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Full text of "Ensayo de una biblioteca ibero-americana de la Orden de San Agustin"

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ES PROPIEDAD 



ENSAYO 



DE UNA 



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OTECA IBERO-AMERICANA 



DE LA 



ORDEN DE SAN AGUSTÍN 



POR EL 



P. GREGORIO DE SANTIAGO VELA 

De la Provincia del Smo. Nombre de Jesús de Filipinas. 



OBRA BASADA EN EL CATALOGO BIO- BIBLIOGRÁFICO AGÜSTIKIANO 



DEL 



P. BONIFACIO MORAL 



Ex Provincial de la Matritense. 



Publícase a expensas de la expresada Provincia de Filipinas. 



A ol. II.— Ci-F" 



CON LAS LICENCIAS NECESARIAS 



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MADRID 

IMP. DEL ASILO DE HUÉRFANOS DEL S. C. DB JtsÚS 
Calle de Juan Bravo, núm. 3. 

1915 



LICENOI A^S 



Visto el informe de los censores, imprímase. 

Madrid, 17 de Enero de 1915. 

Fr. Bernardo Martínez, 

Prior Provincial. 



Su E. Rma. se ha dignado autorizar la publicación del presente volumen. 

Madrid, 25 de Febrero de 1915. 
Dr. Luis Pérez, 

Are. Srio. 



c 



Cifuentes (Fr. Domingo de). 

Las noticias biográficas que podía- probablemente hermano del P. Domin- 
mos apuntar de este autor se contie go, y quién sabe si éste le consiguió en 
nen en la portada del sermón que luego Roma aquel honor. Dicho P. Domingo 
se citará, advirtiendo que en la serie de ejercía sus funciones de Procurador 
los Capítulos provinciales del Perú no el 1667, pues en este año presentó al 
se encuentra el nombre del P. Cifuen- General de la Orden un extenso me- 
tes entre los Definidores. Ha de enten- morial, en italiano, citado repetidas 
derse, por lo tanto, que era Definidor veces y copiado algo del mismo por el 
General para representar a la Pro- P. Maturana en la biografía que del 
vincia del Perú en Roma. Hubo un limo. Loyolay Vergara trae en el tomo 
P. Melchor de Cifuentes, Presidente del primero de su Historia de los Agusti- 
Capítulo celebrado en Lima el 1669, nos de Chile. 

1. Oración panegyrica en la festividad de la Beatificación de la Vir- 
gen Rosa de Santa Maria, natural de la ciudad de Lima del Perú, de la 
Tercera Orden del Grande Patriarcha, y Padre Santo Domingo de Guz- 
man que con solemnissima Octava celebró, patente el Santissimo Sa- 
cramento, la muy noble y generosa nación Española de los Criollos na- 
turales del mismo Reyno. Dixola en el Religiosissimo Monasterio de 
Santo Domingo el Real de esta Coronada Villa de Madrid el P. M. Fray 
Domingo de Cifuentes, hijo de la Provincia de N. P. S. Agustin del 
Perú, su Difinidor, Procurador general y Vicario provincial en esta 
Europa y natural de la ciudad de lea, suburbio de la de Lima. Consá- 
grala al Reverendissimo P. M. Fray Pedro Alvarez de Montenegro, 
Maestro Provincial de la Gran Provincia de Castilla del Orden de Pre- 
dicadores, Confessor de la Magestad Catholica del Rey N. Seiior Don 
Carlos Segundo, que Dios guarde. Dala a la estampa D. Juan Brabo de 
Maza, Cavallero de la Orden de Calatrava, Doctor graduado de la fa- 
cultad de Cañones en la Real Universidad de San Marcos de dicha ciu- 
dad de Lima uno de los devotos comissarios de esta celebridad. Con li- 
cencia en Madrid. Por Mateo de Espinosa y Arteaga. Año 1669. 

4.° de 3 hs. s. n. de prels. y 37 págs. de texto. 

Biblioteca de S. Agustín de Manila y Angélica de Roma. 

2. ^ Señora. Cavsas Ay que obligan a romper el silencio, y a bolver por la ra* 

1 



2 . CIL 

zon, y la verdad de tal suerte, q el no hazerlo sea faltar a las propias obligaciones, 
etcétera.— Fol. de 14 hs. 

Sin fecha y, al parecer, de fines del siglo XVIIl. Hállase firmado el escrito por 
el P. Cifuentes y en el mismo suplica que se revoque la Real orden que le mandaba 
volverse al Perú sin dilación. 

En el núm. 24 de la nota del P. Benito de Aste se menciona un memorial escrito 
por éste a favor del P. Diego Cifuentes; mas en el artículo que en el índice de la 
Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 79, se dedica al P. Domingo de Cifuentes, se 
vuelve a dar cuenta de dicho memorial con referencia a lo escrito en el artículo del 
P. Aste; de lo cual dedu:imos que el nombre Diego que allí se consigna, está equi- 
vocado debiendo ser Domingo. 

El P. Aste compuso sin duda el memorial en cuestión para reforzar la súplica 
elevada a la Reina por el propio P. .Cifuentes. 

Damos noticia también del siguiente impreso compuesto a instancias de nuestro 
religioso. 

■tx< Por parte del M. Ff. Domingo de Cifuentes, del orden de San Agustín, Di- 
finidor, y Procurador General de la Prouincia de Lima, en el passo a las patentes 
del Reverendissimo Prior General de toda ella, que presento el P. M. Fr. Cypria- 
no de Herrera, contra las ya presentadas, y passadas de dicho General a fauor 
de dicho M. Fr. Domingo, concediendo en vnas y otras facultad, y autoridad de 
presidir el Capitulo Prouincial futuro del año de 73. en dicha Prouincia de Lima. 

Fol. de 22 págs. Sin fecha, pero poco posterior a 1673. 

Suscribe el Dr. D. Nicolás Matías del Campo y de la Reinaga. 

Bibl. Nac. de Lima. — Medina, núms. 6.366 y 8.127, de su Biblioteca Hispano- 
Americana. 

Gil (Fr. Mariano). 

Nació en Carrión de los Condes, Pa- haberse fundado la revista España y 

lencia, el 9 de Octubre de 1876, y pro- América, fué por algunos años uno de 

íesó el 9 de Septiembre de 1893 en el los redactores más laboriosos de la 

colegio de Valladolid. Durante el estu- misma, como puede echarse de ver por 

dio de la carrera eclesiástica dio prue- el extenso catálogo de sus trabajos, los 

bas inequívocas de su decidida inclina- cuales demuestran los vastos conoci- 

ción a la pintura y a cuanto se relacio- mientos que posee de las materias que 

na con las Bellas Artes, y bien joven antes hemos indicado. En 1910 fué en- 

aun pintó algunos cuadros, que actual- viado a Filipinas, y actualmente se en- 

mente se ven en el colegio precitado, cuentra de profesor en el colegio de 

Trasladado a Madrid poco después de segunda enseñanza de Iloilo. 

Ha publicado en la revista España y América los trabajos siguientes: 

1. La estatuaria cristiana. (A propósito de un libro.) 

Juicio crítico acerca de la obra La estatuaria antigua y la moderna, por el 
Dr. D. Elias Tormo y Monzó. Se publ. en el vol. III. 

2. La Fe y el Arte. {A propósito de un libro.) 

Id. id. de la obra Historia de la Arquitectura Cristiana^, por Vicente Lampérez 
y Romea. En el vol. IV. 

3. Nuestros grabados. 

Sección destinada a explicar los grabados que se publicaban en el cuerpo de la 
revista y que dirigió el P. Cil desde el vol. IV al XI. 

4. Por el Arte y por la Patria,— Art. publ. en el vol. V. 

5. Exposición de Bellas Artes.— Id. en id. 

6. El Greco. — Esiuáio acerca de las obras de este célebre pintor, publ. en el 
vol. VI. 



CIL 3 

7. Exposición de Apuntes en el Circulo de Bellas Artes.— \r\.. publ. en el 
vol. VI. 

8. Movimiento artístico en Madrid. Exposiciones Moreno Carbonero y Mei- 
Jrén. —Id. vol. Vil. 

Serie de artículos que comenzó con el citado, siendo el asunto tratado en cada 
uno de los siguientes el que se expresa a continuación: 
Exposición Zurbardn.— Vol. VIH. 
[d. Errazu.— Id. 

Id. bienal del Círculo de Bellas Artes.— \d. 
Medina Vera. -Id. IX. 
Ramón Casas. Joaquín Sorolla.—\d. id. 
El arte del cartel.— Id. X. 

Ríiis Guerrero. Eliseo Meifrén. Círculo de Bellas Artes. —Id. id. 
Exposición Nacional de Bellas Artes.— Id. XI. 
Meifrén. Benedicto &.-Id. XV. 

9. Bouguereau. 

Crítica acerca de este pintor y sus obras, publ. en el vol. IX. 

10 Teoría estética y técnica del retrato.— ArX. publ. en el mismo vol. 

11. Exposición internacional de Venecia. — ld. en id. 

12. Movimiento artístico y literario.— Vo\s. XII, XIII y XIV. 

Sección en que el P. Cil emitía su opinión acerca de las obras de arte, así como 
también la que le merecían los escritos publicados sobre el mismo. 

13. Arqititectura Bizantina ú Ojival?— hxX.. publ. en el vol. XV. 

14. La ciencia inoderna y la pintura mural J utura. — Id. en el vol. XVI. 
Firmados con el pseudónimo «Fr. Melitón», ha publicado también en la misma 

revista: 

15. Reivindicaciones artísticas. Greco y la obra de Cossío. —Art. en el vol. XVII. 

16. Revista literaria. Ultima novela de Peres Galdós.— Art. crítico acerca de 
la novela España sin Rey, publ. en el vol. XVIII. 

17. Samsó y su estatua de la Virgen de Covadonga. — Art. en el vol. XIX. 

18. El arte de Romero de Torres.— Id. id. 

Inicio crítico acerca de los cuadros pintados por dicho artista. 

19. Cómo juzgamos las obras de Artel — Art. en el vol. XX. 

20. Exposición del Circulo de Bellas Artes— Id. en id. 

21. Exposición artística en el salón de «Blanco y Negro».— Id. id. 

22. Eit el estudio de Zuloaga.— Id. en el vol. XXI. 

2J. Pintura de la iglesia de San Pablo de Manila.— Trabajo publicado en el 
volumen XXVllI. 

24-. Desde Filipinas.— Artículo fechado en Manila, Septiembre de 1910. Salió 
en el mismo volumen. 

Se trata de El día español, o sea, de la fiesta de Santiago; de la cuestión de la 
independencia de Filipinas, y de la prensa filipina y española. 

25. Ruinas del Monasterio de Guadalupe.— Cuatro artículos publicados en el 
diario de Iloilo, Nuevo Heraldo. Abril de 1911. 

26. Sermón predicado por el M. R. P. Fr. Mariano Cil, O. S. A. en la iglesia 
parroquial de S. José de Iloilo con motivo de la solemnidad del Santísimo Rosario.— 
Se publicó en Nuevo Heraldo, de Iloilo, en el mes de Octubre de 1910. 

27. Filipinas para los americanos.- Art. publicado en El Universo, de Ma- 
drid, núm. 4.178 correspondiente al 29 de Diciembre de 1912. 

28. Día español. Sermón predicado en la iglesia de Iloilo por el 
R. P. Fr. Mariano Cil, Agustino, el día de la festividad de Santiago Após- 
tol Patrón de España. 1913. La Editorial Iloilo. 

S." de 23 págs. 



4 CIMADEVILLA-CÍTORES 

29. Antiguo convento de Guadalupe y sus ruinas.— Trabajo histórico-descrip- 
tivo acerca de este célebre convento, santuario del mismo nombre y sus ruinas, pu- 
blicado en la revista Cultura social, de Manila (1913). 

Lleva bastantes grabados que ilustran el texto. 

Suponemos que será el mismo trabajo ampliado que lleva el núm, 25. 



Cimadevilla (Fr. Rafael). 

Nació en Mansilla de las Muías, 
León, el 14 de Octubre de 1875. Hizo 
sus primeros estudios en el Instituto 
Provincial hasta obtener el título de 
Bachiller, ingresando luego en el Se- 
minario, donde estudió la Filosofía y 
Teología. Ordenado de Sacerdote, por 
disposición del Prelado pasó a la Uni- 
versidad Pontificia de Burgos, con el 
fin de cursar la carrera de Derecho, en 
la cual llegó a conseguir los grados de 
Bachiller y Licenciado. Se presentó 
después a un concurso parroquial, y 
debido a la brillantez de sus ejercicios 



literarios, le fué adjudicada una parro- 
quia de ascenso, que regentó durante 
tres años. Dios entonces le llamó a 
vida más perfecta, y, abandonando el 
mundo, pidió y obtuvo su ingreso en- 
tre los hijos de San Agustín en el co- 
legio de Valencia de D. Juan, donde 
hizo su profesión religiosa el 22 de Oc- 
tubre de 1907. Después fué destinado a 
la enseñanza de los religiosos en el co- 
legio de Calahorra, de donde por moti- 
vos de salud hubo de trasladarse al de 
Valencia de D. Juan, formando parte 
del profesorado. 



1. Antes de ser religioso publicó muchos artículos en los periódicos católicos 
de Burgos y León. 

2. Verdadero carácter de los Concordatos.— Trabajo publicado en los volúme- 
nes XXX y XXXI de la revista España y América. 

3. Boletín canónico.— Son cuatro números de la revista citada, vols. XXXí, 
XXXII y XXXIII. 

4. El vicio de la morfinomanía.— Art. publicado en id., vol. XXXV. 



Cítores (Fr. Pedro). 

Nació en Villasandino, de la provin- 
cia de Burgos, el 22 de Febrero de 1847, 
y profesó de hermano lego en el cole- 
gio de Valladolid el 3 de Mayo de 1870. 
Fué enviado a Filipinas en 1882 y a los 
dos años recibió el mandato de pasar 
a nuestras Misiones de China, donde 
ejerció el cargo de catequista, traba- 
jando con indecible abnegación y celo 
entre aquellas gentes y asistiendo a los 
enfermos con tan esmerada solicitud, 
que mereció entre ellos el cariñoso dic- 
tado de Médico de Dios. Resentida su 
salud, volvió a Filipinas, siendo nom- 

Se publicaron varias cartas suyas referentes á las Misiones de Hu-nan Septen- 
trional en los vols. VII y VIH de la Revista Agustiniana, de donde se reprodujeron 
algunas en Las Misiones Católicas, de Barcelona. 

-P. Jorde, pág. 614. 



brado al poco tiempo Inspector del Asi- 
lo de Huérfanos de Guadalupe y Admi- 
nistrador de la hacienda de Mandalo- 
ya, cargo este último que desempeñó 
por espacio de nueve años, hasta el 9 de 
Junio de 1898, en que, obligado por los 
insurgentes tagalos, hubo de retirarse 
a Manila. Residió en Macao por algún 
tiempo y en 1903 vino a España donde 
se ocupó en varios oficios propios de 
su estado, hasta el 9 de Septiembre 
de 1908, en que falleció en el colegio de 
La Xiá. 



CLADERA-CLARA 



Cladera (Fr. Antonio). 

Natural de la villa de la Puebla, Ma- 
llorca, nació el 15 de Octubre de 1803, 
y profesó con el nombre de Fr. Anto- 
nio de Aquila dejando el de Cristóbal 



habla castellana a causa sin duda de 
haber vivido algún tiempo en Madrid. 
Hizo también algunas predicaciones 
cuaresmales en el dialecto del país con 



que antes llevaba, en el convento de bastante fruto espiritual. Pero lo que 
N. Señora del Socorro de Palma a 25 de más le distinguió fué su decidida apli- 
Agosto de 1826, en manos del P. Sub- cación al canto llano, motivo por el 
prior Fr. Agustín Baura. Cursó todos cual fué nombrado director o presiden- 
sus estudios escolásticos en el mismo te de coro de la iglesia del Socorro, ha- 
convento, hizo oposiciones públicas de hiendo desempeñado tan importante 
Teología dogmática y fué nombrado cargo hasta su última enfermedad. Fa- 



Bibliotecario con todos los privilegios 
de Lector. Después de la exclaustra- 
ción se dedicó con bastante lucimiento 
a la predicación de panegíricos, y se le 
oía con gusto porque manejaba bien el 



lleció en la ciudad de Palma a 23 de 
Septiembre de 1878, siendo su muerte 
muy sentida por los numerosos amigos 
que cultivaban su amistad. — Ow/Zc» 
ms. de los PP. Agustinos de Mallorca. 



Fuera de los muchos sermones que dejó y algunas composiciones musicales, 
aparece su nombre en la portada del impreso: Sacrce IheologicB Theses, que se ha 
consignado al P. Auba.— V. la nota de este religioso. 



Clapera (Fr. Agustín Ignacio). 

Nació en Olot el 1717, y profesó en 
el convento de Barcelona el 15 de Sep- 
tiembre de 1734. Se afilió a la Provin- 
cia de Filipinas, adonde arribó en la 



administró los pueblos de Laglag, San 
Nicolás de Cebú, Jaro, Cápiz y Mata- 
gub. Fué Prior del convento del Santo 
Niño en 1756 y falleció en Tigbauan el 
1765. 



misión de 1739. Destinado a Bisayas 

El P. Blanco en su Memoria le trae como escritor, sin especificar sus obras. 

— P. Jorde, pág. 274.— Libro de profesiones del convento de Barcelona, en el 
cual no debe de leerse tan claro el apellido Clapera, cuando se ha copiado: de la 
Pera. 



Ciará (Fr. Tomás). 

Fué natural de Camprodón de la 
provincia de Gerona. En el Capítulo 
provincial celebrado en Valencia el 
1802, fué nombrado Prior del conven' 
to de la Selva y reelegido en el mismo 
cargo el 1805. Posible es que cesara el 
1808, año en que debía ser relevado; 
pero como no se celebró Capítulo en 
esa fecha ni durante la guerra de la In- 
dependencia, ignoramos cuándo se ve- 
rificó el relevo, pues el mismo P. Ciará 
nada dice sobre este punto en la obra 
que luego citaremos. En dicha obra 
aparece como Prior en 1810 el P. Ca- 
lixto Ucart, y el siguiente de 1811 vuel- 
ve a denominarse Prior el P. Ciará. 



Debió de continuar en su puesto hasta 
el 1815 en que entró a gobernar aquel 
convento el P. Juan Bruel. Otra vez 
fué elegido Prior en 1824 y entonces 
compuso la obra de referencia que re- 
sulta de grande interés para el estudio 
histórico de las vicisitudes por que pasó 
aquella casa desde su fundación, en- 
contrándose páginas muy importantes 
como las consagradas a relatar «la 
guerra que nos hicieron los franceses, 
de la cual, dice, referiré lo que atañe a 
este convento, villa de la Selva y pro- 
vincia hasta el año 1814 en que se ter- 
minó.» Con posterioridad al 1826 nada 
nos dice el P. Ciará que pueda referir- 



CLARA 



se a su persona, no obstante alcanzar 
su crónica hasta el 1828, bien que las 
noticias referentes a los dos últimos 
años están redactadas con bastante 
brevedad. En un Estado de la Provin- 
cia de Aragón fechado el 1826, figura el 
P. Ciará con los títulos de Presentado 
de pulpito y Prior de la Selva; tenía 
entonces setenta años de edad y cin- 
cuenta de profesión. Debemos de con- 



signar que su nombramiento de Pre- 
sentado le fué concedido por el Vica- 
rio General en oficio de 21 de Septiem- 
bre de 1819 en el que se cita, entre otros 
méritos, el de «su ardiente y fervoroso 
celo acompañado de innumerables tra- 
bajos y fatigas para alentar, animar y 
sostener los Somatenes en defensa de 
la Religión, del Rey y de la Patria en 
la última guerra con la Francia.» 



Historia de la Fundado del Convent de S. Agusti de La Selva del Camp ab 
la relació deis fets mes principáis ocorreguts desde sa fundado en 1598 has- 
ta 1826. 

Copia del original en 96 hojas en folio. A la vuelta de la portada se encuentra 
la siguiente nota explicativa de cómo se llevó a cabo esta copia: «Havense disposat 
per lo Gobern General de nostra Congregació de Missinistas Filis del Cor de Ma- 
ría, que cada una de sos Residencias formós la Crónica de las Casas o Convenís 
en que habitan, desde son origen, esta Casa-Missió de la Selva, después de practi- 
cadas mokas diligencias per averiguar la historia de la fundació de est Convente 
feta pels Frares del Ordre de S. Agusti, tingué la gran satisfácelo de encontrar 
providencialmente esta Historial Colecdó, íeta per un Religioso del mateix Ordre. 
Pero no volent despendresse del Original la persona que la poscheix se obtingaé 
permis per copiarla; y áfi de que resultes mes fiel y verídica se ha copiat entera 
y al per e de la lletra, ab inclusió de tots los errors gramaticals ques troban en et 
on'á'ma^.—Aixis ho certifican els Pares Missinistas aqui firmans.— La Selva 4 de 
Juliol de 1898. -Pedro Ferrés. C. M. F. Sprior.— Vicente Tremoleda C. M. F. Co- 
piador.— Jaime iSIas Pbro. C. M. F. 

En la hoja siguiente se reproduce el título de la obra, expresándose en el mis- 
mo los fines que el autor se propuso al componerla. Le reproducimos no obstante 
ser muy extenso. 

Historial colecció de memorias ij noticias antiguas, ij modernas de est Convent 
de ,N. P. S. Agusti de la Vila de la Selva del Camp de Tarragona (extractadas 
fielment deis antichs Llibres de la Casa Consistorial de dita Vila, y de nostre 
Archín) recopiladas, ij distribuidas en sos respectius triennis desde lo any 1598. 
que fou lo de sa fundació, fins al present per lo R. P. Prior Fr. Tomás Ciará, á fi de 
que los sucesors PP. Priors pugan sens treball, ij con acostuma dirse ab un cop de 
ull, instruirse en lo tocant á son ofici, y teñir una exacta, y clara noticia, no sois de 
la fundació de est Convent ij de las circunstancias que la acompañaren, deis natu- 
rals de la Vila que han profesat nostra S.ta Regla, ij de las obligacions qne contra- 
gué lo Convent ab las Concordias; sí que també dols estils, y costums ab que se ha 
gobernat fins al present. Encarecidament suplico ais R.s P.s Priors quem sucechí- 
rán, noticien a continuació lo que ocurrirá de memorable en sos respectius temps, 
que aixis se conservará una memoria no interrumpida del principi, ij fi de esc Con- 
vent; memoria, que per las vicisítuts del temps, la miro del tot necesaria per lo 
acertat régimen de esta Casa, ij per lo deseans deis PP. Priors, per los cuals he 
pres lo trevall de esta historial colecció; podent asegurarlos, que tot quant relato 
es fielment extractát deis origináis Instruments que infinitas vegadas hé vist, 
llegit, ij reflexionat; ij poder conclourer ab aquella expressió de S.t Joan; Quod 
scimus loquimur, et quod vidimus testamur. 

Sia tot a major gloria de D. n. S. ij en utílitat de esta Religiosa Comunitat. 

Corretjída ij aumentada per lo mateix Prior, íj posada en Hmpio per lo P. Pere 
Avila en estany de 1826. 



CLARINA Y COLOMER 7 

Comienza el texto con una historia de la fundación reproduciéndose con este 
motivo los documentos que mediaron para llevarla a cabo entre la Orden y las 
autoridades civiles y eclesiásticas. No existe división alguna de capítulos; sola- 
mente al margen se hallan indicaciones directivas de los años en que cada Prior 
comenzó su gobierno; el número de Superiores que tuvo hasta 1826 fué el de LXXII. 
Al fin del texto se halla el índice correspondiente de cosas notables. A. continua- 
ción vienen 8 hojas, que no entran en la numeración apuntada, en las cuales se en- 
cuentran los siguientes documentos: 

Carta del P. Cámara a los PP. Hijos del Corazón de María del Convento de la 
Selva. 

Es una relación de la fundación de aquel convento, trabajada a vista de las no- 
ticias consignadas en el P. Jordán, con la biografía o historia del Ven. Fr. José 
Pascual, uno de los hijos de dicho convento que más florecieron por sus virtudes y 
santa vida. 

Carta de D. Cayetano Barraquer al P. Vicente Tremoleda, pidiéndole noticias 
históricas del convento y de los religiosos en conformidad con lo consignado en la 
obra del P. Ciará sobre ciertas épocas. 

Carta del mismo al P. José Arbós con el propio objeto que la anterior, suplién- 
dole copia de lo escrito por el P. Ciará acerca de algunos tiempos de revolución. 

Carta del P. Vicente Tremoleda al P. Antonio Blanco participándole el hallaz- 
go del original de la obra del P. Ciará. 

Carta del P. Jaime Mas al citado P. Blanco, remitiéndole un libro donde se en- 
contraba copiada la citada crónica. 

Carta del mismo avisando que no podía proporcionar más datos acerca del con- 
vento, del cual remitía dos fotografías. 

Están fechadas estas tres últimas cartas en 1909. 

El original de la crónica se conservaba en poder del Pbro. D. Antonio FontF, 
Cura de Poboleda, natural de Selva y descendiente de la familia de uno de los reli- 
giosos de aquel convento. Nada añadimos a lo dicho arriba sobre la importancia de 
la obra; puede calcularse de lo que llevamos apuntado el interés que reviste r^ra 
la historia local de aquel convento. 

Clarina y Colomer (\^. M. Madrona.) 

De un artículo que acerca de esta bre siguiente, volvió al lado de la pru- 
venerable terciaria de la Orden publi- dente Teresa Colomer, y en este esta- 
có D. José de Peray March en el volu- do, no habiendo tenido sucesión de su 
men LXIV de La Ciudad de Dios, en- matrimonio, alcanzó en la soledad to- 
tresacamos las noticias siguientes: das las virtudes que la coronaron de 

«Nació la sierva de Dios Madrona gloria entre sus conciudadanos, que al 

Clarina y Colomer en Barcelona y fué terminar sus días la consideraron muy 

bautizada el 16 de Marzo de 1688 en la capaz de ser venerada en los altares, 

parroquia de Santa María del Mar. »Por lósanos de 1713 y 17141a vemos 

Fueron sus padres Jaime Juan Clarina ya incorporada a la Congregación de 

y Teresa Colomer, quienes educaron a la buena muerte, fundada en el antiguo 

su hija en el santo temor de Dios y en convento de San Agustín de Barcelona, 

la práctica de las virtudes, pues goza- y de entonces parece partir la serie de 

ban fama de ser cristianos y honrados ayunos, mortificaciones, retiros, cili- 

esposos. cios, resignación y dulce alegría que, 

«Muerto su padre en 3 de Diciembre como aureola de gloria, acompañaron 

de 1696, quedó encomendada a su ma- a Madrona hasta la tumba. Se afilió 

dre. Casó en 19 de Mayo de 1709, y ha- también a la Congregación de losDolo- 

biendo quedado viuda en 7 de Septiem- res de la Virgen, del convento de Pa- 



8 CLAVELL 

dres Servitas, en 1714 o 1715. Devota predilección había llevado en vida, 

cspecialísima del Santísimo vSacramen- »Su última enfermedad fué motivo 

to, de la Pasión de Cristo, Señor Núes- de edificación y consuelo grandísimo 

tro, de la Santísima Virgen, del glorio- para cuantos la vieron. Comenzó el 

so San José, de San Agustín y de Santa día de San Agustín de 1744, estando la 

Rita de Casia, en cuyo honor promovió Venerable en Alella, y ocurrió su pre- 

el solemne novenario que todos los ciosa muerte el día 5 de Diciembre de 

años se celebraba en el convento de 1744, en la misma casa donde había 

Padres Agustinos Calzados, de Barce- nacido, pues poco después de enfermar 

lona, la vemos también fundar perpe- la trasladaron sus parientes a Barcelo- 

tuamente un día de esteNovenarlo,una na.» A los funerales que se celebraron 

misa todos los sábados del año y una por su alma, asistieron las personas 

fiesta anual el día del Patriarca San más distinguidas de la ciudad, y por las 

José, todo en el convento de San Agus- maravillas que se notaron en el cadá- 

tín. Terciaria de San Agustín, desde el ver fué suspendido el entierro hasta el 

primer priorato del P. M. Minuart, día 14, en que aquél recibió honrosa 

llevó el santo hábito hasta la muerte, y sepultura en una capilla de la iglesia 

aun después de ella fué con él amorta- de San Agustín el viejo, siendo trasla- 

jada, para que no quedaran sus mor- dados los restos de la Venerable a la 

tales despojos sin el consuelo de ser iglesia nueva de San Agustín el 26 de 

abrigados con el sayal que con tanta Noviembre de 1750. 

En el archivo episcopal de Barcelona existe el proceso que se formó desús vir- 
tudes y santa vida, y entre los papeles registrados se encuentran los «escritos y cay- 
tas fielmente trasladadas de los originales de Madrona y traducidos del idioma 
catalán en que escribió al castellano en que se escriben aquí», y de los cuales se 
creen algunos perdidos. «Especialmente, añade Peray March, hay que pedir á Dios 
que aparezcan «las cartas origináis escritas de má propia de la Venerable Clari- 
na, Viuda de Joan Riera á sos Conjesors los RR. PP. Mestres Fr. Agusti Antón 
Mmuarty Fr. Agusti Riera, ab sas respectivas respostas», que estaban dentro de 
una caja, de la que solamente ha parecido la tapa, y un legajito de cartas, que su- 
pone el que esto escribe, serían de las contenidas en la cajita de madera en cues- 
tión.» 

Sobre los escritos de la Ven. Clarina, encontramos el siguiente párrafo en el 
P. Puig: «Entendiendo ya la Venerable que su muerte se acercaba, llamó al P. 
Maestro Fr. Agustín Roig en secreto y le entregó la llave de donde tenía los pape- 
les de su vida interior escrita de su misma mano por mandato del P. Maestro Mi- 
nuart, con algunas cartas tocantes a su mismo espíritu; y a lo que se dejó compren- 
der no quiso quedasen en manos de seglares, sino a la Religión de N. P. S. Agus- 
tín, como por profesa era su obligación.» El mencionado P. Puig publicó en la 
Vida que escribió de la Venerable, vertidas fielmente del catalán al castellano, 
quince cartas dirigidas al P. Minuart, y otras tantas al P. Agustín Riera, a más de 
largos párrafos de su vida en el texto. Puédese afirmar, por lo tanto, que dicho 
autor explotó hábilmente los citados escritos para componer su obra, donde pue- 
den verse, si no en su totalidad, por lo menos lo principal de los mismos. 

Clavel! (b"r. Adeodato). 

Fué natural de Barcelona y vistió el empeñó hasta su muerte, ocurrida el 

hábito de S. Agustín en el convento de 7 de Octubre de 1801, cuando contaba 

la misma ciudad el 26 de Mayo de 1750. poco más de sesenta y ocho años de 

Ingresó en el convento mencionado en edad. Había nacido el 22 de Junio 

clase de organista, cargo que allí des- de 1733. 



CLAVER 9 

El Libro de Óbitos del convento de Barcelona, de donde hemos sacado las no- 
ticias biográficas que quedan consignadas, encarece la habilidad del P. Clavell en 
el desempeño de su oficio de organista y parece ser que dejó pruebas de ello en al- 
gunas composiciones musicales. 



Claver (Fr. Martín). 

Hijo de Martín Claver Infanzón y de 
Mariana de Aranda, fué natural de 
Zaragoza y profesó en el convento de 
San Felipe el Real a 10 de Julio de 1620. 
Así consta del extracto de los libros 
de profesiones de dicho convento, por 
el P. Méndez (1). Se equivocó, por lo 
tanto, el P. San Agustín y los que con 
este autor han afirmado que el P. Cla- 
ver fué natural de Madrid. Los PP. 
Cano y Jorde, siguiendo también a di- 
dicho escritor, le incluyen entre los 
misioneros que pasaron a Filipinas 
el 1624, pero su nombre no se encuen- 
tra en la relación de la misión de ese 
año que se halla en el libro de Gobier- 
no áeX^LFYOvmcm, fol. 131 del tomo II, 
como tampoco constan en el mismo 
lugar los de los PP. Cristóbal de Ta- 
pia y Andrés de Fuentes. Quizá fuera 
una omisión involuntaria, lo cual no 
discutimos; consignamos sólo el hecho. 

Que pasó poco después al Archipié- 
lago de Legazpi, parece que no ha lu- 
gar a duda, pues en 1629 ya se le 
nombra ministro del pueblo de Duma- 
lag, en la isla de Panay, de donde fué 
trasladado en 1632 a Barbaran, a Pa- 
nay el 1636 y a Passi el 1638. Fué tam- 
bién Definidor de Provincia el 1636, tí- 
tulo que no expresa el P. Claver en la 
portada del l^ocabiilario impreso el 
1637, donde sólo se denomina Prior 



del convento de Panay, razón por la 
cual dudamos que ejerciera tal em- 
pleo, para el que no fué ciertamente 
nombrado en el Capítulo que se cele- 
bró el 1635. Con respecto al cargo de 
Procurador -Comisario de España y 
Roma que le fué conferido en 1639, se- 
gún el P. Jorde, advertimos que en el 
mismo año fué nombrado para tal em- 
pleo el P. Pedro de Quesada, y lo pro- 
bable es que el P. Claver fuera elegido 
Definidor para el Capítulo General, 
título que le da el P. Herrera cuando 
le cita, a más de haberle conocido en 
Madrid. Dicho Capítulo se celebró en 
Roma el 3 de Junio de 1645 y supone- 
mos que asistiría al mismo, quedando 
incierta la fecha en que se verificó su 
regreso a la península. Falleció en Ma- 
drid el 1646. 

Puede deducirse de todo lo expuesto 
la escasez de datos que nos suminis- 
tran los autores para la biografía de 
nuestro religioso, y esos contados da- 
tos no bien aquilatados por falta de in- 
vestigación directa de los registros de 
la Provincia- de Filipinas. Lo que se 
puede asegurar con certeza para hon- 
ra del P. Claver, es su pericia en el 
idioma panayano, adquirida en no mu- 
chos años de ministerio, pues habien- 
do fallecido el P. Méntrida en Marzo 
de 1637 cuando no había dado cima a 



(1) Laiassa incluye en su Biblioteca de escritores aragoneses a un Fr. Martín Claver de quien dice: 
«Religioso dominico en Filipinas, natural de Aragón. Escribió la Historia de su Orden. Estas son las úni- 
cas noticias que tenemos de este religioso.» Suponemos que aquel bibliógrafo §e equivocó, o más bien 
Gómez Uriel, su adicionador, haciendo al nuestro religioso de la Orden de Santo Domingo, lo cual nada 
tiene de extraño cuando autores agustinos, como los portugueses PP. San Antonio y Figueiredo en su Flos 
Sanctorum, incurrieron en el mismo error al reproducir las vidas de los mártires del Japón escritas por 
el P. Claver. 

De los libros de consultas de San Felipe el Real consta que fué admitido en 8 de Julio de 1618; se dice 
de él que era natural de Zaragoza y se le apellida Clavol. Con fecha 1 de Septiembre de 1620 tuvo lugar 
también la admisión de un hermano suyo llamado Fr. Nicolás, a quien se apellida Clavel. Apuntamos estas 
variantes en la escritura del apellido Claver, porque suponemos que no han de constar solamente en los 
libros mencionados. 



10 CLAVER 

la impresión del Vocabulario que lúe- aseí^uran los PP. Pérez y Güemes en 
go se mencionará, se determinó en un la pág. 25 de su obra. Para las demás 
Deíínitorio privado que pasara a Ma- citas v^éanse los Catdloí^os de los PP. 
nila como más entendido y perito en Cano y Jorde en los artículos respecti- 
el dialecto panayano con el lin de que vos dedicados al P. Claver y la 2.'' Par- 
ultimara dicha impresión. Así nos lo te de las Conquistas, pág. 822. 

1. Sermones morales.— M.S. Dos tomos en 4.° 

En bisaya-panayano. El autor de esta noticia es el P. Castro, el cual en el índi- 
ce de los escritores que va al final del Osario, dice haber visto dichos tomos en el 
pueblo de Jaro. 

2. «ítem redujo á compendio el Arte y Bocabulario de la lengua Panayana, que 
había compuesto el Padre Méntrida, y es un tomo en quarto mayor impreso en la 
oficina de los Jesuítas de Manila año de 1019.» Este párrafo copiado a la letra del 
Osario, demuestra una vez más la ligereza incalificable del P. Castro, el cual ni si- 
quiera cayó en la cuenta de que el P. Claver no llegó á Filipinas hasta el 1624; mal 
podía, por lo tanto, darnos compendiadas aquellas obras en 1619, año en que apenas 
si liabía vestido el hábito religioso en San Felipe el Real. Esto aparte de que dichas 
obras ni se habían escrito todavía ni menos impreso antes del mencionado año, y 
aparte también de que el P. Claver no publicó compendio ninguno del Arte y Boca- 
bulario del P. Méntrida, ni en 1619 ni en fecha posterior. El párrafo acotado es una 
de tantas afirmaciones arbitrarias con que el P. Castro afeó su obra: en todo él no 
existe una palabra de verdad; y ni siquiera cabe decir que la vista del Bocabulario 
del P. Méntrida le indujera a error, pues bien claro está el pie de imprenta atesti- 
guando que se editó en la imprenta de Sto. Tomás el 1637. El P. Claver no hizo otra 
cosa que continuar la edición comenzadade esta obra, con las reformas que se expre- 
sarán en la nota del P. Méntrida, y añadir al final un trabajo exclusivamente suyo, 
sin copiar ni compendiar a nadie. He aquí la descripción del mencionado trabajo: 

Practica \ breve de la ten \ gva bisaia,y reglas para \ sabella ablar, por Frav 
Martin Claver, Religio \ so de la orden de San Augustin Nuestro \ Padre y Prior 
del Convento I de Panay. 

Este título va a la cabeza de la primera página de las 48 de que consta el texto, 
y a continuación se halla lo siguiente: 

>í< I A los Padres Ministros | del Santo Evangelio. 

Notable primero. 

Sin la tehorica, estudio o particular conocimiento por el, de cualquier SQiengia, 
facultad, lengua o letras, ni las podemos specular para tratallas, ni alcangallas por 
nosotros mismos para su verdadera noticia y practica notoria, esta remito a los Pa- 
dres Ministros, con que corrido por ella el uelo de la confussion, gocen de la clari- 
dad deste Bocabulario, baliéndose siempre de el para con el oydo del natural que 
es la mas segura Regla. 

El nombre se divide, etc. 

Prosigue el texto que comprende catorce notables en los que se explican con 
toda claridad las reglas gramaticales por que se rige el idioma bisaya, con multitud 
de ejemplos prácticos que hacen más comprensibles aquéllas. 

Concluye el texto con este párrafo: «Por no llenar de mas cuidados a los que de 
nuebo llegan a apijender esta lengua, suspendo la pluma, y dejo otras muchas cos- 
sas, que la experiencia enseñara, y no me calumnien de corto en esta parte, que el 
uer quanto ha crecido este belumen (por ser de medio folio), me detiene y acorta, 
no fue disposición mía, y ansí suplico. V. S. R. S. Suplan este como los demás de- 
fectos que hauer puede, y reciuan el buen celo, que es el que dora mayores yerros, 
y encomiéndenme. V. S. R. S. Anuestro Señor que no quiero mayor logro de mi 
trauajo.» 

Según hemos dicho arriba, se publicó como apéndice o adición al Bocabulario; 



CLAVER 



11 



y para mejor inteligencia y manejo de éste, el P. Claver compuso su Práctica bre- 
ve, sin hacer la menor referencia a obra alguna similar ni citar una vez siquiera el 
Arte del P. Méntrida, que para aquellas fechas ya debía de estar impreso; es decir, 
que son absolutamente independientes una obra de otra, y no cabe el recurso de 
sostener ni aun con respecto al Arte, que el P. Claver nos diera uno compendiado 
de otro autor. 

Existe un ejemplar del Bocabulario con la Práctica breve al fin, en la Biblioteca 
Nacional, sign. R-4507. 



3. 



c>o E L ro 

ADMIRABLE Y EX- 

CÉLENTE MARTIRIO EN BLREYNO 

deíapon de loa Benaiíos Pp.díPs frav Bartolomf Gutirrrezj 

fray Frincifco de Gracia, y frsy 1 tomas de S. Augafíio, 

Religiofos delaordco deSao AaguOm nueftto 

Pfecrev de ctieicomnañeros fulo» 
* 'tai' ' ' ' -, 

Per frav r-^si-tin Clsucr Reiig^ofo d? U ecirtra crJfo y P> ;or ¿el CoQ» 
üísto- de Sío GuÜ'e"í30 de Pcfg cala p^cuiríia ¿c Finteaos. 

A.N.^^.R.P.Fray Mamn de Frtazrl Pfcuíacíii en 
ro eí}¿ crGuings:^ de ?HjlipÍG3s, 



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CON LICENCIA 

Del ordmarío en iManila eu el Colegio de Sáfo Thoraaí 
po¡ Luis BcUrdD ImprcíTor de Libios Año deiojS. 



4.° de 2 hs, s. n. y 77 págs. de texto. 

Port. y la v. en bl.- Carta-dedicatoria al Provincial.— Vta.: Hcec est Provincia 
Sanctissiini Notninis lesulnsularum Philip pinarum ordinis Eremitariini Sancti 
Patris Nostri Augustini. Siguen varios textos latinos y en medio de ellos un mar- 
moseto grabado en madera con las armas de la Provincia, y a los lados adornos 
tipográficos. —Texto, dividido en Ib capítulos, cuyos epígrafes son los siguientes: 



12 CLAVER 

Cap. I. De la rigvrosa persecvción mas de S. Augustin y como uiene a estas 

del lapon, y como se avmentó en Nanga- Islas y repibe nuestro sancto hauito. 

saqui con la llegada del nuebo Gouerna- 10. En qve se apresta el B, P. Fr. Tho- 

dor por el año de 1629. mas para Japón y Llego a aquel Reyno, 

2. De la prisión del B. Padre Fr. Bar- donde fue gozossa su entrada. 

toiome Gutiérrez. U. Del gran frvto qve el B. P. Fray 

3. Del martirio que padegio el B. P. Thomas hi(;o en lapon, y quanto procu- 
Fray Bartolomé Gutiérrez en las aguas raron prendelle los Ministros de lustiQia. 
de vngen, o, guingoqui. 12. En qve el B. P. F>ay Thomas 

4. Del dichoso sucesso del Martyrio de San Augustin prosigue con el fructo 
de las aguas de Vngen. grande que hagia, y como le prendieron 

5. Del feliz fin y glorioso Triunfo del los tiranos. 

B. Padre Fray. Bartolomé Gutiérrez y 13. En qve preso el B. P. Le presen- 
sus Compañeros. tan a los lueges, y los tormentos doloro- 

6. Del nacimiento, Religión y virtu- sos qve le dan. 

des del B. Martyr Fray Bartolomé Gu- 14. En qve sentencian a muerte los ti- 

tierrez. ranos al B. P. Fray Thomas. 

7. Del martirio ilvstre del Padre Fray 15. Del felizissimo y victorioso fin y 
Francisco de gragia Religioso de la or- triunfo del inuicto y Bendito Padre Fray 
den de nuestro Padre San Augustin. Thomas de San Augustin. 

8. De la virtvd, religión y gran exem- 16, Ivltimo de todos los Mártires del 
pío del Glorioso Padre Fray Francisco lapon, de nuestro Sancto hauito legos, 
de GraQia. Mantelatos y cofrades. 

9. Del principio del B. P. Fray Tho- 

Bibl. Nacional, R. 4893 y en Varios 1-171-9. 

El P. Sicardo con referencia a esta obra, escribe lo siguiente: «La vida y marty- 
rio del Ven. P. Fray Bartolomé Gutiérrez sacó a luz con la de otros martyres de mi 
Sagrada Religión, el Padre Fray Martín Claver, que dio a la estampa en Manila el 
año de 1628. De cuya relación trasladó Juan Fernández Lechuga lu sucinta, que del 
martyrio deste Santo imprimió en México el año de 1666.» Es evidente errata de 
imprenta el año 1628 para la impresión de Manila, la cual se publicó, como hemos 
visto, el 163S. Con respecto a la relación impresa en Méjico por Juan Fernández Le- 
chuga la vemos ya mencionada en Pinelo-Barcia que la da el siguiente título: 

Relación del martirio de Fr. Bartolomé Gutiérrez, trasladada de la que escribió 
el P. Fr. Martín Claver. Por Juan Fernández Lechuga. México, 1666. 

Medina vio este folleto, pero sin portada; reproduce el título que queda copiado 
y añade que consta de 6 hs. en 4.** que comprenden: Dedicatoria encabezada con el 
escudo del Mecenas grabado en madera. México, 12 de Noviembre de 1666.— Lámina 
del martirio de San Pedro Arbués. -Texto. 

V. el núm. 949 de La Imprenta en México.—?. Sicardo, Cristiandad del Japón, 
pág. 239.— Pinelo-Barcia, col. 194 y Apéndice al tít. XXIII, fol. Divxxii vto. 

En esta última obra se consigna al P. Claver el siguiente: 

Catálogo de los Mártires de la Orden de San Agustín. Imp. 1628. 4.° Castellano. 

Hay quien opina que esta noticia no puede referirse más que a la obra del 
P. Claver que encabeza este artículo, impresa el 1638, atribuyendo a Pinelo el error 
de escribir 1628, opinión que sería admisible si se tratase únicamente de una errata 
de imprenta; el título completamente distinto que reproduce Pinelo nos da motivo 
a sospechar que se trata de otra obra diferente de la reseñada, la cual no fué vista 
por aquél, pues a haberlo sido, no se concibe la razón del cambio tan radical de la 
portada. Tampoco debe buscarse el origen de la noticia en el P. Sicardo, porque 
este autor, como hemos visto, intitula a ia obra Vida y martirio del Ven. P. Fray 
Bartolomé Gutiérrez y de sus compañeros mártires en el Japón, y no es de pre- 
sumir que Pinelo copiase el error de fecha de impresión y no reprodujese el 
título completo como allí le vio. Deducimos, por lo tanto, que la noticia en cuestión 



CLAVER 13 

debe reconocer un fundamento real, alg^o así como la existencia de un impreso con 
el título copiado. Abona nuestro sentir el mismo P. Claver, quien, en el último ca- 
pítulo de su obra que trata «de todos los mártires del Japón de nuestro santo hábi- 
to, legos, mantelatos y cofrades», comienza por decir que «ya en las relaciones que 
de años atrás han salido de los ilustres Mártires de nuestra sagrada Religión, se ha 
tratado de los muchos Tapones cofrades, mantelatos...» a los cuales no incluye en el 
presente capítulo por hallarse mencionados en dichas relaciones, y sólo trata de los 
que padecieron martirio con posterioridad, y «ban puestos por su orden desde el 
año 1629 hasta el de 1637 que es el pasado.» Según esto, fueron varias las relaciones 
de los mártires de la Orden en el Japón publicadas con anterioridad al 1629, y aun- 
que el P. Claver no se declara autor de ninguna de ellas, esto no obsta para admi- 
tir que publicara con su nombre alguno de dichos catálogos o relaciones el 1628 y 
sea el visto por Pinelo. Extraño sería, en verdad, que empeñadas en aquellos años 
las Corporaciones religiosas de Filipinas en publicar sus glorias en el Japón, impri- 
miendo con ese objeto numerosas relaciones y listas de sus mártires, de las cuales 
se hallan bastantes catalogadas en las bibliografías filipinas, sólo la Provincia agus- 
tiniana tan olvidada viviera de sí misma, que nada hiciera por dar a conocer los tra- 
bajos y triunfos de sus hijos en el Japón- De uno de los catálogos de los mártires, 
publicado en 1631, da noticia el P. Blanco y se conservaba en su tiempo un ejemplar 
en el convento de Manila. Esos impresos de ordinario no formaban libros; consta- 
ban solamente de una, dos o algunas más hojas y hoy rarísimo es el que se conser- 
va de esa clase. ¿No pudo suceder que alguno de ellos publicado por la Orden ya 
nombre del P. Claver llegara a manos de Pinelo y este consignara la noticia como 
queda expresada? 

Salva publica en su Catálogo, núm. 3.204, la portada de la obra del P. Claver 
que encabeza este artículo y luego a continuación de las páginas de que consta, 
añade: «Rarísimo opúsculo impreso sobre papel de seda ó de China; en la venta de 
Heber, único ejemplar anunciado en muchos años, produjo dos guineas.— Ni Anto- 
nio ni Pinelo lo conocieron: el primero sólo trae del P. Claver una Historia de la 
Provincia de Philipinas de la Orden de San Agustín, la cual no llegó á publicar- 
se, y el segundo un Catálogo de los Mártires de la Orden de San Agustín, impre- 
so en 1628.» 

El P. Castro hace constar en varios lugares del Osario que no vio ningún ejem- 
plar de la obra del P. Claver impresa el 1638, y al fin de la biografía de éste, escribe 
el siguiente párrafo: «Yo solamente he visto una copia m.s. tomo en 4.° Fray Gas- 
par se aprovechó también del P. Claver y de Hernando Becerra^ que los copió ad 
pedem litterce en su segunda parte m.s.» Repetimos lo que tenemos dicho en la nota 
del P. Becerra: el P. San Agustín se valió de las obras publicadas hasta su tiempo 
para componer la relación del Bto. Bartolomé Gutiérrez y de sus compañeros már- 
tires; cita, entre otros, al P. Basalenque, al P. Luis de Jesús en su Historia de los 
PP. Recoletos, la Historia de los PP. Dominicos, etc., etc., obras impresas con pos- 
terioridad a la del P. Claver, y es una falsa imputación decir que copió a éste al pie 
de la letra.— V. la Segunda Parte de las Conquistas desde la pág. 272 a la 323. 

4. Historia de Filipinas. — M.S. 

Cítala frecuentemente el P. Herrera en su Historia del Convento de Salamanca^ 
llamándola unas veces Relación de Filipinas, y otras dándola el título que encabe- 
za estas líneas, y fué explotada por el mismo autor en todo lo referente a las bio- 
grafías de los religiosos procedentes del convento citado. Véase en especial la vida 
del P. Alonso de Alvarado, en la cual se completan las noticias del P. Grijalva con 
las abundantes y valiosas del P. Claver. Existía entonces manuscrita, anotando 
esta circunstancia el P. Herrera, y como manuscrita la mencionan Nicolás Antonio 
y Pinelo. No obstante, alguien ha querido deducir de algunas frases del autor del 
Osario, que la obra se había impreso en Méjico, lo cual carece de fundamento. Lo 
que cuenta el P. Castro en la biografía del P. Claver, de haber visto en Méjico una 



14 CLAVER Y FERRER 

obra de éste impresa el limo. Eguiara, no hay duda ninguna que se refiere a El ad- 
mirable y excelente martirio, etc., como se deduce evidentemente del artículo en 
que se consÍ2;na ese dato, que es el dedicado al Bto. Bartolomé Gutiérrez, y nunca 
a la Historia de Filipinas. El P. Lanteri, no sabemos con qué fundamento, escribe 
a propósito de esta obra: «Prselo tradidit (P. Claver) historiam provinciiu SS. No- 
minis Jesu in Philippinis tribus voluminibus contentam.» En verdad que la noticia 
es rara y sería un acontecimiento en la bibliografía filipina el encuentro de esos 
tres volúmenes impresos. 

Creemos que lo más substancioso de la obra en cuestión se encuentra extrac- 
tado y copiado en un códice del P. Sicardo, donde se lee un trabajo encabezado con 
estas líneas: 

Vidas de Varones Ilustres de nja Religión que pasaron a Philipinas según 
las escriuio el P. Fr. Martin Claver natural de Madrid y hijo de su Conuco de S. 
Plielipe. 

Comienza el texto con la «Vida del P.e Fr. Andrés de Urdaneta», y son 18 hs. y 
media o sean 37 págs. las que ocupa todo el trabajo, el cual no se limita a las bio- 
grafías de los religiosos como reza el título, sino que se extiende también a otras 
noticias históricas sobre Filipinas. Todavía más adelante se halla lo siguiente: 

Apuntamientos sacados de la Historia de Filipinas, escrita por el P. Fr. Mar- 
tin Claver, Definidor de aquella Provincia. 

No es más que una página no completa. 

El P. San Agustín al dar cuenta de la comisión que recibió de escribir la histo- 
ria de la Provincia de Filipinas, habla de la obra del P. Claver con otras noticias 
que se pueden ver en el párrafo que reproducimos. «En primero de Junio de 1598, 
escribe, se halla en un Deñnitorio nombrado para Cronista de esta Provincia el P. 
Fr. Francisco Muñoz, Prior del Convento de Acatlán en la Nueva España; pero no 
se tiene noticia que hubiese escrito cosa alguna. Por lo cual, el Padre Fray Martín 
Claver, por los años de 1630, comenzó á escribir una Crónica de esta Provincia, que 
cita el P. M. Fr. Tomás de Herrera en su Alfabeto Agustiniano, y apenas llegó con 
sus noticias á los años de 1577. Otros muchos religiosos sejhan querido dedicar á 
esta obra, viendo nuestro descuido, como fueron el Padre Maestro Fray Sebastián 
Poriillo, Definidor, que fué, de Castilla, y el P. Maestro Fr. José Sicardo, que ha- 
llándose en Méjico, quiso tomar a su cargo este cuidado; pero pareció conveniente 
corriese por un hijo de esta Provincia, en cuya ejecución se me encargó esta obra.» 
Aparte del detalle interesante acerca del trabajo del P. Claver, que no se extendía 
más allá del año 1577, presuponiendo por lo mismo que debía de ser muy breve, 
conviene advertir el silencio del P. San Agustín con respecto a la impresión del 
mismo. De esta clase prodrían aducirse otros testimonios del P. Sicardo, así como 
de que tanto éste como el P. San Agustín y el citado arriba P. Herrera, se aprove- 
charon del manuscrito del P. Claver, y bajo este punto de vista puede darse por su- 
ficientemente conocido.— V. Conquistas, !."■ Parte, pág. 488. — Lanteri, III-400 —Re- 
tana, La Imprenta en Filipinas, núm. 3i.— Nicolás Antonio, 11-100. 

Claver y Ferrer (Fr. Antonio). 

Natural de Zaragoza, de la parro- peñó alg-ún cargo en su Provincia. Fa- 

quia de San Miguel de los Navarros, lleció el 23 de Junio de 1700 sin enfer- 

tuvo por padres a Pedro Claver y Ana medad conocida, con todos los sacra- 

Ferrer. Nació el 13 de Junio probable- mentos, suma quietud y como justo, 

mente del año 1045, y profesó en el con- Constan estos datos biográficos en el 

vento agustiniano de su patria el 6 de fol. 1 16 de la siguiente obra. 
Agosto de 1662. No se sabe si desem- 

Noticias I Historiales del Conbento de Nuestro \ Padre San Agustín de tara- 
goza i y de los demás del h'eyno \ de Aragón. 



CLEMENTE 15 

Manuscrito autógrafo en folio, de 111-124 hs. numeradas, encuadernado en per- 
g:amino y muy bien conservado. Al final de la obra se lee esta conclusión: «Finís 
die 13 Junii anno 1695 Diuo Antonio Paduano Sacra = setatis meae Quinquagesi- 
mo = Fr. Antonius Clauer.» 

A continuación del título transcrito hay una carta de la cual entresacamos los 

siguientes párrafos. 

«A Nuestro Muy Reverendo Padre Maestro Fray Guillermo Junio y Zarzuela, 
Doctor en Sagrada Theologia, Juez Metropolitano del Arzobispado de Valencia y 
Provincial de la Orden de los Hermitaños de N. P. San Agustín en los Reynos de 
la España Citerior. 

«Muy Reuerendo Padre Nuestro: A cuatro de Diciembre del año pasado de 1694, 
me mandó V. P. M. R. que recogiese las noticias historiales de los Conbentos de 
este Reyno. No pude comenzar la obra por el rigor del tiempo que V. P. M. R. 
experimentó en esta Ciudad y por las grandes nieues que cayeron, a los primeros 
de henero, asta once del mismo. 

«En estas noticias, pongo algunas cosas menudas, imitando al Padre Maestro 
Fr. Thomas de Herrera, en su historia de Salamanca, y aunque etenido fundamento 
para ponerlas, no obstante ya le digo al Reuerendo Padre Rector de San Fulgen- 
cio, con quien ablo en la historia y a quien la escribo por mandado de V. P. M. R. 
que quite lo que le pareciere, que no es del caso, mirando siempre por la honra de 
este Convento de Qaragoza. Todas sus cosas las escribo llanamente, como las é ha- 
llado, en manuscritos, historias impresas, instrumentos authenticos del Depósito, 
de informaciones de Religiosos antiguos y granes, y de personas seculares, dignas 
de toda fe; algunas escribí por conjeturas, a mi parecer bien fundadas, y aproba- 
das por el Reuerendo Padre Presentado Fray Diego de Gracia, que a leido la his- 
toria. 

«Por amor de Dios nuestro Señor, de su Santissima Madre, concebida sin peca- 
do original, en el primer instante phisico, y real de su ser, y nuestro Padre San 
Agustín, le suplico a V. P. M. R. que procure, que se haga historia de la Provincia, 
que de los cuatro Reynos, se puede hacer un gran tomo, que sera muy importante, 
por la grande ignorancia, que tienen los seglares, y Frayles de la Orden de nues- 
tras cosas, auiendo tantas, y tan dignas, de que se sepan. Nuestro Señor dé a V. P. 
M. R. muchos años de vida para honrra de la Religión y aumento de su regular Ob- 
servancia, ^iragoza y Julio 12 de lb95.== Humilde subdito, siervo y Capellán de V. 
P. M. R. que sus manos besa = Fr. Antonio Claver.» 

En la tercera hoja sin foliar, a la 2.^ página, hay escrito: «Reuerendo Padre 
Lector Jubilado Fr. Jaime Jordán | Rector del Colegio de Nuestro Padre | San Ful- 
gencio de la Ciudad ( de Valencia.» 

Como se ve por lo copiado, estas Noticias historiales fueron escritas para el 
P. Jordán quien debió utilizarlas para su Historia de la Provincia de la Corona de 
Aragón, siendo muy probable, por lo tanto, que no ofrezca novedad alguna de in- 
terés el manuscrito en cuestión, pues de suponer es que aquel historiador extrac- 
tara del mismo las noticias más importantes. 

El P. Claver añadió al fin de su trabajo un catálogo completo de todos los reli- 
giosos profesos del convento de Zaragoza desde el año 1542 hasta sus días, catálogo 
que puede ser utilizado para biografiar a aquellos religiosos que no se encuentren 
mencionados en el P. Jordán. 

Se encuentra dicho manuscrito en el Colegio de Calella y debemos la descrip- 
ción del mismo al P. Saturnino López Zamora. 

Clemente (Fr. Juan Facundo). 

Fué natural de Valencia e hijo de fía y Teología, obteniendo en la Orden 
hábito del convento de N. Señora del todos los grados hasta el de Maestro. 
Socorro de dicha ciudad. Leyó Filoso- Desempeñó los Prioratos de ios con- 



16 



CLIQUET 

en lo espiritual y temporal. En 1744 
volvió con el mismo cargo de Prior al 
convento de Alcira, donde falleció el 
31 de Marzo de 174(). 



ventos de Alcira y de Alicante con tal 
acierto y consumada prudencia, que 
rasladado con el mismo empleo al de 
] atiba, fué reelegido muchos trienios, 
con notable beneficio de aquella Casa 

!■ Diario de las Indulgencias de la Correa de San Agustín, en la 
Archicofradia de nuestra Señora de Consolación, concedidas por veinte 
y dos Sumos Pontífices registrados en la Bula, y Sumario de Clemen- 
te X. que las confirma con otras que concede de nuevo. En Alicante 
por los Herederos de Andrés Clemente 1727. 

—Diario de Indulgencias... Añadida la Aprobación y nueva Concesión de indul- 
gencias por Benedicto XIII. hecha en 1727. Valencia por Antonio Baile, 1737.-16.° 

2- Magni Archiepiscopi Valentini S. Thomse a Villanova vita a 
Cardínalí Palleotto relata ad effectum Canonizationís ejusdem. Cuí ad- 
jiciuntur Ríthmus in laudem D. Thomae, Summorum Pontíficum succes- 
sio, Generalíum Ord. S. Aug. Catalogus, atque exercítía pií religiosi, 
sive respective cujusvis personae piae. Valentise: Ex Officina Josephi 
ThomcE Lucas, Illust. D. Episcopi Terulen. Typog. juxta Plat. (vulgo) 
de S. Vult. 1741. 

4.° de 42 págs. y 1 h. para concluir Exercitia pii Religiosi. 

Probablemente la vida de Sto. Tomás de Villanueva es la misma que salió en 
el folleto que se describe en el núm. 1 de la nota bibliográfica del limo. Aznar y 
Naves. 

3. Se debe al P. Clemente la impresión de la siguiente obra así como las adi- 
ciones que puso a la vida del Ven. Pascual, escrita por el P. Jaime Ferrer, y que va 
al frente de aquélla. 

Venerabilis Servi Dei, et Apostolici Viri Adm. R. P. Magistri Fr. Augustini 
Antonii Pascual, Vita et Condones Quadragesimales. Valentige, per Josephum Tho- 
mam Lucam. 1744. 

— Ximeno, 11-287. 



Cliquet (Fr. José Faustino). 

Hijo de D. Maximiliano Cliquet, na- 
tural de Lila, y de doña Juana Maria 
Bart, natural de Bruselas; nació en 
Madrid a 15 de Febrero de 1673, y fué 
bautizado en la parroquia de San Gi- 
nés. Recibió esmerada educación de 
sus padres, que eran excelentes cristia- 
nos, y cuando contaba poco más de 
catorce años, vistió el hábito de San 
Agustin en el convento de San Felipe 
el Real, y profesó en manos del Padre 
Prior Fr. Miguel Manzano en 23 de Fe- 
brero de 1689. Terminada la carrera 
de sus estudios, leyó por espacio de 
doce años Artes y Teología, declarán- 
dole jubilado el 171 1 , y recibiendo poco 



después el grado de Maestro. Fué Defi- 
nidor de Provincia en los Capítulos 
de 1718 y 1736, Examinador sinodal del 
Arzobispado de Burgos y Calificador 
del Santo Oficio. Renunció el cargo de 
Prior en el convento de Burgos, y se 
retiró en 1717 al de Madrid, donde vi- 
vió casi todo el resto de su vida, dedi- 
cado constantemente a enseñar teolo- 
logía moral a cuantos querían oírle, 
que eran muchos. Fué muy laborioso y 
dotado de una blandura de genio que 
se hacía amar de cuantos le trataban. 
Prueba inequívoca de su humildad dió- 
la en la retractación que en los últimos 
años de su vida hizo del probabílísmo 



CLIQUET 17 

que había defendido en moral, según mandó hacer. Murió en 17 de Septiem- 

luego veremos. Esmeróse en adornar bre de 1760, a la edad de ochenta y sie- 

su convento, al cual dio cuanto pudo, te años y siete meses, siendo de admi- 

así en alhajas, pertenecientes al culto rar la firmeza de pulso y buena vista 

divino, como en libros de coro que que conservaba en tan avanzada edad. 

1. La Flor del Moral, ó recopilación legal, firme y opulenta de lo 
mas florido y selecto, que se halla en el jardin ameno, y dilatado campo 
de la Theologia Moral, con un fácil, y claro estilo para la resolución de 
los casos. Su autor el P. Fray Joseph Faustino Cliquet, Matritense, del 
Orden de nuestro Padre San Agustin, Doctor en Sagrada Theologia, y 
Maestro del Numero de esta Provincia de Castilla. La consagra á la 
Reyna de las Flores mas divinas, Mystica Rosa del Cielo, Templo y Sa- 
grario de la Santissima Trinidad, Maria Señora Nuestra, con invoca- 
ción del Patrocinio, cuya sagrada Imagen se venera en el Coro de San 
Phelipe el Real de esta Corte. Con privilegio. En Madrid: Por Antonio 
Sanz, Impresor de Libros. Año de 1733. Véndese en su casa en la Pla- 
zuela de la calle de la Paz. 

4.° de 14 hs. s. n. de prels., 448 págs. de texto, y 7 hs. s. n. al final. 

Port. —V. en bl. - Dedicatoria a la Virgen. —Censura del P. Alonso de San Juan 
agustino. Madrid, 24 de Febrero de 1732— Lie. del Provincial Fray Juan Fajardo.— 
Cens. del P. Antonio Escribano, trinitario.— Lie. del Ordinario. —Cens. del P. José 
Antonio Vázquez de Aldana, mercedario.— Lie. del Rey fechada en Sevilla a 4 de 
Julio de 1732.— Fe de erratas.— Suma de la tasa.— Índice de los Tratados.— Prólo- 
go.— Oratio Sti. Thomge Aquinatis.— Texto, a dos columnas.— índice de las cosas 
notables. - Decreto de la Sta. General Inquisición de los casos que los Sumos Pontí- 
fices han reservado a dicho Santo Tribunal. 

La Flor del Moral... Segunda parte, y la consagra al glorioso Pa- 
triarca San Joseph dignissimo Esposo de la Reyna de los Angeles. 
Con privilegio. En Madrid: Por Antonio Sanz Impresor de Libros. Año 
de 1734. Véndese en su casa en la Plazuela de la calle de la Paz. 

4.° de 12 hs. s. n. de prels., 531 págs. de texto v 5 hs. s. n. de índices. 

Port.— V. en bl.— Dedicatoria.— í\prob. del P. Fr. José Cerdán, agustino. Lec- 
tor de Filosofía y Teología que ha sido en el Convento de Pamplona, y al presente 
de Teología Moral y Diputado en este de S. Felipe el Real. 6 de Octubre de 1734.— 
Aprob. del P. José de Sto. Tomás, carmelita. 30 de Sept. de id.— Id. del P. Eugenio 
Calderón de la Barca, cler. regular. 24 de id. id.— Suma del privilegio.— Erratas. — 
Suma de la tasa.— Índice de los tratados y capítulos.— Nota sobre el tomo prime- 
ro.— Prólogo al lector.— Texto, a dos columnas. — Proposiciones condenadas por 
varios Sumos Pontífices.— Resumen de las definiciones contenidas en este segundo 
tomo.— índice de cosas más notables.— Lista de obras en venta en la casa de An- 
tonio Sanz. 

Bibl. del Escorial. 

La Moral del P. Cliquet fué desde su publicación el texto obligado en nuestros 
conventos de España, como se deduce de varios planes de estudios y decisiones ca- 
pitulares de la Provincia de Castilla. Aun en 1834 vemos que en el Capítulo se de- 
terminaba que los textos de enseñanza fueran la Filosoh'a del Lugdunense, la Teo- 
logía de Berti compendiada por el P. Bucio y la Moral del P. Cliquet. 

También debieron de adoptarla los PP. Agustines Descalzos. En un ejemplar 
de 1781, procedente del Convento de Sta. Mónica de Valencia de PP. Descalzos, se 



18 CLIQUBT 

lee manuscrita la nota de que se dio principio al curso de Moral en 178J, siendo Pro- 
vincial el P. Fr. Silvestre de la Soledad y Prior el P. Melchor de la Virgen del Ro- 
sario. Según otra nota, en el Capítulo General celebrado en Almagro en 29 de Mayo 
de 1784, se determinó que concluida la Teología, se dedicaran dos años al estudio 
de la Moral.— P. B. Fernández. 

— >^ La Flor del Moral ó recopilación legal... Obra nuevamente reconocida, y 
mejorada por su mismo íiU'.or El M. R. P. Fr. Joseph Faustino Cliquet... Tomo pri- 
mero, y segunda impresión... Con privilegio. En Madrid: Por Antonio Sanz, Impres- 
sor de Libros. Año de 1737. Véndese en la Portería del Convento de N. P. S. Agus- 
tín. _4.o de 16 hs. s. n. de prels., 529 págs. de texto y 14 s. n. de índices. 

Port.— V. en bl.— Dedicatoria.— Censura del P. M. Fr. Alonso de S. Juan, agus- 
ro, Doctor en Sagr. Teología y Maestro de Cátedra y Número de esta Provincia de 
Castilla, su Definidor que ha sido, y Prior del Convento de Santiago, y Bibliotecario 
de este de San Felipe el Real. Madrid, 18 de Febrero de 1737.— Lie. del Provincial 
Fr. Juan de Córdoba. 26 de id. id. Cens. del P. Fr. Antonio Escribano, trinitario. 
25 de id. id.— Lie. del Ordinario. 28 de id. id.— Cens. del P. Eugenio Calderón de la 
Barca, cler. regular. 24 de Enero de id.— Lie. y priv. del Rey. El Pardo 28 de Mar- 
zo de id.— Erratas.— Suma de la tasa.— Tabla de los capítulos^ etc. — Prólogo.— Ora- 
tio S. Thomae Aquinatis— Escudo de la Orden.— Texto, a dos columnas.— Appen- 
dix. Explicación dialogada de la Doctrina Cristiana.— Explicación de los casos re- 
servados en este Arzobispado de Toledo.— Resumen de las definiciones.— índice co 
pioso de las cosas notables. Decreto de la S. Inquisición de los casos reservados 
en la misma. 

Z-rt /*7or del Moral... Tomo segundo... 

De 6 hs. s. n. de prels., 540 págs. de texto y 4 hs. s. n. al final. 
Port. — V. en bl.— Dedicatoria. — Suma del privilegio.— Erratas.— Suma de la 
tasa.— índice de los tratados y capítulos.— Prólogo.— Escudo de la Orden.— Texto... 
P. B. Fernández.— Bibl. del Colegio de Calella. 

—La Flor del Moral, esto es, lo mas florido, y selecto que se halla en el jardín 
ameno... Tercera edición. Año de 1742. En Madrid: Por Antonio Sanz Impresor 
del Rey nuestro Sr. Véndese en la Portería del Convento de nuestro P. S. Agus- 
tín. —4.° Dos tomos. 

—La Flor del Moral, con el Juicio dogmático sobre los Francs Massons. Ma- 
drid, 1749. Dos tomos. 

Edición catalogada en el índice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 82. 

--La Flor del Moral... Quinta edición. Madrid, 1754 - 4.° Dos tomos. 

—La Flor del Moral... Sexta edición. Año de 1757. Con privilegio. En Madrid: 

En la Olicina de Joachin Ibarra, calle de las Urosas. Véndese en la Portería de San 

Phelipe el Real de esta Corte.— 4." de 14 hojas s. n. y 566 págs. el primer tomo, y 

de 6 hojas s. n. y 574 págs. el segundo. 

Tomo 1." Dedic— Cens. del P. Alonso de S. Juan. Madrid, 18 de Feb. de 1737.— 
Lie. de la Orden. Fr. Francisco de Borja, Provl. 10 de Dic. de 1756.— Cens. del 
P. Antonio Escribano, trinitario. Madrid, 26 de Agosto de 1748. - Lie. del Ord. 18 de 
Oct. de 1753.-Cens. (por comisión del Sup. Cons.) del P. D. Eugenio Calderón de la 
Barca, cler. reg. de S. Cayetano. 24 de Enero de 1749. -Lie. del Cons. 18 de Nov. de 
1756. -Fe del corrector. -Tasa.— Privilegio por diez años. 20 de Mayo de 1749.— Ta- 
bla de los tratados y capítulos. -Pról.-Oratio Sancti Thomee Aquinatis.— Retracta- 
ción. -Texto. -Decreto de la Inquisición.— Indulta Regularibus concessa etc.— Re- 
sumen de definiciones.— lod. de las cosas más notables. 

Tomo 2." Dedic— Fe del corrector.— Tasa.— Advertencia.— Tabla. -Pról.—Ora- 
tio S. Thomae.— Texto.— Proposiciones condenadas etc.— Resumen de las definicio- 
nes. -Índice. 

En la pág. 548 del primer tomo se encuentra una nota en la cual se dice que se 
suprime en esta edición la Explicación de la Doctrina cristiana, por haberse pu- 



CLIQUET 19 

blicado más extensa y con autoridades de la Escritura y Santos Padres en un libro 
que se imprimió por separado el 1743. 

He aquí la retractación que el P. Cliquet estampó en el primer tomo de esta 
edición: 

«Amigo lector: Hallóme ya muy avanzado en este camino por donde todos los 
mortales corremos con aceleración a comparecer en aquel Supremo y terrible Tri- 
bunal, en que no sólo han de ser juzgadas todas nuestras operaciones, sino que tam- 
bién hemos de responder por las de aquellos que han seguido nuestras doctrinas, y 
así padece mi ánimo una grande agitación, por haber dado a la estampa algunas 
opiniones morales, que aunque alias probables, como no son las más seguras, pue- 
den ser perjudiciales en los tiempos presentes, en que se advierte y llora por las 
almas justas y de sana vista una relajación general en todos estados y costumbres, 
introducida con el abuso de la probabilidad... 

Por lo tanto, siguiendo al mismo Cardenal (Aguirre) en retractarse de las opi- 
niones del probabilismo, y lo que es más, a mi Santo Padre y Patriarca San Agus- 
tín, que me da el mismo ejemplo en su libro de Retractaciones, para quietud de mi 
alma y descargo de mi conciencia, me retracto de la opinión que defiendo en el 
tomo 2.° Je mi Flor del Moral, y en el Compendio, tratado 18, de Condene, cap. 4.°, 
n. 1; esta es: que se puede seguir la opinió)i probable y menos segura, dejando la 
más probable y la inás segura; y digo que no puede lícitamente seguirse; y que 
esta mi retractación debe contraerse a todas las materias particulares en que de- 
fiendo las opiniones probables y menos seguras. Y para mayor sosiego espiritual, 
ruego y encargo la conciencia a todos los que cuidaren de las reimpresiones de mi 
Flor del tnoral, y de su Compendio, el que hagan imprimir e insertar esta mi re- 
tractación.» 

En 1764 D. Francisco Manuel de Mena y D. Antonio Sanz, como representantes 
de la Compañía general de impresores y libreros de Madrid, solicitaron la licencia 
oportuna para reimprimir La Flor del Moral, edición que no debió de llevarse a 
cabo entonces por lo que se lee con respecto a la que sigue. 

—La Flor del Moral... Con las adiciones y correcciones que ha dispuesto el Pa- 
Fr. Francisco Belza, también Agustiniano, y Prior del Convento de la ciudad de 
Pamplona. Tomo primero. Edición Séptima. {Un corazón con dos saetas y el ave Jé- 
nixen el centro.) Madrid. MDCCLXXI Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cáma- 
ra de S. M. Con las licencias necesarias. — 4." Tres tomos. 

Acere i de las modificaciones que en la obra se introdujeron, a contar desde esta 
edición en adelante, el P. Belza se expresa así en el prólogo: «En este año (de 1757) 
contaba el autor ochenta y cuatro años... mantenía, a pesar de tantos años, firmes 
y constantes el pulso, la vista y la cabeza, lo que le facilitó el adornar su venerable 
ancianidad con una retractación pública del Probabilismo (la que queda reprodu- 
cida). Y conociendo que dicha retractación no produciría el fruto deseado, si no se 
extendía a las opiniones particulares, que eran conclusiones deducidas del falso 
prmcipio retractado, añadió oportunamente estas palabras: Esta mi retrat acción, 
debe contraherse á todas las materias particulares en que defiendo las opiniones 
probables y menos seguras. A esta retractación correspondía un repaso y correc- 
ción general de la obra; pero quien sepa que a la pesada carga de ochenta y cuatro 
años se añadieron los efectos de una caída que dio el autor en 1750, no extrañará 
que no se empeñase en el largo y prolijo trabajo de rever con especialísimo cui- 
dado toda la obra y purgarla de tanto cúmulo de opiniones probables y menos se- 
guras de que abunda esta Suma. Esto que el autor no pudo hacer por sí mismo, es 
lo que a mí se me ha encargado... Con arreglo a esto he conservado la letra del au- 
tor, cuando se ha podido reformar con alguna breve adición o mutación; pero 
cuando no se ha podido corregir por este medio, se han substituido en lugar de sus 
opmiones de menor probabilidad las que me han parecido, más sólidas, más funda- 
das y más seguras.» 



20 CLIQUET 

El P. Belza, precedida la licencia del Provincial P. Manuel del Pozo, para im- 
primir el primer tomo de la obra, solicitó con el mismo objeto el permiso del Con- 
sejo, el cual comisionó la censura a D. Juan de Aravaca. Este, entre otras cosas, 
expuso que «la impresión no sólo era útil, sino necesaria, en atención a que, con- 
forme a la protesta hecha por su primer autor el M. Fr. José Faustino Cliquct, se 
han reformado todas aquellas opiniones menos probables que se hallaban en las 
seis ediciones antecedentes, como fundadas sobre el sistema de la probabilidad, y 
ahora se exponen en este tomo las doctrinas que corresponden a la materia de los 
Sacramentos con arreglo a los principios más fundados y sólidos, con lo que se evi- 
tarán los inconvenientes que resultarían de la lección y estudio de esta Suma Mo- 
ral en el modo que ha corrido hasta aquí». Madrid 5 de Enero de 1771. -Leg. 5°, nú- 
mero 76, Matricula de impresiones, del Archivo Histórico Nacional. 

—Con las adiciones y correcciones que ha dispuesto el P. Mtro. Fr. Francisco 
Belza, también Agustiniano y Rector del Colegio de Doña Maria de Aragón de esta 
Corte. Tomo primero, Edición octava. Madrid. MDCCLXXVII. Por D. Antonio de 
Sancha. Con privilegio.— 4.° Tres tomos. 

—Novena edición. Madrid. MDCCLXXXI. Por D. Manuel de Sancha. 
• —Décima edición. Madrid MDCCLXXXV. Por D. Pedro Marín. 

—La i'/or del Moral... Undécima edición. Madrid. MDCCLXXXVII. Por don 
Pedro Marín. Con las licencias necesarias.— 4.° 

Tomo 1.°; 12 hojas s. n. de preliminares y 399 págs. de texto e índice. 

Antep.— V. en bl.— Dedic: Al Rmo. P. M. Fr. Francisco Javier Vázquez, Prior 
General de toda la Orden de los Ermitaños de N. G. P. S. Agustín. Suscrita por 
Fr. Manuel del Pozo, Provincial de la de Castilla.— Pról.— Retractación.— índice de 
los tratados, etc.— Texto, a dos columnas.— Definiciones.— índice de las cosas más 
notables. 

Tomo 2.°: 4 hojas s. n. y 485 págs. de texto e índice. 

Pról.— índice de los tratados, etc.— Texto.— Apéndices. —Definiciones. —Ind. de 
las cosas más notables. 

Tomo 3.°: 4 hojas s. n. y 436 págs. de texto e índice. 

Como el tomo anterior. 

La séptima edición ya salió con la dedicatoria del P. Pozo. 

—Duodécima edición. Con las licencias necesarias. En Madrid. Por la Viuda de 
Marín. Año MDCCXCI.-4.'' Tres tomos. 

No entra en la numeración anterior la edición siguiente: 

—La Flor del Moral... Con las adiciones y correcciones que ha dispuesto 
Fr. Francisco Belza... Santiago, 1779. 

2. Epítome Florido, ó compendio de la Flor de la Theologia Moral. 
Su autor el M. R. P. Fr. Joseph Faustino Cliquet, Matritense, del Orden 
de N. P. San Agustin, Doctor en Sagrada Theologia, y Maestro de Nú- 
mero de la Provincia de Castilla, etc. Se dedica al Grande, y Eximio 
Doctor de la Iglesia N. P. San Agustin. Año de (escudo con im corasen 
biflechado en el centro, y encima el galero episcopal) 1740. Con privi- 
legio: En Madrid, por Antonio Sanz, impresor de libros. Véndese este 
libro en la Portería del Convento de N. P. San Agustin. 

4.° de 12 hojas s. n., .'^Spágs. y 11 más s. n. 

Dedic— Aprob. del P. José Cerdán, agustino. Madrid, 28 de Junio de 1739.— Lie. 
de la Ord., Fr. Pedro Feijóo, Provl. Madrid, 19 de Julio de 1739.— Aprob. del 
Rmo. P. Francisco de S. Jerónimo, agustino descalzo. Madrid y Agosto 14 de 1739.— 
Lie. del Ord. Madrid, 7 de Septiembre de 1739.— Aprob. (por orden del Cons.) del 
Rmo. P. Bernardo de la Santísima Trinidad, trinitario. Madrid, 18 de Septiembre 



CLIQUET 21 

de 1739.— Priv. y lie. del Rey. -Fe de erratas.— Suma de la tasa.— Tabla de los tra- 
tados y capítulos.- Prólogo. -Autores que se siguen en esta obra.— Oratio Sancti 
Thomae Aquinatis.— Texto.— Resumen de diversas excomuniones (págs. 519-22). 
— Appendix. Explicación dialogada de la Doctrina Christiana (págs. 523-52).— Resu- 
men de proposiciones condenadas (552-66). —Resumen de las definiciones que se con- 
tienen en este libro (567-83).— índice de las cosas notables.— Nota sobre las misas 
de Navidad. 

— Segunda edición, ampliada, y adornada por su mismo autor con la explicación 
de las Bulas de N. SSmo. Padre Benedicto XIV. Año de {esc. como en la anterior) 
1759. Con licencia: En Madrid, en la imprenta de Joseph Garcia Lanza. Se hallará 
en la Portería de San Phelipe el Real y en Casa de Sebastian Gutiérrez, libfero, 
frente de las Gradas de San E^lipe el Real.— 4.° de 9 hojas s. n., 502 págs., más el índ: 

La licencia del Provincial P. Feijóo se cambió por la del P. Juan Cálvelo. 

3- Appendix. Explicación dialogada de la Doctrina Christiana: 
Opúsculo que como muy necessario á los Curas 3^ Confesores, añade á 
la Flor del Moral el M. R. P. Fr. Joseph Cliquet. Madrid, 1737-4.'' 

«No fué este Appendix el que menos contribuyó a su nombre y utilidad, pues le 
vio su autor reimpreso hasta ocho veces; y desde la segunda edición le redujo al 
tamaño de octavo; y en las siguientes le fué exornando con varias oraciones y can- 
ciones devotas. Y no solamente ha sufrido este Appendix la lima y enmiendas con 
que su autor le pulía cuííndo le reimprimía, sino la de otros caseros, que después le 
han reimpreso. Novísimamente le ha alargado y oxornado el P. M. Fr. Isidro An- 
tonio Hurtado, y corre con gran aceptación.» 

Algunas ediciones de la La Flor del Moral y del Compendio llevan dicho Ap- 
pendix al fin. 

—Appendix á la Flor del Moral: Explicación de la Doctrina Christiana. Opúscu- 
lo sacado del corazón de la Flor, por su mismo autor el R. P. Fr. Joseph Faustino 
Cliquet. Quinta edición. En Madrid: en la Oficina de Antonio Sanz, año de 1743.— 
8.** men. de 30-1 págs., más las que ocupan los prels. 

Desde la pág. 261 al fin, van unas composiciones místicas, casi todas en verso.— 
Roura y Pujol, Catálogo de la Biblioteca pública de Mahón, pág. 221 del tomo I. 

—Appendix... Le dedica y consagra á N. S. Jesu-Christo. Octava edición. Año 
de 1753. Con licencia. En Madrid: En la Oficina de D. Agustín de Gordejuela y Sie- 
rra. Calle del Carmen. Véndese en la portería del Convento de N. P. San Agustín. 

Port. Sigue la dedicatoria, y al frente se encuentra una estampa del Calvario. 

—Appendix á La Flor del Moral. Explicación de la Doctrina Christiana. Opúscu- 
lo sacado del corazón de La Flor, por su mismo Autor el R. P. Fr. Josef Faustino 
Cliquet, Matritense, del Orden de N. P. San Agustín, Doctor en Sagrada Theolo- 
gia, y Maestro de Numero de la Provincia de Castilla, etc. Nona edición. Con licen- 
cia. En Madrid: En la Imprenta de Blas Román, Plazuela de Santa Catalina de los 
Donados, donde se hallará.- 12.° de 284 págs. 

Al final va una Devoción al Patriarca San José, de los siete dolores y gosos 
que tuvo. 

Parece ser que no lleva año esta edición, que hay que catalogar entre las ante- 
riores a la reforma que la obra sufrió en manos del P. Hurtado. Con el nombre de 
este Padre en la portada no hemos visto más que la siguiente. 

—Explicación de la doctrina christiana, compuesta por el R. P. Mro. Fr. Joseph 
Faustino Ciiquei, del Orden de N. P. S. Agustín, é hijo de esta Provincia de Casti- 
lla; con las correcciones y adiciones que ha dispuesto el P. Mro. Fr. Isid,ro Antonio 
Hurtado, también Agustino. Segunda Edición. Con privilegio. Madrid; por D. Pe- 
dro Marin. Año de M. DCCLXXXlV.-8.« de 422 págs. 

En la advertencia que va al principio dice el P. Hurtado que no solamente tuvo, 
en cuenta las correcciones necesarias que se imponían en la obrita del P. Cliquet» 



22 CLIQUET 

ya con respecto a lunares que debían desaparecer, como los relativos a opiniones 
no muy seguras del autor, sino que también introdujo otras enmiendas cuya necesi- 
dad era evidente estando la obra destinada a andar en manos de todos, y que, por 
lo tanto, no debía de carecer de ninguna de aquellas reformas que le harían más 
aceptable ante el público. Se procuró, pues, corregir los defectos que se notaron, 
«extendiendo para la instrucción común, varios tratados y dando como un nuevo 
semblante a este útilísimo Compendio, en el cual hallará el cristiano no solamente 
una exacta instrucción de todo lo perteneciente a nuestra católica creencia, sino 
que podrá adquirir un más que mediano conocimiento de la moral cristiana en 
todos aquellos puntos que conducen al arreglo de las humanas acciones...» 

Las ediciones de la obra, reformada por el P. Hurtado, llevan su numeración 
correspondiente, al parecer, y de tres de ellas hemos encontrado las noticias que 
exponemos en la siguiente nota. 

Con fecha 20 de Noviembre de 1780 el Provincial de la de Castilla, P. Francisco 
Salcedo, en vista de la censura favorable del P. Eugenio de Ceballos, concedió su 
licencia para reimprimir este catecismo, corregido y adicionado por el P. Isidro 
Antonio Hurtado de orden de) mismo P. Provincial. Elevada la solicitud correspon- 
diente al Consejo y examinado de nuevo el librito por Alonso Camacho, emitió éste 
su dictamen favorable en 22 de Enero de 1781, concediendo el Consejo la licencia 
oportuna y privilegio por cinco afios en 26 del mes y año expresados. 

En 1784 Francisco Cipriano de Ortega, a nombre del P. Hurtado, consiguió nue- 
va licencia para imprimir el Catecismo, por haberse concluido la venta de los ejem- 
plares de la edición anterior. 

La misma petición se hizo en 1791 por Natalio Ortiz de Lanzagorta, obteniendo 
la licencia y privilegio por cinco años en 17 de Junio y 12 de Julio respectivamente. 

V. Matricula de impresiones, núm. 53 del leg. 20 del Archivo Histórico Nacional. 

—Apéndice á la Flor del Moral... Décima edición. Madrid, 1796. Imprenta de 
D. P. Barco López.— 8." de 284 págs. de texto. 

Suponemos que es reimpresión de la novena con el nombre sólo del P. Cliquet 
al frente, y pasando por alto las ediciones del P. Hurtado. El autor del epítome de 
la vida del P. Cliquet escribe en 1787 que para entonces iban ya hechas más de ca- 
torce ediciones del presente catecismo; de suerte que la de 1796 debe de ser décima- 
sexta, por lo menos. 

Este Catecismo sirvió de base, según se expresa en la portada, para componer 
el siguiente, del cual se hicieron muchas ediciones en Méjico, como libro de texto 
que era en algunas escuelas. 

Explicación de los principales Misterios de nuestra sagrada Religión, para ma- 
yor claridad y comodidad de la Juventud. Se ha sacado de los Catecismos de los 
Padres de las Escuelas Pias y Qliquet. Dedicada á nuestra Madre y Señora María 
Santísima de Guadalupe. Con las licencias necesarias. Reimpresa en México, en la 
imprenta de Don Alexandro Valdes, calle de Santo Domingo, año de 1817.- 8." de 
27 págs. de texto. 

—Explicación... México, año de 1820.-8.° de 27 págs. 

V. Medina, La Imprenta en México, núms. 11.243 y ll.b72. 

4. Tyrocinio moral alphabetico; con una breve instrucción de 
ordenandos. A que se añaden unos devotos suspiros del pecador, para 
alcanzar de Dios misericordia; y algunas otras devociones. Su autor el 
R. P. Fr. Joseph Faustino Cliquet, Matritense, del Orden de N. P. S. 
Augustin, Doctor en Sagrada Theologia, y Maestro del Numero, de la 
Provincia de Castilla, &c. Le dedica al S.^° Ángel Custodio. Con licen- 
cia. Hn Madrid: Por Antonio Sanz, Impressor de su Mag. Año de 1745. 
Véndese en la Portería de San Phelipe el Real. 



CLIQUET 23 

12.° de 20 tis. s.'n. de prels. y 280 págs. de texto. 

Port.— V. en bl.— Dedicatoria.— Aprob. del P. M. Fr. Manuel de Espinilla, agus- 
tino. Madrid, 28 de Nov. de 1744.— Lie. del Provincial, Fr. Antonio Guerrero. 12 de 
Dic. de id.— Aprob. del P. Fr. Andrés de la Madre de Dios, agustino descalzo. En 
igual fecha.— Lie. del Ordinario. 9 de Enero de 1745.— Aprob. del P. M. Fr. Sebastián 
d'e Erauso, dominico. 28 de Dic. de 174L— Lie. del Consejo. 13 de Enero de 1745.-Fe 
de erratas.-Suma de la tasa. -Nota.— Prólogo al lector.-Oratio Sti. Thomse Aqui- 
natis.— Texto. 

En la pág. 215, comienza: Suspiria peccatoris ad Deum. Practicanda pro oppor- 
tunitate temporis, in singulis diebus septimanse. Opusculum deductum ex Sacra 
Scriptura, et Sanctis Patribus. 

Desde la pág. 236 se hallan varias composiciones poéticas dedicadas a los asun- 
tos piadosos que se tratan. 

— Tyrocinio moral alphabetico... Le dedica al Sto. Ángel Custodio. (Armas de 
la Orden) Con licencia: En Madrid. En la Imprenta de Joseph Miz Abad. Año de 1752. 
Se hallará en la Portería de San Phelipe el Real.-12.° de 12 hs. s. n. de prels. y 
hasta la pág. 260 (ejemplar incompleto). 

Además de los preliminares que se han anotado en la edición anterior, lleva 
ésta: Lie. de la Orden, ñrmada por el P. Fr. Manuel Vidal. Salamanca, 20 de Noviem- 
bre de 1751. -Aprob. del P. Andrés de la Madre de Dios, agustino recoleto. Madrid. 
26 de id. id.— Lie. del Ordinario, de 1751.-Aprob. del P. Sebastián de Erauso, domi- 
nico. Madrid, 28 de id. id. 

Bibl. Nacional, 3-65901. 

5- í^ Opúsculo moral. Explicación de los casos reservados en los 
Obispados del Reyno de Galicia y otros adherentes. Su autor el R. P. 
Fr. Joseph Faustino Cliquet, del Orden de San Agustín, Doctor en la 
Facultad de Sagrada Theologia, y Maestro de Numero de la Provincia 
de Castilla, &c. Le dedica al glorioso Apóstol Santiago, Patrón de Es- 
paña. Con las Licencias precisas, como consta de sus originales. En 
Madrid. En la Oficina de Antonio Sanz, Impressor del Rey N. S. y de su 
Real Consejo. Año de M.DCC.XLV. Véndese en la Portería del Con- 
vento de San Agustín. 

12.° de 4 hs. prels. s. n. y 128 págs. de texto. 

Port. y V. en bl.— Dedicatoria.— Fe de erratas.— Suma de la tasa.— Oratio Sti. 
Thomae etc.— Texto. 

Fué incluido por el editor en la impresión siguiente, atento a la razón que da en 
este párrafo: «Estos dos últimos opúsculos son muy curiosos, y el segundo le escri- 
bió (según se explica el autor) a contemplación y encargo en que le puso el esclare- 
cido y discreto Clero del Reino de Galicia, como se ve en la Dedicatoria al Apóstol 
Santiago. Y por cuanto se acabó la impresión y muchos la desean, le reimprimimos 
ahora; como también otro Tratado (raro) que imprimió al fin del tomo segundo de 
La Flor del Moral el año de 1749, titulado 7Mzao dogmático, etc. 

—Opúsculo moral. Explicación de los casos reservados en los Obispados del 
Reyno de Galicia, y otros adherentes, Astorga, León y Toledo: Con catorce Qucesi- 
tos inórales que hizo un Discípulo á su Maestro. Su autor el R. P. M. Fr. Joseph 
Faustino Cliquet, Matritense, del Orden de N. P. S. Augustin. Segunda edición. 
Llegase: Juicio dogmático moral, por el mismo Cliquet, sobre las cinco proposicio- 
nes de los que llaman Francs Masons: A que se añade el Epitome de la Vida del 
/ÍMÍo^, escrito por un hijo de S. Phelipe el Real. Madrid MDCCLXXXVlí. Por la 
Viuda de Ibarra, Hijos v Compañía. Con las licencias necesarias.— X ° de 2 hs. s. n. 
y XVÍ-130 págs. 



24 CLOOTS VANZELLER-COBIÁN 

Port.— V. en bl.- Dedic. al Apóstol Santiago.— Epítome de la vida etc. (págs. I- 
X\).— Oratio S. Thomae Aquinatis.— Texto.— índice. 

En la pág. 101 se halla la portada: 

Juicio dogmático moral sobre las cinco proposiciones de la perniciosa secta 
de los que llaman de Liberi Muratori, ó Francs Masons, todas heréticas y abomina- 
bles, condenadas por el SS. P. Clemente XII. Año de 1738. Con excomunión mayor 
ipso fado incurrenda, y su absolución reservada á la Santa Sede Apostólica, 
excepto morlis pcriculo. Se^^unda edición. Madrid MDCCLXXXVll. En la Im- 
prenta de la Viuda de Ibarra, Hijos y Compañía. 

Hállase citado este folleto en la bibliografía de Galicia, de Villa-Amil y Castro, 
núm. 275, por tratarse en él de asuntos de aquella región. 

Biblioteca del Colegio de Valladolid y la Nacional. Varios, Carlos III, p. 2. 

b. Explicación, ó Declaración lacónica de los Decretos de N. SS. Padre Bene- 
dicto XIV. El I. que comienza Sacramentum Paenitentia; &c. expedido en Roma á 
1 de Junio de 1741 y el II. que comienza: Apostolici numeris &c. expedido en Roma 
á 8 de Febrero de 1745. por lo que toca al punto del Confesor cómplice con el peni- 
tente, en el pecado torpe, ó deshonesto contra el sexto Precepto del Decálogo. Re- 
solución etc.- Impreso. 

7. Compendio de la Bula, que á instancias del Rey N. Señor D. Fernando VI 
concede N. SS. Padre Benedicto XIV. para que todos los Sacerdotes, así seculares, 
como Regulares, habitantes en el Reyno de España puedan decir, ó celebrar tres 
Misas el día de la General Conmemoración de los Difuntos, que se celebra el día 
dos, ó tres de Noviembre, desde la Aurora hasta las dos de la tarde. Expedida en 
Roma á 26 de Agosto de 1748.— Impreso en Madrid el 1748. 

Tanto éste como el anterior y otros papeles sueltos que publicó por separado, 
los fué ingiriendo en las diversas ediciones de La Flor del Moral. 

8. Diario de los Santos, Beatos, y Venerables hijos de N. P. S. Augustin 
Obispo y Doctor de la Iglesia: Obra en lo primitivo del R. P. Mro, Fr, Augustin 
Mar. Arpe, Augustiniano de Genova, Doctor Theologo de la Serenísima República, 
y Consultor del Santo Oficio. Escrita en idioma Toscano, y traducida en Castellano, 
nuevamente reconocida, aumentada, y ceñida á los hijos que sin disputa son de la 
Religión, omitidos algunos, sobre cuya filiación se opina variamente. Por el R. P. 

Mro. Fr. Joseph Cliquet, Alumno de la misma Religión, Definidor que ha sido de 
esta Provincia de Castilla, y Prior del Real Convento de Burgos.— M.S. en 4.° 

v<Abraza este libro todo el año, y en cada día pone la vida de un Santo, Beato ó 
V'ei.erable. Cita las fuentes ó autores de donde están sacadas aquellas vidas: y no 
obstante que dice estar la obra ceñida á los hijos que sin disputa son hijos de la 
Religión, desearíamos mejores pruebas para algunas especies.» V. Epitome de la 
vida del P. Cliquet.— Alvarez y Baena, III-73. 

Cloota Vanzeller (Francisco). 

V. <~'oraaEÓn de Jesús Cloots Vanzeller (Fr. Francisco del). 

Cobián de Ntra. Señora de los Angeles (Fr. Antonio). 

1- ^ Breve noticia de la vida exemplar, y dichosa muerte del Ve- 
nerable Hermano Fr. Santiago Fernandez y Melgar de la Purificación: 
Religioso Lego de los Recoletos Descalzos del Gran Padre San Agus- 
tín; hijo de la Santa Provincia de Andalucía, y conventual en el Con- 
vento del Populo de extramuros de la Ciudad de Sevilla. La escribió el 
L. F)-. A. C. Con licencia: En Sevilla, en la imprenta de los Herederos 
de Joseph Padrino, en calle Genova. Año de 1794. 



COBOS 25 

12° de 89 págs. y IV más que ocupan unas octavas que en obsequio del Ven. 
Fr. Santiago compuso un afecto suyo. 

Matute y Gaviria nos revela el nombre del autor oculto bajo sus iniciales cuan- 
do, después de hablar de la muerte de aquel venerable religioso ocurrida el 18 de 
Enero de 1794 y de las demostraciones de veneración de que fué objeto el cadáver 
del mismo por parte del pueblo, añade lo siguiente: «Muchas limosnas recibió el con- 
vento con este motivo, y muchos devotos granjeó, algunos de los cuales promovie- 
ron que se escribiera la vida del hermano Santiago, lo que ejecutó el Lector 
Fr. Antonio Cobián, y vencida alguna resistencia que opuso el Provisor en conce- 
der su licencia para que se imprimiese, al fin salió á luz bien compendiada con un 
estilo fácil y sencillo.»— ^wa/^s eclesiásticos y seculares de Sevilla, continuados 
por D. Justino Matute y Gaviria, pág. 140 del tomo 111. 

Reimprimióse la obra en Manila a nombre de Fr. Antonio de Covarrubias, in- 
terpretando equivocadamente la inicial del apellido. He aquí la portada de esta 
edición: 

— Verdadera vida y prodigiosa muerte del Venerable Siervo de Dios Fr. San- 
tiago de la Purificación, Fernandez Melgar, Vázquez y Cifuentes, Religioso lego de 
Agustinos Descalzos. Del Convento de Nuestra Señora del Populo, Extramuros de 
la Ciudad de Sevilla. Escrita por el R. P. Lector Fr. Antonio Covarrubias (Mono- 
grama). Con licencia. Impreso en Manila, en la imprenta de D. Manuel Memije, por 
D. Anastasio Gonzaga. Año de 1815. 

4.° de 54 págs. de texto, con una lámina en hoja suelta que lleva el retrato del 
Venerable. 

En la pág. 52 comienzan: «Octavas que en obsequio del Venerable Fray Santia- 
go de la Purificación, Fernandez Melgar, compuso un afecto suyo.* 

Bíbl. del Convento del Sto. Niño de Cebú. 

2- Los Triunfos del Sacramento. Idea con que L. M. N. y M. L. 
Ciudad de Granada adornó la plaza en la solemnidad del dia del Cor- 
pus, el año de 1815. Imprenta Real. Oficina de la Viuda é Hijo de Zea. 

4° de 32 págs. 

No hemos visto el presente folleto ni sabemos de dónde ha sido tomada la noti- 
cia del mismo. 

Cobos (Fr. Demetrio). 

Nació en Rueda, de la provincia de tro los pueblos de San Joaquín, Caman- 
Valladolid, el 1810, y profesó en el co- do y Otón. En este tiltimo pueblo echó 
legio de dicha ciudad el 5 de Marzo los cimientos de la grandiosa y cele- 
de 1828. Fué enviado aFilipinas en 1832, brada iglesia actual, dejando bastante 
y terminados sus estudios en el con- adelantada la obra a su muerte, acae- 
vento de Manila, recibió orden de pa- cida el 4 de Mayo de 1854. Había sido 
sar a la isla de Panay, donde adminis- Prior vocal y Definidor. 

1. Sermones, en bisaya-panayano, para el día de Sto. Tomás de Villanueva. 
- M.S. en fol. de 20 págs. 

2. Monograjia histórica, biográfica, estadística y topográfica del pueblo de 
Otón.— M.S. 

Consérvanse ambos manuscritos en el archivo del convento de Manila.— P. jor- 
de, pág. 440. 

3. Escribió la censura del libro titulado: Nuevo Catecismo de Doctrina cris- 
tiana que dedican a sus feligreses los PP. Agustinos de la Isla de Panay, la cual 
censura es un análisis crítico-religioso amplio y bien razonado. 



26 COCO 

Coco (Fr. Miguel). 

Nació en Zamora el 26 de Enero de Lector de Provincia en el colegio 
de 1860, y profesó en el colegio de Va- de La Vid, donde residió algunos años 
lladolid el 27 de Octubre de 1876. An- dedicado casi exclusivamente a la pre- 
tes de terminar la carrera eclesiástica dicación, obteniendo por sus méritos 
fué enviado a Filipinas en la misión en esta carrera la honrosa distinción 
de 1881, continuando el estudio de la de ser contado en el número de los 
Teología y Cánones en el convento de Predicadores Apostólicos. 
Manila, donde recibió también la orde- Fundada la revista España y Amé- 
nación sacerdotal. Administró luego rica^ el P. Coco ha sido desde sus co- 
los pueblos de Norzagaray y Pateros mienzos uno de los principales redac- 
hasta el Capítulo de 1889 en que en tores, como se puede ver por el largo 
atención a sus dotes de orador sagra- catálogo de sus trabajos, en los que 
do de que había dado relevantes prue- ha demostrado excelentes cualidades 
bas, se le honró con el nombramiento de publicista, fácil y correcto, escri- 
de Predicador general, cargo que des- hiendo o discutiendo sobre toda clase 
empeñó con mucho lucimiento en la de asuntos que se han ofrecido, espe- 
capital del Archipiélago por espacio de cialmente sobre religión y política. Ac- 
seis años. La obediencia le ordenó re- tualmente se encuentra ocupado en dis- 
gresar a España en 1895 con el título poner algunas obras para la prensa. 

1. Sermón panegírico en honor de San Ignacio de Loyola. 

Ocupa las págs. 121-35 del folleto, Reseña histórica de la inauguración de la 
iglesia de San Ignacio de Loyola de Manila en 1889. Manila. Imprenta y litogra- 
fía de M. Pérez, hijo. San Jacinto, 30. Binondo. 1890. 

2- Sermón predicado en la iglesia de Sto. Domingo de Manila con 
motivo de las fiestas celebradas por los PP. Paules en la solemne beati- 
ficación del V. siervo de Dios, Juan C. Perboyre, Sacerdote de la Mi- 
sión, por el R. P. Fr. Miguel Coco, Predicador Gral. de PP. Agustinos. 
Tambobong. Peq. Impr. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de la Con- 
solación, 1891. 

4.° may. de 91 págs. En la 21 comienzan las notas al sermón. 

Se publicó también en el folleto. Reseña de las soleynnes fiestas religiosas que 
los PP. de la Misión y las Hijas de la Caridad celebraron por el motivo expresa- 
do. Tambobong. Peq. Impr. del A. de Huérfanos, 1891, págs. 66-85 y IIl-LXXII. 

3. Prologó e ilustró con valiosas e importantes notas la Historia de los suce- 
sos, úq\ P. Medina, y la Relación de los alzamientos de la ciudad de V'igan, del 
P. Vivar. Ambas obras forman el vol. IV de la colección, Biblioteca Histórica Fi- 
lipina. Manila. Tipografía de Chofré y Compañía. Escolta, núin. 33. 1893. 

4. Memoria de la Biblioteca Histórica Filipina. 

Publicóse en el núm. 176 de La Política de España en Filipinas. 

5. De Belén al Tabernáculo ó cómo nos ama Jesús. Por el autor de 
los «Avisos Espirituales.^ Traducido al castellano de la cuarta edición 
francesa por el R. P. Fr. Miguel Coco, Agustino Misionero Apostólico. 
Valladolid— Madrid. Est. Tipo-litográfico de «Leonardo Miñón.» Perú, 
17 y Espoz y Mina 15. 1902. 

8.** de 476 págs. Las 22 primeras con numeración romana. 

-De Belén al Tabernáculo... Segunda edición. Madrid, Librería Católica de 



coco 27 

G. del Amo, calle de la Paz, núm. 6. 1907. A la vía.: 8100-Imp. López del Horno, San 
Bernardo, 92.— lc.° de XVI págs. de prels. y 464 de texto menos las 4 últimas que 
ocupa el índice. 

Entre los preliminares va la licencia del Diocesano de Madrid, expedida el 13 de 

Julio de 1907. 

6. Prólogo a la obra, España: Grandezas y Miserias, por José García Lago. 
Valladolid. Casa editorial de J. M. Cuesta. 1906. 

7. San Agustín y su Jnstituto. —Tra.ba]o publicado en la revista España y 
América, vols. 11 al V. 

8. Los Agustinos en la India.— Id. en los vols. IX }' X. 

9. Movimiento católico.— Wo\. XII de id. 

«No pretendemos, dice, más que escribir una modesta crónica de la vida, del 
movimiento, de la acción de la Iglesia católica en los momentos presentes, histo- 
riando a la vez los hechos más capitales con que sus enemigos intentan perjudicar- 
la y destruirla...» 

10. Movimiento religioso.— Vols. XIII y XVI. 

11. La exégesis bíblica v la crítica moderna.— Trah. publ. en los vols. XVI, 
XVII, XIX, XX, XXIII y XXlv. 

12. Boletín canónico.— Vols. XX v XLII. 

Escribió dos números de esta sección de la revista, dedicada a reseñar y co- 
mentar los documentos emanados de las Sagr. Congregaciones. 

13. El P. Font.—k.rt. biográfico publicado en el vol. XX. 

14. Crónica general. 

Ha redactado la segunda parte de esta sección dedicada a reseñar los aconte- 
cimientos del extranjero, de los vols. XXI al XXXII, ambos inclusive. 

15. Las Repúblicas Suramericanas.—Art. publ. en el vol. XXVI. 

lo. Pro patria.-Varios artículos en los que se trata de la política de Canale- 
jas. Salieron en el vol. XXVII. 

17. La trata de blancas.— Art. en el vol. XXVIII. 

18. La Iglesia y la República portuguesa.— Id. en el vol. XXXI. 

19. Publicó en Manila muchos artículos sin firma en La Vos Española y El Co- 
mercio, diarios de aquella capital. 

20. En el libro intitulado: Dos cuadros, por D. Nicolás Acero y Abad, 
págs. 215-235, se encuentra publicada una carta del P. Coco, fechada en Valladolid 
a 10 de Octubre de 1901, en la cual vindica a Felipe II de las falsas imputaciones de 
algunos historiadores sobre la conducta observada por ese Monarca con D.^ Bárbara 
Blombergh, madre de D. Juan de Austria. D. Nicolás Acero en un folleto anterior 
compuesto de retazos de libros bastante sospechosos, se había hecho eco de supues- 
tas vejaciones y tropelías cometidas por Felipe II con aquella dama; y el P. Coco se 
encargó de poner en claro la verdad, haciendo resaltar, como no podía menos, la 
mala fe con que proceden ciertos historiadores al ocuparse de una cuestión que, por 
mfundada, nunca debió servir de materia a la disputa. 

21. Nuestra Señora de la Consolación y Correa de San Agustín.— TT2ih?L]o 
publicado en el libro La Virgen del Consuelo. Buenos Aires, 1906. V. el art. Fír- 
nández. (Fr. Joaquín). 

22. Apología Popular de la fe cristiana. Tomo I. Dios y la Religión, 
por J. L. de la Paquerie Canónigo de Marsella. Traducción del francés, 
en vista de las correcciones introducidas por el autor para la edición 
castellana, y Prólogo, por el R. P. Miguel Coco, Agustino Misionero 
Apostólico. Con las debidas licencias. Luis Gili. Editor. Balmes, 83. 
Barcelona 1909. 

8.° de XX-J68 págs. 



28 CODINA 

2 hs. para la antep. y la port. y a la vta. de ésta las licencias.— Prólogo del tra- 
ductor, suscrito por el mismo (págs. V-XIII). Al lector (XV-XX). -Texto, el cual 
comienza con un prólogo, (1-180).— Suplementos (181-556).— Protestación e índice 
(557-568). 

Forma el tomo ÍV de la Biblioteca '<Religión y Cultura». 

Con respecto a la traducción se escribió en un juicio crítico de la obra: «... El 
P. Coco, orador fogoso, de brillante fantasía y de verbo fácil y abundante, ha teni- 
do que luchar bravamente con el estilo seco, conciso, nervioso, casi en forma rigu- 
rosamente silogística de Mr. de la Paquerie, para darle formas más amplias y ro- 
tundas. Realmente hecha la traducción frase por frase, la locución en castellano 
hubiera resultado pesada y fastidiosa. Pero también es de justicia reconocer que si 
el texto original ha ganado no poco en amplitud y soltura, ha perdido algo del vigor 
y la energía de la frase.» 

Se halla en prensa el tomo II. 

23. Ilustró con extensas notas la biografía del P. Celedonio Martín, misionero 
de Chma, escrita por el P. Benito González.— Se halla publicado este trabajo en el 
Archivo Histórico Hispano-Agustiniano, núms. de Febrero y Marzo de 1914. 

24. Cuestiones bisantinas.— Dos artículos publicados en el tomo XLII de la 
revista España y América. 

Dio motivo a escribir estos artículos un trabajo del P. Lorenzo Pérez, francis- 
cano, publicado en el Archivo Ibero-Americano, de la Orden de San Francisco, en 
el cual se .hacen constar algunas especies poco o nada favorables a la Provincia 
agustiniana de Filipinas. 

25. En la sección bibliográfica de la misma revista ha publicado innumerables 
juicios críticos de obras recibidas en la redacción. 

1:6. El P. Coco fué quien en unión de los PP. Juan Fernández y Antolín Frías, 
preparó las primeras papeletas del Catálogo de escritores agustinos que se publicó 
en la Revista Agustiniana. 

Codina (Fr. Nicolás). 

En la partida de su profesión se le bien Definidor y Archivero del conven- 
llama Fr. Nicolás de Tolentino Codina to de Barcelona. En los registros del 
y Claramunt. Fué natural de Barcelo- Rmo. P. Jorge Rey encontramos que 
na, hijo de Jacinto y Francisca, y pro- con fecha 22 de Noviembre de 1806, «se 
fesó en el convento de la misma ciudad concedió licencia al P. Lector Fr. Ni- 
el 13 de Febrero de 1782, en manos del colas Codina, de la Provincia de Ara- 
P. Prior Nicolás Nadal. Figura como gón y parcialidad de Cataluña, para 
Maestro de número de la Provincia de poder recibir los grados de Bachiller, 
Aragón en un Estado de 1825, y enton Licenciado y Doctor en la Real y Pon- 
ces contaba sesenta años de edad y tificia Universidad de Cervera»."^ 
cuarenta y tres de profesión. Era tam- 

1. Oración fúnebre que en las exequias que el RJ Colegio de los SJos Reyes 
de la Ciudad de Tarragona celebró á la buena memoria de su 21. »^o Hermano el 
Sr. D. Fr. Franc.co Armañd, Arzobispo de aquella Metropolitana Iglesia, en la 
mañana del dia 22 de Sct.bre de 1803,atxocl P. Lr. Fr. Nicolás Codina, Vi- 
ce R.r del propio Colegio.-M.S. en 4.° de 8 hs. con el título transcrito en la cu- 
bierta. 

El orador se sirve del tema Zelus Domus tuae comedit me, y empieza el exor- 
dio con estas palabras: «Lúgubres aparatos, trémulas y fúnebres luces, negras y 
tristes bayetas, crueles recuerdos de la más dolorosa catástrofe, etc.» Es una ora- 
ción bastante aparatosa y e.xagerada; pero se comprende el entusiasmo del orador 
ante el recuerdo de las prendas y virtudes que adornaron al difunto Prelado, alma 



COÓOLAR Y DOMliXECH-COLINA 29 

y vida que había sido de la Orden ao;ustiniana en Cataluña y en toda la Provincia 
de Aragón Entre la brillante juventud formada por nuestro Armañá, cita el orador 
«los nombres de los Ostenchs y de los Salas, que serán inmortales en nuestra Reli- 
gión», refiriéndose sin duda a los PP. Adeodaco Ostench y Agustín Sala, de quienes 
quedan pocos recuerdos. 

2. Compuso la epacta varios años, según se expresa en esta nota: 
Directorium Divini Officii... (pro annis 182-1, 1825, 1826, 1828 et 1829). 
Ordo Divini Offtcii... (pro anno 1827). 

3. Oratio supra Dist. 36 lib. Mag. Sent. quaeincipii: Solet hic quaeri... Desinic: 
Auctore sunt. Die 24 Novemb. 1790 a Fr. Nicolao Codina.— M. S. en 4." de 10 hs. 

Oratio supra Distinctionem 5 lib. 4 Mag. Sent. habita a Fr. Nicolao Codina die 
•31 Maii 1792. Sanctitas baptismi nec dtpendet nec dependeré potest a sanctitate mi- 
nistri.— M.S. en 4.° de 14 hs. 

Oratio supra Dist. 16 lib. 4 Mag. Sent. habita die 12 Septembris 1794 a Fr. Nico- 
lao Codina, Augustiniano.— M.S. 

Todos los escritos citados se conservan en el Archivo del Colegio de Calella.— 
P. B. Fernández. 

Codolar y Domenech (Fr. Pedro). 

Seg-ún el Estado de los religiosos de profesión no se encuentra entre las de 

la Provincia de Aragón formado el los religiosos de dicho convento. En 

1826, el P. Codolar contaba en esa fe- una lista del Rmo. Cuixart de 1859 se 

cha veintitrés años de edad, dos de re- halla mencionado con el título de 

ligioso, era diácono y tenía su residen- Lector, 
cia en el convento de Barcelona. Su 

1. Theologia adserta quas inter Ascensionis Dom. Sacra propug- 
nanda suscipit Fr. Petrus Codolar et Domenech, Augustinianus Alum- 
nus. Prseside P. Fr. Philippo Rossell et Plá, ejusdem Instituti, et in Sac. 
Theol. Prof. Superiorum permissu. Barcinonse. Ex typographia Ignatii 
Estivill. Anno MDCCCXXXI. 

4,° de 32 págs. — Al final: Certamini locum parabit Reg. S. P. N. Aug. Barc. 
Templum, hora 4. post meridiem, diebus 11 et 12 Mensis Mayí anni 1831. In gratiam 
vero Stud. Juv. adsignatur CoUegium S. Guilel. Die 10 ejusdem mensis et anni, 
hora 8. matutina.— Vidit Mag. Fr. Josephus Gutiérrez, Stud. Reg. Gen. 

Bibl. Nacional. Varios, Fernando VII, p. 1. 

2. Véase el núm, 2 del artículo Benet y Roca, donde se da noticia de algunos 
trabajos del P. Codolar. 

3. Compuso la epacta que publicó con el título Directorium Divini Offtcii, etc., 
para los años 1839 hasta el 1859. 

Cojo de Arayat (El). 

Firma con que el P. José Torres publicó muchos de sus trabajos en la 
prensa de Manila. 

Colina (Fr. Jerónimo de). 

Perteneció a la Provincia del Smo. dicha capital y Calificador del Sto. Ofi- 

Nombre de Jestás de Méjico en la que ció. En el Capítulo provincial celebra- 

fué Maestro en Sagrada Teología. Fué do en Mayo de 1669 por la Provincia de 

también Doctor por la Universii ad de Méjico, fué nombrado Procurador y co- 



30 



COLINAS 



misionado especial para seguir y ulti- ofrecieron al encontrarse con el Pro- 
mar en Madrid la causa sobre la alter- vincial de la de Andalucía, se encami- 
nativa que hacia algún tiempo agitaba nó a Madrid y luego a Roma; consiguió 
los ánimos de aquellos religiosos; al salir airoso en sus pretensiones y Car- 



mismo tiempo fué elegido Deñnidor ge- 
neral para el Capítulo que se había de 
celebrar en Roma. En su consecuencia, 
salió de Méjico en Agosto del mismo 
año en compañía de los PP. Aguiar y 
[uan Bautista Sicardo, llegando a Es- 
paña el 1 de Febrero de 1670. Después 
de vencer algunas dificultades que se 



los II premió sus trabajos, nombrándo- 
le su Predicador. En 1675 se le ordenó 
que regresara a Méjico, como lo efec- 
tuó, llegando en el mes de Octubre a 
esta capital, en cuyo convento residía 
en los años 1686, 1694 y 1696, fechas 
consignadas en otras tantas censuras 
suyas de libros. 



1- SeRxMON del Edicto del S.*° Tribunal de la Inquisición que se pu- 
blicó, y leyó en la Iglesia de el Seraphico Padre S. Francisco de la Ciu- 
dad de Tezcuco la Dominica quarta de Quaresma 21 de Marzo de 1694. 
Dixole El R."'° P. M. Fr. Geronymo de Colina, del Orden del Gran Pa- 
dre San Augustin, Maestro en Sagrada Theologia por la Real Univer- 
sidad, y por su Religión, y Predicador de su Magestad. Sácale a luz, 3^ 
dedícale al S.^° Tribunal de la Feé su Comissario el L.*^" D. Bartholome 
Camacho, Clérigo Presbytero Domiciliario de este Arzobispado de Mé- 
xico. Con licencia: en México, Por la Viuda de Francisco Rodríguez 
Lupercio, en la Puente de Palacio, Año de 1694. 

4.° de 8 hs. s. n. de prels. y 16 págs. de texto. 

Fort, y la v. en bl.— Dedicatoria fechada a 24 de Abril de 1694. -Parecer del P. 
Francisco Sánchez, dominico. 30 de id.— Lie. del Virrey.— Parecer del Dr. Antonio 
de Gama. 2 de id.— Lie. del Arzobispo. — Aprob. del P. José Gil Ramírez, agustino, 
12 de id.— Lie. del Provincial P. Antonio Gutiérrez. -Texto. 

2. Elogio fúnebre del limo. Sr. D. Juan Cano Sandoval, Obispo de Yucatán, en 
las honras que como a Doctor de su Claustro le hizo la Universidad de México. Por 
Fr. Jerónimo Colina de la Orden de S. Agustin. México, por Carrascoso. 369o.— 4.° 

Medina cree que esta pieza sea la publicada sin nombre de autor en el impreso: 
Panegyricos fúnebres del 111.»'° Señor Doctor D. luán Cano Sandoval, etc. Con li- 
cencia en México, por Juan Joseph Guillena Carrascoso. Año de lb95. El año 1696 
apuntado por Beristain pudiera indicar que el Elogio se reimprimió por separado. 

- Medina, La Imprenta en México, núm. 1596, -Andrade, Ensayo, núm. 990.— 
Beristain, 1-317. 



Colinas (Fr. Jerónimo). 

Martínez Añíbarro, pág. 135, le in- 
cluye entre los escritores burgaleses, 
bin otro fundamento, según creemos, 
que el de haber sido Prior del convento 
de Burgos. Consta de cierto, por otra 
parte, que fué hermano del P. Fr. José 
Colinas,' por quien pagó cierta canti- 
dad que éste debía al convento de Va- 
lladolid, según aparece en una partida 
de un libro de cuentas del mismo con- 



vento; podemos asegurar, por consi- 
guiente, que, como el P. José, fué na- 
tural de Agreda de la provincia de So- 
ria. En Febrero de 1743 fué nombrado 
Prior del convento de Valladolid, por 
muerte del que lo desempeñaba, P. Fr. 
Juan de Vega, y continuó en su pues- 
to hasta la terminación del trienio en 
1745. Aquí permaneció de conventual 
hasta el 1751, v llama la atención la 



COLINAS 31 

frecuente dotación de limosnas al de Junio de 1760 hasta el 3 de Abril 
mismo convento por el P. Colinas, lo de 1777 figura su firma constantemen- 
cual parece significar que allí debió de te en los libros de consultas de San Fe- 
vestir el hábito religioso. lipe el Real, y en este convento falle- 
En 1752 aparece en San Felipe el ció a principios de Julio del año tíltima- 
Real de Madrid, desempeñando el car- mente expresado, pues con fecha 19 de 
go de administrador de la obra pía del dicho mes se hace constar en un libro 
Santo Cristo de Burgos. Debió de ser de misas del convento de Bilbao que se 
Prior por segunda vez del convento de le había aplicado una de difuntos can- 
esta última ciudad durante el trienio tada, según lo ordenado para todos los 
1754-1757, como lo deducimos de la por- religiosos fallecidos de la Provincia dé 
tada a que se ha aludido. Desde el 11 Castilla. 

1. '^ Compendio de las Bulas, concedidas á la Orden de N. P. S. 
Agustin. Dispuesto Por el P. M. F. Geronymo Colinas, Prior actual, 
segunda vez del Convento de el Santísimo Christo de Burgos, Exami- 
nador Sinodal de dicho Arzobispado. Con licencia. Impresso en Bur- 
gos, en la Imprenta de ia S. Iglesia, siendo Administrador Don Martin 
de Ojeda, y Salazar, Capellán de Numero de dicha S. Iglesia. 

8." de 8 hs. s. n. de principios, 375 págs. de texto e índice. 

Fort.— V. en bl.— Aprob. del P. Francisco Varona, agustino. Burgos 10 de Enero 
de 1757.— Lie. de la Ord. Madrid, 19 de id. id. Fr. Francisco de Borja, Provl. Fr. 
Alonso Victorero, Secr.— Aprob. del P. Andrés Echandía, mercedarlo. Burgos 
24 de Octubre de 1756. -Lie. del Ord. IJ. 19 de id. íd.-Id. del Coas. Madrid, 27 de 
Enero de 1757.— Fe de erratas.— Tasa.— Prólogo.— Texto, apostillado. — índice de laS 
cosas más notables. 

Aunque no lleva año de impresión, puede juzgarse por la fecha de las licencias 
y aprobaciones que fué el 1757. 

La licencia del Consejo está expedida a favor del P. Ignacio de Elijalde, Pro- 
curador de la Provincia de Castilla, para que pueda imprimir por una vez la obrita 
de que tratamos. 

Contiene este Compendio un resumen bien hecho de todas las bulas, gracias y 
privilegios de la Orden expedidos a su favor hasta el 1753. 

Bibl. del Colegio de Valladolid. 

2. Manual de Misas cantadas y rezadas, de Réquiem y Votivas, 
arreglado á los novísimos Decretos de la Sagrada Congregación de 
Ritos: Dispuesto por el P. M. Fr. Gerónimo de Colinas, del Orden de 
N. P. S. Agustin de la Provincia de Castilla. En Madrid, por Antonio 
Marin, año 1763.-16.^ 

—Manual de misas cantadas y rezadas, de réquiem y votivas. Arreglado á los 
novísimos decretos de la Sagrada Congregación de Ritos. Dispuesto Por el P. 
Miro. Fr. Gerónimo Colinas, del Orden de Ntro. P. S. Agustin, de la Provincia de 
Castilla. A expensas de un P. Recoleto Agustino Descalzo. xManila: 1855. Reimpreso 
en l.i Imprenta de los Amigos del País, á cargo de D. M. Sánchez. 

8° de 79 págs., las 13 últimas de índice. 

El prólogo es como sigue: *Con motivo de haber oído varias veces á Sacerdotes 
Seculares, y Regulares, disputar sobre cuándo se puede cantar Misas de Réquiem, 
y celebrar Votivas, apliqué el estudio á formar este Manual para mi gobierno, 
arreglándole á los novísimos Decretos de la Sagrada Congregación de Ritos, de 
que modernamente tratan Merati y el P. M. Fr. Miguel Cavalierij de mi Religión. 



32 



COLINAS COLOMA 



El método es por prea^untas y respuestas; porque así la resolución se radica más en 
la memoria. Habiendo visto este Tratado de Misas algunos Sacerdotes, deseosos 
de aprobechars- de é), me han instado lo dé á la prensa; y por este fin quod sine 
fictione didici, sine invidiu communico: Sapientise cap. 7.» 

Biblioteca del P. Navarro. 

Ll P. Colinas contribuyó con sus noticias y relaciones a la reunión de bulas y 
documentos pontiiicios relativos a la Orden ai;ustiniana, que con el título de Biliario 
se proyectaba publicar a mediados del siglo X VIÍI.— V^ la revista Analecla Augus- 
íiniana, vol. V, pág. 350. 



Colinas ( Fr. José de). 

En 30 de Octubre de 1714 vistió el 
hábito de San Agustín en el convento 
de San Felipe el Real, de Madrid, y 
fué recibido en consulta celebrada en 
dicho día con el nombre de Fr. José 
Marcelino, hijo de Jerónimo Alvarez 
de Colinas y de Antonia Pérez de Cas- 
tro, naturales de la villa de Agreda de 
la provincia de Soria, según consta en 
el libro de consultas de dicho conven- 
to el año expresado. En 1 1 libro de pro- 
fesiones, fol. 65 del número V, se re- 



tubre de 1715, llamándole Fr. José de 
Colinas, hijo de Jerónimo de Colinas y 
de Antonia de Castro, vecinos de Agre- 
da, etc. Con motivo de un memorial 
presentado el 5 de Noviembre de 1752 
a la consulta del mismo convento, 
vuelve a salir su nombre en el libro 
primeramente citado. Fué Prior del 
convento de Bilbao, como se expresa 
en la descripción del siguiente folleto, 
y del de Valladolid durante el trienio 
1748-1751. 



dactó su profesión, hecha el 31 de Oc- 

Jesus, Maria, y Joseph {dentro de un cuadro de adornos tipográfi- 
cos.) Defensa de las Comunidades de San Francisco, y San Agustin de 
la Villa de Bilbao. En el pleyto, que litigan con el Venerable Cabildo 
Eclesiástico, sobre puntos de entierros, exeqvias, y fvnerales. 

Fol. de 9 hs. numeradas, sin portada, con las firmas al fin de Fr. Juan de Vida- 
urrazaga, Guardián, y Fr. Joseph de Colinas, Prior. 

Por las fechas que se citan se puede asegurar que la impresión data de años 
posteriores al 1732, 

Bibl. del colegio de Valladolid, tomo 47 de papeles vario?. 



do sido Definidor de Provincia y obte- 
nido otros honoríficos empleos, murió 
a lo mejor de su edad en San Felipe el 
Real a 28 de Octubre de 1600, avocado 
a superiores dignidades por el Rey. 
Así el P. Vidal, 1-281. 



Coloma (Fr. Luis de). 

Hijo de D. Juan de Coloma y de 
Dña. Isabel de Sáa, Condes de Elda, 
nació en Valencia, y profesó en el 
convento de Salamanca el 15 de Abril 
de 1575. Correspondió después a la 
obligación de su nacimiento, y hablen - 

Según el P. Blanco García, escribió un informe en sentido favorable a la Con- 
cordia del P. Molina, atendiendo a lo que el sistema de éste tiene de común con el 
de San Agustín. A dicho informe debe de referirse Lívino Meyer en las siguientes 
palabras: «Censura Ludovici Coloma, Prioris Conventus Vallisoletani, Ordinis 
S. Augustini, tota etiam in defensionem Moliníe conscripta est.» El original de 
dicha censura se conserva en la Biblioteca Angélica, Mss. 882, y ha sido estudiado 
por el P. Astrain, el cual nos dice lo siguiente con respecto a las opiniones que 
nuestro autor tenía de las doctrinas de Molina: «El último censor fué Fr. Luis Co- 



COLÓN 33 

loma, Prior del monasterio de San Agustín, en Valladolid. Observando las muchas 
calificaciones que se habían hecho entre los doctos sobre particulares opiniones del 
P. Molina, y temiendo fatigar y hastiar a sus lectores revolviendo más todavía un 
libro tan manoseado, creyó conveniente concretar su censura al punto que le pare- 
ció central y más importante en todo este negocio, cual es la concordia de la gracia 
con el libre albedrío. Declara Fr. Luis Coloma en pocas palabras que debe repro- 
barse la teoría de la premoción física; la impugna fuercemente, atribuyéndola el 
quitar al hombre la libertad y el hacer a Dios causa del pecado. No duda en mirar 
esta doctrina como contraria al Concilio de Trento, cuyo canon cita. Pero obsérvase 
que no llama a la opinión de los dominicos premoción o predeterminación física, 
sino solamente auxilium prcedeterminans , y también influxus prcevius. Habiendo 
establecido brevemente este principio, cierra Fr. Luis Coloma su censura abste- 
niéndose de descender a otras particularidades.» 

—La Ciudad de Dios, vol. XLl, pág. 26.— Historia de las controversias úq Auxi- 
liis, pág. 180 del tomo 1.°— P. Antonio Astrain, Historia de la Compañía de Jesús, 
pág. 243 del tomo IV.— P. Herrera, Historia del convento de Salamanca^ pág. 2.8 

Colón (Dr). 

Pseudónimo del P. José Sebastián, con el que firmó sus trabajos de cola- 
boración en el Nuevo Heraldo, periódico de Iloilo. 

Colón (Fr. Mateo). 

Natural de Sóller, Mallorca, fué su Mons. Ragonessi, Delegado de Su 
nacimiento el 10 de Abril de 1879. Santidad en Colombia, enterado de las 
Cuando contaba diez años de edad in- dotes de ilustración y prudencia del 
gresó en clase de interno en el semi- P. Colón, le pidió a los Superiores de 
nario de Palma, donde cursó Humani- la Orden para secretario particular 
dades y Filosofía, y a los diez y seis suyo, cargo que desempeñó en Bogotá 
vistió el hábito agustiniano en el colé- 5^ continúa ejerciendo en Madrid, des- 
gio de Valladolid, pronunciando los deque dicho Mons. Ragonessi fué as 
votos religiosos el 11 de Septiembre cendido a la Nunciatura de España a 
de 1896. Terminada la carrera ecle- principios del año 1913. Entre otras dis- 
siástica, fué destinado al profesorado tinciones con que fué honrado durante 
en el colegio de Alicante y después de su estancia en la capital de Colombia, 
un año, el 1903, pasó a Bilbao con ob- no debemos omitir la de su nombra- 
jeto de dedicarse a la predicación, miento de catedrático de Religión y 
cumpliendo a satisfacción de sus Supe- Moral en las facultades de Derecho y 
riores y con fruto del pueblo el minis- de Medicina de la Universidad de Bo- 
terio de la divina palabra. Al siguien- gota, extendido a su favor por el Mi- 
te año fué enviado a Colombia y asig- nisterio de Instrucción Pública con fe- 
nado al Colegio de León XÍII de Ba- cha 21 de Julio de 1909. También se 
rranquilla, donde explicó dos cursos hizo allí merecedor por su escritos de 
académicos; luego se trasladó a Mom- ser contado entre los socios de la Aca- 
pós y de aquí al colegio de Facatati- demia de la Historia de Bogotá, 
vá el 1906. 

El P. Colón ha dejado profundas huellas de su paso en la República Colombiana 
por su trabajo constante y fructuoso en pro de los intereses españoles en aquel 
país, y en la prensa y en el pulpito su tema favorito ha sido siempre la comunidad 
de ideas y de sentimientos que debe existir con la antigua ¡Metrópoli, hacia la cual 
es un absurdo que en los tiempos presentes se conserven rencores y diferencias. 

3 



31 COLÓN 

Pasaron ya de moda ciertos ideales que desdicen mucho en la actualidad de la hidal- 
<:uía y nobleza de alma de sus sostenedores, y en suavizar asperezas y encarrilar las 
corrientes de simpatía hacia España se ha dedicado nuestro biografiado con ahin- 
co y con fe, siendo su labor muy fecunda en prácticos resultados. Teniendo en con- 
sideración tantos servicios prestados a España en aquella República, la Real Aca- 
demia Hispano-Americana de Ciencias y Artes de Cádiz le ha honrado con el título 
de Académico correspondiente. 

1. Discurso pronunciado en la inauguración del Colegio de San 

Agustín de Facatativá el día 6 de Febrero de 1907 por el R. P. Mateo 

Colón. (Colombia). Imprenta del Departamento Director, Pedro A. 

Díaz V. 

4.° de 9 págs., fechado al final en «Facatativá, b de Febrero de 1907. ^> 
Se reprodujo en la revista La Escuela Normal, y en el periódico El Deber pre- 
sente, ambos de Facatativá. 

2- Discurso pronunciado en Bogotá el 12 de Octubre de 1907, con 
motivo del aniversario del descubrimiento de América. Imp. del Depar- 
tamento. Facatativá. A la cabeza de la portada: R. P. Fray Mateo 
Colón. 

4 ° may. de 20 págs. con la firma del autor al final. 

- Z^z'scMrso... 2.'' edición. Barcelona, Herederos de Juan Gili, Editores, Cortes, 
581. 1908. A la vía. de la portada: Tipografía de los Editores, Barcelona.— 12." de 31 
páginas. 

3- Conferencias religiosas pronunciadas en la Iglesia de San Agus- 
tín de Bogotá por el R. P. Mateo Colón, Agustino, con prólogo del emi- 
nente publicista Dr. Adolfo León Gómez, Presidente de la Academia 
Colombiana de Jurisprudencia, Miembro de número de la Academia de 
Historia Nacional, etc., etc. Bogotá (Colombia) 1908. 

12 ° de 211 págs., más 1 s. n. de erratas. 

El P. Rodríguez Hontiyuelo escribió con motivo de la publicación de este libro: 
«El P. Colón es hoy el orador favorito de la sociedad bogotana, y se ha hecho po- 
pular en algunas provincias de Colombia, pudiendo muy bien asegurarse que figura 
a la cabeza de la juventud agustiniana que en América defiende los intereses de la 
religión mediante la palabra divina. Siete conferencias ha publicado en el volumen 
que tenemos a la vista, y en ellas desarrolla otros tantos importantísimos temas de 
la apología católica. La fe, peligros de la fe; la esperanza, peligros de la esperan- 
za; el espiritismo y la caridad son los puntos cuidadosamente estudiados y brillan- 
tísimamente expuestos. Armonizando la forma con la índole especial del género de 
oratoria propio de las conferencias, adopta el P. Colón un estilo suelto, en ocasiones 
brillante, a veces familiar, según lo exige la naturaleza del argumento; por regla 
general es claro y correcto, si bien con frecuencia se advierte que el orador rinde 
parias a la sonoridad de los términos y ,se encariña con el lenguaje ampuloso y rim- 
bombante. Expone las cuestiones con método y claramente, esclareciéndolas con 
abundancia de datos; se vale oportunamente del auxilio de las ciencias naturales y 
del testimonio de los sabios para confirmar sus asertos, y es grandilocuente y ele- 
vado en su peroración. Sin llevar el título de científicas, ofrecen estas conferencias 
más visos científicos que otras que se denominan científico-religiosas...» 

^- Homenaje a Su Santidad Pío X. Discurso pronunciado por el 
R. 1'. Maleo Colón, Agustino, en la solemne fiesta consagrada- a cele- 



COLOX 35 

brar el Jubileo Sacerdotal (Bogotá, 25 de Octubre de 1908). Bogotá. 
Imprenta de «La Luz», Carrera 1^, número 590. 

5. Por la Iglesia. Artículos político-religiosos sobre asuntos de 
actualidad por X. X. X. Bogotá. Imprenta de «Sur América», Calle 15, 
número 49 B. 1909. 

4." de 56 págs. y 1 de erratas. 

Comprende el folleto, además de la introducción, siete artículos los cuales fue- 
ron adicionados por el autor con catorce números más y publicados con la siguien- 
te portada: 

—Por la Iglesia. Artículos político -religiosos sobre asuntos de actualidad. 
Segunda edición. Notablemente aumentada y con un prólogo del Dr. Antonio Gó- 
mez Restrepo, Subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores. Con las li- 
cencias necesarias. Bogotá. Escuela Tipográfica Salesiana. 1910. A la cabeza: P. 
Mateo Colón, Agustino.— 8° de XIII-275 págs. 

<iPoY la Iglesia es un libro de lucha, en el que el P, Colón defiende la conducta 
política de la Delegación Apostólica y de los Obispos de Colombia durante la pre- 
sidencia del general Reyes, demostrando conocer a fondo la historia y el derecho 
público del Catolicismo. Es un libro de ideas muy sanas y pensamiento recio, den- 
tro siempre de los anchos moldes de una sabia templanza y de la caridad cristia- 
na...»— ^s/)í7;7a y América, pág. 81 del tomo XXX. 

ó Discurso del P. Maleo Colón, Agustino. 

Fué pronunciado con motivo de la celebración del Centenario de la independen- 
cia de Colombia, v salió junto con otros escritos en el folleto intitulado: 

Homenaje a Cjlombia en el primer Centenario de su vida nacional. Bogotá. Ti- 
pografía Salesiana. 1911. — 1." de 31 págs. 

Ocupa también las págs. 30-32 del lu'oso volumen, Centenario de la Indepen- 
dencia MDCCCX-MCxMX. Ibid. 1911. -Fol. de 420 págs. 

Del Homenaje a Colombia, escribió el P. Martínez Vélez que fué «lo mejor y 
más sentido de las fiestas centenarias americanas, modesto y breve en apariencia, 
pero de muy subidos quilates por el mérito de su fondo y de su forma, como es todo 
lo que se escribe en ese glorioso Bogotá, que parece como nacido y destinado para 
ser el centro del aticismo y gentiliza de las letras castellanas. Todo en este folleto 
merece especial mención: los discursos del P. Colón y del Encargado de España, los 
trabajos (de atinadísimo criterio histórico) del Sr. Gómez Restrepo y la crónica, tan 
brillante como elevada, del Dr. Gómez León. En todo palpita la idea capital y ge- 
nerosa, salvadora y fecunda de la por mil y un títulos requerida unión hispanoame- 
ricana.»— jS"5/)fl«a y América, pág. 72 del tomo XXXIII. 

7. La Belleza según Santo Tomás de Aquino. 

Varios artículos publicados en la revista La Escuela Normal, de Facatativá. 

8. En la prensa de Bogotá se han publicado no pocos artículos del P. Colón, 
firmados con el pseudónimo «El Solitario de Chunza». 

9. Un gran corazón. (A la buena memoria de mi excelente amigo el Dr. Cle- 
mente Salazar M.) — Art. necrológico publicado en ^6"/ Comercio, ú.^ Barranquilla, 
núm. de 29 de Noviembre 1913. 

10. La emigración española a Colombia. -Art. publicado en la revista España 
y América, vol. XXXI X. 

11. Aniversario de la fundación de la Real Academia Hispano-Americana. 
Discurso del P. Colón. -Se publicó, precedido de breve reseña de la fiesta celebra- 
da en Cádiz, en que fué pronunciado por el mismo autor el 25 de Enero de 1914, en 
la Revista de la Real Academia Hispano-Americana de Ciencias y Artes de Cádiz, 
Año III, núm. 15, de donde le reprodujo España y América, de la misma ciudad, y 
paite del mismo la revista Colombia y varios periódicos y publicaciones de Co- 
lombia. 



36 



COLL 



De la fiesta dícese en la reseña que revestía gran solemnidad «por el aliciente 
de hablar en ella el elocuentísimo orador R. P. Mateo Colón, Académico corres- 
pondiente y Secretario del Emmo. Sr. Nuncio de S. S. en Madrid, persona, aquella, 
de justa nombradla por su erudición y por la facilidad y galanura de palabra, que 
allá en la República de Colombia fué querido y respetado por su hermosa labor en 
beneficio de los intereses hispano-americanos, de los que ha sido constante de- 
fensor.» 

12. El movimiento se demuestra... ¡andando!— Kri. publicado en la revista 
ilustrada de Cádiz Colombia, núm. de Julio de 1914. 

Aboga el P. Colón por la cordialidad de relaciones y simpatías que debe existir 
entre las Repúblicas hispano-americanas y España, y que no podrá ser sincera 
mientras en ciertos himnos nacionales de aquéllas subsistan frases injuriosas para 
ésta. Un publicista ha pretendido defender y justificar algunas estrofas del himnc 
nacional de Colombia, y al articulo publicado con ese objeto contestará debidamen- 
te el P. Colón. 



Coll (Fr. Miguel). 

Mientras permaneció en el claustro 
se llamó Fr. Simpliciano Coll. 

