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Full text of "El sétimo Congreso Geólogico Internacional, Rusia, 1897"

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I^XJSI A . - 1897. 



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I?.X.TSIA. -1897. 



josK (;. A(a [i.i:i:a v izkíjí iil ohdoñiz 



Pelegados del 
(íobleriu) de México rt dlcbo Congreso. 



MÉXICO 

OFiriNA TU'. DK LA SECRETARIA DK KiiMKNTii 
Calle de 8u AndH* núa. íi. (Artolds Orírala il 

1898 



^¿rá 



71 






PRIMERA PARTE. 



RKSIÍNA l»IÍ l,AS SKSIONKS l)V.\, CONíiHKSÍt. 



}pL VII Congreso Geológico se reunió en San Peler.sburgoel 
J 29 de Agosto de 1897, de acuerdo con la invitación que 
los geólogos rusos, con la autorización del Emperador, hicie- 
ron en el V Congreso que se reunió en 1891 en Washington. 
El Congreso de San Petersburgo ha sido el más concurrido de 
todos los Congresos Geológicos habidos, estimando en mil cien 
los geólogos presentes en las sesiones en San Pelersbui-go. 
El Comité de Organización de este Congreso que se celebra- 
,^ bu bajo la protección liberal del Emperador, pudo proporcio- 
nar á los congresistas pases libres en 1"} clase en todos los fe- 
rrocarriles de la Rusia, valederos desde el 22 de Julio hasta el 
18 de Octubre. Organizó tres excursiones antes de la reunión 
del Congreso: la principal, que duró un mes, fué á los Montes 
Urales bajo la dirección del Sr. Karpinski, Director del Comité 
Geológico de Rusia, y del Sr. Tschernychew, Geólogo en Jefe 
del mismo Comité, y en la cual tomaron parte más de ciento 
ochenta congresistas; la excursión á Finlandia, con más «le cien 
miembros á cargo del Sr. Sederholm, Jefe del Servicio Geoló- 
gico de Finlandia; la excursión de Sthonia, dirigida por el Sr. 
Schmidt, se componía de veinticinco miembros: y la gran ex- 
cursión final al Cáucaso, la Crimea y montañas del Ararat, sub- 
dividida en tres secciones: 1*? la de la cuenca del Volga; 2* la 
de la cuenca del Donetz, y 3"? la de la cuenca del Dniepper. En 
esta última excursión fuimos guiados por los principales geó- 
logos rusos. Se hicieron tambitMi excursiones en los alredetlo- 
res de Moscou bajo la dirección del Geólogo en Jefe del Coiai- 



6 

té Geológico de la Rusia Prof. Sr. Nikilin; toiiiando nosotros 
participación en ellas. 

Además de todos estos trabajos, el Comité de Organización 
del VII Congreso Geológico Internacional preparó, publicó y 
distribuyó entre los congresistas una admirable guía de 660 
páginas, en la cual estaba compendiada, previa discusión y re- 
visión, la geología de toda la Rusia de Europa con mapas, lá- 
minas y cortes que ayudaban á la exacta inteligencia del texto. 

El Congreso Geológico Internacional tuvo su sesión de aper- 
tura el día 29 de Agosto en el salón de Zoología de la Acade- 
mia de Ciencias de San Petersburgo, bajo la presidencia de S. 
A. I. S. el Gran Duque Constantino Constantinovitch, que ha- 
bía sido nombrado previamente Presidente honorario del Con- 
greso. En esta sesión solemne, abierta á la 1 h. 30 m. P. M., 
S. A. I. el Gran Duque Constantino pronunció un discurso dan- 
do la bienvenida á nombre de S. M. el Emperador, á todos los 
geólogos allí reunidos; y manifestando la satisfacción que expe- 
rimentaba al saludar á los representantes de los países civili- 
zados del mundo entero. 

S. A. I. el Gran Duque Constantino Constantinovitch, dio 
lectura á un telegrama dirigido por S. A. I. el Gran Duque Ale- 
jandro Mikhailovitch deseando la bienvenida á los Geólogos á 
nombre de la Sociedad Imperial de Naturalistas de San Pe- 
tersburgo. 

El Ministro de Agricultura y de los Dominios, de cuyo Mi- 
nisterio depende el Servicio Geológico de la Rusia, tomó la pa- 
labra para dar la bienvenida á los congresistas é hizo mención 
de las exploraciones hechas en Ru>ia por célebres geólogos y 
naturalistas, dando á la vez una reseña histórica de las inves- 
tigaciones geológicas en la Rusia que dieron por resultado la 
creación de un Comité Geológico especial. 

Después de los discursos de bienvenida, el Prof. Capellini, 
Presidente del II Congreso Geológico que se verificó en Bolo- 
nia, Italia, que era el Presidente más antiguo entre los presen- 
tes, dio las gracias en nombre del Congreso Geológico por la 



7 

protección disponsada por S. M. el Einporador Nirolas II, .•-«>. 
AA. II. SS. í'l (¡r;in Duquo Constantino Coii'-tanlinovilch, la 
Princesa Eugenia Maximilianovna do Oldenbur|5'o y por »,'l 
concurso do la familia imperial al cual se debió la organización 
tan perfecta y tan },M'aii(l¡osa del Congreso de San IN-ter-- 
burgo. 

M. Renevier, Presidente del VI Congreso quo so reunió rn 
Zuricli, propuso la ratificación por la Asamblea de la organiza- 
ción del Comité Diroclivo que osa misma mañana había forma- 
do el Consejo, siendo aprobada por aclamación la propuesta. 

El Presidente electo para dirigir las sesiones de San Pelers- 
burgo, el Sr. Prof. A. Karpinsky, Director del Comité Geológi- 
co de San Petoríburgo, después de dar las gracias por el honor 
que se le había hecho al nombrárselo Presidente del Congre- 
so, rindió un homenaje á la memoria de los miembros de los 
Congresos anteriores fallecidos antes de la apertura del Con- 
greso de Rusia, haciendo mención especial do! Prof. Iluxloy, 
'Presidente del Congreso Geológico de Londres; del Prof, Prest- 
wich, Presidente efectivo del mismo Congreso; del Prof. Bey- 
rich, Presidente de la sesión de Berlín; del Prof. Dana, uno <le 
los Presidentes del Congreso de Washington y del ilustre Dau- 
brée; citando á continuación los nombres del sabio danés 
Swenstrup Pasepny, el Marqués de Suporta, Borneman. A. 
del Castillo, fundador del Instituto Geológico de México, Ed. 
Cope, uno (\o los sabios más ilustres del Nuevo Mundo, etc., 
etc. 

Presentó al Congreso la tarea que tenía que llenar en los 
términos siguientes: "Para pasar á la tarea que incumbe á 
nuestra reunión, me permito recordaros que el Comité de Or- 
ganización juzga como enteramente necesario que en nuestra 
sesión nos ocupemos de la cuestión vital de la unificación de 
la nomenclatura, y piensa quo podríamos lomar como base de 
luicslras discusiones las proposiciones elaboradas en Ginobm 
y Manchestor por la Comisión Internacional. 

El Comité de Organización es de opinión que antes de abor- 



8 

dar otra cuestión, el Congreso debería decidir cuál de las dos 
clasificaciones cronológicas de las formaciones sedimentarias 
desea conservar en la ciencia: la clasificación artificial, basada 
únicamente en los datos históricos, ó la clasificación que se ba- 
sa tanto en cambios físico-geográficos generales, comunes á 
todo el globo terrestre, como sobre datos fauníslicos y no so- 
bre los límites accidentales de las diversas formaciones deno- 
minadas con el nombre del país en que han sido halladas por 
primera vez. 

En seguida es de desear que el Congreso esclarezca una se- 
gunda cuestión de principio, la de las reglas que se deben 
seguir para la introducción de nuevos términos en la nomen- 
clatura estratigráfica. Cada uno de nosotros «abe cuantas nue- 
vas denominaciones aparecen en la literatura para designarlas 
diversas divisiones geológicas. Muchos de estos nuevos térmi- 
nos no siendo más que un estorbo inútil para la ciencia, es de 
desearse en el más alto grado, que el Congreso, que ha esta- 
blecido ya las reglas que se tienen que seguir en la nomencla- 
tura paleontológica, se pronuncie también sobre la cuestión 
de la nomenclatura estratigráfica y establezca los datos que 
puedan autorizar á aplicar nuevas denominaciones á ciertos 
depósitos. 

Otra cuestión de necesidad no menos absoluta sería la de la 
nomenclatura petrográfica. Los trabajos que emprendiésemos 
en esta dirección podrían hacerse simultáneamente con la de- 
liberación de los principios de la clasificación petrográfica, cu- 
ya elaboración ha sido encomendada por el Congreso de Zu- 
rich á una Comisión especial bajo la presidencia de Mr. A. M¡- 
chel Levy. 

El desarrollo de la ciencia debe ser, lo reconocemos, ente- 
ramente libre, sin ser entorpecido por ninguna reglamentación. 
Los progresos notables hechos en estos últimos tiempos en to- 
dos los ramos de la ciencia geológica, cuyos métodos se perfec- 
cionan más y más, han abierto toda una serie de nuevos ho- 
rizontes; estas nuevas comprensiones exigen nuevos términos 



quo tallan todavía a la lengua cionlílica y que servirán para en- 
riquecerla. IVro como sucede siempre en semejantes ciisos, laü 
nuevas denominaciones se han multiplicado demasiado y jamas 
la geología había sufrido tanto con semejante superabundan- 
cia lie palabras nuevas. Como lo ha hecho notar Mr. Henevier 
Presidente del Con^'reso de Zurich, caminamos á grandes pa- 
sos á una nueva torre de Babel, y esto cuando los hechos pue- 
den ser estudiados con una precisión más fácil de alcanzar que 
en otras épocas. 

Esta cuestión no puede ser decidida ukís que por unánime 
acuerdo, y un Congreso, nadie lo duda, es competente para re- 
solverla, r.uando las nueve décimas parles de los geólogos ó 
aun la mitad solamente, están perfectamente de acuerdo sobre 
la necesidad de seguir una regla para conservar toda su clari- 
dad y precisión al lenguaje científico, todos los demás acaba- 
rán ciertamente por conformai-se poco á poco con ella. Y aun 
sin acuerdo, la uniformidad tan deseada acabaría por estable- 
' cerse, pero ¡cuánto tiempo y cuántas dificultades para hacer 
desaparecer todas las confusiones y equívocos que podrían pro- 
ducirse! 

El Comité de Organización no puede naturalmente esperar 
que nuestra sesión actual, que sólo durará ocho días, pueda ago- 
lar el programa indicado, pero está al menos convencido de 
que habrá puesto los trabajos del Congreso sobre la buena vía, 
sobre la única que puede llevamos á felices resultados." 

Terminó el Presidente Karpinsky por manifestar el gran pla- 
cer que experimentaban todos los geólogos ruso- al ver reuni- 
dos en su Capital tantos geólogos de todas partes del nmndo, 
diciendo que lo que más le regocijaba era que al regresar á su 
país cada uno de los geólogos contribuiría á ilustrar á sus com- 
patriotas acerca de la Rusia, tan poco conocida en la aclualidad 
por la mayor parte de entre ellos. 

El Secretario (íeiieral electo, Prof. Tscliernicliew, pronuncio 
un discurso haciendo la hisloria de la graciosa invitación he- 
cha al Congreso de Washington por S. .M. el Emperador Ale- 



10 

jandro III para que el Congreso se reuniera en 1897 en San 
Pclersburgo y enumerando los difíciles 6 interesantes trabajos 
realizados por el Coniilé de Organización bajo la protección de 
S. M. el Emperador Nicolás II, de S. A. el Gran Duque Cons- 
tantino Constantinovitch, Presidente Honorario, y de los Mi- 
nistros de Instrucción Pública, Víns de Comunicación y Agri- 
cultura y Dominios del Imperio, á todos los cuales rindió un 
tributo de agradecimiento, igualmente que á los geólogos del 
Servicio Geológico de Finlandia, con cuya ayuda fué posible or- 
ganizar las excursiones á la Finlandia. 

De la semana consagrada á las sesiones del Congreso se de- 
dicaron dos días para excursiones de recreo y estudio: una á 
Peterhof para visitar el palacio de verano del Emperador y la 
fábrica para la talla de piedras establecida en el mismo palacio, 
y la otra para visitar la cascada de Imatra y asistir á una re- 
cepción dada á los congresistas por el Senado de Finlandia. 
En los días restantes el Congreso se reunió dos veces al día; 
en la mañana, en asamblea general para discusión de los prin- 
cipales puntos contenidos en el programa presentado por el 
Comité de Organización y resolución de los asuntos presenta- 
dos al Congreso por el Consejo, y en la tarde se celebraban se- 
siones consagradas á la lectura de las memorias y trabajos pre- 
sentados por los congresistas. 

En la primera sesión general se dio cuenta al Congreso con 
la obra presentada por Méndez Guerreiro á nombre de M. F. 
Botella intitulada: España y sus antiguos mares (Madrid 1897). 
El Prof. Lewinson Loesing presentó una traducción del opúscu- 
lo fie Mr. Hillner distribuido á los miembros do! Congreso: 
"Vorschliige lür eine Normirung der Regeln der stratigrafi- 
sclien Nomenclatur" y el Prof. Frech presentó también las tesis 
desarrolladas en su opúsculo: "Ueber Abgreiizinig und Be- 
nciiiiung der guologisclicn Scbichlengruppen.'" Puesta á dis- 
cusión á mociíín del i)r. Zittel la cuestión relativa á las clasiti- 
caciones, hicieron observaciones los Profesores Kenevier, Zit- 
tel, Deperel, Iloernes, Mayer Eymar, Bertrand, Karpinsky, 



n 

Pavlow, Siiiilli; y el l^ntf. Ut-iit-vier, propone como rcsullatlo 
la sijjuieiile resolución: E\ (;oiij,'reso os de ü[)¡niún (jue por el 
nionieiilo iio h;ty lu^'ar á re(.iia/.ar ó revolucionar los niélodos 
históricos; y suplicó al Consejo nombrara una comisión espe- 
cial encargada de determinar los principios de la clasificación 
que debiera sor adoptada. M. Hal/.er se opone á esta resolu- 
ción y Do (íregorio pide (jue se añada á la proposición ante- 
rior la p:dabra ¡jateontológicn después de clasificación: M. Tou- 
beau propone añadir después de cldsificación lo siguiente: tra- 
tando de liarcrld iiuts // iiuh natural. El Prof. Renevier do lec- 
tura á la primera cláusula de la proposición enmendada como 
sigue: El Congreso es de opinión que se debe permanecer en 
el terreno del método histórico tratando de hacerlo más y más 
natural. Así reformada esta cláusula fué presentada y aproba- 
da en los términos siguientes: El Consejo queda encargado de 
nombrar una comisión para estudiar los principios de la clasi- 
ficación sujetándose al espíritu de la cláusula primera. 

En la segunda asaMd)lea general el Prof. Beychlag miembro 
de la comisión nombrada para la formación de la carta geoló- 
gica de Europa, leyó el informó de dicha Comisión exhibién- 
dose en la sala do exposiciones la carta geológica de Europa, 
ya muy adelantada. El Prof. M. Bertrand, que presidía esta 
asamblea, maniliesta los agradecimientos del Congreso á la Co- 
misión y muy especialmente á los Sres. Hauchecorne y Beych- 
lag. El Presidente pono á discusión los artículos contenidos en 
los opúsculos de Bittner y Frech, tales como han sido modifi- 
cados por Kar|>insky y Tschernychew. 

Después de una larga discusión y nuevas modificaciones se 
preseidan los artículos siguientes: 

IV La introducción de un nuevo término estratigrálicu en 
la nomenclatura internacional, debe estar basada en la necesi- 
dad científica bien defermiiiada. nKjlivada por razones peren- 
torias. 

2V Las deiioMiinaciones aplicailas á un terreno en un senti- 
do determinado no pueilen volver á ser empleadas en otro 
sentido. 



12 

3? La fecha de la publicación decide de la prioridad de los 
nombres estraligráficos dados á una misma serie de capas. 

4? Para las pequeñas subdivisiones estraligráficas suficien- 
temente caracterizadas paleontológicamente, en caso de crea- 
ción de nombres nuevos, es preferible tomar como base sus 
particularidades paleontológicas más importantes. No se de- 
berá hacer eíiipleo de nombres geográficos ú otros más que 
para secciones de cierta importancia que encierren muchos ho- 
rizontes paleontológico?, ó cuando el terreno no pueda ser ca- 
racterizado paleontológicamente. 

5? Por lo que respecta á las diversas denominaciones es- 
tratigráficas que existen en la literatura, sería de desearse que 
los términos que designan secciones ó series fuesen reempla- 
azdos por las palabras "superior," "medio" é "inferior." 

6? Guando un término dado á toda una serie de capas deba 
ser restringido á la designación de una parte solamente de es- 
tas capas, no se le debe conservar más que para las capas me- 
jor caracterizadas paleontológicamente. 

7? Los nombres mal formados desde el punto de vista eti- 
mológico deberán ser corregidos, sin excluirlos por esto del do- 
minio de la ciencia. 

Con excepción de los artículos 5 y 6 que volvieron á la Co- 
misión para ser modificados en el sentido de la discusión, los 
demás fueron aprobados por unanimidad. 

En la tercera asamblea general se presentó por el Sr. An- 
drusow una proposición subscrita por diez y ocho geólogos dis- 
tinguidos, que á la letra dice: 

"Las formaciones marinas desempeñan el papel principal en 
la estratigrafía, y el conocimiento de su origen es enteramente 
indispensable para el geólogo; sólo el estudio profundo de los 
mares actuales puede darnos una base para juzgar de los mo- 
dos de formaci(')n de los sedimentos y do la roparlicicni do los 
organismos en los mares do los períodos antiguos." 

Los resultados übtoiiidos á este respecto, sobre todo por las 
célebres exploraciones oceánicas del Challenger, son de la más 
;illa iiiiporlüMcia. 



13 

Pero estas exploraciones fueron aisladas y temporales. I'n 
nürnero muy reducido de geóio^'os ha tenido ocasión de echar 
una ojeada sobre el fondo de los mares. F'arece indispensable 
para los progresos d»' la (¡eología en general y [lara la educa- 
ción del geólogo, fjue éste sea colocado en la posibilidad de es- 
tudiar personalmente la biología, la física y la liistoria natural 
<ie los mares. 

Vn Instituto Geológico Internacional flotante soslt-nido por 
todos los Ciobiernos, podría prestar este servicio á la ciencia. 

Los subscritos piden al (Congreso sancionar este voto y supli- 
car á todos los Gobiernos concedan las sumas necesarias para 
la creación y sostenimiento de este Instituto. 

La proposición es aprobada por unanimidad y se encomien- 
da al Prof. Karpinsky hacerla llegar al conocimiento de todos 
los Gobiernos. 

Mr. Forel da lectura al informe de la Comisión Internacional 
de^entiscjueros que es recibido con agrado y aprobado por una- 
nimidad. 

El Prof. Nikitiii lee el informe de la Comisión Bibliográfica 
que se aprueba por unanimidad. El Prof. Mourlon presenta la 
primera entrega de la Bibliografía Geológica, que forma la parle 
geológica de la Bibliographie Universalis publicada por el Mi- 
nisterio de Industria y el Trabajo del Gobierno Belga. 

El Prof. A. Gaudry á nombre de los geólogos franceses, con 
la autorización del Gobierno francés y bajo la prolección de 
los Ministerios de Instrucción Pública y Trabajos Públicos, pro- 
pone que la 8'? sesión del Congreso Geológico Internacional 
tenga lugar en París en lílOO, durante la E.xposición Universal' 
estando de acuerdo los geólogos austríacos en posponer la se- 
sión de Viena para 190:1. Es aceptada la invitación [)or unani- 
midad y por aclamación. 

De las sesiones de la lanh* fueron consagradas: una á traba- 
jos de geología general, una á trabajos de petrografía, minera- 
logía y geología aplicada y dos á trabajos de estratigrafía y pa- 
leüntolo''ía. 



14 

Se leyeron los trabíijos siguientes: 

1.— M. Stanishis Meunier: L'Élude experiméntale de l'Oro- 
graphie genérale. 

-2. — M. Sacco: Éssai sur TOrograpliie de la Terre. 

3. — M. Prinz: F^tude experiméntale sur rOrogénie. 

4. — M. Marlin: Zur Geologie der Molukken. 

5. — M. Forel: Variations périodiques des glaciers. 

6. — M. Marsden Mausen: The evolutions of climates. 

7. — M. Upham: On the glacial period in N. America. 

8. — M. Reid: On the directions of flow of glaciers. 

9. — M. Lindonall: Cause of the ice Age. How is the Mamoutb 
frozen in N. Siberia. 

10. — M. J. Walther: Versuch einer Glassification der Ges- 
teine. 

11. — M. St. Meunier: Études sur la roche mere du platina 
de rOural. 

12. — M. Brogger: Ueber die Diíferentiation des norwegischen 
Nephelinsyenites. 

13. — M. Lebedenzew: Physikalisch-chemischeUntersuchung 
der Karabugas. 

14. — M. Tillo: Sur la dépression au centre du Continent asia- 
lique. Sur les anomalies magnétiques du centre de la Russie 
d'Europe. 

15. — M. Erdmaim: Ueber das Vorkommen des Ammoniaks- 
lickstofTes im ürgestein. 

10. — M. Makowsky: Lossfunde aus der Mammuthzeit von 
Mahren. 

17.— M. Frech: Ueber Meere und Continente der palaozoi- 
schen Aeren. 

18. — M. Suley: On fossil reptiles from the Government of 
Perm and Wologda. 

19. — M. Baslford-Dean: On the relations of the paleozoic 
fish-faniia of Russia and N. America. 

20. — M. Stefanescu: Sur le Dinotherium gigantissimum de 
Roumunie. 



21. — M. Mayor Eyinar: Sur riiisloirc slraligrafique des der- 
niers Iciiiiis de la Mt'ilileriaiH'e. 

22. — M. Mailin: Prosenlalioii d'une noto sur les fossües de 
Java. 

23. — M. Koenen: Uebor einige teklonische Verhallnisse ¡n 
llannovor. 

24. — M. Hlake: ."^ur la dislribulion des fossiles non seule- 
nieiit en zones, nuiis aussi en province. 

Todos estos trabajos fueron discutidos y los resultados ob- 
tenidos sumanienlo interesantes, si bien á primera vi>ta pare- 
cen de poca trascendencia, pero consistieron en la adopción 
de todos aquellos puntos que eran unánimemenlo aprobados, 
mientras que aquellos sobre los cuales no se venía en un co- 
mún acuordo, ó sobre los que había diferencias de opinión se- 
rias, y que por lo mismo redamaban un estudio y discusión 
más detenidas, fu< ron encomendados á comisiones especiales 
para quo informen en el próximo Congreso. Esta es una prác- 
tica muy conveniente por(}ue se evita que en una votación so- 
bre un asunto discutido ligeramente en una sesión, cuando qui- 
zás no se encuentran presentes los individuos más bien prepa- 
rados para dicha discusión, recaiga la aprobación ó reprobación 
del Congreso, cuando el punto puede ser de gran importancia. 

En la sesión de clausura, el Presidente Karpinsky participa 
que el padre del congresista Leónides Spendiarow, muerto ape- 
nas abierto el Congreso, en memoria de su hijo bien amado, 
tan dedicado á la ciencia geológica, depositaba en el Banco «leí 
Estado la suma" de 4,000 rublos para que los intereses acumu- 
lados de un Congreso al otro formen un premio llamado pre- 
mio Spendiarow, que el Congreso concederá á la mejor obra 
geológica ó al mejor trabajo relativo á la resolución de las cues- 
tiones propuestas por los congresos geológicos. Los documen- 
tos concernientes al capital depositado en el Banco del Estado 
serán guardados por el Instituto Geológico Superior de la lUi- 
sia (Comité (¡eológico) al cual pertenecerá el derecho tie per- 
cibir los intereses. Estas condiciones sólo podrán ser modifi- 



16 

cadas con el coiiserliniiento del donador ó de los descendien- 
tes del conjj:res¡sla Spendiarow. 

La asamblea acepta la proposición y vota los agradecimien- 
tos respectivos al Sr. Spendiarow padre, poniéndose todo el 
mundo de pie para honrar la memoria del congresista difunto. 

El Sr. Gaudry da lectura á su proposición ya aprobada por 
unanimidad por el Consejo, relativa á la introducción de la en- 
señanza de la Geología y la Paleontología en los gimnasios y 
liceos. El Congreso decide que los miembros del Congreso ha- 
gan cerca de sus Gobiernos las gestiones necesarias. 

El Prof. Tielze Director del Servicio Geológico del Imperio 
Austro-Húngaro invita al Congreso, en nombre de todos los 
geólogos de su país, á reunirse en su novena sesión en Viena. 
La invitación es aceptada con entusiasmo por unanimidad. 

Después de los discursos de Capellini, Gaudry y Ritchhofen 
en los que se dan en nombre del Congreso los más vivos agra- 
decimientos á S. M. el Emperador, protector del Congreso, al 
Presidente de Honor el Gran Duque Constantino, á los Minis- 
tros y miembros del Gobierno que se han interesado por el éxi- 
to del Congreso, al Senado de Finlandia, á la ciudad de San 
Petersburgo y al país en general, el Presidente Karpinsky en 
un brillante discurso en que hace juslicia á los esfuerzos de 
los miembros del Comité de Organización del Congreso y al 
Gobierno ruso, declara la clausura del Congreso. 



SEGUNDA PARTE. 



EXCURSIÓN A LOS MONTES URALES. 



CAPlTrLO 1. 



DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA. 



Entrando al inmenso territorio de la Rusia por la estación 
Alexandrowíj, del ferrocarril que de la ciudad de Berlin con- 
duce á Varsovia, Moscou y San Petersburgo, se ven dilatarse 
las vastas llanuras de la antigua Polonia que se extienden des- 
de la región oriental de la Prusia, y que en esta porción del 
territorio ruso llevaban anti^^uamente los nombres de laCuja- 
via y de la Mazovia y que hoy forman parte del (.iobierno Ge- 
neral de Varsovia. Estas llanuras eslán atravesadas en su par- 
te media por el importante río Vístula, que viniendo del Sur y 
después de entrar al territorio alemán cambia la dirección de 
su curso más allá de Thorn, casi enfrente de Brombcrg, para di- 
rigirse hacia el Norte y arrojar sus aguas á la bahía de Dan- 
zig. 

Estas llanuras se terminan al Sur por lomeríos de poca ele- 
vación, ligeras ondulaciones del suelo, que á medida que se 
camina hacia el Sur se acentúan más y más para venirse á li- 
gar en territorio de la Hungría con la cadena de montañas de 
los Cárpatos, de la cual constiluycn las últimas ramificaciones 
septentrionales. 

De la vertiente norte de estas montañas nacen los diferen- 
tes riachuelos que reunidos forman los ríos, tales como el L¡- 

CoDgrc9o.-J 



20 

sagora, el Pilica, ele, que irrigan la parle meridional del Go- 
bierno y van ya reunidos, á cortar por su medio la capital de 
Varsovia. 

Entre Varsovia y Cracovia, y aun cerca de las montañas de 
los Cárpatos, las tierras son fértiles y en general bien cultiva- 
das, embelleciéndose el paisaje con la existencia de grandes 
selvas; en otros lugares hay pantanos, mientras que al N. de 
Varsovia el terreno está menos cultivado, las selvas son menos 
frecuentes y ricas y el suelo en su mayor parte es una verda- 
dera estepa. 

Al salir de Varsovia y caminando hacia el E., el país ad- 
quiere una más grande uniformidad; apenas si se notan débi- 
les ondulaciones del suelo, cuyo aspecto monótono caracteriza 
á la inmensa zona de tierra que se llama la Rusia Central. A 
causa de la falta de relieve del suelo, así como á la gran dis- 
tancia de los mares abiertos tanto del Norte como del Sur, la 
Rusia Central tiene un clima de régimen continental. Esta re- 
gión, por estar enteramente abierta al Norte, los inviernos son 
crudos y prolongados en tanto que los estíos muy caluro- 
sos, pues que se halla igualmente expuesta á los vientos cáli- 
dos del Sur. Estas circunstancias especiales de la topografía 
explican fiícilmente la anomalía que presentan á la misma la- 
titud las líneas de igual temperatura entro esta parle de Ru- 
sia y la Europa occidental. 

Para dar una ¡dea de la uniformidad del suelo, baste decir 
que el camino do fierro entre Varsovia y Moscou corta de ma- 
nera imperceptible para el viajero las tres vertientes imporlan- 
tes de los mares Báltico, Negro y Caspio, siendo las líneas de 
división de estas aguas de muy poca elevación, consistiendo á 
voces on ¡mchas zonas de tierras bajas y pantanosas. Así, dos- 
de la fronlora alemana hasta las inmediaciones de Min^^k, las 
aguas corren todas al Báltico. De Minsk hasta más allá de la 
ciudad de Smolonsk las aguas pertenecen á la cuenca del río 
Dniéper que desagua on el mar Negro, y en lo de adelante las 
aguas todas de la Rusia Central pertenecen á la inmensa cucn- 







^^«Éfe3^ 



ASPECTO DE LA LLANURA RUSA 

ENTRE VARSOVIA Y MOSCOU. 



ca (It'l \ ü\'¿a. que clcsiigiia cii el iii;ir Caspio. Las llanura? com- 
prendidas en este tramo extenso liasla Moscou, están senibia- 
das de selvas separadas por estepas ya incultas ó cultivadas. 
Las selvas están formadas sobre todo de encinas, tilos y pinos, 
y llama desde luego la atención la uniformidad en la altura tle 
los árboles, su pequeño espesor y talla, la regularidad en la al- 
tura de su follaje y su igual coloración, sobre lodo, como cuan- 
do sucede con frecuencia, las selvas contienen una sola espe- 
cie de árboles. La vegetación herbácea es á veces escasa y en- 
tonces se dejan ver los troncos á manera de incontables co- 
lumnas. 

Antes de llegar á la ciudad de Moscou el ( amino de fierro 
sigue en un largo trayecto el valle del río del mismo nombre, 
que es ya aquí bástanle importante para permitir el tránsito 
de pequeñas embarcaciones. Los arroyos ((ue afluyen á este 
lío descienden i)or pequeños valles de muy divi'rsa dirección, 
limitados por colinas poco elevadas, en su mayor [»arte culti- 
vadas, quedando todavía algunos espacios cubiertos de bos- 
ques que son los restos de los grandes montes de pinos que 
(ubríaíi esta región, no muy favorecida bajo el punto de vista 
agrícola, pues que la tierra vegetal es de poco espesor y en 
en tramos sumamente arenosa. 

Las ondulaciones del suelo en la vecindad d»' Moscou redu- 
cen notablemente el horizonte de la ciudad, no obstante que 
ésta se halla situada sobre un grupo de lomas cortadas por el 
río de Moscou. Sobre una de ellas, la má^• alta, están edifica- 
dos los palacios del Kremlim, tan faniosos en la historia de to- 
da la Hu>ia, y desde cuyas torres se disfruta de una vista de 
belleza singular: abajo, la ciudad do cerca de un nnllón de al- 
mas surcada por el río, con su extenso caserío interrumpido 
varias veces por grupos de árboles; arriba, las doradas cúpulas 
y torres de centenales de iglesias y cerrando el horizonte el 
cerco de colinas de color gris amarillerdo; un cielo azul de gran 
pureza alumbrado por un sol brillante de estío completan este 
conjunto, que contrasta notablemente con la palidez y brumo- 
so aspecto de otros paisajes de la Europa á estas latitudes. 



