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Full text of "Ensayo sobre las plantas usuales de Costa Rica"

r 



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THE LuESTHER T. MERTZ LiBRARY 
THE NEW YORK BOTANICAL CARDEN 



PLANTAS USUALES DE COSTA RICA 



Pl,. I. 




Ouil.l.A DE AI.TA SELVA, EN J.AS i>LA.\TUAS ATLÁNTICAS. 



Admimstración del Señor Lie. don Ci-eto González Víquez. 



ENSAYO 



SOBRE LAS 



PLMTAS mffi ü 



lE 




rr 



RICA 



POR 

H. PITTIER 

Ex-Director del Instituto fisico-geográjico nacional de Costa Rica, lioij Oficial del 
Departainento de Agricultura de los Estados Unidos 



Washington, D. C, U.S.A. 

H. L. Se J. B. McQUEEN, Inc. 

1908 



e.2- 



•\^ ¿2 



Copyright, 1908 
By Henry Pittier 



o í¿ 6 *C- 



The McQueen Press 
Washington 



THE LuESTHER T. MERTZ LiBRARY 



PROLOGO. 

Los nombres vulgares de plantas pueden aprovecharse en tres senti- 
dos distintos, á saber : contribuyen á la difusión entre el público letrado 
de ciertos conocimientos técnicos ; ayudan en la recolección de las tradi- 
ciones populares para objetos científicos; y tienen además valor propio 
é intrínsico en el estudio de los idiomas y de la etnología. 

La penetración de la civilización europea en regiones nuevas, hace 
indispensable la adquisición de una gran variedad de hechos relativos 
á los productos naturales de éstas, por medio de personas que las más 
de las veces no tienen la preparación ni el tiempo necesarios para iden- 
tificar las plantas siguiendo los métodos técnicos. A estas personas 
les queda como tínica alternativa la de conseguir de los naturales los 
nombres y usos de las plantas que les interesan, completando después 
los conocimientos así adquiridos por medio de las obras en que se 
hayan consignado aquellos nombres, juntamente con la nomenclatura 
científica y los demás datos recogidos por los viajeros y especialistas 
que previamente las hayan estudiado. 

Así es, pues, que una de las tareas fundamentales en la investigación 
de las plantas y del uso de éstas, en un país como Costa Rica, ha 
tenido que ser la de recoger los nombres indígenas y vulgares, y la de 
identificar las plantas á que se refieren, de vina manera autoritativa y 
científica, como lo ha realizado satisfactoriamente el Profesor Pittier, 

Es un hecho bien comprobado que cuando se trata de adquirir esos 
conocimientos sobre las plantas, no se aprovecha en lo general de los 
refinamientos de una civilización extremada, porque, bien al contrario 
resulta que cuanto más incipiente es el grado de ésta, es más íntimo 
el contacto del hombre con la naturaleza que lo rodea. Los viajeros 
que han podido familiarizarse con los pueblos primitivos del Asia, del 
África y de América, están casi unánimes en expresar su admiración al 

V 



VI PROLOGO. 

constatar que los naturales, aún cuando son meros salvajes desnudos, 
demuestran un conocimiento corriente de centenares de nombres dis- 
tintos de plantas y animales, aplicados todos con extrema precisión y 
correlacionados con nociones acerca de sus hábitos y propiedades, tales 
como las poseen entre los llamados hombres civilizados, solo aquellos 
que hacen una especialidad de los estudios bionómicos. La mayor 
parte de lo que hoy sabemos acerca de los usos de las plantas como 
alimentos, medicinas y materias primas para la industria, se ha deri- 
vado de los pueblos primitivos, y no cabe duda de que muchas tradi- 
ciones y muchos hechos prácticos quedan aún por recoger. 

Los nombres aborígenes se aplican á menudo con tanta precisión 
como los científicos y por lo tanto merecen conservarse con el mismo 
cuidado que cualesquiera otros datos acopiados por los botánicos. En 
lo referente á América, su recolección principió ya en los primeros 
tiempos después del descubrimiento, por hombres como Oviedo, Acosta 
y Hernández, cuyas inmortales obras respiran un interés verdadera- 
mente científico en la averiguación de los hechos. Es muy sensible de 
veras que los escritores más recientes hayan echado tantas veces en 
olvido este lado más humano y más práctico de la ciencia botánica. 

Mientras que los primeros exploradores se mostraron muya menudo 
impresionados por el extenso conocimiento que de las plantas tenían 
los naturales, los modernos se figuran con demasiada frecuencia que el 
indio nativo es tan atrasado en relación con la naturaleza como lo es en 
materia de literatura ó de industria. Esto es por lo general un pro- 
fundo error. Lo C|ue el indio sabe acerca de las plantas de sus bosques 
es casi siempre mucho más interesante y significativo que cualquier 
cosa que el botánico viajero pueda aprender en el curso de sus casuales 
observaciones. 

Los conocimientos de los naturales representan la experiencia acu- 
mulada y los descubrimientos accidentales de muchos siglos, y á veces 
anticipan de extraña manera los resultados de las indagaciones cientí- 
ficas modernas. Civilizaciones primitivas, fundadas en la agricultura, 
parecen haber existido en la América tropical durante períodos de 
indefinida y larga duración. Ni es remoto que el arte de la agricultui-a 
sea más antiguo en lo que se ha convenido en llamar el Nuevo Mundo 



PROLOGO. Vii 

que en el hemisferio oriental. La historia de la palma de coco y ác 
otras plantas cultivadas de origen americano aduce razones para creer 
que una antigua conuinicación á través del Pacífico haya facilitado la- 
traslación de una cultura primitiva desde América liasta las Indias 
del Este. 

No podemos anticipar los hechos que puedan surgir en el curso de 
futuros estudios y asegurar que aún nos queda por aprender de los 
naturales de la América tropical el uso de alguno ó de algunos productos 
vegetales de la importancia del algodón, del maíz, de la papa, del 
tabaco, del caucho, de la quinina ó de la cocaína. Empero, aquellos 
indios, como los llamamos por una tradicional equivocación, nos han 
enseñado ya bastante acerca de la agricultura, medicina y otras artes, 
para que no desmayemos en la investigación de sus conocimientos, 
tanto por razones prácticas como por motivos de interés puramente 
científico. 

Al presentar en conjunto lo que se sabe de los nombres 3^ usos de las 
i:)]antas de Costa Rica el Profesor Pittier ha hecho obra útil, que no tan 
sólo contribuirá al desenvolvimiento de la educación en acjuella pro- 
gresista República, sino cpie también auxiliaiá poderosamente los 
esfuerzos de los que tengan la oportunidad y el deseo de acopiar nuevos 
materiales referentes á la botánica y á la agricultura del mismo país 
y de las secciones adyacentes de Centro-América . 

El Gobierno de Costa Rica al hacer bajo sus auspicios la presente 
edición de esta obrita, ha dado por su parte una nueva prueba de su 
afán en promover investigaciones Cjue más ó menos pronto habrán de 
resultar de gran provecho en la administración inteligente de los 
recursos naturales de la República. 

O. F. CooK. 
Washington, Setiembre de 1908. 



índice. 

Prólogo V 

Introducción 1 

Esbozo de l;i exploración botánica de Costa Rica 1 

Breve reseña sobre la distribución de las plantas en Costa Rica 12 

Región basal 17 

Región montañosa 19 

Región andina 21 

Las plantas usuales de Costa Rica 23 

A . Plantas útiles ó económicas 23 

(a) Plantas alimenticias 24 

1. Granos 24 

2. Raíces y tubérculos 26 

3. Legumbres y verduras 27 

4. Frutas 31 

5. Condimentos, etc 34 

6. Cacao, café, caña de azúcar y tabaco 3o 

(h) Plantas forrageras 38 

1. Pastos 39 

2. Forrajes de corte 40 

3. Granos y frutas 41 

4. Otros árboles que suministran forrajes 41 

5. Raíces 42 

(r) Plantas medicinales 42 

(d) Plantas fibrosas 46 

(e) Plantas oleaginosas 47 

(/) Gomas y resinas 47 

(g) Plantas y árboles ornamentales 47 

(h) Maderas de usos diversos 49 

B. Plantas dañinas 53 

(a) Plantas venenosas 53 

ib) Malas hierbas 54 

Acerca del origen de los nombres de las plantas de Costa Rica 55 

Enumeración de las plantas de Costa Rica 61 

Familias de plantas conocidas hasta hoy en Costa Rica 143 

índice de los nombres científicos con sus equivalentes vulgares 146 

Nombres indígenas 159 

Nombres de plantas no identificados 170 

Catálogo de las obras que hacen referencia á la Flora de Costa Rica ó que son in- 
dispensables para el estudio de la misma 171 

ix 



ILUSTRACIONES. 

En frente de la pagina 

Plate i. Orilla de alta selva en las llanuras atlánticas ....... Frontispicio 

II. Selva en la zona litoral de la Baliia de ¡Salinas 8 

III. Cacao criollo en Las 1 1 nacas de Nicoya 18 

IV. Lúcuma mammo>>a , ó árbol de zapote 34 

V. Cacao calabacillo, árbol con frutas 37 

VI. Couepia Kunthiana, ó zapotillo de Nicoya 46 

VII. Grupo de Castilla custar'icana en el valle de Tuís 48 

VIII. Cacao criollo, mazorca 72 

IX. Cacao calabacillo, mazorca 72 

X. Cacao pataste, mazorca 73 

XI. Coffea arábica, cale común ■ 74 

XII. Coffea liherica, café de Liberia 74 

XIII. Cyclanthera Tonduzii, caifa 74 

XIV. Caceos nucífera, cocotero 82 

XV. Acrocomia vinifera, coyol 85 

XVI. Pithecocteniurn muricatum, ó cucharilla . . 86 

XVII. Passj^ora ír^iíiam, granadilla 96 

XVIII. Lühea Endopogon, molenillo 97 

XIX. Genipa Carato, guaitíl 98 

XX. Bryophyllum calycinum, hoja del aire 103 

XXI. Castilla costaricana, hule de Turrialba 105 

XXII. Castilla nicoyana, hule de Nicoya 105 

XXIII. Sapota zapotilla, níspero 118 

XXIV. Porcelia nicaraguensis, palanco, ramito con flores 120 

XXV. Attalea gomphococca, palma real, en Matambú, Nicoya 120 

XXVI. Bosque de culumates en la zona litoral de Salinas 121 

XXVII. Apeiba áspera, peine de mico, fruto 124 

XXVIII. Apeiba áspera, peine de mico, árbol en Kio Hondo 124 

XXIX. Mucuna pruriens, pica-2:)ica, Nicoya 125 

XXX. Crotón xalapensis, terré. El Paraíso 136 

XXXI. Lúcuma mammosa, zajiote 141 



Las Plantas Usuales de Costa Rica. 



INTRODUCCIÓN. 

ESBOZO DE LA EXPLOEAGION BOTÁNICA DE COSTA RICA. 

El estudio sistemático de la flora de Costa Rica se inició hacia 1846, 
con la llegada- al país del naturalista danés Andrés Sandoe Oersted. 
Sólidamente preparado y ferviente en su deseo de investigar los tesoros 
de la rica naturaleza tropical, el joven botánico — andaba á la sazón en 
su trigésima primavera — dedicó cerca de dos años al estudio de las 
vírgenes florestas costarricenses. Entró por Puntarenas y exploró 
cuidadosamente la zona que se atravesaba entonces para llegar ala meseta 
central, haciendo amplia cosecha de especies nuevas. Durante su 
permanencia en San José, hizo varias excursiones importantes en las 
que podemos seguir aún sus huellas por medio de las numerosas plantas 
recogidas. Así es que visitó el vallecito del Jarís, y los alrededores de 
Pacaca, entonces habitado solamente por Indios. No podemos leer sus 
referencias á los hermosos bosques de la Candelaria sin que nos duela 
el corazón al recordar las despojadas cuestas, los peñascos y la aridez 
del mismo districto, tal como lo hemos conocido. Y si realizamos la 
incuria demonstrada con relación á la conservación de los bosques por 
las succesivas legislaturas del país, llegamos sin dificultad á prever la 
misma suerte para muchos otros vallecitos, hoy galas de la vertiente 
del Pacífico. Carestía de aguas potables, deterioro del clima, lavado 
del suelo arable expuesto al golpe directo de los aguaceros, derrumba- 
miento de las faldas, esterilización y aniquilamiento de las fuerzas 
productoras de la tierra — tales son las consecuencias, fatalmente expe- 
rimentadas en muchos países, de ese afán de destruir con el terrible 
auxilio del fuego, los boscj[ues que constituyen uno de los mayores 
bienes puestos por la naturaleza al servicio de la humanidad. 

Después de algunos meses de permanencia en San José, Oersted se 
trasladó á Cartago, en donde se granjeó la simpatía y el apoyo de dos 
egregios patricios — don Francisco María Oreamuno y don Francisco 
Gutiérrez. Como testimonio de su agradecimiento, el modesto sabio 



Z LAS PLANTAS IISUALES DE COSTA RICA. 

dedicó más tarde á estos dos amantes del progreso la primera — y des- 
graciadamente única — entrega de la obra en que había proyectado 
condensar los resultados de su viaje. Además, quizo conservar á la 
ciencia el nombre del primero, dedicándole un género nuevo descubierto 
por el en los alrededores de lo que es hoy Jui\n Viñas. Me refiero al 
Oreaimuion plerocarpa Oerd., único representante en Costa Rica de la 
familia de los nogales y que no se ha vuelto á recoger por ningún 
botánico, abstracción hecha de un fruto que encontré algunos años ha 
cerca de La CJloria, sin reconocer inmediamente su identidad. Otras dos 
plantas {Laiiiourouxía Gutierrezii y Siphocampi¡his Gidicrrezii) fueron 
destinadas para conmemorar en los anales de la botánica el nombre 
del segundo protector y amigo de Oersted, don Francisco Gutiérrez. 

Desdo Cartago, el naturalista danés exploró la falda meridional 
del Volcán Irazú, atrevesando para llegar hasta la cumbre gloriosos 
robledales, do los cuales bien pronto ni el recuerdo quedará. Luego 
permaneció por algunas semanas en la finca de El Naranjo (hoy Juan 
Viñas) , de donde salió para hacer el entonces peligroso viaje hasta 
Moín, siguiendo el valle del Reventazón. Aquellos días de dura 
caminata j)or los montes vírgenes ya se acabaron para los costarricen- 
ses, y pocos son los que pueden realizar las dificultades que se ofrecían, 
especialmente para un naturalista encumbrado con el equipo indispen- 
sable á sus trabajos. 

Entrado al país por Puntarenas, Oersted salió por vía del valle del 
Sarapiquí, del cual dejó una descripción fragmentaria pero sumamente 
valiosa. 

Una vez en Nicaragua, su interés se concentró en el canal que se 
trataba á la sazón de excavar entre el lago de Granada y algún punto de 
la costa del Pacífico. Estudió con cuidado la linea de Sapoa á la 
Bahía de Salinas, y demostró sus ventajas en varios escritos. Su per- 
manencia en aquella zona le dio oportunidad para hacer acopio de 
materiales florísticos en el Guanacaste. 

Después de permanecer cerca de tres años en Centro- América, Oersted 
regresó á su patria y durante 25 años, poco más ó menos, se dedicó 
activamente, con el auxilio de varios colaboradores, al estudio de los 
materiales recogidos en sus viajes. Desgraciadamente sucumbió en la 
tarea antes de haberla concluido: murió el 3 de setiembre de 1872, 
dejando de su proyectada obra sólo la primera entrega, especialmente 
dedicada á Costa Rica. 

En el primer fascículo de los Primüiae Florae costai'icenses, hemos 
publicado una lista de más de 700 especies, que forman el bulto de la 



EXPLORACIÓN BOTÁNICA. Ó 

parte referente á Costa Rica del herbario del naturalista danés. Des- 
pués, varias otras especies de su colleccion han sido descritas y muchas 
más yacen olvidadas en varios herbarios europeos. Uno queda asom- 
brado al constatar que, en pocos meses, Oersted logró juntar cerca de las 
tres cuartas partes de las especies que sumaban nuestro conocimiento 
de la flora de la República hasta 1887. 

En esta ligera reseña de la exploración botánica de Costa Rica, no 
me es posible entrar en los pormenores de todos los viajeros que con 
sus colecciones ó por las descripciones que hacen de la vegetación, 
contribuyeron al presente estado de nuestros conocimientos sobre la 
flora. He de callar varios nombres, algunos de los cuales son más 
conocidos en otros dominios de la ciencia. Entre los que no pueden 
dejarse olvidados, se encuentra el jardinero polaco Warscewicz, quien 
vino primero á Centro-América como miembro de la comisión de 
estudios enviada en 1844 por la Sociedad belga de Colonización. Esta 
junta se disolvió, según parece, en Nicaragua, ó talvez en Guatemala, 
después de haber escogido la bahía de Santo Tomás como sitio de la 
futura y desventurada colonia. Warscewicz se dirigió luego hacia las 
altas cordilleras guatemaltecas, y después emprendió una larga expe- 
dición hacia el Sur, por los Estados de Salvador, Nicaragua y Costa 
Rica. Penetró en este último país por el valle del Sarapiquí, hacia 
1848, pero poco sabemos de sus ulteriores movimientos. Se dedicó 
especialmente á la recolección de las especies ornamentales y de inver- 
nadero, como las Orquídeas, y el valor de su pequeña colección está 
muy disminuido por el hecho de ser incompleta su documentación. 

Durante mi permanencia en Costa Rica, he tratado muchas veces de 
provocar interés en los círculos literarios y en la esfera gubernamental 
por el libro que aún hoy considero como el más interessante de los 
que se han publicado sobre Costa Rica. Me refiero á los " Estudios 
de viaje y esbozos " de los Doctores Moritz Wagner y Cari Scherzer, 
pul)licados en segunda edición en 1857, bajo el título de " Die Repu- 
blik Costa Rica in Central- Amerika." Ningún autor extranjero ha 
descrito con más simpatía el minúsculo Estado llamado por ellos " la 
más apacible y tranquila entre las hermanas repúblicas de la América 
española, país bendito del cielo, en donde la naturaleza ostenta en 
las faldas de los montes la más maravillosa variedad de climas y de 
productos." 

Como queda explicado en el prefacio del librito en referencia, Scherzer 
y Wagner no eran botánicos. El primero dedicó su atención á la geo- 
grafía en general, á la etnografía y estadística, mientras su compañero 



4 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA -RICA. 

se interesó especialmente en los fenómenos volcánicos y, como línea 
general, en la distribución de los organismos. A la pluma de Scherzer 
debemos esas pinturas exquisitas de los detalles del menaje interior 
costarricense en tiempos de Juan Rafael Mora, mientras AVagner 
describe con pluma elegante cuadros varios de la exhuberante natu- 
raleza del país. En estos últimos, se encuentran muchas indicaciones 
útiles para la fitogeografía y es á este título que mencionamos íiquí la 
obrita que debería figurar, traducida, en la biblioteca de todo buen 
costarricense. 

Scherzer y AVagner entraron á Costa Rica en Abril de 1853 por vía 
de Greytown y el valle del Sarapiquí, y salieron por el Guanacaste en 
Febrero de 1854, después de haber visitado todas las partes accessibles 
del país. El Dr. Scherzer concluye el prefacio del interesante librito 
con los siguientes conceptos, todavía aplicables hoy día y cuya realidad 
todos los costarricenses amantes de su patria es de esperarse que se 
esforzarán en mantener: "El Estado de Costa Rica sobresale entre 
los demás de Centro América por la feliz concurrencia de favorables 
circunstancias como lo son la disposición de su territorio en mesetas y 
altiplanicies de clima saludable y sin extremos, la inagotable feracidad 
y extraordinaria riqueza de su suelo, el predominio deVelcmcnto blanco 
de raza española, de modales suaves y de tradicional hospitalidad, y en 
fin, la paz interior, el orden y la seguridad de bienes y personas como 
apenas existen en ninguna parte de Europia ó de Norte- América." 

El Dr. Wagner es conocido también por sus viajes en la provincia 
de Chiriquí, y á este propósito cabe recordar que el fué quien primero 
trató de establecer para esta sección de Centro América, zonas altitu- 
dinales fundadas en los caracteres de la flora. 

En el mismo año de 1853, en que los dos autores anteriores iniciaban 
sus exploraciones por Costa Rica, ó talvez á principios de 1854, llegaron 
al país los Doctores Alejandro de Frantzius y Carlos Hoffmann, y el 
Ingeniero Franz Rohrmoser. A corto intervalo, los siguieron otros 
dos ingenieros alemanes, Valentini y Daser, y el estadista Dr. Streber. 
Esta pequeña falanje de intelectuales dejó huellas indelebles en los 
anales científicos de Costa Rica. Daser fué uno de los iniciadores de 
la cartografía de precisión del país y se ocupó durante varios años en 
los estudios preliminares del ferro-carril al Atlántico. El Dr. Streber 
organizó la Oficina de Estadística y con Rohrmoser, establecido en 
Heredia, respondió á las excitaciones del Dr. Frantzius, cuando se 
trató de iniciar en el país los estudios de climatología. 

Frantzius era un sabio en toda la acepción de la palabra. Médico 



EXPLORACIÓN BOTÁNICA. Ó 

de nombradía y como tal incansable en su afán de aliviar las dolencias 
de sus prójimos, recorrió en poco tiempo toda la zona habitada del 
país, teniendo así mil oportunidades para recoger datos sobre la 
zoología y geografía, y observar varios detalles interesantes de la 
naturaleza. Es curioso constatar que la maravillosa vegetación que 
por fuerza hubo de imponerse á su atención durante sus diarias 
excursiones por los campos, y que es por lo general tan interesante 
para los médicos desde luego que casi no hay planta que no tenga su 
uso en la medicina popular, nunca mereció mucho interés de su parte. 
Ha dejado sobre el clima de Centro-América una monografía que ha 
sido el punto de partida de todos los estudios emprendidos después en 
esta dirección; sus trabajos sobre la fauna y la geografía de Costa 
Rica quedarán igualmente clásicos, y hasta sus incursiones en el 
dominio de la historia revelan no sólo profunda erudición sino 
también inagotable amor para la mintísculapero hospitalaria República. 

El Dr. Valentini, aunque ocupado principalmente durante su 
permanencia en Costa Rica en la localización del ferro-carril entre 
Limón y Siquirres, tenía inclinación especial por los estudios his- 
tóricos y etnográficos. Ha dejado varios cuadernos manuscritos de 
impresiones recogidas en sus excursiones por el Guanacaste, una 
" Historia de Castilla de Oro," también manuscrita, y que supera á 
todo lo que se ha escrito después. Valentini fué uno de esos hombres 
que nacen para el infortunio: á pesar de ser hombre de educación 
esmerada, instruido y apasionado hasta el exceso por sus estudios de 
predilección, no logró nunca tener una posición independiente y 
murió hace pocos años en New- York, en la más triste miseria. 

Pero volvemos al Dr. Hoffmann, cuya carrera desgraciadamente 
muy corta tiene para nosotros especial interés, desde luego que se 
ocupó con afán del estudio de la flora. Establecido en San José, sus 
diarias carreras por los campos le daban oportunidades para mil 
observaciones interesantes acerca de la fisonomía general de la vege- 
tación, algunas de las cuales nos han sido conservadas en el relato de 
su ascención al Irazú, pu])licada en 1856 en Bonplandia, y especial- 
mente en el de otra excursión al Barba, efectuada del 27 al 29 de 
Agosto de 1855, en el que pinta (Bonplandia 1856) con vigorosa pluma 
los caracteres sobresalientes de la flora y las transiciones producidas en 
ella por la altura y las consiguientes variaciones del clima. 

En 1856, Costa Rica se levantó en armas para acudir á la defensa 
de la desgraciada Nicaragua, presa á la sazón del aventurero Walker y 
convulsada por continuas luchas. Hoffmann tomó parte como 



6 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

cirurjano maj'or en la campaña de Juan Rafael Mora y aprovechó sin 
duda esta oportunidad para recoger sobre el Guanacaste observaciones 
y colecciones que no parecen haberse conservado. A su regreso, su 
actividad hubo de concentrarse en el ejercicio de su profesión con 
ocasión de la epidemia de cólera que visitó á Costa Rica. Las ex- 
cesivas fatigas de más de un año de arduo trabajo y repetidas vigilias 
le causaron una enfermedad que puso en peligro sus días. Además, 
el malogrado doctor había traído de Alemania los gérmenes de una 
afección de los pulmones, á la que esas desfavorables circunstancias 
dieron desgraciadamente nuevo impulso. El enfermo tuvo que trasladar 
su residencia á Puntarenas en donde vegetó hasta 1859. Des- 
cansa en el olvido del pequeño cementerio de Esparza. La parte de 
sus colecciones que aún se conserva en los Reales Herbarios de Berlín, 
se compone de cerca de 800 números de plantas costarricenses, parte 
de las cuales están aún sin publicar. 

Por los años de 1856 y 1857, el jardinero de. la corte hanoveriana, 
Hermann Wendlmid, quien más tarde se dio á conocer por sus hermosos 
trabajos sobre las palmeras, visitó á Costa Rica en donde hizo una 
colección de plantas que, aunque pequeña, tiene el mérito de com- 
ponerse en su mayor parte de plantas como las Orquídeas y las 
Aráceas, que por la dificultad que se experimenta en secarlas, son raras 
veces recogidas por los botánicos viajeros. Además, Wendland se 
mostró atrevido explorador y visitó secciones del país hasta entonces 
consideradas como inaccessibles. Entró por vía del río Sarapiquí y 
recorrió principalmente 'la parte de la cordillera central que se extiende 
entre el Barba y el Turrialba. 

Aunque no dejó sino pocos datos relacionados con la flora, no 
podemos dejar de consignar aquí el nombre del geólogo Cari ron Sce- 
bach, quien permaneció en Costa Rica en 1864 y 1865 con el objecto 
de continuar sus notables investigaciones sobre fenómenos volcánicos. 
Hizo la primera ascensión del Tenorio, en la cordillera del Guanacaste, 
y visitó el volcán de Turrialba en Marzo de 1865, un poco más de un 
año después de la memorable ascensión de Juan Braun, Dr. Roche de 
la Tour y Martin Flutsch. 

En 1885 murió en San José el muy conocido jardinero Julián 
Carmiol, dejando un jardín interesante por contener buen número de 
especies poco conocidas, traídas de varias partes del país. Muchas de 
las plantas de Costa Rica adoptadas por los floricultores europeos deben 
su introducción al modesto jardinero alemán. Además Polakowsky 
asegura haber visto en casa del mismo una colección de plantas 



EXPLORACIÓN BOTÁNICA. 7 

desecadas, procedentes en su mayor parte de los Cerros de Dota, y que 
era destinada para el Instituto Smitbsoniano en Washington. Es de 
dudarse que esta colección haya llegado á su destino, pues no se 
encuentra traza de ella en las ricas colecciones del Museo nacional de 
los Estados Unidos. 

En los años de 1870 á 1880, Costa Rica fué visitada por varios otros 
coleccionistas, entre los cuales los de más nota fueron Endrés, muerto 
poco después (1877), Lclimcmn, el conocido explorador botánico del 
Ecuador y de la parte occidental de Colombia, y el Dr. Otto Kvntze, 
quien se hizo después muy notable como ardiente reformador y pole- 
mista en cuestiones relacionadas con la nomenclatura botánica. 

De los dos primeros y de sus movimientos en el país no sabemos 
casi nada; el último hizo la travesía de Limón á Puntarenas, y dejó 
algunas notas de interés en la relación que publicó de su viaje alrededor 
del mundo. 

En 1875 llegó á San José el Dr. Helmnt Polakoivsky, cuyas ulteriores 
publicaciones marcan la segunda etapa importante en la historia de la 
botánica costarricense. El Dr. Polakowsky fué llamado, en compañía 
de varios otros professores europeos, para colaborar en la reorgani- 
zación de la enseñanza secundaria intentada durante la presidencia 
del General Guardia, y desempeñó por algún tiempo la cátedra de 
historia natural en el Instituto nacional. Durante su permanencia 
en el país, hizo una pequeña colección de plantas, estudiando con 
preferencia los alrededores de la capital y de Cartago, además de una 
corta visita á Angostura, en donde se hallaban establecidos á la sazón 
varios de los colonistas alemanes traídos por el barón de Bülow. 

De regreso en Europa hacia 1877, el referido profesor se dedicó por 
algún tiempo al estudio de su herbario y á la publicación de varias 
interesantes notas, entre las que sobresale su " Contribución al estudio 
de la fitogeografía centro-americana," traducida después por el señor 
don Manuel Carazo Peralta, y publicada por mi con anotaciones. En 
este laborioso ensayo, el autor da un resumen detallado de los estudios 
de sus predecesores, sacando de aquellos, así como de sus propias inves- 
tigaciones, ciertas deducciones acerca de la distribución de las especies 
en el territorio de la República. Es fácil comprender la dificultad 
que ofrecía tal empresa en una época en que apenas mil especies de 
nuestra flora habíanse catalogado y era casi absoluta la carencia de 
indicaciones acerca de la vegetación del resto de Centro- América. 
Pero si bien es cierto que muchos de los conceptos emitidos por el 
sabio alemán no han resistido á ulterior examen, fundado en un mejor 



8 LAS PLANTAS C'SUALES DE COSTA RICA. 

conocimiento de la materia; no por ésto deja de ser m 113' valiosa la 
modesta contribución del Dr. Polakowsky, hasta hoy no superada por 
ninguna de las ulteriores publicaciones. 

Las páginas que anteceden dan una idea de los progresos alcanzados 
en el estudio de la flora de Costa Rica, hasta la publicación de la 
última entrega de la parte botánica de la conocida ' ' Biología centrali- 
americana," editada por los naturalistas ingleses, Godman y Salvin. 

En aquella laboriosa recopilación, el ilustre botánico W. B. Hemsley, 
de los Jardines reales de Kew, trató de juntar en una enumeración 
sistemática infinidad de datos fito-geográficos referentes á México, las 
Antillas y Centro-América, dispersos en periódicos científicos de 
muchos países ó en otras obras por lo común poco accesibles. Aunque 
esta obra, que contiene también la descripción original de muchas 
especies nuevas, es ya anticuada, á consecuencia de los considerables 
adelantos realizados en los estudios florísticos de los tres territorios 
referidos durante los últimos veinte años, no por eso ha dejado de 
prestar inmensos servicios á los que han contribuido al ensanche de 
nuestros conocimientos. Por su medio se han realizado las deficiencias 
de estos últimos y así se ha provocado el interés y dado un nuevo 
impulso á la exploración científica de las secciones menos conocidas. 

En lo referente á Costa Rica, la obra de Hemsley ha servido de 
base y punto de partida á los estudios que inicié en 1887 y que se 
continuaron bajo mi dirección hasta 1903. INIi preparación fué 
realmente muy facilitada por el extracto de los datos botánicos de la 
Biología emprendido por el laborioso señor Anastasio Alfaro, Director 
entonces del Museo nacional fundado en el mismo año por el Señor 
Licenciado don Cleto González Víquez. Según este catálogo, pu- 
blicado en 1888 en el tomo primero y único de los "Anales" del 
Museo, el número de especies de plantas conocidas en Costa Rica no 
pasaba en aquella época de 1218, y muchos grupos importantes, como 
por ejemplo las Gramíneas, no tenían siquiera representación. ¡Se 
comprenderá mejor la riqueza de nuestra flora y el progreso realizado 
en su estudio, si se agrega de una vez que hoy día se conocen en el 
país cerca de 5000 especies, distribuidas en las dos terceras partes del 
número total de las familias abrazando las Fanerógamas y Criptó- 
gamas vasculares ! 

Justo es decir que mientras estaba preparando dicho catálogo, el 
señor Alfaro no dejó de realizar lo deficiente de los conocimientos 
adquiridos hasta entonces, y procuró emprender nuevos estudios. 
Por su iniciativa, se designó al señor Juan J. Coo'per de Cartago, 



Pl. II. 




EXPLORACIÓN BOTÁNICA. 9 

entusiástico aficionado de la historia natural y compañero de Gabb en 
su memorable exploración de Talamanca, para formar colecciones que 
debían enviarse á especialistas del exterior. Y el señor Cooper 
preparó efectivamente un buen número de especies, la mayor parte de 
las cuales pasaron á incorporarse en el herbario del Capitán Jolin 
Donnell Sunth de Baltimore, mientras que algunas pocas formaron 
con mis primeras cosechas el núcleo del herbario del Instituto físico- 
geográfico. 

El señor Donnell-Smith, conocido por sus laboriosos estudios sobre 
la flora de Centro-América, ha dedicado mucho tiempo á la clasifi- 
cación de las colecciones costarricenses y aún permaneció en el país 
durante varios meses del año de 1896. En sus excursiones á Atírro, 
Turrialba, Sta. Clara y otros lugares, enriqueció nuestras listas con un 
buen número de especies nuevas ó poco conocidas, y su inagotable 
complacencia é interés en todo lo referente á nuestros estudios lo han 
hecho acreedor al sincero agradecimiento de los naturalistas amigos 
de Costa Rica, y al mío muy especialmente. 

Durante los años de 1887 á 1889, dediqué bastante tiempo á la 
exploración del valle del Reventazón, del camino á Carillo, de las 
faldas del Irazú y del Barba y de otros puntos fácilmente accessibles 
de San José. Por otra parte mi querido amigo y colaborador, Prof. 
don Pablo Biolley, que la suerte inexorable y ciega acaba de arrebatar 
á su tierna familia, á sus amigos y á la Ciencia (Enero 1908) , formaba 
interesantes colecciones en lugares aún no tocados por anteriores 
exploradores. Pero no fué sino después de la fundación en 1889 del 
Instituto arriba mencionado, por la iniciativa del inolvidable don 
Mauro Fernández, que los trabajos relacionados con nuestra flora 
lograron formalizarse. Con la lucidez que le era propia, aquel 
eminente estadista comprendió que la exploración biológica del país 
debia ir á la par con los trabajos referentes al mapa, y que no tenían 
menor importancia que éstos como medio para facilitar el conoci- 
miento y el acceso de las riquezas naturales del país. Por eso, no 
escatimó los recursos ni troncó mis programas y como primer paso 
procuró la llegada al país de mi paisano don Adolfo Tonduz, quien 
durante cerca de catorce años me acompañó en mis viajes, dividiendo 
conmigo las duras tareas y los peligros que generalmente son la parte 
de los exploradores, así como también las alegrías que procuran al 
naturalista el maravilloso espectáculo de ciertos cuadros escondidos en 
ignorados rincones de las vírgenes selvas ó de las salvajes serranías, ó 
el hallazgo de formas nuevas y nunca soñadas. 



10 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA EICA. 

No sería posible entrar aquí en el detalle de mis diecisiete años de 
exploraciones en Costa Rica, ni aún si quisiera limitarme á la pnrte 
exclusivamente botánica de ellas. Bastaría con decir cjue aquellos 
viajes cubren la totalidad del territorio de la República, exceptuando 
los valles que dan directamente al lago de Nicaragua, desde el río 
Frío hasta el Sapoá. El admirable valle del Diquís y toda la parte 
meridional del país han recibido especial atención y han sido recorri- 
dos en todos sentidos. Así la Talamanca, el valle del Reventazón y 
la parte central, incluyendo la pintoresca cordillera volcánica desde el 
paso del Sarcero hasta el Turrialba. 

El resultado de nuestras investigaciones, á las cuales participaron, 
además del señor Tonduz; el Profesor Biolley, y en menor escala, los 
señores Wercklé, Brade, Brenes y algunos otros, consiste en más de 
dieciseis mil muestras, representando igual número de estaciones y 
cerca de cinco mil especies de plantas. Todo considerado, no hay en 
la América española país Cjue haya sido explorado tan á fondo, y el 
herbario de Costa Rica es hoy todavía la colección más rica de su clase, 
desde el Río Grande del Norte hasta el estrecho de Magallanes. 

Esta colección, por supuesto, no es más que el medio para llegar á 
establecer el inventario de la flora y definir su distribución en las 
varias zonas del país. Su complemento indispensable lo forman los 
numerosos apuntes tomados al tiempo de formarla y referentes á las 
condiciones climáticas y topográficas en que se desarrollan nuestras 
ricas florestas, y sus relaciones económicas y otras con el hombre. 

La determinación de los elementos exclusivamente endémicos y de 
las circunstancias especiales en que han aparecido, las maravillosas 
migraciones de otras especies, con ó sin el concurso del hombre, y su 
definitiva naturalización en el país, la aplicación que de las propiedades 
reales ó supuestas de todas esas plantas hicieron los naturales en sus 
primitivas artes, y en fin, el papel que muchas desempeñan como fac- 
tores de las actuales condiciones económicas, todas esas eran cuestiones 
que no podían sernos indiferentes. 

Efectivamente, hemos logrado juntar un considerable acopio de notas 
tocantes á esos varios puntos y el trabajo que aparece á continuación 
es parte de ellas. 

Es mi creencia que su publicación en la presente forma es obra útil. 
Al botánico novicio, ya familiarizado con la nomenclatura vulgar, 
darán un buen punto departida, pues, conociendo la sinonimia científica 
de una especie, aquel podrá, ayudándose de las descripciones técnicas, 
comprender mejor sus caracteres analíticos, y procediendo de lo conocido 



EXPLORACIÓN BOTÁNICA. 11 

á lo desconocido, extenderá poco á poco sus conocimientos fundándose 
en la similitud del plan general de la flor y de los demás órganos. Al 
etnógrafo y á todos los que ven en las plantas una ayuda natural del 
hombre puesta á su alcance por una providencial dispensación, dará 
una idea de los mil usos, fundados los unos en reales propiedades, los 
otros en supersticiones trasmitidas de generación en generación, á los 
que tanto los naturales como los descendientes de los conquistadores 
y los inmigrados en épocas recientes han aplicado aquellas. En su 
nomenclatura extraordinariamente variada, queda uno como reflejo de 
las incesantes migraciones que sucesivamente han traído al privilegiado 
suelo de Costa Rica poblaciones distintas por su origen, sus lenguas y 
sus costumbres. 

En fin, y ésto no es lo menos importante, las pocas notas económicas 
que hemos podido dar en relación con las plantas de cultivo, algunas 
de las cuales son la base de la riqueza nacional, no carecerán de interés 
para nuestros agricultores. 

El presente trabajo no es obra definitiva y completa. Le he agregado 
una larga lista de nombres vulgares é indígenas para los cuales no 
tenemos aún sinónimos científicos, por no haber podido examinar é 
identificar las especies á que se refieren. Por otra parte no nos ha 
sido siempre posible obtener los nombres vulgares. Es cierto que un 
número considerable de especies ha escapado casi completamente á la 
atención de los campesinos, pero no así á los naturales, quienes suelen 
tener una nomenclatura tan minuciosa que apenas lo cede á la délos 
naturalistas. 

Entre las Ecpúblicas cuyo conjunto forma Centro-América, ninguna 
se ha estudiado con tanta detención como Costa Eica. Hemos visto 
ya que ha sido especialmente favorecida por los exploradores botánicos, 
y la lista de las publicaciones referentes á la flora que acompaña como 
apéndice á la presente obrita muestra que las cosechas de los referidos 
coleccionistas han sido objeto de los estudios de muchos especialistas, 
entre los cuales figuran varias notabilidades científicas. 



12 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



BREVE RESENA SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DE LAS 
PLANTAS EN COSTA RICA. 

Ya se ha dicho muchas veces, y con razón, que la fauna de Costa 
Rica es, proporcionahnente á lo reducido del territorio, la más rica 
conocida. Pero á nadie aún parece habérsele ocurrido que la misma 
aseveración se aplica á la flora, y sin duda con mejor fundamento. 
La obra clásica de Engler y Prantl, titulada " Pflanzen-Familien " ó 
"Familias de plantas," distribuye todas las plantas fanerógamas 
conocidas en unas 300 familias. De éstas, como ya lo noté arriba, 175 
están representadas entre las especies cuya existencia en el país se ha 
averiguado hasta la fecha. He indicado también que el número de estas 
últimas asciende á cerca de 5000, pero no debe perderse de vista que, 
aunque la flora ele Costa Rica es una de las mejores conocidas en el 
continente occidental, muchísimas especies aún no han sido catalogadas, 
sea porque son nuevas ó sin identificar, ó porque han escapado á las 
pesquisas de los coleccionistas. Me atrevo á asegurar que el número 
total de nuestras fanerógamas pasa mucho de los cinco mil, y si á éstas se 
agregan los Heléchos, que son entre tres y cuatro cientas especies, los 
Musgos y Hepáticas de los cuales 800 por lo menos se conocen ya, 
y la multitud de Hongos, el estudio de los cuales apenas se ha iniciado, 
llegaremos á una suma aún mucho más respetable. 

Esta extraordinaria congregación de plantas en tan pequeño espacio 
se explica en primer término por la variadísima topografía del país y 
los aspectos climáticos muy diversos que son la consecuencia de ella. 
Costa Rica se eleva en medio de la zona tropical desde el nivel del mar 
hasta cerca de 3900m., ofreciendo asimismo, con relación a la tem- 
peratura, todas las gradacionefe que se observan desde el Ecuador básta- 
los 35 grados de latitud. La dirección general de sus montañas, 
perpendicular á la de los alicios del noreste, determina dos tipos cli- 
máticos en cuanto á la distribución de las lluvias, siendo éstas muy 
abundantes y repartidas en todo el año en la vertiente del Atlántico, 
más escasas y limitadas á algunos meses en la vertiente del Pacífico. 
Si á ésto se agregan las condiciones particulares del suelo, y se toma en 
consideración la infinita variación de nuestra fragosísima topografía, 
ofreciendo aquí anchurosos valles y mesetas, allí gargantas, j)eñascos ó 



DISTRIBUCIÓN PE LAS PLANTAS. 13 

atrevidas cimas, y más adelante, en la proximidad de los mares que 
bañan ambas costas, dilatadas llanuras litorales, se comprenderá que 
Costa Rica es lugar privilegiado como centro de desarrollo de la vida 
animal y vegetal, y sobretodo que ofrece las condiciones más favorables 
posibles para ser la receptora de los representantes de la flora y de 
Li fauna de las regiones circunvecinas. 

Pero otra circunstancia que ha contribuido á hacer de Costa Rica 
el emporio zoológico y botánico del continente, es su proximidad á 
ambas Américas y á la región de las Antillas, ésto es, á tres faunas y 
tres floras distintas, cuyos representantes han encontrado en su suelo 
hospitalaria acogida. La vegetación de nuestra costa atlántica se forma 
principalmente de tipos que vuelven á encontrarse en todo el litoral 
norte y oriental de la América del Sur y, en su minoría, en las islas 
del Mar Caribe. Las sabanas y florestas del valle del Diquís, de Nicoya 
y del Guanacaste recuerdan á la vez por su vegetación ciertas partes de 
Venezuela y Colombia, y los districtos semi -áridos de Guatemala, Yuca- 
tán y México occidental. En medianas altitudes, uno admira la 
mezcla armoniosa de elementos igualmente diversos por su procedencia 
y en fin, los picos más elevados abrigan á un mismo tiempo represen- 
tantes de los majestuosos Andes de Colombia, y de los no menos 
imponentes volcanes de México. 

Litimamente mezclada con estos varios elementos y formando como 
el cimento que llena los vacios y oculta las asperidades, se halla otro 
constituyente, de no escasa importancia, do nuestra vegetación, que ha 
originado precisamente en las especiales condiciones de configuración 
y de clima á que hemos aludido y que, según la opinión de varias 
autoridades que se han dedicado con marcada preferencia al estudio de 
nuestra flora, es particularmente desarrollado en el país. Este es el 
elemento endémico, ó autóctono, compuesto por lo tanto de todas las 
especies que son propias de esta tierra y no se encuentran en otras 
partes. 

Este conjunto de plantas, unas humildes hierbas, otras árboles gigan- 
tes, con todas las imaginables transiciones entre los extremos, están 
asociadas de diversos modos según sus hábitos y según las condiciones 
físicas del suelo, la topografía y el clima. En la vertiente del Atlántico, 
generalmente muy húmeda y lluviosa, la selva se extiende tupida desde 
la. margen del Océano hasta muy cerca de las cumbres más altas, siendo 
interrumpida raras veces, por los pantanos costaneros, las peñas y 
fragosidades de las serranías, ó por las abras cada día más extensas 
del industrioso agricultor. Aquí, la humedad obra á manera de un 



14 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

moderador, supliendo todas las otras deficiencias, y á su empuje la 
vegetación cubre espesa, exhuberante, cada pulgada del suelo. 

No así del lado opuesto, en las faldas que envían el excedente de sus 
aguas al azúreo Pacífico. La pobreza de un suelo esencialmente 
arcilloso, la sequía dominante durante la mitad del año, la violencia 
de los vientos que bajan de las altas cimas, y talvez, hasta cierto punto, 
la intervención, en épocas remotas, de los primitivos moradores, son 
los principales factores causantes de las sabanas y de los páramos en 
miniatura que interrumpen á menudo los altos bosques, en las llanuras 
del Guanacaste, en el anchuroso valle del Diquís y en las faldas de los 
montes. En las sabanas, las Gramíneas y las Ciperáceas son predomi- 
nantes, pero abundantemente entremezcladas con especies sociables 
como ciertas Labiadas (Hyptis) , Compuestas (Eupatorium, Vernonia), 
Malváceas (Sida) ú otras plantas más ó menos herbáceas que invaden 
á veces esos repastos naturales hasta inutilizarlos. En las hondonadas 
y á lo largo de los riachuelos, aparece también una vegetación arbores- 
cente las más veces raquítica, en la que sobresalen los cJiumicos 6 raspa- 
guacales en los lugares más secos, los guayabos, varias Melastomáceas, 
etc., en la zona de transición á la alta selva, la que siempre queda más 
ó menos despejada y de fácil exploración, excepto en grandes alturas ó 
en las faldas más próximas á las cumbres, que reciben atín su parte de 
los aguas traídas por los alicios. Aquí el soto, compuesto á menudo de 
intricados cañuelares, se vuelve impenetrable, como lo es también en 
ciertas partes de los bosques cercanos á las costas, en donde pítales y 
piñuelares extensos se oponen sin posible alternativa al progreso del 
viajero. 

Los páramos — ó mejor paramülos , pues como hemos dicho, no son 
más que miniaturas de la formaciones conocidas con el primer nombre 
en los Andes del Sur, — cubren las partes más altas de las cordilleras, 
en el Irazú, el Cerro de Buena Vista, el Chirripó, el Duricá y el Pico 
Blanco. Su menuda vegetación, notable por el tamaño relativamente 
mayor de las flores, recuerda la de los repastos alpinos de la Europa 
central, y como ella, alimenta rebaños que dan leche, mantequilla y 
queso insuperables, y forman uno de los rasgos más interesantes de la 
economía agrícola del país. 

Esos modos típicos de aglomeración — selva cerrada del lado del 
Atlántico, selva despejada y sabanas del Pacífico, y paramillos en 
las" grandes alturas — , son susceptibles cada uno de infinitas modifi- 
caciones en sus menores detalles. Aún la selva cerrada ó húmeda, el 
Regenwald de los autores alemanes, con su aparente monotonía, ofrece 



DISTRIBUCIÓN DE LAS PLANTAS. 15 

los cuadros más variados al observador ejercitado. Al penetrar en ella 
por primera vez, el viajero se siente como deprimido por la uniformi- 
dad de las escenas que lo rodean. Los troncos majestuosos se suceden 
unos á otros, los pies muellemente hundidos en un inextricable tapiz 
de verdura, mientras sus cimas se pierden en lo alto, en confusa red 
de ramas y bejucos. Cada nuevo sitio es la reproducción del c|ue se 
acaba de dejar y uno se admira como el nativo de esos bosques puede 
reconocerse en ellos con la misma facilidad que el citadino en sus 
calles y fija en su mente los detalles de configuración por medio de 
una nomenclatura no menos complicada que la de una gran metrópoli. 
Pero poco á poco el ojo se ejercita, distingue matices en el eterno 
verde, nota diferencias en la conformación de la base de los troncos y 
en las raíces, en el color, en la altura, en la esbeltez de esas gigantescas 
columnas. La verdura del suelo, que aparecía primero como una 
confusa masa, se ve aquí compuesta de delicados y multiformes 
heléchos, allá de palmeras enanas, de platanillos y l)ijaguas de anchas 
hojas, de Aráceas terrestres que el olfalto descubre á veces antes que 
la vista (sahinillo) , en otras partes de cañuelas y carrizos que desafian 
el filo del machete, ó cordoncillos elegantes, á menudo perfumados. 
Del domo cerrado que todo lo cubre dejando apenas algunas ventanillas 
por donde penetra una luz difusa, cuelgan una infinidad de bejucos, á 
veces simples cuerdas que caen rectas como el hilo de una plomada y 
se estiran hasta alcanzar el suelo, otras veces verdaderas guirnaldas, en 
las que se descubren de vez en cuando flores de admirable estructura. 
Las maravillas ocultas arriba, á cincuenta metros y más sobre la cabeza 
del explorador, escapan casi completamente á la observación. Solo 
cuando uno de los gigantes de la selva, abatido por el último huracán, 
yace despedazado en el suelo bajo el chorro de luz que penetra por el 
espacio antes ocupado por él, puede uno darse cuenta de la extra- 
ordinaria diversidad de ese mundo aún por explorar. Una profusión 
de plantas parásitas y epífitas, reviste cada rama, y sirve ella misma 
de huésped á otro mundo parasítico, de modo que toda una flora 
encuentra su asiento en cada árbol. Puede el observador permanecer 
día tras día en la solitud de la virgen floresta, y cada día se le revelan 
nuevos detalles de ese mundo que en un principio le aparecía como 
prototipo de la uniformidad. 

Lo mismo se notará si pasando á otra vertiente estudiamos las selvas 
despejadas — los 'parkartige Wálder de los fitogeógrafos. Asociaciones 
idénticas aunque generalmente menos impenetrables y formadas de 
especies distintas, cubren el suelo, tal vez con menos profusión ; los ár- 



16 LAS PLANTAS USUALES DP: COSTA RICA. 

boles parecen menos numerosos, sus troncos menos altos y sus coronas 
más anchas y menos cargadas con orquídeas y bromeliáceas, de modo 
que una luz más brillante penetra sus arcadas. Otro carácter especial 
de la vegetación de esta vertiente es que muchos de los árboles que 
integran su conjunto son de hojas caedizas y se ven completamente 
despojados durante la estación seca. 

Las sabanas son también una fuente de incesantes observaciones, de 
las cuales se deduce que su uniformidad tampoco es sino aparente. 
Aún las Gramíneas y Ciperáceas de caracteres exteriores tan seme- 
jantes ofrecen una gran diversidad en los detalles de su organización 
y en su modo de vivir. Mientras algunas, como los Paspalum y los 
Paniciim, entre los cuales figuran varios de nuestros mejores pastos 
naturales, casi nunca pasan de ser humildes y rastreros zacatillos, 
otras, como los Andropogon , son por lo general de cálamos tan altos 
que apenas los supera la cabeza del jinete recorriendo la sabana, y cjue 
precluden la orientación del que anda á pié, así como lo experimenté 
varias veces en Cañas Gordas, en el año de 1897. Allí, cuando se 
quería cruzar de un punto á otro de la pradera, virgen hacia mucho 
tiempo de ganado, el único modo de llegar era de fijarse en que el 
trillo dejado atrás esté siempre en linea recta, sino se describían invo- 
luntariamente las curvas más fantásticas, acabando por alcanzar otra 
vez el monte alto en cualquier parte, excepto la que se tomara por 
objetivo. 

Entre las especies de porte minúsculo que forman el principal ele- 
mento de la flora sabanera, merece especial mención una modesta cipe- 
rácea, señalada por mi compañero Sr. A. Tonduz, y descrita por el 
difunto Bockeler, quien la dio el nombre de Rhynchospora perrigida. 
Es probablemente el más vivaz entre sus congéneros y la primera en 
brotar de nuevo después de los periódicos incendios de las sabanas. 
Posee una cepa gruesa y en apariencia perenne, que se eleva vertical- 
mente de año en año, y está coronada con un penacho de hojas largas 
de 4 hasta 6cm. y menudas como agujas. En medio de éstas, aparecen 
con las primeras lluvias, en Marzo ó Abril, las inflorescencias de color 
amarillo claro. 

La lucha por la existencia y la victoria de los tipos mejor acondi- 
cionados puede ilustrarse con muchos ejemples sacados de las mismas 
savanas. A las familias señaladas — Gramíneas y Ciperáceas que con- 
sideramos como las dueñas naturales del terreno, especialmente porcpie 
son las únicas de provecho para el ganadero, — ciertas especies de otros 
grupos hacen una guerra que casi llamaríamos encarnizada, y á menudo 



DISTRIBUCIÓN DE LAS PLANTAS. 17 

logran aniquilarlas en extensas manchas : así los Hyptis (Chirrites) , 
ciertas Melastomáceas {3Iiconia, Leandro) , algunas Compuestas {Enpa- 
toriinn, Vernonia, Calea, etc.), que, como se dice vulgarmente, echan 
á perder la sabana. Su invasión recibe un auxilio muy eficaz del 
ganado y de los incendios; estos últimos fácilmente destruyen el 
sistema radicular poco desarrollado y superficial de los zacates, mientras 
no alcanzan á matar las otras plantas de raíces pivotantes y hondas. 
Se prepara de esta manera el suelo para el establecimiento más dura- 
dero de las especies leñosas, entre las que el guayabo es una de las 
primeras en aparecer. En donde falta por completo la intervención 
del hombre, la selva vuelve indudablemente á reconquistar la sabana, 
y ésta es una de las muchas razones porqué parece probable que, al 
menos en Costa Rica, éstas han tenido con pocas excepciones su primer 
origen en desmontes artificiales, punto que no podemos discutir aquí. 

Los tipos de vegetación que hemos esbozado hasta aquí son princi- 
palmente el resultado del modo de agregación de los elementos de la 
flora, según sus hábitos individuales. Si consideramos el modo como 
se comportan según la elevación sobre el nivel del mar, y la tempera- 
tura, podemos establecer tres divisiones altitudinalcs que, aunque son 
sumamente artificiales y pasan insensiblemente de una á otra, no 
carecen de razón de ser para una mejor comprensión de la distribución 
de las plantas en Costa Rica. No es por demás observar, que esta 
división puede aplicarse á todo Centro- América. 

(1) Región basal — De O ci lOOOm. Temperatura media 28° á 21° C. — 
Comprende en su nivel inferior las llanuras costaneras, cubiertas en su 
mayor parte de inmensas selvas, y caracterizadas por la presencia de 
árboles gigantes como el espavel, el ceibo, el javillo, el guanacaste, el 
guapinol, y el cenízaro. Los tres últimos son especiales de la zona 
inferior de la vertiente del Pacífico, mientras el cocobola {Lecythis 
costaricensis) , que produce la fruta conocida con el nombre de olla de 
mono, el Sloanoa medusula y el BuUy-tree de los Jamaicanos (níspero) 
solo se encuentran en la costa del Atlántico. 

En la zona superior de la misma región, ciertas familias como las 
Melastomáceas, las Lauráceas y las Piperáceas, alcanzan su mayor 
desenvolvimiento. Aquí también se encuentran varias Compuestas 
arbóreas, y la diferencia de una vertiente á otra es menos notable. 

Las llanuras costaneras y las primeras faldas de los montes hasta 
unos 600 metros, que corresponden á lo que generalmente se llama 
tierra caliente, cuentan entre sus plantas indígenas muchas especies 



18 LAS PLANTAS T^SUALES DE COSTA RICA. 

Útiles. Entre éstas viene en primera linea el hule, representado en 
cada vertiente por especies distintas del género Castilla, y que está 
rápidamente pasando á la categoría de planta cultivada, en razón de la 
demanda siempre creciente do la industria para la preciosa goma. 
Algunas especies dan resinas {Guftiferae, Sapotaccae, Hymenaca) 
aplicadas á varios usos, mientras otras proporcionan fibras gruesas 
utilizadas para cordeles {Apeiba, Hihiscus, Cccropia, HcUocarj)vs) y 
para ciertas partes de la indumentaria de los indígenas (mastate) , ó 
estopas finísimas y fuertes {Triumfctta, Sida, Tueca) que aún no se 
han estudiado con la merecida detención. Las maderas de la costa 
del Pacífico, pertenecientes á árboles délos grupos de las Dalbergiáceas 
y de las Caesalpínias (Leguminosas) , incompletamente investigados, 
son conocidas por su finura y dureza. La tierra caliente del Atlántico 
da el cedro dulce, el caoba y el laurel, la del Pacífico el incorruptible 
cedro amargo, el cacique, el corteza, así como maderas de tinte (mora, 
nacazcol) y muchas otras, cuya enumeración se encuentra en el lugar 
correspondiente de la presente obrita, salvo que aún no se hayan 
podido identificar. 

Otra especie indígena de la tierra caliente que ha pasado á la 
condición de planta cultivada es el cacaotero. Se encuentra aún en 
estado silvestre en el Guanacaste, en Nicoya, en varios puntos del 
valle del Diquís, y, aunque más escasamente, en los bosques húmedos 
de la Talamanca, de la Estrella, del Sarapiquí, y en otros puntos sin 
duda de los llanos y de las lomas cercanos al Atlántico. Su talla, la 
forma de su fruta y otros caracteres nos permiten admitir que sea el 
origen del llamado cacaotero de Malina, ó criollo. El calabacillo ó 
Matinita fué importado de la isla de ]\íartinica. Los Indios no 
parecen haber cultivado este árbol, al menos en el sentido que damos 
á la palabra. Cuando en sus correrías por los montes, encontraban 
ejemplares aislados ó bosquecitos de él, señalaban con cuidado el lugar, 
limpiaban el suelo de su vegetación más gruesa, y repetían sus visitas 
y sus cuidados indefinidamente en tiempo de cosecha. Daban especial 
atención á los arbolitos que se criaban de las semillas extraviadas al 
rededor de los árboles viejos, de modo que sus cacaotcdes se renovaban 
insensiblemente y se mantenían de generación en generación. Es 
probable que la siembra de madera negra, ó madre de cacao, cerca de 
los árboles de cacao, cuyos buenos efectos sobre éstos son conocidos de 
los naturales de Talamanca y se han trasmitido á los campesinos de 
otras partes, debió su origen á la necesidad de protegerlos contra los 
estragos de las taltuzas. Las raíces de la madera negra, ó madre de 



Pl. III. 




Cacao ciuoi.i.o en las Huacas (Nicoya). 



DISTRIBUCIÓN DE LAS PLANTAS. 19 

cacao, son efectivamente para estos roedores mortal veneno y es poco 
probable que los Indios hayan conocido primero las propiedades de 
aquel árbol como nitrificador del suelo; se fijaron sin duda en que el 
cacaotero crecía mejor en su proximidad, sin darse cuenta por qué 
razón, y así se hizo tradicional la costumbre de sembrar ambos árboles 
juntos. 

El cacaotero se cultiva en ambas costas, siendo de notar que el 
calabacino parece mejor adaptado para el clima húmedo de la del 
Norte. Otra planta, importada probablemente de alguna de las 
Antillas, ha adquirido en los últimos veinte años una importancia 
enorme, desde el punto de vista industrial, para la tierra caliente del 
Atlántico, y ha dado un carácter especial á toda la zona costanera. 
Me refiero al banano, ó á la variedad del Musa sapientum conocida en 
Costa Rica con el nombre de patriota, aunque tiene muy poco de 
nacional, siendo de origen probablemente asiático, cultivado en gran 
parte por compañías y colonos immigrados y consumida en Norte- 
América y en Europa. Sin embargo, gracias á la nueva industria de 
que es objeto, se ha puesto en cultivo una vasta extensión de tierras 
fértiles que antaño se consideraban como sin valor á consecuencia de 
su mortífero clima, y dado también un poderoso impulso al desarrollo 
del puerto de Limón y al del país en general. 

El plátano y los guineos, allegados muy cercanos del banano, aunque 
probablemente introducidos en América muy anteriormente á la lle- 
gada de los españoles, se cultivan en menor escala en toda la región 
basal, para las necesidades del consumo interior. El camote y la yuca, 
otras dos plantas alimenticias de no escasa importancia, también indí- 
genas, no dan tampoco un buen producto arriba del nivel superior de 
esta región. 

(2) Región montañosa ó intermediaria — De 1000 á 2600m. Tem- 
peratura media '21° ci llf° C. — Esta región, en laque los árboles gigantes 
y las enredaderas de vistoso follage del trópico se mezclan con los 
representantes más modestos por la talla pero más fornidos y fuertes 
de la tierra fría, es privilegiada de la naturaleza por su begnino clima 
y la variedad de sus producciones. En ella se hallan los centros de 
desarrollo de la civilización moderna y también una infinidad de 
plantas y árboles importados, la mayor parte en razón de su utilidad; 
pero algunos también, entre las primeras, involuntariamente, y en de- 
trimento de la agricultura. 

Fácil sería hacer una enumeración de especies naturales que sólo se 



20 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

encuentran entre los límites de esta región. Más, como ya se explicó, 
la vegetación selvática demuestra caracteres insensiblemente transi- 
torios entre los de la flora de tierra caliente y de la tierra fría, y además 
la mano del hombre ha modificado á tal extremo la naturaleza primi- 
tiva, que la región está mejor caracterizada por sus condiciones arti- 
ficiales. El precioso cafeto, por ejemplo, se extiende en vastas plan- 
taciones desde una altura algo inferior ala de la región (800m.) , hasta 
cerca de 1400m. Con justa razón se le ha tomado algunas veces como 
especie típica de la región media, alterando entonces ligeramente los 
límites de ésta, pues su influencia en la tierra templada es visible en 
todo tiempo, y más especialmente en Marzo cuando sus abundantes y 
niveas flores resplandecen bajo las caricias del sol como la primera 
nieve del invierno boreal, y sus perfumes saturan el aire de las noches; 
ó también en tiempo de cosecha cuando los cafetales resuenan con las 
alegres exclamaciones y las risas de las cogcdoras. Esas hermosas 
plantaciones, que cubren los llanos y las faldas de los montes en casi 
toda la meseta central, dan vida á las dos terceras partes de la población 
del interior y no se puede exagerar demasiado su importancia. 

La vertiente del Atlántico se presta menos para el cultivo del cafeto, 
por su excesiva humedad, la que favorece en demasía el desarrollo de 
enfermedades parasíticas, á la vez que quita al grano la dureza y finura 
que son el índice exterior de su excelencia. En la zona del Pacífico, 
por otra parte, existen aún extensos terrenos propios para ese cultivo y 
que sólo esperan brazos que vengan á derribar las hermosas selvas. 
Mientras tanto, éstas ofrecen á la industria, en ambas vertientes, una 
infinidad de maderas útiles, entre las que sobresalen el colpachí, los 
quizarrás, los iras, los robles y los encinos. Los últimos pertenecen ya á 
la zona superior de nuestra región montañosa, y forman allí esos her- 
mosos bosques que recuerdan á la gente venida del Norte los robledales 
encantadores de la madre-patria. Desgraciadamente es preciso ir le- 
jos ya, hasta los contrafuertes del Cerro de Buena Vista ó las faldas 
meridionales del lejano Kámuk, para ver todavía esos bosques en toda 
su majestad. En las alturas de la meseta central, no subsisten sino 
los fragmentos que han escapado al fuego ó á la hacha, y el árbol de 
las antiguas supersticiones, en la misteriosa sombra del cual los sacer- 
dotes de los Aztecas y de los Chibchas celebraron sin duda sus ritos lo 
mismo que los druidos de la heroica Galia, ha cedido su lugar á la 
vulgar pero sustanciosa papa, á los frijoles queridos de los costarri- 
censes, al maíz y á las praderas. 

En esta misma zona superior de la región montañosa es también en 



DISTRIBUCIÓN DE LAS PLANTAS. 21 

donde se dan mejor las hortalizas y los árboles frutales importados del 
Norte. No es para el immigrante una de las menores ventajas del 
país, el encontrar en él los sabrosos repollos, las tiernas lechugas, los 
espárragos, las cebollas, los ajos, en fin todas las verduras de su tierra, 
que se dan aquí de inmejorable calidad. Entre las frutas, la manzana 
es la que tiene más probabilidades de éxito, más nunca le llevará la 
ventaja á nuestras incomparables naranjas, que se producen hasta con 
vicio desde las orillas del Golfo de Nicoya hasta Cartago. 

(3) Región andina ó superior — De 2600m . hasta las cimas. Tempera- 
tura 15 á 5° C\ — Cuando el excursionista sube las faldas de nuestros 
volcanes, nota que desde una cierta altura los árboles pierden en 
tamaño, pero alargan y engruesan sus ramas laterales y dan una 
sensible impresión de vigor y de resistencia á la intemperie. Cuanto más 
arriba subimos más achaparrados se nos presentan, hasta que en la 
proximidad do la curva de nivel de 3000m., su conjunto, aunque 
tupido todavía y cubriendo extensas faldas, ya no merece el nombre de 
selva. En estas altitudes se manifiesta además un cambio marcado en 
la naturaleza específica del monte. Las Lauráceas, los Styra.v, los 
Podocarpus , los Talavnta y aún los Quercus desaparecen, repuestos poco 
á poco por Ericáceas, Mirtáceas, Miricáceas, y otros grupos que gustan 
del aire puro y frío así como de la intensidad calórica y actínica de las 
grandes alturas. 

