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Full text of "Glosario etimologico de las palabras españoles: (castellanas, catalanas, gallegas, mallorquinas, portuguesas, valencianas y bascongadas) de orígen oriental (arabe, hebreo, malayo, persa y turco)"

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ETIMOLÓGICO 



DE LAS PALABRAS ESPAÑOLAS 

DE ORIGEN ORIENTAL. 



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ETIMOLÓGICO 



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(castellanas, catalanas, gallegas, mallorquínas, portuguesas, 
valencianas y bascongadas). 

DE ORÍGEN ORIENTAL 

(árabe, hebreo, malayo, persa y turco). 

POR 

p. jLíEOPOLDO DE J EguILA Z Y yANGUAS. 

Cateddrático de Literatura general y española 

EN LA Universidad de Granada 

Y Correspondiente de las Reales Academias de la Lengua 

Y DE la Historia. 




GRANADA. 

Imprenta de La Lealtad, Santa Ana, it. 

I ase. 



ü Mi amadísima esposa 



DONA MARlA DEL CARMEN MORENO 

GONZALEZ DEL PINO. 



Introducción. 



I. 



Aunque los romances hablados on la península ibérica 
vengan derechamente de la lengua latino-rústicn^ no es me- 
nos cierto que se hallan plagados de voces exóticas de todo 
origen y procedencia. 

Ardua y dificilísima empresa es la de clasificar la parte 
que de estos vocablos peregrinos corresponde á cada cual 
de los idiomas, que en el curso de los tiempos se hablaron 
en ella; pero bien puede asegurarse que la más granada y 
copiosa toca de derecho al árabe. Y no ha de explicarse este 
fenómeno, como quiere Mr. Engelmann (1), por la superio- 
ridad de la civilización muslímica sobre la hispano-latina; 
porque, si de tan debatida cuestión se hubiere de juzgar por 
este solo dato, habría en definitiva que dictarse el fallo en 
pro de la segunda (2). Es más; la incorporación á nuestras 
hablas vulgares del mayor número de voces arábigas tiene 
lugar en una época en que los mismos autores musulma- 
nes reconocen explícitamente la hegemonía y principado 
de la cultura hispano-cristiana sobre la suya propia (3). Por 



(1) V, Glossaire des mots espagnols et portugais derives de Varabe por 
el Dr. W. H. Engelmann, Inirodaciion, p. i y II de la 1.' ed. y 1 y 2 de la 2.' 

(2) V, Simonet, Glosario de voces ibéricas y latinas usadas por los moz- 
árabes ij los árabes. 

(3) «Todo pueblo que vive frontero de otro, cu3^a superioridad reconG-* 
ce, adquiere estos hábitos de imitación. Esto sucede en nuestros dias (si- 
glo XIV) con los árabes andaluces, los cuales, á consecuencia de sus rela- 
ciones con los gallegos (los cristianos de Castilla y de León), además de 
sus trajes, de sus usos y costumbres, han adoptado la moda de decorar 
con imágenes ó retratos los muros de sus casas y palacios.» Aben Jaldún, 
Prolegómenos, I, 2G7 del texto árabe y 1, 307 de la Irad. de Slane. V. etiam 
Aben Aljatib, ap. Casiri, Bibl. Arábico-Hispana Escur., II, 257-8, Dozy, 
Diet, detaillé des noms des vétem. ches les árabes^ p. 2 y 3. 



VIH 
otra parte, nunca, ni en ningún período de la historia na- 
cional, se puede en justicia adjudicar a la raza árabe el honor 
que le dispensa Engelmann. La cultura hispano-muslímica, 
como lo advirtió Masdeu (1), y lo ha evidenciado con argu- 
mentos irrefutables el ilustre orientalista D. Francisco Ja- 
vier Simonet (2), no fué obra de los árabes invasores, sino 
de los renegados cristianos, de los muladíes, de los judíos 
y de los mozárabes, los cuales, midiendo por su alteza in- 
telectual la rusticidad y encortezamiento de sus nuevos se- 
ñores (3), comenzaron por ser los manipuladores del erario 
público (4), los consejeros de sus emires y califas (5), los 



(1) Historia critica de España, XIII, 161, 162 y 173. Del propio parecer 
es el doctísimo D. Aureliano Fernandez Guerra, eljcual, en la páj?. 58 de la 
Contestación al Discurso de ingreso en la Heal Academia Española de su 
hermano ü. Luis, nos dice: Es hoy cosa del lodo averiguada y resuelta no 
deberse atribuir en manera alguna á los árabes de Oriente la gran ivili- 
zación que allí hubo, pues toda entera pertenece á los antiguos pi iblos 
cristianos, avasallados y oprimidos por los sectarios del Corán en tan 
alongadas regiones. Lo mismo hay que decir de España. 

(2) V. Simonet, De la influencia del elemento indígena en la cicilización 
arábigo-hispana^ artículos publicados en el tomo IV de la revista católica 
la Ciudad de Dios, su Historia {inédila) de los mozárabes de España y la 
Introducción al Glos. de voc. ibér. y tai. 

(3) Era tal la ignorancia del pueblo musulmán en la época de la fun- 
dación de su imperio, cuando se enseñoreó de las demás naciones, y la 
influencia del Profeta y del Alcoran hizo desaparecer la ciencia de los an- 
tiguos, que se revelaba en todas sus inclinaciones y en todos sus hábitos. 
Aben Jaldún, Proleg., III, 276 del texto y III, 30-i de la trad. Como ejem- 
plos de su tosquedad y rudeza léese en la misma obra (I, 310 del texto, y 
1, 351 de la trad.): «Cuéntase que (cuando los árabes vencieron á los persas) 
tomaron por piezas de paño las almarregas ó almohadas que les presenta- 
ban, y que habiendo encontrado alcanfor en las alhacenas ó almacenes de 
Cosroes, las emplearon, en lugar de sal, en la masa de que hacían el pan.» 

(4) V. Aben Jaldún, Proleg., II, 5 y 6 del texto, y II, 6 de la irad. 

(5) V. Alberto de Circourt, Hist, des maures mudexares et des moris- 
cjues, I. Según Aben Hayan, citado por Aben Aljatíb en su Introd. á la 
IhátUj el conde Ardebasto, jefe de los agemies y receptor de los impuestos 
para los emires de Córdoba, lo fué en cierta ocasión de Abul Jatár. 



IX 

cultivadores de sus artes y de sus ciencias (1), la flor y nata 
de sus poetüs y retóricos, el espejo de sus historiadores, y, 
finalmente, el núcleo, migajón y alma de oquolln civiliza- 
ción refinadamente sensual y materialmente espléndida que 
produjo las maravillas arquitectónicas de la gran Aljama de 
Córdoba y de la Alhambra de Granada (2). Si los árabes, 
cuya incapacidad para el ejercicio de las artes y de las cien- 
cias reconoce el mismo Aben Jaldún, hubieran sido los 
fautores de aquella civilización ¿cómo se compadece que el 
África, presa también de su dominio, vegetase en la bar- 
barie (3) hasta que los españoles le comunicaron su cultu- 



(1) Es un iiecho digno de consignarse, léese en Aben Jaldún (Prolerj., 
111, 270 del Itíxto, y III, 29G-297 de la trad.), que la mayor parte de los sa- 
bios que se han distinguido entre los musulmanes por su habilidad en las 
ciencias, ya religiosas, ya intelectuales, eran extranjeros. Los ejemplos en 
contrario son por extremo raros; pues hasta los que de entre ellos refe- 
rían su origen á los árabes, se diferenciaban de esto pueblo por la lengua 
que hablaban, por el país en que fueron educados y por los maestros con 
quienes estudiaron. Y más adelante nos dice (III, 278 del texto, y III, 30G 
de la trad.): La mayoría de los sabios entre los musulmanes eran agemies, 
con cuya j)alabra he querido designar á los que eran de origen extranjero. 

(2) Interrogados los embajadores de D. Jaime II de Aragón por su 
Santidad Clemente V, á la sazón del concilio general de Viena, sobro el 
número de habitantes que contaba Granada, contestaron que montaban ú 
doscientos mil, no hallándose quinientos que fuesen moros de naturaleza, 
pues sobre cincuenta mil renegados y treinta mil cautivos todos los demás 
eran hijos ó nietos de cristianos. Este dato importantísimo se halla corro- 
borado por Hernando de Baeza, asistente á la corte de Boabdil, citado por 
Hernando del Pulgar en su Tratado de los rei/es de Granada y sa órirjen, 
el cual nos asegura que de doscientas mil almas que había en ía ciudad de 
Granada, aún no eran las quinientas de la nación africana, sino naturales 
españoles y godos que se habían aplicado á la ley de los vencedores. No 
es, pues, de maravillar que Boabdil, que conocía también la lengua caste- 
llana, invitara á Gonzalo Fernandez de Córdoba á que arengase á los ha- 
bitantes del populoso arrabal del Albaicin, pues allí había aljamiados y 
assaz declaradores. V. Hernán Perez del Pulgar, Breve parte de lasaza 
ñas del Gran Capitán, p. 158-159, iMadrid, 183 i. 

(3) Cuando los árabes conquistaron el Ifíiquia y el Magreb se hallaban 
en uno de los períodos de la civilización nómada, y los que se establecie- 
ron en este país no encontraron nada en él de una cultura sedentaria que 



X 

ra? (1;. Hay, pues, que convenir, en contra de las afirmacio- 
nes del docto orientalista holandés, en que ni los árabes 
invasores innpusieron á los hispano-latinos su civilización 
ni tampoco su lengua, la cual coexistió con las vulgares 
endémicas, de que hacen repetida mención sus propios es- 
critores (2). Y no podía ser de otro modo; porque la len- 
gua de un pais, á no ser estrechamente afín á la del con- 
quistador, no desaparece, mientras no se extinga el pueblo 
que la habla, como acaeció á la de los infelices mozárabes 
andaluces, cuando, con el inicuo pretexto de la expedición 
de D. Alfonso el Batallador á esta parte de la España sarra- 
cena, fueron arrancados de cuajo por los Almorávides y 
trasportados al África. Es más; no parece que los árabes en 
las naciones que redujeron á su dominio vedaran á los na- 
turales el uso de su propio idioma (3). Lo que hicieron. 



hubieran podido imitar. Los habilanles eran berberiscos liabituados al 
estado grosero de la vida n(')ni;i(I;i. Abni .laldún, Pro/ffi.. II. 2r):{(|el it^xlo, 
y II, 297 de la trad. 

(1) La España, bajo la diiiasua tic ios Aimoiíadüs, coinuiiicó ai Ma- 
greb su civilización, lo que fué parte para ijum los hábitos de la vida se- 
dentaiia se arraigasen en este país. Tuvo esto lugar; porque la dinastía 
que reinaba en el Magreb habla conquistado las provincias de España, y 
porque de grado ó por fuerza muchos habían abandonado su patria para 
trasladarse á aquella región. Aben Jaldún, Proleg., II, 25i del texto, y II, 
298-299 de la trad. Lo propio acaeció en Túnez en tiempo de los Hafsidas, 
en la época de la gran emigración de los árabes españoles á aquel reino, 
como se lee en el escritor citado, á consecuencia de las conquistas en An- 
dalucía de D. Fernando III el Santo y de D. Alonso el Sabio. 

(2) Entre los dialectos de la aljamía (>^v*-?^^'), ó romance hablado i>or 
los mozárabes y por los cristianos independientes, mencionan los escrito- 
res arábigos la aljamia de Aragón q^*; ?^^^?^; la aljamía de Zaragoza 
»}cu»3yM \*^s:\js.^ la aljamia de Valencia na*<.»-íÍj ju^:stx. y la aljamía del 
oriente de España (j-Jjú"^) ^yi:» ^^* 's*^^^^. 

(3) Según el Dr. Simonet, en ninguno de los textos arábigos que ha 
consultado se halla la menor noticia del pretendido decreto de Hixem I 
prohibiendo en sus estados el uso de la lengua hablada por los mozárabes 
y obligando á sus hijos á que asistiesen á las escuelas públicas, que había 
íundado, para aprender el árabe. V. Glos. de voc. ibér. y lai.. Introduc- 
ción, p. 12. 



XI 

como se cuenta del califa Ornar (1), fué prohibir á la gente 
arábiga la adopción del de los pueblos sojuzgados en reem- 
plazo del suyo, el único noble y excelente por ser el del Co- 
ran y el que nuestros primeros padres^ al decir de sus doc- 
tores, hablaron enelparaiso. De otra suerte, y rí^conociendo 
que su lengua, expresión, aunque limada y culta, de la vida 
nómada de las tribus del Ilechaz, no podía servir como 
adecuado instrumento de las relaciones varias, múlti])lesy 
complejas de un imperio civilizado^ hubiei'an adoptado la 
de los vencidos, limitando el uso de la suya á sus relacio- 
nes domésticas y á la práctica de su culto, como lo hicieron 
los godos en España. Con ser el árabe e! idioma oficial y 
cancilleresco en la Persia^ en la Armenia y en el Asia Me- 
nor^ fué sustituido por los endémicos de aquellos paises, 
luego que se verifica en ellos la reacción del espíritu indo- 
europeo sobre el seniítico. No de otro modo hubieran pa- 
sado las cosas en Andalucía, de haber prevalecido la insu- 
rrección de Omar ben Hafsun y de sus hijos contra el califato 
de Córdoba. Lín resolución; de la larga permanencia de los 
árabes en España solo nos han quedado unos cuantos cen- 
tenares de vocablos, hoyen no poca parte arcaicos, muchos 
de ellos provinciales, incorporados en su mayoi-ia á nues- 
tras hablas vulgares en los tiempos posteriores á las con- 
quistas en Andalucía de D. Fernando III el Santo y D. Al- 
fonso el Sabio, y á las de los reinos de Valencia y de Murcia 
por D.Jaime I de Aragón, fecha en que, reducidos sus habi- 
tantes á la condición de mudejares, entraron en trato y co- 
municación cuotidiana con los pobladores cristianos de 
aquellas regiones (2). 



(J) El califa üniar prohibió servirse de (lo que él llamaba) las jergas ex- 
tranjeras. Es j'ib. decía, es decir, artificio y engaño. Esto dio por resultado 
que uno de los signos del islamismo y de la dominación árabe fué el em- 
pleo de su lengua. Aben Jaldún, Prol., II, 270 del texto, y II, 3IG de la trad. 

(2) Aunque desde las conquistas de Toledo, Zaragoza y Lisboa, que 
tienen lugar respectivamente por los años de 1085, 1118 y 1145, se hace no- 
tar la influencia de la lengua arábiga, escasa hasta aquella fecha, sobre la 



XII 



II. 



Trabajo nada llano y apacible es el estudio de las eti- 
mologías, y aunque^ habida considernción á la índole y es- 
tractura de sus radicales, no es difícil reconocer los vocablos 
españoles de alcurnia nuircadainente semítica, con especia- 
lidad los precedidos del artículo árabe al, con todo, esta 
misma circunstancia ha sido á veces causa y motivo de 
error (1;. Pero no nace de aquí la mayor de las dificultades. 
Las dilatadas conquistas de los árabes en el antiguo mundo 
oriental, en África y en España, enriquecieron de tal suerte 
el primitivo idioma de Modar, que es por todo extremo em- 
barazoso determinar el gériesis de los términos peregrinos 
que á cada paso se encuentran en los diccionarios. Cierto 
que no pocos, con especialidad los técnicos y científicos, 
que tomaron de los griegos, se echan holgadamente de ver; 
pero no acaece lo propio con otros muchos, que, con ser de 



castellana y porluj^Mitísa, no se acentuó ni IIpj^o a alcanzar la importancia 
que tuvo, después que los reinos de Jaén, Valencia, Córdoba. Sevilla y 
Murcia cayeron en poder de las armas cristianas. 

(1) Cervantes incurrió en el de afirmar, como lo hizo notar Clemen 
cin (D. Quijote, 2.' Part., Tomo VI, Cap. LXVII, p. 300, nota) «que 
son moriscos lodos los vocablos que en nuestra lengua castellana co- 
mienzan en al,» pues, aparle de los de extirpe puramente latina (lue em- 
piezan por aquellas letras, bay muchos de esta procedencia que desfigu- 
raron los árabes prefijándoles su artículo alj según advierte Juan de 
Valdés en su Diálogo de la lenr/ua (ap. Mayans y Sisear, Orígenes de la 
lengua española, I, ji. 36 y 3(S), donde se lee: Y si quereys ir avisados, ha- 
llafeys que un «/ que los Moros tienen por artículo, eí qual ellos ponen 
por principio de los mas nombres que tienen, nosotros lo tenemos mezcla- 
do en algunos vocablos latinos, el qual es causa que no los conozcamos 
por nuestros. Quanto á lo demás sabed, que quasi siempre son Arábigos 
los vocablos que empiegan en al, como almohada, alhombra, almohae^a, 
alhaveme. La misma observación hizo el clarísimo Scaligero, respeclo de 
las voces de origen griego, que ofrecen aquella forma, en las anotaciones 
al Cíí/ea? de Virgilio: Árabes, addito suo al, pleraque graeca ad morem 
suum interpolarunt. Ut Líber Ptolomaei est Almageste: est enim -/^ uévío-ttí 
-Trpavjj.aTEÍa. Sic Alchymia, yumsía- Sic Almnnak, kalendarium, -Aavaxó; ^ 
lunaetmensibus; unde circufus lunaris apud Vitruvium aav^xéí. Sic Alam- 
bic a graeco aa6iC apud Dioscoridem. 



. Xlli 

naturaleza y condición refractarias á los semíticos, se liallan 
tan adobados al gusto de la gente arábiga, que no es fácil 
reconocerlos. Con decir que algunos, transcripciones es- 
cuetas de palabras griegas ó latinas, se han dado como va- 
lederas etimologías arábigas de palabras españolas, se 
comprenderá sin esfuerzo á qué graves tropiezos se expone 
el que se ocupa en tnn áridos trabajos. Teniendo esto en 
cuenta, merecen ciertamente disculpa aquellos que, toman- 
do por vocablos genuinamente arábigos los latinos arabiza- 
dos, que se registran en el Vocabulista de Fr. Pedro de 
Alcalá ó en los dialectos vulgares de África y de Oriente, 
los consideraron como matrices de los correspondientes 
castellanos^, y aún los que^ tropezando en nuestros diccio- 
narios con términos que en su antojo tenían aquel talle, les 
dieron por progenitores otros de pura extirpe arábiga, que 
nada tenían que hacer con ellos; error de que ninguno, por 
muy leido que sea, ha de pretender librarse^ como no lo 
lograron nuestros etimologistas, desde el Dr. Francisco del 
Rosal (1) hasta D. Enrique Alix (2), grandemente versado 
en las lenguas semíticas^ en las clásicas griega y latina y 
en la sánscrita. 

Con todo esto, es de tan gran utilidad el conocimiento de 
las etimologías, que, como se lee en la Carta del Licenciado 
D.Baltasar Navarro de A rroytaáD. Sebastian de Co varrubias, 
que va al frente de su Tesoro, aún hasta las falsas se han 
de estimar, porque ocasionan á la inquisición é investiga- 



(1) La obra inédita del Dr. Francisco del Rosal, medico, natural do 
Córdoba, peritísimo en las lenguas clásicas, en la arábiga y hebraica y 
en la italiana, portuguesa, francesa, inglesa y alemana, es el Ms. T. 127 
de la Bibl. Nacional, que lleva por título: Origen // Eir/molor/ia de todos 
los vocablos originales de la Lengua Castellana. 

[2) Cuando D. Rafael M." Baralt proyectó escribir el Diccionario matriz 
de la lengua castellana, de que no se dio á la estampa más que la primera 
entrega, encargó á Alix las etimologías arábigas. El ms. autógrafo del 
malogrado orientalista, modestamente intitulado: índice de las palabras 
castellanas de origen oriental, forma un tomo en folio, que contiene sola- 
mente las letras Aj, B y parte de la C. 



XIV 

ción de las verdaderas. Y aunque, como queda apuntado, 
no escasean aquellas en nuestros etimologistas^ bien son de 
aplaudir por estas, y dignos además de agradecimiento y 
aprecio; porque, como dice el insigne Bernardo Aldrete (1): 
labor más que de plata y oro es el trabajo que se pusiei'e 
en la lengua castellana. 

Demás de esto; estudiados nuestros etimólogos, resulta 
que á ellos corresponde en toda ley la mayor parte de las 
expuestas por orden sistemático y declaradas con gran co- 
pia de erudición y doctrina en el Glosario de Engelmann y 
Dozy, los cuales, con excepciones rarísimas, pasaron por 
alto los nombres de sus autores; omisión ciertamente sen- 
sible por lo que toca á aquellos, cuyas obras impresas con- 
sultaron y utilizaron en la redacción de la suya. Y hago 
mérito de esto, porque, en ocasiones, el mismo Dozy se 
muestra mortificado al advertir que otro se apropia alguna 
de sus etimologías. Ganoso yo de llenar este vacío, dando 
á cada uno lo que es suyo, como lo pide la justicia distri- 
butiva, concebí la idea de publicar este Glosario, al pié de 
cuyos artículos, ó en el discurso de ellos, salva alguna que 
otra omisión involuntario, que suplirá el versado en sus 
obras, va puesto el nombre de aquel ó aquellos á quienes 
corresponde el hallazgo. Las etimologías en que se echa de 
menos esta circunstancia, buenas ó malas, son mías. Á 
muchas acompaña el texto en que se encuentra la palabra, 
y á casi todas, y con el propósito de que se pueda evacuar 
la cita, la designación del lexicógrafo que trae la corrcspon- 
dencia oriental, de donde la derivo. 

Comprende mi Glosario bajo el nombre de españolas las 
voces procedentes del árabe, hebreo, persa, turco y malayo, 
que se hallan en las lenguas híibladas en nuestra penínsu- 
la (2) con inclusión de la nobilísima bascongada, represen- 



(1) Del origen // principio de la lengua castellana ó romance que hoy se 
usa en España, Lib. I, Cap. I, p. 5. 

(2) Excepción hecha del bable, no por falta de diligencia por mi parle 
para procurarme el único diccionario de aquella lengua, que iiuLia llegado 



XV 

tante augusta en línea recta de la primitiva habla ibérica; 
monumento venerable por su antigüedad y preciadísimo 
archivo de subido valor filológico é histórico, bajo cuyo 
doble aspecto merecía ser profundamente estudiada. 

Doy cabida en este trabajo ú las palabras de origen he- 
breo, no obstante de ser contadas las que se derivan inme- 
diatamente de aquella lengua (1), siguiendo el ejemplo del 
docto orientalista Mr. Marcel Devic, de cuyo Dictioiuiaire 
d'Etimologie he copiado el corto número de voces malayas 
que en él se registran, aunque hayan venido directamente 
á nuestra lengua de la francesa. 

En la disposición de las letras de esto Glosario he seguido 
el orden del alfabeto latino, comprendiendo la ch y // en 
sus respectivas iniciales, la ñ en la n y en la c la usada con 
cedilla en nuestros antiguos documentos. 

Réstame decir dos palabras sobre el Diccionario General 
Etimológico de D. Roque Barcia y el novísimo de la Acade- 
mia Española. Cuando estas obras se publicaron, tenía yo 
bastante adelantada la impresión de la mia. De escasa utili- 
dad me ha sido la primera, digna por otra parte de aprecio, 
pues, por lo que respeta á las etimologías en que yo me ocu- 
po, se limita su autor á copiar las de los autores que ha con- 
sultado, señaladamente las de Engelmann, Dozy y Marcel 
Devic, cuya ortografía francesa reproduce fielmente, dando 
á entender con ello que es peregrino en el conocimiento de 
las lenguas orientales. En cuanto al Diccionario de la Aca- 



ú mi noticia, sino por la prevención y suspicacia de su poseedor, que no 
tuvo á bien comunicármelo, á pesar de las reiteradas instancias de respe- 
tabilísimas personas. 

(1) Léese en el P. Sigüenza ( Vida de S. Jerónimo): tenemos por clarí 
simo que desde los tiempos de Esdras, por lo menos, la lengua santa no 
ha sido vulgar á los judíos. Del cap. VIH del 2." lib. de este gran escriba 
consta que se leía la escritura en hebreo y no en siró ni en caldeo, y que 
no la entendían si no se la declaraban: y dice allí que el pueblo se alegra- 
ba mucho cuando Esdras y los levitas declaraban la ley. Desde entonces 
corrió así hasta hoy, que en todas las sinagogas se lee en hebreo, que no 
lo entienden sino los maestros que lo estudian con gran cuidado. 



XVI 

demia^ nada tengo yo que decir, que no parezca interesado, 
siendo Correspondiente, aunque indigno, de aquello docta 
corporación y figurando además, aunque inmerecidamente, 
mi nombre en la lista de los que la han auxiliado. Sin em- 
bargo; en ley de justicia no debo pasar en silencio que lo he 
consultado con fruto, como lo declaran sendos artículos de 
mi Glosario. 

Doy las más espresivas gracias á mis excelentes amigos 
el R. P. Fr. José Lerchundi, el ilustre literato portugués don 
Domingo Peres, D. Manuel Cueto y Rivero, D. José Taronjí 
y D. Blas Leoncio de Pinar, por los libros, datos y noticias, 
que con la mayor generosidad se han servido franquearme, 
y muy señaladamente al eminente orientalista D. Francisco 
Javier Simonet, cuyos profundos conocimientos en la ma- 
teria he consultado siempre con utilidad y provecho. 

Pongo fin á estas desaliñadas líneas pidiendo al lector 
benévolo con toda humildad y reconocimiento de mi poco 
saber, como lo hizo en circunstancias semejantes el clarí- 
simo D. Sebastian de Covarrubias, que todo aquello en que 
yo errare, se me enmiende con caridad; que más persuade 
y avasalla el ánimo y más cautiva y rinde la voluntad la crí- 
tica gentil y galana, que la áspera y desabrida, digna solo 
de ser tenida en lástima. 



III. 

De la transcripción y cambios eufónicos de las letras de 
los vocablos de origen oriental, al pasar á nuestras hablas 
vulgares. 

I. Consonantes. 

En su exposición sigo el orden adoptado por Mr. Engel- 
mann, considerándolas en pi-incipio, medio y fin de dicción. 

I. Esta letra, signo de dulce aspiración, solo figura en la 
escritura española con el valor de /y h en la palabra farre 
ó harre. 



XVII 

c. Por lo general carece de representación en nuestro 
alfabeto; pero su peregrino sonido gutural se halla á veces 
expresado en principio de dicción por la g: gaché, garda; 
en medio por la c,f, g y h: jácara^ alfagara, algarabía, al- 
indada; en fin por la c, ch: místico, mistich. 

^, Inicial se encuentra traducido por c, ch, f,gy h: 
cafetan, cher va, falleba, galanga, haloch; medial por la c, 
f, g, y h: moca, alfange, cdgarroba, gahena; final por la c, 
ch,fN q: roe, rocho, tabefe, jeque. 

En comienzo de dicción^ cuando no se suprime, está 
representado por la/, g, hy j: fágame, amelgar, harón, 
jayán; en medio por la f, g, h,j, q y x; almocafe, alferga^ 
bagarinOy almalaque, almalaxa; en fin por la c, ch, fyhy 
q: sarca, almadrach (con valor de /e ó q), almadraque, ca- 
dafe, cadah. 

s. Se sincopa con más frecuencia que la articulación an- 
terior; pero en principio de dicción se registra ó veces ver- 
tido por la c, h y j: catuní, hógira, jaque; en medio por la 
f>Q^h,j y q: alfolí, algorim, alhori, arijo, jaque; en fin, 
aunque por lo general se sincopa, remeda su sonido gutu- 
ral la q en la palabra ya^we. 

¿. Como inicial se lialla transcrito por la g (ga, go, gii, 
ge, gi), ch, h y r: galinia, chulamo, herpil, racia; y como 
medial por la g, h. I, r y o: algorfa, alhazara, baldres, bor- 
ceguí, alear ral. 

u?. En principio de dicción se encuentra representado 
por la c, ch, g, k y cf. cafetan, cheraniella, gabela, kadi, qui- 
late; en medio por la c, ch, g, ky q: álcali, cdkali, alcha- 
tin, algodón, alquerque; en fin por la c,g (ga, gu), ch con 
valor de A- y q: calambuco, aUióndiga, azogue, arrafacha, 
almajanech, almajaneque. Según Dozy^ se convierte en t 
en adutaque; pero, en mi sentir, aquella letra noes masque 
el primer dal de OüjjJI ad-ducác, duplicado por el texdid, 
signo que llevan todas las letras solares, precedidas del artí- 
culo árabe Jl al. 

<J). Inicial se reprodujo su sonido por la c, ch, g (gu), k 



III 



XVIII 

y z\ cáftla, charabé, guitarra, kivily saferia; medial por la 
c, ch, g, k y q: alcándara, alchirnelech, algo^aria, alkcir, 
alquiler; final por la c y la ^- almizcle, candi:^. Dice Dozy 
que esta articulación se halla transcrita por la t en taba; pero, 
á mi parecer^ dicha voz no viene de ^oi/, sino de joUp. 

^, Se encuentra traducido en comienzo de dicción por 
la c, chy g, j y -j; cerro, chalan, gañibete, Jabalí, ^atalí; en 
medio por la c, ch, g,j, II, ts, y, x y ^; arcelio, nianchil, ali- 
gara^ nar guile, alforja, atarralla, sitja, guaya, enxera, 
azubo; en fin por la c, ch, g, h,j y q: buraco, almandarache, 
auge, almandarahe, rejalgar, alniandaraque. 

jü. Se halla transcrito en principio de dicción por la c, 
ch, g,j, s, X y s: ceteraque, chafarote, gini, jábega, serife, 
xáhega, zatara; en medio por la c, ch, g, h, j, s, t, x, y, z: 
acicate, achaque, axaque, algagias, alharaca, alcuja, ase- 
sino, cimitarra, ayabeba, almezia; en fin por la c, g,J, s, 
ss, X y z: albuce, mancage, alinofrej, almofrex, bisa, brissa, 
chauz. 

^. Fué figurado como inicial por la c, ch, s, x y z: ca- 
farro, chagrén, safína, xafarrron, zaquizamí; medial por la 
c,j, s, ts, tz, X y z: arce, harija, alfasaque, atsarena, atza- 
rena, elixir, alzuna; final por la (? y la z: caceta, arráez. 

^jo. Resulta traducido en principio por la c, p, cli,j, x 
y z: cifra, garafi, chafariz, jenabe, xenabe, zahalniedina; 
en medio por la c, g, l,s\ z: arrecife, fágame, alfalfa, hi- 
san, alcorza; en fin por la c, <a? y z: arrefece, arraax, alfícoz. 

:, Se encuentra representado en principio de dicción 
por la c, g, s y z: cianí, garrafa, safaros, zarzahán; en me- 
dio por la c, g,j, ss, x y z: acémila, algeroz, aljarfa, syssa, 
mexuar, mezuar; en fin por la p^ s y ^; arrog, arrós, arroz. 

^, Como inicial se traduce por la d: daifa; medial por 
la ó( y la t: aldea, atona-, final por la d, I, s, t y z: abiados, 
arrabal, alefris, arriate, hamez. 

L. En principio de dicción se halla transcrito por la ch, 
d, s, t, z: chanza, duliman, pasamaque, tarima, zarca; en 



XIX 

medio por la d, s, t, s; adama, masmorra, ataifor, mazmo- 
rra; en fin por la d, r y xr; alcarrada, amelgar, gorgus. 

¡b. Se tradujo, como inicial^ por la t: toldo; medial por 
la d, t, s: anadel, albatara, aña;^mc; final por la s y z: hais, 
hafiz. 

ó. Esta letra se convirtió en c, d, ss, t, z: mtiecín, al- 
muédano, assaria, atequiperas; gazapo, mczereon. 

o-. Fué interpretado como inicial por d, y más general- 
mente por t: darro, tarifa; medial por la d, ch y t: alcando- 
ra, alfetchna, alfetena; final por la d, s y t: al/os, ataúd, 
ataut. El ^ no se permuta por la c, como cree Dozy, pues 
la voz carcaj;, que cita en su abono, no viene de jn-fji tar- 
cas, sino de la lat. carchcstum, gr. xapxr,o-i.ov. 

o. En comienzo de dicción fué traducida por d, t y z: 
danique, tupé, zara; en medio por la c, d. I, r, t y z: cacifo, 
adarme, alejija, berengena, alcotoma, alzeb; en fin por la 
c, ch, d, r, s, t, z: baldac, turbich, alcalde, amelgar, baldres, 
alcahuete, almueza. 

Alguna vez el o final con texdid se interpreta por di: midl. 

cj. Se le figura en principio y fin por t y z: tagara, ze- 
gri, alhadet.frez; en medio por p, d, n, s, t, z: acorda, alu- 
del, alnofe, tasquíva, atabe, azumbre. 

V. Son sus representantes en comienzo de dicción la 

b, m, p, v: bacarí, marmita, pataca, valadí; en medio la b, 

f, m,p, v; albanega, alforñáo, amarillo, rupia, cavir: y en 

fin la I, n,p, v, z: chaval, cdacr an, jarope, retova, algeroz. 

o. Inicial fué vertido por la b,f, h,j, p: bag asa, fanega, 
hanega, josa, parasanga; medial por la b,f, h,p, v: algeb- 
na, cafiz, ataharre, alpicoz, chaoana; y en fin por la b,fN 
v: axarab, ajarafe, alavao. 

y Resulta interpretado en principio de dicción por la 
b, g (gu), v: barga, guala, visir; en medio por la b, g (ga, 
guj, h (hu), v: albacea, bagatela, alcaguete, alcahuete, ca- 
ravana; en fin por la u: alfaxii. 

Las sílabas gua, gu se encuentran representadas por o y 
u en aloquin y aluquete. 



XX 

^. Representa á esta articulación en principio de pala- 
bra la h, m, n: haraga, mezquino, nuca; y en medio y fin la 
m y la n: almohada, cáncano, aíjageme, harén. 

^^. Se la tradujo como inicial por la n: nagüela; medial 
por I, ni, n, ñ (port, nh): galinia, almohatre, alganame, ca- 
lañes:fí\vú\ por la I, n, r: toronjil, firman, mudejar. 

Como observan Engelmann y Dozy, la / representa en port, 
al ^ inicial: laranja por naranja. En medio de dicción se 
sincopa: moeda por almoneda; y en fin se transforma en 
un sonido nasal expresado por la m; refem \)or rehén; ó por 
el signo ^ puesto sobre la penúltima vocal en que termina 
el nombre: asa/rao por azafrán. 

J. En principio de palabra aparece traducido por la d, 
I, II, n, r: danta, lima. Haca, namexia, rajol; en medio por 
la d, I, n, ñ, r, s: cadozo, ^(i!ame, abonon, albaíial, alferga, 
esca^ari; en fin por la d. I, r,J, x, m, n, s, (; alñd, alfil, al- 
filer, carcaj, carcax, alfim, carmin, seis, alfinete. 

En port, la / entre dos vocales se sincopa: adail (ad-da- 
lil), maquia (maquila). 

Como comienzo de voz se conserva: ribete, rabel. En 
medio fué interpretado por la I, n, r: quilate, alfangia, al- 
fargia; en fin por la /, n, 2: nocla, ación, candiz. 

^, En principio de dicción se tradujo por la g,j, y, las 
dos primeras con el valor de la última: genizaro, jucefia, 
yatagán; en medio por la i, y: roia, azacaya; en fin por la 
g,j, II: bernegal, bodojen, sen-alio. El ^ cor) texdid fué in- 
terpretado por la II: galls (1). 



(1) Las transcripciúnes y cambios eufónicos que acabo de examinar, 
solo son aplicables á las palabras deorij-^en oriental, escritas en caracte- 
res arábigos. En cuanto al corto número de estirpe hebraica que figuran 
en este Glosario, me dispensa del trabajo de apuntar las transcripciones y 
mudanzas de las letras de su alfabeto, la consideración de haber venido 
inmediatamente á nuestras hablas vulgares del latin eclesiástico y de que 
las contadas que no reconocen esta procedencia son términos de la fór- 
mula del juramento que, las leyes patrias exigían en la Edad Media á los 
judíos, ó fruto de la extravagancia de alguno que otro poeta de la Corte 
del rey D. Juan II. 



XXI 



Observaciones generales sobre las consonantes. 

•Las letras solares^ qa(3 después del art. ár. se duplican 
por e\texd¿d, son generalmente representadas por la con- 
sonante simple. Lo propio sucede con la letra duplicada en 
medio de dicción: aba de haffa, adufe de ad-diiffe. Á veces 
se conserva: annora, annafil, alloza^ alcolLa. 

Las letras d, /, n, r y s se intercalan á veces en medio de 
dicción: galdifa, almirante, arancel, alferce, odalisca. Las 
consonantes /, ni, n, r, z se añaden al fin: adazal^ calaim, 
azacán, alamar , charquez. 

Unas veces se suprime por la aféresis la letra inicial: Mi- 
ramamolin por Amir amomenin (fenómeno que se observa 
también en los dialectos arábigos vulgares, cf. ^ bu por ^1 
abii; jf.* mir por^*l amír); otras se sincopa la medial: aba 
por alba, almófar por almigfar, abiar por albihar; y otras, 
finalmente, se apocopa: alami por alamin, aladrea por ali- 
drar, adel por ad-dellál. 

Las combinaciones m/ y /?z/' intercalan una b eufónica: 
asembla, rambla, zambra; y la st se resuelve en c, p y z: al- 
máciga de aimastaca, mocárabe y mozárabe de mostarab. 

Delante del ^jc (dhad) se intercala en ocasiones una / eufó- 
nica: alcalde de alcadi, y alguna vez después una r: aldra- 
v¡a de aldaba. Esta regla no es aplicable, como creen Engel- 
mann y Dozy, á aldea^ aldaba, cuya / es, en mi humilde 
sentir, la del art. ár. que precede al nombre, ó el primer o 
(dal) duplicado por el texdid,. transformado en la líquida 
referida. Lo mismo ha de decirse del lam que antecede al o 
(dal) de aldargama por ad-dargama, aldebaran de ad-de- 
baran, aldiza de ad-diza, y al L (thá) enfático de altabaque 
de at-tabaque. Á balde no sería nunca aplicable la regla de 
Dozy, porque es simple metátesis de JJaj bátil. Téngase al 
efecto en cuenta que las voces arábigas pasaron al español 
tal cual las pronunciaba la gente menuda y popular, ajena 



XXII 

á los primores y atildamiento en la dicción de la erudita y 
letrada. 

La / no se intercala cuando el jc está precedido de ai ó 
de r: alfaide de aJfaicl^ alarde de alard. Dozy señala como 
excepción el nombre propio Albelda de Al-batda. 

Delante de la x en medio de dicción se intercala una i 6 n: 
eixaqueca, enamqueca de ax-xaquica^ ei.xalop, enxavop de 
ax-xaráb. Cf. ensayo, enxiewplo, enxambre de los latinos 
e.xagiam, exeniplum, examen, y v. Diez, Gramm., I, 268. 
La consonante final del nombre mal percibida se encuentra 
ú veces reemplazada arbitrariamente por otra distinta: alfe- 
nim, alfeñique de alfenid, anexini de anexii\ fatexa de 
jattéf En cuanto á adaAid, anexir, alacral y alacrán^ las 
creo transformaciones regulares eufónicas del dal^ el ba. 

De la metátesis ó transposición de las letras, fenómeno 
que se observa en los mismos vocablos arábigos (v. á Fr. 
P. de Alcalá, \ocabalista, y á Dombay, Granimática linguoi 
Aíauro-arabicce, p. 7 a), no deja de haber ejemplos: cica por 
quisa, albahaca por alhabaca, adelfa por adefla, aunque 
esta última voz es forma vulgar arábigo-hispana, que se 
encuentra en el Dioán de Aben Cuzmán. 



II. Vocales. 

El /«Zí/ía fué transformado en a, e, i, o: alhandal, aceci- 
che, adijije, algeroz. 

El ma prefijo, que sirve para formar los nombres de lu- 
gar, se convierte en mo, mu: almohalla, almazara. Esta 
regla no es, sin embargo, constante, pues el ma se conser- 
va muchas veces: almahalla, almadraba, almaacebe. 

La a larga se halla representada por la a, e, i (pronuncia- 
ción corriente, aunque sin obedecer á una regla segura y 
cierta^ por razón de la iméla, entre los moros granadinos, 
como puede verse en Frai Pedro de Alcalá) y o: a^aya, ace- 
ohe, acige, almofrexe. 



XXIII 

Al kesra se le figura por las cinco vocales: adarme, me- 
zuar, micLiar, ojalá, tana. 

El mi prefijo de los nombres de instrumento ó de vaso es 
ordinariamente en Fr. Pedro de Alcalá y en los vocablos 
españoles de origen árabe ma y mo: almalafa, almarada, 
almofrex, almoha^^a. 

La i larga se conserva^ aunque con frecuencia se convier- 
ta en e: adalid, romia, ahasí, aceituní, cianí, adefcra, aja- 
quefa, alárabe, aloque. 

El damma se traduce por la o, u, ó se muda en a, e, i: bo- 
doque, ulufa, rabauu, adeza, místico. 

La o larga se halla representada por i, o, ou, u: acicate, 
ación, azougue, abenuz. 

Por eufonía se inserta una vocal entre dos ai'ticulaciones 
consecutivas, como lo hacían los moros granadinos (cf. en 
Fr. Pedro de Alcalá luqar por hachr, cejen por sichn, etc.): 
alcohol, aljafana. 

Por el contrario se sincopan algunas veces las vocales 
breves: adarga. 



IIL Diptongos. 

Au se conserva ó se contrae en i, o,ou, u: atauxia, almi- 
saie, ador, arousa, ru. 

Ai se mantiene ó se transforma en ei, e, i: daifa, aceite, 
adema, cdahite de iaxir^Jl aljaite. 



IV. Observaciones sobre las formas de las palabras. 

Á los sustantivos, que terminan en una consonante, se 
les añade generalmente una e, ue, a: jarabe, cdmatraquCy 
alhóndiga. 

La terminación del pl. femenino ol át se traduce á veces 
por a, i: alpargate, asequí. 



XXIV 

Las palabras pierden su última sílaba cuando son largas: 
almáciga, tegual. 

Muchas han pasado al español bajo la forma del phu\nl: 
alhaqüin^foluz, xaragüclieSy calañes, etc. 



Título de los principales Diccionarios citados. 



Alcalá (Fr. Pedro de), Vocabulista arauigo en letra castellana. Grana- 
da, 1505. 

Bocthor, Dictionnaire Franí^ais-Arnbe. Paris, 1864. 

Covarrubias, Tesoro de la lengua Castellana. Madrid, 1611. 

Cuveiro Pinol, Diccionario (¡allego. Barcelona, 1876. 

Diccionari Mallorqui-Castellá (incompleto). Palma de Mallorca, 1878. 

Diccionario de la lengua Castellana por la Real Academia Española. 
Madrid, ediciones de 172G y 1884. 

Dictionnaire Frangais-Berbére. Paris, 1844. 

Ducange, Glossarium medies et infinne latinitatis. París, 1840. 

Escrig, Diccionario valenciano-caslellano. Valencia, 1871. 

Freytag, Lexicon Arábico-Latinum. Hall, 1830-1835. 

Gesenius, Lexicon Hebraicum et Chaldaicum. Leipsig, 1833. 

Kazimirski, Dictionnaire Árabe- Franjáis. Paris, 1846. 

Labernia, Diccionari de la llengua catalana. Barcelona, 1865. 

Lane, Arabic-English Lexicon (hasta el ^). London, 1863. 

Larramendi, Diccionario Trilingüe, castellano, bascuence y latin. San 
Sebastian, 1853. 

Marcel, Dictionnaire Franjáis- Árabe. París, 1869. 

Moraes, Diccionario da lingua portuguesa, 5.' ed. Lisboa, 1844. 

Redhouse, Turquish Dictionary. London, 1880. 

Santa Rosa de Viterbo (Fr. Joaquim de) Elucidario. Lisboa, 1798. 

Schiaparelli, Vocabulista in Arábico (su autor Fr. Raimundo Martín). 
Firenze, 1871. 

VuUers, Lexicon Pérsico- Latinum Etgmologicum. Bonn, 1855-1864. 



A. 



Aaqa val., cumja cast, en Antonio de Nebrija (Dic.del ro- 
mance al latin). Lanza. La palabra valenciana, según En- 
/ gelmann, se deriva de 'uo^ acá, «lanza, vara, cayado, pér- 
tiga, palo de cierta forma» en Fr. Pedro de Alcalá, y asta, 
bacillus en Raimundo Martin, ó de tíbaj^ acá, asta, bacillus 
pastoralis, que trae el lexicógrafo catalán en su Voc. lat. áv. 
Ejemplos del vocablo Uaxi en el sentido de lanza se hallan 
en la Dajira de Aben-Basám, en Aben-Aljalíb (cód. de! 
Sr. Gayangos, folio 182 r.)y en Abdelwáhed (Histonjofthe. 
Almohades, p. 182). V. Do/y, Recherches, II, Appendice, 
p. XII, nota 2.° de la 2.'' ed. y á Malo de iMolina, Rodrigo 
el Campeador, Apéndice, p. 122, que reproduce el pasage 
de Aben-Basám. La forma sL^i:^ que, con ser antigua^ es 
rechazada p.or los puristas, era de uso común entre la 
gente letrada y popular, según lo declaran el proverbio 
^JL*fi:L ^'y^S<^ Njijjí- ^j ^j* <'-on su pi-imera rcuia se ronipiú su 
lan^a,)) y los Libros atfonsies del saber de astronomia (.edi- 
ción de 1863, 1. 1, p. 25), donde se lee: «c dizen á la asta en 
aráuigoapa/í^ acaija.)) V. Dozy, Supplement cuix diction- 
naires árabes. 

En cuanto á la a^aija morisca, telum punicum de Nebri- 
ja^ viene de la forma N^'w/a^i acáya. 

Como el vocablo valenciano auca solo se encuentra en 
significación de lanza en el Voc. de P. de Alcalá y en los 
historiadores españoles Aben Basámy Abcn-Aljatíb, pues 
el empleado en dual por Abdelwáhed en el pasage apun- 
tado pudiera traducirse por vara ó palo, sin violentar el 



2 

sentido, debo consignar, como remate de este artículo, á 
pesar de ser pnra mí indudable su origen arábigo, que 
Cristóbal de las Casas en su Voc. de las dos lenguas tos- 
cana y castellana trae «^-« por alabarda, cuya palabra 
a;:.sa, derivada ú no dudar de hasta, se baila también en 
Ducange y en el Voc. de la Crusca. 
>/Aarif val. Lo mismo que alarife. 
Aba. Medida pequeña de tierra que corresponde ú dos al- 
nas. Es término usado en Aragón (v. Ordenanzas de 
Huertas y Montes de Zaragoza, cap. 205), en Valencia, 
Cataluña é Islas Baleares. La Academia dio por probable 
etimología de Aba la arábiga Auoala (v. Die. de la lengua 
cast., L" ed., in v. Aba). Pero ni este vocablo se encuentra 
en los diccionarios árabes con tal significación, ni, ai'm de 
hollarse, podría, por razón de su forma, haber dado origen 
á Aba. Cnsiri propone dos etimologías, á saber: cLJI albáa. 
y y aba, decidiéndose por la última (v. su Dic, ms. de 
la Acad. de la Historia). Pero esta voz no significa alna, 
sino «cañas, cañaveral.» La verdadera etimología es cLJI 
álba'a (aba, sincopado el laní del art. ár., cf. ana del lat. 
ulna, gr. wIévyí), «passus» en R. Martín, «paso del que pa- 
sea, passada tendida» en P. de Alcalá, «orgya vulgo bras- 
sa; extensionis manus utriusque distantia» en Freytag, 
«braza, medida de longitud equivalente á dos brazos ex- 
tendidos» en Kazimirski, Marcel, Bocthor y Catafago, 
«braza, medida de longitud de seis pies» en el P. Ler- 
chundi y Simonet (v. Voc. de la Crest. Aráb.- Española), 
que corresponde casi exactamente á la que da el Die. de 
la Academia á las dos alnas del marco belga, de que se 
compone la Aba. 

Demás de esta, la palabra Aba tiene en portugués y ga- 
llego la significación de falda, halda ó cola de todo vestido 
talar, falda ó extremidad de un monte. En este sentido de- 
rívase, á mi parecer, de joU- háfa ó u^ haffa, extremidad 
de una cosa, borde, aba por la aféresis del /¿ y la conver- 
sión de la /en b. Cf. algebna de sjuLsrol alchefna. 



3 

Finalmente, el vocablo Aba, que se encuentra en el 
clic. malí, como nombre de un tejido de lana que se fabri- 
ca en Oriente y como una especie de xamberga sin man- 
gas, viene del árabe íLh ó Ut aba, denominación de una 
estofa y de un vestido de lana ó de pelo de camello, de 
listas anchas, blancas, pardas ó negras, abierto por de- 
lante, sin cuello y con un rudimento de mangas para pa- 
sar los brazos. V. Dozy Did. des vétements, 292 y sig. 

Alix, que comienza su Glos. por esta voz, dice que es 
especie de gabán corto, sin mangas, abierto por delante. 
Pero el P. Terreros, de quien debió tomar el vocablo el 
malogrado cuanto modesto é ilustre orientalista, lo define 
diciendo que es especie de vestido que usan los turcos en 
lugar de capa, debiendo haber añadido que el mismo nom- 
bre se dá á la tela de que se hace, como puede verse en 
Redhouse (Turkish Diet, in v. \^. La Academia no ha 
admitido en su Die. esta voz exótica que se encuentra en 
el Viaje de Tierra Santa de Fr. Antonio del Castillo, capí- 
tulo 4, citado por Terreros. Tráela Pihan en su Glos.; más 
su omisión por Diez y los etimologistas do la lengua 
francesa prueba no hallarse incorporada en ella; y si yo 
le doy cabida en este trabajo, no lo hago por castellana, 
sino por mallorquína y además porque esta voz, en la 
Edad-Media, era de uso popular y común entre los moros 
andaluces, aunque solo con la significación de lodex, 
cubierta ó manta de cama, según se lee en R. Martín; 
pero que debió de hacer los usos de capa, lo demuestra 
su sinonimia con U^ quisa, alquicel, vocablo que el ilus- 
tre lexicógrafo catalán interpreta también por lodex, á la 
manera que la almalafa servía á las moriscas de sábana 
de cama (malafa serir), linteamen en el escritor citado, 
y de manto, como se declara en el siguiente pasage del 
razonamiento de Francisco Nuñez Muley al Presidente de 
la Real Ghancillería de Granada: «Veamos la pobre mu- 
jer que no tiene con qué comprar saya, manto, sombrero 
y chapines y se pasa con unos zaragüelles y una alean- 



4 

dora de angeo teñido y una sábana^ ¿qué hará?» (V. Már- 
mol, Reb. de los moriscos^ lib. II, cap. IX). 
VAbaba cast. Lo mismo que 

^Ababol cast, y val. abebólydX., hababol en R. Martín, pa- 
póla, papoula port., emalopa base, y amapola, hamapola 
cast. Aunque estos vocablos proceden del latino papaver 
(V. Diez, Etyniologisches Worterbuch y á Donkin, Etymo- 
logical Dictionary ) sus actuales formas se derivan respec- 
tiva é inmediatamente de ^jyi^f^ hababaara, que se registra 
en R. Martín por hababol, y de happapaura que se lee en 
P. de Alcalá. La etimología corresponde al clarísimo Co- 
varrubias, el cual en el art. amapola dice que esta voz pa- 
rece traer origen de papaver, añadiendo que Francisco 
Sanchez Brócense asegura ser nombre arábigo de happa- 
paira. Finalmente, Cabrera {Die. de etim. de la lengua 
cast.) deriva las voces ababa, ababol y amapola de pa- 
paver. 

No se comprende como Dozy, versadísimo en Covarru- 
bias y que debía conocer el Diccionario de D. Ramón Ca- 
brera, pudo incurrir en el error de dar á la palabra ama- 
pola un origen arábigo, como lo hace en el art. hamapola 
de su Glos. Por fortuna, sacóle de su error el siguiente 
pasage del Zád almosáfí,r de Aben-Alchazzár (cód. de la 
Bib. Esc. que cita Simonet á la p. 151 de su Glos.): (jxüxs 
'J)y-^^' ^j qU*;JI El anemone es la amapola, y rectifi- 
cándose, añade: creo, en vista de esto, que los árabes es- 
pañoles han formado esta palabra de la latina papaver 
haciéndola preceder de ha, acaso por la influencia del 
árabe ^_^^-^=- Las tres p de Alcalá arguyen un origen latino, 
pero no es menos cierto que las formas españolas lo 
traen de la arábiga. (V. Suppl. 2.'"« liv., p. 242, 2.« col.) 
ABACERÍA. El puesto Ó tienda pública donde se vende aceite, 
4" vinagre, bacalao, legumbres secas, etc. (Acad.). Alix de- 
riva esta voz del persa ^fj^l abzar, pl.yjbl abatir que signi- 
fica las legumbres aromáticas con que se condimenta la 
olla; pero su origen, á mi ver, es el vocablo lat. macella) 



5 

pi. de macellum, que se encuentra en Varrón, gr. {xáxsXXov 
pla;^a, puesto, lugar en que se vendían los comestibles en 
varios parages con separación, y por sinécdoque los pro- 
visiones, vituallas ó mantenimientos que se expenden en 
el mercado para el consumo cuotidiano. Per synecdochen 
est ipsa macelli annona, seu cihi qui in macello vendun- 
tur: (V. Forcelini, Lexicon in v. macellum). De macella, 
por la adición de una i á la II se hizo macellia, como de 
castella se hizo castillia (V. Yepes, Chiton. Ord. S. Be- 
ned. I^ ap. Du Can ge Glos. in v. manneria, y cf. xJLk^ 
castillia por castella en Aben Hayan^ ap. Aben Aljatib, 
intr. á la Ihata, cód. del Sr. Gayangos), y mediante la sus- 
titución de la m por la 6 y de la / por la r hacerla y con la 
prótesis abacería. 
Abad, abbát, abbe cast, abát cat. val. malí., abadea base, 
abbade port. Derívase esta voz del ablativo de Abbas-atis, 
i" y esta á su vez de la syr. t<2^í abba, padre, anciano, voca- 
blo que, como observa Gesenius (Lex. hebr. et chald.)^ 
se encuentra en todas las lenguas semíticas. Á esto se 
debe que, entre otros, el Cardenal Saraiva (Glos. de vocah. 
port, derivados das linguas orientaes) y después Alix die- 
ran el hebreo níí a6 por etimología de las palabras españo- 
las. Fué introducida del arameo en el lenguaje eclesiásti- 
co por S. Agustín y S. Gerónimo en el siglo IV (V. Bra- 
chet, Dict.Etym. de la langue fran^aise), siendo de notar 
que en un principio se dio este título de respeto á todos 
los monges (V. Scheler, Diet, d'etym. de la lang.fr.) 
Abada cast, y port. Según Buffón, en la India oriental, en 
Java, en Bengala y en Patane dase este nombre al rino- 
ceronte. Entendió la Academia en la primera edición de 
su Die. que Abada era la hembra del rinoceronte, funda- 
da acaso en la interpretación de uno de los versos de un 
soneto de Gó igora, error en que incurrieron el P. Terre- 
ros y Domínguez (V. Castro, Die. de la leng. cast.) «No 
se había visto este animal en Castilla— nos dice Huerta— 
hasta nuestros tiempos, en los cuales trajeron uno pre- 



sentado al rey Felipe II: trajéronle de la Fabana ó Haba- 
na, islas de los reinos de Portugal y así comunmente le 
llamaron Hahada (V. Huerta, Trad, de Plinio, I, p. 387). 
/ La \ozahada, cuyo origen dá Huerta por antojo, es corrup- 
ción de ^A=^lj uahidÍY por transposición del alef^ síncopa 
del hi medial y conversión de la i final en a, auada ó aba- 
da, palabra que trae Jacksón en significación de rinoce- 
ronte (V. Dozy, Suppl.) 

Abalgar cast, y cat. Especie medicinal purgante. Es térmi- 
no antiguo que trae el servidor de Abulcasís, trat. 2, folio 
/ 26 (Die. de la Acad., 1." ed.). Esta voz se compone de las 
arábigas^UJI v.^,^^ hahh-algár, baya de laurel que con la sig- 
nificación de bacca se encuentra en R. Martín. 

Abalorio cast, y val. abalori val. avelorio port. Pedazos de 
cuentas pequeñas de vidrio, de varias formas, colores 
y tamaños. Úsanse las grandes para adornar las popas 
/ de los barcos llamados sacaleoas y chaitias, y las peque- 
ñas para rosarios, collares, guarniciones de vestidos, 
pulseras, etc., etc. 

Sin parar mientes en que el vocablo abalorio es el grie- 
go ,3t,p'jáXo;, como lo hizo notar Marina, tomándolo de Golio, 
el latino beryllus que menciona Plinio en su Hist. Nat. 
y el castellano beril que se halla en Nebrija, voz que 
P. de Alcalá traduce por bolara en su Vocabulista, y que 
estas mismas procedencias asigna Freytag á la dicción 
arábiga traduciéndola por beryllus, citando el lugar de 
Plinio (XXXVII, 5) en que se encuentra, el etimólogo es- 
pañol y después de él Engelmann y Dozy atribuyeron á 
la castellana un origen arábigo, haciéndola venir de .jJLJI 
alballor, jyL billaur Y ^j^ bollara en R. Martín, crista- 
llus, beril, cristal, piedra preciosa en P. de Alcalá. 

Sentado el origen griego de abalorio, que reconoce al 
fin Dozy en su Suplemento, por más que su introducción 
en las lenguas y dialectos de nuestra península bajo 
su actual forma se deba á los árabes, pienso que la eti- 
mología de Marina, reproducida por los doctos orier^^ 



7 
talistas holandeses, puede ser sustituida por el adjetivo 
^^^jÍj billadri, cristalino, de cristal, que cuadra mejor con 
la significación y for-ina de las dicciones españolas, que la 
oriental propuesta por los otimologistas citados, con la 
cual no es dable explicar sin violencia sus terminaciones 
en í, io. Prefijado el art. ár. al con supresión del laní y 
contraído el diptongo aa en o resulta eM¿?(?Zo/-í val., y, 
añadida la terminación n, las formas cast, y port. 
Abanico port. Esta voz, que identifica Dozy con albanega 
.¿ y que tenemos en nuestra habla castellana bajo las for- 
mas abanillo, adorno de lienzo afollado de que se for- 
maban los cuellos alechugados que se usaron en otro 
tiempo, y abanico, porción de gasa ú otra tela blanca, de 
una tercia de largo, con que las mujeres guarnecían en on- 
das el escote del jubón, según las definiciones de la Aca- 
demia, no trae su origen del árabe^ sino de la palabra aba- 
nico, dim. de abano, fr. van, lat, vannus, cuya radical se 
encuentra en el sánscrito vá,Jlare, spirare, de vento (v. 
Wilson, Sanscr. Diet, y Bopp, Gloss. -Sanscr., Alois Vani- 
cek^ Etyni. Vórterbuch der Lateinischen Sprache, p. 149, y 
á Zehetmayr, Lex. etyrn. lat.-sanscr. comparativum, p. 
281), nombre aplicado á aquella especie de cuello ó 
gorguera por la semejanza de su figura. «Compunhase, 
léese en Sta. Rosa de Viterbo (Elucidario), de huma tira 
de garga, ou volante, da largura de huma máo travessa, 
tomada em prega.» ^ 
"^Ábarráz, abafi^aso, albarra^, avarrá;^,fabarrá:^, /acarras, 
habarras, havarraz cast., paparás, paparrás port. De 
(j-I^Jl wvi^ habb-ar-rás, \\ t. grano de la cabesa, denominada 
vulgarmente hierba piojera. Es la staphysagria, que nues- 
tro Nebrija interpreta por uva silvestre y albarras, staphys 
(cTTacpU) en Plinio, llamada también por los árabes y^^\ ,^^^ 
sebíb-alchábal, uva de monte. V. Aben Albeitár, Traite 
des simples, trad. Leclerc, t. I, p. 399 y II, p. 196. La eti- 
mología es de Rosal (Die. ms. de la Bib.-Nac). Aunque, 
por pedirlo así el orden alfabético, antepongo abarras. 



8 

que se encuentra en Suarez (De la excelencia de los ca. 
tallos, fol. 118), á las otras formas, debo hacer constar 
que, desde el siglo XV, la más en uso entre la gente po- 
pular es albarrás. 

Abasis cast., mall, y port., abasí, ahassi malí. De ^•^•t^ ab- 
basi, nombre de una moneda corriente en el reinado de 
Chah Abbás, que valía cuatro chajis. V. Bergé, Diet, 
Pers,-Fra/U'. Sonsa, de quienes la etimología, dice que 
es moneda de plata que corre en el Asia, cuyo valor es de 
80 reis, la cual tomó su nombre del califa Abbás, que la 
mandó acuñar. V. Vestigios da lingoa ar. em Portugal. 

Abbarrada port. Vaso de barro para beber ó de loza de la 
India en que se ponen flores. Sta. Rosa, Elucid. De iJ\y¿\ 
albarráda^ «vaso para beber, jarro con dos asas» en P. de 
Alcalá. 

Abdelari cast, y malí., abdelaoi cast. Melón de Egipto. De 
^j'íJIaai: abdelaví, nombre del melón en Siria. V. Bocthor. 

Abdest malí. Ablución usada por los turcos. De^A-wwV^ ab- 
desty «ablución.» V. Redhouse, Turk. Diet. 

Abducau cat. y mall. De^L/jJl ad-ducár 6 jJÓJ¡\ adz-adzucár, 
^ «cierta especie de seda de inferior calidad.» Gf. adúcar. 

Abech, ant. malí. Manto real. Acaso proceda esta voz de 
raLac abáya, forma sinónima de l^ ó ¿íLt, «manto ó capa» 
^ en Catafago, «manto con mangas cortas de tela rayada 
adornada de dibujos» en Bocthor (sobre este género de 
vestidura v. Dozy, Diet, des noms. des vétem., p. 297), ó 
mejor, como lo pide de suyo la ch final del voc. malí., de 
^SfiJ^ habíCj «bene texta vestis» en Freytag (1). 
■i Abela, abela. Llaman así en España al llanto que hacen los 
moros y los judíos cuando se les muere algún pariente. 
Guadix, Die. ms. de la Bibl. Colombina, B. 4.% 450 11. 



(1) Tal vez el término malí, no sea más que el hebr. f 33,-1 abbeqed, por 
apócope abég, vestís en el Génesis y en el Libro 1* de los Reyes, sinónimo 
de los griegos (7-:o)vT, é laaxlov, vocablo este último que vale habit, cétement, 
manteau. V. Alex. Diet. Grec-Frang. 



9 

Unayotia voz vienen de la liebrea Sis ébel^ ¿actus, 
plangor, llanto, gritos de dolor, con golpes en el pecho y 
rostro, especialmente por los muertos, nombre derivado 
del verbo h^aábal, moerait. V. Gesenius, Lexicon. 
^Abellota val. Lo mismo (jiie bellota. 

Abelmeluch poit. y malí. Especie de uvas. Do ü)^I wo- 
habb-el-mclúc, lit. grano ó baya de los reyes, que traen 
Humbert, Alarcel y Ilélot en significación de cereza, y 
R. Martín bajo la forma ^¡^^1 ^^:>. liabb-aUnolúc en el art. 
ceresa. Los habitantes del Magreb y de Andalucía dan este 
nombre á la cereza de Balbec, n^jCJIjiJI L^I^''. V. Aben 
Albeitár, Traite des simples, trad, de Leclerc, 1. 1, p. 400. 
Aben Loyón, en su Poema, de agricultura, dice, hablando 
del origen de esta voz, que se llamó Abelmelúc (grano de 
príncipes), porque por su ternura se deshace dulcemente 
en la boca. En malí, la voz Abelmeluch no tiene la signi- 
ficación portuguesa de uva ni la arábiga de cereza, sino la 
de una especie de ricino con propiedades purgantes muy 
activas que se encuentra en los alrededores de la Meca. 
Con efecto, según el autor de La Descripción del Egipto, 
XII, 136, el Abelmeluch es el nombre de una pepita ó se- 
milla purgante. V. Dozy, Supl. in v. v_.o^. 

Abelmosco cast., abelniúsc port. Semilla de una planta que 
crece en Egipto y en las Antillas. Sus hojas son de color 
/ verde oscuro y afelpadas. Aseméjanse mucho á las del 
malvavisco, por lo cual los modernos botánicos le dan el 
nombre de malvavisco afelpado de las Indias (Hibiscus 
abelnioschus de L.). La semilla es del tamaño de la cabeza 
de un alfiler grueso. Su olor participa del almizcle y del 
ámbar, de donde se ha derivado su nombre. Castro, Die. 
Procede esta palabra de ^¿s*^jl ^:^ abb-elmósc, lit. grano 
de almizcle. La etimología se encuentra en Alix y Dozy, el 
cual observa que la voz abelmosco, que aún no figura en 
el Diccionario de la Academia, ha venido recientemente á 
nuestro idioma del francés abelmosch 6 mejor abelrnosc. 

Abelmutxe malí. Esta palabra, que el Diccionario Mallor- 



10 

quill trae como sinónima de ahelmelach, me parece tras- 
posición de Ip^^íx^'I almexút (especie de planta llamada por 
los boiáiúcos polypodiíun crenatum y acrostichum dichos), 
precedida de ^::> habb, baya ó grano. 

Abencerrage. De Jy^\ ^\ Aben as-serrách, «el hijo del si- 
llero (que hace O vende sillas de caballo), como se lee en 
'^ H. de Baeza. V. Relaciones de algunos sucesos de los últi- 
mos tiempos del reino de Granada, p. 9. 

Abenúz CQsi.y abenos malí. De ^j.yJ abenas ó ^yj abenas , 
voz tomada por los árabes del griego eSsvo;, madera negra, 
y árbol del ébano^ lat. ebenus, ebenuin y hebenum. En opi- 
nión de Gesenius las formas griega y latinas tienen un 
origen semítico, y cita en comprobación un pasage de 
Ezequiel en que se encuentra aquella voz, oijan, ligna 
ebena, si bien añade que de la lengua griega con termina- 
ción helénica pasó al árabe y al persa. Esta etimología la 
traen Rosal, Casiri, Marina y Alix, que hace también mé- 
rito del plural hebreo. 

Abércoch cat. Lo mismo que albarcoque. 

Abesana cast, y port.^ abesana, besana, besana, vesana cast., 
vessana cat. Según Marina, de ju*vUil albésana, la reja del 
arado. Pero como la abesana es el surco ó surcos que 
hacen las yuntas en la tierra con el arado y el lugar y 
tiempo de esta labor, y no el instrumento con que se eje- 
cuta^ carece de fundamento la etimología. La voz abesana 
en estos sentidos viene del vocablo de la baja latinidad 
VERSANA, terra proscissa, ager de novo ad cultum redac- 
tas, ager proscissus et nondum satus, tempus, quo agri 
proscinduntur, derivado del verbo latino verso, volver, re- 
volver, menear, mover de una parte á otra. Simonet. V. 
Ducange^ Glos. y cf. el port, vessar. 
, Abhal, abhel cast. De Jw^! abhel, sabina, yerba conocida en 
P. de Alcalá. Es el BoáOo de los griegos. V. Aben Albeitár 
(Traite des simples, trad, de Leclerc, t. I, p. 13) que lo 
identifica también con la sabina. Según Aben Alchazzár 
el abhel es en aljamia el «^1 enebro; pero que incurrió en 



11 

error lo demuestran los escritores citados y con ellos 
Dioscórides. (V. Diosc. ilustrado por Laguna, lib. I, p. 62). 
AiiíADOs. En tierra de Acevedo es abiad, blanco y denota 
blancos en plural. Guadix fZ)íc'., ms. de la Bihl. Colomb.) 
La voz jaJi abiad, de donde se deriva la castellana, es un 

' sing. mase, cuyo pl. es ^^i abid, como puede verse en 
R. Martín y en P. de Alcalá. La terminación del nom- 
bre abiados denota un pl. cast, formado de un sing. aráb. 

-^ Abiau, aoihar, albihar. Según Tamariz (Compend. de algu- 
nos üocabl. aráb. introducidos en la leng. cast.) son flores 
blancas v amarillas alias narcisos. La Academia en la úl- 
tima edición de su Diccionario define el albihar: flor blan- 
ca, semejante á la del narciso ó manzanilla loca. En sen- 
tir, pues, de la ilustre Corporación^ ol abiar, abihar ó 
«¿6í7¿a/' ni es el narciso ni la manzanilla loca, sino una 
planta distinta con flores semejantes. En la primera edi- 
ción de su Diccionario entendió la Academia que el al- 
biliar era la yerba conocida en Castilla por ojo de buey ó 
manzanilla loca, añadiendo que acaso las flores del nar- 
ciso se llamaron albihar es por ser semejantes a las de 
■ aquella planta. Prescindiendo Dozy de Tamariz y de Co- 
varrubias, que reproduce en su Tesoro la definición del 
lexicógrafo granadino, saneada por la grave autoridad de 
Alonso del Castillo, se limita en el artículo albihar de su 
Glosario ú reproducir, con exclusiva aplicación á la planta 
ojo de buey ó manzanilla loca^, la etimología que apuntó 
la Academia en la primera edición de su Diccionario, to- 
mada, á lo que pienso, del Dr. Laguna que trae behar co- 
mo correspondencia arábiga de buphthalmos. 

Pero que la denominación arábiga del buphthalmos se 
aplicó por los moros andaluces al narciso, lo declara Al- 
macari en varios pasages de sus Analectas. En la p. 198 

del tom. II, se lee: j4^'^_^-**^Pocr^;^"^'^^^''-^"^^^'j^Ju^^y^í 
«El narciso es el albihar entre los andaluces y es llamado 
alabahani. Con idéntica significación se encuentra la voz 
albihar en las poesías que trae aquel historiador á las pá- 



12 

ginas 199 y 368. Finalmente; en la 465 nos dice: ^^J^ 
(j,.^^! el albihar es el narciso. Según Abu Hanifa y otros 
autores, los árabes orientales ciaban al narciso el nombre 
de_y4*j bahar que menciona Almacari al final del primer 
pasage transcrito. V. Aben Albeitár, Traite des simpl. 
Vol. II, p. 435, trad. Leclerc. En Marruecos el vocablo ^L^JI 
albihar tiene, como entre nosotros, la doble acepción de 
ojo de buey y de narciso, el narcissus tagetta de L. Véase 
Lerchundi y Simonet, Voc. de su Crestomatía in v. jj^. 

ABISMALES. Clavos dc hierro de lanza.— Tamariz (Compen- 
dio de algunos vocablos arábigos introducidos en la len- 
gua castellana). X mi parecer el vocablo abismales, plu- 
ral del nombre abismal, cuya forma sing, no se halla en 
nuestros Diccionarios, no es otra cosa que el arábigo 
.U-M*JI almusmár, clavus en R. Martín, clavo de hierro en 
P. de Alcalá, ^U-y.^^'1 almismár en Marcel, Kazimirski y 
Bocthor, mediante la supresión del lam del art. y conver- 
sión del min en 6 y del ra de la terminación en /. 

Abit, habit mall. Carbonat deplom ó blanquót. Término an- 
tiguo de química derivado del adj. ár. ij^ abit, albusj sin 
otra alteración que la conversión ordinaria de la d enfá- 
tica final de dicción en t, como de alcaid (alcaide) se hizo 
en este dialecto alcait. 

Abitaque, término de carpintería, metátesis de las dos pri- 
meras articulaciones de ¡j^ tábac, cabrio, pieza de ma- 
dera que sirve para la cubierta de una casa, la viga donde 
cargan los pares del tejado de una casa (V. Dozy, Supple- 
ment, in V. (3aÍ>), precedido del artículo Jl al con supresión 
del J lam. Del nombre árabe alterado y mudado el fatha, 
en kesra, se produjo abitaque. «Si las paredes son hechas 
de compañía entre dos omes, ó por testigos, ó por alguna 
manera, ó por otro pleyto qualquier que sea, ó si touie- 
re vigas, ó abitaques, y touiere las vigas de ambas las 
partes, ó los abitaques; todo esto es señal que la pared 
es de ambas las partes; en otra manera, la tal pared, es 
del que sobre ella tiene cargo, y el alarife assí lo debe 



13 

juzgar.» Ord. de Sevilla, Tit. de los Alarifes, Cap. XXX, 
página 145. 

^ Abiva. Lo mismo que adiva. 
Abnue. Chacal ó lobo cerval. De ^j] ^^i] cbn ague, uh¿lci,T, 
. animal ex cañe et vulpe genitum» en Freylag. Gayangos. 
«Luego recudieron el lobo e el abnue ct dijeron.» Calila 
e Dymna, Prosistas anteriores al siglo XV, od. de Riva- 
deneira, p. 30, col. I*. 
Abonon. Lo mismo que albañal. 

Legusar ferie en sos pechos con ambos sus tucones 
Saiie del sangre cuemo de abonones. 

Lib. (le Alex., c. 994, Colee. dePoes. Ca.st. aní. al sigl. XW 

', Abumelu^. Un abumelih de oro, >_,^á-\Á.JI^Ljj|. Testamento 
mozái-abe de Toledo. Simonet. No dicen los die. que he 
consultado, ni iiun el de trages de Dozy, qué suerte de dije 
ó arracada era el abumelih. Pero en el Supplement de este 
sabio orientalista registro la palabra f-iX»y\ abumelih 
en significación de alondra, y es coincidencia peregrina 
que en las escrituras otorgadas después de la conquista 
de Granada y en los Embargos de bienes de moriscos de 
este reino en que se hace relación de sus alhajas y ajua- 
res, se encuentre repetidamente un adorno de mujer lla- 
mado Onialhacen, nombre árabe del ruiseñor. En la carta 
de dote y arras que otorgó Luis Abenzaide, herrador, en 
favor de Isabel Mercaleza, su mujer^ hija de Luis Merca- 
lez, que tiene la fecha de 27 de Enero de 1553 (Arch, de 
la Alhambra) se lee: un collar de aljófar con cinco lison- 
jas de oro y uu frontal de al j of ai' que dicen Omalhacen. 
Esto demuestra, en mi sentir, que entonces, como ahora, 
usaban las mujeres pequeños dijes de oro y plata con 
esmaltes, y con aljófar ó pedrería por adorno de sus toca- 
dos, que afectaban la forma de pájaros. 
Acacalis cast.^ port, y malí. Arbusto medicinal de Egipto. 

'^ ((El acacalis es fruto de una mata de Egipto en algo se- 
mejante al que nace del tamarisco. De aquesta planta 



14 

tenemos solamente el nombre en la Europa: y su truU» 
nunca jamás viene por estas partes: dado quo algunos 
muestran por él la simiente de la Thtiya Pliniana.)) Diosa. 
ilust. por Lag. Lib. I, p. IS. 

El acacalis es el yA athel^ que se encuentra en ár. bajo 
la forma ^j^^lil acacalis, del gr. AxaxaXi;. V. Aben Albei- 
tár, Traitó des simp/., trad. Leclerc, I, p. 25. 
AcADUz. Minslieu, Oudiii, Diccionarios. Lo mismo que al- 
eadas y arcadas. 
Acafelar port. Tapar liuma porta, íVesta, janella ou outra 
quoI(|uer abertura do muro, ou parede com pedra e cal. 
Sta. Kosa^ Elucidario. 

Léese en la Crónica de Damián de Goes, Part. II, Capí- 
tulo XVIII, al bablar de la toma de Cafim: «mandou tapar 
as Bombardeiras antes que os Mouros viessem com pe- 
dra e barro, e acafelar de maneira que parecía tudo pa- 
rede igual.» Sin parar mientes Frai Joaquín de Sta. Rosa 
que en el pasage trascrito se babla de diferentes opera- 
ciones, como lo declara la partícula conjuntiva e^, inter- 
pretó el verbo acafelar ^ov tapar h ama porta, f resta, ja- 
nella ou outra (¿ucdquer abertura do muro ou paréele com 
pedra e cal, en cuyo error, y por la misma inadvertencia, 
incurrieron Moraes y Sonsa. Lo que el Cronista dijo fué, 
que después de tapar las cañoneras con piedra y barro, 
se acafelaron, ó, lo que es lo mismo, se empegaron ó re- 
vistieron con pez ó betún en términos que quedó toda la 
pared igual. Este verbo viene del nombre ^^v' cafar que. se 
registra en Freytag, aunque no lo haya encontrado Dozy, 
y significa: /}/j? qua picantur naves, ó sea la pez con que 
se empegan ó embadurnan las naves, ó más bien de yis 
cafar ^ perixma, betún, espalde (el a7'fa).To; gr.), betún ju- 
daico en P. de Alcalá, bitumen iudaicum óyj^}\ já cafar al- 
yehúd en Freytag. La raiz de este nombre se encuentra 
en el verbo hebreo -is^ cáfer, que entre sus varios signi- 
ficados tiene el de oblevit aliqua re, ut pice,picaüit, como, 
hablando del arca de Noé, se lee en el Gen. Vi, 14: 



15 

i^D2 yinm n^ia nns ms3i y la ombetunar<4s por dentro y por 

defuera con betún. 
AcAiAZ^ acayad, alcaicu, alcayad, alcayat. Lo mismo que 
Alcaide. 

Un Moro latinado bien gelo entendió: 
Non tienen poridad dixolo Abengalvon. 
Acaia^, curiate destos, ca eres mió Señor: 
Tu muerte oí conseiar los Infantes de Cardón. 
Poema del Cid, v. 2G75. Sánchez, Colee, de Poes. Cast. 
^^ ant. al siglo XV. 

-'^ AcARNAR cast. Estrella de primera magnitud en el extremo 
^ central de la constelación de Eridano, de j^\ JJ^ ajar-an- 

nahr. Alix. 
«^ AcEA gall. Lo mismo que aceña. 

AcEAR cast. Según los Die. de Stevens, Giral del Pino, Te- 
rreros y Castro, ceremonia religiosa de los moros, de ?X¿? 
^ sala y con el art. ár asakl ó aj^alá, la oración. Terreros 
trae accear. 
'^AcEBACHE cast., gall, y port. Lo mismo que azabache. 
AcÉBAR. Lo mismo que acíbar. 
^ Le darás tres pildoras del acébar cecotrí fechas por es- 

ta guisa. Lib. de Montería del Príncipe D. Juan Manuel, 
Bibl. Ven.lW, p. 223. 
■^ AcEBmE, acebiu cast., passa, uva passada, uvas passas en 
P. de Alcalá, ciruela llamada aragonesa de la cual se ha- 
cía pasa. La primera de estas palabras viene del nombre 
de unidad jy-ojJI acebibe y la segunda del colectivo w^^yj 
acebib. No es de extrañar que en Aragón se dé este nom- 
V bre á la ciruela pasa, porque, según Aben Albeithar ( Trai- 
te des simpL, vol. II, p. 195, trad. Leclerc), con excepción 
del dátil, la voz acebib se aplicaba á todos los frutos se- 
cos. El mismo origen tienen, aunque su significado sea el 
de golosina, las voces }^ovi. acepipe y acipipe. 
y/AcEBUCHE, asebucke cast., acebúig val., azanibujo, zambu- 
geíro,sambujo^dh. Las voces castellanas y portuguesas, 
á ser de origen arábigo, vendrían del nombre de miidad 



16 

s.a-^yi az-semhucha que se encuentra en P. de Alcalá y en 
R. Martín, así como la valenciana del colectivo ^^jJI i^^- 
zenbuch que se halla en Aben Loyon, en Aben Buclarix 
y en Aben Alchazzár. Considerando acaso Dozy que el 
vocablo acebnche no se encuentra en el árabe oriental si- 
no una sola vez, según nos dice Freytag (Léx. II, p. 257), 
lo deriva del berberisco c^^^^yj tscuambucht sin reparar 
en que esta dicción nunca pudo producir las formas ará- 
bigas ni las españolas. Con mejor acuerdo, mi docto ami- 
go el Dr. Simonet le hace venir del adj. lat. acerbas, por 
el sabor amargo del fruto y la aspereza de su madera. 
Abona su opinión el hecho de encontrarse en el Idrisi 
(Geografía, p. 206 del texto ár. y 254 de la trad, francesa) 
el vocablo ^¿¡^jJI az-zembuchár, acebtichár ó acebuchal, 
como nombre de un lugar entre Sevilla y Córdoba. Acaso 
el Acebuchar, aldea situada en los confines de la diócesis» 
de Jaén. En los autores españoles de la Edad-Media es 
también frecuente este vocablo en sentido de bosque ó 
terreno poblado deacebuches Léese en el Libro de Mon- 
tería del Rey T>. Alonso, cap. XXXI (Bibl. Venatoria, t. II, 
p. 29G): «El acebuchar, que es entre Alcántara et Estorni- 
nos, es buen monte de puerco en invierno et en verano.» 
Y no desvirtúa ciertamente el origen asignado por aquél 
distinguido orientalista á nuestro vocablo acebnche la cir- 
cunstancia de hallarse en el diccionario arábigo oriental 
del Camus la voz ^.xtjil a:;-;^abach en el sentido de olivo, 
^^y^.) porque el autor de dicha obra floreció á fines del si- 
glo XIV y comienzos del XV y, á no dudar, debió tomar- 
la de autores nacidos en nuestra península. En efecto, dos 
escritores españoles. Aben Albeitar y Aben Loyon traen 
aquel vocablo, no en la acepción de olivo, sino en la de ace- 
buchina ó fruto del olivo silvestre ó acebnche, como se 
lee en una nota marginal del Poema sobre agricultura de 
este último, fol. 14 v.: ^_^-»^i5 ^j-í^j^' ^^^ J-^^b ^jj** 0-5^-^" 
g->£.jJI ní^aj^ a mi parecer este nombre asabach dado al fru- 
to del acebnche, formado acaso del árabe persa ^j a^a- 



/ 



17 

bache, mediante la interposición de un c éntrela primera 
y la sej^nnda radical, para significar el color negro de la 
aceituna silvestre, no tiene relación alguna con la voz --^j 

La transcripción del adj. sustantivado acerbus por las 

■formas arábigas ^j-ój y «-j^j, en las que la r fué sustituida 

por el V duplicado por el texdid ó por el o, y la s por el ^-j 

denota el sonido de aquel vocablo en los labios de los 

hispano-latinos á la sazón de la conquista musulmana. 

La palabra acebnche se usó en lo antiguo por los árabes 
como nombre de cierta especie de dardo, sin duda por 
construirse de su madera. Por P. de Alcalá sabemos que 
este mismo nombre daban los moros granadinos á las 
sacaliñas ó garrochas ^^.^^^j ^-^yr^}. 

En el tratado militar de Hozail (ms. de la Bibl. Esc, 
n.° 1347, part. II, cap. 18), citado por Freytag y Alix, se ha- 
bla de la bondad de la madera del acebnche para hacer 
arcos. 

AcECALAR cast. aut. Lo mismo que acicalar. 

«El traía muy buena loriga e brafoneras e pespunte cu- 
bierto de muy rico paño de seda e las coberteras otrosí; 
e capellina de fierro traía muy buena e muy bien acecala- 
da.)) Gran conquista de Ultramar, lib. II, cap. XLTI. 

Aceche, asige en Nebrija y P. de Alcalá, acije, aj^ache cast., 
mall, acel., port, aseche, de -IjJI as-zách atramentum en 
R. Martín, tinta, caparrosa, vitriolo, ácido sulfúrico, cuyo 
vocablo arábigo se convirtió por la iméla en cu-sich ó 
cuig, como lo trascribe P. de Alcalá. V. Aben Albeitar, 
trad. Leclerc, t. II, p. 193. La etimología es de Rosal y 
Alix. 

AcECHiA, a. Lo mismo que acequia. Minsheu, Die. 

AcEDARAC, acedaraque cast., asedar ac port. (Melia aseda- 
rach), de o^^oljl acedarajt. Gasiri y Alix. Según Aben Al- 
beitar, esta palabra debe escribirse regularmente asád- 
dirajt c>o^^oj|jl conforme á la etimología persa. En efecto, 
la palabra asad en persa quiere decir libre y la voz dirajt 



18 

árbol. Es uno de los vegetales en el que se ha querido 
Yer elpersea de los antiguos. (V. Aben Albeitar, trad. 
Leclerc y Aben Alawan, Lib. de A gr ¿cultura j, I, 512). 

Según la leyenda, se le dio el nombre de árbol libre, 
porque Mechnún, el célebre amante de Léila, salvó imo 
de esta especie del hacha de un jardinero por la seme- 
janza que encontró entre él y el talle de su enamorada. 
AcEFA cast., aceifa cast., gall, y port., ceifa port, y gall. Estas 
palabras, que no se encuentran en el Glosario de Ducange, 
se hallan bajo sus primitivas formas acepha, aceipha, 
a^eipha Y -2 epha en nuestros antiguos cronicones con la 
significación de ejército. Hablando de D. Ramiro II, dice 
Sampiro: «Deinde post daos menses Kj.^wwkm, id est exer- 
ciTUS, ad ripam Turmi ire disposuit et Civitntes desertas 
ibidem populavit.n (Cronicón, ap. Flores, España Sagra- 
da, t. XIV, p. 453). Y en el Silense, refiriendo las victo- 
rias alcanzadas contra la morisma por Alfonso III, se lee: 
nilla quidem alia aceipha Cordubensis Valdeniora venit 
fugiendo. Rege vero persequente 'omnes ibidem gladio 
inter empti sunt. y) Y más adelante, al narrar las campañas 
de Ordoño II, escribe: ((Deinde alia kv.ewvíp^ venit ad lo- 
cum quem vocitant Mitonia et inter se confutantes acprce- 
lium moventes corruerunt ese ambabus partibus. Ex hinc 
in anno tertio, tertia venit Azeipha al locum quem dicunt 
Alois. (Chronicón, ap. Berganza, Ant. de Esp. ,^diVÍ. 2.% 
Apéndice, p. 534 y 535). 

En cuanto k^epha y azepha aparecen respectivamente 
en la inscripción empotrada en el muro del claustro del 
monasterio de Cárdena, en conmemoración de los doscien- 
tos monges martirizados por el titulado rey Zepha, y en 
las Memorias antiguas que están después del Chronicón 
de Cárdena en que se refiere el mismo suceso: «Era 
DCCC.LXXIX vino el rey Asepha en Castilla.» (Ap. Ber- 
ganza, op. cit., part. I, p. 134 y 135). Trascripción de estas 
formas arcaicas son acefa, que se encuentra en el Diccio- 
nario de Castro, y aceifa que registran el de la Academia 



19 

y el del dialecto gallego en acepción de hueste, ejército. 
Acaso pudieran traerse las formas acepha^ acoja y zepha 
de \Juc¿\ as-scff, acieSj ordo en R. Martín; pero yo creo 
que el vocablo acies, sinónimo, á no dudar, de ordo, en 
el art. del lexicógrafo catalán, no debe tomarse por ejérci- 
to, sino por la acies instructa de Cesar, es decir: por el 
ejército dispuesto en orden de batalla^ por el has de ba- 
talla que dá por significación P. de Alcalá á la dicción 
arábiga. 

El origen de todas las voces que encabezan este art. no 
se ha de buscar, pues, en ^jual] as-seff, sino en NájLaJÍ as- 
seifa, a:^-zaifa y por reducción del diptongo ai en e a:s-zefa 
(hebreo i^iyn exercitus), que en nuestro romance castella- 
no suena, no solo la escursión primaveral ó veraniega de 
los árabes á país enemigo, sino también, según Lane, el 
ejército que la ejecuta, sea de mar ó de tierra, como lo de- 
clara el siguiente pasage de Cansino (Grande;:as de Cons- 
tantinopla): «Después llegaron la gente de guerra del mar 
que van en la armada real que llaman acafes.)) V. Castro, 
Die. in V. a:^afe. Las palabras el rey Zepha de la inscrip- 
ción del monasterio de Cárdena y el rey A:;epha de las Me- 
morias, no son, en mi sentir, más que la traducción de las 
palabras arábigas amir, saltan, melic ó guali a;^-zepha, ó 
sea, el general, el jefe superior del ejército, el príncipe ó 
rey que lo mandaba. 

El mismo origen tienen las palabras portuguesas acei- 
fa y ceifa carnicería, proscripción, porque la arábiga kíaLaíJI 
a;s-^eifa no denota simplemente la escursión militar, sino 
la racia que tiene por objeto extragar, asolar, saquear al 
país enemigo, aventar á sus habitantes ó pasarlos al filo 
de la espada, como se deduce de la definición a warring 
and plundering expedition in the ^S^d que nos dá Lane 
de aquella dicción. 

Además de esta, las voces aceifa y ceifa port, y gall, 
denotan cosecha, mies, tiempo de la recolección, y en este 
sentido vienen, como se lee en Engelmann, de nímoJI a^- 



20 

;^eifa, estas por aestas en R. Martín, cosecha, mies en P. de 
Alcalá, ó de njíp.UiJI a^-:^eifa que se encuentra en el Cartas 
en significación de verano, recolección ó cosecha. V. Do- 
zy, Supl. 

Aceite cast., port, a^^eite, de c/^^JI «^--oetí. Guadix. Ap. Cova- 
r rubias, Tesoro. 

Aceituna cast., base, «jeíYoría port., de Hi^^JI az-zeituna, oli- 
va pro fructu et arbore en R. Martín, oliua ó azeytuna, 
zeytuna en P.- de Alcalá, de donde Engelmann copió la 
forma: «Ogaño no hay aceitunas ni se halla una gota de 
vinagre en todo este pueblo.» Quijote, 2." part., cap. LII. 

AcEiTUNÍ, aceitunil, azeituni, setuní, seytuní, zeitin, zeituni 
cast., de ^^^^j^' az-zeituní. Alix. 

La Academia define esta voz: vestidura antigua, hecha 
de terciopelo de color de aceituna. Ya demostró Dozy en 
el art. setuni de su Gloss, que la voz aceituní no era más 
que un adjetivo posesivo derivado de py:jj Zeitún, tras- 
cripción arábiga del nombre de la ciudad china Tseu- 
thung, llamada hoy, según Defremery y Sanguinetti, 
Thsiuan-tchu-Ju. «Aunque Z<?íYw/í en árabe^ léese en Aben 
Batuta, significa olivo, no es menos cierto que este ár- 
bol es desconocido en esta ciudad y en el resto de la Chi- 
na y en la India. Es una grande y hermosa ciudad en la 
cual se fabrican telas adamascadas de terciopelo, de seda 
y de raso: de ella han tomado dichas estofas el nombre 
de aceitunís.)) (V. Aben Bat. Viajes, t. IV, p. 269). En el 
siglo XV existían ya fábricas de estas estofas en Italia. 
Conocido el origen del vocablo aceituní, ni ha de tomarse 
como denominación de una vestidura, según quiere la 
Academia, ni en significación de color de aceituna, sino 
en la de una estofa de terciopelo de seda ó de raso de di- 
versos colores con la cual se hacían toda suerte de ves- 
tiduras. Demuéstralo así el inventario publicado por el 
P. Liciniano de Saéz (Valor de las monedas, p. 534, a.), 
citado por Dozy, en que se menciona un jugón de aceytu- 
ni negro, ^n Ruy Gonzalez de Clavijo se lee (VidQ. del 



21 

gran Tanwr/án, fol. 50 v.): «Aiiia tiendas armndas miii ri- 
cas é fermosas de mu¡ miiclins maneras c luego junto con 
esta dicha cerca estaua otra que era de vn paño de Setuní 
blanco con labores;» y más adelante, al fol. 51, describien- 
• do el traje de Piyr Maiion^iad, nieto deTimur-Bec: «Tenía 
vestidos vnos vestidos de Seytuní a^al con vnas brosla- 
duras de oro con ruedas.» Kl autor anónimo de la Cróni- 
ca del Condestable D. A loara de Lana dice que en el 
Paso honroso traía Suero de Quiñones un falso-peto de 
aceituni bellud, beüutado verde morado. En un curiosísi- 
mo documento del archivo de Castril, rotulado: Cuentade 
lo que he dado por mandato del señor Hernando de Zafra, 
á 2 de Abril de 1491, se lee: «en Yahen para Alnayar y 
su sobrino zeitin morado de Florencia. Á Benegas zeitin 
oerde. Á los Infantes zeituní morado de Florencia para 
las aijubas. Á Yusa de Mora zeituní morado y verde de 
Florencia. Al caudillo de Baza zeituní a:^ul. Á Aben Co- 
mixa zeituní carmesí para sayo.» Finalmente, y haciendo 
gracia de otros pasages, confirma mi interpretación el si- 
guiente que registran lasOrdenanzasde Sevilla, fol. 164 v., 
Tit. De los sastres, calceteros y iubeteros: «que las ropas 
de hombres ó mujeres, así briales como mongiles y ta- 
bardos e otras cualesquier ropas de brocados ó de sedas 

e damascos e azeytunies ó chamerotes ó terciopelos 

vayan las labores arriba cortadas.» 
Acelga cast, y port.; celga gall, y port., cerbá. base. De SLaJLJI 
as-silca, -¿SA^j] as-si lea en R. Martín, metátesisdel adjetivo 
latino sicala, la beta sicala de Plinio (Hist. Nat., lib. 19), 
\i^ beta vulgaris de Aben Albeitár. «Llamábase antigua- 
mente la (acelga) blanca, sictUa, de donde castrándola 
después una letra, la vinieron á llamar casi todos los mé- 
dicos sida.)) V. Dioscórides, ilustr. por Laguna, lib. II, 
p. 206, Covarrubias, Tesoro, in v. Acelga y A^elga^ que 
señaló su origen latino, y Cabrera, Die. de etim. de la 
leng. cast., I, p. 8. La etimología arábiga corresponde á 
Juan Lopez de Velasco. De sicala, por la síncopa, se hizo 



22 

síc/f^porla metátesis, silcctf cuya voz, mediante ia antepo- 
sición del art. ár., conversión del sin en c, del cáf ó kóf 
en g y de la moción i en e, produjo acelga. Engelmnnn de- 
riva el vocablo arábigo del griego tixsao;, como lo hace 
Mahn, Efyrn. Unters., p. 95 y 96, pero, en mi sentir, aquel 
se ajusta más á la forma latina. 
\/ AcEMAR. Lo mismo que abromar. 

Acémila cast, y val., acémila cast., adseuibla, adseinbla^ 
asembla cat., azemala, a:2emela port. De jiLlyl as-sémila. 
Urrea. R. Martín y P. de Alcalá solo traen el colectivo J^iyi 
az-zémil en significación de rociiitis^ roncinus, caballo al- 
bardón, caballo arrocinado, rocín, interpretando por6(r^(//«, 
muía, nuestro vocablo acémila. La dicción latinizada «ce- 
milla se encuentra en los fueros y privilegios de la Iglesia 
y villa de Alquezar otorgados en el año 1069 por D. San- 
cho Ramirez, rey de Aragón y de Navarra: Quodsiqais... 
et acemiílas Santce Mar ice, cel jumentam clcricis pigno- 
rovcrit. V. Muñoz, Colee, ele fueros municipales^ p. 247. 
En cuanto á la forma cuémila hállase en los fueros de 
Sepúlveda y de Nájera, donde se lee: E los caballeros es- 
cusen úngulas acémilas. V. obra cit., p. 285 y 289. 

Según Castro el vocablo acémila era el nombre de un tri- 
buto que se pagaba en Aragón por las cabalgaduras. Su 
etimología es la misma. 