Nació el 25 de Febrero de 1804 en 
Palma de Mallorca, siendo sus pa- 
dres Miguel Coll y Juana Ana Ga- 
mundi. Profesó en el convento de San 
Agustín de Felanitx el 5 de Febrero 
de 1825 en manos del P. Subprior y 
Lector Fr. Simpliciano Parceló, pa- 
sando luego a Palma afiliado al con- 
vento del Socorro de dicha capital. 
«Era de buen aspecto, inflexible ca- 
rácter, prodigiosa facundia, vastos co- 
nocimientos y feliz memoria. Adorna- 
do por el Padre de las luces con otros 
brillantes dones, no permaneció mucho 
tiempo en Mallorca, uues se trasladó 
bien pronto al convento de Valencia 
a hacer sus estudios, y terminada la 
carrera, con el beneplácito de los Su- 
periores defendió conclusiones públi- 
cas de Sagrada Teología, mereciendo 
ser honrado con el título de Lector 
de Filosofía. Veintiséis años contaba 
cuando regresó a Palma, donde se de- 
dicó a la elocuencia del pulpito para lo 
que poseía dotes extraordinarias, y 
cuando más sazonados frutos esperaba 
recogerde sus esfuerzos por llevar a las 
almas el conocimiento de la verdad, 
vino la exclaustración el 12 de Agosto 
de 1835, y el P. Coll sufrió, como los 
demás religiosos, las funestas conse- 



cuencias de aquella medida que le arro- 
jaba al medio de la calle, privándole de 
su casa y de la compañía de sus herma- 
nos. Obligado a servir en las parro- 
quias, ejerció la cura de almas en Es- 
porlas, y después de algún tiempo pasó 
a regentar la feligresía de Valdemo- 
sa, patria de la ínclita agustina cono- 
cida con el nombre de Beata Catalina 
Tomás, y en aquel ameno valle estuvo 
más de diez años, edificando a sus mo- 
radores con su ejemplar conducta, su 
esmero en el culto parroquial y el celo 
que desplegaba por la salvación de sus 
encomendados. 

Sólo dejó aquel pueblo cuando la ne- 
cesidad y mandatos de sus Superiores 
le forzaron a pasar a Palma, para lle- 
nar el vacío que se sentía y que única- 
mente los hombres de la talla del P. 
Coll podían cumplidamente ocupar. 
Los corifeos del mal hacían esfuer- 
por introducir hasta en lo más 



zos 



hogar sus perniciosas 



recóndito del 
doctrinas y era necesario contrarres- 
tar sus influencias con la demostra- 
ción de las verdaderas y cristianas en- 
señanzas, yse escogió para ello a nues- 
tro biografiado que gozaba fama de ora- 
dor de alto renombre. Efectivamente, 
las esperanzas }' deseos de los buenos 
se vieron sobrepujados por las glorio- 
sas victorias que alcanzó en cuantas 



COLL 



37 



batallas tuvo que librar contra los ene- 
migos de la Relig-ión, como lo atesti- 
guan todas las iglesias de Palma y de 
los pueblos de la isla donde se dejó oír 
su voz elocuente y persuasiva, contan- 
do sus triunfos por las numerosas y 
ruidosas conversiones que tanto llama- 
ron entonces la atención del público" 
Cinco veces mereció la honra de que 
el Cabildo le encargara los trabajos 
cuaresmales en la Catedral, dejando 
complacido al auditorio que le hacía 
justicia, y conquistando con sus nota- 
bles sermones las alabanzas y enco- 
mios más entusiastas del pueblo y de la 
prensa de todos matices. Bover, ha- 
ciéndose eco de la opinión, consignaba 
en 1868 que el P. Coll era «uno de los 
oradores sagrados que en aquel tiempo 
gozaban de buena reputación.» 

Tantos trabajos fueron recompensa- 
dos por el limo. D. Miguel Salva, Obis- 
po de la Diócesis, honrándole, entre 
otros cargos, con el de Examinador 
sinodal y el de Prior de la casa gene- 
ral de expósitos, si bien no aceptó el 
segundo sino con la condición expresa 
de no percibir sueldo alguno, despren- 
dimiento que demuestra sus caritati- 
vos sentimientos. Estos los hizo más 



patentes en las aflictivas circunstan- 
cias por que pasó la ciudad en las épo- 
cas del cólera y de la fiebre amarilla: 
el P. Coll se distinguió por su ardiente 
caridad animando y consolando a to- 
dos desde el pulpito, en las calles y en 
las casas particulares, asistiendo a los 
enfermos y remediando con sus limos- 
nas las penalidades de los pobres. Tan 
ejemplar sacerdote y modelo de cris- 
tianas y religiosas virtudes, honra y 
prez de la Religión agustiniana, vivió 
setenta y dos años, y si las pasiones 
políticas, a causa de la guerra civil 
que sembraba la desolación en toda 
España el año 1875, no le hubieran pro- 
porcionado tantos pesares, tal vez ha- 
bría alcanzado más años de vida, aten- 
dida su robustez y morigeradas cos- 
tumbres, pero le afectaron tanto que el 
13 de Enero de 1876 falleció, después 
de haber recibido con fe y santa resig- 
nación los últimos sacramentos. Así 
acabó su existencia tan benemérito e 
ilustrado religioso, dejando como tes- 
timonio de su celo preciosos recuerdos 
en las iglesias que había servido y 
otras de la isla, consistentes en objetos 
para el culto- — Crónica ms. de los PP. 



Agustinos de Mallorca. 

No obstante los elogios que se prodigan al P. Coll, como elocuente orador sagra- 
do, no se conocen más impresos suyos que los siguientes: 

1. Sermón sobre el juicio final, compuesto por el P. Fr. Miguel Coll, 
Sacerdote delOrden de San Agustin, y predicado por el mismo en la San- 
ta Iglesia Catedral de Palma de Mallorca el segundo viernes de Cuares- 
ma del año 1854. Con aprobación del Prelado diocesano. Palma. Im- 
prenta de D. Felipe Guasp. 1861. 

■i.° de2-18págs. 

2. Oración que para las honras fúnebres del Maestro Fr. Luis de 
León celebradas el día 26 de i\bril de 1869, con motivo de la estatua 
que se erigió en Salamanca, compuso el P. Fr. Miguel Coll y fué leída 
desde la cátedra de la Santa Basílica Catedral. Salamanca: Imprenta de 
Oliva y Hermano. 1869. 

4.» de 28 págs. 

Bibl. del Colegio de Valladolid, t. 22 de papeles varios. 

El P. Coll fué uno de los continuadores de la Crónica de los PF. Agustinos de 
Mallorca, según puede verse en la nota bibliográfica del P. Miguel Abrán. 



38 COLL 

Coll (Fr. Nicolás). 

Fué hijo de la ciudad de Barcelona lamós y Subprior y Sacristán del de 
y en el convento de la misma ciudad Barcelona. También fué Procurador 
vistió el hábito agustiniano para lego mayor de este último, debiéndose a su 
y profesó con este destino. Viendo los celo y diligencia muchos aumentos y 
Superiores sus disposiciones para el es- en especial ricos ornamentos para las 
tudio de que dio señaladas pruebas, le grandes festividades, que su biógrafo 
concedieron, después de cursada laca- describe y numera con no disimulada 
rrera eclesiástica, pasar al estado de fruición. Añade, ñnalmente, que fué re- 
sacerdote, y llegó a ser confesor muy ligioso muy ejemplar. Falleció el 4 de 
celoso y predicador de alguna fama. Enero de 1726, a la edad de sesenta y 
Fué también Prior del convento de Pa- seis años. 

1. Libro de notas sobre varios asuntos, hecho por el P. Fr. Nicolás Coll, tomo 
segundo.— M.S. en fol. 

Se encuentra en el Archivo de Hacienda de Barcelona y es muy interesante para 
la historia del convento de San Agustín de aquella ciudad. Falta el tomo primero. 

2. «Hizo de su mano cuatro libros para el coro, dice el Libro de Óbitos del ex- 
presado convento, sin añadir otros pormenores por los cuales pudiéramos conocer 
el mérito del trabajo. 

Véase el libro citado, de donde se han copiado los datos biográficos que quedan 
referidos, 

Coll (Fr. Vicente). 

«Hijo, dice Fuster, del lugar de Cuar- Siempre fué tenido por gran teólogo, 
te de Manises, a una legua de Valen- y dio pruebas indudables de ello en 
cia, donde estudió la Gramática bajo unas conclusiones del Capítulo provin- 
la enseñanza de Mosén Vicente Griñó... cial de su Orden, donde hizo ver su 
Nuestro autor, a juicio de Mosén Gri- profunda erudición y sana crítica en 
ñó, fué el más aventajado de todos los varios puntos que suelen mirarse como 
discípulos que tuvo en la larga carre- extraños a la profesión de dicha cien- 
ra de su enseñanza. Tomó el hábito de cia. Fué condecorado con el grado de 
San Agustín, donde brilló su luminoso Maestro, Prior de su convento de Ro- 
talento, no menos en calidad de estu- cafort y muchos años Rector del Co- 
diante que de Lector de Filosofía y legio de San Fulgencio, donde por res- 
Teología. Ninguno de su tiempo se le cripto pontificio, que impetró la Reli- 
aventajó en el modo de argüir en los gión, fué honrado con las exenciones 
teatros, no porque usase de unergotis- de Padre de Provincia, Falleció en su 
mo hijo de la capciosidad y del capri- convento de San Agustín, de Valencia, 
cho, sino porque parece no sabría ar- del que era hijo de profesión, en 17 de 
güir sino ajustando a una cabal dialéc- Septiembre de 1805. Su muerte fué sen- 
tica las dificultades de peso y solidez, tida de los sujetos de mérito.» 

1. Sermón del Cíngulo de Santo Tomás de Aquino, predicado en el 
Convento de Predicadores de Valencia, en 14 de Marzo de 1772. Im- 
preso en Valencia, en 4.° 

2. La muerte de Julio Cesar.— MS. 
Pieza dramática traducida del francés. 

¿Será versión de la célebre tragedia de Voltaire? 



COLLAZOS 3^ 

3. El Héroe de piedad, y varón de misericordia S.^° Tomás de Vi- 
llanueva modelo de Prelados. Sermón que en el Capítulo Provmcial de 
PP. Agustinos Calzados de la Corona de Aragón, celebrado en Valen- 
cia en el año 1782, dixo el M. R. P. Mtro. Fr. Vicente CoU Rector del 
Colegio de San Fulgencio de dicha Ciudad y Orden. Publícase á expeiT 
sas de un devoto singularmente favorecido del Santo. En Valencia. En 
la Oficina de Josef y Tomas de Orga. Año MDCCXC. Con las licencias 
necesarias. Se hallará en la Librería de Joaquín Mmguit, junto al Real 
Colegio del Señor Patriarca. 

4.° de 48 págs. 

«Esta producción, dice Fuster, es del mayor aprecio, y debe mirarse como uno 
de los modelos de la elocuencia española en el siglo XVIII.» 
Bibl. del Col. deCalella. 

4. Carta á un Prebendado de Chinchilla.— U.S. 

Este escrito es una sabia disertación que fija la inteligencia de muchos puntos 
teológicos que controvierten las escuelas. 

5. «No carecía nuestro autor, concluye Fuster, de buen numen para la poesía. 
Son muchos los que tienen noticias de ello, y han visto algunas producciones poéti- 
cas. Sabemos que en las fie<=tas de la conclusión de la capilla de la Comunión de 
Cuarte se hermosearon las paredes de su templo con varias poesías, y todas eran 
del ingenio y pluma del Maestro CoU.»— V. el autor citado, 11-269. 

0. V. Armañá (limo. D. Francisco), Relación de ías Solemnes Exequias, donde 
se da noticia de un trabajo del P. Coll. Pág. 226 del vol. I de este Ensayo. 

7. Frugis Theologiae lineamenta, manuducente M. P. Augustino 
Theologorum Principe, Hsereticorumque Invictissimo Debellatore, pro 
sua promit partialitate ad Certamen inter Comitia Reg. Arag. Prov. 
Barcinone ineundum P. Fr. Vincentius Coll... Tenebit dexteram... 
Fr. Eugenius Rombau... Locus Certaminis Sacra Reg. S. P. N. Augus- 
tini Coenobii ^des, die XIII mensis Maji, ann. Dom. M.DCCLXIV, 
horis promeridianis. Valentise: Typis Benedicti Monfort, ann. 1764. 

4.° de 92 págs. 

Lleva al principio una dedicatoria y ei retrato de Asensio Sales, Obispo de Bar- 
celona, a quien está dedicado el folleto. -Roura y Pujol, Catálogo de la Biblioteca 
pública de Mahón, pág. 229 del tomo I. 



Collazos (Fr- Ñuño). 

En 1613 era Prior del convento de 
Casarrubios del Monte, como consta 
de las partidas de profesión de ese año 
y del siguiente que se encuentran en 
los libres de profesiones de dicho con- 
vento; en 1623 figura como Predicador 
en el de Valladolid, y el 1638 desempe- 
ñaba el cargo de Rector del colegio de 
Alcalá. El autor del prólogo que va al 
frente del folleto, que luego describi- 
remos, no pudo encontrar otros datos 
biográficos de nuestro religioso, el 



cual, por haber publicado el citado im 
preso de su padre, D. Alonso de Car- 
vajal y Sandoval, merece que le dedi- 
quemos el presente artículo. 

Las noticias que pudieron adquirirse 
de dicho D. Alonso se reducen a lo i- 
guiente: «Fué casado, y tuvo trece hi- 
jos; estudió y gastó en sus mocedades 
algún tiempo en la lección de los libros 
sagrados. A los setenta años de su 
edad escribió una Carta, que es la obri- 
ta de que se trata, dirigida a su hijo, el 



40 COLLAZOS 

P. Ñuño Collazos, y se hallaba con so- que habla del Maestro Fr. Luis de 
bra de hacienda, sin tener quién le he- León, no obstante que fueron muchos 
redase. La experiencia alcanzada con y muy sobresalientes los sujetos que 
muchos años y la comunicación ordi- por entonces teníamos en Salamanca, 
nana con religiosos dice que le hizo Y, finalmente, consta que fué familiar 
apren .1er muchas cosas para proceder de los Sres. Marqueses de Mirabel, 
sabia y prudentemente en el teatro hu- como también muchos de sus mayores, 
mano. En Salamanca, seg-ún refiere él según escribe su hijo Fr. Ñuño Colla- 
mismo, turo estrecha amistad con el zos en el prólogo o dedicatoria.» Cree- 
más insigne varón en virtud, letras y mos que Fr. Luis de León deba susti- 
gobierno que tuvo nuestra Religión en tuirse por él Ven. Antolínez, por ejem- 
su siglo; por cu3'as señas, combinado pío, pues de aquél no se ha escrito que 
el tiempo, no parece queda duda de sobresaliera por sus dotes de gobierno. 

Con rebpecio ai impreso aludido escribe el autor del prólogo o introducción de 
la edición de 1783: «Muy escasas y confusas son las noticias que de la Carta ó Polí- 
tica Religiosa hallo, pues aunque se imprimió en castellano y se tradujo en idioma 
portugués (de que tengo tercera edición), con todo eso son muy raros los ejempla- 
res que de ella se encuentran, especialmente en el nuestro. No se duda que para la 
escasez haya contribuido mucho lo reducido del volumen, y el haberse publicado 
con el título de Carta, que abraza trece hojas de a cuarto, cuyos papeles se consu- 
men y desaparecen fácilmente, como se está viendo cada día.» A continuación da 
cuenta de las siguientes ediciones: 

Carta de un Padre a su hijo, Religioso del Orden de San Agustín, 
escrita después de la muerte de ocho hijos, y haber tomado hábito cin- 
co que le quedaban, en las Religiones de San Agustín, Santo Domingo 
y San Francisco. Aconséjale que en el Estado que ha escogido viva re- 
ligiosa, christiana y prudentemente. Ls provechosa para todo género de 
personas, y en particular para los que viven en comunidad. Con privi- 
legio. En Valladolid, por Geronymo Morillo, Impresor de la Universi- 
dad. Año de 1623. 

4." de 13 hs., no sabemos si con las preliminares. 

He aquí la descripción del editor: Aprobación del P, Miguel Sedeño, agusti- 
no, en el colegio de Doña María de Aragón a 23 de Febrero de 1623. — Lie. del Ordi- 
nario de Madrid.— Suma del privilegio concedido a Blas de Saniisteban, natural de 
Valladolid. Su fecha en Madrid a 2 de Marzo de id.— Erratas. Suscribe Fr. Miguel 
Sánchez en el colegio de San Pablo de Valladolid a 10 de Abril de 1623.— Tasa.- Al 
lector. «Está el día de hoy, etc.»— Carta. «Dos afectos entre otros señorean el cora- 
zón humano, etc.» 

Otro ejemplar del mismo año lleva este título: 

— Carta qve escrivio Alonso de Carvajal Sandoval, a sv hijo F. Nvño de Colla- 
zos, religioso de la Orden de S. Agustín, escrita después de la muerte de ocho 
hijos, y de auer tomado habito cinco que le quedauan en las Religiones de san 
Agustín, santo Domingo, y san Francisco. Aconséjale, para que en el estado que 
ha escogido, viva religiosa, Christiana, y prudentemente. Es provechosa para 
todo genero de personas, y en particular para las que víuen en comunidad. 
Dirigida á la Excelentissima señora doña Francisca de Zúñiga, Marquesa de 
Mirabel, y Embajatris en Francia. Con privilegio. Impresso en Valladolid por 
Gerónimo Morillo. Impressor de la Vniuersidad. Año de 1623. — 4.° de 2 hs. s. n. 
y 22 págs. 

Existen dos ejemplares en la Biblioteca Nacional, Varios 1-113-45 y 46, el prime- 



COLLAZOS 41 

ro con los sumarios manuscritos de los capítulos de que luego se hablará, y el se- 
gundo sin portada. 

Lleva los mismos preliminares que se han apuntado en la descripción anterior, 
con la diferencia de convertirse el prólogo Al lector en dedicatoria A la Exce- 
lentisshna Señora Doña Francisca de Zúñiga, con la adición del párrafo final; di- 
cha dedicatoria se halla suscrita por Fr. Ñuño Collazos en Valladolid a 12 de Ju- 
nio de 1623. 

Del cotejo de estos dos ejemplares resulta que esta Carta o Política Religio- 
sa que todo es uno, se imprimió y publicó sin nombre de autor y de editor en el 
año 1623. Asimismo se declara en el segundo ejemplar que Alonso de Carvajal y 
Sandoval fué el autor del escrito, y que le dirigió a su hijo Fr. Ñuño Collazos. Y, 
finalmente, se descubre que éste la publicó, reimprimiendo el medio pliego primero 
variando de él algunas cosas y declarando otras. Pero debe advertirse que aunque 
por las portadas y dedicatoria aparezcan a la vista ediciones distintas, no lo son en 
realidad, sino una misma con solas las variantes anotadas. 

En la Biblioteca de San Felipe el Real existía manuscrita también esta Carta 
con el título de Política Religiosa; pero no sé, añade el editor precitado, si se im- 
primió con dicho título, introduciendo en el texto algunas reformas y aclaraciones 
que lleva el manuscrito. De la edición hecha en Zaragoza el 1633 se hablará al tra- 
tar de la portuguesa. Ahora vamos a describir el ejemplar que poseen las MM. 
Agustinas Recoletas de Madrid. 

—Política Religiosa. Máximas prácticas, compendiosas y útiles para toda suer- 
te de personas, especialmente para los que viven en comunidad, y para los que go- 
biernan. Su autor Alonso Carvajal y Sandoval, dirigidas baxo el título de Carta á 
su hijo Fray Ñuño Collazos, de la Orden de N. P. S. Agustín: nuevamente dadas á 
luz por un religioso de la misma Orden, hijo de San Phelipe el Real. (Monograma 
del impresor) Madrid MDCCLXXXIII. Por D. Joachin Ibarra, Impresor de Cámara 
de S. M. Con las licencias necesarias.— 12.° de XX-64 págs. 

Port. y la v. en bl.— Razón de esta Carta, y de su autor. (Es la introducción del 
editor de donde se sacan las noticias que se consignan en este artículo.)— Al lector. 
Suscrito por Fr. Ñuño Collazos.— Política religiosa... Proemio.— Texto (págs. 1-60). — 
Molestias de un Prelado. (Son unas décimas que se encontraron entre los papeles 
del P. Francisco de Aviles, por lo que sospecha el editor que sean de este Padre.)— 
Lista de obras que se vendían en la portería de San Felipe el Real. 

La presente es reimpresión de la edición de 1623, adicionada con el proemio que 
lleva el manuscrito de que se ha hablado, y los sumarios de las distintas secciones 
en que se divide la Carta, según se encontraban manuscritos en notas marginales 
al ejemplar impreso que sirvió para la reproducción de que se trata. Dicho proemio 
parece ser que salió en la edición zaragozana de 1633, hecha en casa de Juan de La- 
naja y Quartanet, pues le lleva la versión portuguesa a la que sirvió de original. 
Esta versión se debe al P. Manuel de Lima, agustino, habiéndose hecho tres edicio- 
nes ya de la misma el 1736, como apunta el editor. 

En el expediente que se formó para la impresión de esta obrita en 1783, no se 
encuentra indicación alguna acerca del religioso agustino que preparó la edición. 
D. Domingo González Espinosa firma un pedimento a nombre de D. Joaquín Iba- 
rra, por el cual se solicita del Consejo la licencia necesaria para imprimir la obra 
compuesta por D. Alonso de Carvajal y Sandoval, que lleva por título: Política re- 
ligiosa con máximas prácticas y útiles para toda suerte de personas, especial- 
mente para los que viven en comunidad, con una Carta que dirigió á su hijo 
Fr. Ñuño Collazos, del Orden de San Agustín. Remitida la obra al examen del cen- 
sor D. Alonso Camacho, declaró éste en su dictamen que «sería útil la reimpresión 
del libro, porque las reglas y documentos que propone el autor son de buena filoso- 
fía moral y convenientes para los que viven en Comunidad y para los Superiores 
que gobiernan.» En vista de tan favorable censura, el Consejo concedió la licencia 



42 COiMA 

que se pedía en 21 de Enero de \78i.—Maíricuicí de impresiones^ núm. 128 del leg. 
21 del Archivo Histórico Nacional. 

Barbosa Machado al tratar del citado P. Lima da cuenta de su traducción en 
esta forma. 

Politica religiosa. Carta de um Pay a seu filho, que vay ser Religioso. Lisboa, 
por Mathias Pereira da Sylva, e Joáo Antunes Pedroso, 17:^0. -4." 

En traducción, añade, de la que escribió en castellano, impresa en Zaragoza 
el 1633, el P. Dominico portugués, Fr. Manuel de Macedo. 

De la impresión de 1736 da noticia el editor reproduciendo el título aue reza así: 
Politica religiosa que traduzzó de Castelhano em Portuguez o P. Pregador Ge- 
ral Fr. Manoel de Lima da Orden dos Eremitas de S. Agostinho &c. Lisboa Occiden- 
tal. Na Officina Joachiniana da Música de D. Bernardo Fernandas Gavo. M. DCC. 
XXXVl.-ló." 

Lleva las licencias fechadas en 1720. 

El bibliógrafo citado afirma con sobrado fundamento que el traductor no fué el 
P. Francisco de Brito, como escribe el P. Fr. Pedro Monteiro en su Claustro Domi- 
nicano, pág. 283 del tomo III, sino el P. Lima, según aparece efectivamente en la 
portada. Se equivocó Barbosa, sin embargo, al atribuir el original español al P. Ma- 
cedo, pues basta el simple cotejo de aquél con la versión portuguesa para notar el 
error. Posible es que la edición zaragozana que sirvió para la versión, saliera anó- 
nima como la primera de Valladolid de 1623, y esto haya dado origen a la falsa atri- 
bución de Barbosa. 

En Brito Aranha, pág. 64 del tomo XVII, encontramos la siguiente nota: «Fr. Mi- 
guel Pinto de Lemos, cujas circumstancias pessoaes nao conhe^o.— E. 
Politica religiosa, etc. Lisboa, imp. Regia 1819.— S.** de 200 págs.» 
¿Se tratará de una nueva edición hecha por el P. Pinto de Lemos, o será éste au- 
tor de otra obra distinta publicada con el mismo título? 

-V. el índice de la Bibl. de San Felipe el Real, pág. 68.— Caía/oá^o de la librería 
de la viuda de Rico (Madrid, 19U9), núm. 513.— Barbosa Machado, págs. 29J y 300 del 
tomo III. 

Coma (Fr. Próspero). 

Nació en Pont de Claverol, provin- Provincia, Prior dos veces de Barce- 

cia de Lérida, y tuvo por padres a lona y Provincial, finalmente, elegido 

Magín y Arcángela, vecinos de dicha en el Capítulo celebrado en Zaragoza 

población. Hizo su profesión religiosa el año de 1723. Falleció en el convento 

en el convento de Barcelona el 27 de expresado de Barcelona el 9 de Agos- 

Abril de 1693 en manos del P. Prior to de 1729, cuando contaba cincuenta 

Fr. Félix Rol. Fué Prior del convento v nueve años de edad, 
llamado Casa de Dios, Secretario de 

El limo. Armañá con referencia al año 1720, dice en su Traslación de los 
Agustinos de Barcelona, pág. 34, lo siguiente: «Gobernaba á esta sazón el con- 
vento N. M. K. P. M. Fr. Próspero Coma, que después en el Capítulo próximo 
mereció ser elegido Provincial de la Corona de Aragón... En •;720 se presentó á 
la Corte; formó nuevo Memorial y animando la súplica la viveza de su mis- 
ma pena, pidió á la Católica Real Piedad la manutención del sitio existente; 
concesión de terreno hacia la Puerta Nueva para ensancharle y un caritativo sub- 
sidio para levantar nueva iglesia y reparar lo más preciso del convento.» En i718 
ntn.^' 2 ^^''!^'^^'' ^1 ^^^"bo de la iglesia y de la mayor parte del convento an- 
hS Agustín de la capital de Cataluña por estorbar a las nuevas obras de 

1^ ron?."^"^ '! construían en la Cindadela; la súplica del P. Coma iba enderezada a 
conservación del solar, y ya que no podían edificar en él por exigencias del Con- 



CONCEPCIÓN 43 

sejo de Guerra, pedía terreno contiguo en el cual no existían dificultades, a su pa- 
recer. En vista de estas noticias, consignamos el siguiente impreso al mencionado 
Padre, acaso alguno de los presentados por él en la Corte para conseguir sus pre- 
tensiones. 

tí< Señor. El Prior, y Convento de religiosos de san Agustín de la Ciudad de 
Barcelona, puestos á los Reales pies de V. Mag. dicen: Que deliberada por V. Mag. 
y prevenida á los suplicantes por sus Reales Ministros en el año de 718, la conve- 
niente (aunque deplorable) demolición de la mayor parte de su Convento, para dar 
la última perfección á la Real Ciudadela, etc. 

Impreso de 4 hs. en fol. sin fecha, ni firma de autor y sin portada. 

Se cita un Memorial presentado también al Rey en 1720. 

Bibl. del Escorial. -V. los arts. MitjanB (Fr. Agustín) y Suy (Fr. Francisco). 

Concepción (Sor Agustina de la). 

V. Asunción (Sor María de la). 

Concepción (Fr. Andrés de la). 

Nació en Braga el 9 de Abril de sa, era predicador y confesor y muy 
1695, siendo sus padres Gregorio Juan dado á la lectura de libros ascéticos. 
y María Velosa, y profesó en el con- Tenía entonces la obra siguiente dis- 
vento de Lisboa el 25 de Marzo de puesta para la imprenta: 
1716. En 17,59, cuando escribía Barbo- 

Trabalhos de Maria Santissima em 3 Partes divididos. Parte I. Dos Traba- 
Ihos de Maria Santissima, illustrados com varios acedes, e virtudes com que imi- 
tou os Trabalhos de Jesús desde a sua anima(:do ate a morte de seu Esposo S. Jo- 
seph. Divididos em discursos mysticos, predicativos e históricos. — Fol. 

Parte II. Dos Trabalhos de Maria Santissima, desde a morte de S. Joseph ate 
a morte de Christo.—Fo\. 

Parte 111. Dos Trabalhos de Maria Santissima, desde a sua Soledade ate seu 
felis Transito., Assumpfáo ao Ceo, e ser coroada no Empíreo.— Fo]. 

—Barbosa Machado, IV-lb. 

Concepción (Sor Antonia de la). 

V. Asiincióo (Sor María de la). 

Concepción (Fr. Antonio de la). 

Llamado D. Antonio Díaz de Béjar Barcelona cinco años después, no du- 
antes de vestir el hábito de Agustino damos el afirmar que la partida de la 
descalzo, fué natural de Granada, y profesión indicada se refiere al mismo, 
profesó en el convento de Santa Moni- Ninguna noticia acerca de él hemos po- 
ca de Barcelona el 8 de :Marzo de 1628. dido encontrar en la Historia general 
Así consta del libro de profesiones de de los Padres Descalzos; ignoramos, 
aquel convento al folio 9; y puesto que por consiguiente, los cargos o empleos 
en el título de la obra, que luego se des- que desempeñó dentro de su Congre- 
cribirá, el autor expresa que su patria gación. 
era Granada y también que escribía en 

La obra a que hemos hecho referencia se encuentra descrita en Gallardo, II-'60, 
de quien copiamos la nota siguiente: 

1. Desengaño del mundo y Conversión del alma, por el Padre Antonio de la 



44 CONCEPCIÓN 

Concepción, Religioso Agustino Descalzo, natural de la ciudad de Granada. Di- 
rigido a la Sra. Z).« Baltasar a de Bójar, Figueroa y Puebla, Monja profesa en el 
convento de Santa Catarina de Sena del glorioso Santo Domingo en Granada. 
(Armas de dicha señora.) Atlo de 1633. Escrito en Barcelona por mano de su au- 
tor, en este «//o.— M.S. en 8.° de 83 hs. numeradas. 

Dedicatoria suscrita por el autor en Barcelona y Abril de 1633, 
Décimas de Jerónimo Juárez de Piedrula al autor. 
Canción, fol. 3b: 

Quien busca eterna gloria 
En esta miserable, 
Corta, infeliz y limitada vida... 

Liras a la vida religiosa, fol. 38.' 

Santa y dichosa vida, 
De pocos conocida y respetada... 

Varios versos espirituales a diferentes pensamientos, compuestos por el mismo 
autor; aunque por algunos amigos que me lo pidieron, puse aquí algunos versos su- 
yos... Año de 1633 (Desde el folio 45.) 
Sitio, fol. 4b: 

Yace en la antigua y noble Extremadura, 
En tierra del estado de Oropesa, 
Un desierto llamado La Viciosa... 

Desengaños de una calavera a un religioso. Canción, fol. 59: 

Cual suele el que navega... 
Liras, fol. 64: 

Esperanza tardía, 
Por defuera tan verde y dentro seca... 

Canción del Padre fray P. de Alencastre (Pedro de la Asunción) al Santísimo 
Sacramento, fol. 67: 

En sombras y figuras... 

Debe de ser copia, porque hay versos verdaderamente escritos en términos 
que no constan. 

Soneto. 

Ningún dolor se iguala al acordarse 
Del tiempo venturoso en desventura 
Por donde el que ha tenido más ventura 
Con más justa razón puede quejarse. 

¡Oh, cómo puede con razón llamarse 
El que en desdicha nace y á\xTdL(sic)\ 
Y ¡cómo, si hay buen seso, una ventura 
Al tiempo que se alcanza ha de llorarse! 

En este mundo al final no hay firme estado; 
Ni en él hay que buscar contentamiento, 
Que de éste para el otro está guardado. 

Y cierto que me viene al pensamiento, 
Que Dios de tanto bien me ha derribado 
Para ser de los otros escarmiento. 

Tal es la conclusión de esta obra que debe ser curiosa, a juzgar por las mues- 
tras, y es una lástima no saber dónde existe en la actualidad, pues nada indica Ga- 
llardo con respecto a este punto. 



CONCEPCIÓN 4o 

2. Exclamación de vn alma a los pies de vn Santo Crvcifixo en todoltiempo. 

Por el P. Fr. Antonio de la Concepción, Bexar, y Figueroa, Predicador Recoleto 

Agustino. A devoción vna y otra vez del M. R. P. Doctor Fr. Salvador de Mallea, 

del Orden Calgado de la Santísima Trinidad, Redención de Cautivos, y Cronista 

general. 

Comienza: 

Querido Esposo mío, 

Vuestros divinos pies humilde beso: 

Mi loco desvarío 

Conozco, lloro, y con dolor confieso: 

Que quien de Vos se aleja, 

La vida, la salud, la gloria deja. 

Al final: En Granada, en la Imprenta Real de Francisco Sánchez, en frente del 
Hospital de Corpus Christi: Año de 1663. 
4.** de 6 hs. numeradas. Sin portada. 
Bibl. Nacional. Varios 1-165-48. 

Concepción (Fr. Antonio de la). 

Perteneció a la Congregación de la India Oriental, y tuvo a su cargo la cristian- 
dad de Mozambique. 

Tratados dos ríos de Cuanta. 

Publicóse en el Cronista de Tissuary por el Sr. Rivara, en los números del 14 
al 17, pertecientes a los meses de Febrero a Mayo de 1867. Divídese en tres capítu- 
los con la fecha al fin, 15 de Diciembre de 1696. 

—Silva, VlI-116. 

Concepción (Fr. Antonio de la). 

Natural de Souzel, en la provincia de matriz de Evora-monte, con el nombre 
Alemtejo, de Portugal. Vistió el hábi- de Antonio Felicísimo de Oliveira Ren- 
to de Agustino descalzo, y en 1S07 se nado Godinho. Se ignoran las fechas 
secularizó , regentando la parroquia de su nacimiento y muerte. 

1. ORAgóES sagradas, compostas e pregadas por Fraj^ Antonio da 
Conceigao, etc. Lisboa, na Offic. de Antonio Rodrigues Galhardo, 

1803.-8.° 

2. Carta dirigida ao Sr. Cenáculo por o Dr. Fr. Antonio da Conceigaó Penna- 
do Godinho. Extremoz, 17 de Marzo de 1806. Traz "Dissertationes Theologicae in 
concursu académico faciae.»— Cunha Rivara, 11-346. 

3. ÜRAgAo natalicia do clarissimo e immortai Sr. D. Jorge líl, rei 
de Inglaterra, etc. Lisboa, na Imp. Regia, 1811. 

4.° de 8 págs. 

■*• Ora(;ao fúnebre da Augusta rainha de Portugal e Algarves D. 
Maria I pregada ñas exequias feitas pelo Senado da Villa de Evora- 
Monte eni 15 de Septembro de 1816. Lisboa, Imp. Regia 1819. 

8.** de 24 págs. 

Se publicaron estos dos números con el nombre de Antonio Felicissimo de Oli- 
veira Pennado Godinho. 
—Silva, VlII-116. 



46 CONCEPCIÓ.V 

Concepción (Fr. Carlos de la). 

1- Oración panegírica, y evangélica en aplavso del Ángel entre los 
Doctores, y Doctor entre los Angeles Santo Thomas de Aquino Bri- 
llante Sol en el Cielo de la Iglesia. Ideada en los resplandores de la Ivz. 
El segvndo día, de los qvatro, qve en annual solemne culto, consagra a 
su Angélico Maestro, la Ilustre .Sabia Academia de Theologos, Médicos 
y Filósofos de la Insigne Vniversidad de Barcelona, en el Real Conven- 
to de Santa Catalina Martyr, del Orden del Patriarca Santo Domingo. 
Dixola. Él M. R. P. Fr. Carlos de la Concepción, Lector lubilado y Prior 
del Religioso Convento de Santa Monica de Barcelona, de Descalzos 
del Gran Padre, y Doctor de la Iglesia San Agustín. Sácala a Ivz, el R. 
Pasqual Torravadella Dr. en S. Theologia, y Rector de Vallformosa, 
Obispado de Celsona. Y la consagra Al Señor Don Agustín de Mendo- 
za, &c. Con licencia. En Barcelona, en la Imprenta de Vicente Suriá a 
la Calle de Paja. Año lc89. 

8." de 4 hs. s. n. de prels. y 44 págs. de texto. 

Port. orlada con adornos tipográficos. — V. en bl.— Dedicatoria suscrita por Pas- 
cual Torravadella.— Aprob. del P. Agustín de Arellano, agustino. Convento de 
S. Agustín de Barcelona, 11 de Abril de \b89.—Jmprtmatur del Ordinario.— Aprob. 
del P. Raimundo Costa, dominico. 6 de Abril de 1689. — Impyimatur del Cancelario 
Monserrat.— Texto, con las citas al margen. 

V. el Catálogo de una colección de libros, etc., por Jaime Andreu, núm. 369. 

-• El sol en los elementos. La Sal de la Sabiduría ideada en el 
Fuego. La Luz de las Escuelas copiada en el Ayre. La Ciudad de las 
Letras retratada en el Agua. La Antorcha del Mundo dibujada en la 
Tierra. Santo Thomas de Aquino. Agíographo Evcharistíco, Angélico 
Maestro, y Quinto Doctor de la Iglesia. Aplavdido en aclamación pane- 
gírica y evangélica. En el día tercero de los qvatro, que en solemníssi- 
mo, y Annual Culto le Consagraron sus nobles Sabios Discípulos de la 
Insigne Vníversídad de Barcelona este Año de 1690. en el Real Con- 
vento "de Santa Catalina Martyr de la Sagrada Orden del Patriarca 
Santo Domingo de Gvzman. Por el M. R. P. Fr. Carlos de la Concep- 
ción, Lector lubilado, y Prior del Muy Religioso Convento de Santa 
Monica de Recoletos Descalzos del Gran Padre, y Doctor Aurelio San 
Agustín. Qve saca a Ivz El Reverendo Francisco Puyol Doctor en San- 
ta Theologia, y Rector de la Iglesia Parroquial de Santa María de Pi- 
neda, Obispado de Gerona. Y dedica a Don luán Galceran de Pinos, y 
Rocaberti, &c. Con licencia: En Barcelona, en la Imprenta de Vicente 
Suriá a la Calle de la Paja. Año 1690. 

8° de 4 hs. s. n. de prels. y 56 págs. de texto. 

Port. orlada con adornos tipográficos.— Dedicatoria firmada por D. Francisco 
Pujol.— Aprob. del P. Francisco Femades, mercedario. Barcelona, 1 de Mayo 
de \690.—Jmprimatnr del Ordinario. -Aprob. de D. Ramón Sanz y de Puig. 27 de 
Abril de iá.- Iniprimatur del Cancelario Real.— Texto, con las citas al margen. 

Bibl. Nacional, l-2o3-22 y 24, Varios. 



CONCEPCIÓN 



,47 



Concepción (Sor Francisca de la). 

Refiere el P. Villerino que existió en dres adoptivos aceptaron una plaza 

Lima un matrimonio que por no te- que se les ofrecía en el convento de 

ner hijos, adopt(3 a una niña llamada MM. Agustinas Recoletas de Ntra. Se- 



Francisca a quien se dio por apellido 
Villegas, que era el del padre adopti. 
vo. Fué criada y educada con todo es- 
mero, y se hizo muy célebre en aquella 
ciudad por sus raras habilidades, de 
las cuales da cuenta el cronista en es- 
tos términos: «Salió de grande habili- 
dad para cuanto puede llamar la esti- 
mación en una mujer, y descubrió voz 
de metal tan prodigioso, que suspendió 
a cuantos la oyeron- Las costuras y 
labores en que se ejercitó, admiraban 
a los que advirtieron su primor. El ge- 
nio que tuvo para tocar cualquier ins- 
trumento fué tan peregrino, que siendo 
de quince años sabía el canto llano y 



ñora del Prado. No se llevó a efecto el 
convenio, y en lugar de éste, sin decir- 
se la razón del cambio, nuestra bio- 
grafiada ingresó en el convento de 
Santa Clara. Pasado el noviciado y 
llegada la hora de resolver si sería ad- 
mitida a la profesión, las religiosas 
franciscanas la negaron sus votos por 
falta de dote, y en su consecuencia 
fué expulsada del convento. Se recu- 
rrió entonces a las MM. Agustinas, 
pero sentidas éstas de no haberse cum- 
plido la primera resolución, no quisie- 
ron recibir a Francisca y ésta muy 
otra ya en sus fervores tampoco de- 
seaba ser monja; el temor sólo de que 



el canto de órgano muy a lo cabal: a su madre adoptiva violentase su vo- 

este tiempo componía con inteligen- luntad y la obligase a ser religiosa la 

cia superior Pasiones y tonos a cua- hizo caer en tal melancolía y tristeza 

tro y seis voces, y Misas que se can- de ánimo, que contrajo una gravísima 

taron en la catedral y conventos que enfermedad. Cuando ya se encontraba 

al tiempo tenían música. Con gran desahuciada de los médicos y los cn- 

destreza tocaba monacordio, clavicor- cunstantes la preparaban a bien i^o^i^"' 

dio V toda tecla, vihuela, cítara, rabel hizo un voto a la Virgen del Prado de 

y arpa: siendo tan aplaudida de los abandonar para siempre los mstm- 

músicos en cada uno de estos instru- mentos músicos a los cuales achacaba 



montos, como si en él solo se hubiera 
versado toda su vida.» 

No obstante la fama que llegó a 
conquistarse por sus prendas y los 
elogios que oía de sus admiradores } 



el cambio de sus primitivos propósitos, 
y de hacerse religiosa. La Virgen es- 
cuchó sus plegarias, sanó de su enfer- 
fermedad, lo que fué atribuido a mila- 
gro, y admirando el prodigio las MM. 



que más podían halagar su vanidad de Agustinas, la admitieron en su com- 

mujer, sus pensamientos y su cora- pañía en el convento arriba citado, en 

zón los tenía puestos en Dios a quien el que vivió santamente siendo un 

deseaba consagrarse; y respondiendo ejemplar acabado de todas las mi- 

a los propósitos de Francisca, sus pa- tudes. 

El P. Villerino no señala fecha ninguna en la biografía que hemos extractado; 
presumimos que el ingreso en la religión de la M. Francisca tuvo lugar poco des- 
pués del año 1640. Se nos olvidaba decir que vistió el hábito con el nombre de Sor 
Francisca de la Concepción. Consignamos con gusto los datos que quedan referidos 
por si existieran aún vestigios en Lima de las composiciones musicales de que se 
ha hecho mérito.-— V. Solar esclarecido, IÍI-108. 



48 CONCEPCIÓN 

Concepción (Fr. Gabriel de la). 

Nació en Torrijos de la provincia se a debida ejecución lo ordenado y ce 
de Toledo, y después de ordenado de lebrándose la primera Asamblea Ge- 
sacerdote y ejercido el ministerio con neral en Noviembre de 1621, en la que 
vida ejemplar, aspirando a mayor per- fué honrado con el Provincialato de la 
fección, vistió el hábito de agustino de Andalucía. Después desempeñó el 
recoleto en el convento de Talavera y mismo cargo en la de Castilla, y final- 
profesó en 1002. Viendo la Congrega- mente, en 1630, fué elegido Vicario 
ción su aptitud y excelentes dotes de General de la Congregación, 
gobierno, le nombró sucesivamente Se distinguió de una manera extra- 
Prior de los conventos de Valladolid, ordinariapor su devoción al Santísimo 
Madrid y Zaragoza, y después Procu- Sacramento, a la Virgen y a San José, 
rador en Roma, donde negoció el Brc- ordenando devociones especiales para 
ve en que se erigió en Congregación el fomento del culto en las iglesias de 
independiente la Recolección de Espa- su Congregación y entre sus subditos, 
ña. Con tan favorable despacho a sus Después de bien probado con una pe- 
gestiones y letras apostólicas para pre- nosísima enfermedad, falleció en su 
sidir el primer Capítulo General, re- pueblo natal el 4 de Febrero de 1634. 
gresó a la península en 1621, Uevándo- 

1- Breve relación de la devoción de San Joseph, Esposo de Nuestra 
Señora, con las alabanzas más notables que los Santos Doctores dicen 
de este Santo Patriarca. Salamanca, 1624.— 24.° 

—Madrid, 1657. 

Esta segunda edición probablemente será la que hemos visto citada con estas 
señas: Madrid, 1659.-4.° 

Nicolás Antonio añade que formó también, 

2. CoNSTiTUTioNES Fratrum Eremitarum Excalceatorum S. Au- 
gustini Hispaniarum et Indiarum. Matriti apud Joannem Gonzalem 
anno 1631. 

Con respecto a esta obra dícese en la biografía del P. Concepción que «redujo 
a mejor forma las Constituciones y las imprimió; porque la Recolección entonces 
nueva, hubo menester entablar algunas cosas para su estabilidad» (l).-///sírt;'/a 
general de los PP. Descalzos, 11-242. 



(1) El General de la Orden cuando tuvo conocimiento de lo que se había hecho, dirigió al Prior de San 
Felipe el Real el siguiente decreto: 

Mag. Fr. Hieronymus RigoliusCornetanus, Ord. Fr. S. Aug. Prior Generalis hujusmodi. Rever. P. Mro. 
Aloysio Cabrera, Priori Conventus S. Philippi de Madrito ejusdem Ordinis, ac voti salutem.— A viris fide 
dignis accepimus quod fratres nostri Discalceati Hispaniarum, sibi novas Constitutiones statuerunt, totis 
viribus contendentes paulatim sic a Religione discinsere, illamque dividere cum ingenti gravamine auctori- 
tatis nostrse. et Generalium pro tempere, quod etiam est contra Breve Smi. D. Pauli Papa V fcel. record., 
qui etsi aliqua privilegia illis fratribus concessit, hoc tamen fecit, cum conditione videlicet, duramodo nihil 
fiat cum prsejudicio auctoritatis Prioris Generalis, prout videre licebit. Hinc nos plañe cognoscentes prsjudi- 
cium hujusmodi, et quatenus ipsa Keligio, veluti acephalum, sine capite uUorum hominum intuitu dividitur 
in membra; tam gravi turpitudini obviare volentes, tenore praesentium, et nostri muneris auctoritate ac de 
consilio RR. Pl'. qui nobis assistunt facultatem, et potestalem tibi facimu«, atque concedimus amplissimam 
recurrendi, et comparendi nomine nostro, et pro parte totius Religions coram Illrao. Nuncio Smi. D. N. 
Papse, simulque instandi, et in judicio actuandi contra prsefatos Discalceatos, et circa eorum statuta, novas- 
que Constitutiones factas, vel faciendas a Constitutionibus Ordinis in totum, vel in partem quomodolibet dis- 
crepantes, quas annullare, cassare, et irritare valeas, non obstantibus littetis nostri vel Prsedecessorum 
nostrorum quomodolibet concessis, et sub quibusvis clausulis, tenoribus, et verbis emanatis, quibus ad huno 
effectum dumtaxat expresse derogamu?. Praicipimus autem et stricte mandamus ómnibus, et singulis fratri- 



CONCEPCIÓN 49 

Ni el autor de esta última obra, ni Nicolás Antonio al tratar del P. Concepción 
en la pág. 505, tomo I de su Bibtiotheca Nova, le atribuyen más escritos que los 
citados. Pero en el índice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 201, se encuen- 
tra esta noticia: 

<íCarta á (¿^^^ según creemos) una Religiosa, y respuesta de Fr. Gabriel de la 
Concepción.» 

No se dice el año de impresión, y como, por otra parte, se consigna al P. Gabriel 
de Morales una carta impresa en 1660 con los mismos pormenores, exceptuado el 
nombre del autor, que no le lleva, sospechamos que a esta carta añadió el autor del 
índice el nombre del P. Concepción, siendo obra realmente del P. Morales. No 
hemos visto el impreso, y, por consiguiente, nada más podemos añadir a lo escrito. 
—V. la nota del P. Gabriel de Morales. 

Vidal y Díaz en su Memoria histórica de la Universidad de Salamanca, 
pág. 515, incluye al P. Concepción entre los hijos ilustres de dicha Universidad. 

Concepción (Sor Isabel de la). 

Natural de Salamanca, fué hija de der, lo cual provenía de que, observan- 

nobilísimos padres, D. Pedro Gutiérrez tísima como era de las leyes de su ins- 

y D.-' Brígida Maldonado, los cuales la tituto, anhelaba ver en todas sus súbdi- 

criaron en el santo temor de Dios y tas la misma observancia y austeridad 

en el ejercicio de las virtudes. Vistió de costumbres. Fué también ^Maestra 

el hábito religioso en el convento de de novicias muchos años. Cuánto se 

MM. Recoletas de dicha ciudad, de señaló por sus virtudes y la santidad 

donde salió para la fundación del de que en todos sus actos resplandeció, 

Vitigudino. Fué Priora del mismo du- sería muy largo de contar. El Señor la 

rante un trienio, 3^ gobernó con tanta concedió grandes favores y murió con 

rigidez a sus religiosas, que pareció la muerte de los santos a 20 de Junio 

demasiado severo su modo de proce- de lóSO. 

Con respecto a lo que escribió, copiamos el siguiente párrafo del P. Villerino: 
«Recibió de Nuestro Señor tantos y tan singulares favores, que el P. M. Fr. Diego 
de Guevara, Provincial de esta Provincia de Castilla de la Observancia de nuestro 
Padre San Agustín, con quien los comunicaba, la obligó a que los escribiese, dán- 
dole para ello un libro con un candadillo, el cual nunca dejó ver a religiosa algu- 
na... Este librillo llevó su confesor, que lo era un Beneficiado de Sanchón, llamado 
Juan Delgado, varón de grandes letras y virtud, al P, M. Fr. Tomás de Herrera, 
Cronista de nuestra Sagrada Religión, el cual se puso en camino y fué a Vitigudino 
a informarse de lo que habían allí sabido de las virtudes de esta religiosa.»— El 
mismo, 1-363.— P. Herrera, Alphabetum, pág. 212 del tomo IL 

Coacepción (Fr. Jacinto de la). 

Respuesta que dio el Padre Fr. Jasinto de la Concepción Lector de Theologia 
de Recoletos de S. Agustín de la Ciudad de Salamanca a los cargos, que le hisie- 
ron ante el Santo Tribunal de la Inquisición Sobre Ciertas proposiciones, que dixo 
predica.ndo del Glorioso Padre, y IJoctor de la Iglesia S." Agustín en su Coltegio 
de dlia Ciudad con asistencia de las Comunidades Religiosas, Colegios maiores, 

bus nosiris, cujuscuinque status, gradas, digrnitatis. vel conditionis existant ín merítum salutaris obedientiae, 
et sub rebellionis nusirse, privationisque omnium gradum, et officiorum; nec non in subsidium sub excomrau- 
nicationis majoris latae sententia?, quam trina canónica monitione prEemissa, in his scriptis (licet inviti taci- 
mus) ipso facto incurrendis poenis, ne ausu temerario, nulloque prsetextu ac quaesito colore, dicere, vel ju- 
dicare per se vel per aliutn quomodolibet te in praefata facúltate molestare prassumant. Imo sub eisdem poe- 
nis pariter incurrendis injungimus ut debita obedientia, et favore prosequatur. Datum Neapoli sub die 14 
Augusti 1631.— Nostri Cfñcii afñxo sigillo.— Fr. Hieronymns Cornetanus, Generalis Ir.dignus. (Hiy un sello.) 
Existe este documento en el códice 2,789 de !a sección de Mss. de la Biblioteca Nacional. 

4 



50 



CONCEPCIÓN 



y Cavalleros en 4 de Septiembre de 1684 a.s — M.S. en el fol. de 18 hs., letra menú 
da y original, al parecer, existente en el archivo oeneralicio de los PP. Recoletos. 

A continuación del título copiado va una breve introducción en la que se expre- 
san los motives que tuvo el autor para componer el presente escrito. Dice así: 
«111. mo Señor. Mándame V. S. dar sentido, y satisfacción a ciertas proposiciones, 
que dixe predicando de mi Glorioso Padre S." Agustín según por el Sermón arriba 
referido y los testigos por mandado de V. S. examinados consta; por quanto censu- 
radas por Calificadores de ese Tribunal Santo parece ser que hazen alguna diso- 
nancia a la Doctrina de la Iglesia Católica; a cuio decreto estoy tan obediente y ren- 
dido, como le confieso por justificado. Y como en este particular miro al Tribunal 
Santo en lugar de Dios, represento a V. S. la Oración que para con Dios a todos 
nos ha enseñado la Iglesia: gittbus fiduíiam sperandcc pielatis indulges, interce- 
doite B. P. Augustino consiietce nnsericordice trihue benignus ejjectutn. No puedo 
menos de esperarle, por quanto no podrá todo el mundo persuadirme a que no está 
en V. S. más vivo el zelo para defender a un Padre de los principales de la Iglesia, 
que el que demuestran los que fueron delatores, y testigos en esta causa para de- 
fender al Padre Molina, Lessio, Valencia, Salas, y otros semejantes Padres.» 

Divídese la defensa en seis capítulos cuyoG epígrafes son: 

I. De la autoridad que en común y en particular tiene en la Iglesia mi Padre 
San Agusiin por sí y otros Santos Padres y explicanse algunos de sus textos. 

II. De la autovidad de mi Padre S. Agustín en puntos de Gracia, Libero Ar- 
bitrio y Predestinación. 

III. De las proposiciones y autores que hablan ofensivamente contra San 
Agustín y su doctrina. 

IV. De la deformidad de otras proposiciones. 

V. Doy satisfacción a los cargos que se me hacen y descubro la pervertida y 
afectada inteligencia de los más de los testigos. 

VI. Prosigue la materia del pasado. 

Estos dos últimos capítulos especialmente contienen una defensa brillante de 
las proposiciones del sermón que fueron denunciadas como menos conformes con 
la doctrina católica, siendo a la vez una apología razonada y profundamente per- 
suasiva de las enseñanzas de San Agustín sobre la gracia, el libre albedrío y la 
predestinación. Al leer los razonamientos convincentes del P. Concepción, no du- 
damos que pesarían mucho en el ánimo de los jueces que entendieron en la causa, y 
que la justicia y la verdad se pronunciarían en favor del acusado. 

El P. Concepción lleva el número 38 en una lista de Lectores de Teología del 
Colegio de Salamanca, por donde consta que era natural de Lagartera, Toledo. 
Añádese que íué Prior de Madrid y de Valladolid, Definidor de Provincia y segunda 
vez Prior de Valladolid. 



Concepción (Fr. Jorg-e de la). 

Fué natural de Damao, en la India 
portug-uesa. Abrazó el instituto agus- 
tiniano y explicó Artes y Teolog-ía en 
el colegio de Goa, y obtuvo el nombra- 
miento de Rector del de Pópulo. Se 
distinguió como teólogo y fué excelen- 
te predicador. Habiendo presentado 
unas conclusiones teológicas a la In- 
quisición, este tribunal no se las per- 
mitió imprimir, por lo que segunda vez 
solicitó su aprobación, acompañándo- 
las de la apología de las mismas, que 



intituló: Orthodoxce Veritatis I ¿bella, 
Augustiniance doctrincE vindicicc, ob- 
teniendo, no solo el que fueran aproba- 
das dichas conclusiones, sino también 
el cargo de Diputado de la misma In- 
quisición, con que fué congraciado por 
las solidísimas razones alegadas en su 
defensa. No pudo, sin embargo, tomar 
posesión de su empleo, por habérselo 
impedido la muerte, ocurrida el 29 de 
Junio de 1726, Publicó además: 



CONCEPCIÓN 51 

SermÁo das Sacratissimas Chagas de Christo Senhor Nosso com a 
circunstancia de serem as armas de Portugal; pregado na sua Igreja 
da Ribeyra em Goa na festa annual, que em dia da Exaltaí^ao da Cruz 
Ihe fez o Vedor Geral da Fazenda daquelle Estado sendo o actualmente 
Joáo Rodrigues da Costa. Lisboa por Antonio Pedrozo Galríio. 1719. — 4.** 

-Barbosa Machado, IÍ-S04 y IV-196. 



Concepción (Fr. José de la). 

Nació el 1702 en Cinctorres, de la 
provincia de Castellón de la Plana, y 
vistió el hábito religioso en el conven- 
to de Padres Agustinos descalzos de 
Barcelona, donde profesó a 9 de Enero 
de 1721. Antes de ingresar en el claus- 
tro había cursado Gramática y Huma- 
nidades en Morella y Filosofía y Teolo- 
gía en la Universidad de Valencia. En 
1723 pasó a Filipinas, y ordenado de 
sacerdote, fué destinado al convento 
de Cavite, obteniendo el nombramien- 
to de Procurador General en 1726. Des- 
pués fué agraciado con los empleos ho- 
noríficos de Prior, Definidor y Provin- 
cial, repetidos estos cargos hasta dos 
y tres veces. Fué asimismo Secretario 
de Provincia, Vicario provincial, V^isi- 
tador y Cronista. Puede considerarse 
de los múltiples honores que su Pro- 
vincia le concedió el aprecio y estima 
de que fué objeto por parte de sus her- 



manos de hábito. Fué además, y esto 
es lo que más enaltece su memoria, 
religioso ejemplarísimo y celoso sin 
igual por la gloria de Dios y la salva- 
ción de las almas, y en el gobierno de 
su Provincia demostró las cualidades 
excepcionales de que estaba adornado, 
regulando los asuntos concernientes al 
mejor régimen de la misma, crean- 
do realmente el archivo provincial 5'- 
abriendo registros nuevos para consig- 
nar en los mismos los hechos más cul- 
minantes y dignos de pasar a la histo- 
ria de cada religioso. No es de extra- 
ñar, por lo tanto, que tan venerada sea 
su memoria entre sus hermanos y que 
no le escatimen los elogios los cronis- 
tas de su Provincia. Falleció tan bene- 
mérito religioso en el convento de San 
Sebastián, de Manila, el 11 de Septiem- 
bre de 1757. 



1. Sermones varios predicados por el M. R. P. F. loseph de la Con- 
cepción Religioso de los Recoletos Descalzos de el Señor S. Agustín, 
Examinador Sinodal de este Arzobispado de Manila, Qualificador del 
Santo Officio de la Inquisición, y Provincial que ha sido dos vezes de su 
Santa Provincia de San Nicolás de Tolentino de estas Islas Philipinas. 
Dedicados al mismo Glorioso Santo Titular de dicha Santa Provincia, 
Protector, y Thaumaturgo de la Iglesia, Patrón de dicha Ciudad de Ma- 
nila, y su comercio, y conductor de sus Navios en la carrera de la Nue- 
va España. Salen á Ivz adevocion, y expensas del General D. Ivan In- 
fante, y Sotomayor, por su especial afecto a la Recolección, y al Au- 
thor. Con las Licencias necesarias en el Collegio, y Vniv. de Santo 
Thomas de Manila. Año de 1749. 

4.° de 23 hs. s. n., 479 págs. de texto y 23 hs, s. n. de índices. 

Port. orí. y a dos tintas.— V. en bl.-Grab. con un emblema de S. Nicolás de 
Tolentino en el centro, y debajo un texto latino. Al pie comienza la dedic. a dicho 
Santo, firmada por Juan Infante.— Aprob. de los PP. Benito de S. Pablo y Francisco 



52 CONCEPCIÓN 

de la Encarnación (1).— Aprob. del P. Bernardo Ustáriz, dominico. Manila y Di- 
ciembre 15 de 1748.— Id. del P. Juan de la Cruz, franciscano, por comisión del Ar- 
zobispo de Manila. Id. id. 5 de id.— Licencia del Ordinario. Id. id. 11 de id.— Prólogo 
al lector y protesta del autor.— V. en bl.— Fe de erratas.— Tabla de los sermones.— 
Texto apostillado.— Ind. de los lugares de la Sagrada Escritura. — Id. de las cosas 

más notables. 

El autor demuestra en estos sermones que poseía una erudición muy extensa 
tanto sagrada como profana, empleándola profusamente y llenando de apostillas 
las máro^enes del libro, el cual resulta en conjunto una aglomeración de textos apli- 
cados con más o menos fortuna y mezclados con reflexiones morales y cristianas 
sólidas y bien fundadas a veces, pero otras entreveradas de gracias, exageraciones 
e ingeniosidades de que tanto abundaban los predicadores de aquella época. 

2. Memoria presentada al Rey Nuestro Señor sobre el origen, progresos y ac- 
tual estado de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Agustinos Recoletos de 
Filipinas. Trátase en ella de las Islas y Provincias que ha reducido a la Fe Católi- 
ca y vasallaje de S. M. sin costo alguno del Real Erario; del número de Islas que 
administra y de los pueblos, Doctrinas, Misiones, tributos, almas cristianas y de 
Catecúmenos, que tiene a su cargo en ellas; de los Religiosos que de cuenta de la 
Real Hacienda, y de orden de los gloriosos antecesores de S. M. han pasado a di- 
chas Islas. De los que actualmente componen dicha su Provincia y necesita: de los 
trabajos que toleran y peligros a que están expuestos sus religiosos por las conti- 
nuas invasiones de los moros. Y, finalmente, de los servicios que han hecho a la 
Real Corona y hacen a S. M., desempeñando su Real confianza en dichas Islas. 
Año 1751. 

El P. Sádaba la da como manuscrita, y Gallardo, 11-189, que parece vio una co- 
pia, la describe en los siguientes términos: 

Relación de Fr. Joseph de la Concepción, Rector Provincial de la provincia de 
San Nicolás de Tolentino de las Islas Philipinas. Del origen, progresos y estado de 
dicha provincia, y de los Religiosos que han trabaxado en ella desde el año de 1605 
hasta el presente de 1751.- Ilustrada con cinco mapas de color por el Piloto Fran- 
cisco Alegre. 

Gayangos menciona esta Relación existente en el British Museum de Lon- 
dres con la signatura, Add. 13.973. Consta de 112 hs. en fol. 

Los PP. Pérez y Güemes incluyen en la pág. 431 de su obra, la presente Memoria 
entre los impresos filipinos, apoyados en una frase que reproducen del P. Aquilino 
Bon; mas creemos que la palabra publicar, que ellos interpretan por imprimir, 
debe entenderse en este caso por componer, redactar, escribir, etc. 

3. Representaciones y diligencias hechas por N. P. Fr. José de la Concep- 
ción, Rector Provincial de la Provincia de San Nicolás de Tolentino, «sobre erección 
de la Fuerza de la Isla de la Paragua, en virtud de una cédula Real q^e contie- 
ne,» etc. Hay un testimonio legalmente autorizado el año 1751,— M.S. del Archivo 
de Provincia, Carp. 64, núm. 2. 

4. Introducción proemial a la Crónica de la Santa Provincia de San Nicolás 
de Tolentino y de Religiosos Recoletos Descalzos de N. P. San Agustín en las Islas 
Filipinas, en que se da breve noticia del origen, aumento, declinación y sucesión 
de la Descalcez Agustiniana, conforme al ilustrísimo y antiquísimo Instituto de los 
religiosos Desiertos Africanos hasta su última restauración en España y gloriosa 
propagación en varias Provincias de la Europa y de las Indias.— M.S. 



(1) El ejemplar por nosotros examinado estA falto de una hoja en la que debe constar la fecha de la 
aprobación de estos Padres, que no pudo ser dada en 15 de Noviembre de 1749, como ponen los PP. Pérez y 
Güemes, por la razón sencilla de que el P. la Encarnación había pasado a mejor vida el 23 de Octubre del 
a-^o citado. M;ls bien creemos que debe ser 17-18 el año de la aprobación. 



CONCEPCIÓN 



53 



5. Vida de N. G. P. S. Agustín, Obispo de Hipona, Doctor Máximo de la Igle- 
sia y Fundador. Año 1753.— M.S. 

— P. Sádaba, pág. 200.— V. también las descripciones de los núms. 1 y 2 de la 
nota del P. Benito de San Pablo. 



Concepción (Fr. Juan de la). 

Natural de Madrid e hijo de Manuel 
Romero y Antonia López, de la parro- 
quial de San Justo y San Pastor, vio la 
luz primera este insigne historiador de 
Filipinas el 26 de Junio de 1724. Vistió 
el hábito de agustino descalzo en el 
convento de Copacavana de dicha ca- 
pital, haciendo su profesión religiosa 
el 13 de Julio de 1740. Era conventual 
de Toledo cuando se alistó en una mi- 
sión para Filipinas adonde aportó el 
1752, después de haberse detenido en 
Méjico año y medio próximamente. A 
los pocos días de su llegada a Manila 
obtuvo el nombramiento de Predicador 
y Maestro de estudiantes, y con el fin 



de estudiar uno de los dialectos del 
país, en 1753 fué enviado a Iba, de la 
provincia de Zambales. Leyó después 
Teología en el convento de Manila. Su 
Provincia le honró con los cargos de 
Prior, Visitador, Vicario Provincial, 
Cronista y Rector Provincial, ejer- 
ciéndolos todos ellos repetidas veces. 
Estuvo también por algún tiempo sir- 
viendo de Secretario al limo. D. Fr. 
Juan Ruiz de San Agustín, Obispo de 
Vigan, siendo relevado de dicho em- 
pleo a principios de 1786, y, retirado 
al convento de Cavite, falleció en el 
mismo en Marzo del año expresado. 



1. Exequias Reales. Fúnebres honras. A la feliz é inmortal jnetnoria de nues- 
tra Católica Reyna y Señora D.^ Maria Amelia que en magestuosa Pira celetró la 
Santa Provincia de S. Nicolás de Recoletos Hermitaños Descalzos de N. P. S. 
Agustin de las Islas Philipinas en la iglesia de su observantisimo convento de S. 
Nicolás de la ciudad de Manila eldia 2 de Diciembre de 17 62. A generosas tier- 
nas fidelisitnas expensas de el Sargento Mayor y Theniente de Gobernador y Ca- 
pitán Gral. que fué, D. Francisco Xavier de Salgado con su oración fúnebre. Que 
dixo el M. R. P. Fr. Juan de la Concepción, Lector Jubilado, Ex-provincial, Exa- 
minador Sinodal de el Arzobispado de Manila, y Cronista de su Provincia. Dedí- 
calas la misma Santa Provincia y las consagra a la S. P. y R. Magestad de el 
Rey Ntro. Sor. D. Carlos tercero.— M.S. 

No obstante haberse dado orden para imprimir este escrito en Madrid, parece 
ser que de hecho no se publicó. Debe de ser muy digna de ser conocida la Oración 
fúnebre, a juz<Tar por el elogio que la tributa el P. Sádaba, el cual llega a decir que 
«ha perdido no poco la república de las letras por no haberse dado a la estampa.» 

2. De potestate Romani Pontificis.—M.S. Dos tomos. 

3. Traducción de la Biblia Sacra al castellano, de que dejó tres tomos manus- 
critos. 

4. Sucesos memorables de la guerra de los ingleses en las Islas Filipinas el 
año de 1762.— M.S. en 4.° Poseía esta obra en Madrid el P. Miguel de Jesús María, 
que fué quien comunicó la noticia de la misma y de las dos anteriores a Alvarez y 
Baena.— V. la pág. 318 del tomo 111 de su obra Hijos de Madrid. 

5. Estado de la Provincia de San Nicolás de Tolentino de Filipinas. 
Probablemente mal atribuido al P. Juan de la Concepción; nuestro fundamento 

para creerlo así estriba en que el P. Sádaba ningún detalle expresa acerca de dicho 
Estado, el cual debe de ser, o mucho nos equivocamos, el mismo que con título de 
Memoria o Relación etc. se consigna al P. José de la Concepción. 

6. El referido P. Sádaba hace mención de un escrito muy bien razonado en el 
que nuestro autor solicitaba del Gobernador General, Anda y Salazar, la colación 
canónica del curato de Balincaguin, en la provincia de Zambales. 



54 CONCEPCIÓN 

Sobre la importancia y consecuencias de esta solicitud en un tiempo en que tan 
candente estaba la cuestión de la Visita diocesana y las demás afines que tanto 
afectaban al gobierno y disciplina de las Corporaciones religiosas en el país, no nos 
toca hablar en esta nota, por ser más propio el asunto de una historia eclesiástica 
de Filipinas, pero sí recogemos la opinión del P. Sádaba, probada con sólidas razo- 
nes, para explicar la ausencia de todo elogio al frente de la Historia general del 
Archipiélago, obra de nuestro biografiado, publicada después de su muerte. De ese 
silencio del editor, incomprensible para ciertos escritores, da la clave aquel ilus- 
trado biógrafo de los PP. Recoletos de Filipinas, discurriendo sobre la cuestión 
antes mencionada y lo mal visto que fué el P. Concepción por haberse separado en 
su modo de pensar del unánime parecer de los demás religiosos, presentando el 
escrito arriba citado. Este hecho de nuestro autor, aunque éi mismo confesara que 
obraba en conformidad con lo que le dictaba su conciencia y se tratara de una cues- 
tión opinable, no podía por menos de enajenarle el afecto y la consideración de sus 
Superiores y de sus hermanos de hábito, y publicada la Historia cuando aun estaba 
tan reciente la memoria del suceso, la prudencia aconsejaba suprimir todo encomio 
al autor, por si alguien lo interpretaba como una aprobación de su pasada conducta. 
Baste lo dicho sobre el asunto, y vamos ahora a describir la obra magna del P. Con- 
cepción. 

7. ^ Historia general de Philipinas. Conqvistas espiritvales y tem- 
porales de estos Españoles Dominios, establecimientos, Progresos, y 
Decadencias. Comprehende los Imperios Reinos y Provincias de Islas 
y Continentes con quienes há habido Communicacion, y Comercio por 
immediatas Coincidencias. Con Noticias universales Geographicas 
Hidrographicas de Historia Natural de Política de Costumbres y de 
Religiones, en lo que deba interesarse tan universal. Titvlo. Por el 
P. Fr. Juan de la Concepción Recoleto Agustino Descalzo Lector Jubi- 
lado Ex-Provincial Examinador Sinodal de el Arzobispado de Manila, y 
Coronista de su Provincia de San Nicolás de las Islas Philipinas. Socio 
Numerario de la Regia Sociedad de Manila. Con permiso de los Svpe- 
riores. En Man. en la Impr. del Seminar. Conciliar, y Real de San Car- 
los: Por Agustín de la Rosa, y Balagtas. Año de 1788. 

4.° de 26 hs. s. n. de prels., 434 págs. de texto y 30 hs. s. n. de tablas, más 1 pág. 
con una nota sobre las erratas. Lleva este tomo dos mapas de las Islas Filipinas, 
uno de ellos reproducción del publigado por el P. Murillo en 1744. 

Antep.-V. en bl.— Portada orlada.— V. en bl.— Dedicatoria al limo. D. Fr. Juan 
Ruiz de San Agustín, Obispo de Nueva Segovia, suscrita por el P. Joaquín de la 
Virgen de Sopetrán.— Prólogo y razón de la obra.— Texto.— índice de capítulos.— 
Id. de cosas notables. 

Copiamos del prólogo los siguientes párrafos, en los cuales se indica lo que se 
propuso el autor. «Es, pues, el designio publicar una obra, escribe, que sin atención 
a lo conciso, ni excitar lo voluminoso, sea una lectura general de Filipinas, y uni- 
versal en todas sus conexiones: los sucesos están dispuestos por gobiernos, en que 
el orden de los tiempos los une, y la naturaleza de las materias los separa: tomando 
el título d'^' universal en toda su natural y extendida significación en que además de 
comprender hechos históricos, se extiende a facilitar la inteligencia con noticias de 
Geografía, de Historia Natural, Física experimental de religiones y costumbres; 
atendiendo a que en empresa tan laboriosa no padeciese la verdad substanciales 
alteraciones, por intereses de diversos partidos, oposiciones y querellas de Religión 
y Naciones; se animen si con ella en la fidelidad que deben a Dios, y al Cesar los 



CONCEPCIÓN 55 

pueblos, sostengan principios y monumentos sagrados, que su necesidad publican y 
establecen... 

No quiero atribuirme trabajos ajenos, en que la sabiduría de muchos grandes 
hombres se nos demostró en varios trozos de historias particulares; en que trataron 
los sucesos que interesan en general por incidencia en Crónicas que pertenecen a 
propias y religiosas familias, y es laudable la veracidad y doctrina en que no sólo 
ellos fueron peritos para los suyos, si también para los extraños, y leyendo y escri- 
biendo fueron útiles, ofreciendo en sus escritos provechos interesantes; volviendo 
y revolviendo tales Cronicones hallé la historia general de estas Islas destrozada; e 
instruido de sus separadas noticias me pareció obra útil escribir conforme a ellos, 
para que lograsen una historia completa, libre de embarazos los deseosos, apo- 
niendo mi diligencia, en un discernimiento laborioso a reunir tiempos y sucesos; 
ofrecíase mucha vigilia y desvelo a conseguir fin tan magnífico y que tuviese tanto 
de instructivo cuanto de deleitable; animaron mi tibieza repugnante algunos sujetos 
sobresalientes, con quienes aun en sus principios consulté los primeros cartapacios, 
y habiéndoles parecido bien e instádome a su prosecución, me hallé obligado al 
empeño...» 

Al comenzar el texto se ve un hermoso grabado en acero, con el escudo de Es- 
paña en la parte superior y figuras alegóricas a los lados sosteniendo un tarjetón, 
en el que se lee: Parte primera de la Historia general de PJiilipinas Descubri- 
mientos varios de estas Islas, e infructuosos. Capit. I... 

En la página final del tomo se encuentra esta «Nota. Que en cuanto á la fe de 
erratas que se debía poner en esta obra, ha sido preciso, por una especie de tácito 
convenio, omitirla, dejando á la prudencia del lector el disimulo hasta que con la 
reimpresión se le presente esta misma obra enmendada, corregida y limpia. > Efec- 
tivamente que pudo dejar el editor estampada esta nota, viendo lo desastrosa que 
salió la edición, plagada de erratas e inmanejable por varios conceptos. Razón tiene 
Medina al decir que es «de pobrísima ejecución tipográfica.» 

Historia general de Philipinas... Tomo 11... 

De 502 págs. de texto y 29 hs. s. n de índice, con tres mapas. 

Historia general de Philipinas... Tomo III... 

De 439 págs. de texto y 28 hs. s. n. de índice, con un mapa. 

Historia general de Philipinas... Tomo IV... 

De 487 págs. de texto, 1 de erratas y 31 hs. s. n. de índice. 

Historia general de Filipinas... Tomo V... 

De 4:8 págs. de texto, 1 de erratas y 34 hs. s. n. de índice. 

Historia general de Filipinas. . Tomo VI... En el Conv. de Nra. Sra. 
de Loreto del Pueblo de Sampaloc: Por el Hermano Balthasar Mariano, 
Donado Franciscano. Año de 1788. 

De 439 págs. de texto, I de erratas y 35 hs. s. n. de índice, con ua mapa. 

Historia general de Philipinas... Tomo VIL.. Año de 1780. 

De 364 págs. de texto, y 2b h«. s. n. de índice, con dos mapa?. 
Historia general de Philipinas... Tomo VIIÍ . Año de 1790. 

De 391 págs. de texto y 28 hs. s. n. de índice. 

Historia general de Philipinas . Tomo IX .. 

De 424 págs. de texto y 32 hs. s. n. de índice, con un mapa. 



56 COXCtPClÓN 

Historia general de Philipinas... Tomo X... 
De 410 pí^íís. de texto y 25 hs. s. n. de índice.- 

Historia general de Philipinas... Tomo XI... .Año de 1791. 
De 420 páiís. de texto, 23 hs. s. n. de índice v 1 de erratas. 

Historia general de Philipinas... Tomo XIÍ... Año de 1792. 
De 419 págs. de texto, 1 de erratas y 18 hs. s. n. de índice, 

íliSTORiA general de Philipinas... TomoXIÍI... 

De 461 págs. de texto y 17 hs. s. n. de índice y erratas, éstas en la pág. final. 

Historia general de Philipinas... Tomo XIV... 

De 381 págs., 1 y Ib hs. s. n. de índice y erratas. 

Termina la historia en el gobierno del Capitán General D. Pedro Manuel 
de Arandía (1754-1709). 

Cada tomo comprende una parte de las catorce en que se divide la obra, divi- 
sión adoptada probablemente por el editor; decimos esto porque en la Biblioteca 
Nacional existe un códice con la signatura Mss. 2308, en el cual se encuentran las 
partes cuarta y quinta que no corresponden a las impresas: la primera de las cita- 
das consta de 37 capítulos, o sea desde el comienzo del gobierno del Capitán Gene- 
ral D. Sebastián Hurtado de Corcuera, hasta el capítulo que lleva por epígrafe: 
«Destierro de V'alenzuela á estas Islas y sucesos de este raro hombre», que en la 
Htsloria impresa abarca desde el capítulo XIÍ del tomo V hasta la conclusión del 
romo VII; la parte cuarta del reíeriuo códice tiene 22 capítulos, desds la entrada en 
el gobierno de D. Juan Vargas Hurtado hasta la construcción del Presidio de Labe, 
en la Paragua y reedificación de Samboangan, o sea todo el tomo octavo y los ocho 
primeros capítulos del noveno. Dada la proporción que tiene en el códice la parte 
cuarta, posible es que la quinta fuera más extensa. Si esta división es del autor, no 
lo sabemos. El códice mencionado, un tomo en folio muy abultado sin foliatura, es 
una copia de varias manos, y no lleva indicación alguna de su procedencia ni tam- 
poco se lee el nombre del P. Concepción. Por lo poco que hemos podido cotejar de- 
ducimos que existen variantes de consideración entre el manuscrito y el ejemplar 
impreso. Creemos que merece algún estudio el códice en cuestión. 

En un catálogo de manuscritos procedentes de los conventos extinguidos (como 
alli se dice) el 1835 y recibidos en la Biblioteca Nacional, se hace notar que el pre- 
sente pertenecía al convento de los PP. Carmelitas descalzos de Madrid, lo cual 
debe de ser un error del cataloguista, pues más verosímil es de creer que procedía 
del convento de Copacavana de los PP. Recoletos. El mencionado catálogo existe 
en la sección del Mss. de la Biblioteca Nacional, leg. 18.977. 

Ahora vamos a reproducir algunas notas tomadas de varias obras bibliográfi- 
cas acerca de la Historia que nos ocupa. 

«Obra la más extensa, dice Salva, escrita sobre las Islas Filipinas, y la más vo- 
luminosa producida por las prensas de aquellos países: parece imposible, atendida 
la época de su publicación, lo difícil que se ha hecho el conseguir ejemplares com- 
pletos de ella. Yo de mí sé decir que sólo he visto en Francia é Inglaterra un ejem- 
plar perfecto y de otro únicamente los seis tomos prinieros, los mismos á que hace 
referencia Brunet.»-Núm. 3.298.— Salva pudo dejar consignada en su tiempo la ra- 
reza de los ejemplares completos; hoy son muy numerosos los conocidos y abundan 
en el mercado. En el Suplemento de Brunet, art. Jua.n ds la Co.nchpción, se dice 
acerca de la obra: «Ce livre est d'une haute importance pour l'histoire des colonies 
espagnoles en Asie et en Amerique; il a été publié, aprés la mort de l'auteur, par le 
P. Joachim de la Virgen de Sopetran, Provincial de la province de San Nicolás, a 
Manille.» 



CONCEPCIÓN 57 

En uno de los Catálogos de Rosenthal, al anunciar la obra del P. Concepción, 
se añade la siguiente nota, prueba de lo estimada que es y apreciada de los inteli- 
gentes: «Cet ouvrage précieux, le plus volumineux, qui parut sur les Philippines: 
se trouve raremant complet. C'est non seulement la meilleure histoire qui existe 
des iles Philippines, mais aussi la meilleure cronique des religieux recollets augus- 
tins établis dans ees iles depuis leur découverte, ainsi que celle de leurs mission de 
Chine et du Japón. 300 Marcos.» Prescindiendo del error de que es una crónica de 
los PP. Recoletos, acerca de los cuales sólo se refieren aquellos hechos que tienen 
relación con la historia general del Archipiélago, la recomendación y el subido pre- 
cio de los ejemplares manifiestan evidentemente el elevado concepto que de la 
obra se tiene en el mundo ilustrado. En el mismo error que se ha notado incurrió 
Leclerc al dar cuenta de la obra en el núm. 2.022, (2.^ ed.) de su Bihliotheca Ame- 
ricana. 

Pardo de Tavera consignó el juicio que le mereció en los siguientes términos: 
'íEs la historia de Filipinas más extensa que existe; llena de datos indiferentes y de 
pequeneces al lado de los hechos más importantes, es sumamente útil y ha servido 
de rica mina en donde, a manos llenas, muchos escritores modernos han acopiado 
datos y fechas sin citar el autor de donde los tomaron. El estilo es pesado y confuso 
en algunos tomos, pero en los últimos cambia por zom.\A^\.o.y> — Biblioteca Filipina., 
núm. 687. — V. también Medina, La Imprenta en Manila, núm. 329. 

Concepción (Fr, Manuel de la). 

Nació en Lisboa el 1547, siendo sus tos en las ciencias eclesiásticas, por lo 
padres D. Pedro de Andrade, Comen- que fué solicitado para que las explica- 
dador de San Pedro de Torres Yedras, -e en Roma, y allí efectivamente per- 
y D.'' Guiomar Enríquez de Castro; y maneció, desempeñando su cometido 
teniendo por tíos a D. Diego de Payva con gran lucimiento, por espacio de al- 
Andrade, célebre teólogo del Concilio ganos años. Vuelto a su patria, fué ele- 
de Trento, y al Ven. Tomé de Jesús, gido Provincial en 1592, y Felipe ÍI le 
eximio por sus heroicas virtudes y co- honró con el cargo de Predicador suyo 
nocidísimo autor de los Trabajos deje- en el cual fué también distinguido por 
sus, sin contar al P. Cosme de la Pre- Felipe III. De sus dotes oratorias se 
sentación, hermano de los dos referí- hacen grandes elogios por los escrito- 
dos. Siguiendo las huellas de estos res portugueses, los cuales afirman que 
maestros profesó el 6 de Marzo de 1553 en tiempo del P. Concepción había po- 
en el convento de N. Señora de Gracia, eos que le aventajasen en la carrera 
de Lisboa, donde se distinguió bien del pulpito. Falleció en el convento de 
pronto por su amor a la virtud y las N. Señora de la Peña de Francia el 
excelentes dotes de ingenio de que es- año 1624, cuando contaba setenta y sie- 
taba adornado. Fué excepcional la te de su edad y sesenta y uno de reli- 
fama que adquirió por sus conocimien- gioso. 

1- R. P. F. ¡ Emanvelis | de Conceptione i O. E. S- Aug. Sacr. 
Theologiae Professoris, et Regii in Lusitania 1 Concionatoris | Sermo- 
nes Quadragesimales | quibus Passio D. N. Jesu Christi praecipue ex- 
pHcatur et elucidatur. i Colonias Agrippinge | sumptibus Gerhardi Gre- 
nenbruch. | Anno ClC 13C. XIV. 

4.** de 479 págs. Comprende los sermones siguientes: 

I. De septem quintis feriis quadragesimce, sermones septem de operibub 
Creatoris. 

II. De filio prodigo j sermones quinqué.. 



58 CONCEPCIÓN 

III. De sancto latrone, sermones dúo. 

IV. De feria V in Coena Domini, dúo alii sermones. 

V. De passione Domini, sermones decem et novem. 

Hl autor contaba sesenta años de edad y treinta y siete de predicador cuando 
tradujo estos sermones suyos del portugés al latín, los cuales fueron encomendados 
a los PP. Agustinos flamencos que prometieron imprimirlos, como lo hicieron efec- 
tivamente, publicando el tomo descrito, aunque tardaron bastante tiempo, de lo cual 
se lamenta el P. Concepción en el prólogo de la edición portuguesa de los mismos 
sermones. Tenía intención de traducir al latín los demás sermones que había escri 
to, pero por haberse dilatado tanto la impresión del tomo dicho, desistió de su pro- 
pósito y publicó en portugués los que comprende el tomo siguiente. 

Tratado de Sermóes da Paixao de Christo Senhor Nosso, que con- 
tení vinte e hum. Forao pregados na Igreja do Mosteiro de Nossa Se- 
nhora da Graga de Lisboa da Ordem de S. Agostinho, por Fr. Manoel 
da Conceigao Religioso da mesma Ordem, e Fregador de sua Majesta- 
de. Dedicado a Madre Francisca das Chagas, Prioressa do Mosteiro 
d'Annunciada su Irmaa. Em Lisboa com todas as licengas necessarias. 
Por Pedro Craesbeesck, Impressor del Rey. Anno M.DC.XX. Véndese 
na Rúa noua em casa de Simao de Carvalho. 

4.'' de 4 hs. s. n. de prels., 183 foliadas de texto e índice y 1 s. n. de erratas. 

Port. — V. en bl.— Lie. y nprob. del Ordinario, Inquisición y de la Orden, Fecha- 
das en Marzo, Abril, Mayo y Octubre de 1620 en Lisboa.— Dedicatoria.— Prólogo. ~ 
Texto. —Índice.— Erratas. 

En la censura del P. Jorge Cabral, jesuíta, se aprueban sólo veinte sermones 
de la Pasión, y en la del P. Manuel Cabral, agustino, el sermón de la Soledad que 
es el que lleva el número veintiuno en el tomo. 

Dedicatoria: <^Quando trate da impressáo da primeira parte da quelle devotissi- 
mo Tratado dos trabalhos de Jesu composto pello P. Fr. Thome de Jesu nosso tio, 
no tempo de seu cativeiro de Berbería, me pareceo obrigaQáo dedicallo a Madre 
Catherina de S. Joao nossa prima. Socedeo agora que tendo eu reformados huns 
vinte e hum Sermóes da Paixáo de Christo N. Senhor, os quaes per discurso de an- 
no.c preguey neste Convento de N. Senhora de Graga... eu taobem me acho de novo 
obrigado a servillas com minha pobreza e fraco talento.» 

Prólogo: «Nao tiue intento de imprimir estes Sermoé5 nem outrcjs na nossa vul- 
gar lingoa, em que os preguei, & tresladei em latim ha annos de Zanoue destes, que 
entaó tinha pregado, & acresentandolhe outros do tempo de Quaresma, dei este vo- 
lume a huns Religiosos framengos de nossa ordem de S. Agostinho que se me offe- 
ceraó per os fazer imprimir naquellas partes; em effeito se imprimirao em Colonia 
auerá quatro annos pera cinco, dos quais ainda agora pude auer seis volumes, por 
se ter a impressaó gastada. Por esta dilagaó, & porque neste meo tempo algüas pes 
soas me persuadiraó que de nouo alimpasse estes sermóes, & outros na propria lin- 
goa portuguesa, em que os preguei, & a idade me nao permite cansar na traslaJa- 
Qaó em latim, me miidei de meu proposito.» 

Como se expresa en los preliminares, comprende el tomo veinte sermones de 
la Pasión, diez y nueve de los cuales habían sido traducidos por el mismo autor y 
publicados en latín, como se dice en el párrafo copiado y se ha visto en la descripción 
del tomo anterior. El original portugués se publicó después de la traducción latina, 
advertencia necesaria para deshacer el error de los que han escrito lo contrario, 
asignando el año 1624 para la edición de Colonia, siendo así que salió el 1614, como 
se ve en el ejemplar descrito, existente en la Biblioteca Angélica de Roma, y lo 
dice el mismo P. Concepción en el prólogo de la edición portuguesa. Esta puede 
verse en la Biblioteca de San Isidro. • 



CONCEPCIÓN 59 

El Padre Ossinger da noticia también de existir en la Biblioteca del convento 
de Munich ejemplar de la edición latina de Colonia, de 1614. 

No creemos esté demás advertir que bastantes años después publicó el P. Ga- 
briel de Morales una obra intitulada: Penas de la más inculpable inocencia... 
Christo Dios y Hombre en veinte sermones de la pasión i muerte de Christo Señor 
Nuestro. La circunstancia de estar explicada la Pasión de Jesucristo en veinte ser- 
mones también, nos sucjiere la idea de que este libro tenga algo más que una sim- 
ple semejanza con el del P. Concepción. 

2. Sermao. funeral ñas exequias do Illustrissimo e Reverendissimo 
D. Fr. Aleixo de Menezes Religioso da Ordem do P. Santo Agostinho 
que foy primeiro Arcebispo de Goa, Primaz da India e depois de Bra- 
ga, Primaz de Espanha do Conselho de Estado del Rey Catholico e seu 
Capellán mor, Prezidente do Supremo Conselho de Portugal, que falle- 
ceo em Madrid a 2 de Mayo de 1617 em idade de 58 annos e tres mezes 
e onze dias. Pregado no Mosteiro de Nossa vSenhora da Graca de Lis- 
boa a ó de Junho de 1617. Lisboa, por Pedro Craesbeck, 1617.-4.° 

Se encuentra citado este sermón con el núm. 1181 en la Bibliothcque Asiatique 
et Africaine, de Ternaux-Compans, 

3. Discurso summario da Funda^ao , e antiguidade da Ordem de Santo Agos- 
tinho, e da sua continuafao ate seu tempo. -M.S. en fol. 

4. RelaQao do principio que teve a nova casa de N. Scnhora da Penha de 
Franca afora dos muros de Lisboa.— M.S. en 4.° 

Consta de catorce capítulos, y afirma Barbosa haberle registrado, lo mismo que 
el anterior, en la librería del convento de Gracia de Lisboa. 

5. Sermones de operibus sex dierum. 

Obra atribuida por el P. Lanteri, 11-264, al P. Concepción, y debe de ser la mis- 
ma que lleva el núm I. en la descripción del tomo de sermones editado en Colonia 
el 1614. 

6. Publicó los Trabajos de Jesús, en portugués, primera edición que describi- 
mos en la nota del Ven. Tomé de Jesús, y también los sermones que pasamos a 
reseñar. 

Sermoes do Dovtor Diogo de Pay va d'Andrade Primeira parte. Comega no pr." 
domingo do Aduento & acaba na festa do Santissimo Sacramento. Recopilados dos 
proprios origináis por F. Manoel da Conceigaó seu sobrinho da ordem dos Eremi- 
tas de S. Agostinho. Com licenga da sancta inquisigaó. Em Lisboa por Pedro Cras- 
beeck a." 1603. Com priuilegio.— 8.° de 25 hojas s. n. de preliminares y 355 paginadas 
en una cara de texto. 

Port. grabada, figurando un escudo con otro más pequeño en la parte inferior, 
debajo del cual se lee el pie de imprenta.— V. en bl.-Cens. del P. Manuel Coello, 
dominico. Lisboa 30 de Octubre de 1602.— Lie. del Consejo? Id. id.— Suma de otra li- 
cencia fechada en Lisboa a 10 de Noviembre, 1602.— Dos poesías en portugués de 
Francisco de Andrade, hermano del autor. Otras dos en latín del mismo. Siguen 
dos más en latín de Diego Paiva de Andrade dedicadas al P. Concepción.— Dedi- 
catoria de éste a Dña. Juana de Noroña. — Prólogo en el que se da una noticia bio- 
gráfica del autor de los sermones.— Tabla de los mismos. -índice de la Sagr. Escri- 
tura.— Erraías.—Texto. 

El Dr. Paiva de Andrade legó por una cláusula testamentaria todos sus sermo- 
nes manuscritos a los PP. Capuchinos de Lisboa. Como éstos no contasen con me- 
dios para imprimirlos e instasen por que se dieran a la estampa las personas ilus- 
tradas, el Card. Enrique solicitó del P. Cosme de la Presentación, hermano del au- 
tor, que los tradujese al latín para que así se divulgasen más y fuesen conocidos. 
Comenzó su trabajo el P. Presentación, y cuando llevaba ya traducido'^ bastantes' 



60 CONCEPCIÓN 

sermones fué llamado a Roma por el General de la Orden que le nombró Secretario 
del P. Ajíusiín de Castro en la visita y reforma que se había encomendado a éste 
de las Provincias de Alemania. Muerto el P. Presentación en Bolonia, se perdió 
parte de su trabajo, consiguiendo los Padres de Portugal, muy interesados en la 
obra, recobrar varios sermones traducidos. Entonces comisionaron al P. Concep- 
ción para que llevase a cabo la traducción, y cuando la tenía ya muy adelantada la 
abandonó por consejos de algunos amantes de la lengua portuguesa, y se decidió a 
publicar dichos sermones según los originales que había dejado su autor. Dividió 
la colección en tres partes: la primera comprende los sermones que se expresan en 
la portada reproducida, la segunda los de la Virgen y de los Santos y la tercera, 
titulada AJísceldfiea, los de otros asuntos. 

Sfr)}ioes... Segunda Parte. Contem os Sermoes de Nossa Senhora, e dos Santos 
posios pela ordem dos mezes. Lisboa.porPedroCraesbeeck, 1604. —4.''de 30-584 págs. 

Tcrceira Parte dos Sermoes de varias materias com a parafrase de algums 
Psalmos os quaes elle commentava. Lisboa, por Pedro Craesbeeck. 1615. - De 7-306 
hs. numeradas. 

Fueron traducidos al español y publicados con este título: 

Serfíiones de Adviento y Qvaresma del Doctor Diego de Payua de Andrade. 
Traduzidos de Lengva Portvgvesa en Castellana, y de nueuo añadidos, y ilustrados 
los pensamientos del Autor, y acabados muchos sermones que no lo estañan en su 
original. Por Pray Benito de Alarcón natural de Belmonte, monge de S. Bernardo, 
y Prior en el Monasterio de Santa Ana de Madrid. Dedicados a Don Fernando de 
.Azebedo, Ar(;obispo de Burgos, Presidente de Castilla. Lo añadido comienza desde 
esta señal, y hasta esta *. Año 1617. Con privilegio. En Madrid. Por Luis Sánchez, 
impresor del Rey N. S. A costa de Gerónimo de Courbes.— 4." de 388 hs., 6 de prels. 
y 14 al tín s. n. 

Entre las abrobaciones se encuentra la del P. Pedro de Perea, agustino, fecha- 
da en S. Felipe el Real a 12 de Octubre de 1616. 

Dice el traductor en el prólogo que el autor, no pensando dar a la estampa estos 
trabajos, los había dejado, al morir, en borradores y apuntamientos: los cuales se 
llevaron a la imprenta y de ellos se hizo una impresión llena de erratas, faltas, 
equivocaciones, etc., etc. Compadecido de esto el traductor, ordenó, limó y añadió 
lo que faltaba, y reduciendo los tres tomos a dos, publica este primero y promete dar 
pronto el segundo. Así Pérez Pastor en el extracto que de dicho prólogo publica en 
el r,úm. 1487 de su Bibliografía Madrileña, y creemos que el P. Concepción al dar a 
la estampa por primera vez estos sermones se concretaría^ como de hecho lo con- 
fiesa, a reproducir exactamente el original, según llegó a sus manos. Si la reforma 
introducida por el traductor fué o no conducente y acertada sería cuestión de de- 
mostrarlo en un minucioso análisis, y no estamos dispuestos a publicar un extenso 
trabajo a que daría lugar la confrontación de la obra portuguesa con la traducción 
castellana. 

Sermones de Nuestra Señora y de los Santos, traducidos al castellano por Fray 
Benito de Alarcón. Madrid, 1617. 

7. El P. José de San Antonio al íinal de la vida de la Ven. María Raymundez, 
trae este párrafo: <'Esta historia foy resumida do que refere o noso Mestre Frey 
Luis dos Anjos no Jardim de Portugal, onde diz que a recopilou de outra mais dif- 
íusa, que tinlia em seu poder o Religiosissimo Padre Mestre Frey Manoel da Concei- 
v;ío, Prior que foy deste Cóvento, Provincial desta Provincia, Fregador del Rey, 
Lente da Sapiencia em Roma, illustre em virtudes e ascendente da casa da Eyricei- 
ra.» Estas palabras quizá puedan interpretarse en el sentido de haber escrito el P. 
Concepción la vida de la dicha Venerable. -/man Espiritual, pág. 129. 

-Barbosa Machado, 111-224.- Ossinger, pág. 253.-Silva, V-399.-Nicolás Anto- 
nio, 1-344. Vidal y Díaz, pág. 515 de su Memoria histórica de la Universidad de 
Salaniiiiica . 



CONCEPCIÓN 



61 



Concepción (Fr. Manuel de la). 

Nació en Villaviciosa, de Portug-al, 
el 9 de Abril de 1627. Algunos escri- 
bieron que fué hijo natural de Juan IV, 
fundados en el mucho ascendiente que 
tuvo en la Corte de Portugal, pero Bar- 
bosa combate esta opinión y defiende 
que fué hijo natural de Pedro Pue- 
ros (1), noble irlandés, el cual se vio 
precisado a huir de su país por la per- 
secución religiosa que allí reinaba con- 
tra los católicos. Profesó en el con- 
vento de N. Señora de Gracia de Lis- 
boa el 4 de Enero de 1651, y desde 
los primeros días de su ingreso en la 
religión, manifestó sus deseos de con- 



resultado obtenido para su Congrega- 
ción en la Corte Pontificia, pues logró 
su confirmación con leyes 3' estatutos 
propios, como se hallaba ya estableci- 
da en otras nacione-. De dicho viaje a 
Roma escribió una relación el P. José 
de Santa Teresa, 

Fué también predicador de la Reina, 
desempeñando su misión con celo ex- 
traordinario acompañado de una elo- 
cuencia tal y gracia en el decir, que se 
le considera como uno de los principa- 
les oradores de su época. Sus sermones 
son modelos de oratoria y están escri- 
tos con una pureza de estilo inimitable. 



sagrarse todo a Dios, y en los estudios por lo que se colocaron dos retratos su- 
dió pruebas de estar adornado de un yos en la Real Biblioteca entre los de 
talento superior. Llevado de su fervor los autores clásicos que honraron con 



religioso, fué el primero que estableció 
en Portugal la reforma de los Agusti- 
nos descalzo?, conocidos vulgarmente 
por el nombre de Grillos, contando con 
la protección de la misma Reina, de 
quien era confesor. Fué nombrado Co- 
misario General de la nueva Congre- 
gación, y cuando ésta contaba con bas- 
tantes conventos, fué elegido Vicario 
General de la misma el 1675 por el 
Rmo. P. General Nicolás de Oliva. 

En la Corte se hizo admirar por sus 
talentos y destreza en los negocios po- 
líticos, y tal fué la confianza que en él 
depositó el Re}' Alfonso VI, que le en- 
vió por Embajador suyo a Roma con 
el fin de consolidar el trono portugués 
y alcanzar muchos privilegios que se 
deseaban en el reino. No fué menor el 



sus producciones al vecino reino de 
Portugal. Falleció lleno de méritos ele 
buenas obras en el convento de Olive- 
te, extramuros de Lisboa, el 25 de Fe- 
brero de 1682, a los cincuenta y cinco 
años de su edad. Sobre su sepulcro se 
grabó el siguiente epitafio: 

Sarcophago lioc hacet V. P. Fr. Em- 
rnaniiel a Conceptione totiiis Magni 
Parentis familia splendor et hujíis 
alinee Congregatiotiis Institutor in 
qiiein contradictiotiibns super admi- 
rationem constantem, Regiis et Pon- 
tificas protectionibus supra credihili- 
tatem modestum, adeo unice conspi- 
ravere virtntes, ut pro majoratu de- 
certantes omnes, milla minor extite- 
rit. Máximo omnium desiderio obiit 
dic 25 Febniarii anno MDCLXXXII. 



1- Sermao que pregov o P. Fr. Manoel da Conceigao Commissario 
Geral dos Agostillos Descalzos ñas festas de Desterro. Lisboa, por Joáo 
da Costa, 1671.-4.° 

—Sermüo... Em Coimbra: Com todas as licengas necessarias. Na Officina de 
Joseph Ferreira, impressor da Universidade. Anno de MDCXXXVI.-4.° de lV-23 
págs. 

2- Sermao de S. Francisco de Borja no celebre Octavario que fez o 



(1) El P. Santa Teresa le apellida Quirós, pero no debe ser así. Véase !o que de dicho caballero irlandés 
hace notar Brito Aranha en la pág. 155 del tomo XVI. La madre del P. Concepción se hizo después religio- 
sa agustina recoleta. 



52 CONCEPCIÓN 

Collegio da Companhia de jesús da Universidade de Evora a Canoni- 

<;a(;rio do Santo: anno de 1672. Lisboa, por Joíio da Costa. 1672.-4.° 

3. Sermáo que pregou o P. Fr. xManoel da ConceyQáo Commissario 
Geral dos Descalt^os de S. Agostinho, Confessor que foy da Rainha 
Mag. no Hospital Real desta cidade de Lisboa em dia de todos os Sanc- 
tos. Dedicado a Senhora Doña Izabei de Menezes. Lisboa: Com todas 
as licengas necessarias. Na Officina de Domingos Carneiro, impressor 
das tres Ordens Militares. .Anno 1673. 

4° de 27 págs. de texto. La dedicatoria que está al final va suscrita por Fr. Ma- 
noel da Resurrey^om.— Bibl. de San Isidro. 

4 Sermao na Festa da Coroa de Espinhos de Christo, pregado no 
Mosteyro de Santa Clara de Lisboa. Lisboa, por Joáo da Costa, 1674.-4.° 

—Sermao na Festa da Coroa de Espinhos de Christo S. N. pregado no Mosteyro 
de S. Clara de Lisboa. Pello P. Fr. Manoel da Conceigam Religioso Descaigo de 
S. Agostinho. Motio grama de IHSjy un corazón debajo) Em Coimbra. Com todas 
as licetH'as necessarias. Na Officina de Manoel Rodrigues d'Almeida, Anno de 
M.DC.LXXXVI. A cnsta de loao Antunes mercador de livros.—\° de 23 págs. 

Silva apunta una edición del mismo lugar y año, pero impresa por Antonio Ro- 
dríguez de Abreu, probablemente por equivocación. 

Bibl. Nacional, 1-227-17, Varios. 

5. Servido da terQa sexta feira da Quaresma, pregado na Sé de Lisboa no anno 
de IbSl.— Salió inserto en la Laura Portuguesa, págs. 245-74. Lisboa por Miguel 
Des'andes, 1687. 

6. Ser.mao dos Passos, pregado no Convento de Santa Anna de 
Coimbra. Coimbra, por Joseph Ferreira, impressor da Universidade. 
1689.-4.° 

7. Sermao ñas Exequias que se costumao fazer aos irmáos defunctos 
da Charidade, pregado na Freguezia da Magdalena de Lisboa. Lisboa, 
por Domingos Carneyro, 1685.-4.° 

Suponemos postumos estos tres números, a no ser segundas ediciones de los 
mismos, lo cual no se indica. Todos los sermones citados están escritos en un estilo 
culto y lenguaje fluido, y eran muy raros los ejemplares cuando escribía Silva. 

8 Ultimas ac^oes da Serenissima Rainha D. Luiza Francisca de 
Guzmao Nossa Senhora. Lisboa, por Diego Soares de Bulhóes 1666. 
4." de 33 págs.— Salió anónimo. 

9. Modello do perfeito novicio e reglas con que deve ordenar sua vida no anno 
de Noviciado. -M.S. 

10. Impulsos amorosos e resoluQoens de huma alma ferida do amor de 
D'.'os-M.S. 

11. Familia dos Fueros Fidalgos Irlandeses.— M.S. 

12. Estatutos que observao as descalcas do Mostevro de Sancto Agostinho de 
Lisboa.— M.S. 

Llevan al principio una carta-dedicatoria a la Priora y demás religiosas, y abra- 
zan treinta capítulos. Los compuso con licencia del Rmo. P. General Laníranco 
fechada en Venecia el 4 de Agosto de 1663, y se encontraban aprobados por el 
P. Fr. Antonio de la Peña de Francia, Vicario General de los Descalzos de Portugal. 

-Barb. Machado, 111-225 -Silva, V-399. - Nicolás Antonio, 1-344. - P. Tani, 
pág. 80.— P. Ossinger, pág. 2o4. 

Hl P. José de Santa Teresa en su Resumen del principio de los Descalzos y 



CONCEPCIÓN 



63 



Descalzas de N. P. San Agustín en Portugal, obra que se conserva manuscrita en 
el convento de MM. Agustinas de la Encarnación de Madrid, escribe muy por ex- 
tenso la vida del P. Concepción, de la cual no nos es posible dar un extracto, porque 
aun éste llenaría muchas cuartillas; como que casi toda la obra está dedicada a 
referir los grandes trabajos y contrariedades que hubo de padecer el fundador 
para llevar a cabo el establecimiento de los PP. Recoletos en Portugal. El P. Santa 
Teresa apunta cosas muy curiosas y relata hechos tan importantes, que juzgamos 
ha de ser su libro una de las fuentes de más amplia información para la historia de 
la Orden en Portugal en aquella época. 



Concepción (Fr. Manuel de la). 

Natural de Torrijo del Campo, Te- 
ruel, nació el 14 de Enero de 173S, y 
profesó en el convento de PP. Agusti- 
nos descalzos de Zarag-oza el 14 del 
propio mes de 1754. Estudió la Filoso- 
fía en Caudiel y la Teología en Cala- 
tayud, saliendo tan aprovechado, que 
después de los ejercicios de Lector, 
obtuvo este honorífico título del tribu- 
nal de examen, regentando cátedras en 
su Provincia. Deseoso de trabajar en 



las misiones de Filipinas, paso a estas 
islas en 176S, y en Manila bien pronto 
se dio a conocer por sus dotes orato- 
rias en los numerosos sermones que 
predicó con fruto y aplausos de sus 
03' entes. Estuvo algún tiempo de mi- 
sionero en Bamban 5^ Mnbalacat. Lla- 
mado a Manila para predicar la Cua- 
resma de 1770, enfermó gravemente a 
poco de llegar a dicha capital, fallecien- 
do el 22 de Febrero del expresado año. 



El P. Sádaba, pág. 319, no atribuye ningún escrito al P. Concepción, pero Gas- 
cón y Guimbau en su Relación de los Escritores Turolenses, pág. 64, le incluye en 
esta obra, y, después de una breve nota biográfica, dice que sus escritos pertenecen 
a la Oratoria Sagrada, Como dicho bibliógrafo no menciona las producciones délos 
autores sino que se contenta con señalar el género a que pertenecen, no sabemos 
si será algún sermón o cosa parecida lo que habrá motivado la nota de referencia. 



Concepción (Fr. Martín de la). 

Del libro de difuntos del convento de 
PP. Recoletos de Toledo extractamos 
las siguientes noticias referentes al re- 
ligioso que encabeza este artículo. En 
el día 24 de Diciembre de 1725 falleció 
el W Lector jubilado Fr. Martín de la 
Concepción de setenta y cuatro años 
de edad y cincuenta y ocho de religión. 
Fué natural de la villa de Ajofrín, ju- 
risdicción de Toledo. Tuvo en la reli- 
gión diversos y honrosos oficios, como 
fueron Rector de Alcalá, Prior de Ta- 



lavera, Prior de Toledo, Definidor Ge- 
neral y Presidente del Capítulo en que 
salió electo en Vicario General el Pa- 
dre Fr. Pedro de Santiago, alias Acu- 
ña, en todos los cuales oficios se por- 
tó con gran prudencia y celo de la 
observancia de nuestras sagradas le- 
yes. Fué religioso ejemplar y dio seña- 
ladas pruebas de la virtud que le ador- 
naba, especialmente en su última en- 
fermedad que padeció con resignación 



cristiana y edificante. 

Discurso sobre las excelencias de la fe. 

Se encuentra, sin portada, en la Biblioteca del Escorial y sólo con esta indica- 
ción al fin: «Escribióle el P. Fr. Martín de la Concepción, Lector de Theologia Ju- 
bilado, y Exdifinidor General de España, é Indias, de Recoletos Descalzos de Nues- 
tro Padre San Agustín.» 

Comienza de este modo: «Hoc est nescire, sine Christo, plurima scire. Si Chris- 
tum bene seis, satis est, si caetera nescias. 

Motivóme á escribir este papel Juan Gerónimo Parmero, hereje obstinado en 
quien no hizo mella la gran misericordia del Santo Tribunal que por espacio de cin- 



(^ CONCEPCIÓM 

co años que le tuvieron en sus cárceles, le estuvo brindando con el ramo verde de 

oliva...» 

Es un folleto de 9 bs. numeradas en 4.° 

Concepción(Fr. Mauricio de la). 

Caria dirigida ao Beneficiado Juáo Baptista de Castro. Penha de Franga, 6 Je 
Setembro de 173'. 

Carta dirioida ao mesmo. 2) de Setembro de 1737. 

CXII 

Mállanse manuscritas en la Biblioteca de Evora, cód. ^.^^ . — Cunha Riva- 
r a, 11-328. 



Concepción (F'r. Tomás de la). 

Publicó haciéndole preceder de una extensa dedicatoria fechada en Palma en 
el Hospicio de S. Ag^ustín de Bahía el 1 de Septiembre de 1702, el siguiente: 

Sermam do Grande Patriarcha, e Doctor da Igreja S. Augustinho, que na igre- 
ja da Palma, e Hospicio da Bahia dos Eremitas Descalzos, prégou o R. P. Lecen 
ciado Juan Nuftez da Cunha Vigario collado da Parrochia de N. Senhora da Victo- 
ria. Dado a estampa, e offerecido ao Illustrissimo Senhor D. Sebasiiam Monteyro 
da V'ide, Arcebispo da Bahia, e do Conselho de Sua Magestade, &c. pelo P. Fr. Tho- 
mas da ConceyQam, Comissario Géral dos Missionarios de Quiné, & Presidente do 
mesmo Hospicio da Palma. Lisboa, Na Officina de Phelipe de Souza Vilella. Com 
todas as licer^as necessarias. Anno M.DCC. 111.-4." de 28 págs. 

ConcspciÓD (Fr. Tomás de la). 

Xació en Ciudad Real, de Tomás Gon Noviembre de 1696 en manos del Rmo. 
zález y de Francisca Torres, y fué bau- P. Vicario General de la Cong'rega- 
tizado en la iglesia de nuestra Señora ción, Fr. Simón de San Agustín. No 
del Prado el 7 de Noviembre de 1674. tenemos más noticias acerca de nues- 
Vistió el hábito religioso en el conven- tro religioso, a quien atribuimos el si- 
to de Copacavana de PP. Recoletos de guiente impreso por no encontrar otro 
Madrid, y profesó con el nombre de de igual nombre por aquel tiempo. 
Fr. Tomás de la Concepción a 27 de 

Soluciones á las Resoluciones Morales del señor Doct Don loseph 
Bastida, Cathedratico de Prima en Sagrada Theologia en esta insigne 
Universidad de la Imperial Ciudad de Toledo. Arregladas y conformes á 
la Constitución 45. del Summo Pontífice Sixto Quinto. Sobre un contrato 
de Compañía celebrado entre Critilo y Sempronio: tan común y practi- 
co por las circunstancias que no hay autor clasico, que no la toque. 
Por el R. P. Fr. Thomas de la Concepción. Predicador de Recoletos 
Descalzos de N. Gran P. San Agustín. Con licencia. En Toledo: Por Pe- 
dro Marqués, Impressor del Rey Nuestro Señor. 

Fol. de l'_' hs. numeradas. 

Fort. orí. — V. en bl. — Aprob : Toledo, 10 de Junio de 1729.— Lie: Toledo 15 de 
id. id. -Parecer del P. Fr. Melchor de Córdoba y del P. Fr. Tomás Reluz. Id. 26 de 
Marzo de id. -Sentir del P. F^'r. Ped.-o Pascual de S. José. Id. 8 de Junio de id.— Tex- 
to fechado al lina): Toledo, 8 de Enero de 1729. 

Pérez Pastor, La Imprenta en Toledo^ pág. 250. 



CONCETTI 65 

Concetti (Fr. José). 

Discurso pronunciado por el M. R. P. Fr. José Concetti en la fies- 
ta de la solemne dedicación del nuevo templo de San Agustín el día 
26 de Agosto de 1880. {Grab. que representa una iglesia). Quito. Im- 
prenta del Clero, por Isidoro Miranda. 1880. 

4.° de 20 pág:s. 

Port.— V. en bl.— Reseña histórica de la destrucción del antiguo templo y edifi- 
cación del nuevo, con la noticia de la fiesta celebrada en la inauguración de éste.— 
Texto del discurso. 

Concetti (Fr. Nicolás). 

Aunque italiano, debe figurar en esta guíente año en la Provincia Romana, 
obra por haber estado afiliado muchos de la cual le hace hijo de hábito el ás- 
anos a la Provincia de San Miguel de tado mencionado. Después de bastan- 
Quito, donde ejerció importantes car- tes años pasados en Quito, regresó a 
gos y escribió y publicó algunas obras Italia en 1888 y allí ha sido Prior duran- 
en castellano . Segiín el Estado ge- te varios cuatrienios del convento de 
neral de la Orden impreso en Roma Amándula de la Provincia agustiniana 
el 1908, nació el P. Concetti en Monte- de las Marcas. Asistió como Discreto 
vidoncorr, en la diócesis de Fermo, el de su Provincia al último Capítulo ge- 
19 de Febrero de 1857, y vistió el hábi- neral celebrado en Roma el mes de 
to agustiniano el 1 de Enero de 1872^ Septiembre de 1913. Actualmente se 
profesando el 21 del mismo mes del si- encuentra en Roma. 

1. Aparte de algunos escritos breves publicados en periódicos de Quito y de 
otros en italiano y latín insertos en revistas de Italia, ha dado a la prensa los si- 
guientes: 

2. Perfecto Modelo de Doncellas, Casadas, Viudas y Religiosas, es 
decir, la B. Rita de Casia Religiosa Agustina propuesta á la imitación 
de los devotos en una piadosa Novena para prepararse á celebrar su 
fiesta que cae el 22 de Mayo. Quito 1881. Fundición de tipos de M. Riva- 
deneira. 

8." men. de 41 págs. 

3. El limo. Sr. D. Fr. Luis Lopes de Solis, agustino, 4° Obispo de Quito. - 
Trabajo biográfico muy extenso publicado en la revista del Ecuador República del 
Sagrado Corazón de Jesús, vol. TV (1887). 

4. Centenario de la admirable Conversión a la fe del gran Patriarca y Doctor 
de la Iglesia San Agustín, Obispo de Hipona.—Art. publicado en el mismo volu- 
men de la r< vista citada. 

^ Discurso pronunciado por el P. Fr. Nicolás Concetti O. S. A. el 
8 de Mayo con motivo del XV Centenario de la Conversión del S. P. 
Agustín Obispo de Hipona, en la iglesia titular de los PP. Agustinos de 
Quito. Quito Imprenta del Clero 1887. 

4.<» de 24 págs. y 1 s. n. 

6. Vita e miracoli del B. Antonio d' Amándola dell' Ordine Romi- 
tano di Sant' Agostino. Roma Tipografia della Pace di Francesco Cug- 
giani 1887. 

— Vita e miracoli... Tolentino Stabilimento tipograf. F. Filelfo. 1911. 



^^ CONCHA 

" El limo, y Rmo. Sr. D. Fr. Gaspar de Villarroel, Agustino, natural de 
Quito, Predicador de su Majestad Felipe JV, Obispo de Santiago de Chile, Arzo- 
bispo de C/íarcrts.— Trabajo biográfico que comprende 32 números, publicado en 
otros tantos de la República del Sagrado Corazón de jesús, vol. V (1888). 

8 El R. P. Fr. José Concetti de los Frailes Ermitaños de San Agustín.— Kv- 
tículo necrológico publicado en el vol. V de la revista citada. 

9. SiMi l'Ebrea. Raconto del P. Conrado Muiños, tradotto dallo Spa- 
gnuolo. (Estratto dal Periódico «La Madre del Buon Consiglio-O Roma. 
Tipograí. della Pace. 1898. 

10. Novena e tridui in onore del B. Antonio d' Amándola Agostinia- 
no. Roma Tipografía Agostiniana 1900. 

11. RicoRDO della Consacrazione della Chiesa di Sant' Agostino di 
Amándola. (Santuario del B. Antonio Aligliorati O. E. S. A.) Amándola, 

6 Scttembre. 1908. 

12. Triduo in onore del B. Pietro Giacomo da Pesaro dell' Ordine 
degli Eremiti di Sant' Agostino. Roma Tipogr. Vaticana 1910. 

13. Tiene publicados los trabajos siguientes en la revista Analecta Augusti- 
niana: I. De titulo Ordinis commentarium.—W. Vindiciae S. Augustini Regulce ad 
Servos Dei. —lll. In P. Dom. Bessc animadversiones. — YV . Monografías de los con- 
ventos de Amándola, Pésaro y Valmarente. — V. De B. Antonii ab Amándola 
O. E. S. A. sacello picturis exornato. — W\. De templo S. Augustini Amandolano 
commentarium.—XU. De S. P. N. Augustini monachatu deque Ordine religioso 
ab eo fúndalo. 

Concha (Fr. Manuel de la). 

Fué hijo de hábito del convento de Santiago. Kl 25 de Abril de 1809 se encontra- 
ba de conventual en el de Madrigal y presenció la ocupación del edificio por las 
tropas francesas que el día mencionado llegaron a dicha población. Debido a algu- 
nas manifestaciones hechas en favor de Fernando VII, fué preso por los franceses 
y conducido a Avila. Allí procuró ganar la voluntad de los jefes, los cuales, creyén- 
dole fiel a su causa, le confiaron un despacho muy importante que había de entregar 
en Talavera al Duque de Dalmacia, prometiéndole antes una mitra si cumplía fiel- 
mente la comisión. Nuestro biografiado comprendió que se trataba de un aviso so- 
bre el movimiento de las tropas, y, exponiéndose a gravísimas consecuencias, con- 
dujo los pliegos al General Castro, el cual tanto agradeció aquel servicio hecho a la 
patria, que recompensó generosamente al P. Concha y le proporcionó medios para 
que pasase a Andalucía. 

Después de ese suceso, escribió y firmó una exposición dirigida a Fernando VII, 
en la que relataba sus servicios a la causa nacional y pedía socorros por encontrar- 
se pobre y necesitado del valimiento del rey. En otra comunicación de 3 de Agosto 
de 1809, recordaba a la Junta Central de Sevilla la exposición anterior y añadía que 
deseaba pasar a Galicia a unirse con un hermano suyo, sacerdote, que militaba en 
las filas del Marqués de la Romana. La Junta contestó favorablemente al P, Con- 
cha, concediéndole una cantidad bastante considerable, y mientras se determinaba 
si se había de acceder a su segundo ruego, ordenó al P. Prior del convento de Sevi- 
lla admitiese en la comunidad a nuestro religioso. Éste dirigió otra exposición a la 
Junta con fecha 4 de Diciembre del año expresado, instando porque fueran acepta- 
dos sus ofrecimientos de luchar por la defensa de la patria; en vista de lo cual se 
le dieron las órdenes oportunas para que, provisto de armas y otros auxilios nece- 
sarios, fuera en busca de la partida del cura Tapia y se uniese a sus filas. 

Los documentos originales de donde se han sacado estos datos, existen en el 



CONCHES -CONDE 



67 



Archivo Histórico Nacional, signatura Estado leg. 41, núms. 27 al 31, y en los mis- 
mos puede estudiarse el acendrado patriotismo de nuestro religioso que, como 
otros muchos de aquella época, sacrificó su vida por defender los derechos del tro- 
no y la independencia de España. 

Falleció el P. Concha en el convento de Sarria hacia el 9 de Agosto de 1823, 
pues a él creemos que ha de referirse una nota de misas aplicadas con esa fecha, 
que encontramos en un libro del convento de Bilbao. 



Conches (Fr. Vicente). 

Fué natural de Valencia, e hijo de 
hábito del convento de San Agustín 
de la misma ciudad. Desde el primer 
día de su ingreso en la Orden se dis- 
tinguió por su amor a la observancia y 
a las prácticas piadosas del claustro, y 
aspirando a mayor perfección pidió su 
conventualidad para el de Aguas Vi- 
vas, donde se observaba una vida muy 
rigurosa y ajustada a las leyes más es- 



dado a dicho convento, ejerció en el 
mismo los cargos de Sacristán, Sub- 
prior, y el de Prior finalmente, siendo 
un modelo de todas las virtudes. Supri- 
mido el convento por una orden del 
Gobierno, fué destinado al de Valen- 
cia, falleciendo antes de verificarse su 
traslado el 1S21, en casa de su herma- 
no D. Gregorio Conches, párroco de 
Chella. 



trictas de la disciplina regular. Trasla- 

Tardes inslructivas. -M.S. en dos tomos. 

El objeto de esta obra es el que se propone una buena madre de familia al ins. 
truir a sus hijas en las verdades de la Religión, y principalmente en la historia de 
ella, según se deja ver en la Escritura. Son trabajadas estas Tardes en forma de diá- 
logos donde madre e hijas retienen bastantemente su carácter respectivo. Tiene 
particular gracia el modo sencillo de hacer preguntas que suele usar una de las 
tres interlocutoras, que se supone de menor edad. La madre, que satisface a todas, 
bebió sus conocimientos en la traducción española de la Biblia y Notas del P. Scio.— 
Fuster, pág. 423 del tomo II. 

Conde (Fr. Juan). 

En un Estado de la Provincia de Andalucía fechado en 1819 figura con el título 
de Maestro en el convento de Cádiz. Tenía entonces cuarenta y ocho años de edad. 
Después fué Prior del convento de Chiclana, donde parece que su gobierno no lué 
de los más recomendables. 

Se lee el nombre del P. Conde en la portada de un impreso atribuido al P. José 
Capitán.— V. la pág. 606 del vol. I de este Ensayo. 



Conde (Fr. Lucio). 

Natural de Carrión de los Condes, 
Falencia, nació el 9 de Diciembre 
de 1872, y hechos los estudios de Hu- 
manidades 3^ Latín con los PP. Jesuítas 
de San Zoil, ingresó en el convento de 
Valladolid en 1888, donde profesó el 
19 de Noviembre del siguiente año. 
Cursó la carrera eclesiástica en el co- 
legio precitado, en el de la Vid y en El 
Escorial, y antes de terminarla que- 
dó afiliado a la Provincia Matritense 
en 1895. En 1896 pasó al Pertí, y a los 



dos años hubo de regresar a España 
por motivos de salud. Desde entonces 
reside en El Escorial, dedicado a la 
enseñanza de las ciencias eclesiásticas 
y a la redacción de La Ciudad de Dios. 
Es Lector de Provincia desde el 31 de 
Octubre de 1905. 

Con fecha 23 de Enero de 1910, fiesta 
onomástica de S. M. el Rey, se fundó 
en el Escorial el Patronato social, y el 
P. Conde fué nombrado Director espi- 
ritual del mismo, dando muestras seña- 



6S CONDE 

Indas de celo y entusiasmo por la pros- tequización y dirección de los niños, 

peridad de aquella obra. Su nombre es los cuales le deben en gran parte su 

respetado y querido en el Real Sitio, educación moral y cristiana, 
donde trabaja constantemente en laca- 

El P. Conde ha sido durante largos años uno de los redactores más laboriosos 
de La Ciudad de Dios, revista en la que ha publicado la mayor parte de sus traba- 
jos, en general muy extensos y sobre cualquier género de materias que al tiempo 
de su publicación llevan la nota de actualidad, circunstancia que los ha hecho ser 
bien recibidos v alabados por la prensa. En particular llamaron extraordinaria- 
mente la atención sus estudios acerca de Rusia, cuando la guerra de este Imperio 
con el Japón hizo convertir todas las miradas hacia el coloso del Norte, de cuyo 
modo de ser, elementos y razas que le informaban tan poco se sabía, y el público 
estaba ansioso de estudiar las costumbres, leyes y tradiciones de aquel pueblo, para 
poder juzgar con mayor acierto de los acontecimientos que entonces se desarrolla- 
ban en el Extremo Oriente. Más que nosotros hablan muy favorablemente en ala- 
banza de nuestro biografiado sus numerosas producciones y la asombrosa ductibi- 
lidad de su ingenio, que se amolda a cualquier asunto que la conveniencia, circuns- 
tancias o actualidad aconsejan ser tratado con la detención y conocimientos 
debidos. 

1. El Emmo. Cardenal Ciasca. 

Estudio biográfico -crítico de dicho Purpurado, publicado en La Ciudad de 
Dios, vols. LVIIl y sigs. 

«Para hacer este trabajo, dice el P. Conde, tenemos a la vista varios documen- 
tos, entre los cuales utilizamos un manuscrito que próximamente verá la luz pública 
en Italia, debido a la bien cortada pluma del P. Aurelio Perini, O. S. A., y escrito 
por encargo del Rmo. P. Tomás Rodríguez, dignísimo General de la Orden Agus- 
tiniana.» 

2. La coronación de los Reyes ingleses. —Art. publicado en la misma revista, 
vol. LVIII. 

3. León XIII y los estudios históricos.— lá. en el número extraordinario dedi- 
cado por la revista a León Xlll en el XXV Aniversario de su coronación. Vol. LX. 

4. Influencia del clero ruso en la guerra ruso-Japonesa.— Trabajo muy exten- 
so publicado en los vols. LXIV al LXVII. 

En la introducción, después de algunas consideraciones generales sobre las 
ventajas o desventajas que sobrevendrían a la Iglesia según la nación que llegase 
a triunfar en la guerra que entonces se sostenía en Oriente, dice el P. Conde: «Va- 
mos, pues, no a hacer un estudio profundo del estado religioso de Rusia, sino tan 
sólo una semblanza de su clero y de las aspiraciones e influencia del mismo en la 
lucha empeñada con el Japón, para poner en claro los perjuicios considerables que 
su victoria podría ocasionar a la Iglesia Católica.» Tal es el tema que desarrolla el 
autor en su largo estudio. 

5. El Venerable Esteban Bellesini.—An. biográfico publ. en el vol. LXV. 

6. La iconografía mariana en las catacumbas de Roma.— Id., vol. LXV. 

7. A propósito del espíritu religioso en Rusia y de la teología rusa, por el 
P. Aurelio Palmieri, traducido al castellano por el P. Conde y publicado en los 
vols. LXVI y LXVII. 

En nota de la Redacción de la revista puesta al principio de este trabajo, se 
consignan las palabras siguientes que con gusto reproducimos: «Al ofrecer a nues- 
tros lectores un nuevo estudio de palpitante actualidad, acerca de la religión en Ru- 
sia, tenemos la satisfacción de manifestarles que su autor ha estudiado sobre el te- 
rreno el asunto que con tanta competencia desarrolla... Mucho, pues, nos honra 
con su colaboración el P. Palmieri, cuyo trabajo, escrito en italiano exprofeso para 
La Ciudad de Dios, y traducido por el P. Lucio Conde, será el primero entre los 



CONDE 69 

publicados en España, que ofrezca las suficientes garantías de profundo y serio co- 
nocimiento personal de la vida rusa.» 

8. El Libro Blanco y la separación de la Iglesia y el Estado en Francia. — 
Trabajo publicado en la misma revista, vols. LXIX al LXXI. 

Se discurre ampliamente sobre la ley votada en 11 de Diciembre de 1905 en la 
vecina República francesa, declarando la separación de la Iglesia y el Estado, y 
acerca de las causas que la motivaron^ preparadas y llevadas hasta las últimas con- 
secuencias con gran constancia y astucia por la masonería imperante en Francia. 
Asimismo se analiza la correspondencia diplomática del Vaticano y del Gobierno 
francés en todo lo relativo a las múltiples cuestiones religiosas ventiladas en los úl- 
timos tiempos^ con la serie de conflictos suscitados por los franceses contra los de- 
rechos y privilegios garantidos por los Concordatos y de que allí gozaba la Iglesia^ 

9. Conservación y progreso. El Gobierno católico de Bélgica y las elecciones 
de 27 de ]s\ayo de 1906.— Ari. en el vol. LXX. 

10. Las últimas elecciones de diputados en Alemania. -lá. en el vol. LXXII. 

11. La liga secreta internacional en contra del Índice y a favor de la cultu- 
ra.— Serie de artículos en los vols. LXXIII y LXXIV. 

Se estudian el origen y progresos de la liga de católicos alemanes e ingleses 
formada para desautorizar las condenaciones de libros emanadas de la Congrega- 
ción del índice, bajo el pretexto de que coartaban los vuelos de la inteligencia en la 
invención y sostenimiento de nuevas teorías interpretativas de los textos sagrados. 
Se da una amplia información sobre la organización de dicha liga y de los decretos 
condenatorios de la Iglesia contra las doctrinas comprendidas en la gran herejía 
del modernismo. 

12. El Congreso católico de Wursburgo (25-29 de Agosto de 1907).— Arts. en los 
vols. LXXIV y LXXV. 

13. El Congreso católico alemán de Dusseldorf.— Art. en el vol. LXXV^II. 

14. La muerte del ex-jesuíta P. Tyrell. -Id. en el vol. LXXX. 

15. Apología de los cristianos agrarios.— Id. en el vol. LXXXl. 

Contra el libro intitulado La verdad, publicado en Madrid el 1907 por Tibaldo 
Romero Quiñones. 

16. La «Historia de los Papas desde fines de la Edad Media. ^> Por L. Pas- 
tor.— Crítica de los vols. I y II de esta obra. Salió en los vols. LXXXI V y LXXXVI. 

17. La Eucaristia y la cuestión social.— Art. en el vol. LXXXV. 

18. Congreso Eucarístico de Madrid fXXII de los Internacionales). — Id. en el 
mismo volumen. 

19. Combates de ayer y de hoy. — Análisis crítico de las cuatro partes de que 
consta una obra francesa del Conde de Mun sobre la persecución y guerra en Fran- 
cia contra la Iglesia. Son cuatro artículos publicados en los vols. LXXXVI, 
LXXXVII, XC y XCV. 

20. Boletín de Historia Eclesiástica.— La cuestión del Papa Liberto. 352-366. 
Art. crítico sobre una monografía que acerca de aquel Pontífice publicó el P. 

Fidel Savio, jesuíta, en 1907. Salió en el vol. XC. 

21. El Congreso Eucarístico de Viena (XXIIP. Internacional 12-15 de Septiem- 
bre de 1912j.— Art. publicado en el volumen citado de la misma revista. 

22. Un modelo de Apostolado católico-social. D. José María Roquero y Vera, 
Coadjutor de Chamberí. -id. id. en el vol. XCÍ. 

Fundado el P. Conde en el libro que acerca de dicho sacerdote publicó don 
Federico Santamaría con el título de El apóstol socialD.José María Roquero, etc., 
Madrid 1912, dio a conocer en su trabajo la obra social que llevó a cabo dentro de 
los limites de la parroquia en que ejerció sus funciones, y muy digna por su tras- 
cendencia de ser conocida de todos los sacerdotes e imitada especialmente por los 
párrocos. 

23. Historia de los Papas, etc., por Ludovico Pastor.— En el vol. XCI. 



70 CONDE 

Crítica de los vols. III y IV de dicha obra, continuación del núm, 16. 

24. En el vol. mencionado publicó también una crítica muy extensa y razona- 
da de la obra que con el título: Galilea Galilei. Studió storico-scientifico , del P. AL 
fredo Muller, jesuíta, vio la luz en Italia el 1912. 

25. El XXIV Congreso Eucarlstico Internacional (Malta 23-27 de Abril de |iyi3.) 
—Trabajo de reseña publicado en el vol. XCIII de la misma revista. 

26. Congreso Catequístico Nacional. Valladolid -6-29 de Junio de 1913.— 
Art. publicado en el vol. XCIII de id. 

27. Acción católica en la Diócesis de Barcelona.— \á. en el mismo volumen. 

28. El Emmo. Cardenal Rampolla.— Estudio biográfico acerca de este Carde- 
nal, publicado en el vol. XCVI de id. 

29. Su Santidad Pío X.— Art. necrológico publicado en el vol. XCVIII. 

30. En la sección de La Ciudad de Dios, que llevaba por título: Revista de Re- 
ristas, el P. Conde fué uno de los principales redactores, traduciendo, extractando 
o dando razón de los más notables trabajos publicados en revistas italianas, france- 
sas y españolas. 

31. En la citada revista ha publicado innumerables juicios críticos y bibliográ- 
ficos acerca de obras recibidas en la Redacción de la misma, siendo el P. Conde 
uno de los principales que durante años ha llevado el peso de esa sección. 

32. Fué también uno de los redactores más asiduos de la revista El Buen Con- 
sejo, donde publicó muchísimos artículos, breves en general y en conformidad con 
las exigencias de dicha revista. No es fácil catalogar los trabajos del P. Conde que 
se encuentran en todos los tomos de aquella publicación. 

Conde (Fr. Manuel). 

Vivía en el convento de Ntra. Sra. de la Cerca de la ciudad de Santiago en el 
último tercio del siglo XVIII. El 24 de Noviembre de 1783 defendió unas conclusio- 
siones fisico-ma íemát icas en las que discurrió «sobre la existencia y esencia de los 
cuerpos; sobre la materia no distinta de la forma en los enteramente corporales, 
acerca de los elementos (de los cuales excluía el fuego); sobre el equilibrio de los 
líquidos; sobre la luz, los colores, el movimiento de los planetas, cometas y demás 
astros; sobre el flujo y reflujo del mar y sus propiedades; sobre las plantas, los bru- 
tos, y, por último, acerca de la fisiología del hombre».— La Ciudad de Dios, vol. 
XXXV, pág. 48. 

En el Diario Pinciano, número de 28 de Febrero de 1787, se halla la siguiente 
nota que reproducimos. «El día 25 defendió en el Colegio de San Gabriel de PP. 
Agustinos, el P. Manuel Conde, presidido del M. R. P. M, Fr. Andrés Corral, Cate- 
drático de Escritura en la Real Universidad, un Acto Mayor por la mañana y tarde 
de 24 Proposiciones Dogmático Morales del Sacramento de la Confirmación, en las 
que se nota la doctrina más sólida y la más exquisita erudición, sacadas de los Cá- 
nones de los Concilios, de las Decretales de los Papas, y de toda la antigua y actual 
Disciplina de la Iglesia.» 

Según un libro de misas del convento de Bilbao falleció el P. Conde en el cole- 
gio de San Gabriel de Valladolid en el mes de Octubre de 1787. No sabemos si este 
religioso será el mismo que se menciona en el siguiente artículo, y por ese motivo 
le ponemos por separado. 

Conde (Fr. Manuel). 

Escribió una censura de la obra. La Margarita más preciosa dentro de su con- 
cha, o recreaciones sobre la vida de María Santísima considerada en las entrañas 
de su madre Sta. Ana. Dicha censura dedúcese que es una crítica teológica pro- 
fundamente razonada de la obra en cuestión, por las noticias que nos suministra 
otra critica anónima y manuscrita fechada en Madrid a 11 de Octubre de 1824, y que 
fué dada a ruegos del P, Antolín Merino, Vicario General. El autor de esta según- 



CONDERINA-CONRADO 



71 



da impugna algunas observaciones del P.^Conde, pero reconoce la razón sobradí- 
sima que le asistía para calificar de erróneas e inconvenientes varias proposiciones 
que se encuentran en la obra censurada.— Archivo del Colegio de Valladolid. 

Conderina Ulmo. D. Fr. Antonio de). 

Hijo de Antonio de Conderina y An- donde fechó la aprobación que dio de la 
tonia de la Vega, vecinos de Bilbao, obra Muerte de Dios por vida del hom- 
profesó en el convento de Valladolid el 'bre, del P. Camargo y Salgado. Fué 



5 de Marzo de 1589 en manos del P. Vi- 
cario-Prior Fr. Antonio de Arce. Hizo 
sus estudios en Salamanca donde figu- 
ra en varias listas de estudiantes agus- 
tinos que tenían derecho a votar en las 
provisiones de cátedras. El 27 de Abril 
de 1618 residía en San Felipe el Real 



promovido al Obispado de Sta. Marta, 
en Colombia, el 22 de Junio de 1630, de 
donde fué trasladado a la silla de Gua- 
manga en 1640. Mas apenas tomó pose- 
sión de esta Diócesis, perdió la razón y 
murió demente el 1648 en el convento 
de Lima, donde está enterrado. 



Por su cualidad de Calificador del Sto. Oficio, fué nombrado hacia el 1620 por el 
Consejo Supremo de Madrid Visitador de librerías, ejerciendo dicha comisión en la 
Corte, lo que produjo una serie de documentos, de los cuales la mayor parte se re- 
fieren a la calificación de los libros tildados o sospechosos que se expendían al pú- 
blico. 

Con el P. Conderina figuran también mucho los PP. Juan de San Agustín y Die- 
go del Campo, y sobre todo el P. Juan de Miranda, Calificadores todos ellos del Sto. 
Oficio.— V, entre otros, el leg. 19151 de los pertenecientes a la Inquisición Suprema 
de Madrid, en el Archivo Histórico Nacional. 

— P. Herrera, Historia del Convento de Salamanca, págs. 179, 181 y A^i.—Ere- 
;«/' sac^íg, 11-154. — P. Torres, Crónica, pág. 6V6.— España y América, pág. 150 del 
tomo XXVII. 



Conrado (Fr. José). 

Fué natural de Zaragoza e hijo de 
hábito del convento de la misma ciu- 

» 

dad donde profesó a 1 de Abril de 1639, 
en manos del P. Prior Jerónimo Marta. 
Concluidos sus estudios pasó a Roma 
con el fin de ampliarlos, graduándose 
de Doctor en Teología en la Sapiencia, 
y después fué creado Vicario general 
del convento de la Esperanza de Ñapó- 
les. Vuelto a su Provincia de Aragón, 
fué Prior del convento de Epila, Visi- 
tador, Vicario provincial y últimamen- 
te Prior de Zaragoza, cargo que renun- 
ció. En el Capítulo celebrado por la 
Provincia de Aragón el 14 de Abril de 
1663, encontramos la siguiente deter- 
minación referente a nuestro biogra- 
fiado: «Declara el muv Rdo. Definito- 



rio que, habiéndole admitido su Magis- 
terio supernumerario al P. M. Fr. José 
Conrado en el Capítulo celebrado en 
Belchite, por constarnos tenía todas las 
condiciones y requisitos necesarios 
para gozarle etc.» Parece ser que al- 
guno llegó a dudar de la legitimidad 
de la concesión aludida, y vistos y exa- 
minados todos los antecedentes se de- 
claró válido lo actuado en Belchite, ad- 
mitiendo en su consecuencia al P. Con- 
rado entre los ^^laestros de la Provin- 
cia. Se alaban mucho sus virtudes y 
amor a la observancia regular, así 
como los grandes talentos de que esta- 
ba adornado. Falleció en su ciudad na- 
tal el 15 de Septiembre de 1689. 



En las exequias celebradas en Zaragoza en el mes de Marzo de 1674 por el Uus- 
trísimo D. Fr. Francisco Gamboa, el P. Conrado tuvo la oración fúnebre que corre 
impresa. 



4¿ 



CONSOL ACIÓN-CONTRERAS 



— P. jord.ln, 111-103.— Libro de Capítulos de la Provincia de Aragón que se guar- 
da en el Archivo Histórico Nacional. 



Consolación (Fr. Miguel de la). 

Hijo de Madrid, fué bautizado en la 
parroquial de San Luis en Mayo de 
1727, Vistió el hábito de agustino des- 
calzo en el convento de dicha capital, 
haciendo su profesión a 14 de Marzo de 
1 74-1. Cuando pasó a Filipinas en la mi- 
sión de 1756 tenía el título de Lector, 
y en Manila se distinguió notablemente 
por su erudición sagrada y elocuencia 
en el piílpito, predicando con gran 
aceptación y aplauso la Cuaresma de 
1757 en la Casa de la Santa Misericor- 
dia, y la de 1760 en la iglesia de PP. Re- 
coletos de la misma ciudad. En 1758 le 
encontramos en Masinloc, Zambales, 
estudiando el dialecto de esta provin- 
cia y al siguiente año fué nombrado Se- 



cretario, y Provincial en 1764. Acaba- 
do el trienio se le hizo Cronista de la 
Provincia. Fué además Lector jubilado 
y Caliíicador del Sto. Oficio. 

En 1762 era Prior del convento de 
Masinloc y con motivo de la guerra de 
los ingleses demostró su acendrado 
amor a España, acogiendo benévola- 
mente en su casa y favoreciendo cuan- 
to estuvo en su mano a los soldados y 
españoles que concurrían al menciona- 
do pueblo, consiguiendo también con- 
sus continuas predicaciones y ejemplo 
que sus feligreses se conservaran fie- 
les a la Metrópoli. Falleció en el con- 
vento de San Sebastián, de Manila, el 
31 de Diciembre de 176*^. 



Quejas ac las Religiones a S. M. por los agravios que concluida la guerra de 
los inolescs recibieron del Gobierno y Audiencia.— U.S. fechado en Manila a 26 de 
Agosto de 1765 y firmado por los siguientes: Fr. Joaquín del Rosario, Provincial de 
Dominicos; Fr. Francisco de Brozas, id. de Franciscanos; Fr. Jerónimo Noreña, id. 
de Agustinos; Bernardo Pazuegos, id. de Jesuítas; Fr. Miguel de la Consolación, 
ídem de Recoletos. 

Terminada la guerra de los ingleses y vueltos los religiosos y restablecidos en 
sus conventos, los PP. Jesuítas dieron una misión predicando las pláticas un tal Pa- 
dre Puch, el cual habló en una de ellas de las injusticias que en provincias come- 
tían los Alcaldes mayores. Alguien se dio por aludido y se manejó de suerte que la 
Audiencia lo tomó como causa propia, y el Fiscal Francisco Leandro de Viana for- 
muló un capítulo de cargos no sólo contra los jesuítas que habían sido el pretexto, 
sino también contra las demdsOrdenes religiosas del Archipiélago, dejando muy mal 
parado su honor y atribuyéndolas gestiones y dominios imaginarios que estaban 
muy lejos de la verdad. Contra dicho escrito y lo actuado en la Audiencia se dirige 
la detensa de que tratamos, en la cual se desvirtúan los errados conceptos que emite 
Viana y se rebaten una por una las falsedades y calumnias destituidas de todo fun- 
damento que imputa a los religiosos. No sabemos quién sería el autor de la defensa 
en cuestión que ponemos a nombre del P. Consolación por ser uno de los firmantes. 

— P. Sádaba, pág. 278. 