Los espacios libres, cuando no cubiertos por los lapiUi volcánicos 
como sucede en el Irazú y en el Turrialba, están ocupados por los ya 
mencionados paramillos, cj[ue alcanzan su mayor desarrollo en el Cerro 
de Buena Vista y en el Chirripó Grande. En este último cerro, rey 
inviolado aún de los Andes costarricenses, se ven en lontananza entre- 
cortados por altas y desplomadas peñas que deben abrigar una flórula 
saxícola de especial interés. Ya los paramillos de Buena Vista fueron 
una revelación, enseñando como por encima de los hombres, que se 
agitan y penan en sus pies, el mundo vegetal de los montes gigantes de 
México y de Norte América se entrelaza con el de las incomparables cor- 
dilleras suramericanas. Fiesta pacífica de las flores en la que participan 
muchos convidados de nuestro propio suelo, como lo son el Mirroden- 
drón de Donnell-Smith, Umbelífera gigantesca que se abriga friolenta 
entre las piedras de las hondonadas ó en la margen extrema de los 
chaparrales, y varias delicadas especies, algunas de las cuales quedan 
aún por describir. 

Es de notarse que en esas grandes alturas, la flora pierde el carácter 



22 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

impuesto por la diversidad de clima en una y otra vertiente en altitudes 
inferiores. Las cumbres más elevadas emergen como islotes 2X)r encima 
de las selvas, pasando éstas sin otra interrupción do una vertiente á 
otra. Sus faldas rápidas y poco extensas no ofrecen campo para una 
diferenciación climática de las plantas, de modo que en los macizos 
principales como el Volcán de Turrialba, se puede dar vuelta al 
cerro, quedándose á un mismo nivel, sin notar mucha alteración. 
En la altura, las transiciones son mucho más notables, pei-o poco estu- 
diadas aún . ¡ Que admirable campo para una investigación de esta clase 
ofrecería la falda setentrional del mencionado Turrialba, que se eleva 
de un sólo golpe desde unos 300 metros, en las llanuras de Santa Clara, 
hasta más de 3300 metros, pasando de un modo casi imperceptible de 
las altas selvas de la costa hasta los escasos matorrales de la cima ! 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Las especies cuyos nombres vulgares é indígenas hemos podido in- 
cluir en la presente obra no son todas plantas de directa utilidad para 
el hombre. Muchas de ellas han merecido su apellido simplemente 
porque caen diariamente bajo la observación, y ésto explica nuestro 
título "plantas usuales" con preferencia al de "plantas útiles," 
sugerido por varias personas. 

Estas plantas usuales, pues, pueden dividirse en tres grupos, com- 
prendiendo el primero todas las especies que son de alguna utilidad, 
el segundo las C|ue son dañinas ó nocivas y el tercero las c¡[ue son 
indiferentes, ésto es, que no entran en ninguno de los dos anteriores. 
Aunque hemos dado en el lugar reservado para cada planta la mayor 
parte de los datos que le corresponden, no será por demás hacer aquí 
una recapitulación metódica de los dos primeros grupos, añadiendo 
ocasionalmente detalles que no han encontrado lugar apropiado en otra 
parte. 

A. PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 

Las plantas que por su utilidad contribuyen de un modo más directo 
á nuestro bienestar forman naturalmente la lista más larga entre las 
enumeradas en este libro. Con el objeto de poner de relieve su impor- 
tancia en la economía privada y pública del país, daremos aquí una 
corta reseña de sus usos, agrupándolas por mayor claridad bajo las 
siguientes rúbricas: 

(a) Plantas alimenticias 

(b) " forrageras 

(c) ' ' medicinales 

(d) " fibrosas 

(e) " oleíferas 

(f) " gemíferas y resiníferas 

(g) " ornamentales (árboles, plantas) 
(h) Maderas, y otras especies de usos varios. 



24 LAS PLAXTAS USUALES DE COSTA RICA. 

(a) Plantas alimenticias. 

Estas á su vez pueden subdividirse, según su naturaleza ó sus usos, 
del siguiente modo : 

1. Granos 

2. Raíces ó tubérculos 

3. Verduras ó legumbres 

4. Frutas 

5. Condimentos 

6. Varias. 

1. Granos. — En su obra ya citada sobre la flora y la geografía física 
de la América central, Oersted dice (p. 6) hablando de los alrededores 
de Cartago, que " aquí el cultivo del cafeto ocupa menos extensión que 
en la vertiente opuesta, y el banano y la caña de azúcar no se elevan 
más arriba, pero toda esta meseta se distingue por sus magníficos 
repastos, sus campos de trigo y de maíz, y, en el distrito de Chilcagre 
en particular, por su excelente tabaco." Más adelante agrega que en 
las cercanías de Cot, el límite superior del maíz se halla entre 7000 y 
7500 pies y que este grano está repuesto en mayores alturas por el 
trigo, las lentejas y las papas. Estas citas, que podrían complementarse 
por otras así como por varios testimonios personales, nos demuestran 
que hace como medio siglo, el trigo desempeñaba todavía un papel de 
alguna importancia como producto de la zona superior de la región 
montañosa. Su abandono, que es ciertamente de deplorar, se debe sin 
duda á dos razones. Primero, á la par que se fueron mejorando las 
vías de comunicación, se hizo más fácil y barata la importación de las 
harinas extranjeras, procedentes principalmente, al principio, de San 
Francisco y de Chile. Luego, con la introducción del cafeto, nuestra 
agricultura, halagada por los piecios altísimos alcanzados por este pro- 
ducto en los mercados del exterior, se especializó, reduciéndose todos 
los agricultores á meros cafetaleros, de tal modo que no solamente se 
dejó el trigo, sino que el país no siempre llegó á producir el maíz y los 
frijoles necesarios para su consumo. Para un pequeño país como lo 
es Costa Rica, el abandono del antiguo sistema, en el que cada finca 
produce de todo un poco, y la falta de éxito de una cosecha se compensa 
por la abundancia simultánea de otra, es de sentirse. Del trigo, nos 
ha quedado el recuerdo — y un molino, traído de fundiciones inglesas, 
y en el que molineros extranjeros muelen un poco de trigo importado. 
Bueno es agregar, que ésta es probablemente la única harina legítima 
que se consume en el país, i Hace algunos años, se despertó un cierto 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



25 



entusiasmo para el cultivo de aquel útil cereal, se hicieron ensayos, 
con resultados satisfactorios, según creo, y después— acabóse la paja y 
se apagó el fuego! 

Mientras tanto vastas extensiones, que podrían convertirse en trigales 
dorados, quedan inutilizadas y miles de colones salen del país en cambio 
de las malas harinas que se importan y la inferioridad de la cual se 
revela en la del pan que se consume. 

El trigo cultivado antiguamente era de origen oriental, como lo son 
el centeno y la cebada, traídos también por los primeros colonos y como 
aquel caídos en desuso. La avena, que se da en abundancia como 
forraje cuando se cultiva en las tierras templadas y frías, no parece 
ser de buen rendimiento en cuanto á grano y se cultiva poco. El 
arroz, de la variedad llamada arroz de montaña, se siembra en terrenos 
relativamente secos y se produce de calidad muy superior á la de la 
clase importada, pero en cantidad notablemente insuficiente. Los 
datos estadísticos demuestran una notable disminución del cultivo de 
este grano durante los últimos años, lo que viene á comprobar la 
ineficacia de las provisiones aduaneras para el fomento de la agri- 
cultura. 

El maíz, el cereal por excelencia de nuestro continente, originado 
probablemente en el suelo centro-americano, es sin disputa la planta 
doméstica más generalizada en el país y se da desde el nivel del mar 
hasta las cumbres, pero poco se ha hecho para mejorar su cultivo^ y 
perfeccionar las distintas variedades. Aquí también, la importación 
debe suplir la escasez debida á la incuria é imprevisión de nuestros 
campesinos. Una excitativa constante por todos los conductos al 
alcance del Gobierno, y sobre todo nociones racionales de agricultura 
en las escuelas, podrían hacer mucho en favor de la realización de uno de 
los objetos primordiales de la economía nacional, el exceso de producción 
y abaratamiento de los granos de primera necesidad. Una fiesta del maíz, 
vendría con ventaja á sustituir la fiesta de los árboles que ciertos charla- 
tanes imitadores han querido imponer á nuestra juventud ; y el culto de 
la 7nazorca de maíz, renovado de los antiguos Aztecas, sustituiría con 
ventaja ciertas supersticiones que bajo un nombre augusto se inculcan 
hasta en nuestros centros docentes. 

Aunque es probable que las variedades de maíz hoy cultivadas en 
la parte central y realmente poblada del país descienden en su mayoría 
de semillas importadas, no es menos cierto que los Lidios conocieron 
este grano, esparcido ya previamente á la conquista por todo el 
continente. En los idiomas hablados aún en Costa Rica, encontramos 



26 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

cuatro raíces distintas para designarlo. En bninka es húp, que se 
sufija también á los nombres de plantas, frutas, etc., para designar su 
semilla y es por consiguiente la semilla, ó grano, por excelencia. En 
el mismo idioma, eétse significa á la vez el grano de maíz y la unidad, 
lo que nos demuestra por una parte el uso que de dichos granos hacían 
los naturales para contar y por otra la antigüedad del conocimiento del 
mismo entre ellos. En térraba, el maíz es ip y en bribri y cabécara 
ih. En bribri se usa también 7/0, equivalente á semilla, para el grano : 
por ejemplo, el maíz colorado se llama Castilla-uó, un término que 
revela el origen exótico de esa clase, mientras se-vó, es decir nuestra 
semilla, aplicado al maíz negro, designa á éste como variedad indígena. 
Esos varios términos no tienen al parecer analogía alguna con los 
idiomas hablados más al Este en el Istmo de Panamá, mientras el 
guatuso aim no deja de asemejarse un poco con el aiá de los misquitos, 
am y aú de los Sumos y Payas de Nicaragua y Honduras. 

Después del maíz, el frijol — y especialmente el negrito Cjuerido de los 
costarricenses al extremo de que se ha pretendido que ninguno de 
ellos se aventura en un viaje de paseo á los Estados Unidos ó á 
Europa sin llevarse entre sus equipajes un saquito de ellos, — desempeña 
el papel preponderante en la alimentación de todas las clases sociales. 
Tal es la creencia del pueblo en la fuerza de este alimento, que es 
costumbre tan corriente como perniciosa el dar el caldo negro de los 
mismos, á nenes cuyo estómago no está preparado aún sino para 
digerir la leche maternal. 

Aunque una de las especies de Phaseolus de que se derivan los 
frijoles cultivados es indígena en el país, este grano parece tener para 
los naturales una importancia relativamente secundaria. Por otra 
parte se han importado muchísimas variedades extranjeras, parte de 
las cuales aparecen en el lugar correspondiente. 

El guandú ó frijol de palo {Cajan cojan) es un arbusto común en 
las cercanías de las casas de la región inferior. En tierra fría se 
cultivan en menor escala la haba y las arvejas y lentejas. 

2. Raíces y tubérculos. — La mayoría de nuestras raíces alimen- 
ticias son de las tierras caliente y templada: los ñames pueden aún con- 
siderarse como pertenecientes exclusivamente á la primera y la yuca, 
el camote y el tiquisque no se producen de muy buena calidad en un 
nivel superior á 1200m. La primera, especialmente, se vuelve muy 
fibrosa y dura y para los tres se alarga considerablemente el período 
necesario para la maturación. 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. -^27 

Los ñames (Díoscoreae sp. ¡ü.) no parecen ser indígenas, excep- 
tuando tal vez la papa caribe : es possible que los ñames blanco y negro 
hayan sido traídos á las costas del Norte por los Misquitos. Entre los 
Indios se conocen por el sólo nombre tó, hecho que indicaría una tras- 
misión reciente de tribu á tribu. Los negros jamaicanos también han 
contribuido al esparcimiento de esas plantas, las que se cultivan más 
extensivamente del lado del Atlántico. 

La y\ica amarga casi no se conoce en Costa Rica, mientras tenemos 
dos ó tres variedades de la otra especie cultivada, que es probablemente 
indígena. Suele propagarse por si misma en los desmontes abando- 
nados y no difiere tal vez de la especie silvestre conocida con el nombre 
de Manihot carihagenensis Mull. Arg. 

El chayóte figura á la A^ez entre las raíces y las legumbres. Esta 
interesante cucurbitácea es indudablemente de origen centro-ameri- 
cano, aunque parece poco esparcida entre los naturales de este país y 
no se conoce su forma primitiva. Lo mismo puede decirse del tíquis- 
que, que muchos confunden con el taró de la Polinesia. La curiosa 
etimología náhuatl de la palabra tiqíiisque ó queque.vque, que demuestra 
su correspondencia con el denominativo rascadera usado en Co- 
lombia para la misma planta, y el hecho de que ésta no puede comerse 
sino cocida, indican suficientemente la presencia en sus tejidos 
de los ráfides ó cristales de oxalato de potasio que se encuentran tam- 
bién en el taró; estos cristales han sido señalados por vai'ios obser- 
vadores y extensamente descritos por el señor Wm. E. Safford c:i su 
hermosa monografía de Guam. En tiempos de escasez, los naturales 
de Costa Rica parecen haber hecho uso para su alimentación de 
las raíces de otra Arácea, el Dracontium Pittieriú homhróii. 

La papa es, como bien se sabe, de origen sur-americano. Pero su 
introducción en Costa Rica es de fecha reciente, aunque no me ha sido 
posible precisarla. L^no al menos de nuestros Solannm herbáceos de 
las sierras desarrolla pequeños tubérculos, pero no ha atraído la atención 
de los naturales, que ni aún hoy día parece que conozcan la papa. Esta 
se da de superior calidad en las tierras sueltas de las faldas superiores 
de los volcanes, pero puede cultivarse también con buenos resultados 
en alturas muy inferiores, y siendo así es de sentirse verla figurar, aún, 
en los cuadros de importaciones, 

3. Legumbres y verduras. — Son muy numerosas las frutas y yerbas 
que desempeñan un papel en la alimentación. En primera línea, 
vienen todas las legumbres de la zona templada del Norte, cuyas 



28 V LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

semillas se importan anualmente de Europa ó de los Estados Unidos, 
y que se dan con exhuberancia, sobre todo en la región andina y en la 
parte superior de la región media. Se ha pretendido que esas verduras 
no son tan exquisitas como en su tierra natal, pero esta aseveración no 
parece justificada y si hay alguna diferencia, se debe más bien al modo 
distinto de prepararlas. Además, no parece que los costarricenses 
entiendan aún el verdadero objeto de un plato de legumbres en la dieta 
diaria : lo consideran no sin razón como un alimento muy escaso de 
nutrimento y por consiguiente poco digno de figurar en el menú 
corriente. En realidad las verduras desempeñan su parte como 
reguladores de las funciones digestivas, y como tales deberían figurar 
á menudo en toda mesa. 

Como consecuencia del incremento en el país del elemento extranjero, 
el consumo de verduras y legumbres aumenta rápidamente y los 
hortelanos no logran mantener los mercados suficientemente abaste- 
cidos. A pesar de ésto, la jardinería, ó pequeña agricultura, que es la 
más lucrativa y la más accesible, no parece que progrese en el 
país; la mayor parte de los jardineros son extranjeros, y los jardines 
que en Europa son el orgullo de las campesinas á penas merecen 
la atención de las matronas de Costa Rica. Esta es también sensible 
laguna, que señalamos á la atención de los educadores de la juventud. 

Como no ha sido possible incluir en el cuerpo del libro los nombres 
de todas las legumbres y verduras importadas, damos aquí una lista de 
las principales : 

Acelga. — Se da de excelente calidad en Cartago y más arriba, pero 
es poco conocida en el país. 

Ajo. — Prefiere las tierras livianas de las alturas; de uso muy 
corriente en el pueblo. 

Alcachofas. — Las de Cartago son inmejorables, pero su cultivo es 
muy reducido. 

Acedera. — Observada una vez en una huerta de Cartago; se nos dijo 
que no había demanda de ella, aunque es verdura sana y agradable. 

Apio. — Se produce bien desde San José para arriba. 

Berengena. — Se aclimata muy bien, fructifica abundantemente y 
parece ser apetecida por la generalidad aunque es plato cjue vale más 
por la salsa en C[ue se coce. 

Berro. — Véase p. 69. Es una de las verduras más saludables y es 
reconocida como tal por todos. 

Cebollas. — Se cultivan de varias clases, algunas de inmejorable 
calidad, en la parte superior de la región montañosa y en la región 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 29 

superior, pero se importan en cantidad considerable de los Estados 
Unidos. 

Espinaca. — En San José y más arriba se da con abundancia, pero es 
una de las hierbas poco apreciadas de los epicúreos de Costa Rica. 

Guisantes. — Varias clases, algunas de las cuales se comen en vainicas 
y otras en granos tiernos, se producen en las partes altas del país. 

LecJiíigas. — Se dan desde la costa en la vertiente Atlántica, pero 
sobre todo en la tierra fría. Esta verdura es de uso muy general 
y fué sin duda una de las primeras que se importaron. 

Melones. — Se conocen algunas variedades pero no se cultivan general- 
mente. 

Mostaza. — No se cultiva, pero es aclimatada y crece silvestre en los 
cafetales de Tres Rios y Cartago, y en los campos de tierra fría. No 
hemos podido averiguar si se usa como verdura. 

Nabos. — Se dan bien en tierra templada y fría. 

Pepinos. — Se cultivan poco, pero producen bastante y es probable 
que todos los encurtidos que se consumen en el país podrían prepararse 
en él también. Es otra rama poco desarrollada de la industria 
doméstica. 

Perejil. — Se encuentra en casi todas las huertas de las tierras 
templada y fría. 

Puerros. — Exigen las mismas condiciones de suelo y de clima que 
las cebollas. 

Pábanos. — Se cultivan desde la costa hasta la tierra fría, pero solo 
los de la alturas pueden compararse en calidad con los producidos en 
el Norte. 

Pemolachas. — La remolacha carmesí con la que se hace una ensalada 
excelente, se produce bien arriba de lOOOm. de altura sobre el nivel 
del mar, pero su cultivo está poco esparcido. 

Repollos. — Es tal vez la verdura de mejor rendimiento en la región 
de Cartago. Los hay de muchas variedades y su uso es muy general. 

Ruibarbo. — Este es otro producto poco preciado entre los costarri- 
censes, de las huertas de tierra templada y fría. Con los peciolos de 
las hojas se hacen dulces y pasteles de sabor inmejorable. 

Sandia. — Véase esta palabra en la enumeración general de las 
especies. 

Tomate. — Véase esta palabra. 

Vainicas. — Se hace un gran consumo de ellas; desde hace algunos 
años se ha generalizado el uso de las vainicas del frijol de vaca, que 
son sin hilos y muy tiernas. 



30 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Zanahoria. — Se cultiva con buenos resultados en las tierras templada 
y fría. 

Es de notarse que para la mayoría de esas verduras es necesario 
importar cada año nuevas semillas ya sea porque no las producen, ó 
porque las plantas nacidas de semillas indígenas se crían con marcada 
degeneración . 

De las verduras indígenas ó propias de los trópicos y cultivadas en 
Costa Rica, se comen algunas veces las frutas, otras veces los brotes ó 
quelites, y aún las flores. 

Entre las primeras sobresale el aguacate, del cual se hacen deliciosas 
ensaladas y que, en su género, es ciertamente uno de los mejores pro- 
ductos de la América tropical. El arhol de pa7i, oriundo de la 
Polinesia, aunque frecuentemente cultivado, no desempeña todavía un 
papel muy notable entre los naturales de las costas. Sin embargo, la 
fruta bien preparada casi se equipara con los ñames y la papa y 
merecería tener más aceptación. 

Las cucurbitáceas suplen nuestras mesas de un fuerte contingente 
de frutas-legumbres entre las cuales los ayotes, chiberres, chilacayotes 
y otras del propio género Cucúrbita no están aún bien conocidos en 
cuanto á su clasificación científica. El chayóte es accessorio casi 
indispensable de toda comida costarricense y tanto las caifas como los 
tacacos se consideran como delicados bocados. Los dos últimos crecen 
silvestres, así como también el cnayote que es de otra familia. El 
seso vegetal, plato favorito de los negros antillanos, no ha entrado aún 
en la dieta regular de la gente del país, como tampoco el ocrá 6 gumbo 
que parece también importación africana. 

Las palmeras están representadas entre las plantas cuyos frutos se 
usan en la alimentación del hombre después de sufrir una preparación 
culinaria, por el pejivaUe, heredado de los antiguos y muy popular. 

El plátano y el banano son de gran importancia, el primero en la 
economía doméstica tanto de los naturales como de la mayoría de los 
civilizados, el segundo como artículo que se exporta en cantidades 
cada día mayores. Ambos son de origen asiático, pero los plátanos se 
introdujeron en América desde la más remota antigüedad, mientras la 
banana es de reciente aclimatación. 

En el cuadro siguiente, que sentimos dar incompleto, figuran algunas 
de las variedades de estas frutas, con sus correspondientes nombres en 
los idiomas indígenas: 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



31 





Cabécara 


Bribrí 


Brunka 


Térraba 


Guatuso 


Plátano común 


éteba 
tsrá 


kórub 

tsará: sorók 

u-sño-ú 

ska-tsmú 

di-tsmii 


muá 

cliingo 
bud-uá 


ibín 
ibín kís 


xhuí 


' ' curare 
" chingo . 










Guineo macho 
" dominico 




ibín sigua 




irl)í, irbú 


ia astabá 




tsmú matkré 






" manzana 
Banana ó Patriota 


brid-uá 








tsmú 













El uso los quelites ó brotes de ciertas plantas como el chayóte y el 
chicaHqvil, se ha trasmitido de los antiguos pobladores de la América 
Central : la palabra misma quelite es náhuatl y se usaba en el mismo 
sentido; la verdolaga y el bledo son tal vez imiwrtados, pues casi 
pueden considerarse hoy como plantas cosmopolitas, el calalú se usa 
exclusivamente por los negros de la costa del Atlántico. 

Otras verduras indígenas y en apariencia exclusivamente costa- 
rricenses son el rabo de mico ó cogollo de algunos heléchos arbóreos, las 
pacayas y los palmitos, que son las yemas y espatas florales de ciertas 
palmeras. Y también se comen flores, pues todo el mundo en el país 
conoce las tortas de flores de itavo y en las costas se preparan con las del 
ojoche y los cogollos florales de la piñuela casera otros platos de 
delicado sabor. 



4. Frutas. — Nuestra lista no contiene menos de sesenta especies 
distintas de frutas comestibles, la mayor parte de ellas indígenas, y 
cjue han merecido poca atención por parte de los agricultores y de los 
jardineros, aunque muchas podrían mejorarse por el cultivo y una 
selección bien entendida. 

Entre las frutas exóticas bien establecidas en el país, algunas son 
tropicales y limitadas á la región basal y á la zona inferior de la región 
montañosa, así el banano, la chirimoya, el mamón, los mangos y la 
pina ; otros, como las diversas especies del género Citrus (naranjas, 
mandarinas, limas, etc.) son á penas subtropicales y se desarrollan con 
todo su vigor casi exclusivamente en la estrecha zona de 800 á 1400m. 
Las demás proceden, con una sola excepción, de la zona templada del 
Norte y prosperan desde 1200m poco más ó menos, hasta donde las 
heladas les permiten cuajar sus flores. 

En algunos árboles frutales importados del Norte, como por ejemplo 
en el manzano, se nota que en los primeros años producen frutas 



32 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



perfectas en tamaño y en calidad, con las semillas bien desarrolladas; 
pero poco á poco se va reduciendo el tamaño, y atrofiando los órganos 
de })r(>pagación, de tal modo que al cabo de cierto período las manzanas 
se ven reducidas á las dimensiones de una l)ala de rifie y no presentan 
trazas de semillas. Sabido es también que todos esos árboles de la 
zona templada se reproducen atpií do estacas, lo que no es el caso en 
su patria. Pero con eso poco se gana en el caso de la manzana, pues 
hemos visto árboles así obtenidos permanecer largos años sin florecer, á 
pesar de verse plenamente desarrollados. 

Todas las clases de naranjas y mandarinas se dan en el país de 
calidad verdaderamente exquisita y es de extrañarse que su cultivo y 
exportación no hayan aún tomado mayor incremento. Lo mismo 
puede decirse de la pina, pues quien ha comido una vez las de 
Turrialba se queda con el agua en la boca al solo recuerdo. Su envío 
á los Estados Unidos no ofrece mayores dificultades y ellas se comparan 
muy ventajosamente bajo todos conceptos con los raquíticos especímenes 
que se ven en los escarapates de los fruteros americanos. 

Con un buen cultivo las fresas producen abundantemente en las 
altas mesetas de Cartago y aún en San José, y su aceptación por los 
qounncts habla á favor de su excelencia. No así con los duraznos, de 
los que no hemos visto un ejemplar maduro durante todo el tiempo de 
nuestra permanencia en Costa Rica. 

He aquí la lista, incompleta sin duda, de las frutas exóticas que se 
dan en el país: 



Finitas exóticas 
oriundas 



de los trópicos y subtrópicos 



Almendro (Terminalia — Asia) 

Banana (Asia) 

Chirimoya (Perú) 

Grosella (Asia) 

Lima (^Mediterráneo) 

Limón " 

Limón dulce ' ' 

Mamón (Perú) 

Mamón de Cartagena (Sur-América) 

Mandarina (]Mediterráneo) 

Pina ( América del Sur ) 

Tiriguro (Oceania) 

Toronja (Mediterráneo) 



de las zonas templadas 



Durazno (Europa) 
Fresas ' ' 

Granada ' ' 

Higos " 

Manzanas ' ' 

Membrillo 

Níspero del Japón (Japón) 
Sandía (Europa) 
Siguapa (Chile) 
Uvas (Europa) 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 33 

Entre las frutas indígenas cultivadas, muy pocas, si alguna, pueden 
reveindicar á Costa Rica como su exclusiva patria. Algunas, como el 
anón, la anona, el cuajílote, las granadillas, la guanábanay oívsíü pocas, 
no se encuentran en estado silvestre, mientras que algunas otras, como 
el mamey, el marañón, el zapote (Pl. IV), el yás y el sonzapote suelen 
encontrarse en condiciones que no dejan dudas acerca de su origen 
indígena. El níspero, llamado chico-zapote en Salvador y Guatemala, 
en donde abunda, es natural de Centro-América; también así son 
algunos más, que probablemente eran cultivados ya, ó semi-cultivados, 
en época anterior á la conquista. 

En la lista, muy larga, de estas frutas, pocas pueden señalarse como 
especialmente sabrosas: las preferidas son Vas anonaH, los guavos, las 
guanábanas, los nísperos, las granadillas, las papagas y los marufiones. 
Los cuajilotes, los mameges, el sonzapote y los zapotillos parecen ser 
exclusivos de la tierra caliente del Pacífico y estar poco esparcidos. Entre 
los demás, algunos á penas merecen clasificarse como frutas, aunque es 
cierto que podrían mejorarse con la aplicación de los métodos modernos 
de cultivo. 

Entre las frutas silvestres, muchas son comestibles aunque no tienen 
por lo general nada de notable. Algunas, sin embargo, merecen especial 
mención : como por ejemplo, varias zarzamoras que dan moras ex- 
quisitas y que han atraído la atención hasta de los jardineros ameri- 
canos. También el papaturro 6 uva de plaga merece señalarse como 
susceptible de cultivo en las costas, particularmente en la del Atlántico 
donde son pocos los demás árboles frutales. 

Aunque todas esas frutas indígenas están enumeradas en el lugar 
correspondiente de esta obrita, me parece interesante reunirías en el 
siguiente cuadro : 

Frutas indígenas 

(a) Conocidas solamente en estado de cultivo.^ 

Anón 1. 2. P. Granadilla real 2. A. P. 

Añono 1. 2. P. Guanábana 1. A. P. 

Coco 1. A. P. Matasano 1. 2. A. P. 

Jocotes 1. 2. A. P. Papaya 1. 2. A. P. 

Cuajiniquil 1. 2. A. P. Pepino mango 2. A. P. 

Guavo real 1.2. A. P. Tuna 2. A. P. 

Cuajilote 1. P. Zapotillo (Vitellaria) 2. P. 
Granadilla 1. 2. A. P. " (Couepia) 1. P. 

' 1 = región basal, 2 = región montañosa, 3 = región andina; A = vertiente atlán- 
tica, P, vertiente pacífica. 



34 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

(b) Conocidas cultivadas y espontáneas. 

Acerola 2. P. Níspero 1. A. P. 

Caimito 1. P. Mamey 1. P. 

Cereza 2. P. Marañon 1. A. P. 

Guavos 2. A. P. Yás 2. 8. A. P. 

Guayaba 1. 2. A. P. Zapote 1. 2. P. 

(c) Conocidas solamente en estado silvestre. 

Arayán 3. A. P. Jorco 1. A. P. 

Cas 1. 2. P. Madroño de comer L P. 

Jobo 1. 2. P. Nance 1. 2. P. 

Cocobola 1. A. Papaturra 2. 8. A. P. 

Coyol 1. 2. A. P. Papaturro 1. A. P. 

Granadilla bellísima 2. A. P. " agrio 1. P. 

Guapinol 1. P. Pepinillo 1. 2. A. P. 

Fruta de pava 1. 2. A. P. Pitahaya 1. P. 

Guavitos 1. 2. A. P. Pococa 2. A. P. 

Güísaro 1. P. Turú 1. 2. P. 

Higuito 2. A. P. Zarzamoras 2. 3. A. P. 
Icaco 1. A. P. 

5. Condimentos, etc. — Muchos alimentos se vuelven aceptables á la 
vista ó delicados al paladar mediante los condimentos empleados en 
su preparación y es un hecho conocido la existencia en todas las 
naciones primitivas, de ciertas plantas así usadas, como accesorias, en el 
arte culinario. Entre los Indios de la América tropical, el achiote ó 
rocú desempeñó siempre un papel importante como sustancia colorante, 
tanto en su primitiva cocina como en las pinturas que aplicaban á su 
cuerpo para defenderse de los mosquitos ó darse une apariencia más 
bélica. Parte de sus usos se ha trasmitido á la raza neo-americana de 
aquellas regiones y á ninguna cocinera se le ocurriría preparar arroz ó 
tamales sin la tradicional adición de la pasta colorada. 

Algunas hierbas, como el cvlcmtro, se agregan á los alimentos para 
darles sabor, á veces extraño y hasta repugnante. Ciertos chiles 
menudos, como el chilpete, reponen la pimienta, en tanto que las 
variedades mayores, de poco consumo hoy, fueron en un tiempo ver- 
dadero artículo de alimentación, como lo son todavía en México y en 
otras partes de la América Central. El camotillo es poco usado, mientras 
que el gengihre entra en la clase de los condimentos calientes, como el 
clavo de olor, la pimienta de Jamaica, la canela y el anís, que, introdu- 
cidos por los europeos y aún de continuo empleo por sus descendientes, 
han encontrado también muy favorable aceptación entre los Indios. 
La hermosa Mirtácea cuyas frutitas constituyen \a jamaica del comercio 
es tal vez indígena en el país, pues lo es seguramente en Nicaragua y 



Pl. IV. 




Lúcuma mammosa. 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 35 

Honduras; el canelero, de cuya corteza se saca la canela del comercio, 
es oriundo de la India, pero se da bien en la meseta central, aunque 
no parece que fructifique. 

La vainilla, de delicado perfume, es indígena en la tierra caliente, 
pero no se cultiva, ni abastece el consumo local, aunque el producto 
silvestre se usa algunas veces entre la gente de las costas y en los 
pueblos indios del Diquís. 

El cliíaii y el taviarindo no son exactamente condimentos, sino que 
se usan para refrescos, sobre todo en la tierra caliente del Pacífico. 

De la palmera de coyol se saca una savia azucarada, que fermentada 
es en alto grado embriagadora, y se usaba por los naturales de la costa 
del Pacífico en sus fiestas; y precioso recurso del cazador perdido en 
las imrtes desprovistas de agua de los montes es el agrá, cuyos tallos 
divididos en trozos, propinan una bebida deliciosa y sana. 

6. Cacao, café, caña de azúcar y tabaco. — Junto con la banana, 
el café y el cacao son los dos principales productos de exportación. 
Después de haber sido por muchos años la única preocupación de 
nuestros agricultores y seguido una marcha ascendente tanto en canti- 
dad como en calidad, el primero parece haber llegado á un punto de 
equilibrio, debido á una depresión general de su valor, causada por el 
exceso de producción en el Brasil. Por esta circunstancia, se ha temido 
aún la completa aniquilación de nuestra industria cafetalera, pero hoy 
día ha vuelto la confianza, pues es reconocido por todos que tanto en 
los detalles de su cultivo y en la perfección de su beneficio, como en 
sus calidades naturales, el café de Costa Rica supera á todos los demás. 
Si algunas marcas extranjeras se cotizan á precios más altos, es debido 
á la caprichosa moda más que á cualquier otra razón, y el valor que 
pueden tener los dictados de ésta, se halla ilustrado en el hecho de que el 
grano grande, que los conocedores estiman fofo, liviano, y pobre en 
principios esenciales, ha imperado en los mercados durante los últimos 
años. Pero para los que saborean el delicioso néctar con el paladar, 
antes que con los ojos, esta moda no puede ser sino pasajera, y aunque 
Costa Rica ha podido competir también en esa fruslería, la fama de su 
café se funda en propiedades más sólidas, así como lo comprueban los 
siguientes análisis, practicados por el Dr. Duserre de la Oficina federal 
de Ensayos químicos agrícolas de Suiza: 



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LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



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Pl. V. 




Cacao calabacit.lo. 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 37 

En los tiempos de la colonia, el cacao de Matina gozaba de gran 
renombre. Pero las continuas invasiones de los negros Mosquitos, el 
mortífero clima de la costa del Norte y las dificultades y peligros del 
camino desde el interior, hicieron que poco á poco se abandonaran los 
famosos cacaotales, y desde aquellos tiempos la producción ni siquiera 
logró dar abasto al pequeño consumo del país. En los primeros años 
del 1890, el cacao se vendía aún á precios altísimos en el mercado de 
San José, y no eran todos los que podían proporcionarse el lujo de ese 
brebaje tan sano como exquisito. 

Pero la apertura de la vía férrea á Limón dio de repente inesperado 
impulso al desarrollo de esa región hasta entonces reputada de 
difícil habilitación para los fines de la agricultura, y varias 
personas emprendieron otra vez la siembra de cacaotales. Otro 
momento de no poca importancia en el desarrollo de la renaciente 
industria fué la importación por el Dr. José María Castro, de un barril 
de semillas, procedentes según se dice, de la isla de Martinica, y entre 
las que venían el calahariUo (Pl. V) , pronto rebautizado con el nombre 
de Matinita. En un principio, esa variedad de grano más pequeño y 
amargo no gustó: todos insistían en que, teniendo nuestro hermoso 
Matina, era una barbaridad sembrar el menudito y feo Matinita, y aún 
recordamos cuan trabajoso fué convencer á varios que el agricultor 
no ha de afanarse por la hermosura de un producto si éste no paga. 
El Matinita se cotizaba, es verdad, á la mitad del valor del Matina, 
pero produce á los tres ó cuatro años, su rendimiento es de tres á cinco 
veces mayor, es marca más corriente en los mercados extranjeros, y el 
arbolito está mejor adaptado para el clima de la costa del Norte. 
Hoy todos los que han emprendido en el ramo conocen este evangelio 
del Matinita, y algunos ya han podido convencerse de que es éste otro 
granito de oro. La exportación, nula hace poco, va subiendo de año 
en año, y no está lejano el día en que el cacao de Costa Rica pueda 
competir con las mejores marcas en las plazas del exterior. 

Entre los naturales el cacao desempeña, y parece haber desem- 
peñado siempre, un papel importante. Como es sabido, no tienen 
ellos cacaotales sembrados de su mano, sino que se limitan á cuidar 
los árboles que crecen espontáneamente en sus bosques. Estos árboles 
pertenecen á la especie Theobroma Cacao L. llamada káju por los 
Guatusos, kaó por los brunka, ko por los térraba y tsirú por los 
cabécara y bribri. Los últimos reconocen las siguientes variedades: 

murú-uak, cacao con mazorcas de cascara blancuzca. 



38 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

tsipá-uak, cacao con mazorcas de cascara verde. 
si-uak, cacao con mazorcas de costillas muy salientes. 
betsu-uak, cacao con mazorcas de puntas muy alargadas. 
má-uak, cacao de mazorcas alargadas y delgadas. 

La caña de azúcar, que se da desde la costa hasta cerca de 1500m. 
de altitud, se cultiva por mayor en alturas medianas (de 600-1200m.) 
en cantidades casi suficientes para el abasto del mercado interior. 
Suple también los materiales para la elaboración del aguardiente, cuyo 
consumo tiende á disminuir, y desempeña un papel de no poca 
consideración en la alimentación del ganado. Pero á pesar de la 
importancia de esta planta en la economía interior, poco se ha hecho 
para su mejoramiento, ó para perfeccionar los productos de la industria 
azucarera. 

A no ser tantos los países que concurren á la producción mundial 
del tabaco, Costa Rica pudiera tal vez entrar en la competencia, pues 
si se han de creer los conocedores, el Chircagres, de antiguo renombre, 
y la hoja que se produce en las vegas del Río General, son de calidad 
á penas superable. Pero esa fama también puede proceder, por una 
parte de que el recuerdo de los tabacales de Chircagres ya se va 
perdiendo en lejana tradición, y por otra de los trabajos que pasaban 
los Gcnercdcños contrabandistas, en tiempo del monopolio, para trans- 
portar sus hojas secas por las fragosidades del Cerro de la IMuerte, 
deslizándose con mil dificultades entre precipicios sin fondo y los cela- 
dores del fisco. Tanto lo lejano como lo prohibido tienen y han tenido en 
todo tiempo especial sabor; y lo primitivo de los procedimientos usados 
aún hoy en la preparación de ese producto, tan singularmente popular, 
como es de mal gusto, escasamente justifican aquellas pretensiones 
de excelencia. 

(b) Plantas forrajeras. 

Son dignos de ponderación los progresos realizados en Costa Rica, 
en los últimos veinte años, en el ramo de la industria ganadera. El 
e^uerzo es tanto más de admirarse cuanto que se debe exclusivamente 
á la iniciativa privada, habiendo unas pocas personas dedicado su 
inteligencia y su capital, tanto á dotar al país de buenas razas 
lecheras como á asegurar á éstas una alimentación adecuada. Si bien 
es cierto que el progreso no es aún general y que quedan muchos 
detalles para perfeccionar, no es menos seguro que el impulso está 
dado y es de esperarse que nada venga á entorpecer sus efectos. 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



39 



El país ofrece para la alimentación del ganado una gran variedad de 
recursos naturales cuyo estudio está á penas Iniciado ; además la expe- 
riencia ya adquirida nos enseña que un buen número do forrajes 
extranjeros son susceptibles de aclimatarse. 

La tierra fría ofrece las condiciones más propicias para el desarrollo 
de la industria ganadera y de las que se derivan de ella. Bien se 
conocen las preciosas fincas del Irazú y del Turrialba, y en el Cerro de 
Buena Vista queda aún vasto campo en donde la misma industria 
puede desarrollarse en condiciones casi iguales. 

En la tierra templada, las circunstancias no son las mismas, debido 
especialmente á la escasez de tierras que puedan dedicarse á potreros. 
El pastaje es más limitado y la producción de forrajes de corte adquiere 
una importancia correlativa. 

La tierra caliente ofrece otra vez inmensos recursos para la referida 
industria, pero dificultades inherentes al clima estorban considerable- 
mente el ramo de lechería, de modo que la atención se ha concentrado 
más en la producción de ganado de carne, para lo cual' se prestan admi- 
rablemente las sabanas de la vertiente del Pacífico. 

Como se ha dicho antes, las plantas forrageras indígenas de Costa 
Rica, no se han estudiado todavía. Hay entre ellas cerca de 250 espe- 
cies de gramíneas de las cuales una docena acaso sean generalmente 
reconocidas como pastos de un valor más ó menos apreciable. Hay, 
además, un número considerable de Leguminosas y plantas de otras 
familias apetecidas por el ganado, pero cuyo valor nutritivo no se conoce 
sino por meras inferencias. En la siguiente enumeración entran las 
especies más conocidas, cuyas distribución está indicada como se hizo 
para las frutas, y acerca de la mayor parte de las cuales se encontrarán 
más detalles en el lugar correspondiente : 

1. Pastos. 

(a) Naturales. 

Acedera (Trébol) 3. 2. A. Setilla 2. 3. A. P. 

Cañuelas 1. A. P. Tepalón 1. A. P. 

Churristates 1. 2. A. P. Turvará 1. A. P. 

Escobillas 1. 2. A. P. Trignillo 3. A. P. 

Gamalote 1. A. P. Uizcoyól 1. P. 

Gengibrillo 1. 2. A. P. Zacate amargo 1. 2. A. P. 

Pega-pega 1. 2. A. P. Zacate de caballo 2 P. 
Pitilla 2. 3. A. P. 

La importancia relativa de estas plantas es muy distinta. La acedera, 
impropiamente llamada así, es el único representante del género 



40 LAS PLANTAS USITALES DE COSTA RICA. 

trébol y, siendo planta de poco desarrollo, es do escasa significación. 
Las escobillas {Sida sp. pl.) aunque mu}'- gustadas del ganado, deben 
considerarse más bien como refrescante que como alimento, y tienen la 
desventaja de reproducirse al extremo de arruinar los potreros al rededor 
de las casas y de los sesteos. La excelencia del ganialote es disputada, 
sin duda por la variedad de las especies comprendidas bajo este nom- 
bre. El gcngibrillo está reconocido como excelente, no solamente en 
Costa Eica, sino en Colombia, en México y en toda la América central, 
en donde se le dan varios nombres ; es la mejor base para los potreros 
de tierra caliente y templada y es de desearse que se generalice más su 
cultivo. Bajo el nombre de j^cga-pcga , se incluyen varias especies del 
género Desmodium ó Meihoviia, al cpie pertenece también la hierba del 
mendigo, 6 beggar-iveed de los Americanos; el valor de estas plantas 
como alimento nitrogenado es igual, sino superior, al de la alfalfa y 
merecen por consiguiente propagarse, aunque casi todas tienen el 
inconveniente de ser trepadoras y propias de los rastrojos. La pitilla 
y la setilla se consideran como los mejores zacates de la tierra templada, 
mientras el triguillo lo es de la tierra fría. 

(b) Extranjeros. 

Cizaña común {Lolium perenne) 3. A. P. 
Cizaña de Italia (Lolium italicum) 3. A. P. 
Cola de zorro {Alopecurvs pratensis) 3. A. P. 
Flava olorosa (Anthoxanthum odoratum) 2. 3. A, P. 
Holco lanudo (Holcus lunatus) 2. 3. A. P. 
Llantén extranjero (Pluntago lanceolata) 3. A. 
Pata de gallo {Dad ¡/lis (jlomerala) 2. 3. A. P. 
TrélK)l de prados ( Tr'ifolium pratense) 2. 3. A. P. 
Trébol encarnado (Trifulium rncarnatum) 2. 3. A. P. 
Trébol rastrero (Trifoliitm repenfi) 2. 3. A. P. 
Zacate azul {Poa praiensh) 2. 3. A. P. 
Zacate de Bahama (Cyvodon Dactylon) 1. A. P. 

En esta lista van incluidas solo las especies cuya aclimatación está ya 
demostrada. Como se vé, la mayor parte de ellas se cultivan en la 
tierra fría y en la zona contigua de la tierra templada, en donde la 
industria lechera tiene su principal desarrollo. 

2. Forrajes de corte (todos importados) . 

Alfalfa 2. 3. A. P. Maicillo 1. 2. A. P. 

Avena 3. A. P. Maíz (Guate) 1. 2. 3. A. P. 

Caña de azúcar 1. 2. A. P. Teocinte 1. A. P. 

Consuelda Trébol gigante 3. A. P. 

Frijol de vaca 1. 2. A. P. Zacate de Guinea 1. A. P. 

Hierba del mendigo 1. 2. A. P. Zacate de Para 1. 2. A. P. 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 41 

La alfalfa se desarrolla muy bien en tierra templada y fría pero con 
la condición de sembrarse en suelo bien preparado, y en la época 
conveniente; además no da todo su rendimiento sino después de varios 
cortes y se defiende mal contra la invasión de las malas hierbas ; por 
estas razones, su cultivo no se ha generalizado. ^\ frijol de vaca, que 
se cultiva á veces como abono verde, es excelente forraje, y también 
de mucho provecho para el engordo de los marranos. El teocinte es 
de tierra caliente y en contra de lo que generalmente se supone, prefiere 
las faldas arcillosas de las lomas ; en la Alta Verapaz (Guatemala) , 
donde he tenido la oportunidad de observarlo, el ganado no parece 
tocarlo. El maicillo se da hasta á mayor altura (ISOOm.) que la 
especie anterior; su rendimiento es superior como productor de leche. 
Los zacates de Guinea y de Para casi pueden considerarse como natu- 
ralizados; son de uso muy corriente, no porque llenen los requisitos 
como alimento, sino por la facilidad con que se reproducen. 

3. Granos y frutas . 

Banana 1. 2. A. P. Guanacaste 1. P. 

Cenízaro 1. P. Maíz (Grano) 1. 2. 3. A. P. 

Chilamates 1. 2. A. P. Plátano 1. 2. A. P. 
Guácimo 1. P. 

La banana y el plátano, que se suministran aún estando celes, se 
consideran como buen alimento para las vacas de leche; el maíz en 
grano ó quebrado se usa muy poco, lo que explica la total ausencia de 
buena carne de res en nuestros mercados, pues es sabido que el com- 
plemento necesario del engordo, en el ganado de matanza, es una 
alimentación esencialmente hidrocarbonada durante los últimos días, 
siendo el efecto de ésta ablandar los músculos del animal. En la 
tierra caliente del Pacífico, el guácimo, el guanacaste y el cenízaro, 
constituyen con sus frutas un precioso recurso durante la estación seca. 
Además de algún alimento, el cenízaro, que es el famoso samán ó arhol 
de la lluvia de Jamaica y Venezuela, suministra una preciosa sombra 
á los rebaños de la costa del Pacífico. 

4. Otros árboles que suministran forraje. 

Balsa (hojas) 1. 2. A. P. Ojoche (flores y hojas) 1. P. 

Banano (hojas y tallos) 1. 2. A. P. Plátanos 1. 2. A. P. 

La hoja de balsa se usa mucho en el Salvador para la alimentación 
de las vacas, pero no parece haber atraído aún la atención de los 



42 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

ganaderos de Costa Rica. Allí también se cultivan ciertas variedades 
de plátanos exclusivamente por el empleo que tienen sus tallos como 
forraje durante la estación seca; entre nosotros se utilizan los tallos de 
todas las variedades de bananos y plátanos. En los bosques de la 
región basal del Pacífico, la presencia del o jodie se señala en tiempo de 
su florescencia, por la huella del ganado, ávido de sus ¡perfumadas y 
abundantes flores. 

5. Raíces. 

Estas se usan poco aún en la alimentación de las vacas. El camote, 
indígena en la tierra caliente, y la remolacha gigante (Mangel Rübe) , 
de enorme rendimiento en la tierra templada, ambos favorecen la 
producción de la leche y sería ventajosa la generalización de su empleo. 

(c) Plantas medicinales. 

En muchos casos, se ha exagerado la eficacia de las plantas en la 
curación de las enfermedades. Además, andando el tiempo, se ha 
perdido muy á menudo la noción de las verdaderas propiedades 
medicinales que los antiguos atribuían á ciertas especies. Pero no por 
ésto han caído en olvido, sino que bien al contrario, se han vuelto 
verdaderas panaceas, Cjue sirven para la curación de cualescjuiera 
dolencias. 

Sea de ello lo que fuere, la mayor parte de esas plantas son poco cono- 
cidas y como parece que muchas de ellas realmente tuvieran propiedades 
susceptibles de aplicación en la medicina,' no será por demás ensa3^ar su 
clasificación de acuerdo con dichas propiedades, preparando asimismo 
el terreno para su estudio metódico, en el C|ue no solo el botánico sino 
también el cjuímico y el médico deben participar. A la par que se 
vayan haciendo los ensayos químicos y los experimentos terapéuticos 
correspondientes, muchos nombres irán desaj)areciendo de las listas, 
pero no es remoto tampoco que se reconozcan, para bien de la humani- 
dad, las virtudes curativas de alguna que otra de esas plantas. Aún 
si todas tuviesen que considerarse como inadecuadas para figurar en la 
farmacopea oficial, no por eso dejarán de seguir empleándose algunas, 
con propiedades mejor definidas, en la medicina popular, la única 
corriente en muchos lugares apartados del país. 

Hemos seguido aquí la clasificación usual en la terapéutica, aunque 
muy á menudo ha sido difícil encontrar lugar adecuado para ciertas 
especies, por lo vago de los datos que á ellas se refieren. Esta parte 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



43 



de nuestra tarea nos ha sido facilitada por la interesante obrita de H. 
Bocquillon-Limousin, titulada, Manuel des Plantes medicinales coloniales 
et exotiques (Paris 1905) . A nuestras propias listas, hemos agregado 
varios nombres de plantas indígenas, cuyas propiedades se mencionan 
en aquella obrita, aunque no parece que se conozcan en Costa Rica; 
en este caso hemos indicado la fuente de nuestros informes por medio 
de la inicial (B) . 



Alexiteras {Contra-venenos) . 


Alcotán 
Cedrón 
Cliirca (B) 
Habilla 


Hoja de guaco 
Hombrón 
Pastora 
Venadero 




Antiasmcilicas. 


Ceragallo (B) 


Tapate 




Antivenéreas. 


Bledo 


Frailecillo 


Cacalojoche 

Camíbar 

Cativo 


Jiñocnave 
Nanapate 
Zarzaparilla 



Antidiarréicas y antidisentéricas. 
Broma Jnanilama mocha 

Escobilla (niños) 
Guanábana 
Guapinol (B) 



Marañón 

Saca-tinta (Jacobinia Muhintli-B) 

Simaruba 



Antilielminticas. 

Paraíso (B) 



Eeseda 



Ajenjo 

Apazote 

Granadero 

Antireumatismales. 

Albahaca Paraíso (B) 

Ortiga ( Wigandia) Hoja de guaco (B) 





Afrodisiacas. 


Aguacate 
Juanilama 






Ñorbito 




Astringen 


>tes 




Acerola 






(iuapinol 


Aromo 
Brasil 






Guayabo 
Habilla 


Colpacbí 
Granadero 
Guácimo (B) 






Icaco 

Mango 

Papaturro 



44 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Coquillo 



Cholágogas. 



Poró-poró 





Diaforéticas. 


Alacraiicillo 


Hoja de Guaco 


Borraja 


Saúco 


Cinco-negritos 






Diuréticas. 


Agrá 


Níspero (B) 


Anisillo 


Pichichío 


Cabuya (B) 


Pico de pájaro 


Cola de caballo 


Piriquitoya 


Hoja de salbe 


Poro 


Lágrima de San Pedro ( B ) Venadero 




Eméticas . 


Balsa 


Habilla (Entada scandens) 


Canchalagua (Polygala) Habillo (Hura, B) 


Cardo santo (B) 


Ipecacuana 


Dormilona (semilla) 




Emeto-catárticas . 


Cardo santo (B) 


Habillo (Hura, B) 


Coquillo 


Viborrana (B) 




Emenágogas. 


Aguacate 


Ciprés 


AjeTijo 


Guayabo 


Bombillo 


Llantén 


Canchalagua (Schulte 


sia) Mastuerzo 




Emolientes. 


Alacrán 


Llantén 


Anona 


Majagua 


Escobilla 


Mamey (B) 


Hoja de salbe 


Mozote de caballo 


Laurel (B) 


Piriquitoya 


Enfermedades de la piel. 


Achiotillo 


Saragundín 


Carao 


Viborana 


Coquillo 


Yós 


Garrapatilla 


Zopilote 




Expectorantes. 


Copey 


Nance 


Eucalipto 


Orozuz 


Mozote de caballo 


Zapote (aceite de zapoyol) 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 



45 



Febrífugas. 



Achicoria (B) 

Ajenjo 

Cabalonga (fiebre amarilla) 

Cacalojoche ( B) 

Caoba (Carapa-B) 

Cedrón 

Chirca (B) 

Cinco-negritos (B) 

Copalclií 

Contrayerba 

Culantro (B) 



Frailecillo (B) 

Gavilana 

Hoja de calentura 

Hoja de estrella 

Hombre grande 

Mamey (B) 

Níspero (B) 

Quina amarga 

Simaruba 

Sípia 

Zacate de Limón 



Hemostáticas. 



Caimito 

/ 

Cardo santo (B) 
Matasano (B) 

Pichichío 
Quiebra-muelas 



Acedera 

Anona (semilla) 
Apazote 



Achicoria 
Cabalonga (B) 
Calabacero 
Canafístola 



Algodón 



Hipnóticas. 



Poro (B) 



Litontripticas . 



Pico de pájaro 



Odontálgicas . 



Targuá 



Parasiticidas 



Purgantes. 



Mata-tórsalo 

Tabaco 

Viborana 



Carao 

Frailecillo (B) 
Sávila 



Revídsivas y vesica')des. 



Barba de viejo 
Bítamo 
Habillo (B) 



Apazote 

Caimito 

Caoba (Carapa-B.) 

Cedrón 

Cinco negritos 

Chirrite amargo 

Dormilona 

Frailecillo 

Gavilana 



Tónicas. 



Marango (B) 
Marañon (B) 



Gengibre 
Granadero 
Hombre grande 
Manzanilla 
Pastora (B) 
Quiebra-muelas 
Roble de sabana 
Simaruba (B) 



46 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA, 





Vulner 


arias 




Árbol del pan 






Mamey (B) 


Camíbar 






Ojo de buey 


Curan a 






Quiquicirrí 


Cativo 






Talcacao 


Copel 






Tapate 


Güitite 









(d) Plantas fibrosas. 

La corteza de varios árboles se usa desde la mayor antigüedad entre 
los naturales en vez de las cuerdas de cáñamo ó de abacá (manilas) . 
Los nombres hurío y majagua ^ son probablemente de origen indígena 
y correspondían primitivamente al mecate y al mecapal de los mexi- 
canos. Hoy día el sentido de esas palabras parece haberse restringindo, 
y se usan solo para designar ciertos de los árboles que usualmente 
proporcionan el material de dichas cuerdas. Con raras excepciones, 
éstos pertenecen á la tierra caliente, siendo los principales la balsa, los 
burios, el guarumo, eljvcó, la majagua, la majagüita, y elpalanco. 

El algodón, igualmente, es de uso importante entre los indígenas. 
Era planta semi-cultivada, de la que se conocían dos variedades, una 
blanca y la otra color chocolate (tecolote) y hasta hace unos veinticinco 
años, las mantas y huípiles de las mujeres indias se hilaban y tejían 
por ellas mismas en los varios pueblos. Hoy día las fábricas extranjeras 
han dado el golpe de gracia á esa industria primitiva. 

Un cierto número de plantas indígenas proporciona fibras fuertes 
y más ó menos finas. Entre ellas, las cabuyas, que no difieren mucho 
del henequén de Yucatán, dan un producto para el cual hay mucha 
demanda en las plazas del exterior, y como se pueden utilizar para su 
cultivo terrenos impropios para otros usos, y que, además, la fibra es 
relativamente de fácil extracción, es de esperarse que ésta se vea figurar, 
en no lejano porvenir, entre las exportaciones del país. Estopa 
fina y resistente pero más corta y de más difícil preparación, propor- 
cionan también el daguillo, el itavo, la pina, las piñuelas y el mozote 
de caballo. De los tallos de plátanos 3^ bananos se ha extraído un 
material más grueso que se ha pensado podría utilizarse en la fabrica- 
ción de sacos para café. En fin, las cañitas del chayóte contienen 
una fibra fuerte, de que se aprovechan los jardineros para sus amarras 
y que tal vez podría tener otras aplicaciones. 

' Majagua es un compuesto de jagua y de origen taino. 



Pi,. VI. 




PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 47 

(e) Plantas oleaginosas. 

Aunque varias especies, como el cacahuate, el cocotero, el coquito, 
el terré y el zapote, tienen semillas muy oleaginosas, la extracción de 
los aceites no se ha elevado aún en el país hasta el rango de una 
industria formal. Algunos ensayos han fracasado, y solo los Indios y 
los hahitantes de la costa del Pacífico preparan para el uso doméstico 
y por procedimientos muy primitivos pequeñas cantidades de aceite de 
coco y de coquito. 

(f) Gomas y resinas. 

Como queda explicado en el lugar correspondiente, el cultivo del 
hule ó Castilla ha tomado gran incremento en los últimos años. Otras 
especies, como los yoses, los chilamates é higuerones y algunos bejucos 
poco conocidos, no se han estudiado aún debidamente y pueden 
llegar á tener cierta importancia como productores de caucho. Ya se 
sabía que la leche del y(5s de Colombia {Sapium toUnieiisc) contiene 
este producto, y últimamente se ha descubierto que casi la totalidad 
del caucho producido por la Guayana inglesa se extrae de un Sapium de 
las selvas de tierra caliente. No es imposible, pues, que nuestros yoses 
contengan también esa sustancia; al menos, en un sentido ú otro, falta 
que se haga la prueba. Hace algunos años, inicié investigaciones 
sobre la leche de varias especies de Ficvs y en dos casos con seguridad 
constaté la presencia de una fuerte proporción de caucho; desgraciada- 
mente mis pesquisas fueron interrumpidas por algún motivo y luego 
perdí mis apuntes. El campo queda abierto para otros investigadores y 
es susceptible de proporcionarles interesantes sorpresas. Se sabe que la 
leche del árbol del pan contiene también caucho, aunque, según parece, 
en cantidad insignificante. El hule macho y el Tabernaemontana dan 
una sustancia análoga á la guta-percha, pero, en el último caso, al 
menos, no se ha encontrado aún un procedimiento práctico para la 
extracción . 

Aunque algunos de nuestros árboles, como el cerillo, el copal, el 
guapinol, el jiñocuave (jiñofe) y el resino, producen resinas de varias 
clases, éstas no han llegado todavía á ser objeto de una explotación 
comercial. 

(g) Plantas y arboles ornamentales. 

Pocas son las plantas indígenas habitualmente cultivadas en los jar- 
dines para adorno, mientras la inmensa mayoría de las plantas y 



48 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

arbustos ornamentales extranjeros se producen con una pujanza y 
variedad de formas verdaderamente maravillosas, cada una en la región 
que le corresponde. Las magníficas colecciones de rosales que se ven en ! 
muchos jardines de San José, y las más hermosas de las cuales pronto 
se esparcen hasta los más humildes patios, por la facilidad con que se 
reproducen por estacas, atestiguan la delicadeza artística de los josefinos. 
Muchos tienen colecciones de raras Orquídeas, vulgarmente llamadas 
'parásitas, entre las que sobresalen algunas especies indígenas como las 
gnarias. Muchos viajeros han descrito los encantadores patios interiores 
de las casas costarricenses, verdaderas miniaturas de las selvas vecinas, 
con sus azahares de monte de perfumadas flores, sus begonias de vistoso 
follaje, sus elegantes camedoreas, entremezcladas todas éstas con rosas, 
verbenas y otras especies extranjeras y ocultando bajo su sombra algún 
chirritc {Besleria, Achimenes) ó las olorosas violetas. Difícil sería dar 
aquí una lista de las riquezas florísticas contenidas en los jardines: su 
extensión pasaría de los límites que se han asignado á este bosquejo y 
además creemos que nunca se ha tratado de establecerla ; pero las especies 
siguientes, sin mengua de algunas otras que pueden habérsenos esca- 
pado, son las que se hallan más esparcidas y completamente aclima- 
tadas : 

Azucena Chispa Júpiter 

Bambalí Chureca Mírame-lindo 

Boca de león Dalia No-me-olvides 

Bougainvillea Españolita Paraíso 

Claveles Espuela de caballero Rosales 

Corazón tranquilo Geranios San Rafael 

Corona de Cristo Tulipán 

A éstas se agregan, en los jardines de la tierra templada, algunas 
otras especies indígenas, como la reina de la nocJie, el San Miguel, el 
juche, la mosqueta trepadora, la guatemala y algunos lirios poco 
conocidos. 

El parquecito de Limón, el más hermoso y mejor cuidado de las 
costas tropicales de América, reúne una numerosa colección de especies 
de tierra caliente, en la que la India está representada por una Dillcnia 
de inmensas y solitarias flores de un blanco de cera ; el Japón por su 
níspero; Australia por las grevileas, las casitarinas y los eticaliptos ; las 
Antillas por sus crotones y acalifas de vistoso follaje; la América del 
Sur por la jialma real, el Caryota vrens, el árbol de la, Cruz, etc., etc. 
Este parquecito, que se empezó, según se dice, con una colección de 
plantas traída de Kingston y obsequiada por el filántropo Dr. Calnek, 



Pl. VII. 




PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 49 

de grata memoria para todos los que lo han conocido, ha contribuido 
mucho á enriquecer los jardines de la costa y del interior y á desarrollar 
el gusto artístico de los costarricenses. 

Pero en la costa del Pacífico, nos encontramos con toda una, selección 
de plantas y arbustos especiales, semi-cultivados ó las más de las veces á 
penas tolerados en los jardincillos al rededor de las casas, y que parecen 
haberse transmitido de los antiguos habitantes del país. Así el cacalo- 
joche, la clavellina, el choreque, el esquíjoche, las gotas de oro, el ingerto, 
eljiquilijocJie, el jiipUcr, y el qui.yoclie. Varios de esos arbustos son 
también medicinales y con ellos se ha transmitido la costumbre que 
tienen las muchachas campesinas de adornar con las flores de algunos 
de ellos sus cabellos de azabache. 

El grupo de los h/igueronesy chilamates proporciona un buen número 
de árboles de sombra y de adorno; el muñeco, las damas, las grevileas, 
se aprovechan también en la tierra templada para el adorno de las 
calles y de los parques, y así el almendro es muy generalmente plantado 
en los paseos públicos de la tierra caliente, en compañía con algunas 
especies de Ficas. 

(li) Maderas y otras especies de usos diversos. 

En las publicaciones de la Oficina de Estadística así como en las 
referentes á las varias Exposiciones en que ha participado Costa Rica, 
aparecen listas de maderas con centenares de nombres, de los cuales se 
deduce á primera vista que los bosques del país son un variadísimo 
emporio de materiales de construcción y ebanistería. Pero aunque 
hay de veras una gran variedad de tales maderas, están lejos de 
ser inagotables y las colecciones que se han formado han demostrado 
que muchas de ellas aparecen repetidas bajo nombres distintos, que un 
número no insignificante no reúnen las condiciones de duración, 
resistencia y uniformidad que se requieren, y en fin, que debido 
precisamente á la inmensa variedad de las esencias forestales, sería 
difícil reunir de ciertas de ellas una cantidad suficiente para satisfacer 
pedidos, si de ellas se hicieran. 

Durante mi permanencia en Costa Rica, he hecho muchos esfuerzos 
para desenredar la intricada nomenclatura de esas maderas y para 
reducir su número á las verdaderas proporciones. Pero encontré que 
es tarea muy ardua y casi imposible la de reunir á la vez muestras 
botánicas y muestras industriales. Los carpinteros conocen casi siempre 
las materiales con que trabajan, pero no los árboles de donde proceden ; 
por otra parte, teniendo de estos últimos muestras bien identificadas, 



50 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

es las más veces difícil obtener datos seguros acerca de las maderas, 
sea porque su aspecto varía según estén aún verdes ó 3'a secas, ó porque 
el nombre dado en el lugar de la recolección difiere del usado en el 
punto donde se labran. 

Con todo, logré identificar como cincuenta variedades, sin mengua 
de un buen número de otras especies foi-cstalcs cuyas muestras se reco- 
gieron sin objeto especial por mis colaboradores ó por mí, y para las 
cuales no tenemos los nombres vulgares. 

