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Full text of "El panameño visto a traves de su lenguaje"

HANDBOUND 
AT THE 



UNIVERSITY OF 
TORONTO PRESS 



EL PANAMEÑO 

VISTO A TRAVÉS DE 

SU LENGUAJE 



BIBLIOTECA DE ESCRITORES PANAMEÑOS 



COLECCIÓN LETRAS 



LUISITA AGUILERA PATINO 

PROFtáORA DE CASTELLANO 
DEL INSTITUTO NACIONAL DE PANAMÁ 



EL^ANAMEÑO 
VISTO A TRAVÉS 

DE SU 

LENGUAJE 



FERGUSON & FERGUSON 

Libreros y Editores 

PANAMÁ, R. DE P. 



Derechos adquiridos para todos 
los paises de habla castellana 
por Ferguson & Ferguson 
Panamá, República de Panamá 



PC 

A 7 




763751 



Impreso en la Argentina — Printed in Argentina 
Imprenta López — Perú 666 — Buenos Aires — República Argentina 



DEDICADO 

A MI DISTINGUIDO Y ESTIMADO 

EX PROFESOR DE FILOLOGÍA 

DOCTOR RODOLFO OROZ 

Director del Instituto Pedagógico de 
la Universidad de Chile. 



EN EL UMBRAL 

''El Panameño visto a través de su lenguaje'^ fué la 
brillante memoria de prueba que la señorita Luisa V. 
Aguilera Patino presentó en el Instituto Pedagógico de 
la Universidad de Chile para optar al título de profeso- 
ra de castellano. 

Dice muy bien la autora en la introducción de su te- 
sis: **Nada expresa mejor que el lenguaje los distintos 
modos de pensar, sentir y actuar de los individuos**. No 
hay diula que el idioma es la más característica expre- 
sión del alma de un individuo y, más aún, de un pueblo. 
Al menos es el único material por el cual es posible vis- 
lumbrar la reacción interior del mundo exterior en el 
hombre. 

Me refiero aquí al idioma natural o dialecto, no a las 
lenguas literarias. Así como el cultivo de una planta al- 
tora el carácter de ésta de modo que no puede servir de 

9 



L u i s i t a Aguilera Patino 

base para el estudio del botánico, así también el cultivo 
de la lengua la altera, la hace producto de artificio y la 
imposibilita para servir de base a las investigaciones lin- 
güísticas, étnicas y hasta psicológicas. La masa del pue- 
blo, la mayoría de los que hablan, desconoce la lengua 
escrita o literaria y emplea un lenguaje dialéctico que 
raras veces encuentra expresión en la escritura. Pero 
es en esta literatura, transmitida de boca en boca, donde 
precisamente se manifiesta el espíritu nacional descu- 
bierto en toda su naturalidad. Y ese mismo lenguaje del 
bajo pueblo expresa con mucha más fidelidad la vida 
intelectual de ahora y de los siglos anteriores que el 
lenguaje literario artificial. 

Hay, en efecto, expresiones populares que son el pro- 
ducto genuino de un pueblo, reflejo de su psicología y 
de su sabiduría. Esto es lo que precisamente significa 
folk-lore, palabra formada con dos elementos del in- 
glés antiguo (fojk: pueblo; lore: sabiduría): sabiduría 
del pueblo. Estudiando el lenguaje de éste se hace al 
propio tiempo un estudio de sus tradiciones, de su hu- 
morismo, de sus fantasías y facultades poéticas, de sus 
dictámenes doctrinarios contenidos en máximas y refra- 
nes, catecismo de la filosofía popular. 

10 



Fl panameño visto a través de n u J > n c n n j r 

La semántica, que estudia la evolución del significado 

> 

de las palabras, sus cambios y sus causas, es en sí mis- 
ma una rama de la lingüística de lo más reveladora del 
alma popular. El estudio que aquí prologo es esencial- 
mente de índole semántica. El lenguaje panameño ajus- 
tado a la naturaleza, a las costumbres y a las reacciones 
de la vida diaria y los términos extranjeros que han 
entrado en el léxico nacional, son los aspectos semánti- 
cos que estudia la señorita Aguilera con amenidad al 
mismo tiempo que con criterio lingüístico científico. Co- 
mo que su preparación para este género de trabajos, tan 
raros por lo difíciles y especializados, la adquirió en 
una escuela de tradición filológica seria, prestigiada por 
Andrés Bello, por Rodolfo Lenz, por Federico Hanssen, 
por Eduardo de la Barra, por Julio Cifuentes, por Ro- 
dolfo Oroz. . . 

El campo de la litercttura nacional folklórica está to- 
davía casi virgen en Panamá y la señqfita Aguilera, con 
su tesis, viene a despertar aquí la afición por esta clase 
de estudios, es decir, el interés que merece el pueblo en 
su manera de hablar y de pensar, en sus costumbres y 
su vida natural en una palabra, en /<w manifestaciones 
de su genio autóctono. **Sin estos materiales del folklore, 

11 



L u i s i t a Aguilera Patino 

dice el Dr. R. T. Kaindl, la etnología, a pesar de su só- 
lida base, a pesar de las ideas y principios más lumino- 
sos, no podría concluir su edificio. I)e ahí se sigue que 
ha de ser nuestra tarea inmediata investigar y recopilar 
todo lo que ha creado el alma popular". 

En Panamá, como lo demuestra esta joven investiga- 
dora de nuestro lenguaje, no escasean materiales folkló- 
ricos ni personas aptas para estidiarlos y de patriotismo 
capaz de luchar por conservar la fisonomía nacional. . . 

"£'/ refrán que dice el labí iego, la copla que canta la 
nodriza, el cuento con que s-i entretiene al niño desvela- 
do y la tradición o conseja que se refiere de la piedra 
en que nos sentamos o de la fuente en que bebemos** 
dicen más, mucho más, de esa fisonomía, que cien libros 
de literatura o cien trotados de sociología. Dice mucho 
más que todo esto, asimismo, este voluminoso y paciente 
estudio de Luisa V. Aguilera Patino, o Luisita AmUera, 



como le decimos sus amigos. 
c 



Octavio Méndez Pereira 



12 



INTRODUCCIÓN 

Con verdadero placer y con vivísimo interés me he 
dedicado a investigar algo de lo mucho que puede de- 
cirse sobre el lenguaje panameño, y quizá sobre esta 
actitud mía influya el patriotismo. Muchos y muy com- 
pletos estudios se han hecho sobre los diferentes modos 
de decir de los distintos países americanos, pero entre 
la larga lista de ellos no aparece uno especial sobre el 
de mi Patria, lenguaje que no por el hecho de emplearse 
en una área reducida, deja de presentar características 
y peculiaridades por demás interesantes. 

Mi gusto por los estudios lingüísticos comenzó a raíz 
de las explicaciones que nos diera y de las investigacio- 
nes que nos hiciera realizar a los alumnos de la asig- 
natura de Castellano de la Universidad de ChilCf el 
Dr. Rodolfo Oroz, nuestro distinguido y estimado pro- 
fesor de Latín y Filología. Al calor del entusiasmo que 

13 



L u i s i t a Aguilera Patino 

supieron despertar en mi las amenas e interesantes ex- 
posiciones del Dr. Oroz, rmció mi deseo de hacer un 
estudio sobre el lenguaje panameño, estudio que al 
satisfacer mis inclinaciones personales hacia esa clase 
de trabajos, constituye también una modesta contribu- 
ción hacia un mayor conocimiento de la idiosincrasia 
y costumbres de la gente de mi país, ya que nada expre- 
sa mejor que el lenguaje los distintos modos de pensar, 
sentir y actuar de los individuos. Por otra parte, he 
creído digno de interés un estudio del léxico panameño, 
sobre todo en lo que se refiere a su vocabulario, porque 
por su posición privilegiada, Panamá, puerta entre dos 
mundos y lazo entre dos mares, es la sede del cosmopo- 
litismo, el lugar en donde se mezclan y confunden razas, 
lenguas y civilizaciones distintas, las cuales no pueden 
menos que ejercer su influencia sobre nuestro modo de 
concebir la vida y por ende en la palabra, vehículo 
transmisor del pensamiento y trasunto fiel de las ideas, 
costumbres y necesidades de los seres. 

Naturalmente, estas influencias antes mencionadas se 
dejan sentir más que en ninguna otra parte, en las ciu- 
dades de Panamá y Colón y en los lugares cercanos a 
ellas; y esto se explica; es precisamente en estos puertos 

14 



F I p a n n m e ñ n listo a través de su lenguaje 

en donde se desenvuelve la vida agitada y cosmopolita 
a un ritmo cada vez más in crescendo. En cambio en 
nuestras regiones del interior de la República, el cam- 
pesino que vive alejado del arrollador torbellino de la 
vida moderna, lia sabido conservar en toda su prístina 
pureza, sus creencias, sus tradiciones y costumbres, que 
cristalizadas en un lenguaje rico en giros y vocablos 
cargados de sugerencias, nos permite conocer las múl- 
tiples facetas de su alma hecha para soportar el tra- 
bajo rudo y las inclemencias de un clima agotador y 
enervante, y en la que se mezclan curiosamente la 
valentía y fortaleza del hombre con las ternuras e inge- 
nuidades del niño. Sin embargo, establecer una diferen- 
cia neta entre el lenguaje campesino, el vulgar y el 
corriente y determinar los diferentes fenómenos lingüís- 
ticos privativos de cada región en particular, no me ha 
sido posible por falta de material lingüístico apropiado. 
Son muy pocos los investigadores panar^eños que se han 
preocupado por estas cuestiones y menos aun los escri- 
tores que han querido usar el lenguaje campesino y 
tomar como asunto de sus obras las costumbres y carac- 
terísticas de nuestra gente del campo. Pero hay tal vez 
un intento de presentar este aspecto de la vida panameña 

15 



L u i s i t a Aguilera Patino 

en la obra "Alma campesina^' de José E. Huertas, en la 
cual el vivir de nuestros campesinos dentro del marco 
de su lenguaje propio, adquiere relieve, matices insos- 
pechados a través de una serie de cuadros pictóricos de 
luz y de color, y otro tanto puede decirse de algunos 
de los '^Cuentos panameños^' de J. Ignacio Valdés, pin- 
celadas llenas de movimiento y vida, que lo mismo que 
el libro de Huertas a la par que los interesantes trabajos 
sobre "Modismos panam^eños^* y "Provincialismos pana- 
meñas*" realizados por el Reverendo Padre Celestino 
Mangado y don Sebastián Sucre respectivamente, obte- 
nidos gracias a la gentileza del Df. Octavio Méndez Pe- 
reira, me han sido de bastante utilidad en mi labor. 

Otro inconveniente que se me ha presentado al querer 
establecer una separación exacta entre los términos em- 
pleados en las diversas regiones del Istmo, es el hecho 
de que existan numerosos términos y giros propios de la 
gente campesina que han llegado a formar parte de 
nuestro léxico popular y del corriente, a la vez que pala- 
bras y modos de decir formados en las ciudades de 
Panamá y Colón al contacto de razas extranjeras y acti- 
vidades distintas, y que son el resultado de nuevas nece- 
sidades, han tomado lugar preeminente en el habla pro- 
le 



/ / /) o II a iii c II II I ¡ ^ l n a I I tí I I- s il (■ s u I f ti fi naje 

vinciana^ y esto hace naturalmente difícil encajar dentro 
de sus moldes propios las distintas modalidades de 
nuestro lenguaje. 

Este trabajo, como dije con anterioridad, se referirá 
principalmente al vocabulario. El estudio de la fonética 
y morfología del lenguaje panameño se hace casi del 
todo imposible, no sólo por la falta de textos que puedan 
servir de guía, sino también, porque no es posible hacer 
un estudio extenso de esos aspectos del lenguaje sin una 
observación profunda de los fenómenos en el campo de 
los hechos. No obstante, no dejaré de consignar algunas 
peculiaridades fonéticas y morfológicas importantes, 
pues es bastante difícil escapar al interés que despierta 
un análisis por pequeño que sea de las variaciones que 
sufren las palabras en su estructura y de los cambios ya 
constantes o ya esporádicos que afectan a determinados 
vocablos igualando, diferenciando o confundiendo sus 
sonidos con otros. • 

En lo que se refiere al significado de las palabras 
privativas de nuestro vocabulario, me he apoyado algu- 
nas veces en el *'Ensayo de Semántica General aplicada 
al lenguaje panameño** de que es autor el distinguido 
educador panameño Dr. Octavio Méndez Pereira, Rec- 

17 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tor de la Universidad Nacional de Panamá, a quien 
debo agradecer también su voz de aliento y estímulo en 
la realización de este trabajo. 

En cuanto al trabajo mismo, lo he dividido en una 
serie de capítulos en cada uno de los cuales he tratado 
de explicar las causas que a mi parecer han determinado 
la aparición de nuevos términos, su uso y el empleo de 
las voces y giros propios de nuestro lenguaje, los cuales 
no son otra cosa que la expresión de los diferentes esta- 
dos de alma que provocan en nuestro pueblo, bien sea 
la contemplación de la naturaleza, sus fuerzas y su 
poder, o bien su reacción ante otras razas y aun ante 
el propio devenir de la vida. 

Las palabras y expresiones de los indios de San Blas 
y Chiriquí (regiones del Istmo) conocidas, si no usadas, 
por los panameños, irán colocadas en una lista aparte, 

con su significado correspondiente. 

c 

Las distintas partes del trabajo aparecerán ordenadas 
en la siguiente forma: 

I. El panameño ante la naturaleza: a) Naturaleza orgánica: 
Flora 'Fauna, b) Inorgánica: Fenómenos de la Naturaleza. 

II. El panameño ante el hombre: a) El campesino: Cos- 

18 



El panameño visto a través de su lenguaje 

tambres - Viviendo y utensilios del hogar - Mobiliario • ÁUmetu 
tos ' Aperos ■ Instrumentos • Actividades - Vestidos • Fiestas y 
diversiones • Bebidas espirituosas - Términos denominativos de 
seres fantásticos - Otros términos del vocabulario campesino. 

b) El hombre urbano: Verbos • Substantivos • Adjetivos • Ad- 
verbios, interjecciones, frases y giros propios del Istmo. 

III. El panameño ante el hombre no hispánico: a) Vocablos 
ingleses: Deportes - Terminología referente al automovilismo - 
Modas ' Diversiones - Comidas - Bebidas - Términos varios de 
procedencia inglesa, b) Palabras de procedencia francesa: Ves- 
tuario femenino y masculino - Comidas - Fiestas y espectáculos 
públicos • Otros términos franceses o de procedencia francesa. 

c) Términos italianos, d) Palabras de otros idiomas, e) Voces 
indígenas. 

IV. Fonética y Morfología: Cambios fonéticos; Cambios 
morfológicos. 

V. Conclusiones. 

Como ya dije, este trabajo es de orden semántico; 
estudia esencialmente los cambios de significado y sits 
causas. 

El sentido de las palabras no es un fenómeno preciso 
y definidOy ni hay una relación interna necesaria entre 
las palabras y los conceptos, pues el significado no 

19 



L u i s i t a Aguilera Patino 

depende del elemento físico (sonido) sino que más bien 
reproduce todo un proceso de evolución histórica. Los 
cambios semánticos son reflejo del desarrollo espiritual 
y están condicionados por leyes internas en gran parte 
desconocidas; y estos factores psicológicos muy comple- 
jos en sí, son valiosísimos, pues ellos dan ciertos ma- 
tices especiales al concepto y el cambio de éste, está ínti- 
mamente relacionado con los cambios afectivos. 

El lenguaje como expresión de estados de conciencia 
tiene un carácter singularmente antropomórfico; trata- 
mos de buscar semejanzas entre los objetos y nosotros; 
por eso llamamos orejas al asa de una vasija. 

Una de las causas que produce los cambios de signi- 
ficado es la traslación o uso de metáforas, lo cual es 
una tendencia profundamente arraigada en el espíritu 
humano. Se basa en asociaciones de naturaleza práctica, 
casi intuitiva, haciendo resaltar l-as semejanzas que se 
refieren al hombre de acción. En todas estas traslaciones 
juega un papel importante el papel afectivo. Hay nece- 
sidad de imágenes porque con ellas se da forma concre- 
ta a las cosas abstractas. 

En las pasiones se origina la expresión fuerte y enér- 

20 - , 



/;/ 



gica, pero existe un lenguaje especial que trata de suavi- 
zarla, de hacerla menos dura, es el llamado eufemismo, 
que nace de la necesidad de atenuar una impresión des- 
agradable, y que junto con la fantasía, la emoción y la 
ley del menor esfuerzo, constituyen una razón podero- 
sísima de la transformación de las lenguas. 



21 



Capítulo Primero 
EL PANAMEÑO ANTE I A NATURALEZA 

Todos los seres dentro de la naturaleza física disfru- 
tan del mismo patrimonio: el aire, la luz, el calor, 
ofrecen sus dones por igual a todos los hombres. En el 
mundo moral existen también ciertos estímulos, ciertos 
valores, que alcanzan a veces la categoría de verdaderos 
motores de la vida, tales como el amor, el heroísmo, la 
filantropía, el honor, la magnanimidad, el culto al deber, 
que forman otra herencia viva para el individuo, sea 
cual fuere la localidad en donde habite. Pero así como 
cada raza imprime una transformación especial a los 
factores físicos, así también este patrimonio moral se 
fomenta, adultera o descuida de tal modo que resulta 
en cada país más o menos útil a los fines de la vida, 
según se fortalezcan las propensiones racionales o las 
estériles y malsanas. Y este sello característico que im- 

23 



L u i s i t a Aguilera Patino 

pone cada pueblo a las cosas que lo rodean, se refleja 
sobre todo en su manera de hablar, en sus giros y expre- 
siones que son la exteriorización de su yo y de las 
manifestaciones de ese yo, frente al mundo físico o 
moral en el cual se desenvuelve su vida. 

El panameño, ya sea un individuo de la clase pudiente, 
un hombre del pueblo o un campesino, reacciona ante la 
naturaleza más o menos en la misma forma y casi siem- 
pre de un modo jovial y alegre. Y esto es así, porque 
lleva en su interior algo que le hace mirarla bajo un 
cierto fondo de optimismo, motivado tal vez, por los 
dones que con mano pródiga suele derramar en los cam- 
pos panameños, cuyo intenso verdor hace aparecer más 
azul y más blanco su cielo esplendoroso. 

La pasión arrebatadora unida a cierto suave y deli- 
cado lirismo, que es la característica fundamental del 
panameño, se revela en sus poesías y cantares que apa- 
recen impregnadlas ya de la melancólica suavidad de los 
rayos de la luna, ora del ardor luminoso de los destellos 
del sol. Y es así como uno de nuestros poetas panameños 
entona su cantar en esta forma: 



24 



li I ' ¡I II " il ■■ ,1 II I I II I 

"Quisiera ser la fina madreselva 
que abrió su floración en la mañana 
para ofrecerle el perfume de la selva 
aprnns entreabras tu ventana. 

Para terminar diciendo: 

Quisiera ser el cinturón de armiño 
que oprime tu magnifica hermosura 
y eternamente y con sensual cariño 
vivir abrazado a tu cintura". 

Imaginativo y ardiente, a veces objetivo y práctito, 
a veces realista, franco, sincero, ligeramente irónico, un 
tanto voluble, precipitado y nervioso, el hombre pana- 
meño revela en su lenguaje todas las cualidades y defec- 
tos de su raza, aunque imprimiéndole, como es natural, 
el sello de su propia naturaleza. 

El panameño observa lo que suced^ a su alrededor, 
y trata, tal vez, de un modo inconsciente, de aplicar a 
ello lo que ve en su vida misma, y surgen una serie de 
términos que revelan esa correspondencia que él encuen- 
tra en su vivir y las demás cosas existentes. 



25 



NATURALEZA ORGÁNICA — FLORA 

DENOMINACIONES GENERALES RELATIVAS A LAS FRUTAS. 

I 

Esa distinción que se hace entre las diversas etapas de 
la vida del ser humano y que se expresan con las palabras 
infancia, juventud y edad viril, las trasplanta el paname- 
ño a otros seres vivientes, los vegetales, y es así como apa- 
recen los vocablos nuevo, hecho (pron. jecho) y pintón 
para designar los distintos grados por los que pasa el 
fruto para llegar a su plena realización. La fruta nueva 
es aquella que con pocos días de existencia, ha recibido 
casi apenas las caricias del sol y del viento y se man- 
tiene por lo mismo pequeñita, limpia en su verdor, nue- 
va. Pasado algún tiempo, nos encontramos con la fruta 
hecha, es decir, ya formada y por lo tanto apta para lle- 
gar a su madurez. Pero antes de pasar a esta última 
etapa habla el panameño de la fruta pintona, que es 
aquella cuya cascara aparece cubierta de manchas, pin- 
tas, indicios reveladores de una mayor probabilidad para 
lograr el paso final en que ya sin aquella tersura de la 
edad juvenil y un tanto arrugada por los embates del 
tiempo como el ser humano por la vida, llega a su fin, 
como el hombre al suyo. 

26 



F, I panameña visto a t r a i <■ \ 'Ir . v / r n c // <i / >■ 

Movidas son las frutas cuyas semillas suenan al agi- 
tarse por haberse movido y aun separado de su centro, 
impidiendo así la maduración regular del fruto. Esta 
particularidad de tales semillas dio su nombre a la fruta 
que se encuentra en tales condiciones. Y por el hecho 
de que en Panamá, dada la feracidad del suelo, las plan- 
tas suelen producir más de una cosecha, la última de 
éstas es llamada simplemente la postrera. 

A veces influye en la selección de un nombre la carac- 
terística fundamental de la cosa designada, y así hay 
frutas como el cornianzuelo (cornezuelo) (pron. cosjne- 
suelo, en algunas partes) que debe su nombre a su for- 
ma parecida tanto a un cuerno como a un anzuelo. El 
panameño se dio cuenta de esta semejanza e inmediata- 
mente buscó el término que sintetizara los distintivos 
de la fruta. El mamón (melicoccus bijugatus) es una 
fruta verde y pequeña a cuya semilla están adheridos 
unos filamentos unidos entre sí por una especie de sus- 
tancia gelatinosa, filamentos que no se mascan sino que 
se chupan; de ahí proviene el nombre. Y por esa misma 
razón se llama chupón a la naranja que se le quita la 
corteza y se le corta la parte superior para extraerle 
el jugo con la boca. 

27 



L u i s i t a Aguilera Patino 

II 

La cualidad primordial de las diversas especies de 
mango (mangifera indica) les dio su denominación; por 
eso tenemos mangos papayón, almásigo (elaphrium si- 
maruba) pina, canelo y jobo (Spondias lútea o Spondias 
Mombin) por su sabor. Pico de loro, huevo de toro y 
chancletita, por su forma. Morado por su color, y cue- 
ron por su áspera corteza. Y por la propiedad especial 
de cierto abrojo de adherirse a todo lo que a él se acerca 
se le ha llamado pegapega. Al corozo (Phytelephas ma- 
crocarpa) palma cuyo fruto del mismo nombre contiene 
un hueso duro, el panameño lo ha denominado por su 
forma y su tamaño coquito; y por extensión llama al 
traje nacional panameño confeccionado con cierto géne- 
ro de fondo blanco que presenta pequeños dibujos en 
forma de la palma del corozo o de la fruta, ''pollera de 
coquito"; y con esta expresión todos entienden que se 
trata de una pollera hecha con una tela con pintas en 
forma de coquitos, sin necesidad de emplear la frase 
entera, lo que demuestra el espíritu un tanto práctico 
del panameño, amigo de economizar las palabras, cuan- 
do cree que un exceso de ellas no le son de utilidad. La 

28 



El panameño visto a través de su lenguaje 

ciruela de puerco es una variedad de ciruela que crece 
por todas partes y cuyo valor en lo que se refiere al 
sabor es tan escaso que sólo la encuentra digna el pana- 
meño del paladar de aquellos animales. En cuanto a las 
ciruelas moradas^ su color da la razón de su nombre. I^ 
fruta del banano o plátano, nombre este último con que 
es conocida en algunos países, es llamada en Panamá 
guineo. El término tal vez lo crearon los negros afri» 
canos, quienes al venir como esclavos a América, cono- 
ciendo desde su país la fruta o bien sabiéndola traída 
de aquellas regiones africanas, la llamaron con el nom- 
bre de su procedencia en recuerdo de su patria. Pero 
a ciertas variedades de este mismo guineo, tal vez por ser 
originarias de Panamá, se las designó con denominacio- 
nes diferentes pero indicativas de su característica pri- 
mordial. Éstos son: manzano, por su sabor parecido al 
de la manzana; sopóte, por su forma un tanto hinchada 
que recuerda al sapo; de puerco por su ínfima condi- 
ción que le hace servir sólo de alimento al puerco; mo- 
rado por el color y chino por aclimatarse, reproducirse 
y dar fruto en cualquier suelo y también muy rápida- 
mente, al igual que la raza china una de las más prolí- 
ficas del mundo. 

29 



L u i s i t a Aguilera Patino 

III 

Frijol de palo es el guandú (cajamus bicolor) térmi- 
no indio con el que se designa a un arbusto y a su fruto 
parecido en su forma al fríjol o judía, y al que se da 
el mismo empleo que a éstos; pero como no se trata 
de una planta pequeña sino de un arbusto de buen ta- 
maño, los panameños llamaron de palo a los fríjoles 
que produce para diferenciarlos de los otros. Y a pro- 
pósito es necesario decir, que con el término palo se ex- 
presa en Panamá no sólo el trozo de madera más largo 
que ancho que ostenta tal denominación, sino cualquier 
árbol o arbusto; y quizá esto se deba a que, lo mismo 
que el palo, una de las características de los árboles 
es el ser más largo que ancho, y sobre todo al hecho de 
que de los árboles, es decir, de su madera, se sacan los 
palos. En estas dos ideas de árbol y palo que están 
ligadas íntimamente por la relación de causa y efecto, 
hubo una transferencia de significado, se tomó la parte 
por el todo y se dijo palo para designar a los árboles; 
y de aquí que se emplee el término palizada como sinó- 
nimo de arboleda y se diga miel de palo refiriéndose a 
la miel fabricada por las abejas, porque muchas veces 

30 



/■' / /' '/ II II III I- II I, I í s / o a trates de su lenguaje 

en los palos se encuentran sus panales, para diferen- 
ciarla de la que se hace de la caña de azúcar. También 
se toma la parte por el todo cuando se designa a los 
árboles, y esto es lo frecuente, con el nombre de su fruto, 
y se dice limón, higo, ciruela, en lugar de limonero, hi- 
guera y ciruelo respectivamente. 

Barrigón es la designación corriente del bombax barri- 
gón y debe su nombre a la forma redondeada de su 
tronco; y balso es el nombre de un árbol de madera 
tan liviana que sólo sirve para hacer balsas en las que 
se transportan cargas a través de los rios. Esta cualidad 
le dio su denominación. Por su fuerza y resistencia tal 
vez se llamó macano a un árbol de la familia de las 
fabeáceas (Diphysa) y cuyo corazón es duro como el 
hierro, recordando quizá la macana, arma defensiva y 
olensiva de los indios; aunque bien puede haber suce- 
dido que el arma en referencia deba su nombre al ma- 
cano. La caña brava es una especie^ de gramínea de 
corteza áspera y ruda que al asirse sin cuidado pro- 
duce escoceduras en la piel; y en esta característica pro- 
bablemente tuvo su origen tal expresión. Yerba parada 
(bactrias minor) es el nombre con que suele designarse 
en nuestros campos la yerba del Para; (Para es el 

31 



L u i s i t a Ag a itera Patino 

Estado del Brasil de donde es oriunda la yerba en refe- 
rencia) y en esto ha influido tal vez la esbeltez de su 
tallo que el viento cimbrea sin poderlo quebrar, o bien 
el campesino por exceso de cultismo ha sustituido para 
por parada, juzgando un error la primera denominación. 

INFLUENCIA DE LA IGLESIA EN LA TERMINOLOGÍA. 

Un detalle peculiar de las distintas clases de ciruelas 
hace distinguirlas, y así no obstante la santidad de cier- 
tas festividades religiosas, ellas sirven para denominar- 
las; por eso tenemos de San Juan y de San Pedro como 
nombres de unas ciruelas exquisitas de olor y de sabor 
que se cosechan durante los meses que la Iglesia dedica 
a estos santos. Pero puede pensarse también, que como 
los citados santos son tan gloriosos y las citadas ciruelas 
tan deliciosas, el panameño, amigo de las comparacio- 
nes aunque éstas sean un tanto profanas, encontró que 
nada mejor que tales nombres convenían a la exquisitez 
de las frutas. A un guineo pequeñito, pero de agradable 
olor y rico sabor, lo llama de la Virgen por juzgarlo 
digno de la Madre de Dios. Y a una variedad cultiva- 
da en los primeros tiempos por los frailes dominicos, la 
llama con este nombre. 

32 



/',' / p a n a nif ñ i> t i s t n a través de su lenguaje 

La flora y fauna variadísima de nuestros trópicos, ha 
permitido al panameño demostrar ora su fastuosa y bri- 
llante imaginación, ora su actitud objctivista y práctica, 
modalidades que se revelan en los nombres a veces her- 
mosos y sugestivo^ de algunas de nuestras frutas, flores 
y plantas de adorno, a veces desprovistos de esa cualidad. 

Entre las frutas hay nombres como pomarrosa y man- 
go de calidad. La pomarrosa (Eugenia jambos) tiene 
el color amarillo y el tamaño de la poma, pero su sabor 
y olor dulcísimos, hacen recordar la suave fragancia 
de las rosas. El mango de calidad es una variedad de 
nuestro mango que por su exquisito y agradable per- 
fume ha merecido tal calificativo. 

FLORES. 

Entre las flores aparecen las siguientes: 

Flor de la reiruiy (Hibiscus rosa sinensis) que por sus 
grandes rojos y aterciopelados pétalos ^s digna de una 
reina. Corona de la reina (variedad de Hibiscus rosa 
pinesis) ; sus pétalos de un color rojo intenso, simulan 
al unirse, este símbolo regio. Buqué de novia, (Ixora 
coccínea) formada por un conjunto de flores peque- 
ñitas blancas y perfumadas que salen de un mismo 

33 



L u i s i t a Aguilera Patino 

pedúnculo, parece en realidad este distintivo de las 
novias. (Hay una variedad de color rojo que lleva el 
mismo nombre tal vez por la semejanza de forma) Flor 
de seda, cuyos pétalos color morado claro de suavi- 
dad de seda le han dado su nombre. Flor del Espíritu 
Santo, (Peristeria elata) rarísima y valiosa orquídea de 
nuestros bosques. Sus pétalos de una blancura inmacu- 
lada semejan una paloma con las alas extendidas. De 
ahí la denominación. Bellísima, (Antigonon leptopus) 
enredadera de flores rosadas y diminutas que constituyen 
como su nombre lo dice un bello adorno de nuestros 
jardines. Palma del desierto (Yucca elephantipes), es- 
belta como una verdadera palma, esta planta presenta su 
tronco completamente desprovisto de hojas. Dos o tres ra- 
mas que surgen a una distancia de más de un metro del 
suelo ostentan en sus extremos unas grandes hojas lanceo- 
ladas que rodean un ramo de blancas y aromáticas flores. 
Bandera de Italia y Bandera de España (Canna warsce- 
wiczii y Canuna lútea) respectivamente. Estas flores pre- 
sentan en sus tres pétalos los colores de los emblemas 
italiano y español respectivamente. Flor de baile (Ces- 
trum nocturnum) , es el tan conocido galán de noche, flor 
que tal vez por su perfume intenso que sólo se deja sentir 

34 



/ / /) ¡I n i¡ ni r ñ II i i s t i> ii '. ■ il c s // \ e n u n a ) f. 

en la noche ha merecido tan sugestiva denominación. Flor 
de un díOf enredadera cuyas flores perecen al declinar el 
á\a. Buenas tardes, (Mirabilis jalapa) florecillas blancas, 
azules o moradas que abren sus pétalos en las tardes. 
Botón de oro, (Malapodium divaricatum) debe su nom- 
bre a que sus pétalos de un color amarillo oro, se man- 
tienen siempre cerrados. Miniatura (Rosa canina), rosita 
pequeña de pétalos alargados y diminutos. Cundeamor 
(Cuanmoclit pennata), expresiva denominación dada a 
una enredadera que se cunde, se cubre completamente 
de flores rojas y pequeñísimas. (El rojo, como sabemos, 
es el símbolo del amor). Lazo de amor, poético nombre 
de ciertas florecitas blancas (el blanco es emblema de la 
pureza y nada hay más puro que el verdadero amor) en 
cuyo centro se destaca un lazo rojo. Capriclwsa, esta 
flor aparece ya en la mañana, ya en la tarde, ora en in- 
vierno, ora en verano; esta variabilidad le ha dado el 
nombre. Flor de Semana Santa, es el jjenominativo de 
una preciosa flor de color morado y de perfume intenso 
que abre sus pétalos en la semana de la Pasión. A esta 
característica y a su color, debe tal calificativo. Carácter 
de hombre, es la flor que cambia de colores a medida 
que avanza el día. Así, naciendo blanca en la mañana, 

35 



L u i s i t a Aguilera Patino 

se colorea de rosa al mediodía y se convierte en llama 
viva al anochecer. 

PLANTAS DE ADORNO. 

En Panamá hay gran variedad de plantas de adorno, 
las que tienen también expresivas denominaciones; 
éstas son: 

Corazón de Jesús (caladium bicolor), planta de ador- 
no cuyas verdes y acorazonadas hojas llevan en el cen- 
tro la figura de un encendido y rojo corazón. 

Corazón de María: (Caladium bicolor) lo mismo que 
la anterior, esta planta presenta grandes hojas en forma 
de corazón, en las que aparecen pequeños puntos blan- 
cos y rojos que semejan tanto pequeños corazones, como 
signos de la escritura china, y por esta última particula- 
ridad se le conoce también con el nombre de Letra china. 
Lluvia de oro (Codiacum sp.) ; debe su nombre a los nu- 
merosos pequef^os puntitos amarillo-oro que aparecen en 
sus hojas. Palma de la India (Cordyline terminalis) ; 
cuyo tronco recto y delgadísimo termina en un manojo de 
largas y exóticas hojas en las que aparecen los colores 
rojo, verde y amarillo entrecruzados. Ensueño (asparagus 
plumosus) ; sus hojas eternamente verdes y tan delica- 

36 



/■' / p II n II ni r íi o V i S t O a I r i' ' -'■ : de SU ' •• '■ " " " • '• 

das y sutiles que parecen desiiacerse al primer contacto 
le han dado el nombre. Lluvia o copo de nieve, arbolillo 
con flores de hojas pequeñas, redondeadas y finas de 
blancura deslumbrante que en verdad parecen un ne- 
vado copo. 

REACaONES SENSORIALES. 

Ciertas asociaciones de carácter visual o auditivo ori- 
ginan a veces las palabras; y como ejemplo de ello tene- 
mos los términos pipa y pipote, con el primero de los 
cuales, se designa al coco verde, y con el segundo al coco 
que no está ni verde ni maduro. En ambas etapas la 
fruta tiene forma redonda; pero la pipa contiene casi 
exclusivamente agua, pues su pulpa forma apenas una 
delgada capa, mientras que en el coco pipote, sucede 
casi lo contrario aunque sin llegar a tener su pulpa la 
dureza de la del coco maduro. El parecido que el pa- 
nameño encontró entre el coco en su 4)rimitivo estado 
y la pipa, vasija ventruda que sirve para guardar toda 
clase de líquidos, le hizo dar a aquél, este nombre. Pero 
como en la etapa siguiente el coco conserva una de las 
cualidades de la pipa, la redondez, ya que no el conte- 
nido, buscó entonces una palabra que expresara esta 

37 



L II i s i t a Aguilera Patino 

semejanza y al mismo tiempo indicara que había una 
diferencia entre la vasija en cuestión, y de allí resultó 
pipote, término que nadie confunde con el de pipa. 

Mata, es el campo poblado de árboles iguales, pero 
tal vez por analogía, el panameño llama con este nom- 
bre a la porción de plantas que se siembran en un cam- 
po, la que también suele designarse con el nombre de 
mancha, nombre que sin duda se debe a la semejanza 
que encuentra entre la forma como aparece una verda- 
dera mancha sobre cualquiera superficie, y este conjunto 
de plantas en la extensión de un terreno. Y también por 
analogía designa con el nombre de camellón que es 
realmente el lomo de tierra que se levanta con la azada 
o el arado, al camino de tierra, especie de atajo o vere- 
da, que se hace en los campos para ir de un lugar a 
otro. 

TERMINOLOGÍA SILVESTRE Y AGRESTE. 
< 

Verdadero sentido de observación y exactitud demues- 
tra el panameño al darle el nombre de bejuco a las 
lianas o cuerdas del bosque que sirven para hacer ata- 
duras en la floresta. 

Muchas veces el término adoptado no está de acuerdo 

38 



F. I i> (t n a ni c ñ n v i s t n ii t r a i >' •• / < // I r n g u a / e 

con la acepción académica del mismo, no obstante lo 
cual, el panameño lo emplea, sobre todo si es un cam- 
pesino; y esto se debe a que por diversas circunstancias 
el significado primitivo se ha ido perdiendo hasta des- 
aparecer completamente, siendo reemplazado por otro; 
por eso nunca entre los campesinos se usa la expresión 
monte para indicar una altura, una montaña o elevación 
notable de terreno. Sea cual fuere ésta, siempre es desig- 
nada con la palabra loma, mientras que la anterior es 
sinónima de maleza o monte. Tal vez la pérdida del 
significado de monte se debió a que con nuestra vege- 
tación exuberante, no sólo los terrenos bajos, sino sobre 
todo las montañas, aparecen cubiertos de una vegetación 
tupida c intiincable. El campesino identificó el término 
monte como sinónimo de maleza, con la expresión monte, 
como sinónimo de altura, prevaleciendo el primero. 

Muchas veces encontramos en el habla panameña pa- 
labras que se originan en otras que forman parte como 
las anteriores de su vocabulario; tales son, por ejemplo, 
los vocablos siguientes: socuela substantivo que signi- 
fica la limpieza o desmonte de un campo, y del cual 
se deriva el verbo socolar o sea limpiar un terreno de 
las malezas que lo cubren, es decir, desmontarlo. Este 

39 



L u i s i t a Aguilera Patino 

primitivo socuela, puede ser un derivado del colom- 
bianismo soco, palabra que sirve para designar el to- 
cón o sea la parte del tronco que queda unida a la raíz 
cuando se corta un árbol, pues no hay que olvidar que 
Panamá estuvo unida a Colombia durante ochenta y 
tres años, y por lo mismo, muchos términos y giros de 
este país que era la sede del saber y la cultura allá 
por los años de mil ochocientos y tantos pasaron a for- 
mar parte del léxico corriente del Istmo. 

De barza, americanismo que significa maleza, abrojo 
que queda sin quemar, tenemos el verbo barcear, o sea 
limpiar de barzas el terreno quemado. Sinónimo de 
abrojo es el término barbasco, con el cual se designa a 
aquellas zarzas que han sido cortadas con anterioridad 
y unidas a las nacientes. ¿No tendrá esta palabra alguna 
relación con barba, como significativa ésta de los pelos 
que salen a los hombres en la parte inferior de la cara 
y que tratan a tpda costa de arrancar cada día como lo 
hacen los campesinos con las malezas que agostan sus 
campos? En cuanto a bruzulaca, término que significa lo 
mismo que broza (despojo de los vegetales) puede haber 
resultado de una contaminación entre los vocablos broza 
y bruza, significativo éste del cepillo de dientes fuertes 

40 



F I [> a n a til r ñ o v i s I <> <i i r ¡i i ■ \ ii I <■ n n u a / e 

que sirve para limpiar de abrojos un terreno. En cambio 
rastrojo, un, según parece, derivado de rastro, instru* 
mentó de jardinería útil para limpiar, se ha desviado 
im tanto de su primitiva significación que es "el residuo 
que queda en un campo de las mieses segadas", para 
designar las espinas y matorrales que se encuentran en 
un terreno. Las causas que han podido influir en el cam- 
bio de significado son a no dudarlo, el hecho de que en 
Panamá, país tropical, no hay mieses, ni tampoco bos- 
ques de arbustos, que es la acepción que tiene en Co- 
lombia el término rastrojo. De este país seguramente 
hemos tomado el vocablo; y como las malezas y abrojos 
a veces son verdaderos arbustos, por eso quizá se usó 
rastrojo como sinónimo de aquéllos. Macolla, es el con- 
junto de vastagos que nacen de un mismo pie y por lo 
mismo, limpiar esos pies dejando sólo los vastagos que 
desea el agricultor es macollear o maconear; y por ex- 
tensión se designa así toda labor d^ limpieza en el 
campo. Derivado de potro, tenemos la expresión potrero, 
que en un principio indicó la dehesa destinada a la cría 
y desarrollo de potros, pero que después se ha hecho 
extensiva a todo lugar cercado señalado para la crianza 
del ganado vacuno y caballar. De mata, que como dije, 

41 



L u i s i t a Aguilera Patino 

es el grupo de plantas sembradas en el campo, se deriva 
matujo, palabra que indica unas cuantas plantas que 
crecen diseminadas de aquí y de allá. Como por su 
escaso número no merecían el nombre de mata, hubo 
necesidad de buscar una expresión que reflejara esta 
diferencia y así nació el término. Sin embargo cañaveral 
y cañuzal son sinónimos y ambos se derivan de caña. 
Capullo es la envoltura en que se encierra la oruga para 
transformarse en mariposa, y también el botón de la 
rosa; pero en Panamá en donde no hay orugas, capullo 
es por antonomasia, la envoltura de la mazorca de maíz. 
Derivada de capullo existe la voz descapulhdor, indica- 
tiva del instrumento con el que se quita el capullo a 
las mazorcas, y descapullar, verbo significativo de la 
acción. En vez de choclo, americanismo que significa la 
mazorca tierna del maíz, tal vez para evitar la confusión 
con cierto juego de ese nombre, choclo (palabra que 
viene del colombianismo chócolo del cual desapareció 
la vocal postónica), el panameño dijo chocla, y de 
esta expresión se deriva choclear, que significa salir las 
primeras choclas. De nance nombre de una fruta y del 
árbol que la produce (perteneciente a la familia de las 
malpygináceas), existe el vocablo nancear o sea coger 

42 



El panam r ño visto a través de su lenguaje 

O cosechar nances, así como de mango tenemos el verbo 
manguear. Hoyo, (pron. joyo) es cualquiera cavidad en 
la tierra, pero de esa palabra ha derivado el panameño 
hoyar (joyar), voz significativa de hacer hoyos, y hoya- 
dor (joyador), palo terminado en punta que sirve para 
hacer hoyos. De surco, derivó surquear^ que significa 
limpiar los surcos; de vanas vinitas, esto es, frutas muy 
tiernas; y de mano, manotada (pron. manota), unidad 
de medida consistente en la porción de espigas que puede 
abarcar la mano y que luego se amarra con una maja- 
gua (corteza o fibra sacada del tallo del plátano). 

Tuco, es para todos los panameños un pedazo de palo 
cortado de un tronco o de una rama gruesa de árbol. 
Esta palabra que en otros países americanos designa 
cosas tan distintas a lo que indica en Panamá, tales 
como luciérnaga, especie de buho, tocayo y tocaya, debe 
haberla derivado el panameño de tueco, voz indicativa 
del tocón o sea la parte del tronco que queda unido a la 
raíz cuando se corta un árbol. 

Manduco es otio término muy usado y que se presta 
a toda clase de conjeturas. Con él se quiere significar 
el palo o tuco con que se golpea la ropa para sacarle 
la mugre. Establecer una relación entre esta palabra y 

43 



L u i s i t a Aguilera Patino 

el verbo manducar (comer) parece del todo imposible, 
pero ¿por qué no suponer que sea una voz formada por 
mano y tuco? Tendríamos como base un primitivo ma- 
nituco, del cual resultaría un mantuco, dada la tenden- 
cia del vulgo a suprimir las vocales pretónicas que se 
encuentran entre consonantes. Al llegar a esta etapa son 
posibles dos hechos: o esta t de mantuco, a fuerza de 
repetirse la palabra, sonó al oído como una d, hasta 
convertirse en ella totalmente, o bien para evitar una 
confusión entre este instrumento de la lavandería y un 
casi manto o mantuco, el panameño sonorizó de inme- 
diato la t. 

En el habla panameña es muy corriente el término 
repicar, el cual significa recortar la hierba que se siem- 
bra en los potreros destinados al ganado, para que crez- 
ca pareja e igual. Esta palabra se usa en tal sentido 
debido al ruido que produce el movimiento rápido de 
los machetes qye empuñan los trabajadores, el cual 
constituye un verdadero repiqueteo. De este repicar se 
ha derivado la voz repica, substantivo indicativo de la 
acción de repicar. "Ya comenzó la repica". "Vamos a 
repicar el potrero"; son expresiones que se oyen común- 
mente. 

44 



El pa ñame ñu iisto a través de su lenguaje 

Referida también al cuidado y arreglo de los potreros, 
existe la palabra casqueoy voz onomatopéyica significa- 
tiva del ruido que hacen los instrumentos de labranza 
al limpiar y desmenuzar los terrenos destinados a la 
siembra. Y tomando el todo por la parte, el panameño 
designó con el nombre de huerta, la sementera, hortaliza 
frijolar, que es precisamente lo que debería llamarse 
huerto, por cuanto éste es un campo o jardín pequeño 
en el que se cultivan árboles frutales, legumbres o ver- 
duras. También con este nombre de huerta se designan 
los potreros pequeños, y por eso no es de extrañar que 
"los caballos pasten en la huerta". 

FAUNA. 

En lo que respecta al mundo animal, tenemos en lo 
tocante a las aves, nombres que tienen su origen en una 
cualidad, en un detalle sobresaliente de las mismas. 
Titibú o titibúa es una especie de paloma silvestre que 
al cantar parece repetir esa palabra. Hay un cantar pa- 
nameño que dice: "Palomita titibúa oiga, oiga mi palo- 
ma". Primavera; es el nombre de un pequeño pájaro de 
colores vivos, que siempre aparece a la entrada del ve- 
rano, como anunciándolo. Triqui traque; es la denomi- 

45 



L u i s i t a Aguilera Patino 

nación dada a un pajarillo cuyo canto semeja el ruido 
de los papelillos de pólvora que estallan al arrojarlos 
al suelo. 

A una palomita de color amarillo y azul se le llama 
de la Virgen, tal vez por lo mansa e inofensiva. Pero el 
respeto que se le tiene es tal, que ningún cazador se atre- 
ve a causarle daño. 

Por su plumaje entre verde y azul es llamado un pá- 
jaro verdón, mientras que el chuio tiene tal nombre por 
su canto, lo mismo que la cocaleca, pájaro que anuncia 
la llegada del agua. Talingo es un ave trepadora que se 
alimenta de garrapatas. Su nombre se debe a su canto. 
Bimbín, es el nombre indígena de un pajarito más peque- 
ño que el ruiseñor y que parece ser típico del Istmo. Este 
pájaro es llamado con tantos nombres cuantos colores va 
adquiriendo a medida que envejece. Pinto, se le dice, 
cuando asoman manchitas amarillas en su plumaje verde. 
Estas manchas sólo se ven en la cabeza y en el pecho. Pin- 
tomanto, cuando aparecen manchas azules; y por último 
manto cuando el color azul de sus alas y espinazo semeja 
un obscuro manto. A la hembra de este pájaro se le 
llama lega, tal vez por ser su canto inferior al del macho. 
El bimbín es llamado collalito cuando en su cuello las 

46 



/■. / pana m c ñ o visto a t r a t <• s d r i » I r n p ii a ¡ r 

plumas amarillas simulan un collar. Pica flor y Visüa 
flor, son los nombres cdn los que se designa al colibrí 
por su movimiento constante de flor en flor para chupar 
su néctar. Sangre de toro, es el cardenal que lleva ambos 
nombres por el color morado rojizo de su plumaje. Cha- 
carero y muchilero es la denominación que tiene en Pa- 
namá la oropéndola, hermosa ave americana que fabrica 
su nido en forma de chácara o mochila. Estos dos térmi- 
nos sirven de nombre a la bolsa tejida a manera de red, 
en la cual llevan los campesinos su alimento, o cualquier 
otra cosa. Un canto popular dice lo siguiente: 

"Al pájaro muchilero 

ya le dio la pataleta 

porque no podía enganchar 

la müchila entre la horqueta". 

Pechi-amarillo, es un pájaro cantor cuyo nombre se 
debe a su plumaje, lo mismo que la Capi-sucia; el color 
terroso de sus plumas le ha dado el deyíominativo. Ga- 
llote es la denominación dada al zopilote por su fortaleza 
y voracidad. Equivale a gallo grande. Cacique se le llama 
al rey de los gallotes, de los cuales se distingue por lo 
vistoso del plumaje y por el copete de plumas que ador- 
nan su cabeza. Es tan reconocida su autoridad, que cuan* 

47 



L u i s i t a Aguilera Patino 

do aparece en una reunión de gallotes, éstos huyen de- 
jándole al cacique la presa diá|)uesta a devorar. Garra- 
patero, es cierto gavilán que se alimenta sobre todo de 
garrapatas. En algunas regiones llaman con este nombre 
al talingo, que se alimenta también de estos parásitos. 
Picofeo denomina el panameño con suma exactitud, al 
tucán cuyo plumaje mezcla de color negro intenso con 
colores vivos, contrasta grandemente con su pico arquea- 
do, grueso, muy largo y antiestético. Parecido al tucán 
es el Dios te dé, pájaro cuyo nombre se debe a su canto 
que suena al campesino como la expresión antedicha. 
Y por lo mismo llama Cual cojo o cao a un ave grande 
como un buho, que como el cocorito augura desgracias. 
Cocorito, diminutivo de cócora (persona molesta e imper- 
tinente), es el nombre de un pájaro al que tal vez se le 
llamó así, por su canto monótono y triste que, según 
tradición popular, es presagio de muerte. Y quizá en 
esta idea influya el hecho de que ya sea por casualidad 
o por cualquiera otra circunstancia, su canto se oye en 
los campos en donde hay alguna persona gravemente 
enferma. Pato cucharo, variedad de pato que debe su 
nombre a la forma acucharada de su pico. El panameño 
por su tendencia a la concordancia, lo llamó cucharo 

48 



K I panameño visto a través de su lenguaje 

debido a la terminación masculina del nombre de la 
especie; y por esta misma razón llama torcaza a la palo- 
ma torcaz, para darle la terminación femenina de palo- 
ma. El güichichi^ variedad palmípeda montaraz debe su 
denominación a su graznido. Paticalzado (dic. patical- 
sao) es el gallo que tiene plumas en las patas; como 
calzado es todo lo que cubre y adorna el pie, el término 
es por demás adecuado. Echada se dice de la gallina 
clueca, que como es natural, permanece el día entero 
echada sobre sus huevos. 

Una enfermedad cutánea típica de los negros, y que 
consiste en ciertas manchas blancas que aparecen en su 
piel, enfermedad muy común en Colombia en la que 
se conoce con el nombre de carate, hizo que en las aves 
se llamara caratos o caratos, a aquellos en cuyo pluma» 
je aparece la combinación blanco y negro exclusivamen- 
te. Los huevos de gallina son denominados ponidos o 
posturas. Nuestro campesino desconocedor de la gra- 
mática, regulariza, lo mismo que los niños, todos los 
verbos, y de ahí que con mucha lógica derive de poner 
ponidos, como de leer leído y de escribir escribido. 
En cuanto a postura, es un término muy español que 
significa el huevo de ave o la acción de ponerlo. 

49 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ANIMALES ACUÁTICOS. 

Si tomamos en cuenta otros seres del mundo animal, 
por ejemplo los acuáticos, encontraremos expresiones 
como bufeo con la cual se designa al delfín; este animal 
al salir de la superficie del agua para respirar, echa 
ésta por las fosas nasales haciendo un ruido especial 
que podría expresarse por la voz onomatopéyica buf. 
De ahí bufeo. Alcarreto, sirve de nombre a un animalito 
que al picar deja un rastro parecido al que dejaría un 
hilo que rozara fuertemente nuestra piel. (Ver alcarreto. 
página 319). 

INSECTOS. 

En las denominaciones de algunos insectos también 
han influido asociaciones de orden visual y sensitivo, de 
ahí que con el nombre de arriera, se designe una especie 
de hormiga, que cual los arrieros unas tras otras trans- 
portan su carga* que no es otra cosa que las hojas que 
arrancan de los árboles. Con el de candelilla a una hor- 
miga muy pequeña de color rojo y cuyo picor arde como 
una quemadura de fuego. Las hormigas locas, en cambio, 
tienen tal nombre, porque casi siempre se encuentran 

50 



R I () a n a m r ñ n visto n través d • <■ n /,' ' <t i •■ 

como perdidas al buscar su casa; y or^ chocan unas con 
otras, ora se adelantan, ora retroceden, pero con movi- 
mientos tan desordenados y locos y tan indignos de ani- 
males tan ordenados y meticulosos, que en verdad han 
merecido tan expresiva como ridicula denominación. 
Garrapatay es un parásito cuyas patas se convierten en 
verdaderas garras que se adhieren a la carne causando 
una picazón y una molestia indescriptibles. Rodela^ es 
una especie de este mismo parásito, de forma plana y 
redonda; y chata, oira variedad de cuerpo completa- 
mente aplastado. 

Congo es una palabra con que se designa en Colom- 
bia a cierta clase de hormigas negras y picadoras. En 
Panamá se llamó así a las avispas de ese color, y luego 
el nombre pasó a ser sinónimo de la habitación de esos 
insectos; y por último se llamó congo a toda vivienda 
de esa clase de bichos. Los nombres de las avispas va- 
rían según el rasgo característico que a ellas las dis- 
tingue: rayadas^ culiblancas y negras^ son las más co- 
nocidas. 

Un insecto muy común en Panamá es el jején, que es 
una especie de mosquito que por el zumbido especial 
que parece recordar esta palabra, lleva tal nombre; y 

51 



L u i s i t a Aguilera Patino 

por la misma razón el panameño llama rebellín al ca- 
ballito del diablo, pues el ruido que hace al volar parece 
reproducir el término. A un parásito diminuto y rojo 
que abunda en la hierba y se pega a los hombres y a 
los animales para chuparles la sangre, se le llama por 
su color, coloradilla; y a la tarántula, por los pelos que 
la cubren se le denomina araña peluda. Limpia casa, es 
el nombre con que se suele designar a un animalito que 
limpia de insectos las habitaciones. El nombre propio 
del animalito en cuestión es lagartija. Una cucaracha 
de color negro se conoce por la expresión mandinga. La 
palabra mandinga se deriva de mandingos, nombre de 
un pueblo negro del Sudán Occidental. El panameño, 
fiel a su sistema, hizo concordar el término con la pala- 
bra cucaracha, que tiene terminación femenina. 

MAMÍFEROS. 

Entre los mamíferos hay también nombres que tienen 
su origen en una característica sobresaliente del animal, 
bien en la semejanza que encuentra el panameño entre 
el animal en cuestión, y otros seres vivientes, o son 
nombres onomatopéyicos, derivados de otros. Aquí pue- 
den mencionarse zancalejo, que es la denominación dada 

52 



£' / panameño v i ^ t o n t r a >• /• % d r \ n I •■ n i> u n j r 

al potrillo. Este vocablo está formado por zanco y el 
sufijo lejo, y denota la particularidad característica 
del animal a esa edad. Cuencón es el nombre que se le 
da al venado debido a que sus grandes y redondos ojos 
están colocados en enormes cuencas. A la nutria, por su 
parecido con el gato se le ha llamado con la pintoresca 
expresión de gato de agua, en tanto que al tigre por la 
misma razón se le llama gato y al jabalí, puerco de 
monte, por tener la figura del puerco (cerdo) y vivir 
en el monte. Para llamar al cerdo (que en Panamá se 
llama puerco por estar siempre sucio), se vale el pana- 
meño del término onomatopéyico cochi-cochi, que ex- 
presa el giiiñido de satisfacción con que el animal recibe 
su comida. 

La relación que encuentra el panameño entre dos he- 
chos o dos cosas, hace que con una sola expresión de- 
signe a ambos; y así mogo en su acepción de desidia o 
dificultad de trabajar motivada por el demasiado ocio 
o descanso, se dice del gallo al cual le falta una espuela, 
o de la res a la cual le falla un cuerno; y tal vez jK)rque 
la falta de la espuela en el primer caso, o del cuerno en 
el segundo, impide a los respectivos animales defenderse 
o atacar en forma eficiente. Mostrencüy es una voz indi- 

53 



L u i s i I a Aguilera Patino 

cativa de los bienes que no tienen dueño aparente, y 
por lo mismo, sirve para designar a la res sin herrar. 
Y por verraquear, que es el gruñido o rabiar del cerdo, 
llama verraco al animal receloso y astuto que patea y 
hace toda clase de cosas para impedir que se le acer- 
quen. Si menudear, significa ejecutar una cosa a me- 
nudo, hay razón para que el panameño designe con la 
expresión menudear (dic. menudiar pues la e en hiato 
se hace i) el cantar corto y continuo de los gallos al 
amanecer. 

Mogón si se trata del masculino y mogona si se trata 
del femenino, es la res descornada, pero el panameño 
dice en vez de estas palabras, monguto y monguta, según 
que se trate de un macho o de una hembra. Agregó a 
mogón el subfijo uto, y con el cambio de posición de 
la n (metátesis) resultó: mogón-mogonuto-mongouto- 
monguto. Y tal vez por corrupción de calango, voz afri- 
cana que, según Bello, fué introducida por los esclavos 
traídos de África a América, se dice calungo-a, palabra 
que designó primero al cerdo o al perro sin pelo o con 
pelaje escaso; después por extensión se aplicó el tér- 
mino a toda clase de animales en estas condiciones. 

De sacar, verbo que significa hacer salir a una persona 

54 



K I panameño visto a través de ^ ii 1 r n k ii a i r 

de un sitio o sustraer alguna cosa de algún lugar, se deri- 
vó el vocablo saca para expresar con él, el grupo de ani- 
males que se llevan de una parte a otra, aunque lo 
propio sería vacada, novillada, boyada, etc. Derivado 
de vaca, tenemos el verbo vaqueary que en un principio 
debió significar la búsqueda y cuidado de las vacas, 
pero hoy es sinónimo de recoger el ganado vacuno en 
un lugar, o de arrear el mismo hacia el corral. Arzonar, 
es enlazar el ganado amarrando un extremo del lazo en 
el arzón de la silla para sujetar mejor el animal. Cachi- 
quijOf es una palabra compuesta de cacho y quijada, y 
ha nacido de la posición a que se somete el ganado bo- 
vino, en que se coloca una mano en un cacho y la otra 
en el hocico, suspendiendo ésta y bajando aquélla, hasta 
conseguir que el animal quede inmovilizado. 

FENÓMENOS DE LA NATURALEZA. 

Los fenómenos, las fuerzas de la natutaleza, son tam- 
bién objeto de una terminología especial en el vocabu- 
lario panameño; y así se habla de ftisilear y fusileo 
cuando se trata del relampaguear y el relampagueo. 
La semejanza que hay entre los efectos que producen 
el relampaguear (léase luz que produce el choque de 

55 



L u i s i t a Aguilera Patino 

dos nubes cargadas una de electricidad negativa y otra de 
electricidad positiva) y una descaga de fusilería dio 
origen a los términos. Y por estas mismas razones de 
semejanza se llama al relámpago culebrina. 

En cuanto al agua abombada, se llama así a aquella 
próxima a corromperse. El nombre puede deberse a las 
bombas o bombitas que aparecen en ella cuando comienza 
el proceso de la descomposición, o quizá al hecho de 
que esta agua está siempre enturbiada, y también lo 
está el agua que sale de la sentina de los barcos por medio 
de la bomba, ya que al pasar por la presión del tubo y 
del émbolo, recoge todas las impurezas y se llena de 
burbujas. Con la voz garúa palabra que parece ser de 
procedencia vasca, se designa la llovizna (garúa en 
vasco es llovizna) ; mientras que la lluvia menuda y 
constante que molesta todo el día con su ruido monó- 
tono, la denomina el panameño chischís, voz onomato- 
péyica indicativa del ruido que hace el agua que ni cae 
ni deja de caer. En lugar de aguacero, suele decirse 
tiempo de agua, y seguramente, porque antes de caer, el 
estado atmosférico cambia completamente y tiene sus 
características especiales; y por eso se ha tomado el 
estado del tiempo como sinónimo del efecto que pro- 



/',■ / /) (I n <i ni I- ñ (I f I s I o n trates de x U I >■ n <> n n i /• 

duce. Diminutivo despreciativo de bajar es la expresión 
bajareque^ con la cual ee designa la lluvia menuda y 
fría que acompaña al viento en las regiones montaño- 
sas. Y en vez de revesa, el panameño dice reversa, pa- 
ra indicar las revueltas de los ríos y las corrientes que 
en ellas se forman. 

Candela es para el panameño no sólo la vela de sebo 
encendida, sino el fuego mismo. Antiguamente, antes 
de inventarse los fósforos, andaban por las calles y pa- 
seos los "mozos de candela" que guardaban cuidadosa- 
mente un poco de fuego y mediante una propina la 
suministraban a los fumadores. Éstos para llamar al 
mozo gritaban simplemente "candela". En lugar de fo- 
gata o fogatada, es corriente emplear el término cande- 
leda (pron. candela) ; tal palabra se usa quizá porque 
el panameño la siente más armoniosa, más eufónica y 
más de acuerdo con los reflejos y tonalidades de las lla- 
mas. Pero a veces no deja el panameño de mostrarse 
también erudito y culto y sustituye elegantemente llama 
por flama y llamarada por flamarada. Y con la pinto- 
resca expresión de piedra candelera designa al pedernal. 

Para expresar el tiempo comprendido entre las doce 

57 



L u i s i t a Aguilera Patino 

del día y la una de la tarde se vale el panameño de la 
expresión en peso (medio día en peso) modo adverbial 
indicativo de que a esa hora del día el sol es tan fuerte, 
que al exponerse a él se siente un verdadero peso. Y en 
efecto, al caer sus rayos sobre nosotros a esa hora, sen- 
timos la impresión de llevar algo muy pesado y muy 
molesto sobre la cabeza. Y por la misma razón emplea 
la voz foguear para expresar la fuerza quemante del 
sol semejante a la del fuego; y el término fogaje, como 
sinónimo de calor o bochorno. 

Por analogía con la manera como sale el aire por la 
boca para producir el cliiflido, llama chiflón a la co- 
rriente de aire que se cuela por alguna parte. Bajareque 
es el nombre que en algunas partes se le da al cierzo; 
y silampa (algunos la escriben con c) es en algunos luga- 
res, el frío matutino; en otros es la lluvia menuda y fina 
de la madrugada^ Aquí en Panamá la palabra silampa 
ha sido siempre sinónima de fantasma que presenta la 
figura de una mujer muy alta y muy delgada cubierta 
de una túnica blanca de flotantes pliegues y cuya vista 
produce escalofríos de terror. Como esta llovizna o este 
frío de la madrugada van acompañados de una neblina 

58 



/■. / panameño r i 5 / <> n través d r s n lenguaje 

que a medida que se va haciendo más de día va disipán- 
dose, alejándose, borrándose, como una figura que se 
aleja, el panameño llamó a ambos fenómenos atmosfé- 
ricos, silampa. Chiricano es el viento Sur, y lleva ese 
nombre por encontrarse la provincia de Chiriquí en esa 
dirección; y virazón es el viento del Este. Tal viento es 
tan fuerte que hace con su empuje cambiar de rumbo a 
las naves. 



59 



APÉNDICE 

Para terminar este capítulo, van a continuación los 
nombres de algunas plantas y animales característicos 
del Istmo; por lo mismo, la mayoría de ellos tienen de- 
nominaciones de origen indígena. Son los siguientes: 

Aguacate: (Persea gratissima) árbol lauráceo cuyo fruto pa- 
recido a una pera grande es muy sabroso. 

Anón: Árbol anonáceo de fruto grande y carnoso, aromático y 
agradable al paladar. 

Caimito: (Arysophyllum caimito) árbol sapotáceo cuyo fruto 
redondo y lustroso tiene una pulpa muy agradable. 

Caracucha o suche: árbol apocináceo corpulento de flores olo- 
rosas rojas y amarillas. 

Cocobolo: (Dalbergia retusa) árbol de madera muy dura usada 
en construcción. 

60 



F I panameño vímío a través de su lenguaje 
Corotú: (Enterlobim Glycocarpum) árbol de la familia de las 

acacias. 
Cortezo: (Apeiba Liborbu) árbol de la familia de las filiácea». 

Corozo: (Altaica gomphoccoca) palma cuyo fruto contiene un 

hueso duro. 
Chumico: (Cúratela americana) arbusto de la familia de las 

dillenáceas. 
Fruta de mono: Reheedia. 
Guabo: (Inga spectabilis) árbol del género inga que produce 

la guaba. 
Guacítno: guazuma. 