22 

Enire las colinas que limitan el horizonte de Moscou deben 
contarse las del lado Sur llamadas montañas de Borobiewo, 
que se elevan á 90 metros sobre el nivel del río. Este corre al 
pie de las colinas que están cubiertas completamente do ve- 
getación y forma en su curso un meandro en forma de herra- 
dura, que circunscribe una vega fértil por los depósitos de limo 
que en ella dejan las crecientes de este rio. 

En algunos tramos el rio de Moscou se encajona entre acan- 
tilados de poca elevación, que permiten claramente observar 
la horizontalidad de los depósitos geológicos, la que está de 
acuerdo con la poca importancia del relieve de la superficie. 

Desde Moscou hasta la ciudad de Oufn, cabecera del gobier- 
no de su nombre, el terreno conserva casi la misma fisonomía 
que de Varsovia á Moscou, aunque en lo general es más fértil. 
La vía férrea corla varios ríos afluentes del Volga que corren 
de N. á S. Este río, desde la ciudad de Kazan, toma una di- 
rección N.-S. y en las inmediaciones de la población de Sa- 
mara encuentra un grupo de cerros que lo hacen cambiar de 
dirección, formando un alargado meandro alrededor de estas 
montañas, que se prolongan de E. á O. y constituyen la faja de 
tierra que los geólogos rusos designan con el nombre de "Pe- 
nínsula de Samara.'' 

Esta península, formada de colinas de gran importancia, ca- 
si ya verdaderas montañas, que forman un grupo aislado en 
aquella región de débiles accidentes, ha sido en todo tiempo 
un problema de gran interés para los geólogos rusos, é impor- 
tantes memorias se han publicado sobre esta interesante re- 
gión. Las montañas de esta península reciben nombres diver- 
sos. Así: se llaman montañas del Sysram cerca de la población 
de este nombre; en las inmediaciones de la ciudad de Samara, 
Samarskaia Souka y también montes Jegouli; y por último, 
su porción situada al lado izquierdo del Volga, es conocida 
con el nombre de montañas de Sock. El camino de fierro del 
Ural faldea algunas de estas montañas, y la vía para entrar á 
la ciudad de Samara tiene que cruzar el Volga por encima de 



23 

un ina^'níílco putntc de 1,485 inelros do lonj^ilud. Más allá de 
la ciudad, el camino signo sobre o\ valle del río de Samara, y 
después á lo largo d<l río Kinuncl á cuyos lados se extienden 
las eslepas Iransvolgianas. Adelante se corlan los ríos Doum- 
ma é Ik, cuyas vertienles se separan por grandes méselas sur- 
cadas por valles de erosión. 

Toda esta vasla región ha sido cubierta en otra época por 
los hielos que han dejado en la superficie del terreno depósi- 
tos más ó menos poderosos de material detrítico y arcilloso 
durante la prolongada época de su invasión. La fertilidad de 
estos depósitos explica el gran desarrollo que sobre ellos ad- 
quieren las selvas. 

La uniformidad que presenta el suelo de la Rusia Central se 
hace menos monótona á causa del gran número de aldeas de 
aspecto agradable, sembradas do hortalizas y de pequeños jar- 
dines, en el centro de los cuales se levantan las chozas cons- 
truidas con troncos de árboles toscamente labrados, sobre- 
puestos los unos á los otros y ligados en sus extremos. Los 
intersticios que entre sí dejan los troncos se rellenan con lodo 
y los techos están formados con tablitas de madera. Las cho- 
zas generalmente se dividen en dos pisos por medio de un ta- 
panco; en el centro del piso inferior se construye la chimenea 
y el fogón (pie sirve de cocina y para proveerse de calor du- 
rante los inviernos crudos y prolongados. En aquellos lugares 
donde soplan vientos constantes durante ciertas épocas del 
año, el paisaje se anima con millares de molinos de viento de 
largas aspas profusamente esparcidos. 

Este es el aspecto general que presenta la mayor parte del 
territorio de los Gobiernos de Riazam, Taiid)on, Pcnza. Sym- 
byr>k, Saratow, Sisram y el muy extenso (íobierno de Samani. 

En la parte orient;il del (¡ubierno de .'^aniara y occidental 
del de Oufa en domle el clima es seco y el terreno es áriilo, la 
erosión al desgastar rocas de diferente naturaleza y coloración 
ha producido formas y detalles de relieve enéi-gicos que con 
bastante justicia han sido comparados con los paisajes carac- 



24 

leríslicos do la parto N. de la Mesa Central de México y regio- 
nes semejantes del O. de los Estados Unidos. Los valles de 
erosión en su origen bien marcados y más ó menos profundos, 
se ensanchan gradualmente haciéndose cada vez menos sensi- 
bles hasta fundirse en las llanuras del O. surcadas aquí y allá 
por pequeñas corrientes de agua. 

Mesetas y colinas de poca elevación, rodean la ciudad de 
Oufa, capital del Gobierno de su nombre. Hacia el E. de esta 
ciudad comienzan á levantarse de un modo sensible los prime- 
ros contrafuertes do la vertiente occidental de la cadena de 
montañas de los Urales. 

Esta cadena de montañas ha servido por mucho tiempo pa- 
ra establecer la separación de los continentes europeo y asiá- 
tico, y en la actualidad separa los dominios de la Rusia euro- 
pea y los de la asiática. Un conocimiento geográfico más exacto 
y el estudio geológico de toda la cadena, han venido á demos- 
trar que era infundada la separación del continente europeo 
del continente asiático, y á la luz de los conocimientos moder- 
nos relativos á la génesis de los continentes, es insostenible 
por más tiempo el papel de los Urales como limite natural en- 
tre dos continentes, sin que por esto hayan perdido nada de 
su importancia, pues por ahora son considerados como una de 
las principales cadenas de montañas del vasto continente deno- 
minado Eurasia, 

La cadena de los Urales se extiende en la dirección N. S. 
desde los mares polares, á la latitud de 70° N., hasta más allá 
del territorio de los Kirghises para venir á morir entre los ma- 
res Caspio y Aral en el borde N. de la depresión aralocaspiana 
próximamente á la latitud de 51°. Estudiada en pequeñas por- 
ciones la cadena de los Urales, se ve que esta dirección geno- 
ral sufro bastantes variaciones; así por ejemplo, al N. del pa- 
ralelo 65° las montañas se desvían hacia el N.E.; en la región 
cortada por el gran camino Iransiberiano, la dirección es tam- 
bién do X.E. á S. W., sufriendo á a'gunos kilómetros al S. una 
inflexión para adípiiiir de nuevo su dirección normal. 



Esta cadena, que en su parle central y media se halla cons- 
tituida por varias series de eslabones mils ó menos paralelos 
en su curso, se simplifica notablemente en su parle septentrio- 
nal á la vez que disminuye en ini|)orlan<ia como línea de re- 
lieve, pues que allí apenas se levanta unas cuantas decenas 
de metros sobre la llanura haciendo apenas sensible la separa- 
ción de vertientes. A consecuencia de la gran antigüedad de 
esta cadena, la erosión se ha ejercido en toda su masa de una 
manera continua y casi uniforme, dando por resultado la dul- 
cificación de las pendientes y el desgaste de sus alturas en gra- 
do tal, que en la actualidad' la cadena es fácilmente accesible 
por todos lados y apenas las eminencias principales se desta- 
can con escarpados ó acantilados que hacen un poco mas di- 
fícil su ascenso. La vertiente occidental es de pendiente más 
uniforme á la vez que más débil que la opuesta, la que en tra- 
mos se presenta con acantilados de poca altura, condiciones 
que hacen de los Urales una cadena de montañas asimétrica. 
Las montañas se presentan en general arredondadas, acusan- 
do desde luego el poderoso desgaste de que acabamos de ha- 
blar, sus contornos suaves y sus pendientes débiles se unifor- 
man todavía más por la exhuberantc vegetación alpina que la 
cubre en casi toda su superficie. 

Para dar una ¡dea do la importancia y complexidad de esta 
cadena de montañas, mencionaremos especialmente para su 
tramo del S. y en la parte corlada por el camino de fierro tran- 
siberiano, los elementos principales que las constituyen, enu- 
merados do Poniente á Oriente: cerca de la estación Viasowaia, 
la sierra de Chouida separada por un angosto valle de la de Sou- 
leia que flanquea el ferrocarril; al .S.W. de estas vienen las 
alargadas sierros de Soukila y Bielagorech; al E. una sierra 
varios veces fraccionada cuyas partes se denominan Souratoul, 
Sigalga y Navy. Flanqueando la cresta principal, encontramos 
las sierras de Ourenga y de Sajodovil separadas por una pro- 
funda cortadura cerca de la estación de Slalousl, del importan- 
te inaci/.ü que lleva en su medio las tres cimas del gran Taga- 



2G 

nai (.le más de 1000 metros de altura sobre el mar. Los ríos 
de Oiirenga y de Balaia corren al pie occidental de la cresta 
princijial del Ira! del Sur uniformemente prolongada en un 
largo trayecto y conocida con el nombre de Ural-Taow. En la 
vertiente oriental, al pie de esta gran sierra se hallan grupos 
aislados de pequeñas colinas y cordones de pequeña elevación, 
célebres por su riqueza mineral, tales como las que se han lla- 
mado montañas del limen que cierran en semicírculo el lago 
del mismo nombre. Las más altas cumbres que se encuentran 
en la cresta principal y en las secundarias están desprovistas 
de vegetación en su parte superior y á veces son de difícil ac- 
ceso, tales son: el gran Taganai, el pico Normgouch en el Dis- 
trito de Slatoust, el abrupto pico Sredny y el Maly-Taganai y 
sobre la cresta principal el Issyl. Al Sur de Slatoust y á dis- 
tancia considerable se levanta el cerro de Galaman-Taow de 
1646 metros sobre el mar, el más elevado de esta región de los 
Urales, y por último, el Galga, que es casi tan alto como el an- 
terior. 

La repartición y circulación de las aguas en las vertientes de 
los Urales del S., presentan diferencias que están de acuerdo 
con la diversidad do topografía en dichas vertientes. En la ver- 
tiente occidental las corrientes principales de agua circulan al 
principio y cerca de su nacimiento en los grandes valles lon- 
gitudinales, para reunirse después pasando por los valles trans- 
versales que resultan de las interrupciones naturales de los 
eslabones de la cadena, y van ya más lejos formando por su 
unión ríos de importancia que después de un trayecto más ó 
menos largo en las estepas, vierten sus aguas en la gran ar- 
teria del Volga que los lleva hasta el mar Caspio. En la ver- 
tiente oriental los ríos que nacen en la parte alta siguen desde 
luego valles transversales para ir á alimentar muchos de ellos 
extensas lagunas y pantanos que se extienden á lo largo del 
pie de la cadena en el borde occidental de las llanuras de Si- 
beria á las cuales imprimen así un aspecto peculiar. En estas 
llanuras los espacios no ocupados por las aguas, so hallan cu- 



27 
bieilos por selvas vírgenes extensas, semejantes ú las do las 
llanuras de la Rusia Central de Europa. Los lagos son tan nu- 
merosos en esta región de la Siberia, (pie difícilmente se en- 
cuentra otra región (pie contenga estos vastos recipientes en 
número tan considerable. 

Kn algunos lugares las zonas pantanosas y lacustres se apro.\¡- 
man tanto á las montañas y éstas son á veces de tan poca ele- 
vación que los pantanos se encuentran casi sobre la línea de 
separación de los valles, complicándose así la circulación de 
las aguas, que caminan allí con extraordinaria lentitud, hacién- 
dose sólo sensible el movimiento de ellas en los angostos ca- 
nales que hacen la comunicación de unos lagos con otros. A 
causa de la menor extensión, do la limitada ramificación y det 
reducido número de los contrafuertes y sobre todo por las di- 
versas condiciones meteorológicas de la vertiente oriental de 
los I 'rales, así como do su mayor pendiente, es mucho más 
pobre en ríos que la vertiente occidental. En efecto, la vertien- 
te asiática está sometida á la inHuencia de los vientos secos y 
cálidos de la extensa llanura siberiana que ocasiona una gran- 
de escasez en las precipitaciones, mientras que la vertiente del 
Volga está sujeta á los vientos fríos y húmedos del X. que en- 
gendran en lo general bastantes precipitaciones, sin que éstas 
lleguen á ser notablemente abundantes. 

Los lagos siberianos se extienden en una larga zona al pie 
de las montañas del I ral con caracteres que los distinguen de 
los lagos y pantanos que se encuentran distantes y al E. de es- 
tas montañas. Los primeros, que pudieran denominarse lagos 
de las montañas, alcanzan profundidades considerables aun cer- 
ca de sus bordes, se comunican los unos á los otros y las aguas 
son generalmente dulces. Estos recipientes, cuyo número y 
disposición resulta do la dirección según la cual se disponen 
las capas impermeables de rocas antiguas cuya naturaleza se 
descubre en numerosos islotes, se distribuyen á veces en se- 
ries limitadas por bandas rocallosas. No así los lejanos lagos 
de la estepa, de conlornos simples á pesar de sus grandes di- 



28 

mensiones, diseminados sin ninguna regularidad; sus aguas 
son poco profundas, generalmente saladas y yacen sobre te- 
rrenos arcillosos, cuyos bordes limitados por terrazas, demues- 
tran que su extensión disminuye tendiendo hacia una verda- 
dera desecación, caso que también se observa para los panta- 
nos ó lechos de agua poco profundas cuya superficie se halla 
cubierta de vegetación. Un estudio detallado de los lagos si- 
berianos en las vertientes orientales del Ural se encuentra en 
los trabajos de M. A. Karpinsky sobre la geología de esta re- 
gión de la Rusia. 

El magnífico camino de fierro transiberiano condujo á los 
escursionistas hasta la estación de Tcheliabinsk, en la base 
oriental de los Urales. El regreso se verificó por la línea del 
ferrocarril de Ekatherinenbourg y Perm, cortando otra vez la 
cresta de estas montañas en una porción donde él terreno es 
más uniformo, menos elevado, y en la cual se encuentran 
los ricos yacimientos de fierro de Tcheliabinsk y de Kichtym 
en activa explotación. 

Los montes que rodean á la hacienda metalúrgica de Kit- 
chtym son considerados como la prolongación N. de los ya 
mencionados montes limen. Desde la cima de una de estas 
montañas, llamada Sougomak, segoza de uno de los más gran- 
diosos panoramas de la cadena de los Urales y de la extensa 
llanura siberiana, la primera con sus series de sierras que se 
pierden en el horizonte, y la segunda limitada por una línea ca- 
si recta en un lejanísimo horizonte y sobre cuya inmensa ex- 
tensión se suceden centenares de lagunas que se limitan por 
extensos bosques, entre los cuales sobresalen las torres de las 
iglesias de algunas pequeñas aldeas, y más lejos, la soledad de 
aquel inmenso desierto apenas habitado. 

La ciudad de Ekallierinbourg se halla situada muy cerca de 
la cresta en la vertiente oriental de los Urales, sobre una alti- 
planicie rodeada de colinas entre las cuales se encuentran las 
famosas de Bcrezowsk, en cuyas faldas se explotan los yaci- 
mientos auríferos dd mismo nombre. Después de salir de 



'20 

Kkalheriiihour^' el ferrocarril cru/.a varias veces el rio do 'I a- 
t'uil y sifj'iiL' un ancho valle liniihulo por inoiüañas de alguna 
consideración, tales como Wisokaia, el cerro de Lyssa fíora y 
un poco más lejos la imporlaiite montaña de Blagodal, de 353 
metros de altura, con ^Tandes yacimientos dü fierro; entra á 
continuación al iJistrilo minero de Nijui Taguil, donde se en- 
cuentran los más ricos placeres de platina de la Rusia é im- 
portantes criaderos y placeres de oro. 

Kl ferrocarril corta á los l'rales al pasar de la vertiente asiá- 
tica á la europea á la altura de 420 metros sobre el mar, pa- 
sando cerca del nacimiento de los ríos Lesnayaia y del Tiokoos, 
afluentes del Kiowa, y siguiendo en un largo trayecto las már- 
genes de éste último; después abandona el rio y asciende una 
sierra paralela á la central alcanzando una altura de 470 me- 
tros, de donde baja lentamente, toma el valle del río Chouso- 
waia, el cual sigue hasta su unión con el rio Kama sobre cuya 
ribera izquierda so halla situada la ciudad de Perm. 

Dicho río es uno de los afluentes principales del Volga y es 
alimentado por las aguas de lluvia y las de los deshielos de la 
vertiente occidental del Ural. Enfrente do la ciudad de Perm, el 
Kama con sus aguas límpidas, tiene una anchura media de 
150 metros y en él circulan numerosas barcas que hacen co- 
mercio con los pueblos á lo largo del Volga, pasando por la 
embocadura un poco abajo do la ciudad de Ka/.aii. El lecho 
en el que circula es ancho, limiladoensu ribera izquierda por 
terrazas y colinas poco elevadas, en tanto que del lado dere- 
cho una gran llanura baja lo separa del Volga y de los peque- 
ños afluentes de este río antes de su reunión con el Kama. 
La principal arteria fluvial do Rusia, el Volga, (pie recorre de 
E. á W. la porción central ile esto país, bañando las ciudades 
de Twer, Yaroslaw, Kostroma, Xijni Xovgorod, etc., cambia 
bruscamente de dirección en Kazan, recoge el Kama, y se diri- 
ge al S., rumbo que conserva sólo una vez interrumpido con 
la doble curvatura do Samara hasta Tzarilzim, en donde co- 
mienzan á hacerse las bifurcaciones que han de constituir su 



30 

delta avanzando en el mar Caspio en los alrededores de As- 
irá kan. 

En la confluencia del Kama con el Volga se extiende un 
grande circo de agua durante las épocas de lluvias, que se seca 
por el contrario en los meses del verano. Durante el mes de 
Agosto, nosotros hemos visto los cauces de estos ríos notable- 
mente estrechos, las aguas tenían muy poco fondo y los bar- 
cos caminaban lentamente haciendo constantemente sondeos 
para buscar los pasos favorables. 

Otro do los afluentes importantes del Volga es el río Oka, 
que riega los Gobiernos de Tula y de Riazan arrojando sus 
aguas en la gran arteria, en las orillas de la pintoresca ciudad 
de Xijni Novgorod, formando allí, como el Kama, un inmenso 
lago de aguas poco profundas engendrando así iguales dificul- 
tades para el tránsito de los barcos. 

Ha llamado siempre la atención de los geólogos y explora- 
dores, el fuerte contraste orográfico que presentan en toda es- 
ta región las dos márgenes del Volga. En efecto, la ribera de- 
recha presenta una serie continua de escarpados y acantilados 
casi verticales, en tanto que del lado izquierdo se prolongan 
extensos y bajos valles aluviales de aspecto triste, con poca 
vegetación y que recuerdan en algo los paisajes monótonos de 
las márgenes de nuestro río Bravo del Norte. Los afluentes 
de este lado que aumentan el caudal del Volga, corren en va- 
lles á menudo ensanchados formando verdaderas lagunas. 

Un fenómeno del cual todavía no se tiene una explicación 
satisfactoria es un desalojamiento constante en el cauce del 
río Volga azolvando las riberas bajas de un lado y destruyen- 
do los escarpes del otro, de manera que el río se desaloja hacia 
el W. y el S.W. 

El material que resulta úc la destrucción de los acantilados, 
cuyo trabajo es fácil tomando en cuenta la diferente natura- 
leza de las rocas sediinientarias que los forman, es transpor- 
l;i(lu hacia las márgenes opuestas donde se acumula, avanzan- 
do así el dominio de la estepa ribereña; de modo (jue el rio 



.n 

tiemle á alinear su cui-so y á iitiifoniiar más y más el relieve 
(le esla niar{,'eii que es ya apenas marcado. Kl fenómeno se 
verifica en el Volga lanío entre Nijni y Kazan como enlre Ka- 
zan y Simbirsk y se eonlinúa por Samara, Saralow hasla Tza- 
ril/.in ilonde ya las dos márgenes son ¡guales, bajas y planas, 
«liuuio un leslimonio de ser las tierras apenas emergidas du- 
rante la retirada conslanle de las aguas del mar (laspio, en el 
íjue la disminución progresiva de sus aguas se demuestra por 
I I más hajo nivel de su superficie comparado con el de su ve- 
cino el mar Negro. Para dar una idea del cambio de curso del 
Volga baste mencionar lo que se verifica cerca de la ciudad de 
Kazan. El rio pasaba hace más de 50 años junto á los muros 
de la ciudad, habiéndose alejado durante este tiempo cerca de 
7 kilómetros, dejando un espacio de tierra plana que atraviesa 
hoy una larga calzada con su línea de tranvías y nuevas cons- 
trucciones. 

El aspecto de las dos riberas del Volga es muy característi- 
co en la región en que se levanta la antigua ciudad de Nijni 
Novgorod: una hilera do colinas de laderas escarpadas, limitan 
el río del lado derecho llevando en sus mesetas parte de la 
alta ciudad y el Kremlim, accesible por varios caminos, y una 
vía de eremallera que la liga con la ciudatl baja y los muelles. 
Desde las colinas se disfruta de un paisaje singular: los ríos 
Oka y Volga, en los que se ven una larga banda de muelles 
y lircular numerosas embarcaciones do todo género. Puen- 
tes notantes ligan el lado derecho con la ciudad de la fe- 
ria, edificada en el borde de la gran llanura que se pierde en 
el horizonte, con el aspecto uniforme de la estepa interrum- 
pida |)(ir bosques do gran extensión. Kl |)anorama de Nijni 
Novgorod, animado durante los días de la feria, puede consi- 
derarse como uno de los más típicos do Ilusia. 

Entre Nijni Novgorod y Moscou, el camino de fierro sigue en 
una gran extensión el valle del río Oka, prolongándose en am- 
bas riberas un suelo enteramente plano, con tierras en culti- 
vo, estepas, ó bien extensas selvas, y con esla uniformidad so 



32 

prosigue el camino de Moscou á San Petersburgo, cortando una 
vez más el rio Volga cerca de Tíber, aquí de muy poca impor- 
tancia por cruzarlo no lejos de su nacimiento, A medida que 
se avanza hacia San Petersburgo, el terreno adquiere la fiso- 
nomía particular que caracteriza la zona de los lagos y panta- 
nos que se extienden cerca del Golfo de Finlandia y en la que 
se encuentran el extenso lago Ladoga al N.E. de San Peters- 
burgo, los lagos al pie de las colinas Waldai y más lejos el la- 
go Peipoos. El lago Ladoga se comunica con el Golfo de Fin- 
landia por varias bocas, siendo la principal el río Neva que 
atraviesa una parte de la ciudad de San Petersburgo. 



CAiMrn.o II, 



DESCRIPCIÓN GEOLÓGICA. 



El subsuelo de la Rusia de Europa desde antes de Sniolensk 
hasta Moscou está compuesto de arcillas glaciales de guijarros, 
arenosas ó margosas, de color pardo roj'izo, extendidas en ca- 
pa de espesor irregular, sin estratificación definida, con abun- 
dancia de guijarros y gravas erráticas procedentes unas veces 
de las rocas cristalinas de Finlandia y del Gobierno de 01o- 
netz, y otras de rocas sedimentarias, calcáreas ó silizosas, de la 
región comprendida entre el Gobierno de Olonetz y Moscou. 
Esta arcilla glacial, provinionte de la invasi<m de los liielos vn 
el Pleistocono, casi á la mitad de su duración, se liga directa- 
mente hacia el W. con los depósitos que los alemanes llaman 
geschiebelehm inferior, arcilla de canchal profundo con guija- 
rros de la primera glaciación ó invasión délos hielos que cons- 
tituye el tipo sajoniano. 

Alrededores de Moscou. — El terreno errático ó ^'laciiil del N. 
de la Rusia, del X. de Alemania y de Holanda, se liga con el 
de la Suocia y la Xoruega para formar lo que se ha llamado en 
otro tiempo el Diluvium escandinávico. 

La relación y enlace de esa formación entre los dos grupos 
de países, á pesar de intcrponei-se entre ellos un ancho mar, ha 
llamado desde un principio la atención de los geólogos curo- 



34 

peos, quienes para explicarse este fenómeno aceptan que exis- 
tió un inmenso mar ó sabana que no solamente invadió el N. 
de Alemania y la Holanda, sino que se extendió hasta la Es- 
cocia c Inglalorra. La arcilla glacial de la Rusia de Europa des- 
cansa cerca de la ciudad de Moscou sobre depósitos de poten- 
cia variable de arenas amarillentas y rojizas con intercalaciones 
de lechos de grava y guijarros, do composición petrográfica 
idéntica á la de los guijarros y cantos de las arcillas glaciales. 
Estos depósitos constituyen para los geólogos rusos la subdi- 
visión inferior del Pleistoceno, en el que dominan arenas 
inferiores estratificadas de cantos erráticos y gravas, é interca- 
laciones de arcillas. En la cima de algunas colinas, la erosión 
ha respetado algunos girones de los depósitos glaciales supe- 
riores denominados "Arenas superiores de blocks erráticos no 
estratificados," que representan la parte superior del Pleisto- 
ceno. 

En las colinas en que está edificada la ciudad de Moscou se 
descubren debajo de los depósitos glaciales que acabamos de 
describir, depósitos cretácicos, jurásico-cretácicos ó Volgianos, 
jurásicos y el Carbonífero Medio ó Moscoviano, que forma el 
cimiento rocalloso de la ciudad. 

Los depósitos cretácicos son: arenas y areniscas blancas, 
pardas y amarillentas, correspondientes á los pisos Gault y 
Aptiano; areniscas ferruginosas del Neocomiano Superior; are- 
niscas blancas y verdosas coronadas por areniscas ferrugino- 
sas micáceas, que representan el Neocomiano Medio. 

Los depósitos jurásico-cretácicos, denominados Volgianos y 
subdivididos en Volgiano Inferior y Volgiano Superior, están 
formados de arenas glauconiosas con concreciones fosfatadas; 
arcillas margosas más ó menos arenosas y micaciferas de co- 
lores gris y negruzco; areniscas más ó menos friables y arenas 
grises, pardas y glauconiosas. Los depósitos jurásicos, que per- 
tenecen todos á la serie Supra-jurásica, son; arcillas negras api- 
zaradas micaciferas con concreciones pyritosas, correspondien- 
tes á los pisos Scquaniano y Kimmcridgiano; arcillas apizarra- 



das iriargosas ó arenáceas grises y |>ar<lu>cas del Oxfonliano; 
arcillas grises que llevan concreciones margosas del Oalloviano 
Supt-rior y inarg.is arenas y conglomerados del Calloviano Me- 
dio. El Carbonífero Medio ó Moscoviano está formado de cu- 
lizas más ó menos dolom ¡ticas o margosas de colores blanco, 
amarillento y verdoso, con intercalaciones de lechos de mur- 
gas irisadas verdes y rojizas. Es en esta caliza en la que se 
apoyan los cimientos de los principales edificios de Moscou, 
como la Catedral del Salvador y las principales iglesias. Es en 
el Moscoviano en el que se encuentran las aguas artesianas de 
Moscou y sus alrededores. 

En perforaciones hechas para buscar aguas artesianas en 
las rocas devonianas en una de las colinas do la ciudad, se han 
corlado los siguientes depósitos: 

m. 

Aroillus iirenáceius del CuHterniiri<> y Mesozoico 21.40 

Calizas del Moscoviano ó Carbonífen' Medio 180.70 

Calizas del Carbónico Inferior 74.00 

Piso arcillo-iironñcei) del Carbónico Inferior 49.00 

Calizas y rnurs^a.'' devónicas 135 00 

Tota! 458.43 

El Carbónico Medio de los alrededores de .Moscou compues- 
to como hemos dieliu de calizas, es el representante típico del 
Carbónico Medio de la Rusia y constituye el piso que .M. Xiki- 
tin ha designado con el nombre de Moscoviano. 

Es en Rusia el piso Moscoviano el equivalente pelágico de 
el piso Westphaliano de la Europa occidental que correspon- 
de al Hullero inferior de Alemania, y forma parte de la facies 
del sistema Carbonífero que de Lapparent denomina asiática. 
y la cual se extiende hasta la región vecina á las Montan s 
Rocallosas en la parte occitlental de la América del Norte. 

Este piso Moscoviano equivale también á la división in- 
ferior del Demeliano de S. 1*. Wcíodward. Sumamente rico en 
fósiles, el Moscoviano, contiene casi un ")i) por ciento de formas 
idénticas á lasque se encuentran en las capas inferiores del 

Conpv»o.-3 



36 

Carbonífero de la Europa occidental, y las otras se han en- 
contrado por primera vez en los depósitos del Moscoviano. 

Encima del Moscoviano descúbrense en la porción oriental 
del Gobierno de Moscou, calizas pertenecientes al piso Gshe- 
liano, sobro el cual descansan los depósitos del Galloviano 

Medio. 

La caliza Moscoviana de las inmediaciones del cementerio 
de Dorogoinilowo contiene Productus longispinus, Productus 
punctatus, Spirifer lineatus y Enteletes Lamarcki. En los ho- 
rizontes inferiores de esta caliza moscoviana se encuentran la 
Fusulina cylíndrica, el Archeocidaris rossica y varios Crinoi- 
des. Encima de la caliza vienen algunas veces margas y arci- 
llas verdosas y rojizas que Trautschold había considerado co- 
mo pérmicas pero que tienen los mismos fósiles del piso Mos- 
coviano. 

Los depósitos jurásicos muestran una sucesión enteramente 
concordante con la de la Europa occidental, principalmente con 
los depósitos jurásicos del N. y del O. de la Francia, con la di- 
ferencia solamente que en la Rusia Media no es posible la se- 
paración de los pisos Sequaniano y Kimeridgiano que, como 
hemos dicho ya, los dos están representados por arcillas ne- 
gras, micáceas, apizarradas, llevando concreciones piritosas que 
pueden dividirse probablemente desde el punto de vista pa- 
leontológico, en zona de Cardioceras alternas en la base, y ves- 
tigios de la zona de Hopütes eudoxiis en la cima. El Sequa- 
niano de los alrededores de Moscou se halla además intima- 
mente ligado por su base con el Oxfordiano, de manera que 
no existe separación ni petrográfica ni paleontológica entre el 
Oxfordiano Superior y el Kimeridgiano Inferior. 

El piso Kiinmeridgiano que acabamos tie ver, no es fácil de 
separarle del Sequaniano, se confunde petrográfica y estrati- 
gráficamente con la base de los depósitos volgianos. Por osla 
circunstancia hemos designado, de acuerdo con los geólogos 
rusos como .Juracretácicos á los depósitos volgianos. 

El Kimeridgiano se halla mal representado en las inmc- 



37 

dincionos de Moscou; pero hacia el E. y en la cuenca df| Volga 
se vt' pasar el Kimcridíjiaiio Medio, de Hopliles «'udoxiis y 
Aspidüceías acaiiliiuiii al Voigiaiio inferior. 

