganos ; \ó» qaé permiten variacíooft ett la )|b«ftfétoii del hü^t^- 
hm ttt <|«i» rftMe la doleiMfia, porque «na quietud a^iokita, prolongada, ^t 
a a a á H i 4itm, Hega 4> #«« intnMbIt; Km ^u« eti lo sucmívó mu aaaírfiíciteft de 
*«ii«l«#^9 niap^iioaaikl^N^ett lat«r«la¿wne« <ét loa bneto» firactnradot j Idl 
|ü lü y j wbá M gj U aitWitson lf«wtdaé ié««iih-a<i^hw tapor&éie; Ún^lbii^; 
liaa qoa atraen loa fracmentos con una fuerza paralela á ta eje , reki«íié»éó 
é^mÉi1<¡á4nbioWB»^piHMettfi» veriidMr^ ttftoio aeguti Ur longil^ii; temo 
ü|iw el^ g rofc e» , la dlreceíow y Ui drciM»feMAe¡a ; de «uerte que no baatarl 
qte «A Mía tuM ii*»' para fea firactnra^del femanr , por c}eniplo , reAiiUnya 4 hl 
% i n fi ric » fen ioaí g HnA a o o ttwto hffada , aino que debe ioi^dir xfüé 
rütntigliea fW«tM»ftt«Coa qoe loa ^ 'antea *^ita«i '^cMf^ 
JarafcMii i rigulo <fc>ili<ftll»eti^qiiogt' to g m ', ó ^ giaren* a«%re 
iá ^jéi aagéi qM #1 c#a d M é « i i t <* a > érl*áwitr arvparie bHicfao'^ pUlnd 
éil fÁñ trMMMr. 

«La nplkaeioft de «» epótité relráflT» ie kiéce teniendo, al et posil>1e , co* 
^ w iá i I p i ii to» obfetoa q«e aé haa ét oaar, debajo de la parte afecta ; de 
modo fne no (alte maa que levantarloa por uno y otro lado, paira qne q«e-» 
tat efe a« aUttadiMí t e»ioÉieea-ae^^^f«éed«% la eMpucion de loa fratmen^os, 
aitt aiaaio mai loa á al mitaana , atttea bta , aoateniéndoloa ron nwt faerza 
pNpü a lu nada» baati qoe l^ adqníridia la parle, á beneficio del apóflit^, 
la io Htom eceaarla para qu« oonaenren loa-eatremoa del bneso laa relaciones 
q«e lü be 4aéo el ciro^iio. 

CiaMadd «n miembro ha de permanecer tendido sobre nn plano todo el 
^••po ^m dttr* 4a formación del tmiio prwfülférHtty 9é preciso que apoye con 
fflüldad por todoa loa pVNHOa de •« mitad Siifarior ; pnea Temos que , &é »n- 
irir nl|«no da eHo^ tomo «I talón 4 \m utberoaldad del isquion, todo el peso 
^ la parte , se originan dolores , inflamaciones y escaras gangrenosas. Por 
tao» se él sp o fe o qtfe esto «flono^lenga eminencias y depretionea iuversus á 
W d^ 'mienubeo, y qm «o sea Un blando qne se deje deprimir ftcilmentr, 
M ta» éiff# fue incomodo. 

' fW — |> i fyiooÍ4ipdafrto reietili»oejWtfe nna compresión algo contideraHe- 
m Qifel p«nto dé la longitud ét mm mlb^ébito , ae cubre to«la la parte tiíjí^^ 
ttar,ileadeios'bas«a4e laa^dodoa ^ ooa nv'coaipresivo espiral, para Mitt 
*ttt t^nchasoM edemfalDaar 

' Oam o ie na obaenrar toé»»loa ^las el éfó$i¡^ retentivo, por si se ba dcs^ 
compuesto alguna de sus partea, y no se mantienen los frarmrnfoa en Isa 
vv^ciaaiea confvwientca. M eabo de ifOtnce días, 6 antes si se ha alojado , se 




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niUma e»pcc¡e , con el doble objeto de obrtr tobrji JU# .fT^^fM^M^-IM' IMÍ9 
9pofiiéiidús« V.d«#arMm <Vl JftffvOl^nMctoii P fMWrecieiMU la JP tit 1 irí t < j t 
los eq«imoiei, y de que el vendaje, al tiempa de tecarM, q»«de VM il nn|iií« 
mido. Eotoncef , e» precia cootAr, cii||i«Í9jlt gxi»dú« U co n » r» i iii »<<»J« 
qu^ deipnirt •« ha deaprcUr el lÍMia«> , yNf>a el attajo ¿a, buaMm^M 
4^ iobrívcípir. TíA* w «ría p^twüWe iiM«» f» jm ¿ft-UMi líqw4«» má^MU t 
▼ovfjl í^g^ cJUw i.|wq«^aqi¿rfl9a 4^jp»:j»r.ei«Miia4el v w ^ ^MMg M i i 
qae, $í!c4«daM 1 > ,<»acía in^i^fíPieiWe» »i«li4í» 4ai4a ^lowüiiffffMMi >■- 
U*odacir loi fio«Mppitoa i^»U la segi«» atei«* ! ^^ t. . 

Diipuü *6 lo f»e hemoft dicHo de Ja aeciw! ia loa apMlM rtli»ilro% 
qoe teda atriba en la á«inpyilid*4 de loa, «itrai»^. deL hi»i« fo<^W^<% 
iacUi^eate ae infiere q«e debe evcangarae.lanayov.qiii^tiid» p 9li» *0Íi»< — 
et^ervuaíi jleToarackiii, Jiiií.^cíir»i44-«t d#i#fa«fl^ 
iD4^il:«,i:|iatido a»Cce ,c»BlWwraiíWftnt» •l.xHiealbf». efiíiiltfu i«i«itiáM f «••? 
|>i(M 4e;4>osjcipn. ■ .*.¡ »- * m .'..,<•** 1 ¡ '*'•'*• 'vv; *' 

llegado el c^¥» de.x#»OT»r ei^ apdiit«a,i- M.^pv^piMO^ d ii4^.ÍMig » Oirt 
feñterameate ig«al al que vamoa 4 «eparac« irmpmm i|«a hfm *jyy «iít^ 
iadjipacipaa y ai, los fracmeptoaae.dkloeaaf.c«i laeiUtfiíd» üt ^jWJtwX h^g^ 
pcfán wavípneate. la eéteaaioa.^ ^ Xi tWi e a trn M ^i ^ Í«Aaád ^'^^ ^ ^ ?^*f^^^ ?-? 
^ U GiMrA^ 5i la alfo¿ii>» esl^ttii »% wi i i i wAf o .^^ .t>itfrii i Í Mi ilMiWi if i r jii 
»iWl»o# ajmd^ntet Í€,lafwi|atéiiinnil#laliaaáH <ii id iii|ji fti^ii Arta •■HüfWi 

en la articulación mat inmediata y mo en el aitio de la fratfAMtn Kirtfüíil 
puede el cirujano Mpaca» de u4a ye^lodo al 9^éé^ > ***' ****Í^!ÍIL!** 
cima 4é lai almohada», y.*^ aj^adasle iftl«)diM;iié^.«««fO~dlí|nírt*ii« 
la misn^ forma. ., , ,t • - . ', *■ * • "•*-*• *' . ' * 

iCiomQ a* Un lurga la.t^^enaw ié^\(>ihitt^ntím^h^»^i»l^^^ ^ ^ ^ ¡ ^^ 
lot órgfMioft subyacente ¿e lainpm|MKiiQii y.^^ U iimoiaiida4.fMMMliM«« 
A»i €1 „ que lo» músculos m airoftaar, laa jurtmlactMe»! f^ P^í» «§••••»•• 
las qu^ ^Un ma» próxioM id ait^ af(«:i0v*'.aa.pfltne9 rígidaa> y.ftMa» ta 
miembros muy débilei y medio páraliaadot. Paríi. avilar. ea pwia aH«a »»*• 
convettientea, le hace que dichaa arlicnU/Dioiiea» daide qpe el cali© tnifír*» 4 
adquirir alguna Mlíde&# e)aGoUii dik tianipo»^* ,4iaiHiN^*ai»%y«a ^ fMm f 
de eliemiion , quA dirigidct» flor fl cki^aiio y ^pálida» aniícna^lp 10 ;!«▼ 
mita la pruiúncia, no p ae d e a? a ar ,pe#jn diah J b?t pott¿a paaiita# y^f«ataffii 
U rigUe» ceotecutiyat ;. ' v _* ' 

Por lo común hicia loé IreinAá á cuMauta dim, ífM tacea smte ntipija^ 



se pueden separar defíniüvamente loa apóaitoa fáia»ii«Aa' EiOaagaa^ ai-har 
Ha formado un callo provisional , que tiene la oaAsiataBCia inaearia y» 

.suplir la integridad del b«aao« Jío caii|pia»at,)4i*,tniba»ia¡i )^tf»*^*f*|*^* 
lamente al órgano el «j^rcieJo ^laáiaa ««a A mci e » fi » >'at»%iyi^*aa' yatí— 
adelanUr por grados ». GOnfinna»^* ^aev ^jai^tor Aos «ó , tresi ^ ^*f y^^ 
en cama » si la lesión existe en las estremidade» infcmcafti .eaapaaaiHl* ••aiP 

.á andar con makta«,,y#M sucaMvamaalai haite qna lasiaaaaa aapi*^ ¿^ %^ 
el callo ba adquirido bastante solide^ '* - 

Loa apositos retentivos.de laa fradnraa otislem dafdei U aaaa.raaMla a*^ 
tignedad: en tiempo 4e Jfaa^Míaa» ar c#nacMLiflW4#Ba* part# ^- ^^f 

Joato^hM perm,Miflcido«as^ oitiaiiwMarina» kaata qna lÉa4:insiaoaa <^»*^^ 

^o$ han per(ac4iioiiado eslMoriiuarinoHiiU , pofquc^>^a« ya n a c i d^>f »a » á m^ 
do la diaposición orgánica 4a Wa^paries f laa Cin é a i aM it qaa aü itllaa at t» 



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' Bit Vm KMrosde HipootaIIC^, espeeithneifte eiief ^ut trata de las fnc* 
%MÉ^ M litfllctt ya f^cotfrebdii^oft Tmichoa «pósitos, que locgo se ven repr»* 
diicidwi lili U mayor' parte de 9u^ sute^ores. i^ra las fraeftrras del bmnero y 
-ik tta^biMao» dtsT aJUtétMrizo, ifc^ontéjH el'-padre áé la Medicina düs tendas di&- 
'ptttilit «« ctipfral ,'1^ partlfcii¡6o del sHlo alecto , se dfrtjan ttiia hacia «rrí^ 
Íé ficttifr boda Wjt> , y com{>rtitt«i!i inM'ique ea 1o9 detAas puntos, 'en loi 
pertcnecieiitef á lá Acetara. So^re est»« coloca nn parche de cerato y etra 
jHíé , q«e piKde empesar á desarrollarse en la paite Inferior ó étt la su- 
ferlor. Dieet ^e et tafidente la presión del tendaje, si el enfermo conoce 
^pwet lúas feerte en el sitio de la fractura que* en !«• Amias; ai le pare^ 
ct^e rá pét gradoi en aamento en las 2( htfraa que rt|fteA; si se presenta 
«t segnitido áh en la mano «n tumor blando, y'«i al* MrCero es mucho me^ 
not perceptible la acción de las vendas. Cuando fah» a>gnn# de estoi^ fenó* 
-aieiu»», 6ptfr el eontra^o ea'ittdy notable, se anmentar ó ie disminnye la 
canpreaioa. Be todos modot , al tercer día se qntta el rendaje', y se vuelve 
4^p0ner mas apretado, em petando siempre por la fractura, para qneloa bu- 
moeres no se acumulrir en este paragé, iHno que leai'vayan - sncesivatnente 
tiitifia^ las vtt^ltaa espirales,' lat'tjue eadv ves ton més' flc^« , Aunqoc 
M tami»^«|ftf» ge-iésie^IlM pór'sí nrfsmás; Al"^ptitD» dÜMse encttet<W 
el -'■ilemliro' mas Mfadtf al* nivel 4#1a fractura; 'y4oa fraftmeartóS'mas no*- 
i^»illé«f eÉi^BCCi sé- l«s toici ée ta^lSMUat que seftfümaa-ftNieaaa d«üdo»eor^ 
respondan al sitio aféelo, y «o deben 'ponerse cn'el bor^ i^lal ni en el 
cnirita! del antebraio, i no ser indispensables, en cuyo caso tendrán menos 
ion gUiái qne lasolraa, para qtie tno atcaifieo á diondé^ei>tee«»Nellá snpetf»* 
ficial y compriman y ulceren Ipa tt^ménlas. Este último aposito permane- 
ce hasta el dia vigésimo , si no ocurre algún inconveniente , teniendo cui -> 
JUAm éñ C9ñ$0éwti0 algo^apmMa la vaB4a ^t toataUPA ^$ |*MUlaa^!l)«iIúl- 
tiaao» se iMispenáa el braao ti| aunúfltxion en wp Oe/aff^ ^M-.fitiilpr»iid# 
%\ aniabenso y la mano» 

Henaot ealMctado las reglaa que dá Hipocratbs pern ladeligacipii del bir^ 
ao y M antebcaaO',/|^r^M son lasfmkaias/qjue con ligeraa modificacioiiM, 
.«liaUece en los dentarfiNO», y ^ai|ii|i»^n;-,l^ Ufojres^ 4c#sta.fAft)| <k > 
«irq|ia cb aq«eU#SH4iempOi» .£i^. las .etlrcmdadisi i^<irÁeres acon^ja U 
aüapsiOP » soa ít n idatia Ué fraoturta de) i lémur » coa «uia vihna t.aca»a|aíiha 
qtMbfU/t ek«D«lslo; y la píern* por su caraipoaleridr, ^puea si no akanaa mas 
ifm á la corva , lastima las partes blandas do esta región , y antes favore - 
ot^iO Impídela lexion de la rpdiUa, que, á juicio de Uipocrat«s, se de* 
be evitar «qa nmeiio esmero en Mtas dolencias. 

Trata también Hipócratis de los casos en que , por existir una herida, 
•ose puede aplíq^jr^l^póaito anlt^^ior; mani|ie«i^ 4]qe,ea.4iLá\itl querco con- 
fCrvñt la aalension de la pierna , sujetando el fracmento inferior á los pies 
<t Id iHpiit {.4e»cribi i^%parato pri^iopara esto» casos; aconseja curan las 
VfjHnt f^n aviplastos, parches de cerato, qompresa^ empapadas en vino y 
tj^dos de Uiik; finalmente, tanto para la deligacion como para la pafte 
Otfaiaalf dá mochos preceptos hijos de una profunda observación , que ep 
^^m parle fe con^^rvan en nuestros dias. 

J^iivMfi 4fl lilMxt.eislerameiite destinado á c^e asunto , se l^lan espar- 
cidas e»)oi demás otra^ muchas .noticias interesantes i en el de la* mÜ" 
•ts/Manef j^ por e^jemplo , le encnentra el modp de ^licar un vendaje en la 
Iractora de la clairicnla« 



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aparecieron sacesivameiile duranU mucho* áigloi, haMt k># tlemfNMI diuFn9 
y DBSA.UL1 ; en cuya últrima época m aoalUaron coa r^or loa aparaiot cía 
uaestroft mayore» , y te multiplicaron da oa moddTprodifioae | wiifrimé^ 
iMim^porUiitaa ,ipo4ificactQi|A«a.<iue au^i^reí» el tatitdio y la ei^ariaocia* . 

Ya «a ^¡empo de Fajibo m (ualiauloa faiUMies, qaa nd^ encuieoifMi. mei^ 
cioiutioa.^u If^ 4kbraA'44 Gut üb CuAVHéés;^ y poco deipuet Scoi;ry» ñmti^ 
|»¡ó au veuclaí*: d£.vaii4l4« ^oeltaa, qua, ag<m dijimoa e» la p«ipi(Km psft4^ 
ha aillo poateriormaaU motlilkado por algiuioa profeaorea. ,. , 

Ds^Aucr ea uno da loa que faaa eatudiado con maa fruto U ajccioa ifoa coa* 
vieue ej«cc«r au la mayor parte de laa (racluraai BoTBa catUtlece otíU»iipoa 
preceptos aobra aaU punia e^i au iratudQ de enfemudadcM dé fm^os; y úUi^ 
maineute DiiPi7f.T«f« ,. Muaoa. » Laaiunr y otroa raucboi ciraja«bf baa obla^ 
jiifio enau pr«ctÍGa.a9aaltiMÍoa que lea hiA iiecho ftdoptfr tpóaiCo» pertkuli* 
rea « que eu |ef uidar v^pioa 4 deacribir» . « • 

. En cuau^i á «amaa para Ua caaos de fiwciorat Gos a» CMw»MC.reraaaiea 
Oa que aean ealreobaa y perlbfadaa por na aguf aro « por áomé^ el ea f e ra ao 
pue4a hacer sus defi^aicioues. Hace poco tiempo que, se baa iuventedo lae dt 
>VwTi y da/EAM-S/qaa, mandonau^oa en otro tof^f*. 
^ JUa m^r«r. parie.da U»a 4^hia|oa da apdaito áwí^Htk cam^ rfHíliaoi M 
AfiUd^u enipitf^lUu^ 4 iaa/ractiiraa da loa.li«eM)» Mfoa é» UNiiiiiemlwai, 
^uA smIaa qu^rfiM drifoili^^ea.oftreceii y iRM«r Mu MM^a 4 Ifii lUrttíeMii 
-oomift'vi^remaa aftiSA hif«v P^r ehope. peaaft0iepk.4 JeaeriUr Im ApMlM 
reteativoa,4mpeu9da ^r loa iom aencilloi qoe soai 

% U JUimimol áélas/raeáarmi.dé los kuc$M dé la cabe%m y 

.*.., jq (,. ■'., ' dtl franco* * '•- • 

" ''Mfltf ««ibfaM «t mMcií á> eoflilpfeiiyó» eaiiMamdoa ¿e lÜiHtot f oi oi^ 
y*4t«»':11«iiatt»lleitfes, U 4wii«ack»n de «OMertar «pUcadoeloenmedloaeoM* 
▼eiiieiitBs. Como los huesos de la cabeaa y del tronco aoB éo ^neíal poco 
moví ble* 9 4 ascepcioA de le mandíbula inferior; como ae beUan por todaa 
tpariei 'rodados di^ partea dura» y* blendat; estas coAtrtbuye*, y casi beatas» 
"toarh #éaia^r>loa lm^laot,^mfÑre p^Mft6»^'qtte tiende» 4 diilocar lo* bawee 
«*acturedoi,7teéii m%áitíi aui^tátta muy Miic(11ag<%er^4té«if 'facUmMk U 
4«l!h!acimi. Por otre paru , las áreccloiiek de esfoa hoeiba^'eéelea Ar p^»^ 
^'^ttcidia p¿f causea ftio/' Violentas, y eftUr eeómpafiadaa <le dtaórdette» m 
las importantes visceras que protejeil : dé donde resultad qae it convieiteA 
en una enfermedad terundaría , y que loa esfuercoa del profesor no ti d(« 
rigen principalmente 4 obtener le cbnsotidítcion de loe freementOfé- 

Es 4 veces necesario» para mantener xcdncldoi loé firacmeátni^ '1tolMt,«> 
cir unos lechinos ea la parte anterior de laa fosea nasaleí, 6 Mea nnoe tro* 
*zoé de son'ia de goma elástica, ó unas pequelhia canulaa de p^eta, ilgn ent 
'fcbrvadas bádá atrás y beches 4 propósito, que se «n)elan sóbrela lafili^ttt^ 
perior cou ^nos vendoletes ó con uñ vendaje en forme de T éMéf t^}^ 
'permiten la aplicación de laá hilas entre an circunf^encla y Ir memmnn 
pituitaria , dejando libre el paso del aire (iór su conducto. £oi Uélifños es« 
taran atados por su parte mc^ii coa unoi cordoneiet i cnyei e«ift»ttld>déft 
quedan al c5terior* 



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Í3Í> • 

pitan eli el tapouamieiilo ¿e M-'keiiiltt qte rmlU éei» opéitcüÉ ál( U lft« 
Ua (pág* 134)9 X colorar lo» Icchinoa del miaino inod*. 

M. DcLACAOix ha.|»VttiU4é tt»4|iélllo )f4rüciilli«^piíni sMiltttcr rcJaci^ 
iaa otas fracturas, y que puede aer átil eo algon caao» ea ^ae la fuma m«« 
tiltdaá d« \0§ fracmeniot nos haga ttáner ^am ué lltgtttá i t^nmMitít^ ain 
Mbrtaidad. 

' Ooa^la ea le apdailo de doa rtwúrtes nmÉtU^Éori trH m'níms dé mdm 7 wmm 
Mtfi^aSa Éietwim'a^ mpirid» por un t^rmih» - 

^ Lfoa doa r«MrlM'aoa «aai4emidiN!«4aMs,ittéft fHnwloade.iíAaVyt^^H^»* 
poüdttt A lae patiis aiHaríov* ypoÉCerldrie'k cfebda |f«r Iv ^é «e^Mii*^ 
fuen con los nombres át fadal y oceípikti, 

" El rétotüfméámt tiene tal forma, qne ae adapta eMClMMtite al labio sn- 
ptrtoi* , donde preaenia ma^ór latitud , para ocupar todo el espacio que lak^ 
día deade el ángulo naso -labial hasta el bdrda Khra del labio f luego se an-« 
foHa j ae dirige por «no yótrb ladtf haaln loaeondüoade la nMndibnla, don- 
de ae redobla liéciíat avriha en Ángulo re^to ; pask'por4eknte do loaoondue->> 
«^ audifiroa, y ternoánt en lao altáea por doa gurclNir oblMoa encorVadoi 
iiécia fuera. ' 

£1 reiorié ncdipiiaí tiene en iu parle media iinn eapede de anulo elíptiro^ 
^e ka de correspouder al ángulo superior del occipital^ y de cuyas par ha 
HÍMénilei.]tfiHeri'ba ramas , que deben Htgar'á la» lienea y terminar en doé 
^crifíTOa \fÉt ae-tfrlSentan con foa ganchos'dil retortt filial, y en otroa doa 
gaucbito» que dan inserción á nua cinta. '' 

^ ^ íáá kéH'éSmai;^xtk^^9Íft^t, tmnMVCMt, f ttéil* cruaando el Ver- 
ti¿é de la' clabeaa , *á fiarse *«n Ibfe j^anchltoa' del resorte oecipiul ; la aegnndá 
%to ' infefrior y pasa por k nnca , terminando en lo» ángulo» redoa del rciortfc 
facial; por último, la tercera e» lougitudinal , y »e eatitode dt una á li^ra d« 
1m antecéáentea lintcnaolaa por »^ parU media. 

'^'^'LH horgaükB éievmí^ta »e i-edmse á nna varilla biftirOÉda m pe rt ormente^ 
ndóndé preaeifia! dos ditnie»' redondeado», ob«to»o» ^gnamccidóa do licnsúf é 
Va)é#».E»la píe» he arüonla oon la cbapa labial -por Wdlo "de* mi gMne que 1é 
'^roitte moveV^lMciaielÉnte, y eMá atrateüda ea »u base pofu* tomillcí^, 
'^e ftermüiá en el resorte y solo puede girar sobre »a eje, do modo que auk 
Tueltas impelen los dlentea de la horquilla hacia delante. » 

-^ ApÚáoé^it: Se eftipleaa por el resorte Itidal, introduciendo^ loa diente» do 
k hér^ttlá en lat fbéa» naaale» debajo de los fkncmen«oe diskciadoa ; ae tolo^ 
can aoceaivamente el resorte occipital y la» cinta», y ae conelnye^aiidn<nMl'- 1 

t^tüMoHiilto/ fara quil kii eitremldadaa ck ^i'keÁrquflla empiijen á maáiera 
de pnlanca lo» hueso» propio» de lar nairia hock delanlt. De mé modo qnlAá 
lilirii él ^a»é iel aire por detrae do la rarilk elevadora. 

B.p^PARA. £U JUXlLXa supuioa 

' ' lii' ka ffacfnt^ del bordé atveok^ , te Mfe|étan á vecéif ll>l íhibñeBto» eran- 
do coh hilo» de oro los dientes respeettVóé. TambieaTie osa en algúnaa' cir^ 
cunatancias el mismo aposito que en las iracturas del matilar ioferior. 
Mr, l^movra ha imaginado para ciertos caso» nn apo»ito , que no impide 
^ál enfermo la deglución ni d u»o de la palabra. Consiste en un rMor/a e/oj- 
'^MO qÉO rodea el cráneo , y del que salen por las paHes laterales dqs apeodi- 
ce», qnt »e encorT^fi pac» penetrar en k bocar y hiego rodean iodo el arco 

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ai2 

ta;r<iiMoib i*t,#irv^i^ípira^ fiWfÍ9^ IW» «^ .««idf> de presioa cooveuienU* . . 

dobladas donde sobresale algao fracmeoto, ó doode se quiere eíercer/qn* 
pm¡(Mi inai^ fi*erit, y ♦<te«^« •^«•íí»^ * kwlaoido de Unvnm, cubffcv ; I* 
parte con una férula de cario» mo^d», lÜMrudito.tOida «en «»a.caaipf«l* 
s^fiUf ^ sfrftnpltta. €mt^fm% ¿fi ]í9^,$ijpo»lQ% í^ w*aios.á'd«KCÍWr- JEn el 
dH:epi|a« ^|^pii»daf .Ueii^e4e,¿^aflM4e sofiWqttc.iuaba Kavo, j^*| 
estopada de Fabhicio de AcvkPEtvu^wn» . . 