Si tomamos primeramente las llamadas m (((Jeras de construcción que 
se enumeran en el adjunto catálogo, veremos que se dividen en dos 
grupos según se trate de las livianas viviendas de k)s habitantes de las 
costas y de los naturales, ó de los edificios más sustanciales de la tierra 
templada. Las primeras se forman por lo general de cuatro horcones 
esquineros, con otros intermediarios, y que soportan un marco de vigas, 
encima del cual se levanta el techo. Los horcones se hacen de guachi- 
pelin, de madera negra, ó de otras clases que resisten bien la humedad 
del suelo. Para las vigas se usan el ri¡adr(/n<), el palo cuadrad(i, el 
copalehí, ó cualesquiera otras clases de árboles que tengan tronco 
adecuado, sin fijarse mucho en su posible duración. Lí:s paredes, 
las tijeras del techo, etc. se hacen de varas y varillas delgadas, de 
hugrc, de marta, de quira, de ratoncülo y de sierra. Los mismos 
materiales se usan para los pisos, cuando los hay, las hojas de las 
puertas, las camas, y demás detalles interiores del piso bajo y del 
llamado tabanco. En las partes más húmedas, el piso bajo se pone á 
alguna distaiicia del suelo, usándose nniy á menudo para su con- 
strucción los tallos abiertos longitudinalmente y tendidos en forma 
de tablas de la palmera maquenque. El entechado es de paja, 
de palmera coligedlo 6 de pedma recd. Una casa así construida dura 
de 15 á 20 años y cuesta á lo más 50 colones. Entre les indios su 
erección se hace usualmente con el concurso de toda la comunidad y 
en medio de mucha alegría, bebederas y comilonas. Los Bribrí y los 
Cabécara de Talamanca tienen casas de un tipo distinto, de forma 
cónica y muy espaciosas, llamadas por los blancos, no sé por qué razón, 
palempíes. Por supuesto, no queda aquí agotada la enumeración de 
los árboles y arbustos usados en la construcción do tales chozas, pues, 
para muchos tengo los nombres solo en los dialectos indígenas. 

De la lista de maderas empleadas en las construcciones al estilo 
moderno, es preciso eliminar desde luego, por flojas, expuestas á la 
carcoma de los insectos ó defectivas en otros sentidos las siguientes clases, 
que aparecen algunas veces en los mercados: 



PLANTAS ÚTILES O ECONÓMICAS. 51 



Aguacatillo blanco 


Fruta dorada 


Jorco 


Anonillo 


Garrocho 


Molenillo 


Calabacero 


Guácimo 
Jaboncillo 


Palanco 



Todos esos árboles de rápido crecimiento y de madera suave, pueden 
á lo sumo usarse para cajones de empaque y otros artefactos de carácter 
provisional, á ejemplo del álamo ó del pobo de la zona templada. 

Entre las demás el copalcJá, el oirá, el ira, el ira colorado, y el 7'oble 
son propias para piezas de artesón, el copalchi, el laurel, los varios 
quizarrás y el roble de sabana para pisos, el caoba, las varias clases de 
cedros, el laurel para cielos rasos, puertas y ventanas. En las casas de 
marco las partes enterradas del armazón se hacen de gnachípelin ó de 
madera negra y debe también tenerse especial cuidado en la selección 
de las piezas que van incluidas en paredes de ladrillos, pues muchas 
maderas se dañan rápidamente al contacto de estos últimos. 

Para durmientes de ferrocarriles, el mangle, el zapotillo (sin identi- 
ficar) , el bnlUj-tréc, el laurel, y el palo de sal son los más corrientes. 
El mangle se usa taml^ien en lugar de los maderos creosotados impor- 
tados, para pilotes en la construcción de los muelles. 

Entre las maderas finas, usadas para carrocería, muebles y piezas 
pequeñas, hemos logrado identificar las siguientes: 



Brasil 


Chaperno 


Muñeco 


Cacique 


Cobola 


Murta 


Caoba 


Cocobola 


Naranjo 


Cedro amargo 


Guanacaste 


Nfopero 


Cenízaro 


Guapinol 
Guayacán 


Papaturro 



El guapinol se usa especialmente para los cilindros de trapiches y el 
espavel para bateas. Los Indios hacen sus arcos y flechas, ciertas piezas 
de sus telares, bastones y baquetas de escopetas con la madera durísima 
del pejibaye ; los que navegan labran en forma de bongos los troncos del 
cedro, del espavel y del javillo; los canaletes son de cedro también, y 
para palo se escoge el tallo recto y delgado de algún cidumate. 

Maderas de tinte y de curtir son el almendro, el aromo, el brasil, el 
nacazcol, y el palo de mora. Los Indios extraían colores del añil, del 
azid, del guachipelin, del guaitil y del saca-tirde. La industria del 
añil no parece haber tenido nunca gran desarrollo y se ha extinguido 
del todo en Costa Rica; en los pueblos, se usan todavía el azul y el 
saca-tinte para dar color á la ropa blanca. 



52 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Entre las poblaciones primitivas no se conocen los clavos; la armazón 
de las casas, las hojas del techo y las varillas de las paredes se 
amarran con el bejuco real. Este sirve también, junto con el bejuco 
jtiriso, el ictsú y hebras sacadas de las cañas flexibles de la matamba, 
para hacer canastas. 

Los guacales, jicaras y calabazas se distinguen nuicho entre los 
utensilios culinarios tanto de los Indios como de los habitantes de la 
costa del Pacífico. En la preparación de los primeros se usa en lugar 
de esmeril las hojas de los chumicos y raspa-griacal, mientras otras 
hojas, como las del terc/opelo de Sta María son de empleo corriente en 
la cocina para fregar los platos y demás enseres. Otras hojas, como 
las del plátano y de la vijagua, sirven á modo de papel de envolver; 
los Indios Bribrí amortajan sus muertos con las de la vijagua plateada. 
Para escobas se usan el apazote, que pasa por recoger ó ahuyentar las 
pulgas, la escoba negra, la escobilla, el escobillo, — los nombres de estas 
tres son sugestivos del empleo,— los abanicos de la palmera guagra, 
que se emplean también para avivar el fuego. 

El arte de hacer sombreros y petates está en sus últimos días. Se 
practica todavía en reducida escala en Pacaca, en Nicoya y entre los 
Indios brunka, siendo las materias primas e\ junco para los petates, la 
palma de sombreros, y la chidra. 

Las lavanderas usan á veces en lugar de jabón las frutas del 
jaboncillo ó las hojas del calalú (Phytolacca) que contienen, según 
parece, sustancias análogas á la saponina. 

Antes de haber llegado la dinamita á ser el único utensilio de 
pesca, el que amenaza aniquilar completamente y en corto tiempo 
la fauna rica en un tiempo de los ríos, se usaban como barbascos con 
resultados menos desastrosos, ciertas Sapindáceas y la corteza del 
esparcí. A este projiósito diremos aquí que en lugar do tratar de 
introducir en nuestras aguas, con problemáticos resultados, especies 
de peces extranjeros, seiía más práctico protejer las especies indígenas, 
entre las cuales hay algunas que no le ceden en delicadeza á las 
mejores de aquellas. 

Para leña se usan todas clases de plantas leñosas, contándose entre 
las mejores el cafeto y el guayabo. 

Uno de los rasgos característicos de los distritos agrícolas lo consti- 
tuyen las cercas, 6 setos vivos, cuya utilidad es hipotética y el 
inconveniente patente, en el caso de tierras cultivadas, como lo son los 
cafetales. Si se considera que esos pretendidos linderos son movedizos, 
como lo comprueba su rápido apartamiento de la linea recta, se 



PLANTAS DAÑINAS. 53 

realizará tal vez que habría ventaja en reponerlos por mojones, como se 
practica en todos los países en donde la propiedad raíz ha alcanzado 
altos precios. Las maderas y otras plantas de pega, más frecuente- 
mente usadas en esas cercas son, en tierra caliente el jobo, eljiñotc, el 
'madera negra, el mateares, el poró-jjoró, las tunas y los cardones, en 
tierra templada el hitamo, el espino-blanco el güiiite, el jiñocuave, el 
jocote, la lechilla, el poro y, en las partes más frías, una de las varias 
clases de ortigas. 

Nos queda aún por mencionar aquí ol servicio que desempeñan varios 
de estos árboles como sombra en las plantaciones de café y de cacao. 
Se ha disputado y se disputa aún la utilidad y la necesidad de dicha 
sombra y es indudable que en la controversia, muchos puntos no se 
han dilucidado suficientemente. Pero no es menos cierto que el 
empleo de esos árboles, juiciosamente escogidos, tiene un efecto 
favorable sobre el suelo y actúa como moderador y regularizador de la 
producción. La mayor parte de los agricultores insistirá aún por 
mucho tiempo en la conservación de los árboles de sombra, entre 
los cuales los que pertenecen á la familia de las Leguminosas son de 
reconocida excelencia. A éstos, de los cuales hay amplio surtido, se 
debe dar la preferencia, y la práctica adquirida aconseja rechazar 
ciertas especies como el higucrón, el guarumo, el hule y otros, que se 
han aconsejado por personas inexpertas. 

B. PLANTAS DAÑINAS. 

Dividiremos éstas en plantas venenosas y malas hierbas. No se 
pretende que ninguna de las dos listas sea completa : es probable que 
la flora del país ofrezca mucho más especies sospechosas de tener pro- 
piedades tóxicas, y por otra parte, muchas plantas inofensivas ó 
inconspícuas pueden de repente volverse verdaderas plagas para los 
cultivos ó los potreros. 

(a) Plantas venenosas. 



Barrabás 


Guijarro 


Manzanillo de playa 


Bítamo 


Hal)ill(. 


Pichichío 


Cohatacó 


Hinchador 


Tapate 


Chircas 


Lechilla 


Uruca 



Algunas otras como el colmillo de puerco, la reina de la noche, etc. 
podrían formar otra categoría bajo el nombre de plantas sospechosas. 
Por regla general hay que desconfiar de las Solanáceas, y de casi todas 



54 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

las plantas que echan leche (Apocináceas, Asclepiadáceas y Euforbi- 
áceas) . 

(b) Malas hierbas. 

Entre éstas encontramos un pequeño número de esas especies que 
parecen seguir á la raza blanca en sus migraciones. Así el amanjón, 
el bledo, el chUcperro, el chiquizá, y la lechuguilla. Otra parece 
proceder, como su nombre lo indica, de Guatemala, y se ha intro- 
ducido sin duda como planta de adorno. Pero el contingente indígena, 
susceptible aún de extenderse, es muy respetable y contiene hasta 
especies leñosas, como el guayabo que invade á menudo los potreros, 
y el giiarurn.o y la balsa, que suelen aparecer con asombrosa rapidez en 
las tierras recientemente desmontadas de la tierra caliente. Entre las 
demás citaremos los siguientes: 



Berengenas 


Espinillo 


Camarón 


Jalacates 


Cundeamor 


Jaltomate 


Churristate 


Mozote 


Dormilona 


Parra rosa 


Escobillas 


Platanillo 



Rudillo 

Tomate cimarrón 

Tuete 

Uña (le gato 

Varilla negra 

Verdolaga 



ORIGEN DE LOS NOMBRES. 55 



ACERCA DEL ORIGEN DE LOS NOMBRES DE 
LAS PLANTAS DE COSTA RICA. 

La gran mayoría de los nombres vulgares reunidos en esta obrita 
son de origen castellano. Fueron traídos por los colonos de la Penín- 
sula y aplicados, con más ó menos acierto en cuanto á analogía, á 
especies indígenas. Varios escritores del país, inexpertos en la ciencia 
botánica, han tenido por cierto que los nombres científicos latinos 
correspondientes á las plantas de España también se aplican á las 
especies costarricenses. Otros han creído acertar mejor, usando la 
nomenclatura binomial de las plantas de México ó de alguna parte de 
la América del Sur para designar con mayor precisión las especies á 
que aquellos mismos nombres vulgares, inmigrados con los colonos, 
se han propinado entre nosotros. Tanto los unos como los otros han 
incurrido de este modo en ridículos errores, que desgraciadamente han 
hecho muy á menudo caer en descrédito tanto sus propios escritos como 
los de otros, tal vez más meritorios. La realidad es que, en la gene- 
ralidad de los casos, se llega al nombre latino, es decir á una especifi- 
cación exacta, solo después de un detenido examen de los caracteres de 
la planta, para averiguar su concordancia con las descripciones. Este 
trabajo presupone una preparación técnica que pocos poseen, y biblio- 
tecas que no existen en estos pequeños países. 

Los naturales tienen una nomenclatura muy completa de las plantas 
y de los animales que caen bajo su diaria observación y muchos de esos 
nombres, más ó menos españolizados, han pasado al vocabulario de 
los últimos llegados al país. Unos setenta de tales nombres van 
inclusos en el presente catálogo, pero es muy curioso constatar que 
con excepción de unos cinco ó seis, ninguno pertenece, al menos en 
apariencia, á los idiomas aún hablados entre las tribus indígenas. He 
aquí esas excepciones : 

Bicho del térraba hi-só, mata bruja, ó matorral del diablo. 
Cas, del brunka kás, nombre del mismo árbol. 
Crucha, del brunka kuríi-tsá, el chumico bejuco. 
Hiigre, del térraba hu-gró, de igual significado. Nótese el cam- 
bio de o en e y el traspaso del acento fuerte á la sílaba anterior. 



66 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Orozuz, tal vez del térraba orosú, aunque el Diccionario de la 

R. Academia lo hace derivar del árabe. 
Poro, del térraba /roró, ó del bribrí boro. 

En el caso de caragra, y caregre, que tienen el mismo origen, se ve 
un ejemplo de derivación análogo al apuntado arriba para hugre. La 
palabra indígena hoy desaparecida, ha debido ser Kara-gró, ó Kra-gró. 
Otros vocablos semejantes como CJiircagres, Picagres y Savcgre, hoy 
nombres locales ó de ríos, tienen sin duda el mismo origen : en el pri- 
mero entra la palabra chivea, usada aún en la costa del Pacífico. Cabagra, 
otro nombre local, se deriva de kebek-ira, de distinto significado. 

Pú, en lengua de Térraba, significa monte, charral; en la meseta 
central se aplica al Conostegia lanceolata, uno de los arbustos más 
comunes en las cercas y matorrales. De su variante purré, se deriva 
el nombre local El Purral. Turú, una Mirtácea de la región media, 
es el origen de Turábales, Turúcarcs y Turujal. Tubusi ha dado Tobosi ; 
la terminación si, significa seco, y se encuentra en Orost (Uru-sí, la 
palmera seca; UrúCska, trasformado en Uruchico, punto de Talamanca, 
equivale á El Palmital) . Tito ha dado El Titoral, lasú y jurisó recuer- 
dan por su terminación los nombres locales Irazú, Tarrazú, é Iscazü. 
Sin embargo, es preciso no olvidar que Irazú es también appellido 
bascuense. 

Los demás nombres indígenas, sin mengua de muchos otros que se 
hayan escapado, van inclusos en la siguiente lista. Varios han contri- 
buido á la nomenclatura local y su estudio en relación con la lingüística 
indígena ofrece un interesante problema sometido á la sagacidad de los 
aficionados : 



Biirío 


Güitite 


Carao 


Ira 


Cobola 


Izarco 


Cocobola 


Itabo 


Cócora 


Jorco 


Copey 


Juco 


Cura 


Mocó 


Chiquizá 


Ñorbo 


Chiverre 


Pacaya 


Chirrite, chirrití 


Peipute 


Chnrristate (?) 


Papaturro 


Empavé 


Pococa 


Onagra 


Poró-poró 


Guaría 


Quira 


Güísaro 


Quitirrí 


Güití 


Quizarrá 



Sipia 

Supara 

Surá 

Tacaco 

Targuá 

Terré 

Tiriguro 

Tucuíco 

Tucuso 

Tur vara 

Uruca 

Yás 

Yolillo (?) 

Yós 

Yuca 

Zabino (?) 



ORIGEN DE LOS NOMBRES. 



57 



Un fuerte contingente de nuestros nombres de plantas se deriva del 
náhuatl y forma un grupo de especial interés. La mayoría de esos 
nombres están en uso en Guanacaste y Nicoya, en donde se han tras- 
mitido de generación en generación desde los tiempos anteriores á la 
conquista. Pues es sabido que Nicoya y las costas del Golfo de Nicoya 
son el límite extremo, del lado del Sur, de las invasiones de los mexi- 
canos y que la esfera de influencia de éstos no se ha extendido mucho 
más allá. Pero, en su prolongado contacto con las poblaciones del 
propio México, los Españoles enriquecieron su vocabulario con muchos 
otros términos cuyo uso estaba primitivamente restringido á un pequeño 
territorio, y que fueron por aquellos esparcidos en los países de su con- 
quista, y últimamente incorporados al idioma castellano. Entre éstos 
citaremos achiote, aguacate, apazote, ayote, camote, chile, tomate, zacate, 

etc. 

La composición de estos nombres náhuatl es bastante uniforme, 
dominando en ellos ciertos términos, prefijados ó sufijados: 



(a) Xóchitl = flor. 




Cacalojoche 
Esquijoche 
JeUn joche 
JiquiUjoche 


Juche 
joche 

Pumpun juche 
Quis joche 


(b) ayotli, calabaza. 




Ayote 
Cidrayote 


Chayóte 
Chilacayotc 


Cuayote 




(c) quelitl, qniotl, brote, 


vastago . 


Cuajiniquil 
Cuásquite (?) 


Chicazquil 
Jiquilite 


(d) uiztli, espina. 




Malacahuite , 


Uizcoyól 


Mochigüiste 




(e) imÜi, medicina. 




Nauapate 


Tempate 


Tapate 




(f) tomatl, tomate. 




Guástomate 


Míltomate 


Jal tomate 


Tomate 



58 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



on origen los 


siguientes: 


Churristate ( ?) 




Paste 


Esquitillo 




Pataste 


Guachipelín 




Pichichío 


Guaciico (?) 




Piriquitoya ( ? ) 


Guaitíl 




Pochote 


Guanacaste 




iSismoyo 


Guapinol 




Sontól 


Guate 




Talcacao 


Hule 




Tem pisque 


Ismoyo 




Teocinte 


Jalacate 




Tiquisque 


Jiñocuave 




Zacate 


Jiñote 




Zapote 


Jocote 




Zapoyól 


Mozote 




Zopilote 


Nacazcol 







Otros nombres de 

Cacaluiate 

Cacao 

Caliguate 

Capilote 

Capulín 

Copal 

Copalchí 

Coyol 

Cuajilote 

Culumate 

Chichicazte 

Chilamate 

Chile 

Chupete 

Chipilino 



La lengua mangue, ó chiapaneca, que se hablaba en Nicoya, á la 
par del náhuatl, en la época de la conquista, ha dejado muy escasas y 
dudosas trazas en la nomenclatura vulgar. Se dificulta la identificación 
de tales nombres por el hecho de que no existe ningún vocabulai-io 
algo extenso de este idioma esparcido en otros tiempos en Nicaragua 
y hablado hoy día únicamente en el pueblo de Suchiapa, cerca^'de 
Tuxtla-Ciutierrez, en la provincia de Chiapas (México) . Con duda 
pueden atribuírsde los nombres cohatacó (?), matamba, nambiro, y 
nance (?) . Entre los nombres locales del mismo origen tenemos Nicoi/a 
(El Lagartero) , Nantiliume, una quebrada y Mararomé, una loma. La 
palabra chián parece pertenecer al maya. 

La isla de Santo Domingo ó Haití fué una de las primeras tierras 
americanas con las cuales los Españoles tuvieron íntimo contacto. 
Allí conocieron por primera vez varios de los árboles frutales y otras 
plantas útiles de los trópicos y no es de extrañarse que muchos 
nombres vulgares tengan su origen en el taino, que era el principal 
idioma de los aborígenes de esta isla. Entre los de Costa Rica, los 
siguientes deben considerarse de tal origen : 



Ají 

Cabuya 

Caimito 

Caoba {caúvana) 

Cóbano 

Guácimo 

Guabo, guavo 

Guanábana (guanaván) 



Guarumo 

Guayabo 

Guayacán 

Icaco (aícaco) 

Jagua 

Jobo 

Maíz (mahiz) 

Majagua 



Mamey 

Maní 

Ñame, niame 

Papaya 

Pitahaya 

Vijagua (bijao) 

Yuca 

Zahino (zaino) 



ORIGEN DE LOS NO^rBRES. 59 

Los siguientes nombres nos han venido del Quicliua, hablado en la 
vertiente occidental de los Andes desde Bolivia hasta Colombia : 

Caifa ( Caíhua ) Poroto ( purutú ) 

Chirimoya Sapayo {sapaijú) 

Pnr)n Saragundúi {zara = espiga) 

De Chile procede canchalagua, y pejibaye es corruptela del pixbay ó 
pijibay de los panameños, citado 3'a por Oviedo. 

Cativo, maiz,^ maquenque, mai'añon, plátano^ y simaruba parecen 
hal)er originado en varios idiomas de la parte oriental de Sur América, 
mientras que calalú, guandú, gumbo y oerá son importaciones africanas. 



'Maiz: musiú (Cayapo), maki (Puri) majei (Guate), 7naz¡ (Canixana), marisí 
(Arnaco), mahíz, mayz (Taino, Yncatán). — Von Martins. 

M^latano: palatita, palatana (Caniva), balaíann (Galibí, Calinago), pratane 
(Arnaco). (Id.). 



PLANTAS DE COSTA RICA. 

Abrojo. Elaeocarpaceae, 

Sloanea macrocarpa Spruce, ex Benth. in Journ. Linn. Soc. V, Suppl. 2 (18G1) (37. 

Árbol de mediana estatura, común en las selvas inferiores del valle del Diquís y de 

la costa del Pacífico al Sur de Puntarenas. — Etim. : abrojo es el nombre castellano del 

Tribulus europaeuíí L. y además de un cardón de la flora del Mediterráneo, aplicado al 

Sloanea por la analogía de las frutas espinudas. 

Acedera. Oxalidaceae. 

Oxalis corniciúata Linn. Sp. Pl. 1 : 435. 1753. 

Aunque muy impropiamente y á causa de la semejanza de la hoja, se da también 
este nombre á nuestro trébol indígena, considerado como idéntico al Trifolium amabüe 
de Humboldt, Bonpland y Kunth, por los botanistas que se han ocupado de la flora 
de Costa Rica. Ambas especies son plantas herbáceas y pequeñas. La primera se 
encuentra i>or lo connín en terrenos ctiltivados y es mala liierba molesta; sus flores son 
amarillas y todas sus partes tienen un sabor acídulo. Los canii^esinos dan las hojas á 
mascar á sus pequeñuelos, pues se consideran como muy eficaces contra los gusanillos. 

El trébol forma uno de los mejores elementos de nuestros repastos ; sus flores son 
rosadas y juntas en cabezuelas. 

Acerola. Malpíghiaceae. 

Malpighia cdulis Donnell-Smith in Bot. Gaz. XXIV, 391. 1897. 

La fruta ile este árbol es comestible y podría tal vez mejorarse por el cultivo. Es 
ligeramente astringente y se usa en algunas partes para aliviar los desarreglos del 
estómago. 

Hasta la fecha, la Malpighia edulis ha sido señalada en Costa Rica solamente, pero 
varias otras especies, poco diferentes, se conocen en otras partes de la América tr()})ical 
con el nombre de cereza, que se da entre nosotros á la Btmchoma costaricení^ix. 

Achicoria. Umbeiliferae. 

Eryngium Carllnae Cuy., Delar. Eryng. 53, t. 23. 1808. 
La infusión de las raíces es laxante y tónica, y se usa ccuno tal para los niños de 
pecho. Esta planta es muy común en los repastos estériles y puede considerarse como 
mala hierba. Se llama algunas veces culantro simarrón. — Etim. : achicoria es el 
nombre ca.stellano de una planta europea {Cichorium Intybus L. ). 

Achicoria. Compositae. 

J'Jle¡>ha7itopus scaber Linn. Sp. Pl. 1 : 814. 1753. 

ElejiJiantopus spicatus Aubl. Pl. Gui. II, 808. 1775. 
Bajo el mismo nombre que la anterior se conocen nuestras dos especies de EJephan- 
topus, plantas perennes, de hojas radicales cuneiformes y más ó menos estrechadas 
hacia la base: los tallos alcanzan hasta 50cm. y rematan en espigas de flores poco 
aparentes. La decocción de las hojas se usa como específico contra la disenteria, y 
todas las partes de la planta encierran un principio amargo y astringente. 

61 



62 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Achiote. Bixaceae. 

Bi.ra OreUana L. Sp. Pl. 1 : 512. 1753. 

Arl)usto y aún árbol de porte elegante, de flores rosadas bastante vistosas, con 
fruto capsular cubierto de agui jotes suaves y conteniendo varias semillas. El tegumento 
exterior, ó testa, de estas semillas, contiene un tinte rojo amarillo, que se extrae 
tratándolas con agua caliente y que es susceptible de descomponerse, según Cbevreul, 
en dos principios colorantes, la buxina, que es amarilla, y la orellina, roja. 

El Bixa OreUana parece indígena en toda la América tropical y se cultiva, á seme- 
janza del cacaotero, desde los tiempos más remotos. Madura bien sus frutas hasta 
1200m. de altura. La forma silvestre ó Achiote simarrón, de hojas más menudas y 
órganos florales menos desarrollados, se encuentra en Costa Rica en los bosques de la 
vertiente del Pacifico, hasta una altura de 800m. próximamente. El tinte, firme y 
vistoso, se usaba por los naturales para teñirse el cuerpo y también para el adorno de 
sus ropas y de varios otros objetos. Hoy día se emplea para dar color á la mante- 
(piilla, á ciertas clases de queso, á sarazas y demás tejidos. En la cocina criolla, sirve 
para colorar el arroz. 

La palabra achiute, que designa á la vez el árbol y la pasta roja y resinosa que se 
extrae del tegumento exterior de las semillas, es una corruptela del náhuatl achiotl. 
En las Guayanas, los Indios llamaban el árbol y su producto uruci'i, de donde se 
derivó el francés rocou. Analto y bija son otros nombres dados al tinte. 

Achiotillo. Guttiferae. 

]'ismia guianensis DC. Prodr. I, 542. 1824. 
Arbusto de hojas opuestas y enteras, cenicientas en su cara inferior: de flores amaril- 
lentas formando corimlíos y de bayas negras conteniendo nuichas semillas. Crece en 
los tallares y montes bajos bien asolados de la vertiente del Pacífico, de 200 hasta 
1200m. El zumo se emplea á veces para curar las enfermedades de la piel. 

Agrá. Vitaceae. 

Yitis canhaea DC. Prodr. I, 634. 1824. 
Bejuco trepador, la base de cuyo tronco mide hasta 20cm. de diámetro. Se encuentra 
en Costa Pica en los lugares secos y montuosos de ambas vertientes, desde el nivel del 
mar hasta ]500m., y es conocido por el agua pura, de sabor ligeramente astringente, 
que dejan escapar trozos del tallo separados con presteza. Un pedazo de un metro de 
largo suele llenar un vaso ordinario, y la presencia harto frecuente de esta planta en 
los bosques ha salvado tal vez la vida á más de im montero extraviado y asediado por 
la sed. El agua se reputa diurética y eficaz también en las enfermedades secretas. El 
bejuco es dioico, produciendo en los pies hembras racimos de una uva menuda y acídula. 
— Etim. : Agrá es corruptela de agraz, nombre castellano de la vid silvestre de Europa. 
En algunas partes, nuestra planta se llama parra. 

Aguacate. Lauraceae. 

Persea gratissima Gaertn. Fruct. III, 222. 1807. 

Las numerosas variedades de esta fruta difieren tanto por su forma como por su 
tamaño y sabor y no han sido aún muy bien estudiadas. En las costas, se cria el 
hermoso aguacate de Cuba, ovalado, y que pesa hasta dos kilogramos; en la tierra 
templada, se encuentran las clases pequeñas, algunas en forma de pera más ó menos 
alargada, otras completamente redondas. Entre las últimas, es digno de e-^pecial 
mención el aguacate de anís, con ligero perfume de canela, y que parece poco esparcido. 

La pulpa del aguacate tiene la consistencia de la manteca y contiene una fuerte 
proporción de un aceite verdoso. Es muy agradable al paladar y se come sea simple- 
mente con sal, ó hecho en ensalada. Eii algunas partes, se usa en las enfermedades 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. G3 

de las mujeres, y también se le atribuyen propiedades afrodisiacas. La semilla ó 
almendra es astringente. 

Los caracteres del árbol varían poco. Es de mediano ó gran porte y muy hermoso. 
Crece ligero: su madera es de grano fino, pero suave, muy expuesta á la carcoma é 
impropia para obras de artesón ó de ebanistería. Según Cook y Collins (Economic 
Plaiits of Puerto Rico), su gravedad específica es o, 643. 

Aunque se le da por patria la América tropical, el aguacate se encuentra pocas 
veces en Costa liica en condiciones que hagan patente su espontaneidad y es muy 
admisible que sus variedades se hayan derivado de especies distintas y en varios lugares 
y épocas. La circunstancia de que el nombre aguacate ó aliuacate , derivada al parecer 
del náhuatl, se usa no solamente en Méjico sino en las Antillas españolas, en toda la 
América central, en el Norte de Colombia y hasta Venezuela, no favorece la opinión 
de un origen exclusivo del primer país mencionado, pues en el Tolima, la fruta se llama 
cura, y desde Popayán hacia el Sur, del lado del Pacífico, palta, que es palabra quechua. 
Además esta misma fruta lleva nombres distintos en los numerosos dialectos de Centro- 
América, como por ejemplo o, oj, ju, un, um, on, en los del Maya, amó, en Bribrí, 
debó-ua en Térraba, di-kora (el árbol) en Guatuso, etc. Lo más probable, pues, es que 
el aguacate fué cultivado desde la más remota antigüedad y en distintas variedades por 
toda su presente área de dispersión y que el nombre náhuatl, adoptado por los 
españoles, se extendió con ellos muy allá de los límites de la influencia mexicana 
anteriormente á la conquista. 

Aguacatillo blanco. Lauraceae. 

Fhocbe Tonduzii Mez in Beibl. z. Engl. Bot. Jahrb. 67. 190L 
Árbol poco corpulento, de madera blanca, suave, expuesta á la carcoma de los 
insectos y de poca duración. Se encuentra más esparcido en la tierra templada del la 
vertiente del Pacífico. 

Ahuacate — Véase Aguacate. 

Según Ferráz (Nahuatlismos p. 2, nota 1) la ortografía ahuacate es más conforme 
con la etimología. 

Ajenjillo simarrón. Compositae. 

Guaplialium oxyphyllum /3 semilanatum D. C. Prodr. VI, 225. 1837. 
Con esta sinonimia científica y ima ortografía algo distinta (aseryilluttiviaroii ) indica 
Oersted una ¡llanta recogida por él en los alrededores de Cartago y en la Candelaria. 

Ajenjo. Compositae. 

Artemisia vulgar is L. Sp. Pl. 2: 848. 1753. 
Planta europea raras veces cultivada en los jardines y usada en infusiones como 
tónico, febrífugo, anti-helmíntico y emenágogo. 

Ala de ángel. Begoniaceae. 

Begonia guyanensis A. DC. in Ann. Se. nat. Ser. 4, 11: 142. 1859. 
Begonia Cooperi C. DC. in Coult. Bot. Gaz. 20 : 538. 1895. 
Plantas trepadoras, de flores pequeñas y blancas y frutas provistas con tres alitas, 
comunes en los bosques húmedos de las tierras caliente y templada y cultivadas algunas 
veces como ornamentales. 

Alacrán. Boraginaceae. 

Heliotropium indicum L. Sp. Pl. 1 : 130. 1753. 
Especie esj^arcida jior todos los trópicos y no escasa en la vertiente occidental de 
Costa Rica, desde el nivel del mar hasta los 1200m. Las hojas machacadas se usan á 
veces para resolver abcesos y furúnculos. El nombre vulgar recuerda la inflorescencia 
escorpioídea de la planta. Se dice también hoja de alacrán. 



64 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Alacrancillo. Fabaceae. 

Daha alopecnroides Willd. 8p. Pl. 3: V.y.Ml 1800. 
Esta mala hierba de los repastos de tierra templada parece tener propiedades emo- 
lientes y sudoríficas. Se llama también Rabo de ratón. 

Albahaca. Labiatae. 

Ocimum hasilicum L. Sp. Pl. 2: 597. 1753. 
Planta oriunda de la región mediterránea, que los campesinos cultivan á menudo en 
sus jardines y usan en fricciones en caso de resfriamiento. 

Albahaca simarrona. Labiatae. 

Salvia Alva.jaca Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 38. 1853. 
Planta recogida en el Irazú y en la Candelaria por Oersted. Aunque no he visto la 
descripción del sabio danés, sospecho que sea la misma especie descrita por Briquet 

bajo el nombre de Salvia Pittieri. 

Alcornoque — Véase Almendro. 

Alcotán. Piperaceae. 

Piper acuminatissivfium C. DC. ined. 

Piper médium Jacq. Ic. Pl. Rar. I, 2: t. 8. 1786-93. 
Las plantas conocidas bajo el nombre de alcotán tienen en el país mucha notoriedad 
por ser consideradas como antídotos del veneno de las serpientes y por tener varias 
otras propiedades por el estilo. El Piper acuminatissimnm, que se encuentra con 
frecuencia por todo el gran valle del Río San Juan, contiene con seguridad un principio 
muy activo, que no creo se haya extractado y estudiado hasta la fecha. Al mascar las 
hojas y renuevos, se percibe un sabor agridulce, pungente y muy intenso, y al poco 
rato, ocurren nauseas violentas. No he experimentado con el Piper médium, ni tam- 
poco con el Baccharia, que son plantas conocidas especialmente de Nicoya y del litoral 
del Pacífico. 

Ambas especies de Piper pertenecen al grupo de los cordoncillos ; el primero es her- 
báceo y de porte bajo, mientras el segundo forma matorrales de Im. á 1, 50m. de altura. 
Las hojas son pequeñas, ovaladas, y, en la primera especie, rematan en una punta 
larguísima. 
Alcotán. Compositae. 

Baccharis trinervis Pers. Syn. Pl. 2: 428. 1807. 
Planta sarmentosa, de hojas lanceoladas con característica nervación, y de ñores 
poco vistosas, en racimos erectos l)lanco amarillentos. Este es el alcotán de San Mateo. 
En Térraba, las hojas frescas de esta planta se usan para curar úlceras. 
Algodón. Malvaceae. 

Güssypium peruvianum Cav. Diss. 6: 313, t. 168. 1790. 

Gossypiwm actiminatum Roxb. Hort. Beng. 51. 1814. 

Gossypium hirsutum L. Sp. Pl. 2 : 975. 1753. 

Gossypium barbadense L. Sp. Pl. 1 : 693. 1753. 
El algodón arbóreo, de que hay tal vez dos especies ó dos formas, G. peruvianum ó 
algodón de riñon, y G. acuminatum con las semillas sueltas, es probablemente indígena 
en toda la América tropical, y los naturales lo tenían generalmente en estado semi- 
cultivado al rededor de sus casas, en dos variedades, una blanca que era más corriente, 
y otra color de cacao, llamada hoy día en Costa Rica algodón tocolote. La baratura 
de los tejidos extranjeros ha hecho que se abandone ese cultivo y las interesantes 
industrias á que daba lugar entre los Indios. Los algodones anuales {G. hirsutum y 
G. barbadense) se dan muy bien en el país y podrían ser objeto de un cultivo 
extenso si no fuera que el gorgojo y otras plagas lo atacan con tal severidad que cada 
ensayo de cultivo ha resultado en fracaso por la completa aniquilación de la cosecha. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. G5 

Algodonillo. Rubiaceae. 

Rondeletia affinis Hemsl. Diagn. Pl. Nov. 28. 1878-80. 
Arbusto del valle del Rio San Carlos. 

Almacigo. Burseraceae. 

Bicrsera gummifera L. 8p. Pl. 2: 471. 1753. 
Este nombre, aplicado á nuestro jlilote ó jiñocuave, se usa solamente en la comarca 
de Limón y debe baberse importado de Panamá — Véase Jiñote. 

Almendro. Rhizophoraceae. 

Tcnninalia Catajipa L. Mant. 1: 128. 1767. 

Este árbol, oriundo de la India, pertenece á la familia del mangle y no tiene nada 
común con el verdadero almentlro del Sur de Europa. Es el árbol preferido para som- 
bra en las plazas y alamedas de la tierra caliente, en toda la zona tropical. Su madera 
es suave y no tiene uso: las raíces, la corteza y especialmente las frutas contienen 
mucho tanino y se emplean para curtir. Las últimas dan además un tinte negro muy 
Arme y las semillas oleaginosas tienen iin sabor bastante agradable. 

En Nicoya, el Terminalia Catappa se llama alcornoque. 

Altamisa — Véase Artemisa. 

Amapola. Malvaceae. 

Mahaviscus arhoreus Cav. Diss. 3, t. 48, f. 1. 1790. 
Arbusto común en los setos y las breñas húmedas de la tierra templada. El mismo 
nombre se dá, con más derecho y propiedad, al Papaver Rhoeas de Europa, que se ve 
algunas veces en los jardines. En Rio Segundo, he oido llamar á este mismo arbusto 
saca-tinte, pero creo que por error, ya que no produce ningún tinte. 

Amargón. Compositae. 

Taraxacum officinale (Weber in) Wigg. Prim. Fl. Holsat. 56. 1780. 
Planta introducida de í^uropa ó de los Estados Unidos, en conjunto ])rol)alik'meiite 
con otra especie del mismo género. Se encuentra en los cultivos y praderas, arrilia 
de lOOOm. 

Anisillo. Compositae. 

Tagetes congesta Hook. & Arnott: Bot. Beech. Voy. 299. 1840. 
Hierba pequeña, de hojas menudas y flores amarillas, común en las praderas y 
orillas de caminos de tierra templada. Todas sus partes desprenden un fuerte olor á 
anís. Su infusión se usa como diurética. 

Anisillo — Véase Hoja de estrella 

Anón. Anonaceae. 

Ano7ia squamosa L. Sp. 1: 537. 1753. 

Árbol pequeño (8-lOm.) que se encuentra cultivado en varios puntos de la costa del 
Pacífico. Las frutas son del tamaño de una chirimoya, ]iero los carpelos casi aislados 
las dan una apariencia escamosa característica. En calidad, esta fruta es inferior á la 
anona del interior. 

Se da también el nombre de anón á la fruta de otra especie no identificada del género 
Anona, lisa, de mayor tamaño y rosada del lado expuesto al sol una vez madura. Su 
sabor es desagradable y la carne parece como mezclada con arena. He visto esta 
especie en Santo Domingo de Osa solamente. 

Anona. Anonaceae. 

Anona reticulata L. Sp. Pl. 1 : 537. 1753. 
Las varias clases de anonas que aparecen en nuestros mercados y que merecen en su 
mayor parte ocupar un lugar preferente entre nuestras frutas, pertenecen tal vez á 



66 LAS PLANTAS USUALES DE fOSTA RICA. 

especies distintas, algunas de las cuales quedan aún por estudiar. La mejor, que es 
la de piel lisa con el contorno de las escamas apenas indicado, y de carne perfumada 
y blanca, es el producto de un árbol de mediana estatura, el Anona reticulata L. 
Este árbol solo se da en la parte de la tierra temjilada que tiene veranos bien marcados ; 
en los lugares extra húmedos de la vertiente del Atlántico, echa continuamente vasta- 
gos sin adquirir nunca su desarrollo normal. 

Por error se llama á veces chirimoya á nuestra anona, c[ue es efectivamente muy 
parecida, y quizás no inferior, á la especie peruviana. La pulpa se emplea en cata- 
plasmas para desinflamar las úlceras y madurar los abcesos. El ¡Jolvo de las semillas 
sirve ¡lara matar piojos. 

Anonillo. Anonaceae. 

Guatleria oJivaefonnis Donnell-Smith, Bot. Gaz. 23, ]. 1897. 
Árbol pequeño de la tierra templada. Su madera es mediocre y no resiste al agua. 

Añil. Fabaceae. 

Jndigofera añil L. Mant. 2: 272. 1771. 

índigo/era tincioria L. Sp. Pl. 2: 751. 1753. 
Estas dos plantas, que dan el conocido color llamado añil, caído en desuso hoy día 
á consecuencia de la Vjaratura de los colores químicos, no han sido nunca de mucha 
importancia en Costa Eica, y ahora se encuentran solamente en estado silvestre, con 
especialiilad en la tierra caliente de ambas vertientes. En Nicoya, se conocen con el 
nombre de Jiquilite. 

Apazote. Chenopodiaceae. 

Clicnopodium amhrosioides L. 8p. Pl. 1 : 219. 1753. 
Planta común en los escombros y los lugares secos al rededor de las casas. Des])rende 
un olor fuerte y nauseabundo y su sabor, algo picante, es sumamente desagradable. 
Se dice que su presencia aleja las pulgas y en la medicina popular su infusión se re^juta 
soberana contra la dispepsia y los cólicos; el zumo mezclado con aceite de castor es un 
vermífugo eficaz. Se extrae de todas las partes de la planta un aceite esencial que se 
usa también para expeler las lombrices, tomando algunas gotas en un terrón de azúcar. 
En Nicoya, suele llamarse te de México. 

Árbol del pan. Artocarpaceae. 

Ariucarpus communis Forst. Char. Gen. 102. 1776. 

Este hermoso árbol se encuentra con frecuencia en los lugares poblados de ambas 
costas. Los indígenas no ])arecen haberlo conocido, pues al lado de la iglesia de Boruca 
se halla el único ejemplar (jue he visto en la región hoy ocupada por ellos ; fué sembrado 
hace como treinta años por uno de los curas residentes. 

En una de las variedades las frutas son estériles y su puljia farinosa es la que se 
come como fruía de pan. En la otra variedad, que parece nu'nos esparcida en el país, 
la fruta contiene numerosas semillas, algo parecidas á castañas por su forma, y aún 
más por su sabor una vez cocidas. La madera no tiene uso. La leche que mana de 
las heridas hechas en la corteza, mezclada con aceite de coco, forma una especie de 
brea que se usa en el calfateo de las pequeñas embarcaciones. Hervida con agua, la 
misma leche da un caucho de calidad muy inferior; se usa también para curar heridas. 

Aromo. Mimosaceae. 

Acacia Farnesiana (L.) Willd. Sp. Pl. 4: 1083. 1805. 
Árbol pequeño y espinudo que se cree es oriundo del Oriente y se encuentra cerca de 
las casas en tierra caliente de toda la América central. Aunque nunca adquiere grandes 
dimensiones, su madera es muy dura y fina y puede usarse para cal)os y otros pequeños 
objetos. El tronco y las ramas exsudan una goma parecida á ia arábiga. Sus vainicas 
abundan en tanino y se emplean en algunas partes para curtir cueros; la infusión de 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 67 

las mismas es astringente. Las flores, tle color amarillo vivo, son mny olorosas y se 
ponen en la ropa blanea para perfumarla ; por distilarión se extrae de ellas una esencia 
agradable que se reputa estimulante. 

Arroz. Graminae. 

Oryza sativa L. Sp. Pl. 1 : 333. 1753. 
Se admite generalmente que el arroz es oriundo del Oriente. Hoy día su cultivo está 
muy generalizado en los trópicf)S y sul)trópicos. En Costa Rica se produce de excelente 
calidad, pero en cantidad muy insuñciente parael consumo local, en toda la parte poblada 
de la tierra caliente del PacíHco y en los llanos de San Carlos y de Sarapiquí. Nuestra 
variedad pertenece á lo que se conoce como arroz de montaña, y crece sin que sea 
necesaria la inundación periódica del terreno. El cultivo es muy primitivo y no lia 
recibido aún la atención que merece, si se considera que el país podría producir una 
buena parte de los dos millones de kilogramos y más que de este grano se importan 
anualmente. 

Artemisa. Compositae. 

Chrysanthemum Parthenium Pers. Syn. 2: 462. 1807. 
Oriunda de P^uropa y cultivada en los jardines, esta planta aparece algunas veces 
espontáneamente en los escombros y en las vegas. 

Ayote. Cucurbitaceae. 

Cucúrbita pepo L. Sp. Pl. 1: 1010. 1753. 
El ayote es extensivamente cultivado en todo el país, especialmente como cultivo 
intercalarlo en las milpas, y constituye un elemento de no escasa importancia en la 
alimentación del pueblo. 

Azahar de monte— Véase Copel. 

Azul— Véase Añil. 

Azul. Acanthaceae. 

Justicia tinctoria (Oerst. ) Hemsl. Biol. Centr. Anier. Bot. 2: 522. 1881-82. 
Planta subleñosa de los setos de la región templada; tiene ramas delgadas y erectas, 
hojas elípticas angostas y flores alargadas púrpuro-amarillentas. Debe su nombre ala 
sustancia colorante que los Indios sacan de sus hojas (Oersted 1847). 

Balsa. Bombacaceae. 

Ochroma Lagopus Sw. Prodr. Veg. Ind. Occ. 985. 1783-87. 
La balsa es uno de los árboles característicos de la región inferior de Costa Rica, 
desde el nivel del mar hasta una altitud de lOOOm. iiróximamente. Prefiere los 
aluviones de los ríos y las laderas despobladas, pero mmca se encuentra en la espesura 
de la selva; á veces, después de un desmonte, cubre el suelo de sus almacigos, sin que 
se conciba de donde procedió la semilla. Es árbol vistoso, de hojas anchas, flores 
grandes y frutas alargadas, parecidas á una pata de conejo cuando se ha desarrollado 
la fibra que envuelve las semillas. Su tronco alcanza hasta 60cm. de diámetro y se 
eleva hasta 25m. Crece rápidamente y su madera es muy liviana y suave. Desde 
tiempos inmemoriales los Indios se valen del tronco para improvisar embarcaciones con 
que cruzan y bajan los ríos. Las fibras de la corteza son asaz resistentes y se emplean 
para amarras y mecapales. Las fibras ó plumas que envuelven las semillas sirven para 
colchones y almohadas y se ha tanteado su exportación con el objeto de extender su 
empleo para tal objeto. La madera, que es muy porosa además de suave, también se 
usa para afilar navajas de afeitar y otros instrumentos finos. Se asegura, en fin, que 
la infusión de la corteza de la raíz es un activo emético y, en el Salvador, las hojas 
sirven de alimento para el ganado, sobre todo en el verano cuando escasean las gramas 
de los repastos. 



68 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

El Ochroma Lagopus está esparcido en las Antillas, la América central y las parte.^i 
setentrionales de la América del Sur. Al)nnda en la Isla de Cocos, en donde se vea 
ejemplares notables por su corpulencia. 

En Nicoya, el mismo árbol se llama enea y su fruto, r/aiu. 

Bambalí. Dipsaceae. 

Scabiosa inarUima L. Cent. Plant. II, 8. 175(1 
Escabiosa, planta exótica, cultivada bajo este nombre de bambalí en los jardines del 
Zarcero de San Carlos. La vimos también en los parques de Cartago, en donde no se le 
conocía nom1)re. 

Banano— Véase Plátano. 

Banano enano. Musaceae. 

Musa Cavendishü Lamb. in Paxt. Magaz. 3 : 51 , cuní icone — 1837. 
Esta especie, extensamente cultivada, según parece, en las islas Canarias, se ve con 
frecuencia en las orillas de los bananales y en los jardines de la costa del Atlántico, en 
donde se tolera por mera curiosidad. Por ser muy rica en tanino, la fruta conserva 
siempre un sabor algo amargo; además es más quebradiza y su cascara estalla antes 
que esté bien madura. No se considera, pues, deseable para la exportación, pero, á no 
ser así, el cultivo de esta especie resultaría á menudo ventajoso; su tallo más corto y 
macizo lo hace más resistente á la acción del viento, á la par que facilita la cosecha 
del racimo. 

Banano indio. Musaceae. 

Musa paradisiaca L. Sp. Pl. 1: 104.3 (1753) var.? 
Variedad de fruta muy pequeña y muy dulce del banano común. Se encuentra en 
lugares apartados, en las abras abandonadas de los naturales, lo que hace creer que 
era conocido de éstos en tiempos ya remotos. Al cruzar en 1897 la región completa- 
mente despoblada que se extiende entre la Uvitay la boca del Río del Convento, en la 
cuenca del Diquís, encontramos manchas bastante extensas, formadas al ¡jarecer de esta 
variedad exclusivamente, y que eran sin duda antiguos cultivos de los Indios. 

Barba de viejo. Ranunculaceae. 

Clematis dioica L. Syst. 10: 1084. 1758-59. 
Clematis grossa Benth. Pl. Hartw. 3o. 1840. 
Bejucos de las tierras caliente y templada, conocidos por sus semillas lanudas, á que 
deben su nombre, y por sus propiedades causticas y vesicantes. 

Barbasco. Sapindaceae. 

Serjania inebrians Radlk. Monogr. Serj. 346. 1875. 
Bejuco de los charrales y setos de tierra caliente. Los Indios machacan las hojas y 
retoños y los echan á los ríos para eni])riagar los peces, los que luego se dejan coger sin 
mayores dificultades. FA nombre de barbasco se aplica también, en Costa Rica y en 
otras partes de la América tropical, á varias otras plantas de mismo uso (Budleia, 
Jacquinia, Piper, Tephrosia). 

Barbudo. Compositeae. 

Piptocarpha cosiaricensis Klatt ex Dur. & Pitt. Prim. Fl. Cost. f. 2, 120. 1893. 
Valle del Diquís. 

Barrabás. Euphorbiaceae. 

Euphorbia cotinifolia L. Sp. Pl. 2 : 465. 1799. 
Arbusto, ó aún árbol pequeño, del que mana una leche en extremo venenosa, usada 
antiguamente por los brujos indios y por las mujeres terrabeñas cansadas de sus amos. 
Valle del Diquís. 



ENUxMERACION DE LAS ESPECIES. 69 

Bejuco de canasta. Graminae. 

Chusquea Liebmannii Fourn. in Hemsl, Biol. centr. am. Bot. 3 : 587. 1882-86. 
Bosques de Térraba. 

Bejuco de culebra. Mimosaceae. 

Bauhinia sp. 
Bosques de Nicoya. 

Bejuco de zapo. Asclepiadaceae. 

Marítileiiia nicoyana Pittier, ined. 
Bejuco laticífero que crece eu las orillas de los caminos y en las breñas en Nicoya y 
(iuauacaste. 

Bejuco espinoso. Sapindaceae. 

Serjaiiia mexicana Willd. Sp. Pl. 2: 465. 1799. 
Turrialba (Oersted, Mayo 1849). 

Bejuco iasú — Véase lasú. 

Bejuco juriso. Sapindaceae. 

Serjania. rvfisepaln Radlk. in J. D. Smith Enum. Pl. Guat. 2: lia. 1891. 
Serjania sórdida Radl. Mon. Serj. 272. 1875. 
Barba. 8e usa para hacer los canastos que sirven para la recolección del café. (El 
S. rvjiscpala está descrito en Bot. Gaz. 16: 191. 1891.) 

Bejuco real. Araceae. 

Anthurivm scandens Engl. in Mart. Fl. bras. III, 2, 78. 1840. 
El tallo flexil)le y fuerte de este bejuco se usa en la industria indígena para hacer 
canastos y soliretodo para amarrar el armazón de las casas. Tiene para los Indios la 
misma importancia que el alambre y los clavos para la gente civilizada. 

Bejuco trompeta. Convolvulaceae. 

Ipumoea Bona-nox L. Sp. Pl. 2: 228. 1762. 
Nicoya. 

Berengena. Solanaceae. 

Solatiuní a ciü eatiss imum Jacq. Coll. 1, 100. 1786. 

Solanum si nuatum Ait. ex Loud. Hort. Brit. Suppl. II, 673. 1832. 

Solanurn torvum Sw. Prodr. Veg. Ind. Occ. 47. 1788. 
Berengena es el nombre castellano de una especie cultivada y comestible del mismo 
género Solanum, el S. Melongena L. En Costa Rica, este nombre se aplica á varias 
especies subleñosas y por lo general espinudas, que son las malas hierbas más 
molestas y dañinas de los repastos y tierras cultivadas, desde el nivel del mar hasta la 
región superior. Hay más: tenemos razones j^ara sospechar que hay que buscar en 
esas plantas el origen del hongo ( Uredo Pittier i Hennings) que hizo tantos estragos en 
los papales del Irazú en los últimos años. Sobran, pues, motivos para recomendar su 
activa destrucción. 

Berengena simarrona. Solanaceae. 

SolaiiíDH lanceolatum Cav. Ic. 3, 23, t. 245. 1794. 
Solanum torvum Sw. Prodr. Veg. Ind. Occ. 47. 1788. 
Siendo todas las berengenas costarricenses silvestres, el califícativo de simarrón es 
casi por demás. Parece sin embargo aplicarse en particular á estas dos especies. 

Berro. Cruciferae. 

Nasturtium officinale R. Br. in Ait. Hort. Kew. 2 : IV, 3. 1812. 
El berro es completamente naturalizado en las aguas corrientes de la vertiente atlán- 
tica, en donde su introducción y esparcimiento se deben en gran parte al Dr. J. P. 



70 LAS PLANTAS USUALES T>E COSTA RICA. 

Valverde. Es una planta verdaderamente sana y refrescante, sin mengua de los pro- 
piedades medicinales que le atribuye el vulgo. En la región superior parece repuesto 
por el Naslurlium palustre. 

Biborrana — Véase Viborrana. 

Bicho. Caesalpiniaceae. 

Cassia bicapsularis L. 8p. Pl. 1 : 376. 1753. 
Leguminosa común en los lugares incultos de la tierra caliente. En Térraba, las 
semillas tostadas se usan algunas veces en lugar de café. 

Bijagua — Véase Vijagua. 

Bíjarro — Véase Guijarro. 

Biojo. Labiatae. 

Hyptis capüata Jacq. Coll. 1: 102. 1786. 
Térraba. Planta aromática, cuya infusión se usa para calmar los dolores de muelas. 
En el dialecto de Térraba, se llama kung-uá. 

Bítamo. Euphorbiaceae. 

Pedilavthiis tithymaloides Poit. in Aun. Mus. Par. XIX, 390, t. 19. 1S11>. 
Planta de bojas gruesas, carnosas y con una especie de ala en la cara inferior, á lo 
largo del nervio mediano. 8e usa á veces para formar setos vivos, pero no es de aconsejar 
como planta de adorno en los jardines, en razón de la leche corrosiva que contiene. 

Bledo. Amaranthaceae. 

Amaranthus spinosus >Sp. Pl. 2: 991. 1753. 
Amaranthus retroflexns L. 8p. Pl. 2: 991. 1753. 
Malas hierbas de las tierras secas y ricas. Las hojas y renuevos se usan á veces como 
quelites. 

Boca de león. Scrophulariaceae. 

Anfhirrhinum rnajus L. 8p. Pl. 1: 617. 1753. 
Especie oriental, cultivada como adorno en los jardines. La hemos visto en San José, 
Cartago y El Zarcero del Naranjo. No parece producir semillas. 

Bombillo — Véase Ñorbo. 

Borraja. Borraginaceae. 

Barago officinalis L. 8p. Pl. 1 : 137. 1753. 
Planta del Mediterráneo muy conocida en la medicina popular como sudorífica y 
emoliente. Cultivada algunas veces en las partes altas del país (Cartago, Tierra 
Blanca, El Zarcero). 

Bracino. Styraceae. 

Styrax argente.um Presl. Reí. Haenk. II, 60. 1835-36. 
Styra.r guatemalense Donnell-Í^nnth Bot. Gaz. 15, 27. 1890. 
Arboles de las regiones templada y fría de la vertiente del Pacífico. 

Brasil. Caesalpiniaceae. 

Haematoxylum campechianum L. Sp. Pl. 1 : 384. 1753. 
Árbol de la costa del Pacífico, especialmente de Nicoya y Guanacaste, en donde se 
explota para la exportación. Es el Logwood de los ingleses. Su madera contiene una 
materia colorante especial, la hematoxilina, que de roja se vuelve morado-oscura cuando 
se halla expuesta al aire y á la luz. Este tinte se encuentra principalmente en el cora- 
zón de la madera, el que se usa en tintorería, asi como también para hacer muebles 
finos. Se dice que las hojas, las raíces y la corteza, tienen propiedades medicinales. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 71 

Brasil. Moraceae. 

Moriní celtidifolia H. B. & K. Nov. Gen. & Sp. 2: 83. 
Árbol do la tierra caliente del Pacífico. 

Broma. Bromeliaceae. 

Pifcairnia heterophylla Beer, Bromel. 68. 1857. 
Epífita de hojas angostas y escasas, y de ñores rosadas protejidas por envolturas 
velludas y aguijoneadas. Haliita la región montañosa, sobre todo en la vertiente del 
Pacífico y la infusión de las hojas veraniegas se reputa soberana contra la disentería. 

Buena noche — Véase Dama. 

Burío. Tiliaceae. 

Hellocarpns glanduliferns Robinson, Contr. U. S. Nat. Herb. 5, 127. 1. 

Heliocnrpns ap¡ievdic^ilatus Turcz. Bull. Soc. Nat. Mosc. 31, 1, 226. 18. 

Ajieiba Tihnurbou Aubl. Pl. Guian. 1, 538, t. 213. 1775. 
El nombre de btirío ó palo de hurlo, se aplica á varias Tiliáceas y tal vez á árboles de 
otras familias, cuya corteza fibrosa y. fuerte es adecuada para hacer mecapales, cuerdas 
de amarrar bultos, etc. De hecho, me parece que burío es más bien el nombre que se 
da á la amarrayque, al designar los árboles que la proporcionan, se debería decir siempre 
palo de burío. Por su fruta en forma de disco y cubierto de largos aguijones, el Apeiba 
Tibvurboii se llama también pe in? de mico — Véase esta palabra. 

Cabalonga. Cucurbitaceae. 

Fevillea cordifolia L. Sp. 1 : 1013. 1753. 
Bejuco afamado en la medicina popular; crece en los árboles altos de los llanos 
de Santa Clara y el señor don Anastasio Alfaro me lo describió del modo siguiente: 
' ' Las hojas se parecen á las del poro ( es decir, cada hoja se parece á una de las hojuelas 
de la hoja del poro — H. P.). La fruta tiene la forma y tamaño de una naranja, de 
color verde lustroso, como las jicaras: diam. lOcm., grueso del pericarpio Icm. 
Número de semillas en cada fruta 12, en tres gajos de á 4 almendras cada uno. Lhia 
almendra molida, infusada en medio litro de agua, es un purgante muy enérgico para 
una res atacada de morriña, y por eso la cabalonga se considera como remedio muy 
eficaz de tal enfermedad. Se ha usado también con muy buen éxito contra la fiebra 
amarilla." En Térraba, la misma planta se llama chichemora,yen Boruca contraveneno. 

Cabellos de ángel — Véase Carboncillo. 

El nombre es alusivo á los largos y niveos filamentos de este muy conocido arbusto. 

Cabulla — Véase Cabuya. 

Cabuya. 

Furcraea sp. pl. Amaryllidaceae. 

Agave sp. pl. Liliaceae. 

Estos dos géneros, aún no bien estudiados con referencia á la flora del país, incluyen 
nuestras principales plantas textiles, las que se ven con bastante indiferencia á pesar 
de su valor comercial. Estas plantas crecen naturalmente y con abundancia en todas 
las tierras áridas, especialmente en la zona de 1000 á 2000m. La palabra cabuya se 
deriva sea del taino de Santo Domingo ó del galibí, otro idioma caribe de la Guayana. 

Cacalojoche. Apocynaceae. 

Fluvieria acutifolia Poir. Encyclop. Suppl. 2, 667. 1811. 
Arbusto cultivado á veces en los jardines ó cerca de las casas, pero que crece 
naturalmente en las peñas y acantilados de la costa del Pacífico. Sxis flores olorosas 
forman el adorno favorito de la cabellera de las muchachas indias.— Etim. : náhuatl 
cacaloxochitl, flor de cuervo, de cacaloü, cuervo, y xochitl, flor. 1*11 juche de San José 
es la misma especie. 



72 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Cacahuate — Etim. : del náhuatl cacahuatl, cacao — Véase Cacao mani. 

Cacao. Sterculíaceae. 

Theahroma Cacao L. Sp. Pl. 2: 782. 1753. Pl. III, V, VIII, IX. 

El cacaotero es probablemente indígena en Costa Rica, como lo es también en las 
demás partes de América Central. Se encuentra silvestre en los bosques de Nicoya y 
de la parte iSur de la vertiente del Pacífico y se cultiva desde los tiempos más remotos. 
En la actualidad, nuestras principales variedades comerciales son el cacao Malina, que 
es sin duda el criollo de los antillanos, y que puede considerarse como una raza mejorada 
de la especie indígena ; el Matinita, traído, según se afirma, de la Martinica y cuyo 
nombre legítimo sería calabacillo ; en fin el Matinita grande, que correspondería al 
forastero, si no es sencillamente un híbrido inestable entre las dos anteriores varie- 
dades. 

El nombre Malina se deriva de la circunstancia de haber gozado el producto de las 
fincas del lugar así denominado de especial fama entre los costarricenses, desde los 
tiempos coloniales. Malinita y Matinita grande son expresiones que no requieren 
explicación y que, siendo muy impropias, deberían abandonarse. En cuanto á la 
palabra cacao, se deriva del náhuatl cacahuatl. 

El criollo ó Malina es ciertamente un producto exquisito y es posible que su cultivo 
sea de mejor provecho para el consumo interior. Pero en lo referente á la exporta- 
ción, el calabacillo es ciertamente preferible: el agricultor no debe esforzarse en pro- 
ducir una calidad superior para mero aliciente de su vanidad, sino que debe concretar 
exclusivamente sus esfuerzos en hacer su trabajo lucrativo. Ahora bien, los fabri- 
cantes de chocolate prefieren el grano del calabacillo, — pequeño, de mala apariencia y 
de calidad ciertamente inferior, — porque, siendo este más amargo, gastan más azúcar, 
producto baratísimo, para endulzar la pasta. Prodúzcase, pues, cacao calabacillo» 
tanto más cuanto que éste rinde regular cosecha á los cuatro años, mientras el criollo 
hace esperar hasta doce y dieciseis años, y que el primero es, término medio, cuatro 
veces más prolífico que el segundo. Agregúese á estas desventajas del criollo que 
parece poco adaptado á la costa del Atlántico, y que es muy delicado, mientras el 
calabacillo es planta rústica y robusta que aguanta sin perjuicio la lluvia y el sol. 

La producción cacaotera ha recibido en Costa Rica un impulso notable en los últimos 
años, habiéndose establecido varios grandes cacaotales, con sus respectivos beneficios, 
en la costa del Atlántico. En 1895, se importaVja todavía algo de este grano para 
abastecer el mercado interior: en 1905, se exportaron cerca de 140,000 kilogramos, sin 
mengua del consumo del mismo país, que no deja ile ser considerable. 

Cacao de ardilla. Sterculíaceae. 

Herrania sp. nov. 
Arbusto de los bosques inferiores de la vertiente del Atlántico, de troncos sencillos, 
de 3 á 4m. de altura, hojas digitadas de cinco hojuelas y mazorcas pequeñas, sésiles y 
fijas del tronco; estas frutas cubiertas de pelitos caedizos é irritantes, se vuelven 
amarillas en su madurez y encierran numerosas semillas del tamaño de un grano de 
maíz, envueltas en una pulpa agridulce, como las del cacao común. Los indios 
bribrí, quienes llaman esta especie u'is-ub, usan dichas semillas, después de tostadas, 
para preparar una bebida algo amarga. 

Cacao simarrón — Véase Cacao de monte. 

Cacao de mico. Sterculíaceae. 

Theobroma simiarum Donnell->Smith iu Pitt. Prim. El. Costar. 2, 52. 1898. 
Theobroma angustifolium Mog. & Sessé ex DC. Prodr. 1, 484. 1824. 
El Theobroma simiarum es un árbol de mediano tamaño, cuyos frutos alargados, 
aterciopelados y de color castaño crecen en el propio tronco. El nombre de cacao de 



i 



Pl. VIII. 




Cacao crioli-o. 



Pl. IX. 




Cacao calabaciij,o. 



Pl. X. 




Cacao Pataste. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 73 

mico se usa para esta especie en Buenos Aires (Diquís), Tnrrialba, Talamanca y San 
Carlos. En Nicoya, la misma denominación se aplica al Theobroma angustifolium 
(Véase Cacao silvestre). En Térraba, el Th. simiarum se designa con el nombre de 
teta negra. 

Cacao de monte. Sterculiaceae. 

llcrraiila alhiflora Goná. in Ann. Se. Nat. Ser. III, 2, 230, t. 5, fig. 1-10. 1S45. 
Árbol de las selvas inferiores del Diquís. 

Cacao maní. Fabaceae. 

Arachis hypogaea L. Sp. Pl. 2: 741. 1753. 
Esta planta, de semillas oleaginosas que tienen la propiedad de enterrarse á si- 
mismas para madurar, es muy poco cultivado en Costa Rica, aunque se da muy bien. 
Se importan pequeñas cantidades de estas semillas y se venden en las calles, después 
de tostadas. Son bastante alimenticias, pero muy indigestas. En Nicoya, lo mismo que 
en las demás secciones de América Central, el Arachis hypogaea se llaina cacahuate. 
Cacao pataste. Sterculiaceae. 