Los depósitos jurasicocreláceos ó depósitos volgianos, que 
los geólogos rusos designan con los símbolos J Cr. y J ÍX |)ara 
las dos divisiones de Volgiano Inftjrior y Volgiano Superior res- 
peclivanieiilc, han sido motivo de (hscusión y lo<iav¡a no se está 
de acuerdo ni en la edad y posicicHi de los depósitos y mucho 
menos en la correlación de los diversos horizontes Volgianos 
con las formaciones correspomlienles de la Europa occiden- 
tal. El Volgiano, según el Prof. S. Nikitin que loilióá conocer 
denominándolo y determinando sus límites, comprende todos 
los depósitos que en la Rusia central y del \orte se encuen- 
tran intercalados entre las capas Kimeridgianas de Hoplites 
euddxus y las del Xeocomiano Medio ó sea la parte inferior 
del Neocomiano Su|)erior que se denomina piso HautiTÍviano, 
caracterizado por el Holcostephanus versicolor. 

El Volgiano así definido comprende los horizontes siiperio- 
riores del Jurásico y los inferiores del Neocomiano, y Nikitin 
considera prematuras todas las correlaciones que de sus dis- 
tintos niveles se han hecho, en atención á la insuficiencia de 
los estudios paleontológicos, pues que la fauna de las diversas 
zonas no está suficientemente estudiada; y por otra pnrte. los 
depósitos de la Europa occidental correspondientes al Volgia- 
no son en algunos puntos completamente desconocidos ó muy 
imperfectamente estudiados en otros. Las equivalencias de las 
diferentes zonas del Volgiano deben, pues, considcMarsc como 
provi-ionales, como verdaderos ensayos, y por lo tanto sujetos 
á las modificaciones que ocasione el estudio más minucioso en 
el [lorvenir. 

Además de los estudios de Nikitin los de Pavlow y Bogos- 
lowski han contribuido á precisar la edad de los depósitos vol- 
gianos. Los descubrimientos de S. Nikitin y de A. F\ivlo\v de 
formas de Ammonites y Helemites, en la parle inferior del 
Porllandiano del N. de Francia é Inglaterra, análogas á las de 



38 

la base del Volgiano Inferior; y en el Hils de Hannover y en 
los horizontes inferiores del Neocomiano, así como en los de- 
pósitos que en Inglaterra sepamn al Portlandiano del Neoco- 
miano, han encontrado formas de Ammonites, Belemnites, 
Aucellas y otras, semejantes á las volgianas que hacen mas ín- 
timas las relaciones de estos depósitos. 

El l'ortlandiuno Inferior y Medio de Pavlow corresponden á 
las dos zonas del Volgiano Inferior de Nikitin, con la diferencia 
de que la zona superior de Holcostephanus triplicatus y Blaki 
se hace la zona de Perisphinctes Nikitini Michals. 

El Portlandiano Superior de Pavlow es para Nikitin el Vol- 
giano Superior y para uno y otro el Cretáceo propiamente di- 
cho comienza con la zona de Holcostephanus versicolor, y los 
dos están de acuerdo en considerar como del Portlandiano In- 
ferior las capas de Perisphinctes virgatus, que algunos autores 
han considerado como cretáceas. Para Vogoslowski, el Volgia- 
no Superior termina en el horizonte de Holcostephanus nodi- 
ger, que él considera como la cima del Jurásico, y coloca el ho- 
rizonte de Hoplites Rjasanensis en la base del Neocomiano, 
fijando el límite inferior del Neocomiano en la capa de Holcos- 
tephanus polyptychus y- Holcostephanus hoplitoides. 

S. Nikitin cree que los depósitos volgianos poseen un tipo 
propio, tanto geológico como paleontológico, que él denomina 
tipo del Norte, el cual es hasta ahora desconocido en la clasi- 
ficación y terminología de los depósitos sedimentarios del W. 
de Europa. 

Los horizontes reconocidos en el Volgiano no se presentan 
constantemente todos sino que unas veces faltan alguno ó algu- 
nos de los inferiores, otras veces son los horizontes superiores los 
que no están representados, y aun las capas de Hoplites eudoxus 
y llulcüstephanus versicolor, que limitan respectivamente por 
la base y por el lecho á los depósitos volgianos, fallan en mu- 
chos puntos. Esa inconstancia é irregularidad de los distintos 
horizontes del Volgiano se explica, como dice perfectamente 
bien el sabio Profesor Nikitin, ó porque en algunos puntos no 



.19 
tuvo lijp.ir ol (1»'|)<)>¡I() d». los SMíUini'ntos de uíh» n v;m<.^ non- 
zontes (lolerminaílos, ó porqu.- habi.'ndo^o v.-rifuado ••sl«« de- 
pósito os ¡mposihio en unos casos fslablecor la separación de 
los divorsos liorizontos, por oslar mal desarrollados y mal ca- 
ractorizados, ó bion porque algunos do i'slos depósitos ban sido 
destruidos por la erosión. 

Kii Wdrobiewy gory (Montañas de los í¡orriones)se encuen- 
tra un arantilado do cosa do 00 metros sobre el río Moskwa, 
en cuyo acantilado liemos estudiado los depósitos volgianos. 
Están ^stos aquí mejor representados que en cualquií-ra otra 
parte del valle de Moscou. En la base y descansando sobre el 
Sequaniano de Cardioceras alternans vienen las tres subdivi- 
siones del Volgiano Inferior (J Cr.), que corresponden á Ii zo- 
na paleontológica de Peris|)binctes Xikilini. Perispbinctes Ler- 
nonossowi, Rhynchonella oxyopticha y Waldheimia Filcheri, 
las cuales se dejan subdividir petrográficamente de abajo á 
arriba en: arenas glauconiosas verde-obscuras con concrecio- 
nes fosfatadas; arcillas micáceas grises y negruzcas más ó me- 
nos arenáceas y margosas; areni.scas parduscas y arenas glau- 
coniosas. Encima, en estratificación concordante, vienen los 
depósitos del Volgiano Superior (.í Cr„)que paleontológicamen- 
te se subdivide en: zona de Oxynoliceras fulgens, Holcostepba- 
nus fragilis, Belemites russiensis, etc.; zona de Holcostepbanus 
subdilus,().\ynoticeras catenulatum, Helemnites russiensis, etc., 
y zona de Holcostepbanus nodiger, O.xynoticeras subclypeifor- 
me, Belemnites lateralis, etc., cuyas divisiones petrográficas 
equivalentes son respectivamente: arenas glauconiosas verdo- 
sas y negruzcas con concreciones fosfatadas; arenisca.- friables 
y arenas glaucdniosas pardas y verdosas; areniscas resistentes 
y arenas verdosas. 

Kl Neocomiano Medio y Superior de facies marina que tan 
desar-ollado está en toda la Husia del Este se halla sustituido 
en el valle de Moscou por depósitos arenáceos que contienen 
una Hora muy vecina de la del piso Wealdiano y en otros pini- 
tos está representado por arenas cuyos horizontes no están to- 
davía bien determinados. 



40 

El Cuaternario dividido en Pleistoceno Q, y Moderno Q, se 
halla representado por los depósitos glaciales de que hemosiha- 
blado ya y por aluviones fluviales, aluviones lacustres y alu- 
viones de barrancas y pendientes y por depósitos eluviales que 
pasan ynulualniente á los aluviones. 

En el limo arenáceo lacustre de los alrededores de Troitskoie 
se lia encontrado un esqueleto casi completo de Mammouth. 
Este depósito lacustre ha sido tomado por muchos observado- 
res como de edad terciaria ó preglacial; pero Nikitin opina muy 
fundadamente que los afloramientos de Troitzkoie no juegan pa- 
pel decisivo en la cuestión de la edad del Mammonth de Mos- 
cou, pues que pueden ser depósitos removidos y por consi- 
guiente no representan ninguno de los depósitos de la época 
glacial, á juzgar por las arenas inferiores con gravas de rocas 
cristalinas, que si resulta que habían sido cubiertas in silupor 
los limos de .Troitzkoie el Mammouth de Moscou perdería su 
interés de Mammouth preglacial. 

De Moscou á Ufa. — Desde Moscou hasta Kolomna sobre el 
Oka la formación dominante es la arena de cantos inferior 
Q \ rt, que en su parte superior pasa á los depósitos arenosos 
de eluvium, en algunos tramos reemplazados por pequeilos 
pantanos de aluviones fluviales. Debajo de las arenas de can- 
tos erráticos se descubren en la estación Bykowa depósitos de 
arenas estratificadas relativamente puras y de color blanco, que 
se consideran como pertenecientes á la cima del Volgiano Su- 
perior. Al S. y SW. de Lioubertzy asoman en la superficie de 
las colinas que forman la vertiente izquierda del valle de Mos- 
kwa cuarcitas con Ammonites típicas de la zona de Olcoste- 
phanus nodiger y Oxynoticeras subclypeiforme. 

Eli Mialihkowo se han encontrado arenas arcillosas pardas 
con fósiles características del Volgiano Superior, pero enlaac- 
tualiilad sólo se conocen en esta localidad depósitos jurásicos 
directamente cubiertos por la tierra vegelal. Estos depósitos 
jurásicos son arcillas negras y grises que llevan inttMcalaeiones 
(le piziina negra arcillosa con concreciones irregulares de 



41 

margas y correspomliii ;il Oxfordiaiio y Scquaiiiuno unidos, 
pues que las faunulas de ( lardioeeras Allernans y Cardioccras 
cordalum se ligan inlitnatnente, no sólo por la continuación de 
los laiin'libranquios y gaslropodos, sino |)or ¡nlorniedio de for- 
mas (le paso entre los cefaló|)odüs. 

Debajo viene el Calloviano caracterizado por margas pardas 
arcillosas con granos oolilicos ferruginosos que se vuelven are- 
nosas en la base á la vez que disminuye el fierro oolítico y se 
enqjobrecon en fósiles característicos. Se{)ara del Carbonífero 
estos depósitos un conglomerado de blocks de caliza carboní- 
fera cimentada por arcilla margosa teñida por fierro. 

El Carbónico de esta región íjU" pertenece al piso de la Ca- 
liza Carbonífera (C;) lo subdivide Nikilin en: calizas blanca ver- 
dosa y verde compacta; dolomía amarillenta; calizas grises y 
blanco amarillentas; todas muy ricas en fósiles, especialmente 
las calizas blancas y los lechos de margas verdosas. 

En el Gobierno de lÜazan los depósitos volgianos de los ho- 
rizou^es superiores de las zonas de Hoplites rjassensis y IIol- 
costeplianus hoplitoides se encuentran bien representados y 
según los trabajos do Bogoslowsky estos horizontes ligados jtor 
su fauna con los depósitos volgianos tienen ya el carácter tlel 
Neocomiano Inferior. A lo largo del río F^ronia estos depósitos 
y los del Jurásico en los pisos O.Kfonliann y Calloviano, sobre 
los cuales se apoyan directamente, van desaparecii'ndo pocoá 
poco para dejiír á descubierto sedimentos del Carbónico: al 
principio los horizontes inferiores del Moscoviano, después, al 
S. del rio rnjnia, varios horizontes de las calizas de la Sección 
de Produclus gi^'anteus cerca de Riajsk y Shopine. Los de- 
pósitos cuaternarios de espesor irregular son de naturaleza, es- 
tructura y disposición variada, debido ala pro|>onderanciaque 
en unos casos lian tenido los fenómenos cólicos y en otros los 
aluvionamientos, y así varían desde el légamo fino típico has- 
ta las arcillas pardas arenosas débilmente estratificadas, llama- 
das arcillas de las terrazas, pasmdo por arcillas margosas lega- 
mosas. En la base de eslo- depósitos se hallan las arcillas gla- 



42 

cíales de blocks erráticos procedentes de las rocas cristalinas 
y cuarzosas de la Finlandia y del Gobierno de Olonelz. 

El iGuarternario está cubierto por suelos pardo-obscuros y 
negro, sumamente fértiles á los cuales se da el nombre en Ru- 
sia de Tcbernozem y que los geólogos rusos dividen en dos cla- 
ses ó grupos: el Tcheniozem propiamente dicho que es do co- 
lor pardo-obscuro, frecuentemente casi negro, que tiene O^ó de 
espesor, muy lico en humus, cal y zeolitas, que proviene de la 
alteración in situ de las rocas del subsuelo, y tierra de las sel- 
vas que es también de color obscuro, muy ricas en humus, pe- 
ro cuyo origen, estructura y composición químicas son diferen- 
tes del tchernozem. Esta tierra es más pobre en zeolitas y con- 
tiene sílice pulverulenta; es granulosa, de grano grueso, y se 
admite que es el resultado de la transformación del tcherno- 
zem cuando el suelo de las estepas se ha cubierto de selvas. 

De Riajsk á Syzram pasando por Penza se ven los sedimen- 
tos de la serie supracretácea surgir de entre los depósitos are- 
náceos blanquizcos, amarillentos y rojizos del Cuaternario. 
Cerca de Marchansk, las capas de arenas fosfatadas con fósiles 
del Cenoniano, cubren á arcillas arenáceas negras que descan- 
san sobre las arcillas grises del piso Calloviano, que vienen 
ahí directamente encima de la caliza carbonífera del piso Mos- 
coviano. Hasta cerca de Syzram continúan formando el sub- 
suelo y algunas pequeñas colinas las arenas cenomanianas: que 
adelante de la estación de Sosedka y ya en el Gobierno de 
Penza se las ve cubiertas por arcillas silizosas fosilíferas que han 
sido referidas con probabilidad al piso Turoniano. En el resto 
del camino, hasta las inmediaciones de Syzram, se atraviesan 
depósilos del Cretáceo Superior y del Terciario Inferior. 

En la región de Syzram, las rocas paleogénicas, casi hori- 
zontales, de edad todavía no determinada con exactitud, se 
presentan muy bien desarrolladas, agrupándose en dos series: 
la superior, formada de arenas y areniscas con intercalaciones 
de arcillas, y la inferior, de arcillas silizosas, esquistos arcillo- 
sos, areniscas arcillosas y margas. 



4:{ 

Sobre la rilitia derciha (IlI iíu Nol^ja y eiifrcnlo de la ciu- 
dad <le Samara, que está situada en la rib<Ta izquierda, se le- 
vanta un grupo de cerros que los geólogos rusos denominan: 
peniusula do Samara "Siunaraskaia Louka." cuyos cerros r»** i- 
ben en su porción occidenlid elnondjre: Montañas de S\/.raui; 
en su parte central que constituye el núcleo de la península: 
Montañas Je^'uli, y en su parf»- oriental: Montañas de Sok. 

La península de Samara está formada por un anticlinal, cu- 
yo eje corre de N. á S., continuándos»' en la región N. por un 
débil plegamiento de las calizas pérmicas del Gobierno de Ka- 
zan, en la ribera derecha del Volga. Esle anticlinal, que parece 
haber sido formado á fines del Oligoceno, ha expeiimeiilado 
una dislocación que ha ocasionado la producción de una falla 
que corta á la parte media del pliegue casi normalmente y se 
desvía llexionándose sobre el flanco occidental del pliegue. La 
falla p;isa por el X. de la [)onínsuIa, cerca de la confluencia 
del ríoSyzram, se prolonga hasta cerca de la estación Nikulino, 
dividiendo á la región en dos zonas; siemio la meridional, la 
que ha sido considerablemente levantada, en tanto que la sep- 
tentrional ha descendido: y tanto en una como en otra zona, 
los estratos buzan hacia el S.S.E, 

Del lado Sur de la falla, siguiendo el rio Syzram hasta su 
confluencia con el Volga, se ven aparecer sedimentos cada vez 
más antiguos: al principio, los del Cretácico Superior cerca 
de la aldea de Kanadei, vienen después los del CTetácico In- 
ferior, á continuación los depósitos Volgianos. los del piso 
Calloviano junto á Repievka, y ya jiara IN gar a la ciudad de 
Syzram asoma el Carbonífero Superior. Kl Carbonífero In- 
ferior, cubierto por los depósitos de las terrazas se proliuiga á 
lo largo de la ribera derecha del Volga hasta la aldehuela de 
Batraki (pie ipieda al Sur de la Samarskaia Louka. Península 
de Samara. 

La masa principal de las montañas de la [íenínsula en su 
tramo central ó nuintes Jeguli, está formada por sedimentos 
pérmicos; pero en las inmediaciones de Samara se encuentran 



44 

estos scilinicntos cubiertos por depósitos que contienen con- 
chas de Cardium, Hydrobiay Corbiculaqueson de origen Cas- 
piano y que indican que el Caspio, en épocas no remotas, se 
extenilía liasta esta península, habiendo dejado además como 
prueba de su invasión algunos médanos, en la actualidad más 
ó menos difíciles de reconocer por la erosión que los ha des- 
truido en parte. Los depósitos caspianos tienen un espesor 
pequeño y no se encuentran uniformemente extendidos sobre 
los depósitos más antiguos sino que la erosión los ha destruido 
subdividiéndolos en parches que hoy se ven regados sobre to- 
do el vallecito del río Kachpur. 

La caliza carbonífera del Carbonífero Superior (C 3) forma 
la ribera dereclia del río Syzram y constituye la cima de los 
Yeguli; es fosilífera, muy rica en fusulinas en las capas supe- 
riores y se halla impregnada de asfalto en los niveles inferio- 
res. 

El Jurásico en sus divisiones Callovi^o, Oxfordiano, Ki- 
meridgiano y las dos divisiones del Volgiano se ven entre 
Obrastzowo y Kachpur. El Carbonífero en los lugares en que 
se halla descubierto está representado por calizas compactas 
dolomílicas más ó menos impregnadas de asfalto como en 
Syzram. 

Kachpur es una localidad que se ha vuelto clásica para el 
estudio de los depósitos volgianos por haberse estudiado en 
ella los hermosos cortes naturales de sus formaciones, habién- 
dose empleado estos cortes para la correlación de los depósi- 
tos volgianos con los del Jurásico Superior y el Neocomiano 
de la Europa occidental, suscitándose controversias entre los 
geólogos Nikilin y Pavlow. Este último sostenía la existencia 
de un liiatus en la base de la zona de Holcostephanus versi- 
color ó sea entre el Jurásico y el Cretáceo de la Rusia del E.; 
sosteniendo Nikitin que el corte de Kachpur mostraba la no 
internuiipida sucesión de los depósitos jurásicos y cretáceos, 
(i|)ini(')ii (pie por ser cierta prevalece en la actualidad, recono- 
ciendo su exactilud el Profesor Pavlow y todos los que tienen 



45 

oportimiilad ile estudiar el corlo de Kachpur. Este corteen la 
monlana de Kaclipur es como sigue, en orden descendente: 
en la cima del cerro: Mai^gas blanca'^ y j^rises con Inoccramus 
del f'.receo Superior, debajo sedimentos del Conomaniano á 
los cuales si^,'Ut! el (¡aull; como ¿i la mitad de la vertiente, de- 
pósitos del Aptiiuio constituidos por arcillas ferruginosas are- 
náceas que contienen el líoplites Deshayesi d'<3rb¡gny; viene 
después el Neocomiano que, cerca de la aldea de Kaclipur, 
presenta bien caracl(>rizudo el horizonte de arcilla negra are- 
nácea con concreciones de pyrita de llolcostephanus versico- 
lor Trautschold, del Neocomiano xMedio y en otros se mani- 
fiesta la arcilla negra de concreciones calcáreas y fosfatadas de 
la zona de Venuliles mordvensis del Neocomiano Superior. 
Inmediatamente debajo y en estratificación concordante siguen 
los depósitos volgianos. Estos son arenas grises y gris-verdo- 
sas, areniscas arcillosas tiernas de color ^tís y gris-verdoso; 
areniscas calcáreas grises; conglomerados; areniscas ferrugino- 
sas y glauconiosas; margas grises y pardas más ó menos are- 
náceas; arcillas grises y esquistos bituminosos. Todas estas ro- 
cas son fosilíferas y por sus fósiles característicos lian sido sub- 
divididas en dos zonas para el Volgiano Inferior y cinco para 
el Superior. Las zonas del Volgiano Inferior son: zona de es- 
quistos bituminosos con Perisphinctes (Virgatites) virgatus; zo- 
na de areniscas ferruginosas y glauconiosas con Peris|)liinctes 
Nikitini. F\ira el Volgiano Superior: zona de mai-gas arenáceas 
con Oxynoticeras fulgens, zona de calizas y mai"gas con llol- 
costephanus subditus; zonas de areniscas calcáreas y mangas 
con Ilolcostrplianus nodiger: zona de arenas, areniscas y es- 
quistos bituminosos con llopliles Hjasensis y llolcostephanus 
del grupo llolcostephanus subditus, y zona de arenas y nre- 
níscas con concreciones fosfatadas con llolcostephanus hopli- 
toides, etc. Debajo del Volgiano Inferior estar» las arcillas mar- 
gosas del Kimmeridgiano con Hn[)lites ilel grupo eudoxus y 
Acanthoceras del grupo Acanlhoceras acanthicum. 

Junto al pueblecillo de Balraki el Calloviaiio y el O.xfonlia- 



46 

no se sobreponen al Carbónico, que sólo tiene aquí calizas com- 
pactas más ó menos dolomiticas, impregnadas de asfalto y con 
muchas fusulinas. Las calizas carboníferas están separadas de 
las arcillas jurásicas por arenas de edad indeterminada; en 
otros lugares, río arriba, entre las calizas de fusulinas y las ar- 
cillas jurásicas se intercalan las calizas de grandes Schvageri- 
nas de la cima de Yeguli y arriba de éstas el grupo de sedi- 
mentos calizos del Pérmico, que, á lo largo de la ribera dere- 
cha del Volga, se extienden hasta las montañas de Sok. 

La ciudad de Samara está construida en la confluencia de 
los ríos Volga y Samarka, sobre terrazas que están formadas 
por arcillas pardas, que se extienden en unos puntos sobre las 
calizas corroídas pérmicas, y en otros sobre depósitos arcillo 
arenácei)S, ó bien sobre un lecho de guijarros de caliza pérmi- 
ca. Los sedimentos caspianos son de muy débil espesor y se 
hallan constituyendo islotes diseminados de corta exten- 
sión. 

Cerca de Samara la f)arte superior del Pérmico se compone 
de calizas compactas con intercalaciones de masas de yeso y 
sílice, que llevan en sus lechos inferiores, que son parcialmen- 
te oolíticos, fósiles pérmicos muy abundantes. Viene debajo de 
este grupo de calizas una brecha calcárea cavernosa, que al- 
canza 25 metros de potencia, que se halla desprovista de fósiles 
y la cual se ve apoyarse sobre la caliza carbonífera poco antes 
de llegar á la confluencia del río Sok y el Volga. Como en las 
montañas Yeguli se ve surgir en las montañas de Sok, debajo 
de la caliza brechiforme cavernosa pérmica, que forma una 
gran parte de su masa, la caliza carbonífera, cuyo horizonte 
su|)enor es la caliza con grandes y numerosas schvagerinas, 
lo cual prueba que las montañas de Sok son la continuación 
de las Yeguli, y como ellas tienen sus estratos inclinados hacia 
el S.S.E.. siendo las montañas de Sok las que consliluyen el 
ala oriental del anticlinal que hemos descrito al hablar de la 
península de Samara (Samarkaia Louka). Las calizas pérmicas 
desaparecen un |)oco más adolanlo caminando al E. debajo de 
los depósitos del piso denominado Margas ¡risadas. 



47 

Desprendida del macizo de los montañas de Sok se eleva, 
en el valh' del i)ii>imo nombre, ;i coila distancia de las monta- 
ñas, la colina conocida ion el noiubn' de TzarevkurKan (Coli- 
na (l<l 'IV.ai) en que, á fav(»r de las canteras explotadas en ella, 
se puede ver la serie de sedimentos (jue la forman en el si- 
guiente orden descendente: Caliza de P'usulina lon^'ísin»a, Spi- 
riferina Saianae y Producios Villiersi; Caliza de liellerofon sp? 
especies pertenecientes á los «íéneros Spirifer, Nautilus y Ort- 
hoceras; Dolomías con I'roductus cora y calizas de Produclus 
scabriculus, Camarophoria crumena, Meekella eximia, »tc. Es- 
ta fainia lieni' gran analo^Ma con la ilel piso (J»lieliano del va- 
lle de Moscou y con la sección superior del Carbonífero de la 
vertiente occidental del Ural. Todos estos estratos eslán lige- 
ramente inclinados hacia el N.X.W. y parecen haber formado 
parte del ala opuesta del anliciinal de Veguli. 

Después de formar las eminencias que estrechan el valle en 
el lugar llamado Puertas de Samara, las calizas carboníferas 
se continúan por las ligeras eminencias situadas en la ribera 
derecha del Volga por un trayecto de cosa de 50 kilónjetros, 
frente por frente de los depósitos arcillo-arenáceos que forman 
el borde izijuierdo del valle y pertenecen á los sedimentos la- 
custres de la gran cuenca cuaternaria lacustre llamada cuenca 
de Bolgary, que se exlendia en esta región en la época en que 
el mar Caspio alcanzó su mayor extensión. En las laderas del 
valle se encuentran estos sedimentos cubiertos en tramos ya 
por los sedimentos de las terrazas ya por arenas amontonadas 
formando médanos. 

De Samara á las inmediaciones de la estación Zagliadino el 
subsuelo es de calizas pérmicas cubiertas por depósitos caspia- 
nos; y entre el río Yk y la estación ilc Za;:liadino a|)arecen los 
depósitos de los dos grupos del piso Tarlariano. El Tartariaiio 
es una formación de transición entre el Pérmico y el Triásico, 
como el Volgiano lo es entre el Jurásico y el Cretácico y el pi- 
so de Artinsk entre el Carbónico y el Pérmico. Estos deptí-itos 
de transición entre dos pisos han sido coiisiil«M\uIt)> <l<' tiiver- 



48 

sa manera por los geólogos rusos, tanto en lo que respectad su 
agrupamiento y subdivisión como á su edad geológica. Hoy 
aceptan casi todos los geólogos rusos, la subdivisión del Tarta- 
riano en dos grupos: el de la base compuesto de margas rosa- 
das y arcillas irisadas con intercalación de areniscas y arenas; el 
de la cima, de areniscas rojas y arenas arcillosHS con intercalación 
de margas y arcillas que son algunas veces de color verdoso. La 
fauna de los dos grupos está compuesta de lamelibranquios de 
los géneros Unió, Najadites, Anthracosia, Paleomulella, etc., 
que indican que estos depósitos se han verificado en el seno 
de aguas salobres. Todos están conformes en aceptar en la 
Rusia del E. dos series de depósitos rojizos é irisados: una, el 
piso Tartariano (jue cubre al Zechstein, y la otraque viene de- 
bajo del Zechstein y en parte corresponde á sus horizontes in- 
feriores. 

En cuando á la edad del piso Tartariano no existe uniformi- 
dud entre los geólogos rusos, y mientras que Karpinsky, Tscher- 
nyschew y Nikitin lo consideran como marcando el límite del 
Pérmico pero comprendiendo ya los primeros depósitos triási- 
cos que se verificaban en el seno de la cuenca maiina salobre 
pérmica que subsistió hasta principios del Triásico; Schtuken- 
berg, Krotov, Amalitzky, etc., clasifican en el Pérmico las capas 
irisadas del Tartariano. 

Al aproximarse á Ufa se ven suceder unos á otros todos los 
estratos de las dos formaciones, y el grupo gris de la parte su- 
perior del Pérmico aparece por última vez en la cima del Ya- 
rishtau, la última de las montañas de erosión á lo largo del río 
Drima; y do allí á Ufa sólo se distinguen de cuando en cuando 
y l);ij') la forma de islotes, afloramientos de algunos do los ho- 
rizontes inferiores del Pérmico. La existencia de un grupo de 
estratos rojos con las margas ¡risadas en la parte inferior, en 
los cortes del terreno cercano á Ufa, ha motivado errores en 
algtmos geólogos, que los han referido al jiiso Tartariano por 
la notable semejanza que con él tienen estos estratos; pero el 
Comité Geológico Ruso ha demostrado que los depósitos son 



4'.» 

más y más antiguos ú medida que se aproxima urio á la ciudad 
de Ufa, y que el grupo rojo pcrlenece al sistema IV-rmiio. 

Jh' I 'ja (il ¡íif de loH UrnltH. — l'fii siluada en la exlrc-midad 
meridional comprendida entre los ríos Hielaia y Ufa cslá cons- 
truida sobre sedimentos p(-rmicos casi horizontales en la ori- 
lla, ó cerca df la línea de contacto de los depósitos íluviátilps 
cuaternarios. En los sid)urbios <le la ciudad se ven cortes do 
las rocas que forman la meseta y son en ortlen descendente: 

Caliza gris. 

Arenisca gris y pardo-rojiza con yeso. 

Caliza arcillosa con intercalaciones de yeso. 

Margas arenáceas grises y rojizas y areniscas grises penetra- 
das por yeso. 

Caliza arcillosa con lechos de yeso ¡ntercalado.>. 

Yeso con lechos calizos intercalados. 

El yeso forma en la base depósitos que pasan de 70 nu-tros 
de potencia y es sobre el que se apoya el acarreo y depósitos 
fluviales del rio 13ielaia. 

Los sedimentos de la meseta de Ufa nu han suministrado 
fósiles que |)ermitan determinar con precisión su edad; pero 
basándose en el estudio comparativo de los numerosos cortes 
naturales del líielaia y sus afluentes, los geólogos del Comité 
(ioológico de ilusia consideran la parle superior del corle que 
antecede como perteneciente á la sección inferior pérmica ro- 
ja, (|uc viene debajo de la sección de areniscas grises del 
Zechstein que se encuentra perfectamente caracterizada por 
sus fósiles en varios puntos comprendidos entre Samara y Ufa, 
con especialidad en los hermosos cortes naturales cerca de 
Slak. En cuanto á la sección formada por las calizas yesifera< 
y los yesos que constituyen la porción inferior del corle «le 
Ufa se le puede seguir sobre el terreno y ver que se liga con 
las calizas compactas grises, dolonn"a< y calizas brechiformes 
que encierran fósiles del Zechstein Inferior de la Uusia Central 
y del iN. 

De la estación i\y.' Ufa á la de Yglint). putlimos vcr los depósitos 



50 

que forman la terraza superior de los depósitos aluviales anti- 
guos couslituídos por conglomerados y arcillas más ó menos 
arenosas y calcáreas, de colores pardo-amarillentos que co- 
munmente tiene la estructura pizarreña bastante bien marca- 
da. Esta arcilla, cuando es muy arenácea es porosa, lleva casi 
siempre concreciones calizas y se halla formando acantilados 
muy pronunciados que la dan por esta disposición mucha se- 
mejanza con los depósitos muy legamosos, por cuya razón ha 
sido designada por muchos exploradores como arcilla lega- 
moide. En estos depósitos se encuentran restos de Elephas 
primigenius Rhinocerus tichorhinus y R. Merkii, Bos priscus, 
Bos taurus, Ovibos moschatus, etc. 

Urales. 

H'-mos dicho ya que los Urales son una cadena muy poco 
importante bajo el punto de vista del relieve general de ¡atie- 
rre; que son una cadena disimétrica, cuya vertiente oriental es- 
tá casi totalmente ahogada ó cubierta por depósitos más re- 
cientes debidos á las transgreciones terciarias. Es digno de no- 
tar que la disimetría deja cadena no es solamente topográfica 
sino que es real y efectiva en lo que respecta á la naturaleza, 
inclinación y metamorfosis de los estractos que forman las dos 
vertientes. Así: la vertiente oriental está casi exclusivamente 
formada de esquistos cristalinos, rocas eruptivas, sus tobas ge- 
neralmente acompañantes y pequeños tramos de calizas fosi- 
lifcras del Devónico y Carbónico, Inferior; la vertiente occiden- 
tal presenta mayor diversidad en ¡as rocas aomponentes y las 
priii(i|)ales son: i)¡zarras y areniscas del Permo-Carbónico; ca- 
lizas, pizarras y areniscas del Carbónico; calizas, pizarras, are- 
niscas, arkosas y cuarcitas del Devónico. 