Loa •pósitof.eaH>)Mdea e« «ataxrr^jmrft le distittgiien ««ei de 4>irot p9 
la^ ctrcanslaacie principal de permUir loa movioaienioa de U naadibuU, á 
df baberia, de^^onaervar ÚMaévil. 

En esU iUii«»Q.c9M^, M ialArpoiu»» icm enlicapaden en^re l## arc^ de»? 
itfioa.«iM tAbliiUft de laadeim é ipiai^il I acenaíadas iHiperior^é iníerior* 
iaa^t8^,.piii:%<il«e «b^mi^v^q «eparad^^Us mattdíbiilM y,periaU«^ el pai^ 
de los alimentos /sirviendo Umbien de vilmas al hueso fracturado. Uecb# 
esto» y OftMrta la cAbesa del enfermo «on ui| gorra» fe pueden %pllcer« 
, i. ® FaoBO\ , empleada ya en tiempo de Galbko y modificad* por F^ 
9RICIO p«, Aco4PiROWiTE. Es de dos ^ tres pulgadas de ^cho y vara y m^ 
ái^ d^ ler^i ^m cei|ti¡o eai4 ip^tJtidp 4ongUudi»alfl«nl» ^^U ^len»W ^ 
tres pulgadas. . . • ..-,, *, . >u • » í íj 'nip «" • • 'c* 

^ T 4pi4cmtí¥a. $e jntrodfiqe.l». barba por 1% ,»lifrjUni|, .í^l . CW^rOti l^ «afc^» 
«ap^ioraa ^q co^dMcen por debajo deí los cooduetoa anditivoaal occipuoo»- 
.y uUgo,4 I4 frente • donde se anndan , y los ia&rior«» aubea ve4if^^9i»«^ 
|K>r las sienes ^ á terminar en el vértice de la cabeMu 

Este vendaje se puede emplear también sin ia abertwo^.longjtndinaU . ¿,.' 
Algqjo^aviaan nn.apdsito muy parecido^ ,á la frondOv, que co^aiste en tloe 
¡Ko^pc^aa. de trcet^artM deiUi^o, y de lati^Hd «uficienU pv^qne» doWn^ 
i^trea.6(CttaUo ?eceft aobpo »<4W«flfi^», If» nm^^ i» ^ de» ^nlgadaifi ¿Í^J^ 
compresas se aplican por s« centro , tina debajo y otra delante de la- barba» 
y terminan » iiquelU en el vértice y eau en el occipucio,, encima dei gorro 
del enfermo. En seg.iiidn te coloca In fronda según ae ba , esplicedn. 
. . 2JÍ,GA%mm0, Ofrece doa variedles» según que eaU la irendf arrollada en 
nifo ,d,,dq4globos, lomando en el primer ceao el nombre dt. eóiyfe y W «a 
Ji^flV^JtoiCi: M tf^AAr. - • I . ^'* '' 

. . ^ita6c4f9^i*fimf^ w praetiga^n una.wenda dn $. > 7u1j*TMu4t. U«S» T 
p.fuJgadaadejápcIio^ nrcollada ¡m un globo. , . ' ^ ^ * ¿^ 

Apiicacion. Recomiendan ios AA. que se empiece por dos i trf» wr^n^ 
res al rededor del óvalo superior del cráneo (JL l^fig- 2, aa)\ que llegando 
á la sien del lado afecto, se haga un inverso, sostenido con pontos ó alfile- 
res; que se descienda direcUmente sobre el nlasetero," á paaar por debajo 
de la barba; desde donde se sube por la región mastojdea al vértice de laca - 
besa, y^^^^x^ ^; 9Ú«<^o camii^9 (¿í.^)» haa|a,que<ipaí»lMn |;i;?^.dr<tiw»«> 
jBspirales, de p/:¡mera,^aff«fíie en dir^cion vertical,. pero oblícno^.con , respec- 
tó al plano au^erior , pues pasan por detras de una oreja y, por d^Unle de 
otra. Enlooces y esUndo sobre el ángulo .de la mandíbula, se varia de direc- 
cioiKy se pasa, por delante delcueJlo para llegar á la nuc^; deade do«á« ^ 
trazan trji^s 6 cuairo circuí'^ caAÍ horizontales. por debeiq ^ Joi.CondH^lot 
,i^i^diiir(^ y ppr delaule de 1& maudil^aJa|e^ior.(^ ^, i^ . •«'',. 



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TGdtW't^^Nmé úha nif(»dflfettlótá de e«ie vérfdtf», (firt 'd M' i*«V(« tW 
gaieote. Trazados tos primeros cfrcaloa horisontaHf, qtftse hace«Ae1i*lBitf'- 
da ideiiecha si la enfermedad está en el lado' derecho, se Iraela retida d<^- 
de el occipocio, por debajo de la oreja del lado Mtio, «1 »ntio de taboca, 
dtMe donde sabe vertical meóte ]^r el ángulo de H liíaaSAbW del ladó^ #t- " 
reeho «I verCliré de la cabeta, y bkja por Ateéáñ'éí fá út^ Ht^tM^'iéf ff^ 1 
i^gulr el* mismo camino, hasta que rebullen tVerlérf^frafer endítéfceloí Vér-"^ 
tkafl^ 7 entonces se sufeU la: estremidad final con noetos titoillo» herriten*- * 
Ules. 

C^ABT omite bs voeltas <|áe pasan por delante del bblo Hiferfori ptr qoe 
ewian hacia atrás el cuerpo de la mandibala, qae en las fracturat del cnello 
debe por et corntratio dirigirse hacia delante. '^¡ 

£1 cahtatfo doble se hace con la misma tí^tfdk, airéltadft eifr ddé gloUos^ < 
cdiótándoloi debajo t!e la bdrbaí llevándolo;^ por ambos Íad6s:á formar uno ^ 
de loa círculos verticales; cruzándolos en lo alto de la cabesa, demodo^cjna * 
el que queda debajo fbrme un inverso sobi^ el otro, y se dhrijan ambos al oc« 
dpaclo; volviendo al suelo de la boca, desde donde se torna á subir por en- 
tre las orejas y los ángulos estemoi de los párpados, y se repiten iguales ' 
yaeltas dos 6 tres veces; por último, viniendo desde el occipucio horizon- 
talmente á pasar sobre el tabríy infrrióf \ f retéoceniiendd al mismo punto, 
para concluir con cípculos al rededor de la cabeza. 

' tyKmvr q^ere que se sosteriga la vuelta horizontal qoe paaa por Maule 
á« kr barba, y que no debe hacerse citando «stán firactarados los eondllosT 
é^ la mandfbnla , con un nuevo círculo vertical , que se hace con los fio- • 
boa ilespues de traerlos desde el occipucio al vértice. 

Kl cabestro doble, como^heclfo con la veéida arrollada en 4m «globos, ic«< 
nwtlMr ttis sétldó que ét sentenib, y wtyt j^ra cnaáé» la ieslMi eiíftaan * 
ambos ladds* - x * ' ' 

* ' Kiedien esfios vendajes snpHrse las mas Veces cotr la fVondá; la que en tal 
oaso dehe preíeriv*se , poique es más sendlla, mas ftdl de aplicar y «O'eai* 
(fe tan continuas renovaciones. 

A los cuarenta dias, por lo común , se pueden separar defiadtivamieiita ' 
estos apositos, pues se encuentra consolidada 'la (Vaciara. • ' . < • i • h*;» 

"ÍM medios reteiilivos que no impiden lov iboVifflIentas ^ la avCiculacten 
ten»poro«matilar,''se reducfntbdos á dés placas melftHedb, qae apoyan pa«¿i 
releías una á otra sobre los dientes y en la base de la mandíbula, y Be«pro« 
xlmatt por Miedlo 'ét tornntdtf^ Estos apdlitoa no soi apHcables mas que en 
larfracinras del cnerpo del hueso, y principalmente en laé lyue ae halhn 
al ntvel de la abertura de la boca. Difieren aolo por sa mayor 6 mesor* 
complicadon, y asi mencionaremoi solameate el de Boomiiery el de Besoí - 
y el ^e RitioaaoT. ,».,.. 

- *BI-a|2éli«ód4r'RifM!iicK^onsU dé-í t^ una tobllll» do ¿ladera* ár laonSs^ 
má flonna'y eslMsion que la base de lá mandíbula, y* que en las partéala- 
UnalUvde sn* borde ésteruo presenta dos correas de una cuarta de- longitud: 
2.* an gorro con dos ^hebillas para recibir las cstremidades de las correas: 
3«^aMa"ch«pa metálica acanalada inferlormente , que abrasa el borde den* 
twiovn'la estension de una á dos pulgadaa: 4i^ una 'espesio '^ prensa ^ qnn 
jB^Mta «k «na varilla , eneorvtléa superfotmente-pUra rstdear si '4ábsoi Infecí 
vior'y aboyar' sobre la chl^a mctálka ,.y terminada inlMormente en vm* 
tomUlo que foUna eontín nación de su longitud, y alHviesa éna ho)a ma* 
drilalara de acero , armada en su cara superior de pmatas oonao «na liipa. 
Ka la estremidad de este tornillo se pone una tntrca movibla^ que según . 



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<:M4 

atrae en taatliki inyccso la «Iremldad.iiiM apoya ev el arco deoUrie» ^ 
ApiícaciíM. Golocadp el gorro, te fija con loUdea por medio de sus correa» 
la laHim desljuada á la Jbaae.de la apiandibulii ; se sitúa la chapa metálica, 
de f»o4o. que ptrr^pood? por A^ cenU*^ al siiio,,df U fracCitra;, se hace qp*. 
la. pr«>iMf«lK*ce estaa dqn e^pf^ies ^e t'ériüa^ cpn, el gancho encoryado por, 
arriba y coaU.boia cuadriUte|a,{wr aba}o. Esti^ asqieiíüe impelida por la. 
tuerca ■Mvibl^, y 4us dientes «aperiorea «e clavan ea la tablilla de joaadeía. 
De este modo se gradqa la presión todo lo que parece necesario. 

£1 a|Misito de IB^fCu es maobo oaas sencillo ; jeo vea de tablilla de madera 
y de baja cuadriUtera» tiene ana chapa metálica qae apoya en el borde in« 
feriar de la mandibula coa el intermedio de compresas 6 de i^na fimohadi-* 
Ha; por 6lÜ9iia.,>Ut)^s«ceflaJídad aafterior del tallo de la pnensa termina en 
uaa espaasioe qae ainra de fiírala. E^l iostramento, paea» tieae^ igual «ociaa»i 
pera dos pieaas menos qae el aateri<^. 

El aposito de Mr. Hoacndor es may análogo á los qae acahamaa de deacrí« . 
bir, coa algaaas ligeras variacioaes» debidas tal ves á ao haber tenido aa« 
ticia sa iaveatar da Iqí qae habiaa propuesto los ciruianoa akmaaea» 

« . V , ; 7 D. 9^WK LA* COST^I;I*Afv ! . . 

. Se tfmlm poner oompresae doMet dgradaadas ea tos paatoa dioad< lea frea* 
meatae aabresaiea hacía faere; pera eslps defaea haHarse de antemano reda«» 
cidos, de mod^ que ao farolea áagalo ; porque de otro inodo seria ftcil qaa 
•e clavasen sus puntas ea Uia lejidoa. Cuando la Cractara está ea la parta 
medía del huaáa ^ y las CnM^cnaalee se dirigen Inicia dentro ,ae ooWcan doe 
canpsasa», aaa ^loa ^l eaUraaa y oira ionwdiata 4 la articalaciaa e aite . 
rertebral , para que los obliguen á inclinarse en dirección contraria^ 

' Encima de'estaa campreaaa r^ tolac# el veada|e caadríga (peg. 6S) á me- 
)or , uaa de cuerpo coto T de ano y escapulario, cuya aplicadan ea mae* 
fácil y menos Incómoda. Amboa tienen el objeto de io^pedir la dilatación da^ 
las paredes taracieas « hacieada qae ios movimientos inspiratariaa ae verifi- 
quen tan solo á espeaias. de la caalraccion del dia^fragma. > 

• BL Baitaear eá ha prapaeita. encontrar ua medio para que paeda düalagaa 
el pecho á peser*d,ei apáaita» f le ha parecido qae se aoaaeguina.de > aaan 
aera, sigatcnle. :f ' ; i . 

Apléqoese aalca qi^ el aaadafe oaa espeeie de asqaelela» oampaeata da: 
1. ^ dos Tilmas de hopi-de4a4a forradas por deatro coa almehadillaat de aa*. 
ficieates dímeasiane» para compceader todas las regiones laterales del Iraar 
ca deéde kaciMleraa teVU ' ja^aatlaaf daade toman punto de apoya par medía 
de escotaduras; en sos bordes posteriores bay correas y hebillaa qae |)is aaea 
métanaMe^ile; 2v^ doa{> afiérNlÍ0eaenca.irvadés> qae necea de. «ada hacde aale* 
rior de &s ublsllaa y term{oea> poye h otra estremidad ea aa.üaloa ^^pie laa 
ane: 3» ^ uña gcaade aUnahadilla, qae ae coloca en el lada airela,. y*4kaa 
una abertará en el sitia qae debe corresponder á la lesión del hueaa« 

Eachaadeésta armaaea se colacaii las veadas, y asi se caasigne qoa na. 
llagací» 4 ImipÉrtetaateríertdM pecho* porque lo ioapiden loelistenetii» qaa v 
termina»! I6s!apéndkes« ¥#rat»aa,iaa» qae dado#a qae el toreig «aPM^^e^ida 
eau atañere áa ^calud da edkpHarsf , y este apasito, dificalleada taflihie% 
la'vUlatácioade la cavidad. abdominal » parece mas daílaso qae táUL . 

El ohielade M. Baii.up pediera lograrse con macha íaeiUdad> empleaa* 
do, para hacer keireadaíUxda'caerpoi iejidae eláaltee^* .. í 



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• 235 

E. FARA EL JUTVHIIOII T LOS H0K8O8 I^K tK TBtVIS. 

Los Yt^dafes ée cuerpo con apéndices f las compresas son los únicos me* 
ttdt qac ]9t emplean, por lo comuu, en estos casos. Ea la fractura de )a ta« 
Btrotidad del Isquion paedef convenid la sspi^a de ¡a ingle (pag. 63). 

I &; ® Apositos nUniivos para las fracturas ds los huesos 
d^ los miembros. 

Lot miembros coastao de boesos planos, cortos y largos; pero, ^i .estoi 
>4^<noa iio^^sc^^ en ni!kmero lla»4AiiMft» <K:Mpaii á lo mtno$ mayor es« 
lítiuioil , están e*puuUM á fractura! co» mas freciMucia y «sigen medios a»é^ 
logoa para so CBra^ion: por tauto nos limiiaremoa i elloA en estas considera^ 
cioaaes generales. 

Poír lo coman, en ana fractura simple de on bneso largo se empiece ptr 
colocar nna compresa coadriUiera, que en el parage afecto dé vuelta y me* 
din sd rededor del miembro , y compresas graduadas en los litios que deben 
iu£rir mayor pr^iop. Después se aplica uaq de los vendajes deque luego ha« 
bUrémos; se acuita la estremidad aobre una almohada , do modo qne dea* 
c^aae ea ella poír todos los puntos de aa fl^^a ci«c(uifere^cia inferior , y ae 
la cubre coa- nn arco de fractura. . . 

i. ^ VaiinaJK BsnaAL. Se prepara una renda de suficiente longitud para 
cubrir COA dos capas de vueltas espirales todo el miembro alecto , hasta por 
«aeima de la articulación superioi; mas inmediata a( sitio de 4a iractiira^ 
Antes da aplicarla, se la 'suele empapar ea algún iJ^uido resolutivo. 

jiplUae^n. Puesto el miembro en situaci9^ conyenjente y conscnvada la 
coaptación de los f^acmentos por medio de ayudanjtes, toma el operador la 
venda arrollada en un globo, y empieaa por traaar dos círculos bastante 
apretados ^1 nivel de la fractura \ baja con espirales hasta las bases de loa 
dedos, y vuelve á subir del mismo modo, basta 4jar la venda sobre la arti* 
colación superior mas inmediata 4 la fractura, encima de la cual se babráa 
Uia^ado óticos dos cir^u^os, Al^upos aconsejan empegar .p^r las puntas dd loa 
diados pa^ ffpeler sucesivamente los humores hác ji^.bi pacto superior. 

Este vendaje es poco sólido , y su aplica<;ion no mu^ iacU cuando les ea* 
Ijrenaoa fracturados tienden á perder sus relaciones: por la nifmo, no se le 
•su mas que en los niAos, y algunas veces , ^n las fracturas simples del bra- 
Hi^ antebraab, metacarpo y dedos de los adultos, y cuando, ya formado el 
callo provisional con el auxilio de otros medios^, no se le quiere abandonar 
éai mismo, porque pudiera faltifle la consistencia necesaria. 

2.^ ViMDAjB i^B 18 CABOS. Se compoi^e -de tres 1^^^^^% de lienso de 
dimeosionea desiguales ; sienda el mayor tan largo convo el bui^so fraetu- 
fUdo , y tan ancho como baste para dar pocoineiios de ^os vueltas mV rede^ 
dor del miembro ; los otros son sucesivamente como pulgada y, media 4 dos 
pulgadas menos^ en todos sentidos. Los tres se sobreponen, de n»o<W que el 
centro de uno caiga sobre el de los' otros; se cosen en ^oda la longitud de 
aa linei^ me^ia , y se dividen por cada lado basta cerca de .esta coa^uca ea 
Irea Uras de igual latitud. Cuando debe ^rvie pera \^ pa|:^ mas 4>Ua del 
Immero 6 del fémur, se hace en hh bordé superior una eacvt^dura euflorma 
aamilunari -que se adapta 4 la ingle-dr4 la éxila. . . ., 

Jfifétasioa. 3e le siláa dcbajp del miemWo i de modoi qne su costura f^.* 



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J36 
responda a\ eje del mismo , ta pedaio menor hicta arriba y toa caWs wat** 
diüs al sitio <W U rraot«ra. £1 profesor, toma c4 ca^io modio estemo que le 
presenta primero; tira de él, mientras que an ayudante sostiene el opuesto 
atrayéiiilole h&cía si por el otro Udoj leva colocando al reded4»r del miem« 
bro, y si, despu**» de haberle ajustado lo mas posible^ eacede a^^Mia poreUoi, 
la dobla b&cia fuera para que no se arrc^gue; aplica fuefo.c^' li^' miao% 
compresión mt>derada el cabo que tenia el ayudante; repite igual ope- 
rad »n coa los dof superficiales superiores , y luego con los iu(eriores, de« 
jando ya en situación conyeniente el primer pedazo de lienzo. Del mÍ5mo 
modo se prosigue con los otros dos restantes ^ y si se quiere dar mayor co- 
hesión y fuena á todo el vendaje , se le humedece con agua vegeto-mi- 
neral. 

'? E\ vewdttje de 1-8 cabos )ierrait« examütar el sitio afecto^ apIScsr cnan- 
to* remedios pareican indicados , sin necesidad de mover el miembro, basta 
•qne; por esUr sucio el aposito, es preciso t^novarle en totalfdid. Tiene e! in- 
conveniente de no ejercer una compresión metódica; pues no empiesa , co- 
in# debiiria , en las bases de los dedos, para ser gradualmente menor en to« 
<los los puntos superiores menos al nivel de la fractura. 
. 3. ® Viro US db Scültbto (pág. 11). SI se hace con rendas sueltas, se las 
sobrepone en Itis dos terceras partes de su anchura y se las coloca transver* 
saimente debajo del miembro; al cual deben circuir dos veCes , cubrién- 
do^^ksde su estremidad hasU pol^* ««ftima de la articülaaon super!oíe> del 
bueso' afecto. 

Afaicaticn. Se empíeta por las Vendas mas Inferiores, para obedecer el 
imparUnte precepto de repeler siempre los líquidos hacia arriba , y se li- 
gue; para la colocación de cada venda, las mismas.reglas que para los cabos 
del veadaje anterior. Laa qne corresponden á los puntos en que están los 
tniembitos en ilexion, como á ta articulación del pie cob la pierna , forman 
una especk de ^4ie cifra , cuyas asas se crnxan en dicha flexura. 

El rendaje de SeOLivro reúne todas las condiciones que se podían desear; 
paes ejerce una compresión uniformemente menor bácia (a pírte mas alU 
«leí miembro , y cuando se quiere renovar alguna de las vendas aisladamen- 
te , puede hacerse, cosiendo en uno de sus estremos la que va i rempla- 
«arbí, y tirando del! opuesto basta dejar á b nueva en M sjtnttnjii. 

Solamente se ha observado que alguna vef se destodt>oiJéiti'f^sVeitfd*» séi¿ 
paradas, y deja» intervalos en que se infartan los tcjidoi^í 'i ^irá ¿bViar 
este incojiTeníente, las han cosido algunos á lina tira longitudinal, pero tú 
«ste'csSo , es mas dificil renovar alguna de ellas por separado. 

Sobre estos vendajes, ó entre sus diversas capas, ó debajo dlí ellos, seci^- 
locan á veces dos 6 tres compresas longuctas en la dirección del eje del 
miembro. Cuand» áé prefiere el espiral , suelen ponerse por encima de éH , 
y «B las sujeta ttín óna nueva veridá que cubre á la primera. 

En seguida se colocan las almohadillas ,' cuyo número y disposición vá^ 
rían según los traaos psrticulares , y enfcimí de ellas, 6 según algunos, en- 
*tre las dos capas del vendaje espiral, ó ya envueltas en los falsos fanon^, 

li^^*''**** <l«« se sujetan con las correas qne tienen la» de cartón ó po* 

medré de /tMtos, Estos suelen ser tres en las estremidades superiores y cinco 

«n las inferiores, y se anudan sobre la tablilla esterna, empezando por ^ 

iq^c' eae sobre la fracturé. Vienen por último los fanones veirdaderb» y W^. 

sl»s,)iqné forman hí pieaa estertor det apasito. 

L\» tablillas qne se oaan entre las dos capas del vendaje espiral , deben se* 
Ujeras, cónéavss y bastante estrechas para no tocarse-^r sos bordes, en 



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i tftMii^ €|crc«rÍMi'pf«i6»a -aábrt €l aSo»Wo.'<3eoer%lro«íilc m «mp)«ifi' 
ttss fcf«ÍMf«%tt«M* veoe» é«ft y w^/n. v«i f«Mir*i>eit ei friteer ««lotarteluiá 
Kr lateros, etlerna y anterior ; en ti scguailo falt««»to última» ^ fui ti ttn 
«•»• te ajladb la ^^ifiwiam" " - i*' t 

-. Las iriloiaa que 6e«taa e» los nkoibrof ton casi siempre it madera; pe-» 
ffo tamiHea jñ/dúea- haeerte,¿« «arto», de hoja-delaCa, como las em^tle^ba 
SCQMKDia eo mactioa casos, ó ée cuero bansisado como aaoaselan Bkokiih^ 
GRavssw y oiros.*Toéss ellas pueden prc^aiar buceos y eminencias fo »euti* 
dm invtrso á las del miembro que baa da cubrir, y en caso ,de .néoésidadi 
at laa aapU'Coa roUitoa de mrmbffs é coalqaier otro cvcrpo algo ilciible^ 
Laalaaaa debca «fnedaabastaate apretadoa^ para lo ^ae. el cirujano encar'* 
fari á oa ayadante qué poaga el dedo sobre el primer nado, mientras él 
hace la lasada. 