Theobroma bicolor Humb. & Bonpl. Pl. Aequin. 104, t. 30. 1808. Pl. X. 

Esta especie es muy escasa en el país, sea silvestre ó sembrada en los cacaotales. 
Es notable por su fruta, parecida á una nuez enorme y de envolturas leñosas y duras. 
La almendra se usa como la del cacao común y se mezcla á veces con este último. 

Cacao silvestre. Sterculiaceae. 

Theobroma angustifolium Moc. & Sessé ex DC. Prodr. 1, 484. 1824. 

En la vertiente del Pacífico, este árbol es casi siempre alto y grueso, y de ramificación 
simétrica, mientras los ejemplares que he podido observar del lado del Atlántico eran 
por lo general deformes y bajos. La corteza es lisa, las hojas lanceoladas, angostas y 
blancuzcas por debajo; las flores, que se dan solo en las ramas nuevas, son de color 
amarillo vivo y muy abundantes; las mazorcas son ovaladas, más ó menos irregulares, 
de color castaño oscuro ó canelo y no muy grandes. En Nicoya, donde el árbol abunda 
en los bosques, usan las almendras para refrescos y llaman la especie cacao de mico. 
Cacao silvestre. Sterculiaceae. 

Theobroma Cacao L. Sp. Pl. 2: 782, 1753. 

El cacaotero silvestre es un árbol esbelto, y de ramificación poco desarrollada, que se 
encuentra con especial frecuencia en los bosques de Nicoya y en algunas partes de los 
valles del Diquís, del río Coto de Osa y del río de las Esquinas. Las mazorcas son 
chiquitas, pero parecidas á las del tipo criollo. Véase también cacao. 
Cacho de venado. Araliaceae. 

Gilibertia arbórea E. March. Bull. Soc. Roy. Bot. Belg. 30, 281. 1891. 

Árbol de medio porte (10-20m.) y de corona deprimida. Sin uso conocido. Crece 
en Costa Rica desde el nivel del mar hasta una altura de 1500m. El nombre se origina 
en el parecido que el vulgo ha creído ver entre sus inflorescencias en espigas y los cuernos 
del venado. 

Cacique. Myrtaceae. 

Eugenia lepidota Berg. in Linnaea, 17, 226. 1854. 
Árbol de mediano tamaño, de la región superior de la vertiente del Pacífico. El 
corazón del tronco, de color rojizo oscuro, es durísimo y casi inalterable, de modo que 
aún se encuentra en el mantillo de humus del bosque, cuando el resto del árbol está ya 
enteramente carcomido. Los pedazos así extraídos del suelo se usaban por los antiguos 
indígenas para confeccionar los bastones de mando de sus caciques, y de allí se origina 
el nombre conservado al árbol. La misma madera se usa para hacer los timones de 
las carretas. En Alajuela y otras partes se conoce con el nombre de murta, que se da 
también al Eugenia costaricensis. 



74 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Cafeto. Rubiaceae. 

Coffea arábica L. Sp. Pl. 1 : 172. 1753. Pl. XI, XII. 

Según datos recientes, recopilados y analizados por el Sr. Lie. don Cleto González 
Víquez, ' el cafeto, al que Costa Rica debe en gran parte su presente prosperidad, se intro- 
dujo hacia 1808 por el Gobernador Acosla, contribuyendo mucho los esfuerzos del Padre 
Velarde A implantar su cultivo. Poco se tardó en palpar los beneficios que éste, 
generalizándose, podía reportar, por lo cual las autoridades se afanaron en facilitar 
su esparcimiento en la zona habitada del país, ya sea cediendo terrenos baldíos 
en ventajosas condiciones, ó mejorando las vías de comunicación. Así es que poco 
á poco, el café llegó á ser el principal producto de Costa Rica y, siendo su cultivo 
compensado por ganancias muy pingües, las demás ramas de la agricultura decayeron 
casi por completo. E-^te fué un error cuyas consecuencias hubieran llegado á perturbar 
gravísimamente el equilibrio económico del país, á no ser que otras industrias, en 
particular la bananera, vinieron á buen tiempo á contrarrestarlas. 

Hoy día, el café ha tomado el segundo lugar entre los productos exportados de Costa 
Rica, pero signe siendo fuente de bienestar para la gran mayoría de la población del 
interior. En ningún otro país ha alcanzado su cultivo y beneficio un grado de perfec- 
ción tan elevado como entre nosotros. Pero al decir ésto con pleno conocimiento del 
asunto, desde luego que ha tenido bastantes ocasiones de establecer por si mismo el 
paralelo con lo que se hace en otros países, el que ésto escribe no pretende ser absoluto, 
pues bien le consta que mejoras pudieran aún introducirse y errores corregirse, ésto 
con especial referencia al cultivo. Con todo, el grano de oro de Costa Rica ocupa un 
lugar preferente en los mercados extrangeros y las preciosas calidades que posee con- 
stituyen una sólida garantía para el porvenir de su industria en la pequeña República. 

Los cafetales se encuentran principalmente en la parte central del país, en la zona 
comprendida entre las alturas de 800 y 1400 metros. En la vertiente del Atlántico, el 
cafeto no prospera en niveles bajos, ni en districtos muy húmedos, en donde lo acosan 
las enfermedades parasíticas. En la costa del Pacífico, es probable que pudiera culti- 
varse con éxito hasta cerca del nivel del mar, ésto es, hasta un límite inferior de 200m. , 
poco más ó menos. 

Caifa. Cucurbitaceae. 

Cudanthera Tonduzn Cogn. ex Th. Dur. & H. Pitt. Bull. Soc. Bot. Belg. 30: 274, 

1892. Pl. XIII. 

Planta enredadera de la zona superior de la región templada, de la que nuestros 

campesinos comen los renuevos y frutas celes. La palabra caifa se deriva del quechua: 

en el Perú se da el nombre de caíhua á otra Cucurbitácea del género Anguria, que 

tiene los mismos usos. 

Caimito. Sapotaceae. 

Chrysophyllum Cainita L. Sp. Pl. 1 : 192. 1753. 
Este árbol crece en las seh'as de ambas vertientes, en tierra caliente. Existen en San 
José algunos ejemplares que florecen, pero no fructifican. La madera es buena: la 
infusión de la corteza se reputa tónica y refrescante, y la fruta, del tamaño y forma de 
una ciruela europea, tiene una carne blanca ó morada y un sabor bastante agradable. 

Calabacero. Bignoniaceae. 

Crescentia Cujete L. Sp. Pl. 1 : 626. 1753. 
Árbol de corona á menudo deprimida, ó que raras veces pasa de 5-7m. de altura. 
Tanto en el tronco como en las ramas más delgadas nacen flores grandes y acampana- 
das, que producen la fruta conocida con el nombre de guacal, cuando es de forma 

^ Cleto González Víquez. Carta á don Francisco María Iglesias, en el "Figaro" de 

Agosto 1°, 1897. 



Pi.. XI. 




COFFEA ARÁBICA. 



Pl. XII. 




COFFEA LIBERICA. 



Pi.. XIIT. 




Cyclanthera ToNDUzri. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 



75 



esférica ó deprimida, de jicara, cuando e.s delgada y alargada. El pericarpio muy 
duro de estas frutas se emplea en confeccionar esas vasijas de uso tan corriente entre 
los campesinos. La pulpa interior de las mismas es purgativa, y aún se pretende 
que obra á manera de un abortivo en el ganado. La madera es poco fina pero bastante 
flexible, y se usa para obras de carpintería ordinaria. 

Calabaza. Cucurbitaceae. 

Lagenaria lagenaria (L.) Cockerell, Bull. Torr. Bot. Club 19: 95. 1892. 
Se distingue de los ayotes y de los sapayos por sus flores y frutas blancas y de 
pericarpio leiloso. Las últimas, á veces más ó menos esféricas ó también en forma 
de botella, se usan para confeccionar varias clases de recipientes. En Nicoya, se 
cultivan por separado tres formas de esta planta, la una grande, casi redonda, llamada 
nambiro, otra alargada en forma de salchiclión grueso, se llama calabaza dulce y se usa 
principalmente para las cajas de resonancia de las marimbas; la tercera variedad es 
la ordinaria, en forma de botella. La calabaza dulce tiene las semillas más menudas 
y es tal vez distinta específicamente. Nambiro es palabra cbiapaneca. 

Calabaza boba— Véase Chilacayote. 

Calalú. Phytolaccaceae. 

Phytolacca decandra L. Sp. Pl. 1: 991. 1753. 
Usado á manera de espinaca por los negros jamaicanos de la costa del Atlántico. El 
nombre ha venido con ellos de las Antillas. 
Caliguate. Musaceae. 

Helironia psittacorum L. f . Suppl. 158. 1828. 
Nicoya. Usos y etimología (náhuatl?) desconocidos. 

Camándula— Puriscal. Véase Jaboncillo. 

Camarón. Amaranthaceae. 

Iresine celosioides L. Sp. Pl. 2: 1456. 1753. 
Cartago. 
Camíbar. Copaiferae. 

Prioria copaifera Griseb. Fl. Brit. W. Ind. 215. 1864. 
Grande y hermoso árbol de los bosques vírgenes que rodean el Golfo de Osa. De él 
se extrae la resina conocida en el comercio con el nombre de bálsamo de copaíba, y que 
tiene varias aplicaciones en la medicina y farmacia. El género Prioria se distingue á 
primera vista du su vecino Copaiba (véase catiro) con el que muy á menudo se ha 
confundido, por su vainica enderezada, mientras en el último es colgante. 
Camote. Convolvulaceae. 

Ipomoea batatas Poir. Encycl. 6: 14. 1804. 
En tierra caliente, el camote se propaga espontáneamente é invade las playas y los 
cultivos. A pesar de su excelencia como alimento, poca atención se da á la producción 
de este útil tubérculo. Se conocen dos variedades, el camote 'morado, de hojas divididas, 
y el blanco ó amarillo, con hojas enteras y acorazonadas. Pero aún no son conocidas 
las numerosas variedades, más sabrosas ó de mejor rendimiento, que se encuentran en 
los mercados de los Estados Unidos. 

Según el venerable anciano don Napoleón IMillet, su padre Santiago trajo los primeros 
camotes del Perú á este país, hacia 1837. Más tarde, los Escalantes (don Alejandro y 
un hermano), desterrados por el Presidente Carrillo, se fueron también al Perú y á su 
regreso trajeron nopaleros, moreras y gusanos de seda. El padre de don Napoleón 
trajo también del núsmo país la rosita pequeña que es hoy día silvestre en las tapias y 
cercas. Es posible, sin embargo, que existe alguna confusión en este relato, pues el 



76 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

camote era ctUKuido en toda la América central en los tiempos anteriores á la conqnista, 
así como lo atesta sn nombre, derivado del náhuatl camolli, de igual signiticado. 

Camotillo. Zingiberaceae. 

CurcaiiKt loinjo. L. Sp. Pl. 1: 2. 175o. 
Condimento poco usado en Costa Rica, en donde se le llama también yuquiUa. Am- 
bos nonil>res son diminutivos y recuerdan la semejanza de los rhizomas amarillos del 
Cúrcuma con el camote y la yuca respectivamente. 

Campanilla blanca— El Zarcero — Véase Reina de la noche. 

Canchalagua. Qentianaceae. 

SrhuUesia sicnophylJa Mart. Nov. Gen. et Sp. 2: 106, t. 1S2. 1826. 
En Nicoya se usa esta planta en ciertas enfermedades de las mujeres, para mejorar 
la sangre, ésto es, como depurativo. 

Canchalagua— Véase Ouiebra=piedras. 

Canchalagua. Poly galaceae . 

Puh/yula]>anicuIata'L. Syst. Ed. 10, 1154. 1758-59. 
Meseta central. La misma planta se llama también ipecacuana, aunque no parece 
tener las propiedades de este conocido específico. 

Candelillo. Caesalpiniaceae. 

Cassia o.ryphylla Kunth Mimos. 129, t. o9. 1819. 

Cassia speclabilis DC. Cat. Hort. IMonsp. 90. 1813. 
El Cassia oxyphylla, ó candelillo de la costa del Atlántico, es un arbustillo con flores 
poco vistosas y hojuelas grandes, ovaladas, en número de tre.^ a cinco en cada hoja, 
común en los charrales y aún en los cultivos. El Cassia spectabilis ó candelillo del 
interior es un árbol de hojuelas pequeñas y numerosas en cada hoja, y de flores 
formando hermosos racimos dorados. 

Candelillo. Bignoniaceae. 

Slenolobium stans Seem. Journ. Bot. 1 : 88. 1863. 
Arbusto y aún árbol pequeño de las faldas de los montes de tierra templada, notable 
por sus flores amarillas y vistosas. 

Canelo ó canelillo. Lauraceae. 

Ocofea. rerayiiensis Mez in Jahrb. Bot. Gar. Berl. 5: 24.'>. 1889. 
Ar]>usto de las lomas de Nicoya. 

Canillito. Melastomataceae. 

Mieoiiia Matthaei Naud. in Ann. Se. Nat. Ser. III, 16, 176. 1851. 
Arbusto común en los sotos de los bosques del valle del Diquís. 

Canistel — Véase Siguapa. 
Caña agria — Véase Cañagria. 

Caña blanca. Graminae. 

Gynerium saccharoides Humb. & Bonpl, Pl. Aequin. 2: 112, t. 115. 1809. 
Esta hermosa gramínea, común en las vegas húmedas y arenosas de los ríos, en 
alturas inferiores á 1000m.,se usa con frecuencia en la construcción de ciertas partes de 
las casas de habitación. En Talamanca, se forman con ella las paredes de las chozas, 
y tal es su importancia en la economía de los naturales, que su florescencia sirve para 
señalar el principio de la estación de verano. En la construcción más elaborada de 
las casas modernas, la caña blanca se emplea en el bajareque y asi mismo en la 
techumbre para formar el asiento de la teja. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPEC'IES. 77 

Caña danta. Palmae. 

Geonorna sp. 
Palmera de los bosques de San Carlos, no identificada especificaniente. 

Caña de azúcar. Graminae. 

Saccharuin officínarum L. Sp. Pl. 1 : 54. 175.3. 

La caña de azúcar es una de las plantas económicas de más importancia para Costa 
Rica. Abastece el mercado interior con la casi totalidad del azúcar que se consume 
sea en forma áe panela ó dulce, sea en forma cristalina más ó menos refinada. De ella 
también se obtienen el aguardiente y parte de los licores llamados finos, industria que 
se halla monopolizada por la Nación y cuyo producto constituye una de las principales 
entradas del Erario. Se ha hablado y escrito mucho en contra del tal monopolio, pero 
fuera de su importancia como recurso para la Administración, es indudal)le que tiene el 
efecto de regularizar el consumo del alcool, previniendo asi el desarrollo del vicio de la 
embriaguez. Es de esperarse que haya siempre en nuestros gobernantes la prudencia 
necesaria para no impulsar el vicio por medio de una producción exagerada, y que más 
bien se buscarán medios para mantener ésta en su mínimum. Desde hace algunos 
años á esta parte, se ha esparcido algo el uso del alcool desnaturalizado como medio de 
alumbrado. No debe omitirse tampoco el papel desempeñado por la caña de azúcar 
en la alimentación del ganado vacuno, especialmente de los bueyes de tiro. 

La caña de azúcar se cultiva principalmente en la tierra templada, aunque está 
generalmente es¡>arcida también en, la tierra caliente. De las dos variedades corrientes, 
amarilla y morada, la primera es preferida para los trapiches, por ser de mejor rendi- 
miento, mientras la segunda, más suave, conviene mejor para la alimentación de los 
animales. 

Cañagria. Zingiberaceae. 

To.sííf.s laxns O. G. Peters. in Fl. bras. 3, 3: 56. hS90. 

Costas lima K. Schum. in Regn. veget. 4, 4(5: 38S. 1904. 

Costas MalorUcanus Wendl. in Hamburg. Garten-u. Blumenzeitg, 19: 30. 1863. 

Costas ma.iimas K. Schum. in Regn. veget. 4, 46: 405. 1004. 

Costas vvtaiis K. i'cliuni. in Regn. veget. 4, 46: 407. 1904. 

Costas podoci'phal as J. Doiui. Smith in Bot. Gaz. 23: 250. 1897. 
Plantas suculentas, de los lugares frescos y cenagosos y de las orillas de los ríos, 
notables por el desarrollo helicoidal de sus tallos. Las hojas son gruesas, amplexícaules 
y elípticas, las fiore-s, de perígonos caducos, forman espigas en la extremidad de tallos 
sencillos. El jugo ácido que se obtiene de todas las partes de estas plantas por infusión 
ó maceración se considera como medicinal. 

Cañafístola. Caesalpiniaceae. 

Cassia leiantha Benth. in Hook. Journ. Bot. 2: 78. 1840. 
Este árbol de la tierra caliente del Pacífico es muy ornamental. La pulpa que llena 
las vainicas, envolviendo las semillas, se usa disu"lta en agua como laxante. No es la 
verdadera cañafístola {Cassia Jist ida). 

Cantarillo. Sapindaceae. 

Cupania guatemalensis Radl. in Sitzb. Math-Phys. Acad.' Münch. 9: 562. 1879. 
Arbusto de los bosques de Nicoya. El nombre alude á la forma de los frutos. Se le 
llama también carne asada, ht(esillo, pozolillo y manteco, y no se le conoce uso. 

Cantarillo. Melastomataceae. 

Conostegia Oerstediana O. Berg. ex Triana in Transact. Linn. Soc. 28: 98. 1871. 
Arbusto. Barba, Turrialba y Juan Viñas (Oersted, 1849). En Goicoechea y alrede- 
dores, se le da el nombre de leña gata (Hoft'mann). 



78 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Cañuela. Qraminae. 

Chufiqueae sp. plur. 
Los cañuelares hacen á veces la desesperación del explorador ó del cazador en las 
partes secas de las faldas de las montañas, en donde se extienden por los sotos hasta 
cubrir á veces varios kilómetros cuadrados en una sola colonia. Los carrizos durísimos 
de la cañuela se cortan difícilmente y en un tris le quitan el ñlo al mejor cuchillo. 

Caoba. Meliaceae. 

Guaren Caoba C. D. C. ex Bull. Herb. Boiss. Ser. 2, 5: 421. 1905. 

Carapa guianensis Aubl. Pl. Guian. Suppl. 32, t. 3S7. 1775. 
Herniosos árlaoles de la zona superior de tierra caliente, en la vertiente del Atlántico. 
Su madera de grano fino y bastante dura aunque fácil de tral)ajar, les ha valido el 
nombre, pero no deben confundirse con la verdadera caoba (Swietema Mahagoni). 
Según se asegura, ésta existe en las costas de Costa Rica, |)ero es posible también que 
las maderas que se exportan bajo este noml)re pertenecen á especies distintas de la 
misma familia. La palabra caoba es de origen haitiano. 

Capilote— Véase María. 

Capulín. Santa Clara. Véase Juco. 

Caragra. Verbenaceae. 

Ltppia caUicarpaefolia Cham. & Schl. 
Lippia umhellatn Cav. Ic. 2 : 75, t. 194. 1793. ^ 
La primera especie es de Nicoya, la segunda de la tierra templada del Pacífico. 

Carao. Caesalpiniaceae. 

Cassia grandis L. f. Suppl. 230. 

Hermoso árbol que crece en la tierra caliente de ambas vertientes ; alcanza hasta 
15m. de altura y se distingue de las demás casias indígenas por sus racimos de flores 
rosadas. Los pocos ejemplares de carao sembrados en San José florecen, pero no 
fructifican, sin duda á consecuencia del exceso de altura. En Nicoya, este árbol se 
llama sándalo. 

La fruta machacada se pone á macerar en leche ó agua y el líquido que resulta se usa 
como laxante y también como depurativo en ciertas enfermedades de la piel. 

Carboncillo. Mimosaceae. 

CaUiandra grandiflora Benth. in Hook. Journ. Bot. 2: 139. 1840. 
Árbol común en las breñas y setos de la meseta central. Sus hojas son muy divididas 
y los luengos filamentos de las anteras son la parte más conspicua de sus flores rosadas. 
Se la llama algunas veces cabellos de ángel. 

Cardón. Cactaceae. 

Cereus Aragoni Weber, in Buil. Mus. Hist. Nat. París, 455. 1902. 
Usado con frecuencia para setos vivos en Puntarenas y en el Guanacaste. 

Cardo santo. Papaveraceae. 

Argeinone mexicana L. Sp. Pl. 1 : 508. 1753. 
Esta planta espinosa, de follaje verde blancuzco y de flores amarillas ó blancas, es 
común en los escombros y cultivos. Su látex amarillo es narcótico y purgativo, pero 
de uso algo peligroso á consecuencia de su acidez. A pesar de ésta, se emplea con 
frecuencia en la medicina popular. 

Caregre. Simarubaceae. 

Picramnia Bonplandiana Tul. in Aun. Se. Nat. Ser. 3: 7, 266. 1847. 
Heredia. Arbusto de los setos, con racimos de flores verduzcas. 

Carne asada— Véase Cantarillo. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 79 

Carricillo trepador. Qraminae. 

Pnnicum ■martinicense Griseb. FI. Brit. W. Ind. 552. 1864. 
Cartago. Grama trepadora común en las breñas. 

Cas. Myrtaceae. 

Fsidiumfn'cdrichsthalianum Benth. & Hook. Gen. Pl. I, 713. 186(). 
Árbol de 8-1 2in. de altura, de madera muy fina y dura, hojas menudas y frutas 
pomiformes, peípieñas y agrias. Es de tierra tein])lada y caliente. El nombre es 
indígena y se encuentra en el brunka K(u-kra, de igual significado. 

Casco de venado. Caesalpiniaceae. 

Bauhinia inermis Pers. Syn. G, 455. 1805. 
Meseta central y valle del Diquís. Alusión á la forma de las hojas. 

Catarina — Véase San Miguel. 

Cativo. Caesalpiniaceae. 

Copaifern hcmilomo¡)}ujlla Donn.-Sm. in Coult. Bot. Gaz. 27, S',V2. litOO. 
Este árbol alcanza de 40-(i0ui. de altura y abunda en las llanuras medio cenagosas 
del litoral del Atlántico, en donde puede considerarse como especie característica. Sus 
flores son blancas y dispuestas en numerosísimas y menudas espigas. Sus frutos son 
vainicas colgantes, de una sola semilla y tan abundantes que cubren literalmente el 
suelo debajo de estos gigantes de las selvas. La resina que mana del tronco es muy 
eficaz en la curación de las llagas. 

Cedro. Meliaceae. 

Cedrela mexicana Roem. var. gibbosa C. DC. inéd. 
Las flores son verduzcas y huelen á ajo. Nicoya. 

Cedro amargo. Meliaceae. 

Cedrela Glaziovii car. puberula C. DC. in Mart. Fl. Bras. 11, 1, 224, t. (i5, f. 2. 
1878. 
Árbol alto y corpulento de la vertiente del Pacífico. Su madera olorosa y de sabor 
amargo se reputa incorruptiljle ; es de grano fino y muy preciada para obras de car- 
jiintería y ebanistería. Se llama á veces cedro blanco. 

Cedro blanco— ^'éase Cedro amargo. 

Cedro cóbano. Meliaceae. 

Trichilid Pittieri C. DC. in Bull. Herb. Boiss. Ser. 2, 5: 425. 1905. 
\'alle del Reventazón. Árbol de 25-30m. de altura, cuya madera es muy parecida á 
la del cedro dulce. Cóbano se deriva de la lengua taina de Haití. 

Cedro colorado — N'éase Cedro dulce. 

Cedro dulce. Meliaceae. 

< 'rJrcla montana var. mexicana Turcz. in Bull. Soc. Nat. Mosc. 415. 1858. 
Este árbol desempeíia en la vertiente del Atlántico el papel del cedro amargo en la 
del Pacífico. Su madera muy fina es aparente para puertas y muebles de cajón, pero 
se pica fácihnente y no es tan buscada como la del último. El cedro dulce es un árbol 
de grandes dimensiones. En varios lugares se llama cedro colorado. 

Cedro espinoso — Véase Pochote. 

Cedro macho. Meliaceae. 

Guarea Sp. f 
Valle del Reventazón. 

Cedro pochote — Véase Pochote. 



80 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Cedrón. Simarubaceae. 

Simaba Cedrón Planch. in Hook. Journ. Bot. 5, 5(>6. 1846. 
Planta afamada para la cnrat-ión de las calenturas y de las mordeduras de las 
serpientes. En Costa Rica, crece solamente en la llanura costanera del Pacífico, desde 
la Punta Burica hasta los Quepos, siendo sus estaciones preferidas en los lugares secos 
al pié de las lomas. Sus tallos delgados, de 4-Bm. de altura, rematan en un penacho 
de hojas compuestas. 8e usan los cotiledones de las semillas, de los que se hace una 
pequeña exportación por el puerto de Puntarenas. 

Ceiba, ó Ceibo. Bombacaceae. 

Ceiba peyítandra Gaertn. Fruct. 2: 244. 1791. 
Uno de los arboles más imponentes de la región basal. Su tronco enorme y recto, 
más grueso á veces en la parte mediana, alcanza hasta 40m. de altura. La corona es 
deprimida y ancha y abriga por lo común variada colonia de plantas epifíticas. 
Durante cierto período del año, este árbol se despoja de sus hojas, las que son 
compuestas y digitadas, y entonces aparecen sus flores blancas ó rosadas. Las semillas 
están envueltas en una especie de lana que sirve para liacer colchones y almohadas. 
Este árbol es mal conocido Ijotánicamente y es posible que varias especies vayan 
incluidas bajo el mismo nombre vulgar. La madera no tiene uso. 

Cenízaro. Mimosaceae. 

Piíhecolobium Saman (Jacq.) Benth. Hook. Lond. Journ. Bot. 3: 1Í16. 1844. 
Nuestro cenízaro es decididamente idéntico con el samán ó árbol de la lluvia, si se ha 
de juzgar por las muestras recogidas por el señor A. Tonduz en Nicoya. Este árbol, 
que en Trinidad y en Venezuela se considera de jnucha importancia como sombra 
en las sabanas y aún en los cultivos, se encuentra en los llanos y valles calientes del 
Guanacaste, de Nicoya y de las partes vecinas de la comarca de Puntarenas. No 
penetra en el interior, ni tampoco parece extenderse hacia el Sur del país. Su 
corona deprimida cubre una gran superficie y ostenta un hermoso espectáculo cuando 
se cubre con encarnadas flores. El ganado come con avidez las vainicas; la madera 
es dura y fina y es buscada para obras de ebanistería. 

Ceragallo. Lobeliaceae. 

Lobelia laxiflora H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 3: 311. 1818. 
Puntarenas (Oersted 1849). 

Cereza. Malpighiaceae. 

BunchoHia eostaricensis Rose ex Pitt. in An. Inst. Fis. Costa Rica 8: (il!. 1S9S. 
Fruta de mediocres calidades y en nada parecida á la verdadera cereza de Europa. 
La produce el árbol del mismo nombre, que es indígena y á menudo cultivado en los 
jardines. Se da también á esta fruta el nombre de tereza, que es corruptela del 
anterior. 

Cerillo. Quttiferae. 

Symphonia (jlobitlifera Linn. fil. Suppl. 802. 1781. 
Árbol pequeño de los bosques de tierra caliente. De la corteza mana una leche 
amarilla que se cuaja en una especie de cera, usada por los Indios para candelas, para 
calfatear sus botes, etc. 

Cerito. Flacourtiaceae. 

Ca.tearia corymbosa H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 5: 366. 1821. 
Arbusto de flores blancas numerosas, abundante en los sotos de la tierra caliente del 
Pacífico, sobretodo en Nicoya. El nombre se deriva de cera, tal vez por la apariencia 
cerosa de las flores. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 81 

Cerraja — Véase Lechuguilla. 

Cidra. Rutaceae. 

Citrus decumana L. Murr. Syst. ed. 13: 580. 1781. 
Árbol ó arbusto de la familia del naranjo, pocas veces cultivado. A esta misma 
especie pertenece la toronja, shaddock ó Grape Fruit de los ingleses y americanos, de 
frutas grandes, con cascara gruesa y carne rosada y suave. 

Cidra. Orchidaceae. 

Coryínhis deenmhens Cogn. in Mart. FI. Bras. III, (3, 276: t. 67. 1895. 
Debe su nomltre á su perfume especial, recordando el de la flor del naranjo. 

Cinco negritos. Verbenaceae. 

Lantdiia Cámara L. Sp. Pl. 1: 627. 1753. 
Arbustillo de hojas aromáticas, que crece en los lugares áridos y en los potreros de 
la tierra templada. Las flores forman manojitos en las á.xilas de las hojas; al abrirse 
son amarillas pero luego se tornan rojas. La infusión de las hojas es estimulante y 
tónica. 

Cipreso. Coniferae. 

Juniperus flaccida Schlecht, in Linnea 12: 495. 1838. 
Este árbol, indígena en México, está esparcido por toda la América central, pero nunca 
lo hemos encontrado en condiciones que permitan creerlo en su natural habitación. 
La madera resinosa da un excelente combustible y las ramas se usan para decoraciones 
de altares, etc. 

Ciruelo. Anacardiaceae. 

,Si>( indias purpurea L. 8p. Pl. 2: 613. 1753. 
Árbol pequeño, común en los setos, en donde se multiplica por medio de estacas. 
La fruta de la variedad típica es pequeña, ovalada, de color rojo amarillento y de sabor 
acídulo. Los jocote, jocote tronador y sismoyo parecen ser razas cultivadas de la misma 
especie. 

Clavel. Caryophyllaceae. 

Dianthus caryophyllus L. Sp. Pl. 1: 410. 1753. 
Exótico y cultivado en los jardines en numerosas variedades. 

Clavel del monte. Onagraceae. 

Jussieaa geminiflora Doini.-Sm. in Coult. Bot. Gaz. 28: 246. 1901. 
Planta insignificante de los lugares cenagosos. 

Clavellina. Caesalpiniaceae. 

Poinciana piilcherrima L. Sp. Pl. 1 : 380. 1753. 
Arbusto común en toda la costa del Pacífico. Prefiere las cercanías de las habita- 
ciones, en donde se le tolera por sus flores vistosas, y tiene á menudo todas las 
apariencias de ser cultivado. El nombre de clavellina se usa en Nicoya, en donde el 
mismo arbusto se llama también mal/inche. En Puntarenas se conoce como hoja de 
srn y la infusión de las hojas se usa como purgante. 

Cobola. Podocarpaceae. 

Podocarpus salicifolia Klotzsch & Karst, ex Endl. Syn. Con. 209. 1847. 

Podocarpus taxijolia H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. II, 2, t. 97. 1818. 
Con el mismo nombre se designa la madera de las dos Coniferas indígenas de Costa 
Rica, las que se encuentran solamente en la zona superior de los bosques, en la cordillera 
principal. Ambas especies son árboles de gran porte y crecen en grupos pequeños y 
aislados en las faldas de los montes. Así como lo indica el nombre técnico, las hojas 
del primero se asemejan por su forma á las del sauce, pero son rígidas y de un verde 



82 LAS PLANTAS USUALES DF: COSTA RICA. 

oscuro. El P. taxifoUa, por su lado, tiene las hojas menudas del tejo de Europa, al 
que se asemeja al extremo de que Frantzius, al descubrirlo en el volcán de Poás, lo 
colocó en el mismo género. La madera es fina y fuerte y muy buscada para la fabri- 
cación de ciertas partes de las carretas. 

Coco — ^'éasn Cocotero. 

Cocobola. Lecythidaceae. 

Lrrilthiíi coütaricensis Pittier, Contr. ü. 8. Nat. Herb. 12, 2: 09. lOOS. 
Este es uno de los gigantes de la selva tropical, en las llanuras de la vertiente del 
Atlántico. Hu madera es fina y fuerte y se usa para trabajos de ebanistería, etc. Es 
árbol notable también por su fruta enorme, en forma de urna, y que contiene un gran 
número de nueces parecidas á las del Brasil, con almendras de muy agradable sabor. 
Le conoce esta fruta con el nombre de olla de mono. 

Cócora. Meliaceae. 

(hiarca microcarpa C. DC. in Bull. Herb. Boiss. Ser. 2, V, 420. 1905. 
Árbol pequeño del valle del Reventazón. 

Cocotero. Palmae. 

Cocos nucifera L. Sp. Pl. 1: 1188. 1758. Pl. XIV. 

P^n los últimos diez años, la palma de coco, ó cocotero, ha ido multiplicándose -á lo 
largo del Atlántico y no es tal vez remoto el día en que será objeto de un importante 
comercio de exportación. En la costa del Pacífico, existen algunos extensos cocales, 
pero trechos considerables de la playa carecen todavía de esa hermosa palmera, de la 
que se ha dicho, no sin alguna apariencia de razón, que es uno de los más útiles entre 
los vegetales. La variedad del Pacífico parece algo distinta á la del Atlántico, que se 
importó, según creo haber oido decir, de las Antillas. En la Isla del Coco crece otra 
variedad, con nuez pequeña y deprimida. Según von Martius, la patria del cocotero 
es en el Istmo de Panamá, de donde se ha esparcido en la zona tropical de ambos 
hemisferios; esta opinión concuerda con la de varios autores más modernos. 

Cohatacó. Apocynaceae. 

Rauu'oltia helrrophylla Willd. ex Roem. & Schult. Syst. 4, 805. 1819. 
Arbustillo lechoso de los setos de Nicoya. 

Cola de caballo. Equisetaceae. 

Equisetum bogotense H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 1, 42. 1815. 
Esta planta, común en las zanjas húmedas y en las ciénagas de las tierras templada 
y fría, se reputa como remedio muy activo en las enfermedades de la vejiga. Tanto 
esta tradición como el nombre de la plantíi, han venido de Europa. 

Cola de gallo. Qraminae. 

Panicum Crus-Ardeae Willd. ex Nees, Agrost. bras. 25o. 1829. 
Zacate de hojas anchas parecidas á palmitos, abundante en las tierras aluviales de 
las llanuras del Atlántico y considerado como muy dañino para los cultivos. 

Cola de venado. Graminae. 

Andropogon bicornis L. Sp. Pl. 1046. 1753. 
Zacate duro é impropio para la alimentación del ganado, común en las sabanas desde 
el nivel del mar hasta cerca de 1200m. de altura. Es una de las peores malas hierbas 
en ciertos bananales. 

Coligallo. Palmae. 

Calyptrogyne sarapiquensis H. Wendl. in Bot. Zeit. 17, 72. 1854. 
Palmera enana que cubre espacios considerables, por lo general arcillosos y medio 
cenagosos, de las grandes llanuras del Norte del país. Los naturales la usan para 



Pl. XIV 




Coccos nucífera. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 83 

tapar las paredes y techos de sus ranchos. El nombre coligallo es una contracción de 
cola de gallo; la misma planta se llama también siuia, nombre que es probablemente 
de origen nicaragüense. 

Colmillo. Scrophulariaceae. 

Dermalocalyx parrijlora Oerst. in Kjoel). Vidensk. Meddel. 29. 1856. 
Bejuco algo escaso encontrado en 8ta Clara y en la meseta central. 

Colmillo de puerco. Loganiaceae. 

Si>igelia t^plendens Hort. Wendl. ex Hook. Bot. Mag. t, 5268. 1861. 
Planta herbácea, de flores encarnadas, común en la meseta central. En algunas 
partes se llama con mejor ocurrencia cresta de gallo. 

Conchudo — Véase Lorito. 

Consuelda. Boraginaceae. 

Syinphf/tniíi asperrinmm Don. in 8ims, Bot. Mag. t. 929. 1806. 
Planta forrajera oriunda del Caucase. Produce una enorme cantidad de forraje y se 
da muy bien en las tierras templada y fría de Costa Rica. 

Contrayerba. Moraceae. 

Dorstenia Conirajerha L. Sp. Pl. 1: 121. 1753. 
La infusión de la raíz de esta planta se usa como febrífugo. También se reputa 
como muy enciente en la curación de las diarreas rebeldes y como emenágogo. Es de 
tierra caliente, pero alcanza la altura de San José. 

Contra=veneno — Véase Cabalonga. 

Copal. Burseraceae. 

Protium Copal Engl. in D. C. Monog. Phan. 4, 83. 1882. 
Árbol grande de hojas compuestas y de flores pequeñas y verduzcas ; crece en los 
bosques de tierra caliente de ambas vertientes. Por las heridas que se hagan en la 
corteza del tronco mana una resina trasparente que es tal vez la caraña, aunque parece 
que ésta se extrae también de otro árbol de la misma familia — Véase Guapinol. 
— Etim. : náhuatl copalli, nombre de una resina odorífera. 

Copalchi. Euphorbiaceae. 

Crotón glabellus L. Syst. 10: 1275. 1758-59. 
Crotón niveus Jaeq. Enum. Pl. Carib. 32. 1762. 
El Crotón glahellus es un árbol de gran tamaño que crece principalmente en los 
bosques de la tierra templada de ambas vertientes. Se llama también quizarrá copalchi 
y es muy importante por su madera fuerte, fina y perdurable, que se usa extensiva- 
mente en la construcción de las casas, sobre todo para los pisos. 

El Crotón niveus, empleado en la medicina popular, es un arbusto de poca impor- 
tancia, también de la tierra templada. 

Copalchi parece ser un compuesto de copal. 

Copel. Quttiferae. 

Clusia minor L. Sp. Pl. 1 : 510. 1753. 
La leche amarilla que mana de todas las partes de este árbol, se usa de diversos 
modos por nuestros campesinos, ya sea como purgante energético, ó en composición 
para ungüentos de sanar las llagas, ó en fin para calfatear los l)otes. Las flores son 
muy buscadas por su olor, que conservan aún secas, y también se usan en la prepara- 
ción de un té pectoral. El nombre copel es usado en Nicoya: en el interior se dice 
copeij, y las flores son conocidas como azahar de monte. 

Copey — Véase Copel. 



^^ LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Coquíllo. r- . 

T , 1 ^ ^ ^ Euphorbiaceae. 

Jafropha Curcas L. Sp. Pl. 1 : 1006. 1753. 

Arbusto subleñoso que alcanza hasta 3 y 4 metros, en la tierra caliente- 1 a. lu.ias 
se usan en cataplasmas para las enfermedades del bazo y las erisipelas. Las semillas 
son purgativas y eméticas y su empleo en fuerte dosis es peligroso. 
Coquito. Palma 

Elaeis melanococca Gaertn. v. semicircularis Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel* 
51. 1858. 

Palmera que crece en los lugares pantanosos cercanos al mar, en ambas costas Es 
baja, con frutas parecidas á diminutos cocos de color rojo y que crecen en pinas 
aguijoneadas escondidas entre las axilas de las hojas. Estas son muy parecidas á la 
de la palma real, pero las márgenes de su raquis ó nervio mediano también son pro- 
vistas de aguijones encorvados y agudos. Esta palmera es congénera del Elaeis 
gmanensis del África, cuyas frutas dan el aceite de palma, y produce también un aceite 
muy preciado entre los costeños, pero extraído en escasa cantidad. En Nicoya esta 
misma especie lleva el nombre de palmiche. ' 

Coralillo. . 

Safyria Warscewiczii Klotzsch. in Linnaea 24, 22. 1851. 

Este arbustillo epifítico de las selvas húmedas de la región superior es notable por lo 
vistoso de sus flores encarnadas, pero, según Wercklé, sus frutas menudas y moradas- 
juntas en racimos, son comestibles y podrían usarse, lo mismo que los mirtilos para 
hacer confituras y jaleas. En algunas partes esta misma especie se llama matapalo de 
uva, y también palo de miel. 

Coralillo— Véase Poro. 

Corazón tranquilo. f> -i- 

y- ^ Papilionaceae. 

Lupinus sp. 

El Zarcero. Una de las numerosas especies de este género cultivadas como plantas 
ornamentales. 

Cordoncillo. r.. 

Piper angustifolium Ruiz & Pav. El. Peruv. 1 : 38. 1798. 
Pacaca. Este nombre, que tiene su origen en la forma cilindrica y alargada en 
forma de cordón de los amentos, se aplica también á las demás especies muy numerosas 
en Oosta Rica, del mismo género Piper. 

Corona de Cristo. c u ..• 

„ , ,. , , ^ Euphorbiaceae. 

JLuphorbm splendens Boj. ex Hook. Bot. Mag. t. 2902. 1829. 

Planta exótica y ornamental, de tallos subleñosos, torcidos y' espinosos v de flores 
rojas muy vistosas. ' 

Corral. »« • • ^. 

tr Malpighiaceae. 

Heteropterts laurifolia A. Juss. in Arch. Mus. Par. 3: 458. 1843. 
Valle del Rio San Carlos. Un arbusto pequeño, de flores amarillas. 
Corteza amarilla— Véase Guayacán. 

Corteza de chibo. o- 

^ , Bignoniaceae. 

Lrodmama macrocarpa Hemsley. Diagn. Pl. Nov. 35. 1879. 
Nicoya. 

Corteza de venado. Acanthaceae. 

Ruellia tetrastichantha Lindan in An. Inst. Fis. Geogr. Cost. Ric. 8: 300. 1896 
Hay otra corteza de venado que es madera de ebanistería. Nicoya, S. Mateo. 



Pi.. XV. 




ACROCOMIA VIXIFERA. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. , 85 

Cotán — Véase Alcotán. 

Coyol. Palmae. 

Acrocornia vinifera Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 47. 1858. Pl. XV. 

Palmera característica de las sabanas y faldas secas de la costa del Pacífico, en donde 
llega á formar verdaderos boí^qnes. Fué una de las plantas económicas de los antiguos 
Indios, quienes sacaban de su tallo una sabia rica en azúcar, la que fermentada, formaba 
una de las belñdas embriagadoras con que animaban sus fiestas. En tiempos de 
escasez, se lia usado como alimento la fruta, que es muy gustada del ganado. Ya lian 
desaparecido muchos de los grandes eoyolares de la vertiente suroeste del país. Con 
más razón tal vez, este árbol se llama palmera de coyol. — Etim. : náhuatl coyolli, 
cascabel, por alusión á la forma del fruto. 

Coyolillo. Palmae. 

Astrocarium polystachyuíii Wendl. ined.? in Biol. centr. am. Bot. 3: 414. 1882-86. 
Palmera de 2-3m. de altura, de hojas irregularmente divididas, de frutas redondas 
y erizas, agrupadas en pinas pedunculadas. Es de la tierra caliente de ambas costas y 
el nombre de coyolillo se aplica tal vez á especies distintas. 

Cresta de Gallo— Véase Colmillo de puerco. 

Crucha (derivado probablemente del brunka kurú-tsá)— Véase Chumico bejuco. 

Crucillo — Véase Mostrenco. 

Cuaja=tinta — Véase Escoba negra. 

Cuajiniquil. Mimosaceae. 

Inga edulis Mart. in Flora 20: 2, Beibl. 113. 1837. 
Uno de los árboles ]>referidos para sombra en los cafetales. La pulpa que envuelve 
las semillas hace las delicias de chicos y grandes. —Etim. : náhuatl quauhtxiniquil, 
forma que no encuentro en ningún documento antiguo, y se derivaría de quauitl, árbol, 
xini, caer, y quilitl, verdura, legumbre, etc., óquiotl, brote, vastago, y tal vez vainica, 
conjunto que se traduciría entonces por ar¡>ol de vainicas cadentes. 

Cuajilote. Bignoniaceae. 

Parmentiera edulis DO. Prodr. 9: 244. 1845. 
El verdadero cuajilote, conocido en Costa Rica solo en Nicoya y en el Guanacaste, es 
un árbol pequeño, algo parecido al jícaro y como el canliflor, ésto es, de ñores 
desarrollándose en el tronco y en las ramas mayores. El fruto es parecido á una 
mazorca de cacao criollo muy larga y delgada; es comestible y de sabor dulce 
cuando está bien maduro. — Etim.: náhuatl qnavltl, árbol, tronco, y xilotl, mazorca, 
por referencia al hecho de desarrollarse los frutos en el tronco. 

Cuajilote. Aristolochiaceae. 

Aristolochia máxima Jacq. Enum. PI. Carib. 305 var. angiisfifolia Duchar, in DC. 
Prodr. 15: 457. 1864. 
Así me denominaron en Matina miestra aristoloquia gigante, aunque no con acierto 
ni menos con propiedad, pues ésta planta no es árbol sino bejuco y difiere del todo 
del arbusto que los nicoyanos designan con el mismo nombre. Los frutos de la aristo- 
loquia son comestibles cuando están todavía tiernos. 

Cnayote. Asclepiadaceae. 

Gonolohus edulis Hemsl. in Biol. Centr. Am. Bot. 2: 331. 1881-82. 
Bejuco lechoso, con flores amarillas en racimos pequeños, y frutas alargadas, puntia- 
gudas en sus dos extremos, y provistas con varias alas longitudinales. Esta fruta se 
come cuando está aún tierna. — Etim. : náhuatl quauhayotl de quauitl, árbol, y ayotl, 



86 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

ayote, calabaza. Siendo nuestra planta un bejuco, y no un árbol, es dudoso que sea el 
verdadero quauhayotl. 

Cuásquite. Verbenaceae. 

Lantana sp. 
Nicoya. 

Cucharilla. Bignoniaceae. 

Pithecoctenium muricatum M09. ex DC. Prodr. 9: 194. 1845. Pl. XVI. 

Pas valvas del fruto de este bejuco, común en los setos de la tierra caliente del 
Pacífico, desempeñan gran papel en los juegos infantiles, bajo los nombres de cucha- 
rilla, bateíta, petaquilla, etc. 

Culantrillo. 

Adiantum concinnum H. B. Willd. 8p. 5: 451. 1810. 
Helécho común en los setos: desprende un olor algo semejante al del culantro y se 
usa como depurativo. 

Culantro. ümbelliferae. 

Eryngium. foetidum L. Sp. Pl. 1: 232. 1753. 
Planta fétida, usada como condimento. 

Culantro de coyote. Ümbelliferae. 

Loranthus sp. 
Boruca. En Térraba, esta misma especie, la que, como todos sus congéneros, es 
parásita en los árboles, se llama culantro simarrón. 

Culantro simarrón — Véase Achicoria. 

Culantro simarrón. Quttiferae. 

Ht/pericum. 
Faldas del Irazú, arriba de Cartago (Oersted 1848). 

Culantro simarrón — Véase Culantro de coyote. 

Culumate — Véase palo de sal. 

Cundeamor. Convulvolaceae. 

QuamocUt coccinea Moench. Meth. 453. 1794. 
Enredadera de hojas enteras, acorazonadas, y de flores pequeñas y rojas. 

Cura. Caprifoliaceae. 

Vihurnum glabralum H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 3, 428. 1818. 
Cartago. Árbol de 5-7 m., de madera fuerte y duradera, usada para piezas de 
carpintería. 

Chaltillo — Véase Tacaco simarrón. 

Chaperno. Dalbergiaceae. 

Derris peninsularis J. Donn. Smith in Bot. Gaz. 44: 111. 1907. 
Árbol de los bosques de la tierra caliente del Pacífico. La madera fina y dura es 
muy buscada para obras de ebanistería. 

Chayóte. Cucurbitaceae. 

Sechium edule Sw. FI. Ind. Occ. 2, 1150. 1800. 
Esta planta, cultivada extensivamente en México y Centro-América desde la más 
remota antigüedad, aunque desconocida de nuestros Indios, desempeña en la actualidad 
un papel importante en la alimentación del pueblo. Se da en numerosas variedades, 
procediendo las mejores de los districtos secos de la zona del Pacífico. Se comen 
principalmente las frutas, pero también las raíces, que son voluminosas y ricas en 



Pr.. XYl. 




riTIIEC'OCTENILíM Jít'lIINATUM. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 8/ 

almidón, y los brotes ó quelites. El bejuco da una fibre bastante resistente, usada por 
los hortelanos. — Etim. : náhuatl chayoil ó chayotli, de igual significado. 

Chayotíllo. Cucurbitaceae. 

Echinocystis CouUeri Cogn. in Mem. Cour. Acad. Belg., 8vo, 28, 88. 1878. 
Cydanthera PiUieri Cogn. in Bull. Soe. Roy. Bot. Belg. 30: 27.S. 1891 (1892). 
Meseta central y Sta Clara. Los frutos son parecidos á pequeños chayotes. 

Chián. Labiatae. 

Salvia Chia Fernald in Proceed. Amer. Acad. 85, 503. 

Hyptis suaveolens Poit. in Ann. Mus. Par. 7: 472; t. 29, f. 2. 1806. 
La semilla de chiLm. corriente y usada para la preparación de una bebida refrescante, 
parece proceder de Nicaragua en donde la produciría una planta silvestre, que es tal 
vez el Salvia Chia mencionado arriba. Pero en Nicoya llaman chián el Hyplis 
suaveolens, que es muy abundante en los puntos más secos de las savanas. Es posible 
que la palabra chián sea de origen chiapaneco, aunque, según Payne* se deriva del 
maya chiháa», fuerte, ó lo que da fuerza. 

Chiberre — Véase Chilacayote. 

Chiberrillo. Cucurbitaceae. 

Pittiera longepedunculata Cogn. ex Dur. & Pitt. in Bull. Soe. Bot. Belg. oO, 271. 
1892. 
Enredadera de flores blancas y largas, y cuyo fruto es una calabacilla veteada 
longitudinalmente de verde y amarillo. Se llama también guillotilla y, en Nicoya, 
sandillita. 

Chicasquil. Euphorbiaceae. 

Jatropha aconitifolia Mili. Dict. 6, 1768, var. genuina in DC. Prodr. 15. 1109. 

1864. 

Arbusto de 3-5m., de corona deprimida, corteza gris, hojas recortadas en lóbulos 

agudos, y flores, blancas en corimbos. Contiene una leche abundante. Los renuevos 

y brotes tiernos se usan á manera de quelites. La palabra chicasquil es de origen 

náhuatl, pero de significado oscuro. 

Chico^zapote — Véase Níspero. 

Chichemora— Véase Cabalonga. 

Chichicaste. Loasaceae. 

Loasa speciosa Donnell-Smith in Coult. Bot. Gaz. 23, 8. 1897. 
Planta herbácea y suculente de la región superior. Alcanza hasta 1, 5m. de altura 
y tiene grandes flores, de color anaranjado. Es notable especialmente por sus hojas 
palmatilobuladas, cubiertas asi como los tallos, de gruesos y agudos pelos urticantes 
(setis urentibus hórrida! Donn-Sm. 1. c. ), que casi imposibilitan acercarse á la planta. 
— Etim. : la palabra chichicaste, que se aplica en Centro-América á varias otras especies, 
se deriva del náhuatl tzitzicaztli, de dudosa traducción. Ferráz y Gagini atribuyen 
equivocadamente este nombre á la Gronovia scandens, que no se ha encontrado hasta 
la fecha en Costa Rica. 

Chidra. Cyclanthaceae, 

Carludovica pálmala Ruiz & Pavón Syst. 291. 1798. 
Se llama también palma de so^nbreros, porque las hojas tiernas, blanqueadas y 
divididas en tiras menudas, se usan para hacer sombreros. Esta antigua industria de 

^History of the New World called America, vol. I, p. 385. 



8» LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

los Indios ya casi no se ejerce, sino en pueblos remotos como Pacaca, Nicoya, y entre 
los naturales del valle del Diquís. 

Chilacayote. Cucurbitaceae. 

Chictirhita ficifolia Bouché in Yerh. Ver. Gartenb. Berl. 12, 205. 18:^7. 
Esta calabaza, llamada equivocadamente por Gagini (Dice. p. 226) Cucúrbita 
cHrullus, que es nombre anticuado de la sandía, se cultiva con bastante frecuencia en 
el país y se usa para bacer dulces y varios otros platos. — Etim. : nalmutl tzilacayotl , 
nombre aplicado á una especie de calabaza {Lagenaria rulgarisf) de la que se hacián 
vasos i)ara las ceremonias religiosas. 

Chilamate. Moraceae. 

Ficas crassiuscula Warb. sp. n. (in sched.). 
En la parte semi-búmeda de las faldas del Irazú, al oriente de Cartago, ésto es, en 
los districtos de Cot y Cervantes, el nombre de chilamate parece aplicar.se especial- 
mente al hermoso Ficus crassiuscula, pero en las demás partes del país, el mismo 
nombre se da indistintamente á todos los higuerones de hojas grandes, varios de 
los cuales se consideran útiles, sea como árboles de sombra en los repastos sea por el 
alimento que proporcionan al ganado. Casi todos son árboles de gran porte y crecen 
desde las llanuras costeras hasta más de 2000m. de altitud. — Etim. : náhuatl chil-amatl 
{chilli, chile, y amatl, amate, noml)re genérico de ciertos Ficus de que los Mexicanos 
sacaban una especie de papel. 

Chile. Solanaceae. 

Capsicum haccatum L. Mant. 1: 46. 1771. 
En Costa Rica, la producción y consumo del chile en todas sus variedades son de 
muy poca importancia si se comj:>aran con los de ciertas partes de América central 
y de México, en donde, si se ha de juzgar por las enormes cantidades de ella que 
aparecen en los mercados, esta fruta forma uno de los principales elementos de la 
alimentación. 

Chile dulce. Solanaceae. 

('a]>sicum annuum L. 8p. Pl. 1: 188. 1753. 

Chileperro. Polygonaceae. 

Fohií/onum acreH. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 2, 179. 1818. 
Mala hierba de los lugares húmedos en las dos zonas superiores. 

Chili— Véase Chupete. 

Chilillo. Euphorbiaceae. 

FhyUanlhus acuminaius Vahl. Symb. Bot. 2, 95. 1791. 
Valle de Tuís. Arbusto que trae las flores en la cara inferior de sus hojas com- 
puestas. 

Chupete. Solonaceae. 

Capsicum frutescens L. Sp. Pl. 1 : 1899. 1753. 
Chile de frutas muy pequeñas y picantes, llamado también chill, y que crece sub- 
spontáneo al rededor de las casas. El nombre debería ser chiltepe, por derivarse del 
náhuatl chiltecpin, ó chili de pulga, aludiendo tal vez éste al tamaño reducido de la 
fruta. 

Chimbolillo. Sapindaceae. 

Cardiospermum grandiflorum Sw. Prodr. Veg. Ind. (Jcc. 64. 1788. 
Nicoya. Bejuco común en las breñas. 

Chimbolillo — Véase Guandú. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 89 

Chimbólo verde. Fabaceae. 

Dolichos Lablab L. Sp. Pl. 2: 725. 1753. 
8an José, cultivado. Las vainicas tiernas se comen pero no los frijoles. 

China. Balsaminaceae. 

Tmpatiens Balsamina L. Sp. Pl. 1 : 938. 1753. 
Especie ornamental que se reproduce á menudo espontáneamente. Se llama también 
ch inarosa. 

Chinarosa — Véase China. 

Chipilin. Fabaceae. 

Crotalaria striata Schrank in Syll. Ratisb. 2: 76. 1828. 
Nicoya. Planta herbácea, de flores papilionáceas, y semillas sueltas en las vainicas. 
— Etim. : náhuatl, tal vez chipuü, Conchita. 

Chiquizá. Labiatae. 

Leonurus sibiricus L. Sp. Pl. 1: 584. 1753. 
Planta herbácea que alcanza hasta 1, 5m. de altura, tiene hojas divididas y flores 
rosadas, dispuestas en espigas terminales, y crece en Costa Rica al rededor de las casas 
y en los cultivos de la tierra templada. Es cosmopolita. Su nombre es probablemente 
indígena y se aplica también á un abejorro del género Bombus, notable por lo ponzo- 
ñoso de su dardo, y cuyas colmenas se encuentran debajo del suelo. 

Chirca. Apocynaceae. 

Thevetia nernfoUa Juss. ex Steud. Nom. ed. 2, 2: 180. 1841. 
Arbusto lechoso, de hojas angostas y grandes flores de color amarillo vivo y acam- 
panadas. Crece en los lugares arenosos de la tierra caliente. 

Chirca venenosa. Apocynaceae. 

Thevetia plumeriaef olía Benth. Bot. Voy. Sulph. 124, t. 43. 1844. 
Arbusto de hojas obovaladas, con nervios secundarios paralelos muy visibles en la 
cara inferior, flores pequeñas de color amarillo pálido, y frutas carmesí cuando están 
maduras. Estas, así como la leche que mana de todas partes de la planta, se reputan 
muy venenosas. Es de las playas arenosas del mar, especialmente de la costa del 
Pacífico. 

Chirimoya. Anonaceae. 

Anona Cherimolia Mili. Gard. Dict. 8: n. 5. 1768. 
Esta especie Sur-americana es raras veces cultivada en Costa Rica. Véase Anona. 
Chirimoya es palabra quechua, compuesta de chiri, frío, y moya, semilla (?); se- 
milla fría. 

Chirrite. Qesneriaceae. 

Besleria Princeps Hanst. in Linnaea 34, 317. 1865-66. 
Planta humilde, de flores rojas-anaranjadas y vistosas, de los bosques húmedos de la 
Palma, del Desengaño, etc. Introducida en Europa como planta ornamental. El 
mismo nombre, de origen indígena, se <^a á varias otras especies. 

Chirrite amargo. Labiatae. 

Salvia brevicalyx Benth. in DC. Prodr. 12: 309. 1848. 
Aguacate, Pacaca, San José. Usada como depurativo (Oersted, 1848). 

Chirrite blanco. Compositae. 

Eupatorium ixiocladon Benth. ex Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 77. 1852. 
Planta de flores blancas que abunda en la zona superior del Irazú. 



90 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Chirrití. Compositae. 

Eupatorium pycnocrpJiahim Less. in Linnaea 6, 404. 1831. 
Alrededores de Cartago (Donnell-Smitli). 

Chispa. Compositae. 

Coreopsis sp. 
El Zarcero del Naranjo. Especie ornamental, exótica. 
Choreque. Verbenaceae. 

Pétrea arbórea H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 2: 2S2. 1817. 
Arbusto medio sarmentoso y de hermosas flores azules en racimos. Crece en la tierra 
caliente del Pacífico y es especialmente común en los alrededores de Nicoya. 

Chumico de bejuco. Dilleniaceae. 

DavlUa KantUii St. Hil. Pl. us. Eras. sub. t. 22, p. 6. 1824-28. 
Bejuco que crece en los mismos sitios que la especie siguiente, y cuyas hojas, también 
muy ásperas, tienen usos idénticos. 
Chumico de palo. Dilleniaceae. 

CurateUa americana L. Syst. 10 : 1079. 1758-59. 
Árbol pequeño, de tronco tortuoso y hojas grandes, enteras y ásperas, característico 
de las sabanas de la zona del Pacífico. Sus hojas se usan para pulir maderas y limpiar 
vasijas. En Nicoya se llama hoja-chigi'ie y en otras partes raspa-guacal. 

Chureca. Fabaceae. 

Lathyrus odoratus L. Sp. Pl. 1: 432. 1753. 
El Zarcero del Naranjo. Planta exótica ornamental. 

Churristate. Malvaceae. 

Auoda hastata Cav. Diss. 1, 39, t. 10, f. 3. 1790. 

Esta planta crece en los lugares secos y fértiles. Sus hojas son más ó menos parecidas 
á una punta de flecha y sus flores moradas son polipétalas. Debe su nombre vulgar á 
la semejanza de sus hojas con las de ciertas Ipomeas, pero éstas se distinguen á primera 
vista por sus corolas de una sola pieza y en forma de embudo. 

Churristate. Convolvulaceae. 

Ipuii}<teae fip. pl. 

El nombre se refiere especialmente á los bejucos y hojas de varias convolvuláceas, 
que constituyen excelente forraje para las liebres, los venados y el ganado doméstico 
de toda clase. Contrariamente á la opinión de Gagini (Dice. p. 234), creo que es a'oz 
chiapaneca. 

Daguillo. Liliaceae. 

Yucca sp. 

Nicoya. En los setos y cerca de las casas. Es distinta del Yucca elephantipes, común 
en la meseta central. — Etim. : diminutivo de daga, alusión á la forma de las hojas. 
Dalia. Compositae. 

Dahlia variabilis Desf. Cat. Hort. Par. 3 : 182. 1829. 

Única especie indígena de este género, bastante escasa en los setos, vegas, etc. , de la 
tierra templada. Es planta muy alta, subleñosa y de flores blancas. Es probable que 
se cruza con las especies importadas, pues en la proximidad de los jardines en donde 
éstas están cultivadas, aquella aparece muy á menudo con flores rosadas. — Etim. : 
género dedicado á Dahl, botánico escandinavo. 

Dama. Verbenaceae. 

Cüharexylum caudatum L. Sp. Pl. 2: 872. 1753. 

Árbol muy ornamental, de medio tamaño y flores en espigas colgantes muy oloro- 
sas. Desafortunadamente, atrae mucho á los murciélagos, que comen sus frutas 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 91 

azucaradas cuando están maduras. Pertenece á la tierra templada. En Barba se le 
llama Buena noche. 

Danto hediondo. Proteaceae. 

Roupala complicata II. B. & K. Nov. Gen. et Pl. 2: 153. ISIS. 
Roupala nítida Rud^e Pl. (iuiun. 1, 2G, t. o9. 1805. 
Arboles pequeños, ambos de la vertiente del Pacífico, el primero del valle del Diquís 
en donde se llama también ratón, y ratoncillo, el .segundo de la me.seta central, y de los 
valles adyacentes. 

Doradilla. Selaginellaceae. 

Selaginellae sp. pl. 
Estas pequeñas criptógamas, parecidas á musgos ó á pinillos, se recomiendan en la 
medicina popular como depurativas. 

Dormilona. Mimosaceae. 

Mimosa invisa Mart. in Flora 20, 2: Beibl. 121. 1837. 
Esta planta suele invadir los repastos de la región inferior. Las raíces, que despiden 
un olor desagradable, tienen propiedades muy irritantes y hasta tóxicas. La infusión 
de las hojas es muy amarga y se considera como tónica, y las semillas se usan á veces 
como emético. El ganado la come muy raras veces. El nombre alude á la propiedad 
que tienen las hojas de cerrarse para la noche. 

Durazno. Rosaceae. 

Prumis pérsica 8tokes, Bot. Mat. Med. 3: 100. 1812. 
El durazno, imjiortado de Europa, se da muy bien en las tierras templada y fría y 
produce abundantes cosechas. Pero es muy raro ver una fruta madura, pues los 
costarricenses parecen tener especial afición por los duraznos verdes, que se comen 
crudos ó confitados en almíbar. Se asegura que los himenói)teros, avispas y otros, y 
hasta los gorriones atacan y destruyen esta fruta cuando se trata tle dejarla que madure 
en el árbol. 

Duraznillo. Rhamnaceae. 

Khamnus capreaefolia Sehlecht in Linnaea 20, 464. 1841. 
Arbustillo de los alrededores de Santa María de Dota. 

Elequeme — ^"éase Poro. 

Encino. Fagaceae. 

Qnercus insignis Mart. ct Gal. in Bull. Acad. Brux. 10, 2, 219. 1843. 
Irazú. El Queráis insigiiis es una solainente de las varias especies de robles á las 
cuales se da el nombre de encino. 

Enea — Véase Balsa. 

Escalera de mono. Caesalpiniaceae. 

Bauhinia sp. 
Bejuco de las selvas de tierra caliente, que debe su nombre á su singular apariencia 
de cinta gruesa presentando pequeñas cavidades en cada lado alternativamente. 

Escoba negra. Boraginaceae. 

Cordia microcephala Willd. in Roem. & Schult. Syst. 4, 801. 1819. 
Nicoya. Arbustillo que se usa para confeccionar escobas. Su corteza es negra, su 
fl(jr pequeña y blancuzca, y rojos sus frutos maduros. 

Escobilla. Malvaceae. 

Sida rhomhifolia L. Sp. Pl. 1 : (384. 1753. 
Mala hierba, subleñosa y muy molesta, que suele invadir los repastos en la proxi- 
midad de las casas y en los sitios preferidos del ganado. Este la come con avidez, 



92 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

aunque es un alimento muy escaso. Como todas las malváceas, es emoliente, y la 
infusión de la raíz se usa para contrarrestar las diarreas infantiles. 

Escobilla amarga — Véase Mastuerzo. 

Escobillo. Melastomataceae. 

('o)iostí'gia lanceolata Cogn. in Coult. Bot. Gaz. 1(), 708. 1891. 
Conostegia Pittieri Cogn. ex Dur. & Pitt. in Bull. Soc. Bot. Belg. 27, 176. 1888. 
Alajuela. Arbustos frecuentes en los tallares de la zona inferior de la tierra templada, 
en la vertiente del Pacífico. Véase Lengua de Vaca. 

Españolita. Caryophyllaceae. 

Lychnis dioica L. Sp. Pl. 1: 436. 1753. 
El Zarcero del Naranjo. Pequeiía planta ornamental oriunda de la Europa meri- 
dional y raras veces cultivada en los jardines. 

Espavé ó Espavel. Anacardiaceae. 