Contreras (limo. D. Fr. Diego de). 

Natural de Méjico , tuvo por padres 
a Cristóbal Pérez de Lucana y a Fran- 
cisca de Contreras. Vistió el hábito re- 
ligioso en el convento agustiniano de 
su patria, e hizo su profesión el 8 de 
Abril de 1572. En la Religión leyó Ar- 
tes y Teología muchos años; fué Maes- 
tro por la Universidad y por la Orden, 



Prior del convento de Méjico y Defini- 
dor varias veces; finalmente, fué elegi- 
do Provincial en el Capítulo celebrado 
el 1599. En la Univei'sidad tuvo en pro- 
piedad la cátedra de Prima de Sagrada 
Escritura, y la Inquisición le honró 
nombrándole su Calificador. Aunque 
en todo género de letras fué muy con- 



CONTRERAS 73 

sumado, como lo mostró en las doctísi- preconizado por Paulo V el 18 de Junio 

mas oposiciones que hizo en la Univer- de 1612. Consagróse en Méjico y partió 

sidad, en lo que más se esmeró y dio luego para su Diócesis, gobernándola 

pruebas de su eminente saber fué en el con gran sabiduría y prudencia . En 

pulpito, siendo de los mayores predi- 1618 solicitó el permiso necesario para 

cadores que gozaba el piiblico de Mé- ir a Roma con el fin de arreglar perso- 

jico, así en letras como en espíritu, nalmente ciertos asuntos concernien- 

oj^éndole todos con singular acepta- tes a su Obispado; embarcóse, en efec 

ción. La fama de su doctrina llegó a to, para Europa, con tan mala fortuna, 

España, y Felipe III le presentó para el que pereció ahogado en el naufragio 

Arzobispado de Sto. Domingo, siendo que sufrió el buque que le conducía. 

1. Dejó escritos varios tratados teológicos. — M.S. 

2. Exposición de los lugares más difíciles de la Escritura.— M.S. 

3- (Esciído del Mecenas grabado en madera) Illvstrissimo Princi- 
pi 1 ac hvivs Orbis Proregi dignissimo, Domino. D. Lv3^sio | de Velas- 
co. Prassentatus F. Didacus de contreras Augustinianus, in Sacra | 
Theologia licenciandus, supplex dedicat. | Locvs religendus, ex | Dau- 
dico {sic) psalmo centessimo nono, | In splendoribvs Sanctorvm, ex 
vtero I ante luciferum genui te. 

Al fin: Defendentur (Deo dante) in Academia | Regia Mexicana, sub 
prsesidijs Doctoris Melchioris De la cadena, Theo | logorü Decani meri- 
tissimi. Die. I. Augusti. | En México en casa de Pedro Balli. 1593. 

1 hoja en folio, abierta, impresa por un lado. 

4- (Estampa en madera de San Agustín) Qvaestiones qvodlibet. ex 
scholastica, & positiua Theologia. 

Al fin: Qvas resol vet (Dei nvmine favente) in insigni Mexicana | 
Academia, Prsesentatus. F. Didacus de Contreras, in Sancta Theologia 
licenciandus, sub prsesidijs. D. ] Doctoris Melchioris de la cadena, 
Theologorum decani dignissimi. | Die (blanco) Augusti per die inte- 
grum. 1 En México en casa de Pedro Balli 1593. 

1 h. en fol., abierta, impresa por un lado, a dos columnas. 

Medina, La hnprenta en México, núms. 117 y 118. 

Entre los preliminares de la obra, Advertencias para los confesores, del P. Fr. 
Juan Bautista, franciscano, impresa en Méjico el 1600, se encuentra la «aprobación 
de Fr. Diego de Contreras, Provincial de S. Agustín, por lo que toca ala Santa 
Cruzada.» Está fechada en Santa Cruz de Méjico a 1 de Junio de 1601. 

Por aquel tiempo se cuenta a nuestro autor entre los Calificadores del Sto. Ofi- 
cio e intervino en las calificaciones que dicho tribunal emitió sobre las doctrinas y 
hechos de algunos individuos. 

En 9 de Marzo de 1609 dio su censura a la Ortograjia castellana, de Mateo Ale- 
mán. México, 1609. 

— Beristain, 1-331. ^Eremi Sacrce, 11-171.— P. Aguiar, cap. 54 de la Crónica áe 
Méjico. 

Contreras (Fr. José de). 

El P. EsQobar en su Americana Thehaida, pág. 114, incluye al P. Contreras en- 
tre los escritores de la Provincia de Mechoacán, dedicándole esta nota: «Bien puede 
contar esta Crónica entre sus sabios escritores al P. Lector jubilado, Cualificador 
del Santo Oficio, Prior de los Conventos de Valladolid y Zacateas, y Sinodal del 



74 CONTRERAS 

Obispado, al P. Fr. José de Contreras, desgraciado talento de esta América. Llegó 
a saber casi de memoria toda la Secunda Secundce del Angélico Sto. Tomás, sobre 
las cuales partes escribió un tomo de Antilogias. Oíle decir casi lo que se cuenta 
del sapientísimo D. Alonso de Madrigal: que no se le había olvidado cosa de lo que 
había leído. Tanto aprecio hicieron de sus obras, que habiéndole encomendado la 
maestra y sabia Compañía de Jesús de la ciudad de Pazquaro el sermón de la Bea- 
tificación del Bto. Francisco Regís, lo aprobaron tanto, que lo enviaron a Roma a 
manos del Rmo. Prepósito General; tanto como esto llegaron a estimar las obras de 
Contreras, como fueron las del celebrado Mtro. Fr. Juan de Contreras, mexicano. 
Murió en Querétaro en el Apostólico Colegio de la Santa Cruz antes de recibir la 
borla de Maestro que le había venido. Dejó hechos los Quodlibetos, obra de un 
Macedo. Acertada parece anduvo la parca én quitarlo de esta vida, antes de reci- 
bir la laureola, por llevarlo a coronar de los inmortales laureles del cielo.» 

No pasará desapercibido que el P. Escobar no señale ni una fecha en todo el 
párrafo; podemos conjeturar que el P. Contreras fioreció en el primer tercio del si- 
glo XVIII, por lo que se dice con respeto al sermón de San Juan Francisco Regis. 
Existe además el dato de haber dado su aprobación a un sermón del P. Juan Sol- 
chaga, fechada en Valladolid a 18 de Junio de 1710, y además, el de haberle cono- 
cido el P. Escobar. 

Contreras (Fr. Juan de). 

He aquí la nota biográfica que le de- ser su ciencia infusa, no adquirida, 
dica el P. Aguiar en su Crónica: «Al porque a todas las nuevas dificultades 
principio del trienio de 1614 murió el que han excitado los teólogos de nues- 
P. Fr. Juan de Contreras. Había nacido tros tiempos satisfacía con tanta clari- 
en Méjico; sus padres Cristóbal Pérez dad y con tal agudeza, como si en el 
de Lucana y Francisca de Contreras; acto estuviera leyendo la materia y 
profesó el 23 de Septiembre de 1565. sólo estudiaraladificultadquele propo- 
Era hermano mayor del P.Diego. Sien- nían.» Después hizo oposición a la cá- 
do todavía de Evangelio leyó un curso tedra de Prima de Teología, y aunque 
de Artes, y después la Teología muchos no obtuvo el primer lugar en las opo- 
años. Fué Calificador de la Inquisición, siciones por causas que no son de ma- 
Maestro en Artes y Teología por la nifestar, ganó mucha opinión y gene 
Universidad, donde leyó cátedras de ral aplauso. En el gobierno era tal su 
Artesen propiedad bastantes años, has- mansedumbre y bondad para con sus 
ta que de consejo y parecer de hombres subditos, que llegó a ser censurada su 
graves y prudentes la renunció. Fué conducta por algunos. Murió como 
Maestro por la Orden, Lector y Rector buen siervo del señor, y a sus exequias, 
del Colegio de San Pablo, Definidor, y en las que ofició de pontifical su her- 
Provincial en 1596. Alcanzó tan alta mano, asistió la Universidad de Méjico 
opinión en materias escolásticas, que en pleno, Corporaciones religiosas y 
los muy eminentes teólogos afirmaban las personas de más viso de la capital. 
El limo. Díaz de Arce le llama «Maestro de los Maestros.» He aquí cómo se 
expresa al tratar de los españoles nacidos en Méjico: «Unum nominari suffireret 
P. M. Fr. Joannem de Contreras Augustinianum, qui ínter primos novi Orbis, et 
ejus Imperialis Academiae filios, adeo prasluxit, ut a primis Augustinianae Re- 
ligionis in México columnis, & simul dictas Academias fundatoribus, quorum spi- 
ritum ebibit, non solum, ut adolescens eruditus, sed ut Magistrorum Magister 
fuit acclamatus, qui cum pro magistris suis Theologias Cathedras rexisset, ad 
Caihedram Philosophias perpetuam evectus, ita Metaphisica praeexcellens eva- 
sit, & in ómnibus scientiis eminens, ut objectum scibile, quod semper attentus spe- 
culabatur, bibisse videretur, et nullam difficultatem intellectui suo divino insupera- 



CONTRERAS-CORAZON DE JESÚS 75 

bilem permansisse. Sed quid mirum, si religiosa pietas, & studium in animo ejus ad 
Deum concurrebant. Hoc unum satis in laudem ejus, discipulum habuit natura, sa- 
pientia, religione & provincialatu parem fratrem suum D. M. D. Fr. Didacum de Con- 
treras Primariae Bibliorum Cathedrae Interpreten!, & Illustrissimum Archiepisco- 
pum fama omnigenae sapientise immortalem».— Z>^ studioso Sacrorum Bibliorum, 
pág. 38. 

De sus escritos sólo se conserva la memoria del siguiente: 
Lectiones Philosophit^ studentium captui accommodatcs.—M.S. 
-P. Grijalva, fol. 213 v.— Beristain, 1-333.— Parte segunda de la Crónica de Mé- 
xico. 



rañaque en 1587, de lo cual se deduce 
que debió de llegar el año anterior a 
Filipinas y que el 1588 señalado para 
su profesión, está manifiestamente 
equivocado. 

En 1590 pasó a Tondo, donde debió 
de permanecer hasta el 1602 en que fué 
nombrado Ministro-de Apalit. Luego lo 
fué de Arayat (1603), Guagua (1605), 
Ayombón (1615) y Candaba (1617). Pro- 
curador general en 1621, dos años des- 
pués se hizo cargo de Porac, y intima- 
mente volvió a Arayat, donde falleció 
en 1635. 



Contreras (Fr. Luis de). 

El P. Gaspar de San Agustín, al dar 
cuenta de la misión de religiosos que 
llegó a Filipinas en 1586, incluye al P. 
Luis de Contreras de quien dice lo si- 
guiente: «Hijo legítimo de Alonso Leo- 
nis, y Margarita Ruiz, vecinos de Ma- 
drid, que profesó en Badaya a 23 de No- 
viembre de 1588, por lo cual se reconoce 
no haber pasado en esta ocasión.» No 
sabemos de dónde tomaría el P. San 
Agustín semejante fecha que motivó la 
observación que la sigue, pues de los 
datos sacados del libro \° de Gobierno 
de la Provincia consta que el P. Con- 
treras fué nombrado conventual de Pa- 

Consignamos la siguiente nota bibliográfica al religioso que acabamos de bio- 
grafiar por la posibilidad de haber sido autor de los sermones que se citan, ya que 
se dicen escritos por un P. Luis de Contreras. 

El M.S. B-4-17 de la Biblioteca Angélica de Roma contiene unos treinta sermo- 
nes en castellano, de los cuales la mayor parte son del P. Luis. Y aunque allí no se 
dice a qué Orden pertenezca, dedúcese claramente que fué agustino, porque al citar 
en uno de los sermones al Bto. Orozco, le llama: «prodigio de santidad, honra de mi 
religión.» 

-Conquistas, pág. 440 de la 1.^ Parte.— P. Cano, pág. 30. 

Corazón de Jesús Cloots Vanzeller (Fr. Francisco del). 

Agustino descalzo portugués, perte- empleo. En 1815 era profesor de Reto- 
ñeciente a la Congregación llamada rica, Filosofía y Latín en un colegio 
vulgarmente de los Grillos. No se sabe particular deLisboa, pero al poco tiem- 
po se retiró a la villa de Grandola, 
donde existía un convento de Agusti- 
nos descalzos en que volvió a ingresar, 
vistiendo el hábito hasta fines de 1816 
o principios del siguiente en que falle- 
ció. Fué de origen alemán y persona 
muy ilustrada. 



en qué año se secularizó. El 1810 era 
Predicador de S. M. y Oficial de len- 
guas en la Secretaría de Estado de los 
Negocios del Reino, y entonces fué de- 
portado a la Isla Tercera por creérsele 
complicado en la revolución septem- 
brina de ese año. Regresó a Portugal, 
y no consta que volviese a ocupar su 

L Sermoes sobre diversos asumptos. Lisboa, 1792.-8.° Ocho tomos. 



76 CORCUERA 

-Nova edigáo. Lisboa. Na Offic. Rollandiana, 1847.-8.° Cuatro tomos. 
El Jornal Encyclopedico, Mayo de 1793, publicó un elogio muy entusiasta de 
esta colección al salir por primera vez. 

2. Sermao em desaggravo do augustissimo Sacramento da Eucha- 
ristia, sacrilegamente roubado na igreja de Sancta Engracia. Recitado 
na Real Capella d'Ajuda. Lisboa, na Officina de Simao Thadeo Ferrei- 
ra. 1792. 

8 " de 23 pags. 

3- Or.aqáo fúnebre del 111.°'° Sr. Luis Diogo Pereira Forjaz, Tenen- 
te coronel do regimentó de infantería n.° 3, dada a luz por J. D. C. B. 
Lisboa, na Imp. Regia, 1814. 

8." Je 39 págs. 

-^• Elogio da vaidade. Lisboa, na Imp. Regia, 1815. 
4." de 7 págs. 

5- Discurso sobre a revolugao moral, e sobre a sua influencia na 
revolu(;:áo physica. Lisboa, na Imp. Regia, 1815. 

4.° de 10 págs. 

6. Tres ora^óes recitadas na abertura dos tres primeiros dias do collegio do 
Sancto Espirito e S. Lucas, por José Ribeiro da Sylva, Profesor de Desenho e Ar- 
chittectura civil e de Historia natural. Lisboa, na Imp. Regia, 1815,-4." de 16 págs. 

" Dissertaqao em que se mostra que a ragao humana é muy fraca, 
se nfio é illustrada pela revela^ao. Lisboa, na Imp. Regia, 1815. 

4." de 7 págs. 

8. Mediante un estipendio convenido, componía sermones para que otros los 
predicasen. Silva atestigua que poseía muchos de esos sermones manuscritos, así 
como discursos, disertaciones, etc. etc. 

9. Poesía dedicada al Príncipe del Brasil. 

Se encuentra publicada en la CollecQcio das obras poéticas j que no dia 2 1 de 
Septetnbro de 1795 se ojfereceraní a S. A. R. o Serenissimo Principe do Brasil 
Nosso Senhor, etc., etc. Lisboa, 1795. 

10. Escribió bastantes composiciones poéticas que conservaba manuscritas y 
autógrafas el citado bibliógrafo Silva.— V. el mismo, 11-366 y lX-280. 

Corcuera (Fr. Anselmo). 

Nació el 21 de Abril de 1864 en Zam- naturales, regentó algunas parroquias 

brana de la provincia de Álava, y hasta el 1895 en que fué nombrado Pre- 

profesó en el colegio de Valladolid el dicador General del convento de Mani- 

27 de Agosto de 1881. Por encontrarse la. Concluido el tiempo reglamentario, 

muy delicado de salud y no poder con- volvió a Panay, haciéndose cargo de 

tinuar los estudios en nuestros colegios la parroquia de Iloilo, que desempeñó 

de la península, fué enviado a Filipi- hasta el 1909 en que pasó de nuevo a 

ñas en 1885, y en Manila prosiguió y Manila elegido Prior del convento de 

terminó la carrera eclesiástica. En 1891 dicha capital. Regresó a España en el 
le destinó la obediencia a la isla de Pa- ' presente año de 1914, y actualmente re- 

nay, e impuesto en el dialecto de los side en Bilbao. 

1- Sermón predicado en la Catedral de Manila con motivo de la fes- 
tividad de S. Andrés, por el M. R. P. Fr. Anselmo Corcuera, Predica- 



CÓRDOBA 



77 



dor Gral. en S. Agustín. Impreso por acuerdo del Ayuntamiento. Mani- 
la. Imp. de los «Amigos del País», Calle Real, 34, esquina a la de Pala- 
cio, 1897. 

4,** may. de 10 págs. 

2. Relación de los establecimientos, donativos, pensiones^ etc., que en los Mi- 
nisterios haj'a fundado o contratado o de cualquier modo protegido la Corporación 
Agustiniana, hospitales, sanatorios, limosnas, etc.— Trabajo publicado en el tomo II 
de la obra del P. Marín, Ensayo de una síntesis. Manila^ 1901. 

3. El diario católico de Iloilo, que con el nombre de Nuevo Heraldo '2* época), 
comenzó a publicar D. José González Páramos en 1.° de Julio de 1904, corrió bajo la 
dirección y propiedad del P. Corcuera desde el 2 de Marzo de 1906, continuando su 
publicación hasta Noviembre de 1910 con los redactores PP. Casares e Ignacio, 
aquél desde el primer día, y el segundo desde el mes de Septiembre de 1906, y la 
colaboración de algunos PP. Profesores del Colegio de S. Agustín de la misma 
localidad, que por algún tiempo mandaron sus trabajos al citado periódico. En el 
editorial que salió en el número del 2 de Marzo de 1906, el P. Corcuera condensaba 
su grograma en los siguientes términos: «Nuevo Heraldo es un periódico católico 
de intereses generales», anteponiendo siempre como es lógico en una publicación 
católica y redactada por religiosos, la defensa de la Iglesia y de sus doctrinas a 
todo aquello que no se halle relacionado con las mismas. 

Las condiciones materiales eran en fol., ordinariamente de dos hojas, con anun- 
cios intercalados en el texto que ocupaba tres páginas, siendo la cuarta toda ella de 
anuncios. Por exigencias de la legislación vigente en el país se hizo constar el 
nombre de un secular como director del diario, pero realmente no fué otro que el 
P. Corcuera. 

4. La Asociación del Corazón de Jesús en Iloilo. Un poco de Historia. 

Una hoja en folio publicada primero en Nuevo Heraldo, de lio. lo, y después en 
tirada aparte. La firma su autor en Iloilo, Septiembre de 1909. 

Córdoba (Fr. Alfonso de). 

Fué natural de Córdoba, según lo 
afirman unánimemente sus biógrafos, 
guiados acaso más por el apellido que 
por otra razón de más peso. El Beato 
Alonso de Orozco, que le conoció y 
trató en el convento de Salamanca, le 
dedica estas líneas en su Crónica: «Otro 
catedrático de Salamanca fué persona 
muy religiosa y de letras e ingenio muy 
vivo, al cual llamaban Fray Alonso de 
Córdoba, Maestro en París y en Sa- 
lamanca. A este Doctor debe mucho 
nuestra España, porque él trujo la vía 
que dicen de los Nominales, y regentó 
buenos años, leyendo las artes libera- 
les en Salamanca. Después fué cate- 
drático de la cátedra de nuestro Doc- 



tor Gregorio de Arímino. Y finalmente 
fué catedrático de la filosofía moral. 
Leyó más de treinta años en la Uni- 
versidad de Salamanca, y sacó muchos 
discípulos bien doctos. Este varón sa- 
bio escribió un tratado de lógica, e hizo 
comento sobre las Eticas, y sobre las 
Políticas, y también declaró las Econó- 
micas. Su doctrina era muy útil, y se- 
guía mucho en la cátedra y en el pul- 
pito la doctrina del angélico doctor San- 
to Tomás. Todos le tenían y amaban 
como a padre, por ser el más antiguo 
teólogo de aquella famosa universidad 
y de quien todos recibían el grado en 
Teología (1). Murió el año de mil y qui- 
nientos y cuatro años.» Advierte el 



(1) De las consideraciones que con él se tenían por parte de la Corporación nos dan alguna idea las 
dos notas siguientes, que encontramos en los extractos di los registros de los PP. Generales, por el P. He- 
rrera, el cual apunta lo que vamos a vír. 

«Venetiis2 Maij, 1534, scribit Rmus. P. Generalis Gabriel Venetus Provinciali Castellae in favoremM. Al- 



7S 



CÓRDOBA 



P. Herrera a este luí^ar la errata de los 
tipóí^rafos al poner cuatro, en vez de 
cuarenta, quizá, o de cuarenta y cua- 
tro, que debió escribir el Beato. 

Como en la biografía del P. Córdoba 
caminamos entre sombras y apenas si 
se puede fijar una fecha con seguridad, 
pues sus biógrafos, imitando al Beato 
Urozco, se entretienen en ponderar sus 
méritos y virtudes, callándose datos y 



que en 1511 se celebró Capítulo, en el 
cual se determinó que en el convento 
de Salamanca se leyese constantemen- 
te Artes y Teología, siendo nombrado 
Regente de estudios del mismo el Padre 
Córdoba, cargo que debió de ejercer 
apenas hizo su profesión religiosa, por 
lo que luego veremos. Con respecto al 
convento de su filiación fué probable- 
mente el de Salamanca (3), donde vivió 



fechas que nos pudieran dar luz acerca todo el tiempo que regentó cátedras en 



de los acontecimientos de su vida, na- 
da absolutamente podemos asentar de 
cierto con respecto a sus estudios en 
París, a la época en que dejó esta ca- 
pital y vino a España, al año y lugar 
en que comenzó a enseñar y a otros 
puntos importantes (1). 

El P. Vidal, apoyado en Chacón, 
dice que la cátedra de Gregorio de Rí- 
mini se fundó en la Universidad de Sa- 
lamanca el 1508 (2), y partiendo del su- 
puesto de haber sido el primero que la 
regentó el P. Córdoba, sostiene que en 
ese año debió de llegar a España pro- 
cente de París, opinión no muy distan- 
te de la verdad, aunque de hecho no 
pueda comprobarse en todas sus par- 



aquella Universidad. Por un testimo- 
nio suyo alegado al descubrir las reli- 
quias de San Juan de Sahagún en 1533, 
consta que veinte años antes, esto es, 
el 1513, el Ven. P. Juan de Sevilla le 
había revelado el lugar donde aquéllas 
se encontraban en el convento de Sa- 
lamanca, hecho que nos manifiesta el 
ascendiente que tenía entre los más 
respetables religiosos de aquel conven- 
to, pues fueron muy raros los que po- 
sej^eron el secreto. En 1527 formó par- 
te de la junta nombrada para dictami- 
nar acerca de la conveniencia de divi- 
dir las Provincias de Castilla y Anda- 
lucía. 
Con respecto a sus títulos académi- 



tes. El P. Herrera dice que estando de eos, el Bto. Orozco dice que era Doctor 
catedrático en Alcalá se hizo religioso y le llama Maestro en París (4) y Sala- 
agustino. Añade (Historia, pág. 243) manca, y esto mismo lo repiten sus 



f jnsi Cordubensis, ne ipse Provincialis, et Prior Conventus Salmantini usurparent sibi munus decani in Bac- 
calariis coronandis, quod M. Alfonso Cordubensi detnandatum est etc. quod certe viro erudito et gravi, ac 
de religione benemerenti, tantisque honoribus praedito concedi facile posset etc.> Sigue una nota acerca de 
una carta dirigida por el General al mismo P. Córdoba. 

cRom^e 16 Nov. 1538. Rmus. P. Generalis confirmat M. Alfonso de Córdoba omnia ei ab alus Generalibus 
concessa, et commendat illum Provinciali, et Priori Salmantino.» Es repetición de otra nota de 1536. 

El mencionado P. Herrera prescindió de estos datos en la biografía del P. Córdoba que incluyó en su 
Alphabetuin, y es indudable que pudo explanarla algo más, consignando lo que oculta en los extractos de 
referencia. 

(1) Véanse los autores que se citarán al fin de este artículo- 

(2) Chacón, historiador de la Universidad de Salamanca, nos dice sobre el particular: «El año de 1508 
extendióse por todas partes la fama de los filósofos y teólogos nominales que en la Universidad de París 
florecían, y porque al Estudio de Salamanca no le faltase nada de lo que en otros había, enviaron ciertos 
hombres doctos a París para que con grandes salarios trujesen los más principales y famosos hombres que 
de los nominales hallasen, y así trujeron personas de mucho nombre para leer teología nominal de que 
entonces se hizo rna cátedra en qu-. se leía a Gregorio de Arímlno, dos por la orden de los nominales y dos 
de los reales, por el modo y forma que en aquellos tiempos en la Universidad de París se leían.» Añade en 
nota: «Entre otros vino entonces Juan Martínez Silíceo, que después fué Maestro del Rey D. Felipe nues- 
tro Sr. y Arzobispo de Toledo y Cardenal de España.»— V. la Historia dicha de Chacón, ms. de la Universi- 
dad de Salamanca. 

(3) No de Alcalá, donde nunca tuvo convento la Orden agustiniana; tuvo, sí, un colegio que llegó a ser 
muy célebre, pero éste no se fundó hasta el 1527, según los PP. Román y Herrera. 

(4) Existe en la Biblioteca Nacional de París el ms. 15410 (fondo latino), que lleva por título: Collectio 



CÓRDOBA 



79 



biógrafos, añadiendo alguno de ellos 
que al incorporarse en la Univ^ersidad 
de Salamanca, recibió los grados de 
Doctor en Artes y luego en Teología. 
En Alcalá, si es que allí realmente ejer- 
ció el profesorado, no sabemos que por 
este motivo se le confiriera ningún 
grado, pero figura con los títulos de 
Regente y Maestro. 

Hemos dicho que no consta efectiva- 
mente su profesorado en el Colegio de 
San Ildefonso de Alcalá, porque de he- 
cho no se encuentra citado en la nómi- 
na de los profesores de dicho centro en 
los primeros años de estudios, y por 
esta razón el P. Córdoba figura entre 
los catedráticos dudosos en la clasifi- 
cación de los mismos que, después de 
prolijas investigaciones sobre el asun- 
to, nos da el escritor D. Antonio de la 
Torre. Este señor publicó un trabajo 
muy extenso en los tomos XX y XXI 
(1909) de la Revista de Archivos, Biblio- 
tecas y Museos acerca de los orígenes 
de la celebre fundación del Cardenal 
Cisneros, y como consecuencia deduci- 
da de los datos que arrojan los docu- 
mentos de aquel tiempo, compone la 
siguiente nota biográfica del P. Córdo- 
ba: «Como regente probable interviene 
en el otorgamiento de la escritura de 
confraternidad con la iglesia de los 
Santos Justo y Pastor. No se le incluye 
en la nómina de 1509-1510, ni hay de él 
ningún otro dato a partir de esta fe- 
cha. Alvar Gómez le nombra entre los 
que abandonaron la Universidad de Al- 
calá para marchar a la de Salamanca.» 



No obstante la opinión de tan respeta- 
ble escritor, creemos que es muy aten- 
dible el hecho de figurar el nombre del 
P. Córdoba, con el título de Maestro, 
en el comienzo de la escritura citada 
de confraternidad, la cual, según el 
mismo, debe fijarse entre 7 de Agosto 
de 1508 y 20 de Octubre de 1509, y por 
consiguiente debió de ejercer el profe- 
sorado durante el primer curso que allí 
se enseñó, ya que en el siguiente no 
consta su nombre entre los catedráti- 
cos, deduciéndose de aquí no solamen- 
te la probabilidad, sino la casi certeza 
de su regencia en el curso mencionado; 
y puesto que de los nombrados en la 
escritura se sabe quiénes desempeña- 
ban las clases de Teología, nada se 
opone a admitir que el P. Córdoba re- 
gentase una de Artes (1). Más: convie- 
nen sus biógrafos en que estuvo con 
anterioridad en París, y acaso fuera 
uno de los que de esa capital hizo venir 
el Cardenal Cisneros a Alcalá en 1508. 
Alvar Gómez en su obra, De rebus 
gestis a Francisco Ximenio (Complu- 
ti, 1569), al fol 85, no sólo confirma el 
profesorado del P. Córdoba en Alcalá, 
sino que también nos manifiesta el mo- 
tivo de su ingreso en la Orden, así como 
el disgusto de Cisneros por su traslado 
a Salamanca. He aquí el texto: «Nam 
Gonzalus Perrera, Pintianus, aliique 
nonnulli, inter quos Alphonsus Cor- 
dubensis fuit, ctiitts in artibus libera- 
libits tradendis non vulgaris diligen- 
tia laiidabatur, in Salmanticense gym- 
nasium concessere... Yeruntamen cum 



Catalogorum DD. Baccalaureorum Licentiatorum ab atino 1373 ad annum 2774, al cual se suele acudir 
en busca de nombres cuando se quiere buscar datos acerca de los graduados en la Universidad de París. Y 
a esa fuente de notas acudimos nosotros interesando a la Dirección de la Biblioteca nos enviase copia de 
cuantas referencias existiesen acerca, del P. Córdoba; nuestro desencanto fué grande al leer la siguiente 
contestación a nuestra demanda: « J'ai inutilement percouru les listes qui sont contenues dans le ms. latin 15-140. 
Le nom d'<Alfonso de Córdoba» ne s'y trouve pas...— Cloudey.» ¿Se ha de entender por esto que el Bto. Orozco 
regaló al P. Córdoba un título que no poseía? No lo creemos así. 

(1) He aquí el encabezamiento de la escritura referida: «In nomine Domini Amen. Nouerint vniversi et 
singuli presentís publici instrumenti confraternitatis, vnionis et conformitatis seriem inspecturi, quod nos 
rector, regentes et consiliarii, capellani atque coUegiales coUegii et vniversitaiis Sancti lUefonsi oppidi de 
Alcalá de Henares, videlicet: Petrusdel Campo, rector e bachalar.us in Theologia, magister Gundisalvus, 
magister Ciruelo, magister Michael Pardo, magister Alfonsus de Cordoua.... conuenientes in vnum capitu- 
lariter...» Registrum Corifraternitatis Collegii cum Collegiali ecclesii. Archivo Histórico Nacional, leg. 
lu f., sign. antigua tt. 11, cap. VIII, núm. I. 



.80 



CÓRDOBA 



parum Salmantica Gonzalo arrideret, 
placiüis nondum culta disciplinis, et 
Alphonsus ob insolentiam scholae Au- 
gustini cucullum induisset... Ximenius 
cum ista rescivit, Genius hic (inquit) 
Complutensis Academiae, istorum fac- 
ta iusta ratione ulciscens: qui meam li- 
beralitatem et indulgentiam, tam su- 
perbis animis, sine ulla causa spreve- 
runt. Istorum voscasusiam vidistis...» 
Seg^ún este autor, por lo tanto, queda 
en claro que el P. Córdoba fué catedrá- 
tico de Artes en Alcalá, siendo aún se- 
glar; que se trasladó a Salamanca ape- 
nas terminado el curso de 1508-1509, 
puesto que no aparece ya su nombre 
con posterioridad a esa fecha en Alca- 
lá; }', finalmente, que disgustado de la 
cátedra de Salamanca por la indisci- 
plina de los estudiantes, se hizo reli- 
gioso agustino ( 1 ) . Puede calcularse que 
su ingreso en la Orden lo verificó en el 
convento de Salamanca el 1510, pues en 
151 1 consta ya haber sido nombradoRe- 
gente de estudios de aquel convento, 
aunque realmente no deje de ofrecer 
alguna dificultad el verle condecorado 
con un cargo tan importante apenas 
hizo su profesión religiosa, bien es ver- 
dad que sus títulos le hacían acreedor 
a ocupar aquel puesto. En resumen: 
creemos que esta versión es la más 
acertada por contar con fundamentos 
algún tanto sólidos y, por consiguien- 
te, a ella debemos atenernos mientras 
no se descubran otros datos más claros 



que desvanezcan las dudas que puedan 
ofrecerse. 

En el breve artículo que se dedica a 
nuestro autor en el Diccionario enci- 
clopédico, de Montaner y Simón, se lee 
que «estudió Medicina en París (2), 
tuvo gran fama como teólogo, y fué el 
primero que introdujo en Salamanca la 
Filosofía de los nominales, hecho prin- 
cipal de su vida.» Con respecto a la 
primera afirmación, confesamos que en 
ninguna biografía del P. Córdoba he- 
mos leído semejante especie, aunque 
por otra parte no nos parezca impro- 
bable, pues al dirigirse a aquella capi- 
tal para estudiar o completar sus estu- 
dios, siendo seglar, quién sabe cual se- 
ría su primera vocación y si realmente 
se propuso estudiar y de hecho estudió 
la medicina, abandonandoluego estaca- 
rrera y dedicándose a las ciencias filo- 
sóficas y teológicas En cuanto a haber 
sido nuestro Agustino el primero que 
introdujo en Salamanca la Filosofía de 
los nominales, es un hecho que viene 
repitiéndose por sus biógrafos de den- 
tro y fuera de la Orden, acaso desde el 
Bto. Orozco hasta el presente. No obs- 
tante, entre ellos, bien contados por 
cierto, hay quienes hablan de su ense- 
ñanza de las doctrinas nominales en 
Salamanca, sin especificar si fué el pri- 
mero o el segundo que allí dio a cono- 
cer ese sistema (3). Hay que confesar, 
por lo tanto, que si tal afirmación no 
responde exactamente a la realidad, no 



U) V. repetido lo mismo que decimos en el texto en la Historia de las Universidades de Espaita, por 
D. Vicente de la Fuente, pÁg. 75 del tomo II. 

(2) La misma especie se encuentra repetida, o más bien copiada, en la Enciclopedia Espasa, que actual- 
mente se está publicando en Barcelona, habiéndose añadido en esta segunda la noticia de la siguiente obra: 
De morborttm differentiis (Salamanca 1521), que se atribuye 3in fundamento alguno al P. Alfonso de Cór- 
doba, siendo su autor probablemente el que compuso las Tablas astronómicas, impresas en Venecia el 
1517, llamado también Alfonso de Córdoba y que fué Doctor en Astronomía y Medicina, como dice Nicolás 
Antonio en el artículo que le dedica a continuación del de nuestro Agustino. Los Diccionarios respectivos 
de Serrano y Salvat contienen lo mismo que el de Montaner, por donde se ve cómo se componen ciertas obras. 

(3) Además de los autores que quedan aludidos a favor de esta opinión, puede citarse también una his- 
toria de hombres célebres hijos de la Universidad de Salamanca en el siglo XVI, donde se dice de nuestro 
Agustino: «sobresalió en Filosofía Alfonso de Córdoba, doctor parisiense y catedrático de Filosofía de Sa. 
lamanca, que además de Silicio trajo la doctrina de los Nominales y que escribió de Dialéctica...» Reseña 
histórica de la Universidad de Salamanca, por los Doctores Dávila, Ruiz y Ma-irazo (Salamanca 1849 
pág. 34 -V. también Fr. Luis de León y la Filoiofia española del siglo XVI, por el P. Marcelino Gu- 
tiérrez, págs. 2 y 3. 



CÓRDOBA 81 

se puede negar que algún fondo de para establecerla escuela, por no con- 
verdad ha de haber en la misma cuan- tar la Universidad con local disponible 
do tantos historiadores y biógrafos la para ello. Pero, aunque sea una verdad 
atestiguan con tanta insistencia y por innegable el acuerdo de la Universidad 
tantos siglos. Cabe, sin embargo, en el y el compromiso contraído por el Pa- 
orden de la posibilidad que todos ellos dre ^^íonforte, podría ocurrirse la duda 
se hayan equivocado, cuestión que va- de si realmente ese compromiso llegó a 
mos a dilucidar brevemente. tener su cumplimiento, lo cual debiera 
Que el P. Córdoba no fué el primero demostrarse, y por cuánto tiempo, así 
que introdujo en Salamanca la doctrina como la fecha precisa en que el P, Cór- 
de los nominales, lo- prueba el P. Ge- doba se hizo cargo de la cátedra; y el 
tino (1) con los mismos textos de los li- P. Getino nada asegura con respecto a 
bros de claustros, de los cuales aparece estos puntos; dice solamente que el Pa- 
cón claridad que en 1508 (2) se trabajó dre Alonso de Córdoba «debió de ser el 
por implantar allí esa enseñanza ins- inmediato sucesor del P. Monforte.» 
tituyendo una cátedra especial en que Habida cuenta que éste aceptó la ca- 
se explicara, cátedra que por fin debió tedra con la precisa condición de des- 
de fundarse de hecho en 1509 y para empeñarla hasta qtie se encontrara 
la cual fué comprometido el P. M. Mon- profesor; que la fecha del acuerdo data 
forte, quien aceptó el compromiso de del mes de Mayo y que no se había de 
leer la lógica de los nominales, hasta poner en vigor durante aquel curso 
que se encontrara un catedrático que que se estaba ya terminando, sino en el 
se ofreciera a desempeñarla (3). En lo siguiente que comenzaba por San Lu- 
acordado por el Claustro con fecha 22 cas; y, finalmente, que el P. Córdoba 
de Mayo de 1509 sobre el particular, se dejó la Universidad de Alcalá en el mis- 
designaba el convento de San Agustín mo año de 1509 para trasladarse a la de 



(1) En un estudio muy extenso que con el título El Maestro Fr. Francisco de Vitoria publicó en la 
revista La Ciencia Tomista, trata en uno de sus parágrafos de los Maestros y Doctores que con el P. Vi- 
toria contribuj-eron a regenerar la escuela salmantina, y entre ellos habla del P. Córdoba y de los nomi- 
nales (número de Septiembre-Octubre de 1911 de dicha revista), revelándonos datos preciosos que recogemos, 
por lo cual no vacilamos en demostrar nuestro sincero agradecimiento al P. Getino. Hemos comprobado des- 
pués estos datos revisando los libros de Claustros de la Universidad salmantina. 

(2) La Universidad de Salamanca instituyó ya cátedra de nominales en 1508. En Claustro celebrado 
el 2 de Octubre de ese año se trató del colegio de Alcalá, y esponiendo las causas de marcharse algunos ca- 
tedráticos de la Universidad de Salamanca a dicho colegio, una de ellas se dice que era por no haber cáte- 
dra de nominales y en su consecuencia se ordena que la haya, leyéndose la lógica, filosofía natural y la 
teología nominalistas, y en el mismo día se nombra a Salas catedrático. La determinación tomada no se 
llevó a la práctica, sin embargo, puesto que se vuelve a instar en otros Claustros sobre la fundación de la di- 
cha cátedra, viendo la ncmbradía que por haberla en el colegio de Alcalá gozaba este centro. 

Chacón, como se ha visto, no hace referencia a las cuestiones que la Universidad de Salamanca tenía 
con la de Alcalá con respecto a este punto, y sólo dice que se establecieron las cátedras del nominalismo 
por seguir a la Universidad de París. 

(3) En Claustro de 22 de Mayo de 1509 se dice lo siguiente: «Luego los dichos señores, usando de la co- 
misión a ellos fecha por la Universidad, dixeron que porque ellos avian ymbiado a llamar al maestro mon- 
forte para le dar la cathedra de theologia, el qual hera ya venido para la leer e porque se requería para 
que mejor e mas fruto se ficiese que oviese quien leyese lógica de nominales e para ello le avian rogado 
que la quisiese el leer, el qual lo avia acordado de facer por servir a la Universidad fasta que veniese otro 
que la leyese, por ende que ellos le asignavan e asignaron para que leyese theologia el salario que ya asig- 
nado tenían el día que se le cometió que son ciento cinquenta florines cada un año e qne la lógica leyese de 
gracia como se ofreció fasta que venga otro que la lea e le mandaron dar este dicho salario por cinco años, 

»ltem que se señalaban e se señalaron las horas y lugares siguientes: que lea lógica de nominales en 
verano, de las nueve a las diez, e en el ynvierno de las diez a las once en el monasterio de sant agostin, 
porque por agora no fallan desocupado en las escuelas fasta que mas miren e provean en ellas. ítem que lea 
la theologia en las escuelas desde las dos hasta las tres.» 

Al dicho Monforte se le llama simplemente P." de Monforte en los libros de Claustros, sin aditamento 
de la OrHcn a que pertenecía. 



82 



CÓRDOBA 



Salamanca a regentar la cátedra con 
que allí le brindaban; todas estas cir- 
cunstancias son motivos más que su- 
ficientes, a nuestro juicio, no ya para 
dudar, sino también para sostener con 
muchas probabilidades que el P. Mon- 
forte no explicó la lógica nominalista 
a que se había comprometido, y que 
de hecho el primero que allí lo hizo 



filosofía nominalista. El P. Getino se 
apoya para negarle esa primacía en 
la decisión del claustro tantas veces 
citada, y no insistimos en demostrar 
que esa decisión no llegó a cristalizar- 
se en hechos, pues así lo abonan, al 
parecer, los que en contrario hemos 
aducido. 
En 1530 hizo oposición a la cátedra 



fué el P. Córdoba. Viene a corroborar de Filosofía moral, teniendo por coopo- 
esto último lo que Fernán Pérez de sitor, entre otros, a quien había sido su 



Oliva hace constar en su célebre Ra- 
sonamiento de oposición a la cátedra 
de moral en 1530 —no 1531, como por 
errata se lee en el trabajo del P. Ge- 
,-ino— , combatiendo las razones de jus- 
ticia que alegaba el P. Córdoba para 
que le adjudicaran dicha cátedra, una 
de las cuales era que llevaba enton- 
ces veinte años de servicio a la Uni- 
versidad. El P. Getino que subrayó la 
frase, pudo haber retrocedido en la 
cuenta y deducir que, siendo las oposi- 



discípulo, Fernán Pérez de Oliva, el 
cual escribió un extenso Rasonamien- 
to en que consignó sus estudios y mé- 
ritos que, en su sentir, le daban derecho 
a la cátedra, e impugnó los alegados 
para el mismo fin por el P. Córdoba. 
Los biógrafos de Pérez de Oliva, funda- 
dos en el citado Rasonaniicnto^ han di- 
cho y repetido que salió victorioso en 
las oposiciones, debiéndose al Padre 
Getino el descubrimiento del error en 
que todos han incurrido, para lo cual re- 



ciones en Marzo (1) de 1530, o sea du- produce los textos que sobre el parti- 



rante el curso 1529-1530, debió el Padre 
Córdoba de comenzar sus tareas en la 
Universidad de Salamanca con el cur- 
so 1509-1510. Sentado esto, deducimos 
nosotros otra consecuencia, cual es la 
de haber sido el P. Córdoba el primero 
que enseñó en las aulas de Salamanca 
las doctrinas de los nominalistas y que, 
por lo tanto, no «se le llama introduc- 
tor del sistema en Salamanca por ha- 
berle enseñado muchísimos años y ha- 
ber sucedido en la cátedra a un agus- 
tino», sino porque realmente nadie an- 
tes que el P. Córdoba explicó allí la 



cular existen en los libros de claustros. 
Uno de ellos dice: «Provisión de la cá- 
tedra de Filosofía moral que tenía el 
Maestro P. de Margallo... En Salaman- 
ca a veintiocho de Marzo... proveyeron 
de la cátedra de filosofía moral que era 
del maestro Margallo en el Reverendo 
padre fray Alonso de Córdoba, fraile 
de la orden de sant agostin.» El 23 de 
Marzo se declara vacante la cátedra 
de Gregorio (2) y el 31 se opone a ella 
precisamente Pérez de Oliva, que la 
llevó (3). 
No se sabe a ciencia cierta cuándo 



(1; El 3 de Febrero, se lee en los libros de Claustros.=Oposición del M ° Oliva a la cátedra de Filoso- 
fía moral.— En 3 dias del mes de hebrero etc. 

(2^ «Vacación de la cátedra de Gregorio que tenia el reverendo padre fray Alonso de Córdoba. En sa- 
lamanca a treinta días del mes de Marzo de mil e quinientos e treinta años, a las seys de la tarde, estando 
en claostro tomando voto a los señores rector don Francisco de Navarra, Prior de Roncesvalles, rector 
deste dicho estudio e universidad, e los bachilleres Juan de Várese e Cristoval Hernández e Pedro Garcia 
e Fernán Pérez e Antonio de Liescas e Gaspar Ortiz, consiliarios... E luego el dicho señor rettor e consilia- 
rios mandaron a mi Diego de Lugones, Notario apostólico, que pronunciase por vaca la cátedra de Grego- 
rio, que tenía el reverendo Padre fray Alonso de Córdoba, con término de tres días, e mandaron a mi el di- 
cho notario que lo publicase por los generales de las escuelas mayores e menores. E luego yo el dicho nota- 
rio publique todo lo susodicho con término de tres dias en las escuelas...» 

i3) «Oposición del m «• Oliva. En Salamanca, a 31 de Marzo de 1530 años, estando tomando votos el señor 
retor y consiliarios todos juntos páreselo presente el Reverendo Señor Hernán Pérez de Oliva e dijo que por 



CÓRDOBA 83 

falleció; el Bto. Orozco, como hemos le corrig-ió el P. Herrera, pues consta 

Aisto, nada dice en resumidas cuentas de cierto, según se verá más adelante, 

por la errata que se cometió en la im- que en 1541 era Decano en la Univer- 

presión de su Crónica; quién sabe si la sidad de Salamanca. Otros dicen que 

fecha escrita fué 1544 y no 1540, como falleció en Avila el 1542. 

1 . Lectiones Theologicas juxta mentem. authentici Doctoris Ariminen- 
sis. —M.S. 

2. Coinmentaria in libros Aristotelis Ethicorum, Oeconomicorum et Político- 
ruin.—M.S. 

3 Principia dialectices in ter | minos: suppositiones: consequentias: 
parua exponibilia I distincta fratris Alfonsi Cordubensis in artibus et 
theo I logia magistri ordinis sancti Augustini. Correcta et I adaucta ab 
eodem. (Grabado y orla sobre el titulo.) 

Al fin: Expliciunt principia dialectices Magistri Alfonsi corduben- 
sis exarata Salmantice Anno ab orbe redempto M. D. xix. xii Se- 
tembris. 

4." de 16 hs. s. n. Letra gótica. Texto a dos columnas. 

En la hoja de guarda lleva esta nota: «Este libro assi enquadernado costo I. 
Real en Valladolid a. 21 de Agosto de 1536.» Fué adquirido por D. Fernando Colón, 
autor de la nota, junto con otro libro, formando ambos un tomo. El ejemplar descri- 
to existe en la Biblioteca Colombina. Véase el Catálogo de la misma por los Sres. 
Arbolí y Farando y de la Rosa y López, pág. 18d del tomo lí. 

Esta obra, como otras muchas que entonces produjo la filosofía nominalista, no 
merece para los críticos modernos recomendación de mérito alguno porque, según 
ellos, el sistema indica un paso atrás en las ciencias cuya restauración tanto traba- 
jo costó a los que decididamente se pusieron al lado del Renacimiento. Pero los que 
así escriben, a lo menos algunos de ellos, están muy lejos de estudiar aquellas 
cuestiones en sus fuentes y menos de pesarla importancia que se dio a los estudios 
nominalistas en los dos centros del saber y la cultura que entonces se conocían en 
España, Alcalá y Salamanca, donde no se creyeron completos los planes de ense- 
ñanza hasta que se implantaron en sus aulas las cátedras del nominalismo. Extre- 
maron algunos sus consecuencias, dando importancia a disquisiciones logicales que 
ninguna tenían, lo cual nada tiene de particular que no se encuentre acaso en ma- 
yor escala en otros sistemas, y por ahí se le juzga. Prueba que no eran miradas con 
tan malos ojos sus doctrinas es que subsistió la enseñanza del nominalismo en nues- 
tras Universidades, hasta los tiempos en que perdieron estos centros su importan- 
cia, ya se llamase la cátedra en que se enseñaba de Gregorio de Rímini o de Du- 
rando. El P. Marcelino Gutiérrez en su estudio Fr. Luis de León y la Filosofía es- 
pañola del siglo XVI, pág. 3, dedica el siguiente párrafo al sistema que tanto privó 
en España a principios de aquel siglo. 

-«El nominalismo, dice, se adquirió notables simpatías entre nuestros ingenios. 
El profesor valenciano Juan de Miravet hizo, con mal acuerdo, aplicación de la doc- 
trina nominalista a las artes liberales; y nuestros Agustinos, mirándola como asunto 
de gloria propia desde que el ilustre General de la Orden, Gregorio de Rímini, la 
autorizó con el apoyo de su nombre, la vieron siempre con singular afecto. Débese 
su introducción en nuestras cátedras al Agustiniano Alfonso de Córdoba; en 1500 se 
decidíi a publicar algunos trabajos del Ariminense el Agustiniano Juan Verdú, 



cuanto a su noticia es venido como por sus mercedes era mandado vacar la cátedra de Gregorio que por 
tanto que se oponia e opuso a la dicha cátedra por dexacion que della hizo el maestro fray Alonso por as- 
<:ension a la cátedra de filosofía Taora.\.>— Libro de Claustros de 1530. 



g4 CÓRDOBA 

Provincial de la Corona de Aragón; y Agustinos tan ilustres en letras y virtudes 
como el Beato Orozco, mostraban su estimación por ella de un modo nada rebozado.» 
4. Menéndez y Pelayo, en el tomo lí, pág. 79, de su Historia de los Heterodo- 
xos españoles, habla de las juntas celebradas en Valladolid el 1527 para calificar 
varias proposiciones que se habían extractado de las obras de Erasmo, citando 
entre los concurrentes al P. Alfonso de Córdoba, el cual se mostró contrario a las 
doctrinas del canónigo de Rotterdam y las combatió por escrito, además, conser- 
vándose el voto particular que dio sobre las mismas en un refajo de papeles que 
lleva por título: 

Apuntamientos de la forma en que se celebró la congregación católica que 
principió el jueves 27 de Junio de 1527 en Valladolid en la posada de D. Alonso 
Manrique, Arzobispo de Sevilla, Inquisidor General, para la censura de las obras 
de Erasmo; votos de los teólogos; etc. 

Estos papeles se conservan en el Archivo Histórico Nacional y fueron extrac- 
tados por los Sres. Paz y Mélia y Serrano y Sanz en todo lo concerniente a las jun- 
tas celebradas en Valladolid, y publicados en la Revista de Archivos, Bibliotecas 
y Museos (t. VI, págs. 60 a 73, de 1902) con el título: Actas originales de las Congre- 
gaciones celebradas en Valladolid en 1527, para examinar las doctrinas de 
Erasmo. En este trabajo constan las sesiones a que asistió el P. Córdoba, así como 
el dictamen particular que emitió por escrito, como se ha dicho arriba. — Puede verse 
original dicho dictamen, o más bien calificaciones, del P. Córdoba en el leg. 19107, 
núm. 48 del Archivo Histórico Nacional. Son en total cinco hojas en 4.^ de letra muy 
metida. Pertenece el legajo en cuestión a los procedentes de la Inquisición Suprema 
de Madrid. 

Existen en los libros de Claustros de la Universidad de Salamanca las comuni- 
caciones que el Inquisidor General dirigió a este centro interesando la asistencia a 
las juntas de los Maestros que expresan, los acuerdos del Claustro con tal moti- 
vo, etc., etc. He aquí la primera carta que allí se encuentra: «Muy Reuerendos se- 
ñores... yo scriuo a los maestros frias, fray alonso de cordoua fray fran.co de vitoria 
oropesa y silíceo catredaticos desa Vniuersidad que para el dya de pascua de ascen- 
sión para mayo que viene sean en valladolid villa donde se ha de hazer congrega- 
ción de ciertas personas de muchas letras y congengia para uer y examinar algunas 
proposiciones de las obras de herasmo Roterodano y entre otros e nombrado a los 
dhos maestros por la buena rrelacion y confianga que tengo dellos pidos señores 
por md que para el dho tiempo les de v. m. ligengia para uenir a la dha congrega- 
ción y los tenga por presentes hasta que bueluan a Resedir en esa vniuersidad que 
de mas que sera dios seruido yo lo rescebire en mucha gracia e merced quedando 
con tal confianza no alargo mas sino que nro. señor guarde y acreciente bras muy 
R.das personas De ualladolid a catorze días de abril de quinientos e beynte e siete 
vro demandato A.o Hispallen=A los muy Reuerendos señores los. señores de la 
insigne vniuersidad de Salamanca. 

A continuación se halla la carta-orden que dice así: «Nos Don alonso Manrique 
por la diuina misericordia arzobispo de seuilla Inqor aplico general contra la heré- 
tica prauedad y apostasia en todos los rreynos e señoríos de sus magestades y del 
su consejo a uos los muy Reuerendos señores Rector maestrescuela consiliarios 
diputados doctores y maestros de la insigne vniuersidad de Salam.ca salud y gracia 
sepades que en esta Corte de sus magestades se ha de hazer congregación de per- 
sonas de muchas letras y congengia para ver y examinar algunas proposiciones de 
las obras de herasmo Roterodamo y entre otros auemos nombrado a los Reueren- 
dos maestros frias fray franco de uitoria oropesa siligeo y fray alonso de cordoua 
catredaticos desa dicha vniuersidad por la buena rrelacion y mucha confyanga que 
dellos tenemos y porque crehemos que con su parescer y consejo se hará todo como 
conuenga al seruigio de dios y ensalgamiento de nuestra santa fe catholica. la qual 
congregación se abia de hazer para el dia de pascua de ascensión y por algunas 



CÓRDOB.\ 85 

justas causas se ha prorrogado el tiempo para quinze dias del mes de junio primero 
que viene y pues esta es cosa de mucha calidad ynportanQia y que tanto conbiene a 
la honra y servicio de dios y bien de nuestra Religión xpiana y la ausencia de los 
dichos catredaticos de la vniuersidad no ha de ser por mucho tiempo por ende y por 
otros muy buenos rrespetos de nuestra potestad vos mucho rogamos y por la auto- 
ridad apostólica de que en esta parte vsamos si necesario fuere uos mandamos so 
pena descomunión mayor que para el dicho termino de quinze dias del mes de Junio 
deys ligenQia a los dichos catredaticos y a qualquiera dellos para benir a la dicha 
congregación y estar en ella y los tengáis por presentes durante su absengia sin les 
molestar ni quitar cosa alguna de sus salarios sino que se les acuda enteramente 
con ellos como si Residiesen en essa dicha vniuersidad y leyesen actualmente en 
sus catredas dexando ellos sustitutos para leer en ellas e no digáis otra cosa en ma- 
nera alguna so la dicha pena y otras contenidas en derecho fecha en la villa de 
uallid a diez dias del mes de mayo, año del nascimiento de nro. señor Demill y qui- 
nientos y beynte e siete Archiepiscopus lispalensis. De mandato Rmi. d. archiep. 
lispalens. Inq.ris generalis Jo Gargia. 

Sigue otra orden de 14 del mismo mes pidiendo que vaya también a la Junta el 
Mtro. Margallo. 

En Claustro de 4 de Junio del mismo año se concedió la licencia solicitada por 
el Arzobispo para que fueran a Valladolid los maestros nombrados. 

Se equivoca evidentemente Menéndez y Pelayo al decir que las juntas se cele- 
braron en la Cuaresma de 1527, desde el 1.° de Marzo en adelante, siendo así que no 
comenzaron hasta el 27 de Junio, como se ve por el refajo de papeles que arriba se 
ha citado y puede deducirse de los documentos reproducidos. Tampoco es exacto 
que los Agustinos «no tomaron partido contra Erasmo, a lo menos descubierta- 
mente», pues aunque asistió a las juntas el P. Dionisio Vázquez, de la Universidad 
de Alcalá, que pronunció una oración apologética de Erasmo, también asistió el 
P. Córdoba, el cual se mostró tan contrario a las doctrinas de éste, que después de 
calificar una por una las proposiciones de impías, escandalosas, etc., concluye su 
voto con estas palabras: «Caetera ejus colloquia detractionibus, mordacitatibus et 
schandalis plena, de medio tollenda, nam, texte apostólo: corrumpunt bonos mores 
colloquia prava.» Es decir, que de dos representantes que allí tuvo la Corpo- 
ración agustiniana, el uno fué favorable y el otro opuesto a las doctrinas de 
Erasmo. 

Bástale al P. Córdoba la nota de antierasmista para merecer de los apologistas 
del Renacimiento el calificativo de reaccionario y de que su nombre sea incluido 
entre los de los representantes del escolasticismo de la época, que se ha dado en 
llamar decadente y semibárbaro y contra el cual no acaban de abominar ciertos es- 
critores. Para que la censura sea adecuada y justa, es de necesidad estudiar a 
fondo la situación en que los sabios del primer tercio del siglo XVI se encontraban 
y el ambiente que se respiraba por todas partes, sobre todo desde que apareció el 
Protestantismo, y con cuánto recelo eran mirados los que, aun sin salirse total- 
mente del carril de las enseñanzas de sus mayores, pretendían introducir alguna 
reforma de cualquiera manera que ella fuese, en el modo de pensar y de escribir 
contrario a los métodos y sistemas tradicionales en las escuelas. Y hay que con- 
venir que los progresistas eras míanos de entonces no eran los elementos a quienes 
la Iglesia podía confiar el depósito de la fe y la defensa de sus doctrinas, y de he- 
cho los mayores apologistas de la Religión y más terribles adversarios de los pro- 
testantes no bebieron sus enseñanzas en las obras de Erasmo. La reforma procla- 
mada por éste en los estudios de las ciencias y las artes nada hubiera tenido de re. 
prensible si se hubiera observado en su defensa el justo medio, pero en esa refor- 
ma iba envuelta la negación de doctrinas que eran de fe o estaban muy próximas 
a ella, y la condenación entre el ridículo y el sarcasmo de prácticas venerandas 
•que entonces como ahora eran y son el sostén de la devoción y piedad de los fieles. 



86 CÓRDOBA 

La oposición, pues, a las doctrinas del canónijio de Rotterdam, era muy justifica- 
da, aunque sólo contara en su apoyo la fortísima razón del peligro que ofrecían 
esas doctrinas, y el P. Córdoba, como los que entonces comulgaban con sus ideas, 
no merecen tan acres censuras, ni que, dando carta de naturaleza a una irreve- 
rente y genial frase de Matamoros, se les compare con «las plantas que son más fe- 
cundas cuando se crían en estercoleros»; precisamente la fecundidad en obras de 
ingenio de nuestro Agustino, aun alimentada en el ameno jardín de las creencias 
sanas y católicas, tiene poco de extraordinaria, y no habrá hoy quien, con textos de 
sus libros, pueda levantarle más que un pobre monumento dedicado a su memo- 
ria. Más que todos los testimonios de los autores que pretenden rebajar los méri- 
tos del P. Córdoba por haber militado en las filas del nominalismo, vale para nos- 
otros el del Bto. Orozco que concretó en estas palabras: «Su doctrina era muy útil, 
y seguía mucho en la cátedra y en el pulpito la doctrina del Angélico Doctor 
Sio. Tomás.»— V. Luis Vives y la Filosofía del Renacimiento, por D. Adolfo Boni- 
lla y San Martín, pág. 51. 

5. En la Biblioteca Nacional, códice 6.149, existe una carta llamada de Conso- 
lación, que «P'ray Alfonso de Cordoua enbio a una donzella despossada enseñán- 
dole la manera que se auia de auer con su marido», sin fecha ni indicación alguna 
relativa a la Orden a que pertenecía el autor. Está bien escrita y es una instrucción 
muy interesante fundada y apoyada en textos de la Escritura y Santos Padres. 
Consta de 4hs. en folio. 

Todos los documentos contenidos en dicho códice pertenecen a muy distintas 
épocas y fueron copiados sin orden, como se dice al principio. Al final de la carta 
en cuestión, escribió el copista: «Saque esta carta del dicho libro que me presto 
Luys de Paria de la ystoria de Ercoles en 2 de Abril de 1579. as.» Gallardo menciona 
este escrito en la lista de los manuscritos de la Biblioteca Nacional, y nada dice de 
la filiación religiosa del autor. Por si fuere de nuestro Córdoba, creemos suficiente 
la noticia que queda consignada. 

6. El nombre del P. Córdoba aparece en primer lugar, como Decano de la 
Facultad, firmando la respuesta que la Universidad de Salamanca dio a una con- 
sulta de Carlos V sobre algunos abusos que se cometían en Indias al conferir el 
bautismo a indígenas que no estaban suficientemente instruidos en la Religión, con 
el fin de atraerlos mejor por ese medio y sujetarlos al dominio español. El Empe- 
rador, informado de lo que allí pasaba por el célebre P. las Casas, expuso la cues- 
tión en carta escrita el 31 de Marzo de 1541 y dirigida al P. Dominico Fr. Francisco 
de Vitoria, el cual, a ruegos del remitente, sometió el punto a la decisión del Claus- 
tro que contestó en conformidad con la doctrina católica, como es de suponer, sus- 
cribiendo la contestación el P. Córdoba, según se ha dicho, seguido de las firmas 
del P. Vitoria, Mtro. Juan de San Millán, Fr. Domingo Soto, Fr. Andrés Vega, 
Mtro. Francisco Sancho, Mtro. G. Gallo, y del Mtro. Juan Gil de Nava. Está fecha- 
da a 1 de Julio de 1541 y la firma de nuestro autor es la siguiente: «Fr. Corduben- 
sis, decanus facultatis.» 

Ocupa dicha respuesta las págs. 543-53 del tomo III de la Colección de docu- 
mentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y colonización de las an- 
tiguas posesiones españolas de América y Oceanía, Madrid 1865, y está tomada de 
la Colección de Muñoz, tomo LXXXII. 

—Bto. Orozco, Crónica, fol. LIV.— P.Vidal, 1-137.— P. Herrera, A tphabeíum, 1-61. 
Nicolás Antonio, 1-20. -P. Ossinger, pág. 266. Este autor, como otros varios, con- 
funde las notas bibliográficas de los PP. Alfonso de Córdoba y Martín de Córdoba, 
error que anota el P. Hurter en su Nomenclátor literarius, col. 1.035 del tomo II, lo 
cual no es un descubrimiento, pues en Nicolás Antonio se encuentran perfectamente 
deslindados los dos autores, y no comprendemos cómo el P. Ossinger cometió seme- 
jante descuido. — P. Possevino, Apparatus sacer, pág. 52 del tomo 1, con referencia a 
las noticias de Panfilo.— C^dw/ca de éste, fol. 114.— P. Gra.c\dLno, Anastasis, pág. 20.— 



CÓRDOBA ^ 

P. Gandolfi, pág. 46.- Vidal y Díaz, Memoria histórica de la Universidad de Sala- 
manca, pág. 4il.— P. Lanteri, pág. 576 de sus adiciones al P. Crusemo. 

De tcdos los citados, los PP. Gandolfi, Ossinger y, sobre todo, Lanteri, son los 
que más han fantaseado en la biografía del P. Córdoba y merecían una buena re- 
futación. 

Córdoba (Fr. Diego de). 

Fué natural de Huánuco, en el Perú, hijo de Diego de Aguilar y Córdoba y de 
Catalina Falcón, e hizo su profesión religiosa en el convento de San Agustín de 
Lima el 14 de Septiembre de 1592, en manos del P. Vicario-Prior Roque de San Vi- 
cente. No tenemos otros datos acerca de este religioso. 

En la obra intitulada: Concepción de María Purísima. Por el Capitán Don Hi- 
pólito de Olivares y Butrón, Lima 1631, se encuentran la aprobación del P. Fer- 
nando de Valverde, fechada en Lima a 4 de Noviembre de 1630, composiciones lau- 
datorias de los PP. Diego de Córdoba y Bernardo de Torres, y una carta panegí- 
rica (elogio) del P. M. Juan de Ribera, todos agustinos e incluidos por el P. Alva en 
su Militia como defensores de la Inmaculada Concepción en los escritos citados.— 
V. Gallardo, 111-1013.— P. Alba y Astorga, col. 324. 

Creemos muy probable que este religioso sea el P. Diego Fernández de Cór- 
doba de quien se halla publicado un soneto entre los preliminares de la Relación 
de las exequias celebradas en Lima por la Reina Doña Margarita. Lima, 1613.— V. la 
nota bibliográfica del limo. D. Fr. Martín de León. 

Córdoba (Fr. Francisco Javier de). 

Nació en Méjico el 1712, y profesó en panga, y luego a los de Tonglo en los 
el convento de dicha ciudad en 1729. montes de Agoó. Administró también 
Tres años después pasó a Filipinas y varios pueblos de las provincias iloca- 
fué destinado a las misiones de los in- ñas hasta su muerte, acaecida en Na- 
dios isinais en la provincia de la Pam- macpacan hacia el año 1764. 

Cartas acerca de las misiones de los igorrotes, fechadas en 1755 y dirigidas al 
P. Manuel Carrillo, remitiéndole al mismo tiempo listas de los nuevos convertidos. 

Son dos, y se encuentran publicadas en la colección del P. Pérez, Relaciones 
AgustinianaSj págí^. 157-62. 

— P. Jorde, pág. 256. 

Córdoba (Fr. Francisco Lucas de). 

Copiamos del P. Jordán: «El P. Maestro Fr. Francisco Lucas, natural de Cór- 
doba, e hijo del convento de Perpiñán, varón doctísimo y de mucha virtud. Fué ca- 
tedrático de la Universidad de Perpiñán por los años de 1580. Aunque era célebre 
teólogo, la devoción y humildad le detuvieron para que no imprimiese materias de 
Teología, y le hicieron componer un libro admirable de la vida de San Guillermo, 
Duque de Aquitania, que imprimió el año 1580 en Perpiñán, donde murió cerca de 
los años 1596. Hace mención de este insigne varón el P. Mtro. Herrera en su Alpha- 
hetum, tomo II, pág. '_3.x. En este lugar se llama a nuestro autor Fr. Lucas de Cór- 
doba, y se dice de la Vida de San Guillermo que se imprimió en 1588. En el mismo 
Alphabetum, pág. 251 del tomo I, se encuentra otro artículo encabezado con el nom- 
bre de Fr. Francisco Lucas de Córdoba, cuya obra, la Vida mencionada, se impri- 
mió en 1589, y es indudable que el P. Herrera redactó ese artículo con dicho libro a 
la vista. Nicolás Antonio reprodujo exactamente los dos artículos del Alphabetum 
en las págs. 439 y 16 de los tomos I y II respectivamente, y por lo tanto no hay por 
qué aducir sus textos. 

El P. Massot, pág. 286, apoyado en los manuscritos del P. Carreres, a lo que pa- 
rece, consigna el año 1580 para la impresión de la obra citada, llama al autor Fr. 



88 



CÓRDOBA 



Francisco Lucas y le hace catedrático de la Universidad de Pcrpiñán por los años 
de 1580. Torres Amat, pág. 354, repiíe lo mismo, cambiando el sobrenombre Lucas 
por Lliich. El P. Ossinger, pág. 267, le llama F^r. Lucas de Córdoba, dice que fué hijo 
de hdbito del convento de Córdoba y que perteneció a la Provincia de Andalucía; 
con respecto a la impresión de la Vida de San Guillermo copia el artículo de Nico- 
lás Antonio, en que se afirma haber sido impresa en 1588. 

Vista la divergencia de los autores que tratan del escritor que encabeza estas 
líneas, así con respecto al nombre que le dan, como a la fecha de la impresión de su 
libro, creemos que ningún testimonio puede aducirse para esclarecer la verdad de» 
todo ello como la portada del mismo libro, en la cual aparecen con claridad esos 
detalles y el de que el P. Córdoba era solamente Predicador de la Orden. Esto úl- 
timo nos hace sospechar de los títulos que le dan los PP. Massot y Jordán, porque 
es extraño que si era ya Maestro y catedrático de Teología en 1580, no lo expresara 
en la portada el 1589. He aquí la obra en cuestión: 

Libro de la maravillosa y prodigiosa vida del bienaventurado San 
Guillermo, fraile del Orden de San Agustín. Donde se trata como san 
Guillermo renuncio el mundo, y se aparto a un desierto, y hizo terrible 
y áspera penitencia: y el trance y remate de su muerte y los milagros 
que hizo. Colegido y recopilado de diversos authores por el muy Reve- 
rendo padre fray Francisco Lucas de Corduba, predicador del Orden 
de San Agustín. Dedícalo al muy Illustre Señor Don Guillem de Ciste- 
rra, y de Sancta Eugenia, Gobernador por la Real Magestad del Rey 
don Felipe nuestro Señor en el Condado de Rosellon y Cerdeña. En Per- 
pinyan Impreso en casa de Sansón Arbus, año de 1589. 

8.° de 4 hs. s. n. de prels. y 119 foliadas de texto. 

Los preliminares comprenden lo siguiente: Aprobación de D. Francisco Nava- 
rro, Doctor en Sagrada Teología, y de Fr. Antonio Pujor, carmelita.— Lie. de Ono- 
fre Mesdamont, Vicario General en Sede vacante. — Dedicatoria, con^tres sonetos 
de Mosen Miguel Audet a San Guillermo, de Mosen Mateo de Villafranca al autor 
del libro y el tercero «A su muy Illustre Señoría, Hieronymo Jordán y de Robion, 
Notario.» 

Noca delP. Nicolás Concetti de un ejemplar del libro existente en la Biblioteca 
Angélica de Roma. 

Córdoba (Fr. José de). 

Nació en Avila, siendo sus padres 
Vicente de Córdoba y Lucía de Avila, 
y profesó en el convento de Salamanca 
a 10 de Marzo de 1599, en manos del 
P. Juan Ursuaran, Subprior a la sazón. 
Al margen de su profesión tenía esta 
nota: «Fué hombre doctísimo. Lector 
de esta casa y del colegio de Vallado- 
lid, Secretario de Provincia, Rector del 
colegio de Valladolid, Prior de Dueñas 
y de esta casa. Será Provincial según 
merece.» Por lo qne toca al Priorato de 
este convento, añade el P. Vidal, es así 
que fué electo para él el año de 1630, y 
que fué hombre muy docto lo contesta 



el M. Herrera en su Alphahetiim, I- 
491, diciendo, como también el erudito 
D. Nicolás Antonio, que escribió y pu- 
blicó varias obras. 

Fuera de estos datos biográficos con- 
signados por el P. Vidal, encontramos 
algunos más en la documentación co- 
rrespondiente al convento de Burgos, 
donde residía en 1611; en 1636 le vol- 
vemos a encontrar allí con título de 
Maestro, y continuó residiendo en la 
misma casa hasta el 1641; en 1644 figu- 
ra otra vez con título de Visitador, 
formando parte de aquella comuni- 
dda. 



CÓRDOBA 



89 



Se le atribuyen las siguientes obras impresas: 

1. Sobre la Suma de Sto. Tomás.- 4 tomos. 

2. Sermones de Adviento y Cuaresma. 1042.-2 tomos. 

Con respecto a la impresión de estas obras no existe más que el testimonio del 
P. Herreríi, a quien se refiere Nicolás Antonio; pero véase en qué términos se ex- 
presa: «Josephus de Córdoba, Sacr?e Theolo^iíE xMagister, noster in Salmanticensi 
schola olim condiscipulus, semper amicus, in scholasticis studiis assidue versatus, 
et non mediocriter peritus; jugi studio et indefesso labore in partes D. Thomae 
tom. 4. et Sermonum de Adventu et Quadragesimalium tom. 2. an. 1612. in lucem 
proferri jussos, ad posterorum utilitatem elucubravit.» Nicolás Antonio interpretó 
este texto afirmando que efectivamente se imprimieron los tomos enumerados, sin 
alegar un dato más a las palabras del P. Herrera, el cual, a nuestro entender, sólo 
expresa que se ordenó al P. Córdoba en 1642 publicar las obras de reíerencia. 

-Nicolás Antonio, 1-804. -P. Vidal, 11-3.— P. Ossinger, pág. 267. 



Córdoba (Fr. Martín de). 

Acerca de este insigne religioso dejó 
escrito el Bto. Orozco en su Crónica lo 
que sigue: «También quiso nuestro se- 
ñor sacar obreros para su viña, que es 
la santa iglesia, eligiendo doctores de 
nuestra España, varones de gran ejem- 
plo y de maravillosa ciencia. Uno de 
los cuales fué fray Martín de Córdoba, 
doctor famoso. Este sabio varón fué 
gran predicador, e hizo gran provecho 
en las ánimas, enseñándoles el camino 
del cielo y persuadiendo al aborreci- 
miento del mundo. Dejó muchas y muy 
útiles obras escritas. Sobre el Génesis 
hizo un libro que se dice Exameron. 
Quiere decir: de las obras de seis días 
que Dios obró. Sobre las epístolas de 
sant Pablo escribió comentarios, y 
cuestiones. Declaró el apocalipsi, libro 
bien dificultoso de entender. Escribió 
lógica y filosofía, y fué muchos años 
catedrático en Salamanca y en Tolosa 
de Francia. Cosa es muy digna de no- 
tar la grande humildad de este siervo 
de Dios y gran ejemplo que dio de su 
religión. Que como fuese rogado del 
rey don Enrique para que anduviese 
con él en la corte, le suplicó que no se 
lo mandase porqae no era para él más 
de su monasterio y su celda. Bien pa- 
rece tener menospreciado el mundo 
quien tal favor y confianza de tener 



prelacias menospreció. También hizo 
un libro que intituló a la reina doña 
Isabel. Este fué en romance; llámase 
Vergel de nobles doncellas. Otro hizo 
de alabanza de la virginidad para reli- 
giosas.» 

En un Catálogo de los hijos ilustres 
del convento de Salamanca, impreso 
por los años de 1608, se dice del P. Cór- 
doba que fué hijo de hábito de dicho 
convento, pero el P. Herrera prueba 
que fué del de Córdoba por el siguiente 
texto del General Agustín de Roma, en 
el que, dándole licencia para leer al 
Maestro de las Sentencias en Salaman- 
ca con fecha 4 de Agosto de 1420, se 
expresa de este modo: «Concessimus 
Fr. Martino Alphonsi Lectori Provin- 
ci3e Castellaa, filio Conventus Cordu- 
bensis, quod possit legere Sententias in 
nostro Conventu Salmantino, cum illis 
gratiis et exemptionibus, quibus Bac- 
chalarii formati gaudere solent, dum- 
modo tamen Provincialis dictse Provin- 
ci2e et Magistriipsius sint de hoc con- 
tenti.» No sabemos de qué linaje fuese, 
prosigue el P. Herrera, mas es presu- 
mible perteneciera a los nobles Seño- 
res de Alcaudete, de una de las casas 
más ilustres de Córdoba, en la que pa- 
rece ser que era muy ordinario el 
nombre de Martín Alfonso (1). 



(1) No obstante llamarse Fr. Martín Alfonso, como parece y así le denomina el P. Herrera, a quien si- 
guieron Nicolás Amonio, P. Vidal y otros, debe prevalecer el nombre de Fr. Martfn de Córdoba. Así le Ha- 



90 CÓRDOBA 

En 25 de Marzo de 1424 el General convento de Valladolid, y en 7 de Junio 
de la Orden antes mencionado conce- de 1476 le encargó el gobierno de la 
dio al P. Córdoba que pudiese recibir misma casa. Ningún dato más aparece 
el grado de Lector en Zaragoza, que- en los Registros generales de la Orden, 
dando luego de Lector conventual en que haga referencia al P. Córdoba, por 
Salamanca. El General Gerardo de Rí- lo que calcula el P. Herrera que debió 
mini le creó Bachiller en 13 de Enero de morir en ese mismo año en Valla- 
de 1431 y le dio Hcencia para que se gra- dolid. Así lo escriben también otros 
duase de Maestro en la Universidad de cronistas. El P. Portillo y Aguilar ase- 
Tolosa, donde expHcó algunos años, gura que, según una nota de un libro 
EraVicario General de la Observancia del convento de Valladolid, pasó a 
en el convento de Salamanca a 11 de mejor vida el 5 de Julio, sin expresar- 
Mayo de 1443. Por orden del Rmo. Pa- se el año. 

dre Guillermo Bechio, de 15 de Abril Hemos visto el elogio que de su sa- 
de 1461, pasó de conventual a Tolosa, ber y virtud escribió el Bto. Orozco. 
y después presidió los Capítulos de la Algunos autores dicen que fué pro- 
Provincia de Castilla celebrados en puesto para el Obispado de Badajoz, 
1465, 1468, 1471 y 1473. En 1469 tuvo dignidad que no aceptó. Dícese tam- 
graves cuestiones con el P. Antonio de bien que tuvo grande influencia con el 
Córdoba, segunda vez Provincial de Condestable de Castilla, D. Alvaro de 
Castilla, de las que apeló al General y Luna, a quien dedicó su obra De prós- 
obtuvo una sentencia favorable en el pera y adversa fortuna. Finalmente, 
pleito. En 1470 el Rmo. P. facobo de hay quien le da el título de Beato atri- 
Aquila le nombró Vicario General del huyéndole algunos milagros. 

Sus valiosos escritos quedaron en el convento de Vi^lladolid, y viéndose los re- 
ligiosos en un tiempo muy necesitados, los empeñaron a los PP. Benedictinos de la 
misma ciudad. El P. Román dice que poseían estos Padres el que queda citado, 
De próspera y adversa fortuna. Con respecto a esta y las demás obras del P. Cór- 
doba he aquí los datos que hemos podido reunir. 

1. Comentario sobre el Génesis, con el título de Exameron: sive de operibus 
sex dierum. 

2. Comentarios sobre el Apocalipsis de San Juan. 

3. Comentarios y Cuestiones sobre las Epístolas de San Pablo. 

Ambrosio de Morales, en su Viaje, pág. 9, al hablar de los libros notables que 
poseían los PP. Benedictinos de Valladolid, escribe lo siguiente con referencia al 
P. Córdoba: «Un libro antiguo de mano en papel grueso: es Sobre las Epístolas de 
San Pablo, y escribiólo el M. Fray Martín de Córdoba, de la Orden de San Agus- 
tín, y dice al principio como lo escribió leyendo en Tolosa el año MCCCCLXl.» 

man las antiguas crónicas, él mismo en sus obras no se da otro nombre, y los bibliógrafos modernos le citan 
de ese modo, sin mencionar para nada el sobrenombre Alfonso, porque el propio autor no le escribió en nin- 
guna de sus producciones conocidas. Ramírez de las Casas incluye la biografía de nuestro religioso en su 
obra Hijos ilustres de la provincia de Córdoba, llamándole, Fr. Martín Alfonso de Córdoba; no cita fuente 
alguna de donde toma los datos, extractados, al parecer, de los PP. Román y Herrera; tuvo presente quizá 
al primero, por más que pudo también servirse de Nicolás Antonio que cita al P. Román al tratar del para- 
dero de ¡os manuscritos del P. Córdoba, único autor aducido al hablar de sus obras, pero, como hemos dicho, 
sin que aparezca para la nota biográfica escritor alguno que la autorice. 

En el articulo dedicado al P. Alfonso de Córdoba, hemos anotado el error en que algunos bibliógrafos 
han incurrido al catalogar bajo un solo nombre, Alfonso Martin de Córdoba, las obras escritas por ambos 
autores, Alfonso de Córdoba y Martin de Córdoba. De ahí es que se atribuya a éste en no pocas historias de 
la Filosofía o de las ciencias en Espafla la introducción del nominalismo en nuestras Universidades de Al- 
calá y Salamanca, lo cual no tuyo lugar hasta principios del siglo XVI. Nótese que en vez de Martín Alfon- 
so le llamamos ahora Alfonso Manín de Córdoba, para que se note más U equivocación de los PP. Ossinger 
y Lauíeri. 



CÓRDOBA 91 

En nota puesta a este lugar, el P. Fiórez consigna algunos datos biográficos del 
P. Córdoba, apunta lo que con respecto a sus libros dejó escrito el P. Román, y con- 
cluye que los PP. Benedictinos no conservaban ya en su tiempo más que el códice 
de qae se trata, intitulado: Commentaria super Epístolas Pauli, según los PP. He- 
rrera, Elsio y Curcio, 

La noticia de Morales se encuentra reproducida en Beer, Handschriftenschatse 
Spaniens, pág. 538. 

4. Lógica y Filosofía. 

5. Alabanza de la virginidad, para religiosas. 

6. Compendio de la Fortuna. 

Al fin: Aquí se acaba el Compendio de la Fortuna. Copilado por frey Martin de 
Cordova, en Theologia maestro: Deo gratias. 

M.S. en fol. de 82 hs. numeradas por Gallardo. Letra del siglo XV. No se sabe 
si es original o copia. Tiene signaturas. 

El referido Gallardo da una descripción del códice, reproduciendo la carta de- 
dicatoria que va al principio y los epígrafes délos capítulos en que se divídela 
obra, en los dos libros de que consta. 

He aquí copiada la nota de dicho bibliógrafo. 

«Illustrissimo e muy noble e poderoso Sr. D. Alvaro de Luna, maestro de la ca- 
ballería de Santiago, e condestable de Castilla: El su humilde e devoto servidor fray 
Martin de Córdoba, maestro de teología fraire de Sant Agustín, con toda subiecion 
se ofresce a todo agradable servicio. El esplendor de vuestras virtudes claras, que 
non solamente luce en las propincas regiones, mas aun en las remotas por fama 
predicadas reberbera, me inclinó e dio afición a vos facer de mi poquedad algún 
servicio. E como hombre que fui dado a letras e alcancé algund poco de scíencia, 
quise desto al vuestro ingenio celestial estudiosamente servir, copilando un breve 
compendio que fablase de la fortuna, asi natural como practico e moral. El cual 
ofrezco a vuestra alta magnificencia, confiando que si algo fuere escripto non debi- 
damente, que vuestra penetrable sotileza lo podrá enmendar, e vuestra benigna 
clemencia al autor prestará venia. Pues acepte la circunspección del magnánimo 
señor los sobdurosos trabajos de su devoto e capellán, e de lo bien dicho demos 
gracias al Dios de la alta e instrítable fortuna. E lo menos bien dicho la sutlercia 
corrija e con acostumbrada benignidad lo suporte. Espero que este compendio no 
tanto merezca de autoridad por lo que contiene, cuanto por ser don a vuestra 
famosa serenidad destinado, la cual conserve el Altísimo por grand duración de 
tiempos. Amen.» 

La tabla de los dos libros en que se divide la obra es la siguiente: 

«El primero libro contiene 18 capítulos sanct Agustín e Boecio, e segund la 

e trabtan lo que se sigue: verdad. 

Cap. priniero. Asigna las causas, se- Cap. VIH, Declara si el mundo se ri- 

gund los naturales, e con cuales se tiene ge por Providencia divinal, por qué los 

fortuna. buenos son malfadados, e los malos por 

Cap. 11. Cuenta las causas, segund el contrario, 

los morales, para ver qué cosa es for- Cap. IX. Cómo el natural e el moral 

tuna. tratan de buena fortuna, e cómo la bue- 

Cap. III. Cuántas maneras se toma na fortuna ayuda a la felicidad, 

caso, e qué es caso, segund Aristótiles. Cap. X. Cuántas maneras hay de fe- 

Cap.IV. Qué es caso, segund Boecio. licidad, e a cuál de aquellas es más o 

Cap. V. Tira la dubda de la prescien- menos anexa la fortuna, 

cía divinal, que parece empachar el caso Cap. XI. Fabla mas especialmente de 

e la fortuna. buena fortuna, poniendo tres opiniones 

Cap. VI. Declara qué cosa es fado, della, e repruébalas, e pone la verdade- 

segund dos famosas opiniones. ra en que está buena fortuna, segund 

Cap. Vil. Qué cosa es tado, segund Aristótiles. 



92 



CÓRDOBA 



Cap. XII. Que aunque la buena for- 
tuna non sea bienquerencia divinal, em- 
pero reduce a tal bienquerencia. 

Cap XIII. Por que unos hombres son 
bien fortunados e otros no, que esto non 
viene por Providencia ni por arte. 

Cap.. XIV. Que non son bien fortu- 
nados por bienquerencia divinal, como 
por causa inmediata, mas por natura. 

Cap. X V. Destruye la opinión que de- 
cia que fortuna tiene causas determina- 
das, aunque non viene a nuestra noticia. 

Cap. XVI. Segund cuales ímpetus el 
hombre es bien fortunado. 

Cap. XVII. Distingue las potencias 
del ánima. 

Cap. XVIII. De las propiedades de la 
buena fortuna, y cuántas maneras hay 
della. 

Fol. 41: Aquí se acaba el primero li- 
bro de Fortuna, e comienza el segundo 
libro, que destiende a la plática de For- 
tuna. Contiene 20 capítulos, e son de lo 
que sigue: 

Cap. primero. De cómo pintan la for- 
tuna, según Livio e Séneca, E declara 
cómo la pintaban mujer, por qué asen- 
tada en carro, e por qué la tiraban pala- 
frenes. 

Cap. II Como declara otras tres con- 
diciones de la pintura, por qué tiene dos 
caras, e por qué ciegas, e por qué bra- 
zos breves. 

Cap. III. Pinta la fortuna e la pobre- 
za, segund Francisco Petrarca e Juan 
Bocatio, e explica la pintura. 

Cap. IV. De las propiedades de la po- 
breza, e fabla de dos, es a saber que es 
al hombre natural e pastient e por con- 
trario fortuna. 



Cap. V. Como la pobreza es alegre e 
segura, e por contrario fortuna. 

Cap. VI. Como la pobreza es tempra- 
da engeniosa, e por contrario la fortuna. 

Cap, VII. Por qué hay dos fortunas, 
es a saber próspera e adversa. 

Cap. VIII. Prueba por cinco propie- 
dades de la adversa, e cinco contrarias 
de la próspera, que la adversa nos es más 
provechosa que la próspera. 

Cap. IX. Trae otras razones de Séne- 
ca, fundadas en el divinal regimiento, 
para probar eso mesmo. 

Cap. X. Trae enjemplos para probar 
eso mesmo. 

Cap. XI. Muestra que non es bien 
examinado en virtudes, el que non es 
probado en paciencia; ca es fundamento 
de toda virtud. 

Cap. XII. Trae razones nuevas mez- 
cladas con enjemplos a probar que es 
mejor la áspera fortuna que la blanda. 

Cap. XIIL Enjemplo de varones ilus- 
tres, que ninguno non debe confiar en 
los falagos de la fortuna. 

Cap. XIV. Enjemplos para no deses- 
perar en los golpes de la izquierda for- 
tuna. 

Cap. XV. Da consejos a los que fala- 
ga fortuna con favor de altos señores. 

Cap. XVI Da consejos a los que fa- 
laga con riquezas. 

Cap. XVII. Da consejos a los que 
alza con grand señorío. 

Cap. XVIII. Da remedios a los que 
fiere por enfermedad. 

Cap. XIX. Da remedios a los que es- 
panta con amenazas. 

Cap. XX. Da remedios a los que qui- 
tó de sus riquezas. 



Continúa Gallardo reproduciendo el principio de la obra y varios trozos de la 
misma que no creemos necesario trasladar aquí. No se indica dónde fué examinada 
ni se sabe al presente en qué biblioteca o lugar se encuentra. Probablemente el có- 
dice visto por aquel bibliógrafo es el mismo de que da cuenta el P. Méndez en su 
Tipografía española, el cual, según refiere este autor, existía en la villa de Arenas 
en la librería del Smo. Sr. Infante D. Luis de Borbón.— V. Gallardo, 11-569 -V. lo 
que se dice arriba citando al P. Román. 

Nicolás Antonio en su Bibliotheca vetus, pág. 307 del tomo II, publica una nota 
bastante completa de las producciones que quedan reseñadas del P. Córdoba; cita a 
los autores que le sirvieron de base para formarla, que fueron, Panfilo, el P. Ro- 
mán, Bto. Orozco y el P. Herrera, 

7. De Mislica et vera Theologia. 

En nota de Floranes a la Tipografía española, del P. Méndez, al tratar de una 



CÓRDOBA 93 

edición del libro Cnnonis Missc interpretatio, hecha en Salamanca el 1499, se dice 
que el autor cita, entre otros, «al célebre Martín de Córdoba (Agustiniano), In libro 
de Mística et vera Theologia » El P. Méndez con motivo de esta nota añadió otra 
bibliográfica del P. Córdoba, y a continuación dio noticia de algunas de sus obras, 
entre las cuales se cita de Próspera y adversa fortuna, de hi que se reproduce el 
prólogo y final del último capítulo. Prosigue el P. Méndez hablando de los escrito- 
res que tratan del P. Córdoba, y concluye: «Ninguno de estos cronistas y bibliote- 
carios menciona el libro que queda citado: De Mística etvera Theologia».-V, la 
nota referida en la pág. 122, segunda edición de la Tipografía. 

8. Nicolás Antonio en su Bibliotheca vetus, pág. 372 del tomo II, escribe este 
artículo que reproducimos: 

«Martinus de Corduba, magistri ornatus titulo, scripsit librum Diversarum his- 
toríarum, quem laudat Ferdinandus Mexia in suo Nobiliario lib. I. cap. 76.» 

Evacuada la cita, resulta exacta al fol. Ixxvj de la obra de Mejía (edición de Se- 
villa de 1492). Dice éste: «maestro mjñ de cordoua eñl lib. llamado, d' diuersas isto- 
rias. dize q marqs en latin dize marchió...» 

Hemos dicho arriba que el P. Córdoba se llamaba y firmaba Martín de Córdoba 
sin el aditamento de Alfonso, razón por la cual incluímos este número en su nota 
bibliográfica, si acaso la obra citada le perteneciera, pues a más de concordar el 
nombre del autor con nuestro Agustino, se le da el título de Maestro que efectiva- 
mente llevaba. Nicolás Antonio le dedicó un artículo por separado apoyado única- 
mente en la cita de Mejía, sin añadir otros pormenores acerca del autor ni tampoco 
de la obra. 

9- Jardín 1 de las no j bles don | zellas. 

(Compuesto por Fray Martin de Cordova Maestro en Santa Teolo- 
gía de la Orden de San Agustín.) 

Un vol. en 8.° mayor que consta de 64 hojas sin foliar, signaturas A-H de 8 hojas 
cada una, 29 líneas por columna, letra gótica, iniciales, grabados, filigrana la mano 
y estrella. Portada xilográfica dividida en 4 líneas. 

A la vuelta de la portada comienza la tabla que termina en la hoja 2.^: en la hoja 
A-III comienza el texto que termina con el colofón siguiente: 

C Aquí pongo fin muy preclarissima Pricesa, a este | tratado inti- 
tulado: Jardín de nobles donzellas, e si en j lo por mi dicho algüos he- 
rrores se hallaren: lo q no du ] do, humildemente suplico sea acatada la 
gana de mi de | seo de su seruicio tuuo e tiene, e no ami rudeza de 
inge I nio quedando prostrado sus manificas manos besando. 

U Fue impresa la presente obra por Juan de bur ) gos, en vallado- 
lid a. XI. dias del mes de nouiem ' bre, del año de quinientos años. A loor 
e gloria I de nuestro saluador e redemptor Jhesu cristo^ e | déla glorio- 
sa virgen Maria. | Deo gratias. 

Papeleta facilitada por Vindel al P. Eduardo Navarro y conservada por el Pa- 
dre Ignacio Monasterio, el cual generosamente la ha puesto a nuestra disposición. 

Amador de los Ríos, al tratar de varias obras escritas contra la corrupción de 
costumbres que dominaba en la Corte de Castilla en la segunda mitad del siglo XIV, 
dice que, movido acaso de instancias y recomendaciones de la Reina Isabel de Por- 
tugal, madre de Isabel la Católica, «sacaba a luz el agustiniano Martín de Córdoba, 
respetado profesor de la Universidad salmantina, sus Alabanzas de la virginidad 
y su Vergel de las nobles doncellas». Y en nota añade: «Hace de estos libros seña- 
lada mención D. Nicolás Antonio, elogiando a su autor sobremanera. El Vergel de 
las nobles doncel/as fué escrito para educación de la Infanta Dña. Isabel, después 



94 



CÓRDOBA 




Reina Católica. Este y otros tratados análogos debían dar por resultado la educa- 
ción de aquella yran Reina y en la esfera de las letras el bellísimo libro de la Per- 
fecta Casada, debido en el siglo XVI al Maestro l^eón.»—JJisíorta crítica de la Li 
ter atura española, pág. 266 del vol. VI. 

El P. Martin de Córdoba fué incluido por la Academia Española en el Catálogo 
de las autoridades de la lengua, por su estilo clásico y castizo. 



CÓRDOBA 95 

— tí Jhrdin délas no ] bles donzellas. 

Al fin: C A loor y gloria de nuestro señor Jesu | xpo: ^ de su bendi- 
ta madre. Acá | bose la presente obra a. XX. | dias del mes de Julio: 
I a costa de Jua de es | pinosa: merca | der de li- | bros. | Año del 
nascimieto de nro saluador [ Jesu xpo de. M. z- D. y xlij años. | |^ | 
Laus Deo. 

4.°, letra gótica, 48 hs. s. n., signatura A-F. 

Portada, según se ve en el facsímile.— Vta.: Tabla de los capítulos.— Folio iij: 
Prólogo, que es la dedicatoria a la Reina Católica.— Fol. A iiij: Texto que acaba en 
el frente de la última hoja, al pie de la cual está el colofón, y en el verso eJ. escudo 
del impresor. 

Este tratado se divide en tres partes: 1.* de la generación de la mujer; 2.* habla 
de las condiciones de la mujer; y 3.* cómo se han de promover las dueñas al bien 
por los ejemplos de las pasadas. 

Fol. A. iij: 

Tratado q se intitula Jardín de nobles dózellas Copílado por fray Martin de 
Cordoua de la orden de santo agustin, maestro en sancta theologia. Dirigido a la 
yllustrissima y muy poderosa Señora la reyna doña Isabel señora nuestra hija legi- 
tima e progenita del clementissimo, e d'resplandeciente memoria: el Rey don Jua. 
postrimero deste nombre. 

fj Comienza el prohemio. 

La muy clara, e serenissima señora doña Isabel de real simiente procreada, yn- 
fanta legitima heredera d'los reynos de Castilla e león. El su humilde seruidor fray 
Martin de cordoua de la orden de sant agustin: Maestro en sancta theologia: con toda 
reuerencia se inclina a los pies de su imperiosa magestad, besando aquellas manos 
dignas de regir las riendas deste reyno, y sobre mis hinojos cayendo con toda sup- 
plicante deuocion. Algunos señora menos entendidos y por ventura no sabientes 
las causas naturales e morales, ni reuoluiendo las crónicas de los pasados tiempos 
auian a mal quando algún reyno, o otra policía viene a regimiento de mugeres. 
Pero yo como abaxo dixe, soy de contraria opinión. Ca del comienco del mundo 
fasta agora, vemos que dios siempre puso la salud en manos de la fembra, porque 
donde nascio la muerte d'alli se leuantase la vida.., 

Assi como leemos del libro de donde vino la dapnacion: que del mismo vino la 
salud, es a saber d'l árbol de la cruz. E muchos pueblos e reynos fueron librados 
por muger e bien regidos. Como si plaze a dios parescera en el processo deste tra- 
tado. Por lo qual aunque nos deuamos doler del illustrissimo varón hermano vues- 
tro: por quanto lo perdimos. Pero d'otra parte el dolor se amansa quando vemos la 
noble infancia vuestra: que en la edadad {sic) q es tiene tal olor d'florescientes vir- 
tudes. Las quales muestran q quando el fruto sera maduro: terna perfecto dulzor 
de granes costumbres... 

Donde señora quise tomar este trabajo de hazer una breue escriptura: q hable 
de la generación e codició e copusicio de las nobles dueñas.' En especial de aque- 
llas q son o esperan ser reynas: esperando por este trabajo de solo dios galardón. 
Por el qual los reyes reynan: e los siervos son dignos d'ser reyes. Allegóse a esto 
la gran benouolencia q oue a mi señor de gloriosa memoria el rey do Alfóso vFo 
hermano: e la gran deuocion q el mi tenia: por su dulce e real clemencia.» 

Cap. X: «...La muger que se pinta en todo es contraria al crucifixo. El qual pri- 
meramente tiene la cabeza espinada: e esta lleva la cabeza con grandes tocas vo- 
lantes: e los cabellos muy rutilantes: Nuestro señor tiene toda la cara ensangrenta- 
da: esta la lleva bien arrebolada. El tiene los ojos llorantes: ella los tiene con al- 
cohol cintillantes. El siente hedores del lugar donde estaba crucificado: que era 
calvarle locus. Esta ni le queda almizque, ni algalia ni otros olores provocativos. 



% CÓRDOBA -CORENE 

El tiene la boca llena de fiel e vinaijre: esta busca mil golosinas para satisfazer a su 
gula. Nuestro señor tiene las manos enclavadas: esta las lleva alheñadas e de guan- 
tes bien dotadas. Nuestro señor tiene los pies con clavos atados, esta grandes cha- 
pines calcados. El tiene saya de acotes, tu tienes cortapisas e pellotes.» 

Pérez Pastor, núm. 28, La Imprenta en Medina del C«m/)o.— Nicolás Antonio, 
lugar citado, donde da cuenta de haberse impreso la obra en 1542, pero no dice en 
qué imprenta. 

El ejemplar descrito existe en la Biblioteca Nacional, R. 9.717. 

De los demás autores citados, véanse Bto. Orozco, Crónica, fol. Lili v.— P. He- 
rrera, Historia del convento de Salamanca, pág.5X.—F. Vidal, 1-43. — Panfilo, Chro- 
nica, fol. 87 v.-P. Graciano, pág. 134.— P. Gandolfi, pág. 259. -Vidal y Díaz Memo- 
ria, pág. 393. 

Córdoba (Fr. Pedro de). 

Oración fvnebre en las exeqvias qve a la Catholica Magestad del 
Rey Phelipe Tercero nuestro señor, hizo el Excellentissimo de Priego 
en su Villa de Montilla, en diez y ocho de Mayo deste Año de 1621. 
Por el Padre Maestro Fray Pedro de Cordoua Cathedratico de Es- 
criptura del Conuento de Sant Augustin de Seuilla. Al Excellentissi- 
mo Señor Don Alonso Fernandez de Cordoua y Figueroa Marques de 
Priego y de Montaluan, y señor de la casa de Aguilar. {Adorno tipo- 
gráfico) Con licencia del Ordinario impresso en Cordoua en la empren- 
ta de la biuda de Barrera. Año de 1621. 

4." de 2 hs. de prels. y 9 paginadas en una cara de texto. 

Port.— V. en bl.— Lie. del Provincial Fr. Pedro de Góngora. Córdoba, 26 de 
Mayo de 1621.— Aprob. de Fr. Juan de iMendoza, agustino. Sevilla, 29 de id. id.— De- 
dicatoria. —Texto. 

— Valdenebro, núm. 108. 

Córdoba y Recalde (Fr. Pedro de). 

Profesó en el convento de Lima el 8 progresos en las ciencias han quedado 

de Abril de 1631. en la memoria de estos tiempos en 

Carvajal y Vargas en su libro, Glo- prueba de su raro ingenio. Malogróse 

rias del Perú, fol. 113, le dedica el si- en edad temprana y los literatos han 

guíente párrafo: «Fué Rector del Colé- tenido la poca suerte de no ver impre- 

gio de San Ildefonso y Calificador del sos sus escritos.» El P. Monasterio dice 

Sto. Oficio. El P. Córdoba y Recalde también del P. Córdoba, que fué Maes- 

es aquél célebre limeño que siguió con tro en Artes y Doctor teólogo por la 

tanto honor las oposiciones a cátedras Universidad de Lima, Vicario provin- 

en la Universidad de Lima, y por sus cial y Maestro dentro de la Corpora- 

repetidos triunfos se le dio el renombre ción. V. la pág. 249 de la obra, Reatet- 

Siempre vencedor y nunca vencido, do de la inauguración del templo de 

Consiguió la de Artes a los 18 años y San Agnstin de Lima. 
la de Prima a los 25 de su edad; sus 

V. también la Crónico del P. Torres, pág. 237, de donde sacaron en parte sus 
noticias los autores citados, y la del P. Vázquez, cap. 4 del libro I. 

Corene. 

Pseudónimo del P. Tombo, con el cual salieron a luz muchos trabajos suyos 
en la prensa de Manila. 



CORNEJO 



97 



Cornejo (Fr. Francisco). 

Hijo del Ldo. Francisco Cornejo y 
de Ana de la Vega, vecinos de la villa 
de Benavente, provincia de Zamora, 
vistió el hábito de San Agustín en el 
convento de Salamanca, haciendo su 
profesión religiosa el 2 de Enero de 
1576 en manos del P. Prior Juan de 
Guevara. Poco después debió de ser 
trasladado a Valladolid, pues al fun- 
darse el colegio de San Gabriel en 1578 
fué contado entre los colegiales que ha- 
bían de cursar Teología, en conformi- 
dad con lo dispuesto por la fundadora, 
la cual exigía además que de los elegi- 
dos se hiciesen antes informaciones de 
limpiesa de sangre. Se graduó de Ba- 
chiller en Teología en la Universidad 
de Salamanca el 12 de Julio de 1596 y 
de Licenciado el 7 de Abril de 1598. 
Consta de las informaciones que en- 
tonces se hicieron que llevaba j^a ex- 
plicando Teología diez u once años. 
Obtuvo por fin el grado de Maestro en 
26 de Julio de 1598. 

A fines del año 1600 el P. Domingo 
Báñez dejó de leer la cátedra de Prima 
de Teología (1) y debió de ser nombra- 
do para substituirle el P. Cornejo. Con 
fecha 27 de Noviembre de 1601 renun- 
ciaron las cátedras de Escoto y de Sto. 
Tomás los PP. Dominicos Fr. Pedro de 
Herrera y Fr. Pedro de Ledesma; el 
P. Cornejo se presentó a oposiciones 
a la de Escoto y la ganó contra los 
opositores Mtro. Pedro Ramírez de 
Arroyo, Mtro. Fr. Juan de la Estrella, 
trinitario, Dr. Gregorio de Sagredo y 
el Dr. Quiroga; tomó posesión de la cá- 
tedra el 15 de Diciembre del año expre- 
sado. El 7 de Septiembre de 1604 ascen- 
dió a la de Sto. Tomás y, según el P. Vi- 
dal^ a la de Filosofía moral en 23 de 
Junio de 1607. En 1608 obtuvo la de Du- 
rando y, por muerte del P. Márquez, en 
1621 ganó en las oposiciones la de Vís- 



peras de Teología. Pretendió la cáte- 
dra de Prima en 1626 contra el P. Ba- 
silio Ponce de León, pero la llevó éste. 
El año siguiente de 1627 jubiló en la de 
Vísperas, y muerto el P. Ponce de 
León en 1629, consiguió la de Prima en 
la cual también jubiló, como se verá al 
final de este artículo. 

Desempeñó en varias ocasiones los 
oficios universitarios de Examinador 
de Artes, Visitador de la Librería y del 
Hospital de la Universidad y en repe- 
tidos Claustros figura como Vicecan- 
celario o Vicescolástico. Fué además 
Diputado muchos años, y Cancelario 
en dos ocasiones. 

Dentro de la Provincia fué Prior del 
convento de Salamanca en 1600, renun- 
ciando el oficio después de ejercerlo 
medio año poco más; Definidor en va- 
rios Capítulos, y con tal carácter presi- 
dió los celebrados en Madrigal el 1615, 
.1633 y 1638; en el citado de 1615 y en 
el de 1624 fué elegido Provincial de la 
de Castilla, gobernándola con gran 
acierto y prudencia, como era de espe- 
rar de su probada virtud \ muchas 
letras. 

Varias veces fué llamado a la Corte 
para saber su opinión acerca de mu- 
chos negocios de Estado, y en premio 
de sus servicios Felipe IV le propuso 
en 1632 para Obispo de Almería, dig- 
nidad que no aceptó por su avanzada 
edad. Falleció en el convento de Sala- 
manca a los ochenta años de edad el 
30 de Agosto de 1638. En la losa de su 
sepulcro se grabó el siguiente elogio: 

Magist. Fr. Franciscus Cornejo, hu- 
jMS ProvincicB bis Prcesul; bis S cholee 
Cancellarius; qtiinqiiies ab ScotiCathe- 
dra itsqne ad pnmariam, tum trium- 
phans, tmn acclamatus , inoffensus; 
bis emeritus Antecessor; electus Alme- 



(1) El P. Báñez no jubiló en la cátedra de Prima, como erróneamente se dice en La Ciencia. Tomista^ 
pág. 207 del núm. de Noviembre-Diciembre de 1913. 

7 



98 CORNEJO 

riíB A iitistcs. Así, o cui atiimus ad stu- eriiáitione locuplex^ cm studíum pte- 
porein inodestns! Cui ceternum in turba- tatis, cui (^eneris rehirió! Migravit oc- 
ia quics! Cui mcns^ et suavi, ct severa togenarius die 30 Augusti anuo 1638. 

Asegura el P. Herrera que el P. Cornejo comentó casi todas las partes de ',i 
Suma de Sto. Tomás y que sus escritos eran muy estimados, no sólo en España, sino 
en toda Europa. No sabemos si existirán en alguna otra parte más de los cuatro nú- 
meros de esta clase que pasamos a reseñar. 

1 . 1 ." 2.'^ Divi Thomce Aquinatis quoestio de legibus explicata a sapientissbno 
M° Cornejo moñaco Augustiniano, 1609, mensis Octobris.— M.S. 

No es esta reproducción exacta y literal del título de este tratado; creemos sin 
embargo, que es la que más se acerca a la verdad. A un lado se dice, de letra dis- 
tinta, que procede el manuscrito del Colegio de la Compañía de Jesús de Salaman- 
ca. Comienza el texto con un Prooemium a continuación del título. 

Es un vol. en 4.° forrado de pergamino, de 106 hs. s. n., con algunas páginas más 
intercaladas en blanco y varios claros que indican evidentemente no estar comple- 
to el texto. 

Creemos que se trata de una copia, no del original de mano del propio P. Corne- 
io. Letra bastante clara a trechos; en otras partes no se lee con tanta facilidad por 
la diversidad de tinta empleada por el copista, el cual sería probablemente algún 
discípulo del autor. No hay necesidad de expresar que el tratado es una lectura de 

cátedra. 

Biblioteca de la Universidad de Salamanca, 1-9-15. 

2. Tractatiim de vitiis acque peccatis 7.^ P. qe p. per sapientissirnum M. 
FranS'*'^^ Cornejo primum moderatorem anno 1610. 

M.S. de 88 hs. numeradas en 4.° y 50 más, de las cuales sólo está paginada la pri- 
mera de cada pliego, comenzando por el número doce; de suerte que lasfanteriores 
son 11 pliegos de 8 hojas cada uno, que componen las 88 citadas. 

Procede también este manuscrito de la Biblioteca del Colegio de los PP. Jesuí- 
tas, como ya se advierte en la hoja que sirve de cubierta. 

En varias hojas se halla escrito en la parte superior y al margen: M.^ Cornejo, y 
en la pág. 5.* anterior a la terminación del texto este otro nombre: M.° Oviedo, indi- 
cación que suponemos ha de significar que las 5 páginas finales se deben al P. Ovie- 
do, agustino también, el cual acaso supliera al P. Cornejo por alguna indisposición 
o ausencia de éste. 

No concluye el texto; en la página final se halla: Dub. 4. Utrum. possibilis sit 
ignorantia vincibilis facti; sigue un parrafito de cinco líneas y al pie se encuentra 
el reclamo correspondiente del texto que debía continuar en la hoja inmediata, la 
cual sirve de cubierta en el presente manuscrito. 

Bibl. de la Universidad de Salamanca, 1-9-16. 

De los dos números reseñados se da cuenta en la pág. 23 del Catálogo de 
los libros manuscritos que se conservan en la Biblioteca de la Universidad de 
Salamanca (Salamanca, 1855), donde se hace jesuíta al P. Cornejo. Pero en otro 
índice manuscrito que parece haber servido de original del impreso, o que es 
copia de éste, existente en aquella Universidad, se dice qne el autor es agusti- 
niano. 

3. Tractatus de Scientia Dei. A P. F. Francisco Cornejo Magisiro Dignis- 
simo Ordinis Divi Augustini. 

Tal es el encabezamiento del texto con que comienza esta obra manuscrita del 
P. Cornejo, que se encuentra en la Biblioteca Nacional, códice 470. Es un tomo en 
4.** de 96 hojas numeradas. Las líneas últimas del texto tienen palabras escritas en 
hebreo con su correspondencia latma. 

Está bien conservado y no ofrece dificultad su lectura. A continuación y en el 
mismo códice se halla. 



CORNEJO 99 

Incipit Materia de Fide divina, llevando en la parte superior el nombre Arau 
A'o, que suponemos será el del autor de este tratado. 

La letra es la misma que la del tratado anterior, de lo cual puede colegirse que 
todo el códice es copia de una sola mano. Termina el texto en el fol. 197 vto. 

En la misma biblioteca existe otro códice, signatura 3007, que lleva el siguiente 
título: 

4. Tractatus de priori graiice habitualis effectu justificatione scilicet, per 
R. P. N. M. Fr. Franciscum Cornejo, Augustinianum ; primariuní in sacra 
Theologia apud Salmanticenses professorein, elucidatus hoc anno 1635 

4.°, perg., de 150 hs. sin foliatura. 

Comprende las disputas siguientes, después de la introducción: 

Disputatio 1.* De forma per qua homo justificatur vereque nominatur et fit 
justus. 

Disputatio secunda. De graíia per qua de facto peccatores justificaniur. 

Disputatio 3.* De his quce Deus per sua omnipotentia potest in justificatione 
impii... 

Disputatio 4.* De dispositionibus requisitis ex parte peccatorts ad justijicatio, 
nem extra sacrarnentum, obtinendam. 

5. [Capitulo intermedio de la Provincia de Castilla de 1616.] 

>í< En dos de Noviembre de este año de mil y seyscientos y diez y seys, se cele- 
bró Capítulo intermedio de esta provincia de Castilla... 

4.° de 15 hs. foliadas, sin portada. 

Después del texto que ocupa las hojas indicadas, viene 1 s. n. con las armas de la 
Orden y luego 6 págs. con la aprobación del General fechada en Roma el 20 de 
Mayo de 1617. Firman el texto del Capítulo el Arzobispo señor Meneses, que fué 
quien le presidió, y el Provincial de Castilla, P. Francisco Cornejo. 

Bibl. Nacional. Varios 1-70-24. 

6. Aprobación del P. M. Fr. Francisco Cornejo, catedrático de Vísperas de la 
Universidad de Salamanca, fechada a 3 de Julio de 1621, de la defensa del libro 
La Muger fuerte Doña María Vela, escrita por el M. Fr. Ángel Manrique. Sala 
manca, 1620. 

A continuación la aprobación del P. Antolínez, firmada también por los PP. Pon- 
ce de León y Francisco Domínguez. 
Bibl. Nacional. Varios 1-73 39. 

6. Decreta et motvs proprii Svmmorvm Pontificvm Sixti V. Pauli V. Vrba- 
ni VIII. pro promovédis ad Magisterii gradum in Prouincia Castellge D. P. Au- 
gusiini. 

4." de 12 págs.j sin portada. 

Al final se ven las firmas autógrafas de los escribanos, dando testimonio de 
estar conforme el impreso con los originales. Se imprimió por el P. Provincial 
Fr. Francisco Cornejo por los años de 1625. 

Bibl. Nacional. Varios 1-70-6. 

7. Parecer del Padre Maestro Fray Francisco Cornejo, Catedrático de Prima 
de Teología en la Uniuersidad de Salamanca. 

Está fechado el 1 de Noviembre de 1631 en San Agustín de Salamanca y ocupa 
las hojas 11-13 del impreso. Copia de los pareceres y censuras de teólogos sobre el 
abuso de las figuras y pinturas lascivas y deshonestas etc. etc. Madrid, 1632. 

Es muy digno de tenerse en cuenta lo que apunta con respecto a las figuras des- 
nudas, que no se han de condenar en absoluto, porque en ese caso habría que des- 
terrar de nuestras iglesias las de Adán y Eva y las de muchos Santos que suelen 
pintarse «desnudos y hermosos.» Condena, como es de suponer, las pinturas impú- 
•iicas o que no sirven más que para excitar las pasiones. 

Biblioteca Nacional, Mss. 17880, y Varios 1-78-14. 

8. Damos a continuación las siguientes notas copiadas de los libros de Claus- 



100 CORNEJO 

tros déla Universidad de Salamanca, en las cuales figura por algún concepto el 
P Cornejo y que suponen de su parte algún escrito, pareceres, votos, etc. etc. Ad- 
vertimos que no son completas ni mucho menos, pues la premura del tiempo nos ha 
impedido examinar todos los libros de aquella clase durante el profesorado de nues- 
tro agustino, así como otros papeles relativos al mismo. Deficientes y todo como 
advertirá el lector, ahí van según las hemos copiado, con la promesa de llenar las 
lagunas ruando para ello se presente ocasión. 

a) Con techa 22 de Marzo de 1601 asistió el P. Cornejo a un Claustro pleno en 
Que se trató de un papel presentado por un Comisario del Sto. Oficio para que sobre 
él diera su parecer la Universidad. Fueron comisionados al efecto los Maestros en 
Teoloo-ia con orden de que, después de estudiado el asunto, cada uno de por sí ex- 
pusiera su dictamen en otro Claustro que para ese ñn se celebraría. 

El papel de autos había sido escrito por el P. Dominico Fr. Alonso Girón, y era 
un memorial dirigido al Tribunal Supremo de la Inquisición, por el cual se pedía 
un decreto que prohibiera todos los libros en castellano que tratasen de los miste- 
rios de nuestra fe, así como también los sermonarios, libros de cosas divinas y ex- 
posiciones de la Sagrada Escritura, por los muchos inconvenientes, decía el P. Do- 
minico, que de la lectura de estos libros en romance se seguían al pueblo, y se de- 
bían temer. 

Reunida la junta de teólogos en 5 de Mayo siguiente, «fueron de parecer que los 
libros espirituales y sermonales universalmente no se prohiban, antes convenía que 
hubiera muchos en romance y se permitieran correr; que, conformándose con lo 
decretado en el Concilio Tridentino, no debían permitirse al pie de la letra Isaías, 
ni los Profetas, ni el Pentateuco, ni los Sapienciales, ni universalmente el Nuevo 
Testamento, ni el Apocalipsis, ni las Epístolas de San Pablo; pero que los Evange- 
lios que se cantan en la misa, conforme al Catálogo del Sto. Oficio, llanamente y 
sin otras interpretaciones ni exposiciones podían andar en romance.» 

No era posible que la Universidad expresara su sentir de otro modo, como no 
podía tampoco ninguna persona sensata sostener la extravagante pretensión del 
P. Dominico que intentaba borrar de una plumada las más bellas obras de mística 
que produjo !a literatura española en el siglo XVÍ. 

Al final del libro de Claustros existe pegado el parecer de D. M. Fr. S.ez (Fran- 
cisco Sánchez) en el cual se combate valientemente al P. Girón y cuantos argumen- 
tos éste alegaba en su papel. El encabezamiento del parecer reza así: «Mandó la 
Universidad de Salamanca al Colegio de sus Teólogos que viese un papel que el 
P. p-r. Alonso Girón, predicador general de la Orden de Sto. Dom.ingo presentó en 
el Consejo Supremo de la Sta, Inquisición pretendiendo por él persuadir que no 
convenía que los misterios de nuestra fe, ni sermones, ni otros libros de cosas divi- 
nas, ni exposiciones de Escritura santa anden escritos en romance ni en lengua vul- 
gar por los muchos inconvenientes que de haber tanto libro de estas materias en 
romance se siguen y deben temer. Miróse con cuidado el dicho papel, resolución y 
fundamentos de él y pareció a un Maestro del dicho Colegio responder por el orden 
a todo lo que el P. Girón dice y mostrar las inconveniencias de la parte contraria 
con la limitación que se dirá.» 

Es muy digno de ser leído y estudiado este escrito y de él publicaríamos con 
gusto un extracto si no temiéramos alargar en demasía esta nota. 

bj En Claustro de 8 de Mayo de 1602 fué comisionado junto con el M. Baltasar 
de Céspedes para examinar unos rudimentos de Gramática latina del Dr. Francisco 
Pérez Ortiz, dando su parecer con respecto a qug la Universidad los declarase úti- 
les para el estudio de la lengua latina, en conformidad con la petición del dicho Pérez 
Ortiz, y que ordenase que, a semejanza de lo que se acostumbraba hacer con otras 
obras de ios catedráticos del mismo centro, se leyese públicamente en la clase de 
latinidad. El P. Cornejo y el M. Céspedes dieron su parecer favorable en todo a lo que 
se pretendía en Claustro de Diputados celebrado el 23 de Mayo del año expresado. 



CORNliJO 101 

c) En 15 de Noviembre de 1603 íué comisionado junto con otros varios para 
censurar y dar su parecer acerca de la obra Qmcsíioncs selecta et theoreniata 
theologicarimi, del P. Franciscano Fr. Juan de la Cámara, el cual hizo presenta- 
ción de su escrito y de los documentos en que se pedía la censura a la Universidad 
de Salamanca en Claustro pleno celebrado con aquella fecha. 

d) Habiéndose recibido por la Universidad de Salamanca una carta del Conde 
de Lemos en la que se recomendaba fueran propuestas por dicho centro aquellas 
personas más ilustradas y de conducta intachable que pudieran desempeñar el 
carjío de Consejeros del de Indias, fué comisionado en Claustro de 17 de Febrero 
de le)04 para informar sobre el particular, entre otros, el P. Antolínez y en su de- 
fecto el P. Cornejo. Como en aquella fecha era Rector Provincial el P. Antolínez 
suponemos que el que cumplió la comisión en la parte que le correspondía fué el 

P. Cornejo. 

e) En 2 de Abril de 1606 fué comisionado por la Universidad en Claustro pleno 
para que, en unión de otros Maestros y Doctores, examinara y calificara los libros 
de Artes que corrían con el fin de que fueran prohibidos o expurgados por el Santo 
Oficio a solicitud del cual se llevaba a cabo aquella requisa. 

Aparece en el mismo Claustro el P. Antolínez para que junto con otros revisara 
los libros que trataban de Astrologia. 

f) En virtud de una orden del Sto. Oficio para que se hicieran catálogos de li- 
bros con la nota de los que se debían expurgar, fué nombrado el P. Cornejo junto 
con el P. Pedro Cornejo para que revisasen los correspondientes a la facultad 
de Teología en las librerías de Salamanca, y escribiesen al efecto los informes 
correspondientes. Se les dio dicha comisión en Claustro pleno de 16 de Febrero 
de 161U. 

En otro Claustro de 4 de Marzo siguiente se nombraron más comisarios para el 
expurgo de libros y, entre los nombrados, figura el Mtro. Ponce de León. 

g) Con fecha 7 de Octubre de 1610 se encontraban en xMadrid los PP. Cornejo y 
Márquez, y aprovechando su estancia en la Corte, el Claustro pleno celebrado ese 
día les encargí que presten toda su ay"da al P. Fr. Antonio Pérez a quien se comi- 
sionaba para gestionar un negocio de graves consecuencias para la Universidad, si 
no se conseguía lo que se deseaba. Los PP. Cornejo y Márquez figuran en Claustro 
pleno de 6 de Septiembre de dicho año, no apareciendo en los sucesivos, hasta el 
de 20 de Octubre en que se halló el P. Cornejo y el de 28 siguiente en que también 
estuvo el P. Márquez. En los Claustros celebrados entonces no hemos encontrado 
determinación alguna en que se les comisionara para ir a Madrid, pero creemos que 
debió enviarlos la Universidad, porque acababa de llegar a Salamanca el Reforma- 
dor D. Juan Roco de Campofrío y nos parece difícil que pudieran ausentarse por 
otros motivos. 

h) Claustro pleno de 26 de Noviembre de 1621. «El P. Mtro. Fr. Francisco Cor- 
nejo hizo relación a la Universidad de la comisión y jornada que hizo a Madrid en 
el negocio con el Colegio de San Bartolomé y haber hecho en el dicho negocio cuan- 
to de su parte fué posible, y procuró hablar a su Majestad y le persuadieron no ha- 
bía para qué, habiendo de volverse al Consejo. Y otras muchas razones que tocan- 
te a esto dijo y refirió.» 

Quizá el negocio a que se refiere fuera la defensa de los acuerdos de la Univer- 
sidad con respecto a la desincorporación del Colegio de San Bartolomé y la prohi- 
bición de que sus colegiales catedráticos continuasen desempeñando sus cátedras 
en la Universidad. 

i) En Claustro de Diputados de 5 de Mayo de 1623 se dio cuenta de la siguiente 
carta recibida por el P. Cornejo, el cual había tenido que salir precipitadamente 
para Madrid. Dice así: «Su Majestad, Dios le guarde, ha mandado hacer una Junta 
sobre materia muy conveniente a su Real servicio y que en ella se halle V. P.d, y 
porque insta mucho la brevedad se partirá V. P.d y le traiga con la salud que le de- 



102 CORNEJO 

seo. Madrid, 7 de Abril de 1623 años. = El Ldo. Don Francisco de Contreras, Pre- 
sidente del Consejo de Castilla.» 

Estaba de vuelta en Salamanca el 6 de Octubre del mismo año, como se ve en 
un Claustro pleno a que asistió. 

En otro Claustro de 28 de Octubre pidieron ciertos derechos los PP. Cornejo y 
Ponce de León que les correspondían por su ausencia forzosa de Salamanca en ser- 
vicio del Rey. 

Véase lo que se ha dicho con respecto a este asunto en el núm. 19 de la nota bi- 
bliográfica del limo. Antolínez. 

j) Claustro de 21 de Octubre de 1623. Fué nombrado Comisario con otros Doc- 
tores para que se informasen acerca del excesivo gasto que se hacía en el hospital 
de la Universidad, y diesen cuenta de sus resoluciones al Claustro. 

k) Clriustro de 4 de Noviembre de 1625. El Dr. D. Juan de Santiago dijo haber 
tenido diferentes cartas del Mtro. Fr. Francisco Cornejo tocante al particular con 
el Conde de Lemos sobre el patronazgo del Colegio de los Angeles, en que se ha- 
bían visto los papeles y se estaba tomando resolución de concierto y que con toda 
brevedad se despacharía, y así, para que esto no quedase indeciso, le escribió que 
acudiese a ello, remitiendo el dar cuenta a la Universidad para que sea habido por 
leyente y jubilante. =La Universidad dio por leyente y jubilante al dicho Mtro. Cor- 
nejo desde San Lucas de este año hasta que su Rma. vuelva que será con brevedad 
para que acabe de efectuar el dicho negocio. 

1) En Claustro pleno de 29 de Octubre de lb26 se trató de la pretensión de los 
PP. Jesuítas de fundar en Madrid una Universidad, acerca de lo cual elP. Cornejo 
escribió a la de Salamanca, comunicando los trabajos que para conseguirlo se ha- 
cían, las cátedras que habían de establecerse y sus rentas, etc., etc. Se ofrece a tra- 
bajar en Madrid lo que pueda en todo lo que le ordenare la Universidad, hasta me- 
diados de Noviembre. El Mtro. Ponce de León propuso que se aprovechase el 
ofrecimiento del P. Cornejo, en lo cual convino el Claustro. 

Claustro de Diputados de 7 de Noviembre de 1626: «Leyóse una carta dirigida 
a la Universidad del P. Mtro. Fr. Francisco Cornejo, su fecha en Madrid en 4 de 
éste en que acepta la comisión que se le ha dado tocante a la pretensión del Cole- 
gio de la Compañía, y que todo el tiempo que pudiere perseverar en Madrid servi- 
rá a la Univerdad, y que no ha podido certificarse quiénes son las personas de la 
junta, y estando con su Rma. el P. Confesor de S. M. le declaró no ser de la junta, 
y que le volviese a ver y que aunque le ha ido a visitar no le ha podido hablar; y 
que escribió a la Universidad de Alcalá y el Dr. Sosa le escribió estar nombrado 
para volver a Madrid con censuras y así lo haría.» 

Debió de quedarse en Madrid hasta el mes de Enero inclusive, como lo dice en 
carta al Dr. Martín de Bonilla y se hace constar en Claustro de Diputados celebra- 
do el 6 de dicho mes. Allí se consigna su petición del Memorial que estaba pre- 
parando el Dr. Balboa a nombre de la Universidad y se promete enviársele, acaba- 
da la impresión. En dicho memorial se justificaban los derechos con que la Univer- 
sidad acudía al Rey contra la pretensión de la Compañía. 

El 15 de Enero se nombró otro comisario para Madrid, con el fin de que conti- 
nuara el negocio de la Universidad. 

De las gestiones que el P. Cornejo hizo en Madrid por conseguir que la oposi- 
ción de la Universidad produjese el resultado apetecido, se habla en el Claustro ce- 
lebrado el 2 de Marzo de 1627 en los siguientes términos: «El P. Maestro Fr. Fran- 
cisco Cornejo dio relación de lo que ha hecho en Madrid tocante a la pretensión de 
la Compañía de Jesús que no llaman Universidad, sino estudio general, y de las di- 
ligencias que ha hecho de que dio cuenta al Dr. D. Alvaro de Oca para que su mer- 
ced las continuase, y que el haberse dilatado tanto el haber enviado el memorial 
ha sido causa de no pasar adelante, que el negocio es grave y dificultoso por el 
gran poder de los Padres de la Compañía porque a todas horas tienen mano y poder 



CORNEJO 103 

para hablar a su Majestad y al Conde Duque, y que de las Universidades de Va- 
lladolid y Alcalá acuden con cuidado.» 

Este párrafo nos da la clave para juzgar de los antecedentes de la fundación, 
pretendida y solicitada por los PP. Jesuítas, los cuales pusieron a contribución para 
conseguirla sus influencias, el gran poder y la mano que tenían para hablar a to- 
das horas con el Rey y el Conde Duque, Las razones más o menos poderosas de la 
Universidad de Salamanca para justificar su oposición, eran de ningún valor desde 
que el asunto se convirtió en una de tantas cuestiones palaciegas, y visto lo que nos 
cuenta el P. Cornejo, no era difícil prever quiénes saldrían vencedores en aquella 
contienda. Por lo cual nos parece que faltan a la verdad histórica los que pretenden 
hacer editor responsable de la fundación al Conde Duque, aunque se aleguen pala- 
bras suyas que no deben de ser sinceras, o tienen por fuerza que admitir alguna 
explicación, por estar en pugna con los hechos; y que =e quiera corroborar lo dicho 
por el Conde con un texto de un P. Andrade, jesuíta, el cual afirma que la Compa- 
ñía de Jesús por aquel motivo tuvo mucho que padecer, y todo ello «por obedecer a 
los mandatos de su Rey», lo que no puede calificarse de otro modo que de una ino- 
centada pueril que no debe figurar en ningún escrito serio. Tampoco es correcto 
prescindir del texto del P. Cornejo al tratar de la fundación de los estudios en el 
Colegio Imperial, que es precisamente de lo que trata la información que dio al 
Claustro, e .invocarle para ponderar el poder que los Jesuítas tenían en Madrid y 
del cual se valieron para que el Estatuto de la Universidad de Salamanca de defen- 
der las doctrinas de San Agustín y Sto. Tomás no fuera aprobado por el Consejo, 
todo ello para demostrar la tesis de que «los hijos de San Ignacio fueron vigorosos 
auxiliares de los de San Francisco en aquel negocio.» 

Vidal y Díaz, en su Memoria histórica de la Universidad de Salamanca, trata 
de este punto con alguna extensión. Después de referir la venida de Jansenio a la 
Universidad de Salamanca y los asuntos tocados en un famoso discurso que allí 
pronunció sobre la enseñanza de los Jesuítas, los cuales a costa de muchos pleitos 
habían conseguido apoderarse de las Universidades de Alemania y Lotaringia y de 
otras en Polonia, Bohemia y Flandes, dice así: '¿La Universidad de Salamanca puso 
en juego todas las grandes influencias que aun conservaba en las altas regiones, 
las que no bastaron a contrarrestar por completo la cada día más preponderante 
de los Jesuítas, pues si bien no con el título de Universidad, con el de Real Colegio 
de la Compañía de Jesús de Madrid, se fundó un Estudio que desde luego se vio 
frecuentado por los jóvenes de las principales familias e influyó perniciosamente 
en la suerte de las demás Universidades de España.» A continuación refiere algo, 
muy poquito, de la historia de un Memorial en que la Universidad había condensa- 
do las justas causas de su oposición a la fundación sobredicha, y concluye con este 
párrafo: «La Universidad de Salamanca defendió valientemente sus fueros y los de 
las demás Universidades de España, y si bien no logró impedir la fundación del Co- 
legio Real de los Jesuítas de Madrid, obtuvo que los cursos ganados en él no produ- 
jeran efectos académicos, y bien se ve que sin esta oposición y la estrecha herman- 
dad de que todas las Universidades dieron pruebas, la Compañía de Jesús hubiera 
logrado sus intentos y en un plazo no muy largo habrían desaparecido aquéllas, 
porque habría absorvido la juventud estudiosa, quedando desiertas las aulas de los 
Estudios generales.» Págs. 135 y 137, 

m) Reproducimos a continuación cuantas noticias hemos encontrado en los li- 
bros de Claustros, relativas al /«ram^w/o y Estatuto de la Universidad de Sala- 
manca de defender las doctrinas escolásticas de San Agustín y Santo Tomás; y nos 
concretamos a esta tarea sin añadir comentarios ni observaciones, porque esto im- 
portaría hacer un estudio sobre el asunto que sería muy ajeno de este lugar. Para 
nuestro objeto nos basta con el trabajo que nos hemos impuesto al copiar la rela- 
ción auténtica y original de aquel suceso con el fin de ofrecérsela a los lectores que 
deseen enterarse del plausible intento del Estudio de Salamanca por implantar en 



104 CORMKJO 

sus aulas la enseñanza oficial de las doctrinas teológicas de lob mencionados santos 
Doctores, intento que fracasó por manejos, no todos de buena ley, de aquellos que 
desde muchos años antes tenían en jaque a la Universidad con sus pretensiones que 
ocasionaron pleitos ruidosos y nada edificantes. La cuestión del Estatuto llegó a 
ser una de tantas cuya solución no debía esperarse sino en conformidad con las 
mayores o menores influencias en la Corte; la habilidad en el manejo de esas in- 
fluencias venció a las razones teológicas y doctrinales que justificaban sobrada- 
mente el paso dado por la Universidad. Es seguro que los PP. p-ranciscanos no se 
habrían movido si manos ocultas no los hubieran empujado a la lucha, haciéndolos 
creer que se pretendía desterrar de las cátedras universitarias las enseñanzas de 
Escoto, pues no hay más que ver los textos áe\ Juramento y del Estatuto para re- 
futar el vulgarísimo error de que, una vez confirmados por la sanción real, no se per- 
mitiría defender allí otras opiniones que las que fueran rubricadas por San Agus- 
tín y Sto. Tomás. Para echar por los suelos el laudabilísimo arranque del Claustro 
de Doctores y Maestros bastaba sólo que se pronunciase una frase sacramental, la 
de que no convenía al servicio de S. M., y esta frase bastó para apagar los entu- 
siasmos de los defensores de aquella iniciativa que no tuvieron más remedio que 
callarse, a no exponerse de lo contrario a los efectos del desagrado del Rey. Des- 
graciada de la verdad si, como en el caso presente, no militaran en su favor otras 
armas que las que entonces se pusieron enjuego para defenderla. ¿YJiay todavía 
quien pretende probar la bondad de sus opiniones, alegando el hecho de no haber 
sido aprobado el Estatuto de la Universidad de Salamanca? 

He aquí los datos prometidos: 

En vista de algunos excesos reales o supuestos que parece se habían presen- 
ciado en actos públicos de conclusiones tenidos en la Universidad de Salamanca o 
en otros centros de la ciudad, por defenderse doctrinas que, en opinión de los dela- 
tores, desacreditaban las sostenidas por ellos, el Cardenal de Trejo, Presidente 
del Consejo de Castilla, dirigió al Rector de la Universidad una carta en la que le 
ordenaba que en los actos públicos de conclusiones «no permitiese se hablase en 
ellos directa ni indirectamente de comunidades ni personas particulares con des- 
crédito de ellas ni de sus opiniones, sino tan solamente defendiendo las que llevase 
el sustentante con la modestia cristiana debida a semejantes actos». 

Seguidamente ordenaba que ningún acto de conclusiones se imprimiese sin lle- 
var la firma del Rector de la Universidad o la del Decano de la Facultad de Teo- 
logía, haciéndolos con este motivo solidarios de las opiniones que se sustentasen 
si acaso eran menos ajustadas. Leída dicha comunicación en Claustro de 5 de Mayo 
de 1527, fué obedecida sin contradicción, y el Rector dio las órdenes oportunas para 
que se cumpliese en todas sus partes. Se convino también en nombrar una Junta de 
Comisarios compuesta de teólogos, con el fin de que estudiase el asunto y se pu- 
siese remedio. 

De las determinaciones tomadas en las diversas reuniones celebradas por la 
Junta de Comisarios puede juzgarse de lo que en la última de 18 de Junio expuso 
el Vicecancelario, Dr. D. Pedro de Vega. En vista de la carta-orden del Presidente 
del Consejo tocante a las nuevas opiniones', los señores que habían tomado parte 
en las reuniones deseaban que se ajustaran las cosas de la enseñanza de la juven- 
tud y buenas doctrinas, por lo cual había parecido convendría ajustarse a las ense- 
ñanzas de los gloriosos Doctores San Agustín y Santo Tomás; proponía, por lo 
tanto, qué se debería hacer, y fué la resolución llevar el asunto al Claustro (1). 



(1) Acerca del origen del Juramento y Estatuía de la Universidad de Salamanca, contado por un Pa- 
dre Jesuíta, teníamos preparado un extracto para publicarlo en nota, pero su mucha extensión nos detiene 
y Sólo apuntamos las sefSas del manuscrito de donde le habernos sacado. Lleva este título: 

Respuesta por la Compañía de Jesús al Memorial que salió en nombre de la Universidad de Salamanca 
y de las Religioies de Santo Domingo y de San Agustín, impugnando las doctrinas nuevas y defendiendo el 



CORNEJO 105 

Componían la Junta reunida en la fecha expresada: D. Francisco Pérez de 
Guzmán, \'icerrector de la Universidad, D. Pedro de Vega, Vicecancelario, por 
enfermedad de D. Francisco Arias Maldonado, Maestrescuela y Cancelario del 
Estudio, D. Juan de Balboa, Martín de Bonilla, Martín de Hontiveros, Melchor de 
Valencia y Juan Nieto, Doctores; y los Maestros Fr. Francisco Cornejo, Gonzalo 
Correa, Fr. Juan de Vitoria, Fr. Basilio Ponce de León, Fr. Pedro Merino, Fr. 
Francisco Domínguez, Fr. Antonio de Ledesma,Fr. Félix Guzmán, Fr. Bernardino 
Rodríouez, Fr. Juan de Redín y Fr. Pedro de Andrade. Asistió también el Decano 
de la Facultad de Teología, Mtro. Andrés de León, el cual protestó de que era nulo 
cuanto allí se tratase, y se salió de la Junta antes de su conclusión. No consta allí 
otra cosa ni se dice una palabra de que alegase fundamento alguno de su protesta, 
ni tampoco de que nadie le contestase o le hiciese observación alguna; 

De los Comisarios mencionados cuatro eran Agustinos, los PP. Cornejo, Ponce 
de León, Domínguez y Rodríguez. No se hallaban en aquella Junta todos los Comi- 
sarios, y falta, entre otros, el P. Fr. Francisco de Araujo, Dominico. 

Con fecha 19, o sea el día siguiente a la reunión de la Junta de Comisarios, se 
celebró Claustro pleno, en el cual «el P. M. Fr. Basilio Ponce de León, en nombre 
de la Junta de Comisarios, que son los señores Maestros teólogos, dijo y refirió que 
la dicha Junta ha deseado para lo presente y venidero cerca de las nuevas opinio- 
nes y enseñanza de la juventud, que en la Universidad se lea y enseñe doctrina 
santa y buena, y para ajustar esto cual convenga al servicio de Dios y de S. M. y 
bien de la Universidad se propone y da cuenta para que la Universidad vea y con- 
sidere lo que será bien que se haga, porque en diferentes Juntas que se han hecho 
se ha tratado muy despacio de lo que convendría y ha parecido que sería bien que 
en la Universidad se enseñe y defienda la Teología escolástica de lus Santos Doc- 
tores San Agustín y Santo Tomás, sin tocar a las conclusiones, guardándose en 
esta parte los estatutos que cerca de ello disponen y con reservación de las lectu- 
ras de las cátedras de Durando y Escoto y de ello hiciese estatuto y su Majestad 
lo confirmarse, y jux^amento de lo guardar y cumplir.» 

El M. Andrés de León propuso al Claustro si podrían permanecer en él los 
PP. Agustinos y Dominicos por tratarse de un asunto que les tocaba, y sometido 
el acuerdo a votación, se convino en que no les tocaba dicho asunto, pudiendo, por 
lo tanto, permanecer en el Claustro. Este aprobó por unanimidad lo propuesto por 
el P. M. Ponce de León, y luego se leyó el juramento que es del tenor siguiente: 

«Juramos a Dios Todopoderoso de que en las lecciones que leyéremos en las 
Cátedras que tenemos y tuviéremos en esta Universidad de Salamanca o en las ex- 
traordinarias y voluntarias que leyéremos en la dicha Universidad, leeremos y en- 
señaremos en la Teología escolástica la doctrina de San Agustín y las conclusiones 
de Sto. Tomás que se contienen en la Suma de Teología que comunmente se llaman 
partes, en todo aquello en que fuere clara la mente de estos Santos, y donde estu- 
viere dudosa y que admitiere varias inteligencias no leeremos ni enseñaremos cosa 
alguna que sintamos ser contraria a su doctrina sino lo que o según nuestro enten- 
dimiento o según la mente de aquellos qu^ comunmente están tenidos por discípu- 
los de los Santos Agustino y Tomás, juzgáremos que es más conforme al sentido de 
estos santos Doctores, excepto la opinión de la Concepción de la Virgen sin pecado 
original, y en las cosas que están ya mudadas por derecho eclesiástico y de aquí 
adelante se mudaren y las opiniones que, siendo controversas en tiempo de los 
Santos, ya están determinadas por constituciones apostólicas. Y si algún tiempo los 
que son y fueren catedráticos de Escoto y Durando por el tiempo que tuviéremos 



acuerdo jurado de seguir la doctrina de San Agustín y conclusiones de Santo Thomas.— Un tomo enS." de 
191 hs. numeradas -H 22 -H 21, existente en la Biblioteca de la Universidad de Salsmanca con la signatu- 
ra 3-4-51. 



106 CORNEJO 

las dichas Cátedras, queremos que nos sea lícito sin contravenir este juramento se- 
guir si quisiéremos las opiniones probables de Escoto y de Durando.» 

Prosigue la reseña del Claustro en esta forma: «Y leído el dicho juramento se 
acordó se vote secreto sobre si se ha de hacer el dicho estatuto y aprobación del di- 
cho acuerdo y de si se hará desde luego el dicho juramento. Y habiéndose dado 
agallos blancos y negros y votado secretamente todas las personas del dicho Claus- 
tro, descubiertos los de la bolsa blanca sobre el arca-mesa del Claustro, constó y 
pareció que todos fueron agallos blancos, sin haber ninguno negro, conforme a lo 
cual el acuerdo fué sin contradicción ninguna se haga el dicho estatuto de ense- 
ñar y defender la doctrina de los gloriosos Santos Doctores San Agustín y Santo To- 
más, según y en la forma referida en el dicho juramento y que de él se pida confirma- 
ción y beneplácito de su Majestad y señores de su Real Consejo y que desde luego 
los presentes habían de hacer y hacían el dicho juramento, para cuyo efecto habién- 
dose vuelto a leer y cada uno puesto sus manos derechas los sacerdotes en sus pe- 
chos, los seglares sobre la cruz y evangelios que están al principio de los estatutos, 
hicieron el dicho juramento y prometieron de le guardar y cumplir, y al fin dijeron, 
sí, juramos. Amen. 

«Otrosí la dicha Universidad nombró por Comisarios a los FP, Mtros. Fr. Fran- 
cisco Cornejo y Fr. Basilio de León para hacer y ordenar el dicho estatuto, y que 
para su confirmación sus Paternidades escriban las cartas que fueren necesarias, y 
para ello se les dio poder y comisión en forma ad decidendum.» 