' Ademas de qoe todas las pifias referidss se aplicaa en. los miembros frac« 
tarados por el orden, qae hemos espoastó , es preciso prepararlas de amtema»- 
■o del modo signíepte^ 5o oalócaa. sobcv-on plano cualqaiera: 4-'^ ^ \9€0t 
•astendidosparaldáiaanleL^Bnos, á otrbsc. 3^ 9 .los fiuftofies « travesado» -^biie lot 
lasos: 3. ® el vendaje de 18 cabos, ó elide vendas áueltas, qui'dando la prti 
mera 4 caairo dedos de distancia. del borde sapérior de los falsos fanours: 
4. ^* ana 6 dos compresas caadriláteras para rodear vea y media ai:nttembro 
.y varte longuetas: S. ^ . cuando se asa ¡A ^vendaje de 18 cabos ^ el de Sen)- 
talo as m«y codo,» se .colocan las taUUlas arrolladas en los falsea fanones 
fré^ 9-> se oabre jcms. alaiobad illas: la.'i:ara interna de las i'érulas $ en cuya 
-dia^sUanse^aonduee sobre ana ahnaiwida lodo el aposito^ para pasarle por 
deba^ ^ k astramidad afecta: 7« 9 caaado el vendaje de S^ulteto r s mny 
iargo, se descompondría necesariaa>ente al tiempo de trasladarle al lecbo del 
-anférmo , si ao tnvíéramo» U precancioo.de llevarle arraliado de la maniera 
^at tigae* Se ponen Jas tsUilUa sobre las cstresnidsdesxde las vtmdaa sepa- 
radas, una á cada lado , paralelas á los bordes longitudinales de ios falsoeiW- 
át atrolta :tOfioi ei*m1géúm sobra las férulas ,^ y liuaBdo «atas -Van á 



-ancoolvarse» sainUrpo^enylaa. almohadillas en el buecoquefd^'an , y se abin 
.laava»daleles par Cttcima. da este rollo» 

De caal<)nier bm4o ^e se hi^ya preparado el apdslto,>dos ayudantes levan^ 
,lai^ el miembfx»^ deiando por debajo de él sufioiente espacio para ininodú» 
cir el vendaje con las almobadas, que le sostienen; entonces, se desldan los 
i.vendoleles , estendiéndolos. en dirección transversal; se desaff^lUn .bsiieru- 
/l#a^iyra<*'4i«pouan'todas*U^p^sa^ en el é.téet^ queban dfe gnardar: los ayu- 
dantes ejercan .los esfuerso» |)e esieusjof y con trabes tehsion , y veci6esda»hi 
..aoapCacioaf ademan caer el miembro de B)odi^t|u£ cruae veritcalaiejite.la/par- 
te aaadit de< Jas vendasi, y le sosiienen inmóvil y en el mism<> grado de Uiá- 
.ai9n basta después de eoocluiíja la cura. r- i* < .i, ' ü • 

Ei operador ,. situada .á la parte esterna del miembro. afecto , prodeJ^ .i sa- 
fan \$A reglas indicadaa4c U aplicación d^ la* co.wpresas y del<.<veiidajte, 
t jbuaiade^iéiadolos, (p^ra legnir la practica m ss. general, ¡coii) sigan tíi^ni^Jairé- 
.SAlatiroiirColoiM^ después >;n)e|^Í€ain4njLe,^a alia!oli^dillfis,>y« las^^féru^aeía^vo- 
riladas »si correspfmdeni i losiüdos^rfinilatifaltos mo«»cs,^ y aaudáilas jca*fiB- 
, midadas de los la^os. «.^-t. ... . :« c.ítu. • 

. La ppficipa qiue debe conservar el jqilembr^, varia Sfguu las huesi^^ afec- 
tos y las circunstancias de su afc'ccion. Hipócrites decia que en .laS'^tRcuM'- 
' di^ supersorra. ea naliarAl; >a^ üem^n^ y iefi^.las iaferÁaves la es^wsian'. Fu 
.al.4ÍA,tiefifA lo» profesares 'OpiP>fn(^.»M!CQntra4s* en:«ste,|>MHto>i*fÍ *jliiAi>pre 
^ ét^tf^^l. <d>j^ 4^ (Q^fMH 4 l^:¿i^QYÍl»iMtos aqtiyoa r y . pasi^^o^ , ^nipltjpsi ^ y a 



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5S8 

«DO Teremot «I ttaur de lo* ap¿t¡lM aMafejadflt tB«%wnt4iMitttet| ]^«i 
ftpecial en Im del (áaaac 

Loa apositos retentivos de las fractaraa ae renntvaai'i k» ((«Íam é m m i 
le días» é antes si, halnéndose deacomp ots lo » n* llenan come debea In im* 
dicacion. En tal cas0| se prepara, antea datado, el apdifil# tpm at vn i cm« 
^lear , y se desarrolla el atilign» dejando íum piexaa tendidas á nn# y olio 
lado del miembro sob^e Ja almohada. D^MÚe i|ne se empieaan á deaataff lan 
rendoleies, los ayadantcs fijan ei miembro para oponerse SI caalqnier «UsWi* 
ca<iion de los fraemening , y U élesran deopiies con mktoxwdadoi fnM>q«( 
el operador pneda aepaaar de una ycb todo el apúiilo aniignn i «ueaAraa Ijnn 
lia tercer ayadanU introdnce ^el nncvo por el otro lado. Hecho lo cnial,«e 
procede lo mismo qne en la primera aplicaaion. 

M. LünncT ha propnesto y osado f al parecer cM viny bnenoa rcsaltadoa, 
un método que ál llama de vcsidaje inonaorible , tomfdo M qne pam al§a^ 
nos caaob empleaban; hace mocho tiempoí loanimjaaba espadóles, cuya prísp 
cipal tireunstancia, eael conservarse aplkadd, á noéenritr algup ncddeala» 
hasta la «oésolidadon^de la fraclnra« • . ^ 

Los objetos qne emplea M. Lanurr ton , coa U^as modificndoaeai ka 
miamos qne acabamos de enumerar ( pág. 235); peip antea dt aplicarlos, loa 
humedece con un Uqnido, que: ha recibido del autor el nombre de a a^ qpa rf n, 
y se compone de aguardiente aleañfotfado, agan vegeta-mineral y daña ^ 
Imero. Para separar ealeapéaitoy cuaiáda ae aa'paaé formado el callo r ^ H 
reblandree hacienda tomar al anftmáa an baio; en el cpie^ae poeée» dim^ 
▼er , para darle mayor eficacia , cuatro onzas de aubcarbonata át ^olMn. *• 

Mr. M&Toa os Lmjsama ha puesto en duda la ascelenda de osla métada, 
y le jasga muy iéfcrior á sa UbKIla suspendida ; á la «nal, esi caso de con- 
cederse á algua kpdaito » dio» qne €^?ieiie mejor que á Bingon otra el tpi- 
teto i>iamovA/^ ...» «^■ ' 

UhimameKU'iiM.^Bima cknjaho de Braaelas'ha mbdificada el né Héñ 
•da Lanavr^ y da^loe repetidoa ensayoa hechor |k»r YnMMoea el hw ^^ M é$ 
la caridad ^ resniu al parecer que esU modlficacioa' i|a muy »a at«j o s a^ 
-Y^BM con eUa ae consolidan perfectamente y en pooo tiempo las fractaraa com- 
plicadas , y á los tvea ó cuatro dias puede el enCirma kranUrse de la caivl» 
y coa el aaxi lio de maletas , • ai la enfermedad OEisie ea las estramidadei 1»- 
leriorea, eatPO gatH á -sus ocupaciones. I^onaiste el método de M« Sktrnm mí 
^plkar troa^ttapna dn vendas aueHas y dos fórtfka >de cartón, caág^tbuéaa 
fCon aa coeimienta de almidón r la primera capa ae poae por el méloééa^ 
diaario, y su cara estcriar se bat*niia coa dicha> 6>cimkntoV'M calocairlta 
-dos vUmaa 4 los lados del miembro, alcanaando hasU su paite inlerka; ee 
rellenan los huecos con hilas ó almohadillaa, y^se adapUn loa atroa dio pk« 
-nos del veadafe , ' inleqpoakado debaja de cada venda una capa ét ahaUÍoa^ 
,iUk> aposito se mantieae pof tres t cuatro diaa en una. innmvIHdad a b aa 
hit», cubierta coa un«: sábana; y al cabo de cate' tiempn , ae «wavkrtn #i 
-aaa ai|a sólida ,-,qae na ¡permite ni ngu na separación i los fracíaéatici, Mí»- 
•qnteel mkmbro se mm^w ai»^ i toUlldad« Nada ca mas fUcfl ^a« ae^tftafk 
cuaado se supone corada la lesión, ó cuando lo exije alguna circuastanHa 
acciiíentol: basta reblaadecerk Waagáa tibia, para que el almidón pierda 
aa conaistencia. , ■ 

n Son «an tas lasveaujas fde^ aegun VimAV^ pK>date el melado laamaviMa 
de NL Sairrtff ; ae han vfata tan üeKeea y aegaroa retattidoa enk préleti«a 
ae aqu«l cékbre citujeao^'-que debe ciísayarae por loa prcfieaoréo flipéjlaM, 



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flffl ^ pmkm c«tdérane de m eficacia 7 l^ loi catoe e» qnt con^eng» 
•o mpikmi^n ;Pw lo demás» asunto es este en qne nedricamentr pnüi^camoa 
mi0 m d %rmoé demasiado ; norqne la lerapéuti^ de las kaatoras > muy oompli* 
Mdia de MífOt ha ptm^éo U atención de los mas célabres autores, y exijo 
aa estadio profiíndd y detenido. 

Tnlet son en gene ra l los medios de apóaito que la cirn|ía opone á lai 
límctarta de los huesos. En su combinación » en sos diversas circun^tanciaSt 
imrten según los casos particulares, de los que en segnida nos Tamos á 
'Mapnr« 

£1' tratamiento que hemos espuesto, no es aplicable á la clavícula, que 
Mr sa situación no llene analogía con los demás huesos largos , ni á las 
iesíosMS de ks apofises de estos^ ni á veces» á laa de sus estrcmidades arti- 
caUroe. 

AETICULO L-APOSrroá PARA LAS FRACTURAS DE LOS 
MIEMBROS SUPERIORES. 

A, s= PARA LA CLAVÍCULA. 

Cl fracmento interno queda por lo común fijo por los ligsmentos que le 
mBca al etlemon, y como no se insertan en él grandes músculos , obedece 
Colímente á la acción del cirujano , que suele reducirse á deprimirle un 
poco, para oponerse á la del esterno-mastoideo. El frscmento esterno, mo« 
vido por el peso y la rotación del braco, se disloca hacia bajo, adentro j 
adelante 9 y por lo mismo » es preciso que el aposito le conduica hacia arri« 
hkf afuera y airas. 

Los antiguos se limitaban á combatir la dislocación del fracmento esterno 
liácia delante, atrayendo los hombros en sentido inverso por medio de 
échos de cifra y otros apositos. Sin embargo , ym desde Galbiio se babta 
aconsejado algunas veces la espiga de Glaücias , vendaje muy parecido al de 
Dbsault que esplicarémos después*, y lo qne es mas , los Árabes y Ambrosio 
'Parxo seguían al efectuar la reducción las reglas indicadas , inclinando el 
hombro hacia arriba, afuera y atrás; pero, sin dada por falta de atención» 
no conocieron que cl apasito, puesto que se empleaba para continuar y su« 
"plir la acción del cirujano , debia obrar de la misma manera , y basta Dt*> 
áAVVs no se establecieron preceptos fijos en este punto. 

Cuabdo la fractilra de la clavícula se verifica entre su estreroidad esterna 
y los ligamentos coraco-claviculares , apenas se percibe dlftlocacion , y por 
consiguiente se aplica un aposito sencillo para evitar los movimientos del 
braso. Cuando la lesión existe entre dichos ligamentos y la articulación es- 
terno-clavicular, efectuada la reducción , se empiesa por cubrir la parte 
con compresas sencillas, empapadas en líquidos resolutivos, ó graduadas, si 
' es necesario deprimir algún fracmento , y se rellenan con hilas las cavida- 
des que presenta esta región , como también el hueco de la Axila. Los ant¿« 
guos cubrían el sitió de la fractura con una ^siopmda^ compuesta de hilas ó 
est6pa empapadas en una mésela de alambre, clara de huevo y espíritu 
de vino; hacían que en dicho sitio se crnsasen varias 'compresas lengüetas» 
y encima de ellas colocaban otra en forma de media croa de Malta. 

Entre los vendajes caya acción se dirige únicamente 4 llevar los hom* 
bros hacia' atrás , se cuentan : 1 . ^ el iKho de cifra poMterhr de los Aotu- 
*bro9 ( V. orthapédicos); 'por debajo de sus asas y delante del pecho, se coloca 
transversal mente una compresa fuerte, cuyos cabos se redoblan y vienen i 

83 



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240 
•Dtne tu el cmKm: 2. » U tipiga d^sundeaU ^pjfi^h C})^; .«.^ mm^ ^h^ 
mohadüia caauirilátert , al^o mas grande qu^ la re^ii ái^ef«>eftca{^r « d| 
CM^oacaalro ángnlot parten igual número de vendas, para.aUrsi^.aiiatccui 
oims y formar asas al rededor de los hombros ; est^^apósito ba sido pro- 
puesto por BafTNiKtHACSBM : 4* ^ la cruz de hierro de llBUTMai el coru.áp 
BaAsiM» y Q^ros medioa, que tan solo varían de ios anteriores en la f(mBa« 
Todos el &OS soUan cabrirse con la capelina, ó con q tro oonteativp . ^ )47f 
remedios aplicados en el sitio de la enfermedad. En la actualidad han au4<^ 
no sin raaoa, en completo desuso, y en su lugar se han propuesto Idia se- 
guientes. 

1. ^ APOSITO DB Dis4uLT« Se necesita preparar: 1.^ una almohadilla ci^f 
neiforme » de 8 á It pulgadaa de longitud, 4 6 5 de latitud y 3i de grosor e^ 
su base: 2.^ dos vendas de S á 10 varas de largo, arrolladas cada upa efL 
un globo: 3,* otra venda de 6 varas de longitud^ también en un glóboi 
4.** una charpa y un vendaje de cuerpo^ 

Aplicación, Sentado el enfermo delante del profesor y algo separado del 
cuerpo el braaodel lado afecto, se coloca la almohadilla con el borde grueso 
en la axila, y mientras que un ayudante la mantiene en tal estado, se hace aüo, 
para fijarla, de una de las vendas de ocho variks de largo. Se la empieaa á apli- 
car sobre la almohadilla; se traban ^o^ ó tres círculos al rededor del tronco, 
y al llegar delante de la axila afecta , se sube por encima del jhombro \ se 
yuelve por debajo del braco para describir otros doa círculos en dirección 
contraria á los primeros, y estando detras de U axila » se sube otra, ves al 
acromion; se forma una X con la vuelta que antes Ic cruaó, y se termina con 
espirales, al rededor del tórax» cubriendo totalmente la almohadilla» 

Entonces el proCbsor empuja hicia arriba la almohadilla con ana m«n<iy 
yt con la otra dirige el codo hicia delante , arriba y adentro. Un ayudanta 
■e encarga de sostener el bra«o inmóvil en semejante sitoacion , y se pnn 
cede á sujetarle con la venda de seis varas de longitud « que^ deacmes de en- 
volverle por su parle superior juntamente con el tronco con dos círcoloa 
liorisontales, baja formando espirales, que le comprimen con tanta mayor 
fuersa cuanto mas inferioras son, y que mantienen unido el codo 4 la. parü 
Uteral del tórax (JL 7, /. 1, ^rf. 

Ahora llega el caso de aplicar las hilas y la compresa sobre U clavicala, j 
•de emplear la tercera venda igual á )a primera. Se la empieza á desarroHac 
debajo de la axila del lado sano (X. 7 fig^ 1.^ h)\ sube; por la parte anterior 
del pecho» sobre la compresa (id. jf), detras del hombrp , enfermo y del bracot 
poi- debajo del codo {id, y) , 4- crnaar oblicuamente hasta la txila de donda 
partió. Aqui puede formar nn circulo que abrace el hombro; lotgn se di- 
rige por detras del ti'onco al acromion del lado afecto , donde se cmia coa 
el rodeo precedente; desciende por delante del brato {id. ¡/y , y pasa por de- 
bajo del codo á la espalda y otra ves ,á la aula opnesta. Asi recorre otrae 
-dos veces nn camino idéntico , y se concluye con espirakf sobre el tórax y el 
-braso reunidos. 

^ Todas las vueltaa de yenda , y ka cruces qne forman, ae sostienen con alfi- 
leres ó puntadas. El antebraao del lado alecto | que de antemano estará cn- 
.Inerto con nn espiral compresivo qne evite sn tumefacción , se coloca en nnn 
charpa. Por último , se cubre todo el aposito con nn vendaje de cnopo pam 
^|ne ao se descomponga tan fácilmente. 

Con este aposito se llenan principalmente doa de laa indiciclonea qn^pre« 
•enta la fractura de k ckvícnk. La primera venda .fij|i k almohadilla; k se« 
fnnda dirige el fracmento eMerno hacia (aerai y k tercera le mantiene ele« 
▼tdob 



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Í41 

&1li^ Amfth^'mi DKSÁvfrMOsmeABo. El aposito ^e DlísAvtf es ifctySmorTo^ 
ül «u 'K|lMiaeloii; ie deseempooe con facilidad tiifo «stá may vpretado,7eít^ 
il^e»o «ontftnriv» molesta macho á \oi enfermos : por lo que han' tratado 
loa proüesofes de simplificaríe , y suatitairle con otros mas eficaces , sólidos 
yt^erahles» 

' Las principales modificaciones del aposito de Disavit se reducen á: 1.* sot*- * 
leutrla' almÓMidiHa con dos cintas cosidas en sn base y atadas sobre el hom- 
bro: iJ^ no emplear mas qne ana yenda, en ytt de tres, y describir con ella 
¥uélUs horiMntales al rededor del tronco, y oblicaas que pasan por debajo 
del toáoff pút encima del hombro opuesto: 5.* servirse de ana venda de diee 
taras de largo, en vea de las tres de Dssault; empezar fijando la almohadi- 
lla como este cirujano; detener la venda con un alfiler mientras se reduce' 
la fra€tora,y concluir con círculos horitontales y oblicuos, como en el 
modo ahlé^ior: 4.^ emplear el vendaje crucado descrito p|ira las lujaciones 
de la clavicula (pág. 221). 

De lodos modos, el vendaje de DbsAuit dificulta la respiración, compri- 
me' deínasiado el tórax y las Tnamas en las muge res y es incompatible con 
ciertas a^cciones y estados naturales, como la gestación , úlceras de los te- 
¿amentos , ascitis etc. 

3»^ Aposito db Botkiu Se compone de: 1.^ un vendaje de cabos y hebi- 
llas para la parte superior del tronco, con escapulario y con cuatro he«« 
billas en la parte lateral correspondiente á la fractura, dos por delante del 
brazo y dos por detras : 2.^ un vendaje circular atacado para envolver el^ 
btaao, c6n cuatro tiras dobles y fuertes cosidas, dos por delairte y dos por 
detras , i tal distancia de su borde superior , que poniéndolas á la altura de 
las hebillas del cinturon , tenga que ascender la estremidad esterna de la cla- 
IKcbla^ 3.* una almohadilla cuneiforme con dos cintas en sa Iwse. 

Aplicación, Se empieza por colocar bien ceñido el vetida je de cuerpo con 
«tt escapulario (X. 7, /. 2.^, d , d,); se pone debajo del braso lá alnáohadilla^ 
cuyoi cabos se anudaá sobre el hombro (id, e^ e ,); sé adapta el circular del 
li^aao (id. f^)i se disponen los fracmentos en la situación que deben conser^^ 
•var, y por último, se fijan los cabos de un circnlar en las bebidas del otro, 
para que la estremidad quede inmóvil y elevada. 

El aposito de Botbr es mas sólido y de renovación mas fácil que el de 
C)isAVLr; pero tiene, como este, los Inconvenientes que ocasiona la com- 
'presión de las paredes torácicas, y muchas veées no se le encuentra á ma- 
*iio, ni es posible prepararle tan proiitb como se necesita. 

4*^ AfósiTo DÉ BOTTCRBa. Es lo mismo que el de Botbk; pero el vendaje 
de cuerpo pasa por encima del brazo*, y por lo mismo, se omite el oircu^ 
lar pequeilo y se mantiene la estremidad suspendida con ana ebarpa , ó por 
tnadío de una fronda , cuyo centro se coloca debajo del codo , y .coyoa cua- 
tro cabos vienen, por delante y por detras del pecho, á anudarse cttcima 
de tes hombros. 

5*.^ Aposito db I>bi.pbcii. Consiste en; 1.^ un vendaje de cuerpo bástante 
ancho para cubrir el tronco desde las axilas hasta dos pulgadas por encima 
de las crestas de los ileos; sus estremidades se unen sobre el peého por me- 
dio de hebillas; está formad por dos telas de lienzo, ^ntre las que se co- 
locan varias ballenas en dirección paralela al eje del tronco, y presenta ea 
el sitio que ha de corresponder á la axila sana y A dos pulgadas de su bor- 
de superior, dos tiras verticaleá de lienzo cosidas á manera de presillas: 2i* 
una almohadilla cuneiforme, formada por un núcleo .de crin cubierto cuii 
una capa de lana y eirá de algodón | y un. forro dejieuso é de piel deca* 



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242 
ndlo; etlt alaohtí^Ha 4ebe eiUr ttravaf*é% por alfuiiat fMit»4«i, fai 
k&ptd«tt el trastorno y confusión de las materias que llenan su ctTÍéa^, fi 
se la cose al cinturoa con la base hacia arriba: 3.* una bolsil» de .c«er#j 
acolchada y forrada por dentro de piel de camello ^ de sofideale aiaplitaá 
para recibir el codo, y terminada por delante y por detrae, 4 manera ^ 
fronda, en dos correas de media vara de' largo, gaarneci¿i8 lambitA dñ 
algodón por su cara interna y hendidas en dos cabos en ca^ teda so Insgi* 
lad ; los cuatro cabos posteriores llevan hebillas en sos estremldadei. 

ApUtíMóian, Se sitáa el vendaie de cuerpo al rededor- del toms, de mMm 
que la almoh|Mlilla corresponda á la axila afecta; se envuelve todo ti mitili* 
bc'o del mismo lado con un vendaje espiral que ejcfrsa una moderada p re ate B f 
•e dobla la articulación del codo , y se la introduce en la bolsita dt ciier^ 
dirigiendo la estreraidad inferior del humero hacia delante , arriba y adee^ 
tro; por ¿Itim'o, se mantienen las pariesen esta situación Uevando loacaboi 
inferiores de la fronda , por delante y por detris del tronco , al hombro «a* 
no, donde se unen por medio de las hchtilas, .y los inferiores también al 
rededor del pecho, para que atravesando los que vienen por detris las pra» 
sillas del vendaje, se unan con los anteriories sobre el esternón* Gaaor ad* 
vierte qae sería mas conveniente que las cuatro hebillas estuviesen tm ^ lia 
correas aateriores, para qae, al titmpo de tirar de los cabos ^ae ae ialaa- 
dncen por ellas , se ejerciera una tracción de abajo arriba. 

Este Vendaje no tiene sobre el de Borca mas ventaja , que la deiiacxigto 
ona presión tan considerable en el tórax y en el braso, y ser , por consi* 
fuiente, ñus fácil de soportar. Participa con la mayor parte de los qoa aa 
ban propuesto hasta ahora, del defecto de oponerse muy debilmeale i la 
inclinación del hombro hacia delante. 

6.^ApQsrro oaCnAPat. Ks muy parecido al de Botbe; del que solo ea 
' diferencia en su mayor latitud , pues el circular del braao envuelve entera* 
mente dicha estremidad desde el todo hasta el hombro inclusive. Presenta, 
ademas , una especie de charpa, que recibe el codo , y termina en dos cor* 
reguelas, que se fijan en unas hebillas situadas por delante j por detrás da 
una pieaa da lienzo que cubre al hombro sano. , 

Esta modificación del vendaje de Botbr es interesante, porqmei usándola 
ai circular del braao no tiene que comprimir escesi va mente la estrtmidaA 
afecta, para hacer presa en ella y mantenerla elevada. 

7.® Aposito db Biu.. Este autor trató de reunir el método antiguo con 
el de Dbsault , proponiéndose llenar todas las indicaciones queoCrect la frac* 
tura de la clavicula con medios may sencillos. Dirigía los hombrae hada 
atrás con el ocho de cifra y la compresa transversal , que en efecto, proda- 
cen mejor qae ningún otro medio dicha resultado, y separaba del tronco r f 
manlenia elevada la cabeía del harnero y con la almohadilla de BoTsa f la 
charpa. 

8.® Aposito dí Ric&tbk. Consiste , como el de Bbll , en un ocho do ci^ 
fira al i^ededor do los hombros con cracado posterior y una diarpa; *pera 
consta, ademas , de algunas rueltas boritonUles , que fijan el braso sobre 
el tronco. Ricntia coloca, antes de todo, hilas, compresas y aun tablillas en 
el sitio de la afección , y las sostiene con la erui de un ocho da cifra , cuyta 
asas comprenden las axilas# 

9.^ Aposito- ob Ricoed; Propone este autoi^ usar , en ves de las cornac 
nes, almohadillas de cuero, llenas de alTe, porque son mas duras y no 
pierden tan fácilmente su forma ; pero esta pequefia ventaja, dado que lo sea, 
ofrece el iiicow«úeBte de no eacoatrarK coa faciüdad uleí aliaobadilloir 



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343 
• 10* As^aoo Bt F&Aif AKD^ EAp«r€cido il éé DflSAü»; petd, en lugar dt 
I» i^Mmif Ttr^r ^M te detcompone fvcilmente , pcetenU uní bolsiU , trian - 
§AUr f ^plcli»dA por dentro» de dimenfiones svificieniet pan recibir el codo 
f lerotUiada ^n mu én^lo* taperioret por dos vendit, que deberán iabir, 
por deUnle j por detrás del tronco, á crusarse en el hombro del lado opuei* 
l0| Yolviettdo ,por el mismo camiao á continuar los circuios. 