Anacardiii)!) Itliinocarpus DC. Prodr. 2, 62. 1825. 
Árbol majestuoso, de tierra calieiíte (0-800m.), congénero del marañón. La madera 
dura y pesada se tral)aja diticilmente, pero se emplea para hacer bateas, y á veces bongos 
ó canoas. Los peces gustan mucho la fruta y se asegura que antiguamente los Indios 
de Talamanca usaban la corteze machacada de este árbol para entorpecer aquellos y 
cogerlos con más facilidad. 

Espinillo. Compositae. 

S(/nedrella vialis A. Gray in Proc. Amer. Acad. 17: 217. 1881-82. 
Hierba común en las orillas de los caminos y al rededor de las casas, en tierra tem- 
plada. El nombre se refiere á las espinas que rodean los capítulos ó cabezuelas de las 
flores. 

Espino blanco. Rubiaceae. 

Randia aculeata L. Sp. Pl. 1: 1192. 1753. 
Arbusto espinoso de flores blancas amarillentas, usado á veces para cercas en la 
tierra templada. 

Espuela de caballero. Capparidaceae. 

Cleouic xjjitiiisa Jacq. Enum, Pl. Carib. 26. 1760. 
Planta de los escombros y lugares incultos, asi llamada en Nicoya por sus.silícuas 
largas, delgadas y encorvadas, recordando la forma de una espuela. 

Espuela de caballero. Ranunculaceae. 

TkJphlnivm AJacis L. Sp. Pl. 1: 531. 1753. 
El Zarcero del Naranjo. Especie exótica, de adorno. 

Esquijoche. Boraginaceae. 

Bourreria littoralis Donnell-Smith in Coult. Bot. Gaz. 25, 150. 1898. 
Nicoya. Arbusto de la tierra caliente del Pacífico, notable por el perfume de sus 
flores. — Etim. : naluuitl izqxiixochiü, árbol de flores muy olorosas. Sacuanjoche parece 
ser otro nombre de la misma especie. 

Esquitillo. Sapindaceae. 

Allophylus occidentalis Radlk. in Sitzungsb. Phys. math. Cl. bayer. Akad. Wiss. 
20, 230. 1890. 
Arbusto de flores verduzcas, común en los bosques de Nicoya.— Etim. : diminutivo 
de esquite, derivado de izquitl, flor muy olorosa. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 93 

Eucalipto. Myrtaceae. 

Eucalyptus amygdalina Labill. Nov. Holl. Pl. 11, 14, t. 154. 1804-06. 

Eucaliptus glohulus Labill. Voy. I: l.').">, t. 1:5. lS04-0(). 

Eucalyptus citriodora Hook. in Mitch. Jonni. Trop. Austral. 2;')5. 1848. 
Lo.s eucaliptos sou árboles oriuudos de Australia y que se han esparcido rápidamente 
en la zona tropical y subtrt)pical por reputarse muy eíicicnti's en la supresión de los 
miasmas palúdicos que pueden ser una de las cansas de la malaria. En Costa Rica, se 
han ensayado muchas especies, pero mientras varias de ellas se han aclimatado muy 
bien en la tierra templada, nin<íuna ha dado buen resultado en la costa del Atlántico, 
en donde su introducción sería particularmente deseable. 

Las especies cultivadas con más frecuencia son Eucaliptus amygdalina y E. globulus, 
arboles gigantes y de rápido crecimiento. También se encuentra á menudo el E. 
citriodora, de proporciones más modestas pero notable por el perfume agradable que 
desprenden sus hojas, y algunas otras especies introducidas por mi en los años de 1896 
á 1903. 

Flor de la Pasión — Véase Granadilla. 

Flor de vaca. Orchidaceae. 

Stanliopea ecornuta Lem. in Fl. des Serres 2: t. 181. 1846. 
Sarapiquí, segvín conmnicación de mi amigo Lankester. 

Frailecillo. Euphorbiaceae. 

Jatroplia gossypiifolia L. Sp. Pl. 1 : 1006. 1753. 
Es el tua-tua de los Venezolanos, del q«e se ha pretendido es remedio seguro contra 
la lepra. Entre los costarricenses, se usa en infusión como depurativo de la sangre en 
las enfermedades venéreas. 

Frijol. Fabaceae. 

El frijol es, con el maíz, la base de la alimentación de la gran mayoría de los costa- 
rricenses. A pesar de ésto, poco ó nada se conoce ptjr lo general acerca de su cultivo, 
rendimiento, y de la nomenclatura de sus numerosas variedades. Con relación á lo 
último, sin embargo, tenemos algunos datos, incompletos por cierto, en un interesante 
trabajo publicado en 1901 por el señor H. C. Irish, en el " Twelfth Annual Report of 
the Missouri Botanical Garden." A continuación, doy un extracto, completado con 
algunas indicaciones propias, de las formas señaladas en dicho trabajo. 

Los frijoles " legítimos" pertenecen á tres especies distintas del género Phaseolus, á 
saber Ph. lunatus, que es especie indígena, común todavía en su forma silvestre, Ph. 
vulgaris, y Ph. multiflorus. Las tres especies son de clima templado ó frío, y no parecen 
cultivarse mucho en la tierra caliente. Además se cultivan el Vigna Catjang, ó frijol 
de vaca, en diversas variedades, sea por sus vainicas que superan en delicadeza las de 
los verdaderos frijoles, sea como abono verde en las plantaciones de café, bananos, etc., 
el DoUchos Lablab, que parece más bien criarse en los jardines como planta de adorno, 
y el Vicia Faha, propio de la tierra fría. 

He aquí la lista: 

A. Phaseolus lunatus L. Sp. Pl. 1 : 724. 1753. 

El Plí. lunatus, así nombrado por sus vainicas en forma de creciente de 
luna, es de hojuelas arredondeadas, prolongadas en una larga punta; las flores 
son pequeñas, de color blanco ó verduzco. 

Cubaces blancos y morados. 
Cubaces higuerillos. 
Cubaces amarillos. 



94 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

B. Phasculn.i vulyurin Lobel Ic. Stirp. 2: o'J. 159L 

El Ph. vulgaris tiene las hojuelas más ó menos angulosas en la base y 
acuminadas. T.as flores, blancas ó moradas, son de tamaño mediano, 

1. Argelianos blancos. 

Frijoles blancos. 

2. Arandillas doradas ( Phaseol us sphaericus snlfureus). 

Frijoles aiiiarillos redondos. 

3. Horticultores { Phaseolus sphaeHcits haematocarpus). 

Frijoles de color (San Kamon). 
Frijoles porotos (Santa Ana, Atenas). 

4. Negros tempranos. 

Frijoles negros (San Ramón, Picagres, Puriscal, Sta Ana). 

5. Orleans. 

Frijoles colorados pequeíios (San Carlos). 

6. Prolíficos del Sur. 

Frijoles j)orotos (Santa Ana). 

7. Centuplicados. 

Frijoles bayos grandes (Pacaca). 
Frijoles bayos medianos (Santa Ana). 
Frijoles pequeños (Santa Ana). 

8. Sir Joseph Paxton. 

Frijol chileño (Santa Ana, Escasú). 

Frijol colorado (Santa Eulalia). 

Frijol poroto ocre (Santo Domingo de Heredia). 

Frijol colorado grande (Santa Ana). 

Frijol colorado mediano (San Carlos). 

Frijol ocre grande (Santo Domingo de Heredia). 

9. Osborn. 

Frijoles porotos del Brasil (Escasú). 
Frijoles porotos (Santa Ana). 

10. Warwick. 

Frijoles chingos (El Puriscal). 

11. Casa de Sión. 

Frijoles del Puriscal. 

12. Ne plus ultra. 

Frijoles (Puriscal). 

13. Sopa de tortuga (Phaseolus vulgaris nigerrimus). 

Frijoles negros (Puriscal, Santa Ana, Escasú, Aserrí). 
Frijoles negros del Brasil (Escasú). 

14. Chartres. 

Frijoles ocres grandes (Santo Domingo de Heredia). 

15. Vainicas moradas. 

Frijoles rosados (Puriscal). 

Frijoles bayos medianos (Santa Ana). 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 95 

16. Cuarentenos. 

Fríjoles de las Pavas (San José). 

Fríjoles gris negros (Puriscal, Escasú, San José). 

Frijoles coquillos veteados (San Antonio de Belén). 

C. Phaseolus multiflorus Willd. Sp. TI. 3: 1030. 1799. 

El Pli. multiflorus es de hojuelas arredondeadas, siempre lisas. No tiene 
variedades enanas y sus flores son más vistosas y en racimos más largos que 
en las especies anteriores, siendo su color blanco, rojo ó abigarrado. Las 
semillas son tamijien mayores. Se cultiva á menudo en los jardines, en matas 
aisladas y como planta de adorno. 

D. Dolichos lahlab L. Sp. Pl. 2: 725. 1753. 

La variedad Black Hyacinth parece cultivarse más á menudo. Es un frijol 
muy trepador y toda la planta es más ó menos morada. 

E. Vigna Cafjang Walp. Linnaea 13, 533. 1839. 

Aunque aparece solamente como Frijol ojos ingros (Santa María de Dota) 
en la lista de Irish, es sabido que se cultivan distintas variedades entre las 
cuales el Iron Cow Pea es la que más se ha importado, por ser más resistente 
á las enfermedades parasíticas. 

F. Vicia Faba L. Sp. Pl. 1 : 757. 1753. 

Se ve algunas veces en los cultivos de los alredeslores de Cartago. 

Este lista no incluye las mnnerosas variedades inqxjrtadas para cultivo limi- 
tado en los jardines. 

Frijol de palo — Véase Guandá. También se designan con este nondire Ins 
frijoles trepadores. 

Frijol de playa. Fabaceae. 

Canavali ohtusifolium (Lam.) DC. Prodr. 2, 404. 1825. 
Nicoya. Enredadera común en las playas del Pacífico. 

Fruta de pava — Véase Quastomate. 

Fruta dorada. Myristfcaceae. 

Virola Koschnyi Warb. in Rep. nov. sj>. 1: 71. 1905. 
La nuez moscada de Costa Rica. Árbol de regular ])orte y forma piramidal; 
fructifica con alnnidancia. Crece en la vertiente atlántica, de 100 hasta 1200 metros 
de altitud. Su madera es muy ordinaria y sólo se usa á falta de otra mejor. 

Gallina— Bdca Culel)ra. Véase Chilillo 

Gallito. Scrophulariaceae. 

Castilleja irazucnsis Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 27. 1853. 
Irazií (Oersted 1849). 

Gamalote. Graminae. 

Paspalum fasciculatum Willd. ex Fluegge Gram. Monog. 69. 1810. 

Olyra latifolia Linn. Syst. 10: 1261. 1758-59. 
El nombre gainalole se da á la ])rimera especie en Turrialba, á la segunda en el 
Sarapiquí y sin duda á otras más según los lugares. Parece designar especiahnente 
los zacates de hojas anchas y tiernas que crecen en los lugares arenosos junto á los rios. 
Gamalote, según Gagini, puede ser corrupción de camelote, nombre de una planta sur- 
americana. 

Garrapatilla. Piperaceae. 

Peperomia circinnata Link. Bot. Jahrb. 1 : 3, 64. 1820. 
Peperomia reflexa A. Dietr. Sp. Pl. 1: 180. 1831. 
Plantas herbáceas epifíticas de hojas menudas, redondas, carnosas y lisas. Se usan 



96 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

reducidas á gachas en aplicaciones fjne suelen suprimir la inflamación de la cara ó de 
ciertas llagas. El nombre se refiere al número y forma de las hojas. 

Garrocho— Véase Molenillo. 

Qato— Véase Balsa. 

Gavilán. Mimosaceae. 

Penfaclethra ^filamentosa Benth. in Hook. .Tourn. Bot. 2, 127. 1840. 
Árbol de mediano porte de la tierra caliente del Atlántico. Crece generalmente en 
tierras arcillosas y su presencia pasa por indicar terrenos poco adecuados para los fines 
de la agricultura. 

Gavilana. Compositae. 

Ni'urolaena lobata R. Br. in Transad. Linn. Soc. 12, 120. 1817. 
Planta herbácea de la tierra caliente (0-lOOOm.), muy afamada como tónica y 
febrífuga. Sus tallos derechos alcanzan hasta 2,5m. de altura: traen corimbos de 
flores pequeñas, de color amarillo dorado, y liojas divididas en lóbulos angostos y 
alargados. 

Gengibre. Zingiberaceae. 

Zingiber oflicinale Rose, in Trans. Linn. Soc. 8, 348. 1807. 
El rizoma ó tallo subterráneo de esta planta se usa en infusión como estomáquico, 
pero más aún en el arte culinario como condimento. Su cultivo en el país debe ser 
muy antiguo, pues lo he encontrado en pequeñas colonias aparentemente bien 
aclimatizadas en sitios abandonados por los Indios desde tiempos inmemoriales. En 
la isla de Jainaica, es objeto de extenso cultivo y de una exportación muy productiva 
y no se concibe porque lo mismo no podría suceder en Costa Rica. 

Gengibrillo. Gratninae. 

Paspalum noiatum Fluegge Gram. Monogr. 10(5. 1810. 
Uno de ni;estros mejores pastos indígenas, caracterizado ¡íor su color verde especial, 
sus hábitos rastreros, sus hojas cortas y anchas, y las dos menudas espiguillas de su 
inflorescencia. Se da en ambas vertientes desde el nivel del mar hasta unos 1400m. 
de altitud. 

Gota de oro. Malpighiaceae. 

Galphimia glauca Cav. in Ann. Hist. nat. 1: 37. 1799. 
Arbusto de la costa del Pacífico, de flores doradas y muy vistosas, cultivado algunas 
veces en los jardines como planta de adorno. 

Granadero. Punicaceae. 

Fuñica Granatum L. Sp. Pl. 1: 472. 1753. 
Arbusto de ramas sarmentosas, hojas elípticas, grandes flores rojas y frutas del 
tamaño y forma de una guayaba. Se trajo de Europa y se halla cultivado en las 
huertas y en los jardines de la tierra templada. Todas sus partes son muy astringentes 
y la raíz es uno de los mejores específicos para expulsar las lomljrices y otros parásitos 
de los intestinos. La fn;ta, llena de semillas envueltas en una pulpa rosada y agridulce, 
sirve para preparar refrescos. Los curtidores usan la parte exterior de la misma para 
trabajos finos de su arte. 

Granadilla. Passifloraceae. 

Passiflora Ugularis A. Juss. in Ann. Mus. Par. 6: 113, t. 40. 1805. Pl. XVII. 

Pasionaria ó Flor de la Pasión, muy conocida por lo variado de sus colores y lo 

singular de su estructura floral, en la que el vulgo cree reconocer los instrumentos de 

la Pasión de Cristo. La granadilla tiene una fruta del tamaño de un huevo grande. 



Pl. XVII. 




Passiflora ligularis. 



Pi.. XVIII. 




'•I '-^i 



T.üíiEA Endopogün. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 97 

amarillo cuando está madura, y adentro de la cual las semillas están envueltas en una 
masa de mucílago de sabor delicado, que no es ni manjar ni bebida. 

Granadilla bellísima. Passifloraceae. 

]'((st>IJlora me líihr añacea Benth. Pl. Hartw. 83. 1839-57. 
Esta pasionaria es la que alcanza la mayor altitud en nuestras cordilleras. Raras 
veces se ve en un nivel inferior á 2000m. y la he observado á más de 3000m. en el 
Volcán de Turrialba y en el Cerro de Buena A'ista. Sus flores encarnadas son muy 
vistosas y, según "Wercklé (Tropenpfl. Vil, 1903, p. 436) sus frutas grandes y parecidas 
por su consistencia á las de la P. quailraiignlnris son también comestibles. 

Granadilla real. Passifloraceae. 

l'assijlora quadrangularls L. Syst. 10: 1248. 1758-59. 
Esta especie tiene la flor nuiy parecida á la de la granadilla común, de la que difiere 
por sus bejucos cuadrangulares, su foliaje más tupido, con liojas grandes y lucientes. 
Su fruta, su no cambia color verde lustroso por la maduración ; es de carne acídula 
muy refrescante y del tamaño de una sandía. 

Guabo — Véase Hombre grande. 

Guacalero — Véase Calabacero. 

Guacamayo. Papaveraceae. 

Bocconia frutescens L. Sp. Pl. 1: 505. 1753. 
Planta subleñosa, invasora de los rastrojos fértiles. Alcanza hasta 3 metros de altura : 
tiene hojas laciniadas y hediondas, y sus raíces exsudan una leche anaranjada. En 
varias partes se le llama tabaquiUo. 

Guácimo. Sterculiaceae. 

Guazuma ulmifolia Lam. Encycl. 3, 52. 1789. 
Árbol de la tierra caliente de ambas vertientes, que raras veces pasa de 15m. de 
altura. La madera es blanca y bastante resistente, pero no se usa sino para leña. Las 
hojas y frutas son muy apetecidos por el ganado. En algunas partes este arl\)ol lleva 
el nombre de guácimo blanco. 

Guácimo macho. Tiliaceae. 

Luehea speciosa Willd. in Ges. Naturf. Fr. Schr. 3, 410. 1801. 
Hermoso arliol de flores blancas, especial de la vertiente del Pacífico, desde el pie de 
las lomas hasta ima altura de lOOOm. poco más ó menos. 

Guácimo macho de montaña. Tiliaceae. 

Lnchra Set'inanni Plancli. & Triana in Aun. Se. Nat. Ser. 4, 17, 348. 1SH2. 
Esta especie se encuentra en la zona inferior de ambas vertientes, desde el nivel i\v\ 
mar hasta unos 300m. de altura. 

Guácimo molenillo. Tiliaceae. 

Luehea Endopogon Turcz. in Bull. Soc. Nat. Mosc. 31 : 1, 225. 1858. Pl. XVIII. 

Este hermoso árbol, de mayor porte que los dos anteriores, se ha encontrado hasta 

la fecha solamente en la península de Nicoya, y en la costa afuera del Guanacaste. 

Delie su nombre de molenillo al fruto que, una vez seco y vacío de las semillas, se inserta 

(MI el extremo de un palito y sirve así de batidor para el chocolate. 

Guachipelin. Fabaceae. 

Diphgsa rohinioides Benth. ex Benth. & Oerst. in Kjoeb. Mdensk. Meddel. 11. 

1853. 

Árbol pequeño pero de madera dura é incorrui)tible que se usa para basas, horcones 

y otros trabajos de carpintería y da además un tinte amarillo. — Etim. : náhuatl, pero 

algo oscuro : tal vez quauitl, árbol ; chi, chía, una especie de semilla, y pil, sufijo 



98 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

diminutivo: entonces árbol de srmiJIas menudas. La forma corriente en otras partes 
de Centro- América es guachipeU. 

Quaco — Véase Hoja de Guaco. 

Quacuco. Malpighiaceae. 

MaJpighia tiitida Crantz, Inst. 2, 478. 1766. 
Guanacaste (Oersted 1849). También se escribe y pronuncia hvacuco. 

Gtiagra. Palmae. 

Acanthorrhiza sp. pl. 
El género Acanthorrhiza encierra todas las palmeras indígenas con hojas en forma de 
abanico y que pertecen á la tierra caliente de ambas vertientes. Estas se usan para 
barrer, por lo cual se llaman también palmeras de escoba. 

G"3'til. Rubiaceae. 

Genipa Caruto H. B. & K. Noy. Gen. et Sp. a, 407. 1818. Pl. XIX. 

Arbusto de las selvas despejadas de la vertiente del Pacífico. Su fruto contiene una 

carnosidad esca.sa y acídula: da también un tinte azul oscuro de (jue se aprovechaban 

antiguamente los ludios para pintarse la cara ó teñir sus tejidos.— Etim. : esta voz se 

deriva probablemente del náhuatl. 

Quajiniquil— Véase Cuajiniquíl. 

Guanábano. Anonaceae. 

Anona muricata L. Sp. Pl. 1 : 556. 1753. 
Árbol pequeño de la t|erra caliente, que produce en el tronco ó en las ramas una 
fruta grande, de cascara más ó menos cubierta de aguijones suaves. La carne interior 
de esta última es blanca, lechosa, ligeramente acídula y de sabor agradable. La 
madera no tiene uso: la infusión de las hojas se emplea para curar la disenteria 
— Etim. : Voz de origen haitiano. 

Guanacaste. Mimosaceae. 

Enterolohium cyclocarpiun Gñseh. Fl. Brit. W. Ind. 226. 1864. 
El guanacaste es uno de los arboles más lindos y más grandes de la tierra caliente 
del Pacífico. Crece en los bosques despejados, hasta una altitud de 900m. El tronco 
alcanza hasta un metro de diámetro, pero queda generalmente corto. Las hojas, com- 
puestas de hojuelas menudas, se renuevan sin cesar y se cierran durante la noche: su 
conjunto forma un follaje ralo de especial encanto. Las vainas ó frutos son encorvados 
en corta espiral, de donde el nombre específico latin y el nomV)re náhuatl. La madera 
es dura y pesada y tiene pocos usos: las hf)jas y frutos son nmy rebuscados por el 
ganado.— Etim. : náhuatl qaatihnacazlU , de quauitl, árbol, y naraztli, oreja: alusión 
á la forma de los frutos. 

Guandú. Fabaceae. 

Cajan Cajan (L.) Millsp. Field. Col. Mus. Bot. Ser. 2: 53. 1900. 
Arbusto sublefíoso, oriundo de la India, muy buena sombra para las nuevas planta- 
ciones de cacao y café. Las hojas son compuestas, de tres hojuelas, las flores amarillas 
y axillares ; las legumbres estrechadas entre las semillas son velludas y coriáceas, y las 
últimas, que se parecen á gtiisantes, son muy alimenticias, aunque algo duras. El 
guandú so llama también guandúl, timbolillo, quimbolülo y frijol de palo. 

Guapinol. Mimosaceae. 

Hymenaea Courbaril L. Sp. Pl. 1: 1192. 1753. 
Uno de los árboles más hermosos de la tierra caliente del Pacífico, de tronco bajo y 
copa deprimida, con hojas compuestas de dos hojuelas é imitando un casco de venado. 
Sus frutos son vainas cortas y gruesas, color chocolate, y encierran varias semillas 



I 



Pi.. XIX. 




Gexipa Caruto. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 99 

envueltas en un polvo bUuico y soco, usado como alimento por los Indios. La madera 
es dura y se usa en la construcción de ¡il _Minos artefactos, como jior ejemplo los trapiclies 
de moler caña. — Etim.: náhuatl qaauill, árbol y pinolli, aserrín ó pinol; árbol que 
produce pinol. 

Guaría. Orchidaceae. 

Cattleya Skinnrri Batem. Orcliid. Mex. & Guat. t. 13. 1837-43. 
Vna de las más vistosas entre las llamadas parásitas. Es epifítica en ciertos árboles 
di' tierra temi>lada y corona los muros de los patios y los techos de muchas casas 
antiguas en Cartago y alrededores, en donde jiarece hal)er sido una favorita desde los 
tiempos más remotos: hasta es posible (pie lo haya sido de los Indios, cuyas mujeres 
gustan adornarse la cabeza con las grandes flores rosadas. Una variedad de la misma 
especie, la guaría blanca, así llamada jior sus flores niveas, es muy buscada para la 
exportación. — Etim. : el nombre es indígena. 

Guaría de Turrialba. Orchidaceae. 

Cattleya Doiviana Batem. in Gard. Chron. 922. 1866. 
Esta Orquídea, linda entre las numerosas especies de esta orden que crecen en el 
país, parece ser localizada en la zona intermediaria entre la tierra caliente y la tierra 
templada, en la vertiente del Atlántico. Como lo indica el nombre, fué conocida 
l)rimeramente en la aldea de Turrialba, de donde ha desaparecido casi por completo: 
en la actualidad los Indios la traen de los valles del Pacuare y del Chirripó. Parece 
crecer con preferencia en el laurel. 

Guarumo. Moraceae. 

Cecropia mexicana Hemsl. Biol. Centr. Anier. Bot. 3: 151. 1882-86. 

Cecropia al/tusa Tréc. in Ann. 8c. Nat. >Sér. 3, 8: 79. 1847. 

Cecropia p)olyjihJcbia Donn. Sm. in Coult. Bot. Gaz. 27: 442. 1899. 
Existen en Costa Rica por lo menos tres especies distintas del género Cecropia, pero 
son tan parecidas cuando vistas superficialmente, que el vulgo no las distingue. Son 
arlnistos de tallo simple ó árboles de poco tamaño, que aparecen por lo regular en los 
desmontes abandonados de la tierra caliente. El tronco es blancuzco y hueco, las 
hojas son peltadas y palmatilobadas, y las flores en amentos colgadizos. Los guarnmos 
abrigan ger.eralmente hormigas y presentan v.n interesante caso de simbiosis. Los 
Tr.dios sacan de la corteza de estos árboles una fibra resistente que usan para mecates, 
etc. — lítim. : la voz guarumo es probablemente de origen cubano ó haitiano. 

Guarumo de montaña. Moraceae. 

I'uiiroiniia asjia'a Trec. in Ann. Se. Nat. Ser. 3: 8, 102. 1847. 
Árbol escaso en las selvas de tierra caliente de and)as vertientes. P^n el valle del 
Amazonas, los Indios comen las frutas, las que parecen haber escapado á la atención 
de nuestros naturales. 

Guastomate. Myrsínaceae. 

Ardisia revoluta H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 3: 246. 1818. 
Arljusto de la tierra caliente del Pacífico. Las pavas de monte son nuiy golosas de 
sus abundantes frutitas, color de púrpura oscuro y llamadas frutas de pava. — Etim. : 
náhuatl. 

Guatemala. Irídaceae. 

Tigridia Pavonia Ker. Gawl. in Kon. et Sims Ann. Bot. 1 : 246. 1S04. 
Planta de flor vistosa, muy á menudo cultivada en los jardines, pero silvestre ó 
aclimatada en las milpas de los cerros de Zurquí, Carizia, Barba, etc. — Etim. : 
alusión á los colores de la flor, que son los de la bandera de Guatemala, ó al origen 
supuesto de esta planta. 



100 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Quavo. — Se da este nombre á todas las Ingas cnya fruta encierra nnapnlpa comestible. 

Quavo machete. Mimosaceae. 

Inga speciabilis Willd. in Walp. Rep. 5, 637. 1845-46. 
Esta especie, que alcanza hasta 12m. de altura, se lia observado con más frecuencia 
en las partes oriental y meridional del país, en Sipurio y Boruca especialmente. En 
esta última localidad encontré vainas que medían más de 60cm. de longitud, y cerca 
de 6cm. de ancho. 

Quavo mecate. Mimosaceae. 

Inga ingoides Willd. Sp. 4, 1012. 1799. 

El nombre alude á las larguísimas vainicas — las hay de cerca de Im. — cilindricas y 
más ó menos torcidas, que produce este árbol. Por la misma particularidad, se le 
llama también guavo torcido. 

Quavo peludo. Mimosaceae. 

Inga portohfllensis Beurling in Vet. Akad. Handl. 8tockh. 122. 1854. 

En varios lugares de la tierra caliente, como por ejemplo en Rio Hondo, el nombre 
de guavo peludo se aplica á la especie indicada, por tener las vainicas cubiertas de un 
tupido vello rojizo. Pero en la región cafetalera del valle del Reventazón, el mismo 
nombre se da á otra ú otras Ingas, aún sin identificar, esta vez porque tienen las hojas 
velludas. 

Quavo real. Mimosaceae. 

Inga sp. 
Se dice que esta especie se introdujo de Guatemala, aunque no hay razones que 
permitan dudar de su indigenato en Costa Rica. Tiene vainicas como de 25cm. de 
longitud, 3cm. de ancho y bastante gruesas y éstas contienen una pulpa muy dulce. 
Se encuentra raras veces en los cafetales, así en Nuestro Amo. 

Quavo torcido — Talamanca. Véase Quavo miecate. 

Quavito. Mimosaceae. 

Inga multijuga Benth. in Trans. Linn. Soc. 30: 615. 1875. 
Arbusto de 2-3m. de altura, muy prolífico. La pulpa de las vainicas es de sabor 
muy rico. Encontré esta especie en los pantanos de Sierpe. 

Quayaba mica. Rubiaceae. 

Posoqueria laiifoUa Roem. & Schult. Syst. 5 : 227. 1819. 
Nicoya. Arbusto notal)le por sus hermosas flores. Estas se dan en corimbos: la 
corolla es nivea con un tubo muy largo. 

Quayabo. Myrtaceae. 

Psidium Guayava L. Sp. Pl. 1 : 470. 1753. 

Existen en el país las variedades pomífera y pyrifera ; en la primera, las frutas son 
grandes, globosas ú ovaladas : este último carácter se acentúa en la segunda. Observé 
aquella en Tuís y otros puntos de la vertiente del Atlántico, ésta solo una vez en el 
Guanacaste. Mientras en Jamaica se extrae de esas frutas una delicada jalea que se 
exporta á Inglaterra, llaman poco la atención en este país. La forma típica produce 
frutos pequeños, ligeramente astringentes. La madera de este arl)ol es dura y excelente 
para leña. La decocción de los botones florales es un remedio eficaz contra las 
diarreas y los flujos de sangre. 

El guayabo crece de O á 1400m. en ambas vertientes. En condiciones favorables y 
con el auxilio del ganado, que trasporta las semillas de un lugar á otro, se multiplica 
con una faciliilad asombrosa, hasta formar esos guayabales característicos para ciertos 
districtos de la tierra caliente, ^'arios autores atribuyen á la voz guayabo un origen 
haitiano. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 101 

Guayabillo — Véase Qüísaro dulce. 
Guayabillo — Véase Qüití. 

Guayacán. Bignoniaceae. 

Tecoma chrysantha DC. Prodr. 9: 221. 1845. 
Es muy prol)able que es á este especie, muy distinta del Guayacum officinale aún 
no si'ñalado en Costa Rica, al que hay que asimilar los varios {/vayacavcs de la tierra 
caliente del Pacífico. El T. chrysantha es un árbol de mediano porte, que bota las 
liojas al tiempo de florecer y se cul)re entonces de un sinnúmero de flores grandes y 
amarillas. Su madera, de grano muy fino, es blanca ó amarillenta con vetas más 
oscuras; es muy buscada para trabajos de ebanistería. En Nicoya, la misma especie 
se conoce bajo el nombre de corteza amarilla. 

Guillotina— Véase Chiberrillo. 

Guijarro. Apocynaceae. 

Stemmadenia bignoniaejfora Miers, Apocyn. S. Amer. 77. 1848. 
Árbol pequeño de los setos y bosques de la tierra templada, notable por sus corolas 
grandes, acampanadas y de garganta dorada, y sus frutos gemelos simulando cuernos 
de moruero. Echa una leche abundante y resinosa, que se usa para untar los palitos 
empleados para prender pajaritos y es muy venenosa. El uso de la ceniza de guijarro 
en la preparación de las tortillas suele causar accidentes de alguna gravedad. Algunos 
escriben bijarro. 

Guineo — Véase plátano. 

Güísaro. Myrtaceae. 

Psidium vioUe Bertol. El. Guatim. 22, t. 9. 1840. 
Arbusto ó arbustillo que crece en los repastos de la tierra templada. Las frutas son 
pequeñas y agrias. El nombre es indígena. 

Güísaro dulce. Myrtaceae. 

I'sidiu7n savonan^m Donnell-Smith in Coult. Bot. Gaz. 23: 244. 1S97. 
Muy parecido por su porte al anterior. Crece en las sabanas del valle del Diquís 
después de los incendios anuales y es probable que no difiere específicamente del 
Psidium Ara<;a Raddi. Las frutas son dulces. En Térraba lo llaman á veces 
guayabillo. 

Güití. Celastraceae. 

Gyminda Tonduzii Loes. Engl. Bot. Jahrl). 29: 98. 1900. 
Arbustillo de los valles de Dota. Lo llaman también guayabillo, aunque impropia- 
mente. 

Güitite. Solanaceae. 

Acnistus arborescens Schlecht. in Linnaea 7, 67. 1832. 
Arbolito de 4-5m. de altura, de madera blanca y suave, corteza rugosa, hojas grandes, 
flores blancuzcas y numerosísimas, y frutas rojas muy buscadas por los yigüirros. 
Crece desde el nivel del mar hasta 2000m. de altitud y alcanza mayores dimensiones 
cerca de su límite superior. Es madera de pega y se usa en los setos vivos. En la 
medicina popular es muy afamado y se emplea en la curación de los hemorroides y 
otras enfermedades. — Etim. : Es palabra indígena y se escribe tambiem huitite. 

Haba — Véase Vicia Faba. 
Habilla — Véase Cabalonga. 



102 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA, 

Habilla. Mimosaceae. 

Entada scandens Benth. in Hook. Jonrn. Bot. 14: ?>'¡\'l. LS42. 
Bejuco de tierra caliente que alcanza á veces dimensiones enormes y es notable 
también por el tamaño de sns vainicas y de sus semillas. Estas líltimas son como un reloj 
de bolsillo grande y tienen el perispermo muy duro. La corteza del bejuco es astringente 
y á las semillas se les atribuyen varias propiedades medicinales, entre ellas la de curar 
la mordedura de las serpientes. I^os Indios vacían esas semillas y las usan para 
guardar los fulminantes. Habilla es diminutivo de haba. 

Habillo. Euphorbiaceae. 

Hura crepUans L. Sp. Pl. 1: 1008. 1753. 

Uno de los árboles más altos y corpulentos de tierra caliente (0-800m.). Su tronco 
alcanza hasta l,50m. de diámetro y 20m. de altura y lo corona una copa inmensa y 
deprimida. La corteza está cubierta de aguijones; las hojas son acorazonadas y 
dentadas, las flores unisexuadas, en amentos las de estambres y aisladas las de pistilos. 
La fruta es una cápsula multilocular bastante grande y que recuerda por su forma los 
tomillos de la malva: una vez madura, revienta con detonación, dejando escapar las 
semillas que se hallan aisladas en cada celda. Estas semillas se usan á veces como 
purgante por los campesinos de la costa del Pacífico, pero es peligrosa ya en pequeíia 
dosis. La leche que mana de la corteza es muy caustica y causa á menudo accidentes 
en los ojos de los hacheros que derriban el árbol ; se le atribuye también el evene- 
namiento de las aguas que bañan las raíces. La madera es blanca, suave y de poco 
uso, aunque resiste bien al agua. El tronco, una vez caído, se vuelve sitio preferido de 
las larvas de algunos coleópteros xilófagos. El habillo es el sand-box tree de los 
Jamaicanos. 

Hierba de corazón. Labiatae. 

Salvia costariccn>iis Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 39. 1853. 

Valle del Jarís (Oerst. 1849). Pequeña salvia de flores azureas. 
Hierba mora. Solanaceae. 

Solanum nigrum L. Sp. Pl. 1 : 186. 1753. 

Mala hierba común en los cultivos. 
Higuera. Moraceae. 

Ficus Carica L. Sp. Pl. 2: 1059. 1753. 

La higuera común da abundantes cosechas en la tierra templada de Costa Rica, 
aunque la fruta es generalmente de calidad inferior. Los alrededores de Cartago 
tienen la especialidad de este cultivo. 

Higuera. Araliaceae. 

Orcopanax xalapense Dcne & Planch. in Rev. Hort., Ser. 4, 3: 108. 1854. 

Alajuela. Hermosa epífita de la región montañosa, cuyas hojas recuerdan las de 
algunas higueras cultivadas. 

Higuerilla. Euphorbiaceae. 

Ricinus communis L. Sp. Pl. 1 : 1007. 1753. 

Especie cultivada algunas veces como sombra en los cafetales nuevos, y conocida 
también de los Indios, que alum1)ran sus casas con las semillas ensartadas en la punta 
de un palito. Este último detalle deja suponer una introducción luny antigua, así 
como también el hecho de encontrarse la planta naturalizada en lugares nunca habi- 
tados por gente blanca. En las costas, la higuerilla alcanza las dimensiones de un 
árbol. 

Higuerón. Moraceae. 

Ficus sp. pl. 

Nombre común á todos los Ficus indígenas de hojas pequeñas, en oposición á chila- 



Pi.. XX. 




Bryophyllum calycinum. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. lOo 

mate. Son por lo general árboles hermosos, de copa característica, tronco bajo y raíces 
superficiales. Forman un elemento favorito en el adorno de los jardines públicos. 

Higuito. Moraceae. 

Ficus sápida Miq. Aun. Mus. Bot. Lugd. Bat. 3 : 299. 1867. 
Higuerón de hojas menudas de la tierra templada. No alcanza el tamaño de muchos 
de sus congéneros, pero la densidad de su foliaje lo hace preferir para el altrigo de los 
sesteos á lo largo de los vías carreteras. Sus f ratitas moradas y agridulces son muy 
gustadas de los pájaros y de los niños. Es posible que este nombre sea común de 
varias especies. 

Hinchador. Rutaceae. 

liJius juglandifoUa Willd. ex Schult. Syst. 649. 1832. 
Árbol pequeño, escaso en la zona superior de la tierra templada. Se asegura que el 
infeliz que manosee su corteza ó sus hojas, ó que descanse bajo su sombra, se ve acosado 
de una hinchazón general y no tarda en morirse. Pero no conozco caso bien patenti- 
zado de tal accidente y hay prol)abIemente exageración en la creencia popular, aunque 
varias especies del mismo género son conocidas como venenosas. 

Hoja chigüe — Véase Chumico de palo. 

Hoja de alacrán — Véase Alacrán. 

Hoja de calentura. Piperaceae. 

Piper tenuispicum C. DC. ined. 
Cartago. Uno de los numerosos cordoncillos. 

Hoja de guaco. Compositae. 

Mikania Guaco Humb. & Bonpl. Pl. Aequin. 2: 84, t. 105. 1808-09. 
Bejuco de liojas triangulares, más ó menos dentadas y de color morado en su cara 
inferior; las flores son blancas y poco aparentes. Planta afamada como antídoto del 
veneno de las serpientes y como febrífugo. 

Hoja de la estrella. Piperaceae. 

Piper anrittmi H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 1: 54. 1815. 
Planta aromática, de tallos casi herbáceos y hojas grandes, acorazonadas. Crece en 
macizos aislados en los lugares frescos y fértiles, desde la orilla del mar hasta una 
altitud de 1200m., poco más ó menos. Las hojas frescas se usan para aliviar los dolores 
de cabeza y probablemente para la curación de otras enfermedades, como j)or ejemplo 
para quitar la inflamación de las heridas. Es el anisillo de la costa del Pacífico, y el 
•¡nanea Idanco de Torraba y de los Chiricanos. 

Hoja del aire. Crassulaceae. 

Jh-i/ophi/llum calycinum Salisb. Parad. Lond. t. 3. 1805. Pl. XX. 

Tal es la vitalidad de esta planta que hojas, ó trozos del tallo ó de la raíz, siguen 
l)rotando mucho tiempo después de desprendidos de la mata, y auníjue estén fuera del 
alcance del suelo y de la humedad. Parece realmente vivir del puro aire. 

Hoja de lapa. Cyclanthaceae. 

diclanthiis bipartitus Poit. in Mém. Mus. Par. 9: 36, t. 2. 1822. 
Planta escasa en los lugares cenagosos, sin usos conocidos. Nicoya. 

Hoja de salbe. Loganiaceae. 

Buddleia verbascifolia H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 2: 351. 1817. 
Térraba. Esta planta machacada se usa en cataplasmas para alejar la inflamación 
de las partes del cuerpo que hayan sido golpeadas ó contusas. 

Hoja de pasmo. Melastomataceae. 

Micunia impetiolaris D. Don. in Mem. "Wern. Soc. 4: 316. 1823. 
Arbusto característico de las sabanas de la vertiente del Pacífico. No he podido 



104 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

averiguar con certeza el origen del nombre vulgar de e.sta Miconia, solo que se deba al 
hecho de arrollarse ó encogerse sus hojas durante los fuertes calores del verano, osten- 
tando así el color blanco de su cara inferior. 

Hoja de sen — Véase Clavellina. 

Hoja quema. Compositae. 

Ononeris panícula ta Mog. & Sessé ex DC. Prodr. 7: o3. LSo(>-38. 
Pacaca. Planta de follaje vistoso, común en los charrales. 

Hombre grande. Simarubaceae. 

Quassia amara L. Sp. Pl. 2: 553. 1753. 
Arbusto de 2 á 5m. de altura, de flores encarnadas dispuestas en luengos racimos. Es 
bastante escaso en los bosques de la tierra caliente del Pacífico, y es uno de los prin- 
cipales remedios de los Indios. Estos dividen el tronco en trozos de 30-60cm., mío 
de los que siempre llevan en sus viajes, y que llegan algunas veces á vender á los 
mercados del interior. Contra las calenturas y como aperitivo se toma la infusión de 
la raspadura de estos trozos. En la región del país contigua á Chiriquí se llama guabo. 

Hombrón. Araceae. 

Dracontium PiíHeri Engl. in An. Inst. Fis. Geogr. Cost. Paca. 8: 209. 1896. 
Esta hermosa Arácea crece en las selvas de suelo hiímedo y feraz de la costa del 
Pacífico. Su tubérculo es voluminoso y de sabor acre, y puede comerse una vez 
cocido. Los peciolos de las hojas tienen hasta 3m. de largo con una lámina en pro- 
porción. El pedúnculo floral tiene 2m. y más y la espata unos 50cm. de largo con el 
mismo ancho. La infusión de las hojas so usa para matar los gusanos en las llagas 
de los animales; el uso simultáneo interno y externo de la misma se reputa excelente 
contra la ponzoña de la culebra hocaracá. 

Hormigo. Polygonaceae. 

Triplaris tomentosa Weddel. in Ann. Se. Nat. Ser. III, 13: 265. 1849. 
Árbol pequeño de la tierra caliente del Pacífico. Es dioico, y con inflorescencias 
más ó menos encarnadas y vistosas; la madera, que no tiene uso, es hueca y siempre 
infestada con hormigas. En Nicoya, este árbol se llama tabaco. 

Horquetilla. Rubiaceae. 

Randia jalapensis Mart. & Gal. in Bull. Acad. Brux. 11, 1: 239. 1844. 
Nicoya. 

Huacuco — Véase Quacuco. 

Huastomate — Véase Quastomate. 

Huesillo. Sapindaceae. 

Allophyius psilospermufí Radl. in Sil)zungsb. math. phys. Cl. bayer. Akad. AViss. 
20: 230. 1890. 
Arbusto de los bosques despejados del valle del Diquís. 

Huesillo — Véase Cantarillo. 

Hugro. Bixinaceae. 

Oncoba laurina Benth. in Journ. Linn. Soc. 5, Suppl. 2: 81. 1801. 
Árbol de 8-12m., de tronco blanco y derecho y frutos en forma de cápsulas esféricas, 
provistas de aguijones. Común en los bosques de las partes áridas del valle del Diquís, 
liasta unos GOOm. de altitud. Su madera es dura y desempeña un papel importante en 
la construcción de las casas de los Indios. — Etim. : térraba hu, casa, gró, madera, 
palo; madera de (hacer) casas. Es una de las pocas voces sacadas del referido idioma 
que se conservan entre los ladinos, después de haber perdido el acento íinal (hu-gró) 
ó en variaciones como ugre. 



Pl. XXl. 




Castilla costaricana. 



Pl. XXII. 




Castiixa nicoyana. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 105 

Huítite — Véase Güitite. 

Hule. Moraceae. 

Castilla costaricana Liebm. Vidensk. Selsk. Skr. 5, 2: 319. 1851. Pl. VII, XXI. 
Castilla nicoyana O. F. Cook, Science, N. Ser. 18: 438. 1903. Pl. XXII. 

De estas dos esi^ecies se extrae la mayor parte del caucho que se exporta de Costa 
Rica. La primera, C. costaricana, es característica de la vertiente del Atlántico, en 
donde se da desde el nivel del mar hasta cerca de 800m. de altitud. La segunda especie, 
C. nicoyana, se encuentra solo del lado del Pacífico, en donde se ha observado desde 
la frontera de Nicaragua hasta los Quepos y también, aunque pocas veces, más al 
Sureste. 

En los últimos años, se han hecho en el país extensas plantaciones del C. costaricana, 
princi])almente en las llanuras de San Carlos ; pero no se conoce aún el éxito de esas 
empresas. La sangría de los árboles puede empezarf^e cuando hayan alcanzado unos 
siete años y se continúa de seis en seis meses por bastante tiempo, si se practica con el 
cuidado indispensable. Unos 400 á 500 gramos de hule beneficiado por árbol y por 
año pueden considerarse como rendimiento normal y remunerador, jtero no hay que 
esperar más y es preciso desconfiar de los prospectos exagerados que se publican de 
vez en cuando con respecto á este cultivo. Los pocos datos fidedignos que se han con- 
seguido hasta la fecha parecen demostrar además la superioridad, en producto y cali- 
dad, del hule de la costa del Pacífico. 

La palaljra htde se deriva del naliuatl ulli ú olli, caucho ó goma elástica; el árbol se 
llamaba olquauitl. Se escribe también ule. 

Hule blanco — Véase Hule macho. 

Hule macho. Moraceae. 

Castilla fallax O. F. Cook in Science, N. Ser. 18: 438. 1903. 
Este árbol, que produce una resina muy escasa en caucho, forma bosquetes bastante 
extensos en ciertas partes de la cuenca del Diquís, y en los vallecitos que se abren 
directamente sobre el Pacífico. Se llama también hule blanco. 

lasú. Vitaceae. 

Vitis sicyoides Miq. Ann. Mus. Bot. Lugd. Bat. 1 : 83. 1863-64. 
Es bejuco, empleado en la confección de canastos. 

Icaco. Rosaceae. 

Chrysobalanus Icaco L. Sp. Pl. 1 : 513. 1753. 
En la costa del Pacífico, hemos observado dos tipos de Chrysobalanus. El uno es de 
hojas menudas (ocm. de largo por 3cm. de ancho), más ó menos ovaladas y atenuadas 
en su base, con inflorescencias poco fornidas y frutos alargados, de color pálido; éste 
es jirobablemente el C. Icaco típico. El otro, que parece ser una simple variedad del 
anterior (C Icaco var. pellocarpus DC. Prodr. 2: 525), tiene las hojas mayores y 
redondas (6, 5cni. de largo por 5 de ancho), las frutas mayores, esféricas y de un color 
rosado más ó menos oscuro ; el desarrollo general de la planta es también más robusto. 
Esta forma se ha observado en ambas costas, en donde la especie es característica del 
cordón litoral. Según la mayor ó menor feracidad del terreno, es á veces un árbol 
pequeño, de 1 hasta 6m. de altura, y otras veces no pasa de ser un mero arhustillo. 
Las frutas de ambas formas, aunque bastante dulces, tienen un sabor áspero suigeneris. 

Ingerto. Apocynaceae. 

Flumeria Lambertiaiía Lindl. Bot. Reg. t. 1378. 1830. 
Cultivado por sus flores en los jardines de Nicoya. 

Ipecacuana — Véase Canchalagua. 



106 LAS PLANTAS USUALES LE COSTA lUCA. 

Ira. Lauraceae. 

Ocotea cunéala Mez. iu Engl. Bot. Jiihrb. 36, Beibl. 67: 17. 190L 
Árbol de mediano tamaño, de tronco ¡joco grueso y copa alargada. La madera es 
amarillenta con vetas oscuras, de grano bastante fino, fuerte aunque suav(í para traba- 
jar, y raras veces atacada por los insectos. Bajo el mismo nomljre se incluyen sin duda 
otras especies del mismo género. 

Ira. Fagaceae. 

Ulmus mexicana Planch. in DC. Prodr. 17: 150. 1873. 
Árbol pequeño de los bosques de Dota. 

Ira colorado. Lauraceae. 

Bellota costaricensis Mez. in Jahrb. Bot. Gart. Berl. 5: 127. 1SS9. 
Rio Segundo. Árbol de medio tamaño y madera rojiza. 

Ira colorado. 

Laplacea semiserrata Cambess. in St-Hil. Fl. Bras. mer. 1 : oOO. 1.S25. 
Árbol mediano de los alrededores de San Pedro de Alajuela. 

Ismoyo. Anacardiaceae. 

Spondias sp. 
Árbol pequeño de la tierra caliente, de frutas diminutas y acídulas. 

Itabo. Liliaceae. 

Yucca elephantipes Regel, Gartenfl. 8: 3."). 1859. 

Del itabo ó itavo puede decirse que es una de esas plantas medio cultivadas heredadas 
de los Indios, quienes la aprovechaban de varios modos. Es muy j)egaxJor y en otros 
tiempos se ha usado extensivamente para cercas ó vallados. Las liojas dan una fibra 
fina y fuerte, y que, aunque corta, alcanzaría altos precios en los mercados del exterior; 
los Indios la usaban y la usan aún para ciertos trabajos finos, bandas, mochilas, etc. 
Estas hojas, divididas en tiras angostas, sirven á los hortelanos para ataduras, etc. 
Ijíis flores se comen guisadas ó en forma de ensalada; son algo amargas y tónicas. 

El itabo es planta de la tierra templada, pero alcanza hasta en la tierra fría y se ve 
tamljien en la tierra caliente del I*acífico, junto con otra especie aún sin identificar y 
que se conoce con el nombre de daguillo. La palabra ?7a?)o parece de origen indígena. 

Izarco — Véase Ojoche. 

Jaboncillo. Sapindaceae. 

Siipindus Saponaria L. var. inaequalis Padl. in Fl. bras. XIII, 3: 517. 1900. 
Árbol pequeño de la vertiente del Pacífico, en donde se eleva desde la costa hasta 
unos 1200m. de altitud. Alcanza hasta lOni. de altura y su madera es excelente, 
aunque raras veces usada para trabajos de car])intería. Las frutas se emplean como 
sustituto del jabón y parecen contener una cierta proporción de saporiina. 

Jacintino zacate. Cyperaceae. 

Mariscus Jacquini H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 1, 21(> in obs. 1818. 
Cartago. 

Jalacate. Labiatae. 

Salvia pohjstachya Orteg. Hort. Matr. Dec. 55. 1797-1800. 
Meseta central. INIala hierba común en las sabanas de las partes calientes. 

Jalacate. Compositae. 

('alea axillaris DC. Prodr. 5 : 673. 1836. 
Planta semileñosa, de flores amarillas y abundantes, de los lugares secos de la tierra 
templada. El nombre es de origen nalniatl. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 107 

Jaltomate. Solanaceae. 

Sararha Jaltomata Schlecht. Iiid. Sem. Ilort. Ilal. 10. 1889. 

Mala hierba en lo.s cultivos y escombros de la tierra caliente del Pacífico. — Etini. : 
náhuatl xaUi, arena, y tomatl, tomate; tomate que crece en lugares arenosos. 
Jamaica. Myrtaceae. 

Pimenta Phnenta Cock. in Bull. Torr. Bot. Club. ID: 95. 1892. 

Árbol pequeño, de copa deprimida, flores blancas y frutas aromáticas. Aunque se 
cree generalmente que es indígena en todo Centro América, lo he visto sólo cultivado y 
sus frutitas no parecen aprovecharse. 
Javilla— Véase Cabalonga y Habilla. 
Javillo — Véase HabtUo. 

Jelinjoche. Bombacaceae. 

Pacliira sp. 

Arbusto de flores grandes y rosadas, apareciendo éstas después de caídas todas las 
hojas. Es silvestre en los bosques de la península de Nicoya y se tolera algunas veces 
como adorno en la vecindad de las casas de los naturales. Jelinjoche se deriva del 
náhuatl ; la misma especie se llama también quirihuio ó qiiiríguillo. 

Jícaro— Véase Calabacero. 

Jiñocuave. Burseraceae. 

Bursera gummifera L. Sp. Pl. 2: 471. 1753. 

Árbol grande de la tierra caliente y de la zona inferior de la tierra templada de 
ambas vertientes. El tronco es grueso, la corteza rojiza, renovándose constantemente; 
las hojas son compuestas y caducas, hallándose el árbol completamente desprovisto de 
ellas en ciertas épocas. El tronco y las ramas dejan escapar una goma conocida con 
el nombre de clegiimi/' ó tacamahaca que se considera eficaz para la curación de 
ciertas enfermedades hecsvtas y de las úlceras rebeldes. Este árbol se llama también 
jlüotr—FAun. : náhuatl xioquauiü, de xioü, sarna, y quauitl, árbol, ésto es, árbol de 
sarna ó sarnoso, alusión á la apariencia ile la corteza. 
Jinete— Costa del Pacífico. Véase Jiñocuave. 

Jiquilijoche. Apocynaceae. 

Piumeria bracieata A. DC. in DC. Prodr. 8: 894. 1844. 

Arbusto de flores olorosas frecuente en Nicoya.— Etim. : náhuatl (■hiquiHchtli, 
cigarra, y xochitl, ílor: chlguiUrorhitl, ílnr de cigarra. En Alajuela, he oido llamar 
al mismo arbusto mangle, aunque muy improj)iamente. 

Jiquilite— Véase Añil.—Etim. : náhuatl xiuhlic, azul, y qnellll, quelite azul. 
jq(,q_ Anacardiaceae. 

Spondias lútea L. Sp. Fl. 2: 618. 1753. 

Árbol grande, de corona arredondeada, hojas compuestas, flores en racimos blancos 
y olorosos, y frutos amarillos parecidos á jocotes grandes. Estos son nuiy aromáticos 
y de sa])or acídulo y refrescante. La madera es blanca y suave y no parece tener uso 
sino como viadcra de pega en los setos de la tierra caliente. 

Jocote común— Véase Ciruelo. 

Jocote tronador — Véase Ciruelo. 

Jorco. Guttiferae. 

liheedm edulis Planch. & Triana in Ann. Se. Nat. Ser. 4, 14: 310. 1860. 
Este árbol crece en las selvas inferiores de la vertiente del Atlántico y en las 
gargantas húmedas de la del Pacífico. Su fruta es amarilla, lisa, del tamaño de un 



108 



LAS PLANTAS USUALES DK COSTA RICA. 



hnióu y de sabor agradable. El tronco no alcanza grandes dimensiones pero es muy 
recto y aunque la madera no es dura se usa en las construcciones por no estar sujeta á 
la carcoma de los insectos. 

Juanilama. Verbenaceae. 

Lrppia grmmata H. B. K. Nov. Gen. et Pl. 2: 266. 1818. 
Planta aromática y excitante, así como varias otras especies del mismo género. 

Juanilama mocha. Labiatae. 

Hi/ptis re rti dilata Jacq. Ic. Rar. 1, t. 118. 1781-86. 
Emi)]eada en infusión como remedio contra los cólicos. 

^^^^- Urticaceae. 

Trema micraniha Blume Mus. Bot. Lugd. Bat. 2 : .18. 1856. 
Árbol pequeño de tierra caliente y templada. La corteza da una fibra muy re- 
sistente. En Santa Clara lo lie oido llamar capulín y vara blanca. La voz juco es 
indígena. 

■^"^^^- Apocynaceae. 

Plumería acuti/nlia Poir. Encycl. Suppl. 2: 667. 1811. 

Arbusto ornamental, á menudo cultivado en los jardines de San José.— Etim. : 
naliuatl xochitl, flor.— Véase Cacalojoche. 

J"P't^'"- Lythraceae. 

lAtijerstroentia nidica 'L. Syst. 10: 1U76. ]7o8-,5(). 
Arbusto ornamental oriundo de la India y muy esparcido en los trópicos. 

•^"P'^^*"- Malpighiaceae. 

Malpighia glabra L. Sp. Pl. 1 : 425. 175,S. 

Arbustillo de flores rosadas, de la tierra templada. 

Lagartillo. Rutaceae. 

Zartihoxyhim procernm Donnell-Smitli. Coult. Bot. Gaz. 23: 4. 1897. 
Árbol grande de las tierra caliente y templada, pero que se eleva más en la última 
del lado del Pacífico (0-1500m.). Su tronco es espinoso, las hojas compuestas, las in- 
florescencias en grandes panículas de florcitas blancas. 

Lágrima de San Pedro. Qramineae. 

('t>i.r Larri/iiKt Juhi L. Sp. Pl. 1: 1261. 1750. 
ITna de las ])ocas Gramíneas que suelen ser cultivadas en los jardines. Aunque 
oriunda de la India, es suljspontánea y se aprovecha á veces como forraje; las semillas 
se usan para hacer gargantillas y rosarios. 

L^"*"®'- Boraginaceae. 

Cordla Gerascauihus L. Syst. 10: 9o6. 1758-59. 
El laurel es uno de los arboles más importantes del país como madera de construcción. 
El tronco es derecho, con corteza blanca; las hojas son pequeñas, enteras, elípticas- 
lanceoladas ; las flores blancas, muy olorosas y en racimos grandes. La madera es 
bastante fina y dura, de color castaño claro y fácil de trabajar; se reputa como incor- 
ruptible y se usa especialmente para pisos. El laurel crece en ambas vertientes del 
país desde el nivel del mar hasta 1500m., poco más ó menos, pero alcanza mayores 
dimensiones en la vertiente del Atlántico. 

Lechilla. Euphorbiaceae. 

J'Juphurbia Iloffmanniana Boiss. in DC. Prodr. 15, 2: 99. 1866. 
Arbusto común en los setos de tierra templada, de hojas elípticas y menudas, y flores 
verduzcas. Contiene uiui leche ácrida y venenosa. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 



109 



Lechuguilla. Compositae. 

Soiiclius oJeraceus L. Sp. Pl. 4: 794. 1753. 
Mala hierba, oriunda de Europa y naturalizada en los cultivos de la tierra tenii>lada. 
Se llama también cerraja. 

Lentisco. Lauraceae. 

Litsea g-imtemalensh Mez in .Tahrl). ])ot. Gart. Berlin 5: 47i». 1889. 
Árbol ijequeño, aparentemente escaso en la tierra templada. 
Lengua de vaca. Melastomataceae. 

Co)io>ih'gia ¡anceolata Cogn. in Coult. Bot. Gaz. 16: 708. 1891. 
Han José. Arbusto de hojas lanceoladas-denticnladas y flores blancas, común en la 
tierra templada. En otras partes de la meseta central se Wama pú y purn', nombres 
indígenas ambos. En Alajuela el C. lanceolata y C. Pittieri Cogn. llevan el nombre 
de esrobilla. 

Lengua de vaca. Melastomataceae. 

Leandra subseriata Cogn. in Mart. Fl. Eras. 14, 4: 73. 1886. 
Alajuela. Otro arbusto de la misma familia que el anterior. 

Leña gata— ^ éase Cantarillo. 

Lima. Rutaceae. 

Citrus Limctta Riss. et Poit. in Ann. Mus. Par. 20 : 19."), t. 2. 1813. 
Especie de limón ihilce, de sabor ligeramente azucarado. Cultivado. 
Limón. Rutaceae. 

CU rúa medica limón L. Sp. P!. 2: 782. 1753. 
Árbol pequeño, cultivado y también subspontáneo desde el nivel del mar hasta unos 
1400m. El fruto, pequeño y ácido es muy preciado y usado para refrescos, conservas, 
etc. La limonada caliente se reputa como antibiliosa. 

Limoncillo. Monimiaceae. 

Siparuna jinicJliformis Perk. in Engler's Bot. .lahrl). 28: G92. 1901. 
Arbusto de tierra caliente, de flores poco aparentes y frutas rosadas. Los Indios usan 
los retoños derei'hos para hacer sus cerbatanas. 

Limoncillo. Rutaceae 

Zanthoxylum Limoncello Planch. & Oerst. ex Tr. & Planch. in Ann. Se. Nat. Ser. 
5: 14: 312. 1872. 
Arbusto espinoso, de flores pequeñas y verduzcas, hediondo á chinche, frecuente en 
Ochomogo, Tres Kios, Cartago y otros puntos de la tierra templada. Se llama tand)ien 
zorillo. 

Limón de Florida. Rutaceae. 

Citnis medica L. Sp. Pl. 2: 782. 1763. 
Pequeño árbol, «le hojas y frutas grandes; raras veces cultivado. 
\jif\o, Rubiaceae. 

Lindenia rivalis Benth. Pl. Hartw. 351. 1839-57. 
Nicoya. Arbustillo de hojas angostas, notable por el larguísimo tubo de sus niveas 
corolas. Crece en las arenas y rocas de los rios de la tierra templada del Pacífico. 
Llantén. Plantaginaceae. 

riaiitntjo niajnr L. Sp. Pl. 1: 112. 1753. 
Es planta aparentemente introducida, pues solo se encuentra en las poblaciones del 
interior del país. Se usa en infusión contra ciertas enfermedades de las mujeres : con 
las hojas frescas ó molidas se hacen cataplasmas emolientes. Dos otras especies de 
Plantago se han introducido en el país con semillas de pastos. Una de ellas (Pl. lance- 



lio LAS PLANTAS USUALES DE fOSTA RICA. 

olaia) de hojas largas, angostas, y ue color oscuro, se desarrolla admirablemente en 
los repastos húmedos del Volcán de Turrialba y es muy apetecida por el ganado. 

Lorito. Mimosaceae. 

Pilhecolohium filicifolium Benth. in Ilook. Lond. Journ. 3: 205.. 1844. 

Árbol pequeño, de copa ancha y deprimida, follaje nniy espeso, formado con hojas 

bicompuestas de hojuelas menudas ; flores blancas en cal)ezuelas. En ambas vertientes,, 

desde el nivel del mar hasta unos 1200 metros de altitud. En la región de San Ramón 

y Grecia, la misma especie se llama conchudo. 

Madera negra. Fabaceae. 

Gliricidia macidata H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 6: 393. in nota. 1818. 

Desde los principios de la agricultura en las colonias españolas de América y tal vez 
aún anteriormente en las rudimentarias labranzas de los Indios, la madera negra ha 
sido considerada como el mejor protector de los cacaotales, sea por su sombra, por sü 
acción fertilizadora ó por el temor que tienen las taltuzas de sus raíces venenosas. Se 
usa también como sombra en los cafetales, pero su foliaje es muy ralo y aún desaparece 
completamente hacia el fin del verano. En tierra caliente, pega muy bien de estacas 
y es empleada extensivamente para postes vivos en las cercas de alambre. 

A la importancia que ha tenido en el cultivo del cacao, debe su nombre de madre de 
cacao. En los últimos años, ha ido cediendo paulatinamente el paso á otras especies 
de foliaje perenne, como lo son las Ingas, que además de abrigar en sus raíces, como 
ella misma, colonias de microbios nitrificadores, tienen la ventaja de proporcionar una 
sombra permanente y, por medio de sus hojas secas, un abono tan rico como abundante. 

La madera negra dura mucho en el suelo, y, como el guachipelín, es muy buscada 
para basas. El ganado come las hojas, que son muy nutritivas. En Santo Domingo 
de Osa, la misma especie se conoce i't)n el nombre de sangre de drago. 

Madre de cacao — Véase Madera negra. 

Madroño — Véase Salamo. Rubiaceae. 

Calycophyllum candidissimum DC. Prodr. 4: 367. 1830. 
Nicoya. 

Madroño de comer. Rubiaceae. 

Alihci-tia ediills A. Rich. in Mem. Soc. Hist. Nat. Par. 5: 234, t. 21. 1830. 
Valle del Diquís. Arbusto de tierra caliente, de flores blancas y frutas amarillas, 
C()mestibles, del tamaño de un limón pequeño. 

Maicillo. Qraminae. 

Tripítariim daclyloides L. Syst. 10: 1201. 1758-59. 
Excelente forraje de corte, oriundo del Suroeste de los Estados-Unidos é introducido 
hace poco en el país. Como el nuiíz, es dioico: se siembra como la caña de azúcar y 
forma macollas grandes, que se cortan al principiar la inflorescencia. Es reconocido 
por nuestros agricultores como una magnífica adquisición y sólo la desidia de los inte- 
resados impide su rápido esparcimiento. Se produce bien desde el nivel del mar hasta 
unos 200m. de altitud. 

^^'^* Qraminae. 

Zea Mays L. Sp. Pl. 2: 971. 1753. 

El maíz es, con el frijol, el producto agrícola de más importancia para el consumo 
interior, á pesar de lo cual poco progreso se ha realizado en su cultivo. Se encuentran 
milpas desde el nivel del mar hasta las cumbres más altas, y el grano da hasta tres 
cosechas en tierra caliente y una sola en tierra fría. En tierra temi)Iada y con un 
cultivo muy elemental, el rendimiento usual es de 45 hectolitros por hectárea (8 fane- 



p 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 



111 



gas por manzana), pero esto podría fácilmente dnplicarse con un laboreo esmerado de 
las tierras y mejor selección de la semilla. 

Las variedades costarricenses de maíz criollo pertenecen en su mayor parte al grupo 
de los malees piedra de chispa (Flint Corn), así llamados por la apariencia cornuda de 
la sustancia rica en nitrógeno que constituye casi todo el endospermo del grano. Se 
clasifican en maíces blanco y amarillo, siendo el primero preferido para la elaboración 
de las tortillas. En la costa del Pacífico, se encuentra aveces el maíz blando (Soft 
Corn), ó maíz de almidón, con el interior del grano suave y enteramente blanco. En 
los districtos más altos se cultiva escaseamente, bajo el nombre de 7nalz de Olancho, el 
maíz de montaña de Guatemala, de mazorcas y granos muy grandes y muy lento en 
madurar. Se han introducido también algunos de los malees de hoi/uelo (Dent Corn) 
del Norte, pero como esta cereal se cruza con la mayor facilidad es dificil conservar 
tipos puros. 