La opinión emitida por Humboldt y generalizada después 
de que los Urales se dividan en tres ramas á partir del monte 
Yurma, que él consideraba como el nudo ó punto de ramifica- 
ción, y de cuyas tres ramas sería la occidental la de IhiMiga, 
la central la arista principal de los Urales y la uricnlal los 



51 

montes Ilrnoii, es erróm'a y ol monte Vurma quo nu dosom- 
peña ninjíún papel especial en la conslilución orográfica do la 
regida, no es sino uno ile los eslabones situados al \V. rl.-l 
llral central; y los montes Ilmi.'n hillanso separados del mon- 
te Yurina |)or más de 20 kilütn<lros. 

Kn la vertiente or-cidental de los Urales, se distinguen las 
formaciones siguientes: El piso permo-carbonífero constituido 
por calizas dolomíticas, areniscas, margas, conglomerados y es- 
quistos. Petro;,'ráficamento se subdivide en dos horizontes: el 
superior llamado calcáreo-dolomítico(CPc)y el inferior [)ropia- 
menle llamado horizonte ó Capas de Artinsk. El horizonte su- 
perior está caracterizado por una caliza gris amarillenta llena 
de Oíiuedndes rellenadas por siliza amorfa blanca; en el ho- 
rizonte de Arlinsk predominan los esquistos y areniscas sobre 
las otras rocas que hemos mencionado como sus componen- 
tes. 

La fauna de este piso comprende Pliiilipiia Griiiiewaldti; 
Productus cora, Productus semireliculatus, Productus artien- 
sis, Fusulina Verneille; entre los Cephalopodos de las familias 
Gonialidie y Aiinnonilidie, formas interesantes de los géneros 
Pronoriles, Popanocoras, Gaslrioceras, Agathiceras y Thalaci- 
ceras también encontradas en Texas, Darvas y Sicilia y bra- 
quiopodos muy abundantes que han permitido establecer las 
relaciones entre los depósitos permocarboníferos del l'ral y la 
caliza de Productus de Salt Range en la India. Esta fauna se 
continúa de uno á otro de los horizontes petrográficos. El ho- 
rizonte superior se halla más bien representado en la parle \. 
da la cadena. 

El sistema carbonífero en el S. está totalmente compuesto 
de calizas compactas, blancas y grises de diversos tonos, algu- 
nas veces arcillosas; lleva en su base en la parte N. esquistos 
y areniscas, y se divide vn tres pisos: »>| siipiMinr ó piso l'ralia- 
no, el nuMÜo ó Moscoviano y v\ inferior que equivale al Dinan- 
tiano. El piso superior C3 se extiende por toda la mesa de 
Ufa y se subdivide en tros secciones cada una caracterizada 

C0DgtV9O. — i 



52 

por una fauna dilorenlc: la sección superior de calizas blancas 
y amaniienlas con numerosas especies de Productus que le 
son propias, Schwagerina princeps, Fusulinalongisima; la sec- 
ción media de calizas arcillosas y olíticas, caracterizaday por el 
Froductus cora que es muy abundante y la sección inferior, de 
caliza coralina arriba y gris rosada abajo, está caracterizada en 
la parte superior por Petalaxis timanicus, Columnaria sólida, 
Syringopora parallela, etc. 

El piso medio ó moscoviano es petrográficamente muy difí- 
cil de distinguir, tanto del piso superior como del inferior, pe- 
ro paleontológicamente es muy fácil de separar de los otros 
dos pisos; es el piso caracterizado por la Spirifer mosquensis 
Fish. 

El piso inferior (Cj) de calizas grises, rosadas y blancas, es- 
tá caracterizado por el Productus giganteus. En la parte sep- 
tentrional del Ural se subdivide este piso en dos horizontes, 
siendo el inferior de areniscas y arcillas con capas de hulla, y 
restos de plantas como Stigmaria ficoides de Brong. Noegera- 
tia tenuistriata Goet,. etc., etc., y todavía debajo viene una ca- 
liza con Productus messolobus Phill., etc. Las tres divisiones 
del Devónico en la vertiente occidental se encuentran bien 
desarrolladas, siendo compuesta de calizas on la porción su- 
perior, y areniscas y esquistos en la inferior. El Devónico supe- 
rior, formado por calizas grises dolomíticas, contiene en su ba- 
se Rhynchonelia cuboides, Spirifer Buchardi, Buchiola retros- 
Iriata, Stroplialasia productoides, etc. 

El Devónico medio comprende dos pisos: el superior de ca- 
lizas y dolomías con Spirifer Anozofi, que corresponde muy 
probablemente al Givetiano ó capas de Stringocephalus, y el 
inferior de calizas, margas, esquistos y areniscas con Pentame- 
rus Baschkiricus, que se considera como equivalente al hori- 
zonte de r.alceola del Eifeliano. El Devónico inferior no es fo- 
silífcru y cslá coiiipiiestü ile areniscas, arkosas, cuarcitas, cali- 
zas y cstpiistos; predominando las areniscas y arkosas. En las 
calidas se han encontrado fósiles caraclorislicos. 



{>3 

Entre el Carbónico y el Devónico la sucesión de estratos es 
perft'ctamenle concordante y las faunas de todos ellos se con- 
tinúan di' una manera uniforme; y sólo el piso de Artinsk «•• 
considera como transgresivo con relación á los diferentes nive- 
les ó términos de la serie carbonífera. El sistema Silúrico s(>- 
lo lia sido encontrado en el Ural septentrional, pero en el Tral 
central no se le conoce hasta la focha representante alguno. 

La cresta de la cadena se halla en el centro casi de una fa- 
ja de terreno formado de esquistos cristalinos: mica esquisto, 
clorita esquisto, esquisto amphibólico y cuarcitas, siendo el es- 
quisto micáceo la roca dominante. Este esquisto contiene ^je- 
neralmenle ciorila magnética, ortosa y turmalina en cristales 
encorvados, fracturados y dislocados. En los alrededores de 
Slatust en el gran Taganay, etc., la micapizarra tiene numero- 
sos cristales de gránale y estaurolita. Ademas de los esi|UÍslos 
cristalinos existe una serie de esquistos arcillosos cuya estruc- 
tura varía desde las phyllitas típicas hasta los esquistos arcillo- 
sos como los del Devónico. Entre las rocas macizas sólo se en- 
cuontran los granitos y las diabasas que se hallan en mayor 
abundancia en el Distrito minero de Slatust. VA granito pre- 
senta variedades gneissicas y la denominada rappakiwi; todos 
posteriores al Devónico medio á cuyos sedimentos cortan. Las 
diabasas se encuentran algunas veces intercaladas en capas 
entre los depósitos del Devónico Inferior y Devónico Medio y 
otras forman diques macizos. 

Los depósitos que forman la vertiente occidental de los l'ra- 
les á partir del Ural Central ó Ural Tan, que está formado de 
las rocas más antiguas de la cadena, están dispuestas de tal 
manera que caminando hacia el O. á medida que se desciende 
en la vertiente se suceden depósitos cada vez más recientes. 
Asi: en la porción más próxima al eje se encuentra el Devó- 
nico Inferior, un poco más al O. se descubre el Devónico Me- 
dio, más lejos todavía el Devónico Soperior que está cubierto 
por la caliza carbonífera tpi ? forma una ca()a «jue sepaia á los 
poderoso-; depó-il(i< devónico- d.-l pi-o il* Arlin-k. I'4a di<- 



54 
po?ic¡ón y la sucesión y transición gradual de todos los hori-' 
zontcs, tanto petrográfica como paleontológicamente demues- 
tran que el mar paleozoico, que bañaba las faldas del Ural, se 
fué retirando de una manera muy lenta hacia el O., lo cual in- 
dica que los movimientos orogónicos de la región no fueron 
violentos sino continuados y de intensidad casi uniforme. 

En la vertiente oriental de los Urales los esquistos cristali- 
nos y las rocas eruptivas son las que desempeñan el papel más 
importante en la constitución de la cadena; y de los diferentes 
depósitos sedimentarios que hemos visto forman la vertiente 
occidental, sólo se encuentran en la oriental, ocupando peque- 
ñas superficies y en yacimientos aislados, las calizas del De- 
vónico y Carbónico Inferior. 

Los depósitos posterciarios de los Urales del Sur son de dos 
clases, según que provienen de la alleración in situ de las ro- 
cas antiguas, o que son debidos al transporte por el aluviona- 
miento de los valles. Es digna de llamar la atención la ausen- 
cia completa de los depósitos glaciales en los Urales, depósitos 
que no obstante la alta latitud de la región, sólo se encuentran 
de una manera cierta, desde el paralelo 61°, siendo así que en 
otras partes alcanzan latitudes más bajas, lo cual es debido, 
con toda probabilidad, á que habiendo ocupado aquí niveles 
más elevados han sido acarreados por la erosión, que tan pro- 
fundamente ha desgastado, casi destruido, la cadena de los 
Urales. 

Muy cerca de la desembocadura del río Karagay-Elga, las 
areniscas y los esquistos del piso inferior del Devónico Medio 
sustituyen bruscamente á las calizas del Carbonífero superior 
á causa do una folla que es allí visible á los dos lados del río 
Sim. Hasta la estación Miniar el Sim sigue el fondo de un va- 
lle sinclinal, constituido por los depósitos del Devónico, limita- 
do por UM hulo por las montañas de Worobunyia y por el otro 
por la cresta de Ajigasdak. Adelante de la conHuencia del Cha- 
lachov y el ÍSim, en las dolomías del piso superior del Devóni- 
co Medio, se presenta la original estructura en láminas cncor- 



55 

■vadas concónlricas que recuerdan a' las lilofisas de las rocas 
eruptivas, solariienlt' que en oslas rocas sedinienlarias estas 
estructuras singulares son de grandes dimensiones. Cerca de 
la boca del río liiarda vose la sobreposición de las calizas del 
piso superior del Devónico Medio y las areniscas arcillosas y 
margas verdosas y rojizas del piso inferior del Devónico Me- 
dio, piso que se continúa basta la estación Miniar. A la dere- 
cha de la estación, la caliza dolomítica gris del piso superior 
del Devónico Medio tiene una suave inclinación lia<ia el \., y 
río arriba de .Miniar se mete debajo de las calizas del Devónico 
Superior, que á su vez desaparecen debajo de los depósitos 
del Carbonífero. 

En el tramo de Miniar á Simskaia se ve la sucesión de los 
depósitos devónicos, que comienzan con las areniscas del piso 
inferior del Devónico Inferior en la extremidad de la crestado 
Ajigardak, cubierto por las calizas del piso inferior del Devó- 
nico .Medio, después las calizas y dolomías del piso superior 
del Devónico Medio, siguen las calizas de Spirifer Archíasi del 
Devónico Superior, y arriba las calizas del Carbonífero Infe- 
rior con abundantes foraminíferos: Endothyra parva, Fu.sulí- 
nella Struvi, Arcbaeo discus Karreri y los brachiopodus. Pro- 
ductus striatus y Chonetes papilionácea. 

Los depósitos de Artinsk del valle del Sim se componen aquí 
de alternancias de calizas, areniscas y mai*gas con Fusulina 
VerneuUi, Geinilzella columnaris, Chonetes urálica, Productus 
Goera, Pr. pseudoaculatus etc.; en los bordes del lago de la 
fábrica de Simsk se encuentra un corte clásico para los depó- 
sitos de Artinsk y los carboníferos subyacentes. Los depósitos 
de Artinsk, compuestos de areniscas y margas, son muy fosi- 
líferos y contienen una fauna muy rica con varias especies de 
cephalopodos cuyos individuos hállanse todos deformados y 
aplastados. Estas formas de cephalopodos muy interesantes 
y análogos con los Ammonitidae del Carbonífero de Salt Uan- 
ge en la India, son especies pertenecientes á los géneros: Pa- 
rapronorites, Gastrioceras, Medlicotia, Agathíceras, Popanoce- 



56 
ras y ParacclUtos. Las calizas que vienen intercaladas en las 
areniscas y margas de Arlinsk son sumamente ricas en Fusu- 
lina Verneulli. Estos depósitos de Artinsk se extienden en el 
valle del Eralka y en el valle de Berdiacli, y es en el poblacho 
Yakliia donde aparecen de nuevo las calizas gris obscuras del 
Carbónico Medio, inclinadas hacia el W.S.W., con Productus 
Semireticulatus Mart., Productus longispinus Sow., Productus 
corrugatus M'Coy, etc., cubriendo á las calizas grises con gran- 
des Euomphalidae y Productus giganteus. Debajo se descubre 
la caliza dolomítica del Devónico Superior con Spirifer Whit- 
neyi Hall, que descansa en la caliza de Spirifer Anozofi Vern. 
del piso superior del Devónico Medio, que se continúa hasta 
Ustkatau. Cerca del río de Ustkatau asoman areniscas y es- 
quistos arcillosos verdosos y pardos del piso superior del De- 
vónico Medio, que se meten debajo de las calizas de Ustkatau. 
De Ustkatau á TViazowaia se repite la misma sucesión de la 
serie devónica: primero se ven las areniscas, margas y esquis- 
tos del piso superior del Devónico Medio con inclinación al 
AV, que por una falla son sustituidas por las calizas del piso su- 
perior del Devónico Medio que tienen también sü inclinación 
al W., y después asoman debajo y al subir el anticlinal de la 
montaña Suleimanka las rocas del piso inferior del Devónico 
Medio, para desaparecer debajo de los depósitos del piso su- 
perior del Devónico Medio de Wiazowaia, que se halla en la 
ala oriental del anticlinal de Suleimanka. Entre Wiazowaia y 
Perwukhia, por la existencia de tres fallas paralelas, se repite 
tres veces la sucesión de los depósitos devónicos inferiores y 
medios con su inclinación al E. más ó menos uniforme. Los 
depósitos del Devónico Inferior de esta región son sumamente 
interesantes desde el punto de vista industrial, por encontrar- 
se en ellos los ricos criaderos de fierro de Bakal, Las masas 
de hematita y siderita se encuentran exclusivamente en la par- 
te media de la Serie SujK'rior del Devónico Inferior y alcanzan 
á veces hasta más de 40 inctrüs de potencia. La relación en- 
tre la caliza dolomítica y los yacimientos minerales es muy 



clara y so puoilc sc;,'uir «1 pa^o ó transición de la caliza á lasi- 
(lorita y de osla á la hcinalila. Las cuarcitas, areniscas y es- 
quistos (|ue fornian las crestas vecinas á las minas de Bakal y 
pertenecen al Devónico Inferior, están corladas por diabasas 
nías ó menos alteradas por tnclaforinismo, y las cuales so pre- 
sentan bajo las formas de diques, reventazones y capas ó in- 
tercalaciones entre los esquistos. 

De Siileia á Slalusl se recorre primero la división superior 
del Devónico Itiferior, se pasa á continuación sobre la división 
inferior y al aproximarse á la estación Berdiauch se encuen- 
tran las dolomías del piso superior del Devónico Medio atra- 
vesadas por i)oderosos diques de ^'ranito porfiroide, fjue ti^ne 
mucha semejanza con el rappakivi de Finlandia. Esta división 
de calizas y dolomías del Devónico presenta cerca de Funduch 
la estructura en láminas concéntricas que lo es peculiar; des- 
cubriéndose debajo por tramos los esquistos cloríticos, etc. En 
la aldea de Medwcdiowa preséntase un conjunto de estratos 
cuya sucesión y sobreposición es muy complicada, que está 
compuesto de calizas, esquistos arcillosos y sericitas más ó me- 
nos arenáceos, micaesquistos, amphibolitas, gneisses, for- 
mando una serie de pliegues cortados por fallas. Las rela- 
ciones mutuas de esas rocas son las mismas en las montaña- 
de Urenga y Kossotur y se descubren bien claras en los cortes 
en los suburbios tic la ciudad de Slatust. Estos cortes mues- 
tran en orden descendente: micapizarra granatífera (grandes 
granates, almandina) con inclinación de 60° al .S.E.; amphibo- 
lita esquistosa; micapizarra granatífera con granates pequeños; 
cuarcita micacifera granatífera; cuarcita compacta y micapizas 
rra que alterna con cuarcita ambas granatíferas. 

Hacia el N. do Slatust se levantan tres principales einiíit-ns 
cias d(> esta porcit'in de los Urdes que se denomiiiaii: la tiiá- 
occidenlal, (pie es la más elevada, Rolclioi Taganai, la central 
Sredny Taganai y la oriental Maly T.iganai, ó sea respectiva- 
mente: grande, mediano y pequeño Taganai; ' pertenecen ai 



58 



Ural Tau que es la cadena central y están separados del Kos- 
potur por el valle del río Bolcliaia Tessnia. Todas están for- 
madas de ciiarcilas inclinadas al AV.X.W. unos 65° á 75°, y cu- 
bren á micapizarras granatíferas que llevan se dice lechos de 
caliza intercalados; fallas inclinadas al S.E. han fracturado es- 
tas rocas y la sucesión que acabamos de dar se repite tres ve- 
ces en la dirección del S.E., siendo el block más bajo y más 
extenso el que constituye el Ural Tau. En la base de la cresta 
Olkliknoi del gran Taganai asoman diques de diabasa. 

Cerca de la fábrica de Kusimsk hállase la colina Silitur, com- 
puesta de calizas doloniíticas inclinadas al S.E; vénse también 
en las inmediaciones las calizas con las láminas di^pueslas en 
cascos concéntricos formando á manera de ampollas en los es- 
tratos del Devónico, que por sus fósiles corresponden á los ho- 
lizontcs: Spirifer Anossofi y Pentamerus baschkiricus del pi- 
so superior del Devónico Medio. 

Después de cruzar el Tessma se llega á la línea divisoria de 
las aguas del Ural, pasando sobre calizas doloniíticas más ó me- 
nos metamorfizadas, muy dislocadas pero con rumbo general de 
N. 30° E. y en las cuales existen numerosas minas de fierro aban- 
donadas. Corresponden estas calizas doloniíticas á la parte supe- 
rior del Devónico Inferior que hemos descrito de Bielaia y las 
minas de Bakal. Al E. del camino se descubren las micapiza- 
rras cortadas por los granitos y en uno de los zigzags del ca- 
mino se pasa sobre las rocas granatíferas que mencionamos á 
propósito de los Taganai y Slatu&t. 

El pico de Alcxandrowgkaia, á cosa de 4 kilómetros al "W. 
de Orjum, está foiniado de cuarcitas iguales á las del Bolchoi 
Taganai que buzan hacia el W., y su vertiente oriental está to- 
da cubierta por los derrumbes de cuarcita. Esta cima pertene- 
ce á la línea divisoria entre Euiopa y Asia, forma parte de la 
línea divisoria de las aguas de los Urales en este tramo y en 
ella termina la sucesión de depósitos sedimentarios, que dan- 
do comienzo en Ufa al pie de los Urales se han ido presentan- 
do gradualnit ule y en orden cronográfico desceiideiili^ hasta 



59 

lligar ú la crtsla del Tral: al principio ol pónnico, despuós el 
pcrniD-corlxuiiro, s\<¿uo v\ I)(V('»nico, y riiialiiicnle las pizarras 
crislalinas, qiio los geólogos ilel Comiló fíeolÓBÍco Huso consi- 
(Ifiaii como Devónico niclamóríico, que forman la cresta y nú- 
cleo (lo los r ral es. 

1.a vertiente oriental de los Urales está en su mayor parle 
formada por pizarras cristalinas y rocas eruptivas acompaña- 
das de sus tobas. Las rocas fosilíferas son: calizas con una fau- 
na clasificada por Tschernyschew como del Devónico Inferior, 
bien desarrolladas en el l'ral medio y septentrional; calizas de 
Devónico Medio con corales y Stromathoporos, calizas del De- 
vónico Superior con Monticoceras intumescens, Spirifer dis- 
junctus, Si)ir¡íer Arcliiasi, etc., y esquistos, areniscas y conglo- 
merados con lechos de carbón con restos de plantas, en algunos 
puntos metamorfizadas transformándose el carbón en grafila, y 
calizas de diferentes horizontes del carbónico inferior. Todos es- 
tos depósitos no ocupan grandes extensiones sui)crficiales y se 
hallan dispersos en la vertiente oriental, ¡¡rcsentáiidose además 
islotes de depósitos mesozoicos que son en unas parles: arci- 
llas y areniscas con lechos de lignita y plantas fósiles mal con- 
servadas, tales como Asplenium AVlütbiense vartcnuis, Phyllo- 
teca striata, Podozamites lanccolatus, etc. El Jurásico Superior 
y el Cretáceo Inferior y Superior, se han encontrado en algu- 
nos lugares de la vertiente oriental del Ural del N. En cuanto 
al Cretácico Sujierior con Helenmitella mucronata y Gryphea 
vesicularis se conoce en la parle central dr la cadena en la ex- 
tremidad meridional del Ural. 

Los sedimentos terciarios se extienden en capas horizonta- 
les cubriendo á los depósitos más antiguos y se comienzan á 
manifestar, según los lugares, á distancias del eje de la cadena 
que varían entre 50 y 100 kilómetros; estos depósitos tercia- 
rios van aumentando de espesor á medida que se internan en 
las llanuras de la Siberia. Las rocas (jue los forman son: en la 
zona vecina al Ural areniscas y arcilla silizosa de color gris y 
amarillento con fósiles muy escasos consistentes en dientes de 



co 
libiirone-?, espíenlas de esponjas, radiolarias y algunos lameli- 
l)i'anf|irK)>, ((lie los geólogos rusos refieren al Eoceno; en la zo- 
na que da á la estepa de la Siberia, areniscas tiernas, arenas y 
arcillas con: Lamna clegans, Lamna cuspidata, Lamna denti- 
culata; Otodus niacrolus, Nolidamiis scrratissinius; Galeocerdo 
minor, etc., reputadas como del Oligoccno. 

Entre los depósitos posterciarios se encuentran los depósi- 
tos glaciales que sólo so manifiestan arriba del paralelo 61° y 
las arenas auríferas y platiníferas procedentes de la desagre- 
gación de rocas primitivas y sí^rpentinas, que constituyen los 
placeres del Ural. 

Las relaciones mutuas de los diferentes depósitos sedimen- 
tarios de la vertiente oriental de los Urales son bastante com- 
plicadas y confusas, á consecuencia de las dislocaciones que 
han sufrido los depósitos anteriores al Cretácico Superior y de 
las numerosas rocas eruptivas que los atraviesan, así como 
también por el dinamometamorfismo que ha modificado su es- 
tructura. Puede decirse en general que se suceden por ban- 
das paralelas, hoy interrumpidas en grandes tramos, que co- 
rren casi de N. á S., siendo esta también la dirección de los 
estratos, y que se hallan dispuestos por orden de antigüedad 
si bien en algunos puntos esta regularidad se pierde por la pre- 
sencia de pliegues y fallas; siendo de notarse que la inclina- 
ción dominante de la mayoría de los sedimentos es general- 
mente hacia el W. Se ve, pues, que en el centro y cerca del 
eje geográfico de la cadena los depósitos más antiguos están 
á descubierto, que después, á medida que uno so separa de 
la cresta, se van manifestando los depósitos más recientes; 
que las dislocaciones no son siempre menos enérgicas á me- 
dida que so aloja uno más del centro do la cadena, sino que 
liay zonas en que las dislocaciones son muy fuertes y en que de- 
pósitos de diferentes edades alternan varias veces, y que en la 
misma dirección las manifostaciones del dinamometamorfismo 
se hacen más y más im[)erceptibles. 

Las calizas marmorizadas y los lechos de hulla transforma- 



01 

líos en ^'raíUa ilciiiucstraii (luo el metamorfismo en la verlien- 
Ic oriental ha sido más om'rgico que en la occidental, y eslo 
ha indiicidü á los miembrus del Comité Geológico á aceptar 
que los es(|UÍ.slos cri-slaJinos de la vertiente oriental contienen 
lentes de calizas con fauna liei-siniana; jx-ro desgraciadamente 
no hemos podido ver estas lentes (que por otra parle no seria 
iniposiblo que correspondieran a fondos de pliegues sincinales 
aprisionados por rocas más anli^'uas), sobre todo tratándose de 
una cadena en que los estratos e-slán plegados y dislocados. 

El Sr. Tschernyschew afirma que en el interior de la cade- 
na del Ural se pueden seguir los bancos de cuarcita del Devó- 
nico Inferior y pasar insensiblemente á los bancos de cuarci- 
ta que coronan á las pizarras cristalinas, y convencerse de la 
identidad de los dos sistemas, mas por desgracia no pudimos 
presenciar en ninguna parte esta transición; de manera que 
sin negar la posibilidad ni dudar de la probabilidad del hecho, 
tenemos que lamentar el que no se nos hubiera presentado la 
demostración de un fenómeno de tanta importancia y de tan 
grande trascendencia. 

Adelante de la estación Urjum y solamente á unos centena- 
res de metros, pasa la línea que forma el limite entre Europa 
y Asia y comienza el descenso de la vertiente oriental. Las 
micapizarras con fuerte inclinación al W. son atravesadas por 
diques de diabasas; más abajo el granito de biotita y la aplila, 
granito hornbléndico y syenita de diversos granos cortan á las 
pizarras cristalinas, y antes de llegar á Syrostan se ve el gneiss 
intercalado entre los diques de las rocas graníticas. Cerca de 
Syrostan se encuentran phyllitas, esquistos cristalinos, una ro- 
ca talcosa, porosa, que han denominado listbenila y serpenti- 
na. Son sustituidas adelante por los esquistos uralílicos que 
predominan en este trayecto hasta antes de llegará Miass, cor- 
tados por diíjues de diabasa y porlirilas, cubiertos en su ma- 
yor extensión por el aluvión hasta la ciudad d(> Miass, que es- 
tá construida sobre el gneiss de biotita y amphibola atravesado 
á trechos por pendolita, que es reemplazado al W. de la ciu- 



02 

dad por esquisto si'izoso y phyllita. Los aluviones de la región 
comprendida entre Syrostan y los montes Ylmen son auríferos 
y se explolan en ellos algunos placeres. 

Los montes Ylmen, en cuya ñdda está situada la estación 
de Miass, son sumamente interesantes desde el punto de vista 
mineralógico y petrográfico, pues contienen numerosos mine- 
rales de valor comercial y científico, algunos de los cuales son 
exclusivos de estos montes; además, la roca dominante es una 
especie que ha sido llamada Miasskita ó syenita nephelinica, 
que se encuentra también además de los montes Ylmen, en 
las montañas Baikski, Sobatchia, Potanina y Wichniowaia que 
forman su prolongación al N.; encontrándose en esta prolon- 
gación acompañada por otra roca característica formada por 
la asociación de anorihita y corundo, que los miembros del 
Comité Geológico consideran como una asociación constante y 
no fortuita, y por consiguiente, la reputan como un tipo espe- 
cífico petrológico que sería análogo á la syenita. 

Rodean á los macizos de miassita los gneiss amphibólicos y 
biotíticos que se extienden hasta adelante de la estación Tcher- 
barkul y están atravesados por numerosísimos diques de gra- 
nito de biolita, de amazonita y de hornblenda, predominando 
el granito de biotita. Adelante de Tcherbalkul aparecen es- 
quistos silizosos separados de esquistos cloríticos, talcosos y 
arcillosos por un dique de serpentina; siguen después porfiri- 
tas augíticas, uralíticas y afaníticas apizarradas y alteradas, pro- 
duciendo una especie de esquistos uralíticos. Suceden á estas, 
rocas que hemos mencionado al hablar de la vertiente orien- 
tal del Ural dispuestas próximamente en el mismo orden y 
después aparecen antes de la estación Poletaiewa los granitos 
y los gneisses que, salvo la interrupción á uno y otro lado de 
la estación por las i)orfirilas augítica y uralítica que las cortan, 
se extienden hasta Tcholiabinsk. 

De Icheliabhisk á Ehaicrincnhurgo. — El granito de Tchelia- 
binsk so muestra liasta 8 kilómetros adelante en la dirección 
<li' k'vlchlyíi. y cu el IimIio del río Miass se le ve cortado por 



C3 

delgados y ramificados diques de diorita cuarcif.ra. I^-is arci- 
llas postorciarias, amarillentas y roji/.as, cubiertas por Icher- 
nozem, que cubren al granito, ocultan por un tramo de cerca 
de f){) kilómetros á las formaciones más antiguas. Adelaiite, 
asonuui primero rocas afanílicas, á las cuales siguen porfirita 
uralitica y esquistos uraliticos, después serpentinas y esquistos 
cloríticos y á continuación gneisses y granitos, que comienzan 
alternando con los esquistos cloríticos y uraliticos y predomi- 
nan después de una manera absoluta hasta llegar á Kychtym. 
Los gneisses son unas veces biotiticos, otras amphibólicos y 
con frecuencia granalíferos, con rumbo aproximado á la línea 
N. S. 

De Kychtym al lago Sugomak se extienden los gneisses cor- 
tados á trechos por pcridolitas serpenlinizadas; aparec¡en<lo 
después reventazones graníticas y syeníticas. Kn la montaña 
de Sugomak los gneisses alternan con antigorita (serpentina); 
en su parte media se encuentran los esquistos, pero la mayor 
parle de su masa, especialmente su tercio superior, está forma- 
da por serpentina compacta (antigorita). 

Entre Kytclilyni y Ekaterinenburgo, después de los gneisses 
ele Kytclitym cortados por granitos, se atraviesa una zona de 
esquistos cloríticos, talcosos, etc., con diques de poríirita urali- 
tica; teniendo los esquistos en unas partos el rumbo X.-S. con 
inclinación al W., y en otras la ilo E.-\V. con echado al S.. y 
finalmente, en otras la dirección y echado dominante, ó sea 
N.-S. y W. respectivamente. Pasada la estación Mauk apare- 
cen las serpentinas asociailas á los esquistos cloríticos y talco- 
sos, conteniendo estos últimos concreciones de aclinolita verde 
esmeralda, los esquistos cloríticos grandes cristales de magne- 
tita y la serpentina venillas de asbesto ó serpentina fibrosa (?) 
chrysotila. Estas rocas desaparecen en un tramo regular deba- 
jo de los depósitos del valle ilrl 'IVliossowaia, y sólo cu la ili- 
visión do las aguas de éste y el río Ufaley afioran nuevamente 
las serpentinas que se exiiendcn hasta adelante de Poldnowaia; 
y de allí hasta Ekaterinenburgo predominan los esquistos cris- 



64 

talinos con intercalaciones de diques de pórfidos y dioritas, y 
casi á la mitad de este tramo se encuentran poderosos diques 
«j'raníticos. Ekaterinenburgo está situada en los esquistos clo- 
ríllcos con rumbo X.W. y echado al N.E., acompañados dees- 
quistos talcosos y arcillosos y serpentina, penetrados por di- 
ques de diorita, gabro y granito; formando este último algunas 
eminencias y mesetas cercanas á la ciudad. 