Para concluir la reseña de aquel célebre Claustro, se dice que el P. Redín 
«como religioso de la Orden de San Benito dijo que por ello no se contravenga a la 
enseñanza de los Santos Doctores de su Religión»; y se añade al margen: «y este 
juramento que el dicho Mtro. Redín poniendo en primer lugar los Santos de su Reli- 
gión... para leer y enseñar sus doctrinas, y así lo dijo y protestó y pidió testimonio.» 
Los puntos suspensivos indican que se ha suprimido una repetición que huelga. 
Seguido a este Claustro se encuentra copiado el estatuto con este encabeza- 
miento: «En cumplimiento del dicho acuerdo los dichos Padres Maestros Fr. Fran- 
cisco Cornejo y Fr. Basilio Ponce de León hicieron y ordenaron el estatuto si- 
guiente: 

«Por cuanto en la Universidad de Salamanca se desea que la antigua y buena 
doctrina que en ella se ha enseñado siempre se continúe y cautelar para adelante 
la segura enseñanza de sus profesores y que estén más lejos del peligro de errar, 
lo cual se juzga por su verdadera autoridad, y mirando por el bien común de los 
discípulos que principalmente consiste en que desde sus principios se aficionen a la 
doctrina de los Santos que la Iglesia nos ha calificado con título de Doctores suyos, 
y procurando también que entre todos los profesores de la dicha Universidad baya 
mucha paz y unidad a que ayuda grandemente la uniformidad de la doctrina, con 
que se puede prometer muchos y seguros aumentos; y considerando que entre los 
santos Doctores de la Iglesia los soles de la Teolog^ía son los gloriosos Santos Agus- 
tino y Tomás, tan unos en el sentir como enseñados de un mismo Maestro y alum- 
brados por un mismo Espíritu; y también teniendo atención a que en la facultad de 
Teología hay Cátedras con título de Escoto y Durando y que parece ser el fin de 
los estatutos de la dicha Universidad que sus doctrinas probables se lean y decla- 
ren: para mayor gloria y servicio de Dios, honra de sus Santos, bien común de la 
juventud, autoridad de los graduados, ejemplo de otras Universidades y Congre- 
gaciones, asi seglares como religiosas, estatuímos y ordenamos que todos los que 
de aquí adelante recibieren el grado de Licenciado en la dicha Universidad en 
cualquiera facultad que sea cuando hacen el juramento ordinario, y el que no se 
graduare, al tiempo de entrar en la primera Cátedra antes que se le dé la institu- 
ción, haga juramento de leer y enseñar la doctrina de los santos Doctores de la 
Iglesia San Agustín y Santo Tomás, según se contiene en el dicho Claustro pleno. = 
Fr. Francisco Cornejo. =Fr. Basilio Ponce de León. = El Secretario, Ruano.» 



CORNEJO 107 

Juma tocante a la confirmación del juramento y estatuto de defender la Teolo- 
gía escolástica de San Agustín y Sto. Tomás. 

En Salamanca a 24 de Agosto de 1627 años se juntaron en las escuelas mayores 
de esta Universidad los Sres. D. Francisco Pérez de Guzmán, Vicerrector, y Doc- 
tores Juan de Santiago, Martín de Bonilla, Martín de Ontiveros y Juan Nieto; y los 
Maestros Gonzalo Correa, Fr. Pedro Merino^ Fr. Pedro de Andrade, Fr. Gaspar de 
los Reyes y Juan Becerra, y estando así juntos se trató y confirió cerca de lo que 
convendría hacer para la confirmación del juramento y estatuto de leer y defender 
las doctrinas de los gloriosos Santos San Agustín y Santo Tomás, y se acordó se 
escriba al P. Mtro. Fr. Basilio de León y Dr. Juan de Balboa acudan a la confirma- 
ción del dicho estatuto y juramento.— Y en esta razón les escriba a Madrid donde 
asisten el Sr. Dr. Martín de Bonilla, y para esto se le dio comisión en forma. 

Claustro de 19 de Octubre de 1627. Haciendo relación de cómo iban los negocios 
de la Universidad en Madrid, se menciona al Dr. Balboa y al P. Ponce de León los 
cuales no se sabía cuándo serían despachados para volver a Salamanca. Conviene, 
se añade, escribir de nuevo otras cartas, y al Sr. Mtro. D. Manuel Sarmiento que 
está en Madrid, dándole las gracias del valor con que acudió a lo tocante del esta- 
tuto y el juramento... Se convino en que se escribieran las cartas que fueren necesa- 
rias y a D. Manuel Sarmiento dándole las gracias y a su md. y a los demás Maes- 
tros que están en Madrid para que como hijos de la Universidad ayuden a todo 
aquello que viesen ser necesario. 

Claustro de Diputados de 8 de Enero de 1628. El Doctor Bonilla hizo relación 
del negocio que está pendiente en el Consejo tocante a la confirmación del juramen- 
to de la enseñanza de la juventud de los gloriosos Santos Doctores Sto. Tomás y San 
Agustín, y supuesto que está en Madrid el P. Mtro. Fr. Basilio de León sería bien 
encomendarle este negocio. La Universidad habiéndolo tratado, conferido y nota- 
do vino y acordó que el P. Mtro. Fr. Basilio de León asista a la confirmación del di- 
cho juramento hasta que se vea en el Consejo y hasta el dicho tiempo sea habido 
por leyente y jubilante sin salario. Y se cometió al Sr. Dr. Balboa el escribir a >u 
Paternidad. De este acuerdo y parecer fué la Universidad excepto el P. Mtro. Fr. 
Francisco Cornejo que le contradijo porque el dicho P. Mtro. Fr. Basilio de León 
es Prior de su Convento y hace mucha falta en él. Y los Mtros. Gonzalo Correa y 
Blas López que fueron de parecer se le dé el tiempo limitado. > 

Claustro pleno de 14 de Febrero de 1628. Se leyó la siguiente carta del P. Fray 
Diego de la Fuente, Provincial de la Orden de Sto. Domingo. 

«Reconociendo no sólo la grande parte de favor que toca a nuestra Religión 
sino principalmente al señalado e importante servicio que V. S.a hizo a la Iglesia 
con el santo y prudente estatuto que ordenó cerca de la doctrina de los Santos Doc- 
tores San Agustín y Sto. Tomás, hemos solicitado con toda la diligencia posible la 
confirmación de él en el Consejo Real y el Consejo acordó el decreto que V. S.a ha- 
brá entendido de que no había lugar la confirmación, cosa que ha causado admira- 
ción y asombro a muchos grandes personajes de esta Corte, y a toda nuestra Reli- 
gión entrañable sentimiento por tocar el rigor de este decreto a la grande autori- 
dad y suprema sabiduría de esa madre y princesa de todas las ciencias. El P, Mtro. 
Fr. Juan de Barrio, Provincial que ha sido de esta Provincia va a besar la mano a 
V. S.a en nombre de la Religión y mío; dará cuenta a V. S.a de lo sucedido y del es- 
tado que el negocio tiene, representando juntamente nuestra pena y dolor que es 
de hijos y discípulos de esa grande Universidad y para suplicar a V. S.a se sirva 
ordenarnos lo que en este caso debemos hacer y mandarnos siempre cuanto fuere 
del servicio de V. S.a a quien guarde nuestro Señor con los grandes aumentos y 
felicidad que la Iglesia Católica y estos Reinos y sus hijos y discípulos de V. S.a he- 
mos menester. En esta de V. S.a de Sto. Tomás de Madrid y de Febrero 9 de 1628. 
años. Más servidor y Capellán de V. S.a=Fray Diego de la Fuente, Prior Pro- 
vincial.» 



108 CORNEJO 

El P. Mtro. Fr. Francisco (^sfc; de Berrio en nombre de dicho Provincial y de 
toda su Religión representó a la Universidad la señalada merced que todos han re- 
cibido en el particular del estatuto para la buena enseñanzii de la juventud de la 
doctrina de los sagrados Doctores San Agustín y Sto. Tomás y del justo sentimieñ 
to que toda su Religión ha tenido y tiene de no se haber contirmado; que por la mi- 
sericordia de Dios habrá medios para que se consiga lo que la Universidad tan 
cuerdamente hizo y que en general y en particular pone a los pies de la Universi- 
dad toda su Religión, vida y hacienda para la emplear siempre en servicio de la Uni- 
versidad con todo amor y voluntad y que el no haber el P. Provincial enviado a dar 
las gracias era aguardando a la confirmación del dicho estatuto a cuya confirma- 
ción por parte de su Religión se acudió con todas veras.» 

«El Claustro esperaba relación más extensa y circunstanciada de lo sucedido 
procedente del P. Ponce de León, el cual sabría lo que se había de hacer.» 

Con fecha 30 de Abril de 1628 estaba de vuelta el P. Ponce de León en Salaman- 
ca, como se ve en un Claustro de Diputados celebrado ese día. 

El que desee formarse idea de cuánto se ha escrito sobre la cuestión del Jura- 
mento y Estatuto j encontrará citas de autores por docenas en un trabajo que con el 
título ün episodio de la historia de la Teología española, publicó el P. Pérez Go- 
•yena en Razón y Fe, vols. XXXIV y XXXV. Se han cometido muchas inexactitu- 
des al tratar de aquel suceso, y el autor del trabajo comienza por señalar los erro- 
res en que han incurrido numerosos autores dividiéndolos en grupos, de los cuales 
se cuentan tantos como los errores apuntados; esto aparte de otras falsas aprecia- 
ciones que va corrigiendo en ei texto, según se le ofrecen en el desarrollo de su es- 
tudio. Los aficionados a la erudición teológica leerán con gusto ese trabajo del 
P. Pérez Goyena, no lo dudamos; con respecto a sus apreciaciones, a las consecuen- 
cias que allí se deducen y al modo de tratar la cuestión, no pensarán todos lo mis- 
mo, por la razón sencilla de que «cada uno ve las cosas del color del cristal con que 
se miran», como dice el mismo escritor al reproducir un texto de la carta copiada 
del Provincial de PP. Dominicos. 

n) En Claustro de 3 de Agosto de 1627 se leyó una Real cédula para que a la ma- 
yor brevedad se cumpliese la entrega del dos por ciento sobre las haciendas y ven- 
tas eclesiásticas, ordenado en pragmática anterior. Se acordó que la Universidad 
hiciera todas las diligencias necesarias ante el Juez del Estudio en defensa de la 
Universidad y de su hacienda: y asimismo que se hicieran en Madrid las que con- 
viniera y para ello se escribieran las cartas necesarias, nombrando Comisarios para 
que entendieran en todo ello, los cuales fueron los PP. Cornejo y Francisco de 
Araujo y los Doctores Juan de Santiago, Martín de Bonilla, Gregorio del Portillo 
y Juan Nieto. 

ñ) Junta de Maestros de Teología. Se habló de lo ordenado con respecto a asis- 
tir los Maestros de la Universidad por su turno a las conclusiones que se tenían en 
los conventos, y acerca de las que faltaban todavía. Luego se leyó uaa carta del 
Presidente del Consejo del tenor siguiente: 

«He tenido aviso de que en uaas conclusiones en que presidía el Mtro. Ledes- 
ma, trinitario, no se han hallado en el acto religiosos de Sto. Domingo, de San 
Agustín, Mercenarios ni Bernardos, y esto solo porque las había firmado el Decano 
en la conformidad que se ha ordenado a la Universidad y que dicen la dejarán antes 
de hallarse en conclusiones, que las firme el Decano. En tanto grado fué la falta 
que hicieron los religiosos, que el arguyente estudiante que era religioso de San 
Agustín faltó en ellas, y me espanto mucho dé lugar v. md. en su tiempo a que se 
atrevan con semejantes acciones a perturbar lo que se ha ordenado con tanto 
acuerdo; y si v. m. no remedia estas cosas, me obligará a enviar quien lo haga» 
pues no es justo que por su descuido de v. m. deje de ponerse en ejecución y de ob- 
servarse cosa que importa tanto para el buen gobierno de esa Universidad. Guarde 
Dios a v. m. Madrid 18 de Agosto de 627.— Si esto lo hubieran hecho los Padres de 



CORNEJO 109 

la Compafíia va les hubieran desincorporado; vo temo que ha de parar esto en que 
su Majestad envíe ahí persona que gobierne, pues me afirman que este año han 
dejado de defenderse muchas conclusiones de las de obligación por esta causa y 
no se castiga.— E\ Cardenal de Trejo.» 

Y habiéndose leído la dicha carta y hecho relación de lo acerca de ello provisto 
por el Sr. Vicerrector y Sr. Maestrescuela, los dichos señores fueron tratando y 
confiriendo con particular sentimiento de que al Sr. Presidente se le hubiese es- 
crito tal cosa, y sobre este artículo se acordó se escriba a su Sria. lima, satisfacien- 
do en todo con verdad de manera que su Sría. lima, quede satisfecho de la causa y 
razón que ha tenido el dicho Colegio de Teología en la suspensión de los actos, en- 
viando un tanto de la dicha carta y auto del Sr. Vicerrector; y se cometió el escri- 
bir la dicha carta a los Padres Maestros Fr. Francisco Cornejo y Fr. Francisco de 
Araujo, y el Sr. Mtro. Andrés de León, Decano, vino en que se escriba la dicha 
carta con la verdad de lo que ha pasado. Y los Mtros. Fr. Juan de Vitoria y Fr. An- 
tonio de Ledesma que el Bedel de Teología dé fe de los que se hallaron presentes 
en el acto que presidió el dicho M. Ledesma. Y en cuanto a tener los actos que fal- 
tan el tenerlos en días lectivos y fiestas de guardar es contra estatuto y los que se 
pudieren tener se tengan, y (tn especial el del Monasterio de San Andrés de los Car- 
melitas, pues hay asueto para él y le presida el que le tocare.» 

La carta reproducida está escrita al Vicerrector de la Universidad. Lo subra- 
yado al final se encuentra así en el libro de Claustros. La junta tuvo lugar el 25 de 
Agosto de 1627. 

De suponer es que los Comisionados pusieran las cosas en su punto, enviando 
a Madrid una relación exacta y verídica de lo sucedido, devolviendo a la Universi- 
dad su prestigio que estaba a merced de cuentos y chismes de vecindad y conven- 
ciendo al Cardenal de que su diplomacia no rayaba a gran altura cuando con tanta 
falta de recato manifestaba su aversión a la Universidad y su apasionamiento por 
los jesuítas. Por si esto fuera poco, ahí va otro apunte. 

En Claustro de 29 de Octubre de 1627 se leyó una Real provisión tocante al o-e- 
neral y lecturas de los jesuítas, ganada por éstos. Se acordó que se suplicara a'^su 
Majestad y a su Real Consejo por se haber ganado la dicha Real provisión sin parti 
{sic) y con siniestra relación, contra las ejecutorias que laUniversidad tiene ganadas. 

o) En Claustro de 22 de Septiembre de 1627 se trató de las informaciones de 
prácticas de los médicos en conformidad con ciertas instrucciones y órdenes reci- 
bidas; y para dar cumplimiento a ello se nombraron Comisarios, entre los cuales 
está el P. Cornejo. 

p) En Claustro de Diputados de 17 de Mayo de lóiS fué comisionado para visi- 
tar y cuidar de la capilla de S. Jerónimo de la Universidad. También se le dio co- 
misión en forma para que fuera a las rentas de Alba, Leuesma y Medina del 
Campo. 

9. Algunos datos relativos a los ejercicios literarios del P. Cornejo. 

a) Cuando se presentó a recibir el título de Licenciado, 3 de Abril de 1598, fué 
apadrinado por el P. Juan de Guevara. El Cancelario cometió la información de 
vita et moribus al P. Antolínez, el cual tomó declaración a los PP. Antonio Conde- 
rina y Pedro Antolínez, agustinos. Estos declararon que el P. Cornejo era de mu- 
cha virtud, letras y cristiandad y que había repetido aquel mismo día en la facultad 
de Teología, durando la repetición hora y media, antes más que menos, con los ar- 
gumentos, ítem que aunque es así que se graduó de Bachiller en Teología por esta 
Universidad a 12 de Julio de 1596, ha muchos años que tiene concluidos sus cursos y 
más de diez u once que la enseña y lee. ítem que ha tenido los cuatro principios a 
23 de Marzo de este año de 1598 y los quodlibetos el último día de dicho mes. Dos 
días después, o sea el 5de Abril, se le señalaron />w«/os, que eran dos proposiciones 
del libro de las Sentencias sobre los cuales había de disertar o pronunciar dos lec- 
turas durante dos horas el día siguiente, que era el del examen. Pronunciadas estas 



no COKNEJO 

lecturas el día 6, se procedió a la votación de Doctores y Maestros presentes, y lue- 
go «se descubrió que en la urna todas eran Aes y ninguna R, de manera que fué 
aprobado por todos unanimiter et una voce ac netnine prorsus discrepante. y> El 
día siguiente se le dio públicamente el titulo de Licenciado en Teología, y ese mis- 
mo día por la tarde se anunció a las escuelas que dentro de 9 días se graduaría de 
Maestro, si no había otro más antiguo que tuviera derecho de precedencia. En su 
virtud se presentó el P. Fr. Luis Bernardo alegando que su título de Bachiller era 
de fecha anterior a la del P. Cornejo, por lo cual hizo los ejercicios correspondien- 
tes y los dos juntos se graduaron de Maestros el 26 de Julio del mismo año 1598. 

b) Con fecha 21 de Diciembre de 1600 se celebró Claustro en el que expuso el 
Miro. Báñez que por sus enfermedades y achaques no podía continuar leyendo la 
cátedra de Prima que tenía en propiedad, y habiendo presentado los documentos 
de médicos que se le exigieron en otro Claustro de 30 del mismo mes y año, fué 
adoptada la resolución de que se pusiera sustituto por tiempo de cuatro años, reci- 
biendo cincuenta mil maravedís de sueldo al año; dicha cátedra no se podría quitar 
al sustituto durante esos cuatro años, pasados los cuales el P. Báñez volvería a leer 
si se encontraba con fuerzas para ello, y en caso contrario vacase la sustitución y 
se volviese a proveer del mismo modo. 

No sabemos si hubo oposiciones a dicha sustitución y ganó la cátedra el P. Cor- 
nejo, pero lo cierto es que la regentaba en Noviembre de 1601 y también lo debe ser 
que no se cumplían las condiciones estipuladas en el Claustro de Diciembre anterior, 
pues de lo contrario no hubiese el P. Cornejo dejado la sustitución para oponerse 
a otra cátedra de inferior categoría. Los hechos demuestran también que los 
PP. Dominicos estaban muy resentidos por no haberse provisto en ellos la sustitu- 
ción de la cátedra de Prima, pues para contentarlos se trató de dársela, y al fin la 
obtuvieron por una provisión del Cwisejo. 

A principios de Agosto de 1601 llegó a Salamanca el Reformador de la Univer- 
sidad D. Juan Alvarez de Caldas, y uno de sus primeros cuidados fué el arreglo 
de las cátedras de Teología, que parece ser estaban muy deficientes, no obstante 
estar al frente de las de Santo Tomás y Escoto los PP. Dominicos Pedro de Ledes- 
ma y Pedro de Herrera, y acabar de leer la de Prima el P. Báñez. Resquemores 
de los PP. Ledesma y Herrera y humillaciones quizá por no regentar la sustitución 
de Prima que leía el P. Cornejo, hicieron que abandonaran sus cátedras o que las 
tuvieran muy descuidadas; este mal no debía ser del momento, porque se lamen- 
taba de dos años atrás, es decir, que debía imputarse también al P. Báñez, el cual 
con anterioridad a ser exonerado de la lectura en Diciembre de 1600, no debía de 
acudir a desempeñar su cátedra. Tal nos lo hace suponer la exposición que hizo al 
Claustro de 25 de Agosto de 1601 el Rector de la Universidad, no ya sólo del des- 
cuido de las cátedras de Teología, sino también de las pretensiones de los PP. Do- 
minicos que trabajaban por que la Universidad se rindiera a sus exigencias in- 
fundadas de leer exclusivamente la cátedra de Prima. El mencionado Reformador 
había celebrado algunas juntas con el fin de llegar a un acuerdo para que las cáte- 
dras se leyeran debidamente, y no pudiendo conseguir su objeto, se llevó el asunto 
ai Claustro pleno de la fecha citada, en el que el Rector dio a conocer el fin para que 
le había convocado en esta formí: «El señor Rector Dixo y refirió, que el señor 
Doctor Caldas Reformador desta vniuersidad con el celo que trae de mirar por las 
necesidades della, juzgó serlo muy grande el remediar la gran falta, que de dos 
años a esta parte ha hauido en las cathedras de theologia y ansi para el remedio 
dellas confirió y trato con los Padres de la Orden de santo Domingo que volbiesen 
a leer sus cathedras por ser tan necesario como todos sus mercedes saben, y ellos 
le dieron por respuesta que de ninguna manera boluerian a leer en las escuelas si 
no es que les diesen vna caihedra de Prima perpetua para su orden o por lo menos 
la de Sto. Thomas, con ducientos ducados de Partido y haciéndosela de propiedad 
y ni mas ni menos perpetua para su orden, y con esta Resolución el Sr. Doctor 



CORNEJO 111 

Caldas junto a los s.es que estauan nombrados para las juntas y les propuso lo su- 
sodicho. Tratóse y comunicóse entre todos y por ser negocio de tanta ymportancia 
se dilato la Resolución hasta otra junta, y asi en otra que se hiQo hauiendo dicho 
todos muy largamente sus pareceres fue la Resolución de la mayor parte, que al 
P.e m.o Ledesma se le diesen en su cathedra de Sto. Thomas hasta cincuenta mili 
mrs. de aumento, y al P.e m.» Herrera se le diese la substitución de la cathedra de 
Prima que es del P.e m.o Vañez con otros cincuenta mili, dando los veinte y cinco 
mili mrs. el P.e m.» Vañez de su cathedra, como lo tiene prometido y los otros 
veinte y cinco mili mrs. la vniuersidad, y que por hauerse entendido que la borden 
de San agustin se retirarla como lo dixo en vna destas juntas el P.e m.o antolinez, 
se le diese al dho P.e hasta otros cincuenta mili mrs. de aumento en su cathedra 
de Durando, y al P.e m.» marquez se le diese un partido de otros cincuenta mili 
mrs. porque venga a leer a esta Vniuersidad. Estos son los medios que en tres jun- 
tas que se han hecho an parecido mas aproposito: y que sus mercedes lo Conside- 
ren que el espera en dios saldrá lo que mas conbenga a la dha vniuersidad. E 
hauiendo propuesto lo susodicho, rogo a los demás señores Votasen sobre lo suso- 
dicho.» 

V efectivamente fueron votando uno por uno todos aquellos Doctores y Maes 
tros, conviniendo todos ellos en que se diese el salario convenido en las Juntas a los 
PP. Ledesma y Herrera, pero de ninguna manera se instituyese cátedra de propie- 
dad ni para los Dominicos, ni para comunidad alguna, ni para ningún particular. 
Esta fué con raras excepciones la opinión general, y así tenía que ser para conser- 
var la autonomía universitaria garantizada en los estatutos y constituciones que da- 
ban derecho a todos los hijos de la Universidad a oponerse a sus cátedras, obte- 
niéndolas los más meritorios por su ciencia y talento, sin sujeción ninguna a privi- 
legios ni exenciones de nadie. Los PP. Dominicos se creían allí tan necesarios, que 
abrigaban sin duda la pretensión de obligar a la Universidad a acceder a su de- 
manda por no haber otros capaces de sustituirles en las cátedras, y en varias opo- 
siciones debieron de persuadirse que no estaba vinculada en ellos solamente la en 
señanza teológica, porque había otros tan competentes que se la arrebataban de las 
manos; aquel Claustro compuesto de tantos sabios en todas las facultades, compren- 
dió sí que no debían abandonar sus cátedras los hijos de Sto. Domingo por las mu- 
chas glorias que habían conquistado para la Universidad, pero comprendió también 
que no debía doblegarse a descabelladas pretensiones que violaban sus leyes en lo 
exencial, y por tanto el que se juzgase con aptitudes suñcientes para regentar las 
cátedras que las ganase en buena lid. Por eso, dejando a salvo la inmunidad univer- 
sitaria, les importaban menos los salarios que se habían de dar á los catedráticos, y 
convinieron en que se pagara a los PP. Dominicos lo que se había estipulado, no 
obstante que para ello ningúa derecho podían éstos alegar, por lo que el P. Antoli- 
nez pidió el mismo aumento para los Agustinos. Como dijo bien el Mtro. Zumel, se 
trataba sólo de dar contento a los primeros aumentándoles los sueldos, y propuso 
el medio para conseguirlo dando al P. Herrera la sustitución de la cátedra de Pri- 
ma con cincuenta mil mrs. anuales, y al P. Ledesma que se le pagasen doscientos 
ducados por su cátedra de Sto. Tomás. 

El P. Herrera abandonó el Claustro apenas el Rector expuso el estado de la 
cuestión o de las negociaciones relativas a las cátedras, protestando que no se tra- 
tase nada de su convento ni de los salarios, porque estaban dispuestos los Domini- 
cos a no volver a la Universidad. 

El P. Antolinez abandonó también el Claustro sin decir palabra, porque se tra- 
taba de un asunto que tocaba de cerca a los Agustinos. 

Oídos los votos de todo el Claustro, se concluyó por adoptar la siguiente reso- 
lución: «Fecho lo susodicho los dhos Señores Rector y maestrescuela hauiendo visi- 
to el dho claustro y Votos del, pareció que la Vniversidad vino en que no se insti- 
tuya cathedra ninguna de Propriedad, ni se de a comunidad ni particular y los sala- 



112 CORNEJO 

rios se den a los dhos Religiosos como está tratado en las Juntas ante el señor Re- 
formador y se nombren dos señores deste Claustro [para que] den cuenta de lo que 
se a tratado al señor Reformador en este Claustro y que con su acuerdo y parecer 
vayan a hablar y traten con los padres dominicos acepten los partidos que se les 
ofrecen y de parte de la Vniversidad se les encargue y ruegue, y si hecha esta di- 
ligencia no lo quisieren aceptar, se haga vn memorial muy en forma, para informar 
a su mag.<^ de todo lo que ha pasado y lo que con los dhos Religiosos la Vniversidad 
a hecho y procurado para reducirlos que vengan a leer sus cathedras y disponga la 
Vniversidad dellas como mas conbenga al seruicio de Dios nro Señor, bien y au- 
mento del dho estudio e Vniuersidad y estudiantes della, y esta fue la Resolución 
del Claustro. 

Y luego antes que el dho Claustro se lebantase nombraron para el dho efecto 
(para hablar al Reformador y a los PP. Dominicos) a los señores Doctores Juan 
ybañez de frechilla cathedratico de prima de cañones y Juan de león cathedratico 
de vísperas de leyes que estañan presentes para todo lo susodicho y cada una cosa 
y parte dello, y para ello se les dio poder y comisión en forma, y con esto se acabo 
el dho Claustro y el dho S.o'" Rector lo firmo de su nombre, testigos unos de otros y 
otros de otros, e yo bartholome sanchez notario y secretario.— Don Juan de Braca- 
mente R.w {hay una rúbrica) fecho ante mi— Bartholome sanchez n.** se.° {hay una 
rübricaj. 

Con fecha 16 de Noviembre de 1601 se celebró Claustro pleno en que se leyó la 
siguiente carta del Consejo: «Rector de la Vniversidad de Salamanca. Habiendo 
tenido Relación el Consejo qne a causa de las diferencias que a hauido entre los 
Religiosos de las hordenes de Santo Domingo y San Agustín sobre la prouision de 
las cathedras de theologia los religiosos de las ordenes que las tienen no acuden a 
leerlas a cuya causa los estudiantes de la dha facultad andan buscando maestros a 
quienes oir. Se escriuio a los prouinciales de las dhas hordenes para que hiciesen 
que los Religiosos dellas que tienen cathedras las fuesen a leer y el prouincial de 
la borden de Santo Domingo a scripto al Consejo escusandose de que los Religiosos 
de su borden no pueden yr a leer sus cathedras. Luego que esta reciuieredes ha- 
réis notificar a los Religiosos de Ambas hordenes que tienen cathedras que dentro 
de diez dias las vayan a leer, y si no lo cumplieren y no fueren a leerlas. Vacareis 
las cathedras de los que lo dexaren de cumplir y las prouegereis conforme a las 
constituciones y estatutos desa Vniversidad y cédulas Reales, en Valladolid a siete 
Dias del mes de nouiembre de mil y seiscientos y Vn años.— Por mandado del Con- 
sejo Pedro ^apata del Marmol. (Venía rubricada de quince rúbricas.)» 

Al Claustro celebrado para discutir el contenido de la orden del Consejo, se 
puso por última resolución la siguiente: 

«E abiendo acabado de votar como esta dicho Pareció que la mayor parte 
del Claustro fue de acuerdo Voto y parecer que el S.o»' Rector guarde y cumpla la 
dha Carta del supremo consejo, como en ella se contiene, y se sirua de parte de la 
Vniversidad suplicando a su mag dy a los Señores de su muy Alto consejo manden 
que los dichos Religiosos Dominicos lean sus cathedras como hasta aqui las an 
leydo, y conbiene Ansi al bien del Reyno y Cristiandad y que entre ellos y los Re- 
ligiosos agustinos no ay diferencia ninguna antes los dhos Religiosos agustinos leen 
sus cathedras, y aun, alguno dellos lee la que hauian de leer los Dominicos, como 
es, la sustitución de Prima de theologia que lee el padre fray francisco Cornejo de 
la orden de san Agustín con mucho numero de oyentes. 

Visto el acuerdo e votos del dho Claustro por el dho Señor Rector nombro 
para hauer de scriuir al supremo consejo, al padre maestro fray francisco ^umel 
que estaua presente, al qual para ello se le dio poder y comisión en forma y con 
esto se acabo el dho Claustro.» 

Claustro de 26 de Noviembre de 1601. 

Instado el P. Fr. Pedro de Herrera por el Dr. Juan de León a que expusiera 



CORNEJO 113 

las causas de la retirada de los PP. Dominicos de la Universidad, dijo que «su con- 
bento y toda la horden de santo Domingo, en general, tenian en mucha y señalada 
md. la que siempre la vniuersidad les hauia hecho y hacia, mas de que por muchas 
razones y causas que los perlados mayores de sus ordenes (sic) les hauia parecido 
era que se recogiesen y tubiesen la quietud y recogimiento que a tales Religiosos 
conbenia, la qual quietud y recogimiento no se podía tener con las pretensiones de 
Cathedras y ansi les han mandado los prelados, y superiores que no lean las dhas 
cathedras, y otras mas causas, y rabones que de palabra allí dixo, acerca de lo 
que se pedía.» 

Claustro de 28 de Noviembre de 1601, el Rector de la Universidad expuso que 
había recibido la Real provisión siguiente: 

Don Felipe, por la gracia de Dios Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las 
dos Sicilias, de Jerusalén, de Portugal, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Va- 
lencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de 
Murcia, de Jaén, de los Algarbes, de Algeciras, de Gibraltar, de las Islas de Canaria, 
de las Indias Orientales y Occidentales, islas y tierra firme del Mar Océano, Archidu- 
que de Austria, Duque de Bergoña, Brabante y Milán, Conde de Aspurg^de Flandes, 
de Tirol, Barcelona, Señor de Vizcaya y de Molina, &a, A Vos el que sois o fuere- 
des Rector en la Vniversidad de Salamanca salud y gracia. Sabed que Nos somos 
informados que los estudiantes theologos que ay en ella dexan de acudir a oyr bis 
lectiones que se leen en las escuelas y se ban a oyrlas a los monesterios y Collegios 
particulares, lo qual es de mucho inconbeniente y queriéndolo remediar Visto por 
los de nro consejo fue acordado que deuiamos de mandar esta nuestra Carta para 
Vos en la dha razón y Nos tubimoslo por bien, por la qual Vos mandamos que de 
aquí adelante los estudiantes theologos que vbiere en esa Vniuersidad acudan a oír 
las lectiones que se leyeren en las Escuelas y no bayan a oyrlas a los monasterios ni 
Collegios so pena que si fueren a oirías a los dhos monasterios y Collegios no ga- 
nen cursos ni sean graduados en esa dha Universidad ni gocen de los priuüeglos 
della. Lo qual os mandamos asi guardéis, cumpláis, 5'- executeis, y hagáis guardar, 
cumplir y executar. En non fagades en de Al. dada en la ciudad de Valladolid en 
veinte y cuatro dias del mes de nouiembre del año de mili y seiscientos y uno. El 
Conde de Miranda, etc. etc. 

El Rector mandó se publicase por las escuelas esta Real provisión. 
Claustro de 14 de Diciembre de 1601. Se leyó la siguiente carta del Consejo: 
Al Rector y Claustro de la Vniuersidad de Salamanca.— Habiendo el Consejo 
tenido noticia que los cathedraticos de theologia desa Vniuersidad no acudían a 
leer sus cathedras se mando se les notificase que dentro de diez dias las fuesen a 
leer, y a los que no lo cumpliesen se les vacasen sus cathedras y se probeyesen con- 
forme a las constituciones y estatutos desa Vniuersidad y cédulas de su magestad 
lo qual Vos el dho Rector les hicisteis notificar, y los padres maestros fray Pedro 
de Ledesma y fray Pedro de herrera, Religiosos de la horden de santo Domingo que 
tenian las cathedras de Santo thomas y Scoto respondieron que no podian acudir a 
leerlas por estarles prohibido por su probincial, y con su respuesta passado el dho 
termino se les Vacaron las dhas cathedras sobre lo qual escriaisteis al consejo los in- 
conhenientes que se siguirian de no leer los Religiosos de la dha horden las cathe- 
dras de theologia y que conbendria que con alguna demostración de sus seruicios, 
se les mandase volver a leerlas, ha parecido que luego que esta recibieredes. Va- 
quéis las cathedras de Santo Thomas, y la de sustitución de prima, y las deis a los 
dhos padres, fray pedro de Ledesma y fray Pedro de herrera para que las vayan a 
leer a las escuelas conforme a los estatutos y constituciones de esa Vniuersidad dán- 
doles de salario a cada vno cincuenta mili mrs. en cada vn año, como se lo hauiades 
ofrecido que al prior del Conbento de Santisteuan, se escriue les mande las acepten 
luego sin replica ninguna por ser esta la boluntad de su magestad y procurareis coii 
mucho cuydado se reformen los abusos que a hauido en la probision de las cathedras 

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JJ4 CORNEJO 

V informareis al Consejo de lo que convendrá probeher acerca dello como os esta 
mandado, en Valladolid a doce dias del mes de diciembre de mili y seiscientos y vn 

f¡o'=. II esta cédula esta Rubricada de doce Rubricas y al fin dice. Por mandado de 
los señores del Consejo Pedro ^apata del marmol. 

Obedecida esta cédula por el Rector en nombre de la Universidad, los PP. Le- 
desma y Herrera «cada uno de por sí conforme a su antigüedad dijeron, que ellos, 

V su casa y conbento, tenian en mucha merced y fauor las que la Vniuersidad de 
contino les hauia hecho y el conbento lo tenia muy reconocido y ellos en particu- 
lar muy mucho mas, y que an tenido y tienen muy entera boluntad de seruirla, y 
aceptar lo que su magestad y los señores de su muy alto consexo an probeydo y 
mandado v obedecer como son obligados y otras mas palabras de comedimiento 
que acerca dello alli digeron y refirieron.» 

El día si'^uiente, 15, se les dio posesión de las cátedras que ordenaba la cédula 

del Consejo. 

Con esto parece que se aquietaron por entonces los PP. Dominicos, pues al fin 
se lefe concedían y ordenaba admitir la sustitución de la cátedra de Prima y los cre- 
cidos salarios que había señalado la Universidad a los PP. Ledesma y Herrera. Esto 
último no se cumplía, sin embargo, por cuanto el P. Báñez expuso en un Claustro de 
Diputados de 14 de Enero de 1603 que las determinaciones del Claustro de dar 50,000 
mrs. al Mtro. Herrera por sustituir su cátedra no habían tenido efecto, y ruega y 
buplica se cumpla lo acordado. 

Prosiguieron después en su empeño de regentar cátedras en propiedad por cau- 
sas que no relatamos, porque haríamos interminable esta nota. En 4 de Agosto de 
1605 Felipe lll firmó una real provisión por la que instituía una cátedra perpetua 
para los PP. Dominicos de S. Esteban, la cátedra de Prima que era lo que preten- 
dían. Como no se expresaban las condiciones en que había de fundarse, se celebra- 
ron Claustros sobre el particular en 17 de Agosto y 3 de Noviembre, aparte de las 
Juntas de Comisarios de 6 y 10 de Septiembre y quizá algunas más; en éstas y aqué- 
llos se renovaron las razones que la Universidad tenía para no admitir la Real pro- 
visión sin que se aclarase el punto de por cuenta de quien se había de hacer la tal 
fundación. Hay una gran diferencia, no obstante, entre los pareceres de los Docto- 
res y Maestros en uno y otro Claustro, pues en el segundo, o sea el de 3 de No- 
viembre, ya se aceptaba la fundación y sólo se deseaba saber las condiciones en 
que se había de verificar; a pesar de todo, no faltaron quienes sostuvieron su pri- 
mer voto, entre otros el Dr. Bartolomé Cornejo de Pedrosa que le dio por escrito. 

Consio'uieron por fin los PP. Dominicos ver colmados sus deseos con la cédula 
real de 28 de Octubre de 1606 por la que Felipe III fundaba una cátedra perpetua y 
en propiedad de Prima de Teología para la Orden de Sto. Domingo de exclusivo 
patronato real y pagada por S. M., sin perjudicar por esta fundación la cátedra que 
tenía la Universidad, resultando que desde entonces hubo dos cátedras de Prima. 
El Rey nombraba también por primer catedrático al P. Pedro de Herrera. 

Dos años después fundaba el Duque de Lerma otra cátedra de Vísperas para 
los PP. Dominicos en las mismas condiciones que la anterior. Fué admitida la fun- 
dación en Claustro de 13 de Febrero de 1608, en el cual el P. Antolínez propuso para 
primer catedrático al P. Ledesma, proposición que votó el Claustro. 

c) En 16 de Enero de 1621 se declaró vacante la cátedra de Vísperas de Teo- 
loo-ía por muerte del P. Márquez, y el 22 se decía que habían pasado los 30 días de 
la^'vacatura de la cátedra. El P. Cornejo se presentó opositor, y no habiendo 
otros pretendientes, se pidió informe jurado de su suficiencia a los PP. Fr. Nicolás 
de Tolentino y Fr. Feliciano de Sosa, los cuales declararon favorablemente, ates- 
tiguando el primero que era discípulo suyo de Teología moral, y el segundo alegó 
el aprecio en que se tenían en la Universidad sus escritos. En vista de lo cual se le 
dio solemne posesión de la cátedra el 22 Enero de 1621. 

d; En el mes de Septiembre de 1626 se sacó a oposiciones la cátedra de Prima 



COR N lijo 115 

de Teología que había tenido en propiedad el P. Antolínez, y se presentaron a las 
mismas los PP. Mtros. Fr. Francisco Cornejo, Fr. Gaspar de los Reyes, Fr. Basilio 
Ponce de León, Fr. Juan de Vitoria, Fr. Diego de Salazar y Fr. Ángel Manrique y 
los Doctores D. Toribio Noriega y D. Antonio Calderón. Cuando estaban ya distri- 
buidos los puntos y los argumentos, llegó una carta del Secretario del Consejo en 
la que se decía que se proveyese la cátedra en el Mtro. Ponce de León, el cual 
tomó posesión de la misma el 15 del mes y año expresados. 

e) Por haberse jubilado en la cátedra de Vísperas de Teología el P. Cornrjo, 
se publicó la vacante de sustitución a dicha cátedra en 20 de Abril de 162/. El día 
siguiente se presentó una petición del convento de San Agustín suplicando se sus- 
pendiese la publicación de la vacante por quince días, atento a que el P. Cornejo 
parece quería continuar leyendo. En vista de que no se dieron las explicaciones 
que se prometían, se procedió a las oposiciones, ganando la cátedra el'P. Bernardi- 
no Rodríguez. 

f) Hizo oposición a la cátedra de Prima de Teología vacante por muerte del 
P. Ponce de León; fueron sus coopositores el P. Ángel Manrique, P. Bernardino 
Rodríguez (luego se retiró), P. Juan de Vitoria, P. Benito de la Serna, benedictino, 
P. Gaspar de los Reyes, y D. Juan de Echalaz. Por carta del Secretario de S. M. fué 
adjudicada la cátedra al P. Mtro. Cornejo y tomó posesión de la misma el 25 de Ene- 
ro de 1630, ratificando la posesión el día siguiente. 

10. Nota relativa a la jubilación del P. M. Cornejo. 

Real provisión por la que se manda al Rector y Claustro de esta Universidad 
informe acerca del contenido de un pedimento del Maestro Cornejo, jubilado ya en 
la cátedra de Vísperas de Teología que pretendía se le confiriese la de Prima en 
atención a haberle cedido la oposición los que podían hacerla a dicha cátedra, con- 
siderando sus muchos méritos y antigüedad. Dada en Madrid a 29 de Julio de 1626. 

Real Provisión por la que se pide al Rector y Claustro informen sobre el con- 
tenido de otro pedimento, que en nombre del Procurador de la Provincia de Casti- 
lla del Orden de San Agustín se había presentado en el Real Consejo pretendienio 
se le diese la cátedra de Prima de Teología al M. Fr. Francisco Cornejo, jubilado 
en la de Vísperas y residente en el colegio de Dña. María de Aragón de Madrid. 
Dada en 20 de Septiembre de 1629. 

Informe del Claustro firmado por les Dres. Martín López de Ontiveros y Fran- 
cisco Ramos del Manzano. Salamanca, 16 de Octubre de 1629. 

Siguen algunos documentos relativos al P. Ángel Manrique que intervino en las 
cuestiones del P. Cornejo. 

Real carta orden firmada del Ldo. Diego González de Cuenca y Contreras en 
que, para tomar el Real Consejo resolución en la pretensión de dicho Maestro Cor- 
nejo sobre la cátedra de Prima de Teología, estando jubilado en la de Vísperas, se 
manda al Rector y Claustro de esta Universidad informe sobre la edad del referido 
Maestro y si podría regentar por sí dicha cátedra. Madrid 10 de Octubre de 1629. 

Copia del informe en que la Universidad hace al Real Consejo grandes elogios 
de las prendas, literatura y antigüedad del expresado Maestro. Salamanca, 27 de 
Octubre de 1629. 

Acuerdo del Claustro de Rector y Consiliarios en que se determinó informar 
al Real Consejo acerca de los ejemplares que se hallasen en la Universidad con- 
cernientes a gozar la jubilación de una cátedra al que había ascendido a otra, y 
que constaba haberse verificado alguna vez que el jubilado en una cátedra obtu- 
viese otra gozando al mismo tiempo de la jubilación de aquélla. Se hizo este in- 
forme en 20 de Marzo de 1630, y unido a él están las lecciones de oposición que hizo 
a las cátedras el Mtro. Cornejo. 

Igualmente se halla una Real provisión por la que se manda al Rector y Claus- 
tro que dentro de seis días informe acerca de una queja que había dado al Real 
Consejo dicho Mfro. Cornejo en razón de que, siendo catedrático de prima de Teo- 



116 CORNEJO 

logia y jubilado en la de vísperas, hubiese la Universidad declarado por vacante 
ésta y abierto oposición a ella, sin embargo de tener interpuesta apelación ante 
los Sres. de nuestro Real Consejo. Madrid, 20 de Enero de 1630. 

Hállase a continuación un testimonio del Secretario D. Antonio Ruano del 
acuerdo del Claustro de Rector y Consiliarios en que se hizo saber la Real provisión 
antecedente, a cuyo efecto se congregó el Claustro en 27 de Febrero del mismo año. 

Hállase también otra Real provisión por la que se manda informen el Rector y 
Claustro sobre el contenido de un pedimento del referido Mtro. Cornejo que pre- 
tendía se le concediese la jubilación en la cátedra de prima de Teología a cuyo 
efecto alegaba su mucha edad y no constar el tiempo en que se había obligado a 
regentarla. Madrid, 22 de Octubre de 1632. 

A su continuación se halla el informe que en virtud de la anterior Real provi- 
sión dio la Universidad, y representación que hizo al Real Consejo para que no 
concediese la jubilación en forma ordinaria al Mtro. Cornejo en la cátedra de Pri- 
ma de Teología, respecto de haber ofrecido en tres diferentes Claustros que la re- 
gentaría por sí mismo los veinte años que ordenan los estatutos y constituciones; 
no obstante que cuando el Real Consejo le hizo merced de la cátedra se hallaba 
jubilado en la de V'ísper.-,s. 

Últimamente acompaña una Real cédula de su Majestad firmada de su Real 
mano y refrendada de su Secretario, Francisco Gómez, por la que, sin embargo de 
la representación e informe que en ella se inserta a la letra hecho por la Universi- 
dad para que no se concediese en la forma ordinaria la jubilación en la cátedra de 
Prima de Teología al referido Mtro. Cornejo, ni se pagase del arca de la Universi- 
dad ei salario del sustituto, se sirve su Majestad conceder dicha jubilación, atento a 
ser dicho Maestro de edad de setenta y siete años y haber servido en el empleo de 
catedrático treinta y cuatro años, aunque sólo tres en la regencia de dicha cátedra 
de Prima. Dado en Madrid a treinta y uno de Agosto de 1635. 

11. Véanse las indicaciones que se han hecho en el artículo del P. Luis de Ca- 
brera relativas a los votos que debió de dar el P. Cornejo con respecto a la c;iusa 
de la Monja de Carrión. 

En el códice 12253 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional se encuen- 
tra con el número 18 una carta del M. Cornejo en la cual trata de justificarse ante 
el Rey de la conducta observada en el Capítulo provincial de Madrigal con el Pa- 
dre Fr. Gaspar Oviedo, y protesta de que se le prive de la cátedra de Teología que 
tiene en propiedad. 

Escribió una aprobación del Gobernador cristiano, del P. Márquez, que va al 
frente de la edición de Madrid de 1625. 

— P. Herrera, Historia del Convento de Salamanca, pág. 426.— P. Vidal, pág. 123 
del tomo II.— Fernández Duro, pág. 371. 

Cornejo (Fr. Martín). 

Natural de Madrid, feligresía de los Ciudad Rodrigo , Burgos y Madrid, 

Stos. Justo y Pastor, e hijo de hábito Rector del colegio de Alcalá y dos ve- 

del convento de San Felipe el Real, ees Visitador de la Provincia de Cas- 

donde profesó el 12 de Julio de 1596 en tilla. Falleció lleno de méritos de bue- 

manos del P. Prior Fr. Enrique Enrí- ñas obras en San Felipe el Real a 1 de 

quez. Fué Prior de los conventos de Septiembre de 1638. 

1. Carta a la Reina sobre el Santo Cristo de Burgos.— Impreso citado sin más 
pormf^nores en el índice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 90. 

Al margen de la profesión del P. Cornejo se dice en una nota que «escribió Ci- 
fras de S. Agustín y otras cosas.» No sabemos si entre esas cosas se comprenderá 
el impreso referido; suponemos desde luego que se alude a varias producciones que 
hoy ros son desconocida^. 



CORONEL 117 

2. Cifras de la Vida de S, Agustín N.° P.^ y del Origen, y fundación 
de los hermitaños de su religión. Al Exc.™° S.*"" D. Gaspar de Guzman 
Conde de Oliuares Sumiller de Corps Cauallerigo mayor del Rey N.* 
S/ ett. Por el P. F. Martin Cornejo de la mesma Orden Visitador desta 
Prouincia de Castilla. Con Priuilegio en M.^ a.° 1622. 

12." de 12 hs. s. n. de prels., 238 (en realidad 228) foliadas de texto y 6 al fin s. n. 

Port. grabada en cobre con el escudo del Mecenas en la parte superior y en la 
inferior el de la Orden.— V. en bl.— Tasa.— Erratas.— Suma del Privilegio. Madrid, 
30 de Agosto de 1623.- Aprob. del P. Luis de Cabrera. 17 de Octubre de 1622.-LÍC. 
del Provincial Fr. Pedro de Rivadeneyra. 1 Enero de 1623.— Aprob. del Dr. Paulo 
de Zamora. 13 de Agosto de 1623.— Dedicatoria suscrita por el autor.— Al lector.— 
Grabado de San Agustín.— Texto.— Colofón: Con privilegio, En Madrid, Por Luis 
Sánchez. Año M. DC. XXIII.— Tabla de lo que dicen estas cifras, que por cortas no 
consienten más dilatado índice.— Vidas de Santos que en las edades más cercanas 
deciento y sesenta años a esta parte ha tenido esta prouincia de Castilla. Y de 
otros varones insignes en santidad que llevaron el afecto y veneración de los pue- 
blos.— Instrucción para inteligencia délas indulgencias y gracias concedidas a la 
Cinta. 

El P. Cabrera, en la aprobación que d'ó de la obra, expresa el contenido de la 
que pudiéramos llamar segunda parte, en las siguientes palabras: «Y en breve 
suma, aunque sin que falte nada de lo necesario, se dice con estilo muy suave y gus- 
toso, todo lo que se puede desear saber de la fundación de Nuestra Religión y de 
las utilidades de que gozan los que traen la Cinta de nuestro Padre San Agustín. 
Declara asimismo lo tocante a Indulgencias, no sólo doctamente, sino con grande 
claridad, para que todos le entiendan y se animen a gozarlas.» 

Entre otras cosas muy curiosas, trae las vidas de los Santos y Venerables que 
a continuación se expresan: San Juan de Sahagún, Sto. Tomás de Villanueva, Ve- 
nerable P. Luis de Montoya, Bto. Alonso de Orozco, Ven. P. Gonzalo de Baraho- 
na. Ven. P. Jerónimo Ortiz, Ven. P. Pedro de la Torre, Ven. P. José de Parada, Ve- 
nerable P. Francisco de Castro y Ven. P. Jerónimo de Alaviano, todos de la Pro- 
vincia de Castilla. 

Bibl. del Colegio de Valladolid. 

—Nicolás Antonio, 11-100.— Alvarez y Baena, lV-84.— Libro primero de profesio- 
nes de San Felipe el Real, fol. 107, donde, además de la nota de que antes se ha he- 
cho mérito, se lee esta otra: «Este año de 24 es Visitador.»— Alva y Astorga, col. 
1015.— P. Ossinger, pág. 268. 



Coronel (Fr. Alonso). 

Fué natural de Burgos e hijo del 
Ldo. Ambrosio Coronel y de doña 
Beatriz de la Hoz. Siendo novicio en 
el convento de San Agustín de dicha 
ciudad, hizo renuncia de su herencia a 
favor üel mismo convento en 29 de 
Enero de 1627, imponiendo ciertas con- 
diciones en beneficio de una hermana 
suya. Así consta de la razón de los do- 
cimientos extendidos por ese motivo, 
consignada en un protocolo del preci- 
tado convento que se conserva en el 
Archivo Histórico Nacional. De presu- 



mir es que la profesión del P. Coronel 
se verificara a los pocos días de la fe- 
cha expresada, pues con ese fin hacía 
la renuncia y cesión de sus bienes. En 
1635 pasó a las misiones de Filipinas; 
administró varios pueblos de las pro- 
vincias tagalas, alternando con los car- 
gos de Predicador mayor del convento 
de Cebtí, Definidor, Visitador y últi- 
mamente el de Provincial, que ejerció 
durante el trienio 1662-65. En 1666 vol- 
vió a tomar las riendas del gobierno 
por muerte del P.Alonso Quijano, Pro- 



118 



CORONEL 



vincial que era, continuando el P. Co- 
ronel hasta el Capítulo de 1668, y poco 
después falleció en Manila. «Fué reli- 
gioso muy activo, dice el P. Fernán- 
dez-Villar, y celoso de la honra de la 
Corporación. Al terminar su Provin- 



cialato, optó por pedir su retiro al con- 
vento de Manila, dejando a su muerte 
el buen recuerdo de haber gobernado 
la Provincia dos veces con gran sabi- 
duría y prudencia.» Es autor de la si- 
guiente: 



Carta del P. Alonso Coronel dirigida a los PP. Agustinos de la provincia de llo- 
cos con fecha 'iO de Mayo de 1662, avisándoles de la invasión con que amenazaba el 
pirata chino Koseng: a las Islas Filipinas y del levantamiento con ese motivo de los 
chinos de la colonia. 

Encuéntrase publicada en la 2.* Parte de las Conquistas, págs. 634 y sigs. -Pa- 
dre Jorde, pág. 111. 



Coronel (Fr. Francisco). 

Natural de Torija de la provincia de 
Guadalajara,fué hijo de Francisco Gu- 
tiérrez y de Ana Coronel, y profesó en 
el convento de Méjico el 22 de Enero 
de 1579. Era sobrino de aquel célebre 
varón, el Mtro. Fr. Alonso de Vera- 
cruz, a quien acompañó probablemen- 
te a su vuelta a la Nueva España en 
1572. Fué Maestro por la Universidad 
y por la Religión, profundo metafísico 
y gran escolástico; leyó cátedras bas- 
tantes años fuera y dentro de la Orden. 
En los primeros años del siglo XVII 
fué enviado a España de Procurador 
de la Provincia de Méjico, y entonces 
debió de solicitar una plaza de Califica- 
dor del Sto. Oficio. Se instruyó al efec- 
to el expediente acerca de los ascen- 
dientes y limpieza de sangre del Padre 
Coronel, y del mismo consta que el pri- 
mer testigo prestó su declaración a 7 
de Marzo de 1607. Nada se puede dedu- 
cir en concreto de las deposiciones de 
los testigos con respecto a la edad del 
pretendiente; alguno le supone de cua- 
renta años de edad y otro declara que 
debía de contar ya cuarenta y ocho; 
los demás dijeron lo que les parecía os- 
cilando entre estas dos fechas; no hay 
dos testigos que concuerden y, por con- 
siguiente, no es fácil fijar la fecha de su 
nacimiento, contra lo que cree Catali- 
na García, el cual no tuvo en cuenta 
más que la declaración del primer tes- 
tigo. El P. Coronel no consiguió su pre- 



tensión, porque entre sus ascendientes 
apareció uno que había tenido que ver 
con el Sto. Oficio. Existe original el ex- 
pediente mencionado en el Archivo 
Histórico Nacional, Inquisición de To- 
ledo, leg. 296, núm. 491. 

La causa de la venida a España del 
P. Coronel fueron las exigencias de los 
Obispos de Méjico de sujetar a los Re- 
gulares a los Ordinarios respectivos. 
En 1583 había conseguido el P. Diego 
de Soria una Real cédula por la cual 
Fehpe II ordenaba que no fueran mo- 
lestados los religiosos en la administra- 
ción de las parroquias, pero muerto 
aquel Monarca, volvieron los Obispos 
a resucitar sus antiguas pretensiones, 
y la Provincia de Méjico comisionó al 
P. Coronel para que en Madrid traba- 
jara defendiendo los derechos de los 
Regulares. Tan bien supo manejarse 
en la corte y tan convincentes fueron 
los memoriales y escritos que presen- 
tó, que por entonces cesó el incendio, 
en expresión del cronista, continuan- 
do pacíficamente en sus ministerios los 
religiosos, amparados de favorables 
despachos del Rey F'elipe III. 

El P. Coronel regresó a Méjico, don- 
de, como siempre, se mostró «celoso 
de la regular observancia y muy cui- 
dadoso de los bienes y aumento de la 
Corporación, como se vio en los seis 
años continuados que fué Prior del 
convento de la Puebla que le debe la 



CORONEL 1^9 

suntuosa iglesia que goza, pues a gran tro Coronel que con ánimo valeroso la 
costa de dinero, siendo entonces de mo- emprendió y prosiguió, 
derada renta, le fabricó el cuerpo, obra Falleció como buen religioso en el 
que se tenía por inacabable, y hecho expresado convento de la Puebla el 15 
éste, se facilitó el resto, con que se de Agosto de 1618 y está en terrado en 
debe esta insigne fábrica al P. Maes- la capilla del Tránsito.» 

De sus escritos nada nos dicen los cronistas de la Provincia de Méjico, y única- 
mente nos es dado consignar a tan benemérito religioso los dos carteles siguientes: 

1. (E<.tampa, en madera, de San Agustín) Relectio de aeterna | 
Christi generatione a Patre, ad Licentia- | tvrse lavream in Theologia 
svscipiendam. 

Al pie: Has defendet in Scholis Regiis, praesentatus F. 1 Franciscvs 
Coronel Augustinianus; sub censura sapientissimi P. Magistri Petri de 
Ortigosa I Societatis lesv, CoUegij Theologorum meritissimi Decani. 
Die (blanco) Mensis Augusti, Hora tertia post meridiem. ] Mexici apud 
Petrum Balli. 1599. 

1 h. en fol. abierta, impresa por un lado. 

2. Qv^sTioNEs quodlibe | ticas, pro lavrea in Sacra Theologia svs- 
cipienda. 

Al píe: Qvas (divinis avspiciis) praesentatvs P. Fran- | ciscus Coro- 
nel Augustinianus, in Regia Mexicana Academia discutiet, sub prsesidio 
sapientis | simi Patris Magistri Petri de Ortigosa dignissimi Theologo- 
rum Decani. I Die (blanco) Mensis [blanco) per totum Diem. ¡ Mexici 
apud Petrum Balli. 1599. 

1 h. en íül. impresa por un lado. 

V. la noticii de estos impresos en Medina, La Imprenta en México, números 
153 y 154. -Catalina García, Biblioteca de Escritores de Guadalajara, pág. 96. 

De sus gestiones en España por los motivos que se han expresado, queda la me- 
xr\vr\dL del siguiente impreso en el cual tuvo parte indudablemente el P. Coronel, 
pero no creemos que fuera la úniqa producción suya; han de existir otros memoria- 
les impresos o manuscritos. 

3. Señor. Los Procuradores de las Ordenes de Santo Domingo, San Francisco, 
y San Agustín de las Prouincias de la Nueva España, Guatemala, Yucata: dezimos, 
Qv^e Por vna cédula de V. M. etc. 

Fol. de 4 hs. s n. Sin fecha, aunque de 1606. 

Oponiéndose a que los curatos regulares fuesen visitados por los Obispos. 

Archivo de Indias.— Medina, Biblioteca Hispano- Americana, núm. 6781. 

Los Procuradores de las Ordenes de Sto. Domingo y San Francisco fueron res- 
pectivamente los PP. Hernando de Cubas y Baltasar Márquez Maldonado. V. el Pa- 
dre Grijalva, fol. 177 v., donde se trata largamente de las cuestiones que se han to- 
cado en este artículo, y la 2.* Parte de la Crónica de México. 

Coronel (Fr. Francisco). 

El P. San Agustín, en la relación de aprovechó tanto en la lengua tagala 

los misioneros que llegaron a Filipinas (pampauga, quiso decir), que compuso 

el 1606, pág. 519 déla 1.'^ Parte de sus el Catecismo y Arte de ella; era, con- 

Conqitistas, dice del P. Coronel que cluye, muy grande escolástico y predi- 

«estaba ordenado de Evangelio y que cador, y murió el 1630.» Beristain, en 



120 CORONEL 

la pág-. 387 del tomo I de su Biblioteca, por las dos cualidades de predicador y 
trata del P. Coronel, de quien asegura escolástico que le atribuye el cronista, 
que fué natural de Torija, de la pro- y de ello daría señaladas pruebas cuan- 
vincia de Guadalajara; le hace hijo del do al poco tiempo de haber lleí^ado al 
convento de Méjico y añade que pasó país se hizo ya digno de ejercer altos 
a Filipinas. No cabe la menor duda puestos dentro de la Provincia, 
que este autor confundió al que enea- La obediencia le destinó a la provin- 
beza este artículo con el que ha sido cia de la Pampanga, donde ya en 1611 
objeto del anterior, y lo propio ha obtuvo el nombramiento de Prior de 
acontecido a otros biógrafos al copiar México. En 1613 pasó a Lubao, perma- 
lo dicho por Beristain. Nada necesita- neciendo en este punto hasta el año 
mos añadir para hacer notar que que- siguiente, en que fué trasladado a Ba- 
dán completamente deslindadas las color. Fué elegido Definidor en 1618 
biografías de uno y otro en sus artícu- y Prior de Guadalupe el 1619; en 1620 
los respectivos. volvió a la Pampanga con el cargo de 
Del misionero de Filipinas que tan Prior de Macabebe. En el Capítulo 
famoso se hizo por sus obras en siglos de 1623 fué nombrado Definidor por 
pasados y tan discutido es al presente segunda vez; en el de 1626 Prior, por se- 
por la falta de datos precisos para es- gunda vez también, de Macabebe, y en 
cribir una nota bibliográfica verdad, el de 1629 de Bacolor, donde falleció 
ningún antecedente sabemos, y su bio- el 1630. Tales son los datos que arrojan 
grafía comienza desde su llegada al los libros de Gobierno de la Provincia, 
Archipiélago de Legazpi con los datos y los apuntamos con minuciosidad por- 
consignvidos por el P. San Agustín (1). que en los mismos se fijan algunos 
Se supone que en Manila terminaría la bibliógrafos para aclarar puntos muy 
carrera eclesiástica y se dispondría discutidos de lugares y fechas de algu- 
para ejercer su sagrado ministerio. ñas de las ediciones de las obras del 
Debió de distinguirse indudablemente P. Coronel. 

1- Arte y reglas de la lengua pampanga. Impreso, 1617. 

Cítale el autor del Osario como manuscrito, y antes que el P. Castro ya escribió 
el P. San Agustín acerca del Arte la nota que queda reproducida en la biografía del 
autor. El P. Blanco, en su Memoria, dice también: «Escribió e imprimió un Arte y 
Vocabulario Parnpango^ y además las Indulgencias de la Correa y un Conjesona- 
rio.» De dónde sacó el P. Blanco la noticia, puede conjeturarse que del P. Antonio 
de San Próspero, a quien corrige a continuación por haber llamado Juan al P. Co- 
ronel. De todos modos la noticia es cierta y la encontramos consignada en el texto 
original de otro Arte pampango escrito a fines del siglo XVII, donde se dice: «Lo 
que ami me pasa contigo es lo mismo el P.e Coronel están conciso q.e le sucedió lo 
q.e dice el poeta obscurus fio dum brevis esse laboro, mas parece que imprimió los 
apuntamientos que tenia echos para formar el arte que arte formado...» De este tes- 
timonio reproducido y comentado por los PP. Pérez y Güemes, deducen estos mis- 
mos el hecho indiscutible de que el Arte se imprimió, y suponen fundadamente que 
en algún pueblo de la Pampanga, donde funcionaba la imprenta que allí tenían los 
PP. Agustinos desde el 1611 por lo menos, como escribe el P. Gómez Rodeles. Ve- 
mos confirmado también lo dicho en el prólogo a otra obra similar, compuesta a 



(1) Prescindimos del dato apuntado por el P. Ossinger de haber sido hijo del convento de Manila el 
P. Coronel, pues basta fijarse en el hecho de que formó parte de la misión que aportó a Filipinas el 1606 para 
rechazar la afirmación del bibliógrafo alemán. Añade tíste que fué español, lo cual se presume; el autor del 
Osario dice que fué castellano, y así lo afirma también el P. Cano, apoyado sin duda ninguna en el P. Cas- 
tro, pero, como se ha visto en el texto, nada dice sobre este particular el P. San Agustín. 



CORONEL 121 

fines del mencionado siglo XVII por el limo. D. Fr. Alvaro de Benavente. He aquí 
en qué términos se expresa este escritor: «... y porque los instrumentos que alie 
para este se reducian al arte del K. P.^ Fr. Francisco Coronel, impreso el año de bl7 
y un Vocabulario manuscrito, uno y otro defectuoso, y por tal casi despreciado de 
todos, comencé a formar arte y vocabulario para mi solo... Eme balido para formar 
el arte de mucho que en el suyo dixo dicho P.e Coronel, pero no de todo ni de su 
método... Asi lo é echo y con mucho gusto confieso que al dicho P.e debemos quanto 
entendemos desta lengua. Mas porque el arte dicho tiene más de apuntamiento para 
formarlo que de arte cabal. ..>- Este texto que se repite con sólo vanantes orto- 
gráficas en cuantas copias de. Arte del Sr. Benavente hemos tenido ocasión de exa- 
minar, al propio tiempo que nos da una idea del trabajo del P. Coronel, afirma de 
una manera terminante que se editó en 1617. No creemos sea necesario otro testi- 
monio para afianzar lo escrito por el autor precitado, y a él nos atenemos mientras 
otra cosa no se demuestre. 

Beristain, no sabemos con qué fundamento, dejó consignado que el P. Coronel 
imprimió en Macabebe el 1621 el «Arte y Vocabulario de la lengua pampanga», no- 
ticia que vemos repetida en otros bibliógrafos sin discutirla ni alegar otras fuentes 
de información, exceptuado Retana que trata de explicarla, apuntando la idea de 
que el bibliógrafo americano viera la portada de algún manuscrito semejante al que 
luego describiremos, y de dicha portada dedujera el lugar y año de impresión. Esta 
suposición, no destituida del todo de fundamento, ha sido abandonada últimamente 
por Retana, según creemos, puesto que en una obra posterior escribe que el pie de 
imprenta dado por Beristain es disparatado, calificativo que suponemos no ha de 
obedecer a la errata con que está escrito el nombre Mácatela por Macabebe. Pres- 
cindiendo del año de impresión, 1621, Beristain coincide con el limo. Sr. Benavente 
en afirmar que el Arte se publicó, y con el P. Blanco en que también lo fué el Voca- 
bulario. Es extraño, sin embargo, que el limo. Sr. Benavente no afirme lo mismo 
con respecto a la segunda obra, pero también es muy posible que, siendo de cortas 
dimensiones y yendo a continuación del Arte, lo cual se ve practicado por otros au- 
tores, comprendiera en ese solo título las dos obras del P. Coronel publicadas en un 
volumen, y luego por separado habló de otro Vocabulario manuscrito más abultado 
cuyo autor no se dice. Sea lo que quiera, la noticia tal como se encuentra en Berií- 
tain, no destruye, a nuestro modo de ver, lo afirmado por el limo. Sr. Benavente, 
sino que por el contrario viene a confirmarla. 

V. La Imprenta en Filipinas, por Retana, núm. 12.-Medina, núm. 30 de La 
Imprenta en A'Junila.—PP. Pérez y Güemes, págs. XX-XVII de la Introducción. - 
Beristain, 1-387. 

Ahora vamos a describir el manuscrito antes mencionado que creemos muy in- 
teresante bajo todos los conceptos, y m.uy digno por lo mismo de ser conocido. Su 
tamaño es en 4." mayor, mide 270 por 190 mm., encuadernado en pasta cubierta de 
pergamino y bien conservado. Todo él está escrito de la misma mano, exceptuadas 
las portadas del Arte y del Catecismo; consta de 144 hojas numeradas, fuera de la 
primera que no se incluye, corriendo una segunda numeración desde la hoja 59 hasta 
el final. El texto está a dos columnas; la letra es clara y apenas tiene abreviaturas. 
En la primera hoja se encuentra escrito el nombre del limo. Sr. D. Fr. Sebastián de 
Foronda, a quien el códice perteneció, quizá por ser copia hecha por su mandato; a 
la firma en latín preceden las palabras: «Utitur eo». He aquí las obras que contiene 
tan valioso códice: 

1) qi \ Arte\y Reglas de la Lcngva , Pampanga: Compvesto 1 por el Padre 
Predicador Fr. Francisco Coronel, | del Orden de N. P. S. Agustin y Prior Mt- 
nis I tro del Convento de Ma \ cabebe. | Dedicado al Dulcissimo Nombre de \ Jesús. | 
Acabado el año de 162 1 . 

El autor de esta portada escribió 1677, pudiéndose leer con claridad las dos ulti- 
mas cifras que fueron raspadas por otra mano y sobrepuestas con estas otras, 21; 



122 CORONEL 

como al hacerlo salieron borrosas, se escribió por separado todo el número, 1621. 
Es muy posible que el año 1677 primeramente escrito, indique la fecha en que e! es- 
cribiente terminó la copia del Arte. El que corrigió esa fecha poniendo en su lus^ar 
1621, ¿pretendió con eso consignar el dato de que el P. Coronel acabó de escribir su 
obra en el año expresado? Pudiera ser que al ver el autor las deficiencias de su tra- 
bajo impreso el 1617, pues le califican los escritores aducidos arriba de meros apun- 
tamientos y no de obra formal, intentara redactarle de nuevo más completo y le 
terminara en 1621, año en que era Prior de Macabebe. Sea esta o no una suposición 
fundada, no dudamos el afirmar que la portada transcrita no es copia de otra im- 
presa, pues a más de las enmiendas que ha sufrido, falta el pie de imprenta; cree- 
mos, por lo tanto, que nada en concreto puede deducirse con respecto a la impre- 
sión, del mencionado año 1621. 

Sin preliminares de ninguna clase de que no (carecería seguramente el impre- 
so, comienza el texto en el fol. 1." con este epígrafe: «Arte de Lengua Pampanga». 
Termina en el fol. 3^ v. A continuación se encuentra: 

^) Ing Bulla qiiing Sancta cruzada pepanabanga ning 8.^° Padre ing la- 
guwna inocenciodecimopepapañaosna namang pepasibago ampoit pepanabanga 
ning Papa ngeni Alexandro octauo. Caring sabían rnemalayan, manga maca- 
sauí quing cayari aning Aring Guinutamo y D, Phelipe,quing ding sabían Yn- 
dios aacal niasaquit ing Indulgencia lengona carela s lopna caring sabían ma- 
quisalang caring bininagan. 

Es un tratadito pampango de autor desconocido, pero que desde lue^^o se pue- 
de atribuir con fundamento a un P. Agustino, sobre la Bula de la Cruzada, manda- 
da publicar por Inocencio X y confirmada y prorrogados sus privilegios por Alejan- 
dro VIH, con una explicación de los mismos y de las indulgencias que se pueden 
ganar aún por los indios, en virtud del indulto que a ruegos de Felipe II había con- 
cedido la Santa Sede para todos los que fueran vasallos del Rey de España. 

Retana examinó poco detenidamente el códice que describimos, pues no de otro 
modo se explica su aserto de que al Arte sigue el Vocabulario pampango del cual 
no se encuentra la menor señal; así como también, que la copia es de la época, es 
decir, de 1621, afirmación inexacta, pues el mismo escribiente que copió el Arte, 
copió el tratado de que hablamos, compuesto indudablemente después de 1689, año 
en que fué elegido Papa Alejandro VIII. 

Concluye el referido tratado en el fol. 36 v.— Fol. 37 en bl.— Fol. 33: 

íl) Cathecismo de la Doctrina | Christiana, en lengua \ Patnpanga. \ Por el 
P.e Predicador \ Fray Francisco Coronel de | la Orden de San Agustín \y Prior 
Ministro del Pueb° de Macabebe. \ Impreso en Manila, año de 1622. 

V. en b!.-El texto comienza en el fol. 39 y acaba en el 57 r.— V. en bl.— Fol. 58: 

4) Ing miayaliuang paquinabanganda ding tauong maquipagmisa. 
Ocupa toda la hoja 58. A una columna. Es una especie de flonlogio de senten- 
cias de Stos. Padres sobre las excelencias de la misa. Texto pampango. 

Fol. 59 y 1.** de la segunda numeración: 

5) Librong pipalamnan quing apata cauacasan ding sabían tauo. Tinolid- 
nen amanong capangpangan quing amanon Tagalog Don Marcelo Sio, tauo vava. 

Libro de meditaciones sobre las cuatro postrimerías del hombre, traducido del 
idioma tagalo al pampango por D. Marcelo Sío, natural de Guagua. 

Comienza con una carta-dedicatoria del traductor al P. Solier, Provincial de los 
Agustinos desde 1608 a 1610, encabezada con este título: «Sulat yang pepatadnan 
Don Marzelo Sio, quing Padre Maestro Fray Pedro de Solier Comiss. manga Cali- 
ficador quing Sancto Officio, ampón Provincial Canibpatang S." Augustin queti 
quing Philipinas.» Va firmada por el expresado Sío, y en la misma se dice que el li- 
bro es traducción de las Postrimerías escritas en tagalo por el P. Francisco de 
San José. Siguen seis poesías del traductor y a continuación el texto, en el cual se 
encuentran otras composiciones poéticas. Termina en el fol. 110 v. 



CORONEL 123 

Cuatro veces se lee escrito con toda claridad el nombre del traductor D. Mar- 
celo, a quien el limo, Sr. Benavente y otros llaman D. Francisco. Posible es llevara 
los dos nombres. 

6) Desde el fol. 111 hasta el 143 v. se hallan los sermones siguientes, en pam- 
pango, cuyo autor o autores no se dicen: 

Sermón del SacrameJo y San Fran.co de assis.— Sermón de la Soledad de la 
V. G. Ma.<^ —Sermón 1." Dom.^ de Quaresma.— Sermón 2° En la fiesta de S.« Inés 
VgJt y Mj patente el Sacramentto.~In Jesto S. Francisci: Confttebor tibi Pa- 
ter. -Sermón de Pasión.— Martes Sancto año de 65 en Bacolnr. -Viernes 2 P de 
Quaresma en la prosesion (sic) de Betis año de 7 O. -Sermón de la Passion de 
Xpto. Sj Nro. 

Los años 65 y 70 son sin duda ninguna 1665 y 1670, otro argumento para afirmar 
que el códice es muy posterior a la época que se indica, como ya hemos hecho ob- 
servar. 

7) Fol. 144: Alfabeto pampango con una breve explicación acerca del modo 
cómo se han de usar los puntos para leer e 6 i , o ó ti. 

H) Vuelta del fol. anterior y último del libro: Oración, en pampango, con la 
firma rubricada de dgnacio Deguisman», el escribiente que copió lodo el códice. 

Encuéntrase en la Biblioteca que fué del P. Navarro y procede del archivo de 
Provincia del convento de Manila en cuyo índice se reseña con estas palabras: 

«Un tomo en folio que contiene el Arte de la lengua pampanga y el Catecismo 
de N. P. Coronel. It. un libro que tradujo al mismo idioma D. Marcelo Sio, natural 
de Uaua.— Todo Ms.» 

2. Catecismo y Doctrina Cristiana, en lengua pampanga, impreso 
en Macabebe, en Filipinas, 1621. — 16.° 

Así Pinelo en su Epitome, pág. 82. de donde copiaron indudablemente la noti- 
cia los PP. Herrera y Ossinger y los bibliógrafos Nicolás Antonio y Ternaux- 
Compans. El P. Castro, al tratar del P. Coronel, cita a los PP. Herrera y Ossinger 
y a Pinelo; es decir, que no ignoraba lo escrito por estos autores con respecto al 
lugar de impresión del Catecismo y, no obstante, omite la noticia dada por los mis- 
mos, y, sin contradecirles, afirma que se imprimió en Lubao, en 8.", sin apuntar el 
año. Los PP. Pérez y Güemes creen que Pinelo se equivocó confundiendo el pueblo 
de Macabebe, de donde era Prior el P. Coronel, con el de Lubao, y defienden que 
la impresión se hizo en este punto el 1621, sin alegar otros fundamentos para probar 
su tesis que lo dicho por el autor del Osario. No nos parece tan fácil de echar por 
tierra la aserción de Pinelo, la cual, a nuestro juicio, va revestida de los caracteres 
de veracidad y exactitud necesarias para alejar toda duda del origen de la noticia, 
pues el autor demuestra haber visto la obra al señalar su tamaño, y el pie de im- 
prenta que la asigna equivaldría a una invención si no respondiera a la realidad. 
La noticia del P. Castro está, por el contrario, exenta de uno de los detalles más 
precisos para hacerla creíble, cual es la fecha de impresión; porque si hubiera vis- 
to el Cateci?,mo, sería incomprensible semejante descuido en un autor precisamente 
que tan celoso se muestra en todas las páginas del famoso Osario por corregir los 
defectos de los demás escritores y suplir sus deficiencias, echándoles en cara a cada 
paso los errores que cometían por no conocer las cosas de Filipinas. Y por una ver- 
dadera rareza, en este caso no contradice a los autores que alega, ni tampoco repi- 
te lo escrito por los mismos, a Id cual podía haber añadido encomiando su descu- 
brimiento, que también se había impreso el Catecismo en Lubao el año tantos. El 
no dar la noticia completa como debiera, a más de lo dicho, nos hace sospechar ve- 
hementemente de la fidelidad del P. Castro, y creemos que su afirmación hay que 
comprobarla, no así la de Pinelo aceptada por todos. 

Retana indicó ya la idea de que Pinelo hubiera trocado los papeles, pero con- 
vencido acaso de que era una salida pobre para echar por tierra una nota que sin 



124 • CORONEL 

reparo de ningún género h-ihíd sido aceptada y repetida por los bibliógrafos y au- 
tores de m.ls reconocida competencia, entabló la cuestión de que se hubieran iiecho 
dos ediciones del Catecismo con pocos años de intervalo, una en Lubao en fecha 
desconocida, pero probablemente el 1617 o 1618, y otra la de Macabebe de 1621. Todo 
ello para sacar avante la cita del P. Castro, que, a nuestro juicio, no es más que una 
de tantas invenciones arbitrarias. Consigna este último en el índice de escritores 
que vio en Manila el Catecismo impreso en Lubao, y esta es otra de las notas ca- 
racterísticas de las obras mencionadas en el Osario: nadie ha logrado verlas en su 
mayoría más que el P. Castro. 

Nos consta positivamente que existe un ejemplar incompleto del Catecismo del 
P. Coronel, impreso en la Pampanga; cuánto hemos deseado poseerle no hay por 
que ponderarlo, y al fin nos vemos obligados a enviar estas cuartillas a la impren- 
ta sin poder publicar en esta nota la descripción de tan preciado ejemplar, cuya 
portada resolvería todas las dudas. 

Resta añadir cuatro palabras acerca del pie de imprenta, o lo que hace veces 
de tal, en la portada manuscrita del Catecismo, según queda reproducida en la 
descripción del códice, que incluímos en el número anterior. Si la reproducción de 
dicha portada por el amanuense es fiel, y la copia que le sigue del Catecismo es 
realmente de una edición hecha en Manila el 1622, nos veremos obligados a admi- 
tir dos o tres impresiones de la misma obrita en un período brevísimo de tiempo. 
f.Es aceptablesemejante proposición cuando para admitir sólo dos ediciones tenemos 
que luchar con serias dificultades? No obstante, la importancia del códice en cues- 
tión es indiscutible, y siendo, por otra parte, copia de un pampango, lo natural es 
suponer que si la edición que reproducía por escrito había salido de las prensas de 
un pueblo de su provincia, antes lo hiciera constar así en la portada, que escribir 
el nombre de Manila. Sentimos no poseer datos suficientes para aclarar la cuestión 
que dejamos en este punto, en espera de nuevas y más luminosas investigaciones 
que desvanezcan nuestras dudas sobre el particular. ~V. P. Herrera, Alphabetum, 
1-252. -Nicolás Antonio, I-H6.-P. Ossinger, pág. 2b8. -Retana, La Imprenta en Fi 
lipinas,pAg.^9 y núm. 18.-PP. Pérez y Güemes, núm. 794.-Ternaux-Compans, 
Biblioteque Asiatique et A/r i c ai ne, núm. 12ó3.-Besalú v Ros, Enseñanza cate- 
quística, pág. 356. 

— Catecismo... Manila, 1668. 

Así lo hace constar el autor del Catálogo de los Priores del convento de Gua- 
dalupe, donde al relatar la biografía del P. Coronel, dice: «He visto en lengua pam- 
panga el catecismo que compuso el P. Coronel y aprobó N. P. Fr. José Duque, con 
cuya aprobación dio su licencia para la impresión la Real Audiencia gobernadora, 
año de 1668.» 

—El P. Castro dice que se reimprimió el Catecismo en 1741 en la Oficina de los 
PP. Franciscanos. Los PP. Pérez y Güemes afirman que antes del año citado se pu- 
blicó en 1698 y 1730 o 31, fundados en un texto del Libro de Registro, del convento 
de Manila. 

—1749. En Manila, se supone. 

—Cathecismo y Doctrina cristiana en lengua Pampanga. Compuesto por el Pa- 
dre Predicador Fr. Francisco Coronel, Prior del Convento de Macabebe, de la 
Orden de San Agustín. Dedicado a Maria Santísima Señora Nuestra concebida 
sin pecado original. Reimpreso con las licencias necesarias en el Convento de 
Nuestra Señora de Loreto en el pueblo de Sampalóc. Por Sabino de la Cruz. Año 
de 1815.-12.° 

—Cathecismo y doctrina christiana. Compuesto por el Padre Predic. Fr. Fran- 
cisco Coronel del Orden de N. P. S. Agustín, y Prior que ha sido del Convento de 
Macabebe. Después reformado y corregido en muchos de sus bocablos, y en la in- 
finidad de errores de imprenta, é ilustrado con algunas adiciones muy importantes 
por un Presbítero Pampango á solicitud de un Párroco celoso del bien de sus Feli- 



CORONEL-CORRAL 125 

greses. Reimpreso en Manila en el Pueblo de Sampaloc. Imprenta de D. Antonio 
Llanos v Valdes. Año de 1823.— 12 " de 248 pás^s. 

-1849. Manila. 

—Catecismo... Corregido y reimpreso á solicitud de los PP. Agustinos de la pro- 
vincia de la Pampanora, celosos del bien de sus feligreses. Manila. Imprenta de Ra- 
mírez V Giraudier, 1858.— 8." de I15pcigs. 

— Catecismo... Nuevamente recopilado por otro Religioso del mismo Orden 
reimpreso á solicitud de los PP. Curas Regulares de la provincia de la Pampano-a 
celosos del bien de sus feligreses. Con superior permiso. Binondo: 1866, Imprenta^de 
Miguel Sánchez y C.^-8.*' de 48 págs. 

— Manila. Imprenta de los Amigos del País Calle del Arzobispo, nüm. 10 1874 
— 12.** de 88 págs., la última de erratas. 

--Ibíd. 1875. 

— Catecismo... Corregido y aumentado por el R. P. Fr. Antonio Bravo de la 
misma Orden y Cura Párroco del pueblo de Guagua. Con superior permiso Mani- 
la. Imprenta de los Amigos del País. Caile del Arzobispo, nüm. 10. 1877.-12 ° de 
120 págs. Lleva una estampa del Sto. Niño al principio. 

-Ibid. 1879.-12°. de 48 prigs. Reimpresión de 1866. 

— Ibid. 1882.-12.° de 48 págs. Id. id. 

-Ibid. 1882.-12,° de 96 págs. Es distinta edición. 

— Gy/é-c/s;?/» de la doctrina cristiana compuesto por el P. Predicador Fr Fran- 
cisco Coronel, Agustino calzado. Recopilado por otro Religioso del mismo'orden 
en lengua pampanga. Con superior permiso. Manila. Tipografía de «Amio-os del 
País». Palacio 258.-8.° de 32 págs., sin año de impresión (1901). 

— Catecismo de la doctrina cristiana en lengua pampanga. Con superior permi- 
so. Manila: Imprenta de la Viuda de López. 1848.-12.° de 36 págs. Sin nombre del 
autor. 

—Manila. Impr. de los Amigos del País, a cargo de Esteban Plana. 1863.-12.° de 
36 págs. Id. id. 

—Manila Imprenta Amigos del País, Real 34 esquina a la de Palacio 1895.-8.° 
de 32 págs. 

El texto de 1858 no se volvió a reimprimir. El del P. Bravo es el que más se le 
aproxima, omitido desde las indulgencias en adelante. Las restantes ediciones des- 
de l;^ anónima de 1848, son reproducciones de ésta, la cual es en realidad un com- 
pendio de la obra del P. Coronel. A continuación del texto de la doctrina todas las 
ediciones llevan, con ligeras variantes, el examen de conciencia, oraciones para an- 
tes y después de la comunión y el rosario; se exceptúan las de 1858 y 1901 que no 
tienen examen. 

3. Hemos citado arriba el texto del P. Blanco en que se atribuyen al P. Coro- 
nel un Confesonario y las Indulgencias de la Correa, noticia que omite el P. Cas- 
tro. Como no se dan otros detalles de estas obras que suponemos escritas en pam- 
pango, nos abstenemos de discutir la fe que merece el dato que se añade de haber 
sido impresas. 

4. Dos tomos de Pláticas secretas^ en pampango.— M.S. 

Dice el P. Castro que se conservaban estas pláticas en el convento de Bacolor 
Con respecto a la traducción al pampango del Memorial de la vida cristiana 
véase el núm. 1 de la nota del P. Juan Cabello. ^ 

Corral (Fr. Andrés del). 

Fué natural de la villa de Lumbra- donde nació el 10 de Noviembre de 
les i'l) de la provincia de Salamanca, 1748, siendo sus padres Juan Corral 



(1) Debemos este importante dato al Dr. León Corial, catedrático deMedicina de la Universidad de Va 



126 



CORRAL 



Arroyo de Araya y María González 
Barahona. Con respecto al convento 
de su filiación religiosa se afirma que 
vistió el hábito y profesó en el de Sala- 
manca, pero esto no debe de ser exac- 
to, toda vez que a su fallecimiento que 
daron sus expolios y sueldos de cáte- 
dras al convento de Vallado] id, lo cual, 
dada la práctica de entonces, significa 
que a este último pertenecía por su 
profesión. El 1770 figura con el P. Cen- 
teno en el convento de Salamanca, 
donde quizase encontrara estudiando, 
o más bieri perfeccionando sus estu- 
dios, atento a que procedía de Vallado- 
lid donde existía el colegio de San Ga- 
briel destinado exclusivamente a la en- 
señanza de la Teología para los alum- 
nos de la Orden. Por una escritura de 
20 de Marzo de 1772, perteneciente al 
convento de Salamanca, se ve que allí 
continuaba formando parte de aquella 
comunidad el P. Corral, en unión del 
P. Centeno y del P. Juan Fernández, 
siendo los tres últimos de la nómina, y 
en la misma aparecen con el título de 
Lectores los PP. José Apráiz y Diego 
González. En otros documentos de la 
misma clase, posteriores al año citado, 
figuran constantemente los PP. Apráiz, 
González y Fernández, pero no se leen 
más los nombres de los PP. Corral y 
Centeno. Tenemos, sin embargo, un 
testimonio de que allí debía de residir 
el P. Corral en 1775, pues en carta fe- 
chada el 11 de Noviembre de ese año 
decía Fr. Diego González al P. Miguel 
de Miras: «Este Parnaso salmantino 
se compone de cinco poetas que se 
tratan con familiaridad y mutuamen- 
te se estiman. Los tres, Liseno, Delio 
y Andronio son de casa (esto es, reli- 
giosos agustinos)... los otros dos poe- 
tas son jóvenes seglares profesores de 



juri^prudencia,en que se van haciendo 
singulares progresos...» Por una nota 
puesta por el P. Fernández de Rojas 
al pie de una poesía de Andronio cons- 
ta que este era el nombre poético del 
P. Corral. 

En 1777 aparece por primera vez en 
el convento de Valladolid firmando 
una escritura con los demás religiosos 
de la comunidad. A partir de dicho año 
residió constantemente en Valladolid, 
donde figuró mucho por su ilustración, 
especialmente en los estudios históri- 
cos; y en la Universidad se distinguió 
en las cátedras, como puede colegirse 
de la siguiente nota que en su día nos 
facilitó generosamente el malogrado 
P. Muiños Sáenz. 

«De los datos que arrojan los docu- 
mentos del Archivo de la Universidad 
de Valladolid, resulta que el P. Corral 
se graduó de Bachiller en Artes el 1 de 
Julio de 1778; de Bachiller en Teología 
en 23 de Junio del mismo año; de Licen- 
ciado en dicha facultad en 1 de Agos- 
to de 1779 en que salió aprobado nemi- 
ne discrepante, y de Maestro en 24 del 
mismo mes y año. En el curso de 1779 
substituyó la cátedra de Lógica, por 
nombramiento del Claustro general, y 
en el curso de 1781 substituyó la cátedra 
de Instituciones Teológicas desde el 
día de San Lucas hasta el 2 de Marzo 
por nombramiento de dicho Claustro 
general. Fué nombrado también por 
éste Moderante del Gimnasio de San 
Agustín y asimismo del de Sto. Tomás. 
Hizo seis lecciones de oposición en que 
entraron dos para el grado de Licen- 
ciado con argumentos y réplicas. Pre- 
sidió dos actos mayores de Teología 
pro Universitate, por mañana y tarde, 
con licencia del Rector, en los que de- 
fendió «de necessitate amoris initialis 



llBdolid, y al Sr. Arcipreste del Abadengo y Párroco de Lumbrales, D. Manuel Duran Calvo, copia certifi- 
cada de la partida de bautismo del P. Corral. A algo más se extiende la nota que nos ha facilitado el Doctor 
Corral, que son las noticias que ha podido reunir, en su mayor parte de los libros de claustros de la Uni- 
versidad de Valladolid, pero las teníamos ya copiadas, según se puede ver en el texto; no por eso deja de 
ser menos acreedor a nuestra gratitud dicho señor, y nos complacemos en consignarlo así en este lugar. 



CORRAL 



127 



ad gratiam in Sacramento Poenitentiíe 
obtinendaní') y «de Baptismo.» 

Hizo oposiciones a varias cátedras, 
como se ha indicado, obteniendo la de 
Filosofía Moral en 5 de Febrero de 

1781, la de Instituciones Teológicas en 
22 de Agosto del propio año y la de Sa- 
grada Escritura en 6 de Noviembre de 

1782. De esta última tomó posesión el 9 
del dicho mes y la regentó hasta el año 
1802, en que llegó a jubilar. Con poste- 
rioridad a esta fecha fué catedrático 
substituto del hebreo y griego.» 

Parece ser que fué miembro de la 
Academia de Caballeros anticuarios 
de Valladolid, según diremos más ade- 
lante; también fué Académico honora- 
rio de la de Matemáticas y Nobles Ar- 
tes que con el título de la Purísima 
Concepción se hallaba establecida en 
aquella ciudad. González y García- 
Val ladolid habla de esta segunda Aca- 
demia y del ingreso en la misma del 
P. Corral en las siguientes líneas en 
que resume los títulos de nuestro bio- 
grafiado: «Religioso, dice, de la Orden 
de San Agustín, Doctor en Sagrada 
Teología, explicó en la Universidad 
literaria de Valladolid las cátedras de 
Sagrada Escritura y Lengua hebrea. 
Sobresalió como acreditado anticuario 
y estimable escritor público. En 4 de 
Junio de 1803 fué nombrado Académico 
honorario en la de la Purísima Con- 
cepción de esta ciudad, y como tal 
leyó un discurso gratulatorio en la 
Junta pública celebrada el 7 de Di- 
ciembre del propio año para la repar- 
tición de premios a los alumnos». En 
la portada de una de las oraciones fú- 
nebres de Carlos III se denomina el 
P. Corral socio numerario de la Real 
Sociedad de Valladolid, y este título 
debía poseerle con anterioridad al 1789, 
año quiza en que se imprimió dicha 
oración. 

Con respecto a los cargos que des- 
empeñó dentro de la Orden, hemos po- 
dido recoger los siguientes apuntes. 



En el Capítulo celebrado por la Pro- 
vincia de Castilla en 1791 fué elegido 
Prior del tantas veces mencionado con- 
vento de Valladolid, y sospechamos 
que antes de este año ejerció el cargo 
de Rector del colegio de San Gabriel. 
En 1805 fué encargado por el Provin- 
cial de la administración de las rentas 
de dicho colegio por ineptitud del Rec- 
tor del mismo, P. Juan Alonso. Este 
debió de cesar en el gobierno de aquel 
centro en 1806, y no sabemos de cierto 
si le sucedió el P. Corral, pero lo cree- 
mos muy probable, pues se encuentran 
partidas de su letra en loa libros co- 
rrientes de gasto y recibo de 1806 y si- 
guientes, hasta el 24 de Septiembre 
de 1809, en que, debido al decreto de 
secularización de los regulares del go- 
bierno francés intruso, el P. José Ca- 
ballero, Prior del convento, dejó con- 
signado en nota ñnal a la última cuen- 
ta que en aquella fecha hacía entrega 
formal de los libros por tener que aban- 
donar el edificio. Efecto de otro decre- 
to de Fernando VII se restableció la 
comunidad el 21 de Noviembre de 1814; 
pero no se reunieron más que cuatro 
religiosos, entre los cuales estaban los 
PP. Caballero y Corral. Este se intitu- 
la Rector del colegio en los papeles 
pertenecientes al mismo de los años 
1814 y 1815. 

En el Capítulo celebrado en San Fe- 
lipe el Real a 13 de Mayo de 1815 se 
publicó esta determinación: «También 
se declara Maestro de Provincia el 
P. Mro. Catedrático jubilado Fr. An- 
drés del Corral, por muerte del Padre 
Mro. ex-Provincial Fr. José Martín.» 
Es decir, que hasta esa fecha no había 
sido contado entre los Maestros de la 
Provincia. En el mismo Capítulo debió 
de suprimirse el cargo de Rector del 
colegio de San Gabriel; como no de- 
bieron de volver muchos más religio- 
sos que los cuatro citados, pues no se 
sabe el paradero de los que formaban 
las dos comunidades del convento y 



I2S CORRAL 

colcg-io antes de la o^uerra de la índe 



pendencia, algunos quizá fallecidos, y 
otros que se habían agregado a los 
conventos máá inmediatos al lugar en 
que se encontraban cuando se publicó 
el decreto de restauración, con fecha 
17 de Junio del año expresado de 1815 
se verificó la fusión de las dos comuni- 
dades, quedando los religiosos sujetos 
al P. Caballero, que había vuelto a 
ocupar el cargo de Prior del convento, 
y cesando, por consiguiente, el Padre 
Corral en el gobierno del colegio. No 
obstante que las dos casas formaban 
un solo edificio, desde la fundación de 
la segunda hasta la época que historia- 
mos había tenido sus Superiores pro- 
pios e independientes de los del con- 
vento, y la comunidad se componía 
exclusivamente de estudiantes o cole- 
giales, como se les llamaba, con sus 
respectivos profesores, los cuales so- 
lían ser a la vez catedráticos de la 
Universidad valisoletana. 

Los religiosos reunidos en 1814 y si- 
guientes, aunque pocos en número, 
vivieron con grandes estrecheces, y a 
fuerza de sacrificios fueron habilitando 



para sus viviendas una parte del edifi- 
cio, la única que había quedado en pie, 
y ésta completamente desmantelada 
por las tropas francesas y españolas 
que sucesivamente la habían ocupado; 
gracias al P. Corral y a sus sueldos de 
cátedra, aquellos religiosos subsistie- 
ron en sus principios, hasta que fueron 
encauzando las rentas del convento, 
tan exiguas y disminuidas por las con- 
secuencias de la guerra, que se vieron 
obligados a convertir la iglesia y claus- 
tros en almacén de mercancías para 
poder vivir de sus alquileres. No pro- 
seguimos con la narración de penurias 
y miserias que hacen asomar las lá- 
grimas a los ojos y arrancan del cora- 
zón la protesta más enérgica contra 
aquellos vándalos, causantes de tantas 
desdichas para la Religión 3^ lá Patria; 
baste decir que el P. Corral, en aque- 
llas circunstancias aflictivas por que 
atravasaban sus hermanos, supo cum- 
plir con los deberes que su profesión y 
hermandad le imponían. Falleció el 
15 de Diciembre de 1818, como se dirá 
después. 



Sus estudios predilectos parece que fueron la Arqueolof^ía y las ciencias histó- 
ricas que se relacionan con dicha facultad. Aunque en realidad fueron escasas las 
muestras que nos legó de sus conocimientos en la materia, consta de sus mismiis 
cartas lo apreciado que era su rico y abundante monetario que en Valladolíd era el 
único que podían consultar los inteligentes. Sus trabajos arqueológicos debieron de 
ser bastantes, pero en su mayoría se han perdido, y sólo nos quedan los manuscri- 
tos de que luego haremos mención. Con respecto al monetario, fué adquirido por la 
Reina Gobernadora, después de la exclaustración de los religiosos, con destino a la 
Real Academia de la Historia, donde, perdido el del P. Flórez en la Guerra de 
la Independencia, sirvió de baí>e para formar el que hoy se encuentra en dicho 
centro. 

De las aficiones poéticas del P. Corral, casi se puede afirmar que sólo duraron 
mientras estuvo en Salamanca, cuando en su juventud fué uno de los socios que con- 
currían a la celda del P. Diego González, en la que se formó aquella sociedad de 
poetas y literatos que en la historia literaria se conoce con el nombre de Academia 
salmantina, que a su vez creó la Escuela de Salamanca, representada .por el citado 
P. González, Meléndez Valdés, Forner, etc., etc. 

1. Compuso con el nombre poético de Andronio un poema intitulado Las exe- 
quias de Avión o Airón, el cual fué calificado de bellísimo por Fr. Diego González 
en carta escrita al P. Miguel de Miras con fecha 1 1 de Noviembre de 1775. 

El Marqués de Valmar no supo a quien correspondía el nombre de Andronio.— 
V. la pág. Vil del tomo 67 de la Colección de Autores españoles, de Rivadeneira. 

De dicha composición no queda más que el recuerdo. Como hemos visto en su 



CORRAL 129 

biografía, el P. Corral era uno de los poetas que formaban el Parnaso salmantino 
y por ende, discípulo de Fr. Diego González; viviendo bajo las enseñanzas de tal 
maestro y excitado con el ejemplo de sus compañeros, no cabe dudar que escribió 
mucho y bueno, pues de otro modo no hubiera tenido objeto pertenecer a aquella 
Academia poética donde tantas pruebas se daban del numen de sus socios. No exis- 
te, por desgracia, más que una composición suya, intitulada Vecinta a Delio, de la 
cual dio a conocer las dos últimas octavas el P. Muiños Sáenz en su Discurso sobre 
la influencia de los Agustinos en la poesía castellana. A juzgar por sus aficiones 
literarias y científicas en Valladolid, puede suponerse que abandonó la poesía, pues 
ciertamente que sus disquisiciones históricas y numismáticas no podían hermanarse 
muy bien con el culto a las Musas. No obstante, se hace resaltar su ingenio donoso 
y ameno, conservándose graciosas anécdotas suyas en la Universidad de Vallado- 
lid, donde figuró mucho el P. Corral y donde, muchos años después de su muerte, 
vivía aún su memoria muy estimada y respetada. 

2. Del Diario Pinciano, número correspondiente al 21 de Mayo de 1788, copia- 
mos la siguiente nota: «El M. R. P. M. Fr. Andrés del Corral, del Orden de San 
Agustín, Catedrático de Sagrada Escritura, tuvo el Acto pro Catiteara actuándole 
el Dr. D. Eleuterio Durango. Las Conclusiones fueron deducidas del Cap. 2 de la 
Epist. ad Galat. y expositivas del Vers. 11. Restiti in faciem (Ceplioe) quia repre ■ 
hensibilis erat. Primeramente se propone la impiedad de Porfirio, que interpretando 
maliciosamente este texto, arguye a San Pedro de infiel, supersticioso e hipócrita, 
y a San Pablo de atrevido, ambicioso y desvergonzado. Después se menciona la 
opinión de los que dijeron que aquel Cefas no fué San Pedro, sino otro Discípulo de 
los Apóstoles: luego se habla de la disputa que sobre esta materia tuvieron por es- 
crito los dos Grandes ingenios de San Gerónimo y San Agustín, explicándose los 
fundamentos con que cada uno apoyaba su opinión; y se concluye con estas dos Pro- 
posiciones: Aquel Cefas j a quien San Pablo reprendió, Jué el mismo San Pedro: 
San Pablo reprendió a éste sinceramente, y no por disimulo. Se dedicó este Acto 
al Iltmo. Señor Don Santiago de Espinosa, del Consejo y Cámara de Castilla, con 
una bella Inscripción latina.» Esta descripción tan minuciosa parece indicar que el 
acto se hallaba impreso. 

3. La Inquisición de Valladolid comisionó en varias ocasiones al P. Corral para 
la censura 3' calificación de libros. De esta clase de escritos hemos visto los si 
guientes: 

Calificación de la obra publicada en francés, cuyo título español reza así: Pro- 
ceso verbal sobre la verificación de poderes, etc. Está fechada en el colegio de San 
Gabriel de Valladolid a 10 de Octubre de 1789 y firmada por el «P. Mro. Fr. Andrés 
del Corral, Cat." de Esc.*» y el «P. Present.^o Fr. Saturio Miranda». Opinan los cen- 
sores que es una obra que trata únicamente de política y nada contiene contra la fe; 
sólo el jefe del Estado, dicen, sería el llamado a permitir o prohibir su circulación. 

Id. de algunos números del periódico francés Courier Patriotique. Su fecha el 
15 del propio mes y año y firmada por los mismos. Nada, dicen, se halla censurable 
en dichos números con respecto a la doctrina católica; pero como resultan papeles 
sediciosos por sus elogios desmedidos a la libertad, provocando a los ciudadanos a 
sacudir constantemente el yugo opresivo del Gobierno, opinan que debe prohibirse 
en España la lectura de los aludidos papeles. 

Id. de varios números también del mencionado periódico, fechada en el mismo 
colegio el 4 de Noviembre del año citado y suscrita por el P. Corral y el P. Fr. Al- 
fonso Alvarez, Regente. Censura parecida a la anterior. 

Se encuentran estos escritos en el Archivo Histórico Nacional, leg. 19110 nu- 
mero 97, papeles de la Inquisición Suprema de Madrid. 

^' ^ Oración fúnebre del católico y piadoso Rey Don Carlos Ter- 
cero, dicha al Muy Noble Ayuntamiento de la Ciudad de Toro por. el 



130 CORRAL 

Mro. Fr. Andrés del Corral, del Orden de San Agustín, Catedrático de 
Sagrada Escritura en la Real Universidad de Valladolid. (Anagrama 
con una corona encima, y debajo dos palmas). Con licencia. En Valla- 
dolid: en casa de la Viuda e Hijos de Santander. 

4." de 44págs. 

Demuestra el autor los tres puntos siguientes: «Carlos III fué un Príncipe bue- 
no, sin pusilanimidad; un Legislador recto, sin severidad; un Monarca político, sin 
falsedad.» 

Bibl. del Col. de Valladolid, t. 106 de papeles varios, y la Nacional, Varios Car- 
los IV p. 43. 

5- Oración fúnebre del piadoso y benéfico Rey Don Carlos III de 
Borbon, que dixo a la Real Sociedad de Valladolid su socio numerario 
el Mtro. Fr. Andrés del Corral, del Orden de San Agustín, Catedrático 
de Sagrada Escritura. Con licencia. En Valladolid, en casa de la Viuda 
e Hijos de Santander. 

4." de 32 págs. 

Bibl. de San Isidro, y Nacional, Varios Carlos IV p. 43. 

6. Oración, por el P. Fr. Andrés del Corral, Académico de honor. 

Es la mencionada arriba por González y García-Valladolid, y se encuentra pu- 
blicada en el siguiente folleto: 

Actas de la Real Academia de Matemáticas y Nobles Artes, establecida en Va- 
lladolid con el título de la Purísima Concepción, y relación de los premios que dis- 
tribuyó en su junta pública de 7 de Diciembre de 18C3 Valladolid, Imprenta de P. 
Miñón. -4." may. de 9'2 págs. 

Bibl. de la Academia de San Fernando.— Hidalgo, Diccionario general etc., 
1-20.— González y García-Valladolid, Datos para la historia biográfica de Vallado- 
lid, art. dedicado al P. Corral. 

7. En el Diario de las discusiones y actas de las Cortes de Cádiz, tomo XXIII, 
pág. 82, se da cuenta de la sesión celebrada el 17 de Agosto de 1813 y en la misma 
encontramos la siguiente noticia referente al P. Corral: «El Secretario de la Gober- 
nación de la Península remitió una exposición en que el P. Fr. Andrés del Corral, 
de la Orden de San Agustín, Catedrático jubilado de Sagrada Escritura, y sustituto 
de las cátedras de Lenguas griega y hebrea en la Universidad de Valladolid, mani- 
festaba que, con motivo de haber llegado a sus manos las causas originales que la 
Inquisición formó a los sabios españoles Fr. Luis de León, Gaspar Grajal, Martín 
Martínez de Cantalapiedra, Fr. Alonso Gudiel y Francisco Sánchez de las Brozas, 
había compuesto una colección de noticias relativas a tan célebres y esclarecidos 
varones, la cual ofrecía al Congreso para que dispusiese de ella... Esta exposición 
se mandó pasar a la comisión encargada de la Biblioteca.» Dicha exposición se in- 
cluyó en el Índice expurgatorio español y de ella se da noticia en estos términos: 

Inquisición confundida: representación hecha a las Cortes por el M. R. P. Fr. 
Andrés del Corral, leída en sesión pública el 17 de Agosto de 1813 e inserta en las Ga- 
cetas de la Coruña y Valladolid de 9 de Septiembre y 3 de Octubre del mismo año. 
La colección de noticias que arriba se cita debían de ser los extractos de las cau 
sas que el P. Corral formó de cada uno de los nombrados; el relativo a Fr. Luis de 
León fué a parar a manos del P. Muñoz Capilla y del mismo existían varias copias, 
como puede deducirse de una carta del P. Merino en la que con fecha 4 de Mayo de 
1821 escribía a dicho P. Muñoz: «Me alegro haya caído en manos de V. P. el extracto 
del proceso del M. Fr. Luis de León, que hizo el P. M. Corral; y tal vez será el ori- 
ginal, aunque lo dudo... Yo tengo copia de mejor letra, y sé que hay alguna otra...» 
Posible es que alguna de estas copias sea la mencionada en el artículo dedicado al 
P. BedaBeloso.-V. allí. 



CORRAL 131 

El P. Corral, no solamente escribió el extracto en cuestión, sino que debió de 
sacar por sí mismo copia de todas las piezas más interesantes del proceso de Fray 
Luis de León, como aparece por el siguiente manuscrito que pasamos a describir. 
Lleva este epígrafe: 

Copia de la confesión que hizo el Uro. Fr. Luis de León ante los Señores In- 
quisidores de Valladolid; respuesta a los cargos hechos por el Fiscal del SJo Tri- 
bunal, contestación a los testimonios que contra el dicho Fr. Luis han depuesto 
etc. Sacado todo del proceso original. 

En la parte superior lleva escrito: Tomo==Cuaderno Núm. 1.° Son en total 14 
cuadernos de a diez hojas, que componen un tomo en 4.", holandesa, conservado en 
la Biblioteca de la Academia de la Historia donde lleva la signatura 10-10-5-1.* fila. 
Al final del cuaderno 5." se lee esta nota: «Hasta aquí son procedimientos conteni- 
dos en el primer tomo de la causa. > 

Como hemos dicho comprende el tomo piezas muy importantes del proceso co- 
piadas simplemente del original, sin comentarios de ninguna clase, razón por la 
cual ponemos como distinto este manuscrito del extracto de que antes se ha habla- 
do. Encuéntranse frecuentes referencias en el mismo a otros cuadernos en folio en 
los que se hallaban otras piezas del proceso; esto nos induce a creer que el P. Co- 
rral debió de copiarle todo o en su mayor parte. 

Perteneció el tomo en cuestión al P. Merino, pues aun existen utilizados como 
registros muchos papeles sueltos que contienen llamadas, indicaciones y notas rela- 
tivas a la vida de Fr. Luis de León, con el fin de que sirvieran de guías indudable- 
mente para las Memorias que preparaba el citado P. Merino. Más: en una de las 
mencionadas notas, después de copiar algunas palabras de un pedimento de Fray 
Luis, se añade: «Véase lo que sigue que es muy notable para omitirse en las Me- 
morias donde convenga.» 

El extracto de Sánchez de las Brozas existe en la Biblioteca Nacional con la 
signatura Mss. 17,868. Lleva la siguiente portada: 

Extracto de las dos causas formadas por la Inquisición de Valladolid contra 
el maestro Francisco Sánchez de las Brozas, Catedrático de Salamanca, y el pri- 
mer humanista de Europa en los años de 1584 y 1593. Por el R. P. M. Fr. An- 
drés del Corral del Gremio y Claustro de la Universidad de Valladolid y Catedrá- 
tico de Escritura jubilado.— 4.° de 146 hs. 

En realidad es este trabajo una defensa del procesado. 

Nuestro autor refiere que salvó los procesos citados de una pérdida segura en 
un incendio del palacio de la Inquisición de Valladolid. «Dejándose llevar, dice el 
P. Muiños Sáenz, de resentimientos de Escuela, y fundándose principalmente en las 
violencias cometidas contra el insigne Fr. Luis de León, que ponía en claro el pro- 
ceso, no se contentaba con menos que con pedir la abolición del santo Tribunal. 
Esto le valió una ferocísima acometida en un folleto anónimo publicado en Vallado- 
lid, donde a vueltas de la defensa de la Inquisición, se atacaba de la manera más 
brutal y soez, no sólo al P. Corral, con cuyo apellido se juega de un modo nauseabun- 
do en mala prosa y peores versos, sino también a toda la escuela agustiniana, y muy 
en particular a Fr. Luis de León, cuyo estilo califica de mazorral el deslumhrado 
autor anónimo. El Maestro Corral contestó a la agresión con otra andanada no más 
limpia ni comedida, aunque de más esmerada forma literaria.» Los folletos a que se 
alude llevan los siguientes epígrafes: 

Carta que escribe Fr. Veremundo Andróminas de Cascalaliendre, amigo con- 
temporáneo, al R. P. Mro. Fray Andrés del Corral, del Orden de San Agustín, en 
vista de su representación contra el Tribunal de la Inquisición que se leyó en las 
Cortes en la sesión pública del 17 de Agosto de 1813. Al final: Valladolid. En la 
Imprenta de Tomas Cermeño, en la calle de Orates, librería de Rodríguez y en el 
portal del número, casa de Baso, menor. — 4.° de 9 hs. 

Respuesta del Mtro. Fr. Andrés del Corral á su contemporáneo Come-pimienta 



J32 CORRAL 

y Escribe pimiento, Fr. Veremundo el Andróminas de Cascalaliendre. V'alladolid, 
impreso por los hermanos Santander. 1814. -4 ° 

Respuesta de Fr. Veremundo Andróminas de Cascalaliendre, á la muy apre- 
ciable del Rmo. P. Mro. Corral. Al fin: En Valladolid. Imprenta de la Plazuela 
Vieja. Año de 1814.-4." de 16 págs. 

Se conoce que el P. Corral conservaba los procesos originales tantas veces 
citados que el Sto. Oficio deseaba a toda costa recobrar cuando llegó a restable- 
cerse, una vez en el trono español Fernando VII; da idea de sus gestiones para 
conseguirlo el siguiente oficio que se encuentra en la hoja final del proceso del Pa- 
dre Alonso Gudiel, que forma el códice Mss. 12,751 de la Biblioteca N acional. Dice 
así el documento en cuestión: «Excmo. Señor. Para acreditar dónde están ciertos pa- 
peles correspondientes al Santo Oficio de esta ciudad y que se anuncian en una re- 
presentación inserta en la gaceta de ella del Domingo ó de Octubre de 1813. núm. 
34, y en otro papel que se decía Respuesta del Maestro Fr. Andrés del Corral á su 
contemporáneo come pimienta y escribe pimiento, impresos, aquella en la imprenta 
de Santander calle de la Librería, y este por los Hermanos Santander año de 1814, 
que todo es una casa, y poder facilitar el cobro de ellos, espera el Tribunal que "V^ 
Exa. se sirva como juez de imprentas mandar que los Hermanos Santander entre- 
guen los originales que servirían para la impresión al ministro de este Tribunal 
que se presente con la orden de V. E. para que, afianzados con la firma del autor^ 
se pueda sin recelo solicitar el cobro de ellos, que para la seguridad del impresor de- 
jaría el ministro de este Tribunal el correspondiente recibo. Dios g.e etc. Vallado- 
lid, 17 de Noviembre de 1814.— Lie. D. Gregorio Mahamud.» 

Hoy existen todos esos procesos originales en la Biblioteca Nacional donde 
pueden estudiarse. 

8. El misterio de la iniquidad revelado, o el triunfo soñado de la 
impiedad. Explicación de una Medalla moderna hallada en Valladolid, 
y que obra en el monetario del Mro. Fr. Andrés del Corral, Agustino 
calzado. Valladolid: Por los Hermanos Santander. Año de 1814. 

4.° de XXXIV págs. de texto firmado al final: Fr. Andrés del Corral. 

Refiere el autor cómo la moneda vino a parar a su monetario, y añade acerca 
de la misma: «Ella parece haber sido cuñada (sicj con uno de dos fines: o el de ser- 
vir de tesera y señal del francmasonismo, que es lo que llamo el misterio de la ini- 
quidad revelado, porque nos da a inferir el instituto de estas congregaciones som- 
brías y nocturnas, o para inmortalizar la memoria de los triunfos que la impiedad 
francesa pensó haber conseguido, cuando preso el Romano Pontífice creyó tenía ho- 
llada la religión católica, y echó esta proclama de la irreligión, el io triunje de la 
filosofía; que baxo de estos dos conceptos la vamos a explicar.» 

Lleva un dibujo de la moneda en cuestión. 

Rada y Delgado no vio este folleto, pues de lo contrario hubiera leído «Agustino 
calzado» en la portada, no descalzo, como escribió en su Bibliografía numismática 
española, pág. 335. 

El P. Fraile Miguélez trata de candoroso al P. Corral. «A buen seguro, añade, 
que la medalla por él descrita en su memoria El ^nisterio de la iniquidad revelado, 
no es lo que imagina; por eso su descripción no ofrece otro interés que las curiosí- 
simas anécdotas que nos da sobre la masonería. Maravillan sin duda alguna los co- 
nocimientos históricos que de esta secta poseía el P. Corral.,. Como consulta, y cu- 
riosa, de este género de útiles conocimientos, y no de numismática, puede leerse la 
memoria citada.» 

Biblioteca del colegio de Valladolid, tomo 22 de papeles varios. 

9. En la misma librería se conserva un ejemplar de las Medallas, del P. Flórez, 
que fué de uso del P. Corral, quien puso al margen curiosísimas notas, las cuales es 
lástima que no sean conocidas. 



CORRAL 133 

En la relación de los sig^uientes manuscritos se habla de una Academia que de- 
bía de ser la de Caballeros anticuarios de Valladolid, de la cual el P. Corral era 
socio indudablemente, pues indica trabajar para la misma sus memorias de meda- 
llas. Cuántas y cuáles redactó para dicho centro, es cosa que no podemos aclarar, 
pero sin duda de esta clase son los trabajos a que se alude en su biografía, y que se 
creen perdidos para siempre. 

10. «Siendo catedrático de griego y hebreo en la Universidad de Valladolid, 
por los años de 1810 al 1818, llegó a adquirir además de su famosa e inapreciable bi- 
blioteca, un selecto y distinguido monetario tan precioso y raro, que, según nos dice 
él mismo, no pasaba por Valladolid ningún erudito o escritor de nota, que no se 
acercase al convento de San Agustín, donde moraba el P. Corral, para ver y admi- 
rar las selectísimas piezas de su numeroso medalleo. En nuestro colegio de la preci- 
tada ciudad se conservan tres cartas suyas dirigidas a D. Eugenio de Aviraneta, dili- 
gente investigador de todo género de antigüedades, el cual proporcionaba al P. Co- 
rral muchas y escogidas medallas de Clunia, Uxama, Peñaranda y otros puntos. En 
una de ellas, fechada a 29 de Octubre de 1818, después de darle gracias por la remesa 
de medallas que le había enviado, le dice lo siguiente: «En retorno le ofrezco el uso 
de una Disertación sobre dos monedas, una de D. Pelayo y otra de su yerno D. Alon- 
so el Católico que obran en mi monetario; por donde cesa la contienda de nuestros 
historiadores, tan divididos entre sí, como V. sabe, sobre si D. Pelayo tomó o no la 
ciudad de León. Por éstas consta que la tomó en 759, un año después de la batalla 
de Covadonga, aunque tuvo que abandonarla después, y estuviese en poder de los 
moros hasta el 774 cuando su yerno la volvió a tomar... Pensaba en imprimirla, pero 
los de la Academia querían afianzarme una y otra moneda, con el pretexto de ver 



81 eran genumas.» 



11. En otra carta, con fecha 25 de Noviembre de 1818, le prometía al mismo un 
Discurso sobre el Adonis de su gabinete; otro sobre Flora o Maya; otro sobre el Ta- 
ras, discursos «qi^e yo, dice, no tengo por apreciables...; pero la presura de los sa- 
bios por hacer copias dellos, me hace creer a pesar de la humildad que lo contra- 
rresta, el que merecen algún aprecio. Cuantos papeles he compuesto, que no son 
pocos, los pongo todos a la disposición de V. que no es acreedor a que le reserve 
cosa suya este su amigo.» Y poco después añadía: *Si V. viniera a esta celda ¡qué 
de curiosidades no hallaría V. que me parecen propias de su genio investigador! 
En estos días me ha caído una Ana Bolena que no la tenía en siete mil Monedas 
que componen ini Medallero.^^ 

12. Finalmente, en otra carta de 15 de Diciembre del año expresado, da las gra- 
cias al citado Aviraneta por una nueva remesa de medallas, y le describe las más 
sobresalientes, su rareza, mérito y antigüedad, descripción que no terminó el P. Co- 
rral por haberle acometido un accidente de apoplejía que en breve le condujo al 
sepulcro. 

13. Queda aún otro trabajo más interesante que los citados, en que el P. Corral 
demuestra los extensos conocimientos que poseía sobre numismática, y éste es el 
Catálogo de su monetario, que él mismo hizo, con descripciones y notas muy eru- 
ditas. Es un tomo en 4.° manuscrito de 160 págs. y letra muy menuda, que se con- 
serva en nuestro colegio de Valladolid.— V. estos cuatro números en La Ciudad de 
Dios,\o\. XVUI, pág. 506. 

14. En 19 de Junio de 1814, reunido el Claustro de la facultad de Teología de la 
Universidad de Valladolid, se dio esta determinación: «Se leyó por elP. M. Corral 
el plan de Teología que había formado, según lo acordado en el claustro de 11 del 
cor.te, y habiéndose tratado, se acordó que el bedel a la mayor brevedad, lo ponga 
en limpio y se presente en la sala de claustro, para que los Sres. se enteren de él, 
y el Secret.° manifestará en la misma sala el plan de Humanidades y cuantas razo- 
nes se le pidan.» Ignoramos si hubo ulteriores resoluciones acerca del citado plan 
presentado por nuestro autor. 



B4 



CORRAL 



La determinación copiadn se halla en el lesj. 8 ° Provisiones de las cátedras de 
S. E:^crittira y Teología desde 1802 hasta 1830, del Archivo de \:\ Universidad 
mencionada. 



Corral (Fr. Francisco del). 

El P. Herrera y los cronistas del 
Perú, PP. Calancha y Torres, le hacen 
natural de Jerez de la Frontera e hijo 
profeso del convento de Sevilla, pero 
el P. Vidal, que descubrió su profesión, 
dice que en la misma se lee que nació 
en la «villa de Peñaranda... Miranda», 
sin inquirir ni aclarar lo que podía 
ocultarse en estos puntos suspensi- 
vos (1), que suponemos suplirán algún 
borrón, rotura o parte ilegible de la 
profesión. Esta la pronunció, según el 
mencionado escritor, en Salamanca, 
a 22 de Julio de 1538, y lleva al mar- 
gen esta nota: «Año de 1560 pasó a In- 
dias». Esta relación si no es cierta, 
merece serlo por lo bien compuesta 
que nos la da el P. Vidal con el fin ex- 
clusivo de hacer al P. Corral hijo del 
convento de Salamanca. Como hemos 
dicho al principio, los cronistas del 
Perú y el P. Herrera no son de esta 
opinión, y a estos autores siguen cuan- 
tos biógrafos de nuesto religioso he- 
mos podido consultar, sin haber visto 
uno siquiera que haya parado mientes 
en lo afirmado por el historiador sal- 
mantino, a quien no abona más que su 
fe de historiador, pues en ningún do- 
cumento o papel de los pertenecientes 
a aquel convento, ni en las relaciones 
de los individuos que formaban su co- 
munidad desde el 1540 hasta ei 1560, 
vemos incluido o mencionado alP. Co- 
rral. Sea lo que quiera, apuntamos es- 
tos datos a título de información por 
si alguno con fuentes seguras de aque- 



lla época trata de investigar por parte 
de quién está la verdad. 

Apenas llegó al Perú en 1560, le hi- 
cieron Prior del convento de Cuzco. 
En 1566 fué elegido Definidor, Prior de 
Lima y Visitador, y por ser Definidor 
más antiguo presidió el Capítulo de 
1567, en que por muerte del Provincial, 
P. Andrés de Ortega, hubo necesidad 
de proceder a nueva elección antes de 
terminar el trienio. Continuó en su 
puesto de Prior de Lima hasta el 1571 
en que salió de nuevo electo en Defini- 
dor y Prior del convento de Cuzco (2). 
A instancias del prudentísimo Virrey 
D. Francisco de Toledo le mandó en- 
tonces el Capítulo provincial, con pre- 
cepto, que con el P. Fr. Juan de Vive- 
ro asistiese al Virrey en la visita que 
hizo en este reino y estuviese a su or- 
den en todo. El Virrey le nombró por 
Visitador de todas aquellas provincias 
y tierras que él no podía visitar por sí 
mismo, descargando enteramente su 
conciencia y la de su Majestad en la 
del P. Francisco. Y él acudió a esta di- 
fícil función con tanta rectitud y tan a 
gusto del Virrey y del reino, que vul- 
garmente le nombraban el santo reli- 
gioso, y el Virrey informando entonces 
al Rey N. Señor de la ejemplar virtud 
y superior talento de este gran sujeto, 
le escribió: «Más vale un Corral que 
V. Majestad tiene aquí, que todo el rei- 
no.» Así resume el P. Torres la rela- 
ción que sobre el particular escribió el 
P. Calancha. 



(1) Creemos que los nombres acotados han de ser Peñaranda de Bracamente y Miranda de Azán, villas las 
dos de la provincia de Salamanca. 

(2; Los años que van expresados en este párrafo están tomados de la relación de los Capítulos de la Pro- 
vincia del Perú, incluida por el P. Monasterio en su libro Recuerdo de la inauguración del templo de San 
Agustín de Lima y redactada con las actas originales a la vista, pues el P, Torres, en el epítome de la vida 
del P. Corral, de la escrita por el P. Calancha, refiere que «en 1563 fué elegido Definidor, Prior de Lima y Vi- 
sitador; presidió, por ser Definidor más antiguo, el Capítulo de 1566, en el que salió electo Prior de Lima, 
continuando en este carcho hasta el 1571, en que fué elegido Definidor y Prior de Cuzco». 



CORRAL 133 

En 1575 enfermó gravemente en el cibido un hilo ni debía maravedí a na- 
convento de Cuzco, y sintiendo acer- die. Poco después falleció, dejando 
carse su íin, pidió y recibió con tierna grandes ejemplos de virtud que imitar, 
devoción todos los sacramentos. Antes Le celebra como santo y virgen in- 
da recibir el Viático, en presencia de corrupto el P. Fr. Buenaventura de Sa- 
los asistentes y poniendo por testigo linas, franciscano, en su libro de las 
al Señor, protestó que moría virgen (1) grandezas del Perú, 
y que en la visita del reino no había re- 
tín 1569 fué nombrado Virrey del Perú D. Francisco de Toledo, recibiendo al 
mismo uem^io ei encargo de hacer un estudio detenido y minucioso de las costum- 
bres y modo de ser de los indígenas de aquella República. Para llevar a cabo esta 
comisión tan difícil como espinosa, emprendió la visita de algunas provincias ha- 
ciéndose acompañar del P. Juan de Vivero y encomendando las de otras al Padre 
Francisco del Corral a quien honró con el título de Visitador General, concedién- 
dole amplias facultades para resolver y sentenciar cuantas causas civiles se le 
ofreciesen. Cumplió éste a satisfacción su cometido, dejando gratísima memoria de 
su visita en indios y españoles, y reunidos después el Virrey y los Padres mencio- 
nados «y con los informes del P. Coruña, Obispo de Popayán, y especialmente re- 
comendado su voto por Felipe II, redactaron las famosas leyes municipales que 
llamaron de D. Francisco de Toledo, leyes que, según confesión de los historiado- 
res, fueron un modelo acabado de equidad, prudencia y justicia.»— España y Amé- 
rica, tomo V, pág. 236. 

Esta noticia, consignada por el P. Coco en su trabajo, San Aguslín y su insti- 
tuto, según queda expresada, cuenta con el apoyo del P. Calancha y de cuantos 
biógrafos del P. Corral hemos consultado, incluso Carbajal y Vargas, el cual en el 
fol. 174 V. de sus Glorias del Perú, consagra un párrafo muy encomiástico a nues- 
tro religioso, haciendo constar especialmente su intervención en las referidas le- 
yes, Marie Robinson Wright, sin embargo, al tratar del Virrey D. Francisco de To- 
ledo en las págs. 98 y sigs. de su lujosa obra El antiguo y moderno Perú, escribe 
que en la visita que giró a las distintas provincias de su mando con el fin de cono- 
cer las necesidades de sus gobernados para en su vista determinar las leyes que 
debían guardarse, se hizo acompañar de los sacerdotes Ondegardo y Acosta, sin 
mencionar absolutamente para nada a los PP. Corral, Vivero y Coruña y menos 
los trabajos de estos religiosos en la redacción de aquellas leyes, omisión incalifi- 
cable cuando tantos testimonios evidencian el hecho que dejamos relatado. 

— P. Vidal, 1-172 y más largamente en la vida del P. Corral que ocupa las pági- 
nas 273 a la 278.— P. Herrera, Alphabetum Augustinianum, 1-230.— P. Torres, Epí- 
tome pág. 17.— Montero de Espinosa, pág. 15ü, el cual cita a Calancha, Córdoba 
Saliníis, Portillo, el Alphabetum y la Historia del Convento de Salamanca. 

Corral (Fr. Juan). 

Censura del P. M. Fr. Juan Corral, Prior del convento de San Agustín de Cuen- 
ca y Calificador del Sto. Oficio, acerca de un papel intitulado: Reflexiones sobre la 
Religión. -Eatá fechada «en este Convento de N. P. S. Agustín de Cuenca a 27 de 
Enero de 1779'>, y se encuentra original en el leg. 19163, núm. 988, de la Inquisición. 
Archivo Histórico Nacional. 



(l) D. Elmo de Avellaneda, pariente y amigo del P. Corral, había tenido que venir a España a recoger 
una herencia en Jerez de la Frontera, su patria, dejando al cuidado y crianza del religioso un niño de ocho 
meses, que después fué agustino, con el nombre de Fr. Pablo de Avellaneda. Este hecho originó una calum- 
nia con que el P. Corral fué difamado, padeciendo con admirable resignación las consecuencias de verse des- 
honrado ante una sociedad española y un pueblo indígena que le veneraban, y murió «perdonando de cora- 
zón a todos los que habían ofendidos su honor. »--V. la pág. 715 del vol. I de este Ensayo. 



136 



CORRAL UE LA SAGRADA FAMILLA- CORRKA 



Et>te l\ Corral debe de ser el mismo que siendo Prior del convento de Sevilla, 
dio la profesión al limo. Cabello en 30 de Septiembre de 1767. 

Corral de la Sagrada Fñmilla (Fr. Pacientt). 
Natural de Nalda, Logroño, nació el al colegio de Marcilla, donde estuvo de 



11 de Septiembre de 1872 y profesó en 
el colegio de Monteagudo de PP. Reco- 
letos el 9 de Octubre de 1888. Pasó a 
Filipinas en la misión de 1894 y el si- 
guiente año fué enviado a Tagbilaran 
de la isla de l^ohol, de donde regresó 



organista hasta el 1907, en que fué tras- 
ladado al colegio preparatorio de San 
José para enseñar música y gramática 
latina. Hizo los ejercicios para Lector 
en el colegio de Monteagudo el 1910, y 
habiendo sido aprobado, se expidieron 



a Manila en 1897, desempeñando en el a su favor los títulos correspondientes 



convento de esta capital el oficio de or- 
ganista. En Febrero de 1899 formó 
parte de la misión que bajo la presiden- 
cia del P. Félix Guillen salió de Manila 
para Panamá }' V^enezuela, y allí en 
varias Residencias donde estuvo de 
conventual, se dedicó a los ejercicios 
propios de su sagrado ministerio. De 
vuelta en España el 1906 fué destinado 



con fecha 18 de vSeptiembre del mismo 
año. Luego explicó Filosofía, Historia 
universal y Geografía durante tres cur- 
sos, al fin de los cuales fué trasladado 
al colegio de San Millán de la CogoUa, 
donde explicó Apologética en el curso 
1913-1914. Actualmente se encuentra 
en Marcilla regentando la cátedra de 
Escritura. 



De reconocida competencia en el arte musical, ha escrito algunas excelentes 
composicioru s, entre las cuales deben mencionarse las Siguientes: Novena a Nira. 
Señora del Camino, a 3 voces y órgano. = Villancico para la noche de Navidad, 
id. id. =Hifnno al glorioso Patriarca San José, id. id.=^Regina coeli lúetare, id. id. 
=Motete al Santísimo, a dos voces y 6v^?Lno.=Go80S al Bto. Querubín.=íd. a Ntra. 
Señora de la Consolación. =^ Himno a N. P. San Agustín, a orfeón. = Varios fabor- 
dones p^ra vísperas, y acompañamiento de órgano a la Salve y Joscph del Ritual 
de PP. Recoletos. 

-P. Sádaba, pág. 705. 

Correa (limo. D. Fr. Antonio). 

Nació el 11 de Octubre de 1721 en 
Oporto, y profesó el Instituto Agusti- 
niano el 14 de Septiembre de 1738. Fué 
Doctor en Teología por la Universidad 
de Coimbra, Rector del colegio de la 
misma ciudad y del de Braga. El 13 de 
Diciembre de 1779, segiín el P. Lante- 
ri, fué preconizado Arzobispo de Bahía, 
recibiendo la consagración el 9 de 
Abril del siguiente año. Tomó posesión 
de su Diócesis el 24 de Diciembre de 
1781, regentándola hasta el 1802 en que 
pasó a mejor vida. 

Fué tenido, dice Silva, por uno de 



los más insignes teólogos que ilustra- 
ron en su tiempo el reino de Portugal, 
y dotado de memoria tan privilegiada, 
que citaba textos de libros leídos como 
si los tuviera presentes. Tan gratos 
fueron los recuerdos que conservaban 
los Agustinos de Portugal de este ilus- 
tre Prelado, que apenas recibida la no- 
ticia de su muerte, le dedicaron solem- 
nísimas exequias en el convento de 
Nuestra Señora de Gracia de Lisboa, 
en las que pronunció la oración fúne- 
bre el que después fué eximio Carde- 
nal, Emmo. D. Fr. Patricio Silva. 

1 . Ok.\(;ao fúnebre do Arcebispo do Babia D. Fr. Antonio de S. José, 
recitada no convento de Caraca de Lisboa. Lisboa, na Regia Oíficina 
Typografica. 1779. 

4.0 dtf 44 pájís. 



CORRLA DE CASTELBL ANCO -CORRO DEL ROSARIO 137 

2. OraqÁo no desag^ravo do Corpo de Jesús Christo em Palmella, 
sacrilegamente ultrajado na noute de 13 de Maio de 1779. Recitada na 
Sancta Igreja Patriarchal. Lisboa, 1780. 

4." de 29 págs. 

3. Pastoral aos seus Diocesanos. - Fol. 

Datada em Lisboa no Convento de N. S. da Grapa a 5 de Maio de 1780. 

4. En la Biblioteca de Evora se encuentran manuscritas cinco cartas del limo. 
Correa dirigidas al limo. D. Fr. xVlanuel del Cenáculo desde Lisboa y Bahía en los 

años 1780, 83, 85, 86 y 87. 

-Cunha Rivara, lI-36l.-Silva, 1-115 y V 111-117. -Ere mi Sacra, 11-197. 

Correa de Castelblanco Rodrigo). 

Pseudónimo ciel P. Sim(3n de Castelblanco.- V. la nota del mismo. 



secularizó, y tuvo a su cargo el de con- 
fesar las monjas del convento de Santa 
Marta de Lisboa.» No se apunta nin- 
guna fecha en su biografía, pero puede 
calculcarse sin temor de errar que flo- 
reció en el último tercio del siglo XVII. 



Correa de Sousa (Fr. Antonio). 

Fué natural de Lisboa y perteneció 
a la Congregación de PP. Agustinos 
descalzos de Portugal en la que lleva- 
ba el nombre de Fr. Antonio de Santa 
Teresa. Enseñó Filosofía y Teología y 
fué excelente predicador. «Obligado, 
dice Barbosa, de urgentes causas se 

1. roí ¿US Philosophice et Theologice compendia.— "¡si. S. Dos tomos. 

2. Lucerna ecclesiastica , sive controversice fidei Catholic(s adversus hiBreti- 
cos.— M.S. Dos tomos. 

3. Discursos predicaveis acomodados para as Festas e Ferias de todo o anno, 
-M.S. 

4. A vida do Veneravel Padre Antoitio da Conceifao da Congregapad de S. 
Joao Evangelista do Reyno de Portugal, natural da Villa de Pombal.~M.S. 

5. Arte de Rethorica. — M.S. 

6. Jogo de Vocablos e equivocos.— M.S. 

7 De cousas semelhantes, e desemelhaníes.— M.S. 

S. Exemplos de virtudes.— M.S. 

9. Varios versos a Christo nacido. — M.S. 

10 Lira do amor Divino, em verso.— M.S. 



Corro del Rosario (Fr. Pedro). 

Nació el 29 de Diciembre de 1864 en 
Berceo, Logroño, y abrazó el estado 
religioso en el colegio de PP. Recole- 
tos de Monteagudo, donde emitió los 
votos monásticos a 4 de Junio de 1882. 
Formó parte de la misión que fué en- 
viada a Filipinas en 1887, y destinado 
el mismo año a la isla de Cebú e im- 
puesto en el dialecto de loi naturales, 
se hizo cargo del pueblo de Danao, en 
la administración del cual cesó en Ju- 
lio de 1891 en que fué trasladado a Ma- 
ría, en la isla de Siquihor. Aquí puso 



los cimientos de una nueva iglesia que 
después terminó el P Ramón Alegría. 
Atendidas sus especiales dotes para la 
oratoria hermanadas con una ilustra- 
ción poco común, fué nombrado en 
1894 Predicador del convento de Mani- 
la, cargo que desempeñó con mucho 
crédito suyo y honor del hábito. A los 
dos años fundaron los PP. Recoletos 
un colegio de primera y segunda ense- 
ñanza en Bacolod, Negros Occidental, 
y el P. Corro fué designado primer 
Rector del mismo, correspondiendo a 



138 CORRO DEL ROSARIO 

las esperanzas que en él habían puesto en Sig'üenza. Finalmente, en el Capítu- 
los Superiores, de dar a aquel estable- lo general celebrado por la Recolección 
cimiento la importancia que merecía, en 1908, obtuvo los votos para Defini- 
Por causa de la revolución del país, dor general, trasladándose con ese mo- 
hubo de abandonar su puesto y retirar- tivo a Madrid, donde a más del desem- 
se a Manila en 1898, de donde a fines de peño del referido cargo, constantemen- 
año regresó a España. te se ha ocupado en reunir datos histó- 
Ha residido en varias casas de la Or- ricos y documentos relativos a la Cor- 
den, ocupado siempre en el cumplí- poración, que han de ilustrar no poco 
miento de los deberes propios de su las brillantes páginas de la misma, 
ministerio, siendo honrado en 1902 con Cúmplenos hacer constar aquí, que a 
el cargo de Rector del colegio de Mar- su amabilidad debemos no pocos datos, 
cilla y, pasado el trienio, obtuvo el en especial de los PP. Recoletos que 
nombramiento de Definidor de Frovin- figuran en esta obra. Se encuentra en 
cia y al mismo tiempo pasó a ocupar la actualidad en el colegio preparato- 
la Presidencia de la casa establecida rio de Agreda. 

1. Valvanera y la Unidad Católica, por un riojano. Con las licen- 
cias necesarias. Malabón. Estab. Tipo-Litog. del Asilo de Huérfanos 
de Nuestra Señora de la Consolación de Padres Agustinos. 1895. 

Composición poética escrita con motivo de la gran peregrinación al santuario 
de Valvanera (Rioja) el 1889. 

2. Sermón que en la solemne función del Apostolado de la Prensa, 
celebrada en la Iglesia de Padres Recoletos, predicó el M. R. P. Pedro 
Gorro del Rosario, Predicador conventual de la misma Orden el día 29 
de Septiembre de 1895. Manila. Estab. TipoLit. de Ramírez y Compa- 
ñía. Magallanes, 1 y Escolta, 12. 1895. 

3. Vida y Novena de San Millán de la Cogolla, Patrón de España. 
Con las licencias necesarias. Manila. Imp. del Colegio de Santo Tomás. 
1897. 

4. Vida de San Nicolás de Tolentino, de la Orden de San Agustín, 
Protector de la [glesia universal y Abogado de las almas del Purgato- 
rio. Escrita en francés por el P. Antonino M. Tonna-Bartbet, de la mis- 
ma Orden, y traducida al castellano por el P. Pedro Corro del Rosario, 
Agustino Recoleto. Madrid. Librería de Gregorio del Amo. Calle de la 
Paz, núm. 6. 1901. Ala vta.: Madrid. Imp. de L. Aguado. Pontejos, 8. 

8° de XXlV-394 págs., más 7 s. n. de erratas e índice. Lleva una estampa de 
San Nicolás al principio. 

2 hs. de anteportada y portada.— Cens. de la edición francesa por H. Quilliet.— 
Lie. del Ordinario. Cambrai, 16 de Diciembre de 1896. -Id. del Ordinario de Madrid 
para la traducción. 20 de Noviembre de 1900. -Id. de la Orden. 5 de Diciembre de 
id.— Protesta del autor y Lie. del P. General.- Dedicatoria a éste por el autor, sus- 
crita en Nantes a 20 de Junio de 189ó.-Dedicatoria del traductor a las Reverendas 
Madres Agustinas Recoletas Nazarenas de la ciudad de Motril (págs. XI-XXIV), 
fechada en Madrid a 14 de Enero de 1901.— Prefacio de la edición francesa.— Texto. 
-Septenario del glorioso Taumaturgo San Nicolás de Tolentino, por el P. Juan 
Aráiz de la Purísima Concepción (págs. 366-394).— Erratas. — índice. 

En la dedicatoria del P. Corro se expresan los motivos de la traducción, con una 



CORRO DEL ROSARIO 1'^ 

extensa y jugosa nota histórica acerca de la fundación del Convento de MM. Naza- 
renas de Motril, y luego se da en resumen la historia de la devoción a San Nicolás 
de Tolentino entre los religiosos recoletos, especialmente, tema demostrado con 
numerosos datos sacados de la Historia general de los PP. Agustinos Descalzos. 
Es un libro bien presentado que llena los fines que se proponen el autor y el traduc- 
tor, cuales son los de aumentar la devoción al Santo en el pueblo cristiano y dar a 
conocer como se merece la vida y admirables virtudes del Taumaturgo de To- 
lentino. 

La mencionada dedicatoria del P. Corro se encuentra reproducida en el fo- 
lleto intitulado: Crónicas motrileñas. Las Monjas. Por M. Rodríguez Martín. Cá- 
diz. 19n. 

5. Colegio de Recoletos de Marcilla.—Art. publicado en el número extraordi- 
nario del periódico Unión Ibero-Americana de 1 de Mayo de 19J4. 

6. Vida de Santa Juliana de Cornelión, Religiosa Agustina, inicia- 
dora de la fiesta del Corpus Christi, por el P. Fr. Pedro Corro del Ro- 
sario, Agustino Recoleto. Sigüenza. Imp. de Pascual Box. Villegas, 
núm. 16. 1906. 

12 ° de VHI-320 págs. y 5 hs. s. n. de índice y erratas. 

Lleva al principio un grabado de la Santa. 

El P. Corro se valió de la obra intitulada, Vie de Sainte Julienne de Retinne, 
por Arsenio de Noüe, acerca de la cual dice en el prólogo: «La obra de Noüe es la 
fuente principal de donde hemos tomado cuanto decimos de la insigne agustina, de- 
biendo advertir que este ilustre escritor escribió su libro teniendo a la vista los de 
otros treinta y un autores sobre el mismo asunto.» 

La presente obra no es solamente la vida de una religiosa eminente por sus he- 
roicas virtudes, cualidad que desde luego la hace suficientemente recomendable a 
todas las personas piadosas; es, además de todo eso, la historia de la institución de 
la más grandiosa solemnidad que el mundo cristiano consagra anualmente a la ve- 
neración de Jesús, muerto por amor a los hombres y prisionero de ese mismo amor 
hasta la consumación de los siglos en el humilde tabernáculo de nuestros altares. 
En ella ve el cristiano la admirable providencia con que el Dios de toda misericor- 
dia suscitó a esta insigne hija de San Agustín, para que, a pesar de su personal in- 
significancia y de su insuperable modestia, promoviese en la Iglesia la celebración 
de una fiesta especial en honor de Jesús Sacramentado; y puede también admirar 
cómo el Señor, que todo lo dispone de un fin al otro con inefable suavidad y forta- 
leza, fué poco a poco removiendo todos los obstáculos que se oponían al grandioso 
pensamiento de Santa Juliana, inspirado y frecuentemente fomentado por comuni- 
caciones sobrenaturales del Cielo, hasta que el gran Pontífice Urbano IV, anterior- 
mente Arcediano de Lieja, y conocido personalmente en este empleo por la escla- 
recida agustina, se dignó extender a toda la Iglesia la festividad del Corpus... La 
obra está dividida en 26 capítulos, llevando además como apéndice la famosa Bula 
Transiturus de Urbano IV, y una novena en honor de Santa Juliana.— i^« Ciudad 
de Dios, pág. 419 del vol. LXXIl. 

De la misma obra publicó un compendio con la siguiente portada. 

7. Vida y Novena de Santa Juliana de Cornelión, Religiosa Agus- 
tina iniciadora de la fiesta del Corpus. Con las licencias necesarias. Si- 
güenza. Imp. de Pascual Box. 1906. 

Folleto de XVI-32 págs. 