Majagua. Malvaceae. 

Ilihiscus tüiaeeus L. Sp. Pl. 1 : (i94. 1753. 

Arbusto y aún árbol de 4-5m. de altura, creciendo exclusivamente en el cordón lito- 
ral y en la margen de los esteros de ambas costas. Las hojas son acorazonadas,^ y 
cenicientas en su cara inferior, las flores son grandes y amarillas, el fruto es una cáp- 
sula. La corteza da una fibra fina y muy resistente: la madera es blanca, suave y 
liviana. Las hojas se reputan como emolientes. 

Majagua. Anonaceae. 

Xi/lopiafruiescens Au1)l.? Pl. Gui. 1775. 
Arbusto del valle del Diquís, que se llama también malagueía. 

Majagüita. Malvaceae. 

Paronia dasypetala Turcz. in Bull. Soc. Nat. Mosc. 31, 1: 189. 1858. 
Hermosa planta, de tallos subleñosos y hojas acorazonadas y sedosas. La corteza da 
una fibra muy resistente, usada por los Indios. 

Malacahuite. Rubiaceae. 

Guetiarda costaricensis K. Schum. ex Tond. in Bul!. Herb. Boiss. 2: 7, nomen. 
1895. 
Árbol de los llanos de Guanacaste y de Nicoya, de flores blancas nuiy olorosas.— 
Etim. : náhuatl malaqtiauül, de malacayo, frondoso, ombroso, y quauül, árbol; árbol 
frondoso ó que da sombra. 

Malagueta— Véase Majagua. 

Malinche— Véase Clavellina. Esta palabra se deriva del náhuatl malichtic, hacecillo 
ó penachillo de zacate, de cabello, etc. , alusión á la disposición de los estambres de 
esta flor. Malinche era también el nombre dado por los Mexicanos á Cortez, desde 
que tomó por compañera á la Lidia Malintzin ó Marina. Enfin maZínaZZí era también 

nombre de una planta. 

Mamey. Quttiferae. 

Matiimea americana L. Sp. Pl. 1 : 512. 1753. 
Árbol de la tierra caliente del Pacífico, generalmente esparcido en la América tropical, 
En su pleno desarrollo, es de gran porte, de hojas ovaladas y lucientes, grandes flores 
blancas y frutas voluminosas, de carne amarilla y dulce. En Costa Rica, se encuentra 
como árbol frutal cultivado en la proximidad de las habitaciones, pero también hay 
individuos aislados en bosques muy distantes de las poblaciones. Mamey es vos taina 
ó haitiana. 



112 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Mamón. Sapotaceae. 

Lúcuma sp. 
Árbol frutal oriundo de Chile, de donde fué traido á Costa Rica, según se asegura, 
por don Santiago INIillet, padre de don Napoleón. Hay en San José algunos ejemplares 
de esta i'specie en producción, pero la fruta parece de calidad muy inferior. 

Mamón de Cartagena. Sapindaceae. 

Mflicorca bijinja L. Sji. 1*1. 2: 4!)5. ITóo. 
Árbol de medio tamaño, hojas compuestas, flores jieípieñas, blancas verduzcas y en 
racimos. Las frutas, del tamaño de un jocote, son amarillas, con pericarpio agridulce; 
se usan para refrescos. La almendra tostada también es comestible. Este árbol, indí- 
gena en la parte setentrional de >Sur-América, se ve raras veces en Costa Rica; hay 
varios ejt'mplares en Puntarenas. 

Mandarina. Rutaceae. 

('¡h-Ks deliciosa Ten. Sull' Arancio Mandarino. 1840. 
Algunas buenas variedades de este arbusto se cultivan en los jardines de San José y 
alreiledores. 

Mangle. Rhizophoraceae. 

líhizüphora mangle L. Sp. Pl. 1: 443. 1753. 
Árbol muy conocido en aml)as costas, en donde da lugar á la formación vegetal 
llamada manglar (mangrove). Es pequeño (8-J2m. ), crece solamente en lugares bajos 
inundados por la marea, y se sostiene por medio de las raice.s aéreas que le dan su 
apariencia característica. La madera es blanca, i)ero se torna rojiza una vez expuesta al 
aire y al agua: es muy dura y se usa principalmente en la construcción de pequeñas 
embarcaciones. 

Mangle— Véase Jiquilijoche. 

Manglillo. Olacaceae. 

Heisleria sp. 
Térraba. Árbol pequeño de las lomas inferiores del valle del Diquís. 

Mango. Anacardiaceae. 

Mangifera indica L. Sp. Pl. 1 : 200. 1753. 

Según datos proporcionados por el Exmo Señor don Joaquín B. Calvo, el mango se 
importó por vez primera en Costa Rica en 1796, junto con el café y la canela. Otros 
aseguran que hacia 1830 se sembraron en San José algunas semillas procedentes de 
Cuba. En Nicoya, la variedad conocida con el nombre de -mango agrio se habría im- 
portado desde el Perú hacia LSIS, mientras el mango de pina, ó mango de racimo, vino 
de Nicaragua en fecha no precisada. El venerable anciano don Napoleón Millet me 
refirió haber visto los primeros mangos, siendo aún muy niño, en casa de una anciana 
García, suegra del que fué el jardinero Carmiol. Lo probable, pues, es que semillas 
de mango se trajeron al país de varias partes y en diversas épocas, á partir de los 
últimos años del siglo XVIII. Pero sea de ello lo que fuere, lo cierto es que este her- 
moso árbol, tan admirable por su fecundidad, es hoy día muy esparcido en las tierras 
caliente y templada, más especialmente en el Guanacaste, Nicoya, Puntarenas y la 
cuenca del Río Tárcoles. En la comarca de Limón, existen tal vez mayor número de 
variedades, importadas de Jamaica, y siendo la más conocida el famoso Número 11, 
pero son menos los ejemplares y menor tamljien la producción, por no ser el clima 
húmedo tan favorable á esta especie. Hasta una fecha muy reciente, el mango no 
existía en los pueblos indios del Diquís y de Talamanca. 

La fruta madura del mango es sana y agradable, á pesar de cierto sabor á trementina 
más ó menos acentuado según las variedades. En Nicoya, ha llegado á ser artículo de 
alimentación en tiempos de carestía. Con el se preparan jaleas y confituras deliciosas. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 113 

Desafortunadamente, el arl)ol se reproduce de semillas con asombrosa facilidad, 
naciendo allí donde se bota el cuesco, con el resultado que la fruta ha degenerado 
muchísimo sin que nadie cuide de mejorarla con la introducción juiciosa de buenas 
semillas ó por medio del ingerto. El mango es originario de la India, pero se halla 
esparcido en toda la zona intertropical. 

Manguena— Véase Pepino mango. 

Manteco — Véasi' Cantarillo. 

Mano de león. Elaeocarpaceae. 

Sloaiua DieduiiKla K. Schuni. ined. 
Árbol grande (15-20m. ), de las selvas de la tierra caliente del Atlántico. 

Manzanilla. Compositae. 

Matrkaria ChamomíUa L. 8p. Pl. 1: 891. 175S. 
Específico muy usado en la medicina popular, pero raras veces cultivado en Costa 
Eica, aunque se da muy bien en los jardines de la región superior. 

Manzanillo de playa. Euphorbiaceae. 

mppomane MancineUa L. Sp. Pl. 1: 1191. 1753. 
Por exageradas que sean las noticias corrientes acerca de sus propiedades tóxicas, 
este árbol no deja de tener sus peligros. Se dice que basta con dormir en su sombra 
para hincharse uno y perder la vista; pero en 1889, habiendo desembarcado á media 
noche y en completa oscuridad en la playa de la Bahía de Salinas, dormimos hasta la 
salida del sol, don Anastasio Alfaro, don Adolfo Tondnz, varios peones y yo mismo, 
debajo de un manzanillo, sin advertirlo sino hasta después y sin efectos de ninguna 
clase. Por otra parte, viajeros que por ignorancia han usado la leña, se han visto 
gravemente afectados de la vista, y el contacto de cualquier parte del árbol vivo 
parece prochicir vejigas y hasta úlceras en la piel. 

Marango. Moringaceae. 

Mirringa moringa (L. ) Millsp. Field Columb. Mus. Bot. Ser. 1: 490. 19ni.>. 
Árbol pequeño, de hojas compuestas, flores blancas en racimos y frutas en vainicas 
largas, con semillas aladas. La madera es floja y la corteza gruesa. El sabor de la 
raíz recuerda al del rábano picante. De las semillas se extrae el "aceite de ben" 
usado especialmente en la industria relojera. Se dice que los renuevos y las hojas 
tiernas constituyen un buen forraje y las vainicas tiernas proporcionr.n el material de 
una ensalada delicada. Pero en Costa Rica el marango es poco conocido y escasea- 
mente sembrado en las cercas ó como adorno. Es oriundo de la India. 

Maquenque. Palmae. 

Iriarteae sp. pl. 
La madera de esas palmeras es muy dura é incorruptible. Desempeña un papel 
notable en la construcción de las casas de los Indios y demás habitantes de los lugares 
apartados de Talamanca y otros partes de la costa del Atlántico. Las Iriarteas parecen 
más escasas en la vertiente del Pacífico. 

Marañon. Anacardiaceae. 

Anacardium occidentale L. Sp. Pl. 1: 383. 1753. 
Árbol ó arbusto de la tierra caliente de ambas vertientes, de hojas más ó menos 
redondas, er.teras y lisas y flores en racimos terminales. El fruto es seco é indehiscente, 
pero su pedúnculo se transforma en una baia suculenta, de sabor acídulo, que es 
comestible y de la que se hace un vino de considerable virtud para la curación de las 
disenterias rel)eldes. El pericarpio del fruto encierra un tinte negro y corrosivo que 
se usa para quemar las berrugas. Del endospermo se saca un aceite suave, y los 



114 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

cotiledones tostados son (•omestil)]es. Del tronco mana nna goma especial que se usa 
como la arábiga. La madera es l)lanca y de poco uso. 

María. Melastomataceae. 

Micunia argéntea BC. Prodr. 3: LS2. ]828. 

Miconia dolichopotlal^-Awá. in Anu. Se. nat. Ser. ;!, 16: 217. 1851. 
En Nicoya, este nombre de mar'ta se da á un arbusto de hojas plateadas en su cara 
inferior, el Micnnia argéntea., que es característico de las sabanas y bosques despejados 
de la tierra caliente del Pacífico. En en valle del Diijuís, la misma especie se llama 
marla colorado, y las varillas derechas sacadas de su tronco se emplean para hacer las 
paredes de las casas. En las niontafias del Barba, el nombre de niaría se aplica al 
Miconia doUchopoda. El Miconia argéntea se llama también capilote, en el Guanacaste. 

Mariquita. Rosaceae. 

J'rnniis sphaerocarpa Sw. Prodr. Veg. Ind. Occ. 80. 1788. 
Arbusto poco esparcido en la región montañosa. 

Mastuerzo. Scrophulariaceae. 

Scoparia dulcis L. 8p. Pl. 1: 116. 1753. 
Planta común al rededor de las casas. La decocción de las hojas, muy amarga, es 
stomáquica. La infusión de las mismas se usa para i)arar los finjos de sangre en las 
nnijeres. En varias partes, se suele llamar esta planta escobilla amarga. 

Matamba. Palmae. 

Demioncus oxyacanthos Mari. Hist. Nat. Palm., 2, 88. 1823-1850. 
Palmera de tallos delgados y largos, eriza con aguijones agudísimos, trepadora en 
los bosques de tierra caliente de ambas vertientes. En Nicoya, los tallos se emplean 
en la confección de canastos. 

Mata=Cartago. Flacourtiaceae. 

Xylosma »S'a^^w7ctnm Eichl. in Mart. El. Eras. 13, 1: 448. 1871. 
Puriscal. Arbusto muy espinoso, temido por lo enconoso de sus espinas y llamado 
piiípute en otras partes de la meseta central. 

Matapalo. Araliaceae. 

Oreopanax oligocarpum J. Donn.-Sm. in Coult. Bot. Gaz. 16: 194. 1891. 
Hermosa epífita de las montañas de la Cordillera central. El mismo nombre se da 
con más propiedad á varias especies parásitas. 

Matapalo de uva — Véase Coralillo. 

Matasano. Rutaceae. 

Casimiroa Sapota Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 187. 1S57. 
Árbol grande que ñorece y fructifica durante todo el año. La fruta es de sabor agra- 
dable, pero se mira con desconfianza, por tener, según parece, propiedades soporíficas. 
Es de tierra templada y caliente. 

Mata=tórsalo. Asclepiadaceae. 

I'liiUherlia crassifuUa Hemsl. in Biol. Centr. Am. Bot. 2: 318. 1881-82. 
Savegre — Las hojas de este bejuco, machacadas y aplicadas er.cima del punto en 
donde está alojada la larva de ch'ptero conocida con el nombre de tórsalo, la mata en 
corto tiempo, debido sin duda á la leche acre que encierra la planta. 

Mateares. Cactaceae. 

Fereskia nicoyana Weber in Bull. ]VIus. Hist. Nat. Paris, 8: 454. 1902. 
Arbusto espinoso de tierra caliente del Pacífico. Se usa á veces para hacer setos 
vivos. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 



115 



Melón de olor. Cucurbitaceae. 

Cucumis Meló L. /S culta Kurz in Transact. Asiat. Soc. Beng. 2 : 102. 1877. 
Raras veces cultivado en los jardines de la tierra templada. 
Mercolina. Amaranthaceae. 

Aviaranthus retrojlexus L. Sp. Pl. 1: 991. 1753. 
Mala hierba, con una variedad de color de púrpura, que se cultiva á veces como 
planta de adorno. 

Mechoacan. Convolvulaceae. 

Jliumoea Jalapa Coxe, in Journ. Am. Med. Se. 5: 300. 1.S30. 
Bejuco de raíz fusiforme, alcanzando á veces considerable peso: hojas cordiformes, 
obtusas: flores color rojo de ladrillo, en corimbos. Es uno de los purgativos más 
usados de la medicina popular. La raíz de Mechoacan pertenece á la farmacopea an- 
tigua y se exportaba de la provincia mexicana de este nombre. 

Miltomate. Solanaceae. 

riiysaUs ]nibescens L. Sp. Pl. 1: 183. 1753. 
Cartago— Hierba velluda, de flores pequeñas, amarillas, de frutas amarillo-rojizas 
envueltas en las bracteas.— P>tim. : náhuatl miUomatl, de milli, tierra cultivada, y 
t())ii<(íl, tomate; tomate de campo, ó de lugares cultivados. 

Mírame=lindo. Malvaceae. 

Althaea rosea Cav. Diss. 2: 91, t. 29, f. 3. 1790. 
f;s la malva rosa de los Europeos, oriunda del Oriente y cultivada á veces como 
adorno en los jardines de la parte superior de la tierra templada. 
Mirasol. Compositae. 

(,' ¡/tinwlomia platylepis A. Gray in Proceed. Am. Acad. 19: 5. 1883. 
I'huita subleñosa de la tierra templada, con grandes flores amarillas. 
Mochigüiste. Mimosaceae. 

l'ithecolohiuvi dulce Benth. in Hook. Lond. Journ. 3: 199. 1844. 
Nicoya. Arbusto, ó aún árbol de medio tamaño, de tronco y ramas espinosos y 
torcidos, hojas comiuiestas de tres á cinco hojuelas, y flores en cabezuelas amarillentes. 
Propio de la tierra caliente.— Etim. : náhuatl: tal vez michinniztli, de michin, pez, y 
uiztli, espina. 

j^Qcd Dilleniaceae. 

Sauraiüa costaricensis J. Donn.-8m. in Coult. Bot. Gaz. 23: 236. 
Saurauia Fiítieri Donn.-8m. 1. c. p. 237. 
Arbustos de tierra templada, de hojas ásperas, elípticas dentadas y de flores l)lancas 
en racimos. 

Molenillo— Véase Quácimo molenillo. 

Molenillo. Bombacaceae. 

(¿uararibea turbinata Foir. Encycl. Suppl. 4: 636. 1816. 
En los pies jóvenes de este árbol, las ramas se desarrollan como las del cacaotero, 
ésto es, en verticillos de á cinco, regularmente espaciados. Se aprovecha esta disposi- 
ción para hacer con tallos delgados molinillos, ó bastidores para chocolate. El Qua- 
rarihea crece principalmente en la tierra templada. Alcanza gran tamaño pero su 
madera es ordinaria y poco duradera. En Sta Clara, lo llaman también garrocha. 

Monea blanco— Véase Hoja de la estrella. 
Monea negro — Véase Zopilote. 
Mora — Véase Palo de mora. 



116 LAS PLANTAS USUALES DP: COSTA RICA. 

Mora — Véase Zarzamora. 

Mosqueta trepadora. Saxifragaceae, 

Philadelphus trichopetalus Koern. in Regel. Gartenfl. 73. LS67. 
Cartago. Arbii^tillo indígena, muy á menuda cultivado en los jardines por sus flores 
hermosas y perfumadas. 

Mostrenco. Rubiaceae. 

Basaitacantha sp. 
^ Arbusto espinoso de los bosques de Nicoya. Se llama también crucillo, por alusión 
á la forma de las flores, ó á la disposición de las ramitas. 

hozóte. Compositae. 

Bidens pilosa L. Sp. Pl. I: 832. 1753. 
Mala hierba, muy conocida por sus semillas que son provistas de dos garritas por 
medio de las cuales se pegan fuertemente de los vestidos.— Etim. : náhuatl motzoloa, 
asirse de alguien con fuerza, ó moconeuani, erizado. 

Mozote de caballo. Tilíaceae. 

Triumfetta Josefina Polak. in Linnaea 12: 552. 1877. 
Triumfetta Lappula L. Sp. Pl. 1 : 444. 1753. 

A estas dos especies corresponde el mozote descrito por Oviedo (Hist. gen. y nat. 1, 
1, 11). Son tan parecidas en su apariencia que las confunde el vulgo, tanto más 
cuanto que sus propiedades son idénticas. Son plantas leñosas y perennes, que 
alcanzan hasta l,50m. de altura; las hojas velludas son ovaladas y angulosas, las 
flores amarillas, en espigas alargadas : el fruto es una cápsula eriza (¡ue se pega de los 
vestides al menor contacto. 

Las hojas y la corteza contienen un mucílago azucarado, ligeramente astringente, 
que se usa en infusión, en los resfríos: la corteza proporciona también una fibra fina y 
resistente. Ambas plantas tienen empleo en la purificación de las mieles, en la 
elaboración del azúcar del país. 

Muñeco. Boraginaceae. 

Cornutia cymosa Donn.-Sm. in Coult. Bot. Gaz. 40: 10. 1905. 
Árbol notable de la tierra templada. Sus flores, reunidas en corimbos, son blancas, 
sus frutos rojos. La madera es dura y excelente para trabajos de ebanistería. 

Murta — Véase Cacique. 

^"•■t^- Myrtaceae. 

Calyptranthes costaricensis Berg. in Linnaea 27 : 20. 1857. 
Árbol pequeño, de madera muy dura, de la tierra templada del Pacífico. 

Nacazcol. Caesalpiniaceae. 

Caesalpinia sp. 
Arbusto ó aún árbol pequeño de Guanacaste y Nicoya, con vainicas parecidas á las 
del guanacaste. Se usa como tinte en las curtiembres y es tal vez el verdadero divi- 
divi {Caesalpinia Coriaria), aunque no he visto todavía ninguna muestra auténtica de 
esta planta procedente de Costa Rica.— Etim. : náhuatl nacazcol, de nacazlli, oreja, y 
coloa, encorvarse, alusión á la forma del fruto. 

Naguapate. Fabaceae. 

Diphysa humilis Oerst. ex Benth. & Oerst. in Kjoeb. "\^idensk. Meddel. 13: 1853. 
(Tuanacaste (Oersted 1848). Esta especie no se ha vuelto á encontrar. 

Nambiro — Véase Calabaza. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 



117 



Nance. Malpighiaceae. 

Byrsonima crassifolin H. B. ct K. Xov. Gen. et Sp. 5: 149. 1818. 

Arbusto ó árbol pequeño, (lei>r¡nii<lo y formando en ciertos puntos de las tierras 
caliente y templada, pero espeeiahnente en la primera y del lado del Pacífico, grupos 
característicos llamados unnrifales. Las rojas son gruesas, ovaladas, enteras y lisas ; 
las flores amarillas forman cortas espigas; las frutas son l)aias pequeñas y amarillas y 
desprenden un olor especial, más bien feo, que dio lugar, según Gagini, á que los 
Españoles llamasen el árbol mcrdicm. Estas frutas se usan para hacer una especie de 
chicha. De la infusión de la corteza .se dice que es buena para curar los resfríos del 
pecho. 

La palabra nance no es indígena, pues se usa en toda la América Central, y tampoco 
parece derivarse del náhuatl : tal vez sea chiapaneca. 

Nance. Clethraceae. 

ClHhra lanata Mart. & Gal. in Bull. Acad. Brux. 9: 538. 1842. 
Arbusto ó árbol pequeño de las selvas despejadas de la vertiente del Pacífico. 

Nance colorado. Malpighiaceae. 

Huulxlcrid contifulia Si)reng. Syst. 2: 388. 1825. 
^ ¡ Monte del Aguacate (Oersted 1848) 

Nancite. Malpighiaceae. 

Byrsonima oaxacana A. Juss. in Arch. Mus. París, 3: 283. 1843. 
Guanacaste (Oersted 1848). Esta especie no se ha vuelto á encontrar. 

Naranjo. Rutaceae. 

Citrus Aurantium L. Sp. 1 : 783. 1753. 

El naranjo, oriundo de Asia é importado á Costa Rica desde España, se da en todo 
el i)aís desde el nivel del mar hasta una altura de cerca de 1500m., pero produce mejor 
fruta en los district*..-! montañosos con dos estaciones bien caracterizadas. 

Se conocen dos variedades antiguamente naturalizadas, el naranjo dulce, que se 
encuentra generalmente en los jardines y en la proximidad de las casas de campo, y el 
naranjo agrio, de frutas amargas y que se considera por nuestros campesinos como 
forma silvestre del primero. De éste tenemos variedades exquisitas y notables por su 
tamaño. Esfuerzos esporádicos se han hecho para organizar la exi)ortación de esta 
fruta y extender su cultivo, pero sin resultados bien positivos por carencia de la indis- 
pensable perseverancia. En los años de 1898 á 1902, el que ésto escribe introdujo al 
país varios millares de árboles de las mejores variedades de los Estados Unidos, especial- 
mente del Seedless WasJmigton Kavel, é hizo muchos esfuerzos para propagarlas por 
medio del ingerto, pero la generalidad de los agricultores de Costa Rica prefieren el 
método más fácil, aunque menos seguro en cuanto á la conservación de las buenas 
variedades, de reproducir el árbol por medio de semillas. 

En el año de 1905, se exportaron como 23,000 kilogramos de naranjas, y como varias 
pequeñas plantaciones recientemente establecidas deben ya empezar á producir, es de 
esperarse un ligero inc: mentó en este negocio. 

Nauapate. Caesalpiniaceae. 

Cassia hispidula Vahl, Eclog. Am. 3: 10. 1807. 
Plantita rastrera de la tierra caliente del Pacífico, afamada como específica en la 
curación de varias enfermedades.— Etim. : náhuatl nauapatU, de nauaJli, brujo y 
patli, medicina: medicina ó remedio de brujo. Puede ser también un contracción de 
nanauapatli, compuesto de nanauatl, bubas ó mal venéreo, y patli; significaría 
entonces remedio para el mal venéreo. 



118 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

N^^^j"^'^' Cyperaceae. 

Sclcria bracteata Cav. Ic. V, 34, t. 457. 1799. 

Scleria reflexa H. B. K. Nov. Gen. et Sp. 1 : 232. 1815. 
Carizos trepadores de tallos cortantes, que crecen en las breñas de suelo estéril de la 
tierra caliente. La primera especie abunda especialmente del lado del Pacítíco, la 
segunda parece ser más común en la vertiente atlántica. 

^i^P^^o. Sapotaceae. 

SíderoxyJon sp. 

Santa María de Dota. Árbol de madera muy dura, de los bosques de la tierra tem- 
plada del Pacífico. 

^''^P^^o. Sapotaceae. 

Sapota Zapohlla Coville in Saflford, Us. Pl. of Guam, 369. 1905. Pl. XXIII. 

Árbol de tamaño variable, de tierra caliente y generalmente cultivado. Las bojas 
son verde oscuro en la cara superior, rojizas y escamosas en la inferior. La fruta, del 
tamaño de un limón pequeño, es de corteza morena y áspera, con una carne de sabor 
muy dulce envolviendo las cinco semillas. Níspero es el nombre de un árbol frutal 
europeo, aplicado por analogía á una especie tropical. En otras partes de América 
central, la misma especie se conoce con el nombre de chico-zapote. 
Níspero del Japón. Rosaceae. 

ErtohotrijajaiwnicalAnáX. in Trans. Linn. .Soc. 13: 102. 1822. 
Oriundo del Japón. Arbusto ó árbol pequeño, de bojas elípticas-lanceoladas y 
dentadas ; flores en racimos alargados ; frutas ovaladas, pequeñas, amarillas y de un 
sabor acídulo muy agradable. 

Ñame común ó ñame blanco. Dioscoreaceae. 

Diuscorea ahita L. 8p. l'l. 2: 1033. 1753. 
Si se ha de juzgar por la poca variedad de las formas cultivadas, la introducción en 
Costa Rica de estos útiles tubérculos no parece muy antigua. El ñame Manco es la 
especie más esparcida y se cultiva desde las costas hasta una altura de 1200m., poco 
más ó menos. 

isiame negro. Dioscoreaceae. 

Dioscorea sativa L. Sp. Pl. 2: 1033. 1753. 
Esta especie parece haber sido importada por los negros en la costa del Atlántico y 
se ve poco en otras partes. 

Ñame de la India. Dioscoreaceae. 

Dioscorea triphylla Schimp. ex Kunth. Enum. Pl. 5: 436. 1850. 
Esta variedad de tubérculos pequeños, pero muy prolífica; fue introducida al jiaís 
por el que ésto escribe, hacia 1900. Es una de las mejores entre las dioscóreas y 
merecería conservarse en el número de miestras plantas cultivadas; pero con todo la 
papa común y la yuca tienen adquirida la preferencia entre los costarricenses. 

^ * . Passifloraceae. 

Fassiflora foetida L. Sp. Pl. 1: 959. 1753. 

Esta pequeña pasionaria, de flores verduzcas con vetitas moradas, cubierta en todas 
sus partes con pelos glandulosos que segregan un líquido pegajoso y hediondo, se en- 
cuentra en los cultivos y cerca de las casas, sobre todo en la tierra caliente. Los Indios 
le atribuyen ciertas virtudes medicinales y entre los blancos se usa en ciertas enferme- 
dades de las mujeres. El nombre ñorho, recogido en Térraba, parece pertenecer al 
idioma de este pueblo, pero también se encuentra en el diccionario de Alcedo, aplicado 
á otra especie del mismo género. En la meseta central se conoce con el nombre de 
Bombillo. 



pí,. xxm. 




Sapota Zapotii.la. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 110 

Ñorbito. Passifloraceae. 

Passiflora Innata Willd. Sp. Pl. 3 : 612. 1799. 
Las indias de Térraba preparaban antiguamente un afrodisiaco echando en la infusión 
hirviente ile esta planta diez á veinte gorgojos de los que comen el maíz, una pata dtí 
grillo y el tallo machacado de la cañagra. Se llama también sandia simarrona. 

Ojoche. Moraceae. 

Hclícoí^tillis Ojoche K. Schum. in sched. 
Grande y hermoso árbol de la tierra caliente, especialmente del Pacífico: alcanza 
hasta ;!0 y 40m. de altura, con una corona generalmente alargada. Hojas elípticas- 
lanceoladas; flores unisexuadas, las masculinas formando glomérulos caducos que 
cubren el suelo en asombroso número; frutas abundantes, esféricas, con cotyledones 
carnudos. ludios y ladinos comen las flores masculinas, cocidas en tortas con harina, 
y el ganado se alimenta tanto de las flores como de los frutos y hojas secas, de modo 
que este árbol no deja de desempeñar un cierto papel económico, especialmente en la 
costa del Pacílk-o, durante la estación seca. — Etim. : náhuatl oxochitl, de o, otli, 
camino, y xochiil, flor: flor del camino, alusión sin duda á que las flores son abundan- 
tes al extremo de cubrir los caminos. 

Ojo de buey. Fabaceae. 

M acuna Mutisiana DC. Prodr. 2: 406. 1825. 
Bejuco trepador, común en los bosques y matorrales de la tierra templada. Las 
flores y vainicas cuelgan de un largo pedúnculo y las semillas en forma de discos 
gruesos de cerca de 2cm. de diámetro, se usan en infusión en la curación de las 
almorranas. 

Olla de mono — Véase Cocobola. 

Orozuz. Verbenaceae. 

Lippia dulcís Trevir. in Nov. Act. Nat. Cur. 13 : 187. 1826. 
La infusión y el extracto de esta planta son remedios favoritos contra las afecciones 
del pecho, tales como tos, catarro, etc. 

Ortiga. Urticaceae. 

Uvera caracasana Griseb. var. tomentosa Weddell. in DC. Prodr. 16: 90. 1869. 
Aunque el nombre de ortiga se aplica en general á todas las especies urticantes 
{Urtica, Loasa, Cleome, etc.), tiene especial uso en Dota y en los valles de Cartago 
para designar una LTrticácea arbórea de tierra fria que, según creo, no tiene derecho al 
nombre científico que dejo apuntado y que se emplea mucho en los referidos districtos 
como madera de pega, para formar setos vivos. 

Ortiga. Hydrophyllaceae. 

Wigandm. urens H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 3: 127. 1818. 
Planta muy desarrolladla, subleñosa, de hojas grandes, velludas, ásperas, y flores 
azules en vistosos panojos. Crece en los lugares áridos y la infusión de las hojas se usa 
contra los reumatismos. 

Ortiguilla. Euphorbiaceae. 

Dülechampia scandeus L. Syst. 13: 720. 1786. 
Nicoya. Las hojas se usan para curar los dolores de muelas, frotándolas por la 
superficie exterior de las mejillas; como son urticantes, producen allí una fuerte irri- 
tación, que atenúa la de las partes interiores. 

Pacaya. Palmae. 

Chatnaedorea bifurcata Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 13. 1858. 
El mismo nombre se da á esta y otras caniedoreas cuyas partes más tiernas, yema ó 



120 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

cogollo folial, y la inflorescencia en su primer desarrollo, se usan como legumbres ó 
verduras. Son estomáquicas y su sabor es ligeramente amargo. 

Pacaya de ratón. Palmae. 

Euterpc loiigepetiolata Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 3L 1858. 
Turriall)a (Oersted 1849). 

Paiputo — Nicoya — Véase Peiputo. 

Palanco. Anonaceae. 

Porcelia nicaraguensis Benth. & Hook. Gen. Pl. ] : 95G. 1862-r)7. Pl. XXIV. 

Árbol pequeño de la tierra caliente del Pacífico (0-900m. ), parecido por su porte y sus 
hojas á los anonos, pero de flores grandes, con sépalos de color rojo vinoso oscuro, 
creciendo tanto en el tronco como en las ramas y que desprenden un olor repugnante. 
La corteza contiene una tíbra bastante fuerte, pero la madera, blanca y suave, tiene 
J10C0S usos. 

Palma de coco — Véase Cocotero. 

Palma de coyol — Véase Coyol. 

Palma de escoba — Véase Quagra. 

Palma de sombreros. Palmae. 

Palmera frecuentemente cultivada, ó semi-cultivada, cerca de las casas de los natu- 
rales en la costa del Pacífico. No se conoce silvestre en Costa Rica. Las hojas se usan 
como las de la chidra (Carludovica) para confeccionar los sombreros de clase ordinaria 
usados por los campesinos de la misma costa. 

Palma hilera. Palmae. 

Euterpe sp. ? 
Iriartea sp. f 
Nombre que se aplica probablemente á varios de nuestras palmeras arbóreas, las que 
están aún poco conocidas botánicamente. 

Palma real. Palmae. 

Oreodoxa regía H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 1: 805. 1818. 
Palmera de la isla de Trinidad y de la costa setentrional de la América del Sur, nota- 
ble por su hermosura y caracterizada por su tallo barrigón. Está cultivada como 
adorno en los jardines de ambas co.stas y algunas veces también en el interior. 
Palma real. Palmae. 

Attalea gomphococca Mart. Hist. nat. Palm. 2: .301. .1833-50. Pl. XXV. 

Hermosa j^almera de los bosques despejados y de las sabanas de la tierra caliente tlel 
Pacífico. J>as hojas se usan en la construcción de las casas de los Indios. 

Palmera coligallo — Véase Coligallo. 
Palmiche — Véase Coquito. 

Palmito dulce. Palmae. 

Euterpe sp. 
Palmera arbórea de la tierra templada. El cogollo blanco y tierno, de sabor amargo, 
es la verdura preferida de los costarricenses durante la Cuaresma y la Semana Santa. 
Palo camarón — Véase Zorillo real. 

Palo chancho. Vochysiaceae. 

Vüchysia guatemalensis J. Donn. Sm. in Coult. Bot. Gaz. 12: 131. 1887. 
Árbol de la tierra caliente del Atlántico (100-900ni. ), de tronco es'belto y elevado, 
corteza blanca y li.sa, hojas elípticas-lanceoladas, llores de color amarillo vivo y en 



Pi,. XXIV 




POKCET.IA N ir ARAtUIKNSIS, 



Pi,. XXV. 







ArrA i-EA (¡oju'JiococcA. 



Pi.. XXVT. 




fQ 



ENUMERACIOX DE LAS ESPECIES. 121 

racimos cortos y densos. La madera es blanca, floja y quebradiza, lo que le ha valido 
el nombre. 

Palo cuadrado. Rubiaceae. 

Macrocnemum grandiflorum Wedd. in Ann. Se. Nat. Ser. 4, 1: 76. 1854. 
Boruca. Árbol pequeño de la tierra caliente del Pacífico. Se ramifica desde el suelo 
en varios troncos de 12-15m. de altura, delgados y derechos. Las ramas más delgadas 
son cuadradas : las flores abundantes y rosadas. La madera es muy fuerte y se usa en 
las construcciones de los Indios. 

Palo de agua. Acanthaceae. 

Bravaisia floribunda DC. Prodr. 9: 240. 1845. 
Arbusto de flores vistosas, de la tierra caliente del Pacífico. 

Palo de burío — Véase Burio. 

Palo de mayo. Quttiferae. 

T^sHií'a tomentosa kuiz & Pav. Syst. Veg. 183. 1798. 
Térraba. 

Palo de miel — Véase Coralillo. 

Palo de mora. Moraceae. 

Chloruphora tinctoría Gaud. in Freycin. Voy. Bot. 508. (in nota). 1826. 
Este arl)ol de tinte de la tierra caliente del Pacífico ha llegado á tener en otros 
tiempos una cierta importancia como artículo de exportación, pero en los últimos años 
ha desaparecido de las estadísticas comerciales. 

Palo María. Flacourtiaceae. 

Casearia parvifolia Willd. Sp. Pl. 2: 628. 1799. 
Nicoya. Arbusto de flores verduzcas, común en la zona inferior de ambas 
vertientes. 

Palo de sal. Verbenaceae. 

Avicennia nitida Jacq. Enum. Pl. Carib. 25. 1762. Pl. XXVI. 

Una de las especies características de los manglares de la costa del Pacífico. Es un 
árbol que alcanza hasta 12m. de altura en los terrenos más enjutos; sus hojas son 
cenicientas, algo parecidas á las del olivo; las flores verduzcas son insignificantes. La 
madera es nuiy duradera cuando se halla enterrada en el suelo húmedo, y por eso se 
usa para basas, pero no resiste la intemperie. Se llama también ('ulumate. 

Palo de sal. Moraceae. 

Fieus Bonplandiana Miq. in Ann. Mus. Bot. Lugd. Bat. 3: 2r,?>. 1867. 
Especie de chilamaíe, común en las vegas de los arroyos en los alrededores de 
Nicoya. 

Palo de San Juan. Berberidaceae. 

Berberís Hemsleyi J. Donn. Sm. ex Pitt. in An. Inst. Fís.-geogr. Costa Rica 8: 
17. 1896. 
Arbusto de flores amarillas, encontrado hasta la fecha solamente en la zona superior 
á'A Irazú. 

Papa. Solanaceae. 

Solanum tuberosum L. Sp. Pl. 1 : 185. 1753. 

Las papas se cultivan, ó pueden cultivarse en Costa Rica desde una altura de 1200m. , 

poco mas ó menos, hasta las cumbres más altas. Las que se producen en las tierras 

arenosas y enjutas de la zona superior del Irazú son de calidad inmejorable. 

Desgraciadamente las cosechas están á menudo expuestas á los daños que causa un 



122 LAS PLANTAS USUALIíS DE COSTA RICA. 

hongo parasítico e.-^pecial al país {Uredo Pittieri P. Hennings), cuyo desarrollo no 
está conocido aún en todas sus fases; sus estragos, ruinosos para los agricultores, se 
han combatido con variados resultados introduciendo semillas extran'geras. Aunque 
la papa es de origen americano y se cultivaba desde Chile hasta la Florida en tiempo 
del descubrimiento, no parece haber sido conocida por los naturales de Costa Rica. 
Carecemos de datos acerca de la fecha de su primera importación al país. La palabra 
papa es de origen quichua. 
Papa caribe. Dioscoreaceae. 

Dioscorea bulbifera L. Sp. Pl. 1: 1033. 1753. 
Esta dioscorea es tal vez indígena en la costa del Pacífico, aunque la gente de Nicoya 
afirma que es de introducción reciente entre ellos. Tiene la particularidad de producir 
en las axilas de las hojas enormes bulbilas ó tubérculos aéreos, que son comestibles así 
como lo es la raíz, siempre que se observen ciertas precauciones al cocinarlas. No la 
he encontrado en el estado silvestre, y se cultiva solamente en Nicoya, en donde parece 
ser artículo corriente de alimentación. Se llama también ]>apa del aire y papa 
voladora. 

Papa del aire— Véase Papa caribe. 
Papa miel. Comb retace ae. 

Comhrefum/arinosum H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 6: 110. ISIS. 
Bejuco trepador, notable por sus flores de color amarillo rojizo, y común en la 
tierra caliente de Nicoya y Guanacaste. 

Papa voladora — Véase Papa caribe. 

Papaturra. Solanaceae. 

Solandra grandiflora Sw. in Vet. Akad. Handl. Stock. 8: 300, t. 11. 1787. 

Bejuco muy desarrollado, de hojas compuestas, flores grandes en forma de trompas 
color de fuego, y frutas grandes, redondas, pesando según Wercklé, de 500 á 1000 
gramos y de sabor dulce y apetecible. Crece en la parte superior de la tierra templada 
(1800-2500m.) y presenta variaciones que hacen plausible la sugestión del citado autor 
de que haya sido cultivada por los Indios. El nombre parece indígena. 
Papaturro. Polygonaceae. 

Coccoloha nvijera L. Syst. 10, 1007. 1758-59. 

Árbol pequeño que crece en las peñas de ambas costas, en la propia margen ilel mar. 
El tronco es torcido, dividido desde muy aljajo ; las hojas son redondas, lisas y gruesas : 
las frutas, del tamaño de las uvas ordinarias y de color morado oscuro, son nuiy 
sabrosas y merecen ser más conocidas. El árbol es de pega; su madera es dura y 
propia para trabajos de ebanistería. 

Papaturro agrio. Malastomataceae. 

Bellmia cosiaric.ensis Cogn.Ex Dur. & Pitt. in Bull. Soc. Bot. Belg. 30: 204. 1802. 

Arbusto de flores grandes y frutas amarillas del tamaño de una grosella, de sal)or 
agridulce muy fuerte. Se conoce del valle ilel Dicjuís solamente y el nombre, señahulo 
por Wercklé, no parece muy apropiado. 

Papaturro blanco. Polygonaceae. 

Coccoloha caracasana Meissn. in DC. Prodr. 14: 157. 1856-57. 

Alajuela, Nicoya — Arljol pequeño, semejante al Coccoloha uvifera, pero de frutas 
pequeñas é inferiores en calidad. 

Papaya. Caricaceae. 

Carica papaya 1.. Sp. Pl. 2: 1036. 1753. 

En la tierra caliente del Pacífico, el palo de jjapaya señala casi todas las casas, y la 
fruta se da exquisita y de enormes dimensiones. Crece taml)i('n en la costa del 



ENUMERACIÓN DE LAB ESPECIES. 123 

Atlántico y en la parte inferior de la tierra templada, ésto es, hasta unos 1200m. de 
altura: en Cartago, f^e cría raquítica y las frutas no son tan sabrosas. También esta 
planta se reproduce esj^óntaneamente en los claros de los bosques y se cree que es 
in<lígena en Centro-América; j)ero las frutas de las matas silvestres son pequeñas, 
redondas y poco apetecibles. 

La papaya es planta dioica, es decir, hay pies machos que sólo dan flores de 
estambres, pequeñas y en racimos, y pies hembras, con flores de pistilos grandes y 
aisladas. La leche que mana de todas las partes de la planta contiene un principio 
que posee en grado mayor todas las propiedades de la pepsina, y que entra en ciertas 
preparaciones usadas para aliviar la dispepsia y otras debilidades de las vías digestivas. 

Papaya de mico. Caricaceae. 

Carica pvltata Hook. & Arn. Bot. Beech. Voy. 425, t. 98. 18-lL 
Esta esi)ecie, parecióla á la anterior, pero de reducidas dimensiones, se encuentra con 
frecuencia en los desmontes de la costa atlántica. En Térraba, la misma especie se 
llama tapa-cidu. 

Papaya de monte. Caricaceae. 

Carica dolichaula J. Donn. Sm. in Coult. Bot. Gaz. 23: 247. 1S97. 
Árbol de G-8m. de altura, de ramificación regular y copa piramidal. Hojas 
digitadas, de '^-5 hojuelas; frutos ovoideos del tamaño de un limón grande. Esta 
especie crece en la tierra caliente del Atlántico; en algunas partes se llama también 
papa y i Uo. 

Papayillo— Véase Papaya de monte. , 

Papelillo. Compositae. 

¡Senecio Oerstedianus Benth. ex Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. lU!). 1852. 
Compuesta herbácea, con hojas grandes, blancas en la cara inferior, y flores 
amarillas, nuiy conspicua en los claros de la zona superior del Irazú. 

Papelillo macho. Compositae. 

Hieracium Lagopus D. Don, in Transact. Linn. Soc. 16: 176. 1830. 
Planta insigniflcante de la zona superior del Irazú. 

Para — Véase Zacate de Para. 

Paraiso. Meliaceae. 

Melia Azedarach L. Sp. Pl. 1: 384. 1753. 
Arbusto oriundo probaljlemente del Asia central, y generalmente cultivado en 
nuestros jardines por sus flores, que recuerdan al lila. Se usa también, aunque raras 
veces, como sondjra en los cafetales. Todas las partes de este árbol se reputan como 
venenosas, y aunque pertenece á la familia de nuestros cedros, su madera es floja y no 
sirve siquiera para leña. Crece muy ligero, pero es de poca duración. 

Parra — Véase Agrá. 

Parra rosa. Mimosaceae. 

Eníada polystachya DC. Mém. Lég. 421. 1825. 
Nicoya. Bejuco de la tierra caliente del Pacífico. 

Pasionaria — Véase Granadilla. 

Paste. Cucurbitaceae. 

Lnffa cylindrica M. Roem. Ryn. Pepón. 63. 1846. 
La carne de esta Cucurbitácea esta entretejida con una masa fibrosa muy resistente 
que, una vez lavada, forma una especie ile esponja usada para fregar la vajilla, y el 
cuerpo en el baño. Las mismas frutas son comestibles cuando tiernas, pero su uso es 



124 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

poco corriente en Costa Rica. \'arios autore.s liacen derivar la palabra TJrts/í" del náhuatl 
paxtli ó pachtli, pero esta etimología me parece dudosa. 

Pastora. Euphorbiaceae. 

Euphorhia pulcherrima Willd. ex KIotzsch in Otto & Dietr. All. Gartenz. 2: 27. 
1834. 
El área de esta jdanta parece limitada en Costa Rica á la zona habitada del país, 
entre Puerto Limón y el Guanacaste. Se vé casi exclusivamente en la proximidad de 
las casas y es mía de esas plantas que parecen acompañar al hombre en sus migra- 
ciones. Aunque se cree indígena de Centro-América, nunca la he visto en condi(;iones 
que permiten creerla realmente silvestre. Las flores llaman la atención por sus colores 
chillantes, rojo y amarillo, y la leche que mana de toda la planta se usa á veces pare 
cauterisar los piquetes de insectos ponzoñosos. 

Pataste — Véase Cacao pataste. 

Patito. Scrophulariaceae. 

Calceolarin trUohata Hemsl. Biol. centr. amer. Bot. 2: -439. 
Plantita suculenta de los lugares húmedos de la parte superior de la tierra templada. 
Flores amarillas. 

Pavílla. Araliaceae. 

Didijmopanax Morototoni Dcne et Planch. in Rev. Hort. 109. 1854. 
Arbusto característico de las sabanas de Buenos Aires, en los valles del Diquís. Su 
tronco esbelto, de 4-5m. de altura, remata en un penacho de hojas compuestas que 
dan á esta especie la apariencia de una palmera. 

Pavilla. Verbenaceae. 

Cornutia grandifolia Schau. in DC. Prodr. 2: 682. 1847. 
Cartago. Arbusto de hojas gruesas y grandes y flores en racimos, con corolas caducas, 
de color morado oscuro. Es común en las faldas de las lomas, en las tierras caliente 
y templada. 

Pavoncillo. Solanaceae. 

Cestfian aurantiacum Lindl. Bot. Reg. Mise. 71. 1844. 
Arbusto de flores anaranjadas, de la tierra templada. 

Pega=pega. Fabaceae. 

Des)iio<Uum uncinatum DC. Prodr. 2: 331. 1825. 
Forraje excelente que crece naturalmente en los charrales. Sus semillas se pegan 
del hocico de los animales, de donde el nombre. 

Peine de mico. Tiliaceae. 

Apeiba Tibourbou Aubl. Pl. Gui. 528, t. 213. 1775. 

Apelba áspera Aubl. Pl. Gui. 545, t. 216. 1775. Pl. XXVII & XXVIII. 

Arboles de la tierra caliente, caracterizados por sus frutos discoideos y erizos, de 

6-8cm. de diámetro. El primero, de corona generalmente deprimida, se encuentra 

solamente en la costa del Pacíñco, mientras el Apeiba áspera, generalmente más 

esbelto, es propio de las llanuras y lomas del lado del Atlántico. Véase Burlo. 

Peine de mico. Bignoniaceae. 

Pitliecocteiritdii echiiiatimi K. Scluim. in í^ngl. & Pr. Natür. Pflanzenfam. 4, 3b: 
218. 1894. 
Bejuco trepador de la tierra caliente del Pacíñco, cuyas frutas en forma de vainicas 
ensanchadas están cubiertas ile protuberancias ásperas, que han sugerido el nombre. 



Pi.. XXVII. 




Apeiba áspera. 



I'i,. XWIII. 




Al'KlliA AHJ'KKA. 



Pi.. XXIX. 




MUCUNA PKUKIENS. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 125 

Pejibaye. Paltnae. 

Guüielma utilis Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 46. 1858. 
Palmera arbórea de la tierra caliente en donde aparece con más frecuencia del lado del 
Atlántico. Los Indios la cultivaron desde los tiempos más remotos y no se conoce en es- 
tado silvestre, pues doquiera que se encuentre aislada es indicio de antiguas viviendas. 
El tronco alcanza hasta 8m. de altura y está cubierto con aguijones delgados y agudos, 
dispuestos en zonas circulares. Las hojas son pinatíñdas, de color verde oscuro. Las 
flores amarillas, uuiy buscadas de los himenópteros, forman racimos cortos protegidos 
por una espata eriza. Las frutas alcanzan el tamaño de un jocote tronatlor y son de 
color rojo en la nuiyor de las dos variedades, mientras en la menor son amarillos. El 
cuesco está envuelto en una pulpa farinosa y dulce, que es la que se come cocida; tiene 
un sabor parecido al de las castañas y es comida favorita de la gente del pueblo. La 
madera es muy dura y se usaba entre los Indios para bastones, arcos, puntas de flechas, 
chuzos y macanas. La voz pejibaye es probablemente sur-americana, con las variantes 
pcjihalle, pijibay, pixbae, pixbay. 

Pepinillo. Solanaceae. 

Cyphomandra hcter ophylla Tanh. in Bot. Jahrb. 151 Beibl. n. 38: 10. 189:1 
Buenos Aires de Térraba. Arbusto de tronco recto, de cerca de 2m. de altura y 
soportando una copa umbraculífera, de la que cuelgan en el extremo de largos y del- 
gados pedúnculos las flores de color morado vinoso. Es de tierra caliente y sus frutas 
acídulas son comestibles. 

Pepino mango. Solanaceae. 

Solanum muric.atum Ait. Hort. Kew. 1:1, 250. 1789. 
Según Wercklé, las frutas sin madurar de esta especie se comen preparadas como los 
ayotes, y una vez maduras hacen una muy buena ensalada. Parece indígena de 
(íuatemala, pero en Costa Rica, en donde se la llama también manguena, sólo se en- 
cuentra en estado de cultivo. 

Petaquilla — Véase Cucharilla. 

Pica=pica. Fabaceae. 

Mucunapniriens DC. Prodr. 2: 405. 1825. Pl. XXIX. 

Nicoya. Es el Vdvet Bean, ó frijol aterciopelado, de los Americanos del Norte. 
Crece naturalmente en los cultivos y tacotales de la tierra caliente del Pacífico, y los 
naturales no la destruyen, de acuerdo con una su tradición de que es planta buena para 
el suelo. Siendo el Velvct Bean uno de los abonos verdes recomendados por la agri- 
cultura científica, la coincidencia no deja de ser por lo menos curiosa. Las vainicas de 
esta planta están cubiertas con una espesa capa de pelitos rojizos, rígidos y menudísi- 
mos, que penetran con facilidad en la piel causando un prurito insoportable, que ha 
dado origen al nombre de pica-pica. 

Pica=pica. Fabaceae. 

Mucuna urens Medie, in Vorles. Churpf. Phys. Ges. 2 : .399. 1787. 
Bejuco trepador de la tierra caliente. Como en la especie anterior, las vainicas están 
revestidas de pelos que se desprenden con el menor contacto y causan la misma sen- 
sación. 

Pichichío. Solanaceae. 

Solanum mammosiim L. Sp. Pl. 1 : 187. 175.3. 

Planta de tierra caliente, más frecuente en las sábanas de la vertiente del Pacifico; 

en San José, se encuentra á veces en los escombros y tierras bien abonados alrededor 

de las casas. Es velluda, con espinas en los tallos y en las venas de las hojas, siendo 

éstas ovaladas-angulosas ; las flores son pequeñas, color morado azulejo; la fruta es 



126 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

lisa, en forma de pera, de color amarillo vivo y muy venenosa. La infusión de las 
hojas se usa en ciertas enfermedades de los ríñones ó de la vejiga. — Etim. : náhuatl pi, 
de pitzotl, puerca, y chichiuaUi, teta ; teta de puerca, por alusión á la forma del fruto. 

Pico de pájaro. Fabaceae. 

Cassia pubescens í&cq. Fragm. 46. t. 57. 1809. 
Nicoya. Frijolillo de flor amarilla, que se usa en infusión en t-l tratamiento de 
ciertas enfermedades de los ríñones. 

Pijibay — Véase Pejibaye. 

Pimiento de California. Anacardiaceae. 

Schintis Mulle L. Sp. 1: 1467. 1753. 
Árbol oriundo del Perú, en donde se llama molle, y no de Caliíornia como lo da á 
entender el nombre que se le da en Costa Rica. Es de porte j)equeño y ligero 
crecimiento, y sus semillas se usan para falsificar la pimienta. Los fragmentos de sus 
hojas compuestas, colocados en la superficie del agua, ejecutan bruscos movimientos 
que se deben á las repentinas descargas de la esencia olorosa que contienen. Es 
especie muy ornamental y se da bien en los jardines de San José. 

Pina. Bromeliaceae. 

Ananas ananas (L.) Karst. Deutsch. Fl. 466. 1880-83 (as Ananassa ananas). 
La pina que se produce en Costa Rica es iimiejorable en calidad y tamaño y no hay 
razón para que no llegue á ser un artículo de exportación de alguna importancia. Las 
pinas de Tmi-Wo/^o, especialmente, de carne blanca y fundente y que parecen pertenecer 
á la variedad Srnooih Cayenne, hacen las delicias de los transeúntes. En la vertiente 
del Pacífico y en la zona inferior de la tierra templada se da otra variedad, de carne 
amarilla, más fibrosa y menos apetecible. 

Piñuela casera. Bromeliaceae. 

Brumeliu Pinguin L. Sp. PI. 1 : 285. 1753. 
Es probablemente de esta especie, que cubre vastas extensiones de los sotos en los 
bosques de tierra caliente en ambas vertientes del país, que se extraen las fibras 
conocidas con los nombres de pita y pita floja: pero es posible también que sean 
productos de especies distintas y en razón de su valor ecor.ómico sería de interés 
dilucidar el punto, consiguiendo ])ara el caso buenas muestras l)otánicas de las diversas 
clases y enviáudolas, junto con sus resj)ectivos derivados y demás datos, á personas ó 
institutos competentes para su identificación. El Bromelia pinguin se usa en Nicoya 
y en el Guanacaste para setos, que son nidos de culebras y otras sabandijas, y el 
cogollo floral, preparado de diversos modos, es una verdura agradable y refrescante. 
En el valle del Diquís, se llama piro. 

Piñuela de garrobo. Bromeliaceae. 

Karatas Plnmieri C. Morr. in Belg. hort. 13L 1872. 
Nicoya. Esta especie crece también silvestre en los bosques de la tierra caliente del 
Pacífico. Se llama algunas veces piñuela de mico. 

Piñuela de mico — Véase Piñuela de garrobo. 

Piriquitoya. Cannaceae. 

Canna indica L. Sp. Pl. 1:1. 1753. 
Nicoya. Especie cultivada, ó semi-cultivada, de hojas anchas, más ó menos 
moradas, flores rojas, y cá])sulas berrugosas conteniendo tres semillas redondas y 
duras. La infusión de las hojas i)asa por diurética y los tubérculos se usan para hacer 
cataplasmas emolientes. En otras partes se W&msL platanillo. 

Piro — Véase Piñuela casera. 



ENUMERACIÓN DE I;AS ESPECIES. 127 

Pitahaya. Cactaceae. 

Cereus trigonus Haw. Syn. Pl. Succ. 181. 1812. 
Este curioya e.specie del grupo de los cirios crece en las piedras y rocas de la sabanas 
y de los barrancos de la tierra caliente del Pacífico y produce una fruta comestible, 
grande, ovoidea, cuya carne color carmesí es de gusto muy delicado. La palabra 
1>Haha¡ia \k\\w\' ser de origen taino (Haiti). 

Pitahaya de hoja. Cactaceae. 

Pluillncdcliis Sj). 
Planta eiiifítica de la tierra calirntc del Pacífico. Las flores son nmy grandes y se 
abren de noche: la frr.ta alcanza l.'xni. de largo y 5cm. de diámetro, es de color 
rosado exteriormente y contiene una carne blanca de sabor muy fino. 

Pitilla. Graminae. 

Sporobulus indicus 11. Br. Prodr. 170. ISIO. 
Este zacate es común desde el nivel del mar hasta 2400m. de altitud y se considera 
como pasto excelente para el ganado vacuno, aunque se dice que gasta rápidamente 
los dientes de las reses. 

Pixbay — \'éase Pejibaye. 

Plataniilo. Cruciferae. 

Naslurliuin mcxicanum INIo^., Sessé & Cerv. ex DC. Syst. 2: 193. 1821. 
Mala hierl)a de los caminos y lugares habitados. Las silicuas se parecen á diminutos 
plátanos, de donde el nombre. 

Plataniilo — Véase Piriquitoya. 

Plátano. Musaceae. 

Mnsa paradisiaca L. 8p. Pl. 2, 1043. 1753. 

Después del maíz y de los frijoles, el plátano en sus nmltiples variedades es tal vez 
hi más importante entre las plantas alimenticias del país. 

El malogrado Dr. K. Schumann, en su Monografía de las Musáceas (Pflanzenreich, 
IV, 45: 19), reunió el plátano, el banano y el guineo bajo el mismo nombre específico 
(iínsa paradisiaca), y es cierto que las formas familiares de este útil vegetal son nmy 
afines. Pero hay razones para creer que el plátano, cultivado ]k>v los aborígenes de 
América desde nmcho tiempo antes de la conquista, puede ser una especie realmente 
distinta di'l gruido de los guineos, incluyendo el banano, é importado del hemisferio 
oriental por los Es[)añoles. En este caso, se habría de reservar para los guineos 
y bananos el nombre de Musa sapientum L. mientras á los plátanos les quedaría 
el de Musa paradisiaca del mismo autor. Sea de ello lo que fuere, y aunque es dificil de 
definir las diferencias entre ambos grupos, á ningún jicrito bananero y menos á nuestros 
campesinos, se les occurirá confundir una mata de guineo con una mata de plátano. 

Los plátanos son de frutas generalmente grandes, sobretodo en la variedad llamada 
ei'irart' en la que alcanza hasta 35cm. de largo con un grueso proporcional. Estas 
frutas no son tan ricas en azúcar como la banana y no agradan tanto al paladar 
cuando se comen crudas. Pero una vez cocidas, ó tostadas en la cascara, constituyen 
un excelente sustituto del pan ó de la tortilla. Los Indios las secan al humo y Lis 
nmelen y la harina se usa para preparar una especie de chicha. 

Mientras los plátanos deben considerarse ante todo como verdura ó legumbre, los 
guineos participan á la vez de ellos y de la banana, aunque su riqueza en tanino les 
deja siempre un ligero sabor amargo cuando se comen crudos. Pero la banana es por 
excelencia la fruta tropical que puede comerse cruda ó guisada de mil modos. Su 
cultivo para los fines de la exportación se princijiió en Costa Rica hacia 1879 y es 
probable que la variedad corriente, llamada por los costarricenses patriota, no es sino 



128 LAS PLANTAS USUALES Dp: COSTA RICA. 

el Gros Michel de los martiniqueños, y es de introducción poco más ó menos coetánea 
con el establecimiento de la industria bananera en la costa del Atlántico. 

Una prueba de la llegada relativamente tardía de los guineos y bananos á este país 
es que, mientras liay en sus idiomas noml)res originales para las diversas variedades 
de plátanos, no existen para aquelli)s, á los (]ue llaman por lo común plátanos 
extrangeros; además, la banana cultivada para la exportación es apenas conocida 
entre ellos. 

Sabido es que el plátano (en el sentido más lato de la palabra) es una de esas especies 
tropicales que han perdido la facultad de producir verdaderas semillas. 8e multiplica 
naturalmente por medio de yemas caducas que se desprenden del pié de los tallos, y 
artificialmente sembrando pedazos del rizoma, ó vastagos. La planta da su primera 
cosecha ocho á quince meses después de sembrada, según la altitud y el clima: pues 
los plátanos se cultivan desde el nivel del mar hasta cerca de lóOOm. y en todo el país, 
mientras la banana se encuentra casi exclusivamente del lado del Atlántico. 

La exportación de esta última fruta, iniciada, según el señor don Joaquín B. Calvo, 
el 7 de Febrero de 1880, día en que el vapor noruego Earnholm se llevó de Limón :'»()0 
racimos con destino á New York, ha tenido un incremento fantástico y contribuido 
poderosamente á la prosperidad y al desenvolvimiento de Costa Rica. En 1907, 
alcanzó á 1» millones de racimos y ha de ir mucho más allá, á medida que se vayan 
habilitando los feraces terrenos que aún quedan disponibles en extensión prácticamente 
ilimitada. Por otra parte el plátano, como se ha dicho, viene en tercer orden entre las 
plantas alimenticias de consumo interior. El tallo herbáceo y aún la fruta se emplean 
en la alimentación del ganado. Del tallo se saca una fibra no muy fuerte pero que 
puede utilizarse de varios modos y las hojas desempeñan un papel muy variado en la 
economía doméstica de los naturales, especialmente como sustituto del papel de 
envolver. 

Pochote. Bombacaceae. 

Bombax ellipticum H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 5: 299. 1821. 
Árbol de gran porte de la tierra caliente del Pacífico. Sus hojas son palmadas, 
compuestas de 7-9 hojuelas y caedizas: las flores blancas aparecen cuando el arl)()l 
está despojado. La madera es excelente y parecida á la del cedro amargo, sólo que 
seca muy dificilmente. — p]tim.: náhuatl pochotl, grande y hermoso árbol citado por 
Hernández. A esta misma especie corresponden sin duda los nombres de cedro 
espinoso y cedro pochote usados en Nicoya y en la comarca de Puntarenas. 

Pococa. Passifloraceae. 

Pass ¡flora sp. 
Granadilla citada por Wercklé: es de frutas pequeñas, de piel muy delgada, y de 
sabor agradable aunque muy acida. Esta acidez desaparece guardando la fruta por 
algún tiempo, después de lo cual es igual y aún mejor que la de la Passiflora ligularis. 

Poro. Fabaceae. 

Erythrina corallodendron L. Sp. Pl. 1: 706. 1753. 

Erythrina coslaricevsis M. Mich. in BuU. Herb. Boiss. 2: 445. 1894. 
Arbusto ó aún árbol que alcanza hasta lOm. de altura. La primera especie es de 
tierra templada, en donde se emplea extensivamente para formar setos vivos, para 
postes de telégrafo y como sombra en los cafetales. Para este último uso, sin embargo, 
está reponiéndose rápidamente por los guavos, que son de hojas permanentes é inermes, 
mientras aquel es espinoso y está despojado durante la estación seca. En esta época 
es cuando florece: sus flores papilionáceas, alargadas, de color rojo vivo, se llaman 
pitos y pasan por soporíficas. La segunda especie de poro, E. costaricensis , es de la 
tierra caliente del Pacífico y en Nicoya, en donde se llama también poro colorado y 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 129 

ekqueme, sus semillas se conocen bajo el nombre de coralillo. El poro es una de nues- 
tras mejores moderan de pega. 

Poro colorado — Véase Poro. 

Poró=poró. Flacourtiaceae. 

Cochlospermum hibiscoides Kunth Syn. Pl. Aeq..3: 214. 1824. 
Arbusto ó aiín árbol, de la tierra caliente del Pacífico (0-lOOOm.). Pierde sus hojas 
durante el \erano y, en la misma época, se cubre de flores amarillas, que tienen hasta 
cuatro centímetros de diámetro. Es madera de pega y se usa en los setos vivos. 
Abriendo una cavidad en su tronco y llenándola con agua que se vuelve á sacar después 
de algunas horas, se obtiene una decocción reputada soberana en la curación de la 
ictericia. 

Pú — Véase Lengua de vaca. 

Purré — Véase Lengua de vaca. 

Puta=vieja. Mimosaceae. 

Mimom sensitira L. Sp. Pl. 1 : 518. 1753. 
Una. de las sensitivas, común en los repastos de la meseta central. Sin razón apa- 
rente, se da algunas veces á esta misma especie el nombre de nauapate. 

Quiebra=niuelas. Magnoliaceae. 

Drimys Winteri Forst. Char. Gen. 84, t. 42, var. granaíensis (L. f. Suppl. 2H!(). 1781. 
Arbusto ó árbol pequeño de las partes superior de la tierra templada é inferior de la 
tierra fría, de hojas elípticas, lisas, blancuzcas en la cara inferior, y flores Ijlancas de 
pétalos numerosos. La corteza encierra un i)rincipio muy activo, algo ardiente, astrin- 
gente y tónico ; se emplea á lo natural y mascándola, para calmar los dolores de muelas, 
y en infusión contra los desarreglos del estómago. 

Quiebra=piedras. Lythraceae. 

Cuphea utriculosa Koehne in Mart. Fl. Bras. 13, 2: 222. 1877. 
Nicoya. Planta humilde, subleñosa, de hojas pequeñas y numerosas y flores mora- 
das, que crece con abundancia en las grietas del locho rocoso de ciertos ríos de las tierras 
caliente y templada. En Boruca, la misma especie lleva el nombre de canchalagua. 

Quiebra=plato. Fabaceae. 