Guanábano: árbol de la familia de las anonáceas. Su fruto es 

la guanábana. 
Guarumo: árbol artocarpo. 
Guate: parra de la familia de las pasifloráceas. 
Guayabo: (Psydium) árbol de la familia de las mirtáceas. Su 

fruto es la guayaba. 
Granadilla: enredadera de la familia de las pasifloráceas que 

produce un fruto exquisito de color amarillo. 
Marino: (pron. jarino) árbol de la familia de las mimonáceas. 
Huesito: carsepourea elíptica. 
¡caco: (Crysobalanus Icaco) árbol de la familia de las rosá- 

61 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ceas; el fruto recuerda el sabor y el tamaño de la ciruela 

Claudia. 
Mamey: (Calocarpum mamosum) árbol de la familia de las 

futíferas, de fruto redondo, cuya semilla de forma arriñonada 

está cubierta de una pulpa amarillo rojizo. 
Mangle: árbol de la familia de las rizof oreas de madera muy 

dura. 

Mango: (Mangífera índica) árbol de la familia de las terebin- 
táceas que produce un fruto oval de color amarillo y agra- 
dable sabor. 

Mangostín: fruta del tamaño de una ciruela que debe su nom- 
bre tal vez a la cantidad de filamentos que como en el mango 
cubren su semilla. 

Panamá: (Sterculea apétala) árbol de la familia de las ste- 
reculeáceas. 

Pixbae: palma cuyo fruto colocado en racimos tiene un agra- 
dable sabor. 

Entre los nombres de animales pueden mencionarse los si- 
guientes : 

Quiribollita: paloma silvestre. 
Chiro: pardillo. 
Chango: pájaro parecido al talingo. 

62 



/' / ¡I (I n a ni r ñ n r / s I d a f r ii i i- \ i! v su I f n ii ii a / r 

CRUSTÁCEOS. 

Macha: cangrejo de río. 
Chiritas: camarón de arroyo. 

Chereles: mariscos y conchas que se cogen a orillas del mar; 
(del vasco tsirla que significa lo mismo). 

QUELONIOS. 

Capacho: tortuga muy pequeña. 

Galápago: (icotea) es el más valioso ejemplar de este oiden. 

En el Istmo es rnás conocida esta tortuga con el nombre de 

icotea. 

SAURIOS. 

Iguana: nombre caribe de un lagarto grande de piel verde con 
manchas amarillentas; su carne es comestible. 

Borriguero: lagarto insectívoro que anda entre los árboles y 
entre la maleza. Se parece mucho a la iguana, pero es más 
pequeño y su carne no es comestible. H^ un refrán que 
dice: "Meter borriguero por iguana*' y que equivale al tan 
conocido **gato por libre". 

Lagartija: lagarto muy pequeño que debe su nombre a su 
tamaño. 

63 



L u i s i t a Aguilera Patino 

REPTILES. 

Aquí aparecen nombres como mapaná, coral y boca- 
racá, los cuales designan especies muy venenosas. Hay 
también las llamadas culebra de bejuco, ratonera y boba 
que carecen de veneno y cuyas denominaciones depen- 
den de la forma y el color, el alimento que común- 
mente ingieren y del parecido al pescado llamado bobo 
(en la cabeza) respectivamente. 



64 



Capítulo II 
EL PANAMEÑO ANTE EL HOMBRE 

EL PANAMEÑO EN SU VIDA DIARIA. 

En el capítulo anterior traté de explicar cómo reac- 
ciona el panameño ante la naturaleza y cómo de esa acti- 
tud que asume ante ella aparece un conjunto de voces 
en las que prevalecen ora la imaginación siempre fá- 
cil en el hombre del trópico, ora la objetividad y el sen- 
tido práctico que suele encontrarse en el fondo de todo 
ser humano. 

Ahora trataré de observar al panameño en su vida 
diaria y ver cuáles son las causas objetivas o subjetivas 
que han dado oiigen a los términos de que se sirve para 
designar las actitudes, los lugares y aun los objetos que 
aparecen ante él en su lucha para alcanzar el logro de 
sus aspiraciones y deseos dentro de la vida cotidiana en 
que se desliza su existencia. 

Como dije en páginas anteriores, establecer una sepa- 
ración entre el vocabulario exclusivamente usado por 

65 



L u i s i t a Aguilera Patino 

los campesinos y el empleado por la gente de la ciudad 
es bastante difícil. Sin embargo en este capítulo trataré 
de seleccionar los términos que son netamente campesi- 
nos y aquellos que parecen ser exclusivos del léxico 
urbano. Y es posible hacer aquí esta selección, porque 
las actividades, las costumbres y aún las cosas que per- 
tenecen al campesino, son naturalmente diversas de las 
de la ciudad, y por esto, aunque los que habitan en las 
ciudades de Panamá y Colón o en las ciudades aunque 
provincianas un tanto alejadas de lo campesino conozcan 
esos términos y aún los empleen en las ocasiones en que 
es necesario hacerlo, ellos no forman parte de su len- 
guaje ordinario; y por otro lado, a pesar de que con la 
apertura de carreteras y otros medios de comunicación, 
y con la iniciación de los nuevos trabajos del Canal, 
existe hoy día una mayor relación entre la ciudad y el 
campo, no todos los campesinos se han puesto en con- 
tacto con la vidii activa y agitada que existe en aquéllas; 
y por lo mismo, si algunas expresiones del léxico urbano 
son conocidas y a veces empleadas en el campo, otras 
son, como es natural, completamente desconocidas en él. 
Tomaré en cuenta primero los términos particular- 
mente usados por los campesinos, haciendo la salvedad 

66 



El panameño visto a través de su I e n g u a ¡ e 

de que muchos de ellos son conocidos y aun empleados 
en las ciudades; y después los propios de la ciudad, 
señalando en el índice que irá al final de este trabajo, 
los que sean conocidos y usados en ambas regiones. 

Comenzaré por aquellos términos que designan los 
objetos que rodean al campesino en su vida diaria, para 
pasar inmediatamente a aquellos que se refieren a sus 
actividades, y después a los que son producto exclusivo 
de su imaginación, con los cuales indican seres y cosas 
irreales; pero son nombres que muchas veces llevan en- 
vueltos toda una reflexión profunda y todo un sentido 
católico y creyente, ora son el resultado de antiguas 
supersticiones y viejas leyendas. 

Los términos que emplea el campesino para designar 

Jas diferentes cosas que están a su alrededor, mobiliario, 

instrumentos; los que se refieren a sus comidas, vestidos, 

actividades, y diversiones, tienen su origen en las cuali- 

[dades peculiares de los distintos objetos,*en el empleo 

que a ellos se les da; ya son el producto de asociaciones 

[de carácter visual, auditivo, sensitivo; ora son voces 

[venidas de Colombia en los tiempos en que Panamá era 

uno de sus departamentos, términos a los que muchas 

veces el panameño ha dado cierto matiz diferente; a 

67 



L u i s i t a Aguilera Patinó 

veces son vocablos onomatopéyicos propios de los pana- 
meños, cuyo sonido semeja la cosa o actividad que de- 
signan; otras veces son palabras indígenas que han lle- 
gado a formar parte de su vocabulario, o por último son 
expresiones que surgen espontáneamente en virtud de 
estados de ánimo especiales. 

EL CAMPESINO 

COSTUMBRES DE LOS CAMPESINOS. 

El campesino como todo ser viviente, necesita de una 
habitación, de una casa, para guarecerse, sea ésta una 
pobre choza hecha de paja y barro, sea una vivienda más 
cómoda construida con mejores materiales. Pero en uno 
u otro caso, para edificarla el campesino reúne a sus 
amigos y vecinos a fin de que lo ayuden en su labor; y 
es esto lo qiie se designa con el nombre de junta, pala- 
bra que ya no sólo expresa la reunión de varias perso- 
nas para tratéh' de un asunto, sino la reunión de las 
mismas para la realización de algo. Sea por necesidad 
o por cualquier otro motivo, bien han comprendido los 
campesinos panameños que el trabajo en grupo sin 
compensación alguna en dinero, ayuda más, y es más 
importante para el pobre. 

68 



El panameño visto a través de su I e n ■ 

La junta es casi una institución nacional en Panamá. 
No hay lugar de la República en donde no se la practi- 
que; a todos es común; indios, blancos y negros. Tal 
vez sea ésta una costumbre indígena popularizada des- 
pués, y a la cual no se opusieron los españoles. 

Antes de iniciarse la junta, el que la hace, entrega a 
los distintos grupos de amigos y vecinos que han de ayu- 
darlo, una bandera denominada la capitana^ porque 
el que la lleva se convierte de hecho en capitán de la 
cuadrilla de trabajadores, y entre las cuales, la rivali- 
dad por terminar pronto la faena se traduce en hala- 
güeños resultados para el dueño de la casa. En la em- 
barra de la casa, o sea el relleno de las paredes cuya 
armazón está formada por cañas bravas verticales y hori- 
zontales unidas entre sí por fuertes y resistentes bejucos, 
armazón cuya confección se llama enjaular por el pare- 
cido que ella tiene con la de las jaulas de los pájaros, el 
trabajo se distribuye desde los primeros resplandores 
del alba, y al caer la tarde está todo terminado. 

El dueño de la casa provee la alimentación, bebida y 
esparcimiento de los que acuden a la junta. Alegra el 
trabajo, el baile, porque el campesino sabe cuan pode- 
roso acicate es el placer para la faena. Durante ésta, 

69 



L u i s i t a Aguilera Patino 

alternan el chaque-chaque (voz onomatopéyica indica- 
tiva del ruido que hacen los pies en el barro), con el 
jupúaa jauuaa, gritos sinónimos de la alegría y el con- 
tento del campesino cuando está entregado a una labor 
que le es particularmente grata, y el salomeo, o sea el 
canto sin palabras vocalizado en los registros de falsete 
y de pecho alternativamente y en el cual el campesino 
expresa toda la ternura y al mismo tiempo toda la arro- 
gancia de su alma. 

El término salomar (que es el nombre del verbo) 
puede ser epéntesis de salmar expresión castellana que 
significa cantar salmos; aunque más bien debe venir de 
saloma, canto rítmico con que acompañan los marineros 
la faena hecha entre varios, término por otra parte, muy 
usado también entre nuestros campesinos, porque hay 
más semejanza entre la manera y el momento en que 
marineros y campesinos entonan su canto, que es el de 
la hora del trabajo. 

Antes de coiftenzar la embarra, con la tierra, el agua 
y la paja, los trabajadores hacen una especie de torta 
grande que se denomina pila, cuyo nombre se debe a 
su forma. Con este barro se rellenan las paredes, antes 
de las cuales, se hace el techo que puede ser de zinc o 

70 



El panameño visto a través de su lenguaje 

de teja (leja, del latín tegula, pieza de bario cacido que 
se emplea para techumbres) ; techo que está asentado 
£obre fuertes horcones, que son maderos gruesos y re- 
sistentes fijos en el suelo y en cuya cabeza van colocadas 
dos vigas formando ángulo, vigas que parecen los dos 
brazos de una horca. De ahí el nombre. 

VIVIENDA Y UTENSILIOS DEL HOGAR. 

Regularmente las casas campesinas constan de dos 
o tres piezas, pero ninguna deja de tener una cairiciOf 
que es el tejadillo pequeño o caedizo, y un jorón, especie 
de altillo hecho también de caña brava y que sirve tanto 
para dormir como para guardar el grano, y al cual se 
penetra por medio de una escalera de una sola pieza en 
la que aparecen unos cuantos escalones toscamente la- 
brados. 

La palabra cairicio es una transformación o defor- 
mación del término caedizo; en cuanto a la voz jorón, 
ésta, lo mismo que tula y totuma, son, como muchas pala- 
bras, de origen indígena. 

Tula es el nombre de una grandísima calabaza que se 
obtiene de una planta parecida a la sandía (Cucumis 
Citrullus), calabaza que cuando se seca es utilizada en 

71 



L u i s i I a Aguilera Patino 

el campo para acarrear agua o cualquier otro líquido. 
Totuma es la denominación dada a un recipiente que se 
fabrica cortando por la mitad el fruto del árbol totumo 
(crescentia cu jete) y sacándole la pulpa y las semillas; y 
así queda convertido en una espléndida vasija útil para 
diferentes usos. 

Este árbol totumo es llamado también calabazo (a 
pesar de no ser la planta anua rastrera de este nombre) 
tal vez por la semejanza de forma y de usos entre su 
fruto y el de la tula que es propiamente una calabacera. 
Hay calabazo totumo, que es aquél de cuyo fruto se 
fabrican totumas; calabazo cuchar o, del que se hacen 
cucharas, y calabacito; el nombre éste se debe a la pe- 
quenez del fruto que produce, (para la terminación 
masculina de cucharo, véase lo dicho para el pato de 
este nombre, pág. 48). 

Otros utensilios que ocupan un lugar importante en 
toda vivienda cfcmjesina son los siguientes: 

Pilón', es el aparato en el que se descascara el grano. 
Es un trozo grueso de madera de más o menos un metro 
de altura, tallado a la rústica y convenientemente ahue- 
cado, dado el objeto para que es construido. La palabra 

72 



El panameño visto a i r a \ i- -. ■' ■ ' lenguaje 

pilón se deriva de pila; es, como si dijéramos, una pila 
grande. 

Complemento del pilón son las manos de pilón^ (dos 
generalmente; cuando se trata de una se dice mano de 
pilón) que son dos pedazos de madera adelgazados en 
el centro y redondeados hacia los extremos, con los cua- 
les golpea el grano hasta descascarlo. La expresión tie- 
ne su origen no sólo en que ambos pedazos de madera 
presentan el aspecto de dos manos cruzadas cuando se 
colocan inactivos en el pilón, sino también en el hecho 
de que £in ellos el pilón no podría llenar su cometido. 
Con las manos nosotros podemos hacer el trabajo que 
queremos; sin ellas es imposible. El panameño vio la 
similitud entre el empleo de nuestras manos y el de 
los complementos del pilón, y de esta semejanza nació 
el nombre. 

Bangaña: es una vasija de regular tamaño y poco 
pulida que se hace, cortando verticalmente una tula (ca- 
labaza), y que se usa para guardar líquidos. El términ-) 
es un colombianismo introducido en Panamá en los tiem- 
pos en que el Istmo pertenecía a Colombia. Sin embaigo 
hoy día los campesinos dicen también bangaño a esto 
que antes era bangaña, y llaman con este nombre a los 

73 



L u i s i t a Aguilera Patino 

recipientes sin pulir que se hacen del fruto del árbol 
totumo. El empleo de los dos vocablos se liará segura- 
mente para evitar confusiones. 

Mecedor: es el utensilio que sirve para revolver. El 
objeto al cual se destina le dio el nombre. 

Balea: significa esta palabra además de bandeja, aza- 
fate y artesa, vagón descubierto de bordes muy bajos; 
seguramente de esta última acepción haya partido el 
panameño para denominar exclusivamente con este nom- 
bre, las bandejas de madera de cualquier tamaño que 
sean, de bordes muy bajos y que se usan según su tamaño 
y profundidad en distintos menesteres. 

Tinaja^ tinajón^ cantaron: los tres vocablos designan 
vasijas de barro cocido de regular tamaño, más grandes 
las segundas que las primeras, y en las cuales el agua 
se mantiene siempre fresca. La diferencia que hay entre 
las vasijas en cuestión no es sólo la relativa al tamaño; 
la hay también en cuanto a la forma. Para el panameño 
es sólo tinaja el recipiente más bien bajo que alto y de 
forma ventruda, mientras que el tinajón es más grande 
y menos redondo. Con muy buen acierto consideró que 
al tamaño y redondez de la tinaja correspondía un nom- 
bre femenino; y que a la altura y como si dijéramos 

74 



El panameño visto a través de su lengua 

falla de vientre o de carnes del tinajón, correspondía uno 
masculino. En cuanto al cantaron, tal como su denomi- 
nación lo indica, es un cántaro grande, semejante en 
forma y tamaño al tinajón. Tinaja viene de tina (del 
latín tina) y cantaron de cántaro (del latín cantharus). 

Tinajeras: es el lugar o más bien el mueble en donde 
suelen colocarse las tinajas; la palabra es un derivado 
de tinaja. 

Paila: es una vasija gtande o pequeña de hierro 
colado (cargado de carbono) en la que se cuecen deter- 
minados alimentos, particularmente arroz. Paila es una 
voz castellana. 

Coco: es una vasija de forma oval hecha del fruto 
en sazón del cocotero. De ahí la denominación. 

Platón: es lo mismo que jofaina, palangana. La pala- 
bra es un colombianismo que ha tomado carta de ciuda- 
danía en Panamá. 

Cazuela: es una vasija que sirve no para guisar, sino 
únicamente para asar tortillas. Es de barro, redonda y 
extendida, con un agujero en el centro y muy especialí- 
sima del panameño. El término cazuela es castellano, 
pero en España sólo tiene la acepción de "vasija que 
sirve para guisar". (Ver tortilla, pág. 85). 

75 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Para medir los líquidos, los campesinos tienen una 
medida, el caníarao. El nombre se debe a que la medida 
en cuestión hace más o menos un cántaro. 

Tacho: este utensilio es en general una vasija grande 
de metal de fondo redondo que en los distintos países 
del continente tiene distintas formas y tamaños y se 
hace de diferentes materiales. En Panamá la vasija de 
este nombre es de metal y parecida en su forma a una 
tptera, aunque un poco más ancha y chata que ésta y 
que sólo se usa para calentar agua. La palabra tacho es 
un americanismo; en Colombia tiene el significado de 
escudilla de metal para calentar algunas cosas; de ese 
país nos ha llegado el término. 

Tasajeras: como su nombre lo indica, es el lugar en 
donde se coloca la carne en tasajo, esto es, cortada en 
trozos larguísimos, delgados o anchos, para secarla. (Este 
lugar en donde se colocan los tasajos puede ser varas 
o cuerdas especiales). 

Jarros: son vasijas pequeñas y ventrudas, hechas de 
greda, de cuellos y boca muy anchos y sin asas; en ellas 
lo mismo que en las tinajas el agua se conserva muy 
fresca. Jarra en tanto es toda vasija de boca con pico y 
más angosta que el jarro. 

76 



El panameño visto a través de su lengua ¡' 

Tal vez el hecho de que a los jarros les faltan las 
asas, es lo que ha influido para que se les designe con 
el nombre masculino; y quizá las frases "en jarras" y 
"de jarras", que significan "con los brazos arqueados 
y las manos en las caderas" sirvió de pauta al panameño 
para llamar jarras a las vasijas con asas y jarros a las 
que carecen de ellas. La voz jarra viene del árabe charra. 

MOBILIARIO. 

En lo que se refiere al mobiliario, hay una serie de 
términos que sin duda son los mismos que se emplean 
en España y en otros países del continente americano, 
sin embargo ellos parecen tener un cierto matiz de dife- 
renciación en lo que respecta a los objetos que designan, 
pues en general tales expresiones tienen en Panamá un 
significado más restringido que en cualquiera otro lugar 
de América. Tenemos así las voces: 

Catre', que designa única y exclusivamente el de lona 
sostenida por cuatro pies colocados en aspa. Comple- 
mento de catre £on el acerico^ la cohija y la estera o el 
petate. 

Los campesinos en general no tienen en su vocabulario 
la palabra almohada, ni aun como indicativa del col- 

77 



L u i s i t a Aguilera Patino 

choncillo para reclinar la cabeza en la cama; sólo usan 
acerico para todos los casos y para todos los tamaños 
del objeto. La expresión cobija indica en Panamá no 
sólo la manta de lana, sino toda la ropa de cama con 
la que uno se cubre al dormir. Se deriva la expresión 
del verbo cobijar. En lo que se refiere a estera, ésta es 
el nombre de un tejido especial hecho con la fibra de la 
hoja del plátano y la corteza de su tallo, tejido que colo- 
can los campesinos en el suelo o ya en sus camas para 
hacerlas menos duras. El término es castellano; viene 
del latín storea (tejido de esparto o juncos). Petate es 
la denominación que tiene una especie de estera de tejido 
más fino y generalmente de importación extranjera. Debe 
su nombre a la palma mejicana petate que produce la 
fibra con la cual se hace. 

Bacenilla: designa este vocablo la taza de noche. Se 
deriva de bacín. Debía ser bacinilla, pero por disimi- 
lación se dijo bacenilla. 
« 

Indispensable es el alumbrado en toda casa; también 
lo tiene el campesino. En sus viviendas como sucede 
en la de los pobres, se alumbran con lo que se llama la 
guaricha, especie de candileja con una mecha alimentada 
con petróleo. A veces se le da ese nombre no sólo a esta 

78 



El panameño visto a través de su lenguaje 

especie de candil, sino a cualquiera lámpara, incluso 
a una vela. El término es de procedencia indígena, cu- 
managota; significa hembra-mujer-bruta. (Ver Guaricha, 
pág. 235). 

Chinchorro: indica el término, una hamaca de red. En 
España, esta palabra significa "red pequeña semejante 
a la jábega", y por lo mismo no ha habido dificultad al- 
guna para que el panameño llame a su hamaca de este 
tejido y que siempre es pequeña, con tal nombre. 

En el patio o huerto de las casas campesinas no fal- 
tan nunca las barbacoas especie de emparrados que sos- 
tienen las enredaderas. El término barbacoa es corriente 
en América, pero sólo en Costa Rica y Ecuador tiene la 
misma acepción que en Panamá. 

Para sentarse, los campesinos suelen tener banquetas. 
Con esta palabra se designa un asiento sin respaldo for- 
mado por dos tablitas que se unen por uno de sus bordes 
presentando la forma de un ángulo obtuso invertido. La 
palabra es castellana. También son comunes los tucos, 
que tienen el mismo objeto que las banquetas. Son trozos 
de madera que se acondicionan para que sirvan de asien- 
tos. (Ver Tuco, pág. 43). 



79 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ALIMENTOS. 

I 

Pasando ahora a los alimentos, párrafo en el que por 
razones de orden y claridad Colocaré las comidas, dulces 
y bebidas comunes a toda la República, tenemos comen- 
zando por el arroz que es el plato fundamental del cam- 
pesino y en general de todo panameño, los términos que 
van a continuación: 

Churu: esta palabra se aplica al arroz que después de 
pilado ha continuado cubierto por la cascara. El térmi- 
no es de procedencia indígena. Derivado de churu existe 
la voz chwúa, esto es, con churúes, término que se em- 
plea figuradamente como sinónimo de sucio, sucia. 

Gallo-pinto '. se designa con esta expresión cierto plato 
hecho de arroz con fríjoles colorados, aderezado con po- 
llo (hoy se le pone cualquiera clase de carnes) ; por 
esto, y por su color que aparece jaspeado de blanco y 
rojo ha merecido tal nombre. 

Arroz con cabo de tabaco', pintoresca denominación 
del arroz adobado con trocitos de carne que parecen 
puntas de tabaco. (Ver Tabaco, pág. 203). 

Arroz con cacao: con este nombre se designa un arroz 

80 



El panameño v i ^ t n n través de su lenguaje 

que se deja con la consistencia del guacho (ver guacho, 
página 82) y al que en lugar de agua se le agrega leche 
y cacao. Para diferenciarlo del arroz con leche al cual 
no se le pone cacao, se le llamó con el nombre de este 
ingrediente que es el que lo caracteriza. 

Arroz con coco: como el nombre lo indica, se trata 
de un arroz aderezado con coco pero no con el afrecho 
del mismo, sino con la leche, que hace las veces de la 
manteca o del aceite que suele ponérsele al arroz co> 
rriente. 

Arroz con dulce: así llamado por el sabor dulce que 
le da la raspadura (ver Raspadura, página 90). 

Arroz fiUuíiao: es el nombre indígena de un alimento 
al cual se le pone arroz nuevo previamente zancochado 
y tostado. De ahí que se llame jututiar^ someter el arroz 
nuevo a la acción del fuego en la forma antes descrita. 

En cuanto a la sopa, hay diversas clases que natural- 
mente llevan también nombres distintos^ Éstos son: 

Zancoclio: (pron. sancocho) que designa el plato más 
sustancioso y más estimado de la cocina panameña. La 
yuca, el ñame, el otoe, el ñanpi (raices comestibles), 
el plátano, el ají, el tomate, junto con trozos de car- 
ne de ave, de res, o de bosque convenientpmriite ade* 

ai 



L u i s i t a Aguilera Patino 

rezado todo esto, son los ingredientes del tan cono- 
cido plato. Primitivamente se le ponía con preferencia 
una pierna o zanco de animal, y como todo ha de ser 
cocido o cocho, como se decía antiguamente, de ahí el 
nombre de zancocho (o zanco cocido). 

Guacho-, término que designa un plato que lleva el 
mismo condimento que el zancocho, pero mayor canti- 
dad de arroz, lo cual le da mayor consistencia. Hay que 
ponerle sin embargo, más agua que al arroz corriente, 
y por esto, para distinguirlo de éste, se le llamó con el 
nombre de guacho, que es una palabra derivada de agua- 
char o enguachar, esto es, llenar de agua. Puede también 
ser guacho una voz onomatopéyica, ya que al revolver 
el alimento, se produce un ruido especial guach-guach, 
y de ahí a guacho no hay más que un paso. Tal vez de 
este vocablo guacho haya tomado aguachar en Panamá 
un cierto sentido distinto al del primitivo aguachar, ya 
que aquí esta yoz significa dar consistencia de guacho. 

Guachito caldeado: (pron. caldeao) se le llama a aquel 
que con más arroz que el zancocho y menos que el gua- 
cho, tiene la consistencia de una sopa espesa, sin llegar 
a la del guacho verdadero; y de esta peculiaridad lleva 
el nombre de caldeado, palabra que se deriva de qaldo. 

82 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Chupe: es el nombre de una sopa muy espesa hecha 
a base de ñame y carne de res o pescado. El término y 
el plato en cuestión son colombianismos, pero de mucha 
aceptación en Panamá. 

Cochifrito: es el denominativo de un guiso de cerdo 
cocido y frito. La palabra cochifrito parece ser formada 
de coche (cochino-cerdo) término que según unos pro- 
cede del romance y según otros del aimará, y que a mí 
me parece más bien una voz onomatopéyica indicativa 
del ruido que hace el cerdo para expresar su satisfac- 
ción cuando toma el alimento; y como el cerdo vive 
comiendo, ha pasado a ser tal vocablo significativo del 
animal mismo, y frito. Cochifrito puede también venir 
de cocho (cocido) y frito. 

Guisado: como lo indica su nombre, es un guiso; se 
compone de carne, plátano, huevos y un buen refrito. 
Refrito es el nombre de una salsa hecha con cebollas, 
ají, tomate y achiote, ingredientes que s^ fríen y refríen 
hasta que queden bien fritos. De ahí el vocablo. 

Ropa vieja: indica esta expresión una carne adere- 
zada y desflecada; la forma de su presentación es igual 
a la de la ropa después de un largo y continuado uso. 
Por eso la denominación. 

83 



I u i s i t a Aguilera Patino 

Carne en pelota: la frase se debe a que la carne se 
adereza y se presenta en forma de pelotas. 

Tamal', es el nombre indígena de una especie de pastel 
hecho de masa de maíz medio cocido, y aderezada con 
carne de gallina, cerdo o vaca; pasas, aceitunas, alca- 
parras y otros ingredientes; masa que se envuelve en 
hojas de plátano y se cuece en baño maría. 

Cafongo: lo mismo que la anterior, esta palabra es un 
término indígena. Con ella se indican los bolas o boli- 
tas asadas o sancochadas hechas de masa de maíz nuevo. 

Niños desnudos: expresión empleada para designar 
los bollitos de maíz rellenos de carne que se cocinan al 
vapor; por la forma de su presentación han tenido tal 
nombre, mientras que los niños envueltos, otro plato 
de la cocina panameña, debe su denominación a que 
el relleno se presenta envuelto en hojas de repollo, re- 
lleno que hace el papel de criatura, y el repollo de en- 
voltura de la misma. 

Bollos: este vocablo no es sinónimo de bolas ni pane- 
cillos, sino de un alimento presentado en forma especial 
(a manera de cilindro) y hecho de una masa de maíz 
pilado (el maíz se pila en el pilón), a la que se pone 
un poquito de sal y se cuece hasta que esté a punto. Es- 

84 



I. 1 p a n a ni r ñ o visto n Ir a v é s il < w/ / . n ■; u n / - 

tos bollos pueden tener queso desmenuzado o carne, re- 
cibiendo en el primer caso el nombre de bollos de queso, 
por ser este producto de la leche lo que los caracteriza; 
y en el segundo el de bollos preñados. Si al bollo se le 
pone coco, se llama bollo de coco. Estos mismos bollos 
cuando son hechos de maíz tierno son llamados changos, 
voz indígena que con terminación femenina, esto es, 
changas, sirve de nombre a las arepas o tortillas de maíz 
nuevo, las cuales son llamadas tortillas, cuando son de 
maíz viejo. El nombre se debe a su forma parecida a la 
de una torta. La palabra tortilla se deriva de torta, y se 
emplea tal vez, para no confundir el alimento que desig* 
na, con las tortas ni con las changas. 

Torta, es una palabra que se usa únicamente para in- 
dicar una masa de huevos, carne, plátano o cualquiera 
otra cosa, de figura circular y muy rica al paladar. Su 
nombre se debe a su forma. 

Pesa: designa esta palabra, una especie de maizena 
hecha de maíz nuevo y jugo de nance, pina, jobo, cirue- 
la o leche de coco, a la que se le pone buen punto de 
azúcar y bastante queso. El nombre no se debe a que el 
plato en referencia sea pesado al estómago, sino a que 
como consistencia es mayor que la de una mazamorra co- 

85 



L u i s i t a Aguilera Patino 

rriente, es por lo mismo más pesada o menos liviana 
que ésta. Esa cualidad le dio la denominación. 

Topetones: es el nombre que se le da a ciertas cosas 
de alimento que se ponen en la comida en combinación 
con lo principal que constituye el plato, por encontrarse 
o tropezarse con ellas a medida que se come. 

Cuando faltan la carne y el arroz en un hogar campe- 
sino, hacen con verduras y un buen refrito im plato que 
denominan peor es nada. 

Rancho de fríjoles: llámase así un guiso hecho a 
base de fríjoles, trocitos de carne y granitos de arroz, y 
que tiene la consistencia del guachito caldeado. 

Angú: voz indígena expresiva de un cocido de guineo 
verde que se maja con el machaca-angú, utensilio de 
cocina que sirve para majar o machacar. "Guayabita 
del Pirú, que se come con angú" expresa un dístico muy 
conocido. Pirú es el antiguo Perú; y la tal guayaba es 
una especie distinta de las corrientes por su tamaño y 
su sabor (es pequeñita y más bien acida) ; es el fruto 
de una pequeña planta silvestre. 

Patacones: así se llama a las tajadas de plátano ver- 
de cortados en forma circular y fritas. El origen del 
nombre está en cierta semejanza que hay entre la forma 

86 



K I panameño visto a través de su I e n g u a f '• 

de las tajadas así presentadas y la de los pesos fuertes 
antaño llamados patacones. 

Entre los campesinos nunca falta el susianciador que 
es la tibia o tuétano (tútano, dice la gente de campo) o 
pata de res, que después de usada por primera vez la 
gelatina que la cubre y que tanto alimenta, puede usarse 
varias veces para dar sustancia y sabor a la comida, so- 
bre todo a los fríjoles; se conserva admirablemente 
sin romperla colgada sobre el fogón, expuesta a la ac- 
ción del humo que tiene el raro poder de conservarle el 
sabor original. De su empleo se deriva el nombre. 

Con plátano o guineo majado, jengibre y leche de co- 
co se hace un plato exquisito denominado chocaOy que 
lo mismo que guacho parece ser una voz onomatopéyica. 

Empanada: es por excelencia en Panamá la masa de 
maíz viejo que rodea un compuesto de carne desmenu- 
zada, huevo, ají, tomate y otros condimentos, frita en 
manteca. 

Empanada es una palabra castellana^ y se deriva de 
empanar, envolver en pan o masa. 

Tamal de olla o serén blanco: es el nombre de un ali- 
mento hecho de maíz nuevo o viejo aderezado en la 
misma forma que el tamal corriente (ver Tamal, pági- 

87 



L u i s i t a Aguilera Patino 

na 84), el cual se cuece no en baño maría sino en una 
olla y sin la envoltura de las hojas de plátano. De ahí 
el nombre de tamal de olla. 

Carimañola: pastel de masa de yuca relleno de carne; 
las carimañolas se comen fritas y calientes. 

II 

Entre los dulces pueden merecer interés expresiones 
como éstas: 

Bien me sabe: nombre que designa bien a las claras 
que se trata de algo muy agradable al paladar; y en 
efecto, este dulce hecho de leche, raspadura y un poco 
de maizena es tan exquisito que merece tal denominación. 

Manjar blanco: el término tiene su origen en el color 
amarillo claro de este dulce hecho de leche, azúcar y 
maizena. 

Cabellito de ángel: denominación de un dulce de 
papaya, la cual se corta en tiritas delgadas que figuran 
hebras de cabelío. Por eso y por su color dorado el ima- 
ginativo panameño le dio el calificativo. 

Cocada: esta palabra indica un dulce hecho de coco 
y raspadura. Si en vez de ésta, se le pone azúcar, la co- 
cada recibe el nombre de blanca por su color. Y se 11a- 

88 



El panameño visto <i m, \ i¡ 

ma nevada aquella que se hace con la leche del coco y 
raspadura. El nombre se debe a que cuando esta mezcla 
hierve, forma una espuma blanca que no aparece en 
las otras cocadas y que a la fantasía del panameño se 
presenta como un nevado copo. De ajonjolí, es la que 
lleva unos cuantos granos de esta planta (ajonjolí, sesá- 
mea de la India cuya simiente oleaginosa se usa como 
condimento. Nombre científico Sesamum oriéntale). 

Mojón de perro: es el nombre que se le da al tan co- 
nocido alfajor, pasta hecha de maíz tostado, miel y jen- 
gibre, y cuya forma característica ha despertado en el 
panameño reminiscencias caninas, hasta el punto de que 
ellas son la causa del nombre. 

Gollerías: con este vocablo se indica otro dulce con- 
sistente en trocitos menudos de plátano verde y frito, 
que se mezclan con miel. Gollería es el nombre de una 
golosina, y al mismo tiempo significa delicadeza, su- 
perfluidad; y tal vez por esta razón el panameño dio la 
misma denominación a este postre exquisito y delicado 
creado por él. 

Bizcochiielos: esta expresión se emplea para designar 
ciertos dulces a manera de bizcochos hechos de huevo, 
azúcar y harina, que se cuecen al homo. La palabra 

89 



L u i s i t a Aguilera Patino 

bizcochuelo se deriva de bizcocho, que a su vez viene 
de bis (dos veces) y coctis (cocho-cocido). 

Chiricano: es el nombre que recibe una masa hecha 
de maíz y raspadura que se asa en el horno y se pre- 
senta en forma de bollos que aparecen de un hermoso 
color dorado. El nombre de chiricano se debe seguramen- 
te a que son dulces típicos de la provincia de Chiriquí; 
pero a esta palabra chiricano se agrega otra que indica 
la materia de que están hechos los referidos dulces, y 
así los llamados de harina, tienen como base este in- 
grediente. En el habla corriente de Panamá ha quedado 
la palabra chiricano, como sinónimo de color tostado, 
color que se nota en las personas blancas que se exponen 
demasiado a los rayos del sol. 

Suripico: voz onomatopéyica que recuerda el ruido 
que hacen al abrirse las burbujas del dulce de leche cor- 
tada y raspadura, cuando puestos al fuego tales ingre- 
dientes, comienzan a coger consistencia. 

Melcocha: pa*labra formada de miel y cocha, esto es, 
miel cocida, y por lo mismo indica la miel cocida hasta 
adquirir cierto espesor. 

Raspadura: es el nombre del azúcar panela o sea el 
azúcar mascabado en panes cónicos y atados por lo CQ- 

90 



El panameño visto a través de su I e n gua j f 

mún por pares. Esta palabra raspadura debe haberse 
originado en el hecho de que para endulzar con ella el 
café o cualquier otro líquido, hay necesidad de rasparla 
con cuchillo. Lo que se raspa de una cosa es raspadura, 
y de ahí el término pasó a señalar la cosa misma, pues 
el panameño tomó el efecto por la causa. 

Las raspaduras se conocen con distintas denomina- 
ciones las cuales indican alguna particularidad carac- 
terística de aquéllas. Hay así, raspadura de machete^ 
cuyo nombre se debe a que se deja tan subida de punto, 
que es necesario un machete para partirla. Raspadura 
de leche, de ajonjolí^ de canela, de limón, de coco son 
designaciones que expresan distintivos de las raspadu- 
ras, los cuales son el nuevo ingrediente que se les ha 
agregado. 

Cabanga: es el nombre de un dulce de papaya, coco, 
guayaba, raspadura y canela, el que comido en exceso, 
tal vez debió producir trastornos digestivos lo suficien- 
temente grandes para descomponer también el ánimo. Y 
quizá por estas trasposiciones de significado que ocurren 
entre dos ideas fuertemente ligadas, pasó cabanga a 
ser sinónimo de molestia, pena; y como ésta es corrien- 
te sentirla cuando nos separamos de las personas o de 

91 



L ti i s i t a Aguilera Patino 

los lugares amados, por extensión se aplicó el término 
a la nostalgia producida por el alejamiento de los se- 
res o de las cosas que queremos. Y así cuando alguien 
eslá triste por la ausencia de un ser por el que siente 
especial cariño, se dice de él que está con cabanga o 
comiendo cabanga. 

Buñuelos picaros: exquisito postre así llamado por 
la sorpresa que da al comerlo pues a pesar de su apa- 
riencia desmedrada, es delicioso al paladar. 

Sopas borrachas: esta expresión no indica como pare- 
ce unas sopas, sino que denota unos dulces que por tra- 
dición se sirven en toda boda panameña. Son bizcochue- 
los empapados en almíbar y cierto vino dulce especial 
que se deslizan en el paladar tan suavemente como una 
cucharada de sopa. Esa característica les ha dado el 
nombre. En cuanto a lo de borrachas, débese a la can- 
tidad de vino que estos esponjosos dulces absorben. 

Huevitos de faltriquera: es la denominación que se 
le ha dado por su forma y su tamaño a un dulce hecho 
de masa de maíz, más anís, pimienta y miel. 

Guineo o plátano paso o pasao: se llama así al guineo 
o plátano que lo mismo que las uvas se ponen a secar 
al sol quedando como éstas completamente arrugados. 

92 



El panameño visto a través de su : e n ft u a i e 

En Panamá no sería posible hablar de pasado refirién- 
dose a estos guineos o a estos plátanos; pues la costum- 
bre ha hecho que otra expresión diversa a pasao o paso 
parezca cursi y afectada. 

Gladiolos: con este vocablo se conocen unas riquísi- 
mas pastillas de leche parecidas a las calugas chilenas 
(a las de mejor clase) por la forma y el sabor; deben 
su nombre no a que tengan el perfume de la flor así 
llamada, sino al amor paternal del dueño de la fábri&i, 
quien en honor a su hija y como testimonio de w 
cariño, dio a las pastillas en referencia tal denomina- 
ción. Su hija tiene como nombre Gladys. 

Ilí 

En lo que respecta a las bebidas, aparecen laí voces 
que van a continuación: 

Chicheme y chilate: una y otra palabra son de origen 
indígena. La primera indica la bebida refrescante he- 
cha de maíz pilado y cocido al cual se agrega agua o 
leche convirtiéndose en algo muy grato para los pana- 
meños. El segundo téimino designa una preparación de 
cliicheme con leche. Chilate es una palabra de origen 
guaymí de uso común entre los indios de Chiriquí. Co- 



L u i s i t a Aguilera Patino 

nocidísimo era en Panamá el pregón: "Al chichemito 
fresco". 

Chicha: voz indicativa de una bebida alcohólica he- 
cha a base de maíz. La chicha según su estado toma dife- 
rentes nombres: chicha dulce, es aquella en la que no 
ha comenzado el proceso de la fermentación y mantiene 
su sabor dulce. Chicha hervetona es la chicha en la que el 
proceso antes nombrado comienza a desarrollarse, y 
como entonces se forman las burbujas características de 
los líquidos que hierven, esta particularidad le ha dado 
el nombre. Chicha fuerte", en ésta ha cesado ya el her- 
vor que se nota en la chicha hervetona; pero al tomarse 
se siente tan seca, tan fuerte, por decirlo así, que no 
hay ninguna otra palabra que pueda expresar mejor que 
ésta la sensación que produce. El residuo que queda al 
colar la chicha se denomina colao (no colado), palabra 
que es un derivado de colar. 

Atolito: téri^ino indígena significativo de otra bebi- 
da hecha de maíz pilado y desmenuzado. El maíz tosta- 
do cuyo nombre indígena es pinolillo, con azúcar, agua 
o leche, constituye también una agradable bebida. 

Un refresco de cebada y arroz de gusto exquisito y 
tan suave al paladar que se desliza por el gaznate casi 

94 



L I panameño visto a través de su lenguaje 

sin darse uno cuenta, ha merecido por esta cualidad el 
denominativo de resbaladera, que más bien debió ser res- 
balosa; pero aquí como en otros términos, ha prevaleci- 
do la tendencia innata en el panameño a formar sustan- 
tivos en era; tal vez le parecen más enfáticos más expre- 
sivos y más armoniosos. 

Dejando a un lado todo lo que se relaciona con los 
nombres de las comidas y bebidas panameñas, en los que 
como anoté más arriba, he tomado en cuenta no sólo 
los conocidos y empleados por la gente del campo, sino 
también los pertenecientes al vocabulario corriente en 
toda la República, pasaré ahora a mencionar los voca- 
blos expresivos de los aperos, instrumentos, actividades, 
vestidos y diversiones campesinas. 

APEROS. 

Aquí tenemos voces como motete: palabra indígena 
significativa de una especie de cesto gyande hecho de 
bejucos tejidos por los mismos campesinos, y que llevan 
a la espalda cargados con toda clase de cosas. Por su 
forma y por la posición que toma el hombre que va car- 
gado con su motete, esta palabra es empleada por todo 
panameño como sinónima de joroba. 

95 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Mochila O chácara: nombres de la bolsa tejida a ma- 
nera de res que presta los mismos servicios que el mo- 
tete. Para la voz muchila véase lo dicho en página 47. 
£n cuanto a chácara, esta palabra ha llegado a Panamá 
procedente de Colombia. 

Cebaera: vocablo expresivo de la bolsa tejida de fi- 
bras vegetales que usan principalmente los campesinos 
para llevar la pipa, el tabaco y la chuspa. El término 
se deriva de cebar; y tiene su origen en que el objeto 
que designa, sirve para llevar todo lo necesario para 
cebar o preparar la pipa, a la que tan afectos son nues- 
tros nombres del campo. Chuspa^ designa la cartera o 
guarnid rústico que se hace de la piel de la iguana. 

Zurrón: es una voz castellana que en Panamá como 
en España se emplea para designar cierta bolsa grande 
de pellejo, que usan en ese país los pastores, y en Pa- 
namá todos los campesinos para llevar su comida. El 
término viene según parece de zurra del árabe zoar : pelo. 

Churuco : es la denominación que tiene cierta especie de 
jaba tejida de fibras vegetales en la que se da alimento 
a los caballos, y por lo mismo, su forma está completa- 
mente adecuada al objeto a que se destina. La palabra 
churuco parece ser de procedencia indígena. 

96 



El panameño visto a través de su I e n g u J j e 

Cutarras: es el nombre de las sandalias de cuero du- 
ro con correas para sujetarlas a las piernas y que le 
sirven a los campesinos para librarse de las espinas y 
guijarros del camino. 

Sembraera: (debiera ser sembradera) es el denomi- 
nativo de una vasija hecha de fruto pequeño de la tula 
(calabacera) y que se usa para depositar los granos que 
se utilizan en la siembra; de este empleo que se le da 
al objeto se deriva el nombre. 

Cachimba: es una palabra tan usada como pipa. Su 
procedencia tal vez sea africana. El campesino usa sin 
embargo la frase pipa a pipa y no cachimba a cachim- 
ba (pipada a pipada; cachimbada a cachimbada) como 
indicativa de momento a momento. 

Chocontana: es el término con el que se designa la 
montura de procedencia extranjera y la nacional que tie- 
ne la forma de aquélla. Tal vez las mejores y las más 
usadas en tiempos pasados cuando Panftmá pertenecía 
a Colombia, eran las venidas de Chocontá, una de las 
provincias de este país. 

La mayoría de los campesinos poseen un buen caba- 
llo. £1 paso de éstos es denominado término, el cual 

97 



L u i s i t a Aguilera Patino 

puede ser malo o bueno. La palabra término está bien 
empleada pues su significado es el de punto o tono, de 
modo que al decir que un caballo tiene buen término, 
es indicar que sus movimientos son acompasados. Para 
impedir que la silla moleste al animal tiene lo que se 
llama galápago, que es una especie de cojín muy suave 
relleno con lana o crin, labrado en la parte superior y 
que se coloca sobre el fuerte de la silla de montar. La 
primitiva aceptación de galápago, esto es, silla ligera, 
fué tal vez degenerando en Panamá hasta convertirse 
en la denominación de un componente de la silla. 

Otro accesorio de la silla son los tientos. Con esta 
palabra se indica las tiras de cuero curtido que penden 
de la montura y que se usan para amarrar cosas peque- 
ñas. Tal vez la palabra la haya suministrado la zoolo- 
gía, en donde aparece con el significado de tentáculos, 
es decir apéndices que sirven a los animales como órga- 
nos de tacto y prehensión. Quizá la forma de los tientos 
de la silla y el uso que se les da, ha influido en el nombre. 

Grupera: no es en Panamá el nombre de la almohadi- 
lla de la silla de montar que se coloca en el barren tra- 
sero de la misma, para llevar maletas u otros efectos, 
sino la correa que pasa por debajo de la cola del caballo 

98 



/' / p a n a m e ñ o i i s i o u i r n ¡ r s de su lenguaje 

para sostener la silla y que por su posición lleva tal 
nombre. Grupera es una palabra derivada de grupa. 

INSTRUMENTOS. 

Para sus faenas agrícolas, los campesinos usan los 
instrumentos cuyos nombres aparecen de inmediato: 

Coa: se le llama asi a un instrumento de agricultura 
a manera de pala pequeña o de espátula, el cual se pone 
en un palo y se utiliza para hacer hoyos en la tierra. Es 
el instrumento que con el mismo nombre usaban los in- 
dios para sus labores agrícolas, con la diferencia de 
que esa coa era de madera y la que usan nuestros cam- 
pesinos es de hierro. 

Perica: con este nombre designa el campesino el ma- 
chete (especie de sable corto). El vocablo tal vez ha 
venido de Colombia, en donde significa una especie de 
navaja grande. Sin embargo el hecho de que el machete 
lo lleva al hombro el campesino puede haber influido 
en el nombre, pues tanto al perico comft a la perica se 
les lleva en este lugar. En cuanto a colirif palabra que 
también sirve para designar el machete, se debe a que 
una de las mejores fábricas de esos instrumentos y que 
aun todavía goza de fama en Colombia, era la CoUins, 

99 



L u i s i t a Aguilera Patino 

término que aparece escrito en los machetes, como mar- 
ca de fábrica. La marca dio el nombre a la cosa marca- 
da (metonimia). 

Puya: señala este vocablo un instrumento parecido al 
machete, pero de hoja más ancha y recta que termina en 
una punta acerada, de ahí el nombre. Por esta misma 
cualidad llama el campesino punta al sable. Y tal vez 
por el parecido con la lanza o pica de nombre chuzo, se 
ha llamado de igual manera al palo terminado en una 
punta de hierro o de metal, y por extensión a todo lo 
que es muy puntiagudo. 

Tajona: es el denominativo del garrote liso y delgado 
con un agujero en el extremo menos grueso por donde 
pasa el látigo. Se usa para castigar a los animales, cons- 
tituyendo además un arma defensiva y ofensiva. A esta 
misma tajona suele designársele con el nombre de garro- 
tillo, palabra derivada de garrote. 

Quizá originada en cortar tenemos la expresión cuta- 
cha, expresiva dt un cuchillo grande y puntiagudo. Pero 
sea que se trate de un machete, una puya o una cutacha, 
todos van metidos en la vaina, la cual es el estuche en 
que se enfundan las armas. Sin embargo tanto la gente 
del campo como la de la ciudad ha traspasado el signi- 

100 



El panameño v i s I o a través de i u lenguaje 

t 

ficado primitivo de esta palabra al de cosa desprecia- 
ble, seguramente por el hecho de que en la mayoría de 
las legumbres que forman el plato fuerte para el pana- 
meño, sobre todo para los campesinos, como son los 
fríjoles por ejemplo, la vaina en que están los mismos 
no se utiliza sino el contenido de ella. Se bota pues por 
inservil)le, de ahí que se diga: "Tú eres una vaina**; 
"Qué vaina es ésa". 

Capacete: sirve de nombre al forro de cuero con el 
que se cubre la parte superior de la empuñadura del ma- 
chete. El campesino usó la expresión por la semejanza 
que encontró entre el objeto que con ella ha designado y 
el capacete, pieza de la armadura que servía para cu- 
brir la cabeza. Es verdad que ahora no se trata de la 
cabeza humana, pero de todos modos es la parte supe- 
rior o cabeza del machete. 

Rejo: indica este vocablo una punta de hierro para 
pinchar o pegar con él. En Panamá los campesinos han 
dado ese nombre a todo aquello que sirve para pegar o 
azotar a otro (una cuerda, una correa, un bejuco, todo 
esto puede ser un rejo). En Colombia esta palabra tiene 
también este significado; con ella se designa el azote 
o látigo y además el cuero sin curtir, segunda acep- 

101 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ción de la palabra que también se emplea en Pana- 
má; por esto, hay que pensar que el término en refe- 
rencia es otro recuerdo que tenemos de Colombia. Es 
corriente esta expresión: "Te daré una rejera", es decir, 
"Te pegaré con el rejo"; y también, "necesito sogas de 
rejo", esto es, sogas de cuero sin curtir. 

Garabato: expresión denominativa de un trozo de ma- 
dera en forma de gancho que usan los campesinos en la 
mano izquierda en la deshierba de los campos, y también 
de los ángulos hechos de madera qué tienen un lado más 
corto que otro y que pareados se colocan en la enjalma, 
en el caballo, para cargar leña y otras cosas. La pala- 
bra se emplea en tal sentido por la semejanza de forma 
que se encuentra entre el garabato o gancho de hierro 
y los objetos antes citados. Y por esta misma razón se 
llama garabato a los ganchos y letras deformes que 
hace la persona que está aprendiendo a escribir. 

Una especie ide bastón flexible hecho del cuero de 
la res, es llamado chirrión; el ruido o chirrido que deja 
oír al manipularse le ha dado la denominación. En 
cambio el mulero, látigo o foete debe su nombre a que 
era usado sobre todo para arrear las caballerías. 

Pata hinchada: es una expresión sinónima de esco- 

102 



A / panameño visto a t r a i su I e n n u u j c 

peta. En lugar de pie, el campesino dice pata; y como 
la escopeta presenta el extremo por donde se sostiene 
mucho más ancho que el otro, esa particularidad creó 
el nombre. 

ACTIVIDADES. 

En lo que se refiere a las actividades, hay algunos 
términos que sólo aparecerán con su significado por 
haberme sido absolutamente imposible indicar siquiera 
someramente su origen; sin embargo no he vacilado 
en consignarlos aquí, por referirse este trabajo princi- 
palmente al vocabulario, en el cual ellos tienen también 
su importancia. 

Los campesinos panameños son muy activos, y cuan- 
do no se dedican a la limpia o siembra de sus hereda- 
des, salen de caza con sus perros a los que suelen indi- 
car la persecución de los venadoá, conejos e iguanas, 
por medio de expresivas interjecciones, y esto es lo que 
se llama atojar. Otras veces tratan de excitar a los perros 
por medio de la interjección /wp, que parece ser una 
voz imitativa del ruido o grito que deja escapar el perro 
cuando va a lanzarse sobre su presa. De este jup, existe 
como derivado el verbo jupiary significativo de jalear, 

103 



L u i s i t a Aguilera Patino 

animar a los perros a la caza, y el substantivo jupia, 
que indica el salomeo imitativo del aullido de los perros. 
Los campesinos llevan también sus animales al co- 
medero, esto es al lugar en donde pastan y comen los 
animales. La palabra se deriva del verbo comer, así 
como trahajadero, significativo del lugar o sitio apro- 
piado para las labores agrícolas, tiene su origen en 
trabajar. 

Montaera: es otro término que como los anteriores 
viene de un verbo que en este caso es montar; denota 
el acto de montar al ganado. 

Los animales a veces son verriondos y otras rabeado- 
res. La expresión verriondo es sinónima de verraco, esto 
es animal receloso y astuto, mientras que rabea dor, es 
un adjetivo derivado de rabo y que se aplica a los ani- 
males que dan golpes con aquél. Pero por bravos que 
sean los animales, no es difícil al hombre del campo ave- 
zado a las más duras faenas, amarrarlos por el rabo, 
es decir, arrehiatarlos, como dicen los campesinos em- 
pleando un barbarismo, por rebiatarlos. Siempre hay 
en el panameño la tendencia a anteponer la partícula 
a a ciertos verbos por parecerles así más enfáticos y 
más expresivos de acción. 

104 



El panameño visto a través de su lenguaje 

é 

Los dueños de ganado suelen también llevar sus reses 
a sestear, es decir, conducirlas al sesteadero. Esta pa- 
labra es indicativa del lugar en donde los animales 
pacen y descansan y es sinónima de comedero. 

Todavía hay en Panamá la costumbre de quemar los 
potreros an!es de iniciar la siembra; por eso con la pa- 
labra quema, se designa el incendio que no es tragedia. 
Y por lo mismo tener mano de quemón se dice del indi- 
viduo que con su tea encendida prende tan bien la parte 
que le corresponde, que el fuego arde precisamente 
por el lado que debe hacerlo y sin salirse de la raya 
marcada para el efecto. Pero quemón^ en cambio, se 
llama a quien comete adulterio, tal vez porque para el 
hombre panameño lleno de pasiones ardientes, no hay 
otra palabra que exprese mejor el daño, la herida que 
se hace al honor, herida que en el plano espiritual es 
tan fuerte y dolorosa como una quemadura con fuego 
para el cuerpo. Querendón, esto es, que quiere mucho, 
se aplica al individuo que quiere muchas muchachas al 
mismo tiempo. El término se deriva de querer. 

Las mujeres campesinas suelen también ocuparse en 
diversos menesteres, pero una de sus actividades más 
importantes es la de la pilaera (el término debería ser 

105 



L u i s i t a Aguilera Patino 

piladera). La palabra se deriva del verbo pilar y signi- 
fica la reunión de mujeres que se ocupan de pilar el 
grano. 

Realizando alguna actividad manual pueden ellas y 
ellos desmotarse los dedos (también dicen esmotarse). 
Este vocablo significa golpearse los dedos con pérdida 
de la uña o de la piel. Sin embargo esta misma palabra 
sirve muchas veces como indicativa de desprenderse una 
persona desde un lugar elevado, y también de despren- 
derse de las manos algo que se tiene cogido por el canto. 
"Fulano se desmotó del palo de ciruelo". "Se me des- 
motó la olla de la mano", son expresiones muy usadas. 

El término desmotarse o esmotarse debe ser una co- 
rrupción de desmontar, palabra que envuelve siempre 
la idea de quitar algo de alguna parte, bien sea el mon- 
te que se corta, el montón de tierra o broza que se des- 
hace, el terreno que se rebaja para arreglar la línea de 
un camino, las j^jezas que se separan o se desunen de un 
objeto, el edificio que se derriba, lo cual sucede también 
al golpearse los dedos y perder algo de la carne o la 
uña. Y como desmontarse es también apearse de alguna 
cosa, bien podía servir como expresivo de bajarse de un 
lugar aun cuando fuera en una forma violenta e intem- 

106 



El panameño visto n través de su I e n g -i « i c 

pestiva. Pero como el verbo desmontarse es usado en 
el campo sólo como sinónimo de cortar las malezas de 
un terreno y apearse de una caballería, para evitar con- 
fusiones el campesino prefirió emplear una expresión 
que tuviera cierta diferencia en la forma con aquella 
en la cual se originó, pero al mismo tiempo cierta seme- 
janza indicativa de la relación que había entre las dos 
ideas expresadas por ambas palabras. 

En medio del trabajo puede haber una soscaída, esto 
es, un descanso ligero de la peonada bajo la sombra. 
El verdadero significado de esta palabra es casi caída, 
pero se usó la expresión para referirse sin duda a la 
posición que toman los trabajadores para descansar, o 
sea, semicaídos en tierra; como el descanso es peque- 
ño, de ahí la partícula so, que significa casi, tal como 
aparece en somatarse que significa casi matarse, y soasa- 
da que significa casi asada. 

En el campo las personas no se arjojan desde una 
altura, ni tiran al suelo a otra persona o alguna cosa. 
Todas estas acciones se expresan con la voz jundear 
(pron. jundiar) que es una corrupción de hondear, que 
a su vez proviene de honda, palabra indicativa del ins- 
trumento compuesto por un pedazo de cuero y una co* 

107 



L u i s i t a Aguilera Patino 

m 

rrea que servía para arrojar piedras. Con la tendencia 
del campesino y en general del panameño a convertir la 
h en aspirada, se dijo en vez de hondear Jondear y 
jundear. 

En general los campesinos son trabajadores, pero 
naturalmente hay algunos a quienes no les gusta el tra 
bajo. Tales personas son designadas con el término mo 
gallones cuando la flojera es demasiado grande y mo 
gollas cuando se trata de personas tontas o pazguatas 
Ambas palabras se derivan de mogo. (Ver página 53) 

VESTIDOS. 

En lo que se refiere a las prendas de vestir, éstas son 
varias y llevan nombres diferentes. Las camisas de los 
hombres son hechas generalmente en telares rústicos del 
país; otras se confeccionan con una tela de hilo que 
venía en piezas de tres yardas, con pintas en forma de 
flores y que era llamada Bretaña. El nombre débese al 
lugar de su procedencia (metonimia). 

Los campesinos usan la camisilla, que es una camisa 
en forma de saco con el cuello cerrado y hecha de una 
tela muy delgada. A esta última particularidad debe su 

108 



El panameño visto a través de su lenguaje 

nombre, ya que las camisas corrientes son mucho más 
gruesas. 

Otra prenda importante del vestido de los hombres es 
el coletOy que es la camisa de género grueso a la que 
también se le llama coleta y que se usa con la falda por 
fuera. La denominación coleto para esta prenda es muy 
propia, pues el coleto es casi una verdadera piel que se 
ajusta al cuerpo a modo de chaqueta. Lo de coleta se 
dirá para hacerlo concordar con camisa que es un subs- 
tantivo de terminación femenina, y que es la prenda 
que nombra. 

También tiene su importancia el cotón o la cotona, 
que son los nombres de una camisa de género fuerte de 
falda larga terminada en flecos. Hay una tela muy resis- 
tente de algodón llamada cotón de donde tomaron el 
nombre tanto las camisas confeccionadas con ella, como 
de otra tela en iguales condiciones. 

Chino: eá la expresión con que se designa el panta- 
lón azul oscuro y de género muy fuerte. Los jornaleros 
y trabajadores chinos usan en su tierra precisamente 
pantalones de tal tela y de tal color; de ahí el nombre 
que a los suyos que tienen esas mismas características, 
ha dado el campesino. Y por razones de forma llama 

109 



L u i s i t a Aguilera Patino 

con el nombre de funda, al pantalón muy ancho y corto 
y sin braguetas, con dos bolsillos al frente, que usa para 
el trabajo. 

Para librarse del polvo y del agua usa el campesino 
lo que designa con el nombre de ruana , especie de ca- 
pote de monte hecho de tela gruesa de algodón. La pala- 
bra ruana es castellana. 

En cuanto a las mujeres ellas tienen también su tra- 
je típico, que es el llamado pollera, y que por otra par- 
te, es el traje nacional panameño. Consta de dos piezas, 
una denominada camisa, tal vez por su forma larga y 
recta en la parte inferior semejante a la que usan los 
hombres. El escote es amplio, redondo y muy adornado 
con arandelas y cintas. La otra es el pollerín, falda de 
gran amplitud y a la que tal vez no se le llama pollera 
para evitar confusiones con el traje mismo, que es el 
que lleva tal denominativo. 

El origen de la palabra pollera puede deberse según 
algunos a que seguramente una vendedora de pollos 
(pollera), se habría hecho famosa más que por sus 
pollos, por su baile, el que ejecutaría ataviada de esa 
manera. Caídos en gracia su traje y su vestido, todas las 
mujeres ambicionarían ir vestidas de pollera o como la 

110 



K I panameño visto a través de su lenguaje 

pollera, tanto que pasó el vestido en referencia a ser 
característico del Istmo. Por otra parte la palabra po- 
llera designa también el artificio de mimbres de figura 
de campana que se pone a los niños para que aprendan 
a andar; y como la amplitud de la falda o del pollerín 
de la pollera es tal que contrasta grandemente con la 
parte superior del vestido, esta forma de campana que 
presenta el cuerpo de la mujer cubierta con esta prenda, 
puede haber motivado el nombre. La palabra pollera 
designa también el guardainfante, falda ahuecada y muy 
ancha usada antiguamente, y por extensión se usó en 
otros países americanos como significativa de falda. 
Pero como en Panamá sólo el pollerín de la pollera tiene 
una amplitud extraordinaria, sólo al tal se le llamaría 
pollera; y como esa característica es fundamental en 
nuestro traje nacional (la amplitud de la falda), se le 
dio a éste el nombre de esa parte del mismo, que la tenía 
esencialmente; y luego para evitar confesiones se crea- 
ría el término pollerín, como significativa de esa misma 
pieza del vestido que le diera a éste el nombre. 

Naturalmente, el uso de la pollera como traje diario 
ha ido desapareciendo y sólo se ve en determinadas oca- 

111 



L u i s i t a Aguilera Patino 

siones. Sin embargo algunas viejas campesinas y las 
indias de las montañas usan ese atavío. 

Debajo del pollerín va la enagua, otra especie de falda 
muy ancha y muy adornada con encajes, trencillas y 
letines, que llega como el pollerín hasta los pies y 
como éste, se ata a la cintura. La palabra enagua viene 
del mejicano naguas (falda). En cuanto a las joyas, que 
son complemento obligado del traje, éstas son las más 
importantes: 

Botones de oro chocuano o chocontanas: con ellos se 
ata el pollerín a la cintura. La palabra chocontana es 
oriunda de Colombia, en donde es famosa por sus minas 
de oro la región de Chocontá (Departamento de Cundi- 
namarca). Las monedas de oro eran llamadas por eso 
chocontanas, y como eran arregladas en forma de boto- 
nes para las polleras, de ahí el nombre que se le dio 
a éstos. 

En las orejas las mujeres llevan primorosas argollas, 
ya mosquetas de perlas, de rubíes, de esmeraldas o de 
brillantes, engarzadas en oro, ya vistosos aretes de fili- 
grana denominados dormilonas. Las mosquetas deben 
su nombre a su forma muy semejante al de las florecillas 
blancas de ese nombre (Tibouchina longifolia). 

112 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Un adorno de la cabeza son las peinetas de balcón, 
llamadas asi porque son a manera de peines altos en los 
que las piedras finas que en ellos aparecen, están colo- 
cadas en el borde superior semejando un balcón. Con- 
tribuye a prestar encanto y donosura a las empollera' 
das, los tembleques, que son flores hechas de cuentas 
de colores y alambres dorados o plateados en los que 
juegan las luces lanzando mil destellos, y que orguUo- 
sas del papel que desempeñan tiemblan de placer al me- 
nor movimiento de cabeza de sus dueñas. Esta parti- 
cularidad ha dado origen al vocablo. 

Los blancos o morenos cuellos de las mujeres del tró- 
pico, se adornan con valiosas cadenas que según su for- 
ma, reciben diferentes nombres; así tenemos, la cadena 
chata, formada por chapitas alargadas de oro y unidas 
entre sí por ambos extremos. La pepita de melón, for- 
mada como la anterior por chapitas de oro, pero figu- 
rando éstas pepitas de aquella fruta; la pajuela, de 
cuyos extremos penden escarbadientes y limpia oídos de 
oro; la media naranja, cuyos eslabones simulan naran- 
jitas muy pequeñas partidas por mitad; la de guachapali 
y la llamada cabestrillo. Guachapali es el nombre de un 
barrio de Calidonia, lugar en donde habitan en Pana- 

113 



L u i s i t a Aguilera Patino 

má (la ciudad) los negros antillanos. Debió su denomi- 
nación a que allí había una capilla blanca, expresión 
que es en inglés white chapel ( juai chapl) ; esta expre- 
sión castellanizada resultó guachapalí. Tal vez los ne- 
gros de ese lugar acostumbrarían a usar esa clase de 
joyas, las que por eso se llamaron con ese nombre; pero 
bien puede haber sucedido que en alguna joyería que 
tuviera ese denominativo se hubieran fabricado las alha- 
jas en cuestión, las que desde entonces tomarían ese ape- 
lativo. En cuanto a cabestrillo, es ésta una palabra cas- 
tellana que significa cadenilla y se deriva de cabestro. 