De Ekaterinenburgo á Nijni Tajnil se pasan las pizarras cris- 
lalinas y se entra después á una zona casi totalmente consti- 
tuida por gneisses y granitos, y después nuevamente las piza- 
rras cristalinas compuestas de esquistos cloríticos, serpentinas 
y diques numerosos de porfiritas; esta zona es rica en minera- 
les de oro, limonita y cromita, siendo muy abundantes los 
placeres de oro. Entre Anatoskaia y el centro minero de Nijni 
Taguil sólo se ven rocas eruptivas: granitos, syenitas, diabasa 
y tobas que se encuentran en contacto con las calizas y már- 
moles del Devónico Inferior. En la montaña de Wysokaia si- 
tuada al W. de la aldea, predominan de una manera absoluta 
los pórfidos desprovistos de cuarzo, de estructura muy varia- 
da; en estos pórfidos se encuentran los criaderos de magnetita 
que en algunos puntos pasa á martita. 

De Nijni Taguil á Kuchwa se pasa primero sobre porfiritas 
y tobas, después siguen los pórfidos y las brechas porfídicas, 
para encontrar addanlt' una zona de gabros y rocas de dialage, 
y cerca y en la ciudad misma de Kuchwa se ven las porfiritas 
augílicas, que al N.W. de la fábrica están acompañadas do bro- 
chas compuestas de esquistos, caliza rojiza y cuarzo. La mon- 
taña de Blagodak, situada muy cerca de la ciudad, está forma- 
da como la montaña de Wyssokaia, de orlhofira, que presenta 
modificaciones de estructura muy variadas y transiciones á ro- 
cas .sycnílicas. En la montaña de Blagodak existen yacimien- 
tos de lirrro magnético explotados por la Corona de líusia; 
encontrándose los principales en la vertiente occidental do la 
montaña y en la rrc-l,i, dondi- s;^ har(> la (^xpInInciiMi oii la ac- 
tualidad. 



Cú 

Kn el tiatiio lonipronditlo entre Kuchwa y la estación Asias- 
kuia oí tenviu) t>lá fonnado do pórfidos, lobas y bretlias que 
oslan cüMipuestos de un coiuonlo plagioclásico con augila, en 
el cual se destacan cristales de labrador y augita, que une frag- 
inenlos de diversos lámanos de porfirila, cuar/o, caliza silizosa 
y pizarra: y ya para lltgar á Asiariskaia se presentan gabros 
do osiruclura [lizarreña iiielainorfizadoí:. íloria de la cima que 
marca el límite entre Asia y Europa aparecon nuevamente las 
pizarras cloríticas y micáceas que forman aipií la parte central 
de la cresta do los l'ralcs. 

Üescendiendo de la cresta del l'ral sobre la vortienlo euro- 
pea, se encuentra desde luego una serie de estratos de esquis- 
tos arcillosos y cloríticos que corren de N. á S. con fuerte in- 
clinación al E. y los cuales alternan con cuarcitas nn'cacíforas 
y esquistos grafiticos. En las inmediaciones de Vevropeiskaia 
los esquistos cloríticos tienen ya su inclinación al N, 80° E., 
es decir, se han desviado un poco al W., disminuyendo su in- 
clinación que os aquí sólo de 50°. Adelanto se descubren las 
cuarcitas grisos con lechos de osquislo grafitico y despuós ar- 
cillas talcosas amarillentas y rojas a las cuales siguen cuarci- 
tas grises con inclinación de 75° al E., y sobre ellas, en perfec- 
ta concordancia de estratificación, dolomías negras de grano 
fmo. 

En la ribera derecha del rio Todpora, alíñente del Tiskoos, 
asoman las dolomías negras de grano fino con gastrópodos, co- 
rales, etc., mal conservados, quo so encuentran tandjíén en el 
río Poluilenka formando el locho de los cólobros ¡¡laceros de 
diamantes de Krestowozdwijensk. Adelante y en la ribera del 
Tiskoos aparecen nuevamente los esquistos arcillosos negros, 
con echado de 55° al S. 75° W., alternando con las dolo- 
mías negras, que descansan en las cuarcitas grisos micaciforas. 
E^las cuarcitas cerca de la estación rst-Tiskoss se clavan al 
S.W., allrniiiiulo con oscjuistos cloríticos, y más adelanlo pro- 
dominan los osipiislos clurilicos y arcillo-clorílicos con ochado 
variable al NV.S.W.. prolongándose pa-^ado el río Kaiva hasla 



66 

antes de la estación Bielaia, cortados en algunos puntos por 
diques de diabasa. Antes de Bielaia los esquistos cloríticos y 
arcillo cloríticos son sustituidos por esquistos arcillosos negros 
y pasado Bielaia afloran arkosas grises y areniscas de grano 
grueso que luego adelante alternan con arcillas negras, te- 
niendo su inclinación fuerte al S.W., y las cuales son cubier- 
tas por calizas cristalinas grises y calizas más ó menos com- 
pactas con cyathophyllum, pertenecientes al Devónico Medio. 
De este punto á la estación Pachya se desarrollan las cali/.as 
de "rano fino gris claras, del Devónico Superior con Gyrtbia 
Murchisoniana, Atripa reticularis. Orthis striatula, etc.; que se 
extienden hasta la fábrica de Arkhanguelo Pachyschy por un 
lado y por el otro á Kusié Alexandrousky. Pasada la estación 
de Pacbya se dejan ver los depósitos carboníferos, que sepro- 
lon'^an hasta la estación de Wsieswiatskaia, compuestos de 
areniscas cuarzosas blancas, esquis'os arcillosos grises con le- 
chos de hulla y calizas grises compactas de grano fino; perte- 
neciendo al Carbonífero Inferior las areniscas y arcillas y al 
Carbonífero Medio las calizas que contienen: Spirifer Mos- 
quensis, Productus cora, Productus Humboldti, Productus se- 
mireticulatus y Fusulinella sphaeroidea. Desaparece el Carbó- 
nico cubierto por tramos por las areniscas gris verdosas del 
Devónico, que se hallan clavadas casi verticalmente y con rum- 
bo N.W. Antes de Hogar á la estación de Arkhipovka una al- 
ternación de esquistos y areniscas gris verdosas y rojizas de 
grano fino, á veces cortadas por diques de di&basa, que en la es- 
tación son reemplazadas bruscamente por las calizas de la sec- 
ción superior del Carbónico. Estas calizas carboníferas siguen 
siendo visibles á lo largo de la ribera derecha del río Arkhi- 
povka hasta cerca de su confluencia con el río Tchusowaia; en 
unos hamos las calizas contienen Spirifer Mosquensis, Produc- 
tus cora, PriMlurlus seinireticulalus, etc., y en otros son cali- 
zas de Fusulina Verneuiüe, Productus cora, Spirifer striatus, 
Stre[)to(liynchus exinneformis, etc. Estas calizas inclinadas al 
N.E. llevan intercaladas una serie de areniscas calcáreas gris 



67 

verdosas, con Calamites sp. espinas de Productus, y lechos de 
arcilla arenácea y conglomerados, que pertenece al Permo- 
Carbonífero y cuya existencia se ex|)lica por la existencia de 
un pliegue invertido al S.W. 

VA IV-r mu-Carbonífero se desarrolla desde muy cerca de 
Tchussowaia á lo largo del río del mismo nombre, siguiendo 
su curso hacia abajo. Debajo de estos depósitos se ve apare- 
cer al N. de la estación de Tchussowaia en la falda de una 
colina, yeso blanco en lechos que pertenecen á la serie Permo- 
Carbonifera. 

De Tchussowaia á Perm: se continúa el Permo-Carbonife- 
ro hasta la estación Lyswa compuesto de areniscas calcáreas 
amarillentas, con yeso subordinado; adelante de Lyswa co- 
mienza el Pórinico, primero representado por areniscas calca- 
reas amarillentas, de grano fino que al principio están ligera- 
mente inclinadas al W. y después siguen horizontales y alter- 
nan con esquistos arcillosos y margas arenáceas grises; des- 
pués vienen areniscas friables grises que por tramos son ver- 
dosas ó rojiziis, cubiertas por margas silizosas grises, que ad- 
quieren un gran desarrollo; alternando en la parte superior con 
arcillas rojo obscuras. 

Entre Lievcliino y Motowaiikha los sedimentos pérmicos sólo 
asoman en uno que otro punto para desaparecer á lo lai-go de 
la ribera derecha del río Kama cubierta de depósitos postplio- 
cénicos. Alejándose de la ribera derecha dtl lecho del Kama 
aparecen nuevamente las areniscas grises friables algo calcá- 
reas del horizonte inferior del i'érmico Inferior, en capas hori- 
zontales que alternan con arcillas margosas pardo-rojizas y 
mai-gas grises. Cerca de Motowaiikha asoman las areniscas cal- 
cáreas verdosas y rojizas alternando con arcillas margosas rojo- 
obscuras y maHp'as gris-claro del horizonte superior del Pér- 
mico Inferior. Hasta Perm siguen las areniscas friables caloa- 
ríferas verdosas y rojiza alternando con arcill.is margosas-ro- 
jizas y grises, que por tramos hállanse cubiertas por depósiloe 
postpiiocénicos consistentes en arcillas pardo amarillentas más 

Congni*o.-6 



68 

Ó menos arenáceas y arenas amarillentas y grises y guijarros; 
tanto en Perm como en Motowalikha los sedimentos pérmicos 
presentan mía ligera inclinación (3° al S.) que es uniforme. 

La ciudad de Perm está construida en el banco izquierdo del 
río Kama, y desde la ciudad comienzan los depósitos que han 
tomado el nombre de la ciudad, se llaman pérmicos, los cua- 
les se extienden hasta un poco más abajo de la confluencia del 
Kama con el Volga; considerándose por muchos geólogos ru- 
sos los horizontes superiores de estos depósitos como triásicos. 
Cerca de la ciudad en las colinas de la ribera izquierda del Ka- 
ma y en la ciudad misma se ven las capas superiores del piso 
Permiano Inferior, compuestos de areniscas grises y parduscas 
que alternan con arcillas margosas rojizas. 

Entre Perm y Mofowalikha, donde se fundía todavía hace 
pocos años el mineral de cobre contenido en el horizonte su- 
perior del Permiano Inferior de las inmediaciones de Perm, 
se presenta el Permiano alcanzando en algunos acantilados del 
banco izquierdo del río Kama más de treinta metros de espe- 
sor, y en los cuales se ven suceder en estratificación concor- 
dante las tres zonas que se descubren en la ciudad. 

En Tchurbina en la ribera derecha del Kama y enfrente de 
la confluencia con éste del Tchussowaia so manifiesta el hori- 
zonte inferior del piso Permiano Inferior, formado de calizas 
margosas grises apizarradas con intercalaciones de yeso y are- 
niscas rojizas, y encima el horizonte superior del mismo piso 
inferior del Permiano, constituido por areniscas verdosas que 
alternan con arcillas rojizas. 

La ribera derecha del Kama frente á Perm está formada de 
depósitos postpiiocénicos compuestos de arenas arcillosas grises 
y parduscas con capas de guijarros y limos del río. Estos de- 
pósitos postpiiocénicos cubren á los depósitos pérmicos y dejan 
ver abajo de; la confluencia del Nytwa las rocas del horizonte 
superior del piso Pérmico Inferior, dispuestas en orden descen- 
dente así: 



m 

m 
1 — l.orh"K (1<< «rcillii mare;o«a Mquistoaa pard'í-rojiaui c<»n 

concTtíciiino* ca1í7.h.<) 3 00 

2. — Arenisca gris Mpizarruda O./iO 

^. — Arenisca ^ris alternando con arcilla esquístusa con 

C«luniit<.'.s KolorRoo 0.00 

4. — Conglomerado d« guijarros de pórfido, granito, jajipo 

cuarcib», etc 1 00 

6. — Arenisca gris de grano grueso que pasa al conglome- 
rado 0.75 

6. —Conglomerado igual al número 4 0.50 

Cerra de la población de Sarapul se encuentra un corle casi 
vertical de 30 nietio.^ de altura, en el cual se ve el horizonte 
superior del Peí miaño Inferior, cuyo carácter petrográfi<o di- 
fiere un poco, pues no contiene conglomerados y las arcillas 
mariposas rojizas á la vez que se repiten con más frecuencia 
forman capas más poderosas, predominando notablemente so- 
bre las areniscas grises y ver- losas. 

El tramo comprendido enlri- Perin y la confluencia del Ka- 
ma y el Volga es todo Pérmico; pero las capas son consi- 
deradas |)or algunos ge(31ogos rusos como perteneciendo al 
Triásico Inferior mientras que otros declaran que todavía no 
están suficientemente estudiadas para poder decidir si perte- 
necen al Trásico ó al Pérmico, y las designan por tal motivo 
como Permo-Triásico, denominándolas provisionalmiiile piso 
Tartariano. 

Al Pérmico Inferior que se extiende hasta Sarapul, cubierto 
á veces en tramos cortos y en el lecho del rio Kama por de- 
pósitos postpüocénicos, suceden sedimentos consitlerados co- 
mo del Pérmico Superior que cubren á los primeros adelante 
de Sarapul. El Pérmico Medio hace su aparición en TykiaGo- 
ry junto á la aldea de Tikhia y se extiende hasta Seritiaki 
compuesto de las rocas siguientes: arcilla roja, areniscas ver- 
dosas, grises y parduscas con delgados lecjios de carbón; mar- 
gas grises; calizas grises yblancosdon>inanles,másó menos api- 
zarradas, fosiliferas, conteniendo en unos lechos Úngula orien- 
tal¡s,en otros Pseudomonolisgarforthensis, Productus aincrini, 



70 
&c. y Allorisma clegans &c. Desde Sentiaki hasta adelante de 
Tschista|>ol se encuentra el Pérmico Superior, que está forma- 
do en Sentiaki do: arcillas rojas y grises más ó menos margosas 
con lechos de caliza rojiza intercalados; areniscas grises y par- 
do rojizas que pasan á conglomerados; margas grises verdosas 
y carbonosas más ó menos arenáceas con lechos delgados de 
carbón y restos vegetales; calizas grises con restos vegetales en 
unos lechos y en otros restos animales. De Sentiaki á Laichew 
los depósitos del Cuaternario cubren á los depósitos pérmicos, 
que ?ólo afloran en algunos puntos, y son en unas partes del 
Pérmico Superior y en otras del Pérmico Medio. 

Entro la confluencia del Kama y Nijni Novgorod se conti- 
núan los depósitos pérmicos en la ribera derecha del río Vol- 
ga, y en su ribera izquierda depósitos de aluvión y arenas y 
arcillas de las terrasas, y entre la confluencia del Kama y Ka- 
zan depósitos de la transgresión marina caspiana. 

El Pérmico á lo largo del Volga, en territorio del Gobierno 
de Kazan, está representado por los pisos Medio y Superior y 
por el pi>o Superior de margas abigarradas llamadas también 
piso Tarlariano ó Permo-Trásico, que como ya hemos dicho 
antes corresponde á las capas superiores del piso Superior 
del Pérmico. 

El piso medio del Pérmico, piso equivalente al Sechstein 
alemán, surje de debajo dol Pérmico Superior, entre Bogo- 
rolskoie y Mozlovka, compuesto de calizas y dolomías, que á 
veces son parcialmente de estructura oolítica, que alternan con 
capas do sílice, margas verdosas y grises, areniscas tiernas y 
yeso. Sus fósiles son los característicos del Zechstein. 

Cerca de Wiazovoie el Pérmico Medio se encuentra repre- 
sentado por sedimentos pertenecientes á los horizontes del 
Zochsloin de Kazan y Samara: arriba caliza silizosa que pasaá 
dolomía oolílica yesífera con Macrodon Kingianum, Osteodes- 
ma Kulorgana, Modiolopsis Pallasi, Muichisonia subangulala, 
Schizodus obscurus, etc., de la sección superior del Zechstein 
de Kasan y Samara; abajo calizas silizosas liornas y calizas gri- 



71 

scs floloiníticns ron I'roduclus cancririi. Atliyris perlinífcra, 
Spiriforina cnslala, Dit.'slama oloii^jata ifcc.de las dos secciones 
inloriores del Zechsloin de Ka/.an y Samara. Adelante ya no 
se ven más qii- \ukIa Ko/.modomiansk depósilos del Pérmico 
Superior ó {)iso Tartariano, formados de margas de colores 
blanco, gris verdoso, verdes, rosados y rojos, que alternan con 
lechos de caliza blanca, gris, y areniscas grises de diversos gra- 
nos. 

La ribera derecha del Volga, entre Kosinodemiansk y Xijni 
Novgorod, iiuiestra los depósitos pérmicos superiores en lodos 
los acantilados, cubiertos unas veces por depósilos postpliocé- 
nicos y otras por depósilos mesozoicos. El Pérmico Superior 
alcanza aquí más de cien metros de potencia y se compone de 
una sucesión de margas, areniscas, conglomerados y calizas es- 
casas, que se agrupan de arriba abajo en cinco horizontes de 
diferente carácter petrográfico, á saber: 

A.— Arcillas y margas con capas de caliza intercaladas. 

B. — Arenas y conglomerados con margas subordinadas. 

C. — Margas y arenas con areniscas subordinadas. 

D.— Areniscas y arenas con margas subordinadas. 

E.— Areniscas y arenas con capas de caliza y conglomera- 
dos. 

De estos cinco horizontes los más constantes en todos los 
cortes naturales y los más bien definidos y caracterizados son 
los B. y C; el horizonte A. sólo se encuentra en muy pocos 
punios sin alcanzar una extensión suj)erficial considerable, por 
haber sido casi totalmente destruido por laero.-^ión, y en cuan- 
to á D. y E. sólo son visibles cerca de las aldeas de Yssady, 
Barmine y Bielogorka, pues generalmente están cubiertos por 
taludes de escombros al pie de los acantilados. Arcillas grises 
con capas de arenas subordinadas, caliza y conglomerados que 
pertenecen al Galloviano Inferior, al Kinnneiidgiano y al V'ol- 
giano, formando pequeñas islotes aislados, cubren á los depósi- 
tos pérmicos superiores en las inmediaciones de Yssady, Bar- 
mina y Wassiissursk. Los depósitos poslpliocénicos los re{)re- 



72 
sentan arcillas legamosas con pocos guijarros de rocas crista- 
linas. 

Abajo de Yssady, en el borde derecho del Volga, se ve un 
corto que en la parte superior se compone de limo amarillento 
lepamoide, que cubro á depósitos volgianos del horizonte de 
Oxynotieeras calenalutum, que descansa en depósitos Kime- 
ridgianos pertenecientes á la zona de Hoplites, apoyándose di- 
rectamente en las areniscas del Calloviano Inferior, y en la ba- 
se de los estratos del Pérmico Superior, compuestos de mar- 
gas abigarradas, arenas y conglomerados con margas subordi- 
nadas y margas con intercalaciones de calizas, sedimentos que 
corresponden respectivamente á los horizontes C. D. y E., ho- 
rizontes que se encuentran también entre Yssady y Nijni Nov- 
gorod. 

En la orilla de la ciudad de Nijni Novgorod hay lugares en 
las barrancas Yaiilo y Gamp donde se encuentran cortes del 
Pérmico Superior, que permiten reconocer en unos lugares los 
horizontes A. B. y C. y en otros los horizontes inferiores D. y 
E. En las capas superiores del Pérmico Superior se encuentra 
una capita de caliza despedazada con numerosos individuos 
de especies diferentes de Anthracosidae que pertenecen á los 
grupos Palaiomutella Keyserlingi, Paloeoanodonta Fischeri, 
etc. 

De Nijny Novgorod á Moscou. — Al principio se atraviesan 
depósitos fluviátiles recientes para encontrar en la ribera de- 
recha del río Klinzma una faja angosta de Pérmico cubierta 
por el Pérmico Superior ó Tartariano, más adelante una ban- 
da estrecha de calizas del Carbónico Medio en donde se en- 
cuentra Kuwrow, siguen después los sedimentos pérmicos hasta 
un poco antes de Hogar á Wladimir, en donde el Pérmico 
desaparece para ser reemplazado por los depósitos volgianos 
del valle de Moscou, que hemos descrito al ocuparnos de Mos- 
cou, y sobre cuyos depósitos continúa el camino hasta la ciu- 
dad do Moscou. 



TERCERA PARTE. 



EXCURSIÓN A LAS MONTAÑAS DEL (. AlCASO. 



CAPITI LO I, 



DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA. 



Nuestra excursión al S. d.' la Rusia partió de la ciudad de 
Moscou sobre la línea del camino de fierro de Moscou á Koursk 
por Tula y Orel. En esta reijión se ven en general mayor ex- 
tensión de tierras cultivadas que al O. de Moscou. Al salir de 
esta ciudad se atraviesa el valle del río Yaouza para entrar en 
el valle ancho del río de Moscou y seguir en un gran tramo su 
curso. Después de una hora do camino se llega á Podoisk si- 
tuada sobre el río Pakra, donde hay establecida una gran fá- 
brica de cemento de Portland que utiliza las calizas carbonífe- 
ras de los alrededores. 

Cerca de la estación de Serpoukhuns se corta el rio Oka ya 
mencionado como uno de los importantes ailuentes del Volga, 
limitado en su ribera izquierda por colinas pintorescas. Esta 
es una región de muy activo comercio y de importantes in- 
dustrias. 

Al S. del Gobierno de Tula y en toda la región del S. de la 
Rusia de Europa se extienden con gran uniformidad las lla- 
madas tierras negras Tchernozom, ricas en humus y de gran 
espesor. Estas tierras son excelentes en los Gobiernos de 
Koursk, Woronesk y Tschernigov cultivándose en grande es- 



76 
cala los cereales. Estos Gobiernos de la Rusia son por conse- 
cuencia de los más productores en granos. 

La ausencia de bosques es manifiesta, las llanuras se pro- 
longan en extensión increible solamente interrumpidas por 
pequeñas elevaciones cónicas de 5 á 8 metros de altura, que 
por su forma regular é igual para todas se reconoce inmedia- 
tamente que son o! fruto de una obra artificial. En efecto, los 
estudios y excursiones hechas en una multitud de ellas de- 
muestran que son túmulos construidos á la manera de nues- 
tros Tetelles donde reposan restos humanos y se encuentran 
multitud de objetos que han enriquecido notablemente los 
museos. Estos túmulos distribuidos á millares en aquellas in- 
mensas llanuras se designan con el nombre de Koiirganes, en- 
contrándose á veces alineados y agrupados en tal número que 
han modificado la uniforme topografía. Las habitaciones y al- 
deas son notablemente diferentes de las que hemos descrito 
para la parte central de Rusia y los Urules. La escasez de ma- 
dera obliga á los campesinos á construir sus casas con techos 
de zacate de una manera setne.jante á los jacales de nuestros 
indios, teniendo por esto las aldeas un aspecto triste y mise- 
rable. 

La región entre Koursk y Kharkow es muy interesante á 
causa de las anomalías magnéticas que allí se verifican, como 
sucede cerca de la ciudad de Kotchetovka donde la aguja iman- 
tada se estaciona casi perpendicularmciite á la dirección del 
meridiano. 

Antes de llegar á la ciudad de Bielgorod se pasan algunas 
lomas importantes para entrar á la cuenca llamada del Donetz, 
célebre por las importantes capas de carbón que allí se en- 
cuentran. 

Una serie de lomas alargadas y paralelas limitan dicha cuen- 
ca carbonífera, lomas coronadas por anchas mesetas y surca- 
das ya por valles de erosión, ya por valles abiertos que han 
resultado de los plegamientos á que han estado sometidos los 
depósitos geológicos de la región. La licna i^s en general mi- 



serablc y sin cullivo y el |)aiií)rama de la región ts inliresanle 
á causa (iel mnixTO de aldeas dist-ininadas que a^TUpan sus 
caseríos alrededor de rada mina de carbón y de cuyas diosas 
generalnienle |)¡nladas dt* blanco, sobresalen las altas cbime- 
neas de los liornos de coke. 

Las mesetas extensas que limilari el horizonte se leriiiinan 
á veces por kour^'anes. 

AI Sur del río Donelz y al partir de Kliarkou la estepa se 
nos presenta absolutamente desnuda, prolorifíándose hasta las 
riberas del mar de Azov en dirección de lloslow así como 
también del lado occidental y S.O.; pues la estepa desierta pe- 
netra á la Crimea por el istmo de Perekow ocupando toda la 
parte plana del N. y faldeando la cadena de montañas del S. 
de la península. Hay que notar que la estepa ribereña del mar 
de Azov es muy estéril á causa de la sal que impregna las tie- 
rras. 

El mar de Azov que recoge las aguas del río Don, del que 
es afluente el Donetz, se halla ¡imitado al O. por las costas de 
Crimea y al N. y E. por las llanuras del territorio de los Cosa- 
cos del Don. Prolongadas lenguas de tierra que parten de Cri- 
mea y del Cáucaso forman al S. el estrecho de Yenicalé, por 
donde el mar de Azov se comunica con el mar Negro. El mar 
de Azov es de poco fondo (cerca de 10 metros, término me- 
dio), recibe los productos ((ue trae el Don en suspensión. Las 
aguas cerca de las costas del N. y E. son dulces, en el medio 
ya son saladas. El río trae en general más aguas que las que 
evapora el mar y en la boca de Kerlch se ve que la corriente 
de agua avanza hacia el mar Negro. 

Desde Hostow sobre el Don y desde las orillas del mar Ne- 
gro siguiendo hacia el S.E., se cordiniia uniformemente la es- 
tepa hasta Stawropol y los pantanos de Manich. interrumpida 
por ondulaciones de poca im[)orlancia; la llanura no cambia 
sino hasta cerca de la estación Mineralnyawody donde co- 
mienzan á presentarse algunos cerros cónicos aislados espar- 
cidos en la estepa. t>ntre cuyas alturas mencionaremos los 



78 

montes WcsHind de 884 metros de altura sobre el mar, Byk 
de 816, Razwalka de 924 y el Piatigorsk con 1398 metros so- 
bre ol mar. Más allá de estas montañas se extiende de nuevo 
la llanura que se limita por el S. con los primeros contrafuer- 
tes de la cadena de montañas del Cáucaso. 

Un ramal del ferrocarril de Wladikaukas parte de la esta- 
ción de Beslaw hacia Petrowsk en el mar Caspio. Por esta ru- 
ta se atraviesan dos importantes serranías que alojan en su 
medio un ancho valle sobre el que está situada la población de 
Grozny, inmediata á importantes fuentes de petróleo última- 
mente descubiertas. 

El Cáucaso. — Siempre se ha convenido en colocar las mon- 
tañas del Cáucaso dentro del continente llamado anteriormen- 
te asiático, pues que el mediterráneo primitivo se extendía al 
O. comunicando el mar Negro con el mar Caspio por la pro- 
funda depresión de las llanuras de Manitch al N. de dichas 
montañas en el istmo llamado Pontino-Cáspico. El mar Caspio 
se ligaba con el de Aral por la depresión Aralo-caspiana, que- 
dando así toda la cordillera del Cáucaso separada de la Rusia 
merioriional y ligada por el S. con el Asia menor, á la Arabia 
yá la Persia, formando parte de dicho continente. Los moder- 
nos trabajos de los físico-geógrafos citan la cordillera del Cáu- 
caso dentro de los grandes sistemas de montañas que se agru- 
pan al S. del vasto continente de la Eurasia. Pocas cordilleras 
presentan en el mundo los rasgos de una absoluta unidad, las 
crestas dentelladas del gran Cáucaso se extienden sin inte- 
rrupción de un extremo al otro del istmo Pontino-Cáspico en 
una longitud de 1200 kilómetros. La oricnlación general es 
del N.O. al S.E., no sufiiendo sino muy débiles inflexiones. Se 
prolonga por su extremo N.O. por intermedio de la penínsu- 
la pequeña de Kertch, con la cadena de montañas del S. de la 
Crimea que siempre se ha consideíado como su prolongación 
bajo el punto de vista orográfico. Geológicamente el todo 
constituye una sola individualidad. Islotes volcánicos y bajos 
fondos alineados en la prolongación de la pequeña península 



70 

de Apchoron en ol mar Cii'ípio, establecen la unión enlrc el 
Ciíucaso y la península tIeTasinan en los bordes onenlales de 
esta depresión, lij,'án(lose de este modo el Cáucaso al poderoso 
relieve del Asia meridional. Poco más ó menos á igual distan- 
cia de los dos mares, el Cáucaso sufre un notable cstre( lia- 
mieiito y forma un cuello relativamente t)ajo (jue ha permitido 
un paso fácil entre las dos vertientes y que ha sido aprovecha- 
do para tránsito desde la antigüedad durante las invasiones de 
ios bárbaros del Asia hacia las regiones de la Europa occiden- 
tal. Actualmente el gobierno ruso lo ha hecho aún más accesi- 
ble abriendo una ruta militar que liga la ciudad de Tiflis en la 
vertiente meridional, con la de Wladikaukas, en la vertiente 
del N. en donde termina el gran ferrocarril de Rostow, Koursk, 
Tula y Moscou. 

La porción del Cáucaso al O. de la ruta iiiililar, de estructu- 
ra más uiiifoiiiic, contiene las más altas montañas, tales como 
el Elbrouz, la más alta de todas, con 5640 metros sobre el ni- 
vel del mar, el Kochiautaou, el Kazbeck, etc. En el Cáucaso 
orienlal por el contrario, los elementos componentes se hallan 
irregularmente distribuidos, no presenta montañas muy eleva- 
das pero la anchura media es mayor, sobre lodo en la región 
conocida con el nombro del Daghcstan, en la vertiente del N. 
Todo lo que liemos expuesto anteriormente se refiere al Cáu- 
caso propiamente dicho ó gran Cáucaso. El valle del río Rion, 
que desagua en el mar Negro, y el ancho y alargado valle del 
río Koura que desemboca en el mar Casjiio, sefiaran esta ca- 
dena de otra menos importante y casi paralela llamada el pe- 
queño Cáucaso ó Antecáucaso, cuyas faldas meridionales van 
á morir en la llanura do Armenia. Las montañas de Souraní, 
que separan los valles del Rion y del Koura, establecen lo 
unión del grande y del pequeño Cáucaso. 

I^a vertiente N. del gran Cáucaso es más ancha, y por con- 
siguiente de pendiente suave, en tanto que la vertiente S. es 
en general abrupta; la línea de división de las aguas es á veces 
una cresta aguda ó á veces una pequeña meseta pantanosa. 



80 

A despecho de !a unidad orográfica de toda la cadena del 
Cáucaso, su topografía es muy complicada y las sierras com- 
ponentes se ligan en general por estribos que forman entre sí 
grandes valles longitudinales. Algunas veces las grandes cimas 
sirven de nudos orográficos, por ejemplo el Adai-Goh, de 4650 
metros que liga la cresta principal con una sierra lateral pa- 
ralela que forma con el macizo principal un gran valle longitu- 
dinal. Los valles transversales son igualmente frecuentes y es 
justamente uno de estos valles el del río de Terek, que ancho 
y profundo pasa por Wkulikaukas y se prolonga normalmente 
á la cadena liasta el cuello de la Cruz, por donde pasa la ruta 
militar de Georgia. Del lado S., el valle transversal del Aragva 
se prolonga hasta cerca de Tiflis, ya unido con el valle del 
Koura. 

Llama verdaderamente la atención el trazo y el buen estado 
de la carretera militar de Georgia. La longitud total de este 
camino entre Wladikaukas y Tiflis es próximamente de 200 ki- 
lómetros, con una pendiente media de 5 por ciento y con un 
desnivel total entre Wladikaukas y el Cuello de la Cruz de un 
poco más de 1000 metros. Este camino, antiguo sendero que 
dio paso á las inmigraciones asiáticas hacia la Euro[ia, fué 
construido por el príncipe Vorontzow para facilitar el tránsito 
de las tropas durante las guerras con los turcos; su construc- 
ción tardó 60 años y fué terminado en 18G3. 