Crotalaria vitellina Ker-Gawl in Bot. Reg. 6: t. 447. 1821. 
Frijolillo erecto, de flores amarillas, común en los escombros y al rededor de las casas. 
Se llama también uña del diablo, jíor la uñita puntiaguda que terndna la vainica. 

Quina amargo. Euphorbiaceae. 

Crotón. Tonduzii Pax ex Pitt. in An. Inst. Fis. Geogr. Cost. Rica 8 : .']:!0. ISidi. 
Árbol de los bosques del valle del Diquís. Los naturales usan la infusión de la cor- 
teza liara curarse de las calenturas. 

Quiquicirri. Styracaceae. 

Styrax Warsceiviczü J. Perk. in Engler's Bot. Jahrb. 31 : 480. 1902. 
Árbol que alcanza hasta lOm. de alto y más, de hojas coriáceas y flores blancas y 
olorosas en racimos. Crece en las faldas de los montes de tierra templada y se le atri- 
buyen ciertas virtudes medicinales. El nombre es indígena. 

Quira. Fabaceae. 

Platymiscium polysiachyum Benth. in Seem. Voy. Herald. 3, t. 21. 1852-57. 
Árbol pequeño, de flores moradas en racimos numerosos y madera muy dura, comQn 
en la parte inferior del valle del Diquís. 

Quiriguillo ó quirihuio — Véase Jelinjoche. 



130 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Quisjoche. Apocynaceae. 

Boiirreria formosa lienisl. Biol. Centr. Amer. 2: lUJÍ). 1881-82. 
Arbolito de 3-4in. de altura, de corona deprimida, en forma de soml)rilla y tiores 
blancas con tintes lilacinos, nniy numerosas y odorantes. Se conoce Siriamente en 
algunas casas de Alajuela, en donde se dice que fué introducida desde Guatemala. — 
Etim. : naluiatl quizxochül. 

Quitirrí. Compositae. 

Zcxmenia costaricensis Bentli. ex Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Medd. 95. 1852, 
Arbusto de la vertiente del Pacífico. Nicoya. 

Quizarrá. Lauraceae. 

Ocotea Quisara Mez & Donn. Smitli in Coult. Bot. Gaz. 33: 259. 1902. 

Hufelandia costaricensis Mez & Pitt. in Bul!. Herb. Boiss. Ser. 2, 3: 288. 1903. 

Nectandra panamensis Mez in Jahrb. Bot. Gart. Berl. 5: 443. 1889. 

Nectandra villosa Noes ct Mart. ex Nees in Linu. 8: 47. 1833. 

Phoehc betazensis Mez in Jahrb. Bot. Gart. Berl. 5: 192. 1889. 

Sassafridium veragüense Meissn. in DC. Prodr. 15, 1 : 171. 1864. 
Como se vé, no menos de seis árboles especifica y aún en parte genéricamente dis- 
tintos, aunque pertenecientes á la misma familia, se designan con el mismo nombre, 
los primero, segundo y cuarto en la región de Dota, los tercero y sesto en las costas de 
Pirrís y Savegre y el quinto en Nicoya. Proporcionan una madera de uso muy común 
en obras de carpintería, lo que puede también decirse de los demás quizarrás, enume- 
rados á continuación. 

Quizarrá amarillo. Lauraceae. 

Phoebe helicterifolia Mez in Jahrb. Bot. Gart. Berl. 5: 193. 1889. 
Ocotea sterionevra Mez & Pitt. in BuU. Herb. Bf)iss. Ser. 2, 3: 233. 1903. 
La primera especie es de Nicoya y Dota, la segunda de Santa Clara. 

Quizarrá barcino. Lauraceae. 

Ocotea prdallfolla Mvy. in Engl. Bot. Jahrb. 30, Beibl. 67: 19. 1901. 
Santa Clara y vertiente-' del Atlántico en general. 

Quizarrá copalclií^ Véase Copalchi. 

Quizarrá hediondo. Lauraceae. 

Nectandra sinuata Mez in Jahrb. Bot. Gard. Berl. 5: 419. 1889. 
Valle del Reventazón. 

Rabo de mico. Cyatheaceae. 

Cijathea arbórea (L. ) Sm. Mem. Acad. Tnrin, 5: 417. 1793. 
Helécho arbóreo, de tierra fría, cuyo cogollo tierno se come á manera de verdura. 

Rabo de puerco. Sterculiaceae. 

Helicteres guazumae/olia H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 5: 304. 1821. 
Arbusto de la tierra caliente del Pacífico, de flores pequeñas, rosadas, y frutos torci- 
dos á manera de un tornillo. 
Rabo de ratón — Véase Alacrancilio. 

Raspa guacal. Dilleniaceae. 

Tetrarera sessillfora Tr. & Planch. in Ann. Se. Nat. Ser. 4, 17: 21. 1862. 
Bejuco de hojas ásiieras que se usan, como las de los chumicos, para pulir objetos de 
madera. 

Raíz de toro. Sterculiaceae. 

Melochia hirsuta Turcz. in Bull. Soc. Nat. Mosc. 36, 1 : 570. 1863. 
Cartago. No se ha podido averiguar el origen del nombre. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 131 

Ratón. Myrsinaceae. 

Rapanea ferruginea (R. &.1'.) Miv,. iu ürb. Symb. Antill. 2: 429. 1901. 
Cartíigo. Árbol iioqueño, do tierra fría. 

Ratón — Véaí^e Danto hediondo. 

Ratoncillo. Myrsinaceae. 

Rapanea pcllucido-punctata (Oerst. ) Mez. in Pflanzenr. 4: 393. 1902. 
Alajuela. Arbusto <le los charrales de la tierra caliente del Pacífico. En Térraba, 
donde se usa extensivamente en la cDustrucción de las casas de los naturales, se le 
ihuna sierra. 

Ratoncillo — Véase Danto hediondo. 

Reina de la noche. Solanaceae. 

Datura arhorea L. Sp. Pl. 1: 179. 1753. 
Arbusto (jue crece en la orilla de los riachuelos, en los vallados y en los setos vivos, 
en la cercanía de los lugares habitados, desde el nivel del mar hasta unos 1300m. de 
altitud. Sus flores acampanadas, que son blancas y tienen hasta 20cm. de longitud, 
desprenden un perfume muy fuerte durante las noches. En San José, esta esi)ecie 
ínictilica muy rares veces, por lo que se ha creído que no es indígena. No la he visto 
en el valle del Diquís, como tampoco en Talamanca. 

Reseda. Lythraceae. 

Lawsonia inermís L. Sp. Pl. 1 : 349. 1753. 
Arl)usto oriundo de la China, cultivado con frecuencia en los jardines de las tierras 
templada y caliente, y que no debe confundirse con la verdadera reseda, planta aiuial 
común en los jardines europeos. El Laivsonia trae racimos de flores poco conspicuas, 
pero muy olorosas. 

Resino. Styracaceae. 

Sti/rax argentetivi Presl. Reí. Haenk. 2: (iO. 1835-36. 
Alajuela. Véase Bracino. De la corteza de este árbol se extrae una resina olorosa 
llamada estoraque, y que se usa como incienso en las iglesias. 

Resino. Melastomataceae. 

Miconia minutiflora DC. Prodr. 3: 189. 1828. 
Térraba. Arbusto común en los bosques despejados del valle del Diquís. 

Roble. Fagaceae. 

Quercus gnalimalensis A. DC. in DC. Prodr. 16: 2: 78: 18()2-66. 
El Copey. Es probable que varias otras especies de este hermoso género llevan el 
mismo uomljre, mientras las demás se incluyen en el grupo de los encinos. 

Roble de sabana. Bignoniaceae. 

Couralia. i-osea Donnell-Sm. in An. Inst. fis. geor. Costa Rica 9: 147. 189(). 
Árbol de la tierra caliente del Pacifico ( 0-1200m. ), de hojas caedizas y flores rosadas. 
En Nicoya, usan la infusión de la corteza para curar el doler de cabeza y los constipa- 
dos. La madera es bastante duradera. 

Ruda. Rutaceae. 

Ruta graveolens L. Sp. Pl. 1 : 383. 1753. 
Introducida antiguamente de Europa y cultivada en los muros y cerca de las casas 
en la parte superior de la región habitada del país. 

Rudillo. Compositae. 

Tagetes microglossa Benth. Bot. Voy. Sulph. 118. 1844. 
Mala hierba hedionda que infesta á veces los cultivos de la zona superior de la tierra 
templada y los de la tierra fría, en las faldas del Irazú. 



132 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Saca=tinte. Acanthaceae. 

Jacobinia macrantha Bentham & Hook. f. Gen. 2: 1116. 1865. 

Jacobinia tinctoria Hemsl. Biol. centr. amer., Bot. 2: 522. 1881-82. 
Arbustillos subleñosos con ramas delgadas en escoba, hojas lanceoladas, angostas, y 
flores tubuliformes, color de ladrillo. Un manojo ó rollo de brotes y hojas, ligeramente 
calentado sobre la llama y echado en agua hirviente, da nn tinte color azul morado 
oscuro. Fueron plantas usuales de los Indios y se emplean aún para azular la ropa 
blanca. Ambas especies se dan desde el nivel del mar hasta 1200m. de altitud, poco 
más ó menos, y son más comunes en la vertiente del Pacífico. 

Saca=t¡nte — Véase Amapola. 

Sacuanjoche — Véase Esquijoche. 

Sálamo. Rubiaceae. 

Calycophyllum candidissimum DC. Prodr. 4 : 367. 1830. 
Árbol esbelto, de madera muy dura, que, sin perder sus hojas, se cubre durante el 
verano de flores blancas en las cuales la parte conspicua consiste de grandes brácteas 
ovaladas. El sálamo se halla exclusivamente en la tierra caliente del Pacífico, sobre 
todo en el Guanacaste y en Nicoya, y se llama algunas veces madrorw. 

Samán— Véase Cenízaro. 

Sándalo— Véase Carao. 

Sangre de drago — Véase Madera negra. 

Sandía. Cucurbitaceae. 

Citrullus citrulhts Small ex Bull. Torr. Bot. Club 25: 606. 189S. 
Las sandías se dan de calidad inmejorable en la tierra caliente de ambas vertientes, 
aunque el clima medio seco de la costa del Pacífico parece favorecerlas tanto en calidad 
como en tamaño. 

Sandía cimarrona — Véase Ñorbito. 

Sandillita— Véase Chiberrillo. 

San Miguel. Melastomataceae. 

Blakea gracilis Hemsl. Diagn. Pl. nov. 1: 13. 1878; Biol. centr. am. Bot. 1: t. 
23. 1879-88. 
Arbusto elegante de la tierra templada. 8us flores blancas y rosadas, con estambres 
y pistilos amarillos, son muy ornamentales, por lo cual esta especie se cultiva nuiy á 
menudo en los parques y jardines. 

San Rafael. Compositae. 

Zinnia elegans Jacq. Coll. 3: 152. 1789. 
El Zarcero del Naranjo. Exótica y cultivada como adorno en los jardines. 

Santa Lucía. Compositae. 

Ageratum conyzoides L. Sp. Pl. 1, 839. 1753. 
Mala hierba muy común en ciertos cultivos de la tierra templada. Suele ser tan 
abundante que los campos toman un color celeste en el tiempo de su florescencia. 

Santa María. Piperaceae. 

Piper peltatum L. Sp. Pl. 1 : pág. 42. 1753. 
Cordoncillo de hojas redondas peltadas y amentos erectos y en manojos. Es común 
en los lugares sombreados en la vecindad de la casas. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 133 

Sapayo. Cucurbítaceae. 

Cucúrbita moschata Ducliesne, ex Poir. in Dict. Se. Nat. 11: 234. 1818. 
Cncurbitacea de fruta pecineña ó mediana, deprimida, con cascara verde oscura más 
ó tiienos pintada ó veteada de hlanen y tornando á amarillo cuando madura. La car- 
nosidad es ñrme, amarilla y superior en calidad á la del ayote, junto con el cual se 
cultiva. Sapayo es voz quichua. 

Saragundín. Fabaceae. 

C'a.s.s/((, nltculata Willd. Enuni. Hort. Berol. 443. 1809. 
Puntarenas. La infusión se usa i>ara curar el carate. 

Sávila. 

Aloe vera L. Sp. Pl. 1 : 320. 1753. 
La pulpa mucilaginosa de las hojas se usa como purgante. Es planta cultivada, 
oriunda de la región del Mediterráneo. 

Seso vegetal. Sapindaceae. 

Blifjhia sápida Kon. in Kon. & Sims, Ann. Bot. 2: 571, 1806. 
Hermoso arlx^l, oriundo de África é introducido por los negros antillanos en la costa 
del Atlántico. En dialecto jamaicano se llama akee (aki). Se dice que la carnosidad 
amarillenta de la fruta, guisada de varios modos, es un alimento excelente, pero es 
muy venenosa cuando es cruda. 

Setilla. Qraminae. 

Chaetium bromoides Benth. in Journ. Linn. Soc. 19: 4(3. 1881. 
Zacate muy común en los repastos de la jíarte superior de la tierra templada. Se 
rei")uta como pasto excelente, pero tiene el inconveniente de que las glumelas aristadas 
de sus espigas penetran con facilidad en los ojos del ganado. Además, éste no la come 
cuando está seca. 

Sierra — ^"éase Ratoncillo. 

Siempre viva. Theophrastaceae. 

Jacguinia angustifolia Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 119. 18(>1. 
Arbustillo de hoja menuda rematando en una espina delgada y aguda, y que se da 
en las costas de Nicoya y del Guanacaste. 

Siguapa. Sapotaceae. 

Litcuma rivicoa Gaertn. f. Fruct. 3: 130. 1805-07. 
Árbol frutal de la América del Sur, raras veces cultivado en Costa Rica. Se llama 
también Canistcl. 

Simaruba. Simarubaceae. 

Slniaruba glauca DC. in Ann. Mus. Par. 17: 424. 1811. 
Árbol pequeño de la tierra caliente de ambas vertientes. La infusión de la corteza 
se usa en la curación de las fiebres intermitentes. 

Sipia. Fabaceae. 

Cassia brevipes DC. in Collad. Hist. Cass. 119, t. 9. 1816. 
XixWe del Diquís. También esta especie pasa por febrífuga. 

Sismoyo — Véase Ciruelo. 

Siuta— Véase Coligallo. 

Soncolla. Annonaceae. 

Anona sp. 
Una de nuestras anonas silvestres, de calidad muy inferior y hasta venenosa, según 
algunos. 



134 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Sontol. Qraminae. 

Andropogon Nardus L. 8p. 2: J046. 175o. 
Zacate medicinal, cuyos rizomas olorosos á limón se usan también para perfumar el 
tabaco. — Etiin. : náhuatl tzontolUn, de tzontli, cabello y tollin, junco: junco de cabello 
ó de cabellera, alusión tal vez á lo menudo de las raíces. En otras partes del país, la 
misma planta se llama zacate de limón. 

Sonzapote. Rosaceae. 

Moquitea platypus Hemsley Diagn. Pl. Nov. Mex. 1 : 9. 1878. 
Árbol frutal, escaso en la costa del Pacífico de Costa Rica, pero más frecuente en los 
demás Estados de Centro-América, en donde se conoce bajo el nombre de suma. La 
fruta es grande, más ó menos alargada, y con cascara gris rojizo. La carne es ama- 
rillenta, fibrosa y bastante dulce; encierra una pepita ovalada y deprimida. Sonzapote 
es palabra náhuatl, de etimología oscura (tal vez compuesta de itotl, pié, y zapotl, por 
alusión al tamaño y forma de la fruta). 

Sotacaballo. Mimosaceae. 

Pithecolobium cognatum Benth. in Hook. Lond. Journ. Bot. 5 : 107. 1846. 

Este hermoso árbol de las tierras caliente y templada aficiona las márgenes de los 
rios y desemi^eña un papel importante, aunque no generalmente reconocido, por la 
resistencia que ofrecen sus raíces á la erosión de las aguas corrientes. Mantienen éstas 
en su lecho mejor que ningún trabajo de arte, y protegen las riberas contra sus divaga- 
ciones. La destrucción de estos diques naturales debería prohibirse terminantemente 
en las orillas de las aguas torrentuosas. 

Sotacaballo. Mimosaceae. 

Inga marginata Willd. Sp. Pl. 4 : 1015. 1799. 

Este árbol se distingue fácilmente del anterior por sus espiguillas de flores blancas. 
Es impropiamente que, en el valle de Tuís, se la dá el nombre de sotacaballo, al que 
tampoco tienen derecho las tres especies siguientes. 

Sotacaballo. Moraceae. 

Ficus eugeniaefolia Hemsl. Biol. centr. amer. Bot. 3: 144. 1882-86. 
Ujarrás. (Oersted, 1848, escribe sota de caballo.) 
Sotacaballo. Myrsinaceae. 

Ardisia decipiens A. DC. in DC. Prodr. 8 : 125. 1844. 
Sarapiquí. 
Sotacaballo. Phytolaccaceae. 

Villamilla octandra Hook. f. in Benth. & Hook. f. Gen. 3: 81. 1867. 
San Mateo. 
Supara. Onagraceae. 

Hauya Rodriguezii J. Donn. Sm. in Coult. Bot. Gaz. 18: 3. 1893. 
Árbol mediano, de la tierra templada: flores de color blanco rosado, grandes: frutos 
en cápsulas alargadas y dehiscentes. El nombre es indígena. 

Surá. Caprifolíaceae. 

Vihurnum costaricanum Hemsl. Biol. Centr. Am. Bot. 2: 2. 1881-82. 
Árbol pequeño de la tierra templada. Las hojas son ovalades, las flores blancas en 
corimbos, y los frutos negros. El nombre es indígena. 

Tabaco. Solanaceae. 

Nicotiana tabacum L. Sp. Pl. 1 : 180. 1753. 

Con la supresión del monopolio por el Estado, el cultivo de esta planta ha tomado 

mucho incremento en la República y en muchas partes de las tierras cahente y 

templada se da con pujanza y de buena calidad. Pero por falta de empresas debida- 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 135 

mente establecidas para el beneficio, el producto no puede aún luchar con las clases 
importadas. Nuestros tabacos de más nombradía, entre los consumidores de país, son el 
Chircagres y el Generaleño, procedentes, el primero de los alrededores de San José y 
el último de las vegas del Rio General de Térraba. Además de las variedades 
indígenas se han ensayado con éxito muchas de las extrangeras, entre las cuales el 
Ambalema, el Connecticut y el Sumatra. 

Tabaco —Véase Hormigo. 
Tabaquillo — Véase Guacamayo. 

Tacaco. Cucurbitaceae. 

Cijclanthera Pittieri Cogn. ex Dur. & Pitt. in Bull. Soc. Bot. Belg. 30: 275. 1891. 
La semilla del tacaco encierra en su envoltorio esponjoso una pulpa que se extrae 
chupando la fruta una vez cocida. Es una de las verduras favoritas de las costarricenses. 
En el Sarapiquí, una de las variedades de esta planta se llama tacaquillo del monte. 

Tacaco cimarrón. Cucurbitaceae. 

Cyclanthera Oerstedü Cogn. in DC. Monogr. Phan. 3: 856. 1881. 
Sarapiquí. Planta muy semejante á la anterior. Según J. Donnell Smith la misma 
especie se conoce en Cartago con el nombre de chaltülo, pero debe ser chayotillo. 

Tacaquillo del monte — Véase Tacaco. 

Talcacao. Zygophyllaceae. 

Trihuhix ma.rimus L. Sp. Pl. 1 : 386. 1753. 
Nicoya. Planta rastrera de hojas compuestas y flores amarillas. Las hojas se usan 
machacadas para madurar diviesos y otras clases de abcesos. — Etim. : náhuatl 
tlalcacauatl de ÜaJli, suelo, y cacauatl, cacao; es el nombre mexicano del cacao maní, 
al que se asemeja un poco el Trihulus. 

Tamarindo. Caesalpiniaceae. 

Taviarindus indica L. Sp. Pl. 1: 34. 1753. 
Árbol de noble porte, esparcido en ambas costas aunque más común en la del 
Pacífico. Se cree que es oriundo de la India, pero caso de que así sea, su esparcimiento 
por todo la zona tropical debe ser muy antiguo, pues el tamarindo del Oriente difiere 
del nuestro por varios detalles. Las vainas tienen un sabor acídulo y se usan para 
preparar bebidas refrescantes que se usan á la vez como laxantes. En otros países se 
atribuyen decididas propiedades medicinales á las hojas. Se asegura también que es 
malsano dormir bajo la sombra tupida de dicho árbol: sin embargo, en 1890, tuve mi 
hamaca colgada durante varias semanas del gran tamarindo de la bahía de Salinas y 
dormí cada noche en ella sin el menor inconveniente. 

Tapa=culo — Véase Papaya de mico. 

Tapate. Solanaceae. 

Datura Stramonitim L. Sp. Pl, 1 : 179. 1753. 
Datura Tafula L. Sp. Pl. 2: 256. 1753. 
Las dos especies son muy parecidas; son plantas herbáceas de hojas palmadas 
divididas en lóbulos agudos, de flores blanco-rosadas, acampanadas, y frutos espinosos, 
conteniendo muchas semillas negras. Las hojas se usan en cataplasmas para la 
curación de las llagas y tumores, ó también en cigarillos que deben aliviar el asma. — 
Etim. : náhuatl tlapatJ, que es también el nombre de la higuerilla. 

Targuá. Euphorbiaceae. 

Crotón gossypiifolius Vahl. Symb. Bot. 2: 98. 1791. 

Crotón xalapensis H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 2: 85. 1817. Pl. XXX. 

Examinadas superficialmente, las dos especies son muy parecidas, y crecen en los 

mismos lugares. Suelen aparecer con abundancia en los rastrojos. El tronco exsuda 



136 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

lina goma que sirve, según se dice, para limpiar la dentadura. La madera en blanca, 
floja y de poco uso. En el Paraíso, en donde es muy abundante y produce una semilla 
rica en aceite, el C. xalapensts se llama terré. 

Té de México — Véase Apazote. 

Tempate — Véase Coquillo. — Etim. : náhuatl tempatU. 

Teocinte. Gramineae. 

EucJilnena mexicana Schrad. Ind. Sem. Hort. Gotting. 1832. 
Según las investigaciones más recientes, esta especie sería el origen del maíz. Es 
buen forraje de corte, y crece naturalmente en la tierra caliente de ciertas partes de 
Guatemala y del Sur de México. En San José, el clima parece ya demasiado fresco y 
esta planta no se da con pujanza. Se asemeja al maíz por sus inflorescencias 
miisexuadas, siendo terminales las de flores masculinas y axilares las que dan semillas. 
— Etim.: náhuatl teocivili, de teotJ , dios y cintli, mazorca de maíz; maíz de los dioses. 

Tepalón. Graminae. 

Panicíim laxum Sw. Prodr. Veg. Ind. occid. 23. 1788. 

Homalocenchrus hexandrus (Sw.) Britton, Trans. N. Y. Acad. Se. 9: 14. 1889. 
Estas dos especies crecen mezcladas en las praderas húmedas de la tierra caliente del 
Atlántico y forman buen pasto. La palal)ra tepalón parece de origen nicaragüense. 

Terciopelo. Elaeocarpaceae. 

Sloanea quadrivalris Seem. Bot. Voy. Herald 85, t. 15. 1852-57. 
Árbol de medio porte de la tierra caliente del Pacífico. Tronco corto, corona 
arredondeada, hojas ovaladas con venas muy salidas en la cara inferior que es gris, 
mientras la superior es verde lisa; fruto pequeiio, redondo, cubierto de un vello 
aterciopelado, de color morado. 

Terciopelo de Santa María. Melastomataceae. 

Miconia aeniginusa Naud. in Ann. Se. Nat. Ser. 3, 16: 135. 1851. 
Las hojas aterciopeladas de este arbustillo se usan para fregar los utensilios de 
cocina. 

Tereza — Véase Cereza. 

Terré — Véase Targuá. Es palabra indígena. 

Teta negra — Véase Cacao de mico. 

Tímbolillo — Véase Guandú. 

Tiquisque. Araceae. 

Xanthosovia sagittifolium Schott. Melet. 1 : 19. 1832. 
Hermosa planta, de rizomas comestibles: las hojas son grandes, triangulares y 
sagitadas en su base. El pedúnculo que trae la inflorescencia es más corto que los 
peciolos de las hojas. Es planta de poco rendimiento, pero merecería cultivarse en 
mayor escala en las tierras caliente y templada, por la excelente calidad de sus rizomas 
farinosos. — Etim. : en Guatemala, la misma planta se llama quequexque, y ésta es la 
forma más correcta, si no más eufónica, derivada del náhuatl quequexquic, cuyo 
significado es " que produce comezón.''^ Entre las mugeres de la tribu caribe de los 
Calinagas, y los Tupis y Galibis, tíquisque se dice taya ó taiá, palabra que significa, 
según V. Martius, el ardor producido en la boca por la. p'niiieiita. 

Tiriguro. Oxalidaceae. 

Averrhoa Bilimhi L. Sp. Pl. 1 : 428. 1753. 
Arbusto pequeño, oriundo del Oriente, y cuya ))resencia en Nicoya, en condiciones 
que indican una introducción ya antigua, es sumamente interesante. Trae frutas 
redondas bastante grandes y que se comen crudas, ó arregladas y cocidas con azúcar. 



Pl. XXX. 




Crotón xalapensis. 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 137 

Tito. Theaceae. 

Cleyera theoides Choisy in Mem. Soc. Phys. Genév. 14: 112. 1855. 
Arbusto de las montañas de Dota. 

Tomate. Solanaceae. 

Lycopersicum esculentum Mili. Gard. Dict. ed. 8, n. 2. 1768. 
El tomate se produce en Costa Rica en numerosas variedades, desde la forma pequeña 
y redonda al parecer indígena, hasta las más grandes, refinadas por el cultivo. Es de 
gran consumo en el país y tal vez llegue á ser artículo de exportación. — Etim. : náhuatl 
tomatl, de igual significado. 

Tomate cimarrón. Solanaceae. 

Solanum Ilumboldtii Dunal. in DC. Prodr. 13: 1, 311. 1852. 
Cartago. Mala hierba en los escombros. 

Tora. Compositae. 

Podachaenium paniculatum. Benth. ex Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 99. 1852. 
Polymnia macuJata Cav. Ic. 3 : 14, t. 227. 1794. 
Arbustillos subleñosos de las faldas del Irazú. 

Toreta. Annonaceae. 

Anona sp. 
Es una de las varias especies de este género, encontradas en Nicoya por el señor 
Tonduz y que no han podido aún identificarse. 

Torito. Orchidaceae. 

Stanhopea costaricensis Eeich. f. in Hamb. Gartz. 16: 424. 1860. 
Sarapiquí. El Stanhopea costaricensis es solamente una de las varias parásitas que 
llevan este nombre de torito, á causa, probablemente de ciertos apéndices de las flores, 
en forma de cuernos. 

Toronja — Véase Cidra. 

Triguillo. Qraminae. 

Bromus proximus genuinus Shear in Bull. Torr. Bot. Club 28: 246. 1901. 
Zacate común en la región superior del Irazú y considerado como pasto excelente 
por los ganaderos allí fincados. Es conocido también en México y probablemente 
esparcido en las cordilleras de toda la América central. 

Tubusí. Compositae. 

Vernonia dumeta Klatt in Dur. & Pitt. ex Bull. Soc. Bot. Belg. 35: 277. 1896. 
Árbol pequeño, de la tierra templada, de hojas menudas y canescentes y flores lila- 
cinas ó amarillentas, olorosas y muy numerosas. El nombre es indígena y origen, 
probablemente, del nombre de lugar Tobosi. 

Tucuico. Myrsinaceae. 

Ardisia compressa H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 3: 245. 1818. 
Arbusto de los sotos de la alta selva y de tierra templada, de madera rojiza y muy 
dura, flores blancas en racimos y baias negras. Es probable que el mismo nombre se 
da á varias otras especies del género Ardisia. Es voz indígena. 

Tucuiquillo. Myrsinaceae. 

Ardisia fusca Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 127, t. 2. 1861. 
Turrialba (Oersted 1849). 

Tucuso. Cyclanthaceae. 

Carludovica Oerstedii Hemsl. Biol. centr. amer. Bot. 3 : 416. 1882-86. 
Turrialba (Oersted 1849). Nombre indígena. 



138 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Tuete. Compositae. 

Vernonia braclñala Beiith. ex Oerst. in Kjoeb. Videusk. Meddel. G7. LS52. 
Vernonia canescens H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 4: 1820. 
La primera especie es un arbusto de flores muy olorosas, que florece en IMarzo en los 
alrededores de San José. Es de tierra templada, mientras la segunda especie se lia 
encontrado solamente en los charrales y en las orillas de las selvas, en Nicoya y en el 
Guanacaste. Tuete es palabra indígena. 

Tulipán. Papaveraceae. 

I'a¡iarer ítonuiifcrum L. Sp. Pl. 1: 508. 1753. 
El Zarcero del Naranjo. Planta oriunda de la cuenca del Mediterráneo y cultivada 
en los jardines por sus flores rosadas y grandes. 

Tuna. Cactaceae. 

Opuntia sp. 
Esta especie, cuya identidad específica no se ha fijado aún, es de tierra caliente, 
aunque se cultiva y produce frutas hasta cerca de 1500m. de altitud. Dichas frutas 
son comestibles. 

Tunilla. Cactaceae. 

C'ereus sp. 
Cartago. Cirio trepador, cuadrangular, de flores rosadas y frutas pequeñas. Es de 
tierra templada. 

Turú. Myrtaceae. 

Eugenia Oerstediana Berg. in Linnaea 27 : 285. 1854. 
Dota y vertiente del Pacífico en general. Según Wercklé (Tropenpflanzer 1903, p. 
434), esta especie trae frutas de 2cm. de diámetro, cuyo sabor recuerda al de la man- 
zana rosa. Tura es voz indígena, de la que se deriva los nombres locales Turábales y 
Turujal. 

Turvará. Qraminae. 

Paspalum conjugatum Berg. in Act. Helv. 7: 129, t. 8. 1772. 
Zacate dulce, que nace espontáneamente en los terrenos de la tierra caliente (0- 
lOOOm.) después de quemar la selva. Nombre indígena. 

Ugre — Véase Hugro. 

Uizcoyol. Palmae. 

Bactris hórrida Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 41. 1858. 
Palmera pequeña de los terrenos arcillosos de la tierra caliente. Los tallos tiernos y 
las hojas están cubiertos de aguijones acérrimos. En el valle del Diquís esta palmera 
constituye uno de los principales alimentos del ganado durante la estación seca ; las 
vacas muy bien saben doblar los tallos para alcanzar las hojas, pero resulta que muy á 
menuda se revientan los ojos al hacer ésto.— Etim. : náhuatl nitzlicoyol, de nitzli, espina, 
y coyolli ó coyol, cascabel, por alusión ú la forma di'l fruto; coyol de espina. 

Ule — Véase Hule. 

Uña del diablo— Véase Qu¡ebra=plato. 

Uña de gato. Sterculiaceae. 

Buettneria carlagenensis Jacq. Stirp. Am. Pict. 41. 1788. 
Mala hierba subleñosa de los cultivos y matorrales de la tierra caliente y templada. 
Trae espinas encorvadas y agudas, que producen heridas muy enconosas. 
Uruca. Meliaceae. 

Trichilia havanensis Jacq. Enum. Plant. Caril). 20. 1762. 
Árbol hermoso aunque pequeño, de foliaje muy tupido, flores verduzcas y numerosas, 
y semillas negras contenidas en una vaínit-a colorada. Las ramas se eiiq)lean jjara el 



ENUMERACIÓN DE LAS ESPECIES. 139 

adorno de las salas, iglesias, altares, etc., pero las hojas y los frutos se conceptúan 
venenosos. Esta e.-^ la verdadera uruca, aunque varios otros arbustos llevan el mismo 
nombre. Es de tierra temjilada y el nombre es indígena. 

Uruca. Myrsinaceae. 

Ardisia excelsa Ait. Hort. Kew. Ed. 1 : 261. 1789. 
Boruca. Arbusto de los bosques de la parte inferior del valle del Diquís. 

Vainilla. Orchidaceae. 

YanilJ a plan ¡folia Andr. Bot. Rep. t. 5:>S. 1801. 
La misma especie que se cultiva en varias partes de la zona tropical por sus vaini- 
cas perfumadas crece silvestre en los bosques de la tierra caliente del Atlántico. No ha 
llamado aún la atención de los cultivadores del país. 

Vainillón. Orchidaceae. 

ranilla Piltieri Schlecht. Rep. nov. sp. 3 : lOG. 1906. 
Vainilla de frutas gruesas y de inferior calidad, frecuente en los bosques de la 
cuenca del Diquís. 

Vara blanca. Chioranthaceae. 

Ileth/dsnmm Artocarpus Solms in DC. Prodr. 16, 1: 485. 1869. 
Arbusto de madera muy suave, tronco recto y corteza blanca. Las frutas son 
comestibles y de sabor muy agradable. 

Vara blanca. Compositae. 

Senecio Candelariae Benth. ex Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 108. 1852. 
Candelaria (Oersted 1848). 

Vara blanca — ^'éase Juco. 

Varilla negra. Borraginaceae. 

('iirdia uhinifoUa Juss. in Dum.-Cours Bot. Cult. ed. 1, 2: 148. 1802-05. 
\'alle de Tuís. Arbustillo connhi en los rastrojos de tierra caliente y muy propenso 
íi invadir los repastos. 

Venadero. Menispermaceae. 

Cissampelos Pareira L. Sp. Pl. 1, lOol. 1753. 
Planta trepadora, de hojas orbiculares y i)eltadas, flores dioicas y drupas coloradas. 
Se atribuye á la infusión de la raíz y de los tallos la propiedad de disolver los cálculos 
de la vejiga y se asegura además que la misma es nniy eficiente en la curación de la 
mordetlura de serjjientes. 

Verdolaga. Portulacaceae. 

Portillara olerácea L. 8ji. Pl. 1 : 445. 1753. 
Mala hierba de las tierras ricas, con la que se hace ensalada excelente. 

Verveine. Verbenaceae. 

Stachijtar}dieta indica Vahl Enum. 1: 206. 1804. 
Xombi'e francés usado por los Martiniqueños de la costa atlántica. 

Viborrana. Myrsinaceae. 

('¡arija hdiorraria Oerst. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 117. 1861. 
Arbusto encontrado por Oersted en el valle del Jarís, pero que no se ha vuelto á 
descubrir por los exploradores modernos. 

Viborrana. Asclepiadaceae. 

Asclepias curassavica L. Sp. Pl. 1: 215. 1753. 
Planta lechosa, de flores amarillas y encarnadas, y semillas envueltas en una masa 
sedosa, común en todo el país. Se usa la leche para matar los gusanos y se dice 



140 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

también que, aplicada repetidas veces en las verrugas que suelen aparecer en las manos, 
las hace desaparecer. 

Vijagua. Marantaceae. 

Calathea insignis Peters in Mart. Fl. Bras. 3, 3: 124. 1890. 
Esta hermosa monocotiledónea de los lugares cenagosos de tierra caliente divide su 
nombre con varias especies del mismo género. Sus hojas color verde pálido en la cara 
superior y blancuzcas por debajo, sirven de envoltorio en mil ocasiones. Los Indios 
de Talamanca la usan para envolver artísticamente los cadáveres de sus difuntos, y su 
empleo es general para empacar ó cubrir los tercios de sal, los tamales, la pasta de 
chicha, etc. ; hasta sirven para abrigar los viajeros contra los aguaceros repentinos. 

Yás. Lauraceae. 

Persea sp. 
Árbol grande aún no identificado específicamente, de la zona superior de la tierra 
templada. Tiene hojas cordiformes, lisas y verde oscuro en la cara superior y 
blancuzcas en la inferior; las flores son verduzcas y las frutas del tamaño de un limón 
grande, con un cuesco muy grande en relación con la carnosidad fibrosa que la rodea 
y que se come, aunque es poco apetecible. La madera es bastante fuerte, pero expuesta 
á la carcoma de los insectos. La voz yás es indígena. 
Yolillo. Palmae. 

Raphia taedigera Mart. Hist. Nat. Palm. 3: 217. 1833-50. 
Palma poco elevada ¡jero muy frondosa, característica de los pantanos de la costa 
del Atlántico y de las márgenes del lago de Nicaragua. 

Yós. Euphorbiaceae. 

Sapium sp. pl. 

El género Sapium parece existir en el país en numerosas formas, que dan todas una 
leche abundante aunque aparentemente deficiente en caucho. Esta leche se reputa 
venenosa y caustica y solo se usa para prender pájaros. Las semillas son ricas en 
aceite, paro esta particularidad no parece haber llama<lo aún la atención. La infusión 
de las hojas se emplea para curar la sarna y el carate de los animales. Voz indígena. 
Yuca. Euphorbiaceae. 

Manihot pálmala Muell. Arg. in DC. Prodr. 15, 2: 10G2. 1862-66. 

Se llama también yxica dulce y existe en dos variedades, la Ijlanca y la morada. Es 
de origen sur-americano y desde los tiempos más remotos parece haber desempeñado 
entre los Caribes y los Arauacos de la banda oriental de América el mismo papel que 
el maíz entre los Mayas, los Chibchas y los Quichuas de la costa occidental del mismo 
continente. En la actualidad se cultiva extensivamente en tierra caliente y en la zona 
inferior de la tierra templada. Yuca es palabra del idioma taino de Sto. Domingo. 
Yuca amarga. Euphorbiaceae. 

Manihot utilissima Pohl. Pl. Bras. Ic. 32, t. 24. 1831. 

Menos esparcida en Costa Rica que la anterior. Contiene un zumo amargo y 
venenoso que se disipa por la cocción. Es preferida en la América meridional y en las 
Antillas para la preparación de la harina de cazabe y de la tapioca. 

Yuca de monte. 

Manihot carthaginensis (Jacq.) Mull. Arg. DC. Prodr. 15, 2: 1073. 1862-66. 
Nicoya. Arbustillo de los montes, parecido á la yuca común. 

Yuquilla — Véase Camotillo. 

Zacate amargo. Graminae. 

Axonopus compressus (Sw. ) Beauv. Agrost. 12. 1812. 
Paspalum platycaule Poir. Encycl. 5: 34. 1804. 
Espontáneo en los desmontes recientes : el ganado se acostumbra difícilmente á 



Pl. XXXI. 




LrCUMA MAMMüSA. 



ENUMERACIÓN DE 1,AS ESPECIES. 141 

comerlo, á causa de su sabor muy amargo. Es característico de las praderas de la 
región basal. 

Zacate de caballo. Gramínae. 

Paspalum maudiocanuin Trin. Gram. Panic. 113. 1826. 
Zacate probablemente impórtate que se encuentra en la meseta central á lo largo de 
los ferrocarriles y de las carreteras. 

Zacate de Guinea. Graminae. 

Paniciun máximum Jacq. Ic. Pl. Rar. 1 : t. 13. 1781-86. 
Zacate de corte y de repasto que crece en todas clasas de tierras. Aguanta bien la 
sequía de los veranos y es mejor alimento que el Para, pero tiene el inconveniente de 
volverse duro al extremo de que no lo puede comer el ganado cuando se le deja crecer 
liasta una cierta edad. Según se asegura, la primera semilla de este zacate fué traiaa 
de Jamaica hacia 1885, por don Santiago Millet. 

Zacate de Limón — Véase Sontól. 

Zacate de Para. Graminae. 

Panicum vtolle Sw. Prodr. Veg. Ind. Occ. 22. 1788. 
Entre nuestros forrajes artificiales, el para, ó zacate de Para, aunque no es tal vez 
el mejor, es el más esparcido. Prefiere terrenos copiosamente regados, como lo son los 
de la vertiente del Atlántico y se da desde el nivel del mar hasta una altura de 1400m. 
l>oco más ó menos. Un parasal es de fácil establecimiento y se atlapta sobre todo 
jiara ganado de engordo, aunque los animales criados en el no dan nunca carne de 
superior calidad. 

Zacate de ratón. Graminae. 

Opliíímcnus Humboldtianus Nees, Agrost. Bras. 264. 1829. 

Poa anima L. Sp. Pl. 1 : 68. 1753. 
Estas dos especies son muy distintas: la primera, que es indígena, se da en los 
lugares sombreados de la tierra caliente, mientras la segunda, oriunda proliablemente 
de Europa, se encuentra en las calles y al rededor de las casas en las tierras templada 
y fría. No tienen importancia económica. 

Zacatón. Cyperaceae. 

BnUchium spathaceum Rich. ex Pers. Syn. 1: 65. 1817. 
Ciperácea gigante (l-2m. de alto) de los bosques despejados del Valle del Diquís. 
Parece ser muy escasa. 

Zapallo — Véase Sapayo. 

Zahino. Caesalpiniaceae. 

Caesalpinia eriostachyi^ Benth. Voy. Sulph. 88. 1844. 
Árbol pequeño de los bosques de Nicoya. 

Zapote. Sapotaceae. 

Lúcuma mammosa Gaertn. f. Fruct. 3 : 129, t. 203. 1805-07. Pl. IV, XXXI. 

Árbol grande de la tierra templada del Pacífico (0-lOOOm. ), de tronco corto, muy 
ramificado y corona arredondeada. Pierde su foliage durante la estación seca, que es 
cuando florece con extraordinaria profusión. La fruta, de carna amarilla y muy dulce, 
alcanza el tamaño de una pequeña naranja. De la semilla, llamada zapoyol, se extrae 
un aceite usado en la medicina popular como curativo de resfriados. La misma almen- 
dra, reducida á polvo fino, sirve para preparar un dulce exquisito. Entin, y todavía 
en el siglo pasado, estas semillas se usaban en lugar de la moderna plancha de hierro, 
para alisar ó aplanchar la ropa blanca. Zapote y zapoyol son palabras pertenecientes 
á la lengua náhuatl. 



142 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Zapotillo. Sapotaceae. 

ViteUaria multiflora (A. DC.) Eiigl. in Pfl. Fain. 4, 1 : 140. 1897. 
Árbol pequeño de las tierras caliente y templada del Pacíñco. Nunca se encuentra 
silvestre. Las frutas son acuminadas por ambos extremos, con carne farinosa, de color 
amarillo vivo. 

Zapotillo. Rosaceae. 

Couepia Kunthiana Benth. in Hook. Journ. Bot. 2: 216. 1840. Pl. VI. 

Árbol hermoso de Nicoya y de la costa del Pacífico. La fruta presenta un mesocar- 
pio carnoso de sabor bastante agradable. 

Zapoyol — Véase Zapote. 

Zarzamora. Rosaceae. 

Rubus costaricanus Lieb. in Kjoeb. Vidensk. Meddel. 159. 1852. 
Eubus floribundas H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 6: 219. 182^. 
Rubus poliophyll lis Focke ex. J. Donn. Sm. in Coult. Bot. Gaz. 18: 202. 1893. 
Las zarzamoras son por lo general de tierra templada ó fría. Algunas de las especies 
costarricenses tienen frutas deliciosas y muy grandes y merecerían cultivarse. 

Zarzaparilla. Liliaceae. 

Smilax officinalis H. B. & K. Nov. Gen. et Sp. 1: 271. 1815. 
Bejuco trepador, de tallos cuadrados y espinosos. Es de tierra caliente y templada 
y abunda más del lado del Atlántico. Sus raíces fibrosas constituyen la zarzaparilla 
del comercio. 

Zarzón. Liliaceae. 

Smilax sp. 
Bejuco trepador, de tallos angulosos aunque no cuadrados. Las raíces se mezclan 
con las de la verdadera zarzaparilla, pero son más gruesas y no parecen tener las mis- 
mas propiedades. 

Zopilote. Solanaceae. 

Ci/pliomandra viridiflora Sendt. in Flora 28: 175. 1845. 
Arbustillo subleñoso de tronco recto y no ramificado, y que alcanza hasta l,50m. de 
altura. Las fiores que cuelgan de largos pedúnculos, son de color moreno verduzco. 
Es especie de tierra caliente y la infusión de sus hojas se usa en la curación de las 
erisipelas. 

Zorrillo. Solanaceae. 

Cestrum lanatum Mart. & Gal. in Bull. Acad. Brux. 12: 4. 1845. 
Arbusto hetliondíj conn'm en los setos vivos y matorrales de la tierra templada. 

Zorillo — Véase Limoncillo. 

Zorrillo real. Rubiaceae. 

Hamelia patens Jacq. Enum. Pl. Carib. 16. 1762. 
Arbusto común en las tierras caliente y templada, de hojas elípticas lanceoladas, 
velludas y flores anaranjadas ó rojizas en corimbos escorpioídeos : los frutos son unas 
l)ayitas negras. En Nicoya la misma especie se conoce con el nombre de palo camarón. 



FAMILIAS DK PLANTAS CONOCIDAS EN COSTA RICA. 143 



FAMILIAS DE PLANTAS CONOCIDAS HASTA HOY 

EN COSTA RICA, CON INDICACIÓN DEL 

NUMERO DE ESPECIES EN 

CADA FAMILIA. 

I. Mif.)r<>thíill(n^hyfa, 

I I . SrJt ixitplí jfUi . 

III. FUujvUiítue, 
W . l)iuofl(nfeIlatfie. 

V . Ziiijopíi f frene. 
VI. Chfoi'ophi/ceae, 

VII. Charales. 
VIII. Ph a eopJiyeeae, 

IX. Uict y ótales. 
X. lihodojth yceae.^ 

XI. Etiniyectes. 

Fungi (Hongos) 163 Lichenes 214 

XII. Enihryophyta ffs¡j)honof/ania. 

Hepaticae 105 Equisotales 2 

Musci 204 Lycoi^odiales 41 

Filicales (Heléchos) 594 

XIII. Miiihryojthyfa siplionogania, 

Cycadaceae 

Taxaceae 

Typhaceae 

Na ja da cea e 

Alismaceae 

Triuridaceae 

^ Estas diez primeras divisiones del reino vegetal comprenden las algas, los baccilos, 
é infinidad de otras plantas inferiores, el estudio de las cuales no se ha iniciado aún 
en Costa Rica. 



5 


Gramineae 


234 


2 


Cyperaceae 


111 


1 


Palmae 


47 


1 


Cyclanthaceae 


10 


3 


Araceae 


50 


1 


Lemnaceae 


1 



144 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA, 



^Mayacaceae 


1 


Myristicaceae 


2 


Xyridaceae 


1 


Moniíniaceae 


13 


Eriocaulonaceae 


2 


Lauraceae 


37 


Broineliaceae 


81 


Hernandiaceae 


3 


Commelinaceae 


20 


Papaveráceas 


3 


Pontederiaceae 


3 


Crueiferae 


11 


JuiK-aceae 


2 


C'ap])aridaceae 


14 


Liliaeeae 


5 


Tovariaceae 


1 


Haemodoraceae 


1 


Moringaceae 


1 


Amaryllidaceae 


9 


Podostemonaceae 


2 


Dioscoreaceae 


5 


C*rassulaceae 


2 


Iridaceae 


7 


Saxi fraga cea e 


6 


Musaceae 





Cunoiiiaceae 


2 


Zingiberaceae 





Ilamamelidaceae 


2 


Cannaceae 


2 


Rosaceae 


20 


Marantaceae 


13 


Coniiaraceae 


1 


Burmanniaceae 


3 


Leguniinosae 


234 


Orchidaceae 


268 


(íeraiiiaceae 


1 


Piperaceae 


250 


Oxalidaceae 


7 


Chloranthaceae 


3 


Tropa colaceae 


1 


Lacistemaceae 


1 


Hiiniiriaceae 


1 


Myricaceae 


1 


Erythroxylaceae 


2 


Juglandaceae 


1 


Zygophyllaceae 


2 


Betulaceae 


1 


Rutaceae 


11 


Fagaceae 


22 


Siiuarubaceae 


10 


Ulmaceae 


4 


Burseraceae 


2 


Moraceae 


37 


Meliaceae 


26 


Urticaceae 


32 


Malpighiaceae 


31 


Proteaceae 


5 


Trigoniaceae 


1 


Loranthaceae 


16 


Vochysiaceae 


1 


Olacaceae 


2 


Polygalaceae 


13 


Balanophoraceae 


1 


Kui)horbiaceae 


80 


Aristolochiaceae 


11 


Coriariaceae 


1 


Polygonaceae 


14 


Anacardiaceae 





Chenopodiaceae 


2 


Celastraceae 


o 


Amara ntaceae 


18 


Hippocrateaceae 


4 


Nyctagynaceae 


9 


Icacinaceae 


1 


Phytolaccaceae 


7 


Hippocastanaceae 


1 


Aizoaeeae 


2 


Sapindaceae 


29 


Basellaceae 


1 


Sal)iaceae 


1 


Caryophyllaceae 


12 


Balsaminaceae 


1 


Nympheaceae 


2 


Ivhamnaceae 


6 


Ranunculaceae 


7 


Vitaceae 


4 


Berberidaceae 


2 


Elaeocarpaceae 


5 


Menispermaceae 


4 


Tiliaceae 


15 


Magnoliaceae 


2 


Malvaceae 


43 


Anonaceae 


13 


Bombacaceae 


9 



FAMILIAS DE PLANTAS CONOCIDAS E'S COSTA RICA. 



145 



Sterculiaceae 


19 


Myrsinaceae 


22 


Dilleiiiaceae 


12 


Primulaceae 


1 


Ochnaceae 


3 


Plumbaginaceae 


1 


Marcgraviaeeae 


3 


Sapotaceae 


4 


Theaceae 


4 


Ebenaceae 


1 


Guttiferae 


23 


Styracaceae 


5 


Cistaeeae 


1 


Symplocaceae 


1 


Bixaceae 


1 


Oleaceae 


3 


Cochlospermaceae 


1 


Logan iaceae 


11 


Violácea e 


9 


Gentianaceae 


15 


Flacourtiaceae 


20 


Apocynaceae 


26 


Turneraoeae 


1 


Asclepiadaceae 


16 


Passifloraceae 


22 


Convolvulaceae 


30 


Carieaceae 


4 


Poleuion iaceae 


6 


Loasaceae 


4 


Hydrophyllaceae 


2 


Begoniaceae 


28 


Borra ginaceae 


26 


Cactaceae 


27 


Verbenaceae 


36 


Lythraceae 


10 


Labiatae 


49 


Lecythidaceae 


4 


Solanaceae 


48 


Punicaceae 


1 


Scropb ulariaceae 


28 


Rhizoplioraceae 


2 


Bignoniaceae 


22 


Combretaceae 


5 


Orobanchaceae 


1 


Myrtaceae 


25 


Gessneriaceae 


68 


Melastomataceae 


149 


Lentibulariaceae 


3 


Oeiiotheraceae 


20 


Acanthaceae 


68 


Halorrhagidaceae 


2 


Plantagináceas 


3 


Araliaceae 


12 


Rubiaeeae 


77 


Umbelliferae 


15 


Caprifoliaceae 


7 


Cornaceae 


1 


Valerianaceae 


4 


Clethraceae 


2 


Cucurbitaceae 


33 


Pirolaceae 


1 


Campal ni Iaceae 


21 


Ericaceae 


23 


Compositae 


274 



RECAPITULACIÓN DE LAS ESPECIES CONOCIDAS EN COSTA RICA. 

Eumycetes (Liqúenes y Hongos) 377 

Embryophyta asiphonogama (Heléchos) 946 

Embrvophyta siphonogama (170 familias ó 61% de las que 
componen este grupo) 3441 

Suma 4764 



146 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



índice de los nombres científicos con 

sus EC^IVALENTES VULGARES. 



Abelmoschu,s csculcntus Moench. 

Acacia Farnesiatia (L.) Willd. 

Acanthorltlza sp. pl. 

Acnislus arborescens Sclilecht. 

Acrocomia vlnifera Oerst. 

Adiantum coaciiinum II. B. & K. 

Agave sp. ¡il. 

Ageratum conyzoides L. 

Alibcrlia edulis A. Rich. 

AUophylus occidentalis Radlk. 

Allophylus psilosperinus Radl. 

Aloe vera L. 

Althaea rosea Cav. 

Amaranthas sp. 

AmaranthuH retroflenis L. 

Amaranlhus spinoaus L. 

Ananas ananas (L.) Karst. 

Anacardium occidentale L. 

Anacardlum Khinocarpus DC 

Andropofjon hicornis L. 

Andropogon Nardus L. 

Anona sp. 

Anona sp. 

Anona Cheri molía Mili. 

Anona muricata L. 

ylííoíia reliculata L. 

vlnojm sqnamosa L. 

Anoda Jiastata Cav. 

Anthirrinmn majus L. 

Anthuriuní scandens Engl. 

Apeiba áspera Aubl. 

Apeiba Tibourbou Aubl. 

ArarJiis lii/pogaea L. 

Ardisia compressa II. B. &. K. 

Ardisia decipieiis A. DC. 

Ardisia excelsa Ait. 

Ardisia fusca Oerst. 

Ardisia revoluta H. B. & K. 

Argemone mexicana L. 

Aristolochia máxima Jacq. 

Artemisia vulgaris L. 

Artocarpus communis Forst. (Char. ) 



Véase Ocrá 

Aromo 

Guagra 

Güitite 

Coyol 

Culantrillo 

Cabuya 

Santa Lucía 

Madroño de comer 

Esquí ti 11 o 

Huesillo 

Sávila 

Mírame-lindo 

Mercolina 

Bledo 

Bledo 

Pina 

Marañon 

Espavé ó Espavel 

Cola de Venado 

Sontol 

Soncolla 

Toreta 

Chirimoya 

Guanábano 

Anona 

Anón 

Churristate 

Boca de león 

Bejuco rea! 

Peine de mico 

Burío 

Cacao mam' 

Tucuico 

Sotacaballo 

Uruca 

Tucuiquillo 

Guastomate 

Cardo santo 

Cuajilote 

Ajenjo 

Árbol del pan 



índice de los nombres científicos. 



147 



Asclepias curassavica L. 

Astrocaryum poli/stachyum Wendl. 

Attalea gomphococca Mart. 

Averrhoa Bilimbi L. 

Avicennia nítida Jacq. 

Axonopus compressus (Sw.) Beauv. 

Baccharís trinervis Pers. 

Bactris hórrida Oerst. 

Banisteria corni/olia Spreng. 

Basanacantha sp. 

Bauhinia sp. 

Bauhinia sp. 

Bauhinia inermis Pers. 

Begonia guyanensis A. DC. 

Begonia Cooperi C. DC. 

Bellota costaricensis Mez. 

Bellucia costaricensis Cogn. 

Berheris Hemsieyi Donn. Sm. 

Besleria Princeps Haiist. 

Bidens pilosa L. 

Bixa Orellana L. 

Blakea gracilis Hemsl. 

Blighia sápida Kon. 

Bocconia frutescens L. 

Bombax ellipticum H. B. & K. 

Borago officinalis L. 

Bourreria formosa Hemsl. 

Bourreria littoralis Donii. 8m. 

Bravaisia floribunda DC. 

BromeUa Pinguin L. 

Bromus proximus genuinus Shear 

Bryophyllum calycinwm Salisb. 

Buddleia verbascifolia H. B. & K. 

Bueítneria cartagenensis Jacq. 

Bunchosia costaricensis Rose 

Bursera gummifera L. 

Bursera gummifera L. 

Byrsonirna crassifolia H. B. & K. 

Byrsonima oaxacana Á. Juss. 

Caesalpinia sp. 

Caesalpinia eriostachys Benth. 

Cojan Cajan ( L. ) Millsp. 

Calathea insignis Peters 

Calceolaria sciadephora Donn. Sm. 

Calea axillaris DC. 

Calliandra grandiflora Benth. 

Calycophyllum candidissimum DC. 

Calyptranthes costaricensis Berg. 

Calyptrogyne sarapiquensis H. "Wendl. 

Canavalí obtusifolium (Lam.) DC. 

Canna indica L. 

Capsicum annuum L. 



Véase Viborrana 

' ' Coyolillo 

" Palma real 

' ' Tiriguro 

" Palo de sal 

" Zacate amargo 

" Alcotán 

" Uizcoyol 

" Nance colorado 

' ' Mostrenco 

" Bejuco de culebra 

* ' Escalera de mono 

' ' Casco de venado 

" Ala de Ángel 

" Ala de Ángel 

" Ir? colorado 

" Papaturro agrio 

" Palo de San Juan 

" Chirrite 

" Mozote 

" Achiote 

" San Miguel 

" Seso vegetal 

' ' Guacamayo 

" Pochote 

" Borraja 

" Quisjoche 

" Esquijoche 

" Palo de agua 

" Piñuela casera 

" Triguillo 

" Hoja del aire 

" Hoja de salbe 

" Uiía de gato 

' ' Cereza 

' ' Almacigo 

" Jiñocuave 

" • Nance 

' ' Nancite 

" Nacazcol 

" Zahino 

" Guandú 

" Vi j agua 

" Patito 

' ' Jalacate 

" Carboncillo 

" Sálamo 

Murta 

Coligallo 

" Frijol de playa 

" Piriquitoya 

Chile dulce 



148 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Capsicum baccatum L. 

Capsicum frutescens L. 

Carapa guianensis Aubl. 

Cardiospermum grandiflorum Sw. 

Carica papaya L. 

Carica peltata Hook. & Arn. 

Carica doHchaula J. Donn. Sm. 

Carludovica Oerstcdii Hemsl. 

Carludovica pálmala R. & S. 

Cascaría corymbosa 

Cascaría parvífolía Willd. 

Casimiroa Sapola Oerst. 

Castillcja irazuensis Oerst. 

Castilla costarícana Liebm. 

Castilla f al lax O. F. Cook 

Castilla nicoyana O. F. Cook 

Cassía hicapsularis L. 

Cassía brevipes DC. 

Cassía grandis L. 

Cassía híspídula Vahl. 

Cassía Iciantha Benth. 

Cassía oxyphylla Kunth. 

Cassía pubesccns Jacq. 

Cassía retículata Willd. 

Cassía spectabílis DC. 

Caitlcya Doioíana Batem. 

Cattleya Skínnerí Batem. 

Cedrcla Glaziovii var. puberula C. DC. 

Cedrela mexicana Roem . var. gibbosa C. DC. 

Cedrcla montana var. mexicana Turcz. 

Cecropía mexicana Hemsl. 

Cecropía obtusa Tréc. 

Cecropía polyphlebia Donn. Sm, 

Ceiba pentandra Gaertn. 

Cereus sp. 

Cereus Aragoni Weber 

Cereus trígonus Haw. 

Cesírum aurantiacum Lindl. 

Cestrum lanatum Mart. & Gal. 

Chaetium bromoídcs Benth. 

Chamaedorea bifurcota Oerst. 

Chenopodium ambrosioides L. 

Chlorophora tinctoría Gavid. 

Chrysanthemiim Parthenium Pers. 

Chrysobalaniis Icaco L. 

Chrysophyllum Cainíto L. 

Chusqueae sp. plur. 

Císsampelos Pareíra L. 

Citharexylum caudatum L. 

Citrullus citrullus Small 

Citrus Aurantium L. - 

Citrus decumana L. 



Véase Chile 

Chupete 
" Caoba 
" Chimbolillo 
' ' Papaya 
' ' Papaya de mico 
" Papaya de monte 
' ' Tucuso 

Chidra 
' ' Cerito 
" Palo María 
" Matasano 
' ' Gallito 

Hule 
" Hule macho 

Hule 
' ' Bicho 
' ' Sípia 
' ' Carao 
' ' Nauapate 
" Caña fistola 
" Candelillo 
" Pico de pájaro 
" Saragundín 
" Candelillo 
" Guaria de Turrialba 
' ' Guaria 
" Cedro amargo 
' ' Cedro 
" Cedro dulce 
' ' Guarumo 
' ' Guarumo 
" Guarumo 

Ceiba 

Tunilla 
' ' Cardón 
" Pitahaya 
" Pavoncillo 

Zorillo 

8etilla 
' ' Pacaya 
' ' Apazote 
' ' Palo de mora 
" Artemisa 
' Icaco 
" Caimito 
' ' Cañuela 
" Venadero 
* ' Dama 
' ' Sandía 
' ' Naranjo 

Cidra 



índice de los nombres científicos. 



149 



Citrus deliciosa Ten. 

Citrus Limetta Risso 

Citrus medica L. 

Citrus medica limón L. 

Clavija bihorrana Oerst. 

Clemotis dioica L. 

Clematis grossa Benth. 

Cleome spinosa Jacq. 

Clethra lanata Mart. & Gal. 

Cleyera theoides Choisy 

Clusia minar L. 

Cochlospermum hihiscoidcít Knnth 

Coccoloba caracasana Meissn. 

Coccoloba uvifera L. 

Cocos nucifera L. 

Coffea arábica L. 

Coix Lacryma Jobi L. 

Comhretum farinosum H. B. & K. 

Conostegia lanceolala Cogn. 

Conostegia Oerstediana O. Berg 

Conostegia Pittieri Cogn. 

Copaifera hemitornoph ijlla Donn. Sm. 

Cordia Gerascanthus L. 

Cordia microcephala Willd. 

Cordia ulmifolia Juss. 

Coreopsis sp. 

Cornutia cymosa Donn. Sm. 

Corgnibis decumbens Cogn. 

Costus sp. 

Costus laxus O. G. Peters 

Costas lima K. Sflinm. 

Costus Malortieanus Wendl. 

Costus maximus K. Schum. 

Costus nutans K. Schum. 

Costus podocephalus Donn. Smith 

Couepia Kunthiana Bentli. 

Couralia rosea Donn. Sm. 

Crescentis Cujcte L. 

Crotalaria, striata Schrank 

Crolalaria vitellina Ker. 

Crotón glabellus L. 

Crotón gossypiifolius Vahl. 

Crotón niveus Jacq. 

Crotón Tonduzii Pax 

Crotón xalapensis H. B. & K. 

Cucumis Meló L. 

Cucúrbita mosrhata Dnchesne 

Cucúrbita ficifolia Bouché 

Cucúrbita pepo L. 

Cupania guatemalensis Radl. 

Cuphea utriculosa Koehne 

Curatella americana L. 



Véase Mandarina 
Lima 

Limón de Florida 
Limón 
Viborrana 
Barba de viejo 
Bari>a de viejo 
Espuela de caballero 
Nance 
Tito 
Copel 
Poro- poro 
Papaturro blanco 
Papaturro 
Cocotero 
Cafeto 

Lágrima de San Pedro 
Papa miel 
Lengua de vaca 
Cantarillo 
Escobillo 
Cativo 
Laurel 

Escoba negra 
Varilla negra 
Chispa 
Muñeco 
Cidra 
Caña agria 
Cañagria 
Cafiagria 
Cañagria 
Cañagria 
Cañagria 
Cañagria 
Zapotillo 
Roble de sabana 
Calabacero 
Chipilino 
Quiebra-plato 
Copalchí 
Targuá 
Copalchí 
Quina amargo 
Targuá 
Melón de olor 
Sapayo 
Chilacayote 
Ayote 
Cantarillo 
Quiebra-piedras 
Chumico de palo 



150 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Cúrcuma longa L. 
Cyathea arbórea (L. ) Sm. 
Cyclanthera OerMedii Cogn. 
Cyclanthera Pittieri Cogn. 
Cyclanthera Tonduzn Cogn. 
Cyclanthus bipartitus Poit. 
Cyphomandra heíerojihylla Taub. 
Cyphomandra viridiflora Sendt. 
Dahlia variabilis Desf. 
Daifa alopecuroides Willd. 
Datura arbórea L. 
Datura Stramonium L. 
Datura Tatula L. 
Davilla Kunthii St. Hil. 
Delphiniurn Ajacis L. 
Desmodium uncinatum DC. 
Desmoncus oxyacanthos Mart. 
Dermatocalyx parviflora Oerst. 
Derris peninsularis Donn. Sm. 
Dianthtis caryophyUus L. 
Didymopanax Morototoni Dcne. 
Dioscorea alata L. 
Dioscorea bulbifera L. 
Dioscorea sativa L. 
Dioscorea triphylla Schimp. 
Diphysa humilis Oerst. 
Diphysa robinioides Benth. 
Dolichos LabJah L. 
Dorstenia Contrajerva L. 
Dracontium Pittieri Engl. 
Drimys Winteri Forst. 
Dulichium spathaceum Rich. 
Echinocystis Couiteri Cogn. 
Elephantopus scaber L. 
Elephantoptís spicatus Aubl. 
Elaeis melanococca Gaertn. 
Entada scandens Benth. 
Entada polystachya DC. 
Enterolobium cyclocarpum Griseb. 
Equisetum bogotense H. B. &. K. 
Eriobotrya japónica Lindl. 
Eryngium Carlinae Cav. 
Eryngium foetidujn L. 
Erythrina corallodendron L. 
Erythrina costaricensis M. Mich. 
Eucalyptus arnygdalina Labill. 
Eucaliptus globidus Labill. 
Euchlaena mexicana Schrad. 
Eugenia lepidota Berg. 
Eugenia Oerstediana Berg. 
Eupatorium ixiocladon Benth. 
Eupatorium pycnocephalum Less. 