Era y es todavía bastante corriente sobre todo entre 
la gente vieja, buscar alivio a los dolores de cabeza con 
parches generalmente de caraña (resina proveniente de 
una planta terebintácea), los cuales se colocan en las 
sienes; con el vestido, de pollera todo luces y colores, 
tales parches resultaban altamente antiestéticos; para 
obviar la dificultad discurrieron cubrirlos con una lami- 
nita de oro, en la que se engarzaba una perla o una 
piedra preciosa; de ahí nacieron los parches, joya, 
adorno que trae recuerdos orientales, ya que es corriente 
entre las mujeres de aquel hemisferio incrustar piedras 
finas en su tez. 

114 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Como Último complemento de la pollera tenemos los 
zapatos de p<ma de vistosos colores y los gallos o ga- 
llardetes; estos últimos son las cintas que colocadas en 
la cintura, penden por delante y por detrás del vestido. 
Deben su nombre seguramente a su forma parecida al 
gallardete de dos puntas que flamea al viento y que 
sirve de adorno y de señal. Gallardete viene del francés 
gaillardet. Pana es una voz castellana con la que se 
designa la tela gruesa de algodón parecida al terciopelo. 

FIESTAS Y DIVERSIONES. 

Engalanados con sus mejores trajes, los campesinos 
suelen asistir a las fiestas y diversiones entre las que 
pueden mencionarse el pindín. Esta palabra designa 
para algunos una reunión, una fiesta. Para otros, es un 
baile tocado con acordeón o violón y tambor, guacharaca 
o triángulo, que se efectúa casi a oscuras; esto es lo 
que significa la expresión en la provincia de Chiriquí, 
lugar de donde es oriunda. Quizá ésa fué la primera 
acepción de la palabra, pero luego por extensión se dio 
tal nombre a todas las fiestas y reuniones. 

El término pindín parece ser una voz onomatopéyica 
imitativa del sonido del triángulo; pindín-pindín. 

115 



L u i s i t a Aguilera Patino 

La guacharaca o sonajero es un instrumento compues- 
to por una calabaza hueca con algunas piedrecitas en 
su interior y perforaciones en la parte exterior. La 
palabra guáchara es un vocablo onomatopéyico signifi- 
cativo del ruido que hace el instrumento en cuestión. 

El triángulo, como su nombre lo dice es un instru- 
mento de esta forma hecho de metal, y en el cual se 
golpea con dos trozos de hierro. 

Otro baile favorito del campesino es el tamborito, 
nuestro baile nacional, admirado y alabado por todos 
los extranjeros que visitan nuestro país, no sólo por la 
gracia y la armonía de los movimientos de la mujer y 
del hombre, sino también por la melodía y el verso que 
a él acompaña y que se refiere casi siempre al muy 
trillado pero siempre interesante tema del amor. El 
baile mismo no es más que el coqueteo estudiado de la 
mujer que rechaza y acepta al hombre que quiere. 

El término tamborito se deriva de tambor, nombre del 
instrumento de mayor importancia en este baile. El 
tambor está formado por un cilindro de madera en 
forma de cono truncado como de cincuenta o sesenta 
centímetros de largo, el cual está cerrado en la parte 
superior con piel de venado muy tensa. Hay diversas ola- 

116 



El panameño visto a través de su lenguaje 

ses de tambores, éstos son: pujador, que es más largo y 
grueso que el repicador, y la caja. Los tres forman la or- 
questa del tamborito. El pujador debe su nombre a su so- 
nido que es grave y sirve de acompañante al repicador, el 
cual es un tambor pequeño que llama a las parejas con 
los tres golpes. 

La expresión consagrada significativa de organizar un 
tambor es poner un tambor. Dentro del tamborito hay 
diversas expresiones tales como: darle norte al tambor, 
lo cual significa un cambio de ritmo. Calentarse un 
tambor, significativa de alegrarse el mismo. El ardor 
emotivo llevado al grado máximo se refleja en el canto, 
en la danza, en el palmoteo de las mujeres, incluso en 
la actitud de los tamborilleros que arrancan de los 
tambores sonidos verdaderamente armoniosos y varia- 
dos. Tambor de orden, frase que no indica que haya tam- 
bores de desorden, pues lo de orden se refiere a que se 
trata de un tambor dentro de una resicVencia urbana y 
no al aire libre o bajo una enramada como se hace en 
general. Tal vez y de un modo inconsciente, aun en sus 
diversiones está fijo en el panameño la idea del respeto 
al hogar, y por eso es por lo que quizá llama de orden 
al tambor ejecutado en una residencia urbana. Tambor 

117 



L u i s i t a Aguilera Patino 

de cuerda denota la expresión, ese mismo baile cuando 
a su instrumentación de tambores se añade otra de cuer- 
da, constitutiva de violín, flauta y contrabajo. Y a pro- 
pósito puede decirse aquí, que los campesinos denomi- 
nan a los bailes de parejas enlazadas, bailes apersoga- 
dos, por analogía con la persoga o persogo, soga de 
cuerdas trenzadas. 

Tambor en tuna, es el denominativo del tambor que 
se baila recorriendo las calles en procesión. Cuando esta 
tuna se detiene en alguna casa y las personas bailan allí 
unas cuantas levadas, se dice del dueño de la casa, que 
le llevaron una tuna. Generalmente esta tuna se realiza 
en la madrugada. La palabra tuna significa vida holga- 
zana y picara; y el término tunar, vivir holgazanamente 
y vagando; de ahí que no tenga nada de particular que 
popularizado el significado de la palabra, el panameño 
la haya tomado para expresar esta diversión popular en 
que lo característico es el recorrer o vagar por las calles 
en grupos de personas, entregándose a las más ruidosas 
manifestaciones de alegría. 

Generalmente en las tunas los hombres y las mujeres 
van cogidos de las manos, y por lo común cada uno de 
los primeros lleva atada cada una de sus muñecas a la 

118 



El panameño visto a través de su lenguaje 

de una muchacha; esto le hace sentirse tan orondo y 
satisfecho cual una gallina clueca, de ahi que se le llame 
culeco, y se añada "a tomar ceniza", si la tuna se realiza 
en la madrugada del miércoles indicativo del comienzo 
de la Cuaresma. 

La mujer que en el tamborito dirige el canto es lla- 
mada cantadora adelante (dic. cantaora alante). Su acti- 
tud da origen a la expresión. 

Lavada: (dic. leva) es el tiempo empleado para que 
bailen todas o la mayoría de las mujeres de la rueda 
del tamborito. Tal vez venga la palabra de leva, en el 
sentido de reclutamiento de soldados, pues aquí tam- 
bién, si no a soldados, por lo menos se escoge un grupo 
numeroso de mujeres para que bailen en ese tiempo que 
dura la leva. 

Tomar o dar el tono en el tamborito, así como tam- 
bién los cantos que en él se cantan, se denominan tonada, 

palabra que viene de entonar; también son llamados tam- 

» 
toritos, por ser tales cantos característicos de ese baile. 

Una tonada (dic. tona) sería la siguiente: 

**Tengo un gallo gallina 
Mi gallina puso un huevo 
Ajé mi gallo gallina'*. 

119 



L u i s i t a Aguilera Patino 

de gran fuerza expresiva pues en dos palabras se ha 
exteriorizado todo un poema de amor. 

Otra tonada sería: 

"La culebra en el espino 

se enrosca y desaparece, 

la mujer que engaña a un hombre 

una puñalá merece. 

Ay culebra no me piques tú 
Ay culebra no me piques tú". 

Aquí parece que el poeta hace una comparación entre 
la culebra y la mujer; los versos se suceden unos y 
otros sin verdadera trabazón; pero tal vez el vate no 
quiso hacer un paralelo directo entre ambas, y prefirió 
mejor sugerirla ; luego esa aparente falta de consecuencia 
entre los dos primeros versos de la estrofa y los dos 

o 

últimos de la misma, no es más que un eufemismo de 
que se vale quizá para no herir la susceptibilidad de las 
mujeres con una alusión directa. Sin embargo el coro 
encierra toda una ironía atrevida y fina; al decir "ay 
culebra no me piques tú", se deja ver que en realidad 

120 



/' / panameño i ¡ > r o o t r a v <■ <■ 'Ir •■ u lenguaje 

no es a este animal a quien teme sino a la mujer. De 
aquí que indignada una poetisa regional contestara 

diciendo: 

*'La culebra en el espino 

se enrosca y desaparece 

la mujer que engaña a un hombre 

una corona merece*'. 

Animación y vida da al tambor el almirez, mortero 
de metal cuyas sonoras vibraciones se oyen desde lejos. 
La palabra almirez es castellana pero de procedencia 
árabe. Hay en el tamborito ciertos movimientos tales 
como el llamado cisneadera (cisniaera) por los campe- 
sinos, cuyo nombre se debe a que son una imitación de 
la acción de cerner en el baile con la cintura. Mientras 
que el denominado quiebre son, como lo indica el tér- 
mino, desquites airosos. 

Un baile popular que sigue en importancia al tambo- 
rito es el llamado mejorana. Hay dos clases de mejorana. 
Una denominada instrumental que se baila al compás 
de la mejoranerOy guitarrita rústica de cinco cuerdas, a 
la cual ha dado su nombre esta danza nacional y la 
mejorana vocal que casi nunca se baila. 

121 



L u i s i t ti Aguilera Patino 

En el baile de mejorana hay dos momentos: zapateado 
y paseo. La primera palabra es indicativa de un compás 
rápido, movimientos vivos, ruidosos y ligeros. El nom- 
bre expresa lo que se hace. El segundo término indica 
que se trata de movimientos suaves y cadenciosos. 

Otro de los ritmos del canto de mejorana es el lla- 
mado mejorana poncho. Esta palabra poncho significa 
perezoso, manso, de ahí la designación para tal ritmo; 
y cómo mejorana, aun cuando es un sustantivo de termi- 
nación femenina, significa un baile, y baile es una pala- 
bra de terminación masculina y de mayor extensión que 
el anterior, el panameño por esta razón hizo con él la 
concordancia. Por eso se dice mejorana poncho, y no 
poncha. 

Entre las mejoranas cantadas hay una cuyo denomi- 
nativo es zapatero. Esta clase de mejorana debe su nom- 
bre a una tonada que comienza: 
f 
"Ay pobre del zapatero 

que vive de su trabajo 

ya se le rompió la lezna 

pata pa arriba, pata pa abajo". 



122 



El panameño visto a través de su I e n g u a i e 

Otra mejorana cantada es la llamada gallino. La voz 
gallino indica el modo menor que se adapta sin dificul- 
tad a los poemas divinos o humanos. 

Los instrumentos de la mejorana bailada son el rabel, 
la guacharaca y el socabón. El nombre de rabel dice 
bien a las claras su origen árabe; viene de rabeb. En 
España tiene el nombre de rabel un instrumento músico 
pastoril de tres cuerdas, las que ha conservado también 
el nuestro. Tal vez los españoles al encontrar en el Istmo 
un instrumento parecido al suyo, le dieron el mismo 
nombre. 

El socabón es una guitarra más grande y más fina 
que la mejorana que se toca con palillos. 

Después de la mejorana, en orden de importancia 

aparece el punto y luego la cumbia. El punto tiene como 

la mejorana paseo y zapateado. El zapateado, que es lo 

más importante se hace en el mismo punto, es decir en 

el mismo sitio, particularidad de la cual arranca el 

» 

nombre. Un punto sería: 

"Está la comida ollita, ollita na más 
y arráncame el concolón ollita na más 
ollita, ollita, ollita, ollita na más 
ollita, ollita, ollita, ollita na más". 

123 



L u i s i t a Aguilera Patino 

La cumbia es un baile favorito de todos los paname- 
ños, lo mismo que el punto y no sólo de los campesinos. 
La palabra cumbia denota su origen africano. En (^) 
el África Occidental existe la tribu de los combe, a la 
que las demás tribus llaman los cumbe, y que tiene su 
baile llamado maringa o mandinga que significa círculo. 
Se baila en círculo poniéndose los músicos en medio, y 
consiste en dar vueltas alrededor haciendo los movi- 
mientos adecuados que requiere la música. La maringa 
o baile cumbe es cantado. El coro repite siempre la mis- 
ma frase, mientras que alguno que tenga buena voz 
entona la estrofa entera. 

La cumbia por su ritmo y por sus movimientos un 
tanto obscenos que han desaparecido de la cumbia de 
salón, indica bien a las claras su procedencia oriental 
y africana. 

Un ejemplo de cumbia sería el siguiente: 

"La carta que te mandé 
Paulira la escribió 
y entonces dicen pió 
la cumbia la saco yo, 
y ahí y ahí y ahí y ahí y ahí y ahí", 
(esto repetido varias veces). 

(1) Modismos Panameños. — Padre Celestino Mangado. 

124 



El panameño visto a través de su lenguaje 

En toda clase de bailes, los pollos, esto es, los jóvenes, 
suelen pedir pichón. Esta palabra indica la solicitud 
que hace un joven a otro para que le ceda su pareja 
antes que termine la pieza que están tocando; como 
es una pequeña parte de la misma la que va a bailarse, 
por asociación de ideas el panameño llamó a esto pichón, 
recordando sin duda que esta palabra sirve también 
para designar al polluelo del ave, es decir algo pequeño 
que no ha llegado a convertirse en el ser completo que 
es el animal adulto. Derivado de pichón, existe el verbo 
pichonear^ esto es, pedir pichones. Y por extensión se 
aplica el nombre de pichón a toda solicitud que se haga 
de alguna cosa, pedida ésta por poco rato. "Déjame 
pichonear tu sombrero'*. "Dame un pichoncito de tu 
traje", son frases corrientes. 

BEBIDAS ESPIRITUOSAS NECESARIAS EN TODA RESTA. 

En toda diversión popular y más si se trata de campe- 
sinos, nunca faltan las bebidas espirituosas, entre las 
que podemos señalar las que van de inmediato: 

Seco: con este nombre se conoce generalmente el 
aguardiente blanco elaborado de caña de azúcar. Es un 
líquido seco y fuerte que quema el giznate y más seco 

125 



L u i s i t a Aguilera Patino 

que cualquier otro de los licores llamados secos. Por 
eso el nombre. 

Guarapo: esta bebida no es ya el jugo simple de la 
caña de azúcar, sino este mismo jugo fermentado. La 
palabra guarapo es usada en casi toda América. Su 
procedencia es indígena. Derivada de ella tenemos la 
voz guaro, con la que se designa toda clase de bebidas 
alcohólicas. El señor Batres dice que "el nombre guaro 
es el de un loro pequeño y locuaz que se ha hecho 
sinónimo de aguardiente, acaso porque el que bebe mu- 
cho de este licor se pone como un guaro de alegre y 
charlatán". Sin embargo hay muchas personas que más 
bien lloran y se entristecen cuando ingieren demasiado 
alcohol, por eso creo que más bien se deriva de guarapo 
la palabra en referencia. 

Cute es significativa de trago de aguardiente. 

Una voz muy conocida y usada en Panamá, sobre 
todo entre la gente del campo, es cimarrón, con la cual 
se denotan los alambiques clandestinos, los cuales se 
mantienen escondidos en lugares no traficables. Cima- 
rrón es una palabra americana que significa selvático o 
montaraz, y por esa razón, tanto a los negros que huían 
y se escondían en los bosques para librarse de la escla- 

126 



El panameño r i s l o a través d >■ •■ i. lenguaje 

vitud, como a esta destilación clandestina que se guarda 
en los montes en lugares ocultos, se les ha llamado en 
el Istmo con el mismo nombre. 

En todas partes sucede que a las personas que toman 
mucho aguardiente se les suban los vapores del alcohol 
a la cabeza. En Panamá pasa lo mismo. Los hombres 
aquí se juman; jumados son los borrachos, juma es la 
borrachera y jumarse es emborracharse. Propiamente la 
voz jumarse debería ser ahumarse, es decir subírsele a 
los individuos los humos del alcohol. Pero con la ten- 
dencia del panameño a hacer de la h una aspirada, se 
dijo ajumarse y luego jumarse. 

Otra expresión característica del estado de exaltación 
en que pone el exceso de alcohol ingerido, es **estar en 
fuego**, frase que con suma precisión denota el estado 
físico del hombre que bebe alcohol en demasía, en cuyas 
venas no circula sangre sino fuego. También es corriente 
la expresión estar picao, como significa de sentir en una 
forma más o menos evidente el cosquilleo producido por 
el alcohol. En cuanto al malestar que se experimenta 
después de pasada la borrachera, se expresa con el tér- 
mino goma, voz corriente en Centro América. 

Al individuo amante del alcohol se le designa con el 

127 



L u i s i t a Aguilera Patino 

nombre de buche; y como esta palabra tiene entre otros 
significados el de porción de líquido que cabe en la 
boca, no es de extrañar que al individuo que está la 
mayor parte del tiempo con la boca ocupada con el 
líquido alcohólico, se le dé tal denominación, sirviendo 
la causa para nombrar al efecto. 

Muchas veces por gusto o por cortesía se invita a los 
amigos a chupar^ esto es a tomar aguardiente. Esta ex- 
presión se debe sin duda, a que muchos prefieren tra- 
segar directamente el líquido de la botella a la boca 
convirtiendo a aquélla en un chupete. Pero cuando sólo 
se trata de tomar una copita de licor, se dice cortésmen- 
te "tomemos ''Wi trago". El empleo de trago débese tal 
vez al hecho de que las bebidas espirituosas son las que 
verdaderamente necesitan tomarse trago a trago para 
paladearlas debidamente, pues de otra manera no sólo 
no se les tomaría el sabor, sino que abrasarían comple- 
tamente la garganta. 

TÉRMINOS DENOMINATIVOS DE SERES FANTÁSTICOS. 

Terminada la anotación de los términos referentes a 
las fiestas y diversiones campesinas, a las bebidas alco- 
hólicas que en ellas se ingieren y a sus molestas conse- 

128 



El panameño visto a través de su lenguaje 

cuencias, seguiré ahora con las voces que sirven para 
designar seres irreales, productos de la fantasía e ima- 
ginación de la gente campesina, pero que muchas veces 
dejan ver el fondo de moralidad, de respeto a la tradi- 
ción y a las costumbres, y la fe vigorosa del creyente 
sincero e ingenuo, que este siglo de las luces con sus 
avances científicos, su desprecio por todo lo que antes 
parecía ser digno de encomio y su escepticismo religioso, 
no ha podido hacer desterrar de su corazón, aunque 
varonil, candido y sencillo como el de un niño. 

Para dar a conocer mejor estos rasgos característicos 
del campesino panameño, ilustraré algunas palabras 
con su consiguiente leyenda. 

Comenzaré por el término tulivieja que designa un 
ser fantástico personificativo del pecado y del mal. Es 
una creación de la imaginación popular que encontró 
gran aceptación tanto entre el elemento criollo como 
en el indígena. La leyenda de la tulivieja es la siguiente: 
"Cuando el mundo estaba poblado de espíritus que vi- 
vían entre las gentes dejándose ver de ellas, uno encarnó 
en una moza hermosísima, orgullo de su pueblo. Amaba 
la moza a un joven del mismo lugar, y fruto de estos 
amores fué un niño, a quien su madre ahogó en el rio 

129 



L u i s i t a Aguilera Patino 

para ocultar su falta. Dios castigó en el acto este pecado 
tan grande convirtiéndola en tulivieja, monstruo horren- 
do que tenía por cara un colador, de cuyos huecos salían 
pelos cerdosos y larguísimos. En lugar de manos tenía 
garras; el cuerpo de gato y patas de caballo. Condenada 
a buscar a su hijo hasta la consumación de los siglos, 
recorre sin cansarse jamás las orillas de los ríos, lla- 
mando sin cesar a su niño, con un grito agudo parecido 
al de las aves, y sin que nadie le conteste jamás. A veces 
recobra su antigua forma y se baña en los ríos, bella 
como un sol, pero al más ligero ruido conviértese nue- 
vamente en el ser monstruoso que es, para continuar su 
eterna peregrinación". 

Entre los indios guaymíes, es muy conocido el juego 
de la tulivieja, que con el de la balsería, parecen ser las 
instituciones más antiguas de la tribu. Tal vez alguna 
leyenda indígena en la que el diablo juega el principal 
papel, se mezcló con otra de carácter español y juntas 
compusieron el mito de la tulivieja, pues no de otra 
manera se explica que este nombre sea un compuesto 
de tule, voz cuna que significa indio, y vieja, que es un 
término netamente castellano. 

El carácter indio español de la anterior leyenda, se ve 

130 



El panameño visto a través de su lenguaje 

también en ésta que va a continuación en la que con el 
nombre de tepesa, va a aparecer una nueva versión de 
la tulivieja. Es la siguiente: 

"La primera madre que deseosa de esconder ante la 
gente el fruto de sus relaciones ilícitas abandonó a su 
niño, fué una indiecita hermosa y simpática, engañada 
por las falsas promesas de matrimonio de un españoli- 
to, tenorio y buen mozo. Aconsejada por una bruja, tuvo 
la satánica idea de colocar a la criatura en una batea 
y arrojarla a la corriente de un riachuelo que corría por 
entre horribles peñascos. 

"Como la gente comenzara a dudar de ella, concibió 
primero la idea de enterrar vivo a su hijo, idea que 
desechó para poner en práctica la sugerida por la bru- 
ja. Pero el niño no murió, vive para remordimiento 
eterno de su madre, y así pague su delito. Vive para 
que el recuerdo de su llanto siempre escuchado en las 
orillas de los ríos, lleve a las almas el recuerdo de aque- 
Ha mujer. 

"Los vecinos enterados de lo hecho por la indiecita, 
trataron de cogerla, pero ella huyó. En la soledad vinie- 
ron los remordimientos a atormentarla, y desesperada 
se juró a si misma buscar sin descanso a su hijo hasta 

131 



L u i s i t a Aguilera Patino 

encontrarlo. Se presentó al sitio en donde había arrojado 
al pequeño, y allí, como en el centro del río le pareció 
oír el llanto del niño. Loca de dolor corrió más allá, 
pero nada; había volado el eco para repetirse aún más 
lejos. Así comenzó su peregrinación infructuosa, llena 
el alma de desesperación y cuajado de lágrimas el ros- 
tro. En su interminable rodaje por las selvas la indie- 
cita trocó su indumentaria por un manto delicado tejido 
con sus mismos cabellos, y de su llanto inagotable, sus 
lágrimas cristalizadas por la pena, engarzadas, prolon- 
garon sus pestañas hasta los pies. De sus suspiros y so- 
llozos, sólo ha quedado un gemido muy especial y las- 
timero pum, pum. 

"En el momento preciso de su fuga, la indiecita fué 
sorprendida por un vecino y éste indignado la maldijo 
con estas terribles palabras: "María, te pesa y te pesa- 
rá". Desde entonces su conciencia le repite sin cesar: te 
pesa, te pesa, para enrostrarle lo horrible de su falta. Y 
ha sido tal su obsesión, que ha huido de los hombres 
porque siente que cada uno le dirá el te pesa martiriza- 
dor; y ha buscado refugio en las selvas, pero inútilmente. 
El viento que silba, la fuente que murmura, el pájaro 
que canta en la enramada, las hojas que se agitan, la 

132 



El panameño visto a través de su lenguaje 

naturaleza le dice toda en sus mil lenguas el te pesa 
lacerante y humillador". 

En algunos pueblos de las provincias centrales, se 
cuenta que el nombre de tepesa se debe a que al cometer 
su faifa, la india impelida por los remordimientos, fué 
a confesar su pecado, pero le pareció tan enorme, que 
no se atrevió a decirlo; sólo murmuraba: "padre, me 
pesa, me pesa"; al fin no pudiendo el sacerdote obtener 
una palabra más, le dijo: "si te pesa, tepesa te queda- 
rás". Aseguran los campesinos que aparece siempre en 
las casa en donde se oye el llanto de los niños y que su 
presencia la advierte con su característico pugido. 

De aquella sentencia fatídica nació la tepesa creada 
por la imaginación campesina y en la que se cristaliza 
el odio y el desdén que siente su corazón sencillo pero 
honrado hacia las acciones que considera bajas y des- 
preciables. 

La tepesa y la tulivieja tienen tambiép otro nombre, 
vieja de monte (vieja e monte). Su leyenda con escasas 
variantes es igual a las anteriores, motivo por el cual 
no la consigno aquí. 

Un nombre que tiene su origen en la creencia firme 
y sincera del campesino sobre la existencia de un dios 

133 



L u i s i t a Aguilera Patino 

que premia y castiga, y su veneración y respeto por las 
cosas que considera sagradas, como lo son por ejemplo, 
todo lo que se relaciona con la Iglesia y sus festivida- 
des religiosas, sobre todo aquellas que conmemoran la 
Pasión de Cristo, es el de Seniles. La historieta explicati- 
va de tal denominación es la que va de inmediato: 

"Un hombre robusto y alto como un gigantón era 
apasionado por la cacería. Su casa estaba convertida 
en un verdadero mercado de carne con la que aliviaba 
las necesidades de sus vecinos pobres. 

"Este hombre jamás iba a la iglesia, salvo el Viernes 
Santo, en que desde tempranas horas permanecía en el 
templo del que no se despedía hasta el día siguiente 
después de haber cantado Gloria. Pero llegó un Viernes 
Santo en el que él olvidó todo cuanto antes había hecho 
y en vez de dirigirse a la Iglesia partió hacia el monte 
a pesar de los ruegos y súplicas de todo el pueblo. 
Desde entonces» no se le vio más, aunque muchas veces 
se le ha sentido jupiar a los perros y se le han jecono- 
cido los pasos. Como castigo al quebrantamiento del 
mandato de la Santa Madre Iglesia, que ordena santifi- 
car las fiestas, tiene el cuerpo adaptado a la vida salvaje 
y tiene por ocupación para aminorar su culpa, el curar 

134 



El panameño visto a través de su lenguaje 

sin descanso día y noche a todos los animales que en- 
cuentra heridos o estropeados por el hombre. Así, siem- 
pre anda cam'nando por bosques y collados, por selvas 
y montañas, hora por hora, día por día, para cumplir 
mejor su nueva obligación; y cuida todos los Viernes 
Santos de reunir en cualquier lugar a todos los anima- 
les de cacería para ponerles una señal que sólo él conoce, 
pero que nadie nota ni la ve. Todas las noches y todos 
los días avisa a los animales los buenos bebederos, los 
pastaderos menos peligrosos y los lugares seguros para 
dormir. Condenado a esta vigilancia continua, a esta revi- 
sión sin fin y a este trabajo incansable y sin remunera- 
ción alguna, pasa un hombre su vida, castigado por blas- 
femo, y al que por su costumbre de andar señalando a 
los animales para impedir que sean atrapados por los 
que se dedican a la caza, los cazadores lo han bautizado 
con el nombre de Seniles**. 

Otro término cuyo origen puede tene^ algún interés, 
es el de Canajagua, nombre de un cerro de la provincia 
de Los Santos. 

Cuenta la tradición que "en la cumbre del cerro en 
cuestión, vivía muchos años antes de la llegada de los 
españoles, una vieja, bruja por más señas, que tenía la 

135 



L u i s i t a Aguilera Patino 

cabeza blanca como un copo de algodón. Su vivienda 
era un frondoso árbol de jagua de follaje tan espeso que 
le servía de techo. La vieja no cocinaba, porque con una 
jagua que cogiera de las muchas que siempre había en 
el árbol, tenía para todo el año. Después que la vieja 
murió, sólo se vio en ese árbol coposo, una fruta de 
jagua amarrada con una hebra de pelo blanco de la 
cabeza de la bruja. Por más guapo y fuerte que fuera 
el mozo no llegaba nunca a reventarla aún cuando le 
diera golpes muy fuertes". Desde entonces ha venido 
llamándose el monte, cerro de la cana y de la jagua, 
nombre que debido a la ley del menor esfuerzo a la 
que todos somos tan afectos, ha quedado convertido en 
Canajagua. 

Un poeta campesino santeño dice lo siguiente: 

"Allá er Canajagua azur 

sube, sube hasta er cielo 

y teje encaje de tur 

que alfombra hasta er nuestro suelo. 

Se levanta cuar soberbio 

que isurta a la misma mar 

porque es er, er viejo nervio 

de esta tierra peninsular". 

136 



El panameño visto a través de su lenguaje 

En cuanto al llamado Jesús Terco, éste es el nombre 
con que se conoce la imagen de Jesús de la Atalaya, 
corregimiento de la provincia de Veraguas. El origen 
de tal designación esta en una antigua leyenda según la 
cual "el Vicario de Santiago, capital de la provincia, 
quiso cambiar el Jesús Nazareno de su parroquia, 
un Jesús chiquito y feo, por el de la Atalaya. No valie- 
ron ni súplicas ni lloros de los atalayeros, pues el Je- 
sús fué llevado para Santiago. 

"Al llegar a una colinita los cargadores de la imagen 
sintieron cansancio, y bajando su carga se dispusieron 
a descansar. Después de algunos minutos quisieron le- 
vantar la caja, pero por más esfuerzos que hacían no 
lo podian conseguir pues la caja permanecia como cla- 
vada en el suelo. El padre Jesús no quiere ir para 
Santiago, dijo alguien bromeando sobre el asunto; pues 
volvámonos para saber si es cierto, dijeron los carga- 
dores; y dicho y hecho; hicieron la prueba y dos hom- 
bres fueron suficientes para levantar la caja. Desde ese 
día a ningún Vicario se le ha ocurrido intentar un nuevo 
cambio de imagen**. 

Hay todavía un gran número de voces y expresiones 
tales como guaima, coco, cancón, padre sin cabeza, ora- 

137 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ción del perro muerto, muía enfrena, la carreta de la 
revolución, el pozo de Mariana del Monte, la llorona, 
que ya son creaciones de la mente popular y tienen su 
respectiva leyenda, o ya son términos españoles que han 
continuado significando lo que en España, como coco y 
cancón, que designan seres imaginarios, fantasmas con 
los que se espanta a los niños. Pero como sería alargar 
demasiado y darle a este trabajo un carácter folklórico 
que no debe tener ya que es esencialmente lingüístico, 
no voy a extenderme sobre ellos como en los casos ante- 
riores, y sólo mencionaré aquéllos alrededor de los cua- 
les no se han tejido consejas ni leyendas. 

Comenzaré con los nombres con que se designa al 
diablo en nuestros campos. Éstos son: 

Familiar y el Malo; aunque propiamente el término 
familiar, sólo se aplica al diablo cuando según creencia 
campesina, un individuo tiene pacto con él. 

En algunos 'lugares el campesino o campesina que 
tiene fama de brujo o bruja, según las circunstancias, 
colocan en la puerta de su casa un muñeco del tamaño 
de una persona. Ése es el familiar, o sea el diablo en 
persona, con el cual aparentan conferenciar cada vez 
que se presenta un enfermo por curar, para que les 

138 



El panameño visto a travét de su lenguaje 

indique qué medicina tienen que recetarle. Tal vez el 
nombre se deba tanto al trato frecuente que se aparenta 
tener con el diablo, como al hecho de que siempre se 
esté en su compañía; es como si dijéramos, un ser fami- 
liar para los que están con él. 

En algunas regiones se le da el nombre de familiar 
a siete diablitos negros excesivamente pequeños que 
tienen poder para todo y que están sometidos a la volun- 
tad de su poseedor cuyas órdenes cumplen. El denomi- 
nativo puede deberse quizá a la similitud de funciones 
que encuentra el campesino que hay entre estos diablitos 
y las de los familiares de la Inquisición, ministros 
subalternos encargados de la ejecución de los mandatos 
del terrible Tribunal, bien conocido en las colonias ame- 
ricanas. 

En cuanto al Malo, que es el otro denominativo del 
diablo, tiene su razón de ser en la idea de que este 
espíritu es todo en sí malo, y que por su soberbia Dios 
lo maldijo. 

Abusión: es la denominación que se da a toda clase 
de fantasmas y aparecidos. La palabra ha perdido su 
significado real de superstición y agüero para indicar 
algo que en resumidas cuentas es producto de supersti- 

139 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ciones creadas por la demasiado viva fantasía del hom- 
bre del trópico. 

En el campesino casi todos los relatos de la Historia 
Sagrada andan mezclados y confundidos en tal forma, 
que para él, el Judío errante, es Caín, hermano de Abel, 
a quien mató y que desde entonces anda huyendo de la 
vista de Dios sin poder lograrlo. Su paso se deja sentir 
siempre a las doce de la noche, y en tal ocasión, el 
campo se llena de ruidos terroríficos que llenan de 
espanto al más valiente. 

Cuando el Judío errante pasa, cuentan asustados los 
campesinos, es malo trabajar al día siguiente porque se 
dañan las cosechas o le sucede a la gente alguna des- 
gracia, porque los lugares por donde transita quedan 
sujetos a su nefasta influencia. 

En la figura con que es presentada la muerte, lo que 
más ha llamado la atención a la gente del campo es, 
a no dudarlo, ^\i cráneo reluciente desprovisto comple- 
tamente de cabellos, pues no de otra manera se explica 
que sea conocida en todos los lugares del interior de la 
república con el nombre de Pelona. 

En general nuestro campesino aunque valiente y te- 
merario como el que más, mira con horror los asesina- 

140 



K I panameño visto a través de su lenguaje 

tos, los crímenes cometidos a mansalva; y puede ser 
que haya influido en esa actitud, además de su rectitud 
natural, el temor a la cólera divina, pues no en balde 
los misioneros recorren todo nuestro territorio incul- 
cando entre sus habitantes el respeto a Dios, el temor 
a su castigo y la necesidad de las buenas acciones; por 
eso con el nombre de lugares pesados, se conocen aque- 
llos sitios en que la ley de Dios no ha sido cumplida 
y en los que los hombres ya en su sano juicio, ya bajo 
la influencia del alcohol, dejan de ser seres humanos 
para convertirse en bestias; para los campesinos, esos 
lugares están malditos y por lo mismo aproximarse a 
ellos, trae consigo la desgracia. 

OTROS TÉRMINOS DE VOCABULARIO CAMPESINO. 

Quedan aún una serie de palabras y modos de decir 
propios del vocabulario campesino los cuales no pudien- 
do colocarlos en ninguno de los paría f os anteriores, 
decidí incluirlos al flnal. 

Los campesinos, naturalmente, muchas veces no son 
reflnados en sus expresiones y por lo mismo al regañar 
a alguien, lo hacen con palabras vulgares y soeces; y 

141 



L u i s i t a Aguilera Patino 

esto es lo que se llama acarajear, verbo que se deriva 
de la expresión vulgar de todos conocida. 

El sol es en el trópico demasiado ardiente, demasiado 
quemante, por eso en el verano todo el mundo anda 
materialmente achicharronado. Este adjetivo se deriva 
lo mismo que el verbo achicharronarse del sustantivo 
chicharrón. Achicharronarse es lo mismo que ponerse 
como chicharrón. 

Los campesinos, desconocedores de la Gramática han 
derivado contra todas las reglas de la Gramática Caste- 
llana, el verbo adentrar, que significa introducirse en 
lo interior, del adverbio adentro. 

Afrecherío, es un substantivo derivado de afrecho y 
significa cantidad grande del mismo. Afrecherío se ha 
formado por analogía con otros substantivos en io que 
significan cantidad grande, tales como gentío y griterío 
que vienen de gente y grito respectivamente. Otra pala- 
bra sinónima de montón y muy usada por la gente del 
campo es churra. 

Alentaíto: significa estar mejor de salud. Viene el 
término de alentar en el sentido de animar, infundir 
aliento. En Guatemala se usa la palabra como sinónimo 
de mejorarse, restablecerse, y en Colombia, como signi- 

142 



El panameño visto a través de su lenguaje 

íicativo de robusto, vigoroso, de modo que alentaíto es 
como si dijéramos, con un poco más de vigor. 

Afucia: significa aprecio; de modo que no hacer aíu* 
cia de algo, es no hacer aprecio del mismo. Esta palabra 
se deriva del verbo antiguo castellano afuciar o afiuciar 
que a su vez se origina en afiduciar, del latín afiduciare, 
que significa dar esperanza, seguridad; confiar en al* 
guna cosa. 

Ponerse en cuclillas se expresa con el término añin- 
gotarse, que es un derivado de ñingas voz que significa 
el producto de la defecación. Añingotarse ha provenido 
tal vez de la costumbre vulgar de ponerse en cuclillas 
en el acto de la defecación del cual es también indica- 
tivo la expresiva frase dar del cuerpo, de la cual es sinó- 
nimo la expresión hacer un mandado, que se emplea 
por eufemismo. 

La dificultad para hacer aguas la expresan los cam- 
pesinos con la palabra belígero, que pareie venir de beli- 
gerancia, por la forma y el significado. 

Bajadera: substantivo derivado de bajar y significa- 
tivo de lo mismo que las consecuencias de un purgante. 
De ahí el nombre. £1 niño e&tá con bajadera. 

143 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Atomía: es corriente en el campo como sinónimo de 
atrocidad. 

Como los fríjoles son algo básico en la alimentación 
del campesino, la frase indicativa de tener asegurado 
el sustento diario es amarrar los fríjoles. 

En los bailes suelen las parejas echarse los brazos por 
la cintura, se ponen como manojo, de ahí el verbo ama- 
nojarse, derivado de manojo. Realmente debería ser ma- 
nojarse, pero como ya dije, hay en el panameño la 
tendencia a añadir a los verbos la partícula a por consi- 
derarlos así de mayor fuerza expresiva y más signifi- 
cativos de acción. 

Es característico en los campesinos y en el vulgo 
suprimir letras y aún palabras enteras, ya porque éstas 
sean de difícil pronunciación, ya porque no las consi- 
dera necesarias, ya por desidia o pereza; por eso, en 
lugar de como apenado, dicen a mo apenao. Ansina y 
asina son palat^ras empleadas en lugar de así. Ambas 
son vestigios de los conquistadores españoles. Y un bar- 
barismo de uso corriente es aporagua, empleado en 
lugar de ir por agua. 

Arrempujina y arrempuj adera, significan empujones 

144 



El panameño visto a través de tu lenguaje 

continuados, en grupo. Se derivan de empujón-rem- 
pujón. 

£1 entusiasmo amoroso o amistoso, suele designarse 
con el vocablo calentina. La terminación ina es muy del 
gusto del panameño, lo mismo que la terminación era^ 
para todos estos substantivos derivados de verbos y que 
expresan acción y efecto continuados de los mismos, tal 
como lo prueban gran número de voces de nuestro léxico 
corriente. Calentina se deriva de calentar, en el sentido 
de poner caliente, pues en general el que se entusiasma 
por otro, sobre todo si el entusiasmo es amoroso, pone 
su sangre en ebullición. Por lo menos en el trópico es 
esto lo frecuente. 

Cantío, se usa en el campo en lugar de canto y com- 
paranza en vez de comparación. Comparanza es una voz 
anticuada que todavía puede encontrarse en algunas 
regiones de España. 

Para el campesino católico y creyente, el bautismo es 
el signo de todo cristiano y por lo tanto carecer de él 
convierte de hecho a los individuos en moros, mientras 
que cristianos son los bautizados y cristianar es bautizar. 
En estos términos se advierten reminiscencias de la colo- 
nia, y la enorme influencia que ella ejerció en la concep- 

145 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ción del mundo de nuestro pueblo, sobre todo entre los 
que habitan en el campo, región en donde se han con- 
servado casi puras las costumbres, creencias y tradicio- 
nes de la Madre-Patria. Y vale la pena mencionar aquí, 
que hay una región en las provincias centrales, en la que 
sus habitantes blancos y rubios cual los españoles del 
Norte, no se mezclan con ningún campesino de otros 
lugares. Conservan las costumbres de España en toda su 
pureza; los hombres se visten todavía con el calzón corto 
abullonado, y todos los habitantes hablan un castellano 
arcaico. Desgraciadamente, no he podido conseguir más 
detalles sobre esta gente que ha permanecido casi ex- 
traña a todos los cambios y a todas las vicisitudes por 
las que ha pasado el Istmo hasta llegar a alcanzar el 
puesto importante que ocupa en el Continente y en el 
mundo entero, gracias a su Canal que beneficia al 
mundo. 

Es fácil en el campo despelucarse (también espelu- 
carse) por la acción del viento esto es, deshacerse el 
peinado, enredarse el pelo. La expresión despelucarse, 
reemplazó a despeluzarse que significa lo mismo. Tal vez 
esto sucedió, porque al campesino panameño no pareció 
bien eso de tener pelusa en la cabeza, en lugar de cabello 

146 



El panameño visto a través d r su lenguaje 

y decidió hacer un cambio que según su modo práctico 
de ver las cosas, era más lógico, puesto que para él los 
términos pelo y peluca, eran más conocidos como signi- 
ficativos de algo propio de la cabeza y no pelusa. Y como 
en su cuerpo tiene pelos también, llama despelucarse 
erizarse los vellos del cuerpo por efecto de un susto o 
cualquiera otra emoción penosa. 

En lugar de encontrar, usa entopetar^ verbo derivado 
del substantivo topetón^ o sea choque de dos cosas. Dos 
cosas que chocan se encuentran; por eso el campesino 
le dio esa acepción al verbo que se originó en el substan- 
tivo. Y con el término espresamento^ indica cualquiera 
orden judicial de inmediato y pronto cumplimiento. 

Fajina: significa la reunión de hombres que pagan la 
contribución del trabajo personal subsidiario en la lim- 
pieza del pueblo o en la reparación y constnicción de 
alguna obra pública. 

La pica, es sinónimo de camino. Pica es una palabra 
de formación posverbal. Viene de picar y denota el ca- 
mino que ha sido arreglado con la pica. 

En lugar de seráfico los campesinos dicen feróstico 
(metátesis) pero conservando el significado de la pala- 
bra primitiva. 

147 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Una expresión oriunda de Colombia pero muy en boga 
en nuestros campos es orejero que se aplica a los ani- 
males que empinan las orejas. En Panamá la palabra 
en cuestión ha servido como sinónimo de malicioso; 
pues el que está continuamente con los oídos aguzados 
a caza de lo que sucede, es siempre el más malicioso. De 
ahí que sea ése, el significado del vocablo. 

Aforrar: es un término significativo de librarse.^ estar 
exento. Se deriva de horro (exento, libre). A jorrada se 
dice de la hembra del ganado cuando no ha sido preñada 
en la época corriente o cuando aborta o se le muere la 
cría. Propiamente debería ser ahorrar, y ahorrada, pero 
no hay que olvidar lo dicho respecto a la ^ que el pana- 
meño hace aspirada. "Vaca jorra", es pues vaca con la 
cría muerta. Machorra, se dice de la vaca o yegua estéril. 

Hico (jico) cabuya o cabuyera: La primera de estas 
palabras significa en Venezuela la cuerda de la que 
cuelga la hamaca; en Panamá es lo mismo que cabu- 
yera, voz caribe que significó originariamente cuerda 
hecha de pita o henequén (uno de los nombres de la 
pita es precisamente cabuyera). Con esa cuerda se medía 
un pedazo de terreno determinado al cual se llamaba 
también una cabuya de tierra. Cuando se iba a sembrar 

14S 



El panameño visto a través de su I c n k n n } r 

la semilla de esa parcela, se separaba la cantidad sufi- 
ciente para ello, lo cual era llamado una cabuya de 
semillay de modo que lo que en un principio fué una 
cuerda, pasó a significar un terreno y una semilla. En- 
tre estas dos ideas de cabuyera como instrumento para 
medir y el terreno como cosa medida, dada la relación 
que había entre ellas, era fácil hacer una trasposición y 
designar a la una, con el nombre de la otra; y por eso 
cabuyera pasó a significar el terreno medido con ella 
y la semilla en él sembrada. 

Jipiar: voz onomatopéyica indicativa de tararear. 

Juergo: es lo mismo que aspiración. 

Un barbarismo corrientemente usado es ilatar^ que se 
emplea en vez de demorar. Ilatar debe venir de dilatary 
tomado en el sentido de demorar. Dilatar perdió la d 
inicial, fenómeno que se observa en muchas palabras 
que comienzan por esa consonante, y así resultó nuestro 
vocablo ilatar. , 

Matw: aféresis de hermano y manojo derivado des- 
pectivo de hermano, son términos muy corrientes en el 
campo. Este manojo se refiere generalmente a un her- 
mano que no lo es del todo y que por lo tanto no merece 
ser llamado mano. Como este mano sólo se usa en el 

149 



L u i s i t a Aguilera Patino 

campo, tenemos la voz manuto como derivada de aque- 
lla palabra y como significativa de campesino. 

Mercar, es lo mismo que vender víveres; arroz, maíz, 
fríjoles. Ya mercar no tiene el significado de comprar 
sino de vender; sin embargo como los campesinos llevan 
generalmente al mercado sus cosas para venderlas, tal 
vez por eso ha creado el verbo mercar, derivado de mer- 
cado, con el significado de vender. 

Les voy a echar el cuento: es una expresión muy co- 
mún sobre todo entre los cholos (indios de la montaña), 
cuando se les hace la solicitud de alguna empleada que 
se desea conseguir de entre su gente. Y así mismo usan 
la frase no hay na, como significativa de que no está 
cerca la persona que se busca. Para estos indios aunque 
bastante civilizados un tanto ignorantes de la Gramá- 
tica, el nada (na) o sea la negación hace el oficio de 
pronombre indefinido. Aunque por otra parte, la ma- 
yoría de los panameños pese a sus conocimientos gra- 
maticales, acostumbran a usar dos negaciones, y también 
expresiones y giros que para los no panameños pueden 
parecer incluso incomprensibles; y no es tanto por des- 
cuido o por incapacidad expresiva, ni que los que hablan 
y escuchan desatiendan la exactitud y la inteligibilidad, 

150 



F I panameño visto a través de su lenguaje 

es más bien el acuerdo y la familiaridad que hay entre 
ellos lo que los dispensa de ulteriores explicaciones. 
Entre los que hablan y los que escuchan, se establece 
una comunicación un fluido recíproco que permite y 
favorece unas formas de expresión sumamente espon- 
táneas, elocuentes si se quiere, y a veces líricas, notables 
tanto por su abundancia de pleonasmos,- como por su 
sobriedad parsimonia y elipsis. 

MarrumañosOt marrumancioso y marrumanciero, sig- 
nifica lleno de marrumancias; estos términos se derivan 
del substantivo marrumancia. 

Ñato, lo mismo que en España, lo emplean los campe- 
sinos en lugar de chato. Pero al individuo blanco de pelo 
rubio liso o crespo lo denomina ñopo. Tal vez la palabra 
haya surgido de una contracción del término español, 
que quedaría reducida a pañol y luego paño, vocablo 
por la tendencia que hay en Panamá a usar las palabras 
inversamente en la conversación familiar, se convirtió 
en ñopo; luego para distinguir el género masculino del 
femenino, se le dio a la palabra, cuando se trataba de 
un hombre, la terminación en o y en a cuando se refería 
d una mujer. Asi se dice: El ñopo Alfredo y la ñopa Jua- 

151 



L u i s i t a Aguilera Patino 

na. En Perú se usó entre el pueblo la voz ñopo, para 
designar a los españoles. 

Entre los campesinos y aun entre el vulgo existe la 
creencia de que hay personas que con sólo mirar fija- 
mente a otras, especialmente a los niños que se distin- 
guen por £u gracia, su inteligencia o su precocidad, les 
causan alguna enfermedad de la que generalmente mue- 
ren. Esto es lo que designa con la palabra ojear, esto es, 
mal de ojo, mal producido por el ojo. El verbo es co- 
rrupción de aojar. 

En el campo no es conocida la voz omoplato, sino 
paleta, de ahí que la dislocación o la fractura del hueso 
del hombre se llame despaletarse. 

Un verbo indicativo de cuidar a los niños, guiarlos, 
es pajarear. Sin duda el campesino compara a los niños 
con los pájaros; comparación por lo demás, l^ermosa y 
exacta, y por eso, el cuidarlos se llama pajarear. 

Muchas veces los campesinos forman grandes riñas 
en las que los planazos están a la orden del día. General- 
mente estas peleas tienen como origen el ratimagueo o 
coqueteo estudiado de las muchachas, pero naturalmente 
alguno tiene la supremación, en el cariño de las mozas 

152 



El panameño visto a través de su lenguaje 

y Cite es por lo general el que está podrió en terneros^ 
en plata. * 

La palabra planazo, se deriva de plano, y significa 
golpe violento con el plano de algún arma. En cuanto 
a supremación, significa lo mismo que supremacía y se 
ha formado por analogía con otros substantivos de esta 
terminación, tales como ocasión, conversación, entona- 
ción, etc., que son más comunes que los terminados 
en ia. 

La expresión podrió en temeros en plata significa 
riqueza, abundancia. La riqueza principal en Panamá 
la constituye el ganado y por lo mismo el individuo más 
rico es el que tiene más cantidad del mismo. De ahí que 
se diga podrió en terneros y se añada en plata, para 
hacer a la primera expresión significativa de la segunda, 
y a ésta reafirmativa de la primera. 

En lugar de enamorar suelen emplear los campesinos 
el vocablo hilacharse (dic. jilacharse) ; pero si el enamo- 
ramiento termina, dice entonces: se rompió la hilacha. 
Un canto popular dice: "Ay, ay, ay, yo tengo hilacha 
nueva". 

Al hombre muy enamorador se le llama también pica' 

153 



L u i s i t a Aguilera Patino 

flor o amor de Dios; y me pasea dice la muchacha refi- 
riéndose al hombre que la está enamorando. 

De la muchacha que se ha entregado a su enamorado 
antes de casarse con él dícese que dio un anticipo. 

Congeniar, es entre los campesinos cohabitar. 

GraTi/ear:' significa traficar, comerciar en algo, pero 
los campesinos sólo emplean tal expresión para indicar 
el cambalache de víveres. Muchas veces faltan las mo- 
nedas en el campo, pero los campesinos salvan este 
inconveniente, cambiando sus víveres por otros víveres; 
esto es, granjeando lo que poseen por otras cosas. 

Medio en tierra (medio en jierra) : expresiva frase 
sinónimo de medio borracho y con lo cual se quiere indi- 
car que el hombre semi embriagado poco le falta para 
caer en tierra, pues son tantos los tumbos que da, que al 
menor descuido da con su cuerpo en ella. 

En la mañana los campesinos recuerdan, es decir, 
despiertan. Recordar es despertar, porque el despertar 
les recuerda que son seres que viven y sienten, lo que 
no pueden percibir mientras están dormidos, ya que el 
sueño todo lo borra y lo hunde en el olvido. 

Para terminar este capítulo indicaré el cordial y efu- 
sivo ta las manos, conque los campesinos saludan a sus 

154 



El panameño visto a través de su lenguaje 

amigos y conocidos, frase que puede ser una transfor- 
mación de cómo están los hermanos y la familia. Ta las 
manos significa también qué tal hermano o ¿cómo está? 
"la mano señor'*, puesto que se dan las manos. 

A veces sólo se dicen cuando se encuentran o se des- 
piden: "la mano señor" o bien "la manilo amigo". (Ver 
Mano, página 149). 

EL HOMBRE URBANO. 

Hemos visto en las líneas anteriores todos los tér- 
minos y expresiones que son propios del campesino y 
que emplea en su diario vivir. Ahora tomaré el vocabu- 
lario corriente empleado casi en su totalidad no ya sólo 
en los campos sino en todos los pueblos y ciudades de 
la República, tratando aquí como lo he hecho en *1 
transcurso de este trabajo, de buscar la causa que ha 
influido en el uso de tal o cual palabra, o la proceden- 
cia de la misma. 

En esta parte es más difícil clasificar los términos 
por materias, tal como lo hice en los párrafos que se 
referían al vocabulario campesino. Allí se trataba de 
nombres de cosas más que de ideas, pues esos términos 
eran propios de la gente del campo casi exclusivamente, 

155 



L u i s i t a Aguilera Patino 

y por lo mismo tenían su interés particular, mientras 
que ahora más que de los objetos se trata, de las ideas 
que forman el acerbo espiritual del panameño, cada una 
de las cuales tiene su expresión correspondiente y dis- 
tinta a la de las demás. Por eso he decidido clasificar 
los términos en la forma siguiente: Primero, los que 
expresan acción o estado, es decir, los verbos; luego los 
que sirven de nombre a las cosas, esto es, los substanti- 
vos; después los que designan cualidades de las cosas, 
o sea los adjetivos ; por último, los adverbios, interjec- 
ciones, frases y giros propios del Istmo. 

Aquí vamos a encontrarnos con gran número de pala- 
bras que designan objetos y cosas distintas a lo que esos 
mismos términos designan en España o en otros países 
del Continente Americano, pero la razón de esos cam- 
bios se debe muchas veces a la semejanza de forma que 
el panameño encuentra en las cosas y los objetos, lo que 
naturalmente le hace designarlos con una misma pala- 
bra; a la similitud en el uno que se hace de ellos y al 
servicio que prestan. 

Los cambios de significado se deben también a tras- 
posiciones de representaciones sensoriales de una esfera 
a otra, y por lo mismo es corriente que las impresiones 

156 



El panameño visto a través de su 1 r n ¡i u a j e 

visuales pasen a los oídos; en otros casos ya no se trata 
de esto sino del paso de una representación exterior al 
plano subjetivo o psiquico. Por otra parte, hay en el 
panameño la tendencia firmemente acentuada a emplear 
figuras de significado, y por lo mismo, las sinécdoques, 
las metonimias y las metáforas abundan en su vocabu- 
lario, sobre todo estas últimas, las cuales muchas veces 
se han transformado de tal manera que en realidad 
parece que no lo fueran. El panameño suplanta una cosa 
por otra no sólo con el objeto de llegar a ésta, sino tam- 
bién rehuir aquélla; hay en esto un cierto intento de 
escapar a las realidades, pero suele suceder a veces que 
hay un predominio de la imagen denigrante, de modo 
que en vez de dignificar y ennoblecer la realidad, la 
rebaja y la humilla. 

La metáfora crea sinónimos de gran valor para mati- 
ces determinados y especiales, pero cuando la idea pri- 
mitiva ha ido desapareciendo entonces resultan otros 
cambios de significado; esto sucede por ejemplo en los 
casos de sinécdoque y metonimia en que prevalece una 
de dos ideas unidas por una relación de antecedente a 
consecuente, causa a efecto, continente a contenido, todo 
a parte, etc. 

157 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Muchas veces por asociación dos términos se pegan, 
se unen de tal modo que uno sólo basta para designar 
los objetos por ellos indicados; otras veces es lo contra- 
rio; y así un término que expresa algo general puede 
restringir su significado y designar algo más particular, 
como sucede en el caso del ganado que entre nosotros 
sólo se refiere al vacuno; en esto naturalmente influye 
la frecuencia o el uso continuo que hacemos de los obje- 
tos indicados con tal nombre. Por otra parte, los oficios, 
las condiciones de vida, y aun cada modo de vivir distin- 
tos contribuye a esta restricción en el significado de las 
palabras. 

Finalmente, tienen gran participación en el empleo 
de los vocablos, expresiones y giros usados por los pana- 
meños, las asociaciones de ideas, la derivación y la com- 
posición, la onomatopeya y la analogía, que constituyen 
una de las fuerzas más importantes en la vida de las 
lenguas. 

VERBOS. 

Aclararse, es uno de los verbos más usados; significó 
en un principio arreglarse en debida forma los asuntos 
amorosos, pero por extensión se emplea para expresar 

158 



/./ panameña visto a través de su lenguaje 

la buena suerte que se ha tenido en los negocios o en 
cualquiera otra co&a. En uno u otro caso los asuntos se 
aclaran. Conseguí el empleo que deseaba. Te aclaraste. 
Los viejos aceptan por yerno. Se aclarp. 

En algunos cantos populares se usa afanarse como 
verbo activo diciéndose afanar, tal como aparece en la 
siguiente sextilla: 

"De que te sirve afanar 
para tener plata y oro 
si no procuras buscar 
el verdadero tesoro, 
si no procuras buscar 
el verdadero tesoro". 

Derivado del adjetivo chabacano tenemos el verbo 

achabacanarse que significa hacerse vulgar. 

Como significativo de aplastar, estrujar, reventar una 

cosa, son empleados los verbos achurrar, achurrarse, 

» 

apachurrar. El origen de achurrar y achurrarse tal vez 
se encuentre en despachurrarse término también muy 
usado en Panamá con el mismo significado que los ante- 
riores. En cuanto a apachurrar, viene del vizcaíno apa- 
churrarse que significa aplastarse. 

159 



L u i s I t á Aguilera Patinó 

Todos los panameños sin distinción usan en vez de 
asir, agarrar, cuyo verdadero significado es asir fuerte- 
mente, y así se dice: Agárrame el cuaderno. Agarra el 
cuadro. Agárrame que me caigo. El término agarrar en 
un principio significó prender con la garra, algo espe- 
cial; se popularizó luego para indicar una cosa más 
general como lo es asir, lo cual puede hacerse no sólo 
con la garra. Agarró y dijo, es la más conocida, frecuente 
y metafórica expresión del verbo agarrar, como simple 
intensivo én que apoyan el discurso las gentes del pue- 
blo, quienes al relatar cuentos e historias interesantes, 
comienzan siempre por "agarró y dijo". 

Aguaitar: se usa generalmente en la acepción de mi- 
rar, aunque a veces se emplea también con el significado 
de acechar, espiar, observar con cuidado algo sin ser 
visto. En esta acepción tenemos el verbo antiguo caste- 
llano aguaitar que tal vez venga del antiguo alemán 
wuathan, asechanza. Sin embargo, dada la significación 
más común que tiene en Panamá, que es la de mirar, 
el verbo quizá se derive más bien del término catalán 
guayta que significa mira. 

Aguantar: su significado más bien de orden espiri- 
tual como ser soportar, sufrir, tolerar, ha pasado al plano 

160 



El panameño visto a través de su lenguaje 

material y es así como se emplea el verbo, para indicar 
la detención de un vehículo o de un caminante en su 
viaje. Y la trasposición se explica dada la modalidad 
un tanto positivista del panameño. Si aguantar se usa 
para expresar que nuestra irritabilidad o exasperación 
se det'ene y no sigue su curso, el mismo término puede 
servir para indicar la cesación aun cuando sólo sea por 
un tiempo, del viajar o del caminar. 

Ahuevar: (pron. agüevar) se deriva de huevo. El 
verbo cas'ellano es ahovar, de formación posnominal, 
que es una excepción al principio de que los verbos deri- 
vados de substantivos que llevan el diptongo hue, reco- 
bran éite, cuando el acento cae en la sílaba correspon- 
diente. Por eso el panameño corrigió esto que le pareció 
una irregularidad creando el verbo ahuevar que se usa 
en la misma acepción de ahovar (dar forma de huevo) 
y en la de embebecerse, refiriéndose a los de carácter 
pusilánime. Generalmente se usa de este verbo el parti- 
cipio ahuevado (pron. agüevao) como sinónimo de em- 
bobecido, tonto. 

Hay un cierto parecido entre ahuevar y amachinarse, 
verbo que significa ligarse, amigarse, juntarse. El tér- 
mino se deriva de Machín, dios de los enamorados. La 

161 



L u i s i t a Aguilera Patino 

significación antes citada no corresponde del todo a la 
que se le da en Panamá, pues aquí se dice que está ama- 
chinada la persona que se halla tan completamente some- 
tida a la influencia de otro, que no tiene voluntad propia, 
aunque es bien cierto, por otra parte, que los enamorados 
tampoco la tienen. Amachinado, es el individuo apocado, 
tímido. 

Añudar, equivale a anudar; tal expresión es corriente 
en el Sur de España. 

Apenarse: se emplea en Panamá no en el sentido de 
afligirse, o sentir dolor por una desgracia, sino más bien 
como sinónimo de avergonzarse; quizá porque la ver- 
güenza indica siempre cierta turbación del ánimo, que 
por lo mismo, es poco agradable. 

En Panamá las cosas no se acogen en el aire sino que 
se apañan. En castellano existe el verbo apañarse signi- 
ficativo de darse maña para una cosa. Sin duda de ahí 
ha salido nuestro apañar, pues para coger algo en el 
aire, se necesita cuidado y maña. 

Apiñangarse: es lo mismo que juntarse, enamorarse. 
El verbo se deriva de piñango y éste de pina. Segura- 
mente el hecho de que los enamorados están siempre 
juntos y por lo general estrechamente unidos, ha hecho 

162 



El panameño visto a través de su lenguaje 

surgir el vocablo. Y por la misma razón se habla de 
apercoñados, cuando dos enamorados andan muy jun- 
tos y atortolados. Apercoñado es el participio de aper- 
cañarse, barbarigmo empleado por apercollarse que sig- 
nifica coger por el cuello a alguno; pero como en esta 
acción víctima y victimario se acercan tanto que pare- 
cen uno, el panameño halló muy apropiado el término 
para aplicarlo a los enamorados. Aper cañarse, se usa 
siempre como expresivo de agarrarse fuertemente de 
otra persona o de una cosa, mientras que atrincarse, 
equivale a sujetarse, amarrarse, apretarse fuertemente. 
Es un verbo formado sobre la base de trinca, término 
de la marina que designa la ligadura que se le da a un 
palo o cualquier otra cosa con algún cabo o cuerda para 
sujetarla o asegurarla contra los balances de la nave. 
Trincar como significativo de atar fuertemente con un 
cabo o sujetar los cabos que se amarran a una parte, no 
es usado en Panamá. 

En lugar de apañuscar, coger, apiñar, apretar, se em- 
plea apuñuscar. Como es con las manos con lo que se 
apañusca, el panameño encontró lógico derivarlo de 
puñusco y éste de puño que es la mano cerrada y en la 
cual se aprietan las cosas. 

163 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Derivado de pipa, existe el verbo apiparse, que signi- 
fica llenarse, hartarse. En Panamá se designa la barriga 
con el nombre de pipa, seguramente por su forma. Pero 
cuando es otro el que atiborra a una tercera persona de 
algo, hasta que ésta no puede más, se dice que lo ata- 
ranta; de modo que atarantar a uno, es repletarlo hasta 
el fastidio. Si continuamente hay bulla y escándalo cerca 
de una persona, ésta queda atarantada y dice que está 
atarantada con el ruido. Atarantado se dice también del 
individuo alocado, inquieto, aturdido. El verbo en refe- 
rencia se deriva del adjetivo y éste a su vez del substan- 
tivo tarántula, pues es bien sabido que la mordedura 
del arácnido de ese nombre causa singulares efectos, 
pareciendo como insensatas adementadas o locas las per- 
sonas a quienes pica, y con cierta sensación de fastidio y 
hastío. 

Repletar: Se usa tan frecuentemente como llenar, y 
repletarse como hartarse. Repletar y repletarse vienen 
del adjetivo repleto que significa estar lleno. 

Apolismar o apolismarse: significa magullarse, gol- 
pearse, y se emplean por aporismarse, verbo que viene 
de aporisma, que significa tumor de sangre entre cuero 
y carne. Generalmente cuando una se da un fuerte golpe 

164 



/-'/ panameño visto a través de su lenguaje 

se forma esta clase de tumor en la parte afectada. "Había 
tanta gente que con los empujones quedé toda apolis- 
mada" — se oye comúnmente — . Por extensión se aplica 
el término apolismarse a toda clase de cosas susceptibles 
de magullarse, verbigracia los vegetales; de ahí que sea 
corriente escuchar frases como ésta: "No deseo mangos 
apolismados" (apolismaos). 

Apurarse^ no expresa como parece la condición espe- 
cial en que se encuentra el que se acongoja o angustia, 
sino el apresuramiento de uno que corre, o la urgencia 
de algo. Seguramente el verbo tomó tal significación, 
del substantivo apuro, en el sentido de urgencia, premu- 
ra. Apúrate que se hace tarde, se le dice por ejemplo, 
a alguien que hace las cosas despaciosamente, frase que 
se emplea también para animar a otro a que ande o corra 
más ligero. 

Huir, tiene el significado de escaparse y también el 
de correr velozmente con toda fuerza. Andg, corre, vuela, 
huye, písate. 

Barajustar: se emplea como equivalente de salir hu- 
yendo. Barajustar es un verbo antiguo castellano que 
significa confundir; tal vez la significación que ha to- 
mado en Panamá se debe al hecho de que la persona 

165 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ante algo inesperado que la asusta, se confunde y huye. 
El panameño tomó el efecto por la causa y dio a bara- 
justar el significado de huir. Su uso es sobre todo pro- 
pio del vulgo. 

Pisarse: significa lo mismo que apresurarse, aligerarse. 
El uso de pisarse en este sentido se debe seguramente 
a la popularidad que han alcanzado los autos en Pana- 
má, los cuales corren a toda velocidad al poner la per- 
sona que maneja el pie en el acelerador. Salió pisado 
apenas me vio (dic. pisao). 