El val. tiene el pl. adcembles con la acepción de acémilas 
y de compañías ó escuadras. En este último sentido se 
deriva de :\Jl*jJI a^-^emla, forma vulgar que se registra en 
Kaz. con la significación de troupe de voyagears, y no 
de la literal jOl*yi a^-^omla, como quiere Dozy. 

En port, ajémel, según Sta. Rosa (Elucidario, I, pági- 
na 156), tiene no solo la significación de «almocreve que 
trata e guia as asémolas, ou bestas de carga,» sino tam- 
bién la de «Campo, ou Arrayal, Congregacáo, Rancho, 
Ajuntamento, multidáo de gente abarracada, cidade vo- 
lante, e cnjos edificios sao tondas.» En la acepción prime- 
ra es el árabe JU^I as-semél, «acemilero» en P. de Alcalá. 



23 

Sousa. En la segunda es j^jl azmel, forma sinónima de 
rJLjJI as-semala, familia, casa ó habitación, con inclusión 
de los criados y sirvientes, de la cual deriva Dozy la voz 
portuguesa. 
Acemita, acemite. Estas voces que tienen respectivamente 
la significación de torta muy blanca amasada sin levadu- 
ra (Andalucía), flor de la harina, salvado menudo, salva- 
do, grano de trigo quebrantado, granzas limpias y descor- 
tezadas del afrecho, potage de los moros andaluces hecho 
de trigo tostado y á medio moler, traen su origen inme- 
diato de la voz arábiga jyv*-w semid ó oVv*-w semidz y con el 
art. asemid ó acemid, simila, pañis alhtis en Freytag, pan 
blanco en Kazimirski, acemite en P. de Alcalá, farina en 
R. Martín, flor de harina en Marcel y flor de harina de 
trigo en Bochtor. 

Pero es de notar que la voz o^^^,^ semid ó lW^ semidz^ 
con encontrarse en el Kamus^ no es de estirpe arábiga, 
sino indo-europea; es la latina simila, flor de la harina en 
Plinio, la helénica C^p.tyis ó S^'J[xít7is pan hecho con levadura 
y la sánscrita semida, fine wheat flour en Wilson. La pa- 
labra a^u¡jn.T-/)(; por CuixÍTrií; aparece empleada por los Setenta 
en la versión al griego de las hebreas ynn onS nSn tortas 
de pan con levadura (Levit. VII, 13), cuya alfa inicial no 
ha de considerarse como privativa, sino como prostética. 
Y aunque, según observa Enrique ^téfano en su Thesaur. 
ling, grcec. es aquella como voz exótica en la lengua grie- 
ga, por carecer de la terminación propia de los adjetiv os 
hay que reconocer que su radical es de indubitada alcurnia 
helénica. Chassáng (^Z)íc^. grec. franc.) la tiene por ale- 
jandrina, es decir, greco-latina. La circunstancia, sin em- 
bargo, de haber sido usada por los intérpretes^ cuya ver- 
sión de la Bibüa al idioma griego se remonta á los tiem- 
pos de Tolomeo Lagos, y su existencia en el sánscrito, 
excluyen su origen latino. La voz caldaico-rabínica ntiqd 
semida que trae Zanolino en su Lex. Chald. -Rabbin, pro- 
cede del C<JF^t.T7is griego, como la arábiga vA^.*^ semid, la cual, 



24 

adicionada con el art. Jl a/, cuyo lam fué omitido por ser 
solar el sin comienzo de dicción, mediante la conversión 
dé la c¿ en t, produjo las castellanas acemita y acemite. 
AcEMiTANA. Lo misnio que cimitarra, Minsheu, Die. 
Agen. V. Hagen y zahén. 
AcENDRÍA cast. Lo mismo que sandia. 
AcENEFA, aceneifa. Lo mismo que cenefa. Terreros, Die. 
AcENiA cast., port, y base. Lo mismo que aceña. «O por fe- 
rida ó por pesquera de acenia.r> 

«Et qui pesquera de acenia desficiese.» Fuero de Sala- 
manca, ap. Castro, Die. 
AcENNA. Lo mismo que aceña. 

A arar lo pusieron, et á traer la lenna, 
A veses á la noria, ú veses á la acenna. 

(Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 231). 

En el libro de Alexandre, copl. 1304 la c de acenna se 
halla escrita con cedilla agenna. 

De ruedas e de molinos que muelen las generas 
De muchas ricas acennas que les dizen traperas 
Auye grant auondo por todas las riberas. 

Aceña, acenna, acenna cast., acea gall., cenia, sinia cat., ci- 
nía malí, y cat., sénia, sinia val., acenha, assania, azena, 
azenha, azenia port. De 5lóL«JI as-seniya, cinia por la iméla 
en P. de Alcalá, rueda para regar en Kazimirski, rueda 
hidráulica en Bochtor, voz derivada' del verbo L*v sana 
regar la tierra sacando el agua con una rueda. Lane apli- 
ca este nombre al camello que acarrea el agua para regar 
las plantas y á la bestia que dá vueltas al rededor de la 
noria para elevar el agua por medio de la máquina Uí^y 
dulab. En Raimundo Martín se encuentran las formas cé- 
niay cinia, y en Yanguas (Antig. de Navarra, I, 219) ce- 
nia. La etimología es de Rosal y Lopez de Velasco. 

AcEQUA port. Lo mismo que 

Acequia cast, y port., azequia port., cóquiawdX., gall., cat. y 
mall., ciquiacai.j zequiagdW., de jcoLwJI as-séquiya, aqae- 



25 

ductus en R. Martín, acequia^ reguera, lugar por do ríe - 
gan en P. de Alcalá. 

AcERBE. Moscada silvestre ó macho. Terreros. Kazimirski 
trae las palabras v^^' az-zerb en significación de rosa de 
las Indias, rosa índica en Freytag, y ^jj^^ az-zarhi en la 
de amarillo y rojo, con aplicación á las yerbas cuyo color 
verde tiene aquellos matices: pero ninguna relación hay 
entre la voz castellana y las arábigas. Marcel Devic en su 
artículo ajzerfte (nuestro acer^e^ se inclinó á asimilar la 
dicción francesa con las portuguesas azebre, azevar y 
azeroCj derivándolas de la arábiga ^LyeJI ac-cibár,fructus 
arboris acidi saporis en Freytag, lo que, añade, cuadra á 
maravilla con la moscada, cuya carne tiene un sabor tan 
acre y astringente que no es posible comerla cruda y sin 
preparación. Mas variando luego al punto de parecer, 
creyó encontrar el origen de azerbe en j^s dabr, nuez sil- 
vestre, moscada, pronunciado el vocablo á la manera 
persa zabr, az-zabr. Yo pienso por el contrario que así la 
voz castellana como la francesa no son más que el adjeti- 
vo sustantivado latino acerbus, de donde vino la dicción 
de la media latinidad acerba (uva acerba en Pedro. V. Du- 
cange, Glos.) y nuestra voz castellana serba que denota 
la acidez y agror de la fruta, propiedades de la moscada 
silvestre, según nos dice el mismo Marcel Devic. 

Acerola, acerolla cast., acerola base, aczerola val., adse- 
rola cat., adzerola malí., atsarolla, atsoroll val., atzerola 
cat. y malí,, azaróla port., azerola cast, y port., sorolla 
val. Marina, Engelmann y Dozy derivan esta voz de la ará- 
biga española íf^jj/^jJ) az-zeróra, cornus (cerezo silvestre) 
en R. Martín, Mespílas Aronia en Dioscórides. «Esta espe- 
cie de Méspero, dice el Doctor Laguna en sus Anotacio- 
nes, no tiene que hacer con ninguno de nuestros vulgares 
Mésperós. Es nuestro espino majuelo, planta muy fami- 
liar en el reino de Ñapóles, de fruto desabrido y muy ás- 
pero, armada de duras espinas y vestida de hojas seme- 
jantes á las del apio. Llámase aquesta planta azarólo en 



26 

Italia.» V. Dioscor. ilust. por Laguna, lib. I, p. 108. Frey- 
tag, en cuyos oidos no sonaba como arábiga la voz .j^j 
zarór, á pesar de hallarse en el Kamus, imaginó ser de 
procedencia persa. Govarrubias^ con más agudeza de in- 
genio, afirmó que la acerola tomó el nombre que lleva del 
acedo que tiene. Coincidiendo con Covarrubias, el clarí- 
simo Ducange dice en la voz Acédala: es la francesa sure- 
le, ó sea la acedera que en algunas provincias conserva 
aun aquel nombre. Llámase acedula, porque la yerba es 
acida. Y,ñ sur ele denota en francés aceda, acida y agria. 
En Richelet se lee (Diet, de la langtie franc.): que la pa- 
labra síirele se usa hoy en Normandía como denominación 
de la acedera, á la cual dan aquel nombre poi' su gusto 
agrio. Sin otra alteración que la de convertir la d de acé- 
dala en r tendríamos nuestra acerola y la francesa azero- 
lle. Pero la derivación es aún más directa. Á mi parecer 
la palabra jf^j/^yi az-zerora es simple transcripción de la 
lat. acérala^ dim. de ácer, nombre aplicado por los his- 
pano-latinos á todo fruto áspero, ácido ó desabrido, como 
el corno ó cereza salvaje de Nebrija, la serba, el níspero 
aronio, el escaramujo ó gavanza y la majuela, como lo 
demuestra el hecho de ser conocido el fruto de todas es- 
tas plantas entre los moros españoles con el nombre de 
B^jj^yi az-zeróra, acerola, según puede verse en P. de Al- 
calá en los art. escaramujo, gavanza, maiuela, fruto de 
cierta yerba, serba y serbal. No es otro para mí que el 
ácer lat. el origen de i A azerra que R. Martín trae porpí- 
rus, acaso por el sabor áspero de esta especie de pera, 
y creo que el mismo debe asignarse á ^jl azer quc^ como 
nombre de una clase de albérchigo, trae Kazimirski. 
AcERONES. Planta de flor pequeña y de un amarillo vivo se- 
mejante al gordolobo. Procede la voz cast, de la perso- 
arábiga qj.í;>3I adzryón ó Q>íyl adsaryon, que^ según Frey- 
tag, e.s nomenfloris, qui /alvo sea anthracino colore mi- 
cat, in medio orbiculum nigrum habens. Andan discordes 
los pareceres sobre si esta especie de flor es el cyclami- 



27 
no, el parthenio ó el chrysantemo. V. Sacy, Chrest. Ar. 
Ill, p. 458. En el art. ^j-i^ol adri/ón, forma usada por Aben- 
Albeitar en lugar de las perso-arábigas mencionadas, 
dice Isaac Ben Amrám que es una especie de parthentum 
de flores amarillas ó rojas. Según Abu Chinah son sus 
ñores doradas con un pequeño botón negro en el centro. 
Aben-Cholchol describe la forma de sus hojas y las com- 
para á las de la manzanilla. V. Aben Albeitar, trad. Le- 
clerc, I, p. 37. Kazimirski traduce la primera forma perso- 
arábiga por especie de anemone, y Alcalá identifica al 
gordolobo con el nenúfar. Como la Academia no especi- 
fica la planta, limitándose á decir que es semejante al 
gordolobo, no nos atrevemos á determinar á cuál de las 
clases apuntadas corresponde la llamada acerones, aun- 
que Aben Alawan la identifica con la matricaria {el par- 
thenio de Dioscórides), según puede verse en su Libr. de 
Agricultura, II, p. 278, trad. Banqueri. 

Acetre, cetre, celtre cast., acelere port., cetri cat., de JiiwJI 
as-setl. Guadix y Sousa. Demás do esta trae R. Martín la 
forma Jia^oJI ap-petl en significación de vaso, catinus par- 
vus una ansapreditus en Freytag, vasito de una asa con 
el cual se saca el agua del baño para verterla sobre el 
cuerpo, acetre en Kazimirski. La voz arábiga, á la que 
Marina y Engelmann con Freytag dan un origen persa? 
viene, así como el acetrum de la baja latinidad, que halló 
Ducange en una carta del Papa Inocencio III, y nuestra 
dicción acecha que se encuentra en el Espejo de Gramá- 
tica de Ambrosio de Salazar en el sentido de odre ó vasi- 
ja para sacar agua, de la latina situla y por síncopa sitia. 
V. Diez, Etym. Wórterbuch y á Donking, Ettjm. Diet. 

AcEvicHE ant. cast., azebiche, aziviche port. En mi sentir, 
no se derivan estas voces de la arábiga ^wj-^JI as-sábach, 
como pretende Dozy, forma que no se ajusta á las espa- 
ñolas, sino de ^-«^.y! a;2-sihech ó ^w^cjJl az-zibich, oliva, om- 
nis res pulchra, todo objeto lindo ó bonito, como lo son, 
según la acepción de aquellos vocablos, los dijes de luto 



28 

y los globulitos negros que sirven de collares y adorno, 
figura y color del fruto maduro del olivo silvestre que se 
encuentra en Aben Loyon (V. art. acebuche)^ y en Frey- 
tag y Kazimirski in v. ^-¡i-jil as-sagbach, la acebuchina. 
Sabido es que de los cuescos de este fruto se hacían cuen- 
tas para rosarios y collares. 
Achaque cast, y port., achaqumy ait^aqtiia base, ajach^ja- 
quia val., ajes cast., atxaque cat. y malí., eixaquia, xa- 
cra y xaquia cat., de LjlcíJI ax-xaque lacería por mezquin- 
dad, pasión del cuerpo, trabajo con pasión, fatiga del 
cuerpo en P. de Alcalá^ ó de üú; xacá, morbus en Freytag 
ó íílJus xacá, plainte, mal, maladie en Kazimirski, ó, final- 
mente, de gyuiJi ax-xaqua aflegimiento en P. de Alcalá, 
querimonia en R. Martín. De la 2." de estas formas se de- 
rivaron los verbos castellano y portugués achacar, acha- 
quiar (en Aragón), acusar, imputar á otro algún dicho ó 
hecho. En port, achacar tiene además la acepción de en- 
fermar. En este sentido se halla en R. Martín el vocablo 
j^LX-iJI ax-xicaya, infirmita^. La significación de motivo ó 
pretexto que tiene en nuestra lengua metafóricamente la 
voz achaque se encuentra en el Arcipreste de Hita, donde 
se lee: 

Dice el proverbio viejo: quien matar quier su can, 
Achaque le levanta, porque nol den del pan. 

(Cantares y cop. 83). 

Marina dá por etimología de achaque aüuiJI ax-xaque y 
Engelmann y Alix üu:JI ax-xaque. 

La acepción, que tiene achaque, de pena pecuniaria que 
imponían los jueces del Concejo de la Mesta á los infrac- 
tores de los derechos y privilegios de los ganaderos, soy de 
parecer que tiene la misma procedencia, pues con aquella 
voz se quiso significar el resarcimiento de daños con que 
tenía que pechar el conculcador de las disposiciones le- 
gales no declarado por quito y libre del achaque ó acusa- 
ción contra él deducida. Ahora, si esta palabra se refería 
al dinero que se pagaba por indemnización del desafuero, 



29 

su etimología no puedo ser otra que juLJI as-sacca^ el di- 
nero ó la moneda, teniendo en cuenta que el sin inicial 
de la dicción arábiga se convierte aveces en x, cuya letra 
tenía en el antiguo castellano sonido semejante al de la 
ch, con la cual ha podido permutarse en la escritura. 
. En el Fuero de Calatayud (Ap. Muñoz y Romero, Colec- 
ción de fueros municipales, p, 461) se encuentra la forma 
achachía: «Et non sit ibi altera achachia, ñeque referta in 
iura et non pas super la cruce, et plácito, de iura, de sole 
ad sol.» 

AcHEGA port. Parceiro. Santa Rosa, Elucidario^ I, p. 52. Lo 
mismo que axarique. 

Acial, aciar, a;;ial cast., ««/«rcast. y port., de^Lyi az-ziíjar. 
Guadix (ap. Govarrubias) y Rosal (Die. ms. de la Bibliote- 
ca Nac). 

Acíbar cast, y val., «cí6er cat. y val., ace&re port., ací6re val., 
a;^ebre^ azeüre^ asenar port., azihar cast., ;rcf¿?í7a base, 
de j^W a^-gibar ó ac-pébar, que bajo una y otra forma se 
encuentra en R. Martín la voz arábiga en correspondencia 
de aloes. P. de Alcalá dá cibar por acibar. 

Á pesar de que Cañes (^i)íc. esp. lat. ár.J y Marina traen 
respectivamente las formas y^) ag-cibar y y^\ aí^-pébar^ 
que se hallan en R. Martín, Engelmann y Dozy, sin repa- 
rar en la sílaba que lleva el acento, dieron por etimología 
de las voces españolas la arábiga ^LaJI ac-cibár, error que 
corrige Dozy en su Suplemento. 

Acicalar cast, y val., agacalar port. Limpiar, avivar los 
filos de la espada, bruñir, de JJLy£> say cal, po lire, splende- 
re en R. Martín, acecalar en P. de Alcalá. Rosal dio por 
etimología de la voz española la arábiga ^a¿^ca¿^ tomada, 
á no dudar, como lo hizo Dozy, del lexicógrafo granadino 
citado, el cual trae aquella dicción en correspondencia de 
los verbos castellanos acecalar y espejar, lu:sir algo. 

En los Diccionarios de la lengua clásica no se encuen- 
tra el JJLy,^ saycal de R. Martín y P. de Alcalá. En cambio 
en el sentido de polire, laevigare gladiuní se registran en 



30 

Freytag las formas JjLm y }Ji^. Esto fué parte para que 
Dozy conjeturase que nuestro verbo arábigo-hispano se 
había formado del nombre de agente Jjl^s^ sycal, politor 
gladii, que se halla en el Kamus, como de su sinónimo 
JjLuv sycal se hizo acaso el berberisco JJiy^ saycal, pu- 
limentar. 

De saicalj por la prótesis", reducción del diptongo ai en 
e y adición á la raiz arábiga de la terminación ar del in- 
finitivo de los verbos castellanos de la primera conjuga- 
ción se hizo acecalar ó acicalar. 
Acicate cast, y port., asicats cat., cicatea base, acúcate 
port, (en Vieyra). Rosal y Tamariz se limitan á decir que 
así llama el árabe á las espuelas ginetas. Urrea (ap. Cov., 
Tesoro) lo deriva de sicatum y con el artículo asicatum. 
Govarrubias lo hace de origen hebreo. Finalmente, Ca- 
ñes lo trae de x/^-csJI axxauca, etimología que pone Sousa 
por nota á su art. acicate (Vestigios da h'ngoa aráb. om 
Port., p. 8), donde se lee: «O nome Acicate tambem se po- 
de derivar do nome Arábigo sjysJI Ax'Xaucate que sig- 
nifica espinho, bico, aguílháo, ferráo: e este do verbo Xi 
xaca, picar, trespaesar.» La etimología corresponde á 
Cañes que no vaciló, como Sousa, sobre el origen del vo- 
cablo. Completóla Dozy haciendo ver que la voz castella- 
na venía de iJw<^^t| ax-xaucat, plural de ñ/^I ax-xauca, 
forma que, en correspondencia de éperons, se registra 
en Hélot. (Diet. Fran^.- Árabe). 

Sin repugnar yo esta etimología que corresponde á la 
forma de la voz portuguesa acúcate que se encuentra en 
Vieyra, todavía no me satisface, porque entre las palabras 
españolas derivadas del árabe no recuerdo ninguna en 
que el diptongó au se convierta en e ó i. Como la verda- 
dera acepción de la dicción x/^-ciJI ax-xauca en R. Martín 
y P. de Alcalá es la de espina, espina de pece ó espinazo; 
y como por espuela solo traen estos lexicógrafos el voca- 
blo jU^ mihmás ó mihmíc, según la pronunciación de los 
moros granadinos, se me ocurre si la palabra acicate se- 



31 

rá el plural u;.ülusJI ax-xicat de un singular íülusJI ax-xica 
por NjLyiJI ax-xiga, transcripción arábiga que trae P. de 
Alcalá de la dicción latina síca^ espada corta, daga, puñal, 
cuchillo, punta, púa, pues sin más razón que acabar en 
punta, los dialectos árabes vulgares han dado el nombre 
de ax-xaucat á las espuelas ó acicates. 
Aciche. Lo mismo que aceche. 

Et desque vieres que es bien curado, toma el aciche et la 
casca de la encina et escoria et zumaque.» Libro de Mon- 
tería del Principe D. Juan Manuel, Dibl. Ven., III, p. 2G8. 

A;sige en port, significa greda de zapateros. Su origen 
es el mismo que el de aceche, aunque la acepción sea di- 
versa. Pero la palabra aciche (arciche en Castro) tiene 
además la acepción de instrumento á modo de piqueta 
con dos cortes que usan los soladores para cortar las lo- 
setas y ladrillos y pulimentar sus junturas después de 
acomodarlas sobre la alcatifa. Dozy deriva la voz castella- 
na de ¿j^Líxji- hachchach ó hachchich, según la pronuncia- 
ción de los árabes de España. El ilustre orientalista alude 
sin duda alguna á la iméla usada por los moros granadi- 
nos. {(Freytag, añade, no trae esta palabra, pero se lee en 
Pallme (Beschreibung von Kordofan, p. 137): «No se cono- 
ce en el Kordofan ni arado, ni rastrillo ni ningún otro 
instrumento ara torio: un pedazo de hierro en forma de 
hoz, con puntas en sus extremidades y un manubrio en 
el centro reemplaza á todos los instrumentos necesarios. 
Llámasele haschasch. M. d'Escayrac de Lauture (Le De- 
sert et le Soudan, p. 415 y 425), continúa el docto arabista 
reforzando su opinión con autoridades, dá asimismo /?«- 
chach en el sentido de pala de hierro que tiene la forma 
de una media luna en cuya parte cóncava hay un agujero 
por donde penetra el mango de madera del instrumento. 
P. de Alcalá trae esta yoz, pero con forma y significación 
un poco diferente, pues traduce paja para leer y puntero 
para señalar por haxixa. Vése, pues, que es siempre un 
instrumento puntiagudo.» 



32 

He copiado todo el art. Aciche de Dozy para que se vea 
hasta qué punto se puede fantasear en materia de etimo- 
logías. No había necesidad, á mi juicio, de ir en busca de 
la de aciche ó la Nigricia central, teniéndola á la mano, 
ni de señalarla existencia en P. de Alcalá del vocablo ha- 
xixa, cuyo significado nada tiene que ver con el sudanés. 
Más puesto en razón hubiera estado el sabio orientalista 
derivando la voz aciche de la arábigo-persa ^^\acich que 
trae Freytag en la acepción de amussis, la cual, según se 
lee en Nebrija, regala est fabronim sive latomorum, ab 
allis f err amentum dicitur ad lapides, lignaque polienda. 
Por mi parte hubiera preferido á la suya esta etimología á 
no ser el vocablo castellano de estirpe puramente latina. 
Lo palabra aciche viene derechamente de la latina sécula^ 
derivada del verbo seco gr. séw=TX£w, por metátesis seco, 
tajar, hender, dividir, partir, hacer piezas, marmora en 
Horacio. Del sustantivo femenino sécula., hoz pequeha en 
Varron, se hizo por la síncopa seda, y mediante la con- 
versión de la el en ch, secha, como por idéntico procedi- 
miento se formó hacha áe fácula, m&ncha de mácula, es- 
piche de spiculum. De cecha, permutada la e por la i y 
prefija la a por la prótesis, se formó aciche. Esta palabra 
se encuentra en el Glosario de Ducange bajo las formas 
secia y secius, francés scie, italiano sega, instrumentum 
ferreum quo secatur distinctum « serna, falcis species. 
Aunque la acepción castellana de aciche no convenga con 
la de estas voces, no es menos cierta su derivación de la 
latina sic u la. 
AcmATES pl. Lomas ó lindes que se hacen en las heredades 
para dividirlas. Voz anticuada de origen arábigo, que ya 
se dice Acirate. Ble. Acad., 1.^ edic. Este vocablo arcaico 
se halla en el siguiente pasage^ que no encontró Dozy 
(V. Glos., art. Acirate), del Libro de Montería del rey don 
Alfonso: «Recobredo Fermoso et Tronera, et el Encinoso, 
es todo un monte et es bueno de oso en ivierno. Etson las 
vocerías, la una desde el collado de la Veguiela por cima 



33 

de la cumbre de las Fuentes fasta la Tornera, et la otra, 
desde la Tornera por címade la c timbre fasta los Acidatos 
et fasta elportiello del Ensinoso (Bib!. Ven. II, 192, 3). 

Esta voz aoidates, pl. de un sing, acídate, se deriva, en 
mi sentir, de ó\o^\ asdad, pl. á su vez de ^Xw f^edd, mons, 
■res intercedens inter duas res prohibensque transitas en 
Freytag, todo lo que cierra ó impide el paso, obstáculo, 
barrera, montaña en Kazimirski. La trasformación de 
Jjv-wl asdad en acídales sq verificó mediante la sustitución 
de un Kesra (i), la más tenue de las mociones, por el so- 
can del ^J^ (la s), representación de esta letra por la c y 
conversión de la d final en t. 

AciMBOA, acimboga, a^^imboa, a:^imboga. Lo mismo que 
i^amboa. 

AciMUD, asimut. V. azimut. 

Ación cast. Correa con que está asido y pendiente de la si- 
lla el estribo para montar á caballo. Acad. Esta voz viene 
de la arábiga ^^-vM^jf as-siyor, pl. de^^l as-siyr^ correa de 
que pende el estribo en Bocthor y Kazimirski, lorum en 
Freytag, mediante la sustitución por /¿ del ./y/ final del 
nombre arábigo. 

«Otrosí: Que cualquiera que fiziere riendas e cabecadas 
e aciones e látigos que los fagan de buen cuero.» Orden, 
de Sevilla, "tit. de Correeros, fol. 198 v. 

AciQUA port., bolsa., metátesis de la dicción arábiga r-vm-oüI 
alquisa, bolsa, que con supresión delj /a/n del art. suena 
asica ó asiqua. Esta suerte de trasposición es frecuen- 
te aun en los mismos vocablos árabes, así por vitriolo 
trae Marcel Jj zach y j^ chaz, por color ¿y naul y ^^ 
laun, y Humbert por dos „^^ :2uch y jj-a- chuz. 

AcmATE. Considerada esta voz como sinónima de acida- 
tes, á la cual ha venido á sustituir en la Mancha y otras 
provincias, donde se halla en uso, al decir de la Academia, 
su etimología es la misma, sin otra diferencia que la per- 
mutación de la d de acidates por la r de acirate. 
Ignoro dónde vería Engelmann que la palabra acirate 



34 

tiene la significación de paao estrecho entre dos tierras. 
Por lo menos yo no encuentro semejante acepción en 
nuestros diccionarios, ni creo que á las lomas que se ha- 
cen en las heredades para deslindar las unas de las otras 
se dé aquella interpretación, por más que se haga uso de 
ellas, como se hace de los ribazos y balates, para paso de 
personas. En este sentido lo derivan Marina, Alixy En- 
gelmann de iíIyaJl ag-girat^ via patens en Freytag, ó de 
Llj*Jl as-siráty camino, ruta, sendero en Kazimirski. Que 
en te^^ad media, en contra del parecer de Dozy, era esta 
voz de uso popular y común entre los moros andaluces 
en sentido de camino ó senda, lo demuestra el hecho de 
hallarse en R. Martín con sus sinónimas ¡j^kp^ k^jj^x^ y klí 
en correspondencia de via. 

La Academia, en la 1." edición de su Diccionario, hizo 
extensivo el nombre acirate á las lomas ó lindes que se 
hacen en los jardines y huertos con ladrillos ú otra cosa, 
al rededor de las paredes, dejando media vara de terreno 
para poner plantas y flores. Si en tal sentido se usa en 
algún punto de España el vocablo acirate, no es más que 
una corrupción de arriate. 
Acitara cast, y port., citara cast. Esta voz tiene las siguien- 
tes acepciones: 1." la de pared delgada, hecha de mezcla 
ó yeso y ladrillos colocados á lo largo, de plano, en series 
ó hileras horizontales los unos sobre los otros, á diferen- 
cia del tabique, en que se ponen de canto. En algunos 
puntos de Castilla se comprende bajo este nombre la pa- 
red gruesa que forma los costados del edificio. 2.", ante- 
muro, muralla baja, técnicamente barbacana. 3.", pretil 
ó pared en los lados del puente para que no se caigan los 
transeúntes (Nuñez^de Toboada, Die). 4.°, cortina, velo, 
cubierta de cama. En este sentido, léese en el Testamento 
de D. Ramiro, rey de Aragón, año 1099 (Hist. Pinnatensi, 
lib. 2, cap. 38, ap. Ducange, Glos.): Et meas vestitos et 
Acitaras, ct colíectras, et almucellas, etservitiam de mea 
mensa, etc. En la donación que en 1145 hizo D.^ Dordia 



35 

al monastci'io de Paro de Sousa, se habla de una cappa 
cresiscdj et una stola de ipso paño et una acitara. Y en la 
de su padre Egas Monis ó la misma comunidad en 1147, se 
contienen: uno manto de grecisco, et alio de exomi, tres 
Cappas, una. de ciclaton, et alia mudbage, et alia de uno 
denii; et una acitara de mudbage; et duos greciscos de su- 
per altare, et duos facer genes. Documento de Paro de Sou- 
sUy ap. Sta. Rosa, Elucidario^ I, p. 48, La circunstancia de 
encontrarse acitara en documentos latinos 'de la edad me- 
dia del año de 812 (V. Flores, Esp. Sagrada^ vol. XXXVII, 
p. 317) demuestra la antigüedad de este vocablo en nues- 
tra lengua. 5.° una especie de estofa ó tela de seda ó de 
brocado: ((Cendales nin porpolas, nin a^amet, nin ciclaton j 
nin acitaras... ni ningún panno de seda non da peage.» 
Lista de las cosas que debían pagar peage en Santander, 
Castrourdiales y S. Vicente déla Barquera, siglo XIV. Ms. 
en pergamino del Escorial iij Z, n. 13, fol. 200 v. Alix. Creo 
que debe interpretarse del propio modo la voz acitara que 
se registra en un documento de la reina D.« Estefanía, mu- 
jer de D. García: De meos panos et Acitaras, quomo, de- 
lectoSj sic est de vestimentis, exceptis guos dedi. (V. Ye- 
pes, Cron. de la Ord. de S. Bened. tom. 6, ap. Ducange, 
Glos.). 6." manta, jaez, cubierta de la silla del caballo 
(arzón de la silla en Covarrubias). 

Vedia sobre la siella muy rica acitara, 
Non podría en este mundo cosa ser tan clara; 
Dios solo faz tal cosa que sus siervos empara, 
Que non podría comprarla todo alfoz de Lara. 
Berceo, Vida de Sta. Oria, copl. 78. 
7.* Haces que cubrían los costados de las dispuestas en 
orden ó línea de batalla dando frente al enemigo, á fin de 
que este no pudiera acometerlas por los flancos. La Ley 
XVI, tit. XXIII de la Segunda Partida, que trata de Quán- 
tas juaneras son de hases, e como se detum partir, enumera 
entre ellas á la que llamaban en España citaras,^ pasan- 
do á explicar cada una de ellas, dice de esta última: «E las 



36 

citaras pusieron, porque si acaesciesse que las hazes se 
alongassen mucho vnas de otras, que non pudiessen los 
enemigos do trauiesso entrar en ellos. E otrosí, porque 
quando las hazes se ayuntassen, pudiessen venir más 
ayna, los de las alas dellos, á ellos por ferir los enemigos 
de trauiesso, ó tomarles las espaldas.» 

La voz acitara, como lo hizo notar el P. Guadix (ap. 
Cov. Tesoro), viene de la arábiga íí.lx^wil as-sitara, res om- 
niSy qua tegitur, velum ex corlo confectum, aula^um, ins- 
tramentam quoddam bellicurn, quod tegendis militibiis 
inserviehat (pluteus) en Freytag, obra de madera para 
resguardar á los sitiadores y zapadores en Kazimirski; 
todo lo que encubre, abriga ú oculta á una persona ó co- 
sa; velo, cortina, cubierta, todo loque resguarda, protege 
ó escuda en Lane, acitara y pared de ladrillo, cobertura. 
en P. de Alcalá, antemurales cortina en R. Martín. 

La acepción de panno de ras que da Sta. Rosa á la pa- 
labra acitara, y de especie de tela de seda ó brocado, que 
se encuentra en el pasage citado por Alix, es un neologis- 
mo expresivo de la estofa de que se hacían las acitaras, 
6 sean las cortinas, velos, mantos y cubiertas de las sillas 
de los caballos. 

En cuanto á la acepción de citara que trae la Ley de 
Partida, es para mí evidente que reconoce el mismo ori- 
gen. Sin embargo, no debo pasar en silencio que la dic- 
ción Ja^\ as-satr, ó, según la pronunciación del árabe 
vulgar, as-sátar (Observa d'Slane que, cuando se supri- 
me por la pausa la última vocal de un nombre^ la letra 
anterior socunada toma la moción de la primera, así 
dcyai Nazr se hizo Nazar, de^ cabr, sepulcro, cabar en 
P. de Alcalá) significa ordo, seriesque lápidum, arborum, 
hominum. 
AcRAL malí. £"/*>• árabes inventaren aquestnóm per significar 
cért mal deis órganos genitals. Esta voz viene de s^^aJI 
alera, pústula, y por la supresión de la lam del art. y 
adición de la misma letra al ñnacral. 



37 

AgAMA, apaimo port. Ronzal, frenillo^ prisuelo, de jujl a^im- 
ma, pi. de >*} ^imttm, pihuela ó correa atada al anillo que 
pasa por las narices del camello, í\ cuyo cabo se sujeta 
la brida, brida, correa con la cual se aprieta el calzado 
cruzándola sobre el empeine, nombre derivado del verbo 
^j ;;amm(i ligar, apretar, poner un bozal. 

AgiDRicHE. Lo mismo que ajedrez. 

AgoMAR. Ved ctj^omar. 

AgoRDA port. Comida de migas de pao, azeite, vinagre e 
allio; ou adatada con ovos, assucar e manteiga. Moraes. 
Dozy deriva esta voz, que se encuentra en el Cartas y en 
Aben Cahib ag-galat, de «oyül ats-tsorda, in frusta fr actus 
pañis, cui iusculum carnis infunditur en Freytag, pan 
partido en pedacitos sobre los cuales se vierte el caldo en 
Kazimirski, migas de pan cozido y sopa de pan en P. de 
Alcalá. R. Martín trae íío^íjí ats-tsorda y rí>^I atrita en co- 
rrespondencia de offaj masa de harina cocida como torta 
en Festo. 

AgouGAGEM. El diccionario portugués de Fonseca solo trae 
esta palabra como sinónima de agougaria, gritería, voce- 
ría, pero Santa Rosa nos dice en su Elucidario que era el 
derecho que se pagaba por las compras y ventas en los 
lugares y plazas en que se vendían carnes frescas, pan, 
frutas, hortalizas, pescado, etc. En el sentido expuesto, 
añade el sabio lexicógrafo, se halla la voz agougagem en 
el Fuero de Moncao dado por el rey D. Manuel en 1512. 
En el de Pinhel, reformado por el mismo monarca en 1510 
con vista del que otorgó D. Sancho I, se lee: que o Direito 
de Brancagem se chamava antigamente Afougagem. O 
quaí Direito se pagará daquellas reses que se mattarem 
ao talho e d'outras nam; com tanto que os AgouGUES, em 
que as ditas carnes cortar em^ sejamfeitos e repcdrados per 
Nos, ouper aquellas pessoas que os ditos Direitos teoerem. 
Era, pues, primitivamente el agougagem el nombre de un 
derecho ó alcabala que se pagaba por las reses degolla- 
das en las carnicerías, aunque se extendiese después, co- 



38 

mo dice Sta. Rosa, ú la compra y venta de los comestibles 
que se expenden en el mercado público. En cuanto á su 
origen, indicado ya en el pasage trascrito, creo que la voz 
a^ugagem no es más que una corrupción de las arábigas 
(..3^1 <Jy^súc al-láham, plaza de la carne ó carnicería, cu- 
yo nombre, como sucedió con los de acémila y alamina, 
expresivos de otra suerte de gabelas, vino á darse á la 
contribución impuesta á los mataderos por cada uno de 
los bueyes, vacas, cerdos, carneros, oveja? y cabras que 
en ellos se degollaban, la cual consistía en cierto número 
de ceities por pieza^ como se determina en el susodicho 
Fuero de Pinhel. 

La significación que da Fonseca á a^'oiigagem áo, vocería 
y gritería ha de entenderse figurada, por el ruido y es- 
truendo que hay á toda hora en las plazas y mercados. 

La misma procedencia pienso que tiene í^u sinónima 
acougaria, pues, si bien podía consider:' rsc esta voz como 
metátesis de g^lytJI algazara, con la cual conviene en sig- 
nificación, no encuentro ejemplo en los vocablos de ori- 
gen arábigo de la transformación áclfatha en oti. 
AcouGUE, acotigui ant. Como la acepción de una y otra voz 
no es en portugués la de plaza, sino la de carnicería, no 
puede decirse simplemente, como lo hace Dozy en el artí- 
culo A:^ogue de su Glosario, que vienen de la arábiga ó^ 
sóc, plaza 6 mercado. Cierto que entre los moros grana- 
dinos significaba este vocablo, según P. de Alcalá, \apla- 
2a, el lagar donde venden, á diferencia de la rahha que, 
con denotar tambión plaza, por no expenderse en ellas ar- 
tículos de consumo, se hallaba destinada á punto de reu- 
nión y esparcimiento de los habitantes de la ciudad y á co- 
so en que se corrían los toros, como lo estaba la almacdá 
a circo donde se hacían juegos. De ^^^ sóc, plaza, como 
dicción genérica é indeterminada de suyo, á pesar de su 
homonimia con la portuguesa acougue, no podía derivar- 
se esta palabra por no convenir con aquella en significa- 
ción; pero no sucede lo propio dando por complemento á 



39 

o^^ sóc el sustantivo *^ láham, carne, formando con 
una y otra voz *>:vJUI kJj^ sóc-al-láham, que se encuentra 
en Marcel con la acepción de étal, houcherie, carnicería 
que es la que tiene la voz portuguesa. 

De *^cüj'I ó^w süc-al-láha/)i, suprimida la segunda pala- 
bra por la elipse, resta ó^w sóCj, y con el artículo o^-^l 
as-süCj el acougne ó acougui portugués, suavizado el 
cafen ga y añadida una a ó í a la terminación. 

Debo finalmente advertir que si bien en los socos, que 
los árabes de España tenían en sus poblaciones, se ven- 
día toda suerte de manjares y aun comidas aderezadas, 
había aparte de ellos mercados especiales, con separación 
los unos de los otros, para las aves, el pescado y la carne. 
Por lo menos así sucedía en Granada en los últimos tiem- 
pos de la dinastía Nazerita. Fastas plazas se hallaban á 
espaldas del Zacatín, sobre el rio Darro, desde el puente 
del Caraqtán, que lindaba con la Gallinería, hasta el lla- 
mado Asabaguín, frontero á la calle de Salamanca. 
AguLAR port., alomar, azuzar^ excitar á un perro para que 
se lance contra otro animal ó persona. Según Dozy, este 
verbo se formó del nombre de acción óys caul ó v'^ caa~ 
lasque significa: el acto de acrojarse sobre alguno. <( Acular 
ó cao equivale á excitar al perro á hacer la faula, es de- 
cir^ á arrojarse sobre alguno.» Esta etimología no me sa- 
tisface, porque el verbo jLc» cala solo denota arrojarse 
con furor contra alguno, pero no eüccitar, ni asurar. Para 
ser pasadera era menester que el verbo árabe tuviera la 
significación causativa de que carece. Acaso el portugués 
proceda de alguna dicción celta ó latino-rústica descono- 
cida. Me hace pensar así el encontrarse en el sánscrito los 
verbos sü y súd usados en el dialecto Vedico en el sentido 
de incitare, excitare. De existir la radical ¿'í¿<i en aquellas 
lenguas, como es lo probable, dada su comunidad de 
origen con la de la antigua India, el origen del verbo por- 
tugués sería indudable, sin más que la conversión de la d 
en /.• esta permutación se observa aun en la misma Iqxí- 



40 

gua latina. Así, de dacrima se hizo lacrima^ de devWy 
gr. 8aT,p, sánscrito devar, levir, de Oojjasú;; Ulises. Del pro- 
pio modo en el idioma castellano la latina canda se con- 
virtió en cola, médica en mielga, medicina en mclecina. So- 
bre estos cambios eufónicos V. Bopp, Vergleich. Gramm. 
I, 29, 2." ed., y Diez, Gramm. des lang. Roman., 1, 218. 
Dado este cambio, la radical sud quedaría convertida en 
sal, la cual, precedida de una a prostética y adicionada 
con la terminación ar del infinitivo de los verbos de la 
primera conjugación, resultaría trasformada en acidar. 
Adafina cast, y mail., adeñna cast. Cierto género de giúsa- 
do que usaban los judíos en España. Academia. La forma 
adafina, la más moderna de las dos, se encuentra en la 
siguiente quintilla del Cancionero General motejando 
de judío á Juan Poeta: 

El ara que es consagrada 
Y de piedra dura y fina 
De vuestra mano tocada , 
En un punto fué tornada, 
Ataifor con adafina. 
La arcaica adefina se registra en el Arcipreste de Hita, 
Cantares, copl. 755: 

A Igunos en sus casas pasan con dos sardinas. 
En agenas posadas demandan gollerías. 
Desechan el carnero, piden las adefinas, 
Desian que non combrian tosino sin gallinas. 
En la respuesta que Juan de Guzman dá á Juan Alfonso 
de Baena (Cancionero de Baena, p. 457), se lee: 
Señor, non manjedes manjar d'ADEFYNA 
El qual gostaredes con grand amarguega. 
Por el qual sabor avrés gran per esa, 
De non replicar el dicho de Dyna. 
Finalmente, en la Crónica de los Reyes Católicos de 
Andrés Bernaldez, se dice hablando de los judíos: Nunca 
perdieron en el comer la costumbre judaica de manjares 

y OLLETA DE ADEFINA. 



41 

Inserto estos pasages, porque en ellos, y señaladamente 
en el del Cura de los Palacios, se halla la definición del vo- 
cablo adefina, el cual no tiene otro significado que el 
de puchero ú olla que los hebreos colocan al anochecer 
del viernes en un anafe, cubriéndola de rescoldo y brasas 
para comerla el sábado, prohibiéndoles su ley en estedia 
toda suerte de trabajos. Llamósele adañtia 6 adeñna, por- 
que la olla queda como sepultada en el anafe, y así lo en- 
tendió Gasiri al derivar aquel vocablo del verbo ^ dáfa- 
na, sepeliré. Losjudíos de la vecina costa africana, des- 
cendientes de los expulsados de España á fines del siglo 
XV por los Reyes Católicos, conservan estas prácticas de 
sus antepasados, dando el propio nombre de adefina ó 
adafina á la olla ó puchero que preparan el viernes en 
sus casas en la forma expresada en vez de llevarla al hor- 
no. Lo propio hacen hoy los que procedentes de Marrue- 
cos se hallan establecidos en nuestro país. Esta olla, sin 
otra excepción que la del jamón y tocino, se compone de 
los mismos manjares y condimentos que la nuestra. No 
es, pues, como se vé, ningún guisado especial de los ju- 
díos españoles. Así debió entenderlo Dozy al interpretar 
los siguientes versos que se hallan á la p. 445 del Cancio- 
nero de Baena: 

Johan Garda, mi adefina 
Vos diré yo mucho cedo. 

En los cuales Juan Alfonso de Baena declara á Juan 
García, hablando por metáfora, que vá á descubrirle sin 
dilación lo que encierra su olla ó adefina, es decir, su pen- 
samiento secreto y oculto, como están los manjares en 
aquella. 

Como Guadix se limita á decir que adeñna, es comida 
de judíos (Die, ras. de la Bib. Colomb.) y Casiri que el 
vocablo castellano se deriva del verbo arábigo ^^ dáfana, 
ocultar, esconder, sepultar, enterrar, y como la etimolo- 
gía de Marina va fuera de todo buen discurso, sin que por 
otra parte Dozy haya suplido este vacío, creo necesario 

6 



42 

exponer mi opinión sobre ella. Indudablemente la dic- 
ción española es de origen arábigo y su raíz no es otra 
que la asignada por Gasiri y aceptada por el ilustre orien- 
talista holandés. En hebreo no hay ni siquiera rastro de 
semejante palabra. La cuestión está, pues, reducida á de- 
terminar la dicción arábiga de donde se haya derivado 
inmediatamente la castellana. Pues bien, esta no es otra 
que el adjetivo sustantivado jwá\JI ad-dañna, la oculta, 
cubierta, quitada de la vista. Y así como se dice sjuío \j* 
mará dafína^ mujer velada ó cubierta, debió decirse 
s-íaío íí.oo cadra dañna, olla oculta ó cubierta, y por la elip- 
sis de «.Jo cadra, olla, n-lJo dafina ó deñna, y con el art. 
sjLójJI ad-dañna ó ad-deñna, la oculta ó cubierta. 
Adagaha. Lo mismo que adarga. 

Tanta AHAGARAforadar e passar 
Tanta loriga falssa desmanchar. 

Poema del Cid, ed. Riv., p. 10, col. I. 

AoAHALAant. cast., adehala cast., cat. y mall., adealá base, 
adehales pl. val., adheala malí. En Andalucía se entiende 
por adehala lo que el colono tiene que dar en especie por 
obligación al dueño de la finca, además de la renta esti- 
pulada. La adehala no es, pues, una donación graciosa 
que dependa de la voluntad del donante, es un apén- 
dice de la renta, exigible, como esta, por el propietario. 
Según resulta del libro de Habices (Ms. de la Bib. Ar^. 
de Granada) la adehala, limitada hoy á las fincas rústi- 
cas, se extendía en el siglo XV á los inquilinatos. Urrea 
deriva la palabra adahala de J.i-j déjala, que vale sacar 
alguna cosa ó entrar, porque se saca demás y entra con 
lo que se compra, y este término es usado en África». De 
acuerdo Engelmann con Urrea, y habiendo encontrado 
en Bocthor la palabra J^í-a» madjúl, que es de la misma 
raíz (dájala) en el sentido de einolumento, sospechó que 
ha debido existir un sustantivo ad-dájla con el mismo 
significado que el español adahala. Ha existido y existe 



43 

con efecto, encontrándose en Kazimirski, en P. do Alca- 
lá y en el libro de Hahices con la acepción de enirada, 
palabra que en el uso usual y corriente es sinónima de 
emolumento y de renta. Es más, para mí la dicción rü^í 
ad-dajla no es otra cosa que el nombre de unidad de 
Jjs^l ad-dájl^ rente, revenue en Kazimirski. 

«Esta etimología de Engelmann (que se halla también 
en Marina), dice Dozy, aunque verdadera en el fondo, no 
es de todo punto exacta, porque el acento de la voz espa- 
ñola (adahcíla) demuestra que la palabra árabe debe ser 
ad-dojála (jüLi^xíl). Cierto, añade, que en Freytag no se 
halla esta forma, pero se encuentra dos veces en Maccari, 
aunque en sentido distinto que la española adahala.yi 

La acepción en que el historiador africano usa en los 
dos pasages citados por Dozy la palabra ad-dajála es la 
de entrada. Hablando en el primero de ellos (Analectas, 
I, 372) de los trece mil y tantos mancebos slavos que ha- 
bía en Medina Azzahra, dice: ^^ y^y?. J-^ ^ f^^' q* '^^^^=^^ 
y^j ^1 13 oj.^)j yiiil ^y\ (iYla entrada diaria para ellos 
de carne, sin contar toda suerte de aves y pescados ^ mon- 
taba á trece milarreldes.y) En el segundo (I, 384), ocupándo- 
se de Almanzor ben Abí Amer, cita á un cronista español en 
el cual se lee:- ^-^y^' ^^ («•^^' J^^ oül 12 ^j.í J^^'n.Iío n l^\S^ 
^^LxAjsnJIj yiaJIj «que tenía una adahala ó entrada diaria de 
doce mil arreldes de carne, además de la caza, la volate- 
ría y el pescado.» Bien se comprende que en uno y otro 
pasagela voz ad-dajála debe reputarse como sinónima de 
ingreso para el consumo, pero no es menos cierto que su 
verdadera significación es la de entrada^ idéntica á la de 
ad-dajla^ la cual, según hemos visto, como nombre de 
unidad de ctd-dajl, debió tener en el habla popular y co- 
mún de los moros andaluces la acepción de renta, del 
propio modo que la forma ad-dajála de Almacari, de don- 
de indudablemente se derivó la palabra española adahala 
ó adehala, sin otra alteración que la ordinaria de repre- 
sentar el ja fuerte arábigo por nuestra h aspirada. 



44 

Adala cast., adalá base, dala cast., cat., gall, y port. Ca- 
nal de madera que lleva á los imbornales el agua que sa- 
can las bombas. Canal de tablas colocadas en la proa para 
que las aguas puercas corran y no la ensucien. Castro. 
Diez tuvo el mal acuerdo de derivar esta voz de la arábiga 
dalála, ductus via^; ^Q YO líuge\mSíT\u le hizo ver que e 
infinitivo del verbo dalla no significa conducto de agua, 
sino la acción de señalar el camino. Más en su punto hu- 
biera estado el ilustre lexicógrafo alemán trayendo adata 
de JaJI at-tall, que en acepción de aquceductus se halla en 
R. Mactín, ó de JfjsJI ad-dál, que con la de ripa, canalis 
trae en su Glosario Raphelengio, á serle dado probar que 
el ci) ¿a del primer vocablo podía convertirse al pasar al 
castellano en d, ó que la significación del segundo era 
usual y corriente en los autores árabes. Pero como ni el 
^ en principio ó medio de dicción se trasforma en d, ni 
los diccionarios clásicos dan á Jb dal el sentido que le 
atribuye Raphelengio, es menester buscar en otra parte 
el origen de las voces españolas. En mi sentir, nuestra 
adala ó dala, así como las francesas dalle, dalot, la an- 
glo-sajona dael, la alemana thai, las inglesas dalle, dale 
y las de la baja latinidad dayla, dailus, dalus, proceden 
de la antigua teutónica ó gótica dal, vocablo que, además 
de vallis, significa /ossa. Dcdle üel dale, léese en Ducange 
(Glos. in V. Day la), sumitur pro fossa in quam educantur 
sordes. Téngase en cuenta que en los dialectos del Norte 
de la Francia, como observa Scheller (Diet. d'Etym. 
/rang.), la voz dalle es sinónima de albañal, de la cual se 
deriva dalot, la canal que da salida á las aguas de los bu- 
ques. En cuanto al Jo tall de R. Martín y al Jb dal de Ra- 
phelengio hay que considerarlos como neologismos en el 
idioma árabe de la misma procedencia. 

ADALm cast., a(iíí/í7 cast, y val., adalit val., cat. y malí., 
adelit cat. y malí., adail port. uE por esto los llaman 
Adalides, que quier tanto dezir, como guiadores; que ellos 
deuen auer en si todas estas cosas sobredichas para bien 



45 

saber guiar las huestes é las caualgadas en tiempo de 
guerra.^^ Ley /, TU. XXII, Part. 2."" 

Campana, taravilla, alcahueta, nin porra 
Jáquima, adalid nin guia nin andorra, 
Nunca le digas trotera, aunque por ti corra, 
Creo, que si esto goardares, que la vieja te acorra. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 900. 

La Academia limita la significación de adalid al caudi- 
llo ó cabo de gente de guerra, grado superior en la mili- 
cia, como se declara en las Leyes de Partida, al de los 
Almocadenes y Almogábares (V. etiam Ortiz de Zúñiga, 
Anales de Sevilla). 

He creido necesario citar al Arcipreste de Hita en de- 
mostración de que tal nombre se aplicaba á todo el que 
servía de guía ó guiador, perteneciera ó no á la milicia, 
que es lo que denota el vocablo J-JjJI ad-dalil en P. de 
Alcalá^ además de calador, corredor y principe de cosa- 
rios, dirigens en R. Martín, itineris ductor en el Arzobis- 
po D. Rodrigo (De rebus hisp., lib. HI, cap. 24). En este 
sentido se halla también usado por nuestros clásicos. En 
Cervantes se lee (Rinconete y Cortadillo): «Avisóles su 
adalid de los puestos donde habían de acudir.» 

La forma adalil, exactísima transcripción de la arábi- 
ga, se encuentra en el Repartimiento de Sevilla hecho por 
D. Alfonso X, y en el siguiente pasage del privilegio dado 
por este monarca ala misma ciudad (V . Memorial his- 
tórico, vol. 1, 15): «...asy como las amojonaron elas deter- 
minaron por mió mandado el Obispo D. Remondo de Sego- 
via é Gonzalo García de Torquemada, é Ruy Lopez de 
Mendoza^ é Pedro Blasco el Adalil, é Ferrand Servicial.» 
Aunque la voz portuguesa adail tiene la misma significa- 
ción que adalid, como Santa Rosa la hace una con lapa- 
labra zaga, que en nuestro romance castellano tiene una 
acepción de todo punto diversa, debo dar explicación de 
esta sinonimia. Escribe el lexicógrafo portugués in v. 
adail: «Este oficio es tan antiguo como el Reino, mas con 



46 

otro nombre: llamaron Zaga al que después A(1ail.>> En 
el Fuero de Thomar de 1162, se dice: Depreda de Fos.^a- 
da non detis, nisi ad Zagam dtias partes, et vobis renia- 
neant duce, y en su versión al habla vulgar del siglo XIII, 
se lee: aE derouho,6defomdo non dedes senáo ao Adají 
á duas partes, é á vos flquem as daas partes.» Pues bien, 
la voz arcaica portuguesa ^a^cf^ sustituida en la traduc- 
ción por adail, no es otra cosa sino la arábiga n*^ .viya, 
ductor en R. Martín, cuyo ^Ji transcrito por la -^^ Y el c por 
la g, produjo :^iga ó :^aga, mediante el cambio del kesra 
por la a. Sobre estos cambios eufónicos véase la intro- 
ducción de esta obra. 

La etimología de la voz Adalid se encuentra en Guadix 
(Die. ms. de la Bibl. Colonib.), Cañes y Marina. 
Adama. Sustento, comida, pedazo de pan^ lo que se necesi- 
ta para vivir. 

Ta estabas coy tada poblé sin buena fama. 
Onde hobieses cobro, non tenias adama. 
Ayúdete con algo, fui grand tiempo tu ama, 
■ Consejasme agora, que pierda la mi alma. 

Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 1329. 

Este vocablo viene de JUjiIaJl at-taama, comida, sustento, 
nourriture en Marcel, sustituido el ta enfático de la dic- 
ción arábiga por la d de adama, ó de *£jJI ad-daám, apo- 
yo, sostén en Kazimirski, si se prefiere dar esta última 
interpretación al vocablo Adama del Arcipreste. 

No se me alcanza por qué han omitido Engelmann, Do- 
zy y Alix esta palabra en sus Glosarios, ni me satisface 
la acepción de arbitrio, remedio que le dan Sánchez y 
Janer. 
Adan^ hombre, de dtk adam, homo (ruber en Gesenio). Como 
nombre propio del primer hombre viene de dikh Hadam. 
Adamus. V. Federico Leopoldo, Lex. Hebr. et Chald. 

Se da este nombre por metáfora al muy desamparado 
y pobre ó al que anda medio desnudo. 

En los baños de Man;2 añares los Adanes y las Ecos de 



47 

la Corte, fregados más de la arena que limpios de agua, 
etc. Velez de Guevara, Diablo Co/uelo, ap. Castro, Die. 

Adaraga. Lo mismo que adarga. 

i^Et no traen armadura ninguna sinon adaragas de 
cuerpo, et las sus armas son azagayas que lanzan, espa- 
das con que ñeren, etpor que se tienen tan ligeramente 

' pueden andar mucho.)) D. Juan Manuel^ El Libro de los 
Castigos, cap. LXXV. 

Abaraja, adra/a. Nombre que se da á los dentellones que 
se dejan de propósito en las paredes al levantarlas, con 
objeto de enlazar lo hecho con lo que resta por hacer ó 
con la pared que se piensa erigir. Dase también este nom- 
bre á los dientes alternativamente salientes y entrantes 
que forman el adorno principal de los racimos (Racimo 
es la pina o adorno en forma de cono invertido que pende 
de la clave de algunos techos góticos ó armaduras de 
madera). Lafuente Alcántara, de quien es esta última de- 
finición de la palabra adaraj'a, tomada, al decir de Dozy, 
del Breve Compendio de la carpintería de lo blanco de 
Diego Lopez de Arenas, no debió circunscribir á la clave 
de los techos góticos un adorno que se encuentra en las 
ensambladuras mudejares. Procede la voz Adarajaáe la 
arábiga n^.jJI ad-daracha ó ad-daraja (representado el 
„ por la y, cuyo sonido era en lo antiguo el mismo), grada 
para subir , escalón de escalera en P. de Alcalá, gradas en 
R. Martín. La etimología es de Alix, aunque la trae Mü- 
11er en su trabajo Sobre las palabras arctbigas incorpora- 
das á la lengua española. V. Sit^ungsberichte cler Kónigl. 
bayer. Akademie der Wissenschaften, Sesión de 2 de No- 
viembre de 1861, p. 41. 

Adárame ant. Lo mismo que adarme. 

Sácanse alquilé, rabé, ciue tienen acento agudo en la úl- 
tima, ó en la antepenúltima, aquestos: ánade, xénabe, adá- 
rame, etc. Nebrija, Gramática Castellana, citada por la 
Academia. 

Adarba cast, y malí. Mina de oro. Oudín, Tesoro. Yo creo 



que esta voz viene de v^^íoüI adz-dsáháb, oro, mediante la 
sustitución de una r eufónica por la A y la elipsis de ^^a»* 
maádan, mina (nuestro almadén), que, á ser Adarba de 
origen arábigo, ha debido precederla. 
Adarbe. Lo mismo que adarve. 
Adarca (ant. de Aragón). Lo mismo que adarga. 

De meas autem armas, qui ad varones et camilleros 
pertinent, sellas de argento, et frenos, et bruñios, et spa- 
tas, et ADARCAS, et gelmos dimitto ad Sanctiiim, ñUiwi 
meumy etc. Test, de D. Ramiro de Aragón. Yepes, Coron. 
de la Ord. de S. Benito. 
Adarga cast., gall., cat. y mall., adarguea base. y adargues, 
pl., val., darga cat. y port. Escudo de cuero que usaban 
los árabes españoles. 

Bien rompían las adargas 
Con las fojas del asero, 
Don Garpi Peres de Bargas 
Non fue mejor cauallero. 
(Poema de Alfonso onceno, copl. 1765). 
Esta voz puede derivarse, según Guadix, Marina y En- 
gelmann, de tó^jJI ad-dáraca^ que en significación de es- 
cudo traen R. Martín y P. de Alcalá, ó de x/.jJl ad-dáraka 
que el docto monge Jerónimo trascribe daraqua en co- 
rrespondencia de adaragadante^ y darqaa ('U'.o) por Es- 
cudo assi. Yo me inclino á esta última forma, como más 
ajustada á la dicción española, pues precedida del artícu- 
lo y suavizado el ü) en p resulta nuestra adarga. 

En R. Martín se halla r¿Jp targa en el mismo sentido; 
pero entiendo que esta palabra es simple trascripción de 
la española y provenzal tarja, fr. targe, que se registra 
ya en la baja latinidad (V. Dacange in v. targa), la cual 
viene, á mi parecer, de la latina tergum, el escudo de cue- 
ro, con preferencia á la antigua alemana sarga, de donde 
la trae Grimm (Deutsche Grammatik, III, 445), cuya opi- 
nión adopta Diez (Etym. Wórterbuch der román. Spra- 
chen) y siguen Donkin, Scheler y Brachet. Estos escudos 



49- 
usados por los españoles (AhhacL, II, 201) fueron adop- 
tados por los árabes. 

Sobre la importación en Oriente de esta suerte de es- 
cudos por los cruzados, V. Dozy, Suplemento in v. ^^li>^ 
Adárgama ant. Harina de flor sacada del acemite y pan he- 
cho con esta harina. 

En el primer sentido se halla en Aviñon, Medie. Sevi- 
llana, cap. 10, que cita la Acad,, nY toman aquel acemite é 
muelenlo muy bien y esto es llamado adárgama.» En el se- 
gando lo trae Sánchez de Oropesa, Tratado del mal de 
orina, donde se lee: ((.Hay aquí (en Sevilla) otro pan que 
por regalo se hace, aunque no para vender, ciue llaman de 
adárgama: el nombre casi hallo en Aver roes que llama un 
género de pan darmado.» 

Una y otra acepción tiene la adárgama en lasOrdejian- 
zas de Sevilla, Tit. de la farina del adárgama y almodon, 
fol. 74 V. ((Cualquier panadera que vendiere pan de farina, 
seca por almodon, ó almodon por adárgama que por 
la primera ve;; cpie peche doze marauedis al Almotacén, 
y por la segunda veynte y cuatro marauedis, y por la ter- 
cera ve.z que pierda el pan, y sea para los sobredichos, y 
que la pongan en la picota.)) 

La voz adárgama es metátesis de la perso-arábiga 
^S*y^^(f^darmak, farina en K.'MdiViin, harina, trigo can- 
dial en P. de Alcalá. Marina y Alix dan por etimología el 
nombre colectivo y Engelmann el de unidad ?íX..oJI ad- 
darmaka, que se encuentra en Kazimirski y Freytag con 
la significación de pañis e similagine paratus. 
Adarme cast, y port., adarmea basc.^ adárm, adarám val., 
dej^5)^uxJÍ ad-dirhem. Guadix y Urrea. Marina dala misma 
etimología, derivando la voz arábiga de la persiana ^^jo) 
ad-dáram, nonien ponderis duodecim ^>.)^ caratiorum, 
sin considerar que el vocablo dirheni no es más que una 
alteración del griego ^y-'/wr',, como lo hacen notar Rosal y 
Engelmann, latín drachma, con la doble significación dé 



50 

joeso y de monerfa que tiene la voz de que procede. V. 
Freytag, Lex. in v. j^y. 
Adarve cast, y port., adarbea base, adarc malí., asarce 
port. Covarrubias define esta voz: «el espacio que hay en 
lo alto del muro de las fortalezas sobre que se levantan 
las almenas, y cuanto más ancho es el muro, tanto es él 
más espacioso.» En este sentido se encuentra usada la 
voz adarve en la copla 204 de El Libro de Alejandro: 
Que ya querían los defuera al adarve entrar 
Mas bien gelo sabían los de dentro uedar, 
y en estos versos del Romance viejo: 
A tal anda D. García 
Por un ADARVE adelante. 
El refrán (iAbájanse los adarves y áUanse los mulada- 
res)) ^ que cita Covarrubias en su artículo adarve^ abona, 
con aquellas autoridades, su definición. Pero es ol caso 
que, demás de esta^ la palabra adarve tenía de antiguo 
entre nosotros la acepción de muro^ como lo declara el 
siguiente pasage de la Vida de S. Millan de Gonzalo de 
Berceo (copl. 290): 

Empezóla á lidiar muy denodadamente 
Quebrantar los Adarves por llegar á la yent, 
Darlis mala pitanza, non sabroso present, 
Qual meregia tal pueblo tan desobedient. 
Muro y adarve, dice á este propósito Juan de Valdés 
(Diálogo de la leng., ap. Mayans y Sisear, Orig. de la 
leng. Española, I, p. 137), son una misma cosa; y así, an- 
tes diré muro que adarve. 

Esta última significación, además de los lugares cita- 
dos por Dozy en su art. Adarve, se encuentra en las Or- 
denanzas de Granada, fol. 123 v., tit. 53^ Ord. de los Ta- 
berneros, donde se lee: Que no se venda vino fuera de los 
ADARVES, y en el Libro de las costumbres, que va á segui- 
da de la Real Provisión sobre aguas del Rey D. Felipe II 
al Ldo. Loaysa, se dan por linderos al Carmen de los Chi- 
layrines, situado en el pago del Mafrox, el adarve de la 



51 

Ciudad y el camino que baja de la puerta de Fajalauza al 
Hospital Real. 

En ambas acepciones, pues, se usó por los árabes espa- 
ñoles el vocablo adarve, á saber: en la de camino de ron- 
da situado sobre el macizo de la parte superior del muro, 
y en la de muro ó muralla. En el primer sentido, dice 
Abul Walid, citado por Dozy (Supl. in v. V;0): K^L^ Jyy^í 
o.L> ?ojÍ£. j^4.í::*=\;5 i^>ÁJI ...bC^J Juáp» i ^jjjm^\ y^^i )5-^' nj*^ 0-5^- J^^^ 
El muro interior es un pequeño muro que está sobre la 
muralla cerca de la cortina ó lienzo de la misma, y al es- 
pacio ó lugar que comprende se llama entre nosotros 
adarbe. 

Dozy que^ siguiendo á Müller, había dado en su Glosa- 
rio por etimología de Adarve la arábiga 7¡^jS¿] ads-adsir- 
we 6 adsorwe (almena), desentendiéndose del vy de Ma- 
rina, se rectifica en su Suplemento, diciéndonos, á conti- 
nuación del pasage transcrito, que lj.o es el origen de 
nuestro vocablo adarve, y, como el arábigo no tiene otro 
valoren Freytag, Kazimirski y Lane que el de camino, 
ruta, calle, puerta ^desfiladero (via angustaper montes), 
añade que aquel término se dio por extensión á la mura- 
lla. No lo dieron ciertamente los españoles, sino los ára- 
bes andaluces, de quienes aquellos lo tomaron, como lo 
demuestra el siguiente pasage de una escritura de com- 
pra venta otorgada en Granada á fines del siglo XV: «^a»?w 

(j^?.JQ^\ '7-^j. j^ Njy^ ^tvs^l ^ Qí' '^j^ f-5c¿JI que Micer Ambro- 
sio Xarafí romancea: Toda la haza que está cerca del 
Adarve Ayatril (léase Ax-xaril), que alinda por la parte 
solana con la Acequia, é por la parte del Zierzo con la 
tia del vendedor (de ambos) Omalfata, é por la parte de 
Levante con el (hijo del) tio de dicho vendedor Tahyr é 
por la parte de Poniente con el camino. 

Entre los moros granadinos era frecuente el empleo de 
adarve por muralla. En un libro de escrituras del año de 
1495, que se conserva en el Archivo municipal, se halla la 



52 

palabra Darhalmoco, como denominación del muro que 
había por aquél tiempo sobre el rio Darro á espaldas del 
Caraqaíii (la zapatería), y en el Libro de Habicas varios 
lienzos del muro de la ciudad morisca llevan respectiva- 
mente los nombres de Darbalcata (el adarve del corte), 
Darbalgetue (el adarve del nogal), Darbalhanra (el adar- 
ve rojo ó de la Alhambra), Barba albaija^iin (el adarve del 
Albaicín ó de los alconeros), etc. 

La palabra Adarve tiene también la signiricación de 
Alarve, como se lee en la copia CLXXXlll de /<;/ hihrri ri- 
to ó las trescientas de Juan de Mena: 
O bolaeremos á ser sometidos 
A aquellos adarues maguer no dcuamos, 
Porque los tuyos muriendo podamos 
Ser dichos muertos j, más nunca, cencidos. 
AoAgAMA, adacema port. V. a^ofama. 
Adaza cast., «<i«c^~a cat. y mail., «r/aj?a cat., dtiuti \;d. é 
ibicense. Esta voz tiene diferentes acepciones. K. Martín 
la trae como sinónima de mélica, vicia, dándole por co- 
rrespondencia arábiga ^ujüas catniya, bajo cuyo nombre 
genérico se comprenden todas las farináceas, como alu- 
bias, chícharos, arvejas, garbanzos, habas y lentejas. En 
cast, adaza (término pr. de Aragón) es, según la Acade- 
mia, una planta semejante al maiz en el tallo y en la hoja 
y mazorca. Su grano es como el mijo, y se emplea para 
pasto de las caballerías en Aragón y Valencia. En cat. y 
malí, la adac:^a es una planta que se parece al trigo mo- 
runo y su simiente á la del mijo. La etimología que co- 
rresponde á las formas cat., mall, y val. es jwJíjJI ad-dac- 
sa, grana parva, milio similia en Freytag, y á la cast. 
jUwO^ adasa (Alix), aruej'a en P. de Alcalá, lens en R. Mar- 
tín, Freytag y Kazimirski. 
Adazal. Describiendo la pesca del atún, dice Gaspar de Es- 
colano (Hist, de Valencia, lib. IV, p. 730): De estas redes, 
la una es de esparto y llámanla adagal, la otra de cáñamo 
y llámanla cinta gorda. 



5¿ 

Dozy deriva esta voz valenciana, que no se encuentra 
en Escrig (Die. val.-cast., 2/ ecl.), de ^UoJI ad-disár que en 
el árabe clásico significa una cuerda heciía de fibras de 
palmera, nombre, añade, que puede aplicarse muy bien 
á una red hecha de esparto. No encuentro en los diccio- 
narios la acepción de cuerda que da Dozy á la voz ^L«o, 
■ pues el filaceum quid ex fibris truncipalmm, quo ceu stu- 
pa stipantur ncwis rimce no es, para mí, más que la hila- 
za de las fibras del tronco de la palmera, con la cual, co- 
mo con la estopa, se calafatean las hendiduras de la nave. 
Es, pues, el filaceum una suerte de estopa y no una cuer- 
da, y así lo entendió Kazimirski, que solo da la última 
significación y la de clavo á la voz^Lv^. 

Acaso el ada:2al de Escolano venga del árabe Jhy) alua- 
sál, esparto en Bocthor, y permutado el lam del art. por 
la d (cf. adarue por alarbe en Juan de Mena), aduasal, y 
con la síncopa del j adazal. 

Adefera. Según el P. Guadix (Die. ms. de la Bibl. Colomb.) 
es una suerte y pieza de azulejos y las cintillas es todo una 
pieza. Esta voz, que no se encuentra en el Die. de la Aca- 
demia, se deriva de s^aíJ) ad-dejira, trenza, trenza de ca- 
bello, banda en Kazimirski, crinis en R. Martín, crines 
plexi en Freytag, trancado (por trenza) de mujer en P. de 
Alcalá^ por el entrelazado que, á modo de trenza^ forman 
las cintas de los azulejos en los zócalos de las tarbeas ó 
aposentos moriscos, y acaso también por la banda de pi- 
nas ó almenillas que los corona. Aben-Batuta (Viajes, IIÍ, 
380 y 386) trae el pl. de adefira en el sentido de red y de 
trenza, y en los Libros del Saber de Astronomía del Rey 
Sabio (I^ hb. II, p. 70) la palabra arábiga es sinónima de 
lazo: «Et a estas tres, que son la sessena. et la setena, et 
la ochena. et son fuera de la forma, dizen acafera. que 
quier dezir laso.» 

Adefina. Lo mismo que adafina. 

Adejije, adijeje. Nombre que dan los Árabes á la constela- 
ción del Cisne. Alix deriva esta voz del colectivo -.Ls-jsJI 



54 

ad-dechách, gallina; pero encaja mejor con la forma es- 
pañola el nombre de unidad s^i.^^1 ad-dechache , y por la 
imcla adechiche 6 adejije, dando á la j, como lo tenía en 
lo antiguo, la pronunciación de la ch. 

Adel, adelo, adellú port. Ropavejero que vende fato ñas 
feiras e pelas rúas, de 3ío¿\ ad-dallál, corredor de mer- 
cadurías en P. de Alcalá, prendero, buhonero, chalán, el 
hombre que publica en alta voz las cosas que se venden 
y el precio que dan por ellas, agente medianero entre el 
comprador y el vendedor en el P. Lerchundi (Diccionario 
ms. del dialecto aráhigo-marroqtU). La etimología es de 
Sonsa. 

Adelfa cast, y port., metátesis de sJlsoJI ad-defla, hcrba qmv 
dicitur baladre en R. Martín. Es el Nerio de Dioscórides, 
llamado de los unos poSoSa-^^vi, rododaphne, y po5o8£v5pov, 
rododendro de otros, el neritim oleander de Aben Albei- 
\hñv( Trait, des simp., trad. Leclerc, II, p. í'S). Rosal seña- 
ló el origen griego de este vocablo que, con efecto, no es 
más que una alteración de Báovir;, cuya n se convirtió en / 
al pasar ó la lengua arábiga. Entre los musulmanes es- 
pañoles se usó de antiguo la forma v«¿JjJI ad-delf, como se 
lee en Aben-Alchazzár bajo ^Ij4j el jazmín silvestre, se- 
gún observación del Dr. Simonet. De esta forma vulgar 
deriva Casiri nuestra Adelfa, fundándose en que vjjol, de 
donde la trae Engelmann, pertenece á la lengua culta. No 
estoy yo lejos de este parecer; pero en todo caso daría 
por origen del vocablo español el nombre de unidad -üijjjl 
ad-delfa, cuya forma se encuentra en el P. Lerclnuuli 
(Die. ms. del dialecto arábigo-marroquí). 

Adema, ademe. El madero que sirve para apuntalar las mi- 
nas, la cubierta ó forro de madera con que se aseguran y 
resguardan los tiros, pilares y labores de las minas. Aca- 
demia. Alix y Müller derivan estas voces de la arábiga 
R^^Oiil ad-dima, pilar, viga, columna; pero á mí me parece 
preferible la forma ^Uxtuxi) ad-daima, y por reducción del 
diptongo ai en e, ad-dema ó adema que trae R. Martín 



55 

^ov fíilcimentum, apoyo, sostén, todo lo que sirve de apo- 
yo ó sostén. 

Aderra. En Aragón es la maromilla de esparto con que se 
aprieta el orujo. Casiri, Marina, Alix y MüUer derivan es- 
ta voz de jf.LxJI ad-dirra^ strophium ex fane aliave re coii- 
testum en Golio, apretador, faja ó ceñidor hecho de cuerda 
ó de otra cosa. Rechazó Dozy esta etimología fundándose 
en que la voz arábiga solo denotaba el vergajo del toro ó 
una suerte de azote hecho de cuerdas retorcidas para dar 
golpes. Cierto que en Freytag se halla esta significación 
juntamente con la de Golio, y que Kazimirski interpreta el 
vocablo por cuerda y pañuelo retorcido para pegar; pero 
entiendo que no debe confundirse la una con la otra 
acepción. Abona mi parecer el encontrarse en Alcalá la 
voz aderra en el sentido de estera delgada de pared, y 
aunque los ruedos ó esterillos de esparto en que se pone 
el orujo son de suyo gruesos y toscos, com© es la pleita 
de que se hacen y las tomizas con que se atan antes de 
meterlos en la viga de la almazara, el hecho es que la ma- 
teria es la misma. Por mi parte, prefiero esta etimología 
á la de s^jJl ad-deira de Dozy, que vale una cosa que ro- 
dea en Freytag y cincha en Aben-Batuta (Viajes, III, pá- 
gina 223). 

Adeza. Describiendo Juan Lorenzo de Segura á la reina Ca- 
lectrix, dice: 

La heldat de los oíos era fiera nobleza, 
Las pestannas mesturadas de continual adeza 
Quando bien los abria era fiera j adeza 
A Cristiano por fecho tolrrie^ toda pereza. 
(El Lib. de Alexandre, copl. 1714). 
En el Glosario de Sánchez se explica adeza por pintu- 
ra, colorido y, con eíectOj aquella voz no es, en mi sentir, 
más que la arábiga ju.ooJI ad-dobsa y, sincopada la 6 y mu- 
dada la o en e, adesa que R. Martín trae en significación 
de nigredo, negrura, color negro. 

Adiafa cast., diafa port. Refresco que solía darse á los ma- 



56 

rineros al llegar al puerto después de un viaje. En portu- 
gués, lo que se da á los obreros, ó más de su salario, 
después de rematado el trabajo. Es la voz arábiga si^-iáj' 
ad-diíjafa, convivium, hospitari, (hóspitalitas) en R. Mar- 
tín, conhite, presente que se da al huésped en P. de Alcalá. 
Á las citas de autores árabes que trae Dozy, en que se 
registra el vocablo, puede añadirse Aben Batuta (Viajes, 
IV, p. 138). La etimología es de Alix y Müller. 

Adibal gall., adival port. Soga gruesa y larga para atar las 
cargas de los carros y otros usos. Medida agraria hecha 
con cuerdas. En el siglo XIII compró el Monasterio de 
San Juan de Tarouca una heredad que tenía XI adiva- 
LEs in ampio et in longo. Santa Rosa^ Elucidario, p. 55. 
En el mismo autor se halla el pl. adiraes con igual signi- 
ficación. 

Vienen estas voces déla arábiga Jf^l aX-tiical, cuerda, 
funis en R. Martín, ó\Jo tuiral on Dombay (Gramm. ling. 
Mauro-Arab., p. 92). 

Adinas pl. Lo mismo que adivas. 

«Esta inflamación (la parótida) es la que la Albcitería 
llama adicas, aunque su nombre propio es adinas.» Gar- 
cía Cabrero, Albeit., cap. 24, p. 150. Yo creo que esta for- 
ma, que se encuentra en Tamariz, de quien la han copia- 
do otros autores, es errata de adiuas. 

AoiVAcast., adibac base. Cierta inflamación de garganta en 
las bestias. Acad. Casiri, Marina, Alix y Engelmann de- 
rivan esta voz de la arábiga RaíÁíI ad:^-dziüa, morbi species 
qua affici solet guttur jwnenti en Freytag. 

El caballo con el miedo huyó aguas vicos ^ 
Habia mucho comido de yerbas muy esquivas. 
Iba mucho cansado, tomáronlo adivas; 
Ansí mueren los locos golosos do tu ibas. 
(Arcipreste de Hita, copl. 292). 

Adive, adiva cast, y malí., adibe port., adire malí. Cierta 
suerte de lobo ó zorra que vive en los desiertos de África 
y en el Oriente; oculto de día, caza animales pequeños 



57 

durante la noche con el auxilio de otros de su misma 
especie. 

(^Et otras bestias pequeñas ha. y que cazan cazas peque- 
ñas et de noche á fuerza, et con engaño, asi como ximios é 
ADivES, et raposos, et maimones, etc. y) 
(Libro del Caballero et del Escudero del infante D. Juan 

• Manuel, cap. XL). 

Marina, Alix y Engelmann traen esta voz de la arábiga 
^j^.ÁJI adz-dsib, lupus en R. Martín, lobo en P. de Alcalá. 
El nombre femenino adioa es trascripción de najÁJI ad-dz- 
iba, lupa en el lexicógrafo catalán. Dice Engelmann en 
la primera ed. de su Glosario, que no debía traducirse 
esta palabra por lobo; porque, según Almacari (Analec- 
tas, I, 122), aunque había en España un animal salvaje 
llamado lobo, era, sin embargo, un poco más grande que 
el adive. En el juicio que de esta obra hizo M. Defrémery 
en el Journal Asicdique (5.^ serie, t. XIX, p. 82) se lee 
á propósito del vocablo español adive: que en la Argelia, 
según el Dr. Lagger, los indígenas usan constantemente 
de la palabra V/;7^ por chacal, añadiendo, que las descrip- 
ciones que los poetas y los naturalistas árabes hacen del 
dib no pueden aplicarse más que al lobo. Á pesar de esto, 
Dozy afirma que el español adive y el port, adibe han in- 
dicado siempre el mismo animal, pero nunca al lobo, y 
avmque P. de Alcalá traduce lobo por dib, cree, no obs- 
tante, que la gente popular y común de la España sarra- 
cena designaba con aquél nombre al chacal. La verdad 
es que no autorizan en absoluto esta conclusión los lexi- 
cógrafos españoles citados, si bien, hasta cierto punto, 
abona el parecer de Dozy el encontrarse en P. de Alcalá 
en correspondencia de uva de raposa las palabras arábi- 
gas ainab a dib, por donde se ve que el vocablo dib era 
expresivo de lobo y de raposo entre los moros grana- 
dinos. 

Adobar cast., cat., malí, y val. Curtir las pieles. Esta voz 
viene, como se lee en Gañes, del verbo arábigo ^ daba- 



58 

ga, tanner en Kazimirski, adobar, curtir las pieles en el 
P. Lorchundi. Así lo demuestra el siguiente pasage del 
Tratado que eu el año de 1339 celebró el rey I). Jaime de 
Mnllorca con el sultán de Marruecos Abullia(,-an All: jLt ^ 

^,xj\ j ^ju¿\ ^* '-¿j^A- >i j b-jJU* L\JL=^ '^J _5 ^iUi- ^) j L^X--, cu- 
ya antigua versión cíUaíana dice: iJteni q'rlít nw/r-adcrs 
dol Seyor rey do M(U(,^i'cha no traf/unn de la terra del Se- 
!/()/• rey don Atjolchacen earfu/ls ni arn)e.<i, ni htat, ni ri/yrs 
.^(dfftj ni ADüBATZ, .so.s' ú Sfiboi'.' cnyrs de bnits e deOcfchs 
(léase cabras). Chortes inéditos de la Bibl. Royale en dial. 
cat, OIL en arab., publicadas por M. ChampoUion Figeac. 
Donde se vé que el vocablo catalán adubítt^ responde al 
arábigo -¿^v, adobado. De dabn(/a por \u aiilei>osición de 
una rt prostética, permutación de la vocal de la primera 
i'adical en o, apócope de la sílaba final y adición de la 
terminación r/r del inflnitiví^ í1(^1 verbo eash'H.-uio ^(> for- 
mó adobar. 
Adobe casi., adoba, adoca. port. Hierros que ponen en los 
pies de un criminal. 

Cuando le viú, preguntóle cómo tardara tantOy é >/ le 
traía ú don Boyntonte, 6 al duque GudufrCy é al duque de 
Norniandía, é á Tomás de la Feria, é ó don Yugo Lo- 
fuaines, é á los otros ricos hombres con ellos, en buenas 
cadenas é en adores de ñerro. La Gran Conquista de Ul- 
tramar, lib. 2.% cap. CCIX, p. 292, ed. Riv. 

Á mi parecer, el vocablo adobe se deriva del arábigo 
<^>^\ ad-daba, repágala mferreum en Freytag, sinónimo 
de oectis en Forcellini, es decir, pasador, cerrojo, como 
lo es la barra ó barreta cilindrica que atraviesa los extre- 
mos de las argollas que forman los grillo^;. En H. Martín 
se encuentra la palabra nx*¿JI ad-daba en correspondencia 
de nébula t sinónima también de vectis. 
Adobe cast, y port., adob y atoha val., adobo port., de jojIaJI 
ai-tobe, later en R. Martín, forma arábigo-española, cuyo 
plural es y^l at-tob. Et otra oe^ estando Romayquia en 



59 

ana cámara sobre el rio vio una inajer que eaíaba. descal- 
j« revolviendo lodo cerca el rio para facer adobes. 
El Conde Lucanor, Enx. XXX. 
Adonai. V^oz hebrea que expresa uno de los nombres de 
Dios. Quiere decir Señor. Santaella. Voc. Eclesiástico. 
Viene de ijis adonai, dominas. En la Biblia vieja de Fe- 
rrara, en los Salmos de León Hebreo y en el Cancionero 
de Baena, p. 83, se halla la forma Adonay. 

Su padre de aqueste, un Dios conosgido, 
Sabet que non ouo por nonbre hagundo 
Sy non Adonay.... 
Adoquín cast., adoqui val. La piedra cuadrilonga de sillería 
que sirve para empedrados y otros usos. Dozy deriva esta 
voz de la arábiga ^4So^\ ad-doccán 6 ad-docquin por la 
iméla, según la pronimciación de los moros granadinos. 
Pero es el caso, que la dicción ^^LO, á pesar de las autori- 
dades que aduce, inclusa la para él decisiva de Aben 
Batuta ( Viajes, I, 30), no significa otra cosa que el locus 
altior et planus in quo sedet mercator et merces suas ex- 
ponit, officina en Freytag, tienda en Kazimirski y Lane, 
sinónima de ¿jj-íL^-, un 'sfó ó banco ancho de piedra ó la- 
drillo arrimado generalmente á un muro, bancas, opera- 
torium en R. Martín, pero no piedra para pavimentar las 
calles. 

Á mi parecer la palabra adoquín no es más que la trans- 
posición de la arabizada ^^\SS cad:sd;sán ó ^JoS caddán 
que, según Alcheuhari, es ^l\* L^L/ ay¿.. ?.L:s\^ una piedra 
blanda á modo de barro seco, lapiduní species qui luti 
instar molles sunt en Freytag. Sin embargo, muchos pa- 
sages de autores árabes, dice Dozy en su Suplemento, pa- 
recen indicar que es más bien una piedra ¿/¿í/yí^ como lo ha 
hecho notar W. Wright en su Glosario sobre Aben Cho- 
bayr. En Aben lyás, citado por Quatremére (Recherches 
sur l'Egypte, 282, n. b.), añade el ilustre orientalista, se 
lee: la piedra de cadsdzán es una piedra que emplean en 
los pavimentos de las casas y en los peldaños de las es- 



60 

caleras. Todos los edificios (de Palermo), escribe Aben 
Chobayr, están construidos con piedras labradas, conoci- 
das por «/mt/^cL-^f^/zY^/ie ^r«rí?/.s of Ibn Jobaijr, p. 3.%). 
El Idrisi (Geogi-afícij I, p. 263, ap. W. Wright, Glos. Choh., 
30) afirma que las casas de Gartago se hallan labradas 
con piedras calcáreas duras de bondad incomparable de 
la especie llamada ^Lv< caddán. Esta suerte de piedras, 
usadas, como se ha visto, para pavimentar las casas, pu- 
do aplicarse al empedrado de las calles. Fundado en las 
palabras del Idrisi ^<-'' qLvC'I (p. 211) alraddán al-lnquí, 
cree Dozy que dichas piedras venían probablemente del 
puerto de Locca en África. En cuanto al vocablo, el docto 
lexicógrafo lo reputa de origen extranjero, comparándolo 
con 6 xa'ia; que tiene en el griego moderno la misma sig- 
nificación. Más natural, á mi ver, parecía buscar su al- 
curnia en los idiomas africanos, dada la procedencia de 
aquella piedra. Y á este propósito es de observar que en 
los dialectos de las cabilas de Argel se encuentra la pala- 
bra ¿¿ol adgag, pl. ^yuiol adgaguen en Marcel en la acep- 
ción de prerf/Yí, y bajo las formas respectivamente ^L¿jl 
adgág y ad'ra'av, pl. i-cn en el Die. Fr(in(,'.-Berbúre y en 
el Fran^ais-kabyle del P. Oliver, donde el p está represen- 
tado por la r. 

De caddán, por la metátesis, se hizo dacáii, por la imó- 
ía daquín y con el artículo adaquin ó adoquiíK mudada 
la a de la primera radical en o. 

También pudiera acaecer que el término adoquin no 
sea más que el adjetivo posesivo Lcqui, nombre que da 
Idrisi, indicando á la vez su origen, á este linaje de pie- 
dra, como lo son aceituní, formado de Zeitún (la ciudad 
China Tseuthung) y mazarí (cierta suerte de ladrillo) de 
Misr (Egipto). En esta hipótesis, sin otra novedad que la 
elipsis de qI^x^'I alcaddán y la sustitución de la / de ^_^' 
allocquí ipor nuestra d^ tendríamos adoquí, forma valen- 
ciana de la palabra española adoquín que, en tal caso, ven- 
dría del pl. del nombre arábigo sustantivado. 



61 

Ador. Turno en el riego. Borao. Esta voz aragonesa, sinó- 
nima de adra y dala, la traen Gasiri, Marina, Alix y Dozy 
de .^A.t| ad-daur, círculo, vuelta^ período. 

Adra. En la mayor parte de Castilla la Vieja el turno esta- 
blecido entre los barrios de un pueblo para el reparti- 
miento de alguna contribución ó carga concejil. Acade- 

. mia. Guarda de los puercos que se hace por vecindad en 
las sierras de Buytrago. Marina. En el primer sentido, su 
etimología es íí.Lv'I ad-dara y por contracción adra, vuel- 
ta, turno, círculo, como dice el escritor citado. En el se- 
gundo, no es más que corrupción de ^jlXj'I ad-dula, grex, 
rebaño, manada, ya de cerdos ó de cualquier otro ganado 
mayor ó menor en Dombay y Lerchundi. 

La interpretación de pecho ó tributo que da Marina al 
vocablo adra, que se halla en el Cronicón de Cárdena: este 
rey dio las adras á Santiago en todo su reino pudiera 
sustituirse por renta, en cuya hipótesis la voz adra podría 
considerarse como corrupción de }J^oJ¡\ ad-dajl ó nÜ^xJI 
ad-daj la (rente, revenue en Kazimirski, como hemos visto 
en la palabra adahala), por contracción y síncopa de la y 
adl y adkty y, mediante el cambio de la I por la r, adra. 

Adrassana, adressajiacai. y malí. Lo mismo que atajxuana. 

Adrelle. Lo mismo que arrelde. 

....et dent síngalos adrelles de sevo. 
Fueros *de Villavicencio^ ap. Muñoz y Romero, Colee, 
de Fueros Municipales, p. 173. 

Aduana cast., cat., mall, y port., aduana base, aduanes pi. 
val. Urrea, Guadix, Cañes, Sousa y Engelmann derivan 
esta voz de la perso-arábiga ^[5.:^ ad-diwan, pero corres- 
ponde más á la forma española la arábigo-marroquí íoJ^ílNj'I 
ad-diwana que se encuentra en el P. Lerchundi y se echa 
de menos en el Suplemento de Dozy. Según Sousa, ade- 
más de edificio ó lugar en que los administradores de la 
Real Hacienda cobran los derechos impuestos á las mer- 
caderías, la voz Aduana se emplea también para signifl 
car el consejo ó junta de los Ministros de Estado. La 



62 

etimología es la misma que la anterior, encontrándose la 
voz en Freytagen la acepción de sonatitSy consilium. 

Aduar cast., cat., mall, y port., aduars pi. val. Población 
movible entre los árabes, compuesta de tiendas, chozas 
ó cabanas. Academia. 

Cada ADUAR es una población de ciento ó ciento y cin- 
cuenta tiendas puestas en rueda. Marmol, Descrip. gene- 
ral de África, Lib. I, cap. XXIX, fol. 36 v. 

Alix deriva esta voz de ^lyl aduar pl. de ^b siguiendo á 
Kazimirski, en el cual se lee que este vocablo es cono- 
cido en Europa bajo la forma de douarSy de donde los es- 
pañoles tomaron la palabra adiatr para significar las ba- 
rracas ó rancherías de los jitanos. De las dos etimologías 
dadas por Marina y Engclmann se decidió Dozy por la de 
.IjjJI ad'dauícar, mansio en R. Martín, ^lyJI ad-duar en 
Marcel. Como ambos orígenes son acepl iblcs, yo dej(i al 
curioso lector que se decida por el qur más le plazca. 
Debo, sin embargo, advertir que á Urrea corresponde el 
honor de haber designado la raíz arábiga de donde pro- 
cede el vocablo castellano, y al P. Guadix la etimología 
' de ^Ijol ao?í/ár, vocablo que interpreta (V. Die. ms. de la. 
Bibl. Colomb.) por cerco, círculo en Marcel que es, como 
hemos visto en el pasage de Marmol, la disposición que 
guardan en su asiento las tiendas ó chozas que componen 
los aduares. 

Aduca cast, y malí. Lo mismo que adúcar. 

Además de esta, tiene aduca en castellano la íicopción 
de droga para curar el mal venéreo, y en este sentido pu- 
diera venir del» arábigo ^y>¿\ ud-dugua, droga en Marcel, 
pronunciado el vocablo á la manera de P. de Alcalá que 
trae digui en correspondencia de medicina, significado 
que se encuentra también en R. Martín bajo la forma 
ljv\JI ad-dagua. 

Adúcar cast., alducar cast., cat., mall, y val. La seda (jue 
rodea exteriormente el capullo del gusano de seda, la 
cual siempre es basta. La seda que se saca del ocal, y 



63 

también el mismo ocal. La tela hecha con la seda del 
mismo nombre. Academia. En njallorquín denota además 
el vestido de seda de inferior calidad. 

Otrosí: ordenamos y mandamos que ninguna ni alguna 
persona de dicho arle no sean osados de tramar los di- 
chos paños de seda que assi texeren cVflzieren texer con 
hilo ni algodón ni cadarco, ni adúcar ni filaduras ni con 
otra cosa alguna: salvo con seda que sea pura. Ord. de 
Sevilla, TU. De los texedofes de terciopelo, íbl. 184. 

El ocal ó capullo que produce esta tuerte de seda es de 
doble tamaño que el construido por un solo gusano. Su 
forma revela luego al punto el adúcar, y si se abre se ve- 
rá que contiene dos ó más. Se cree que la confusión de la 
baba ó hebra de los gusanos constructores es la causa 
de que resulte la seda más gruesa y de peor calidad. 

Fundado Dozy en un pasage de las Mil y una noche 
(ed. Habicht, I, 311), derivó la voz española de la arábiga 
Aj¡¿\ alcadza^r, la cual no tiene otra significación en los 
diccionarios que la de sordicies, sordes, spurcus, sórdi- 
das, pero no la de seda. La verdadera etimología de Adú- 
car 6 Alducar es .L/jJI ad-ducár, palabra que se echa de 
menos en el Suplemento de Dozy, y que en la acepción de 
seda de inferior calidajl se encuentra en el P. Lerchundi 
y en las escrituras arábigo-granadinas de los últimos 
tiempos de la dinastía Nazarita. 
Adup^a port, y val. Compuerta. Según Sousa hay dos clases 
de adufas, una de ventana y otra de molino: esta es una 
tabla que encaja en la boca del cauce para impedir que el 
agua vaya al molino. La de la ventana son unas tablas 
unidas que se ponen en su parte exterior y sirven de re- 
paro á modo de persiana. El distinguido lexicógrafo por- 
tugués deriva la voz adufa de la arábiga \¿a.'I ad-daffd 
que se encuentra en Freytagy Kazimirski, aunque sin la 
significación áa puerta, y puerta de madera que traen res- 
pectivamente R. Martín bajo la forma sijo) ad-duffU y 
P. de Alcalá con la de ojJI ad-duff, pl. objJI diféfó difáf 



64 

nombre de una puerta del Albaicín que ponía ep comuni- 
cación aquel populoso arrabal con la ciudad de Granada, 
según se lee en las escrituras árabes de aquel tiempo y 
en Müller, Die leUtea Zeiten ton Granada, p. 24. Dozy, 
que acepta la forma arábigo-española, expone «n su ar- 
tículo Adiifa los varios significados que tiene esta voz, 
tanto en los'Autores como en los Diccionarios arabos de 
la lengua vulgar. 

Adufe cast, y port., adafíe, adufre cast., aldfifcai., de oaJI 
ad-díiftünpananí en R. M.^rtín, pandero para tañer en 
P. de Alcalá. Dan la etimología Gimdix, Hnvn {'a\). Cov. 
Tesoro) y Francisco del Rosal. 

Aduja. Cada una de las vueltas que hace el cable ú otra 
cuerda recogida. Vocab. Marit. de Seoilln. Podrá venir 
de jLi-A-'l ad-dacha {ó según la antigua escritura aduja) ó 
\:sJ..^¡^\ ad-du chacha (ad-du/o/a) ovillo, pelotón. R. »j. 
Alix. 