Véase Camotillo 

' ' Rabo de mico 

' ' Tacaco cimarrón 

' ' Tacaco 

' ' Caifa 

" Hoja de lapa 

" Pepinillo 

' ' Zopilote 

" Dalia 

" Alacrancillo 

" Reina de la noche 

' ' Tapate 

' ' Tapate 

" Chumico de bejuco 

" Espuela de caballero 

' ' Pega-pega 

' ' Matamba 

Colmillo 

" Chaperno 

Clavel 

Pavilla 

" Ñame común ó ñame blanco 

" Papa caribe 

" Ñame negro 

" Ñame de la India 

' ' Naguapate 

" Guachipelín 

" Chimbólo verde 

" Contrayerba 

" Hombrón 

' ' Quiebra-muelas 

' ' Zacatón 

Chayotillo 

" Achicoria 

" Achicoria 

" Coquito 

" Habilla 

" Parra rosa 

" Guanacaste 

" Cola de caballo 

' ' Níspero del Japón 

" Achicoria 

' ' Culantro 

Poro 

Poro 

' ' Eucalipto 

' ' Eucalipto 

" Teocinte 

' ' Cacique 

Turú 

" Chirrite blanco 

" Chirrití 



índice de los nombres científicos. 



151 



'Euphorbia cotinifolia L. 

Euphorbia Hoffmanniana Boiss 

EupJwrbia pnlcherrima Willd. 

Euphorbia splendens 'Boj. 

Euterpe 8p. 

Euterpe longepetiolata Oerst. 

Fevülea cordifolia L. 

Ficus sp. pl. 

Finís Boyiplandiana Miq. 

Ficus Carica L. 

Ficus crassiuscula Warb. in sched. 

Ficus eugeniaefdlia Hemsl. 

Ficus sápida Miq. 

Furcraca sp. pl. 

Galphimia glauca Cav. 

Genipa Carulo H. B. & K. 

Geonovia pp. 

Gliricidia macúlala H. B. & K. 

Gilibertia arbórea E. Mareli. 

G naphall um oxyphyllum /3 semilanatum DC 

Güdmania macrocarpa Hemsley 

Gonolobus edulis Hemsl. 

Gossypium peruvianum Cav. 

Gossypium acuminatum Roxb. 

Gossypium hirstitum L. 

G()ssy])iuin barbadense L. 

Guarea sp. ? 

Guarea Caoba C. DC. 

Guarea microcarpa C. DC. 

Guilielma utilis Oerst. 

Gualteria olivaeformis Donn. Sm. 

Guazuma ulmifolia Lam. 

Guettarda costaricensis K. Schum. 

Gyminda Tonduzü Loes. 

Gymnolomia platylepis A. Gray 

Gyaerluin saccharoides Humb. & Bonpl. 

Haematoxylum campechianum h. 

líainelia patens Jacq. 

Ha.uya Rodriguezii Donn. Sm. 

He.dyosmum Arlocarpus Solms. 

Heisteria sp. 

Helianthus annuus L. 

Heliconia psittacorum L. 

IJelicostylis Ojoche K. Sch. 

Helicteres guazumaefolia H. B. & K. 

Heliocarpus appendiculatus Turcz. 

HeUocarpus glanduliferus Robinsoii 

Heliotropium indicum L. 

Herrania albiflora Goud. 

Herrania sp. 

Heieropteris laurifolia A. Juss. 

Ilibiscus tiliaceus L. 



Véase Barrabás 

" Lechilla 

' ' Pastora 

" Corona de Cristo 

" Palmito dulce 

" Pacaya de ratón 

' ' Cabalonga 

' ' Higuerón 

' ' Balo de sal 

" Higuera 

" Chilamate 

' ' Sotacaballo 

' ' Higuito 

' ' Cabuya 

' ' Gota de oro 

" Guaitíl 

" Caña danta 

" Madera negra 

" Cacho de veuado 

" Ajenjillo cimarrón 

" Corteza de chibo 

' ' Cuayote 

" Algodón 

" Algodón 

' ' Algodón 

" Algodón 

" Cedro macho 

' ' Caoba 

' ' Cócora 

" Pejivalle 

" Anonillo 

" Guácimo 

" Malacahuite 

Güití 

' ' Mirasol 

" Caña blanca 

Brazil 

" Zorrillo real 

' ' Supara 

" Vara blanca 

Manglillo 

" Girasol 

' ' Caliguate 

" Ojoche 

" Rabo de puerco 

" Bu río 

' ' Burío 

" Alacrán 

" Cacao de monte 

" Cacao de ardilla 

' ' Corral 

" Majagua 



152 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Hieracium Lagopus D. Don 

Hippomane Mancinella L. 

líomalocenchrus he.candrus O. Kze. 

Hufelandia costaricensis Mez 

Hura crepitans L. 

Hymenaea Courbaril L. 

Hijpericum sp. 

Hiiptis capitala Jacq. 

Hijptis verticiUala Jiicq. 

Impatiens Balsamina L. 

Indigofera añil L. 

Indigofera tinctoria L. 

Inga 

Inga, edulis Mart. 

Inga ingoides Willd. 

Inga marginafa Willd. 

Inga muUijuga Benth. 

Inga poHobellensis Beurling 

Inga spectabilis Willd. 

Ipomoeae sp. pl. 

Ipomoea batatas Poir. 

Ipomoea Bona-nox L. 

Ipomoea Jalapa Coxe 

Iresine celosioides L. 

Iriartea sp. pl. 

Jacobinia macranlha Benth. & Hook. 

Jacobinia tincturia Hemsl. 

Jacquinia angustifolia Oerst. 

Jatrnpha Curcas L. 

Jatropha gossypüfolia L. 

Jatropha multifida L. 

Juniperns flaccida Schlecht. 

Jussieud gcmhiiflora Donn. Sm. 

Justicia tinctoria (Oerst.) Henisl. 

Karatas Plumieri E. Morren 

Lagenaria lagenaria (L. ) Cockerell 

Lagerstroemia indica L. 

Lantana sp. 

Lautana Cámara L. 

Laplarea semiserrata Cambess. 

Lathyrus odoratus L. 

Lawsonia inerrnis L. 

Leandra subseriata Cogn. 

Lecythis costaricensis Pittier 

Leonurus sibiricus L. 

Lindenia rivalis Benth. 

Lippia dulcis Trevir. 

Lippia geminata H. B. & K. 

Lippia umbellata Cav. 

Litsea guate malensis Mez 

Loasa speciosa Donn. Sm. 

Lobelia laxiflora H. B. & K. 



Véase Papelillo niaclio 

" ]\Ianzanillo de playa 

" Tepalón 

' ' Quizarrú 

Ilabill.. 

" Guapinol 

" Culantro sinianón 

" Biojo 

" Juanilania mocha 

" China 

Añil 

Añil 

" Guavo real 

" Gnajiniqíiil 

' ' Guavo mecate 

" Sotacaballo 

" Guavito 

" Guavo peludo 

" Guavo machete 

' ' Churristate 

' ' Camote 

" Bejuco troixipeta 

" Mechoacan 

" Camarón 

" Maquenque 

" Saca-tinte 

" Saca-tinte 

" Siempre- vi va 

" Coquillo 

" Frailecillo 

" Chicasquil 

" Ci preso 

" Clavel del monte 

Azul 

" Piñuela de garrobo 

' ' Calabaza 

' ' Júpiter 

" Cuásquite 

" Cinco negritos 

" Ira colorado 

' ' Chureca 

' ' Reseda 

" Lengua de vaca 

" Cocobola 

' ' Chiquizá 

' ' Lirio 

" Orosús 

' ' Juanilama 

" Caragra 

" Lentisco 

" Chichicaste 

" Ceragallo 



índice de los nombres científicos. 



153 



Lúcuma mammosa Gaertn. 
Lúcuma rivícoa Gaertn. 
Lúcuma sp. 

Luehea Endopogon Turcz. 
Luehea Seemanni Plancli & Triana 
Luehea speciosa Willd. 
Lupinus sp. 
Lychnis dioica L. 
Lycopersicum esculentum Mili. 
Macrocnejnum grandiflorum Wedd. 
Malpighia edulis Donn. Sm. 
MaJpighia glabra L. 
Malpighia niiida Crantz 
Malcaviscus arhoreus Cav. 
Mammea americana L. 
Mangifera indica L. 
Manihot pálmala Muell. 
Manihot utilissima Pohl. 
Mariscus Jacquini H. B. & K. 
Marsd('7iia nicoyana Pittier 
Matricaria Chamomilla L. 
Melia Azedarach L. 
Melochia hirsuta Turcz. 
Miconia aeruginosa Naud. 
Miconia argéntea DC. 
Miconia dolichopoda Naud. 
Miconia impetiolaris D. Don. 
Mikania Guaco Humb. & Bonpl. 
Miconia Matthaei Naud. 
Miconia minutiflora DC. 
Mimosa invisa Mart. 
Mimosa sensitiva L. 
Moquilea platypus Hemsl. 
Moringa moringa (L.) Millsp. 
Mucuna Mutisiana DC. 
Mucuna pruriens DC. 
Mucuna urens Medie. 
Musa Cavendishii Lamb. 
Musa paradisiaca L. 
Musa sapirntum L. 
Nasturtium officinale R. Br. 
Nectandra panamensis Mez 
Nectandra sinuata Mez 
Nectandra villosa Nees & Mart. 
Neurolaena lobata R. Br. 
Nicotiana tabacum L. 
Ocimum basilicum L. 
Ochroma Lagopus Sw. 
Ocotea cunéala Mez 
Ocotea pedalifolia Mez 
Ocotea veraguensis Mez 
Olyra lalifolia L. 



Véase Zapote 

' ' Siguapa 

' * Mamón 

' ' Guácimo molenillo 

' ' Guácimo macho de montaña 

" Guácimo macho 

' ' Corazón tranquilo 

' ' Españolita 

' ' Tomate 

" Palo cuadrado 

' ' Acerola 

' ' Júpiter 

" Guacuco 

" Amapola 

' ' Mamey 

' ' Mango 

' ' Yuca 

" Yuca amarga 

" Jacintillo zacate 

" Bejuco de zapo 

' ' Manzanilla 

' ' Paraíso 

" Raíz de toro 

' ' Terciopelo de Santa María 

" María 

' ' María 

" Hoja de pasmo 

" Hoja de guaco 

" Canillito 

" Resino 

" Dormilona 

" Puta-vieja 

' ' Sonzapote 

' ' Marango 

Ojo de buey 

' ' Pica-pica 

" Pica-pica 

" Banano enano 

" Plátano 

" Banano 

' ' Berro 

' ' Quizarrá 

" Quizarrá hediondo 

' ' Quizarrá 

' ' Gavilana 

' ' Tabaco 

' ' Albahaca 

' ' Balsa 

" Ira 

" Quizarrá barcino 

" Canelo ó canelillo 

' ' Gamalote 



154 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Oncoba laurina Benth. 

Onoseris paniculata Mog. & Sess. 

Oplismenus Humboldtianus Nees. 

Opuntia sp. 

Oreodora regia H. B. & K. 

Oreoponax iralapense Dcne. & Planch. 

Oreupanax oliyocarpum Donn. Sm. 

Ori/za sátira L. 

Oxalis coniiculota L. 

Pachira sp. 

Panicum Crus-Ardeae Willd. 

Pa7iicum ¡a.rum Sw. 

Panicum wartinicense Griseb. 

Panicum máximum Jacq. 

Panicum molle Sw. 

Papaver somniferum L. 

Parmentiera edulis DC. 

Paspalum conjugatum Berg. 

Paspalum fasciculalum Willd. 

Paspalum mandiocanum Trin. 

Paspalum notatum Fluegge 

Paspalum platycaule Poir. 

Passiflora sp. 

Passiflora foetida L. 

Passiflora ligularis A. DC. 

Passiflora lunata Willd. 

Passiflora membranácea Benth. 

Passiflora quadrangularis L. 

Paconia dasypetala Turcz. 

Pedihmihus tithymaloides Poit. 

Pentaclethra filamentusa. Benth. 

Peperomia circinnala Link. 

Peperomia reflexa A. Dietrich 

Pereskia nicoyana Weber 

Persea sp. 

Persea gratissima Gaertn. 

Pétrea arbórea H. B. & K. 

Phaseolus hwafus L. 

Phaseolus mulliflorus L. 

Phaseolus vvlgaris Lobel 

Philadelphns trichopetalus Koern. 

Philibertia crassifolia Hemsl. 

Phoebe betazensis Mez 

Phoebe helicterifolia Mez 

Phoebe Tonduzii Mez 

Phyllanihus acuminatus Vahl. 

Phyllocactris sp. 

Physalis pubescens L. 

Phytolacca decandra L. 

Picramvia Bonplandiana Tul. 

Pimenta Pi menta Cock. 

Piper angustifolium Ruiz & Pav. 



Véase Hugro 

" Hoja quema 

" Zacate de ratón 

Tuna 

" Palma real 

" Higuera 

" Matapalo 

" Arroz 

" Acedera 

" Jelinjoche 

" Cola de gallo 

' ' Tepalón 

" Carricillo trepador 

" Zacate de Guinea 

" Zacate de Para 

" Tulipán 

" Cuajilote 

" Turvará 

' ' Gamalote 

" Zacate de caballo 

" Gengibrillo 

" Zacate amargo 

* ' Pococa 

Ñorbo 

" Granadilla 

Ñorbito 

" Granadilla bellísima 

" Granadilla real 

" Majagüita 

" Bítamo 

" Gavilán 

" Garrapatilla 

' ' Garrapatilla 

' ' Mateares 

Yás 

' ' Aguacate 

" Choreque 

" Frijoles cubaces 

" Frijol de flores 

" Frijol común 

' ' Mosqueta trepadora 

' ' Mata-tórsalo 

' ' Quizarrá 

" Quizarrá amarillo 

" Aguacatillo blanco 

Chilillo 

" Pitahaya de hoja 

' ' Miltomate 

Calalú 

' ' Caregre 

' ' Jamaica 

" Cordoncillo 



ÍNDICE DE LOS NOiMBRES CIENTÍFICOS. 



155 



Piper auritum H. B. & K. Véase 

Piper peltatum L. 

Piper tenuispimim C. DC. 

Piptocarpha costaricensh Klatt 

Pltcairnia heterophyUa Beer 

Pithecoctenium echinatum K. Sch. 

Pithecoctermnu ninricatum INIog. 

Pithecolobium cognatum Beiitli. 

Pithecolobium dulce Benth. 

Pithecolobium Jilicifolium Benth. 

Pithecolobiiini Saman (Jacq.) Benth. 

Pittiera Ion gepe dan culata Cogn. 

Planíago mayor L. 

Platyviiscium polystachyum Benth. 

Plumería acutifolia Poir. 

Plumeria bracteata A. DC. 

Plumeria Lambertiana Lindl. 

Poa annua L. 

Podachaeninm paniculatum Benth. 

Podocarpns salicifolia Klotzsch & Karst. 

Podocarjnis taxijolia H. B. & K. 

Poinciana pulcherrima L. 

Polygala paniculata L. 

Polygonum acre H. B. & K. 

Polymnia macúlala Cav. 

Porcelia nicaraguensis Benth. & Hook. 

Portulaca olerácea L. 

Posoquerla latifolia Roem. & Schult. 

Pourouma arpera Trec. 

Prioria copa if era Griseb. 

Protium Copal Engl. 

Prunus pérsica L. 

Prunus sphaerocarpa Svv. 

Psidium friedrichsthalianum Benth. & Hook. 

Psidium Guayava L. 

Psidium violle Bertol. 

Psidium savanaruní Donn. Sni. 

Púnica granatum L. 

Quamoclit coccinea Moench. 

Quararibea turbinata Poir. 

Quassia amara L. 

QuerCus guatimalensis A. DC. 

Quercus insignis Mart. & Gal. 

Randia aculeata L. 

Randiajalapensis Mart. & Gal. 

Rapanea ferruginea (R. & P. ) Mez 

Rapanea pellucido-punctata (Oerst. ) Mez 

Raphia taedigera Mart. 

Rauírolfia heterophyUa Willd. 

Rhainnas capreaefolia Schlecht. 

Rheedia edulis Planch. 

Rhizophora mangle L. 



Hoja de la estrella 

Santa María 

Hoja de calentura 

Barbudo 

Broma 

Peine de mico 

Cucharilla 

Sotacaballo 

Mochigüiste 

Lo rito 

Cenízaro 

Chiberrillo 

Llantén 

Quira 

Cacalojoche 

Jiquilijoche 

Ingerto 

Zacate de ratón 

Tora 

Cebóla 

Cobola 

Clavellina 

Canchalagua 

Chileperro 

Tora 

Palanco 

Verdolaga 

Guayaba nuca 

Guarunio de montaña 

Caniíbar 

Copal 

Durazno 

Mariquita 

Cas 

Guayabo 

Guisa ro 

Güísaro dulce 

Granadero 

Cunde amor 

Molenillo 

Hond)re grande 

Roble 

Encino 

Espino blanco 

Horquetilla 

Ratón 

Ratoncillo 

Yolillo 

Cohatacó 

Duraznillo 

Jorco 

Mangle 



156 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Rhus juglandifoHa "Willtl. 
Ricinus communis L. 
Rondf'letia offinis Hemsl. 
Ronpala complicata H. B. it K. 
Roupala nitida Rudge. 
Rnellia tetra si ichantha Lindan 
Rubns cústaricanus Lieb. 
Rubus Jioribundus H. B. & K. 
Rubus poliophyllus Focke 
Ruta graveolens L. 
Saccharum officinarum L. 
Salvia A Ir a jaca Oerst. 
Salvia brevicalyx Benth. 
Salvia Chia Fernald 
Salvia costaricensis Oerst. 
Salvia polystachya Ortega 
Sapinduíi Saponaria L. 
Sapium sp. pl. 
Sapota Zapotilla Coville 
Saracha Jaltomata Schlecht. 
Saurauia costaricensis Donn. Sm. 
Saurauia Piltieri Donn. Sm. 
Sassafridinm veragüense Meisn. 
Satyria Warscewiczii Klotzsch 
Scabiosa maritima L. 
Schinus Molle L. 
Schultesia stenophylla Mart. 
Scoparia dulcis L. 
Sechium ediile Sw. 
Senecio Candelariae Benth. 
Senecio Oerstedianus Benth. 

SelagineUae sp. pl. 

Serjaiila inebrians Radlk. 

Serjania mexicana AVilld. 

Serjania rufisepala Radlk. 

Serjania sórdida Radl. 

Sida rhombifolia L. 

Simaba Cedrón Planch. 

Simaruba glauca DC. 

Sideroxylon sp. 

Siparuna patelliformis Perk. 

Sloanea macrocarpa Spruce 

Sloanea medusula K. Sch. 

Sloanea quadrivalvis Seem. 

Smilax sp. 

Smilax officinalis H. B. & K. 

Solandra grandiflora Sw. 

Solanum aculeatissimum Jacq. 

Solanum Humboldtü Dunal. 

Solanum lanceolatum Cav. 

Solanum mammosum L. 

Solanum muricatum Ait. 



Véase Hinchador. 

" Higuerilla 

" Algodonillo 

" Danto hediondo 

" Danto hediondo 

' ' Corteza de venado 

' ' Zarzamora 

" Zarzamora 

" Zarzamora 

' ' Ruda 

' ' Caña de azúcar 

" Albahaca cimarrona 

" Chirrite amargo 

Chián 

" Hierba de corazón 

'■ Jalacate 

" Jaboncillo 

Yós 

" Níspero . t 

" Jaltomate 

" Mocó 

' ' Mocó 

' ' Quizarrá 
Coralillo 

' ' Bambalí 

" Pimiento de California 

" Canchalagua 

' ' Mastuerzo 

' ' Chayóte 

" Vara blanca 
Papelillo 
Doradilla 

* ' Barbasco 

' ' Bej (ICO espinoso 

" Bejuco juriso 

" Bejuco Juriso 

" Escobilla 

" Cedrón 

" Simaruba 

' ' Níspero 

" Limoncillo 

" Abrojo 

" Mano de león 

' ' Terciopelo 

' ' Zarzón 

" Zarzaparilla 

' ' Papaturra 

" Berengena 

" Tomate cimarrón 

" Berengena cimarrona 

' ' Pichichío 

" Pepino mango 



ÍNDICE DE LOS NOMBRES CIENTÍFICOS. 



157 



Solanum sinuatum Ait. 
Sulanum torvum Sw. 
SoiicJius oleraceus L. 
Spigrlia splendens Hort. 
SpoiulldS sp. 
Spoiidias lútea L. 
Spotidlas purpurea L. 
Sporobolus indicus R. 
Stachytarpheta jamaicensis Vahl. 
Stanhu¡>ea eustaricensis Reicli. 
Stanhopea ecornuta Lem. 
Stemmadenia hiynoniaeflora Miera 
Stenolobinm stans Seem. 
Styrax argenteum Presl. 
Styrax guatemalense Donn. Sm. 
Styrax Warscewiczii Perk. 
Symphonia globulifera L. fil. 
Sympliytum asperrimum Don 
Synedrella vialis Asa Gray 
Tagetes congesta Hook. & Arnott 
Tagetes mlcroglossa Benth. 

Tav^arindus indica L. 

Taraxacum officinale Weber 

Tecoma chrysantha DC. 

Terminalia Catappa L. 

Tetracera sessüiflora Tr. 

Theobroma angustlfolium Mo^'. & Sessé 

Theobroma bicolor Humb. & Bonpl. 

Theobroma Cacao L. 

Theobroma sitniarum. Donn. Sm. 

Thevetia nerii folia Juss. 

Theietia plumeriaefolia Benth. 

Tigridia Pavonia Ker 

Trema micrantha Blume 

Tribulus maximus L. 

Trichilia havanensis Jacq. 

Trichilia Piftieri C. DC. 

Tviplaris tomentosa Weddell 

Tripsacum dactyloides L. 

Triumfetta Josefina Polak. 

Triumfetta Lappula L. 

Ulmits mexicana Planch. 

Urera caracasana Griseb. 

Vanilla Pittieri Schlecht 

Vanilla planifolia Andr. 

Vernonia brachiata Benth. 

Vernonia canescens H. B. & K. 

Vernonia dumeta Klatt. 

Viburmim costaricanum Hemsl. 

Viburnum glabratum H. B. & K. 

Vicia Faba L. 
Vigna Catjang Walp. 



Véase Berengena 

" Berengena 

" Lechuguilla 

" Colmillo (le puerco 

" Ismoyo 

' ' Jobo 

" Ciruelo 

Pitilla 

" Verveine 

Torito 

" Flor de vaca 

" Guijarro 

" Candelillo 

" Bracino 

" Bracino 

" Quiquicirrí 

" Cerillo 

" Consuelda 

" Espinillo 
" Anisillo 
Rudillo 
" Tamarindo 

" Amargón 
" Guayacán 
" Almendro 

' ' Raspa-Guacal 
" Cacao silvestre 

" Cacao pataste 
' ' Cacao 
" Cacao de mico 
" Chirca 
" Chirca venenosa 
" Guatemala 
" Juco 
" Talcacao 
" Uruca 
" Cedro cobano 
" Hormigo 
" Maicillo 
' ' Mozote de caballo 
" Mozote de caballo 

Ira 
" Ortiga 
" Vainillón 
" Vainilla 
Tuete 
Tuete 
Tubusí 
" Surá 
" Cura 
Tlaba 
" Frijol de vaca 



158 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Vill amula octandra Hook. 

Virola KoscJini/i Warb. 

^'i¡<)llia guiaíicnüls DC. 

Vitflíaria viitltiflora (A. DC.) Engl. 

Vilis carihaea^ DC. 

Vitis sicyoldeís Miq. 

Vochysia gualemalensh Domi. Sm. 

Wigandia urerm H. B. & K. 

Xantlwsoma sagiltifolium Schott 

Xi/Iopia frutescens AuVjI. 

Xylosma Sahmanni Eichl. 

Yucca sp. 

Yucca elephanfipes Regel 

Zanthoxylum Limonvello Pl. & Oerst. 

Zanthoxylum procerum Donn. Sm. 

Zea Mays L. 

Zexmenia costarlcensis Benth. 

Zingiher officinale Rose. 

Zinnia elegans Jacq. 



Véase 



Sotacaballo 

Fruta dorada 

Achiotillo 

Zapotillo 

Agrá 

lasií 

Palo chancho 

Ortiga 

Tiquisqiu' 

Majagua 

Mata-Cartago 

Daguillo 

Itabo 

Limoncillo 

Lagartillo 

IMaíz 

Quitirrí 

(Jengibre 

San Rafael 



NOMBRES indígenas. 



lo9 



NOMBRES indígenas. 



Acacia spadicigrra C'ham. & 8chl. 
Acacia farnesiajia Willd. 

Acanthorrhiza Warsceuñczii Wendl. 



Acrocomia riuifera Oerst. 



A7ianas ananas (L. ) Karst. 



Anona muricata L. 

Anona reticulata L. 

Anthiirium scandenx Engl. 

Apeiba Tibourbou Aubl. 

Ardisia excelsa Ait. 
Ardisia ramiflora Oerst. 

Aristolocliia mira Masters 
Aristulochia sp. 
Asclepias curassavica L. 
Attalea rostrata Oerst. 



Té r raba : 


unka+guá 


Brunka: 


aromo 


Térraba : 


aroma-ierón 


Cabécara : 


skuú 


Bribrí: 


tus 


Brunka: 


susin+krá 


Térraba : 


kin-gó 


Cabécara : 


será 


Brunka : 


u+krá, ua+krá 


Térraba : 


zurí 


Cabécara : 


kaní-ru-buí 


Bribrí : 


amú 


Brunka : 


boa-ét 


Térraba : 


pon-g-uó 


Guatuso : 


iú-úxa; ki-kurú 


Bribrí: 


tsá 


Brunka: 


gsós+krá 


Térraba : 


(sos), sós-rí 


Cabécara : 


só 


Brunka- 


gsós-ri+krá 


Guatuso : 


uisíro 


Bribrí: 


kú+kitsa 


Térraba : 


beri-tsúa 


Brunka: 


kura-krá 


Térraba : 


kuts¡n-( -gró 


Brunka: 


<lzil)i-(-kom-krá 


Brunka: 


kran-krox+krá 


Térral)a : 


kuetán-fgró 


Bribrí: 


(Izo-dziír 


Bribrí : 


ñá-l)ut-skrí 


Brunka: 


kin-si + krá 


Cabécara : 


uní 


Bribrí: 


orú 


Brunka: 


o-krá 


Térraba : 


sú 



160 



LAS PLANTAS USUALES DIÍ COSTA RICA. 



Baccharis trinerria Pers. 
Baclris hórrida Oerst. 



Begonia carpinifolia Liebm. 

Begonia guijanensis C. DC. 

Begonia 8p. 

Bellucia costaricensis Cogn. 

Bixa OreUana L. 

Bombax elUpticum H. B. & K. 

BromeJia Pinguin L. 

Brosimum sp. 
Barsera gurnrnifera L. 

Byrsonirna crassifolia H. B. & K. 
Calathea insignis Peters 



Carina indica L. 
Capsicum annuum L. 

Capsicuin buccatum L, 



Capsicuin friitescens L. 



Térraba : 


zbin-|-kor-gjá 


Cabécara : 


suri+kkuó 


Bribrí: 


skub; s?ró 


Brunka : 


tsua+krá 


Térraba : 


sír 


Bninka : 


trot+krá 


Térraba : 


kitáng-uá 


Cabécara : 


ko+kú 


Bribrí: 


skikri-f-kú 


Cabécara : 


bak-rik + kú 


Térraba : 


skuar-bón 


Bribrí : 


katsá 


Brunka : 


kri-fkrá 


Térral)a : 


son-guó 


Guatuso : 


xló, só 


Bribrí: 


purí 


Brunka: 


brisa-krá 


Cabécara : 


kurí 


Térraba : 


zgun 


Bribrí: 


amú 


Térraba : 


bi-skú 


Guatuso : 


iu-uxán 


Térraba : 


fe-guó 


Cabécara : 


kar+mari 


Bribrí: 


dorí+tska 


Brunka : 


dibít+krá 


Cal)écara: 


bek 


Brujika: 


si+krá 


Térraba : 


skír-ko 


Cabécara : 


murú (k)+sik 


Bribrí: 


murú+sik 


Brunka: 


krán+ka 


Térraba : 


dur+gó 


Brunka: 


táa+krá 


Bribrí: 


dipá+boró-boró 


Térraba : 


ibo+friurí 


Cabécara : 


sá 


Bribrí: 


dipá, baca-ri-pá 


Brunka: 


iebá, dzel)á 


Térraba : 


iebó 


Bribrí: 


tiés 


Brunka: 


ketsua+ká 


Térraba : 


kras+knó 


Guatuso : 


tuex-hú 



NOMBRES indígenas. 



101 



Carica Papaya L. 



Carica peltata Hook. 

Carludovica jiahnaia R. & P. 
Cassia hicapsularis L. 
Castilla costaricana Liebm. 

Castilla falla X O. F. Cook 

Castilla nicoyana O. F. Cook 
Cecropia sp. pl. 



Cfdrela, Glaziovii C. DC 



Cedrela montana Turcz. 



Cestrum nocturnuní L. 
Calyptrogyne sarapiquensis Wendl. 

Chamaedoreo. bifurcata Oerst. 

Chamaedorea pacaya Oerst. 

Clilorophora tinctoria (L.) Gandich. 
Chusquea Licbmanni Fourn. 
Chusquea sp. 



Cabécara : 


kitsú 


Bribrí: 


hu+kitsú 


Brunka : 


ku-ú+krá 


Térraba : 


ze-uó 


Guatuso : 


katón 


Bribrí: 


kitsú 


Térraba : 


zan-nó bou tii-|-kró 


Bribrí: 


tuns 


Térraba : 


sta-kuo-f gró 


Cabécara : 


tseni 


Bribrí: 


sini, tsini 


Brunka: 


gsi+krá 


Térraba: 


s^rií 


Brunka : 


gsi + krá 


Térraba: 


serú, soró 


Cabécara : 


kur 


Bribrí: 


Xkur 


Brunka : 


ko+krá, ko-kua+krá 


Térraba : 


serúng-uo ; srung-dó 


Guatuso : 


i-kú 


Cabécara : 


tiri-gú, tiri+krú 


Brunka: 


uara-|-krá 


Térraba : 


rru-argá 


Guatuso : 


urúk 


Cabécara : 


urúk 


Bribrí: 


urúk 


Brunka : 


run+krá 


Terral )a : 


rru-rrugá: rruk (tirub) 


Guatuso : 


urúk 


Guatuso : 


ko-kír 


Brunka: 


saát+krá 


Térraba : 


sró-nemo: (tirub srón-go) 


Cabécara : 


sor 


Bribrí : 


tsepa, iuí-ko 


Térraba : 


srón+go (tirub) 


Cabécara : 


kerár 


Bribrí : 


kabú 


Guatuso : 


kué-tiki-tsía 


Brunka: 


tsu+krá 


Térraba : 


sín-mra-zuá 


Bribrí : 


úka 


Térraba : 


kru-fgró: uírba (tirub) 




di-u+gró 


Guatuso : 


petara 



162 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Citrus aurantium L. 

Cili'KS medica limón L. 

Citnii^ Aurantium L. 
C/íí.s/a minar L. 

Cochlospermum hibiscoides Kuiith 
Cocos nucifera L. 



Cordin gerascanthiis L. 
Couralia rosea Ponn. Smith 
Crescetilia cucurhitina L. 
Crescentia C líjete L. 



Crotón (jlabellus L. 
Crotón (jossypiifolius Yahl. 

Cucúrbita pepo L. 



Cuphea utriculosa Koehne 
Desmoncus oxyacanthos Mart. 

Dioscorea sp. pl. 



Diphysa robinioides Benth. 



Cabécara : 


n?már-ue tsina-rí 




Bribrí: 


ás-uó 




Brunka: 


(Irah tsína 




Guatuso : 


kikúre (árbol), kámuní 


(fr.) 


Bribrí: 


ás-f-skn-sku 




Guatuso : 


foora 




Bribrí: 


as-ko-skuó 




Brunka : 


aréng-f krá 




Térraba: 


s?ré 




Cabécara : 


poró+poró 




Brunka: 


min-|-krá 




Térraba : 


l)ing-uá 




Cabécara : 


kúku 




Bribrí: 


kúku 




Brunka: 


sia + krá 




Térraba : 


kóko 




Bribrí : 


dz?-uí 




Térraba : 


ioró 




Brunka : 


gsií+krá 




Cabécara : 


nié+knru 




Bribrí: 


mé 




Brunka : 


tam + krá: kua+krá 




Térraba : 


ferú-kó-uo 




Bribrí: 


nirús 




Cabécara : 


dará+krú 




Brunka : 


e.skuát+krá 




Térraba : 


skin 




Cabécara : 


pís 




Bribrí: 


api 




Brunka: 


bát 




Guatuso : 


póri-xla 




Brunka : 


tsu-krá 




Brunka: 


tsua+krá 




Térraba : 


sír 




Cabécara : 


serí-(lé-ua 




Bribrí: 


tú 




Brunka : 


dú 




Térraba : 


tú 




Guatuso : 


tú-e 




Cabécara : 


sin-grá 




Bribrí: 


urxk 




Brunka : 


tsi+krá 




Térraba : 


si+kró 





NOMBRES 


indígenas. 




Draconlium Pittieri Engl. 


Brunka: 


dz^ba-sán 


Elephantopus spicatus Aubl. 


Térraba : 


tsicordias (chicoria?) 


Enlerolobium cyclocarpum Griseb. 


Cabécara : 


kurú 




Bribrí: 


kudsir 




Brunka: 


kru+krá 




Terraba: 


soró 


Erythrina corallodendron L. 


Cabécara : 


boro 




Bribrí: 


boro 




Brunka: 


bru-f-krá, burú-krá 




Térraba : 


froró: frú 




Guatuso : 


kuere+kángi 


Euphorbia cotinifoh'a L. 


Térraba : 


borla 


Euphorbia Hoffmanniana Boiss. 


Cabécara : 


hárr-hu 


Enterpe sp. 


Cabécara : 


kerar-t§bu 




Brunka : 


sin-krá 




Térraba : 


z^-r§bó 


Enterpe sp. 


Cabécara : 


sí, sí-t§bu 




Brunka: 


gsií-(-krá 


FtriJIea cordifolia L. 


Brunka : 


srán-ua 


Flcus sp. pl. (higuerones) 


Cabécara : 


gu-tsa 




Brunka: 


psií-krá 




Térraba: 


krop 


FicnH sp. (chilamates) 


Cabécara : 


d?-tsí 




Bribrí: 


1 )etsií r 




Brunka : 


káua+krá: kgba+krá 




Térraba : 


sigín 


Fnrcrata (cabuya) 


Cabécara : 


bis 




Bribrí: 


anuí 




Térraba: 


kik 




Guatuso : 


iu-uxán 


Genipa Cartito H. B. & K. 


Térraba : 


brir 


Geonoma sp. 


Cabécara : 


taparxk 


Gliricidia maculata H. B. & K. 


Cabécara : 


burí+kri 




Brunka : 


aí+krá 


Gonolobun. edulis Hemsl. 


Bribrí: 


sió-uó 


Goss<ipium sp. pl. 


Cabécara : 


d?-kuó 




Bribrí: 


s§ui-dzúk 




Brunka : 


ts^buk-fkrá 




Térraba : 


skui-só 




Guatuso : 


xlu-xío 


Guarea xiroresmia C. DC. 


Bribrí : 


íurubúk 



163 



164 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



Guazuma ulmi/olia Lam. 
Guilielma utilis Oerst. 

Oynerium saccharoides Hiimb. & Bonpl. 

Hamelia patens Jaeg. 
Heisieria sp. 
Heliconia Bihai L. 



Heliconia imhricata (O. Kze) Baker 
Heliconia Mariae Hook. fil. 

Heliconia péndula Wawra 
Heliconia psittacorum 
Helicostylis Ojoche K. Sch. 

Helicostylis sp. 

Heliocarpus appendiculatus Turcz 



Hemitelia hórrida R. Br. 
Herrania albiflora Goudot 
Herrania sp. 

Hibiscus tiliaceus L. 



Cabécara : 


kudzir 


Bribrí: 


udzir 


Brunka: 


dian+krá 


Térraba : 


sun-gín: sun-gí (tirub) 


Guatuso : 


serúru 


Ca])écara: 


diká 


Bnl)rí: 


dikó, dikóx 


Brunka: 


suba+krá 


Térraba: 


sup 


Guatuso: 


xluma-kóra 


Cabécara : 


ka-grú, uká 


Bribrí : 


du-uás, uká-|-kur 


Brunka : 


bak+krá 


Térraba : 


soró 


Brunka: 


tsus+krá 


Guatuso : 


pilií-tso 


Brunka : 


srót-f-krá 


Térraba : 


trár-f kro 


Bribrí: 


kar+sík 


Brunka: 


krang+ká 


Térraba : 


kro+gá 


Guatuso : 


pu-kuri tsa-ora 


Bribrí: 


pó 


Cabécara : 


tsi+mak 


Bribrí: 


tsi+nia 


Bribrí : 


tsi+pi 


Térraba : 


zin-gró 


Bribrí : 


1)Í 


Brunka : 


kabá+krá 


Térraba : 


fe-guó 


Bribrí : 


V)irxk 


Cabécara : 


: tsa-ri 


Bribrí : 


stsa 


Brunka : 


gsii+krá 


Térraba : 


rús-ura+gró 


Bribrí : 


k§pú 


Bribrí : 


kar-tsirú 


Bribrí : 


uí-sub 


Brunka : 


tsé-ua 



Bribrí : stsá 

Brunka : kró-kua, krók-ua 

Térraba : kip-kuó : tro-kró 



HirteUa americana L. 
Hura crepüans L. 

Hijmtmaea Courbaril L. 

Ili/inciiacliiif ainpk'jicaulis (Rudge) Nees 
Hijptis capitata Jacq. 

Iliiptis suaveolens Poit. 
Jiidigofera Aiiil L. 

Inga edulis Mart. 



Inga ingoides Willd. 



Ipornoea batatas Poir. 

Ipomoea sp. 

Iriartea exorrhiza (Wendl.) 

Jacaranda filie i folia I). Don. 

Jacobinia tinctoria Hemsl. 
Jatroplia Curcas L. 
Lagenaria vulgaris Ler. 

Lippia dulcís Trevir : 
Loasa sj)eciosa Donn. Sm. 
Loranthus sp. 
Loranthus sp. 



ÍOMBRES indígenas. 


165 


Térraba : 


serín-gró 


Bribrí : 
Brunka : 
Térraba : 


l)otsiír 

tsu+krá 

uí (tirub) ; igún 


Cabécara : 


tsi-tsi-ña-ú 


Brunka : 
Térraba : 


.surix + krá 
t^má 


ilge) Nees Térraba: 


zír-uo-|-só 


Brunka : 
Térraba : 


snréni-f krá 
kúng-uá, kún-guó 


Térraba : 


tsián-ko 


Brunka : 
Térraba : 


tibi-káh 
d?bé-ira 


Cabécara : 
Bribrí : 
Brunka : 
Térraba : 
Guatuso : 


seuí 

ataña 

tsoe-ib+krá 

suremna; se-ní 

si^uru ña: uxu-puru-ña-bá 


Cabécara : 
Bribrí: 
Brunka: 
Térraba : 


guaró-má 
sauí, seuí 
guarób-ua 
u-gurók; gruók 


Bribrí : 
Térraba : 


araba 
deki (tirub) 


Brunka : 


sebé+srut 


Brunka: 
Térraba : 


uráa-fkrá; gsu+krá 
rru 


Brunka : 
Térraba : 


gsan+krá 
san 


Brunka : 


tp])i-ká (también Indigofera) 


Brunka : 


kuubín-uá 


Cabécara 
Brunka : 
Térraba 


deka 

dziún, iún+kra, io+krá 

igúg 


Térraba : 


orosús 


Bribrí : 


dzeui+sinán 


Brunka : 


ua+grán 


Bribrí : 


sí-d?rí 



166 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA 

Lúcuma mammosa Gaertn. 



Ljicopersicum esculentum Mili. 
Mítchaerium sp. 

Macrocnemum grandifloruin "Wedd. 
Mammea americana L. 



Manihot pálmala MuU-Org. 



Maranta arundinacea L. 
Mauria glauca Cul. 
Miconia argcvtea DC. 
Mimosa púdica. L. 



Mucuna. Mutisiana. DC. 

Muntingia, Calabura L. 

Neurolaena lobata R. Br. 
Nicotiana tahacum L. 



Ochroma Lagopus Sw. 

Ocotea rcragK.ensis Mez 
OligaiitJies discolor Schz. 
Oncoha laurina Benth. 
Oryza sativa L. 
Pachira barrigón Seem. 



Cabécara : 


bekó 


Bribrí : 


kurók 


Bninka : 


kom-|-krá 


Térraba : 


fiíi 


Guatuso : 


uli-|-kámo 


Térraba : 


guré 


Bnnika : 


sooda-| krá; kran-bot+krá 


Brunka : 


tsép 


Térraba : 


srú 


Cabécara : 


sku 


Bribrí : 


arí 


Brunka : 


unkáh 


Térraba : 


ik^ 


Guatuso : 


i-ia 


Bribrí : 


tsmó 


Bribrí : 


koró 


Térraba : 


zorka-kró 


Cabécara : 


dika+kerík, kerebi + kerík 


Bribrí : 


de-krá+díke 


Brunka : 


tsú-tsá 


Térraba : 


sku + só : kop-kuo+skú 


Cabécara : 


tsugi-kar 


Brunka : 


koók-tsa-|-kúp 


Térraba : 


kuá 


Brunka : 


tel)e4-krá 


Térraba : 


duis-|-kap-kuo-f-gró 


Bribrí : 


ax+ki-krí 


Cabécara : 


dá-uá 


Bribrí : 


dé-uá 


Brunka : 


dé-uá 


Térraba : 


dú-uó 


Guatuso : 


tú-uá 


Bribrí : 


urú 


Térraba : 


pung (tirub) 


Guatuso : 


pi ú 


Térraba : 


sing-uo-gró 


Térraba : 


skur 


Térraba : 


hu-f-gró 


Térraba : 


iók-koro 


Brunka : 


psi+krá 



NOMBRES indígenas. 



167 



Panicum barbinode Trin. 
Pavonia dasypetala Turcz. 
Persea gralissima L. 



Pharus glaber Kunth 
Phoebe Tonduzii Mez 
Phytolacca decandra L. 
Piper sp. var. 
Piper auritum H. B. & K. 
Piper peltatum L. 
Pithecolobium cognaium Benth. 



Pittiera longepedunculata Cogn. 
Platymiscium polystacliyum Benth. 

Poinciana pulcherrima Benth. 
Poly¡)orus sp. 



Psidiumfriedrichsthaliamivi Benth. t*c TIoolv. Cabécara ; 

Brunka: 
Térraba : 



Psidium Guajaba L. 



Pítidium savanaruní Donn. Pm. 

Quararibea turbinata Poir. 
Quercus sp. 

llapanea pellucido-punctata (C)erst) Mez 
Eicinus communis L. 



Térraba : ik-sa para 

Térraba : kutsi-tsi+gró 

Cabécara : ha-mó 

Bribrí : amó 

Brunka: bu+krá 

Térraba: d§bor+kór 

Guatuso : di+kóra, xhí-utu 

Bribrí : tsubúk-uo 

Térraba : sun+gró 

Térraba: kru + rebó 

Brunka: kuí-(-krá 

Cabécara : pir-kú 

Bribrí : koró 

Cabécara : kitá 

Bribrí : kitá 

Brunka: kuéli+krá 

Térraba : kuér 

Bribrí : urmeme-uó 

Brunka : sin-f-krá 

Térraba : zrok 

Térraba : guaca-f zorón 
guaca-iérón 

Bribrí: skí-ku+kár 

sorí 

kái+krá, kuríb+krá 

kás 

Cabécara : sori 

Bribrí : sure 

Brunka: suib+krá 

Térraba: seuí (tirub) 

Guatuso : otera 

Bribrí : surú 

Térraba : tuz-bó 

Bribrí : pía 

Cabécara : kós 

Bribrí : kós 

Brunka : kós+krá 

Brunka: kag-clzi-f-krá 

Térraba : kirba+gró 



Brunka : sii+krá 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



168 

Roupala complicata H. B. & K. 

Saccliaruin officinarum L. 



Siijxilii Zajiotilla Coville 
Scleria bracteata Cav. 
Sechium edule Sw. 



Sida rhombifoUa L. 
Solanum mammosum L. 

Spondias lútea 

Stanhopea sp. 

Tecoma chrysnntha DC. 

Theobroma angustifollum Moc. & Sessé 
Theobroma bicolor Humb. it Bonpl. 

Theobroma Cacao L. 

Theobroma, aimiarum, Donn. Sm. 

Trlplarlx lotnentosa Wedd. 
Vhinis nn:rir<(iia Plancli. 



Brunka : kasí-dzi-|-krá 

Térraha: dipsa^gi'ó 

Cabécara : iia-.stu 

Bril)n': ipá-kur 



Bruiika : 


bax dziráh 


Térraba : 


srór-bó 


Guatuso : 


afó-fóra 


Bribrí : 


koról) 


Térralni : 


(lerus-uá 


Cabécara : 


pís 


Bribrí : 


se-uák 


Brunka : 


tsua-uá 


Térraba : 


surú 


Guatuso : 


]M)k-i)o<í í-ku 



Térraba: 



kuar4 só 



Cabécara : terós-ue 

Bribrí : tsii-tsu krí-uo 

Brunka : kababut-f-krá 

Térraba: noí-))o 

Cabécara : Ijrá, braú, Ijará 

Bribrí: brá 

Brunka: brá+kr.'i 

Térraba : f ráp 

Guatuso : xliíi''i 

Brunka: ki<lzur-krí 

Guatuso : niaebárii-dzuu-xá 

Brunka : gsis-f-krá 

Térraba : gurí 

Bribrí : soró 

Bribrí : skar-úb 

Térraba: uérba (Tirub) 

Cabécara : tsiru+ kurú 

Bribrí : tsirú 

Brunka: kao+krá 

Térraba: ko 

Guatuso: kaxu-tsía 

Bribrí: uir-úl) 

Brindva : dzug-niauií-uá 

Térraba: ku-gín, l)ik 

BrTinka : tur¡-svaii4 krá 

Cabécara : dzuí 



NOMBRES indígenas. 



169 



Vismia ferruginea H. B. & K. 

Vismia tomentosa Kuiz &, Pav. 
Vitis carihaea DC. 



Vochysia guatemalensis Donn. Sm. 
Welfia Georgii Wendl. 
Xaníhosoma sagitti/olium Schott 



Ximenia americana L. 
Xylopia frutescens Aubl. 
Zaniia acuminata Oerst. 
Zanthoxylum procerum Donn. Sm. 

Zea Mais L. 



Brunka: 
Térraba : 



hunkri+krá 
srin+gró 



Térraba : gurák 



Cabécara : 
Bribrí : 
Brunka : 
Guatuso : 

Bril)rí : 
Bribrí : 



gsa-kitsa-dié 

bi-kro+kitsá : bi.suriír-kitsá 

bi-u+tsá 

sirisír 

tskirík 



Cabécara : 


bu-í 


Bribrí: 


bu-é 


Brunka : 


san 


Térraba : 


tis : hóko 


Guatuso : 


pina 


Brunka : 


tsu-krá 


Térraba : 


trup-fkró 


Brunka : 


sém 


Bribrí : 


norí 


Brunka : 


ku+krá 


Cabécara : 


ik 


Bribrí : 


ik 


Brunka : 


ru-j-krá 


Térraba : 


ip 


Guatuso : 


ai 



170 



LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 



NOMBRES DE PLANTAS NO IDENTIFICADOS. 



Albahaca de anís 

Albahaquilla 

Albarrana 

Amarillo 

Arca 

Arco 

Arrayaiio 

Arrocillo 

Ascá 

Bálsamo negro 

Bateo 

Bejuco de amarrar ' 

Brasil de clavo 

Brasileto negro 

Biirio blanco'^ 

Buriogre 

Cacique amarillo 

Capitana 

Capitaneja 

Caraña 

Cascuá 

Catazín 

Cirrí 

Cocobola negro 

Cocobola ñámbar 

C(jme negro 

Contra-veneno ^ 

Copalillo 

Corozo * 

Corteza amarga 

Corteza blanca 



Corteza gruesa 

Cristóbal 

Cucanilla 

Cuculmeca 

Curadla 

Chichica* 

Chirraca 

Chonta 

Choreque 

Ébano 

Encino blanco 

Ere{!e 

Fierrito 

Gasparillo ^ 

Granadino 

Guácimo amarillo 

Guáchara 

Güitimonte 

Guicharo 

Hierba tora 

Hoja de pato^ 

Hüiligüiste 

Incienso 

Ira caballo 

Ira mangle 

Ira rosa 

Madera hierro 

Madero 

Maderón 

Mariá colorado* 

Mastate * 



Mastate colorado 

Mayo '" 

Morate 

Mosepo 

Nambiro 

Ocotillo 

Orquídeas parásitas " 

Palo azul 

Palo macho monte '- 

Palo santo '•' 

Papaturro negro 

Quiebrahacha 

Quina 

Quirrá 

Quizarracillo 

Quizarrá zopilote 

Roble amarillo 

Saca-guacal 

San Juan 

San Juanillo 

Sirrí 

Tigüelote 

Tirrá 

Tí tora 

Tsipú 

Yal)o 

Zahino 

Zahinillo " 

Zapote colorado '^ 

Zapotillo danto 

Zapote mico 



^Brunka: sánkua. 

'Brunka: gsü-krá. 

^Brunka: kurá-kup. 

*Brunka: tsa-fkrá. 

^ Térraba : hen-knán-gró. 

"Bribrí: kló, kró. 

'Cabécara: buík. 

"Brunka: dét-kri-|-krá; duti-(-krá; Cabécara: d?t-sór+ku. 

"Bribri: da-tsí, de-tsí, di-tsí; Bnmka: kavák-krá; Cabécara: de-tsí, kar-tsí. 

'"Biibri: tskirík; Brunka: bé-krá, bi-krá; Cabécara: beék. 

"Bribri: tís; Brunka: kín, kín-srút; Cabécara: lia-pa-grí. 

'"'Brunka: trít-|-krá. 

'^Brunka: tsurít; Cabécara: dzirar-krú, zrun-krú. 

"Cabécara: buí-ku. 

'^Brunka: buúm. 



CATALOGO DE LAS OBRAS. 171 



CATALOGO DE LAS OBRAS QUE HACEN REFE- 
RENCIA A LA FLORA DE COSTA RICA O 
QUE SON INDISPENSABLES PARA 
EL ESTUDIO DE LA MISMA. 

(a) Obras generales. 

Britton, L. N., and Rose, J. N. — New or Noteworthy North American Crassulaceae. 

Bull. N. Y. Bot. Garden, 8: 1-45. 190S. 
Chkist, Dr. H. — Die Fariikninter der Erde. 1S1)7. 
CooK, O. F. and Coixins, (t. N. — Economic Plaiitsof Porto Rico. Contributious from 

the U. S. National Herbarium, 8: 2. 190:5. 
De Candoi.i.e, Aug. Pyr. — Prodromus iSysteinatis naturalis Regni vegetabilis. 1824- 

1873. 
De Candoli.e, Alph. et Casimir. — Monograpiíiae Pbanerogamarum. Snitcs an Pro- 

drome. 1878-189(1. 
Engi.ur, A. nnd Prantl, K. — Die natürlicben Píianzen-Fainilien. 1S90. (En vía de 

publicación. ) 
ExGT.KR, A. — Das Pflanzenreich, Regni vegetal)ilis conspectns. (En vía de j)ublicación.) 
Fkddi:, Fhedehico. — Repertorium novarnni sj)ecienim regni vegetabilis. Berlín , Wil- 

niensdorf. Yol. I, 1904; Yol. II, 1905; Yol. III, 190(). 
HiHER, J. — Revne critique des esp&ces du genre Sapiínn. Bull. Herí). Boiss. Ser. 2, 

0: 1906. 
KiNTZE, Otto. — Uní die Erde, Reiseberichte eines Naturforscliers. 1888. 
LiN'DAU, G. — Acanthaceae ainericanae. Bull. Herb. Boiss. ; I, II: Ser. 1, P>. 190:5; III : 

id. 4, 1904; YI : id. 5. 1905. 
Mi'-.z, Carl. — Lauraceae americanae. 1889. 
Mez, Carl.— Additanienta inonographica. 190:5. Bull. Herb. Boiss. Ser. 2, 2 (1902), 

3 (1903), 4 (1904), 5 (1905). 
MooRE, Ai.EERT Hani OKI). — Revísiou of tbe (ienus Spilantlies. Proc. Acad. of Arts & 

Se. 42, 20. 1907. 
Oersted, A. S. — L' Aniérique céntrale, recherches sur sa flore et sa géograpliie physique : 

résultats d'un voyage dans les Etats de Costa Rica et de Nicaragua, exécuté pen- 

dant les années 1846-1848. Copenhague, 1871. 
Perkins, Dr. Janet. — Nachtrag zur ]\Ionographie der Moniniiaceae in Engler's Pflan- 
zenreich Heft. n. 4. Engler's Bot. Jahrb. Bd. XXXI. 1902. 
Perkíxs, Dií. Jaxet. — Beitriige zur Kenntniss der Styracaceae, 1, Nene Styrax-Arten 

aus deni tropi-schen Anierika. Engl. Bot. Jahrb. Bd. XXXI. 1902. 
Perkins, Dh. Janet. — Monographische Uebersicht der Arten der Gattung Lisianthus 

((ientianaeeae). Engl. Bot. Jahrb. Bd. XXXI. 1902. 
Pnriicu, H. — Viaje de Exploración al valle del Rio Grande de Térraba. Anales del 

Instituto físico-geográfico nacional, t. 5. 1890 — También en libro á parte. 
PrniER, H. — Resultados de las observaciones y exploraciones efectuadas (en Costa 

Rica) durante el año de 1888. Anales del Instituto físico-geográfico nacional, t. 

1. 1888 — También en folleto á parte. 



172 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Radlkofer, L.— Monographie der Sapindaceen-Gattung Serjania. 1875. 
Radi.kofer, L. — Ergíinzungen zur Monographie der Sapindaceen-Gattung Serjania. 

1886. 
Radlkofer, L. — Monographie der Sapindaceen-Gattung Paullinia. 1896. 
Safford, William Edwin. — The Uweful Planta of the Island of Guam. Contribntions 

from tlie United State« National Herbariuní, v. 9. 1905. 
ScHiMPER, A. F. W. — Pflanzen-Geographie auf physiologischer Grundlage. 1898. 
Stephani, F. — Species Hepaticarum. BuU. Herb. Boiss. Ser. 2, Vol. 1-4. 
Wagner, Moritz, u. Scherzer, Ad. yon. — Die Republik Costa Rica in Central-Amerika. 

1856. 

(b) Obras especiales. 

Baker, J. G. — Ferns collected in Costa Rica by Mr. P. G. Harrison. Journ. of Bot- 

any, 22. 1884. 
Baker, J. G.— Mr. J. J. Cooper's Costa Rica Ferns. Journ. of Botany, 25. 1887. 
Beauverd, Gustave.— Une nouvelle Cactácea du Costa Rica. Bull. Herb. Boiss. Ser. 

2, 7: 1907. 
Bentham, G., og Oersted, A. S. — Leguminosae centroamericanae. Vidensk. Meddel. 

Kjobenhavn, 185o. 
Bentham, G.. og Oersted, A. S. — Labiatae centroamericanae. Vidensk. Meddel. 

Kjobenhavn, 1853. 
Bentham, G., og Oersted, A. S. — Scrophularinae centroamericanae. Vidensk. Med- 
del. Kjobenhavn, 1853. 
BoMMER, Mme. J. E., & Rousseau, Mme. M.— Fungi. Bull. Soc. Bot. Belg. 31. 1892. 

Id.— Prim. Fl. Cost. I. 3. 1892. 
Bommer, J. E., et Christ, H.— Filices. Bull. Soc. roy. bot. Belg. I. 35. 1896. Id.— 

Prim. Fl. Cost. I. 3. 1896. 
Briquet, J.— Labiatae. Bull. Soc. Bot. Belg. 30. 1891. Id.— Prim. Fl. Cost. I, 1. 1891. 
Chodat, R.— Polygalaceae. Bull. Soc. Bot. Belg. 30. 1891. Id.— Prim. Fl. Cost. I, 

1. 1891. 
Christ, Dr. H.— Selaginellaceae. Bull. Soc. Bot. Belg. 35. 1895. Id.— Prim. Fl. 

Cost. I, 3. 1895. 
Christ, Dr. H.— Lycopodiaceae. Bull. Soc. Bot. Belg. 35. 1895. Id.— Prim. Fl. 

Cost. I, 3. 1895. 
Christ, Dr. H.— Filices novae. Bull. Herb. Boiss. 4. 1896. 
Christ, Dr. H.— Filices, 2d mémoire. Ana. Inst. fis. geogr. nac. t. 8. 1901. Prim. 

Fl. Cost. III, 1. 1901. 
Christ, Dr. H. — Loxomopsis costaricensis nov. gen. et spec. Bull. Herb. Boiss. 2e 

Ser. t. IV. 1904. 
Christ, Dr. H.— Primitiae florae costaricensis. Filices et Lycopodiaceae III. Bull. 

Herb. Boiss. 2me Ser. t. 4 (1904), t. 6 (1906), t. 7 (1907). 
Clarke, C. B.— The Cyperaceae of Costa Rica. Contrib. from the U. S. Nat. Herb. 

10, 6. 1908. 
CoGNi.\ux, A.— Cucurbitaceae. Bull. Soc. Bot. Belg. 30. 1891. Id.— Prim. Fl. Cost. 

I, 1. 1891. 
CoGNiAux, A.— Melastoniaceae. Bull. Soc. Bot. Belg. 30. 1891. Id.— Prim. Fl. Cost. 

I, 1. 1891. 
CoGNiAux, A.— Une Orchidée nouvelle pour la flore du Costa Rica. Bull. Herb. 

Boiss. Ser. 2, 2. 1902. 
Coulter, John M., and Rose, J. N.— New Genus of Umbelliferae. Bot. Gaz. XIX. 

1894. 



CATALOGO DE LAS OBRAS. 173 

De Candolle, Casimir. — Piperaceae costaricenses novao. Bnll. Soo. Bot. Belw. 29, 2: 

(i!»-71. 1891. 
De Candoi.i.e, Casimir. — Begoniaceae. Bull. Soe. Bot. Belg. 85. 189,"). Id. — Priiii. Fl. 

Co.st. I, 3. 1895. 
De Candoi.i.e, Casimir. — Piperaceae I. Bnll. Soc. Bot. Belg. 80. 1891. 
De Candoije, Casimir.— Piperaceae II. l'rim. Fl. Cost. II, :-.. 1899. 
De Candoli.e, Casimir. — Meliaceae costaricenses. Bull. Herb. Boiss. 2e Ser. t. V. 

1905. 
De Wii-deman. — Observations sur quelques formes d'Algues terrestres épiphytes. 

Bull. Soc. Bot. Belg. 27, 1: 119-126. 1888. 
DoNNELL Smitii, John. — Enumeratio Plantarum Guatemalensinni iinpriinis a 11. de 
Tuerckbeim coUectarum. 1889. 

Pars I. 1889 Pars V. 1899 

Pars II. 1891 Pars VI. 1908 

Pars III. 1893 Pars VIL 1905 

Pars IV. 1895 Pars VIII. 1907 

DoNNELL Smith, John. — Undescribcd Plants from Guatemala and otlier Central Ameri- 
can Republics: 

XIII. Coulter's Bot. Gaz. XIX. 1894. 

XIV. " " " XX. 1895. 
XV. " " " XX. 1895. 

XVI. " " " XX. 1895. 

XVII. " " " XXIII. 1897. 

XVIII. " " " XXIII. 1897. 

XIX. " " " XXIV. 1897. 

XX. " " " XXV. 1898. 

XXI. " " " XXVII. 1899. 

XXII. " " " XXXI. 1901. 

XXIII. " " " XXXIII. 1902. 

XXIV. " " " XXXV. 1903. 
XXV. " " " XXXVII. 1904. 

XXVI. " " " XXXVII. 1904. 

XX VIL " " " XL. 1905. 

XXVIII. " " " XLII. 1900. 

XXIX. " " " XLIV. 1907. 

DoNNELL Smith, John. — Polypetalae (Pars). Prim. Fl. Cost. II, 1. 1898. 

DoNNELL Smith, John.— Gamopetalae. Prim. Fl. Cost. II, 2. 1898. 

Durand, Th. — QueUiues notes sur les rtcoltes botaniques de Mr. PI. Pittier dans 

TAinériqüe céntrale. Bull. Soc. Roy. Bot. Belg. 27, 2. 1888. 
Durand, Th. & Pittier, H. — Primitiae Florae Costaricensis, vol. I. 1891-1895. 

Fase. I: 1891. Bull. Soc. Bot. Belg. XXX. 1891. 

Fase. II: 1893. 1. c. XXXI. 1892. 

Fase. III: 1895. 1. c. XXXV. 1895. 
Engi.er, Dr. A. — Beitrage zur Kenntniss der Araceae; VIII, Revisión der Gattung 

Anthurium Schott. Engl. Bot. Jalirb. Bd. XXV. 1898. 
Engi.kr, Dr. a.— Araceae. Prim. Fl. Cost. II, 6. 1900. 
Engi.eu, Dr. a. — Beitrage zur Kenntniss der Araceae, X. Engl. Bot. Jahrb. Bd. 

XXXVII. 1905. 
Hackei,, E. — Nene Graeser, I. Oesterr. Bot. Zeitschr. Jahrg. 1901. 
Hackei,, E. — Nene Graeser, II. Oesterr. Bot. Zeitschr. Jahrg. 1902. 
Hai.lier, H— Con volvulaceae.— Bull. Soc. Bot. Belg. 35. 1895. Id.— Prim. Fl. Cost. 

I, 3. 1895. 



174 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

Hemsley, W. B. — Diagnoses Plantarum Novarum vel miiins cognitarum Mexicanarum 

et Centrali-Americanarum, partes 1-3. 1878-187!). 
Hennixg8, P. — Fungi costaricenses I, a el. Dr. H. Pittier miíi. Hedwigia, Bd. XLI. 

1902. 
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PoLAKowsKY, Dr. Helmut. — Landwirtlischaft nnd Gartnerei der Repnblik Costa Rica 

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PoLAKOWSKY, Dr. Helmut. — La Flora de Costa Rica. Contribntion al estudio de la 

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Radlkofer, Dr. L. — Guareae species duae novae costaricenses. Bull. Herí). Boiss. t. 

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2d article, Bull. Soc. roy. bot. Belg. t. XXXII. 1893. 

3e article, ibid. t. XLI. (1902-03). 
See.mex, 0. vox. — Das von H. Pittier u. A. Tonduz in Costa-Rica gesammelte Quercus- 

MateriaL Bull. Herb. Boiss. 2e Ser. 4. 1904. 



176 LAS PLANTAS USUALES DE COSTA RICA. 

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et Ecuador lectae. Hepaticae. Bull. Herb. Boiss. 2: 402. 1894. 
ToNDUz, Ad. — La fumagina del cafeto. Anales Iiist. fis. geogr. vol. 7. 1894. Taml)ieu 

en folleto á parte. 
ToNDUz, Ad. — Informe sol)re una enfermedad del cacaotero. San José, 1895. 
ToNnuz, An. — Exploraciones botánicas en la parte meridional de Costa Rica. Anales 

Inst. fis. geogr. t. IV. 1891. También en folleto á parte. 
ToNDUZ, Ad. — Exploraciones botánicas en Talamanca. Informe preliminar. Anales 

Inst. fis. geogr. t. VIII. 1895. También en folleto a parte. 
ToNDuz, Ad. — Herborisations au Costa Rica. Bull. Herb. Boiss. t. III. 1895. 
Wagner, Moritz. — Ueber den Character nnd die Hohenverbaltnisse der Vegetation in 

den Cordilleren von Veragua und Guatemala. Sitzungsb. d. k. bayer. Akad. d. 

Wissensch. 18()6. Münclien. 
Warbi-rg, Dr. a. — Myristicaceae costaricenses. Rep. nov. sp. regn. veg. 1. 1905. 
Warnsdorf, C. — Cryptogamae centrali-Americanae in Guatemala, Costa Rica, Colom- 
bia et Ecuador lectae. Bull. Herí). Boi.ss. 2: 389. 1894. 
Weüer, Dr. Alb. — Les Cactées de Co.sta Rica. Bull. Mus. Hist. Nat. Paris, 1902. 
WEitGKi.K, C. — Obstpflanzen von Costa Rica. Tropenpflanzer, VIL 1903. 



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