Alevantarse, se emplea por levantarse. Como ya dije, 
para el vulgo y para el panameño en general, resultan 
los verbos más enérgicos y de más fuerza expresiva ante- 
poniéndoles la partícula a. Arrecuéstate, alevántate, 
arrempújalo, son voces comunes. Por otra parte es fre- 
cuente encontrar en los cantos populares españoles los 
verbos recostarse y levantarse con tal prefijo. 

Pararse, poi ponerse en pie, es corriente en Panamá. 
En España se usa pararse en tal acepción en Asturias, 
de donde pudo haber pasado a América. 

Asuntar, significa traer o sacar a conversación algún 
asunto. El término se deriva del substantivo asunto. 

Atorarse, es atragantarse lo que se come en el gaznate. 

166 



/,/ panameño visto a través de su lenguaje 

Atorarse tiene el mismo significado que atascar o sea 
obstaculizar, obstruir, dificultar, motivo por el cual se 
ha usado en Panamá para indicar la obstaculización del 
gaznate producida por un bocado demasiado grande. 

Atufarse^ es sinónimo de irritarse, enfadarse. Es un 
verbo antiguo castellano pero muy actual en el Istmo, 
sobre todo el participio atufado. 

Encandelillarse; este verbo tiene dos acepciones: ex- 
citarse, encolerizarse y deslumhrarse. En ambos casos 
se deriva de candelilla; pero en el primero este subs- 
tantivo se refiere a cierta clase de hormiga cuya pica- 
dura es como fuego, de ahí que encandelillarse^ e» 
ponerse como candelilla, expresión también muy usada. 
En su segunda acepción, encandelillarse se deriva de 
candelilla como diminutivo de candela y por lo mismo 
equivale a encandilarse, deslumhrarse con el candil o 
cualquiera otra luz. 

Botar, verbo activo, muy común entre, toda clase de 
personas, tomado en la acepción de tirar, arrojar o echar 
fuera una persona o cosa que nos molesta o no neces^ 
tamos. Hay un verbo vascongado bota botatu, que signi- 
fica lo mismo y también dar a otro una cosa echándosela 
desde lejos, del cual puede provenir botar, aun cuando 

167 



L u i s i t a Aguilera Patino 

la Real Academia lo hace derivar del alemán bozen 
(chocar). En Asturias y Galicia se usa botar con el sig- 
nificado de tirar, pero no con el de perder, sentido que 
a veces se le da en Panamá a este verbo. Aquí se dice: 
"Boté el sombrero, por perdí el sombrero". 

En lugar de balbucir se emplea en Panamá balbucear, 
verbo aceptado por la Real Academia; y como sinónimo 
de falsear, adulterar, malear, se usa comúnmente bas" 
lardear. 

Muchas veces en el habla corriente se sustituye el fi- 
nal ar por ear, terminación ésta que se nota en ciertos 
verbos creados por el panameño tal como se ve en bra^ 
cear que significa nadar sacando los brazos adelante. 

Boyarse: se emplea en el sentido de torcerse la suerte. 
El uso de esta palabra en tal acepción se debe sin duda 
a la similitud que hay entre el hombre cuya mala suerte 
hace detener sus empresas y negocios y el barco que se 
para en su caijiino y queda como boya. De este substan- 
tivo boya se ha derivado el vocablo. 

Él fué a visitarnos, pero se boyó, porque no estába- 
mos en casa. Creyó que iba a emplearse, pero se boyó, 
porque el puesto se lo dieron a otro. 

Muy parecido en su acepción a boyarse tenemos el 

168 



/•-'/ panameño visto a través de su lenguaje 

verbo fregarse^ que es significativo de tener mala suerte, 
poco éxito en un asunto. En el diccionario aparece fre- 
gar, que en sentido figurado significa fastidiar, y refre- 
gar, que es lo mismo que echar en cara a una persona 
una cosa desagradable; tal vez de ahi formó el pana- 
meño su expresión, puesto que al que le sale mal un 
negocio, se fastidia enormemente y se molesta en grado 
sumo. "Ten cuidado con lo que haces, no te vayas a 
fregar". 

Fregar por otra parte, también se emplea en el senti- 
do de molestar, fastidiar, y así se dice: "No me friegues 
más que te va a costar caro". 

Joder: tiene el mismo significado de fregar y fasti- 
diar. Es una expresión muy vulgar y por lo mismo muy 
frecuente en el bajo pueblo. Puede pensarse que este 
verbo se haya formado sobre la base del substantivo 
judío (que en algunas partes es jodio) dado el recelo 
y la mala opinión que en tiempos pasadas tenía el vulgo 
de la raza hebrea, por cuestiones de fe y de religión. 

No vengas a joderme la paciencia. No seas jodido 
(dic. jodio). Tuviste confianza en él pero te jodio. Lo 
perdió lodo, así que está completamente jodido. 

Joder significa también perjudicar y en tal sentido 

169 



L u i s i t a Aguilera Patino 

se usa también fregar. En lugar de decir lo voy a per- 
judicar, suele emplearse la expresión, lo voy a joder. 
Tal vez la substitución se hace por un resto de delica- 
deza en el individuo que va a hacer el perjuicio, pues 
bien sabido es, que perjudicar, es causar daño, el verbo 
claramente lo dice; en cambio en joder y fregar hay 
envueltas las ideas de molestar y fastidiar, las que al 
usarse las expresiones, pueden ocultar las verdaderas 
intenciones de quien las dice. 

Emporrar: derivado de porra es expresivo de mo- 
lestar y fastidiar a otro, y tirar es común en el sentido 
de perjudicar; tal acepción se debe sin duda a que tirar 
significa también disparar un arma de fuego, acción 
que generalmente produce fatales consecuencias. "Voy 
a tirarme a fulano". "No me trajo el dinero y me tiró". 

Chuliar: significa burlar, motejar. El verbo se deriva 
del substantivo chulo; en España chuliar significa bur- 
larse con gracia^ 

Chocar: se emplea tanto como molestarse por algo, 
como extrañarse. "Me choca ponerme ese sombrero, por 
lo mal que me queda". "Las costumbres de esas gentes 
me chocan". "Qué chocante eres". 

Enrostrar: es significativo de echar en cara. Verbo 

170 



El panameño visto a través de su I e n ft u a j e 

i 

posnominal derivado de rostro y formado por analogía 
con otros como entonar y encolar. Le enrostré su mala 
conducta. A veces el enfático panameño usa un pleonas- 
mo para dar mayor fuerza a la frase y dice: "Le enrostré 
en su cara su mal proceder". 

Ensumirse: encogerse, esconder el estómago. Es un 
verbo compuesto por sumirse y la partícula en, que se 
formó tal vez por analogía con encogerse, cuyo signifi- 
cado tiene, aunque un tanto restringido, ya que sólo se 
refiere al estómago. 

Esculcar: se emplea sobre todo en el interior de la 
República en lugar de registrar. El verbo es de proce- 
dencia castellana y todavía muy usado en Andalucía. 
*'Le esculcó los bolsillos y le sacó todo el dinero que ha- 
bía en ellos". 

Hurgar: lo mismo que el anterior, es sinónimo de 
registrar. 

Festinar: es hacer broma y chanza de «cualquier asun- 
to. Se deriva de festín, tal vez por aquello de la alegría 
y falta de seriedad que generalmente reina en ellos. "Le 
hablé muy serio, pero ella se rió, festinando el asunto". 

Florear: se emplea por florecer. "Qué floreado está el 
jardín". 

171 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Gorgojearse: es usado en vez de agorgojarse o gorgo- 
jearse. Ha tomado tal forma por analogía con marear- 
se, cambiarse y otros. 

Guindar: es frecuente en lugar de colgar. Este verbo 
debe ser una de las tantas palabras dejadas como re- 
cuerdo por la Compañía Francesa del Canal, pues guin- 
dar viene del francés guinden 

Heder: se emplea siempre para indicar un mal ojo. 
La expresión huele mal es desusada. "Aquí hiede" (dic. 
yede). 

Hincarse: es más frecuente que ponerse de rodillas y 
que arrodillarse. 

Halar: (dic. jalar) significa tirar de una cosa, esti- 
rar. La palabra se ha tomado de la marina, en donde 
significa tirar de una cuerda, recoger los aparejos, tirar 
de una embarcación o remar hacia adelante. Es'e verbo 

es corriente en Andalucía, tal como se usa en Panamá. 
< 

"No me hales el pelo". "Hala este hilo para que quede 
recto". 

Jipiar: se dice en lugar de hipar. Viene de hipido 
(jipido). 

Influenciar: es sinónimo de ejercer influencia, y latir, 

172 



El panameño visto o través de su lenguaje 

sinónimo de ladrar, cerno latido lo es de ladrido. "Se 
oye el latido de los perros". 

Es frecuente entre los panameños usar el verbo lidiar 
en el sentido de cuidar a un enfermo; se explica su em- 
pleo en tal acepción, pues lidiar significa pelear, lu- 
char, y generalmente esto hay que hacerlo con los enfer- 
mos, que por la misma razón de su estado, son bastante 
tercos y obstinados. "Lo lidié hasta que murió". 

Ñ arrear: se deriva de ñarreo, voz onomatopéyica sig- 
nificativa del gruñido del gato. Por extensión, compa- 
rando este lloro del felino, con el de los niños pequeños 
cuando gritan mucho, se llama al de éstos con tal nom- 
bre. "Ya comenzaron los gatos a ñarrear". "El niño ña- 
rreo toda la noche y a nadie dejó dormir". 

Obrar: se usa con el significado de defecar, y de ahí 

que cuando alguien lo emplea en expresiones como "hay 

que obrai* inmediatamente", "tenemos que obrar bien" 

cause mala impresión. 

» 
Parir: se usa en el sentido de dar a luz las mujeres y 

los animales y fructificar las plantas. Y por influencia 
de preñado se usa preñar por empreñar (hacer concebir). 
Palomear: es sinónimo de hacer la paloma, substan- 
tivo que en Panamá sirve de nombre al lavado ligero 

173 



L u i s i t a Aguilera Patino 

de la ropa sucia. "Las lavanderas están palomeando la 
ropa". 

Pelarse: equivale a equivocarse, confundirse, deslucir- 
se. El término ha sido importado de Colombia en donde 
se emplea con el mismo significado. 

Derivado de poste tenemos el verbo posnominal pos- 
tear significativo de clavar postes en el suelo. Se ha for- 
mado por analogía con otros verbos que se originan en 
substantivos tales como cartearse, columpiarse, etc. 

De Colombia nos ha llegado también el verbo canca- 
near, que significa tartamudear, tartajear; se emplea so- 
bre todo refiriéndose a las lecturas mal hechas de los 
que están en los comienzos del aprendizaje. "Juanita ha 
aprovechado tan poco en la escuela, que todavía canca- 
nea al leer". 

En vez de llevar es corriente en Panamá la «expresión 
cargar, y por eso los vestidos se cargan y no se llevan. 
Tal vez el hecho de que cargar significa también man- 
tener o llevar sobre sí una carga o un peso haya influido 
para que se use refiriéndose a los vestidos, y por exten- 
sión a todas las prendas de vestir ya que el llevarlas 
encima no deja de constituir una carga. "¿Te fijaste en el 

174 



El pa n amalo visto a través de tu I r n g u a i e 

traje que cargaba Lolita? Sí; el traje era bonito, pero 
los zapatos que cargaba eran preciosos*'. 

Cepillar: no sólo significa lustrar, limpiar, quitar el 
polvo, sino también adular, y se explica porque en uno 
u otro caso hay en vista un fin. Hay aquí una trasposi- 
ción del plano material al espiritual. "A él le gusta cepi- 
llar a la gente por eso consigue lo que desea". 

Sinónimo de cepillar, adular, es lamber. En Colom- 
bia existe el adjetivo lambóriy adulador, que también es 
frecuente entre los panameños y del cual se derivó el 
verbo. Lo que hace el perro para conquistar a su amo, 
metafói'icamenle lo aplica al panameño al individuo 
que a costa de lisonjas consigue lo que quiere; pero 
como no deja de advertir que la demasiada adulación 
fastidia, es frecuente que se oiga la expresión "eres un 
cepillo y un lambón, pero acuérdate que todo cepillo 
muere sin pelo". 

En lugar de retejar usa el panameño la expresión co- 
ger goteraSf y aun cuando algunos la critican, yo creo 
que tiene su razón de ser; y está en el hecho de que coger 
es muy empleado en Panamá como sinónimo de quitar, 
de ahí que quitar goteras es lo mismo que coger goteras, 
impedirlas. 

175 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Condenar: equivale a estar en entredicho. Se emplea 
este verbo, cuando una puerta, un camino o un paso 
cualquiera se cierra para que no pueda usarse. "Esta 
puerta está condenada". "Condenaron la casa porque era 
un peligro para los que vivían en ella". 

Contramatarse: significa lo mismo que caerse violen- 
tamente o chocar contra algo golpeándose fuertemente. 
Parece que hubiera en la expresión contramatarse una 
elipsis del pronombre indefinido algo. Matarse contra 
algo. El choque es tan violento que tal vez por eso no se 
usa chocar, sino matarse, para indicar enfáticamente la 
fuerza del golpe. 

Otro verbo expresivo de casi matarse es somatarse, 
y somatada, es una casi matada. En la formación del 
verbo ha influido naturalmente la analogía (soasarse, 
soasada). 

Las gentes en Panamá siempre conversan, pero casi 
nunca charlan y menos platican. En cambio chacharrean 
por cualquier cosa. Chacharrear es un verbo onomato- 
péyico significativo de rezongar en voz casi ininteligi- 
ble. No es un derivado de chachara, ya que esta palabra 
en Panamá sólo se emplea en el sentido de parloteo. 

176 



El panameño visto a través de su lenguaje 

ünomalopéyico es también el verbo chapalear^ indi- 
cativo de hacer ruido con los pies en el agua. Derivado 
de chapalear tenemos el substantivo cliapaleo, que es 
ese mismo ruido que se hace en el agua con los pies. 

El ruido que hacen los dientes al rechinar, ha dado 
origen al término charrasquearj que también se dice del 
tocar con todos los dedos de la mano, todas las cuerdas 
de la guitarra. El ruido que hacen los animales al tascar 
el freno ha originado el vocablo chasquear. 

En lugar de tardar se emplea siempre demorar. "Por 
favor no te demores que necesito el libro con urgencia". 

Desapartar: se emplea con el significado de apartar 
y desinquietar por estar inquieto. El prefijo des indica 
negación y por lo tanto unido a los verbos apartar e 
inquietar, da a éstos un significado opuesto a la idea 
que con ellos se desea expresar. Los panameños parece 
que no se han dado cuenta que ambos verbos tienen ya 
antepuesta la negación y le agregan otri sin recordar 
que dos negaciones equivalen a una afirmación. 

"Los jóvenes iban a pelear pero los desapartaron a 
tiempo". "La fiebre lo mantuvo desinquieto toda la no- 
che". 

Descacarañar: debería ser propiamente cacarañar, y 

177 



L u i s i t a Aguilera Patino 

lo mismo que en los casos anteriores, la partícula des 
está indicando una idea opuesta a lo que se quiere ex- 
presar con el término en cuestión. Descacarañar es un 
verbo posnominal derivado de cacaraña, nombre que en 
algunas partes se da a la viruela, pero que tal vez por 
el parecido lo da el panameño a toda rasmilladura u 
hoyitos que aparecen en cualquier objeto. Descacaraña- 
do debería significar sin cacaraña, pero precisamente 
indica lo contrario. "Esta mesa está descacarañada". 

Desembuchar: se emplea sólo en sentido figurado co- 
mo equivalente de decir una persona todo cuanto sabe 
acerca de una cosa. 

Desbarrar: se usa en lugar de arrancar, pectorar Vie- 
ne de la voz gallega esgarro, gargajo. Esgarrar, des- 
garrar. 

Desgaritarse: es sinónimo de perderse, descarriarse. 
Desgaritarse se dice de los animales que se escapan de la 
tutela del duefo. El verbo se deriva de garita, caseta 
de perro. Andar un animal desgaritado es andar lejos 
de la garita. También se aplica el adjetivo a I'^s embar- 
caciones que son arrastradas por la corriente. 

Desporringarse y desporrondingarse: significan resLa- 
larse algo del sitio en donde estaba, aplastándose, desha- 

178 



f-'/ panameño visto a través d r su lenguaje 

ciéndose, o golpeándose fuertemente. En Colombia se 
usa el segundo de estos verbos como equivalentes a des- 
pilfarrar. 

Pringarse', es lo mismo que salpicarse, verbo que sig- 
nifica caer gotas de un líquido en una persona o cosa; 
como esas gotas pueden ser de pringue, el panameño de- 
rivó de esta palabra, pringarse, y le dio el significado 
de salpicarse; las salpicaduras son casi siempre canti- 
dades ínfimas, pequeñas gotas de algo, de ahí que ten- 
gamos dos términos: pringo y prinquito, como sinóni- 
mos de pequeña cantidad. 

Embarrar: es un verbo derivado de barro. En Pana- 
má el término se ha generalizado en tal forma, que ha 
perdido la idea de barro y ha venido a ser sinónimo de 
untar. A veces también significa ensuciarse de mala ma- 
nera. "El traje y las medias se me embarraron de mante- 
ca". "Embarra este pan con mantequilla". 

Empalar: significa ensuciar, untar, maifchar. Es equi- 
valente a embarrar y como éste, un verbo corriente en 
todas las esferas sociales. Empatar en ese sentido debe 
ser una corrupción de empastar, untar con pasta; y lo 
mismo que embarrar perdió la idea fundamental que le 
dio origen. La idea de pasta desapareció para quedar 

179 



L u i $ i t a Aguilera Patino 

sólo la de untar. "Me empaté el traje de lodo". "Tiene 
las manos completamente empatadas". 

Empatar se usa también como significativo de empal- 
mar dos cosas perfectamente. Así, los animales empa- 
lan en las carreras, o sea cuando dos o más caballos 
llegan a la meta, exactamente al mismo tiempo. Empa- 
tan las votaciones cuando hay igual cantidad de votos 
en pro y en contra. Empatan los jugadores, cuando ha- 
cen la misma jugada o tienen el mismo número de puntos. 

Ensuciar: es un término usado por el vulgo en lugar 
de defecar; y embolar se usa con la acepción de dar 
lustre al calzado. 

Empollerarse: es lo mismo que ponerse la pollera o 
vestirse de pollera. (Ver lo dicho sobre pollera, página 
110). Es im verbo exclusivamente panameño, derivado 
del substantivo pollera, nombre del traje nacional de Pa- 
namá. Se ha formado este verbo por analogía con otros 
como enlutarse^, entibiarse, etc. 

Encasquetarse: se emplea con el significado de filar- 
se, ponerse una persona una prenda de vestir. En el 
diccionario aparece encasquetar con el significado de 
fijarse el sombrero, pero siendo ésta una prenda que 
completa el atavío, no es de extrañar que el panameño 

180 



El panameño v i s t n a i i a i r s de su lenguaje 

haya generalizado y usado el verbo como indicativo de 
ponerse cualquiera prenda de vestir. "Se encasquetó el 
traje celeste, y salió precipitadamente". "Se encasquetó 
las medias más finas que tenia". 

Encorseletar: deberin ser más bien encorsetar, ya que 
significa ponerse el corsé. Corselete es un substantivo 
derivado de corsé que sirve de nombre a una especie de 
corsé pequeño que se usa más bien como adorno. De este 
corselete se ha derivado encorseletar. 

Encalamucarse: es lo mismo que mortificarse, preocu- 
parse. La palabra es originaria de Colombia aunque en 
este país se dice encalamocar y se usa en el sentido de 
alelar, confundir. De allí ha pasado a Panamá en donde 
se ha hecho el cambio semántico y morfológico. Tal vez 
el hecho de que el que está preocupado, es»á también 
confundido y tal vez un tanto alelado, ha influido en el 
cambio de significación; pues muchas veces una idea 
secundaria pasa a ser principal, sobre todo cuando las 
palabras que las representan, pasan de un país a otro y 
son usadas, por personas que tienen en cierto modo ca- 
racterísticas distintas. 

Derivado del substantivo fiesta tenemos el verbo en- 
fiestarse, significativo de estar de fiesta o andar divir- 

181 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tiéndese; y derivado de bulla usamos embullarse, como 
sinónimo de meter bulla, alborotarse, alegrarse; endo- 
mingarse se origina en domingo y significa también 
andar con espíritu de fiesta. 

Enconcharse: es equivalente de meterse en la concha, 
esto es, retraerse. 

Retobar: significa forrar en cuero; es un colombianis- 
mo de uso frecuente en Panamá, pero aquí se usa sobre 
todo el adjetivo retobado (dic. retobao) para indicar 
al que es poco amigo de las exterioridades sociales, que 
es un poco tímido, un poco salvaje, como si dijéramos. 
En Honduras se aplica el término en el sentido de indó- 
mito y salvaje refiriéndose a los animales, mientras que 
en Panamá se dice precisamente de las personas. 

Empajar y desempajar: poner y quitar el techo de pa- 
ja respectivamente. 

Enmucar: es lo mismo que hacer mucas. El verbo se 
deriva del substantivo muca denominativo de atado o 
lardo de ropa o de otras cosas, que se arregla en forma 
especial. Los objetos o prendas de ropa se colocan en un 
paño cuyos extremos opuestos se amarran entre sí, for- 
níando una especie de lío én forma de montaña. Tal vez 
la palabra muca venga del árabe muca (yebel) mon- 

182 



/'./ panameño visto a través de su lenguaje 

taña, pues en verdad la iorma que tiene nuestra mucu 
puede parecerse a la de aquélla, aunque el tamaño no 
admita comparación. "Ya tiene las cosas enmucadas". 
"Si enmucas los trajes, se te arrugarán". 

Sinónimo de enmucar es entamugar^ y se deriva como 
aquél de un substantivo que en este caso es tamuga y 
que parece ser de procedencia indígena. El término es 
usado en América Central con el significado de envol- 
torio de azúcar, plátano o achiote. En Panamá si una 
mujer está muy gorda, al hablar de ella suele decirse 
que está hecha una tamuga. 

Quebrar: se usa con el significado de romper; se que- 
bró el vaso. 

Quinar: en el juego de las bolitas, es pegar fuerte- 
mente con una de ellas a otra o a otras. Tal vez se usa 
la expresión porque muchas veces al golpearse una bola 
con otra, quedan ambas cacarañadas o señaladas, y ca- 
carañada es lo mismo que quinada. Te quiné. Es decir 
mi bola quinó la tuya. 

Refaccionar: es sinónimo de reparar, componer. Se 
deriva de refacción que tal vez por el hecho de signifi- 
car alimento ligero que sirve para reparar las fuerzas, 
haya pasado a indicar reparación, composición de algo. 

183 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Voy a refaccionar mi casa. Refaccionaré la parte exte- 
rior del edificio. 

Rendir: se emplea por cundir, quizá porque hay cierta 
relación entre ellos, ya que una de las acepciones del 
primero de los verbos mencionados, es dar utilidad una 
cosa; una del segundo es dar mucho de sí una cosa. En 
uno u otro caso queda implicado el dar algo, de ahí que 
se haya hecho a rendir sinónimo de cundir. 

Robar: verbo activo que los panameños hacen refle- 
xivo diciendo: se robó mi sombrero. Existe en el paname- 
ño la tendencia a hacer más largas las palabras, y por 
eso agregan al principio una partícula innecesaria y mu- 
chas veces opuesta a la idea que quiere expresar en la 
palabra la que la añade, o hacen los verbos reflejos. 
En esto puede influir la analogía, pero también al én- 
fasis que en todo lo suyo pone el panameño, sobre todo 
en su manera de hablar; naturalmente este énfasis es 
más notorio en una palabra con sílabas de más que de 
menos. 

Taboguear: es usado por los panameños capitolinos 
para indicar un viaje a la isla de Taboga. "¿Qué harás 
este fin de semana?" "Voy a taboguear". 

Temperar: significa veríinear, descansar de las ocu- 

m 



// i> n n (t n\ V ñ II i i \ t n <i través de su lenguaje 

paciones e irse a otro lugar. Seguramente se usa tempt^* 
rar en tal sentido por el hecho de que este verbo signi- 
fica realmente "moderar, disminuir el exceso de una 
cosa, disminuir o calmar el exceso de acción o excita- 
ción orgánica", y nada mejor que unas vacaciones lejos 
del lugar en donde se trabaja o en donde se ha estado 
enfermo, pues sólo así disminuyen y se olvidan las pre- 
ocupaciones. "Este año vamos a temperar al Boquete". 
"Estuvo muy enferma y por eso se fué a temperar al 
Valle". 

Topar: se usa como verbo reflexivo, toparse. "Yo me 
topé con Juana". "Se toparon en la esquina y comenza- 
ron a pegarse". 

Traquear: hacer ruido una cosa; es casi lo mismo 
que traquetear, del cual se ha derivado y que se usa 
poco: es más frecuente el substantivo traqueteo. "Ella 
se traquea los dedos". "Con el temblor las paredes co- 
menzaron a traquear". "Las ramas de los árboles tra- 
quean con la fuerza del viento". 

Tusarse: significa cortarse el pelo o la barba. Viene 
de atusarse, indicativo de recortar o igualar con tijeras. 
Se tusó los cabellos. 

Virarse: se usa en el sentido de volver, devolverse. 

185 



L u i s i t a Aguilera Patino 

En tal acepción es un provincionalismo santanderino que 
ha tomado plaza en Panamá en donde casi se desconoce 
volver en el significado de dar vuelta a una cosa, ni en 
el de volverse de un lado para otro. A veces se emplea 
voltear en el sentido de volver. "Me volteó la espalda". 
"Vírame ese traje". 

Zoquetear: es lo mismo que decir bobadas, tonterías. 
Viene de zoquete. Zoquete se llama en Panamá al indi- 
viduo cobarde y carente de ánimo. También suele de- 
signarse con tal calificativo al hombre tímido. Zoquete 
es un adjetivo que tiene su origen en zoquetada, tonte- 
ría, nimiedad, palabra que a su vez viene del árabe §o- 
quet, desperdicio. En España, zoqueteada es el nombre 
que se le da al pequeño pedazo de madera sin labrar. 
Un pedazo de madera sin labrar es tan carente de valor 
como cualquier desperdicio, y por lo mismo, la voz ex- 
presiva de esta idea, puede servir para indicar toda 
cosa de escasa importancia. "Tú no dices más que zoque- 
tadas". "Te gusta andar zoqueteando, pero eres tan zo- 
quete que me da lástima pegarte". 

Zurrarse: es sinónimo de deslizarse desde algo ele- 
vado hacia abajo. En el diccionario aparece el verbo 
en la acepción de "irse de vientre involuntariamente por 

186 



A' / pan a m c ñ o visto n I r a i c x de % u lenguaje 

algún accidente", en Panamá no precisa que sea de vien- 
tre ni involuntariamente el deslizamiento para hablar 
de zurrarse. "Me zurré por el pasamano de la escalera". 
"Vamos a zurrarnos desde arriba". 

Siguiendo el orden antes apuntado corresponde men- 
cionar ahora los 



SUBSTANTIVOS. 

En Panamá como en todas partes, hay ciertos comes- 
tibles y artículos que son de primera necesidad, pero 
aquí suele designárseles con el nombre de abarrotes y y 
con el de abarrotería, la tienda en la cual se compran. 

La acepción académica de abarrote es la de "fardo 
pequeño", y de ahí, dado el tamaño del objeto designado 
con la palabra en cuestión, se ha señalado con ella, todo 
esto que se vende al menudeo. 

No todas las personas pueden asistir al templo y co- 
mulgar; por eso los sacerdotes para cumplir mejor sus 
funciones, llevan personalmente las sagradas formas a 
los que están imposibilitados para ir a la Iglesia a re- 
cibirlas, mientras que todos los transeúntes se arrodillan 
al paso de la administración. 

187 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Los sacramentos no se dan sino que se administran, por 
eso la expresión. 

Los niños panameños tienen a veces agelivios (quis- 
quillas), pero se contentan si los llevan aguachinche. 
Esta palabra indica la posición del que va cargado a 
cuestas. En España chinche es todo lo pesado y cargante. 
Llevar a uno aguachinche es llevarlo a cuestas y como 
con molestias. 

Es común en algunos lugares del interior de la Re- 
pública, designar con la palabra aguamanil, no sólo al 
jarro o a la palangana de tocador, sino al mueble espa- 
cial en el que se colocan éstos y los demás utensilios 
necesarios para la limpieza del cuerpo. El uso del iérm'- 
no se explica, dada la relación existente entre continente 
V contenido. 

Lo mismo que en España y en otros países de Amé- 
rica, se usa en Panamá la palabra ahogo, en la acepción 
de ahoguío. Ahogo propiamente es aprieto, angustia, y 
ahoguío, opresión y fatiga en el pecho que impide res- 
pirar con libertad; pero como cualquier aprieto, cual- 
quiera angustia que se tenga puede producir cierta u».re- 
sión y fatiga en el pecho, esto ha influido para que se 
use ahogo como sinónimo de ahoguío. 

X88 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Derivado de ahuevar, se emplea en Panamá con mu- 
cha frecuencia el substantivo ahuevazón (pron. agüeva- 
son) que significa el apocamiento espiritual llevado a 
un grado máximo. *Tulanito se gasta una ahuevazón 
única '. 

En lugar de ofensa o ultraje, se suele decir aje, subs- 
tantivo posverbal derivado de ajar, tomado en el sentido 
ue ultrajar de palabra a otro para humillarlo. 

Alabancia por alabanza es frecuente en el vulgo. Las 
palabras tenninadas en cia son más conocidas dado su 
número, por nuestro pueblo; de ahí que por analogía 
con palabras tales como abundancia, constancia, ganan- 
cia, substituya esa termmación por la verdadera. 

Altozano: es un provincionalismo español que expre- 
sa lo mismo que en Panamá y en muchas partes de Amé- 
rica, el atrio de una iglesia. 

Generalmente las mu ¡eres suelen adornar sus trajes 
de calle o de fiesta con arandelas y susto'^ Las arandelas 
son voladitos de encaje o de cualquier otro material fino 
que se colocan en los bordes de cualquiera prenda de ro- 
pa, y que tal vez por la forma como se colocan en aque- 
lla, ha tomado tal nombre, que es el de la pieza redonda 
a tnanera de platillo que se pone alrededor del candeleio 

189 



L u i s i t a Aguilera Patino 

para recoger la pavesa que se derrite de la vela. En cuan- 
to a los sustitos, como con frecuencia se les llama, no 
son miedos, ni mieditos, sino especies de arandelas gran- 
des o pequeñas que se colocan en los trajes femeninos. 
Cuando son varios los que se usan hay que dejar un es- 
pacio de tela, que el primer susto cubre, para poner 
el siguiente. Es necesario pues, saltarse un pedazo de 
tela; hay como si dijéramos necesidad de dar un salto 
para poner cada susto uno debajo de otro (en realidad 
ese es el movimiento que hace la mano) y tal vez de 
ahí ha venido el nombre. El término se deriva del latín 
subsultus que significa saltito pequeño, salto, pero que 
dio en castellano susto. "Pónme esas arandelas alrede- 
dor de la manga y éstas en el escote". "Este traje lo 
quiero adornado con sustitos que vayan colocados de 
dos en dos". 

Otro adorno conocido son los talcos (sobre todo en las 
enaguas de las polleras). El verdadero significado de 
la palabra es el de láminas de metal que se usa en bor- 
dados. En Panamá se emplea la expresión talcos en 
sombra o talco en sombra para indicar una labor muy 
fina de aguja. Sobre la tela se colocan toda clase de fi- 
guras, recortadas en otra tela, cuya sombra aparece por 

190 



E I ¡I 11 n (i ni r tí II liste ii t r n V r s (ir ^ u I r ii /i u a j r 

el lado opuesto que es el derecho. Los dihujos tal vez 
seiiiejarán para el panameño las laminitas llamadas tal- 
co, pero como de ellas (las figuras), sólo aparece la 
sombra, se dice talco en sombra. 

Refiriéndome todavia a las prendas de vestir, hay 
otras palabras para designarlas tales como calzonario, 
chaqueta y saco. La primera se deriva de calzones; de- 
signa los calzones interiores de punto, hilo o seda que 
usan las mujeres. Tal vez se creó esta palabra para 
evitar confusiones entre esta prenda del vestuario fe- 
menino y las designadas con el nombre de calzoncillos, 
calzones interiores para uso de los hombres. Chaqueta 
es el denominativo de una prenda de vestir de la mu- 
jer que casi siempre va como la camisa en el hombre, 
por debajo de la falda. Saco, es lo mismo que chaqueta 
larga, americana, prenda de vestir masculina, pero por 
extensión se le da este nombre a toda chaqueta larga y 
a toda la que siendo parte del vestido de las mujeres, 
tenga el corte de las de los hombres. 

Complemento del vestido de los hombres es el chale- 
co que en Panamá recibe el nombre de centro, tal vez 
per su posición entre la camisa y el saco, ya que éste 

191 



L u i s i t a Aguilera Patino 

dado los calores propios de los países cálidos, perma- 
nece siempre abierto. 

Chachay: es el trajecito nuevo y bonito que tienen los 
niños y que les queda bien. 

Hay una palabra colombiana achachay (aguacerito) 
que denota un juego de niños en el que gozaban y se 
divertían mucho. Tal vez con ese término tenga alguna 
relación el vocablo panameño. Chachay sería el vestido 
propio para jugar el achachay. La palabra colombiana 
debe venir del quechua aczachzay que significa frío. 

Pollera de montuna: se dice del traje de ponerse ca- 
rente del lujo de la verdadera pollera, y que usan las 
viejas campesinas en algunos lugares de la República. 

Árganas: son bolsas de viaje para llevar a lomo de 
bestias. La palabra árganas es un término anticuado del 
castellano, que tiene tres acepciones: una de ellas es 
"especie de angarillas formada con varas de acero" que 
quizá sirvió para dar el nombre de árganas a estas bol- 
sas, ya que angarillas se le llama también al armazón 
de cuatro palos clavados en cuadro, de los cuales pen- 
den unas bolsas grandes de esparto u otra materia fle- 
xible, y sirven para transportar en cabalgaduras cosas 

192 



El panameño visto a través de su lenguaje 

delicadas. El panameño, vista la relación de todo a parte, 
designó ésta con el nombre de aquélla. 

Arrenquín: es la intimidad que de pronto tiene una 
persona con otra y que generalmente dura poco. En Cu- 
ba esta misma expresión se usa para indicar al caballo 
que sirve de guía a los demás; tal vez de ese país pasó 
el término a Panamá en donde se le dio esta otra acep- 
ción, quizá por el hecho de que la persona que tiene 
arrenquín con otra es tan inseparable de ella, como lo 
es el animal que sirve de guía, con los animales guiados. 

Sinónimo de arrenquín es la expresión calentura^ la 
que también significa afición por una cosa. El pana- 
meño se ha valido aquí de una metáfora, por cierto muy 
bien empleada, pues en verdad no hay nada que se pe- 
gue tanto al cuerpo como la calentura. "Ahora la calen- 
tura es con Fulana". "Ya te entró la calentura con ese 
traje". 

Ardentía: es un vocablo castellano' antiguo pero de 
uso corriente en Panamá, y significativo de ardor, bo- 
chorno, calor. "Dame un refresco pronto que tengo una 
ardentía . . . ". 

Arruga: no se trata de un pliegue hecho en el vestido, 
sino del mal pagador que ha conseguido hacer a otro 

193 



L u i s i t a Aguilera Patino 

víctima de sus manejos. Se dice entonces que se le ha 
hecho una arruga, refiriéndose tal vez al pliegue que 
aparece en la frente de la víctima por tal contrariedad. 
Tirada y tiradera: son malas jugadas que se hacen o 
se intentan hacer a otro por envidia, enemistad o cual- 
quier otro sentimiento ruin. Se deriva el substantivo del 
verbo tirar, en el sentido de tirar con un arma para herir 
o matar. Aquí no se trata de matar, pero sí de hacer 
daño en alguna forma. "El jefe me está haciendo tirade- 
ras, por eso saldré del empleo". 

Aspavientos: ademanes exagerados y extravagantes 
causados por el asombro y la sorpresa. 

Cambambería: son las atenciones exageradas hechas 
sobre todo a personas hacia quienes no se está obligado. 
Bagazo: es en general el sobrante que queda de cosas 
fuertemente exprimidas para sacar el jugo. En Panamá 
esta palabra designa especialmente el residuo de la ca- 
ña de azúcar. Ha habido aquí una confusión con gabazo 
» 

que es el nombre propio de la cascara o cebera de caña 
que ha sido exprimida por el molino para extraerle el 
jugo. 

El baile nacional y principal deporte de los indios guay- 
míes es el denominado bolsería. Los indios bailan de 

194 



El panameño visto a través de su lenguaje 

dos en dos al compás de la música uno a espaldas de» 
lante del otro. Cada uno lleva en la mano un palo de bal- 
so (ochroma limonensis) de afilada punta y al son de la 
música y cantando, uno avisa a su compañero que se 
ponga en guardia, pues le va a tirar. Mientras tanto el 
otro no cesa de mover los pies y de mirar de soslayo a 
su compañero para evitar que le hiera. Si éste yerra, el 
atacante se convierte en atacado y así continúan hasta 
que tienen que retirar herido a uno de los dos o hasta 
que se les acaben los palos. Para animarse y cobrar 
fuerza beben chicha continuamente, lo cual termina por 
embriagarlos completamente. 

Bambolla: boato, ostentación, lujo que se aparenta, 
pero que en realidad no se puede sostener. El término 
es castellano neto, pero sólo como sinónimo de ostenta- 
ción. El agregado que tiene es panameño y tal vez se 
debió a que los que hacían bambollas de algo, en realidad 
no lo tenían o tenían muy poco y de ahí, la generaliza- 
ción: toda bambolla es aparente. ¡Tanta bambolla que 
haces de la herencia que has recibido como si no supié- 
ramos que ella asciende sólo a unos cuantos balboas! 

A las navajas suele designárseles con el nombre de 
barbera; seguramente por el hecho de que en Panamá 

195 



L u i s i t a Aguilera Patino 

las navajas se usan especialmente para afeitarse, es por 
lo que a todas se las ha llamado con tal denominativo. 

La confusión, desorden, gritería ocasionada por mu- 
chos individuos es llamado barullo. El término es cas- 
tellano. "Cuando sonaron las sirenas de alarma se formó 
en el teatro un barullo enorme". 

Sinónimos de alboroto, ruidos grandes o pequeños, 
son los substantivos bulla y bullanga. Este último es 
derivado del primero que a su vez viene de bullir. 

Bureo: es un vocablo castellano como los anteriores 
y significa diversión, entretenimiento. Pero muchas ve- 
ces en ellos se produce por un motivo cualquiera una 
follisca. Intervienen los policías^ pero si el molote con- 
tinúa, todos van a chirola, en donde explicarán las cau- 
sas de la pelotera, que casi siempre se debe a las cuchu- 
fletas de algún Fulano que trata de molestar a otro. A 
veces trascienden al público los motivos de la patasca 
y vuelve a formarse otro pleque pleque, peor que el pe- 
reque anterior. El bochinche se hace más grande, pero 
la gresca termina cuando algún vecino de gran rumbo, 
invita a los presentes a tomarse un trago. 

Los términos follisca, patasca, pelotera, pleque ple- 
que, pereque, bochinche y gresca, son como vemos, sinó- 

196 



K I panameño visto a través de su lenguaje 

nimos de alboroto, riña. Follisca, es un colombianismo 
frecuente en Panamá y pelotera es un vocablo castellano 
que indica riña, desorden. Molote es un término usado 
en todo Centro América y Méjico en la misma acepción 
que en Panamá. Pereque es un derivado de pelea. De- 
bería ser peleque, pero por el cambio de / en r fenómeno 
frecuente en el habla vulgar, resultó pereque. Se ve que 
ese pereque fué una vez peleque, en la expresión pleque 
pleque, epéntesis de peleque. En cuanto a patasca^ tal 
vez venga de pata, ya que las patadas están allí a la or- 
den del día. Policía es el cuerpo encargado de velar por 
el mantenimiento del orden público y la seguridad de los 
ciudadanos, pero en Panamá se ha tomado el nombre 
abstracto por el concreto y se ha designado con el nom- 
bre de policía, el cuerpo y cada uno de los mismos. En 
lo que se refiere a bochinche, esta palabra significa ade- 
más de lo anteriormente dicho, cuentos, mentiras que se 
dicen de alguna persona o familia y que van tomando 
cada vez mayores proporciones. El vocablo parece de- 
rivarse de bochincha, vejiga llena de viento que llevaban 
las personas encargadas de guardar el orden en los tu- 
multos y con la cual pegaban a los revoltosos haciendo 
mucha bulla y poco daño. Sin embargo, el daño que 

197 



L u i s i t a Aguilera Patino 

puede hacerse con un bochinche puede ser muy grande. 
Por lo que respecta a gresca, la voz es castellana; 
chirola, designa la cárcel. La palabra española es chi- 
rona. La igualdad en el punto de articulación de lo s fo- 
nemas ti y / ha hecho posible el cambio. Rumbo es sinó- 
nimo de generosidad, ostentación, lujo; en castellano 
significa lo mismo. Para trago, ver lo dicho antes sobre 
esa palabra. 

Batiborrillo: es una especie de mezcla confusa de co- 
sas distintas. El término se deriva de batir y se formó 
por analogía con revoltillo, del cual tomó también el 
¡significado, pues esta expresión designa el conjunto de 
muchas cosas mezcladas sin orden ni método. 

Berrinche: significa enojo, cólera; se usa sobre todo 
aplicado a la cólera de los niños, pues la de los grandes 
es llamada generalmente braveza, voz que se deriva de 
bravo, que viene a su vez del italiano bravo. 

El empecín?.miento o capricho por algo, pero de corta 
duración, es llamado birria. Viene la palabra del por- 
tugués birra. Sinónimo de birria es la expresión angu- 
rria, que se origina en estangurria del griego stragx (go- 
ta) y ourein (orinar) que significa enfermedad de la 
vejiga, cuando gotea la orina frecuentemente. En la 

198 



El panameño visto a través de su lenguaje 

forma como usan la palabra los panameños hay tal vez 
una cierta relación con lo que ella en realidad significa, 
pues en Panamá se dice: "Ya comenzó con la angurria", 
refiriéndose a la persona molesta y fastidiosa que todo 
el día está hablando de lo mismo o pidiendo algo que 
desea. Y por esta misma razón se dice que comenzó con 
la matraca^ de la persona que cansa a todo el mundo 
repitiendo o solicitando la misma cosa. Son el ruido sor- 
do de la matraca sin bajos ni altos, siempre igual y 
siempre fastidioso, compara el panameño el sonsonete 
molesto del que repite la misma cuestión. 

Soflasma: es lo mismo que molestar todo el día pi- 
diendo o hablando de las mismas cosas. Esta palabra 
significa en España ardor que sube al rostro por ver- 
güenza o enojo, y como lo más seguro es que este enojo 
también lo cause la necedad continua de un tercero, el 
panameño tomó la causa por el efecto y llamó soflama 
a la causa que la produce. 

Bola: es un término indicativo de mentira, embuste, 
quizá por el hecho de que ésta suele rodar tan rápida- 
mente como aquélla. 

En lugar de mentira es corriente usar en Panamá 
embuste, por considerar tal vez aquella palabra fuerte 

199 



L u i s i t a Aguilera Patino 

y ofensiva; de ahí que se use también el adjetivo embus- 
tero con más frecuencia que mentiroso. "Pedro es muy 
embustero". 

Sinónimo de mentira es la expresión mécora; meco- 
rero es el que dice mécoras, las cuales son denomina- 
das también púseres. 

En Panamá las mentiras no se dicen sino que se pe- 
gan, y los niños nunca mienten sino que pegan men- 
tiras; de ahí que quien dice una mentira y es creído, 
diga la pegué; y quien no cree lo que le cuentan 
conteste: ésa no me la pegan. Pega por otra parte, es 
también mentira, y así se dice: eso es pega. Tal vez 
como pegársela a uno, significa chasquearlo, se ha to- 
mado a pegar para unirlo a mentira, la que por lo 
demás no deja de ser un chasco para quien la cree. 

Bolada: es una expresión significativa de mala juga- 
da o mala pasada que se le hace a otro. En Colombia la 
palabra signific^^ jugarreta y de allí tal vez la hemos 
tomado. También se usa bolada en el sentido de parte 
que se da a otro de algo que se come, o de algún dinero 
que se ha ganado. Y así es corriente pedir a un jugador 
ganancioso, diciéndole: pásame la bolada. 

No es fácil dar una definición más o menos exacta 

200 



El panameño visto a trates 'Ir su I >■ n /( u a j e 

de lo que significa la palabra bodoco, pero se emplea 
para indicar que se trata de algo que se endurece o se 
vuelve un nudo. El término viene de bodoque (del ára- 
be bondoc, avellana, bala), en su significado de cual- 
quier objeto pequeño duro y molesto. "La lengua se 
me volvió un bodoque y no pude pronunciar una pa- 
labra". 

Bongo: es la embarcación pequeña y ancha que usan 
los indios de la América Central, particularmente en 
el río Chagres, pero en Panamá esta palabra es sinó- 
nimo también de gordo. El uso del vocablo se debe a 
la semejanza que encuentra el panameño entre la per- 
sona gorda y rolliza y la embarcación en referencia. 

Otra embarcación pequeña, plana y sin quilla fabri- 
cada de una sola pieza que se mueve y gobierna con 
el canalete es llamada cayuco, voz que según parece, 
viene de cayac, denominación de una barca por el estilo 
del cayuco que usan los esquimales en el Polo Norte. 
En cuanto al chingo, esta voz designa la embarcación 
pequeña propia para pocas personas, parecida al cayu- 
co. La palabra se usa también en el sentido de corto, 
chico, acepción que ha tomado el vocablo debido a la 

201 



L u i s i t a Aguilera Patino 

calidad esencial del chingo, su pequenez. "El traje me 
queda chingo". 

Panga: es la palabra con que generalmente se desig- 
na al bote o lancha. El vocablo debe haber sido intro- 
ducido en Panamá por los naturales de China o Fili- 
pinas, pues en estos países usan sus habitantes una pe- 
queña embarcación cuyo nombre es pango, término que 
se transformaría en panga, que es la voz usada en la 
actualidad. 

Gasolina: se usa en Panamá en lugar de gasolinera. 
Gasolina es la lancha movida con motor de gasolina. 
Si se ha aceptado vapor por buque de vapor, no hay 
razón para repudiar el uso de gasolina por gasolinera. 

El benjamín de la familia es llamado bordón. La pa- 
labra debe haberse tomado del lenguaje poético, pues 
en éste, bordón significa el verso quebrado que se repite 
al final de cada copla. 

Un substantivo derivado de borrar es borrador, el cual 
designa particularmente, la goma de borrar. "Pásame el 
borrador para borrar la plana". 

Boyadura: expresa la acción y efecto de boyarse, 
esto es, no realizarse aquello que deseamos y cuyo 
buen principio hacía presumir el éxito. "Creyó que el 

202 



El panameño visto a través de su lenguaje 

empleo iba a ser para él, pero se dio la gran boyadura 
porque lo crearon para otro". 

Breva: no es la primera fruta de la higuera en los 
países cálidos, ni tampoco el cigarro puro algo aplas- 
tado y menos apretado que los de forma cilindrica; con 
ese nombre se designa un tabaco prensado durísimo, su- 
mamente fuerte en nicotina que se fabrica con el tabaco 
Virginia. Los campesinos lo usan mucho para fumarlo 
en pipa o mascarlo. También lo emplean como remedio 
contra las garrapatas. "Él no fuma cigarrillos pero masca 
breva". 

En vez de cigarro, cuando éste es de los llamados 
habanos se usa tabaco. Se emplea tal expresión porque 
la envoltura de los citados cigarros recuerda a los pana- 
meños, la de los cigarrillos hechos con las hojas ente- 
ras del tabaco y que reciben este nombre. La semejanza 
de forma entre los tabacos y los cigarros habanos, hizo 
que a estos últimos se les designara con el nombre de 
los primeros. Por otra parte, las cajas que contienen ci- 
garros habanos llevan por fuera la expresión tobáceo, y 
agregado a esto, Habana o Jamaica, es decir, el lugar 
de origen. 

Cacha: no significa en Panamá las hojas, ni cada una 

203 



L u i s i t a Aguilera Patino 

de las mismas que forman el mango de las navajas y de 
algunos cuchillos, sino en general la empuñadura de 
cualquier arma. Cacha se emplea también en lugar de 
cachaza, término usado como sinónimo de lentitud y 
sosiego en el modo de actuar. Cachaza viene del turco 
cachacha, tardo. 

Cacho: se emplea como equivalente de mentira; y es 
en el pan dispuesto en cierta forma, los pedazos que se 
cortan de «us extremos, tal vez por su forma puntia- 
guda un tanto parecida a un cuerno. 

Camarón: es el nombre de un pequeño crustáceo ex- 
quisito de sabor, sea cual fuere la forma como se ade- 
rece. En sentido figurado se emplea la expresión para 
designar la propina, ganancia o utilidad eventual que 
obtiene un individuo. Esa ganancia inesperada, que se 
obtiene, resulta tan agradable al espíritu, como un plato 
de camarones bien aderezados al estómago más exi- 
gente. 

Derivado de camarón es muy común en Panamá el 
verbo camaronear^ o sea ganar camarones, obtener ganan- 
cias eventuales. "Con la llegada de los turistas voy a ga- 
nar buenos camarones". "A este hombre le gusta vivir 
camaroneando". 

204 



A/ panameño visto a través de su lenguaje 

Ganar una buena mascada es lo mismo que obtener 
un buen camarón; se tomó aqui el efecto por la causa, 
y en vez de dinero, se dijo algo que puede conseguirse 
con él, cosas de comer, para mascar. 

Pezuña, es el regalo que se pide al mercader a quien 
se compra algo. Sin duda los carniceros acostumbrarían 
a dar a sus clientes como yapa por las compras hechas, 
la pezuña del animal muerto y por extensión se dio el 
nombre a toda bonificación. Y a propósito puede indi- 
carse aquí que en vez de yapa suele decirse en Panamá 
ñapOy por nasalización de la inicial palatal, para indicar 
el regalito que da el vendedor al comprador. 

Es muy frecuente entre los panameños usar la expre- 
sión canalete, como indicativa del remo corto que sirve 
para mover la piragua. El término canalete es un voca- 
blo castellano. 

Cancha: es la pista para carreras de caballos. En 
casi todos los países del Continente Americano, la pala- 
bra cancha es sinónimo de lugar destinado a cualquiera 
clase de deportes. En Panamá se emplea el término para 
referirlo casi exclusivamente a la pista para carreras de 
caballos. 

Caneca: es la botella de loza basta de color amarillo 

205 



L u i s i t a Aguilera Patino 

y forma especial en la que solía venir la cerveza negra 
extranjera. La voz caneca es castellana y designa una 
botella con las características ya indicadas en la que se 
guarda cualquiera clase de líquidos. 

Derivado de cancanear, tenemos cancaneo, significa- 
tivo de tartamudeo, gagueo; el verbo, el adjetivo y el 
substantivo se refieren exclusivamente a las lecturas mal 
hechas de los principiantes. 

Canillera: significa desaliento, miedo, cobardía. Pri- 
meramente la palabra se usó en las peleas de gallos 
para indicar la flojera del animal que no quiere pelear. 
Se suponen que no lo hace porque le duelen las cani- 
llas, y de ahí que se diga que tiene canillera. Hoy con 
esta expresión se designa en Panamá, no sólo la flojera 
de un gallo sino el miedo y la cobardía de un hombre. 
Por otra parte, cuando hay miedo, las canillas tiemblan, 
de modo que en uno u otro caso, el vocablo es por demás 
expresivo. Sinónimo también de miedo y cobardía es la 
expresión culillo. 

En Panamá causan muchos daños en los sembrados, 
las arrieras, cierta clase de hormigas que tienen la espe- 
cialidad de acabar con toda clase de plantas pequeñas, 
especialmente rosales; por eso es necesario resguardar 

206 



El panameño visto a través de su lenguaje 

éstos con los can filones, que son una especie de sombre- 
ros de barro cocido de bordes levantados y con un orificio 
grande en la copa, por el cual se introducen en la plan- 
ta. Este artefacto se llena de agua, la cual impide el 
paso de los insectos. El nombre de canjilón se debe al 
parecido descubierto entre este artículo necesario en la 
jardinería y los cuellos escarolados, que rodeaban la 
garganta, y cuyos bordes rígidos eran llamados can- 
jilones. 

Carilimpieza: denota desfachatez, desvergüenza. Se 
deriva de carilimpio, que se aplica al individuo desver- 
gonzado. La vergüenza enrojece el rostro, pero la per- 
sona que carece de ella, mantiene siempre su cara sin 
sonrojo, limpia, con su propio color. De este hecho sin 
duda nació el vocablo. Y por lo mismo, se aplica a las 
mujeres ligeras de cascos, porque ellas tienen perdida 
la vergüenza. "Fulano es tan carilimpio, que después de 
haber sido insultado por Mengano, le pidió dinero". "Ella 
está hecha una carilimpia". 

Cuando el panameño se enoja, una de sus expresiones 
favoritas y con la cual llama al causante de su cólera 
es sin vergüenza, frase que equivale al adjetivo carilim- 
pio. Sin vergüenza es una expresión sumamente ofensiva 

207 



L u i s i t a Aguilera Patino 

que también significa relajación moral, falta de digni- 
dad. Derivado de sin vergüenza tenemos el verbo sin 
vergüencear, el substantivo sinvergüencería y el adje- 
tivo sinvergüenzón; y como en el caso de carilimpia, sin- 
vergüenza se aplica también a las mujeres un tanto li- 
vianas. 

Cariñosa: es el nombre que con toda ironía da el pa- 
nameño a la sarna o roña, tal vez por el afecto tan grande 
que le demuestra al individuo que la tiene consigo al no 
quererse desprender de él ni dejarle un momento tran- 
quilo con la rasquiña. Esta última palabra, lo mismo 
que rasca, son sinónimas de picazón. Ambas se derivan 
de rascar, esto es, raer con las uñas. Derivada también 
de rascar es usada la expresión rascadera como acción 
y efecto de rascar. El panameño tiene un gusto especial 
en formar substantivos posverbales terminados en era. 
Tal vez este sufijo sea para él más expresivo de la acción 
del verbo del cual se deriva, y por lo mismo es corrien- 
te oír: subidera, tajadera, cantadera, habladera, moja- 
dera, saltadera, estudiadera, brincadera, etc. 

Coto: se emplea como símbolo de bocio, voz casi des- 
usada en Panamá. 

Currumbamba y obradera: ambos términos significan 

208 



El panameño visto a través Je ju lenguaje 

defecación continua motivada por indisposición estoma- 
cal; el primero de ellos parece ser una voz onomatopé* 
yica; en cuanto al segundo se deriva del verbo obrar. 
(Ver lo dicho sobre los substantivos en era). 

Porquería: es sinónimo de excremento y por lo mismo 
se usa también como significativo de cosa sin valor. 

Disípela: en lugar de erisipela es frecuente entre el 
vulgo. En la deformación de la palabra debe haber in- 
fluido la ley del menor esfuerzo. Los fonemas r y d 
tienen casi el mismo punto de articulación, siendo para 
el vulgo tal vez más fácil el segundo que el primero. 

Dolama: es tanto un padecimiento físico como un con- 
junto de ellos. "Tú siempre estás con una dolama". "Ten- 
go el cuerpo hecho una dolama". El término se deriva de 
dolor. 

Garr Otilio: es el nombre con que generalmente se de- 
signa a la difteria. El vocablo tiene su origen en el hecho 
de que la muerte causada por la difteria 'se presenta en 
la misma forma que la muerte por garrote. Ambas se 
deben a la asfixia y la impresión debe ser la misma, por 
cuanto en ambas existe el estrangula miento. Por el pa- 
recido, y aun tal vez para evitar confusiones, se usó el 

209 



L u i s i t a Aguilera Patino 

diminutivo de garrote, esto es garrotillo. "El pobre niño 
murió de garrotillo". 

La pleuresía se conoce entre la gente del pueblo con 
el denominativo de dolor de costado, por los dolores que 
en esa parte del cuerpo siente el enfermo, y la apendi- 
citis, con el nombre de cólico miserere. La fuerza del 
dolor hacía tal vez pedir misericordia, de ahí el nom- 
bre, usado también en España para indicar aquel dolor 
causado por un cálculo intestinal o una hernia diafrag- 
mática y que casi siempre es mortal. Para la medicina 
moderna, la apendicitis no presenta dificultad alguna. 

El tétano infantil es llamado mal de siete días. El 
nombre se debe a que el niño que ha logrado soportar 
la enfermedad todo este tiempo (siete días) se salva. 

Cierta clase de vejigas o diviesos sumamente dolorosos 
que aparecen generalmente en los dedos de las manos y 
los pies y en el talón, son llamados siete cueros. La piel 
de la parte afectada se pone tan gruesa y tan dura, que 
es muy difícil cortarla; es como si hubieran muchos en 
lugar de un solo cuero. Muchas veces estas vejigas tienen 
en el centro un punto negro formado por una sustancia 
muy dura y muy difícil de sacar, entonces reciben por 

210 



El panameño visto a través de su lenguaje 

esta misma particularidad el denominativo de ojo de 
pescado (dic. ojo de pescao). 

A la insolación suele designársele con el nombre de 
tabardilloy de tabardete, del latín tabes (fiebres) y ar- 
dens (ardiente). 

Gota serena: es la denominación que se la da a la oftal* 
mía por confusión con la amaurosis, que es la que en 
realidad se llama así. La confusión se explica porque 
las dos son enfermedades de los ojos. 

Carlanca: es el grillete; el nombre tiene su razón de 
ser, pues no deja de tener semejanza en la forma y en 
la función entre el anillo con cadena que sujeta al 
preso y el collar ancho de hierro o de cuero fuerte con 
puntas de hierro puestas hacia afuera que se coloca en 
el cuello de los perros para impedir la mordedura de 
otros animales. 

Carpeta: es la pieza de hule que se coloca general- 
mente sobre las mesas para mantenerlas limpias. La 
palabra se deriva del francés carpette. En España la 
palabra designa la cubierta o badana de tela que se 
pone sobre las mesas y arcas para aseo y limpieza. 

Cascara: por lo mismo que significa la corteza dura 

211 



L u i s i t a Aguilera Patino 

que cubre algunas cosas, sirve también para denotar 
la vaina o funda de las armas. 

Cascotazo: designa el golpe dado en la cabeza con 
los nudillos de los dedos. La palabra se deriva de cas- 
cote, y ésta de casco. Cascote es un fragmento de algu- 
na fábrica derribada; puede ser una piedra, un ladri- 
llo, y cascotazo, golpe dado con el cascote, que siempre 
es algo duro; como la impresión producida por el 
golpe dado con el cascote y el dado con los nudillos 
de los dedos (que es la parte más dura de los mismos), 
es más o menos parecida, de ahí el término cascotazo 
para indicar este último. 

Chopazo: es el golpe dado con el chopo; el chopo 
es la escopeta. La palabra es castellana y significa fusil 
de soldado. Por extensión cualquier golpe es denomi- 
nado en Panamá chopazo. 

Costalada y costalazo, vale como caída con el consi- 
guiente golpe. Ambas palabras se derivan de costado. 
En un principio costalada debió significar en Panamá 
golpe en el costado, pero por extensión se aplicó a 
cualquier caída violenta. 

Moretón: vocablo castellano, poco usado en la ac- 

212 



El panameño visto a través de su lenguaje 

tualidad, pero muy común en Panamá para indicar el 
cardenal o equimosis producido por un golpe fuerte. 

Chibola: es el bulto que hace un golpe o un grano 
en la cabeza o en cualquiera otra parle del cuerpo. La 
palabra debe haberse formado por contaminación entre 
los términos chichón y bola. Es clnbola un vocablo de 
uso corriente en Centro América con el significado de 
cuerpo pequeño y redondo. 

Equivalente a protuberancia tenemos la voz chumba. 
Denota al mismo tiempo irregularidades que se advier- 
ten en los vestidos, hacia los lados de las costuras, cuan- 
do no están bien amoldados al cuerpo. ¿Tendría algo 
que ver nuestra voz chumba con el higo chumbo (fruto 
del nopal)? Pero si no es por la forma de la fruta en 
cuestión y la de la protuberancia que generalmente suele 
formarse en el cuerpo a consecuencia de un golpe o un 
grano, no veo cuál puede ser la semejanza. 

Chicote: significa látigo y también prejtina de los cal- 
zones y enaguas. Chicotazos son latigazos y chicotear dar 
latigazos a alguien. 

Limpia: equivale a azotaina. Tal vez esto de limpia 
se refiere a la limpieza que la azotaina hará (por lo 
menos eso es lo que se desea y espera) de los defectos 

213 



L u i s i t a Aguilera Patino 

y malas mañas de una persona, pues por el temor al 
castigo, tratará de enmendarse. 

Mongo: es sinónimo de golpe, puñetazo; y monguear, 
derivado de mongo, equivale a dar golpes o puñetazos, 
y también pegarle a un trompo que está fijo en el suelo, 
con otro u otros trompos hasta desenterrarlo. 

Puño: es significativo de puñetazo. Se ha tomado la 
causa por el efecto, y así se dice "le di en la cara un 
buen puño". 

Rebencazo: se deriva de rebenque, así es que su ver- 
dadero significado debería ser golpe dado con el reben- 
que. Esto significó en un principio, pero por la seme- 
janza en los efectos se ha hecho sinónimo de latigazo, 
rejazo, cuerazo. 

Zurra: es lo mismo que azotaina. El término viene 
del árabe zoar, "pelos, acción de curtir las pieles u otra 
cosa a este modo", de ahí que figuradamente se emplee 
para indicar una paliza. En portugués es surra. El tér- 
mino es castellano. 

Trompada: es el golpe dado en la boca; pero como 
despectivamente se hace a boca sinónimo de trompa, 
el golpe dado allí, se denomina trompada. 

Casero: no es el dueño o administrador de una casa 

214 



El panameño visto a tr avii de ju lenguaje 

sino el que la alquila, y lo es también el cliente de una 
tienda; buscar casería significa buscar clientes, parro- 
quianos que vengan a dejar su dinero en nuestro negocio. 
Casería es un término derivado de casero en la acep- 
ción de persona que es muy asistente a su casa y cuida 
de su gobierno y economía, o en la acepción antigua de 
inquilino. 

La acción y efecto de adular es llamada en Panamá 
cepillería. (Ver Cepillar, pág. 175). 

Colochos: son los rizos que se hacen en las cabelleras 
infantiles; son también las virutas que sacan los car- 
pinteros de la madera, las cuales aparecen rizadas. A 
su parecido con ellas se debe que se llamen con este nom- 
bre los rizos de los niños. En Guatemala y Salvador 
tiene esta palabra las acepciones antes mencionadas. 
Según se dice, el término viene de colotl, voz azteca que 
significa alacrán, aunque el único punto de contacto que 
se puede encontrar entre el arácnido efi referencia y 
un rizo, es que en éste el cabello aparece enrollado, y 
el alacrán hace de su cola un rizo enrollándola y des- 
enrollándola a voluntad. 

Condolencia: neologismo usado en Panamá tan fre- 
cuentemente como pésame. (Acept. por la Academia). 

215 



L u i s i t a Aguilera Patino 

En lugar de contendedor, se emplea siempre conten- 
dor, aunque el primer término parece ser el correcto. 
Sin embargo en algunos diccionarios de la lengua caste- 
llana, tales como "El Pequeño Larousse Ilustrado", de 
1939, y cuya adaptación española es de Toro y Gisbert, 
aparece contendor como sinónimo de contendedor. 

Coníesta: apócope mal formado de contestación, así 
como pronuncia, lo es de pronunciación y conversa de 
conversación. "No te olvides de traerme la contesta". "Él 
perdió la pronuncia". "Continuemos en la conversa". 

Contralor: y no controlador se emplea para desigual 
al individuo que controla las finanzas. 

No es necesario anteponer la expresión alto a copete, 
para que esta palabra indique rango; esto se debe al 
propio significado de copete, en cuyas diversas acep- 
ciones siempre expresa algo que se encuentra en un lu- 
gar superior. "Esta persona es de copete". 

El término destinado única y exclusivamente para in- 
dicar en Panamá la merienda que se acostumbra a tomar 
entre el almuerzo y la comida es cosita. La misma inde- 
terminación de la colación, que puede consistir tanto 
en un dulce, como en una fruta, helados, etc, a la vez 
que la inconsistencia de la misma, ha dado origen al 

216 



El panameño visto a través de su I r n f; ti a j e 

término y al uso del diminutivo. Alguien diría: "dame 
la cosita", y el término quedó consagrado. Yo quiero 
mi cosita. Déme un real para comprar mi cosita. 