8 Glorias de España y glorias del Pilar. Discurso pronunciado el 
día 2 de Mayo de 1908 en la S. L C. Metropolitana de Granada, seguido 
de una Disertación acerca del Pilar de Zaragoza, por el P. Fr. Pedro 



140 CORRO DEL ROSARIO 

Corro del Rosario, Agustino Recoleto. Granada. Tip. de la «Gaceta del 

Sur>'. 1908. 

8." de 102 pág:s. 

9. ¿San losé fué ReyP—Art. publicado con este epís^rafe y la firma «Un Sacer- 
dote» en el núm. de 2") de Agosto de 1909 de £¿ Siglo Futuro. 

En el mismo periódico ha publicado el P. Corro otros trabajos de la misma 
clase. 

10- El Poeta Aurelio Prudencio y el Templo del Pilar. Estudio crí- 
tico por el Padre Fray Pedro Corro del Rosario, Agustino Recoleto. 
Madrid. Establecimiento tipográfico y editorial, calle de Pontejos. núm. 
8. 1911. 

4.'' de 103 págs., más 1 s. n. con la licencia del Ordinario. 

En la cubierta después del nombre del autor se dice: (Publicado en el folletín de 
El Siglo Futuro.) 

«Mi objeto en este estudio, dice el autor, es manifestar que no me hallo en modo 
alguno conforme con la opinión hoy corriente y patrocinada por insignes críticos e 
historiadores de las cosas de España, según los cuales no existe documento ninguno 
histórico anterior al siglo XII en que se halle consignada la tradición referente al 
venerando templo del Pilar de Zaragoza; antes bien, creo firmemente que el gran 
poeta del siglo IV, Aurelio Prudencio, en la famosa oda que dedicó a honra y ala- 
banza de los dies y ocho Mártires Zaragozanos, alude sin género de duda al templo 
dicho de la Virgen. Bien sabido es que no soy el primero que cita aquella oda en 
este sentido; pero no sé que hasta ahora se haya dedicado nadie a estudiarla tan mi- 
nuciosamente como yo la estudio aquí...» Con razón pudo escribir el P. Corro éstas 
últimas palabras que cualquiera puede ver confirmadas en todas las páginas de la 
disertación que nos ocupa; a una selecta y bien cimentada erudición une el autor 
razonamientos abundantes de sabio comentarista, consiguiendo convencer a los lec- 
tores de la verdad histórica que trata de demostrar. 

En un brevísimo juicio publicado en Razón y Fe, pág. 262 del tomo XXXVII, se 
dice que el trabajo que reseñamos «es el estudio más extenso y minucioso hecho 
hasta el presente de las alusiones al sagrado templo del Pilar contenidas en la oda 
de Aurelio Prudencio a honra de los 18 mártires zaragozanos.» El P. Atilano Sanz 
se expresaba de este modo en España y América, pág. 559 del vol. XXXVll: «El 
estudio del P. Corro, apoyado en la historia y en el análisis crítico, parece dirigirse 
a escritores que nada tienen de heterodoxos; mas su intención se ve clara; quiere 
desbaratar para siempre los dichos de los audaces que atribuyen a la leyenda las 
seculares tradiciones del Pilar. Para ello se vale de la entusiasta oda de Prudencio 
en honor de los diez y ocho mártires zaragozanos, y con la luz que ese canto derra- 
ma penetra en la historia; estudia los documentos medioevales de papas, reyes y 
cabildos, y llega con sus investigaciones a producir en el ánimo del lector la certeza 
moral de que las creencias actuales acerca del templo del Pilar, que coinciden con 
las del poeta Prudencio, no pueden tener otro origen que el hecho histórico. > 

11. España e Israel.— Serie de artículos publicados con este título en El Siglo 
Futuro, en Julio de 1911: versan principalmente sobre el descubrimiento de las Anié- 
ricas por el pueblo español. 

12. El Ven. P. Fr. Agustín de San Ildefonso, Agustino recoleto, defensor de la 
Comunión frecuente. 

Memoria bibliográfica presentada al Congreso Eucarístico celebrado en Madrid 
en Junio de 1911, de la cual se publicó un extracto en las Actas del Congreso (Ma- 
drid-1912) en las págs. 518-520 del vol. II. A la cabeza se lee lo siguiente: «Extracto 
de la Memoria: El Rdo. P. Fr. Agustín de San Ildefonso, Agustino recoleto, defen- 
sor de la comunión frecuente y diaria es el tema de la presente Memoria, perfecta- 



CORTÁZAR 141 

mente documentada y escrita primorosamente. Consta de diez artículos, cuyo con- 
tenido, se^íún el epílogo del mismo autor, es como sigue:...» 

Se ha publicado íntegro recientemente el trabajo del P. Corro en la revista Es- 
paña y América, tomo XLIII. 

13. En 1912 publicó en Madrid una nueva edición de la Vida y virtudes del 
Ven. P. Justo del Espíritu Santo, por el P. José de San Esteban, adicionándola con 
un prólogo en el cual se da noticia sucinta de los más notables Agustinos recoletos, 
hijos del convento de Madrid, que florecieron en los principios de la Recolección. 
El texto va ilustrado también con algunas notas interesantes.— V. la nota bibliográ- 
fica del P. San Esteban. 

14. Historia compendiada de la Recolección Agustiniana de España e In~ 
dias.—M.S. en 4." 

15. ¡Oh feliz inocencia! Episodio histórico de la vida del Ven. P. Fr. Diego de 
la Anunciación, Agustino descalzo.— M.S. 

16. Polonia de Jesús. Relato histórico. -Se ha publicado en la revista Santa 
Rita y el Pueblo Cristiano (1912-1914). 

17. Vida y apología del Ven. P. Fr. José Ibáñes de la Consolación. 

Obra que se publica actualmente en el Archivo histórico Hispano-Augusti- 
nianoy de la cual se hace tirada aparte. 

Cortázar (Fr. Luis). 

Natural de Durango, Vizcaya, nació el 24 de Agosto de 1881 y profesó en el Mo- 
nasterio del Escorial el 26 de Octubre de 1897. Cuando hubo concluido la carrera 
eclesiástica, su Provincia le destinó a la enseñanza que ha ejercido en varios cole- 
gios, encontrándose en la actualidad en el de Ronda. 

1. Fué colaborador de la revista El Buen Consejo^ donde pueden verse algu- 
nos artículos con su firma. 

2. Ha escrito la Revista científica de La Ciudad de Dios, desde el volu- 
men LXXVIII, publicando en la misma sección trabajos tan extensos, como el titu- 
lado Conquista del aire, que salió en los vols. LXXVIII al LXXX. El P. Cortázar 
ha firmado unas veces con su nombre y otras con las iniciales K. T. L. 

Cortázar (Fr. Raimundo). 

Nació el 15 de Marzo de 1852 en Du- España el siguiente año. Se le confió 
rango, Vizcaya, y profesó en el colé- en* 1900 la Presidencia de la nueva Re- 
gio de Valladolid el 23 de Junio de sidencia de Bilbao, donde continuó aiín 
1868. Formó parte de la misión que después de haber cesado en el cargo, 
pasó a Filipinas en 1872, y destinado a hasta el 1909 que pasó a Gracia con el 
la administración de los tagalos, re- nombramiento de Vice-Presidente de 
gentó varios pueblos desde el 1876 has- dicha casa. Entre otras comisiones de- 
ta el 1893 en que fué elegido Director licadas que la Provincia le señaló, una 
del Asilo de Huérfanos de Malabón, de ellas fué la de visitar la Procuración 
donde se distinguió especialmente por de Shanghai y misiones de China en 
su actividad, dando grande impulso a Marzo de 1898 con poderes especiales 
las obras de este centro. En el Capítu- para tratar asuntos relativos a la Or- 
lo provincial de 1897 obtuvo el nom- den en el Japón, 
bramiento de Definidor , regresando a 

1. Ang pagcompisal at paquiquinaban na magaabot nan^ pag iisip 
nang manga batang lalaqui at babayi. Quinat-ha nang Monseñor de Se- 
gur, at tinagalog nang R. P. Fr- Raimundo Cortázar, Agustino. Mani- 
la. Imprenta de Amigos del País, 1885. 

12.° de 120 págs. 



142 CORTE 

(La coníesión y comunión al alcance de los niños, por Mons. Segur. Traducción 
del francés al castellano por Félix Sarda y Salvany, y al tagalo 'por el P. Cor- 
tázar). 

— MaUbón. Asilo de Huérfanos, 1895.-12.^ de 121 págs. 

— loatlong paglilimbag. Malabón. Tipo litografía del Asilo de Huérfanos, 1896. 
— 12.*' de 118 págs. Es la tercera edición. 

2. Escapulario nang ina nang magandang cahatulan na ipinabca- 
loüb nang casantosantosan natin amang si León XIII nang ama naming 
si S. Agustín. May lubos na capahintulutan. Tambobong, pequeña tipo- 
litografía del Asilo de Huérfanos, 1894. 

12." de 24 págs. 

Traducción al tagalo del opúsculo Escapulario de la Madre del Buen Consejo. 

3 BuHAY ni Santa Rita de Casia Religiosa Agustiniana. Pintacasi 
nang magna bagay na mahiran mangyiari, catha nang isang Pareng 
Agustino at tinagalog ni P. Fr. Raimundo Cortázar, Agustino, at dina- 
ragdagan nang Novena at panalangin sa Santa. May lubus na capahin- 
tulutan. Malabong. Estab. Tipo- Lit. del Asilo de Huérfanos de Ntra. 
Sra. de Consolación, 1895. 

12." de 94 págs. 

Es la Vida de Sta. Rita traducida al tagalo por el P. Cortázar, el cual añadió a 
su versión la novena y gozos a la Santa que trae el P. Bencuchillo en su Cara- 
gliang pag sasalita. 

4. BuHAY at Novena ni San Agustín na isinulat sa uicang tagalog 
ni R. P- Fr. Raimundo Cortázar, Agustino. Malabón. Tipo-Lit. del Asi- 
lo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación, 1896. 

12." de 134 págs. En la 107 comienza la novena, que lleva al final las indulgencias 
concedidas por el Arzobispo de Manila, Fr. Pedro de la Santísima Trinidad, y 
quf fué escrita y publicada por primera vez en 1749 por el P. Juan Serrano. 

(Vida y novena de San Agustín, en idioma tagalo, por el P. Cortázar). 

-PP. Pérez y Güemes, pág. 463.— P. Jorde, pág. 572. 

Corte (Fr. Alonso de la). 

Natural de Córdoba e hijo de Diego Alcalá) el P. M. Fr. Alonso de la Cor- 
Sánchez de la Corte y de Isabel de Cor- te, el cual leyó muchos años Teología 
doba, profesó en el convento de San en dicho colegio con mucha aproba- 
Felipe el Real de Madrid a 8 de Marzo ción; fué muy religioso y docto en la 
de 1622. Debió de hacer sus estudios en facultad de Cánones y Teología, y a no 
Salamanca, pues en 1626 se encontraba haber muerto brevemente, hubiera sa- 
de conventual en el de San Agustín de cado a luz algunas obras dignas de su 
aquella ciudad. En 1633 era Lector de ingenio y continuos estudios, que ya 
Artes en el convento de Burgos, y tenía casi dispuestas, las cuales se ha- 
en 1641 Lector de Teología en el colé- liarán en la librería del convento de 
gio de Alcalá, según se lee en la apro- Madrid, en el tomo 8 de veinte que se 
bación que dio de la obra del P. Ca- pusieron en ella tocantes a cosas muy 
margo, La Iglesia Militante. Fué as- singulares e importantes para casos 
cendido a Rector del mismo colegio que se pueden ofrecer, recogidos de 
en 1647, y con este motivo escribe el varios y doctísimos autores, impresos 
P. Aste: «El año de 1647 era Rector (de y manuscritos. Tuvo grandes deseos 



CORTE-CORTÉS 143 

de ver perfeccionadas las informacio- res y limpieza de sangre se mandaron 

nes del Padre Fr. Jerónimo (de Ala- abrir para su confirmación en el cargo 

viano) y ayudó después a ello en el de Calificador del Sto. Oficio, que ya 

trienio siguiente.» tenía en 1648; mas con fecha 27 de 

En el Archivo Histórico Nacional Enero de 1653 se mandaron suspender 

existen, con la signatura Inquisición por fallecimiento reciente del Maestro 

de Toledo, leg. 296, núm. 495, las infor- Corte, ocurrido en Alcalá, 
maciones que acerca de sus progenito- 

1. Gobierno breve de Estudios escolásticos. 

Encuéntrase señalado con el núm. 45 en el códice 12,253 de la Bibl. Nac. <En las 
márgenes se lee el n.° 29, y la indicación «del M.® Corte». Señálase aquí como uno 
de los mayores inconvenientes de la enseñanza escolástica la falta de armonía en- 
tre los maestros y el afán de unos por contradecir Jo que otros afirman; y para co- 
rregir estos abusos propone que se señalen libros de texto, con lo cual los estudian- 
tes saldrán más aprovechados, sin la molestia de copiar y trasladar las lecciones 
del maestro, y podrán <darse al estudio de escritura algunos ratos o al de buenas 
letras de las cuales acompañada la Theología se hace muy lucida... en Salamanca 
hubo constitución antigua que no se dictase y así lo dexo resuelto phelipe 2.° en el 
escurial después de muchas consultas y sesiones». Como se ve, el Mtro. Corte se 
muestra digno continuador de las tradiciones teológico-agustinianas iniciadas por 
Fr. Luis de León en Salamanca al abogar porque se asocie al estudio de la Teolo- 
gía Escolástica, para no deslucirla, el de la Escritura y Humanidades.» 

2. Sobre dexar de cantar algunos Kyries en la misa. Firma Fr. Alonso de la 
Corte. — Lleva el núm. 35 en la descripción del códice citado, por el P. Benigno Fer- 
nández. V. La C. de D. vol. LXV, págs. 366 y 368. 

3. Algunas cosas morales por abecedario del M.^ Corte.— Son 24 hojas y llevan 
el núm. 61 en la descripción dicha. 

— P. Aste, Compendio de la vida del Ven. Alaviano, pág. 121. 

Corte (Fr. Marcos de la). 

Publicó poniendo al frente una dedicatoria al Rey Felipe V, el siguiente: 

Sermón del gran Padre, y Doctor de la Iglesia S. Augustín, en el día de su ties- 
ta. En que se dedicó al mismo Santo el Magnífico Templo, que tiene en Goatemala, 
su convento de Religiosos Hermitaños del Orden de N. P. S. Augustín. Predicólo 
el P. Joseph Mariano de Villalobos, Professo de la Sagrada Compañía de Jesús... 
Sale a luz por solicitud del R. P. Predicador Fr. Marcos de la Corte, Prior que fué 
de dicho convento. Quien lo dedica... Año de 1731. Con licencia de los Superiores 
en México Por la Viuda de Francisco de Rivera Calderón. Calle de S. Augustín.— 
4.° de 10 hs. s. n. de prels. y 24 págs. de texto. 

Lleva las aprobaciones de los PP. Agustinos Miguel de Ilarregui y Antonio de 
Ayala, fechadas en México en Julio de 1731. -Bibl. Nacional. Varios 1 339-27. 

— Medina, La hnprenta en México, núm. 3212. 

Cortés (Fr. Alonso). 

En la relación de los misioneros lie muy observante religioso y murió san- 

gados a Filipinas en 1669 , se halla la tamente el año de 1695 en el convento 

siguiente nota biográfica del P. Cortés: de Bantay, siendo Prior de él.» Según 

«Fué, dice, natural de Sevilla, hijo de esto, nació nuestro biografiado en 1639 

aquel convento, de 30 años de edad A'verificósu ingreso en la Orden el 1655. 

y 14 de religión; fué gran ministro de Una vez en Filipinas fué destinado a 

la provincia de llocos, Definidor, Visi- llocos, donde en 1671 ya se hizo cargo 

tador y Vicario provincial de ella; fue del pueblo de Candón, administrando 



141 CORTÉS MERINO - CORTÉS DEL REY 

después sucesivamente los de Bacarra, bloque no administró, y otras cuatro 

Dingras, Sinait, Bantay, Laoa.2: y Bac- más en otros tantos desconocidos, pues 

notan. Construyó, seg-iin afirmación del el mencionado autor no los nombra. 
P, Castro, la iglesia de Masingal, pue- 

El mismo P. Castro le atribuye tres tomos de sermones morales y otros tres de 
panegíricos, en 4°, escritos en ilocano. Dice haberlos visto en el convento de Ban 
tay, todos ellos manuscritos. El P. Blanco en su Memoria, llama escritor al P. Cor- 
tés, sin especificar sus obras, añadiendo que murió en Febrero de 1695. -V. Osa 
rio. - Conquistas, 2.^ Parte, pág. 832.— P. Jorde, pág. 138. 

En el libro Pyra Real qve erigió Salamanca a la memoria de Felipe IV, publi- 
cado por el P. Francisco de Roys el 16ó6 en la expresada ciudad, se hallan poesías 
de un P. Fr. Alonso Cortés que pudiera ser el religioso que encabeza este artículo. 
-Gallardo, IV-2b7. 

Cortés Merino y Marroquín (Fr. Vicente). 

Sermón que en los plausibles cultos consagrados el domingo pri- 
mero de Agosto de 1793 en la iglesia de San Felipe el Real de esta Cor- 
te, por el zelo y devoción de un eclesiástico a la Purísima Coiicepcion 
de María Santísima, Patrona de Espaiia, y de sus Indias; para por su 
mediación alcanzar de Dios nuestro Señor la salud, acierto y felicidad 
de nuestros Augustos Católicos Monarcas, los buenos sucesos, y la vic- 
toria de sus Armas dixo el M. R. P. Fr. Vicente Cortes Merino y Ma- 
rroquin, Augustiniano, Maestro del Número en su Religión, Doctor 
Teólogo del Gremio y Claustro de la Imperial Universidad de Granada, 
Examinador Sinodal de aquel Arzobispado, y Predicador del Rey nues- 
tro Señor (que Dios guarde). Dale a luz el afecto del mismo eclesiástico. 
Con licencia. En la Imprenta de la Viuda e Hijo de Marin. 

4.* de 5") páiís. 

Porc— V\ en bl.— Dedicatoria: «Al Excmo. Señor Don Manuel de Godoy Alva- 
rez de Faria...», suscrita por José Capitán. — Texto. 

Bibl. de San Agustín de Manila, y la Nacional, Varios Carlos IV p. 11. 

Cortés del Rey (Fr. Bonifacio). 

Nació en Zaragoza el 1612, de padres imagen de Cristo que allí se veneraba, 
ilustres, los cuales fueron Valerio Cor- y cuya traslación celebró en 1655. E jer- 
tas del Rey y Doña Paula Martínez, ció los cargos de Protonotario Apostó- 
Profeso en el convento de dicha ciudad lico. Cronista de la Provincia y el de 
en 5 de Mayo de 1632, y se distinguió Discreto en el Capítulo General cele- 
por su aplicación al estudio, de la his- brado en Roma el 1648. En Marzo de 
toria sobre todo, y varia literatura. 1669 pasó a América, donde se hizo 
Obtuvo el grado de Presentado y fué grande aprecio de sus buenas prendas. 
dos veces Prior del convento de los Ar- Regresó a España, y cuando se dispo- 
cos de Costea, en el que fabricó la sa- nía para dar la vuelta al Nuevo Mun- 
cristía y capilla y retablo de la devota do, murió el 2 de Junio de 1673. 

1. Clarísimo Lucero para los espirituales y contemplativos. Al 
Excmo. Sr. Marqués de Aytona . Zaragoza, por Juan de Ibar, 
1662. - 8.« 

En el Jndice de la Biblioteca de San Felipe el Real, pág. 91, se apunta el año 



CORTES DEL REY 145 

1665 para la impresión de esta obra. Pudiera ser, sin embargo, que se tratase de 
una reimpresión de la misma. 

2. Política Religiosa. Lvz clara para los Prelados en sv govierno. 
Compuesta por el R. P. Pr. F. Bonifacio Cortés del Rey, Notario Apos- 
tólico etc. De la Orden del Gran P. S. Agustín. En Zaragoza. Por luán 
de Ybar. Año 1665. 

8.0 de 225 páffs. y 32 de prels. 

Dice el riutor, que para prueba de su Política ha recogido lo principal de los 
filósofos, e historias, así de cristianos como de o;entiles. — Roura y Pujol, Catálogo 
de la Bibl. pia Uca de Mahón, pág. 251 del tomo I. 

3. Epítome del sentido acomodaticio evangélico. Zaragoza, 1665. 
— 16.*^ 

Obra muy curiosa, según expresa el P. Jordán. Salió anónima. 

4. Escuela de las verdades de la muerte. A Santo Tomás de Villa - 
nueva v Santa Rita de Casia. Zaragoza, por Juan de Iban 1667.-4.° 

5. Primera parte del Cvrioso escaparate de las verdades. En la pa- 
lestra de dos Interlocutores: Eteocles, y Polizene Hermanos. Com- 
pvesto por el P. Pres. Fr. Bonifacio Cortés del Rey, del Orden de N. P. 
.S. Agustin. Dedícala al Muy Ilvstre Señor Don Luis de Exea 3^ Des- 
cartin, del Consejo de su Magestad. &c. Con licencia: En Zaragoza. 
Por Juan de Ybar, año 166S. 

12.° de 16 hs, s. n. de prels. y 95 págs. de texto. 

Port. y V. en bl. (Se halla pegado a la v. el ex libris de D. Fernando José de Ve- 
lasco, Fiscal del Supremo Consejo de Castilla.)— Dedicatoria suscrita por el autor 
en Zaragoza a 14 de Abril de 1668.— Aprob. del P. M. Fr. Manuel Elias Donguillen, 
carmelita. Zaragoza, 5 de id. iá.—Intprimatur del Ordinario.— Aprob, del Dr. An- 
tonio Guindeo. 10 de id. iá.—Imprimatur de la autoridad civil.— Aprob. del P. M. 
Fr. Pedro de Agramont, agustino. Zaragoza, 30 de Marzo de id.— Al lector.— Tex- 
to, el cual concluye con estas palabras: «Dejaremos la segunda plática para hacer 
segunda parte de nuestro Escaparate de las verdades, a {sic) ocasión en que tenga- 
mos más sosiego: y entre tanto, Dios te guarde.— Finís.» 

En las aprobaciones se celebra la erudición del autor, ventajosamente cono- 
cido por los libros que había dado ya a la prensa, llegando a decir el P. Agramont, 
que llevaba muchos publicados de diferentes asuntos. 

Fué autorizada para la impresión esta Primera Parte por el P. Provincial Fr. 
Ginés Silvestre, como se expresa al fin de la aprobación del P. Agramont, y no se 
sabe si se publicó la Segunda. 

Al lector: «En el babel del mundo, curioso lector, me embarqué registrando los 
varios y diferentes genios que en él navegan perdidos; y habiéndome parecido dela- 
tar sus devaneos, te daré que leas sus grandes desvarios en la conservación de dos 
hermanos, Eteocles y Polinice, Reyes de Tebas; y siendo verdades las que dicen» 
yo pongo por título a esta interlocución Curioso escaparate de las verdades. ..y> 

Bibl. Nacional 5-4278. 

6. Nobiliario genealógico, desde Noe, por la linea de Dardano, 
hasta Carlos Segvndo, Rey de las Españas. Y por la de Coribanto^ 
continuada hasta Narnes Cortes, Rey de Lombardia; y Corteses del 
Reyno de Aragón. Por el Presentado Fr. Bonifacio Cortes del Rey, 
Coronista de los Reynos Corona de Aragón, de la Orden del Doctor 

10 



146 CORUJEDO 

Máximo San Augustin. Dedicalo, Al Sargento Mayor Balerío Cortes del 
Rey. Año {escudo de armas) 1670. Con licencia. En México. Por la Viu- 
da de Bernardo Calderón. 

12." de 10 hs. s. n. de prels. y 25 foliadas de texto. 

Port. y V. en bl.- Dedicatoria suscrita por el autor,— Aprob. del Lie. Francisco 
de Montemayor de Cuenca. Méjico, 14 de Enero de 1670.— Lie. del Ordin. 9 de id. id. 
— Cens. del P. Juan Agustín Garcés, agustino. Zaragoza, 14 de Marzo de 16b9.— Lie. 
de la Orden. Fr. Ginés Silvestre, Provincial.— Lie. del Provincial de Méjico, Fr. Mar- 
celino de Solís y Haro.-Al lector.— Texto. 

En la dedicatoria a Valerio Cortés del Rey, dice el autor: «... Las mas de las 
noticias de este Nobiliario, se le debieron al Visabuelo de Vmd., el exclarecido Va- 
rón D. Juan Cortés del Rey, que fué del Consejo Imperial Lateranense y Conde 
Palatino del Emperador Maximiliano de Austria...» 

Parece que se había puesto en duda la nobleza de Valerio Cortés del Rey, her- 
mano del autor^ y éste se propuso demostrarla en su libro. 

Montemayor de Cuenca, en su aprobación, se expresa de este modo: «Los seis 
libros que de varias materias ha dado á la estampa el autor, han corrido tan feliz- 
mente en España, que tenían granjeado bastantemente el crédito para éste, donde 
en pocas fojas, ciñe sucesos de muchos siglos...» 

Bibl. Nacional. R-17670. 

—Nobiliario genealógico... En México: Por la Viuda de Bernardo Calderón, 
año 1670, y reimpreso el año de 1792. 

8.° de 3ó págs., con una lámina suelta del escudo de armas de la familia de Al- 
calá, Carvajal, Girón, etc. 

Port. y la v. en bl.— Dedicatoria — Aprob. del Lie. Montemayor de Cuenca.— La 
lámina dicha.— Texto, el cual comienza así: 

«Libro Genealógico de la ilustre Familia de Cortés, como descendiente de Gi'- 
gio Cortés, hijo del Rey de Lombardía y Toscana, reimpreso de orden de D. Josef 
de Alcalá Altamira, Soto Salvos Carvajal, Jirón y Miranda, vecino de la Ciudad de 
Malaga, y residente en Zaragoza el año de 1792.» 

Medina, Biblioteca Hispano- Americana, núm. 8017. 

7. Novela ejemplar. Impresa, según el P. Jordán. 

8. Historia de los Conventos de la Orden de los Hermitaños de San Agustín 
del Reyno de Aragón, desde el año 1542 ó estado de su reforma. Se hallaba manus- 
crita en la librería del Convento de San Agustín de Zaragoza y su título literal era: 
Chronica de los Conventos de la Orden de N. P. San Agustín del Reino de Aragón. 
— M.S. en fol. de 779 págs. dedicado al R. P. Fr. Ginés Silvestre, Prior Provincial 
de Aragón. 

-Latassa, 1-353.-P. Jordán, \\\-Wo. -índice de la Bibl. de S. Felipe el Real, 
pág. citada, donde se da cuenta de los cuatro primeros números y de la primera 
edición del Nobiliario .—yixxñoz y Romero, pág. 37. 



Corujedo (Fr. José). 

Nació en Santullano, arrabal de la 
ciudad de Oviedo, el 1830, y vistió el 
hábito de San Agustín en el colegio de 
Valladolid en que hizo su profesión re- 
ligiosa el 21 de Septiembre de 1848. En 
1853 fué enviado a Filipinas y dos años 
más tarde estaba de regreso en Espa- 
ña con el nombramiento de Vicerrector 
del precitado colegio, siendo al mismo 



tiempo Lector de Teología, para lo que 
fué agraciado con el título competen- 
te. De vuelta en Filipinas el 1859, ejer- 
ció la cura de almas en el pueblo de 
Malabón, de donde pasó al convento 
de Manila en 1861 para ocupar el hon- 
roso puesto de Predicador general en 
el que había de brillar de una manera 
extraordinaria. Dotado de eminentes 



CORUJEDO 



147 



cualidades de orador sagrado pronto 
se conquistó una fama a la que bien 
pocos han llegado en aquella colonia. 
Algún tiempo después de la muerte del 
P. Corujedo, pisamos las playas filipi- 
nas, y pudimos admirar el relato que 
se nos hacía con verdadero entusiasmo 
de sus triunfos en ocasiones solemnes 
en que las Corporaciones religiosas y 
civiles de Manila le habían tributado 
elogios tan encomiásticos, que parece- 
rían increíbles por lo desacostumbrados 
si nohubieran respondido a la realidad. 
No obstante la altura a que rayó nues- 
tro biografiado y el prestigio inmenso 
que le rodeaba, tan sin méritos se creyó 
siempre y tan bajo concepto tenía de sí 
mismo, que ni las instancias de sus ami- 
gos ni las peticiones del público pudie- 
ron arrancarle alguna de sus elocuen- 



dios que mereció los elogios más since- 
ros de propios y extraños, y que sin pa- 
sar mucho tiempo produjo frutos abun- 
dantísimos, datando de aquella época 
el principio del renacimiento de la Or- 
den en la península; dio gran impul- 
so a la monumental edición de la Floi'a 
Filipina, prestando a la empresa todo 
su apoyo e influencia y animando y co- 
municando a todos su entusiasmo para 
que cada uno contribuyese con sus ob- 
servaciones botánicas a la mayor per- 
fección dé la obra; consiguió ver res- 
tauradas las misiones agustinianas de 
China, después de vencer no pocas di- 
ficultades; acogió con singular interés 
el proyecto de fundar una revista en Es- 
paña, y él fué primero el entusiasta pro- 
pagador delaideay despuésel queapro- 
bó e influyó no peco en la realización 



tísimas oraciones sagradas para darla del proyecto, apareciendo el primer nú- 



a la prensa. Dejó mucho escrito en esta 
materia, pero nada impreso, y es de la- 
mentar que hayamos de acudir a la 
tradición para consignar una de sus 
más bellas cualidades que tanto enalte- 
cen su memoria. 

Después de obtener la jubilación en 
el destino expresado, obttivo otros va- 
rios en la Provincia, alternando el des- 
empeño de los mismos con la regencia 



mero de la publicación con el nombre 
de Revista Agiistiniana, el 5 de Enero 
de 1881. Sin olvidar por esto la obser- 
vancia regular que deseaba con toda su 
alma resplandeciere en sus subditos, 
con mucha frecuencia les circulaba es- 
critos que la costumbre entre los reli- 
giosos les daba el nombre de pláticas, 
pero que eran verdaderas pastorales, 
en que con extraordinaria elocuencia 



de algunas parroquias, trabajando en y copia abundantísima de doctrina ex- 



unos y otras con celo infatigable por 
el esplendor de la Corporación y el 
bien espiritual y material de sus seme- 
jantes. Convencidos sus hermanos de 
hábito del honor que para todos resul- 
taría colocándole en el primer puesto 
de la Provincia, en el Capítulo de 1877 
le dieron sus votos para Prior Provin- 
cial, y en verdad que pudieron quedar 
cr-mplacidos de semejante elección. 
Basta consignar en alabanza suya he- 
chos que están en la conciencia de to- 
dos 3' que la historia ha juzgado inse- 
parables del nombre del meritísimo 
P. Corujedo: durante el tiempo de su 
gobierno se implantó en nuestros cole- 
gios de España un programa de estu- 



hortaba a todos a la mayor perfección, 
después de llevar el convencimiento a 
la inteligencia de las verdades más pu- 
ras de la Religión y de los deberes sa- 
grados que el hábito y la profesión de 
cristianos imponían. Interminables nos 
haríamos si hubiésemos de reseñar sus 
trabajos en este sentido, no menos me- 
ritorios sin duda ninguna que los em- 
pleados con tanto ahinco y constancia 
en convertir en una realidad los que 
antes hemos relatado. 

A los múltiples cargos con que hon- 
ró la ProAincia al biografiado, ha}" que 
añadir los que mereció del Arzobispo 
de Manila, el cual le nombró Examina- 
dor siifcdal V Director del Beaterío de 



148 



CORUJEDO 

Santa Rosa, «siendo admirables, dice a aceptar la mitra, digniJaU de la que 
el P. Torde, el esmero y solicitud con siempre se juzgó indigno, y suplicó 
Que atendió durante más de veinte humildemente a los Superiores y favo 



años a la educación científica y rali 
giosa en dicho centro de enseñanza». 
No debe pasar desapercibido otro dato 
que vemos consignado por el P. Gil en 
un trabajo sobre el convento de Gua- 
dalupe. «Al P- Gorujedo, dice, se debe 
en parte la traída de aguas a Manila en 
tiempo del Gobierno español. Él fué 
quien dio al general Morlones, Gober- 
nador de Filipinas, todos los pormeno 



recedores que desistiesen de pensar en 
él para ocupar un puesto del que se 
creía incapaz. 

Réstanos hablar de la última obra 
que el P. Gorujedo legó a la posteri- 
dad como una prueba perenne de su 
actividad y energías. Terminado su 
Provincialato, aceptó el nombramiento 
de Prior del convento de Guadalupe, 
edificio que había sido reducido a es- 



res acerca del paradero de los fondos combros por los temblores de 1880. No 



destinados a aquel fin y que se habían 
invertido en otras atenciones, con lo 
cual el referido Gobernador hizo que 
volviesen a las cajas dichos fondos y 
empezó las obras, que fueron termina- 
nadas en tiempo del general Primo de 

Rivera.» 

Tan relevantes y manifiestos a todos 
eran los servicios del P. Gorujedo, sus 
excelentes dotes de gobÍT-rno y su en- 
tusiasmo por todo lo que significase 
progreso y adelantamiento de la cultu- 
ra e ilustración en todos los órdenes, 
que el entonces Gapitán General de Fi- 
lipinas, Marqués de Oroquieta, de 
acuerdo con los Prelados de las Islas, 
1'^ propuso para Obispo de Nueva Gá- 
ceres, siendo aceptado en Madrid y 
Roma; mas apenas llegó a conocimien- 
to de nuestro religioso lo que se había 



obstante las dificultades con que había 
de luchar para levantarle de nuevo, 
acometió la empresa apelando a las 
simpatías de que gozaba en la sociedad 
y entre sus hermanos para arbitrar re- 
cursos de todo género, logrando ver la 
obra terminada en 18S5 y colocada en 
su trono la valiosísima y hermosa ima- 
gen de Nuestra Señora de Guadalupe, 
la más artística sin duda ninguna que 
se ha venerado en Filipinas (1). Desde 
el año mencionado hasta la fecha de su 
muerte, que ocurrió el 22 de Abril de 
1889, administró la parroquia de Tam- 
bobong, dejando como no podía por 
menos indelebles huellas de su última 
estancia en dicho pueblo 3^ el buen 
olor de sus virtudes entre sus feligre- 
ses, que le veneraban y respetaban 
como santo. 



hecho, se opuso con todas sus fuerzas 

Catipunan nang mapapalad na anac ni Maria, loa nangCaaliuan. sa 
madlang caralitaan nang tauo dito sa ibabao nang lupa, ilinaquig dito 
ang vSemana de Nuestra Señora de la Consolación y Correa. {Texto del 
Evangelio de San Juan, en latín y tagalo) Minulang guinaua nang 
M. R. P. Fr. José Corugedo, sa bayan nang Pasig, at magagaua ñaman 
sa manga bayang pinipintacasi ang Nuestra Señora de la Consolación 
ó nang baua, t, tauong ibig mamintacasi sa caniya. May lubos na capa- 
hintulutan. Manila: 1873. Imprenta del Colegio de Santo Tomás, á cargo 
de A. Aoiz. 



(1) Fué tallada por el reputado escultor Melchor Sampedro, y en 1899, al ser incendiados y destruidos el 
convento e iglesia de Guadalupe con motivo de la guerra entre filipinos y americanos, desapareció la ima- 
gen. Se ha dicho que fué llevada a los Estados Unidos; según otros, existe oculta en la casa de una familia. 
de San Pedro Macatí o de alguno de los putblos colindantes. 



CORUNA 



1^9 



12.° (Je 20o pái^?., 3 s. n. de índice y 1 de erratas y una nota. El texto, tagalo, lleva 
algunas estampas, al igual que oiro cualquiera devocionario. 

La licencia está fechada en Manila el 30 de Diciembre de 1872 a favor de D. An- 
tonio Aoiz para que pueda imprimir en idioma tagalo el libro intitulado Congrega- 
ción de los hijos de la Virgen del Consuelo. 

El título castellano es como sigue: Asociación o Congregación de los dichosos 
hijos de María Madre del Consuelo en este valle de lágrimas, a la que va unida la 
Semana de N. Sra. de la Consolación y Correa. Fundada recientemente en el pue- 
blo de Pasig por el P, Corujedo y que puede practicarse en los demás pueblos que 
tienen por Patrona a N. Sra. de la Consolación y por cualquiera que la elija por su 
Abogada. 

En la pág. 83 se encuentra a guisa de portada: 

Semana nang Nuestra Señora de la Consolación y Correa, o manga pagninilay 
sa baua't, isang arao nang lingo. Hinango sa isang libritong uicangcastiía na ang 
panganlan ay El Cofrade de N. S. de la Consolación. Saca sa dulo, i, linag-nya 
nan manga paghahanda sa mabuting Pagcucumpisal at Paquiquinabang. 

Pág. 167: Manga paghahanda sa Pagcucumpisal at Paquiquinabang. 

Lo primero es la Semana de María, traducida de El Cofrade, y lo segundo Ora- 
ciones para confesar y comulgar. 

Biblioteca Nacional B.-U. 6741. 

— Ang Catipunan nans, manga mapapalad na anac ni Maria, Ina nang Caali- 
uan. Ipinalimbíig na muli nang M. R. P. Dfor. Fr. José Corugedo, Provincial nang 
minsan sa orden ni S. Agustín, at ngayo, i, Cura párroco sa bayan nang Tambo- 
bong. May lubos na capahintulutan. Manila. 1885. Imprenta «Amigos del País». Calle 
de Anda, núm. 1.— 12.° de 135 págs. y 3 s. n. de índice. 

Biblioteca del colegio de Valladolid. 

— P. Jorde^ pág. 486.— Puede verse también una extensa biografía del P. Coru. 
jedo publicada por el P. Ignacio Monasterio en el vol. XIX de La Ciudad de Dios. 



Coruña (limo. D. Fr. Agustín de). 

El P. Sicardo, en sus Adiciones a la 
Crónica del P. Grijalva, se extiende 
en la relación de los misioneros que 
aportaron a Méjico en 1533 y escribe 
lo siguiente con respecto al que enca- 
beza estas líneas: «El tercero el P. Fray 
Agustín de Gormaz que después se lla- 
mó de Coruña, }'■ fué Obispo de Popa- 
yán, natural de la villa de Coruña en 
el Obispado de Osma (y no Ciudad 
Real, como afirma el P. M. Grijalva) 
hijo de Fernando de Gormaz y Cata- 
lina de Velasco, su mujer, profesó en 
el convento de Salamanca á 24 de Ju- 
nio de 1524 en manos de Sto. Tomás de 
VlUanueva y su Maestro de novicios 
el P. Fr. Luis de Montoya.» Así consta 



efectivamente en las Historias Ide 
convento de Salamanca, por los Padres 
Herrera y Vidal, los cuales, con los 
libros de profesiones a la vista, con- 
signaron los mismos datos, sin vacila- 
ciones ni dudas de ningún género, y a 
esos dos autores siguen cuantos bió- 
grafos del Ven. Coruña hemos tenido 
ocasión de consultar, exceptuado el 
P. Grijalva que le hace natural de Ciu- 
dad Real (1), como se ha apuntado, y 
algiín otro que se ha guiado por la 
Crónica de este autor. Creemos que a 
nada conduce acumular testimonios a 
favor de Coruña del Conde, contando 
en principio con testigos tan abonados 
como los historiadores del convento de 



(1) El P. Sicardo, que atribuye la afirmación de que se hace mérito al P. Grijalva, debió leer la Cró- 
nica de éste con más detención que nosotros, pues confesamos ingenuamente que nada hemos encontrado 
allí relacionado con la patria del Ven. Coruña. Así debe ser, sin embargo, porque el P. Calancha, que no 
tendría otras fuentes, le hace natural de Ciudad Real, dato que repite el P. Torres en el epítome de la vida 
de aquel Prelado, inserto al final de la segunda parte de la Crónica del Perú. 



150 



CORUNA 



Salamanca, y por consi.o-uiente no duda- 
mos el sostener que aquella población 
fué la patria de nuestro biog-rafiado. 

Supónese que nació el 1508, discu- 
rriendo sobre la base de la fecha de 
su profesión; pero todo lo que se diga 
con respecto a ese punto podrá ser más 
o menos probable, nunca cierto, por 
carecer de documentos que fortalezcan 
esa opinión. Como se ha d^cho, profesó 
en el convento de Salamanca, y huelga 
encarecer los progresos que haría en 
la virtud, estimulado con los ejemplos 
de varones tan santos como el Prior y 
Maestro de novicios que entonces res- 
plandecían en aquella casa, si a esto 
se añade que estaba dotado de buen 
natural y que desde el primer momen- 
to de su vida religiosa se propuso sei 
todo de Dios. Hizo los estudios regula- 
res en la misma ciudad y salió muy 
aventajado en las ciencias y buen pre- 
dicador, de grande espíritu y eficacia, 
en frase del P. Herrera. 

En 1533 llevado de su fervor religio- 
so, se alistó en la primera misión de 
PP. Agustinos que, presidida por el 
Ven. P. Francisco de la Cruz, pasó a 
la Nueva España, donde trabajó incan- 
sablemente por la conversión de los 
naturales. No es posible resumir lo que 
a este propósito escriben nuestros cro- 
nistas, así- como las alabanzas que le 
han prodigado los extraños por su celo 
en bien de las almas, esmaltado con la 
pureza y santidad de costumbres que 
brillaban en todas sus acciones. La 



obediencia le destinó a la evangeliza- 
ción de las provincias de Tlapa y Chi- 
lapa en unión del P. Jerónimo de San 
Esteban, y consiguió reducir a innu- 
merables indígenas a la fe de Jesucris- 
to. En 1560 fué elegido Provincial (1), y 
debido a las gravísimas cuestiones que 
entonces se suscitaron sobre la admi- 
nistración espiritual de los Regulares 
en Méjico y las leyes que habían de re- 
gir en aquella colonia, se vio obligado 
a venir a España junto con los Provin- 
ciales de PP. Dominicos y Francisca- 
nos, con el fin de representar en la 
Corte los intereses de las Ordenes res- 
pectivas y conseguir lo más proceden- 
te para el gobierno 3^ quietud de aque- 
llas nuevas fundaciones. A su llegada 
a Sevilla en 1562 se encontró con el 
nombramiento de Obispo de Popayán, 
y en 28 de Noviembre 1564 recibió la 
cédula ejecutoria para la posesión de 
aquella Diócesis, después de haber sido 
confirmado por Su Santidad el Papa 
Pío IV. Felipe II que le conocía perso- 
nalmente y apreciaba en alto grado 
sus relevantes prendas, a pesar de sus 
reiteradas excusas, le compelió a acep- 
tar la mitra, a lo que contribuyeron no 
poco los consejos de personas santas y 
sabias que le convencieron de que era 
la voluntad de Dios. El Bto. Alonso de 
Orozco, entre otros, fué de los que más 
trabajaron en ese sentido y a ese fin 
escribió, al decir del P. Márquez, la 
«carta a un Obispo» que se halla en su 
Epistolario cristiano (2). «Confióle el 



(1) El P. Sicardo, en sus Adiciones a la Crónica del P. Grijalva, relata un hecho que debe quedar 
consignado en la biograf a del Ven. Coruña: «Antes que Religión alguna, dice, intentase fundar colegio en 
este reino (de Méjico), tenía fundada la nuestra^el colegio primero que después se amplió y siempre fué .su 
advocación de San Pablo, y aunque se habían esmerado nuestros fundadores en fomentar los estudios po- 
niéndolos en el convento de Méjico y en el de Tiripicio, no faltó un bienhechor de nuestra ReligióPx que se- 
cretamente, por mano de D. Fr. Agustín de Coruña, Obispo que fué después de Popayán, solicitase con ha- 
cienda que dio para ello la fundación de otro colegio por los años de 1565 o 1^66 (creemos que estos años han 
de estar equivocados por no encontrarse entonces en Méjico el Venerable Coruña; posible es que sean 1560 
o 1561). Reunido.s los Padres en consulta, se determinó que fuese en la l'uebla de los Angeles. Opúsose el 
convento de Méjico; por lo cual el P. Corurta obtuvo de la Provincia de Castilla el competente permiso; por 
causas ignoradas se suspendió por entonces la ejecución del mandato.» 

(2) El P. Herrera nie?a que dicha carta fuera dirigida al Ven. Coruña, porque, según él, estaba ya 
impresa cuando le nombraron Obispo; pero el P. Vidal le sale al paso, y a nuestro modo de ver con razón, 
alegando el hecho de haberse publicado el Epistolario cristiano por primera vez el 15&7, y efectivamente no 
se sabe de ntr.i edición hecha con anterioridad a esc año. 



COR UÑA 



151 



Rey la importante comisión ád acom- 
pañar al Virrey Toledo en la visita que 
debía practicar en su extenso Virrei- 
nato del Perú, y por este motivo se le 
previno recibiera la consagración en 
Madrid, no obstante la prohibición que 
tenían los Obispos elegidos para las 
Indias, de consagrarse en la penínsu- 
la.» Se verificó dicha ceremonia en 
Octubre del precitado año en la Corte 
de España, comenzando desde enton- 
ces a trab' jar por conseguir de las Or- 
denes religiosas radicadas en América 
operarios evangélicos que habían de 
acompañarle a su Diócesis. Sus ges- 
tiones no dieron el resultado apetecido, 
e incluso la Agustiniana no pudo satis- 
facer sus deseos por tener que velar 
sobre las misiones de Méjico y del 
Perú, disculpándose con la penuria de 
religiosos. Entonces se dirigió a San 
Francisco de Borja, escribiéndole des- 
de Madrid a 8 de Abril de 1565, reci- 
biendo también del Santo una respues- 
ta parecida. 

Se embarcó para América el 5 de Oc- 
tubre de 1565, llegando a Cali en Mar- 
zo del 66, y con fecha 30 de dicho mes 
presentó sus títulos y cédulas reales al 
escribano del Cabildo Francisco Loáis, 
el cual sacó copia de los documentos 
presentados, cuyo testimonio se agre- 
gó a los libros de Tesorería de Popa- 
yán (1). En ese mismo año sufrieron las 
provincias que formaban la Diócesis 
dos terribles calamidades, que fueron: 
un temblor de tierra, que arruinó ciu- 
dades y pueblos, ocasionando muchas 
desgracias y pérdidas en las personas 
y sus haciendas, y la peste de viruela, 
enfermedad desconocida en el país an- 
tes de la conquista, que se cebaba de 
manera asoladora en la clase indígena 
especialmente, diezmando las poblacio- 
nes. «En medio de estas desgracias, dice 



Arroyo, fué un gran bien páralos afli- 
gidos habitantes del Obispado la llega- . 
da del Ven. Coruña. Este santo Prela- 
do repartió las rentas de su iglesia en 
el auxilio de los menesterosos y llevó 
la voz del consuelo a los afligidos: a la 
casa del rico encomendero, a la choza 
del negro esclavo y al pobre aduar del 
indio fugitivo. A esta oprimida raza 
dirigió con particular solicitud su cari- 
tativo celo, porque en su completo des- 
amparo, era la que más necesitaba de 
su inagotable caridad. De entonces acá 
han transcurrido tres siglos, y todavía 
algunas tradiciones populares conser- 
van la memoria de los beneficios del 
santo Obispo. De angelical inocencia y 
virtud, dedicó su principal conato a la 
enseñanza de los infieles y aun él per- 
sonalmente instruía y bautizaba a los 
neófitos. Las antiguas crónicas refie- 
ren que fueron innumerables los cate- 
quizados por el venerable Obispo, sin 
descuidar por eso el resto de su grey, 
pues constantemente predicaba y todos 
los días se sentaba en el confesonario 
de su iglesia para administrar el sacra- 
mento de la Penitencia, y decía que 
siendo el pastor, no debía fiar a otro el 
cuidado de sus ovejas.» 

Con admirable dulzura reprendía las 
costumbres licenciosas de los conquis- 
tadores y a todos aquellos que no lle- 
naban cumplidamente sus deberes. Em- 
prendió la visita de su extensa Dióce- 
sis, practicando en todas partes donde 
llegara su ministerio apostólico del 
mismo modo que en la capital. Por 
tradición cierta consta que hizo a pie 
su visita, a pesar de su edad avanzada 
y de lo intransitables que eran los ca- 
minos en aquella época. A las demás 
virtudes unía el más completo desasi- 
miento de los bienes terrenales. El 
mismo asegura en un documento pú- 



(1) Asi Arroyo, en la pág. 274 de su obra Historia de la Gotírnación de P. puyan., dorde desmiente la 
relación del P. Piedrahita y de Plata, los cuales escribieron que el Ven. Coruña tomó posesión de su Dió- 
cesis en 1562; mas en la pág. 317 escribe que llegó nuestro Obispo a Cali el mes de Mayo de 1566. 



152 



CORUÑA 



blico (1), poniendo al Dios de los cie- 
los por testigo de su veracidad, que el 
solemne voto de pobreza que hizo al 
consagrarse a Dios por medio de la 
profesión, lo cumplía también en el 
episcopado; de modo que de sus ren- 
tas no había gastado ni un tomín de 
oro en su persona, pues no considerán- 
dose propietario ni usufructuario de 
ellas, las invertía en socorrer necesi- 
dades, o en obras de piedad, viviendo 
él de limosnas. Teniendo la iglesia de 
Popayán un varón tan esclarecido a su 
cabeza, la Religión del Crucificado no 
podia menos de extenderse y recoger 
opimos y abundantes frutos. 

Tuvo la honra de poner en ejecución 
en la nueva iglesia de Popayán los de- 
cretos del Concilio de Trento, manda- 
dos observar por el Rey Felipe II en 
su cédula expedida en Madrid a 12 de 
Julio de 1564 para todos los dominios 
de España. 

Dotado de un corazón tierno y com- 
pasivo, vivificado por la caridad evan- 
gélica, desde su llegada a Popayán co- 
menzó a lamentarse de los malos tra- 
tos de que eran objeto los indios por 
parte de los mineros y de los enco- 
menderos, clamando contra las iniqui- 
dades que se cometían, ya desde la cá- 
tedra sagrada y ya también por medio 
de representaciones que elevó a las 
autoridades en demanda del remedio. 
Viendo que sus quejas no eran atendi- 
das, en 1569 acudió al visitador de la 
provincia, el Ldo. D. Pedro de Hino- 
josa. Oidor de la Audiencia de Quito, 
el cual, según parece, no hizo nada por 
aliviar la suerte de los indios, a lo me- 
nos no se cita providencia alguna dic- 
tada por él en ese sentido; y lo más 
probable es que, en vez de dar oídos a 
las quejas de nuestro Obispo, fué allí 
enviado con el objeto de explorar lo 



que había de cierto en sus predicacio- 
nes, para afianzar los proyectos que 
abrigaba el Gobernador D. Alvaro de 
Mendoza y Carvajal. Este señor había 
entrado a gobernar la provincia de 
Popayán a principios del año 1566, ha- 
biendo hecho el viaje a América junto 
con el Ven. Coruña, y molestado por 
éste por sus censuras contra los colo- 
nos españoles, protegidos por él en su 
modo de proceder con los indios, for- 
muló una serie de acusaciones contra 
el Obispo, las cuales determinaron el 
destierro de su Diócesis de Popayán, 
de donde salió en 1570, dejando enco- 
mendado el gobierno de su iglesia a su 
Provisor, el Chantre de la Catedral 
D. Juan Jiménez de Rojas, con amplias 
facultades para todo lo concerniente 
al mejor régimen de la misma. No du- 
damos ni por un momento al afirmar 
lo que queda dicho, en vista de la carta- 
relación que de lo sucedido envió el 
Ven. Coruña a Felipe II, de la cual 
poseemos el siguiente extracto debido 
al P. Sicardo. Dice así: «Padeció nues- 
tro Obispo grandes trabajos y él mis- 
mo refiere algunos (fuera de los que 
cuenta el Mtro. Herrera) en la relación 
que envió a S. Majestad por carta, su 
fecha en Lima a fines de Abril de 1572, 
cuyo tanto está en nuestro archivo de 
Méjico, habiendo sido la principal cau- 
sa de ellos D. Alvaro de Mendoza, Go- 
bernador de Popayán. Lastímase en 
dicha carta de ver desatendidas las 
ordenanzas reales que amparaban a los 
indios, cuyas vejaciones y hechos por 
los encomenderos refiere individual- 
mente, y eran exorbitantísimas y crue- 
les; y viendo que no las podía remediar, 
renunció el Obispado; mas su Majestad 
no aceptó la renuncia, sobre cuya con- 
sulta recibió después de cinco años la 
respuesta. Y habiendo conocido la ve- 



(1) El documento de referencia es una escritura pública otorgada ante el escribano de Popayán , 
Cristóbal Díaz Bueno, a 22 de Julio de 1578, en que el Ven. Prelado se desapropia de todo cuanto tenía a fa- 
vor del convento de religiosas agusiinas que entonces se proponía fundar. 



CORUNA 



153 



jación que sufrían los indios y procu- 
rado por todos los medios su alivio, 
viendo que no aprovechaba, como de 
continuo estaba en el confesonario, ne- 
gaba la absolución a los encomenderos 
y demás cómplices; por cuya causa le 
levantaron que promulgaba censuras 
y reservas de casos contra la jurisdic- 
ción real, habiendo sido sólo contra 
los particulares por su tiranía las cen- 
suras, y viendo que no quería dar las 
certificaciones de cómo los indios esta- 
ban doctrinados y que acudían al pas- 
to espiritual de sus ministros, porque 
se les embarazaba por los encomen- 
deros, se le notificaron provisiones so- 
bre ello y sobre su absolución; más sin 
atender a temporalidades, pasó los tra- 
bajos de verse desterrado tres años 
había al tiempo de escribir esta carta, 
y privado de los alimentos y de su sus- 
tento. Tratando de embarcarse para 
España, pasó por el nuevo reino de 
Granada, y vio no menores crueldades 
con los indios de las que había visto 
en su Obispado, donde no le permitie- 
ron embarcar, por cuya causa hubo 
de volverse a Lima. Alaba el buen na- 
tural de los indios de Méjico y la in- 
clinación que mostraban a las cosas 
de Dios y la rectitud con que obraban 
con ellos. Interpone cuarenta años de 
servicio a Dios y al Rey, en que de día 
y de noche se había empleado predi- 
cando el santo Evangelio y adminis- 
trando, para que le admitiese la re- 
nuncia y se proveyese de Obispo, por 
recelar su salvación respecto de verlo 
todo irremediable; y así, se ofrecía a 
predicar continuamente hasta morir 
en la demanda, como se hallase libre 
de confesar a los encomenderos, por- 
que reconocía no poderles absolver, y 
y de ejecutarlo así se le originaban 
tantos trabajos.» Nuestros autores re- 
producen también otras cartas del 
Ven. Coruña, una de ellas fechada en 
Lima a 15 de Noviembre de 1570 y di- 
rigida al Provincial de Castilla, en la 



cual habla ya de su dcstiero de Popa- 
yán y de las causas que lo motivaron. 

Durante su permanencia en dicha 
capital del Perú debió de tener lugar la 
ejecución del célebre inca Tupac-Ama- 
ru; interpuso su influencia ante el Vi- 
rrey con objeto de salvarle, valiéndose 
de todos los medios posibles; y ya que 
no pudo conseguirlo, ni aun que fuera 
conmutada la sentencia por el destierro 
a España, tuvo la satisfacción de con- 
vertirle a nuestra fe y de bautizarle, 
asistiéndole hasta que fué ejecutado en 
la plaza del Cuzco. Entonces cumplió 
también el encargo que recibiera de in- 
tervenir en las ordenanzas del Perú. 
Felipe 11 había recomendado a D. Fran- 
cisco de Toledo la formación de las le- 
yes que habían de regular varios ramos 
de la administración, pues no era fácil 
expedirlas en España por falta de cono- 
cimiento de las localidades y peculiares 
necesidades del país. El mismo Monar- 
ca, conociendo la madurez de juicio del 
Obispo de Popayán en las ocasiones 
que personalmente le había tratado, le 
comisionó especialmente para que, una 
vez efectuada la visita del Virrey a las 
distintas provincias que comprendía el 
Virreinato, tomara parte principal en 
la formación de dichas ordenanzas, 
como efectivamente lo verificó, dando 
su parecer y dictaminando sobre los 
diversos puntos que contenían, después 
de oir a los PP. Corral y Vivero, que 
habían sido comisionados también para 
visitar algunas provincias y estudiar 
sobre el terreno las necesidades de 
cada una. 

Transcurridos más de tres años de 
ausencia, regresó a su sede de Popa- 
yán, continuando sus oficios de buen 
pastor en el régimen y gobierno de sus 
diocesanos. Su vuelta fué debida a las 
cédulas que el Rey despachó para ese 
objeto, en las que, después de condenar 
lo que se había hecho con el Ven. Co- 
ruña, se le obligaba a continuar gober- 
nando la Diócesis, no obstante la re- 



154 



COK UN A 



nuncia formal que había hecho del 
Obispado. 

Fundó un convento para religiosos 
de la Orden en Popayán, haciendo ir 
de España, costeados por Felipe 11, a 
los PP. Jerónimo de Escobar y Jeróni- 
mo Dávila en 1578, los cuales con do- 
naciones del mismo Obispo erigieron 
un pequeño convento que existió en 
aquella capital hasta que fueron supri- 
midos los conventos menores por la ley 
de 1821 votada por el Congreso de Co- 
lombia, siendo aplicados sus bienes y 
rentas al fomento de la instrucción pú- 
blica. También deseó fundar un con- 
vento de religiosas agustinas con el fin 
de que sirviera de plantel para la edu- 
cación de las jóvenes, hijas de los con- 
quistadores. Con e^e objeto compró al- 
gunos bienes raíces y los donó en 1578, 
lo mismo que lo que adquiriera en ade- 
lante, nombrando patronos que habían 
de administrarlos hasta que se llevara 
a cabo el proyecto. Los destierros y 
otros obstáculos le impidieron durante 
su vida realizar tan útil y piadosa ins- 
titución, pero después de su muerte los 
patronos constituidos por él, dieron 
cima a la empresa. La Audiencia de 
Quito libró real provisión en 5 de Mayo 
de 1590 para que, en cumplimiento de 
lo dispuesto por el Ven. Coruña, se 



procediera a la fundación de dicho con- 
vento, el cual quedó definitivamente 
erigido en 1591 con el título de la Encar- 
nación y bajo la Regla de San Agus- 
tín (1). 

Por los años de 1582 llegó a Popayán 
un clérigo llamado Gonzalo Torres de 
Hinojosa, natural de Trujillo, en Ex- 
tremadura, presentado por el Rey de 
España para servir la plaza de Chan- 
tre de la Catedral, y a quien el Vene- 
rable Coruña, por motivos de concien- 
cia rehusó aprobar y concederle la ins- 
titución canónica; por lo cual el ofen- 
dido promovió recurso de fuerza con- 
tra nuestro Obispo ante la Audiencia 
de Quito. Esta se resolvió a obligar al 
Prelado a que admitiese al Chantre, 
imponiéndole en caso de no obedecer, 
la privación de temporalidades y el ex- 
trañamiento de Indias. Mas el Obispo 
insistió en sus razones, y sin más, la 
Audiencia ordenó a Sancho García de 
Espinar que lo remitiese preso. Así re- 
fiere este suceso el historiador Gonzá- 
lez Suárez apoyado en el testimonio 
del escribano Diego de Ocampo, y con 
él concuerdan los autores, bien pocos, 
que han estudiado las fuentes origina- 
les del proceso, en contra de una mul- 
titud de cronistas que, copiándose unos 
a otros, han confundido fechas y he- 



(1) «Ea 23 de Mayo de 1591 Dña. María Pecellin (española), Dña. María de Velasco y Dfla. Leonor de 
Figueroa, hijas de Pedro de Velasco y del Gobernador Francisco de Mosquera y Figueroa, respectivamen- 
te, estando en las casas que fueron de Cristóbal Caicedo, destinadas y señaladas para convento de monjas, 
conforme a lo dispuesto por el Sr. Coruña, solicitaron ante el Provisor del Obispado, en sede vacante, Ar- 
cediano D. Juan Jime'nez de Kojas, que aprobase la fundación bajo la Regla de San Agustín, pues querían 
profesar de monjas, y ser fundadoras. En la misma fecha el Provisor dio su aprobación y nombró Vicaria a 
la señora Pecellin. El lunes, 25 de Marzo, el dicho Provisor dio el hábito a las tres fundadoras en la Cate- 
dral y se las llevó bajo palio y procesionalmenie al convento». 

En 18 de Febrero de 1693 elevaron las monjas una representación al Gobierno, solicitando el permiso 
para couprar algunas casas contiguas, por vivir muy estrechas en el convento antiguo, pues eran entonces 
ochenta monjas de velo negro y quinientas personas entre educandas, seglares, sirvientas y esclavas. Des- 
de la fundación del convento empezaron a educarse en él un número considerable de niñas, no sólo de la ca- 
pitrtl sino también de toda la Gobernación de Popayán. Allí aprendían a leer y escribir, la costura y demás 
oficios domésticos. «En el monasterio de monjas de la Encarnación, en Popayán, se educaron las jóvenes. 
hijas di los conquistadores y primeros fundadores de la colonia; de allí salieron a ser esposas y madres de 
nuestros antepasados, y, por lo tanto, ese monasterio fué el germen de las costumbres de la antigua colo- 
nia. Aun cuando con el progreso de la sociedad por el transcurso de los años cesó de ser el ünico y principal 
plantel de educación femenina, por mucho tiempo, no obstante, dejó hondas raíces e imprimió las costum- 
bres dominantes en la dominación er.pañola. Tan profundas fueron sus impresiones, que a pesar del trans- 
curso de medio siglo de sangrientas y terribles revoluciones por las cuales está atravesando nuestra socie- 
dad, tol-ívia se conservan los vestigios de la educación y costumbres monacales de las primeras madres de 
familias de Popayán». -Arroyo. 



CORUxN'A 



155 



chos hasta el punto de convertir la bio- 
grafía de nuestro Prelado en una de 
las más difíciles para quien trate de in- 
vestig-ar la verdad. Los editores y ano- 
tadores de la Historia de la gobenm- 
ción de Popayán, por Arroyo, a la re- 
lación de éste sobre la prisión del Ve- 
nerable Coruña, atribuyéndola a las 
acusaciones del Gobernador Espinar, 
refieren en nota lo arriba expresado 
con respecto a las causas que la moti- 
varon, concluyendo, sin embargo, con 
decir que tanto la apelación del Chan- 
tre como las intrigas de Espinar «de- 
terminaron la prisión y ultrajes del se- 
ñor Obispo Coruña». Arroyo ignoraba 
lo ocurrido con el Gobernador Men- 
doza y el primer destierro del Obispo 
a Lima, poniendo su conato en atribuir 
esta ausencia de la Diócesis a la comi- 
sión de intervenir en la formación de 
las leyes del Virrey del Perú. Es, no 
obstante, tan rica de detalles la rela- 
ción que nos da del suceso de la pri- 
sión con los desafueros cometidos por 
el Gobernador, que nos creemos obli- 
gados a extractarla, modificando como 
es consiguiente lo que nos cuenta acer- 
ca de los motivos que originaron aque- 
llos acontecimientos. Parécenos que 
haciéndolo así, nos acercamos más a 
la verdad de la historia. 

Espinar, Gobernador de Popayán, 
que había tomado posesión de su em- 
pleo en Noviembre de 1576, desde los 
comienzos de su mando debió de en- 
contrar en el Sr. Obispo un obstáculo 
insuperable a sus ambiciones y un cen- 
sor constante de su proceder para con 
los indígenas, pues consta que, a imi- 
tación de Mendoza, elevó las mismas 
quejas a la Audiencia de Quito, de que 
el Ven. Coruña con sus sermones ha- 
cía que los indios se retrajeran del tra- 
bajo de las minas, disminuyéndose con 
esto las rentas de la corona. Como esta 
era una acusación destituida de funda- 
mento y constaban, por otra parte, los 
precedentes del litigio del anterior Go- 



bernador, el cual había sido condenado 
por el mismo Felipe II, la Audiencia no 
debió de tomar en consideración las 
quejas de Espinar; se había propuesto 
éste, sin embargo, librarse de su censor, 
y he aquí que la ocasión se le presentó 
con la llegada del Chantre, de quien se 
declaró protector, y ayudó y favoreció 
el recurso interpuesto contra el Obis- 
po. En virtud de las representaciones 
que para el objeto se elevaron a la 
Audiencia, este tribunal comisionó a 
un juez especial que fuese a Popayán 
a instruir el proceso relativo a la ne- 
gativa del Ven. Coruña de admitir al 
Chantre; pero imponiendo la condición 
de que se asegurasen los salarios del 
juez y de su comitiva. Para cumplir 
este requisito, no encontró Espinar 
otro medio más decoroso que robar al 
Obispo; mientras éste se encontraba en 
la catedral celebrando los oficios de la 
noche de Navidad, el Gobernador con 
sus satélites armados se dirigió a las 
casas episcopales, y después de rom- 
per los cofres, se apoderó de los fon- 
dos que guardaban, destinándolos al 
pago de los emisarios. Por tamaño 
atentado fulminó excomunión el ulti a- 
jado Obispo contra el Gobernador, y 
la Audiencia, sabedora de lo sucedido, 
en vez de reprender a Espinar por los 
excesos cometidos, previno al Obispo 
alzase sus censuras. El paciente Prela- 
do manifestó que estaba pronto a ab- 
solverlo mediante la restitución del di- 
nero sacrilegamente usurpado, que 
pertenecía a los pobres. Esta réplica 
tan justa fué considerada como deso- 
bediencia a los mandatos de los repre 
sentantes del Soberano, y entonces la 
Audiencia, para acelerar la prisión de- 
cretada en la causa del Chantre, en- 
vió a su Alguacil mayor, Juan de Ga- 
larza, en clase de juez, y a Antonio de 
Cieza, de escribano, con ocho subal- 
ternos, para que llevasen preso al 
Obispo a Quito. Llegados a Popayán a 
principios del año 1583, y notificado el 



156 



CORUNA 



mandamiento al Ven. Coruña, expuso 
que estaba dispuesto a seguir volunta- 
riamente a Quito, pero que le dejasen 
concluir la cuaresma para cumplir con 
su deber de enseñar a sus ovejas. Sa- 
tisfechos con esta respuesta, intenta- 
ron volverse los comisionados; mas el 
Gobernador, hombre de carácter alti- 
vo e irascible, se encolerizó y previno 
que le prendieran inmediatamente. El 
Obispo al saberlo, se acogió a la Cate- 
dral, y de allí, vestido de los pontifica- 
les, fué sacado la víspera del Domingo 
de Ramos y conducido fuera de la ciu- 
dad, en medio de inmenso gentío que 
prorrumpió en alaridos al ver los sa- 
crilegos ultrajes que se cometían con 
su pastor. Llegado al sitio donde le te- 
nían preparada una cabalgadura, se 
desnudó de las ropas sagradas, disua- 
dió al clero y a otras personas que 
querían impedir a viva fuerza su pri- 
sión, haciéndoles presente que la doc- 
trina del Evangelio ordenaba obedecer 
al César y respetar los mandatos de 
las potestades de la tierra, aun cuando 
fueran injustos, y se despidió de su 
grey con palabras de amor, de consue- 
lo 3^ de perdón de sus enemigos. Decla- 
ró en entredicho la ciudad; pero con- 
siderando después que de este modo se 
penaba al pueblo por ajenas culpas, 
alzó el entredicho y nombró Goberna- 
dor eclesiástico al Deán Francisco de 
Santisteban. 

Felipe II desaprobó la conducta de 
los Oidores, pero cuando llegó la reso- 
lución ya habían muerto los tres que 
habían tenido parte en los hechos refe- 
ridos. Al Gobernador Espinar lo desti- 
tuyó, ordenando al mismo tiempo que 
se celebrara a expensas del erario una 
solemne función religiosa en desagra- 
vio del perseguido Obispo. Ciertamen- 
te el Monarca dictó estas providencias 
persuadido de la iniquidad con que se 
había procedido contra el Ven. Coruña 
y porque personalmente era conocedor 
■de sus méritos v virtudes. El Chantre 



debió de tomar posesión de su preben- 
da y residir en Popayán, hasta que 
llegó la resolución real en la que se le 
ordenó regresar a España, y consta 
positivamente que, presentado ante el 
Rey, éste le dirigió palabras durísimas 
afeando su conducta. 

Más de cinco años permaneció nues- 
tro Obispo en Quito y durante ese tiem- 
po vivió en el convento de la Orden 
muy pobremente y sometido como los 
demás religiosos a las leyes monásti- 
cas; el Cabildo de aquella ciudad vien- 
do su pobreza le asignó el curato de 
Santa Bárbara. A su regreso a Popa- 
yán, aunque de edad muy avanzada, 
siguió desempeñando las graves tateas 
apostólicas con el mismo celo que an- 
tes de su destierro. Poco después lleno 
de años y merecimientos dejó de exis- 
tir en la mencionada capital, no en Ti- 
maná, como escriben otros, el 25 de 
Noviembre de 1589, En comprobación 
de ello, escribe Arroyo lo siguiente: 
«Todos los antiguos cronistas dicen que 
el señor Coruña murió en Timaná el 
1590. Esto es inexacto. En el archivo 
eclesiástico de la catedral de Popayán 
existe una certificación dada por el Se- 
cretario Cristóbal de Solís, en que 
consta murió en la fecha indicada. Lo 
mismo aparece del inventario que se 
hizo de sus bienes por el escribano del 
Cabildo Juan de Dios Bueno y el Go- 
bernador Juan de la Tuesta Salazar, 
en que aseveran que murió a las 7 de 
la mañana del martes 25 de Noviembre 
de 1589, día de Santa Catalina». 

«El señor Coruña, concluye el citado 
historiador, por sus emmentes virtu- 
des es sin duda el primero y el más 
grande de los Obispos que ha tenido la 
iglesia de Popayán. Tan mortificada 
fué su vida, que sus contemporáneos le 
llamaban el Obispo santo, y nosotros 
nos atrevemos a aseverar que él mere- 
ce que la Silla Apostólica le colocara 
en los altares para pública veneración 
délos católicos >. Tres siglos después 



CORUÑA 1^"^ 

de la muerte del Ven. Coruña, redac- diciones se refieren alg-unas en su bio- 
taba su obra el autor Arroyo, y aun se grafía que no reproducimos por no 
conservaban frescas en Popayán y su alargar demasiado esta relación. Y lo 
provincia hermosas tradiciones popu- propio decimos con respecto a los mi- 
lares de la vida y hechos de aquel es- lagros y hechos maravillosos que ex- 
clarecido imitador de las virtudes de tensamente nos cuentan los cronistas. 
Sto. Tomás de Villanueva; de esas tra- 

1. Varios cantares piadosos para uso de los indios de Chilapa. 

Fueron compuestos por el V. Coruña con el fin de desterrar de entre los indios 
los cantares profanos y gentílicos a que eran muy inclinados. Se habla de los cán- 
ticos espirituales que había compuesto en alabanza de N. P. San Agustín en elfol. 21 
de la Crónica del P. Grijalva. 

2. Doctrina cristiana, en mejicano. 

Dedúcese que la escribió de la siguiente determinación tomada por los prime- 
ros religiosos misioneros en junta celebrada el 1534, que dice así: «Ítem ordena- 
mos... y acabada la misa hagan que ya estén juntos en el patio todos los niños del 
pueblo, y tengan diputados indios hábiles, y suficientes que les enseñen la doctrina, 
conforme al doctrinal de Fr. Pedro de Gante: en el entre tanto que se acaba el que 
está haciendo el carísimo hermano Fr. Agustín de Coruña.» -P. Grijalva, fol. 19.— 
Suponemos fundadamente que la doctrina aludida es distinta de otra que con el tí- 
• tulo Doctrinal fácil para enseñar a ios indios, presentó al Capítulo provincial cele- 
brado el 1560. El lapso de tiempo entre las dos fechas consignadas es demasiado lar- 
go para creer que puedan referirse a una sola y única obra. 

3 Constituciones para las Religiosas Agustinas de Popayán. Impresas en Ge- 
nova el lb93 por el P. Francisco Romero, Agustino de Lima. 

4. Vida del Ven. P. Fr. Francisco de la Cruz. 

5. Vida del Ven. P. Fr. Juan Baustista de Moya. 

Cítala el P. Basalenque en la pág. 210 del tomo I de su Historia de la Provincia 
de Mechoacán, al tratar de los autores que escribieron acerca del Ven. Moya, y fué 
explotada por el mismo en la relación de la vida y virtudes de dicho Venerable, 
que insertó en la obra mencionada. 

6. Relacidn de la conquista espiritual de las provincias de Tlapa y Chilapa. 

7. El P. Uncilla en su obra Urdanetay la conquista de Filipinas, pág. 432, re- 
produce una carta del Ven. Corufta, fechada en México a 22 de Mayo de 156') y diri- 
gida a Felipe II, contestando favorablemente a la súplica de éste de que el P. Ur- 
daneta con otros religiosos fueran en la armada que se preparaba para Filipinas. 
Dicha carta se copia de la Bibliograjía española de Filipinas, por j. T. Medina y 
parécenos haberla visto en alguna de nuestras antiguas crónicas. 

8. En la Nueva Colección de Documentos, para la Historia de México, publi- 
cada por D. Joaquín García Icazbalceta, México 1S86-1889, se encuentran dos cartas 
que ocupan las págs. 248-253 del tomo II, dirigidas a Felipe II y escritas por los Re- 
verendos Padres Provinciales Fr. Pedro de la Peña, Fr. Francisco de Bu^tamante 
y Fr. Agustín de Coruña. No llevan fecha, y únicamente indica el editor que la se- 
gunda debió de ser escrita hacia el 1561. 

9. En unión de los Provinciales de Dominicos y Franciscanos mencionados en 
el número anterior, escribió desde Méjico al Rey D, Felipe II una carta justificán- 
dose de los excesos que se les atribuía. Su fecha en 25 de Febrero de 1561.— Se en- 
cuentra publicada en la colección que lleva por título: C^r/as de Indias, pág. 147. 

10. Carta de Fr. Agustín de la Coruña al Rey Felipe II, exponiéndole las razo- 
nes en cuya virtud la Orden de San Agustín había llegado a tener rentas en la Nue- 
va España, que eran ya insuficientes para su mantenimiento. Fechada en Méjico a 
10 de Julio de 1561.— Hállase publicada también en las Cartas de Jyidias, pág. 152. 

11. En el códice 325 de la Sala de Manuscritos españoles de la Biblioteca Na- 



158 CORUNA 

cional de París, se halla un escrito que lleva la firma del Ven. Coruña, y que es 
una <íMemoria (o instancia) de Fr. Francisco de Bustamante, comisario general de 
la orden de S. Francisco, Fr. Pedro de Peña, provincial de la orden de Sto. Domin- 
ico, y Fray Ao;ustín de la Coruña, provincial de la orden de S. Agustín, suplicando 
al Virrey de Méjico un arreglo sobre la cuestión de administrar los sacramentos.— 
Hállase en el fol. 325, y suponemos que versará sobre losUitigios que entre los Obis 
pos y los regulares existían entonces con respecto a las facultades y privilegios de 
los segundos. 

En el mi'^mo códice se halla otro escrito que hace referencia a nuestro religio- 
so; intitúlase: Memoria e insirución de las cosas que... frai Francisco de Bustaman- 
te, comisario general de todas las Indias del mar Océano, y el padre maestro frai 
Pedro de la Peña, probincial de la orden del señor S. Domingo, y el padre frai Au- 
gustin de Coruña, probincial de la orden del señor S. Augustin, an de tratar con su 
Mag.d y con su rreal consejo de Indias. — Fol. 238. Incompleto. 

V. Morel Fatio, págs. 164 y k)5, de su Catalogue des Manuscrits espagnols etc. 
de la Biblioteca Nacional de París. 

12. Memoria de loque los M. R.os Padres Fr. Franc.co de Bustamante, Comissa- 
rio General de todas las Indias del Mar occeano, Y el P.e Mro. Fr. Pedro de la Peña 
Prouincial del Orden del S.i" S.to Domingo y el P.e Fr. Aug.n de Coruña Prouincial 
del Orden üel S.r San Augustin han de tratar con su Santidad: loqual todo ha sido 
conferido y determinado por los padres prouinciales de las tres ordenes: Y lo que 
en esta instrucción va es el parecer y sentimiento de todos ellos. Y lo que entien- 
den será bien tratar es lo siguiente. 

Al final: «...fecha en la Ciudad de México en 29 dias del mes de Enero de 1562 » 

Está firmada por muchos religiosos que tuvieron parte en las deliberaciones de 
las juntas celebradas con el fin de determinar los puntos que habían de incluirse 
entre las instrucciones que comprende la Memoria. De la Orden de San Agustín 
firman los siguientes: Fr. Augustin de Coruña. Provl. - El M.» Fr. Alonso de la 
Vera cruz, P.r Definidor.— Fr. Gerónimo de San Esteban, Definidor.— Fr. Antonio 
de los Reyes, Definidor. Fr. Alonso de Villalpando, Vicario. — Fr. Diego de Verta- 
billo.—Fr. Juan de San Román.— Fr. Antonio de Enares.— Fr. Alonso Delgado.— 
Fr. Pedro de los Angeles. -Fr. Francisco Curiel. — Fr. Pedro de San Geróni- 
mo P.r 

Añade a continuación el P. Sicardo: «Esta junta me pareció poner a la letra sa- 
cada por su original, así por ser de los primeros apóstoles de esta tierra, como por 
las determinaciones y propuestas que resolvieron para interponer súplica ante Su 
Santidad pues son tan iustas que casi todas lograron su efecto.» 

El documento últimamente citado, se encuentra íntegro en las Adiciones ma- 
nuscritas del P. Sicardo a la Crónica del P. Grijalva. 

13. Carta dirigida a San Francisco de Borja. 

Está fechada en Madrid a 8 de Abril de 1565, y la ha dado a conocer el P. As- 
train en el segundo tomo, págb. 623-24, de su Historia de la Compañía de Jesús. 

14. Caf'/a del Obispo de Popayán a S. M., fechada en Popayán a 15 de Enero 
de 1577. 

15. Tr^s cartas del Obispo de Popayán Fr. Agustín de Coruña a S. M. sobre 
negocios de su iglesia. Una de 2 de Enero, otra de 22 de Abril y la tercera de 27 de 
Julio de 1567. 

Se conservan autógrafas en el Archivo de Indias de Sevilla y fueron presentadas 
por este Centro al Congreso internacional de Americanistas celebrado en 1881, 
según el catálogo del mismo, núms. 540 y 564 B. (Madrid, 1881.) 

—Tratan extensamente del Ven. Coruña los cronistas PP. Grijalva y Calancha, 
los cuales proporcionan abundantísimos datos para escribir su vida y milagros; 
pero esas noticias, sobre todo las del segundo, pecan de bastante confusión en los 
hechos y aun más todavía en las fechas, manifiestamente equivocadas algunas de 



COSCOJALES 159 

ellas. Los PP. Herrera y Vidal bebieron en estas fuentes e insertaron también lar- 
gas relaciones en sus Historias del Convento de Salamanca; el P. Vidal hizo es- 
fuerzos supremos por aclarar hechos y concordar fechas, mas no lo pudo conse<íu¡r 
en muchos puntos. 

El P. Grijalva hace mención de una vida del Ven. Coruña escrita por autor que 
no nombra y a la cual se refiere en este párrafo: «Después acá ha obrado (el Vene- 
rable Coruña) muchos milagros, y se ha escrito libro particular de ellos, y de su per- 
fectísima vida; a él remito lo que sus devotos desearen saber.» 

Trae también una vida bastante extensa del V^en. Coruña el P. Portillo y Agui- 
lar en su Crónica, pág. 517 y sigs. del tomo II, y aunque se propuso hacer resaltar 
las virtudes y santidad del biografiado, no descuidó por eso el relato de sucesos de 
importancia.— Véase también la breve, pero muy jugosa, que incluyó el P. Herrera 
en su Alpliabttunij pág. 4ó del tomo I.— Omitimos )as citas respectivas de las histo- 
rias de la Provincias de Mechoacán, por los PP. González de la Puente, Basalenque 
y Escobar, así como las del P. Lanteri y de otros historiadores y biógrafos de la 

Orden. 

El P. Agustín de Santa María, portugués y agustino descalzo, publicó en su 
Triunvirato espiritual la vida de nuestro Venerable, valiéndose de los cronistas 
Grijalva y Calancha. También la incluyen González Dávila y Loperráez Corvalán, 
el primero en su Teatro de las Iglesias de Indias, y el segundo en la Descripción 
del Obispado de Osma. 

Pedro Ordóñez de Ceballos en su Viaje del mundo, dedica párrafos muy enco- 
miásticos al Ven. Coruña y consigna con raros pormenores la fama de santidad que 
después de su muerte se conservaba entre los indios del Perú.— V. Autobiografías 
y Memorias ,p\x\>Y\c2iádiS por Serrano y Sanz en la Nueva Biblioteca de Autores espa- 
ñoles, de Bailly-Bailliére, pág. 317 y sigs. 

D. Jaime Arroyo, en su Historia de la Gobernación de Popayán, caps. XVI 
al X\TII, trata extensamente del Ven. Coruña, y su relación nos ha servido de base 
para escribir la biografía, pues creemos que entre todos nuestros cronistas merece 
la preferencia por haber tenido presentes documentos de mucha valía y auténticos 
existentes en los archivos de Popayán. En nota a la pág. 317 dice Arroyo: «Como se 
observará, diferimos en casi todas las fechas que los antiguos cronistas fijan en los 
hechos de la vida del señor Coruña, que son equivocadas. Al rectificarlas nos hemos 
valido de documentos auténticos, que tenemos á la vista » Se citan también como 
fuentes de información, aparte de nuestros cronistas, los siguientes: Fresle (El Car- 
nero), Zamora (Historia de la Provincia de San Antonino), Villarroel (Gobierno 
pacifico). Alcedo (Diccionario Histórico), Henrión (Historia de las Misiones Ca 
tólicas), José Manuel Groot (Historia civil y eclesiástica de la Nueva Granada), 
Manuel Antonio Bueno (Compendio histórico del Obispado de Poparán), González 
Suárez (Historia del Ecuador) y Juan Buenaventura Ortiz (Historia de la Dióce- 
sis de Popayán). 

Existe relación especial de las persecuciones que sufrió el Ven. Coruña, enviada 
al Rey en lf>50 por Diego Rodríguez de Ocampo. Cítala el P. Vidal, pero no añade 
si se halla impresa o manuscrita. 



Coscojales (Fr. Martín de). 

Natural de Baracaldo, cerca de Bil- 
bao; según parece, fué bautizado en la 
ig-lesia de Irauqui. Con fecha 16 de 
Marzo de 1582 aseguró él mismo, en 
una declaración suya que se encuen- 
tra en el segundo proceso de Fr. Luis 
de León, que tenía entonces 40 años, 



poco más o menos, de lo cual puede 
deducirse que nació por los años de 
1542. En 1565 residía en el convento 
de Salamanca y formaba parte de la 
consulta. El P. Vidal le hace hijo de 
dicho convento, dato que no hemos 
podido comprobar, ni en la Historia 



160 



COSCOJALES 



de dicho autor, ni en la del P. Herrera, 
al revisar las relaciones de los profe- 
sos de aquellos trienios en que verosí- 
milmente tuvo lugar la profesión. Era 
Prior del convento de Talavera, funda- 
ción del Beato Orozco, en 1571, y con 
motivo de s-^r demasiado pobre y re- 
ducido el edificio, refiere el P. Andrés 
de San Nicolás que el P . Coscojales 
compró unas casas contiguas, a las que 
se añadieron algunos solares, pudien- 
do así ensanchar el convento con 
nuevas construcciones que le hicieron 



bastante capaz. Cuenta también el Pa- 
dre Vidal que en el Capítulo de 1582 
fué nombrado Diputado o Consiliario 
del convento de Salamanca, donde de- 
bía de llevar por entonces algunos 
años de residencia, como se colige de 
la declaración arriba citada. El P. He 
rrera, al tratar de los Priores del con- 
vento de Valladolid, dice que en 1592 
era Vicario-Prior el P. Coscojales. No 
hemos encontrado otras noticias acer- 
ca de este religioso en nuestros cro- 
nistas. 



Antigüedades de Vizcaya. — M.S. 

Esta obra consta de seis volúmenes en folio, escritos en el año 1595 y siguien- 
tes, según dice D. José Julio de la Fuente. El Sr. Delmr.s denomina esta obra Cró- 
nica de Vizcaya, y dice que el P, Fr. Martín de Coscojales fué agustino en el con- 
vento de Bilbao a principios del siglo XVII. 

Ya anteriormente Iturriza, que escribió a fines del siglo XVII, dijo que los vo- 
lúmenes eran siete, y que en su tiempo se hallaban inéditos en el convento de Agus- 
tinos de Bilbao, a que pertenecía el autor, excepto el primero, que estaba destroza- 
do en el palacio de Urrixate de Berriatua. Indudablemente cambien D. Nicolás An- 
tonio se debió referir a esta obra, si bien confundiendo el nombre del autor, y dando 
al mismo libro una denominación más general. Dice lo siguiente: «Fr. Joannes de 
Coscojales. Cantaber, ordinis Eremitarum sodalis, reliquit scriptam diligenti quam- 
plurimum annorum industria. Historia de Vizcaia, Alaba, y Guipúzcoa: quam cons- 
tare non minus mille et quadringentis chartae foliis affirmavit mihi D. Josephus Pe- 
llicer de Tovar, Regius chronographus, asservarique in monasterio ordinis Eremi- 
tarum villa ut vocant de Bilbao».- Allende Salazar, Biblioteca del Bascófilo, nú- 
mero 71. 

Labayru y Goicoechea dedica todo un capítulo de su Historia general del Se- 
ñorío de Bizcaya, pág. 599 y sigts. del tomo IV, al P. Coscojales; después de recti- 
ficar a Nicolás Antonio y al P. Ossinger, reproduce un texto del P. Henao en oue ha- 
bla de los manuscritos de nuestro religioso. Dice luego que fué natural de Baracaldo 
y bautizado en la ermita de San Antolín perteneciente a dicha feligresía^ de la cual 
eran patronos sus padres por haber sido fundada por sus abuelos. Trata a continua- 
ción de los dos tomos o cuadernos vistos y examinados por él y en la actualidad 
existentes en el convento de la Esperanza de religiosas agustinas de Bilbao: son los 
tomos III y IV, el primero de los cuales contiene una colección de instrumentos, 
escrituras y privilegios, y el segundo le componen extractos de lo escrito por Zu- 
rita en sus Anales de Aragón y notas sacadas de otros escritores y de documentos, 
todo ello referente a Vizcaya. Aunque se halla escrita la palabra tomo en la hoja 
primera de los mismos, en realidad no son más que cuadernos, según nos dice el men- 
cionado autor, el cual reproduce en su obra facsímiles de varias páginas del traba- 
jo del P. Coscojales. 

Se ignora el contenido de los demás tomos, los cuales debían de comprender algo 
más formal y serio que una compilación de documentos, como pudiera colegirse de 
la descripción apuntada de Labayru, pues aparte de las noticias de los bibliógrafos, 
puede alegarse el testimonio del P. M. Fr. Tomás de Llano, dominico, que en su 
Nobiliario de casas, y linages de España, impreso el 1653, cita y copia repetidas 
veces la obra del P. Coscojales, intitulándola constantemente Historia de Vizcaya, 
Álava y Guipúzcoa, la cual, añade, existe original de mano del autor en el conven- 



COSCOJUELA 161 

to ie San Agustín de Bilbao, y de ella hay traslados que se conservan en otras par 
tes. Franckenau parece haber tenido presente a Nicolás Antonio, pero añade algo 
que debe tenerse en cuenta; dice así: «Fr. joannes de Coscojales... magnse molis 
multorumque annorum operte contruxit opus, Historia de Viscoya, Álava y Gt4i 
puscoa, inscriptum et non minus mille quadringentis chartae foliis constans non so- 
lum geographicam historiamque Dominorum istorum enarrationem absolvens sed 
et nobilium illic degentium familiarum origines seriemque deducens...» 

Debe advertirse que no falta quien interpreta la palabra charlee por cartas geo- 
gráficas o mapas, y corno se dice que la obra contenía mil cuarenta mapas, asusta- 
dos otros de tan excesivo número, han escrito que aquella palabra debe interpre- 
tarse por hojas, constando la obra de 1040 hojas o folios, cifra, por otra parte, que 
no es tan extraordinaria para que se pondere y repita que la obra era de (^^rande 
mole, y que llenaba siete tomos. Sin restringir tanto el significado de la palabra di- 
cha, puede tener también el de cartas genealógicas o mapas de familias, por ejem- 
plo, y en este caso ya no podría llamarse exagerado aquel número. 

-P. Herrera, ií/síorm,pág. 181. —P.Vidal, 1-317.— ^/síonaá-ewera/de losPadres 
Descalzos, 1-151.— Z.a Ciudad de Dios, vol. XLI p. 185.— Nicolás, Antonio, T-680. 
Franckenau, Bibliotheca hispánica historico-genealogico-heraldica, núm. CDXIV. 

Coscojuela o Coscujuela (Fr. Macario). 



Natural de Pozan de Vero de la pro- 
vincia de Huesca, profesó en el colegio 
de Valladolid el 9 de Noviembre de 
1800. Dispersa la comunidad a causa 
de la invasión de los franceses en 1808, 
nuestro biografiado huyó a su tierra, 
viviendo en alguno de los conventos de 
la Provincia de Aragón mientras du- 
raron las azarosas circunstancias por 
que atravesaba España. En 1817 resi- 
día en el convento de Zaragoza, y en- 
tonces recibió orden de dirigirse a Cá- 
diz y unirse a una misión que estaba 
pronta para partir con destino a Fili- 
pinas; mas a la vista del mar cobró tal 
espanto, que regresó con otros dos 
compañeros al punto de procedencia. 
Algunos años* después, el 1825, el Pa- 
dre Huerta le obligó a volver a Valla- 
dolid, no sin obtener antes de Roma el 
biografiado un rescripto de dispensa 
del voto de pasar a las Islas Filipinas. 

Desde la fecha indicada vivió cons- 
tantemente en el colegio de Valladolid 
con el empleo de Procurador, o des- 
empeñando otros, como los de Maestro 
de novicios, Pedagogo, Lector, Vice- 
rrector, etc., segiin lo demandaban las 
circunstancias originadas de la escasez 

El Cofrade de Nuestra Señor 



de personal que entonces padecía la 
Provincia. El Rmo. P. Villacorta le 
hizo también su encargado de repartir 
las limosnas que el colegio o la Provin- 
cia de Filipinas destinó en varias oca- 
siones al socorro de las necesidades de 
las Comunidades religiosas, cuyos indi- 
viduos, efecto de la exclaustración, vi- 
vían en el mayor desamparo y muchos 
de ellos sin albergue. Las monjas es- 
pecialmente fueron las más atendidas 
y los hospitales de Valladolid, y vien- 
do el P. Coscojuela el abandono en que 
aquéllas habían quedado, trabajó por 
favorecerlas en cuanto pudo y él mis- 
mo se ofreció a ser confesor en varios 
conventos, ministerio en el que se ocu- 
pó hasta el fin de sus días. La Provin- 
cia premió sus méritos con los hono- 
res de ex-Provincial de gracia. Falle- 
ció el día 13 de Diciembre de 1853 en 
el mismo colegio en que había nacido 
a la vida religiosa. Como un dato dig- 
no de tenerse en cuenta, debe hacerse 
constar que, en el día de su muerte, el 
colegio repartió una limosna extraor- 
dinaria entre los pobres, las comunida- 
des religiosas y las casas de beneficen- 
cia de la ciudad. 

a de la Consolación y Correa de 



11 



Ib2 COSCOJUELA 

S. Agustín. Para instrucción y uso de los Religiosos Agustinos del Co- 
legio de las Misiones de Asia, establecido en esta Ciudad. Obrita dis- 
puesta por varios jóvenes Religiosos de dicho Colegio y dada á luz por 
el M. R. P. Fr. Macario Coscujuela, Lector jubilado en el mismo. 
Valladolid, Imprenta de D. Juan de la Cuesta. 1852. 

8.° de 187 págs. de texto, y 2 s. n. de índice y erratas. 
Desde la pág. 101 contiene los opúsculos siguientes: 

I. Novena para honrar a María Santísima de la Consolación y Correa.- Pági- 
nas 101-21. 

II. Novena al (irán Padre San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia, Protec- 
tor contra la langosta.- Págs. 122-38. 

III. Semana de Nuestra Señora de la Consolación y Correa. -Págs. 139-69. 

IV. O/icio en honor de María Santísima de la Consolación y Correa.— Pági- 
nas 169-87. 

Este último número todo él en verso. 

—El Cofrade... Reimpresa con la aprobación del Ordinario en la Imprenta de 
D. Juan de la Cuesta. Valladolid, 1870.-8.° de 169 págs. 

Se suprimió el núm. IV. 

Esta obra, formada de otras similares publicadas anteriormente, ha sido repro- 
ducida en parte a su vez por otras que han salido después, y también traducidos 
sus principales capítulos o todo el libro a varios de los dialectos de Filipinas. 

Del opúsculo citado con el núm. I conocemos esta edición, hecha por separado: 

Novena para honrar a María Santísima de la Consolación y Correa. Edición 
estereotípica. Valladolid. Imp. y Lib. Católica de ia Viuda de Cuesta e Hijos. Can- 
tarranas, núms. 98 y 40. 1892.-8." de 2i págs. 

Del núm. 11 hemos visto estas ediciones: 

Novena al Gran Padre San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia, Protector 
contra la langosta. Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta de los Amigos 
del País, Calle de Anda, núm. 10. 1881.-8.° de 30 págs. 

—Novena a honra y gloria del Gran Padre y Doctor de la Iglesia San Agustín. 
Nuevamente añadida y arreglada para utilidad de sus devotos por un hijo de su 
religión. Madrid. Saturnino Calleja, editor. 1898, A la vta.: Est. Tip. Sucesores de 
Rivadeneyra.— 16.° de 60 págs, de texto. 

Creemos muy probable que este opúsculo sea el mismo de que nos habla el Pa- 
dre Castro en su Osario, citándole con este título: Novena de N. G. P. S. Agustín^ 
patrón de Manila por la langosta, escrita y publicada por un anónimo Agusti- 
niano. Reimpresión quizá de esta novena es la que anotan los PP. Pérez y Güemes 
en la pág. 547 con estas palabras: Novena de San Agusiin. Sampaloc, 1821. 

Fué traducida al ilocano y publicada con esta portada: 

Novena al Gran Padre San Agustín, Obispo y Doctor de la Iglesia, protector 
contra la langosta. Traducida en iloco de la novena en castellano que ha dado a luz 
el M. R. P. Fr. Macario Coscujuela en Valladolid, año 1852. Por un Presbítero De- 
voto suyo de esta Diócesis de Nueva Segovia. Con las licencias necesarias. Mani- 
la. 1864. Imprenta del Colegio de Santo Tomás, a cargo de Babil Saló.— 12.° de 30 pá- 
ginas, con una estampa del Santo al principio. 

—Novena... Manila. Ibid. 1888.-8.° de 29 págs. 

Han de existir indudablemente otras ediciones. 

Del núm. III, o bca la Semana de María, conocemos la traducción tagala del 
P. Corujedo.— V. la nota bibliográfica del mismo. 

Se ha atribuido sin fundamento alguno al P. Coscojuela una obra intitulada: 
Diccionario anticrílico burlesco. 

- P. Jorde, pág. 708. - P. Hernando, Historia del Colegio de Valladolid, tomo L 



COSÍO -COSTA 163 

Cosío (Fr. Juan). 

V. San<í.«>inio Sacramento (Fr, Juan del). 

Cosme (Fr. Alvaro). 

Religioso ao^ustino, defensor acérrimo de la Religión Católica en Inglaterra y 
confesor del Cardenal Tomás Ubrit, fundador de la Universidad de Cantorbery. El 
P. Ricardo Wandalic, en la Crónica de la Orden de los Trinitarios, lib. I, cap. 20, 
escribe lo siguiente acerca de nuestro religioso: «In hujus temporis occasione (anno 
scilicet 1257) quídam pessimi et insolentes erant haeretici, qui aperte corporum res- 
surrectionem abnegabant: in quos venerabilis et integerrimus Archiepiscopus Car- 
dinalis magnam possuit vigilantiam, et adjutorem adhibuit Reverendissimum, dio- 
nissimumque Fratrem Alvarum Cosme Lusitanum, Divi Augustini Eremitam, qui, 
litteris, scientia, et dexteritate ingenii quinqué conscripsit argumenta, ut eos ab 
erroribus vindicaret... Et his efficacissimis remediis tota hasresis relegata est, et 
civitas Cantuarensis ab execrandis criminibus mansit liberata.» -Barbosa Macha- 
do, I-lOl.-P. Ossinger, pág. 270.— P. Purificación, Deviris ülustrihus, fol. 53, de don- 
de copió el artículo Barbosa Machado. Indica el mencionado escritor que la Cróni- 
ca citada se halla en la Biblioteca de Valencia y en la de El Escorial. 



ches años \Q.yó teología, llegando a ser 
moralista muy aventajado y sobre todo 
ejemplar religioso. Murió en el conven- 
to de Lisboa el 25 de Abril de 1691. 



Costa (Fr. Agustín de). 

Natural de la villa de Mello, en la 
provincia de Beyra, fué hijo de Fran- 
cisco da Costa Foes y de Guiomar Bo- 
telho. Profesó en el convento de Evora 
el 15 de Agosto de 1642. Durante mu- 

1. David PENITENTE. Discursos moraes pregados nos Sabbados da 
Quaresma, que se celebrarao em N. Senhora da Graca em Lisboa no 
anno de 1682, com sete Sermoens da Semana Santa. Lisboa, por Do • 
mingo Carneiro. 1685. — 4.° 

2. Sermao na festa da Virgem Maria N. Senhora do Monte.— Salió impreso en 
la Laura Portuguesa. Lisboa, por Miguel Deslandes. 1687.-4.° 

3. InformaQcío da Imagem da N. Senhora de Carquere, junto a Lamego.— Se 
encuentra impresa en el tomo III, págs. 150 y sigs. del Sanctuario Mariano, del 
P. Agustín de Sta. María. 

4. Paraíso Virginal.— M.S. en 4.** 

Son sermones panegíricos de la Virgen, que se guardaban en la librería del 
convento de Gracia de Lisboa. 

— BarDosa Machado, 163, donde se llama al autor, Fr. Agustín da Costa; en al- 
guna parte se lee, Fr. Agustín d'Acosta, y otros escriben, Fr. Agustín de Acosta. 

Costa (Fr. Ambrosio). 

Hijo de la ciudad de Cádiz donde na- 
ció el 17 de Diciembre de 1747, de An- 
drés de Acosta y Dña. Victoria Blan- 
ca. Vistió el hábito agustiniano en el 
convento de su patria el año 1764 y 
profesó en el de Sevilla en el mes de 
Febrero de 1765. «Leyó teología en este 
último conveato y en el colegio de San 
Acacio y fué tanto el aplauso que se 
mereció desde aquel tiempo por sus ac- 



tos literarios, que aun en el día de hoy 
es muy grata su memoria. Se distin- 
guió particularmente en la oratoria, 
por lo que se le encargó el sermón prin- 
cipal del Capitulo congregado en Se- 
villa en 1786, que presidió el Excelen- 
tísimo Sr. D. Alonso Marcos de Llanes 
y Arguelles, Arzobispo de la misma 
ciudad, desempeñando el P. Costa su 
cometido como se esperaba de su talen- 



164 COSTA-COTTA 

to y elocuencia». A este párrafo de diz, Puerto de Santa María, nuestra 
Montero de Espinosa, añade Cambiaso Señora de Regla y Medina Sidonia, y el 
y Verdes: «Yo me acuerdo que cuando de Sevilla lo renunció sin haber toma- 
predicaba en Cádiz corrían á oirlo los do posesión. Vivió siempre muy ama- 
más inteligentes». do de sus hermanos y falleció en su pa- 

Se le condecoró con el grado de tria el 27 de Octubre de 1809. 
Maestro y obtuvo los Prioratos de Cá- 

Relatamos el siguiente hecho por la importancia que reviste para el estudio de 
la historia literaria de la Orden en Andalucía, Después de contarnos Matute y Ga- 
vina las conclusiones de Filosofía moderna que el P. Merchán defendió en Sevilla 
el 15 de Febrero de 1783, y las impugnaciones de que fueron objeto por parte del 
P. Alvarado, el cual las satirizó en sus Cartas de Aristóteles «con despejo y gra- 
cia, ganándose el voto del ptíblico, dado que no en todo tuvo razón», prosigue di- 
ciendo: «No tardó mucho sin que el Lector Fr. Ambrosio Costa, que lo era de Teo- 
logía en su Colegio de San Acacio, presentase el cuerpo de unas conclusiones que 
había de defender el 27 de Enero del año próximo pasado (1786?) en uno de cuyos 
asertos se decía: Singulas res corpóreas Angelis numero inferiores esse, hac ra- 
tione suadet D. Thoinas, quia quanto aliqua sunt magis perfecta, tanto in niajori 
excesu sunt a Deo creata. Verum hese ratio lubrica est et incerta.» Los tomistas se 
molestaron grandemente creyendo ver en la palabra lubrica un desacato a Sto. To- 
más, y delataron dichas proposiciones al Sto. Oficio. El P. Costa sostuvo el sentido 
verdadero de la palabra dicha, apoyado en varias autoridades, y calificó de igno- 
rantes a sus acusadores; pero la Inquisición le obligó a dar una explicación cumpli- 
da y satisfactoria en el mismo acto de las conclusiones. Hízolo así, mas su perorata 
fué una invectiva contra sus acusadores y los trató de maliciosos e ignorantes. La 
Inquisición juzgó el hecho como una falta de respeto^ y en su consecuencia procesó 
al P. Costa por todo lo dicho y por haber también esparcido una carta del P. Villa- 
rroig, que se calificó de injuriosa contra los PP. Dominicos. Salió absuelto el Pa- 
dre Costa en atención al tiempo que había estado preso, sin otra sentencia que la de 
ser reprendido por uno de los Inquisidores. La carta del P. Villarroig motivó un 
auto de la Inquisición de Sevilla por el cual se obligaba a los PP. Agustinos a de- 
fender una proposición favorable a la doctrina de Sto. Tomás, pero la Suprema de 
Madrid no confirmó semejante resolución. 

De todo ello parece deducirse únicamente que se trataba de una de tantas lu- 
chas teológicas que con frecuencia rompían la armonía entre las Corporaciones re- 
ligiosas en el siglo XVIII, y los Agustinos decididos a implantar en sus centros de 
enseñanza los nuevos planes de estudios con todas sus consecuencias, tenían que 
chocar necesariamente con los partidarios de antiguos sistemas, cuyos represen- 
tantes en Sevilla debían de ser los PP. Dominicos. El origen de la persecución con- 
tra el P. Costa nos parece sólo un pretexto para combatir las nuevas reformas. 

—Anales Ecles.y Sec. de Sevilla, 111-78.— Véase también Montero de Espinosa, 
Antigüedades de San Agustín de Sevilla, pág. 142, y Cambiaso y Verdes, pág. 18 
del tomo I. Este autor da el apellido Acosta a nuestro agustino, y cita como fuente 
de información para su biografía las «noticias dadas por Montero y rectificadas». 

Costa (Fr. Luis da). 

V. .-lloicida (limo. D. Fr. Cristóbal de), n. 12. 

Cotta (Fr. Nicolás). 

Natural de Lisboa, recibió la inves- que fué catedrático de Gabriel en 1658 
tidura del doctorado en la Universidad y de Durando en 1662. Fué de sutil in- 
de Coimbra el 20 de Abril de 1651, en la genio y singular elocuencia en la pre- 



COU riNHO -CO VARRUBl AS 



lb5 



dicación, que encaminaba ala salva- edad, dejando algunas obras manuscri- 
ción de las almas. Falleció el 22 de Ju- tas.— V. P. Figueiredo, Flos Sancto- 
nio de 1663 a los cincuenta y un años de riun, pág. 139. 



Continho (Fr. Luis). 

Fué natural de Lisboa y pasó a la 
India Oriental, abrazando el estado re- 
ligioso en Goa, donde profesó el 1606. 
Regresó a su patria y, nombrado Vi- 
cario Provincial en 1628, salió otra vez 



para la India, desempeñando allí el 
cargo con que había sido agraciado. 
De vuelta en Lisboa el 1634, fué elegido 
Provincial de la de Portugal el 1649. No 
se dan otras noticias en su biografía. 



Relajad das ocupa^oens dos Eriniitas de Santo Agostinho da ^ongregafao 
da India Oriental.— M..S. en 4.° 

-Barbosa Machado, 111-87. 

Imprimió la obra Manual dos Ministros ecclesiasticos, del P. Domingo del Es- 
píritu Santo. -V. el núm. 11 de la nota bibliográfica de este autor. 

Coutinho (Fr. Pablo). 



Nació en Coimbra, de Pablo Couti- 
nho y de María de Acosta, y profesó el 
15 de Marzo de 1596 en el convento de 
N. Señora de Gracia de Lisboa. Fué 



Doctor en Teología por la Universi- 
dad de su patria, y muy erudito en las 
letras humanas, señalándose especial- 
mente en la poesía. 

Deió mdnustrito nn Arte poética, añadiendo al final como modelos de las re- 
glas que enseña, cuatro comedias intituladas: 

San Clemente.— San Lorengo.— Santa Rita de Cassia.—A victoria de Ceuta. 

— Barbosa Machado, 111-319.— Barrera y Leirado, pág. 106 del Catálogo biblio- 
gráfico y biográfico del teatro antiguo español. 

Covarrubias (Fr. Antonio). 

V. Cobián de .litra. Señora de los Augfeles (Fr. Antonio). 

Covarrubias (limo. D. Fr. Baltasar de). 



Copiamos la siguiente necrología 
que se halla en las adiciones a la Cró- 
nica agustiniana de Méjico. «A 27 de 
Julio de 1622 falleció en su sede, Valla- 
dolid de Mechoacán, el limo. D. Fray 
Baltasar de Covarrubias. Su padre fué 
D. Juan Antonio de Covarrubias y su 
madre Dña. Catalina Muñoz. Fué so- 
brino del Obispo de Segovia, Presiden- 
te del Consejo de Castilla, D. Diego 
de Covarrubias. Tomó el hábito en el 
convento de San Agustín de la ciu- 
dad de Méjico, su patria, y profesó el 
5 de Agosto de 1577. Tuvo muchas 
mitras y entró en muchas consultas, 
aunque con poca suerte. Fué Obispo 
de Paraguay y de Nueva Cáceres, 
en Filipinas, aunque a ninguno de 



esos obispados pasó. El primero que 
gobernó fué el de Oaxaca, año 1606. 
Tuvo mejora en el Obispado al ser 
trasladado al de Mechoacán, etcétera.» 
Explanando algún tanto los datos 
tan superficialmente indicados en esta 
nota, diremos que el 10 de Diciembre 
de 1601 fué creado Obispo de la Asun- 
ción en la provincia o virreinato de la 
Plata, de donde fué trasladado el 13 de 
Febrero de 1603aNuev^a Cáceres, Dió- 
cesis las dos que no gobernó. El 6 de 
Junio de 1605 fué promovido a la silla 
de Oaxaca o Antequera, de donde pasó 
a ocupar la de Mechoacán el 4 de Fe- 
brero de 1608. Sus biógrafos aseveran 
que su gobierno se distinguió per las 
altas dotes de prudencia 3' saber de que 



166 CRESPO-CREUET Y BAKCELÓ 

estaba adornado; el P. Escobar, espe- también con respecto a sus donaciones 
cialmente, hace resaltar la liberalidad y fundaciones de que dotó a la Provin- 
del Sr. Obispo para con los pobres y cia agustiniana de Mechoacán. 

No se tiene noticia que escribiera más que los dos números siguientes: 

1. Infortne a Rey Católico sobre las cosas del Obispado de Mechoacán, sus 
pueblos, veciiidario y gobierno. 

Está fechado el 20 de Agosto de 1619, y se conservaba en la biblioteca de 

Barcia. 

2. Resumen déla alteración de los indios zacatecas en Nueva España.— M.S. 
en el Archivo de Simancas, Sala de Indias, arca 14. 

— Pinelo-Barcia, col. 602.— Beristain, 135b.~ Eretni sacrce, 11-160.— P. Escobar, 
pág. 192,— P. Róscales, Episcopologio de Filipinas. Hace notar este autor que se 
conserva en el convento de Manila el retrato del limo. Sr. Covarrubias. 

Crespo (Fr. Bernardo). 

Calificación fechada en Valencia a 11 de Febrero de 1792 acerca de algunas 
proposiciones relativas a las indulgencias del escapulario de la Inmaculada Concep- 
ción, que se hallaban en un pasaje de las Glorias de María, de San Alfonso María 
de Ligorio, obra traducida al castellano e impresa en Madrid el 1779 por el Padre 
Fr. Agustín de Arques Jover, mercedario. El escrito del P. Crespo ocupa 5 páginas 
en folio. 

Con motivo de una defensa de dichas proposiciones, escrita por el traductor, el 
Tribunal del Sto. Oficio ordenó al P. Crespo que expusiera su dictamen acerca del 
particular, y no sólo reforzó su primera calificación con nuevos argumentos, sino 
que impugnó en todos sus puntos el escrito del P. Arques. Consta este trabajo de 18 
págs. en fol. y está suscrito en Valencia el 17 de Junio de 1795 por «Fr. Bernardo 
Crespo de la Orden de San Agustín y Calificador del Sto. Oficio.» 

Existe este expediente en el legajo 19155 del Archivo Histórico Nacional. 

Calificación de Fr. Bernardo Crespo lechada en Valencia a 23 de Junio de 1792, 
acerca de la obra: Christiani Noldii, Leges distinguendi seu de virtute et vitio 
distinctioizis. — l^eg. 19167. 

Calificación de la obra Les Gallardises du Frere Maurice. Valencia 29 de Octu- 
bre de I801.-Leg. 19173. 

Existen otras muchas calificaciones del P.Crespo, algunas de ellas firmadas tam- 
bién por el P. Fr. José Molla. 

Nuestro religioso llegó a ser Maestro, y por su muerte se proveyó el Magiste- 
rio en el P. Lector jubilado Fr. Carlos Cucala el 7 de Abril de 1807; de lo cual se 
puede deducir que había fallecido poco antes de esa fecha. 

Crest (Fr. Rafael). 

En el Libro de Óbitos del Convento de Barcelona no se encuentran otras noti- 
cias acerca de este religioso que las que van consignadas en esta breve nota: «Hijo 
natural de esta ciudad y de hábito de este convento, donde fué muchos años orga. 
nista de singular habilidad. Murió a los 19 de Mayo de 1706, de su edad cuarenta y 
cinco años.» Dícese que dejó escritas composiciones musicales. 

Creuet y Barceló (Fr. Antonio). 

V. Benet y Roca (Fr. José), Philosophica adserta... 

El P. Creuet fué natural de Mallorca, y profesó en el convento de San Agustín, 
de B.ircelona a 1 de Octubre de 1832. Se halla mencionado en una lista de religio- 
sos agustinos de la Parcialidad de Cataluña suscrita por el P. José Tintorer en 
Barcelona el 1859. 



CRISTO 



167 



Cristo (Fr. Francisco de). 

Natural de Villaviciosa, de la pro- 
vincia de Alenté jo en Portugal, desde 
sus más tiernos años se distinguió por 
su amor a las prácticas piadosas y por 
las singulares dotes de su privilegiado 
talento. En 1548 hizo su profesión re- 
ligiosa en el convento de Evora, donde 
después de cursar con extraordinario 
aprovechamiento las letras humanas 
y de demostrar sus insignes progresos 
en el estudio de las lenguas latina y 
griega, se aplicó a la Teología con tan 
feliz resultado, que en 1562 pudo gra- 
duarse de Doctor en la Universidad de 
Coimbra. Explicó Teología a los reli- 
giosos, contando entre sus discípulos 
al sapientísimo P. Egidio de la Presen- 
tación, e ilustró con su vasta erudición 
y profundos conocimientos a la Atenas 
portuguesa, regentando la cátedra de 
Gabriel desde el 9 de Julio de 1563 en 
que tomó posesión de la misma, y lue- 
go las de Escoto y de Vísperas, jubi- 
lando en esta última a 21 de Febrero 

1. Incitamentvm amoris ergaDeum, authore viro quodaniReligioso 
exeorum numero, qui institutum Eremitarum D. A. Augustini sequun- 
tur: quiq; in Collegio Conimb. Virgini Mariae de Gratia dicato versatur. 

Encima de este título hay un grabado en madera que representa a la Virgen 
dando los pechos a su Hijo, y en su derredor la leyenda: Qvi non diligii manet in 
mor te. Qvi manet in charitate in Deo tnanet. 

Tal es la portada de esta obra en 8.°, que consta de 6 hs. s. n. de preliminares 
(incompletos) y CLXl foliadas, ocupando tres páginas el índice, que se halla falto 
también. La descripción es como sigue. 

Fort, y a la vta.: Razón de la censura dada por Marco Romeo y Pelayo Rodrigo. 
Dedicatoria, «Ad Joannem 111 Lusitaniae Regemclementissimum epístola.— Authoris 
in Incitamentum amoris ac pietatis in Deum prsefatio (borrado con tinta adversus 
y escrito en su lugar m.J— Texto.— Index omnium quae in hoc libro continentur (in- 
completo, como hemos dicho). 

En el íol. CXXV termina el texto y en el siguiente comienza un tratado con este 
epígrafe: 

Dotninicae Precationis paraphrastica explanatio eodem authore Pater Noster. 

En el CXLIV empieza la siguiente: 

Eiusdetn avthoris in conventv fratrvm Eremitarvm in coena Domini priuatim 
habita declamatio. 

Todo el libro está impreso en letra bastardilla. 



de 1581. Fué el primero que introdujo 
en aquel centro el método de aposti- 
llar (1), pues hasta entonces acostum- 
braban los Maestros explicar a los au- 
tores cuyas cátedras regentaban. Con 
motivo de la muerte de la Reina Cata- 
lina se celebraron solemnísimos fune- 
rales en los que pronunció la oración 
el P. Francisco, llamando la atención 
del público de una manera extraordi- 
naria, por lo bien que supo desempeñar 
su cometido. Se hizo acreedor por sus 
bellas prendas a la estimación de los 
Reyes D. Sebastián y D. Enrique. 
Falleció lleno de méritos de buenas 
obras en el colegio de Coimbra el 10 de 
Febrero de 1587, y en la losa de su se- 
pulcro se grabó este epitafio: Fr. Fran- 
ciscas a Christo, Doctor Theologus, 
Methodi in hanc Academiam primiis in- 
yector, et in ea Vesperarius Professor 
emeritus. Obiit an. Dñi. MDLXXXVII 
die 10 Febriiarii. 



(1) «Cum in eadem Academia jam Decanus Rectoris vices gereret, in eam tradendi annotationes seu spe- 
ciales commentarios, quos postiUas vociíamus, meihodufti, et usum primus invexit.» P. Purificación, De virs 
.illustribus, fol. 75. 



168 CRISTO 

No aparece el nombre del autor ni tampoco lleva año ni lus^ar de imprenta, pero 
sábese de cierto que íué compuesta esta obra por el P. Francisco de Cristo y que se 
imprimió en Coimbra el. 1550. Barbosa Machado añade acerca de la misma: «He obra 
pia e devota; no lim tem explana^aó paraphrastica do Padre nosso, e huma pratica 
recitada aos seus ReJiíjiosos em Quinta feira mayor.- Nicolás Antonio la incluye 
entre las anónimas, IÍ-402. 

Fué traducida al portugués por Francisco Alvarez Victorio, y publicada con 
este título: 

Despertador do Amor Divino, que excita as almas Catholicas a perfeita uniaó 
do sea Criador. Lisboa, por los Herederos de Antonio Pedroso Galráo, 1746.-8.° 

El ejemplar latino que se ha descrito existe en la Biblioteca Nacional con la 
signatura 3-40.869, y se registra en el índice con el nombre del P. Francisco de 
Cristo, prueba de que debía de estar escrito en los preliminares que faltan o en las 
hojas ñnales. 

2. Methodus, hoc est: dicendi ratio ea qua tam in Logicis quam in Phisicis 
utitur Aristotelis duobus libris. Serenissimo Principi Henrico Infanli Portu- 
gallice S. R. E. Cardinali amplissimo, anno i556.— M.S. 

Se guardaba en la librería de los PP. Jesuítas de Evora. 

3. De los índices manuscritos de las obras españolas de la Biblioteca del Vati- 
cano, por el P. Faustino de Arévalo, copiamos la siguiente nota referente a nuestro 
autor: 

Proprium festorum eccles. Conimbric. cum approhatione Fr. Francisci a 
Christo Doct. TheoL—M.S. 

Existe en el cód. 6283, según el citado catalogista. 

Aprovechamos esta oportunidad para manifestar nuestra gratitud al bondadoso 
P. García Villada por habernos facilitado las indicaciones precisas de los catálogos 
del P. Arévalo, que se conservan en la Biblioteca Nacional (1). 

4. pRAELECTioNVM, | sive, enarrationvm admirabi- | lis divini Yerbi 
incar- | nationis. | Libri sex. | In quibus omnia, quae ad scholasticis 
authoribus de hoc abditissimo | mysterio subtilius, tertio sentetiarü 
libro, disseruntur, accuratissi- | me tractantur, & lucidissime explicantur 
(Grab. con una leyenda) Authore fratre Francisco h Christo Eremita, 
Lusitano, Sacr^ Theologise Do- | tere, eiusdemq publico, in clarissima 
Conimbrícesi | Academia, professore. | Rerum & verborum memora- 
biliü Índex. | Cvm privilegio. | Conimbricae ex officina loannis Aluares. 
Typographi Regii. | M. D. LXIII. 

Fol. de 8 hs. s. n. de prels, y 214 foliadas de texto. 

Port.— Vta.: Licencias del Inquisidor General y del Vicario General P. Luis de 
Montoya.— Serenissimo Principi Henrico, Portugallise Infanti, ac S. R. E. Cardinali 
amplissimo Frater Franciscus a Christo, S. D.= Conimbricae. XII. Kalendas De- 
cembris, M. D. LXlIII.— Praefatio.— Index quaestionum.— Index rerum memorabi- 
lium.— Texto, apostillado.— i^^■«a/.• Conimbkic/E. Excudísbat IoaíNnes Aluares Ty, o- 
GRAPHUS Regius. M. D. LXIUI. XII Kl. Decembris. 

Dedicatoria: «Cum docendarum artium earum, quas liberales vocant, muñere 
et labore perfunctus, ad sacrarum literarum studium me contulissem: ac jussu et 



(1) Scriptores Hispani, aut de rebus Hispaniensibus agentes, in Inventariis bibliothecce Vaticanoe 
indicati, et inter euoluenda iniíentaria a Faustino Areualo in Aduersaria relati. 

Notandum, qusedam nomina propria auctorum, et nonnuUa verba titulorum corrupta esse, quae taraen 
interdum ita, vt sunt, excribunlur, vt peritus lector coniectura Mía veritatem quaerat. Praetermittuntur 
mss. códices Prudentii, Isidori, et Damasi, seorsum notaii.» 
Cód. 9434, de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional. 



CRISTO 169 

hortatu Patrum viíae nostrae moderatorum, Sacram Theologiam tradere etenarrare 
coepissem iis, quos divinis literis instituendos susceperam, eam Theologise partem, 
quam interpretarer potissinium delegi, quae de Verbo incarnato est, cum quod hgec 
de Verbo incarnato quaestio universa^ rerum magnitudine, splendore et gravitate 
caeteris ómnibus Theologicis qusestionibus antecelleret, tum quod nostram, in ea re 
tanta explicanda, operam auditores nostri magnopere requirerent. Ad explicationem 
igitur tanti tamque abditi mysterii ingressus, Divumque Thomam Aquinatem (Theo- 
logorum, citra invidiam, prlncipem), ducem, ac praeceptorem sequutus, eo tota animi 
contentione incubui, ut collectis hinc inde, et expositis patrum sententiis, reconditum 
mysterium, sint minus patefacerem, certe quam possem accurate, et dilucide expía- 
narem. Quo circa explanationes nostras et quotidianas pr^lectiones literis manda- 
tas, sex libris incluximus, quibus ea complexi sumus omnia, quae partim a viris 
doctissimis, qui ad nostram usque memoriam res divinas ac Theologicas tractave- 
runt, tertio sententiarum libro, essent tradita, et literarum monumentis consígnala, 
partim a nobis, summo labore, et diuturna animi commentatione, excogitata, re. 
perta, et inventa,..» 
Bibl. del Escorial. 

5. Enarrationes i in collectanea primi 1 libri Magistri sen- I tentia- 
rvm. I Avthore ) F. Francisco a Christo Lusitano, Ordinis & instituti 
Eremitarum Diui Augustini Do- ] ctore Conimbricensi, & in eadem Aca- 
demia Vesperario | sacrae Theologiae prselectore. ¡ {Gran esc. que ocu- 
pa las tres partes de la portada) Conimbricae. ! Typis Antonij a Ma- 
ríz, Typogr. &Bibliopolae Vniuersitatis. | Anno M. D. LXXIX.— Tí Cum 
licentia supremi & generalis Offícij sanctce Inqiiisitioyiis^ & Ordina- 
rij. 1 C Cum Priuilegio Regis. Taxado a 700 res em papel. 

Fol. de 12 hs. s. n. de prels. y 167 4- 1% foliadas en una cara. 

Port.— V. en bl. — Cens. R. P. Fr. Antonii a Sto. Dominico. XVI mensis Augusti 
1575.-LÍC. para la impresión. XXX de Mayo de 1578.— Lie. del Provincial Fr. Sebas- 
tián Toscano. 26 de Mayo de 1578.— Dedicatoria al limo. D. Fr. Gaspar Casal, Obis- 
po de Coimbra.— Declamatio habita in magno Gymnasio, ad Theologise auditores, 
pro exordio praelectionum, sive enarrationum primi libri Sententiarum. — Index 
qu^stionum (a tres columnas).— Index rerum (id.).— Index rerum (de la segunda 
foliación).— Texto, a dos columnas y apostillado (lo que se intitula prólogo ocupa los 
folios 1 al 22). — Pág. final del tomo, escudo del impresor. 

Bibl. del Escorial. 

Possevino en su Apparatus sacer, pág. 494 del tomo I, da cuenta de esta edición, 
pero comprende en la impresión del mismo año, 1579, los comentarios sobre el ter- 
cer libro de las Sentencias, o sea el siguiente tomo. ¿Existió de hecho esa edición o 
incurrió Possevino en un herror de fecha? Cítala también Nicolás Antonio en estos 
términos: 

6. Jn Tertium Librmn Sententiarum, sive de Fide, Spe, & Charitate. Conim- 
bricae anno 1579, apud Antonium de Maris in fol. 

Las fechas de las licencias, no obstante, parece ser que acusan fecha posterior. 
El P. Hurter, como luego se verá, no contó con mejores fuentes, y repite lo dicho 
por los bibliógrafos citados. Alva y Astorga, col. 414, no habla más que de la edi- 
ción que pasamos a describir. 

CoMMENTARioRVM 1 in tertivm librvm sen- | tentiarvm libri dvo. | 
De verbo Incarnato. Lib.I. | De Fide. | De Hseresi. | De Spe. | De Cha- 
ritate. I De Donis Spiritvs Sancti. i Avctore | Fr. Francisco a Christo 
Lusitano, ordinis & instituti Eremitarum D. Augustini, Doctore Conim- 



170 GRITAN A- CRUZ 

bricensi, | & in eadem Academia Vesperario Sacrae Theologise prselec- 
tore iam emérito. {Esc. del impresor) Conimbricae. | Typis Antonii á 
Mariz, vniuersitatis Typographi. | Anno. M. D. LXXXVI. | Cum licentia 
supremi & g-eneralis Officii sanctae Inquisitionis, & Ordinarii. | 1 Cum 
Privilegio Regis. Taxado a 800. res em papel. 

Fol. de 140 hs. numeradas en una cara de lexto, sin los preliminares. 

Cens. del P. Fr. Bartolomé Ferreira.— Lie. fechada en Lisboa a 30 de Aí^osto 
de 1584.— Lie. del Vic General Fr. Agustín de Jesús. -Dedicatoria al limo. D. Mi- 
guel de Castro, Arzobispo de Lisboa.— Auctoris praefaiio.— Index rerum omnium 
memorabilium.— Texto a dos columnas y apostillado.— Después del texto 1 h. con 
un grab. de San Juan Bautista. Fol. 141: 

CoMMEiNiTARioRVM | in tertivm librvm sen | tentiarvm pars poste | 
rior, 1 quae de virtutibus Theologicis est. | De Fide. | De Spe. | De Chá- 
ntate. I De Donis Spiritvs Sancti. 1 Avthore. | F. Francisco á Christo 
Lusitano, ordinis & instituti Eremitarum D. Augustini, Doctore Conim- 
bricensi, | & in eadem Academia Vesperario sacrae Theologiae praele- 
ctore emérito. {Grah. como el anterior). Conimbricae. | Typis Antonij a 
Mariz, Vniuersitatis Typographi. ¡ Anno M. D. LXXXV. 

Texto desde el folio 142 al 1.'47.— Index copiosus rerum, que lleva 3 págs. s n. 

Según reza la portada, esta segunda parte se imprimió el 1585; y como la pri- 
mei-a lleva la fecha de 1586, habiendo sido impresa con anterioridad, como es de su- 
poner, dedúcese que uno de los dos años está equivocado, o que la obra, impresa 
en 1585, no se publicó hasta el siguiente. 

Bibl. del Escorial, falto de hojas de los preliminares. 

7. In Symbolum Apostolorum. — M.S. 

Dos volúmenes que probablemente existirán en Roma, según apunta Barbosa. 
V. el mismo, 11-134 y lV-141.— Nicolás Antonio, 455 del tomo I.— P. Herrera, Alpha- 
betum Augustinianum, 1-251.— P. Ossinger, pág. 230. 

El P. Hurter, en su Nomenclátor literarius, col. 151 del tomo III, hace men- 
ción de nuestro autor, dedicándole el siguiente párrafo: «Franciscus a Christo 
O. Erem. S. Aug. Conimbricensis, 20 annis in academia patria professor, vir lingua- 
rum callens, ingenio et sermone prsestans (t 1587), reliquit praeter Enarrationes in 
collectanea 1. 1. sententiarum, Conimbricae 1579; de fide, spe et caritate, ib. 1579; 
Prcelectiones sive enarrationes admirabilis divini Verbi incarnationis, 1564 in f., 
quae opera commendantur ab accuratione et nítida concinnitate.» 

Alva y Astorga escribe un largo artículo exponiendo las doctrinas de nuestro 
autor relativas al misterio de la Purísima Concepción. V. el lugar citado. 

También se encuentra citado el P. Francisco por Besalú y Ros en su libro En- 
señanza catequística, pág 357, donde se afirma que la obra señalada con el núm. 7 
se imprimió en Roma, ¿üe donde sacaría aquel escritor la tal noticia? 

Critana (Fr. Juan de). 

V. («oiiíKáloz de Critana (Fr. Juan). 
Crotalistris (Madama). 

V. Fernández de Rojas, donde se indica la sospecha de que pudiera ocul- 
tarse bajo ese pseudónimo el P. Centeno. 

Cruz (Fr. Alonso de la). 

Natural de Villar del Pedroso de la a D. Diego García de Paredes y a 
pro\incia de Cacares, tuvo por padres Dña. Isabel Sánchez, «nobles y buenos 



CRUZ 



171 



cristianos». De^de su niñez fué un mo- 
delo de religiosidad y modestia hasta 
el punto de no reconocerlo sus com- 
pañeros sino por el nombre de el Bea- 
to. Un día entendió en la oración que 
se le proponía la necesidad de abando- 
dar a sus parientes y cuanto poseía en 
su patria para mejor servir a Dios, y 
creyendo que era la voz del cielo que 
le llamaba a otros países, se dirigió a 
Sevilla en compañía de un sobrino que 
quiso seguirle, y de allí pasó a Carta- 
gena de Indias. En esta ciudad vistió 
el hábito de San Agustín en 1598 el 
mencionado sobrino, que en la Orden 
se llamó Fr. Francisco Rodríguez, y 
libre entonces nuestro biog"rafiadopara 
seguir su vocación, se retiró a un de- 
sierto, donde por algún tiempo hizo 
vida eremítica. Aconsejado después 
por el P. Diego de Ludeña, religioso 
agustino, se dirigió a Bogotá e ingresó 
en el convento que allí tenía la Orden, 
haciendo su profesión el 3 de Febrero 
de 1604, en manos del P. Gaspar de 
Párraga, Subprior a la sazón. 

Dicen las crónicas que luego de pro- 
feso le hicieron Maestro de novicios (1), 
y a los dos años pidió su conventuali- 
dad en El Desierto, donde se hallaban 
reunidos varios religiosos que, deseo- 
sos de vida más perfecta, habían echa- 
do los cimientos de la Recolección en 
aquel convento. De allí pasó con al- 
gunos compañeros a continuar la fun- 
dación del convento de la Popa en 
Cartagena, fundación debida al P. Vi- 



cente Mallol, y después de vencer to- 
das las dificultades que ofrecía el te- 
rreno para el acceso y construcción del 
edificio, tomóposesióndel lugar en 1607, 
y se comenzó el convento, del cual fué 
Prior por algunos años. Después des- 
empeñó el mismo cargo en el de la Can- 
delaria, de donde volvió a Cartagena 
a ser Prior también del de esta ciudad. 
Por los años de 1627, según rezan 
los documentos que se reproducen en 
su biografía, tomó a su cargo la con- 
versión de los salvajes de Urabá y 
Darién, de los cuales había llegado a 
bautizar y cristianizar ocho mil en 
1629, como consta de un decreto de la 
Congregación de Propaganda Fide ex- 
pedido a su favor el 7 de Agosto de 
dicho año. En vista de tan abundan- 
te fruto recogido en tan poco tiempo, 
fué investido de extraordinarios privi- 
legios de misionero y el mismo Rey de 
España despachó una Real Cédula dis- 
pensándole la protecciónnecesaria para 
proseguir los trabajos apostólicos en 
aquel país. Logró formar varios pue- 
blos, dotándoles de sus iglesias o capi- 
llas correspondientes, y cuando parecía 
consolidarse más la conversión de los 
naturales y podían esperarse mayores 
frutos para la Religión, la reprensión 
pública a un cacique por su vida es- 
candalosa, atrajo sobre el P. Cruz las 
iras de los indios que se sublevaron, 
matándole de una lanzada en 1633. Sus 
compañeros fueron muertos también 
y las iglesias destruidas. 



Los PP. Agustín de San Nicolás y Juan de Santa Clara, Prior y Maesiro de no- 
vicios, respectivamente, del convento de la Popa, enviaron a España una relación 
de todo lo sucedido, y después, en 1634, el H.° Fr. Andrés de Jesús escribió el diario 
de una expedición a Urabá y Darién con el fin de recoger los restos del P. Cruz y 



(1) Así se lee en la Historia general de los PP. Descalzos y lo repite el P. Fabo en su Historia de la 
Provincia de la Candelaria^ sin observación alguna que dé algün viso de verdad a la noticia, pues ni los 
treinta y siete años de edad que contaba entonces el P. Cruz, ni las virtudes de que se le supone adornado 
creemos que fueran móviles suficientes para encomendarle un cargo como el de Maestro de novicios, no lle- 
vando más que un afto en la Orden y no siendo siquiera sacerdote. Para prepararse a recibir el sacerdocio 
algún tiempo hubo de emplear en el estudio de las materias ai caso, y no creemos que durante sólo el novi- 
ciado hiciera los estudios suficientes para que en aquel año se le confirieran todos los órdenes sacros. Lo 
probable es que los tres años que estuvo en Bogotá los empleara en instruirse en las ciencias eclesiásticas y 
se ordenara poco antes de salir para el convento de El Desierto. 



172 CRUZ 

ver el estado de aquellos salvajes, diario que nos da compendiado el cronista de 
los PP. Descalzos. 

Vergara y Vergara en su Historia de la Literatura de Nueva Granada, edi- 
ción de 1905, dice lo siguiente: «Existen todavía (año 1867) en el convento de la Popa, 
en Cartagena, los manuscritos de la Crónica de Agustinos de aquella Provincia, 
escrita por Fr. Alonso de la Cruz, español de nacimiento y fundador de aquel con- 
vento. Es de esperar que algún literato cartagenero desentierre esos manuscritos 
y los dé a luz.» No se sabe en la actualidad dónde para dicha Crónica. 

— Historia general úe los PP. Descalzos, págs. 217 y sigs. del tomo 11.— llus- 
trisimo D. Fr. Pedro de Santiago, Relación del tránsito, etc., fols. 56y sigs.-^P.idre 
Herrera, Alphabetuní, 1-35.— P. Portillo y Aguilar, Crónica, 1-349.— P. Matute, en 
varios lugares de su colección, especialmente en el vol. 11, págs. 108 y sigs., donde 
trae la biografía del P. Cruz.— P. Fabo, Historia de la Provincia de la Candelaria^ 
págs. 33 y sigs. del tomo I. 

Existe un retrato del P. Cruz con un breve elogio al pie, en la obra intitulada: 
Virorum illustrium arctioris Discalceatoruni. instituti... Divi Augustini, etc., etc. 
Pragae, 1674. 

Cruz (Fr. Antonio de la). 

Nacido en Santiago de Chile, segiín del convento de Santiago y Definidor, 
parece, por los años de 1635, y habien- en el Capítulo de 1683 obtuvo los votos 
do vestido el hábito religioso y profe- para Provincial. Gobernó con mucha 
sado en el convento de aquella capital paz, preocupándose especialmente de 
cuando contaba la edad competente, la fábrica de la iglesia de Santiago, 
en 1659 recibía su primer nombramien- mandando religiosos a colectar limos- 
to de Confesor general. En 1662 fué ñas a Lima y a Valdivia. En 1695 y 
elegido Subprior del convento de Val- 1698 era Prior del convento de Santia- 
paraíso, luego Vicerrector del Colegio go. En 1707 ocupaba el mismo puesto 
de Santiago, y en 1668 Visitador de en el de Valparaíso. Falleció en 1710, 
Provincia. Después de haber sido Prior según parece. 

En 18 de Julio de 1699 el P. Prior del convento de Santiago de Chile, Fr. Anto- 
nio de la Cruz, en unión de veinticuatro respetables caballeros, entre seglares y 
eclesiásticos, acordaron la Constitución que debían observar todos los cofrades del 
Santo Cristo de los Agonizantes. Esa Constitución constaba de 28 artículos, y fué 
firmada en aquella misma fecha por el P. Provincial Fr. Martín Corvalán, por su 
Secretario, y por el mismo Prior Fr. Antonio de la Cruz. En 22 de Septiembre del 
mismo año fué aprobada la predicha Constitución por el limo. Obispo D. Francisco 
de la Puebla González.— P. Cruz Ulloa, Relato histórico sobre la Orden Tercera de 
S. Agustín en Chile, pág, 267 del vol. Xll de la Rev. Agust. 

Véase también la Historia, del P. Maturana, págs. t)0 y 213 del vol. II. 

Cruz (Fr. Antonio de la). 

«Profesor insigne y gran matemático», en el reino de Nueva Granada, hoy Co- 
lombia, le llama el ilustrado escritor P. Bernardo Martínez en un artículo intitulado 
España en la conquista de América; mas sus obras, si algunas publicó, nos son 
desconocidas. 

A este religioso se dedica el siguiente párrafo en una lista de los más sobresa- 
lientes de la Provincia de Colombia: «El P. M. Fr. Antonio Cruz, hijo de Santa Fe 
(de Bogotá), tué ejemplar desde su juventud, fué sumamente recogido y dado al es- 
tudio y oración: aumentó su Biblidteca del Colegio de San Miguel en la que vivía 
casi siempre estudiando. Enseñó Retórica, la Filosofía y gran parte de las Matemá- 
cas á que fué muy inclinado; y por eso rara vez se veía fuera de su celda ó de la li- 
brería, y rarísima vez en la cdUe».- Revista Agustiniana, pág. 378 del vol. W. 



CRUZ 



173 



Cruz (Fr. Antonio de la). 

Acerca de este religioso el P. Mui- 
ños Sáenz escribió la sig'uiente nota 
bioííráfica que reproducimos: «Fué, 
el P. Antonio de la Cruz uno de los 
varones más santos que honraron a 
la Provincia de Andalucía, Maestro de 
novicios en el Convento de Regla y Pa- 
dre espiritual de muchos ilustres agus- 
tinos, entre los cuales descuella el sa- 
bio P. Muñoz Capilla, que le profesaba 
profunda veneración y cariño. Había 
sido bravo militar, y para vestir el há- 
bito agustiniano dejó el empleo de ca- 
pitán del ejército y la secretaría del 
Conde de O'Reilly. Entre los versos 
que escribió, conservaba el P. Muñoz 
los que dedicó a su primera Misa. Po- 
seemos de él varias hermosas cartas 



llenas de espíritu evangélico y de pa- 
ternal ternura. Murió en opinión de 
santidad el 1828. »~Díscurso acerca de 
la influencia de los Agustinos en la 
poesía castellana. 

En el leg. 186 de los pertenecientes 
a la provincia de Cádiz, único que se 
conserva del convento de Nuestra Se- 
ñora de Regla, existen algunos li- 
bros de cuentas en los que figura el 
P. Antonio como Procurador y Admi- 
nistrador de las rentas de dicho con- 
vento desde el 1798 hasta el 1816, y en 
todas las partidas se firma constante- 
mente, Fr. Antonio de Santa Cruz. 
Contaba ya sesenta años de edad en 
1816, según un Estado de la Provincia 
de Andalucía. 



dirigidas a su discípulo el P . Muñoz, 

1. En el opúsculo del P. Agustín Moreno, Versos humildes y piadosos, que se 
describirá en su nota bibliográfica, se halla publicado un soneto dei P. Cruz. 

2. Novena de Nuestra Señora de Regla, por el P. Fr. Antonio de la Cruz. Cá- 
diz, 1795.-8.° 

Se encuentra la noticia de este folleto en el índice de la Biblioteca del colegio 
de La Vid. 

Cruz (Sor Elena de la). 

Por los años de 1690 era Priora del convento de MM. Recoletas de Granada y 
escribió una extensa relación de la fundación y progresos de dicho convento, que 
para la historia del mismo aprovechó el P. Villerino, en la que insertó en el tomo 
segundo de su Esclarecido Solar. La M. Cruz fué hermana de la Ven. María de 
Sta. Clara y, por consiguiente, debió de ser, como ésta, natural de Granada. 

Cruz (Fr. Francisco de la). 

Natural de Lisboa, hijo de padres nobles, profesó en el convento de aquella ciu- 
dad el 24 de Marzo de 1558 en manos de!. V^en. Montoya. Fué Doctor por la Univer- 
sidad de Coimbra de donde pasó a la de París en la que regentó una cátedra. Fué 
insigne poeta.— P. Figueiredo, Flos Sanctorutn^ pág. 152. 

No se sabe que se haya impreso ninguna de las obras que dejó manuscritas, las 
cuales no se detallan. 



Cruz (Sor Inés de la). 

Llamada en el siglo Jerónima Nico- 
lini, fué natural de Alicante y origina- 
ria de la ciudad de Genova. Tuvo por 
hermano al canónigo Sebastián Nico- 
lini, celebrado como escritor en las 
obras de Rodríguez y Ximeno. Con el 
deseo de servir a Dios más perfecta^ 



mente vistió el hábito de tercera domi- 
nica, pero viendo que permaneciendo 
en el mundo los estorbos se multiplica- 
ban para dar expansión a su espíritu 
fervoroso, movida de superior impulso, 
pretendió su ingreso en el convento de 
MM. Agustinas Descalzas de Ollería, 



174 



CRUZ 



en el que hizo su profesión el año 1613. 
En este nuevo estado empezó a mani- 
festar tan excelentes virtudes, que a 
los siete meses de profesa fué nombra" 
da Maestra de novicias, y pasados poco 
más de dos años la entregaron el go- 
bierno de la Comunidad con el título 
de Vicajía, por no tener la edad surt- 
ciente para Priora, defecto que suplió 
el limo. D. Fr. Ildefonso de Aliaga vi- 



sitando el convento en 1620, en que fué 
elegida Priora en propiedad. Veinte 
años desempeñó este cargo, en el que 
no sólo edificó con su vida ejemplarísi- 
ma a las demás religiosas, sino que 
consiguió para sí la santificación que 
la hizo acreedora a la veneración de 
todos. Falleció en el ósculo del Señor 
a 26 de Mayo de 1651, cuando contaba 
sesenta y tres años de edad. 



1. Escribió por orden de sus confesores su propia vida, de la cual y de otras 
noticias apuntadas por las MM. Blanca de Jesús, hermana de la misma Venerable, 
y Juana de Sta. Gertrudis, compuso el P. Jordán la que publicó en su Historia de la 
Provincia de Aragón, tomo II, pág. 613 y sigs. 