. iU A*ó$iXQ M CauTBiLiBE. Atadas sobre el hrmbro las cintas de una aU 
VohadilU caneifi»rnie,.y puesto el brazo en la situación conveniente, se U 
fija por medio de ana tira de lienso fuerte de la longitud de cinco cuartas, 
dé la latitud de seis pulgadas en las cinco sestas partes j de cuatro en lo 
ftitanlt de su eslension, y terminada por una cinta en cada ángulo. Se co* 
loca esta tira al rededor del codo , de manera que su parte mas angosta quede 
por delante 7 á lo largo del braco , y la mas ancha venga par detrás del 
wátmop eatre él y la parte anterior del pecho, é la axila opuesta* ae prac- 
lica we agujero que dé paso alolecranon; le cosen los pliegues, para *fbr*- 
■ur ett este sitio una especie de bolsa, y por último, se toma la porciois 
jMMierior que quedó en la a](ila y se 1» conduce por la espalda al hombro 
afecto, «alendóla con la anterior por medio de las cintas que nacen de los 
iag^laa de ambas. Este aposito, que con una sola pieaa eleva el brsso y cen- 
tliiea directamente los fracmentos , pasando sobre ellos y fijando las hilas y 
compresas, ae termina con circuios horizontales, practicados con ona ven- 
da que mantiene el brazo aproximado al tronco. 

. 12. ApdsiTO na Eaeul Fara comjbinar la solides coa la comodidad del 
anftrmo » ha discurrido este profesor un aposito que consta de: 1. ^ la aU 
flDU>ludilla de DisAintT: S. ® «na especie de bolsa de la figura del hombro, que 
debe colocarse sobre el del lado sano, y presenta una hebilla en su parte an- 
terior y otra en la posterior: 3. ® una manga de lienzo, terminada. ínfe- 
riornienle por ana correa de ana vara de longitud, y superioMueiite por 
na circular de cuero cuyos estremos se unen con hebillas; el cual presenta 
por detfrás otra hebilla grande destinada á recibir la estiemidad de la correa: 
4. ^ ana tira de cuero de vara y media de longitud , que ofrece en su par- 
te media ana cavidad perforada en su fondo. Para aplicar este aposito , se 
empieza por colocar la allnohadil la, cubrir el hombro sano con la pieza que 
le asti destinada é introducir el brazo afecto en la manga , fijando el circular 
^ de cuero con sus hebillas; se procede á la redivcioo do* la fractura ; se lleva 
la coup^a en que termina anteriormenla la manga , por delante del pecho, 
axila sana y espalda , á terminar en la hebilla posterior de la misma pieza 
de aposito; se loma la correa de vara y media de lo^itud; se sitúa el codo 
$(Kk SU cavidad central, y aus extremidades s|iben oblicuamente , por delante 

Lpor detras del tortüt , á introducirse en las hebillas de la pieza que cubre el ^ 
mhro sano. 

13. Jíp6$no 01 Caxon. Para libertar de toda presión los vasos y jpcrvios 
axilares, ha pi opuesto este cirujano una almohadilla, que se compone de 
dos semicHíndrieas , sostenidas por una placa de metal, que termina &upe^ 
riormente en dos correas para fijarse sobre el hombro sano, é inferiormof^- 
1^ en un tallo, también de metal ^ forrado de ante, que baja basta ap«yar 
en la cresta del íleon, donde le sostiene un cinturon de cuero. £1 intervalo 
longitudinal de lai dos almohadillas semicilíndricas debe corresponder á los 
Tesos hraquialcs para libertarlos de la presión. 

i 4. Aposito dx ZanKACHowsxi. Se distingue también de los demás en la 
figura de la almohadilla. Esta, en eftcto, se halla fija en la cara esterna da 
oaapUpet^ ^ ue ae sosticae c^a i|a^ correa al rededor di^l tofax^ su l^rj^t 



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iU 
iapfrtor presienta mit ' és^U<fára setoiraiiftlr, y de fU.pÉrte anterkir «ice 
un resorte elástico, ettboryaído b&cU «tras y termtnftdo eü usa pe^aeüa pt^' 
Iota. Debe coloearse de modo que el bérde iemiliinar >e«MDipréiida j elert 
la axila, y la ^pelota del resorte deprima el fraemento de la'ídaYicaU ^ait£ 
sobresalga bacía la parte Superior. 

IS. CiacüLAK COR A^BitDiceís. Mas sencillo, y acaso taejoi^ q«e todos lor 
aitteriofes, nos parece que sería an vendaje de cuerpo con su escapulario y 
con un apéndhreen'fóritia de triángulo isósceles, coli dos 4adot de trescuar*' 
tas y el terceiro de inedia ^ara de longitud. Este apéndice debe coserse ml^ 
circular' por ^u borde mas corto, plegándole de modo que t¡a loogitoé so' 
reduzca á tres ó cuatho pulgadas, y disponiendo que la cóstbt^a Vetiga á qne<^ 
dar por debajo de la clavícula afecta. Jplieado con seguridad el Tendajé 
de cuerpo, se trae el codo hacia dentro y adelante, y se le ftja , 6omo cotf 
una charpa, con el apéndice triangular, cuya punta se sostiene con anit 
bebilta sobre el homhro sano'. £ste i pósito llena la indicación , es cómodo/ 
seguro y fácil) y su acción puede graduarse con la mayOr facilidad. 

Los apositos que acabamos de enumerad deben examinarse con arreglo i 
cuatro circunstancias: 1.* exactitud con que llenan la indicación de dirigid 
la cabeia del humero hacia arriba, afuera y atrás: 2.* soliden :- 3.^ como^ 
didad del paciente : 4.* complicación en %í3í estructura. Todoi ellos obrttt 
indirectamente sobre el fraemento esteruOf y algunos, adetnas» directa<^ 
menie Sobre el interno: á* ' SMos Altimos pertenecen el de ZcDirACBonftrsKt 
y todos los que están destinados á comprimid sobre lá claTícula poir m^o 
de hilas, compresas, vueltas dé Venda etó. ,',',.' '^ 

La acciou sobré el fraemento interno es Aiacbás veces In^tiU dótido né^ 
podemoá ejercerla por medios sencilloá sin acudir al aposito de ZvotiA* 

GH0M7SKI. 

En cuanto á ta. accioil sobre el fraemento esterno » tos ápósttoS dé t>s« 
sATtit y BoYSR, y todas sus modificaciones elevan la cal>eza del húmero, f 
la dirigen hacia fuera y algo hacia atrás; pero el mejor medio de^Uen^ 
esta Altima indicacioil, es el 8 posterior de los hombros que usl Mi' BtiSU 
Los vendajes que mas incomodan á los enfermos son los que rotnprimctt 
fuertemeute, como el de DssAbLT. Los muy complicados, coáio el de EAvtíi^ 
deben desecharse, á no prometer Ventajas de mucho Vulto ) porque no es 
fi|cil prepararlos de pronto ^Hii tenerlos á matio cuando son necesarios» 

Mas lodos loé apositos descritos tienen un defecto comhn, y ti W fsdU 
de solides, la facilidad con que tarde ó temprano , como com^uéstof de te- 
jidos estensibles , sufren una prolongación ocasionada pot et peso del miem- 
bro | se afiojan y descomponen, dejan de mSnténér las paHes en las rc4^ 
Clones que debian conservar, y aun pueden contribuir activatuente > en'eif^ 
pecial si son muy complicados ^ á agravar la enfermedad* 

Por estos motivos, debemos neutralixar el peso del brato con la perma* 
nencia del enfermo en cama en decubito dorsal y en la mayor inmovili^ 
dad poáible. Al mismo tienipo se hace uSo del aposito de'tiiSAlTLT modifica- 
do, ó del ultimó que hemoS deicríto ^ ó de cualquier otro que llene Ta im^/ 
dicacion , que sea cdmodo y sencillo, que permita ekaminar el sitio' de 1» 
dolencia y cóyá acción pueda graduarse sin dificultad y sin próditcir no* 
vimientos dañosos. 

B. APAR A EL HQHOPLÁTO. 

i.® Para la apfífiu aerwnioru Presentan sus fracturas la indicación de 
sostener hacia «rriba y un poco hada fuert U cabeni del biü&énK' S% cm« 



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9Í4 

pl€ift siempre por colocar debajo del braio afe^o |iiu almobaailla caneHbr- 
me de la longitud del humero^ qou fu hor^^rof^o vuelto hacia arriba, si 
tn tal dbposicioq ll«ga el codo 4 poocrse en contacto con el ti:onco anU» 
qti% la punta del -acromfo^i »e., lepare del cujsrpp ^y hm^o ^rr^lrada por 
cL4eUot4esy,y co^.el bar4e.dslft*«fp hácia^ 1^ jparle superjpr , cw^aujo «uctde 
lo contr^rip .poni^e la cridad t<?fíi<;ica e,s if^^y ¿»Vec|ia ó los ^fpSros ei^ 
lia i»tt3^i^aícadotjpcff,i4Ui^o,, aveces CQuyendrá hacer usó .de una al- 
mohadilla cuadrangular de las comunes. JEItcho esto, se, consigue dirigir la 
cabe«a>4el (mmaro hioin fuera; en el gi;fido fony.enieute, y ^olq rcsU cjevaí: 
ti bra«o , par;i reducir |a fi>a«tura ; colocar dos compresas dobles ó gradua- 
das que s^ crucen en el sitio de la lesión , jr concluir con la aplicación de 
VD reodaje que sostenga |a «strepnidfd en tal estado» , 

D£8A.Di(t aplicaba la Yen^a.del,mis0>o, paodo que la última de su aposito 
para la ckvicula. ; Otros acons.ej^n.,^^,n^ismo aposito modificado. Boyeb, 
fu fia^ envolyia.e) tronco y «1 bra^Oi. basta la altura del codo, con un ven- 
daje espiral, y practicaba Uiego un ocl^ <fe cifra, cuyas asas venían ^ desde 
?1 coda afecto y |a axila sana, á cruaarse en el sitio de la lesión, 

2. J*ara fl 4nj^ulo inferior del homoplaio*. La indicación es traer el frac- 
»€nlo superior hacia delante y arriba, para ponerle á nivel del inferior, que 
wKdec^ á ja. accioa de 4os musculof^gii^d^ -serrato » í^orsal y redondo. Vor 
!• co)nuny se veriüca la coapta^Of^ cnando ^ co1q<^ la maup^del lado afec- 

5o 50^^ ci'HQpawo s;wQ, ,. ; 

l-os antiguos se lin^itaban, en todas las fracturas del ángulo , espina y 
cuerpo del bomoplato, 4 aplicar hilas y compresas graduadas , que formasen 
«n la espalda un plano uniforme á la altura de la espina , sosteniéndolas 
con anyéndaje llamado, #í^c/¿k^^ que ses^bíjividia w simple y doble. La <?j- 
freiia^impla^B^ constfiíU ^on una^ycjoda ^e.^^bo vara^ dei larga, trazando 
un 8 pordelantc y otro,pordetr43{.dfl jiQcbo, y algunos circulares en ía 
Í^Tj* Wiíi^jo^ del mismo, En la efíreffa doblé era ja venda mas larga, es- 
laba arrollada en ^Qf^ globos iguales, jf ^e forjaban espigas cu todos los 
pantos en que se crujan las vueltas, que son cuatro , encima del estemop, 
cu medio de la espalda y en los hombros. 

Las ¿;f^r<//a^ comprimen mucho y sin utilidad: el aposito siguiente, aun- 
ftie no menos iif^ómqido,. suele basta^ á lo menos para mantener reducida la 
traciura, Se prepa^ usía alpdol^a^lW ^-uiijiorme y' una venda de seis i ochl> 
▼am de largo y dosj^ig^das de ancho /arrollada en un globo. * 

-dpliea^on. poloca^a la almoliadjila cuneiforme debajo del brazo afecto 
con el borde delgado *ha9ia arriba v'cublerto el sitio de la fractura con com- . 
pretM empapadas en líquidos resolutivos, se lleva la mano de este lado en- 
cima del hombro sano j se dan dos circulares al rededor de la muñeca , y 
•e la ^ja con o|ras dos ó tres vueltas que abrasan al mismo tiempo al bcm- 
* fcro{ eaConces se conduce )a vfindapor )^ espalda , al acromiou del lado aCec* 
toj se cantwoa. pfr delau|e d^l jb^ato y debajo del codo; se pasa á la cspaU 
*^f y d« «qoi, 4 U ¿¿ila.sai^a,<y,s¿ vaelve por el pecho al aci'omioii, dirí- 
giéndflNia por detrAs, ppr debajo, y luego por delante del brazo, otra vea 
A la ixila, y repitiendo el mísmp camino basta que se concluya la venda. 

Como eite ap^ito es bastante incíSmodo y se descompone fácilmente, pre^ 
fieren alganós aplicar un vendaje de cuerpo y una charpa. ./ 

3.^ «Fff/^ ^'^9fi9yi^4fii ¿Qnf»fíMo» ,JLa^ fracturas horizontales de estefaneso 
tsi^ea el miamp tratamiento que las ¿^ sa ^n^ulp ióferior, y en las vertica- 
les beata p«^ la coman na vendaje de cuerpo^ que favorezca lá inaccioa 
^e lo» iti4iicala» ^oe sffdeta loa ír#cmf atos^ 



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^* . . , . ■■ ■ . 

G.CSPARÁ EL HUMimO» 

En las fracturas de los haesos del brazo , antebraio y manotto es aaccierla 
qoe el enfermar permanesca en cama , y ti solo qoe se asegure ia quietod éé 
los músculos situados eo la estremidad afecta. Sin tmbargb , en la fractara 
del cuello del humero , empleando el método ordinario , defaem evitarte los 
grandes mo?i míen tos del tronco. 

A. Para el cucüo del humero. En bs fractnras del coello aBatómieo no ei 
muy considerable la dislocación^ y poedle bastar un vendaje de caboa y he* 
billas, que abrace el tronco y el miembro superior; coando no, se hace uso 
del que vamos á describir para las fractnras del cneHo qnirarjico. Bn csle 
último caso , se presentí la indicación de llevar hacia dentro el fracmento 
superior, que se vuelve bacia fuera por la acccion de los músculos sapra« 
espinoso , i iifra- espinoso y redondo menor ; y dirigir en sentido contrario 
al estremo inferior, que obedece á la tracción de las fibras del redondo ma- 
yor , gran dorsal y gran pectoral. Ademas , como las tablillas no pueden 
nñansaren el estremo superior , por ser mny corto > es preciso mantener 
el brazo aproximado al pecho, 

EsviKAtpara la fractura del cuello dét humero. Se hace con ; 1.^ dos ven- 
das, una de ocho y otra de diet varas de largo: 2.^ tres tablillas mas cor- 
las que el bi*azQ y de dos pulgadas de ancho: 3.^ nna almohadilla caadran* 
guiar tan larga como el braso: 4.^ una champa. 

Aplicación, Se rellena con hilas ó algodón el hneco de la palma de la ma- 
no , precaución indispensable cuando se cubre de espirales toda la estremi« 
dad; se empie«a,á desarroUtr la venda de ocho varas de largo, haciendo doe 
cirpulares' sobre las bases de íos dedos; áe asciende con espirales de segunda 
6 tercera especié medianamente apretados; y llegando al sKio de la fracturat 
se colocan las compresas que fueren necesarias, y sobre ellas se hacen dos d 
tres círculos; te lleva la venda dos veces al rededor del tronco, por debajo 
de las axilasj^y se confia el globo 4 un ayudante. Entonces, se ponen las tres 
tablillas por delante, por fuera, y por detrás del braao , paralelas al eje del 
humero , con sus estremidades superiores al nivel del acromion y las 
inferiores algo distantes del codo. El ayudante las sostiene aplicando sai 
knanos Cerca del codo, y el profesor toma el globo de venda, para voU 
ver é bi^jar con espirales que las sogetañ definitivamente. Se introduce eií« 
tre el pecho y el braso la almohadilla cuadran^ular , y se hacen con la otra 
venda espirales que comprendari el tronco y la estremidad afecta, y que e^ 
tar&u mas apretados en la parte mas alta, si el fracmento inferior, lo^oe 
no es, común , se dirige hacia fuera, y por el contrario, si su dislocación es 
hacia dentro, por último , se concluye con la aplicación de la charpa.* 
f Antiguamente se empleaba en esta fractura la eüpi^a deitcendéñte ^ que til 
el día se halla abandonada, y de poco tiempo á ésta pártese han inventado 
algunos apositos especiales | que tampoco se^hsn genenilitado «en la práctíi^. 
Antes al contrario, muchos profesores desechan, poi^ demasiado incémodn» aun 
el espiral descrito , y solo usan un vendaje de cuerpo y una charpa. También 
se han aplicado á j^ste caso los apositos inamot^ibles de Laerst y dcYaLPtair. 

^,rB.^P^,i;a el cuerpo del humero. Pueden usarse.* 

f. l.®^Vifí9^^^ aspiRAi. Se preparan: l.<* unk compresa' doble para hacer 

,ji¡i;n.circujar : 2.^ tres vendas , una de 6t\íO y 80B de cuatro varas de lon- 
gitud, cada una'en un g'^óbó;- 6 bien una sola de d^ce varas de Isn^? -3.^ 

una almohadilla cuadrangular para' la cara interna d^ hraaoi 4«* las tris 



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?«7 i 

^ li IhicUirft ; te ocap» coa hilas U feaila fat m baMa ta.la ÍBttMtek iii- 
IM^r M MlMilety y ttwiaia waa ¿t Ua«tiidaa4t.iaa«tM¥aBa»« se la 
•mpieaa á desarréllar ea al aüia afccUi f at tmaacaifMaka lMala.l*)Éaila»«i 
ean la a«M Ttada da iyial ai id i j a r a ii cai x ja lM<a^ it a¿fc i i a <a i c í siaiai ü 
Wa la fivclara j aspírales é ea cai ida a t ts baüa ia» d i| éai » m j 
Uagoatas, f aacma Us laMíllaat aa Ua aaiaa aalaría», catatnaj 
4al mioailira ; aa cahra la intaraa coa la aiai ab a dtlh ^ m taftiía aslaa fia* * 
tas coa la últioia vaadat )•• tavoalva con aspíralas toda Ja asUanlidad^ • 
y aa coaclogra aan circaloá al ta dad or del loras. Por áUiaiOy múcalocaol i 
aalebraao aa aaa charpa. ,...-'.«;• i-. i,.t ., . 

Gafado ao so %Ma Bias ifao.aaa toada » so hmüiwi laüs loa.atealoaM 
a<yel da U firaolara y loo aapiaalas faa cahroital niíaihro^ y aajooafiaralit 
flobo á aa ayaJaate» BÚaatras sa poaaa las ooaftp rti a a y la^lillssi Algaába 
acoasejaa » coa macha raaon, qoa sa ampiaca á aplicar dicha vaada por laa 
teaas da lo» dados» pora rapalar loa li^aidos sacasiy a ai a ala hada al ooraxoa. 
Otroa aSadaa aoa vilma iataraa ; qaa ao doho morsa» á á» ser i ad t sp an ^ 
aahlo » poryíe coaapyloao d i or a Urtua la «loa aasoo y ki'jwnrios». Maahos » aa<^ 
fia 9 colocan las UbliUss por am^iíaa de las yeadas y coa akjialéffOiadío- do i 
olmohadilt»s , sosUaKadola» aaa tres laaoá. . ' •^ 

2. ^ VtaDAJS 4» IS Ciíaat* Sa lo haoo aa la parte sapcrj o r aaa 
eactadara saaiilaaar ^a t a rreip aa da é la ásala , y sa le apltaa coma 
dalomos dkbD (páf. ÍI35). Por lo coomm» so ata este vaadaíe «a las frac* 
^im^ complicadas; aa cayo coso» daba deteoaiir al miambra porsa car- 
ril poOtarlor oa ao» almohada » aon al aalaheaao.«a l a m lpa ao acioa» y^sra*; 
leato doblado I y las laJbláUaO" aa aolooaa o^ laa* lodos kilerao,aslatao^y 
aateriflír, 

' 3.^ Vmoan oa Scomro. Se aaa ooa ans alüidad faa al de 1« cabós-en 
las fritaras compUcodasw D sspa es da aavaalla la sMiamirtsil como qaadadi* 
cho (psg. 236) , se apücaa tres,almahsdillas aios lor§as y trca vilasas mas 
cortas qae el humero» oa saa caras ialeaaa, oaliraa y anleriá»r. Tambiea soe- 
loa oltedirsa los faaoaoa nerásdlaai y iilsii, 

4.^ Viaaaja iBaamafeBas* Ihré lo fractora da ^aa tratamos /'pÉropbra H^ 
9mJm¡h iogaa la ideada LAmam &•* Ota Tmdlaa» aaa> dados Ta^odelar-v 
go y aaa pulgada^ ancho » otra de dable loagítod y anchara y la última 
éé cinco á sais varas do loagüod: 0. ^ o^airo loagaatos; 3. ^ ooatro vilmas 
de cartón y doa de madera» mas cortas qaaal^hcaao y da doa palgidaa.y me* 
dia de latitod: 4. ^ nn rendaje de 18 cabos. \ 

Apikmtion. Se biiiooilpfen cqa :f I lifaidii ra stl ati a o : (pag. 238) todas las 
pieaas de lienso y de cartón; se cabré con espirales» hechos con las dos pri* 
inoro# vaadaa, cada dada por aeporado» la maao y el anUbraao;'so.radace 
laivactara; se colocan las l o ag a et a s y los rilmas da carloa aa las caatro ca- 
ras del miembro; se adaptan matódícaaianta loa 13 cabos del rendaje» y so 
poneo por dalauU y por ái^^m las dos tablillas da andera» saíaláadolaa coa 
espirales practicados coa la reada mas larga. 

M. Vnnuo emplea eVapdsito iaaomvlbla compfMsto da veados larltas y 
vilmas da carloa» cooglwtlatdoo coa ol .ao<;imiealo de almidoa (pag. 233) ;i 
y asegara ^a% al cabo 4e pocos dias » paadea los aalerams hacer aso de s«t 
estremidad afiela para aacribir y otras ocapodoaes semeíaatcs. 

5.^ Aoaaaio ob $aotm|# Coosialo oaTodo» ol miembro coa el voado|e do 

34 



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:«8 

lU caadrangalar , que te tospende del tecb<v«9»'<wM«»c(i(rirdM'Cwál4 «A'[Hm« 
tilW4k«ttft hikñ»» lfll p »é ^|i^|li é b f %ih i»I mUí < 1 <í dU » tW>Éc»idg » 6W ip a iig att 
la frtctarm , y ei iMM «» bt c oii|yliMidii> 
4> Kwmnrn vm A wm í u w. Mo ti '«ll'«^or «« »»6si91o dfsthM^ á un' easo 

y-o mi É t té 6e -«owp4««d«»«Mo9teM4Miw» tvc9MpiMi»l#ft lad«t mleHor, ««tnf-* 
p»-y p ifcU ri < r 'Ae»-bwn<s •—*pi<>M'^^ < >»t r »o idtl tntebfaiOj y k WHtírai 
p«M «I 'úUtraar dtt todt' UteflrMiidaéc{ «ü^ tt- actahMa , f tiene e» ts par<* 
te-wdhi m>* §wwu perapodera» déMkfifónaattdo «n-áo^ato eotmte por 
su «iperficie ceb^mii*; im 4iiton^ que va directenettie desde tu efCreno ta« 
pi»i«r «i •iflferi«r» iMab» «^ lorttáPinii elU \— <re»4idoa 'd«' oft tri*ttg«ié 
y la fifa en el grado de flexión qae te la quiere dar^- 

lAffiimeeSm. ^^ík\mmflK^^meo,^¿\A¥á^é\étrmmé9 qiieel 'coime iela ál- 
libar itf peipondar't^lk^OKof awi el brag», yie laflr soati^ie oon féndoletet. 