Cospe: es la costra bien sea formada por la acumu- 
lación de polvo en nuestro cuerpo, o de la caspa en la 
cabeza, y por la falta de limpieza en los muebles y 
vasijas, y en general en cualquier utensilio. Como la 
caspa forma esta costra, y también la forma esta acu- 
mulación del polvo, se creó el vocablo cospe, parecido 
a caspa, pero también distinto, para diferenciar segura- 
mente su significación de la de caspa en si, que es una 
especie de escamilla. 

Surro: equivale a sucio, sarro acumulado en la piel 
por la falta de limpieza. La palabra se formó por conta- 
minación entre sucio y sarro, puesto que participa de 
las dos tanto en el significado como en la forma. Como 
ahora se trata del sucio acumulado en la piel y no en 
los dientes, tal palabra evitó la confusión. 

La tira de cuero que usan los hombres para sujetarse 
los pantalones es la correa y por servir para algo pare- 
cido y por el lugar en donde se pone, se designa con este 
nombre, al cinturón de cualquier material que ajusta el 

217 



L u i s i t a Aguilera Patino 

vestido de las mujeres a la cintura. Cuando esta correa 
es de tela se le llama cinturón. 

Coteja: se aplica esta expresión, cuando en el con- 
fronte de dos personas o dos cosas, resulta una igualdad. 
Así dos personas son cotejas cuando tienen la misma 
edad. Caballo y jinete son cotejas, cuando resulta una 
igualdad relativa entre la fuerza y tamaño de la bestia 
y la habilidad del jinete. La palabra, indudablemente 
se deriva de cotejar. Coteja, aun cuando incluye en su 
significado el de comparación, añade el de igualdad, que 
no está en el verbo. "María es coteja con Chela". 

La constelación de la Cruz del Sur es denominada 
Crucero. La terminación de lucero que se le ha dado a 
la palabra, se debe a que ella designa una de las cons- 
telaciones que más nítidamente se destaca en el cielo de 
los trópicos. 

Cuelga', es el presente que se le ofrece a una persona 
en el día de £T¿ cumpleaños. La palabra es una voz cas- 
tellana. 

Curtiembre: se emplea en lugar de curtiduría. Se de- 
riva de curtir, pero se ha formado por analogía con 
curtiente. 

Con el significado de picador se usa la voz chalán. 

218 



El panameño visto a través de su I e n fi u n j e 

La razón de su empleo es con toda seguridad el hecho 
de que tanto el chalán como el picador tienen que ver 
con caballos, aunque en el primer caso se refiera a la 
compraventa de caballos y en el segundo al que tiene 
por oficio domarlos y adiestrarlos. Por otra parte el 
chalán usa de mañas para vender sus animales, lo que 
también hace el picador para poder domar los suyos. 
En Colombia es usado el término chalán con el mismo 
sentido que en Panamá. 

Chaguala: este nombre se le da a los zapatos que a 
fuerza de uso se han ablandado y anchado. También 
se denominan así los zapatos de género, dado lo cómo- 
dos que resultan al pie. El término chaguala es nativo 
de Colombia, en donde significa zapatos viejos. 

Lo mismo que en España, el calzado a modo de zapato 
de suela ligera que se usa dentro de casa, es denomi- 
nado chinela. 

Chamuchina: es lo mismo que cantida^, porción de 
gente, sea cual fuere el sexo y condición. La palabra 
es una deformación de chamusquina, en su significación 
de riña, pendencia, jarana, en las cuales siempre es un 
grupo de personas quienes la forman. Como chamus- 
china indica también la acción y efecto de chamuscarse, 

219 



L u i s i t a Aguilera Patino 

idea que no tiene ninguna relación con jarana y riña, 
el panameño para evitar confusiones agregando un ter- 
cer significado a la misma palabra, dijo chamuchina, en 
la que se nota cierta diferencia con el término del cual 
proviene. 

Chancaco, choroco y ñoñoco: son los nombres que se 
le dan a la pepita de marañón aplastada, la cual queda 
convertida en una especie de tejo que resbala fácilmente 
y por lo mismo es adecuada para emplearla en diversos 
juegos. Chancaco y characo deben ser voces indígenas. 
En Méjico existe la palabra chancaco, como significativa 
de unos panes cuadrados hechos con la zurrapa del azú- 
car; y en toda América es conocida la expresión chan- 
caca como sinónimo de azúcar mascabado. 

Choquiro: es el collar de cuentas o semillas que se 
ponen al cuello las gentes del campo y sobre todo las 
cholas, para su adorno. La palabra es de origen caste- 
llano y significa los abalorios que llevaron los españoles 
a América para comerciar con los indios. 

Chécheres, chunches y chüimicos: son sinónimos de 
trastos, cachivaches, baratijas y cosas menudas. El pri- 
mer término es originario de Colombia. En Salvador 
se usa chunches con el mismo significado que en Panamá. 

220 



El panameño visto a tr avé$ de su lenguaje 

Chercha: equivale a burla, chacota. El término tam- 
bién 08 frecuente en Venezuela. 

Chicoleo: con esta palabra se designan las bromas, las 
risas, los chistes que resultan siempre que se encuentran 
varios amigos juntos. La palabra es castellana, pero su 
significación difiere un tanto de la que se le da en Pa- 
namá, ya que en España se refiere al dicho o donaire 
que se usa con las mujeres para galantearlas, exclusi- 
vamente. 

En la acepción de chicoleo se usa chichibeo. La pala- 
bra española es chichisbeo, galantería continua del hom- 
bre a la mujer. Chichisbeo se deriva del italiano ci- 
cisbeo. 

Chistería: es derivado de chiste; tiene el significado 
de broma. "Eso te lo dije por chistería". 

Chocanterías: es lo mismo que groserías, rufianadas, 
burlas. El substantivo se deriva de chocar tomado en el 
sentido de causar disgusto. Chocanterías son palabras 
y expresiones chocantes que se dicen a otros. 

Relajo y relajüo: significan broma divertida, espar- 
ción, distracción del ánimo, entendiéndose por esto, la 
risa, la bulla, las bromas que suelen aparecer en toda 
reunión de amigos. Relajo en este sentido viene de reía- 

221 



L u i s i t a Aguilera Patino 

jar en la acepción de hacerse menos severo, menos rigu- 
roso. Sin embargo en Panamá no se usa relajar, sino 
relajear que significa lo mismo que bromear, chistear, 
reírse y aun gritar entre amigos, por lo que debe haberse 
derivado de relajo, en el sentido que comúnmente se 
le da esta palabra en el Istmo, y por lo mismo tiene 
igual terminación que bromear y chistear. 

Relajo casi nunca se usa con la significación de licen- 
cia de costumbres, aunque sí se oye con frecuencia el 
adjetivo calificativo relajadas, refiriéndose a las cos- 
tumbres depravadas. Relajo se emplea también como 
sinónimo de desorden. 

Relajito es un diminutivo de relajo y tiene el signifi- 
cado de broma divertida y alegre. "Desde que ella llegó 
comenzó el relajito, pues siempre tiene un chiste opor- 
tuno". "La fiesta hubiera quedado mucho mejor si no hu- 
biera habido tanto relajo". 

Chichi: nombre cariñoso que se aplica generalmente 
a los niños pequeños. "Qué linda está la chichi". "Qué 
bello es el Chichi". 

Chinga: es el denominativo de un juego de suerte y 
azar con barajas españolas y todo juego en general. 
Chinga debe ser una voz de procedencia hispana. Chin- 

222 



El panameño visto a través de su lenguaje 

gar es un provincialismo andaluz significativo de odio, 
y chingarse significa en la Península, llevarse un chasco, 
lo que también sucede por lo general en el juego. En 
Costa Rica se usa el término chinga para indicar lo 
que pagan los jugadores al garitero, que en Panamá se 
llama coimOy y chinguear pagar la chinga. En Panamá 
este verbo es sinónimo de estar en la chinga, es decir 
jugar juegos de suerte y azar. **Ello8 pasan todo el día 
chingueando". 

Chipín: expresión sinónima de silencio. 

Chiripa: significa acierto casual. Esta voz se ha toma 
do del juego de billar, en donde se aplica a la suerte que 
se gana por casualidad. La palabra, que tenia un signifi 
cado restringido, ha pasado a denotar algo más general 
y esto naturalmente se debe a la relación que indudable 
mente existe en la forma como se ha producido el acierto 
en el juego de billar y cualquier otro que sea como aquél, 
obra de la casualidad. 

Derivado de chiripa, tenemos la expresión chiripazOy 
a la cual se le ha dado tal terminación para indicar en 
sentido ponderativo todo acierto casual; y lo mismo pue* 
de decirse de chiripón, que significa lo mismo que chi- 
ripazo. "Por chiripa gané en las carreras". "Por un chirí* 

223 



L u i s i t a Aguilera Patino 

pazo conseguí ese empleo". "Por chiripón obtuve el pre- 
mio gordo". 

Paloloco: significa como chiripa, un acierto obtenido 
por casualidad. Paloloco quiere decir palo ciego, algo 
así como un acierto eventual. "Mi caballo pegó un palo- 
loco en las carreras y ganó". 

Chiva: con esta palabra no se quiere designar una ca- 
bra sino el ómnibus destinado al servicio público. Se dice 
que la palabra fué creada y empleada por primera vez 
por un panameño que al comprar esta clase de vehículo 
para trabajar con él, dijo a sus amigos: "ésta es mi chi- 
va" refiriéndose a que por medio de él podría sostener 
a su familia. El hombre hizo fortuna y desde entonces 
comenzó a llamarse así, a esta clase de carruajes; no obs- 
tante esto, algunos aseguran que el nombre se debe al 
ruido de la bocina que parecía a los panameños seme- 
jante al balido de las cabras. 

Yo creo que las dos cosas pueden compaginarse: un 
panameño usó por primera vez la expresión, y los demás 
la aceptaron en vista del parecido entre el ruido de la 
bocina y el balido de la cabra. 

Otra palabra creada como las anteriores por el inte- 
resado es pite, que significa contrabando de sal. El térmi- 

224 



El panameño visto a través de su I e n (; u a j e 

no fué creado por Don Ricardo Arias contratista del mo- 
nopolio de sales existente en Panamá en las postrimerías 
de la dominación colombiana en el Istmo, para indicar el 
contrabando del artículo. 

Chivera: se deriva de chivo y significa perilla, barba. 
El nombre se creó recordando las barbas del animal. 

Chisguete: es corriente esta expresión para indicar los 
chorritos que lanza violentamente algún alimento o man- 
jar que se cuece al fuego. Es una voz onomatopéyica de 
procedencia castellana. "Ahora es difícil revolver el dul- 
ce porque está lanzando chisguetes". 

Toda cosa espesa y pegajosa cuya cantidad puede ser 
grande o pequeña es denominada pezgote. La palabra 
castiza es pegote, pero siendo como es un derivado de 
pez, el panameño encontró muy natural decir pezgote y 
no pegote. "Un pezgote de dulce caliente me cayó en la 
mano y me quemó". 

Los indios civilizados son designados ep Panamá con 
el nombre de cholos. El término se deriva de choles, 
nombre de una nación precolombiana de la América 
Central. 

Derivada de chorizo y significativa de retahila o por- 
ción de cosas, tenemos la palabra chorizada. "Me dijo 

225 



L u i s i t a Aguilera Patino 

una chorizada de cosas". "Tengo una chorizada de tra- 
jes". 

Tendereta: es la porción de cosas tendidas en el suelo 
o en una soga. La palabra tendereta es un vocablo caste« 
llano originado en tender. En el patio hay una tende- 
reta de cosas que impide a los niños jugar. 

Con el nombre chombo se designa en Panamá a los ne- 
gros provenientes de los africanos y venidos de Jamaica 
o de Martinica. Generalmente no son ciudadanos pana- 
meños, sino más bien subditos ingleses. La etimología de 
esta palabra constituye un verdadero problema. Algunos 
ven su origen en la voz sambo, indicativa del individuo 
resultante de la mezcla de negro e indio, palabra que 
corrompida, se hizo chombo. Yo creo que más bien 
esta palabra tiene alguna relación con jump boy. Los 
jamaicanos son a menudo bastante ladrones, siempre 
están a la caza de algo, sobre todo los muchachos. Este 
jump boy sería el muchacho que salta, que anda a la 
pesca de alguna cosa, y generalizando el término, ser- 
viría, deformado en su pronunciación para designar a 
todos los jamaicanos, pues no de otra manera se explica 
que los antillanos tengan como grave ofensa tal expre- 
sión dirigida a ellos. 

226 



El panameño visto a través de su lenguaje 

"Que comen los chombos 
bacalao con papa 
y en donde lo cocinan 
en ollas de lata". 

tal dice un canto popular panameño en el que se hace 
burla y se ridiculiza a estos negros. 

En lugar de dejadez es frecuente dejación. La mayor 
parte de los substantivos derivados de verbos terminan 
en ción; por eso no es de extrañar que el vulgo trate 
de seguir la regla general y dar tal terminación a 
todos los substantivos posverbales terminados en ez o 
iento; por eso dicen también entumición por entume- 
cimiento. Por otra parte, tal vez parezcan a los pana- 
menos más sonoras las expresiones en ion, que en ez 
o iento y y esto añadido al hecho de que estas últimas 
terminaciones tienen más ribetes de ilustración que 
aquélla, explica el por qué se encuentran en nuestro 
vocabulario tantos substantivos en ion y no en ez o iento* 

Un canto popular dice: 

"Yo tengo una entumición 
de los pies a la cabeza 
y unos dicen que es pereta 
y otros dejación'*. 

227 



L u i s i t a Aguilera Patino 

El tercero y último toque de la campana que indica 
a los fieles que comienzan los Oficios Divinos, es deno- 
minado dejar. Las creencias religiosas están muy arrai- 
gadas en nuestro pueblo; son raras las personas que 
dejan de acudir a misa, por eso, tocaron dejar, significa 
lo mismo que tocaron para indicar que hay que dejar 
todo lo que se está haciendo y asistir al Templo. 

Para indicar un mal olor, la gente del pueblo suele 
valerse del vocablo dentina. Propiamente debería ser 
hedentina. El término se deriva de heder que significa 
oler mal. 

Dianche: es lo mismo que diantre; ambos se usan 
para consignar al diablo. Dianche es un término caste- 
llano y diantre un galicismo. Viene de diantre. 

Duros: son los jugos de frutas congelados en ciertos 
moldes especiales. Su cualidad característica y opuesta 
a la de los jugos simples de las frutas, les ha dado el 
nombre. "Yo quiero duros de pina". 

Embeleco: es lo mismo que engaño, ilusión y tam- 
bién cosa banal, tontera. El término es castellano. 

Embolador: es sinónimo de limpia botas. 

Espuela: en Panamá lo mismo que en otras partes 
de América, se usa esta palabra en lugar de espolón 

228 



El panameño visto a través de su lenguaje 

refiriéndose a la protuberancia ósea que tienen los 
gallos en los tarsos; tal vez por la semejanza que pres- 
tan el espolón del gallo y la espuela, se le ha dado a 
aquél el nombre de ésta. "Este gallo tiene las espuelas 
bien afiladas". 

En lugar de formulario y planilla se usa también la 
voz esqueleto. "Tráeme un esqueleto de telegrama". 

La extremada delgadez es denominada flaquencia^ 
palabra que se usa en lugar de flaqueza, pero no en el 
sentido de debilidad de ánimo. "Ella ha llegado a una 
flaquencia extrema". 

Ciertas exteriorizaciones del enamorado a su dama, 
verbigracia las reverencias y saludos ceremoniosos, se 
• suelen llamar sobre todo en el interior de la República 
filustrías, "¿Te fijas en las filustrías que te hace Fu- 
lano?". 

Flato: es lo mismo que tristeza y melancolía. 

Flete: no es sólo el precio que se paga»por el alquiler 
de una embarcación, sino también el que se paga por 
cualquier medio de transporte. "Quiero mandar mi equi- 
paje en una chiva, pero el flete es demasiado caro". 

La persona que viaja gratis es llamada pavo. En un 
principio debió decirse viajar como pavo, pues ésta, la 

229 



L u i s i t a Aguilera Patino 

más grande de las aves comestibles, no pagaba pasaje 
(ahora sí), expresión que se reduciría después a pavo 
únicamente. Derivado de pavo tenemos el verbo pa- 
vearse, que significa hacer novillos, expresión ésta, des- 
conocida por el pueblo. Tal vez surgió el verbo con tal 
significación aludiendo a lo caminador que es el animal 
en cuestión. "Me pavié de la escuela y me fui de pavo 
en la chiva". 

Fogatada: parece un aumentativo de fogata, pero no lo 
es. Significa simplemente fogata. "Hicieron una gran 
fogatada". 

Follado: voz onomatopéyica indicativa del ruido 
sordo que hacen los cohetes cuando no estallan normal- 
mente, y triquitraque, onomatopéyica también y signi- 
ficativa del ruido que hace el papelillo lleno de pólvora 
a manera de cohete, al ser arrojado al suelo y estallar, 
son palabras de uso frecuente. 

Fotuto: es la trompeta hecha con un caracol al cual 
se le rompe el vértice para poner los labios. El nombre 
debe ser un vocablo onomatopéyico significativo del 
sonido fututu, que produce la trompeta en cuestión, 
pero también puede provenir de botutu, nombre de la 
trompeta de guerra de los indios del Orinoco. 

230 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Equivalente a molestadera tenemos el substantivo fre- 
gadera. (Ver lo dicho sobre fregar y sobre los substan* 
tivos en era, pág. 208). 

Por frituras o fritadas se usa a menudo la voz fri- 
tangas. Yo vi a la vieja que hacía fritangas. 

Fulminante: se emplea en lugar de pistón o cápsula 
de las armas de fuego, tomando la parte por el todo. 

Diminutivo derivado de fondo es fundillo, que se 
usa para indicar el trasero. De ahí que se hable no 
de azotar las nalgas sino el fundillo de los menores. 
Indicativas de trasero se usan también las expresiones 
fundango, fundamento, funfún, fuste. 

Es corriente en provincias usar la palabra gaceta por 
periódico; esto se explica por el hecho de que en tiem- 
pos de la Colonia, la Gaceta Oficial era la única hoja 
periodística; que en Colombia, país al cual se unió 
Panamá desde 1821-1903, la Gaceta de Santa Fe era 
uno de sus principales periódicos, y qye allí es co- 
rriente emplear gaceta en lugar de periódico. Una cos- 
tumbre remachada por el tiempo no es fácil desarrai- 
garla. De ahí que sea frecuente escuchar frases como 
ésta: "Que poco interesante está hoy la gaceta". 

Significativo de gaznate tenemos la voz galillo. Aquí 

231 



L u i s i t a Aguilera Patino 

como en otros casos se ha tomado la parte por el todo. 
Quiero humedecer el galillo con ese traguito. 

El lazo de cinta que se coloca a las niñitas en la 
cabeza es llamado comúnmente gallo; tal vez el adorno 
aparece ante los panameños como la cresta que adorna 
al ave, y tomando, como en el caso anterior, la parte 
por el todo, llama a aquélla con el nombre de ésta. 

Derivada de gallo tenemos el vocablo galluza, indi- 
cativo del mechón de pelo corto que cubre la frente y 
que es muy del gusto de algunas mujeres. 

Ganchos y ganchitos: son los nombres de ciertos 
utensilios usados por las mujeres para sujetarse el pelo; 
pasador es el denominativo de cierta clase de gancho 
que también sujeta el pelo; y si se entiende por pasa- 
dor lo que pasa de una parte a otra, el término está 
bien empleado. 

Peine, peineta y peinilla: son las denominaciones de 
tres utensilios , necesarios para la limpieza, adorno y 
arreglo del cabello, cada uno de los cuales desempeña 
una función distinta; de ahí la variedad de términos, 
variedad que por otra parte evita confusiones. El peine 
se usa exclusivamente para librar la cabellera de pa- 
rásitos. Es pequeño y de dientes pequeños, delgados y 

232 



El panameño i i s I i) a través de su lenguaje 

muy juntos unos de otros. La peineta, cuya forma y 
tamaño depende del gu^to de quien la usa, sirve tanto 
para sujetar el pelo como para adornar la cabeza. La 
peinilla, siempre más grande que el peine, se emplea 
para peinar, arreglar y alisar el cabello. 

Complemento del arreglo de la cabeza es la pava, 
sombrero de paja, bajo y de alas anchas, usado por 
las mujeres sobre todo en los días veraneros. El nombre 
se debe seguramente al parecido que vio el panameño 
entre la vistosidad y elegancia de esta clase de sombre- 
ros que le quedan admirablemente a las personas altas, 
y la cola no menos vistosa y elegante del pavo. Como 
se trataba de un adorno femenino, le dio terminación 
femenina a ese sustantivo que usó para designarlo. 

Las mujeres suelen también adornarse con sus pren- 
das, esto es, joyas que pueden ser de plata o de oro, 
con o sin piedras preciosas. "Las prendas de pollera de 
Elvira son muy valiosas". 

Gamonal: es lo mismo que cacique de pueblo. Es 
un término corriente en América. 

Genio y geniazo, se usan como sinónimos de carác- 
ter. El diminutivo geniecito se emplea como significa* 

233 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tivo de carácter muy fuerte, "¡Qué genio tan dulce tiene 
ella!". "¡Carlos se gasta un geniecito!". ^ 

Toda bebida que tiene gases se denomina en Pana- 
má gaseosa; se toma el efecto por la causa y se dice: 
Sírvame una gaseosa. 

La hembra del grillo es grilla y sabemos que no 
canta, de modo que al compararla creyéndola grillo 
resulta grilla. De ahí que se use la expresión qué grilla 
cuando algo no ha salido conforme a nuestros deseos, 
y Fulano es una grilla, para indicar que es una cala- 
midad. Grilla, por otra parte, se dice del mal pagador. 
Creemos de buena fe que nuestro deudor nos va a pagar, 
pero resulta grilla y nos da grilla. 

Las papas también se grillan y esto resulta cuando 
se echan a perder. 

En el sentido de indelicadeza se usa comúnmente 
grosería. Se portó groseramente, equivale a se portó 
poco delicadan;'^nte. 

Preguntar cuándo está el guango es preguntar cuándo 
está la comida. En Colombia, guango es el racimo de 
plátanos ensartados, y como en Panamá, el plátano 
constituye uno de los principales productos alimenti- 
cios de la República, muy gustado por el pueblo y en 

234 



El panameño visto a través de su lenguaje 

general por todo el mundo, por extensión se ha llama- 
do el guango a las comidas que se hacen durante el día. 

A la ramera se le llama comúnmente guaricha. El 
término, como ya dijimos, es de procedencia cumana- 
gota y una de sus acepciones es la de mujer. Una mujer 
de la calle vale tan poco, que sin duda por eso llevan 
también el nombre de guaricha las candilejas de hoja- 
lata que usan los campesinos. 

El fruto del guayabo no es sólo guayaba^ pues esta 
palabra sirve para indicar algo de escaso valor. En 
cuanto al uso del vocablo, débese a que siendo el giut- 
yabo una planta silvestre y abundantísima en el Istmo, 
su fruto a pesar de lo sabroso, carece de valor (mone- 
tario), ya que en esto como en todas las cosas, rige la 
ley de la oferta y la demanda. "Compré esta casa por 
una guayaba", esto es a bajo precio. 

Sinónimo de guayaba es la expresión venado (venao) 
tal vez porque entre los animales (runfiantes) cuyas 
carnes se consumen, el venado, es uno de los que cuesta 
menos quizá por su tamaño. "El automóvil que compré 
me costó un venado". 

Hueco: es la denominación de cualquiera clase de 
agujeros y hoyos. "Esta pared está llena de huecos". "El 

235 



L u i s i t a Aguilera Patino 

conejo se metió en ese hueco". "Déjame hacer un hue- 
quito". 

Imperdible: es el alfiler de seguridad que forma 
una especie de broche. Por la seguridad que presenta 
es de difícil pérdida; de ahí el nombre. 

Los cobradores de cuentas son llamados ingleses. 
Durante las guerras de independencia, los ingleses por 
conveniencia y por enemistad con España, concedieron 
empréstitos a las naciones americanas; conseguida la 
independencia, hicieron tantas y tan arduas gestiones 
para conseguir la devolución de sus capitales, que esa 
impresión no se borró de la mente de los panameños, 
y por eso se designó a todo cobrador de cuentas (que 
tiene por lo demás que trabajar de firme para conse- 
guir el pago de las mismas) con el apodo de ingleses. 
Y se emplea la expresión trabajar para el inglés, como 
significativa de trabajar en negocios que a fin de cuen- 
tas no traen ninguna ganancia a los interesados. 

Inopia: es lo mismo que pobreza. A veces tiene el 
panameño sus ribetes de erudito, pues inopia es un 
cultismos de los buenos. "Estoy en la inopia, pues todo 
lo he perdido". 

Inquina: equivale a mala voluntad, odio. Es un tér- 

236 



El panameño visto a través de su lenguaje 

mino castizo Jo mismo que pique^ el cual significa 
como el anterior, mala voluntad. El verdadero signi- 
ficado de esta palabra es el de rencilla, desavenencia 
entre dos o más personas, pero como esto involucra 
generalmente mala voluntad para el causante del senti- 
miento, era fácil que se perdiera el significado primi- 
tivo y que pique viniera a significar en Panamá, algo 
que sólo era una consecuencia de cierta actitud espiri- 
tual. "Como no le aguanto sus groserías me tiene un 
pique único". 

Derivado de halar (dic. jalar) tenemos el substantivo 
halón (jalón) como indicativo de tirón fuerte. 

Cuando por alguna fiesta, un viaje, o cualquiera otra 
cosa, una persona se encuentra ataread ísima y en una 
actividad continua, se dice que está en julepe. Este 
exceso de actividad física motivada por alguno de los 
hechos antes mencionados es lo que en Panamá se llama 
julepe; y esta actividad se refiere más que al orden 
mental, al físico o material. En España es usada la 
palabra julepe, que viene del árabe, chuleb, en sentido 
figurado como indicativo de reprimenda y castigo. Y 
tal vez como en esto hay encerrado algo de molestia, 
fastidio y cierta actividad física, tanto para el que da 

237 



L u i s i t a Aguilera Patino 

el castigo o la reprimenda, como para el que la recibe, 
y ello también se advierte en medio del esfuerzo cons- 
tante, en el trajín continuo a que nos sometemos cuando 
queremos conseguir algo, por esta relación, ha apare- 
cido el término julepe en el vooabulario panameño, 
pues cuantas veces una sola palabra, sirve para exte- 
riorizar una idea y los distintos matices de la misma. 

"El viaje de mi hermana me tiene en un continuo 
julepe". "Tengo la casa en julepe porque mañana doy la 
fiesta". 

Deformación de huronera es la voz jurimera. Huro- 
nera significa madriguera; jurunera se usa metafóri- 
camente para indicar aquellas viviendas pobres, obscu- 
ras y pequeñas que generalmente se encuentran en las 
afueras de las poblaciones. 

"Él vivía en una jurunera cerca del caserío de San 
Antonio". 

Leche: es sinónimo de suerte favorable; se explica 
el uso del término por lo siguiente: en Panamá como 
en todas partes, es la leche un artículo de primera 
necesidad, y se tiene de ella como es natural, la más 
alta opinión, de ahí que lechero, sea el individuo afor- 
tunado en todas sus cosas, mientras que saludo es aquel 

238 



El panameño visto a través de su lenguaje 

que no lo es, ya que la sal en Panamá es símbolo de 
la mala suerte; por eso salazón es la mala suerte lle- 
vada al exceso. ¿Tendrá que ver esto de que la sal sea 
mala suerte, con el pasaje bíblico que cuenta que la 
mujer de Lot fué convertida precisamente en estatua 
de sal por mirar hacia atrás? 

Lío: significa matrimonio irregular. Lo de lío se 
explica por el hecho de que la palabra indica no sólo 
un atado cualquiera (ordenado o sin orden) sino tam< 
bien, embrollo, enredo. ¿Y qué más embrollo que el 
matrimonio sin la aprobación religiosa y social? 

Macuá: es lo mismo que mala suerte. En Cuba se 
usa el vocablo como sinónimo de chasco, desengaño, y 
en las Islas Canarias y en algunas regiones de América 
es corriente macuarse por llevarse un chasco. Macuá 
debe haber surgido espontáneamente en algún jugador 
poco afortunado, y luego la palabra ha hecho fortuna. 
A menudo se oye entre los que tienen mala suerte las 
expresiones: "Qué macuá tengo". "No sigo jugando por- 
que tengo macuá". 

Un término cariñoso para llamar a las abuelas es 
magiiela. La palabra es un compuesto de mamá y 
abuela. Es corriente en Panamá hacer gutural la 6 

239 



L u i s i t a Aguilera Patino 

seguida de ue, fenómeno que también se ve en papa- 
güelo, nombre familiar y cariñoso con que se designa 
a los abuelos, que muchos pronuncian agüelois. 

Derivado de maldad tenemos el substantivo maldi- 
tura formado por analogía con travesura, cuyo signifi- 
cado tiene. 

Mandas: significa en España, oferta, promesa; en el 
Istmo tiene un sentido más restringido; sólo se refiere 
a las promesas hechas a Dios, a la Virgen o a los 
Santos, y consisten en novenas, confesiones, regalos de 
dinero, o uso de ciertos vestidos hechos por lo común de 
una tela llamada listado (listao) por las rayas o listas 
horizontales y verticales que la cruzan. 

Y a propósito de telas, hay algunas cuyos nombres 
se deben a alguna particularidad característica en las 
mismas: tales son por ejemplo, las llamadas céfiro y 
piel de ángel. La primera es una tela suave y lavable, 
de algodón; por su finura y delicadeza ha merecido el 
mismo denominativo del vientecillo suave y blando. La 
segunda, es una tela brillante, tan suave al tacto, que 
para el panameño sólo la piel de los ángeles es com- 
parable a ella. Por eso el calificativo. Y por esa misma 
suavidad y delicadeza se la conoce también con el 
nombre de piel de seda. 

240 



El p a n u m e ñ o visto a través de su ! r n i; tt u j f 

Un licor muy agradable de sabor, especie de mistela 
originario de las Antillas Francesas, es denominado 
por esto, Martinica^ y un refresco hecho a base de 
maíz, raspadura y jengibre es llamado chicha loja, que 
se diferencia de la horchata^ otra bebida refrescante, 
en que esta última se hace de arroz. 

La palabra loja es una desfiguración de aloja, nombre 
castellano expresivo de una bebida preparada con agua, 
miel y especias finas. En cuanto a horchata^ este voca- 
blo se origina en hordiate (cocimiento de cebada, ceba- 
da mondada) y éste a su vez se deriva de hordio, (del 
latín hordeum) nombre antiguo de la cebada. 

En España y en algunos países americanos la hor- 
chata es la bebida refrescante que se hace de almen- 
dras, chufas, pepitas de sandía o de melón, machaca- 
das y exprimidas en agua de azúcar. 

Mecha: es significativo de molestia, aludiendo quizá 
a la mecha o atado de hilos que se pone fn las heridas 
para facilitar su curación y que no por eso deja de ser 
doloroso y molesto. "Ahora tengo que aguantarme la 
mecha de quedarme con este niño toda la tarde*'. 

Mello por mellizo es corriente, así como toca por 
tocayo. 

241 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Mergo, mergollina y mergolla: son tres palabras cu- 
yas raíces son las mismas y la misma de mercar, que 
significan dinero. El hecho de que mercar significa 
comerciar, comprar, y esto no puede hacerse sin dinero, 
es por lo que tal vez tenemos aquellos términos como 
sinónimos de éste. En cuanto al cambio de c por g, es 
fácil, ya que dos guturales pueden confundirse sin di- 
ficultad alguna, dada la semejanza en el punto de articu- 
lación; por otra parte, en esto no se hace más que repetir 
un fenómeno corriente en la formación del lenguaje 
castellano. 

Monis: también se usa frecuentemente en lugar de 
dinero. Es también muy usado en España lo mismo 
que el plural monises, que es inusitado en Panamá. 
Tal vez venga la palabra del inglés money (moneda, 
dinero). Algunos suponen que es originaria del francés 
monnaie. 

Morrocota por moneda de oro es bastante común 
usarlo. El término es traído de Colombia, aunque en 
otros países del Continente, tales como Venezuela, es 
sinónimo de onza de oro. 

La moneda menuda que reparten los padrinos de un 
niño a la gente menuda el día del bautizo es llamada 

242 



El panameño visto a través de su lenguaje 

patacón, y lo es también el obsequio que como recuerdo 
de ese dia se brinda entre los amigos y allegados. El 
término es castizo y significa moneda de plata antigua. 

Micha: es un pan de forma especial. La palabra 
micha debe provenir del francés miche. 

Mono: es la denominación de otra forma de pan que 
debe aparecer como muy mono por su forma cuando 
ha merecido tal nombre. 

Rosca: es otro pan que debe su nombre a su forma. 

Majadera: en el interior de la república es bastante 
frecuente en tiempos de carnaval mojar con agua pura 
o colorante, a las personas que están lo suficientemente 
descuidadas para no impedirlo. "Ya comenzó la mo- 
jadera". 

Mojiganga: es sinónimo de algo ridículo, verbigra- 
cia un sobrecargo de adornos, un ademán cursi. Moji- 
ganga es un vocablo castellano. "¿Para qué te pones 
[esa mojiganga en la cabeza?" , 

La palabra que se emplea para designar a las jóve- 
^nes es muchacha. E)quivale al "chiquilla" de los chile- 
[nos, pero se emplea también para indicar a la moza 
[de servicio (siempre naturalmente que sea joven). Mu- 
chacho, es significativo de joven, y muchachito es el 

243 



L u i s i t a Aguilera Patino 

término corriente para designar a los niños hasta la 
edad de siete u ocho años. Pipiólo, es lo mismo que 
niñito y que jovencito. "Las muchachas irán al baile con 
las muchachas, pero los muchachitos se quedarán en 
casa". 

Noria: es el depósito de cemento útil para bañarse, 
lavar o recoger agua para los animales. Propiamente, 
noria es la máquina hidráulica formada por una especie 
dé rosario de arcaduces, que unidos por un engranaje 
entran vacíos al pozo y salen llenos de agua; también 
es noria el pozo en donde se coloca este aparato, pero 
por extensión se le ha dado este nombre al depósito de 
cemento antes mencionado. 

Ñeque: es significativo de fuerza, vigor. "Venció a su 
contrario porque tiene mucho ñeque". 

Oreja: es llamada el asa de una vasija por la seme- 
janza de forma con la oreja de la cabeza. 

Así como en Chile, es corriente en el interior de la 
república, usar la voz paco como denominativa de 
policía. 

Sinónimo de lentitud es pachocha, palabra que pa- 
rece ser una corrupción de pachorra; quizá para evitar 
confusiones con el vocablo machorra que es indicativo 

244 



á 



El panameño visto a través de su lenguaje 

de hembra estéril, y por lo misino no tiene relación 
con pachorra. 

El animal reproductor es llamado padrote, término 
que se deriva de padre. El aumentativo se debe a la 
importancia que el animal tiene en el rebaño. "El pa- 
drote de mis vacas es de muy buena raza". 

Entre el pueblo, como ya dije, no se usa la voz 
omoplato sino paleta, por la semejanza de tal hueso 
con la paleta del pintor. 

Tomando la parte por el todo, el vulgo designa con 
el nombre de panteón no un túmulo cualquiera, sino 
todo el cementerio. 

Papelón: además de significar un papel grande, y 
en sentido metafórico, escrito sin valor, y hacer el 
ridículo, esta palabra indica también un juego cantado 
y bailado con ritmo binario y ternario. La melodía 
carece de palabras. 

La acción y efecto de parir se denomina parición y 

» 
se usa generalmente en el sentido de cosecha. "La pari- 
ción de mangos ha sido pobre este año". 

Partido: significa dividido, por eso se ha designado 
con esta palabra, la raya o crencha que divide el ca- 
bello, la que suele llamarse también partidura. 

245 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Cuando se abusa de la gentileza de un amigo, se le 
pide excusas por la pechuga. Pero si es muy frecuente 
comer y divertirse a costa de las amistades, entonces 
se dice del individuo que tal cosa hace, que es un 
pechugón. Pechugón es llamado en Colombia al gorrón; 
de este país debió haber pasado el término a Panamá, 
del cual derivó el panameño la expresión pechuga como 
sinónimo de gorronería. Gorrero y vivir de gorra son 
sinónimos de pechugón. 

Pena: por lo común se usa con el significado de 
vergüenza. 

Pendejadas: este vocablo se aplica a los actos cho- 
cantes de otras personas que molestan y enojan; otras 
veces tiene el significado de tontería. El término se 
deriva de pendejo, adjetivo significativo de cobarde o 
tímido. Ambas palabras, pendejada y pendejo son muy 
groseras, y por lo mismo, sólo se oyen en boca del 
vulgo. 

El nombre corriente dado a los policías secretos es 
el de pesquisas. El empleo u oficio que desempeñan 
tales policías les ha dado la denominación. En cambio 
a los espías se les designa con el vocablo sapo. En 
tiempos de elecciones, es corriente que los partidos po- 

246 



£' / i> it n u ni e ñ i> i / a / o (/ través de .i ti I •■ n t: u n ¡ r 

liticos paguen a ciertos individuos para que escuchen 
las conversaciones. Dada la facilidad demostrada por 
el panameño para comparar las cosas de orden físico 
con las del plano espiritual, y aun hacerlas sinónimas, 
y dado también la repugnancia que inspira la contex- 
tura física del batracio en referencia, cuyos grandes 
ojos abiertos y saltones parecen estar atisbando a su 
alrededor, halló muy natural designar con el nombre 
de éste, al individuo espía cuyo oficio es tan repug- 
nante al espíritu como la figura del sapo a la vista. 
"No hables tan alto que el que está allí es un sapo y 
si te oye, te delata^'. 

Plantado y plantaje: se usan a menudo para indicar 
traza, aspecto de una persona. Ambos términos se 
derivan de planta en el sentido de presencia, facha. 
"¡Qué bien plantado es Luis!". "¿Te fijas en el plantaje 
de Camilo?". 

A la buena bailadora, a aquella que es tan suave y 
liviana como una pluma^ se le llama con este nombre. 
Pluma es también el aparato hecho a imitación de la 
pluma del ave y que sirve para escribir, y lo es ade- 
más el conjunto de ésta y el cilindro hecho de madera 
O de cualquier otro material en que se coloca, 

Í47 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Plumario: no es como en España sinónimo de plu- 
mista, esto es, el que tiene por oficio escribir, pendo- 
lista, ni el que hace o vende plumas. En Panamá se 
usa tal palabra para indicar el mango de la pluma, 
esto es el portapluma. Por ser éste el lugar en donde 
va encajada la pluma, se le llamó plumario, por ana- 
logía quizá con armario, que en su primitiva acepción 
significó el estante en el que se guardaban y custo- 
diaban las armas, y con muestrario, lugar en donde 
se colocan las muestras. 

Pueblo: este substantivo se emplea en Panamá en 
todas sus diversas acepciones, pero principalmente en la 
de distrito, de tal manera, que decir el pueblo de Antón, 
es lo mismo que decir el distrito de Antón. Los cam- 
pesinos dicen generalmente: me voy para el pueblo 
(dic. me voy pal pueblo). 

Pote: es siempre el recipiente o vasija de loza o 
greda y de diferentes formas y tamaños, en donde se 
siembran las plantas de adorno. "En este pote sembraré 
los heléchos". 

Puntero: se dice de las manecillas del reloj. Hay cierta 
semejanza en el servicio del puntero o varita con que 
se señalan las letras (en el aprendizaje de la lectura) 



A'/ panameño i- 1 \ t u a través de .su I <• n n u u j r 

y las manecillas que señalan las horas y minutos del 
reloj; esto ha hecho que se les designe con el nombre 
de aquél. 

Regaño y reprimenda son lo mismo que raspa. Esta 
palabra se deriva de raspar, en el significado de raer 
una cosa. Ha habido pues una transferencia de una 
esfera sensorial a otra. "Le dieron a Fulanito una buena 
raspa por descuidado". 

La enramada, la choza con techo y paredes hechos 
de ramas y pajas, se llama en Panamá, ranchería. El 
vocablo se deriva de rancho. La ranchería se diferencia 
del rancho en que sólo se construye para pasar una 
temporada en ella. Generalmente se hacen rancherías en 
el verano a orillas del mar; en ellas, aun en los lugares 
más calurosos, se obtiene im poco de sombra y de fres- 
cura. 

Rallo: es el utensilio para servicio de la cocina, 
útil para rallar o reducir a partículas pequeñísimas, el 
pan, el queso, el coco, etc. La palabra viene del latín, 
rallum. "Ralla el coco en el rallo". 

Rayuela: indica un juego de muchaclios. El término 
es castizo. 

Recoger arrebatándose las cosas unos a otros es 

2A9 



L u i s i t a Aguilera Patino 

denominado rebatiña. Es lo mismo que arrebatiña. "El 
padrino tiró el patacón a los muchachos y en el mismo 
templo comenzó la rebatiña". 

Sinónimo de rebatiña es la expresión gallotera. El 
vocablo es exacto si se recuerda que los gallotes o 
gallinazos se reúnen en grupos para caer sobre las 
bestias muertas y comérselas a picotazos. "Cuando tira- 
ron las monedas a la calle se formó la gallotera". 

Rebullí: equivale a bullicio y confusión. La palabra 
se ha derivado de rebullir en su significado de moverse, 
agitarse. "El rebulú comenzó cuando el orador dijo esas 
expresiones que molestaron a todos los presentes". 

Por eufemismo se usa recao en lugar de ajo, palabra 
que recuerda la otra y más grosera interjección que 
ya he anotado en otras páginas. El recao es un com- 
puesto de ajo, pimienta y orégano, que se usa para 
condimentar la comida. "Necesito recao para preparar 
la carne". "Compraré un real de recao". 

Remojo: es un término como tantos otros, oriundo 
de Colombia e introducido en el vocabulario panameño. 
Significa presente, regalo. En Panamá se pide remojo 
siempre que alguno estrena alguna cosa, un auto, un 
buen empleo, un traje. La fiesta que se celebra por 

250 



/,/ i> a n u m e ñ o visto a través de su lenguaje 

algún fausto acontecimiento es también remojo. "¿Cuán- 
do nos das el remojo de la lotería que te sacaste?". 
"¿Tienes casa nueva no? ¿Cuándo nos das el remojo?". 
Derivado de revés tenemos el término revesinOy que 
significa lo mismo que hablar al revés, trastrocando la 
colocación de las sílabas, o bien añadiendo una sílaba 
nueva que siempre comienza por p, a cada una de las 
que forman la palabra. Esto se hace generalmente 
cuando no se quiere que los demás se enteren bien de 
lo que uno le dice a otro, ya que hay que poner mu- 
cha atención para comprender. A la silla se le llama 
en revesina, llasi; a la vaca, cava. En lugar de mesa 
puede decirse same o me (pe) sa (pa). Yo no sé, es: 
yo (po) no (po) se (pe). 

Robispicio: substantivo derivado de robo. "Hicieron 
un gran robispicio en los fondos destinados al arreglo de 
un parque". 

Roda/a: equivale a tajada, lonja. Rodaja es el nom- 
bre del disco plano de madera o de metal; segura- 
mente por su tamaño que son casi lo mismo que en las 
tajadas o lonjas, se ha llamado a éstas con el nombre 
de rodajas. 

La verdadera denominación de las estrellitas de las 

251 



L u i s i t a Aguilera Patino 

espuelas es rodaja, pero en Panamá se les llama roseta. 
Aquí como en el caso anterior, las características exte- 
riores sirvieron de base para el empleo del término en 
tal acepción. El verdadero significado de roseta es rosita 
pequeña. 

Sacabocao: es el instrumento que sirve para recortar 
o taladrar, pero el panameño amigo de dar a una cosa 
el nombre de otra, cuando ambas tienen cierta relación, 
tomó el efecto, por la causa y llamó sacabocao no al ins- 
trumento de ese nombre sino al hueco, al recorte hecho 
con el mismo, y por extensión designó después así a 
todo hueco o cortadura que queda en un objeto aL arran- 
carle un pedazo. "Mira el sacabocao que han hecho estos 
niños a la mesa". "¿Por qué me hiciste ese sacabocao 
en la manga?". 

Ságuila: significa jefe indio. En el lenguaje cuna, jefe 
indio se expresa con la palabra saila. Tal vez por con- 
taminación de saila y águila (reina de las aves) resultó 
ságuila. 

Salsipuedes: es el nombre que los panameños han 
dado a una calle de la ciudad de Panamá, que en tiem- 
pos pasados, era, por decirlo así, lo mismo que un calle- 
jón sin salida, ya que estaba convertida en guarida de 

252 



El panameño visto a través de su lenguaje 

gente maleante, fumaderos de opio y teatro de crímenes 
de toda clase. Era difícil que el que allí entrara, saliera 
con vida. Por eso, el panameño que tiene también su 
cierto sentido del humor, llamó a la calle con tal deno- 
minación. 

Sangradera: se emplea en lugar de sangradura. 

El grano de arroz completamente encerrado en su 
vainita es llamado soldado (el vulgo dice sordao). Como 
esta vaina está cubriendo en su totalidad al grano, apa- 
reció al panameño como soldada (participio de soldar); 
y como la terminación del substantivo grano es mascu- 
lina, se la dio a* soldado y dijo soldado. Cuando esta 
cascara se desprende del arroz, ya no se llama soldado, 
pues ha dejado de poseer la cualidad de soldada, es 
decir unida en todas sus partes. "Quítale al arroz los sol* 
dados que tiene". 

Soba y cobijo: derivadas de sobar se emplean en lu- 
gar de sobadura, lo mismo que sobadera:^ acción continua 
de sobar. Ya comenzó con la sobadera. 

Sofoco, sofocón y sofoquín: son sinónimo de cólera, 
enojo. Sofocar significa coger una emoción violenta y 
también ahogarse, hechos que están incluidos en la có- 
lera. 

253 



L u i s i t a Aguilera Patino 

El pizarrón o encerado es denominado tablero. El 
nombre se debe al material de que está hecho y a su 
forma plana. "Escriba en el tablero las siguientes sen- 
tencias". 

Tambo: es llamada la parte inferior de las cosas 
construidas sobre bases de cemento o madera y que 
generalmente carecen de paredes. Viene el término del 
quechua tampu. 

La división de un espectáculo teatral a la cual se asiste 
por separado es denominada tanda. Es corriente en Pa- 
namá que la pieza teatral, la película o cualquier espec- 
táculo que se esté presentando, se dé íil público varias 
veces seguidas unas de otras. Cada una de estas repre- 
sentaciones completas es llamada tanda. "Esta tarde ire- 
mos al cine pero a la primera tanda". "Yo prefiero la 
segunda a la primera tanda, porque es más tarde". 

Tapujo: es lo mismo que disimulo. Tapujo es un voca- 
blo castellano c\iya primera acepción es el embozo con 
que se cubre una persona para no ser conocida. Significa 
también disimulo conque se disfraza la verdad. Los pana- 
meños han tomado la palabra sólo en la segunda acep- 
ción. "A ti no se te puede creer porque andas siempre 
con tapujos". 

254 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Tejo: su verdadera significación es la de pedazo re- 
dondo y plano de cualquiera materia que sirva para 
jugar. Por extensión se aplica el término a cualquiei 
trozo de algo comestible. Cogí un tejo de carne y otro 
de queso. 

Lo mismo que en España se usa en Panamá la expre- 
sión tinterillo, como indicativa del individuo que sin 
tener la preparación necesaria y sin ser abogado se de- 
dica a picapleitos. También se emplea la expresión para 
designar al mal abogado, o al abogado incompetente. 
"Perdiste el pleito porque te lo defendió un tinterillo". 

Toldo: es un vocablo castellano que significa pabe- 
llón de lienzo que se extiende sobre un sitio para darle 
sombra. Por la semejanza con el servicio que presta el 
toldo (de lienzo) es por lo que se ha designado con este 
nombre la enramada bajo la cual se baila el tamborito en 
los campos y en los pueblos, incluso en las ciudades de 
Panamá y Colón en tiempos de carnaval. .Este toldo pre- 
serva a los bailadores de los ardorosos rayos del sol, 
cuando el tamborito se efectúa de día (que es lo corriente 
cuando hay junta) y del fresco de la noche, cuando se 
realiza en esta hora. "Ya tienen hecho el toldo para el 
tamborito de mañana". 

255 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Los remedios de hierbas que preparan las campesinas 
se llaman tomas. Son siempre líquidos de ahí el nombre, 
pues en Panamá tomar, refiriéndose a cosas comibles, 
indica casi siempre que se trata de líquidos, haciéndose 
sinónimo de beber. "Ya me prepararon las tomas de 
manzanilla". 

Todo lo contrario a las tomas, es decir a las medici- 
nas son las burundangas. Esta palabra denota las fru- 
tas, los dulces, que se comen a cualquiera hora del día 
con grave detrimento del apetito y del estómago. El 
vulgo cubano usa esta expresión como sinónima de cosa 
despreciable. "He comido tantas burundangas que me 
siento con el estómago pesado". 

Trácalas: son trampas, engaños, triquiñuelas, y trax^a- 
lero es el individuo tramposo. 

Trique, es el nombre del juego de tres en raya. El 
juego y el término que lo designa nos ha llegado de 
Colombia. 

En Panamá las mujeres cubren su cuerpo con vestidos 
o trajes, pero los hombres sólo lo hacen con los prime- 
ros. El hombre que se pone un traje, se viste de mujer. 
"Qué precioso es el traje de Fulanita". "Qué bien vesti- 

256 



Et panameño v i % t n a través de iu lenguaje 

do anda Fulano". "Los vestidos de Eliana y de Darío son 
traídos de Europa". 

Turriimote: es un levantamiento pequeño de tierra y un 
conjunto de cosas amontonadas en esa forma. Tal vez 
esta palabra tenga que ver algo con torre. 

Tusa: es el hueso en donde están adheridos los gra- 
nos de maíz. En otras regiones de la América Central y 
en Cuba, tusa es la espátula del maíz. En Colombia es 
el suro o raspa del mismo, de donde se deduce que la 
acepción que la palabra tiene en Panamá es tomada 
de Colombia. 

Vaporino: con esta expresión se designa a cualquier 
empleado de un vapor. Se deriva el término de la pala- 
bra vapor. "Este hombre es un vaporino". 

Veraguas: son los puntitos negros que aparecen en la 
ropa cuando sin estar bien seca se guarda. Ellos son in- 
dicios del agua que había en la ropa. La ropa ve agua 
o en ella se ve agua, de ahí, ver agua, veragua. 

Los gases intestinales y los dolores reumáticos se de- 
signan con el nombre de viento. "Tengo un viento en el 
costado que me hace sufrir mucho". 

Zancocho: ya había dicho que con este nombre se 
designaba un plato de nuestra cocina, y por el hecho de 

257 



L u i s i t a Aguilera Patinó 

hallarse reunidos en él muchos ingredientes distintos, 
esta misma palabra sirve para indicar reunión de per- 
sonas o cosas dispares. "Como se trataba de las fiestas 
patronales, todos los bailes fueron un zancocho. Esto es, 
en ellos había toda clase de gente". 

Zorra: lo mismo que guaricha esta palabra sirve para 
designar a la prostituta o ramera. La palabra viene, 
según parece, del árabe zoar que significa prostituta. 

ADJETIVOS. 

Aquí tal como lo hice en la parte correspondiente a 
los substantivos y a los verbos, irán también algunas 
expresiones que sin ser precisamente adjetivos, tiene con 
éstos alguna relación en cuanto a su significado. 

Abotagado: este adjetivo se emplea sólo para indicar 
la hinchazón del rostro o mejor dicho de los ojos, a con- 
secuencia de un exceso de sueño, o de alguna enferme- 
dad. El vocaljlo es castellano y significa lo mismo que 
hinchado. Eñ Panamá como vemos, ha restringido su 
significación, para indicar únicamente la hinchazón de 
ciertas partes del cuerpo. 

Papujo: equivale a hinchado. La palabra se deriva 
de papo, término con el cual se designa la parte abultada 

258 



El panameño i .■ través de su lenguaje 

del cuello del animal bajo la baibu. Papudo, es el que 
tiene el cuello muy grueso, y como la hinchazón abulta 
y engruesa la piel, por semejanza con este abultamiento 
del cuello de los animales, surgió la palabra papujo, 
la cual se usa también en sentido despectivo. "Ha dor- 
mido tanto que está papuja". "No sé qué es lo que se 
cree la papuja esa". 

Tal vez por su significación de algo grande, excesivo, 
se usa en Panamá la voz potente, como indicativa tam- 
bién de hinchado. "La picada de la hormiga le ha puesto 
el brazo potente". 

Bofo', es algo blando, esponjoso. Generalmente se em- 
plea esta palabra en lugar de bofe y se ha formado por 
contaminación entre bofe y fofo, voces onomatopéyicas 
(nombre la primera del pulmón) y significativas de algo 
de poca consistencia. 

Ahilado', se dice de la persona que debido a una en- 
fermedad ha quedado muy delgada y flaca sobre todo 
en la cara. Ahilado se deriva de ahilarse (pron. ajilarse) 
adelgazarse mucho por una enfermedad. 

Enteco: es lo mismo que flaco, delgado, enclenque. 
Es un vocablo castellano. "¿Te fijas lo enteco que ha que- 
dado?". 

259 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Flacuchento: equivale a flacucho, palabra de la cual 
se deriva. 

Halado (pron. jadado) : se dice de la persona cuyo 
rostro se ha enflaquecido y ha perdido su redondez de 
resultas de una enfermedad. El vocablo se deriva de 
halar (jalar) en el sentido de estirar, alargar. 

Rangálido: es significativo de raquítico, de figura es- 
cuálida. Debe ser un derivado de ranga, colombianismo 
que significa caballo flaco y lleno de mataduras. 

Sumido: es sinónimo de flaco, encogido es lo mismo 
que consumido. Se aplica el término a personas, y se 
deriva de sumir en el sentido de enflaquecer, adelgazar 
mucho. 

Esmirriado: indica lo mismo que feo y sin gracia. En 
castellano existe la palabra desmirriado, que significa, 
flaco, extenuado, de la cual con pérdida de la d inicial 
resultó nuestro vocablo, al cual se le ha añadido lo de 
feo y sin gracia, tal vez porque el que está flaco y escuá- 
lido, nunca puede ser bonito y menos gracioso, y menos 
cuando para el panameño "no hay mejor aderezo que 
la carne sobre el hueso". 

Acholado: es significativo de color rojo. El término 
se deriva de achiote, nombre de un arbusto bixáceo cuyo 

260 



ni p n n a m r ñ n r t s t n a t f a vé s de SU I '■"••<• n ] e 

fruto rojo purpúreo contiene unas semillas que sirven 
para colorear los alimentos. 

Significativa del color cetrino tenemos la expresión 
cetrino, que denota ese color, amarillento que se advierte 
en las personas en quienes la enfermedad de la sangre 
deja ese color verdoso amarillento. 

Jipato', indica el color pálido que tienen los individuos 
que han estado enfermos. El empleo de la palabra se 
debe a que con ese nombre se designa al que padece de 
ictericia, cuya característica es la amarillez de la piel. 
Este vocablo lo mismo que el anterior, es castellano. 

Papaya biche (color). El término biche es un colom- 
bianismo. Dícese en Colombia de la fruta verde y de las 
personas canijas y enfermizas. La palabra ha pasado a 
Panamá en donde indica el color pálido verdoso corriente 
en los enfermos. Papaya biche es pues ese color especial 
que tiene el que sufre de anemia, y se ha tomado la voz 
papaya como acompañante de biche, porque la fruta 
denotada con ese nombre, cuando está nueva (biche), 
tiene un color parecido al de la gente falta de sangre, de 
modo que las dos palabras al juntarse expresan con en- 
tera nitidez, el color de que se trata. "Ella tiene color 
de papaya biche". 

261 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Lo mismo que quisquilloso es agelivioso, palabra que 
se deriva del substantivo agelivio. 

Muy impropiamente se designa con la palabra ame- 
ricano, a los ciudadanos de los Estados Unidos de Norte 
América. Términos más correctos son norteamericano 
y estaunidense. Quizá en el uso de americano, ha influido 
el nombre del país conocido por Estados Unidos de 
América, pues así como los habitantes de los Estados 
Unidos de Méjico y de los Estados Unidos de Venezuela, 
se conocen por mejicanos y venezolanos respectivamente, 
por analogía, se llamó americanos, a los nativos de la 
nación del Norte. "Llegó un barco cargado de turistas 
americanos". 

Gringo: es el término con el que se designa a los ciu- 
dadanos norteamericanos exclusivamente. La voz gringo 
es en España indicativa del extranjero, y seguramente 
en Panamá se llamó gringo solamente a los habitantes 
de los Estados Unidos de Norte América, porque son 
ellos los extranjeros que se encuentran con mayor nú- 
mero en el Istmo. En los tiempos en que los norteameri- 
canos parecían ser dueños de nuestra República, era 
corriente un tamborito que comenzaba: 

262 



El panameño visto a través de a u lenguaje 

"Los gringos son los que mandan 

panameños en la yaya, 

los gringos son los que mandan". 

El patriotismo de los panameños sin embargo supo 
oponer a esto lo siguiente: 

Los gringos no mandan nada 
ni en la Zona del Canal. 

Derivada de bajo, úsase la voz bajeña^ gentilicio apli- 
cado indistintamente a la gente de los valles, altos y de 
la cercanía de las costas de la provincia de Los Santos. 
Con seguridad es la posición en que aparece en el mapa, 
pues esta región forma la península de Asnero o Los 
Santos, y por lo mismo penetra más hacia el mar que 
los otros territorios de la República, quedando como si 
dijéramos más abajo, lo que ha influido en el empleo 
del gentilicio en referencia. "La gente bajeña suele tener 
cierto dejo especial al hablar". 

Campu^ano: es otro gentilicio, pero se aplica sólo a 
la gente del campo, mientras que chiricano, se dice del 
habitante de la provincia de Chiriquí. Tal vez por razón 
de su lejanía (de la provincia) se llama también chiri- 

263 



L u i s i t a Aguilera Patino 

cano a toda persona de raza blanca que sea del interior 
de la República y cuyo pueblo se ignora. 

Al campesino se le designa con el nombre de mon- 
tuno, pero por extensión se llama así a la persona en 
extremo tímida y de maneras poco sueltas y elegantes 
que rehuye la vida social, y también al individuo de 
dudoso gusto. El término se deriva de monte. "Ella se 
viste como verdadera montuna". "Saluda el señor, no 
seas montuno". 

En contraposición a los habitantes de la ciudad se 
llama orejano al que vive en el campo. Se supone que la 
gente de aquélla es más culta y refinada que la del 
campo, que es más basta, que tiene las orejas grandes, 
orejas de asno; y de este orejas de asno, debe haber 
resultado orejano. En el Istmo había cierta clase de 
indios llamados orejanos, que tenían las orejas perfora- 
das, lo que contribuiría aún más para que a los campe- 
sinos se les designara con tal nombre, 
t 

Manuto: también se refiere al hombre campesino; la 

palabra, ya lo dije más arriba, se deriva de mano, expre- 
sión que se usa en el campo en vez de hermano. Ser ma- 
nuto es ser de los que dicen mano por hermano, esto es 
campesino. Por extensión el término se aplica a las per- 

264 



i'. I i> íi n a m (• ñ II i i \ / n a través ti e s ii I <■ n f u a ] <■ 

sonas demasiado tímidas. "Ha pasado tanto tiempo en el 
campo que está convertida en una manuta". 

A la gente campesina se la designa despectivamente 
con el calificativo de patirajado (patirajao), aludiendo 
a las cortaduras y grietas que en sus pies desnudos o 
mal calzados con las cutarras, hacen las piedras, espinas 
y guijarros del camino. Como ofensa suele decírsele a 
una persona: "tú no eres más que un patirajao", indi- 
cando con esto que no vale gran cosa. 

El gentilicio del nacido en la Villa de los Santos es 
villano, capital de la provincia de los Santos. Y a pro- 
pósito voy a consignar aquí una frasecita corriente en 
todas las bocas panameñas y que nació en la provincia 
antes mencionada: "El que se fué para la Villa, perdió 
su silla", la cual parece indicar que no es bueno alejarse 
del lugar en donde es más necesaria nuestra presencia; 
en realidad no es más que un motivo aparente, alegado 
para disimular y aun justificar con cierto donaire toda 
violación del derecho ajeno. 

En la provincia de Los Santos, allá por los años de 
mil ochocientos cincuenta, había dos ciudades rivales, 
la Villa de los Santos y Pesé. Cuando la cabecera de la 
Provincia pasó de la Villa a Pesé, para evitar mayores 

265 



L u i s i t a Aguilera Patino 

discordias, se escogió como gobernador a un santeño, 
y como secretario de éste, a un vecino de Pesé, el cual 
se granjeó pronto el favor de la opinión pública y de 
todo el elemento de valía en la provincia. Ofreció a sus 
partidarios todos los empleos a su antojo, y a raíz de un 
viaje que hizo el gobernador La Villa, el secretario, que 
había madurado su plan lo suficiente, toma preso a 
aquel funcionario lo mismo que a todos sus empleados 
que no eran pesesenses, toma las riendas del gobierno, y 
poco a poco se hace reconocer, obedecer y respetar por 
las autoridades. Después de medio año de estar ejer- 
ciendo las funciones de Gobernador, recibió una comu- 
nicación de Panamá, en la cual se le ordenaba dimitir 
en favor de su antecesor; pero él hizo caso omiso de la 
)rden contestando en la forma siguiente: 

"Estados Unidos de Colombia: Departamento de Pana- 
má. — Provincia de Asnero. — Cabecera en Pesé. — 
A los ocho días del mes de septiembre de 1863. — Pref- 
catura. 

Excmo. Señor Peregrino Santacoloma. — Panamá. 

Excmo. Señor: 

El que se fué para la villa, perdió su silla". 

266 



El panameño visto a través < I >■ n t; n n / .• 

La frase ingeniosa y aguda se popularizó rápidamente 
y ha servido y sigue sirviendo de pretexto para encubrir 
con gracia todo menoscabo del derecho ajeno. 

Estar bajo el presentimiento de alguna desgracia, se 
expresa con la palabra apensionado, la cual se deriva de 
pensión y ésta de aprensión, en la acepción de angustia, 
opresión, término que ha sufrido ciertas eliminaciones 
fonéticas explicables en el vulgo, en quien casi siempre 
prima la ley del menor esfuerzo. 

Apuñuscados: significa, agrupados, estrechados unos 
contra otros ocupando el menor espacio posible. Apu- 
ñuscados se deriva de apuñuscar, verbo que significa 
agrupar, estrechar unas cosas con otras, juntar, y que a 
su vez tiene su origen en puñusco, término derivado de 
puño. Puñusco es lo mismo que puñado o porción de 
cosas que caben en la mano. Lo que está apuñuscado está 
tan junto, tan cerca, tan estrechamente unido como lo 
están las cosas que se encierran en un puño, o como están 
los dedos de la mano cerrada. 

Al que está recluido en la cárcel y al que es atrevido 
y osado se le llama arrestado (dic. arrestao). El término 
os castizo en sus dos acepciones. 

267 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Del individuo que hace muchos aspavientos se dice 
que es aspavientoso. La palabra es castellana. 

El paño que está con veraguas se denomina avera- 
guado. (Ver Veraguas, pág. 257). 

Generalmente los niños al comer, quedan barreteados, 
esto es manchados, untados en forma de barretes (barras 
pequeñas). Barreteado es sinónimo de embarrado y de 
empatado. (Ver Embarra y Empatar, págs. 69 y 179, res- 
pectivamente) . Al panameño barretear le sonó como algo 
parecido a barro y dada la significación que le ha dado 
a embarrar, verbo que proviene del substantivo barro, 
le dio a aquél el significado de embarrar, pero como en 
barretear está encerrada también la idea de barreta (ba- 
rra pequeña), se la dejó, de tal modo que el verbo se 
usa en el sentido de untar, manchar en forma de barre- 
tes. "Tienes la cara barreteada de hollín". 

Del que tiene la cara sucia, barreteada, se dice que 
está mico. La palabra se emplea porque el que tiene la 
cara mica se ve tan ridículo como parecido al mono de 
ese nombre. 

Al picaro bajo y vil no se le designa en Panamá con 
el nombre de bellaco, sino al valiente. Según parece es 
el único país en que se da a la palabra tal acepción. Y 

268 



F I p a H a m e ñ (■ i , (/ través de i // I <• '\ i: a a i r 

así, liombie bellaco, es el que ha demostiaiiu valentía 
y arrojo. "No le importó que su contrincante fuera ro« 
l)usto y vigoroso, porque él es un hombre muy bellaco**. 

A las personas amigas de pelear, que les gusta mucho 
hacerlo, se les califica con el nombre de peleón-peleona 
según los casos. El adjetivo se ha formado por analo- 
gía con aumentativos tales como valentón-valentona. 
Peleón significa también pelea grande. "Todos los días 
andan riñendo son muy peleones". "Se formó un gran 
peleón". 