El camino militar de Georgia que corta las montañas del 
Cáucaso, ligando como hemos dicho las llanuras del S. de la 
Rusia con la plaza fuerte de Tiflis en las márgenes del Koura, 
comienza en la ciudad de Wladikaukas á 715 metros sobre el 
nivel del mar, pintorescamente situada a las orillas del rio 
Terofk, en el valle que comunica con las mesetas de Staw- 
ropol. Debemos pasar el río y avanzar un poco más al Sur 
siguiendo su curso todavía en la llanura, tocando el jardín 
de K(;(lanle y el campanionlo dv. cosacos de Baila, para llegar 
á donde el río Tcreck comienza á angostarse y á mostrarse en 
toda su magnificencia las altas montañas corladas en paredes 




c 



n 



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o 



O 





o 



81 

acantiladas de increíble altura formando entre sí las gargantas 
di* Darifl conocidas por los jinliyuos, según '-e supon*', b.ijo el 
nmnbre de Tut-rlas de S:iniiala, lugar eslrecbo. dando iipt-nas 
paso al rio val ramiiio (pie adquiere más al S. mayor pendien- 
te. El Tereck adcjuiere la velocidad de un torrente y un poco 
más l(»jos el valle se ensancba de nuevo, permitiendo distinguir 
á la derecba la majestuosa cima nevada dil Kasbeck, y a su 
pie el grande ventisquero de Dievdorok. El Kasbeck ofrete una 
vista admirable desde el caserío df la aldea de ese nombre, 
donde se halla establecida la posta. 

El paisaje á uno y otro lado de la ruta militar en esta región 
se embellece á causa de la multitud de ruinas de antiguos cas- 
tillos y conventos primorosamente situados en los contrafuer- 
tes, en las laderas y aun en lugares que á primera vista son in- 
accesibles, y por todas parles miserables aldeas de pastores cu- 
yos rebaños se ven desparramados en aquellas pendientes la- 
dcra?-. En esla región, á la salida de las gargantas de Dariel y 
aun cerca de la posta de Kars, el rio Tereck se halla limitado 
por terrasas de origen glacial, características por el contraste 
que producen las laderas de fuerte pendiente con las mesetas 
cortadas bruscamente por el río. 

Las paredes acantiladas de Dariel ofrecen multitud de acci- 
dentes geológicos que distraen á cada paso la vista del via- 
jero. 

El Kazbeck es un cono volcánico enorme compuesto ile dos 
cimas de las cuales la más esbelta es la única visible desde la 
estación. De su base se desprenden angostos talwcgs que van 
poco á poco ensanchándose hacia abajo y por los que escurren 
poderosas masas de hielo acumuladas formando ocho grandes 
ventisqueros, siendo el ya citado de Diewdorok en los flancos 
orientales uno de los más importantes. Cerca de donde termi- 
na el ventisquero, el lalweg se une á la barranca que desem- 
boca en el río de Tereck, por la que descienden los productos 
de terribles avalanchas que producen á veces perjuicios de 
consideración en el tramo del (aminti militar que se halla más 
abajo de la confluencia de las dos barrancas. 



82 

('ontinuando el camino al S. sobre el valle del Tereck, poco 
á poco el río va adquiriendo menos importancia; siempre el 
paisaje es agradable, pues que se dominan por el N., en direc- 
ción del camino recorrido, las grandes montañas cuya altura 
puede apreciarse entonces; se pasa la posta de Kobi y se llega 
por fin á una especie de meseta irregular; después se llega al 
Cuello de la Cruz "Krestov^^aia Gora," parte más alta del cami- 
no sobre la cresta central del Cáucaso y á una altura de 2788 
metros sobre el mar. 

Bien pronto después que se ha pasado el Cuello de la Cruz 
se tiene un golpe de vista grandioso sobre la vertiente S. del 
Cáucaso, donde se extienden los grandes contrafuertes de la 
cadena central, dejando ver á su pie, como profundas cañadas, 
sus valles transversales entre los que domina el valle del río 
Aragwa, cuya falda izquierda surca el camino descendiendo en 
zig zag un poco más allá de la posta de Goudaour, laberinto 
que termina en la pintoresca estación de Mlety rodeada de las 
altas montañas que el camino ha flanqueado á través de nu- 
merosos y grandes tajos labrados en las lavas volcánicas que 
cubren las ladcra'í de estas alias montañas. Aquí se encuen- 
tran grupos graciosos de árboles y selvas que cubren las lade- 
ras por encima de las cuales asoman los picos nevados de la 
cadena central. Más abajo el valle se angosta y la ruta pasa 
por un angosto desfiladero en donde puede decirse termina el 
aspecto grandioso y abrupto del Cáucaso. De allí en adelante y 
á medida que se avanza hacia la parte inferior de los valles, la 
vegetación es más abundante y el camino sólo se limita por 
bajos contrafuertes. Así se pasan las estaciones de Passanaour, 
Ananaour y Douchet, en cuyo trayecto se divisan las pintores- 
cas habitaciones de Georgianos y ruinas de antiguas fortalezas 
atrevidamente situadas en las cimas que limitan el valle. 

A 15 kilómetros de Douchet, cerca de la unión del Aragwa, 
que hemos dicho sigue el camino desdí^ la cima de la c;ulena, 
con el ríoK()nni,se halla situada la pequefia aldea deMtskhet, 
lugar célebre por haber sido en otro tiempo la capital de la 
Georgia. 



o 

> 

O) 




88 

Lornas de poca altura limitan el río Koura; el terreno se 
vuelvo arillo y cornií-nza á dominarse el graíide caserío de la 
ciudad de Tiflis <\{H' descansa al pie de una mordaña del lado 
del S.O.; al SAI. la liniílan lomas de |)Oca altura cuyas curvas 
sigue el ferrocarril transcaucásico. El río Koura corta á la ciu- 
dad, comunicada por cuatro grandes puentes desde los que 
se disfruta de una vista agradable. Tiflis es una ciudad que 
conserva mucho de su carácter ori<'nlal, con su laberinto de 
calles angostas y tortuosas, y sus barrios armenio, persa, tur- 
co, etc. Por cuyos puentes y calles circula la población más 
heterogénea, encontrando á cada paso ti[ios de razas diferen- 
tes. La aridez general de la región, un clima seco y cálido y 
un cielo siempre azul, completan el carácter de esta vida en- 
teramente asiática. 

Réstanos sólo, para completar este bosquejo, dar una idea del 
aspecto del suelo entre Bakou y Hatoum, sobre la línea del 
camino de íierro transcaucásico; es decir, de los grandes valles 
del Koura, que desemboca en el mar Caspio y del de Rion en 
el mar Negro, que siguen aunijue en sentido inverso una direc- 
ción casi paralela al gran Cáucaso del lado N. y del Antecáu- 
caso ó pequeño Cáucaso del lado S. 

En el tramo de ferrocarril de Tiflis hacia las costas del mar 
Caspio, sigue en casi todo su trayecto al ancho valle del río 
Koura, primero por su margen izquierda bordeando las coli- 
nas y después las mesetas que limitan las estepas de los Kir- 
ghises. Cerca de la estación de Foily corta al río por un puente 
y faldea las colinas que forman los primeros contrafuertes del 
Anlecáucaso descendiendo hacia la ciudad de Jeiisavelpol, en 
donde comienza el mayor ensanchamiento del valle del Koura 
en las áridas estepas transcaucásicas, cubiertas en partes de 
maleza, con suelo muy permeable, en el que se pierden las 
aguas de multitud de arroyos ipie descienden de las series de 
montañas que las limitan. La naturaleza geológica y los acci- 
deides que en dichas formaciones se han verificado, determi- 
nan un activo trabajo de erosión manilitsto en el aspecto va- 

c'ongreso.— 6 



84 

riado que ofrecen las montañas desprovislas de vegetación y 
que son más y más caiacteríslicas á medida que se aproxima 
á las mesetas vecinas del mar Caspio, donde el ferrocarril cam- 
bia de dirección paia marchar hacia la ciudad de Bakou, de- 
jando ver al occidente ias mesetas cortadas en cantiles y las 
estepas arenosas y desiertas por las que circulan largas cara- 
vanas de camellos que recorren aquellas soledades. 

El panorama es más ameno cuando se va de Tiflis á Batoum 
en las costas del mar Negro, porque el ferrocarril siguiendo ha- 
cia arriba á lo largo del Koura, el valle de este río se angosta 
pasando á veces por estrechas gargantas y porque las montañas 
que las limitan se hallan en gran parte cubiertas de vegetación. 
Siempie ascendiendo enmedio de un paisaje de los más varia- 
dos, se llega al límite del valle del Koura á una altura de 2900 
metros sobre el niiir, lugar donde se enlaziin los contrafuertes 
del grande y del pequeño Cáucaso. La vía asciende de nuevo, 
loma el cauce del río Rion y llega á la pintoresca ciudad de 
Koutais sobre un ramal del ferrocarril. El contrasto es muy 
notable entre los valles del Koura y del Rion, pues mientras 
que en el primero las montañas sin vegetación y las estepas 
sin agua dan un suelo sin cultivo y estéril, de Koutais hasta 
Batoum sobre el Rion la vegetación es abundante, la vía corre 
entre calzadas limitadas por árboles, sembrados, hortalizas y 
jardines. Este paisaje es comparable al de la rica región que 
nuestro ferrocarril de Veracruz cruza abajo de la ciudad de 
Orizaba. 

Una pequeña excursión que se verificó sobre el ramal del 
ferrocarril que va de Souram hacia Tiboul nos permitió admi- 
rar los pintorescos parajes de Abas-Touman, que se hacen cé- 
lebres cuino estaciones do salud á causa de la suavidad de su 
clima y pureza del aire. 

La península de Crimea se halla unida á la Rusia por el ist- 
mo de I'ereküf, al S. del cual se extiende la gran llanura con 
aspecto semejante á la del N. del istmo en el gobierno de Ye- 
katerinoslau, llamado en otro tiempo la Taurida. Estas eslepas 



85 
son áridas y secas como las dí'l territorio do los cosacos del 
Don. Al S. de la península fn'nte á las costas del mar Negro 
se extiende una alia cadena de montañas cuya longitud se pue- 
de estimar en 180 kilúmelros, desde cerca de la punta de Clier- 
sonese al S. de Sebastopol, hasta el estrecho de Yenikalu en 
donde se comunica el mar de Azov con el mar Negro. I^s dos 
lenguas de tierrra que forman el estrecho en las inmediaciones de 
Kerchlson enteramente semejantes en su naturaleza y forman 
la unión entro las montañas de Crimea y las del Cáucaso de- 
finiendo lo nnidad oroí,'ráíica y geológica de las dos cadenas de 
montanas. I.a dirección de la cadena de Crimea no correspon- 
de enteramente á la del Cáucaso y se unen bajo un ángulo muy 
obtuso cuyo vértice se halla en el estrecho de Yenikalé. 

La cadena de montañas de Crimea, de curso muy irregular, 
presenta los caracteres de una gran denudación que se mani- 
fiesta por la gran desigualdad de sus vertientes; la del N., que 
ve hacia las llanuras de la Tauíida, es de pendiente suave y 
se pierde poco á poco en las secas y estériles estepas; en tanto 
que las vertientes del S. son abruptas y las laderas de las mon- 
tañas se hunden rápidamente en las aguas del mar Negro. Es 
por esto que no se encuentran frente á las altas montañas pla- 
yas anchas y arenosas y de este carácter rocalloso del litoral 
meridional del mar Negro nace el vigor de sus líneas y lo bien 
desgarrado de sus costas. La belleza de los paisajes y el clima 
dulce y apacible hacen de las costas de Crimea uno de los lu- 
gares más frecuentados por los rusos del X. Excursiones fue- 
ron hechas por los geólogos durante los días del Congreso, á 
las muy interesantes montañas deSoulak, Aluchta, Yaita: á las 
escarpadas montañas cerca del Convento de San Joi-ge en 
Chei-soncse y á las lomas que rodean la Bahía de Sebastopol, 



CAPITULO 11, 



DESCRIPCIÓN GEOLÓGICA 



De Moscou á Knr.^/:. — En d trayecto de Moscou á Podolsk 
los depósitos pleistocénicos cubren á los depósitos volj:ianos y 
jurásicos que hemos descrito de los alrededores de Moscou, 
solamente que las arenillas inferiores Q}d y la arcilla glacial 
con cantos, pardo rojiza, se desarrolla poderosamente cubrien- 
do gran parte de los depósitos volgianos y jurásicos, que se 
presentan en los cortes de las barrancas y arroyuelos en tra- 
mos ó porciones más ó menos bien conservadas, pero cuya 
potencia total disminuye gradualmente á medida que se cami- 
na hacia el Sur. Debajo del Jurásico se descubren en el río 
Bakhra las calizas carboníferas del piso Moscoviano Cj. 

En la ribera izquierda del Bakhra estas calizas carboníferas 
alcanzan 2\ metros de altura en un corte natural explotado 
para la fabricación de cemento. Sígún Nikitin los trabajos de 
explotación de las canteras han demostrailo en estas capas el 
orden de sucesión siguiente: 

1. Arcilla glacial aproximadamente 3 metros. 

2. Caliza amarilla dolomítica despedazada. 

3. Capa mai"güsa de color verduso. 

4. Caliza coralina anuirillenla con Syringopora parallela, Au- 



lopora macroütoma, Chaetctos radians, Bothrophyllum coni- 
cum, Fenostella vcneris, Polypora inarüs, etc. 

5. Dolomía arcillosa verdosa. 

tí. Mármol amarillo podoliano. Es una caliza bastante dura 
para adquirir un buen pulimento, conteniendo numerosos co- 
rales, cidaris y foraminiferos. 

7. Dolomías verdosa arcillosa. 

8. Capa de piedra socle tierna y blanca con escasos Spirifer 
mosquensis, Productus semireticulatus, Archeocidaris rossica; 
fósiles que también se encuentran en la capa de mármol po- 
doliano. 

El piso Moscoviano hálkse bien caracterizado en las inmedia- 
ciones de Serpukow y en muchos lugares puede verse la tran- 
sición de la caliza moscoviana á la caliza de la sección inferior 
que los geólogos rusos denominan piso de Serpukow Cf c que 
corresponde al subpiso de Spirifer Klieni. El piso contiene en 
la parte superior arcillas grises y rojizas, muy ricas en produc- 
tus lobatus Sow,, Alhyris ambigua Sow. y Spirifer Kleini Fisch.; 
en la parte inferior las arcillas pasan á calizas dolomíticas com- 
pactas grises y á verdaderas dolomías, que, además de los fósi- 
les anteriores, encierran especies características de la caliza de 
montaña de la Europa occidental, tales como Productus cora, 
Productus punctatus, Productus scabriculus, Orthis resupina- 
ta, Martinia glabra, Streptorynchus crenistria, etc. 

Comparando sondeos hechos en Moscú, Podolsk y Serpu- 
khow, se ha demostrado que el piso Moscoyiano viene arriba 
de la caliza de montaña y no debajo como creían Trautschold, 
Konink y otros. Los resultados de estos sondeos y el estudio 
hipsomélrico déla cuenca de Moscú demuestran que los depó- 
sitos de dicha cuenca buzan débil pero claramente de los bor- 
des al centro, apareciendo en los bordes los depósitos más an- 
tiguos. 

Estos depósitos carboníferos muy bien desarrollados se ex- 
tienden hasta más allá de Tula, caminando hacia el S., con la 
circunstancia de que el horizonte superior que conserva los 



80 

caracteres del Moscoviano hasta llegar á la t^laciuíi Unjtewa, 
falta completamente en la ciiL-nca «leí río rp.-i, 'm < "v . ribera 
¡Zíjuiertla está edificada la ciudad de Tula. 

En los depósitos cuaternarios se nota, en el tramo compren- 
dido entn- Serpukhow y Tula, que los depósitos jrlaciales de 
blücks erráticos son sustituidos por depósitos arcillosos de las 
terrazas y depósitos arcillosos legamoííos del tipo meridional 
del Cuaternario. 

Los depósitos de la sección inferior del carbonífero en la 
cuenca del Upase componen del piso flalcarífero C'j con Pro- 
ductus giganteus equivalente al mountain limestone de Euro- 
pa occidental y el piso Ilullífero más bajo ('.\. El piso Clalcarí- 
fero de Produclus giganteus se subdivido, según Nikilin, en 
tres subpisos: caliza de Spirifer kleini, caliza de Productus 
striatus y caliza de Stigmaria ficoides. 

El piso Elullífero lo forman anillas y areniscas que alternan 
con lechos de carbón, que presenta la particularidad de ser 
muy semejante á las lignitas, lanío por sus caracteres físicos 
como por su composición química. 

Estos despósilos carboníferos que en la cuenca del Upa se 
ven descansando sobre calizas de edad devoniana, van dismi- 
nuyendo de espesor en los horizontes superiores, de tal mane- 
ra que no se descubren en las barrancas más que la caliza de 
Stigmaria ficoides y debajo el piso Ilullífero. 

En el Gobierno de Urel las arcillas cuaternarias legamosas 
cubren en algunos tramos á las calizas carboníferas y en otros 
á los depósitos arenáceos devonianos. Entre la ciudad de Orel 
y la de Kursk desaparecen las calizas carboníferas y encima 
de los depósitos devonianos se ven arcillas del Calloviano, so- 
bre las cuales viene un grupo de estratos que petenecen á la 
porción superior del Cretáceo comprendiila entre el Cenoma- 
miaiio y el Tiiroiiiaiio. 

De Kursk á Karkow los depósitos cuaternarios adquieren 
una gran preponderancia y consliluyen el subsuelo en caí-i lo- 
do este trayecto, alcanzando potencia muy con«iilerable los lé- 



90 

gamos grises y nmarillontos, y sobre lodo en los cortes profun- 
dos del terreno asoma en el íbndo el Cretáceo representado por 
depósitos pertenecientes en su mayor parte á la Creta blanca. 

Los depósitos de la Creta blanca háilanse cubiertos cerca de 
Biclgorod y hacia el Oeste por sedimentos terciarios, que ocu- 
pan una grande extensión y se continúan más al S. de Khar- 
ko\v. Los estratos terciarios son principalmente de arcillas are- 
náceasjglauconiosas de color verde y gris verdoso, en la parte 
inferior, y arriba arenas cuarzosas blanco-amarillentas. En la 
ciudad de Kharkowhay cortes naturales de esta formación en 
los cuales se ven, muy especialmente junto al jardín de la Uni- 
versidad, arcillas glauconiosas gris verdosas y arcillas arenáceas 
paleógenas, cubiertas por arenas blancas y amarillentas, pro- 
bablemente del \)ho Sarmatiano del Mioceno superior. 

Un profundo pozo artesiano abierto en la ciudad ha revela- 
do la sucesión descendente de las capas: 

1 Aluviones 4.5 

2 Roca de Kharkow 10.8 

3 Arcilla cal carífera verde azulada 9.8 

4 Arenas fosforíticas glauconiosas gris ver- 

dosas 1 L7 

5 Arcillas verdes en parte margosas en par- 

te siliozsas 3.2 

6 Margagris 15.7 

7 Creta blanca 78.6 

8 Creta iizul 159.9 

9 Marga gris ó azul 57.2 

10 Marga glauconiosa azul verdosa 14.6 

11 Arcilla margo glauconiosa 189.0 

12 Arcilla verde arenosa 19.5 

13 Arena glauconiosa verde gris. Capa acuí- 

fera 39.0 

Total 649.4 



91 

14 Arcilla a(»izarra(la azul obscura, probahle- 
ineiile jurásica. 

La [irofuiulidad del pozo es de G49.5, con diánietro de 9 cvuVi- 
nictros y gaslo de 40,000 sceaiix de aí,'ua á 25'^5 de lenipera- 
iura. 

Kl .lurásico aflora cena dt- la vía férrea en el valle de Po- 
pi'lmiclika y cerca de Tetrovskole. En las inme<liaciones de 
Slawiansk además del Jurásico st» encui'ntran calizas, dolomías 
y rocas salíferas que son la continuación de los depósitos pér- 
micos de la cuenca de Baklimut. 

Cuenca del Donctz. — Bajo el nombre de cuenca del Donelz 
dice el Sr. Tscbernysclu'W, se deba comprender la parte de la 
Rusia del Sur que está ocupada por depósitos carboníferos del 
tipo litoral, que ofrecen cambios frecuentes de íacies en el sen- 
tido vertical y que encierran capas de bulla. Depósitos de es- 
te tipo afloran en los gobiernos siguientes: Gob. do Kbarkow, 
parte !S.; (.¡ob. de la Taurida, parte oriental; Gob. de Ekalberi- 
noslaw, parte E. y territorio de los Cosacos del Don, parte O. 

Los depósitos carboníferos de la cuenca del Donetz forman 
en su base una serie de capas de areniscas feldespáticas, con- 
glomerados y cuarcitas con intercalaciones de pizarras arcillo- 
sas verdes y rojas y brecbas porfídicas que separan estos de- 
pósitos de calizas grises, y esquistos arcillosos que Tscbernys- 
cbew ba clasificado como pertenecientes del Devonio supe- 
rior. 

El Devonio superior sólo es visible en la cuenca de Kalmious, 
pero perforaciones practicadas en Taganrog demuestran que se 
prolonga bacia el S.E. 

Los depósitos carboníferos del Donelz se subdividen en tres 
grandes secciones: inferior, media y superior, que correspon- 
den aproximadamente á los pisos Dinatitiano, Westpbaliano y 
Slepbaniano. La sección inferior se subtlivide en siete horizon- 
tes y está formada: de calizas dolomitizadas en la base que va- 
rían en color del gris al negro y presentan algunas veces en el 



92 

horizonte superior una estructura olítica, margas silizosas, es- 
quistos arcillosos grises y negruzcos, psaniitas gris azuladas, 
arkosas, cuarcitas y pórfidos subordinados. Los fósiles de esta 
sección son:*lliscina nitida Phill. Productus corrugatus m'Coy, 
Pr. elegans M'Cloy, Pr. giganteus Mart., Pr. latissimus Sow., 
Pr. longispiuus Sow., Pr. Medusa de Ivon., Pr. Nysli de Kon., 
Pr. puslulosus Pliill., 1^1'. puuclatus Mart., Pr. pyxidiforniis de 
Kon., Pr. scabriculus Mart., Pr. seinireticulatus Mart., Pr. uno- 
liferos de Ivon., Chonetes connoidcs Sow., Ch. Dalmani de Ivon., 
Cli. Ilardrensis Pliill., Cii. pa|)ilionacea Pliill., Schizophoria 
Mart., Orlhotlietes arachonidea Phill., I.eptagonia sinuata de 
Ivon., Spirifer ovalis Phill., Sp. trigonalis Mart., Sp. trisulcosus 
Pliill., Marlinia glabra Mart., Spiriferina insculpta Phill., Sp. oc- 
loplicala de Kon., (lamarophoria glo])ulina Phill., Cam. rliom- 
boidea Phill., Rhynchonella acuminata Mart., Rhyn. pleurodon 
Phill., Rhy. pugnus Mart., Rhy. reflexa de Ivon., Dielasma sac- 
culus Mart., Reticularia lineata Mart., Rhipidonella Michilini 
Lev., Aviculopecten Murchisoni M'Coy., Macrodon pinguis de 
Kon., M. bistriíituní l'ortl.,Turboni(ella biserialis Phill., Euom- 
phalus pentangulatus Sow., Phillipsia Derviensis Mart., etc. 

La sección media subdividida en seis series ó subdivisiones, 
está compuesta de: pizarras arcillosas, arcillo-arenáceas yare- 
no-arcillosas; areniscas cuarzosas, calcáreas; psamitas; arkosas 
de grano grueso; caliza arcillosa negruzca y calizas grises, ama- 
rillentas y pardo obscuras. Las calizas no tienen gran potencia 
y entre estos diferentes estratos hállanse intercalados entre las 
pizarras, las areniscas, y las pizarras y areniscas, más de 35 
capas de hulla, cuyo espesor varía entre 0m.05 y L75, y de las 
cuales se cuentan poco más de veinte que pasan de Om.50 de 
espesor. 

No obslanle (pie el espesor medio de estas capas no i)asa do 
Om.75, son el objeto de explotaciones bastante importantes en 
distintos puntos, es|)ecialmento en la región regada por el río 
Kalmiiis. La calidad del carbón varía no solamente de un pun- 
to á otro de la cuenca, sino que estas variaciones se presentan 



taiüo on 1^1 síMiliiIo vorlical al ox|)I(»lar las diferenteís capas, 
ciiaiilo en ol iiori'/onlal sobre la misma capa. F'n unas partes 
el carbón es .scmiantraíitnso i) una verdadera antracita, en otras 
carbón de coke y en otras, íinalmenle, carbón de gas. 

De toda esta poderosa sección media cuya potencia pasa de 
ííOO metros, las calizas, que desempeñan un papel secundario 
por la escasa proporción en que se encuentran en la formación 
del conjunto, contienen una fauna compuesta de especies per- 
tenecientes á los faeneros: Liniíula, Leda, Productus, Scbiso- 
plioria, S|>irifer, Reticularia, Orlliolheles, Dbinetes, Ment/.elia, 
Bradyina, Av¡culo|)eclen, Macrodon, Belleropbon, Naticopsis, 
Nautilus, Philipsia (apareciendo en el borizonte inferior la .Spl- 
rifer Mos(|uens¡s Fisdier), Aviculopinna, Litbostrioton, Mai-gi- 
nifera, (lonocardium, Eupbennis, etc. 

La flora de esta sección media compónese de especies de 
Newropleris, Splienopteris, Pecopteris, Dictyopteris, Lepido- 
phylluiM, I)istrigo[)li¡lluni, Sphenophillimi, Aletliopteris, Annu- 
laria, Calamites, (lordailes, Lepidodendron. S¡;,'illaria, ."^tigma- 
ria, Lepi(lo|.biloides, Asteropbillites, etc. 

La sección superior, de más de 2,000 metros de potencia, 
tiene un carácter petrográfico semejante al de la sección me- 
dia y se subdivide por la constarite presencia de calizas que se 
extienden en toda la cuenca en tres subdivisiones. En esta sec- 
ción las calizas son relativamente más abundantes que en la 
anterior, y en el conjunto de capas predominan los restos ani- 
males sobre los vegetales, y en la fauna se nota la desaparición 
gradual de las formas de la sección media, para ser substitui- 
das por las formas características de la sección carbonífera su- 
perior del Ural, del 'riraii y del t'ppi-r (loal Measure de los Es- 
tados tenidos. 

Encima del Carbonífero viene ima serie de estratos que co- 
rresponden por su fauna á la formación (pie los geólogos del 
Comiló Geológico ruso denomitian Permo-Clarl)onífero del Ural 
y de la Rusia del N., que en la cuenca del Donetz búllase más 
bien representailo en los bordes de la cubeta de Hakhmut. 



1)4 

Compónose osla formación de una alternancia de capas dé: pi- 
zarras arcillosas, más ó menos arenáceas, de colores blanco, 
gris, rojizo y verdoso; areniscas tiernas y resistentes rojas, ver- 
dosas y grises; arkosas y calizas compactas, pardas y rojizas y 
finalmente, calizas arcillosas y dolomíticas blanco amarillen- 
tas. 

Los fósiles de esta formación son en las calizas especies de 
los géneros Entéleles, Nothotiris, Dialesma, Productus, Spirifer, 
Fusulina, Marginifera, Derbya, Athyris, Schizodus, Pleuropho- 
rus, Nuculana, Myalina, Niicula, Allorisma, Bakevillia, Lima, 
Pseudomonotis, Bellerophon, etc., etc., y en las areniscas: Aste- 
rophillites, Annularia, Palaeostachia, Pinnularia, Sphenophy- 
llum, Pecopteris, etc., etc. 

Encima de esta formación de paso ó transición entre 
dos sistemas en concordancia de estratificación en la parte 
occidental de la cuenca, fósiles pérmicos pertenecientes al 
Pérmico inferior que en la cuenca del Donetz se deja di- 
vidir en dos secciones: caracterizada la inferior por calizas 
dolomíticas grises y, amarillentas, alternando con arcillas de 
distintos colores, más ó menos arenáceas y con yeso. La fau- 
na de esta sección, especialmente en la base, se liga íntima- 
mente con la del Permo-Carbonífero y es el equivalente del 
Zechstein inferior del E. y N. de la Rusia. La sección superior 
del Pérmico, de arcillas y margas verdes y rojas con areniscas 
friables, yeso y sal gema, corresponde casi toda á la porción in- 
ferior roja del Pérmico de la Rusia oriental. 

A esta sucesión do depósitos casi horizontales signo después 
de una interrupción la serie de depósitos mesozoicos disloca- 
dos que cubren á los depósitos paleozoicos en estratificación 
transgresiva. De estos sedimentos conócese la edad de todos, 
con excopción de las calizas, areniscas calcáreas, pizarras y ar- 
cillas que vienen en la base, que por estar destituidas de fósiles 
no se puede precisar todavía su edad. En estratificación con- 
cordante se encuentran encima de los anteriores los sedimen- > 
tos del Liásico superior compuosío do pizarras y areniscas con 



95 

nclomnik's Iripartiltis y IlarpoctTíis vecina-s ile llarp. serpr-n- 
tinus .Schlütlu'im. A coiílimiacióii areniscas y pizarras repre- 
sentantes del liajotiano superior, con Ancyloceras próximas 
á la Ancyloceras bifurcalum Quensledl, y especies del género 
Tarkiiisonia. Encima calizas jurásicas «Id ílalioviano con amo- 
nitas del },'rupo Quenstedliceras Lamberti, sobre las cuales con- 
tinúan calizas cuyos fósiles hacen que provisionalmente se con- 
sideren como correspondientes al Oxfordiano y las superiores 
probablemente al Kimorid^'iano. 

El sistema (.iretáceo está representado por depósitos de poca 
potencia compuestos de creta blanca y glauconiosa, con con- 
creciones silizosas, margas cretonas verdosas, arenas blancas 
y glauconiosas con riñones de fosforita, que se consideran con 
probabilidad como depósitos transgresivos sobre el Jurásico y 
en los cuales se han reconocido de manera segura los pisos 
Senoniano yCenomaniaiio y con bastante probabilidad el Turo- 
niano. Como fósiles característicos se han encontrado: Exogy- 
ra haliotidea Sowerby, Vola (Janira) quinquecostata Sow., Vola 
mutábilis Munster, Pectén laminosus Mantell, Pectén membra- 
naceous Nils., Pectén asper Lamarck, Spondylus striatus Gold- 
fus, Terebratula biplicata Sow., T»rebratula squamosa Mant., 
Terebratella kurskensis Ilofm., Rhynchonella latissima Sow., 
etc., etc. Gomo formas típicas senonianas se conocen: Ostrea 
angulata Schiot., Ostrea semiplana Sow., Ostrea flabelliformis, 
Exogyra lateralis Sow., Gryphaea vesicularis Lam., Pectén pul- 
chelus Xils., Granea Igna'.:ergensis Uetziuz, Terebratula obesa 
Sow., Terebratula carnea Sow., Terebratulina Destempli d'Or- 
bigny. Magas pumilus Sow. Belemnitella mucronata Schiot. 

El Terciario en varios de sus pisos cubre por partes depósi- 
tos mesozoicos, pudiéndose aplicar según Tchernyschew la di- 
visión establecida por Sokolow en el Terciario inferior de la 
Rusia del Sur á los depósitos de la cuenca del Donetz. 