Adúl cast., de J^wV-t adúl cordón de li'enzado en P. de Alcalá. 
Esta voz, que no se registra en los diccionarios de la len. 
gua clásica «n el sentido de adorno mujeril, es el nombre 
de un cordón ó collar que usaban las moriscas de Granada, 
el cual se componía de trenzas de seda con labores de ovo 
y borlas de la misma clase de color de grana, amarillo, 
azul, y azul y morado. Las borlas con bellotas de oro, que 
pendían de estos cordones ó collares, eran de ordinario 
tres, pero los había también con cinco. En vez de broche 
el adúl se sujetaba á la garganta con botones de oro ó de 
aljófar. V. Escrituras granadinas de dote y arras ot oreja- 
das por los moriscos ante Ambrosio y Bernardo Xarafí á 
comien:;:os del siglo XVI Y ^os legados que contienen los 
Embargos de bienes de Moriscos. Arch, de la Alhambra. 

Adula, dula. Rueda de riego. Ordenanzas de las a,ííuas. 
Real Provisión de D. Felipe II al Licenciado Loaysa de 20 
de Mayo de 1575 sobre aguas, dias, noches, rafas, albas_, 
horas y íilquezares. Viene esta voz de sJjaJI ad-daula, le- 
ción del que lee en P. de Alcalá, lectio, vicis en R. Martín, 



65 

vez, alternativa, vuelta, turno, sucesión en el riego entre 
los labradores de la tierra de un pago, los cuales utilizan 
las horas ó dias de agua á que tienen derecho sus pre- 
dios por orden de prioridad^ comenzando por los situados 
á la cabeza de la acequia que la conduce y concluyendo 
por la última de las heredades. El propietario ó colono 
que no respetara esta sucesión ó turno rigoroso, se haría 
reo de despojo, porque, aunque condueño, no puede ha- 
cer uso de su derecho hasta que ha regado sus tierras el 
que le precede. 

Doy esta explicación para completar la de Yanguas 
(Antigüedades de Navarra, I^ 7, 8). Pero la voz adula ó 
dula denota también la grey, rebaño ó manada de gana- 
do, acepción que, como dejamos dicho en el vocablo Adra, 
dan Dombay y el P. Lerchundi á jÜjAJ) ad-dula y sin ar- 
tículo dula. La significación de esta voz, cuya raíz es la 
misma de la anterior, es también la de turno, alternativa, 
sucesión. En la Alpujarra el dulero, antes que rompa el 
dia, recoge el ganado, compuesto de cerdos, cabras y aun 
de asnos, mulos ó caballos, comenzando por un cabo del 
pueblo y rematando por el otro para llevarlo al campo. 
Venida la noche penetra con la manada por el punto de 
salida, dejando sucesivamente á cada animal en su do- 
micilio^ operación que repite cuotidianamente. 

El Diccionario de la Academia no trae esta última acep^ 
ción de la palabra adula ó dula. La etimología es de Marina. 

Aduladin. Un aduladin de aljófar con piedras. Embargo de 
bienes de Diego Méndez, año de 1517. Archivo de la Al- 
hambra. Ignoro si, como el adul, sería este adorno una 
suerte de collar. En cuanto á su etimología, creo que es 
una palabra compuesta de las arábigas ^^.jJI l\->£ abdula- 
din el siervo de la religión, ó mejor de ^y.jJ( Jjjuí adúla- 
din^ el cordón de la religión. 

Adunia cast., port, y gall. El mundo, metafóricamente har- 
to, mucho, en abundancia, de LójJI ad-dunia^ el mundo. 
Marina y Engelmann. 

9 



Los viejos bebieron sine ñne, los mosos adunia, las seño- 
ras losquiries. Cervantes, Rinconetey Cortadillo. Si en 
Marruecos se pregunta á alguno ^ IjlS qjJ^' ¿quiénes 
han estado allí? El interrogado, para expresar que ha ha- 
bido mucha gente en el lugar por que se le pregunta, 
contesta: nJULT jIL^Jl/ Lójs-íI todo el mundo, ó simplemente 
'uójJl el mundo. También es frecuente la expresión .:í>újü 
Lijül ha llovido mucho ó en abundancia. Aunque al por- 
tugués adunia solo le dan los diccionarios la significa- 
ción áepor todas partes, la que tiene este adverbio de en 
abundancia en el dialecto gallego, me hace suponer que 
esta última no debe ser extraña á aquella lengua. El ejem- 
plo que trae Moraes: vejo tormentos adunia, puede muy 
biejí traducirse por veo tormentos en abundancia, ó, lo 
que es lo mismo, veo muchos ó hartos tormentos, en vez 
áepor doquier ó en todo lugar. 
Aduque. Lo mismo que adúcar. 

((ítem, que qualquier maestro ó oficial que texiere en 
paño de seda y hechare en ellas atanquía, ó azache, ó 
aduque^ 6 cadarzo ó seda de Murcia ó otra seda basta se- 
mejante, etc.» 

Ordenanzas de Granada, Tit. 21, fol. 63. Del arte y ofi- 
cio del texer y labrar de las sedas. 
Adur port. Bellaquería, traición, engaño, maldad. 

((Aonde tantas virtudes moraváo adur podia nenhum 
cuidar.» Vida del Rei D. Juan I, por Fernáo Lopes. Part. 
II, cap. CLXXXXIII, ap. Santa Rosa, Elucidario. 

Es la palabra arábiga ^'1 ad-dur que en Freytag suena 
ñoxa, malas rei status y en el P. Lerchundi engaño. 
Adutaque cast, y mal!. La primera harina que se saca del 
acemite: la segunda es la del adárgama. nOtrosí^ la farina 
que apartaren del acemite, que llaman adutaque, deue 
ser cernida con el padrón del almodon y venderla aparte 
por el precio del almodon, y no más, y no voluella con la 
farina del adárgama.^ Ordenanzas de Sevilla, fol. 74, 
Tit. De la farina del adárgama y del almodon. 



67 

Esta voz es una alteración do la arábiga ó'LsjJ) ad-ducác 
que con la significación de harina de altramuz se encuen- 
tra en Kazimirski, á cuya forma, como más acomodada 
á la dicción española, doy la preferencia sobre f^^*^ da- 
quíc, farina en R. Martín y P. de Alcalá, de donde la de- 
riva Dozy. 
Ádzur cat. y malí. Lo mismo que asul. 

Afalar gall. Aguijonear, de yií^jálal, punzar, y por la con- 
versión de la A en /y del J en r, afalar. 
AFARÁMval. Farotón. V. Harón. 
Afice cast, y malí. Lo mismo que hañz. 

Afion. Opio de ^y¿>\ ofion, griego ottowv, el jugo lechoso de la 
amapola negra en Aben Albeitar. Casiri, Marina y Alix. 
Pudiera creerse, añade este último, que todas estas vo- 
ces proceden del sánscrito apena; pero^ según Wilson, 
es probable que sea esta última de íecha moderna. 

Afir. Especie de hiedicina aplicada por los albeitares y sa- 
cada de las bayas del enebro. Casiri y Alix derivan esta 
voz de jAi ahir, pero como este término no significa más 
que lágrima, no es aceptable la etimología. Á mi juicio, 
añr es un compuesto de los vocablos jl.\jc ^,,»^ háb-irár, 
las bayas del enebro, el cual, mediante la supresión de la 
h inicial, el apócope de la sílaba final y la permutación de 
la b por/, se convirtió en añr. 

Aforra cast., aforro gall. Manumisión, declaración de li- 
bertad, libertad. Lo mismo que alforria. 

Aforrecho. Horro, libreó desembarazado, de s?^ horreyya, 
pl. áey^horr, hombres libres, nobles^ palabra que, se- 
gún Kazimirski, se aplica á los árabes puros sin mezcla 
de otra raza. De horreyya con el art. ár., cuyo J fué supri- 
mido, conversión de la A en/ de la doble y en ch y de la 
e flrial en o, se hizo aforrecho. Alix lo deriva de sus)^ fa- 
rvacha^ vir agilis, que hasta cierto punto conviene con el 
sentido del pasage de la Crónica General (Part. IV, cap. 
III, fol.:303) que cita la Academia. 



68 

Acá cast., port., cat. y mall. Es el turco Ul agá, caballero, 
señor, título de los oficiales del ejército y armada y de 
varias dignidades superiores en el orden civil, como Jy2> 
^^^'-¿l Kizlar ayasi, el jefe de los eunucos de la Casa Real, 
^^*^l y^j^ harem agasi, el jefe del harem. 

Agarrama. Ant. Lo mismo que garrama. 

Agarvia, de ■^^\ algarbia, el Occidente. 

Y el que sacare capullos fuera del Reino de Granada, 
assi de la Xarquia, como del agarvia, etc. Ley IX, tif. 
XXX, lib. 9, Nueva Recop. 

Agazela port. Lo mismo que gacela. 

Agengibre, gengiblCy gengibre, jengibre cast., gingebre cat., 
mall, y port. Marina, Engelmann y Dozy derivan esta voz 
de J-víJsújJI az-sinchibil, el amomum zingiber de Aben Al- 
beitar. Error es este inexcusable en tan eximios etimolo- 
gistas^ que no debieron olvidar el origen indo-europeo del 
vocablo. Es el sánscrito sringavéra^ el pracrito singaber, 
el griego Ci^CC-^^P- Y los latinos zingiber, zingiberi, que 
traen Paladio, Celso y Plinio. De estas formas, mediante 
la permutación de la z por la g se hizo gingiber, que se 
encuentra en Nebrija, Forcellini y Ducange, vocablo de 
donde vienen el francés gengimbre, como lo hicieron no- 
tar Ménage y Roquefort, el provenzal gingeoer y los es- 
pañoles que encabezan este artículo. Aunque, según Abu 
Hanifa, citado por Aben Albeitar, esta suerte de especia 
se produce en Arabia, en el país de Omán, como se lee 
también en Dioscórides, otro escritor griego, Galieno, 
dice que aquella planta procede de la India. El término, 
pues, de que se trata es exótico á la lengua arábiga, en- 
contrándose en el Corán una sola vez (Sura, 76, v. 17. V. 
Flügel, Concord. Cor. arab.). Ya directamente de la India, 
ya de la Siria debieron los árabes tomar el término sáns- 
crito ó griego de donde pretenden derivar nuestro voca- 
blo gengibre los orientalistas citados. Aunque esta última 
forma es la más común, la he subordinado á la arcaica 



69 

agengibrc, que se encuentra en el Exemplo XXX de El 
Conde Lucaiior: 

Estonce, por le facer placer, mandó henchir de agua de 
rosas aquella albuhera de Córdoba, en lugar de agua, et 
en lugar de lodo,ñ^ola, henchir de azúcar, et de canela, 
et de AGENGiBRE, ct dc espique, et de musco, et de alambar, 
et algalina. 

Agenuz, ajemu, axenus, de jj^us^JI aX'Xenü:s, forma que se 
encuentra en P. de Alcalá, de donde derivan Casiri, Ma- 
rina y Engelmann el vocablo castellano, ^jyusJI ax-xenúsa 
en R. Martín, git, la planta llamada por otro nombre ne- 
guilla, el jAJ^ de Aben Albeitar y el M£)váv9wv de Dioscúri- 
des. Francisco del Rosal dice en el artículo Agenuz: así 
le llama el árabe, como githinus de gith latino. V. Paulo 
Jovio^ Ópera. 

Acomia, agumia, gomia port. Lo mismo que gumia. 

Aguacil cast., gall, y val., alguacil cast., ahuacil, algua- 
cir, alhuacirYdil.,agutsil maW., agusil, agutzir, algotsil, 
algotsir, alguasil, alguatzil, algutsil, algutzir cat., agua- 
sil, alguazil, alvacil, alvasil, alvasir, alvazil y alva 
zirpovi.,áej?^y}\alguazir, consiliarius et administrator 
imperii reive publicce, et vicar ius principis, vulgo Vezirus 
en Freytag, ministro, visir. 

Aguajaq, aguajaque, aguaxaque, aguayaq, agujaque, de 
(3^1 alguaxaq, la goma resinosa llamada amoniaco. 
Marina y Alix. La forma aguayaq se encuentra en Cova- 
rrubias y en el Libro de la Montería del Rey D. Alfonso, 
citado por Dozy. 

Aguajas. Especie de úlceras que se hacen á las bestias ca- 
ballares sobre los cascos. Academia. Es la voz arábiga 
^_5r^' alguacha ó alguaja, pronunciada la j como la ch, 
ungulce Icesio en Freytag. Alix. Según Kazimirski vale 
dolor en el casco del pié del caballo. 

Aguanafa. Palabra híbrida, compuesta de la castellana 
agua y de la arábiga ^Ui nafáh, odoriferum en R. Martín, 
es decir, agua olorosa, ó de -s^ká^ na/ha (aroma) de olor, 



70 

como quieren Casiri y Alix. Esta voz se usa en Murcia en 

significación de agua de azahar. 

AGU.AZIL. Lo mismo que aguacil. 

E yo Aguazil Ahuhacre Abtiadah... 

Memorial Histórico, I, p. 231-232. 

Agüela, Hagüela. Renta de la Agüela ó Hagiiela. Legajo de 
bienes de propios. Archivo Municipal de Granada. 

Sospecho que esta renta, sobre cuya naturaleza no he 
encontrado dato alguno, procedía de los derechos im- 
puestos á los préstamos, transferencias de créditos y 
acaso también á las hipotecas y fianza? que se hacían por 
documento público, autorizado por los alfaquíes, que des- 
empeñaban el oficio de Notarios, y competente número 
de testigos. En este supuesto, el vocablo castellano pro- 
cede del arábigo nJI^ hagüela, comisión, transferencia 
de un crédito ó de una obligación á un tercero, caución 
en Kazimirski. Sobre el uso de esta voz véase (\ Silvestre 
de Sacy, Chrest. Arab. T. III, p. 382. 

Aguijón. Parece sinónimo de orilla en el pasage siguiente 
de las Ordenanzas de Sevilla (Tit. de las islas y maris- 
mas), ío\. XXIX V. 

«Otrosí en las veras é aguijones é marismas puedan 
andar é pacer los ganados.» 

En tal caso podrá derivarse de ^j*^^ guachin ó giiajin 
(como se escribía antiguamente) ont Jluüii vel vallis. 
Alix. 

Agumy. «Galeas, alfreses, especias, basias, agumys, o outras 
cousas, que tragem pera si.» (Carta del Rey al Almojarife 
de Oporto sobre la libertad de los mercaderes, año de 
1352. V. Santa Rosa, Elucidario, in v. Alfreses. 

Procede, á no dudar, esta palabra de UaJl alqaime ó al- 
quimi por la iméla, pl. ?u^>5l alacmiya, y, mediante la su- 
presión de la I del artículo, dulcificación de la ^ en ^ y 
cambio de la i por u, agumi. Encuéntrase esta voz en 
R. Martín en correspondencia de mLso; pero como no se 
registra ni en los diccionarios clásicos ni en los vulgares 



71 

de la lengua arábiga, hay que buscar su origen en otra 
parte. Por lo que á mí toca, no he tenido la fortuna de ha- 
llarlo ni aun en los vocabularios berberiscos. Acaso sea 
alguna palabra íbero-celta ó latino-iústica, como otras 
muchas que se encuentran en el vocabulista de aquél 
ilustre lexicógrafo. 

Ahenía. Lo mismo que acenia. 

Et unam Aheniam in ipsa ripa illius fluminis supra- 
dicti. Testamento del Rey D. Alfonso, ap. Ducange, Glo- 
sario. 

Aheña. Lo mismo que alheña. 

Ahilo. Desmayo, languidez, desfallecimiento. Podrá venir 
de sJb- hila, languor^ debilitas. (R. Jo-). Alix. 

Ahorrar, aforrar. En el sentido de dar libertad, lo derivan 
los etimologistas de horro, hombre libre: pero yo entien- 
do que viene de .j>- harrar, segunda forma del verbo sor- 
do^ manumitir, dar libertad á un esclavo. (Cf. Guadix, 
Die. ms. de la Bihl. Colomh.). En el de economizar, lo 
trae Müller de^^ guaffara, acaudalar, ahorrar en el gasto 
en P. de Alcalá, reponere en R. Martín. Dozy acepta esta 
etimología aduciendo en su confirmación un pasage del 
Ajhár Machmua referente al Emir Abdalláh en que se 
emplea aquél verbo en la acepción de economizar. Rosal 
hace extensiva á este último sentido la I.** etimología. 

Aixabega cat; Lo mismo que Jábega. 

Aixaloch cat. Lo mismo que jaloque. 

AiXARÓP cat. y malí. Lo mismo que Jarabe y Jarope. 

AixEDRÉs cat. y malí. Lo mismo que ajedrea. 

Aixorca cat. y malí. Lo mismo que ajorca. 

AixovAR cat. y mall. Lo mismo que ajuar. 

Aja, de -s^^ls. Aixa ó Aija, nombre propio de hombre y de 
mujer. Así se llamaba la hija de Abu-Bekr, mujer de 
Mahoma. 
Aja no tiene qué comer y convida huéspedes. Prov. 
Si vos Aja, yo Alí. Prov. 

Ajabeba, ajavebay ayabeba, osabeba. Lo mismo que aocabebui 



72 

Ajaez port. Lo mismo quejae^. 

Ajaqueca. Lo mismo (\\xq jaqueca. 

Ajaquefa, axaquefa ant. Según la Academia es cueva ó 
sótano. 

Otrosí ordenamos que el dicho maestro sepa fazer im 
molino de aceyte, haciéndole su torre, y almacén, y axa- 
quefa, y alfarje, y ornillas, y todo lo que le pertenece. Ord. 
de Sevilla, tit. de los Albañíes, fol. 150 v. 

No veo, dice Dozy, que la voz axaquefa pueda ser otra 
cosa que oLüxiJI ach-chiquéf pl. de ach-chácaf (cuya for- 
ma de plural se encuentra en las Mil y una noches, I, 22, 
ed. Macnaghten) que significa pot (de terre) y tambií^n 
tuile, tuileau (V. Alcalá bajo Tejuela y al Mostaini bajo 

Con efecto, en las Mil y una noches, citadas por Frey- 
tag, se encuentra. la palabra axácofen el sentido de vas 
fictile, ó, lo que es lo que mismo, vaso de barro, y si en 
vez de tratarse en el pasage de las Ordenanzas de Sevilla 
de los Albañiles, se tratara de los Alfareros, que son los 
únicos hacedores de toda suerte de vasos de barro, tejas 
y atanores, acaso estaría en su lugar la peregrina etimo- 
logía del lexicógrafo holandés. La voz ajaquefa ó axaque- 
fa, que es como debiera escribirse, viene, en mi sentir, 
de la arábiga ^^wJI as-saqf, toit bombé, vouté en talas et 
non pas enter rasse (fliJ) en Kazimirski, tectum domus en 
Freytag, tectum en R. Martín, techo en P. de Alcalá. 

De ^^¿íLwJI as-saqf, por razón de la pausa, se hizo asa- 
quef, y con la terminación femenina castellana asaqu<fa.. 
El ^J<. del vocablo arábigo, ó sea nuestra s, fué representado 
en la trascripción castellana por la x, cambio que reco- 
noce Dozy y lo comprueba con varios ejemplos en la in- 
troducción de su Glosario. (V. p. 18). 

También pudiera traerse el vocablo axaquefa del ará- 
bigo N¿AíuJÍ as-saquifa, locas discumbendo idoneus instar 
latioris scamni, constructus ante cedes en Freytag, banco 
, construido ordinariamente delante de una casa para re- 



73 

posar en él y acostarse en Knzimirski, porticus en R. Mar- 
tín. Yo prefiero, sin embargo, la primera etimoloííía eonio 
más ajustada al pasage de las Ordenanzas. 

Ajaquera ant. Lo mismo que ajaqueca. Minsiiou, Dio. 

Ajaraca, axaraca, de jLíyiJ) a.x-xáraca, laqaetm en R. Mar- 
tín. Alix dio por origen el colectivo «alysJI ax-ncórac; pnro 
la forma que más conviene á la voz castellana es el nom- 
bre de unidad que le adjudicó Enííelmann. Tamariz y Ro- 
sal se limitaron á seííalar como árabe la palabra, inter- 
pretándola por lazo. 

Ajarafe, alxa.rafe^ axarafe. «Covarrubias dice que es azo- 
tea alta ó mirador, desde el cual se descubre el campo^ 
añadiendo ser nombre arábigo, y en su terminación, 
según Diego de Urrea, exxerafan, del verbo xévefe, que 
significa descubrir algo con la vista, y propiamente es el 
andén y corredor que sale al rededor de la torre.» 

Esta etimología de Urrea que, como se ve, deriva la 
voz castellana de oyiJi ax-xáraf, altitudo, excelsitudo, 
locus alius, elatiis, es la misma de Marina y Alix y la que 
el P. Lerchiuidi y el Dr. Simonet traen en el Yornbalario 
de su Crestomatía, donde se lee que oyi es la altura ó el 
terreno elevado, el famoso Aljarafe ó Axarafe de Sevilla, 
cuyo territorio comprende hoy casi todos los pueblos del 
partido de San Lucar la Mayor y algunos del de aquella 
capital. 

La propia significación de terreno elevado da el Sr. Ga- 
yangos al vocablo axarafe, que se encuentra en el pasage 
siguiente de La Gran Conquista de Ultramar (ed. Riv. 
p. 512): 

«E á derredor de la villa (Alejandría) había gran axa^ 
rafeé muy buenas huertas que eran todas llenas de ár- 
boles é de frutales de muchas maneras.» Igual acepción 
tiene la voz axarah en este otro pasage del ArzolDispo 
I>.B.óáv\^o (Hist. Araburn, C'á\>. 40, citado por Marina). 
Et intr antes loca arbor um quod axarab dicitur apud.eos. 
Pero como en el ajarafe tuvieron los reyes moros un 



74 

palacio del mismo nombre, Tamariz, Rosal y Urrea inter- 
pretaron el vocablo por mirador, azotea alta, corredor. 
En este sentido lo derivan Gasiri y Engelmann de íüyiw'l 
ax-xorfa acroteria (áxjjwTT^Dia) las almenas de las mura- 
llas en Vitruvio,/)m/i« arcis autmuriy galería, balaustra- 
da al rededor de un minarete que se encuentra en Boc- 
thor, y bajo la forma del plural chora/ en Aben Chobayr 
(Travels, p. 254). Dozy, que cita este pasage, añade en su 
Glosario y repite en el Suplemento que la gente popular 
en España pronunciaba axarafa. Acaso fuera así, porque 
Kazimirski tiae, como plural de ax-xorfa, oyi-l ax-xá- 
rafen la acepción de crenatix cVtine nwraillc. De modo 
que, de aceptarse esta etimología, el nombre axarafe 
vendría, no del singular, sino del \)\\\vi\\ úq ax-xorfa , sig- 
nificando el palacio de las almenas, denominación que 
no sería peregrina^ pues una de las tarbeas del famoso 
alcázar que Badis ben Habús tenía en la alcazaba cadima 
ó vieja de Granada llevaba la de Dar aocorráfa (inwnia gu 
R. Martín), la casa de las almenas. V. Aben Aljatib, Ihata, 
rod. del Sr. Gayangos, Biografía de Badis ben Habús. 

En Sevilla había, según Almacari (Analectas, II, p. 257), 
un edificio llamado o)^"^l^b Dar-alixráf, que era la casa 
donde tenía su oficina el almojarife ó funcionario público 
encargado de cobrar los impuestos. 

Yo creo, sin embargo, que la etimología de Urrea ex- 
plica satisfactoriamente la significación que de suyo tiene 
la palabra axaraf sinónima de altura. No por otra causa 
está %All en Bocthor en correspondencia de belüoder, y 
rli en P. de Alcalá en la de miradero, lugar por donde mi- 
ramos. Sobre la voz axarafe ó alxarafe, véase áZúñiga, 
Anales de Seoilla, p. 4, á Rodrigo Caro, Antigüedades, 
fol. 219 y el Repartimiento de Sevilla hecho pí)r ol Rey 
D. Alonso X (ms. de mi propiedad). 

Ajarave ant. Lo mismo que Jarabe. 

Ajarea, axarea. Oratorio de moros. Alix, que deriva esta 
voz de •ÑJtjj^ixil ax-xaría, instituto, doctrina religiosa, relj- 



75 

gíón, no cita la autoridad donde ha encontrado el vocablo. 
De cualquier modo, la acepción de oratorio de moros no 
corresponde ciertamente con la que tiene la palabra aríi- 
biga de «ley de institución divina, especialmente el ródigo 
Mahometano, el Alcorán.» Quizá aquél término no sea 
más que alteración de í^a*^! ax-xaira^ víctima, ofrenda, 
rito, ceremonia, al cual, por ignorar su valor, le dieron 
acaso nuestros naturales el de sitio ó lugar en que se ve- 
rificaban aquellas prácticas religiosas. Debo advertir, á 
este propósito, que la dicción ^jui.* maxar, formada de 
la misma radical, denota juntamente las ceremonias ob- 
servadas por los musulmanes durante su peregrinación 
á la Meca, el lugar en que se realizan y el sitio en que 
se inmolan las víctimas. Este último vocablo se encuen- 
tra en R. Martín en significación de oratorium. 

Ajarquia, aiarquia cast., axcrquia gall. La banda ó parte 
oriental, la tierra que está al Oriente. Barrio de Córdoba. 
Nombre de un distrito de la provincia de Málaga. 

((Y estaban apoderados de las torres y castillos del 
arrabal que llaman í^.i?ar(7«7a.)) Guzman de Alfarache,part. 
I, lib. 2.% cap. IX. 

Dice el P. Guadix (ap. Gov., Tesoro) haberse dicho así 
por estar hacia el Oriente, el cual se llama en arábigo xar- 
quia. Con" efecto '^^^j^^^ ax-xarquia, femenino de ^y^^ 
ax-xarqui , es el origen de nuestra ajarquia. 

A JAVERA, axaveha. V. axaheba. 

Ajebe. Lo mismo (\i\QJehe. 

«Del agua se hace la nieve, la sal, el salitre, el ajehe, el 
azufre, etc.» Cáscales, Disc. Hist, de Murcia. 

Ajedrea, axedrea cast., acitaraya base. Planta olorosa se- 
mejante al tomillo que se cultiva en los jardines. Fngel- 
mann, sin reparar en su origen latino, derivó esta voz de 
la arabizada N¿y3i.ci>.j| ax-xüti'iya, saíureia Iwríensis, que 
traen Aben Albcitár (II, 97) y P. de Alcalá. Corrigió Dozy 
este error en la 2.'' ed. del Glos. de Engelmann, haciendo 
notar que aquél vocablo no era más, como ya lo tenía dicho 



76 

Alix, que la transcripción del latino satureia 6 satureja, 
formas que respectivamente se hallan en Plinio y Golumela. 
Ajedrez, a/Jedrej, arcidriche, ajcadraj^ a¿vedre¿ CQsi., aixe- 
drésc'ái. y ma 1 1 . , axedrcch^ enxadrcz, xadres, xadrez port. , 
mxedria val., axedreza base. De «jJa^l ax-xairanch. 
scaciiA en R. Martin, «tablero para jup;ar, tablero de uxe- 
drez, escaque, trebejo,, juego de axedrez» en P. de Alcalíi. 
«Y así como se consiente en las repúblicas bien concer- 
tadas que haya juegos de ajedrea, de pelota y de trucos... 
así se consiente imprimir y que haya tales libros, etc.» 
/). Quijote, 1.» Part., Cap. XXX.II. 

Dice üi'rea (ap. Cov>., Tc.soro) que es voz persiana, que 
corrompieron los {trabes en xatraagj de donde vino nues- 
ti'o axedre:. V.w efecto, -ió^ia-iJI ax-xUrünch, latrunculo- 
runí ludus en Freytag, es el evy^ <^ v¿5^yw persa, pero pro- 
cede del sánscrito chaturaiiga, vocablo compuesto de las 
palabras chatur cuatro y anga cuerpo. Es un adjetivo que 
va unido con bulu, (ejército, auncpie se usa también como 
sustantivo. Chaturanya, pues, denota el ejército formado 
de cuatro cuerpos, ú saber: alfiles ó elefantes, roques ó 
carros, alferces 6 caballos é infantes ó peones. Tal era la 
composición del ejército indio que sirvió de modelo al 
inventordeljuegode<'//V'6//'c'^^. V. Van der Linde, Goschich- 
te des Sckachspiels, I, 74 y siguientes, ap. Dozy, Suple- 
mento, y el Libro de axedre^ escrito de orden de D. Alfon- 
so el Si'ibio, Bibl. Nac, ms. Q. 317. 

También se da el nombre de ajedrez á cierta especie 
de celosía ó enrejado hecho de listones de madera cru- 
zados á escuadra, por la semejanza con el tablero del 
juego. 
Ajenabe, ajenabo, axenabe. V. jenabe. 
Ajenuz. Lo mismo que agenuz. 
Ajena. Lo mismo que alheña. 
Ajevio. Ant. 

Andaba en el muladar el gallo ajevio, 
Estando escarvando mannana con el frió. 



77 

Falló zafir culpado, mejor orne non vido, 
Espantóse el gallo, dixol como sandio. 

(Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 1361). 
Esta voz es la arábiga ^j^^^ achehí ó ajebí, como se 
escribía antiguamente, y con la terminación castellana 
ajebío, boiiffbii, piaUant, farceur en Hélot. 

Ajez. Lo mismo que yeso en el reino de Murcia y otras 
, partes. V. alges. 

Ajiménez. Solana, según Rosal. Lugar donde el sol da de 
lleno, el corredor ó patio destinado en la casa para tomar 
el sol. Es la voz arábiga ij**^*^! ax-xemis que se encuen- 
en R. Martín con la significación de Solaris, é interpreta 
Dozy por eiidroit oú lesoleil donne enplein. V. Suplemento 
ni V. ¡M^.t ^i . 

De ax-xemis ó aj-jemis, por la inserción entre la se- 
gunda y tercera radical de una n eufónica seguida de e, 
transposición de las vocales y cambio de la s por la s^ 
se hizo ajiníienez. 

Ajimez. Ventana de arco de herradura con una columna en 
el centro. Término de Andalucía. 

En R. Martín se encuentra la palabra --s.^^^^ xemsia en 
correspondencia áQ fenestra, y en P. de Alcalá xemicia en 
la de ventana de yeso como rexacla, ventana vidriera. 
Aben Batuta (Viajes,!, i^^), al hablar de los ajimeces 
que había en la mezquita de Damasco, emplea la forma 
jUw.4-ci xemsa, de donde Engelmann deriva la dicción an- 
daluza. De estas formas, dice Quatremére (Hist, des suit, 
maml., II, Apéndice, p. 280, nota 2), es más usual la pri- 
mera. Ambas, añade, tienen muchas acepciones, entre 
ellas la de claraboya cuadrada abierta en lo alto del muro, 
con vidrieras ó sin ellas, para que penetre el aire y la luz 
en el edificio. Otra forma de la voz ajimez y con la propia 
significación de ventana es ju«U^ que se halla en Host 
(Maroco und Fes, p. 275), citado por Quatremére en el pa- 
sage apuntado^ y en al-Sharishi, según W. Wright (V. 
Glos. sobre Aben Ghobayr, p. 26). Esta etimología la pro- 



78 

pone Dozy en sustitución de la de Engelmaim, si bien ip:- 

nora cuál es la moción de la primera radical. 

Por mi parte debo declarar que, no correspondiendo 
exactamente ninguna de las expresadas formas á la de la 
palabra andaluza, doy la preferencia á la de R. Martín y 
P. de Alcalá por ser la más usual de todas, como nos dice 
Quatremére, y la más genuinamente española, pues, ade- 
más de aquellos lexicógrafos Ja emplea con repetición en 
sus Viajes el escritor valenciano Aben Cliobayr, regis- 
trándose también en el Idrisi y en Almacari (Analectas, I, 
405,2, a f.). 

Ajofaina. Lo mismo que aljofaina. 

Ajonge. Lo mismo que aljonge. 

Ajonjolí. Lo mismo que aljonjolí. 

Ajorar. Llevar una cosa arrastrando ó tirando de ella, lle- 
var á remolque una embarcación, de j^».'' harrea y trayce/e, 
tirasar (sic) en R. Martín, arrastrar, navegar á jorro en 
P. de Alcalá, en el cual se baila el verbo ^a. en segunda 
forma con la propia significación, así como la \oz jarra (íu 
correspondencia de arrastradura. La i;timología es de> 
Casiri, Marina, Alix y MüUer. 

XiOYKCx, aljorca^ axorca cñ^i., ai.xorca casi. ^ malí, y val., 
xorca port. Cerco de oro ó plata con engaste de piedi-as 
preciosas que se traen en las muñecas y junturas del bra- 
zo y la mano. Covarrubias. 

«En aquel dia quitará al redropelo el Señor á las hijiís 
de Sion el chapín que cruxe en los pies, y los garuines de 
la cabega, las lunetas, y los collares, las axorcas, y los re- 
bocos: las botillas, y los calzados altos:» Fr. Luis de León, 
De los nombres de Cristo, lib. I, p. 22 v. 

Es la palabra arábiga juyiJI ax-xorco, axorca en 
P. de Alcalá, manilla en Tamaiiz y Francisco del Rosal, 
corrigia en R. Martín, de donde debió tomar su nombre, 
por haberse hecho acaso primitivamente de correa, esta 
suerte de manillas ó brazaletes. Traen la etimología Urrea, 
Marina, Alix y Engelmann. 



79 

Ajorrar. Lo mismo que ajorar. 

Ajorhe. Lo mismo que alhorre. 

Ajovar. Lo mismo que ajuar. 

Ajuagas, axuagas. Enfermedad de las bestias caballares. 
Esparaván. Dozy deriva esta voz de o^ülcíJI ax-xacác fissu- 
ra¡ qüá iamentorum tarsi afficiuntur. Pero como el es- 
paraván se hace en las piernas de los animales por la 
parte de adentro sobre el internodio ó coyuntura, según 
se lee en Arredondo (Obras de Alheyteria, cap. LXX, 
p. 113) y no en el tarso 6 empeine del pié, ni consiste en 
grietas ni hendeduras de las rodillas, ni del casco, sino en 
el garbanzuelo ó tumor que ocupa las articulaciones del 
corvejón^ hay que convenir en que las dicciones castella- 
na y arábiga no corresponden en significación, por lo cual 
entiendo no ser aplicable á ajuagas la etimología pro- 
puesta por el orientalista holandés. Más en relación con 
ella estaría el vocablo aguajas, considerando este término 
como metátesis de oU^JI ax-xucác ó de sjlcíJI axucca, 
rima en R. Martín, resquicio, hendedura, resquebrajadu- 
ra en P. de Alcalá. 

Ajuar, axovar, axuar, axuuar cast., aixovar cat. y malí., 
aljuvar cat., eixovar val., enxoval port. La dote que en di- 
nero, prendas de vestir, alhajas y moviliario aporta la mu- 
jer al matrimonio. Los muebles y demás objetos de la casa. 
Es el árabe j[j^ cTííár, y con el artículo axuár, casamiento, 
el dote, dote ó casamiento de hija, joya en P. de Alcalá, el 
,j^j^f^l^de Aben Jaldún (Hist, des Berhéres, II, 396, ap. 
Dozy, Glos.), utensilios, efectos en Kazimirski, supellex 
doméstica, en Freytag. La etimología es de Guadix y Rosal. 
Como en la definición de la Academia se limita el ajuar 
á los adornos personales y muebles que la mujer lleva al 
matrimonio, me parece bien traerá este lugar, en demos- 
tración de que comprendía así mismo el dinero, el si- 
guiente pasage del Poema del Cid: 
Hyo quiero-Íes dar axuuar III mil marcos de plata: 
Darnos muías e palafres muy gruessos de sazón: 



80 
Cauallos pora en diestro fuertes e corredores: 
E muchas vestiduras de pannos e ^iclatones. 

Poetas castellanos anteriorofi (I I íii filo XV, od. liir. 
p. 28, V. 2572 y siguientes. 

Ajunjulí ant. Lo mismo que ajonjoli y aljonjolí. 

Guárdense... de ajunjulí, porque enjendra humor grue- 
so y viscoso. Gutierrez de Toledo, Cura de la piedra, ap. 
Marina. 

Akarnar. Lo mismo que acamar. 

Alá. El nombre de Dios entre los árabes. De xJUI al-lah, 
nombre que, en sentir de algunos, es contracción del art. 
Jl al y de ?JI ilah. Dios, divinidad. Raiz xJl día ha, adorar. 
En P. de Alcalá se lee: Alláh en arauia Allah ó t'léh. 
«La cristiana murió, y yo sé que no fué al fuego, sino 
con Alá.^y D. Quijote, part. 1.», cap. XL. 

Alabe cast., alabea base. La rama del árbol combada hacia 
la tierra. La paleta cóncava dol j-odozno (]«>1 nmliuo. V. 
cdabcs. 

Alábega ant. Lo mismo que albahaca. 

Alabeo. La curvatura que ha tomado la pared ó cualquier 
pieza de madera. \ . alabes. 

Alabes, alabea. Las tejas del alero del tejado, las sobarbas 
de los batanes. Aunque estas voces parecen tener cierta 
suerte de parentesco con la latina labes, ruina, caida, da- 
ño, vicio, como su concepto capital es el de encorvadura, 
no se puede afirmar su derivación de aquella. Diez y Don- 
kin consideran con Larramendi á alabe como palabra 
bascongada. En Alix ^e lee: de las etimologías que pro- 
ponen Marina y Casiri, solo es aceptable la de ^y laico 
flexil, convertit, incurcaoit, de donde viene ^yi, encor- 
vado, doblado. Yo añadiré que, con preferencia á ésta, 
de reconocer un origen arábigo, traería los vocablos cas- 
tellanos del arábigo ^ys. awach ó awech, nombre de ac- 
ción de la primera forma del v. J^ que denota lo que es 
tortuoso, encorvado, lo que no está derecho, con aplica- 
ción á la curvatura ó tortuosidad de un árbol, de un palo 



81 

ó madera, de un muro ó pared que no está á plomo. De 
^y^awo.ch, con el artículo^ se hizo alawach, y, mediante 
ta representación del ^ w por la b (Gf. albacea) y del ^ cli 
por la s ó la ^^ alabes ó alabez, forma que se encuentra en 
Marina y que yo considero como un singular y no como 
el plural de alabe. En cuanto á este término y al de ala- 
beo, de aceptarse la etimología, habría que estimarlos 
como ti'anscripciones del arábigo -y3¿\ alabech, sin otra 
alteración que la del apócope del ^ ch final. 

Alagaba. Cuesta, de RaíJI atacaba, cuesta, ascensus en 
R. Martín. Este nombre se conserva en Granada, como 
denominación de la cuesta que conduce al Albaicín por la 
parte del Triunfo. 

Alacena, alhacena, de Riljá:\JI aljazena, arniariam en P«.ai- 
mundo Martín. Guadix y Govarrubias. 

Alacer. Pecho de las viñas que es de cada marjal de viña 
treinta maravedís. Relación de los derechos Moriscos del 
Qtiempe. Arch, de la Intendencia de Granada. Esta voz es 
la arábiga ^Ui^^l alaxer, pl. de^^íx^^^ décima en R. Martín. 

Alacet. Voz aragonesa que significa fundamento de un edi- 
ficio. Borao. Es la arábiga o^^^^l alist ó alicet, que, entre 
otras acepciones, tiene la de fundamento en Kazimirski. 

' Tráela R. Martín bajo la forma o^^f alast ó alacet, según 
la pronunciación vulgar, aunque con significado distinto. 
Acaso alacet no sea más que la contracción de ^'U.'^^' 
alisését, pl. de ^Lv'^51 alises, fúndame ntt un en R. Martín, 
la base ó cimiento de un edificio. 

Alacir port. Vendimia ó cosecha de vino y aceite. Sta. Ro- 
sa. Este vocablo, que se encuentra en la Crónica del rey 
D. Alfonso Enriques por DuarteGalváo y en la de D. Al- 
fonso III por Rui de Pina bajo la forma Alacil, viene del 
arábigo _^xIa*JI alacir, /ruges, vindiniia, tenipus vindimioi 
en R. Martín^ otoñada en P. de Alcalá. La etimología es 
de Moura. 

Esta misma palabra se halla también bajo la peregrina 
forma pellacill, compuesta, á lo que pienso, de la prepo- 

n 



82 

sición vy dejv>ax.íl, en el pasage siguiente: «Somos já á 
cerca do mez de-Julho, em que avenios apanhar nossos 
pains, e mais vence chegando o tempo do pe I ¿acill.)^ Doc. 
de la Cam. de Taoira, siglo XIV, ap. Sta. Rosa, Elucida- 
rio, II, p. 210. 

Alacrán cast, y cat., alacrá, alinea, aliacráy alliacrá val., 
alacral, alacráo, lacráo port. Escorpión del mismo nom- 
bre; pieza del freno de los caballos á manera de una sor- 
tíjuela ó clavo retorcido en caracol para que el bocado 
prenda en la cabezada; cada una de las asillas con que so 
traban los botones de metala pez, pejesapo. Es el arábigo 
yyíJtJi alacrab, hebreo aipy hacrnb, de donde pretendió de- 
rivar Covarrubias el vocablo español, scorpio en R. Mar- 
tín, escorpión, animal venino en P. de Alcalá, scorpio et 
huius nominis signum cceleste en Freytag, gancho que 
pende de un extremo de la romana, hierro retorcido que 
se cuelga de la silla en Kazimirski, hebilla aplastada en 
forma de 5 en Dozy (Suplemento), tUI y^^ cancer f;n Frey- 
tag y ^jcuJI Vj^*^ cangrejo de mar en Jackson (ap. Dozy, 
SupL). Traen la etimología Guadix, Casiri, Cañes, Sousa, 
Marina y Alix. 

Aladar. El conjunto de cabellos que está á los lados de la 
cabeza y cae sobre las sienes. Academia. Es la voz ará- 
biga ^fjJI ad-dar, círculo, expresiva de la especie de vo- 
luta ó caracol que forman los cabellos sobre las sienes 
sujetos por horquillas ó peinecillos. 

En catalán el término aladar significa pulsera. La eti- 
mología es la misma. 

Alades pl. malí. Mezquita turca, de ííüCj oL*-'I alabde-taca, 
templo en Redhouse, mediante la elipsis del segundo 
miembro del vocablo. 

Aladma ant. Contribución que pagaban los judíos de Ara- 
gón. Castro. Esta palabra, que no se encuentra en los dic- 
cionarios clásicos, es la arábiga N*Á.f| ad-domma , que en 
significación de tributo se halla en Marcel. Sabido es que 
los judíos y cristianos, subditos de los príncipes musul- 



83 

manes, oran llamados ju>JI }^] ahí ad-dimma. la gente de 
la protección, los clientes ó garantidos en sus personas, 
familias y haberes mediante el pago de ciertos impuestos 
y gabelas, como la s^j^ Chisya ó capitación, el ^j2:^járach^ 
(ítc. Denominábanlos también ,^*^' ad-dimmy^ cliens in 
ñdem receptas, pccul. tribidarius q\\ Freytag, subdito tri- 
butario del Gran Señor en Bocthor^ ó simplemente tribu- 
tarius en R. Martín, á la manera que los árabes habitantes 
en nuestra península recibieron el apelativo de Mudeja- 
res, vocablo sinónimo de dimrny, luego que entraron en 
el vasallaje de nuestros monarcas. Finalmente, á raíz de 
la conquista de España por los musulmanes, no solo se 
dio el nombre de ahí ad-dimma á aquellos de nuestros 
naturales sometidos de grado ó por capitulaciones y con- 
ciertos al yugo de los invasores, sino también el de *js\t 
N*ÁJI ochm ad-dimma.^ los bárbaros ó agemíes del pacto 
ó de la clientela, como se lee en el famoso historiadoi- 
Aben Hayan (Ap. Aben Aljatíb, Introducción á la Ihá.ta^ 
cod. del Sr. Gayangos, fol. 7 v.), el cual, ocupándose del 
Conde Ardebasto, hijo de Witiza, le apellida s.*ÁJI j.:s^ *^j 
príncipe, jefe ó representante de los agemíes de la pro- 
tección ó clientela. Este nombre ad-dimmy, tributarius, 
nos explica la existencia en los dialectos vulgares arábi- 
go-españoles del sustantivo s*ó domina con la acepción 
de tributo, el cual conservaba aún su primitivo nombre 
en el siglo XIV, como resulta del siguiente pasage: 

«Proeterea ut omnia et singula praemisa observentur et 
compleantur, statuimus, quod quolibet anno jactentur 
seu imponantur Aladma Qimiawi, prout melius, et flr- 
mius et solemnius possit fieri secundum legem et obser- 
vantiam judaeorum, cum rotulo Thore, seu Legis, pridie 
mensis Octobris, in Synagogamajori cujuslibetloci, prae- 
senti tota aliama, vel majore parte ipsius; et in locis ubi 
non habent Synagogam^ jactentur dicti Aladmaei nitdui 
in Schola, vel in alio loco, ubi faciunt orationem, ut om- 
nes Judaei teneant et observent omnia supra dicta per 



84 

totiim ilium annum. (V. Fori Jacobi Reg. A rag., anno 
1307, ap. Ducange). 

Alador. Zarcillo, arracada. Alix. Ignoro dónde encontraría 
el malogi-ado orientalista esta acepción, que no se regis- 
tra en los diccionarios. Pero en el supuesto de que exista, 
la voz alador no es más que la arábiga ^ybc\J) alhadór, 
que con la significación de inauris, pendant d'oreille, ó 
sea, de pendiente ó zarcillo, se encuentra en Freytag y 
Kazimirski. 

Aladrea, ant. Lo mismo que bosque, segim la Biblia Vieja 
de Ferrara. Castro. Es la dicción berberisca ^lyl idrár en 
Marcel^ adrar en el Diet. Franr.-Berbérey y con el artículo 
árabe alidrár ó aladrar, monte, montaña. Mediante el 
apócope de la r final de aladrar se hizo aladra 6 aladrea. 

Aladroque cast., aladróch val. y malí. Boquerón ó anchoa 
sin salar. Dozy ignora si tendrá relación esta voz con 
ojyjyi ar-racróCj que figura en una lista de pescados que 
trae Cazwini (II, 120). Á mí no me lo parece; pero, como 
carezco de etimología que me satisfaga, me limitaré á 
apuntar la de Alix J^^l ad-dirác, nombre de un pez en 
Freytag. 

Aladul. No se halla esta voz en los diccionarios, pero se 
encuentra en Francisco del Rosal con la acepción de cal- 
dero, lo que indica que estaba en uso en su tiempo. Es la 
arábiga jJjJI ad- dala, sítala en R. Martín, hebreo iSt dl¿, 
sítala aqace auriendce en Gesenius. Aunque el latín do- 
lium tiene semejanza con este nombre, no convienen en 
significación. 

Alafa. En el comercio, etc., la pensión que, según la esti- 
mación de los Jinobeses, sube á 100 florines de oro, y la 
paga el Emperador á varios oficiales de guerra y paz. 
Terreros. Con poca alteración es la palabra arábiga &¿yt 
ulúfa, pensión, gratificación anual, recompensa anual de 
servicios en Bocthor, gajes, salarios en Marcel, sueldo, 
paga de las tropas en Kazimirski, stípendíum, pee. míli- 
tís en Freytag. 



85 

Alafa YA cat. y mall. Vestido de algodón y seda. V. ano/aya. 

Alafia. Gracia, perdón, de juíLJ) alaña, salud en P. de Al- 
calá, pax en R.Martín, incolumitas en Freytag. Esta voz, 
cuya raíz es 'üL^ afa, jmj-cere en el lexicógrafo catalán, se 
halla repetidamente en las inscripciones árabes de la Al- 
hambra. La etimología es de Alix y Engelmann. 

Álaga. Especie de trigo. Alix propone tres etimologías ára- 
bes, olvidando que esta voz es la latina Alica, especie de 
trigo semejante á la escanda en Plinio, la espelta, cierta 
suerte de trigo en Nebrija. 

Alagara^ alfagara, aljajara, alhagara, alfagiara en Yepes 
(Crónica de la Órd. de S. Benito^ VII, Apéndice, f. 10 v.j, 
de «^LsruJI alichára, cortina. Dozy. Conforme con esta eti- 
mología, no puedo estarlo en la interpretación de cor- 
tina que da el docto orientalista al vocablo arábigo, 
siendo su más común y ordinario sentido el de velo, 
vestido, cubierta y capa. Véanse Freytag, Kazimirski y 
Lane. Y aunque la cortina sirve también para cubrir, 
entiendo que el vocablo velo cuadra mejor con los textos 
que trae el Padre Flores en la España Sagrada (Tom. 
XXXVI, págs. 27, 35, 43 y 61) y Carpentier en su suple- 
mento al Glosario de Ducange. Es más; yo creo que el 
término s^l^t achara no es acaso más que la forma ará- 
biga del hebreo r\::i']^faroquet, velum, quod in tabernáculo 
sacro Sanctum separabat a Sancto Sanctorum, como se 
lee en el Exodo^ XXVI, 31, en el Levítico, XVI, 2, y en los 
Números, XVIII, 7. V. Gesenius, Lexicón Hebraicum et 
Chaldaicum. 

Alahea, alahela, algela port. Campo donde hay poca gente. 
De 5d:s^l alhella, vicus, mansio en Freytag, morada, habi- 
tación en Kazimirski. Dozy deriva las voces portuguesas 
de sJLs\JI alhilla, gens quce aliquo loco subsistit. En Kazi- 
mirski denota también morada y tiendas de tribus nó- 
madas. 

Alahilca, alailca. ant. Colgadura ó tapicería para adornar 
las paredes. Academia. 



«Mando que den tres alailcas de las mejores, que pon- 
gan por el cielo en la dicha capilla do he de estar ente- 
rrado.)) Testam. del Rey D. Pedro de Castilla. V. notas 
de Zurita á la Crón. de Avala, fol. 273. 

Gasiri deriva esta voz de ^J\sL ataca, colgar, y Marina 
de HJiLt.t( alilca^ cuya etimología acepta Dozy, dándole en 
el Suplemento la significación de draperie, tapisserie que 
no encuentro en Freytag, Kazimirski y Lane. Convinien- 
do yo en la procedencia arábiga de la voz española, creo 
encontrar el nombre de que se deriva en jíaX«JI alilacay 
aijlaqaa, colgajo, algo que cuelga en P. de Alcalá, y por 
contracción, traducido el c «m con kcsra por ai, como 
lo hacían los moros granadinos, alailca (Sobre el valor 
de la letra c y su representación en la escritura castellana 
V. P. de Alcalá, Arte para ligeramente saber la, lengua 
aráuiga, y la Regla y Doctrina muy protiechosa, etc. que 
va puesta al frente de su Vocabulista). En abono de esta 
etimología, debo observar que el vocablo alahilca ó 
alailca tiene un valor genérico aplicable á todo lo que 
cuelga, así P. de Alcalá trae aylaqua por colgajo de uvas, 
y en los Libros alfonsíes del saber de astronomía, se l(;e: 
«Et llamanla los arauigos alhelca que quier decir arme- 
lla. Et algunos dellos la nombran alhilaca que quier tan- 
to dezir cuemo colgadero, por que cuelgan della ell. astro- 
labio quatido toman la altura {Y. vol. II, p. 2G1, lib. II, del 
astrolabio llano, cap. I, Del colgadero et de la madre).» 

Como remate de este artículo, debo hacer notar que 
P. de Alcalá trae (j^ taaliq en correspondencia do col- 
gadura . 
Alahite, alahyte, alhaite ant. Joyel ó joya. Academia. 

«Otrosí mando á la dicha Infanta... la corona que fué 
del Rey mió padre... e dos Alahytcs de los que yo tengo.» 

Testam. del Rey D. Pedro, Crón. de Ayala, p. 962. 

Es la voz arábiga la^jayt, y con el art. kv¿vJl aljayt ó 
alhayt (representado el ¿- por nuestra h), ar milla en Rai- 
mundo Martín, joyel en P. de Alcalá. Era, pues, el alahi- 



87 

te ó alhaite una especie de armella, manilla ó brazalete 
hecho de hilo, que es el primitivo y genuino significado 
aeXvocnhlo ]cuJ^ jay t (ñlumoA\\\. Martin, hilo en P. de 
Alcalá), en el cual se ensartaban, á modo de collar, per- 
las, aljófares, corales y otras piedras preciosas, y del 
cual pendían toda suerte de dijes y menudencias. 

Alaja cast, y base.;, alojea base. Lo mismo que alhaja. 

Alajor, alejor, alesoj% alcxor. Tributo, pensión enfltéutica 
que se pagaba á los dueños de los solares en que esta- 
ban labradas las casas. De .yZ^\ aluxúr, diezmo en P. de 
Alcalá. La etimología es de Alixy Engelmann. En la edad 
media consistía este tributo eu el diezmo de las crias del 
ganado y de los frutos de todo género, como se declara 
en el posage siguiente: 

«non dent regi terrse alesor, ñeque alio homini de pane, 
de vino, ñeque de alio labore.» Privilegio de Alfonso VII, 
ap. Muñoz y Romero, Colee, de fuer . y cari, puehl. , p. 375. 

Alajor, alajú cast, y val., alajiir cast. V. alfajor. 

Alajuz, alaxuz. Vieja, de »jysv*Jl alachuza, vétala. Guadix 
(Die. ms. de la Bibl. Colomb.). 

Alama (Aragón). Tela de oro ó de plata que en Castilla se 
llama lama. Academia. Acaso del adjetivo sustantivado 
itj lama, brillante en Marcel, ó juj lama, brillante^ res- 
plandor, lustre en Bocthor^ y con el ort. alama. 

Alamar cast.. y port., alamara cat. y malí., alamarac base, 
alamars pl. val. 

Ducange interpreta alamares por serici flosculi in ves- 
tibus, fundado en el siguiente pasage: «Cum primumCle- 
rici Ecclesiam intraverint, superpelliceis mundis sive ro- 
quetis, ac minime laceratis vestibus inferioribus, talari- 
bus nigris aut alio honesto colore infectis, sine seriéis 
flosculis, seu Alamaribus, ut dicunt, cum coppis et al- 
muciis induantur.» Conc. Limanum, ann. 1582, torn. 4. 
Collect. Concil. Hisp., p. 515; Pero que estas florecitas de 
seda no comprendían todo el traje, sino solamente sus 
orillas ó franjas, se declara más arriba á la p. 24G^ donde 



88 

se lee: «Removeantur vero a Clericali iisu nova qiinpdam 
inventa indumentorum, aut ornntus, qua? milites, non 
Glericos decent, qualia sunt, quiv patrio more vocare sc- 
lent, Lechuguilla, Polaynas, Puntas, Guarniciones de se- 
da, fascas en los manteos. Alamares.^) 

Resulta, pues, de estos pasages que los alamares eran 
cierta suerte de fascas ó guarniciones de los vestidos con 
flores de seda, bordadas ó sobrepuestas. Pues bien; en 
este sentido puede aquella voz derivarse, como lo hace 
MüUer, de Ac alaní, instita, ora panni, quce colore dis- 
tincta est ah-aliis partidas, stria vestis en Freytag, the 
ornamental, or figured or variegated border of a garment 
or piece of cloth, the enbroidered work or decoration in 
the borders, the flag, or strip of a cloth en Lane, orilla, 
franja en el P. Lerchundi y Simonet, acepción que tiene 
aquella palabra en el siguiente verso (Crestomatía^ p. 122) 
de la Poesía á Valencia, su patria, de Aben Azznccñr: 

Vistióla su dueño brocado de hermosura con el mar y 
el rio por fi'anjas ó alamares. 

Esta etimología de Müller fué rechazada por Dozy, fun- 
dado en que ^ no tenía la significación de trenza ni ga- 
lón, añadiendo que, aun de tenerla, el cambio de alam 
en alamar sería de todo punto peregrino. Al hacer esta 
última afirmación no tuvo presente el sabio orientalista 
holandés que la r se intercala frecuentemente ó se añade 
al fin de las palabras, como nos dice en sus Observacio- 
nes generales sobre las consonantes, p. 23 de su Glosario. 

La etimología que, en sustitución de la de Müller, pro- 
pone Dozy, trayendo la palabra alamar, nombre al que 
da la significación de cordón ó de cuerda, sin otro funda- 
mento que hallarse en Roland de Bussy con la de ligne 
de peche, no me satisface. En abono de su opinión, repu- 
tándolo como decisivo, cita el orientalista holandés el si- 
guiente pasoge de Marmol. (Descrip. gen. de Affrica, II, 
lib. 4.", fol. 97): «Todos tienen hermosas cuerdas y se- 



89 

mentales labrados de oro, y seda, y aljófar, con borlas de 
diferentes colores que caen sobre los estribos (que lla- 
man Amaras) y los cubren todos colgando de las ricas 
sillas.» Dozy identifica el nombre amaras con cuerdas; 
pero es el caso que, como él mismo confiesa, la raíz ama- 
ra no tiene semejante significación. La hipótesis de que 

- íjUí^ amar<2 proceda de la berberisca ^I^J amrár no pasa 
de una conjetura En mi sentir, el término amaras de 
Marmol que se refiere, no solo á cuerdas, sino á semen- 
tales (voz que, en la acepción que parece tener en elpasage 
transcrito, no se halla en los diccionarios) no es acaso 
más que el arábigo ^^^.^js^l alhamira, nombre de unidad de 
hamir, la correa blanca de cuero, que sirve de cincha ó 
pretal para fijar la silla ó montura del caballo, la cual, á 
juzgar por la descripción que nos hace de los expléndidos 
arreos del escuadrón real del Emperador de Marruecos, 
estaba recamada de oro, seda y aljófares, pendiendo de 
ella las borlas de diferentes colores que cubrían los es- 
tribos. 

Alambar cast., alambre port. Lo mismo que ámbar. 

Alambique cast, y port., alambí cat. y malí., alambich val., 
alambrí cat., lambique port, y gall., Uimbiquea. base, de 
(3^^5l alanbic, procedente del griego apL,3i^ ó ajjL^uo?. Rosal. 

Alambor cast., val., cat. y port., alcabó val., alcabor cast., 
cat., mall, y port. Según la Academia, estas voces no son 
más que formas distintas de una misma raíz, usándose 
alambor en la Mancha y otras partes, y alcabor en el rei- 
no de Murcia. Partiendo de este hecho. Dozy considera á 
alambor como alteración de alcabor. En este supuesto, 
derívanse aquellas dicciones dej.*JiJI alcabó, fumar ium, 
chimenea en R. Martín, bóveda, techo embovedado en el 
Cartas y Almacari. V. W. Wright, Glosario sobre Aben 
Ghobayr, p. 28, y á Dozy, Suplemento in ti. j-o. Según Te- 
rreros, alambor denota el torzal ó cordón en alguna ori- 
lla y la orilla misma. Esta forma, que considera Dozy 
como sinónima de alamar, quizá no sea otra cosa que la 



cy:^:^j\ alhcuihol qvie produce el árbol llnmado C¿// 



90 

voz arábiga J«o>^l alahhol, pi. de y.^ cuerda, la cual, con 
inserción de una m eufónica, síncopa de la /i y cambio de 
la / por la r, sonaría alambor. Finalmente, el término 
alambor significa también en valenciano una especie de 
cidra. No sé si tendrá alguna relación con este fruto el 

Alamí cat. Lo mismo que alamin. 

«Et que pugnen fer alcadi et alami per se mateJxos.» 
Carta-Puebla otorgada por D. Jaime I á los Moros del va- 
lle de Uxó en 1250. Salva y Sainz de Baranda, Colee, de 
doc. ined.para la Hist, de España, X\'I1I, p. 42-50. 

Alamia port. Pieza del arnés, de juX'l al-láma, lorico, loriga 
en R. Martín y Freytag, coraza en Kazimirski. 

Alamln cfjst. y gall. Fiel de pesos y medidas. En la Mancha 
y Andalucía el Alarife que se nombra para reconocer las 
obras de arquitectura y su calidad; funcionario de justi- 
cia. Es la palabra arábiga ^^j^^iS alamin, fidelis en R. Mar- 
tín, fiel de quien confiamos, fiel de pesos, fiel de las 
medidas de pan, juez de edificios en P. de Alcalá. La eti- 
mología es de Guadix y Tamariz. 

«Est etiam inter Saracenos officialis qui Alamia, id est, 
fidelis lingua Arábica appellatur.» V. Vitalis Episcop. 
Oscencis, De Magistratibns Saracenorum Hispanice, ap. 
Dncange, Glos. 

((Eran como ministros suyos (del Alcalde mayor de jus- 
ticia) los A lamines. Almotacenes y Alarifes.» Zúfiiga, 
Anal, de Seoilla, lib. I, p. 30. 

En Granada en tiempo de Moros, y cfím despiK-s, ludus 
los gremios tenían su Alamin. V. Salva y Sainz deBaran- 
fln, Colee, de doc. ined. para la Hist, de Esp., vol. VIH, 
p, Alí-12. 

AiAMiNA. La multa impuesta por el Alamin. 

Ai-AMUD. Cerrojo, de Cy^\ alamud, vectis en R. Martín, ce- 
rrojo, cerradura en P. de Alcalá. Este y Freytag traen tam- 
bién alamuden significación de columna, columna balis- 
ta^ en el lexicógrafo catalán. La etimología es de Guadix. 



91 

Alanba. Lo mismo que ámbar. 

«Los agudos olores para esto no cumplen, ansí como 
Alanba, almisque, algalio o tales que son fortaleza.» Don 
Enrique de Villena, Arte Cisoria, p. 34. 

Alania. Lo mismo que alhania. 

Alanxer, Es la voz arábiga y:xc áchar, con inserción de una 

. ri eufónica, y con el art. alanxer, diezma, una parte de 
diez en P. de Alcalá. 

«Pagaban otro derecho que llamaban alanxar que es 
diezmo de pan de diez hanegas una de trigo y cebada y 
habas y panizo.» Reí. de los derechos moriscos del Qaem- 
pe. Arch, de Bienes Nac. de Granada. 

Alapz. Lo mismo que alhaps. 

Alaqueca cast, y port., laqueen port. Piedra de la India que 
aplicada por la parte exterior detiene el flujo de la sangre. 
De RiLüíx.1 alaqaica, cornalina. Sousa y Dozy. 

Alaqueque. Lo mismo que alaqueca. 

«El Rey vino á recibir al Almirante... i luego se quitó 
la corona de la cabeza i se la puso al Almirante, i el Al- 
mirante se quitó del cuello un collar de buenos alaque- 
ques i cuentas mui hermosas i se lo puso á él, etc.« Relac. 
del primer viaje de Colón, ap. Castro, Die. 

Alara (en), mod. adv. ant. En fárfara hablando del huevo. 
Academia. Según Terreros, «¿ara llaman algunos á la al- 
gara del huevo. La identificación de estos términos abona 
la etimología de Dozy, que los trae de -^J^iül algalála, pe- 
Ilícule en Bocthor, la película ó jájara del huevo. En Rai- 
mundo Martín se encuentra rJ^üJI guilála en sentida de 
camisa. 

Alárabe cast, y port., alarb cat., mall, y val., alarbe cSiSi. y 
mall.^ alarbea base, alarve port, y gall., de ^j^^ alarabi^ 
arabs en R. Martín. Traen la etimología Guadix (Die. ms. 
de la Bibl. Colomb.), Sousa y Dozy. Cf. Rosal. 

Alaraca cast., alaracá base. Lo mismo que alharaca. 

ALXRBiAy alare ia port. Multitud^ muchedumbre de alarves, 
de jLojxJI alarbyya ó alarbía, la Arabia en R. Martín. 



92 

Alarbio gall. Gigante^ espantajo. Aunque parece esta voz 
la misma que alárabe ó alarbe, su segunda acepción indi- 
ca que procede de la latina laroa, máscara, sombra, vi- 
sión, fantasma. 

Alard malí. Lo mismo que 

Alarde cast., cat., mall, y port., alardea base, alart val. 
Muestra ó reseña que se hace de la gente de guerra, os- 
tentación. Es la voz arábiga joy¿\ alarde recensio militum 
en Freytag, revista de tropas, exposición en Kazimirski. 
Raíz jcf. arada, ostendere en R. Martín. La etimología 
es de Sousa y Marina. 

Ánades, e lavancos, e gordos ansarones. 
Facían su alarde gerca de los tizones. 

Are. de Hita, Cantares, copl. 1056. 

Alardo cast, y port. Lo mismo que alarde. En Alcoy, don- 
de se usa al presente esta voz, denota simulacro de 
combate. 

Quando la muger vee al perezoso cobardo, 
Dice luego entre sus dientes, oy este tomará mi dardo. 
Con muger non emperesges, nin te envuelvas en tabardo, 
Del vestido mas chico sea tu ardit alardo. 

Are. de Hita, Cantares, copl. 429. 

Alárgama. Lo mismo que alhargama. 

Alarguez. Planta llamada en español antiguo espalato. Es 
la voz berberisca ^J,*^p\ alargáis, la corteza de la raíz 
del árbol berberis ^j^j^ji que los habitantes del Egipto 
llaman ^?J\ o^ madera del viento, según se lee en Aben 
Albeitar (Trait, des SimpL, Trad. Leclerc, I, 11), cortex 
radiéis Lycii en Freyiag. La dicción portuguesa largis, 
que se encuentra en Vieyra, reconoce el mismo origen. 
La etimología se halla en Guadix, Casiri y Marina. 

«Et después que la carne fuere egual, sean echados 
polvos para encorar, los cuales son estos que se siguen: 
balastias, et alarguen, et cortezas de milgramas, etc.» 
Lib. de la Montería del Rey D. Alfonso^ Bibl. Venat., 
vol. I, p. 140. 



93 

Alarida cost, y port. Lo mismo que 
Alarido cast, y port., alar it cat., mall, y val. 

En un ora, e un poco de logar CCC moros matan 

Dando grandes alaridos los que están en la gelada. 
(Poema del Cid, ed. de Riv., p. 9, col. I). 

Léese en Francisco del Rosal: «El árabe llama Ha rid á 
la grita ó vocería.» Esta indicación del docto lexicógrafo 
cordobés, que escribe su Diccionario cuando ocupaban 
aún nuestro suelo las reliquias de la gente mora, es muy 
de atender, porque, con efecto, la palabra Harid no pue- 
de ser otra que la arábiga uVj/' harid, ñssus, laceratus en 
Freytag, desgarrado, lacerado en Kazimirski, la cual, 
mediante la elipsis de ^*o ciah, grito en P. de Alcalá, 
que debió de precederla, denotaba el grito herido^ el 
clamor agudo y desgarrado que lacera y pone espanto en 
el ánimo. En este supuesto, habría que considerar á Ha- 
rid, y con el artículo alharid, como un adjetivo sustanti- 
vado que produjo, mediante la síncopa de la h, las dic- 
ciones españolas alarit, alarida y alarido. 

Pero si, con descansar en la grave autoridad de Rosal, 
no pareciese bien esta etimología, puede traerse el voca- 
blo alarido áeA arábigo y^ harir, que solo se encuentra 
en los diccionarios de la lengua clásica con la acepción 
de aullido del perro aquejado de dolor ó frio^ gannitus 
canis en Freytag, pero cuya Tmz_^harra, de donde pro- 
cede, se halla en R. Martín con la de vociferari, vocare 
et comminari, es decir, gritar, vocear con amenazas (Gf. 
R. Martín. Voc. Lat.-ár. in v. vocare, nota). De este ver- 
bo harra viene el nombre harir, vociferatio, vocinglería, 
grito, clamor de muchas gentes ó alarido, como traduce 
la dicción latina nuestro clarísimo Nebrija (V. Die. del 
Romance al Latín). Esfuerza esta derivación la sinonimia 
de los verbos^ /¿array -Lasaha en R. Martín, siendo de 
notar que P. de Alcalá da s^^^a^^ payha por corresponden- 
cia de alarido, alarido de guerra. 

De estas dos etimologías el curioso lector puede, si le 



94 

satisfacen, decidirse por la que más le plazca. No me 
ocupo en refutar la de Diez y Donkin, que es la misma de 
Alix, ni aun la de Dozy, porque las considero destituidas 
de fundamento. 

Alarife casi, y cat., aarif, alarif, allarifwoA.^ de oi.jy«Jl ^*^«- 
r/X juez albañir, juez de edificios en P. de Alcalá. 

Alarije, alarixe, arijo, arixc. Especie de uvas muy rojas, 
del tamaño y forma de las albillas que más comunmente 
se llaman arijes. Es la palabra arábiga s-cSo^l alarixa ó 
alarije, uitis en R. Martín, parra ó vid cepa, vid 6 parra 
ó cepa, vid abrozada con árbol en P. de Alcalá, ('.asiri y 
Marina dieron por etimología el nombre colectivo que 
trae R. Martín, y Engelmaun, con mejor acuerdo, el de 
unidad que se encuentra en P, de Alcalá. 

Alármega. Lo mismo que alhargama. 

Alaros. Larguero de madera puesto verlii-nlmente en los 
centros de las puertas y ventanas en que engrnnnn hori- 
zontal mente los listones cortos ó hembras. Es la voz ará- 
biga íj-j^lII alaros, el novio, el esposo. 

A LAROQ A, de jUwjjyJÍ «torosa, sponsa en R.Martín, esposa, 
novia, recien casada en P. de Alcalá. Gayangos. 
E si vos d'esto queredos dubdar, 
Qui vos ojo deesen toda ultra mar, 
Nunca alaroQa seredes chamada. 

(Cancionero de Baena, p. 354). 

Alarve gall. Montículo, de ju^iyi ar-ráhia, colina ó de «jj^I 
ar-rábua, elevación, colino, altura. 

Alaqar. «Desde «/«parque es la ora de las tres de la tarde.» 
Sumario de las provisiones y ordenanzas tocantes á las 
aguas de Granada, ms. del siglo XVI, fol. 208. En las Or- 
denancas de Granada, y al mismo folio, aparece esta -voz 
bajo la forma alear con la acepción de «hora de vísperas, 
que se entiende á las tres horas después del medio dia.» 
Esta dicción alacar ó alear es la arábiga ya*JI akicr, ves- 
pere en R. Martín, ora de vísperas en P. de Alcalá. 



95 

Alatar. Droguista, de jluú] alatár. Alatar id est arábice 
Miropela, léese en Alfonso de Falencia, X libros de la 
guerra de Granada, ms. lat. delaBibl. Nac, G. 32. En la 
Historia de la Gasa de Córdoba, ms. Y. 40 de la misma 
biblioteca, se interpreta del propio modo el nombre de 
Alatar, generalísimo del ejército moro, con cuya hija Mo- 

. raima (Mariquita) estaba^ al decir de la tradición, casado 
Boabdil, último rey de Granada. 

Pero la voz alatar se usó en el siglo Xlll con la signifi- 
cación de droguista ó especiero, como resulta del pasage 
siguiente: «y quitóles el sueldo que dauan de la libra de la 
seda, y del azafrán, y de todas las especias, y de los figos, 
y de todas las otras cosas que dauan derechos en los pe- 
sos de los Alatares.)) Privilegio del rey D. Alonso, Zúñi- 
ga^ Anales de Sevilla, p. 77. 

Alatron. La espuma del nitro, de Qjjjb^l alatrón, por ^^*¿^\ 
an-natrón, formas arábigas derivadas del griego vi-rpov, 
nitraní en Plinio. 

Alaude port. Lo mismo que laud. 

Alavao port. Rebaño de ovejas, de ^J\ ar-rúf, grex en Rai- 
mundo Martín, mediante el cambio de la /• por la ¿ y de la 
/por la V. 

Alaxa. Lo mismo que alhaja. 

Alaxia^ Nx.¿:oiJI alaxia, últinja parte del dia, tiempo com- 
prendido entre las oraciones de la tarde y la parte llama- 
da JUii:!, vespere en R. Martín, hora de completas en P. de 
Alcalá. 

«pero si Ginincada a menester el alaxia, que es desde 
las tres de la tarde hasta la puesta del sol, la puede to- 
mar.» Sum. de las prov. y ord. tocantes á las aguas de 
Granada, ms., fol. 208. 

Alaxor, alexor. Lo mismo que olajor. 

Alaxú. V. alfajor. 

Alaya ant.^ de ní^^I alaga, versículo del Alcorán. 

Alayor. Esta voz está por alaxor, en la acepción de diez- 
mo, según Muñoz y Romero. 



96 

«.... ni otros homes no pechen a la yor que quiere de- 
cir cuenta, mas todos hayan un fuero.» 

Fuero de Guadalajara, Colee, de fueros municipales, 
p. 509. 
Alazán cast., alaga val., alazáo port. Lo que es de color 
rojo. Aplícase comunmente al caballo que tiene la piel de 
este color. Acad. Con no ignorar Engelmann esta acep- 
ción, incurre en el error de traer alaban de ^^Loj^I al- 
hican, equus nohilis etpulcher. Dozy puso mal gesto á esta 
derivación, fundado en que aquella palabra árabe jamás 
ha hecho los oficios de un adjetivo que denote ninguna 
suerte de color. Ganoso Marcel Devic de dar una etimolo- 
gía en consonancia con el significado del vocablo español, 
propuso la de ^jJc^\ áhlas, femenino halsa, (.(spadix equusí> ^ 
según los diccionarios (V. Fi-eytag in v. ;jJb>, 9." forma), 
que traduciremos, añade, por cheval bai ou ale^an.n 
Cierto que el susodicho verbo en la forma apuntada signi- 
fica en Freytag: spadiceo fuit colore, mixto nigro rubro- 
que, ser de color bayo oscuro, como se lee en Kazimirski; 
pero también lo es que el adjetivo ^jJb-1 áhlas solo deno- 
ta: color cm nigrum in dorso cum rubro mixtum habens 
oüis en el primero de aquellos lexicógrafos, color bayo os- 
curo, cuyo pelo rojo está mezclado de negro sobre todo 
por la espalda, en el segundo. Ahora bien; ¿qué tiene esto 
que ver con nuestro akuanf Es más; la acepción de spa- 
dix equus, caballo bayo, que Mr. Marcel Devic atribuye á 
los diccionarios, no se registra en ellos. Excusado me pa- 
rece añadir que esta etimología corre parejas por lo pe- 
regrina con las que le han precedido. No se me alcanza 
cómo Mr. Littré, tan agudo de ingenio, pudo darla posada 
en las Adiciones á su Diccionario. 

De donde, á mi parecer, se deriva el adjetivo español 
alaban es de^jl ajár, blond, alegan en Kazimirski, tér- 
mino sinónimo de ^a^l axcar, üalde rubens seu rufus en 
Freytag. 

De asar con el art. se hizo alazar, por el apócope de 



97 

la r final alcuá, de donde la forma val. al(u;á y la port. 
alando, y, mediante el cambio de la /• por la n, la cast. 
alaban. 

Alazano. Lo mismo que alazán. 

Alazor, alamor cast, y val., alassof malí., deyusjJI aku/for, 
cárthamus tinctorius. Gasiri y Marina. «El cártamo, cuya 
historia en este lugar se trata, es el que se dice alamor en 
Castilla». Dioscór. ilustr. por Laguna, p. 497. 

Albacara, de g^LXJI albacara, polea, roldana ó carrillo^ ca- 
rreta como rodaja en Alcalá. Dozy. «Otrosi mandamos 
que los tornos de filar lana y lino sean las péndolas de 
razonable gordor.... y la manezuela y el coragoncillo y el 
árbol y el albacara y los fraylecillos no sean de adelfa ni 
de álamo». Ord. de Seo. tit. de los torneros, fol. 211 v. 

Albacara, alvacara cast., albacar port, y val. Esta voz que 
en val. 'sxxendi barbacana, en port, puerta de fortaleza por 
donde entra el ganado, y en cast, obra exterior de fortifi- 
cación, es la arábiga yCA.t| albácar, nome genérico que sig- 
nifica o gado vacani. Moura y Dozy. 

Á mi parecer el origen fie las diversas acepciones de 
esta voz es el siguiente: componíanse por lo general las 
alcazabas ó cindadelas árabes y cristianas en la edad 
media de dos recinlos murados, uno exterior, que corría 
sobre el foso, llamado por los nuestros barbacana, y p¿¿- 
luciaia por los moros^ y otro interior, paralelo y más alto, 
denominado el acor. En la cortina ó lienzo del primero^ 
ó sea de la barbacana, se abría una puerta que daba in- 
greso al espacio contenido entre los dos muros^ la cual 
llevaba el nombre de yCJI o'^ Bab albácar, la puerta de 
los bueyes ó vacas, por entrar ó salir por ella el ganado 
de esa clase. En abono de la existencia de tal denomina- 
ción, léese en la Chronica del Rey D. Aíanoelpor Damián 
de Goes, Part. II, cap. 28, p. 212: «Da estancia, que estava 
diante da porta de albacar, Ihe tiraváo as Bombardas». 

En la Crónica del Rey D. Juan el II, cap. 41, se dice: «y 
envióles tres lombardas para que tirassen en derecho del 

13 



98 

albacaia del alcágar del castillo, do estava la paertm). 
Dentro del lugar que se hacía entre los susodichos mu- 
ros alto y bajo, á donde se penetraba por la puerta de la 
albacara, se encontraba el 3.x>o (;áhal ó establo de las ra- 
ses que la guarnición de la fortaleza tenía para su mante- 
nimiento^ como se deduce del pasage siguiente de la Re- 
lación de los fechos de D. Miguel Lucas, Condestable de 
Castilla (Memorial Hist. Esp., VIH, p. 308): «y metióles 
dentro en el alvacara fasta quinientas vacas». 

De bab albacar, mediante la elipsis de 6a6, quedó alba- 
car, de donde proceden las voces port., val. y cast.^ cuyas 
acepciones hay que modificar ajustándolas á las que de 
suyo tiene, habida consideración á su origen, el vocablo 
arábigo. V. Dozy in v. Albacara. 

Albacea cast., port, y val., de ^5^' alguagí, testamentarias 
en R. Martín, albacea en P. de Alcalá. Lopez de Velasco 
y Urrea. 

Albacor malí. Lo mismo que 

Albacora cast.^ cat., port, y val. Nombre en algunas partes 
de la breva ó higo temprano. Es el árabe «,^*'LJI albacora, 
breva en P. de Alcalá y en el P. Lerchundi, el hebreo misa 
biccúra, ficus prcecooo, in Mauritania hodie » ,j-^ bacco- 
ra, hisp. Albacora. Gesenius. 

Albacora cast., albacor, cdbecora port. Pez semejante al 
atún; algunos llaman así al pez bonito cuando es peque- 
ño. De s\yCJI albacora, pez en el P. Lerchundi. 

Albagoron". En Murcia lo mismo que alboqueron. 

Albada. líspecie de gL/psophylla saponaria, según Colmei- 
ro, de LáAx-' (dbaida, la blanca. 

Albaden. En mi sentir, cierta especie de piel ó cuero. 

((El albaden rreforcado, é porpolado cinco mrs.; el otro 
albaden sensillo dos mrs. ó medio.» Cortes de Leon y de 
Castilla, I, 68. 

Dozy da á esta voz varias etimologías, aunque se decide 
al cabo por derivarla de ?ojí'-Lj batania, coaverture en Nag- 
giar, fundado en un pasage de Aben lyás (V. Diet, des 



99 

noms de üetém., p. 83), en el Thalibi Lato.if, 72, 12 y si- 
guientes y en la Bihl. Geoo^r. Arnb., I, 168 (V. Suplemen- 
to) que traen aquél término en significación de una tela ó 
estofa delgada para forrar los vestidos. Por mi parte, aun- 
que encuentro en Kazimirski ^^o^i albaden en el sentido 
de cinturón rico de ornamentos con el cual las mujeres 
árabes se ciñen el cuerpo, túnica corta sin mangas en Al- 
macari, II, 204, vestido de seda que las judías usan en Áfri- 
ca según Daumas, y especie de ornamento que las muje- 
res llevaban en los pectorales de sus trajes en Abul Wa- 
lid (V. Dozy, Suplemento), creo que la palabra castellana 
es simplemente la arábiga joUaJI alhatána, enforro de ves- 
tidura, baldrés en P. de Alcalá, joyáJI joLk^ en las escritu- 
ras árabes granadinas, badana en Marcel y Bocthor. 

Albafop, albafora port. Según Vieyra, es un pez de gran 
tamaño que se pesca en las costas de Portugal. No en- 
cuentro esta voz en la acepción de pescado. En el Zád 
almosáñr de Aben Alchazzár se lee: ^^JIíl'I ^^^ ^ys^-yl (il- 
bahri es el galápago. Hago esta cita por si el pez de Viey- 
ra no fuera más que la tortuga de mar^ en cuyo caso po- 

. dría derivarse de albahri ó albafari, mudado el -. enf. 

Albafor, port., licor del árbol del incienso, de ^^.i^uJI alba- 
Jór, incienso. Casiri y Sonsa. Sobre sus diversas especies 
puede verse á Aben Albeitar, Traite des simpL, trad. Le- 
clerc, I, p. 202 y siguientes. 

Albahaca, alábega, alfábega, alhnbega cast., albaca base, 
alfábaga cat., alfábega cat. y malí., alfábrega cat., alfá- 
begues pl. val., de luu^l alhábaca, forma que se encuentra 
en P. de Alcalá, de donde derivaron la voz española Lo- 
pez de Velasco y Rosal. El P. Guadix la trae de (j^:;*. 

En portugués se hallan alfábaca y alfávaca en la acep- 
ción de astragalo y no áepulegiam y ocimamj, gr. o)X!,[jiov, 
significado de albahaca. El origen sin embargo es el 
mismo. 

Albahayre malí. Lo mismo que alboaire. 

Albaicín. Barrio de Granada, de ^yjU^ll albayya^in, pl. de 



100 

j^] albayyás, n^torer eh R.Mnriin, halconero en P. de 
Alcalá. En Alhnmn, Antequera, Baena y otros puntos hay 
arrabales, situados extramuros de la ciudíid, con este 
mismo nombre. La interprctíición que se le da en el Dic. 
mail,, no tiene razón de ser, así como el or*igen que le 
atribuye Covari-ubias. 
Albaida cast, y cat. Planta de hojas blanquecinas y flor 
amarilla, la (mthylíis cylhisoides, de Laííaa.') albaida la 
blanca. V. Aben Albeitar* y Dioscóridcs. Llevó también 
el nombre de albaida la moneda conocida entre nos- 
otros por blanca, blanca dinero en P. de Alcalá, que le da 
por correspondencia la voz aiábiír.i/c/í'. V. Minsheu, Die, 
ap. Castro^ y á Covjiriubias. La etimología es de Alix. 
ALBAmE. Según Hidalgo, el huevo en el V<icabulai io de la 
Germania. Es alteración del vocablo arábigo ^^\ albaid 
ó ju¿aJI albaida que tiene la misma significüción. Marina 
y Alix. 
Albalá cast, y cat., olbará, cast., cat., mall, y val., albaran 
cast., aloaláy atoará port., bialá, dialá base. Escritura, 
recibo, carta de pago, cédula, de l^'l albará, cédula en 
R. Martín, cédula, hoja ó carta, cai'la de pago, contrato 
en P. de Alcalá. En los siguientes versos del Are. de Hita 
(Cantares, copl. 1484) parece tener aquél vocablo el sen- 
tido de carta ó billete, aeepción que se encuentia en Aben 
Jaldún (Hist, des Berbéres, II, 331) y en Aben Batuta 
ÍIV, 268): 

«Fija, mucho vos saluda uno, que es de Alcalá, 
Enviavos una gidra ct)n aqueste albalá. 
El criador es con vusco, que desto tal mucho há, 
Tomaldo, fija sennora: dijo la mora: le ala.» 
También parece denotar rótulo ó etiqueta colocada en 
las mercad(írias, según e>te otro pasage de las Ord. de 
G'^aiadi, fol. 6^ v.: «Item qui los Xdizes pongan en los 
alcalaes que ellos ponen en la seda, de que partido es 
aquel mago.» 
En la Colee, de Doc. de las Proo. Base, 1, 1, se encuen- 



101 

tran las'palabras albalaes deguia^ en el sentido de res- 
guardo dado á los mercaderes para que los Haflzes de los 
lugares por donde habínn de transitar no les exigiesen 
nuevos derechos sobre los que habían ya abonado en las 
Aduanas por sus géneros. Traen la etimología Guadix y 
Urrea. 

En sentir de Dozy, las voces cubara y alvará que se en- 
cuentran en Y bngwói^ (Antigüedades de Navarra, I, 25, 
26 y 57) y en Flores (Esp. Sagr., XLIX, 331 y 332) tienen, 
así como sus sinónimas albala y albarra, la acepción de 
ejidos de una ciudad, de distrito ó pueblo enclavado en 
su jurisdicción, que es la misma de la palabra arábiga 
yj¡\ albfirr, Le banlien d'une viLle. 

Alballó malí. Lo mismo que albañal. 

Albanar ant. Estribar una cosa sobre otra. Acad. Creo que 
este verbo se formó del nombre arábigo UJ) albanná, he- 
diñcator ex\ R. Martín, albañiren P. de Alcalá. Alix lo 
deriva directamente del verbo Uj band exhuxit, ediñcavit, 
falciüit en Freytag. 

Albanecar. Lo mismo que albanega en su 1." acepción. 

Albanega^ aluañega cast., alfanigue gall., alvanega port. 
El triángulo, rectángulo, formado por el partoral^ la lima 
tesa y la solera. Nuñez de Arenas, Carpintería de lo blan- 
co. Toca de mujer, llamada por otro nombre cofia ó es- 
cofieta. Guadix, Die. ms. de la Bibl. Colonib. Mantilla. 
Berganza, Ant. de Esp. Red para coger conejos ó liebres. 
Castro. Es la voz arábiga áüujuJl albanica, capellus en Rai- 
mundo Martín, alvanega, cofia de mujer en P. de Alcalá^ 
lacinia sea pannictilas fere triangularis qui aliis vestibus 
inseri solet, etc.^ en Freytag. El término de arquitectura 
tiene el mismo origen, pues, como se lee en el P. Guadix, 
se dio el nombre de albanega al triángulo de la pared ó 
edificio que se causa entre la rosca de un árbol y lo cua- 
drado del alfiz por la semejanza de su figura con aquella 
suerte de escofieta ó paño de la cabeza. V. Die. ms. de la 
Bibl. Colomb. in v. Albanega. 



102 

La forma aluañega se registra en el siguiente pasage 
de las Ord. de Sec, Tit. De la puente, fol. 25 v.: «los qun- 
les dichos barcos que assí se lian de fnzer en este dicho 
tiempo, han de ser fechos cada vno de XXXI cobdos, y 
la tablazón do gordura de vn ladrillo del aluañega abnxo.» 
La etimología la trae Gayangos, citado por Alix. Dozy 
se la adjudica á Lafuente Alcántara. 

Albannar. Lo mismo que albañal. 

Fase á sus collasos faser los valladares, 
Refaser los pesebres, limpiar los alba/mares. 
(Are. de Hita, Cantares, copl. 1251). 

Albañal, o/¿?a/íar cast., alballó malí., albelló val. y cat. 
albeylan, albeyló cat., albolon, albollón, arbelon, arbo- 
llón, abonon cast. Conducto por donde se vierten las 
aguas sucias y las llovedizas. Müller da por etimología 
de estas voces SxyiJI albállóa, letrina; p"ro I^nzy observa 
con razón que las formas albítñaly ai'baíuU vienen direc- 
tamente de NtsbLJI alballá y las restantes de s*^'! albellóa 
que tienen la misma significación. 

Albañí, albañil cast., albane:s, aluaner, aloango, alnanir 
port., de LuJI albanná, y con la iméla, albanni, hediftcator 
en R. Martín, albañir de casas en P. de Alcalá. Guadix. 

Albaquia. Resto de cuenta, de j^jlJI albaquiay relígate en 
R. Martín, restante en P. de Alcalá. Guadix. 

Albará val.^ del faldó de la camisa, palomino, de Jj bará^, 
y con el art., albará^, escremento en Kazimirski y Boc- 
thor, albará con supresión de la xr final. 

Albaraz port. Lo mismo que 

Albarazo cast, y port. Especie de lepra, de ^^^Jl albára^:, 
morphea en R. Martín, lepra en P. de Alcalá. Marina y 
Sousa. 

Albarcoque, albaricoqae cast., albercoque, albricoque i^ort., 
abercoch cat., albarcóc malí., albercoch val., de óy¿^l 
albarcóc, y este de griego -pa'.xoxxwv, procedente á su vez 
del \ñi. proicoquüs en Golumela,7;r<5Pco(7í/« en Macrobio y 
Palladlo, nombre que dieron los romanos al arménicum 



103 

malum. Guadix trae la etimología arábiga y Covarrubias 
la griega. 

Albarda cast., cat., mall, y port., albardes pi. val., de aitjyjl 
albarda, que tiene la misma acepción. Covarrubias y 
Guadix. 

Ella dis: pues fué casada, creed que non se arrepienta^ 
-Que non hay muía de albarda que la troya non consienta. 
(Are, de Hita, Cantares, copl. 185). 

Albardan cast., albarda cdi., alberdan, alper dan hdiSC. Bu- 
fón, truhán. Es la voz arábiga ^b^ bardan, y, con el art., 
albardan, loco, tonto, sinónimo de o,b bárid, insipidus 
homo en R. Martín. Corresponde la etimología á Dozy. 
Larramendi le da un origen bascongado. 

De muchos ha que matas, non sé uno que sanes: 
Quantos en tu loxuria son grandes barraganes, 
Mátanse asimesmos los locos albardanes, 
Contésceles como al águila con los negios truanes. 
(Are. de Hita, Cantares, copl. 259;. 

Albardin cast., albardí\d\. Planta semejante al esparto de 
hojas largas y muy fuertes. Es la dicción arábiga ^o^ bar- 
di, y, con el art., albardi, anea, enea, yerva ensordadera, 
espadaña en P. de Alcalá. Alix y Müller dan la etimología. 

Albardon Caballo ó mulo albardan, de ^y^ bardaun, y, 
con el art., albardaun, rocinas en R. Martín^ haca, peque" 
ño cauallo en P. de Alcalá. Esta voz es sinónima de acémi- 
la, pues P. de Alcalá traduce cauallo albardon por ;simil. 

Albargina, albergina. Lo mismo que berengena. 

Albarhamin, de ^^•^^ barahman, y este del sánscrito Brah- 
man, homo primi i. e. sacerdotalisordinis. V. Bopp, Gloss. 
Sanscr. 

«Et cuando el rey vio que los albarhamines se aqueja- 
ban tanto, cuidó que le decían verdat.» P. ant. ais. XV. 

Albarigo, albarigo. Aunque estas voces, lo mismo que al- 
barejo, parecen formas diminutivas del adj. albar^ que 
denota lo que es de color blanco, no debo pasar en silen- 
cio la analogía que encuentro entre ellas y la arábiga 



104 

^j¿}\ alfaríc, frumentum en R. Martín, /ricabilis, de gra- 
no in spica en Freytag. 

Albarra. La yerba llamada piojera. Lo mismo que abarras. 

Albarrada cast, y port., abbarrada port. Esta voz tiene 
dos acepciones, la de búcaro ó jarro para beber y la de 
pared hecha de piedra seca. En el primer sentido es la voz 
arábiga ¿fol^ barrado, jarro con dos asas en P. de Al- 
calá, vos, quo aquam refrigerate phiala en Freytag. Tráela 
en el segundo Covarrubias del verbo ^j barda, enalbar- 
dar en P. de Alcalá, haciéndola una con albarda; pero 
Dozy consideró, y con razón, inverosímil esta proceden- 
cia, si bien no le asignó ningún otro origen. Ganoso de 
llenar este vacío de su Glosario, nos dice en el Suple- 
mento: «En esp. y port, albarrada, entre otras cosas, sig- 
nifica muralla de piedra seca. Pues bien; con esta acep- 
ción se encuentra el pl. js.j^I^ barárid, en Almacari, II, 
148, 16: ^ ij*^[r* ^^;^ ?-L»^j ^.jÁJI »^,^jls^íiJI qjJLII ^^^.^I L^xíj 
Ai^[jJ) Vorigine de cet albarrada est done trouvée.n 

No lo está ciertamente, si se considera que Ap..l^ barárid 
no es más que el pl. de albarrada en el sentido de jarro 
con dos asas, como puede verse en P. de Alcalá, y lo de- 
clara esplícitamente el texto de Almacari, el cual, vertido 
literalmente á nuestra lengua, es como sigue: «había en 
ella (Almería) chinas ó piedrecitas de colores maravillo- 
sos que los príncipes de Marruecos ponían en las alba- 
rradas.)) El que sepa que las olbarradas se hacen de pie- 
dras toscas y de gran tamaño para resguardo y def.'nsa 
de las heredades, allegadas á millares de las esparcidas 
á granel por el suelo ó traídas de las canteras, echará 
luego al punto de ver el error del ilustre orientalista. 
¿Quién ha visto jamás construir muros ó paredes con pie- 
drecitas ó chinas de admirable color, aun en la hipótesis 
de tenerlas á la mano y en cantidades inmensas? Hay 
pues que convenir en que o^?J^ barárid, pl. de a/barrada, 
no significa otra cosa que búcaros ó jarras para beber' 
como interpretan aquél término el P. Lerchundi y el Doc- 



105 

tor Simonet en el Vocabulario de su Crestomatía, donde 
se halla inserto el texto de las Analectas, y en que las 
piedrecitas ó chinas de maravilloso color que colocaban 
en ellos los Arráeces ó gente granada y principal de Ma- 
rruecos, no tenían otro objeto que el de embellecer su 
fondo, dándole la apariencia de un manantial verdadero. 
■ Y es de notar a este propósito que la costumbre de po- 
ner menudísimas guijas en el suelo de los búcaros ó ja- 
rras dura aún en algunos pueblos de la provincia de Al- 
mería y en Castilla, según me informan. 

La palabra albarrada no es árabe. En vano se buscará 
en los diccionarios. P. de Alcalá la trae dándole por co- 
rrespondencia arábiga xipar, el <7(.Tcap!.ov ó sipariutn de 
griegos y latinos, interpretado por los moros de Granada, 
no en la acepción de aiileum ó cortina, sino en la de pa- 
red, como acaeció á la acitara que, con tener originaria- 
mente el mismo valor que siparitun, se empleó como de- 
nominación del muro delgado hecho con ladrillos puestos 
de plano. La voz albarrada, en opinión del Dr. Simonet 
y en la mia, no es más que la castellana paraba, derivada 
deparre^e, ablativo de la latina paries, la pared, la cual, 
mediante la anteposición del art. árabe, cambio de la p 
por la by de la t por la c¿ y duplicación de la r medial, se 
convirtió en albarrada. 
Albarrán cast., albarráa, alvarráa port. El que no tenía 
casa, vecindad en algún pueblo. Acad. 

«Otrosí, quito á todos los Moros forros, vezinos de 
Seuiella, y á todos los otros Moros Albarranes, que hi 
vinieren el Pepion que daban por su cabeca cada dia en 
la mia Alfóndiga.» Zúñiga, Anal, de Seo., Lib. II, p. 77. 

Según Gayangos (Memor. Hist. Esp., VIII, 291, n. 1), la 
palabra albarrán viene de ^^1^1 albarrán, forma que se 
acomoda más á la española que ^y[j*J' albarrání, extra- 
neus en R. Martín, advenedizo, extraño, extranjero, fo- 
rastero, desnaturado de la tierra en P. de Alcalá, de don- 
de la derivan el P. Guadix y otros etimologistas. 

14 



106 

En Nebrija y P. de Alcalá se halla la voz aíbarrán en el 
sentido de no casado, soltero. Como observa Dozy, esta 
voz procede de un adjetivo en án que, aunque se eche de 
menos en los diccionarios de la lengua clásica, procede 
de otra raíz, á saber: ^ji baria, ser libre. 

«Estos son los albarranes de San Lucar que non han 
mugeres...)) Repartiin. de Seo. en Espinosa, Hist, de Seo., 
Lib. V, cap.l, fol. 21. 