Sinónimos de alborotador y peleador son los adjetivos 
perequero y plequero. (Ver Pereque y Pleque, pág. 196). 

Lo mismo que camorrista llena de vulgaridad es ram- 
bulera. Rambulería es vulgaridad en el sentido de las 
expresiones que con el ánimo de molestar se dirigen a 
otra persona, a aquella con quien se está enojada. Tal 
vez este rambulero sea propiamente rabulera, palabra 
que puede haber sido formada sobre la base de rábula 
(del latín rábula) palabra significativa del abogado 
charlatán y vocinglero, que habla mucho y vanamente. 

El tramador de bochinches y enredos es conocido con 
el apoco de bochinchoso. (Ver Bochinche, pág. 196). 

269 



L u i s i t a Aguilera Patino 

"Ayer me contó un sinnúmero de cosas de todo el mundo. 
Qué bochinchoso es". 

Bateón y bolero-, significan embustero, mentiroso. (Pa- 
ra bolero ver bola). En cuanto a lo de bateón será por 
aquello de que cuando se da un fuerte batazo a la pe- 
lota en el juego de base ball, ésta se va tan lejos que 
nadie puede apañarla, y de ahí también que a las 
grandes mentiras se les llame batazos, y que las perso- 
nas que los den se les llame bateonas, adjetivo derivado 
de bate. 

Derivado de birria usamos el adjetivo birrioso, y 
originado en angurria, angurriento. (Ver Birria y An- 
gurria, pág. 198). 

En el interior de la República, la gente del pueblo 
llama blancos a las personas pertenecientes a las mejores 
clases sociales, aunque no sean efectivamente de ese 
color. Tal vez empleen el término por oposición a negro, 
recordando que éste es el color de los africanos esclavos 
y de los trabajadores traídos por los norteamericanos 
cuando comenzaron las labores del canal, tenidos unos y 
otros, como lo más bajo en cuestión de jerarquía social. 

Botarate, es la persona malversadora, manirrota. Bo- 
tarate es un adjetivo derivado de botar, que en el sentido 

270 



El panameño visto a través de su lenguaje 

de tirar es un provincialismo asturiano y gallego muy 
usado en Panamá. Y así tirar en sentido figurado es 
disipar, hay razón para que también figuradamente pue> 
da tomarse a botar por malgastar y botarate por derro- 
chador. Por otra parle, en Panamá es corriente la expre- 
sión botar la plata como sinónimo de dilapidar, asi es 
que este botarate pudo ser en un principio botarate de la 
plaia y luego simplemente botarate. 

Un vocablo sinónimo del anterior en cierto sentido 
es maniabierto, substantivo formado por los términos 
mano y abierto, y que por lo mismo es indicativo de ge- 
neroso, espléndido y desprendido, ya que en las manos 
abiertas nada puede sostenerse mientras que en las 
cerradas todo puede guardarse. 

Derivado de plata existe el adjetivo platudo como 

significativo de adinerado, acaudalado, ya que tener 

plata equivale en Panamá a tener mucho dinero. Tal vez 

.» 

el término se generalizó debido a que nuestras monedas 
eran antes de pura plata (aun hoy tienen más de ese 
metal que níquel) y así la materia pasó a servir de nom- 
bre a la cosa hecha con ella. "Tiene fincas, ganado y 
muchas otras cosas, es muy platudo*'. 

271 



L u i s i t a Aguilera Patino 

En el sentido de furioso enojado se usa bravo, palabra 
con tal acepción usada también en la Península. 

Del substantivo campo se ha formado el adjetivo cam- 
pechano, que se aplica a los individuos que no obstante 
su posición elevada, tratan con igual cortesía a pobres 
y a ricos. "A pesar de su riqueza, es muy campechana 
con todo el mundo". 

Creído, contrario al anterior, es sinónimo de orgu- 
lloso, pagado de sí mismo. Creído se deriva del verbo 
creer, pero tiene su significado más restringido que el 
verbo y sus derivados, ya que se refiere única y exclu- 
sivamente a la creencia o convencimiento de que valemos 
más que los demás no sólo desde el punto de vista social 
sino también intelectual y económico. 

Equivalente de creído es el vocablo pagado, que se 
aplica al individuo orgulloso que sólo cree en sus méri- 
tos personales. Primitivamente debieron usarse las ex- 
presiones creído de sí mismo y pagado de sí mismo, pero 
tal vez por su constante empleo se fué gastando la expre- 
sión hasta quedar sólo en el adjetivo (creído en la una 
y pagado en la otra), el cual expresa por sí solo, lo 
mismo que la frase completa, la cual parece hoy día 
más bien una redundancia, pues al decir creído o pa- 

272 



/ / ¡I u n a m e ñ o visto a través de su lenguaje 

gado, todo el mundo entiende que es de sí, sin necesidad 
de agregar el resto. 

"Qué creído que está con su nuevo empleo y qué pa- 
gado se ha puesto desde la publicación de su libro". 

Engreído, engreída: es lo mismo que presuntuoso, 
vano y mimado. 

Cancar uña: se dice despectivamente de las personas 
que están despeinadas, desarregladas en el vestir y que 
hacen muchos gestos y muecas al hablar. Generalmente 
el término se aplica a las viejas brujas. La palabra can- 
caruña debe haberse formado sobre la base de cáncana, 
nombre de una araña gruesa y repugnante de aspecto. 
De cáncana, por disimulación resultaría caneara y de 
ahí cancaruña. Pareces ima vieja cancaruña. 

Del individuo desvergonzado se dice que es carilim- 
pio. (Ver lo dicho sobre carilimpieza, pág. 207). 

Catre y maleta se emplean como sinónimos de torpe. 
£1 término se emplea metafóricamente, pues si el catre 
(cama muy barata) y la maleta (que puede incluso ser 
de cartón) son trastos, también puede serlo el individuo 
carente de habilidad. 

Juan es im catre, equivale a es un torpe, un trasto. 

Los que demuestran poca habilidad en el juego son 

273 



L u i s i t a Aguilera Patino 

llamados chambones, y por extensión lo son también to- 
dos los que carecen de la habilidad o pericia correspon- 
diente a aquello que se dedican. La carencia de tal 
habilidad, el mal gusto en el arreglo de sí mismo, en la 
composición de algo, se llama también chambonada. El 
término chambón es usado en España en la primera de 
las acepciones nombradas. 

"En el juego de las bolitas nunca gana porque es muy 
chambón". "Dice que es zapatero, pero es muy chambón 
en el arreglo de los zapatos". "Ella es muy chambona pa- 
ra vestirse". "Los bordados de ese traje soíi una cham- 
bonada". 

Cepillo y cepillan, son equivalentes de lisonjero, adu- 
lón. A veces el término cepillo es usado como substantivo 
en vez de adjetivo y entonces significa lisonja, adulación, 
como cuando se dice: A punta de cepillo consiguió el 
empleo. (Ver cepillar, pág. 175). 

Eij lugar de decir está listo, arreglado un asunto, sobre 
todo amorpso, se dice está claro. Fulano está claro con 
Zutana, esto es que el matrimonio no tardará en efec- 
tuarse. (Ver aclararse, pág. 158). 

Colado (colao) : se dice del individuo que asiste a una 
fiesta, a un espectáculo, sin tener invitación, ni derecho 

274 



El panameño visto a través de su lenguaje 

a ello. También se dice del que entra a un lugar de di- 
versión sin pagar la cuota correspondiente, verbigracia: 
al cine. 

Corcfiao y cocliao: es la persona en quien nada hace 
mella, que está acorchado. Acorchado debería ser propia- 
mente el adjetivo, pero la ley del menor esfuerzo hizo 
(jue se dijera corchao y luego cochao. Corchao se 
deriva de corcho, que además de sus significaciones tiene 
en Panamá la de mugre, suciedad que se acumula en 
v\ cuerpo por la falta de limpieza, mugre que al salir 
con un buen restregón hace exclamar "mira como te 
salen los corchos de sucio". 

La persona muy apegada (aunque tal vez sólo sea 
exteriormente) a las cosas de la Iglesia es designada 
con el nombre de comesantos y también con los de san- 
tulona y santurrona. El término comesantos es muy ex- 
presivo y pinta muy bien a la gente beata. Santurrona 
es un vocablo castellano que indica el deyoto por afec- 
tación, lo mismo santulona. 

El que se toma demasiado confianza es llamado con- 
fianzudo, adjetivo más frecuente que abusivo. Se deriva 
del substantivo confianza y se ha formado por analogía 
con otros adjetivos derivados de substantivos tales como 

?7$ 



L u i s i t a Aguilera Patino 

panzudo. "Ella es muy confianzuda, casi no me conoce 
y sin embargo me ha pedido muchas cosas prestadas". 

Confiado; en cambio se usa en la acepción de crédulo 
y sencillo, aunque a veces también se emplea como 
sinónimo de confianzudo. 

Cuatrivoliada es lo mismo que experimentada. 

El hombre que mete cují, es cujicero; cují es usado 
como equivalente de mentira y de estafa, y natural- 
mente por medio de él, el cujicero consigue astutamente 
dinero y favores. "Haciendo cují gano mucha plata". 
"Eso que me dices es cují". 

Currutaco: se aplica a las personas bajas y regorde- 
tas. El término es castellano, pero tiene en España la 
acepción de elegante con afectación. 

El individuo de escasa estatura es llamado en Pana- 
má pijindí. En Colombia es usada la palabra pijotero 
como sinónimo de pequenez; tal vez de allí formó su 
término el panameño, aunque dándole otra terminación, 
ya que la terminación ero-era, la usa sobre todo en la 
formación de substantivos derivados de verbos, o que 
tengan alguna relación con éstos, y que indiquen el acto 
repetido y prolongado con tesón. (Mojadera, estudia- 
dera). Por otra parte, no hay que olvidar que a veces 

276 



El panameño v i -^ t n a i i n r i- s ,¡ >■ ■■ 'i ' <• >• u ■< / < 

se forman vocablos que recuerdan un tanto vagamente 
otros de extensión mayor, sin que aparezca tan definida 
la formación, tal como es el caso de trique, el juego 
de tres en raya y trincarro o tres en carro de los anda- 
luces. 

Muchas veces se aplica un sufijo en lugar de otro 
y resulta entonces una voz que no se halla en el Diccio- 
nario, como sucede con carraspante, que en Panamá 
es carrasposo (áspero al tacto). 

CiUusungo: se llama a los individuos de pelo comple- 
tamente crespo como el de los negros africanos; como 
esta clase de pelo sólo la tienen los negros y sus descen- 
dientes, en sentido despectivo se emplea la expresión 
para indicar que la persona a quien se le dirige vale 
poco, aun cuando ella se dé mucha importancia. "Tan 
creída que es, y sin embargo es sólo una cutusunga". 

Sinónimo de muy crespo, y aplicado al pelo es la ex- 
presión churrusco. En el empleo del término ha influido 
a no dudarlo la semejanza entre el pelo churrusco y el 
mendrugo de pan demasiado tostado o que comienza a 
quemarse, el cual es llamado con tal nombre. "La gente 
de raza negra tiene el pelo churrusco". 

Derivado de churrusco tenemos el substantivo chu- 

277 



L u i s i t a Aguilera Patino 

rrusquera, como indicativa de la cabellera muy ensorti- 
jada o muy crespa. Por extensión se aplica a toda cabe- 
llera. "Péiname la churrusquera". 

Pimienta, dícese también del pelo demasiado crespo 
que forma verdaderas bolitas en la cabeza y a las que 
por su semejanza con la especia de ese nombre, le dio la 
misma denominación. 

Significativas de la anterior son las voces cuscús, 
(pron. cujcuj) y peliduro y la expresión pelo pegado al 
casco (dic. pelo pegao al casco). 

A la persona muy descuidada en su arreglo personal 
se le llama chafalote. En tal sentido se usa también des- 
cachalandrado, término éste que nos ha venido de Co- 
lombia. 

"No se viste si se arregla, pues le gusta andar desca- 
chalandrado". 

Chinche: es la persona molesta y pesada de la cual 
es tan difícil deshacerse como del animalito que le ha 
dado el nombre. El término se aplica también a los in- 
dividuos muy inquietos, dada las molestias que ocasiona. 

Derivado de emporrar usamos comúnmente el adjeti- 
vo emporroso, como indicativo del individuo molesto y 
enojoso. 

278 



El p a n a m <• ñ i> r i t t n a través de 5 u I r ng ua j e 

Chingado: es el que tiene mala suerte en el juego. La 
palabra de chingarse en el sentido de llevarse un chas- 
co. "Estoy completamente chingado así es que dejaré de 
jugar". 

Chivato: equivale a arisco y huraño. El término 8C 
deriva de chivo. 

Descachado: es el toro descornado, pues en lugar de 
cuerno se usa en Panamá el vocablo cacho. Cacho es 
el cuerno retorcido hacia abajo, pero' su uso en lugar 
de asta, se debe al hecho de ser de cuerno las cachas 
de los cuchillos y navajas. 

Refiriéndose al cuerpo cuando se siente alguna lige- 
ra desazón, un pequeño malestar, se emplea el vocablo 
destemplado. Destemplados se dice también que están 
los dientes cuando se tiene dentera. En uno u otro caso 
se altera el orden corriente, ya sea del cuerpo, ya de 
los dientes, por eso el uso del término para los dos casos. 

A lo que está recto como vara se le llama envarado. Se 
emplea el término en lugar de entumecido. Tengo el brazo 
envarado. 

Indicativo de cierto estado de malestar físico es la 
voz maluco, que se aplica también de niño travieso. "Me 

279 



L u i s i t a Aguilera Patino 

éiento afiebrado, estoy medio maluco". "Este niño es 
bastante maluco". 

Como se ve en los ejemplos anteriores, el adjetivo va 
acompañado de un verbo diferente; estar cuando malu- 
co significa malestar y ser cuando se refiere a las tra- 
vesuras de algún chiquillo. 

Derivado de malo se usa el término malazo que en al- 
gunos casos significa mala suerte. Por eso es común 
oír a los jugadores quejarse de su suerte diciendo: "Es- 
toy malazo". Malazo se emplea también en el sentido de 
mala calidad, y así se oye decir: "Este género es malazo". 
"Este caballo es malazo". Este malazo se emplea por eufe- 
mismo, para no decir que las cosas están completamen- 
te malas. 

En cambio divino, expresa las cualidades de lo bello 
y lo hermoso. Divino es lo perteneciente a Dios. Tal 
vez al panameño parecerán propias de Dios las cualida- 
des antes citadas, de ahí el empleo del término; es posi- 
ble sin embargo suponer que el vocablo en cuestión sea 
usado por costumbre más que por otra cosa, puos se 
habla mucho de cosas divinas que en realidad no lo son: 
así se dice: ¡Qué zapatos más divinos! 

Lindo: denota algo bonito, hermoso. Bonito se usa 

280 



/ / /■ II n n ni r ñ n r í .W o « I ' ■ v '/ / '• " « " « / r 

muchas veces en lugar de bueno y de ahí que sea co- 
rriente cuando se trata de olores agradables o desagra- 
dables usar las expresiones huele bonito o huele feo 
respectivamente. El empleo del adjetivo por el adverbio 
es muy común. En lugar de huele bonito y huele feo 
debería decirse huele bien o a algo bueno, o huele mal 
o a algo malo. Pero si en España y en toda América es 
corriente la expresión color chillón, siendo así que los 
colores no pueden chillar, no hay razón para criticar 
el uso de bonito con el significado de bien y más cuan- 
do que en cierto modo, en todo bien hay belleza y en 
todo mal fealdad. Se ha pasado pues de un plano sen- 
sitivo a otro, lo que sucede también en el empleo del 
adjetivo rfwro, que se refiere al tacto y sin embargo se 
usa como sinónimo de fuerte, y se dice del sonido. "No 
hables tan duro". Este duro equivale también a con fuer- 
zOf y así se oye decir: "pégale duro". 

9 

No sólo a la persona que dice dicharachos se le ca- 
lifica con el adjetivo dicharachero, sino también a la 
que es locuaz y dice continuamente chistes oportunos y 
graciosos. Tiene la palabra la significación de dichero, 
término desconocido en Panamá. "La conversación de 

281 



L u { s i t a Aguilera Patino 

Fulano resulta muy entretenida porque es muy dicha- 
rachero". 

Del individuo que lleva puesto su mejor traje se dice 
que está endomingado (endomingao). El término se de- 
riva de domingo, día en que como es natural todo el 
mundo se viste con lo mejor que tiene; pero como es 
también el día destinado al descanso y al jolgorio, se 
dice que anda endomingado quien hace feriado un día 
de trabajo y se entrega a la parranda. 

Togado: dícese de la persona que anda con traje nue- 
vo o muy elegante. El término viene de toga, palabra 
castellana derivada del latín toga. Toga se usa también 
como sinónimo de traje lujoso, nuevo o elegante. 

Equivalentes a acicalado, emperejilado, son los adje- 
tivos empaquetado y emperifollado. 

En Andalucía se usa el término paquete en el sentido 
de lechuguino; por otra parte, en España es corriente la 
expresión "buen empaque" como significa de bien tra- 
jeado, de ahí que se emplee aquí empaquetado, como 
indicativo de acicalado. En cuanto a emperifollado vie- 
ne de emperifollarse que significa ponerse perifollos, 
esto es, adornos. 

El que está lleno de deudas y no puede pagar está 

282 



El pnnameñi ■ <¡ través d r \ n I r n f: it u / r 

engrillado. El adjetivo se deriva de grillos como signi- 
ficativo de esposas, cadenas, por entenderse que el que 
está arruinado o el que debe mucho, está sujeto por sus 
acreedores como el preso por sus grillos. "Pidiendo pres- 
tado más de lo que podía pagar se engrilló". 

Fregado: se dice también del que está arruinado y del 
que por cualquier circunstancia, las cosas no le resul- 
tan como las necesita y las espera. El vocablo se deriva 
de fregar. Fregado significa también ser de mal genio, 
y en este caso va siempre acompañado del verbo ser. 
Indica además cierta actitud de espíritu especial que 
hace no doblegarse ante las imposiciones de los demás, 
o hace molestar y fastidiar a la gente en tal forma que 
produce la queja y el descontento, pero no lleva a la 
injuria ni al insulto. "Qué fregado es Fulano y qué fre- 
gado está en sus negocios". "Ya estoy aburrido de tanta 
friega" (o fregadera). 

Enhuacado: (dic. enguacado) es lo qug se tiene muy 
guardado y escondido, pero se aplica por lo general a 
las frutas hechas (jechas) que se guardan para que el 
calor las madure. El término se deriva de huaca (gua- 
ca) nombre de las sepulturas indígenas, y del cual se 
deriva también el verbo enhuacar, guardar. Huaca^ se 



L u i s i t a Aguilera Patino 

emplea además como significativo de tesoro, puesto que 
a sus muertos los enterraban los indios con sus alhajas 
y tesoros. Encontrar una huaca de éstas era conseguir 
una fortuna, de ahí la generalización. 

También es costumbre en Panamá designar los tesoros 
escondidos con el nombre de entierros, término por lo 
demás muy común en España en tal acepción. Los vie- 
jos de antes, sobre todo los campesinos acostumbraban 
a enterrar su dinero, y como para encontrarlo había que 
desenterrarlo, de ahí el nombre de entierro. 

Fantansioso: es lo mismo que pedante, jactancioso, 
pretencioso. Esta palabra es usada entre el vulgo y la 
gente campesina particularmente. El término castellano 
es fantasioso, pero el panameño le ha agregado una n 
tal vez por analogía con jactancioso, cuyo significado 
tiene. "Este pueblano fantansioso no vendrá más por 
aquí . 

El hombre vanidoso, amigo de aparentar más de lo 
que tiene es llamado farolero, término castellano usado 
en la Península como sinónimo de fachendoso. "No tiene 
un cinco y sin embargo es muy farolero". 

Parrampán: es el individuo ridículo, tonto, presun- 

284 



A,'/ i> a n a m r ñ o visto a través de i u lenguaje 

tuoso y fanfarrón, y parrampanada, la fanfarronada del 
hombre parrampán. 

El parrampán, junto con los diablos, son entidades 
folklóricas panameñas que parecen ser rezagos de las 
antiguas farsas teatrales que se verificaban dentro de 
las Iglesias, pues sus manifestaciones sólo pueden ob- 
servarse durante ciertas festividades religiosas tales co- 
mo el Corpus Christi (Cuerpo de Cristo). En esta oca- 
sión, en algunos pueblos del interior, solían hasta hace 
poco tiempo, hacerse grandes farsas en las que tomaban 
parte los diablicos, grandes diablos, cucúeSf mantúes y 
parrampanes (los dos primeros términos indican que se 
trata de individuos que hacían el papel de diablo meno- 
res y mayores respectivamente, mientras que los dos 
siguientes son voces indias) y cuya texto (de la farsa) 
indicaba su origen y su carácter religioso, pues bien 
sabido es que en los comienzos del teatro, se trataba por 
medio de estas representaciones, de popularizar ciertos 
misterios de la fe, sobre todo el de la Eucaristía. Los 
parrampanes estaban representados por individuos ves- 
tidos ridiculamente y que sin ningún cuidado por sus 
ropas, se metían en los lodazales y charcas de las ca- 
lles. Bailaban al son de una caja. Los toques que daban 

285 



L u i s i t a Aguilera Patino 

en la tal caja, sonaba algo así como pan, parran, pan, 
lo cual les dio el nombre; luego por asociación de ideas, 
recordando el vestido, los gestos y el baile ridículo de 
los parrampanes, se dio esta denominación a todo in- 
dividuo vano y ridículo, y se dijo parrampanada por 
fanfarronada. "Déjate de parrampanadas". "Con ese ves- 
tido pareces un verdadero parrampán". 

Llámase revoliástica a la persona un tanto falta de 
naturalidad en sus maneras, y que acostumbra a usar 
en su conversación términos y giros rebuscados. El vo- 
cablo se aplica también a las modas exageradas y ridicu- 
las en el vestir. "Es muy revoliástica para conversar". 
"Qué revoliástico es ese sombrero que llevas". 

Fijón: es el calificativo que se le da al individuo que 
mira demasiado, casi con impertinencia, una o todas 
las cosas, y por lo mismo se le llama también mirón. 
Ambos términos se derivan de fijar la vista y mirar res- 
pectivamente. "Ese hombre te mira y te remira, es muy 
fijón". 

Derivado de fulo tenemos la voz fulenco, significativa 
de casi rubio, pero se usa generalmente en sentido des- 
pectivo. Fulito, diminutivo de fulo, es lo mismo que 
rubito. Fulo, es equivalente de rubio, y viene del latín 

286 



K t p a n u m f ñ o visto a través de su lenguaje 

fulvus, en su significado de rojo leonado. Con fulvus 
pasaría lo que con Flavus que en latín vulgar perdió la 
V, o ésta se hizo u, de modo que de un íulvum resultaría 
fuluum luego fulum y después fulo. "Como el padre es 
fulo, el hijo resultó fulito". 

Prieto: es significativo de muy obscuro, casi negro, 
mientras que por la semejanza en las impresiones sen- 
sitivas de color, decimos /ocre, al color igual al del lacre 
rojo. 

Con el significado de cobarde se usa la expresión ga- 
llina; y es tanto más expresivo el término, cuanto que 
es bien sabido que por lo general son los gallos los que 
pelean, mientras que las gallinas sólo se ocupan de sus 
pollos. "Lo insultaron, pero como es tan gallina no se 
atrevió a pelear". 

Formadas por mosca y muerto son las palabras mos- 
qiiimuerto y moscamuerta, indicativas del individuo ton- 
to y tímido que no se atreve a actuar por íglta de ánimo. 
Otras veces, se emplea lo mismo que jesuíta^ como sinó- 
nimos de disimulado, hipócrita. 

Lo de mosquimuerto y moscamuerta, se explican eo 
lal acepción; lo de jesuíta se debe a la idea no muy 
buena que algunos tienen sobre los hombres de la Iglesia, 

m 



L u i s i t a Aguilera Patino 

sobre todo de los que pertenecen a la célebre orden de 
Loyola. 

Pajuato: propiamente pazguato, es el hombre de po- 
co carácter, y zoquete, el cobarde, el carente de ánimo 
y el tímido. (Ver zoquetada, pág. 186). 

Sinónimo de experimentado y astuto es el término ga- 
llo. El significado se debe a las cualidades del rey del 
gallinero, experimentado con las gallinas y astuto y va- 
liente en las peleas. "Te has enamorado de ese hombre, 
pero ten cuidado que es muy gallo". 

Hediondo: es todo lo que huele mal. "Qué hediondo 
está todo esto, parece que las aguas están corrompidas 
por aquí". 

Inoficioso: no sólo se dice del testamento que sin mo- 
tivo perjudica a los herederos legales, sino también del 
individuo o cosa inútil inconducente; se toma como ne- 
gativo de oficioso, en el sentido de provechoso, prove- 
niente, conducente a cierto fin. 

Lo mismo que lento e inútil es el término pótala. Pó- 
tala es una palabra tomada de la marina; en el lenguaje 
de los marineros significa buque pesado, de poco andar. 

A veces no se usa el sufijo en su forma propia sino 
aumentado con fonemas que pertenecen a la raíz de otras 

288 



A'/ panameño iisto a través Je su lenguaje 

palabras formadas con él (el sufijo), de ahí que suela 
decirse leñatero, adjetivo formado a* la manera de hoja- 
latero, en lugar de leñador. Aquí, naturalmente, ha in- 
fluido la analogía. 

Equivalente de admirado, atontado y tonto es la voz 
lelo. "Cuando me vio se quedó lelo". "Después de las 
fiebres el muchacho ha quedado lelo". 

Significativo de discutidor es la palabra leguleyo. Los 
leguleyos son los que más discuten (necesitan hacerlo 
para defender sus pleitos) de ahí que generalizando se 
designe con este vocablo a los que discuten sobre cual- 
quier asunto para mantener sus puntos de vista. 

Despectivamente se designa a los chinos con el nom- 
bre de macacos. Este vocablo puede provenir del nom- 
bre de macaco chino con que se conoce una variedad 
de monos oriunda de Asia y África. El vulgo tal vez no 
ha entendido que se trata de un mono, sino que el térmi- 
no se refiere precisamente a los chinos, ^pr otra parte, 
Macao es el nombre de una isla en la desembocadura del 
río Cantón en la provincia china de Huang-Tung, y como 
muchos de los chinos que habitan en Panamá vienen de 
allí, pudo el panameño crear la expresión macaco, co- 
mo indicativa del nacido allí, y luego significativa de 

289 



L u i s i t a Aguilera Patino 

todo chino en general. Un canto popular dice (refirién- 
dose a las mujeres , panameñas amantes o casadas con 

amarillos) : 

"Se las tiran de orguUosas 

cuando están con bu macaco 

creyendo que son gran cosa 

y no valen ni un tabaco". 

Y entre la chiquillería es corriente oír: chino maca- 
co, fuma tabaco". 

Excelente, colosal es lo mismo que macanudo. El tér- 
mino se deriva de macana, arma fuerte y resistente de 
los indios o de macano nombre de un árbol de corazón 
tan fuerte y resistente como el hierro. (Ver macano, pá- 
gina 31). 

Majón: se dice de la persona que soba y manosea mu- 
cho a otra. Majón es sinónimo de sobón y se deriva de 
majar que además de significar machacar, indica tam- 
bién figuradamente fastidiar. "Niño deja tranquila a tu 
madrina, no ^seas tan majón". 

En lugar de volatinero se usa maromero. El término 

viene de maroma, que significa cuerda, y de ahí que 

tomándose la parte por el todo se llamen maromas, los 

ejercicios que se hacen en la cuerda y maromeros a los 

que los hacen. 

290 



K I pantimrño listo a través de su lenguaje 

Lo mismo que lleno de marrumancias es la voz ma- 
rrumanciero. Este adjetivo se deriva del substantivo ma- 
rrumancia, muy usado para indicar los resabios o ma- 
rrullerías de las personas o los animales. En Venezuela 
es corriente usar marrumancia con el significado de ma- 
rrullería. "Qué caballo más marrumanciero". "Está mu- 
chacha está llena de marrumancias". 

El que carece de medios de fortuna está matado. Así 
como se llama matado al animal muy maltratado, tam- 
bién se emplea esta expresión, para designar al indivi- 
duo maltratado por la suerte en lo que se refiere a los 
bienes materiales. Sinónimos de matado son los adjeti- 
vos limpio, pelado y arrancado. Todos indican falta de 
fortuna (dinero). En Panamá como en España es común 
la expresión pelar, y también es frecuente en ambas el 
término limpiar como significativo de ganar a otro el 
dinero en el juego; por lo mismo, ha sido fácil hacer 
la generalización y llamar limpio o peh^o al que no 
tiene dinero. En cuanto a arrancado, el diccionario dice 
que esta palabra se refiere al que habiendo tenido bie- 
nes de fortuna los ha perdido y quedado pobre, pero 
para los panameños no es necesario que el individuo 
haya tenido en un tiempo fortuna, para llamarlo arran- 

291 



L u i s i t a Aguilera Patino 

cado por no tenerla, para ellos lo esencial es que no la 
tenga en el momento en que se habla. Los términos 
limpio, pelado, arrancado y matado se aplican también 
a los individuos que aun teniendo fortuna pueden en 
un momento dado no tener ni un cinco en los bolsillos. 
Ellos mismos dicen estoy completamente arrancado, lim- 
pio, pelado o matado. 

Opuesto a los adjetivos anteriores es el vocablo fon- 
deado que significa rico en bienes materiales, ya que 
fondos, es una palabra usada en el comercio en la acep- 
ción de caudales, y de ella se ha derivado nuestro ad- 
jetivo. 

Debería significar acaudalado puesto que se deriva 
de morrocota (onza de oro), la voz morrocotudo, pero 
no es así, pues se emplea corrientemente para señalar 
la importancia o dificultad de un asunto. A veces puede 
no obstante decirse, ganancia morrocotuda, esto es ga- 
nancia de muchas morrocotas (monedas), ganancia gran- 
de. Tal vez la importancia de las morrocotas y la dificul- 
tad que hay para conseguirlas, haya hecho que el adje- 
tivo exprese sobre todo esas cualidades. 

Los dientes o muelas dañados cuya picadura ha sido 
curada y arreglada se llaman orificados. La palabra 

292 



El panameño r i s I o a t r a r /• t il f su I e n c u a i e 

es un derivado de oro, por ser éste el principal metal 
con el cual se hace tal clase de composiciones. Por ex- 
tensión, el término ha pasado a ser indicativo de arreglo 
de las muelas y dientes, sea con plata, platino, oro o 
porcelana. Y refiriéndome todavía al cuidado de los 
dientes tenemos la expresión chapa^ como significativa 
(ie dentadura postiza, ya que ella está colocada sobre 
una lámina de metal que cubre el paladar y que tiene 
tal nombre. Esta denominación de la parte, sirvió para 
nombrar el todo. 

Como adjetivo y como participio se usa la voz pago. 
Así es común oír: "Las deudas están pagas'*. "Los reales 
que le debía están pagos". 

Matador y matancero: se emplean con frecuencia en 
lugar de matarife y de jifero. Esto se debe a que las 
terminaciones de matador y matancero son más conoci- 
das para el vulgo que la de matarife, y como para él 
toda palabra ha de tener la forma que ir^jor la expli- 
(jue, la acomoda a la manera de otras que según su mo- 
do de ver las cosas expresan mejor su significado. En 
cuanto a jifero, como no encuentra ninguna relación 
entre esta palabra y matar, la ha eliminado completa- 
mente de su vocabulario. 

293 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Adjetivo denominativo de gracioso, encantador, simpá- 
tico es matón. "Este chiquillo está matón" (mata con su 
gracia, su simpatía, su encanto). "Ella se ve matona con 
ese sombrero". 

Músico: es el calificativo que se le da al tímido y co- 
bardón, de modo que tener cara de músico es tener cara 
de tonto. Esto se deberá tal vez a que muchos músicos 
son callejeros y naturalmente no tienen presencia de áni- 
mo ni tampoco los buenos bocados de los maestros o de 
los que en esa profesión cuentan con un sueldo; la falta 
de alimentos y de comodidades, suele dar siempre en los 
individuos cierta expresión característica, más notoria 
en los músicos, pues según la fuerza y resistencia que 
tengan así es la energía con que tocan sus instrumentos. 
De ahí la expresión músico para designar al apocado. 

Diminutivo cariñoso derivado de José es Pepito, que 
se ha vuelto en Panamá sinónimo de petimetre, por in- 
fluencia de Colombia en donde se usa con tal significado. 

De las personas que caminan como pato, esto es, do- 
blando hacia adentro la punta de los pies se dice que son 
patulecas. Este sufijo eco, eca, se emplea para designar 
defectos; así tenemos chueco y virueco. En Panamá como 
en la mayor parte de América, se usa chueco con el sig- 

294 



/•' / p n n a ni r ñ n \' i s t n n t r n v r r if r <■ -i ' <• >f g ii a j r 

nificado de torcido, o aplicándose especialmente a los 
pies y piernas. Sin duda es una voz castellana que pro- 
viene del latín iocus, juego, y designa el hueso que en- 
caja (o juega) con otro, en alguna coyuntura. En Hon- 
duras y Guatemala se usa la voz chueco como significa- 
tiva de tuerto. En lo que se refiere a virueco, es lo mismo 
que torcido, por el cual se emplea. El término se deriva 
de virar en el sentido de cambiar de rumbo, que es lo 
mismo que torcer o cambiar de dirección. "Es patuleco 
y se pone las medias viruecas". 

Los adjetivos con los cuales se califica a los que ha- 
blan más de la cuenta, creando enredos y bochinches 
son picudo y bocón. Bocón es también sinónimo de fan- 
farrón; si se trata de una mujer se dice bocona y tam- 
bién picuda. 

El individuo de barriga abultada es el pipón. Por su 
forma, se le llama pipa a la barriga, de ahí que pipón 
sea equivalente a barrigón. 

Significativos de descarado, desfachatado, tenemos 
los adjetivos relamido y relimado. 

La terminación oso se añade a verbos, para formar 
adjetivos que expresan matices diversos; así entre el 
vulgo es corriente relumbroso por relumbrante. Un can- 
to popular dice: 

29S 



L u i s i t a Aguilera Patino 

"En eso llegó la gata 
con sus ojos relumbrosos 
el gato por darle un beso 
cayó del tejado al pozo". 

Otros adjetivos formados de un modo igual a relum- 
broso son azuloso y enfermoso, que vienen de azul y en- 
fermo respectivamente. Azuloso indica la cualidad de lo 
que no es lo suficientemente azul, para darle este cali- 
ficativo y enfermoso se dice de las personas que no 
están enfermas de gravedad, pero que tienen algún 
malestar continuo. (Enfermizo se refiere al que es por 
naturaleza muy débil y propenso a las enfermedades). 
Sobre la base de substantivos tenemos desdoroso, mugro- 
so, correntoso que son términos castellanos. 

En lugar de mugroso suele emplearse la expresión 
mugriento, creado sobre la base de ceniciento, que tam- 
bién proviene de un substantivo. 

Retacado: dignifica terco, testarudo, obstinado en no 
hacer una cosa. La palabra viene de retacarse, verbo 
reflexivo que significa en Panamá obstinarse, empeci- 
narse en no hacer algo. Tal vez el verbo sea un compues- 
to de atascar más la partícula re. Atascar significa obs- 
truir, estorbar, poner embarazo. Si las caballerías se 

296 



/, / p (I n a in rúo i i s i i> ii / . ,' <■ \ ii ¡ e ng ua j r 

atascan, y no hay fuerza humana que las haga salir de 
donde están, así los individuos se atascan en su negativa 
con más fuerza aun que los animales en algún lugar 
lleno de obstáculos, y se retacan. "Iba al baile, pero a 
última hora se retacó y no fué". 

A los individuos tacaños y miserables se les denomi- 
na runchos. En Colombia esta palabra sirve para desig- 
nar un pequeño mamífero marsupial parecido a la nu- 
tria que se encoge y se ovilla cuando se ve cazado. El pa- 
nameño con su imaginación siempre viva traspasó al 
plano espiritual algo que era sólo propio del mundo 
físico, y de ahí que del runcho, con su característica 
pequenez y su actitud al ser cazado, tomara el nombre 
para indicar al individuo pequeño en generosidad, y que 
también se encoge y se esconde para no dar. 

Sinónimo de runcho es el adjetivo tuñuño y también 
pilinque y agarrado (dic. agarrao). Pilinque es meji- 
canismo y viene de la palabra indígena pilihui, que sig- 
nifica marchitarse y también persona miserable e infe- 
liz. En cuanto a agarrao, se dice así de las personas poco 
dadivosas, porque el que está agarrado a sus cosas no 
las suelta ni las deja. 

Tarambán: equivale a falto de juicio, alocado. En cas- 

297 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tellano existe la palabra tarambana, como significativa 
de persona loca y tonta, de la cual quitándole la n final, 
ha resultado nuestro vocablo. "Ese matrimonio anda muy 
mal porque él es un tarambán". 

Sabido: es el individuo que sabe vivir, incluso si es 
menester halagando a los demás. Sabe, como si dijéra- 
mos, lo que se trae entre manos. "No te fíes de ella por 
que es más sabida" ... 

Como significativo de sordo se emplea la voz tapia. 
Este significado debe haber provenido de las dos acep- 
ciones de tapiar: cerrar algo con tapias, y figuradamente, 
cerrar, tapiar. Frecuentemente se oyen en Panamá ex- 
presiones como: "Está sordo como una tapia". "Está co- 
mo tapia". 

Lo mismo que aturdido y confundido es turulato. Tu- 
rulato es un vocablo castellano. "Cuando me vio se quedó 
turulato, pues no creía que regresaría tan pronto". 

Un colombianismo corriente en Panamá es zoco que 
equivale a manco. "Llegó el zoco". 

Vela y velón: se dice de los que con los ojos insisten- 
temente clavados en algo que otro come, piden sin pala- 
bras su parte. De ahí que se diga apaga la vela a la 
persona (generalmente un niño) que está en tal actitud, 

para reprenderla. 

298 



F I panameño v i .% t o a t r n >< r s il e ^ u / r n g u n j r 

ADVERBIO, INTERJECCIONES, FRASES Y GIROS PROPIOS DEL 
ISTMO. 

En el lenguaje panameño son frecuentes las exclama- 
ciones, interjecciones, frases y giros muy expresivos, que 
dan viveza, energía y novedad a la conversación, en la 
que se suceden con frecuencia las imágenes rápidas y 
brillantes y las asociaciones sutiles de ideas, que de- 
muestran la ágil y chispeante mentalidad del hombre 
del trópico. Comenzando por los adverbios, tenemos los 
siguientes: 

Ahorita: es frecuente en lugar de ahora; es bastante 
común en el panameño el uso de diminutivos, que en 
las clases populares se extiende hasta los adverbios. El 
panameño es de por sí cariñoso y muy amistoso y trata 
siempre de dulcificar la expresión, de ahí el uso de di- 
minutivos, pues ellos indican cariño, amistad para la 

persona con quien se habla. ¿Te vas a demorar? No; 

> 

ahorita vengo. 

Procedente de Andalucía y Extremadura se advierten 
todavía en el lenguaje popular los adverbios ansina y 
asina^ en lugar de así, pero en el léxico de todas las 
clases sociales es corriente el empleo de los adverbios 

299 



L u i s i t a Aguilera Patino 

enantes, enenantes, enantito y enenantüo, que signifi- 
can hace poco tiempo. En España se usó antiguamente 
enantes con el significado de antes, y se popularizó en 
Panamá. Enenantes debe provenir de endenantes (con 
pérdida de la d) otro adverbio antiguo castellano. Enan- 
tito y enenantito, indican una proximidad todavía ma- 
yor al momento en que se habla. "¿Cuándo llegó tu pa- 
dre? Enantes". "¿Vinieron las señoras? Enantito lle- 
garon". 

Con más frecuencia que el modo adverbial en seguida 
y que el adverbio inmediatamente, se usa juntamente, que 
no indica a un mismo tiempo sino al instante; se emplea 
tal vez por el hecho de que con él se expresa que lo que 
va a realizarse va a hacerse junto, muy cerca del mo- 
mento en que se habla. "Juntamente iré a tu casa". 

En lugar de despacio se oye comúnmente pacito, pa- 
labra que se deriva de despacito. Camina pacito y co- 
gerás la paloma. 

Todavía: es un vocablo castellano cuyo significado 
ha variado en Panamá pasando a indicar un adverbio de 
negación en lugar de adverbio de tiempo. Esto se debe 
a que todavía, va acompañado siempre del negativo no, 
y con el uso frecuente de la expresión, se ha perdido 

300 



/' / i> n 'I it "I r ñ II I i ^ t n II t r it f r i il r i n I r n a H n i r 

Viniendo todavía a tomar sii significación. "¿Estás lis- 
ta? Todavía". "Todavía no sé cuándo volveré". 

Siempre: es un adverbio de afirmación que se usa en 
lugar de la frase por fin. Tal vez sea una traducción de 
always. "¿Vas a venir siempre?**. 

Derivados de poquito tenemos los adverbios diminu- 
tivos poquitito, poquititito y poquituín para indicar can* 
tidades pequeñísimas de algo, así como pocote y poco- 
lón indican grandes porciones de algo. "Dame un poqui* 
tito más". "Deseo un poquitín menos**. 

En cuanto a las interjecciones, las más comunes son: 

¿Ah?'. esta voz es acompañante obligada de casi to- 
das las preguntas. "¿Cuándo llegaste ah?**. Si se llama a 
alguien, el interesado responde también con ella. "María 
¿ah?**. Y si no se entiende una cosa se pregunta: "¿Cómo 
dijiste? ¿ah?**. 

Si se habla con algún panameño es frecuente oír en 
lugar del adverbio de afirmación, la expresión anjáy que 
es su equivalente, pero que también se emplea para de- 
notar sorpresa. "jAnjá no! Tú decías que no te pintabas**. 

Interjección tan común en Panamá como upa es epa, 
que se emplea sobre todo para indicar extrañeza y cier- 
ta duda ante una cosa que parece demasiado exagerada. 

301 



L u i s i t a Aguilera Patino 

"Este sombrero Panamá me costó más de cien balboas. 
Epa. Epa . . . amigo, no se caiga". 

Fo: es una exclamación que denota el asco producido 
por un mal olor. Fo es muy común en Andalucía, Astu- 
rias y Galicia. "Fo aquí hay algo podrido". 

Una expresión familiar corriente en la conversación 
entre amigos es la voz hombe en lugar de hombre, que 
denota lo mismo que una interjección diversos estados 
de ánimo: extrañeza, agrado, impaciencia. "Hombe, tú 
por aquí"; indicaría sorpresa. "Hombe, eso no puede 
ser"; indicaría duda. "¡Hombe!", denota un movimiento 
impaciente ante algo que molesta o no se esperaba. 

Otra exclamación de uso frecuente es je, la cual pue- 
de denotar sorpresa, extrañeza. Je, ya llegó Fulano. Je, 
¿cuándo dije yo eso? 

Oiga: no se usa únicamente para hacer que nos escu- 
chen, pues ella se emplea también en los tamboritos como 
equivalente de viva, ole, o de cualquiera otra interjec- 
ción admirativa. Una tonada dice: 

"Oiga, oiga, oiga la negra, 
Oiga la negra tan buena moza 
Oiga, oiga, oiga la negra". 

302 



El f/ a n a m e ñ o visto a t r ave t de su lenguaje 

Sí, no: es una expresión exclamativa que a veces se 
usa como significativa de sorpresa. "Sí, no, ¡tenías todo 
eso escondido y nada decías!". 

La voz empleada para animar a los niños a que ha- 
gan un esfuerzo cuando están comenzando a caminar es 
upa; también indica el esfuerzo que nos cuesta levantar 
un objeto pesado del suelo. Otras veces la interjección 
se usa cuando nos encontramos ante una dificultad que 
nos parece muy difícil de vencer. "Upa, esto sí que no lo 
voy a poder hacer". "Upa, si que nos falta por caminar". 
"Upa, eso no lo acabas hoy". "A ver, levántate, upa". 

Vea: se oye con frecuencia en la conversación y se 
emplea tal vez con el objeto de llamar la atención sobre 
lo que se dice. "Oiga, vea, ¿por qué dice Ud. esas cosas?". 
"Vea, vea, cómo se porta". "Vea, ya lo compramos". 

Velo, vela: son expresiones muy frecuentes en lugar 

de míralo, mírala. "Velo tan buen mozo que está". "Velo, 

» 
haciéndose el que no sabe la cosa". "Vela, ve, allí está". 

El deseo de no expresar las cosas por su nombre, pa- 
ra hacer menos dura la realidad, hace que se empleen 
términos que alcancen ese fin; y así tras leis que van a 
continuación, se esconde aquella interjección más grose- 

303 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ra y vulgar conocida por todos y que viene del latín cha- 
raxare. 

Ajo, barajo, caray, caraste, aste, caramba, amba, ca- 
rijo, caracho, canario, cascaras, caracoles: son las más 
usadas y denotan como lo que reemplazan incredulidad, 
extrañeza, dolor y sorpresa ante cosas imprevistas. 

De la misma especie que las anteriores, son las vo- 
ces mierco y miércoles, que se emplean en lugar de la 
célebre palabra de Cambronne. 

Otras interjecciones vulgares son malhaya, cono, vaina, 
diablo, muy frecuentes cuando la cólera domina a quien 
las dice, sobre todo entre la gente no culta. 

Asno: en cambio es común a todo el mundo y denota 
casi siempre sorpresa. 

Expresiones corrientes en todos los sectores sociales 
son por ejemplo: 

Andar al garete: significa andar por donde se quiere, 
sin sujeción s^lguna y sin tener a quien obedecer. Irse 
al garete es una expresión frecuente entre los marineros 
y significa ir desgobernada una embarcación, la que 
por lo mismo obedece a nadie. Al garete se usa también 
como indicativo de desorden. "Todas las cosas andan por 
aquí al garete". 

304 



El panameño visto a través de su lengua/* 

En lugar de algo se usa alguito. Algo, significa la co- 
sa, pero el diminutivo añade a esto, cariño para la per- 
sona con quien se habla. Y asimismo se emplean las 
expresiones prontito y lueguito como significativas de 
itacer algo inmediatamente después del acto de la pala- 
bra. "Prontito iré". "Lueguito voy". En el vulgo es fre- 
cuente aliiego por luego. "Aluego hay Hora Santa en la 
Iglesia". 

A lo que: expresión castellana anticuada que indica 
lo mismo que, luego que, cuando, mientras. "A lo que 
sonó el timbre de alarma, los policías se pusieron en 
movimiento". 

Andar en volandas: modo adverbial que no significa 
andar rápidamente, sino andar en las nubes, con la men- 
te ausente de lo que se está tratando. 

Una expresión muy usada para denotar el deseo gran- 
de de que parta inmediatamente la persona a quien nos 
dirigimos es andavéy en la cual se usan conjuntamente 
dos verbos casi sinónimos, en el imperativo, para refor- 
zar la orden. 

Oyevé: síncopa de oye y ve: "Oyevé cómprame el som- 
brero azul". 

Oriverás: es contracción de ahora y verás. Cuervo ase- 

305 



L u i s i t a Aguilera Patino 

gura que es un bogotanismo derivado de aguarda y ve- 
rás. Una tonada popular, parece demostrar no obstante, 
que viene la palabra de una contracción como dije antes, 
de ahora y verás. Es la siguiente: 

"Oriverás toro bravo 
y ahora verás". 

En Panamá es corriente designar al armario con es- 
pejo, con la expresión armario de luna. Generalmente 
los armarios son de madera, pero no todos tienen espe- 
jo; por eso el panameño encontró natural darles el nom- 
bre de su cualidad más característica; como a los espe- 
jos suele llamárseles lunas, verbigracia luna de Venecia, 
tal vez le pareció más elegante decir armario de luna 
y no de espejo. 

A todo forro: es significativo de a toda velocidad. ¿Ten- 
drá este forro algo que ver con Ford, nombre de la más 
conocida y generalizada marca de carros llegados en 
los primeros tiempos a Panamá? Salió a todo forro a 
recibir a su padre. 

Sinónimo de a todo forro es la expresión despepitado. 

Despepitado era el arcabucero usado como explorador 

o corredor; de esta segunda acepción hemos tomado el 

término. 

306 



El panameño visto a través de su lenguaje 

A todo portante: es lo mismo que a todo andar. Es 
un modismo castellano muy común en Panamá. 

Al sujeto inconsecuente, de carácter voltario, sin pala- 
bra, en el que no se puede tener seguridad ni confianza, 
se le llama baila la vara, comparándolo con una vara 
que no es capaz de sostenerse fija en un lugar sino que se 
balancea de un lado a otro, sin mantenerse recta un solo 
instante hasta que se viene al suelo. 

"Con él una no sabe a qué atenerse porque es un baila 
la vara". 

Estar en timbarimba: está en timbarimba, lo que no 
está firme en el lugar que ocupa y por lo tanto se puede 
caer; ésto se refiere no sólo a los objetos sino a las per- 
sonas que no están seguras en sus empleos, o cuyos ne- 
gocios no marchan bien. También se dice ser un timba- 
rimba de los individuos baila la vara. La palabra tim- 
barimba debe ser una transformación de timbirimba, 
vocablo castellano que significa partida de ^uego de azar. 
Tal vez por eso lo usó el panameño para expresar poca 
seguridad, ya que en el juego la hay muy poca en lo 
que se refiere a las ganancias. "Estoy en timbarimba en 
mi empleo". "Ese hombre es un timbarimba". 

Bien portado y mal portado: se dice del que conduce 

307 



L u i s i t a Aguilera Patino 

bien y mal respectivamente. Se aplica sobre todo a los 
niños (portarse equivale a conducirse). "Qué bien por- 
tado es tu niño". "Estos chiquillos son muy mal por- 
tados". 

Bientestate: es corrupción de la frase latina ab intes- 
tato (sin testamento). Esta expresión es muy usada por 
el vulgo, que oye el sonido pero no percibe las palabras, 
para indicar el que muere sin hacer testamento. 

Boca de choroteca: apelativo que se da a las personas 
de labios muy gruesos. Choroteca, más propiamente cho- 
ro tega, es el nombre de algunas tribus indígenas preco- 
lombinas, cuyos individuos según Oviedo, se horadaban 
el labio inferior, para colgarse huesos blancos del ta- 
maño de medio real más o menos. 

Siempre que se trata de cometer imprudencias que 
pueden acarrear males, se habla de buscar lo que está 
quieto, de ahí que la madre cansada de las diabluras de 
sus hijos, refi^-iéndose al castigo que pueda a ellos so- 
brevenirles (castigo que generalmente consiste en una 
rejera), les diga: "Uds. están buscando lo que está 
quieto". 

Los panameños no se tapan sino se calzan las muelas, 
cuando éstas están picadas. Aquí se ha tomado la expre- 

308 



K I p a n a m r ñ II t i n i i . t¡ r s u ' - n r ■, ,¡ < <■ 

sión calzar en su significado de cubrir algo que estaba 
descubierto, como ser las manos, los pies, las piernas, 
para aplicarlo a las muelas, cuyo interior, descubierto 
por la picadura, se cubre con el oro, plata, platino o 
porcelana destinados a ese objeto. 

Un pleonasmo corriente y hoy día aceptado por todos 
es ponerse dientes postizos. 

Si hay una gran cantidad de gente reimida y se quie- 
re abrir paso por entre ella, se grita "abran cancha, abran 
cancha**, expresión con la cual se pide el paso y éste 
es dado. 

Cuando se quiere que el lustrador dé brillo a los za- 
patos con la crema, se le dice que se desea que los zapa- 
tos den cara. Dar cara, es pues dar brillo a los zapatos. 
Seguramente el giro tiene su origen en el hecho de que 
cuando los zapatos están bien limpios y lustrosos pue- 
den reflejar perfectamente el rostro, lo que no sucede, 
si el trabajo está mal hecho y los zapatas quedan sin 
brillo suficiente. 

El nombre vulgar de la canoa es cara de caballo. 
El nombre tiene su origen en la semejanza entre la for- 
ma alargada de la canoa, cuyos extremos son uno chato 
y el otro puntiagudo, y la cabeza alargada del caballo. 

309 



L u i s i t a Aguilera Patino 

El color demasiado fuerte o mal combinado es lla- 
mado chillón. Lo chillón no es una propiedad del color, 
pero se emplea esta palabra refiriéndose a los tonos fuer- 
tes o combinados sin gusto, porque la impresión que 
produce en nuestros ojos es tan desagradable como el 
chillido a nuestros oídos. La frase color chillón es co- 
rriente en España y América. 

Color chocolate: se dice del color igual o semejante 
al de la pasta o bebida de ese nombre (compuesta de 
cacao, azúcar y canela). Los distintos matices del color 
se expresan con los términos obscuro para el tono fuerte 
y claro para el tono suave. "Deseo una tela chocolate obs- 
curo y unas medias chocolate claro". 

No todas las señoritas que van a un baile tienen la 
buena suerte de ser siempre festejadas, ni de bailar to- 
das las piezas; para expresar la mala suerte de estas 
niñas se vale el panameño del eufemismo comer pavo. 
"Fulanita fué al baile pero bailó poco, casi siempre se 
queda comiendo pavo". 

Como no: es una frase tan común y tan general que 
se emplea aun en los casos en que no viene a cuento. 
Indica admiración de que se ponga en duda algo que ya 
se ha hecho, y también afirma que hay voluntad en ha- 

310 



El p n n n m r ñ it i ' <■ t n u t r n t »'• \ d <■ ^ // / « ti /r // '/ ; < 

ccr algo que se desea de uno. Me dijiste que habías ido 
a hacer el mandado, pero no ha sido así. Como no, cla- 
ro que lo hice. ¿Tienes comprados los libros? Como no, 
esta mañana los enviaron. ¿Quieres buscarme el traje? 
Como no, con mucho gusto. ¿Me prestarás la novela? 
Como no. 

Una frase equivalente a cuando me encolerizo de ve- 
ras es cuando se me sube el indio arriba. Lo de indio se 
refiere a la aparición en nuestro yo de los instintos casi 
sin control del indio semisalvaje cuya sangre llevamos 
todos en mayor o menor grado, y que en un momento de 
cólera dominan nuestra razón y nos ciegan. 

Hay frases que tienen su origen en anécdotas o en 
ciertas circunstancias especiales, tales como buscarse 
un domingo siete, significativa de buscarse una sorpresa 
desagradable, que se emplea por alusión a aquel que 
creyendo acertar cuando todos cantaban en el aquelarre: 

Lunes y Martes y Miércoles tres 
Jueves y Viernes y Sábado seis, 

añadió: "y domingo siete", apéndice que por nombrar 
el día del Señor, causó gran alboroto y tumulto entre las 
brujas y diablos. Equivalente a la expresión anterior es 
"buscarse una nariz sin hueso**. 



k 



311 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Cuando San Juan agache el dedo, es otra expresión 
corriente indicativa de que algo que se desea y se espera, 
es muy difícil de realizar o no se realizará. La frase tie- 
ne su origen en el hecho de que a San Juan lo represen- 
tan siempre con el dedo índice de la mano derecha levan- 
tado; la imagen del santo, como imagen al fin, jamás po- 
drá bajar su dedo, "Eso se efectuará cuando San Juan 
agache el dedo". "Yo tendré dinero cuando San Juan 
agache el dedo". Significativa de la frase anterior es 
cuando la gallina orine. 

Estar culeco: es estar orgulloso y contento por algún 
acontecimiento feliz. El vulgo quiere dar a entender que 
el individuo que está bajo este sentimiento grato se halla 
tan satisfecho como la gallina cuando quiere empollar. 

Estar en una situación bastante difícil, es lo mismo 
que estar en la yaya. La palabra yaya tiene en América 
distintos significados, pero siempre ellos indican algo 
doloroso. En, Colombia es lo mismo que llaga; en Cuba 
es sinónimo de paliza; en Chile denota una pequeña he- 
rida. La exclamación característica de todo dolor físico 
y moral es ay, ay, ay. Estar en el ayayay, sería lo mismo 
que estar sufriendo física y moralmente; de este aya- 
yay, pudo haber resultado yaya, pues sólo basta supri- 

312 



/. / pnnamrnn '.¡••lo n i r ,i i ,■ -. ,1 ,■ ■- ii ¡rngunfe 

mir los fonemas initial y final. Por olía pailc, hay un 
canto chileno "El Ayayay" en el qiie con estos ayes ex- 
presa un enamorado toda su pena, y de allí pudo haberse 
tomado la expresión yaya. 

Estar en la yaya se usa también y muy frecuentemen- 
te por cierto, para referirse a la joven que no se atreve 
a hacer cosa alguna por temor a las rabietas del novio y 
viceversa. María: "Juan te tiene en la yaya", "Ha per- 
dido tanto dinero prestado que lo tienen en la yaya". 

Andar manga por hombro: es una expresión muy co- 
mún para referirse a la desorganización de una empresa, 
al desarreglo de una habitación, y en general a la falta 
de orden. Generalmente los campesinos y los obreros van 
a sus faenas con la camisa anudada al cuello por las 
mangas, las cuales quedan (es decir, sus extremos), flo- 
tando sobre los hombros. Como esto indica descuido y 
desaliño en el individuo, tal vez de ahí ha surgido la 
expresión manga por hombro como significativa de falta 
de orden. 

Cuando alguien quiere darnos un trabajo o una moles- 
tia que ya hemos rehuido por voluntad propia, se usa la 
expresión vendí mi loro por no cargarlo^ la cual se ori- 
gina en el hecho de que los vendedores de loros y enti-e 

313 



L u i s i t a Aguilera Patino 

los que poseen esos animales, se tiene la costumbre de 
llevarlos en el hombro. Esto naturalmente, es una moles- 
tia, y de ella sólo se deshacen al vender las aves en 
cuestión. 

Un término popularísimo en Panamá es dizque; a 
veces equivale a se dice que, dicen que, o dice que; 
otras veces indica claramente duda. Dizque parece ser 
una contracción de dice que. "Dizque me llamó por telé- 
fono, pero no lo creo". "Dizque el veinticuatro es la fies- 
ta". "Me dijo que dizque venía a visitarme". "Dizque lle- 
ga mañana". 

Echado para adelante (dic. echao pa lante) : se dice 
que es el individuo osado, que no le teme a cosa alguna, 
dispuesto a todo. 

Aquí está la dificultad, éste es el momento crítico, se 
expresa por aquí torció la puerca el rabo. Quizá la ex- 
presión se debe a que los puercos mueven continuamente 
su pequeña col^ita, pero sólo con dificultad y en una 
forma rápida logran torcerla. Del trabajo que cuesta al 
puerco ejecutar este movimiento con su apéndice, visto 
por el campesino, originaría la expresión, la cual ha lo- 
grado tal popularidad que sin distingos sociales todo el 
mundo la emplea. 

314 



/.' / p II n n ' .' I r 11 i- /• >, <! r su I r n fi u a i r 

Dios no castiga palo sino lengua, equivale a Dios lo 
que más fuertemente castiga es la lengua, dado que con 
ella, puede finrer^o más daño que con cualquiera otra 
arma. 

Significativo de narrar o contar cuentos o historias es 
la expresión echar cuentos. Así, a los niños siempre se 
les echan cuentos para que duerman. Los verbos referir, 
narrar o contar que serían aquí los indicados, se cono- 
cen y se usan pero nunca cuando se trata de cuentos o 
fábulas con que se entretiene a los niños. Tal vez por la 
misma razón que se dice echar maldiciones, que equi- 
vale a decir maldiciones se emplea echar refiriéndose a 
los cuentos. ¿Por qué no me echas el cuento de la cuca- 
rachita mandinga? 

Cuando dos personas se buscan y no se encuentran 
se dice que ellas están en el baile de los ciriales^ y lo 
mismo se dice de la persona que tanto dice que sí como 
que no, que no tiene una sola palabra. An{es era común 
entre la chiquillería un juego que se denominaba el baile 
de los ciriales, en el cual cantaban "en el baile de los 
ciriales para mí los cuatro reales". En este juego se escon- 
dían cuatro reales que eran buscados por todos los juga- 
dores, y como generalmente la búsqueda era inútil, se 

SIS 



L u i s i t a Aguilera Patino 

USÓ la expresión para designar la acción de los que se 
buscan y no se encuentran. 

Equivalente a estar desnudos son las frases estar en 
bola o estar en pelota. Enredar la pita es lo mismo que 
embrollar y fregar la pita, significa molestar, fastidiar. 
La pita es el nombre de una planta amarilídea originaria 
de Méjico de cuyas hojas se saca un buen cáñamo; enre- 
dar este cáñamo también llamado pita, es lo mismo que 
embrollarlo, de ahí que figuradamente se tome en el 
sentido de embrollar las cosas, enredar la pita. Fregar la 
pita, en la acepción empleada en Panamá es corriente en 
América. Un cantar popular dice: 

"Yo soy la que pilo y muelo 
y me voy a jabonar 
yo soy la que enredo pita 
y la giiervo a desenredar". 

Entre más y entre menos: se emplean tanto o más co- 
rrientemente e;ue cuanto más cuanto menos, mientras 
más, mientras menos. "Entre más me regañan peor es". 
"Entre menos me lo dicen mejor es". 

En lugar de la frase adverbial a veces, se usa entre 
veces. "Entre veces descanso, entre veces me dedico al 
cultivo de flores". 

316 



E t panameño visto a través de su lenguaje 

Lo mismo que estar maniático es la expresión estar 
chiflado. Chiflado es un derivado de chifladura tomado 
este substantivo en el sentido de locura. 

No tener un céntimo es estar en las latas. Esta frase 
tiene su origen en que las monedas y las cosas de valor 
hechas de metal, son de oro, plata o platino (y níquel 
las monedas), pero jamás de lata, y por lo tanto es esto 
lo que tiene menos valor. 

Estar lleno de motivo: significa principalmente estar 
orgulloso por algún acontecimiento grato. Pero otras ve- 
ces se emplea la expresión refiriéndose a una persona 
que se ha desagradado por algo que se le ha dicho o he- 
cho, siendo estos dicho y hecho algo de poca importancia, 
motivos insuficientes para un enojo verdadero. "Desde 
que llegó su hermano está muy lleno de motivo". "Ella se 
ha llenado de motivo por lo que le dije". 

La sal, como expliqué antes, es en Panamá el símbolo 
de la mala suerte, de modo que estar saladp es lo mismo 
que estar con desgracia. "No juego más porque estoy muy 
salado". "Estoy tan salado que todo me sale mal**. 

Sinónimo de salado es jotutiado (dic. fututiao), y de 
estar salado, estar jotutiado (fotutiao). 

Está Ud. viendo: con esta frase se trata de llamar la 

317 



L u i s i t a Aguilera Patino 

atención de alguien sobre una persona o cosa. "Qué mala 
crianza; está Ud. viendo". 

La gente del pueblo usa comúnmente en lugar de apre- 
ciar hacer aprecio. "Él no hace aprecio de ella". 

Corriente en todas las capas sociales es la metafórica 
expresión hacerse el chivo loco, significativa de hacerse 
el desentendido. "No te hagas el chivo loco que contigo 
estoy hablando". 

Yo no me caso con Fulano-, es otra metáfora empleada 
para indicar que no se entra en tratos o componendas 
con una determinada persona. 

Lo mismo que coquetear es hax^er ojitos. "Dices que no 
te gusta, pero le haces ojitos". 

Equivalente a hacer muecas es la frase hacer visajes. 
"Y para qué haces tantos visajes al hablar". 

Hasta que: se usa por aque. "Hasta que te cojo". (Se 

entiende apuesto a que te cojo). 

Cuando se habla de ima persona que es muy tacaña, 
o 
se dice refiriéndose a ella, hay que darle en el codo. 

La expresión tiene su razón de ser en que el medio más 

eficaz para que un individuo suelte lo que tiene cogido 

en las manos, es dársele un golpe en el codo. "Hay que 

darle en el codo para que afloje algo de dinero para 

la fiesta". 

318 



¡■'.I pa n a m r n ■ < . t « a través de su lenguaje 

Sinónimo de la anterior es la expresión ser ripiado 
(dic, ripiao). Ripiado se deriva de ripio en el sentido 
de residuos de una cosa, pequenez. El ripiado, sólo da 
ripios y a veces ni eso. La voz ripiado se emplea frecuen- 
lemente para indicar mezquindad y así se dice: qué 
regalo más ripiado te han hecho. 

Si una señorita se encuentra con un galán de poco mé- 
rito para ella, es corriente que exprese su desencanto 
con la expresiva frase "me encontré un real con hueco**. 
Las monedas con huecos carecen de valor en el mercado. 

Muchas veces todos los hermanos no son legítimos, y 
por lo mismo esos que no lo son, son llamados hermanos 
por fuera, es decir hermanos nacidos fuera del hogar legí- 
timo consagrado por la Iglesia y por la Ley. 