Estos depósitos son muy irregulares en su potencia y com- 
posición, aun en puntos á muy corla distancia unos de otros, 
irregularidad que se explica por las condiciones tísicas del fon- 



do do la cuenca en que tuvieron hvj^av los depósitos terciarios 
que en la misma época representaban lacios dilerentes. El más 
bien caracterizado de todos es la marga cretosa del piso de 
Kicw; después de éste vienen las areniscas silizosas y arcillo- 
sas (jue constituyen el piso doKharkowque contieno pocos fó- 
siles, y finalmente, las arenas que forman el piso de Paltawa 
están casi totalmente desprovistas de fósiles. 

Los depósitos neogénicos del Mioceno Superior, Sarmatiano 
y Pontiauo se encuentran en el trayecto de Rostow, el prime- 
ro cerca de Amvrossievka constituido por calizas grises y are- 
nas cuarzosas amarillentas que cubren á los sedimentos car- 
boníferos conteniendo una fauna de agua salobre, y hacia el S. 
y hasta muy cerca de Rostow el Pontiano ó Póntico formado 
de calizas amarillentas y blanquiscas fosilíferas, con numerosas 
especies marinas correspondiendo á la región del mar. 

De Rostow á Wladikavkas se atraviesan grandes extensio- 
nes de terrenos formados por depósitos cuaternarios del Pleis- 
toceno que son depósitos de blocks erráticos, aluviones anti- 
guos y légamos. En algunos tramos la linea del ferrocarril si- 
gue casi el contacto entre los depósitos paleógenos de Piat- 
gorsk después de haber atravesado una regular extensión de 
depósitos recientes sobre los cuales está edificada la ciudad de 
Wladikavkas. 

De Wladikavkas á Grosny. — Estos depósitos fluviales recien- 
tes asientan sobre depósitos glaciales compuestos de cantos y 
guijaiTos de calizas, areniscas y rocas eruptivas; guijarros y 
cantos que se encuenlran ñecuentemenle cimentados consti- 
tuyendo verdaderos conglomerados. Debajo se descubren de- 
pósitos terciarios del Paleogeno y del Neogeno que constitu- 
yen un cinlurón que rodea la falda septentrional del Cáucaso, 
extendiéndose hacia el E. hasta el mar Caspio, al cual costean 
hasta llegar después de una corta interrupción hasta Bakú. 
Estos depósitos dislocados y plegados por los movimientos 
que produjeron los últimos detalles de la cadena de montañas 
del Cáucaso, íonnan dos i)liegues cuyos anticlinales son las 



crestas (le Suji'iisky y 'IVrsky, y los cunlos son corlarlos casi 
normaliiu'iile por el ferrocarril. El eslrudio valle loiigiluilinal 
en cuya extremidad oriental se halla la zona petrolífera de 
Grosny, eslá formada de depósitos paleogenos plegados en an- 
ticlinal y cuhierlüs en su falda y la mayor i)arte de sus laderas 
por depósitos neogenos; el fondo de esle estrecho v;dle lo cu- 
bren depósitos aluviales y diluviales. 

Los pozos de petróleo están abiertos en dos barrancas que 
cortan al pequoño pliegue aidiclinal llamado (iratiensky. Es 
éste un pliegue de poca altura que se levanta en el fondo del 
valle de Grosny, entre los lomeríos de Sujensky y Tei*sky, en 
el último de los cuales se encuentran fuentes termales. 

Los depósitos paleogenos de fírosny están compuestos de 
arenas, areniscas friables, arcillas y areniscas cuarzosas y, se- 
gún Concliin, se agrupan de abajo hacia arriba en: piso nafiífe- 
ro, compuesto do poderosos depósitos de arenas, areniscas 
friables y arcillas hojosas cubiertas por areniscas cuarzosas 
con fuentes termales; piso compuesto de arcillas que cubren á 
rocas naftíferas. Estos depósitos paleogenos descansan en es- 
tratificación concordante sóbrelos sedimentos cretáceos dalas 
montañas negras que son los primeros contrafuertes del Cáu- 
caso en su vertiente septentrional. 

Los depósitos neogénicos son en la base arcillas apizarradas, 
arenas y areniscas, y eiiciiiia alternancia de estas rocas con las 
calizas sarmáticas. 

De Wla(li/:<iv/:a,s ó Tijlis. — Wladikavkas, situada sobre la ori- 
lla del río Terek, se halla construida en los depósitos fluviáti- 
les recientes que se extienden en el fondo del valle que ha si- 
do abierto en los sedimentos terciarios paleogenos, como se ve 
en las eminencias que la erosión ha respetado, y los cuales se 
prolongan formando una faja de anchura irregular al pie del 
Cáucaso, desde el mar Caspio al mar Xegro. 

Después de haber pasado sobre los depósitos lluvialiles se 
comienza la ascensión de la vertiente N. del Cáucaso, en don- 
de los sedimentos de la sección superior del Cretáceo aparecen 



98 

represen tacJos por capas de calizas que cubren á estratos cali- 
zos grises de menor potencia pertenecientes á la sección infe- 
rior del Cretáceo. A 4 kilómetros de Wladikavkas se muestran 
los sedimentos jurásicos delJurásico superior, constituidos por 
dolomías grises compactas, algo s¡l¡zosas,que cerca de Redante 
tienen 45° de inclinación al N.W,, y en las inmediaciones de 
Balta este echado alcanza ya 60°. En este lugar las doloniias 
son de color más claro y menos compactas, en tramos porosas 
y cavernosas y llevan intercalaciones de dolomía arenácea que, 
como la dolomia compacta, contiene algunos individuos mal 
conservados de Rhynchonella. 

A 2 kilómetros de Balta poco más ó menos, los depósitos 
glaciales formados por guijarros y cantos de diversos tamaños, 
algunos enormes, de rocas cristalinas y esquistos, rellenan to- 
das las depresiones y cavidades del suelo originadas por la 
erosión que precedió á los depósitos glaciales al labrar el an- 
gosto vallecito de Balta. 

De aquí al fuerte Djerakhow aparecen de nuevo las rocas 
jurásicas; al principio son calizas oolíticas y más adelante do- 
lomías; unas y otras se inclinan hacia el N. ó el N.N.W. bajo 
un ángulo de 30°, y son reemplazadas á 3 kilómetros de Balta 
por calizas sílízosas en bancos que buzan con inclinación de 
40° al N.N.W., pero esta inclinación disminuye á medida que 
se aproxima uno al fuerte de Djekarkhow. Este fuerte está si- 
tuado casi en la línea de contacto del Jurásico superior Tito- 
niano y el Lias, que viene á quedar formado el último por cali- 
zas apizarradas y margosas de color obscuro que buzan cerca 
de Djekarkhow hacia el S., para cambiar adelante al N. después 
de haber formado unos pliegues de poca importancia. En el- 
vallecito de Vieux Lars, las pizarras arcillosas, margosas y cal- 
cáreas, y las calizas de Lias, tienen su echado al N. en la ver- 
tiente septentrional, mientras que en la meridional la tienen 
de 05° al S.,(jue se conserva constante hasla la aldea de Lars. 

A la entrada de la célebre garganta de Daríel suceden á las 
pizarras liásicas los esquistos con intercalaciones de areniscas 



99 

paleozoicas corlados por diques de porfirilas, diorilas y diaba- 
-sas, (|iU' formal) parle del aüliclinal central en abanico de Da- 
rial, que se halla consliUiído de granito en el centro, sobre el 
cual se apoyan de uno y otro lado los esquistos paleozoicos. 
Los diques de rocas eruptivas que corlan á eslos esquistos son 
más numerosos á la vez (jue de potencia más considerable al 
aproximai-se al macizo granítico gneissico del anticlinal. La re- 
gión granítica de Darial constituye el macizo central de la ca- 
dena principal del Cáucasoy el núcleo tectónico de la cadena. 

Los granitos, según Simonovitcli, forman el núcleo de la ca- 
dena de Kartle Vmeritinsky, y sobre él se apoyan las rocas 
más modernas. La región granítica se extiende basta el valle 
de Dewdorok. 

Adelante de la posta de (ívcleti comienzan nuevamente los 
esquistos paleozoicos atravesados por diques numerosos de 
grunstein. Encima délos esquistos desgastados por erosión se 
extienden grandes corrientes de lavas andesíticas, de estructu- 
ra columnar, procedentes del Kasbek; en algunos tramos con- 
sérvanse desnudos los esquistos y en otros oncuéntranse enci- 
ma de ellos los canchales de los ventisqueros que descienden 
del Kasbek. 

De Kasbek á Kobi sólo se ven los esquistos paleozoicos que 
en algunos puntos llevan intercalados lechos de areniscas, te- 
niendo todos los estratos una inclinación uniforme de 60° al 
N. En tramos, estos esquistos que forman también la base del 
Kasbek se hallan cubiertos jmr corrientes de andsita (|ue á su 
vez están cubiertos por tobas y canchales. El cono del Kasbek 
está formado de andosita que parece haber empezado á hacer 
su aparición á fines del Plioceno, alcanzando su máximum de 
actividad eruptiva en el Pleistoceno, habiendo tenido diversas 
alternativas en su actividad. Antes de la aparición de las an- 
desilas, el Kasbek dio origen á corrientes traquiticas. 

Entre Kobi y el Cuello de la Cruz, que fornuí parte ile la li- 
nea divisoria de las aguas del Cáucaso, continúan los esipiistos 
paleozoicos con inclinación media de (50*' al N., variando entre 

CoDgrvuo.— 7 



100 

45 y 80°, cubiertos y cortados por las andesitas que forman 
conos volcánicos y diques y corrientes en las cuales se presen- 
ta muy perfecta la estructura columnar, especialmente en el 
acantilado enfrente de Kobi. A juzgar por los cantos y guija- 
rros rodados por las aguas que descienden de la región situa- 
da al E. de Sioni, debe haber allí un centro de erupción de da- 
citas. 

Empezando en el Cuello de la Cruz el descenso de la ver- 
tiente meridional, las corrientes de andesitas de amphibola y 
de augita, cubren hasta más adelante de la estación Mlety á los 
esquistos paleozoicos. Enfrente de la estación un corte del te- 
rreno deja ver la sucesión de tres corrientes de lava andesíti- 
ca, cubriendo á los esquistos paleozoicos que tienen cerca de 
este lugar una inclinación de 55° al N.E. y están atravesados 
por diques de roca verde (grunstein). 

Adelante de Mlety termina la corriente de lava andesítica 
en la embocadura del río Tskheris-Tskhali, y de allí en ade- 
delante quedan descubiertos los esquistos hasta 4 kilómetros 
adelante de Passamyr, teniendo en lo general una inclinación 
de 60° al N., pero después de haber formado un pequeño an- 
ticlinal cambian su echado por el de 45° al N. 

Vienen en seguida las pizarras triásicas plegadas que son 
acompañadas primero y substituidas después por calizas que 
según Favre pertenecen al Jurásico superior. Las calizas son 
compactas, de colores abigarrados, unas veces silizosas y otras 
más ó menos arcillosas, y sólo se han encontrado en ellas unos 
cuantos ejemplares de una amonila en mal estado de conser- 
vación. Estas calizas abigarradas se continúan hasta un kiló- 
metro ó poco menos adelante de Anamir, con echado cons- 
tantemente al N.N.E. que varía entre 55 y 70°. En las inme- 
diaciones de Anamir las calizas están onduladas y forman á la 
salida til' l;i población un pequeño anticlinal. 

Continúan hasta Tiílis depósitos terciarios: al principio, cer- 
ca de AiuiMiir, son sedimentos del Paleogeno, formados por 
conglomerados de fragmentos de calizas jurásicas y areniscas 



101 

calcáreas muy dislocadas que buzan al N.X.E. bajo un ángulo 
de 80 á 8"j° y ou liamos lit:erainonte ondulados; cerca de Dou- 
cbel, á la salida de (iinwanni, se presentan las arcillas abiga- 
rradas yesosas, las margas, areniscas y conglomerados del Mio- 
ceno, que en parles si- hallan cubiertos por conglomerados 
pliocriiicos, como en Hadorno, y (jue son cortaílos vn algunos 
punios eiitit* Atiaiiiir y fíurwaimi pítr (l¡t|u<-> de andesila au- 
gílicci. 

En Jsilkani, en el líniilf do la vertiente meridional del C;íu- 
caso, y ya en el vallo del Kura, existe una zona sinclinal de 
Sarniatiano que en Mlskhet es reemplazado por el Oligoceno 
que forma ligeras ondulaciones y pliegues. Areniscas, mai-gas 
y conglomerados constituyen el sinclinal comprendido entre 
las areniscas paleogenas de Ginwani. Antes de llegar á la con- 
fluencia del Kura, el Oligoceno hállase formado de areniscas 
cuarzosas, areniscas glauconiosas y areniscas margosas yesífe- 
ras, que son las que forman los dos pliegues que cxistin entre 
MIzkhet y Tiflis. Esta ciudad está construida sobre dop()sitos 
oligocénicos muy cerca de la línea de contacto entre el Oligo- 
ceno y el Mioceno. 

De Tiflis á Suram se prolongan las formaciones terciarias, y 
cerca de Suram el Sarmatiano ha sido ya casi totalmenle des- 
truido por la erosión, y asoman en muchos lugares las calizas 
senonianas que vienen debajo de las areniscas sarmáticas que 
buzan aquí al S.W. bajo un ángulo de 25°. Las calizas seno- 
nianas bu/an también al S.W. y contienen Ananchites ovatus, 
(íaleriles albogalerus é Inoceramus Cuvieri. Arcillas turonianas 
con Inoceramus labiatus abundantes se encuentran cerca de 
las barrancas de Vlria; el echado varía ligeramente, pero se 
conserva iiacia olS.lv Debajo delTuroniano se hallan las are- 
niscas glauconiosas calcaríferas y las calizas arenáceas que se 
manifiestan antes de llegar á la estación Poní. Estas areniscas 
glauconiosas están desprovistas de fósiles, pero las areniscas 
glauconiosas del Gault, (jUe (piedan debajo, contienen: Des- 
moceras Beudanti Brong., Desmoceras Mayorianum d'Orb., 



102 

Acanlhoceras mamillare Scliloth., Pliylloceras subalpinum 
Micli., Fliylloceras Welledoe .Mich., JJelouiniles mininius de 
List., Beleninites pistiliformis de BL, Nautilus loevigatus d'Orb., 
Panopea plicata d'Orb., Terebratula biplicata Lamk., Rhyncho- 
nella Lainarkiana Defr., etc. 

La península de Crimea, en su costa S.E., es la extremidad 
occidental del Cáucaso con el cual se liga geológicamente de 
una manera muy evidente. Los depósitos miocénicos se con- 
tinúan, por intermedio de la pequeña península de Kertch, des- 
de la vertiente septentrional del Cáucaso y recorren oblicua- 
mente la Crimea, conservando la misma facies tanto petro- 
gráfica como paleontológicamente. Por otra parte, los plega- 
mientos que han dado origen á las montañas de la Crimea, se 
prolongan claramente desde el Cáucaso en forma de arco de 
convexidad continental, al principio de N.W.-S.E. y después 
de E.-W., y se les puede seguir con suma facilidad y así se 
identifican los anticlinales y sinclinales de las pequeñas penín- 
sulas de Kertch y Taman, á uno y otro lado del Estrecho de 
Kertch, cuyos plegamientos han sido originados en la época 
siguiente á la sarmática. En el borde S.E. de la Crimea reapa- 
recen los sedimentos correspondientes á la sección inferior del 
Jurásico, los cuales constituyen una faja angosta é irregular 
que recorre la costa y se ensancha notablemente en la parte 
media con dirección á Sinferopol; contornea los depósitos del 
Jurásico inferior, los del Jurásico medio y superior, que una 
banda estrecha de sedimentos cretáceos separa de los depósi- 
tos terciarios que constituyen casi toda la península de Crimea, 
y se conümiaii hasta cerca de Alexandrowsk, desde donde se 
prolongan en una ancha zona que rodea por el N.W. al mar 
Mcgro. 

Los sedimentos jurásicos de la Crimea se agrupan según su 
caiáctcr julrográfico en: pi/.arras (jue i)arecen perlcnecer á 
parte del Liásico y á los pisos Balhoniano y Calloviano de la 
serie media jurásica; areniscas y conglomerados que en la ba- 
se alternan con pizarras y encima alternan primero con cali- 



108 

zas y quodan cubiertas por ellas, no llenen fósiles y se les con- 
sitUra todavía como do la .sori<» medio jurá^^ioa probablemente 
oxfonliarias; calizas del Jiirásiro superior. Cíolovlciiisky ha es- 
tudiailo cerca de líalaklawa estos grupos de estratos y ha dc- 
moslrado que entre las pizarras y pudingas hay transición gra- 
dual en la misma capa seguida liorizontalmente, y considera 
las capas calizas como ¡irrccifes coralinos quf se ligan también 
á las areniscas y pudingas, de in;iii<Ma que, según él, no hay 
más que un solo grupo al cual no se le asigna época precisa. 

(lonslantino do Vogdl distingue en el Jurásico del monte Per- 
chen!, al \V. do Sudak, los pisos Oxfordiano en su divisiíin su- 
perior y (lalloviaiu). VA nxtoriliano t-slá formado por pizarras 
con intercalaciones de areniscas, pudingas y calizas, todas fosili- 
feras, y por sus fósiles se les debe referir á los pisos Rauracia- 
noy Kinmeridgiano de la Serie Super-Jurásica. Vogdt denomina 
estos sedimentos Oxfordiano superior por ser más recientes 
que la zona de Cardioceras cordatum de la base del Oxfordia- 
no y más antiguas que la zona de Oppelia tenuiloliata del T¡- 
tónico, y por contener todos ellos fósiles característicos en su 
mayor parte del Rauraciano de la zona superior del Oxfordia- 
no, que Oppel llamó zona de A. bimammatus ó doCidaris flo- 
rigema y considerar con RolMez que el Rauraciano no es más 
que una lacios del Argoviano, y además por no haber encon- 
trado fósiles que decidan si las capas de Cidaris florigema de 
Sudak pertenecen á la zona de A. transversarius ó á la zona 
de Am. bimanimatus. 

El piso Calloviano representado por calizas compactas, cali- 
zas arenáceas, areniscas y pizarras con fósiles correspondien- 
tes á diversos horizontes. 

Todos estos depósitos se encuentran muy dislocatios, for- 
mando pliegues y estando corlados por varias fallas, entre ellas 
tres fallas inversas que han producido otros tantos recubri- 
mientos de estratos y disposición de otros en graderías que han 
sido producidas cuando el hundimiento de la porción S. para 
formar la depresión del mar Negro, quetlando como block le- 
vantado (llorst) la formación calloviana del monte Perlcheni. 



104 

Los depósitos terciarios de los alrededores de Perlchem son 
todos depósitos sarmáticos, es decir, diversos horizontes del 
Mioceno. Estos son sedimentos que en la península de Kertch 
están formados en la base de arcillas pardo-obscuras con con- 
creciones de esferosiderita y conteniendo: Tapes Vitaliana, 
Mactra cf. podolica, Gardium protractum, etc., etc. 



CUARTA PARTE 



CRIADEKOS MINEIÍALES. 



CRIADEROS MINERALES. 



Placeres y criaderos df platino. — Nljni T<if/nil. — La región que 
comprende el Distrito minero de Nijni Tu^'uil es una de las 
más importantes del Ural, á causa de la abundancia y variedad 
de los minerales, así como por las explotaciones que de estos 
criaderos se hacen y que fueron establecidas desde el siglo pa- 
sado por el Príncipe DemidoíT. Debo citarse en primer lu</ar 
la explotación de los placares do platino, de los que se extrae 
éste en mayor cantidad, pues el Distrito por sí solo suministra 
más del 50 por ciento del platino que se extrae anualmente en 
todo el mundo. Por mmlio tienqjo se ha desconocido el yaci- 
miento original del platino, pues se ha extraído de los placeres, 
en las arenas de ciertos ríos, lo mismo en la República de Co- 
lombia, en donde fué encontrado [xir la piiniera vez, que en la 
isla de Borneo, en los Kslados Uniílos y en la región de Nijni 
Taguil. .Sienipre se había observado que rocas del tipo de los 
gabros y de las pcridotitas formaban el subsuelo de los place- 
res ó limitaban las cuencas de los líos, y esto dio origen á la 
suposición de que en estas rocas debería enctnitrarse el plati- 
no. En efecto, últimamente se han encontrado pequeños gra- 
nos de platino en los cristales y fragmentos de cristales de oli- 
vino de las [)eridotitas de Taguil, así como en granos aislados 
en la masa do ciertas brechas de estas rocas de divino. Por 
último, en 1SH2 unos obreros descubrieron casualmente el pri- 
mer criadero in aitu, en las vertientes del río Marlian, en el 



108 

Distrito do Nijni Ta^-^uil, bajo la forma de una angosta vetilla 
compuesta de cromita, conteniendo granos de platino. Des- 
graciadamente la Vetilla so agotó á 10 metros de profundidad, 
no habiéndose encontrado hasta la fecha nuevas vetas. Toda 
la explotación de platino se hace en los placeres que se extien- 
den á lo largo de los ríos Taguil, Martian, Wyrsk, y de los pe- 
queños arroyos que les son afluentes, los cuales toman su ori- 
gen en las elevadas montañas de Lyssaia Gora y de Wyssokaia 
y Sorobiew, no menos importantes por su riqueza en minerales 
de fierro, cobre, manganeso, etc. En la constitución de estas 
montañas entran las dioritas, las diabasas, gabros y peridoti- 
tas, con sus productos de descomposición tales como la ser- 
pentina, brechas y tobas de color y estructura diversa. Hay que 
hacer notar que esta región de Nijni Taguil se encuentra en la 
vertiente oriental del Ural, y que la porción donde actualmen- 
te se explota el platino abarca una superficie de 180 kilómetros 
cuadrados. 

Los placeres de Avorinsky, que se extienden en el arroyo 
al pie do la montaña de Sorobiew, existen en el contacto de 
una diorilay la poridotita; el malerial del arroyo contiene una 
ley media de 8 gramos por cada 100 pond de arenas, ó sea 
próximamente 6 gramos de platino por tonelada; esta ley pue- 
de subir hasta 9 gramos, y á veces desciende hasta 4 gramos 
por tonelada. El material de los ríos, que es sometido al lava- 
do para la extracción del platino, no consiste solamente en 
arenas finas sino también en fragmentos de rocas de todas di- 
mensiones y de peridotitas, así como de las demás rocas de 
la región, fragmentos de serpentina, de hierro cromado, etc. 
El malerial que ha sufrido la acción del lavado, acumulado 
después en las márgenes de los arroyos, sufre una nueva des- 
agregación por ofoclo do la descomposición al airo, y al cabo 
de cierto tiempo, sometido á nuevo lavado, produce con poca 
diferencíala misma cantidad de platino que en sus lavados an- 
teriores; así se comprende la importancia de esta región como 
productora de platino. Hay aluviones (jue han sufrido ya nu- 



100 

lucrosos trataiiiionloá. l^os apáralos para «•! lavado de las are- 
nas son ilfiiiasiailo seiuillos y icoikímiícos, ¡>iR'S consisten en 
una serie de planos inclinados arriba de los cuales se arroja el 
material con suficiente agua m una tina provista de aspas gi- 
ratorias y lie fundo perforado (jut> deja pasar el material de 
duterniiiiada diiufusiún; los planos inclinados están provistos 
de numerosos topes y cubiertos de esteras que retienen las 
arenas íinas y pesadas. Esle material fino se pasa en unas pe- 
(jueñas planillas donde es sometido á nuevos y sucesivos la- 
vados que practican obreros hábiles, los que consiguen sepa- 
rar los granos de fierro y otros minerales, quedando como 
residuo un producto gris, compuesto en su mayor parte de gra- 
nos y laminillas finas casi circulares de platino. 

Muy numerosas son las instalaciones de esle género [lara el 
lavado de las arenas platiníferas, pero la escasez de agua obli- 
ga á algunas compañías á suspender sus trabajos durante los 
siete ú ocho meses más secos del año. Sobre los ríos de Ta- 
guil y de Wissk se hallan construidas grandes presas; lo eco- 
nómico de las instalaciones, la baratura del jornal y el elevado 
precio del metal, hacen estas negociaciones prósperas á pesar 
de la baja ley de los aluviones. 

Criaderos de oro. — Las vertientes orientales de los Urales 
del S. son, como lo hemos dicho ya, interesantes biijo el pun- 
to de vista ile los ciiadiMos auríferos que allí se encuentran, y 
á la verdad, las explotaciones están aún lejos de alcanzar el 
desarrollo de que son suset-ptibles, dada la ri(jUo/.a excepcio- 
nal de la región. Los criaderos y placeres de oro conocidos 
actualmente son muy numerosos, y detenidas exploraciones 
darán á conocer sin duda, en no lejanos días, otros placeres y 
nuevos sistemas de vetas debajo de los extensos sedimentos 
recientes que cubren las faldas de las montañas y llenan el fon- 
do de los valles. Los placeres de oro ocuiian una superficie 
mucho más extensa que la que cubren los placeres de platino, 
y raras veces las arenas auríferas se hallan descubiertas ú ocul- 
tas bajo una capa delgada de tierra vegetal: unas veces capas 



lio 

más ó menos gruesas de turba, otras, depósitos glaciales en 
mantos uniformes cubren á los aluviones auríferos. Los pla- 
ceres de oro, bien que muy numerosos, no se prolongan en 
grandes superficies, debido á las condiciones topográficas que 
no permiten la formación de valles muy abiertos. Las vetas 
que han dado durante su destrucción las arenas auríferas, se 
hallan en regiones inmediatas á los placeres y frecuentemente 
se da el caso de encontrar filones debajo de los depósitos post- 
pliocénicos conteniendo oro; éste, por lo tamlo, viene á veces 
en gruesas pepitas, y el material aluvional que lo contiene de- 
muestra que su transporte no ha sido prolongado. Por regla 
general, el subsuelo sobre el que reposan los sedimentos mo- 
dernos es de la misma naturaleza que el que encierra los filo- 
nes, y son las diferentes rocas cuyo conjunto caracteriza las 
formaciones paleozoicas de la vertiente oriental del Urahgneiss, 
cloritas-pizarras, calizas, etc. En los aluviones además del oro 
se encuentran granos de hematita, ilmenita, cromita, algo de 
platino, cristalitos de diamante, cuarzo, jergón, etc., etc. 

Entre Syrostan y los montes Ylmen se extiende la impor- 
tante región de los placeres de Miass, á un lado del camino de 
fierro del Ural. En el placer de Ylmemk, que tuvimos ocasión 
de visitar, los aluviones auríferos vienen á una profundidad de 
2 metros, debajo de una capa de tierra vegetal de 0m.30 de 
espesor, una capa de turba de Om.80 de potencia, que descan- 
sa sobre otra de aluvión estéril (0m.60). Este reposa sobre el 
aluvión aurífero de espesor medio de Om.70, que puede au- 
mentar hasta 4 metros; el subsuelo está formado de pizarras 
cristalinas. La ley media de estos aluviones oscila entre 6 y 8 
gramos de oro por tonelada. 

La explotación de estos placeres es relativamente fácil y eco- 
nÓMiic;!. j)iics consiste solamente en quilar la liuba y los alu- 
viones estériles de la parte superior y tumbar el aluvión aurí- 
fero que se transporta en cari'os, |tor una vía Decauville, á cor- 
ta distancia, donde se halla la hacienda úo lavado. 

Las exploraciones para descubrir las r(>giones favorables por 



111 

su riqueza para la cxijlolacióii, se hacen abriendo pozos ú dis- 
lancia de 20 metros unos de oíros. 

La hacienda consiste en un simple aparato lavador con pla- 
nos inclinatlos de amalgamación. Se tratan, por ti'rmino me- 
dio, 500 toneladas de aluvión en un día de 12 horas, con un 
rcnílimieiito diario de ."} kilos de oro. Estos placeres sólo se 
trabajan durante <J meses del año, á causa de los crudos in- 
vit-rnos y las nieves. 

A 80 kilónietios al .S.W. de Miass, se encuentra la rica zona 
aurífera del Distrito de Kolchkar, donde existen grandes su- 
períkies cubiertas de placeres auríferos y un sistema compli- 
cado (le numerosas vetas de cuarzo aurífero que arman en un 
^Manilo descompuesto y en rocas alteradas, por las acciones 
dinamometamórficas que ha sufrido la región. Los filones, cu- 
yo número pasa de 3')0, tienen un espesor que varía de unos 
cuantos centímetros á 4 metros, compuestos de cuarzo con al- 
go de calcita y de clorita, con productos de relleno posterit r, 
mispickel, pyrila, stibnita y galena. La riqueza disminuye á la 
profundidad; en la zona de alteración, en la proximidad de los 
crestones, la explotación es íiícii por lo blando de la roca. Kl 
tratamiento de los minerales se hace por eloruración y por 
cianuración. 

Del mismo tipo de filones auríferos del sistema de Kolchkar 
son las vetas {)ue se explotan en las cercanías de la aldea de 
Tclieliabinsk, comenzados á explotar recientemente. Las rocas 
en que arman los filones son igualmente granitos alterados, 
encontrándose tandjién otras rocas posteiiores en edad al gra- 
nito, tales como las diabasas, tobas porfiríticas y una roca de 
procedencia dudosa llamada beirzi(<i, f|ue como veremos, abun- 
da en el Distrito aurífero de Herezowsk. Ln la mina de San Mi- 
guel Arcángel se explota un filón de 1 metro de potencia, for- 
mado de cuarzo y óxidos ferruginosos con oro nativo y pyri- 
tas. La roca en contacto con el filón ha sufrido una trituración 
avanzada, debido á movimientos posteriores al relleno, dando 
lugar á una gruesa salbanda y á una roca de estructura apiza- 
rrada. 



112 

En las cercanías de la ciudad de Ekaterincbourg, á 12 kiló- 
metros alN.E..se encueidra el Distrito aurífero do Berezowsk, 
donde han sido explotados grandes placeres, lo mismo que 
buen número de vetas que forman un sistema orientado poco 
más ó monos de N. á S. La formación general del terreno con- 
siste en estratos de ordinario muy inclinados, ya de i)izarras 
clorilosas, ya de pizarras talcosas y arcillosas, corladas por un 
gran número de bandas de una roca, ala que se le ha dado el 
nombre de berezita, cuya verdadera naturaleza no os aún bien 
conocida, á causa de los diferentes aspectos que presenta, ya 
por las variantes de su estructura, ó bien por los diferentes es- 
tados de alteración. Su composición se asemeja á la del grei- 
sen, cuarzo y mica (muscovita) con abundante pyrita alterada 
en limonita. Estas bandas de berezita, de potencia variable en- 
tre 2 y 20 metros, se hallan cortadas casi transversalmente por 
cintas y venillas de cuarzo compacto ó cariado, en el que vie- 
nen cristales de pyrita, óxidos ferruginosos y partículas de oro. 
Generalmente los hilos y cintas de cuarzo so detienen en el 
contacto do la bcrozita con las rocas apizarradas, no faltando, 
sin embargo, casos en que el cuarzo penetre en estas rocas. A 
más del oro, existen en las vetas de cuarzo pequeñas cantida- 
des de otros minerales, tales como la magnetita, galena, chal- 
copyrlta, etc. La berezita se explota algunas veces, pues con- 
tiene oro bajo la forma de inclusiones. 