Albarrán. Lo mismo que albalá y albarán. En el fuero de 
Huesca, año de 1247, folio. 22, se lee: «Per obHvionem 
longi temporis, vel amissionem apocarum, qwji Albarrán 
vulgariter apellantur.» V. Ducange, Gloss, in v. Albarrán. 

ALBARRANAcast. y val. Torre exenta ó exterior, turris extra- 
ria en Nebrija, torre maestra ó casa principal en Escrig. 
«E habia allí torres albarranas que salían fuera del mu- 
ro, que estaba otrosí sobre peña tajada». La gran Conq. 
de Ultr., p. 237, ed. Riv. Aunque P. de Alcalá trae por 
correspondencia de albarrana torre, bárranla, y de torre 
albarrana, borg albarrani, y Marcel ^Lr^^'^^r*' sor alba- 
rrání ^ov avant mur, el vocablo español viene de jüI^ ba- 
rrána, y con el art. ár. albarrana, femenino del adj. alba- 
rrán^ exterior. 

Albarrana vale también cebolla silvestre ó del campo. 
«Y colgadas allí raices de hojaplasmas, cebolla albarrana 
y cepacaballo». La Celestina, Act. I. La etim. es la misma. 

Albarraneo. Adj. ant. El forastero ó extranjero. De ^'j^^' 
albarrani ({\iQ iiQUQ \di propia significación. Cf. Ducange 
in V. Albarraneus. 

Albarráz. Esta voz tiene la doble acepción de yerba piojera 
ó staphisagria, el albarráz en Nebr., y la de lepra ó albara- 
zo. En este último sentido léese en Calila y Dymna (Pros. 
ant. alsigl. XV, ed. Riv., p. 39): «Átí te lo digo que ayun- 
taste en tí todas las malas tachas; ca eres potroso, et has el 
maldelfig(3, éteres tinoso, eíhas albarrán en las piernas». 

Albarrazar. Esta voz, que no se registra en el Diccionario 
de la Academia, se encuentra en el siguiente pasage del 



107 

Quijote (Part. II, cap. XXXIX): «Y descubrieron los ros- 
tros todos poblados de barbas^ cuales rubias, cuales 
negras, cuales blancas y cuales albarrasadasy^ Clemencin 
interpreta esta voz por blanquecinas ó que declinaban de 
su color natural al blanco; manchadas, añadiendo que de 
este epíteto usa Cervantes en su entremés titulado Reta- 

. hlo de las Maravillas. Á mi parecer el verbo castellano se 
deriva del arábigo ^^^ wáras, que en segunda forma sig- 
nifica teñir (una estofa) con la planta j^j loarz ó ^.^ wars, 
la cúrcuma ó azafrán de la India en Aben Albeitar (II, 
585jj), el ikfemecí/ ¿0/1 í'mctorúím de Sprengel, especie de 
planta semejante al sésamo que se cria en la Arabia, cuyo 
jugo produce un color entre amarillo y rojo, que con el 
nombre de ?^ gomra usan las mujeres de Oriente á gui- 
sa de cosmético para embellecer el rostro. En España y 
Marruecos, según se lee en Aben Albeitar (Traite des 
Simpl., ed. Leclerc, I, 416) se dio, aunque con error, el 
nombre de j^^j wars alyíJIypus- ó cálculo de bueyes, que 
entre otras propiedades^ mezclado con vino y empleado 
en fricciones, tenía la de teñir de negro el pelo blanco. 

De warraz ó uarraz, antepuesto el art. árabe^ se hizo 
aluarras; añadida la terminación del infinitivo castellano, 
aluarrasar y, permutada la u por la b^albarrasar. 

Albatara. Enfermedad que da á las mujeres en la boca de 
la madre ó útero. Acad. De g^lkJl albatara, forma sinóni- 
ma, según Lane, así como ysój badr, íf^Üáj biitara y ^j 
baytar, de^ batr, no en la acepción que la trae Engel- 
mann, ni, como quiere Dozy, en la que en segundo térmi- 
no le asigna Freytag, sino en la de «res oblongior carun- 
culse similis excrescens in pudendis feminse», ó, como se 
lee en Lane^ «a piece of ñesh betw^een the two sides of the 
vulva of a woman». 

Albatoza cast., albatopa port., albatosa cat. y mall. Cierto 
género de navio, emphracta navis en Nebrija. De juJaJI 
albatsa ó mejor albotsa «navis bellica et quoque onera- 
ria». Alix. 



108 

Hácese frecuente mención de esta suerte de nave en la 
Vida de Saladino por Boha-eddin, en los Anales de Abul- 
feda, en la Historia de Alepo y en el Cámel de Aben A la- 
tir. V. Quatremére, Hist, des Suit. mamL L2.« part. p. 86 
y 272. En Marruecos era también conocida esta clase de 
buques, pues ocupándose Abdelwáhed (Hist, of the Al- 
mohades, p. 204) del sitio de Xelba por el rey D. Alfonso I 
de Portugal, á quien llama Pedro, hijo de Alric, se dice: 
jIj^JIj (jJaJL ^á/3\ j^\ ^J* sLl.\^ uy los francos le asistían 
por la parte del mar con albato^as y galeras». Este voca- 
blo se encuentra en Nowairi bajo la forma si^^JaJI albotxa. 
Su origen, cree Dozy^ ha de buscarse en bastasia, «navi- 
culse apud Dalmatas species», según Ducange. En Egipto 
la albotsa significa también una medida de líquidos, equi- 
valente ya á una pinta, ya á media pinta. V. Dozy, Sifpl. 

Albaxad. Goma ammoniaca, del Persa ^^j^\(iluáx'¿vac ó 
^^>5I alúxxac, ammoniacum. «Tomar galvano, et sera- 
pion, et apapanac, et albaxad et caranfonia de cada uno 
una onza». Lib. de Mont. del Rey D. Al/., Bib. Ven. I, 255. 

Albayalde cast., alvaiade port. De ^rUJI albai/yad, albedo 
en R. Martin, alvayalde en P. de Alcalá. Guadix. Según 
Aben Buclarix, entre los árabes españoles era el nombre 
vulgar de la cerussa s.*UJI ^ cr* j^j ^j^ J^^^-^ ^j*=^j- ^^^■' 
serva Alix que de esta raiz solo ha quedado en l.-i Biblia 
la voz n3?i3 «huevo». 

Albaz. «Quarta (casula) de Albaz similiter amarella)). Flo- 
res, Esp. Sagr. XXXIV, Trat. 70, Apend. p. 455. Esta 
dicción, que Dozy considera equivocadamente como erra- 
ta de Alchaz (V. su Glos. in v. Alchaz ), es la arábiga jJl 
albaz, pannus en R. Martín, tela en general de lino, algo- 
dón ó seda, procedente acaso del ¡^-jto-o; y Byssus de grie- 
gos y latinos, Byssum en S. Isidoro, especie de lino finí- 
simo de Acaya. La misma etimología pienso que debe 
asignarse á las formas Albasius, ital. Albagio, y Albaxe- 
tus que se registran en Ducange en significación de una 
suerte de paño de lana. 



109 

Albeden. Especie de soladura, pavimento ó revestimento 

de un edificio con piedras labradas. 

«Otrosí, que el dicho maestro sepa edificar una casa 
real... y sepa solar de azulejo, pilas y albedenes y galle- 
ros». Ord. de Sev., Tit. de los Alhanies, fol. 150 v. 

Entre otras acepciones tiene el verbo ^^ batana en se- 
gunda forma la de revestir, forrar, cubrir y acaso pavi- 
mentar un edificio con ciertas piedras, como lo declara el 
siguiente pasage del Idrisi^ p. 211, que cita Dozy en su 
Suplemento: ^J^^ ^^lÁXJL ^k».* nI/ ju,^^JI 5^ ^^jj «y halló 
que esta torre estaba toda revestida ó pavimentada de 
adoquines Aloquí». En los Diálogos de Cherbonneau se 
encuentra el término ^^Liaj y con el art. albaden en signifi- 
cación de plafond. 

Albéitar, albéytar cast., alvéitar port. De Jaj^\ albéytar, 
como lo pide el acento, y no de ^U=uJl albeitár, minutor, 
menescal en R. Martín, albéytar de bestias en P. de Alca- 
lá. Acertadamente dice Dozy que la dicción arábiga viene 
de la griega iTiulaTpos veterinarius. 

Albeite ant. Lo mismo que albéitar. 

Albellon. Gasiri y Alix dan á esta voz la misma etimología 
que Müller. V. albahal. 

Albena. Lo mismo que alheña. 

Albenda cast., albendá, albendiabasc. Colgadura de lienzo 
entretejida á modo de red ó encaje. No concuerdan los 
etimologistas sobre el origen de esta palabra. Gasiri^ Ma- 
rina, Alix y Engelmann la derivan de juj band, bandera; 
Dozy de Rj^Ia^I albanderiya, empleada á su parecer, en las 
Mil y una noches (Ed. Habicht, I, 153) en el sentido de pa- 
ños ó cortinas, como sinónima de is.j?); Larramendi dice 
que viene del base, albenia (orilla, fleco), y finalmente 
Simonet (Glos., p. 7), con mejor acuerdo, la trae del lat. 
penna ó de su diminutivo joen/zw¿a, como los vocablos de 
la leng. lat. panelas, panellus, penellum y pennellus, el 
prov. peneou, el fr. panneau (especie de red) y el ant. cas- 
tellano abeñola (pestaña). 



lio 

Albéndola. Lo mismo que albéntola. Terreros, Die. 

Albengala, ¿e/i¿^a¿aenCovarrubias. Tela finísima de Uno 
con que los moros de España adornaban sus turbantes. 
De -úJ^ bengala, y con el art. árabe albengala, nombre 
déla provincia en que se fabricaba aquella estofa. Gova- 
rrubias y Alix. 

Albéntola, aluentola cast. Red de hilo muy delgado para 
pescar peces pequeños. Acad. 

«Por ser como son las dichas aluentolas muy espessas 
y cerradas de malla». Ord. de Sev., Tit. de los Pescado- 
res, fol. 160 V. 

La Academia considera esta voz como diminutivo de 
albenda, con la cual la identifica Marina. Alix es también 
de parecer que procede de la perso-arábiga o^ band, 
sánscrita bend, no en la acepción de bandera, sino en la 
de lazo, nexo ó vínculo. Más en lo cierto Simonet, cree 
probable su derivación del vocablo latino penna ó mejor 
de su diminutivo pennula. Confirma esta etimología la 
sustitución de la segunda n del nombre latino pennula 
por la d en el vocablo cast, y port, péndola, pluma. 

Albeña. Lo mismo que alheña. 

Alberga cast., aloerca port., albercobo gall., alporcha base. 
Estanque pequeño donde recogen el agua para regar las 
huertas. Del ár. jU^JI alberca, hebr. r\D'}2 stagnum, piscina, 
pr. talis, ad quam cameli potaturi procumbunt, s-T^ crater 
fontis et simile aquae receptaculum, hispan, alberca. Ge- 
senius. Traen la etimología Guadix y Rosal. 

Albérchiga. Lo mismo que 

Albérghigo. Palabra compuesta del art* ár. al y de la latina 
pérsicam (malum). Los vocablos arábigos ^3-*»^y (¿5^y no 
tienen otra procedencia. 

Albercoche cat. V. albarcoque. 

Alberengena cast., alberginia cat. y malí., albergina val. 
Lo mismo que berengena. 

Alberge cast, y cat., alperche, aXperxe port., alperse, alpér- 
sico ant. cast. Lo mismo que albérchigo. 



ill 

Albernica. Lo mismo que alhanega con inserción de una r 
eufónica. 

«Y assí, supongo, que el ochavo del almizate tuvo una 
tercia... toma el dicho ochavo, y hazlo 17 tamaños, des- 
pués de averie quitado el gruesso de la albernica, y cinco 
de estos 17 es el grueso de la madera». Lopes de Arenan, 
Breve compend. de la carpintería de lo blanco, p. 43. 

Albéytar. Lo mismo que albéitar. «Otrosí, que ninguno ni 
alguno, Judios ni judías, ni Moros ni Moras, non sean 
Albeytares, ni ferradores, ni carpinteros... (Salva, Colec- 
ción de Cortes, Leyes, Fueros y Documentos, Tomo XI, 
fol.39, 47). 

Albiar. Esta planta, conocida por los herbolarios españoles 
con el nombre de macarcha, según nos dice Aben Albéi- 
tar, es el (3ou(p9aX¡jiov de los griegos, nuestro ojo de buey, la 
Anthemis valentina de Sprengel, el Chrysantemum coro- 
narium de Fraas. Como queda expuesto en el art. Abiar, 
los moros andaluces aplicaron este nombre al narciso. 

Albitana cast., cat., mall, y port. Pieza curva de madera 
empernada por la parte interior de la roda ó branque so- 
bre el extremo proel de la quilla para fortificar ambas, 
dándoles mayor firmeza y solidez. Acad. Marina, Alix y 
Engelmann derivan este vocablo del ar. RilkJI albitana, 
forro. Dozy se limita á observar que como la raíz ^Jaj sig- 
nifica penetrar en lo interior, es posible que albitana ha- 
ya tenido un valor náutico análogo al del vocablo español. 

Albixeres pl. val. Lo mismo que albricias. 

Alboaire, alboayre cast., albahaire malí. Labor que anti- 
guamente se hacía en las capillas ó bóvedas, adornándolas 
con azulejos, especialmente en las que se fabricaban á 
manera de horno. Acad. 

«Otrosí ordenamos y mandamos que el dicho maestro 

sepa edificar las capillas siguientes: bayde, y de cdboay- 

res,y ochauada». Ord.deSev., Tit. délos Albañies,ío\. 150. 

De 8jA:su.f| albohayre, diminutivo de ys\í bahr^ término 

de arquitectos, que en la acepción de una suerte de ador- 



112 

no de mosaico ó de pintura con inscripciones ó figuras 
de hombres, de animales, de barcos, etc., se encuentra 
en el Idrisi (Descrip. de VAfriqm et de l'Espagne, p. 113 
y 210 del texto árabe, 132 y 259 de la trad. fr.). V. Dozy, 
Glos, y Supl. in v. ysu. 
Albocayre. Probablemente lo mismo que alboaire. 

«Otrosí,... que sepa fazer y formar sus escaleras, Jisí 
quadrada, como perlongada y de caracol, sabiéndole dar 
sus caxas, y al macho, como le conviene, faziendole sus 
cañutos de a/60caí/res y de tabla llana». Ord. de Seo., 
Tit. de los Albañies, fol. 150. 
Albocosa cat. y malí. Higuera de Egipto. Acaso de í?^yLJ 
alhacóra, precoz, temprana (palmera, árbol ó fruto), mu- 
dada la r en s y sustituida la moción de la primera radi- 
cal por una o. 
Albogon cast. Aumentativo de albogue. 

«Et acaesció que estando un dia folgando tañían ante él 
un estormento de que se pagan mucho los moros, que ha 
nombre albogom). El Conde Lticanor, Enxemplo XLI. 
Dulcema é axabeba, el finchado albogon 
sinfonía é baldosa en esta fiesta son. 
Are. de Hita, Cantares, copl. 1207. 
Albogue cast., val. y port., alboguea base. Cierta especie de 
nauta ó dulzaina. 

El pleyto de ioglares era fiera nota, 
Auye hi sinfonía, arba, giga é rota. 
Albogues é salterio, citóla que mas trota, 
Qedra é uiola que las coytas embota. 
El Libr. de Alex., copl. 1383. 
Es indudable que el vocablo arábigo ójj buc, bucina, 
cornu, fistula en R. Martín, albogue ó flauta en P. de Al- 
calá, tuba en el Glos. Leid. procede del lat. bucea, boca, 
cuyo diminutivo buccula por buccina, bocina, se encuen- 
tra en Ducange (V. Gloss., I, 795). Esta, que es la opinión 
de Simonet, ha sido aceptada por Dozy, en cuyo Suple- 
mento se lee: «ójj viene, sin duda, del lat. buccina; pero 



113 

no es menos cierto, añade, qne los españoles han recibi- 
do SQ albogue de los árabes». Así en efecto lo declara la 
forma del vocablo, y la fecha de su existencia entre los 
árabes de Oriente, p;ies de él hacen mención Alcheuharí, 
que publicó su Die. por los años 390 de la hegira (999 de 
J. C), y Alasmaí, maestro de Harun Arráxid, que nació en 
el 122 (739 de J. G.) y murió en 215 (830 de J. C). Esto me 
inclina á creer que los árabes no tomaron directamente su 
albogue del lat. buccina, sino del gr. p-jxávY, trompeta, que 
se registra en los autores helénicos de la época romana. 
V. Alex., Diet. Grec.-Fraiir. 

Que esta suerte de instrumento de música en su forma 
primitiva, acaso por su origen y procedencia, no se com- 
padecía con los aires y cantinelas de los árabes españo- 
les, lo demuestran los siguientes versos del Are. de Hita, 
Cantares^ copl. 1491: 

Albogues é mandurrias, caramillo ézamponna 
Non se pagan de arábigo quanto dellos Bolonna 
Gomo quier que por fuerza disenlo con bergonna 
Quien se lo desir fesiei'e, pechar debe calonna. 

Que el albogue, por el conti-ario, se acomodaba á los 
cantares de los españoles^ nos lo dice el Xalechí (Cód. 
Esc, 1530"de Gasiri y 1535 m.) en el siguiente verso que 
traen x\lcheuharí y Alasmaí: 



^^' o^ '-^yj ■o;'^'^' J*J 



«La zambra de los Gristianos al tocar el albogues. 

«Según Aben Jaldun, el albogue es un tubo de cobre de 
un codo de largo, el cual se ensancha hasta el punto que el 
extremo por donde sale el aire resalta tan dilatado que 
puede introducírsele la mano ligeramente cerrada, como 
lo está cuando se corta una pluma. Sóplase dentro por 
medio de un ligero tubo que trasmite el aire.de la boca. 
Produce un zumbido muy fuerte. Tiene también cierto 
número de agujeros por medio de los cuales se producen, 
mediante la aplicación de los dedos, muchas notas que 



114 

guardan entre sí relaciones determinadas. Entonces se le 

escucha con placer». V. Pvoíegóm., II, 353. 

Hasta el siglo XIV no suena este instrunnento en nues- 
tros escritores, aunque su introducción en la España cris- 
tiana debió remontarse á la conquista de los musulma- 
nes. Pronto, no obstante, debió caer en desuso^, pues ó 
comienzos del siglo XVII hasta su nombre era vocablo 
peregrino entre la gente popular y común. Aun el mismo 
Cervantes desconocía la naturaleza de este instrumento, 
como se ve por el siguiente pasage del Quijote (2." parte^ 
cap. LXVII): «¿Qué son albogues?, preguntó Sancho^ que 
ni los he oido nombrar, rji los he visto en toda mi vida. 
Albogues son, respondió D. Quijote^ unas chapas á modo 
de candeleros de azófar^ que dando una con otra por lo 
vacío y hueco hace un son, si no muy agradable ni armó- 
nico, no descontenta, y viene bien con la rusticidad de la 
gaita y del tamborín; y este nombre albogues es morisco, 
como lo son todos aquellos que en nuestra lengua caste- 
llana comienzan en «/». 

No me explico por qué Fetis, al ocuparse de los instru- 
mentos de viento de la música árabe (Hist. gen. de la 
musique, II, 146), hace caso omiso del albogue, cuando, 
á juzgar por los diccionarios del habla vulgar de Marrue- 
cos y de Oriente, aún existe en aquellos países como una 
suerte de clarín ó trómpela del género ^«/7ir. 

Albohega ant. Lo mismo que malva ó albohez. Castro, Die. 

Albohera. Lo mismo que albuera. 

Albohez. Lo mismo que albohesa. 

«Muchas veces se crian de los albohezes, digo de las 
malvas». Herrera, Agrie, lib. V, cap. 7, fol. 132. 

Alboheza, malva (planta), de «jaxí^vJI aljobaisa, malva en Rai- 
mundo Martín, malua, yerua conoscida en P. de Alcalá. 

Albohol. Creyendo, sin duda, la Academia que este vocablo 
no era otra cosa que una forma de ababol, lo interpreta 
por amapola, sin recordar acaso que en la primera edi- 
ción de su Die. lo había identificado con el/acío/z, funda- 



115 

da en la siguiente nota marginal de Huerta á su traduc- 
ción de Plinio (Hist, iiat., lib. 22, cap. 22, Ibl. 308): «Jíjción 
es nuestro albo/iol, que usan las mujeres en zahumerios 
y toman en polvos para acrecentar la leche.» El origen de 
c/¿o/?,o¿^ en mi sentir, se halla en la dicción aráb. j^^^ 
albo/ór, wtus» (thus) en R. Martín, ((sahumaduras» en P. de 
Alcalá, ((Suffitus» en Freytag, «incienso» en Kaz., una de 
cuyas variedades es el cyclaminum heredifoliam ó KuxAá- 
[xlvo; deDiosc, llamada por los botánicos árabes *.:í^* .j.:¿\i 
bojór Mariein, suffitus Marioe, según Leclerc. Es otra el 
iJ^^y* ^ysKibojór morixca,<x^Qví\irñQáQ las moriscas,» que 
era, á no dudar, el empleado, según Huerta, en zahume- 
rios por las mujeres de su tiempo. V. Aben Albeitái*, 
Traite des simpL, trad. Leclerc. 

Albohol. Correhuela. Metátesis de ^y^\ alhoból, pl. de J^p- 
hnbl, cuerda, llamada por los botánicos ár. ^a/L^JI J>„o-, 
«cuerda de los pobres.» V. Aben Albeitár, I, 402. En el 
Mostainí se lee que esta planta se decía en la aljamia üX^í 
binca, la vinca de Apuleyo ó la vinca pervinca de Plinio, 
nuestra vincapervinca ó clemátide. V. Dozy, G/os., 71-2, y 
Laguna Anot. á Diosc, Lib. 4.°, Gap. GL, p. 465. 

Albol. Lo mismo que albohol, L^"" artículo. 

Albolga. Lo mismo que alliolva. 

Albolga. Esparteña. Aunque esta voz, así como el cast, al- 
bor ga y el port, alparca, es corrupción de abarca, proce- 
de inmediatamente de jiüJLJ) albolga^ «avarca» en R. Martín, 
«abarca de esparto» en P. de Alcalá, «calceus» en Dombay 
(Gram. ling, mauro-arab., p. 82). Aben Abdelmelic, 166 v., 
en su art. sobre Aben Asear, el historiador de Málaga, 
cita versos de este sabio en que describe el calzado que 
los liabitantesde Andalucía y sus vecinos de África llaman 
albolga. V. Dozy, Supplement. 

Alboloque val. Lo mismo que alboroque. 

ALB6:^DiG\casi., albondigueahi\sc.,almondega port.^ almón- 
diga casi. De süJsjlJI albóndaca, «pulula» en R. Martín. 
Lopez de Velasco. 



116 

Alboque. Lo mismo que albogue. 

Alboquerón. Planta semejante al alelí. Según Alix es un 
aumentativo cost. deyCJl albúccar, species quaedam plan- 
tarum in Arabifio felicis campis frecuentium: panicum di- 
chotomum en Forsk, Flora, p. CIV. No me satisface esta 
eiimologín, por no convenir la palabra española y la ará- 
biga en significación. 

Albora malí. Especie de lepra 6 sarna. Más que con alba- 
rra^ parece tener inmediato parentesco este vocablo con 
el lat. alphas y el griego aXcpo;, especie de lepra ó sarna 
blanca en Cornelio Celso. 

Albórbola cast., borbora base. Gritos de alegría. De ?ü^y) 
alwülwala, nombre que con la propia significación se en- 
cuentra en el Diván de Aben Cuzmán (cód. de San Pe- 
tersburgo, fol. 49 v.) i\). La raiz de este vocablo es la ará- 
biga Jyj wálwala, ullulare de gaticUo {gv. o).o).v^oj) en 
R. Martín, lanzar gritos de alegría en Abdelwálied (Hifit, 
of the Almohades, p. 211), gorjear un pájaro alegremente 
en Aben Cuzmán, como se declara en el verso siguiente 
(Diván, fol. 17 v.): 

«Mientras yo y la hermosa bebíamos, el pájaro gorjea- 
ba alegremente (lit. hacia albórbolas).» 

Alborga. Lo mismo que albolgn, 2.° artículo. 

Albornez. Viento que se expeiimenta en el golfo de Valen- 
cia. De ^Lr^-" albarraai, «viento entre oriente y cierno» en 
P. de Alcalá^ vent da nord-est en Marcel. 

Albornía cast., alburnia cat. y malí., albornía base. Escu- 
dilla grande de barro. De sui^l albornyya, «vasija de barro 
vidriado en forma de taza» en Cañes. Urrea. El vocablo 
arábigo, como ya lo apuntó Rosal, viene del gr. Xa^ptúv-ov 
ó ).a6páv!.o?, gran vaso para beber entre los persas. 

Albornos. Lo mismo qvie albornoz. 



(1) Debo a la fineza de mi ilustre amigo el Dr. Simonet «1 conocimiento 
de esta preciosa obra. 



^' 



117 

Nombrauan el rey de Castiella 
E era por aquesta bos, 
Quebrantaba mucha siella 
E rroto mucho albornos. 
Poema de Alfonso el onceno, copl, 1721. 

Albornoz cast.^ albornop val., albernoz port., albornozo. 
base, albernus malí., albernuz cat. De ^yj^\ albornos, 
albornoc en P. de Alcalá, capa en R. Martín. Urrea. 

Alboroc. Lo mismo que alboroque. 

.... et si voluerit dominus soli dare definitum precium, 
det etiam et suo alboroc. 

Concilium legionense, era MLVIII, Kal. Augusii. Co- 
lección de Fueros Municip. por D. Tomás Muñoz y Rome- 
ro, p. 67. 

Alboroche cast., alboroch val. Lo mismo que alboroque. 
.... e si el sennor del suelo non quisier comprar el la- 
bor^ el sennor del labor vienda la casa á quien quisier, en 
tal guisa que el sennor del cierbo aya siempre so albo- 
roche. 

Texto cast, del concilio de León, XXV, Colee, de Fue- 
ros Municip. por D. Tomás Muñoz y Romero, p. 82. 

Alboronia cast, y base, almoronia, boronia, moronia cast. 
De 5^l^j-!-'l alburanyya, cibi genus: ita dictum a nomine 
Buran^ qua3 filia Hasani ben Sahl, coniux Almamonis. 
Freytag. 

Alboroque cast., alborque port., alboloch, alboloque, albo- 
roch val., alboraquia base. De '\fyS\ albarca, dádiva, re- 
galo, propina. Son usuales en Marruecos, según me infor- 
ma el P. Lerchundi, las frases siguientes: ^/^Jl ^^^^' 
«dame una propina»^ n/^JI v¿5^-Ja*j nL') «Dios te lo pague;». 
'^ f, ^'^ cjí''-^ «¿bay algo que darme?» La misma acepción 
tiene, como ya lo indicó Covarrubias, el vocablo hebraico 
r\ya bracah, munus, donum, quo favorem volunta temque 
significamus. Gesenius. 

Alborote ant. Lo mismo que alboroto. 



m 

Doña Isabel Castriote 
Cantó con gran alborote. 

Cancionero de burlas. 
Alboroto cast, y port., albolot val., alborótcixt. y malí., al- 

borotea base, aoalot cat. Lo mismo que 
Alborozo cast., alboroc val., alboro^ca base, alvoru, alco- 
roco jjort. De j^yJ] alboroc, alboroco, ruido en P. de Alcalá, 
que con ]ü misma significación se encuentra en el siguien- 
te verso del Dioán de Aben Cuzmán (íbl. 27 v.): 
•Lw-JI ^Áia£.L¿ ,.-Axjj)l *j.i j j^y^' 

«El alboro.70 en el dia del lunes; dadme, pues, las al- 
bricias ». 
El mismo egregio poeta dice en otro lugar (fol. í5 v.): 

nJ^JI^ jíwV^L j*ij^h («-Ví^* U 
«Oh vosotros los que venis con alboroto, alarido y ;i|- 
bórbola». 

En este verso se encuenti'a la verdailí.íra etimología de 
nuestro vocablo alarido, metátesis de la dicción arábiga 
jíJk^] alhaclir, \i\ cual, con la significación de raido, se 
encuentra en Marccl, y con la de mugido prolongado (de 
un camello), rebuzno repetido (de un asno), rugido de un 
león en Kazimirski. Rectifico pues, en vista de esto, lo 
que digo en mi artículo Aí.arido. 
Albotín. Término de la antigua farmacia: el tereliinto ó coi- 
nicabra y su resina. Del ár. *kJI albotan, el terebinto en 
Aben Albeitar. Alix. 
Alboyo gall. Casa grande. Acaso de c^^l alborjót, pl. de c^^-ví-í' 
albeyt, domas en R. Martín^ mediante el apócope de la t 
final. 
Albricia. Lo mismo qi\e albricias. 

«Albricia, Albar Ffanez, ca echados somos de tierra». 
Poema del Cid, ed. Rio., p. 1, col. 2." 
Albricias cast., cat. y mal!., (Ubi ceres pl. y albricies pl. 
val., albiristea y albisíeahasc, albixerct caí. y malí., cdci- 
í^aras, alvissaras, aloiceras port. De b^'uí-JI albiasára, bue- 
na nueva, regalo que recibe el portador de mía buena 



119 

nueva. Guadix. En este último sentido se lee en La Celes- 
tina, Act. VI: «Dame albricias y decírtelo he». 
ALBUCEant. cast. Arcaduz de noria en V^ictor y Franciosini. 
^0 áo. ^y,búx y con el art. albúx, dolianí parcum en 
Bombay (Gram. ling, maíiro-arab.,93), barrique en Kazi- 
mirski, como quiere Dozy, palabra que no se encuentra 
en los diccionarios de la lengua clásica y que ni es árabe 
ni berberisca^ como creyó el sabio orientalista holandés, 
sino simple trascripción, prefijo el art.^ del vocablo de la 
Baja Lat. bu;^a que se rcgisií-a en Ducange con el doble 
significado de vas üinarianí, ant. fr. buce, pequeño tonel, 
y de navigii genus grandioris, a similitudinepyxidis, quoe 
Anglis basse dicitar, apellatum^ sea potius quod dolii 
viNARH FORMAM uefert; gr. mod. ¡So'jTsov ó íBo-jT^wv, ^_^^ bus 
Y ij£>yí búc, naüis en R. Martín, basa en Alberto de Aix 
(Hist, hierosolymit., p. 330). V. Ducange in v. bu;sa, y bas- 
sa. En el mismo ilustre lexicógrafo se hallan las formas 
de la misma voz butta, buttis con las acepciones de capa, 
dolianí, vas üincuñum^ lagena major, fr. boas, sajón butte^ 
y bytte, cimbrico bitta que confirman no ser arábiga 
nuestra dicción Albuce. 

Albucharia cast. Probablemente del art. ar. al y Rí.L¿X£. 
ucharia, decágono, figura de diez ángulos. 

«ítem, que el que esto no supiere hacer y fuere lazero, 
que haga una cuadra ochavada de lazo lefe con sus pe- 
chinas ó albucharias á los rincones». Ord. de Gran., Tit. 
80, Ord. de Carpinteros, fol. 173. 

Albudeca cast., albudeca cast., cat., mall, y val.;, pateca 
port. Especie de melón. Del art. ár. aly jo^aLj batíja,pepo 
en R. Martín. Sobre esta voz puede verse á Aben Albei- 
tar. Traite des SimpL, Trapl. Leclerc. Corresponde la eti- 
mología á Cañes y Casiri. 

Albuélvola. Lo mismo que albórbola. 

Mas valia vuestra cdbuéloola é vuestro buen solás^ 
Vuestro atombor sonante, los sanetes que fas, 



120 

Que toda nuestra fiesta; al león mucho plas^ 

Que tornedcs al juego en salvo é en pas. 
(Arc. de Hita, Cant., copl. 872). 
Albuera. Lo mismo que albufera. 
Albuérvola. Lo mismo que albórooía. 

((E desí fizo venir estrumentos de muchas maneras é 
tanneries ant'el Rey^ é facer danzas é albiici-bolas^K La 
Gran Conq. de Ultr., cap. XLV, p. 524, ed. Bic. 
Albufera cast.^ cat. y malí., alboera, albuferas pl. val., al- 
biifeira port. De 8^*^s\j biiJudra, y con el art. ár., albtihnira^ 
stagnum aquae en R. Martín, dim. de^-=u bahr, marecilla. 
Guadix. 

«.... deflnimus vobiset vestris in perpetuum duas par- 
tes decimarum omnium piscationum mnris, el de .1/- 
bufera^^ . 

(AgLiirre. Collect, max. concil, onin. Hispan., Ill, pá- 
ginas 497-498). 
Albuhera. Lo mismo que albufera. 

«Estonce, por le facer placer, mandó henchir de agua 
de rosas aquella albuhera de Córdoba». (El Conde Lu- 
canor, enxemplo XXX). 
Albur cast., alburs pl. val. Tamariz, Lopez de Velasco, Ca- 
siri, Cañes, Marina y Alix, así como Engelmann y Dozy, 
traen esta voz de ^^y^ bur¿, y con el art. ár. alburí, piscis 
mugilen R. Martín, baruo, albur pece en P. de Alcalá, 
ita dictum a s^^j oppido yEgipti. Golio y Freytag. Yo creo, 
por el contrario, que la etimología de albur ha de buscar- 
se en el lat. albulus, dim. de albus, blanco, por serlo la 
carne de este pez, nuestro albulo, pescado parecido ai 
mujolj ó de alburnus, que con la propia acepción se en- 
cuentra en Ausonio, de donde deriva Scheler la dicción 
castellana. 

((Son los albures^ léese en Huerta (Anot. á Plin., Hist, 
nat., L" part., p. 569), unos pescados que se crian en los 
rios, muy semejantes á los Mugilos en la forma y sustan- 
cia, aunque su cabeza es menor y la carne más blanca, 



121 

y estos son llamados de los franceses Gardones, y de los 
italianos Laschas y de los españoles Albures, por la blan- 
cura de su carne». 

Alcabala. Partera ó comadre. Guadix, Die. ms. de la Bibl. 
Colomb. De \LUJ) alcábila, obstetrixen R. Martín, partera 
que ayuda á parir en P. de Alcalá. 

Alcabala cast., cat. y mall., alcavala cast, y port., aleába- 
les pl. val., alcahalla y alcabclla port., alcabala base. De 
iüLaJI alcabala, que con la propia significación se encuen- 
tra en P. de Alcalá^ recibo en Gasiri, impot, laxe en Qua- 
tremére y Dozy. Aunque el año de 1342 se creó con este 
nombre en Castilla un derecho sobre las mercaderías, 
suena ya de antiguo la voz alcabala en los documentos 
españoles de la edad media, como sinónima áQ portaticus , 
habiéndolas de mayor y menor cuantía, según lo declara 
una escritura de Doña Jimena Diaz, mujer del Cid Cam- 
peador, año de 1101. V. Ducange in v. alcavala. Entre los 
árabes andaluces era la alcabala una suerte de contribu- 
ción ó impuesto que en tiempo de Aben Mardanix, régulo 
de la España oriental hacia mediados del siglo VI, llegó 
á extenderse hasta los festines do bodas, con el fin de 
allegar recursos para pagar á los caballeros cristianos 
que tenía á su servicio. En la siguiente anécdota refiere 
un hombre de Játiva que habiendo ganado en Murcia dos 
ducados trabajando de albañil, invitó á algunos de sus 
amigos á pasar la noche en su casa, y luego añade: «y 
compré carne y bebida y tocamos el adufe y cuando esta- 
ba á punto de amanecer dieron un fuerte golpe en la 
puerta y dige ¿quién eres? y contestó «yo soy el tarcón 
(el recaudador del impuesto sobre los festines de bodas) 
el cual traía en la mano la alcabala de la fiesta», yj^S julo. 
V. Aben Aljatib, Ihata, art. sobre Aben Mardanix^ ap. 
Dozy, Sapl. in v. ^^^jo. 

Algaballa, alcabella, alcabila, alcavila, cabilda port. Tro- 
pa, compañía, horda, tribu. Lo mismo que cabila. 

Alcahaz. El autor del Glosario del Cancionero de Baena in- 

16 



122 

terpreta por «capitán, caudillo de gente de guerra» la voz 
aleaban, que se encuentra á la p. 331 de aquella colección 
de poesías: 

Señor Rrey, desque las liases 

Fueron todas ayuntadas 

E las trompetas tocadas, 

Fuyeron como rrapases, 

Dexai'on los contumases 

El campo á los generosos 

Fidalgos e venturosos. 

Fueron sse los Aleábales. 

No conozco, dice Dozy á este propósito, palabra árabe 
que tenga la significación de capitán ó caudillo de gente 
de guerra y que se parezca á aleaba::. Por otra parte, 
añade, no eran solo los jefes los que huían, sino todos los 
guerreros granadinos. Al hacer la primera afirmación no 
tuvo presente el ilustre orientalista que Freytag trae 
(jiUXil alquibax en la acepción de princeps, diix gentis, 
Kam. Ha/nasa, p. 73, ita at arios est gi'cgis, de donde Alix 
deriva la dicción castellana. Más en su punto la segunda, 
porque con efecto los que huían no eran ya los jefes, sino 
todos los soldados del ejército morisco, hay que investi- 
gar lo que significa el vocablo aleábales. Dozy cree que 
viene de ^jJuJJ) alcabbás, derivado del verbo ^J^ cábasa, 
caer sobre el enemigo, atacar con ímpetu y de repente. 
El sustantivo cabsa, añade, significa (en Silvestre de Sa- 
cy, Chrest. ar.. I, 46): ataque violento y súbito, y cabbás 
es la forma regalar expresiva del que habitualmente eje- 
cuta tales ataques. Á mi parecer aleaba:; no es otra cosa 
que jUvjjs:ül aUuucasa, vocablo que además de invasio noc- 
turna, hostilis irraptio, denota agmen hominiim ex variis 
gentibus eonstans, vm?. ^^^^ invasit clonuun prcedaní quce- 
rensen Freytag, /jrte6/ar¿, y en segunda fovmn farari ocul- 
te en R. Martín. En este supuesto el término aleábales 
denotaría el ejército ó muchedumbre de gentes que en 



123 

secreto y á deshora penetra en tierra enemiga con el pro- 
pósito de robarla. 

De ■s^j.:f^\ alháfc Loase, mediante la versión del .s- /? por 
la c (Cf. alcabala, red, de sjI-o-)^ del j íc por la b (Cf. alba- 
cea, de ^^') y del 0-- s final por la s, se hizo alcábaj. 

Alcabor cast., cat. y mall., alcabó, alcabóux pl. val. De 
y^\ alcabó, qwe designa, como término de arquitectnra, 
un techo embovedado, una bóveda, fumar turn en R. Mar- 
tín. V. Garláx, p. 34, Aben Adán', II, 244, el Glos. sobre 
Aben Chobair do W. Wright y el Glos. sobre el Idrisi de 
Dozy. Traen la etimología Marina^ Alix y Engelmann. 

Alcabtea. Tela muy fina de lino, fabricada en Egipto. De 

juiatAíLíl alcabtia, forma en los dialectos ar.-hisp. de naLo 

cobtia, fem. de ^J^ cobti, cobto ó egipciaco. Gayangos 

y Alix. 

Aun quel reygno está turbado 

De turbamiento mortal 

D'alcabtea é de cendal 

Fallen vos bien arnesado. 

Canc. de Baena, p. 113. 
Los moriscos usaron este vocablo bajo la forma cabella 
(V. Mem. Hist. Esp., Y, 458). 

Pero además de una estofa, la alcabtea, sinónima de 
óy^o í/or/idc en R. Martín, tiene en este lexicógrafo las 
acepciones de díploys (SiTcXoi?) y de espatles cat., nuestra 
esclavina. En este sentido léese en Aben (^ahib ac-Qalat, 
Hist, de los Almohades, fol. 72 v. (ap. Dozy, Sapl.)\ Juo:^- 
SJUij jv^j jíLv-Tj R^Utj j?iá¿ ;j^.L¿ JjCJ ((Galardonóse á cada 
caballero con una capa, una imama, un alquicel, una al- 
cabtea y una banda)). 
Alcacel cast., alcacer cast.^ port, y gall., alcaceii gall.^ al- 
cha^ar ant. port. De J-v^iaJl alcacil ferrago (farrago) en 
R. Martín, alcacel de cenada en P. de Alcalá, farrago hor- 
deacea, raiz J.a£i5 dar forrage á un caballo. Léese en Alma- 
cari, Analect., I, 384: X-^ab ^,aju:íJI ^.* ^j^« U>J\ sx^ ys c.jj?. ^'-T 
juljOJ {(Sembraba todos los años mil almudes de cevada 



124 

pavsi alcacel de sus bestias». La etimología es de Lopez 

de Velasco. 

Alcacer port, y val., alcacere port. Palacio acastellado. 
Sta. Rosa, Elacid. Lo mismo que alcá^^ar. 

Alcaceria ant. Lo mismo que alcaiceria. 

Alcaceva, alcacova port. Lo mismo que alcazaba. 

Alcachofa casi, y gall., alrachofra, alcachofro port., al- 
carxofre, carxufra cat. y mail. De ^¿^^^-vjI (djoiwofa car- 
das en R. Martín^ cardo arrecife en P. de Alcalá. Guadix. 

Alcacuz cast, y port. Regaliz. Guadix, Die. ins. de la Bibl. 
Colomb. De ^y^ o^ oroc sus, regaliza ó orocúz en P. de 
Alcalá. 

Algaqaba cast., cUcassaba mall. Lo mismo que alcazaba. 

Alcázar. Lo mismo que alcafar. «E poner las tiendas del 
Señor en medio, é las de los oficiales que lo han de servir 
en deri'edor della, que estén en manera de alrácnr-». Ley 
XX, Tit. XXII, Part. 2.* 

Alcaqaria. Tenería, lugar ó fábrica en que se curie y pre- 
para toda clase de pieles y colambres. De kí.j^] alcacriya, 
cuba en que se hace la legía, cubo, cuba de curtidor en 
Beaussier, caldaria en el Glos. Leid., idria, librcl (lebri- 
llo) en R. Martín, hebr. niiiyp en R. Jehuda ben Koreisch, 
lebrillo^ cofaina de metal para lavar en el Glos. gr.-ar. y 
en Aben Loyon, voz formada del nombre de acción y¿i 
ca(;r, tandendo lavando que dealbaoit vestem, fallonum 
more, rm?. y^ cacara, hollar. Cf. Dozy, Sapl. in v, s^.y&i. 

«E emplazamos huums pelames ou alcagarias que 
avemos na dita Villa». Doc. de S. Pedro de Coimbra, ap. 
Sta. Rosa, E lucid. 

Alcadafe, alcadef, alcadefe port. De -jvJiJI alcadah, urceus 
en P. de Alcalá. Sousa y Engelmann lo derivan de oIjüíJI 
alcodáf, scutella, urceus ñgulinus. 

Alcadí, alcadir cat. y malí. Lo mismo que alcalde. 

Alcadra. Ollería, alfarería. De Ja-íjI alcaddár,ollarius («n 
R.Martín, fabricante de ollas (¿-^j^). En los dialectos arab.- 
hisp. esta suerte de nombre de agente se usaba á la vez 



125 

por el de la oficina ó lugar en que se ejecutaba la obra ó 
se ejercía la industria. Cf. alfar. 

<(Una alcadra que hera antes del alguazil abdilbar, que 
hera agora de Goncalo hernandez». Ord. de las aguas de 
Gran., ms., fol. 73. 

ALCADUFval. Lo mismo que 

Alcadus, aleadas, arcadíu cast., alcatriu gall, y port. De 
(j^jOyJül alcaydús^ canalis en R. Martín, alcadug de añoria 
en P. de Alcalá, forma arab.-hisp. por ,j^jjo cíücMó^ el xáooc; 
gr. (V. Fleischer, De glossis, Habitclit., p. 74), tayeau, 
conduit d'eau en Hélot^ de donde derivan la voz española 
Cañes y Marina, ó g*jJ3 cctdús, de donde la traen Sousa y 
Engelmann. La etimología es de Rosal. 

Alcaeceria. Lo mismo que alcaicería. 

«El qual sello con otros sellos de la alcaicería.... ^^ Ley 
1.% Tit. XXX, Lib. IX, Naev. Recop. 

Alcaet ant. Lo mismo que alcaide. 

Alcafar. La cubierta, jaez ó adorno del caballo. Acad. De 
J.¿xJt alcáfel stragulum quod ec¡ui clunibus imponí solet 
en Freytag. Casiri y Engelmann. 

La voz alcafar significa también grupa, croupe en Mar- 
cel y Bocthor, nales, las nalgas, en R. Martín, como lo 
declara el siguiente pasage de La Gran Conc¡. de Ultr., 
lib. II, cap. LXIV: «E lo hizo caer por el alcafar del ca- 
ballo». En la misma obra (p. 315, 1." col., ed. Riv.) se lee: 
«De manera que antes que el Conde saliera do aquella ca- 
rrera fué su vestido todo despedazado é rompido, é el 
alcafar del caballo é las piernas de tal forma, que todo 
corría sangre». 

Alcagüeta. Lo mismo que alcahueta. 

«Del castigo quel arcipreste dá á las duennas, é de los 
nombres de la cdcagneta)). Are. de Hita, Cant. y ed. Riv., 
p. 254. 

Alcahaz. Jaula, caja. En Aragón parihuelas para conducir 
los muertos. Rosal. De ^j^JtsS] alcáfas que significa lo mis- 
mo. Casiri, Marina, Alix y Engelmann. 



126 

«Et fizo levar allí veinte gavilanes nuevos, primas é 
torzuelos en sus alcahases» . Lib. de la Caja de /r/.s Aveí^ 
de Pero Lopez de Ayala, Bibl. Ven. III, p. 319. 

Alcahuete cast., alcabot cat., mall, y val., alcallote y alca- 
yote ant. port., alcayote ant. gall., arcabot cat. De jlyíil 
alcauwad, leño en R. Martín, nlcagüete en P. de Alcalá. 

((Et esta mujer había un amigo, et era alcahueta entre 
ellos una mujer de un su vecino». Calila e Dfjnina, Pros, 
ant. al siglo XV, ed. Riv., p. 23, col. 2.« 

Alcaicería, alcacería cast., alcaeceria cast, y val., alca^a- 
ria port., a.lcayceria val., alcaceriá base. De nj^U^I alcai- 
sériya, lonja de mercaderes en P. de Alcalá, pórtica>^ en 
Golio ap. Freytag. Lopez de Velasco. Hurtado de Mendo- 
za (Guerra de Granada), Marmol (Descrip. gen. de Áfri- 
ca, II, SS,)\ Sta. Rosa (Eliicid. in v. alcararla) opinan 
que este nombre procede de César, á que los árabes lla- 
maron Cayzar. Simonet dice que es voz formada del adj. 
lat. ccesareus, cosa perteneciente al César, y probídíle- 
mentede Ca'sarea, gr. xatTapsw (domas ú officina). Aunque 
alcaicería tenga este origen, no es menos cierto, observa 
Dozy (Supl. in v. síL^), que los españoles tomaron in- 
mediatamente el vocablo de los árabes. Tal es también 
mi parecer. 

Yo creo que alcaicería es la forma femenina del adj. 
posesivo ^y^ (ipor ^yAxi) caif^arí, palabra que debió ir 
precedida, con efecto, de .b dar, don}u>^ca'sarea. 

En cat. la voz aXcaceria, en opinicjn de Dozy, parece 
designar también las mercancías que se encontraban en 
los bazares del mismo nombre, á juzgar por el siguiente 
pasage: ((E estant axí... preseren una ñau, on havia Moros 
é Moras é roba é alcaceriaA^. Capmany, Memor. Hist, so- 
bre la marina, etc. de Barcelona, II, 75. 

ALCAmE cast, y port., alcaxt, alcáy val., alcayt cat. y malí. 
De ^iüiJI alcáid, alcaide en P. de Alcalá, ductor en Rai- 
mundo Martín. Guadix y Urrea. 

Alcailo, b. lat. ((Et unum frenum de argento pro LX mrs. 



127 

et mofarrache tenet iinum frenum de argento pro XL.... 
ft uniini aldailum comitise Srincie....» Inürniarío dc Cré- 
ditos de la Condesa Doña Teresa y á su /a cor keclio e/i el 
siglo XII. Acad. de la Hist. De JyJ^I aljayl, caballo. Alix. 

Alcairia. Lo mismo que alquería. 

«Otrosí con condición que todas Ciudades, Villas, luga- 
res y alcairias)). Ley IX, Tit. XXX, lib. IX. Nueva Recap. 

Alcalá cast, y mall. De -s^^í alcalá, castillo. 

Alcalá b. lat. «Regina) Domníe Sancire dedi omnes alcálas 
meas, acitaras et colchias». Test, de D. Sancho I, año de 
1209, Tom. IV de la Monarch. Lusit. ap. Sta. Rosa, Elucid. 
De jüXJI alcálla, como lo sospechó Luis Dubeux (V. Du- 
cange, G/o¿\j^ conopeum, cortina en R. Martín, corredor 
de cama, cortina ó corredor, paramento de cama en P. de 
Alcalá. 

Alcalahorra. Voz usada en Andalucía, que^, según Rosal, es 
en árabe torre franca. De s^kJI alcalhorra, torre para de- 
fensa en P. de Alcalá. Esta palabra se encuentra en un 
poemita de la Torre de la Cautiva en la Alliambra. V. La- 
fuente, Inscrip. ár. de Gran. 

Alcalde cast., cat. y mall., alcatea base, alcadi, alkadir 
cat., alcait, alcayt cat. y malí. De ^^ cádi y con el art. 
alcádi/]UQz. Covarrubias. 

Álcali cast.", cat., mall., port, y val. De ^^'' alcrdi ó ^'^'' 
álcali, sosa, planta alcalina. Helot. Alix y Engelmann. 

Alcalifa. Lo mismo que califa. 

Alcall. Lo mismo que alcalde. 

«Et á las voces que daba vinieron los parientes della e 
prendieron al marido c leváronle al alcalh. Calila é Dyni- 
na. Pros. ant. al siglo XV, ed. Riv., p. 24. 

Alcalle. Lo mismo que alcalde. 

De los moros sse temia 
Que passasen el Estrecho 
Al alcalle Goncalo Garcia 
Fisso ssaber este fecho. 
Poema de Alfonso el XI, copl. 473. 



128 

Alcaller. Alfarero, ollero. De J«il3 callél y con el art. alca- 
llóL que significa lo mismo. Casiri, Alix y Engelmann. 

Alcanela Dim. cast. áQ^^cana y con el art. alcana^ con 
inserción de una I eufónica, /¿c^^a, lancea en R. Martín. 
El vocablo arábigo, en mi sentir, aunque se encuentra en 
el Camús y en Alcheuharí, procede á su vez del latino 
canna. 

Alcam. La coloquinta. Una de las especies del cohombrillo. 
De ^ álcam, cucumer en R. Martín, raiz ^ amavicaro 
en el mismo lexicógrafo. Según Aben Albeitnr (ap. Dozy, 
Glos.) era el nombre que llevaba en la España Árabe el 
^j^;.*.^! Ui ó cohombro de asno. 

Alcamíz. Alarde de soldados ó la lista en que se escriben 
sus nombres. Acad. ((Queriendo saber después de vencido 
la gente que le faltaba, hizo requerir los alcaniices, que 
nosotros llamamos alardes, á donde había mandado sen- 
tar lo gente». Morgado, Hist, de Seo., fol. 75. Casiri, Ma- 
rina, Gayangos, Alix y Engelmann traen esta voz de 
^j^^jamis y con el art. aljamís, ejcercitus, quia quinqué 
constat pdrtibns. En Marruecos el ^J,*.f¡»^- j'aniís era una 
parte ó porción del ejército que, según H(i;st (184), consta- 
ba de 500 hombres. La misma acepción tiene ^j,,..^ jcuns 
en Aben Badrun (193). Repugnó Dozy esta etimología 
fundándose en «que el vocablo jo/» ¿8 nunca había tenido 
la acepción de lista de nombres de soldados, y que aun en 
el sentido de ejército pertenece á una época de la lengua 
muy anterior al siglo XIV en que se halla empleada la 
dicción alcanii;;; es an old term (Lane), y mucho antes de 
la expresada fecha dejó de estar en uso en la lengua vul- 
gar». Esta última aserción del ilustre orientalista es insub- 
sistente de suyo, pues en el Vocabulista, de R. Martín, 
autor del siglo XIII, se registra la palabra aljamís por 
ejercitas, y en las postrimerías de los Beni Alahmar una 
de las plazas principales de Granada llevaba aquel nom- 
bre, según se lee en escrituras árabes de fines del siglo 
XV. En cuanto á que la dicción arábiga nunca ha signifi- 



129 

cado Unta de nombres de anidados, es de notnr que el su- 
sodicho lexicógraíü catalán considera á ^j...*^jamís como 
sinónimo de na^vit" catiba, exercitus magatis, exercitus, 
cohors equitíim a 100 ad 1000 en Freytag, escuadrón en 
la Moallaca de Antar, vocablo que tiene además el valor 
de scriptum, scriptara, raiz w^álT cataba, scripsit, inscrip- 
sit nometi in códice niilitum; y en octava forma: pro- 
pium noinen inscripsit albo regio, seti codici stipendiario- 
rum. DQSu.evíeqi.ieii^-jií' catcba no es otra cosa sino el 
ejército, cuyos soldados tienen inscritos sus nombres en 
un libro, lista ó registro. Pues en este mismo sentido de- 
be interpretarse^ á mi parecer, su sinónimo Alcamí^. 
Corrupción de esta voz, á no dudar, es la port, alcaides 
que se encuentra al fol. 64 de la Chron. de Al/. IV, donde 
se refiere el mismo hecho de que se habla en el capítulo 
CCLIV, p. .150 de la Cron. delrey D. Alfonso el XI, ed. 
Cerda. 

Alcamonia^ alcomonia cast, y port., alcamunia, olcomenia 
cast. De 'i-^y*^\ alcammoniya, fem. del adj. ^y*^ canimo- 
ní, lo que tiene el color y la forma del qj-*->' canwiún ó 
^jy*^ cagmón, cimimum en R. Martín, cominos de comer 
en P. de Alcalá, lat. cuminum, gr. xjuivov, hebr. ^qd cammon. 

Alcana. Alheña. Acad. De L^l allianna. 

Alcana. «Aestas'carchofas disen en algunos lugares alca- 
nas y en otros canarias (léase canarias). Arte Cisoria de 
D. Enrique de Villena^ p. 81. De »^U:^'I cachañara, arti- 
chaut, alcachofa en Bocthor, mediante el apócope de la 
sílaba final. Pero debemos advertir que^ así esta forma 
como la de cannária)<^,h:i, que se lee en R. Martín y en 
otros autores españoles y africanos, vienen del vocablo 
gr. lat. cinara y cynara, usado por nuestro Golumela. 

Alcaná. Nombre de la calle en que estaban los mercaderes 
judíos en Toledo. Cov. «Fuíme tras ella, entróse en la 
tienda de un mercader en el alcaná^). Gu^^nián de Alfara- 
che, part. 1.% lib. 2.% cap. VIII. De ^^U\JI aljájiy bazar en 
Marcel, tienda en Kazimirski, taberna mercatoria, offici- 

17 



130 

jia, hospitium mercatorum, sive in via, sive in urbe en 
Freytag, derivada á su vez del persa sU^/ána, casa. 
Alcanavy, alcaneoe port. Doc. de Moncoroo de 1407, ap. 
Sta. Rosa, Elucid. Del art. ar. al y del lat. cannabis, gr. 
xávva^!,?^ el cáñamo. 
Alcancía cast, y port. Probablemente de un posesivo íem. 
sijjM alquia^ia, formado áQ jx.!íi\ cdqiiin;:, scyphas parcas, 
ó de jáílI) alcanas, opus ñgulinum ex luto en Freytag. 
Alcándara cast., alcándora "[^ovi. De í^uVüüI alcándara, per- 
cha ó varal (Guadix) y este vocablo del lat.-greco canthe- 
rius, usado por Golumela. 
Alcándaras uazias sin pielles e sin mantos. 
Poema del Cid, p. 1." 
Alcandora cast. De jf^^joüLí) alcandora, caniisia (breois) en 
R. Martín, que bajo las formas is^yn^ cantora y «¿jia^ canthó- 
ra, genus vestís lacinia brevissinia et multis oinculis'ins- 
tructum se halla en Vuller-s (Lex. Pers.-Lat. Etym.); y 
bajo la de ^^ySjj^gandóra, camisa, en los dialectos arábigo- 
orientales y africanos. Larramendi le da un origen bas- 
co, en cuya lengua significa comisa de hombre. El P. Gua- 
dix la deriva del lat. candor, y finalmente Simonet del adj. 
lat. candidas, y probablemente del dim. candidula por 
razón de su blancura. Que era con efecto de este color la 
alcandora en tierra de Castilla, lo declaran los siguientes 
versos de una Cantiga de Alfonso Alvares á la Ciudad de 
Sevilla: 

Alvos pechos de crystal 

De alabastro muy broñido 

Devie sser con grand rrason 

Lo que cubre el alcandora. 
Canc. de Baena, p. 33 
Entre los moros granadinos las había de seda, paño, 
lino, algodón y estopa; sus colores eran azul, verde, colo- 
rado y prieto. Usábanlas indistintamente hombres y mu- 
jeres. V. Embargos de Moriscos, Leg. del Arch, de la 
Alhambra. 



131 

Como la palabra alcandora no so encuentra en los die. 
ar. de la lengua clásica, y como, á mayor abundamiento, 
tenemos en el habla cast, la dicción alcandora, «lumina- 
ria» de indubitada estirpe lat., me parece preferible á 
cualquiera otra la etimología del I)r. Simonet. 

Alcandra. Lo mismo que alcándara. Gayangos. 

«É verlo hcdes do está colgado de una alcandray> . 
La Gran Conq. de Ultr., p. 58, ed. Riv. 

Alcanfor cast, y val., «/ca/7/bra base, alcaniphor cast, y 
port., cánfora edit, y malí. De ^ylXJl alcáfór, y este del 
sánscrito carpúra. (V. Bopp, Glos.), de donde también las 
dicciones modernas gr. y lat. xacpojpa y caphura. Cf. Cov. 
in V. alcanfor, y Lag. Anot. á Diese, p. 55. 

Alcántara cast, y port. Puente. — Caja grande de madera en 
los telares de terciopel(3 con la cubierta ochavada. Acad. 
En la segunda acepción se halla !a voz alcántara en cat. 
y malí, y bajo la forma alcántera en val. De üJojji}] alcán- 
tara, puente en P. de Alcalá y R. Martín. Rosal y Cova- 
rrubias. 

Alcanzar. Atesorar, guardar. De jxf cána.:^a, tesa¿irijare 
en R. Martín, sub terraní recondidit thesaarum, recondi- 
dit, immisit rem in loculiim en Freytag. 

«Etque lo ayuntase en un libro entero, por tal que lo 
tomase por castigo para sí mismo, et que lo alcansaria 
en sus armarios». Calila y Dymna, Pros. ant. cd siglo 

^XV, p. 14, ed. Riv. 

Alcaparra cast., base, y port. De ji^LXJl alcabbára, caparis 
en R. Martín, cdcaparra en P. de Alcalá, derivado á su 
vez del gr. xa-Troto-.;, lot. capparis. Cov. 

Alcaparrosa. De ^j^j^ •¿j^^áchcubrasi, aceche ó vitriolo de 
Chipre, y mediante la elipsis de McA, prefijo el art. ar. 
alcubrusí, de Chipre, adj. posesivo formado de ^j^ cabros 
ó ijoy¿ cubroc, transcripción del gr. Kú-po;, la isla de Chi- 
pre. Dozy, Supl. 

Algar port. De H^LaJl aleara, marrubium, herva. Gol. exBeith. 
Freytag. Dozy. 



132 

Algaraban. Lo mismo que alcaraván. «Y los untos y man- 
tecas y sebos que tenia, es hastío de decir... de ballena, 
de garza y de alcarahany>. La Celestina, Act. I. 

Alcaraván, alcarvan cast.^ alcaravá cat., mall, y val., al- 
caramio port. De QÍ^y^fl alcarauán, especie de perdiz. 
Marina y Gayangos. «Este enjemplo es tal como el de la 
paloma é la gulpeja é del alcaravam^. Calila y Dymna, 
Pros. ant. al siglo XV, p. 78, cd. Rio. 

Alcarave, alcaraüi;j, algaravi:^ port., alcribis cast. Cano 
de ferro, por onde se comunica ó vento de folie ao fogáo 
da forja. Dozy opina que es corrupción de al-cawádis, 
pl. de aleadas que significa tuyeaii. Yo lo creo más bien 
metátesis de i.^f cora y con el art. alcóra, la fragua. 

Alcaravea cast., alcaráüia cat., mall, y port., (dcaricóvia 
cat., alcaravicovia mall., alcarobea base, alcaroüea cut., 
ülcaroüia port. De LpjXil alcanuciya, carada en P. de Al- 
calá, gr. xapeov, vulgo carui, Diosc. III, 66, ap. Freytag, Lex., 
\at. careum, carum, carvis en Nebrija, de donde la deriva 
Lopez de V(>lasco. Cf. Cov. Rosal es de opinión que la voz 
caráüia la tomaron los árabes del gr. xapov. Yo me incli- 
no á su procedencia lat., "aunque los españoles tomaran 
la actual forma de los árabes. 

Alcaraviat. Esta voz, que se encuentra en R. Martín en 
correspondencia de ^j*^:*^ mozárabe, es, á mi parecer, 
corrupción de la ar. ^ytJI alarabí, arábicas^ representado 
el £ por ca. 

Alcarceña. Lo mismo que alcarceña. «Tomen de las raices 
del lillo et del alcarcenay>. Lib. de Moni, del Rey D. Al- 
fonso, Bibl. Ven., \, cap. XL. 

Alcarceña. De ■>j^JJ,\ alcarcenna, con iexdid sobre la últi- 
ma radical, como se registra también en Aben Buclarix, 
herva en R. Martín. Marina y Engelmann. 

Alcarchofa port. Lo mismo qíie alcachofa. 

Alcaria cast., alquería cast, y port., alcheria, alquaria 
ant. port. De Ríyül alcariya, villa en R. Martín. Guadix. 
«Tocen las alearlas e yuan adelant». 

Poema del Cid, ed. Riv., p. 8, col. 1.» 



133 

El port, alearía^ como nombre de cierta planta que se 
da en los arenales y cuyas hojas se parecen á las de la 
violeta, viene de s.jyül alcariya, «nomen plantae nascentis 
in arenis». Sousa. 
Alcarovea ant. Lo mismo que alcaravea. 
Alcarrabo. Llaman así en las Alpujarras al que va vestido 
de una manera extraña á modo de máscara. Acaso de 
olyiil algarráh, peregrino^ extranjero, extraño. 
Algarrada, arrecada port., arracada^ arraca cast. De un 
sustantivo ]oj¡¿\ alcárrat, que no se registra en los die, 
derivado del v. Ly cárata, cuya segunda forma (que se 
encuentra en R. Martin en el art. inauris, Voc. lat.-ar.) 
significa inaure ornavit puellam en Freytag. La exis- 
tencia del sing, de dicho sustantivo en el habla aráb.-vulg. 
española, nos la certifica el pl. fractok,ly que se encuen- 
tra en el siguiente verso del Diván de Aben Cuzmán, 
fol. 33v.: 

jJ;X« «Xj j^^j -^jLr^ X^ ^y-^^^ j 
«Y las estrellas á modo de alcarradas y la luna sin velo». 
En cuanto á la acepción que tiene en port, el vocablo 
alcarradas de ((movimiento que hace el halcón para des- 
cubrir su presa» creo que es simple metátesis de <^L<jS^^ 
alharacát,.i)\. de 'sfy^ háraca, motas en R. Martín, movi- 
miento en P. de Alcalá. 
Alcarrán. Cornudo. De^^lyiJI alcarrán, cornutus en R. Mar- 
tín, cornudo en denuesto, cornuda, cosa con cuernos en 
P. de Alcalá. 

Dixo mora con gran pena: 
¡Oh mal hayas, alcarrán! 
Heriste á mi anaziran; 
Mueras á muerte muy fiera. 

Romance de la Conq. de Antequera. 
Alcarraza cast, y port., alcarraza, alcarraizá base. Jarro 
de tierra blanca. Del vocablo perso-arab. jj¿\ alcorráz, 
pronunciado alcarraz al decir del Tibrizí en su Comenta- 
rio sobre la Hamasa, p. 17, ap. Dozy, Glos., cantharus 



134 

augusto capite prccditas, ampulla ansa carens, incolis 
Iracee. Hariri, p. 330, 513, qualem circumferre solet via- 
tor, hydria. Freytag. Alix y Engelmann. 

«El dicho Juan Rodriguez Barragan^ como crudolísimo 
é infernal traidor^ habiendo sido criado é mayordomo del 
dicho marques (Francisco Pizarro), le dio en la boca é 
rostro sobre la dicha cruz con una alcarra:^a llena de 
agua que tomó é se la quebrantó encima diciendo: al in- 
fierno, al infierno os iréis á confesar». EL Proceso de Al- 
magro, ms. del Arch, del Sacro-Monte de Granada. 

Alcarria. Lo mismo que alearía. 

Alcartaz^ alcatraz cast., cartas port., cordochoa base. De 
(j^LLyt'l alcartá^y pronunciado por los árabes españoles 
quirtás, papirtís en R. Martín, alcartás en P. de Alcaljl- 
Casiri y Alix. El vocablo aráb. viene, según Covarrubias, 
del lat. charta, precedido del art. ar., y en sentir de En- 
gelmann del gr. xapTTjí;. La terminación de la palabra espa- 
ñola abona esta última procedencia. 

Alcarvan. Lo mismo que alcaraván. «Entonces arremetió 
la vulpeja contra el ct/carra/i é comiósele». Hernán Nu- 
nez, Proü. 

Alcarya. Lo mismo que alearía. V. Glos. Canc. de Baena- 

Alcatara, alquitara. Alambique. De ajlini] alcatara que 
significa lo mismo. Guadix, Urrea y Rosal. «Otrosí, qual- 
quier persona que sacare calderas, acetres ó alcataras)) 
Ord. de Sev., fol. 61 v. 

Alcatéa, alcateia port. Manada de ganado, banda de lobos, 
de ladrones, etc. De jUxiaaJl alcatíya, rebaño (V. Glos. so- 
bre el Idrísi, p. 368), que bajo las formas *Ak¿ caüij' y 
jüiLi cataa se encuentran respectivamente con la acepción 
de grex y de manada, manada de cualquier cosa en Rai- 
mundo Martín y P. de Alcalá. Dozy. 

Alcatenes. Léese cu el Caac. de Baena, p. 553-4: 
E ssy en tirarsse la ffea materya 
De vuestra llaga aun sse porffya^ 
Cortad con lanca la dura arterva 



135 

Que saque el veninno é guaresr^er-ya; 

É con este inguente mucho valdria 

El aícatenes de grant contri(^ion. 
Esta voz aícatenes aparece de antiguo en sendos docu- 
mentos cast. Léese en el Libr. de Mont. del Rey D. Al/., 
Btb. Ven., vol. I, cap. XXIII (Que fabla de cuando acaes- 
ciere al can quebrantadura del brazo 6 de la pierna con 
llaga, en cual manera debe ser curado é guardado), p. 251: 
«et encima de la llaga sea puesto de cada dia dos veces 
de la melecina que dicen aícatenes, et sea hí puesto ace- 
che con ello», y más adelante, a la p. 252: «et sea sana 
con la melecina que de suso es dicha de los aícatenes con 
el aceche». En el cap. XLVII del Lib. de la Caza de Aves 
del Canciller Pero Lopez de Avala, que trata: De cuales 
cosas et melesinas debe andar apercibido el cazador et 
traer consigo para sus aves, se enumera entre estas últi- 
mas el alcatenis. V. Bib. Yen., Ill, 343. Se ve, pues, que 
ej aícatenes era el nombre de una medicina que, mezcla- 
da con el aceche, se aplicaba á la curación de las llagas 
y úlceras de los perros y de las aves de caza. Partiendo 
de este supuesto, yo creo que la voz cast, trae su origen 
de ^^LaXJI jjj bazar alcatén, y, por la elipsis de bazar, alca- 
tén. Y, mediante la terminación del pl. cast., cdcatenes, la 
linaza, la cual, cocida con vino, según Dioscórides (Trad. 
por Lag., art. i>(?/ ¿mo^ p. 189), mundifica las llagas. En 
Opinión de Aben Xoreich es eficaz contra las úlceras de 
los ríñones y de la vejiga y aplicada bajo la forma de em- 
plasto sobre los abscesos, produce su madurez. Razés 
afirma que esta sustancia es excelente para calmar los 
dolores y la irritación^ V;, finalmente, el Gafequí dice que 
es útil contra las úlceras. V. Aben Albeitar, Traite des 
Simpl., traducción de Leclerc, I, 218-19. 
Alcatifa cast, y port., alquetifa, arcatifa cast. Tapete de 
lana ó seda que se pone para cubrir alguna mesa ó banco. 
Gov. — Gapa ó torta de tierra que echan en las solerías de 
las cámaras ó sobrados (para sentar los ladrillos). Gua 



136 

dix. Be siAúú] alcatifa, lodeof en R. Martin, alhonbra en 
P. de Alcalá. Tamariz, Urrea, Guadix y Rosal. 

En el Voc. de ¿a Germania la palabra alcatifa tiene la 
significación de seda. A no dudar, la etimología es la 
misma, habiéndose dado al material, como observa Alix, 
el nombre del artefacto. Es de notar que P. de Alcalá y 
Humbert traen juJaS catífa con la acepción de «terciopelo». 

Alcatra port. La extremidad de la parte carnosa de la es- 
pina dorsal de un buey ó de una vaca. De ijas¿\ alcátra, 
Jrustrum {frusíum), stílla en R. Martín, cacho, pedago, 
tajada de algo en P. de Alcalá. Sousa y Dozy. 

Alcatran cast., alcatráo port. Lo mismo que alquitrán. 
En la Crónica del Emperador Alfonso VII se lee: «Y por 
medio de las ballestas y saetas procuraron encenderla^ 
arrojando vivísimo fuego de alcatram). V. Florez, Esp. 
Sagr., vol. XXI, ap. núm. 41. 

Alcatrate port. Pieza ó parte del borde de un navio. De 
si::\jajil\ alcatrát^ov alcatarát, pl. de «^ cátraj pedazos, 
piezas en Aben Chobáir, p. 235. Dozy. 

Alcatraz cast, y port., alcatrazá base. Pelícano onocróta- 
lo. Marcel Devic asimila esta voz al port, alcatraz {j.yS^, 
nuestro arcaduz, sosteniendo que se dio este nombre al 
pelícano onocrótalo por la misma razón que los árabes le 
llaman Lju saccá (azacán), aguador, á saber: «Por llenar 
de agua su grueso pico y verterla en los pequeños aguge- 
ros del desierto para dar de beber á sus polluelos». El 
discurso es ingenioso; pero no me satisface la etimología. 
V. Marcel Devic, Diet, étymol. des mots frang., art. al- 
batros. 

Alcatraz en el sentido de papel (cucurucho) es una for- 
ma de alcartaz. 

Alcatruz port. Lo mismo que aleadas. 

Alcavala cast, y port. Lo mismo que alcabala. 

«.... i que al Labrador no demanden alcavala de la car- 
ne muerta, i del pescado, ni al Carnicero, ó Panadero al- 
cavala de trigo, ó cebada...» Ley XVI, tit. Ill, lib. IV. 
Nuev. Rec. 



137 
Alcavalla. En la Crón. del Conde D. Pedro de Meneses, 
cap. 72, lisa Zurara repetidas veces de esta palabra. «Trou- 
xeronnas (as taes einbarcacoens) pera ú. Cidade carrega- 
das d'alcavallas, e de trigo, e de uvas». De sj^\ alca- 
wára, sandía en Dombay y Lerchundi. Dozy. 
Alcavela. Lo mismo que alcabala. También se usó en sig- 
nificación de familia, como sinónima de cabíla. 
Alcavera. Nación, tribu, familia. V. cabíla. 

Dios le avia mandado en la ley primera 
A fijos de Israel, essa gran alcavera. 

Berceo, Del Sacrif. ele la Misa, copl. líG. 
En el mismo autor. Milagros de Nuestra Señora, copl. 
330, se lee: «Avie hi un calonge de buena alcavera^). 
Alcayad. Lo mismo que alcaide. 

Alcayata. Clavo con gancho. Tamariz. Nombre que se dá 
á un nudo usado á bordo. Die. marit. esp. De o^\ al- 
caid (conipes en R. Martín) ó J^aJl alcayád (Casiri y Ma- 
rina de soLíLÍl alcatjáda, forma que no se encuentra en los 
die), voz derivada del v. ^x-o caijijada, maculis consirinxit 
en Freytag, compedire en R. Martín. Engelmann. Alix la 
trae de skoíiJl aljaita, palito para colgar ó sostener algu- 
na cosa, clavo de madera en Freytag. 
Alca YAZ. Lo mismo que alcaide. 

E el alcayaz Auegaluon con sus fuerzas que trahe, 
Por saber de Myo Cid de grant ondral dar. 
Poema del Cid^ ed. Riv., p. 18, col. 1." 
Alcaydl\. «ítem, las tocas que dicen de alcaydias han de 
ser en peine de siete». Ord. de Gran., fol. 72 v. Según 
Alix del posesivo ,Jaj^\ alcaidhí, estivo, cosa de verano. 
Pero este otro pasage de las mismas Ord., fol. 56 v.: 
«Item, que la tela y trama de las Alcaydias y tocas de 
Reina», etc., demuestra que el vocablo no es otro que 
el posesivo ^j^i^\ alcaydí, alcaidí ó de alcaide, con ter- 
minación femenina, nombre dado á cierta suerte de tocas, 
como se dio á otras el de tocas de Reina. 



18 



138 
Alcayote port. Lo mismo que alcahuete. En un Tit. del 
ant. Fuero de Santarem, se lee: «Lei, como devem dar 
pea aos Alcayotes, é Alcayotas, que alcpbetarem outi as 
molheres)). V. Santa Rosa, Eliicíd. 
Alcayria. Lo mismo que alquería. «Do e otorgo á to;lo 
el Concejo de Sevilla todas estas alcayrias)). Priril. 
de Don Alf. ^ al Concejo de la Ciudad de Seo., Memor. 
hist., \. 
Alcazaba cast, y port., alcaceba, alcazaba port. De s-y^l 
alcacaba, forma vulgar por cataba, castrum en R. Martín, 
alcacaba, fortaleza en P. de Alcalá. 
Alcazar cast, y port. De joaJl alcai'ar, tbrma vulgar por yss 
caer, que se encuentra en el Dioán de Aben Cuzmán, pa- 
lacium en R. Martín, alcacaba, fortaleza en P. de Alcalá. 

«Por ende ordenamos y mandamos que en los dichos 
nuestros castillos y fortalezas y alcá:^ares»f etc. Ord. 
Real, de Cast., Lib. IV, tit. VIL 
Alcazuz cast, y port. Lo mismo que alcacAU y orosus. 
Alchatin. Lugar que está sobre el salvonor debajo délos 
ríñones. Gutierr. de Toledo, Cara de la piedra y dolor de 
hixada, p. 3, cap. 2. De ^Jaáú] alcátan, caldeo Njuip «quod 
inter duas est coxas, perina^um». Marina. 
Alchavis: «Gum alguaciris, etalfachis, aialchavis.)) Bofarull, 
Colee, de Doc. ined. del arch. gen. de la Corona de Ara- 
gón, IV, 130. Gonsiderando Alix esta voz sinónima de 
alfaqui, la deriva de ^Jú\ alcávis, doctor^ el que enseña 
una ciencia, raíz (j^o cábasa, adocait scientianh) en Frey- 
tag. No creo aceptable esta etimología, porque, si bien 
el V. cáhasa entre sus varias acepciones tiene la que le 
asigna el' lexicógrafo alemán, no encuentro el alcáois de 
Alix en los die. ar. Más bien parece el vocablo alchavis 
corrupción de alcadis. 
Alchaz. Léese en una carta de S. Rosendo, Obispo de Du- 
mio (ap. Yepez, V, fol. 424) del año 892: «Casulas Silineas 
X, alias Gasulas XIII, V de alchaz. Según Dozy, de j^( 
aljász^ especie de seda, que con la terminación fem. ^i^ 



439 

jasza, sertcum, se halla en R. Martín, y á mi parecer de 

jíül alccu;^, seda en Humbert, sericum en Freytag^ soie 
gi'cge en Kaz. 

Alchazar port. Lo mismo que alcacel y alcacer. V. Santa 
Rosa, E lucid. 

Alcheria, alquaria port. Lo mismo que alearía. V. Santa 
Rosa, Elucicl. . 

Alchimelech port. El meliloto ó trevol, planta. De ^ü<.JLJI >xJLr| 
iclíl almélic, lit. corona de rey^, ros marinas en R. Martín, 
melilotas, trifoliam indicum (V. Spreng., Hist. reí. herb., 
p. 2G7, ap. Freytag), el meliloto de Dioscórides, llamado 
por los'modernos melilotas offlicinalis. V. Aben Albeitar, 
Traite des simpl., trad. Leclerc, I, 117 y 119^ n. 

Alghimia. Lo mismo que alquimia. 

Alchub. En el alto Aragón lo mismo que algibe. 

Alcoba cast, y port., alcova cat., mall, y port., a/co6á base. 
Aposento para dormir con techo de bóveda. Gov. Anti- 
guamente la obra en forma de bóveda: la pieza hecha á 
manera de pabellón: la tienda de campaña. Castro. De 
jyJLl) alcobba, bóveda de edificio, capilla de iglesia en P. de 
Alcalá, testudo, volta, tabernaculum, tendaen R. Martín, 
«a closet or small chamber adjoining a saloon» en Lane. 
(The thousand and one Nights, \,%^\.). En el sentido de 
pabellón, léese en el Qriitáb Alictifá (Cód. del Sr. Gayan- 

gOS), fol. 127: ^_5^J '^'i^ Ví^j c:.'wijyi* o'.^ NJ>^j ^fXt.^^ jij^ ^^^ 

i^^yij^wV'L nÜx* «y el (el rey D. Rodrigo) en un tj:*ono que 
conducían tres muías unidas y sobre él un pabellón 
adornado de margaritas y jacintos». Traen la etimología 
Tamariz y Urrea. En la acepción de caja ó manija del peso 
de donde pende la balanza y en que se rige el fiel, viene 
{Qmbién ÚQ-sj^\f I Icobb a, «statera», la romana ó balanza 
en R. Martín. Este y no otro es el sentido que tiene la voz 
cast, en el siguiente pasage de los Fueros de Madrid 
(Memor. de la Real Acad. de la Hist., VIII, 43): Defari- 
napesar. Ivdeo vel xpiano, qui farina pesaret, en alcoba 
peset; et si en alcoba non pesaret, pectet X ms., si exie- 



140 

rit de alcoba, á los fiadores». Cavanilles interpretó, pues^ 
con acierto alcoba por «peso público». 
Alcoceifa port. «Sitio, barrio, oa casa em que vivem as 
meretrizes». Sta. Rosa, 5;¿/)/. al ELacid. Según Dozy de 
j^yoáJl alcoceifa, burdel. 

Esta palabra, que no se registra en los die. arab., se 
halla, aunque con distinta acepción, en el siguiente verso 
del Diván de Aben Guzman: 

olvAi * LíAp. ^¿ N¿xAaiL ci-L:^ JOj Vj-ÍXc ^^Ü' U-^j 

donde parece significar una especie de cesta y puede ser 
corrupción de JUyeS. 

Alcocar. El medio punto ó semicírculo en que rematan las 
puertas contenidos en arcos. Acaso meU'itesis de 'f^jil\ 
alcorza, «rota» en R. Martín, dique, rond en Kazimirski. 
«E á la (puerta) de dient<' snbelle dar anchura é altura: el 
rematamiento de azambran, según conviene, é sabelle 
dar y hechar su alcocar é rocadui'a ó grosura de pilares». 
Ord. de Ser., fol. 150 v.. Tit. de loiá Albañies. 

Alcofa cast, y port., o/zco/a val. Espuerta, capacho. De juíJI 
cUcóffa, rabínico nsip «sporta» en R, Martín, espuerta pro- 
pia de esparto, goja en que cogen las espigas en P. de Al- 
calá. Guadix. Rosal cree que la voz ár. procede ó su vez de 
la gr. xocpwo?, lat. cophinus, el cesto ó cuévano grande de 
mimbres en Co-lumela. 

Alcofa en port, es sinóniniu do alcoviteiro ó (dcoviteira. 
Á mi ver esta voz es corrupción de jl^:s\jíJI alcáhba, anus, 
vetula, meretrix. 

Alcofifa, gofifa. Lo mismo que aljofifa. 

Alcofol ant. arag. y cat. Lo mismo que alcohol. 

Alcohela. De X.:s:tjüI alcohaila «la negrilla», nombre que 
se le dio por su simiente negra. V. Dozy, Supl. 

Alcohol cast., cat., mall., port, y val., alcofoll cat. y mall., 
alcofoli mnW., a Icofor ])Ovi.. al cnll ciú., alquifol cast. De 
j.^\Xj'l alcóhl, alcoholen P. cirí Alcalá, coliriunndu R. Mar- 
tín. Guadix y Rosal. «El stibio es aquella especie de mi- 



141 

nernl que llamamos Alcohol en Costilla.)) Lag., Anot. á 
Diosc, p. 533. 

Alcolcaz. La colocasia. Colmeiro. Do ^'jáaJI a!colcápj y esta 
del gr. xoXoxaTÍa, lat. cuLocasia, yerba, especie de aro (ariim 
co/oc«sít/j; «platanus,» según el Glos. Leid. V. Voc. de la 
Crest, ár. del P. Lercliiindi y el Dr. Simonet in v. ^^üás. 

Algolea. Castillejo. De uJIílíI alcoleija. Giindix, Die. ms. de 
la Bíbl. Coíomb. 

Alcolla cast, y gall., ancolia, encolla val. De %\3¿\ aleó lia, 
idria en R. Martín^ «cántaro, cangilón, vaso de barro» en 
P. de Alcalá. Casiri, Marina. 

Alcollea. Comida muy usada entre los moros. Castro. Pa- 
rece ser la voz aráb. ?uJlXJI alcoliya, «renes» en R. Martín, 
«los ríñones» en Kazimirski. 

Alcomenias. Lo mismo que alcamonia. 

Alcopz. Lo mismo que habis. «Et possint doccre scliorarc< 
alcoráet libros omnes ácalhadety secundum legem suam, 
et Alcopzí sint de mesquitis meis.» V. Salva y Sainz de 
Baranda, Colee, de doc. inéd.para la, hist, de Esp., XVIII^ 
p. 55, 58. 

Alcor. Colina ó collado. Engelmann deriva esta voz de^yiil 
alcor, pl. de aj^\ aleara. Yo creo que es corrupción de la 
lat. collis, precedida del art. ár., port, colle, cat. y val. coll. 

Alcora. Globo, esfera. De ?yL!| alcora, «pila» en R. Martín, 
«esfera de astrología, bala de viento» en P. de Alcalá. «eU 
espera ó alcora puede ser fecha de muchos cuer-pos.» Don 
Alt'. X, Lib. de la Espera, Cap. L 

Alcorá cat., mall, y val. «É que pusquen publicar lur cuna 
en oi'aciones é en amostrar de letra á lurs filis el Alcorá 
publicament, sens ncngú prejudici á aquells fer.« Ca/ia 
puebla otorgada por el Rey D. Jaime I á los moros del 
valle de Uscó en 1250 , ap. Salva y Sainz de Baranda, Colee, 
de doc. inéd.para la hist, de Esp., fXVIII, p. 42-50. Lo 
mismo que 

Alcoran cast., alcoráo port. De^l^aJla/co/Y?/?, liber en Rai- 
mundo Martín, la lectura por excelencia, el Corán ó Alco- 
rán, libro sagrado de los mahometanos. Urrea. «Mas todas 



142 

IdS penas que dice en el alearan que son dadas á los que 
no creen en la tu ley, que vengan sobre tí.)) Orden, de las 
Tafurerias, Ley XLf. 
Alcorcí, alcorca'e cast. Lisonjas ó piezas de oro, con es- 
maltes ó sin ellos, que llevaban las moriscas pendientes 
de sus hayíes, sartales ó gargantillas de aljófar. En el 
Testamento del Rey D. Pedro de Castilla, publicado por 
Llaguno y Amirola, á la p. 562 de su ed. de la Crón. de 
Ayala, se lee: «É otros veinte é quatro granos de aljófar 
gruesos é cuatro aleareis doro esmaltados.» Entre las 
joyas que Leonor Halaquia aportó á su matrimonio con 
Francisco Abenaquel, figura «un sartal de aljófar con dos 
alear^-ies de oro esmaltados.» Arch, de la Alhatnbra. En 
el Enib. de bienes de Martín el Carjalí (Leg. 282 del mismo 
Arch.) se habla de «unas rocadiiras (arracadas) de oro 
que se dicen candiles é aljófar para los tutes é para el 
hayte de los alcarcaes de oro.» En el protocolo de Bernar- 
do Xarafi (1518 á 1520, Arch. gen. de Natarías de Grana- 
da)^ que contiene la escritura del dote y arras de Isabel 
Abenzuleiman, se menciona al fol. 71: «un sartal de aljó- 
far con dos alcarcaes é dos cabos de oro é ciertas piedras 
finas é un balax é dos borlas de seda grana.» Finalmente, 
y por no citar otras muchas, en la de Leonor Cachería 
(fol. 324) se hace mérito de «un sartal de aljófar con dos 
alcarcaes.)) Qué suerte de dije ó adorno era este, nos lo 
dicen, entre otros documentos, la Carta de c?oíe otorgada 
en 27 de Enero de 1553 por Luis Abenzaide en favor de 
Lsabel Mercaleja, donde se lee: «un collar de aljófar con 
duco lisanj as (\q ovo y un frontal de aljófar que dicen 
Omalhacen,» y el Ewb. de bienes de Alvaro Guaca (Leg. 
99 del Arch, de la Alhambra) en que se hace relación de 
«tres ayetes (hay tes) de oro con seis pie:^as esmaltadas.» 
Se ve, pues, que en vez del vocablo aráb. aleareis ó alcor- 
gaes se usa de los cast, lisonjas y pie:^as. Engelmann y 
Alix dan por etimología de alcarci, R^yL'f alcarsa, «fibida.» 
Casiri lo trae de ^^j^^ aicurst, «sedes» en R. Martín, con 



143 

el cual conviene Dozy^ fundado en las esplicaciones que 
da Llaguno á la dio. cast. Pero es el caso que, aunque las 
formas de las voces esp. y aráb. se corresponden, no su- 
cede lo propio en cuanto ó su significación. Hay, pues, que 
buscar otro origen á alcorcí ó alcorca. En mi sentir este 
no puede ser otro que -í^jíI] alcorga «parure de femme en 
or» en Kazimirski, disque de metal dont se parent les 
femmes en el Voc. aráb.-franc. a l'usagc des etad. (Bey- 
routh, 1883), ó -y^j:^] aljorca que en la acepción de «inau- 
ris» pendiente, se encuentra en R. Martín, y en la de «bou- 
ele» d'oreille en Dombay. Es de advertir que, así en los 
aljaytes ó collares de las moras y moriscas^ como en sus 
ajorcas y maxnacas, era de uso frecuente prender toda 
suerte de colgantes para engalanar los pectorales de sus 
ricos pelotes ó marlotas. Confirma este hecho la explica- 
ción que trae Dozy en su Sapl. de la palabra ^^jirc^ si- 
nónima de aljorga: petite chaine en or á laquelíe oa atache 
une houcle d'oreille, y la que le da Kazimirski de anneau^ 
boucle dans la parare d'une femme. 

Alcorde ant. Zarcillo, arracada. De L^aJI alcort «inauris» en 
R. Martín, pendientes en Kazimirski. Marina. 

Alcorque cast, y port., alcorqui cast., alc¡aorques pl. port., 
alcors cat. en R. Martín. Zapato con suela de corcho. De 
ó^Ltl alcorc ((sotular» en el mismo lexicógrafo, que P. de 
Alcalá interpreta por párga ó alpargate. Guadix. Creo, 
con otros etimologistas, que la voz aráb. es alteración de 
la lat. qaercus, como lo es ^^_^\ alcorhin, especie de 
chanclos ó abarcas que usa en Marruecos la tribu de los Be- 
ni Hásan. En los últimos tiempos délos BeníNazar llevaba 
la zapatería y el gremio de zapateros situado en el Zaca- 
tín de Granada el nombre de ^^lyj carraquin, y con el art. 
alcarraquin^ los alcorqueros. V. el Lib. de Habices, ms. 
del Arch. Ar^. de Gran. 

Alcorza cast., alcorca cast, y port., alcorce port. Pequeña 
torta ó pastilla de dulce en forma redonda. De -s^j¿ corpa 
y con el art. alcorpa, pañis, rota en.R. Martín, p«m rond 



144 

en el Voc. arah.-fraiiQ. (Beyrouth, 1883), pastille on el 
Voc.franp.-arab. (Beyrouth, 1881). Guadix. «Item las al- 
corpas han de ser compuestas á una libra de azúcar diez 
granos de almizcle, y quince granos de ámbar, y peso de 
un real de aljófar, y de coral colorado peso de dos reales, 
y dos huessos de coragon de ciervo y su agua rosada de 
acabar al majar». Ord. de Gran., tit. 47, Ord. de los Con- 
meros, fol.lÓ9v. 

Alcotán. Especie de halcón^ mayor que el gavilán y menor 
que el esmerejón. Acad. De ^Uü catám y con el art. alca- 
tám, accipiter en Freytag, gavilán, sobre todo ávido de 
carne fresca en Kazimirski. Marina, Alix y Engelmann. 
«... entonces dijo Sancho: vive Roque que es la Sra. nues- 
tra ama más ligera que un alcotán». D. Quijote, part. 2.", 
cap. X, p. 179. 

Alcotana. Herramienta con mango de madera como el de 
un martillo, cuyos estremos acaban el uno en forma de 
azuela y el otro de hacha. Acad. En mi sentir es corrup- 
ción de |*jJy3 caidúm y con el art. alcaydúni, ascia en 
R. Martín, ó de ^yX¿coddóni y con el ñr[.alcoddóm,hQchOy 
segur en Freytag. Alix. Dozy la deriva de Sx-LLs catáa que 
trae Berggren en la acepción de martillo. 

Alcotoma. Especie de tela. «Cendales nin porpolas nin 

alcotomas nin ningún panno de seda non da peage.» 

Doc. cit. en el art. acitara. Según Alix, de uJ-^*j^ coda- 
miáty con el artículo alcodamiát, pl. de íu*aj codamiya 
y con el artículo alcodamiya, especie de estofa fabricada 
en el Yemen, que tomó su nombre de una tribu llamada 
Kodam. Á mi parecer la voz cast, viene del singular. 

Alcotón. Lo mismo que algodón. 

Alcotonía. De Sjokj cotonía y con el art. alcotonía, tela de 
algodón. «Otrosí que ningún texedor, ni texedora no sea 
osado ni osada de fazer hazes de almadraques, ni de al- 
mocelas, ni fustanes de algodón para fazer de sirgo, ni 
alcotonía para velas y toldos, etc. Ord. de Seo., Tit. de 
texedor es de lino y lana, fol. 207 v. 



145 

Alcóube gall. Semillero, vivero de plantas. Acaso corrup- 
ción de ccwea, 6 de su dim. cerneóla, estanque, vivero, 
precedido del art. ár. al. 

Algouce port. Casa em que se dáo cómmodos para lascivos 
commercios. Sta. Rosa, Elacid. Probablemente de ^j&isyj] 
aljopp, «domus ex arundine; vel domus ligneo tecto ins- 
tructa; taberna vinaria,» más bien que de alcocer/a, como 
quiere Dozy. 

Alcouce, alcooe;^ port. Viento del Sud. Sta. Rosa, Elacid. 
'Ys\\QzáQLoy^\aljaaQC, «viento caliente que ofende á los 
ojos; hora del medio dia de calor extraordinario» en Kazi- 
mirski. 

ALcougo, alcouso port. Sud, la banda del Sud. Doc. del siglo 
XIV y XV, Sta. Rosa, E lucid. Etimología igual á la an- 
terior. 

Alcova. Lo mismo que alcoba en el sentido de aposento ó 
cuarto de dormir. 

Alcózar, alcogar. Azúcar. DeyCwJI as-sócar, alcósar por la 
metátesis y conservación del art. ár. «Primeramente que 
el diacitron y calabazate, y limones, y qualquiera otra 
copserva, que requiere ser de agucar, que sea de buena 
alcogar de las Islas.» Ord. de Granada, p. 109. 

Alcrebite, alcreoite, alquirihite. Azufre. Del ár.-pers. CAPJ^^^'I 
alqaibr it, sulfur en R. Martín. Guadix. 

Alcribís, alcrivis. Lo mismo que el port, alcarave. 

Alcróco. Voz compuesta del art. ár. al y de la lat. crocuSy ó 
mejor de la gr. xpóxo?. 

Alcróques gall. Planta de flores llamadas campanillas ó de- 
daleras. De süJLsnJI alhalca, el Soilanthus rotundifolius. V. 
Aben Albeitár, Traite des simpL, trad. Leclerc, I, 445. 
La voz alhilca, anillo, que se encuentra también en gall, 
bajo la forma alhelga en sentido de dedal, ülLUsaJI jüib* 
digitale en R. Martín, dio nombre al alcroqus ó planta 
llamada campanilla ó dedalera. 

Alcuba. En el inventario de bienes de un Obispo de Vich, 
año de 1243, publicado por Villanueva (Viaje literario, 

19 



146 

VII, 253), se lee: «Prseterea habemus in nostro palacio 
Vici iinam alcuham. Et habemus apud Valenciam in do- 
mibus nostris aliam alcubam maiorem et pulcriorem illa 
alia predicta.» De vy^' alcúb ó ^1 alcabb, «sítiila» en 
R. Martín, «herrada para sacar agaa, tarro en que orde- 
ñan» en P. de Alcalá, «cantharus ansa et tubulo carens» 
en Freytag, voz procedente de la lat. capa ó cuppa, «cuba, 
tonel» en Plinio, gr. xútiyi ó xáiriri, raiz xáTww, lat. capio, «ca- 
ber.» V. Simonet, Glos. de Voc. Ibér. y Lat. in v. Cúb. 

Alcubilla. Palabra usada en varios puntos de España en la 
acepción de arca ó depósito de agua. Es voz compuesta 
del art. ár. aly ctibilla, dim. cast, de cuba, que bajóla 
forma í^j/ cuba se encuentra dos veces en una escritura 
ár. granadina de 888—1482, citada por Simonet en el art. 
Cuba de su Glos. 

Alcudí. Errata por alcadi ó alcalde. «Cum alcudi de Tute- 
la.» Pactos que se otorgaron en el año de 1115 entre el Rey 
D. Alonso I el Batallador y los moros de Tudela. V. Colee, 
de Fueros municip. por Muñoz y Romero, p. 415. 

Alcudia. Collado, cerrillo. De n^jüCJI alcudia, «podium» en 
R. Martín, «cerro, mota, cumbre de monte» en P. de 
Alcalá. 

Alcuequenje. Lo mismo que alquequenge. 

Alcuerme. V. alquerme. 