Entre las diversas clases de hilos que se importan de 
otros países, hay una variedad llamada de alcarreto, 
parecida a una cabuya delgada, y el cual en un princi- 
pio se enrollaría en carretes. El término alcarreto debe 
haberse formado agregando a carrete el prefijo a/, ya 
que era muy corriente en la Península anteponer a algu- 
nas palabras esa partícula, tal como vemos en Alcalá, 
almirez, alcalde, álcali, debido al influjo árabe. Hilo 
de alcarreto es pues hilo de carrete. 

319 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Los gallinazos son aves de carne no comible; de ahí 
que cuando se trata de emplear algún trabajo o esfuerzo 
en una cosa que no lo merece, o en algo muy difícil de 
conseguir por no decir imposible, se hable de gastar 
pólvora en gallinazo. 

"Querer darle a ese empleado maneras de gente es 
gastar pólvora en gallinazo". 

Le digo: es un pleonasmo que se agrega a lo que se 
dice para darle mayor fuerza a la expresión y llamar la 
atención del que escucha. "Llegó mi mamá, le digo y me 
trajo muchas cosas". 

En reemplazo de desde, se oye comúnmente en el vulgo 
la expresión lo cual y así se dice: "lo cual yo vine no lo 
he visto". 

Cuando una persona ha sido capaz de demostrar su 
fuerza de carácter o sus fuerzas físicas dominando con la 
palabra o con el puño a su contrincante, se expresa refi- 
riéndose a éste: lo puse en jaque o también: le paré el 
macho. El uso de jaque viene del juego de ajedrez, en 
el cual significa lance en que el rey o la reina están en 
peligro de perderse. "Me vino con muchas groserías, pero 
lo puse en jaque en seguida y tuvo que excusarse". "Co- 
menzó a hablar con mucha altanería pero le paré el 

macho". 

320 



I: I p íi n a in >• it o i- i a t o ti i r ti i r í de su I r n H u a j f 

Le puse el camisón, se dice de la mujer que domina 
completamente a su marido. Con el término camisón suele 
designarse en Panamá la camisa de dormir, y las madres 
generalmente para evitar que sus hijos pequeños salgan 
de casa, los envian a ponerse ya el camisón ya el pijama, 
consiguiendo así lo que desean. 

Cuando al panameño le resulta una cosa parecida pero 
no igual a lo que esperaba y aun desemejante a ello, 
suele consolarse con la expresión lo mismo da Chana que 
Juana. Y así si pretende un empleo determinado y le 
dan otro que puede ser su equivalente, pero que no es el 
mismo que pedía, u otro inferior, filosóficamente se dice 
a sí mismo y dice a los demás: no me importa porque lo 
mismo da Chana que Juana. 

En todo el Istmo es muy popular el juego de bolos, 
sobre todo en el interior de la República, el cual requiere 
cierta destreza y mucha habilidad. Por eso emplea la 
expresión voy a manejar los bolos, la pe^-sona que en 
algún negocio o en algún asunto cualquiera es el cabeza 
o dirigente de los mismos. ''En ese hogar la mujer maneja 
los bolos". 

Expresión de puro sabor castizo y muy común en Pa- 
namá es para la gente murmurar. En ella la anteposición 

321 



L u i s i t a Aguilera Patino 

del sujeto al infinitivo y el uso de éste en función de 
subjuntivo, parece dar mayor relieve y firmeza a la 
expresión. "Este salón es para la gente bailar y ese patio 
para los niños jugar". "Pero no encuentro razón para la 
gente murmurar, porque me ven trabajar". 

En el lenguaje panameño abundan las trasposiciones 
gramaticales. Típico ejemplo de esto es la frase adver- 
bial nada más, que en boca de los panameños se convier- 
te en más nada muy usada también en León y Galicia. 
Cuervo en sus "Apuntaciones Críticas sobre Lenguaje 
bogotano" (pág. 304, párrafo 412) considera que la in- 
versión se debe a la coexistencia de "que no enti*en más" 
y que "no entre nadie". ¿Qué más te dijo? Más nada. 

Contracciones frecuentes en el habla panameña son las 
expresiones mepa y yalo. La primera es lo mismo que 
me parece; la segunda es equivalente de ya lo creo. Am- 
bas se emplean cuando se dice a una persona algo que 
por sabido s^ calla. ¿Te gustaría que te regalara esa 
cartera? Yalo. 

Las festividades que realiza la Iglesia, los aconteci- 
mientos santos que conmemora han dado su nombre a 
ciertos meses del año; por esto en lugar de decir junio, 
julio, noviembre y diciembre, se dice: mes de San Juan, 

322 



F 1 n n II a m f ñ I) v i x t o a través (ir su lenguaje 

mes de Santiago, mes de las Ánimas, y mes de Pascua 
respectivanienle. En cuanto a la fiesta de Todos los San- 
tos es llamada Tosantos y la de Santa Ana, Santana. 

Las personas muy negras son llamadas negras timbas, 
timbas o de color de coche nuevo. Timbo usado junto a 
negro, viene a ser un reforzativo de esta palabra. Tal 
vez sea timbo una transformación de tingo y tingo, de 
tinge, ave de rapiña, especie de halcón nocturno de color 
muy negro. Hay en la República, un lugar del interior, 
Río Hato, en la que vive una familia formada por indi- 
viduos muy negros y sumamente conocidos por su osadía, 
su atrevimiento y su fidelidad para con los amigos, a los 
que se les llama "los tingos", que algunos hacen timbos, 
de donde quedó timbo como sinónimo de negro muy ne- 
gro. Lo de color de coche nuevo se refiere a que tales 
vehículos (que siempre en Panamá son tirados por caba- 
llos) nuevos, tienen un color negro brillante. 

No deja de tener el panameño sus ribetefide malicia y 
picardía, y si no, díganlo las sugestivas frasecitas niña 
tú si que eres y tú eres un no sé ni qué, que por su misma 
indeterminación son sugerentes en extremo. Al no indi- 
car lo que es la niña o la persona en general, se insinúan 
muchas cosas sin señalar ninguna. 

323 



L u i s i t a Aguilera Patino 

No me nace: es una frase elíptica en que se ha callado 
el infinitivo; es indicativa de no tener simpatías por al- 
guien. "No puedo ser atenta con él porque no me nace". 

Cuando los panameños se refieren despectivamente a 
una persona o a una cosa, usan la expresión no anda. Si 
una niña no tiene simpatía entre los jóvenes, se dice de 
ella que no anda, así como tampoco andan los trajes y 
demás prendas de vestir que están ya gastadas por el uso 
o no quedan bien, ni los individuos que en puestos supe- 
riores, no cumplen sus obligaciones por ineptitud o por 
pereza. 

Palo de agua: es un aguacero muy grande. El pana- 
meño ha hecho a palo sinónimo de árbol, y éste es en el 
trópico, muy corpulento; de ahí que palo haya venido a 
significar algo que tiene cualidades en grado superlativo. 
Por eso son corrientes expresiones tales como palo de 
mujer, refiriéndose a una mujer muy hermosa, o muy 
inteligente o 'muy simpática o muy femenina ; palo de 
alcalde, de hombre, de músico de bailadora, refiriéndose 
a los que tienen cualidades máximas como alcalde, como 
hombre, como músico, como bailadora, respectivamente. 
Y hay tantos palos cuantos oficios, actividades, empleos 
y cosas haya. 

324 



F I p it ti a ni f ñ o v i !> t o a través de ^ ii I r n g u a i e 

Penco: se usa en Panamá como significativo de trozo 
grande de algo, por eso suele substituirse palo por penco 
y decirse penco de mujer, de ingeniero, de ministro, etc. 
para indicar a aquellos individuos, hombres o mujeres 
cuyas cualidades físicas, morales o intelectuales, les 
bacen destacarse. 

Tal vez el término penco venga de penca en la acepción 
de la parte carnosa de algunas plantas. 

Un poco: no se emplea para indicar una pequeña can- 
tidad sino más bien abundancia de algo. "Llegaron un 
poco de policías". "Dicen que Fulano perdió todo. No es 
posible, porque él tenía un poco*'. 

Un poco bien: se usa en cambio para ocultar el estado 
floreciente de nuestros negocios; tal vez para evitar el 
parecer ensoberbecidos por la buena suerte que se tiene. 
¿Cómo te va en el negocio? Ahí, un poco bien. 

Vulgarmente se usa en Panamá pata por pie, y si una 
persona tiene los pies muy grandes, se le Uama pata de 
ñame (dic, pata e ñame), pues el tubérculo grande y 
grueso (ñame) se presta admirablemente a la compa- 
ración, o simplemente se dice tiene buenos ñames. "Ya 
viene el pata de ñame ése". 

De los jugadores de gallos además de canillera, hemos 

325 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tomado la expresión pedir cacao, que significa pedir mi- 
sericordia, aludiendo al chillido o voz del gallo cuando 
sale huyendo. Cacao es una voz onomatopéyica. 

Palo encebado (dic, palo encebao), es el nombre de 
una diversión popular que consiste en colocar una vara 
alta y gruesa, cubierta de grasa bien fija en el suelo. En 
el extremo superior de esa vara se colocan recompensas 
(de dinero, vino, jamones, etc.), que obtiene la persona 
lo suficientemente ágil para lograr adquirirlas llegando 
hasta ellas. 

Otra diversión es la llamada puerco encebado; aquí el 
nombre como en el caso anterior se debe al cebo que cu- 
bre tanto la vara antes mencionada como ahora al animal : 
El puerco (cerdo) se echa a correr, y quien logra atra- 
parlo se hace dueño del mismo. 

Pelar los ojos: es abrir mucho los ojos para mirar 
algo. Pelar una cosa, es quitarle la corteza que la cubre 
que en el caso de lo§ ojos, la constituyen los párpados, 
de modo que SI separar éstos, lo que ellos cubren o sea los 
ojos, quedan pelados. Pelar los ojos significa también mi- 
rar con mucha insistencia, y por eso es frecuente que 
cuando un caballero mira con mucha fijeza a una seño- 
rita dando a entender que le gusta, se le diga a ésta: 
"Parece que Fulanito te está pelando el ojo". 

326 



El /> n n ft m <• ñ o »• / s / o a t r ave x J r su I e ngit a i e 

Una miüetilla que todo el mundo repite sin saber por 
qué es pero como, la que generalmente expresa asenti- 
niiento. ¡Qué cara esta lela! Pero cómo. ¡Tanto que se de- 
mora ! Pero cómo. 

Poner la puntería, poner la proa, velársela a otro, y 
hacer tiradera: son frases sinónimas y expresivas de mo- 
lestar a otro incesantemente y aun perjudicarlo por envi- 
dia, por celos, o por cualquier otro sentimiento ruin. Po- 
ner la proa es una frase muy castellana ; sobre la base de 
ella se ha formado poner la puntería. En cuanto a tira- 
dera, ver lo dicho anteriormente sobre la palabra. 

Me tiene puesta la puntería, por eso no me atrevo a 
hacer más de cuatro cosas. Ahora sí me la veló. Me estás 
haciendo mucha tiradera y te va a costar caro. 

Mea apacho: frase significativa de la persona que 
todo lo hace a la chita callando. 

Qué le parece: no significa pedir parecer sino llamar 
la atención sobre la persona o cosa de. que se habla. 
Ayer llegaron las misiones — Qué le parece. Juana se 
casó con Pedro. — Qué le parece. 

Una frase muy usual entre los panameños es ¿qué te 
pasa a ti ah? para indicar sorpresa ante algo que pre- 
guntamos o contestamos y que es considerado por núes- 

327 



L u i s i t a Aguilera Patino 

tro interlocutor, como algo sin verdadera conexión con 
el asunto de que se trata, o como un ex abrupto, o como 
algo tonto. "Me han dicho que ganas mucha plata; ¡ganar 
mucho en estos tiempos! ¡qué te pasa a ti ah!" ¿Y esa 
malacrianza ahora? ¡qué te pasa a ti ah! Conque estás 
muy enamorada. Enamorada yo . . . ¿qué te pasa a ti ah? 

Por al contado suele usarse frecuentemente rancontán. 
El término es oriundo de Colombia. 

De la persona que no parece capaz de quebrar un 
plato aunque en el fondo sea un demonio se dice que es 
o que parece un santo mocarro. Santo mocarro es el 
nombre de un juego en el que uno de los jugadores per- 
manece en el centro y los demás marchan a su alrededor, 
manchándole al mismo tiempo la cara, pero a condición 
de quedar en su lugar el que se ría. La cara del resigna- 
do, la actitud de víctima que parece incapaz de matar a 
una mosca que toma el jugador del centro, ha servido 

para denominar con el nombre de santo mocarro al hipó- 
o 

crita. "Es terrible este niño, y sin embargo parece un 
santo mocarro". 

La expresión indicativa del santo que hace muchos mi- 
lagros es santo vivo. 

Sinónimo del individuo luchador es la expresión se 

328 



defiende como un gato boca arriba. Los gatos en sus pe- 
leas, se defienden mucho mejor en la posición antes nom- 
brada, de ahí que el que lucha a brazo partido contra 
todas las adversidades tratando de vencerlas, tenga para 
el panameño su punto de contacto con el gato que busca 
una mejor manera de triunfar de su enemigo. 

Se fué como los chepanos: es la expresión consagrada 
para indicar que una persona ha partido de un lugar sin 
despedirse de sus amigos y vecinos. (Chepo es un dis- 
trito de la Provincia de Panamá). Tal vez algunos chepa- 
nos a quienes se festejó mucho en alguna parte se fueron 
sin dar las gracias ni despedirse, y de ahí nacería la 
expresión. 

Espérate hombre que ya viene el chocolate : se le dice 
a la persona que se muestra muy impaciente por salir de 
un lugar en donde están varios amigos conversando y 
chisteando. Ese chocolate significa lo mejor, y lo mejor 
puede no llegar, pero lo esencial es entusiasmar al indi- 
viduo para que se quede. 

Se le sopló: es lo mismo que se le hinchó, es decir 
que se le ha formado a la persona una hinchazón ventosa 
en alguna parte del cuerpo sobre todo en el ombligo. 

Ser un lagarto: es ser en extremo ambicioso y tratar 

329 



L u i s i t a Aguilera Patino 

de conseguir todo cuanto se desea sin tomar en cuenta a 
los demás. La expresión es tanto más exacta cuanto que 
el caimán (reptil saurio) al cual nosotros designamos con 
el nombre de lagarto es sumamente voraz. 

Equivalente a lagarto es pulpo, que se dice de los indi- 
viduos que tratan de ganar dinero por todos los medios 
incluso teniendo dos y tres empleos al mismo tiempo. 

Se te está cayendo la paletilla: es una expresión co- 
rriente usada para indicar a una persona de la que nos 
hemos dado cuenta que desea algo de lo que tenemos, par- 
ticularmente si ese algo es comestible. "Se te está cayendo 
la paletilla, pero no te voy a dar un solo dulce". 

Expresivo de feo, muy feo, es feo como noche obscura 
o más feo que noche obscura. 

Como el as es la primera carta de la baraja, es corrien- 
te la frase se la tira de as, refiriéndose al individuo pre- 
tencioso y pagado de sí mismo. 

Como la semilla de la guaba (Inga spectabilis) tie- 
ne la particularidad de ser muy lisa y resbalosa al tacto 
se dice liso como una pepita de guaba, del individuo con- 
fianzudo, ya que liso es en Panamá indicativo del que se 
toma confianzas indebidas. 

330 



fj I p a n a tn c ñ II r i •• r o it t r a'v t- s de iu lenguaje 

Silla de mano: es el asiento formado entre dos perso- 
nas con las cuatro manos (silla de la reina). 

Suelto de madrina: es la expresión indicativa de la 
persona que hace lo que le da la gana sin atender a con- 
sejos ni a amonestaciones. Quizá la expresión se deba a 
que en Panamá los padrinos y especialmente las madrinas 
han tenido siempre cierta autoridad sobre sus ahijados 
hasta el punto de que incluso han reemplazado a los pa- 
dres del niño si éstos han perecido. 

Tener el palito: es tener el don, gracia o habilidad para 
hacer algo. 

Tener influencias es lo mismo que tener cuñas^ es decir 
tener quien ayude y proteja para conseguir algo que se 
desea o mantener lo que se tiene. Si la cuña vale para 
dividir cuerpos sólidos, la cuña social es útil para abrir 
un hueco en el sitio en donde se desea colocar a un amigo. 
Por otra parte la cuña sirve también para impedir que 
un mueble cojee, y por lo mismo las infli^encias o cuñas 
sociales sirven para que las cosas de los beneficiados con 
ellas anden derechas, libres de cojeras. Derivado de cuña 
usa el panameño el verbo acuñar^ como sinónimo de cal- 
zar en el sentido de arrimar una piedra a un carruaje 
que está en una cuesta para que se detenga o emparejar 

331 



L u i s i t a Aguilera Patino 

las patas de una mesa o de un mueble cualquiera con 
algún pedazo de palo o una piedra para que permanez- 
ca fijo. 

Al individuo un tanto alocado se le llama lole, y se 
usa la expresión tú estás lole, cuando la persona a quien 
se dirige ha hecho algo que parece indicativo de falta 
de juicio. La palabra lole se usa en tal sentido por analo- 
gía, ya que hay un individuo de ese nombre que presenta 
las características del lelo o ido. 

Vea la cosa y vaya pues: indican movimientos de áni- 
mo; alegría, impaciencia, sorpresa. "No viene a buscar- 
me, ¡vea la cosa! Vaya pues niña, no creía que ibas a 
enojarte en esa forma". 

Corrientemente los niños panameños hablan de jugar 
al escondido (dic, escondió) en vez de jugar al escon- 
dite. El uso de escondido por escondite se debe no sólo 
a que la primera palabra indica mejor que la segunda 
que se trata de alguien que se esconde, sino también 
a que los vocablos en ite, son más escasos y por lo 
mismo menos conocidos que los términos en ido. 

A propósito de juegos mencionaré también el tan co- 
nocido de la lleva, que es muy parecido al del pillarse, 
con la diferencia que en el juego panameño, el que trata 

332 



/' / f, ,1 n n rn .■ ñ (, i: i s t o a I r av é 3 de su lenguaje 

de pillar a otro, lo hace para darle un pequeño golpe 
diciéndole al mismo tiempo la lleva (la llevas tú, o llevas 
tú el golpe para que se lo pases a otro). El juego del 
machín, que es parecido al anterior, pero ahora hay un 
lugar denominado machín que es sagrado, puesto que el 
que allí se coloca no puede ser cogido por quien lleva la 
lleva. El loco, así llamado porque el que persigue a los 
demás es llamado: loco. Los niños gritan loco, come coco, 
bom, bom, bom y huyen. 

La pájara pinta, que es más bien una especia de ronda ; 
las niñas se cogen de las manos formando un círculo alre- 
dedor de otra que está en el centro y que tiene que con- 
testar al coro lo que éste le dice. Es naturalmente, un 
juego en que se canta. Se comienza diciendo: "estaba 
la pájara pinta", etc. y de allí nació el nombre. 

Las cintas; es otro juego muy conocido en el cual las 
niñas simulan ser cintas cada una de un color distinto que 
sólo sabe la vendedora de ellas. Los compradores son 
el ángel y el diablo; hay un pequeño diálogo entre éstos 
y la vendedora que naturalmente desea vender su mer- 
cancía al ángel mejor que al demonio; sin embargo, mu* 
chas veces es el diablo el comprador más avisado, el 

333 



L u i s i t a Aguilera Patino 

número de cintas que compra es mayor que el del ángel 
y por lo tanto, gana el juego. 

Hay todavía un sinnúmero de juegos, distracción de 
nuestro mundo infantil femenino, tales como el florón, 
el romero se seca, sortijita de oro, mirón mirón, ato ambo 
maíerile rile ro, donde vas Alfonso doce, los cuales tie- 
nen también su canto correspondiente, el cual comienza 
siempre por el verso que les sirve de nombre. 

Modismo común en Andalucía y frecuente en Panamá 
es el uso de la tercera en lugar de la segunda persona en 
singular o en plural. "Espérenme un momentito", se 
emplea en vez de "esperadme un momentito". 

Las personas de escasa cultura añaden siempre una s 
a la segunda persona del pretérito indefinido de indi- 
cativo. Esta incorrección está hoy muy generalizada, en 
tal forma que con frecuencia se oye en bocas cultas las 
expresiones ya comistes. ¿A qué hora vinistes? ¿Cuándo 
regresa stes? 

Siempre que se quiera indicar un regular estado de 
salud o de algún negocio, el panameño contestará a la pre- 
gunta que al respecto se le haga: pasando na más. ¿Cómo 
te va en el negocio? ahí, pasando na más. 

Ser un mercader en pequeña escala lo expresa el pa- 

334 



/.' / i> (I n (I m r ñ íi ... n I r ft '• <' % i] e < « / *• n k " « / «* 

nameño con la palabra mercachifle, término derivado de 
mercar, comerciar. Pero generalmente lo usa en sentido 
despectivo, con el deseo de rebajar la personalidad de la 
persona a quien se dirige. 

He terminado aquí el capítulo concerniente al vocabu- 
lario empleado por el panameño en su vida diaria. Mu- 
chos términos, muchos giros y modos de decir se me han 
escapado; pero hacer una anotación completa de todos 
los vocablos y de todas las.expresiones usadas por la gente 
istmeña, de todos sus modismos y locuciones empleados 
en la vida corriente, se hace bastante difícil, porque ello 
requiere una dedicación exclusiva y mucho tiempo, del 
cual no dispongo, dadas mis actividades en el Liceo. 
Por otra parte con este trabajo yo sólo he querido hacer 
un simple ensayo, una tentativa por dar a conocer algo 
de lo nuestro y fomentar y abrir el camino a estudios de 
esta naturaleza, los cuales son tanto más interesantes y 
necesarios, cuanto que ellos constituyen un documento 

W vivo de nuestra manera de pensar y sentir, de nuestras 
condiciones existenciales, y de nuestras reacciones ante 

» el mundo que nos rodea. 

Una cantidad grande de voces aparece en los trabajos 

335 



L u i s i t a Aguilera Patino 

efectuados por el Reverendo Padre Mangado y por Don 
Sebastián Sucre, pero muchas de ellas no me he atre- 
vido a tomarlas en cuenta porque no han podido ser cons- 
tatadas por mí, y aunque merecen mi entero crédito, no 
hubiera podido tal vez indicar las causas que han moti- 
vado su uso, ni tampoco determinar con alguna si no abso- 
luta certeza su origen. 

Hubiera querido señalar los modismos y particulari- 
dades idiomáticas privativas de cada lugar, pero esto 
también ha sido irrealizable, porque aun cuando he tra- 
tado de visitar muchos lugares del interior de la República 
y he conocido y tratado a muchísimas personas provenien- 
tes de las diferentes provincias que informan nuestro país, 
no he tenido oportunidad de visitar ni conocer todos los 
distintos pueblos y ciudades interiores, y por lo mismo 
no he podido anotar personalmente las diferencias de 
vocabulario que pueden encontrarse no ya de un extremo 
a otro de la República, sino de uno a otro pueblo. 
Aunque en la actualidad esos mismos pueblos estén uni- 
dos por carreteras, y aunque no es muy grande la distan- 
cia que los separe, hay en cada uno de ellos, expresiones, 
modismos que les son exclusivamente propios y que son 
interesantes por cuanto reflejan la modalidad espiritual 

336 



El /ta ti a m e ñ o r / % ' o n través d r su lenguaje 

de sus poseedores. Así, los lugares de una misma pro- 
vincia, tienen dentro de su vocabulario común, un gran 
número de voces propias de cada uno de ellos en par- 
ticular, y que responden muchas veces a las diversas acti- 
vidades de los pobladores de cada uno de tales lugares 
y a sus reacciones emocionales. Sin embargo, yo espero 
continuar este trabajo, completarlo y mejorarlo tanto 
como sea posible, y no sólo con el fin de que él cons- 
tituya una modesta contribución a un mejor conocimiento 
de la idiosincrasia de la gente panameña, sino también 
para facilitar el camino a aquel compatriota que amante 
de los estudios lingüísticos, desee hacer mejores y tal vez 
más provechosas investigaciones. 

A continuación, tomaré en cuenta los términos de ori- 
gen extranjero que el panameño ha incorporado a su 
vocabulario. 



337 



Capítulo III 
EL PANAMEÑO ANTE EL HOMBRE NO HISPÁNICO 

La cantidad de términos de procedencia extranjera 
que forma parte de nuestro léxico es tal vez mayor que 
la que pueda encontrarse en cualquier otro país del Con- 
tinente Americano. Esto se debe a que Panamá por su 
posición entre las dos Américas, y por la apertura del 
Canal, es el paso obligado y necesario de todos los indi- 
viduos que van y vienen desde los cuatro puntos cardina- 
les, y cuyo vocabulario, como es natural, no deja de 
influir en el nuestro, enriqueciéndolo con la introducción 
de nuevas voces, que siguen por lo genera l-ien su forma- 
ción, las reglas de la Cramática Castellana, aun cuando 
su raíz se origine en un vocablo extranjero. Y esto es así 
por dos causas; la primera de ellas, es la ley del menor 
esfuerzo a la cual es tan afecto el hombre del trópico, 
quizá por efectos de ese mismo sol que con sus rayos 

339 



L u i s i t a Aguilera Patino 

ardientes, convida más bien al descanso y al reposo que 
a la actividad. Esta tendencia innata a hacer todo aquello 
que nos cuesta menos trabajo, hace que se empleen los 
términos no como son en realidad sino como se oyen. 
La segunda causa estriba en la modalidad especial del 
panameño que vaciado en el molde de una raza altiva y 
fuerte, lleva en su alma el amor a la independencia, y 
por lo tanto trata de contrarrestar la pereza y la apatía 
de su antepasado el indio imponiendo aun en lo extran- 
jero el sello de aquel pueblo hispano que es el suyo, y 
que junto con sus costumbres y su religión, le dio tam- 
bién su lengua. Y es por esto por lo que a pesar del influjo 
norteamericano que es indudable y enorme en el Istmo 
desde la apertura del Canal, no todos los vocablos que 
hemos importado de los Estados Unidos se han conser- 
vado tal como llegaron; la mayor parte de los mismos 
han sido sometidos a las leyes generales del idioma 
castellano. Lqs voces que no han sufrido ninguna altera- 
ción son aquellas que se refieren a los deportes o a las 
modas, y algunas otras cuya correcta y extranjera pro- 
nunciación parecen ser de buen tono. 

La mayor parte de los estudiantes panameños realizan 
sus estudios en los colegios norteamericanos, y por esta 

340 



/•' / /' a n a ni r ñ o i i \ l n ii Ira i r .< il r s ii I <• n ;: unir 

la/ón, el idioma inglés pasa a ser casi su seguiiJa leu- 
gua; de ahí que usen constantemente expresiones n^tn- 
mente inglesas, las cuales pasan con el continuo uso, a 
formar parte del léxico común; pero popularizadas luego 
por el vulgo, se castellanizan y pierden toda su apa- 
riencia de vocablos extranjeros. Otras veces no son los 
estudiantes ni los panameños que viajan a los Estados 
Unidos, sino los mismos norteamericanos los que intro- 
ducen en nuestro vocabulario sus expresiones y giros, los 
que frecuentemente son usados en igual forma, pero otras, 
transformados por el pueblo, son luego así cambiados, 
empleados por las clases más cultas. 

Se ha creído siempre que por el hecho de que existe 
en Panamá bajo la jurisdicción yankee una Zona del 
Canal, nuestra República es una colonia o un protecto- 
rado perteneciente a los Estados Unidos de Norte Amé- 
rica, idea que no ha podido desvirtuar el hecho de que 
Panamá tenga representantes diplomática^ acreditados 
ante todos los gobiernos extranjeros. Por esto mismo, y 
para deshacer creencia tan infundada, es por lo que el 
Gobierno panameño se preocupa y se ha preocupado 
siempre de que nuestro lenguaje, hijo del de España, se 
conserve en toda su pureza. Por eso no es de extrañar 

341 



L u i s i t a Aguilera Patino 

que el panameño sea entre los pueblos americanos, uno 
de los que mejor hablen la armoniosa lengua de Cervan- 
tes, lo cual ha sido señalado por los mismos españoles 
oriundos de Castilla. Y no es que se quiera demeritar la 
lengua inglesa; ella tiene su gran valor. Pero si uno de 
los símbolos de la patria es precisamente la lengua, 
¿por qué ésta ha de cambiarse por otra o adulterarse 
por ajenas influencias? Si no tenemos términos para 
expresar ciertas ideas y ellos existen en otras lenguas^ 
que se tomen en buena hora si no somos capaces de crear 
vocablos para ellas, pero si los tenemos, debemos conser- 
varlos y usarlos. Por otra parte, cada lengua es un reflejo 
del espíritu, de los sentimientos, del intelecto de los indi- 
viduos, de su carácter, de sus actividades, y por lo mismo 
no conviene a nuestro temperamento, otra lengua que la 
nuestra, así como en el sajón calza y concuerda más exac- 
tamente su idioma, a las modalidades de su raza en los 
aspectos volitivo, afectivo e intelectual. Por eso debemos 
evitar en lo posible el reemplazo por voces extranjeras de 
las nuestras; ello puede dar cierta notoriedad a quien 
las emplea, pero una notoriedad de mala ley, cursi, que 
no pregona cultura, sino un desconocimiento absoluto del 
valor que tiene en sí, la lengua que desprecia. 

342 



K I panameño i '• ^ u I • n k u n i '' 

Ahora trataré de clasificar los términos extranjeros en 
relación a la importancia que eilos puedan tener en 
nuestro lenguaje en razón de su número. Comenzaré por 
los vocablos ingleses o los de este origen que por las razo- 
nes arriba apuntadas, son log que tienen mayor signifi* 
cación en nuestro vocabulario. Estos vocablos los encon- 
tramos principalmente en los deportes, pero algunos de 
ellos se han internacionalizado en tal forma, que son em- 
pleados por el mundo entero. Aquí tienen lugar los nom- 
bres de ciertos juegos oriundos de Inglaterra, los cuales 
hemos recibido por intermedio de los Estados Unidos. 
Éstos son: 

DEPORTES. 

Basket ball, foot ball, base ball, tennis son nombres 
de juegos. Dentro de éstos hay palabras como ccUcher 
(quecher) que indica al acogedor de pelota, y pitcher 
(picher) significativo de tirador de la» misma. Team 
(tim) es equivalente a equipo; referee (referí) es lo 
mismo que arbitro. Foul (fao) es significativo de faltas 
en el juego y umpire (ampayar) arbitro. 

Dentro del deporte hípico tenemos términos como race 
track (reis trac), que significa cancha en las carreras; 

343 



L II i s i t a Aguilera Patino 

jockey (yoqui), jinete; time keeper (taim quiper), vigi- 
lante de tiempo; timer (taimer) distribuidor; winner 
(uiner) ganador; handicap (jandicap), suerte especial en 
las carreras. 

En lo que se refiere a la natación la palabra piscina 
suele reemplazarse por siviming pool (suimin pul). 

En vez de redondel se dice ring (rin) y en lugar de 
vuelta round (raun) ; y de campeón, champion (cham- 
pio), pero con el significado de boxeador. Nock owt (no 
cau) es el golpe que aturde. 

Los términos mencionados no han sufrido transfor- 
maciones ni modificaciones y son usados por todas las 
clases sociales sin distinción alguna. Pero aun dentro del 
deporte hay palabras derivadas de otras inglesas, tales 
como espor y esportivo. Ambos términos vienen de sport 
(espor-deporte). Ser muy espor o muy esportivo, signi- 
fica en Panamá ser muy generoso, espléndido y también 
muy elegante, ^s frecuente para designar a los hombres 
esportivos, el uso de la voz esporman, derivada de sport- 
man (hombre que le gusta el sport, el deporte). Deri- 
vado de boxer tenemos boxeador. 

Si un individuo le da a otro un golpe que lo aturde y lo 
hace caer al suelo, se dice que lo ha noqueado (dic, no- 

344' 



/ / i> II n o III V ñ II : I s I I' II I I ii I I 

queao). El infinitivo del verbo es noquear, que viene 
de la expresión knock out. El verbo noquear lo mismo que 
cualquier verbo activo castellano, se conjuga en todos 
los tiempos y en todos los modos, y lo mismo sucede 
con otros verbos derivados como éste, de palabras ingle- 
sas, tales por ejemplo como: champear y boxear, que 
son sinónimos y significan luchar a puñetazos. Boxear 
se deriva de boxeo (pugilato) que a su vez tiene como 
base a box (apuñetear, puñetazo). (Pugilato viene del 
latín pugillus, puño; y púgil del latín púgil, gladiador 
que contendía a puñadas). Champear es un derivado de 
champion (champio-boxeador). 

Quechear y pichear: significan coger la bola y tirar 
la bola respectivamente. El primero se deriva de quetcher 
(quecher) y el segundo de pitcher (picher). 

Batear: es equivalente a dar en el bate y se origina 
en to bat. 

TÉRMINOS REFERENTES AL AUTOMOVILISMO. 

Para designar tanto al auto como a sus diversas partes, 
se vale el panameño de una serie de expresiones inglesas 
o derivadas de éstas, y así tenemos una serie de palabras 
que son de uso frecuente y común. Para designar el auto 

345 



L u i s i t a Aguilera Patino 

se vale el panameño de la voz carro, que viene de la pa- 
labra inglesa carr. 

Ponerle breque al carro: es sinónimo de ponerle freno 
al motor (del carro) para detenerlo de improviso. La 
palabra breque tiene como base a break (bree) que sig- 
nifica freno. Puso rápidamente el breque y evitó el 
choque. 

El cojinete de los autos se designa con el nombre de 
bearing (berin) mientras que la reventazón de una llanta 
es llamada fíat. La palabra fíat significa en inglés aplas- 
tar, liso, chato. De ahí que al decir que una llanta se hizo 
fíat, se quiera significar que la llanta se desinfló. 

El arranque rápido de los autos se denomina selestar. 
Esta voz es un compuesto de self (de sí) y start (partir). 

Muchas veces es necesario dar manubrio al automóvil 
(sobre todo cuando se trata de autos viejos) para que 
pueda arrancar. Esto es lo que se denomina cranquear. 
Este verbo cranquear se deriva de crank (can, biela). 

Si los autos se estacionan en un lugar determinado, se 
dice que los autos están parqueados. Parquear es lo mis- 
mo que estacionar, y tiene su origen en to park (esta- 
cionar). "Parquiemos el carro aquí". 

346 



/■' / /> '/ /I u 111 r ít 'I ' 'I II I r a V r s d r 

El silenciador de los autos es llamado muffler (dic, 
mófler) y el embrague clotcher (clócher). La defensa en 
los carros se conoce con el nombre de humper (bómper) ; 
la luz fuerte con el de bright (brait) que significa claro, 
luciente, brillante y la débil con el de dim (din), signi- 
ficativa de obscuro, opaco. Runningboard (runembor) es 
el estribo, al que también suele designársele con la expre- 
sión guarda fango, por el papel que desempeña en los 
autos a los cuales protege un tanto del barro y la tierra. 

Rebós: es el nombre que da el panameño a la palanca 
del auto que lo hace retroceder. Este substantivo se ha 
formado sobre la base de reverse, palabra que significa 
retroceder. Poner un auto en rebós es hacerlo retroceder. 

Los autos más baratos y más conocidos en Panamá 
fueron los Ford, (es decir los de esta marca) y de esta 
palabra se deriva el vocablo fotingo, denominación que 
se le dio al Ford pequeño abierto y un tanto pasado de 
moda; generalizado luego el término, h«, servido para 
designar a cualquier carro viejo un poco desvencijado. 

Derivado de truck (carretón) se usa en Panamá la ex- 
presión troc como sinónimo de camión y de toda clase de 
carretones movidos por gasolina. 



347 



L u i s i t a Aguilera Patino 

MODAS. 

En lo que se refiere a las modas hay también un buen 
número de voces que se refieren en su mayor parte al 
vestuario, adorno y arreglo femenino. Hay aquí algunas 
expresiones netamente inglesas, y otras formadas sobre 
la base de esos vocablos extranjeros. 

La palabra que se usa generalmente en lugar de saco 
chaqueta larga es coat. En inglés esta palabra significa 
chaqueta. 

Para indicar la forma especial de ciertos trajes (ves- 
tidos de mujer) que por lo cómodos pueden servir incluso 
para el deporte, se emplea la voz espor, que viene de 
sport (deporte). 

Medias rolUng: (dic, rolin), son los calcetines enro- 
llados a media pierna que usan las mujeres. Por eso el 
nombre roUing significa arrolladura, y distingue a esta 
clase de medias de las largas y de las cortitas que usan 
los niños. 

Panti: es el nombre del pantaloncito corto interior que 
usa la mujer y short, el de deporte. Los términos ingleses 
son panties y short (indican lo mismo). 

Slack: (dic, eslac), se llama al vestido compuesto 

348 



El panameño listo a través de tu lenguaje 

de pantalón y camisa, hecho de una tela suave y lavable 
que por comodidad suelen usar algunas mujeres en la 
calle, aiin cuando la mayoria prefiere emplearlo como 
atavío para excursiones y paseos campestres. Este mismo 
vestido pero con un corte más varonil es el que también 
por comodidad y por frescura, usan los hombres en las 
horas más calurosas del día con el nombre de guayabera. 
Este nombre se le dio primero sólo a las camisas de tales 
vestidos y que en un principio usaban los hombres por 
fuera del pantalón; después el término pasó a nombrar el 
todo, desplazando el vocablo slack. La palabra guaya- 
bera es castellana y designa la camisilla de tela ligera. 

El término slack significa en inglés amplio, flojo, y tal 
vez por eso se le daría la denominación a las prendas de 
vestir ya citadas. 

Nicker: es el denominativo de los pantalones abomba- 
dos que llegan hasta las rodillas que usan los jovencitos 
y también los hombres en sus deportes. Ho^ la guayabera 
los ha desplazado. 

Ciertos trajes especiales para niños son los sunset. 
Dejan la espalda descubierta, de modo que el sol puede 
caer directamente en ella. De alií el nombre. 

En cuanto a las telas hay una muy conocida denomina- 

349 



L u i s i t a Aguilera Patino 

da back satin, cuyo nombre se debe a que lo brillante del 
género sólo se advierte de un solo lado. 

Clip: son los broches de cierre especial y zip, los cie- 
rres automáticos que se usan en los trajes, carteras, guan- 
tes, etc. Ambos vocablos son ingleses. 

Los establecimientos de belleza femenina se conocen 
con el nombre inglés de beauty parlowr (biuti parlor). 
Manicure (maniquiur) es el arreglo de las manos. La pa- 
labra manicure viene de mano y cure. Cure significa 
curar, preparar. 

Derivado de manicure tenemos la expresión manicu- 
rista, que denota a la arregladora de manos y uñas. 

Shampo: es verdaderamente el líquido o substancia ja- 
bonosa preparado especialmente para el lavado de cabeza ; 
el término no obstante, se ha generalizado en tal forma, 
que hoy se denomina con él cualquier lavado corriente 
de ésta. 

Bobipins: es el nombre que se les da a ciertas horqui- 
llitas delgadísimas y pequeñas que por este motivo son 
llamadas también invisibles. Sirven para sostener los 
ricitos de la cabeza. Las cajetas que contienen estas hor- 
quillas llevan la expresión inglesa bobbin (bolillo) pins 
(alfileres) ; de ahí el nombre, 

350 



El panameño visto a través de su lengua jt 

DIVERSIONES. 

Son frecuentes en Panamá algunas voces inglesas para 
designar ciertas diversiones. Así tenemos: 

Pie nic: como sinónimo de comida o pase en el campo. 

Dinner dance (dinerdans) : es la comida en la cual se 
baila y tea dansarU (té dansán) el té en el cual se baila. 

Party (pari): es el nombre de cualquiera fiesta o 
reunión. 

Cocktail party (coctel pari): fiesta a la hora del 
cocktail. 

Lonche: comida ligera, merienda al medio día. El tér- 
mino se deriva de lunch, palabra inglesa que significa 
merienda, colación. Lonche ha servido de base al verbo 
lonchar, muy usado por los panameños en el sentido de 
tomar algún refrigerio o comida ligera. 

COMIDAS. 

Los términos referentes a comidas que nos han llegado 
de los Estados Unidos no son muy numerosos, pero los 
que hay, están tan generalizados que algunos se usan con 
exclusiva prescindencia de los españoles. Aquí tenemos 
vocablos: 

351 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Cake: con esta palabra llamamos en Panamá al pastel 
de forma circular principalmente, que contiene varios 
ingredientes. Propiamente su nombre debería ser torta, 
pero tal vez se ha tomado el término inglés para no con- 
fundir ese dulce con lo que para nosotros es torta. 

La denominación de una especie de tortas de harina 
cubiertas con miel de abeja es pan cake (pan quéic). El 
nombre inglés de estas tortas es wafle, pero el panameño 
tomó un término inglés y otro castellano para designarlas, 
por dos hechos: primero, porque estas tortas se hacen 
con una harina especial que las hace inflar quedando a 
manera de pequeños cakes. Segundo, porque ellas sirven 
exclusivamente a la hora del desayuno, y en éste es indis- 
pensable para el panameño el pan; por estas dos cir- 
cunstancias se originó la denominación. 

Pies (pais) : son ciertos pasteles, especie de empa- 
nadas que tienen en su interior dulce de pina, manza- 
na, pera, guineo o cualquiera otra fruta. Éstas le dan 
el nombre. Así tenemos pai de pina, de manzana, de 
pera, de guineo, etc. Con esta palabra pai se distinguen 
estos dulces de procedencia extranjera, de los pasteles 
autóctonos que se rellenan con dulce, carne, o cual- 
quiera otra cosa, pero propios de la república. 

352 



F I p a n a m e ñ ^ it t r n i > ' n g u a j e 

Budín: es el nombre del dulce heciio generalmente 
con harina y pasas. El término se deriva de pudding. 

En todas las casas panameñas son muy gustados los 
pickles (piquéis) encurtidos (frutas o verduras en vi- 
nagre). Tal vez se ha escogido el término inglés por 
el hecho de que en Panamá no se fabrican encurtidos 
y casi siempre usamos los que nos llegan de Norte 
América. Esta razón es la que ha hecho conservar este 
nombre y los pertenecientes a los dulces y comidas 
que los norteamericanos han dado a conocer en Pana- 
má, y cuya castellanización (de los nombres) sería 
muy difícil. 

El trozo de lomo de vaca sosado en parrilla o en 

sartén se llama beefteñck (bislé); pero las salchichas 

jugosas y calientes que se sirven aderezadas entre dos 

pedazos de pan se denominan hot dog (hog dog: en la 

traducción, perro caliente). 

•* 
El jugo de frutas congeladas alrededor de un palito 

se llama suker (soquer), palabra que significa chupa- 
dor. La goma de mascar es el chingongo. La palabra 
chingongo viene de chawing gum (goma masticante o 
de mascar). Esto de chawing gum pareció demasiado 

353 



L u i s i t a Aguilera Patino 

difícil al panameño y por eso lo castellanizó convir- 
tiéndolo en chingongo. 

BEBIDAS. 

En cuanto a las bebidas, pepermín, es el nombre de 
una de ellas parecida al anís y de sabor exquisito de 
menta. El vocablo viene de pepper (sazonar con pi- 
mienta) y mint (menta), y el todo sazonar con pimienta. 

High ball (jaibol) : es una bebida compuesta de 
wisckey, y una agua gaseosa (soda, ginger ale, coca, cola, 
etc.). No encontrándose otro término para designar el 
compuesto, se optó por dejarlo con su denominación 
inglesa que significa bola alta. 

Antes de la apertura del Canal, no se conocían en 
Panamá bebidas como coca-cola, orange crush (naranja 
borbotante) grape juce (gréip yus, jugo de uva), y 
justo era que conservaran los nombres con los cuales 
llegaron. A ^sta conservación ayudó por lo demás el 
hecho de que la fabricación de tales bebidas estuvo 
siempre a cargo de empresas norteamericanas, las que 
al pasar a otras manos, no cambiaron los nombres con 
que sus productos eran conocidos, puesto que con ellos 
se habían hecho populares, y el cambiarlos podría 

354 



El panameño visto a través de su lenguaje 

traer quebrantos a sus negocios y confusión entre su 
clientela. 

Roncoc: es el nombre dado por los panameños al 
compuesto de ron y cola. Ice cream soda (aiscrim soda) 
es un refresco delicioso hecho de helados y soda. 

TÉRMINOS VARIOS DE PROCEDENCIA INGLESA. 

Otros términos ingleses o de procedencia inglesa 
introducidos en el lenguaje panameño son: 

Buchí: que se emplea para designar al campesino 
o al individuo que no siéndolo, se porta o hace cosas 
propias de tal. Con la iniciación de los nuevos trabajos 
del Canal, un número considerable de campesinos pa- 
nameños acuciados por la paga que ofrecían los norte- 
americanos a los trabajadores en las susodichas obras, 
abandonó sus campos para tentar fortuna en la capital. 
Dícese que un capataz preguntó a un jantiaícano algo 
sobre un grupo de trabajadores panameños a lo que 
aquél contestó diciendo que eran bush man. De alli el 
panameño hizo buchiman y luego buchí para designar 
al hombre del campo, dado que bush man significa en 
inglés hombre de las selvas, del monte. Posteriormente 

355 



L u i s i t a Aguilera Patino 

el panameño creó también la expresión buchi gringo 
para indicar al gringo basto, sin educación. 

Guachimán: es el nombre del cobrador o vigilante. 
El término tiene como base a watch man (sereno, 
guarda). Guinche, que es equivalente de montacargas, 
se deriva de winch, indicativo de manubrio. 

Manigual: es la denominación con que nuestros ma- 
rineros conocen a los marineros de los barcos de guerra 
ingleses o norteamericanos. El término se ha formado 
de la expresión man of wear (hombre de guerra). 

Jumeca (yumeca) : es el gentilicio de los negros 
procedentes de Jamaica, La voz se ha formado sobre 
la base de jamaican (jamaicano). También suele desig- 
narse a tales individuos con los adjetivos yumecos y 
mecos, derivado, el primero, de jamaican y el segundo, 
apócope del primero. 

Play grounifi (plei grau!n) : con esta expresión se 
designa al caoipo de juegos. 

El vuelo o recorrido de un aeroplano se denomina 
flai. El vocablo se ha tomado de la voz inglesa, flight, 
que significa vuelo, huida. 

En lugar de sombrero de Panamá o de jipijapa, se 
dice, sobre todo entre el vulgo, sombrero panamá jat. 

356 



F I p II n II ni !• ñ II f I '' I i> II I r i: f r .\ i{ f su I r n g u a j r 

El término jat cuya escritura inglesa es hat, se ha lle- 
gado a identificar de tal modo con el nombre de la 
paja de que está hecho el sombrero (panamá) que es 
corriente el pleonasmo, aun cuando la gente del pueblo 
no siente que lo es. Hay una tonada que dice: 

"sombrero panamá jat 
que le luce a mi morena". 

Otro pleonasmo frecuente es perro bull dog (bul dog), 
formado en la misma forma que el anterior. El vulgo 
dice burdo. 

Es muy común usar la palabra chance en lugar de 
ocasión. El término es inglés, pero aun cuando se escribe 
chance, no se pronuncian en aquel idioma todas las 
letras, como pasa en castellano, y tal como lo hace el 
panameño, sino que se dice chéns. El panameño usa 
chance tal como si fuera una palabra española. 

"No tengo chance para salir esta tarde". , 

Sinónimo de arandela de hierro que se pone en los 
ejes para evitar el roce continuo o para mejor sujetar 
la pieza, es la voz giutcha. Viene el término del vocablo 
inglés watcher que significa, guarda, vigilante. 

El nombre usado para designar los muelles es guafe; 

357 



L u i s i t a Aguilera Patino 

se origina en wharf (muelle, malecón). Juc, se dice por 
gancho; este juc es el término inglés hook que significa 
lo mismo. 

El tubo o cañería es llamado paipa. La palabra se 
origina en pipe (paip) significativa de tubo, cañón, 
conducto. 

Calidonia: designa esta expresión, el lugar en donde 
viven los negros antillanos en la ciudad de Panamá 
El nombre debió ser Caledonia, que es el de Escocia 
(no hay que olvidar que estos negros no son ciudada 
nos panameños, salvo contadas excepciones, sino ingle 
ses), y tal vez se pondría en recuerdo de Patterson 
colonizador del Darién, cuya patria fué Escocia. 

Date (deit) : se emplea generalmente en lugar de 
compromiso (para ir a una fiesta, salir de paseo, ir 
con alguien a un lugar determinado). Date significa 
en inglés más bien, fecha, cita. Pero quizá por el hecho 
de que tener^ un compromiso es fijar una fecha, un 
tiempo para algo, y al mismo tiempo citarse con 
alguien para hacer alguna cosa de interés para ambos, 
es por lo que se ha empleado el término date para 
designar un compromiso. 

Tip: significa en inglés propina, pero en Panamá 

358 



I 



H I pana ni r ñ n i- i % t o a I r n V ¿ X d r \ ii I r n i: n n i r 

equivale a dato que se da a otro para ganar en el jii«'jz<i. 
Esto se debe a que romo generalmente se da alguna 
propina, si se gana con el dato adquirido, el panameño 
tomando la causa por el efecto, da a aquélla la signi- 
ficación de éste. 

Trie: se usa en el sentido de maña, astucia, habili- 
dad, puesta en ejercicio para adquirir algún provecho. 
Viene del inglés trick que significa engaño, treta. "Te 
vales de un trie para hacemos perder". 

Tiquete: se emplea siempre por billete o contraseña 
para cualquier espectáculo público, o para en un 
vehículo dirigirse de un punto a otro. 

El botón que al moverse, da la luz eléctrica, es deno- 
minado suich o suiche^ este último vocablo es más ge- 
neralizado en el vulgo. Suich o suiche se deriva de 
suitch. 

Casi todas las casas panameñas tienen un porchCy 
esto es, una arcada o balcón amplio. La palabra porche 
viene de porch significativa de balcón, portal. 

En lugar de cantina, se usa el vocablo bar. Con él se 
designan los establecimientos en donde se expenden y 
se beben bebidas alcohólicas. 

Hablando de los niños pequeños se suele emplear el 

359 



L u i s i t a Aguilera Patino 

término haby (bebi) en lugar de niñita o niñito, para 
indicarlos. 

Si alguien es amigo de petulancias y fanfarronadas, 
se le dice que no hable tanto bluf (blof). Bluf significa 
jactancia. Derivado de este vocablo tenemos el verbo 
blofear (echar blof) y el adjetivo blofista, (petulante, 
amigo de blof). A ti te gusta mucho blofear. Qué 
blofista eres. 

Como sinónimo de grupo es corriente usar la expre- 
sión bonche, palabra derivada de bunch, que significa 
grupo, racimo. "Vino un bonche de gente. Fuimos un 
bonchao de muchachas a la fiesta". 

Significativa de grupo es común el término gang 
(gan). 

En lugar de influencia se usa la voz pulí (pul). Pulí 
entre otras acepciones tiene también la de influjo e 
influencia, por eso usamos el término. 

Full speedi significa a toda velocidad pero el pana- 
meño suprime el speed y dice a todo ful, para indicar 
una rapidez máxima. 

Sobre la base de fool tenemos el adjetivo fulero que 
se aplica al individuo que hace pavadas, tonterías, fan- 
tochadas. Fool significa necio, payaso. 

360 



F I panameño f i s t o a t r n i- r \ ¡ir ^ u I >• n p u <i ¡ r 

Todos los individuos sobresalientes en el oficio que 
desempeñan, son llamados crac^ y lo mismo se dice de 
las mujeres que descuellan en alguna actividad. "Fula- 
nita es crac en natación^\ La palabra inglesa es crack, 
que entre sus muchos significados tiene el de diestro, 
experto. 

Todos los jefes son llamados chief (chif) ; y los ge- 
rentes de alguna empresa, manager (mániyer) palabra 
inglesa que significa administrador, director. 

Para atravesar el canal, de un lado a otro (transver- 
salmente) es necesario tomar el /erri, o sea la barca 
que en horas especiales transporta a los pasajeros y a 
sus carruajes. El término inglés es ferry-boat, que sig- 
nifica barca para atravesar los ríos. 

Los discursos, cuando son cortos, suelen designarse 
con el nombre inglés de speech (spích) y los trajes de 
ceremonia de los caballeros, smoking (esmoquin). 
Ahora es más usado el llamado dinner jacket (diner 
yaquet, vestido de noche). 

En lugar de kilovatio, se usa la expresión kilowaU 
(quilouat). 

Record (recor) se emplea en la acepción de con- 
ducta, comportamiento en la vida privada, en el tra- 

361 



L ti i s i t a Aguilera Patino 

bajo, en los negocios. Record usado en tal seiitido, 
viene de la voz record que significa registrar, escribir. 
Esta palabra record se ha generalizado mucho en Pa- 
namá, debido a que en las compañías norteamericanas, 
principalmente, todos los registros llevan ese nombre, 
y es corriente que tales empresas pidan o den a sus 
empleados informes sobre su eficiencia o deficiencia 
en su trabajo, informes que se designan con el nombre 
de record. 

Con preferencia a departamento, se usa la expresión 
apartamento, que se deriva de apartament. 

Cash: significa en inglés, caja, y por lo mismo, el 
panameño usa tal término como sinónimo de al contado. 
Pagar cash, es pagar al contado, pagar en la caja. 

Los policías norteamericanos son llamados pairóles; 
la denominación inglesa es patrol, y como suena a los 
oídos panameños como un vocablo castellano, hace su 

plural agregándole como a cualquiera voz terminada 

( 

en consonante, la terminación en es. 

El petróleo refinado se llama en Panamá, querosín. 
El término viene de kerosine. 

Take it easy, es tan corriente como la expresión cógelo 
suave. 

362 



El panameño visto a través ./ <• < i/ Ir n t: u n / /• 

Hay todavía algunas expresiones como week endj fin 
de semana, y good ümef buen tiempo, que son muy 
comunes, lo mismo que los adjetivos nice (nais) para 
referirlo a personas (dado que significa, agradable, 
simpático) y fine, para decirlo de las cosas buenas. 

Resumiendo podemos decir que casi todos los térmi- 
nos de procedencia inglesa que usamos en nuestra con- 
versación, han sufrido alguna modificación, debida 
ésta en su mayor parte, a nuestra tendencia de encajar 
todo lo extranjero dentro de los moldes que nos son 
particularmente propios. Y en lo que respecta directa- 
mente al lenguaje, el vocabulario extranjero ha seguido 
en su evolución en Panamá las leyes que rigen en el 
habla española; y esto es así, no sólo por la ley del 
menor esfuerzo, sino también por una especie de orgullo 
inconsciente; nos hace sentir más seguros de nosotros 
mismos, de nuestro yo, de nuestras capacidades, el 
hecho de que no nos contentemos con aceptar pura y 
sencillamente lo de otro, sino que tratemos de imprimir 
en ello todas nuestras características espirituales. 



363 



L u i s i t a Aguilera Patino 

PALABRAS DE PROCEDENCIA FRANCESA. 

En Panamá tenemos un buen número de vocablos 
franceses, la mayor parte de los cuales son de uso 
corriente en América, Europa y Asia, pues son aquellos 
que se refieren a la moda y que ella ha impuesto. 

El empleo de los términos franceses que hoy forman 
parte del léxico panameño comenzó a raíz de los pri- 
meros trabajos del Canal de Panamá, efectuados por 
la Compañía Francesa que comandaba el Conde Fer- 
dinand de Lesseps, ingeniero del Canal de Suez; aun 
cuando la empresa fracasó por la insalubridad del 
clima y las pésimas condiciones higiénicas del entonces 
Departamento de Colombia, quedaron como recuerdo de 
la estadía de los franceses en el Istmo, algunas voces que 
se han conservado en el habla popular, y las cuales vere- 
mos a continuación. 

Los nombres de muchas telas tales como satín, geor- 
gette, voile y chiffon son de procedencia francesa lo mis- 
mo que las voces siguientes: 

Affaire (afer) : se emplea en lugar de asunto, es- 
cándalo. 

En la diplomacia es frecuente el término attache 

364 



A' / p a n n m e ñ o visto a través il r su I f n f; ti a / e 

(atache), para designar al agregado de una legación. 

En lo que se refiere a las casas, todavía se oye la 
voz biidoir (buduar) como sinónimo de alcoba, y mo- 
biliario en lugar de mueblaje o moblaje. 

En las casas se encuentran por todas partes bouquets 
de flores adornando las habitaciones y perfumando el 
ambiente. La palabra bouquet (buqué) se ha populari- 
zado tanto, que incluso la tenemos como nombre de 
una flor. 

Sinónimo de elegancia y gusto es el término chic. 

VESTUARIO FEMENINO Y MASCULINO. 

En lo que se refiere al vestuario femenino y mas- 
culino tenemos los términos trousseau (trusó), como 
equivalente de ajuar de novia. 

Brassiére (brasier): significativo de prenda de vestir 
interior lo mismo que peticot, que en Panamá es peti- 
cote, y négligée (negliyé). El grassiére ps el llamado 
en Chile, sostén; el peticot es la enagua, y négligée la 
bata de entre casa. 

Pantufla se le llama a la chinela ligera sin orejas 
ni talón que suele usarse por comodidad dentro de 
casa. El término viene de pantoufle. 

365 



L u i s i t a Aguilera Patino 

En cuanto al vestuario masculino existe la voz tresjoli 
(triyolí) para indicar el pantalón estrecho. 

COMIDAS. 

Si tomamos en cuenta las comidas, aparecen también 
algunos términos que son comunes en todas partes, tales 
como menú y buffet, que se emplean: el primero, en 
lugar de lista de comida, y el segundo, como sinónimo 
de los refrescos, dulces y demás cosas apetitosas que 
colocadas en una mesa se ofrecen a los invitados a una 
fiesta. También significa buffet, fiesta, convite. 

Consommé (consomé) : voz significativa de caldo y 
petit pois que designa ciertos guisantes verdes que nos 
vienen o mejor dicho nos venían en conserva, de Francia. 

Unos bizcochos especiales rellenos de dulce son deno- 
minados pío nono, expresión que viene de pet de nonne. 

HESTAS Y ESPECTÁCULOS PÚBLICOS. 

Aquí tenemos palabras como soirée (soaré) que se 
usa como sinónimo de sarao, tertulia. Tiene la voz 
soirée el mismo origen que sarao, que es el término 
castellano, de ahí que sean equivalentes. 

Matinée (matine) : es la función teatral en la tarde. 

366 



/. / p it n tt ni I' ñ o • í i / ü a travos de su I >■ >< k u n f ^ 

En Panamá esta palabra se hace masculina y aaí se 
dice: "Voy al matine". 

Debut (debú) ; se usa en lugar de estreno, y debutar 
en lugar de estrenarse. Debut viene de debuter. "Mañana 
debutará la compañía en el Teatro Nacional". 

OTRAS VOCES FRANCESAS O DE PROCEDENCIA FRANCESA. 

Son voces francesas: 

Élite: (elit) que se emplea como equivalente de clase 
social elevada. 

Envelcpe: es sinónimo de sobre o cubierta que encie- 
rra la carta. 

Etiqueta: viene de etiquette y se usa en vez de rótulo, 
letrero. 

Rédame: comúnmente usado en vez de propaganda. 

Souvenir (suvenir): voz significativa del regalito que 
se da a los turistas como recuerdo de Panamá. Souvenir 
significa recuerdo, de ahí el uso de la palabra en la 
acepción antes dicha. Generalmente son los almacenes 
en donde los turistas hacen sus compras los que les 
ofrecen tales obsequios. 

Toilette (toalé) : se emplea tanto como arreglo, 
tocado. 

367 



L u i s i t a Aguilera Patino 

TÉRMINOS ITALIANOS. 

La lengua italiana ha contribuido en muy pequeño 
grado a aumentar las voces del lenguaje corriente pa- 
nameño, pues aparte de las palabras italianas consa- 
gradas por el arte musical, no aparece en nuestro vo- 
cablo más que uno u otro término, y casi siempre 
referente a comidas. 

Voces italianas son por ejemplo: 

Soto voce (soto voche) que se emplea como signifi- 
cativa de rumor, algo que se dice bajo cuerda. 

Tal vez derivada de pizzicato, voz italiana denomi- 
nativa del trozo musical que se ejecuta pellizcando con 
los dedos las cuerdas del violín o contrabajo, tenemos 
el término pichicuma, que es sinónimo de tacaño, mi- 
serable. En Colombia se usa la palabra pichicato como 
sinónimo de cicatero, significado que también tiene en 
Méjico y Honduras. 

En cuanto a las comidas, miniestra es el nombre de 
un guiso de fríjoles, o porotos, o habas, o cualquiera 
otra leguminosa, que se sirve acompañado de arroz, 
generalmente en la comida de la noche. La palabra 
miniestra se deriva de minestra, que es el nombre ita- 

368 



A' / panameño visto a t r a v <• ' ■ ^ ii lenguaje 

liano de un guisado de carne y legumbres secas. Es una 
tendencia del castellano, hacer ie, la vocal breve acen* 
tuada é del latín, de modo que el panameño no hizo 
más que seguir una modalidad natural del idioma, 
dado que el italiano es una de las lenguas romances que 
más puntos de contacto tiene con el latín. 

Menestrón es el nombre italiano de otro plato adere- 
zado con porotos, carne y otros condimentos. 

Ñoquis: son las bolitas de masa de papa preparadas 
a la manera de los tallarines. El vocablo viene de 
gnocci. 

Otros platos popularizados por los italianos son los 
macarrones, nombre venido de macherone y los rabióles, 
originado en ravioli. 

La cinta estrecha de pasta de macarrones que gene* 
raímente se usa para sopa es llamada tallarín, vocablo 
que tiene como base a tagliolino (pedacito). 

PALABRAS DE OTROS IDIOMAS. 

Alemania nos ha dado muy poco de su idioma; sólo 
usamos con frecuencia la palabra malta, cen la cual se 
designa una cerveza especial de color negro y sabor 
amargo distinto al de cualquiera otra clase de cerveza. 

S69 



L u i s i t a Aguilera Patino 

El término malta viene de maíz, significativo de cebada 
germinada, preparada para la fabricación de la cer- 
veza. 

De origen portugués tenemos la expresión ingrimo, 
que viene de ingrime y significa solo, solitario. El pa- 
nameño amigo de los pleonasmos, tal vez por lo enfá- 
ticos que a veces resultan, dice elegantemente: "Estoy 
ingrimo y solo". 

En Panamá es muy frecuente la voz culi. Con ella 
se designa a los comerciantes indúes que se dedican 
sobre todo al comercio de perfumes, telas, tapices y 
demás artículos, traídos según ellos dicen, de Oriente. 
El vocablo es de procedencia china y se deriva de cooli, 
que significa jornalero chino. 

También es corriente en Panamá llamar a los tra- 
bajadores indios (de la India) con la denominación 
de indostanos. Tal vez tales individuos son llamados así 
y no indios & indúes, para evitar confusiones con nues- 
tros propios indios. Es más corriente oír: Un indostano 
mató a otro y un comerciante indú fué a la cárcel, que 
lo contrario, lo que indica que el término indostano es 
más frecuente, referido a los jornaleros venidos de la 
India. 

370 



El panameño visto a través de su lenguaje 

Hay algunos nombres chinos, que lo son de ciertas 
comidas típicas del Celeste Imperio, comidas, que dicho 
sea de paso agradan bastante a los panameños. Tales 
son por ejemplo las llamadas chop suey (chop sui) 
y wanton, chaiimmin, chalanfan, etc. Chop suey es tam- 
bién el nombre que se da a los restaurantes chinos y 
en cuanto al plato en referencia, consiste en un com- 
puesto de tiritas muy largas de vegetales, como apio, 
repollo, con gallina, y aderezado todo esto con una 
salsa especial. El chaummin, es un plato cuyos ingre- 
dientes son cebollas, repollo y otros vegetales, prepa- 
rados con la salsa a base de gallina propia del chop 
suey. La sopa de pato con muchos macarrones es lo que 
se llama wuanton; en cuanto al chalanfan, es un arroz 
de gallina o con puerco, huevo y otros ingredientes. 

El wanton frito, es otra habilidad culinaria china. Se 
parece a los ñoquis, pero la diferencia con éstos estriba 
que en vez de ser adobados son fritos. » 

VOCES INDÍGENAS. 

Hay algunos términos indígenas conocidos y emplea- 
dos por el panameño con alguna frecuencia; entre otros 
merecen especial mención, los siguientes: 

371 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Guaymi: es el nombre de los indios que habitan 
en Chiriquí, Veraguas, Coclé, y parte de los Santos. 
Son estos lugares, provincias istmeñas, algunas de las 
cuales tienen también nombres indígenas. 

La palabra guaymie se compone de dos palabras: 
guagua, que significa extranjero, y mié, denominativa 
de arrojar, echar. En su conjunto significa pues, arro- 
jar a los extranjeros. 

Huacas (guacas): es el nombre de los cementerios 
indígenas. (Ver lo dicho sobre esta palabra pág. 283). 