2. Dejó también una relación de la vida de la Ven. M. Sor Magdalena de 
Cristo. 

— Ximeno, íl-l.-Rico García, pág. 88.— Serrano y Sanz, pág. 289 del tomo I. 



Cruz (Sor Isabel de la). 

Natural de Castil de Bazula, fueron 
sus padres Bartolomé Moreno e Isabel 
Sánchez. Desde su niñez fué muy incli- 
nada a la virtud, por lo que mereció 
ser elegida por la célebre Doña Luisa 
de Carvajal, en unión de otras jóvenes, 
para que la acompañara en el retiro y 
ejercicios piadosos a que se dedicaba. 
Allí trabó estrecha amistad con la que 
después fué ilustre religiosa y funda- 
dora del convento de Villafranca del 
Vierzo y de las Brígidas de Valladolid, 
Sor Inés de la Asunción, y juntas vis- 
tieron el hábito de religiosas en el con- 
vento de Medina del Campo cuando 
acababa de fundarle la Ven. Mariana 



de San José. Después siguió a ésta en 
las fundaciones de Valladolid, Falen- 
cia y Madrid, «descubriéndose en ella 
en todas las ocasiones virtudes en tanto 
extremo, que no fuera fácil historiarlas 
sin formar libro especial a este inten- 
to.» Tan notable llegó a hacerse por su 
santidad de vida, que el Dr. Pérez, con- 
fesor de la Ven. Mariana, sujetó los 
ejercicios espirituales de esta su hija 
confesanda a la dirección de Sor Isabel, 
no obstante ser religiosa de velo blan- 
co. Muerta a^^uélla, recibió como extra- 
ordinario favor el velo negro, que la 
concedió la M. Aldonza del Santísimo 
Sacramento. 



Como compañera que había sido en sus peregrinaciones de la Ven. Mariana y 
directora de sus ejercicios, pudo escribir acerca de la misma una relación más am- 
plia y circunstanciada de su vida, que sirvió de mucho al Ldo. Muñoz, como él lo 
confiesa al final del libro cuarto, para componer la obra que sobre la tantas veces 
citada Venerable dio a la estampa. 

V. el P. Villerino, 1-357 y 418.— V. también al mismo Muñoz en el cap. XLII del 
libro III de la Vida de la Venerable Dña. Luisa de Carvajal, donde se reproducen 
dos extensos fragmentos de la deposición de la M. Cruz acerca de las virtudes de 
aquella extraordinaria mujer, consignando el citado Muñoz que merecía publicar- 
se íntegra la mencionada deposición «porque ella sola bastara para manifestar la 
santidad de Doña Luisa». 

Las MM. Agustinas recoletas de Salamanca conservan con gran veneración 
varias cartas de la M. Cruz; una de ellas es muy extensa y trata de la muerte de la 
Ven. Mariana de San José. Fueron dirigidas a la M. María Bautista de San Agus- 
tín, la cual se encontraba en Valladolid y después fué a la fundación del convento 
de Salamanca. 



CRUZ 



175 



Cruz (P'r. Jerónimo de la). 

Nació en Pombal, cerca de Coimbra, 
siendo sus padres Jerónimo de Valla- 
dares y Blanca de Magalhaes, y profe- 
fesó en el convento de Lisboa en 7 de 
Mayo de 1557. Se distiní^uió mucho por 
sus virtudes y amor a la observancia 
religiosa. En 1588 se embarcó para In- 
glaterra acompañado de once religio- 
sos, de los cuales rehusó el ser Provin- 
cial, renunciando al mismo tiempo el 
nombramiento de Consejero regio, y 



antes de llegar a su destino, naufragó 
el barco, salvándose sólo el P.Jerónimo 
y dos compañeros, con los cuales re- 
gresó a Portugal. Después, en 1597, se 
alistó en una misión para la India 
Oriental, dirigiéndose en 1602 a Persia, 
donde trabajó con celo en la conver- 
sión de los infieles, consiguiendo fun- 
dar un convento de la Orden en la ca- 
pital del reino. Falleció el 5 de Mayo 
de 1607 en Ormuz. 



Deseoso el Virrey de la India, Aires de Saldaña, de entablar relaciones amisto- 
sas con el Rey de Persia, del cual se esperaba su conversión al catolicismo, nombró 
por embajador suyo en 1602 al P. Jerónimo de la Cruz, que escoííió por compañeros 
de viaje a los PP. Cristóbal del Espíritu Santo y Antonio de Govea, los cuales iban 
investidos además de amplias facultades de misioneros concedidas por el Arzobispo 
de Goa, D. Fr. Alejo de Meneses. El P. Cruz escribió la relación de su viaje y efec- 
tos que tuvo la embajada, dedicando su escrito al mencionado Arzobispo, y debió de 
reproducirla el P. Govea en alguno de sus impresos. El P. San Antonio insertó al- 
gunos párrafos de la relación en la vida del P. Cruz, incluida en su Flos Sanctorum, 
pág. 622 del tomo 11.— V. también el Martyrologium Augustinianum, del P. José 
de la Asunción, día 5 de Mayo. 



Cruz (Fr. José de la). 

En uno de los libros de profesiones 
del convento de Lima se encuentra 
la partida de una de ellas en que apa- 
rece un Fr. José Freile de Andrade, 
hijo de Antonio Freile de Andrade y 
de Leonor María Minaj^a, vecinos de la 
expresada ciudad; profesó en dicho 
convento el 25 de Diciembre de 1639 
en manos del P. Prior Fr. Antonio de 
la Calancha. En el tomo citado se ha- 



lla al final un índice de los profesos y 
la partida mencionada se indica en di- 
cho índice con estas palabras: Fr. José 
Andrade y Cruz; por esta razón cree- 
mos muy probable que el religioso que 
encabeza estas líneas, dejando el ape- 
llido Andrade, se firmara sólo Fr. José 
de la Cruz en los escritos que pasamos 
a reseñar. 



En 1666 era Lector y Predicador mayor del convento de San Agustín de Lima. 
En ese año dio a luz encabezándola con una dedicatoria suya la Oración fúnebre 
que pronunció el limo. D. Fr. Francisco de Loyola Vergara en las exequias ce- 
lebradas en aquel convento por el limo. Villarroel. 

Se encuentran versos del P. Cruz entre los preliminares del folleto editado en 
Lima en 1666, en el que se publicó la relación de las exequias celebradas en la Ca- 
tedral de dicha ciudad por Felipe IV. 

Con fecha 5 de Junio de 16S9 dió su aprobación a un Sermón del P. Juan Jai- 
mes de Ribera, impreso en Lima en ese año. 



Cruz (Fr. Juan de la). 

Pasó a Méjico junto con el V. Padre 
Juan Estacio y otros misioneros agus- 
tinos en 1539. Como expresa el mismo 
P. Cruz en los preliminares de la Doc- 



trina que imprimió, en 1571 llevaba 
veinte años misionando a los indios 
guastecos, cuya lengua había tenido 
que estudiar acaso después de la meji- 



176 ^RUZ 

cana^ en la que también administró. Se ble el día 16 de Junio. Entre otras cosas 
encuentra incluido con los títulos de escribe de él: «Quanvis vix grammati- 
confesor y predicador en lengua meji- cam salutasset, in oratione altissima 
cana, en una lista de los religiosos de la didicit mysteria, quae ceu versatissi- 
Provincia formada el 8 de Mayo de mus theologus explicabat.» Ocurrió su 
1563 en junta capitular celebrada en el muerte el 1574, no en Filipinas, como 
convento de Tolotapa. De su vida mor- apunta Lanteri, pues no se lee el nom- 
tificada y penitente y de las grandes bre del P. Cruz entre los misioneros 
virtudes en que resplandeció hace jus- que por aquellos años aportaron a di- 
tos y merecidos elogios el P. José de la chas islas, sino en Méjico, como es de 
Asunción en su Martirologio de la Or- presumir.— Véanse las adiciones de di- 
den, citándole con el título de Venera- cho P. Lanteri al P. Crusenio, pág. 675. 

CI Doctrina christiana... {como se ve en el grabado). 

4.° de 51 ff. Letra gótica. 

Fort.— Vta. Comienzan los preliminares, que son: 1.*' Licencia del Virrey Don 
Martín Enríquez. 1 de Agosto de 1571.-2.° Comisión del P. Fr. Bartolomé de Le- 
desma, Administrador del Arzobispado, para que sea examinado el castellano de la 
obra. 22 de Julio de 1571. En ella se expresa que hizo y compuso la doctrina el Pa- 
dre Fr. Juan de la Cruz, religioso agustino.— 3.° Fr. Martín Perea y Fr. Melchor de 
los Reyes aprueban la Doctrina en la parte castellana, y no en la huasteca, por no 
entender la lengua.— 4.° Comisión del Mtro. Ledesma para que sea examinada por 
el P. Juan Gil, Lope Corzo, D. Francisco, cacique de Guautla, y Martín Vázquez, y 
digan si el huasteco conforma con el romance.- 5.° Aprobación del P. Gil.— 6.° Id. de 
Lope Corzo.— 7.° Id. de Francisco de la Cueva y Martín Vázquez.— 8.° Id. de Diego 
de Mayorga Jiménez, 26 de Julio de 157L — 9.° Licencia del Mtro. Ledesma al 
impresor, y al final de aquélla el escudo del Arzobispo Montúfar. -10." Epístola 
nuncupatoria al Virrey.— 11." ídem al Obispo.— 12. ° Lie, de la Orden. Fr. Juan de 
San Román, Provincial. 17 de Octubre de 1570. (Todos estos preliminares ocu- 
pan 5 hs.).— Texto: A B C y luego la doctrina, en una cara el huasteco y en otra el 
romance. 

La vta. de la hoja 16 está ocupada con un grabado que representa una mano 
abierta, y en cada dedo escrito un mandamiento de la Iglesia en castellano y huas- 
teco, y abajo dice en ambas lenguas: «Aquí verás lo que manda la Iglesia, que 
es ayuntamiento de los santos Padres.» 

Vta. de la hoja 18, la misma mano con los siete sacramentos, y abajo: «En esta 
mano veras los siete sacramentos que Dios te dexo en su yglesia como medicinas 
de tu alma para sanar de la ponzoña y culpa del pecado: si alguna vez cayeres en 
pecado mortal acude á la penitencia que para sanar del te lo dexa tu Dios.» 

Vta. de la hoja 30; «Acabóse esta Doctrina Christiana, en el mes de Setiembre 
de 1570, años en el conuento de Huexotla y fue bista y examinada en presencia del 
padre Juá de Mesa lengua Guasteca y de Christoual de Frias, y Lope Corgo, y de 
do Bernardo Cortes, y don Francisco de la Cueua, y de don Francisco de belasco, 
cacique de TauiQan por diligencia del muy amado padre fray Juan de la Cruz prior 
del dicho conuento, y después fue segunda bez reuista y sacada conforme al roma 
ce acabóse a. 30. del mes de Junio siédo otra bez examinada y reuisada por Juan 
muñoz de zayas, y Christoual de frias, y Lope corzo, y Hieronimo de cisneros, y 
Juan acedo, en el tamoin concluyóse en Huexotla» a. 30. de Junio de Mili quienien- 
tüs y setenta y un Años.— A honra y Gloria de nuestro señor Jesu Christo, para 
prouecho y utilidad de las animas debaxo de la corrección de la sancta iglesia de 
Roma. Fray Juan de la Cruz.» 

En la hoja 51, grabado de S. Agustín. 

Hoja 52, id. de la Virgen dando la casulla a S. Ildefonso, y abajo: En México en 



CRUZ 



177 





^cetrina cí?ííítíaíía enla lengua i 

Guallecacoldlcngua cafizllana^ La ^uaftecacorrej^fondiente acal 

da ^aíábra: de ^uafteco: Se^n q fe pudo tolerar enlafrafu; de U' 

lengua ^ua fleca uom^u t¡la por ynduflria de V* / 

fraylede U ordendel glorioso Jancf 

Augu¡}'m:Obi¡poydo 

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CCn mepco£ncarax)c jpedro ©c{)arte»i57i 



casa.de Pedro Ocharte, a quince de Setiembre de Mili quinientos y setenta y un 
años. A costa de Bernardo Pacheco. 

A la vta. de la misma un grabado. 

El libro consta de las signaturas A-G o sean siete pliegos de a 8 hojas, menos 
el último que es de 4. Hay página que tiene siete grabados en madera, y en toda ]a 
obra se cuentan 140 entre grandes y pequeños. 

En la epístola al Virrey, el autor se expresa en estos términos: «Conocido, muy 
Excelente Señor, no por relación sino por experiencia el sancto celo con que V. E. 
desea y por todas vías procura el bien y salud de las ánimas de los indios naturales 
de estas partes, y habiéndome mandado V. E. movido del mesmo celo, procurase, 



178 CRUZ 

para favorecer las ánimas de los indios Guastecos, gente muy falta y necesitada de 
doctrina, hacer un catecismo con que fuesen industriados en las verdades de nuestra 
santa fe, hice en cumplimiento de lo que V. E. me mandó, esta breve Doctrina, en 
dos lenguas, española y guasteca, para que por una se saque fácilmente la otra: 
también, mediante el divino favor, hice y recopilé el Arte para aprender la dicha 
lengua, en lo cual demás de mi trabajo, me he aprovechado de los trabajos de otros 
padres y ministros celosos de la salvación de aquella pobre gente, y de otros mu- 
chos, de los cuales me he ayudado para examinar la congruencia y corresponden- 
cia de la lengua guasteca a la nuestra española, como van contrapuestas por sus 

planas, etc. 

En la que dirige al Arzobispo Montúfar, dice así: «Habiendo visto, Reverendí- 
simo Señor, el deseo y voluntad, y el celo grande de Vra. Sría. con que determinó, 
como verdadero pastor, por el cuarto capítulo de las sinodales, que celebrado el 
santo concilio provincial en esa insigne ciudad y metrópoli de Vra. Sría. Rma. en 
el año de 1556 manda se ordenen dos doctrinas, una breve y otra más larga, y que 
los intérpretes clérigos y religiosos las traduzcan en muchas lenguas para doctri- 
nar á los indios en las cosas más necesarias á su salvación: yo, aunque indigno, 
visto que en la lengua mexicana se han traducido y sacado muchas doctrinas, y 
que desta lengua guasteca no habido quien haya sacado doctrina á luz, sino una 
que sacó el P. Fr. Juan de Guevara, fraile de la orden de nuestro Padre Sancto Au- 
gustin, doctísimo varón y consumado religioso, que se imprimió en la sede vacante 
el año de 1548, la cual, así por la falta del molde como por la de los nahuatlatos, 
que en aquel tiempo no alcanzaban tanto los secretos y modos de hablar della, por 
no se haber puesto en arte, tiene y ha parecido tener algunos defectos, como á mí 
me consta de veinte años a esta parte, por haber tenido más curiosidad en ella que 
otros nahuatlatos seglares que ignoran la gramática de la lengua guasteca y sus 
muchas equivocaciones, de las cuales usan mucho los huastecos, por ser lengua 
bárbara, quise tomar el trabajo de la tornar á sacar y poner en perfección, pues 
participo de la lengua guasteca y mexicana, que es luz, mediante Dios, para sacar 
y traducir la doctrina en las demás lenguas bárbaras desta tierra, por no caer en 
ingratitud á la gran merced que Dios Nuestro Señor me ha hecho en me anumerar 
por uno de los intérpretes y ministros della. Da atrevimiento á mi pequenez y ba- 
jeza la penuria y falta que hay de nahuatlatos eclesiásticos en ella, ansí clérigos 
como religiosos, visto el principal, que era el muy reverendo padre Fr. Andrés de 
Olmos, es difunto y está gozando de sus trabajos, y el muy reverendo padre Juan 
de Mesa, clérigo, que de los clérigos no hay otro que della entienda cosa, y él por 
sus escrúpulos no se atreve á la sacar, y por eso yo determiné de la sacar, etc. Fe- 
cha en el convento de Sant Augustin de Uexutla de la Guasteca a 30 de Junio de 1571 
años... Fr. Juan de la Cruz.» 

El Marqués de la Fuensanta, dueño del único ejemplar conocido de esta Doctri- 
na, presentó al Congreso Internacional de Americanistas de 1881 veintitrés fotogra- 
fías de otras tantas páginas de este rarísimo libro, según se dice en el Catálogo de 
la exposición de objetos americanos que por aquel motivo se celebró, núm. 1101 B. 
(Madrid, laSl.) 

García Icazbalceta, núm. 61, confiesa deber la descripción de dicho libro al 
Sr. Sancho Rayón que se la remitió desde Madrid.— V. también Gallardo, 11-631 y el 
Suplemento a Brunet, col. 336 del tomo I. 

Beristain, 1-3)9, dice que esta Doctrina se reimprimió en 1689, en 4.°, y acerca 
de esta edición escribe Carlos de Tapia Centeno en su Noticia de la Lengua Huas- 
teca (1767) «que fué reducida á la estrechez de catorce hojas, siendo sólo un tras- 
lado de la primera, sin tener de nuevo más que muchos yerros de imprenta, que 
la hacen imperceptible aun para los mismos indios, y aun así será difícil con- 
seguirla.* 

El P. Cruz compuso y recopiló el Arte de la lengua guasteca, ccmo expresa- 



CRUZ 



179 



mente lo testifica él mismo en la epístola nuncupatoria al Virrey, que queda copia- 
da. Da la obra por concluida y posible es que se imprimiera. 



Cruz (Fr. Luis de la). 

Fué natural de Lisboa e hijo de San- 
tos de Silva y María Jorge. Vistió el 
hábito agustiniano en el convento de 
Gracia de dicha capital, pronunciando 
los votos monásticos el 21 de Septiem- 



ba Filosofía en el colegio de San Agus- 
tín por los años de 1654, fecha equivo- 
cada sin duda ninguna. Fué Prior del 
convento de Evora y Provincial. Fa- 
Ueció^en Lisboa el 27 de Octubre de 1720. 



bre de 1664. Barbosa dice que enseña- 

1. Líber de Summo Pontífice.— MS. en fol. 

2. Responsio ad Edictum D. Episcopi Pórtale grensis die 21 J uníi 
1714.-US. 

—Barbosa Machado, 111-91.— P. Ossinger, pág. 280. 



Cruz (Fr. Manuel de la). 

Hijo de la ciudad de Toledo donde 
nació el 1639, vistió el hábito agusti- 
niano en el convento de Badaya, pro. 
nunciando los votos religiosos en 1656. 



to y felicidad, que envió a esta Provin- 
cia tres misiones, las más lucidas y co- 
piosas que habían entrado en ella; la 
primera el año 16S4, la segunda en los 



Se afilió a la Provincia de Filipinas y años de 1699 y 1700, y la tercera en 1712, 



aportó a estas islas en 1669. A los dos 
años de su llegada se hizo cargo del 
pueblo de Gapán y regentó después los 
de Betis y Macabebe en la Pampanga. 
Dentro de la Corporación obtuvo los 
nombramientos de Procurador gene- 
ral, y en 1680 el de Comisario en Ma- 
drid, debiéndose a su grande actividad 
el haber enviado a Filipinas cuatro mi" 
siones compuestas de 160 religiosos. La 
Provincia premió sus servicios con los 
honores de ex-Provincial y le permitió 
retirarse al Hospicio de Méjico, del que 
había sido Presidente por algún tiem- 
po y donde entregó su espíritu al Crea- 
dor el 9 de Noviembre de 1712. 

El P. San Agustín le dedica el si- 
guiente elogio en la pág. 852 de la Se- 
gunda Parte de sus Conquistas: «El 
P. Fr. Manuel de la Cruz... fué muy 
observante religioso y ministro de la 
provincia de la Pampanga y grande 
obrero apostólico. El año de 1680 le 
nombraron por procurador a España 
y desempeñó el cargo con tanto acier- 



en las cuales envió más de ciento se- 
senta religiosos, que han honrado mu- 
cho a esta Provincia, y son los que al 
presente la sustentan. Viéndose ya 
cansado y anciano, se quedó en el hos- 
picio de Santo Tomás de Villanueva, 
extramuros de Méjico, donde murió 
santamente en 9 de Noviembre de 171.2, 
dejando memoria perpetua, por lo mu- 
cho y bien que sirvió a esta Provincia^ 
que confiesa deberle su conservación.» 
No obstante lo dicho, sin que consten 
los motivos que para ello tuvo, el Pa- 
dre Manuel de la Cruz pidió su filia- 
ción en la Provincia de Méjico, lo que 
le fué concedido por el General de la 
Orden en 1710, nombrándole al mismo 
tiempo conventual perpetuo del de 
Chalma. Mas no debió de utilizar dicha 
concesión, puesto que se le supone en 
Madrid el 1712, despachando la misión 
que ese año llegó a Filipinas, y presi- 
diendo la misma se embarcó para Mé- 
jico, donde falleció quizá poco después 
de su llegada. 



1. Viaje de ida y vuelta de Méjico a España. (Salió de Veracruz el 4 de Agos- 
to de 1696 y regresó a Méjico el 9 de Enero de 1700).— M.S. de 32 págs. en fol. 

2. Plan para conducir Religiosos de España a Filipinas.— M. S. en fol. de 12 

páginas. 



180 CRUZ 

3. Relación de uno de sus viajes.— M.S. de 12 págs. en fol. 

4. Instrucciones útiles y convenientes para los Religiosos que pasan de Co- 
misarios a España. -M.S. en fol. de 93 págs. 

Todos estos manuscritos se encuentran en el archivo de San Agustín de Manila, 
así como también muchas e importantes cartas que se hallan repartidas en varios 
legajos del mismo.— P. Jorde, pág. 140. 

5. Fray Manuel de la Crus, Provincial absoluto de la Provincia del Santísimo 
Nombre de Jesús del Orden de Nuestro Padre San Agustín, de las Islas Philipinas, 
y Vicario General de la Misión de Religiosos para dicha Provincia, etc. 

Una hoja en gran folio que contiene una convocatoria de misión, y que debió 
de ser impresa en Madrid hacia el 1711. --PP. Pérez y Güemes, pág. 463. 

Suponemos que este impreso es el mismo que se menciona en el Índice de la 
Biblioteca de San Felipe el Real por estas palabras: Cruz (Manuel de la) O. Convo- 
catoria para Filipinas. Impresa. 

6. Escribió la dedicatoria que va al principio del tomo de las Conquistas im- 
preso en Madrid el 1698 por su cuidado y diligencia, y también con su dedicatoria 
reeditó en 1710 el Ritual del P. Méntrida. Este mismo año quizá dio a luz la Copia 
de carta que se reseña en el núm. 1 de lo nota bibliográfica del limo. Foronda. 

7. Memorial presentado al Rey en 1786 por N. P. Fr. Manuel de la Cruz, sobre 
el pleito que la Provincia Agustiniana de Filipinas tuvo con la Compañía de Jesús 
sobre Mariquina y Maybonga.— M.S. en fol. de 76 hs. numeradas. 

Archivo del Colegio de Valladolid. 

Consignamos en esta nota el siguiente escrito compuesto a vista de un trabajo 
del P. Cruz. 

8. Itinerario para el Padre Comiss.° quejuere por Religiosos para España. 
He aquí cómo comienza: «In nomine D. N. Jesu Xpti benedicti Amen. N. M. R. 

P. Fr. Manuel de la Cruz Procur.r de esta Prov.a y Vic.» General de la Mission, 
que vino á ella el año de 684, escrivió con zelo, y acierto un Itinerario de los 
Procuradores que van á Europa: mas assi por que en este se contienen muchos avi- 
sos que pertenecen al Prov.i que los despacha, como por añadir otros que con su 
experiencia observó Fr. Alvaro en la Mission que conduxo el año de 690, escrivo 
estos que son compendio de unos y otros.»— M.S. en 4." de 58 hojas. 

A continuación se encuentra: «Instrucción de los Comissarios Jesuítas», que 
son diez hojas, terminando con algunos avisos del limo. Benavente. Siguen luego 
cuatro hojas que contienen modelos -de exposiciones a nombre de los PP. Miguel 
Rubio y Matías de Ibarra, de letra distinta de lo restante del libro, en el cual no 
consta por quien pudo ser compuesto. 

9. A la Exc.^na Señora Duquesa de Babeiro.—NÍ.S. en 4." de 27 págs. existente 
en el códice 4349 de la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional. No lleva firma. 

Comienza: '<A1 impulso del mandato de V. Ex.* quisse correr la pluma por no 
hauer hallado la breue discrepcion [sic) de las Islas Philipinas y su descubrimiento 
que V. Ex.'*^ me mando buscase...» 

Acaba: «...Pero quedare con la gloria de hauerme empleado en seruicio de 
V. Ex.* aunque sea en cosa tan menuda como lo es esta; Guarde, y prospere la 
Mag.d diuina por largos años la vida de V. Ex.* para protectora de nuevas y dila- 
tadas Missiones, amparo y ayuda de missioneros App.os_B. L. M. de V. Ex.** Su 
mas humilde Capellán». 

Es una breve relación del descubrimiento y conquista de Filipinas con una su- 
maria descripción de las Islas. Fué escrita por un religioso agustino y no dudamos 
que éste fuera el P. Cruz, en vista de lo que se lee en la misma. Hablando de las 
Islas de los Ladrones, hoy Marianas, dice que pasó por medio de las dos mayores 
en 1669, embarcado en el galeón San José y con dirección a Filipinas; y de la mi- 
sión agustiniana de ese año ninguno volvió a España más que el P. Cruz. Cuenta 
también que fué destinado al pueblo de Porac con el fin de que se instruyera en el 



CRUZ 



181 



idioma de los naturales acerca de los cuales relata un sucedido; aquel pueblo per- 
tenece a la provincia de la Pampanga, donde el mencionado Padre ejerció el sa- 
grado ministerio. Existe además el hecho de haber dedicado a la Duquesa de 
Av^eiro la Primera Parte de las Conqtusías, del P. San Agustín, publicada por él 
en Madrid. Todo lo cual abona nuestra opinión de que la paternidad del manuscri- 
to en cuestión ha de atribuirse al P. Manuel de la Cruz. 

Cruz (Fr. Manuel de la). 

Prior por dos veces del convento de Oporto, y de quien hace memoria el Padre 
Flórez entre los que le habían remitido documentos e instrucciones acerca de las 
iglesias de Braga, Oporto y Coimbra.— V. España Sagrada, en el prólogo al 
tomo IV. —En la pág. 288 del tomo VI, vuelve a mencionar al P. Cruz con motivo de 
una Historia inédita de la Santa Iglesia de Coimbra, por el P. Jerónimo Román, 
agustino, la cual después de copiada del original por los PP. Agustinos del colegio 
de Coimbra, fué enviada por dicho P. Cruz al P. Flórez, quien manifiesta que la 
conservaba en su Estudio. Finalmente, en el prólogo al tomo XXI y en muchos lu- 
gares del texto, menciona a dicho religioso, demostrando siempre su reconocimien- 
to al mismo por los papeles importantes que le había enviado acerca de la iglesia 
de Oporto, y acaba por reproducir un extenso estado o nomenclátor de los pueblos 
pertenecientes a la citada Diócesis, debido al P. Cruz. 

No sabemos otras noticias biográficas de dicho religioso que las que se consig- 
nan al comienzo de esta nota y la que añade el P, Flórez, al citarle en el tomo XXI, 
o sea en 1766, diciendo de él que era entonces «digno Prelado de Coimbra»; supone- 
mos que lo sería del colegio que allí tenía la Orden. Las primeras noticias aludidas 
las da el P. Flórez en 1749, año en que se imprimió el tomo IV de la España Sagra- 
da; y en el largo período transcurrido entre una y otra fecha fué admirador y co- 
laborador constante de esa obra, que debe mucho al P. Cruz en todo lo referente a 
la historia de las iglesias del norte de Portugal. 



Crnz (Sor María de la). 

Nació en Trujillo de la provincia de 
Cáceres el 4 de Enero de 1865, y pro- 
fesó en el convento de Agustinas Re- 
coletas de Baeza. Toda su vida fué un 
tejido de prodigios, por los dones ex- 
traordinarios que el Señor la concedía 
y por la inocencia y admirable santi- 

1. Relación de su vida, escrita por orden de su confesor. 

2. Triduo de N. P. S. Agustín. 

3. Versos al Smo. Sacramento. 



dad con que resplandeció los pocos 
años que peregrinó en esta vida mor- 
tal. Predijo el día de su muerte con un 
mes de anticipación, y dejando señales 
inequívocas de que se iba al cielo, mu- 
rió el 15 de Septiembre del año 1888. 



Cruz (Fr. Martín de la). 

Entre las profesiones del convento 
de Alagón que por fortuna se conser- 
van, se encuentra una perteneciente a 
un Fr. Martín de la Cruz, hijo de Juan 
Orón y de María Parón y natural de 
Caseda, Navarra, el cual profesó a 19 
de Mayo de 1605. Nicolás Antonio dice 
tínicamente del P. Cruz que perteneció 
a la Provincia de PP. Agustinos des- 
calzos de Aragón y que fué Procurador 



general. A esta breve nota biográfica 
añade Latassa que perteneció a una fa- 
milia de las más antiguas y distingui- 
das de Jaca, y que por su pericia en los 
negocios y habilidad en el manejo de 
los asuntos concernientes a la Congre- 
gación, ésta le nombró su Procurador. 
Se ve evidentemente que Latassa no 
tuvo otras fuentes que la Historia ge 
neral de los PP. Descalzos, donde al 



182 CRUZ 

tratar del P. Cruz se consigna la sospe- mar que fuera el mismo; sólo pueden 
cha del P. Diego de Santa Teresa, el abonar nuestro sentir el tiempo en que 
cual, apoyado en algún fundamento vivió y la amistad que debió unirle al 
que no se expresa, era de parecer que P. Pedro de Santiago por ser contem- 
Jaca fué la patria de nuestro biografía- poráneos en el convento expresado, 
do. La identidad del nombre, sin em- amistad probada por el hecho que lue- 
bargo, del religioso profeso en el con- go se citará en la nota bibliográfica, 
vento de Alagón con el escritor que En 1637 fué elegido Definidor gene- 
encabeza este artículo, nos hace creer ral de la Congregación, y falleció en 
en una equivocación quizá del P. Diego Zaragoza el 1641, según parece, en opi- 
de Santa Teresa, pues tampoco nos- nión de religioso muy perfecto, 
otros tenemos otras razones para afir- 

1. Imprimió el 1627 en Zaragoza la obra España restaurada en Aragón, la 
cual, según asevera el mismo P. Cruz en la segunda dedicatoria, y también lo indica 
el P. Valerio de la Concepción en su censura, fué compuesta por el limo. D. Fr. Pe- 
dro de Santiago. Puede verse descrita en la nota de este señor. Es muy singular lo 
que a propósito de dicha obra escribe Nicolás Antonio, haciendo referencia a otras 
dos. He aquí sus palabras, después de hacer constar que el libro precitado salió a 
nombTe del P. Martín: «Nomine, inquam suo, non suum opus, sed anonymi cujus 
dam, eamdem religionem professi, qui prsecepto superiorum adactus in Martini 
manum et nomen iré hunc laborem permisit; sperare tamen sese ait ut proprio 
nomine aliquando dignoscatur auctor, editis sequentibi"!S monumentis: 

El Privado de Faraón Redentor de Egipto JoseJ. 

Triunfos celestiales de Aragón.» 

No tenemos noticia que se publicaran estas obras, a lo menos con los títulos tal 
como se expresan, pues alguien pudiera sospechar que la que se atribuye alllustrí 
simo Laínez de la Madre de Dios, intitulada: El privado cristiano deducido de las 
vidas de José y Daniel, en su primera parte denominada yos^^ Virrey de Egipto, 
fuera la que queda citada en primer lugar. Abonan dicha sospecha el haber sido 
agustino descalzo el limo. Láinez y el tiempo en que publicó su libro, no obstante 
que en el mismo no se haga indicación alguna de haberse valido el autor de escritos 
ajenos para componerle. 

Volviendo al texto de Nicolás Antonio, en él se declara que esas dos obras no 
pertenecen al P. Cruz, sino al anónimo autor de la publicada, que es el limo. San- 
tiago. No obstante, el P. Diego de Santa Teresa, citado por el P. Pedro de San Fran- 
cisco de Asís, asegura y defiende que la obra impresa, así como la segunda de las 
manuscritas, son partos legítimos del P. Cruz. En esta cuestión creemos que ningún 
testigo más abonado que el autor, y confesando él mismo que el libro que daba a luz 
no era suyo, juzgamos que a lo menos con respecto a éste no ha lugar a discusión. 

En cuanto a las obras siguientes, sostiene el mencionado P. Santa Teresa que 
fueron escritas por el P. Cruz. 

2. Catoticisíno de Aragón.— lA.S). 

3. Pláticas doctrinales a Religiosos— M.S. 

4. Sermones y oraciones sagradas.— M.S. Seis tomos. 

5. Adnotaciones ad conferencias spirituales.— M.S. 

6. Varios tratados cuyos epígrafes son: De peccato.—De conscientia.—De cen- 
suris.—De votis re gularibus.—De mystica Theologia, etc., etc. 

— Latassa, l-'^b.— Historia de los PP. Descalzos, pág. 548 del tomo IV,— Nicolás 
Antonio, II-ICO.— Muñoz y Romero pág. 144.— Salva, núm. 3193.— P. Ossinger, pa- 
drina 280. 



CRUZ 



183 



Cruz (Fr. Pedro de la). 

El P. San Agustín le dedica esta 
nota biográfica: «Natural de Colum- 
brianos (León), que profesó a veinte y 
dos de Marzo de 1559 en nuestro con- 
vento de Salamanca. Religioso de in- 
culpable vida, muy penitente, y con- 
templativo, y tan celoso del bien de las 
almas, que por él obró nuestro Señor 
algunos prodigios.» El P. Herrera no 
le menciona entre los profesos de Sa- 
lamanca durante el trienio 1557-1560, 
pero sí el P. Vidal, el cual añadió a la 
noticia de la profesión los nombres de 
los padres del biografiado, los cuales 
fueron Juan Fernández y María Aries- 
Copia luego al cronista de Filipinas en 
lo que éste refiere acerca de un mila- 
gro obrado por mediación del Padre 
Cruz. 

Pasó a las mencionadas Islas Filipi- 
nas en la misión de 1590, y fué envia- 
do luego de su llegada a Panay, donde 
administró el pueblo de Otón, hasta el 
1593, en que fué trasladado a Hagonoy, 
de la provincia de Bulacán, y de aquí 
al poco tiempo a Pangasinán, en cuyo 



ministerio de Bagnotan desplegó todo 
su celo por la conversión de los natu- 
rales y empleó cuantos medios le su- 
girió su ardiente caridad por sostener 
en la fe a los nuevos convertidos y por 
desarraigar entre ellos ciertas costum- 
bres supersticiosas que perjudicaban 
notablemente a los progresos de la Re- 
ligión. Con este motivo nuestros cro- 
nistas refieren algunos prodigios atri- 
buidos a la santidad del siervo de Dios, 
de los cuales se hicieron las informa- 
ciones debidas, y se mandaron publi- 
car para edificación de los pueblos y 
como una prueba más de la verdad de 
las enseñanzas del Evangelio. 

Fué destinado después a llocos, don- 
de se hizo cargo del pueblo de Santa 
Cruz, y allí, lo mismo que en los de- 
más que habían estado a su cuidado, 
trabajó incansable por el bien de las 
almas, logrando hacer de aquellos in- 
dígenas fieles hijos de la Iglesia y va- 
sallos sumisos de España. Falleció san- 
tamente en el pueblo mencionado el 
1617, fecha equivocada probablemente. 



El P. Castro en su Osario le atribuye: Arte, Vocabulario y Catecismo, en idio- 
ma de Pangasinán. En la biografía del Ven. P. Cruz hace mención de esas obras, 
pero sin añadir detalles explicativos; en el índice de escritores se expresa de este 
modo: «Idioma pangasinano. En esta lengua escribió tres tomos el Ven. P. Fr. Pe- 
dro de la Cruz, Ministro de Lingayén, y otros nuestros,» Dice también el P. Castro 
haber visto los tomos mencionados en el pueblo de Calasiao, aserto que no discuti- 
mos porque no se nos crea demasiado exigentes; nos contentamos con hacerle 
constar. 

—V. al P. Vidal, 1-227. -CowgMzs/rts, págs. 453-56 déla 1.* Parte.— P. Medina, 
Sucesos, pág. 159.— P. Portillo y Aguilar, Crónica, 1-571, donde se lee que el Vene- 
rable P. Cruz fué natural de Toledo e hijo de hábito del convento de esta ciudad.— 
P. Jorde, pág. 36.— P. Grijalva, fol. 205 v. El P, Sicardo en su Adiciones añade a este 
lugar: «Fr. Pedro de la Cruz, natural de la villa de Carmena, hijo de Simón de Le- 
brija y de Leonor de la Cruz, profesó en el convento de Méjico el 23 de Marzo de 
1581.» ¿Cuál de los autores citados estará en lo cierto? De admitirse la fecha con- 
signada para su fallecimiento, parece más razonable que el P. Cruz, misionero de 
Filipinas, sea el profeso del convento de Méjico,— P. Herrera, Alphabetum, pá- 
gina 251 del tomo 11. Se apoya únicamente en el P. Grijalva para relatar la vida del 
P. Cruz en Filipinas y nada apunta relativo a los antecedentes del biografiado. 
Cruz (Fr. Pedro de la). 

Nicolás Antonio le apellida de Santa Cruz, pero en un litigio de la Provincia de 
Andalucía ^obre la precedencia de los Maestros en el Capítulo celebrado en Se- 
villa en el mes de Abril de 1589, nparece la firma autógrafa del P. Pedro de la Cruz, 



184 CRUZ ULLOA 

escrita de este modo. Consta en los papeles de referencia que era entonces Maes- 
tro, y en el Capítulo sobredicho firma un Definitorio sin aditamento alguno, por lo 
cual creemos que lo hacía en calidad de Visitador. No se encuentra su nombre en 
el Alphabetum del P. Herrera; hay sí un P. Maestro Fr. Pedro Matías, catedrático 
de la Universidad de Osuna en 1596, que acaso sea el mismo de que tratamos. 

El Martyrio de los bienaventurados frayles de la Orden de San Agustín, que 
padecieron en poder de los Moros del Reyno de Granada año de MDLX VIH. 

M.S. visto por Nicolás Antonio en la Biblioteca del convento agustiniano de 
Sevilla, según él mismo lo afirma en la pág. 237 del tomo II de su Bibliotheca nova, 
V. también elJ//)/zrt¿)e/ww del P. Herrera, pág. 287 del tomo II, y el Catálogo de 
los escritores de la Orden que se halla al principio del tomo IV de la Crónica del 
P. Portillo y Aguilar, donde se atribuye la obra en cuestión al P. Pedro de Agurto, 
por errata sin duda alguna. 

Cruz Ulloa (Fr. Manuel de la). 

Nació en Santiag-o de Chile el 11 de Prior del convento de San Fernando, y 

Mayo de 1850, y profesó en el colegio en el de 1910 reelegido, con el fin de 

de la Cañada de dicha capital el 9 de que diera cima a las obras allí empren- 

Junio de 1867. En 1878 fué nombrado didas, pues además del convento se 

Maestro de novicios del convento de propuso construir una grandiosa igle- 

Santiag-o. Por las portadas de sus li- sia, cuya fábrica tenía ya comenzada 

bros venimos en conocimiento de que, el citado año de 1910. Ha presidido el 

además del cargo mencionado, ha des- último Capítulo de la Provincia chilena 

empeñado en su Provincia los de Se- celebrado en Santiago el 1 de Febrero 

cretario, Definidor, Prior y Provincial, ¿e este año 1914. 
En el Capítulo de 1906 fué nombrado 

1. Regla de N. Padre San Agustín con el texto orijinal al frente 
i Prospecto sobre el estado relijioso traducida del italiano. Por el 
P. Fr. Manuel de la Cruz Ulloa, Agustino. Va agregado un apéndice i 
varias Oraciones por el Traductor. Obrita dedicada á la Juventud 
Agustiniana de Chile. (Grab. con los emblemas del Obispo.) Santiago. 
Imprenta del Correo de R. Várela, Teatinos 39. 1875. 

8.°deíX-84págs, 

Antep. y v. en bl.— Port.— V. en bl.— Lie. de la Ord. Santiago, 9 de Septiembre 
de 1875. Frai Ángel Clerici, Vic. Provl. Frai Ildefonso Cámus, Secrio. Encargando 
lacens. de la obra al P. Ignacio Avedillo.— Cens. de éste.— Lie. del Vic. Provl. Oc- 
tubre 11 de id.— Súplica del P. Cruz Ulloa, dirigida al Arzobispo en solicitud de li- 
cencia para la impresión.— Comisión del Arzobispo al Fbro. Antonio Adamoli para 
revisar la obra.— Cens. de éste.— Lie. del Ordinario. 2 de Nov. de 1875.— Texto.— 
índice. 

Es traducción del texto latino de la Regla, y del Prospecto que en italiano ha 
bía publicado el P. Lorenzo Tardi, agustino. 

2. Vida de la Beata Rita de Casia de la Orden Eremítica de San 
Agustín dividida en tres partes: en el siglo, en el claustro i en la glo- 
ria. Escrita en italiano por el Rmo. P. Maestro Lorenzo Tardy Jeneral 
de la misma Orden i Examinador de Obispos, etc. Traducida por los 
PP. Fr. José María Quintarelli, Lect. i Prior del Conv. de Talca i Fr. 
Manuel de la Cruz Ulloa, Maestro de Nov. i Secr. de Provincia, de la 
misma Orden. Va añadida la Novena en honor de la Bienaventurada 



CRUZ ULLOA 185 

Rita, publicada por el segundo de los traductores. Con las licencias ne- 
cesarias. Santiago. ímp. de «El Correo» de R. Várela, Teatinos, 39. 
1878. 

8° de XV- 222 págs. La Novena comienza en la pág. 203. 

3. Novena de N. P. S. Agustín. Arreglada por el P. Fr. Manuel de 
la Cruz Ulloa. Roma. Dalla Tipografía della Pace. Piazza della Pace. 
Núm. 35. Año 1880. 

8.° de 29 págs. 

4. Vida y milagros del Gran Taumaturgo San Nicolás de Tolentino 
Agustiniano. Con Novena, triduo i setenario en honor del Santo. Obra 
escrita en italiano Por el P. M. Nicolás Mercuri, de la misma Orden i 
traducida al castellano por los PP. del mismo Instituto M. Fr. José Ma- 
ría Quintarelli, Prior del Conv. de Talca; iFr. Manuel de la Cruz Ulloa, 
Maestro de Nov., Secr. de Provincia i Definidor. Santiago. Imprenta de 
Ramón Várela, Teatinos, 39. 1880. 

8.° de 254 págs. con una estampa suelta del Santo al principio. 

Antep.— Protesta del autor.— Port.—V.: Es propiedad.— Lie. del Ordinario. San- 
tiago 6 de Agosto de 1880.— Dedic. Al limo, i Rmo. Monseñor Francisco Alarinelli, 
Agustiniano, Obispo de Porfirio, etc., etc. S. Agustín de Roma, 4 de Febr. 'ie 1878. 
—Introducción.— Texto. ~ Licencias y Aprobaciones del orijinal italiano. — Apro- 
bación de la traducción. Cens. del P. Juan Chuecas.— Lie. del Provincial, P. Án- 
gel Clerici. - índice. 

5. Vida de Santa Clara de la Cruz de Montefalco de la Orden de 
Ermitaños de San Agustín. Escrita en italiano Por el Rmo. P. M. Lo- 
renzo Tardy, Agustiniano, y traducida al español por los Padres Maes- 
tro Fr. J. M. Quintarelli i Fr. Manuel de la C. Ulloa, De la misma Or- 
den. Va añadido por los traductores el último capítulo i la Novena en 
honor de la misma Santa. Con las licencias necesarias. Santiago. Im- 
prenta de Ramón Várela, Teatinos 39. 1882. 

8.° de 369 págs. 

El texto de la Vida termina en la pág. 349, sigue una hoja de las aprobaciones 
y licencias y en la pág. 353 comienza la Novena. 

6. La Oración Mental dispuesta en su necesidad i modo práctico. 
Obrita útilísima para todos los que quieren vivir como verdaderos cris- 
tianos traducida del italiano al castellano por el P. Fr. Manuel de la 
Crüz Ulloa Agustino. Con las licencias necesarias. Segunda edición 
Correjida i aumentada por el traductor. Santiago. Imprenta de «El Co- 
rreo», de R. Várela. 1882. 

12.° de 3 hojas s. n., 131 págs. de texto é índice y 1 s. n. de erratas. 

La licencia del Ordinario está fechada a 26 de Agosto de 1873, y quizá en este 
año se imprimiera por primera vez, pues el P. Maturana la coloca en primer lu^ar 
entre las obras del P. Cruz. 

7. Manual para uso de los Terceros de la Orden Eremítica de San 
Agustín, compilado de orden del Rmo. P. General M. Juan Belluomini, 
por el P. Luis Sepiacci, Agustino, y traducido por el P. Fr. Manuel de 



186 Ch^UZ ULLOA 

la Cruz (Jiioa, de la misma Orden. Con las licencias necesarias. San- 
tiago. Imprenta de R. Várela, Teatinos, 39. 1882. 
12.° de 30J págs. 

8. Manual del Novicio Agustiniano compuesto para uso de los no- 
vicios agustinos de Santiago de Chile por el P. Manuel de la Cruz UUoa, 
Agustino. Con las licencias necesarias. Santiago. Imprenta de Ramón 
Várela. Teatinos, 39. 1883. 

12.° deXI-182págs. 

9. Novena en honor de María Santísima de la Consolación, titular 
y patrona de los cinturados. Precedida de una breve instrucción sobre 
el cinto. Por el P. Manuel de la Cruz UUoa, x^gustino. Con las licencias 
necesarias. Santiago. Imprenta de Ramón Várela, Teatmos, 39. 1883. 

8.° de 23 págs. 

Lleva al principio las licencias del Ordinario y de la Orden, fechadas en Atros- 
to de 18b3. 

10. Relato histórico sobre la Orden Tercera de San Agustín en 
Chile, por el P. Fr. Manuel de la Cruz UUoa, Agustino. Santiago. Im- 
prenta «Victoria» San Diego, 79. 1885.-8.^ 

Se reprodujo en los vols. XI y XII de la Revista Agustiniana. 

11. Vida de N. P. S. Agustín, impresa el 1887. 

La noticia de esta obra se encuentra en la relación de las fiestas celebradas en 
Santiago de Chile para conmemorar el XV Centenario de la Conversión de San 
Agustín. «Se publicó, dícese allí, en tan fausta ocasión, primorosamente escrita y 
elegantemente impresa, una Vida de S. Agustín, por el P. Manuel de la Cruz 
Ulloa.» La Ciudad de Dios,pág. 789 del vol. XIV. 

El P. Maturana incluye esta obra entre las traducciones del P. Cruz. 

12. Compendio de las Constituciones de la Orden de Religiosos Er- 
mitaños de N. P. San Agustín. Traducido i anotado por el P. Fr. Ma- 
nuel de la Cruz Ulloa, Provincial de Chile. Santiago de Chile. Imprenta 
i encuademación Barcelona. Moneda, entre Estado San Antonio, 1893. 

8.° de 467 págs. 

Es el mismo editado en Roma el 1885 por el Rmo. P. General Pacífico A. Neno, 
ordenado por el P. Luis Sepiacci, Procurador General entonces de la Orden. 

13. Método de la contabilidad para la administración conventual, 
compuesto por el M. R. P. Fr. Manuel de ia Cruz Ulloa, Provincial de 
la Orden i\gustiniana en Chile, para los conventos de su misma Provin- 
cia. Santiago de Chile. Imprenta i encuademación «El Globo», Agusti- 
nas, 826, entre Estado i San Antonio, 1903. 

4.° may. de 91 págs. 

14. Manual de los Terceros y Cinturados de la Orden de Ermita- 
ños de San Agustín, traducido y adicionado por el P. Fr. Manuel de la 
Cruz Ulloa, Provincial, O. S. A. Con licencia del Ordinario. Santiago. 
Imprenta Nuestra Señora de Lourdes, 1905. 

8.*'deXVl-475págs. 

Es traducción del publicado en itali ano por el P. David Aurelio Perini, añadido 



CKUZ VALDÉ5-CRUZAD0 CABACLEKO 187 

notablemente con oraciones, meditaciones, etc., y un apéndice, que es el Relato his- 
tórico de la Orden Tercera en Chile, de que se ha dado cuenta en el núm. 10. 

15. Constituciones de la Orden Tercera de San Agustín. Traducidas al caste- 
llano e impresas. 

16. Dictamen sobre la erección canónica de la Orden Tercera de San Agustín 
en Chile. Impreso. 

V. al citado P. Maturana, Sermones, 1-515. 

Cruz VaMéa (Fr. Alipio de la). 

Nació en Talca, Chile, el 26 de Octu- de la Consolación de la Serena, y en el 
bre de 1868, y profesó en el convento Capítulo celebrado en Santiago el 1910 
de Santiago el 25 de Marzo de 1894. En salió electo en Subprior y Procurador 
1908 era conventual del de N. Señora del convento de Melipilla. 

1. Novena de Nuestra Señora de Guadalupe, escrita por Fr. Alipio 
de la Cruz Valdés, Agustino. Santiago de Chile. Imprenta de Lourdes. 

2. Tesoro Espiritual, para Cofrades y Devotos de la Santísima 

Virgen del Carmen, Patrona del Ejército y protectora especial de Chile. 

Novena y Devocionario, por Fr. Alipio de la Cruz Valdés, Agustino. 

Damos noticia de estos dos impresos según los hemos visto anunciados. El Pa- 
dre Maturana hace autor al P. Cruz de varios opúsculos piadosos cuyos títulos no 
c xpresa.— V. Sermones j pág. 516 del tomo 1. 

Cruzado Caballero (Fr. Bartolomé). 

Nació en Cajamarca, Perti, e hizo siderado como modelo de estudiantes 
sus primeros estudios en Trujillo, de y fervorosos religiosos. Cuando se hu- 
donde con el fin de continuarlos pasó bo ordenado de sacerdote y dado cima 
a Lima. Antes de terminar la carrera a los estudios reglamentarios, los Su- 
que se había propuesto para brillar en periores le destinaron a la enseñanza 
el mundo, se sintió inspirado por Dios en el Colegio de San Ildefonso, donde 
a la vida religiosa, vistiendo el hábito fué catedrático muchos años. Obtuvo 
de San Agustín en el convento de di- el Magisterio en Artes y fué Califica - 
cha ciudad. Desde el primer día mani- dor del Sto. Oficio. En 1701 fué nom- 
festó estar adornado de grande capaci- brado Prior del convento de la Reco- 
dad para las ciencias no menos que de lección de N. Señora de Guía, falle- 
un deseo eficaz de practicar en alto ciendo en el mismo convento antes de 
grado las virtudes, por lo que fué con- ser relevado. 

El P. Vázquez, en su Crónica continuada de la Provincia del Perú, dedica un 
extenso capítulo, el 11 del libro 6.°, a referir muy por menor la vida ejetnplar dei 
P. Cruzado, celebrando con grandes encomios sus virtudes, su celo infatigable 
en el confesonario y pulpito y la extraordinaria fama que alcanzó por sus vas'os 
conocimientos e ilustración. Hablando de sus escritos dice lo siguiente: «Parece 
increíble lo que escribió y estudió toda su vida. Si se hubieran podido juntar 
cuantos panegíricos, oraciones latinas y poemas escribió á varios asuntos sacros y 
profanos, se pudieran componer muchos volúmenes. Lástima y asombro causó á 
toda la comunidad ver un día sacar de su celda una petaca colmada de papeles; 
causó admiración la multitud de hojas que pudo escribir aquella mano gobernada 
de una cabeza tan enferma; tantos eran los cuadernos que á ser capaces de trasla- 
do é impresión pudieran los tomos igualar en número á los del eximio Suárez. Cau- 
só lástima este doloroso objeto, porque habiendo en aquellos papeles admirables 
partos de su delicado y fecundo ingenio, en materias teológicas, físicas, expositivas, 



188 CRUZADO CABALLERO 

morales, místicas y mitológicas; unos estaban de letra tan menuda é ininteligible 
que era imposible copiarlos: otros tan deshechos que apenas se dejaban tocar de las 
manos, y otros formados de tan mala tinta, que ya apenas se veían en sombra los 
renglones. Del primor que halló la curiosidad en lo que se pudo leer, se infirió la 
grandeza del tesoro que se perdió en lo demás...» 

«A la verdad, pocos ha habido en esta Provincia y aun en todo el reino de más 
estudio, de más ingenio ni de más feliz memoria que este admirable varón; infinito 
era lo que había leído en los teólogos, en los filósofos, en los expositores, en los 
poetas y príncipes de la elocuencia latina, en los eruditos políticos é historiadores, 
en los moralistas y expositores de los Concilios, y de todo se acordaba con tanta 
prontitud y frescura en las especies como si las acabara de leer.» 

«Toda la sagrada Biblia, el Concilio Tridentino, casi todo de memoria, y del 
insigne Maestro nuestro Fr. Ambrosio Calepino sabía más de cuatro mil vocablos 
griegos, hebreos y latinos, y dejó (sobre lo mucho que aquel gran varón recogió) 
añadidas dos manos de papel, llenas con letra muy menuda, de otra gran copia de 
vocablos, y recónditas noticias que con su inmenso estudio sacó de las entrañas de 
los mejores poetas y más profundos latinos. Por eso sobre la rodilla, sin más libro 
que su poliantea cabeza, escribía doctísimos y elegantísimos panegíricos, á cuya 
vista parecieran groseros los Plutarcos y los Julios.» 

«Con más facilidad escribía él los versos, que el más elocuente la prosa, inven- 
tando su grande ingenio en este punto modos tan raros de poetizar, que era asombro 
de los más agudos y eruditos. No medía los versos, ni en sus borradores se halló 
jamás un pie tachado, y con todo eso no parecían ó escritos, ó dictados de su ligera 
musa, sino muy premeditados del príncipe de los latinos poetas. En el donaire, con- 
vicción, necesidad y agudeza de escribir una cuestión, no tuvo ni ha tenido hasta 
ahora semejante; así lo manifiesta al presente su Curso de Artes, en que defiende 
con singular agudeza la nebulosa Escuela de los Nominalistas; y algunas materias 
teológicas que pudieron copiarse de sus manuscritos.» 

< Sin otra luz que la de su vastísimo ingenio penetraba las densas tinieblas del 
Estagirita formando sobre sus capítulos doctas y eruditas lecciones. Experimentóse 
esto con admiración de muchos Maestros el día que sacó puntos para leer de oposi- 
ción á una de las cátedras de Filosofía de la Real Universidad el M. R. P. M. Fray 
Matías de Lisperger y Solís, monstruo de capacidad, admiración de esta Corte por 
su florido é irregular ingenio, y á quien hubieran sublimado á la mayor altura su 
singular nobleza y literatura, si hubiera tenido tanta profundidad en el talento, como 
sublimidades en el discurso. Salióle un punto de los más obscuros del Filósofo, y 
estando en grande agonía para componerle la lección tres Maestros de los más 
plausibles de Lima, nuestro Caballero con sólo Aristóteles y su fecundísimo ingenio 
dictó ocho hojas no sólo admirables, por lo genuino y ajustado á la mente del Esta- 
girita, si por la elegancia del estilo y belleza de erudición con que procuró propor- 
cionarla á la monstruosa capacidad del leyente.» 

«Todo este saber profuso con que desde el obscuro nido de su celda se hizo 
plausible en todo el reino, obligó al Santo Tribunal de la inquisición á solicitarlo 
para su Calificador. Este indefeso estudio con que atraídos muchos de la república 
solicitaron los ricos desperdicios de su sabiduría ya en pareceres y consultas, ya en 
alegadas que se recitaron en graves oposiciones, ya en infinitos poemas y oraciones 
latinas, y ya en sermones y disputas titulares, y en fin, esta sabiduría que con los 
muchos aplausos y séquito pudiera engreírlo, no levantó en él ni el menor amago 
de elacción, antes sí conociendo en lo que estudiabí lo infinito que le restaba por 
saber, le parecía en tal cotejo ignorancia lo poco que sabía. Por esto sin duda jamás 
dio el menor paso por obtener el laurel honroso del Magisterio de la Orden, siendo 
precisa la urgencia de los Prelados para el grado que consiguió de Maestro por 
nuestra Universidad Ildefonsiana.» 

«Fué, finalmente, martelado de la pasión y muerte del Salvador, en cuya ponde- 



CRUZAT 189 

ración compuso suavísimas poesías... Su pluma fué siempre un órgano celeste que 
animado del aire de los divinos influjos resonó en alabanza del trino y uno, de todos 
los misterios del Verbo encarnado y en elogio de los mayores cortesanos del Em- 
píreo.» 

*Pero donde más se inflamó su corazón y se remontó su pluma fué en querer, y 
en elogiar á la sublime Madre del Amor hermoso. No es capaz la debilidad de mi 
pluma á ponderar la multitud de conceptos, y copia bella de primores, elogios y 
epítetos que dijo y escribió en cada misterio y advocación de esta divina Empera- 
triz. ¡O qué pena siente mi corazón de que no existan recogidos en un volumen más 
de mil panegíricos que en tantos años de asistencia en el Colegio de San Ildefonso, 
compuso aun más que .su arrebatado entendimiento su inflamada voluntad! Perdiólo 
todo nuestro descuido y sólo se conservan en un libro no bien tratado, algunos 
pocos, por haberlos mandado trasladar la vigilancia de algunos Rectores del dicho 
colegio.» 

De todo lo referido nada hemos encontrado que se haya impreso más que una 
composición poética, en latín, entre los preliminares de la obra: Epitheta, laudes 
et encomia Divince Eucharistice, etc., per Doct. D. Didacum Andream Rocha. 
Limas, 1674. 

Trata también del P. Cruzado D. Pedro García Sanz en la segunda parte de sus 
Apuntes para la Historia Eclesiástica del Perú. 

Cruzat (Fr. Juan). 

Nació en Pamplona de nobles y muy siguiendo sazonados frutos en la mul- 

ilustres padres, y habiendo pasado a titud de indios que redujo al gremio de 

estudiar a la Universidad de Salaman- la Iglesia Católica. Fué en aquella Pro- 

ca, vistió el hábito agustiniano en el vincia Prior de Méjico y Definidor, fa- 

convento de la misma ciudad e hizo su lleciendo en Jonacatepec el 1570, El 

profesión a 19 de Agosto de 1534. Nue- P. Juan de San Román hizo su elogio 

ve años llevaba de religioso cuando en carta escrita al Rmo. P. General de 

inspirado por la voz de Dios que le lia- la Orden en estos términos: «Fr. Joan- 

maba a la conversión de los infieles, se nes Crúzate... cujus singularis vita, 

alistó en la misión que el Ven. Nieva scientia, mores incorrupti, optimum 

mandó a Méjico. Allí trabajó con celo exemplum, ac denique in Ordine expe- 

imponderable en la viña del Señor, con- rientia ómnibus patefiunt» . 

Escribió junto con el P. Juin de Alba. 

Epístola ad Reverendissimum Patrem Generalem Ordinis Eremitarum S. Au- 
gustini, adversus Fr. Petrum de Herrera, Visitatorem Provincise Mexicanas. Dat. 
Tlayacape XI Kal. Februarii, 1563. 

El motivo de esta carta puede inferirse del siguiente párrafo del continuador 
de la Crónica agustiniana de Méjico. Dice así: «...como el año de 1562 viniese por 
Visitador de la Provincia el P. Maestro Fr. Pedro de Herrera, andaluz..., de poca 
experiencia y años, causó notable turbación en ella y desconsuelos considerables 
en los religiosos que, habituados a mansedumbre religiosa, extrañaban rigores 
poco pensados y de prisa ejecutados. Con que los Padres graves acudieron a nues- 
tro P. General que lo era Fr. Cristóbal Patavino, para que lo refrenase y corrigie- 
se demasías... Por lo que lestiftcaron que no tenía el Visitador las cualidades nece- 
sarias para cumplir su cometido, entre otros, los venerables PP. Fr. Juan Crúzate 
y ¥r. Juan de Alba en carta escrita al General desde Tlayacapan a 22 de Enero 
de 1563...» -Véase el cap. 5.° de la Crónica mencionada. -P. Vidal, 1-288. -P. Herre- 
ra, Alphabetuní augustinianum, 1-455. Y la Historia del convento de Salamanca, 
pág. 356. 



190 



CUADRA 



Cuadra (Fr. Nicolás de la). 

Nació en 1663 en Madrid, siendo sus 
padres Pedro de la Cuadra y Elvira 
Eugenia de Moneada, y profesó en el 
convento de San Felipe el Real a 24 de 
Septiembre de 1679 (1). En 1682 pasó a 
la conquista de Filipinas, según Alva- 
rez y Baena; posible es que en ese año 
saliera ya de España con destino a di- 
chas Islas, a las cuales no aportó hasta 
el 1684, por haberse detenido forzosa- 
mente en Méjico, como solía en aque- 
llos tiempos acontecer a las misiones 
que, por falta de naos u otros acciden- 
tes, retardaban sus viajes. En Manila 
hubo de terminar la carrera eclesiás- 
tica y ordenarse de sacerdote, pues 
sólo contaba veintiún años de edad a 
su llegada a Filipinas, y once años y 
medio de hábito, tiempo este último 
inadmisible para su vida religiosa, por- 
que habría que suponer su ingreso en 
la misma de menos de diez años de 
edad. Así consta, sin embargo, en la 
relación de los misioneros de 1684, que 
se halla al final del segundo tomo de las 
Conquistas- No sabemos la fecha en 
que fué destinado a la isla de Panay, 
donde parece ser que su primera ocu- 
pación fué la de misionar a los indios 
remontados o vagamundos que habita- 
ban en la cordillera de dicha isla y en- 
tre los cuales hizo mucho fruto. Desde 
el 1689 hasta el 1701 administró los pue- 
blos de Dumangas, Panay, Otong y 
Jaro de la isla precitada, y el de Bol- 
hoon en la de Cebú. En 1701 fué elegi- 
do Definidor, y Presidente del Hospicio 
de Méjico en 1707, según el P. Jorde, o 
en 1704, como dicen otros (2). Prior del 
convento del Sto. Niño de Cebú en 



1713, concluido el trienio pasó a Ca- 
lumpit, en tagalos. En 1717 fué pro- 
puesto en tercer lugar, para Obispo de 
Cebú; Alvarez y Baena consigna este 
dato, añadiendo que se ignora la causa 
de no haber tenido efecto la presenta- 
ción; fácil es adivinar que si en la pro- 
puesta ocupaba el último lugar en la 
terna, aceptado el primero o segundo, 
el P. Cuadra no había de ser el nom- 
brado, como realmente sucedió, pues 
fué elegido el limo. Foronda en Obispo 
de Calidonia y Administrador Apostó- 
lico de la Diócesis de Cebú, el cual iba 
en segundo lugar, por no haber acep- 
tado el P. José López que ocupaba el 
primero. 

En el Capítulo celebrado el 1719 sa- 
lió electo en Provincial, y terminado el 
tiempo reglamentario, se hizo cargo 
del pueblo de Tambobong que sólo re- 
gentó durante unos meses. Fué tam- 
bién Calificador del Sto. Oficio. El au- 
tor de la 2.^ Parte de las Conquistas es- 
cribió el siguiente elogio de nuestro 
biografiado. «Era, dice, muy amado de 
todos por su singular agrado y afabili- 
dad, y en especial en el tiempo en que 
gobernó como Provincial esta Provin- 
cia; tuvo particular devoción a la mi 
lagrosa imagen del Santo Niño, que se 
venera en nuestro convento de Cebú, y 
con licencia de sus superiores adornó 
aquella iglesia con grandes obras y al- 
hajas de plata, premiándole Dios con 
una dichosa y feliz muerte la víspera 
del día en que se celebra en esta Pro- 
vincia la fiesta del Sto. Niño con la in- 
vocación del Santo Nombre de Jesús, 
el año de 1723'>. El cronista encomia las 



'1) «En 3 de Diciembre de 1674 reunida la consulta en San Felipe el Real se propuso si se admitiría 
para coro a D. Nicolás de la Cuadra, hijo de D. Pedro de la Cuadra y de Dña. Elvira de Moneada y Zarate, 
naturales de Toledo, y vecinos de Madrid, y fué admitido.» Reproducimos esta nota del libro de consultas 
de San Felipe el Real por lo que pueda servir para dar luz sobre algunos puntos de la biografía del Padre 
Cuadra. 

(2) No concuerdan los PP. Cano y Fernández-Villar con el P. Jorde en las fechas y en algunos nombres 
de pueblos; como no podemos consultar los libros de Gobierno de la Provincia nos es imposible decir cuá,l 
de los tres escritores es el más exacto. 



CUADRADO 



191 



tan sí, por el contrario, los nombres de 
otros religiosos que por aquel tiempo 
fueron Priores, con relaciones detalla- 
das de codas cuantas mejoras llevaron 
a cabo en dicho convento. 



obras realizadas por el P. Cuadra en 
la ig-'esia del Santo Niño, de las cuales 
no existe constancia en los libros de 
becerro de aquel convento; apenas si se 
encuentra en los mismos algún rastro 
de que allí residiera como Prior. Cons- 

1. Dejó manuscritos en idioma cebuano dos tomos de Sermones místicos y oiro 
intitulado Milagros, del Sanio Niño. Dice el P. Castro que se hallaban estas obras 
en la Biblioteca del convento de Cebú, donde no existen en la actualidad. 

2. Varias cartas y observaciones curiosas que ocupan no pocas páginas del 
leg. 2.° ípapeles de Méjico), que se conserva en el archivo provincial del convento 
de Manila. 

— Alvarez y Baena, l\ •X'i^.— Conquistas, pág. 839 de la 2.* Paríe.— Biografía 
e^clesidstica, tomo XIX, pág. 1.066.— P. Jorde, pág. 159. 

Cuadrado (Fr. Francisco). 



Nació este ilustrado y venerable re- 
ligioso en Villasarracino de la provin- 
cia de Falencia el 1814, y profesó en 
el colegio de Valladolid el 1 de Julio 
de 1843. Dos años más tarde fué en- 
viado a Filipinas, donde brilló de una 
manera extraordinaria por sus letras y 
acrisolada virtud, siendo durante toda 
'su vida un modelo acabado de observan- 
cia religiosa, de costumbres angelica- 
les y de celo apostólico por la salva- 
ción de las almas. De sus profundos y 
bien cimentados conocimientos, en la 
Teología moral sobre todo, nos legó 
muestras indiscutibles en sus lumino- 
sos escritos, admirados de todos por la 
vastísima erudición de las ciencias 
eclesiásticas que revelan en el autor y 
la seguridad y firmeza de criterio en 
las cuestiones más abstrusas y difíci- 
les de solución. 

A poco de su llegada a Manila fué 
destinado a la provincia de la Pampan- 
ga, e impuesto en el idioma de los na- 
turales, regentó las parroquias de San- 
ta Ana y Betis, dejando huellas inde- 
lebles de su paso en dichos pueblos 
por sus trabajos incesantes en bien de 
sus feligreses, su fervor y celo en el 
cumplimiento de los deberes parro- 
quiales y su vida ejemplarísima con 
que edificaba a todos. En 1854, sabien- 
do por experiencia los Superiores las 
dotes de ilustración que adornaban a 



nuestro biografiado, le nombraron Lec; 
tor de Provincia, desempeñando su co- 
metido con tanta fama de su saber y 
talentos, que por mucho tiempo fué la 
persona obligada a quien se habían de 
consultar cuantas cuestiones miorales, 
canónicas y de Real Patronato se sus- 
citaban en la colonia. Sus pareceres, 
siempre apoyados en sólidos e incon- 
trovertibles fundamentos, le conquis- 
taron inmenso prestigio entre los sa- 
bios, siendo tal la confianza que inspi- 
raban sus resoluciones, que en muchos 
casos bastaba sólo el que manifestase 
su opinión para ser sin discusión acep- 
tada. 

Llegó a jubilar en el expresado car- 
go, y en 1864 se le ordenó pasar a Ma- 
late con el nombramiento de párroco 
del mismo pueblo. Cuánto se sacrificó 
y trabajó para hacer de sus adminis- 
trados fieles y ejemplares cristianos y 
solícitos devotos de las prácticas pia- 
dosas y amantes de sus intereses mo- 
rales, no hay para que ponderarlo, te- 
niendo como tenían a su vista constan- 
temente a un pastor tan celoso y tan 
santo. Allí con escasísimos recursos 
comenzó a edificar una magnífica igle- 
sia, digna de la veneranda y milagrosa 
imagen de la Virgen, Patrona del pue- 
blo; su confianza, sin embargo, era ili- 
mitada y todo lo esperaba de la protec- 
ción del cielo que efectivamente no le 



jg., CUADRADO 

abandonó, moviendo el corazón cristia- carso en atención a su debilidad moti- 
no'de los vecinos de Manila y arrabales vada por la vida penitente y austera 
a contribuir con su óbolo a la obra del que practicaba. No se relevó él, sin 
santo P. Cuadrado, como le llamaban, embargo, del cumplimiento de sus de- 
Cuando dio por terminada su iglesia, beres religiosos, y como si nada hu- 
pidió su retiro al convento de Manila biera hecho hasta entonces por la san- 
en 1878, porque tan debilitado estaba tificación propia, redobló su fervor y 
de la vista, que se hallaba inhábil para asiduidad a las prácticas piadosas, 
la funciones parroquiales. Continuó preparándose para una muerte edifi- 
explicando Teología moral en el ex- cante que Dios le concedió en 3 de Ju- 
presado convento hasta el 1886, en que lio de 1887. 
los Superiores le relevaron de todo 

Su biografía se encuentra publicada por el P. Alberto de los Bueis en La Pro,- 
paganda Católica, de Falencia. 

1. Refutación ai manuscrito de un Sacerdote indígena de las Islas 
Filipinas acerca de la amovilidad de los Curas Regulares. Al pie de la 
última página: Madrid ISóS. Imprenta de la Compañia de impresores 
y libreros del reino, á cargo de D. Agustín Avrial. 

4.° de 11 págs. 

El capitulo único de que consta se reprodujo en el folleto Importantísima 
cuestión, del P. Agudo, págs. 38-43, con el epígrafe «Refutación á la Hoja volante», 
y el apéndice al dicho capitulo en el Complemento, del citado escritor, págs. 34-37. 
Al final de la Rejut ación van las iniciales P. L. C, que se deben leer, P. Lector- 
Cuadrado a no ser que la segunda represente el nombre, en cuyo caso se habría co_ 
metido una errata de imprenta, poniendo L en vez de F. 

Que el P. Cuadrado fuera autor del folleto de que tratamos lo dice él mismo en 
las palabras con que comiénzala introducción al tratado que luego apuntaremos. 
Helas aquí: «Al resolvernos á principios de Junio del año próximo pasado á refutar 
el manuscrito anónimo que se había declarado contra la inamovjlidad bien enten- 
dida de los Párrocos filipinos (llamada y nota en la que se cita el párrafo 6." de dicha 
Refutación, párrafo que es el 10.*' en la reproducción de la misma), estábamos muy 
leios de creer lograse la aceptación general de los que le han leído; aun más toda- 
vía de que se nos invitase y aun se nos pidiese, como de hecho lo han verificado 
personas respetables, un nuevo escrito.» 

2. Inamovilidad de los Religiosos Curas en Filipinas. 

Es el tratado a que se ha aludido, impreso a continuación del susodicho apén- 
dice, págs. 37-50 del folleto Complem'jnto etc., terminando con un índice de lo con- 
tenido en este número y el anterior. La introducción a este tratado lleva la firma 
«Un Agustino Calzado».— V. los núms. 1 y 2 de la nota del P. Agudo. 

3. CoMPENDiuM tractatuum de virtutibus, donis, beatitudinibus, ac 
fructibus tum in genere tum in specie, ex praeclariorum doctorum, 
praesertim. M. P. Augustini ac Div. Thomae Aquinatis doctrina desum- 
ptum atque concinnatum. Auctore R. P. Fr. Francisco Cuadrado, Re- 
ligioso Augustiniano de Provincia SS. Nominis Jesu Insularum Philip- 
pinarum, Ordinis Eremitarum. Superiorum permissu. Matriti: Apud 
Polycarpum. López, Cava-Baja, 19. MDCCCLXXVII. 

4.'* de Vin-379 págs. más 1 s. n. de erratas. 

2 hs. para la anteportada y port. y a la v. de ésta, Protesta del autor. -Prolo- 
gue —Textus.— Index.— Corrigenda. 



CUADROS-CUARTERO 



193 



4. Disertatio in defensionem non cecae, seb discretae ohedientiae a nobis in 
Compendio de virtutibus, donis, etc. {part. 4.^, cap. 7) pyopugnatae. —M.S. en 4.** 
de 24b págs. 

En este escrito se rebaten las razones que aduce el P. Moran en su «Disertación 
en defensa de la obediencia ciega, sencilla y perfecta >, en oposición a la doctrina 
sustentada por el P. Cuadrado en su obra De virtutibus. . 

5. Memoria sobre la negociación de los Religiosos.— M.S. en 4.** de 20 pág.-. 

6. La inmunidad eclesiástica.— M.S. en 4.° de 34 págs. 

7. Fráctica del Ministerio Parroquial escrita por el M. R. P. Lector jubila- 
do, Fr. Francisco Cuadrado, para uso de sus hermanos Agustinos.— M.S. en 4." 
de 210 págs. más 3 s. n. de índice 

Divídese la obra en 34 capítulos comprendidos en 5 tratados, y la escribió el 
P. Cuadrado en obedimiento a una orden (el acta 6.*) del Capítulo provincial cele- 
brado en Manila el año 1865. 

— P. Jorde, pág. 640.— PP. Pérez y Güemes, pág. 463.— González García-Va 
lladolid. Datos para la historia biográfica de Valladolid, pág. 340. 

Cuadros (Fr. Luis). 

1. ^ Relación de méritos del Maestro Fr. Luis Quadros, de la Religión de 
San Agustín en la Provincia de Lima. 

Fol. de 7 págs. s. n. y 1 final para la suma. 

Está fechada en Madrid a 5 de Abril de 1785. 

Medina al dar cuenta de este impreso con el núm. 5.142 de su Biblioteca Hispa- 
no-Americana, no nos dice dónde se encuentra, pues huelga consignar qne en él se 
hallará una biografía del P. Cuadros. 

2. En 1786 era Prior de Lima, y como tal suscribió la dedicatoria de que se 
hace mérito en la nota bibliográfica del P. Castán. 



Cuartero del Pilar (limo. D. Fr. Mariano). 

cia de Zambales, donde estudiado el 
dialecto de los indígenas, sirvió por al- 
gunos años la parroquia de Sarapsap. 



Hijo de la ciudad de Zaragoza, na- 
ció el 10 de Enero de 1830, siendo sus 
padres D. Manuel Cuartero y Dña. Te- 
resa Sierra. Vistió el hábito agustinia- 
no en el colegio de Monteagudo de 
PP. Recoletos, consagrándose a Dios 
por medio de la profesión religiosa el 
24 de Septiembre de 1850. Como diese 
señaladas pruebas de sus talentos du- 
rante el estudio de la carrera eclesiás- 
tica, apenas terminó ésta los Superiores 
le destinaron a la enseñanza. Previos 
losejercicios literarios, obtuvo el título 
de Lector, que desempeñó explicando 
Filosofía y Ciencias Naturales. Algo 
contrariado en su vocación que era la 
de pasar a las misiones de Filipinas, 
solicitó con reiteradas súplicas el cum- 
plimiento de sus deseos, los que vio 
realizados el 1863, cuando aportó a di- 
chas Islas presidiendo una misión de 
religiosos. 

La obediencia le designó la provin- 



En 1867 fué elegido Prior del convento 
de Manila, trasladándose con este mo- 
tivo a dicha capi:al y en ausencia del 
Provincial desempeñó el cargo de Vi- 
cario del mismo. En el Capítulo de 1870 
obtuvo los votos para el Provincialato, 
en cuyo gobierno acreditóse de varón 
de grande espíritu, exquisita pruden- 
cia y demás prendas que deben res- 
plandecer en un Prelado . Concluido el 
tiempo reglamentario, volvió a la pro- 
vincia de Zambales con el nombra- 
miento de párroco de Bolinao y Vica- 
rio provincial de los religiosos. Mas al 
poco tiempo recibió la noticia de haber 
sido preconizado Obispo de Nueva Se- 
govia en el Consistorio celebrado en 
Roma el 16 de Enero de 1874. Consa- 
gróse en Manila el 6 de Junio de 1875, 
y habiéndose hecho cargo de la Dióce- 

13 



194 CUARTliRO DEL PILAR- CU A RTh RON 

sis trabajó durante los doce años que Obispado y mostrándose a los fieles en 

estuvo al frente de la misma, con el sus exhortaciones y ejemplos, como un 

celo de un apóstol por la conservación dechado de perfección cristiana. Falle^ 

y aumento de la fe, visitando repetidas ció en su palacio episcopal de Vigan el 

veces las parroquias y misiones de su 2 de Agosto de 1887. 

En la biografía del limo. Cuartero, publicada con la firma de «Un Agustino Re- 
coleto» en el núm. 25 de la revista El Oriente, de Manila, se lee que «siendo Lector 
en Monteagudo, escribió un libro de Física, precioso manuscrito de tamaño regular, 
que anda en manos de todos los jóvenes recoletos de dicho colegio; con cuya obra 
consiguió el limo. Cuartero obviar todas las dificultades que había para que los es- 
tudiantes pudieran en poco tiempo estudiar los textos abultados, que por entonces 
se ofrecían á los que se dedicaban á estudiar la Física.^)— P. Sádaba, pág. 520. 

Cuartero del Pilar (Fr. Pedro). 

Nació en Madrid el 29 de Junio de les. «En Bogotá dio varias misiones, 

1871, y profesó en el colegio de Mon- distinguiéndose como orador y cate- 

teagudo de PP. Recoletos el 4 de Octu- quista, y en Cúcuta estuvo al frente 

bre de 1887. Pasó a Colombia en 1894, del colegio fundado por los PP. Cande- 

y destinado a las Misiones de Casana- larios para la educación de la juven- 

re, ejerció su sagrado ministerio en tud.» En 1914 aparece al frente de la 

Támara, Tagaste y Orocué. Desde el Misión de Nunchía con el cargo de Vi- 

1900residió en el convento deElDesier- cario provincial, 
to, y en 1906 se encontraba en Maniza- 

En la obra del P. Matute: Los Padres Candelarios en Colombia, se encuentran 
varios escritos, generalmente cartas sobre las misiones, del P. Cuartero. Merecen 
especial mención dos bastante extensas que se insertan en el vol. VI de aquella 
obra, págs. 41-47 y 72-79, en las cuales, lo mismo que en las aludidas en el punto an- 
terior, se relatan los trabajos de los misioneros en los ministerios que los PP. Reco- 
letos tienen en Colombia. 

-P. Sádaba, pág. 807. 

Cuarterón (PV Juan Antonio). 

Natural de Cádiz y hermano del fa- gioso en su ciudad natal el 1830, pa- 

mosísimo misionero y Prefecto Apos- sando a las Islas Filipinas seis años 

tólico de Laboan y Borneo, P. Carlos después, afiliado a la Provincia del 

Cuarterón (1). Abrazó el estado reli- Santísimo Nombre de Jesús. Termina- 



(1) En Las Misiones Católicas, págs. 20, 87 y 551 del tomo I, se habla bastante del P. Carlos Cuarterón, 
del cual se apunta el dato de haber tomado el hábito religioso en el convento de San Agustín de Manila 
el 1856, noticia que no vemos comprobada en los Catálogos de los PP. Cano y Jorde. Pardo de Tavera en su 
Biblioteca Filipina, núm. 773, repite lo mismo, consignando el año 1857 para su ingreso en la Orden Agusti" 
niana. Hemos indagado lo que pudiera haber de cierto sobre el asunto, y se nos informa que lo que pudo su- 
ceder es que vistiera el hábito de tercero de la Orden, como antes había vestido el de trinitario en Hong- 
Kong, pero que es seguro que ni fué novicio agustino ni mucho menos profeso. 

La vida aventurera y novelesca del P. Cuarterón fué explotada por la escritora Rodríguez de Ureta, 
convirtiéndola en una de sus más hermosas leyendas filipinas. Con anterioridad había hecho algo parecido 
uno de los articulistas de Las Misiones Católicas. Esto motivó en parte la fama extraordinaria que adquirió 
en el último afto de su vida, cuando fueron algo conocidos los hechos de su juventud y sus trabajos incansa- 
ble; después, en las misiones por él fundadas, de las cuales llegó a ser Prefecto Apostólico, y por lo mismo 
muv estimado y considerado de la Santa Sede. El artículo biográfico que a su muerte, ocurrida en Cádiz 
el 1880, fué pulílicado en aquella revista, se reprodujo en otras y en varios periódicos, despertando entonces 
gran interés en el público por saber algo más que lo que allí se decía de la vida y hechos del famoso y céle- 
bre apóstol de Laboan y Borneo. 

Escribió obras muy apreciables que la Congregación de Propaganda Fide cuidó de editar en Roma. 



CUÉLLAR 195 

da la carrera eclesiástica en el conven- blos de Bangar y Dingras. Fué duran- 
te de Manila, fué destinado a llocos, te dos años Procurador general, y fa- 
donde administró desde el 1842 los pue- lleció el 3 de Diciembre de 1874. 

1. Novena ni nagloriaan á S. Roque á catalec iti saquit á angol. 
Sinurat ti maisa á devoto toy Santo. Iti babaén daguiti masapul á pulu- 
bus naimolde sadi Manila iti taoen á 1850. Con superior permiso y pri- 
vilegio exclusivo. Manila, 1850. Imprenta de la Viuda de López á cargo 
de Pedro Garcia. 

8." de42págs. 

—Manila. Imprenta del Colegio de Santo Tomás a cargo de D. Gervasio Memi. 
je. 1889.-8.° de 47 págs. 

—Manila. Imp. del Colegio de Santo Tomás. 1891.-8.° de 47 págs. 
—Manila. Ibid. 1901.-8.° de 47 págs. 

2. Novena nga pagdayao quen nagloriaan á Patriarca Señor San 
Josef á asaua ni Apotayo nga Santa Maria. Idaton á ipaservi quencuana 
daguiti naruay á devotosna iti provincia a Cailocan, quet nangrona 
unay iti Ili á Dingras á pacarrambacanna a cas Patrón ti Ili. Con supe- 
rior permiso. Manila, 1854. Imprenta del Colegio de Sto. Tomás, á car- 
go de D. Manuel Ramírez. 

8.° de 89 págs. 

—Manila, 1894.-8.° de 64 págs. 

Existen otras ediciones de este folleto. 

3. Junto con el P. Inés trabajó la primera edición del Vocabulario ilocano, he- 
cha en Manila el 1848,— V. la nota del P. Carro. 

4. Publicó también el Belarmino, del P. Francisco López.— V. la nota de este 
escritor. 

— P. Jorde. pág. 697.— PP. Pérez y Güemes, págs. 464 y 594. 

Caóllar (Fr. Alonso de). 

En 1624 formaba parte de la comu- vento en los años posteriores al que 

nidad del convento de Salamanca, del queda mencionado. En 1657 aparece su 

cual llegó a ser Prior hacia el 1658 por nombre en una escritura suscrita por 

renuncia del P. Pablo de Castro. El la comunidad del convento de Vallado- 

P. Vidal, en el capítulo que dedica al lid, donde entonces residía nuestro bio- 

trienio 1656-1659, hace constar que go- granado, y también en otra de 1659. 

bernaron el convento sucesivamente Con fecha 24 de Junio de 1664 firmó en 

los PP. Miguel García, Pablo de Cas- San Felipe el Real una aprobación del 

tro y Alonso de Cuéllar, indicando con Viaje de Madrid a Roma, del P. Carri- 

respecto a este último que era la pri- lio de Ojeda. Tales son los datos que 

mera vez que desempeñaba ese cargo; hemos podido reunir acerca del religio- 

no hemos visto, sin embargo, citado su so que encabeza este artículo, 
nombre como Superior de dicho con- 

En el códice 12.253 de la Bibl. Nac. de Madrid se encuentran los siguientes escri- 
tos del P. Cuéllar. 

1, Sobre pisar las cruces que están en las iglesias. 
Dictamen del citado Padre. Núm. 43. 

2. Sobre si el excomulgado puede sin culpa resar el oficio divino privada- 
mente, etc., etc. Núm. 44. 



1% CUfcNYA-CUETO 

Firma la resolución de varios casos junto con el P. Aste y el P. Antonio de Fi- 
gueroa, en S. Felipe el Real a 6 de Abril de 1664. 

3. Respuesta dada á un caso de órdenes. Núm. 57. 

4. Sobre si el dolor de los pecados en la confesión tenido post nárrala peccata 
ha de ser sensible, etc., etc. Núm. 62. 

Resoluciones a varios casos firmados por los PP. Aste y Cuéllar. 
Véase también la pág. 265 del vol. I de este Ensayo. 
—La Ciudad de Dios, vol. LIV, pág. 369 y sigtes. 

Cuenya (Fr. Faustino). 

Nació el 4 de Abril de 1863 en Villa- mendó la enseñanza del Latín a los ti- 

martín de Abajo, Oviedo, y profesó en pies que servían en la Real Basílica, 

el colegio de Valladolid el 10 de Sep- desempeñando su cargo con gran luci- 

tiembre de 1881. Terminada la carrera miento por ser muy perito en la lengua 

eclesiástica en El Escorial, se le enco- de Lacio. Falleció el 1892. 

1. In laudem S. P. Augustini. 

Oda latina publicada en el vol. XIII de la Revista Agustiniana. 

2. In Sti. Augustini a Carthaginis portu discessum, Rotnain profecturi. 
Elegía inserta en ei Álbum del XV Centenario de la Conversión de San Agustín. 
Dejó otras muchas composiciones poéticas que no vieron la luz pública. 

Cuesta (Fr. Ildefonso). 
V. CapUán (Fr. José). 

Cuesta (Fr. José de la). 

Hijo del Dr. D. Andrés de la Cuesta contra los chinos de la colonia, que se 

y Dña. Juana de Paz, nació en Olmedo, habían alzado en armas contra España. 

Valladolid, y profesó en el convento Después regentó los pueblos tagalos de 

de Salamanca a 15 de Agosto de 1629. Pasig, Tambobong y Bulacán, y den- 

En 1634 pasó a Filipinas, y destinado a tro de la Provincia ejerció los cargos 

llocos, administró el pueblo de Bantay de Visitador y Definidor. Murió este 

hasta el 1639 en que consta se encon- benemérito religioso el año de 1662, 

traba de conventual en Tondo, donde dos días antes de celebrarse el Capítu- 

recibió el encargo del P.Juan Ramírez lo en el que tenía los votos para ser 

de defender el convento de ese pueblo elegido Provincial. 

El P. San Agustín le menciona repetidas veces en la Segunda Parte de sus Con- 
quistas, añadiendo que era peritísimo en la lengua griega; y al hacer su elogio en 
la relación de los misioneros llegados a Filipinas el 1634, escribe lo siguiente: «Fray 
José de la Cueva (Cuesta, quiso decir), buen predicador y muy docto en la lengua 
griega, y la había enseñado en la Universidad de Salamanca en ausencias y enfer- 
medades de su padre Andrés de la Cuesta Olmedo, catedrático en propiedad de la 
dicha lengua...» 

Dejó los siguientes manuscritos: 

1. Sermones místicos.— Dos tomos en 4.° 

2. Apuntes para estudiar el griego.— A.° 

-P. Vidal, l\-9X.— Conquistas, pág. 824 de la 2.* Parte. -P. Jorde, pág. 111. -Pa- 
dre Castro, Osario, donde se llama Francisco a nuestro religioso y se apuntan otras 
noticias que necesitan comprobación. 

Cueto (Fr. Emiliano del). 

Nació en Villalba de la Loma, Valla- profesó en el colegio de Valladolid el 
dolid, el 10 de Septiembre de 1877, y 5 de Agosto de 1895. Terminada la ca- 



CUETO-CUEVAS 197 

rrera eclesiástica en el de La Vid, fué ñanza en el colegio que allí tenía la 

destinado a la predicación en la Resi- Provincia. En 1911 fué trasladado con 

dencia de Bilbao el 1902, pasando des- el mismo objeto al de Llanes, y de aquí 

pues de este punto a Talavera de la en 1913 al de Salamanca, donde reside 

Reina el 1904 para dedicarse a la ense- en la actualidad. 

1. Fundó con el P. Nicolás Dulanto y D. José M.* del Sol el periódico semana- 
rio intitulado La Ribera del Tajo. Suyo es el artículo del primer número^ Hermoso 
serla el despertar. La nota bibliográfica de dicha publicación es como sigue: 

La Ribera del Tajo. Periódico independiente. Año 1. Núm. 1.** Talavera de la 
Reina 3 de Abril de 1909. Se publica los Sábados. Precios de suscripción, etc. Centro 
de suscripción, etc. Tarifa de anuncios, etc. Imprenta de E. Raso. Independencia, 2, 
Madrid. 

Fol. may. de 2 hojas. Desde el final de la 3.* página ordinariamente de anuncios. 
Lo restante del texto a cinco columnas. 

Vivió desde el 3 de Abril de 1909 hasta el 29 de Octubre de 1910, componiéndose 
la colección de 83 números. En el núm. 26 se puso a la cabeza: Director-gerente y 
fundador: D. José M.* del Sol. Después se dejó sólo la palabra Fundador, y última- 
mente como al principio, en que se hacía constar el nombre del Administrador Don 
Sergio Serrano. 

Fué redactado el periódico en su mayor parte por el profesorado agustiniano 
del colegio de Talavera, y los artículos van firmados todos ellos por pseudónimos 
que se insertan en sus respectivos lugares en esta obra. Los principales que escri- 
bieron fueron los siguientes: PP. Iñigo Martínez, Juan Francisco del Prado, César 
Moran, Buenaventura Hospital, Leonardo Velasco, Gabriel Pérez, Gregorio Rodrí- 
guez, Bruno Ibeas, Ambrosio Fernández y el P. Cueto. 

Los artículos de este último van firmados con los nombres «Pablo» o «Ensebio 
Pérez», y otros muchos del mismo no llevan firma ninguna. 

2. Por el Clero secular.— V^.vios, artículos publicados en el periódico El Porve- 
nir, de Toledo. 

3. De elecciones.=^Se van los Jrailes de Talavera.=^En broma y en serio. — 
Títulos de otros tantos artículos publicados en el mismo periódico. 

4. A los católicos tibios.— Varios artículos publicados en El Castellano, perió- 
dico de Toledo. 

5. ¡Pobre Madre!— Avi. publ. en un número extraordinario de Semana Santa 
del mismo periódico. 

6. María al pie de la Cí'M-sr,— ídem id. en la revista £1 Pan de los Pobres, de 
Bilbao. 

7. Dos palabras en forma de saludo. — Kri. que salió en el número extraordi- 
nario de El Salmantino, dedicado al Excmo. D. Julián de Diego Alcolea al tomar 
posesión de la Diócesis de Salamanca. 

Cueto (Fr. José). 

Publicó la Oración fúnebre pronunciada por el P. José Sanz en las exequias 
celebradas por Carlos TIL— Véase la nota de este escritor. 

Cuevas (Fr. Guillermo). 

Húrgales, nació en Medina de Pomar cia le destinó a la administración de 

el 1843, y profesó en el colegio de Va- los tagalos; desde el 1871 regentó suce- 

lladolid el 10 de Septiembre de 1864. sivamente los pueblos de Ibaan, Leme- 

En 1868 fué enviado a Filipinas, termi- ry, Navotas, Pineda y Tondo, en los 

nando en Manila con mucho lucimien- que trabajó con gran celo por el bien 

to la carrera eclesiástica. La obedien- espiritual y temporal de sus feligreses. 



198 CUEVAS 

En Pineda construyó el convento. Era pueblo de Tondo a 2 de Septiembre de 
muy estudioso, inspirado poeta y buen 1882, cuando más se podía esperar de 
publicista. Falleció del cólera en el su privilegiado talento. 

1. Escribió variedad de versos, y entre los publicados, cítanse: 

In latifiem S. P. Augustini. -Oda. en versos sáficos dedicada al F. Joaquín de 
Jesús Alvarez e inserta en el folleto consignado a este escritor, núm. 1 de su nota 
bibliográfica. 

Al Excrno. Sr. D. Fr. P. Payo, Arzobispo de Manila.— Romance publicado en 
el Diario de Manila, número de 7 de Marzo de 1882. 

2. Sermón que en la fiesta cívico-religiosa dedicada a S. Andrés 
Aposto! por el Excmo. Ayuntamiento de Manila predicó el M. R. Pa- 
dre Fr. Guillermo Cuevas, Agustino Calzado y Cura Párroco de Pine- 
da el día 30 de Noviembre de 1880, en la Santa Iglesia Metropolitana. 
A expensas de la Excma. Corporación. Manila. Establecimiento tipo- 
gráfico de Ramirez y Giraudier. 1880. 

4.° de 24 págs. 

Retana escribió de este sermón: «Es una hermosa apología del heroísmo es- 
pañol». 

3. Entre los artículos que publicó se citan los siguientes: 

El misionero católico.— En el Diario de Manila, Marzo de 1877. 
Pío /Z.— Biográfico-apologético, en ídem, Agosto de 1877. 
Sania Teresa de Jesús.— En ídem, Noviembre ue id. 

El Ángel de las Escuelas.— Sa.\ió inserto en la Corona literaria dedicada a 
Sto. Tomás de Aquino por la Universidad de Manila, impresa en esta ciudad, 1881. 
— PP. Pérez y Güemes, pág. 464.— P. Jorde, pág. 539. 

Cuevas (Fr. José de las). 

Nació en Cosío de la provincia de que ejerció además del profesorado, 

Santander el 15 de Diciembre de 1862, los cargos de Vice-Rector y Rector del 

y profesó en el colegio de Valladolid colegio de María Cristina, y el de De- 

el 13 de Noviembre de 1880. Termina- finidor. En 1903 fué elegido Provincial, 

da la carrera eclesiástica con gran lu- desempeñando su cometido a satisfac- 

cimiento en el Escorial, comenzó la de ción de todos, hasta el 1903 en que fué 

Leyes al mismo tiempo que se dedicó relevado. Pasó en 1912 de Comisario 

ala enseñanza en el Real Colegio de general a Méjico, enviado especial- 

Alfonso XII. La Provincia le concedió mente por el Rmo. P. General de la Or- 

también el título de Lector, que le fué den para restaurar aquella Provincia, 

confirmado en 1891. En 1895 fué agre- Es Licenciado en Derecho, 
gado a la Provincia Matritense, en la 

1. Bl Positivismo Materialista y las obras filosóficas del Doctor Hernández 
Faj arnés. —Serie de artículos publicada en La Ciudad de Dios, vol. XXI. 

2. Las escuelas económicas en su aspecto filosófico.— ídem en la misma revis- 
ta, vols. XXIV al XXVIII. 

ídem. Segunda serie.— En los vols. XLVIII y XLIX. 

3. Retalio Provincice Matritensis Ssmi. Cordis Jesu.—Se publicó en el vol. II. 
págs. 326-29, de la revista Analecta. 

Está fechada en Madrid a 18 de Septiembre de 1907, y fué remitida al Capítulo 
General celebrado en Roma el mismo año. 

4. Carta-prólogo a la obra. Monasterio de Santo Toribio de Liébana, por don 
Eduardo jusué. Madrid, 1892. 



CUIXART-CUNHA 



199 



ral en 4 de Julio de 1859, por muerte 
del P. José Vidal; Administrador del 
Hospicio, Iglesia y bienes de S. Ilde- 
fonso y Sto. Tomás de Villanueva, 
pertenecientes a los Descalzos de Es- 
paña con orden de que A^uelva a ésta el 
hermano Fr. Tomás Francia (8 de Ju- 
lio de 1859); en representación suya 
puso el P. Cuixart ai P. Buceta. 



Cuixait (Fr. Francisco Bartolomé). 

Fué natural de Igualada, y profesó 
en el convento de Barcelona el 22 de 
Diciembre de 1827. Después de la ex- 
claustración pasó a Italia, donde fué 
nombrado Examinador sinodal del 
Obispado de Palestrina (21 de Diciem- 
bre de 1852); Maestro en Sagrada Teo- 
logía en 23 de Julio de 1858, por gracia 
especial del General Caiazza; Comisa- 
rio Apostólico con facultades de Gene- 
Desde la fecha en que fué nombrado Comisario Apostólico y residiendo en Ce- 
na zzano, empezó un Registro de los Agustinos Guisados de los dominios de Espa- 
ña, que se conserva en el Archivo del Colegio de Calella, en el cual va consignan- 
do en un lenguaje mixto de castellano, catalán e italiano, todos los hechos más 
principales ocurridos durante su borrascoso gobierno, que alcanza hasta el año 
1867. El 23 de Noviembre de 1866 la Congregación de Obispos y Regulares autorizó 
al P. Cuixart para que, en atención a hallarse distante de España, nombrase un 
Vice-Comisario Apostólico, quedando confirmado en este cargo el ya elegido Pa- 
dre José Tintorer. La última noticia consignada en dicho Registro es la concesión 
del título de Maestro a favor del P. Miguel de Aparici y Zubeldia, de la Provincia 
de Castilla, previa dispensa de la Congregación de Obispos y Regulares. Bl Padre 
Cuixart copia un sinnúmero de cartas, oficios y exposiciones que dan perfecta idea 
del estado de la Orden en España en ese período y de los proyectos de restauración 
de las antiguas Provincias, como también de las privaciones a que se veían reduci- 
dos varios religiosos exclaustrados.— P. B. Fernández. 

Culema. 

Pseudónimo del P. Tombo, empleado por el mismo en varios de sus trabajos 
publicados en la prensa de Manila. 



Cunha (Fr. Francisco de). 

Hijo de la ciudad de Lisboa, tuvo 
por padres a Domingo de Araujo y 
Bárbara de Acuña, y profesó en el con- 
vento de N. Señora de Gracia el 6 de 
Marzo de 1714. Tantos progresos hizo 
en las ciencias escolásticas, que mere- 
ció el título de Lector de Teología, le- 
yendo esta facultad a los alumnos de 



sa el 1727, se tuvieron en cuenta su 
prudencia y muchas letras, por lo que 
fué elegido Presidente de dicha asam- 
blea. Después desempeñó el cargo de 
Procurador de su Provincia en Roma 
y, de regreso en Portugal, fué Vicario 
provincial en el reino de Algarve y 
Examinador sinodal. Sobresalió por 



la Orden en los conventos de Lisboa y sus cualidades para la oratoria, alcan- 
Leira. Fué Prior de este último y del zando gran fama de excelente predica- 
de N. Señora de Peña de Francia. En dor. Vivía aún en 1751, cuando escri- 
el Capítulo general celebrado en Perú- bía Barbosa. 

1. Oraqao fúnebre, laudatoria histórica, e panegyrica ñas Exequias 
do Summo Pontífice Benedicto XIII, de gloriosa memoria, que na Sé da 
Cidade de Faro Reyno de Algarve mandou celebrar o Emminentissimo 
Senhor Cardeal Pereira do Titulo de Santa Susana, do Conselho de 



200 :CUNHA 

S. Majestade, dignissimo Bispo do dito Rispado facendo nellas Pontifi- 
cal. Lisboa, na Officina Augustiniana, 1730.-4.° 

2. Sermao panegyrico do Glorioso grande, ou mayor Santo S. Joze 
fundado no Decreto da Sagrada Congregagao dos Emminentissimos 
Cardeaes em 19 de Decembro de 1726 pelo qual se manda por S. Joze 
na Ladainha dos Santos depois de S. Joao Bautista prelado na Sé de 
Faro. Lisboa, na Officina Augustiniana, 1731.-4.° 

3. ORAt^AO Académica Panegyrica Histórica EncomiasticaProfano- 
Sacra pelos felicissimos sucessos, e vitoriosas Armas da Serenissima 
Rainha de Bohemia com a descripQao do mesmo Reyno, e Corte de 
Praga, e das duas Vitorias do Panaro e Mano, adornada de varias poe- 
sías e muitos versos dos melhores engenhos portuguezes. Lisboa, na 
Officina Alvarense, 1743. 

4.° de 12 hs. s. n. de prels., 105 s. n. también, en las que hay poesías de todas cla- 
ses, y 362 págs. que ocupa la Oragao. 

Silva dice de este impreso que son muy fcTos los ejemplares y que las hojas 
ocupadas por composiciones poéticas contienen muestras de los ingenios que en- 
tonces florecían en Portugal. Dichas composiciones están escritas en portugués, la- 
tín y algunas en francés, y huelga decir que en todo género de metros. Van dirigi- 
das todas ellas a la Emperatriz y su objeto es celebrar las glorias de la Casa de 
Austria. 

Contra este libro se publicó un folleto de 20 págs., anónimo y sin pie de impren- 
ta, que llevaba por título: 

Breve resposta ao insolente prologo da ridicula Orafcio académica, recitada 
na Academia do sapateiro Antonio Ferreira de Mesquita do Arco da Gra^a. 

4. Relaqao da prodigiosa navegagáo da ñau chamada S. Pedro e 
S. Joao, da Companhia de Macau, por merce milagrosissima das naus 
de comercio d'este reino... Com a explicagao e pintura da grande cobra 
que se achou na dita ñau, e se creou dentro de uma pipa de agua... Es- 
cripta por um devoto domestico da mesma Senhora Ricardo Finega 
Fascunh. Lisboa, na Officina de José Silva da Natividade. 1743. 

4.° de 31 págs., con una estampa. 

El nombre que figura en la portada es anagrama de Fray Francisco da Cunha. 

-Barbosa Machado, 11-140.- Silva, VlI-73 y IX-283.-P. Ossinger, pág. 283. 

Cunha (Fr. Ignacio de). 

Nació en la villa de Provecende, cer- Lisboa el 30 de Abril de 1696. Fué Lac- 
ea de Braga, siendo sus padres Amaro tor jubilado en Teología, Examinador 
Fernández Godinho y Bernarda de Sinodal, Prior del convento de Oporto 
Cunha, pertenecientes a familias dis- y Definidor, 
tinguidas, y profesó en el convento de 

Sermao da canonizagao dos gloriosos Santos Sao Luis Gongaga, e 
Santo Estanislao de Koscka em o segundo dia do solemnissimo triduo, 
que com assistencia do divinissimo Sacramento celebrou o Collegio de 
S. Paulo da Companhia de Jesús da Cidade de Braga em 28 de Julho 
de 1727. Lisboa, na Officina Patriarchal da Música. 1728.-4.° 

Barbosa Machado, II 537. 



CUNHA- CURRUTACO 201 

Cunha (Fr. Teodosio de;. 

Nació el 17 de Abril de 1662 en Lis- cátedra de Escritura el 18 de Mayo de 
boa y tuvo por padres a Manuel Viera 1718; la de Vísperas el 24 de Enero de 
y a Isabel de Costa Sardinha. Profesó 1726, y últimamente la de Prima en que 
en el convento de N. Señora de Gracia jubiló. Ejerció el cargo de Provincial, 
de la misma capital el 12 de Septiem- para el que fué elegido en el Capítulo 
bre de 1680. Se graduó de Doctor en la celebrado el 15 de Mayo de 1715. Falle- 
Universidad de Coimbra el 8 de Enero ció el 29 de Abril de 1742, a los 80 años 
de 1686, y en el mismo centro obtuvo la de edad, en el colegio de Coimbra. 

1. En el colegio últimamente citado, se guardaban manuscritos los tratados si- 
guientes: Prooemialia Theologice universce.— De Incarnatione.—De Adoratione.— 
De Resurrectione, debidos al P. Cunha. 

2. CoNSTiTuigoES das Religiosas da Ordem dos Eremitas de Sancto 
Agostinho, tiradas das ConstituÍQóes geraes da Ordem; e por isso nao 
só uteis para as religiosas sogeitas aos 111.°^°^ Ordinarios, mas tambem 
para as que sao subditas do Rev.'°° Padre Geral da Ordem. Confirma- 
das e mandadas imprimir... pelo Rev.™° Sr. Dr. Manuel Nobre Pereira, 
Lente de Cañones, Conego da Sé de Coimbra, Vigario Capitular e Go- 
vernador do Bispado da mesma Cidade. Coimbra, no Real CoUegio das 
Artes 1734. 

4." de 291 págs. Lleva un capítulo ilustrado con muy doctas notas. 

3. Oratio in Doctoratu... Fr. Bernardi a Divo Antonio, a Ds^ Fr. Theodosio 

C X 

da Cunha.— M.S. existente en la Biblioteca de Evora, cód. ^-pr 

1-14 • 

—Cunha Rivara, III-456.— Barbosa, III-732.— Brito Aranha en la pág. 248 del 
tomo XIX menciona al P. Cunha llamándole Teodorico. 

Cura d' Aldea. — Sacristao do Cura d' Aldea.— Thesoureiro do padre 
Cura d'Aldea. 

Pseudónimos del P. Agustín Macedo.— V. su nota bibliográfica. 

Currutaco (D.).— Currutaco (Un filósofo).— Currutaco (El Intruso). 

Firmas empleadas por el P. Fernández de Rojas en sus artículos crítico-lite- 
rarios publicados en el Diario de Aíadrid, según cree el Sr. Hergueta. 



CH 



Chacón (Fr. Miguel). 

De la Provincia de Chile. En 1739 
fué nombrado Lector, sin aditamento 
alguno; en 1746 lo fué de Filosofía y 
de Vísperas en 1749. Obtuvo el grado 
de Maestro en 1753. En 1752 era Prior 



de Mendoza. El 1755 pasó a Madrid y 
Roma como Procurador de la Provin- 
cia, y de vuelta en Chile^ fué elegido 
Prior del convento de Santiago en 1763. 
Falleció en el mes de Febrero de 1768. 



En el Capítulo celebrado en 1755 por la Provincia de Chile salió electo en Pro- 
vincial el P. Francisco Fuentes y Zapata, cuyos derechos a ocupar ese puesto fue- 
ron después muy discutidos, suscitándose con este motivo un pleito que tardó mu- 
cho el substanciarse. El referido P. Fuentes nombró defensor suyo en Madrid y 
Roma alP. Chacón, el cual publicó en 1756, en Roma, un alegato muy extenso en 
latín y en italiano, dirigido a probar la legitimidad de la elección en la persona de 
su defendido y el derecho que le asistía para que se le hiciera justicia. Aparte del 
impreso de referencia, redactó el P. Chacón otros escritos durante el tiempo que 
tardó el resolverse aquel litigio. 

— P. Maturana, II, pág. 388 y sigs. 



Asistió al Capítulo general celebrado 
en Roma el 1661, en el que obtuvo el 
nombramiento de Asistente general. 
Murió en Roma el 1664. 



Chagas (Fr. Buenaventura das). 

Fué natural de Lisboa y profesó el 
1624 en el convento de Goa, en la India 
Oriental. Explicó Filosofía, y de re- 
greso en Portugal en 1634, fué Prior de 
varios conventos y Provincial el 1651. 

1. Cursus Philosophicus. —Fo\. 

2. Compendiutn totius Theologtce. —Fo\. 

Conservábanse estos dos volúmenes manuscritos en la librería del convento 
de Gracia de Lisboa.— Barbosa Machado, 1-539.— P. Ossinger, pág. 228. 

Champaner (Fr. Isidro). 

Nació en Barcelona el 1797, y profe- 
só en el convento de la misma ciudad 
el 29 de Marzo de 1817. Cinco años des- 
pués pasó a las misiones de Filipinas. 
Fué destinado a las provincias iloca- 
nas, donde regentó varias parroquias, 



hasta el 31 de Agosto de 



1853 



en que 



falleció en el pueblo de Laoag. Había 
sido vocal en dos Capítulos y Defini- 
dor en el celebrado el 1845. Fué muy 
inteligente en el idioma ilocano y su 
fama se conservó entre los mejores 
liablistas hasta los últimos años de la 
dominación española en Filipinas. 



CHAVES 



203 



1. Pláticas doctrinales.— M.S. en 4.° 

De éstas corrían muchas sueltas entre los párrocos de aquellas provincias. 

2. Pammalaoag iti patég ti Santo á Misa, quet iti muet naimbag á 
pamnaquiranud ti cristiano, pinutarniM. R. P. Def. Fr. Isidro Champa- 
ner. Cura Párroco iti ili nga Sarrat iti provincia nga Cailocoan. Manila: 
1847. Imprenta del Colegio de Sto. Tomas, por D. Manuel Rodríguez. 

12.0 de 28 págs. 

(Ftxplicación del valor de la misa y oraciones para oiría con fruto, por el P. Isi- 
dro Champaner, Cura de Sarrat, en la provincia de llocos.) 

Véase lo que se apuntará en el artículo del P. José Inés con respecto a la tra- 
ducción ilocana de la Pasión, de la cual algunos creen que es autor el P. Cham- 
paner. 

— P. Jorde, pag. 415— PP. Pérez y Güemes, pág. 465. 



Chaves (Fr. Juan de). 

Natural de Trujillo de la provincia 
de Cacares, hállase incluido por el Pa- 
dre Vidal entre los religiosos de espe- 
cial nobleza que profesaron en Sala- 
manca durante el trienio 1586-1589. En 
1604 y 1607 fué elegido Visitador de 
Provincia y en 1609 Prior del conven- 
to de su profesión, cargo que desem- 
peñó hasta el 1612. El año siguiente 
aparece como Secretario del Provin- 
cial P. Hernando de Padilla. Figura 
entre los testigos que declararon en el 
proceso de la vida y milagros del Bea- 
to Orozco por los años de 1620, y allí 
se le dan los títulos de Visitador y 



Prior de los conventos de Pamplona y 
Dueñas. 

Hubo otro religioso del mismo nom- 
bre, natural de la ciudad de la Plata, 
en el Perú, hijo de D. Diego de Pantoja 
y de Dña. Beatriz Pacheco, el cual 
profesó también en el convento de Sa- 
lamanca a 27 de Enero de 1576. No nos 
es posible averiguar si los datos apun- 
tados en el párrafo anterior pertene- 
cen a uno solo o habrá que dividirlos 
entre los dos religiosos, así como tam- 
poco podemos determinar a cuál de 
ellos deba atribuirse el siguiente ser- 
món. 



Sermón que predicó el muy reverendo Padre Fray Juan de Chaves, Prior de 
S. Agustin de Salamanca, en la fiesta de la Beatificación del glorioso Padre San 
Ignacio de Loyola, Patriarcha, y fundador de la Compañía de Jesús, en el Colegio 
de la misma Compañía de la ciudad de Salamanca, Sábado 23 de Henero de 1610. 

Salió impreso en los folios 175-186 de la relación de aquellas fiestas, publicada 
por Alonso de Salazar. Salamanca, por la viuda de Artus Taberniel. 1610. 

Ossinger, pág. 228, hace mención de este sermón, llamando al autor Chaureo, 
— P. Vidal, págs.'281 y 355 del tomo I. 

Chaves (Fr. Juan Antonio de). 

Según consta de los preliminares de mala, en 1787, 1792 y 1799 en el de Mé- 
la obra que luego reseñaremos, en 1772 jico, del cual fué Prior en 1789, como 



era Lector jubilado. Calificador del 
Sto. Oficio y Secretario de la Provin- 
cia del Santísimo Nombre de Jesús de 
Méjico. De varias aprobaciones suyas 
a algunos libros, se desprende que en 
1765 residía en el convento de Guate- 



se dirá en la nota del P. Luengo, y en- 
tonces se intitulaba Maestro. Con an- 
terioridad a 1816 había fallecido, pues- 
to que ese año se proveyó su Magiste- 
rio en el P. Ramón Martínez, ameri- 
cano. 



Comulgador Agustiniano. 

No se sabe cuándo ?e editó esta obrita por primera vez. La edición que se co- 



204 CHÍA 

noce de 1772 hecha en Méjico, es ya reimpresión, como expresamente se dice en 
la portada, y no creemos aventurado afirmar que la edición anterior salió de las 
prensas de Guatemala, dado que años antes residía en esta ciudad el autor. 

—Comulgador Augustiniano donde se incluyen varias oraciones 
sacadas de las obras de la Luz de la Iglesia mi G. P. S. Augustin para 
antes, y después de la Comunión. Y las meditaciones del P. Balthasar 
Gracian de la Compañía de Jesús. Dedicadas (sic) á los dos Volcanes 
del Divino amor, é inexpugnables Muros de nuestra Sta. Iglesia, los 
gloriosos Patriarchas S. Augustin, y S. Ignacio. A el fin va puesta una 
Tabla para aplicar las Meditaciones á los principales dias del año. Re- 
impresso en México en la Imprenta del Lie. D. Joseph de Jauregui Calle 
de S. Bernardo. Año de 1772. Se hallará en la Portería, y Tercer Orden 
de este Convento de N. P. S. Augustin de México. 

8.° de 3 hs. s. n. de prels., 159 págs. de texto y 3 s. n. de índice. 

Port. orí.— V. en bl.— Lámina suelta con un grabado alegórico que representa 
la Iglesia Católica y a sus lados San Agustín y San Ignacio, hollando con sus plantas 
las cabezas de varios herejes.— Dedicatoria firmada por el autor, Fr. Juan Antonio 
Chaves.-Dictamen del Dr. D. Juan Ignacio de la Rocha. México, 16 de Julio de 1772. 
—Parecer del Dr. D. Agustín José Mariano del Río de la Loza. 1 de Julio de 1772.— 
Lie. del Gobierno.— Id. del Ordinario.— Texto.— índice o tabla. 

Las aprobaciones y licencias se dieron sin duda ninguna para la edición de que 
se trata; el hecho de no llevar otras de años anteriores ¿será argumento suficiente 
para demostrar que la edición se repitió en el mismo año y en México? 

—Comulgador... Puebla de los Angeles. Reimpresso en la Oficina de Don Pedro 
de la Rosa, donde se hallará, y en México en la de D. Felipe de Zúñiga y Ontiveros. 
Calle del Espíritu Santo, año de 1789.— 8.*» 

—Comulgador... Reimpreso en México en la Oficina de Doña Maria Fernandez 
de Jauregui, Calle de Santo Domingo año de 1805.-8." de 2 hs. s. n. de prels., 261 pá- 
ginas de texto y 3 s. n. de tabla. 

Los preliminares comprenden sólo la hoja de portada y la siguiente con la de- 
dicatoria del P. Chaves. 

—Comulgador... Nueva edición. París 1840, impr. de Schmider.— 24.° 

—Comulgador... París, 1851. 

— Comulgador... París, 1854. 

—Comulgador... Nueva edición revista y cuidadosamente enmendada. París, 
Librería de Rosa y Bouret 1857. A la v. de la anteportada: París. Imprenta Rénou 
y Maulde, calle de Rivolt, 144.— 12." de 264 págs., con una lámina suelta. 

Única edición que hemos visto en el colegio de Valladolid. 

— Comulgador... París, 1860. Impr. de Walter.— 12.° de 264 págs. con una lámi- 
na fina. 

—Nicolás León, Bibl. Mex. del siglo ZF///.— Medina, La Imprenta en México 
y La Imprenta en la Puebla. -FF. Backer y Sommervogel, v. Gradan. 

Chía (Fr. José Gaudioso). 

Natural de Zaragoza, de la parro- Urrea. El P. Jordán escribe que fué 

quia de San Felipe, fué hijo de José Doctor teólogo en la Universidad de su 

Chía y Catalina Telechía, y profesó en patria, varón muy ilustrado y famoso 

el convento de San Agustín de la mis- predicador; y Latassa añade que fué 

ma ciudad el 7 de Enero de 1678 en Maestro de número de su Provincia y 

manos del P. Prior Fr. José Antonio de Prior de los conventos de Épila, Bel- 



CHiRíNO 205 

chite y Zaragoza. Falleció el 1 de No- religiosos difuntos del convento de Za- 
viembre de 1733, según una lista de los ragoza. 

1. Sermótt del glorioso San Juan Facundo, predicado en el Capítulo provincial 
celebrado en la villa de Epila el año de 1696. 

Tal es el título que da el P. Jordán a este sermón. Latassa le da el siguiente: 

Clarísimo norte de Prelados y de Monjes San Juan Bueno, de Mantua, Religioso 
Agustino. Panegírico sacro pronunciado en el Capítulo Provincial de Epila en 1696. 
Zaragoza, por Manuel Román.— 4.° 

Nos inclinamos a creer que este debe de ser el verdadero título, pues a juzgar 
por la redacción, parece haber tenido presente el sermón el bibliógrafo aragonés, 
el cual llama a su autor Fr. Pedro Chía y dice ser el mismo religioso denominado 
Fr. José Gaudioso Chía por el P. Jordán. Esto nos indica que en la portada del im- 
preso citado se halla escrito también el nombre de Pedro. 

2. Trívnfos del Soberano Dios de los Exercitos, Protector singv- 
larissimo de Nvestro Gran Monarca Filipo Qvinto. Acción de gracias 
por la insigne Victoria, qve consigvieron las Armas de sv Magestad, 
en las Llanuras de Almansa. Celebrados por la Fidelissima Villa de 
Caspe, en comprobación de su amor, y lealtad. Ponderados por el Re- 
verendo P. M. Fr. Josef Gavdioso Chia, del Orden de Nuestro Padre 
San Agustín, antes Prior de los Conventos de Epila, y Belchite, y Se- 
cretario de Provincia, y aora Presidente del Gravissimo Convento de 
la Ciudad de Zaragoza. Dedicados al Exc Señor D. Antonio Ibañes de 
la Riba Herrera, Argobispo de Zaragoza, del Consejo de su Magestad, 
antes, Presidente del Consejo Real de Castilla, y dos vezes Virrey, y 
Capitán General del Reyno de Aragón, &c. a qvien con obseqvioso res- 
peto los ofrece la misma Fidelissima Villa, de cuyo orden se dan á la 
Estampa. Con licencia: En Zaragoza, Por Manvel Román, Impressorde 
la Vniversidad, Año M. DCC. VIL 

8.° de 4 hs. s. n. de prels. y 22 págs. de texto. 

Dedicatoria suscrita por el Consejo y Jurados de la Villa de Caspe. 6 de Julio 
de 1707.— Aprob. del P. Antonio Iribarren, dominico. 7 de id. id. en Zaragoza.— ídem 
del P. Antonio Pérez, franciscano. 9 de id. iá.—lmprimatur del Gobernador de Ara- 
gón. --Texto. 

Bibl. Nacional, 1-194-16, Varios.— V. el P. Jordán, pág. 187 del tomo III, y Latas- 
sa, 1-377. 

Debemos los datos relativos a la profesión del P. Chía a la amabilidad del Padre 
Saturnino López, el cual nos ha participado, además, que, revisadas las listas de los 
profesos del convento de Zaragoza, no figura en las mismas religioso alguno con 
nombre de Fr. Pedro Chía. 

Chirino (Fr. Alonso). 

Fué natural de Osuna y tuvo por te. El P. Herrera, en su relación de 
padres a Alonso o Ildefonso Chirino y aquel convento, incluye entre los Prio- 
María Núñez. Profesó en el convento res del mismo al P. Chirino, de quien 
de Córdoba el 13 de Agosto ^e 1579 en dice que desempeñaba aquel cargo 
manos del P. Prior Pedro de Navarre- en 1621 y en 1630. 

Sermón que se predico en la Dominica de la solemne Octava del 
Sanctissimo Sacramento qve la Sancta Iglesia de Cordoua celebra a 
devoción del lUustrissimo Señor Don Fray Diego de Mardones Obispo 



206 CHOCARKO DE SAN JOSÉ 

della. Año de 1621. Por el Padre Fray Alonso Chirino, Prior del Con- 
vento de San Augustin de la misma Ciudad. Dirigido al lUustrissimo y 
Reverendissimo señor Don Fray Diego de Mardones obispo de Cordova 
Confessor de su Magestad y de su Consejo &.* Año (esc. de armas del 
Obispo) 1621. Con licencia en Cordova. Por Salvador de Cea Tesa.— 4.° 
— Valdenebro, núm. 2270.— P. Herrera, Historia del Convento de Salamanca, 
pág. 92. 

Chocarro de San José (Fr. Cipriano). 



Nació en Astrain, Navarra, el 22 de 
Septiembre de 1866, y profesó el 17 de 
igual mes de 1885 en el colegio de Pa- 
dres Recoletos de Monteagudo. Termi- 
nada la carrera eclesiástica, desempe- 
ñó durante tres años el cargo de Vice- 
Maestro de novicios. En 1893 fué en- 
viado a Filipinas y la obediencia le des- 
tinó a Mindanao, donde sirvió algún 
tiempo la parroquia de Cagayán en 
concepto de coadjutor de la misma, 



y luego se le ordenó pasar a Macao, 
residiendo en esta capital cerca de dos 
años. De regreso en Manila, fué pedi- 
do por el pueblo de Jiménez, accedien- 
do el Gobernador Eclesiástico de Cebú 
a dicha petición, por lo que nuestro 
biografiado volvió por segunda vez a 
Mindanao y se hizo cargo de dicha pa- 
rroquia en Septiembre de 1901 . En 1908 
vino a España con el cargo de Vice- 
Rector del coleario nuevamente esta- 



hasta que se le expidieron los títulos blecido por los PP. Recoletos en Ber- 
de cura del pueblo de Tudela. A causa langa de Duero, habiendo sido reelegí- 
de la revolución del país hubo de reti- do en el propio empleo en el Capítulo 
rarse a Manila en Noviembre de 1898, celebrado por su Provincia el año 1912. 

Publicó varios áxéAogos {sultisulti), en bisaya-cebuano, en el periódico Ang 
Camatuoran, de Cebú, en los cuales combatió con mucha gracia y puso en ridicula 
las doctrinas y prácticas cismáticas de los aglipayanos. 

— P. Sádaba, pág. 695. 



D 



Daga (Fr. Juan de la). 

♦i< Relación de méritos. Títulos, Grados y Literatura del Maestro Fray Juan de 
la Daga, del Orden de los Hermitaños de San Agustín, en la Provincia de Lima, De- 
tinidor y Procurador General de ambas Curias.— Fol. de 3 págs. 

Su fecha en Madrid, 11 de Febrero de 1724. 

Suponemos que se encontrará en el Archivo de Indias y que ha de contener una 
biografía completa del P. Daga, pero Medina se contenta con dar el título solamen- 
te.— V. su obra, Biblioteca Hispano- Americana, núm. 2500. 

Damián (P.). 

Sermón fúnebre en la triste muerte del Cardenal Molina, predicado en el con- 
vento de agustinos de Badajoz por el P. Damián, con ocasión de sus honras. Bada- 
joz, sin año ni lugar de imprenta. 

Díaz y Pérez da cuenta de este impreso en los términos expresados al tratar del 
Emmo. Card. Molina, sin decirnos la Orden a que perteneció el P. Damián y si este 
era realmente el apellido del orador. — Diccionario histórico, críticOj etc., de auto- 
res, artistas y extremeños ilustres, pág. 63 del tomo II. 



Dávalos (ílmo. D. Fr. Buenaventura). 



El P. Herrera escribe acerca de este 
señor lo siguiente: «Fr. Buenaventura 
Davales o de Avalos, hijo de los Mar- 
queses del Vasto y Pescara, y de la 
Congregación de los Descalzos de Ita- 
lia; tomó el hábito del paño en S. Feli- 
pe de Madrid; fué hecho Obispo de Vul- 
turara en el reino de Ñapóles, año de 
1643.» En los extractos de los libros de 
profesiones de San Felipe el Real, por 
el P. Méndez, no hemos encontrado el 
nombre del P. Dávalos, ni tampoco le 
incluye el P. Tani entre los religiosos 
descalzos. El texto acotado del P. He- 
rrera está tomado de su Historia del 
convento de Salamanca y es repetición 
de lo que con anterioridad había escri- 
to, en latín, en su Alphabetum Augusti- 



nianum;\o cual, a nuestro modo de ver, 
prueba suficientemente que el P. He- 
rrera no se equivocó, y mucho menos 
ha lugar a esta suposición, sabiendo 
que las dos obras citadas se escribieron 
y editaron viviendo el P. Dávalos a 
quien conoció indudablemente el autor 
en Madrid. La causa probable de no 
encontrarse su profesión entre las de 
San Felipe el Real es que la había he- 
cho ya dentro de la Orden. 

El P. Lanteri no obstante haber vis- 
to el Alphabetum, pues le cita, prescin- 
de de los antecedentes allí consignados 
y sólo hace constar que el P. Dávalos 
fué napolitano e hijo del Marqués de 
Pescara y que tuvo un hermano llama- 
do Tomás, Obispo que fué de Laurini. 



208 DÁVALOS-DÁVILA 

Nuestro biografiado fué creado Obispo mente su Diócesis, seg-ún lo dispuesto 

también de Vulturara el 13 de Febrero en el Concilio Tridentino, y ocurriendo 

de 1643, de donde pasó a gobernar la con amor paternal a las necesidades 

Diócesis de Nocera con fecha 13 de espirituales y temporales de sus dioce- 

Abril de 1654. Se hizo notable más por sanos, por lo que mereció el dictado de 

el esplendor de sus virtudes que por la Prelado muy insigne. Falleció el año 

nobleza de su linaje, visitando anual- 1659. 

En las Exequie poetiche, que los ingenios italianos dedicaron a Lope de Vega, 
y publicó Fabio Franchi, hay poesías del P. Dávalos, todas en italiano. 

—La Ciudad de Dios, XVII-317.— P. Herrera, Alphahetum, 1-109 y la Historia 
citada pág. 291.—Ereíni Sacres, 1-126. 

Dávalos (Fr. Manuel.) 

Natural de Haro de la provincia de vida, para demostrar que debía con- 

Logroño, profesó el 1728 en el conven- tarse entre los escogidos siervos del 

to de Salamanca, después de haber se- Señor. Huelga, por lo tanto, consignar 

guido la carrera militar por algún tiem- los elogios que unánimemente le han 

pQ. Pasó a Filipinas en 1732 y la obe- tributado los que se han ocupado de la 

diencia le destinó a las provincias ilo- perfección con que desempeñó su ca- 

canas, donde administró los pueblos de rrera de misionero en Filipinas, del 

Santa, Batac y Bangar hasta el 1747 en celo con que siempre veló por la sal- 

que se retiró a Manila. Fué sacristán vación de las almas y délas extraordi- 

en este convento y Subprior y falleció narias virtudes que ejercitó en su vida 

en el mismo el 22 de Marzo de 1760. retirada del claustro, cuando oprimido 

El P. Dávalos es contado entre los por las enfermedades hubo de dejar la 

venerables de la Provincia de Filipinas administración de los indios y dedicar- 

y tal fué la fama de sus virtudes, de su se al cumplimiento de deberes y oficios 

vida penitente y austera y de los he- humildes en el convento de Manila. Su 

chos conque manifestó la pureza y san- muerte fué preciosa en los ojos del Se- 

tidad de sus costumbres, que mereció ñor, como es la del justo, 
del P. Vicente ¡barra que escribiera su 

Dejó manuscrito un Ceremonial para uso del convento de Manila, única obra 
que le atribuye el autor del Osario. 

Las demás obras que el P. Jorde consigna al P. Dávalos fueron escritas eviden- 
temente por el P. Manuel Carrillo.— V. dicho autor, pág. 249 y el P. Cano, pág. 148, 
el cual se atuvo a lo dicho por el P. Castro. 

«Escribió su vida el Padre ex-Provincial Fr. Vicente ¡barra, la cual han queri- 
do guardar tanto, que se ha hecho inútil... No la he merecido ver, por lo cual no 
puedo especificar más, como quisiera mi buen celo y estudio por las cosas de la Or- 
den y de la nación.» P. Castro. 

Se advierte que no se encuentra la profesión del P. Dávalos en el P. Vidal. 

Dávila (Fr. Luis). 

Hijo de Juan de Avila o Dávila y de se halla en el fol. 7 v. de¡ libro prime- 
Luisa Cortés, vecinos del Castillo de re de profesiones de aquel convento, 
Garcimuñoz, de la provincia de Cuen- y en la misma se encuentra esta nota: 
ca, profesó en el convento de San Fe- «Fué Prior de Toledo y de Madrid.» 
Upe e¡ Real de Madrid el 5 de Febrero En la dedicatoria a D. Pedro Dávalos 
de 1560 en manos del P. Prior Alonso Guevara de ¡a obra que ¡uego se cita- 
de Madrid. La partida de su profesión rá, dice el P. Dávila que fué también 



DaVILA 209 

Prior del convento de Valladolid, y al General de la Orden con fecha 6 de 

con este título y el de Procurador de Agosto de 1590, sobre la elección de 

la Provincia de Castilla en Roma, se Superioras en los conventos de Mante- 

encuentra una petición suya dirigida latas déla Orden. 

DiscvRsos morales del | Sanctissimo Sacramen , to del Altar | Por 
el Padre Maestro Frai Luis Dauila Pri | or del Conuento de Sanct 
Augustin de T° I A don Pedro Davales Iguevara | {Grabado que ocupa 
más de la mitad de la portada) En Toledo por Pedro Rodríguez Im- 
pressor del Rey nuestro señor A 1603. 

4." de 36 hs. s. n. de prels. y 432 + 746 págs. de texto. 

Port. grabada; el título de la obra en la parte superior y en la inferior el pie de 
imprenta. En el grabado se ven emblemas del Sacramento, escudos de armas y 
una leyenda latina en una banda; debajo: Fetrus Ángelus. /.— V. en bl.— Cens. del 
P. Fr. Alonso de Quirós. En San Agustín de Toledo, 20 de Diciembre de 1599.— 
Lie. del Provincial, R. P. Agustín Antolínez. Sin fecha.— Lie. y privilegio del Rey. 
Valladolid, 28 de Mayo de 1601.— Dedicatoria a D. Pedro Davales Guevara.— Al cris- 
tiano lector.— A la Imperial Ciudad deToledo, santaiglesia, y estado eclesiástico.— 
índice de los discursos.— Tabla de los lugares de la Escritura.— Tabla de lugares co- 
munes de las cosas más notables.- Texto, apostillado.— Al fin una hoja sin numerar 
con un grabado del Sacramento y dos ángeles a los lados. 

Comprende la obra seis tratados, que el autor divide en dos partes, tres cada 
una, en los índices; pero en el texto no existe otra división que la indicada en los 
dos órdenes de paginación que quedan apuntados. 

En la dedicatoria a Toledo, manifiesta el P. Dávila lo mucho que habíri predi- 
cado en la misma ciudad, especialmente acerca del Smo. Sacramento. Dice tam- 
bién que, habiendo compuesto algunos discursos que fueron favorablemente juz- 
gados por personas doctas, se animó a sacar a luz su obra, movido además de las 
órdenes de los Superiores. Como el libro fué compuesto en Toledo y allí se impri- 
mía, creyó el autor un deber el dedicarle también a la misma ciudad, y con el fin 
de que aprovechara a todos le había escrito en romance, porque si iba en latín ser- 
viría para pocos. 

Al fin del tratado quinto trata el autor de la grandeza y riqueza del templo o 
iglesia mayor de Toledo, describiéndole en lineas generales y ponderando las ri- 
quísimas joyas de arte que allí se admiran. 

No dudamos el afirmar que esta obra del P. Dávila puede considerarse funda- 
mental en la materia, por la variada y bien expuesta erudición con que exorna 
todos los asuntos y las reñexiones morales y provechosas para la vida espiritual con 
que aficiona al lector al amor, reverencia y participación del adorable Sacramen- 
to del Altar. Su estilo no llega con mucho al de los grandes prosistas del siglo XVI; 
tiene, sin embargo, períodos que pueden presentarse como modelos de bien decir. 
Vemos también un defecto capital en la forma en que están redactados los dis- 
cursos, sin división de párrafos, haciendo por este motivo su lectura algo pesada. 

Biblioteca del colegio de Valladolid. 

Encuéntrase descrita la obra que nos ocupa en la La Imprenta en Toledo^ de 
Pérez Pastor, pág. 181, y Alva y Astorga da cuenta de ella en dos artículos encabe- 
zados Avila y Dávila, cois. 957 y 972. 

El P. Herrera cometió la errata de escribir el año 1610 para la impresión. «Lu- 
dovicus de Avila, dice, provinciae Castellanas filius, Prior Toletanusan. 16101ibrum 
edidit de Sanctissimo Eucharisti?e Sacramento.» Alphabetum, pág. 24 del tomo II. 

Reproducimos a continuación la siguiente nota del P. Benigno Fernández, no 
sin advertir que el dato relativo al pueblo de naturaleza del P. Dávila no concuer- 
da con lo que dejamos consignado en su biografía. 

14 



210 DÁVILA 

«Era natural de la villa de Belmonte en la Mancha y de una familia ilubire y 
distinguida. A la muerte de su hermano el célebre escritor D. Francisco de Avila, 
le dedicó un epitafio latino que se conservaba en la Iglesia Colegiata de Belmonte, 
y decía así en nuestra lengua: «A gloria de Dios y buena memoria del Doctor Don 
Francisco de Avila, Canónigo y dignidad de Maestre-Escuela de esta Iglesia Cole- 
gial, en divinas y humanas letras, interpretación de las Sagradas Escrituras y pre- 
dicación evangélica eminente, riguroso con su persona y piadoso con los pobres. 
Su hermano el Maestro Fray Luis de Avila, Prior del Convento de San Agustín de 
Toledo, la puso. Falleció de LXXII años de edad, año MDCI.» Alrededor de la lá- 
pida sepulcral puso también el P. Luis estos dos versos latinos: 

«Hic infans fuerat vitali fonte renatus. 

Hic siíus, hinc surget, quo redivivus ovet.» 
—La C. de D., vo¡. XXXVl, pág 293. — P. Herrera, Historia del Convento de 
Salamanca, pág. 19S.— P. Ossinger, pág. 90.— Nicolás Antonio, I1--Ü. 

Dávila (Fr. Tomás). 

En el prólog-o a la obra Deleites del poniendo los deseos de emplear su ta- 
espíritu, el editor nos da hecha la si- lento y noticias en servicio de la Pro- 
luiente biografía del P. Dávila. «Na- vincia, por lo que le suplicaba le nom- 
ció, dice, en la villa de Alcázar de San brasen su cronista. Lo cual le fué con- 
Juan, provincia de Ciudad Real, 3^ sus cedido; y el P. Dávila acreditó su la- 
padres fueron Sancho Dávila y Ana boriosidad ya por el Magisterio que se 
del Barco. Vistió el hábito de San le confirió el año 1701, ya también por 
Agustín en San Felipe el Real el 10 de el testimonio de las obras que compu- 
Noviembre de 1670. Puede colegirse su so. » En 1703 fué Definidor de Provin- 
aprovechamiento y amor a las letras cia. No añade el autor de estas líneas 
del Memorial que, siendo Regente de cuándo y dónde falleció el P. Dávila. 
Teología en Doña María de Aragón Los títulos que poseyó constan en las 
de Madrid, presentó al Definitorio ex- portadas de sus libros. 

L Epinicio sagrado, certamen olympico avreo, en la solemne dedi- 
cación de la insigne Capilla que al Glorioso Apóstol S. Andrés, Patrón 
de su Casa de Cerralvo, erigió el Eminentissimo Señor D. francisco 
Pacheco y primer Arzobispo de Burgos, Cardenal de Santa Crits, Pro- 
tector de España^ de la Inquisición General, y Virrey de Nat>oles. 
Dedicado a la Catholica Magestad de D.^ Mariana de Avstria N. S:"' 
Avgusta reyna madre. Por mano de la Excelentissima S.™ D." Leonor 
de Velasco sv dama, Condesa de Sirvela, Marquesa de Cerralvo, y Pa- 
trona de dicha Capilla. Dispvesto Por el P. Fr. Thomas Daiiila, Lec- 
tor de Theologia del Conuento de N. P. S. Agustín de Ciudad Rodri- 
go: y al presente Maestro de Estudiantes en el Colegio de Doña Maria 
de Aragón de Madrid^ y Secretario del Certamen. Dale a la estampa 
El Licenc. D. Diego de Cossio y Bustamante, Abogado de los Reales 
Consejos, y Gouernador del Estado de Cevraluo. Año de 1687 . Con 
licecia en Salamaca, Por Lucas Peres, Impressor de la Vniuevsidad. 

4." de 10 hs. s. n. de prels. y 492 págs. de texto. 

Port. orlada.— V. en bl.— Dedicatoria a la Reina, suscrita por el P. Dávila.— 
id. a la Marqnesa de Cerralbo, por el mismo.— Aprob. del P. Bernabé de Castro, 
agustino. Ciudad Rodrigo, 25 de Abril de 1687.— Lie. del Provincial P. Alvaro Oso- 
rio.— Aprob. de Urbán González. Ciudad Rodrigo, 15 de Marzo de id.— Lie. del 



DAVILA 211 

Ordinario.— Aprob. del P. José de Almonacid, bernardo.— Lie. del Rey.— Tasa.— 
Erratas.— Texto. 

Comienza el autor con un tratado que intitula Discurso general del culto di- 
vino, que comprende diez capítulos a los cuales se añaden dos más que tratan de la 
patria, descendencia y padres del Emmo. Sr. D. Francisco Pacheco. Luego viene 
el Epinicio sagrado, que contiene la descripción de las fiestas celebradas en un so- 
lemne octavario con los sermones predicados con tal motivo que son de los si- 
guientes predicadores: 

Día 1.° Oración evangélica. Díjola el Dr. D. Isidro Gutiérrez Suárez, Colegial 
de San Fabián de Plasencia, y Canónigo Magistral de la Sta. Iglesia de Ciudad Ro- 
drigo.— Págs. 118 a la 136. 

Día 2.^ Sermón de la dedicación en que se colocaron las reliquias. Por el 
P. Fr. Manuel García, Predicador del convento de Santo Domingo de Ciudad Rodri- 
go.— Págs. 138 a la 157. 

Día 3.° Sermón que predicó el R. P. Fr. Juan de Escobar, Predicador princi- 
pal o mayor del convento de San Francisco de Ciudad Rodrigo.— Págs. 159 a la 180. 

Día 4.° Oración evangélica. Díjola el P. M. Fr. Diego Ares de Bahamorde, 
Lector de Teología en el convento de San Agustín de esta ciudad. Págs. 182 a 
la 200. 

Día 5.° Oración evangélica que dijo el Presentado Fr. Alonso de Cemedo y 
Vega, Lector de Teología y Artes, etc., trinitario.— Págs. 203 a la 227. 

Día 6.° Oración panegírica al Emmo. Card. Pacheco. Díjola el P. Fr. Tomás 
Dávila, Lector de Teología en el convento de San Agustín.— Págs. 232 a la 259. 

Día 7.° Sermón predicado por el P. M. Fr. Francisco de San Alberto, Lector 
de Prima de Teología en el convento de Carmelitas de esta ciudad.— Págs. 262 a 
la 295. 

Día 8.° Sermón predicado por el P. M. Fr. Agustín de Vera Tasis, Lector de 
Teología en el convento de San Agustín de esta ciudad.— Págs, 302 a la 321. 

Epinicio Cántico victorial, etc., que es la noticia y descripción del certamen 
con una introducción sobre la poesía, concluyendo con algunas composiciones del 
autor, del P. Diego de Ares y de D. Antonio Manuel de Medina. 

Cartel del certamen, en el cual aparecen el P. Ares, fiscal, y el P. Dávila, se- 
cretario. Luego vienen las composiciones presentadas, que son de los siguientes: 

D. Baltasar Mangas de Villafuerte, Canónigo de Ciudad Rodrigo. Octavas. -Fíi- 
gina 375. 

Fr. Diego del Peral y Vereterra, Comendador de San Antonio de Valladolid. 
Id.— Til. 

D. Francisco de Bustos. Id.— "¿19. 

D. Diego Cosío de Bustamante. /í¿.— 381. 

D. Antonio Manuel de Medina. Soneto. (Dos). — 38i. 

D. Bernardo de Robles.-M - 385. 

D. Pedro Diez de Ribera. Id 386. 

D. Luis de Sandoval y Mallas. /¿í. (Dos). -3S6. 

Dña. N. de Acebedo, religiosa del convenio de Sta. Cruz de Ciudad Rodrigo. 
7í/.-388. 

D. Manuel Medrano. Id. - 388. 

D. Diego de Cosío Bustamante. Id.— 3H9. 

D. Tomás Bricianos. Id.- 389. 

D. Juan Manuel Guillen de Paz y Quirós. Id. 3)0. 

P. Manuel Antillón, jesuíta. Id. -390. 

D. José de Pierres. /íí.— 391. 

D. Pedro Randoli. Id.~39\. 

P. Juan de Granada, jesuíta. /í¿. 392. 

D. Adrián de Onique. Id.— 392. 



212 DÁVILA 

D. José de Oviedo. Jd. -393. 

D. José de Ponferrada. Jd. -393. 

D. Tomás Moreno de Zúñiga Pacheco. G7osa.— 395. 

D. Luis Sandoval y Mallas. Id —396. 

D. Francisco Suárez de Medina. Id.— 391. 

D. Lucas Martínez de la Fuente. Id.— 39^. 

D. Diego de Cosío Bastamente. Id. -399. 

D, Bc-rnardo de Robles. /í/.- 400. 