Alcuja, alcuxa, cuja. De sus^l alcúxaó jlcs^í alcáxa, «fur- 
nus» en R. Martín, /owr en Hélot. Esta voz se deriva, á 
no dudar, del v. lat. coquo, del propio modo que la pro- 
venzal cuiecho, cuecho en el dialecto de Beziers, acción de 
cocer^cat. cwí¿«, «hornada,» fr.cí¿í¿e, «cocedura, hornada,» 
y el término del bajo lat. chochia y cochia, que con la acep- 
ción de «cocina» se encuentra en Ducange. V. Dozy, SupL, 
in V. Á^jf. «Una alcuja que está en el barrio de Axebibi.» 
Arch, de Hernando de Zafra, leg. 2.° «La alcuxa de la 
Plaza de Bibarrambla.» Lib. de Habices, ms. del Arch. 
Arz. de Granada. 

Alcuerque. Lo mismo que alquerque. 



147 
Alguna cast., alcoiaa, alcunha port.^ (dcanya \t\\., alcuñay 
«/címo cast, y gall., aléame gall., (dcurida cast., alcur- 
nies pl. val. De ■k>jS cania y con el art. alcania, «cogno- 
men)) en R. Martín, sobrenombre, renombre de linaje, 
nombre tomado del padre en P. de Alcalá. Rosal. 
Alcusa. Lo mismo que alcuza. 

Non vos vale nada vuestro recetar; 
Andad acá luego, vos don talegero. 
Que non quesistes la hermita adobar, 
Fesiste alcusa de vuestro guarguero. 

Danza gen. de la Muerte, copl. 76. 
Alcuza. De áj^il alcuza. Engelmann y Lerclumdi. El Padre 
Guadix, Cañes y Aiix derivan la voz española de jy cúz, 
que es la forma usada en los dialectos arab.-hisp. Cf. 
R. Martín, Voc. lat. ar. in v. leguas (lecythus). 
Alcuzceuza. Stevens, Giral del Pino, Die. Lo mismo que 
Alcuzcuz cast, y malí. Lo mismo que 
Alcuzcuzú. Género de hormiguillo que hacen los Moros de 
masa deshecha en granos redondos. Gov. De j-wwJCa*.jüI 
alcuscasú, hormigos de massa en P. de Alcalá. Urrea y 
Guadix. 
Aldaba cast, y port.^ aldaaa, aldraba, aldraca port. Sor- 
tija que había en las puertas de los moriscos para tirar 
de ella, sirviendo á la vez de llamador. Cerradura de hie- 
rro para cerrar por dentro las puertas. Guadix. De smzÍ\ 
ad-dabha, «nebula, vectis» en R. Martín, aldaba en P. de 
Alcalá, «loquet en fer pour termer la porte» en Kazimirski. 
Urrea, Casiri y Marina. 

A la tal mensajera nunca le digas maza. 
Bien ó mal como gorgee nunca le digas picaza, 
Sennuelo, cobertera, almádana, coraza. 
Aldaba, trainel, cabestro, nin almohaza. 
Are. de Hita, Cant., copl. 898. 
Aldabl\. Según Rejón de Silva es el madero horizontal apo- 
yado solo en dos puntos ó sostenientes^ quedando los de- 
más al aire. Acaso de í-y.*.'! alátaba, limen eñ R. Martín, 



148 

umbral de puerta, batiente de puerta en P. de Alcalá, 

senil en Bocthor y Marcel. 

Albaca. Según Yanguas (Antigüedades de Nacarru, \, 28 
513, nota, II, 628) es la pecha que pagaban los moros de 
Fontellas á su señor y se reducía á la espalda de cada 
carnero. Creo que es mala lectura de ^l¿¿\ ad-dála, costa 
en R. Martín, costilla de espinazo en P. de Alcalá. 

Aldea cast., cat., gall., mall, y port., aldea base, aldeia 
port., aldeija val. De nju^ó-'I aldáia. Sousa, Casiri y Cañes. 
((EtnuUus homo sit ausus pignorare in suas aldeas)). 
Fueros de Sepúlveda, Colee, de fueros municip. por Mu- 
ñoz y Romero, p. 283. 

Aldeharan cast, y port., aldebará malí, y port., addebaran 
cast. Üe ^^l^wV'l ad-deharán. Casiri y Marina. «Et estas es- 
trellas son tales cuerno cor de león, et la algnmaiza, et la 
cabeza de gemini, et aldebarán». Lib. alfonsies del saber 
de astronomía, lib. II de las armellas, cap. LXIX. 

Aldeia. Lo mismo que aldea. «Dono etiam etillam«/c/e/am 
quoo vocatur Duralmerer». Donación de D. Alfonso VII á 
Abdelaziz y sus hijos de las casas del Rey Averrazin y de 
la aldea de Dural merer. Colee, del P. Bur riel, Bib. Nac, 
Dd. 112, fol. 144. 

Aldica (Oudin, Tesoro), aldisa, aldisa. Junco, especie de es- 
parto fuerte y áspero en Marruecos. De í.^yj>J\ ad-d isa, J un- 
cus en R. Martín, junco en P. de Alcalá. Marina y Dozy. La 
palabra adagal, que se encuentra en Escolano (Hist, de 
Valencia, IV, 730), tiene el mismo origen; pues, según Co- 
varrubias, la aldisa qtíx una especie de esparto de que se 
hacían escobas en el reino de Toledo, al que so dio aquel 
nombre, en sentir del P. Guadix, por su semejanza con el 
junco. Rectifico, pues, la etimologíaque he dado á la pala- 
bra adazal. 

Aldorá. De syUI ad-dora, ■i\^j¿\ ó üI^a.') ad-dora. Especie de 
mijo en el P. Lerchundi, trigo de la India en Marcel, maiz, 
trigo de Turquía en Bocthor, panicium en R. Martín, mijo 
simiente en P. de Alcalá. La había de diferentes clases. 
La llamada '¿^yt}] ajjsj>\ ad-dora alarabía era con frecuen- 



149 

cia en el reino de Granada, según Aben Aljatíb, 15 v., el 
alimento de los pobres del campo y de los trabajadores 
durante el invierno. V. Dozy, Supl. in v. g 3. 

Aldub. Ursus arctos (áp-ro;). Jimenez. Nomencl. farm. De 
VvX'l ad-dubh. «Ursi sidus» en Freytag. Es la constelación 
liamüda osa, la cual se halla contenida en el círculo del 
• polo que de su nombre se llama ártico. 

Alducar cast., cat., mall, y val. Lo mismo que adúcar. 

Alduf cat. Catúfol, vaso. De ^^^^ alcadáli, pl. de -jo 
cadah, suprimida la primera radical, «urceus» en R. Mar- 
tín, jarro cualquiera, jarro de vino, ginete de Salamanca, 
vaso en P. de Alcalá^ verre a boire en Marcel. 

Aldup^ cat. Lo mismo que adufe. 

Aldufer malí. Tocador de pandero. Sin duda del voc. ante- 
rior con la terminación malí. er. 

Aldufrabal ant. cat.^ pandero. Voz híbrida, compuesta, 
con inserción de una r eufónica, de la ar. ojol ad-duff', 
pandero, y de la cat. bal, cuyo significado es «el adufe del 
baile». 

Alé port. Palabra de regocijo, contentamiento, alegría. «No 
deto logo estavom jugando, e fazendo muita festa, e «fó». 
Sta. Rosa, ELucid. Probablemente de uV*-'l alaid, como 
escribe el vocablo P. de Alcalá (y mediante el apócope del 
o final y la reducción del diptongo ai en é, alé/) «festum» 
en R. Martín, fiesta en el Voc. del sabio monje Jerónimo. 

AleclLm cast., cdecrim port. De J-Jl/^l aliclíl, el romero. De 
esta planta había dos especies, á saber: la ^JU-'Í J^l icUL 
almólic que R. Martín interpreta con error por ros marí- 
/u¿8 y derechamente P. de Alcalá por «corona de rey, yerua», 
y la y^l\ jwArl iclil alchébel que con la elipsis de alché- 
bel y bajo la forma aclíla, pl. aclil, se encuentra en P. de 
Alcalá en correspondencia de «romero, mala conocida». La 
1.° especie es el melilotos lat. ó seriula campana, griego 
¡jieÁlÁwTo;^ nuestro meliloto^ la 2.^^ es el verdadei'0/-t»-s m((ri- 
nus officinalis. Según Aben Albeitar esta última era muy 
conocida en España, donde se empleaba para encender 



150 

los hornos, colocándola los cnznclores en el vientre de los 
animóles que mataban, después de sacarles las tripas, 
para detener la putrefíicción. V. Aben Albeitar, TraiUUlcs 
SimpL, trad. Leclerc, I, p. 117 y 120. 

Aleda. El betún ó hez de la cera con que las abejas untan 
por dentro las colmenas. Torre Ocon, Die. Tal vez de ^J^^ 
ad-dey la miel, ó de c^l cdcra convertida la r en c/, «quod 
lateribus alvearis adnaeret» en Freytag. Alix. 

Aledaño gall. Lo mismo que 

Aledaño. De ^-'^' ad-dani,proche, qui est pros, rapproché 
en Kazimirski, raiz Lij dána, approp'ínquare en Freytag y 

R. Martín, ^'-^b ^^'^'' se usa para danotar el que está 
lejos y el que está cercano, y los escritores aráb.-hisp. 
emplean las palabras ^-^"^l f^^ (Us-tsagra aladna para 
distinguir la frontera más próxima ó inferiorde la ^^^\ ^*^^ 
la frontera superioi-, Aragón. Y. Lerch. y Sim., Voc.de 
la Crestom. ar. in v. ^xi. 

Alefanginas^ alep/ianginas. Pildoras purgantes compuestas 
de varias drogas. Según Dozy es tal vez alteración de 
^?jS)}] alefüicih. que en árabe significa aromas. 

Alefris cast., alefri^ cast, y port., alefrises pl. port, en 
Moraes. De^l^/?rar//i con el art. alfiradli ó alferidh^ 
según la pronunciación de los árabes de España, y por 
transposición alefridh^ pl. ÚQfardh, (dncisura, crcna» en 
Freytag, eiitailLe en Bocthor. Dozy. 

Alejía. Según Tamariz lo mismo que 

Alejija, alexixa, alhejija. alhexíxa. Puches formados con 
harina de cebada quebrantada después de tostada y 
mondada». De 5uí.a.cíaíI ad-dixixa, «cibus sorbilisextritico 
contrito paratus» en Freytag, «espéce de brouet fait de 
froment pilé» en Kazimirski. Marina y Alix. El P. Guadix 
dio por etimología, lo mismo que Dozy, el colectivo j:^^^ 
daxix que en correspondencia áQ fresa se encuenti-a en 
R. Martín. 

Alejor, ant. Lo mismo que alajor. He dado á esta voz por 



151 

etimología ^j..ix*JI aloxór, pero debe sustituirse por jj-¿x*Jl 
alaxór, «diezmo conforme á la ley mahometana» en Ler- 
cliundi, ((droits (taxes, impots)» en Marcel, forma vulgar 
en Marruecos y en la Argelia, y que debió serlo en la Es- 
paña Árabe, como lo declara la ortografía del voc. cast. 

Alejur. Lo mismo que aldjor, 2." art. 

Alelí cast., cat., gall, y port., aleUu\Q\., cfl/icli cast, y port., 
alheUj cast., allelí port. De ^jj-^i^JI aljairí, forma que se 
halla en Aben Guzman, ó de ^^.^'^ aljailí, que traen Dom- 
bay. Marcel y Kaz., «viola» en R. Martín, «giroflée jaune» 
en Bocthor y Marcel. Gf. berb. ^_^*' alili. 

Aleluya. Del hebreo n^iSbn lialleluyah, voz compuesta del 
imp. iSSn liaUeLu, «alabad» y de ni «Dios» ó «Señor.» Co- 
varrubias, Alix. 

Alema, Icmd. Porción de agua. De Ul alma, el agua. 

Alemdar malí. Oficial que lleva el pendón verde de Mahoma ^-^ 
cuando el Sultan asiste á alguna solemnidad. De ^IaJUl I 
alemdár, abanderado, «a standard bearer» en Redhouse. ^ 
V. Tarquiah and English Did. 

Alenda. Golmeiro. De ^-w\á*JI alendi, «sangre de dragon 

(planta).» 
Alep cat. y malí., alet val. Rueda de molino. Corrupción de 

v^j^l ad-daaléby «roue» en Marcel, «machine ronde tour- 
nant sur une essieu» en Bocthor, «roue, machine á irri- 
gation» en Kazrmirski. En cast, se encuentra la palabra 
alabe, que tiene el mismo origen, con la propia acepción 
de «rueda de molino.» 

Alepín cast., alepi cat., malí, y val. Estofa que trae su nom- 
bre de la ciudad de Alepo, donde se fabricaba. Del adj. 
pos. ^4^ halebí, de AJepo. Alix, Marcel Devic. 

Alerce cast, y malí., a le r cea, aler:^a base, aler.:^e, alerto 
aUierce cast. Esta voz, usada en la Biblia vieja de Ferrara, 
en lugar de cedro, es la arábiga ^j^^l aler^^e, «cedrus» en 
R. Martín, ^alerze, cedro árbol ó alerses) en P. de Alcalá, 
hebr. tix cedras, aiam. ntin, gr. >vápl^, lat. iárix. Laguna 
le da origen latino, pues en sus Anot, á Dioscórides, p. 64^ 



152 

se lee: «Aunque algunos quieren que en Castilla se llame 
alevze^ puesto que el tal nombre parece cuadrar mf'is ni 
Lárice latino.» Gundix y Rosal. 

Alerdo. Término ó mojonera. (V. Guadix Die. m^. do la 
Bibl. Colomb.). De j^hecld y con el art. ár. al é inserción 
de una r eufónica, aíhcvdd, «terminus» en R. Martín, 
«término por territorio, término de carrera, linde entre 
heredades» en P. de Alcalá. 

Alesor. Lo mismo que alajor, ir art. Super hoc soltó illis 
quod ad isto die in antea non dent Regi terree alesor, etc. 
Priüilegio de D. A Ifonso Vil, eximiendo á losmusárahea, 
castellanos y francos de Toledo del derecho de porta:;go 
y de ALESOR. Colee, de fueros nianicip. por Muñoz y Ro- 
mero, p. 375. 

Aletaní. (Acad. de la Hist., Die. Geogr.). De ^->^' alMani, 
«próximo,» forma que reproduce mejor que ^■^^' od-da- 
ni, la ortografía de la voz cast. Cf. aledaño. 

Aletria cast, y port. Fideos. De s?.^^\aletriya, «cibus cons- 
tans oblongioribus filis ex farina paratis, quse in iure co- 
qui solent» en Freytag. Sous;», Aüx. 

Aleve. Lo mismo que alabeo. «Porque lo (jue tuviere de 
aleve ó desigual, cuando se escodase, se quitaría todo 
esto.» Sigüenza, Hist, de la Ord. de San Jerónin)o. 

Alexor, alexur. Lo mismo que alajor. I.*"'" ar-t. 

Aley cat. y malí. Buscha^ chasco, algazaia. \ . ¡ole! 

Aleara, alhaba. Medida de tierra ,(V. Cáscalos, Disc. hist.). 
Pedazo de tierra equivalente á la 3." parle de la tnhulia. Se- 
gún Engelmann, de sj^/iabba y con el art. alhabba, ^zrano, 
pequeña parte de una cosa. In sentir de Alix, tal vez de 
..;,>.^\ aljabb, «campo situado entre parajes escabrosos.» 
Partiendo yo del hecho de denotar una pequeña medida 
agraria, creo que la dicción cast, es simple transposi- 
ción de la aráb. cb báa, «orgya, valgo brassa; extensio- 
nis manus utriusque distantia» en Freytag, «brasse, 
mesure de longueur égale á deux bras étendus» en Ka- 
zimirski. En tal supuesto v^ háb, precedida del art. ár. 



153 

aly convertido el t ain en/(Gf. alfagara de 8ysv*JI) 6 en h 
(Cf. alhansara de gy¿ujJI), se transformaría en alfaha 6 

alhaho. 

Alfabaceiro ant. cast. Panadero. Castro. De jLo=^jI aljahház, 
«paníficiis)) en R. Martín, «panadero que hace pan» en 
.P. de Alcalá, añadida la terminación gall, y port. eiro. 

Alfábega cast. V. albahaca. 

Alfabilí. Esta voz, que se encuentra en los Pactos otor- 
gados en el año de 1115 entre D. Alfonso I el Batalla- 
dor y los moros de Tudela al tiempo de su conquista 
(V. Colee, do fueros muaicip. por Muñoz y Romero, pá- 
gina 415), entiendo que es corrupción de J^^UJI alfciQÜ, 
((judox» en R. Martín, ó de ^^^^ faicalí, «judex, arbiter» 
en Freytog, «juez arbitro» en Kazimirski. 

Alface cast, y port. En ciertas partes de España y Portu- 
gal la yerba ú hortaliza que en cast, se llama lechuga. 
Guadix. De ?ui¿.y«fprty con el art. aljagca, latuca (lactu- 
ca) en R. Martín, lechuga en P. de Alcalá. 

Alfachí. Lo mismo que al/aquí. V. las autoridades citadas 
en el art. algalifo. 

Alfaqos port. Opino con Dozy que la verdadera ortografía 
de esta voz es alfacos, en cuyo caso viene de jüüiáJI al/oca, 
hongo de prado en P. de Alcalá, seta en R. Martín, que da 
damma á la primera radical. 

Alfada. Redención, rescate. En el fuero dado en 1118 á los 
mozárabes, cast, y francos de Toledo por D. Alfonso VII, 
se lee: «.... et si fideiusorem non habuerit, non feratur 
alicubi extra Toletum, sed tantum in toledano carcere 
trudatur, scilicet de alfada, et non solvat nisi quintam 
partem calupnie non plus». Colee, de fueros municip. por 
Muñoz y Romero, p. 365. De L\áJI alfada, «rescate» en Rai- 
mundo Martín, raiz L\i «redimere». Gayangos. 

Alfadlv. Donación. Las joyas menudas que el esposo dona- 
ba á la esposa. Este término, usado repetidamente en 
las escrituras de dote y arras de las moriscas de Grana- 
da, procede del ar. ñíJ^I alhadia^ «oblatio» en R. Martín, 



20 



Í54 

«clonación, dado algo graciosamente, estrena» en P. de 
Alcalá. 

Alfado port. Notado con un rasgo oblicuo. De k:¿\j'l aljCdty 
«línea, litera, sulcus» en R. Martín, «letra (luando se es- 
cribe, sulco de arado, sulco en los sembrados» en P. de 
Alcalá, raiz kí- scriberc. 

Alfageme cast, y port., alfajeme, alfaxeme, alhájeme cost. 
Barbero. De ^b^^.^! alhachém, «minutor, monesca!» en 
R. Martín, «cirujano, médico de llagas, sangrador» en 
P. de Alcalá. Guadix y Rosal. «Raer et afeytar deben 
los alfagemes á los homes». Ley 27, tit. 1,5, part. 7. 

Alfageme port. Alíange ó espada corta. ^Metátesis do yvui> 
jó.nchar y con el art. aljánchar, el alíange. «Estaváo hy 
outrosdecavallocom senhas laucas e dardos brancos ñas 
máos, e alfagemes em ellas». Crón. de D. Juan I, cap. 5G, 
ap. Sta. Rosa, Sapl. al Elucid. 

Alfagia. Lo mismo que alfar gia. 

Alfaguara. Dase este nombre en Loja á una fuente Irontera 
del rio. De íí^ljá-'l alfatucara, «íbns» en R. Martín, «jet d'eau» 
en Kazimirski^ voc. derivado áe jyfawara, bullir, brotar 
bullendo. Sobre esta especie de sui-lidor v. Aben Batuta 
(Viajes, I, 209) y Quatremere, Hist, des Suit. maniL, II, 
Append. 284. 

Alfahar, «//(T/r. Alfaharería, ollería. De^'JíuL'l alfajár, me- 
diante la elipsis de ciy::^, ^o ó ^:,^ que debió preccuJerla. 
Los moros granadinos usaban el pl. del nombre de oficio 
por el del lugar ú oficina en que se ejercía; así en P. de 
Alcalá, ^J?ó]Js.^ haddidin significaba «herreros y herrei-ía». 
La puerta de la ciudad de Granada llamada ^^a^'^jlI Uj^Bib 
(ílfcfjjárin, linertdí délos alfahareros, resulta romanzada en 
los doc. cast, del siglo XVI por «puerta de las ollerías». 

Alfaharero. De^l¿vftw'l alfajár y de la terminación cast, ero, 
«fígulus, oler» (ollarius) en R. Martín, «hacedor de barro, 
jarrero» en P. de Alcalá. 

ALFAiAport. Mueble. De r^L^'I alhácha, «meuble» en Mar- 
cel, «alhaja» en P. de AÍcalá. 

ALFAmE, alfayda. Dase este nombre en algunos puntos de 



155 

España y en las riberas del Guadalquivir al desborda- 
miento de las aguas de los rios empujadas por el flujo 
del mar. Guadix, Die. ms. de la Bihl. Colomb. De ja^\ 
alfaid, «rebossadura» en P. de Alcalá, crecida, inunda- 
ción, raiz ^J¿L¿ «redundare, superfluere» en K. Martín. En 
este sentido usa Aben Aljatíb la voz ^ja*i> en el Mipiár alij- 
tíbár, p. 22 de la ed. de Simonet. Dozy. 
Alfaisanes pl. cast. Especie de legumbre. Castro. De é^Lwwdül 
alfaisára, «faba» en R. Martín, voz derivada á su vez, 
en mi sentir, de la gr. «páariÁoí, lat. phase los, pítaselas, fa- 
seolas, los fresóles ó guisantes, legumbre. 
Alfaja cast, y port. Lo mismo que alhaja. 

Si á quantas desta villa nos vendemos las alfajas. 
Are. de Hita, Cant.^ copla 679. 
Alfaja. Cesta ó talego en la Biblia vieja de Ferrara. Castro. 
De -.jí^jI aljórch (aljacli, mudado el damma de la 1." radi- 
cal en a y sincopada la r de la 2.^), alforjas en P. de Alca- 
lá, órganes en R. Martín, ó de s^í:^Ja¿3ca y con el art. a!- 
jaixa, «sac» (a orge) en Marcel. 
Alfaja. Lo mismo que \j^iw>:\JI alhacha en sentido de «mue- 
ble,» ó de ^jiLiíü! aljáx, «utensilio, mueble doméstico ó 
efectos de poco valor» en Kaz. «Tornad vos con vuestras 
cargas; ca mas quiero comer en alfajas de madera é be- 
ber en vasos de fuste, como vos vedes^, que traer consigo 
carga de grand cobdicia.» Castigos e doc. del Rey D. San- 
r/io, Pros. ant. al s. XV^ ed. Riv., p. liO. 
Alfaje. Peregrino. El que ha visitado la Meca. De ^L;s:ij| 
(dháchch, «peregrinus» en R. Martin, «peregrino mucho 
tiempo, romero que va en romería»" en P. de Alcalá. «E un 
alfaje, que dicen ellos por su clérigo, uno de los mayo- 
res, é es así como Obispo de su ley.» La Gran Conq. de 
Ultr., Lib. II, Cap. CCXI. 
Alfajeme. Tíq ^^.^s^\ alhachám, «rasor» en R. Martín, «san- 
grador» en P. de Alcalá. 

«El alfajeme pasaba, que venia de sangrar. 
Are. de Hita, Cant., copla 1390. 



ib6 

Alfajia. Lo mismo que alfargia. 

Alfajor, alfaxor, alfaxú, alfaxur. Cierta pasta compuesta 
de pan tostado y rayado, miel, alegria y especias. De 
y>^:i alhaxú, «farctum,» alfaxor en P. de Alcalá, r. \j¡^ 
«farcire» en R. Martín. Guadix y Rosal. 

Alfajor. Bebida compuesta de yerbas aromáticas. De^yiJLlI 
alfaxór, ((néctar» en R. Martín. 

Alfalfa cast.^ alforfagdW. De n^^íaojíjI alfá(;faca, (dierba» en 
R. Martín, alfalfa en P. de Alcalá, ((médica herba» en 
Freytag. Guadix. Léese en Laguna (Anot. á Dioso. ^ pá- 
gina 259): «la yerba Médica se llamó así por haber venido 
primeramente á Italia de la region de la Media. Llamá- 
ronla los Árabes Alfasafat, de donde pienso vino á lla- 
marse en algunas partes Alfalfa.)) 

Alfalse b. lat., alfals pl. cat., mall, y val. De jü¿uí.'I alfassCy 
otra forma de jUaiLo¿.i|^ ((alfalfa.» «Quíe in herba sive foeno 
ad equorum et aliorum animalium cibum metí etdepasci 
ssepius in anno solent; etiam quae vulgo forragia, Alfal- 
ses, daxas^ et alia id genus, appellantur.» Concil. Tarra- 
con., año 1561, ap. Ducange, Glossarium. 

Alfama. Lo mismo que aljama en el sentido de congrega- 
ción', turba, concejo, ayuntamiento^ colegio. En el de ((co- 
to, refugio, asilo» que tiene en port. (v. Sta. Rosq,E lucid.), 
es la ár. ñ^^JI alhorma, que vale lo mismo. 

Alfamar, a//i«m«r en Castro. Alfombra, tapete, cobertor, 
manta. De >a.^>^I alhánbal, «tapetum,» y en la glosa ((gros 
sicut lodex» en R. Martín, «poyal para cubrir el poyo, 
bancal, repostero, lo que se tiende» en P. de Alcalá. 

«Tienden grandes alfamares, ponen luego tableros 
Pintados de jalderas como los tablegeros.» 
Are. de Hita, Cant., copla 1228. 
Alfambrús val. Erupción de tumores en la cabeza (especie 
de erisipela). Escrig. Lo mismo que alfombra. 2,° artículo. 
Alfandega, ant. cast, y port., alfandiga port. Lo mismo 
que alhóadiga. 



157 
Alfanega, alf anegue^ alfanehe, alfanex. Especie de cober- 
tor ó colcha de cama hecha de pieles de una suerte de 

comadreja blanca. Del ár.-pers. ^ájüI alfáncCy pl. >iU¿l 
afnác, «mustela fuenaria, ctilgo íbvina» en Freytag, «espe- 
cie de comadreja blanca» en Kazimirski, «piel del animal 
llamado ^jjifa/wci^ cu Vuliers. Y. Aben Albeitár, II, 205, 
Ducange^ Glos. in v. a/fanofjac y Sta. Rosa, EUicicL, I, 
p. 83. La voz ^5^.^ designa el Canis Cerdo óZerda, conoci- 
do también por los nombres de Fennecus Brucci, Fenne- 
cus Cerdo Y Canis Fennecus. V. Leuckart, joo^o//. Bruchs- 
tücke 11, p. 72 sqq., Stuttg. 1841. Según M. Pavet de 
Gourteille (Diet. Tare-Oriental), los persas llaman ,,¡^ 
al zorro pequeño dcí Tartaria, que es el Canis Corsak de 
los naturalistas. 

Alfanegue gall. Lo mismu que 

Alfaneque cast, y port., alfanet cat. y malí. Una clase de 
halcón que se cria en África en los reinos de Túnez y 
Tremecen y en la isla Alhabiba. V. Lib. de la Ca:^a de las 
aves del Canciller Pero Lopez de Ayala, Bibl. Ven,,\U, 
183 y Huerta, Anot. á Plinio, Hist, nal., 1.* parte, p. 687. 
Según Guadix, de RíUsíI alfáneqae, «halcón alfaneque» en 
P. de Alcalá. Partiendo del hecho de su pi üc<;d('ncia, asig- 
na Dozy al vocablo alfaneque origen aráb., afiadiendo que 
se dio tal nombre á aquella especie de halcón, porque con 
él se cazaba eAfáneq (la mustela foina de Aben Albeitár). 
iiVoilá, termina su art. el docto orientalista holandés, 
comment il c' est fait que le noni^d'un quadrupMe est 
aussi devenu celui d\ui oiseau. Por ingeniosa que sea, 
creo que a nadie puede satisfacer esta etimología. Sousa 
da por antojo á la dicción española la aráb. (ji'^ janee y 
con el art. aljánec, «estrangulador, sofocador,» y final- 
mente Alix afirma que tal vez v<Miga de ^^jl=c\JI alhánec, 
«el pico del cuervo.» Si además de la especie descrita en 
el Die. de la Acad., la hubiera con plumaje negro, como 
sucede con una de las del halcón sacre (v. Lib. de la Casa 
del Príncipe D. Juan Manuel, Bibl. Ven., III, p. 22), podría 



158 

traerse alfaneqae de ^_^-?=^l alhanequí, «niger» en Rai- 
mando Martín. Pero en la duda, y no obstante proceder 
de Berbería esta suerte de ave de caza, pienso si el voca- 
blo alfaneque será simple corrupción del latino falco, 
mediante !a conversión de la / en n (cf. encina de clicina, 
fylomena, en el Canc. de BacnOy de ñlomela, alfinete de 
¿:i¿\l\cdjil6l, y V. Diez, Gram, des king, román., 1, 189), mo- 
vida por un fatha (a, e). En este supuesto, /«/co quedaría 
transformado an faneca, y con el art. ár. al, en alfaaeco ó 
alfaneque, sustituida la terminación lat. por la fem. aráb. 
Téngase en cuenta, en abono de esta etimología, que los 
dialectos berberiscos están plagados de palabras de ori- 
gen lat., cuya lengua, al decir del Idrisí, se conservó en 
algunas localidades africanas hasta bien entrada la edad 
media. 
Alfaneque cast., alfanegue gall. La tienda ó pabellón de 
campaña. Acad. Dozy trae esta voz de Jlyl afaráq ó ó"lyl 
afarác (con vJ ó l-j de tres puntos, letras que tienen el 
sonido do nuestra sílaba ga). Aben Batuta (Viajes, \\, 
3C)9, IIÍ, 44, 251 y 415) escribe el vocablo ^lj| afarách y 
Aben Jaldún (Prol. II, 61) Jyl afaráq, declarando que la 
última letra tiene un sonido intermedio entre el «J y el o. 
La dificultad de esta etimología estriba en la transfor- 
mación rarísima de la r por la n en medio de dicciót^ 
Aun en los idiomas neo-latinos son contados los casos 
de la permutación de la r por la /?. Demás de esto, el vo- 
cablo q/í/m^', según Dozy, no significa tienda de campana, 
sino «el recinto de estofa ó muralla de tela, según se lee 
en Aben Chobayr (The Travels, p. 177), que rodea la tienda 
(H.A3) del sultan ó de otro personaje, dejándola en el centro 
y ofreciendo su conjunto el aspecto de una pequeña alca- 
zaba de lienzo.» Ruy Gonzalez de Clavijo (Vida del Gran 
Tamorlán, fol. 50 v.) describe esta suerte de cerco que 
rodeaba, á modo de lienzos de muro, además de la tien- 
da del Timur, todas las del campamento. Que el alfane- 
que, con efecto, comprendía no solo la tienda ó pabellón 



159 

del sultan, sino Ins de los principales jefes que formaban 
su cortejo, lo demuestra el sip^uiente pasaj^e de la crónica 
de D. Alfonso el XI: «E porque en el desbarate de aquellos 
reales fueron tomadas muy grandes cuantías de doblas, 
que fueron falladas en e\ a/faneque áe\ Rey Albohacen 
et en las tiendas de los otros moros q/fo eran y en él.-» La 
definición, por consiguiente, que da la Acad. de alfane- 
que, debería, en mi concepto, ser sustituida por la de 
«cerco ó recinto de lienzo que, á manera de muralla, ro- 
dea las tiendas de campaña del príncipe y sus oficiales.» 
En este sentido, y aunque P. de Alcalá pone por corres- 
pondencia árabe de alfaneqiie naí- y LÜaAO^ podría acep- 
tarse la etimología de Dozy, considerando la palabra es- 
pañola como corrupción de afarág. Bajo el punto de vista 
de la derivación regular, más semejanza tiene con nues- 
tro alfaneqae la voz ár. í''Jí^\J^ j ceneque {áe\ pers. s'jüLi. ó 
iOoLi-) y con el art. nljaneqae ó alfaneqae, representado 
el u. por la/, que con la acepción do «convento» se halla 
en Bergé (Diet. Pcrs.-Frane.), con la misma y las de 
(diospice, hotellerie» en Kazimirski, con la de «convento 
deDervises» en Reáhouse ( Tf/rk. and Engl. Diet.) y, final- 
mente, en Catafago (Arab. Engl. Dict.j ron las de «a mo- 
lastery or religious structure, built for the i*]astorn sophs 
or dervises,'a convent, chapel^ baitin place.» 
. Alfanete, alfenete, alñnete port. Lo mismo que alfilel. 

Alfanex b. lat. Lo mismo que alfanega. «Laxo coorperto- 
rium martrinum etpelles meas de AJfanejc» Testamento 
del siglo XII, citado por Ducange in v. Al/anegue. 

Alfange cast.^ cat., mall, y port., aljáng, alfanig val.^ aí- 
fangea base, a/fan/ecnsí. De la voz ár. -pers. .j^jJ:- /cin- 
char y con el art. aljánchar, «puñal, sobre todo corvo» en 
Kazimirski, «puñal» en Marcel y Bocthor, «culter, vel 
culter magnus» en Freytag. Covarrubias deriva la voz es- 
pañola de la \at./a/x-cis, la hoz ó cuchillo corvo. La pa- 
labra alfange^ que se usa en gran parte de Andalucía 
como nombre de la piedra del lagar del molino de aceite 



160 

sobre que gira el rulo que muele la aceituna, es corrup- 
ción de alfar ge. I."'" artículo. 

Alfanigue, alfanique. ^Mantellina, ap. Berganza, Ant. de Es- 
paña, parte 2.% p. 687. Lo mismo que albanega. 

Alfanjía. Lo mismo que alfargia. 

Alfannec. V. al/anega, «....piernas de alfannec^ xamedes de 
seda.» Inü. de los bienes de D. Gonzalo Palomeque, Obis- 
po electo de Cuenca, Bibl. Nac, Dd. 41. 

Alfaque cast, y port., alfac malí., alfách cat. y val. Banco 
de arena que se hace en las costas del mar y en las bocas 
de los rios. Acad. Acaso de ^5^1 alfacc, «fauces» en Rai- 
mundo Martín. Es de notar que la voz lat. usada en pl. 
vale, según Nebrija, «*per translationem,» las entradas 
estrechas de algunas cosas, como de valles, rios, etc., 
estrechura. Así las palabras «fauces poitus,» que se en- 
cuentran en los Comentarios de Julio (lésar, significan 
«la entrada de un puerto,» que, en mi humilde sentir, es 
la verdadera acepción de la palabra alfaque, y no la de 
banco de arena. Creo que la circunstancia de aglomerar- 
se esta en las entradas de los puertos y de los rios ha sido 
parte para incurrir en tal equivocación. De no satisfacer 
esta congetura habría que buscar el origen de alfaque en 
,¿Sk!^ alfalaq (alfaq, sincopada la sílaba laj, «montón de 
arena,» á no considerar la [voz cast, como metátesis de 
jüiXJl a/cq/fá, «ora arenarum» en Freytag, «bande longue 
de sable» en Kazimirski. 

Alfaqueque cast, y port., alhaqaeqae cast. Redentor de 
cautivos. De >J'JúiJI alfaccác, «solutor, redemptoren Frey- 
tag, raiz i¿5^ «redimere.» Casiri, Marina^ Sonsa, Alix. 

Alfaqüí cast., cat., mall.^ port, y val. De naSííjI alfaquih, 
«jurista» en R. Martin, «letrado, clérido de orden ecle- 
siástico, sabio cualquiera» en P. de Alcalá. Rosal, Cañes. 

Alfar. Lo mismo que alfahar. 

Alfar. Arcilla. De jJ^fajjáry con el art. alfajjár, barro, 
espec. precioso, porcelana, loza. 

Alfáraz cast., alfáras port. Caballo. De g^-yJI alfáras. 



101 
«equus» on R. Mai-Un^ <(caiiallo)) cii P. do Alcalá. Sousa. 

Alfaraz. Ginete ó soldado de á caballo. De ^^UJI alfáris, 
((milos)) 01) R. Martín, «cauallero como quiera, ginete» en 
P. do Alcalá, liebr. "cns «eqiios, isqucproprie dictas, equo 
insidens, non asino camelo ve». 

Alfarda cast.^ cal. y mal!., alsarda gall. Pecho 6 tributo 
que los moros y judíos pagaban á los Reyes Cristianos 
por dejarlos vivir en sus tierras. Derecho sobre las aguas 
de los molinos. De jub^iiil alfarda, «colecta» en R. Martín, 
((impot foncier» en Kazimirski. 

Alfarda. Adorno mujeril. De ó^ fárd y con el art. alfórd, 
«denarius» en R. Martín. En aljonodoesta etimología tén- 
gase en cuenta que las moriscas del i-oino de Granado, 
como hoy las de Marruecos, hacían uso do la moneda pora 
adorno de sus arracadas, collares y brazaletes. 

Alfarda. Cada uno de los maderos que forman la pendiente 
de una armadura, conocidos hoy con el nombre de pares. 
Lopez de Arenas^ Carpintería de lo blanco. De óJí fárd y 
con el art. alfarda «pars parís altera» en Freytag. Lafaente 
Alcántara. Dozy deriva la voz española de tójifárday con 
el art. alfarda, que se usa hablando de los dos extremos 
de una cosa^ de dos cosas que, reunidas, forman un todo, y 
se encuentra en Cherbonneau en el sentido de éérioidres. 

Alfarero. Lo mismo que alfaharero. 

Alfareme cast, y port., alharenie cast. Do ^l^^l alJiarám ó 
^\j:>>^\ alihrám, «orare» (orariiim) «vol pallium Sarraceno- 
rum» en R. Martín, «toca como almaizar» en P. de Alcalá. 
«Tomó el alfareme de lino con que traie cobierta la cabe- 
za». Cróii. Gen., part. I, cap. 108. Alixy Engelmann. 

Alfarge. La piedra iüferiordel molino de aceite. Cov. El 
molino de aceite. Rosal. Metátesis de las dos últimas ar- 
ticulaciones de ^y;í=\^l «//?ác/?í/r, la piedra. P. de Alcalá 
traduce por Li.y I ^>:us. hachar arriíia «piedra del molino» 
la palabra alfarge. 

Alfaroe, alfarxe. El techo de un aposento ó sala labrada 
de varios modos en las maderas. Acad. De \xiyiJl alfárxa 



21 



162 

«J del colect. ^y/a/^cT, ((tapetum» en R. Martin, (dendcdu- 
ra» en P. de Alcalá, que con la acepción de ((plancher» se 
halla en Aben Batuta, IV, 92, en Almacári, I, 5G0 y en 
Aben Chobayr, 295, raiz ^ j, oextendei-e, planclieier, gar- 
nir de planches» en Kazimirski y Bocthor. Lafuente y 

_Dczy. 
[Alfargia, aJfarjia, aJfajia, aJfatujia. Madero de construc- 
ción. Voz derivada de ^^j¿\ alj'árx. Según Dozy, iu-iyül 
alfarxíija significa propiamente el madero que se emplea 
en la construcción de un techo. En la Carpintería de lo 
blanco la palabra aljarjce denota á la vez la tííchumbre 
de madera labrada y los maderos de que se f;)rma. La- 
fuente y Dozy. 

Alfargo. La viga del lagar, el instrumento de madera he- 
cho para sacar aceite en los molinos, exprimiendo ó apre- 
tando. Franciosini. Voc. Etimología igual á lii anterior. 

Alfario. Caballo que anda con arrogancia e desusadas alti- 
vezes. Sta. Rosa, E lucid, in v. al/aras. Es corrupción de 
^J^yL}] alfáras, «caballo». 

Alfarja, alfaja. Especie de vestidura. De íía^j¿íI alfarchiya, 
«genus vestis, vestis, quae huper alias induitur». V. Mil 
y una noches, 34, ed. Habicht, ap. Freytag. En los Embar- 
gos de bienes de moriscos (Arch, de la AlJatnibra) se en- 
cuentran las palabras de este art. bajo ambas formas: 
«una alfarja azul con faldeilin verde de terciopelo de se- 
da, alfaja de paño azul, mangas al cuerpo y guarnecido 
de terciopelo azul». Las había con faldellín verde, de colo- 
rado con oro y de seda de labor de manos. 

Alfárma, alhámega^ alhárgama, alhárnia, harma, harma- 
ga, arniaga cast., harmale port. Planta. Gamarza. Acad. 
Be }..^s^¡UUhármal, <<(x.i'úná planloe cuiusdam, peganum 
harmala» en Freytag, «rue», planta, en Kazimirski. Alix 
y Engelmann. Sobre las especies de esta planta v. Aben 
Albeitar, Traite des simpl., trad. Leclerc, 1,424-. 

Alfarrazar. Ajustar alzadamente el pago del diezmo de los 
frutos en verde. Borao. De ^j^^.^vil al jare, y por la pausa 



163 

aljárciQ, ((Conjeturo, evaluación aproximada, hipcjtesis, 
aprecio por conjeturo)). Kazimirski. Raiz (j¿?^ «adivinar, 
determinar por conjíUurn los dátiles que dará una palme- 
ra, ó de trigo un campo» en Kazimirski y Freytag, ((oxti- 
mare^ existimare» en R. Martín. -Alix dio por etimología 
de esta voz la radical del verbo. 

Alfatel. Cordón para abrochar y apretar el justillo ó jubón 
y ceñir los pedios. De JyJcáJl cüfdííí (liebr. S^T\i:f(itíl, fiium, 
funiculus), (^iovins funis, ex fibris ligni trunci palmee quoc 
^¿J dicuntur, factus» en Freytag. Marina y Alix. 

Alfaxor. Lo mismo que alfajor y alajú. 

Alfaya ant. cast., port, y gall., alfaia port. Lo mismo que 
alhaja en sentido de nobleza, que tiene también esta voz 
en port, y gall. V. Cuveiro Pinol, Die. gall. La ^OT^dalfaija, 
que se encuentra en el Poema del Cid y en la Vida de San 
Millan de Bcrceo, es un compuesto de la preposición de, 
cuya e se suprimió por razón de eufonía, y alfaya. 

Alfayat cast., alfayate cast., gall, y port., alfaiaie port. De 
LL¿\JI aljc'myát, «sutor» en R. Martín, (csastre» en P. de 
Alcalá. Guadix y Rosal. ^c^^ 'Sor 

Fallarás muchas garzas, non falLarás un uevo, 

Remendar bien non sabe todo alfayate nuevo. 

Are. de Hita, Cant., copla 56. 

Alfazaque. Insecto semejante al escarabajo. Es negro con 
tornasol azul. Según Alix, de s-y.v'-á-l dfasiya, «scarabíTíus». 
En mi sentir es corrupción de ^J^'ww.j^í abúfassás, y me- 
diante la elipsis de abú y la anteposición del art. ar. (j^'wwjl'I 
alfassás, ((ScaraboLUis» en R. Martín, ((cscarauajo^ escai-a- 
uajo verde» en P. de Alcalá, que pronuncia el vocablo, por 
la iniéla, abufacíc. 

Alfazema port. Lo mismo que alhucema. 

Alfechna, ant. Lo mismo que alfetna y alfetena. «Et si no- 
luerit se levare, Sanctius Ranimiriz de terra de Almucta- 
dyr, statim cavalguet Sanctius Rex super Sanctio Rani- 
miriz ad faciendum damnum in sua terra, et inter ambos 



164 

donent ei alfechria, siciit in ligamentos primos scriptum 

est, etc.». Blancas, Comcnt. citados por Ducange in v. 

alfechna. 

Alfeire port. Rebaño, hato, manada de cualquier especie 
de ganado, zahúrda, aprisco, corral. De ^x^l alheir, crí- 
elos pour los hestinux en Kazimirski. Sonsa. ((Manda- 
mos que todos los Porcaricos, que trouxerem porcos 
no campo^ dem eles a seus Senhores ou (os) sinaes deles: 
e os que os trouxerem ao Sovral, outro sí, dem do A//e¿;- 
re recabedo, como se os trouxessem nocham». Cast, e 
Posturas d'Evora de 1264, ap. Sta. Rosa, E lurid. 

Alfeiza, alfeisar. La vuelta ó derramen que hace la pared en 
el corte de una puerta ó ventana. Arad. Do/y deriva esta 
palabra de N.vu^áJl «//<?s/írt, «spatium» en Freytag y Rai- 
mundo Martín, ((espacio vacío» en Bocthor. Yo, de tener 
este sentido, creo preferible á tal derivación la de LhiJi 
alfeda, ((spatium, vacuitas» en R. Martín, mediante la 
conversión del jc en .s (cf. alofris de ^lyjl) ó en s (cf. 
harnea de ij^^^r^), interposición de una y entre la 1.° y 2." 
radical y adición al fin de una /•. Cf. Dozy, Glos., p. 23 de 
la Introduct. Pero, de no tenerlo^ entiendo que la dicción 
alfeuar no es otra cosa que la arab. KíLs^il cilháit, ((fenes- 
tra» en R. Martín, la cual, por la conversión del s^henf, 
del y ta en ^ (cf. mazmorra de g^j»I^«) y adición al fin de 
una r, se transformó en alfeuar. 

Alfeliche, heril. De ^Sj¿\ affélich, y este del gr. ttIy.^U, lut. 
«hemiplexia», «parálisis» en R. Martín, apoplegía, prece- 
dido del art. ar. Cf. Dozy, Supl. 

Alfella, alliella port. Campo^ ou arraial, em que por algim 
tempo se reside. V. Sta. Rosa, Elucid. in \j almo/alia. 
De x^¿vt| a//<?/«, ((campo». Sonsa la trae de hJLstJ) alhilla, 
((Viajeros ó nómadas que echan pié á tiei'ra y acampan. 
Morada, mansión. Tiendas de tribus nómadas» en Kaz. 

Alfeloa port. Nome genérico de qualquer doce. Em Portu- 
gal he doce que se faz de mela<30 posto em ponto. Sousa. 
De jl>rut| alhulú, ((dulcís» en R. ^lartín, ((dulce cosa» en 



165 

P. de Alcalá, ó mejor de la forma vulgar í^ lialúa que 
se encuentra en Marcel en el sentido de «gateau» y como 
sinónima de ji^yül, alconsa, de donde la trae Sousa. 

Ai.FENA port. Lo mismo que el cast, alheña. 

Alfeñique, alfeñique cast., alfeiii, alfemjiclicíii., alfaiiich 
va\., a/fenic mnW., a/fen ¿ni povL De o\jLá.'l alfénid, forma 
que se encuentra en el Dioá/i de Aben Cuzmán, ó de l\ó'jl'I 
a/feníd ó ^jyj^i) «//«míV/a que trae R. Martin en corres- 
pondencia de :^accaram, ((alfeñique» en P. de Alcalá, de- 
rivado á su vez del persa ^\óLí (v con tres puntos, repre- 
sentativa de la/)j ((Species dulciorum, proprie videtur sac- 
charum purissimum» en Freytag. Guadix. 

((ítem, que el alfeñique sea de buen azúcar blanco». 
Orel, de Gran., tit. 47, Ord. de los Confiíerus, fol. 109 v. 

Alfeña. Lo mismo que alheña. 

Alfeñique. V. alfeñique. 

Alferce, alñeresy alfierce, alfres, alfre:^. Lo mismo que 
alférez. 

Alferce port. Pala de hierro, azada, herramienta de hierro. 
^Q ^j^j¿\ a.lfés , (digo» en R. Martín, (Oí^-adon, ac^-adon para 
rocar» en P. de Alcalá, héche en Bocthor y Hélot. Sousa 
y Dozy. 

Alférca val-. Sufridera. De ¿fj^áJI alñrza, lo que separa una 
cosa de otra. Kazimirski. 

Alferecía cast., val. y base, alñrecia, alfirez, arfü cast. 
Corrupción de la palabra gr. eralTiwla, lat. epilepsia, me- 
diante la aféresis déla epsilon, conversión úc\pÍQnf 
del lambda en r^ del psi en c y anteposición del art. ar. al. 

Alferena. Estandarte ó bandera que el alférez acostumbra- 
ba llevar en la batalla y en toda expedición militar. Tal 
vez de ^^ akun, ((vexillum» en R. Martín, ((estandarte» 
en P. de Alcalá, convertido el =. en/y el ^ en n (Cf. Almo- 
caden de Almocaclenij. ((Et contrarius fuisti contra meos 
inimicos, et infideles, et mecum ten«isti mea alferena-». 
Yepes, VI, 17, ap. Ducange, Glos. in v. alferena. 



166 

Alférez cast., alfares cdX., mnll. y port., al/ere^' val., alfo- 
raes port. Lo mismo que aJfárcu. 

Alferga gall. Dedal. De nüJI^; alhilca, «diiritalen on R. Mar- 
tín, «dedil 6 dedal, dedal para coser» en P. de Alcalá. 

Alferma port. Lo mismo que alfcrcna. 

Alferrác val. Cálculo alzado de los frutos en verde ó mr\- 
duros.De^j¿y^r(^//>rc^ conjetura, evaluación. Kazimirski. 

Alferracar val. Lo mismo que alfarrasar. 

Alferraz. Una de las variedades del halcón. Boroo. Acaso 
de ^j^lyL'l alferrás, «qui brise les os et déchire la proie. 
Lion». Kazimirski. ¿;,Será por ventura el quebrantahuesos? 

Alferse. Lo mismo que alfrio^. 

E el alferse ouo miedo, 
E con el pendón uoluió. 

Poema de Alfonso el XI, copl. 1754. 

Alferza. La reina, pieza en el juego de ajedrez. De «jjá 
fórza y con el art. alfér^^a, «scacus, regina» en R. ISIartín, 
«dama en el juego de axedres» en P. de Alcalá. «E cabe 
del en la otra casa del medio está otro trebejo que es a 
semejanza del alféres que tiene la seña de las señales del 
rey, e algunos ornes, que no saben el nombre, llaman le al- 
ferza. D. Alonso el Sabio. Tratado de los Juegos. En este 
pasage se incurre en el error de identificar la alferza, que 
es la reina, con el alféres 6 caballo. En prueba de esto, hé 
aquí la curiosa relación de las piezas ó ti'ebf'^jos del juego 
del ajedrez Uj^Jo^) que trae el ¡lustre lexicógrafo cat. en el 
texto y notas de su Voc. Lat.-Arab.^ art. scacus: *j . rój^ 
«roe», roque, ^ji fáras, «equus», caballo_, j^ /«íV, ca- 
ballo, Jyi /?/, «orfll», alfil ó elefante, ■■¿■^fúrza, «regina», 
reina, ^ó^báidac, «peon», peon, Li xá, «rex», rey, c^l 
acra, (.(.ovñU, .::,K.^^xáhmat, «scacmat», jaque mate, ^.^^ 
xahmata, «scaq et mat» en el Yoc. Arab.-Lat. del mismo 
autor. 

Alfetena cast, y porL, alfetna,, ap. Ducange, Glos. Discor- 
dia, sedición, guerra. De 'sí.k2 fetna y con el art. alfetna, 
«guerra, tumulto» en R. Martín^ «bollicio de gente, albo- 



107 

roí^o, ruido, escándalo» en P. de Alcalá, r. ^v¿ «scandali- 
zare» en R. Martín. 
Alffil. Lo mismo que alfil. «E en las otras dos casas al 
lado de estas (del rey y del alférez) están otros dos tre- 
veios que se semeian e llaman al/filos en algara via, que 
quiere tanto dezir en nuestro lenguaje como eleffantes 
que solían los reies l(;var en las batallas, e cada uno leva- , 
ba al menos dos que si el uno se muriesse, quel fincasse 
ell otro», Libro del axedrcj, escrito de orden de D. Alon- 
so el Sabio. Bibl. Nac, ms. Q. 317, fol. S. 
Alficoc, aifico.7, álpicos. De ^y^Jbccóa y con el art. alfoc- 
cós, acucumer» en R. Martín, forma vulgar por ^joyi¿> 
foccóc y con el art. aljbccóc. P. de Alcalá trae focoga en 
correspondencia de «cohombro». «De las frutas que se 
cortan e mondan e parten: melones, cidras, pepinos, alñ~ 
coges...)). D. EiUMque de Villena, Arte Cisoria, p. 44. 
Alfid. Lo mismo que alfil en la acepción de pieza ó trebe- 
jo de ajedrez. Franciosini, Voc. 
AlfH'REz. Lo mismo que 
Alfierse. Lo mismo que alférez. 

Al alfíerae fue desir: 
Adelante el pendón! 
Poema de Alf. el XI, copl. 17G0. 
Alfierze. Lo mismo que alférez. 

Un alfierze de Achiles, Patrueco lo llamauan. 
El Libro de Aleoo., copl. 593. Poetas cast. ant. ais. XV., 
ed. Riv. 
Alfil cast., cat. y mall., a/'ñl cast., alfim port. El elefante, 
pieza del juego de ajedrez. De y^flly conelart.a/^/^cald. 
Síi3, «elefas (elephas), scacus» en R. Martín, «a//¿7 de axe- 
drec, elefante, aial grande» en P. de Alcalá. El voc. ar. 
viene á su vez del persa píl, sánscrito pila, elefante. Gua- 
dix y Alix. 
Alfil cast., alñt malí. En el reino de Toledo y en varias par- 
tes de España se da este nombre á cierto abuscon ó agüe- 
ro. Guadix. De jLs/«/ y con el art. al/al, «augurium» en 



Í68 

R. Martín, «agürería» en P. de Alcalá, que pronuncia el 

vocablo, por la iméla, fill. Guadix. 

Alfilel, alfiler cast., alfinete gall. y port., alliicl (en Nobri- 
ja, (Die. del Romance al lat.), hilil val. De Ó3J^\ aljilél, 
«spina» en R. Martín, «afilel^ alfilel» en P. de Alcalá, 
«épingle» en Kazimirski y Marcel. Marina. 

La buhona con farnero vá tomando cascaveles, 
Meniando de sus joyas sortijas et alfileres. 
Are. de Hita, Cant., copl. G97. 

Alfileta, alfilete. Lo mismo que alfitete. 

ALFmEZ. Lo mismo que alfeliche. «Bebido un escrúpulo de 
ella con el cocimiento de la centaura menor, es admira- 
ble remedio contra el alfire.3 de los niños de teta». Lagu- 
na, Anot. á Dioscórides, ap. Castro. 

Alfita. Lo mismo que alfitra. V. Ducange, Glos. in v. 
al fit a. 

Alfitkta cast., alfitete cast, y port. Especie de sémola. De 
jLi'jci fitéta y con el art. alfitéta, «mica pañis» en R. Mar- 
tín^, «mendrugo, migaja de cualquier cosa» en P. de Alca- 
lá. Aunque esta voz se encuentra en los die. de la lengua 
clásica^ recuerda sin embargo la gr. á/U-.-rov y la lat. alphi- 
ton, «harina, víveres», de donde Ducange deriva las dic- 
ciones alfita y alphita, que trae en su Glos. en la acepción 
de polenta, farina. 

Alfitra cast, y port. Según Sta. Rosa (ElacicL), era el nom- 
bre de uno de los cuatro tributos que los moros conquis- 
tados y aun no convertidos pagaban á los reyes de Portu- 
gal, consistente en la décima de sus ganados. En el reino 
de Granada era un pecho en trigo sobre las casas, que pa- 
gaban los moros para el almuerzo de las sultanas. De ijai 
fitra y con el art. alfitra, «almuerzo» en P. de Alcalá, «res 
qusc pro eleemosyna datur, die ja¿>, quando ieiunium 
Ramadhani solvilur», raiz jai, «desayunarse» en Hélot, 
«almorzar» en Marcel y Bocthor. «Derecho por las ca- 
sas que se dice alfitra, que es ahnuerso de las Reinas 
moras. Pagaba cada casa, según tenía, si era rico (el due- 



169 

ño) un cadac de trigo y dende abajo, según era». Relación 
de los derechos del Quempe. Leg. del Arcli. de Bienes Nac. 
de la Deleg. de Hacienda de Granada. 

Alfiz. Definiendo el P. Gnadix la «albanega» (Dio. ms.), 
dice: «es un triangulillo que se causa entre la roscado un 
árbol y lo cuadrado del alfiz)). Esta voz es la ar. js^'^l ale- 
frU, y por la síncopa dcl^, nlofi:^, «friso, cornisa, colga- 
dizo^ toldo que corona el muro y lo preserva de la lluvia». 
Como lo hace notar Dozy en el art. Friso de su Glos.^ la 
palabra ^.3^1 parece corrupción de la gr. í^w^ooo;^ latín 
z^oophoras, despojada por la aféresis de la 1." sílaba. 

Alflavia ant. cat., cOfabia malí. Eyna pera posar licors. La- 
bernia. Vas de térra gran, algunas vóltas envarnissat, 
mes ampie de's milj que de sa boca y de sa base. Die. 
Mall. De s-oLí^JI aljábia, «idria» en R. Martín, «jarra» en 
Humbert, «vaso» en Marcel, «vaso para vino» en Gatafa- 
go, «jarre, grande cruche» en Bocthor. 

Alfobre, alfoore, alfoiife, alfovfre, al/ove port. Y. Sta. Ro- 
sa^ Elucid. Canal de riego, foso ó zanja para regar la tie- 
rra. Pedazo de tierra destinado á hortaliza y regado por 
un canal. De s^á^r^JI alhofra, «fosa» en R. Martín, «hoyo 6 
hoya» en P. de Alcalá. 

Alfücigo cast., fistico port. De ^^^A^áJI alfóstac^ persapistah, 
según Cafies, Marina y Engelmann. En mi sentir, así el 
voc. árabe y persa, como el esp. proceden del gr. tj.tzxxít., 
\vít. pistacia, «el alfócigo», ó de Ti'.TTáxwv, ]q{.. pistacia m, 
nombre de la fruta del mismo árbol, derivación que con- 
firma la forma port, ñstico. 

Alfolí, alforiz^allioli, alhorí cast., alfolia val., alfolin^ 
alfonil gOiW. T^Q ^^\ alhorí, «horreum» en R. Martín, 
«alhelí, troxa de pan» en P. de Alcalá. Guadix y Rosal, 
el cual acertadamente deriva la dicción ar. de ia lat. ho- 
rreum. 

Alfolla, cdholla. Paños de brocado de color de púrpura. 
De nL«v.!| alholla, «púrpura, cendat» (cendal) en R. Martín, 
voz sinónima en este lexicógraíb de J^j «púrpura», étoffe 



170 

de soie á dessins, á ramages, parüculiérem., brocart en 
Kazimirski. Marino. La nI^ en el Idrisí es una tela de lino 
ordinariamente recamada de oro. Gf. Dozy, St/pL «Et 
la sangre en que te veras envuelto son unos paños muy 
ricos que te enviará el rey de Caradon, e son llamados 
alfolla, que lucirán en tinieblas». Calila é Dymna, Pros, 
ant. al s. XV^ p. 62, ed. Riv. En la época de los Almora- 
bides había en Almería 800 telares para la fabricación de 
toda suerte de preciosas estofas, entre ellas las llamadas 
al/ollas 6 alhollas, según se lee en el Idrisí, p. 197 del 
texto ar. y 240 de la versión francesa de Dozy y de Goeje. 

Alfombra cast., mall, y port., alfombran pl. val., alhombra 
cast. De «^¿ül aljómra, que con la significación de «lápiz» 
se encuentra en el Idrisí, p. 197 del texto ar. y 2í0 de la 
versión fr. de Dozy y de Goeje. Marina y Engelmann. 

Alfombra, alhombra. Encendimiento déla sangre que sale 
al cutis y se manifiesta con manchas rojas. Acad. De 
H^.».^! alhómra, ((rubedo» en R. Martín, ((rougeole» en 
Marcel. 

Alfóndeca ant. Lo mismo que alhúndiga. ((Etquod intrent 
in Tutela sinon V christianos de mercaders, etquod paii- 
sent in illas alfondecas)). Pactos entre D. Alonso I el Ba- 
tallador y los moros de Tudela. Colee, de fueros manicip. 
por Muñoz y Romero, p. 417. 

Alfondech cat. y val. Lo mismo que alhóndiga. ((Et quod 
posent lures mercatos, ubi fuit suo fuero, in illos alfon- 
dcc/is de raputos de posare». Bofarull, Colee, de doc. 
inéd. del Arch. Gen. de la Corona de Aragón^ IV, 130, 134. 

AhFóyíDEGA, alfóndiga. Lo mismo, que alhóndiga. ((En el 
alfóndiga de Sur fué otrosí otorgado que toviese cuatro- 
cientos pesantes cada uno». La Gran Conq. de Ultr., 
cap. CXGIII. 

Alfónsigo. Lo mismo que alfócigo. 

Alfora, alforra port. Tizón que sufre la mies, la consume 
y esteriliza. De^j^u'l alharr, calor. Dozy. ((E que elles se 
obrigaváo a pagar a dita quantia em cada hum anno, 



171 

aínda que siiccedáo tempos dcsvairados, assi porezaode 
trovoadas, chuvns, nevoas, mangramella, alfora, pulgao, 
bicho, etc.». Prcuo do Sec. XF, ap. Sta, Rosa, Elucicl. 

Alfopado cast., alforrat cat. Do juLs^'l alhilia^ «ornatus» en 
R. Martin, «rejo de cinto, paramentos» en P. de Alcalá 

• cuya palabra traduce por las arab. hiliatfáras, que valen 
literalmente «paramentos de caballo», «housse, capara- 
gon, couverture de cheval» en Dozy, Supl. En este sentido, 
y no en el que le atribuyen Carpentiery el orientalista cita- 
do, ha de entenderse el voc. alforatas que se lee en el 
G/oá. de Ducange, en los doc. cast, de la edad media y 
en el pasage siguiente de una corta catalana, escrita en 
1368 por Pedro H' de Aragón al Magistrado de Barcelona: 
«é si hom armat tot de cap á peus ab cavall, rocí, ó muí 
alforrat y V sois». Capmany, Memorias Hist, sobre la ma- 
rina, etc., de Barcelona, II, 392. 

Alforfiao port. De Q^?jáJÍ aJforbiyón, forma ar. del lat. 
euphorbia, ó euphorbion. Dozy. 

Alforfón. Nombre que se da en la Mancha al trigo rubion. 
Según Dozy, de ^^J¿\ alforjar^ el euphorbion; «farina pa- 
rata ex fructu arboris yanbut en Freytag; pero como la voz 
ar. no conviene con la cast, en significación, prefiero traerla 
de ^j^júlalforfóra, procedente á su vez de la gr. Topcpúoa, 
lat. púrpura., que se encuentra en Aben Jaldún (Prol. III, 
207) en el sentido de «color rojo oscuro producido por la 
acción de la naturaleza plástica». Cf. Dozy, Supl. 

Alforíz. Lo mismo que alfolí. V. Ord. Reales de Cast., 
lib. VI, tit. VI, ley 2.^^ 

Alforja cast., cat., mall, y val., alforge, alforje port. De 
^^:¿ül aljórch, «alforjas» en P. de Alcalá, «organes» en 
R. Martín, «hippopera» (L'^TOTcripa) en Freytag, «bolsa de 
cuero, compuesta de dos sacos ó bolsas que penden de 
uno y otro lado de la caballería» en Kaz., «especie de saco 
con dos bolsas» en Bocthor. Guadix, Rosal y Cañes. 

Alforra port. Lo mismo que alfora. 



172 

Alforrar cat. Lo mismo que el cast, ahorrar, en el sentido 
de manumitir, dar libertad á un esclavo. 

Alforre. Especie de halcón. De j^\ alhorr, accipiter et fal- 
co quFv t^Xñg, «épervier, faucon» en Kaz., ^1\ jÁy tir al- 
horr, ((faucon» en Marcel. «Otras ha y que cazan etson ca- 
zadas, asi como los budalones, et los alforres, etlos agui- 
lochos». Lib. del caballero et del escudero del Infante 
D. Juan Manuel, Pros. ant. ais. XV, ed. Riv., p. 250. 

Alforrer malí. Esclavo libre. Deys- horr, «liber homo» en 
R. Martín, «libre hecho de siervo, libre nascido en liber- 
tad» en P. de Alcalá. 

Alforria cast, y port., alforrio cast. Remisión, libertad. Es- 
tas voces, que ^e encuentran en la Biblia Vic^a de Ferrara, 
vienen de la arab. \Jjj<aJ! alhorria, «libertas» en R. Martín, 
«libertad» en P. de Alcalá. 

Alforza, alhorma, cast., alorza, lor^a gall., alo^á base. De 
^j:s^¿\ alhoj^za, «alforza, borde de vestido» en P. de Alcalá, 
«ncdus» en R. Martín, «pli» en Hélot, «locus sinus seu 
canalis femoralium, per quem traiicitur fascia adstrin- 
gens sxi appellata)^ (est pro b^^:^-) en Freytag. También 
puede traerse de sj^^ül al/or:;a, que con la acepción de 
«costura» se halla en Kazimirski. Alix y Engelmann. 

Alfós cast., mall, y port., alphos port. Especie de tina blan- 
ca. Aunque esta voz tiene semejanza con (j^j-JI alborg, 
«lepra» en Marcel, viene derechamente del gr. aAcpos, lat. 
alphus, especie de tina blanca. 

Alfós. Lo mismo que alfo.^. 

El segando tenia en su mano la fos 
Segando las cebadas de todo el alfós. 
Are. de Hita, Cant., copl. 1264. 

Alfós cat. Cierta clase de pez. Acaso de ^ys^\ alhaut, pez. 

Alfósigo. Lo mismo que 

Alfóstigo cast, y port., ulfóstico port. Lo mismo que alfó- 
cigo: «.... ha y otros que se como lo de dentro et non lo de 
fuera, asi como los aJfóstigos)). Lib. del caballero y del 
escudero del Infante D. Juan Manuel, cap. XLiy. 



173 

Alfoz cast., gall, y port., alho:^ cast., alhohses pi. en Du- 

cange,/o^ en los Fueros de Valpucsta. De rys- hau^ y con 

el art. alhauz, «confiniuní)) en R. Martín, «pago de viñas 

ó viñedos» en P. de Alcalá, «tractus, regio» en Frcytog, 

_ «posesiones, alrededores en Ilélot. 

Dios solo faz tal cosa que sus siervos empara 

Que non podria comprarla toda alfoz de Lara. 

Berceo, Y Ida de Sta. Oria, copl. 78. 

Alfoz ant. Sitio estrecho por donde se entra ó sale de los 
montes difíciles ó encumbrados. Die. geogr. de la Acad. 
de kí Hisí. Esta voz, que se encuentra en el P. Berganza 
(lib. Ill, cap.X, n. 90), y la trae Marina de ^sáJI alfechch^ «via 
ampia inter duos montes, velm pede montis» en Freytag, 
no es, en mi sentir, más que la nvd^y. j^ys^l] alliauz del art. 
que precede, si se tiene en cuenta el pasage que cita, 
erróneamente interpretado por aquel docto historiador. 

Alfrés ant. Lo mismo que alférez. 

Dijo: yo s6 el alfrés con Ira esta mal apresa, 
Yo justaré con ella, que cada anno me sospesa. 
Are. de Hita, Cant., copl. 1052. 

Alfreses pl. port. Alhajas ó muebles de casa. De :v^yj'l al- 

farxa, «tapetum» en R. Martín. «Calcas, Alfreses e 

outras cousas, que tragem pera si». Carta del Rey al Al^ 
mojarifedc Oporto sobre libertad de mercaderes. Santa 
Rosa, E lucid. 

Alfugera, alfuja, alfurja port. Callejón en el cual los habi- 
tantes de las casas arrojan las inmundicias. De ¿ji^-'l 
cdhúx ó ij:y^] alhux, «callejón» en Marcel. Dozy la trae de 
'\c^j¿\ alfúrcka, «intercapedo, iiiterstitium». 

Algaba, algara. Bosque, selva, cañaveral. Tierra de espe- 
sura ó arboleda. Llámanse así algunos cotos, especial- 
mente en Andalucía. De joUj'I algaba, «cubile» en R. Mar- 
tín, «binar» en P. de Alcalá, «terra depressa, arundine- 
tum, sallus» en Freytag. Cov. y Marina. 

Algaráu malí. Nombre de la estrella Orion. De 'wo^ chabbtu\ 
y con el art. alchabbárj Orion, estrella. 



174 

Algabarra. úsase esta voz en Granada en la acepción de 
«tablilla ó taco de madera que sirve para sujetar el ma- 
cho de los martinetes». Tal vez de aju.^ chabüra y con el 
art. alchabára, «eclisse» en Marcel y Bocthor, aferula, ta- 
bella lignea levis, quales fractis ossibus continendis cir- 
cumponuntur» en Freytag. 

Algadara. Tiros que llaman algadaras. Crón.dcí Roy don 
Fernando III, fol. 30. De ió\y¿\ alarráda, especie de ma- 
quina de guerra más pequeña que el almajaneque para 
lanzar piedras en Kaz. 

Algafacán. De ^Am^^jafífcán y con el art. aljafacán. «Cardi- 
ca pasio» en R. INIartín, ((palpitación de corazón». Dozy. 
Yo ssofryendo mucho afán 
Con dolor de alga/atan (Léase oXgofacán). 
Canr. de Baena, p. 140. 

Algafite, algaphite. Planta conocida con los nombres de 
eupatorium y agrimonia. V. Laguna, Diosc, lib. IV, cap. 
42, y Aben Aibeitar, IT, 227. De ^i^j¿\ 'cdgáfit, ó ^jl'I ídgá- 
ñts, enpatoriani. Marina. 

Algagias. Vestido de un soldado de caballería. Á mi ])are- 
cer, de ^^'^^^^-^l aí/acf, (dinteamen (de lana), vestimen- 
tum», sinónimo de ^j^^, ((alquicel» y de li^á^jcvl*, ((almalafa» 
en R. Martín, mediante la conversión del i^ Ja en ga (cf. 
algarroba de joj^¿-) y del ^ en g, cuya letra antes de e y 
de i representó á veces en nuestra ant. habla cast, el 
sonido de la 8 (cf. ge por se, gélo por selo en el Poema del 
Cid) ó de la ^ (c). Cf. gengibre de zingiber. 

ALGAmA. Bosque. De, '\,b^\ algaida, «nemas en R. Martín, 
«maleza^ breña, bosque, bosque de árboles, soto, selva 
por bosque» en P. de Alcalá. Tamariz. 

Algaida. Planta. Errata por albrnda. 

Algaida. Cerro de arena. De aj^^i caida y con e\ bH. al- 
caida, «cumulus arenaceus non oljlongus». Alix. 

Algalaba. Vid silvestre. Aco.d. De 'íJ^^j. gáliba y con el art. 
algáliba, «edera» (hederá) en R. Martín, «elalkaquengi^ ó 
más bien, la especie silvestre del solanum nigrum en Aben 



175 

Albeitár (1, 183 y lí, 212). La voz ár. es de origen lat., pues 
en el art. ^^aLíi: (planta omnis erecto caiile careiis) dice 
Aben Buclarix: x.JL*Jl na.«js:\*JLj «y en la aljamia (se llama) 
ALGÁLiBA.» V. Dozy, Sí/pL Con efecto; la nueza, planta 
trepadora, que el lexicógrafo cat. idenfifiíín con hederá, 
la yedra, es la vUisalba de Plinio. La lengua rústica latino- 
hisp., omitiendo por la elipsis el nombre vitis, llamóla 
simplemente alba (cf. acelga de beta sicula), la cual fué 
transformada por los árabes esp. en rí¿^«/í¿?a, mediante 
la conversión de la «inicial del adj. lat. en L¿ gá (cf. alga- 
rabia de jujyu'l alarabia)^ transcripción de la / por el /am, 
movido por kcsra, y anteposición del art. ár. al. Simonet. 
^x^ Algalia cast., cat., mall, y port., algalies pi. val., argallia 
ant. cast. De-i.jJU. gálii/a y con el nrt. algáliya, «museum,» 
y en la glosa «quod fit de sudore murilegi» en R. Martin, 
«perfume de color negro compuesto de almizcle, ámbar y 
otros aromas, que se usa como cosmético para los cabe- 
llos» en Kaz. Rosal. 

Algalifus b. lat. De noaJJcx.'! aljaUfa, «vicarius» en R. Mar- 
tín. Alix. «Haec est carta quam fecit rex imperator Ade- 
fonsus... cum alcudí de Tutela, et cum illos algalifos.s) 
Pactos entre D. Alfonso I el B at aliado i ' ij los moros de 
Tíldela^ ap. Muñoz, Colee, defan'os nmnicip.,\i.AÍD. 

Alcalina. Co!-rupción de algalia: «.... et en lugar de lodo 
fizóla henchir de azúcar, et de canela, et de agengibre, et 
de espique, et de musco, et de alambar, et algalina.)> El 
Conde Lucanor, Exewplo XXX. 

Alganame, üwi.^ovi., gañancñsi.,ganham, ganhao povt. De 
^U¿ gannám y con el art. olgannám, «pastor» en Marcel. 
R. Martin trae esta voz con la acepción áQcanis, acaso el 
perro del ganado. Engelmann, Dozy. 

Algar cast., port, y-val. Caverna ó cueva. \)e jiLgár y con 
el art. algár, «antrum» en R. Martín, «biuar, caverna de 
piedra ó tierra, cueva, escondedijo de onbres, esconde- 
dijo de fieras» en P. de Alcalá. Tamariz, Marina. 

ALGA.RA cast., gall, y port., algara base. De ?^U. gara y con 



176 

el art. algara, «dépradation» en Marcel, (cincursus equi- 
tum in hostile solum ad diripiendum, equites incursum 
facientes» en Freytag. Rosal, Cañes. 

«Yo con los ce yré en algara. 
Poema del Cid, ed. Riv,, p. G, col. 2.* 

Algara port., ap. Sta. Rosa, Elucid. Lo mismo que algar. 

Algara cast, y port. Telilla sutil del huevo. Lo mismo que 
alara. 

Algarabía cast, y port., algarabía base, algrfraría, algra- 
via, arabia port, en Gil Vicente; algarabies pl. val. De 
ña:^ arabiya y con el art. alarabiya^ la lengua árabe, 
Arabia en R. Martin. «Dio él por bautismo unas pala- 
bras que se dicen en rí/(y«/Y/6¿r/^ que quieren decir: non 
hay otro sinon Dios^ é Mahomad es su mensagero.» Cas- 
tigos e documentos del rey D. Sancho, p. 135. 

Algarabía cast., cat. y [)ort. Planta. Acaso áe Ijla.íj1\ ar-rabía, 
«herba» en R. Martín. Cf. alguaza de i\^^\ar-ra:^:^a. 

Algarabio cast., algaraoia port. La persona natural del 
Algarbe. De ^^j*^' algarbí,fem. '^.^j*^^ alga/bíya, el proce- 
dente ó natural del Algarbe. 

Algarada cast., algarades pl. val. Catapulta. De ?wr[j*JI alará- 
da, ((machina» en R. Martín. Cf. algadara. 

Algarada cast., base, y val., algara val. Grita y vocería 
grande causada por la cuadrilla de caballería que salía á 
dar de repente sobre el enemigo. Acad. \)e Hc>\yi^ charrada 
y con el art. ár. alcharrüda , ((escaramuza» en Marcel, 
r. ^^jiw, que en 2." forma vale enviar un cuerpo de ejército 
contra alguno. Y como los moros tenían por costumbre 
en sus encuentros con los cristianos dar grandes voces 
y alaridos á fin de poner espanto en sus ánimos, la vOz 
algarada vino ú significar grito y rocería. Cf. lic;a trance 
de armas en P. de Alcalá, que da á estos vocablos, sinó- 
nimos de escaramuza, por correspondencia aráb. Burúc^ 
xuiestro alborojo ó alboroto. E\ propio valor de estruen- 
dO;, algazara y gritería tiene la voz algarrada, aunque su 
acepción en el Die. de ¿a Acad. sea: «En las fiestas de 



177 

toros^ la acción de conducirlos A los toriles, llamada co- 
munmente Encierro. La fiesta de novillos, y la diversión 
que tienen los caballeros ó hidalgos de algún lugar en 
echar al campo un toro para correrlo con vara larga». 

ALGARAvmE. Esta voz so encuentra, como nombre de un pe- 
cho, en el Fuero de Castroverde de Campos (ap. Llórente, 
Noticia de las tres provincias vascongadas, IV, 348), y 
bajo la forma algaravidade en el siguiente pasage del de 
Castrotorafe (Colee, de fueros niunicip. por Muñoz y Ro- 
mero, p. 480): «et de fonsado de rex el cavallero que ne- 
glir, peche XVI, de algaravidade^ et martina, et homici- 
dium^ etc.». El editor explica algaravide por «botín ad- 
quirido en las algaradas ó correrlas militares». En tal 
supuesto habría que considerar aquel vocablo como co- 
rrupción de ijj."^\ aligara, «preda» (proeda) en R. Martín, 
sinónimo de jUjo^, ó de s^U gara y con el art. algara. 

Algarbe, algarue en P. de Alcalá. De yyu' algarb, «occi- 
dens» en R. Martín, «ocidente» enP.de Alcalá. Guadix. 
«El rio de Abcnmasor con el algarho). Repartimiento de 
Sevilla, ms. de mi propiedad. 

Algares port.^ pl. áealgar. Cortadura de los montes y cual- 
quier otra profundidad en que se juntan y esconden las 
aguas. Sta. Rosa, Elucid. 

Algarfe. Malla de la red llamada algerife. V. esta voz. 

ALGARmo, algariuo, algarivo. De u^iyül algaríh, «advena, 
extraneus» en R. Martín, «extraño^ extranjero, peregrina 
cosa fuera de su tierra» en P. de Alcalá, «raro» en el 
P. Lerchundi^ «heteróclite, bizarre, etrange» en Marcel. 
Gayangos y Alix. Encuéntrase esta voz en el sentido de 
injusto, rebelde, inicuo, en el Canc. de Baena (p. 237), en 
el Lih. de Alexandre (copl. 1519) y en el Rimado dePala^ 
cío (copl. 1034); y en el de «mostrenco ó baldío» en el tes- 
tamento de D. Enrique II (Crón., p. 119)^ donde hablando 
el rey de D.** Beatriz Ponce, en quien hubo á D. Fadrique, 
Duque de Benavente, le señala una nueva merced en com- 
pensación de haberle quitado «lo mostrenco ó algarivo 

23 



178 

de la frontera para sacar captivos de tierra de Moros». 

Esta misma acepción tiene algaviuo en la ley 9.". tit. 12, 

lib. VI de las Ord. Reales de Castilla. 
Algaro port. Lo mismo que algara. 
Algarra. Glos. de la Gran Conq. de Ulír. Lo mismo que 

algara. 
Algarrada. Lo mismo que algadara. La forma vulgar ará- 
bigo-hispana es •\k:\jl. arráda, «machina» en R. Martín. 
Delia e della parte batien las algarradas. 
El Lib. de Alexandre, copl. 1057. 

Algarroba cast, y gall.^ garroba cast., algorfa, garrofa 
val., alfarroba port., garrobea base, garrofes pl. cat. De 
^jy¿\}\ aljarrób, «garofa» en R. Martín, «garrobo árbol, 
garroba fruta» en P. de Alcalá. Guadix y Urrea. 

Algarve. Viento de poniente, garvino ó leveche en Victor. 
De ^íj*^' algarbí, «viento de ocidente verdadero» en P. de 
Alcalá, «vent d'Ouest» en Marcel. Esta voz aparece como 
corrupción de algar, «cueva ó caverna»^ en el pasage si- 
guiente de la Crón. de D. Pero Niño, p. 24: «Andando un 
dia Juan Niño por la tierra faciendo guerra con otros, aco- 
giéronseleáun algarve fasta doscientos omes: el algarve 
estaba muy alto en una peña... 6 Juan Niño fizóles poner 
una escala». 

Algasara. Lo mismo que algazara. 

Jhoan Alfonco, alead la cara, 
E fablad sy algo sabedes, 
Pero non vos atufedes 

Faziendo gran algasara. 

Canc. de Baena, p. 269. 
Algasela. Lo mismo que gacela. «... ciemos e gamos, eno- 
dios, coraos, algaselas^); también las hay en Granada. 
Ar^te Cisoria de D. Enrique de Villena, p. 43. 
Algava. Lo mismo que algaba. 

Algazafan. De -íJu^jú] alágfa, «gala» en R. Martín, «agalla» 
en P. de Alcalá. Dozy. 

Non floresca don Fulan^ 
Nin sus palabras dañadas. 



179 

Crueles, empon<^oñacIas, 
Pilloros de alcfacafan. 

Canc. de Baeaa, p. 156. 
Algazar. Lo mismo que algazara. 

Nol ualió á Patroco tod su algazar. 
Lib. de Alexandre, copl. 602. 

Algazara cast, y port., algazara val., algazarra port. De 
aSjj¿\ algazara, «loquacitas» en R. Martín, «parla, murmu- 
llo de gente, roydo murmurando, roydocon ira» en P. de 
Alcalá, r. .j¿ «baladrear, ladrar, gañir contra otro, dezir 
á menudo, parlar ó hablar, hablar á menudo, murmurar» 
en el mismo lexicógrafo. Guadix y Marina. Larramendi le 
da con error origen basco. 

Algazu port. De jíIjáJI algazá. «Expedición de guerra» en 
Marcel, «expeditio bellica» en Freytag. 

Algazul. Planta que nace en las playas del mar de que se 
hace la barrilla. De ¿y^\ algasál, «borit, herba cum qua 
lavantur panni» en R. Martín^ javon ó álcali, etc., todo lo 
que sirve para lavarse las manos, ó de ¿_yjju\ algasál, es- 
pecie de planta. Mesemhrianthemum nodifloram. Marina, 
Alix y Müller. 

Algebna. De naójsüI alchéfna, «barreña» en P. de Alcalá, 
«scutella» en R. Martín, «scutella lignea» en Freytag. 
Urrea y Casiri. 

Álgebra cast., cat., gall., mall., port, y val., algehrea base. 
De íy^\ alchébra, «álgebra arte» en P. de Alcalá. En el 
sentido de «concordancia ó reducción de los huesos» la 
etimología es la misma, pues el significado original del 
colectivo ^^Ai^ es el de cotijunctio pluriam partium separa- 
tarum, ut ex his tinum fíat, reductio partium ad totam, 
seu fractionum ad integritatem, de donde procede el nom- 
bre de A/^e6ra (cf. Mahn, Ettjm. Unters., p. 150), r. y^ 
«consolidare, reparare» en R. Martín. Guadix. 

Algebrista. Lo mismo que ortopédico. De J^chébirycon 
el art. alchébir, «concertador de güesos» en P. de Alcalá. 

Algedi malí. Nombre ar, de una estrella. De ^s^s^ chedi y 
con el art. alchedi, Capricornio, signo del Zodiaco. 



180 

Algela port. Campo donde hay poca gente. De S^\ aljela, 
«ager» en R. Martín. 

Algemas port. Esposas de hierro. De :k*.U\JI alchánüa, «co- 
lumbar». Engehnann. R. Martín solo trae ^j,^^ máchma 
por «compes», y P. de Alcalá magimie (^*l^*) por «espo- 
sas, prisión de manos». 

Algemia, algemio port. Barbarie. De jü^^I alachemiya, 

fem. de ^*^^, «bárbara cosa» en P. de Alcalá. 
Algemifao port., algemifao ant. cast. Mercero. De ^a.*>^íI 
alchemí, «omnia vel omnis» en R. Martín, convertido el ^ 
en/y añadida la terminación ao. El sentido es: «el que 
vende toda suerte de cosas». Dozy. 
Algerevia, aljardüia port. Especie de roupao com meias 
mangas e capuz, que chega até ao joelho. De •KtSÍ^\alcha- 
llabía, «capa» en R. Martín^ voz sinónima de ^^^ albor- 
nos. Sonsa. «Tinha vestida huma camiza delinho tinta de 
azul, e sobre ella huma Algerevia^). Barr. e Moraes. 
Algerife port., aljerife, algurfe, aljavfe cast., algerive port. 
Malla de la red llamada aljerife. Red de cien brazas de 
largo y cincuenta de alto. Se arroja en las riberas de los 
rios para pescar salmones, corvinas y sábalos. De jülysi^JI 
alcharrófa, «sagena» en R. Martín, «tr-aineau^ sorte de 
grand fílet pour prendre du poisson» en Dozy, (Supl.), 
«retia, sagena (retia)^ tragum» en el Glos. Lcid. 
ALGEmuo. Lo mismo que algaribo. 

Este es el que sacó al pueblo de captiuo 
Que yasia en Egipto muy mas muerto que viuo, 
Labrando los adobes con trabajo esquino. 
Triste e desmayado^ flaco e algeriuo. 
Rimo do de P alacio , copl. 972. 
Algeroz, algiro.^,-a¡jaro;^ port. Canal principal del tejado. 
Goteras. Según Sonsa, de vj i j^' cLs-sorób^ pl. de ^.^\ az- 
sárb, «canalis aquae vel aquae via», mediante la conver- 
sión de la 2 en g (cf. giráfa de zaráfa) y de la b en s. En 
confirmación de esta etimología hace notar Dozy que en 
Asia y África se da á la gotera el nombre de vj;,* mizrab. 



181 

Algez, aZ/e^cast., algóps cat. y val., argops cat. Cierto gé- 
nero de yeso. De u-a^JI alchÓQQ ó g*.-o=^l alchébs, «el yeso»^ 
derivado á su vez del gr. yjwo;, lat. gypsum^ pers. ^^ac/i, 
«gipsum» en R. Martín. 

Algezar, algazar. Carnicero, cortador en el doc. tit. Correc- 
tio morum Colijmbrice. De ^lj:s^Jl alchazzár «carnicero, 
matador». De aquí se formaron las palabras algazaria y 
algazario, «carnicería» que ocurren en el mismo docu- 
mento. Ilebr. T^'xgazar, «cortar, dividir». Alix. 

Algibe, aljibe cast., alchúp (Alto Aragón)^ algive, alfube 
port., al/ab, an^up cat., algíp, aljúp val. De ..^jsUI alchúbb, 
«algibe de agua» en P. de Alcalá, «cisterna» en R. Mar- 
tín. Rosal, Guodix y Urrea. 
y Algube, aljube. Prisión. De ,^s\l\ alchúbb, «cárcel en el cam- 
po» en P. de Alcalá, «sinónimo de mazmorra», por cuya 
voz traduce el mismo lexicógrafo el art. algibe de su Vo- 
cabulista, pues, como observa Quatremére (Hist, des 
suit, maml.. I, p. 70, n.), la voz ..^^v^s-. chubb significa pro- 
piamente «une fosse», que es el valor que tiene if^jja. (fosa) 
en R. Martín, «cueva, sima» en P. de Alcalá, aunque más 
tarde tomó el de «cachót», según se lee en el docto orien- 
talista francés. Cf. etiam Aben Batuta, I, 256, IV, 47 y 48 y 
las Mil y una noches, ed. Fleischer, p. 306, donde alchúbb 
se halla empleado por^:s\^ «prisión», según lo hace notar 
Dozy. 

ALGmEBE. Lo mismo que aljabibe. 

ALomEmA gall, y port. Bolso nos vestidos, onde se guarda 
alguna cosa en Moraes. «Porta cartas, jabáyra» en P. de 
Alcalá. Palabra compuesta de >_.va:s\J| alchíb, «bolsillo» en 
Marcel, «bolsillo, saco unido al vestido» en Bocthor, «bol- 
sillo, abertura en el pecho de una camisa ó de un vesti- 
do, desde el cuello del mismo» (que sirve de bolsillo á los 
orientales cuando llevan cinto) en Kaz.^ y de la termina- 
ción gall, y port. eirá. V. Dozy, Glos. y Supl. 

Algimu-rado port. Lo mismo que aljimeraclo. 

Algoaqil. Lo mismo que aguacil. 



182 

De mi donna Quaresma justicia de la mar, 
Algoapil de las almas^ que se han de salvar. 
Are. de Hita, Cant., copl. 1049. 
Algoce cast., algo:s, algo.;e port. «Vino filio del Rey de 
Córdoba con algarabes é con algoces é con andaluces». 
Anal. TolecL, p. 297. En \a prejican:^a que en 1195 dirigió 
Givaudan el Viejo á los príncipes cruzados pora que fue- 
ran á combatir al formidable ejército del rey de Marrue- 
cos, Almanzor, se lee (ap. Raynouard, Choix de Poes., 
IV, 85): 

Tot les Alcavis a mandatz, 

Masmutz, Maurs, Gotz é Barbaris, 

E no y reman gras ni mesquis 

Que totz no'ls oyon ajostatz. 
Evidentemente se trata en estos pasages de tribus ó na- 
ciones, como lo declara el vocablo a¿c«üís(cabílas) que em- 
plea el trovador provenzal. Con efecto, la voz jxi] Algo^j, 
«gens qua^'dam Turcarum» en Freytag, «nom d'unc peu- 
plade turque» en Kaz., es el nombre dado en Egipto á los 
Curdos, como lo declara Macrizi (ap. Quatremére, Hist. 
des Salts. maniL^ I, 2." part., p. 271) en el siguiente pa- 
sage: ^Uül ^^* ya* ^' Jr»^ '-^ >•" «cuando los Algo.:^:^es vi- 
nieron al Egipto de la Siria». Un cuerpo de estos guerre- 
ros se trasladó al África en la segunda mitad del siglo 
XII, entrando después al servicio de los Almohades en 
calidad de arqueros. En el siglo XVII hace mención de 
ellos en su Mission Historial de Marruecos el P. Fran- 
cisco de S. Juan del Puerto, en cuya época desempeña- 
ban el oficio de agentes de policía y ejecutores de justi- 
cia, de donde la acepción de «verdugo» que tiene la dic- 
ción algo:^ en el habla port. V. Dozy, Glos. in v. algo^. 
Algodón, alcotón (alchoton en Villanueva, VI, 274, algoton 
en Florez, Esp. Sagr., XXXIV, 455)^ algodáo port. De 
^^<¿\ alcotón, «algodón» en P. de Alcalá, ó de ^jias cotón 
(gossipium) en Aben Cuzmán. Guadix y Rosal. 
Algofar port. Lo mismo que aljófar. «En el Testamento 



183 
otorgado en 1258 por D.* Mencia Rodrigues deja á su hija 
todo su algo/arque som X mil granos». Doc. de SaUedcty 

ap. Sta. Rosa, E lucid. 

Algofra cast, y val. Lo mismo que algorfa.. «Si alguií lióme 
tomare á peños casa 6 algorfa ó alfóndiga ó baño ó tien- 
da». Ordena/isas de Toledo. 

Algorfa val. Lo mismo que algarroba.. 

Algorfa cast., cat. y mall., golfa cat. Cámara ó sobrado. De 
Ujtgórfa y con el art. algorfa, «solarium» en R. Martín, 
«celda cámara, cenadero en sobrado, cámara donde dor- 
mimos, cámara como quiera» en P. de Alcalá. 

Algorín (algorio en Yanguas, Ant. de Navarra, I, 29), al- 
gaaria. Lo mismo que alhori. 

Algorouvao port. Grande grulla. De ^Aj. goráb y con el art. 
algoráb, «corvus» en R. Martín, «cuervo» enP. de Alcalá, 
y de la terminación ao. 

Algozaria port. Carnicería, crueldad. Esta voz no se deriva 
de algoz, como quiere Dozy, sino de nj.IjX-'I {^ de tres pun- 
tos con sonido de g, seguida do o) algo;:;ária, fem. de^^lyül 
algozari, «carnicería, matadero» en Almagro, Voc. Esp. 
Marroquí, forma vulgar africana por ^y.Jj^ chazzarín, 
«carnicería» en P. de Alcalá. Cf. alga;^ariay algazario in 
V. Alge;zar. 

Algrinal. Especie de velo. De cUáJ) alquiná, «toca de mujer 
ó tocado» en P. de Alcalá, «velo, velo de la cabeza en 
Kaz. «¿Para qual Dueña lo pusieron? ¿Si verná vestida de 
almexia ó de algriiiales blancos en la cabeza? Crón. del 
Cid, cap. 249, fol. 222. 

Alguach.. Lo mismo que aguacil. 

Violo mió Cid Ruy Diaz el castellano: 
Acostos á un Alguacil que tenia buen cavallo. 

Poema del Cid, v. 751, ed. Sanchez, Poetas cast, 
ant. al s. XV. 

Alguaquia. Onza. De s-o^'l alguaqaia, que significa lo mis- 
mo, y esta del gr. uxia, lat. uncia, precedido del art. ar. al. 

Alguaquia ant. En Toledo y otras partes lo mismo que 



k 



m 

Alguaquida, aluquete, ¿tiquete. De i?js^yi alguaguida, «ac- 
censio» en R. Martin^ «mecha para encender» en P. de Al- 
calá. Luquete y aluquete no son formas diminutivas, según 
dice Dozy, sino la misma del art., como opinó Midler. 

Alguarin. Lo mismo que alfolí. 

Alguarismo, algurismo, arguorismo, argorismo, guarismo 
cast.^ algarismo, algorismo port., algor ¿tme\a\.T>e ^*jj^ 
joware^miw con el art. aljowarezmi, sobrenombre del 
famoso matemático árabe Abu Chafar Moliammed ben 
Musa, que pasa por el inventor de los logaritmos. Ga- 
yangos (Glos. del Canc. de Baena) y Defrémery. 
Maguer non tomo lyrion 
En el libro de gracísmo^ 
Nin de arte de alguarismo 
Ove tanta cogicion. 

Caiic. de Baena^ p. 279. 

Alguaza. Bisagra, gozne. Según Dozy, de ^jyl ar-razza^ 
«visagra de mesa» en P. de Alcalá. 

Alguazil, alguazir. Lo mismo que aguacil. 

Alguazul. Lo mismo que alga^ul. 

Alguedar^ alguídar port. De .IÁ¿ guidár y con el art. algui- 
dár, ((scutella» en R. Martín, «escudilla grande» en P. de 
Alcalá, forma vulgar por '-aül'I alguidár, vaso de tierra, 
de donde la trae Dozy. 

Alguese. Andalucía. Agracejo, arbusto que produce unos 
pequeños racimos con granos del tamaño de los de la 
granada, de gusto ácido. De (^^l¿ querg y con el art. a¿- 
querg., «agrio» en Marcel, «acre, acidulado» en Kazimirs- 
ki, mediante la síncopa del .ray conversión de la silaba 
l5 que en gue.Cf. acerola de acerula. 

Alguexí, alhexí, alvecí, alveicí b. lat. De ^^j waxi y con 
el art. alwaxi, especie de tela preciosa tejida con oro, 
que, según Almacarí (1, 123), se fobricaba en Almería, Má- 
laga y Murcia. Engelmann. «Mantos duos aurifusos, alio 
a¿^wea?¿auro texto... et alia A ¿6e,3?í auro texta». Charta 



185 

Ferdinandi I Regis Hispanice cerce 1Í01, ap. Yepcs in 
Chron. Ord. S. Ben., VI. 

Alguidar port. Lo mismo que alguedar. 

Algumaiza. De \j^^\ algamaicá, ((cnnis minor» (sidas) en 
Freytag. Y. texto cit. en el art. aldebaran. 

Algurismo. Lo ruismo que cdgtiar is/no. 

Non ssé poetria; nin sé algurismo. 
Cane, de Baena^ p. 432. 

Alharega, prov. de Murcia. Lo mismo que albafmca. 

Alhariz. OrxL de aguas de Granada, ms., fol. 71. Lo mismo 
que habiz. 

Alhacena. Lo mismo que alacena. 

Ar.HÁCHE, Lo mismo que alfaje. «Otra viña que era del al- 
hache^nq.ix. Ord. de aguas de Granada, ms., fol. 90. 

A LH AC RAN. Lo mismo que alacrán. 