Naturalmente, los nombres de muchas de nuestras 
ciudades, son las de algunos jefes indios que se opu- 
sieron al paso de los españoles o que fueron sus amigos; 
como ejemplo tomaré los términos Nata, Parita, Peno- 
nomé, Chirú, que son denominaciones los tres primeros 
de ciudades interioranas y el último de un corregi- 
miento del distrito de Antón. Nomé pereció en el lugar 
en donde está sentada la ciudad de Penonomé, cabe- 
cera de la provincia de Coclé. Se dijo: aquí penó 
Nomé; de ahí resultó el nombre. 

Kantule: es el nombre del funcionario encargado de 
conservar, ejecutar y transmitir los cantos tradicionales 

372 



K I pa n a m C ñ ira r ,'■ \ ,1 r -.11 I r n f; •i n j r 

de la tribu. Kantule viene de kamu (flauta) y tulp aper- 
sona india, indio). 

Kansuetis: es el nombre del músico auxiliar del 
kantule. Inatuledis, el de los médicos o curanderos 
prácticos en la cura con yerbas, las cuales recogen lo 
mismo que las piedras mágicas, al son de los viejos 
cantos. 

En la ciudad de Panamá, es frecuente emplear a los 
machiguas para los trabajos de casa. El término ma- 
chigua es de origen cuna y significa niño. Pero los 
panameños designan con este nombre a los indios de 
San Blas que se emplean en las casas como sirvientes. 

Los magos o sumos sacerdotes de los indios son lla- 
mados neles y sailas los jefes. Nosotros decimos ságui- 
las. (Ver lo dicho sobre esta palabra, pág. 252). 

Los indios de Chiriquí suelen usar nombres especiales 
para designar algunos de sus bailes; así tienen la ex- 
presión chichada de cacao, cuya denominación se debe 
a la distribución que en él se hace de la infusión de 
cacao. Otro de sus bailes favoritos es el agüito, en el 
que 'se sirve una bebida hecha de granos de cacao 
hervidos en agua. 

373 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Estos mismos indios chiricanos, llaman gente del 
color a toda clase de gente que no sea india, pues ésta 
es la única que según ellos, carece de color. En cambio 
en toda la república (excepción hecha de estos indios) 
se designa con esta expresión a los negros. Tal vez por- 
que lo característico en ellos es su color negro, no así 
su pelo, ni sus facciones, que pueden encontrarse igua- 
les entre la gente blanca. 

Ya había hablado en páginas anteriores acerca de la 
bolsería, juego que es casi una institución nacional 
indígena; en él los indios chiricanos llaman la contra 
al partido contrario que viene a disputar el triunfo al 
grupo local; la vela es la noche anterior al juego, en 
la que los adversarios alternan amigablemente y pasan 
la noche sin dormir, tomando chicha. La vela parece 
ser una mezcla de la ceremonia caballeresca de la vela- 
ción y un velorio a la manera española. 

Estos vocablos que son propios de los indios, se han 
hecho cada vez más conocidos y comunes entre los pa- 
nameños, sobre todo después que las autoridades pana- 
meñas entraron en amigable consorcio con los indios 
de San Blas, que han sido los más revoltosos, los de 

374 



A' / pa n a m r ñ o r i s t o a Ira v <• % i! r a // / r n f; n ,/ ¡ »• 

Chiriquí, Darién, etc., abriendo escuelas en esos lugares 
y trayendo a los colegios de la Capital a los jóvenes 
indígenas, quienes hoy están más de acuerdo con la 
vida moderna y sus ventajas, que con las costumbres 
tradicionales de sus antepasados. 



375 



Capítulo IV 
FONÉTICA Y MORFOLOGÍA 

La voz humana se produce por una serie de órganos, 
cada uno de los cuales tiene su función específica. Pero 
entrar a una determinación de cada una de estas fun- 
ciones demasiado conocidas por todos, sería alargar 
innecesariamente "este capítulo en el que sólo deseo 
señalar en forma rápida algunas de las alteraciones 
que sufren ciertas palabras de nuestro vocabulario, 
alteraciones que tienen su causa tanto en la evolución 
natural de ciertos sonidos, como en la influencia de 
otros sonidos cercanos. 

Se ha dicho muchas veces que la causa de los cam- 
bios fonéticos tienen su base en cierta tendencia a la 
eufonía, pero no es posible aceptar esto por cuanto lo 
que suena bien a unos, puede no ser un sonido grato 
para los otros. Tampoco puede decirse que la razón 

377 



L u i s i t a Aguilera Patino 

fundamental de los cambios sea la ley del menor es- 
fuerzo, pues muchas veces el fonema que resulta, es más 
difícil, y como nuevo, hace gastar más fuerzas y ener- 
gías en su pronunciación que uno conocido. Esto puede 
verse en el caso de la h muda que se convierte en as- 
pirada. 

Los cambios fonéticos pueden estar condicionados 
por el medio ambiente, la cultura y las características 
psicológicas de los individuos; pero en la mayor parte 
de los casos, estos cambios pueden ser la obra de uno 
o varios individuos; hombres prominentes, social, polí- 
tica o intelectualmente, que por cualquiera razón, puede 
ser la tendencia a mejorar la pronunciación, introducen 
una modificación en la manera de hablar. Como siem- 
pre hay imitadores, esa modificación se generaliza, y 
se hace un fenómeno corriente que se incorpora al 
lenguaje. 

Consecuente en lo expresado más arriba, aquí men- 
cionaré los cambios fonéticos que pueden advertirse 
en las páginas referentes al vocabulario y aquellos que 
aun cuando no hayan aparecido en ellas tengan también 
su importancia. Estos cambios son por lo general incon- 
dicionados; son comunes a cierto orden de sonidos con 

378 



A' / p a n n m e ñ ( > a t r a v i- s ¡Ir \ ii I r n /; u a / r 

entera independencia del influjo de olios sonidos cer- 
canos. Sólo en ciertos casos la alteración es consecuen- 
cia de la influencia de un sonido sobre otro. 

CAMBIOS FONÉTICOS. 

Es de notarse cierta equivalencia acústica entre las 
líquidas I y r; I > r; r > 1; el cambio de / en r es un 
fenómeno corriente en Panamá sobre todo entre los 
campesinos y el vulgo. Este fenómeno se nota igual- 
mente en la Península sobre todo en Castilla, Andalu- 
cía y Extremadura: azul > azur; tul > tur; aporis- 
marse > apolismarse. 

D > r; r > d; este cambio se debe tal vez a la in- 
fluencia africana. Código > córigo; párpado > pár- 
paro; caedizo > cairicio; erisipela > disípela. 

Basado en el deseo de corregir la dicción existe el 
fenómeno denominado ultracorrección. En el lenguaje 
panameño puede verse esto en palabras tales como para 
(la yerba), vacío, bacalao, que el campesino y el vulgo 
hacen parada, vacido y bacalado, respectivamente. 

H > j; el cambio de h muda en / (aspirada) es un fe- 
nómeno que se observa en todas las clases sociales, en 
tal forma, que en la actualidad, las palabras parecen 

379 



L u i s i t a Aguilera Patino 

raras, si la h no se pronuncia como aspirada. Hecha > 
jecha; ahilado > ajilado; halar > jalar. 

Es corriente la confusión de oclusivas sonoras, sobre 
todo si hay cerca una vocal velar. 6 > g en abuela > 
agüela; papabuelo > papagüelo; bueno > güeno. 

Por la semejanza en el punto de articulación y en 
la abertura articulatoria II > ñ; llamar > ñamar; 
apercollarse > apercoñarse; pellizcar > peñizcar. 

Como los sonidos no funcionan en el lenguaje como 
elementos aislados, al pronunciarse juntos, resulta a 
veces que unos influyen sobre otros produciendo cam- 
bios fonéticos. Cuando un sonido por efecto dé la ve- 
cindad de otro, se ha igualado a aquél, resulta lo que 
se llama asimilación. La asimilación es frecuente en 
Panamá en palabras en donde se encuentran los grupos 
rd Y Id que se hacen por lo común dd ardentía > 
addentía; ardilla > addilla; caldo > caddo; balde 

> badde. Este fenómeno es corriente en el vulgo. 
i 

CAMBIOS MORFOLÓGICOS 

En lo que se refiere a los cambios morfológicos, 
desempeña en ellos un papel importante, la analogía; 
esta influencia puede verse en el vocabulario panameño 

380 



K t panameño visto a través de su lenguaje 

en la variación que han sufrido en su estructura ciertos 
verbos como relajar, que hace relajear; florecer > flo- 
rear. 

Ese mismo principio de asociación que se traduce en 
la analogía, hace que nuestro campesino haga, pedrada 
> piedrada; pedregón > piedregón. 

Un cambio morfológico frecuente es el debilitamiento 
y pérdida de la d inicial final e intervocálica. Esto últi- 
mo común a todas las clases sociales. 

Dilatar > ilatar; descapullar > escapullar; monta- 
dera > montaera. 

Es corriente en el habla panameña el cambio de e > i 
cuando aquélla está en hiato: hondear > jundiar; me- 
nudear > menudiar. 

Cuando hay alguna palabra rara en su apariencia, 
se trata de relacionarla con algo más familiar; se busca 
una palabra más conocida para descubrir alguna seme- 
janza material. Así se explica despeluzarse > despe- 
lucarse. 



381 



CONCLUSIONES 

He finalizado el estudio sobre el lenguaje panameño 
visto en su vocabulario y algo en su parte fonética y 
morfológica. Este vocabulario consta como ya se ha 
visto de un gran número de voces que han surgido mu- 
chas veces por la contemplación pura y simple de la 
naturaleza o por razones de índole psicológica; aso- 
ciaciones de ideas ocasionadas por semejanzas espiri- 
tuales o físicas; trasposiciones al plano espiritual de 
cualidades o defectos que pueden percibirse por los 
sentidos; transferencias de significado causadas por el 
dominio que sdquiere una de dos o más ideas estre- 
chamente ligadas y por la influencia de otras lenguas 
que en Panamá, dada su posición especialísima, es 
mucho más fuerte y notoria que en otros países del 
Continente. 

Casi todas las palabras de nuestro lenguaje que apa- 

382 



/-.'/ panameño visto a través lengua}* 

recen en este trabajo tienen a su lado su significación 
correspondiente; el origen que más o menos ha tenido 
y las causas de su empleo. En la ordenación de los 
vocablos no he seguido el orden tradicional estricta* 
mente alfabético, sino que más bien he ido agrupando 
los términos en razón de las relaciones de significado 
que liay entre ellos. 

Terminado el trabajo propiamente lingüístico, trataré 
de colegir algunos rasgos psicológicos del panameño 
en relación con el medio físico y social que son los 
que condicionan su espiritualidad, rasgos que pueden 
advertirse a través del presente trabajo. 

El panameño metido en un paisaje siempre verde y 
risueño, ha crecido en íntima consonancia con la tierra 
y la naturaleza; aspirando el perfume de los bosques, 
el suave aleteo de las auras madrugadoras y el embate 
furioso de los alisios. Su alma agreste, es variable como 
las condiciones atmosféricas del trópico; cambiante 
como las tonalidades de su cielo. Es alegre y sensual 
como las selvas panameñas; fresco y rozagante como 
los cultivos campesinos; sonoro en su alegría como las 
cortas lluvias primaverales; vivo y candente como el 

383 



L u i s i t a Aguilera Patino 

peso del sol sobre las almas; imaginativo con su sangre 
caliente; hospitalario como su tierra abierta a los dos 
mares; armónico y musical en su lenguaje; amante de 
la luz y del color; más emotivo que racional; sencillo 
en sus diversiones; primitivo en sus creencias religio- 
sas, teje leyendas que llevan el sello más poético de su 
fantasía y su bondad. El panameño es práctico en sus 
relaciones con la vida, pero muy espiritual cuando trata 
de moralizar a través de las leyendas y de las canciones. 
Las primeras brotan y crecen espléndidas y lozanas 
especialmente hacia las regiones del interior, en donde 
es fácil encontrar a hombres y mujeres que evoquen 
seriamente situaciones y hechos inverosímiles para el 
criterio práctico positivista y objetivo del citadino, pero 
que en labios de los campesinos, poseen un agradable 
soplo de verdad. 

En las tardes veraniegas, cuando el sol cae sobre el 
horizonte y sus últimos destellos se pierden en el ocaso, 
la gente panameña se adentra más en su propio espíritu, 
llega más al fondo de su misma alma, y da libre curso 
a sus sentimientos sanos y puros, o se entrega a sus 
livianas conversaciones preñadas de vocablos armonio- 

384 



£1 panameño v i i t o a travSs d »; u a i e 

SOS y precisos, ligeramente irónicos y (jue traducen fiel- 
mente sus estados anímicos, sus creencias y sus opinio- 
nes. Para el que los escucha por primera vez, quizá \v 
suenen a vacío superficial o a excesiva riqueza parladora, 
pero cuando se ve al panameño más de cerca y se le 
trata y se le conoce más íntimamente, se da cuenta que 
su continua charla, es sólo viveza espiritual, y <|ue la 
música de sus voces, llevada por el eco, flota en el 
paisaje, y en las ciudades, en el cielo y en el mar. 

Panamá tiene una superficie que consiste en monta- 
ñas bajas y colinas cubiertas de bosques, lo que da 
origen a un pueblo de pocos accidentes espirituales 
pero de una gran fuerza emotiva. El clima mismo en 
general sano, aunque lluvioso, cálido y húmedo, reviste 
al panameño de una suavidad y una dulzura fatalista 
y resignada como si la lluvia limpiara su espíritu y el 
sol calentara sus emociones recién mojadas. 

Las tempestades son cortas y suelen desencadenarse 
durante el día, pero casi de improviso aparece de nuevo 
el sol trayendo con sus rayos luminosos, regocijo a los 
corazones y calma a los espíritus. Y son estas rápidas 
variaciones atmosféricas, estos constantes y sucesivos 

385 



L u i a i t a Aguilera Patino 

pasos de la sombra a la luz, lo que impide que el 
panameño dedique demasiado tiempo a la tristeza. 

La vegetación exuberante, siempre perenne en su 
vestido de hojas, se interrumpe a veces por los colores 
más vivos y los follajes más ornamentales. Y por el 
aire, el correr libre y armonioso de mil pájaros diver- 
sos que pueblan el cielo y la tierra de cánticos felices; 
por los bosques, los ríos, las lagunas y los esteros pasan 
la vida cantando sus gracias a la creación. Con este 
paisaje siempre verde y acogedor, el alma panameña 
tiene que ser amante de la luz, amante del color, de la 
música y del ensueño en donde la prosaica realidad 
cede el paso a las más hermosas y rosadas ilusiones. 
Y el mar, cristalino espejo que retrata el azul de nues- 
tros montes, la limpidez de nuestro cielo y el verdor 
de nuestros campos, con el constante bullir de sus olas 
que amorosas acarician las playas istmeñas, le da al 

panameño, su fuerza, su energía y su resignación, 
«t 
De este paisaje vivo y constante ha sacado el pana- 
meño la mayor parte de sus expresiones, sus giros y sus 
metáforas. Estudiar el lenguaje panameño es encontrar 
en sus vocablos y frases populares como pequeños resú- 
menes de la naturaleza. La ciudad en cambio, ha enri- 

386 



F I p t: /..;-.■ I i ^ t n a través de su lenguaje 

quecido las expresiones a través de la técnica y la civi- 
lización. Y sus términos son más prosaicos, más escue- 
tos, más sencillamente objetivos. Estos nuevos modos 
lingüísticos han sido impuestos por el avance eterno 
del tiempo; pero en los campos, lejos del bullicio, y 
lejos muchas veces del progreso, la expresión adquiere 
una donosura más pintoresca y mucho más ligada al 
medio que la origina. Y es en el pueblo que se acerca 
a los bosques y a los campos en donde apreciamos la 
rica imaginación panameña, su fantasía creadora, que 
no se oponen al sentido práctico que hacen nacer las 
necesidades y exigencias de la vida. La gente de la 
ciudad tiene, naturalmente, mayor precisión en sus ex- 
presiones, pero no el encanto ingenuo de las voces y 
comparaciones del campo. Aquéllas han sido creadas 
por necesidades imperiosas o rápidas asimilaciones imi- 
tativas; éstas, por el continuo rozarse con los seres y 
las cosas. De esto mismo se deduce que la malicia en 
los vocablos abunda más en las ciudades que en las 
regiones campesinas, porque el hombre de la ciudad se 
defiende con la ironía y la burla y el campesino no 
tiene tal defensa, porque se contenta con vivir sus pro- 
pias emociones sin tratar de imponer nunca nada. 

387 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Hasta aquí he consignado las características funda- 
mentales del panameño, aquellas que informan su per- 
sonalidad. Han sido somera y ligeramente expuestas 
como un atardecer de sol en medio de los tediosos días 
invernales. Ojalá su corto valor a}ude posteriormente 
a la maduración del fruto. 



388 



ÍNDICE DE PALABRAS 

Los números sólo indican las páginas. Los ** indican los 
términos nsados en la ciudad y en el campo. 



abarrotcria, 187. 
abarrotes, 187. 
abombada**, 56. 
abotagado**, 258. 
abran cancha, 309. 
abusión**, 139. 
acarajear, 142. 
acerico, 77-78. 
aclararse, 158. 
acnñar, 331. 
achabacanarse. 159. 
achicharronado, 142. 
achicharronarsic**, 142. 
achotado, 260. 
achurrar**, 159. 
achurrarse, 159. 
adentrar, 142. 
administración. 187. 
afanar, 159. 
afrecherío, 142. 
afucia, 143. 



agarrado, 297. 
agarrar* •, 160. 
agarró y dijo, IW. 
agelivio, 188. 
agelivioso, 262. 
aguacate**, 60. 
aguachinche, 188. 
aguaitar**, 160. 
aguamanil, 188. 
aguantar, 160. 
agüito, 373. 
ah**, 301. 
ahilado, 259. 
ahogo**, 188. "» 
ahorita**, 299. 
ahuevado, 161. 
ahuevar, 161. 
ahuevazón, 189. 
aje, 189. 
ajo, 3ak 
ajorrada, 148. 
a jorrar, 148. 
alabancia, 189. 



389 



A g u 



I 



alcarreto**, 50-319. 

alentaíto**, 142. 

alevantarse, 166. 

alguito, 305. 

almásigo**, 28. 

almirez, 121. 

a lo que, 305. 

altozano, 189. 

aluego, 305. 

amachinado**, 162. 

amachinarse**, 161. 

amanojarse, 144. 

amarrar los frijoles. 144. 

amba**, 304. 

americano**, 262. 

a mo apenao, 144. 

amor de Dios, 154. 

andar al garete, 304. 

andar manga por hombro, 31^. 

andar en volandas, 305. 

andavé**, 305. 

angú**, 86. 

angurria, 198. 

angurriento, 270. 

anjá**, 301. 

anón**, 60. 

ansina, 144-299. 

añingotarse, 143. 

añudar, 162. 

apachurrar, 159. 

apañar**, 162. 

apenarse**, 162. * 

apensionado**, 267. 

apercoñados, 143. 

apercoñarse**, 163. 

apiñangarse, 162. 

apiparse**, 164. 

apolismarse**, 164. 

aporagua, 144. 

apuñuscados**, 267. 

apimuscar, 163. 



apurarse**, 165. 

aquí torció la puerca el rabo, 314. 

arandela**, 189. 

araña peluda, 52. 

ardentía**, 193. 

árganas**, 192. 

armario de luna, 306. 

arzonar, 55. 

arrancado, 291. 

arrebiatarlos, 104. 

arrempujadera**, 144. 

arrempujina**, 144. 

arrenquín, 193. 

arrestado**, 267. 

arriera**, 50. 

arroz con cabo de tabaco**, 80. 

arroz con cacao**, 80. 

arroz con coco**, 80. 

arroz con dulce**, 81. 

arroz fututiao**, 81. 

arruga, 193. 

asina**, 144-299. 

asno**, 304. 

aspavientos, 194. 

aspavientoso, 268. 

aste**, 304. 

asuntar**, 166. 

atarantado**, 164. 

atarantar**, 164. 

ato ambo**, 334. 

a todo forro, 306. 

a todo portante, 307. 

atojar, 103. 

atolito**, 94. 

atomía, 144. 

atorarse**, 166. 

atrincarse**, 163. 

atufado**, 167. 

atufarse, 167. 

averaguado**, 268. 

azuloso**, 296. 



390 



El panameño visto 



través 



B 

bacenilla**. 78. 
bagazo**, 191. 
balsería**, VH. 
balso**, 31. 
baila la vara, 307. 
bailes apersogados, II B. 
bajadera, 143. 
bajareque, 57-58. 
bajcña, 263. 
balbucear***, 168. 
bambolla, 195. 
Bandera de Italia* *, 34. 
Bandera de España**, 34. 
bangaña, 73. 
banpaño, 73. 
banqueta**, 79. 
barajo**, 304. 
barajustar, 165. 
barbacoa, 79. 
barbasco**, 40. 
barbera, 195. 
barcear**, 40. 
barullo. 196. 
barza**, 40. 
barrigón**, 31. 
barreteado, 268. 
bastardear, 168. 
batea* *, 74. 
bateón, 270. 
batiborrillo. 198. 
bejuco, 38-64. 
belígero, 143. 
bellaco**, 268. 
bellísima**, 34. 
berrinche, 197. 
bien me sabe**, 88. 
bien portado, 307. 
bientestate, 308. 
birabín**, 46. 



birria, 198. 

birrioso, 270. 

bizcochuelos, 89. 

blancos, 270. 

boba, 64. 

boca de choroteca, 308. 

bocaracá, 64. 

bocón* •, 295. 

bochinche**, 196. 

bochinchoso, 269. 

bodoco**, 201. 

bofo, 259. 

bola, 199. 

bolada, 200. 

bolero. 270. 

bollos*", 74. 

bollos de coco, 85. 

bollos de queso**, 85. 

bollos changos**, 85. 

bollos preñados*", 85. 

bongo**, 201. 

bonito**, 280. 

bordón*". 202. 

borrador"", 202. 

borriguero"", 63. 

botar"*, 167. 

botarate, 270. 

botar la plata, 271. 

botón de oro"", 35. 

botones de oro chocuano**. 112. 

boyadura, 202. 

boyarse, 168. • 

bracear, 168. 

braveza, 198. 

bravo, 272. 

bretaña, 108. 

breva**, 203. 

bruzulaca**, 40. 

buche, 128. 

buenas tardes*", 35. 

bufeo"*, 50. 



391 



t a 



A g u 



I 



P a t 



bulla, 196. 

bullanga, 196. 

buñuelos picaros**, 92. 

buqué de novia**, 33. 

bureo, 196. 

burundanga**, 256. 

buscar casería, 215. 

buscar lo que está quieto, 308. 

buscarse un domingo siete, 311. 

buscarse una nariz sin hueso, 311. 



cabanga**, 91. 
cabellito de ángel**, 88. 
cabestrillo**, 113. 
cabuya o cabuyera**, 148. 
cabuya de semilla, 149. 
cabuya de tierra, 148. 
cacaraña**, 178. 
cacique, 47. 
cacha**, 203. 
cachaza**, 204. 
cachimba**, 97. 
cachi quija, 55, 
cacho**, 204. 
cadena chata**, 113. 
cafongo**, 84. 
caimito**, 70. 
cairicio, 71. 
caja, 117. 
calabacito, 72. • 
calabazo cucharo, 72. 
calabazo totumo, 72. 
calentarse un tambor, 117. 
calentina, 145. 
calentura**, 193. 
calungo**, 54. 
calzar las muelas, 308. 
calzonario, 191. 
camarón**, 204. 



camaronear**, 204. 
cambambería, 194. 
camellón**, 38. 
camisa, 110. 
camisilla, 108. 
campechano, 272. 
campusano, 263. 
canajagua**, 135. 
canalete**, 205. 
canario**, 304. 
cancanear, 174. 
cancaneo, 206. 
cancarufia, 273. 
cancón**, 137. 
cancha, 205. 
candela**, 57. 
candelada**, 57. 
candelilla**, 50. 
caneca, 205. 
canela**, 91. 
canelo**, 28. 
canillera**, 206. 
canjilón**, 207. 
cantadora adelante**, 119. 
cantarao, 76. 
cantaron**, 74. 
cantío, 145. 
caña brava**, 31. 
cañuzal, 42. 
cañaveral**, 42. 
cao, 48. 
capacete, 101. 
capacho**, 63. 
capi sucia**, 47. 
caprichosa**, 35. 
capullo**, 42. 
caracucha**, 60. 
cara de caballo**, 309. 
caracoles**, 304. 
carácter de hombre, 35. 
caracho**, 304. 



392 



El pan n m e ñ o visto 



caramba"*, 301. 

raraslc**, 304. 

caray* •, 301. 

caratos**, 49. 

cari jo**, 304. 

cariñosa**, 208. 

carilimpie/a*'', 207. 

carilimpio**, 273. _ 

carimañola**, 88. 

cargar**, 174. 

carlanca, 211. 

carne en pelota**, 84. 

carpeta, 211. 

carrasposo**, 277. 

cascara**, 211. 

cascaras**. 304. 

cascotazo**, 212. 

casero, 214. 

casqueo, 45. 

catre**, 77-273. 

cayuco**, 201. 

cazuela**. 7.^. 

cebaera, %. 

céfiro**, 240. 

centro, 191. 

cepillar, 175. 

cepillería. 21.'>. 

cepillo, 274. 

cepillón, 274. 

cetrino, 261. 

cimarrón**, 126. 

ciruela de puerco**, 29. 

ciruela de San Juan**, 32. 

ciruela de San Pedro* *, 32. 

ciruela**, 31. 

cisniadera, 121. 

claro, 310. 

coa**, 99. 

cobija**, 77. 

cocada**, 88. 

cocada blanca**, 88. 



cocada do anjonjoH", ffí. 

cocada nevada**. 80. 

cocaleca**, '16. 

coco**, 75137. 

cocobolo** 60. 

cocorito**, 48. 

cochao, 275. 

cochi cochi**, 53. 

cochifrito* *, 83. 

coger gotera»**, 175. 

coima, 223. 

coleta, 109. 

coleto, 109. 

cólico miserere**, 210. 

colín, 99, 

colocho, 215. 

coloradilla**, 52. 

colao**, 94-274. 

color chillón, 310. 

color chocolate, 310. 

color de coche nuevo, ^2^. 

collalito**, 46. 

comedero, 101. 

comenzar con la matraca, 199. 

comer pavo, 310. 

comesanto, 275. 

comiendo cabanga, 92. 

confiado, 276. 

confianzudo**, 275. 

como no**, 310. 

comparanza, 145. 

condenar*', 17CÍ 

condolencia, 215. 

congeniar, 154. 

congo, 51. 

contendor, 216. 

contesta, 216. 

contralor, 216. 

contramatarse**. 176. 

conversa**, 216. 

conversar* •, 176. 



S93 



A g u. 



I 



cono**, 304. 
copete, 216. 
copo de nieve, 37. 
coquito**, 28. 
coral**, 64. 

Corazón de Jesús**, 36. 
Corazón de María**, 36. 
Corchao, 275. 
corcho, 275. 
cornianzuelo**, 27. 
corona de la reina**, 33. 
corot'u**, 61. 
corozo**, 28-61. 
cortezo**, 61. 
correa**, 217. 
Cocita, 216. 
cospe**, 217. 
costalada**, 212. 
costalazo**, 212. 
coteja**, 218. 
coto**, 208. 
cotón, 109. 
cotona, 109. 
creído, 272. 
cristianar, 145. 
cristiano, 145. 
crucero**, 218. 
cual cojo, 48. 

cuando S. Juan agache el dedo, 312. 
cuando se me sube el indio arri- 
ba, 311. 
cuando la gallina lorine, 312. 
cuatrivoliada**, 276. 
cucúes, 285. 
cuchufleta, 196. 
cuelga, 218. 
cuencón, 53. 
cuerón**, 28. 
cují, 276. 
cujicero, 276. 
culebrina, 56. 



culeco**, 119. 
culiblancas**, 51. 
culiUo**, 206. 
cumbia**, 123. 
cundeamor**, 35. 
currumbanba**, 208. 
currutaco, 276. 
curtiembre**, 218. 
cuscús, 278. 
cutacha**, 100. 
cutarra**, 97. 
cute, 126. 
cutusungo, 277. 

CH 

chácara**, 47-96. 
chacarero**, 47. 
chacharrear, 176. 
chachay, 192. 
chafalote, 278. 
chaguala**, 219. 
chalán**, 218. 
chambón, 274. 
chambonada, 274. 
chamuchina, 219. 
chancaco**, 220. 
chancletita**, 28. 
changas, 85. 
chango**, 62. 
changos, 85. 
chapa**, 293. 
chapalear**, 177. 
chapaleo**, 177. 
chaqué chaqué, 70. 
chaqueta, 191. 
chaquira, 220. 
characo**, 220. 
charrasquear**, 177. 
chasquear**, 177. 
chata**, 51. 



394 



/•/ 



pana m »■ n n 



.1 



f '■ n a u a I r 



chécheres* •, 220. 
chercha, 221. 
rhereles**, 63. 
chibolas* •, 213. 
chicoleo, 221. 
chicotazo**, 213. 
chicote**, 213. 
chicotear**, 213. 
chicha**, W. 
chicha dulce**, 91. 
chicha fuerte**, 94. 
chicha hervetona**, 94. 
chichada de cacao, 373. 
chicha loja**, 241. 
chicheme**, 93. 
chichi**, 222. 
chichibeo, 221. 
chiflón**, 58. 
chilate**, 93. 
chilimicos**, 220. 
chinche, 278. 
chinchorro**, 79. 
chinela, 219. 
chinda, 222. 
chingado, 279. 
chinguear, 223. 
chingo, 201. 
chino, 109. 
chipín, 223. 
chiricano**, 59-90 263. 
chiricano de harina, 90. 
chiripa**, 223. 
chiripazo**, 223. 
chiripón**, 223. 
chiritas**, 63. 
chiro**, 62. 
chirola, 1%. 
< hirú, 372. 
chirrión, 102. 
chis-chis**, 56. 
chisguete* *, 225. 



ihislcríu**, 221. 
chiva' *, 222. 
chivato**, 279. 
chivera, 225. 
chocanterías, 221. 
chocao**, 87. 
chocar, 170. 
chocla, 42. 
choclear, 42. 
chocontana**, 97-112. 
cholo**, 225. 
chombo, 226. 
chopazo, 212. 
chorizada**, 225. 
chueco* *, 294. 
chuio, 46. 
chuliar, 170. 
chumba**, 213. 
chumico**, 61. 
chunche**, 220. 
chupar**, 128. 
chupe* •, 83. 
chupón**, 27. 
churu, 80. 
churúa, 80. 
churuco**, 96. 
churria, 142. 
churrusco, 77. 
churrusquera, 278. 
chuspa, 96. 
chuzo, 100. 

D » 

dar cara, 309. 

dar del cuerpo, 143. 

darle norte al tambor, 117. 

dar un anticipo, 1.S4. 

dejación, 227. 

dejar, 228. 

demorar, 177. 

dentina, 228. 



395 



A g 



i I 



P a t 



desapartar, 177. 
descachado, 279. 
descachalandrado, 278. 
descapuUador, 42. 
descapuUar**, 42. 
descacarañar, 177. 
desembuchar, 178. 
desgaritado, 178. 
desgaritarse**, 178. 
desgarrar**, 178, 
desinquietar**, 177. 
desmotarse, 106. 
despaletarse, 152. 
despelucarse, 146. 
despepitado, 306. 
desporringarse, 178. 
desporrondingarse, 178. 
destemplados**, 279. 
diablicos**, 285. 
diablo**, 304. 
dianche, 228. 
diantre, 228. 
dicharachero, 281. 
Dios no castiga palo sino len- 
gua, 315. 
Dios te dé, 48. 
disipela, 209. 
divino, 280. 
dizque, 314. 
dolama**, 209. 
dolor de costado**, 210. 
donde vas Alfonso XII, 334. 
dormilonas, 112. 
duro, 281. 
duros, 228. 

E 

echada**, 49. 

echado para adelante, 314. 
echar cuentos**, 315. 
el florón**, 334. 



er loco**, 333. 

el malo, 138. 

el pozo de Mariana del Monte, 138 

el romero**, 334. 

embarra**, 69. 

embarrar**, 179. 

embeleco, 228. 

embolador, 228. 

embolar, 182. 

embullarse, 182. 

embuste, 199. 

embustero, 200. 

empajar**, 182. 

empanada**, 87. 

empaquetado, 282. 

empatar, 179. 

emperifollado, 282. 

empoUerada**, 113. 

empoUerarse**, 180. 

emporrar, 170. 

emporroso, 278. 

enagua**, 112. 

enantes**, 300. 

enantito**, 300. 

enenantes, 300. 

enenantitos**, 300. 

encalamucarse, 181. 

encandelillarse, 167. 

encasquetarse, 180. 

enconcharse, 182. 

encontrarse un real con hueco, 319. 

encorseletar, 181. 

endomingado 282. 

endomingarse, 182. 

enfermoso, 296. 

enfiestarse, 181. 

engreído, 273. 

engrillado**, 283. 

enhuacado**, 283. 

enjaular, 69. 

enmucar**, 182. 



396 



/;/ 



p a n n m e n 



través 



ilr 



gua /e 



enredar la pita, 316. 

• nrostrar, 170. 

ensuciar**, 180. 

ensueño**, 36. 

«■nsumirse, 171. 

rnteco**, 259. 

entanuigar**, 183. 

entierro**, 284. 

t-ntopelar, 147. 

entre más y entre menos**, 316. 

entre veces, 316. 

entuinirión, 227. 

envarado, 279. 

epa**, 301. 

esculcar, 171. 

esmirriado, 260. 

espérate hombre que ya viene el 

chocolate, 329. 
cspresamento, 147. 
espuela**, 228. 
esqueleto, 229. 
esta claro, 274. 
qstá comiendo cabanga, 92. 
estar atarantado, 164. 
estar culeco, 312. 
estar chiflado, 317. 
estar en bola, 316. 
estar en el baile de los ciriales, 315. 
estar en fuego**, 127. 
estar en pelota, 316. 
estar en las latas, 317. 
estar en la yaya, 312. 
estar en timbarimba, 307. 
estar fotutiado, 317. 
estar lole, 332. 
estar lleno de motivo, 317. 
estar picao, 127. 
estai salado**, 317. 
está Ud. viendo**, 317. 
estera* *, 77. 



K 
fajina, 147. 
familiar, 138-139. 
fantansioso, 284. 
farolero, 284. 

feo como noche obscui-, ...._. 
ferástico, 147. 
festinar, 171. 
fijón, 286. 
filustrías, 229. 
flacuchento**, 260. 
flama**, 57 
flamarada**, 57. 
flaquencia**, 229. 
flato**, 229. ■ 
flete**, 229. 
flor de baile**, 34. 
flor de la reina**, 33. 
flor del Espíritu Santo**. 34. 
flor de seda**, 3^4. 
flor de un día**, 35. 
flor de Semana Santa. ."?."). 
florear**, 171. 
fo**, 302. 
fogaje**. 58. 
fogatada**, 2.30. 
foguear**, 58. 
follado**, 280. 
follisca, 196. 
fondeado, 292. 
fondos, 292. 
fotuto, 230. 
fregadera**, 231.* 
fregado**, 283. 
fregar la pita, 316. 
fregar, 170. 
fregarse* *, 169. 
frijol de palo**, 30. 
fritangas, 231. 
fruta de mono, 61. 
fulenco*'. 286. 



397 



A g u 



I 



P a t 



fulito, 286. 
fulo**, 286. 
fulminante**, 231. 
funda, 110. 
fundamento, 231. 
fundango, 231. 
funfún, 231. 
fuste, 231. 
fundillo, 231. 
fusilear, 55. 
fusileo, 55. 
fututiar, 81. 

G 

gaceta, 231. 

galápago**, 63-98. 

galillo**, 231. 

gallardetes**, 115. 

gallina**, 287. 

gallino**, 123. 

gallo**, 231-288. 

gallo pinto**, 80. 

gallos**, 115. 

gaUote**, 47. 

galletera**, 250. 

galluza, 232. 

gamonal**, 233. 

ganancia morrocotuda, 292. 

ganchito**, 232. 

gancho, 232. 

garabato, 102. 

garúa**, 56. 

garrapata, 51. 

garrapatero**, 48. 

garrotillo**, 100-209. 

gaseosa, 234. 

gasolina, 202, 

gastar pólvora en gallinazo, 320. 

gato**, 53. 

gato de agua**, 53. 

geniazo, 233. 



geniecito**, 233. 
genio, 233. 
gente del color, 374. 
gladiolas, 92. 
gollerías**, 89. 
goma**, 127. 
gorgojearse, 172. 
gorrero, 246, 
gota serena**, 211. 
granadilla**, 61. 
grandes diablos, 285. 
granjear, 154. 
gresca, 196. 
grilla**, 234. 
gringo**, 262. 
grosería**, 234. 
grupera**, 98. 
guabo**, 61. 
guácimo, 61. 
guachapalí**, 113. 
guacharaca**, 115-123. 
guachito caldeado**, 82. 
guacho**, 82. 
guaima**, 137. 
guaymie**, 372. 
guanábano**, 61. 
guandú**, 30. 
guango**, 234. 
guarapo**, 126. 
guaricha, 78-235. 
guaro**, 126. 
guarumo, 61. 
guate**, 61. 
guayaba**, 235. 
guayabera**, 349. 
guayabo**, 61 235. 
guindar**, 172. 
guineo**, 29. 
guineo de puerco, 29. 
guineo dominico**, 32. 
guineo chino**, 29. 



398 



El fían am e ñ 



través <l r \ u I i n L' h a I f 



guineo de la Virgen, 32. 
guineo paso o pasado* *, 92. 
guisado**, 83. 
güichichi, 49. 



huevo lie l>.i.<' ■ , .... 
huir**, 165. 
hurgar, 171. 



H 



hacer aprecio, 318. 

hacer ojitos, 318. 

hacerse el chivo loco**, 318. 

hacer un mandado, 143. 

hacer tiradera, 237. 

hacer visajes, 318. 

halado, 260. 

halar* *, 172. 

halón, 237. 

harino**, 61. 

hasta que, 318. 

hay que darle en el codo, 318. 

hecho (Jecho) •*, 26. 

heder**, 172. 

hediondo* *, 288. 

hermano por fuera**, 319. 

hico**, 148. 

higo**, 31. 

hilacha**, 153. 

hilacharse, 153. 

hincarse**, 172. 

hombe, 302 

horcones**, 71. 

horchata, 241. 

hormigas locas**, 50. 

hoyador, 43. 

hoyar, 43. 

huacas**, 283-372. 

hueco, 235. 

huele bonito**, 281. 

huele feo**, 281. 

huerta**, 45. 

huesito, 61. 

huevito de faltriquera, 92. 



¡caco"*, 61. 
iguana**, 63. 
ilatar, 149. 
imperdible* *, 236. 
inatuledis, 373. 
influenciar, 172. 
influencias, 172. 
indostanos, 370. 
ingleses**, 236. 
inoficioso**, 288. 
inopia**, 236. 
inquina**, 2.36. 
instrumental, 121. 



J 



jarra**, 76. 

jarros**, 76. 

je**, 302. 

jesuíta, 287. 

jején**, 51. 

Jesús Terco, 137. 

jipato**, 261. 

jipiar, 149-172. 

jobo**, 28. 

joder*', 169. 

jondear* •, 108. ' 

jorón, 71. 

judío errante, 140. 

juergo, 149. 

jugar al escondido**. 332. 

julepe, 237. 

juma**, 127. 

jumados**. 127. 

jumarse**, 127. 



399 



A g u 



I 



P a t 



jundear, 107. 
jundearse, 107. 
junta, 68. 
juntamente, 300. 
jup**, 103. 
jupia, 104. 
jupiar**, 103. 
jupuaa jauaaa, 70. 
jurunera, 2oP). 



kansuetis, 373. 
kantule, 372. 

L 

la capitana. 69. 

la carreta de la revolución**, 138. 

la contra, 374. 

lacre, 287. 

la embarra, 70. 

lagartija**, 63. 

la lleva**, 332. 

la llorona, 138. 

lamber, 175. 

lambón, 175. 

la pájara pinta**, 333. 

la pica, 147. 

las cintas**, 333. 

latido, 173, 

latir, 172. 

la vela, 374. ^ 

lazo de amor**, 35. 

leche**, 238. 

lechero**, 238. 

le digo**, 320. 

lega, 46. 

leguleyo, 289. 

lelo**, 289. 

le llevaron una tuna, 118. 



leñatero, 289. 

le paré el macho**, 320. 

les voy a echar el cuento, 150. 

letra china**, 36 

levada**, 118-119. 

le puse el camisón, 321. 

lidiar, 173. 

limón**, 31. 

limpia**, 213. 

limpia casa**, 52. 

limpio**, 291. 

lindo, 280. 

lío**, 239. 

liso, 330. 

liso como pepita de guaba, 330. 

listado, 240. 

lo cual**, 320. 

lole, 332. 

loma, 39. 

lo mismo da Chana que Juana* 

321. 
lo puse en jaque**, 320. 
lueguito, 305. 
lugares pesados, 141. 



LL 



Lluvia de oro, 36. 
Lluvia de nieve, 37. 



M 

macaco**, 289. 
macano, 31. 
macanudo, 290. 
macolla, 41. 
niacollear, 41. 
maconear, 41. 
macuá, 239. 
macha**, 63. 



400 



/■. / 



panameño visto 



través 



! <■ ;i u u ¡I 



fnachigua**, 373. 
machín**, 333. 
machorra, 148. 
macliaca-angú**, 86. 
magüela**, 239. 
malhaya* •, 304. 
majón, 290. 
malazo**, 280. 
mal de siete días**, 210. 
maldittira, 240. 
maleta, 273. 
mal portado, .307. 
maluco**, 279. 
mamey**, 62. 
mamón**, 27. 
mancha, 38. 
mandas**, 240. 
mandinga**, 52. 
manduco**, 43. 
manejar los bolos, 321. 
mangle**, 62. 
mango, 62. 

mango de calidad**, 33. 
manguear, 43. 
manpostín**, 62. 
maniabierto, 271. 
manjar blanco, 88. 
mano, 149. 

mano de quemón, 105. 
manojo, 149. 
manos de pilón, 73. 
manota, 43. 
manto**, 46. 
mantúes, 285. 
manuto, 150-264. 
manzano**, 29. 
mapaná**, 64. 
maromas**, 290. 
maromero**, 290. 
martinica, 241. 
marrumancia, 151>291. 



marrumancieru , i.ji ivi. 
marrumancioso**, 151. 
marrumañoso, 151 
mascada, 205. 
más nada**, 322. 
mata, 38. 
matado, 291. 
matador**, 293. 
matancero**, 293. 
matón, 294. 
matraca, 199. 
matujo, 42. 
mea apaacito, 237. 
mecedor**, 74. 
mccora**, 200. 
mecorero**, 200. 
mecha**, 241. 
media naranja, 113. 
medio en tierra, 154. 
medio día en peso, 58. 
mejorana**, 121. 
mejoranera**, 121. 
mejorana poncho**, 122. 
mejorana vocal, 121. 
melcocha**, 90. 
mello**, 241. 
menudiar, 54. 
mepa, 322. 
me pasea, 154. 
mercachifle, 335. 
mercar, 150. 
mergo**, 242. 
mergoUa, 242. ** 
mergollina, 242. 
mes de las .animas**, 323. 
mes de Pascuas**, 323. 
mes de San Juan**, 322. 
mes de Santiago**, 323. 
mico**, 268. 
micha**, 243. 
miel de palo*', 30. 



401 



A g u 



I 



a t 



mierco**, 304. 
miércoles**, 304. 
miniatura**, 35. 
mirón**, 286. 
mirón mirón**, 334. 
mochila**, 47-96. 
mogo, 53. 
mogollas, 108. 
mogollones, 108. 
mojadera**, 243. 
mojiganga, 243. 
mojón de perro**, 89. 
molote**, 196. 
monis, 242. 
monguear**, 214. 
mongo**, 214. 
monguta, 54. 
monguto, 54. 
mono**, 243. 
montadera, 104. 
monte, 39. 
montuno, 264. 
moradas**, 29. 
morado**, 28-29. 
moretón, 212, 
moros, 145. 
morrocota, 242. 
morrocotudo, 292. 

moscamuerta**, 287. 

mosquetas**, 112. 

mosquimuerto**, 287. 

mostrenca, 53. 

motete, 95. 

movidas**, 27. 

mozo de candela, 57. 

muca, 182. 

muchacha**, 243. 

muchachito**, 243. 

muchacho**, 243. 

muchilero**, 47. 

mugriento, 296. 



muía enfrena, 138. 
mulero, 102. 
músico, 294. 

N 

nance**, 42. 
nancear**, 42. 
Nata, 372. 
neles, 373. 
negras, 51. 
negras timbas, 323. 
niña tú si que eres, 323. 
niños desnudos, 84. 
niños envueltos, 84. 
no anda, 324. 
no hay na, 150. 
no me nace, 324. 
noria, 244. 
nuevo**, 26. 

Ñ 

ñame**, 325. 
ñañaco**, 220. 
ñapa**, 205. 
ñarrear**, 173. 
ñarreo**, 173. 
ñato, 151. 
ñeque**, 244. 
ñinga, 143. 
ñopo, 151, 

O 

obradera, 208. 

obrar**, 173. 

oiga**, 302. 

ojear**, 152. 

ojo de pescado**, 211. 

oración del perro muerto**, 137-138. 

oreja**, 244, 



402 



/■- / !> a n a m r ñ I) v i ^ t n ,i través de 



enguate 



orejano, 261. 
orejero, 118 
orificado, 292. 
oriverás»*, SOS. 
oscuro, 310. 



P 



pacito, 300. 

paco**, 244, 

pachocha* *, 244. 

padre sin cabeza, 137. 

padrote, 245. 

pagado, 272. 

pago**, 293. 

paila**. 75. 

pajarear, 152. 

pajuela, 113. 

pajuato'*, 288. 

paleta**, 152-245. 

palizada, 30. 

palma de la India**, 36. 

palma del desierto**, 34. 

palo**, 30. 

palo de agua* *, 32 1-. 

palo de mujer, 321. 

palo encebado, 32f). 

paloloco**, 324. 

paloma**, 173. 

palomear* *, 173. 

palomita de la Virgen, 46. 

pana**, 115. 

panamá**, 62. 

panga**, 202. 

panteón**, 245. 

papagüelo, 240. 

papaya biche, 261. 

papayón**, 28. 

papelón, 245. 

papujo* *, 258. 

para la gente murmurar*'. 321. 



pararte, 166. 

parches, 114. 

parición* *, 245. 

parir* •, 173. 

Parita, 372. 

partido, 245. 

partidura, 245. 

parrarapan, 284. 

pasador, 232. 

pásame la bolada, 200. 

pasando na más, 334. 

parrampanada, 284. 

paseo**, 122. 

pata, 325. 

pata de ñame, 325. 

patacón**, 243. 

patacones**, 86. 

pata hinchada, 102. 

patasca, 196. 

paticalzado, 49. 

patirajado, 265. 

pato cucharo**, 48. 

patuleco* *, 294. 

pava, 233. 

pavearse**, 230. 

pavo**, 229. 

pechí amarillo**, 47. 

pechuga**, 246. 

pechugón**, 246. 

pedir cacao**, 326. 

pega, 200. 

pega pega**, 28., 

pegar mentiras**, 200. 

pegársela a uno, 200. 

peine**, 232. 

peineta**, 232. 

peinetas de balcón**, 113. 

peinillas**, 232. 

pelado, 291. 

pelar los ojos**, 326. 

pelarse, 174. 



403 



/: u 



A g u 



i 



peleón, 269. 

peleona, 269. 

peliduro, 278. 

pelona, 140. 

pelo pegado al casco, 278. 

pelotera**, 196. 

pena**, 246. 

penco, 325. 

penco de mujer, 325. 

pendejada**, 246. 

pendejo**, 246. 

Penonomé**, 372. 

peor es nada, 86, 

pepita de melón, 113. 

Pepito, 294. 

pereque**, 196. 

perequero**, 269. 

perica, 99. 

pero como**, 327. 

pesa**, 85. 

pesquisa**, 246. 

petate**, 77. 

pezgote**, 225. 

pezuña**, 205. 

pica flor**, 47-154. 

pico de loro**, 28. 

picofeo**, 48. 

picudo, 295. 

pichón**, 125, 

pichonear, 125. 

piedra candelera, 57. 

piel de ángel, 24<i 

piel de seda, 240. 

pijindí**, 276. 

pila**, 70. 

pilaera, 105. 

pilinque, 297. 

pilón, 72. 

pimienta, 278. 

pindín**, 115. 

pinolillo, 94. 



pinto**, 46. 

pinto-manto**, 46. 

pintón**, 26. 

pina**, 28. 

pipa**, 37-164. 

pipiólo, 244. 

pipón**, 295. 

pipote**, 37. 

pique, 237. 

pisarse, 166. 

pite, 224. 

pixbae**, 62. 

planazo**, 152. 

plantado**, 247. 

plantaje, 247. 

platón**, 75. 

platudo**, 271. 

pleque pleque**, 196. 

plequero**, 269. 

pluma, 247. 

plumario, 248. 

pocote, 301. 

pocotón, 301. 

poquitín, 301. 

poquititito, 301. 

poquitito**, 301. 

podrió en terneros, en plata, 153. 

policía**, 1%. 

pollera**, 110. 

pollera de coquito**, 28. 

pollera de montuna**, 192. 

pollerín**, 110. , 

pollos**, 125. 

pomarrosa**, 33. 

poner la proa, 327. 

poner la puntería, 327. 

I)onerse como candelilla**, 167. 

ponerse dientes postizos, 309. 

poner un tambor**, 117. 

ponidos, 49. 

porquería**, 209. 



404 



/•:/ 



r> a u n m r n n 



II t r II I r !í (I 



I e n it u n i t 



po.strar, 174. 
postrera, 27. 
posturas, 49. 
pótala, 288. 
pote, 248. 
potente", 259. 
potrero**, 41. 
prendas"*, 233. 
preñar**, 173. 
primavera, 4.^. 
pringarse**, 179. 
pringuito, 179. 
pringo, 179. 
pronuncia, 216. 
prontíto, 305. 
pueblo, 248. 
puerco**, 29. 
puerco de monte**, 53. 
puerco encebado, 326. 
pujador**, 117. 
pulpo, 330. 
punta, 100. 
puntero**, 248. 
punto**, 123. 
puño*% 214. 
puñusco, 267. 
púseres, 200. 
puya**, 100. 



quebrar**, 183. 

quema, 105. 

qué le parece**, 327. 

quemón, 105. 

querendón**, 105. 

qué te pasa a ti ah?**, 327. 

quiebre**, 121. 

quinar**, 183. 

qiiiriholliías**, 62. 



R 



ral» adüres"', lül. 
rabel* *, 123. 
rallo**, 249. 
rambulera* *, 269. 
rambulería**, 26«>. 
rancontán, 328. 
ranchería* *, 249. 
Rancho de frijoles, 86 
rangálido, 260. 
rasca* *, 208. 
rascadera, 208. 
raspa**, 249. 
raifpadura**, 90. 
raspadura de canela**, 91. 
raspadura de leche**, 91. 
raspadura de limón**, 91. 
raspadura de machete**, 91. 
rasquiña**, 208. 
ratimagueo, 152. 
ratonera, 64. • 
rastrojo**, 41. 
rayadas**, 51. 
rayuela**, 249. 
rebatiña**, 250. 
rebeUín**, 52. 
rebencazo**, 214. 
rebulú, 250. 
recao**, 250. 
recordar, 154. 
refaccionar**, 183. 
refrito**, 83. * 
rejo**, 101. 
relajear**, 222. 
relajito**, 221. 
relajo**, 221. 
relamido, 295. 
relimado, 295. 
relumbroso, 295. 
remojo**, 250. 



405 



L u 



t a 



A g u 



rendir**, 184. 


Santana, 323. 


repica, 44. 


santo mocarro**, 328. 


repicador, 117. 


santo vivo, 328. 


repicar**, 44. 


santulona, 275. 


repletar**, 164. 


santurrona, 275. 


repletarse**, 164. 


sapo**, 246. 


resbaladera, 95. 


sapote, 29. 


retacado**, 296. 


seco**, 125. 


retobado, 182. 


se defiende como un gato boca 


retobar, 182. 


arriba, 329. 


reversa**, 57. 


se fué como los chepanos, 329. 


revesina**, 251. 


se le sopló, 329. 


revoliástica**, 286. 


sembraera, 97. 


robar**, 184. 


seniles, 134, 


robispicio, 251. 


serón blanco, 87. 


rodaja, 251. 


ser ripiado, 319. 


rodela**, 51. 


ser un baila la vara, 307. 


rompió la hilacha, 153. 


ser un lagarto, 329. 


ropa vieja**, 83. 


sesteadero, 105. 


rosca**, 243. 


sestear, 105. 


roseta**, 252. 


se te está cayendo la paletilla, 330. 


ruana**, 110. , 


siempre**, 301. 


rumbo, 196. 


siete cueros**, 210. 


runcho, 297. 


silampa**, 58. 




silla de mano, 331. 


S 


si, no**, 303. 


sabido, 298. 


sinvergüencear**, 208. 


saca**, 55. 


sinvergüencería**, 208. 


sacabocao**, 252. 


sinvergüenzón**, 208. 


saco**, 191. 


sinvergüenza**, 207. 


sáilas, 252. 


soba**, 253. 


ságuilas**, 252. ^ 
sal**, 239. 


sobadera**, 253. • 


sobijo, 253. 


salado**, 238. 


socabón, 123. 


salazón**, 289. 


socolar, 39. 


saloma**, 70. 


secuela, 39. 


salomar**, 70. 


soflasma**, 199. 


salomeo**, 70. 


sofoco**, 153. 


Salsipuedes, 252. 


sofocón**, 253. 


sangradera, 252. 


sofoquín**, 253. 


sangre de toro**, 47. 


soldado**, 253. 



406 



/■;/ 



panameño r i x t n 



'I f- í II lenguaje 



somatada, 176. 

somatarsT, 176. 

«opas Lonarhas", 92. 

sortijita <lí! oro, 33-t. 

Boscaída, 107. 

suche, 60. 

suelto de madrina, .331. 

sumido, 260. 

supremación, 152. 

suri pico, 90. 

surquear, 43. 

surro, 217. 

sustanciador, 87. 

sustos, 189. 



tabaco* *, 203. 
tabardillo* •, 211. 
taboguear, 184. 
tablero, 254. 
tacho**, 76. 
tajona, 100. 
ta las manos, 154. 
talcos, 190. 
talingo**, 46. 
tamal**, 84. 
tamal de olla**, 87. 
tambo**, 254. 
tambor**, 116. 
tamborito**, 116-119. 
tambor de cuerda**, 118. 
tambor de orden**, 117. 
tambor en tuna**, 118. 
tamuga, 183. 
tanda, 254. 
tapia, 298. 
tapujo**, 254. 
tarambán, 297. 
tasajeras**, 76. 
teja**, 71. 
tejo**, 255. 



tr,iihle(iup«i'*, 113. 

temprrar, 184. 

tendereta* *, 226. 

tener cuñas, 331. 

tener el palito, 331. 

tepesa, 131. 

término**, 97. 

tiempo de agua**, .%. 

tientos**, 98. 

timba. 323. 

tinaja**, 74. 

tinajeras**, 75. 

tinajón**, 74. 

tingo, 323. 

tinterillo, 255. 

tirada**, 194. 

tiradera, 194. 

Urar**, 170. 

tirársela de as**, 330. 

titibú**, 45. 

tititibúa**, 45. 

toca**, 241. 

todavía**, 300. 

togado**, 282. 

toldo**, 255. 

tomas**, 256. 

tomemos un trago", 128. 

tonada**, 119. 

topar, 185. 

topetón, 86-147. 

torcaza**, 49. 

torta* *, 85. 

tortilla**, 85. 

tosantos**, 323. 

totuma**, 71. 

trabajadero, 104. 

trabajar para el inglés**, 236. 

trácalas**, 256. 

tracalero* *, 256, 

trago**, 196. 

traje**, 256. 



407 



t a 



A g u 



P a t 



traquear, 185. 

tres golpes**, 117. 

triángulo**, 115. 

trique, 256, 

triqui traque 45-230. 

trompada**, 214. 

tuco**, 43. 

tú eres un no sé ni qué, 323. 

tula**, 71. 

tulivieja**, 129. 

tule, 130. 

tuna**, 118. 

tuñuño, 297. 

turulato, 298. 

turrumote**, 257. 

tusa**, 257. 

tusarse**, 185. 



vieja de monte, 133. 
viento**, 257. 
villano, 265. 
vinitas, 43. 
virarse**, 185. 
virueco**, 294. 
virazón**, 59. 
visita flor**, 47. 
vivir de gorra, 246. 

U 

upa, 303. 

un poco, 325. 

un poco bien**, 325. 



vaina**, 100-304. 

vaporiza, 257. 

vaquear**, 55. 

vaya pues**, 332. 

vea**, 303. 

vea la cosa**, 332. 

vela**, 298. 

velo, veía**, 303. 

velársela a otro, 237. 

velón, 298. 

venado**, 235. 

vendí mi loro por no cargarlo, 313. 

veraguas**, 257. i 

verdón, 46. 

verraco, 54. 

verriondo, 104. 

vestido, 256. 



yalo, 322. 

yerba parada, 31. 

yo no me caso con Fulano, 318. 



zancocho**, 81-257. 
zancalejo, 52. 
zapateado**, 122. 
zapatero**, 122. 
zoco, 298. 
zoquetada**, 186. 
zoquete**, 186-288. 
zoquetear**, 186. 
zorra, 258. 
zurra**, 186 214. 
ziuTarse**, 186. 
zurrón**, 96. 



408 



ÍNDICE 

DE LAS VOCES EXTRANJERAS O DE PROCEDENCIA 
EXTRANJERA 



Afíaire, 364. 
apartamento, 362. 
a todo ful, 360. 
at taché. 364. 

B 

baby, 360. 
back eatin, 350. 
bar, 359. 
basket ball, 343. 
base ball, 343. 
batear, 345. 
bearing, 346. 
beauty parlowr, 3,50. 
beef teak, 353. 
bloíear, 360. 
blofista, 360. 
bluf, 360. 
bobipins, 350. 
bonchao, 360. 
bonclie, 360. 
bouquets, 365. 
boxeador, 344. 



boxear, 344-345. 
boxeo, 345. 
breque, 346. 
bright, 347. 
buchí, 355. 
buchí gringo, 356. 
budín, 353. 
brassierc, 365. 
bumper, 347. 
budoir, 365. 
buffet, 366. 



Calidonia, 358. 
cakc, 352. ^ 
carro, 346. 
cash, 355. 
catcher, 343. 
clips, 350. 
clotcher, 347. 
coat, 348. 
coca-cola, 354. 
cocktail, 351. 
cocktail party, 351. 



409 



A g u i I 



Patino 



consommé, 366. 
crack, 361. 
cranquear, 346. 
culi, 370. 

CH 

chalanfan, 371. 
champear, 345. 
champion, 344. 
chance, 357. 
chaummin, 371. 
chic, 365. 
chief, 361. 
chiffon, 364. 
chingongo, 353. 
chop suey, 371. 

D 

date, 358. 
debut, 367. 
debutar, 367. 
dim, 347. 
dinner dance, 351. 
dinner jacket, 361, 



fíat, 346. 
flight, 356. 
foot-ball, 343. 
fotingo, 347. 
fulero, 360. 
fuU speed, 360. 



gang, 360. 
georgette, 364. 
good time, 363. 
grape juce, 354. 
guacha, 357. 
guachiman, 356. 
guafe, 357, 
guarda fango, 347. 
guinche, 356. 

H 

handicap, 344. 
high baU, 354. 
hook, 358. 
hot dog, 353. 

I 



embrague, 347-348, 
élite, 367. 
envelope, 367. 
esport, 344-. ^ 

esporman, 344. 
esportivo, 344. 
etiqueta, 367. 



ice cream soda, 355. 
ingrimo, 370. 



jockey, 344. 
jamaican, 356. 

K 
kilowatt, 361. 



foul, 343. 
ferri, 361. 
fine, 363. 



lonchar, 351, 
lonche, 351. 
lunch, 351. 



410 



Fl 



P II II i¡ 



macarroiic--, .>')'>. 
malta, 369. 
manager, 361. 
iiianicure, 350. 
iiianicurista, 350. 
manigual, 356. 
matinée, 366. 
mecos, 356. 
medias rrolling, 348. 
menestrón, 369. 
menú, 366. 
miniestra, 368. 
mobiliario, 365. 
muffler, 347. 

N 

négligée, 365. 
nice, 353. 
nicker, 349. 
nock-out, 344. 
noqueado, 344. 
noquear, 345. 

ñoquis, 369. 



oran ge crush, 354. 



pagar cash, 362. 
palpa, 358. 
panamá hat, 356. 
pan cake, 352. 
panti, 348. 
pantufla, 365. 



parqueado, 346. 

parquear, 346. 

party, 351. 

pairóles, 362. 

pepermin, 354. 

perro biill dog, 357. 

peticote, 365. 

petit pois, 366. 

pichear, 345. 

pic-nic, 351. 

picliicuma, 368. 

pickles, 353. 

pies, 352. 

pío nono, 366. 

pitcher, 343. 

play ground, 356. 

ponerle breque al carro, 346. 

porche, 359. 

pulli. 360. 



quechear, 345. 
querosín, 362. 

•R 

rabióles, 369. 
race track, 343. 
rebós, 347. 
reclame, 367. 
record, 361. 
referee, 343. 
ring, 344. 
ronco, 355. 
round, 344. 
running board, 347 



satín, 364. 
selestar, 346. 
shampoo, 350. 



411 



short, 348. 
slack, 348. 
smoking, 361. 
eoirée, 366. 
soto voce, 368. 
souvenir, 367. 
speecli, 361. 
suiche, 359. 
sucker, 353. 
sunset, 349. 
swiming, 344. 



take it casy, 362. 
tallarín, 369. 
tea dansant, 351. 
team, 343. 
tennis, 343. 
time keeper, 344. 
timer, 344. 
tip, 358. 
tiquete, 359. 
toilette, 367. 
tresjoli, 366. 



A g II i í c r a 

trio, 359. 
troc, 347. 
trousseau, 365. 

u 

umpire, 347. 

V 

voile, 364'. 

w 

week end, 363. 
winner, 344. 
wanton, 371. 
wanton frito, 371. 



yumeca, 356. 
yumecos, 356. 



Patino 



7Íp, 350. 



412 



ÍNDICE DE MATERIAS 

En el umbral, por Octavio Méndez Pereira 9 

Introducción 13 

Capítulo I. — El Panameíio ante la Naturaleza .... 23 
Naturaleza orgánica — Flora: Denominaciones generales 

relativas a las frutas 26 

Influencia de la Iglesia en la terminología 32 

Flores 33 

Plantas de adorno 36 

Reacciones sensoriales 37 

Terminología silvestre y agreste 38 

Fauna : Aves 45 

Animales acuáticos 50 

Insectos 50 

Mamíferos 52 

Fenómenos de la naturaleza 55 

Apéndice 60 

Capítulo II. — El Panameño ante el fiambre 65 

El panameño en su vida diaria ^^ 

413 



L u i s i t a Aguilera Patino 

Pág. 

Costumbres de los campesinos 68 

Vivienda y utensilios del hogar 71 

Mobiliario 77 

Alimentos 80 

Aperos 95 

Instrumentos 99 

Actividades 103 

Vestidos 108 

Fiestas y diversiones 115 

Bebidas espirituosas necesarias en toda fiesta 125 

Términos denominativos de seres fantásticos 128 

Otros términos del vocabulario campesino 141 

El hombre urbano 155 

Verbos 158 

Substantivos 187 

Adjetivos 258 

Adverbios, interjecciones, frases y giros propios del Istmo 299 

Capítulo III. — El Panameño ante el hombre no hispá- 
nico 339 

Vocablos ingleses. Deportes 343 

Términos referentes al automovilismo 345 

Modas * 348 

Diversiones 351 

Comidas 351 

Bebidas 354 

Términos varios de procedencia inglesa 355 

Palabras de procedencia francesa 364 

Vestuario femenino y masculino 365 

414 



/•' / /< (I n a m >• ño r / s / ^ u I r n k u a i r 

F4f. 

Comidas 366 

Fiestas y espectáculos públicos 366 

Otras voces francesas o de procedencia frati< 367 

Términos italianos 368 

Palabras de otros idiomas 369 

Voces indígenas 371 

Capítulo IV. — Fonética y morfología 377 

Cambios fonéticos 379 

Cambios morfológicos 380 

Conclusiones 382 



415 



J 



^21 ^^""^^ ^^^^°' ^"^«it« V 
*^^-L El pananefio visto a 

A7 través de su lenguaja 



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