D. José de Oviedo. 7tí?.— 401. 

D. Baltasar Mangas. /t¿.— 402. 

D. Pedro Antonio Randosi. /íj?.— 403. 

Dr, D. Jonfedro Pecafós. /t/.-404. 

D. José de Ponferrada. Id.—^Qo. 

D. Jerónimo de Añasco y Mora. ld.—X06. 

P. Diego del Peral Vereterra. Canciones.— AQ'i. 

D. José Mejía de Montalvo. A/.— 409. 

D. Juan Malo de Villarroel. Id.— MI. 

P. Manuel de Antillón, jesuíta. Poema latino.— 4H. 

D. José de Flores. Liras.— i\5. 

D. Luis Sandoval. Jd.—4\6. 

Fr. Juan Acedo, agustino. Composición latina. -AIS. 

Fr. Juan García Feijóo, minorita.— irf. 419. 

Fr. Tomás Dávila. Décimas.— i2\. 

D. Jerónimo Ares de Bahamonde. Madrigales.— X22. 

Fr. Leonardo de Espinosa, agustino. Madrigal.— \2X. 

D. Francisco de Córdoba. Décimas. —MI. 

Fr. Diego de Ares, /ú?.— 428. 

D. Alonso Dávila y Toledo. Id.--\29. 

D. Luis de Sandoval. /í¿.— 430. 

D. Antonio Manuel de Medina. Id ~ 431. 

D. Juan Manuel Guillen, etc. Id. - 432. 

D. José de Ponferrada. Id. -433. 

D. José Alvarez de Ribera. >l/^g-aío .- 435. 

D. Diego Cosío Bustamante. Id.—li6. 

D. Bartolomé Gallego Sandoval. Id. 437 

D. Luis de Sandoval y Mallas. 7í/.— 440. 

D. Francisco Suárez de Medina. Id. - 441. 

Fr. Diego de Ares. Id.-AiA. 

D. José de Ponferrada. /í;?.— 445. 

D. José Flores. Id.-U6. 

D. Francisco de Bustos. M— 447, 

D. Juan Francisco Canesi. Id.-A4S. 

D. José de Oviedo. 7í¿.— 450. 

D. Jontedro Pecafós. 7flf.—45L 

D Manuel de Medrano. /rf.— 453. 

D. Diego del Peral, etc. Onocrótalo.— A'oA. 

Residencia del Consistorio de Apolo contra los poetas. — Prosa y verso, del 
P. Ares. -456. 

Canción flnal. -484, 

Bibl. Nacional, 2-10720. 

V. Gallardo, ll-748.-Salvá, núm. 225, 

El editor de los Deleites del espíritu expresa el motivo de la publicación del 
Epinicio en las siguientes palabras: «Le dio ocasión (al P. Dávila) para escribir esta 
obra la dedicación de una capilla que los Marqueses de Cerralbo reedificaron en 



DÁVILA 213 

Ciudad Rodrigo a San Andrés, por haber destruido un rayo la que antes había, Lo 
particular de esta obra, añade, son dos disertaciones del origen délos templos y de 
la poesía, llenas de erudición profana y sagrada. Lo restante no se reduce a otra 
cosa que a extender o hacer una relación de las funciones que se hicieron por la de- 
dicación.» 

Hemos visto un curioso trabajo s^obre la mencionada capilla, en el cual se habla 
del certamen publicado por el P. Dávila, en el Semanario pintoresco español, tomo 
correspondiente a 1839, págs. 403 y -iO-1. Es celebrado como poeta por el P. Muiños 
Sáenz en su Discurso sobre la influencia de los Agustinos en la poesía castellana. 

2. Sermón sobre la toma de Buda. 

Impreso el mismo año que la obra anterior, según el prologuista de los Deleites 
del espíritu. Se encuentra mencionado también en el índice de San Felipe el Real, 
pág. 99. 

3. Al Santissimo Sacramento. Oración evangélica predicada el 
día de la Octava del Corpus a la Orden de Santiago asistida de la Ca- 
tólica Magestad del Rey nuestro Señor recien casado, en el Real con- 
vento de San Felipe, Orden de Nuestro Padre San Augustin. Dedícala 
al Excmo. Sr. D. Baltasar Domingo Zuñiga y Guzman, Marques de 
Valero, Señor de las siete Villas y Gentil-Hombre de Cámara de su 
Magestad. El P. Fr. Tomás Davila Maestro de Estudiantes en el Co- 
legio de la Señora Doña Maria de Aragón de la misma Orden. Im- 
presso en Madrid, en la Imprenta del Reyno en la calle del Carmen. Año 
de 1690.-4.'' • 

4. Vida, y passion de la santa martyr Eudocia, Samaritana, saca- 
da de sus antiquissimas actas, por el P. Fr. Thomas Davila, del Orden 
de S. Augustin. Año {grabado) 1699. Con privilegio. En Madrid: Por 
Lucas Antonio de Bedrnar, y Narvaez, Portero de Cámara de Su Ma- 
gestad, é Impressor de los Reynos. 

12." de 32 págs. s. n. de preliminares, 187 de texto, más 3 s. n. de índice. 

Port. orí.— V. en bl.— Dedic. a las Carmelitas del convento de Santa Ana de Ma- 
drid.— Aprob. del P. Francisco de Aviles, Regente de Teología del Colegio de Doña 
María de Aragón. Madrid 10 de Enero de 1699.— Lie. de la Ord., Madrigal 7 de Fe- 
brero de id.— Aprob. del Rmo. P. M. Fr. Miguel Varona, Rector del citado colegio. 
Madrid, 18 de Enero de id.— Nota de la aprob. del P. Juan Campuzano, bernardo.— 
Suma del privil.— Lie. del Ord., Madrid 5 de Febrero de 1699.— Fe de erratas.— 
Tasa. -Al lector.— Texto.— Tabla de los capítulos. 

En la dedicatoria a las MM. Carmelitas se hace resaltar la amistad que unía a 
varios Agustinos célebres con la Ven. M. Ana de Jesús, incluyendo la noticia sacada 
del proceso de boratificación de Sta. Teresa, de haber prometido una versión latina 
de las obras de la Santa el P. M. Fr. Basilio Ponce de León. 

— Vida y Passion de la Santa Martyr Eudocia... Segunda impression. Año {es- 
cudo) 1736. Con licencia: En Madrid a Costa de D. Pedro Joseph Alonso y Padilla. 
Librero de Cámara de su Mag. Se hallara en su Imprenta y Librería, calle de Santo 
Tomás, junto al Contraste.— 12. '^ de 16 hs. s. n., 187 págs. de texto, más 3 s. n. de 
índice. 

Fué concedido el privilegio o la licencia de impresión al mencionado D. Pedro 
José con fecha 24 de Julio de 1736. 

Es una reproducción de la anterior edición con los mismos preliminares. En la 
página final se halla reproducido el pie de imprenta. 

Bibl. de San Isidro, 50,997. 



214 DÁVILA 

Fué traducida la presente obra al tagalo, versión que no sabemos se haya im- 
preso. He aquí el manuscrito que hemos logrado ver. 

Ang cay Santa Eu \ dociang nagandang \ asal sa macatovid \ librong quina- 
svsv I latan nang asal ni Santa Eudociang Samaritana, \ at Martyr, at ang pag 
pasaquit sacaniya. naquinatha | sa vicang Castila nang M. R. P. Fr. Thomas Ca- 
vila ¡ Padre sa Orden ni S. Augusting na Ama | natin, at nagyo, i, bagong h, nango 
doo, t, I ysinauicang Tagalog nág | ysanamang Padre doon I din sa ordeng yaon. 

Tal es lo que hace de portada en este raro manuscrito, que se halla en la sección 
de ios mismos de la Biblioteca Nacional con el núm. 6898. Es un tomo en 4.° forrado 
de pergamino, de 137 hojas numeradas. Letra evidentemente de un pendolista fili- 
pino, en papel de arroz y copiado sin duda ninguna en Filipinas. Desde la hoja 110 
en adelante la numeración corre asi: 1011, 1012, etc. 

A continuación del título copiado comienza una introducción del traductor, a que 
sigue el prólogo del autor con este epígrafe: Aval naparnocasoa loob nang Chris- 
tianong babasa nitong asal nang niahal napoon nasi Santa Eudocia. El capítulo 1 
del texto comienza en la hoja 6, y concluye el 18 en la 94, siguiendo a continuación 
la tabla, hasta la v. de esta hoja. En la 95 comienza Dalit 1, o sea la vida de Santa 
Eudocia en verso, dividida en 13 apartados, con estas iniciales al final: O. S. C. S. 
R. E. Concluye esta parte del manuscrito en el fol. 128 r. Ala v. comienza, en verso 
también, lo siguiente: 

Pagyayayat Pagpapasolong sa pag gantit nang Tantong pas,papacabuti 
nang asal nang calolouang Christianong hangan sa bubuhay pa dito sa lupa, 
cathani Dionicio (sic) Cartusiano sa uicang Latín. 

Fol. 130: Pag sasalitanat Pagsisisihan nang ysang Caloloui. at Cataoan: 
nanapasa Infierno na quinatha (dao ni San Bern.do) vican Latin. 

Terminando esto último en la hoja 137. 

No se encuentra el nombre del traductor en ninguna parte del manuscrito, del 
cual es autor a la vez, pues a él es debido desde que comienza el verso, aunque la 
vida de Santa líudocia esté basada en la que precede, traducida en prosa. Tampoco 
se encuentra fecha alguna sobre la que pudiera fundarse alguna suposición. Quizá 
los títulos de las últimas composiciones del libro, dado que se hayan impreso en 
otra parte, descubrieran la clave del anónimo, cosa que hoy no nos es dable averi- 
guar, pues tendríamos que dar un repaso a toda la bibliografía filipina, para ver de 
encontrar semejantes títulos. 

5. ^ Historia, y vida del admirable, y extático San Farseo, Prin- 
cipe heredero de Irlanda, Apóstol de muchos Reynos, y Naciones. 
Maestro sapientissimo de Reyes, y Ministros, y Monge antiquissimo del 
Orden de N. P. S. Agustín. Escrivela Fr. Thomas Davila, Lector Jubi- 
lado, y Chronista de la Provincia de Castilla, de dicho Orden. Con pri- 
vilegio. En Madrid: Por Lucas Antonio de Bedmar, y Narvaez, Impres- 
sor de los Reynos. Año de 1699. Hallaráse en Casa de Joseph Alvarez 
Labiada, Mercader de Libros en la Puerta del Sol, á la Esquina de la 
Calle de los Cofreros. 

4.'* de 12 hs. s. n. de prels., 360 págs. de texto y 8 s. n. de índices. 

Port. orlada y la v. bl.— Dedicatoria al Excmo. Sr. D. Antonio Alvarez de To- 
ledo, Duque de Alva, etc.; suscrita por el autor en Madrid a 10 de Julio de 1699.— 
Aprob. del P. Fr. Diego Flórez, agustino. Madrid, 4 de Febrero de id.— Lie. del 
Provincial Fr. Diego de Villoría.— Aprob. del P. Miguel Varona, agustino y Rector 
del Colegio de Dña. María de Aragón. 21 de Enero de id. — Lie. del Ordinario.— 
Aprob. del P. Fr. Juan Campuzano, cisterciense. 14 de id. id.— Suma del privilegio. 
-Erratas. -Tasa. -Al lector.— Texto apostillado. -Tabla de los capítulos.— índice 
de cosas notables. 



DÁVILA 215 

6. Vida y milagros de la gloriosa Santa Rita de Cassia, del Orden 
de los Ermitaños de San Agustín: Por el Maestro Fr. Tomas Davila, 
Difinidor de la Provincia de Castilla, y Chronista General de su Reli- 
gión: Sácala a Ivz el Padre Predicador Fray Joseph de Badarán, de la 
misma Orden. Y va al fin la Novena de la Santa. Año (adorno tipográ- 
fico) 1705. Con licencia. En Madrid: En la Imprenta de Francisco Sanz 
Impressor del Reyno, y Portero de Cámara de su Magestad. 

4." de 13 hs. s. n. de prels. y 235 págs. de texto, comenzando en la última el índice 
que ocupa una pájjina más. 

Port. orlada.— V. en bl.— Dedicatoria a Sta. Rita, suscrita por el autor a 15 de 
Noviembre de 1705.— Aprob. del P. Eugenio Aguado. En San Felipe el Real a 6 de 
Junio de id.— Lie. del Provincial, R. P. Fr. Antonio Gómez.— Cens. del P. Agustín 
de Marchena, mercedario. Madrid, 7 de Agosto de id.— Lie. del Ordinario.— Aprob. 
del P. José de San Juan, franciscano. 18 de id. id,— Lie. del Consejo.— Fe de erra- 
tas. -Suma de la tasa.— Prólogo al lector.— Grabado de Santa Rita, en hoja suelta.— 
Texto.— índice. 

La novena comienza en la página 211. 

Tratando de los que escribieron la vida de Santa Rita, dice de los que la publi- 
caron en castellano: «En nuestro idioma español han escrito esta vida; nuestro Fray 
Gerónimo Román, en sus manuscriptos; El M. Fr. Juan de Rivarola, en vnos dis- 
cursos morales que hizo desta Santa, aunque no siguió más que hasta el estado de 
viuda; Fr. Alonso de Aragón y Borja, Chronista desta nuestra Provincia de Casti- 
lla; y aora en nuestros días el Ilustríssimo señor Don Fr. Joseph Sicardo, al presen- 
te Arzobispo de Sacer, y el P. M. Fr. Francisco Antonio de Gante, Predicador de 
su Magestad, y Visitador desta Provincia.» 

Bib'. del colegio de Valladolid, lo mismo que la anterior. 

7. Deleytes del espíritu, del Maestro Fray Tomas Davila, Agusti- 
niano. Obra postuma. Tomo primero. En Madrid Por Fuentenebro y 
Compañía. 1803. Se hallará en la librería de Pérez, calle de las Ca- 
rretas. 

8.°deXXIV-328págs. 

Port. y la v. en bl.— Prólogo del editor.— índice.— Texto. 

La obra está escrita en diálogo, comprendiendo seis números el tomo primero, 
cuyos epígrafes damos a continuación: 

Diálogo I. De un Dios y de una religión. 

Id. II. Que es menester gustar de Dios para conocerle, y que hay cosas sobre- 
naturales. 

Id. 111. De la inmortalidad del alma; y de los placeres del cuerpo, y de los del 
espíritu. 

Id. IV. Los deleites de las artes. 

Id. V. Los deleites de las ciencias humanas. 

Id. VI. Los deleites de la reputación y de la fama. 

Deleytes del espíritu... Tomo segundo... 

De 3 hs. s. n. y 287 págs. 
Prosigue el texto con los siguientes: 
Diálogo VIÍ. Los deleites de la fortuna. 

Id. VIII. Los deleites de la Filosofía, o de la sabiduría moral. 
Id. IX. De la creencia de un Dios en tres personas, y de Jesucristo. 
Id. X. Que los mayores blasfemadores del nombre de Jesucristo creen que es 
Dios. 



216 DAVILA 

Id. XI. De la conversión de Philidon. 

Continuación del Diálogo Xf. La entrada de Philidon en la villa del verdade- 
ro deleite, y del interior. 

Diálogo XII. De las virtudes, o hijas de la Caridad. La humildad, la obedien- 
cia, la benignidad^ la pureza, la paciencia, la oración., y la mortificación. 

Id. XIII. De la caridad que comprende el amor de Dios, y del prójimo. 

La edición fué costeada por el noble joven americano D. Mariano Rodríguez 
Olmedo, Prebendado de la santa Iglesia de las Charcas y estudiante, según parece, 
de la Universidad de Alcalá. 

El editor reproduce en el prólogo algunos párrafos que se encontraron del mis- 
mo escritos por el P. Dávila, y luego añade: «No he podido hallar lo que resta de su 
prefacio; mas bastará á los doctos lo que acabamos de trasladar, para que se per- 
suadan de la discreción del Maestro Dávila en formar la obra con un estilo que aun 
los que no conocen á Dios y la excelencia de sus espíritus, se puedan preparar y 
engolosinar con los deleites que les ofrece. Porque no es cordura, sin duda, ó como 
la frase latina dice: es dar voces á sordos y cantarles canciones, pretender aficio- 
nar con palabras de violencia de pasiones, mortificación de sentidos, penitencia y 
dolor, á los embelesados con los gustos que ofrece el cuerpo. Así que imitando el 
Maestro Dávila á los médicos experimentados que suelen preparar sus medicinas, 
infundiéndolas el color y el sabor, que es agradable á la imaginación pervertida de 
los enfermos, ocultando la virtud obradora de su felicidad y disimulándola para que 
no desechen los medios de ser traídos á su integridad y sana constitución... Siguien- 
do estos ejemplos el Maestro Dávila, propone á los naturalistas deleites formando 
unos diálogos en que introduce personas acomodadas al propósito suyo de persua- 
dirles cuáles sean los verdaderos. Y así hablan en estas conversaciones, Philidon 
y Eusebio. Para convencer de que en sólo sentir á Dios, conocerle y gozarle está 
el verdadero deleite, y todo el bien del hombre, pone en la persona de Eusebio tal 
aparato de doctrina y variedad de sentencias, que Philidon se ve con frecuencia 
conmovido y avergonzado, y puesto en la precisión de confesar que sus pensamien- 
tos han sido errados en sospechar ser los mejores y únicos los deleites que ofrecen 
la carne y los sentidos. En cuyo estado puesto ya Philidon no es ya dificultoso admita 
deleites superiores, como en efecto Eusebio le persuade y convence á que es así, 
representándole y trayéndole á la memoria con viveza la armonía de la música, 
embeleso de la buena pintura, fuerza de la retórica, gracias de la poesía, demostra- 
ciones de las matemáticas, razones sentenciosas de la filosofía, tomando de esto 
ocasión para convencerle de la espiritualidad de las almas. Y como Philidon qui- 
siera contentarse con los deleites de las ciencias y artes que puede proporcionar 
sólo la humana razón, Eusebio le reconviene con la excelencia y capacidad de nues- 
tro ánimo y sentimientos prácticos que convencen no poderla llenar y saciar las ar- 
tes y humanas ciencias. Se hace ver no es desproporcionada la fe á la racionalidad, 
á lo que se sigue una instrucción de los motivos de credibilidad, por cuya proposi- 
ción reconociendo Philidon llevar camino las cosas de la fe, se excitan en él deseos 
de creer. A la conversión de Philidon añadió el Maestro Dávila, en persona de 
Eusebio, una instrucción de mucha doctrina, por la que le enseña la perfección que 
el hombre puede adquirir uniéndose con Dios. Previniendo, por último, convenir 
esta obra en mucha parte y pensamientos, con la idea del Hombre felis y El Evan- 
gelio en triunfo, no pudiéndose esto atribuir á plagio de nuestro autor, que murió 
antes de haber nacido los que las compusieron. Que da un nuevo realce al Maestro 
Dávila y estimación á su obra, acreditando el buen gusto de la Nación en los siglos 
tenidos por incultos y rudos.» 

Bibl. del colegio de Valladolid. 

8. Después de referir el prologuista, tantas veces citado, las obras impresas 
del P. Dávila, añade: «Son sin duda de mayor aprecio y estimación las manuscritas, 
de que se hallan ejemplares en la Biblioteca Complutense Agusliniana, y son las 



DAVILA 217 

siguientes: Apología por el Duque de Aquitania San Guillermo y doce vidas de 
Santos de la Orden de San Agustín. Merece alguna atención y memoria especial 
la obra de las guerras de los cristianos, en la que habla con erudición sólida así 
profana como sagrada d^rl origen de ellas; solicitud y precauciones que en las gue- 
rras deben tomarse para evitar los desórdenes á que por la avaricia de los soldados 
suelen estar expuestas: es sin duda obra sólida.» Ignoraba el autor de estas líneas 
que la úll.ima obra mencionada por él es traducción de otra latina del P, Cristiano 
Lupo. Las vidas de los Santos de la Orden se encuentran en el siguiente códice que 
pasamos a describir. 

Davila I 12. Vidas \ De Santos \ Augustinianos \ M.S. Original. 

Tal es el título que se lee en el lomo de un tomo en fol. de 308 hojas numeradas 
que lleva el núm. 22b7 en la sección de Mss. de la Biblioteca Nacional. 

En la segunda hoja de guarda se halla la tabla de lo que contiene el manuscrito, 
y a la cabeza va este título: 

Doce Vidas de San.^os \ de Nvestra Sagrada Ord.^ \ de San Avg.^^ Escritas 
por el P.e I Mro. F. Thomas Davila. 

En la primera hoja del texto se encuentra pegado un papel que tiene escrito lo 
siguiente: «N. P. M. Este libro con otros tres del mismo Autor que se hallarán entre 
los del P. Aviles y se intitulan Vida o apología de S." Guillermo, y un tratado lati- 
no de Jure Belli de nro Lupo traducido en castellano por Davila, se han de poner 
en esa Librería, como lo cito en el catálogo de los escritores. Este Catálogo está al 
principio del tomo 4.° de la Chronica del P. Portillo: y los Libros que aquí se citan (a 
excepción del d^o^ Jure belli que no sé dónde para) están en la librería de Nro Cole- 
gio de Alcalá.» 

La segunda parte de esta nota, de letra distinta, parece del P. Méndez. 

Casi todas las vidas están suscritas al final por el P. Davila, expresando las fe- 
chas respectivas en que acabó de escribir cada una de ellas, 1702 a 1705. 

Exceptuadas las Vidas de las Btas. Verónica de Binasco y Cristina de Aquila y 
la del Bto. Ángel Furcio, todas las demás son de Santos antiguos correspondientes 
al mes de Enero. 

Se conoce que el P. Davila se propuso escribir un Santoral agustiniano y por 
eso a este tomo correspondiente al mes de Enero, con el Bto. Furcio señalado para 
el 6 de Febrero, debían seguir los que comprendían la Vida de San Guillermo, 
cuya fiesta se celebra el 10 de Febrero. 

9. Dinastía Agustiniana. Historia de los Generales del Orden de S. Agustín. 
Al margen se halla escrito: «Este Quaderno es original del Mro Davila.» 

Cap. I. Breve noticia de la fundación y extensión de la Religión Agustiniana. 

Cap. 11. Dilátase mucho el Monachismo antiguo. ' '' 

Cap. III. Las Religiones antiguas estaban sujetas a los Obispos. Dícese quanto 
duró este gobierno. 

Generales de la Orden. 

Desde el principio de la Unión 1256. Llega sólo hasta el 1291. Todo lo hasta aquí 
reseñado ocupa 9 hs. en el códice 916 de la sección de Mss. de la Biblioteca Na¿io- 
nal. A continuación se halla lo siguiente: 

10. Annales Augustiniani Pars 2.^ Ab anno Christi 1200 usque ad prcesens. 
Ex Mss. nostri Herrera. (Se copia a éste y luego:) Additiones M.'Fr. Thomae Da- 
vila cujus etiam sunt notitiae marginales. 

Son 7. hs. en las que se reproducen los textos del P. Herrera que habían de 
adicionarse, con los blancos entre uno y otro para este objeto. 

Del contenido de dicho códice se halla una relación en la nota bibliográfica 'del 
P. Francisco de Aviles, págs. 289 y 290 del vol. I de este Ensayo. 

11. En un códice de la Academia de la Historia, registrado a nombre del 
P. Méndez, 10-10-6, se halla también algún eScrito de poco valor del P. Davila y el 
fragmento de un sermón con su firma al fin. '-" 



218 DAZA- DELGADO 

Daza (Fr. Francisco.) 

Debió de nacer el 1764 y su profe- era Maestro y desempeñaba el cargo 
sión ha de datar de 1780, según hemos de Prior en el convento de Córdoba, y 
podido colegir de dos Estados de la el 1826 figura como Prior también del 
Provincia de Andalucía, donde se con- convento de Cádiz. El título de Maestro 
signan la edad y años de profesión de le había sido concedido por el Rmo, Pa- 
los religiosos, pero sin decir el lugar dre Jorge Rey en 9 de Mayo de 1804. 
de su nacimiento y profesión. En 1816 

El Memorial Literario, en las noticias que publicaba periódicamente referentes 
a los progresos que se iban haciendo en los estudios de la Filosofía y Teología, 
habla con encomio del movimiento científico que en ese sentido se había iniciado 
en el convento agustiniano de Sevilla. Una de dichas noticias se halla concebida en 
estos términos: «Los Agustinos de Sevilla desde luego se manifestaron libres del 
yugo sistemático, y siguiendo el método ecléctico defendieron públicas conclusio- 
nes de toda la Filosofía en 15 de Febrero de 1783, sostenidas por Fr. Francisco 
Daza y presididas por el Rdo. P. Fr. Antonio Ruiz, Lector teólogo de aquel conven- 
to.» Dichas conclusiones, se dice en nota a este lugar, se imprimieron en la impren- 
ta de Manuel Nicolás Vázquez y Francisco Antonio Hidalgo.— V. La Ciudad de 
Dios, vol. XXXV, pág. 49. 

Daznacoroa (León). 

Anagrama del P. Leonardo Azcona. 

Delgadillo (Fr. Antonio). 

El P. Grijalva, al tratar de la fundación de la Universidad de Méjico, pone una 
lista de los catedráticos agustinos entre los cuales se halla el P. Delgadillo que re- 
gentó la cátedra de Escritura. Beristain le dedica esta nota biográfica: «Fr. Anto- 
nio Delgadillo, religioso agustino de la Provincia del Smo. Nombre de Jesús de Mé- 
jico, Maestro en Teología de su Orden, y por la Universidad de aquella capital y 
catedrático en el mismo centro de Sagrada Escritura. Fué discípulo del P. Melchor 
de los Reyes, y uno de los que trataron con más intimidad al V. Gregorio López.» 
A continuación reproduce el mismo autor parte del texto que incluímos en el pá- 
rrafo siguiente. 

Cuenta Díaz de Arce en su obra De Studioso Sac. Bibliorum, etc., pág. 562, que 
en una ocasión se encontraban varios religiosos visitando al Ven. Gregorio López, 
y entre ellos se hallaban el P. Antonio Arias, el P. Provincial de Carmelitas descal- 
zos, «et alter religiosus ordinis Sancti Augustini, lector Scripturarum (qui ex cir- 
rumstantia temporis, et ex concursu cum Patre Arias) videtur fuisse Pater Magister 
Frater Antonius a Delgadillo, qui pro Venerabili Patre Magistro Fratre Melchiore 
de los Reyes cathedram Bibliorum in Iraperiali Academia laudabiliter regerat; iste 
enim et Pater Arias de difficilioribus Bibliorum quaestionibus continuam habebant 
controversiam (et satis est certum Gregorium consulere assuevisse) ut ex doctissi- 
mis Epistolis, quas sibi invicem hi dúo Antonii nomine, studio. et religione similes 
frequenter scribebant, quas grate legimus, demonstratur.» Fundado en este texto, 
Beristam compone la nota bibliográfica del P. Delgadillo en esta forma: 

Varias cartas sobre la inteligencia de lugares difíciles de la Santa Biblia. 

—V. dicho autor, pág. 278 del tomo L— P. Herrera, Alphabetum Augustinianum^ 
1-61. -P. Grijalva, fol. 81 v. 

Delgado (Fr. Jesiís). 

Nacido en Tuiza, Asturias, el 25 de gio de Valladolid el 11 de Septiembre 
Diciembre de 1872, profesó en el colé- de 1889. En 1896 fué enviado a Filipi- 



DELGADO 219 

ñas, y terminada la carrera eclesiásti- el Capítulo celebrado el mes de No- 
ca en Manila, se le ordenó el estudio viembre de 1913. 

del idioma ilocano en la provincia de En los nueve años que residió en el 

la Unión, reg^entando después y suce- colegio de Llanes, fundó y regentó 

sivamente las misiones de la Trinidad un Taller de Santa Rita, las Escuelas 

y Basao en los distritos de Benguet y dominicales allí establecidas y la Aso- 

Bontoc, respectivamente. A mediados elación déla Santa Infancia, institucio- 

de Agosto de 1898 fué hecho prisionero nes muy florecientes en la actualidad 

de los revolucionarios, y no consiguió en aquella villa y dirigidas por Padres 

la libertad hasta fines de Noviembre del colegio. También dirigió por algu- 

de 1899. Un año después regresó a Es- nos años la Asociación de Santa Rita 

paña, donde la Provincia le ha ocupado de Casia y Santa Clara de Montefalco, 

en la enseñanza en varios colegios. En fundada canónicamente en la capilla 

el Capítulo de 1909 fué nombrado Sub- del mismo colegio, y tanto en éste como 

director del de Llanes, pasando de Di- en el de Tapia extendió y propagó la 

rector al de Tapia en 1911, al renunciar dev^oción de Nuestra Señora de la Con- 

este cargo el P. Benigno Díaz. Actual- solación, imponiendo la correa a nu- 

mente es Presidente de la Residencia merosos cofrades, 
de Gijón, nombramiento que obtuvo en 

1. A tJ'avés de la revolución.— Arts. publicados en el diario ¿iberias, de Mini- 
la, con la firma «L. de Gádez», núms. 223 y 224. 

2. Unas cuantas mejttiras muy mal dichas y a la fuersa.^La verdad en su 
punto. =Ré plicas al Pardillo.=El último reslregoncito. — Arts. publicados en eí 
mismo diario con la firma «Un Agustino», núms. 254-261. 

3. El fonógrafo del pueblo y el charlatanismo de Escalera. — Art. en el núme- 
ro 288 de id. con la firma «L. de Gádez». 

4. La campaña de la prensa.— \á. en el núm. 313 de id. con la misma firma. 

5. Laborenius. — Id. núm. 3J4 de id, id. 

6. Scbre el Centro Católico de Filipinas.— Id., núm. 382 de id. id. 

7. Los Templarios de la Crus. — 1 J., núm. 401 de id. id. 

8. El Barón Du Marais.—ld., núm. 411 de id. id. 

9. Descripción de Benguet. — Publicada en el mismo diario. 

10. Prólogo de la obra Poesías líricas y La Romería de Santa Marina, per 
D. Demetrio Pola Várela. Llanes, 1902. 

11. La educación religiosa. — Discurso de apertura leído en el colegio de Lla- 
nes y publicado en El Oriente de Asturias el :^0 de Octubre de 1901. 

12. La Inmaculada y la Infaricia. — Art. publicado en el mismo periódico, nú- 
mero de 8 de Diciembre de 1907. 

13. Las Hijas de María.— \á. id. 8 de Diciembre de 1908. 

14. Artículos de colaboración en la revista Vestir al desnudo. 

15. «El amor y mis amores». — Crítica de una colección de poesías publicada 
con ese título por Carlos Fernández Shaw. Salió en el volumen XXX de España y 
América. 

16. Jovellanos, poeta.- .\Yt. publicado en el vol. XXXI de la misma revista. 

17. Ante el gran problema político-religioso. El «espíritu, equidistante > de un 
decreto.— Id. en el vol. XXXVII. 

18. Extracto del P. Jesús Delgado: CÓJ710 deben establecerse las Corporaciones 
eitcarísticas de perseverancia a raíz de la primera comunión . 

Se publicó en el tomo 11, págs. 593-594 de las Actas del XXII Congreso Etica- 
rlstico Internacional de Madrid, impresas en 1912. Imprenta del S. C. de Jesús. 
Madrid. 

De sus composici;.nes poéticas conocemos las siguientes: ¡; 



220 



DELGADO 



19. A D. José Zorrilla. Elegía.— Publicada siendo estudiante el P. Delgado en 
Lo Hormiga de Oro, de Barcelona, con el anagrama «Alvaro Lesusje de Gádez». 

20. El cautiverio.— PühL en La Independencia filipina con la firma «L. de Gá- 
dez», y copiada en algunos periódicos de España. En Las Misiones Católicas, de 
Barcelona, núm. 153, salió con el título El canto del proscrito. 

21. Amistad verdadera.-— Id. id. y en el mismo número de la revista citada. 

22. Poesías publicadas en el diario Libertas, de Manila, con el anagrama «L. de 
Gádez». 

A la Cruz (Soneto).— Núm. 221.= La justicia {SonG\.o).—29X.=La pas (Soneto). - 
Id. 295 =Hipona. Poesía dedicada a Mons. Chapelle en el día de su cumpleaños.— 
ídem 337. 

Además publicó en el mismo diario las dos composiciones: Trompetazos. Con 
la firma «Un Agustino» en el núm. 259: y Adiós, Pardillo. Firmada «El de marras», 
en el núm. 261. Estas son complemento de los artículos reseñados en el rúm. 2. 

23. A Z./aw^s.— Publicada en El Oriente de Asturias, número de 31 de Agosto 
de 1^02. 

24. Rosa mística.— lá. en dicho periódico, 8 de Diciembre de 1906. 
23. A la Inmaculada.— lá. id. 8 de Diciembre de 1908. 

26. A la primera piedra del templo de San Agustín, de Buenos Aires.— Publi- 
cada en el folleto de que se dará cuenta en la nota bibliográfica del P. Joaquín Fer- 
nández. 

2/. Las tres Villas de la Costa. (Luarca, Tapia y Ribadeo).— Salió impresa en 
este último punto, tirada de 500 ejemplares. 

28. A la iglesia de La Pcreda.~-F\xb\. en el folleto Novena en honor de Nues- 
tra Señora de Guadalupe. Llanes, 1908. 

29. En la revista España y América tiene publicadas las siguientes poesías: 
El árbol del Paraiso.—Vol. l.=A Su Santidad León XIII en el XX V Aniversa- 
rio de su coronación.— lá. íd.=^ la C^wá^. —Soneto, en iá.=El ángel de la oración.— 
En el vol. II.— Z)os cartas.— Erv el vol. X. = Una mañana de Julio (Al pie de Peñauvi- 
na).— En el vol. X\.= Una aldea de Asturias.— En el vol. XIV. =El mejor prejnio. 
Diálogo entre niños.— En el vol. X'Vl{.= Una lección de Historia literaria. Diálo- 
lo.-Enel vol. XXII. 



Delgado (Fr. Manuel). 

Natural de Rasueros, provincia de 
Avila, fué hijo de hábito del convento 
de San Felipe el Real, donde profesó el 
14 de Agosto de 1749. Al margen de su 
profesión se puso esta nota: «Se fué á 
Filipinas y en este año de 1770 es Piior 
de Manila. > Hizo su tránsito a dichas 
islas en 1759 y parece ser que leyó Ar- 
tes por algún tiempo en el convento de 
Manila. En 1762 ya era ministro del 
pueblo de Candaba, en la Pampanga, 
de donde pasó a Macabebe en 1765 y 
de aquí a Manila poco después, porque 
en 1767 era Lector de Teología. El 
mismo año 1765 fué elegido Definidor 
de Provincia, cargo que volvió a ejer- 
cer en 1773 y 1778. Fué también Prior 
de Manila en 1769 y 1782. 



Secretario de Provincia el 1773, a la 
par que Definidor, tuvo mucha inter- 
vención en las gravísimas cuestiones 
que por aquel tiempo tanto alteraron el 
orden y la paz de los religiosos en las 
islas, con motivo, primero, de las im- 
posiciones del Gobernador Anda y Sa- 
lazar y del Arzobispo de Manila, San- 
cho de Santas Justa y Rufina, y des- 
pués por el P. Visitador Pereyra, en- 
viado de España para implantar la vi- 
sita diocesana y la sujeción de los re- 
gulares a los Obispos. Por su actitud e 
integridad en frente de las exigencias 
de aquellos poderosos, fué desterrado 
con el Provincial y Definitorio a Espa- 
ña en 1775, y en Madrid tuvo la satis- 
facción de ver que se aprobaba su con- 



DELGADO 1:21 

ducta y que era repuesto por el mismo ñas se celebró el 1778, En el Capítulo 

General de la Orden en su cargo de siguiente de 1782 fué nombrado Prior 

Definidor, dándole el primer lugar des- de Manila, donde falleció el 28 de Oc- 

de el Capítulo que a su vuelta a Filipi- tubre de 1783. 

El autor del manuscrito intitulado Breve noticia de los Religiosos Agustinos 
Calzados de esta Provincia de Filipinas, etc. (V. Bello), dedica al P. Delgado el 
siguiente elogio: «Natural de Rasueros, cerca de Madrigal, hijo de la Provincia de 
Castilla, lustre de la de Filipinas y uno de los hombres grandes que han morado en 
aquellas Islas... Fué socio de la Real Sociedad de Amigos del País, Calificador del 
Sto. Oficio y desempeñó otros empleos con mucho lucimiento. Fué muy versado en 
toda literatura, gran predicador y dejó escritos cuatro tomos de sermones; aventa. 
jado poeta y uno de los mejores lenguas pampangos donde fué ministro y Prior de 
Candaba. Era de los expulsos de aquella provincia por el Sr. Anda, y Definidor ac- 
tual cuando fué desterrado á España por el Visitador Pereyra. Regresó á Filipinas 
de la Corte donde habló de palabra y por escrito con elegancia y sabiduría asom- 
brosa, y repuesto en su destino, escribió en verso y prosa muchas cosas sobre la vi- 
sita del P. Pereyra y la sujeción de los Regulares á los Diocesanos, y dejó también 
algunos papeles sobre la invasión de los ingleses, siendo él entonces ministro de 
Candaba. Murió de 52 años de edad.» 

El autor aludido escribe también que el P. Delgado era Lector jubilado a su lle- 
gada a Filipinas, lo cual es inadmisible, por haberle faltado tiempo para jubilar en 
España, donde antes de dedicarse a la enseñanza, hay que restar los años que nece- 
sitó para terminar la carrera de los diez muy escasos que aquí íué religioso. Que 
después obtuvo la jubilación en Filipinas, no parece que se deba dudar, supuesto que 
a su salida de España era Lector y en dos ocasiones le encontramos ejerciendo la 
enseñanza de Artes y de Teología en el convento de Manila. 

La biografía de este religioso podía ocupar muchas cuartillas si se quisiera es- 
bozar aunque fuera de ligera la historia de las controversias suscitadas en su tiem- 
po por los motivos arriba expresados. Esta historia no se ha publicado todavía con 
la extensión a que se presta, y no nos toca a nosotros la misión de escribirla, y me- 
nos en este lugar. 

De los trabajos que se indican en el párrafo acotado parece que se conservan 
los siguientes: 

1. Sermones panegíricos.— M.^. Cuatro tomos en 4.° 

2. Poesías varias, curiosas y burlescas.— M.S. en 4.** 

3. Triun/o de David y de /udil, en yers.0 heroico. -M.S. en ■1.'* 

4. Carta fechada en Candaba (Pampanga) a 25 de Enero de 1763 y dirigida, se- 
gún parece deducirse, al P. Sebastián Moreno, en la que le habla de asuntos con- 
cernientes a la guerra que contra los ingleses sostenía el país.— La publicó el Padre 
Navarro en su colección, Documentos indispensables, págs. 191-97, del tomo II. 

Carta fechada también en Candaba a 17 de Marzo de 1763, en la que se tratan 
asuntos relacionados con la guerra, como en la anterior. Las dos son anónimas, 
pero el P. Navarro prueba haber sido escritas por el P. Manuel Delgado. Esta se- 
gunda ocupa las págs. 288-95 del tomo citado. 

5. Oración paneg3'ricofvnebre, Que en la justa memoria, y debi- 
das exequias, de Nuestra Señora Doña Isabel Farnesio, Augusta Reyna 
Madre, celebro la M. N. y L. Civdad de Manila, con la assistencia de la 
Real Audiencia, con su M. 111. Presidente Governador, y Capitán Ge- 
neral de estas Yslas: el Illustrissimo Señor Arzobispo (que ofició la Misa) 
Venerable Dean, y Cabildo, N. C y numeroso Concurso de lo Superior,' 
y distinguido de las Sagradas Religiones, Militares, y Vecinos. Dlxola 



222 DELGADO DEL ROSARIO 

el Padre Fray Manvel Delgado, del Orden de S. Agustín, Lector de 
Sagrada Theologia en el Convento de S. Pablo, y actual Difinidor de 
su Provincia. En la Santa Iglesia Cathedral, El día 2ó. de Octubre de 
1767. Impresso con las Licencias necessarias en el Convento de Nues- 
tra Señora de Loreto del Pueblo de Sampaloc: Año de 1768. 

4 ° de 7 hs. s. n. de prels. y 31 págs. de texto. 

Port. orlada y la v. en bl.— Aprob. del Dr. D, José Antonio Pimentel de Sotoma- 
yor, 9 de Diciembre de 17o7. - Lie. del Gobierno. — Parecer del P. Fr. Santiago de la 
Portilla, dominico. Manila, 23 de Abril de 1768.- Lie. del Ordinario. — Breve Antelo- 
quio.-Una pág^ina con una orran viñeta.— Texto. 

«El anteloquio es una descripción del túmulo que se colocó en la Catedral en 
memoria de la difunta, al cual adornaban varios g^eroo^lííicos con sus correspon- 
dientes poesías, octavas y quintillas, todas anónimas, pero, al parecer, obra del 
mismo autor del sermón.» Medina, núm. 276 de su obra La Imprenta en Manila, 
reproduce a continuación del párrafo anterior un soneto como muestra de aquellas 
composiciones. 

6. Anotó el á rte pampango del limo. Benavente, como lo asegura el P. Marci 
l!a en su Estudio de los antiguos Al fabetos filipinos por estas palabras: «Debemos 
a la amabilidad del sabio y venerable anciano Fr. Juan Vena el manuscrito del 
Arte pampango del limo. Benavente, anotado por el P. Delgado, de donde hemos 
sacado el alfabeto que damos con el núm. 12. Existe en el archivo de nuestro con- 
vento de San Agustín un ejemplar escrito todo y firmado por el autor, pero carece 
de las notas que tiene la copia á que antes aludimos.» Pág. 36 de la obra citada 

Puso también su aprobación a los epigramas latinos de Bartolomé Saguinsin, 
que para celebrar las victorias conseguidas de los ingleses por Anda y Salazar, se 
publicaron en Sampaloc el año 1766, en un folleto que puede verse descrito en la 
obra de los PP. Pérez y Gü ?mes, pág. 163. 

—P. Jorde, pág. 306.— Osano, del P. Castro. -P. Cano, pág. 182. 

Delgado del Rosario (Fr. Daniel). 

Nació en Murchante, Navarra, el 27 pasó a Támara de compañero del limo, 

de Octubre de 1879 y profesó en el co- Casas y luego a la misión de Arauca. 

legio de Monteagudo de PP. Recoletos Volvió a Támara al poco tiempo y allí 

el 1 de Noviembre de 1895. En 1899 fué residía en 1910 y 1912, segiín los Esta- 

enviado a Colombia, y permaneció en dos de la Provincia de la Candelaria. 

el convento de El Desierto hasta que En 1914 figura con el cargo de Secreta- 

fué ordenado de sacerdote. Después rio del Rmo. P. Vicario Apostólico. 

1. Excursiones por Casanare. Por el R. P. F. Daniel Delgado de 
la Virgen del Rosario, Agustino Recoleto (Candelario). Con las licen- 
cias necesarias. Primera Parte. Bogotá. Imprenta de «La Luz». 1909. 

4 ° de VlII-228 págs., las cuatro últimas de índice. 

Forman los preliminares una dedicatoria a los limos. Sres. Obispos D. Fr. Ece- 
quiel Moreno y D Fr. Nicolás Casas, las licencias y censuras correspondientes 
fechadas en Bogotá en Octubre de 1908, y el prólogo, suscrito por Gabriel Rosas. 

La obra se divide en dos partes, comenzando la segunda en la pág. 129. Del ob- 
jeto de la misma y del desempeño del P. Delgado habla el prologuista en términos 
muy laudatorios para el autor, diciendo de él que escribe en estilo ameno y castizo, 
exponiendo «sus tareas de apóstol agustiniano en las vastas selvas y llanuras de 
Casanare; hace su descripción geográfica; muestra los estragos que ha producido 
en las misiones el ñagelo revolucionario; suministra datos muy curiosos sobre los 
pueblos de aquella región; exhibe al misionero como impulsor, cuando no como 



DELIO-DEZA L"23 

creador de las empresas agrícolas; trae interesantes noticias acerca de los hábitos 
y costumbres casanareños, é ilustra con juiciosas observaciones la flora colombia- 
na, ora indicando sus propiedades, ora dando nombre técnico á árboles y plantas... 
El R. P. Delegado ha prestado con sus escritos muy valiosas luces á la etnografía y 
á la geografía de Colombia.» 

El P. Fabo escribe a su vez: «Pertenece este libro al género de viajes impre- 
sionistas, género que si anda tan desacreditado, porque cualquiera se cree con sufi- 
ciencia y derecho para contarnos lo que nada ó poco nos interesa, en manos del 
P. Delgado adquiere cierta gracia de turistno, al parecer ligera y frivola, pero no 
desprovista de observaciones serias é ingeniosas, tanto más que exhibe y cataloga 
curiosidades de la tierruca, justifica la acción religiosa y social de la Iglesia en 
aquellos semisalvaies desiertos, acopia datos históricos, hace escarceos por el 
campo de la Botánica y Zoología regionales, y todo ello con el desinterés más puro, 
como que su pluma está mojada en sudor evangélico.»— /¿í/omas y Etnografía, et- 
cétera, pág. 282, y España y América, pág. 82 del tomo XXIX. 

2. El Vicariato Apostólico de Casanare (Colombia). Con las debi- 
das licencias. Luis Gili, Editor. Librería Católica Internacional Cla- 
ris, 82. Barcelona 1914. A la cabeza: R. P. Fr. Daniel Delgado, Agus- 
tino Recoleto. 

4." de 93 págs. y 2 finales s. n. Lleva numerosas fotografías intercaladas en el 
texto y un mapa del Vicariato. 

Port. y a la v. las licencias.— Carta del P. Vicario Fr. Santos Ballesteros de San 
José, fechada en Manare a 26 de Marzo de 1913.— Introducción — Texto.- índice. 

«El autor de este librito, en estilo llano y sencillo, pinta y describe todas las vi- 
cisitudes por donde ha pasado esta (no sé si decir desgraciada) región casanareña, 
trasladándose por último al año 1893, fecha en la que, por gestiones del mismo Go- 
bierno de Colombia, Su Santidad León XIII creó el Vicariato Apostólico de Casa- 
nare, encomendando su administración a los Agustinos Recoletos, los cuales en Co- 
lombia son llamados Padres Candelarios. El primero en desempeñar el cargo de 
Vicario Apostólico fué el nunca bastantemente llorado D. Ecequiel Moreno, eleva- 
do por Su Santidad a la dignidad episcopal. Los Padres Descalzos, desde este mo- 
mento, comenzaron a trabajar con energía y abnegación insuperables, y aunque la 
revolución de 1899 dejó bien enterrada su labor de algunos años, burlando de esta 
manera sus esperanzas más halagüeñas, los misioneros, cobrando fuerzas por de- 
cirlo así sobrehumanas, no tardaron en restablecer sus pérdidas primitivas. Sólo 
así se explica cómo haya prosperado el Vicariato en el orden, no solamente espi- 
ritual, sino también material, puesto que vemos en casi todos los municipios de esta 
región de Casanare escuelas y casas de niños y niñas con magníficos resultados...» 
Tal es, en síntesis, el objeto de esta obra: dar a conocer el resultado de los esfuerzos 
de los misioneros por la civilización religiosa y social de la región comprenditla en 
el Vicariato de Casanare y el estado actual en que se encuentran las misiones.— £s- 
paña y América, pág. 548 del tomo XLIII. 

Dolió. 

Nombre poético de Fr. Diego González. Parece que era conocido_también 
con los nombres de Celio y Dcliso. —V. La Ciudad de Dios, XXXVI-353. 

Demófilo y Demótico. 

Pseudónimo del P. Leonardo Velasco. 

Deza (Fr. Ricardo). 

Hijo de Ir- ciudad de Valladolid, pro- Septiembre de 1866. Formó parte de la 
fesó en el colegio de la misma el 23 de misión que llegó a Manila el 1871, y 



224 ÜÍAS DA SILVA-DÍAZ 

dos años después ya fué nombrado mi- te año cayó en poder de los insurg-en- 

sionero de Pidigán, en el distrito de tes filipinos en el pueblo de Aparri, li- 

Abra , de donde pasó a Santa Cruz bertándose de la prisión en Diciembre 

en 1874, de la provincia de llocos, de 1899. En 1901 fué elegido Definidor, 

Hasta el año 1893, en que fué elegido Archivero de Provincia con residencia 

Secretario de Provincia, administró en Manila el 1905, y Vicario Provincial 

otros pueblos, y a llocos volvió en 1897, en 1909, cargo que desempeñó hasta 

haciéndose cargo de Batac. El siguien- el 1912, en que pasó a Iloilo. 

Memoria acerca de los Tinguianes, Apayaos, Calanasanes, Balioananes y Ca- 
bugaoanes de la Provincia de llocos Norte. 1890. 

Encuéntranse publicada en las Relaciones Agustinianas, del P. Pérez, pági- 
nas 221-31, terminando con una carta del P. Felipe Fernández. 

Mientras estuvo a su cargo el archivo de S. Agustín de Manila, se le encomen- 
daron trabajos de mucha importancia acerca de la historia de la Provincia, extrac- 
tando y coordinando datos y noticias referentes a la misma, para lo cual se vio 
obligado a revisar cuantos papeles, libros y documentos se conservan en el citado 
archivo. 

Dias da Silva e Figueiredo (Antonio). 

Pseudónimo del P. Manuel de Figueiredo, con el cual dio a la prensa la obra 
que se describe en el núm. 6 de su nota bibliográfica. 

Díaz (Fr. Casimiro). 

En la partida de su profesión se lee ministerio parroquial en la Pampanga, 
que fué hijo de Marcos Díaz y de Fran- donde ejerció la cura de almas sucesi- 
cisca María Navarro, vecinos de Tole- vamente en los pueblos de Magalang, 
do, de la feligresía de San Bartolomé. México, Arayat, Betis, Minalin, Can 
Profesó en el convento de San Felipe daba y Sesmoan. Fué también Lector 
el Real, de Madrid, el 1 de Octubre y Predicador del convento de Manila, 
de 1710. Al margen de dicha partida se Procurador general. Secretario, De- 
añade esta nota: «Se fué a Filipinas, finidor y Cronista de la Provincia; y 
año 1711». Llegó a dichas Islas en 1712, fuera de la Corporación fué honrado 
y en el convento de Manila terminó la con el cargo de Calificador del Sto. Ofi- 
carrera ecleaiástica con grande apro- ció. Falleció en Manila el 1746. 
vechamiento. Luego fué destinado al 

La nota de sus escritos, inéditos muchos de ellos, nos manifiesta que el P. Díaz 
se distinguió especialmente como teólogo moralista y predicador. De sus obras ma- 
nuscritas no podemos dar otros detalles que los que vemos consignados en los auto- 
res que de él tratan, y casi lo mismo decimos de las impresas, pues de éstas y aqué- 
llas son muy contadas las que hemos tenido presentes para redactar la siguiente 
nota. 

1. Trivmphos gloriosos de San Andrés Apóstol x'lquien como á su 
Patrono celebra La Muy Noble y Leal Ciudad de Manila. Sermón qve 
predicó el año de M.DCCXX. El M. R. P. Fr. Casimiro Diaz, de el 
Orden de los Ermitaños de S. Augustin, y Procurador general de la 
Provincia de el Santissimo Nombre de Jesvs de Philippinas en el dia de 
su fiesta. En el Real CoUegio de Santa Potenciana. Con asistencia de la 
Real Audiencia, y Chancilleria de estas Islas, y de los dos Cabildos 
Ecclesiastico, y Secular. Sácalo a luz El General D. Miguel Allanegui 
Regidor mas antiguo de la M. N. Ciudad de Manila, y Escrivano mayor 



DÍAZ *JJ3 

de la Superior Governacion, y Guerra de estas Islas. Y lo dedica Al 
Señor D. Manvel de Santistevan, Maestre de campo del Real tercio 
de estas Islas. En la Imprenta del Convento de N. P. S. Francisco de 
Manila. Año de 1721. 

4.° de 4 hojas s. n. de preliminares y 17 de texto también s. n. 

Port, y V. en bl.— Memorial, por Allanegui.— Lie. del Gob.— Aprob. del P. Fran- 
cisco Cenzano, agustino. Manila, 10 de Enero de 1721.— Lie. del Ord.— Aprob. del 
P. Benito de S. Pablo, recoleto. Calumpan, 30 de id. id. — Dedic. por Allanegui.— 
Texto, apostillado. 

2. Sertnon sobre el tema: Missus est Ángelus Gabriel a Deo in civitatem Gali- 
leae cui nomen erat Nazareth &. 

Impreso sin portada de 10 hojas s. n. en 4.° Los PP. Pérez y Güemes, pág. 205, 
indican que el autor de este sermón pudiera ser el P. Díaz. 

3. Medida, y peso de la Santa Casa de la Misericordia de esta 
civdad de Manila. Sermón, que en la fiesta, qve hace sv V. é lUustre 
Hermandad por Aniversario de su Fundación, dia de la Exaltación de 
la Cruz al Santo Crvcifixo, qve venera por patrono de su Mesa. Predicó 
El M. R. P. Fr. Casimiro Diaz Religioso de N. P. S. Agustín, Ex-Difini- 
dor de su Provincia del Santissimo Nombre de lesus, su Chronista, Ca- 
lificador del Santo Oficio, Prior, y Ministro del Convento de Santa 
Lucia del Pueblo de Sesmoan. Impresso en el Convento de Nfa. Señora 
de Loreto en el Pueblo de Sampaloc. Año de 1744. 

4.° de 14 hojas de principios y 34 págs. de texto. 

Port. y la v. en bl.— Dedic— Lie. de la Ord., Fr. Remigio Hernández, Provincial. 
Tondo, a 8 de Noviembre de 1743.— Parecer del Dr. y Mtro. D. Martín José de En- 
daya y Rayo. Manila, 18 de id. id.— Cens. del P. Vicente Ibarra, agustino. 16 de ídem 
ídem.— Lie. del Gob.— Id. del Ord.— Texto. Todas las páginas orladas, así como las 
que ocupa la dedicatoria y también la portada. 

Ejemplar del Sr. Graíño. 

4. Sermón sobre las palabras: «Qui ex Deo est, verba Dei audit».— Impreso de 
18 págs. en 4.°, que no lleva pie de imprenta. 

5. Dejó además otros varios sermones manuscritos en castellano y pinturas de 
su propia m^no. — Osario, pág. 301. 

6. Cow^wzsías de las Islas Filipinas... Parte segunda... Valladolid. 1890.— V. el 
núm. 1 de la nota bibliográfica del P. Gaspar de San Agustín. 

El autor del Osario, al hablar del P. Díaz, escribe este párrafo: «Fué nombrado 
cronista de esta Provincia, y defacto trabajó algo en el segundo tomo manuscrito 
de Fray Gaspar; pero luego le hicieron Procurador general y no pudo proseguir, 
embarazado y oprimido con la multitud de negocios que trae consigo este oficio.» 
No porque lo diga el P. Castro, sino por lo que se desprende del estudio de la mis- 
ma obra impresa, hay que consignarla poco menos que exclusivamente al P. Gas- 
par de San Agustín. 

Por la misma razón no se debe hacer autor al P. Díaz del Resumen de los tra- 
bajos de los PP. Agustinos en China,del cual se da noticia en la pág. 813 de la men- 
cionada Segunda Parte de las Conquistas. 

7. Vida de San Nicolás de Tolentino.—M.S. en 4." de 178 págs. 

8. Vida de San Guillermo, escrita a petición de los Hermanos legos del con- 
vento de San Agustín de Manila, etc. Año 1736.— M.S. en A." de XXII-116 + 2 págs. 

Lleva al principio dos poesías. 

9 Novena y vida de N. P. San Agustín, en verso.— M.S. en 4.° 

15 



226 ■ DÍAZ 

10. Obras poéticas y enigmas.— M.S. 

11. Dibujo de Filipinas, en verso castellano.— M.S. en foi. 

12. Censura del P. Casimiro Díaz, por comisión del Gobierno, de la obra del 
P. Bergaño, Arte de la Lengua pampanga, fechada en Manila el 20 de Octubre 

de 1729. 

Aprobación de la obra del mismo autor, Bocabulario de Pampango en roman- 
ce, etc.; su fecha en Lubao y Septiembre 18 de 1732. 

13. Introducción al Arte Poética tagala, del P. Casimiro Díaz.— ]\I S. de que 
habla Retana en el núm. 107 de La Política de España en Filipinas. 

14. Parrocho de indios instrvido. Idea de vn perfecto pastor copia- 
da de los S5. PP. y Concilio. Con la resolvcion de las principales dudas 
que en la administración de los Sacramentos se ofrecen acerca de los 
Indios. Dedicado á N. M. R. P. L. Fray Remigio Hernández Examina- 
dor Synodal de este Arzobispado, Provincial absoluto de esta Provin- 
cia; Vicario Provincial y Prior actual del Convento de Nuestra Señora 
de Guadalupe. Por el P- L. F. Casimiro Diaz Toledano, de la Orden de 
N. P. S. Augustin Calificador del Santo Oficio, Definidor, que asido, de 
esta Provincia de el SS. Nombre de Jesús de estas Islas Philipinas, su 
Chronista, y Prior de varios conventos. Con las lizencias necessarias 
en Manila en la Imprenta de la Compañía de Jesús por D. Nicolás de la 
Cruz Bagay, año de 1745. 

4.° de 14 hojas s. n. de preliminares y 273 numeradas de texto. Hay algunas 
erratas en la numeración. 

Port. orí. y v. en bl.— Dedic— Lie. de la Religión. S. Pablo de los Montes, 2 de 
Enero de 1745. Fr. García Braceros, Provl.— Aprob. del P. Pedro Murillo Velarde, 
jesuíta. Manila, 27 de id., id.— Lie. del Gob. 21 de id., id.— Cens. del P. Bernardo Pa- 
zuengos, jesuíta, Manila, 1 de Febrero de id.— Lie. del Ord. 1 de Febrero de id.— 
Prólogo.— Texto. — Tabla de los capítulos.— índice de las cosas más notables.— 
Erratas. 

Consta de dos libros. El primero trata: «De las obligaciones de el Parrocho en 
el exemplo que ha de dar á sus Ovejas, Enseñanza, Limosna, y cuidado que ha de 
tener de su Iglesia y Pueblo.» El segundo: «De la administración de los Sacramen- 
tos en particular.» 

Trae además un Tratado del Misionero, dividido en 5 capítulos, y acerca del 
cual se advierte en una nota: «Todo qvanto dexamos dicho de los Parrochos, se ex- 
tiende al empleo de Missioneros. Aquí sólo trataré de algunas cosas peculiares á 
los que predican y enseñan Gentiles.» 

En 1878 escribía Leclerc, núm. 2527, que no había visto citada esta obra en nin- 
gún catálogo de cuantos había registrado. Hoy se puede ver descrita en no pocas 
bibliografías filipinas, no obstante que los ejemplares escasean mucho. 

15. Questiones y consultas morales para la resolución de los casos más comu- 
nes que se ojrecen en las Indias.— M.S. en 4." de 413 págs., dividido en 142 cuestio- 
nes que abrazan 42 consultas canónico-morales. 

16. Teología Moral.— M.S. en fol de 690 págs. Se halla divida en 24 tratados y 
estaba dispuesta ya para la imprenta. 

Es de advertir que esta obra, unida a las dos precedentes, forma un Tratado 
completísimo de Moral de suma utilidad para los ministros en Filipinas. 

17. Práctica y Curia Regular de los despachos de esta Provincia del Santísi- 
mo Nombre de Jesús del Orden de N. P. S. Agustín.— lA.S. en 4.° de 162 hs. nume- 
radas. 

El ejemplar que tenemos presente es una copia de varias que existen de la mis- 



DÍAZ 227 

ma obra; está hecha por un indio filipino y, aunque de letra muy clara y bien for- 
mada, la afean las erratas de que está plagada. 

Después de la hoja de portada se encuentra la dedicatoria «A nuestro 
M. R. P. L. Fr. Diego Bergafto, Provincial de esta Provincia del Santísimo Nombre 
dejesiís», suscrita al final por el P. Casimiro Díaz en San Miguel y Enero 12 
de 1736. A continuación va una especie de prólogo dirigido a los PP, Secretarios 
en el cual se incluyen advertencias y reglas que deben tener presentes para el me- 
jor desempeño de su cargo. Sigue el índice de la obra y luego viene el texto, el cual 
se divide en cuatro libros. 

El trabajo del P, Díaz, sumamente útil para la redacción de las comunicaciones 
procedentes de la Secretaría de Provincia, se reduce en su mayor parte a modelos 
de las mismas. 

Existía un formulario antiguo al que debían los Secretarios sujetarse en sus co- 
municaciones y en los documentos que tenían que despachar, pero, según parece 
resultaba ya incompleto y muy imperfecto. El P. Bergaño, siendo Provincial, enco- 
mendó la composición del presente a nuestro autor, el cual expresa su trabajo en 
las siguientes palabras: «Tengo, P. N., concluida la obra en la que, como se puede 
ver cotejándola con la antigua, se ha hecho casi todo nuevamente, habiéndola 
puesto notas del Derecho y de nuestras sagradas Constituciones donde pertenecen 
Principalmente la práctica judicial se ha compuesto de nuevo, pues la que traía la 
antigua servía más de confundir que de instruir, fuera de que, siendo mal traslada- 
da de la que traía el P. Fr. Pedro de los Angeles, tenía el defecto de no estar arre- 
glada á nuestras Constituciones. He procurado ceñirme por no hacer molesto el vo- 
lumen, aunque no he dejado noticia sustancial.» 

— P. Jorde, pág. 222.— PP. Pérez y Güemes, varios números. 

Diaz (Fr. Guillermo). 

Nació en Santiago de Agüeria, As- caciones lleg-ó a reunir una valiosa li- 
turias, el 9 de Febrero de 1852, y en el brería en la que dominaban las obras 
colegio de Valladolid hizo su profesión más recientes y autorizadas la cual 
religiosa el 10 de Septiembre de 1870. junto con la colección de instrumentos 
Formó parte de la misión que aportó a científicos y otros objetos de o-^-an va- 
Filipinas en 1876, y destinado a tagalos lor fué a parar a Malolos, cuando este 
regentó varios pueblos desde el 1879 pueblo fué convertido en capital de 
hasta el 1898, en que hubo de retirarse la efímera República filipina en 1898 
a Manila por causa de la revolución y poco después fué destruida por el 
del país. En el pueblo de Cuenca había incendio, al apoderarse los americanos 
construido el convento y en Taguig se de dicha población, 
reedificaron también bajo su dirección En 1900 regresó a España el P. Díaz 
la casa parroquial y la iglesia. Por su y fijó su residencia en nuestra casa de 
amor a las ciencias exactas y sus apli- Gracia, Barcelona. 

Filosofía de la cantidad discreta. 

Dos volúmenes en fol., M.SS., de 500 págs. cada uno. Empezó a imprimirse esta 
obra poco antes de la guerra de España con los Estados Unidos, y se tiraron unos 
quince pliegos en la Impr. de Amigos del País; pero el original y lo impreso des- 
aparecieron en aquellos aciagos días. 

— PP. Pérez y Güemes, pág. 466. -P. Jorde, pág. 594. '• 

Díaz (Fr. Hipólito). 

«Calificador del Santo Oficio, Definidor perpetuo con sujeción inmediata a 
N. Rmo. P. General, Visitador que fué nombrado en Roma para la Provincia de 
Michoacán, Examinador sinodal del Obispado de Cádiz, Prior Provincial de la Pro- 



-028 



DÍAZ 



vincia del Smo. Nombre de Jesús de Nueva España, etc., etc.» Tales son los títulos 
que ostenta en la cabecera de su licencia de 16 de Mayo de 1763, concedida al Padre 
Fr. José Infante para imprimir un Sermón funeral del P. Fr. José de la Cruz, bet- 
lemita. 

En una Respuesta que suscribió junto con el P. Antonio Ayala sobre una ora- 
ción fúnebre latina pronunciada en los funerales celebrados en Méjico en las exe- 
quias de Felipe V por el Dr. D. Manuel Rojo, se denomina el P. Díaz Prior del con- 
vento de Méjico en 1747. 

>í< Señor. La calumniosa causa, que se fulminó, y sentenció por el Difinitorio 
de la Provincia de México del Orden Calzado de nuestro Padre San Agustín, con- 
tra el Maestro, y Ex-Difinidor de ella Fr. Hypolito Diaz (que hace a V. Mao-. esta 
reverente súplica, etc. 

Fol de 13 hs. Sin fecha, aunque, al parecer, de 1751. 

Al fin la firma del P. Díaz, el cual da cuenta en este escrito de varias ilegalida- 
des cometidas en su persona por el Definitorio de la Provincia mencionada. Véase 
el artículo que se dedicará al P. Manuel Gutiérrez. 

Archivo de Indias. —Medina, Biblioteca Hispano- Americana, núm. 7117. 

Díaz (Fr. Joaquín). 

Natural de Belorado, provincia de mismo año salió para Colombia, des 

Burgos, donde nació el 15 de Agosto empeñando algunos ministerios en esta 

de 1865, hizo su profesión religiosa el República. De aquí se fué al Perú, y en 

10 de Septiembre de 1881 en el colegio Lima ejerció el profesorado en el cole- 

de Valladolid. Fué enviado a Filipinas gio de San Agustín. Después fué Rec- 

el 18S9 y el siguiente año pasó a la isla tór del Colegio-seminario de Ayacu- 



cho, de donde pasó a Chile el 1910, afi- 
liándose a esta Provincia, en la cual, en 
el mes de Febrero de 1914, obtuvo el 
puesto de Definidor. 



de Panay, donde regentó varias parro- 
quias desde el 1891 hasta Noviembre de 
1898, en que, por causa de la insurrec- 
ción de aquellos pueblos, tuvo que tras- 
ladarse a Manila. En Diciembre del 

Memoria leída por el R. P. Rector Joaquín Díaz en la solemne dis 
tribución de premios del Seminario Conciliar 3^ Colegio de San Cristó- 
bal de Ayacucho a cargo de los PP. Agustinos. (Ayacucho). Imprtnta 
de El Delate, 1906. 

4." de 44 págs. 

Díaz (Fr. José Antonio). 

Nació en Ceceda, en el Principado 
de Asturias, «de la antigua prosapia de 
los Díaz», en frase del P. Rafols. Tuvo 
por padres a D. Antonio Díaz y a doña 
Antonia Espina, y cuando contaba 
quince años de edad, abandonó su pa- 
tria resuelto a abrazar la vida religio- 
sa. Se dirigió a Salamanca y allí vistió 
el hábito y profesó en el convento de 
San Agustín. Hizo la carrera eclesiás- 
tica con brillantez y apenas la hubo 
terminado, fué nombrado catedrático 
de Artes cor destino al convento de 



Toledo, de donde regresó a Salamanca 
para ingresar en el Claustro de aquella 
Universidad. En 11 de Octubre de 1777 
se presentó para tomar el grado de Li- 
cenciado en Teología, declarando que 
le podía haber obtenido en 1768 y que 
había cumplido la pasantía en 1771. El 
16 de Agosto del año mencionado de 
1777 se graduó de Bachiller en Artes, 
y en Teología el 6 de Septiembre; se 
licenció el 17 de Octubre y se doctoró 
el 28 de Noviembre. La Orden le con- 
cedió también el título de Maestro en 



DÍAZ 229 

Teolog'ía de los de número de la Pro- bradía de que gozaba fuera del claus- 
vincia de Castilla. Fué catedrático en tro. A su muerte, ocurrida el 2 de Fe- 
la Universidad precitada de Institucio- brero de 1796, se descubrió que era In- 
nes filosóficas y de Regencia de la fa- dividuo de Número de la Sociedad Eco- 
cuitad de Teología y además Doctor nómica Matritense y de la de Amigos 
Moderante. Dentro de la Corporación del País, títulos que cuidadosamente 
obtuvo los cargos de Prior del conven- había ocultado; y entonces se vio tam- 
to de Salamanca el 1788, Definidor, y bien en su correspondencia que soste- 
Presidente del Capítulo celebrado en nía relaciones literarias con ilustres sa- 
1791. bios, las consultas frecuentes que se le 
Desús virtudes y letras hace cum- hacíany las consideraciones de respeto 
piídos elogios el P. Benito Rafols en la y admiración que por sus vastos co- 
oración fúnebre que pronunció en sus nocimientos se había conquistado. Por 
exequias celebradas en la Universi- algo dice D. Sebastián Miñano en su 
dad de Salamanca, y hace resaltar es- Diccionario Geográfico, que el P. Díaz 
pecialmente la singular modestia de fué un «ingenio singular en letras bu- 
que estaba adornado, hasta el punto de manas y muy docto en las divinas», 
ignorar sus mismos hermanos la nom- 

1. "^ Oración fúnebre, que ea las exequias celebradas por la Uni- 
versidad de Salamanca, el dia 13 de Febrero de MDCCLXXXIV. á la 
buena memoria del Señor D. Joseph Hernández Ayllón, Maestro en 
Artes y Catedrático de Retórica jubilado, dixo el Rmo. P. M. Fr. Joseph 
Antonio Diaz, de la Orden de San Agustin. En Salamanca: con las Li- 
cencias necesarias. Por Juan Antonio de Lasanta, Impresor de la Uni- 
versidad. 

4.» de 36 págs.— Bibl. Nacional. Varios, Carlos III, p. 39. 

Asegura Miñano, ya citado, que el P. Díaz publicó varias obras en tiempo de 
Carlos III, y nuestras pesquisas por dar con ellas han resultado infructuosas, no pu- 
diendo consignar en esa época más que el impreso reseñado. 

2. Elogio fúnebre del Señor Don Juan Joseph Rodríguez de Vied- 
ma. Doctor Teólogo y Catedrático de Lugares Teológicos predicado 
en el dia de las solemnes exequias con que la Universidad de Salaman- 
ca honró la memoria de este su benemérito hijo, por el P. Mro. Fr. Jo- 
seph Diaz, del Orden de San Ag-ustin, Moderante de la Real Academia 
de Teología. En .Salamanca: En la Oficina de D. Francisco de Tóxar. 
AñodeM.DCC.XCII. 

4." de XXXII págs.-Bibl. Nacional. Varios, Carlos IV, p. 39. 

3 En el Capítulo que la Provincia de Castilla celebró en Madrigal el 1791, se 
encuentra la siguiente acta relativa al P. Díaz. Dice así: «Por lo que toca á la edu- 
cación de los jóvenes en los estudios propios de nuestro estado, determinó el Deíi- 
nitorio, que el R. P. M. Presidente de este Capítulo Fr. Joseph Díaz, con acuerdo 
del R. t'. M. Fr. Antolín Merino, disponga un método claro y breve en que se her- 
mane con la Teología el estudio de la Divina Escritura, y del Derecho Eclesiástico; 
prescribiendo al mismo tiempo todo lo que le pareciere más conducente, así para 
mejorar las costumbres de los jóvenes, como para habilitarlos á las Lecturas y á 
Pulpitos.» No sabemos que el P. Díaz cumpliera la comisión. 

4. El Mtro. Rafols pondera en su oración fúnebre la parte tan principal que el 
P. Díaz tuvo en todas las juntas o Claustros celebrados por los profesores de la Uni- 



230 



DÍAZ 



versidad. En particular menciona la comisión que se le confió de determinar los de- 
rechos de los católicos ingleses, listos habían consultado, por medio del Gobierno, a 
los de España sobre puntos muy delicados dogmáticos y de disciplina, en los que se 
interesaban los derechos del Jefe de la Iglesia y los de los Soberanos, y era nece- 
sario señalar los límites en muchos puntos entre el Sacerdocio y el Imperio. No obs- 
tante la dificultad de la materia, y después de haber dado su voto las demás Univer- 
sidades, la de Salamanca dio su parecer por medio del M. Díaz, «en el que supo 
conciliar los diversos intereses y opuestos derechos sagrados y reales, mereciendo 
un general aplauso y aceptación á nuestro Gobierno, y dejando consolados a aque- 
llos pobres católicos isleños, cuyos principios de Religión se hallaban calumniados 
por los enemigos de nuestra santa fe.» 

5. También celebra el citado orador los muchos dictámenes que el Mtro. Díaz 
escribió para la Sociedad Económica de Madrid, que con frecuencia le consul- 
taba. 

He aquí la portada de la Oración fúnebre del P. Rafols, impreso que puede con- 
sultarse con fruto para la biografía del P. Díaz: 

^ Oración fúnebre, que en las solemnes exequias celebradas por la Universi- 
dad de Salamanca, por el alma del Rmo. P. Mtro. Fr. Josef Díaz, Prior que fué del 
Convento de San Agustín de esta Ciudad, Definidor de su Provincia, Individuo de 
Número de la Sociedad Económica Matritense, y de Amigos del Pais, Cathedrático 
de Instituciones Filosóficas, Dr. Moderante, y Cathedrático de Regencia en la Fa- 
cultad de Theologia de la misma Universidad, dixo el Rmo. P. Mtro. Fr. Benito Ra- 
fols, Monge Benedictino, Doctor, y Cathedrático de Vísperas de Theologia, el día 
26 de Octubre de 1796. Con lie. en Salamanca por María Luisa Villagordo, impreso- 
ra de la Real Universidad.— 4.° de 43 págs. 
Bibl. Nacional. Varios, Carlos IV, p. 40. 

En el Seynanario erudito y curioso de Salamanca, vcám. de 10 de Enero de 1797, 
después de reproducir la portada del folleto» se dice de él lo que sigue: «El sabio 
orador en este escrito celebra al difunto por un religioso ejemplar, no sólo en sus 
últimas horas, sino desde sus tiernos años hasta el fin de sus días, que si fueron 
días llenos de gloria por los dotes de su ingenio, fueron llenos también de otra glo- 
ria más sólida por las virtudes de su espíritu: describe su carácter con estas pala- 
bras: el Mtro. Días fué un hombre amigo de la verdad y de la rectitud: brillan en 
este escrito las bellezas de la Oratoria, el gusto más delicado, y noble sencillez, 
con otros primores que acreditan la exquisita erudición y profundos conocimientos 
de las bellas Letras de su sabio autor.» 

En el mismo Semanario, núm. de 15 de Octubre de 1796, se publicó una compo 
sición poética que va encabezada así: 

«En la muerte del R. P. M. Fr. Josef Antonio Díaz, del orden de San Agustín, 
Catedrático de Teología de la Universidad de Salamanca. - Oda extemporal.» 
La firma J. Sánchez el cual parece haber sido discípulo del P. Díaz. 



Díaz (Fr. Juan.y. 

Hubo tres religiosos, por lo menos, 
del mismo nombre en el siglo XVIII, y 
de aquí la confusión que nace al verle 
tantas veces repetido en la documen- 
tación correspondiente a los conventos 
de Toledo, San Felipe el Real y Sala- 
manca, sin poder a ciencia cierta des- 
lindar los datos que pertenecen a cada 
uno de esos tres religiosos. 

Con respecto al P. Fr. Juan Díaz, 



autor de la obra que luego citaremos, 
guiándonos por la portada de la mis- 
ma, diremos que fué Lector, título que 
nos da fundamento a sospechar sea el 
que, siendo Presentado, fué elegido Vi- 
cario de las religiosas agustinas reco- 
letas de Gijón, donde falleció hacia el 
13 de Enero de 1798. Probablemente es 
el mismo también que aparece como 
Presidente accidental del colegio de 



DÍAZ 231 

San Guillermo de Salamanca en una El tercer religioso del mismo nom- 
escritura de 15 de Junio de 178S, pues bre, o más bien, el primero, profesó en 
otro Fr. Juan Díaz, Maestro de novi- el convento de Toledo el 1 de Septiem- 
cios del convento de la misma ciudad, bre de 1710, y este debe de ser el que 
donde figura mucho desde el 1765, ha- por los años de 1730 era Maestro de 
bía fallecido en Febrero o Marzo del novicios en San Felipe el Real. En do- 
precitado año 1788. Estos son los úni- cumentos posteriores a este último año 
eos datos biográficos que podemos sigue figurando un P. Fr. Juan Díaz, 
apuntar con relativa seguridad acerca sin título ninguno, no sabemos si el 
de nuestro escritor, el cual debió de ser mismo Maestro de novicios o acaso 
hijo de hábito del convento de Valla- nuestro escritor, de quien no podemos 
dolid, donde, a su muerte, se recibió el decir si en 1780 ejercía el Lectorado en 
importe de sus espolios. San Felipe el Real o en Salamanca. 

Educación de la juventud religiosa. O escuela en la que se enseña 
á los Religiosos jóvenes el exercicio santo de las virtudes christianas, 
y á cumplir con las obligaciones de su estado. Compuesta por el P. Lec- 
tor Fr. Juan Diaz, del Orden de N. P. San Agustin. Con licencia: En 
Madrid en la Imprenta de D. Antonio de Sancha. Año de 1780. 

12.° de XIV-25Ó págs. 

Port. y la v. en bl. -Dedicatoria a la Virgen.— Prólogo.— índice de los capítulos 
y división de esta obra.— Texto. 

Divídese el lexto en cinco tratados, en que se explican las materias que en cada 
uno se expresan, en la forma siguiente: 

1.0 De las excelencias del estado religioso, y cómo han de ser prohados aque- 
llos que pretenden ser religiosos antes de ser admitidos. 

2.° De la instrucción que se ha de dar á los que entran en la religión en el 
año de noviciado. 

3° De la perfección, y de los medios comunes á todo cristiano para conse- 
guirla. 

4.° Medios propios del estado religioso para caminar al cielo, y de la facili- 
dad que tiene el religioso para llegar á ser perfecto. 

5.° De la oración mental y vocal, y de los tres grados de perfección. 

De la lectura de estos epígrafes puede deducirse la importancia de esta obrita, 
pequeña en volumen, pero grande y rica de doctrina y de documentos espirituales, 
cuyos tundamentos no son otros que las enseñanzas de la Iglesia, de los Stos. Padres 
y escritores ascéticos más recomendables. Por este motivo dice el autor en el pro- 
le go: (;Mi5 documentos se ordenan, lector mío, á que sepas agradar á Dios, y apro- 
vechar á tus prójimos; lo que conseguirás sin duda si los recibes con amor, y te 
aprovechas de ellos. Recíbelos no como míos, sino como sacados de los escritos de 
los Santos, que yo quedaré contento con tal que arregles tu vida por la conducta 
de éstos». Es una lástima que no sea más conocido este libro en nuestros novicia- 
dos, pues en él se contienen instrucciones completas acerca del modo como debe 
educarse a los jóvenes religiosos. 

Vista la aprobación favorable de la obra dada por los censores de la Orden, el 
P. Francisco Salcedo, Provincial de la de Castilla, expidió su licencia para la impre- 
sión en 11 de Junio de 1780. El Consejo comisionó la censura a los PP. Rodrigo de 
Arieta e Isidoro García, benedictinos, los cuales expusieron que el librito, aunque 
va dirigido a los jóvenes religiosos, «comprende igualmente, bajo el modesto título 
que le dio su autor, á los ancianos que deben correr el camino de la perfección que 
comenzaron de jóvenes. Unos y otros tienen en este compendio lo que deben saber 
y practicar para corresponder con fidelidad á su vocación y seguir sin tropiezo el 



232 



DÍAZ 



camino de la perfección á que anhelan por razón de su estado». Firmada por el 
Consejo en 28 de Septiembre de 1780, se concedió la licencia oponun^.- Matricula 
de impresiones, núm. 41 del legajo 20 del Archivo Histórico Nacional. 



Diaz (Fr. Paulino). 

Nació el 7 de Mayo de 1850 en Tolibia, 
del concejo de Labiana, Oviedo, y pro- 
fesó en el colegio de Valladolid el 1 de 
Octubre de 1867. Formó parte de la 
misión que aportó a Filipinas en 1872, 
y el siguiente año recibió el mandato 
para trasladarse a Miagao, de la pro- 
vincia de Iloilo, con el fin de estudiar 
el dialecto de los naturales; en 1874 
ya se hizo cargo del pueblo de Concep- 
ción, de donde pasó después al de Le- 
mery. A bastante distancia de este úl- 
timo existía el barrio de San Juan, 
perteneciente al mismo, compuesto de 
unas cuantas chozas, pero situadas en 
ua paraje de excelentes condiciones 
para la fundación de un pueblo. Aque- 
llas chozas servían de albergue además 
a los malhechores y bandidos que me- 
rodeaban en las cercanías, y tanto por 
privar a aquellos malvados del refugio 
y asilo que allí encontraban como por 
la situación ventajosa del barrio, ro- 
deado de terrenos feraces y en las me- 
jores condiciones para el cultivo, el 
P. Paulino concibió el proyecto de con- 
vertir aquel sitio en un pueblo de los 
mejores de la comarca, como efectiva- 
mente lo llegó a conseguir después de 
trabajos y fatigas al parecer insupera- 
bles. Aquel pueblo se llama hoy Sara, 
en el distrito de la Concepción, que 
contaba en 1898 una población de 18.000 
almas, con edificios religiosos y civiles 
que eran el asombro del viajero que 
pocos años antes sólo había visto en 
aquel lugar un bosque casi impenetra- 
ble. Baste el relato sucinto de este he- 
cho para que el lector se forme idea de 
las cualidades de nuestro biografiado, 
a quien no por ser del mismo hábito 
hemos de escatimar nuestros elogios, 
bien comedidos por cierto, comparados 
con los que le prodigaron en el país las 



autoridades de aquellas provincias, los 
españoles allí establecidos y los natu- 
rales, para quienes será siempre muy 
grata la memoria del Padre Paulino. 
En el mencionado distrito de la Con- 
cepción ejerció también el cargo de 
Vicario provincial desde principios del 
año 1897. 

A causa de la insurrección en Panay 
se vio obligado, como otros tantos reli- 
giosos, a refugiarse en Manila en el 
mes de Octubre de 1898, y poco des- 
pués, el 3 de Diciembre, se embarcaba 
con rumbo a Colombia, conduciendo y 
presidiendo una misión de religiosos 
destinados a aquella República. En 1899, 
no mucho después de su llegada a Bo- 
gotá, tuvo que ir a Roma con el fin de 
desempeñar una importante comisión, 
regresando luego al punto de partida, 
y, finalmente, fué llamado por segunda 
vez a la Ciudad Eterna para confiarle 
las nuevas misiones de Iquitos en el 
alto Perú, que acababa de crear la 
Congregación de Propaganda Fide, 
recibiendo al propio tiempo el nombra- 
miento de Prefecto Apostólico. Salió 
para su destino del puerto de Barcelo- 
na el 11 de Noviembre de 1900 acompa- 
ñado de cuatro misioneros, y el 1 de 
Marzo de 1901 llegó a Iquitos, donde se 
estableció el centro de la misión. De los 
trabajos realizados en la Prefectura, 
fundación de diversas misiones y del 
estado en que éstas se encontraban 
en 1909 publicó una extensa relación, 
formada en su mayor parte de cartas 
del mismo P. Paulino, el P. Bernardo 
Martínez en sus Apuntes históricos re- 
lativos a América, pág. 97 y siguien- 
tes. Continuó nuestro biografiado al 
frente de aquellas fundaciones hasta 
el 1911, que por motivos de salud hubo 
de regresar a España, pasando luego 



DÍAZ 233 

a la Residencia de Bilbao, donde per- ra ese título en atención a los relevan- 
maneció hasta el 1913, en que, elegido tes y extraordinarios servicios que lle- 
Definidor en el Capítulo celebrado ese vaba prestados en las misiones. Final- 
año, se trasladó a la de Madrid. mente, en Junio de este año (1914) que- 
Es ex -Provincial de gracia desde dó en España al frente de la Provincia 
el 1904, en que los Superiores acorda en ausencia del Provincial, que salió a 
ron pedir a la Santa Sede le concedie- visitar las casas de China y Filipinas. 

1. Cartas de América ([quitos). 

Con este epígrafe se publicó en el tomo 1 de España y América una Memoria 
descriptiva de la región de Iquitos, debida al P. Díaz. 

2. Carta acerca de las Misiones que los Agustinos tienen a su cuidado en el 
Amazonas, fechada el 1 de Octubre de 1903.— Salió en el tomo III de la misma re- 
vista. 

3. Carta acerca de las mismas misiones, fechada el 16 de Noviembre de ídem.— 
Salió en el tomo IV. 

Hemos visto reproducidas algunas de estas cartas en Las Misiones Católicas, 
de Barcelona, y con ellas y otras particulares que existen en el Archivo de Provin- 
cia formó el P. Bernardo Martínez la relación de que se ha hecho mérito. 

4. Cartas-relaciones de viajes o de asuntos concernientes a las Misiones de 
San León de Amazonas (Iquitos).— Son bastantes en número, publicadas en los 
Anales de la Propagación de la Fe, de Lima, de donde tomó algunas la revista ci- 
tada de Barcelona, reproduciéndolas en sus columnas. 

5. Memorias anu Ues dirigidas al Ministerio de Culto del Perú, impresas algunas 
de ellas en las Memorias de dicho Ministerio y otras en los Anales, que hemos men- 
cionado. En esta segunda publicación hemos visto la que con fecha 30 de Junio 
de 1911 dirigió por última vez el P. Paulino Díaz, que ocupa las págs. 29 a la 40 del 
número de Enero de 1912. 

6. Al margen de un libro. Rectificaciones importantes. 

Carta dirigida al Rmo. P. Tirso López, en que se rebaten algunas afirmaciones 
relativas a los PP. Capuchinos de Caquetá (Colombia), consignadas por Severino 
Aznar en su obra Las grandes instituciones del Catolicismo. Se. publicó en el 
tomo XXX VI de la revista España y América. 

7. Ibno. Sr. D. Fray Miguel García Serrano, Arzobispo de Manila. 
Biografía de este ilustre Prelado publicada en el Archivo Histórico Hispano- 

Agustiniano, núm. de Mayo de 1914. 

A esta biografía ha seguido la publicación de las de otros Obispos Agustinos en 
el mencionado Archivo, y tiene ya el P. Díaz escritas y preparadas las correspon- 
dientes a los demás, hasta completar el Episcopologio agustiniano de aquellas 
Islas. 

—En Las Misiones Católicas, de Barcelona, se halla publicada una extensa bio- 
grafía del P. Paulino por el P. Díaz González, como se apuntará en la nota biblio- 
gráfica del mismo.— V. también el P. Jorde, pág. 572, y la revista España y Amé- 
rica, tomo XXX, donde se encuentra otra biografía escrita por el P. Monasterio. 

Díaz (Fr. Santiago). 

Nació en Brihuega, Guadalajara, el pueblos tagalos de Paombong y Para- 

1831, y profesó en el colegio de Valla- ñaque. Fué Prior vocal y Definidor 

dolid el 7 de Julio de 1848. En 1853 fué Adito. Regresó a España, falleciendo 

enviado a Filipinas y administró los en Madrid el 1878. 

Novena nang marilag na Apóstol Santiago El Mayor, na ipinalimbag 
nangM. R. P. Fr. Santiago Días sa Orden ni San Agustín, sa taong 



234 DÍAZ Y GONZÁLEZ 

1856 at ipinalimbag na panibago nang M. R. P. Cura sa Ibaan provincia 
nang Batangas Tercera edición. Con superior permiso. Manila. Im- 
prenta de los Amigos del País. Calle de Anda, núni. 1. 1883. 

12." de 71 pá^iS. — Port. y un grabado a la vía.— Texto. 

(Novena del glorioso Apóstol Santiago el Mayor, impresa por el P. Díaz en 1856 
y reimpresa nuevamente por el Cura de Ibaan de la provincia de Batanaras.) 

Da cuenta de esta edición Retana en su Aparato, núm. 2004, añadiendo esta 
nota: «Hl P. Díaz fué el que mandó imprimir por primera vez esta novena, el año 
de 1856. Al final (pág. 55) va otra Novena, que se rezaba mucho en Cebú, editada 
por primera vez por el P. Fr. Melchor Fernández, agustino, también en tagalo. De 
esta segunda obrita ha habido, por lo menos, otra edición de 1848.» Que es la misma 
nota que había publicado al apuntar la presente edición en el núm. 751 de su Cata- 
logo abreviado de la Biblioteca filipina, dejándonos en la misma incertidumbre 
de no saber qué novena del P. Fernández se unió a la del P. Díaz. 

En la portada no se dice impresa por primera ves en 1856; pudo ser esta la se- 
gunda edición y la tercera la de 1883, hecha por el P. Vicente Maril, párroco de 
Ibaan desde el 1873 hasta el 1884, no por el P. Francisco Valencia, como dicen los 
PP. Pérez y Güemes, pues había muerto ya el 1871. Si ha de atribuirse alguna edi- 
ción al P. Valencia debe ser colocada en fecha anterior al año expresado. 

Entendemos por las palabras de Retana que la edición de 1883 comprende las 
dos novenas, la de Santiago, y desde la pág. 55, la segunda que se rezaba mucho 
en Cebú. ¿Será ésta la del Sto. Niño traducida al tagalo por el P. Fernández? Por- 
que si es la novena del Sto. Niño, no se puede decir de la misma que se rezaba, 
puesto que sigue y seguirá rezániose; como que es allí la más notable por tratarse 
de aquella celebérrima imagen. En comprobación de esto puede pasarse la vista 
por la nota bibliográfica del P. Encina.. 

Con respecto al autor de la novena de Santiago, no sabemos quién pudo ser. 
Los PP. Pérez y Güemes apuntan la sospecha de que sea debida al P. Melchor Fer- 
nández o al P. Esteban Diez, fundados acaso en que estos Padres publicaron obras 
semejantes, lo cual, como cualquiera puede comprender, no es razón de peso, y 
mucho menos si se considera que a todos sus folletos pusieron sus nombres, y la no- 
vena de que se trata es anónima. En la portada sólo se expresa que el P. Díaz man- 
dó imprimir la novena, que tal es la genuina significación de la palabra tagala 
ipinalimbag, pero no es raro que ésta se interprete o se emplee por los autores en 
el sentido de editar, dar a luz, etc., envolviendo el concepto de autor, y en este caso 
puede atribuirse al P. Díaz. 

Quedamos en que se hicieron tres ediciones, incluso la reseñada, que es la ter- 
cera, de 1883. De otra, quizá la cuarta, dan la siguiente descripción los PP. Pérez y 
Güemes: 

—Novenang hain nang bayan nang Paombong sa marilag na Apóstol Santiago 
el Mayor na pintacasi niya... Tambobong Pequeña imp. del Asilo de huérfanos de 
Ntra. Sra. de Consolación. 1892. -12.« de 40 págs. 

La observación que hacen los bibliógrafos mencionados ál P. Jorde relativa a la 
edición de 1833 citada por éste en el artículo del P. Fernández, creemos que huelga 
con sólo decir que el año 1833 es 1883, pues es manifiesta equivocación o errata de 
imprenta, copiando come de hecho copia el núm. 751 ya citado de Retana. 

— P. Jorde, pág. 484.— PP. Pérez y Güemes, pág. 466. 

Díaz y González (Fr. Benigno). 

Nació el 10 de Marzo de 1866 en Vi- en el colegio mencionado, en el de La 
lloria, Asturias, y profesó en el colé- Vid y en el Escorial, y antes de termi- 
gio de Valladolid el 10 de Septiembre narla se le ordenó comenzar la espe- 
de 1882. Estudió la carrera eclesiástica cial de Ciencias Físico-químicas que no 



DÍAZ Y GONZÁLEZ 235 

pudo ultimar por haber sido enviado a fué su primer Director. En el Capítulo 
Filipinas en la misión de 1890, Desti- de 1905 fué nombrado Superior del ce- 
nado a la isla de Panay, se hizo cargo legio de Tapia, siendo reelegido en 
del pueblo de Tapas, en la provincia 1909; renunció este último cargo por 
de Cápiz, el 1893, de donde fué trasla- enfermedad en 1911 y se trasladó a 
dado poco después al de Concepción, Madrid. Este mismo año hizo los ejer- 
y en 1895 al de Ajuy. En 1898 se vio ciclos reglamentarios de Regente en 
obligado, como los demás religiosos, a el Escorial, habiendo sido aprobado 
retirarse a Manila por la revolución por el tribunal de examinadores, pre- 
del país, y en Diciembre del mismo sidido por el Rmo. P. General de la 
año fué destinado a la República de Orden. Poco después fué elegido Pre- 
Colombia, regresando aEspaña en 1899 sidente de la Residencia de Madrid, y 
por su delicado estado de salud. aquí permaneció hasta fines del año 
Obtuvo el título de Lector de Pro- 1913 en que, con el cargo de Rector, 
vincia en 1902, después de brillantes pasó al colegio de Valladolid, donde 
ejercicios en que demostró su suñcien- continúa al frente de aquella comuni- 
cia, pasando a Madrid a fines del mis- dad, siendo al propio tiempo Regente 
mo año con motivo de la fundación de de estudios y profesor. 
la revista España y América de la que 

1. Memoria sobre el desarrollo del culto mariano en España duran- 
te la edad moderna. Por Fr. Benigno üíaz y González, Agustino. Me- 
moria laureada por la «Academia Bibliográfico-Mariana» en el Certa- 
men celebrado en Lérida el día 16 de Octubre de 1887. Lérida: Impren- 
ta Mariana. 1888. 

4.° de 110 págs. más 2 s. n. de índice. 

Firmada por el P. Restituto del Valle Ruiz salió una crítica de esta obra en La 
Ciudad de Dios, en la cual se decía entre otras cosas: «En este interesante estudio 
se encuentra expuesta en estilo noble y correcto, al par que con escrupulosa exac- 
titud y riqueza de datos importantísimos, la historia del culto de María en nuestra 
patria. Obra de ímprobo trabajo, de exposición ordenadísima y de tan amena lectu- 
ra, bien merece una acogida favorable». — Pág. 115, vol. XVI, de la revista citada. 

2. Importancia^ progreso y fomento déla Agricultura española.— Esináio 
muy extenso publicado en el vol. XX de La Ciudad de Dios. 

En esta misma revista publicó también algunos juicios bibliográficos. 

3 Los Misioneros del siglo ZIX— Trabajo publicado en dos números de La 
Hormiga de Oro, de Barcelona, 16 y 23 de Noviembre de 1889, con la firma «Alfre- 
do J. Giraben.» 

Motivó este trabajo la salida de una misión numerosa de religiosos agustinos 
del Escorial para las Islas Filipinas en el mes de Septiembre del año expresado. 

4. A la tumba de mi madre.— Poesía, publicada en la misma revista en el nu- 
mero de 15 de Abril de 1890. 

5. M. R. P. Fr. Paulino Días, de la Orden de San Agustín, Vicario Apostó- 
lico de las Misiones de San León de las Amasonas. —'Puhl., sin firma, en el núm. 172 
de Las Misiones Católicas, de Barcelona. 

Es una biografía del P. Paulino Díaz, con la relación de su llegada a Lima en 
compañía de otros misioneros, escrita esta segunda por el P. Plácido Mallo. 

6. Trabajos de los misioneros agustinos españoles en Iquitos.—Art. publ., sin 
firma también, en el núm. 183 de la revista citada. 

7. Nombrado Director de España y América al fundarse esta revista, publicó 
en la misma los artículos que a continuación se expresan: 'i- 



236 DÍAZ QONZÁLHZ 

Ntíestro programa. =Getsemaní.=El monumento a Legazpi y Urdancta. — En 
el vol, 1. 

San Vicente de Paul y su obra social y religiosa.— Vol. II. 

El Covadonga de la Reconquista aragonesa (Sin Juan de la Peña). — Vol. III. 

La Asamblea nacional de lu prensa católica. =Las paloíuas mensajeras. — y o- 
lumen V. 

El Centenario de Isabel la Católica y la Conquista de Granada.=La gran ser- 
piente de mar.- Vol. VI. 

Pro Fide et Patria.=Crónicas de Marzo y Abril. — Vol. Vil. 

Varios libros notables y uno curioso acerca de Cervantes.— Vo\. VIII. 

8. Crónica de España.— Redactó la sección así titulada de la revista durante el 
primer semestre del año 1911, vols XXIX y XXX, y un número del segundo, volu- 
men XXXI. 

9. Doctrina de San Agustín acerca de la guerra.— Art. publicado en el volu- 
men XXXIX. 

En la sección bibliográfica se encuentran no pocos artículos debidos al P. Díaz. 

10. Los Agustinos españoles en América.— Art. publicado en el número extra- 
ordinario de 1 de Mayo de 1904 de la Unión Ibero-Americana. 

Díaz González (Fr. Egidio). 

1. Se encuentra un sermón suyo en el impreso que pasamos a describir. 

^ Relación de la sacra festiva pompa qve en reverente acción de gracias De 
la Exaltación a la Cardinalicia Dignidad del Eminentissirao Señor D. Fr. Gaspar de 
Molina y Oviedo, Obispo de Malaga, Presidente del Real y Supremo Consejo de 
Castilla, Comissario General de la Santa Cruzada, y Governador del Arzobispado 
de Toledo. Solemnizo afectuoso, y consagro humilde, en nombre de su Augustinia- 
na Religión y Provincia del Perú, y por su Persona, el M. R. P. M. Fr. Phelipe Ma- 
chín de Velasco, Siendo Provincial de ella. Escrita por el Doct. D. Pedro de Peral- 
ta Barnvevo Y Rocha, Contador de Cuentas y Particiones de esta Real Audiencia, 
y demás Tribunales de dicha Ciudad por su Magestad y Cathedratico de Prima de 
Mathematicas de la Real Vniversidad de San Marcos de la misma Ciudad. Con li- 
cencia de los Superoires {sic) en Lima Año de 1739.-4.° 

Port. orlada.— V. en bl.— 6 hs. s. n. de prels.— 55 foliadas de texto, apostillado.— 
Sermón que en la festiva solemnidad de que se ha hecho descripción en la Relación 
antecedente predicó el R. P. M. Fr. Egidio Diaz González, de el Orden de San Agus- 
tín.— Port. orlada.— V. en bl.— 15 hs. s. n. de prels.— Texto del sermón, 48 págs., las 
dos últimas s. n.— Poesías que se pusieron en la iglesia, 15 hs. s. n., obra de Peralta 
Barnuevo.-A la magnificencia con que el M. R. P. M. Fr. Felipe Machín de Velas- 
co ha solemnizado esta acción de gracias, soneto, 1 pág.— Final en bl. 

Prels. de la Relación: Dedicatoria al Obispo de Málaga, Fr. Gaspar de Molina 
y Oviedo, por Fr. Felipe Machín. Lima, 12 de Junio de 1739.— Carta del autor a Fray 
Felipe Machín. 10 del mismo mes. 

Prels. del sermón: Aprob. del P. Fr. Ramón de Villarreal y Calderón. 5 de Ju- 
nio de 1739.— Lie. de la Orden, 6 de Mayo de id.— Aprob. del P. Fr. Francisco Ba- 
leano, mercedario. 4 de Junio de id — Lie. del Ordinario.— Aprob. del P. Pablo Pon- 
ce de León, 4 de id. id.— Lie. del Gobierno. 

2. fí< Sermón verdadero, que en la solemne Acción de gracias por 
la Assumpcion á la dignidad Cardinalicia del Emo. S. D. Fr. Gaspar de 
Molina y Oviedo, dixo en su Convento Grande de Lima, el M. R. P. M. 
Fr. Elidió Diaz González, del Orden del Gran Padre S. Agustín, Maes- 
tro del numero en su Religión, Doct. Theologo en la Real Vniversidad 
de S. Marcos, Examinador Synodal de este Arzobispado, y entonces 



DÍAZ PUMARINO.-DÍEZ 237 

Prior del Convento de lea, &c. Sácalo á luz a sus expensas, y lo con- 
sagra al mismo Emo. Señor el Licenciado D. Christobal Cayetano La- 
drón de Guevara, Presbítero, y Cura Interino de la Doctrina de Tibi- 
11o, &c. {Línea de viñetas). Con licencia de los Superiores, en Lima. 
Año de 1741. 

4." de 11 hs. s. n. de prels. y 11 foliadas de texto. 

Port. y la v. en bl.— Dedicatoria fechada en Lima, 12 de Mayo de 1741. -Aprob. 
del P. Alonso del Río, dominico. 6 de Febrero de id.— Lie. del Gobierno.— Aprob. 
del Doct. D. José Javier de Vargas. 10 de Abril de íd.-Lic. del Ordinario. -Texto, 
apostillado. 

Medina no hace ninguna indicación relativa a este impreso, si acaso es el ser- 
món del número anterior reeditado después. El comienzo del título parece indicar- 
nos que éste fué el verdadero sermón predicado por el motivo que se expresa, no 
el que salió en la Relación.— La Imprenta en Lima, núms. 923 y 933. 

Díaz Pumarino (Fr. Fulgencio). 
V". Puniarin» (Fr. Fulgencio). 

Diez (Fr. Agustín). 

Nació en Becerril de la provincia de llocos, administró los pueblos de Pid- 
Palencia el 1771, y profesó en el colé- dig, Dingras y Bacarra. Fué Prior vo- 
gio de Valladolid el 1 de Marzo de 1793. cal y Definidor y murió en Dingras el 
Pasó a Filipinas en 1797, }' destinado a 25 de Diciembre de 1839. 

Relación de lo sucedido en Piddig, ñrmada en Dingras el 15 de Noviembre de 
1807, con motivo del alzamiento de los indios ilocanos en dicho año.— M.S. que se 
conserva en el arch. de S. Agustín de Manila. 
— P. Jorde, págs. 375 y 3d8, nota. 

Diez (Fr. Clemente). 

Nació el 23 de Noviembre de 1859 en a Filipinas y permaneció en el conven - 
Belorado de la provincia de Burgos, y to de Manila hasta el 1884, en que le 
emitió los votos religiosos el 27 del mis- destinó la obediencia al del Sto. Niño 
mo mes de 1876 en el colegio de Valla- de Cebú, donde estudió el dialecto de 
dolid. Dotado de una inteligencia pri- los naturales. Un año después se le 
vilegiada y de suma afición al estudio, nombró párroco de Mabolo, pueblo que 
cursó la Filosofía y Teología con nota- sólo administró dos años, pues enfermo 
bilísimo aprovechamiento , obteniendo de gravedad hubo de retirarse a Mani- 
en todos los años de su carrera las no- la, falleciendo en el convento de esta 
tas más brillantes. En 1881 fué enviado capital el 24 de Diciembre de 1888. 

1. San Agustín y la Cosmogonía mosatca.— Discurso pronunciado por el Pa- 
dre Diez en una velada literaria celebrada en el colegio de La Vid el 28 de Agosto 
de 1881 y publicado en el vol. V de La Ilustración Católica. 

2. Memoria acerca de la devoción de los Santos á la Virgen María.— F\Jié pre- 
miada en el certamen que la Academia Bibliogrático-Mariana de Lérida celebró 
en 1883, y se publicó con los demás trabajos laureados. 

3. Relación de las fiestas celebradas en S. Agustín de Manila, con motivo de 
la beatificación del Bto. Orosco. - Publ. en el vol. V de la Revista Agustiniana. 

4. Llegada de las primeras Religiosas Agustinas á Manila. - Id. en el mismo 
vol. y revista. 

5. Itinerario de su viaje a Filipinas.—'^ S. en poder de la familia del P. Diez. 
«Escribió, dice Garran, un curiosísimo Itinerario de su viaje, con brillantes des- 



238 DltZ 

cripciones y gran copia de datos históricos de los puntos por donde caminaba, espe- 
cialmente de Burgos, Zaragoza y Barcelona; una muy sentimental despedida de las 
costas de España y un inspiradísimo capítulo que trata del paso del Mar Rojo». 
Existe también este manuscrito en el colegio de Valladolid. 

6. Compendio de lo más notable que se encuentra en el Dicciondrio de gali- 
cismos, de Baralt. — M.S. 

7. Resumen de la Historia Eclesiáslica , de Henrión.— M S. en 16." de 3b6 pá- 
ginas. 

8. Batalla de Lepanto (estudio incompleto). - M.S. en 8 ° de 24 págs. 

9. Origen de los españoles.— M.S. en 8.° de 212 págs. 

10. Estudio sobre Alberto Magno.— M.S. 

11. 920 papeletas en 4.° de apuntes tomados de los historiadores de la Orden 
con notas críticas. — M.S. muy incompleto. 

12. Poesías varias, premiadas en diversos certámenes.— Así el P. Jorde, el 
cual parece copiar la noticia de Martínez Añíbarro, y no hemos podido averiguar 
en qué certámenes pudo obtener premios el P, Diez por ese género de trabajos. 

13. Proyecto de una Gramática bisaya-cebuana.— M.S. incompleto. 

—Martínez Añíbarro, pág. 143, escribe con el núm. 6, lo siguiente: «Flora filipi- 
na. Fué director y colaborador de esta obra (el P. Diez), publicada en Cebú por los 
Padres agustinos >/ No sabemos de dónde pudo tomar dicho escritor esa noticia tan 
descabellada. -Ga/^nV? de riojanos ilustres, de D. Constantino Garran, pág. 472.— 
P Jorde, pág. bll. 

Diez (Fr. Emiliano). 

Nació en Villanueva de la Nía de la tropas españolas para la pacificación 
provincia de Santander el 15 de Abril de la provincia. El General Montero 
de 1850, y profesó en el colegio de Va- tan pronto como se enteró del heroís- 
liadolid el 13 de Octubre de 1867. Fué mo con que el P. Emiliano supo defen- 
enviado a Filipinas en 1872, y habiendo der la causa de España, le colmó de 
terminado sus estudios en el convento honores y distinciones, presentándole 
de Manila, recibió orden de pasar a la como modelo de verdaderos patriotas, 
isla de Cebú donde regentó las parro- Por el mes de Noviembre del año ex- 
quias de Opong, S. Fernando y Sibon- presado tuvo que abandonar con harto 
ga. Construyó una bonita iglesia en sentimiento a sus voluntarios y a su 
S. Fernando y dejó casi terminado el querido pueblo de Sibonga y buscar 
convento, y en Sibonga continuó la fá- como los demás religiosos un refugio 
brica déla iglesia que hubiera visto en Manila, donde permaneció hasta que 
concluida a no ser por la insurrección se embarcó para España al año si- 
de 1898. Hecho prisionero de los insur- guiente. En 1901 pasó al Brasil y allí 
gentes cebuanos, consiguió por su pres- continuó trabajando por la salvación 
tigio y la entereza de su carácter domi- de las almas con el mismo celo con que 
nar a las masas inconscientes que eran lo había hecho en Filipinas. Su salud 
arrastradas al crimen y al saqueo por se resintió bien pronto de la perniciosa 
los fautores del Katipunan, y puesto él influencia de aquel clima, y precisado 
a la cabeza de las mismas, no sólo im- a regresar a España, falleció en el co- 
pidió que siguieran cometiendo desma- legio de Valladolid el 27 de Noviembre 
nes en los pueblos, sino que las con- de 1903. 
virtió en poderosos auxiliares de las 

1. El Creyente Católico. Apología de la Religión., escrita por el P. Fr. Emilia- 
no Diez y Bello, Agustino Calzado de la Provincia del SS.® Nombre de Jesús de Fi- 
lipinas y Párroco que ha sido de varios pueblos en la Diócesis de Cebú del mismo 



DIEZ 239 

Archipiélngo. Ofrécela a los jóvenes escolares.— M.S. en fol. de 180 hojas. 

2. Cartas á un filósofo ateo ó sea sencillo plan de controversia católica. Es- 
crito en favor de los jóvenes escolares por el P. Fr. Emiliano Diez, Agustino Fili- 
pino. Año 1903.-M.S. en fol. de 272 págs. 

Publicó el P. Diez la siguiente: 

Novena ni Maria Santísima sa Pilar nga guihuad sa binisaya sa usa ca Pare nga 
Recoleto ug guipausab pagimprenta ni P. Fr. Emiliano Diez Párroco sa Sibonga. 
Con superior permiso. Tambobong Peq. Tipo-Litograíía del Asilo de Huérfanos de 
Ntra. Sra. de Consolación 1894.— 8.** de 40 págs. 

(Novena de María Santísima del Pilar traducida al bisaya por un Padre Reco - 
leto y reimpresa por el P. Diez.) 

Es reproducción del texto bisaya-cebuano solamente de la novena impresa en 
castellano y cebuano el 1868, de que se dará cuenta en su respectivo lugar. Retana, 
Aparato núm. 3479, por no entender la portada, hace autor del opúsculo al P. Diez 
a quien incluye entre los Agustinos recoletos.— P. Jorde, pág. 566. 

Diez íFr. Esteban). 

Nació en Quintanilla de Vivar, Bur- Fué Prior vocal, Definidor, 5^ Rector 
gos, el 1763, y profesó en el convento provincial en 1829. Murió el 30 de Oc- 
de dicha ciudad el 1779. PasóaFílipi- tubre de 1830 en el pueblo antes citado, 
ñas el 1786 y administró el pueblo de dejando fama de insigne tagalista y 
Baliuag por espacio de cuarenta años, muy ilustrado y ejemplar religioso. 

1. Manga Pananalangíning cauiliuili sa mahal na Poong S. Roque, 
tanging Pintacasi nang tauo sa sarisaring Salot, at saquit na nacaha- 
haua. Bagaybagay na pagcacabanala, y, napapalaman sa dasalang yto. 
Ipinalimbag sa uicang castila nang Sor D. Manuel Lecaros, Tauong 
mahal sa Maynila: auá niya sang Capoloang Filipinas na nangag ca- 
casalot. At tambing ysinalin sa uicang tagalog ng M. R. P. ex Difinidor 
Vicario Provincial at Foráneo sa Partido ngBuiacan Fr. Esteban Diez 
Cura Párroco sa Rayan nang Baliuag sa Orden ng mahal na Amang 
San Agustín auaring ñaman niya sang Catagalogan. Inilimbag sa May- 
nila ni D. Anastasio Gonzaga. Nang taon 1820. 

12.° de 2 págs. s. n. y 20 de texto. Lleva al principio una estampa de bien pobre 
ejecución, grabada en cobre por Sevilla el año 1795 

(Oraciones devotas al glorioso San Roque, especial Abogado de los hombres 
contra la peste. Son muy a propósito para excitar la piedad las contenidas en este 
opúsculo. Mandólas imprimir en castellano D. Manuel Lecarós, vecino de Manila, 
en obsequio a las Islas Filipinas contagiadas de la peste, y fueron traducidas al ta- 
galo por el M, R. P. ex-Definidor, Vicario provincial y foráneo del partido de Bula- 
cán, Fr. Esteban Diez, Cura párroco del pueblo de Baliuag, del Orden del glorioso 
S. Agustín, movido de piedad hacia los pueblos e indios tagalos. Impreso en Mani- 
la por D. Anastasio Gonzaga el año de 1820.) 

No es una novena de San Roque, como escribió Pardo de Tavera, dando repeti- 
da la papeleta de este folleto en los núms. 848 y 852, ni tampoco el original fué de 
D. Manuel Lecarós, el cual no hizo otra cosa que hacer reimprimir el íolleto caste- 
llano en Manila. Quizá escribe la afirmación de dicho escritor en el P. Cano que 
atribuye al P. Diez una Novena de San Roque, en tagalo, pero esto probaría que 
Pardo de Tavera no había examinado el folleto en cuestión. Se nos ocurre si el Pa- 
dre Cano quiso referirse a otra obrita del P. Diez publicada con aquel título, cues- 
tión que dejamos a los bibliógrafos de Filipinas. 

Retana afirma con mucho aplomo que el opúsculo reseñado es versión del que 



240 DÍEZ 

lleva por título: Día diez y seis de cada mes dedicado al culto y obsequio de San 
Roque, etc., impreso en Manila el mismo año {Aparato, núms. 527 y 529), y ofrece- 
mos el estudio del asunto a quien tenga los dos folletos a mano, porque la diferen. 
cia de los títulos de uno y otro nos da fundamento para sospechar que no está en lo 
cierto aquel bibliógrafo. 

2. Maicling casulatan na caoouian nang di mabilang na manga da- 
raquilang bi^^aya. Manga Indulgencias^ at Gracias na ipinagcaloob sa 
Cofradia nang Cintas ni S. Agustin, na pinamamansagan de N. S. de la 
Consolación, pinagsiyasat, at minagaling nang Tribunal nang Santa 
Cruzada. Tinagalog nang M. R. P. Ex-Definidor, Fr. Estevan Diez. 
Prior Vocal, Vicario Foráneo, at Cura sa Bayan nang Baliuag. At 
ngayo, y, ipinalimbag na panibago nang M. R. P. Custodio ating manga 
Hermanos sa naturang Archicofradia nang Cintas. A la vuelta: Impre- 
sa con las licencias necesarias en la Imprenta Filipina. Año de 1831. 

12.° de 124 págs. de texto. 

(Compendio o sumario de las innumerables gracias e indulgencias concedidas a 
la Archicofradia de la Correa de S. Agustín llamada de N. Sra. de la Consolación, 
revisadas y aprobadas por el Tribunal de Cruzada. Traducido al tagalo por el Pa- 
dre Diez y nuevamente impreso por el P. Custodio y Hermanos de la misma Archi- 
cofradia de la Correa.) 

No es la primera edición, como dicen los PP. Pérez y Güemes, pues consta por 
la misma portada que es reimpresión. Hubo de imprimirse por primera vez siendo 
el traductor Cura de Baliuag, o sea antes de 1829 en que salió de este pueblo; eso si 
sólo se ha de contar una edición en vida del P. Diez y dentro de los cuarenta años 
que regentó aquella parroquia. 

—Reimpresa en la Imprenta de D. J. M. Dayot por Tomas Oliva. Año de 1837. - 
12.° de 96 págs. 

—Manila: 1855. Reimpresa en la Imprenta de los Amigos del País, calle de Pa- 
lacio n.° 8, esquina a la del Beaterío.— 8.° de 70 págs. 

—Manila: Imprenta de los Amigos del País, a cargo de Est. Plana-jorba, 1860.— 
8 ° de 63 págs. 

-Ibid. 1874.-8.° de 70 págs. 

Esta obrita sirvió de base al P. Rodríguez Fontvella para otra se<nejante que 
publicó anónima y con la portada algo distinta de la anterior. No se puede decir si- 
quiera de él que reformó el texto del P. Diez; reprodujo algo del mismo, y nada 
mis.— V. el núm. 1 de la nota del dicho P. Rodríguez Fontvella. 

3. Memoria sobre los estancos, y otros folletos.— M.S. 

De la segunda parte de esta nota no se dan detalles y no sabemos, por lo tanto, 
qué clase de folletos serán esos. 

—Pardo de Tavera, núms. 849, 850 y 851.- PP. Pérez y Güemes, núms. 774, 851 y 
885.— P. Jorde, pág. 351.— P. Cano, pág. 209. 



Diez (limo. D. Fr. Hilarión). 

Nació el 21 de Octubre de 1761 en 
Valladolid, y muy joven aun vistió el 
hábito agustiniano en nuestro colegio 
de la Provincia de Filipinas, en el que 
hizo su profesión el 25 de Octubre de 
1778. Formó parte de la misión que lle- 
gó a Manila en 1786, y destinado a ta- 
galos, administró varios pueblos desde 



el 1787, alternando con el desempeño 
de los cargos de Prior vocal. Definidor, 
Procurador general y Prior del con- 
vento de Manila. En el Capítulo de 1818 
fué elegido Provincial, gobernando la 
Provincia hasta el Capítulo de 1825, 
aunque sólo figuró como Prior vocal 
desde el 1822 en que se publicó en Fili- 



DÍEZ 241 

pinas el decreto de las Cortes revolu- concedido Su Santidad, como espero 
cionarias de 1820, por el cual se supri- Jo hará, continuaréis con autoridad 
mían los Provincialatcs de las Corpo- propia en su régimen y gobierno; pro- 
raciones religiosas de aquellas islas, curando cumplir con las obligaciones 
reasumiendo en 1824 el título de Pro- del oficio pastoral, como lo fíg de vues- 
vincial efecto del decreto de Fejnan- tra cristiandad y celo...» Tomó pose- 
do V^II que abolía la Constitución. El sión de dicha santa Iglesia el 15 de 
mencionado año de -1825, terminado su Septiembre del mismo año, y habiendo 
gobierno, se trasladó a Pasig, regen- recibido las Bulas expedidas en Roma 
tando esta parroquia hasta el año si- el 3 de Julio anterior, fué consagrado 
guíente. en nuestra iglesia de Manila el 21 de 
En 12 de Marzo de 1826 le nombró el Octubre de 1827. Por fallecimiento del 
Rey Fernando VII en primer lugar Hmo. Sr. Genovés, Obispo de Cebú, se 
parael Arzobispado de Manila, con ge- hizo cargo también de esta Diócesis 
neral aceptación del vecindario de di- que gobernó hasta que fué creado 
cha capital que le apreciaba por su Obispo de la misma el limo. Sr. Gómez 
bondadoso carácter y por sus excelen- Marañón. Dos años y ocho meses es- 
tes cualidades de orador sagrado. «Os casos estuvo al frente del Arzobispado 



••ííJ 



ruego, le decía S. M-, que luego que re- de Manila, pues el 7 de Mayo de 1829 
cibáis esta mi Real cédula, paséis con dejaba de existir. En las solemnes exe- 
la anticipación posible á Manila á to- quias que por el eterno descanso de su 
mar el gobierno de aquella Iglesia y su alma se celebraron en la catedral y en 
Arzobispado, para lo que os doy el po- el convento de San Agustín de Manila, 
der necesario, pudiendo regirle y ad- predicaron respectivamente las oracio- 
ministrarle por vos mismo, y no por nes fúnebres los PP, Agustinos Ma- 
otras personas, entre tanto que llegan nuel Pastor y Manuel Miranda, 
las Bulas; y después que las hubiere 

El P. Blanco en su Memoria dedica esta brevísima nota necrológica a nuestro 
Prelado: <sEl limo. Sr. Arzobispo D. Fr. Hilarión Diez, ministro en varios pueblos 
tagalos y ex-Provincial, murió en 6 {sic) de Mayo de 1829. Era muy docto en el ta- 
galog, y siendo Prior de Manila estableció el triduo de Patente.» (Es el que se cele 
bra en la novena de la Virgen de la Correa.) Y más adelante, en la lista de los es- 
critores: «El limo. Sr. D. Fr. Hilarión Diez, valisoletano, ex-Provincial y ministro 
en tagalos. Era muy docto en el tagalog. Escribió en castellano el viaie que hizo a 
los Baños. Predicó muchos sermones.» En verdad que no se puede pedir mayor la- 
conismo, indisculpable a nuestro modo de ver. 

El P. Róscales cita algunas de las impresiones del limo. Diez, comenzando por 
decir que fueron muchos los sermones que predicó, sus circulares, Pastorales, et- 
cétera, etc. He aquí las notas de sus escritos que hemos podido reunir. 

1. Sermón qve sobre las siete palabras de nuestro Señor Jesu- 
Christo en la Cruz. Predico Fr. Hilarión Diez, Agvstino Calzado, Cvra 
de Pasig, en la Santa Iglesia Cathedral de Manila en el dia Viernes 
Santo del año de 1796. Y le dedica al M. I. S. Governador. Fundador de 
dicho Sermón. Con las licencias necesarias en el Real Colegio y Vni- 
bersidad de Santo Thomas de Manila por Vicente Adriano año de 1797. 

4.° de 18 págs. de prels. y 56 de texto. 

Port. y la v. en bl.— Dedicatoria suscrita por el autor en Pasig a 5 de Abril de 
1797. -Nota.— Texto. 

2. Ang GAGAuíN sa pitong arao nang paninimdim nang manga Saquit 

16 



242 DÍEZ 

na nag lampas sa Puso ni Guinoong Santa Mariang Panginoon natin, 
na sinasamba sa Simbahan nang bayang Taguiig: habang hauac sa 
manga camay niyang calinis linisan ang mahal na catao-an ng catamis- 
tamisang Anac, na sungmacop sa atin na si Jesu-Christong tinangal sa 
Cruz: catha sa uican castila nang M. R. P. Mro. Fr. Manuel Risco Re- 
ligioso sa Orden ni San Augusting; ipinatagalog ngayong bago, at 
ipinalimbag nang M. R. P. Predicador Fr. Hilarión Diez Ex Procura- 
dor Geni, Diffinidor Addito sa naturang Orden, Cura sa Bayang nasa- 
binang Taguiig. Inilimbag sa Sampaloc ni Fr. Ped. Arguelles: pahinto- 
lot nang manga Pinono, ng taong 1802. 

8.° prol. de 72 págs. Lleva al principio una introducción suscrita por el P. Diez. 

Es el Septenario de los Dolores, publicado en castellano por el P. Risco y tra- 
ducido al tagalo por el mencionado P. Diez. 

Unida después esta obrita a la intitulada Via-Crucis etc,, del P. Tomás Orti¿, se 
ha reeditado muchas veces, como se verá en la nota bibliográfica de este autor. 

3. Mapa general de las almas que administran los Padres Agusti- 
nos Calzados en estas Islas Filipinas, sacado en el año de 1818. (Viñeta). 
México: con licencia. En la Oficina de D. Juan Bautista de Arizpe: año 
de 1818. 

4.° de 41 págs. 

Port, y V. en bl,— Pág. 3: Estado general de los religiosos de que se compone la 
provincia del Dulcísímo Nombre dk Jesj s de padres agustinos calzados de estas Is- 
las Filipinas, y del número de almas que dicha provincia administra en este año de 
1818. — Pág. 41: Certifico yo el infrascripto como... Manila y agosto 3 de 1818.= 
Fr. Hilarión Diez, Provincial de Agustinos calzados. 

Ejemplar del Sr. Graíño.— Medina, La Imprenta en México, núm. 11334. 

—Mapa general de las almas... sacado en el año de 1819. México... 1819.-4." de 
46 págs. 

Falta la portada al ejemplar que tenemos a la vista; en la pág. 3 comienza el 
texto con este encabezamiento: 

«Estado general de los religiosos de que se compone la provincia del Dulcísimo 
Nombre de Jesús de padres agustinos calzados de estas Islas Filipinas, y del núme- 
ro de almas que dicha provincia administra, sacado de los mapas de almas del año 
de 1818: hecho en 31 de Mayo de 1819.» 

Es una reproducción del Mapa anterior con las variaciones consiguientes. Del 
resumen general se deduce que en 1819 tenían a su cargo los PP. Agustinos en Fili- 
pinas 706.060 almas. Dicho resumen con &\ Cálculo exacto por decenios, etc., y el 
certifico del Provincial, P. Hilarión Diez, firmado en Manila el 33 de Agosto de 1819, 
se reprodujeron en el Mapa siguiente, el cual no da más que 6b0.149 almas, o sea el 
total de las administradas en 1818. 

Del estado comparativo por decenios apuntamos las siguientes cifras. 

Número total de almas que tenían a su cargo los PP. Agustinos en 1787: 375509 
En 1797: 491C82. En 1807: 563094. En 1817: 652849. 

—Mapa general de las almas que administran los Padres Agustinos Calzados 
en estas Islas Filipinas sacado en el año de 1820. Madrid: imprenta que fué de Gar- 
cía. 1820.-4.° de 46 págs. 

En la pág. 3 comienza el texto con este epígrafe: 

«Estado general de los religiosos de que se compone la provincia del Dulcisimo 
Nombre de Jesús úe padres agustinos calzados de estas Islas Filipinas, y del nú- 
mero de almas que dicha provincia administra en este año de 1818.» 



DÍEZ 243 

Termina el Mapa con un resumen general en la pá^. 43, En las tres restantes 
del folleto se encuentran algunas adiciones tomadas del Mapa de 1819, las mismas 
<le que hemos hablado arriba. 

Entre las pííiís. 4 y 5 se halla ingerida, sin paginación en dos hojas, la siguiente: 
Representación al Consejo de la Regencia hecha por D. Mariano Fernández 
Folgueras, Teniente de Rey y Gobernador interino de Filipinas, por medio del se- 
ñor secretario de Estado y del despacho universal de Gracia y Justicia, pidiendo se 
provea aquellas islas de individuos para las misiones, y administración de Sacra- 
mentos. — Al final: Madrid: Reimpreso en la Imprknta que fué de García. ASo 
OE 1820.— Biblioteca del colegio de Valladolid. 

El P. Diez da cuenta de estas dos últimas impresiones en una exposición elevada 
al Gobernador General de Filipinas con fecha 12 de Noviembre de 1822. Comienza 
de este modo: «M. I. S.— Tengo el honor de poner en manos de V. S. el Mapa de las 
almas que administran los Religiosos de mi Orden en varias Provincias de estas 
Islas, por el cual comprenderá V. S. á un solo golpe de vista el tal cual servicio que 
hacen á la Nación y á estos isleños un corto número de venerables españoles. Por 
el asombroso aumento de población que presenta este Mapa se conocerá la felicidad 
de estos colonos y de su paternal Gobierno, bajo el que no gimen, sino con cuyo am- 
paro prosperan con admiración de todas las naciones cultas. Este Mapa se imprimió 
en México de N.* España el año 1819 y se repartió entre los primeros Jefes y Magis- 
trados, los cuales envidiaban la suerte de estas Islas, en tener para su administra- 
ción repartidos tantos Curas españoles, resortes de toda felicidad. Le reimprimió 
en Madrid el año de 1820 el R. P. Comisario Fr. Francisco Villacorta, y habiéndole 
repartido entre todos los Sres. Diputados de Cortes y á los Excmos. Ministro? no 
pudieron menos de decretar la remesa de Misioneros á nuestras Colonias, prefirien- 
do el envío á estas Filipinas. 

^Precede á este Mapa el informe del digno y muy benemérito antecesor de V. S. 
en el Gobierno de estas Islas y para mayor abundamiento acompaño los de los 
M. 1. Señores Aguilar y Sarrio; en ambos, en especial en el de este último, halla- 
rá V. S. pintado el celo de los Párrocos europeos con más vivos colores que ellos 
mismos podían aplicar, y que en vista de ellos han mandado nuestros Soberanos 
sean conservados en sus Curatos no haciendo la más mínima innovación sin expresa 
orden de S. M, y su Consejo...» 

Reproducción de los mencionados, sin más modificaciones que las consiguientes 
al número de almas de las parroquias y misiones de cada año y al cambio de reli- 
giosos, son los Mapas que a continuación reseñamos. 

—Mapa general de las almas que administran los Padres Agustinos Calzados 
en estas Islas Filipinas, formado en el año de 1S31. Impreso en Sampaloc con supe- 
rior licencia. Año de 1831.-4.*^ de 70 págs. s. n. 

—Mapa general... Formado en el año de 1832. Impreso en Sampaloc con supe- 
rior licencia. Año de 1833,-4.° de 56 págs. s. n. 

—Mapa general... Formado en el año de 1833. Impreso en Sampaloc con supe- 
rior licencia. Año de 1834. -4.° de 58 págs. s. n. 

—Mapa general... Formado en el año de 1834. Impreso en Sampaloc. Año 
de 1835. - 4.° de 64 págs. s. n. 

■ Estos dos llevan el escudo de la Orden en la portada. 
—Mapa general... Formado en el año de 1835. Impreso en Sampaloc. Año 
-de 1836.-4." de 62 págs. s. n. 

— Mapa general... Formado en el año de 1836. Impreso en Sampaloc. Año 
•de 1837.- 4." de 64 págs. s. n. 

—Mapa general... Formado en el año de 1837. Impreso en la Imprenta de 
D. J. M. Dayot, por Tomas Oliva, año de 1838.-4.° de 92 págs. s. n. 

—Mapa general... Formado en el año de 1841. Manila: Imprenta de D. Miguel 
Sánchez 1842.- 8." de 112 págs. ; 



244 DIEZ 

— Mapa getteral de las almas que administran los PP. Agustinos Calzados en 
estas Islas Filipinas, con expresión de los Religiosos, Conventos, situación topográ- 
fica de los pueblos, industria de sus habitantes, y años de su fundación. Formado 
en 1845. Manila: Imprenta de D. Miguel Sánchez. 1845.-4.° de 80 págs., una de ellas 
(la 73) plegada y once cartas geográficas intercaladas en el texto. En la página 74, 
apaisada, va un resumen general, firmado en Manila el 1 de Diciembre de 1845 por 
el P. Ecequiel Merino. 

Las cartas geográficas lo son de las provincias en que administraban los Agus. 
tinos y fueron trabajadas por el P. Manuel Blanco y grabadas por Santiago de Ar- 
quiza, en 1832 las de las provincias de Tondo, Batangas, Bulacán, Pampanga, Pan- 
gasinán e llocos, y en 1834 y grabadas por Alejandro Sánchez las de Cebú, lloilo, 
Cápiz, Antique y la isla de Panay. 

—Mapa general de las almas que administran los PP. Agustinos en estas Islas 
Filipinas. Formado en el año de 1848 con arreglo á los mapas de este mismo año, y 
del 47: siendo Provincial el M. R. P. Fr. Julián Martin. Manila: 1848. Establecimiento 
Tipográfico de los Amigos del Pais, á cargo de D. Miguel Sánchez.— 8." de 176 pági- 
nas, Ta 169 plegada con un resumen general firmado por el P. José Inés en Manila á 
6 de Octubre de 1848. 

Dicho P. Inés rehizo completamente todas las monografías de los pueblos, am- 
pliándolas con datos históricos valiosísimos sacados de los libros de Gobierno de la 
Provincia y con noticias muy interesantes acerca de los trabajos de nuestros misio- 
neros. Casi puede reputarse como obra nueva por su fondo y por su forma el Mapa 
de que tratamos. Según el resumen indicado, tenían a su cargo los PP. Agustinos 
en 1848 1.359.685 almas en 146 pueblos y misiones. 

En las bibliografías filipinas suelen consignarse estos impresos a los Provincia- 
les o Procuradores generales que los firmaban, pero como, según hemos dicho al 
principio, no son más que reproducciones del primero del P. Diez, con las variantes 
que se han indicado, hemos creído más racional dar noticia de todos ellos en esta 
nota Añádese a esto que no en todas las ediciones del Mapa salió impresa la firma 
del editor o del que preparaba la edición, y de las muchas que no la llevan se ven 
ejemplares con las firmas auténticas y otros que no tienen ninguna, lo cual causaría 
confusión al quererlos catalogar a nombre de los editores. No obstante esto, se ha- 
rán las referencias debidas en los lugares correspondientes. 

4. Carta Circular del Reverendo Padre Provincial Fr. Hilarión Diez, á los Re- 
verendos Padres Curas Agustinos de la Provincia de Filipinas. 

Está fechada en Marzo 26 de 1821 y se publicó por primera vez en el tomo XI de 
la Colección eclesiástica española de Breves de Su Santidad, etc., Madrid, 1824, y 
en 1888 se reprodujo en el vol. XV, págs. 542-557, de La Ciudad de Dios, precedida 
de una carta del P. Manuel Diez González al P. Antonio Moradillo, Rector del Co- 
legio de Valladolid. 

El P. Diez González creyó de oportunidad la reproducción del escrito del Padre 
Hilarión'por las circunstancias poco favorables al dominio español en que se encon- 
traba Filipinas en 1883. «Ahora, como entonces, aquel país se encuentra agitado, 
según lo que nos dicen las cartas y periódicos. Si entonces fué oportunísima la Carta 
Circular para contrarrestar las causas de la agitación, no puede serlo menos hoy 
que son éstas, si no idénticas, muy parecidas ó del todo semejantes. Dicha carta, á 
la vez que de norma á nuestros hermanos de Filipinas para dirigir su conducta en 
las delicadísimas circunstancias en que se encuentran, puede también servir de en- 
señanza para el público. Compuesto éste en su mayoría de incautos, que se dejan 
fácilmenie seducir con frases de relumbrón, y que de buena fe creen sin consecuen- 
cias ciertas novedades, aprenderá en ella á ser más avisado y no caer incautamente 
en la red que tienden á sus pies los astutos enemigos, que bajo el manto de amigos 
del progreso del país, son, unos consciente y otros inconscientemente, como hoy se 
dice, los verdaderos enemigos de España en aquellas sus posesiones. Dar la voz de 



DÍEZ 245 

alerta á los primeros y desenmascarar á los segundos, haciéndoles conocer que no 
se ignoran ni sus deseos, ni sus procedimientos para realizarlos, son dos objetos que 
llena admirablemente el mencionado documento.» 

5. Exposición dirigida al Gobernador general de Filipinas suplicando la devo- 
lución a los Agustinos del curato de Malate, secularizado por el Arzobispo de 
Manila. 

Este escrito motivó la contestación del Arzobispo que lleva el núm. VI en la 
colección: Papeles interesantes, del P. Villacorta. V. en la nota de este escritor la 
descripción del folleto de aquel título. 

6. Exposición reverente en que se hacen ver palpablemente las rasones espe- 
ciallsimas para que las Provincias Religiosas Apostólicas de Filipinas deban 
aún existir en Cuerpo con sus Provinciales sin oponerse á las determinaciones de 
las Cortes sancionadas por el Rey en 25 de Octubre de 1820.— M.S. en fol. de 5 hs. 

En ella se alude repetidas veces a la que escribió por igual motivo el P. Villa- 
corta. 

7. Contestación que el Prov.^ de Agustinos Calzados de Filipinas 
con fecha 5 de Febrero de 1822 ha dado á la Exma. Diputación provin- 
cial de Manila sobre misiones. (Anagrama). Madrid: en la Imprenta de 
D. Leonardo Nuñez de Vargas, Calle de los Remedios núm.. 20. 

4.° de Upágs. 

En la pág. 8 se reproduce una exposición dirigida a S. M. por D. Pedro Sarrio, 
Gobernador General de Filipinas, en 22 de Diciembre de 1787, motivada por la secu- 
larización del curato de Quingua (Balacán) que se intentaba por haber fallecido el 
párroco regular que le servía. En dicha exposición se aboga por que no se despoje 
a los regulares de sus ministerios, y en su conformidad se despachó una Real Cé- 
dula en San Ildefonso a 17 de Septiembre de 1788, ordenando que no se innovase la 
disciplina que había regido hasta entonces en la provisión de curatos en las Islas. 
Uno y otro documento van autorizados en cuanto a su autenticidad por el P. Ma- 
nuel Pastor, Secretario de Provincia, a 6 de Febrero de 1822. 

Bibl. del colegio de Valladolid, t. 21 de papeles varios. 

El folleto mencionado fué reproducido por el P. Villacorta en su colección: Pa- 
peles interesantes. V. la nota de este escritor. 

8. Felicitación al M. I. Sr. Jefe Político Superior de estas Islas, pronunciada 
por ei Prelado de Agustinos Calzados en el Palacio Nacional por haver exterminado 
dicho Señor á los facciosos que intentaban la sublevación de esta colonia, y anegarla 
en sangre y devatacion fsicj. 

Un pliego en fol. con la última pág. en bl. Sin lagar ni año de imprenta, pero 
impresión de Manila ciertamente y del año 1823. 

Fué pronunciada dicha felicitación el 5 de Enero de 1823. Se halla reproducida 
por Retana en su Aparato, págs. 519-520 del tomo II. 

Biblioteca del colegio de Valladolid. 

9. Nos Don Fray Hilarión Dies, del Orden de los Ermitaños de N. P. San 
Agustín, Arzobispo electo de Manila, &c. 

Es un edicto sobre el jubileo, circulado al clero y pueblo de la Diócesis con fe- 
cha 1 de Diciembre de 1826. Impreso sin portada de 22 págs. en 4.° 

10. Nos Don Fr. Hilarión Diez, del Orden de N. P. S. Agustín, del Consejo de 
S. M., Arzobispo Metropolitano de estas Islas Filipinas, Teniente de Vicario Gene- 
ral de los Reales F.xercitos por mar y tierra en estas partes Orientales, Goberna- 
dor Apostólico del Obispado vacante de Cebú, &c. 

Circular acerca de libros prohibidos que se habían introducido en Filipinas, fe- 
chada a 29 de Noviembre de 1827. Impreso de 12 págs. en 4.° sin portada y sin lugar 
ni año de imprenta. 



-246 DIEZ 

11. En 1824 publicó en Manila el P. Manuel Grijalvo la traducción tagala de las 
Meditaciones y Soliloquios de N. P. S. Agustín, hecha por el P. Fr. Juan Serrano, 
a la cual precede un prólojío o introducción del P. Diez. Véanse más datos acerca 
de dicha impresión en el artículo que dedicaremos al citado P. Serrano. 

12. Manifiesto presentado al Capítulo intermedio de 1800. — M.S. en fol de 23^ 
págs. existente en el archivo de Provincia, 

13. Viaje que hizo a los Baños de la Laguna, — M.S. 

— P. Róscales, Biografías de /os Obispo? de Filipinas. -F. Fernández Villar.— 
Eremi Sacy(E,\l-\2'^.—P. Jorde, pág. 349.-PP. Pérez y Güemes, varios números.— 
González García- Valladolid, Datos para la historia biográfica de Valladolid, pá- 
gina 36S del tomo I. 

Diez (Fr. Mateo). 

Nació el 21 de Septiembre de 1842 en de donde se vio precisado a salir en 

Belorado, Burgos, y profesó el 10 de 1898 para la capital del Archipiélaga 

Febrero de 1860 en el colegio de Va- por causa de la pérdida de Filipinas, 

lladolid. En 1864 fué enviado a Filipi- Fué Presidente del Capítulo de 1897, y 

ñas, y terminada la carrera eclesiástica Vicario provincial y foráneo de la Vi- 

en Manila y ordenado de sacerdote;, la caria del sur de Cebii, En 1901 regresó 

obediencia le ordenó pasar a Cebú en de nuevo a Cebú con residencia en el 

1866, donde a los dos años se hizo car- Sto. Niño y el nombramiento de Vica- 

go del pueblo de Dalaguete y allí per- rio provincial de los religiosos que, 

maneció hasta el 1889, en que fué nom- después de los trastornos causados 

brado Prior del convento de Cebú, En por el cambio de dominio en las Islas, 

el Capítulo siguiente de 1893 salió elec- fueron enviados por primera vez a 

to en Definidor, residiendo con este aquel punto. Regresó a España en 1902 

motivo en Manila hasta el 1895 que y se le asignó la conventualidad en el 

volvió a Dalaguete, por segunda vez, colegio de Valladolid. 

1 , Casayoran sa quinabuhi ni S. Guillermo Duque de Aquitania ug" 
novena sa maong Santos nga hinusay ug guibinisaya ni P. Mateo Diez,, 
Agustino Calzado ug Cura Párroco sa Dalaguet. Manila. Imprenta de 
Amigos del País. 1878. 

8." de 72 págs. Lleva al principio la licencia del Ordinario fechada en Cebú el 11 
de Noviembre de 1878. 

(Compendio de la vida de S. Guillermo y su novena, compuesto en bisaya-ce- 
buano por el P. Mateo Diez.) 

2, Tradujo al bisaya-cebuano la relación del hallazgo de la imagen del Santo 
Niño, escrita en castellano por el P. Frías; viene publicándose desde el 1885 en to- 
das las ediciones que se han hecho de la novena en bisaya a la citada imagen.— 
V. el núm. 7 de la nota del P. Encina. 

3, Cuidó de editar el Quinabuhing cristianos, del P. Mateo Pérez, Guadalupe 
1890, adicionándole con un examen de conciencia que no es el de las impresiones 
antiguas. 

4, Lactud nga historia sa N.* S.* de Regla nga guitahod sa Chipio- 
na ug usab Patrona sa longsod sa Opong. Guisundan sa iyang novena 
nga guibinisaya ngatanan sa usa ca Padre Agustino sa Sugbú. Tambo- 
bong. Pequeña Imp. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consola- 
ción. 1893. 

8,*» de 45 págs. . . , r 



DÍEZ 247 

(Historia compendiada de Nlra. Señora de Regla que se venera en Chipiona y 
Patrona también del pueblo de Opong, seguida de la novena a dicha imagen, puesto 
todo ello en bisaya-cebuano por un P. Agustino (P. Diez). 

— Cebú. Imp. del Seminario de S. Carlos. 1899.-8.° de 44 págs. 

5. Casayoran sa mga indulgencia sa Cofradía sa Ntra. Sra. sa Con- 
solación ug Correa ni San Agustin ug Trecenario nga pangadyeon sa 
mga Cofrades. Con superior permiso. Tambobong. Pequeña imp. del 
Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de Consolación- 1893. 

8.° de8i págs. 

(Sumario de las indulgencias de la Cofradía de Ntra. Señora de Consolación y 
Correa de San Agustín y Trecenario que deben rezar los cofrades.) 

En el prólogo que va firmado por el P. Diez, se dice que la primera parte del fo- 
lleto es traducción al bisaya-cebuano del Manual del Cofrade, impreso en Barce- 
lona el 1886. La segunda parte, o sea el Trecenario, que comienza en la pág. 67, se 
describe en el art. Ibe«s (Fr. Manuel). 

El P. Diez hizo un extracto de su trabajo, publicándole en un pliego orlado para 
ser colocado en un cuadro y tener más fácilmente a la vista los fieles las gracias e 
indulgencias de la Correa. Se editó en la misma imprenta. 

6. Publicó el Lagda cun sulundum sa tauong visaya con un prólogo suyo y 
las modificaciones de que se habla en el art. Slagaz (Fr. Fernando). 

7. Catecismo sa pagtolonan nga cristianos. Sinulat sa quinachila ni 
Padre Gaspar Astete ug guidugangan sa labing hingpit nga casayoran 
sa Licenciado D. Gabriel Menendez de Luarca ug guinhubad sa viní- 
sayáng sugbuanon ni Padre Mateo Diez Cura Párroco sa Dalaguete. 
Tambobong. Pequeña Imprenta del Asilo de Huérfanos de N.^ S.^ de 
Consolación. 1893. 