Alhadar. Parte del brazo y del hombro, según Fontecha 
en su Die. Méd. De v^>-^^l aláhdab, nombre de la vena 
cefálica del brazo. Alix. 

Alhadet cat. De víajAjs^JI alhadits, «dictum vel factum; nun- 
tius, \Vi'$>ÍQ>v\d.(v)iri); pecuí. Muhammedis pseudo-prophe- 
toe dictum factumve posteris traditum». V. texto citado 
en el art. alearan. 

Almadia. Joyas menudas que se dicen alhadia. Escritura 
de dote garras de Inés Alba:^, ms. del Arch. gen. de 
Notarias de Granada. Esta acepción, que entre los moris- 
cos tenia el vocablo n^j^ hadía, se conserva aún en los 
dialectos arábigo-africanos. Cf. Bocthor in v. Corbeille. 

Alhadida cast, y malí. Cobre quemado. De «jouVsrJl alhadi- 
da, «ferrum» en R. Martín, «hierro metal» en P. de Alca- 
lá, «cobre quemado» en Aben Buclarix, el cual en el art. 
j^^jjibs- (el yaXxo; gr.) dice: «es el alhadida en la lengua 
vulgar del Andálus». V. Dozy, Glos. in v. Alhadida. Ca- 
siri y Marina. 

Alhageme^ alhájeme. Lo mismo que, alf ágeme. «Et su mari- 
do era alhageme^y. Calila é Dijmna, Pros. ant. ais. XV, 
ed. Riv., p. 23 y 24. 

S4 



186 
Alhagib, algagib. «Alhagib 6 pestaña», sobrenombre de 
Almanzor. Crón. gen. de Florian de Ocampo, 2.''' part. En 
la misma obra se registra alhagib bajo la forma algagib, 
añadiendo el autor, «que quiere decir tanto como sobre- 
ceja e home que tiene lugar de rey». Es la palabra ar. 
v^^L-^t| alháchib, «supercilium» en R. Martín, «gardien 
de l'entrée, chambellan (officier censé tendré la portiere 
de Fappartement))) en Kaz. En España era el nombre del 
primer ministro de los Califas do Córdoba, cargo que 
subsistió en Granada hasta la extinción de la dinastía de 
los Beni Názar. 

Alhaia. Lo mismo que 

Alhaja cast., cat. y mall., alaixa val., alaxa gall. DeNiwLs:uí 
alhácha, «alhaja» en P. de Alcalá. Guadix y Rosal. 

Alhajix. Lo mismo que alhaxixa. 

Alhalí. Lo mismo que alhelí. 

Alhalme. Lo mismo que alhame en la acepción de túnica ó 
camisa. 

Aquesta tierra non lleva 
Alhalmes nin alcandoras. 
Canc. de Baena, p. 331. 

Alhama. Lo mismo que aljama. 

Alhamar. Lo mismo que al/amar. «Alamares delgados de 
Murcia.» Invent, de los bienes de D. Gonzalo Palomeque, 
Arz. de Toledo, ms. de la Bib. Nac, Dd. 41. 

Alhame. Especie de tela de lino ó de seda. Túnica, camisa. 
En el inventario de los dones ó presentes que el Marqués 
de Cádiz D. Rodrigo Ponce de Leon envió á la Marquesa 
su esposa, publicado por el P. Liciniano de Saez (Valor 
de las monedas durante el rey nado de D. Enrique /F, 
p. 527)^ se lee: «Cosas de alhameria: doce piesas de alhame 
de lino: Dies piesas de alhames de seda». Según Dozy^ de 
j.Ls\JI aljám ó aljém, vocablo de origen persa^ «tela cruda, 
seda cruda^ estofa de seda cruda» en Kaz., fabricada en 
Almería, ciudad llamada por Aben Aljatíb «del jám y del 
marmol» (V. Miyár alijtibár, p. 13, ed. Simonet). En la 



187 

ocepclón de túnica ó camisa so halla en los siguientes 
versos del Canc. do Baena, p. 511: 

Si al me provades, aquí me someto 
De nunca vestir camisa ni alhame. 
Coiiio observa Dozy, el vestido recibió el nombre de la 

. lela de que se hacía. Las formas allialmc y alhelnie pro- 
ceden de alhame, mediante la epéntesis de una /eufónica. 

Alhámega. Lo mismo que alfar mci. 

Alhamel. Ganapán; arriero; bestia de carga. Acad. En la 
1.'' acepción, de JU^I alhammél ó J.*Ls^l alhámil, «gana- 
pán» en P. de Alcalá, «mozo de cordel» en el P. Lerchun- 
di. Tamariz, Guadix y Rosal. En la 2.*, de^U^í^l alhammór, 
«agaso, asinarius» en Ereytag, «anier, ct en gen. carava- 
nier^ muletier» en Kaz. Finalmente; en la 3.', de ^UsrUI 
alhimár, «asno», ó de ■\!¡y^:s\l\ alhamúla, «bestia de carga 
(esté ó no cargada)» en Kazimirski. 

Alhancabüt. De ^yS^\ alhancabút, «aranea» en R. Martín, 
«araña la tela» en P. de Alcalá. «Et dizenle otrossí alhan- 
cabüt que quier dezir aranna, por que semeia á la tela de 
lasarannas». Lih. Alf. del saber de Astronomía, \l, cap. II. 

Alhandac, alhandaciae. Barranco, cañada, torrente, valle. 
De oa;JaJI a//a/Z(iac^ «vallis» en R. Martín, «valle entre 
dos montes, barranco» en P. de Alcalá (del persa »jul/). 

Alhandal. De JJáj^^il alhandal, «colocynthis». R. Martín trae 
el nombre de unidad- jüiá-L^Aa/zía/a en correspondencia 
de coloquintida. Míirina y Alix. 

Alhania. De RajlsaJ) alhania, «cámara» en R. Martín, «arcus» 
en Freytag. Marina y Defrémery. 

Alhanin. Medicamento á propósito para la generación. Fon- 
techa, Díc Méd. De ^^^^1 cd-hanin, «afecto amoroso», r. 
^^ «desear con ardor». Alix. 

Alhansara (en La Gran Conq. de Ultr., p. 101, ed. Riv.), 
alhaiuara (en La Croa. gen. de D. Alf. el Sabio, fol, 325). 
De ^y¿íXj¿\ alángara, nombre entre los árabes del dia y 
fiesta de S. Juan, derivada del hebraico mi*v «^concio, cce- 
túSy concia populé ad dies festos agendos, Tiavriyupii, spec. 



188 

quse séptimo paschatis et octavo festi tabernaciilorum 
die cogi solebat. Léese en el Santoral Hispano-Mozárabe 
de Rabí Ben Zaid^ Obispo de llíberis, opúsculo publicado 
por Simonet: «Est dies alhansara. Et in ipso est festum 
nativitatis Johannis fllii Zaccharie». Esta fiesta, según 
Simonet, se halla en el Calend. Astr. Escur. Celel)rúbanla 
también los musulmanes españoles y de ella hocen men- 
ción Aben Alcutía, Aben Albeitár^ Ahnacorí (II, 86 y 88), 
Aben Alawám (Agricultuj^a, I, 569, ed. de Banqueri), 
Aben Loyón en su Poema de AgrícuUtira (fol. 36 v., ms. 
de Granada), y el autor anónimo de 'la obra intitulada 
Geografía, cód. de Gayangos. Cf. Mem. Hist. Esp., IX, 
102, Dozy, Glos. in v. AlJ)(in::(iro, y Simonet, o/n'/sr. cit., 
p. 25, n. 3 y 5. 

Alhaonarse. Acaso de^^LsnJI alhann, «conmovido, enterneci- 
do, afligido», r. ^:5-/ir/;?/?fí, «estarconmovido, hallarse pro- 
fundamente emocionado de tristeza ó de alegría, n.ezclada 
de agitación», ó de n^j^u'I alhinna, «furor, insania, locura». 
Yo vos abriré la puerta, csperat, non la qucbredes, 
Et con bien e con sosiego desit^ si algo queredes, 
Luego vos id de mi puerta, no vos alhaonedes. 
Entrad mucho en buen hora, yo veré lo que farades. 
Are. de Hita, Cant., copl. 850. 

Alhapz. De ^J*^-ss:ü'l alliábs, «cárcel, prisión». «ítem, volumus 
quod «/Aa/)^ et captiones hominum sint in ravallo proe- 
dicto». Prioilcgio de población otorgado por el Rey D. Jai- 
me I á los pobladores de Játiva. Salva y Sainz de Baranda, 
Colee, de doc. inéd.para la Hist, de Esp., XVIII, 62-68. 

Alhaqueque. Lo mismo que alfaqueque. 

Alhaqueque. Según Casti*o, lo mismo que alaqueque. 

Alhaquin, aljaquin (en VilJanueva, XVIII, 294), alphaquin. 
De ^^\ alhaquim, «fisicus, medicus, sapiens» en Rai- 
mundo Martín, «medico, físico» en P. de Alcalá: «amaes- 
tro Johan Daspa so clérigo et a íhuda et Cohene so alíia- 
quim. Lib. Alfonsies del saber de Astron., 1, 133. La forma 
alphaquin se lee en este otro pasage, p. 7 de la misma 



189 

obra: «Et trasladólo por su mandado Ihuda el Cohene so 
alphaqaiii et Guillen Arremon Daspa, so clérigo.» 

Alharaca cast., alardea bnsc. Demostración ó movimiento 
violento de algún afecto. De n/^shJ) alharaca, «motus» en 
,R. Martin; «mouimiento» en P. de Alcalá. Guadixy Rosal. 

Alharaca. Lazos ó adornos en los arabescos. Adorno en la 
mujer. Probablemente corrupción de jL^yul ax-xáraca , 
«laqueus» en R. Martín. De ax-xaraca ó alxaraca^ mu- 
dada la X en h, se hizo alharaca. V. ajaraca. 

Alhargama. V. alfárma. 

Alhavara, alhauara. Cierta suerte de harina. Alix y Dozy 
traen esta voz de ^^l^jcJI alhawára, «pan muy blanco, ha- 
rina fina muy blanca.» Yo prefiero derivarla de la forma 
^)y^\ alhaoari, «candidus, nitens» en Freytag, «harina 
blanca y despojada del salvado» en Aben k\\)p\ikv (Traite 
des simpL, trad. LeclerCy I, 474). «Otrosí, que el alhauara. 
de las atahonas, que sea puesta en doze marauedis el 
cahiz.» Ord. de Seo., fol. 74. 

Alhaxíx. De j^iu^:^] alhaxíx, electuario narcótico hecho 
del polvo de las hojas del cáñamo que produce una vio- 
lenta excitación nerviosa. «Hombres que no tenían ver- 
güenza de embriagarse^ ora con vino, ora con alhaxíx , 
que es más barato.» Carta de Alonso del Castillo al mo- 
risco Fernando el Farrag., ms., fol. 26 v. Gayangos, no- 
ta ms., ap. Alix, Glos. in v. Alhaxix. 

Alhaxixa. De N-íx^xis^ /?ac2?/cra y con el art. alhaxixa, nom- 
bre de unidad del vocablo anterior. «Sobre esto guardarse 
deue... de comer ajos, cebollas, puerros, e culantro, escalu- 
ñas e el lectuario déla foja del cáñamo, a que dicen los mo- 
ros a //iacZ?¿.3?a.» D.Enriquede Villena, ArteCisoria, p. 20. 

Alháyte. Lo mismo que alahite, que, además de «joyel^» 
tiene en P. de Alcalá la acepción de «hilo» (filum en Rai- 
mundo Martín) y la de «sartal de cuentas.» «Pero tenemos 
por bien, que torne la dicha Reina al Infante D. Enrique 
la guirnalda de las esmeraldas é el alháyte de los bala* 
xes.» Crón. de D. Enrique III, p. 434. 



190 
Almazara (Hernando de Pulgar, Crón. de los Reyes Católi- 
cos, ms. G. 72 de la Bib. Nao., fol. 358 v.). Lo mismo que 

algas ara. 

Alhelca, alhelga. Anillo ó armolln, hembra del cerrojo. 
Guadix. De "jUtJlj^l í^V/íí^ccí^ «anulus portye» en R.Martín, 
«armella, sortija de latón ó de hierro» en P. de Alcalá. 
Tamariz y Guadix. «Et llámanla los arábigos alhelca que 
quiere decir armella.» Lib. A Ifonsíes del saber de Astrono- 
mía, II, 261. 

Alhelí, alheílil, alhailí en Rosal. Lo mismo que alelí. La 
etimología de esta voz corresponde á Laguna y á Rosal. 

Alhella port. Lo mismo que al/ella. 

Alhelme. Lo mismo que alhame. 

•Delgado como varal 

Traya Juan de Perea 
Un alhelme por librea 
Ceñido con un hyscal. 

Canc. de Baena, p. 289. 
Alhema. Interpretando Dozy un pasage del pleito entre Tu- 
dela y Torazona sobre derecho de riego, publicado por 
Yanguas en sus Adiciones al Die. de A nt. de Navarra, 
p. 358, da por etimología de alhema, ^*-^'^ alhimá, «veda- 
da, cosa prohibida,» por no poder los de Tarazona utilizar 
las aguas durante el tiempo que correspondían á los de 
Tudela, Calchetas y Murchante. Yo creo que esta voz es 
la misma que alema. 
Alhenna. Lo mismo que alheña. 

Busca muger de talla, de cabesa pequenna, 
Cabellos amarillos, non sean de alhenna. 
Are. de Hita, Cant., copla 422. 
Alheña cast., alhenya, ant. cat., alfena, alvena port., añoá 
base, alfaneira gall. De juj!=\jI alhenna ó U^J) alhinná, 
«aligna» en R. Martín, alheña en P. de Alcalá, raiz .^-^ 
hanna, «alheñar, aliñar.» Covarrubias y Rosal. Este ár- 
bol es la laasonia incrmis de L., el ligustro de Laguna, el 
x-jTipo;, cnpros de gr. y lat. En la traducción al árab. de 
Dioscórides^ se lee: L:s\JI ^^^^^ (j^jáj¿. Considérasela al- 



191 

heña como sinónima del isd kopher de la Biblia, de que 
se hace mención en el Cantar de los Cantares, 1, 14, y IV, 
13. Como en los tiempos de Próspero Alpino las mujeres 
del Norte de África y de Oriente usan de la alheña á gui- 
sa de co&mético. En Turquía con las raices de esta planta 
tifien ordinariamente las colas á los caballos. V. Diosc. 
■ ilustr. por Laguna, lib. I, p. 77 y Aben Albeitúr, Traite 
des simpL, trad. Leclerc, I, 571, n. 

Alherce. Lo mismo que alerce. 

Aliuara. Lo mismo que jarra. 

Mandaba poner vinnas para buen vino dar, 

Con la chica alhiara nonl pueden ahondar. 

Are. de Hita, Cant., copl. 1254. 

Alhilaca. Lo mismo que alahilca. 

ALHmADA. Lo mismo que alidada, «Et sale dende un filo 
que ua delle un forado all otro et á este filo llaman alhi- 
dada-i). Lih. II del Relogio dell Agua. Obras Astron. de 
D. Alonso el Sabio, p. 59. 

Alhizan. De ^^ycusnj) alhígan, «castrum» en R. Martín, «casti- 
llo, fortaleza, edificio» en P. de Alcalá. «ítem es asentado 
y acordado que el dia que fueren entregados á sus Alte- 
zas la dicha Alhambra é Alhizan, etc.». Capitulaciones 
entre los Beyes Católicos y Boaudilí último Rey de Gra- 
nada, Salva y Sainz de Baranda, Doc. inéd. para la Hist. 
deEsp.,\m,]}. 411. 

Alhócigo. Lo mismo que alfócigo. 

Alhoder, alhodera port. Lo mismo que alhodra. «In qua 
non ponam tibi azaquia, aut alhodera)^. V. Ducange, Glos. 
iñ V. alfechna. 

Alhodra. Especie de tributo que los moros pagaban en 
España. De jUjy¿.'l alfarda, «colecta» en R. Martín, ó de 
Tiój¡¿\ alfarda, «impot foncier» en Kazimirski. De «o^ far- 
da, mudado e\fatha de la 1.* radical en o, el o (f) en h, 
y mediante la metátesis de las dos últimas articulaciones, 
se hizo hódra, y con anteposición del art. ar. al, al- 
hodra. 



192 

Alhofra. Hoya, fosa. De g^á^l alhófra^ afosa» en R. Mar- 
tín, «hoyo 6 hoya» en P. de Alcalá. «El horno de alhofraí>. 
Lib. de líabices, ms. del Arch. Ars. de Gran. Esta voz se 
registra también en el Tratado de las armas del Infante 
D. Juan Manuel, Pros. ant. al s. XV, ed. Riv., p. 261. 

Alhoj\ ant. cast. Lo mismo que el ave llamada alondra. 
De J.^\ alháchch, «el peregrino». Dozy. 

Alholí. Lo mismo que alfolí. 

Mas alholis rematan, pero non comen pan, 
Que corderos la Pasqua, nin ansarones San Juan. 
Are. de Hita, Cant., copl. 530. 

Alholia ant. Lo mismo que alfolí. 

Alholla. Lo mismo que a//o¿/rt. En Hélotla voz sJU- hoÚa 
vale cierta especie de vestido. 

Alholva, alholua cast., alfoluas, alforuas, alforoas port., 
alfolbes cat., allorbea base. De jLJb- holba y con el art. al~ 
holba, «alholua» en P. de Alcalá, «foenugroccum; nigredo 
mera; plantee espinosae species et tragacantha» en Frey- 
tag, el TT^Ái; de los griegos, según Leclerc. V. Aben Albei- 
tár, Traite des SimpL, I, 4i4. Urrea y Rosal. «Esso mes- 
mo non trovan en las manos cosa que mal huela, como 
casavara ó flores de santo é palo de baladre, ó de box, ó 
asafétida, ó alJioluasy>. D. Enrique de Villena, Arte Ciso- 
ria, p. 20-21. 

Alhombra, alhonbra en P. de Alcalá. Lo mismo que alfom- 
bra. (cDe la tapicería, que son paños franceses de verdu- 
ras, i ras, i de tomai, ante puertas, i cogines, i mantas de 
pies, i alhombras, i bancales, i reposteros...... Ley H, 

tit. XXII, lib. IX, Nueva Recop. 

Alhombra. Especie de salpullido. Herrera. Lo mismo que 
alfombra. La etimología de esta voz pertenece á Casiri. 

Albóndiga cast., alfondec malí., alfóndiga gall. De ojs-^l 
alfondac, «albóndiga, meson, bodegón» en P. de Alcalá, 
«stabulum» en R.Martín, «diversorium, pee. publicum 
mercatorum hospitium, ubi cum suis mercibus diver- 
tunt» en Freytag, voz derivada á su vez de la gr. Tavooyeíov 



193 

ó 7záv5oxo; ó T:ávoQ/o; «quit ret^oit loiil lo monde; oú ron 
héberge tout le monde; oú tout le monde s'assemble» en 
Alexander, Diet. Grec-Fran^^ais. 
Alhondon. El fondo do cualquier cosa. Es el aumentativo 
esp. hondón, derivado ó.é[h\i.fand(is, precedido, como 
dice Dozy, del art. ár. al. 

Alhorí, alhoriz en la ley 2.% tit. 5, lib. VI de las Ordenan- 
zas Reales, Lo mismo que alfolí. 

Alhorma. El real ó campamento de moros. «Cómo los cris- 
tianos fueron á la tierra é fallaron el alhorma de Muley 
Aben Agí.» Crón. de D. Pero Niño, Conde de Buelna por 
Gutierre Diez de Gamez, 2." parte, cap. XIII. Acaso de 
^ysn.JI alhórom, pl. de*jy>. harím, «locus amplus circa pa- 
latium regis in quem exercitus, etc., conveniunt» en Frey- 
tag. Téngase, al efecto, en cuenta que el alfaneque, tienda 
ó pabellón real, se alzaba á modo de palacio en el centro 
del campamento de los moros, derramándose á su alre- 
dedor las tiendas de campaña en donde se albergaban los 
soldados. También puede traerse la voz alhorma de s*^\ 
alhorma, «prohibitum seu sacrum; quod violare nefas,» 
pues, según me informa el P. Lerchundi, lo-- moros que 
mueren en una guerra contra infieles son tenidos por 
mártires, y como estos son enterrados en el mismo cam- 
po de batalla, podía llegar á ser sagrado aquel sitio, como 
lo son en general todos aquellos donde están sepultados 
sus santones. 

Alhorre. De^jsrv.'! alhorr, «liber, ingonuus, nobilis.» Casiri. 

Alhorre cast, y val,, alforra, al/orre^iovi., aiirrea base. 
Deys^l alhorr^ «inflamación en el estómago de los niños 
que produce en la boca una especie de aftas; costra de 
leche, enfermedad de los niños recien nacidos.» V. Dozy^ 
Supplement. 

Alhorre, ant. Cardenal del golpe, contusión. Acad. 
Como ornen non siente tanto frió, si corre. 
Corrí la cuesta ayuso, ca dís: quien da á la torre, 

25 



194 

Ante dise lo piedra que sale el alhorre. 
Yo dixe: so perdido si Dios non me acorre. 
Arc. de Hita, Cant., copl. 981. 
Dc .^1 alhnvr, «inflamación,» como lo es el cardenal qae 
produce el golpe en los tejidos. Cf. ^s'jLcí achaque de in- 
flamación y V. Dozy, Lettre á Mr. Fleischer sdr le texte 
de Almacari. 

Alhorria. Lo mismo que alforria. 

Alhorrio. Alhorrio ó carta de alhorrio. En ciertas partes 
de España instrumento ó escritura que dan á un esclavo 
que se ha ahorrado ó libertado, por testimonio de que no 
lo es, sino hombre lil^re. De ra^ harria, libramiento ó 
redención, precedida del art. ár. al. Guadix. 

Alhorza. Lo mismo que alfor;^a. La etimología que he dado 
de esta voz es de Juan Lopez de Vela seo. 

Alhósigo, alóZ'igo. Lo mismo que alfócigo. 

Alhoz, ant. Lo mismo que alfa;;. 

Alhucema cms\., a If averna port. La planta llamada espliego. 
La forma cast, viene de :\Jj¿\il aljacéma, que se encuentra 
en Dombay y en P. de Alcalá con la acepción de «espliego 
alhucema;» y la port, de jul^i^ül aljacémay que tiene el 
mismo valor. Engelmann trae el origen de ambas voces 
de ^^¡^\ aJjosáma, que se halla en Aben Albeitár, Trai- 
te des simpL, II, p, 27. 

Alhurreca cast., alhurreca base, alforrecas. port. Vasco- 
sidad de la mar, que se congela á manera de hielo ó cua- 
jarones, la cual, si toca á la carne, escuece. Según Guadix, 
de n£a^..s^I alhtirraica, «ortiga.» Casiri da por etimología 
de esta voz s.3L:s:\Jl alhurreca, «agua muy salada que causa 
picor en la lengua,» que es la verdadera. 

Alhyxde. Esta palabra se encuentra en los siguientes ver- 
sos del Canc. de Baena (p. 481): 

Ca sabe por cierto que mi amargura 
Es toda de alhynde. 
Creyendo Dozy que el vocablo amargura era errata por 
armadura, interpretó en su Glos. alhynde por o^.kS> hind, 
que con la acepción de calibs (chalybs), India, se registra 



195 

en R. Martín y con la de a^ero en P. de Alcalá. Pero el 
ilustre orientalista pudo rectificar su error, aunque dejó 
de hacerlo en su 6^^;/., luego que llegó á sus manos el 
Vocabulista de R. Martín, en el cual se halla la palabra 
js,;.í> hind Y con el art. in\ ai, alhind con la significación 
de Mira (myrra), la mirra, y como sinónima de y^ cibar, 
nuestro acíbar. 

LiAHA cast., aliava port. Tributo que entre los portugue- 
ses (y castellanos) se pagaba para sustentar las aves y 
halcones con que las personas reales hacían la caza. 
Sta. Rosa, Elucid. Da W^-*^^\ cUchibaya, (creditus» en Rai- 
mundo Martín, «tributum» en Freytag, «tribut, impot» en 
Kazimirski. Esta suerte de pecho se prestaba cuotidia- 
namente y consistía en carnes frescas, como lo declara 
el siguiente pasage del Libro de la Ca^a del Infante Don 
Juan Manuel (Bib. Ven., III, 28): «Débenlos (á las giri- 
faltes) comenzar á dar buenas carnes, pero non de cada 
dia^ mas darles tres veces en la semana carne de gallina, 
et dos dias vaca ó liebre. Et otros dos de otra aliaba que 
sea muy fresca. Et la otra semana mengua i les la aliaba 
que non fuere fresca. Et darles tres dias aliaba fresca.» 

Aliaga, aliacán, aliacran cast., aliacrá cat. Ictericia. De 
^^'ü5yJ) alyaracán^ «ytericia» en P. de Alcalá, hebr. y\y\\ 
yaracón, gr. yXwpoTT:;, ¿iy^^6-r,^, «pallor faciei, color ille luri- 
dus, subviridís in facie hominum ingenti terrore correp- 
torum; flavedo, marcor.» Marina. 

Aliama. Lo mismo que aljama. 

Velat aliama de los indios, eya velar: 
Que non vos furten el Fijo de Dios, eya velar. 
Berceo, Duelo de la Virgen, copla 178. 

Aliara. Planta de un pié de alto. Acad. Acaso de j^l j^-l 
iciir (por la pausa ic/iar, alichar con el art. ár.) alica:;^, 
«patte d^oie» (plante dangereuse), ó de i^yit*cj¿\ 8^1 ichra 
alagfóra, «nombre de una planta,» mediante la elipsis 
respectiva de alwa^^ ó alapfóra. V. Dozy, SupL 



196 
Aliazar, aljasar port. Porción de terreno inundado por las 
aguas ó avenidas. Fonseca. En Vieyra la voz alja;sar vale 
((terreno puesto en seco y rodeado por el agua del mar.» 
Según Dozy, á(d ,j^!¡\ alchásav, «terra e qua fluctus maris 

decrescit.» 

Alicatado. La obra hecha de azulejos con ciertas labores 
arabescas. Acad. Fundado Dozy en un pasage do Alma- 
cari (I, 124, 1. 5) en que se lee: ((que los Andaluces pavi- 
mentaban con azulejos los patios de sus casas,» opina que 
alicatado viene de c:-'UUJl alca'át, (dos patios,» en cuya hi- 
pótesis obra, de alicatado denotaría propiamente: obra de 
los patios. Á mi parecer el vocablo alicatado no es pro- 
bablemente más que corrupción del aráb. cLLil actúa, 
pl. de %y¿, ((stragulum tapetumve,» precedido del art. ár. 
al. Cf, Ladrillado, Mafárrajc (lit. alfombrado) en P. de Al- 
calá, derivado de jajifcirx, ((Stragulum, stratum, ut tape- 
ttim, storea)) en Freytag. También, y con mejor acuerdo, 
puede traerse de c:.'ULia3 cataát, pl. de H^LLa catáa y con el 
art. alcatáa, ((partes, piezas, cortaduras» en R. Martín y 
P. de Alcalá, por tener esta forma los azulejos con que se 
revestían los zócalos de los patios y aposentos y los sue- 
los de las cuadras y tarbeas moriscas. 

Alicates, alicantes. De, LUJUI al-laccát, (tenazas.» Marina. 

Aliceres, aliceres pl. cast., ali:sares pl. cast, y port. Azule- 
jos que hacen guarnición en las paredes yen el suelo y re- 
matan la obra. Según Engelmann, áa J\p\'aliséry que con 
la significación de lambris se encuentra en Aben Chobayr, 
p. 193 y 196, en el Idrisí, p. 209, en Quatremére, Hist, des 
suit, maml.. I, 2, 44, n. 52, y en Aben Jaldún, Prolcgó/n., 
II, 218. Abona la anterior etimología el traducir P. de Al- 
calá el vocablo ali:^ér por jnii;:tadíra (í^y.^x;:^*), que Dozy 
interpreta en su Supl. por (dambris de petits carreaux.» 
Sin embargo, como el alisar ó alicer significa propia- 
mente asulejOj, es decir, ((ladrillo pequeño vidriado,» po- 
dría buscarse su origen en s^^Jl alachara, «ladrillo» en 
Marcel, vocablo que, mediante la transcripción del ^ (ch) 



197 

por la j^ (cf. zafio de ^^, zorro de j^, y véase el art. aü- 
zaba), el cambio do la vocal del álef\)Qv i, y el apócope 
de la a final, se transformó en alizar ó aliznr. V. etianí 
alijar, que tiene la misma procedencia. 

ALmADA cast., cat., mall, y port., alliidadc, alidade port. 
De £(j)Ui*il alidada, voz sinónima en un códice arúbigo 
sobre el astrolabio de ^J^l^* aregula» en R. Martín, «regio^ 
pauta, regla de carpintero» en P. de Alcalci. Engelmann. 

Aliema, aljenia. Lo mismo que aljama. «Conventio vero 
talis est, quod omnis alienia, id est populo sarracenorum, 
etc.». Coacierto de D. Alfonso II con los moros de Torto- 
sa sobre pago de tributos, año de 1174, ap. BorafuU, Colee, 
de doc. inéd., ^'I1I, p. 50-52. En este mismo documento 
se encuentra la forma aljema: «non donet omnis aljcma 
Dertuse». 

Alifa. Nombre que dan en la costa de Málaga (\ la caña de 
azúcar de dos años. De ■f.tó^hálija, especie de caña (aran- 
do epigeios) en Kazimirski. Silvestre de Sacy en su 
Chrest. Aráb. (1,277) trae el pl. ,_^^^ con la acepción de 
arandineta. 

Alifafe cast., alifafa cat. Tumor que se forma en los cor- 
vejones de las caballerías. Acad. De ní:\¿JI an-néfaja, 
«tumor» en Marcel, voz que^ mediante la versión del ^^ 
(nj por la I (cf. Lebrija de Nebrissa, limeta, vaso, jarro, 
dim. cast, de lima, de nimbiis)\ del ^ (j) por la/, síí trans- 
formó en alefafe ó cdifafe. 

Alifafe cast., alifácli val. El achaque habitual que padecen 
algunas personas. .Icríf/. De oU^^v'l cOjifáfe, pl. de oi^í- 
c/^{/í/'> «levis» en R. Martín, «liviana cosa» en í\ de Alcalá. 
Cf. ^jj^Jiff, «ligero, que no tiene gravedad» (se dice de un 
mal), y Rá¿.//^<:/, «poca gravedad» (de una enfermedad) en 
Kazimirski, vocablos derivados, como alifafe^ de la r. 
^w¿^7^¿^^^j. «ser ligero^ insignificante, exiguo, pequeño.» 

Alifafe, alifafh. lat. Cobertor, cubierta. «Duos lectos pre- 
ciosos, duas almuzalas greciscas, et duos alifafesn. Es- 
critura 134 de la hist. deSahagun. «Unam colcham de 



198 

ciclatone et unnm alifafe olfonega sine panno.... nnum 
alifafe avmimo, etc.)). Inventario de créditos de la Con- 
desa D.^ Teresa, y á sti favor hecho en el siglo XII. Acad. 
de la Hist. De oL<:\iJI al-liháf que con la acepción de 
«coopertorium lecLi» se encuentra en R. Martín, y con la 
de «colcha de cama» en P. de Alcalá y en las Mil y tina 
noches {\, 82, ed. Macnaghten). En la esci-itnra de dona- 
ción que en 1092 otorgó Maior, viuda de Juan Justo, ti la 
iglesia de S. Pedro de Coimbra, aparece la forma alifaf: 
«Et uno Lenzo tiraz, et una almozala sérica, et alifafe. 
Doc. de Lorváo, ap. Sta. Rosa, Eliicid. 

AuFALA, aliphala. Ufara. Alboroque, convite ó merienda. 
De ^^.\ alfarah, «convivium» en R. Martín. Léese en una 
escritura otorgada en el valle de Pedrada en 1154: «eteste 
pacato de aver et aliphala. Casi todas las escrituras do 
ventas hechas al monasterio de Fitero^ concluyen: «sunt 
pacali de precio et aliphako). Muñoz, nota ms., ap. Alix, 
Glos. 

Alifar. En la Mancha, pulir, acicalar. De J.sL>. háfila, que 
en 2.''' forma vale «orner, embellir, polir» en Kazimirski, 
precedido del art. ar. y mudada en i la moción de la I."* 
radical. 

Alujase, aliphase, aliphasis h. lat. En sentir de St¿i. l\í)sa, 
Ducange y Dozy^, lo mismo que alifafe, «cobertor ó cu- 
bierta de cama». Sin embargo, también pudieran traerse 
estas voces, sin considerarlas erratas de los copistas de 
los cartularios^ como lo hace Dozy, de la arábiga ^*£^'i-^l 
aljásí, «linteamen, vestimentum» en R. Martín. 

Alicer ant. La parte de la guarnición de la espada que cu- 
bre, resguarda ó defiende la mano. De ^L^^5I alichér, nom- 
bre que, aunque se echa de menos en los diccionarios con 
el valor de «guarnición, segui-idad ó defensa», debió exis- 
tir en los dialectos arábigo-hispanos^ fn los cuales se 
halla su r. ^=..1 achara en el sentido de «n?;^cnrare, defen- 
deré, defenderé timentem» en R. Martín. 

Alijar cast. Especie de ladrillo morisco, azulejo. Alix. De 



199 

ay:>>}\ alachara, «brique» on Marcel, a^^.}] alachara, «In- 
ter» en R. Mnrtin, «Indi'illo do Ijnrro» en P. de Alcalá. 

Alijar, a/í¿fí//'. Tcrreiiü inciiltü. Acacl. De Hj».^] ci,x-xáaray 
«silva», en R. Martín. 

Alimára cast, y val., /'</¿V?iá/7Vi.s', llíniárias cat. Seña^ aiiu- 
moda que hacen las tierras de la costa. De8,L^5l alunara, 
«signum» en R. Martín, «señal^ signo por señal» en P. de 
Alcalá. Kn Fi'eytag el pl. o-l^'u^l imarát significa «signa 
qnibüs aliquid cognoscituí-». 

Alimo. La planta llamada orzaga. Tal vez de s.^b> háLenia, 
«nombre dé una planta» en Freytag. Alix. 

Alinde. Espejo en P. de Alcalá. De u\a¿í ^^* 1^* niíi-a iniíi hind, 
lit. «esppjo de acero ó espejo do la Inclla>^, y por la elip- 
sis de Q-lj*, prefijo el art. ar^ alhiiid, «acier» en Hélot y 
Marccl, significados que además del de «India», como he- 
mos visto en aliunde, tiene la voz jvjj? lúiid en los lexicó- 
grafos españoles R. Martín y P. de Alcalá. En los Libros 
de Astronomía, del rey D. Alfonso X apai'ece la dicción 
alinde bajo la forma alfinde: «Et sea esta pierna movible 
de azei-ü, ó de alfindo) (ÍI, 118), y más adelante (II, 129): 
«Et toma un pedazo de alfinde, ó de fierro calcado con 
azoro». En cuyos pasages el vocablo alfinde es el aiábigo 
Osjj> hind en el sentido de acero. 

Alionin. Pájaro de unas tres pulgadas de largo, que tiene 
el cuerpo de color pardo^ las alas de azul oscui-o, con el 
borde de las plumas exteriores blanco y la cabeza azul y 
manchada de blanco. Este nombre parece derivado de 
^■b-^^^'' alcJioníij, pájaro del género llamado Üa¿ kathci, 
«alas nigras et ventrem nigrum habet, gutur album duo- 
bus annulis uno flavo altero nigro ornatum. Tergiun est 
cinerei culoris maculati et flavo paiilum modo mixti. Ap- 
pellatur ^-b-^ quod non clarum et distinctum sonum 
edit» en Freytag. Alix. 

Alil'ba. Lo mismo que aljaba. 

Alizaha port. Vestido morisco. De kks^j] alchabbay «túnica» 
en R. Martín, «aljuba» en P. de Alcalá. Sobre la versión 



200 

del ^ (ch) por la s en el habla port., cf. ;^arra de s^, sir- 
gelim de ^^3^i^. 

Alizace^ ali;^aze cast., «/íct, alicece, alicoree, alicoi^sc, ali- 
sese port. La zanja qae so liace para abrir los cimientos 
de cualquier edificio. Acud. De (j«Lw>5l alisas, «fundamen- 
tum» en R. Martín^ «fundamento, cimiento de edificio» en 
P. de Alcalá, hebr. nnux. Guadix, Marina y Alix. Úsase 
esta voz, según Muñoz, bajo la forma aligas, en el senti- 
do de dintel de puerta, en el siguiente pasage del Fuero 
de Maraiion: «Si alaquis ex vicinis cum sua superbia vc- 
nerit, e insanaverit ad alium suum vicinum ciun suo 
Yirto de sua alisan adentro in domum suam, etc.». Colee, 
de Fueros municip., p. 497. 

Alizaque. P. de Alcalá traduce ali^nque ó canja por li\-a(¡, 
que transcrito en letras aráb. es 0>iy ó ^1*ai, voces que no 
se encuentran con tal significación en los diccionarios de 
la lengua clásica ni en los de los dialectos vulgares; pero 
que debió de tenerla en el habla popular y común de los 
musulmanes de Andalucía, lo demuestra el hecho de 
leerse en Rosal, que alcanzó las reliquias de la gente mo- 
ra: «en áral)e es zanja que llaman alizaque)^ 

Alizar. V. aliceres. 

Alizari. Rubia seca, planta. Según Marcel De vie de íí^Lat 
oj^ára y con el art. ar. al, alocara, <lJiigo extraído de un 
vegetal por compresión», «the expressed juice of any fruit 
or plant» en Redhouse. 

Aljaba cast., cat., val. y port., aljava port. De s-ot>:\.'l alcháa- 
ha, «faretra» en R. Martin. Guadix. 

De otra muger non Ic digas, mas a ella alaba, 
Et trebejo duenna non lo quiere en otra aljaba. 
Are. de Hita, Cant., copl. 534. 

Alj ABUSE cast., algibehe, aljabehe pbrt. «Mercader ropave- 
jero» en Guadix, el que hace ó vende aljabas. De vU^-í' 
alchabbáb, voz que no se registra en los diccionarios, 
pero que, como advierten Alix y Engelmann, se formó, á 
no dudar, de >-o^ chúbba, nuestra chupa ó aljuba. 



201 

AuACUAN. Lo mismo que púrpura en la Biblia Vieja de 
Ferrara. Castro. Esta voz es errata de aljaman, proceden- 
te del hebr. pai.s argaman, «púrpura, eaque rubra, color 
pretiosus, quem ox muricum nonnullis speciebus in ma- 
ris meditei'ranei oris repertis lucrantur» en Gesenius. 

Aljafana. Lo mismo que algebna. 

Aljama cast., cat., port, y val.^alcama cast. Ayuntamiento, 
concejo, hueste de moros ó judíos Junta de moros, more- 
ría, judería. De m^U:?^'! alcliamáa, «congregatio, grex, 
turba» en R. Martín, «aljama de judíos, aljama de moros, 
concejo, ayuntamiento concejo, cabildo de regidores, ca- 
bildo de iglesia, escuadra de gente» en P. de Alcalá. Dice 
Dozy, citando á Aben Jaldún (Hist, des Berbdres, I, G42, 
1.12), que la adición á NtU^^ c/ia/?záa del sustantivo jLiwiJf 
almoxaija, «los ancianos», designaba el consejo munici- 
pal. Señalábalo cualquiera de estas voces, encontrándose 
la última con tal sentido en la Iháta de Aben Aljatíb 
(Biogr. de Abdallahhen Boloquin), á cuyos miembros 
se daba el nombre de «¿sa^ xeij, xeque ó anciano, como 
se ve en P. de Alcalá^ que traduce «jurado en la cibdad» 
por xaij. La acepción de «morería, judería», que se da á 
la voz oXjama^ no ha de entenderse por el barrio, sitio ó 
lugar que ocupaban los moros y judíos en las ciudades 
cristianas de España, sino por el pueblo en masa de una 
ú otra nación, que es el valor que tiene en Berceo (Duelo 
de la Virgen, copl. 16G y Milagros de Nira. Señora, copl. 
G50) y en P. de Alcalá^ el cual trae por correspondencia 
aráb. de Aljama dejadlos y Aljama de moros los sinóni- 
mos /Víwáa (ní^Uí^) y vmme (s.*l), «pueblo de menudos, pue- 
blo de todos juntamente» en el mismo lexicógrafo, «po- 
pulus» en R. Martín. El barrio ó arrabal en que habitaban 
los judíos, llamado hoy en Tetuan elMeláh, llevaba entre 
los moros granadinos el nombre de Oj-g^'l ji^j rabad al- 
yaliúd. V. P. de Alcalá, Voc. in v. Judería. Urrea. En 
prueba de mi interpretación, léese en la Crón. del Cid, 
cap. 275: «Un dia (el Cid) mandó llamar á todos los mo- 

26 



202 

ros de Valencia ante sí^ é desque fueron ante él todos, 

comenzóles á decir: ornes buenos de la aljama>^. 

Aljama. Mezquita ó templo de moros, sinagoga do judíos. 
De ^.L^JI alchámi'a, (cecclesia^ oratorium» en R. Martin, 
((iglesia, mezquita, templo» en P. de Alcalá. «Saquearon 
sus casas y sus aljamas». Mariana, Hist, de Esp., lib. 18, 
cap. 15. 

Aljama ant. Nombre de un tributo de treinta dineros que 
solían imponerlosreyesdeCastilla ácadaunode los judíos 
ó moros residentes en sus estados. Castro, Die. Acaso se 
dio el nombre de aljama á esta suerte de pecho personal 
por exigirse al ayuntanjiento ó concejo de moros ó ju- 
díos la obligación de recaudarlo y de ingresar en el erario 
público la suma total á que ascendía, supliendo lo» falli- 
dos de los que no podían abonarlo. Si esta congetura no 
satisface, declaro que entre los tributos que la gente mo- 
ra y judía pagaba en España, como el azaque^ el alajor^ 
la alfarda^ la garrama, la sisa, la aladma^ etc., no encuen- 
tro ninguno que se parezca á aljama. 

Aljamí. La persona que hablaba la aljamia ó lengua caste- 
llana. De ^^^^' áchami y con el art. aláchamí, «alja- 
miado, bárbaro» en P. de Alcalá, «non distincte et diserte 
loquens; Barbaricus, de libro, de lingua)-* enFreytag, adj. 
derivado de *:sr.J aácham, «barbarus, de viro et gente, qui 
loqiii nescit Arabice, qui barbarismis utitur, quamvis 
linguse sua? barbárica; peritus sit» en el mismo lexicó- 
grafo. 

Aljamia cast., port, y val. La lengua árabe corrompida que 
hablaban los moros en España. Nombre que daban los 
moros á la lengua cast. Acad. De ju«.3=\i^! aláchamia, 
fem. del voc. anterior, «aljamia» en P. de Alcalá, que 
identifica esta voz con castellano (el idioma) al final de !a 
explicación que hace del alfabeto .aráb. en el comienzo 
de su Voc. «Ordenamos i mandamos que pasados tres 
años, el qual dicho tiempo damos para que puedan los 
Moriscos aprender á hablar i escribir nuestra Lengua 



203 

castellana, que dicen ellos aljamia, etc.». Ley 15^ tit. 2.% 
lib. VIII, Nueva, Recopilación. 

AiJ\MiA. Asamblea^, concurso, sociedad. De Sjia^-jtJI alcha- 
mii/üj, «réüuion, rassemblemeiit, asscmblóe» en Kazi- 
inirskí. «Desde la violenta y traydora muerte de D. Ju^af 
Picho, judio poderoso en la aljamia de esta ciudad». Or- 
tiz de Zúñiga, Anal, de Seo., ap. Castro, Die. 

Aljarafe. Lo mismo que ajarafe. 

Aljarafe. Llamábase aljarafe de Sevilla una contribu- 
ción que se pagaba en ciertas partes de Andalucía. Con- 
sistía en el diezmo del aceite, de la aceituna y de los 
higos. Corrupción de Jj^\ aljarách, «proventus, reditus, 
tribntum» en Freytag. 

Aljaraz cat.j aljorses port, en la prov. de Beira. Sousa. 
Campanilla ó esquila. De^_^^5^Jl ctlcháras, «tintinnabulum» 
ó de j^jjsrJl alcháraQ, «campana» en R. Martín. 

Aljarfa. Lo mismo que algarfc. 

Aljebena. Murcia. Lo mismo que algehna. 

Aljebive ant. Lo mismo que aljabibe. «Otro si que ningún 
aljahive ni ropero no sea osado de comprar ninguna ro- 
pa, ni alaja de paño ni de frisa». Ord. de Gran., fol. 1.50 v. 

Aljedrez ant. Lo mismo que ajedre:^. 

Aljemifao ant. Lo mismo que algemifao. 

Aljer, alje:s. Lo mismo que algez. 

Aljerife. Lo mismo que algerife. 

Aljermifao ant. Corrupción de algemifao. 

Aljibe cast., aljuhe port. Lo mismo que algibe (prisión». 

Aljlmerado, r¿//"?m///'«c/o cast., algimifrado port. Adj. ant. 
Afeitado, acicalado. Castro. De j^v^' alchemíl, «hermo- 
so» en P. de Alcalá, «pulcher» en R. Martín, y de la ter- 
minación ado, con inserción en las dos formas últimas de 
una r eufónica. Dozy. 

Aljofaina, cofaina. De ju^ó^ícüI alchofaina, dim. de fjjt^chéf- 
na. V. algehna. 

Aljófar cast., port, y val., aljofre port., alxofre gall. De 
•ijpy^W cdchaúhara, «aljófar^ perla grande aljófar» en P. de 



204 

Alcalá, «margarita» en R. Martín, forma hisp.-aráb. por 

yy^ chaúhar, de donde la traen Urrea^ Marina y En- 

gelmann. 

Aljofifa. Pedazo de paño basto ó bayeta para fregar el 
suelo, voz de uso común en Andalucía. De n¿'üLs\JI alchaf- 
fáfa, «spongia» en R. Martín, «esponja de mar» en P. de 
Alcalá, r. ^A=». choff, «secar». Engelmann. 

Aljonge. Lo mismo que 

Aljonjolí cast., aljonoUj, ajonjolí cat., ajonjolí base. De 
^j^>-?^l alchoncholi, forma vulgar aráb.-hisp. por q^^-'-t^ 
cholcholán, «semen coriandri» en Freytag. Gf. Alcalá, 
Yoc. in V. AJonje y Ajonjolí. 

Aljor. Ladrillo. De ^j^JI al-lachór, «later» en R. Martín^ 
«ladrillo de barro» en P. de Alcalá. 

Aljorca ant. Lo mismo que ajorca. 

Aljuba cast., cat. y port. Casaca morisca. Deju^Jl alchubba, 
«túnica» en R. Martín, «aljuba» en P. de Alcalá. Urrea. El 
infante tomó al rey et preguntóle que cuales paños que- 
ría, et el rey díjole que el aljuba. El Conde Lucanor, en- 
xemplo XXIV. 

Aljube ant. cast, y port. Lo mismo que algibe en sentido 
de «cárcel ó prisión». 

Alkali ant. Lo mismo que álcali. 

Alkeir. De y*S¿\ alcail, «mensura» en R. Martín, «medida» 
en P. de Alcalá, «instrumentum quo mensura definitur; 
aridorum, tiini etíaní liquidorum» en Golio. Léese en el 
doc. tit. Colectio moruní Colinibrym (ap. Alix, Glos. in v. 
Alkeire): «alfabaceirus ne aliquis faciat alkeircs nisi per 
manum de almutazel, et sit alkeir de VI arrálales et me- 
dium. Gayangos, not. ms. 

Alkermes ant. Lo mismo que alqucrme. 

Allah en arauia, de nJUI alláh, «Dios» P. de Alcalá; Alalia en 
los siguientes versos de la Dan^a de la muerte (p. 385): 
Si alaha me val a, es fuerte cosa 
Esto que riie mandas agora facer. 

Allacir. Lo mismo que alacir. «Muitos sehiáoparaas her- 
dades, e quintas, onde tinháo suas casas, em queestaváo 



205 

no tempo do seu allacin). Crón. del Conde D. Pedro, lib. 
I, cap. 13, ap. Sta. Rosa, Elacid. 
Alleazaria. Esta voz, que se encuentra en el Fuero de Se- 
]i\\\\eÁdi (Colee, de /(leros miinicip.,\).1^'S) y bajo la for- 
ma alea;^ania en el siguiente pasagc de Llórente (Not. 
• hist, de las tres provincias Vascongadas): «Et habeant 
suüiS alecuanias quatuor ettenneria quatuor», es errata 
por alcafar ia. 
Alleluya. Lo mismo que aleluya. 

Luego, luego abreviado 
Desque cante alleluya. 
De^ir de Alf. Aleare:^ para el Rey faciéndole saber 
en commo era desposado. Canc. de Baena. 
Alloza. La almendra verde. De »jyi al-lau:;a, «almendra 

fruta» en P. de Alcalá. 
Alludel. Lo mismo que aludel. 
Almacaero. V. almatrero. 

Almácega, almagega port. Pequeño estanque. Corrupción 
de^á;.A^JI alniostánca, «étang» en Marcel. Dozy deriva 
esta voz de na.w* mascaba que se encuentra en Berggren 
con el sentido.de couche. 
Almacén, almacén, magacen cast., alniagacen cast, y val., 
alma:; em, arma jem port. De ^^J:^^) alnia.j:;en, «cellarium» 
en R. Martín, «almazen, troxa de pan» en P. de Alcalá. 
Guadix y Rosal. 
Almacería. Casa pequeña, cámara ó sobrado con entrada 
independiente de la principal de la casa. De s?^yAji\ almac- 
riya, «solarium» en R. Martín, «casita en alto» en el 
P. Lerch., sin. de sí^í^ó duiriya. y de -j^^Lgorfa, como se ve 
por este pasagede un Ms. sobre Ceuta: O'joüL o^yijl oa^'I 

«la albóndiga, conocida por albóndiga deGánim, que con- 
tiene tres cámaras, ochenta cuartos, nueve almacerías y 
es de construcción antigua». En oiLib. de Habices se hace 
repetida mención de almacería en el sentido de algorfa y 
casa pequeña, y en unas escrituras otorgadas en Grana- 



206 

da afines del siglo XV (Arch, del Marqués de Corvera) 
se lee: Hyh:^] }J^h ^^Üa:s:\jL s?.y¿íj\ «la almacería (que está) 
enelHatabín dentro de la capital». Sospechando iJozy 
que esta voz es de origen lat. la deriva del verbo manere, 
de donde proceden el vocablo mansion, el de la b. Int. 
masería (Ducnnge) y el provenzal, /«a^ena (Raynouard, 
IV, 148). 

Almáciga cast., almaixera val. Lugaren donde se siembran 
las semillas para trasplantarlas después t\ otro sitio. 
Acad. Dozy da á esta voz la misma etimología que á la 
port, alniácega. Yo la creo alteración de n^.^'I alma^ráa^ 
«ager» en R. Martín, «sembrada» en P. de Alcalá, «campo 
sembi-ado») en Kaz., vocablo que, mediante la síncopa del . 
(r) y versión del ain confutha.por nuestra sílaba ga (cf. 
algadára de sj¿>\^í¿\, alnágóra de 8;^Lül), resultaría trans- 
formado en almá^aga, almá^ega ó almásiga. 

Almáciga cast, y gall., almaixera, val., alniastech, mastecfi 
cat., almástiga cast., almanaque, alma::aquen aiagonés. 
Goma que destila el lentisco. De 5üCk^¿* mártarAi ó ,_5^^=^* 
niástaca y con el art. almástaca, «mastix» en R. Martín, 
«almáciga goma» en P. de Alcalá, derivada á su vez del 
gr. [AaTTiyr,, lat. mastice y mastiche, como lo hace notar 
Rosal. 

Almacraca. 

Y sobraron almacracas 
para ciento veinte muías. 

Canc. de Burlas, p. 15. 
El editor inlerpr(>{,a esta voz por «cuadra ó establo». No 
sé si convendrá en significación con aquella palabra la 
aráb. 8¿yuJI alniacráca, que en correspondencia de «pera 
de corio» se encuentra en R. Martín. 

Almádana, almádena, almádina, almaina. Instrumento á 
manera de mazo para romper piedras. De Nj^jsnJa^i) alma- 
tahana, «martelus» en R. Martín, «muela de mano para 
moler_, marra ó almádana» en P. de Alcalá. Guadix y 
Rosal. 



207 
A la penna pesada non la miiove vna palanca, 
Con cueros et almadanftsi poco (\ poco se arranca. 
Are. de Hita, Cant., copl. -191. 
Almadén. De ^OsJ¡\ almadén, ((melalliirn, mineries» en Rai- 
mundo Martín, «metnl, nlrnaden» en P. de Alcalá^ «mina» 
■ en Ilélot. Covorrubias, C;u~ies y Marina. 

Almadía cast.^ port, y val. Balsa de maderos. Acad. De 
;v.jou-'l almadiya, «radeau» en Marcel y Hélot. V, Quatre- 
mére. Hist, des salt. maniL, II. 15G. Alix y Engelmann. 

Almadraba, alniadraiia ant. Lugar en que se fabrican tejas 
y ladi'illos. De joyájl almadraba ó joyJI almatraba, «la- 
drillar, tejar do hacen tejas, tejar do hacen ladrillos, ba- 
rrero de tierra» en P. de Alcahá. «Que ningún maesti-o ni 
otra persona sea osado de abrir «//>¿ar//Tí^¿a para labrar y 
hacer obra de teja y ladrillo en ella». Ord. de Gran., 
fol. 182. 

Almadraba cast, y cat., alniadrahes pl. val. La pesquera de 
los atunes; el lugar donde so ejecuta y el cerco de redes 
con que se hace. De ^yhj] ahnadraba, «almadraua'> en 
P. de Alcalá^ r. y^ó dáraba «herir» de donde almadraba, 
«heridero, golpeadero», porque encerrados los atunes (;n 
el almadraba pelean con ellos desde las barquillas para 
herirlos V matarlos. Guadix, ap. Gov., Tesoro. Dozy trae 
almadraba de jo.^JI almcuraba «lugar en que se tienden 
las redes». Yo prefiero la etiniclogía del P. Guadix, cu- 
ya forma, que es la de P. de Alcalá, se registra repetida- 
mente y con el propio valor en el Ms. ár. cit. en el art. 
Almacería. 

Almadraque cast, y port., alniandraqae, matraqae cast., 
almatrach cat. Colchón. De - Ja* matrah v con el art. al- 
matrah, «tapetum, matalaf, matalafium, márfega» en Rai- 
mundo Martín, «lecho» en Bocthor, «los colchones y la 
manta, lugar en que uno se acuesta» en Dozy, Supl. En- 
gelmann. Las formas matalaf y matalañtun tienen el 
mismo origen. 



208 

E mas vy por un forado 
Encima de un almadraque. 
Canc. de Baena, p. 131. 
Almadraqueja cast., almadraqtiexa port. Dim. de alma- 
draque. 

O sy almadraqueja ó algund escañil. 
Canc. de Baena, p. 81. 
Almadraza. Academia, colegio, librería. De s^^j^ madrasa 
y con el art. almadrasa, «librería de originales» en P. de 
Alcalá, «scola» en R.Martín, «escuela judía» en Hélot, 
«colegio en Marcel. Gayangos y Alix. 
Almaf'ariz, almofaru port. Lo mismo que almirez. 
Almáfega, almáffega port. Estofa grosera y clara; burol 

blanco y grosero. Lo mismo que almarrega. 
Almafil ant. Lo mismo que marñl. «Cálices argénteos cxa- 
ratos..., quintum de almafil cum sua patena». Yepes, 
Cron. de S. Ben., torn. V, ap. Ducange, Glos. 

Almafio. Lo mismo que liinojo en Montefrio, pr. de Gra- 
nada. De «.i'J náfí y con el art. an-náfi, «foniculum» en 
R. Martín, «hinojo ya crecido con simiente» en P. de 
Alcalá, mediante la transcripción del ^ por la /;/. 

Almafre port. Lo mismo que almófar. 

Ai.MAFREixE port. Lo m¡smo que almofrex. 

Almagacen. Lo mismo que almacén. 

Almágana. Lo mismo que almagran. «Los derechos que 
los moros de la Malaha, que es en elQuempe, tenian de 
almágana, alazar, alfitra é diezmos de ganado...» TU. del 
Cortijo del Quempe, Arch, de Bienes Nac. V. etiam Lib. de 
Pragmáticas del Arch. Municip. de Gran. 

Almágana. Máquina de guerra para arrojar piedras. Esta 
voz, que se halla en la Gran Conq. de Ultr., p. 129, es la 
b. lat. magaña ó mangana^ «machina qua3vis», precedida 
del art. ar. V. Ducange, Glos. 

Almagasen. Lo mismo que almacén. 

Almagesto cast, y port, almajeste cast. De ^^^^-* machistí 



209 
y con el art. almachistí, forma ür. del gr. [xeylTrri. Rosal, 
Marina y Alix. 
Almagita. Lo mismo que almahiía. «Facta igitur hac salu- 
tatione et ohlotione iterum á Magitis pretiosis valde ves- 
tibus ct muratoriis ornatur». Guerra de Lorca, Cathachc- 
siSj fol. 55. 
Almagra, almagre cast, y port., almangra, almangrena cat. 
De ííJuJI alniáfira^ que sifT^nificn lo mismo. 

Estaba en un palacio pintado de almagra. 
Are. de Hita, Cant., copl. 1280. 
Almagran, magran, tributo. De ^yijl almágram, «colectn» 
en R. Martín «pecba ó pedio ó tributo, pecho que pa^ía el 
pechero» en P. de Alcalá. «Por almagran de las tiendas 
ochocientos sueldos.» Salvfi, Colee, de Doc. inécL, XVIII, 
p. 69-74. 
Almaguana. Lo mismo que almagran. ((Almagaana.^ que 
quiere decir pecho de regar de cada marxal que estaba 
sembrado nueve mrs. y del que estaba fecho en barbecho 
cuatro y medio». Relac. de los derechos Moriscos del 
Qaempe, Arch, de Bienes Nac. de Gran. 
ALMAHALAcast., almahalla povt., almohalla, almo/alia cast. 
y port. Ejército, campamento. De si:^! almahalla, «ba- 
talla, sitio para cerco de lugar, real de gentes armadas» 
en P. de Alcalá, «exercitus» en R. Martín. «Y no se atre- 
viendo á esperarle, aunque habia sacado su gente y su 
almahala en campo, se retiró á la ciudad de Mequinez. 
Agustín de Horozco, Presa de la Maaniora, ap. Castro, Die. 
Almahita. Comadre. De Nk¿:LJI almáxita, «comtrix» en Rai- 
mundo Martín, «afeitadora, corregidora de afeites» en P. de 
Alcalá. «Otrossí que ayades almahita. por quenta que me 
dedes». Fuero de Palma, del Río, Bib. de la Acad. de la 
Hist., M. 114, Colee, de Saladar, fol. 31-4G. 
Almal\l. Yerba. Lo mismo que almarjo. 
Almalvr. Cov. Lo mismo que armarjal. 
Almaina. Alteración de almádana, mediante la síncopa 
de la d y conversión de la a adjunta en i. 

27 



210 

Almaizal, almaizar. Toca ó tocado compuesto de una ban- 
da ó faja con que los moros y moras se envolvían la ca- 
beza á modo de turbante. Yíq ^^\ almizái\ «velo, vestido» 
en Freytagy Kazimirski. Aüx y Engelmann. «Atáronle 
las monos (á Mohamed Aben Ilumeya) con w\\ almaizar .-a 
Hurtado de Mendoza, Guerra de Granada, p. 104. En 
Almería y Granada había fábricas de almaizares, los 
cuales tenían una longitud desde cinco hasta ocho co- 
dos. Embargos de bienes de Moriscos, Arch, de la Al- 
hambra. 

Almaja. Derecho que se pagaba en Murcia por ciertos fru- 
tos que se cogían en secano. De 'w^^v^.'! almac/ibá, «reditus» 
en R. Martín, pecho ó impuesto, suprimida la sílaba fi- 
nal. Dozy. 

Almajal. Lo mismo que almai'ju. 

Almajaneque, almajanech, almajaneq, almoianege, almo- 
janege, almojanequi cast., almojanech cat. y val. De 
(Jaj^á^'I almanchanic, «machina» en R. Martín, «trabuco, 
ingenio, pertrecho para tirar» en P. de Alcalá, voz á su 
vez derivada, como las de la b. lat. mangana ó magaña, 
de la gr. ¡jtáyyavov. Marina, Alix y Dozy. 

Almajar. Tela, toca ó manto. Deypjtji almichar. Nombre 
de una estofa que se fabricaba en Almería, de la cual ha- 
cen mención el Idrisí (p. 197 del texto ár.) y Almacarí 
(Analec, I, 102). La vestidura recibió el nombre de la tela. 
«E con grand pasciencia lo tomó desque fué nascido é lo 
envolvió en su almajar)). Cast, o Doc. del Rey D. Sancho, 
p. 145. En el propio sentido ha de interpretarse la voz 
almajares de la copl. 881) del Are. de Hita. 

Almajar. Pantano formado en las inmediaciones del mar 
por las filtraciones del mismo. De s^^Jl almarcha, por 
la metátesis almáchar, «marais» en Marcel y Humbert, 
«marais, herbages» en Hélot. 

Almajara, armojara. Terreno abonado con estiércol para 
que germinen prontamente las simientes. En la pr. de 
Murcia, almáciga, semillero. De ni^^jJ) almazra'a, «ager» 



211 

en R. Martín, «sembrada» en P. de Alcal.-'i, «champ ense- 
mencé» en Kaz., mediante la transcripción del j (^) por 
laj. Ct jinete desjüj ^enéíe. 

Almajo. Lo mismo que almarjo. 

Almalafa. Lienzo ó sábana de algodón, de lino, de lino y 
seda ó de algodón y seda que usaban las moriscas en lu- 
gar de manto y llevan hoy las mujeres en Oriente. De 
N¿:sdU-'l almalháfa, «manto, sábana, linteamen Saraceno- 
rum» en R. Martín. Guadix y L>rca. «Sábanas de cobijar 
de lienzo que llaman innláfa cerír (j^^, cüimn)^) . Embargos 
de bienes de Moriscos, Arch, de la. Alhambra. «El vestido 
era una aJnicdáfa de roso verde toda bordada y llena de 
trencillas de oro». Cervantes, El amante liberal, p. 94. 

Almalaque, almalaxa (en Diego de Haedo, Topografía de 
Argel), almaleque. Lo mismo que almalafa, mediante la 
transcripción del -(h) por la rj 6 la .v y apócope del o 
(f) final. Marina. 

Almallxue. Sa\\nr\. Be s^XJÍ almalláha, «salina» en Rai- 
mundo Martín, «salina dó se coge sal» en P. de Alcalá. 
Marina. La voz se encuentra en el Enero de Molina (ap. 
Llórente, Noticias de las tres prov. Vasc, IV, 119) cit. 
por Dozy. 

Almanac. Lo mismo que afmanar/ne. 

Almanaca. ant. Pirazalcte. Esta voz que trae Dozy de nüIojuJI 
almintaca, «balteus^, cingulum» en R. Martín, es la gr. 
[ji.av'.axo;, «collar, brazalete», precedida del art. ár. al. Si- 
monet la deriva del lat. manica, pl. mrí/iícnr', las esposas 
con que se aprisionan las manos, y de su dim. manicula. 

Almanak. Lo mismo que 

Almanaque cast., almanách cat., port, y val. De .^.Lu-'l alma- 
náj, «kalendarium» en R. Martín, «almanaque, calenda- 
rio, relox de sol» en P. de Alcalá, derivada á su vez del 
lat. manacíis ó mannchus circulas, voz usada por Vitru- 
vio en el sentido de «círculo de un meridiano que servía 
para indicarlos meses». V. Miguel y Morante, .^x)l-2, y Si- 
monet, Glos., á quien corresponde la etimología, la cual 



212 

me parece preferible á las de Guadix, Rosal, Diicange, 
Kazimirski, Engelmann y demás etimologistas. 

Almancebe, Sitio ó lugar en que los pescadores tienden sus 
aparejos. De jUssju-'I oJmancebe, uendroit» en Hélot, «sitio, 
lugar en que los pescadores extienden sus redes» en Do- 
zy. V. Glos. y Supl. Marina. «Otrosi, que ningún alma- 
trero de sabogales de aquí adelante no tomen almancebe 
fasta mediado el mes de Febrero». Ord. de Sev., fol. 160. 

AhMA'scHAn, manchar port. Así se llama en el Algarve la 
era en que se ponen á secar los higos y otras frutas. De 
yi^J\ almánxar, «secadero, lugar en que se secan las te- 
las, etc.» en Bocthor. Moura y Dozy. 

Almandarahe, almandarache, almandaraque. Puerto no 
natural, sino hecho á mano (se usa en Italia y en España). 
Guadix. Malecón, muralla ó terraplén para defensa de las 
aguas. De r^.JvJI almadracha, n. de unidad de ^^uV., y con 
inserción de una n eufónica almandracha ó ctlniandara- 
che, «gradus» en R. Marth), «escalera de ladrillo ó piedra» 
en P. de Alcalá, «levée de pierres contre les inondations» 
en Dozy, «malecón» en Aben Aljatíb íap. Müller, Beitra- 
ge, p. 6) y en el Cartas (p. 138), donde refiriendo las obras 
que el año 5G7 de la Hegira (1171 de J. C.) hizo el Mirama- 
molin Abú Yacúb Yúsuf en Sevilla, se lee: ^^iSuoJ\ Ií.í ^ 
«Y construyó las dos calzadas ó arre- v_?^y v^*^^ ñ^-jJ^^I 
cifes del almandarache (muelle ó malecón) á una y otra 
margen del rio (Guadalquivir). 

Almandra port. Colcha ó alcatifa de lino y lana. «D. Kgas 
Erótes compró á sucuñadoD.FrojaOsoredezy a sumuger 
Adosinda la villa de Viariz: pro uno Ka vallo rondan o, et 
una almandra tiraze». Doc. de Pedroso cit. por Sta. Pvosa, 
Elucid. De c>^^l almanta, «clamis» en R. Martín, deriva- 
da á su vez del lat. mantaní que se encuentra en S. I ado- 
ro, gr. pLavoúa ó [xavoúr,, ó de J».)v>.Áj(rt/r?2a/ííií7, del lat. m míe- 
le ó mardile. Á lo que parece, la almandra, como su :edía 
con el alquicel y la almalafa entre los aráb.-hisp., haca los 
oficios de manto y de manta ó colcha de cama. 



213 

Almanguana. Según la Acad., lo mismo que almagra. 

Almanjarra port. O pao torto dn atofona, ou ñora, porque 
puxa a besta. Sousa. De «^js^^'l almachai-i-a^ que significa 
lo mismo. V. Aben Alaw., I, 140-7. 

Almanta. Esta palabra, queentresus acepciones tiene la de 
alniácigaj es evidentemente una errata, según el D¿c. de 
¿a Acad., en cuya 2.** ed. (1770) se lee: «y se advierte, cjue 
aunque en la 1." ed. del Die. se comprobó la voz almanta 
en este sentido con la autoridad que sigue de Herrera, 
reconocidas ahora la 1.° impresión del año de 1513 y la de 
1524, se halla en ambas almáciga, d^^^ que se infiere que 
almanta es errata de las ediciones que después se hicie- 
ron». De encontrarse esta dicción en otra parte, pienso que 
almanta no es otra cosa que nuestra voz manta precedi- 
da del art. ár. en el sentido de capa de estiércol con que 
se cúbrela tierra de labor antes de sembrarla. Cf. manti- 
llo, dim. de manto, en la acepción de estiércol menu- 
do, podrido y mohdo con que se abona la tierra para la 
siembra. 

Almaquila. Lo mismo que maquila. 

Almaraco casi, y port. Mejorana. Del lat. amaracus, gr. 
á¡jt.ápaxov ó áuápaxo;, precedido del art. ár. Simonet. 

Almarada. Aguja de alpargatero. «Al entrar en ella le dio 
con una almarada por debajo del brazo y lo mató». Hur- 
tado de Mendoza, Guerra de Gran., lib. IV. De jj^^\ 
almijrcu^ ó ^j«[yjsuil almijrás, «punzón, lesna». Dozy. 

Almarax. Alcántara ó puente. Víctor. Creo con Dozy que 
esta voz es la aráb. ^jfJi\ almarach, «locus ubi adscendi- 
tur; instrumentum, cuius ope adscenditur, scala», ó de 
^lyuJI almirách, que con la propia acepción de «scala» se 
encuentra en R. Martín. . 

Almaraz. En la prov. de Granada lo mismo que almarada. 

Almarbate. Según la Carpintería dó lo blanco: madero cua- 
drado del alfarxe que sirve para formarle, uniéndose con 
los pares ó alfardas. De iajj.*j'l almirbet ó almarbet, según 
la pronunciación vulgar, «lumbare» en R. Martín, cuerda 



214 

para atar una bestia, lazo, r. L?^ «travar edificio» en P. de 
Alcalá, «ligare» en R. Martín. Dozy. 

Almarbaz. En partes de España una herramientilla ó esco- 
plo de los carpinteros. Guadix. Derívala este lexicóp;rafo 
de *j^* niurobba, el cuadrado, ((Cjuadrangukis» en R. Mar- 
tín. Como ignoro qué suerte de herramienta sea esta, 
solo puedo decir que escoplo en árabe es ^ülu minear 6 
j;;\^*niincáx, con cuyas formas no tiene aquella voz se- 
mejanza. 

Almarcen, ff/rnrc^e/i ant. Lo mismo que almacén. 

Almarcha, arniajal, marjal cast., alniarge, almarrjem, al- 
margeal port. De ^^1 almarcha «vega que se labra, cam- 
po raso como vega, campo que se labra, erbazal, lugar 
de yerba» en P. de Alcalá, «pratum» en R. Martín. Cañes, 
Marina y Alix. 

Almarestan. Lo mismo que almarlstan. 

Almarca. Tierra compacta, más ó menos dura, más ó m(''- 
nos pesada que la greda. Castro. Es la voz lat. marga que 
se encuentra en Plinio con la acepción de marga ó tieira 
blanca á modo de greda usada para estercolar, precedida 
del art. ár. al. 

Almápgen. Coral. Es voz usada en la alquimia. De qIs^-j^^I 
alnuirchán, forma vulgar por ^^Ls-^ morchán, liebr. y si- 
riaco Sane, abreviación de xnijjia ó sniSaiD,gP. [Aaoy/pi-:'.!;, «co- 
ral» en P. de Alcalá, «corallus» en R. Martín, que trae el 
nombre de unidad; «margarita rubra, corallium» en Vu- 
llers. La voz ár. viene directamente de la gr. ¡jLapvÉÁlwv, 
lat. margella. 

Almarl-vl. Lo mismo que almarjal. Almariales de vinna 
Repart. de Sev. 

Almaristan. F.s la voz perso-arábiga Q^ia^v^* marastán y 
con el art. almarat^ián^ «ospital de pobres» en P. de Alca- 

. lá, «hospitalc» en R. Mai'líii. Alix da la forma ^M^^j^. 

Almariüat. Lo mismo que almarbate. «Otrosí, ordenamos 
y mandamos, que el dicho maestro sepa labrar sus por- 
tadas de jesseria de diversas maneras, assi de romano, 



2Í5 

como de lazo de talla enlf^ñado con chapinetes y alma- 
riuates, y aturiquc, y todas las molduras que conuiene». 
Ord. de Seo., TU. de A Iba Tu c^, fol. 150 v. y 151. 

Almarjal, Lo fmismo que marjal. «Et diome otrosí Gon- 
f;aluoViceynt en Siliebar tierra de lauor para dos iugos 
de bueys á anno é ves, é diez almarjales de tierra de re- 
gadío....» Asiento y postara entre Gonralo Vicente, Al- 
calde de Moron tj los jnoros de dicho lugar. Arch, del 
Trib. de las Ord., Escr. y privil. de la Ord. de Calatravb, 
III, 110 y 111, ap. Fernandez y Oonzalez, Estado social y 
político de los Mudejares de Castilla. 

Almarjo. Nombre que se da á las plantas que producen 
barrilla. De ss^^J] cdmárcha, ((marjo,soude, kali (planta); 
!Suaedafruticosa Forsk. ^Art/irocnemunifruticostim Moq., 
al/na/ jo yervan en F. de Alcalá. V. Dozy, Supl. 

Almaho. De jjjl alniaró{V. Aben Albeitar, II, 502), voz deri- 
vada del gr. [xápov, lat. niaruní, prefijo el art. ár. al. Dozy. 

Almahiiaes. El instrumento con que se alija el algodón. 
Acad. De ^JLs^u-ti cdniililacli, «laljula lignea super qua gos- 
sipium a semine separatur» ó de ^viü^vjl alniihlách, «ins- 
trumentum ferreum, specilli forma^ quo gossipíum ab 
inha^rente semine mundatur» en Ereytag, mediante el 
cambio del J (Ij por la r y del ^ (ch) por la 6\ 

Almarralv, almarraja, alniarrajoa, almarra;^a cast., alnia- 
rracha port., alniarraixa, morratxa cat. Cierta forma de 
vidrio á manera de garrafa vuelta al revés, cerrada por el 
gollote ó cuello. Gov. Género de garrafa de vidrio para ro- 
ciar. Urrea. De juí^I alniaraxxa, forma vulgar entre los 
moros granadinos (cf. P. de Alcalá, Voc. in v. Almarraxaj 
por juij* miradla^ «frasco de filigrana con cuello donde se 
pone agua de olor para rociar»^ r. ^^^^ «ruxar (rociar)» en 
R. Martín, Guadix, Urrea, Cañes y Sonsa. 

Almarral. Lo mismo que marjal. 

Almarrega. márfaga (en Nuñez), marga, márraga, márra- 
gon ant. cast., márfega de pluma (cmi R. Martín), almarfe- 
ga, almaffega ant. port. Especie de manta basta, estofa 



216 

grosera y clara, voz sinónima de calcitra en el lexicógra- 
fo catalán. De jUüyJI almarfaca ó almirfaca, «cabecera de 
cama, cabecal ó almohada de cabeca» en P. de Alcalá. 
Gayangos. 

Almártaga cast., «/wrtr?íec/i cat., almartega port. Litargi- 
v\o.T>Q^jJ¡\almártac{áe\ persa v¿5L>u«ío^), «espuma de 
plomo» en P. de Alcalá. Guadix, Rosal y Tamariz. 

Almártaga^ almartega, almártiga. Especie de jáquima ó 
cabezada para asir á los caballos. Según Dozy, de juj^JI 
almarta'a, y por la conversión del ain en ga, almartega, 
cabestro. V. Dozy, Glos. y Sapl. 

Almastech ant. (Aragón). Lo mismo que almáciga. «De 
roba de almastec/i un dinero». Act. de Cort. de Arag., 
fol. 22. 

Almástega ant. Lo mismo que almáciga. «Otros mascan de 
ordinario almástega, en especial en Persia, á donde le 
llaman Mastaguy y sahuman con ella el agua que bebón.» 
Teixeira, Reyes de Persia, ap. Castro, Die. 

Almástiga. Lo mismo que almáciga. «Et corteza de encina 
dos onzas, almástica una onza». Lib. de Mont. del Rey 
D. Al/., Bib. Ven., I, cap. 10, Apénd. 

Almástiga. Lo mismo que almáciga. «Tomad acienzo et al- 
mástiga de cada uno cuarta de onza». Lib. de Mont. del 
Rey D. Alf., Bib. Yen., I, 134. 

Almatraque. Lo mismo que almadraqtie. Embargos de bie- 
nes de Moriscos, Arch, de la Alhambra. 

Almatrero. «Otrosí que ningún almatrero de sabogales de 
aquí adelante no tome almancebe hasta mediado el mes 
de Febrero.» Ord. de Sev., fol. 160, Tit. de los pescadores. 
Sospecha Dozy al final del art. Almancebe de su Glos. 
que las voces almatrero y abnacaero (léase almatrero) 
son erratas por almancebero. Yo entiendo que tal vez 
almatrero sea dicción derivada de la aráb. .^'jaJ\ alma- 
trah, «lieu, endroit» en Hélot, Marcel y Bocthor, «entre- 
pot» en Marcel^ que bajo la forma motrah se encuentra en 
Kaz. con la acepción de «lieu oú Ton jette quelque chose». 



2i1 

En este supuesto almatrero denotaría la persona que ele- 
gía el sitio ó lugar en que los pescadores de sabogales 
extendían, colocaban ó arrojaban sus redes. Parece abo- 
nar esta etimología el siguiente pasage de las mismas 
Ord. (fol. 59 V.): «Otrosí, que ningún alniacaero no sea 
osado de empachar mas de un almancebc», vocablo este 
último que interpreta Dozy por «sitio ó lugar en que los 
pescadores tienden sus redes». También pudiera traerse 
almatrero de _^* mitreh y con el art. almitreh, añadida 
la terminación ero, «el que arroja», r. ^^ «arrojar» por ser 
acaso el almatrero el que echaba las redes en el rio para 
pescar los sabogales. 

Almatriche, almatrique (Aragón). Reguero ó especie de 
atargea para regar. Acad. De ^j^kJI almatriche derivada 
á su vez del lat. matrix^ precedida del art. ár. Simonet. 
Léese en una escritura mozárabe bilingüe toledana de 
1176 (ap. Lerch. y Sim., Crest., p. 12 y 13): U^y¡^ t.-h*^ c^^ij 
«et tertia g^lr^* jjrjAj '-Ij-^"^ j J-á^jj-^ ^ (3^>j Vj-^* q* 
pars omnium iurium illius de canale et cetera) al)itudines 
sursum et deorsum et introitus et egresus et matru^). 
Convenio del Arzobispo de Toledo D. Raimundo con don 
Pedro, Arcediano de Segovia, para la construcción de 
una a^uda en la presa de A Igunderi. 

Almatrixa port. As mantas con que se guarnecen las ves- 
tas de sella. Tambem significa os atafaes com franjas. 
Sonsa. Dozy considera esta voz como contracción de al- 
madraquexa. En este supuesto la voz port, vendría de 
,jk. matrah, «tapetum» en R. Martín. Yo creo, sin em- 
bargo, que no es más que nuestra mantilla, port, mantilha, 
dim. de manta, mediante la síncopa de la n y la inserción 
de una r eufónica, precedida del art. ár. 

Almaxie. Lo mismo que almexia. «E com yo fuy dauayllat 
de la galea yo flu treer dos bales de tapits en terra, qui 
eren de Tripol, e Anibtes^e Ardiens, e Almaxies, e Alqui- 
nals, eMactás, ejucies e daltresjoyes». Muntaner, Chron. 
deis Reys Daragó, fol. 213 v. 

88 



B 



118 

Almazaque. Lo mismo que almáciga. «Et echarle encima 
de la llaga polvos de sangre de dragon, et encienzo et al- 
nuuaque. Lib. de ¿a ca^a de D. Juan Manuel, Bib. Ven. y 
III, 100. 

Almazaquen. Lo mismo que almáciga. 

Almazara cast., almacera val. De iyexjl almazara, utorcu- 
lar» en R. Martín, ((molino de azeyte, lagar do pisan vuas» 
en P. de Alcalá, «prensa» en Hélot, «molino, sobre todo 
molino dü aceite y de azúcar» en el Idri&í (Glos.), (dugar 
donde se vende aceite» en Dombay, 97. Guadix. V. Dozy, 
Siipl. y Quatremére, Hist, des salt, maml.^ II, 94, p. 116. 

Almazarrón. Aumentativo cast, de yajl almigr, «lutum, 
rubrum; argilla rubra» en Freytag; «tierra roja con la cual 
se señala» en Kaz. Alix. 

Almazela. Lo mismo que almocella. «Que ningún oficial sea 

• ossado de hacer hazes de almadraques, ni de almasela^ 
ni fustanes de algodón ni de sirgos». Ord. de Graa., tit. 
114, Ord. de los tejedores de licngos y mantas, fol. 231 v. 

Almazen cast., alma^em, arma:^em port, V. almacén. 

Almea. Planta. Azumbar; la corteza del estoraque. De ?uaJI 
almeia, que significa lo mismo. Tamariz, Guadix y Gañes. 

Almeár, almiar. Del adj. lat. mctalis, «cónico, de figura pi- 
ramidal», derivado de meta, corrompido en metal, medal, 
mealy mear, precedido del art. ár. Simonet. V. Glos. in 
v. Al-meár. 

Almece, al/nice, almica. O soro do leite, que escorre do 
queijo quando o apertao. Sousa. De ^j^\ almeis, «serum 
latis (lactis)» en R. ^Martín, «suero de la leche» en P. de 
Alcalá. Dozy lo deriva do (j^^JI almaic, que se encuentra 
en el Glos. sobre el Mancurí por Aben Alhachchá. Yo 
prefiero la forma española. 

Almedina cast, y port. De nap.j^'1 almedina, «la ciudad, la ca- 
pital ó metrópoli de un distrito ó región». Guadix. V. Ga- 
yangos. Hist, of the moham. dynast, in Spain, I, 529. 

Almedra. Cierta especie de pecho ó tributo. De is\>^l almued- 
da, «tributo» en Marcel y Hélot: «é sin el pan que dan de 



219 

renta porcada arado 6 sin las gallinas que le dan en al- 
gunas partes é sin los hornos do la soda ('í sin el aUnadra 
de la seda». Concordia que sentó el Alguacil Jnaef Aben 
Cominj a con los Reyes Católicos en nombre de Boabdil. 
Doc. inód. para la, Hist, de Esp. por Salva y Sainz de Ba- 
randa, VIII. 

Almehuar. De ^^:s\«.JI ahnihuar, «axis» en R. Martín. «Et 
metras en ellos un clauo á que dizen en arábigo almehuar 
que es tal cuerno el mehuar del astrolnbio. D. Alf. el Sabio, 
Libros del saber de asiron., lib. I, de las armellas, p. 9. 

Almeia. Cov. V. cdmeja. 

ALMEmA port. Espacio ocupado por la barra del gobernalle. 

De íJlW-'I almeida^ «mesa». 

ALMEníÁo, almeiróa port. Chicoria silvestre, endivia. Lo 
mismo que almiron. 

Almeitiga, meitiga ant. port. Al moco, ou leve refeiráo, que 
se dava ao Mordomo, ou Prestameiro, que pedia, media, 
e arrecadaba os Foros Reales. De rxáuj'I almita'a, y trans- 
crito el a in con eXfatha. por ga, almitga. «Et pro almeiti- 
ga duos solidos». Sta. Rosa, Elucid. 

Almeja cast., cat. y port., ainóija gall, y port., ameijóa, 
améja, amejea port. Del lat. mitultis ó mitylas, gr. jxítjáoí, 
«la almeja, pez». Diez. El mismo origen tienen, según S¡- 
monet, las voces mejilloa (port, mexilháo) y morcillon, 
usada en Málaga. Abderrazzác en su j^yi ^^<, traducido 
al francés por Luciano Leclerc, trae bajo q^í^ caracol, 
el nombre ^^^JLw».* /y?e8ífm, declarando que son especie de 
conchas. V. Leclerc, Reoelation des enigmes, Traite de 
matiére medicate árabe, p. 147, y Simonet, Glos. in v. 
Al-méja. 

Almejí, almejía. Lo mismo que almexía. 

Almelga, almerga. Cuartel de tierra dispuesta para la siem- 
bra. Aunque no convenga de todo punto en significación, 
tal vez de n¿^I almerga^ «prado, pradera, prado abundan- 
te en plantas», n. de unidad de ¿^ marg, «stercoris ovilli 
globuli congregati; pratum^ aliis herbis abundans». Frey- 



220 

tag, Lex., 6 de ^^1 almarch, «campo que se siembra» en 
P. de Alcalá. 
Almena. Cierta medida de áridos. Marina. Según este lexi- 
cógrafo y Engelmann, de 'wu-'l almena, «mina: duío libree» 
en Golio, «mensurso species» en el Kamus. Yo pienso que 
si la voz cast, procede inmediatamente de la aráb., esta 
trae su origen de la gr. pa, lat. mina, «libra y moneda 
griega y romana» en Plinio; «medida de tierra de 120 pies 
cuadrados» en Varron. V. Forcellini, Nebrija y Miguel y 

Morante. 

Almenar. Asiento de hierro sobre que se ponían teas en- 
cendidas para alumbrar. Dq jj^\ almenar, «locus lucis» 
nombre de lugar formado de la r. .Lí nar, «lucere, splende- 
re». Marina y Alix. 

Almenara cast., base, y port. El fuego que se hace en las 
torres de la costa para dar aviso. Cov. En las serranías de 
Cuenca y de Segura los hierros en que ponen la tea en- 
cendida en vez de vela á candil. Guadix. De g.UJI almena- 
ra, n. de unidad del voc. anterior, que en la acepción de 
«almenara de azófar, candelero en que las ponen (las teas)» 
se encuentra en P. de Alcalá y con la de candelabrum en 
R. Martín. Tamariz, Guadix y Urrea. 

De noche las alitienarafi por mas cierto seer 
Otorgáronlo todos, ouieron grant plazer. 
Lib. de Alexandre, copl. 1397. 

Almenara (Aragón). Zanja que conduce al rio el agua so- 
brante de las acequias. De^^^;.^'! almenhar, «locus in íluvii 
álveo excavatus ab aqua; fissura seu canalis castellum 
penetrans per quem fluit aqua», hebr. mn:a minharah, 
«vallisprofundior, aquaafluens; fossa aquoe» enGesenius, 
que da al nombre de unidad g^^** menhara la última sig- 
nificación. Dozy. 

Almenqe, almense. «Los alíñenles, dan en ellos vn taj) al 
largo, e asy abierto sacar lo de dentro, e ponerlo». \" Hie- 
na, ArZíe Císo/'í'a, p. 86. Esta voz almenpe es errata por 
almeuge y viene del ár. nj^l almiua, n. de unidad de jj.*, 



221 

voz de origen sánscrito, «musa, nomen fructus, fleo simi- 
lis; musa paradisiaca», «plátano» en Kaz., Bocthor^ Mar- 
cel, Lerchundi y Simonet. V. Kosegarten, Chrest., 176, 
Leon Africano, lib. IX, Spreng, hist, rey herb. y 261, v 
Forsk. Flor., LXXVII. 
Almerga. Lo mismo que almelga. 
Almes. Lo mismo que almes. 
Almescat cat. Del art. ár. al y del b. lat. muscata. V. Du- 

cange, Glos. 
Almesia. Lo mismo que almexia. 

Entró este cativo de sus fierros cargado 
Con pobre almesia, e con pobre calzado. 

Berceo, Vida de Sto. Domingo, copl. 669. 
Almesquí cat. Especie de jacinto mes petit que'l comú; té 
las flors de un blan ciar y despedeix olor de almesch. La- 
bernia. Be ^j^^-^-*^^ almisqai, «almizclado». 
Almetoli ant. cast, y port. Aceitera ó alcuza; nombre aráb. 
usado en Portugal. Gov. En partes de Esp. y Port, vaso 
pequeño para aceite que en Castilla llaman alcuza. Guadix. 
De,^_^-^' almoílí, «lechitus» en R. Martín, «alcuza» en 
P. de Alcalá. Guadix y Rosal. 
Almexi ant. cast. Lo mismo que almexia. «Vistióse un al- 

mexi delgada». Crón. de Fernando III, fol. 10 v. 
Almexía ant. cast, y port., almaxia cast., almeixia cat. De 
RíUi^jsvJ) almehxía, forma esp. por íL5.:!=u mihxá, que sig- 
nifica lo mismo. V. Dozy, Glos. sobre el Bayán, p. 32, n. 2 
y el Diet, des noms des vet, p. 142 y 143. 
Almez, almeso cast., almeza base, almaiso ant. gall. Almez, 
almezo, loto español. Rosal. De g^^^'l almais, «faba siria- 
ca, faba oegytiaca», «loto» en Bocthor, que da por etimo- 
logía de la voz cast, ^a* maiz. Yo prefiero la forma ^J<*x* 
mais como genuinamente española. V. Aben Loyón (ap. 
Lerch. y Sim., Crest., p. 136), Aben Alawán, Lib. de Agri- 
cultura, trad, de Banqueri, I, 333, y Müller, Die letzten 
zeitea ooa Granada, p. d del texto ár. La etimología co~ 
rresponde á Guadix y Rosal. 



y^ 



222 

Almezia. Lo mismo que almexia. Florian de Ocampo, Cróii. 
gen., fol. 350 v. 

Almiar. V. almear. 

Almíbar cast, y cat., almibre, almihars pi. val. De :wjl 
almiha, «sirupus miva». Simonet. Léese en el Calendario 
de Rabí ben Said, del año 961, en eldia correspondiente al 

20 de Setiembre: ^^v^' v'j-^ j cj^'-y ^'Lr^ ^" j^' A' J^ "^ 
cuya versión lat. dice: «In ipso usque ad finem mensis fit 
sirupus de duobus granatis, et sirupus mica)). V. Dozy, 
Le Calendrier de Cor done, p. 89. La forma mwa, en co- 
rrespondencia de jrxlea, se encuentra en Jimenez, Nomen- 
clatura Farm., \, 83. 
Almicantarad cast., almicantarat cast, y port., admocan- 

tarat, almucantar at casi . Círculos de la esfera paralelos 
al horizonte. De o'I^LÁ.gJI almocantarát, que vale lo mis- 
mo. Marina y Alix. 

Almicelera. Especie de joyel. Castro. Acaso de JÁaJI alhed- 
zei, «inauris» en R. Martín, transcrito el v (b) por m, el ó 
(d:s) por c y añadida la terminación era, ó del hebr. dtj 
ne^es, «annulus, inauris» que se encuentra en Ezequiel 
y en el Génesis, mudado el a en m y el 7 en 1. «En el dia 
ese apartará Adonai la hermosura de los cascabeles,' y las 
listas y lunares: las almiceleras y las manillas». /?/¿>¿áí 
Vieja de Ferrara^ Cap. III, profeta Isaías, ap. Castro, Die. 

Almidana. Plaza ó hipódromo para ejercicios de equitación. 
De. ^^\.>.^\ almeidan, «campus prelii» en R. Martín, «pa- 
lestra, hippodromus» en Freytag. V. Gayangos, Hint, of 
the mohani. dynast, in Spain, W, 485. 

Almifor. Caballo en el Voc. de la Germania. Marina y Alix 
traen esta voz deyíjl almifarr, «idoneus ad fugam, movi- 
lisque, equus» en Freytag. 

Almifora. La muía en el Yoc. de la Gemianía. La misma 
etimología que la anterior. 

Almigar. Arroyo^ corriente de agua. De ^^-yJI almacharr, 
«raudal, venage del agua» en P. de Alcalá, «cours, lon- 
gueur d'un cours d'eau; ligne dans laquelle il s'étend» en 



223 

Kazimirski. «Eallí habia una puerta pequeña de piedrn, 
que atravesaba sobre un poco de abnigar qua se hacia 
en aquel lugar. La Gran Coiiq. de Ultr., Cap. XXXIII, 
p. 1G3. 

Almuiuar. Lo mismo 'que alnwJiuar.Y . Lib. del saber de 
astr. de D. Alf. el Sabio, II, 248. 

Almijar. Sitio donde se ponen á solear las pasas y los hi- 
gos. Lo mismo que almíxar. 

Almijara. Depósito del aceite que se emplea en el alumbra- 
do de las minas de Almadén. De J^UI almáchal, y por la 
iméla y transcripción del lam final por la r, almijar, 
((Stagnum, piscina» en Freytag, «gran cisterna» en Dozy, 
Glos., Idrisí y Siipl. 

Almijarra (pr. de Málaga). Palo que por una punta penetra 

en la parte superior del árbol do está colocada la piedra 

ó rulo del molino y por el otro extremo que tiene figura 

curva se engancha la bestia. Lo mismo que el port, al- 

rnan jarra. 
Almila (en Granada). Horno de alfaharero. De hJL. mella y 

con el art. almella, «scrobs in ciñere calido factus» en 

Freytag, «proprement la fosse dans laquelle on allume du 

feu» en Dozy, Supl. 

Almimud. En el inventario hecho en 1392 de los bienes de 
D. Gonzalo Palomeque, Obispo de Cuenca {Bib. Nac.^ Dd. 
41), se lee: «dos escribanías de fust, dalmimud moriscas)). 
Esta voz es corrupción de oLu midád y con el art. almi- 
dád, «tinta para escribir, tinta de humo» en P. de .\lcalá, 
r. ^A* inadda, «echar tinta al tintero». Alix. 

Almina port. O ancoradouro. Moura. De U* mina y con el 
art. alininá, «puerto de mar, rada». O Conde mandou á 
Rvi Vasques^ e Joáo Martins, que fossem alé Almina. 
Chron. do Conde D. Pedro, cap. G7. 

Alminar. Torre de las mezquitas desde la cual convoca el 
almuédano al pueblo en las hojeas de oración. De íí.Lu 
menára y con el art. almenara, que significa lo mismo. 

Alminbar. Pulpito. De jaju minbar y con el art. alminbar. 