Las minas de Berezowsk no son profundas (raras veces tie- 
nen 70 metros), pero hay abiertos largos lúnelos y galerías. 

Los metalas son pepenados; la molienda sobaco en molinos 
semejantes á los chilenos, y se recoge el oro en sluices y mesas 
amalgamadoros. 

Criaderos (Je viercurio. — A un poco más do 5 kilómetros al 
W. de la osla(i()n Nikitowka del ferrocarril qu(> alraviesa la 
cuenca del Donetz, se encuentra un interesante grupo de ve- 
tas conteniendo cinabrio, las cuales cortan más ó menos trans- 
versalmente los estratos del sistema Carbonífero. En la re- 
gión corlada p(ir las vetas de cinabrio, los estratos carbonífe- 



li:t 

ros, formados de capas sucesivas de cuarcitas, pizarras arcillo- 
sas y areiiisciis, so lian plt'ga<lo bajo la forma de (grandes cú- 
pulas, (pie en la supeiíicie so limilaii por los petjui'fios valles 
que resultan tic los anliclinalos que los separan, y cuyas cimas 
han sufrido un grande desgaste por la erosión. Los estudios 
hechos en los Irabajos sublerránt-os de las minas fio mercurio, 
y sobro todo on las minas du carbón, abicrlas no muy lojos de 
las primeras, iiiii jirniiitido el conocimiento b;istante exacto 
de los accidentes tectónicos de esta localidad. 

Las fracturas producidas durante los plc^íamicntos en las 
porciones de máximo esfuerzo, han sido rellenadas tlel mate- 
rial desprendido de las paredes, consistienilo de fragmentos 
más ó menos angulosos do cuarcita que forman verdaderas 
brechas, en cuyos intersticios aparece el cinabrio, ya terroso ó 
macizo, ó bien en pequeños cristales nolablemenle perfectos; 
la stibnita y la pyrila existen á veces acompañando al cinabrio; 
la primera en finas agujas en algunos intersticios. Movimien- 
tos posteriores que ha sufrido la regitin han abierto nuevas 
grietas estériles con relleno de brechas, y en las paredes de 
las vetas de cinabrio se ven las superficies planchadas que re- 
sultan diñante el movimiento. 

p]n ciertas partes de los yacinn'entos de mercurio existen in- 
tercalaciones de hulla, sobre cuya masa so encuentran adheri- 
dos buenos cristales de cinabrio. Ciertas capas, tales como la 
de arenisca y la de cuarcita, han sido impregnadas land)ién de 
cinabrio durante la formación de las vetas, impregnación favo- 
recida por la red de finas grietas que cruzan en toili- .jir.i rj.»- 
nes á estas capas. 

Los minerales (pie se extraen de las minas, á veces notable- 
mente ricos, son Iratatlos en retortas de fierro. Los metales 
pobres son de ante.uano pepenados. 

M'tncralvH <le fierro. — Desde hace tiempo se explotan en la 
vertiente oriental de los Urales meriilionales numerosos cria- 
deros de fierro, (pie afectan en general la forma de capas 
intereslratificadas y que afioran en diversos puntos por efecto 



114 

de los plegamientos y de la erosión. Muchos de dichos criade- 
ros forman parle del poderoso grupo de estratos del Devonio^ 
especialmente en la división inferior, representada en los Ura- 
les por capas de cuarcita, calizas dolomílicas y pizarras arcillo- 
sas. 

Las minas do fierro de Bakals se hallan ubicadas en un va- 
lle pintoresco, limitado por la sierra de Chowida, importante 
eslabón en la vertiente oriental del Ural, de perfil sinuoso, de 
faldas accidentadas y con numerosos acantilados, y por las 
montañas del Yrkouskan y de Boulandikha, con perfiles igual- 
mente caprichosos. Este valle se extiende bajo la forma de una 
gran hondonada, en parto cubierta por grupos de árboles se- 
parados por espacios cubiertos de pastos, y aquí y allá hileras 
de piedras blancas á manera de crestones, dibujan las cabezas 
de los estratos de cuarcitas salvadas de la erosión. 

El espesor y la extensión de las capas de minerales de fie- 
rro es visible en las varias minas en explotación, en donde una 
capa de fierro, en su mayor parte hematila, alcanza hasta 30 
metros de potencia y los trabajos se prolongan en más de 200 
metros de longitud. La cuarcita cubre los mantos de mineral 
de fierro; la heinatita pasa gradualmente á fierro espático y 
éste á caliza dolomítica; pizarras arcillosas, cuarzosas y tai- 
cosas, de diversos colores, forman el asiento de esta vasta for- 
mación. Movimientos posteriores han dislocado los estratos y 
con ellos las capas de mineral que están atravesadas por nu- 
merosos diques de diabasa. 

Estas minas, algunas de las cuales pertenecen á la Corona 
de Rusia, alimentan las fundiciones de Smick, de Youregan, de 
Satkinsk y otras varias instaladas á cortas distancias relativa- 
mente de las minas y en lugares favorables por la proximidad 
de extensos bosques, pues la fundiciün so hace con oslo com- 
bustible, y por lo lanío oslas oficinas metalúrgicas están lejos 
do alcanzar la imporlancia do que son susooplibles, dada la 
existencia inagotable de mineral de fierro de Bakal, quo sólo 
produce actualmente 100,000 toneladas de mineral al año. 





sí-Jv. 







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115 

Otro tipo de yacimiento de minerales de fierro se extiende 
en los Üislritoá mineros dt- Nijni T;iguil y <le (joroblagodat, no 
menos iiili-rt-saiili' bajo el punto de vi.>ta g<.'oló¿M< o y de su ri- 
queza verdaderamente extraordinaria. En esta región de los 
Urales domitian esencialimiitr las rocas eruptivas, syenilas, 
pórfidos, gahros, etc., á la>< <pie tstán subordinadas tobas; ac- 
cidt'nlalmcnte se encuentran giroiu-s de rucas sedimentarias, 
como por ejemplo calizas más ó menos metamorfízadas, per- 
tenecientes al Devonio. 

Los criaderos de fierro del cerro de Vyssokaia, arman en 
una roca con el aspecto y eslructura do los ortoíiros; el fierro, 
generalmente magnetita compacta, viene bajo la forma de ma- 
sas filonianas ó de grandes lentes, en número y orientación 
diversas. Los geólogos rusos que lian estudiado estos criade- 
ros, consideran las masas de magnetita de edad contemporá- 
nea á las rocas en las cuales vienen. Difícilmente se puede ex- 
plicar esta contemporaneidad, aun suponiendo como allí se 
observa, que la separación entre la roca y el mineral sea por 
gradación insensible. Nosotros creemos que el mineral ha ve- 
nido posteriormente á la roca, como en parte podría demos- 
trarse por la presencia de silicatos de metamorfismo, tales como 
el granate y la epidota, que en muchos lugares cubren la par- 
le superior de las masas de magnetita. 

La explotación ha sido en esta montaña muy iinportante, 
pues se encuentran graderías á cielo abierto de más de 400 
metros de longitud y bastante probuulas. 

Lo mismo puede decirse de los grandes criaileros de la mon- 
taña de Blagodat, no lejos del Distrito de Taguil, de cuyas 
grandes explotaciones damos idea en la lámina cuarta. Liis 
rocas en que arman las masas filonianas, son igualmente or- 
tofiros de color y aun de estructura muy variados; los yaci- 
mientos de imignelita están act)mpañados de granate, calcita 
y epidota, y los movimientos posteriores á la formación de los 
yacimientos han originado la dislocación y ruptura de las ma- 



IIG 

sas de fierro, y la fnturación de las rocas que á veces son de 
esfiuclura brechoide. 

La montaña de Blagodat se levanta casi aislada enmedio de 
la meseta que se extiende hasta cerca de la cresta del Ural, en 
agradable sitio y en gran parte cubierta de bosques. 

Observaremos como para la explotación del oro que el jor- 
nal (le los mineros es notablemente bajo, lo que permite un 
trabajo económico, pero que la necesidad que ya comienza á 
sentirse de conservar lo que aún queda de bosques y el creci- 
miento lento de las poblaciones, dificultarán de manera sensi- 
ble los trabajos en grande escala. Pronto el ferrocarril transibe- 
riano con los ramales que se construyen á las regiones mineras 
de los Urales extenderá sus beneficios, conduciendo el carbón 
mineral de las fabulosas cuencas carboníferas de Siberia ó de 
las regiones meridionales de la Rusia de Europa. 

Carbón. — Hemos dado en otro lugar algunas ideas generales 
de lo que en el S. de la Rusia se conoce con el nombre de 
cuenca del Donetz y ahora nos proponemos bosquejar una 
de las principales industrias allí establecidas; la de la explota- 
ción de la hulla que existe allí en mantos considerables más ó 
menos continuos, yaciendo entre las capas de areniscas, cali- 
zas-pizarras y pizarras arcillosas, pertenecientes á la porción 
media del terreno Carbonífero Medio. 

La cuenca carbonífera de Donetz comprende una extensión 
considerable que abarca una parte de los Gobiernos de Khar- 
kow, de la Taurida, de Ekaterinoslaw y del territorio de los Co- 
sacos del Don, en una superficie triangular de cerca de 30,000 
kilómetros cuadrados. Una parte solamente de esta grande 
área se halla actualmente en explotación, pero numerosos son- 
deos ))ract¡cados en todas direcciones muestran que os posible 
aumentar (•oiisiderabienionlo el campo de explotación. 

La extración en grande escala del carbón del Donetz, comen- 
zada desdo á mediados de este siglo, ha dado impulso á gran 
número esfabiccimiciilos fabriles ó industriales en un radio 
considerabit-' del país, lanío cunio lo ha pcrniilido la gran red 



ferroviaria que reconoct» por cciilro la ciudad *le Moscou y has- 
ta donde no se hace sentir la inílueiicia de lo» otros yacimien- 
tos carboníferos de la Ilnsia. 

La ri(|iieza en carlxin del Donetz no reside tanto en la po- 
tencia de los mantos, cnanto en su calidad, número de capas 
explotables y su continuidad. Desde luego las capas sobre- 
puestas están relalivainenle próximas entre si y su continui- 
dad garantiza la apertura de grandes galerías. 

Fenómenos geológicos de diversa magnitud, en toda la ex- 
tensión d<' aquella cuenca, han desviado de su posición primi- 
tivamente horizontal, el conjunto de los estratos carboníferos 
y han conlribuído naturalmente al relieve topográfico. El es- 
tudio de estos accidentes ha dado origen á trabajos de todo gé- 
nero que tienden á determinar no sólo las profundidades á que 
se encuentran las rapas, sino á definir las fallas y dislocacio- 
nes que puedan existir para prever y salvar los obstáculos que 
esto origina durante la explotación. 

Con todo y que las distintas capas de carbón ya en «'xplota- 
ción reconocidas por sondeos reconocen cada una un mismo 
origen y una misma época de formación, el carbón que se ob- 
tiene no responde á las mismas cualidades como combustible, 
ni tampoco el espesor ile las capas es uniforme, pues por ejem- 
plo en los trabajosemprendidospor la Compañía CioloMskoié en 
dos Distritos carboníferos vecinos, las mismas capas tienen es- 
pesores diversos, 4 á 5 metros en cojunto en un lugar y 8 me- 
tros en otro. 

Desgraciadamente nuestra visita álos yacimientos de carbón 
del Donetz se redujo á unos cuantos días, tiempo casi exclu- 
sivamente dedicado á seguir con los geólogos experimentados 
en aquella región algunos itinerarios que ñus dieran alguna 
idea de la estructura meramente superficial. Sin embai*go, po- 
demos dar algunos datos sobre el conjunto de la explotación 
que de una pequeña fracción del Donetz hace una importan- 
te compañía, "La (!om|>añía explotadora ile las minas (ú)low- 
borka-Birostowo-Bogoduukhowo." Las capas de larlMiii de 



118 

esas minas se extienden bajo la forma de un gran fondo de bar- 
co de cerca de 5 kilómetros de longitud, y las capas explotables 
tienen un espesor en conjunto de sólo ó metros. 

Un gran número de pozos con profundidades que varían en- 
tre 50 y 150 metros, dan acceso á extensas galenas donde se 
explota independientemente cada capa, y los pozos tienen ob- 
jetos diferentes, como extracción, ventilación y desagüe; con- 
trapozos, alcancías y planos inclinados comunican las galerías 
abiertas en cada capa para hacer la extracción del carbón de 
todos los mantos por un solo tiro y un solo nivel; existiendo 
cañones amplios, bien alumbrados, en donde circulan carros 
sobre vías férreas y tirados por caballos para conducir el car- 
bón á los despachos. 

El sistema de explotación empleado varía en general con el 
espesor de cada capa y siempre la explotación comienza por 
las capas superiores. En el caso de capas delgadas 0'"40 ó 0"°50 
se comienza por desmontar el bajo-piso de la capa para permi- 
tir el desplome de la capa de carbón, y la roca del cielo sirve 
después para rellenar parte del piso. Las capas gruesas, l'"50, 
se explotan por pilares, abriendo cortes en las frentes para ais- 
lar el pilar. A estas operaciones ayuda naturalmente la dureza 
y consistencia de las capas, sobrepuestas á la que forma el cie- 
lo de la capa. 

Los barreteros propiamente dichos, cocheros, etc., son paga- 
dos á destajo, en tanto que los obreros del exterior, vigilantes, 
sotamineros, pepenadores, etc., son empleados á sueldo fijo. 
La Compañía pro|)orciüna el alumbrado interior, que se hace 
con lámparas de forma especial y con aceite de lino que em- 
plean todas las Compañías do la cuenca del Donetz. Los ma- 
lacates de extracción son movidos por vapor, emplean cables 
de acero que sostienen jaulas para dos carros, de capacidad ca- 
da uno de ÍOO kilos ó de media tonelada. 

Las diferentes propiedades del carbón y la demanda de és- 
te en diferentes tamaños, obliga á las Compañías del Donetz á 
una verdadera preparación mecánica, usando para esto cribas 



119 

especiales, dispuestas en planos inclinados, que con movimiento 
de tr»'pida(i(')n hacen la rla>iíi('aci(>ii por lámanos, de';[)U<'s de 
que el carbón lia sufrido una cuidadosa pepena á la pala. Kl 
carbón se expide en cuatro tamaños: grueso, medio prrueso, 
noisdte y menudo. 

Se expide lambii''n rarbcín ai^'lotnerndo, para lo cual es pre- 
ciso lavarlo y moler ima parle, i 'ara la molienda se emplea 
una quebradora y después la granza pasa por cilindros para 
reducirse á [)olvo lino. 

Ksla flompañía de IJnlowborka-Berestow-Hogo^loukhowo, 
emplea casi cerca de 4,00U obreros; la producción alcanza un 
valor anual de 2.150,000 rublos, y las cantidades de carbón 
que produce en el mismo tiempo se elevan ( ii total ala fuerte 
cifra do 000,000 toneladas. 

Petróleo del Cihicasn. — El desarrollo de la industria del pe- 
tróleo en las faldas de la gran cadena de montañas del Cláuca- 
so ha hecho figurar á la llusia, durante los últimos años, como 
uno de los grandes productores del mundo y ha originado una 
activa concurrencia al petróleo de los Estados Unidos en los 
centros comerciales de Europa. 

Desde hace muchos años se conocen en la región del Cáu- 
caso numerosos manantiales de gas natural, pequeños volca- 
nes de lodo con desprendimiento de gases hidrocarburados y 
aguas conteniendo aceites minerales, etc., desde el paso Ye- 
nikale, hasta las riberas drl mar Caspio, encontrándose estos 
productos en las faldas ó al pie de aquellas montañas y en sus 
dos vertientes. 

La extracción del i)etr('»leo en la Rusia del Sur, se ha con- 
centrado por ahora en dos regiones, citándose como la principal 
la de las inmediaciones de la ciudad de Bakou, uno de los prin- 
cipales puertos comerciales del mar Caspio, en la llanura dé- 
l)ilmente ondulada (jue se extiende al pie do los contrafuertes 
meridionales del Cáucaso ( )r¡ental y que se conoce con el nom- 
bre de península de Apcheron. 

El ferrocarril Transcaucásico, que de la ciudad de Tillis se 



120 

dirige hacia la ciudad de Bakou, recorre el valle del río Koura, 
aluvial en su parte baja, cubierto de depósitos fluviáliles, y en 
algunas partes de la llanura ya cerca del Bakou, aparecen co- 
mo islotes, sedimentos plegados neógenos, tales como arcillas 
pardas y areniscas que son las rocas entre las cuales, ya más 
cerca del mar, se encuentran las capas petrolíferas. 

Sobre la capa naftífera más productora, formada de estos se- 
dimentos, se apoyan estratos más recientes de edad oligocena, 
y compuestos de arcillas de diversos colores que retienen una 
gran cantidad de agua, y coronando á estos depósitos se en- 
cuentran calizas y tobas calizas de la división aralocaspiana. 
Toda esta serie de capas en estratificación concordante, ha es- 
tado sujeta á movimientos que han dado nacimiento apliegues 
importantes, que han formado aristas más ó menos elevadas 
en las que ha obrado enérgicamente la erosión. Así, las cali- 
zas aralo-caspianas desgarradas por esta acción y alejadas de 
la llanura de Bakou por un alargado anticlinal, forman alrede- 
dor de la región naftífera un semi-círculo de lomas con sus 
contornos en mesetas y con taludes en graderías, lo que ca- 
racteriza los alrededores de Bakou, con su aspecto de de- 
sierto por lo seco del clima, los fuertes vientos y la falta de 
vegetación. 

Los lugares en donde antes aparecía espontáneamenle la 
nafta y donde se ha concentrado posteriormente la apertura 
de los pozos, corresponde á la parte superior de un gran anti- 
clinal, donde la salida natural de los gases y de nafta tenía lu- 
gar por las grietis formadas durante el esfuerzo de los plega- 
mientüs. 

Tres centros principales se encuentran allí adualmenle en 
explotación: Balakhany, Sonrakhany y Sabountchiy y el lago 
de liomaninsky. L^l ijlicgue anticlinal tiene su eje dirigido en 
la dirección de Balakhany hacia el lago, eje que no es hori- 
zontal sino débilmente inclinado, aflorando en Balakhany, ocul- 
to en Somakhany por arcillas verdes y calizas aralo-caspia- 
nas. 



121 

Kl espesor total de las capas naflíferas es de 50 á 125 sage- 
nas (1U7 riiolros á 247) oi\ Halakhany y de 500 metros en Ro- 
many y Saboiinlihy; estas capas están separadas entre sí por 
estratos do arcillas ¡niperinoabk'S á las aguas, á los gnses y á 
la nafta. Entre Roinany y Sourakliany la nafta se revela por 
fuertes emanaciones do gases inflamables que alcanzan la su- 
perficie por las grietas do! suelo, y en Balakliany estas emana- 
ciones son acompañadas de abuntlante ;ij,'na y lodos. 

En resumen, los depósitos que caracterizan la región naflí- 
fera de Bakou ordenado? de arriba hacia abajo, son como si- 
gue: 

1. Calizas aralo-caspianas. 

2. Serie de capas de arcillas de diversos colores reteniendo 
gran cantidad de agua. 

3. Serie do capas do arenas y areniscas pardas naflíferas se- 
paradas por lechos de arcillas. 

4. Serie de arenas y arcillas acuíferas que forman el piso en 
el que so apoyan las capas naílíforas. 

En el resto de la pi nínsulü do Apcheron seencuenlran á más 
de estas capas, sedimentos posterciarios, limos, arcillas, con- 
glomerados y aluviones litorales mezclados con Iodos volcá- 
nicos y los productos de oxidación de la nafta, y en la pacte 
inferior de los dopósilos marg;is y pi/.;ii r;i> ron ii>lo-; de pos- 
cado.s del Eoceno Superior. 

A 5 verstas al .S. do Bakou se halla el terreno naflifero de 
Bibi-Eibat en his playas del mar Caspio. La naturaleza de las 
rocas y su carácter os onloramenle análogo al do las de Ba- 
lakliany, Sabowntchy, y la nafta aparece tandjíón á favor de 
un pliej.'ue aiilicliii;d, que aflora en gran parto en la playa y ba- 
jo las aguas del mar Caspio. Hemos visto brotar tlel seno de 
las aguas del mar, en la bahía, una gran cantidad de carburos 
gaseosos que arden al contacto de una llama, espectáculo que 
hacen ver los habitantes de Bakou á los viajeros que visitan 
aquellos lugares. 

El terreno nallíforo ilo Bibi-Eibat está rodeado también de 



122 

un semi-círculo do lomas de calizas aralo-caspianas desgarra- 
das por la erosión. 

Los desprendimientos de gases iiidrocarburados en algunas 
regiones del Cáucaso como en Apcheron, conocidas desde ha- 
ce muchos siglos y que las tradiciones refieren como el fuego 
sagrado adorado por los antiguos persas, debió llamar la aten- 
ción de los viajeros y de los industriales; estos gases han sido 
empleados por los habitantes de aquella región de la Arme- 
nia para la fabricación de la cal y otros usos domésticos. 
Fueron conocidos también desde hace tiempo en las cerca- 
nías de Bakou, pequeños volcanes de lodo con desprendi- 
miento de gases y algunas fuentes de nafta, que por su alte- 
ración al aire y pérdida de los principios más volátiles dejaban 
un residuo pastoso, de color casi negro, semejante al asfollo, y 
otros diversos productos conocidos con el nombre de Mazout. 

Una vfiz que fueron descubiertas las propiedades de la naf- 
ta como combustible natural y aun á despecho del abundante 
humo que produce la flama de este líquido y su fuerte mal 
olor, los indígenas comenzaron á explotarlo recogiendo la naf- 
ta que salía naturalmente á la superficie del suelo y procura- 
ron aumentar la cantidad, abriendo pozos de poca profundidad 
con objeto de ensanchar la superficie de desprendimiento. De 
esta manera, los pozos se fueron multiplicando y determinaron 
la creación de una nueva industria, sobre la cual fijó su aten- 
ción bien pronto el Gobierno. 

Los progresos realizados en la industria del petróleo en los 
Estados Unidos, en la región de Pensylvania, después que se 
hubo emprendido la extracción de la nafta por medio de per- 
foraciones semejantes alas que se hacen para obtenerlas aguas 
artesianas, despertaron en los industriales del Cáucaso el de- 
seo de aumentar y mejorar la |)roducc¡ón de su nafta, en vista 
también de la creciente demanda, y en 1871 se hizo el primer 
taladro por el procedimiento americano con éxito hasta la fe- 
cha en que se continúa abriendo una enorme cantidad de po- 
zos, empleando máquinas y mejorando los procedimientos, con 
el fruto de su experiencia. 



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Biikou, a (Icspcclio (If lo iii^Tato (lo su suelo ««sirTil y ile- 
siurto, y (li'i iucoiivriiiriilt? (le su cliinii, se lia truiisforinadu en 
un renlro industrial animado: Tuerto del mar Caspio, mantie- 
ne activo comercio con los pueblos y ciudadi's «le los bordes 
oritMilaIcs y ineridionales dfl Ca-ípio, rusos, persas y turcos: el 
ferrocaril Transcaucásico lo liga coi: la ciudad de Tiílis y lleva 
sus productos á Batoum en las riberas del Mar Negro, ponién- 
dose asi en cotiiunicacióii con la ( li linea, Odessa, Conslanlino- 
pla, etc., y con toda la Kuropa Occidental poi el Mediterráneo. 
Por otra parte, Balakliany y Surakhany impresionan vivamen- 
te al viajero con sus innumerables torrecillas de madera le- 
vantadas sobre cada pozo, los grandes receptáculos de nafta 
que aparecen como grandes lagunas. Villa Petrólea y la Ciu- 
dad \egra con las grandes instalaciones de sus refinerías. 

El 1? de Agosto de 1897 había en los terrenos petrolíferos 
de Bakou, !»17 pozos en explotación sobre un total de 1,(j50 
abiertos desde que comenzí) la explotoción regular de la nafta. 
La producción de nallii JHuta, durante los últimos diez años, 
lia sido como sigue: 

kilos. klloH. 

1887. 2,;nó.()()().00l) 185>2. 4.S,S»;.iiimmmm) 

1888. :¿,78ó.OOO,()0U I8!i:5. ó,ó20.()0U.»MX) 

1889. 3,.3G(J .000,000 1894. 5,0(i«).000,(JO0 

1890. 3,918.000,000 189ó. (j,409.000,00<) 
1S91. 4.7:;().()()0.()()() Is'.k;. (;,:;•_'(;.( )()(X(H)() 

Producción dui.inle los siete meses de 1897. — 4.0'J(].000.000 
kilos. 

Como bt-mos dicho, el mtHoilo empleado para la peiloi.i. lou 
de los pozos de Bakou es en todo semejante al procedimiento 
empleado en algunas regiones petrolíferas de los Estados Uni- 
dos; la perforati(')u es relativamente nuís económica á causa de 
la menor profundidad (pie (>s necesario alcanzar para cortar 
las capas naflíferas. Üichos aparatos, fuera de su solide/, y arre- 

Congiv.Ho.-» 



124 

glo do SUS órganos difieren poco de los empleados para la per- 
foración de pozos artesiiinos. Para el trabajo se emplean má- 
(juinas de vapor y calderas en las que s<' usa como combusti- 
ble' la ñafia bruta ó algunos de los productos que resultan de su 
destilación. El motor imprime el movimiento á una gran polea 
vertical ligada á otra polea con una cuerda sin fin; la primera 
de estas poleas de diámetro mayor lleva una excéntrica y una 
biela que pone en movimiento á un pesado balancín ligado con 
las varillas rígidas que llevan el trépano en el interior del po- 
zo; el movimiento alternativo del balancín y por lo mismo del 
trépano dan lugar al trabajo de percusión, el que sh regula en 
la boca por medio de un aparato provisto de un largo tornillo 
(Temper screw), que se hace girar con un manubrio, dando al 
trépano un movimiento de ratoción. 

En vez de emplear un cable para sostener el trépano se ha- 
ce uso de varillas de fierro para impedir por la inclinación de 
las capas la desviación de la vertical del taladro. 

La cuchara para extraer las tierras que afloja el trépano y 
demás accesorios son en todo semejantes á los empleados en 
los pozos artesianos. 

Cuando se practica una excavación lo primero que se obtiene 
antes de llegar á las capas naftíferas es una gran cantidad de 
;igua de impregnación que circula en las capas superiores; poco 
á poco la nafta comienza á venir con el agu;i hasta que al fin 
en un momento dado viene la nafta |)or regla general trayendo 
una gran cantidad de arena; muchas veces la ñaña y arena 
salen con tal fuerza que forman una elevada columna sobre la 
superficie, que ha alcanzado en varios casos hasta 50 ó 60 me- 
tros de altura. Se registran casos en que la columna de nafta 
haya tenido hasta 100 metros de altura, cubriendo de arena 
y produciendo una lluvia fina de nafta en un radio considera- 
ble alrededor del pozo. Las láminas V y VI dan una idea del 
aspecto de la región petrolífera de Balakhany y la lámina da la 
vista de un pozo brotante con su ancha columna de nafta. 

El gasto de los pozos brotantes on los primeros días de su 



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;.|Mrlura o^ .on-^id.n.l.lr y se ti.-ruT> í,'ran(Jf»s dificiiMados para 
n-«(»^'i'r el lídiiido, que se iles|.enli(i.i imirho pr.r fl IraiispoHe 
que producon los fuertes vientos. 

1 1' habido pozos (pie han d.-idd 4,(KM) toneladas y hasta H,(hh) 
'o.Ml.ulas de naOa en 24 horas. I»ara recoger la nafla cpie bro- 
ta de un pozo peneralnirnte se ahondan i^randes cavidades en 
ol suelo en donde se junta la nada formando una especie de 
laffuna. Estos recipientes están generalmente descubiertos pe- 
ro á causa d.| cambio de densidad de la ñafia por evaporación, 
de los aceites voldtdes al aire libre y al sol, las prandes «on.- 
pañías se han visto obli{?adas a cubrir estos enormes recipien- 
tes, levantando puntales <le madera que sosli.men un armazón 
cul)ierto con tablas y con fierra al nivel del terreno. H.-mos 
visitado algunos de estos recipientes de la Compañía \obeI 
Fréres que abarcan una superficie de más de l-xOno m.lro. 
cuadrados. 

Los pozos brotantes poco á poco van disminuyendo de gas- 
to y al cabo de tros á cinco meses la narta cosa de salir á la 
.superficie, siendo entonces necesario exfr.erla ó bombearla por 
medio de largos cilindro, .le (ierro, movido, por un malacate 
y provistos de ut.a válvula (pje se abre y se cierra automática- 
mente. 

En las regiones nafííferas mencionadas los pozos se abren á 
distancias muy .•orla< entre sí, .solamente 30 á 50 metros, y sin 
emt)argo, no e.xiste de ordinario com|)leta regularidad ni en el 
gasto ni en la profun.lidad de a<iuellos pozos vecir.os unos de 
otros, lo que ha hecho suponer que existe completa indepen- 
dencia entre las distintas capas de nafla y que su alimentación 
varía de un lugar á otro, habiendo partes donde la nafta pare- 
ce acumularse en grandes receptáculos inferiores. 

El diámetro de los pozos varía entre i>5 y 38 centímetros y 
la prof.mdidad que se les da puede variar entre 80 y 350 me- 
Iros. A causa de la poca consistencia de las capas es preciso 
rodear la superficie con tubos de lámina de fierro de 4 nulí- 
melros de espesor que se desgastan prontamente. A , üda 



126 

(juc !a n;ift;i diíminiiyc on un pozo se va profundizando óste y 
al cabo de dos ó tres años el pozo se abandona, cuando su ali- 
mentación cesa de ser abundante. 

La más fuerte compañía explotadora de petróleo en Bakou 
es la casa Nobel Fréres que recoge actualmente 70.000,000 de 
ponds de nafta bruta en un año y, produce 20.000,000 de ponds 
de petróleo en el mismo tiempo, 6.000,000 de otros aceites y 
60.000,000 de nafta residuo. En sus refinerías hay doce calde- 
ras de rofinar, y gran número de aparatos de destilación, y sos- 
tiene más de mil obreros. Para hacer el tráfico en el mar Cas- 
pio la Compañía sostii-ne una flota de trece barcos Tanks- 
teamers con una capacidad total de 10,000 toneladas de petró- 
leo. 

La casa Nobel conduce la nafta de sus recipientes por tu- 
berías á inmensos receptáculos de fierro, de donde sale igual- 
mente por tubos á las refinerías. Hay más de 15,000 metros 
de tubería en Bakou y se piensa seriamente en establecer una 
línea directa desde Bakou hasta el puerto de Batoum en el mar 
Negro, con una longitud de más de 400 kilómetros, para expe- 
dir directamente el petróleo á los barcos que recorren el Me- 
diterráneo. 

No nos ocupamos de las otras regiones naftíferas de Rusia 
como Grozny en la vertiente N. del Cáucaso, que también tu- 
vimos ocasión de visitar, porque el carácter geológico de los ya- 
cimientos y la explotación es enteramente análoga á la de Ba- 
kou, siendo por otra parte de muy poca importancia industrial, 
pues Bakou representa por sí sola el 98 por ciento de la pro- 
ducción total de petróleo en Rusia. 

José G. Aguilera. Ezequiel Ordóñez. 



C¿E Agiiilera, José Guadelupe 

1 El sétimo Congreso Geológico 

A 56 Intem';cionril Rusia, 1897. 

IB^íVd 

P&ASci. 



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