-JiiAeapóaUé, pOriyiyp W M do y'diftcilde ittprorífap, no ae Ka adoptado 
^gtAénalaaenlten'la'prftetica. ^ 

. 7.* Tampoco aaUn en nao las modificaeionva propucalaa por Tnaami, Bm>* 
wiwauwa, Coopml y 4>tfaa;¿ la » q» e oomialen principalmente en poner, n Hi« 
gfl»de-'t«ea<labUllafiiDm4iie9y'<lai*^*tae4a^ii(l«b mém tM t u y i tf f tUí 'ca» 
caéraaayiniiillaa," "'»> < í.^.ba'». »• n '■■-- i ^i»m ' •' ♦^•*"- 

C^Parm ia eslrtmidad wfer^orít¿^i^hÚ3mMi.4kiwfÍ9m^ñ <l' Íi % au M 
■nanlcaga «n aeiÉM^iab yit^nto^pori^ue tat» «oNCnd ea-ia tn» edmoda , oo- 
mo parqoe ea naa útil que la aáteüaittii «n ^1 eaao poaiMe 4éan ^u li wU cmi-i 
aecntnra. Con eata tibjeto BancRm y otros'apKcan 4aa fabüHaa laleralea, do- 
Madaa por ana bordea en ángvloa caai rectaarA. Coorsa. coloca por Manta f 
por da«raa« del nUaiiibro. éaa««iMaa aonca^a ^ articaladaa por %a parte ana-^ 
dia;.i)na#«i,Tainpkaba M'iAaa éa cartoÁ^imarValaiV pcra'el apdail»")W«ai 
ae'oaa ea el aiguiente , aconaejado por Botbb.. i ■ . a 

Aplioadaa laá coApveáaa jihllaaaeto'qQe-aaaar'neoetarW, «e iHirv^re con 
ttn vendaje aapiriillafWifnn y ettotebraio; ae. practican algnnaa Tueltaa em 
faraa de 8 al rededor del coáo } ae aactanda con eapíralea liaata la axila; 
ae oonfia «I globo dávenéa 4 un ayudante; aa adaptan por delante y por da- 
traa del miembro doa trosoa da^aaSrlbii, aaa ^ aéaa r y co» Tariat bendidvraa aai 
•na bordea largoBfpatn^ qiataeaécoaiddaní i< Ia4%ufa de la artievtaalon ; ae 
Tdaiva 4ba^coé»aaplralealMala4a m42«ovvyaeani^endaelaa[tebmaO'«a 
ana cbarpa. ' '*' í '-í*"- • • -' .-•.'.*. 

Coandocata fraetara *ta cofrtplirada , te naá'Ol Tendajo dt ái cabotí 6 d 
de ScfiMmyólatablllUaitfpandida» 

Se pn^cii ntar* 16a milMM q^e en -el bratóy^con* lá dKerenda dr ter to 
rendaa de menoret 4iineiitiott€9 1 y de aufrir taa demat piesaa alganaa 19|l^ 
ras modlficacionea , eH' atención al litio en qae ae emplean. El aHembrOi 
por lo coman , ae coloca en iHia cbarpa y en una actitud media entre la 
pronacion y la aupinacion. ' 

^. 9« íafttíciira'dt fíi fi^ifikeú^ fie ha dom huesoit^ ae a^kan aobre 
las caraaHftteitia y eaferntt'd^ airtebritto doa compreaag graduadaf» de an* 
fitievté «itufá j^ara'queel dráAetro tráatTeraal adquiera maj^or foiiflto^ 
que el antero-poateríor, con el obf«to desque el véndale nó diaminuya eff ea* 
pació iat€éóatO| antei U amplié, y tapare lo» firacmenloi i fue tieadca á 



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3lft 

fura ^ bmnartt. " "» '' ' . n» . • " ' >•* -• 

Ea las frtctiMi fc»»plic»¿a» t» » — ¿a » 4 loa -ffáMNr'étf itvnm} 9)ii>i 
«R etc. 

J», Para h»rfr,m^Bma dWAJbMHtoH, MttvkMi^tpfiínr 6sl»-af»4tey r^ 
Ber la estremuUd ca cstentioa ; pa— t».BQta-^ «tcaá ao ba t fi e ac *ia mvm^W 

' lote por infUmarse la articnlacton , aconsejan muchot prácticot que 4e pro* 
fieran los riesgos de ii^% fteiiMfon, al^f mPHi^ a^ do ^ot '• todo el braao at 
consolide en la actitud menos conveniente para el ejercírio de sas funciones» 
Tenitnclo cuidado de empeiar 4. los Iroiiitt días é e|trcav moviméentos s»a* 
Yca OA U flexura del braao » y separando el apóaüo «slensMro onnd» apo-r 
C4i^.ii|ia ^erte inOmnacioii» piiiNUo^fMMMU BM< »il oN,rmiip^ se nrt 
nno de los yendajes si^ttknlM, , í . nr ci > ,".iM'.t.*) / l 

I i;^.& pp cir&A* Se toma WM ymi^^mím'k ^bot Tnras.éexiM9oV««^* 
liada e^an §lobo;sela tmpí^«i>^ptieMi^arti«tf>p«aéaside4«i dtéoo? fco^ 
sd^ descnbien^^ espieaks,. y aL.Uti|a« al codos éeHropo wi ocbo do eiMt> 
con el crasado.^ la flaaisr^ Lna§o na €«»liiléaA)lná««t1taa espdraWaiwalo' 
eiboflibvo « y se coloca» uno aU»ohadílla y ><Mia 'vUom ügeramenlo tacor* 
YUdat eat el dobl^ ,do la artjcnlacioii. n .// ;'(f * < < *i'it- " i^f 

*^? If. ]>9i>»iiMW «iOH>l«aW el v^MijojnMIlrA.dfrlto Imridns ^tnani^sia-^ 

^ lfa^fionlo«la uaaicoiiipresa §fia4««i^«»hr?<M^dOB deA*f rioepa^ e)sori«N«'i 

es movible , y terminando con aplicar una tablilla recta sobre la parte in« 
terna. . • i ' : ,- 

3. ® AvdsiTO DB WA&DVBiBiraG* Se aplican en la parte posterior del miem* 
bro 9 4e«^i^bMn^ á Uwi3^^^ÍQík<^f^^tf^m éffk^'^i fot paasmA»' 
loa lados ilel olecranon; se hacen algunas vueltas circulares inmediatamente 
PIK «H^«P^ ^ la API^ fructi^sida» y.#p ,fO(W%o 4<^ «lA^.#«píínwreilBe 
lai^,coni^resM.%i?4o^(í^£erioi^,. cpfivtriJ4pdolo# fp 4oajafaA Ijiie rt^rai^^ 
liácia,baia dje kia,c^c;ci^)area f y pof conj^iguiente i del..fra|:Q|y!)%tOi)«iDV^iK 
)t oiyoa estremoa se fijan sobre el ^tnUbraso por medio denn yeiUaíe ospiraL 
. \. ^ BarrcBBR, Fxtthi y A. Goopsi^ ^an ^nodifi^ado de diite^rsoa modos «*! 
ap^to ¿o^WAfip^tfBaí^ y el primero foi^eíaa.l^rjmlftf 44t«tiorA porenrioM 

miLdí^ «fo^.qne apoya por su c^^uc^.f^ «I SniTfiifhm )otjWhM*íiidicftifSí 
piGAaac : «Vipone Fa^T^a wp brfkafjttte y ^f ^f^te^.AmMft ií<V iM*,J0OíPeo% i 
pof(e»ÍQr ; y,)GooFBik emplea wm tal^lHIa foati^riarir.y do^ Xflmla^ iQf^Hiidiiin*^ 
les de lana sujetas por enci^ia, y por ,debajo de },% fractura con 4los lazos 
circuUreS't sob/re los cuales se redobUfi.sns ea^reaum j, «e.amid^n m6iu»« 
»»««*«• - ■, ¿. . ,'-.......' r.. ". V* .^ , • .■: .» I 

V%^WIP'*ír'^íJ?¥ñ'^ exifte fn aml^sJb;B?af^.>.,KfM'^4lr vá)ii#ír^ 
ventada ,pf|; ,^t,flvF^T1Wfi l^f Víra^amaj» infe^^^i^e (Ílk^*-AWH««i4td 
bacía el radio. Esta viima es elástica, de acero* U9 larga cono ;e|¡a«lebra->'t 
so y la maj|o » encorvada por un» estremidad» y con muchof botones.en su 

cara Q6;Mí%va^ 

^ ApU^a^n^ Se colopa; la estremidad encorvada \%^\^ bajo y sp e^ra con*. . 
vf»^ «II c^áUcto,,eQo el antebra|Ui>.t«,fri^i<:fiA«^l6tt9M^vjA.Hltaf de.l^^ 
pira aním^sr^Au poreioj» recta;. se ii^trodoce eotr^/foi conve^iiii^d y,Ja smií^r t 
cj^ ttn*vaV||o^adí¡lU de, pv1(mU j p^tdJA 4^ grueso .y^cies j& ciif tr^ ^ lonfti* 



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•h^f m^ <ii»i> i t<te lM^»iilBPiw«<é>'<ii*ii5t* t i ti »t tela '•fKcfc fwMÉF 
cwfclmfft»iiv>»<p¿t <» ^ i l » l. é ilH B ii il éww ut fcpy <a »t ;y tvéymá» mm ^mNm 
lUkcU 1^ vHoMi, y COR ellot la mano y el fracmcnlo del cabito, te Ut tjt 
c» a»o 4a Uw koMnei ^«i pqn^a^ ptagewH-w m cotp UMaa«a« 

D.ísrPmra ia9 fracturms del cuerpo éei rádh. El aposito. acottftefa^ tm \m 
¿fr>a»liai»it«aMa, yatla-%eii atiJ wé< k l» ii i k«fta i*al»e«^ mt- 

Utica 4e •onfx' WM 4 to Wrfo <éil ci|Ut«t 

-EasvAHA LO» jraftflM iMí Lt «Airo. 



dCx»/W« éimrp: Mof a«ia littat y eenipfvtat en la parlé aa le r te r 7 
paaUrMtf haaU ém al cavpo «aa figura cail ciKadrlea ; aplíqueate va ven- 
é4i t^Hra^ f €iia«f«'ial»IMa«^ ftt éMIpfaiilito fiArCe de la mano j M^aa^ 
lebrato , y lerminete por colocar el braio en ritaa «liarpa. 

- M9m^mfm^l'éke$m&r^^'%t ápllniÉ^o&«#ihfl*éaat graduadas y doa UbHHaa 
aobrailhatcawli éHlÉMaaíáaloa ^iMiot.'y^ftwndtfje espiral que co ttylren da 
elAlMrpét aft'aieincavpo<y4oa««atm Akimba «ledas valdos mtre sí» é por 
la ^Doa» laa das laandéátaa al'^atf t(f^retpande i la fracfara. 

• Q^mtPmfm laf fifíanfws. ^Jaa-campfeaa , qa« dé caitro 6 cinco Taeltti aa* 
bre el panto alecto; dos uEliHas mas largas j méiioi' anchas qué fk ded^ 
yka»tey^iarioa>«apif«IÍM-1ia9lNMrabtt''itn irénd^tete, émpetando en la a«- 
fiana fafa ^aanrr )»énto(da a^foyb;*e Ul i ilén do^ segaMa el dedo flacMtad^ 

» qal 4é linea dé' mMIÜs laténAéi. 



ARTICULO IL 
Ar^iéfiot VAML lAS vnAfmrtiAft db tos «levBnos ikpbmo»s. 

Cs mtitifracllféié #e i erf ta ei lé i i ta Us mayoreá dWcnltkdés para ta Ittéak^' 
cla»t^y^««flaMf>'iMbq«[% «n^Mi'as, IM mdrimlentoi ¿el tronco', pérqoé, 
sitado "aaiy dfSeiVqve^se tnínsmüan ft <oéo €í inicmbro con ignaMad, y 
safrieado mayores Impulsos el fra^meátó saperior, pierde, precisamenlc }aa 
relacMMÉCHeirqoe se bailaba con el otit>. Ni perjodkari menos lo* morU 
laicatos paáir^ , qcié resahkn dé bniMSifse los t:olcbones en los sftfaft qoé 
•a fca a 'majfar preéteñ, t>eHhif!end^ 4 los butsós, ¿-qnlenos diteá apoya» 
t«anr'aiia''d<réccleb ^«Mi: InitabM'pc^ otra parte y disteSidldos lea tnú^ 
calas, «cttetl 'knk eonírfiua teñdénefa á ácof tar 6 distancia que sefárfa é pfe 
éa la cédara^ y é lo misiáo cohrpiTra el triinco'résbalando lentamente biciá 
loa pies de la cama. En fin, los puntos* de la piel que corresponden á las 
eaHaeacias babosas da la pane pósttnrior, suti'en muchas veces éadoi ka 
perjuicios de ana presión desigual. Estas circunstancias, y la dematradon, 
U Ét l í wy yitt^ icddeiites que'résftiMti'líé 11 prolongada i^fesrfUeiMr^ 
eaaHai«éM«« (a plrtl^W diapókidon'ail algunas f ractaraaí dfe Ma iMp 
baaalttélHbvei, han héc^bó ¿iscttrrfr « '16s pr^ctfeos dÍ?érlos viéiBioft fitt 
evitar las p^iidpalea inconvenientes. 

Et marfmnün^ prmdmddo jmr la eontraedon de AÚr ñiúsMm te coihhaie 
desde HirocaATis con la eMíenston natural del miembro; pero, aO déada es- 
ta taficlénte en m\icbék caéot , se inventaron después los aparatos dé" Uim 
sdm^tédd y tontihúa, qote consisten en dos fuensas aplicadas ^ R» «é- 
tronttféiMrperio^ é Hiferior del miembro , que éeparatt Aciivatertle ki fréc- 
«éitbfc Bmoi iparttoli $( aipücaráir tá Hm fríctwraa dd ctMto M M»^ . 



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Uí 

l8# ^••-ai etetd «OH Ul««y «}«eea el dia ne te acude á semejante trá<* 
1 1 «as ^oa att al caa^de aer MunBcienlat los deioas , y cuando el eii« 
fiírai»» por otra parle, et capas de remlirio. Porcjtte los moaculoi flfior«s 
di e lwií éo e se irrkaii, ae contraen f dislocan loa (racmcnto*; la iamovni- 
é^f Im «ompreaion prodacida por loa objetos da aposito causao dolores y 
4 kew ii, y las vendas , como asián coniiouamente liicbando coa nna resiste»* 
cin , at dklienden por Altimo, ae aiofan y dejan da producir el efecto desea^ 
émm^Sá aa^era evitar el escaso da conaprcaion^ se descompone pronto el 
• p ornté; fsi Imi da lanar asía ti necesaria solides» comprime de nn modo 
iirtnierable. 

Áíáf pneSf dalw prtftr|raa t akmpre que llene la indicación , al método 
ͻit ulad o por Porr, qne consista en colocar el miembro en aemiflexion, 
waka% ém planoa incÚnadoa cnya nuton corresponde ¿ la corva. 

PoiT fkñmiaba con alosoi^das doa planos inclinados, nno bacía los pies 
^ m$0a hacia la eabeoera de la cama, y encima de ellos colocaba el venda|e y^ 
él naéanibro ac«»rtado sobra su cara esterna t para proceder i la reducción 
áa In fractom. Bt«e método impide que el pie vacile lateralmente y des- 
•Mipnni^ lea firacmanlos; pero dificnlla la redacción, no permite comparar 
In longitod de ambos miembros, ni puede usarse cuando loa dos se hallan 
ufa f lias , ni Os cómodo, ni evita los mo¥Ímientos pardales. 

▲ Cnoann nsn ios planos de Pors; pero hace acostar el miembro sobre sn 

r a posterior, y sujeta el pie con nn laso, cuyas estremidades se fijan en 
barra de kiíi pies de la cama. Con ast^ laso k sostiene el jiie y se vcriü- 
en ««a moderada asleaffion; pero, como ae impitlen los movimientos del 
fimeaaenlo inferior, todos los qnodel tronco ae transmiten al superior, des- 
o o mp ona n ptvcisamenla la fractura* 

Dorarmiii preparaba también los planos con almohadas, y los daba ona 
nltura tal, qne, apoyando la corva en sn ingnlo de nnion, quedase la peU 
via á sais 4^ oebo piil^adaa de distancia de la porción horizontal de la cama. 
Fiíaha, ademas , la rodilla por medio de doa vendas fuertes , que , aplicando* 
ae por sn cantro tres dedos por encima y tres por debajo de la rótula , se 
crasaban por nno y otro lado , y venian i terminar en las barras transver* 
salas da la cama. Di esta modo, el peso del cuerpo sirve de fuerxa eslensira; 
laa yendas qna sostianan la rodilla en el vértice de la pirámide , efectúan la' 
coAlra-asiension, y^ U misma posición del miembro impida las deviadoncr 
huandasdelpie. 

C Bau formaba sns planoa inclinadoa, para qne ofreciesen mayor aolidet, 
con nna armaaon de madera cubierta con almohadas; pero el ángulo siipe* 
vior da estos planos ejerce nna compresión nociva en los tejidos de la corva. 

HL taiTH pfH>pnjio «nos planos da madera como los de Bill, pero arti- 
tallad as de modo qne sa puedan doblar hasta el grado que convenga , y con 
1^ hnaco longitudinal qna prcaonte eminencias y cavidades opuestas i las do 
lllfnin posUrior del miemiro alecto. Diíkil es que este aparato, una y^s 
céHÉlmido , ae acomode 4 la configuración orgánica da distintoa sugctos, 
jT al oabo ofirece nna aupaff6cie dura mucho menoa venU josa que la que se 
iirnia ana almohadas. 

La cama de Eanti i qna describimos aa la parU I.* (pag. 43), tiene para 
laafMcloraa da qua tratnou», los mismos naos que los planos inclinados d« 

Uttflanntnia M. l>aiHMtha InvenUd* un aparato, qna «1 flama de pw 
^mm^ «I anal oattsta di Uta ttaitos dt nudarai superior i medio , é inferior^ 



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252 

ariícidado» entre ti El un^^ftí ÍRÍerior (L. 2Hf. l»»JWAi^nrMf li «vU ff«ttt 
que 9 aplicado el apáralo f es anWrior é interna ¿t ana bordea J^^fiU^iv 
anas muescas profundas (14. h) y está unido coa. viaag^M al marca 
( id, m, mt). Este se baila escavado también por igoalea muescas 1 y \ 
úo de dos apéndices 6 pies derechos que juegan libreiseale «a sa mííok 
laciou superior y terminan por abajo en dos eminencias separadas, por nwa 
escafacíon triangular^ para apoyar en Jas moe/Kas del marco inferior* Ei 
luarco superior , articulado por detras (üL ^.) como los dos anteñoceSf ealá 
compuesto de dos piezas anidas por medio de goaaesi de caya flexioa ra» 
sulta un doble plano iuclinado ó pupUre ; aqibaa porcionea llevan lajas dt 
lienzo fuerte, que pasan de Uno á otro de sus bordes largos ; los caales esU» 
formados de piesas subalternas , anidas á beneficio de miiescaa como las ^uc 
se ven en la parte anterior de los marcos , con el objeto de poder aumea* 
lar ó disminuir tti longitud , segnn las dimensiones del miembro^ qoa faafai 
de deKansar en el ;7i//mÍ/-^ Encima del plano posterior {iáL ddc^m ctftoraaaia 
aliBoluda cuadrilátera (id. 0.) , y sobre el anterior puede ponerse otrai^i|a\ 
ó una semicilíiidrica, (Jd. bb,)i este último plano presenta anas correas -acol^ 
chadas {itL ce.), que se destljian á fijar la pierna por sn parte snparior y por 
encima de los maleólos, y termina en ana esuremidad beadida qae se dali** 
ne en las muescas del marco medio. 

Con este aparato se asegura la flexión de las articalacioaeft; se la varia^ 
cuando parece oportuno para aliviar al enfermo y para impedir U aaqUi** 
lusís ; se pueden ejercer esfuerzos de estensiám, ^a^^yando la corva tm ía aU 
moliadilla semicilindrica y deprimiendo el piei que se sujeta ofln .la carrea. 
inferior; se fijan, por último , los fracmenlos á Cavor del peso daL teaara 
y ^e las correas transversales. Tieoe el inc#Aveaient« de ser demasiada coa* 
plicado, y de oponerse k la transmisioa.de ios movimientos del iraacA ai 
l'racmento inferior. 

Los movimientos pttrctaies ¿0 4)ada /r^tcm^nta Ht aambatea da dc^ madaiíi 
J.* iinpidicadolos con medios mecénicDs qae átú nancba solidaa #1 oiem* 
bro: 2.^ bacicudo qne se comuniquett ala totaWad da esie.. 

La posición y los diferentes jned ios reteotívos han ten jdo siembre jú pria^ 
. cipal objeto de procurar la mayor inmovilidadfosible ; pero» no satiaJíecbo 
con jcjlos M. La&rbt, ha inventado el método inamo^vibla (pág* 2^^)* q^t 
f^on^iste en dar a las piezas del aposito » á beneficio de la «stop^da, nachgi 
consistencia, y na separarlas basta la iormacion del callo, provisioa^* Ai* 
gunos cirujauas , siguiendo esta idea» ban propuesto envolver al mw i B>)ira ' 
con una ;uiisa terrea , que secándole, formase una pared y aa aioide. exacta* 
mente aplicado á su circunferencia. 

SAirraa fue el iuventor de la segunda idea : bacer que cualquier movi^. 
miento se comunique é toda la eslremidad y ao tenga acción sobre €Í sUio 
de la fractora* Con este fin, dispaso colocar el muslo y la pierna ea^il*^. 
tablilla suspenflidadel tedio coa cuatro «oardaa. .^ . ^ 1 ^ 

M. Mavoe dk Lausaka defensor y propagador del métod.o de &nm B» ,j^ 
que designa con el nombre de hypúnartí^eum ^ asjenta jcoma priqcipjoa -^jí^, 
aérales qoei 1.^ no pueden evitarse los movlmieatos de la estrei^aidad la* 
ferior, sino solamente anular su efecto baciendo qne 1^ coamaevaa ea ta* 
Wi'lad; por couM^uienle , es muy nociva la práctica de asegprar eiq^rta>o 
inferior^ pues se bs^en mayores las conmocioni^ del s<«perior ;^ 2«^ q^ ^^pM-^j 
to debe permitir que el enfermo mueva su tronco, y que se pued a ^itaQari 
etgrado delpxt'ja de la parte afapla y renovar fl wédjQe a«%«t|i veces 
^aa neresario , siu que se altere la relación de \^ fcacoieiiiqa; .3«^ por tMr 



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253 
toy es preferitSei todos an aparato suspeii^lJo con cuatro coer^ai , rruiiiv 
«das en una sola que' Be fi)a en el techo , y compuesto de dos talólas de un 
'pie de ancho, tan largas como el muslo y la piecua , articuladas por medio 
de visagras para que puedan formar el ángulo conveniente , cubiertas con 
«na almohadilla y terminadas en su parte posltrior por dos veudoleles en 
"f^^rma de asas, por donde atraviesa una venda ^ué üja el aparato al rededor 
€e H pelvis. 

Posteriormente M. SsirrH' ha propuesto un aposito fundado en las mis* 
tnas bases, que consiste en : 1.'' do» tahliUas para la cara postfrior y late- 
rales del muslo , otras dos para la pierna y otra para la planta del pie, 
todas articuladas de modo que adqnieran y conserven el grado de inclina- 
ción mútna que pareaca necesario : 2.® una almohadilla de algodón para 
Investir el hneco de las tablillas superiores , y otras de diferentes tamaños 
jptfra él restó de la^ vilmas: 3.^ nna cuerda suspensoria, dividida en dos 
. rnmales atados en las tablillas de fa pierna cerca de la rodilla: 4. ^ otra 
taftlilla, que se articula con la femoral esterna y sube hasta la cavidad to- 
rácica , donde la sujeta un cinturon. Este aparato no parece mas útil que el 
de M. Mator , y siendo mucho inenos sencillo, no es fácil que se adopte 
generalmente en la práctica. 

• Un cirajanb francés, M. Fodrcádh, ha empleado con buen ^xito en un 
Cifto de fractura 'de la pierna el aposito inamovible de Iarbt^ colocando 
después e) miembro en la tablilla de M. Matob, Esta combinación le parie* 
ce de la mayor importancia , porque reúne las ventajas de ambos nietodf # 
f evita sos inconvenientes; pero M. Mayor cree que todos los medios re-- 
lentivos son, por lo menos , inútiles ciiando se hace uso del aparato sus- 
pendido. ' ^ 

Segnn el ciri^no de Latisana , ^T método de la suspensión tiene la ina- 
preciable yéntaja de poner Iks fracturas complicadas con heridas de araas 
de fuego yotros accfSentes, que segnn Larrbt y la mayor parte de )os A. A. 
exijen la amputación, en las* mismas circunstancias que si dichos accidcn'» 
tes eiristieran por si solos y sin lesión de los huesos ; venciéndose la difi« 
Cttlttd, que parecia insuperable, de eombínar los medios que reclaman tas 
fracturas, con ios que indica la lesión de las partes' blandas. Este metido rs 
mas MficnfH, mas'fácil de practicar qne el inamovible; permite al enfermo 
yaiiát'\ié postafá, y aun pasar 'de 'la cama á un sillón, pur» £c U jii^ede 
trasladar tomándole por la única cuerda que le sostiene y fijiíululc rn (uaU 
^ier punto á propósito; no se opone á la frecuencia de bs rura^. si ic 
estima necesaria, ni á la permanencia continua de un mismo ap^^síto, iu* 
fú acción beneficiosa se supone de mucha utilidad en ^1 aparato de Lariievi 
tti tampoto impide los movimientos suaves de las articula) Éunesj quií no 
paeden ejercerse con el* inamovible; por fin, sus ligeros incrhvernf fj<.^, ro^ 
ttfO'SOii, los dolores que ocasiona la posición, y el roce de I.*) talHIb £íik- 
pendida con las cubierta/ dé la cama, que naturalmente se rUvan cu ai^ml 
litio, pueden evitarse variando el grado de flexión, drprimidido \os (oIi1m>- 
Bes con fajas de lienso sujetas en las barras de la cama, y con etrús me- 
dios no menos sencillos. 