224 

«cátedra predicatorüm» en R. Martín, «pulpito» en P. de 
Alcalá, «cátedra ó pulpito en que se coloca el Imán ó un 
Jatib para rezar la oración ó predicar al pueblo». Kaz. 
Almir. «Et otros hay que se crian á las vegadas en la mar 
et á las vegadas en las aguas dulces, así como almires, et 
licas, et anguilas. Lib. del caballero e del escudero del 
Infante D. Juan Manuel, Gap. XLII. Del gr. ¡xúpo;, «el ma- 
cho de la lamprea»^ pescado, mediante la transcripción 
ordinaria del úpsilon por la t y el apócope del o; final. 
Almirag^ almirage, almiraj, almiraje. Lo mismo que 
ALMiRALcast., almíralhport., almirall cat., (ilmiralle cast., 
almiraiit cat., mall, y val., almirante cast., almirantea 
base. Según Alix, de^**! amir, «gefe, comandante», de cu- 
ya voz formaron los griegos áurjoa;, ájA-^pa)vr,?, etc., que die- 
ron origen á las formas europeas amirage, usada en Es- 
paña en el siglo XIII, a;? ¿í/y//, alniiral, etc. Schelerlas trae 
de á[jir,páXri?. V. Dict. de Etym. Franp. in v Amiral. Consi- 
derando Engelmann que en las primeras sílabas de esta 
voz se echa de ver la palabra amir y que el hecho de estar 
seguido este sustantivo del art. al denota que debió tener 
un complemento, cercenado en las lenguas europeas, 
cree evidentemente que el susodicho vocablo no es otro 
que^, el cual precedido de^^x*! amir^ suena amir-al-bahr, 
«comandante del mar». De la misma opinión es Mahn. 
Por el contrario Dozy sostiene con Diez (Etym. Wórter- 
buch) que el al de almiral, no es el art. ár., sino la termi- 
nación lat. alis ó alias, y observa que en la edad media, 
cuando se hablaba realmente de un comandante de mar, 
se añadía, después de amiral, las palabras de la mar: al- 
mirage de la mar (Mem. Hist, esp.. I, 36 et passim); «al- 
mirante de la mar (Crón. de D. Alf. XI, p. 112)». Á pesar 
de la grave autoridad de tan ilustres lexicógrafos, confor- 
me yo con todos los etimologistas (V. Marcel Devic, Diet. 
Étym.,) en que las dos primeras sílabas de almiral con- 
tienen la palabra amir, y de cuerdo con Engelmann en 
que el al de la terminación de aquel nombre acusa la 



22o 

existencia de iin complemento suprimido, (mi tiendo que 
este no es^í^ 6^</zr^ sino j.i^^J| ar-ralil, nombro que, se- 
guido de ^j^^^}\Alaiidaliis,(\Q.n(Á^]yá «los navios de trans- 
porte que mantenían la comunicación entre África y Es- 
paña», seí2;ún se lee en Slane, Hist, des bnrb., I, 401, ap. 
Dozy, Siipl. Pues bien; procedido el vocai)lo J.^yi ar-rald, 
con elipsis de Alandalus, de ^.«1 (unir (A quien, según 
Aben Jaldún. citado por Kngolmann, se confiaba el man- 
do supremo de la armada, cuando se trataba de una ex- 
pedición naval de importancia), tendríamos aniirrahl^ «el 
jefe ó comandante de la escuadra de transporte»; suavi- 
zada la doble r y sincopada la h, la forma fr. amina/ y la 
gr. áfxTipaX-ric, cuya T,; no es mas que la terminación del 
nombre, y mediante la inserción de una I eufónica des- 
pués de la a inicial, la cast, alniiral, cuya última / se 
convirtió en rí/.'^ Ihy gli en las respectivas formas cat., 
port., cast, é ital. aíinirall, alniiralh, alnürcdle, cdmirci- 
glio, annniraglio. Igual procedencia bay que reconocer 
en las dicciones cast. cUtnirog, almirage, almiraf y almi- 
raje, y en la de la b. lat. almiragias, cuya g y j tuvieron 
basta comienzos del siglo XVII im sonido semejante al 
de la //. Los términos de la b. lat. admiralias, admirallus, 
amirariíis, ele, que se encuentran en Ducaníze, no son, 
pues, en mi bumilde sentir, como creen Diez y Dozy, dis- 
fraces de la palabra amir por la adición de sufijos varia- 
dos, sino formas latinizadas de los vocablos correspon- 
dientes del habla popular y común. Finalmente, y por lo 
que respecta al cat., mall, y val. alinirant y al cast, almi- 
rante, soy de opinión que se formaron de almirall (II lat.) 
por la conversión de la 1.^ I en n (cf. cast, mortandad de 
n lorta litas, alma rge n- d e [Kkpyr).'.:; , i ta 1 . m u gg i n o de m iig il, 
fr. mame de márgala) y de la 2.'* en d (cf. almidón de 
amtjlon), de donde el vocablo de la b. lat. ammirandus, y 
de la d en t. Cf. prov. nut de nadas, y cast, acemite de 
^x*:4^ semtd Y con eÁ art. as-semid, alcéUiuete de olyíil al- 
ca a wád. 

29 



2^6 

Almiramamolin, miraniamolin. De ^^*^JIja*I anur alinii- 
menin: príncipe de los creyentes, el soberano de los fie- 
les. «Y que den lodos los otros derechos como los daban 
en tiempo del alrniramamolin)>. Asiento y postura entre 
Gonzalo Vicente y los moros de Moron. Arch, del Trib. 
de las Ord., Escr. y pricil. de la Ord. de Calatrava, III, 
fol. 110 y 111, ap. Fernandez y Gonzalez, Estado social y 
político de los Mudejares de Castilla. 

AlmhíamamOíNI. Lo mismo que almiramamolin. «Conocida 
cosa sea á todos quantos esta carta vieren como yo Don 
Zeyt Abuzeyt, nieto de Almiramamoni, etc.» Dullariuní 
ordinis Sancti Jacohi, auno MGGXLIV, escr. II. 

Alxhrez cast, y port., almajar i,^, almófar i;^ port. De j\jj;^\ 
almihróz ó u^lj^l almihrós, «mortariolum» en R. Martín, 
«almirez, mortero» en P. de Alcalá. Guadix, Urrea y 
Rosal. 

Almiron, amiron cast., almeiráo, almeiróa port., amargón 
cast. La chicoria silvestre. De ^^jjA*>5la/amí/'(5/i, forma 
vulgar entre los moros granadinos (cf. P. de Alcalá 
in V. Almiron) que traen Aben Buclarix, Aben Albei- 
tar y Aben Alhaxxá en el Glos. sobre el Manpurí, citados 
por Dozy (V. Glos. y Supl.), el cual opina con Simonet 
que la voz ár. procede del adj. lat, amaras, gr. ppov, por 
su sabor amargo. V. Glos. in v. Almiron. 

Almivar. Lo mismo que almíbar. 

Almixar. Lugar donde tienden los higos para pasarse. Cov. 
Deyu.Jl almixarr por almaxarr, «secadero, lugar en que 
se seca», r. y; xarra^ «siccandum exposuit soli aérive 
vesteníj, etc.» Alix y Engelmann. 

Almizate. Clave ó punto central de un artesonado ó armadu- 
ra de madera. De Rkw^.* mausate y con el art. almausate, 
«medium» en R. Martin, «el centro de una cosa»; voz que 
pronunciada como alniusate^ según observa Dozy, se 
transforma regularmente por el cambio de la u en i en 
almisate. Cf. acicate de '^\Sy^\ cixuccite. «Suele ser neces- 
sario para una armadura ochavada con almizate, 6 sin él, 



227 

labrar un palo para nabo», Lopoz de Arenas, Broce comp. 
de la carpintería de lo blanco, p. -11. En la misma obra 
(p. 46) se lee: «por que los racimos, que antiguamente se 
hacían, aunque no son de mucho peso, quaxados con 
clavitos muy pequeños, y con cola, quedando pendiente 
del alnu.3ate, eto) 

Almizcle, almt^^qae cast., ahniscar, almiscrc, almisqaere 
port., almisqne gall., almesch cat., alnücel, alniicele val. 
Del perso-arábigo juw* ñusque y con el art. alniií^que, n. de 
unidad de ^¿5^^, wesc y con el art. alniesc, «pretiosa odora- 
menti species» en Freytag, «muscatum» en R. Marthi. 

Almizque. Lo mismo quo almizcle. «Echaba de sí en bu- 
lléndose un olor de alinuque^K La Celestina, Act. XIX. 

Almizteca. Lo mismo que almáciga en el sentido de goma 
que destila el lentisco. «Assímismo se venden muchas 
axorcas de oro Moriscas, hechos por sus dueños, y estas 
tales son huecas, y están llenas de cal y aJnii;3teca^>. Ord. 
de Gran., fol. i 34 v., Ord. de los plateros de la paja. 

Almobidana, mohidana. «Pagaba mas el ganado mayor otro 
derecho que se decia aUnobidana)^. Reí. de los derechos 
moriscos del Qaenipe, Arch, de bienes nac. de Gran. De 
aóyj\ alniuedda, «tributo» en Marcel y Hélot, añadida por 
eufonía la sílaba na. 

Almocabala ant. port.^ aUnticahala ant. cast, y port. El ál- 
gebra; regla de aritmética. Guadix. De jOLUJI almocabala, 
«comparación»: nJIjUJIj jx:!c\il ^:l (lit. la ciencia de la re- 
ducción y de la comparación), «el álgebra». V. Dozy, 
Glos. y Supl. 

Almocáber cast., almocávar, almocóvar \)ovt. De^üuJI alma- 
cábir, ((honsario» en P. de Alcalá. V. Dozy, Glos. in v. 
Almocávar. 

Almocaden, almocaen ant. cast., almocadem, mocadáo ont. 
port., almogaden cat. De ^lNJuJI almocáddem, «capitán de 
gente, maestre de orden, mariscal^ mayordomo, mayoral, 
piloto de mar principal, monarca, príncipe» en P. de Al- 
calá, «prelatus» en H. Martín. Covarrubias, Guadix y Ro- 



228 

sal. ((Alniocadcnes lloman ogora á los que aiiligiianiente 
solían llamar Gabclillos de los Peones». Ley V, tit. 23, 
Part. 2.'' 

Almocafe, alniocdfor, alinocafrc, aniocdjrc, (irniucajrc cast., 
almocúfr val. De ji<^\ almihfar, (digo el onnie instru- 
mentum, quo effoditur» en Freytag. Alix. El vocablo anib., 
que damos por etimología, se encuentra en una escritura 
ár. granadina de fines del siglo XV, perteneciente al In- 
fante de Almería Aben Zelim Annayar, existente hoy en 
el Arch, del Marqués de Gampotéjar. 

Almocalla ant. cast, y gall. Lo mismo que. almocela. 

Almocantarat. V. alinicantarad. 

Almocárabes, mocárabes en Lopez de Arenas (Carp, de lo 
blanco). Labor en forma de lazos que se hacía en los edi- 
ficios antiguos. Acad. De ,j£jyU-'l alrnocárbec, participio 
del V. ^J£^J> ó ^ju^j> (construere en R. Martín), «ornamenlal 
carving in wood or any other material» en W. Wright 
(Glos. sobre Aben Chobair, p. 28), formado del sustantivo 
gr. xpr.TzU, ((base^ fundamento». Demás de estas los árabes 
dieron al v. ^J£^_^ otras significaciones, como las de «en- 
samblar, decorar las techumbres ó artesonados con pin- 
turas y adornos en figura de lazos; dorarlas, etc.» Kngel- 
mann y Dozy. V. Glos. y Sapl. 

Almocat, almocati ant. La médula del hueso; los sesos. Do 
ci.'Ur'.JI alniojjáty pl. de \jí^v* mojja, «pars meduhe» en Fri3y- 
tag. R. Martín y P. de Alcalá traen el colectivo j^* i^iojj, 
«médula, meollos de la cabeza, sesos por meollo». Casiri, 
Alix y Engelmann dan por etimología el sing, del nombre 
de unidad. 

Almocaten. Lo mismo que alniocaden. 

Almocatracia ant. Derechos sobre los tejidos de lana que 
se hacían ó se vendían. Acad. No conozco nombro alguno 
de tributo que se parezca á esta voz. Considerándola co- 
mo corrupción de ^^Jl cdinacs (gabela ó pecho que se pa- 
gaba en especie por los mercaderes; derecho de adua- 
nas) ó cdmacas^ovVá pausa, habría que suponer la pere- 



229 

grina inserción de la sílaba tra antes de la s final para 
que el vocablo arAb. se transformase en almacatras ó al- 
macatrasia, mediante la terminación ia. De no ser así, y 
en el supuesto de haberse dado al tributo el nombre del 
artefacto, podría estimarse tal vez á (dmocatracia como 
alteración de ui-'uiLju-'l c^/mocaíííía'ííí, «piezas pequeñas de 
estofa, paños de seda basta, retales para vestidos», la 
cual, intercalada una r entre la doble t enfática y el ain 
Ccf. gall. y port, alcatraz del ár. (j^^jüíJI alcadúz, gr. xaoo;, 
lat. cadas) y convertida la t final en c delante de la termi- 
nación ia (cf. tristeza del lat. tristitia, gracia de gratiaj^ 
resultaría cambiada en almocatracia. 

Almocaza. Especie de tela. De ^^.^a^] alinocác^ab, mediante 
el apócope del ^j (b), «estofa Ijordada con incrustaciones 
de laminitas de oro ó plata». Dozy. «Quatro piezas de al- 
mocazas^K V. Saez, Valor de las monedas durante el rey- 
nado de D. Enriciue lY, p. 527 y Quatremére, Hist, des 
salt. nianiL, II, 2." part.^ p. 75 y 76, y cf. Dozy, Diet, des 
noms. des vét.^ p. 331 y 332. 

Almóceda. Derecho de dias de agua repartidos para algún 
término. De jouajl almágad, «ascensus» en R. Martín, r. 
jouo «subir» en P. de Alcalá, por el ascenso ó subida de 
las aguas que utilizaban en dias determinados los labra- 
dores de la ribera de Navarra. «D. Garcia de Miraglo, ve- 
cino de Tudela^ manifestó, que el dia 22 de cada mes al 
amanecer abatían el agua de todas las acequias al rio 
Queiles, y duraba dicho abatimiento los dias 23 y 24 y que 
el 25 ocupaban todas las aguas los de Tarazona, y las 
tenían todo aquel dia en sus acequias: que la agua de es- 
tos tres dias se llama almóceda, y es de los hombres de 
la ribera del Queiles.» Yanguas^ Adic. al Die. de ant. de 
Nav., 357. 

Almocela cast., almocella port., almocala, alniozalla, al- 
mocela cast., alinozelia (en Villanueva, Viaje lit., W, 252), 
alna/zalla, alniozala en Florez (Esp. Sagr., XVIII, 332, 
XXX IV, 455, XXXM, 43 y 60), alniozeria, alnui^eria en 



230 

Villanueva (VII, 252, 253). Colchoiiela ú cabezal; especie 
de capucha ó velo de la cabeza usada en lo autiguo; co- 
bertor ó manta de seda, lana ó lino en port. Sta. Rosa, 
E lucid. Diez ime estas voces de un dim. románico for- 
mado del tudesco müfzp, «gorra, bonete». Engelmann 
rechaza esta derivación y da por etimología de almocclla 
y de sus diversas formas la dicción aráb. XsJI almocallá 
((pequeño tapiz sol)re el cual reza el musulmán». A los pa- 
sages citados por Dozy y Engelmann en confirmación de 
esta etimología, puede añadirse el siguiente del Diván 
de Aben Giizmán, fol. 59 v.: ^X¿:*^ (:í^-s>- q* 5^Mj ^'j 
«Y yo estoi en tu alinacélla mirando á la kibla (el medio- 
día, dirección de la Meca para los musulmanes) de tu 
amor. De reconocer esta procedencia, yo prefiero originar 
la voz española de ^_^J1 almocallá (ó de^^-^-^' alrnocalla, 
forma vulgar ar.-hisp. en el Glos. Leid.), que se encuentra 
en Lane con el propio valor; pero solo en el sentido de 
alfombra ó alfamar, el cual, (\ más de servir para hacer 
oración, pudo destinarse á cobertor ó manta de cama y 
aun á colchoneta, que es el significado que tiene r/Z/Horr'/ri 
entre la genfe popular andaluza. En cuanto á la acepción 
de «capucha ó velo», puede darse por fuente de la voz esp. 
la germánica rvüfjc, ó la lat. amiculum, «genus vestís, 
velamen lineum, purissimumque, diversis rebus accom- 
modatum» en Nobrija. 

Almocouvar port. El pastor que tiene á su cargo la guarda 
del ganado. Creo que esta voz es errata de alnior^ouüar, 
en cuya hipótesis es la aráb. ^IjjJI ctJmi^uár, «prelatus» 
en R. Martín, «mayoral», por serlo del hato ó ganado. 
«Et mandamos aos Almocoiivnrcs e aos Maioraes das 
ovelhas, etc.» Cost, e Post. d'Eoora de 1302, ap. Sta. Ro- 
sa, E lucid. 

Almocrate, almohatre, almojater, almojatre cast., nocha- 
tro port. Sal amoniaca. De la voz perso-aráb. ^oLíjJI an~ 
noxádir, que significa lo mismo. Marina y Alix. 

Almocrebe cast, y gall., cdmocreoe, almucreve, cdmoqueire, 



231 

almoqueve port. El arriero de mulos ó recuero. De ^jX* 
mocaríy con el art. almocari, «muletero.» Tamariz, Ca- 
ñes, Alix. 

Almoc.abel. Jefe de policía. De^j^'l^/mejí^í^/^acomarlengO)) 
(sinónimo de^j^L^cül alliáchib), «chef déla police» en Ka- 
zimirski. «Et vcstras tendas nullus Alvncil, noque Almu" 
seritlis, ñeque almorabe I violenter intret.» Cliarta A Jphon- 
si VIH, ap. Yepes, VII, cit. por Ducange. 

ALMogALA. Lo mismo que almocela. «Et donamus tibi vein- 
te Lectos cum suos tapetes et almocalas.n Escr. de fund, 
del Monast. de S. Cosme y S. Damián de Cooar/'ubias, 
ap. Muñoz, Colee, de /¿teros municip., p. 49. 

Almodí cast, y val. V. almiidí. 

Almodon. Cierta suerte de harina. De ^^ííjv^JI alniadhón, 
«farina» en R. Martín. «Otrosí, que qualquier panadera 
que vendiere pan de farina seca por almodon, ó almodon 
por adárgama, etc.» Ord. de Seo., fol. 74 v. Engelmann. 

Almodrote cast., almodróch, almedrot cat. Salsa compues- 
ta de aceite, ajos, queso, etc. Del art. ár. al y del latino 
moretum, gr. ¡jLorr.ro';. Nebrija, Covarrubias, Cabrera, Si- 
monet. 

Almofada port. Lo mismo que almohada. 

Almofaj. Lo mismo que almofrej. 

Almofalla cast, y gall. Alfombra. Parece esta voz altera- 
ción de almocella ó almocela; pero, de no serlo, podría 
tal vez considerarse como metátesis de HytJs^) aljónira^ 
«alfombra,» mediante la transcripción frecuente del ^ (j) 
por la /y del ^ (r) por la I, ó de -ú^i^) aljamia, «tapiz de 
lana fina, guarnecido de franjas,» mudado ol ^ (j) en f; 
cambios que transformarían respectivamente aquellas vo- 
ces en almofía ó almofala, almofía ó almafala, sustitu- 
yendo unfatha (a) al socan de la segunda radical por ra- 
zones de eufonía. 

En medio del palacio tendieron vn almofalla. 
Poema del Cid, p. 3, col. 2.' 

Almofalla. Lo mismo que alniahala. 



232 

Vieronlo las axobdas de los moros, al almofalla se van tornar. 
Poema del Cid, p. 10, col. 1."' 

Almófar, almofre cast., almafre port. La parte de la loriga 
que í\ manera de cofia cubría la cabeza. De yüuJÍ almág- 
far-y «galea, capel de fer» en R. Martín. Marina, Alix. 
La cófla fronzida, Dios commo es bien barbado! 
Almófar A cuestas, la espada en la mano. 
Poema del Cid, p. 11, col. 1." 

Almofariz cast, y port. Lo mismo que almirez. 

Almofas. El autor del Glos. del Canc. de Baena identifica 
esta voz con almohada, añadiendo que en sentido figura- 
do vale hombre entrometido y de poco valer. En este su- 
puesto es la voz aráb. n*w.:s:\JI almohássa, «almohaza.» V. 
Canc. de Baena^ p. 540. 

Almofáte port. Lezna. De La^JÍ almijiat, «aguja.» 

Almofía cast, y port. Escudilla grande tendida y no honda. 
De '■s^¿Js\* mojflya y con el art. almojñya^ «vas» en R. Mar- 
tín, «paropsis magna» en Dombay, p. 94. Dozy. 

Almofre. Lo mismo que almófar. 

Fué por darle por medio del almofre. 
El Lib. de Alexandre, copla 4G1. 

Almofrej. Lo mismo que 

Almofrex, ant. cast., almafreixe, almofreixe, almofrcxe 
port. La funda en que se lleva la cama de camino. De 
^J«I^JI almafráx, «almofrex» en P. de Alcalá^ «colchón» 
en Cañes. Urrea, Rosal, Alix. 

Almofrez port. Lo mismo que almofáte. 

Almogábar. Lo mismo que almogávar. 

Almogama cast, y port. Lugar de la sentina de un buque 
donde se juntan los maderos. De %*:^\ almáchma'a, 
«congregatio, concilium» en R.Martín. Cf. máxma'a al 
avdía, «junta de dos ríos» en P. de Alcalá. Dozy da por 
etimología la forma «.*Lsr>JI almachámf, «lugar de reunión.» 

Almocárabe. Lo mismo que almogávar. 

Almogataz. Moro bautizado al servicio d« España en los 



233 

presidios de África. De j*<.LjuJI dlmogáttaSy «bautizado», r. 
^JJaL que en 2." forma vale «bautizar». Dozy. V. Mem. HUt. 
Esp., IX, 74. 
Almogaua. 

E el moro Almosor 
Sennor de la pjente braua, 
E Marboque, buen lidiador 
El sennor de la Almogaua . 
Poema de Alfonso el XI, copl. 1785. 
Esto es, el jefe de la expedición guerrera ó de la hues- 
te que tenía por objeto extrogor la tierra enemiga. En 
tal supuesto es la palabra aráb. s^^lkj] almogáaara, «pre- 
dacio» en R. Martín, almogaua, suprimida lá sílaba final. 
Almogávar cast, y port., almogacer, almugaver cat., almo- 
gaoárs, almogavérs])]. val. Corredor, algarero, soldado de 
frontera; adalid ó cosario. Rosal. Adalid de corsarios. Ta- 
mariz;. De j^lxj] almogáuar, «guerrero» en Marcel, «corre- 
dor que roba el campo» en P. de Alcalá. Alix y Engel- 
mann. 
Almogera. Según Guadix, vale lugar celado y guardado. De 

jjuj] almagár, «caverna, cueva». 
Almogote. Cuerpo de infantería puesto en orden de batalla. 
Cormon, Die. De ^:^ou.í| almagts, y por la pausa almágats, 
«lucha,- combate^ guerra, pelea», ó de gjs.íLsuJI almochá- 
hida, «certamen cum hoste» en Freytag, «lucha, guerra, 
combate, sohre todo contra infieles» en Kazimirski. 
Almohada cast., almo/ala port., almohadó, aument. val. De 
sAiívJI abnojáddaó í^Os.s^] almo/ádda'a (en Marcel), «pul- 
vinar» en R. Martín, «funda de almohada, almohada, co- 
xin de silla» en P. de Alcalá. Urrea y Guadix. 
Almohalla cast, y port. De sJl^^l almohalla, «exercitus» en 
R. Martín, forma que se acomoda más á esta voz que 
jübsu mahalla, etimología de almahala. 

Desde hoy en siete dias tu e tu almohalla 
Que seades conmigo en campo á la batalla. 
Are. de Hita, Cant. y copl. 1050. 

3Q 



234 
Almoharran. De cy^vjl almohárrcm^ «almoharran, primer 
mes del año lunar ár.» «A almoharran non ponemos sen- 
nal por la razón mesma que auemos dicho de yenero». 
Lib. del saber de Astr. de D. Alf. el Sabio, II, p. 2G4. 
Almoharrefa. Ciertas pecezuelas de ladrillo que los al- 
bañies cortan en forma ó figura de cartaboncillos pa- 
ra rematarla solería llegando á las cintas ó paredes sin 
perder el orden y cuenta que llevan solando. Guadix. 
De o^^s^l almóhrrif^ (dínea que va de derecha á izquier- 
da», ó de ^,s^xj\ almonhárify «trapecio» sincopado el ^^ 
(n). «ítem, quaiquier maestro oficial que examinare de la 
solería de obra prima, que se entiende en cortar y assen- 
tar ladrillo y azulejo, y atar quatro corredores de junto y 
solar una pieza de horambrado que tenga por todas qua- 
tro partes almoharrefas derechas, etc.» Ord. de Gran., 
fol. 188 V., Tit. 85, Ord. de edificios de casas y Albañires 
y labores. 

Almohatre ant. Lo mismo que alinocrate. 

Almohaza cast., alniofaga port. Instrumento de hierro con 
rastrillo para limpiar las bestias. De 5w*^:vJ| alinohüssa, 
forma que se encuentra en Cañes y Marcel. R. Martín y 
P. de Alcalá traen n.^-=t^ niahássa en correspondencia de 
stril (strigil) y almohada. Guadix. 

Almoianege. Lo mismo que alniojaneqae. 

Con los alinoianeges dauan grandes golpadas 
Que auien de las torres mas de las medias aplanadas. 
Lib. de Alexandre, copl. 1058. 

Almoiavana. Lo mismo que almojábana. 

Almoina cat. y val. Casa de asilo. De jUtUl ^b dar almáuna, 
«casa de la limosna», y mediante la elipsis de .b dar, 
«casa», juJwJÍ almáana^ «limosna legal, buena obra, obra 
caritativa», ó de ^^LxJI alnia'án, «hospitium» en Freytag. 

Almojaba. Lo mismo que alnioxama. 

Almojábana cast., alinoj abena val., alrnoj avena port. Torta 
que se amasaba con queso y otras cosas. Covarrubias. 



235 

Fruta de sartén, buñuelo de harina y queso. Guadix. De 
ráajsvJI almochábbana^ «almojábana» en P. do Alcalá, «ca- 
scata» en R. Martín. 

Almojanecii. Lo mismo que 

Almojaneque, almojanequL. Lo mismo que almajaneque. 

Almojarife, almojerife cast., almogarife val., almoixerif 
cat., aXmosariffí, alniozarife\)Ov\., alnioaínrifíiíxsi. y port. 
Recaudador de rentas y derechos del Rey. El que cobra los 
derechos de las mercaderías que entran y salen de España. 
Dcoyi^l alnióxrif, «contador» en P. de Alcalá, «bajülns» 
en R. Martín^ «inspecteur, sur-intendent» en Quatrem6re, 
Hist, des suit, maml., I, p. 10, n. Guadix y Cañes. 

Almojater, almojatre cast., almohatre port. Lo mismo que 
almocrate. 

Almojaua. Lo mismo qiuq, alinoxama. La ceniza de las nlnio- 
jauas mezclada con miel es provechosa para los tumores. 
Huerta, Anot. á Plinio, I, 550, col. 2." 

Almojaya. Madero cuadrado y fuerte que asegurado en lo 
firme de la pared, sale fuera y sirve para andamies y otros 
usos. De gjAzsaJ! almocháua, «la saliente». Dozy. 

Almojerife. Lo mismo que almojarife. 

Almona. Jabonería. Ant. Gasa, fábrica ó almacén público. Si- 
tio donde se cogen los sábalos. Esta voz trae su origen de 
jü^l jó dar almona ó rí^JI ^y^j hcit almóna,(^\[\ casa, tien- 
da ó lugar en que se juntan ó guardan las provisiones, 
como la manteca, el aceite, etc.» (V. Dozy. SupL, in v. xj^>, 
y mediante la elipsis de .b dar óc>>-o beit^ sj^'í almona, 
«provisiones, víveres, subsistencias, municiones de boca» 
en Marcel, Hélot, Humbert, Beaussi-ery Kaz., «commea- 
tus» en Freytag, r. ^^L «providere» en R. Martín. Se ve, 
pues, que la palabra almona vino á denotar el estableci- 
miento, sitio ó lugar en ({ue se hacía acopio ó se almace- 
naba alguna cosa; y de aquí almona del jabón por jabo- 
nería, almona del pescado por pescadería, etc. En demos- 
tración de que el nombre de almona no era privativo de 
las fábricas de jabón ni del sitio ó lugar en que se pesca- 



236 

ban los sábalos, léese en las Ord. de Seo., TU. de la fari- 
na de la adárgama y alniodon, fol, 74: «Ordenamos, que 
qualquier que arrendare el Almona de la adárgama^ etc. 

Almóndiga. Lo mismo que albóndiga. 

Almoneda cast, y base, almonedes pl. val., almoeda port. 
De iblxj] almonádá, «pregón público; proclama; anuncio 
hecho por los pregoneros públicos», nombre de acción 
de la 3.'' forma del verbo Ijü /zaú?á^ «llamará alguno, gritar- 
le que venga, proclamar, anunciar, pregonar alguna cosa», 
ó mejor, habida consideración al acento, de jLJI almo- 
neda forma vulgar española que se encuentra con la pro- 
pia acepción en el siguiente verso del Diván de Aben 
Cusmán^ fol. IG r.: 

«Entró de madrugada el pregonero en la plaza al co- 
mienzo de la almoneda)). 

Almohába. De «.¿^1 almorábba, «cuadrángulo». 

Almoraduj, almoradujo, amiradaoj, amoi'adux cast., nio- 
raduix val., moradax cat. Mejorana. De jí^óc>y¿\ almar- 
daddúx, por j:^ójJ\ almardacúx, lat. amaracum, forma 
aráb.-hisp. que se halla en el Mosta'iní y en el Calendario 
de Arib ben Sa'd, citados por Dozy, en P. de Alcalá y en 
Marcel, derivada á su vez del persa ^J:.^ vój*mardah cúx. 
Guadix. 

Almorafa. Lo mismo que almalafa. «Y lo que mas fué 
de ver que en la Xarea del Albaicin y abaxo en todo lo 
llano hasta S. Lázaro auia treinta mil moros y mas, to- 
dos con sus almorafas blancas que era cosa de admi- 
ración». Crón. de los Reges Católicos^ ms. G. 72 de la 
Bib. Nao. 

Almorefa. Lo mismo i[UG almo harref a. «Que el dicho maes- 
tro sepa solar vn patio, y quatro portales y sabellos solar 
e arar todos quatro de junto, cerrado de almorefa, ó de 
horambrado ó de estrellado, ó de quatro y uno». Ord. de 
Sev., fol. 150, Tit. de los Albañies. 

Almorí, almuri. Masa hecha de harina, sal, miel y otras 



237 

cosos. Acad. De ^^'1 almorí, formo que se encuentra en 
el Mosta'iní por aimorri, derivado á su vez del gr. áÁppl;, 
lat. maria.Y. Alix, GLos., y Dozy, Glos. y Supí. «Et si to- 
maren'dos huevos^ et los mezclaren con del almorí, et ge 
los echaren en las narices, facerles ha pro». Lib. de Mont. 
del Rey D. Alf., Bib. Ven., I, p. 175. 

Almoronia. Lo mismo que alboronia. 

Almorrefa. Lo mismo que almoharrcfa. 

Almorta. Legumbre, suerte de guisantes cuadrados. Aca- 
so de -újj* moría y con el art. almóría, especie de verdo- 
laga (portulaca linifolia). Alix. 

Almorzada, almuer:^a, almae^a. Lo que cabe en ambas 
manos. De uvj! almódd, «mensura quíiodam aridorum 
(hebr. ^^ mad, mensura); vel quantum duabus manibus 
coniunctis extensisque capí potest». 

Almotacaf. Errata de almota^af. V. almotazaf. «ludex, 
alcaldes, scriba^ almotacaf, ianitor villío, etc.» Fuero de 
Daroca, ap. Muñoz, Colee, de fueros municip., p. 539. 

Almotacén, almutaceb (en el Fuero de Madrid) cast.,a/A/¿o- 
t a cé val., a Im otacelpoví., almu tacen , a Im otapaf, a Im oía- 
c^af almuta^af cast. Fiel de pesos y medidas^ sinónimo 
de alamin en P. de Alcalá. De ,^,.^^:f^\ almohtasib, «prtt;- 
fectus annonac», juez de policía, encargado especialmente 
de la represión de los delitos, etc. V. Almacarí, I, 13í, y 
Quatremére, Hist, des suit, maml.. I, 114, n. 

Almotalaf cast, y val., almotaíofe, almotalefe, mostalaf, 
motalefe, mudalafe cast., almotalaj val., almostalafb. lat. 
(ap. Ducange, Glos., y Florez, Esp. Sagr., XLII, 29i). Fiel 
de la seda. Según Dozy, de oíi^'^^*--^ mostá/ilaf y con el art. 
almostáhlaf ((jurado», part. pas. de la 10.'' forma del ver- 
bo oiJ^^ hálafa, cjurar». 

Almotazaf ant. V. almotacén. 

Almotollv port. Lo mismo que almudelio. 

Almoucavar, amoucouoar ant. port. Lo mismo que alnio- 
coubar. Dozy deriva esta voz de jJ^\ almucábbar, part. 



238 

pas. de yS cábhara, considQrando aquel nombre como 

sinónimo de mayoral. 

Almoxama cast., moxama cast, y port., muxama port. La 
cecina del atún. De «♦-¿^1 alnioxámma, «trechadow, v. ^.^ 
xáma^ que en 2."* forma vale en P. de Alcalá «trecharse», ó 
secarse. 

Almoxarife. V. almojarife., 

Almoxarra, moxeroba (en Villanueva, Viaje lit.^ XVIÍ, 
p. 288). Según Dozy, de ?o^-¿x* mixrahn y con el art. almix- 
raha, mediante el apócope de la sílaba ba, «vaso, tazan 
en Quatremére (Hií^t, des suit, maml., II, 4.'"" part., p. 210, 
n.), «petite cruche en forme de gobelet» en Berggren. 
Dozy. 

Almoxerif, almoxerife. Repart. de Sev. V. almojarife. 

Almoyna ant. cat. Tributo. De XjjjíJI almauna, «contribu- 
ción extraordinaria decretada por el príncipe en los apu- 
ros del erario, la cual desde la época de los Omeyas vin*^ 
á ser permanente, habiendo recibido con el tiempo todos 
los impuestos el nombre de qj'-**^>- Dozy. Esta suerte 
de pecho ó derrama se conoció tnmbién en el reino Ar. gra- 
nadino con el nombre de %jSU\ •siytj]alnia(/na, alnialequia, 
«el tributo real», según resulta de unas escrituras ár. de 
Almería pertenecientes í\ los infantes Alnayares (Arch. 
del Marqués de Campotejar). En la edad media era la ai- 
moyna. en Cataluña un arbitrio impuesto por Barcelona 
sobre los buques mercantes para sufragar los gastos de 
una escuadra que aquella ciudad aprestaba contra los 
moros, según se lee en la Códaladeconñrniación del Rey 
D. Jaime II (ap. Cnpmany, Memorias hist, sobre la marina, 
comercio y artes de Barcelona, II, 77): «Ordenament que 
han fet los Consellers é los Promens de la Ciutat de Bar- 
celona sobre Valmoyna, que es ordenada á fer armada 
contra los enemichs de la Fé, é fi defeniment deis nave- 
gants, é de tota la terra». V. Dozy, GLos. y Siipl. 

Almozala b. lat.^ cast, y gall. Lo mismo que almocela. «Do 
omnia mea rem movilem lectorum; cozodras, et plumazos^ 



239 

iOLpeács,eiaü)io:^cilas,s\mu\ ctaliíaíos, mantelos, etc. «/Jo- 
nacióti al Moiíast. de Pafo de Sonsa, por D. Uiiisco Eriz, 
ap. Sta. Rosa, Elacid. 

Almozárabe ant. cast., aímocaráb val. Lo mismo que mo- 
s árabe. 
^^^i\LMUGABALA aiit. Lo mismo que almocabala. 

AlmucaíNtarat ant. Lo mismo que almicantarat. «Los ar- 
clios que uan de oriente á occidente en la parte sobeiana 
de cada una de las partes de las tablas llaman almíicanta- 
raU. Lib. Alf. del saber de Astr., Tit. II, p. 205. 

Almucela gall, y port. Lo mismo que almocela. «Senhas 
almucelaSj e senhos chumados, e senhas colchas bran- 
cas». Test, de Lorenzo Pires y su mujer, año de 1314, ap. 
Sta. Rosa, Elacid. 

Almucella gall., port, y b. lat. «De meo mobile et meos 

vestitos, et acitaras, et coUectras, eí almucellas.... ele.» 
Test, de D. Ramiro de Aragón, ap. Yepes, Crón. V. Du- 
cange. 

Almud cast., almude port., almut cat., mall, y val. Medida 
de áridos. De o^ mudd y con el art. almudd, «modius» en 
R. Martín, «celemín» en P. de Alcalá, gr. [xootó;. Guadix. 
Rosal le da origen lat., opinión á que yo asentiría si esta 
voz, que se halla en el hebreo bajo las formas 1:2 mad y 
mn middah, no fuera una de las muchas comunes á las 
lenguas arias y semíticas. 

Serauis la duenna una sauia reyna 
Pobló á Babilonna por la grant adeuina: 
Quando Dios lo quiso aguisólo ayna, 
Mas ante despendió muchos almudes de farina. 
Lib. de Alexandre^ copl. 1356. 

Almudapnab. í^Un almudapnab el campo blanco. Otro id. 
el campo vérmelo». Inv. de los bienes de D. Gon:^alo Pa- 
lomeqae, Obispo de Cuenca, ms. Dd, 41_, Bib. Nac. Como en 
este documento se hace repetida mención de la voz alma- 
traque, es para mí evidente que almudapnab es errata de 
alnaidarraba, ár. \j.a* mudárraba, y con el art. almudá- 



240 

rrctha, que se encLientra en R. Martin con la acepción de 
cu Icitra Y fiicirf eg a {nuesíva alniarrega), ^^ nj.j^* niudá- 
rraba rix, «calcitra, márfega de pluma». Era, pues, el al- 
mudapnah una suerte de colcha, cabezal ó almohada. 

Almudéjar. Lo mismo que mudejar. 

Almudelio, cdniutelio ant. cast. Medida de comidas y bebi- 
das; tasa, ración. Estos vocablos tienen, como nuestro dim. 
alniudejo, todas las trazas de ser derivados del í'ir. almud. 
Pero como además de medida de comidas, lo era también 
e\almudelio de bebidas, creo puede dárselepor etimología 
^ik. motU y con el art. almotliy nuestro almetoli y el port. 
almotolia, «lechitus» (lecythus, Ár.xjoo;), «aceitera, vaso y 
alcuza» en P. de Alcalá, «cántaro» en Dozy. V. Supl. 

Almudena. Albóndiga. No satisfaciéndome los orígenes da- 
dos á esta voz por nuestros etimologistas, y sin presumir 
por mi parte de acierto, creo, á lo que se me alcanza, que 
almudena no es más que dicción derivada, como su sinó- 
nimo almudin, forma usada en Aragón y Murcia, de la 
aráb.\^A. mí/c/í y con el art. almudí^ «modius» en Rai- 
mimdo Martín (nuestro almud), la cual precedida de .b 
dar, «casa», vale «casa de la medida», como lo es en efec- 
to la albóndiga, granero ó almacén público en que se 
venden los granos. En este supuesto almudena, mediante 
la elipsis de dar, vino á significar albóndiga y pósito. 

Almudí cast, y cat., almudin cast. (Aragón y Murcia). Me- 
dida; albóndiga; pósito en cat. Labernia. En la 1." acep- 
ción es el ár. ^a. mudi y con el art. almudi, «medida 
usada en Siria, en Egipto y en la España sarracena», se- 
gún se lee en Annowairí, citado por Dozy. Respecto de la 
2." y 3.^ véase lo que digo en el art. anterior. 

Almueda. Lo mismo que almor;^ada. 

Almuédano. Especie de muñidor entre los árabes, que con- 
voca en alta voz desde los alminares de las mezquitas al 
pueblo para la oración. De ^^^y. muéddin y con el art. al- 
muéddin, «pregonero». Rosal, Cañes, Marina, Gayangos 
y Alix. «E por los rincones de la plaza babia torres altas, 



241 

on que subían los almandanon de los moros, esto es los 
sncristíinns, que prpgona])nn sus íkm'Os para liaror ora- 
ción »./.« Gran Conq. de Ultr., p. ;32í, 2." col. 
Almuerta anL (Aragón). Impuesto sobre los "jranos queso 
vendían en la albóndiga. De gjj.* miiédda y con el art. ár. 
(dmiiédda, («impuesto, trií)uto» en Marcel y Ilélot, c/dd. 
ma niiddah, ((ti'ibutuní)). 

Almuerza cast., (dniosta cat. Lo mismo que almorzada. 
Almuesa. Lo mismo que almorzada. 

Comie el caballero el tocino con verzas, 
Enclaresce los vinos con ambas sus cdnv/f.^n.^. 
Are. de Hita, Cant., copl. 1249. 

Almuixiia, aluioynha port. Lo mismo que almunia. «E de- 
vedes a aluioynha en cada buum anno bem lavrar». Doc. 
de S. Cristóbal de Coinibra, ap. Sta. Rosa, Elucid. 

Almuna ant. Lo mismo que almona. 

AlmÚíNia cast, y port., almaiha,alniaia,ahnainha,almunha, 
amtnja port. Jardín, torre con su heredamiento. Borao. De 
\-ouJl alniuniya, ((hortus» en R. Martín, «jardín espacioso» 
en Dozy. Simonet. «Et qui voluerit stare in suo horto et 
sua alniania foris de illa alcudina, non sit e¡ devetato». 
Pactos entre D. Alfonso I el Batallador tj los moros de 
Tadela, Colee, de fueros manicip. por Muñoz, p. 410. 

Almuna ant. Lo mismo que aünona. 

Almutaceb. Lo mismo que almotacén. «Todo fiador, vel al- 
mtitaceb, vel alio homine, que algunas deístas medidas 
voluerit medir...)). Fuerode Madrid. V. Mem. de laAcad. 
de la Hist., VIH. 

Almutazaf. Lo mismo que almotacén. «Que el dicho almu- 
ta:^afsca así mismo obligado mandar y hacer que sus 
pesadores y ministros reconozcan con grande cuidado los 
pesos y medidas». Orel, de Zaragoza, fol. 68. 

Almutelio. Lo mismo que almtidelio. 

Almuzala. Lo mismo que almocela. 

Almuzára. Estadio, lugar donde los atletas se ejercitaban 

31 



242 

en la carrera; hipódromo. De s^LaúJI almu^ára^ «stadium» 
en el Glos. Leid. y en Raphelengio, «locus in quo ad sum- 
mum cursum impelluntur equi» en Freytaii;y Knzimirski, 
r. ^o* má(;ara, que en pasiva vale: «ad summum cursum 
impulsus fuit equus», y no de «^'wwvwjl alniasára, «paseo 
púLlico», r. cóncava ^L^ «rt/Yí, como quiere Dozy, palabra 
que no se encuentra en la lengua clásica, ni en los dia- 
lectos vulgares aráb.-hisp. ni marroquíes. La razón capi- 
tal que alega el eminente orientalista para rechazar la 
derivación de al/nt¿sára de ?^La« mudara, r. ^* macara, 
se reduce á que, si bien este término se encuentra en el 
Kamus con el significado que le asigna Freytag, pertene- 
ce á la lengua clásica y no á la popular y común de la 
gente aráb.-hisp. La insubsistencia de esta nOrmación se 
halla demostrada por el mismo Dozy, el cual trae en su 
Sapl. bajo la r. j<í* macara, la voz g^Lo* nwpára, «stadium» 
que registra el Glos. L'^id., obra escrita en España en el 
siglo XII, según Mr. Wright, Mr. Harabacek. \ . SupL, 
Preface, p. VIII. Era, pues, jf.U:* inu^'ára, «estadio», en 
la edad media, término usual y corriente entre nuestros 
arábigo-hispanos, como lo declara además, bien pala- 
dinamente por cierto, el hecho de encontrarse aquella 
voz en Aben Adarí (Bayán Almogreb, 11^ 213), en Mo- 
hammed ben Harith (Hist, de los Cadis de Córdoba^ cód. 
de Oxford, p. 208), y bajo la forma 2?^L^* masara en el Aj- 
bár Machmúa (p. 45 de la ed. de Lafuente Alcántara) y 
en Aben Alcutía, los cuales escriben con ,j^ sin (s) en vez 
de ^J^ cad (c) el vocablo aráb. aji^*. Dozy, que cita todos 
estos autores, conviene en que el cambio de una letra por 
otra era frecuentísimo así en el habla vulgar como en el 
literal. En la edad media había tamibién en Fez, cerca del 
palacio real, un sitio llamado la i\^* macara, de que ha- 
cen mención Aben Jaldún {Hist, des Berbcres, II, 377) 
y Aben Aljatíb, citado en las Analect. por Almacarí. 
Finalmente, el Cartas (p. 21 y 23) trae el pl. ^iLa.^ maQctrát 
con referencia á un campo situado á las afueras de la 



243 

Puerta Xarea. V. Dozy, G/o,s. Que carece de fundamento 
el origen que atribuye Dozy á nuiístra almíuara lo de- 
muostra^^en mi liumilde sentir, además de lo expuesto, 
la acepción que dan los die. ár. al verbo .U. súra de «in- 
cessit, profectus fuit, iter fecit»; pero no «pasearse», y la 
circunstancia de que la forma del nombre de lugar es 
gramaticalmente /??r¿.sV7Y¿. Cierto que en Bocthor se halla 
masara en correspondencia de altee (pasadizo, calle de 
árboles); pero nada tiene que hacer esta voz con almtuá- 
ra ni por la forma ni por el sentido. Creo por consiguien- 
te que las dicciones Ti^*muQára, v. ^ Qúra y ? U^ ma- 
sara, V. ^Lw sára, que trae el ilustre orientalista en su 
SupL, diciéndonos que en Marruecos son formas vulga- 
res por í?^'-w.* masara, que denota «promenade, lieu oú 
Ton se promcne, promenade publique,» no tienen razón 
de ser. «Todo homine que cutellnm puntagudo trasieret, 
vel lanza aut espada, vel pora aut armas de fierro, vel bo- 
fordo punto agudo, in ahmuara^ aut in le araval, vel in 
villa, aut in mercado, aut in conzeio pectet lili m" á los 
fiadores». F?/.t'ro r/e Madrid. Y . Memorias de La Acad. 
de la Hist., VIII, p. 44. 

Almuzella. Lo mismo que almiicela. 

Alnafe, amife, anafre^ atifle. Marina y Dozy traen esta voz 
de ^-¿Lil cdófi, pl. de M-»' otñya, «tiipode», que se encuen- 
tra bajo las raices Ui tafú, «apoyar una marmita sobre dos 
piedras», y v^il átafa^ que en 2." forma vale «hacer des- 
cansar un objeto sobre tres puntos de apoyo». Yo entien- 
do por el contrario que alnafe y sus diferentes formas 
vienen de JóLil atáfil, «trípodes» en R. Martín, «trévedes» 
en P. de Alcalá, ó de J^Lbl atáiil, que se halla en las escr. 
ár. granadinas de fines del siglo XV con la misma acep- 
ción. Una ú otra forma, por vi ['tud del apócope del J lam (1) 
final y cambio del ^ tú (pronunciado en España como 
nuestra t) por la n., prefijo el art. ár. al, dio origen á la cast. 
alnafe, y, sin él, á anafe; mediante la transcripción del ^ 
tá por la Al y la metátesis de las dos últimas articulacio- 



244 

nes, á anofre; y sin más novedad quo la metátesis y la 

iméla, á atifle. 

Alnagora. Lo mismo que noria. «Nam et qiilcumque ha- 
buerit hereditatem, aut villam juxta (lumen de ílumini- 
bus Toleti, et in ipso flumine molendinum, aut alnagora 
sive piskera ediflcare quisierit, etc.» Fuero dado on lllS 
á los Mozárabes, Cast, y Francos de Toledo por D. AIJ. 
VIL Muñoz, Colee, de fueros niunicip,, p. 305. 

Aloá port. Especie de confite en Orient(\ Lo mismo (lue 
al/e loa. 

Aloharia. Lo mismo quQ a Ibucharia. «ítem, que el que esto 
no supiere, y fuere lazero, que faga vna quadra ochaueda 
de lazo lefe con sus pechinas, ó alohariasú los rincones». 
Ord. de Seo., Tit. de los carpinteros, fol. 148 v. 

Aloja, aloxa ant. cast., aloixa val. Brevage de moros. Ne- 
brija. Según Cov., del gr. ó;ó (punta), por lo picante de su 
sabor. Cf. gr. o;ó;y (;1 lat. acetuní, «vinagre». Tal es tam- 
bién la opinión de Simonet, de cuyo Glos. tomo este art. 

Aloque, htdoque (en Victor). Vino tinto claro ó mistura del 
tinto y blanco. Marina trae esta voz de, o^lí- jalóe, «no- 
menodoramenti, Arabibus peculiaris,in quo muUum cro- 
ci est, ut flavum colorem habeat» en Freytag; «a certain 
species of perfum, liquid, in which is a yelowness; it is 
composed of saffron and other tlungs; and redness and 
yelowness are predominant in it» en Lane. Dozy completa 
esta etimología derivando nuestro adj. aloque del aráb. 
^y^^ jalóqui, considerándolo como sinónimo de ahmar, 
que se encuentra en el Bayán, I, 157, y bajo la forma fe- 
menina s^¿jÍ2^ jaloquía en el Idrisí (p. 131 del texto ár.). 
Las palabras de este escritor, á que alude el orientalista 
holandés, H-ojJli=. [j^i- indican, á mi parecer, que se trata 
de un rojo que tira á amarillo (entre amarillo y bermejo, 
como se lee en Lane), que es el color del perfume jalóCy 
de que hacen gran consumo las mujeres en Oriente. Con- 
firma el hecho de que el jalóc no era el color rojo puro, 
aparte de la significación que tiene este vocablo en Alma- 



245 

cari (Analcc, II, 175), el sigiiicnto pas.igc ch; Herrera 
(Agricalt., lil). II, cap. 30): «Los colores, aunque según 
los médicos son muchos, según Plinio son quatro, tinto, 
blanca, roxo, aloquo). Daremos punto ñ este art. haciendo 
notar que en R. Martín, Freytag, Kazimirski y Lane se 
halla la dicción ^lju.t| (ilocár con el significado de «vino», 
la cual, suprimido el ^ m (r) final, suena aloca ó aloque, 
de donde pudo venir nuestra voz aloque. Prefiero sin em- 
bargo la derivación do Dozy. 
Aloquin. Lista ó cerco de piedra puesta al rededor del sitio 
donde so cura la cera al sol. Acad. De ^V' aloquí, «a no- 
xá quidservans» (res). Que es el destino de este cerco. 
Dozy. 

Alosna cast, y port., losna port. El ajenjo. Acad. Especie 
de perfume. De si^")!)] alóxna, «muscus arbóreos», llama- 
do por otro nombre jy5í\*.t| ^va^ (nmusrjo)) en Aben Bucla- 
rix y en Aben Albeitár, aabsincium» en R. Martín), el cual 
por sus propiedades aromáticas se emplea en sahumerios 
y en la composición de toda suerte de esencias, perfumes 
y específicos almizclados. V. Aben Albeitár, Traite des 
^i.nipL, trad. Leclerc, I, 84-85. «Ettoma otro diael alosna^ 
que es cncenso amargo». Lib. de Mont, de! Infante D. Juan 
Manuel,' Bib . Vea., I íl , 287 . 

Aloxa. Lo mismo que aloja. 

Alpañata. Llaman en Granada tendeles de alpañata á una 
tierra gredosa de color rojo subido que se emplea <mi la 
construcción de edificios. De c:.'Ly-!-'l albaniycU,i)\. de ^uj^ 
baniya, «construcción». 

Alparga cast., alparga port. De ní^íI albárga, «avarca» en 
R. Martín, «alpargato» en P. de Alcalá. 

Alpargata cast, y port., alparcata poi't., alpargate cast., 
arpargata cat. De ^^'L¿^fl albargát, «alpargatas», pl. del 
vocablo anterior. Aunque de ordinario se hacía de espar- 
to osla suerte de calzado (cf. Esparteña calcado de espar- 
to, purga niin hálfe en P. de Alcalá, Voc), entre los mo- 



246 

ros granadinos Ins habín de «terciopolo ode cuero». V. 

Embargo de bienes de moriscos, Arch, de ¿a Allianibra. 

Alpargual. Cierta suerte de toca ó velo. Tal vez de ¿yj^JI 
alburcúa,ii\fi\nn-iGn, velamentum» en R. Martín, «ricnope- 
rimentum faciei muliebre; pee. tale ut solis oculis pateat 
prospectus» en Freytap:, mudado el damma de la 1." radi- 
cal en a, el ó" en g y añadida uiia / eufónica al fln. «Que 
ningún sedero sea osado tramar ni ordir ni texer parís 
con tramas de los tornos, sino con las tramas de los al- 
pargtiales torcidas de dos vezes». Ord. de Seo., fol. 192 r.. 
Tit de los Toq ñeros. 

Alpatana. Los efectos ó utenxilios de los cortijos y moli- 
nos harineros. Málaga. De jü'JaJ) albatána, «menudencias, 
sarcia, xarcia de casa» en P. de Alcalá, que escribe la voz 
ár. Patana, lo que indica su origen peregrino. 

Alpe poi-t. Travesseiro, ou cabecal com a sua fronha, ou 
almofcida. De LjJI «/rt6«, «lodííx» en R. Martín, «(*olcha, 
manta». En el testamento de D.' Mumadoma de 959 se lee: 
«Tónicas X. superlectiles, inter paleas, ettramisirgns: XÍI. 
ganapes: lineas C: plumazos similiter C: alii alpes V.: 
almucellas IV. », ap. Sta. Rosa, Elncid. 

Alpechín. La aguaza que s»nlede las aceitunas, cuando están 
puestas en montón para echarlas á moler. Acad. Aunque 
no convengan en significación, es para mí evidente que 
alpechin \iene úgI lat. prcinius 6 /cecinas, prefijo el art. 
ár. al, vocablos formados úq/ícjo, la hez, que en Plinio y 
Golumela solo significan lo que tiene poco jugo, que deja 
mucho orujo. 

Alpérsico cast., alperche, alperxe ant. port. Lo mismo que 
cdbérchigo. 

Alphaquin cat. Lo mismo que cdfacpU. «Kt sobre asso tra- 
metenvos lo feel alphnquin nostre do Samuel quius dirá 
nostre enteniment sobre asso». Carta, del rey D. Pedro 
de Aragón á las Aljamas del reino de Valencia, ap. Bofa- 
rull. Colee, de doc. inéd., VI, 198. 

Alpicoz cast.^ amftcos val. Lo mismo que álfico;^. 



247 

Alpiste. Especie de planta y semilla, llamada por los lat. 
(Uopecíirns,gr. a/U)7r¿xojpo;, cola de zorr-a. Miguel y Morante 
interpretan Alpiste en au Bz-coe Die. Esp.-L(tt. \)orniiliam 
paradoxLun. Según Simonet fG/o.s-.j^ alpiste es \oz híbri- 
da, compiKísta del art. ár. al \ j)istum, apasta quje se en- 
cuentra en S. Isidoro, lib. 17, c. 3, def/'dfuc/itis. Confirma 
esta etimología el siguiente pasage que trae Ducange en 
el art. Pistu/n de su Glos.: «Cum vadum ad indulgentia- 
rum loca, nunquam vacua manu pergunt, quin ferant 
secum.... alicujus speciei legumino^ milium contusum, 
quoá Pistam YocatiiD). Laudes Papión ap. Maratón., !I, 
col. 29. 

ALQUEmE ant. Lo mismo que algalié. 

Alquehuí port. Medida de sólidos y líquidos usada de anti- 
guo en Portugal. Sta. Rosa, E lucid. De J^aXJI alqueil, «men- 
sura» en R. Martín, «medida, estadal, medida de cierto 
trecho» en P. de Alcalá. Cjmo se ve, entre los moros 
granadinos el alqueil era también una medida agraria. 
Sousa. 

Aeqljeive, alqueve port. Barbecho. Dozy da como etimolo- 
£i:ía probable de esta voz I^sj! alquewe, «tierra desiei'ta», 
aunque desconfía de ella por no convenir en significación. 

Alquequenge, cast, y port., alquequenjc cast., alquequea- 
(jac port. Planta. De ^wl^uCjI alcáqaench, «solanum hahca- 
cabum, hinc vulgo Alkakengi, resina, arboi'is lenis et 
refrigeran lis» en Freytag. Marina y Alix. 

Alquería cast., cat. y port., aíquerics pl. val., alcarria malí. 
Lo mismo que alcaricL, Níycar¿V/rt^ vocablo que, además de 
la acepción de «villa», tiene la de «aldea, burgo, todo lu- 
gar poblado», á diferencia de ju.3A* niedina, «ciudad» y de 
^^JAí^ hisn, «plaza fuerte». V. Lerch. y Sim., Glos. de la 
Crest. 

ALQUEiunrrE, (dquiribite. Alpujarras. Pajuela para encender 
la lumbre. De c/..:íj*XJI alquebrit, «sulfur» en R. Martín, «pie- 
dra acufre» en P. de Alcalá, «pajuela, azufre» en Ilélot, 
Marcel, Ilem-y y Bocthor. 



248 

Alquerme, alcuornio, alquermos, alr/iiernw^, quornios, car- 
mes cast., alcliormcs, a ¿kermes Tpori., alqu(''rmes vnl. Ber- 
mellón, semilla de escarlata. Bebida de grana y ámbar. 
Rosal. Confección de azúcar, polvos de rosas y otras flo- 
res, con los de coral, perlas y otras cosas confortativas, 
etc. Gov. De j^yül alquerme:^, «cógcinum» en R. Martín, 
«grana color» en P. de Ahialá, coccus baphica, vermicnlus 
cocci eiusque suecas expressus» en Freytag, hebr. Si>2i> 
carmil, del pars, ^y querm, sansc. krinü, lat. vermis. V. 
Bopp., Glos. Sansc. y Gesenius, Lex. Gov. y Rosal. Gomo 
observan estos lexicógrafos y Laguna, la voz aráb.^^ quer- 
mes dio nombre á la bebida ó confección por su color gra- 
na ó rosado. «Llámase también aquel gusanillo que se en- 
gendra dentro de la tal grana karmes en lengua aráb., de 
do uino después a se llamar carmesin toda suerte de seda 
que con su poluo teñida fuere, y confection Alchermes, 
aquella muy cordial que en otras cosas recibe la dicha gra- 
na». Laguna, Anot. á Diosc, p. 404. 

Alquerque, alcaerque cast., alqaergue, algarce^ovi. Juego 
de tres en raya. De <JíJí1\ alquirc, «nombre de cierto juego 
de niños que consiste en colocar piedrecitas en cada ima 
de las caras de una figura formada por el trazado de tres 
cuadrados concéntricos divididos por dos líneas diagona- 
les y dos rectángulos». Guadix y Marina. 

Alquerque cast, y port. El lugar de la almazara en que se 
ponen los capachos con la aceituna molida á fin de que 
la exprima la viga. Acaso de o^aJI alquérac ó alquéric, 
«nequabilis, planus locus», por serlo la gran piedra en que 
se colocan los capachos. 

Alquerque ant. cast, (en P. de Alcalá), alqaorqaes ant., pl. 

port. Galzado, zapato. Lo mismo que alcorque. 
Alquetifa ant. Lo mismo que alcatifa. 
ALQUETmA. Lo mismo que alquitira. 

.\lquez cast., alquies port. Medida de doce cántaros de 
vino. Borao. En Portugal^ medida de curtidor. Fonseca. De 



249 

ijj^íalquiyáj, «mensura» en R. Martín, «rnedida» enP. de 
Alcalá. Acad. Die, 1." ed. y Moura. 

Alquezar. Granada, Corte que se hace en las aguas del rio 
Genil, en sus afluentes y en algunas acequias para utili- 
zar las que discurren por sus cauces en los pagos que 
gozan de este derecho. X)(i ^^^\ niquelara ,(<qá)vW.^'> . Sinin- 
net. «Cuando hay alqíie^áre.^, que es cuando no viene agua 
al rio de Xenil». Traslado de La escritura ó ejecutoria del 
Ldo. Castro á favor de la ciudad de Santafó en ra^ón del 
goce de los alquesares y aguas. Arch, del Ayuntamiento 
de Granada. V. también la Real Provisión de Felipe lí 
al Ldo. Loaysa, fecha 20 de Mayo de i 575. 

Alquezera. Lo mismo que alque^ár. «Alquejeras ác] agua 
de la acequia de Aynadamar que se tiene de hacer para re- 
gar los pagos del Beiro y Almaxaya». Orel, de las aguas de 
Granada, fol. 51 v. 

Alquibla. El medio dia. Lugar en las mezquitas que marca 
el piuito hacia el cual han de volver el rostro los musulma- 
nes en sus oraciones. De \ÍJiJf alquibla, «el medio dia». «Et 
el moro que oviere de iurar, deve estar en pié, e tornarse 
cara, e alzar la mano contra el medio dia, al que llaman 
ellos alquibla)). Leyes Nuevas, XXIX. 

Alquicel, dlquiser cast., alquícé, alquicer cast, y port. Es- 
pecie de capa morisca que servía además de colcha ó 
manta. De ¿v.XJl alquisé, «lodex» en R. Martín, «alquicel» 
en P. de AJcalá. Alix y Engelmann. 

Alquier port. Medida que en Portugal sirve para el aceite. 
Contiene seis cañadas: dos alquieres componen el almud. 
Se llama también cántaro. «Úsase el alqtder igualmente 
como medida para granos. Sesenta alquieres forman el 
moyo de Lisboa». Castro. De J^ÁJI alqueil, «menéura» en 
R. Martín, «medida» en P. de Alcalá. 

Alquifa. Lo mismo que califa. «É que estonce enviaría él 
sus embajadores aPseñor de Marruecos, é al alquifa de 
Meca, é al «/^^//^«de Baldac, é al rey de India, ole» La 
Gran Conq. de Ultr., lib. II, cap. LXXXVIII. 



250 

Alquifa port. Especie de plomo. De jLs:\XJl alquihál, «sti- 
bium, antimoiiii species». 
Alquifá. Cierta suerte de jubón ó túnica. De LjlII alquebá, 
«camisia» en R. Martín, mudada la b por la/. 
Debajo del alquifá 
Jaco apretó y coracina 
Que le diera Xaira, hermana 
De Abenragel de Zorita. 

N. Moratín, Poesías. 
Alquifol. Mina de plomo. Especie de plomo mineral muy 

pesado, fácil de reducir á polvo. Lo mismo que alcohol. 
Alquílate ant. Derecho que se pagaba en Murcia por la ven- 
ta de las propiedades y de los frutos. De LIjAjI alquirát, 
«obolus» en R. Martín, «ardite, tres blancas moneda» en 
P. de Alcalá, derivado á su vez del gr. x^pánov. 
Alquilé, alquiler casi, y povt., alquileráhasc.,alquiej', ala- 
gtielj aluguer port. El precio que se dá por el uso de algu- 
na cosa por cierto tiempo. De \JJ)\ alquero, «arrendamiento, 
dar á renta, arrendamiento, tomar á renta» en P. de 
Alcalá, r. ly ((conducere^^ en R.Martín. Guadixy Urrea. 
Alquimia cast., cat. y mall., alchimia, alchyniia cast, y port. 
De L.4-<X.'I alquimiyá, derivada á su vez del gr. '//.[Asia, «ars 
chrysopoetica, et pulvis philosophicus per eam paratus». 
Rosal. V. Mahn, Etym. Uníers., p. 81-85, y Donkiii, Efijtn, 
Diet. y p. 15. 
Alquinal. Lo mismo que algrinal. 
Alquiribite. Lo mismo que alqueribite. 
Alquitan. Lo mismo que alquitrán. 

Pues mienten, gedo verán 
Sus paredes derribadas 
Sus salas chamuscadas 
De mal fuego de alquitan. 
Cañe, de Baena, p. 156. 
Alquitara. Alambique. V. alcatara. 

Alquitira cast, y port. Goma que destila la yerba dicha tra- 
gacanto. De l^^l alquetirá, «alquitira medicinal» en P. de 



251 

Alcalá, «rosilla del cedro» en Knz., «liquor, qui omannt e 
radice arboris iii moiitibus Beirut et Lobnan» en l'Yeytng. 
Gasiri y Marina. 

Alquitrán casi., a IqíiUrá caí., malí, y val., a Icat rao i^or[. 
De ^^r^ü-'í alcatrán, «pez sacada del pino quemando su ma- 
dera resinosa». Cañes y Mai-ina. 

Alquivál, aliquioar, alquwar ant. arag. De UitOl aljibá, 
«paramento del cielo, pavellón de cama» en P. de Alcalá, 
«tabernacülum, tonda» en R. Martín. Dozy. «Item de aljú- 
ba, alquivál, cortina.... paguen cuatro dineros». Act. de 
Cort. de Aragón, fol. 52. 

Alrota. El desecho que queda de la estopa después de ras- 
trillada. La estopa que cae del lino después de espadarle. 
De (^^yíar-rawíí^ «stercus» en R. Martín, «flmus, stercus 
equi; reliquise paleso tritici in cribro, quum cribratur» en 
Freytag. 

Alsorqua. Lo mismo que ajorca. «Asimesmo facen mención 
en los sobredichos capítulos de las manillas y anillos, 
y alsorquas y corazones, y oti'os atavíos». .Juan Andres, 
Confusión de la Secta Mahomética, cap. IX, fol. ()í. 

• Altaraql'e. Lo mismo que tabaque. 

Mas yo como symple 6 rudo lacayo. 
Le do mi rrespuesta en buen altabaque. 
Canc. ele Baena, p. 465. 

Altaaha. Taza ó escudilla en que cabe la porción de caldo 
ó potage que coda uno se come. Guadix. Desu«l-»^' at-taá- 
miya, que en algunos puntos de Marruecos es sinónimo de 
?uáj<\JI a.ífnojfiíja, nuestivn almofía, vocablo formado de ^L*l> 
taáni, «comida», así como de %j>.y^;:ébda, «manteca», se \\'\- 
zo Si j^ijschdi (/a, «mantequera ó especie de escudilla en 
que los moros llevan la manteca al zoco». V. Lerchundi, 
Die. delár. vulg. de Marruecos, ms. Kn las Ord. de Gran., 
Tit. 93, Ord. de olleros, se comprenden bajo el nombre 
áQ Alt amias las almofías, cafas, altamias y escudillas. 
V. Ord. de Gran., fol. 201 \\ 

Ai^tarmuz. Lo mismo que altramuz, «Non pudo haber cosa 



252 

sinon una escudilla de altarmnces)). El Conde Laranor^ 
EnxemploX. 

ALTiNCAR-port. Especie de sal. Lo mismo que atincar. 

Altramuz cast, y gall., tramaros cat., tramojos port. De 
^y»j¿¡¡\ altormás, ulupinus», legumbre conocida, voz deri- 
vada del gr. Ospuóí. Nebrija y Govarrubias. 

Alubia cast., llabí\a\. De s^yi¿\ al-lübiya, «faseolus» on Rai- 
mundo Martín, «judiguelo simiente» en P. de Alcalá, «phn- 
seolus vulgaris et multiflorus» en Avicena. \ . Sprengel, 
hist, reí herb.. I, 206, ap. Freytag, Lgx. La voz oráb. pro- 
cede de la persa L^y labiyá, que se encuentra también en 
gr. bajo la forma XóSo; y con la misma significación. V. 
Vullers, Lex. Pers.-Lat. Etym., y Alexandre, Diet, Grec.- 
F^ÉZ/ip. Marina, Alix y Engelmann traen por etimología 
de. alubia la forma persa. 

Alucema. Lo mismo que alhucema. 

Aludel, alladel. Término de química. Especie de atanor ó 
tubo de barro cocido. De ^^js^]alutél, voz que no registran 
los diccionarios, pero que se encuentra en un pasage de 
Aben Alhaxxá (Glos. sobre el Mancurí) en el sentido de 
instrumento para sublimar. V. Dozy (Glos.), á quien co- 
rresponde la etimología. 

Aluentola. Lo mismo que albentola. 

Aluneb. El azofáifo. De v'->^'l alunnéb, «jujiiba» en R. Mar- 
tín, que trae el nombre de unidad, ((zizipha rubra» en 
Freytag. Dozy. «Et será esta tauleta de madera fuerte de 
box ó de aluneb ó de otra madera que semeie a estos». 
Lib. Alf. del saber de Astron., IV, lib. II, cap, VIII, p. 34. 

Aluquete. V. alguaquida. 

Aluxaque. Lo mismo que aguujaq. «Las cuales melecinas 
son estas: gálbano, et aluxaque^ et sean retidas con acei- 
te et con cera....» Lib. de Mont. de D. Alf. el Sabio, Bib. 
Ven., I, 14L 

Alvalá. Lo mismo que albalá. 

Alv ANEGA. Lo mismo que albaaega. En el Oidenamiento de 



253 

los Menestrales, en las Cortes de Valladolid (ap. Cloriard, 
Hist. Orgánica, I, 419) se lee: «á las costureras de lieDzo 
denles por tajar é coser, en esta manera.... é por cofia é 
aloanegaSj por cada una tres dineros. 

Alvanir. Lo mismo que albanil. 

Alvara. Las afueras ó alijares de una ciudad. Dcíí^'I alOa- 
rra, que significa lo mismo. V. Humbert y Dozy, Supl. 
«Et quod ulla atoara de Tudela non faciat vobis de em- 
bargo de quantum ibi est hermo et populato cum suis 
montibus et suis aquis». Fuero de Cabanillas, ap. Mtiño/j 
Colee, de fueros municip., p. 444. 

Alvahazo. Lo mismo que alharazo. 

Alvayalde. Lo mismo que albayalde. 

Alvedí. Gobernador ó Prefecto de una ciudad. De *^'' v_^!r 
aliiéli albéled, y por la elipsis de albéled, alaéli ó alucdi, 
mudado el laní en o?, «prsefectus urbis, qui securitatem et 
ordinis publici curam gerit». V. De Sacy, Chrest. Ar., lí, 
184. «Et el abad que aya poder de poner sobre ellas alvedí 
judio, que sea vecino de San Fagund. Fuero de Sahagun, 
ap. Muñoz, Colee, de fueros niunicip., p. 319. 

Alveicí, alceci b. lat. Cierta seda blanca muy delgada. San- 
ta Rosa, Elucid. Lo mismo que alguexi. Guixí (^j) se 
encuentraenP.de Alcalá en correspondencia áe tela de 
Granada. Vestes Ecclesiasticas, III, dealbas duos, duos 
saibís^ et unum morcum, alara una de alceicí... tres avec- 
tos, unum de aliaeci, et alia tisaz (1. tiraz). Doc. de Gid- 
niaráes de 959, ap. Sta. Rosa, Elucid. 

Alveiro port. Piedras blancas que señalan las lindes de las 
heredades. De j£u^\ j^:>- hachar albeid, «piedra blanca», 
y mediante la elipsis úe y;;^^ hachar, albeid, óalbeir, mu- 
dada la d en r. «Este campo está marcado de todas as 
partes i)ev alvejrosy). «It: mais huma terra cercada per 
valos e alüeirosy>. Doc. de Grijó, ap. Sta. Rosa, Elucid. 

Alvende port. Sta. Rosa interpreta con error esta voz por 
«albalá^ carta, rescripto, autoridad, licencia, escritura, 
real decreto», cuando realmente lo único que significa es 



254 

bandera, según lo declara el siguiente pasage de la do- 
nación que en 870 hicieron Cartimiro y su mujer Asarillí 
de la iglesia de S. Andrés de Sozello, Obispado de Lame- 
go, que habían edificado: Ex epre de nostras Juvredes; 
huma herdade, quaní habuinius de pressuria, qtiatn pre- 
fer uní nostras Priores cuní Cornil^ et cum Alvende de 
Rege. Doc. de Pendorada, ap. Sta. Rosa, Ehtcid. Airen- 
de, pues, no es más que la voz perso-arábiga joJI albénd, 
«vexillum» en R. Martín, «estandarte» en P. de Alcalá, 
«vexillum magnum» en Freytag, lat. barb, «bandum», 
cast, bandera. 

Alvéf^chigo. Lo mismo que albcrchigo. 

Alvistral. Lo mismo que albricias. 

Buscaron los muertos ca espessos yazian, 
La carrera de Dário fallar no la podían. 
Porque la non fallauan gran duelo fazian 
A quien gela mostrasse'grant alvistral ádiv'mn. 
Lib. de Alexandre, copl. 1G03. 

Alvoheza ant. Lo mismo que albohe^a. «Muchas veces se 
crian de las alcohejas, digo de las malvas, unas maripo- 
sas». Herrera, Agricalt., lib. V, cap. VIL 

Alvorizo port. Turbación, alborozo, desasosiego, inquie- 
tud, tumulto, revuelta, levantamiento, disturbio. Sta. Ro- 
sa, Elacid. Lo mismo que alboroto. 

ALvoROCHb. lat. Lo mismo que alboroque. «Et si voluerit 
dominus solidare diffinitum protium, det hoc et suum 
alooroch)). Concil. Legion., anno 1012, can. 25, ap. Üucan- 
ge, Glos. 

Alvres. i(Akires, brots de bnlsem, poncems, confits», Carta 
de D. Juan I de Aragón á Juan de Montas en que le pide 
haga venir de Alejandría varios frutos y confituras. V. 
Arte Cisoria, Apéndice, p. 213. El editor de esta obra cree 
que alvres es acaso errata de aloses. Este es también mi 
parecer, siendo simplemente aquel vocablo el pl. cast, del 
nombre aráb. «jjJUI al-lau:;e, «amígdala» en R. Martín^ 
«almendra, fruta» en P. de Alcalá, nuestra alloza, y me- 



255 

diante la contracción del diptongo au en o, al-loze ó al- 
ióse, pl. cast, aloses. 

ALVRigiA. Lo mismo que albricias. 

Darían buena alüri^ia á los demostradores. 
Berceo, Milagros de Nuestra Señora, copl. 311. 

Alxaima port. Aduar. De ju-^'l aljaima^ «tugiirium)) en 
R. Martín, ((choca» en P. de Alcalá, «tienda, barraca, cho- 
za hecha de ramas de árboles» en Kaz. 

Alxibeira, aljibeira gall. Bolsón ajustado á las piernas 
de los calzones que llega á las rodillas. Lo mismo que 
algibeira. Á la etimología que dimos á esta voz, puede 
añadirse la de 'i^*^\ alchábba, que con la acepción de po- 
che se encuentra en Hélot. 

Alxorca ant. Lo mismo que ajorca. «En el brazo una al- 
xorca de oro». Alcalá Yafiez, Milagros de Ntra. Señora 
de la Fuencisla, fol. 117. 

Alxouxares, alxouxeres, aljoujeres pl. gall. Cascabel. De 
Js.3:\i,:5^J| alchólchal, «tintinnabulum» en R. Martín, «casca- 
vel» en P. de Alcalá. 

Alzeb malí. Hombre pequeño y mal formado. De v^>^"^í 
alálideb, «gibosus» en R. Martín, vocablo que, mediante 
la síncopa del - A y transcripción del o dal (d) por la xr, 
suena aUeb. 

Alzuna ant. Ley. De rju^JI as-súnna, «decretum, lex» en Rai- 
mundo Martín, «ley eclesiástica, derecho canónico» en 
P. de Alcalá. 

Ama. La señora ó dueña de la casa. Nodriza. Criada. No es 
llano puntualizar el origen de esta voz que se encuentra 
en muy diferentes lenguas. Es la sanscr. ámba, la gaél. 
am, la base, ama, la aram. kgk imma, la hebr. ^s^? ámmah, 
y la aráb. ^1 ómm ó ímm, cuyas últimas dicciones, además 
de madre, tienen el sentido metafórico de «fuente, princi- 
pio y fundamento de una cosa», y tratándose de personas 
el de «ejemplar, dechado, prototipo y modelo», r. ^1 ám- 
ma, «proecessit, prseivit, exemplo suo; príccepit quid fa- 
ciendum, pra3fuit». Con el significado de nodriza se en- 



256 

cuentra en alemán la palabra anime; pero seguramente 
nuestra ama no tiene tal procedencia, registrándose bajo 
la forma amma en el siguiente pasage de S. Isidoro: ((hsec 
avis (strix), vulgo cmi/?ifí, dicitur ab amando párvulos, unde 
et lac procbere fertur nascentibus». En la 3.' acepción po- 
dría traerse acaso del hebr. ñas amah «serva, ancilia», 
ár. Ll ama, «serva» en R. Martín. Pero como ama en 
cast, no es la moza de servicio, sino la criada principal que 
con fueros y oficios de señora rige y gobierna la casa del 
clérigo ó del solterón, hay que explicar este sentido por 
el figurado que respectivamente tienen el hebr. 7]nüámmah 
y el ár. ^1 ómm. 

Amago, amcgo port. Corazón de un árbol. El fondo de una 
cosa. Probablemente de *nJI «//^ií^y, «la médula», mudado 
el dámma(o, u) de la I.** radical en «, y el ^ (j) en g, se- 
guida de la terminación o. 

Amalgama cast., cat. y port., amalgame fr. Diez (Etym. 
Würterbuch) trae esta voz de la gr. lAaLlaypia, por transpo- 
sición ¡o-alyaaa (lat. Dialagma en Celso y ^''egecio), «id quo 
aliquid mollitur; quod ad molliendum adliibetur» en Ilenr. 
Steph., Thesaur. Grcec. ling., V, p. 539. Scheler (Diet, de 
Etym.), Littré y Beaujean (Diet, de la Lang. -Franc.) son 
del mismo parecer. No satisfecho Marcel Devic con esta 
procedencia (V. Diet. Etym.) dice: á esta voz introducida 
por los alquimistas en el siglo XIII para significar la mez- 
cla íntima ó combinación de metales, señaladamente del 
mercurio, que se encuentra en Lacurne bajo la forma al- 
game, dicción, á no dudar, derivada de la aráb. jül«js:\JI al- 
cháma, «conjunción, reunión», ó de cUjs^JI «/c/iímá, «coi- 
tus», V. *.^^cliáma, «reunir» (cf. gr. yaijiw, \^'^^i^), pueden 
asignarse congeturalmente dos etimologías, conviene á 
saber: Sjt«.3^JI y^ ámalalcháma, «la obra, la práctica de in 
algama, ó SjuLs\JI almocháma que tiene el propio valor de 
^L^\ alchimá. Como sentido, añade, refiriéndose á esta 
última palabra, la analogía es perfecta, pues los alquimis- 
tas gustan comparar la combinación del mercurio y de los 



257 

demás metales con la unión del esposo y de la esposa. 
Así en un tratado que lleva por título Da matrimonio et 
conj((nctionc,e\ morcin'¡ü(za¡b<ic) se compara á un marido 
y la plata (luna, la luna) á la mujoi'. En la hipótesis de 
ser «m«/^a/u« de estirpe aráb., yola consideraría como 
simple metátesis de nx^^.-.jI aimáclima, ((Cüngregatio» en 
R. Martín, ((junta» oii 1^. de Alcalá, término que, mediante 
la inserción del J lam (1) del art. después del ^ miii (m) 
inicial con fatha, remplazo del chésma de la 1." radical por 
la vocal a y transcripción del - chim (ch) por la (j suave, 
quedaría transformado en amalgama. El propio origen 
tiene, á no dudar, el lat. amalgama, que se encuentra en 
Miguel y Morante, vocablo que, como observa Freund 
en el art. correspondiente de su Die. y en la lista de 
abreviaturas, es de fecha moderna. 

Amapola. Lo mismo que ababol. 

Amarillo cast, mod., amarollo, amarelo, amartelo (Escr. 
de Sah., 1074) ant. cast., amarellus ant. lat.-hisp. (Florez, 
Esp. sagr., XXXIV, 455); amarello port., marelo gall. Se- 
gún Donkin y la Acad. (Die, ed. del884), áe,jyj^ambari, 
lo que es do ámbar gris, de ámbni' ó de azafrán, perfuma- 
do con ámbar, adj. pos. derivado de^:^ ánbar, voz intro- 
ducida probablemente por los Fenicios- para denotar el 
ámbar amarillo que se encontraba en las playas del Báltico, 
llamado por los antiguos Germanos gUns ó gles, el glresum 
(snccinam) de Tácito. V. Malm, Etym. Utiter.^., p. Gl y si- 
guientes, y Donkin, Etym. Diet. El adj. ambarí era en 
Egipto el nombre de una tela que se fabricaba en Alejan- 
dría y Damieta, la cual debió llamarse así por significar, 
no ya solo el color negro, como afirma Mr. Esté ve (^Fma«- 
ces de l'Egypte), sino el blanco, azul, gris, rojo ó amarillo 
que, según Lane, son los de las diversas clases del ám- 
bar. \. Quatremere, Hist, des salt. mamL, I, 2.% p. 133, 
n. 164, y Dozy, Supl. En resolución, yo creo, con Engel- 
mann, que M. Malm está en lo cierto cuando afirma que 
se ha transferido el nombre del ámbar gris al ámbar 

33 



258 

amarillo (por amharillo) y que de esta suerte se ha dado 
á este adj. la significación que hoy tiene. 

Amapra. cast, y port., aniarrac hasc. De^'l alinarr, ucuei*- 
da», ó amarra, sincopado el lam (1) del art. ár. y añadi- 
da la terminación a. Casii-i. 

Amarrido adj. ant. Melancólico, triste, afligido. Según Alix 
yMarina, de^j¿3j* marida enfermo (de ánimo ó cuerpo), 
débil, lánguido, debilitado, sinenergía. Barcia lo trae del 
adj. lat. rnárcidus, marchito. 

Ámbar cast, y port, (amhró en Teixeiro, Reyes de Persia), 
ambra\í\\., anibre gnll. y port. Dq yü.í.ánbar, «ámbar» en 
P. de Alcalá, «ambarum, species odoramenti; croccus» en 
Freytag, «ámbar gris» en Kaz., «excremento que se halla 
en el vientre de cierto pez grande, que lleva el mismo 
nombre»; según otros, «sustancia vegetal que se encuen- 
tra en el fondo del mar y arrastran las olas á sus playas; 
azafrán» en Lane. Urrea, Guadix y Gañes. 

Amecha, ameijca, fwiexa port. Ciruela. Sousa, S. Luiz (Glos. 
de Voc. Port.) y Dozy consideran estos vocablos como 
alteración del aráb. ji.4.^J\ alinéxniax, «el albaricoque», 
nombre que, al decir de Freytag, dieron algunos á la ci- 
ruela. La etimología va tan fuera de camino, como que las 
dicciones port, no son otra cosa que formas variadas de 
la lat. mixa ó myxa (precedida de una a prostética), que 
se halla en Plinio, é interpretan, Antonio de Nebrija por 
«ciruela engerida en serval», y por «especie de ciruelo 
que lleva una fruta pequeña, pero muy dulce», Miguel y 
Morante, los cuales señalan como correspondencia helé- 
nica la voz u'j;o(, cuya significación es la de una clase de 
ciruela producida por el sebestén. V. Alexandre, Die, 
Grec.-Franc. En Palladlo se encuentra niyxuin como nom- 
bre de la ciruela que produce el árbol myxa. 
J^ Amelgar. Hacer surcos de distancia en distancia proporcio- 
nadamente para sembrar con igualdad. Acad. De Lí- j^c 
ameljattf «sulcar, hacer sulco» en P. de Alcalá, transcrito 



250 

el ^ (ja) por fja (cf. gulanga de ^l=ss,iSs.j((Latich('ui, íinrmba 
de ■Njj^i^ja/YJ/xíjysuslitLiida la doble ^por In /-d»!! inf. cast. 

Amei,gar. Prov. de APí-i^ón. Ainojoiinr alguna parte de tie- 
rra ü terreno en señal del derecho ó posesión que en ella 
tiene algún sujeto. Acad. Este verbo, como el anterior, 
es un compuesto de las voces arñb. y^s. aniel, «hacer» y 
l\:í. hadd, «mojón ó linde de heredades, linde entre here- 
dades» en P. de Alcalá, r. Os.^hndda^ «amojonar ó alindar, 
alindar» en el nn"smo lexicógrafo, «definiré, poneré tér- 
minos in campo, vol vinea» en R. Martín. De as- y^s. amnl 
hadd, mediante la transcripción del _f^/?) por la //suave 
y el cambio de la doble d por la r del infinitivo cast., se 
hizo amelgar. 

Amen. Así sea. Voz procedente del hebr. ^ax amen, ár. ^^^1 
amia, que como adj. verb, vale ñrmas,\ como adv. certe, 
veré, introducida en los romances vulgares por la lengua 
eclesiástica y con la cual rematan sus plegarias los he- 
breos, moros y cristianos. En la edad media se usó amen, 
como fórmula de conformidad con lo que se juraba. «A 
todo responde el que jura: Anien, sin refierta alguna». 
Ordenamiento de kis Tafar., ley XLI. 

Amir cast, y cat. De yj amir, «imperator» en R. Martín, 
«príncipe, rey» en P. de Alcalá. 

Amir. Añil; color azul. De^JI an-nir, «anir color» en P. de 
Alcalá, forma vulgar por J-ó nil, «planta de que se extrae 
el índigo (indigifera tinctoria))^, derivado del persa Juó 
nil, «índigo» en Wullers, sanscr. nila, «blue, dark blue 
or black, y nilam, índigo, the dye» en Wilson, r. J'J nal, 
que trae R. Martin en 2.* forma con la acepción de teñir 
de azul. De anir, permutada la n por la m (cf. almafio de 
«.¿UJI an-náñ) se hizo amir. «Y las estriveras, cabeceadas 
y petral sea plateado y a mirado de «mí> fino, dorados en- 
cima». Ord. de Gran., Tit. LVIII, Ord. de los doradores, 
fol. 196 V. 

Amiramolim port. Be ^^*^] j^J amir alniumínin, príncipe 



260 

de los creyentes. Moura. V. Rui de Pino, Chron. de D. Al- 
fonso III, cap. 11, p. 24. Sonsa. 

Amirquebir. De ^juS _^\ amír quebir, «el gran príncipe». 
Moura. «O soldao se agastara e mandou matar Amirque- 
bir, que era o principal Capitao do Reino». Comnieri. de Af- 
fonso de Albuquerque, torn. IV, p. IV, cap. 5, p.29. Sousa. 

Amoradux ant. Lo mismo que almoradux. 

Amorete. Cierta suerte de paño. Acaso alteración de LyJl 
almirt, ó de su pl. LI^J amrát, «pannus» en R. Martín, 
«species indumenti (curtis manicis instructi) ex lana vel 
sérico grossiore contexti, quo mulleres utuntur» en Frey- 
tag. «O meu córame á'amorcte^ e o meu córame do mar- 
vil í\ Fernando conlaco de D. Durdia. Doc. de Pend. de 
1294, ap. Sta. Rosa, Sapl. al Elacid. 

Amotalefe. Lo mismo que almotalo/e. «Concedo tibi Ga- 
linsangiíTO et ad posteritas tua ut babeas tuos amotalofes 
et tuas exeas de moros et de cristianos». Carta de publ. 
de Belchite otorgada en 1110 por D. Alf. el Bat., ap. Mu- 
ñoz, Colee, de fuer, munwip., p. 413. 

Amphiao, anftáo port. Lo mismo ([waafion. 

Amurco. El golpe ó berida causada por el toro con las as- 
tas. Acaso de Uy maro, (mudada en u elfatha de la 1 . im- 
dical y precedida de una a prostética), nombre de acción 
de\ X. ^^fnáraca, (<heriv á alguno rápidamente con un 
golpe de lanza». 

Amuya port. Lo mismo que al/nuinha. 

Amxy. De ^-=^' anixij (vete), 2.* persona del imperativo del 
V. defect. ^^» maxá, «ir, marcbar». 

Pues que al non me desides, quierome ir de aquí, 
Cabeceó la mora; díxole: amxij^ amxy. 

Are. de Hita, Cantares, copl. 148G. 
Esta misma voz se encuentra en Rui Yañez, Crón. de 
D. Alonso XI, y bajo la forma ame,2?í en el Quijote, parte 
1.", cap. 41. 

Anacal, añacal, añagal, hañacfil en Guadix. El cr-iado del 
horno que va á las casas por el pan que se ha de cocer. 



261 

De JUJI an-naccúX, «acarreador,» r. jwiti/iííc«/« «transmu- 
tare, transferre» en R. Martin, «acarrear» en P. do. Alca- 
lá. Gaadix:, Urrea, Gnyangos. 

Añacea. Lo mismo que (inazea. 

Anadel, anodcll, anhadel, annadem port. Mayoral, jefe, 

. capitán de ballesteros ó espingarderos ó de otra cualquier 
gente do guerra. De^¿>Uj| an-nádir, «veedor» (que se halla 
en R. Martín bajo OcdtitsJ, «inayornl de ganados, aperador 
del campo, piloto de mar pi-incipal, almirante» en P. de 
Alcalá. Monra. «Que dentro do número dos Bésteiros fos- 
se o Anadell.y> Cortes de Lisboa de 1439, Doc. de Vixfti, 
ap. Santa Rosa, Elacid. 

An áfaca, ana faga, anua faca, anaffagüy añafaga, nafaca. 
Gasto. Sobre estas diversas formas v. Berganza, Anf. de 
Esp., II, p. 687, Cortes de León y Cast., II, 85, Mem. ¡ñst. 
esp., V, 135. De ÑüaJI an-nófaca, «gasto, gasto comoquie- 
ra, costa por gasto, sostenimiento» en P. de Alcalá,. «gas- 
to» en R. Martín, «desembolso» en Marcel, «costo, lo que 
se necesita para el sustento y demás atenciones de la vi- 
da» en Beaussier, r. ^^¿^ náfaca, «gastar en bien, gastar 
usando, gastar lo que presta, gastar despendiendo» en 
P. de Alcalá. Alix, Dozy. 
Anafaya cast, y port., «/?<://«//« cast., alafaya vM.y malí 
Tejido de" algodón. En cat. roba fabricada en Valencia, 
antiguamente de coto y vuy lo tafelá. Vestido do algodón 
y seda en malí. DcnjUáJI an-náfaya, «electum, peripsima» 
en R. Martín, «pars sequior, pars reiectitia rei» en Frey- 
tag. Dozy, Covarrubias y la Acad. derivan AnnfaUa ó 
Anafaya del gr. yva'^á)vov ó yva^áX-.ov, lat. gnaplialiuní, 
«herba, quam alii chanioe^elon, vocant., cuius foliis albis 
mollibusque pro tomento utuntur; yvacpáAov y vvx^áXwv pro- 
pie sunt: flocci ex texta lana derasi a fullonibus et in cul- 
citras farti.« V. Plinio, Hist. Nat., \\h\ XXN'II, c. 10, ap. 
Forcellini. 
Anafe. Lo mismo que alnafe. 
Anafega ant. cast y port. Azofaifa. DcníJaJI an-náb¿ca, que 



262 

significa el fruto del azofaifo (ZUyphtis lotus), llamado por 
los árabes g.js^ sarfra ó *'/rfr^, espina. Dozy. «Sino por 
aquellas llanuras unas que llevan un fruto como anafegas 
espinosas.» Teixeira, Reyes de Persia, ap. Castro. 

Anáp val. Copa ó vaso. Esta voz parece tener parentesco 
con la ár. :\aíI aniya, «vaso,» pero la creo alteíación de la 
]qí. nimbas, «vaso ó vasija para guardar licores» en Marcial. 

ANAQUEL;, añacal. L.j poyjita de yeso donde se ponen vidrios 
y platos. Cov. Los tableros ó acarreadores de pan. Rosal. 
La etimología de esta voz es la¿misma (pie la de anaced. 

Anatron cast., anafi-u val. Sal ó álcali natural. Lo mismo 
que alatron. 

Anazea, ohacea,aña.za, añozea. Recreo, diversión, deleite. 
De ■sS'\y.¡\ aii-na::'ália, «anazea cosa de placer, añazea» en 
P. de .'\!calá, «esp.ircimiento» en R. Martín, r-. vánazaha, 
«spaciai i» en el mismo lexicógrafo. Dozy. 

Anbrona. \'elo ó toca de nuijer. De v^^y^ aniróna, «toca ó 
tocado de mujer, velo ó toca de mujer» en P. de Alcalá. 
Esta suerte de toca ó tocado se fabricaba en Játiva, según 
se lee en el mismo lexicógrafo, y en Túnez, como da á 
entender una escr. ár. granadina d(íl siglo XV. «Una an- 
¿>/'o/ia labrada con orillas.» Embargos de bienes de mo- 
riscos. Arch, de la Alhambra. 

Ancota. En la prov. de Granada la planta llamada torongil. 
Probablemente de .^^\ alcátt, nombre de cierta planta, ó 
mejor de IsjlI alcottá, y permutado el lam del art. ár. por 
la «, ancolia, «cucumis, cucumis pepo, ^L^^sru'l U3, curcubi- 
tas, citrullus.» Cierto que no convienen en significación; 
pero lo propio acace con el vocablo torongil, que con ser 
yerba abejera (el {Acáit<jo^'jXáov, melissophyllon, y la ¡jielí-raiva, 
melittcena de Dioscórides), le da P. de Alcalá por corres- 
pondencia arábiga to/'o/?^í7,^L:s:\ijj toronchán (melissa, ci- 
trago), por la iméla toronchin, voz originada, como ob- 
serva Freytag, áe -ks^jí toroncha, «pomum citrinum» en 
R. Martín^ nuestra toronja, nombre que se aplicó al to- 
rongil por su semejanza de olor con aquella fruta. «Ni 



2G3 

creo que por otro respcLo so N* dio el nombre de torongil, 
sino porque da de sí un olor de toronja». Laguna, Anal. 
á Dioso., lib. Ill, p. 339. V.n nil sentir, la ancota recibió 
por la misma causa el nombi-e que lleva. 

Andamio cast., andüLnie, aíidniino port., cUdainia base. La 
armazón de madera que usan los albañiNís en sus obras. 
De js.4-^:^w\.j| ud-daiina, <(fulclmentum» en R. Martín, «colum- 
na domus et trabes, super quas exstruitur tectum» en 
Fieylag. Dozy y la Acad. derivan esta voz del pl. ^^í'^jo 
daúym. También pudiera traerse andamio del vocablo 
aráb. ^\jjj) handám, que, aunque los die. no le asignan 
más valor que el de simetría, se encuentra en Aben Jal- 
dún (Proleg., II, 205) con la acepción de una máquina 
cualquiera, como observa el Barón d'Slane en una nota 
de su versión francesa. V. Notices et Extraits des Mss., 
XX, p. 242. De modo que siendo el ^Ijowí handám nom- 
bre genérico de toda suerte de máquinas, así puede apli- 
carse á las destinadas para el acarreo de los pesados ma- 
teriales de construcción, como al armazón de maderas 
que forman el andamio. Gf. S. Isidoro, Etimologías, don- 
de se lee: «machiones a machinis quibus insistunt, prop- 
ter allitudinem murorum, etc.» Cf. etiam el vocablo cast. 
mechinal (machinale) derivado del lat. machina en el 
sentido de andamio. «E por medio de estas calles yuan 
unos como a/ idamios, qi\e atrauesaban toda la huerta». 
Rui González de Glavijo, Vida del gran Tamorlanyíol. A'S. 
En los Lí6. A If. del saber de Asir., III, lib. II, se halla 
andamio con la significación de línea. «Et ell otro medio 
de la red a en derredor del medio ger-co una linna drecha 
que passa por el centro de la red et dizen ó esta linna 
andamio^). 

Andana. El orden de alguna cosa puesta en línea. De JjjJI 
an-nadm, y por la pausa annádam, «una serie composi- 
tus, coniunctus, ordo, iuncta series niargaritaraní)) y déla 
1'. J¿ánádam, «ordinavit». 

Andahage. La rueda de la noria en que se afirma la maro» 



204 

ma y cargan los arcaduces. Acad. Vai mi sentir esta voz 
no es otra que el col. ár. ^^^1 ad-dúrach, «gradus» en 
R. Martín, «escalón de escalera, grada para subir» en 
P. de Alcalá, ó el n. de unidad s^^A.f| ad-dáracha, «pelda- 
ño grande de la escalera ó de la escala», por los que tiene 
la rueda hidráulica en que se ajustan los arcaduces. Gf. 
Adaroja. 

Andarraya. Juego que se hace con piezas ó piedras sobre 
un tablero á modo del de las damas. Acad, Creo que esta 
voz es la aráb. 's>'\Jal\ at-tarrnha, ár. marroquí s^;ia.'l 
at'tarracha^ «red», por la semejanza entre la figura de sus 
mallas y los cuadros del tablero del juego de damas. 

Andeluya. Lo mismo que cdelaya. 

Cantando andeluya anda toda la villa. 
Are. de Hita, Cantares, copl. 1214. 

Andor port. Del persa J500I andól, «stratum quatuorligneis 
clavis affixum, in quo requiescere solent, ut mos est ínco- 
la rum regni ^Looj'; lecticai genus cui insidentes reges Mau- 
ritanioe gostantur» en Wullers. Sousa. «Foi apressentado 
a Vasco da Gama hum andor para liir nelle». Barros, 
Dec. I, fol. 75. 

Andrajo. De ^yh* tnidrachy «pannus tritus, vctoramentum» 
en Freytag, «chiffon, lambeau d'étoffc ou de vetoment usó» 
en Kaz. Pronunciado el mini inicial de _.^*h* midrach á la 
usanza africana, resulta mdrach, convei'tida dicha letra 
en n (cf. nagüela de magalia) y precedida de una a pros- 
tética suena andrach ó andraj, según el modo antiguo de 
transcripción española, cuando lay tenía el propio sonido 
que la ch. De suerte que, añadida á andraj la o en que 
termina el nombre castellano, queda el arábigo trasfor- 
mado en andrajo. 