16.° de 94 págs. La lie. del Ord. está fechada en Cebú a 21 de Noviembre de 1892. 

Es el Catecismo de la Doctrina Cristiana, de Astete, traducido al bisaya-ce- 
buano. 

Se hizo al mismo tiempo una edición bilingüe, en castellano y bisaya-cebuano, 
con la portada: 

Catecismo de la Doctrina Cristiana escrito por el P. Gaspar Astete, de la Com- 
pañía de Jesús, Añadido para su mayor declaración con varias preguntas y res- 
puestas que se hallan entre estas señales ** por el Licenciado D. Gabriel M. de 
Luarca y posteriormente con los dogmas de la Inmaculada Concepción y de la In- 
falibilidad del Romano Pontífice. Con aprobación de la autoridad eclesiástica. Tam- 
bobong. Pequeña imprenta del Asilo de Huérfanos de N.a S.a de Consolación. 1893. 
-16." de 183 págs, 

8. Reimprimió el 1894 el Arte coínpendiado de la lengua cebuana, por el Pa- 
dre Bermejo, añadiendo al final un diálogo de frases usuales en castellano y cebua- 
no, que ocupa las págs. 166-80.— V. Bermejo (Fr. Julián). 

9. Escapulario sa Inahan sa Buen Consejo. Tinugot sa atung san- 
tísimo Padre nga León XIII sa Orden de N. P. San Agustin. Hinuad sa 
sinugbuanon ni R. P. Fr. Mateo Diez Agustino. Con superior permiso. 
Tambobong. Pequeña Tipo-Lit. del Asilo de Huérfanos de Ntra. Sra. de 
Consolación. 1895. 

8.° de 24 págs. con una estampa de la Virgen. 

Es traducción al cebuano del folleto Escapulario de la Madre del Buen Consejo. 

10. Visitas a S. José para todos los días del mes, en bisaya-cebuano. 



248 



DÍEZ AGUADO 



Las publicó el P. Valerio Rodrigo en su devocionario Ang tingudsa Dios, Ma- 
nila 1908, añadidas a las Visitas de S. Ligorio al Santísimo Sacramento y a la Vir- 
gen María, traducidas al cebuano también, por el P. Soriano. 

11. 5'^;'mow?s^ en bisaya-cebuano.— M.S. Dos tomos. 

12. Catecismo sa pagtolonan nga cristianos nga guinasaysay ug guinaarígay 
sa salahiitan sa }nga bata sa Excmo. e limo. Sr. D. Antonio María Claret, Arzobis- 
po sa Trajanópolis in partibus infideliutn ug guinahubad sa vinisayang Sugbua- 
nun ni P. Mateo Diez, Religioso Agustino Calzado ug Cura Párroco sa Dalaguete. 
— M.S. muy abultado formado de tres cuadernos que componen 317 hs. 

(Catecismo de la doctrina cristiana explicado y adaptado a la capacidad de los 
niños, por el limo. Sr. Claret, traducido al bisaya-cebuano por el P. Diez.) 

13. Sermones de San Agustín, traducidos al castellano.— M.S. 
Son varios los traducidos y cada uno de ellos forma un cuaderno. 



Diez Aguado (Fr. Manuel). 

Nació en Fresno de Río Tirón, Bur- 
gos, el 8 de Septiembre de 1865 y vistió 
el hábito ag-ustiniano en el colegio de 
Valladolid el 1880. Pasado el año com- 
pleto de noviciado, tuvo que volver por 
causa de enfermedad a su pueblo natal, 
y el 1882 ingresó de nuevo en el colegio, 
donde hizo su profesión religiosa a 27 
de Agosto. Estudió la carrera eclesiás- 
tica en el mencionado centro, en La 
Vid y en el Escorial, saliendo de este 
punto para Filipinas en la misión 
de 1889. Poco después de su llegada a 



obtuvo el título de Regente de estudios, 
y en el Capítulo de 1905 fué declarado 
Lector Jubilado. 

Por motivos de salud fué enviado por 
segunda vez a Filipinas a fines del 
año 1905, y residió en Manila hasta 
Marzo de 1908, en que se le ordenó 
pasar a la isla de Panay, regentando 
unos meses el pueblo de Calinog. De 
aquí se trasladó en Junio del mismo 
año al colegio de Iloilo con el nombra- 
miento de profesor, y estuvo dedicado 
a la enseñanza hasta el 15 de Diciem- 



Manila fué destinado a la isla de Panay bre de 1909, en que se hizo cargo de 



con asignación al pueblo de Cabatúan, 
donde estudió el idioma de los natura- 
les, y en 1890 ya se extendieron a su 
favor los títulos de párroco de Lega- 
nés. Permaneció en este pueblo hasta 
el 1894, en que, nombrado Lector de 
Provincia, regresó a España, fijando su 
residencia en el colegio de Valladolid, 
y allí explicó las asignaturas del se- 



la parroquia de dicha capital, habien- 
do hecho durante los dos años y me- 
dio que la regentó importantes obras 
de reparación en la iglesia y convento 
y continuando las de un cementerio 
nuevo que había comenzado su antece- 
sor. También fundó la escuela parro- 
quial de niños. Nombrado, finalmente. 
Vicario provincial con residencia en 



gundo curso de Filosofía. En 1901 pasó Manila, se trasladó a esta ciudad, to- 



de Subdirector al colegio de segunda 
enseñanza de Novelda, encargándose 
al propio tiempo de algunas cátedras, 
y el siguiente año fué nombrado Direc- 
tor de aquel centro, de donde fué tras- 
ladado en 1903 al de Alicante, que aca- 
baba de fundarse, y allí ejerció tam- 
bién el cargo de Subdirector. En 1904 

Amante como el que más del honor del hábito y entusiasta admirador de las 
glorias de la Corporación, el P. Manuel se ha dedicado desde el principio de su ca- 
rrera literaria a las investigaciones históricas y biográficas agusiinianas, procuran- 



mando posesión del empleo en 3 de 
Agosto de 1912. El Sr. Arzobispo le 
nombró el 9 de dicho mes Director y 
Confesor ordinario de las Agustinas 
terciarias de Filipinas, y en 9 de Octu- 
bre Vocal de la Junta Inspectora del 
Hospital de San Juan de Dios. 



DÍEZ AGUADO 249 

do en cuantas ocasiones se le han ofrecido dar a conocer el fruto de sus estudios, 
como podrá coles^irse del largo catálogo de las producciones con que ha honrado la 
prensa. Ese catálogo sería aún más extenso y comprendería obras más fundamen- 
tales si su estado de salud, siempre delicado, le hubiera permitido ultimar trabajos 
que tiene en borrador y a los cuales no ha podido dedicar toda su atención por el 
temor de sufrir quebrantos que después había de lamentar. Hemos de contentarnos, 
por ahora, con la noticia solamente de lo que ha dado a la publicidad. 

1. Los Agustinos en las ciencias exactas, físicas y naturales.— Trah. inserto 
en el número extraordinario que en Mayo de 1887 dedicó La Cru2 a la Conversión 
de S. Agustín. Aunque dicho trabajo no lleva fírma, nos consta, sin embargo, que 
fué escrito por los PP. Diez Aguado y Benigno Fernández Alvarez. 

2. Necrologías de los PP. Fernando Llórente y Gaspar Cano, publicadas sin 
firma en La Ciudad de Dios, vol. XLI. 

3. Un Misionero de Filipinas, benemérito de la Religión y de la Patria. Apun- 
tes biográficos del M. R. P. Mariano Gil, Agustino, autor del descubritniento de 
la rebelión tagala.— Se publicó en Las Misiones Católicas, de Barcelona, números 
correspondientes al 15 de Septiembre y 1 de Octubre de 1898. 

4. El R. P. A ngel Abasólo, misionero de Filipinas y primer Provicario Apos- 
tólico de las restauradas Misiones Agustinianas de China.— lá. en la misma re- 
vista, núms. de 15 de Noviembre y 1 de Diciembre de 1898. 

5. Un recuerdo a los Misioneros Agustinos que han sucumbido en Filipinas, 
victimas del separatismo y la Masonería. (Las tres primeras víctimas).— Ídem en 
ídem, núrn. de I de Septiembre de 1898. 

o. Un recuerdo... (Las víctimas de la insurrección en CebúJ.— Id., núms. de 1 
y 15 de Noviembre de id. 

7. Un recuerdo... (El P. Francisco Renedo y Rodríguez).— Id. en los números 
de 15 de Abril y 15 de Mayo de 1901. 

8. Un recuerdo... (El P. Juan Tarrero).-Id., núm?. de 1 y 14 de Septiembre 
de 1901. 

9. Un celoso misionero, sabio eminente y gran patriota. Biografía 

del P. Agustin M.^ de Castro, Agustino, escrita por el P. Manuel Diez 

Aguado, de la misma Orden, Profesor en el Real Colegio de Valladolid. 

Con las licencias necesarias. Barcelona. Librería y Tipografía Católica, 

calle del Pino, 5, 1899. 

4.° men. de 97 págs. más 2 s. n. 

Es tirada ap.^rte de la serie de artículos que con anterioridad se había publicado 
en Las Misiones Católicas. 

De dicho trabajo escriben los PP. Pérez y Güemes: «Con monografías tan com- 
pletas, tan concienzuda y eruditamente escritas como la que motiva estas líneas, de 
los frailes que en Filipinas más se han distinguido por sus virtudes y civismo, por 
su ingenio y laboriosidad, se daría a conocer cumplidamente la empresa grandiosa 
y trascendental de las Corporaciones religiosas en el Archipiélago.» Pág. 468. 

10. El P. Mariano Isar.—Ari. bic-bibliográñco publ. en la citada revista, nú- 
mero de 15 de Julio de 1903. 

Vertido al latín y adicionado con nuevos datos salió en el núm. de 26 de Abril 
de 1906 de la revista Analecta Augustiniana. 

11. En nuestra partida de El Escorial para las Misiones de Filipinas.— Poesía 
publicada en Las Misiones Católicas, de Barcelona, número de 1 de Noviembre 
de 1898. 

12. A España en sus desgracias presentes.— Id. en el núm. de 15 de id. 

13. Al Escorial.— Id. en el de 1.° de Diciembre de id. 

14. La separación de la Iglesia y el Estado. -Serie de artículos publicados en 
los tomos I y II de la revista España y América. n: 



250' DÍEZ AGUADO 

15. E¿ limo, y Revdmo. Sr. D Jorge Barlin, Obispo de Nueva díceres, Fili- 
pinas. - Art. biooráfico publ. en el tomo Xll de id. 

16. Non hahemus regem nisi Caesarem.—P^rúc\x\o acerca de la Pasión de Nues- 
tro Señor Jesucristo, inserto en el número extraordinario que La Voz de Alicante 
publicó en la Semana Santa de 1904. 

17. Los Religiosos de Filipinas y las Autoridades Ñor te- Americanas. -Dos, 
artículos firmados con las iniciales L). A. (Diez Aíjuado). Salieron en el periódico 
mencionado. 190-1. 

18. Doña Belén Sdrraga en el Congreso librepensador de Roma. — Dos artícu- 
los vindicando al Clero español de las inculpaciones que le dirigió dicha señora con 
motivo de los últimos desastres coloniales.— Publicado en el mismo diario. 1904. 

19. Las Corporaciones religiosas y nuestros desastres coloniales. - Tres ar- 
tículos refutando las afirmaciones de la Sra. Sárraga contra las Corporaciones reli- 
giosas de Filipinas. Publ. en id. id. 

20. Las consecuencias de una campaña injusta. -Art. escrito con motivo de 
la campaña que contra el Excmo. Sr. Nozaleda inició la prensa sectaria. Salió en el 
mismo diario, Marzo de 1904. 

21. El movimiento en contra de la prensa sectaria. — Id. en id. 

22. El bloc de las izquierdas. - Id. en id. 

23. Demócratas y reaccionarios. — Id. id. 
2-1. La enseñanza laica.— Id. id. 

25. Los Mensajeros católicos de María Inmaculada.— Avt. publ. en La Estrella 
de Antipolo, revista católica de Manila, en Marzo de 1907. 

26. S. Ignacio de Loyola y la Compañía de Jesús. Sermón predi- 
cado en la iglesia de PP. Jesuítas de esta ciudad en 31 de Julio del pre- 
sente año por el P. Manuel Diez Aguado, Agustino, Lector Jubilado 3" 
Regente de estudios. Con las licencias necesarias. Manila. Imp. de San- 
tos y Bernal. Dulumbayan, 80. Sta. Cruz. 1907. 

4." de 24 págs. más 2 s. n. 

27. El verdadero Pilar de Filipinas. Monografía histórica de la Sagrada 
Imagen del Santo Niño de Cebú y del convento e iglesia en que se venera. 

De este trabajo se publicaron algunos capítulos en el diario de Iloilo, Nuevo He- 
raldo, en Enero de 1910. 

28. La Inmaculada Concepción. Sermón que, con motivo del Conci- 
lio Provincial de Diciembre del año pasado, predicó en la Catedral de 
esta Ciudad el R. P. Manuel Diez Aguado, Agustino. Manila. Imp.de 
Santos y Bernal. 1908. 

8." prol. de 38 págs. con una estampa de la Inmaculada. 

A la vuelta de la portada se lee: «Reproducción y tirada aparte del que se ha 
publicado por primera vez en la revista católica La Estrella de Antipolo.» 

''■ 29. En el día del Glorioso Apóstol Santiago, Patrón de España. Panegírico 
pronunciado por el R. P. Fr. Manuel Diez Aguado, O. S. A., en la Iglesia Parro- 
quial de Iloilo el 25 de Julio de 1909.— Se publ. en el diario de Iloilo, Nuevo Heral- 
do, núms. 1093, 1099 y 1101, correspondientes a los días 27, 28y 3J de Julio de 1909. 

En la reseña de la fiesta publicada por el diario mencionado, se habla del ser- 
món en los términos siguientes: «Ocupada la sagrada cátedra por el R. P. Fr. Ma- 
nuel D. Aguado, eminentísimo orador de la Orden de S. Agustín, su discurso íué 
una filigrana de la oratoria sagrada que uniendo en estrecho abrazo la parte polí- 
tica y religiosa, demostró en felicísimos períodos cuánto pueden estas dos fuerzas 
bien unidas para el engrandecimiento de I05 pueblos.— La oración traspasó los li- 
mites de lo sublime, llena de poesía, llena de encanto, comenzada con unas estrofas 



DÍEZ DE ANTÓM 251 

del gran Zorrilla y terminada con otras no menos inspiradas de otro gran poeta.— 
Describió en frase galana lo que significan las palabras Religión y Patria, esos sen- 
timientos que encarnan en el ser humano al tomar vida y sólo se extinguen con la 
muerte, y como aquel que llevando de la mano cariñosamente a otra persona le va 
mostrando variedad de vistas panorámicas que subyugan y encantan al espíritu, 
así llevó el P, Manuel Aguado a su auditorio, describiendo las diferentes épocas 
por que ha atravesado la Nación Española y las fases que ha recorrido cimentando 
de una en otra su grandeza.— Prooó de manera elocuente la influencia de la Reli- 
gión Católica en las glorias españolas, y dijo que de la misma manera que la Reli- 
gión de Cristo ha sido y será combatida, pero no vencida, así será España mientras 
conserve la fe en Dios y cuente como siempre ha contado con hijos que no han lu- 
chado con sus enemigos con otras miras que las de Religión y Patria...» 

30. A los primeros Apóstoles de Filipinas.— Poesía, publicada en el número 
extraordinario que Nuevo Heraldo, de Iloilo, dedicó al «Día Español» en 1911. 

31. En el día del Glorioso Apóstol Santiago, Patrón de España. — Art. publi- 
cado en el número extraordinario que el mismo periódico dedicó a igual asunto 
en 1912. 

32. Varios artículos sin firma publicados en dicho periódico. Son en &u mayor 
parte reseñas de fiestas religiosas celebradas en la parroquia de Iloilo. 

33. El Colegio de San Agustín en Iloilo dirigido por los PP. Agus- 
tinos de la Provincia del Santísimo Nombre de Jesús de Filipinas. Re- 
sella histórica y descriptiva, con numerosos fotograbados intercalados 
en el texto. Con las licencias necesarias. Manila. Imprenta de Santos y 
Bernal Echagüe 329-331. Quiapo 1913. 

4.» de 72 págs. 

Folleto elegantemente impreso al que sirve de introducción (págs. 5-27) un lige- 
ro estudio acerca de los trabajos por la enseñanza e ilustración del país realizados 
por los Agustinos desde los tiempos de la conquista; sigue a continuación la histo- 
ria de la fundación del Colegio y la descripción del mismo, reproduciéndose como 
complemento los documentos oficiales más importantes que han elevado aquel cen- 
tro de enseñanza en fechas recientes a la categoría que ocupa en la actualidad. 
La mayor parte del folleto fué redactada por el P. Diez Aguado. 

34. Recuerdos y Monumentos. (A propósito de la fiesta de Nuestra Señora del 
Buen Consejo en el Colegio de MM. Agustinas de Pasig}.— Trabajo muy extenso 
publicado en la revista Cultura social, de Manila, núms. de Junio y Julio de 1914, 
con el anagrama «Miguel Randa de Fauzo.» 

Va el trabajo dividido en dos partes: ün poco de historia del pueblo de Pasig 
y El Colegio de las Madres Agustinas, en las cuales, con erudición copiosa y bien 
documentada, el P. Manuel relata cuanto se sabe de más notable acerca del pueblo 
de Pasig desde su evangelización por los PP. Agustinos, y la historia de la funda- 
ción del primer Colegio-Beaterío en 1740, las vicisitudes por que pasó y el estable- 
cimiento reciente en el mi^mo edificio de las MM. Agustinas Terciarias. Acompa- 
ñan muchos grabados que ilustran el texto. 

Diez de Antón (Fr. Marcelino). 

Según el mismo P. Diez, fué natural Provincia. Obtuvo el grado de Maestro 

de Burgos e hijo de hábito del conven de número en Sagrada Teología el 1818, 

to de la misma ciudad. En el Capítulo y en el Capítulo del mismo año salió 

celebrado por su Provincia de Castilla electo en Definidor. Residió en San Fe- 

el 1815 fué elegido Prior de Dueñas, lipe el Real por lo menos desde el 4 de 

cargo que renunció el año siguiente Septiembre de 1818 hasta el 23 de Mayo 

por haber sido nombrado Secretario de de 1823, como consta de los libros de 



252 OllfZ L>li ANTÓX 

consulta en que aparece su firma. Ha- Por segunda vez fué eleg-ido Definidor 
biéndose establecido en 1821 en dicho en 1828 y al mismo tiempo se le hizo 
convento cátedras de Teología para se- Procurador general. Finalmente, en el 
culares, a ruegos de la Dirección de Capítulo de 1831 obtuvo el nombra- 
Estudios de Madrid, el P. Diez se en- miento de Prior del convento de Bur- 
cargó de expUcar Lugares teológicos, gos, donde se dice que falleció el 1841. 

1. Carta manifestando la soberana potestad del Sumo Pontífice en 
las materias espirituales como verdadero, y legítimo vicario de Jesu- 
cristo Señor Nuestro en la tierra, escrita á fines del Año de 1822 y prin- 
cipio del 23 por el R. P. M. Definidor Fr. Marcelino Diez de Antón, 
Agustino calzado, ex socio Provincial y ex Secretario de la Provincia 
de Castilla, y ex Prior de varios Conventos de ella, y ex Definidor en la 
actualidad, residente en el Real Convento de San Agustín de Burgos. 
Esta carta debió imprimirse el año de 182J, mas no se verificó su impre- 
sión por varios obstáculos que algunos no ignoran y á otros nada inte- 
resan. Pasee oves meas. Joan. cap. 21. Con licencia. En Burgos: en la 
Imprenta de la Viuda é Hijos de Navas, año de 1826. 

4.«' de 12 págs. 

A la vta. de la portada comienza el texto con este epígrafe: Carta sobre la po- 
testad del Papa. Que da á luz un amigo del R. P. M. Diez de Antón. 

Bibl. del colegio de Valladolid, tomo 21 de papeles varios. 

— Carta manifestando la soberana potestad de los Reyes en los asuntos tempo- 
rales, civiles y militares, e igualmente la soberana potestad del Sumo Pontífice en 
las materias espirituales, como verdadero y legítimo Vicario de Jesucristo S. N. en 
la tierra. Escrita a fines del año de 1822 y principios del 23 por el M. R. P. M. Defi- 
nidor Fr. Marcelino Diez de Antón, Agustino Calzado, ex Socio Provincial y ex- 
Secretario de la provincia de Castilla, ex-Prior de varios conventos de ella y ex- 
Definidor; en la actualidad residente en el Real Convento de San Agustín de Bur- 
gos. Corregida y aumentada por el mismo autor. Con licencia: En Burgos, por 
D. Timoteo Arnáiz. En el mes de Abril de 1831.-8." de 54 págs. 

2. Oficio de la Semana Santa y Pascua de Resurrección. Nueva 
traducción, con reflexiones para cada uno de los siete dias de dicha se- 
mana y los tres dias de Pascua, con oraciones para antes y después de 
la confesión y comunión. Por el M. R. P. M. Fr. Marcelino Diez de An- 
tón, del Orden de S. Agustín. Segunda edición. Aumentada con la tra- 
ducción de los Maitines, Horas, y demás que se había omitido en la pri- 
mera. Madrid: 1826. Imprenta de D. Pedro Sanz, c. Carretas. 

12.*' de Vil págs. de portada y prólogo y 64-1 de texto. Lleva diez láminas finas 
intercaladas en el texto. 

Dicese en el prólogo: «Fué tal la aceptación que tuvo en el público la Semana 
Santa que nosotros dimos á luz el año próximo pasado de 1825, traducida por el 
M. R. P. Mtro. Fr. Marcelino Diez de Antón, del Orden de S. Agustín, que habién- 
dose empezado á vender en la primera semana de cuaresma, no sólo no había que- 
dado un ejemplar al principio de Semana Santa cuando todavía se buscaba con an- 
sia en esta Corte, sino que aun tenemos que satisfacer cuantiosos pedidos que nos 
han hecho de las provincias... Así, pues, presentamos al público la misma traduc- 
ción que hizo el M. R. P. Mtro. Fr. Marcelino Diez de Antón, con todo lo que éste 
había añadido, á saber: siete meditaciones para los siete días de la Semana Santa, 
la adoración de la Santa Cruz, tres meditaciones sobre la Resurrección del Señor 



DÍbZ DE LA COXChPClÓN 253 

para los tres primeros días de Pascua, la preparación para confesarse y comulgar, 
y la acción de gracias para después de la confesión y comunión; y al mismo tiempo 
la traducción de los Maitines, Horas, Vísperas y Completas, y la bendición de la 
pila en la Semana Santa; y los Maitines, Horas y demás de toda la Pascua que ha- 
bía omitido el P. Mtro... Los Salmos y demás lugares de la Sagrada Escritura se 
han copiado, con sus notas correspondientes, de la traducción de la Sagrada Biblia 
publicada por el Sr. D. Félix Torres Amat, que ha merecido la aprobación y tantos 
elogios de los inteligentes». 

— Oficio de la Semana Santa y Pascua de la Resurrección... Cuarta edición. Au- 
mentada con la traducción de los Maitines, Horas y el Ordinario de la Misa. Ador- 
nada con láminas finas. Madrid: Enero de 1832. Imprenta de Don Pedro Sanz.— 12.** 
de VlII-631 págs. 

— Oficio de Semana Santa... Quinta edición, aumentada con la traducción de los 
Maitines... Madrid. 1836. Imprenta de D. Pedro Sanz.— 8." 

— Oficio de Semana Santa... Sexta edición, aumentada con la traducción de los 
Maitines, Horas y el Ordinario de la Misa, adornada con láminas finas. Madrid. 1844. 
Imprenta de D. P. Sanz y Sanz.— 8." 

—Oficio de la Semana Santa y Pascua de Resurrección. Nueva traducción con 
reñexiones para cada uno de los siete días de dicha semana y los tres días de Pas- 
cua, con oraciones para antes y después de la confesión y comunión. Por el M. 
R, P. M. Fr. Marcelino Diez de Antón, del Orden de San Agustín. Aumentada con 
la traducción de los Maitines y Horas. Comprende la Semana de Pascua desde los 
oficios del Sábado Santo. Valladolid. 188S. Imprenta, Librería y Litografía de 
L. Miñón. Acera, 12, y Perú, 17, duplicado.— 12.° de 384 págs. más l.s. n. de índice. 

3. Novena del Santísimo Cristo de Burgos, que se venera en el Real 
Convento de San Agustin de la misma Ciudad. Por el M. R. P. Mtro. 
Fr. Marcelino Diez de Antón, ex-Definidor, y ex-Prior de diversos con- 
ventos de la provincia de Religiosos Agustinos de las Castillas, é hijo 
de esta Ciudad y Convento, y actualmente residente en él. Con licencia. 
En Burgos, Imprenta de D. Timoteo Arnaiz. 

12.° de VII-72 pags, con una estampa del Sto. Cristo al principio. 

Las págs. de números romanos comprenden el prólogo que firma el autor en 
Burgos a 23 de Mayo de 1830, de lo cual se deduce que debió imprimirse el librito en 
ese año. Antes de la novena va un epítome de la historia de la imagen del Santo 
Cristo. 

—Novena del Santísimo Cristo de Burgos.. Reimpresa en Burgos en la Impren- 
ta de Pascual Polo. 1850.-16.° de 3 hs. y 68 págs. de texto, con un grabado del Santo 
Cristo de Burgos. 

La historia del Crucifijo llega hasta la pág. 31, en que se ocupa el autor de los 
milagros de dicha imagen, y remite al P. Loviano, a la historia que sobre lo mismo 
publicó en 1740. 

— Martínez Añíbarro, pág. 141. 

Diez de la Concepción (Fr. Gerardo). 

Hijo de la ciudad de Zaragoza donde 1883 pasó a Filipinas, y destinado a la 

nació el 29 de Octubre de 1853. Profe- Paragua permaneció en esta isla hasta 

só en el colegio de Monteagudo de Pa- el 1889, en que fué trasladado a Min- 

dres Recoletos el 22 del mismo mes del danao, administrando la parroquia de 

año 1872, y terminada la carrera ecle- Cagayán poco más de tres años, pues 

siástica fué nombrado Vice-Maestro falleció en la misma el 6 de Noviembre 

de novicios del precitado colegio En de 1892. 



254 



DIEZ GONZALtZ 



En la Exposición Filipina celebrada en Madrid el año 1887 fué presentado y pre- 
miado un <vAbecedario de los Tagbanuas, indios aborígenes de la Paragua»^ forma- 
do por este religioso, a quien también debemos un croquis, de la mencionada isla, y 
otro del Alto Cagayán, para la instalación de nuevas misiones en dichos territorios. 
-P. Sádaba, pág. 62^. 

Diez González (Fr. Manuel). 

Acerca de este grande hombre, prin- tes de inteligencia y de corazón, y no- 
cipal motor del progreso en los estu- ticias también abundantes en otra da- 
dlos que la Orden agustiniana alcanzó se de trabajos que tienen por objeto 




en España en el último tercio del siglo historiar el movimiento cientííico y li- 

pasado, existen biografías muy exten- terario de la Corporación. Ya en la bio- 

sas dedicadas exclusivamente a resé- grafía del P. Cámara tuvimos ocasión 

ñar y celebrar sus extraordinarias do- de hablar del P. Diez González con mo- 



DIEZ GONZÁLFZ 



'J53 



tivo de la restauración de nuestros es- 
tudios y del impulso que imprimió a 
varios pro3'ectos, cuya finalidad era el 
mejoramiento y cambio radical de las 
condiciones de nuestros centros de en- 
señanza. La necesidad de seguir el hilo 
de la narración nos obliga a repetir 
aquí algunas cosas; en todo procurare- 
mos ser breves, dando más bien un ex- 
tracto o resumen biográfico, que un 
trabajo completo. 

Nació en el pueblo de Quintanilla de 
la provincia de Burgos el 19 de No- 
viembre de 1830, siendo sus padres 
D. Juan Diez y doña Bárbara Gonzá- 
lez. En el Instituto de aquella capital 
cursó todas las asignaturas del Bachi- 
llerato con mucho lucimiento; allí fué 
discípulo predilecto del célebre huma- 
nista D. Raimundo Miguel con quien 
contrajo estrechos vínculos de amistad 
conservados por el P. Manuel hasta el 
fin de los días de aquel ilustre profe- 
sor. Sus proyectos eran seguir la ca- 
rrera de ingeniero, pero Dios le tenía 
destinado a otros fines, y oyendo la 
voz que le llamaba al claustro, aban- 
donó todas sus ilusiones por brillar en 
el mundo y se dirigió al colegio de Va- 
lladolid, donde previo el examen de la 
Filosofía que ya tenía estudiada, fué 
admitido al santo hábito, que vistió el 
5 de Diciembre de 1848. Durante el no- 
viciado comenzó a cursar la Teología 
dogmática, dando muestras muy seña- 
ladas de su aventajado talento, y pa- 
sado el tiempo reglamentario de pro- 
bación, hizo su profesión religiosa en 
manos del P. Manuel Pérez el 6 de Di- 
ciembre de 1849. Prosiguió sus estudios 
en el colegio mencionado hasta que le 
llegó el turno de pasar a las misiones 
de Fihpinas, embarcándose en Cádiz 
en compañía de otros religiosos el 20 
de Julio de 1852 en la fragata Marive- 
les, la cual dio fondo en la bahía de 
Manila el 2 de Enero de 1853. 

Ya en Filipinas nuestro biografiado 
y tras breve estancia en el convento 



de Manila, fué destinado a la provincia 
de Batangas con el fin de instruirse en 
el idioma de los naturales y en las 
prácticas del ministerio parroquial, al 
mismo tiempo que se preparaba para 
recibir la orden del sacerdocio, la cual 
le fué conferida dentro del mismo año 
1853, celebrando su primera Misa en 
el pueblo de Tondo. Entonces fué cuan- 
do, conocedor el Arzobispo de Manila, 
D. Fr. José Aranguren, de la ilustra- 
ción del nuevo sacerdote, le encomen- 
dó la censura de algunos libros que 
habían llegado de España. Poco des- 
pués se hizo cargo del pueblo de Ibaan, 
en la provincia antes mencionada, y 
apenas tomó posesión del mismo se dis- 
tinguió por su celo en procurar el bien- 
estar espiritual y material de sus feli- 
greses, consiguiendo de ellos a fuerza 
de cuidados y atenciones, que regula- 
rizasen el cumplimiento de sus deberes 
para con la Iglesia y el Estado. Dotó 
a la nueva parroquia de edificios reli- 
ligiosos de mampostería, iglesia y ce- 
menterio, dándose a conocer por estos 
trabajos y por los luminosos informes 
que con frecuencia dirigía a las auto- 
ridades de la provincia sobre les diver- 
sos ramos de la administración en que, 
por su calidad de párroco, tenía que 
intervenir, siendo muy estimado su pa- 
recer, sobre todo por el que era Alcal- 
de Gobernador de Batangas, D. José 
María Alix, el cual supo apreciar 
siempre en todo su valor las altas do; 
tes que adornaban al P. Manuel. 

Después de ocho años próximamente 
que estuvo al frente del pueblo mencio- 
nado, fué trasladado al de Lipa, que le 
debe la mayor parte de las mejoras que 
le hicieron ser considerado durante el 
dominio de España como uno de los 
más prósperos y florecientes del Archi- 
piélago. Allí contribuyó cuanto pudo a 
la construcción de los edificios civiles 
y puso toda su actividad y energías a 
contribución del bien moral y material 
de aquel pueblo. También, le dotó de 



2ñ6 



DIEZ GONZÁLEZ 



una hermosa iglesia, tomando él mis- 
mo mucha parte en las faenas de la 
edificación, para dar así ejemplo a sus 
subordinados y vencer la apatía tan 
connatural en ellos. En 1865 pasó a 
Manila con el cargo de Secretario de 
Provincia, y en el Capítulo siguiente 
de 1869 fué elegido Definidor; poco des- 
pués fué nombrado párroco de Tondo, 
donde trabajó mucho por moralizar el 
pueblo, que le debe además la fachada 
de la iglesia parroquial, levantada por 
él desde sus cimientos. Mayores ascen- 
sos le esperaban en el Archipiélago, y 
hubiera regido sin duda los destinos de 
la Provincia, si los Superiores, con- 
fiando en sus dotes de prudencia, ilus- 
tración y gobierno, no hubieran abri- 
gado esperanzas de mejores y más fe- 
c-undos resultados para la Corporación 
en España. Por eso en 1874 le eligieron 
Comisario Procurador de la Provincia 
en Madrid, y bien pronto se conoció lo 
acertado de la elección en los primeros 
pasos que dio en el desempeño de tan 
delicado y comprometido cargo. Todo 
su celo y asiduos trabajos los empleó 
en promover y ampliar los estudios 
para que los jóvenes adquiriesen un 
caudal de ciencia al tenor de las nece- 
sidades que se sentían, sin omitir por 
eso la observancia regular propia de 
los que habían de misionar en Filipi- 
nas. Este fué el objeto primordial de 
las gestiones del P. Manuel, y a llenar 
cumplidamente tan altos fines consa- 
gró su actividad y puso en juego sus 
influencias, consiguiendo que los resul- 
tados superaran en mucho a las más 
halagüeñas esperanzas. 

Comprendiendo las deficiencias del 
plan de estudios vigente entonces en 
los colegios de enseñanza que la Pro- 
vincia tenía en España, se propuso am- 
pliarle con nuevas asignaturas e intro- 
ducir en él las modificaciones que las 
circunstancias imponían, para lo cual 
consultó a los que ejercían el profeso- 
rado en el colegio de La Vid, y con la 



ayuda de los PP. Fernando Magaz, 
Joaquín García y Tirso López redactó 
en 1876 un nuevo plan de estudios, que 
remitió para su aprobación al Definito- 
rio de Manila, acompañado de una ex- 
posición luminosa y razonada, en la 
que hacía ver la necesidad de empren- 
der nuevos derroteros en la enseñanza, 
si la Corporación había de responder 
cumplidamente a las exigencias que de 
consuno demandaban la historia bri- 
llante de la Provincia en el Archipié- 
lago de Legazpi y las gloriosas tradi- 
ciones de sabia e ilustrada a que se ha- 
bía hecho acreedora la Orden en Espa- 
ña, representada entonces por la única. 
Provincia subsistente, que era la de Fi- 
lipinas. Tuvo la fortuna el P. Manuel 
de encontrar la aprobación y el apoyo 
que necesitaba en los Superiores, y 
contaba también con ejecutores entu- 
siastas de sus planes, entre los cuales 
sobresalió el P. Cámara, dispuesto 
siempre a llevar a cabo cuanto signifi- 
case reforma y progreso en los estu- 
dios. El P. Manuel fué también quien 
consiguió enviar a Roma jóvenes esco- 
gidos, con el fin de que, ampliando allí 
la carrera, estuviesen mejor dispues- 
tos para ejercer con fruto el profesora- 
do en los colegios. 

A él se debió también la iniciativa de 
ampliar los gabinetes de Física, Quí- 
mica e Historia Natural del colegio de 
Valladolid y la fundación del Museo 
filipino en el mismo centro. Para los 
primeros confiaba en la colaboración 
de los profesores, los más interesados 
en que las reformas se llevasen a cabo,^ 
aumentando los aparatos con todos los 
adelantos modernos; y para completar 
las colecciones de Historia Natural, ob- 
tener nuevos ejemplares }' llegar a re- 
unir objetos raros y preciosos, mues- 
tras del arte y de las industrias de Fi- 
lipinas, acudió a sus hermanos de há- 
bito con cartas y súplicas, excitando a 
todos a que contribuyesen con la remi- 
sión de todo aquello que pudiera ser 



DIEZ GONZÁLEZ 



257 



útil para los museos. Debido a sus ges- 
tiones se admiran hoy colecciones com- 
pletas en los mismos, que, destinadas a 
la Exposición filipina de 1887, hizo el 
P. Manuel que, pasada aquélla, fuesen 
enviadas al colegio mencionado, como 
regalos hechos por los religiosos expo- 
sitores. 

Inspiró, promovió y autorizó la pu- 
blicación de la Revista Agustmiana, 
organizó la redacción de la misma, po- 
niendo al frente al P. Cámara, a quien 
nombró Director; y gracias a sus es- 
fuerzos, a sus influencias y a su deci- 
dido apoyo a los redactores y cola- 
boradores, continuó saliendo sin inte- 
rrupción, no obstante las desfavora- 
bles circunstancias en que llegó a en- 
contrarse el personal de los colegios 
por el cambio debido al establecimien- 
to de una comunidad completa y el 
correspondiente profesorado en el Mo- 
nasterio 5^ Colegio de Alfonso XII de 
El Escorial. Este hecho tenía lugar 
en 1885, cuando ya había terminado el 
P. Manuel su cargo de Comisario, sien- 
do entonces relevado por el P. Arsenio 
del Campo, Obispo después de Camari- 
nes. Pero antes, cuando ya se disponía 
el P. Manuel a volver a Filipinas, reci- 
bió de Alfonso XII el encargo de gestio- 
nar con los Superiores de la Provincia 
la aceptación del regio ofrecimiento del 
Monasterio de El Escorial, y una vez 
conseguida la venia de aquéllos, fué el 
que llevó el peso de las negociaciones 
que con la Intendencia de Palacio se 
efectuaron. 

Otro hecho de gran trascendencia 
para la Orden en España tuvo lugar en 
aquellos días, y fué el nombramiento 
de Comisario General Apostólico, ex- 
tendido a favor del P. Manuel en 8 de 
Junio de 1885, siéndole comunicada la 
gracia de Su Santidad por el Ilustrísi- 
mo Rampolla, entonces Nuncio de Ro- 
ma en Madrid, en atentísima comuni- 
cación de 7 de Julio siguiente. Fué re- 
cibida la nueva con gran regocijo por 



los Agustinos españoles, que presa- 
giaban con fundadas esperanzas los 
progresos que bajo el gobierno de tan 
ilustrado Superior se prometían para 
la Corporación; esto aparte de que can 
tal nombramiento llegarían a consoli- 
darse los que hasta entonces se habían 
obtenido, y sobre todo se haría imposi- 
ble el volver un paso atrás en la carre- 
ra comenzada con tanta brillantez y 
continuada con tan felices resultados. 
Posesionado del elevado puesto a que 
sus méritos le habían hecho acreedor, 
le fué preciso organizar la Comisaría 
General, lo que significaba el arreglo 
de asuntos delicados y difíciles concer- 
nientes a las Provincias de España, 
para lo cual contaba no ya con el co- 
nocimiento de sus necesidades y del 
personal que por tantos años había di- 
rigido, sino también con el apoyo in- 
condicional que de todos tenía sobra- 
dísimos fundamentos a esperar, como 
efectivamente sucedió. Encauzadas las 
cosas de la Orden en la península y 
orilladas cuantas dificultades se pre- 
sentaron por el cambio radical que 
acababa de efectuarse, anunció su vi- 
sita a las Islas Filipinas, donde, fuera 
de los asuntos de la Provincia, le lla- 
maban otros de distinta índole a él en- 
comendados por el Ministerio de Ultra- 
mar y otras entidades, de los cuales no 
podía rehuir. Y allá fué el 1886, inves- 
tido de facultades extraordinarias así 
eclesiásticas como civiles, y con el tac- 
to exquisito que le distinguía supo solu- 
cionar problemas difíciles y delicados, 
cumpliendo a satisfacción de todos 
cuantas comisiones se le confiaron. 

De regreso en España el 1887, fué 
comisionado por el Ministro de Ultra- 
mar D. Víctor Balaguer para regla- 
mentar la Esposición Filipina que se 
había de celebrar en Madrid, siendo uno 
de los que más trabajaron con el fin de 
que resultara beneficiosa para las Is^ 
las, haciendo que sus productos e in- 
dustrias se conocieran debidamente 3c 



17 



^58 



DÍEZ GONZÁLEZ 



estimaran en el comercio, y se estable- 
cieran por ese medio relaciones más 
íntimas que las que hasta entonces ha- 
ibían existido entre la Metrópoli y los 
habitantes del Archipiélago. Cuánto 
trabajó por el progreso y bienestar del 
mismo lo dicen bien claro los testimo- 
nios de adhesión que recibió desde el 
1875, en que fué llamado a ocupar el 
alto puesto de Consejero de Ultramar. 
Su conocimiento práctico de Filipinas, 
donde había vivido veintidós años, era 
•una garantía del acierto en sus infor- 
mes, y éstos por la lucidez y claridad 
con que estaban escritos, por el des- 
interés y patriotismo que en ellos domi- 
naban y el talento político que revela- 
•ban en el autor, no podían por menos 
tde cautivar la atención de los demás 
Consejeros, los cuales le confiaban los 
más arduos problemas, visto y experi- 
mentado por ellos mismos que ninguno 
más a propósito que el P. Manuel para 
tratar con fundamento y solidez de los 
asuntos de aquel país. 

Con motivo de celebrarse en Roma 
las Bodas de Oro del Papa León XIII 
salió para dicho punto con otros reli- 
giosos, y el 1 de Febrero de 1888 le 



fundó el colegio de Segunda Enseñan- 
za de Palma de Mallorca y también el 
que merece más atención, el de Estu- 
dios Superiores de María Cristina en 
El Escorial, del cual fué su primer Rec- 
tor el mismo P. Manuel. Él que había 
sido muchos años hacía el iniciador de 
la idea de fundar colegios de enseñan- 
za; que había preparado al efecto el 
personal docente en los centros oficia- 
les, no escatimando gastos ni sacrifi- 
cios para conseguirlo; que había logra- 
do poner al frente del colegio de Alfon- 
so XII un profesorado competentísimo 
y digno de alternar con los de otros 
centros mejor montados, debió de sen- 
tir una satisfacción inmensa al ver re- 
compensados sus esfuerzos cuando 
pudo contar con elementos superabun- 
dantes para emprender la enseñanza 
universitaria en el colegio de María 
Cristina, inaugurado y abierto al pú- 
blico en 1893. 

Ya antes de esta fecha, en Diciembre 
de 1887, propuso al cuerpo de profeso- 
res el proyecto que hacía tiempo aca- 
riciaba, que era el de dotar de libros 
de texto a nuestros centros de enseñan- 
za, y conociendo a fondo el personal y 



cupo la satisfacción de ser recibido por las materias en que cada uno descoUa- 



Su Santidad, el cual le dirigió palabras 
de entusiasmo y de aliento, alabando y 
ensalzando la acción civilizadora y se- 
cular de los religiosos agustinos en Fi- 
lipinas y animándole a seguir por el 
camino de ilustración y progreso en 
ios estudios, de cuyo renacimiento en 



ba, no solamente instó en particular 
para que el proyecto se llevase a cabo, 
sino que unió su ruego circulando una 
carta-orden para que a la mayor bre- 
vedad diesen cima a la empresa, pro- 
poniendo por su parte todas las facili- 
dades para que cada uno desempeíiara 



la Orden a ninguno como al P. Manuel su cometido dentro del plan que se le 
cabían los parabienes y a ninguno tam- señalaba. 



poco con mejor derecho correspondía 
completar la obra. 

Durante su Generalato dictó acerta- 
das disposiciones para el mayor en- 
grandecimiento y prosperidad de la 
Orden; aumentáronse las casas de reli- 



Ni sus extraordinarias condiciones 
de hombre de virtud y talento, ni sus 
dotes de gobierno manifestadas en la 
prosperidad que le debía la Corpora- 
ción agustiniana, y en especial la glo- 
riosa Provincia de Filipinas, mancilla- 



giosos en la Península, principalmente ron su nunca desmentida modestia, que 

de la antigua Provincia de Castilla, le obligó a rehusar con insistencia al- 

restaurada con hijos de la del Santísi- tas dignidades eclesiásticas, estimando 

mo Nombre de Jesús, de Filipinas; se en más la investidura del modesto há- 



DÍhZ GONZÁLEZ 

bito de San Agustín que la del báculo 
y anillo pastorales. Mons. Di Pietro en 
especial, puso todo su empeño en que 
el P. Manuel aceptase el Arzobispado 
de ]Manila, vacante por defunción del 
limo. Sr. Payo; pero él que nunca am- 
bicionó dignidades ni solicitó honores, 
pudo convencer al Sr. Nuncio de la ine 
ficacia de sus instancias, manifestando 
la resolución que tenía hecha de vivir 
y morir religioso. 

Preocupado siempre por el engran- 
decimiento de la Orden, que era su 
constante pesadilla, y madurando pro- 
yectos para ir añadiendo cada año un 
nuevo eslabón a la cadena de oro de 
glorias que por sus propias manos iba 
fabricando, le sorprendió un decreto de 
la Congregación de Obispos y Regula- 
res fechado el 4 de Julio de 1893, por el 
cual, en atención a que habían desapa- 
recido las causas de la creación de una 
Comisaría Apostólica en España, inde- 
pendiente del General de la Orden, j 
que ya no existían los motivos que la 
habían hecho necesaria, la Santa Sede 
ordenaba que las Provincias agustinia- 
nas españolas se sujetasen al derecho 
común de los regulares, suprimiendo 
dicha Comisaría en su consecuencia, y 
constitU3"endo General de toda la Or- 
den al que entonces desempeñaba ese 
cargo en Roma. En el mismo decreto 
se nombraba al P. Manuel Vicario Ge- 
neral de las Provincias de España hasta 

1. Compilación de las Actas de Provincia. 

Trabajo redactado en unión del P, Lucas González, en virtud de la comisión 
conferida a los mismos por el Capítulo celebrado en Manila el 1865. El P. Diez pre- 
sentó la compilación mencionada al Capítulo de 1869, el cual defirió el examen de 
la obra para la Congregación intermedia de 1871. 

2. Memoria de Ias Misiones de PP. Agustinos Calzados en las Islas 
Filipinas, presentada al Excmo. Sr. Ministro de Ultramar en 1880 por 
el R. P. Comisario de la misma Orden. Madrid, imprenta de Alejandro 
Gómez Fuentenebro, Bordadores, 10. 

4." may. de 83 págs. de texto, firmado al final por el P. Manuel Diez González. 

Contiene un resumen histórico de los principios y estado de la Provincia desde 
su fundación hasta el año de 1880. 

— Memoria acerca de las Misiones de los PP. Agustinos Calzados en las Islas 
Filipinas presentada al Excmo. Sr. Ministro de Ultramar en 189L* por el R.P. Comi- 



la celebración del próximo Capitulo 
General, que tuvo lugar el año 1895, en 
el cual, aparte de otras distinciones, se 
le concedieron los honores de ex-Gene- 
ral de la Orden. Terminado el Capítulo 
mencionado y vuelto a Madrid, se reti- 
ró a nuestra Residencia, donde sólo se 
ocupó de algunos trabajos que le enco- 
mendó el Consejo de Ultramar. 

El 2 de Abril de 1896, a los sesenta y 
seis años de edad, falleció confortado 
con los santos sacramentos en el pala- 
cio de los Sres. Condes del Val adon- 
de había ido a decir misa y donde sin- 
tió los primeros síntomas de la pulmo- 
nía gripal que le llevó al sepulcro. La 
triste nueva se difundió bien pronto 
por las casas de la Orden, llevando el 
luto al corazón de cuantos habían sido 
siíbditos de tan respetado y virtuoso 
Prelado. Y no se circunscribió a los 
claustros agustinianos el dolor por la 
muerte del Rmo. P. Diez González: 
cuantas personas le conocieron y ha- 
bían podido apreciar sus grandes vir- 
tudes, la bondad desu carácter, la gran- 
deza de su espíritu, su caballerosidad, 
distinguidas formas y exquisito tacto, 
asociáronse al profundo sentimiento de 
la Orden que acababa de perder uno de 
sus hijos más eximios durante la pasa- 
da centuria y sin disputa el más acree- 
dor por su obra regeneradora a la me- 
moria de la posteridad. 



260 DIEZ GONZÁLEZ 

sario de la misma Orden. Madrid 1892. Imprenta de Don Luis Aguado Pontejos, 8, 
Tel. 697.-4° de 125 págs., las tres últimas de índice. 

Es reimpresión de la anterior, aumentada con nuevos datos estadísticos y am- 
pliaciones por el P. Salvador Font, Comisario de la Provincia agustiniana de Filipi- 
nas en 1892. Lleva un apéndice que comienza en la pág, 97, en el que se reproducen 
algunos documentos suscritos por el Provincial P. Tomás Gresa y el último por el 
General Despujols, en los cuales se trata de las nuevas Misiones creadas en el 
Norte de Luzón y de otras que se pretendía fundar. 

Hay ejemplares en 4.° mayor, en gran papel y con amplias márgenes. 

3. Programa de la Exposición Filipina de Madrid de 1887, aprobado por una- 
nimidad en 19 de Abril de 18S6 en sesión celebrada por el Consejo de Ultramar. 

Concurrió el P. Diez González a su redacción con el consejero Sr. Cabezas de 
Herrera. Publicóse en el folleto Exposición general de las Islas Filipinas 1887 . 
Madrid. Imp. y Fundición de Tello, 1886. -Ocupa las págs. 29 a la 47. 

4. Actas del Rmo. P. Comisario Apostólico de PP. Agustinos Cal- 
zados de España y sus dominios Fr. Manuel Diez González para la pro- 
vincia del Dulcísimo Nombre de Jesús de Filipinas mandadas publicar 
por el M. R. P. Provincial de la misma Fr. Melitón Talegón. Guadalupe. 
Pequeña Imprenta del Asilo de Huérfanos. 1887. 

4.° de 20 págs. de texto, firmado al final por el P. Diez y por su Secretario de Vi- 
sita, P. Fr. Hermenegildo Martín Carretero. 

5. Exposición dirigida a Su Santidad León XIII, en la que se suplica sea decla- 
rado Doctor de la Iglesia Sto. Tomás de Villanueva. — Se publicó en La Ciudad de 
Dios, págs. 161 a l63 del vol. XXIV. 

6. Ponencias, dictámenes y memorias, que solo o en unión de otros redactó 
mientras fué Consejero de Ultramar. Con referencia a esta clase de trabajos, decía 
Retana en 1896 de nuestro autor «que fué siempre el elemento más avanzado y refor- 
mador que hubo, desmintiendo de este modo la vulgaridad que supone a los frailes 
enemigos de todo lo que no sea estacionamiento».— La Política, núm. 135. -Merece 
especial mención por las consecuencias trascendentales y beneficiosas para el Ar- 
chipiélago filipino la ley sobre el desestanco del tabaco, debida en mucha parte a 
un informe brillantísimo que el P. Diez CJonzález escribió a instancias de la Com- 
pañía General de Tabacos de Filipinas. Pardo de Tavera, al dar cuenta en el núme- 
ro 1422 de su Biblioteca filipina de una memoria sobre lo mismo escrita por D. José 
Jimeno Agius, escribe: *E1 Sr. León y Castillo, que fué el Ministro de Ultramar 
que decretó el desestanco del tabaco en Filipinas, me decía en París, en 18S9, cuan- 
do estuvo de Embajador de España, que no hubiera hecho nada sin la memoria del 
Sr. Jimeno Agius y las noticias que le comunicó el P. Díaz (Diez, quiso decir), fraile 
agustino y procurador de su orden en Madrid.» Nuestros informes son otros con 
respecto al trabajo de que se trata, y creemos que Pardo de Tavera no es fiel en su 
relación al reducir sólo a simples noticias la labor del P. Diez González. 

—Pueden consultarse para la biografía la publicada en La Ciudad de Dios, pá- 
ginas 551 a la 568 del vol. XXXIX, firmada por la Redacción, con un retrato del bio- 
grafiado al frente; la del P. Agapito Aparicio, impresa en Madrid el 1897, en un fo- 
lleto intitulado A la buena memoria del Rtno. P. Fr. Manuel Diez González, etcé- 
tera, como puede verse en la nota del citado P. Aparicio; la del P. Bernardino Her- 
nando, incluida en el tomo I de la Historia del Colegio de Valladolid, págs. 262 y 
sigs.; y esta misma ampliada que salió con la firma de Basilio Herrero en los volú- 
menes LXXXV y LXXXVf de La Ciudad de Dios. 



DÍEZ UBIERNA-DIOS 261 

Diez Ubierna (Fr. Pedro). 

Nació el 18 de Enero de 1869 en Ce- surrectos en Junio de 1898, permaneció 
lada de la Torre, Burgos, y profesó en en su poder hasta el 4 de Diciembre 
el colegio de Valladolid el 19 de Sep- del siguiente año, en que obtuvo la li- 
tiembre de 188b. Fué enviado a Filipi- bertad y regresó a Manila. Volvió a la 
ñas en la misión de 1893, y a poco de Pampanga en 1902 en calidad de com- 
su llegada a Manila recibió el mandato pañero del párroco de Lubao, y allí re- 
para pasar a la provincia de la Pam- sidió hasta el 1905, en que se hizo car-, 
panga, donde regentó sucesivamente go de este mismo pueblo, donde conti- 
los pueblos de San Simón, Floridablan- núa en la actualidad, 
oa y Magalang. Prisionero de los in- 

1. Proyecto de Ferrocarril de S. Fernando a Bataan y ramal a Subte— Ar- 
ticulo publicado en El Coínercio, periódico de Manila. 

2. La Pampanga.— V Sirios fragmentos de un trabajo relativo a esa provincia, 
publicados en el diario de Manila Libertas, con las iniciales D. P. (1900-1901). 

3. El suicidio. =^La pena de muerie.—Dos artículos publicados con la firma 
«Un Cíitólico» en el diario El Noticiero de Manila. 

4. La secta salvadorista.—Art. publicado en El Mercantil, de id. 

Ha publicado otros muchos artículos en los periódicos mencionados, y además 
en el Diario de Filipinas, El Católico, Vida filipina y en El Imparcial, de Manila. 

5. En La Estrella de Antipolo, revisra de Manila, tiene publicado los siguien- 
tes trabajos: 

La devoción a SanJosé.=La educación fiUpina.= Ultimos instantes de Jesús.= 
Tirín.=^Un sabio ignorante. =El poder de la oración (Cuento). =£/ Corazón de Je- 
süs.=San Nicolás de Tolentino.- Artículo bibliográfico acerca de la Vida de dicho 
Santo, publicada en francés por el P. Tonna-Barthet y traducida al castellano por 
el P. Corr o. ^Intolerantes.— Imitación biblica.=La vergüensa.=El día de Ani- 
mas. = La Virgen del Buen Suceso.— Año 1901. 

Unidad de la doctrina de la Jglesia.=Los malos periódicos. = En honor de San 
José.=La Oración del Huerto.— Año 1902. 

¿Cómo estamos? ¿Adonde vamos aparar?=En honor de San José.=Junio.= 
Marina. = ¿Por qué se sublevan contra la Iglesia?=La Asunción de la Virgen.^ 
La Crus.=Ayer y hoy.— Año 1903. 

Al glorioso Patriarca SanJosé.=En broma y en serio.=En scrio.=Desperte- 
mos.— Año 1904. 

Remedio necesario. =Los huerfanitos.=Al Patrón del Centro Católico (San 

José).-Año 1905. 

La devoción a San José.=Remedio necesario.=El pueblo y el clero.=Algo so- 
bre cementerios.=El Águila de Hipona.^-El castillo de Ubierna.=Didlogo de 
actualidad.=.Ante la Asamblea.=El Adviento. = Las nochebuenas de antaño.— 
Año 1906. 

Solin {C\ientc).=/Católicos/ a las urnas. =Sect arismo. =Remitido .^ Año 1907. 

El lujo.^BibliograJía.=La educación filipina. = Discurso en una velada del 
Centro católico de Lubao.— Año 1909. 

Dios (Angela de). 

«Beata de la Orden de San Agustín. Escribió una relación de sus favores divi- 
nos. Con este motivo fué procesada por el Sto. Oficio. Los papeles de su causa se 
guardan en el Archivo de Simancas: Inquisición, Libros 760-10 y 760-15.» Así Serrano 
y Sanz, el cual no debió de ver los libros citados, donde sólo hemos encontrado, en 
el segundo, una carta-relación de 15 de Enero de 1695, dirigida por la Inquisición de 
Lima a la Suprema de Madrid dando cuenta de la causa de la beata. Consta de esa 



262 DIOS— DOA 

relación que la dicha Angeia era natural de Córdoba de Tucumán y se apellidaba 
Carranza, y después, de Dios, que ella adoptó para atraer más a sus devotos. 
En 1665 pasó a Lima, donde se entregó a la devoción, vistiendo el hábito de beata 
de San Agustín. Su devoción, erróneamente concebida y peor practicada, la con- 
virtió en una embaucadora del público, a quien llegó a convencer con destreza que 
tenía revelaciones, recibía extraordinarios favores del cielo y que tenía y comuni- 
caba virtudes particulares a rosarios, medallas, paños, etc., etc. Se convirtió, en fin, 
en una de tantas mujeres que con embustes y patrañas llegó a explotar en grande 
escala la credulidad de la sociedad de Lima. La Inquisición la formó causa, y en 
1694 fué condenjida, no a grandes castigos, porque los jueces debieron de compren- 
der que se trataba de una alucinada o desequilibrada devota, no de una perversa 
mujer. 

Escribió mucho sobre materias teológicas, según la mencionada relación. «En 
quince años escribió quince libros, compuestos de quinientos y tres cuadernos, con 
más de siete mil y quinientas fojas, cuyo asunto principal se encaminaba a que por 
sus escritos había de declarar la Santa Sede Apostólica por de fe el misterio de la 
Concepción purísima de Nuestra Señora, y que para este fin, decía, la había elegido 
Dios singularmente, constituyéndola maestra y doctora de los doctores.* Pero todo 
lleno y plagado de errores, herejías y simplezas. 

—Trata extensamente de este proceso Medina en su Historia del Tribunal del 
Sto. Oficio de la Inquisición en Lima, págs. 258 y sigs. del tomo II, y en nota dice 
que «la causa de la Carranza fué primeramente dada a conocer por José del Hoyo 
en sn Relación completa y exacta del auto público, etc. Lima, 1695. Reproducida 
por Odnozola, Documentos literarios del Perú, lomo Vil. Palma en la Revista de 
Sud-América (Valparaíso, 1862) y después en sus Anales de la Inquisición en Lima^ 
ha relatado también este proceso.»— Serrano y Sanz, pág. 3W del tomo I. 

Dios (Fr. Juan de). 

Natural de Lisboa, vino a este mun- ventos de Tavira y de la Peña de Fran- 

do el -3 de Octubre de 1732 y profesó cia, en Lisboa. Vivía aún en 1796, fe- 

en el convenio de Nuestra Señora de cha de la impresión de la última de sus 

Gracia el 15 de Diciembre de 1748. Fué obras. 
Predicador general y Prior de los con- 

1. Panegyrico do Beato Lourengo de Brindisi, pregado no \.° dia 
do triduo em que se celebrou a sua beatificac^ao. Lisboa, naTyp. Nune- 
siana. 1789.-8.° 

2. Panegyrico de Santo Agostinho, Bispo de Hyponia, pregado na 
egreja de N. Senhora da Gra^a de Lisboa. Lisboa, na Typ. Nunesia- 
na. 1791.-8.° ' 

3. iNSTRucgAO para os novos confessores, em que se tracta miuda- 
mente de toda a pratica do Sacramento da Penitencia. Lisboa, 1796. — 
8.° Dos tomos. 

A. J. Moreira es de parecer que el P. Juan tuvo parte en la composición de la 
obra Academia dos Hmnildes e Ignorantes, del P. Joaquín de Santa Rita, impresa 
en Lisboa en ocho tomos, 1759-1770. — V. la nota de este escritor. 

—Silva, pág. 362 del tomo III. 

Direitas (Ambrosio as). 

V. nacimiento (Fr. Aurelio del). 

Doa (Dr.) 

Pseudónimo del P. Fabián Rodríguez. 



DOLORES- DOMÍNGUEZ 263 

Dolores (Fr. José de los). 

Carta latina de parabens, escrita por Fr. José das Dores, da Congrega^ao 
de Santo Agostinho no CoUegio do Populo de Goa a 30 de Novembre de 1786, 
ao seu Provincial novamente eleito. —Existe manuscrita en la Bibl. de Evora, 



cód 



CXVl 

2-U 



núm.29. 



— Cunha Rivara, pág. 335 del tomo III. 

Dolores (Fr. Mariano de los). 

V. GiitSérpez de los Dolores (Fr. Mariano). 

DoEQenech (Fray Benito Daniel). 

Hijo de la ciudad de Barcelona, pro- 
fesó en el convento de San Agustín de 

la misma el 2 de Julio de 1600, en manos 3 de Junio de 1633. Se había graduado 

del Subprior Fr. Gaspar de Puigmoltó. de Doctor en la Universidad de Barce- 

En 1607 era ya Lector de Teología, lona el 3 de Enero de 1616 y se había 

llegando a ser después Maestro en la distinguido siempre como teólogo in- 

misma facultad. Fué Definidor, Prior signe y célebre predicador. «Era gran- 



que de una larga enfermedad que tuvo 
en el convento mencionado falleció el 



de en virtud, dice el P. Massot, en le- 
tras y afabilidad, grande predicador y 
doctísimo escolástico.» 



del convento de Barcelona desde el 
1623 hasta el 1629, y en el Capítulo ce- 
lebrado el 1632 salió electo en Provin- 
cial. Gobernó poco más de un año, por- 

Véase la noticia de un escrito de este religioso en la nota bibliográfica del Pa- 
dre Benito de Aste, núm. 34 "i^), pero no creemos que dejara sólo esa muestra de 
su ingenio. 

— P. Jordán, II-179.-P. Massot, pág. 96. 

Domínguez (limo. D. Fr. Alfonso). 



Nació en Milán el 1642, teniendo por 
padres a Francisco Domínguez e Isa- 
bel Salcedo, cuya estancia en aquella 
capital no sabemos a qué obedecería. 
De regreso en Madrid, vistió el hábito 
nuestro biografiado en San Felipe el 
Real, y allí profesó el 11 de Abril 
de 1664. El siguiente año le encontra- 
mos ya sacerdote en el convento de 
Valladolid, lo que nos da motivo para 
sospechar que a su ingreso en la Orden 
tenía ya hechos los estudios eclesiásti- 
cos. Figura en el Colegio de Dña. Ma- 
ría de Aragón el 1682, donde estuvo 
ocupado en la enseñanza. Fué Maestro 
en sagrada Teología, Prior del conven- 
to de Salamanca y Asistente General 
de las Provincias de España en Roma. 
No ejerció el cargo de Prior del con- 
vento expresado, para el que fué nom- 
brado en el Capítulo de 1690, pues como 
hubiese sido comisionado durante el 



trienio 1687-1690 por la Provincia de 
Castilla para proseguir en Roma las 
causas de canonización y beatificación 
de San Juan de Sahagún y del Beato 
Orozco, y en 1690 no estuviese despa- 
chada la primera y aun se retardase 
algunos meses, fué preciso que el Pa- 
dre Domínguez la ultimase, renuncian- 
do en su consecuencia el Priorato. 
En 1693 representó a la Provincia ci- 
tada como Definidor General en el Ca- 
pítulo celebrado en Roma. 

A principios de 1704 debió de ser pro- 
puesto para la silla de Monopoli, en 
Italia, pues en una consulta celebrada 
en San Felipe el Real el 5 de Febrero 
el P. Prior dio cuenta de una carta del 
P. Domínguez, en la que éste suplicaba 
le concediese el convento un emprésti- 
to para los gastos que le ocasionaba su 
promoción al Obispado de Monopoli, 
prometiendo reintegrar a dicho con- 



264 DOiMÍNGUEZ 

vento toda la cantidad que le prestase, do contaba 62 años de edad, y esa fecha 

y con esta condición accedió la con- debe ser más bien de su toma de pose- 

sulta a la propuesta. Aducimos este sión de la Diócesis, la cual gobernó 

dato, porque el P. Lanteri escribe que dos años escasos, pues en Febrero de. 

fué creado Obispo el 17 de Abril, cuan- 1706 pasó a mejor vida. 

1. Siendo Lector del colegio de Dfta. María de Aragón el 1682, tomó parte en 
el Sínodo diocesano celebrado en Toledo a fines de Abril dtl mismo año bajo la pre- 
sidencia del Card. Portocarrero. — V. los preliminares de dicho Sínodo impreso en 
Madrid el año citado. 

2. Hemos dicho que fué enviado a Roma el P. Domínguez con el nombramiento, 
de Procurador de la causa de beatificación del Bto. Orozco, y del celo que desplegó 
en el cumplimiento de su cometido se hacen repetidos elogios en el extracto que de 
dicha causa se publicó en el vol. III de la Revista Agustiniana. Uno de los traba- 
jos que míls le ocupó fué la aprobación de todas las obras, escritos y papeles del 
Beato, consiguiendo orillar cuantas dificultades opusieron los revisores nombrados 
^1 efecto en un escrito que presentó a la Sagr. Congregación del Sto. Oficio, en el 
cual se explicaban satisfactoriamente cuantas proposiciones anotaron los citados 
revisores. Declarados dichos escritos exentos de toda censura por decreto de 1." de 
Febrero de 1696, la S. Congregación de Ritos dio su aprobación definitiva en 18 del 
mismo mes. 

• A continuación de todo lo dicho que se relata en la pág. 452 del tomo menciona- 
do de la revista, se reproducen dos párrafos de una carta del P. Domínguez, al pa- 
recer, en los cítales se citan los años 1728 y 1729, fechas imposibles de ser escritas por 
dicho Padre, aunque las firma siendo ya Obispo de Monopoli, pues como se ha visto 
en su biografía, había fallecido en el mes de Febrero de 1706. De suerte que o la fir- 
ma está mal colocada o están erróneamente copiadas esas fechas, y en este segun- 
do caso no es exacto lo que, apoyado en el referido extracto, nos cuenta el P. Cá- 
mara en la pág. 545 de su Vida y escritos del Bto. Orozco, al decir que «el proceso 
del Beato se puso en lista el 30 de Abril de 1728.» Consta, además, del párrafo que 
sigue a los dos citados que en Agosto o Septiembre de 1705 el P. Domínguez fué re- 
levado en su cargo de Procurador de la causa por el P. M. Fr, Dionisio Sánchez, 
quien la continuó durante veinte meses, hasta fines de Julio de 1707. 
< 3. Tradujo del castellano al italiano las Confesiones del Bto, Orozco, según la 
edición hecha en Madrid el 16i0 por el P. Fr. Juan de Herrera, Dicha versión se pu- 
blicó en Roma el 1696.— V. la nota bibliográfica del Bto. Orozco, dgnde se pondrá la 
descripción de la obra. 

En el Prólogo manifiesta el P. Domínguez su propósito de dar una traducción 
italiana de la segunda parte de las obras del Beato, como se colige de estas pala- 
bras: «Questo ti offerisco... sin' á tanta che propitia la fortuna mi conceda poter 
tradurre la Seconda Parte delle sue Opere Spirituali... assieme con la prima (che 
giá é tradotta) darle tutte alia Stampa, come bramea..,> 

El P. Ossinger que da noticia de la versión de las Confesiones, no añade si el 
limo, Domínguez llegó a publicar las demás obras del Beato. 

! 4. En la Biblioteca de San Felipe el Real de Madrid existían, según el índice de 
la misma, págs, 66 y 105, los dos impresos que se reseñan con estas palabras: 

Sobre la causa que se hizo contra los PP. Alonso Doniingues y José Sicardo. 
^ov Gaspar Carpena, 

Diíbium. An Dotningues sit italus. 

No hemos visto los tales impresos y nada podemos añadir ni menos conjeturar 
sobre el asunto tratado en los mismos. 
' — P. Ossinger, pág. 297. Eremi sacres, pág. 115 de la 1.'' Parte. 



DOMÍNGUEZ 265 

Domiaguez (Fr. Ceferino). 

Natural de Villarramiel, Falencia, Cebú administró sucesivamente los 

donde nació el 1848, hizo su profesión pueblos de Opong-, S. Nicolás y Naga, 

religiosa en el colegio de Valladolid el desde el 1875 hasta el 7 de junio de 

1 de Octubre de 1867. Pasó a Filipinas 1883, que falleció del cólera en el últi- 

en la misión de 1872, y en la isla de mo de los citados. 

Novena sa mahal nga Virgen sa Nuestra Señora sa Henar. Manila. 
Imprenta de «Amigos del País». 1881. 

12.° de 32 págs. Lleva una estampa de la Virgen al principio. 

La licencia del Ordinario para imprimir este opúsculo, que va en la hoja si- 
guiente a la de portada, está extendida a favor del P. Domínguez, autor del mismo, 
según nos han informado. 

—Novena... Manila. Imprenta de «Amigos del País.» 1883.-12.*' de 32 págs. 

—Novena sa Ntra. Sra. sa Henar ó sa mahal nga Virgen sa Calooy. Cebú. Im- 
prenta del Seminario de San Carlos, 1903.— 12." de 26 págs. 

— P. Jorde, pág. 5ó6. 

DomíDgaez (Fr. Francisco). 

Natural de Puente de Pleume e hijo ner los títulos de Licenciado y Maes-' 
del convento de Sarria, hizo sus estu- tro, siéndole conferido el primero, des- 
dios en la Universidad de Salamanca, pues de los ejercicios reglamentarios, 
donde se graduó de Bachiller en Teo- el 28 de dicho mes y el día siguiente, 
logia el 4 de Mayo de 1604. En 1609 29, se incorporó de Maestro en la Uni- 
leyó en dicho centro la cátedra de Pri- versidad . 

ma por muerte del Mtro. Curiel, y en En 1623 vacó la cátedra de Durando 
1610 la de Biblia, durante la vacante por haber ganado la sustitución de 
de ambas cátedras (1). Se graduó de Prima deTeología el P. Ponce de León; 
Doctor en Teología en la Universidad se opuso a ella el P. Domínguez, y en 
de Santiago el 7 de Septiembre de 1613. él fué provista, pero algún vicio en las 
Hizo oposiciones a la cátedra de Esco- votaciones impidió que continuase le- 
to en laUniversidad deSalamanca, por yéndola, y regentó la que tenía de Es- 
ascenso del P. Ponce de León que la coto hasta el 1625, en que se sacó a 
regentaba a la de Durando, y la ganó nuevas oposiciones la de Durando y la 
el P. Domínguez, tomando posesión de obtuvo por provisión real, tomando 
la misma el 19 de Mayo de 1618. En el posesión solemne de la misma el 8 de 
mes de Noviembre del siguiente año se Julio de dicho año (2). No debió de te- 
presentó al Claustro con el fin de obte- ner más cátedras en la Universidad, 



(1) Constan estos datos en los libros de Claustros de la Universidad. En Claustro de Diputados de 5 de 
diciembre de 1609 «se leyó una petición del P. Fr. Francisco Domínguez, agustino, en que dijo haber leído 
la cátedra de Prima de Teología por muerte del P. M. Curiel, por nombramiento del Sr. Rector durante la 
vacante. Pidió se le pague. La Universidad acordó que uno de los Sres. Contadores haga la cuenta y de lo 
que se le debiere se dé libranza en el Mayordomo». 

En Claustro de Diputados, también, de 13 de Marzo de 1610, se leyó otra petición semejante del Mtro. Do- 
mínguez, en que suplicaba se le pagasen las lecciones de la vacatura de la cátedra de Biblia, lo cual fué fa- 
vorablemente despachado. 

(2) El P. Domínguez había tenido por coopositor a la cátedra de Escoto al P. Fr. Gaspar de los Reyes 
a quien venció en las oposiciones. En las que hubo el 1623 para la cátedra de Durando se presentaron el 
P. Reyes y otros; la ganó el P. Reyes, pero fué provista en el P. Domínguez, como se deduce del siguiente' 
párrafo que se lee en un Claustro de Diputados de 2 de Septiembre de 1623, en el eual «expuso él Mtro. Do- 
mínguez que, habiéndose provehido en él la cátedra de Durando y tomado posesión de ella, se le vacó la de 
Escoto; y habiéndose llevado el pleito al Consejo se revocó la posesión y se le mandó que leyese la de Es- 
coto en el ínterin que la causa se determinaba, y no quedó por él el leer la de Escoto; pide que la parte que 



266 DOMÍNGUEZ 

aunque el P. Vidal afirme que regentó 
también la de Filosofía moral en 1629, 
pues nada hemos visto sobre este par- 
ticular en los expedientes de cátedras 
de la Universidad de Salamanca. 

En otra parte escribe el autor citado: 
«El M. Fr. Francisco Domíng^uez, ca- 
tedrático de Durando de la Universi- 
dad de Salamanca, fué presentado para 
Obispo de Cotrón, en la Calabria, el 
1634. Aceptó el Obispado sólo a fin de 
exonerarse de' la cátedra, y luego que 
se vio sin ella, renunció la mitra, que- 
dándose libre para disponerse a una 
feliz muerte. Alcanzóle ésta en el reti- 
ro del colegio de Dña. María de Ara- 
gón el día de N, P. San Agustín de 1639, 
siendo Rector actual del mismo y Defi- 
nidor de Provincia.» 

Debió de ser nuestro religioso de ge- 
nio pacato y nada amigo de figurar, 
pues en tantos años de catedrático de 
Salamanca y asistiendo a los Claustros 
en que se ventilaban tantas y tan di- 



versas cuestiones, muy raras veces se 
pensó en él para encomendarle el estu- 
dio y solución de las mismas o para 
desempeñar otras comisiones que con 
frecuencia confiaba la Universidad a 
los demás Maestros y Doctores. Aun 
en el modo de dar su voto en los Claus- 
tros, lo ordinario era adherirse al de 
otro que le había precedido y pocas ve- 
ces añadía alguna observación propia 
o particular suya. Con los PP. Antolí- 
nez. Cornejo y Ponce de León firmó va- 
rios memoriales y otros escritos, pera 
su carácter, estudiado algún tanto, nos 
da motivo a sospechar que no tuviera 
otra parte en los trabajos aludidos más 
que la firma con que debía expresar su 
adhesión a las opiniones o pareceres 
de aquéllos. 

Parece que no desempeñó otros car- 
gos dentro de la Corporación que los 
que expresa el P. Vidal y el de Secre- 
tario de Provincia, para el que fué 
nombrado en 1607. 



1. El P. D Jmínjíuez, a semejanza de los catedráticos de su tiempo, dejó muchas 
lecturas sobre las diversas materias que explicó en Salamanca en tantos años de 
profesorado, pero todas ellas en manos de sus discípulos; a lo menos no se dice de 
ninguna que haya sido conservada en nuestras bibliotecas con el nombre del autor 
al frente. No debió, por lo tanto, de trabajar por disponer para la prensa obra algu- 
na, y si lo hizo, no llegó a realizar ^u propósito. 

2. Queda indicado ya que el P. Domínguez figura en diversos escritos de los 
PP. Antolínez, Cornejo y Ponce de León, que se especifican en sus lugares res- 
pectivos. 

3. Como Calificador del Sto. Oficio que era, formó parte de las juntas que 
en 16j5 se celebraron de orden de aquel Tribunal para calificar los escritos y hechos 
de la célebre Monja de Carrión. Consta que el P. DDmínguez fué nombrado para 
dar su dictamen sobre el particular, como se ha dicho en el núm. 4 de la nota biblio- 



teca al arca se le dé de justicia de que dio petición. La Universidad acordó que al P. Mtro. Domíngruez se le 
cuenic enteramente lo que pudo ganar en la dicha cátedra de Escoto.» 

Dijimos antes que el P. Reyes había ganado la cátedra en las oposiciones, pero en unas informaciones se- 
cretas que se hicieron, se probó que había sobornado a los estudiantes para conseguir mayoría de votos, y 
eua debió de ser la causa por qué se dio la cátedra al P. Domínguez antes de pasar el asunto al Consejo. 
Una vez entablado el pleito, llegó la decisión preventiva a Salamanca de que el P. Domínguez no continua- 
se leyendo la cátedra, mientras no se decidiese la causa, en la cual no debió de tomar parte nuestro Agusti- 
no, a juzgar por su exposición al Claustro que queda copiada. El Consejo parece que resolvióla cuestión 
nombrando catedrático de Durando en 1624 al Dr. D. Cristóbal de Guzmán. El P. Reyes era catedrático de 
Santo Tomás en 1625. 

En las oposiciones que este último aflo se celebraron a la cátedra sobredicha, el P. Domínguez tuvo por 
coopositores a los siguientes: Ldo. O. Juan Maldonado, Dr. D. Toribio de Noriega, D. Antonio Calderón, Pa- 
dre Fr. Gabriel de Llanos, carmelita, Dr. D. Juan Gorena, Dr. Areizaga, Mtro. Fr. Gaspar de los Reyes, 
raercedario, Mtro. Fr. Diego de Salazar, benedictino, y Mtro. Fr. Juan de Vitoria, trinitario. Cuando esta- 
ban ya seft.aados los puntos y distribuidos los argumentantes, se recibió una provisión real por la que se 
nombraba catedrático de Durando al P. Dominsuez. 



DOMÍNGUEZ '-¿67 

gráfica del P. Luis de Cabrera, donde es indudable la equivocación del autor de la 
noticia llamando Juan al P. Francisco, a quien se refiere sin género de duda, pues 
no hemos visto por aquellos años ningún Agustino llamado Juan Domínguez, el cual, 
si hubiera existido, de algún modo había de figurar en nuestra historia cuando se 
hizo digno de compartir con teólogos de mucho renombre la decisión de tan famosa 
causa. 

— P. Vidal, págs. 58, 94 y 102 del tomo II, en las cuales se hallan reproducidas 
las notas del P. Herrera, pero ocultando la de ser hijo del convento de Sarria el 
P. Domínguez, para que no se advierta su parcialidad al incluirle entre los catedrá- 
ticos de Universidades hijos del convento de Salamanca —Eremi sacrcB, 1-75.— Pa- 
dre Herrera, Alphabetum, 1-244. 

Domínguez (Fr. Francisco). 

Religioso perteneciente a la Provincia de Castilla, hemos visto su nombre en 
diversas listas de fines del siglo X VIH. En los años 1787 y 1788 figura como predica- 
dor en el convento de Salamanca. Llegó a ser Maestro, título que obtuvo en 10 de 
Noviembre de 1807, y por su muerte se proveyó su Magisterio el mes de Mayo de 1815 
en el P. Manuel López. 

Dejó varios sermones manuscritos que se conservan en una colección formada 
por el P. Pascual Martínez, y entre ellos los dos siguientes: 

Sermón de la 2.^ Traslación de San Agustín, por Fr. Francisco Domínguez, 
Agustino Calzado en Salamanca. Año de 1787.-11 págs. en 4." de letra muy metida, 
con la nota al principio de haber sido predicado en la Universidad. 

Sermón de lY. P. S. Agustín, predicado en Salamanca en 1787.— 6 págs. 

Domínguez (Fr. Francisco). 

Este religioso fué sobrino del P. Pedro Domínguez, de quien luego se tratará, 
y hermano del P. Pedro José Domínguez. Los dos hermanos se secularizaron des- 
pués de la guerra de la Independencia. Con respecto al P. Francisco decía el P. Pa- 
blo Barbancho, Provincial de Andalucía, en un Estado de 1816: «P. Regente de Má- 
laga, Fr. Francisco Domínguez, residente en Ornachuelos, Obispado de Córdoba. 
Este religioso ha sido suspendido de celebrar en las iglesias de dicho pueblo por el 
Sr. Obispo de Córdoba, y he sabido pasa a Salorino, su patria, Priorato de Alcán- 
tara, por cuyo Prior está secularizado, según los documentos que nos ha presentado; 
pero no tiene el Breve de Su Santidad ni el regio exequátur del Supremo Consejo 
de Castilla.» Después del año expresado, no sabemos la suerte que cabría al P. Do- 
mínguez. 

Se encuentra su nombre en el impreso consignado al P. Capitán como uno de 
los sustentantes de las conclusiones que allí se proponían a la pública discusión. 

Con respecto a otros trabajos del P. Domínguez habla Ramírez de Arellano en 
su obra Paseos por Córdoba, pág. 226 del tomo I, donde, al tratar del P. Pedro Do- 
mínguez, escribe que «dejó en la Orden dos sobrinos, Fr. Francisco y Fr. Pedro 
(José) Domínguez, Lectores de tanta disposición y tan buenos filósofos, como lo ma- 
nifiestan las conclusiones que dieron a la prensa en 1805. Ambos se secularizaron, y 
aquél redactó en Málaga La Atalaya, y éste obtuvo por oposición y sirvió varios 
curatos.» 

Domínguez (Fr. Pedro). 

Debemos al P. Muñoz Capilla la bio- convento de Badajoz y allí profesó y 
grafía de este religioso, de la cual ex- estudió Filosofía. Cursó la Teología en 
tractamos las siguientes noticias. Fué Sevilla, y enseñó después ambas facul- 
natural de Salorino, Cáceres, donde tades en Badajoz, Jerez de los Caba- 
nació el 1735, y a los quince años de lleros y Córdoba. Fué Regente de es- 
edad vistió el hábito agustiniano en el tudios, Secretario de Provincia y Prior 



268 DOMÍNGUEZ 

de los conventos del Puerto de Santa ameno, elegante y natural. Sujeto de 
María (1) y de Córdoba y Calificador extraordinario talento para el conoci- 
del Sto. Oficio. miento y trato de los hombres, y de 
Sus talentos eran superiores a su una prudencia singular para gobernar- 
educación literaria, y por eso no fue- los, prendas que le hicieron ser muy 
ron desplegándose sino a proporción estimado de los señores Obispos de An- 
que la iba olvidando. Fué franco, hon- dalucía y de cuantas personas le cono- 
rado y consiguiente y amable a sus cieron. Sobre todos le profesó singular 
amigos; y su alma tenía cierta eleva- afecto el Sr. Ayesterán, quien, sin él 
ción y nobleza de carácter, quelo hicie- saberlo, lo propuso a Carlos IV como 
ron respetable aun a sus iguales y su- digno del Obispado que por su muerte 
periores. Era de continente grave, de obtuvo por igual propuesta el Timo. Se- 
trato dulce y festivo, aunque con digni- ñor D. Fr. Marcos Cabello. Falleció el 
dad, y su conversación, como su estilo, año de 180c 



)3. 



1. Con respecto a sus escritos nos dice lo siguiente su biógrafo: «Fué orador 
íácil castizo, grave y elocuente. En su tiempo no hubo orador que le aventajase en 
Córdoba donde vivió muchos años. De los sermones que trabajó, sólo se imprimie- 
ron dos: uno predicado en el Puerto de Santa María el año de 1789 en las honras de 
Carlos III, y otro que desde Córdoba íué a predicar a Badajoz el año de 1793 en la 
apertura de la iglesia y convento de Trinitarios calzados, suprimidos. Los demás 
se encuadernaron en dos tomos y fueron colocados en la biblioteca del convento de 
Córdoba.» 

Copiamos la siguiente nota relativa a uno de los impresos citados, por lo que 
pueda servir para la bibliografía de nuestro autor. 

Oración en la abertura del convento de la Trinidad de Badajoz, por Fr. Pedro 
Domínguez. Ecija, 1795. 

«No he conseguido nunca, dice Barrantes, ver un solo ejemplar de este cuader- 
no, que hallé citado en un libro de biografía eclesiástica, donde recuerdo vagamen- 
te que se le atribuye cierta importancia histórica. »-/l/)rtra¿o, pág. 196 del tomo I. 

2. Por su cualidad de Calificador del Sto. Oficio debió de dar muchos pareceres 
y censuras. De este género de escritos hemos visto los que siguen: 

Calificación del P. Fr. Pedro Domínguez, fechada en S. Agustín de Córdoba a 
19 de Junio de 1792, acerca del libro Sermones de Dujresne, o sean dos sermones 
sobre la reforma del País de Vaud y otro sobre \os juicios de Dios, por Melchor de 
Dufresne.— M.S. de 7 págs. en fol. del leg. 19167 de la Inquisición Suprema de Ma- 
drid. Archivo Histórico Nacional. 

Calificación del Compendio histórico de la vida del falso profeta Mahoma, es- 
crito en francés por Mr. de Pastoret y traducido al castellano. -M.S. de 9 págs. en 
fol. existente en el legajo 19161, núm. lOiO, de los procedentes de la Suprema de 
Madrid. 

Fué dada por comisión del Sto. Oficio y la fecha el P. Domínguez en Córdoba el 
28 de Octubre de 1793, siendo Prior del convento de esta ciudad. 

Caliñcación de la obra istitulada Triunjo de la inocencia o José ensalzado, 

poema en nueve cantos, escrito en francés y traducido al español por Pedro Lejeus- 

ne.— M.S. en el leg. 19166, núm. 1056, de la misma procedencia. 

Está fechado en Córdoba, de donde era Prior también en 30 de Septiembre 
de 1797. 

3. En carta escrita por el P. Muñoz Capilla al P. Reguera con fecha 16 de Junio 

(l) Siendo Prior del convento del Puerto fué nombrado p^r el General de la Orden Visitador del con- 
vento de Jerez de la Frontera para el objeto de revisar los libros de cuentas, y cumplió su cometido el 23 de 
Octubre de 1787. 



DOMÍNGUEZ-DONÍS 



269 



de 1803 le participa que, «entre los papeles del difunto (P. Domínguez) tenemos el 
libro de Antigüedades de Montilla». Estas últimas palabras ¿son acaso el título de 
una obra escrita por el P. Domínguez? 

4. Pastoral áG\ limo. Sr. D. Fr. Diego Meló de Portugal, Obispo de Jaén 
Jaén, 1799. 

Afirma el P. Muñoz Capilla que fué compuesta por el P. Domínguez.— V. la 
nota de dicho autor puesta a la Pastoral mencionada y su Sermón fúneire por el 
limo. Cabello, pág. 31.— Ramírez de Arellano, Paseos por Córdoba, -pÁS^. 126 del 
tomo I. 

Domínguez (Fr. Pedro José). 

Sobrino del anterior, como hemos dicho, y hermano del P. Francisco, al igual 
que éste se secularizó. En el Estado de 1816 que queda citado arriba, escribió el Pa- 
dre Barbancho: «P. Fr. Pedro José Domínguez, Lector de Prima de Córdoba Cura 
Ecónomo de Ornachuelos del Obispado de Córdoba. Este religioso tiene documen- 
tos de secularización que nos ha presentado en los mismos términos que su herma- 
no Fr. Francisco». 

Véase el artículo del mencionado P. Francisco Domínguez, donde se consigna 
alguna noticia literaria relativa al P. Pedro. 



Doacel (Fr. Gregorio). 

Hijo de Valladolid donde nació el 9 
de Mayo de 1877, cuando contaba diez 
y seis años de edad ingresó en nuestro 
colegio, de la expresada ciudad, emi- 
tiendo su profesión religiosa a 6 de 
Agosto de 1894. Dotado de una consti- 
tución muy delicada pudo, sin embar- 
go, terminar con mucho aprovecha- 



miento la carrera literaria, y creyén- 
dole los Superiores con aptitud para 
desempeñar una cátedra le concedie- 
ron título de Profesor en el seminario 
de Cuzco, en el Perú, cargo que des- 
empeñó hasta que, agravándose sus 
dolencias, se le ordenó pasar a Jauja, 
donde falleció a 23 de Febrero de 1909.' 



Colegio-Seminario de San Antonio Abad del Cuzco. — K\\. histórico-descrÍD- 
tivo publ. en el vol. XII de la revista España y América. 

Donis (Fr. Manuel). 



Nació en Madrid el 4 de Mayo de 
1863 y profesó en el colegio de Valla- 
dolid el 5 del mismo mes de 1879. Ter- 
minada la carrera eclesiástica con mu- 
cho lucimiento el 1885, pasó a la Pro- 
vincia de España y sus Antillas, donde 
obtuvo el título de Lector, ejerciendo el 
profesorado en el colegio de Valencia 
de D. Juan, hasta el 1888 que se trasla- 
dó a la República del Ecuador en com- 
pañía del R. P. Visitador y Comisario 
Apostólico José Valentín de Alústiza. 
Fijó su residencia en el convento de 
San Agustín de Quito y allí continuó 
su carrera de Lector; después fué nom- 
brado Subprior y luego Prior del con- 
vento, trabajando con mucho celo por 
la restauración de aquella Provincia. 



En 1898 hubo de ir a Lima una corta 
temporada con el fin de restablecer sus 
fuerzas quebrantadas por un trabajo 
constante de diez años. 

De vuelta en Quito, continuó desem- 
peñando su sagrada misión hasta el 
Viernes Santo de 1900 en que, habien- 
do predicado el sermón llamado de las 
tres horas, fué calumniado con ese mo- 
tivo ante el Presidente de la República, 
el cual decretó en aquel mismo día la 
expatriación del P. Donis. Permaneció 
en Lima algún tiempo, embarcándose 
para Roma el 17 de Julio de 1901; des- 
pués pasó a Madrid, afiliado a la Pro- 
vincia Matritense, y residió algunos 
años en la casa de Valverde, donde 
dirigió con singular acierto la Adora- 



270 DORADO- DOS M A 

ción nocturna establecida en el orato Filosofía y Teología en España y Amé- 
rio del Espíritu Santo. rica. Antes de terminar el cuatrienio 

En 1908 fué elegido Prior del Real falleció en aquel Real Sitio el 28 de 
Monasterio de El Escorial y en calidad Abril de 1911. Fué orador de altos 
de tal asistió al Capítulo celebrado en vuelos y en todas partes se dio a cono- 
Roma el 1909. El mismo año con fecha cer por esta distintiva cualidad, admi- 
25 de Agosto había sido condecorado rada y elogiada del público, que le con- 
cón el grado de Maestro en sagrada cedió un lugar distinguido entre los 
Teología por llevar ya bastante tiempo cultivadores con fruto y aplauso de la 
jubilado de Lector, después de explicar oratoria sagrada. 

1. Oración fúnebre pronunciada en el primer aniversario del 
Excmo. Sr. General y Dr. D. Francisco Javier Salazar, día 21 de Se- 
tiembre de 1892, por el Rdo. P. Manuel Donis, Agustiniano, en el templo 
Metropolitano. Quito: Imprenta del Gobierno. 

4.° de23págs. 

2. Sermón sobre las misiones, con ocasión de la despedida de los cinco prime- 
ros misioneros de íquitos (Perú), MM. Rvdos. PP. Agustinos Fr. Paulino Díaz, Pre- 
fecto, Fr. Pedro Prat, Fr. Bernardo Calle, Fr. Plácido Mallo y H. Lego Fr. Gonzalo 
Fernández, predicado el 6 de Enero de 1901 en la iglesia de los Recoletos de Lima. 
Se publ. en Las Misiones Católicas, de Barcelona, núms. 182, 185 y 186. 

— V. la revista. Analecta Augustíniana, pág. 126 del vol IV.— P. Jorde, pági- 
na 768. 

Dorado (Fr. Alipio). 

Natural de Rayáiz de la Veiga, Oren- en que se le ordenó regresar a España, 
se, nació el 1808 e hizo su profesión de Volvió a aquellas Islas en 1858 y, como 
religioso lego en el colegio de Valla- en la época anterior, desempeñó los 
dolid el 16 de Marzo de 1828. Fué en- oficios propios de su estado. Falleció 
viado a Filipinas en 1832, y permaneció en 1889, el 13 de Febrero, 
en el convento de Manila hasta el 1843, 

Arte cíe la lengua tagala.— M.S. en 4.° atribuido a nuestro religioso en el índice 
de la Biblioteca del colegio de La Vid. 

-P. Jorde, pág. 442. 

Dosma (Fr. Sancho). 

Natural de Madrid. Fué Maestro en fía. Concedióle Dios para el pulpito 
la Provincia de Perú, y de los más dones muy peregrinos, y entre ellos, 
aplaudidos, pues se pasó su vida en tanta facilidad, tanta copia, tanta mul- 
leer, enseñar, predicar y regentar cá- titud de erudición, conceptos, elegan- 
tedras con admiración y crédito de la cia, facundia, espíritu y energía, que le 
religión, en tanto grado que viniendo bastaba querer para demostrar juntas 
a España de Procurador de la Provin- todas estas cualidades de excelente 
cia leyó Teología más de un año en el orador sagrado. De ello son prueba 
convento de Toledo. Reformó los estu- muchos sermones sueltos suyos impre- 
dios generales de la Provincia de Quito sos a diversas festividades, a instan- 
y en su Universidad Pontificia ocupó cias de sus oyentes. Son prueba tam- 
la cátedra de Prima con grandes me- bien las conversiones públicas y extra- 
dras de sus discípulos. Fué Doctor en ordinarias de pecadores que en 1650 
Teología por la Universidad de Lima, hizo en la ciudad del Cuzco, (y cuya 
donde leyó aquella facultad y Filoso- copia impresa llegó a Madrid), para 



DUQUE 271 

templar la ira de Dios... La religión le por parte del Perú en primer Defini- 
ha colmado de honores, comenzando dor, y con este motivo le llama «astro 
desde Regente de sus estudios genera- de primera magnitud en el cielo de esta 
r.'.les, Prior de los conventos de la Provincia del Perú, pues habiéndola 
Plata, Lima y Cuzco. Vicario provin- ilustrado desde los primeros crepúscu- 
cial, Visitador de Panamá, 5' el Revé- los de su juventud con repetidas fun- 
rendísimo P. General le nombró Visi- clones literarias, pasó a llenarla des- 
tador general de la Provincia de Quito, pues de lucidos esplendores como 
Este párrafo se publicaba en Roma Maestro, pues en la cátedra le celebró 
el 1651 por el P. Martín Maldonado. la admiración eximio teólogo y en el 
Con referencia a fechas posteriores pulpito le aplaudieron todos insigne 
nos dice el P. Vázquez que, en el Ca- orador, siendo en esta línea su incan- 
pítulo celebrado en Lima el 21 de Ju- sable celo y aplicación estímulo gene- 
lio de 1665, el P. Dosma salió electo roso a sus hermanos...* 

El P. Torres, en el capíiulo dedicado a los escritores de la Provincia del Perú, 
dice de nuestro autor que «imprimió dos sermones, uno del Nacimiento de Cris- 
to S. N. en el día de San Esteban, y otro de San Antonio Abad, ambos selectos y 
eruditos». El P. Martín Maldonado le hace autor de diversos sermones impresos, 
como se ha expresado en su biografía. Del sermón de San Antonio reproducimos 
esta nota. 

Sermón de San Antonio Abad predicado en la ciudad del Cuzco por Fr. Sancho 
Dosma, de la Orden de San Agustín. Lima, 1653.-4.° 

Ejemplar incompleto. Lleva entre los preliminares la aprob. del Dr. Vasco de 
Contreras y Valverde. Lima, 22 de Abril de 1653.— Lie. del Gobierno.— Aprob. del 
Dr. Juan Santoyo de Palma. 30 de id. id. — Id. del P. Francisco de Loyola, agustino. 
—Id. del P. Martín de Belaoxtegui, agustino. 15 de Mayo de id. -Lie. de la Orden. - 
Dedicatoria al Virrey.— Texto, sólo llega hasta el folio 10. 

Siendo Prior de Lima dio su aprobación lechada el 15 de Febrero de 1654 al 
Sermón de N. P. S. Agustín, que el P. Francisco Ferreira, de la Compañía de Je- 
sús y Catedrático de Teología, predicó en el Convento de Religiosas Agustinas de 
la Concepción de la ciudad de Santiago de Chile. Lima, 1654. 

—Medina, La Imprenta en Lima, número correspondiente al año 1653.— René- 
Moreno, núm. 3310 de la Biblioteca Peruana,—?. Torres, págs. 241 y 486.— P. Váz- 
quez, cap. I del libro 2.® de su Crónica manuscrita. 

Duque (Fr. José). 

Acerca de los antecedentes de este es de buenas y loables costumbres.» 

religioso encontramos los siguientes Su nacimiento se fija en Puente del 

datos en la nota que, con motivo de su Arzobispo, y profesó el 18 de Septiem- 

ingreso en el convento de San Felipe bre de 1637, cuando contaba diecisiete 

el Real, redactó la consulta de 12 de años de edad. 

Septiembre de 1636: «Habiendo pro- Se alistó para las misiones de Filipi- 
puesto el P. Prior de dicho convento si ñas, llegando a estas islas el 7 de Agos- 
se daría el santo hábito a D. José Du- to de 1645. El autor de la Segunda Par- 
que de Arroyo, hijo de D. Felipe Du- te de las Conquistas , al reseñar la mi- 
que de Arroyo y de Dña. María de Du- sión aludida, dice del P. Duque «que 
rán, naturales de la Puente del Arzo- fué muy estimado en la Provincia de 
bispo y de la villa de Oropesa, de este Filipinas por su grande prudencia y 
Arzobispado de Toledo, se convino en gran talento para gobernar; fué gran 
admitirle, atento que es hijo de buenos ministro en la Pampanga, donde fabri- 
padres y limpios e hijosdalgo y el mozo có la iglesia de Guagua. Trabajó mu- 



272 



DUQUE DB LSTRADA 



consaj^ró el P. Fernández-Villar. «Era 
el P. Duque, escribe, relig"ioso de con- 
ducta ajustada, de clarísimo talento y 
nada vulg"ar ilustración. Amaba mucho 
a los indígenas y trabajó con celo y 
entusiasmo por hacerles buenos cató- 
licos y subditos fieles de la nación es- 
pañola. Agobiado por los achaques 
consiguientes a una edad de más de se- 
tenta y cinco años, murió con edifica- 
ción en la Pampanga el año 1695. Dí- 
cese que fué descendiente de la familia 
de Sta. Teresa de Jesús.» 



cho cuando la inquietud de aquellos na- 
turales en 1660, y fué mucha parte para 
su pacificación; gobernó con grande 
acierto la Provincia cuatro veces: las 
tres de Provincial y la una de Rector 
Provincial, siendo él solo quien ha con- 
seguido manejar tantas veces este pe- 
ligroso oficio del mando, y pocos con 
tanto acierto . » 

No creemos necesario referir los 
múltiples cargos que, a más del expre- 
sado, desempeñó en la Corporación, y 
terminaremos esta biografía reprodu- 
ciendo el último párrafo de la que le 

1. Carta del P. Fr. José Duque en contestación a la que le dirigió el Goberna- 
dor de Filipinas, D. Gabriel de Curucelaegui y Arrióla, sobre misiones de China. 

Se encuentra en la Biblioteca del Seminario de San Carlos de Zaragoza, 
Est. 86, tab. 3, núm. 8884.— V. la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, pági- 
na 120 del tomo XX (1909). 

Puesto que no se señala la fecha de dicha carta, juzgando por el tiempo en que 
aquel Gobernador desempeñó el mando superior del Archipiélago, podemos decir 
que fué escrita entre los años 1684 al 1689. 

2. Suponiendo que por Prelado de San Agustín ha de entenderse el P. Duque, 
Provincial en 1685, reseñamos a continuación este escrito: 

Súplica al Gobernador y Capitán General de Filipinas por el Obispo de Sinópo- 
lis (Fr. Juan Duran, mercedario y Obispo auxiliar de Cebú) y Prelados de San Agus- 
tín de Recoletos y de Jesuítas, de Manila, para que no se extrañara por segunda 
vez al Arzobispo Sr. Pardo, 1685. -Encuéntrase en el tomo III de la colección: Do- 
cuntentos y relaciones para la historia de Filipinas, copiados de sus oriííinales por 
Ventura del Arco, núm. 68 de la descripción que da Vindel en el tomo III, pág. 185, 
de su Catálogo. 

-Conquistas, pág. 826 de la 2^ Parte.-P. Jorde, pág. 117. 



Duque de Estrada (Fr. Manuel). 

Fué natural de la villa de Cervera, 
Palencia, e hijo de familia distinguida 
entre las primeras de aquella villa. Sus 
padres fueron Diego Duque de Estra- 
da y Catalina de Castañeda Quevedo. 
En el convento de la Orden que allí 
existía vistió el hábito agustiniano y 
profesó. Luego pasó a Salamanca (1) 
donde cursó la carrera eclesiástica, ob- 
teniendo el título de Bachiller en Teo- 
logía el 30 de Abril de 1658. Era de in- 
genio sutil y propiamente escolástico, 
dice el P. Vidal, y así salió muy aven- 



tajado en los estudios de Filosofía y 
Teología a que la Provincia le destinó, 
siendo ya Lector de Teología en el pre- 
citado año de 1658. En 1565 fué señala- 
do por opositor a las cátedras de la 
Universidad de vSalamanca, mas no 
quiso desempeñar la cátedra de Artes 
por seguir la tradición de sus mayores 
que tenían en menos la regencia de esa 
facultad. Por lo que, ro vacando nin- 
guna de Teología, se retiró al conven- 
to de su filiación, donde, según el autor 
citado, tuvo mucho en qué ejercitar su 



(l) En una escritura de 1619 figura ya el P. Duque form »nio parte de la comunidad del convenio ce 
Salamanca. 



DUQUE DE ESTRADA 



i73 



paciencia, por haber litijíado desde allí 
acerca del derecho que tenía de opo- 
nerse a las cátedras que le pareciese, 
sin que por eso se incluyera la obliga- 
ción de oponerse a todas. Consiguió 
vencer en el pleito y se volvió a Sala- 
manca, y al vacar la cátedra de Esco- 
to, se presentó a oposiciones, pero no 
le fueron favorables. 

En 29 de Julio de 1670 se graduó de 
Maestro de Teología por la Universi- 
dad de Sto. Tomás de Avila y el mis- 
mo año a 5 de Septiembre se presentó 
a la de Salamanca con el fin de obtener 
el título de Licenciado en la misma fa- 
cultad, lo que consiguió en 11 de dicho 
mes, y el 14 de Octubre se incorporó de 
Maestro (1). Regentó luego varias cá- 
tedras, como se verá por la hoja litera- 
ria que reproduciremos más adelante; 
y fuera de las que allí se mencionan, 
tuvo la de Escoto en 1681, el siguiente 
año la de Sto. Tomás y después la de 
Vísperas y la de Biblia, llegando a al- 
canzar renombrada fama de teólogo 
por las materias escolásticas que leyó. 
Con esto, añade su biógrafo, no fué 
mucho que obtuviese todas las cáte- 
dras de Teología, hasta la de Prima en 
que jubiló, y que lograse en la Religión 
los más honoríficos empleos. Fué Prior 
del convento de Salamanca en 1671 (2) 
y por segunda vez elegido en el Ca- 
pítulo intermedio de 1681; Definidor 
en 1684, Provincial en 1687 y otra vez 
Definidor en 1700. 

Por sus gestiones cerca del Claustro 
de la Universidad consiguió que se de- 
dicasen en la capilla de la misma dos 
altares a San Juan de Sahagún y a 



Sto. Tomás de Villanueva, predicando 
él mismo el día de la inauguración de 
dichos altares. Fué también muy devo- 
to de la Virgen y deseaba que todas 
sus fiestas fuesen solemnes, y ya que 
esto no lo podía conseguir en todos los 
conventos de la Provincia, trabajó por- 
que se realizara su propósito en el de 
Salamanca, para lo cual cedía todos 
sus emolumentos. 

Concedióle Nuestro Señor llegar a 
una edad decrépita y aun en ella re- 
gentando la cátedra de Prima, conser- 
vó el tesón de leer sin dispensa en las 
escuelas públicas, aunque fuera en los 
días más crudos de invierno. Así en el 
título del sermón de San Juan de Saha- 
gún como en el epitafio sepulcral se le 
denomina Obispo electo de Popayán, 
y nada más nos dice su biógrafo sobre 
el particular ni hemos encontrado noti- 
cias acerca de esto en ninguna otra 
parte. En la lista de los Prelados de 
aquella Diócesis que trae Alcedo en 
su Diccionario americano, pág. 269 del 
tomo IV, se encuentra el limo, D. Pe- 
dro Díaz de Cienfuegos que gobernó 
la iglesia hasta el 1697, en que fué pro- 
movido al Obispado de Trujillo, sin 
que se advierta cuándo se hizo cargo 
de la Diócesis. Probablemente en el 
citado año fué propuesto y elegido 
Obispo de Popaján el P. Duque, pues 
se llama Obispo electo en la portada o 
encabezamiento del Sermón de San 
Juan de Sahagún impreso en 1697. 

Murió el P. M. Duque el año de 1713 
y fué sepultado, dice el P. Vidal, en 
nuestro antiguo claustro junto a la se- 
pultura de Fray Luis de León. Grabóse 



í\) Con el P. Duque hizo los ejercicios y se graduó el P. Francisco Ordóñez de Villaseftor, agustino 
también. Era natural de Alcázar de San Juan, hijo de Cristóbal Ordóñez de Villaseñor 3' Claudia González 
Obtuvo el título de Bachiller en Teología -1 11 de Mayo de 1665, el de Maestro en la Universidad de Avila el 
29 de Julio de 1670, el de Licenciado en la de Salamanca el 16 de Septiembre, siendo apadrinado en este acto 
por el P. Duque, y, finalmente, se incorporó de Maestro el 14 de Octubre del citado año. 

(2) Durante su Priorato se hizo un nuevo protocolo del archivo del convento de Salamanca, con noti- 
cia individual de todos los papeles y documentos que allí existían, después de un arreglo muy penoso de to- 
dos ellos. El autor del trabajo pondera mucho el que necesitó para catalogar ordenadamente toda aquella 
documentación, consignando al principio del protocolo y repitiéndolo al final que se hizo «siendo Prior nues- 
tro P. M. Fr. Manuel Duque. Marzo 6 de 1674». Es un tomo en fol. de 72 hojas útiles existente en el Archivo 
Histórico Nacional.— Ordenes Monásticas, Salamanca, leg. 127. 

18 



274 DUQUE DE ESTRADA 

en su sepultara el epitafio latino que nación del Real Consejo) de la Univer- 

ahora doy en nuestro idioma materno: sidad de Salamanca. Jubilado en la cá- 

Aquí yace aquel a quien los futuros si- tedra de Prima, después de haber ilus- 

glos alabarán con mucha razón, aquel irado otras siete. Obispo electo de Po- 

a quien los antiguos pudieron envidiar payan. La Religión le admiró por nor- 

y a quien los de su tiempo celebraron ma, la escuela por oráculo y la oratoria 

como raro. El Mtro. Fr. Manuel Duque, por prodigio. Murió a 13 de Enero de 

Dos veces Prior de esta santa casa y una 1713, de su edad 85. ¡Oh! Descanse 

de toda la Provincia, Rector (por nomi- en paz. 

1. Hoja literaria del P. Duque en 1678. 

<M. Fr. Manuel Duque, de la Orden de San Agustín, catedrático de Teología 
moral por merced de V. M. desde Junio de 1678. (Sigue la relación de sus títulos 
de Bachiller etc. que quedan ya expresados en la hiografia). Ha leído la cátedra 
de Prima de Teología que se proveyó en el M. Fr. Miguel de Fuentes, y la de Filo- 
sofía moral que se proveyó en D. Diego de la Cueva; y á la de Durando en el 
M. Fr. Diego Cano en Abril de 76; y á la de Escritura que se proveyó en D. Diego de 
la Cueva, y á la de Filosofía moral que se proveyó en el M. Cano, y á la de Duran- 
do y á la de Teología moral que proveyó en su persona, y á la de Filosofía moral, 
y á la de Durando y á la de Vísperas que al presente está vaca. Tiene probado ha- 
ber leído en esta Universidad desde San Lucas de 70 hasta fin de curso la materia 
de Gratia Christi. Desde San Lucas de 71 hasta fin de curso la materia de Prcedes- 
tinatione Christi. Desde San Lucas de 72 hasta fin de curso la materia de natura, 
de essentia gratice habitualis. Desde San Lucas de 74 hasta 15 de Septiembre de 
1677 haber leído la materia de peccatis. Desde San Lucas de 75 hasta el curso de 76 
la materia de impecabiliíate Christi. Desde San Lucas de 77 hasta fin de curso la 
materia de Persona Verbi Divini, y haber presidido ocho actos de conclusiones, 
pro XJniver sítate, ha argüido á sus coopositores y ha sido argüido —Grados: 10 lec- 
ciones de oposición. 8 actos de conclusiones, 4 mayores y 4 menores. 36 años de es- 
tudios mayores.» 

2. Las lecturas de materias escolásticas del P. Duque debieron de ser numero 
sas, fuera de las que quedan citadas en el párrafo anterior, y se las juzgó dignas de 
ver la luz pública, pues con este fin se reunieron y fueron entregadas a la Provin- 
cia de Andalucía para hacer de ellas una impresión en Córdoba. Da testimonio de 
ello el editor de la Crónica espiritual, del P. Portillo y Aguilar, en la siguiente 
nota que incluyó en el catálogo de los escritores de la Orden: «Fr. Emmanuel Du- 
que de Estrada, Salmanticae celeberrimus Doct. universas Theologiae materias in 
Universitate specialibus Aegidii principiis dictavit, Baeticamque omnes transpor- 
tatae sunt, Cordubse Augustinianis Typis dandse.* El P. Vidal dice también por su 
parte: «Sus materias escolásticas tan apreciadas, como se infiere del concurso de 
discípulos sin obligación. Añado otro testimonio. Después del voraz incendio que 
el año de 1744 padeció nuestra preciosa y copiosa librería, se me remitieron de di- 
versas partes no pocas materias escolásticas de este Maestro, y algunas de letra 
más formada, que la que observamos en las aulas: señal de que por estimación 
hubo cuidado para copiarlas y conservarlas tantos años.» 

No se sabe que se imprimieran en Córdoba las expresadas lecturas ni se sabe 
tampoco el paradero de las que menciona el P. Vidal. 

3. [Plática de oposición a la cátedra de Vísperas de Teología en la Universi- 
dad de Salamanca, por el P. M. Fr. Manuel Duque.] 

El P. Vidal reproduce algunos párrafos de esta plática que él llama discretísi- 
mo papel. 

Suponemos que han de existir otras pláticas del P. Duque pronunciadas por el 
mismo motivo de oposiciones. 



DUQUE DE ESTRA])A 275 

4. Censura de los PP. MM. Regente y Lectores de Teología del Real Colegio 
de N. P. S. Agustín de Alcalá de la Qvestion moral. Si en la primera Regla de 
Nvestra Madre S. Clara, la Observancia del silencio y las otras cosas {fuera de 
las que expresó Eugenio IV) obliga a culpa venial? Por el P. Cristóbal Delgadi- 
11o, franciscano. Madrid, 1666. Está fechada la censura en Alcalá a 25 de Marzo de 
1659 y ñrmada por los PP. Fr. Diego Enríquez, Rector. M. E"r. Alonso Pacheco, Re- 
gente, Fr. Pedro de Moura, Fr. José Villanueva y Fr. Manuel Duque. 

Bibl. Nacional. Varios MÍ23-10. 

Quizá sea este el primer impreso en que aparece el nombre del P. Duque, sien- 
do Lector de Teología en Alcalá.— V. la pág. 49 del vol. 1 de este Ensayo, donde se 
da noticia de otra censura ñrmada también por el P. Duque en unión de otros pro- 
fesores agustinos de Salamanca. 

5. Oracioxfvnebre en las honras, qve el religiosissimo, y gravissi- 
mo Convento de San Agustín de Salamanca, consagró á la inmortal 
memoria de tan esclarecido hijo, como experimentado, y venerado Pa- 
dre, el Ilustrissimo, y Reverendissimo Señor Don Fray Francisco de 
Luna Sarmiento, Obispo de Coria. Dixola a vista del mas nvineroso, 
Aittorisado, y Grane Concurso, que dá Salamanca , el Reuerendissimo 
Padre Maestro Fray Manuel Duque ^ Prior segunda ve3 de dicho Concen- 
to, y Cathedr ático de Santo Thomds en la Vniuersidad. Sácala a Ivz, 
Don Francisco Rviz, que obtiene, y reconoce obtener, por gracia de su 
Ilustrissima (que de Dios goza) el ser Canónigo y Prior de la Santa 
Iglesia de Coria. Con licencia En Salamanca: Por Gregorio Ortiz Ga- 
llardo. Año de M. D. C. LXXXIV. 

4." de 3 hs. s. n. de prels. y 13 pág?. de texto. 

Port. orlada con adornos tipográficos y la v. en bl.--Aprob. del Lie. D. Jacinto 
Somoza. Salamanca, 18 de Enero de lb84.— Lie. del Obispo D. Fr Pedro de Salazar. 
24 de id. id.— Texto, a dos columnas. 

El orador celebra, como es de suponer, las virtudes del difuato. Apunta acerca 
de él los siguientes datos biográficos: fué hijo del Conde de Salvatierra. En Sala- 
manca fué elegido Rector de la Universidad y luego se afilió al Colegio de San 
Bartolomé, de donde, siendo Colegial Capellán, pasó al convento de San Agustín 
en que se hizo religioso. Felipe IV le nombró su Predicador y en la Orden obtuvo 
ios cargos de Rector del colegio de Dña. María de Aragón, Definidor dos veces y 
el de Prior del convento de Salamanca. Fué creado Obispo de Mechoacán adonde 
se trasladó en 1668. En 1671 se encontraba en Madrid nombrado Obispo de Almería, 
pero antes de tomar posesión de esta Diócesis fué promovido a la de Coria. 

No concuerdan los apellidos del Obispo con los que nos dan otros biógrafos, los 
cuales le llaman D. Fr. Francisco de Sarmiento y Luna, no invertidos los apeüidos, 
como se ven en la portada del impreso de que tratamos. 

Bibl. Nacional. Varios 1-312-10. 

6. Sermón que en la solemne canonizazion de el Señor San Juan de Sahagun, 
pedricó [sic) en la Real Capilla de Escuelas, el Reverendissimo Padre Maestro Fray 
Manuel Duque de Estrada, Prior dos vezes deste Convento de San Agustín de Sa- 
lamanca; dos vezes Difinidor desta Provincia de Castilla, y Provincial de ella, y 
Caihedratico de Prima de Escritura, y de el Gremio de esta Vniversidad; Obispo 
electo de Popayan, en el Reyno del Pirú [sic). 

Ocupa las pág?. 223-44 del libro: Expression panegírica diaria, de las festivas 
demonstraciones con que solemnizó la Canonizazion de su Tutelar Patrón San 
Jvan de Sahagvn, la muy antigva, noble, y leal civdad de Salamanca. Por José 
Antonio Alvarez de Ribera. En Salamanca, por Gregorio Ortiz Gallardo. 1697. 



276 DUQUE DE ESTRADA 

El sermón fué predicado el 26 de Julio de 1691, y, según el P. Vidal, se imprimió 
el 1692. Puede ser que se cuente esa edición por separado y después se incluyera en 
la Expresión panegírica, porque este libro no salió hasta el 1697, como se deduce 
de las licencias, fe de erratas y tasa. V. dicho historiador, pág. 160_del tomo II. 

7. Notas echas a la Vida de la M.e | /nes de la Encarnación q escriuio ella \ 
misma. Hija de el ConuJo de Recoletas Aug <*^ \ de Vall.<i y murió enel de Reco- 
letas de I Salamso- adonde fue a refo^rmar aquel \ ConuJo \ Compuestas por nro 
P.e M° fr. Manuel Duque \ ProuJ q ha sido de esta'Prou « de Castilla de \ S. 
Aug.^ nro P.^ y Cathedratico de Escript.» \ de la VniuA de Salamsa \ En q def- 
fiende y explica las doctrinas, visto- ¡ nes y reuelaciones q reffiere la V.e M.e \ en 
los sentidos^ se deuen entender \ en buena Theologia, ■) exemplos | y authorida- 
des de 5.^°^ Padres \ eruditamJ^ 

M.S. en 4.° que ocupa desde la pág. 699 a la 851, más 2 de índice. 

No obstante formar esta obra un tomo con un cuaderno adicional de que lue^o 
se hablará, es evidente que ha estado unida a otra u otras obras, probablemente a 
la vida de la Ven. M. Inés de la Encarnación. 

Precede al texio un prólogo en que expresa el autor el motivo y fin que se pro- 
puso en estas anotaciones, las cuales debían ir en sus lugares respectivos al impri- 
mirse la citada Vida. Comienza en esta forma: «La asistencia por espacio de vein- 
te años al confesonario de nuestras madres Recoletas de esta ciudad de Salamanca 
ha sido motivo para persuadirse alguna de sus Reverencias podría yo ser apropó- 
sito para disponer algunas advertencias á la vida tan espiritual y mística que de sí 
misma dejó escrita por orden de sus confesores, judgando quizá que el haber comu- 
nicado tantos años con personas dedicadas á la vida espiritual, aunque el instituto 
de Recolección tan religiosa instruye tanto al apacible sosiego de una alma; no 
obstante, como no tenga estado la vida espiritual en que el Divino Amante no prue- 
be con fatigas el amor de sus esposas ni experimente con molestias, como en estos 
términos lo advierte nuestro doctísimo y bien experimentado Maestro en la vida 
espiritual Fr. Luis de León... Siendo, pues, tan entrañado aun en lo más perfecto de 
la vida espiritual el padecer, habiendo yo asistido por el referido tiempo al alivio 
que suele ocasionar la comunicación destas asperezas de espíritu, habrá judgado 
quien me dedicó á trabajar advertencias sobre puntos espirituales que soy muy 
instruido en las materias del espíritu...» Confiesa, sin embargo, que aunque tibio en 
el servicio de Dios, pueden ser de algún provecho sus anotaciones. 

Es una copia evidentemente del trabajo del P. Duque, sacada por algún religio- 
so de Copacavana quizá, pues el manuscrito procede del convento de ese título de 
Madrid de PP. Recoletos. 

Después de las anotaciones del P. Duque se halla cosido un cuaderno de la 
M. Antonia de Jesús de Chiclana, del cual se dará cuenta en su lugar. 

Lleva el presente volumen el núm. 13474 de la sección de Mss. de la Biblioteca 
Nacional. 

El P. Villerino menciona este trabajo del P. Duque en la introducción a la vida 
de la V. M. Inés de la Encarnación, agustina recoleta, por estas palabras: «Pero an- 
tes de dar principio al sazonado y sumamente provechoso (relato) de tan superior 
vida (escrita por la misma Ven. Madre), advierto que á toda ella hizo nuestro Re- 
verendísimo Padre Maestro Fray Manuel Duque, catedrático de Sagrada Escritu- 
ra en la Universidad de Salamanca y Provincial dignísimo de esta Provincia de 
Castilla, doctísimas y sutilísimas anotaciones, trabajo tan provechoso que puedo 
decir de él... Estuve determinado á poner el libro de las anotaciones al fin del tra- 
tado de la vida de esta Madre, pero la falta de medios me detuvo y le he puesto en 
la librería de este Real Convento de San Felipe, adonde si fuere necesario se halla- 
rá cuando se busque. Solo pondré á la margen de los párrafos parte de lo mucho 
que acerca de cada uno ha escrito su doctísimo autor.» Solar esclarecido, 1-192. 

V. también la pág. 332 del tomo II del Flos Sanctorum, del P. San Antonio; el 



DURAN 277 

P. Villafañe en la pág. 79 de la Vtda de la V^en. Petronila de San Lorenzo y cuan- 
tos autores tratan de la Ven. M. Inés de la Encarnación. En el artículo dedicado a 
esta religiosa se vuelve a tratar del trabajo del P. Duque. 

8. Nuestro autor puso notas a un ejemplar de la obra publicada por el P. Basi- 
lio Ponce de León, defendiendo el juramento de la Universidad de Salamanca de 
seguir las doctrinas de San Agustín y de Sto. Tomás. La noticia es del P. Vidal, el 
cual, después de citar dicha obra, añade: «Yo la tengo impresa en folio en lengua 
vulgar. Es obra muy erudita y nerviosa, y el ejemplar que guardo, está con notas 
manuscritas del mismo M. Basilio, y de iu sucesor en la cátedra de Prima, el M. Fray 
Manuel Duque.» 

9. Dio su aprobación a las obras de la Ven. Agreda, dato que consignan los 
PP. Franciscanos defensores de aquéllas. 

—P. Vidal, pág. 213 del tomo 11. 

Duran (Fr. Joaquín D.). 

Nació en Falencia el 20 de Marzo de de los insurgentes tagalos, habiendo 
186S y profesó en el colegio de \^alla- sido herido en una pierna de la que 
dolid el 1^ de Octubre de 1884. Pasó a quedó lisiado- Consiguió la libertad en 
Filipinas el 1891, y el siguiente año fué Diciembre de 1899 y a mediados del 
destinado a Baliuag, de donde se tras- año 1901 regresó a España. Ejerció el 
lado a Barasoain el 1893 nombrado pá- profesorado en el colegio de Llanes, 
rroco de este pueblo. Después regentó de donde pasó a la Residencia de San- 
ios de Jaén y Peñaranda, hasta el mes tander y de aquí a la de Bilbao, embar- 
de Junio de 1898 en que cayó prisionero candóse para Chile en 1908. 

1. Episodios de la Revolución filipina. Por el P. Joaquín D. Duran, 
Agustino. Con las licencias necesarias. Manila. Tip. de «Amigos del 
País^. Palacio 258. 1900. 

4.° de 1 h. s. n. para la anteportada, f 286 págs., -f 5 s. n. de índice, erratas, una 
nota sobre la propiedad del libro y colofón, en el que se dice se acabó la impresión 
el 11 de Febrero de 1901. 

La obra está dedicada al Rmo. P. General Tomás Rodríguez. 

«Nuestro principal objeto al trazar estas páginas, dice el autor en el prólogo, ha 
sido únicamente presentar a nuestros lectores los terrorílicos dramas dictados por 
la musa patibularia del «Katipunan» y escritos con sangre en el corazón de los pri- 
sioneros españoles. Y en este punto glorióme de confesarte, lector amigo, que esti- 
mo no haber omitido a sabiendas hecho alguno culminante relacionado con los 
Agustinos, retenidos por la mano fiera de la revolución filipina en las provincias de 
Tagalos y de la Pampanga. No quiero en manera alguna que se me tache de apa- 
sionado o parcial ni por las instituciones ni por las personalidades cuyos actos se 
aplaudan o censuren en este libro. Ingenuamente confieso que todo lo narrado en 
estos episodios, va revestido de verdad incontrastable de tal manera, que omito va- 
rios hechos que, aunque moralmente ciertos, no los consigno por leves divergencias 
entre las diversas narraciones que de ellos me hicieran sus testigos oculares. 'i» 

El texto termina en la pág. 251. Después vienen unos Apéndices, uno de ellos con 
algunas composiciones poéticas del autor. 

Fué el libro juzgado favorablemente por la prensa católica de Manila y debe ser 
considerado como fuente de información histórica acerca de la revolución filipina. 

2. Disertación sobre «La expectación universal del Mesías». 

Se encuentra publicada en el tomo IV de la Historia universal de la Iglesia 
Católica, por R. Rohrbacher. Madrid, 1903. 

3. Influencia de la prensa periodística,— An. pubi. en el tomo 1." de España 
y América. 



278 DURANGO 

4. Carácter de la prensa contemporánea.— \d. en id. 

5. Labor funesta de la prensa liberal.— íá. en el tomo X de id. 

6. La Iglesia y la prensa —Id. en el t. XI de í J. 

7. Semblanza de un patriota-Versa acerca del P. Mariano Gil. Se publ. en va- 
rios núms. del periódico de Santander, El Diario Montañés. 

8. La Amparadora de España.— Ari. publ. en el núm. de 8 de Diciembre de 
1904 del mismo periódico. 

9. Optimismos y esperanzas.— lá. en id. 

Du rango (Fr. Manuel). 

Si no fué hijo del convento de Valla- texto, se da noticia alguna biográfica 

dolid, allí vivió seguramente muchos del autor, ni tampoco aparece con títu- 

años, pues figura en las escrituras del los de ninguna clase. Quizá estuviera 

mismo, como conventual, desde 9 de encargado de la dirección de algún cen- 

JVIarzo de 1647 hasta el 11 de Abril de tro délas llamadas Escuelas de Cristo, 

1676, aunque no podamos asegurar de a las cuales dedicó su obra y de las que 

cierto faltara algunos de dicho conven- dice ser humilde esclavo. Nada más 

to, porque no existen documentos reía- podemos añadir a esta breve nota bio- 

tivos a todos los años intermedios en- gráfica. Nicolás Antonio sólo dice que 

tre las dos fechas señaladas. Es de ad- fué agustino. El P. Ossinger le llama 

vertir que ni en la portada de la obra «vir pietate et doctrina conspicuus». 
que publicó, ni en los preliminares al 

Vida del cielo en esta vida mortal. Por Fra}^ Manvel Dvrango del 
Orden de N. P. S. Agustín, de la Prouincia de Castilla. Dedicase A las 
Santas Escuelas de Christo, de todos los Reynos de España, y Ciudad 
de Roma, cabera del mundo. Por mano del Excelentissimo Señor Mar- 
ques de Aytona. Año (armas de la Orden) 1665. Con privilegio. En Va- 
lladolid, en casa de Bartolomé Portóles. Impresor de la Real Vniver- 
sidad. 

4." de 12 hs. s. n, de prels., 392 págs. de texto y 16 s. n. al final. 

Port. y la v. en bl.— Dedicatoria a las santas Escuelas de Cristo suscrita por el 
P. Durango.— Al lector.— Aprob. del P. Alonso de Vargas, agustino. Valladolid, 3 
de Junio de 1663. — Lie. del Provincial P. Andrés Merino.— Cens. del P. Juan Roma- 
no, franciscano. Madrid, 4 de Enero de 1664.— Id. del Dr. Francisco Aguado.— Licen- 
cia del Ordinario.— Cens. del Dr. Tomás de Lombraña. — Erratas.— Privilegio y tasa, 
—índice.— Texto con las citas al margen.— Tabla de los lugares de la Escritura. 

«En ocho tratados que contiene aqueste libro, dice el autor, se platica el modo 
y cómo se pueda vivir vida de cielo en esta triste vida, y que muchos la viven me- 
diante el uso de la oración y meditación, que es aquel levantamiento de espíritu de 
todo lo criado á su Criador con aprecio de io eterno y desestimación de lo temporal, 
cumplimiento de la voluntad de Dios, pureza de conciencia y otros ejercicios san- 
tos...» 

El Dr. Lombraña se expresa de este modo en su censura: «He visto el libro in- 
titulado Vida del cielo en esta vida mortal... y está (á mi entender) por algún ángel 
dictado, y con particular don del Espíritu Santo compuesto. Porque tanta razón en 
proponer los puntos, tanta erudición y abundancia de Escritura Sagrada y Santos 
en probar los discursos, tanto fervor de espíritu en hablar, tan claro y elegante es- 
tilo en el decir, y tanta sabiduría como en todo muestra, bien puede ser estudioso 
desvelo de un hombre que vive vida del cielo en esta vida mortal, pero sin duda 
(parece) obra de superior inteligencia. .» 



DURANGO -119 

Comprende el libro los siguientes tratados; I. Del ser de Dios y sus infinitas 
perfecciones. II. Del origen y naturaleza del alma racional. III. De la oración y 
su utilidad. IV. De la oración continua y sus excelencias. V. Del bien y utilidad 
de estu continuación. VI. De la conformidad con la voluntad de Dios. VII. De la 
dulzura de la gloria de los bienaventurados. VIII. De Cristo Nuestro Señor y 
Maestro y su Humanidad Santísima. 

Bibl. Nacional, 3-54830. 

—Nicolás Antonio, 1-346. No vio la obra del P. Durango, pues al título añade: 
«Opus editum Matriti ut credimus anno 1665.»— P. Ossinger, pág. 307. Este autor, sin 
hacer salvedades de ningún género, pone la obra impresa en Madrid el 1665. 



E 



Echanojáaregui de Sta. Teresa (Fr 

Nació el 9 de Abril de 1867 en Zorno- 
za, Vizcaya, y profesó en el colegio de 
Monteag-udo el 9 de Octubre de 1884. 
Pasó a Filipinas en la misión de 1889, y 
destinado a Bisayas, estuvo de compa- 
ñero en los pueblos de Majinog e Ili- 
gan, de las islas de Camiguín y Minda- 
nao, respectivamente, hastaque se hizo 
cargo del pueblo de Cagayán adminis- 
trándole por poco tiempo. En 1895 se 
expidió a su favor el nombramiento de 
misionero de Victorias, Negros, donde 
construyó un buen convento, y en Mar- 
zo de 1898 fué trasladado con el título 



. Francisco). 

de párroco a Sumag; en este pueblo ca- 
yó prisionero de los revolucionarios el 
6 de Noviembre del mismo año. Reco- 
brada la libertad a principios de Febre- 
ro de 1899, se dirigió al convento de 
Manila de donde pasó de conventual al 
de San Sebastián en 1900, volviendo al 
primero tres años después. Destinado 
a Cebú en Marzo de 1906, a los dos me- 
ses se encargó del Priorato del conven- 
to de esta ciudad, de donde fué trasla- 
dado de párroco a San Carlos, en la 
isla de Negros, el 1909, y allí permane- 
ce en la actualidad. 



Kn Septiembre de 1907 fué nombrado por el limo. Sr. Obispo de Cebú teólogo- 
consultor del Concilio Provincial que se celebró en Manila el mes de Diciembre del 
mismo año. Fuera de los trabajos que se le encomendaron por la junta diocesana en 
las sesiones preparatorias que tuvieron lugar en Cebú, desempeñó durante el Con- 
cilio comisiones muy importantes que le hicieron acreedor a los elogios más since- 
ros de los Prelados y de los vocales consultores. 

— P. Sádaba, pág. 670. 



Echevarría (Fr. Matías). 

Natural de Zempoalan, Méjico, nació 
el año 1719 e hizo su profesión religio- 
sa el de 1735 no se sabe en qué conven- 
to, probablemente en el de Méjico. El 
1737 pasó a Filipinas, y administró va- 



rios pueblos de las provincias ilocanas, 
desde el 1748. Fué también Comisario 
del Sto. Oíicioy Deíinidor de Provincia. 
Falleció en el convento de Guadalupe 
el 1786. 



Sermones, en lengua ilocana.— M.S, 

Encuéntranse mencionados en el prólogo del Confesonario del P. Fernando Rey 
a nombre de un P. Echevarría, y los consignamos al que encabeza este artículo, sin 
otra razón que la de haber sido mucho tiempo ministro en llocos, lo que hace supo- 
ner en él mayor estudio del idioma y facilidad, por consiguiente, para escribir. 

-P. Jorde, pág. 264. 



EGO-ELORDUI 281 

Ego. 

V. Kodríg-Mt'x y García (Fr. Fabián). 

Eguileta (Fr. Antonio). 

Publicó el Septenario devoto que se consigna al P. Cerdán, dedicando esa obrita 
religiosa a la reina Dña. María Bárbara de Portugal. Madrid, 1751. Entonces era 
Prior del convento del Risco el P. Eguileta, y ocupaba el mismo puesto en 1776, se- 
gún la nota necrológica que, con fecha 2 de Marzo de ese año, le dedica el colector 
de misas del convento de Bilbao al dejar consignado que se había «cantado una misa 
por el P. Fr. Antonio Eguileta, Maestro de novicios jubilado y Prior de Ntra. Señora 
del Risco, muerto en el mismo convento.» 



Elias (Fr. Vicente). 

Nació el 1769 en Sotocameros de la 
provincia de Logroño y profesó el 20 
de Julio de 1788 en el colegio de Valla- 
dolid, donde hizo sus estudios y, termi- 
nados éstos, fué enviado a Filipinas en 

Sermones varios. — M.S. de 500 pá<js. 
- P. Jorde, pág. 365. 



1795. Desempeñó varios curatos en la 
isla de Panay y falleció en el pueblo 
de Igbarás en el mes de Agosto de 
1831. Había sido Prior vocal y Defini- 
dor de Provincia. 



Elizalde de la Concepción (Fr. Florencio). 



Nació en Tafalla de Navarra el 27 
de Octubre de 1859 y profesó en el co- 
legio de Monteagudo el 4 de Septiem- 
bre de 1878. Pasó a Filipinas en 1883, y 
administró los pueblos de Taytay (Ca- 
lamianes), Bacuit, Dumaran, Pamplo- 



na y Malibog. Trasladado a Manila 
por enfermo en 1898, hubo de ser tes- 
tigo del bloqueo en que americanos e 
indios tuvieron a sus habitantes. En- 
viado a Macao, falleció allí el 3 de 
Septiembre del mismo año. 



Ad.'\lan sa mga Cristianos nga isulat sa cuyunon ig quinachila sa isa- 
rang Padre Agustino Recoleto. Inpaimprentá sa Exmo. cag. Illmo. Sr. 
D. Fr. Leandro Arrué Obispo sa Salog. Malabón Tipo-Litografía del 
Asilo de Huérfanos de Nuestra Señora de Consolación 1896. 

8.° de 71 págs. y 1 s. n. de erratas. 

Es la doctrina cristiana en cuyono y español, con el texto a dos columnas. Ter- 
mina la doctrina en la pág. 58. Luego sigue en dialecto cuyono solamente y a una 
columna el modo de bautizar en caso de necesidad y de recibir dignamente los sa- 
cramentos de la Penitencia y Comunión. En la portada no se expresa el nombre del 
autor, el cual fué el P. Elizalde, y el libro se imprimió por el limo. Obispo de Jaro. 

Debemos esta nota a la amabilidad del P. Sádaba, quien nos advierte que el año 
1890 consignado en su Catálogo, pág. b30, para la impresión de la doctrina es una 
errata. 



Elordui (Fr. Félix). 

Al ser admitido en San Felipe el Real 
de Madrid se le llama Félix Anacleto 
Elordui; fué hijo de José Antonio Elor- 
dui y de María Isabel Ormaechea, na- 
turales y vecinos de Bilbao, y tuvo lu- 
gar su ingreso en la Orden el 10 de Oc- 
tubre de 1774. Debió de ser trasladado 



a poco de profesar al convento de Va- 
lladolid, pues en 1777 formaba parte 
de aquella comunidad, según vemos en 
una escritura de ese año. En 1780 le en- 
contramos en Salamanca, donde aca- 
so completara sus estudios. Se presen- 
tó a oposiciones en 1784, como luego se 



282 ELORDUI 

verá, ganando la cátedra de Artes del ció en esta ciudad hacia el 3 de No- 
convento de Haro. Siendo Presentado viembre de 1798. 
y Rector del convento de Soria, falle- 

En los ejercicios literarios habidos en el coleo-io de Dña. María de Arag^ón por 
el mes de Enero^de 1784, aparece el nombre del P. Elordui, quien, presidido por el 
P. Antolín Merino, defendió un «acto mayor de 24 conclusiones acerca de la visión 
beatífica, exponiendo al mismo tiempo de qué modo vieron a Dios Moisés y S. Pa- 
blo.» En Mayo del propio año se celebraron oposiciones a cátedras en el mismo co- 
legio, siéndole adjudicada al P. Elordui la de Artes del convento de Haro, por ha- 
ber defendido a satisfacción de los jueces la proposición: «Ninguna planta puede 
tener otro origen que la semilla de su especie.»— Z,a Ciudad de Dios, vol. XXXI. 
pág. 171 y XXXV, pág. 39. 

Elordui (Fr. Vicente). 

Hermano probablemente o pariente ta el mes de Abril de 1791. En el Capí- 

muy cercano del anterior, no sabemos tulo celebrado este último año fué ele- 

en qué convento vistió el hábito reli- gido Definidor, trasladándose con este 

gioso. En 1762 residía en el colegio de motivo a San Felipe el Real, donde 

San Gabriel de V^alladolid y tres años figura en los libros de consulta desde el 

después figura en el convento de Sala- mes de Julio de 1791 hasta el año de 

manca, formando parte de aquella co- 1794, en que fué nombrado Prior del 

munidad. Aparece como conventual del convento de Pamplona. Falleció en esta 

de Haro, con el título de Maestro, en ciudad hacia el 28 de Enero de 1804. 
1787, y allí continuó por lo menos has- 

1- El espíritu de la Iglesia en la administración del Sacramento de 
la Penitencia. Obra recopilada y dispuesta para común utilidad Por el 
R. P. M. Fr. Vicente Elordui, de la Orden de San Agustin, Difinidor 
de la Provincia de Castilla. En Madrid: En la Imprenta de Don Benito 
Cano. Año de 1794. 

4 ° de 1 h. s n., ^ XXll + 475 págs. 

Port. y a la V. un texto de San Agustín.— Prólogo.— índice de los capítulos.— 
Erratas.— Texto.— Apéndice: Cánones penitenciales (págs. 431 a la 456). — índice al- 
fabético de materias. 

«Nunca pensé yo, dice el autor en el prólogo, que este mi trabajo, sea el que 
fuere, pudiese llegar á publicarse por medio de la prensa. Mi única mira en reco- 
ger la doctrina de la Iglesia en orden á la recta administración del Sacramento de 
la Penitencia, no era más que el instruirme yo mismo, y habilitarme en un negocio 
tan serio y tan difícil... Pero varios eclesiásticos inteligentes y celosos que vieron 
mis cuadernos, creyeron que podían servir también á otros; y que yo no cumpliría 
con la obligación que á todos impone la caridad, sino trataba seriamente de exten- 
der y ordenar los apuntamientos que tenía y comunicarlos al público. Cedí en fin á 
sus razones, y después de haber vencido no pocas dificultades, sale á luz esta obra 
que yo ofrezco de buena voluntad á todos los que con sana intención y simplicidad 
cristiana quieran aprovecharse de ella...» 

La licencia del Provincial, P. Francisco Salcedo, para imprimir esta obra lleva 
la fecha 1 de Febrero de 1791. Cumplido este requisito, se elevó la instancia acos- 
tumbrada al Consejo suplicando la autorización correspondiente para la impresión; 
pero sometida la obra a la censura de Lorenzo Igual de Soria, por encargo de la 
autoridad eclesiástica, este señor redactó un largo escrito fechado el 17 de Abril de 
1792, en el cual intentó probar la falta de precisión en algunas frases empleadas por 
el autor, acaso bebiendo en fuentes viciadas, y anotó también algunas erratas debi- 



l'LORDUl 283 

das quizá al amanuense. Se le hizo también el car^o de haberse servido bastante de 
otra obra similar recientemente publicada. Pasado dicho escrito al P. Elordui, com- 
puso éste una extensa defensa de su libro, contestando uno por uno a los reparos del 
censor, y en su virtud se concedió la licencia solicitada para la impresión con fecha 
2 de Octubre de 179J.— V. el expediente relativo a este asunto en el leg 32, núm. 4, 
del Archivo Histórico Nacional, Malricula de impresiones. Falta en el mismo 
ía defensa del P. Elordui, de la que se habla en una segunda censura de la obra, 
suscrita también por Igual de Soria. 

—El espíritu de la Iglesia... En INIadrid: En la Imprenta de Don José Collado. 
Año de lb04. Se hallará en la librería de Don Antonio Calleja, calle de Majaderitos 
Angosta.— 4.^ de XXIV -j- 416 págs. 

Port.— V.:Texto de S. Agustín.— Prólogo.— índice de los capítulos.— Texto, a 
dos columnas.- Apéndice. Cánones penitenciales dispuestos según el método y or- 
den del Decálogo por San Carlos Borromeo (págs. 376-99).— índice de las cosas más 
notables. 

Para hacer esta segunda impresión, pidió licencia al Consejo D. Antonio Calle- 
ja en 1804, y tuvo antes que acreditar el fallecimiento del P. Elordui, que éste no ha- 
bía obtenido privilegio al hacer la primera edición y que no se seguía daño de ter- 
cero, teniendo que probar en su consecuencia que se había agotado dicha edición. 
Esta vez fué censurada la obra, también por encargo del Vicario de Madrid, por 
Juan Bautista Ezpalata, el cual dice de la misma que «su objeto es manifestar prác- 
ticamente toda la cadena de la tradición, comenzada desde el principio de la Igle- 
sia, y siguiendo de siglo en siglo hasta nuestros días, que la Penitencia es un Bau- 
tismo laborioso, como dice el S. Concilio de Trento; y que los confesores, para con- 
ceder este beneticio de la absolución á los penitentes deben atender á las señales 
que den de su arrepentimiento; que no sean ligeros y superficiales, sino solícitos y 
permanentes; como también en la imposición de las penitencias, así satisfactorias 
como medicinales, no se contenten con cualesquiera obras de piedad, sino que las 
arreglen y proporcionen según la gravedad de las culpas... Juntamente con esto, 
que es lo principal de la obra, descubre el autor y pone de manifiesto las causas de 
la relajación de las costumbres y de las leyes de la Penitencia, y previene á los 
confesores que huyan de ellas y busquen los principios y máximas por donde se de- 
ben gobernar en un ministerio de la mayor importancia... La estimación que el pú- 
blico ha hecho de esta obra se ve bien en que á poco tiempo se ha despachado toda 
la impresión...» 

Fué denunciada la obra del P. Elordui a la Inquisición de Sevilla en 19 de Sep 
tiembre de 1796, y en vista de la censura desfavorable de los Calificadores el Tribu- 
nal decretó en 20 de Julio de 1801 que la obra quedaba prohibida, remitiéndose a 
Madrid el expediente. Examinada por nuevos Calificadores, declariron éstos que 
nada absolutamente contenía contra la doctrina de la Iglesia, siendo, como era, un 
extracto de las enseñanzas de San Carlos Borromeo, relativas a la administración 
del sacramento de la Penitencia. Ei fiscal, viendo la contradicción en las calificacio- 
nes de Sevilla y de Madrid, pidió que fuese revisada nuevamente por otros Califica- 
dores, los cuales dieron por buena la obra y sólo pusieron reparos sin importancia 
a dos expresiones de