El aposito de Larrbv, mas complicado, tnsuficTénte en las grandes herirían, 
en qne sn toisnlo "antor' aconseja la 'amputación , dafioso , cu fin, cuando 
la Inflamación es esce8Íva,'solo frarlfcé preferible cuatidb hay qo^ trasladar* 
á cabillo al paciente de nn punto á 6trb¿'pues no de otro modo se puede' 
dar al miembrérlt^sétidet qne en éste* caso necesita. ' ** ' ^" 

¿os daHot que cama ¡a inrmvüidadjr ¡alarga ptrmaneruiá' en *cafnd^ 



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asaa^io el iBétodo de Vm.p&4u , ¿el ^«e boé ooipamM ea f ea we l ^«g» SH)^ 
y «1 que te poe^em aplicar laa wimMii itieiio— i f M acahawMe dt biMirf»- 
bre el laartovible. 

£«tof foa Im mediiM geacralet luado» t» la cvradcNi ét laa írmcítmmB ie 
lot mkmbroa iafiBrioref ; á todoe acompaia ti íoicio^ne <Ít mi «tilUai ka» 
nos formad». Uündo aolaioenle loe qtMtea» tteceearioe, j eMahmimUtrn 
eegun Ue ctrcaiuUiiciat , de mad» ^ae el heaefiicla jea^éimpre mayar ^ae 
el daile ^t prodnican , podremoe establecer «aa lerapéalka racioaal ea U$ 
interatawles ledoaee ipte exijea tu apUcacioa. 

A.-PARA LAS VKACTQKAS DBL PlHUl. 



A. F^ratiuras tki eueUo. La iodkaetaa ee ap a ae ía t á la acctaa de las \ 
los addaciores, fíateos , peciiaee, faoas é iMaco, ^aa dirija el fracaNala 
aaperior bacía arriba y atrás y en rotacioa hacia faera. Se ban pr^aesta» 
para lograrlo, diversas medias, inclaidoa ca loa métodos geaeraleí deeaÉai» 
Sion , d£ Étmiflexhn , inamonU^U etc. ; loa príacipalcs saa: ^ r 

i.* Ei Glossocomo de Galbko» especie de ca^a pr^loagada, qaa preaea la ea 
sus partes laterales dos abertaras doade raedan aaas poleas , y por debaja aaa 
cabria transversal. Se inlrodacta el miembro en esU ca|a ; m le rodeaba par 
encima y por debajo de la fractura, con laios ^ae veniaa obUcoameaia , lot 
inferiores bacía bajo y los saperiorea bacia arriba, á pasar por laa poleaa, 
y volver ea sentido inverso 4 lípirse en la cabria; ae hacia girar d dliadia 
de está maquina , y coa an sola mavimieata ae poaiaa ea acdaa laa fittr- 
sas csteasiva ycontra-esteasiva* 

Las máquinas de Billoc, de Bni y aCraa aamejaates, ertaa caaatr aldat par 
la misma idea: lasos ijos por eaciam y pordabajadel sitia ateto, ^aaaest* 
paran ano de otro con igual fiaeraa, coaada la máqaiaa se pona ea nM>vi* 
miento. La acción de iodos estos medios , como también la de loa dos qae 
aigtten , está mal repartide« y no se paede calcular ni dirigir como c oavi ea e. 

2.^ Los Lazos qae los Árabes colocabaa por su parte aicdia eatrt los mus- 
los y al rededor de los tobillos 6 por eacima de la rotula, fijáadasa aqaallm 
éa la cabecera y mtos ea loa pies de la cama. 

3. ® Kl PISO que Ginr di Chavliac y olroa asiptadian de aaa caerda, 
que , pa$ando por aaa polea colocada á las pleada la ^ma, Teaia é aU a m 
en la parte inferior del miembro. 

Los ahitos siguientes son mas moderaos , mas útiles y tadm, ama^am» 
nos generalmente , se hallan adoptados ea la práctica. 

4. ^ Apósm DB DasAULT. Es aecemrio preparar : 1. ® aa vaa^afade Sral* 
teto: 3. ^ una compresa acobhada de pie y medio de larga y caalro á aeta 
pulgadas de ancho : 3. ^ tres lasos ó vendas fuertes de vara y modia da loa** 
gitud: 4. ^ tres tablillas; lyna anterior tan larga como el maila y la piaraa 
desde la espina anterior é infierior del ilaoa haata el domo del pk; alca 
interna , que ocapa desde el pUegae de la iagle basta trm d «miro palgadm 
por debajo de la planta del pie» y por fia^ Otra esteraa, qaa ^dasde la maa 
alto de la crcsU del ileon , escede Umbiea trm é castra palgadas á (^ lo»^ 
gitud delmipmbro, y tiene ana escotadara en cada aslrama y aa agafiro 
encima dé b escotadura inferior: 5. ^ na vendaba de oaerpo coa T dammi> 
a^n]toha^i)ÍJ|s, compresas, veadoleteá y aam falsos faaaam iaa lai 
el miembro y doblados oblicoamante aa aa estreaiidad aaperitTr 
miodárse á la diferencia de loagitud qae hay eatrt Im | 
del lucilo. 



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fveiUA y ^ttBM c*«iprciif «mpÉptéit tn íh^^éoé rt ftoltftíirot; M éokicft ' 
far tüQit ém hm mn k t tk m W cOTyn— >ci»IAi¿i, f$ohfft tlltf •« pr»ctkt ' 
.«n civoilar cpn ti > • »»• «k-ttoo de UéImm, tMfm trtrWfc^»^ ri%i<aéoiC 

•taolUdUlMivy |4M9» Im ^líuétt U ü fci iii » «i»Mb M taToH«r te «»* !»•» 
tercie* con los fmjioe Cioottet» y m Im tnytU coa cinco ómU < ei iéo fa t^ 
9^ ^t ''»)• EfttoacM tt cnliire con variM cdnpreMs la aHktiUticta co'xo« 
Inaoial ¿I ImIo alecto por iiM'pMfcs anterior, interna y^poelerior, y 
|i f i in na;áeieHMí at •oe ui o ^g -nn t» iortoada con -el Ét^é^ lyo, ^oyot tih' 
>0i lil^ea (id. m, iii,>, pa»an por delantefpttrdeftrütf*'!* tablilla' esterna,' 
^ anttiwr aobrt en 'hétét f el poaUrior por te ce^éta^A .'fttf attraíreiar 
n^tO)ál;|»raciicaáfto en^ el venéií» de cuerpo ]F-anndar« fiiMM. Se YtMban loé' 
•ojbóa infecioroi ^oe ioüenia nn ayndantér at tira finértemente hMk bujo*; 
•O'loe oondvoe á la Ubiilla ettema ; ae loa paaa nno por el agorero y otro 
^or in ij áe o tad n r a inteior de la nüaona» y ae loa ata aobre el pteanle «{oe 
d¿f i é gn i toa vdot^$ imtnraá '<ái^ mX Por ÉkUmo'y^ Ufcer kiád ie aplita {Nir 
en lUimlenila pltnla del pie^ eMtáodéw taá*calkM a^Bro et áúH&fíd, o,y 
fo*)^ anteínar oni loa laMAIlaa' latevnleá. • - -t> £•''*?'' "" ' 

vt :Eno npdaito Im anfrido^ mncbaa aaodlficncinna. VAn-Hovttf aÜMa'^eal^é 
fláo:.inlMo9 de* la idMitta Mtmn nno^mma horiaontal» t|ue krntii^ k'd|u.* 
veodon de la planta del pie , para i{ar en etta «I laao etieuiito , ^^ de en- 
te nod* oIMvIh direcUmente káein bajo. AlbAm étaponia' qne' dfciHk rama^ • 
WriaimUl CwBM «na polanen di 1.^ especie j driklikida por #]i'«eMI'lir'to« 
la taWU4a^de manera' ^ne^tirand» de mm éi»téitai kiité devde^ If %lt«en>idadl 
de an hwmtk eatarnoiba'*^ fi|avte en la porté nMia de la yiAÉ¿m'i' m '¿épeh^ 
naia'eliiraan iMUvno, jnnAainenU cén-ei pie ni «pid ea«aba''n*ido coto'rfM' 
nnnda. I^aa prtécipalea eaodificaetonea de eate apetito tofi'lair'^ne ba ftufkido- 

• 5» ® Ayóano etanoBH Hoit^Diie. En hif ar de hm fara la In^le*, ae pre« . 
ponnnDanioHltiodtlIa, rtllenade algodón, ded^^ieade kt^^, trca' á coatro 
nnlfadude anebn, y nua de «rnüot^condoé efota» éteidta'en tna éatremida-/ 
dea. £1 laaé> pári loa mákíéloé ae aoktitnye pOr-^dor clataá fnertH de ^ \r^ 
cnérlao do largn y nna l^«ibda. Bar dea tabüHaa Muti^ltaHHpti^Q'o» a|féfev» 
en aa parte inlurior , «n tinteaalkKde madera qde pata por eatoa a|{a|eroi 
y nno OMOtadnon en atiparte inperior: laesinma presenta dos peqóeftot w%m ' 
iM^avCorca M centro de saa bordea largoa« Finatoetíte, te idade'ótra duta 
d# bilo déla ioñ9Ítflid'dA%lu rara; '': « • 

r ^uá^ifootírnt^^ Se^empleaa con ^1 TendnfB de Sctat^ . conm en c4* níétódé 
del>Bajarvif ae cnbao la parto infof4or<dirb f ierna con lacompfeaa ncolcba-* 
dn; aé «oiñca encima de coda maléolo til 'ce«t#« de ^ de lea cintaa d« 4reé 
enártaa» y traandao'aifttnoa drcnlaana de vtndapftra anfeUrlaa, ae redobkn 
anadaboa .anpeníorea lobre to tapíele de anillo qne forman ntoa circolareí t 
ae ponen en an aitnatlon lat aknobadiltot y loa lalsoa fanonéa, que deben 
^¡fredan ^ domuii de laaiiabHIlaa sin cnrobrerlat; ae aplica en el ^íegoe de 
k ingloeine^ar^denn «aa-férAadá por la almohadtlta dealgodon, vinien* 
dof ana eaVremoa^por delante 7 twrdetria del -^alo^ al gran'trácaater; ae 
a p r on i man ni npmaban Inntabtéllaakteralea» y fce coloca atratemndo por 
*>t agaíeroa inferiorea el travcaaio de madera ; ee in|rodace k p»rte medie 
^ U almohadilla inguinal en k eKOtadara auperior de k vilma interna , y 

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BMMid0 •■lMatoAAllAlÍÉ& SÉI^Jét fiÍffÍÍadrtÍÉilWí rillh1fÍÍÍT1Í>" 

váHvHOM ll»a^, jtf»j»igetf ,^tte^ pWtAlkH^'A* ^ »^ '^» » iyj Ui ^li a ¿MH» 

pfeie.4f .«ft|i«Íav )V4l«ff»|ie c^ff^iU ^b^U|kyl|wn%.lf^«^mftael^»^:gMK: ^ ^ y ^ ^É 
rW^»%ibii#il"W^l4lWiÍM«int*«)i**i'^ iíki í ^ .í^ .(,m .%f. .W.) f^r. i ! ^^*4 

«fi4ltf 4M¿0»»^>IHHP^i¥ftl hf ftrfJKWi^ jot^ giitoff di . <te>»i»6bOti j> QttkíáM 
un ,»{9HÍ«ri^ lv# «Ij^ivQi^^cwdJCit^a h^|^4Íi4j«ra¿ ««tU^iitft m Mía ^Vají^áe m^ 

se eocaeiiiat una tuerca, movible , J«iwMM^i^ .mÉXtUntiil* tt^f^oi f3m% 

^g^í(»ra •» ft^.frQl|||^f^/fA|:« d*f |>u¿ al cUwi.que U use.á.U Uieica mHriUe» 
y U última dé auaa aaia pulgadas de Urgo y ocha á diea Iímm. de att^ao^ 
coa. ^iia lieii4i<ia>f%^'Caii ijo4a su iMigitod 9 qu tornilU» #n cada «atrema; 
C^y<^.^opii\lAS.SI^ )i(ti!^idu^<^«ii )as.h«»dtdiiras.4í»N.^ ?.d|»a4^cajilMttnradMb 
^fifticaH9%y4#.^ís,flMgi^a«K4» Mi4lg4Mi^<m«^*6ÍMli4»^rt«ÍM«a4a'tiice^ 
4e presión, (¿i* H-}A* ?, ^g^^fBkí:h^ (id^m')^V^^P^Ui ^t J» laliíLU'««c^'cal» 
BMMMiaiiapMtavriba^yi a(iM^«^yi*e«m mMda«á eUa|»r««idí« de unabeadida^ 
va, donda penetra elvásUtff^rmiMfi^, f ^.vtm ^v^Utf^Mw'Mmn^ 5. ® Vtm 
* plantilU da hierro .(̀ͻ #i).foi;pa4a en sn cera auperkiiiCOil.ii«a e lennh ad m f 
de garufa, preseotfadnr en Je iiu(enftR de* t^jrnílUia.yeMifiaWs^^iQSt á dw$ 
líneas de disUncia mutua , y por detrae 4ee €orraMl"dni|»lfA<aaa:re (id* e^a 
(, ^: IJn|^a)mei^dillA de ji»iel^^^.i^)^ doblada per.foa.bérdea«caeieB an- 
guín refii<H nu 6nya.4q|r)f^^<9i]ü«eoven»in ee^eoíedéí belmdecnftm ab¡er« 
ta ba4latef04*(|ne^jreeÜ)e eH gan^^ A^.la vUma.y.debe o n pre s y d er al gn» 
irocanjter. Li^porcion,4e.leeUnQba4ille^piejsU>poc deUii|ndel4agn)n,l4n» 
ne ircs pulgada de longitud y ^roUna en, una bebiUa; la ^paüerinr ee be»» 
tnnte larga para rodear el mnslo , y coodoye en nnn cooree^ . * . 
. J^ic0$$9Pn, «Se cotocan can;»pcesaa acokbadlie*en:la ingleif »ail ^edeier df 
ios.naaleplea t jti ganqlin,anper«er)deJf labWU y lespiet.del-«péndkn anar^ 
man ala diMencia cnn^ en i ent fí». fijando. cn^cualyiera de ^a* -puotne de lee 
))endidures. refpectivaerles tufreae de presión; eeaplieen en «n sHin le ali o» 
badüla inguinnl y 'ia flant¿UaiM> J^nce le firmctnreí se ettéea á In Imik» ^ 



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' zW: 

it ^oñtHKgkzém «na tserea <k prntdm PDr'MfniD v ^ftfHJo^ Vii«^<é ' cim lÜ ' 
MMflliWb él twiMfkkatojido «n^la Iteildf Jaf a / éHdend« la fiKVt*a Tiiwffl»tei * 
y con ella t\ apéndice y la pTaniiHa, roientraá^lfn^ él {^tK5lid ¿itptricrr re- 
dMá'^it «(totíA^-iivnw» hi vhiHllKáifHtifliglitnal y UptHii/ ' « - ^ ^ 

mméikkm^wk ^¡pt^átkanam y i'lteoMHddlti^ tefm4aar"^f«4 » ri<f»»%e «n %iia 
Ctpede de cayado, que abrasa la tuberosidad d^t'fstptión y €4HrS Ia*pé1vf^. 
:.T^^ An» M» -«iM> IJWyVws>'"g<te eférfjyno'-ha pre^ilbtlti'aptfsito 4ué 
«Miatv^r Iv^ «M ffl^ia (£. 8,'/. ?>>; /,), etf^ céiya>«ifrle^inreHor ié • 
mtmá mám^mMH^ ^ ^^a» ¿tméo ^%«lMs «»iiil«- iwMt^éiAMk^ fm. tt)*, d^ac^n^ ' 
d»'4tU iarfd drtttai, y ^e pnwe^l» por aVriHiMft ^^Aftf^/ # »> ifivi* ' 
aiia 11» «na Va^Mt •««rlia i )yOfmtof ««t^tmnt.' EiUr é¿ «Ja< IM*^ ^y Vnaa ^ 
tfgwa i^ur fa xét mai ij f^WrÉAíM^ fc««^iíé fékHNFV'^A .«^llii^|^i%titre^ loü 
mwrfoi^ y di' lui gw tiw 4^aí»a-wii»et^'«f^ uiie Mii#« ef f rarf trocante^ ' 
(él* rj) eo« otra 4ftte ^ÜneMto rawa (íéfeHiil BIéba <Kaij6|«ibv que *|»aede ^ 
dettcteÉUMT fíDUnHi no ilttfr méñ «H^Ml ipIHr 4dli'* d«v»ttfail«»'f' cimi^PHide 4tt ^* 
itailga y^ espatdo ^e media entre ^eí ano y el pliegue de «liHti'ste',' tomaD^*' 
éb-n «M» Máiki «n rt k i ¿i e^p#ni» ^ tffíbyo pafil¥fVYc«r <a dCmti*a^líftlenMoh. 
Afc«ifpl4s la-'cof^v i>tfdpMi9^''ko(rv«; i)««N)ie(iilHpo^U8V«>>'eMa«Rr<itAi -: 
^nkÉi t k w -mo^ly? p»^> yw «( 8tt«)iWwpv«M fw^>^^ «r^iwidi^t ^ 
ttiamW» én aiM iim '<6 M tfMilrioil; 1^ tdda lli longfiíid ih U tattfilla'biry • 
▼MrtMÍM)ié?ia«tilMstiir1rib¿li1i»<ilf. x, 2,) qtt« pueden t<e»lMlai* aobf« e11a,y r 
Mi* poitefwr éméii^ cw itet i i m yata qÉe «1 Érpdi{%# deiea«i9e«á#i*ltdet so^n^i 
h cama. ^. ^''4111^ tolki'd^ t:«lnrb y nfia «vf»e<!lií 4iif IíiI^mM^ot, íomidM^ famtiíaii» 
inti«tti«ifi»«i»fi%if!f |ielittltf»vT*^^>^^<H^^ átn/llb «af^nfédicrde eor- 
ftÍM« tpM nMeit% di»a af<nátoer'fa wta oi tfa iiB y (ii(l. ;rc)iqb«>iátp^l lamenta 
snfertormen^e. . .''■ 

- j t lfti t u 9 9^ . ^^fctpnéwf bteirayátaao^^el^ilfai ^y el la^o; ae coloca la 
irÜOM «tt la' paite poaleplor , teftí^á^ coidiído de ^fftiider con almobtnKUaV 
Adoa te ^tk>t «ft qve Ja camttta. af^a^tofcre loa "tflfldf>y;:'ae é^W^voeltaa ' 
al torno inferior; le veHfica tn eatcnsioD , y aé^ponlta IbarliibfaB traüMveraa* 
HH éfm3ttrÉ9»m M9óuuñii»j -pie.' r - v\ ^- .*,,.t f!.-- 

• S;*^ ' Amhvto tf*mnkaMir. 4lMv4iiié tR-Oj^tk^'ftji^f^infaciflnitfy alrvna^ 
Mft^lfn lov^tnaoMlto» itfperiarf]i»>én tá \éti%\%úé^ y maa «nabn fdr arriba ; 
fon fftor »fad)o y Itfnriwapla infeíAovitwnte fot éot Tartltaa^gmeaaaf' 2. ® una 
Cbapn da^iifHVo Cbn muelioé agvietoa para rcjeibir las vaHUat Mi^ioret de 
l« tHimb ^ qne^té arlicoln con> día ' formando énigtiloa i^toa, y para dar 
ipaao á anDa^' coMottea qne uw^tm sóbrenles l^bMK» -de: '^. ^ «nios. botiflétf> 
DmHit y de iNHx'alinraj .:*-•";- •".*<>■ 

Aplkaewn. Se cofocan loa botinei en lai piernas del ^destt) y á la parttf^ 
mtiana dehladl»^ saiioü iF^hMD^oirní almoblidlfbi y ana htsas qur la aoitienén; 
ae ratrodncen lak dbf eápfgas y Ina cnaéro'cordonet 1 Aérales d« loa boHnra 
por loa agiijéroa de la cbapa inferior qae te hallen a>aa ceirca; st interponen 
«nat alaadlíádiHaa debajo de laa plantat de los pies, -^y ae anndnn matua-- 
monle los cordcmea, .despnta detlrardeios del lado báct^hasl» que laa ro« 
dnias quedan al mismo nivel. . ^ .^ 

' ^ Algdnov autores faan taatado d« mejorar Ir idea de HA«SDbBÉ. Kmi» «m« 
pfea «M Titer«s cada ladof y ^ ^plantillas como. In d» Bévlai ei Tea a« 



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2&tf 

bre «I ;U<b «(bct^ por uMilto ét cutir» tof^sct» é« -loe coJilMtdM prooedcli t 
d«l boliii y doA d«.«a cíccuIvf 4e ei$»co «tac«ila ««brt; U rodiH»^ iV>>áltiiM# t 
Ntco^Ai y €viMOA kaa propqtuo dos ubltlUt iH^Mleii ¡urokHifftdas liMla de-/ 
' b«)0 dft fau «imIm, doad? foroMii ana e*pect« de cayado; y €l primtro en* * 
carg« ^f«e etten ftrticiiladaa al nÍTcl de la cadera, para preslane á liM «•» 
vimi.eiit(» d« flexlmi del irovco, 

9.^ Mbv>3o iKAii#vtBLB: an vendaje de SttiLTsro , conrpresfli y iret^tebU^^ 
lUi ^ oartonif intenp»^ añlerisr y etIertMi , e«nf liitÍB«dtait'«oir le.#>e¿el» 
refiMina 4 e<Hi>Uiiid«n, p«re<e qne hn» aídQ ciftptodei 4)0K^ b«e»*dtil»i 
por MM« BcnAmD y Vblp«av, — « 

10. MtreiM tm «áttitirtuioH« Rodeado el miembro Aftcto coa As ^read^ 
de 1& ca^boa d.coa el^de &DifT9To (pig. 31), y cen «c«i toMílleaiMAtovtai' 
que d. fémur, podemos manleaerle en temilliBÍiMa « vnlMndonoa^loa mé« 
dioa particatarva qn^ ocoiMe|en Pott , A. Cooren ^ Düpüisakr , C Bbu. , Hé. 
Svim , Eaül* y QetvBcn « mi^ví qvtda tapees ajo (pá^** 2MK Ámmnmrikk' 
io^enudo an ap%v»to, oompotati^ dff doa pleno» m»¥ibt«a como loa^de Smauíeí 
paro el que etMrreapoiide nl^mutlo no tjone mosanebare qoft In dotmo- 
vilma» f contribuye, coa laa- ouoa ues qae ro^to» el mtanbra, A ^ormede 
iioa etpeeiede caja , doado le ctaaurYoa iam^l trea ú cuntro ircadolelco 
bas|«nte apt^^ei. t 

. tu MBiyMDa M 14 «osmiiiov. Ya bemos tra m d o de loa m^lodoa de S^vaa^ 
yjyUi^aft.mr I^AtkhldfA, y in aettOÍlie»iioedUpett»ad0Jn»iaiir en saespÜcar*. 
cion^iHlo Já darémoa qae Koi>r«tiavASTTea be aftadido^ ?a lea por%<a n ae di ay 
eaieHor del aparato, dos peqajiiaa cdbriaa, doiade M ajea aiioe tesos , qao^ 
partteado de la modula y del pie , eiecntaa va etfíierao taieneÍTOi B&Aes sas»* 
pende leeiiteeaídad elliele por medio de oaes fiííea de li éa ao, qae tcrmiaia. 
en ana labie;c^gade del locbo coesoel platillo de aaa líBleaMk'>^ 

Fasemoi ebora á indfcaT brereioenle el valor terepéatíco^' qae porde-* 
canalaneiaapftrticaUres » li«iiea al^agoa-de los apésitats fae -acabeinos doi 
describir, . '' 

El bao inferior del apósito^Ae DiSAviír efelrce «n acefam bftia be)o y efae- 
re , ocaskmando , en vea de combatir, la dislocación sobre el efe del nñtm-^ 
bro , y empleondo*^na §raa luerta obUeae , caendo beslam ana «arttcei* 
mucho más: maderada para eCecinar la estensioa. * 

El apdsito osado en Hateí-Dieu ejerce la eccioa estenslv e l e elkelm e ii t» 
hacia ba>o , f la iran^mlte-ideade el imfeseib á lea tabHNea interna y esUr« 
na ; mas Vm primera4 á beneficio de le olnta. qáe va á tet mi n er ea le perle' 
medía de la seganda , le concentra en «eatv^Khai , 'pei^^qne , ^lel«ndo co» 
sa estremidad hendida la compresa eccdcbedey la pelvis i resfídte anesfaier» 
ao loperier , paralelo ¿orno el inferior al eje del miembro» Pero en eale epd« 
«Ho, eomo en el Üe DesAe&iVpor mas qae se procate defen ée r la piel de k 
eccion de los lasos es tensivos, como se efectúa solo ea ana "'corta ooperide» 
no puede meoM de i|er dadose» 

: El db Bonria ftieaela venUfa dtfno deseompotterwfeGÜmealei>e^oaei^ 
tracture €s muy complicada y sa eectoa poco auíele á 'Oikulo. 
. La máqaina de Haoidoun emplea sus mayores csfoeraDs ea «I lado seao» 
que los puede soportar mefor que el^efedo-i pero la inmoViKdad absolate 
de los doe miembro» inferiores, y ana del troacoy ao pnede conservarse aui« 
cho ii«Knpo sin grave perjuicio d«1 paciente. 

• El apósüode Lowát parece «rue.reatae las tfiroaasteaeias >ée etScetoer le 
erteneion pareleUkncate al eje del mka^roi de toAier poatodie ep»yo m 



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•««liM«q^«ÉMü,df'|>fM»«tt4iiM Í€xi«B ff»i«*aft, <fo n^ impedir la 

fr»¿tará« i y de oponerte eftcaimesie el ¿eeeento de le peWis por ei ftiMudi^ 
mm^ étJim iuskh^am y k kaáméamcm^ oBmammltrm dei fretaMIo sepe - 
non 

J^e^poijo Bci i» ífae^ oreeioBO ie. eeleseioA coBftione: (pe^. 251 ) lieoett pve^ 
ijble «e ei «uiyor'.B^eweeo ie «atoe, U semi4^siom.y Ke enipeit^ma. 

B. Apó§i0o¿ paitti'U^ fruOmtu déi cuerpo del fémur. Se h»tt asedo á Ttco» 
iodoe lo»i^e^beei^d^e»«ilief«i«p»ldiLUe dolcMllo ; n»o^ por lo conAtfn, 
ee^ia^iAtííea lo* bw oee e looi i i voi y f m pre^ertm voadejtae l eaoi coaplkodoop 



1.^ lUniiiuro o» nwMMWimák Eejpá1«ÍOolif«eeecmpltaeaU frmc- 
tarordti hmaetó ; p«« lee vomUs iíeno». oMtyor ioogititd , y lee ubüllee, io- 
teme, «Morae y^aiedot» fo». ae* eorlee ^oo Ue Udoe cocreepoBdleBice de& 
ftwirb • 

2.^ Ela loe tMMrdei superior é mferior del yssoajb db IS cabos so hoce» doo 
eeoole4«unüy<^o ekreBiin lo cono y el-ptiogoo del ommIo. 

SolMir-ol vBUDAJB no ScpUBgft» t fli wri o floqao i|iiedo dklM ( pof. 31 ) eo* 
poüett doe Ujilíllee loleaelos, <|oe Uefea^ desde la creeU Uíece y U ingle, hee^ 
\9l portdo^jo deUpio-^ y ipoaeovueAeeAeAloa (eisos fjuioftes. Ademee ^se eBo<^ 
dt'WM leUiUe ottterior, Uo Urge, como el especio q«e eoedie eoire el arco 
cfBirol y el doreo del p«e^ se iotevpooefi iss oovcospoodioBtes elínohodillssy 
yoes«íeU el pit ooa «ao vuelia de «ondo» cofros eücomos tecmiao» eu lee 
lofc^flloelo tewd ei. ■ -, 

J. ^ Eii ABéeito iBMMPiBiJi e« Laaabt sepvocike ob el moalo oob loeo1k« 
jetoe sigoieofes: !• ^ nn veiid»io<iUi troiote. cebos» coospoesto d« Ires com^ 
pnesee» portidee e» dka qiibee Oft4o uoo ': 2. ^ «oo oliAobodille coiieüoraie 
do eeie palgedes 4I0 lei^> icef de eacho y do* de grasoso eo su b^se» Haoia^ 
do loJeasro* 3>^ nae Teádsk cíe media voro do loogiUnl , lla^nada ^Mrééot 
'4* ? «nacefliprese^erur»/» do softcientes.diioeitfioAes pecoeAvolver el miem^ 
bro: 5, ^ (aoooes verdaderos de igaal loogUud que lascaras iatcroa yester* 
ao4o Jo esUtflMdad ofilclaj &. ^ fi^vMies íelsoe^y dos olioolbdtllos mas Urges 
9000! inieAbn»: 7. ^ ctoco Uvas, dos ^.(rrs compresos looguetas y lúia vea-^ 
éo dt vece y nedia» 8. ^ U me^cU rcooli^Uva. 

^pUeacion- Colocadas las coip^K'esoe loagueftas al nivel de U frectnro j 
onbbrto «l.ple oe» esféreUs. fvmedos con U. venda de varo y niedis^do Ur<« 
§0| so odopla» les €oboe4kV vendojn ^ eméoMdQ, de emp^parlt^e con la meseim 
gffsofti#rftMry am eeoM t9da4 ía& éemae piezas. Por encime del veudaie se.poi»o 
U ooaspoeio cmeei, lUvondasn» bordes largos Urna U porte posleríoc; paro 
oscoodeflos debajo del muelo; U Moaera ^ iCoUca bajo el leudon de Ai^ni^ 
Ite, porakla al mismo y coo U base hacia U pUnia del pie; se epi^oxiipon 
& loo. lodos del B»iembro Us aUnokediUas y los Uaoues» que ,se suioUu con 
loeleí^} ee eplieo el. esfcribo por su centro &,U pUnU^del pie, para que 
eos ,cobOf » croiedoeeo el dorso, vengan á^^iarse ou los fioonrai por úJtimo« 
ao nnen y cos^ iopies-, Uei eslroaiidedos do Isa olaiflhad illas y falsos (a no— I 
fne eicedon p«r ab%fo. 

También se puede prectícat el apósUo inamovible por el método de Mk 
8B«rui (peg. 23a). 

< Cé Pmná Um eomdii^e del fémur* Puesto el miembro eu esUnúon , 10 api i ^ 
t^nUs QCMnpreíos necesarias , nn vendaie espiral y tres tabl.ilUs yuna po>tet> 
Hor y doe latereles; ó bien une vilma de cartón mojado, que se amolda «o* 
*w4»do|o^<ton U í g Í9» ^fméf libro Jo r^U> 



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^1 caadricep» femoral > <|tte tira del fr«cttM«io «apiírior, maslenieiida la 
pierat eatwidwta y U psiita M fia etoira4c > para «corlar tei» lo pMiMa la 
dittaocia ^tt» kay 4kaile Ir ingle al lano« SeluNi f r o p ut u» loa ve n da^ ti i 

1«^ Oc«aa'DftcfiraAiiM«ltraiatio«s hfk«iifaiek*afl%ieiiladoii)C«K 
Vtaaaado par aaWr .1» • píor»» y «1 pía- co» «« 'eola(pf«<fivo tapML Ph«* 
i|ae sa acGÍoB tea mas c&caft^ po^de poneTae Át aniemaRo lobre la caro a«t«» 
rtor de la rú*«U usa «ampreía lott¿iieUy tmj^ tiaboa s Tttéiblaéat lobre ka 
aaaa del ^^ pteadea uafir* nétoatteole ó au)c lafa t ^ t# a Mieyáa cimüftffet. * 
é^%^ lA mlama aceiott ipte «1 ocftode cHrii leoMa» 4oa eittriAarfi'^* 
cuero, aplicados por enttHia y por defaa|o de la rotóla y nnidot pof l a é i o^ 
é% oorroAaw - 

3% ^ Él üNinvo M taa tatcncM tiiitafrtMfctfet {p«|;. l61),foolMaié mam ' 
compresa aeniil«iur , gradoada por eiMlwa de la rotóla con soa pimtaa'dl« 
rígidas lucia bafo. Sabiilo «a «fue debe eoipHaiM ta 4tp9kná&ñ p o i eap k^ a i ' 
que cabra» el pie y la parte itríeTioír de la p4eroa {L* S, /. i ^ r ^ p, o, m,) 

4«® Ap^atro os Botsiu Se «ompooe de : 1.* «ma yÜhm aoaiialaéa < JL ¿^ 
/. 1, ak, IR,) de «ae^ vara de largo y de baataole oüc^iora para caMr 
bi'parte poHe^iior y lalenUea iel mieMbro aifoet», ^orroila iRtarfiomeftia có« 
una capa de algodón y guarnecida por ana bordes ton nna.aerie éo h^Hkmmi 
52.* cÍMco veudolclci y^oa correa»^ »Mi á mkm p» l pd «i il» Uw^ y 'áeol- 
cbadas por sn centro f IbrTadat de piel ioavt* 

jípiíoéd^fh Se coloca el mitmbro «n §« ublilln> ^ ae Mirieie coa iflr 
rinoo ¥^ndoktci ( <¿* 4 , /. 1. , pt , it^ ), y ae p one n kía ao r re a o por a« con* 
tro (44. o, o,) enciina y iebaio de la rotak^ yj nimd o-a«aeiftr tirf d > 4 a a é i** 
íarseen aa sol«> botón de cada laéo> ú bien átmaMna y teraénar en boto« ' 
auadifepeolea. 

' 5« APásno Dt Ratmoii Aontíieano »oél Ovnot. fea n^erf puMldo a) ¿ello* 
vnn y consu do: i.^ «na lablilln acanalada de onee pnlgadlaa ét WgO) oinro^ 
de aocbo y noa de gmeso, cayo «orco ea oMha angoilo por an oeiftm pam 
^lütaráe á la iigora de la arUonUibion lbnioro«ttbial , y eal4-]saamecido con 
nna capa de algodone 2. ^ doa kaos torniadoapor co iie o jn e okba i ag »qffo» 
oatremos ae noen con bebíHas : ^• ^. doa aottkircnloa de cobfe>4le doa ^M 
dos dé ancho , íorradoa en ao concayidaíd toOK) el rcMrle ¿% nn bmgnoroy 
¿eaaoadoa á abrasar ia rolóla , nao p6r encittH y oiro por Miojn. Bl a»» 
perior ea ol nkaa largo, y lleva «na correa y nna bebltta en ana 4oa eolre* 
midadea; cerca de ks cnalea se articala co« el inferior, ile manera ^nt' 
puede coofondirse con ^1, y separarse tormaiado enira loa idoa nn circnlo 
eonpleto. Ademas, á pulgada y medk de) centro de an cara convexa , pre^ 
aeutan-á cada laéo, el sopertor 4d» correas iqne bajan vetticalmentOt y el 
Inteior dos hebillas qoe reciben loa estramol de aijttetíast 

Aplicauon. Se reducé á introducir el mkmbro en an vUnia; afnilar 
loa Usos ¿I rededor de U parte iiiTertor del muslo y svperfor de la pierna; 
colocar la rótula dentro de los semicirculoa metélicoa; ijar el anperior Wen 
apretado cOn su correa y bebilk kteraks, y por ákimo, aproaknar loa 
Iracmeatoa, manteniéndolos en tal estado con laa corrcaa qoM nnen «mbot 
armicirculoa. 

Sea el que quiera el aposito aplkndoi at pono ti : 



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dílU pac flMdio de i«ua (aja <k Iícmo, que^la^cMn» 4ftiMTertal>tt«iit0 y vie-* 

jfc^dMir^r uM§ t m <> c i w i y(t < irt ii 1e ^la i»fl«oriki4«d ^e Um írmomemím, jmé* 
á^t i ft> á if ii»'<wMfc' aljilÉilüi UH » jr- 4111% tHomi pQ Hfi ri tlru , q«ie-M' MUeinkii 

IjM ocho* db cifra eien^» «m |ire«ioii local nmy gni4«a4a^ yt ipoco ^il 
paf»ulaaatam» ¿a^gcida^a {9afll«r|. Lm »féMlaad% Q»tí& y Ravatmhi, *i»« 
fM m» <ftr«tf ta^bn^ aafi tm o a ¿tocéniaiW», f ea inaa difieil pareparario» 4* 
fC9itl9«t*EI aaiAtvé yeA fi» ^ 4t. laa barUaa tua^avaMaUs repwpta ^m accicw 
e» aiM>lMigLa»p<riai€»raoAfgiaN^loai « lp oq taaiti ii p i ik>i> <»n<r>ccio» y 1»^ 
lltM.iM^ «toéiMfjpMRle, ^oéiel toim i fi e 9^ w m Áv ^óf^á peo tiempo m- 
itmwiijtl 4e ac > m|wiie« .. v. u .. •. • 

fi. JPfmra ku pmktrtm lonfAurfi^g/eai, ee-apücaia-éet -caittpreiafl gMidcHi-« 
^ ^ UvM«a dei W roíala.; mí. reídka k <aetkalacioa coa 'imt vcmkíe ecpi* 
val áfCO» M omUiro^le kt beríüaa kiígiiadíaaka <p^g. ISO)^ ^^w iiianUe« 
Be 6l.aaú»al>rokea eaUéftioiiii ' . >^ r j .loo / ,01 

•, C.PQ«AJ^.U|a.VftiM»1»frAS MTliOi BVISOS 9B lA FlBItlla. 

., . u . . : .1 - , .. .,.- .. . • 

«tf. Un U^ fumturtu ik omiee Auaaec ae empkaa loa apotitoa cottmi^t 
(paodiicadoa como ai'gae. 

i. ^ ViROAjp AaaoLEJkso. Pueda «facaaen ka »i2a*i 00 *p<llcan primero doa 
oompreaas gradaada» por dekate 7 por detras del espacto interoieo ; te sob • 
iia^#ailttiHi m^ 4t' ve j ^ aii i i c0<0€a» df< M»mi i tf kleralea^efde los cén- 
dUo» delfejiuur baak k^i^ank deipki y ae lermka con oira capa da.vuei^ 
iaa cwkak»« .-.i...... .• i.., ,."/. * 

2. ^ . Vjimqaw mi eA»aa t ,MI (cirLTevo^ empkan doa tablillas kteraWa^ 
que compreodetti desde los co»dilot del ff mnr ha^la dos pulg^d» a por ilrhaya 
de ks makoloa» y. ptf o de aladkse.oUgiaftteykr jaticfaoa^acor»a»Ayeaeaae 
^ka ^n k plaota deL^eMoaaaek»,<mes6fiia'COitfapirales,he«faaaeo« s\ 
g^otfqd^op^Vfpdat cayoacakiSr t|^mk«»do ea loa klsoa k^oea é cu eá 
acto de^fcacAttr/if» limpídaa ,las devkciooea laVBrak^j esta aaek.^otfde aaprit 
9licse« f k yenda aplicarse sobro k pkata del pie. Despaease ponael mie«i« 
bra ea aepiillexk!» sobre luia almabada^ coa el talou i^ieitidopor o» »o^ 
dcte^ - . . . , • t 

,3.^, Apdscro iHA||pTiBi.« CooAt^ de pieaas semejaoUs» -31^ aplkaik» <lel 
mia(fia o^^iia^.e^ k fractara del kcpor. Lo%{4iioi|ies»:,li^fo}mobaiW)at)( 
k compresa «rura/y qae aqai recibe el nombre de til»ial, y el vendaje, ijae 
solo iiene 1& cabos, ao eeceden-iklníkel^de k.YiiiliUa; ;los kzos son tres; U 
Tanda qóe fija el pie» el estribo y la taknera son idénticos. 
. 4.? ^pdsi^ ^ii«»MIH^« CrtiaUíuiera de ka apositos anteviores » wá ^tfim 
mas sencillo que iiolo conste de..comPf«Ma. y an vendaje do cabos, «iNsedo 
Qf4oca(se eo. k tablilk sosp^di Ja.de M« Matoa. . . 

B» .La§ \frQfi{ura^ tUí^fiturpa de ia^ libia exigen el mi,uoo,<»ptfsito que ka 

i^ A^bps J^i^«;,^peao se omi^ k vUrnaestepna» y k ioieroa y. anterior pue^ 

den 8er,ia^^i4^«*- .,»..*. 

, C La^del €fiMo delperontf §e mantienen tedcuiidás póc medio, dav eooa^ 

presas , an Tendaje y ana tablilk esterna mas krga que este hoj9so. v . « 

Psi^. 4^.-^41 ^í*w lo $9írcfm40^.i9^w 4€i pf^ro^t debepoa i«HP«* 



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pUttU del pie, asi coioo U Áit\ •«A^s ^ (MMMt/qwé' M 4üaigai iMCMi-almB 
«•U ^Uí«u ii4ieftpii>B M.MOaÜMf 4o ji | j y idp Jb {éira^iMl^ €k f ilo^ y U 
primer» c^n «I Ap«tUA <|«ft «i§«e> , . . ^ 

1m ^e«inN» ftM. UürMCüra cbl leaure 9.? «at. taMiUa. d^loa. pícaa^lar- 
fo» dof palgadCu de ancho )r d«a á trta liaeaa d« ^nwa*: r^^ daa * fitsáia 4e 
éjjico á #eia vairaa'da Itm^iéá. . ■ #• ^^ .. • t .. ' «^ t ?u; 

Jpiéoaésom. St iaiM ia alow^kadilW fyifarmet ^ 1* ctíadnagyav 7ÍoUtt< 
da p«r el oiedio )r dbpviai» d« ummAo que la Mi fr fiarlai<dft la at u i t fM 
a — tittae .ac «MMiüre aa w a.dbl doUcaí aeiat c«l<H:a aotoe la 4§n eatartM M 
peroAi, COA k ycctoa anaa (^r aati h é n ia htq/^^tmktmné^'^ mpH oé m^ m t^ 
€ad^l«4 ae paaf aptkaa.iai |a élÜ U , — fc^urtieado p»r dtfc ajuf id e ta ytia»#rf 
pie en la longitud de chairo i cinco paleadas; §e la fijaoonvaspiralaa pflrai rtl t a * 
«toa ¿OB oMi de ka vtAiaa < ^^^ com la l>iro ai focna oa^orho -ét cifra , ciiya 
cni» teenciuatna por Caara de la ealrtaftidad mkrior dC U taUlUay ca/at 
aaas » abriaiad^ el pie po^ dekaU- jr.por -deiréa de loa« toUUoi) k ikiraa 
hacia dentro, f obligan 4 la pUnla del pie á ac^rk «liaoMh^lirtookii. ' 

JB.ssAlganaa vecea e» h^fracUums é0 lareá^amudmd mferít 4h h Ukim 
tiene el. pk oiiicbateiftdeiicwá'diffífiraa-liáck.deaUaf f.«a^frtodio colocar 
en 4a parte caUma del mieackbro k tablilk dt Dupurr&av ^m acabaaoa de 
^kacribifw *' .-........:'■• v - . : i. 

D.tfr^PAHi LAt PlItCTVttAé B^lL CALCibirsa 

En ki de j« firme f élm m$ iám i 'tm\m <! fracwrtMto p oa kri or^ é fr MHá b por 
§•• múecnloa aokb y geiMkiry {Mtra* impedir «ala diklocacionv M Itati «tt<¿ 
pkado lot diferenlea apótltoa inventados para mantener tatend ido el pSe en 
ka rotaraa del tebdoa de AqiiHca (yf4%m értbOfMkos)^ ^^ro ertos en aa 
MMiyor parte no ion átika en lateíion que ik^ ocupa , porque apojrati di* 
r e ctament e sobra k tuberaai^id del oakAueo^ y k ewpu^n bé«k arriba, m« 
paHmdok'del cuerpo del bneaoi. Gaifitturt yitopoue uü odm ée clíhi de pri- 
tnerm «apetie, con laa ataa al rededor de loa tobilloB y del malatbfto )r el cni«i> 
aado en la iesura del pie ; mas %sie vettdaje deprhae el %eudon i!e AqtfIfeÉ 
y obliga á k apéAit fkucturada é %oltene báek ibera, lo qbe ptfdkrtí reme- 
dkrse ponkfido de uotemano.doft coriipree»» graduadas A Ida kdaa del Xtn* 
don. Últimamente Borsa opina que el me|or medio re t entivo en este caso 
consiste en uno vilma' acanakda , sujeta con etpirales sc%l<e el dorM» del pie 
y parte inferior de k pierna , para mantener esteudlda lA* arflcnkclob; 

CAPITULO l)C.-ORTt!OPEDI€OS. 

' La pakbra o»-Me^Ms, iuVeutaáa por AitMtV , «e tJeHvt d^ ká radicales 
f^riegaa Iprdf derecbo y *rtítf.iñifóf y algíaifica liteMlmeHile úrtt de rg* 
mediar ios ioreedurat de fue niños, fiu est^ efectiramente se emplean 
loa medios bvtbopMíi^os cOu mayor frétneuda y mejorcb resufladoe , y tts^ 
lO'fUiftmO) aanqbe Umbten a# aplican en lóaadliltos, tf ' maií lilfen por mili^ 
•ido dicho nombre el primero que se conoció, sigue adfliHtíSb' eilf% prActf* 
eA'f'Cou pferereuek af^ vrffson^rfia ^ *^^út%ió por otrea, ^tté ea mas 
meto , porque sí^irífica correcrion de k figura. ** " * • ' i 

:> La ^rikúpediei e« en «1 día uua. verdadera ckuek , fue ae «eupa lie lot 



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i '«íes 
laiii lili lililí líi^Miiinnii 1 1 . 

ocationeft. Sabido e» qae U compretioB impide el d €fii '*l lo - ée Im "Memn^^ 
^pittfér«#cslilñf4o, cncM tMNPisilnfteaile, tmnéb- Mta «*" éiftné'qu» 
«iiWti*'iotk(M 9Mtw^\ékéi»i^& HI*r«i«ta«MMe éMiHtiÉi» 4 m%Mi'1i«'Ms 



^umkmúJM^^rHi ftertM Mad4«tftitfift^yMt«« elfaii ^«pire«ctf'c»ál4!rii«^ 

^•iojan ^ %mé(Mf , It fottf «ciipadái -f^r Im móíoiiIim^^ bi "toprctoionea 
éigilali» dd hi ^ttjperfici« interior del'cváaea* P»r el emitraH» , Altando de 
-Wü' •rtacabcioii k cabeía de «vade los baeaot <f«e ki íbrttM , é de «b «I- 
' raicee del dtole» ^'«ogoatia j- e» MH ram ilkdiM rtiridades^ Mr 
iitMao««i y ««^t'iAiKbftf/quePM peidríMitéttetfií^'del eMid^6'<t>«told|$1eó, 
c#iid«tt>i*odo-hidttd*1>ltf^9tto4fM éamfiri^áfk éksmé^yHk&íinUa áUgra 

L f IÜ#-ltoAM meiMie ittlkieaci» ea U ««tHcioa tde lo» drj^Moa loi -ihOTiiDlén* 
4ot y 4» péaicioa ea que permaiteeea f>or nfloho tieaapo. CuanAo las artfeu* 
4ifci¿ttH ee uHMTfB COA frecaeBtia , eaté» loa HgaiMÍloa fleiiblea y ae acor- 
4oiiiiy .prbtoMf oo loo BiéfCBloa con |k>0Btí%iid )r ftcUidad; pero, desde que 
' ' \ fdace^at aísiemo loctMnolor BO<aMii«4«*o por'vl^»t4eÍDpb iaradvfl, 



•moieBO'é «en^irse-aAgaoo totfpei«"at'várior de> postóla-, y s^kiatieiido las 
liJUlóo' 



ahiJbU dütüBaea nciaa, Uegon é pokevM rigMoo loa llgaoiéiitoa, * acortarse 
tloB Biésoalos ^aufriendo OBa Terdaéero «oMraelura, á aUertrrsé", eii uua pa- 
Ubpa, U Btttfiicioit do iot U jidoa ftbroaoo r «■' l<^B»iooa de aobrevenir una 
ooquilosia mas ó menos completa. Pero, ai en vei de manloBer ociosos loa 
lüúaonlBa^ytl^ «rtídulaeiiMiÉ , \m» eíorekoBaoa4MKlo dio oameMatido socesi- 
wpsnwntehí «aMüaiott <)• »Bt sióieHbieMoa^r^iégf ráa á ad^irir noé #exibiH« 
lÉod'eMnuiBdlnafitJ h¡H^\Ui'fa9ái'tiiai^*ttf¡d6»fiáro99 m pM0ia Aufkt dhttm^ 

^r.fii:r>r«diiiMi;j^fi/«^'de'^b#mi2l»^ f^iesos hada 

<mifúehJ0do émác'Wé ittrtficmn la$ tnms mnthma» y fitm^s eoniracchnéé Asi 
«vaBbéa q«i el' trabfejador del'catt»p« marcha bobitoaldieiilo eticorvtdo J)ar{a 
^oUiMev raieBtraa qtfeel vcftetaao^^ oc oil Bibim d^' id> pAté mUtiar» camioa 
;éo«íiá ffeBte' loontoda/ - ■'« *-: . M 

» 'A^tao treac—aa» »* prBsi^, UmtúhétAktif yeJértiMo uéJámfar^ que pueden 
-ocorlap>lét4f|anos ibroKds y deisfi^orar los huesos ^ ouitf eiiaodo teti^an sa 
üBtufia^ cótiaSstendo ^ y t»ti ttuifot* rmtón ai por tioaoBÍerB^dad ae eucaed- 
-toan veblondecldoa , «t agrega en'esie últimdcaao Ugra^rdiMéée héór^urmt* 
y Tales aon loa motivoaque pueden olteror la forma del eaqneleto, sin so-> 
iir del estado de saUd; existen « odernaa, macbaa dolencias capaces de oca* 
aionar leaiones semejantes , y es de suma importancia notnrqne » mieutraa 
jluim «alerdblettHas^, ito ancÁen >laipi«iidD y el ^\tkcktÍo ' BMtacnlar prodo- 
•clr ooaeloetQa ;ord4iiorio»| *sfno qnet, eb tnl ea«#, oevrtvlbnyon aolamente al 
kuarietHo ^' iqoeHaBfde ^tién enveoB^ocuenoiae. 'Aaé«s ípso loa movimicn* 
hm dr nua articnbicioii no ^stmyen, la «nqoiloaía sostenid* por U inBania- 
cion.de ada tigametitosi aiilea la don-erreca , ¿ Md o bs 4 la enri^rmedad qno 
Is ori^na. ' tt. I K| 1 1. , .1 . . ., , ,•! i 

:i DebelaoibienkadverttrÉe í\m taarmlMioa éanwB^'q^ tWradoe A cterlo gra< 
db; lo a«# totoameote deyaaiirtonfeíalyfigBty^erloa. kí|ns<i ^ ai obronoon 
«BB4 eoergía , si Hegan á esoedér deivBs-pun«n diftcü4o gaadnor y conocido 
aoUmente pov ano tactos , kriMMi^iiii^oMs y dois la§ir á Im miamat al* 



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oene como reg/a general 4|tie: ta pr^km , 1m \UsUnsioñi y fl ^fg rstí ^ . é^ ^ 

En Ut ^ec^talan ¡«dM^ckmefLt i \m ^¡m bfppoi. lípiiu^o !• «MMhf ipn 
.MiUfcmii^ d^ck.ew «iie,p«Ml% »e BiicíijrrA totin U:Ur»HMt¡flft it l<i» vidit 
^ cofifigu r ^ciQ H / ¿ri «^«MeM^ Si (m^Up»; ohiim me» r. io ii% 4»| j| ¡B n <kiUn.iia 

pneati^ fii^ pued^ ponfirh^ea.Mcúm ««gi|« ,l»»f«ve«cii,«oiiy««ieAÍe».ie tftvá^ 
ráq par«,prfcave«(iiii«.y Us^MMa le ACrtMvte medica. rwAMika y «ftp 
garoa de ohteaer U air»ci«« definitiva. Si U inflamación c«olraÍAdicn el 
i^a de laUa agentea; aífpeae ^«e detem^a c^nbaiirla por medioi á propi 
ailo, aMin4A pr«U«ca /^. riwt»li>pwi gl i»tM de cgpfigiirKioA» f ■ eig a« ¿ ti^ 
CM»BM>» ikpaniiftj rt tffgtMgímm in«e4iHc%( T m iat djebga fanaa» -mm-mm 
activa* coando f*^ reUgüdeicidaft Ua JbMiM { «slonoca aera tgi»Ue» e«a»« 
do« e^pleadaa en aeiMid» cootfario » evüt» «9» aaayor 9tt%m\^¿A^^Jismrém 
)an maa proato la doieACia. Por úlikonaf tÍMido aaaa blandoa lea h ii rni de 
loa nidos , podemoa eaperar ea ellea ineíorea reanliadoa <|ae en ka adnllea» 
. Eo laa coiTvadnraa Igvea foe » dependen de la cotiamiire de citrtaa adá» 
tades ó movimienloa» ó t»l ven, de .la debilidad de algnnM owteiilea, debes 
aconiejarae laa «rtitadaa conlr#naa y el . e}erc¡cát de loa wkmsriim dáfcilaa 
ó prolongadoa DOc.laidiateMiaA ibaléinat P^ro* ciM^ndo^lea lcai«MaaM 
muy conaíderabiea t cuando préducf» dea^rdena» gravea* como idtikailCad dg 
respirar y otroa aintooiaa oeaaionadga por la coaspreMon de laa viacerai 
torácicaa, ai por «tm parle no hay algwM Anfennedad ^ne lo iaipidaí om» 
viene hacer nao de máqimaa.ortbopédicaa. 

t^ nocjpne* naa aenciUaa de ncAhopadia . etaapgroB á la f g n g U^d e a dg 

^ loa e>adr«4 de k imadicinav jr baata yü A. f .aaBe pnopnao «aedionracgnalii 

paf^ cqrrngk «l^m^a vicioa dg>.foi¡fignx«ciP«i del ea^oeleto* .pngde deckag 

qae no, fijaron loa médicoa an atención en loa impOKlan0a aaixiliga fne rov 

clam% eaU cUaedg4oleiiiciaa. Adama^ por eierlo ,. ver en laa obtna de^l• 

pocRATia deacriloa pnotnalae«te ciarloa inétodaí bárbaroa y diri tod* tB4« 

líUa para endereaar laa corvadoríM t •i» qot ^^ acompaña* eaoao .dolerá, 

UDi( prohibidoii tar^Miaiila do «aaalot.ais la práctica. Aai «ncede con al aaá» 

todo de la goeudidm^ para corar laa torcedoraa de U coUmomi «trtelMral; 

^iie.ppnuatia en «Ur eobrd ona^.eaciikM al paciente, anietándole por loa 

, pief , rodiilaa, aamiUa , caderaa« fecb<K» cnello y cabeea ; JleraAe k,vmk%mt^ 

^e^ bien alta ; aaapenderle ¡bortfontalarntg con miaa caeodaa« y dejaíAecatr 

de pronto, caidando de aolUríe á poleo y aimultáneoménle » pan ^ne «in» 

gana parte d^eacieoda antea que laa otraa. Bien puede creerle fng» trMan* 

, ¿9 de (ste modo á todaa laa peraonaa cantrahediaai llegada á aer anny raro 

..Hff^eiiote eiikC^cmedad^ ^ 

i . Lof BÓqMWMk y 1m Ai^ebta m foemí mea lelicce q^f !«• Grietoa m (a 
, jnveocwn de máii|iaiiM<or>tbopédica4. ▲. Pa&bo^ y ana anjceaoctagMayaiM ol« 
galios mediaá móy^^oetlloa ; parola oHhopedie •ac¡4 vardaderanenee-el 
aiglo pasado^^^oanda NicoLaa Anonr pnblicd an obra» qoe» ai bien ag neo 
aiente de las ¿oosactilndea y. pneootpacionéa que por entoncea reinaban ge^ 
neral mente en la materia, merece por an novedad el aprecio de loa ¡^ráotjcoi. 
^ i JB4tf :ttaa épalM^tnKny f^daMMO á aooatgoao^ de^ieé Livacasa á la afdkadim 
:da opMtoa oatbafádioéat p«hlicend»obacryaciones maraviUoaaa, qM loaOrop 
)eoon«ia admiración. do milchaa. y laa invectivaa de algonoa, qne doado loe- 
fo laa gradaacon.de iaweroeinakft y febai. firo rtbajagrio^ de loa rcsaU 



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sw 

dmi M a« tator á los objeUM 4|ae coBtinaaiiiciite le ocnran , t» probable 

PotteHoroMiite DiMoaDBAvx , BoTBa , BoaBUA, Dvbois y otros varici 
frofirtoffc»» «fiMbaos por lüMee íM^aMaU» coaio U. Dtticaoiit, fcaa 
iéo teíaando coa toi últaa é fc w4t tea M «i^ eacrpo é% ¿ottrúM,. qat mq i 
aao te paedt califieavsé ae pwrtfMM^ ♦ietfte^iaJritati lnipl»ffta|icia<'|i*ar aR»t > 
cftMiat M Mlaüo pÉHkdlm Ba-lápai^éthalta antyJbHeadíé^Mé aM«i 
«Miiayi9[icreéniDtN<|a«4s»te4 éfai Wm*l«jf aar <«t»lgaiip jBi ¿g¿ » É > jMiÉyii»^ 
Bit ortbopédica» como Im qae ramos á describir* Pbr lo mismo , ao po- 
dreittof coator coa aingaa» alaervaoiati prop ia ^ j bafcrtmas ,de altaaraos 
csclusiramente á las que ban publicado los A. A. estrangeros. 
( tu méqaMias «rthopédtea^ .ya ^ibU^iuii* cfettos rikéseala* é ponme en 
tcctoa para q^^ adiara* ca* («Ha jnayroa Amcm^ y pieidan ai|i laaiafoais* 
las U^eoMraacSan ó^ espasoat qat a<Malia'aaatttMas( ya^ootaifo^aftCfr^j 
taeaak, oam|irÍBÉtei loa baesaa aa c iiri aa' palos y #b>aa^ac|iiMnt»Mtt m^ 
kQa:«Has ,,para leestllaialos sa liireccioa aataridt y^vf pariii^l4iflio^(;0faba;r. 
If n Us resisleDCias qae soslieae» las relacionas viciosas^ prolongado ci«vtiaii 
üjftmtafo» y teadoaies y dejeada 4 oCrosrla bolera necesaria para ooairaar*' 
se y aatrírse de aa modo conTankaCek Xntre las «NNpainM de.:k püisMim. 
ga^ifr debfcfwameaafar la lyÉe fbtimMiA^ Pétmm, coü ék obfelo de cucar 
el eaftrfarif ta aigna^aoidaté sanf 'obap^ ^t"^ ^^ ^^ é^n^t^m en ^ttmíiíhi.^ « 

9a¿i^>c<»lo6Éd^aobfa<e|-)afa^fmpedia saaiaadii»éat»o0i«a4ft<;pnfílU .-M^ja 
0mm^m la •peale. asediai» p^a iealef aaada leqatfib>aba<,«wi. ti, ikmfia^il4s 
ft^na-de k>» naéacalás. 'Da k'segmida especit aaa loa indios; qae sosjiicaf^t 
na Iweaeii iplkadeaa» 1^ cara hada dotado se iacliaaa sns esiMenidadea% d 
ilraado de ailaa ea scÉttt^'^AaéUarkK y>* la lereem perten^cf» loa qoo w^ , 

iHaye» ddpousaiia aliado» á( laa aalioalacknMii aa eslraMap» aotaMd» 

Empléense, paransos i aae r i of b ens ns y^las anioilalioíwaparellado.baciih 
inj da ' M ¿üi l iaá a i la iil í ll aais a ibüs , biarcasielásiiBaí ficüiioa cnerf^H qtie>)ei 
prekea apoyo y resisteacia; y con el objeto de tirar de sos esi<fR|aaay;Si^ 
nsyi íydrioa a p é siloá » 'qae » coate kis^oobos^dcr cifra- y k^rreaorlet » se fiíen 
«ft das pnatps opoeslás y los al»n^aa ea dirección íaToraWt; 
ciUaapéfiloftQrtbopédidoadebavH .i«^ aplkllfat con i» mayor e^acttfad 
pcniUl^^l''^'^^''^"'^ panto daapa^o eaaadias aiiperfieks,.per9 nanea «irbr^ 
áffieiifli^iqípilfffaaUs^ caya natnoioaip«fd)Mní perjadicey: .í?n>?i im^Unm 

Carnecidos diai4aiobfid>yas«a loa paaMa desainados á «H^'' •tgl^f^H'VMVNi» 
fkm^-ifiéftüm 4a oí^inn maiie^ fes )Q#nif«KnHNfn.de lDt,nMHcalp%,4o)e^ino« 
▼ioüentoa normales , ni el efenoioíO' de los demás drfanps. En aaa palMtn^ 
lorafMlaa praforibles áadan aquellos qne corrigiesen ti tícío de «oi»á^^« 
cl||ii» 4ejanda^ ipmt W donaat aliadMdne en las. miomas círcuasUficpat qi|4 ' 
aates de aplicarlos; caalqaierotra accioa es an iaconreaiente^<qae solo:pani« 
dMnl«ni%ea^9M^mlfl^ fea;nten«pqtliJ#tlFai^a)«i'^pM at^pi^fim ,.{ - 

«Al«'li0cecKa|dicllPÍ4»it d^ban*nianlai9iKaeiae.p»irlni^ por míU9^4#D»pH» 
d^aM^ií-tA Uiftftítud qa€la#deaea'conMntaf. . ,. - . •. ., p * ^itsUií-j 

r S»iaplfean.al<|tfiafipio pocoapreUdoa,.y sn acción ae gradúa sqcae tyi itt 
mente según la indicación y la tolerancia dcA enfermo. Si empMiiu.fl junlt 
sUppai u oa n la iuflaaofaoiaQ. da dn paitas. 6 49I0VU iiMnQri.bles; 1% WV^9^^^* 
f t m/ f h m^ y.aa9:reaaiiojar4tilV«lif «nando no if cnran dicha«jdfí^i|ciaf 4 
alofUDiaiite ao llfign.d.acMtluiiibjcuna ivSU4R:e^e^^|^« olY^eimh«^a«^,^tiíf& 
h0m de obrar soUfmefUs,.smra^r útíUM^ ^r€ hi m mn f ^ü^fil^fí g4W»Jf*y 
mmw mr khfk^ mfi^mméhs^i y yWt:poff ^a^lfaao^>i f#t if I W MM cJff»!! 

a DigitizedbyVjOOQlC 



p ' • • r . f r» / t ' ' I ./ t. H •. í , í ■ í "í , ■ • ■ •' * ' «i- ••• •• 

H^iede ittfririk cifren^ fWKilii rpivftlitif ééifu^rao 4e «f^tmo» muoiltt » 4 
per Ift rigüpi ó pr^n^^fámk éi«al§muiÉ UfaímenkMy 4ot mptmfá^étvk^* 
cMmttcéiFf ^M^táBktfk *ln^iíéévÜAf t^ieg— ^— aíycmifeBtfH*lá> fili»ÍM pvii»Hi 

«««/tfr^At lo» itaelÍrMMA»Ttt^#r fo-ett^jüs lkiie¿9 «<*ibfite « ^e «olo te d#líea 

U fl<xto^-'p<nPe»Mc Túotátíéinm'hééki wi^ñmp ftcct ,7 es prceltorTi^erM ^«f' 

*'f. ^)'<Uit»<iftifnNi"KKriW*ifis';cíiiddnra(k* Mi*Mdiícík>ctt4»J''fomda •p«r«« 

coii^ftvMftd'co» «Ai^|il9KÁi^dlUa«^paeila pOT' lle4aj» iyi 4 Stfs laáoi^4e W ítMdiüf 

AMA iivIeHor , MfftU <son «nos cordones qae nacen de sos csU%CBkladts y* 

selHD^aa ttt el vértice' de la ctbesa, apoyad* por s« coB?tiLÍd«d «n >d¿ 

maelléselMieos ^ «eiwiiMn «a-iía «DTftéi*. »' 

i.i3i# Ca^fe^tto ¿t tA?€áa(kf«íl^T/^Ai#tlls•*6e•4•c•'cMl«na▼«ildd d«'<Kli# 

fiAráff^dé' laf^if do»fp«l^id^iiét «BOfio f ar^olteda év >dos g^obosp i y gal», ' * 

4 '<«4j^c<i¿i;fl»«t PtfiflMf'llP Qtftafefntni^eikud copvéiMCñ^e; *faágirtne^iÍDs csfrcalo» 

a|I riéídei« dé! d¥lilo liÍip«Mírf4le^|Mdo'*á 4« nifciu y cTin^kdoi < lor ^ H fcet r 

deMHéádMe á ' lá <*pftta»(I pm «bniMr las áxilai oéb dos asas f volW^po^ 

Alawée de tos kdfn1>fW^ ¡otrá^tei «i ocdptacio;- repílafise dos 'd^ if«r*^HKfl9 

l|ll«lAYiie)iai^ y> l«n«ifNM'tlDntditulB9S^^ ^ f ■ "■ > 

Este veiWM^ toMp^kOé-y «aotatá dtaéiM»; tn^ ks* AxIksi^Mraqlié* m^^*9 
dirdtf'd«lMdeiiMí<Mi>*l§ód«ft liioiro «nadia prieteiiratvfoc t;.. . :>uti .:< 
^ 3. ^ e$xwísi^n%lpj.% »:BÉt»¡'ritnanMkK*Sk haledéo k* ■■k ¿ b '«»fiil»^y> 
el'anteriótí''^ »*'« "f» '^«•'^ti '• f''*^^ ;» »'"• • • • • • < •* o."»frí 1*^ t| 

• .iií/7/Ai(is/o#tf."8«>ifr(Aeta'tatiiViea cém ofi^nlo* al rededor de 1s aiieza*, y 
desde la nuca » vhW i<vii globos por 1att>part«s kteroles dtfl cojellOt é erunrif 
so^N «I- esletnoii f &att>AniMro<4t« x:í rcular^al t^ded^ M trooco pof^oMfo 
de tos «ttWii ; )rUegMS»^4^ ^^arte^anterisiMrv réelvtn -4 lemvaHéri )^r*ta^ 
Mr4I tt nuca. Afi*<Mf^dOI|tMMÍ %s|t« ifoe no qaedft ÉaM'>elid«l|ae4ii'MN> 
e«8«#hi :pttl% toñn^Y éók ^-iMft'l^tlof «n€)iba''de tos^prinereí^ ^'^íí^'^h- « t-i^ 
-('lrhMbierf-f^tféd«ifltá^r«no#|$llAbs^ dfesáy4a-^eoliea»»tltiH»rilrttr-ffr'C f < irt i t 
e*Kf 'e%itda y ¿r^Qltfll 'bl r«d^ordel 'tronco. ' * í . . Wn • ^ a.iA- . ' t 
- ""TaéMefeCOs y«ñdaf>^tÍMclios eon vendas, sraflojiii y dí g Lüm p< t« >l>y 
ellsdeiiie; y molestán^mashdtt'al enftrnioí^por tdy«i Motivos ea preferid 
Mn^'tl'^feíiitíffeiite: "•■•'"**•••''•"«■* ' -* •'• !«!*> ;«- ^ . i<j*. í.ü ♦'tji?e 

4. ^ E$rtWWO«.llt*0#i»^Cl?tWfct«i.«nftia d»;!! ^onftrgwvo^Wiftttf*' 
diftgc»fa c^ %B fe ^^pj Wdyie»^liN!rtlrt<f »#liH> M^de * A/'l//* !lf'*«í 4* 
cínturon que rodea el tronco pof^^éfeb^e^ dé las Mkse ^^ «na^ eMY«»|*:tf^ 
ii^él<tfila^^%llMM'r4b«'t»a!ta desdé el 'gorro d V«ttda)e ' ciWcifoHB»'^ 
tiáfiii^oi^','^»6tttlé te^ji pdr^MeJHb de nna helrilla. 

'''IS.Si'Hp^fm írttíñtíérfá daé^io^MMft éle^cmftfY*^ c ona eg otrae éMtfc' 
*L«tt>iÉ» 4*^* li^^fcJífci^Alr 0^ «briMitye éd* > t. • «n gorrd: a. ^tio ^ lutl l » 
élH%d«J'^«r«l^íí« tó|>el^^riohat:'^^ m» ♦e»dafíqnet«ipW«Aí^ 
Jtf^líí^»^lhRíé*dkí*««rtíA#V^^i»>^^ lis reglones tenpoiUles» ^MdÉ^ 
Ib 'rt^áatfiW»«f l»^t^^WÍ tf; /^ÍMdei'tediet «M* etflir ttfcdar ii iili ifc d i li* 



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ífT 

Pftni may«r segaridad , pviliéniíi «Mirtt , ea Tf x ^ ■ '^ fi g, ' ébs t&ntié 
«IctatefM. V - ' •* 

U p^rle Uunl iiquierda de ha corro, 6 de »É' v«ad«)e crMl^ntíe cotoé 
Ü^j*»^. é^i^ %^mné Mhmkí mmmi «í«MiMfff«»MÉ»«re« dftéoé d« «««lio, 
Jktr iét éM iñ fím á m mméit oá 4oo «ikotv pM« ftjaM»«it'4et-ÍMbtN»i q«ie oTrt^, 
fam-éklm^j péé ée%rÍM dd boiM^fir mb^ «mi- ftftdv ét )«bott nivf ajos* 
lÉát» «Itrose^del f««i€«le«^ 

Udo M. DiLACROixel ap^^ito qüei49Mi«/->' ' « * i* . *- 

RBDvCTOft LATiaAL D« LA CABisA« Se coopotte de «na lámina dorwat^ «na 
« < p cálto wm%áÍMm>tf ém* \ m r mm ^ wm mtñáajmmrfmifin'ín § y «« «Murom. ■ 

1. ^ La lámina dmrsal (JL 8» /. 2/11) tiene por abajo cuatro dedoa de 
wmth0f fifUi arrtha fveMMft ««a iiyi«ito« da o«aa dies p irt |a J aa de Uti* 
Vid .]K-dnc« d« aU«0a y»«« c«y«a É«|«ioa «a 4raaiir««l«« balnaai ^, iit)pai^ 
4u^JfMaffBÍ«lidi*lM/0H«ea*#*te cwft-i«taraik'C«l«ic«bMrta.dr 9»¿^ou y foé- 
««4«MHi9fMlmait yja iM W>i iMfv» ¿«teala««ianta ««a «Ipadede prettlli^) 
que dá paio al ciotaroa. Doa pulgadas por ^éémíji^ dct 'b a«de ^ a«pwíor f^mk 
prlfcwiii<a»-papi.fa¿i« d«r>Mn «tÉ««i4«.d«lila'<rtWi jft^ ««« k'Hecbadel 
«nc#^«e«aaMa4.de»Qr¡hé^t.'N-.'M •.,..#..!. -^ ' 

^.Xl #iic« ea««« paqaeiai |Mai«i»J«'Cf«Mil«<^> , ^e«Ma ««.toaa a« 4«»i 
jüjéfar* J b« p aaiié a i»ÉiMi< ll « .H ^> '<■■'*» lÉwJaá éiímI f atdhsdo d«iiMi 
t»t ^ a« di -. i p rci¿ to »'f«é fcdja iwMla r aüptii^r y Jahain ai-arco <n CBalq«<e» 
pa«to de •« hendidara« De sa concavidad , que está vuelta hacia «vtfiba, «•>« 
ail«#ft Ataba. (^.10.1) Miiíaiidí runia/láariaa áaaialpar madia de an éla- 
^ (^» yiala-yaaaiiéeíígiyará éiaaaliaéiaqaianla-, y üvnüaada • topcatar-» 
ttÉnt««a.B«abaadldiia«^ 4a««y*.íkMi4a'j«agaM loriaftla j^ 
-^^ £amnlhM0nadlfmiu.) eaU ewtowiada iiaaia ddaaia > de madtoyw 
faa^tedaf saa paoiat ▼éesaéc^aadar * haiüiiy dittaaris da la auptvfidei^M 
<i erfpi Baiia<atrfha<Éaiii«pciiiurfai«ti aaa < b a« éid«ra «Itptica , y vaaliA 
fcaijitaaf datUa. taAniaf laiat'-aiaiaa ipii éat a aata.*p¿<ia* éoo «1 v gp i daje -^tra** 
<4fM4»%'Iaieilrantk^iaÍ»ak>riaa«aiaaindabaiididfli»d^ la iecMy « ik 
9H«^ iSaaiporiaMéio^fliQí «lavfHa badila fiajé^ f «tena 4 deac*i|jaa pot 
i|ba|aaobraeltataiilo -aín fin^ per ana sapedma caaytia de dekala aü^ 
^pne faaaeaia aatiaa taacaa ablkaai papra aüáa^IaÉaa coa laa anda eadaa -^ia 
la roica. ,* • > *ui 

.^^ h^mrlrwa9ÍM4'Ui9m aaüktiadia y^abUiioa laa baaibraá'V «a«Éd- 
««aJii 111 Im biiíiiblí Illa ii|iiiiiitia dkAadiailtoa dbraal. . •)! 

*(4J^a»ikMfr«r^.>tea»tta|aé«aKAcia deaaa liebilk.' ' ^ "f ü 

S. ^ El venda/e eruci/orme ci« É U '< a*dda aarrea^ da piel auÉTery vm ^W» 
«iiaaun[aw)yf«ta黫<p<ifcal.4iJ<^La paÉaaera ti«a««i^««-pa9la.a«pariar na 
«ia (e), que atraviesa por las sienes y el vértice de la cabesa » f da aaya paala 
Badia aace una rama que vá á fijarse en el circular sobre la nuca. La cor- 
van Tertical&Maa wi aa;«ealra iba J blsl Uf a a i .m tM tt la barba » y terini- 
aa por •«• astremidades ea doa bebillas » ^ae ofrece lá borisoaul sobra laa 

11*- .. r ,J^ leí m¡ ' *q ♦ .' .t- * - t fr %ri *' * .- ' ' ' j' '',y. 

I^ai4*« COA vaijíM tialaal* 



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9ÍÍ 

de U vartlk meUlíoí^ f wá «¿i^ ki íámimm áentl 9 

Gum <Zi. t, /. 2, •.), ttt rant Miftrtor y I» ipwrllk metálica te < 
radio ée naiircwli vttikaal^y la caWia Üeat 1 

larHntfcndiw á ■— v^ftn 

«Mm ú- Jl naw ea é« pmtea <^ 

, 1^ alr% pawtt, ¿aa d a T» i l taii>i Iu ímí I Ií líM»<i>v Mtt^oqfia 
ar^kttMa la tarftHi, M fMáa ili«Ma de awana la iHriwJiar M