AxEXiL. Tal vez de ^.ciaJl ancxr, vulgarmente an-nexer ó an- 
nexir, «odor» en R. Martín, «buen olor, olor generalmen- 
te» en Freytag. «A dos libras de anis una arroba de azú- 
car, y vayan pelados (los confites) sin que intervenga 



205 

anexil ni harina^ ni otro molnl niníiiino». O/y/, fin Cr/in., 
fol. 109 V. / 

Anexir, anaxir ant. cast., anexim port. Do AaxíjüI an-nexíd, 
«cantus» en R. Martín, «canción, cantar, canto do onbro, 
canto de amores» en P. de Alcalá, r. j^^sj náxada, «can- 
tar onbre» en el mismo lexicógrafo. 

Vuestra persona ensalcada 
' Biva luengamente onrada, 
Por que yo vea en Granada 
Cantar un lindo anaxir. 

Canc. de Baena, p. 188. 

Anfaz. Latón, bronce, cobre. De ^j^Ls^uJI «/z-/^?o/?r/.s', «aurical- 
cum (aurichalcum), es (cTs), cuprum» en R, Martín. «É que 
no traigan freno con aiifaz)^. Cortes de Valladolid de 1258. 

Anfión cast., anfiáo port. Lo mismo que añon. 

Anguehía port. Alquiler ó arrendamiento de bestias, ú otros 
animales de carga ó tiro. De lyC') aleará. En el Fuero de 
Castello Branco de 1213 se dice: «Qui Cávalo alieno caval- 
gar: pro uno -die, pectet I carneiro, et si magis, pectet las 
angueiras: pro uno die VI di^narios et pro una nocte 
unum solidum». V. Sta. Rosa, Elucid. 

Anible cat. Alfninar, alfombra ó tapete. De j.jU^ hanábil, 
haníbil]).ov la irnéla, pl. de J-y^ hánhal, «tapetum» en 
R. Martín. Las etimologías que se han dado de esta voz 
no tienen razón de ser, pues en el pasage de la Crónica de 
Muntaner,, en que se halla anible (v. art. alniaxie), no se 
habla más que de tapices, mantos, tocas y telas, pero no 
de dones ó presentes. 

Anifala. Pan de salvado. De •sl\^.x!i\ an -n ojala, «l'url'ur» en 
R. INIartín^ «salvado» en P. de Alcalá. Alix y Müller. 

Anil cast, y prt)rt., anir cast. Lo mismo que añil. 

Annadres. Lo mismo que anadel. «Similiter annadres sa- 
gitarii mores militum habeant». Fuero de E>^''^'^""". a|». 
Muñoz, Colee, de fueros nuinicip., p. 480. 

Annafaga. Lo mismo que anafaca. Fuero de Cáccres. 

Annafil, an na fu i casi., anyafil val. Lo mismo que añaflL 

34 



266 

Moros estauaii taniendo 
Atábalos marroquiles 
Do la otra rrespondiendo 
Ti'onpas con annafiles. 

Poema de Alf. el XI, copl. 1644. 
Taniendo annafyles e dando alarydos. 
Poema del Conde Fernán Gon^alej, copl. 90. 

Annazaha. Lo mismo que añacea. «Et él non se ti-abaja de 
batalla.... sinon de folgar é de tenerse vicioso en sus 
palacios é en sus anna^afias)). La Gran Qbnq. de Ultr., 
Lib. Ill, cap. CCGLXXXIX. 

Annora. Lo mismo que noria. V. Conñrmación de los /de- 
jaos de Toledo por D. Alf. VIII, ap. Muñoz, Colee, de fue- 
ros manic (p., p. 38L 

AníNUBda, annudeba, anntiduva, anuda, adnttba, anubda, 
etc. De jojüJI anudba, «llamamiento por nombre^ maheri- 
miento de guerra fnúdbe lal mundariba, nj^íj^ jojo)» en 
P. de Alcalá^ r. ^^í nadaba, «invitare, vocare») en Rai- 
mundo Martín, «llamar para alguna cosa, llamar al que 
ha de venir, apercibir para la guerra, llamar para la gue- 
rra (í^lj'jull v-'^)» en P. de Alcalá, «vocavit ad rem aliquam, 
m\s\t(cam exercitv) contra aliquern» en Freytag. La dic- 
ción adua, que hace figurar Dozy en el art. annuduva de 
su Glos., como una de las formas de esta voz, copiando á 
Sta. Rosa (V. Elacid., I, p. 56)^ es la aráb. UjJI ad-duá, 
«invocatio, deprecatio, precatio, invitation en Freytag, r. 
Lto daá, «llamar al que ha de venir» en P. de Alcalá, «ci- 
tarO;, rogare, imprecan» en R. Martín. 

Annuteba. La persona que daba aviso para acudir á la gue- 
rra. Alix. Según este orientalista, de v'^Lukm-ziarfio, part, 
act. de v->-i; pero de existir annuteba con tal significación, 
vendría de ^4j^] an-nuddáb, «el llamador ó el convoca- 
dor», forma que se encuentra en R. Martín y que ajusta 
exactamente con la ortografía de aquel vocablo. 

Annutia. En una escritura del monasterio de Gelanoba de 
1092, se lee: ha^c est enim haereditas que fuit de Abedone 



267 

et dedit illam in annutias od iixori suoc Faracifo Ai*ins, etc. 
Colee, ms. de Mateos Mar i lio. Acad, de la Hist., n. ms. 
de Muñoz. Mix, en cuyo G/os. figura el anterior pasage, 
no tme etimolop^ia de osta voz, quo acaso no sea otra que 
la lat. nuptial, boda, casamiento, empleada quizá por el 
cartulario en equivalencia de donatio propter nuptias; 
pero si así no fuera, tratándose de una donación, no ha- 
bría otro medio de explicarla, sino considerándola como 
alteración de la aráb. sJaxJI alatiya, «don, presente, rega- 
lo», ó de Rp.L>.*il alhadiya, «donación». 

AxoRiA. Lo mismo que noria. 

Anta cast., gall, y port., danta port., dante cast. Búfalo. La 
piel adobada y curtida del Danta ó Búfalo. Acad. De kj 
lamia, nombre de un animal de África, de cuya piel se 
hacían las mejores adargas. V. Hozail, parte IT, cap. 19. 
Dozy dice en el Sapl. que el kJ kunta es un animal del 
género de los antílopes, cuya clasificación no se compa- 
dece con la siguiente de León Africano: Lant (sive Dant) 
similitudine bouem refert, minor tamen cruribus et cor- 
nibus elegantius. Colorem album gerit; vngibus nigerri- 
mis tantaeque velocitatis ut a reliquis animalibus prfeter- 
quam ab equo Barbárico superari queat. Detotiiis Africce 
descrip.. Lib. IX. Sobre el empleo que se hacía de la piel 
del Ante ó Anta para hacer escudos, dice el mismo autor: 
Huius tergore clypei fortissimi conficiuntur, quos nulla 
ratione pr^oterquam sphaíruloo traiicere licet. De esta 
suerte de cuero eran los escudos que de ordinario usa- 
ban los moros andaluces: ^-^=»^'j ^'••ir'' ^-^'^ j «y vi los es- 
tandartes y las lamtics (las adargas hechas de cuero de 
anta), léese en un séchel ó cantar del Diván de Aben Cu3- 
mán. Sobre el adj. ^J^ lanití v. Almacarí, Analect., II, 
711. La forma dante se encuentra en Saez (Valor de las 
monedas, p. 531), en Marmol (Descrip. de África, I, 24), 
en P. de Alcalá, art. Adaragadante (kJ 5^3,^ dárca lamtj, 
daragadante en el Glos. al Catálogo de la real armería, 
p. 6. La etimología pertenece á Quatremére (v. Notice sur 



268 

Becriy p. 200, París, 1831) y Müller. «Otrosí que ningún 
oficial (le correrla no examine adarga de arda ni de en/e- 
bro ni de vaca». Orel, de Seo., Tít. de Correeros, íbi. 198 v. 

Ante. Lo mismo que anta. «Llevaba un calzón de terciope- 
lo morado.... el jubón de tela de oro, coleto de antey). 
Guarnan de A ¿far ache, parle I, lib. II, cap. VIII. 

Antimonio. Según Littréy Marcel Devic, del ár. ^wil tdsmiid 
y con el art. aUitsmud, «lapis ex quo collyria parantur». 
La forma JwjI iísmid, que tiene la misma significación, 
responde mejor á la gr. (7x'.i>.\ ó «rríjxtn de que procede, así 
como o-tI|3'. cuadra mejor con la lat. stibium á que dio 
origen. 

Anxahar. Chacal ó lobo cerval. De ííj^^jI alchahíra, «lupa» 
en Freytag, Calila y Dymna, cap. XII. Del arquero, e de 
la leona, e del anxahar. 

Aw¿ ARÓTE, as aróte, asaro]casi., langarote port. De ^^^jj) 
aruarót, «sarcócola». Según Dioscórides (lib. Ill, ap. Aben 
Albeitar, Traite des simpl.j trad. Leclerc, p. 154) es la go- 
ma de un árbol que crece en Persia, semejante á granitos 
de incienso, de un sabor amargo. Avicena dice que es 
el nombre de un árbol espinoso. En una nota de Leclerc 
se lee que la sarcócola es una exudación gomosa que 
produce el cáliz de ciertas especies del género penca per- 
teneciente á la familia de las Epacrídeas. 

AÑACAL. Lo mismo que anacal. «Que ningún molinero ó 
añacal ó mozo sea osado de sacar fuera de la cibdad ni 
llevar al molino trigo ninguno». Ord. de Seo., Tit. de los 
molineros y añacales, fol. 238. 

AÑACEA, ancua ant. Lo mismo que añacea. 

AÑAFE. En algunas partes de la Isla de Cuba lo mismo que 
alnafe. 

AÑAFEA. Papel de estraza. De ñaLíJI an-najáya, «peripsima» 
en R. Martín, el desecho de una cosa, el rejús. 

AÑAFiL cast., anafí port., anafií cast, y port., anyañl val. 
Género de trompeta igual y sin vueltas de que usaban los 
Moriscos; eran de metal como las demás, y las reales de 



260 
plata. Gov. De la voz perso-arábiga ^aIuJI an-nafir, «aña- 
fil» en P. de Alcal?'), «trompeta» en llélot, «tuba ainea» en 
Freytagyen Wullers. Según Quatrcméi-e el añafU era 
una trompeta destinada para dar la señal de ataque. V. 
Dozy, SupL De ella hace mención Almacarí^ Analect., II, 
p. 832 y 8o3. La etimología es de Guadix y Urrea. Tañen- 
do trompas y aña files. Ley IV, tit. 24, Part. II. 

Añagaza, /lagaña cast., añagaza, negasa port., anyagacM 
val. De gjLjuJ)a/z-/zacm^a^«venatiO)) en R. Martín, v. ^nác~ 
casa, en 2.^ forma, «venari«, aensaren la glosa, ^ ,^^ J^ 
en el mismo lexicógrafo, que traduce Dozy (v. SupL) por 
«oiseler, se servir d'appeaux pour appeler etattirerles 
autres oiseaux». Acaso la voz aráb. no sea más que co- 
rrupción de la lat. inescatio (que es la etimología de la 
Acad.Jj el acto de engañar, r. inesco, «cazar, pescar, 
atraer con dádivas ó promesas, hacer caer en el anzuelo, 
seducir, engañar». 

AÑASCO. Enredo. De \Vu¿:^x¡¡\an-náxca «nudo del lazo en que 
una bestia salvaje se encuentra pillada por el cuellowj r. 
(^^-ixi naxica, «enredarse, ser cogido en un lazo». 

AÑAZA, añacea ant. V. añacea. 

AÑAZME ant. cast., aña:2mea base. Argollas de oro ó plata 
que usan las mujeres en las muñecas. Gov. Armillares ó 
astragalos en la parte superior de los fustes de las colum- 
nas en la arquitectura ár. Gayangos, n. ms., ap. Alix, G/ox. 
De JáJI an-nadm, «sartal ó hilo de perlas». Engelmann y 
Alix. 

AÑIL cast., anyilcüii. y val. Golor azul. De J.*JI an-nil. Urrea. 
Sobre el origen y significación de la voz ár. v. el art. 
amir. 

AÑiR. Lo mismo que añil. «Golor indio ó de añir es la 
espuma que nada en las calderas quando se cuece la yer- 
va que llamamos pastel». Huerta, Anot. á Plinío, II, 
p. 3Gi. 

AÑORiA. Lo mismo que noria. 



270 

Aqueme port. Gobernador moro. De ^Ls^'l alháqtiem, ((ju- 
dex» en R. Martín, ((juez ordinario, juez elegido de la una 
parte» en P. de Alcalá, <(judex, arbiter, princeps, domi- 
nus» en Freytag, ((gobernador» en Marcel y Bocthor. 

Ara, hará. De nL^. hará, ((parroquia, vicus» en R. Martín. 
Esta voz, que se encuentra en varios pasages del Apeo 
del Ldo. Loaisa (Arch, de bienes nac. de Gran.) y en el 
Lib. de Habices, es frecuentísima en la Introducción á la 
Iháta de Aben Aljatíb. 

Arabalde cast., arrabalde port. Lo mismo que arrabal. 
Ayades buena ventur», responde hiego el alcalde, 
Las rentas de este consejo rion las (¡uiero yo de vídde, 
Mas vos dadles por mi tanto, por la villa e arabalde 
Si vierades que fabla en ello alguno, fablad con el pechalde. 
Rimado de Palacio, copl. 365. 

Árabe cast., mall, y port. La persona natural de la Arabia. 
V. alárabe. 

Arabí, arrabí ant. port. Del hebr. íiai rabbi, formado de la 
voz caldaica ^^ rab y del sufijo pronominal de 1." persona, 
((summus, prirfectus, princeps», ár. ^9^' ar-rabbí. 

Arabia cast, y port, araoia. La lengua árabe. De s-o^ 
arábiga, voz que significa lo mismo, y se emplea como 
sustantivo en vez de s-oyul ^^í^L V. Kaz., Diet. 

Arac, erraca cast., araca, arak, araqae, orraca, rak port. 
Aguardiente que hacen los tártaros con leche agriada de 
yeguas. De óy árak ((aguardiente» en Ilenri y Bocthor. 
Este autor. Marcel y Hélot traen la forma ^/^ araqaí con 
el mismo significado. 

Aragan. En mi sentir esta voz es alteración de la aráb. qj;'^^^ 
harón, ó qj^ harón que se encuentra en R. Martín con 
la acepción de efrenis; ((refractory, restive» en Catafago, 
epíteto aplicado al caballo ú otra bestia cualquiera, según 
Lane. Cf. Alcalá en el art. harona bestia. 

Araihanes. V. arraihán. ((Et como quier que los cipreses 
non llevan fructa que sea de comer, son muy buenos ár- 
boles et muy apuestos, et los araihanes, et los lidoneros 



271 

et lüs azoí'eifos.). Lib. del cabdUero tj del escudero dol 
Inf. D. Juan Manuel, cap. XLIV. 

Aral. ((Unum nnedium de uno ami, cunn sua casa, et cum 
vinea, et cum sua aqua». Doc. de Pck^o de Soasa de HIO, 
ap. Sta. llosa, Eldcid. De Jo-y'l ar-rahl, ((ovile» en Rai- 
mundo Martín y en el Glos Leid., «hato» en P. de Alcalá, 
«casa fuera de una ciudad, tierra, alquería, aldea» en 
Dozy. Y. Glos. y Siipl. 

Arambel cast., alambel port. Tapiz, cobertor. De J.*jlsUI 
alhanbel, «tapetum, omne quod extenditur» en R. Mar- 
tín, «bancal, repostero, poyal para cubrir el poyo» en 
P. de Alcalá. Guadix y Rosal. «Y el maestro que flziere 
los tales alquiceres ó arambel qua los faga el pié de lino 
y la trama de algodón». Ord. de Sev., Tit. de los texedo- 
res de lino y lana, fol. 211. 

Arancel cast., cat. y val., arancel port., aransell malí. 
Tarifa oficial que determina los precios ó que se han de 
vender las mercaderías y los derechos que se han de co- 
brar. De yu^\as-sir, «pretium» en R. Martín, «precio de 
los géneros ó mercaderías, sobre todo fijado por la auto- 
ridad» en Kaz., «the current price, or rate, at which a 
thing is to be sold» en Lane; ó del pl.^L**v'iJ) alasár, «tari- 
fa» en Henry, ^■ju^^\ ^J^ en Bocthor, r. yu^ scira, en 2." for- 
ma, «poneré preciuiYi)) en R. Martin, «coter, extimer, fixer 
leprix des denrées, etc.» en Kaz., «tasar, regular, limitar 
el precio de los géneros», jj^J)^) Ou\^ en Bocthor, «tarifer» 
en Henry. ílste mismo verbo se encuentra en 1." forma 
con la acepción de tasaren P. de Alcalá y en Hélot. De 
J-juJIi] alasár ó alasér, insertada una n eufónica entre el se- 
gundo alef y el sin fsj y convertida la r final en I (cf. alqui- 
lé de lyül, añafíl de j^\) se produjo la forma cdansel ó 
alancel, y mediante estos cambios y la transcripción del 
laní (i) del art. por la r, aransal, aranselóarcuicel. << Aran- 
cel de pesos: poruña @ de clavos de girofe quinze inrs.; 
id. de la nuez moscada de janli veynte; id. del alnoxaca 
onze, etc.» Ord. de Gran., Tit. XIX, fol. 312 y siguientes. 



272 
Araual. Lo mismo que arrabal. 

Por las tierras se volvieron 
Rrobando é ffaciendo mal 
Yllora combatieron, 
Ganaron el araual. 

Poema de Alfonso el XI, copl. 21. 
Arauia. Lo mismo que arabia. 

Dixieron los escuderos: 
Sabedes bien la arauia? 
Sodes bien uerdaderos 
De tornarla en aljamía. 
Poema de Alfonso el XI, copl. 1293. 
Arazana. Lo mismo que atarazana. V. Capmani, Memorias, 

Voc. de algunas palabras del lat. b. 
Arbelcoran. Granada. Lo mismo que alboqueron. 
Arbellon cast., arbelló val., aubelló cat., alballó malí. Lo 

mismo que albaííar. V. Rejón de Silva» Die. 
Arbollón. Lo mismo que arbellon. Alix trae en snGlos. la 
etimología de esta voz, que es la misma que dio Mullera 
albañal, y sus diferentes formas. 
Arbonel. Lo mismo que albornez. V, Dio. Marítimo, ap. 

Castro. 
Arcalcu.^ alcacil, alcaucí, alcaucil. Palabras híbridas, com- 
puestas, según Simonet, del art. ár. al y de la cast, ca- 
becilla, ó del dim. lat. capitellum y oi^inlón aceptada por 
Dozy. V. Simonet, Glos. de voces ibér. y lat. m v. cabcilcí' 
La correspondencia aráb. cabella, que da P. de Alcalá al 
vocablo alcaucí, abona cumplidamente esta etimología. 
Arcaduz cast., alcatraz gall. Lo mismo que aleadas. 
Arcatifa. Lo mismo que alcatifa, en la acepción de capa 6 
cubierta de tierra que echan en las solerías de las cáma- 
ras ó sobrados. 
Arcáz. Ataúd, féretro; tulla para entrojar cereales.. Según 
Alix, aunque parece derivación de la lat. arca, se acerca 
más por su forma á la dicción hebr. tsiíí arggaz «arca». 



273 

lá al vocablo alcaucí, abona cumplidamente esta eti- 
mología. 

Arcada. Movimiento violento y penoso del estúmaí^o, que 
excita á vómito. La Acad. deriva esta voz de la aráb. «ASp- 
hárcadü, nuez de la garganta. En n)i humilde opinión, y 
teniendo en cuentn que (»ste téi'ininí) se usa comiunnente 
en plural, arcada no es otra cosa que oLjy>/¿a/-c7¿/, pl. fcm. 
de jt/p- liarca que vale movimiento. 

Arcaduz cast., alcatra:^ ^i\\\. Lo mismo que alcodiu. 

ARCAM. Serpiente venenosa del Turquestán. Metátesis de la 
dicción ár. ^I^^l azrúni, que se encuentra en Marcel con el 

propio significado. 

Arcatifa. Lo mismo que alcatifa, en la acepción de capa ó 
cubierta de tierra que echan en las solerías de las cáma- 
ras ó sobrados. 

Arcazon. And. Mimbre. Corrupción de c»!^;>^Jl aljaií>orán 
que significa lo mismo. Los herboristas arábigo-hispanos 
daban al mirto silvestre, de que se hace mención en el 
Libro cuarto de Dioscórides^ el nombre de ^unJU ^\^yS^jai- 
zováa baladi, que se aplicó á la mimbre, ^j.^y¡, gr. Xúyo;, 
por la semejanza de su ramaje con el del mirto. V. Aben 
Albeitár, Traite des simpL, trad. Leclerc, 1, 10 y II, G8, y 
Aben Alaw., trad. Banqueri, I, 313. 

Arce, arcén. Margen ú orilla. Brocal. Acad. En la primera 
acepción es el ár. J^^UJI as-schel, que significa lo mismo, 
y en la segunda^l ífj^á. jarse albir, ubrocal de pozo» ó sim- 
plemente íjyi- Jarse, mediante la elipsis de ^1 albir, 
«pozo». V. Henry in v. Margelle, y Bocthor in v. Margelle 
ó Mardelle. 

Arcelio. Calificativo del caballo que tiene el pié derecho 
blanco. De J^j\ archelí, adj. posesivo derivado de ^.2^,1 
archel. V. argel. 

Arciche. Lo mismo que aciche. 

Arcidriche ant. Tablero del juego de ajedrez. Lo mismo que 
ajedrea. 

Arcinal cat. Certa classe de eixárcia ó engeny pera pescar. 

35 



274 

Labernia. De sLu,J\ as-sinnára , hcunecon en Kaz.,Bocthor, 
Hélot y Henry, «anzuelo» en P. de Alcalá, que áíxfathaéi 
la primera radical. 

Archegaya. Lo mismo que cuagaija. 

Arda, ardilla cast., liarda port. Esta voz, á la que la Aca- 
demia da como probable un origen aráb., y que de aten- 
derse únicamente á la homofonia, ninguna etimología le 
cuadraría mejor que la berberisca ¿jy^l aárda, «rata» en 
Marcel, ó í;jy.l ((gárd((, «rata de los campos» en el Diet. 
Franc. -Berbere, tiene muy pronunciadas trazas, como 
opinan Diez y Donkin, de no ser más que corrupción de 
la lat. nitella, la cual por la prótesis, cambio de la n en r 
(cf. sangre de sungu¿ne/)i, cofre de cophinus) y de la íZ en 
t (cf. dedo de digitus, lodo de latas) se transformó en ari- 
dill((; mediante la síncopa de la i, en ardalla ó ardilla, 
y finalmente por contracción en arda. 

Ardaza Según Boy, en su Die. de Comercio, se da este 
nombre á las sedas más groseras que hay en Persia y de 
ningún aprecio, porque están llenas de unas ligaduras 
que son inútiles: además de su mala calidad natural, están 
sujetas á fraude, porque á menudo se encuentran en las 
masas estopas de seda mezcladas. De ^j^^cjJI ad-dosa «al- 
godón» en Freytag y Kasimirski. 

Ardel. Medida de pesos y capacidad en Egipto. De ^úJ ar- 
deb ó L_,o^l irdab, «medida de áridos,» derivada á su vez del 
gr. ápTá,3a, lat. arlaba «medida de los egipcios para las 
cosas secas, que hacía tres celemines y la tercera parte 
de otro,» según S. Isidoro. Sobre la capacidad de esta 
suerte de medida puede verse á Silvestre de Sacy, Chrest. 
aráb., II, p. 28. 

Ardepa. Lo mismo que ardel. 

Arduran. Variedad de la saina de Berbería. Corrupción de 
la voz berberisca ^^^Ul eyárden ó ojyj ayárdan, que res- 
pectivamente se registran en Marcel y en el Diet. Frang.- 
Berbere con el significado de trigo. 

Arefece port. Barato; á bajo precio. De 's^*:^J\ ar-rejige «vi- 



275 

lis pretii re*'» en Frcylng, «({ui ost n bon mnrchf'M) on Koz. 

Arel cast., arcr cat., mall, y val., arern cat. F.specio dc cri- 
ba grande para limpiar ol trigo en la era. Acad. De JL^ 
(forbél, nuestro garbillo, derivado á su vez del Int. cribe- 
llam, criba, tamiz en Palladlo, dim. de cribr/fm, la criba 
con qite se limpia el trigo y otras semillas. De Jb^¿ r/or- 
ból, mediante la síncopa de la í/ (cf. alara de s}^ galala) 
y de la 6 (cf. codo de ctibittts), se hizo arel. 

Arenque cast., arcnch cat. Segnn los etimologistas, del teu- 
tónico harénc. La ortografía de las formas españolas de 
esta voz tiene más semejanza con el nombre de unidad 
sXsyi ar-renquey el colectivo J^J\ar-rcnCy que se registran 
respectivamente en Humbert y Bocthor con la acepción 
de hareng y poisson. Pero como esta voz no se halla 
en la lengua árabe clásica, entiendo que la dicción 
española no es más que alteración de las latinas halec, 
hallec ó alee, que se encuentran en S. Isidoro con la acep- 
ción de anchoa, pez, mediante la conversión ordinaria de 
la I en r y la inserción de una n eufónica antes de la letra 
final. Cf. mancha de mácula, alondra de alauda. «Los sal- 
mones e los arenques segunt que délos menudos dixe .> 

Arfe cisoria del Marqués de Villena, p.7G. 

Arez. El árbol llamado por otro nombre alerce. De íjJ arco 
«cedrus.» «Lanza traía de palo, que dicen cedro en latin, e 
en arábigo llaman are:^.yy La Gran Conq. dc Ultr., p. 174. 

Arfa, arfe. El saco, ó copo, ó bolso de las varias redes de 
pesquera que se emplean en el Guadalquivir. Acaso de 
*jij| alfajj, «red,» ó ú& ^j^atja, arfa, mediante la conver- 
sión de la t en r, que se encuentra en Marcel con la signi- 
ficación de fondo de un saco. 

Arfar. Cabecear el buque. Tal vez de 5üyi orf «coma» en 
R. Martin, «cresta de una colina, cresta del gallo» en Kaz. 

Arfaii port. Encabritarse (el caballo). De ^áj^l ártafa, S." for 
ma del verbo *¿. rq/ci'a «levantarse, levantarse endere- 
Qando» en P. de Alcalá. De ^Ji ártafa'a,^or la síncopa de 



276 

la sílaba ta se hizo arfa, y arfar por la adición de la r del 

infinitivo castellano. 

El verbo árabe que propiamente tiene la acepción de en- 
cabritarse el caballo es el sordo ^^ xabba en segunda 
forma, seguido del nombre ^j^^fáras, «caballo.» R. Martin 
traduce en la glosa del art. Elevare de su Voc. Lat. Ar. 
^± ^^ por «quando se elevat in duobus pedibus.» 

Arfh.. Lo mismo que alfil en la acepción de pieza del juego 
de ajedrez. 

Argaans pl. port. Alforjas, mochilas. V. Árgana. 

Argadells pl. cat. Angarillas de fusta, espart o altra mate- 
ria ab sas divisions, que 's posan sobre las bestias pera 
portar cantes de aigua, etc. Lavernia. De ^jí1\ alcartelly 
«onus sarcinave asini; canistrum, sporta, spec, fructua- 
ria» en Freytag; angarilla, canasta en Bocthor, derivada á 
su vez del gr. xápTaXXo; ó xap-raXo; (por xaAaOo;) «cesta, canas- 
ta,)) rab. Vú^p cartil. Do. yLjL] alcartell, s\nco\)Q(\() e\ j(r), 
mudado el J íl) del art. ár. en r, el o (q) en g (cf. gabilla 
de \La5 cabila) y el L (t) en d (cf. adoloe de y^iaJI at-tób), 
se hizo argadell: También pudiera traerse argadell de jüxi^ 
átela y con el iwi. ahítela^ (Cáugi\v\\\i\, canasta» en Boc- 
thor, mediante los correspondientes cambios eufónicos. 

Argadillo. Prov. de Aragón. Cesto grande de mimbres. De 
•jiijyiJI alcartella, nombre de unidad del vocablo anterior. 

Argado. Enredo, travesura. Alix, corrigiendo á Marina, da 
como origen probable de esta voz la ár. ^jüü) algadr, per- 
fidia, engaño, dolo; sin reparar en que es simple altera- 
ción del adj. lat. sustantivado «r^a^íí** (de argao) «agudo, 
ingenioso, sutil, astuto, diestro,» do donde el v. argtUo, 
charlar mucho. 

Argalí. Carnero. De ^^j^il alchadi, que significa lo mismo. 

Argalia^ argallia. Lo mismo que algalia. 

Argamandeí.. Arrapiezo ó colgajo de paño, lienzo, etc., como 
los que cuelgan de los vestidos rotos. Acad. Voz com- 
puesta de las ár. '^j¿^ járea, «pars rei lacei'attje(ut vestis)» 
en Freytag, «lambeau» en Marcel, «chiffon» en Henry, 



277 

«pitncium» en R. Martin, y J.p.ju* mandil, «pannus^ suda- 
riiim, linteum.» 

Argan. Género de plantas (árboles y arbustos) que se crian 
en Marruecos. De qL^^I archán, «oleastri spinosi genus ia 
Mauritania frcqiums, cuius fructusaniygdalis similes nu- 
cleum pracpinguem et oleosum continent et lianc oh can- 
sam jijAÍ]jy¡ appel¿aní(ify)> 6 de ^L^yí /i o/x'/iá/i «oleastri spi- 
nosi genus Africanum, cuius fructusseu nuclei aniygdalis 
similes.)) V. Freytag, Lax\ Ár. Lat. 

Arcana cast., argao port., argaens, pl. cut. En la acepción 
de máquina, á modo de grúa, para subir piedras ó cosas 
de mucho peso, la derivó Menage del b. lat. arganum por 
organum, gr. opyavov instrumento^ útil, herramienta, todo 
lo que ayuda ó suple el trabajo del hombre, máquina. 
Pero la verdadera etimología es engata, procedente de la 
misma radical, que se encuentra en Vitruvio con la sig- 
nificación de máquina para subir grandes piedi*as, etc. La 
voz lat. se deriva de la griega spyáTt-r,, de donde trae su ori- 
gen la ár. o'jl^I irgád, ((machina3 genus, cylindrus tracto- 
rius in emolienda anchora adhibei'i solitus.» Rejón de 
Silva dice que es lo mismo (jue cabrestante ó torno. Náu- 
ticamente se toma también por cabrestante, que es el 
valor de la voz griega épyáTrr.. ^Arganes, ergata que es made- 
ro sobre el cual se hace la máquina.» Urrea, en Vitruvio. 
En el sentido de serones ó angarillas con la armadura de 
arco para llevar la comida sobre una bestia, que le dá Go- 
varrubias, creo que es lo mismo que arguena. 

Argaya. Según Alix, de rj'jij'I nlgaya, «finis» en R. Martin, 
«extremitas rei summusque terminus» en Freytag. 

Argayo. Manto que se ponía sobre toda la demás ropa. Ma- 
rina da por etimología de esta voz la ár. xj'jlII algaya, que 
carece de tal significación, y Alix j^íjlI algaxú, «tegu- 
mentum, velamen.» A mi parecer, argayo no es más (¡ue 
corrupción del ár. h.íUüI ax-xáya, «túnica» en R. Martin, 
vocablo originado del celto-latino saguní, nuestro sayo, me- 



278 

diante la conversión frecuente del lam del art. ár. en r, y 
de la s en g. Cf. gibia de sepia. 
Argel cast, y port. Adj. que se aplica al caballo que tiene 
un sólo pié blanco. Acad. De ^^^J árchel (án uno pede 
posteriorealbo notatusequus,» raíz Jo*^ ráchila «in pede 
uno posteriore album locum habuit jumentum.)) Alix. 

Argema. Nube del ojo, según Laguna en Dioscórides. Es 
la voz latina argema, gr. apy£¡j.a ó apysfxov, que se encuentra 
en Plinio con la acepción de tela ó mancba que se cria 
en el ojo. V. Forcellini y Miguel y Morante. De la misma 

• procedencia se registra en ár. el vocablo IlJ arguemá, 
úlceras del ojo. V. Aben Albeitór, Traite des simp.y trad. 
Leclerc, I, 50. 

Argena. Lo mismo que árgana en la segunda acepción. 
(íPusiéronle en unas argenas de paja como aquellas don- 
de llevan el vidrio.» Licenciado Vidriera,^. 220. 

Argolla cast, y port., argolles, pl. val.» argola port. De JjlII 
algoll «collar de cuero ó de hierro que ponen en el cue- 
llo.» Müller. Creo preferible esta etimología á la que dan 
á esta voz Diez y Donkin. 

Argoma. Planta. Aulaga. Corrupción de o'u^'l ^jj! a.zezza, 
ilgemán «genét sauvage» en el Diet. Frane.-Berbere, me- 
diante la elipsis de yj aj:^es:^a. 

Arguenas, argi/eñas. Alforjas. Acad. Según Marina y Alix, 
probablemente áes^^güenia y con el art. algüenia, «sa- 
co» en Freytag y Kazimirski. 

Arigue. Madero comunmente enterizo que sirve para la 
construcción de edificios. De jü^ araque, «lignum trans- 
versum inter duoparietis fulcimenta» en Freytag, «poutre 
transversale entre deux soliveaux verticaux» en Kaz. 

Arije. Lo mismo que alarije. 

Arijo, adj. Entre labradores se aplica á la tierra que es 
delgada y fácil de cultivar. Según Alix, de ,j,^J] ar-rahis, 
«delgado, fino» en Kazimirski, «non coh;x>rens Ierra)) en 
Freytag. 

Arlmez. La parte voladiza de los edificios. De oU*JI aliméd, 



279 
«estructura ú obra elevada, pilar que sostiene la tienda, 
columna, pilastra.» Alix. 

Arjoran. El árbol llamado también ciclamor. De qÍj-^^I o.r- 
clioán, derivado del persa Jiy-) argoáii, nombre de un 
árbol de Persia, cuyas flores son de un rojo subido. Los 
árabes han aplicado este nombre al color parecido á la 
flor de aquel árbol. Herbelot dice que el arjoran (olj-a-.l) 
es un árbol de Judea, el cual se cubre de flores de color 
de púrpura antes de echar sus hojas. Leclerc lo identifica 
con el gainier, el Cercíssiliquasínim úelüs leguminosas. 
V. Aben Albeitár, Traite des simpí., trad. Leclerc^ I, pá- 
ginas 50, 51 y n. 

Arlota. Lo mismo que alrota. 

Armadía. Lo mismo que almadia, 

Armaga Lo mismo que alfarma. 

Armajal. Lo mismo que 

Armajara. Porción de tierra muy labrada y estercolada 
para hacer almáciga. Deys^»-'! almáxar ó g 'l.¿xJI almaxara^ 
procedente del Ar'ameo iud //¿ííxyí/' «término de jardine- 
ría, almáciga.» V. Aben Alaw., II, Gü, ap. Dozy, ¡Siipl. 

Armajo. Lo mismo que almarjo. 

Ármala cat. De J,*p- hármal, «peganum harmala, ruda 
borda.» Colmeiro. V. Aben Albeitár, Traite des simpl., 
trad. Leclerc,"!, 424—7. 

Armona. Lo mismo que almona. 

Arnaute. De Id^íiJ arnáut., ((albonés» ó natural déla Albania, 
LjUj^l jJi, prov. turca. «Lo que sé es, respondió el cauti- 
vo, que al cabo de dos años que estuvo en Constantinopla, 
se huyó en traje de arnaute con un griego espía.» D. Qui- 
jote, Primera parte, cap. XL^ p. 170. 

Aroca. Especie de lienzo de poco más de tres cuartas de an- 
cho. Acaso de o^l «r-racc, ó de 'jí^J] ar-i'ocáCj «delga- 
do, fino.» «Cada vara de aroca fina á cinco reales y me- 
dio.» Prag. de Tcts.^ fol. 9, año de 1680. 

Arousa gall. Tumulto. De ?^y^] alháusa, nombre de acción 
del V. ^_^L5) /¿í(.sYí, que en II y V forma se encuentra en 



280 

Raimundo Martin con la acepción de scandalizare. 

Arraax, arrahax. Los oseguelos de las aceitunas quebran- 
tadas en la rueda del molino de aceite. Cov. De,^^^! ar- 
rajg, «bajo, vil,» como es el rejús ú orujo de los cuescos y 
ollejos de las aceitunas.» Cf. Arrefece. 

Arrabaa. Especie de cuadro en que está embutido el arco 
de herradura. De cL^I a/*-rcíMa^ «cuadro» en Kazimirski, 
r. «.i. que en II forma vale cuadrar. Alix. 

Arrabal cast. cat. y port., turabais, pl. val., arrabalde cast, 
y port., arraval. cat. y malí., arravalde, arreoalde port. 
De jhij¡\ ar-rábad, «parrochia, vicus» en R. Martin, «arra- 
bal, barrio, collación de cibdad» en P. de Alcalá. Marina. 

Arrabeca, rabecay rebeca port. Violón. Corrupción úq^^^J>] 
qr-rabáb, nuestro rabel. Sousa. 

Arrabí port. Lo mismo que arabí. 

Arrabil, rabel, rabil poi't. Lo mismo que el cast, rabel. 

Arrabio. Hierro colado. De ^^J\ ar-rauí, «orichalcum.» gr. 
opdioCkMy, derivado á su vez del persa ^^^ rout, 6 ^^ rú, 
«aes vel stannum fusum» en Vullers. 

Arrabiqua, arrebique, rebiqae port. Rojo, colorado. Estas 
voces, que con mal acuerdo figuran en el Glos, de Dozy, no 
son más que alteraciones del adj. lat. rubricas, rojo, como 
lo sospechó Duarte Núñez de Liao, que las deriva del sus- 
tantivo rúbrica, la almagra ó bermellón en Plinio. 

Arráca cast., arracá val., arracadac base. Lo mismo que 
alcarrada. V. R. Martin, Voc. Lat. Arab, in v. Inauris. 

Arracife cast., arrecife cast, y port., arracif, arrecif val., 
arrife, recife port., arrispea base. De oJfV^jJI ar-ra^if 
arracife, calgada, camino en P. de Alcalá, «strata, calsa- 
da» en R. Martin, «camino empedrado» en Kaz. En la 
acepción de banco ó bajo formado de un encadenamiento 
de piedras ú otras materias duras, que tiene la dicción 
cast, en el Die. de la Acad., podría también derivarse de 
UuoJ] ar-rasef «lapides serie cohaerente in loco ubi aqua 
fluit transeundi causa dispositi,» r. ^^¿Oj rafafa, «em- 
pedrar.» 



281 

Arracife. Cardo arracife en P. do Alcalá. Lo mismo que 
arrccofe. 

Arráez cast., arracsi mall, y port., arrah, orrais, arrayo 
port., array mall., arraix cat., mall, y val. Jefe ó cau- 
dillo entre árabes y moriscos. Capitán, patrón do barer». 
l)eg*..5iyi ar-ráis, «princops, nauta» en R. Martin, «prínci[)e 
de sinagoga, príncipe de pilotos, almirante, patrón ó de- 
fensor, patrón de nao ó carraca, caadillo» en P. de Alcalá. 
Rosal. 

Arraezar. Dañarse, viciarse, malearse alguna cosa, como 
los granos, comestibles, etc. De ^j^ rájasa, «vilis pretil 
íiúirea, vilis pretil habuit, y en IV forma «vilis pretil ut 
esset effccit deas, invcnit vilis pretii rem.M El insigne lite- 
rato D. José Amador de los Rios dio la etimología de esta 
voz. V. G/o.s\ á las Obras de D. Iñigo Lopez de Mendoza, 
Marqués de Santillana in v. Raej. «É los moros desuso 
diclios estaban apercibidos, é temíanse de lo que vino 
después; pero fueron arrae^ando las viandas, é fueron 
cobrando salud los que so guardaban de se fartar, é los 
otros murieron todos.» Croa, del Cid, cap. 102. 

Arrafacha. De jüüyl arráfaca, «caravana, sociedad^ cama- 
radas, hombres que viajan juntos,» r. fjp^ráfaca, «comes, 
socius fuit.» «Et veniant illas arraifachas, tolas terras ad 
fldelitate, et non illas sachet, nec tragat nullus de suos 
fueros.» BofaruU, Colee, de Doc. ¿néd. del areh. gen. de 
la Corona de Aragón, IV, p. 130—131. En otros documen- 
tos se encuentra tanibi(''n la forma arrafache. 

Arrafala. Ved rafala. 

Arrafiz. Cardo de comer. Lo mismo que arrecafe. 

Arrahan. Lo mismo que arraihan. «Tomillo, etjara,et fo- 
jas de oliva ó arrahan.)) Lib. de Montería del Rey don 
Alfonso, Bib. Ven. I, 155. 

ARRAmAN, arrai/an, arrayan. De ^^'..íripjl ar-rai/ián, «mir- 
tus» en R. Martin, que trae el nombre de unidad, «arrai- 
han» en P. de Alcalá. Rosal. La etimología se halla en Ca- 
siri. V. Bib. Ar.-Hisp.-Esc, I, 334. 

96 



282 
Arrajaque. Lo mismo que arrejaque. 
Arralha port. Becerra de dos años. De nÍ>:\jJI alichla, «vi- 
tuta» en R. Martin, «ternera, hija de vaca» en P. de Alca- 
lá,» ó de N¿-s! árja (que con la misma acepción de ternera 
se halla en el lexicógrafo cat.)^ sincopado ó suavizado el 
^ (j) en lí y añadida al fin una I eufónica. (Cf. alquival de 
Li:\j| aljibá. De s.¿.^l árja viene también nuestro eral. V. 
Eral y Eral ternera en P. de Alcalá. 
Arrancan. Lo mismo que arracada. Kn el Testamento que 
el Rey D. Sancho I otorgó en el año de 1209 se lee: «Habeat 
et meas cintas, et meas scarlatas, et penas varias, Arran- 
canes ét lencios.» Brand., IV , Monarch. LtisU., ap. Santa 
Rosa, Elucid. 
Arrapiezo, arrapo. Jirón ó andrajo que cuelga del vestido 
roto yviejo. Esta voz, lo mismo que harapo ó jarapo, como 
se pronuncia en Andalucía, no es, á mi parecer, más que 
la aráb. ^*yii xarmit, pl. JaA*lys xarániít «chiffon, lam- 
beau, haillon^ vetements en lambeaux, haillons» euKazi- 
mirski, «vestes sea panni laceri» en Freytag, que solo 
trae el pl., el cual se encuentra en las Mil y una noches, 
1,126 y 128, ed. Habitch. 
ARRAQumE, arraquiüe, arrequioe. Labor angosta y tirada 
que se va extendiendo por todo el ruedo del vestido. Gov. 
De v_.^A/yi ar-raquiby «cosa que se une ó adapta á otra, 
como el engarce á una sortija^ el hierro á una flecha, etc.,» 
r. ^^ ráqueha, que en II forma vale: «imposuit rem alte- 
ri, inseruit palam annulo, cuspidem telo^ etc.» Alix, Ma- 
rina y Engelmann. Cf. -i^y «bordadura de una tela dis- 
tinta aplicada sobre un vestido» en Quatremére, HUt. 
des suit. maniL, II, 4." parte, p. 78. 
Arras. Lo mismo que arráez. 

Que no ternian las pases 

Por fecho del Padre Santo: 

Al rey moro e sus arrases 

Ffesieron saber atanto 
Poema de Alfonso XI, cop. 13. 



283 

Arratal. Lo mismo que arrelde. V. Colleclio nioriim Co- 

If/mb/'ícc. 
AuRATE cast, y port., arratel port. Lo mismo fjuc arrelde. 
Arraxaque. Lo mismo que arrejaque. 
Arrayan cast., arrayana base. Lo mismo que arraihan. 
Arrayan. Lo mismo que arraya:^. «Embió {\ folgar á los 
Arrayanes de los moros.» Florión de Ocampo, Croa, gen., 
folio 321. 
Arrayaz. Lo mismo quo arrack. 

Después la zaga vinieron 
ricos homes y Arrayaces, 
é todos luego fecieron 
muy bien apostadas faces. 
Romance de D. Alfonso XI. 
La voz arrayas, empleada por los cronistas de la edad 
media en sentido de gobernador de una provincia (V. Ba- 
rrantes Maldonado, Mem. Hist. Esp., IX, 2G0: «el arraya:^ 
de Málaga,)) «el arraya:^ deGuadix.»), viene, á mi parecer, 
de ^y^lij) ar-riyási, que con la acepción de «soberano» se 
encuentra en el Sapl. de Dozy. 
Arrayhan. Lo mismo que arraihan.» El cedro es un árbol 
crecido, del qual se coge la resina llamada Cedria. Pro- 
duze un fruto redondo como el Enebro y tan grande como 
el que nace del yirrayhan.» Dioso, iltistr. por Laguna, p. G3. 
Arrayjan. Lo mismo que arraihan. «El arrayjan doméstico 
y negro es más útil en el uso de medicinas que el blanco.» 
Laguna, Anot. á Dioso., p. 97. 
Arraz. Lo mismo que arraes. 

Un arras bien se guisó 
De Guadix con gran mesnada, 
E sobre Siles posó 
Con grande gente ó menada. 
Copl. del Poema de Alfonso XI, ap. Argote de Molina, 
Noblesa de Andalucía, fol. 198. 
Arrazife cast., arrispea base. Lo mismo que arracife. 
Arre cast, y port., arricixí., harre cast. De ly arre, voz usa- 



284 

da en Marruecos para arrear las bestias. «Comienza el 
hombre a ciar sus gritos: arre acá.» La^a/illo de Tormcs^ 
parte 2.", cap. XVIIl, de incierto autor. 

Arreal. Araial, acampamento de hum exercito, ou de al- 
guns corpos de Soldados, e Milicias. Sta. Rosa, Elacid. 
El lexicógrafo portugués trae esta voz de Arralare, que en 
la decadencia de la lengua latina significa arreglar, ar- 
mar, disponer por orden^ con asiento y método todo lo 
que es conducente á el alojamiento do un ejército. Yo 
creo más llana su derivación del ár. J^JI ar-rahl^ «man- 
sio, locus ubi quis habitat» en Freytag, «morada, habita- 
ción, lugar en que se hace alto» en Kazimirski. 

Arréala, arréale cast., arreal val. Derecho que pagaban 
los serranos de sus ganados, que pastaban en Andalucía. 
Acad. Alix trae esta voz de »¿z.J\ ai-raáija, «rebaño,» voz 
sinónima de s,jj^ dula en Hélot y Marcel. Yo creo que es 
simple transcripción de J^^l ar-ráhal, «ovile» en R. Mar- 
tin, «hato» en P. de Alcalá. 

Arreas, arreas, arriaz port. Moraes y Fonseca consideran 
estas voces como pl. de arrea. En este supuesto, deríva- 
las Dozy de -i^j^ orwa^ que P. de Alcalá en su art. Laso 
de sapatos pronuncia árgtia. De ser^ con efecto, un pl., yo 
creería más derecho traerlas de la forma ^^ ora ó ira, 
que con el significado de laqueólas glohalí vestiarii se 
encuentra en Freytag y con el de «boucle» en Henry. 

Arrebate cast., arrehát val. Léese en la Crónica de D. Al- 
fonso el XI (p. 550), que cuando los Condes de Derby 
y Salisbury llegaron á presencia del rey, este les dijo: 
«que las sus gentes dellos no eran sabidoras de las gue- 
rras de los Moros, et por esto que era menester que man- 
dase cada imo á los suyos que non saüescn a los arreba- 
tes áQ los Moros, salvo quando viesen sahr allá el pendón 
del Rey de Castilla.» Dozy interpreta la voz cast, por la 
aráb. Lyi ar-rihát, «puesto, lugar en que se lian colocado 
tropas.» En mi humilde opinión, la voz española nada 
tiene que hacer con la aráb. i^Lyi ar-rihát, «quinqué equi- 



285 

tes vel plures statio,» do limitar su valor á esta sola acep- 
ción, como lo hace el ilustre orientalista holandés^ á cuya 
perspicacia é ingenio peregrino no podio ocultarse que 
semejante sentido no se compadece con el que realmente 
tiene arrebate en el pasajíi transcrito de la Croa, de Don 
Alf. el XI, el cual^ d lo que se me alcanza, no es otro que 
el de escaramuza ó combate. Cierto que los diccionarios 
árabes no dan á aquel vocablo semejante significado; pero 
por ventura se encuentra con él en el siguiente texto de 
Aben Batuta {Viajes, IV, p. 353): o*^^ ^ o^^^o^ "^^J^ 
IsLyíj ^l^-^í^Jl, que Mrs. Defrémery y Sanguinelti traducen: 
«et je désirai prendre part á la guerre sainte et aux cani- 

bats des infideles.» 

Arhecas. Arzolla; en la acepción de almendra verde. Co- 
rrupción de ííj^lJl al-leu:^a, que tiene el propio valor. 

Arrecafe, arrecife, arrezafe. Cardo borriquero. De ^Jj^j^W 
alhárxnf; que significa lo mismo. Cañes, Marina, Alix. 

Arrecife. V. arracife. 

Arrecova, recova port. Lo mismo que recua. 

Arrefece port. De ^j&¿^j!í\ ar-reJQ, «á bajo precio, barato.» 

Arrefen, Lo mismo que relien. 

ARREFEZARSE,ant. Envilcccrse, acanallarse. De ^j&í^.rájagay 
«vilis pretil fuit res.)) 

Arreiian." Lo mismo que rehén. 

Arrehecer Lo mismo que arrefezarse. «La cuarta que en 
el tu don non arrehezcas nin aviles á tí mesmo, et que en 
antes seas por ello preciado que no despreciado.» Casti- 
gos é docanicntos del Rey D. Sandio, Cap. XI \\ 

Arrejaca. Lo mismo qi\Q arrejaque. «Et non hay otro co- 
bro si non lo mas aina que podieres ó con vara, ó con 
arrejaca, ó ballesta, que cobres el ánade^ pues anda 
muerta.» Lib. de Mont. del príncipe D. Juan Manuel, 
Bibl. Ven., III, 202. 

Arrejaco. El ave llamada vencejo. Lo mismo que 

Arrejaque, arrexaque. Instrumento de hierro de tres pun- 
tas torcidas. El vencejo por las uñas corvas que tiene. 
Gov. De jüUv^l ar-raxáque, «arrexaque, tridente arrexa- 



286 

que» en P. de Alcalá: ((foiirche á tr ois pointes» en Abu 
Walid^ 636, n. 1, apud Dozy, Supl. Léese en Francisco 
del Rosal: «el arrexaque es nombre de un pájaro que 
otros dicen vencejo; el vocablo parece aráb. que así lla- 
man al arma ó hierro de tres puntas.» El ilustre lexicó- 
grafo opina que acaso se dio al vencejo aquel nombre 
por tener en cada pié para adelante tres luias iguales de 
estraña fuerza en aserrar lo que con ellas prende^ pues 
una uñeta que tiene detrás no se descubre tanto. La pre- 
sunción de Rosal es exactísima. Cf. oLLí-yoíízííí/'jpl.oiAi^^Üa^ 
jatdtif^ que vale á la vez «irundo» (hirundo) en R. Martín, 
(«martinet» en Bocthor, y «tridente» en Henry, V. etium 
Bocthor, Koz. y Freytag in v. oLh-^. 

P. de Alcalá trae por Vencejo arrejaque ace, guaxáca, 
siLíij. Yo creo que esta voz es corrupción de jsbL;. raxáqiie 
que, como hemos visto, se encuentra en el mismo lexicó- 
grafo en correspondencia de Arrexeque, nombre entre los 
moros andaluces del vencejo, según Francisco del Rosal. 

Arrel. La parte enferma de los árboles y plantas soterradas. 
Raiz. Tal vez de J^^l alecl^ «imum cuiusque rei, radix, 
origo, stirps.» 

Arrel. Lo mismo que arrelde. 

Arrela port. Lo mismo que arrelde. En el Concilio de Leon 
de 1012 se dispone que: «omnes macellarü de Legione per 
unumquodque annum, in tempore vinclemice, dent Sa- 
gioni singulos utres bonos, et singulas arrelas de suo.» 
V. Sta. Rosa, Elucid. 

Arrelde cast., base, y port.^ arrate, arratel port., erraldea 
base. Metátesis de JJpjj'I ar-retl, peso que varía, según los 
países^ «libra» en R. Martín, «libra, pesa de cloze onzas, 
libra moneda» en P. de Alcalá. En Oriente es también me- 
dida de capacidad para el vino, y es la mitad de un^^- 
mann. Las íormns ])Ovi. arrate y arratel vienen de J>i?yl 
ar-rütel, que es la ortografía del vocablo aráb. en P. de 
Alcalá, en Abeft Cuzmán y una de las tres de R. Martín. 

Arreo cast, y port.^ arrea, cat., mall, y val., arreio, arreyo 



287 
port. Atavío, adorno. Guarniciones ó jaeces de las caballe- 
rías de montar ó de tiro. De uy^^J) ar-rejót, pl. |de o^i-, 
rojt, arreo, mediante la síncopa del ^ (j) y apócope del o 
(t) final, vocablo de origen persa que se encuentra en 
Freytag con la acepción de «ornatus;» en Kazimirski con 
la de «vetements, habits, effects» y en Bocthor con la de 
«riche caparacon d'étoffe de sole (y comprisun harnois).» 
Vullers comprende ambas significaciones: «apparatus 
suppellex, sarcinsc, vestimentum, bona, opes.»V. Lex. 
Pers. Lat. Etym. in v. oo^j* 

Arrequife. Hierrezuelo que se hace en la punta del palillo 
que se emplea en el alijo del algodón. A mi parecer, de 
\Ji^j¡i\ ar-rehif, «tenuis aciei gladius, acutus media cur- 
vaturoc parte, in qua pra^cipua vis est,» r. oj^^ ráhaja «te- 
nuem effecit, acuit cnsem.fi 

Arrequive, requive. Lo mismo que arraquwe. En la acep- 
ción de guarnición ó adorno de los vestidos, se menciona 
frecuentemente esta voz en las Pragmáticas de trojes del 
siglo XVI. En la comedia La enemiga favorable del Canó- 
nigo Tarraga, dice el Príncipe Belisardo al Conde Polidoro 
en el acto 1.°: 

Los estados que tenemos 
son arrequives prestados 
pues. Conde, á los que valemos 
no nos hacen los estados 
que nosotros los hacemos. 

Arrezafe. Lugares espinosos llenos de maleza que por otro 
nombre llamamos arrecafes. Covarrubias. Cardo. Sando- 
val. Lo mismo que arrecafe. 

Arrezife. Lo mismo que arrecife. 

Arria. Recua. Acaso de Nx^yi ar-raiya^ ó de 5olc.yi «r-rc/^«, 
que respectivamente se encuentran en Henry y Marcel 
con la acepción de «troupeau,» siendo en el segundo sinó- 
nima de 5Ü5O dula. 

Arrial. El puño de la espada. Lo mismo que arrian. 

Arriata, arriate. Los encañados de los jardines. De yrUyi 



288 

ar-riád, ((jardín» en P. de Alcalá, pl. de ?u?j^ rauda, que 
ha venido á convertirse en singular, así en el habla clá- 
sica como en la vulgar. En el dialecto de los moros gra- 
nadinos el pl. de (jiLyl ar-riády es nriida. V.Dozy, Sapl. 
in \. jcUy La etimología es do Covarrubias. 

Arriaz cast, y port. La guarnición, puño ó mango de la es- 
pada. En port, vale pieza metálica del arnés. De (j»\^J\ ar- 
riyás, «manubrium» en R. Martin, «capulus ensis» en 
Freytag. Gayangos (Leyes de Moros, Glosario), Mari- 
na y Alix. 

Saca las espadas é relumbra toda la cort: 
Las manzanas é los arriaces todos d'oro son. 
Poema del Cid, verso 3188. 

Arricaveiro port. De ^L^yi ar-ricábi, «el que sostiene el 
estribo,» añadida la terminación port, eiro. Dozy. 

Arricete. Entiendo ser .esta voz corrupción de arrecife. 

Arricises. Correa corta que pasa por cima del fuste de la 
silla. Según Dozy, de jlj^l ar-ri;^íu, arrizi^ por la inic- 
ia, pl. de ?j^ rassa, «foramen ferreum, quo pessulus exci- 
pitur vel sera, laqueolus, qui innectitur globulus vestia- 
rius» en Freytag, «clausura» en R. Martin. 

Arríel port. Ornato de muitos aunéis, feitos, e tecidos de 
fios d'ouro, que tomaváo, e cubriáo metade dos dedos. 
Tambem havia Arriéis de orelhas, que eráohuns anneis 
de ouro grossos, e largos, que dellas pendiáo^ e de que os 
mesmos homens usaváo. Sta. Rosa^ Elucid. Pienso que 
esta voz es corrupción de arreo. 

Arrife port. Contracción de arrecife. «Esta á cerca de hum 
arrife, quer penha^ que se chama de seixo. »/)oc. de Bra- 
ganpa de 1551, ap. Sta. Rosa, Elucid. 

Arrime. En el juego de las bochas, parte ó sitio arrimado 
al boliche ó bolín. Acad. De L*jil ar-rimáyá ó ^*yí ar- 
ramy, nombre de acción del v. *, rama, «arrojar ó tirar 
á un sitio determinado.» Alix. 

Arrioz port. De g^JI ar-riós, «pied recitas redondas.» 



289 
Arrisco. Riesp^o. Mnrcol Devic discurre con mnchn npnídeza 

en su art. Risrjao, para domostrai' la procodííncia do esta 
voz de la aráb. ój^l ctr-ruq, «portio; omnis res quro alicui 
conceditur et ex qua commodum capit. Stipendium, com- 
meatus, qui militibus datur» en Freytap^. Pero como la 
acepción del vocablo castellano no conviene con la que 
tiene el arAbigo, {\ posar de los esfuerzos que, con poca 
fortuna, bace el ilustre orientalista francés para demos- 
trar su sinonimia, no puede aceptarse la etimología que, 
á mi parecer, no es otra que la dada por Diez, en cuya 
opinión la palabra risco ó arrisco viene del v. lat. reseca- 
re. Esta etimología se halla confirmada por el eminente 
lexicógrafo alomí'm, mediante la comparación del prov. 
mod. ro^ogtic, peligro, con rozega, cortar; dicción que 
trae (x la memoria la voz rosega^ cortadura y peligro, de 
los dialectos do Milán y de Cómo. V. Scheler, Did. cVEtym. 
Fran{',. in v. Risqtier, y Diez^ Etyin. WOiicrbiicli in v. 
Risicare. La Acad. trae esta voz del bretón risk y resba- 
lón, peligro. 

Arrizafa. Jardín real. Víctor. De \iLoyi ar-ro^áfa^ nombre 
de un jardín que con la denominación corrupta de Ri- 
záfa se conserva aún en la sierra de Córdoba. Pose- 
siones con este mismo título las había en Sevilla y en 
Granada. 

Arroaz cast, y gall., arruaz gall. Delfín. Tonina. Alix 
cree probable su derivación de ^wUyi ar-raáx, nombre de 
un pez en Freytag. Kn mi sentir viene de ^j..3k>JI ad-dójas, 
golfín ó delfín, mediante la conversión de la o? en r y la 
síncopa de la /., ó de oUyi ar-rúád^ «el torpedo,» pescado. 

Arroba cast., cat., mall., port, y val.^ arroa gall., arrobca 
base. De *jyi ar-rohaJa, «cuartal, medida, cuarta parte de 
la cosa» en P. de Alcalá. Rosal, Cañes y Marina. 

Arrobo. Lo mismo que arroba. «E perV solidos parient 
arrobo de trigo, arrobo de ordio per XII solidos » Fue- 
ros de Caparroso por el Rey D, Pedro Sánchez de Nava- 
si 



290 

rra, dados en el año de 1102. V. Colee, de fueros municip. 
por Muñoz y Romero, p. 391. 
Arrocabe. Madero que se coloca sobre el muro en forma 
de friso. Todo ornamento en forma de friso. De v'^V' ^''" 
j^occáb, pl. do v_.^1yl ar-ráqtiib, «inequitans» en Freytag, 
os decir: los maderos que están sobre la muralla como 
un caballero sobre su caballo. Lafuente Alcántara y Dozy. 
Arrocoba. Lo mismo que arrocabe. 

Arrücova, arrotova. De Ló^l ar-rocabá, pl. de v^^ raqaib, 
((sagio^ insidiator» en R. Martín, «espía» en P. de Alcalá, 
gaet en Marcel. Margueritte (239) trae vIj, raccáb en la 
acepción de explorador, correo. V. Dozy, SupL. y Glos. La 
forma arrotova es corrupción de arrocooa. 
Arrope cast., arróp. cat., mall, y val., arrobe port., arro- 
pea base, rob cast. De Vjll ar-robb, «arrope» en P. de Al- 
lá, «succus fructuum coctione inspissatus dulcique» en 
Freytay, «jugo» en Marcel. 
Arropía. De ^¿yl ar-robbí, cosa hecha de arrope. 
Arros. Lo mismo que arro^. 

Gomia las hebras nuevas, e cogia el arros, 
Agrás nuevo comiendo embargóle la vos. 
Are. de Hita, Cantares, copl. 1264. 
Arroz cast, y port., arrop val., arroba base, arrós cat. y 
malí. De j^l ar-rosz, derivado á su vez del gr, op-j^a ori^a: 
«nin traían mercadurías algunas para vender á Ghrístia- 
nos ni á Christianas, así como azeyte é miel, é arroz ni 

otras mercadurías » Salva, Colee, de Cortes^ Leyes, 

Fueros y Doc., XI, 39—47. 
Arrun. Dar un arrun. Dar resguardo. De qj^jÍI ar-ruht'ui 
ó ^^^1 ar-ráhuriy pl. de^^. ralin «pignus,» r. ^^J ráhana 
«pignorare, mitere pignus» en R. Martín. 
Arsenal cast., cat., mall, y port., arsenalls pl. val., arcenal 
port. De s^UuciJl ^b dar aQ-genáa, «atarazana» en P. de Al- 
calá. Guadix y Cañes. 
Arsolla. Lo mismo que argolla en la primera acepción. 



291 
Arza. Náut. Cimlquier aparejo que se emplea para izar algu- 
na cosa. De s-w^^l (tu/\s(i ó Lv,^ iirsá, «bouline» en Marcel. 
Arzolla cast., arbola port. Almendra verde, según Cova- 

rrubiíis. De íj^iI al-lau^a, nuestra alloza. 
Arzolla. Del provensal aariccla (Centaura Solsticialis), es- 
pecie de cardo de flor dorada. Aunque Aben Albeili'ir trae 
la palabra ar^o/a en el siguif^iite pasaje: js-^ ^j^-*^' o-'w^jl'! 
s.jj^'jJLj ^.?jL?c\.cs.il «la planta c^nocida entre los herbolarios 
por arbola,)) que hizo incurrir á Dozy en el error de dai-la 
por etimología de la cast. (v. Dozy, Glos. Adition., pógs. 
390 y 391), esta dicción, como se ve, es de origen lat. V. 
¿imonet, Glos. de Voc. Ibér. y Lat. 

Arzua gall. Tumulto. De Jaa^JI ar-eiidáo, «tumultus» en R. 
Martín, y en la glosa ad ocespertinet, r. ga*¿? {lada'a, que 
se encuentra en el mismo lexicógrafo en 1." forma con las 
acepciones de «findere, rima,» y en 2." con las de «inquie- 
to, tumultuari.» Arjtia, pues, denotaría el ruidoótumulto 
producido por el ganado. Si no es este el valor que en ga- 
llego tiene arzun, hay que considerarla como alteración 
de aroasa, vocablo que, como hemos visto, tiene también 
en aquel dialecto la significación de tumulto. V. Cuveiro 
Pinol, Die. Gall., Siipl. 

Asacar, ant. De Líus xacá, «acusar, acusar á muerte, recla- 
mar agravio, quejarse, querellarse, quejarse lo mismo 
que querellarse» en P. de Alcalá. 

AsAHAR. Lo mismo que azahar. «Pues (de) aguas Rosadas 
é de asaltar, almyscadas, abundauí^ia sin duelo, safuma- 
doras presciosas seuillanas, catalanas e conpuestas de 
benjuy, estorach, Ijndaloe, lacdamus, con ci»rlun de sal- 
se, fechas como candelyllas para quemar.» El Are. de 
Talavera, Reprobación del amor niaiidano, cap. XXXIV, 
ap. Benicio, Arte Cisoria de D. Enrique de Villena, Apén- 
dice , p. 185. 

AsAQUiFA. «La renta déla asaquifa.» Ord.de Granada,Tii. 71. 
De siLJuJI as-saquifa, «porticus» en R. Martín, «portal» en 



292 

P. de Alcalá, «vestíbalo)) en Marcel, ó de siu/L^) asáqaifa, 
p1. de olx^l «S6Y//, «zapatero.» 

Asar. Lo mismo que axrctr. 

Viene un mal asar, trae dados en rodo. 
Are. de Hita, Cantares, copla 1508. 
AsARiCHE. Lo mismo que axaríqua. «Et cum omnibus qui- 
busdam quüc ad eundem Asaricho, vel ad patrem suum 
pertinent.» Arch, de la Iglesia de Tudela, La Sta. Iglesia 
de Tarafana por J). Vicente de la Fuente, Fioroz, Esp. 
Sagr., XLIX, Apéndice, 36G. 
Asaut. Corrupción de c^jC^I áscut, por óscat, «cállate.» 

Fija, si el Criador vos de pas con salud 

Que non gelo desdennedes. pues que mas traer non pud, 

Aducho bueno vos adugo, fabladme a laud, 

Non vaya de vos tan rauda: dixo la mora: asaut. 

Are. de Hita, Cantares, copl. 1485. 

AsASiNO, anl. cast., assasino mal!. Lo mismo que asesino. 

Ásemela. «Et II almucalas.... etl asenielaní, et I alfamar.» 
Lio. de créditos de la Condesa D." Teresa y á su Jacor 
At^c7¿o.... Siglo XÍI. ylcao?. de la Hist. Entendiendo Alix 
que la voz ásemela parece denotar en este documento una 
especie de vestidura, le da como etimología probable la 
aráb. y^\ as-semel «vetus et trita vestis» en Frey tag. Yo, 
en tal supuesto^ la derivaría de JL.«-cí.jI ax-ximél, pl. de 
si^ .x'am/o «vestimentum,/JíX*. tolum corpus involvens, 
non tan largum, quam id, quod n¿aL¿ appeliatur» en el 
mismo lexicógrafo, «mantean qui enveloppe tout le 
corps» en Kaz. Sobre la transcripción del ^ji por la .s, cf. 
asesino de ^^^l.ci>s- haxáxin. 

Asemyle. Lo mismo que acémila. «Et singulos sarracenos 
de Masones presentes et futuros in perpetuum ab omni 
precaria, peita, cena, hoste, cabalgata, et asemyles et eo- 
rum redemptionibus et ab omni decima et tributo....» 
Privilegio concedido por D. Jaime I de Aragón á los sa- 
rracenos de Masones, ap. Bofarull, Colee, de Doc. inéd.y 
IV, págs. 157 y 158. 



293 

AsiíQuí. Dereclio que sn pnpjaba en Murcia de todo ganado 
UKíiior en llegiindo (i cuarenta cabezas. De «uyi ^/«-jecá, 
az-:;pqai por la iinéla, «primicia» en R. Martín, «vectigal» 
en Freytíig. Alix, Dozy. 

AsEsiGNO. i.() iTiisino que asesino. «Otrosí, oí decir á aquel 
donJohan,quevosyodijeque era tanto mi amigo, que mu- 
clios homes le quisieran matar también con yerbas como 
por manera de asesignos, como por armas á falsedat.» 
Lib. de los Estados del Infante D. Juan Manuel, cap. LXII. 

Asesino cast, y yq]., assassin assesCcai., assessino cat. y malí., 
assassino port. De ^^^Li^ haxxáxín, pl. de j;X.¿>^ linx- 
xáx, «el que hace uso del gixx-i^, bebiba ó electunrio 
narcótico hecho del polvo de las hojas del cáñamo.» 

Para la inteligencia de esta etimología, léase en Alix, se 
hade tener presente la índole délas personas á quienes en 
Oriente se aplicó en cierta época el epíteto ^L;;x^. Por los 
años 1090 de nuestra era, un tal Hassan ben SabakHamairí, 
dai, ó misionero de la secta heterodoxa de los Ismaelitas, 
fundó eu Persia la fomosa congregación áQ,\o?> Assasinos, 
que, gobernada por un xeque ó gran maestre, se compo- 
nía de diversas órdenes ó grados, el último de los cuales, 
llamado de los fedawis 6 adeptos, no era más que una 
banda de sicarios, que, fanatizados por su jefe y embria- 
gados con el haxix, ejecutaban sin vacilar las órdenes 
sangrientas de aquel, asesinando á cuantos les indicaba 
á fin de saciar sus venganzas ó miras políticas; así llega- 
ron á hacerse famosos y temidos por todo el Oriente, y en 
los historiadores europeos, que narraron las guerras de 
las cruzadas, se exponen repetidos ejemplos de su feroci- 
dad y abnegación. \'. Von Hamer, Hist, de los asesinos, 
y D'Herbelot, Bibl. Or., art. Batheniens. El electuario con 
que se embriagaban les prestó, pues, su nombre, que en 
las foi'tnas assasín, assasino, etc., pasó en la edad media 
á los idiomas europeos. Tal es la opinión de Silvestre de 
Sacy (Mem. de l'Institut., IV) y de otros muchos etimo- 
logistas. 



294 
AsEYTE. Lo mismo que aceite. 

El dia del domingo por tu cobdicia mortal 
Combrás garvanzos cochos con aseyte e non al. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copla H37. 
AsFA. Agalla. De ju^t acfa por jo^ái^ of(;a, forma que se en- 
cuentra en R. Martín con la significación de «gala,» «aga- 
lla, agalla de ciprés, aasfa apcirgaalaTn en P. de Alcalá. 
«Mandamos que no pongan á las novias asfa, ni alheña, 
ni otra cosa que sea de su rito.» Sinodales de Guadix, 
p. XXIII. 
AsiAL. Mordaza. Lo mismo que acial. 
AsiMBEGA. Lo mismo que asamboa. «De las frutas que se 
cortan é mondan, é parten: melones, Qidras, pepinos^ al- 
ficoces, asinibegas...)^ Arte Cisoria, p. 44. 
AsoFAR. Lo mismo que azófar. 

Dulge canno entero sal con el panderete. 
Con sonajas de asofar fasen dulge sonete, 
Los órganos y disen chanzones e motete. 
La adedura albardana entre ellos se entremete. 
Arcipreste de Hita, Cantares^ copla 1206. 
AsoFRA. Lo mismo que asofra. «Et non faciant illos deTor- 
toxa nulla asofra, neo illos homines nec suas bestias.» 
Bofarull, Colee, de doc. inéd. del Arch, de la Corona, de 
Aragón, tomo IV, pógs. 130 — 134. 
AsoLVAR, ant. V. azolvar. 
AssA port. Color negro. De óyJ asuád, que significa lo 

mismo. 
AssÁRiA port. Cierta especie de uvas. Moraes. Por alusión 
á los delgados dedos de las vírgenes ó muchachas, los ára- 
bes dan á una clase de uvas el nombre de «dedos de las 
muchachas,» de las ^JSj^adzari, «vírgenes.» Se les llama 
de esta suerte, por la elipsis de ^^jüJI alinab, «uva.» Dozy. 
En Marcel se encuentra ^,j^' tysóri con el propio signifi- 
cado de uva; pero es preferible la primera etimología. 
AsTAROT. Nombre de una divinidad fenicia. De mhtJí; haxtto- 
ret, en la Biblia, gr. A^TápTri, lat. Astarte (en Cicerón), 



295 

n. pr. ¡(loli mnliobris, a Pnxifonicibus, pnssim etiam He- 
brflcis et PliilislaMs nuigiin cum religionc una cum 
Bnale culti.» Sobre el origen de esta voz v. Gesenius, 
, Lex. Hebr. et Chald. 

AsucACTi cot. y val., zticach val. «Carrero que no passa» La- 
. Ijeniiii. Do OLijJl aj-Jí¿c«c'_, ((Cíiiiis, vila») en l(. Martín, «ca- 
lle en poblado» en P. de Alcalá. Esta palabra se en- 
cuentra repetidamente en el Repartimiento de Valencia. 
AsuMBUE. Lo mismo que azumbre. 

De yuso del sobaco va la mejor al faja 
Calabaza vermeja mas que pico de graja, 
Bien cabe su asamhre e mas una meaja, 
Non andan los romeros sin aquesta sofraja. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 1181. 
Ata. Lo mismo que hasta. 

Quando ouo Clateus el prólogo acabado, 
Otorgáronlo todos que dezie aguisado: 
Fu en esse todo el pueblo otorgado: 
Sennor, por Dios que fiques ata que seas folgado. 
Libro de Alexandre, copl. 21 IG. 
Atabaca, altabaca. Andalucía. La planta llamada olivarda. 
De jüLkll at-tabbáca, nombre, según Algafequí, que da el 
vulgo en España á la conyja inula. La altabaca es la 
inula viscosa de Colmeiro. V. Aben Albeitár, Traite des 
simpl.y trad. Leclerc, II, 401 y n. 
Atabal, cast.^ cat. y port., atábala base, atábala port., ta- 
bal cat., mall, y val. De j.-^j| at-tábal, «tympanum» en 
R Martín, «atabal» en P. de Alcalá, «tympanum (Tja-avov, 
T'jpLTravo?), sioe una constans facie, sioe gemina, magnum, 
cuius unum latus ligno capite rotundo instructo, alterum 
virga pcrcutitur. V. De Sacy, C/irest. Ár. I, 283 y Nie- 
buhr, Itiner. descrip., 1, 14G. Las formas cat., mall, y val. 

vienen de y^ tabal. « et el infante cabalgó, et fueron 

con él todos los homes honrados del rey et del reino, et 
iban muchas trompetas et atabides et otros estormen- 
tos » El Conde Lucanor^ Enjemplo XXIV. 



296 
Atabalaque, atabaque port. Del persa v¿5JlxkII at-tabalac, 
((tympanum parvum» en Vullers, dim. compuesto de }Jo 
tabal y del sufijo ^ ca, precedido del art. ár. La forma 
atabaque es una contracción de atabalaque. 
Atabe. Mira que se pone en los cañerías que suben por las 
paredes á fin de que los fontaneros puedan reconocerlas. 
De j^¿i.t| at-tácbe, fem. de ^jíj tacbe, sincopado el or<?y>í 
«fissura penetrans, foramen, canalis» en Freytag, «fora- 
men» en R. Martín, que da damma á la primera radical, 
((ouverture» en Marcel, Henry y Bocthor, «trou creux 
dons un corps» en el último. 
Atacena, atañería. 

Vos faran muchas mer(;íedes, 
Non dudedes^ 
Si meleys en socarrena 
Mi vallena é atacena. 

Cancionero de Baena, p. 442. 
Yo juro á la Madalena 
Pues mi obra es syngular, 
Que sy juego al enbidar 
Vos buscays grant ate(?e/i«. 

Id., p. 471. 
Ni el autor del Glos., ni Alix ni Dozy explican esta pa- 
labra^ que^ en mi humilde sentir, no es otra que la aráb. 
^^^d:u,.ódl atai^jen, atasen ó aíacen por la síncopa del * (j), 
«vasija de cobre» en Freytay, «caldero» en Kaz., r. ^^y^^ 
sájana, «calefacere» en R. Martín, «escalentar» en F. de 
Alcalá. Yo creo que el judío Juan Alfonso usa esta voz en 
ambos pasajes en sentido de vasija ó marmita en que se 
contienen los manjares, como lo hacemos nosotros con 
la palabi'a olla. Adviértase que en el desir de Juan Garfia 
de Vynuesa contra Juan Alfonso se halla al final de la pri- 
mera estrofa (p. 441, 1.''^ col.) la palabra esquena: 
Los que mueren desta esquena. 
En el Glos. se interpreta esta voz por «la enfermedad 
llamada garrotillo y por los franceses esquinancie.-» Res- 



297 

petando la grave autoridad de su autor y teniendo en cuen- 
ta que en estas poesías y las que allí se siguen se habla 
de manjares, soy de parecer que esquena (;s simplemente 
la dicción arüb. ^l^^^ sr/Jéna, sjciui, según la pronuncia- 
ción marroquí, ó csfjticna mediante la ti-anscripción del ^ 
(j) poi' la (/, do (\\u\ el poeta del siglo XV tuvo que valerse, 
por no ]:)rindíirlc el alfabeto castellano otra articulación 
más adecuada que aquella ó la /¿aspirada, para represen- 
tar el sonido i'ispero y fuerte de la gutural aráb. Esta mis- 
ma voz se encuentra más adelante (p. 443) bajo la forma 
galle na: 

E comet de la gahena^ 
palabra, sinónima úearlañna^ que vale: el manjar que los 
judíos d(í Marruecos comen el domingo, compuesto de 
gu¡sanl(>s puestos ñ cocer en el horno por espacio de 
veinticuatro horas, y huesos de buey con tuétano hechos 
pedazos, colocado todo dentro de una olla ó marmita. V. 
üozy, St/pL in v. ?oL<t^. 
Atacuí. Asírol. División de la bóveda celeste en doce partes 
ó casas por medio de círculos que pasan por los puntos 
norte y sur del horizonte. Instrumento en que se halla 
representada esta división. La Acad. trae esta voz, que se 
encuentra bajo las formas atacyr, atacir y atazir en los 
Libros de Astronomía de D. Alfonso X (I, 20G-208, II, G7, 
G8/I35 y 295), de la aráb. ^aa^^jc-'í at-iasijir, n. de acción de 
la segunda forma del v. U- sára^ que con la acepción de 
«actus» se registra en R. Martín y con la de «theoria pla- 
netaruní') en Reiske, ap. Freytag, aunque, según el Barón 
de Slane, citado por Dozy en su Sí/pl.^jjuu^-Áj] at-tasyir no tie- 
ne entre los astrólogos tal significado, sino el de directio. 
V. Proleg. de Aben Jaldún, trad, de Slane, II, p. 219, nota 
1.^ Dozy da por origen de la dicción castellana la an'ib. 
^•jLaJI at-tátsír, que vale ((influencia») (cestigiiun imprimere 
en 11. Martín), la cual, sola ó acompañada de ^jjtjjI, de- 
nota el influjo que ejercen las estrellas, ya sobre otros 
astros, ya soííre objetos diversos, como sobre las cosas 



298 

de este mundo, sobre el destino de los hombres, etc. V. 

el Glos. de Dozy sobre Aben Badrún, p. 80. 

Atafal gal!, y port. Ataíarra, retranca de albarda. V. 
ataharre. 

Atafarra, atafarre. Lo mismo que ataharre. 

Atafarrar. «El caballo tengal alafari'ado de albarda en ra- 
íala.» Fuero de Cáceres, íol. 8Ü, ap. Alix, Gios. V. ataharre. 

Atafea, ant. cast, y gall. Plenitud, exuberancia. Ahito ó 
hartazgo. Según Casiri, Marina y Alix, de gjiiaJI at-táfh, 
«redundancia,» n. de acción del v. ^^ái^ táfeiia, «plenum 
ad redundantiam fuit vas, plenus vino fuit ebrius.» 

Atafera port. Cinta de esparto para fazer azas aos ceiróes. 
Moraes. Lo mismo que adefera. 

Atafime. «Otrosí ordenamos y mandamos que el oficial 
pueda gastar atafime y en filado remendar y encavalgar 
y de tres filos y en filo delgado sea para facer redes.» 
Ord. de Scü., TU. de los cordoneros de las redes, fol. 179. 
De r^jsujI at-túhama, «vestes striatae flavo^» r. ^»s:\j táha- 
ma, «colores intexuit vesti, seu diversicolorem texuit 
earn.» V. Freytag, Lex. Aráb.-Lat. 

Ataguía. Arquit. hidrául. Malecón ó muralla de tierra para 
represar y contener las aguas ó para encaminar las de un 
río por donde se quiere. V. atarjea. «Guiarle en una parte 
y otras con una ataguía.^) S. Nicolás, Arquitectura, ap. 
Castro, Die. 

Ataharre cast.^ atarrea (Aragón). Retranca de albarda. De 
^j; at-túfar, «postella» en R. Martín, «postilena iumenti; 
lorum in posteriore parte ephippii» en Freytag, aunque, 
atendiendo á la ortografía del vocablo cast., creo prefe- 
rible traerlo de ¿.Lákil at-tafáre, forma vulg. en Marruecos, 
que se encuentra en el Die. inéd. del P. Lerchundi. Yendo 
cauallero en asno, ó de pié llenándolo en cadena á la gar- 
ganta ó atándolo con vna soga á la cola de alguna bestia, 
ó al ataharre.» Ley 3.% tít. XXVllI, Part. II. 

Atahona cast, y val. De sí^js:ujI at-tahóiia, «molendinum» 



299 

en R. Martín, «atahona» en P. de Alcalíí. Gnnrlix, ürrca 
y Rosal. 

Aquí vos far('; correr la atahona. 

Dan;;a. gnn. de la nmerte. 

Atahorma. Halcón de color cenie.iento con el pecho man- 
chado de rojo y las piernas amarillas. De>uy^) at-taforma^ 
«aiistnr» en R. Martín, «atahorma ave» en P. de Alealí'i. 
Nebrija interpreta esta voz en su Dio. del román, al laí. 
por pygargus 6pf/gargof(, gr. Ttúvapyo;, especie de águila 
con cola blanquecina en Plinio. «Et eso mesmo toman et 
se ceban de ratones et de tales cosas que se crian en la 
tierra, et destos son atahornias, et b\K]Ci]one,s et aguilo- 
chos.» Lib. de la ca^a de las aves de Pero López de Ava- 
la, ^í¿>. Fe/?., III, p. 152. 

ATahud. De c:.yUJI ai-táhúf, «arca» en R. Martín, «caxa ó 
arca» en P. de Alcalá, hebr. nm «cista, arca» (Chald. snii^n) 
gr. oípYi ó 071,3/1, ap. LXX interpr. «Otrossí, que cada moro 
rasado, que travo á mi alcázar por pasqua de Navidad de 
cada año un aUihud de lefia.» Fuero concedido á los mo- 
ros de Palma, del Rio por Micer Antonio Bocanegra en 
1371, Bib. de la Acad. de la Hist., CoIqc. de Sala::ar, M. 
114, fol. 31-46. 

Ataifopx. Plato hondo para servir viandas. Mesa redonda 
de que usaban los moros. De^y^kll at-tayfor^ «mensa, dis- 
cus ciborum» en R. Martín, «ataifor» en P. de Alcalá, 
«vase creux et profond» en Kaz. Urrea. 

ATAmE. Moldura de tableros y las escuadras de las moldu- 
ras y puertas. De ?y.ljJI ad-dáyira, «redondez» en P. de 
Alcalá, «rota,» y cu la glosa, «vel circulus» en R. Mar- 
tín, «circuitus, circulus, orbis, res ambiens alteram» en 
Freytag, voz usada por el Idrisí (p. 209) como término de 
arquitectura, según observa Dozy. Traen la etimología 
Alixy Engelmann. 

Atajea, atajia, ataxea, ataxia, tajea. V. atarjea. 

Atalaeko. Atalayador. De *JUa-'l at-táli'a, «speculator» en 
R. Martín, y de la terminación castellana ero. 



300 
Atalaya cast., cat., mall, y port., atalaia, ateknja port. En 
la milicia antigua centinela colocado para explorar el 
campo. El que estaba de vigía en el galcés de la galera. 
Corredores ó exploradores de un ejército en varios fueros 
municipales. Torre situada en sitio eminente para descu- 
brir el mar ó el campo. Cerro alto. Peña ó árbol de donde 
se señorea y vé la tierra ó el monte, según Espinosa en su 
Arte de Ballestería. En las tres primeras acepciones los 
vocablos españoles vienen de ■sxAíal\at-taliya, fem.de ^aJLLJ) 
ai-taliifa, «escuchas del campo» en P. de Alcalá, «anterior 
exercitus pars, pec. exploratrix, procubi tores» en Frey- 
tag, «l'homme qui fait le guet» en Abul Walid, 218, n. 4, 
CÍO, n. G8, ap. Dozy^ SupL, «centinela» en Aben Batuta^ 
Viajes, IV, 17_, «a scout, and a party oj scouts of an army; 
a man, and a party ofmeii^ that is sent, and goes forth to 
obtain knowledge of the state, ov case, or tidings, ov of 
the secret or of the inward, or intrinsic, or secret, state or 
circtimstances of the enemy; a man, or a party of men, sent 
before another party to acqtiaint Iiimsef, or t/iemseloes 
with the tidings or state, or case of the enemy» en Lane. 
Lo que ahora llamamos centinelas, amigos de vocablos 
extranjeros, llamaban nuestros españoles en la noche es- 
cacha, en el día atalaya, nombres harto más propios para 
su oficio.» Hurtado de Mendoza^ Guerra, de Granada. En 
las dos últimas acepciones traen su origen del ár. RjJLkíl 
at-talia, «atalaya» (torre) en P. de Alcalá, «qui se leve» en 
Kaz^, «tour oíi on fait le guet» en Almacarí, Analect., II, 
714, ap. Dozy, Glos. y Supl. «A cuyo ejemplo se rindió 
luego otra atalaya, que llaman de los Zapateros, y á su 
guarnición concedió su alteza buenos partidos.» Mascare- 
ñas, Campaña de Portugal, ap. Castro, Die. 

Atalia. Lo mismo que atalaya en la acepción de torre. «Et 
así como descende a la Atalia nueva que fizo don Esidro, 
que está contra la Torre del campo; que esta Torre es el 
otro fito.» Burriel, Memorias del Santo Rey don Fernando. 

Atamar, tamar, atemar. Cumplir, rematar, poner fin á una 



301 

cosa. De *:í tammn^ «ncabar» on P. do Alcalá. Clayaní^os y 
Alix. Acoso pudiera traerse también la voz ataniar del 
V. ár. ^x^játamay «conplere, sigillore» on R. Martín. 

Lyndo Rrey, aquí se atamán 

Mis brevas de aqueste año, 

Por ende en dolor con daño 

Bivan quantos vos desaman. 
Cancionero de Baena, p. 187. 
ATAMI5AI,. Lo mismo que atabal. 

Trompas e annaflles salen con atanibales. 
Arcipreste de Hita, copl. 1208. 
Atambor cast, y port, atanior, tambor cast., lainboiir fr., 
tambaro itcil. Diez, Donkin^Brachet, Scheler, Littró y Beau- 
jean traen esta voz del persa .j>jj tanbór, de donde la ár. 
jy^ tanbór, «instrumontum musicum celebre, citliara 
üblongiore collo^ rotundo ventre, fidibus aenois,'qurc pl(;c- 
tro pulsatur,» derivada á su vez de ^yá^ dánbara, nombre 
también de dicho instrumento. Dozy impugna en Engel- 
mann esta etimología y, fundándose en que ninguna rela- 
ción existe entre el instrumento músico perso-arábigo y 
atambor, se inclina con Pott (v. Zeitschrift de Ilüfer, II, 
350) ásu procedencia céltica. Sin impugnar la opinión de 
Dozy, observa Marcel Devicque en persa existe la dicción 
jKKí tabir, la cual se halla en Richardson (Diet. Ga;sophijl. 
ling. Pers.) con la significación de tambor y timbal^ de 
donde ha podido venir el tabur y taboíu\ formas arcaicas 
de tambour, la primera de las cuales se registi\n en la 
Chanson de Roland, monumento literario del siglo XV. 
El ilustre orientalista no se decide, sin embargo, á asig- 
nar á la voz francesa origen persa, considerando que tal 
vez esto última pudo haber sido importada en Oriente por 
los europeos. Por lo que ú mí toca, convengo con Dozy en 
que el vocablo atambor ó tambor nada tiene que hacer 
con el perso-arábigo .^>jo tambor, ár. ^yJo tambor, citha- 
ra», pues si bien en la música militar de Berbería figura 
nuestro tambor (v. Salvador Daniel, La musique árabe, 



302 

p. 41), su importación en aquel país se debe, á no dudar, 
á los españoles. En cuanto á la derivación de atanibor del 
persa ^' ¿«6ír, «tympanum magnum aeneum,» ó de íí^" 
tahíra^ «tympanum cuius venter tenuis et duae extremso 
partes latao sunt» en Vullers, no me satisface. Yo creo 
que las formas esp. atanior, afamhor y tambor, las fr. ta- 
húr, tabour y tambour y la i! al. tnmburo no son más que 
corrupción de la lat. tympanum, gr. TÚa-rravov, poét. TÚ-avov 
«tímpano, atabal ó tambor usado en los misterios de Ci- 
beles.» De tympanum, mediante la supresión del um ter- 
minal del nombre y la conversión de la n en / ('cf. calonge 
de canonic(is), se hizo timbal; por la permutación de la i 
en e, témpano, y Analmente por el cambio de la i en a 
(cf. tiritaña de teredo, inis, gr. Tipr.owv), la transformación 
de la a en o (cf. hoque del úr. ^^ hace) y de la / en r (cf. 
níspero de mespilus), la dicción lat. se convirtió en tam~ 
bor. «Dicen que una gulpeja fambrienta pasó acerca de un 
árbol en que estaba un alambor colgado, et movióse el 
viento é movió las ramas del árbol de guisa que las fizo 
ferir en el atambor, et sonó muy fuerte.)) Calila y Dumna, 
ed. Riv., p. 22, coi. 2." 

Atamor. Lo mismo que tambor. 

Ante roydo de alamores la tierra querie quebrar. 
Poema del Cid, ed. Riv., p. 10, col. 1." 

Atamorado port. Color de dátiles. De j^\ támar, «dátil,» 
añadida la terminación port. ado. 

Atanor cast., base, y port. Tubo ó cañería para conducir el 
agua. Acad. Vaso. Fonseca. Horno. Núñez de Liao. De 
jyüó] at-tannór, «furnus» en R. Martín, «atanor, boca de 
pozo)) (,Aj|^^-)en P. de Alcalá, «fornax, clibanus, locus 
quidlibet ubi scaturit aqua, atquc ubi se coUigii in valle» 
en Freytag. La dicción aráb., común al persa y al turco^ 
viene del arameo -lun tannór, «fornax, furnus,» término 
compuesto del inusitado |n tan, «horno» y ni: nór «fuego.» 
V. Gesenius^ Lex. Hebr. et Chald. in v. -njn. Aunque po- 
dría buscarse el origen de la acepción de tubo ó cañería, 



303 

que tiene la voz nPt'ib. en nuestrn lengua cast., en el he- 
breo -n:y iúiiuór, «íuiiin.' (hiclus,» creo con Dozy que; 
puede explicarse satisracloriaincnte por la primera eti- 
mología. 
Atanquía. Ungüento depilatorio que usaban las moriscas, 
-compUL'sto de cal viva, aceite y otras cosas. Cov. Tenazue- 
las pai-a quitar las cejas. Rosal. Ililadillo de seda andra- 
josa. Fnmciosini. Adúcar. Cadarzo. AccuL De jujl^xJI at- 
tatiquia, «atanquía, alimpiaduras, mondaduras como de 
pozo» en P. de Alcalá, «triage, choix, épuration» en Kaz., 
«électuaire» en Marcel, n. de acción de la 2.'* forma del 
y.^nucá, «limpiar» en R. Martín, i<^munáñ.\'ú frwnentam, 
reiecta sequiore parte» en Freytag. A mi parecer no es 
necesario apelar al valor que tienen las voces Ui nacú, 
«mundicia» en el lexicógrafo catalán, y \i\j¡ánocáy «partes 
reiectae frumenti, aliusve rei dum mundatur,» coñio lo 
hace Uozy, para explicar las tres últimas acepciones d("l 
vocablo castellano, pues, si bien se mira, así el hiladillu 
de seda andrajosa, como el adúcar y el cadarzo, no son 
otra cosa que la estraza ó borra de la seda, es decir, las 
alimpiaduras ó mondaduras de sus hebras burdas ó es- 
toposas. La etimología corresponde á Guadix y á Urrea. 
En cuanto ala significación que da Rosal á atanquía, no 
la encuentro en R. Martín ni en P. de Alcalá, que solo trae 
por Teiiai acias para cejas la voz arab. niucaycc. 

Sy m por vedija 

Facédmelo entender 

Que yo vos ffaró poner 

Atanquía en la verija. 

Cancionero de Baena, p. 104. 
«Que ninguno de los dichos hiladores ni otra p(?rs(Uia 
alguna al tiempo que hicieren los maros de la seda, no 
sean ossados de poner dentro de ellos alguna pietlra, ma- 
raña, ni plomo, atanquía ni azache, ni otra cosa alguna, 
salvo que todo sea seda fina.» Ord. de Granada, fol. 43 v. 
Ataona. Lo mismo que atahona. 



304 

Como lo han de uso estas tales buhonas, 
Andan do casa en casa vendiendo muchas donas, 
Non se reguardan dellas, están con las personas, 
Fasen con el mucho viento andar las ataonas. 
Are. de Hita, Cantaron, copl. G74. 

Ataquebüia cat. Loaciones a Deu que usabím los árabes 
ans de entrar en batalla. Labernia. De ij>^-^\ nt-taqnchíra, 
fem. del n. de acción ^j^.^-, tacbir, de la 2." forma del v. yS 
cáhara, «dixit: j*-»1^5) ?JlJl Dens cstonitiipoteii^.^^ V. Gayan- 
gos^ Leyes de moros, Glos. 

Ataquiza. Agricult. El acto de ataquizar. 

Ataquizar. Amugronar. Según Casiri, áa^jki tagárrasa, 
5." forma del v. ^J^jL gárasa, «plantare» en R. Martín, 
poro es mejor úo, jÁS:sta-cátsara, «amugronar» en Bocthor. 

Atara, fura. De. ^ja¡\ at-tárali , «deducción, descuento,» 
r. „p íárahn, «deducir» en íTéloty Bocthor. 
^^ed el pesso con su atai'n. 
Carie, de Baena^ p. 270. 

Atarace ant. Lo mismo que ataracen. «No ignoraron lo que 
nuestra España llama atarace.)^ Guevara, Cnineiitarios, 
ap. Castro, Die. 

Ataracea, taracea. Incrustación. De %^j^ 
nitivo de la 2.*" forma del v. ^^^ raga^a, ( 
tar. Engelmann. 

Atarazana cast, y base, atarazana Yh\., adrassana, adres- 
sana malí, y cat., drassana cat. De juu«yJI at-tarsana, 
sxaSjkÍ] at-targona ó jü',^s:v.w^;c'l at-tarsajána, formas vulga- 
res por Ri'wOa-'l ^b, que respectivamente se encuentran en 
Henry, Marcel y Bocthor con la acepción de arsenal. 

Atarazar. Cortar ó hacer trozos. Cov. Morder ó herir con 
los dientes ó clavarlos. Castro. De ^yb dárasa, «morder 
fuertemente con los dientes molares» en Frcvtag. Casiri 
y Alix. 

Atarbea^ ant. Lo mismo que tarbea. ' 

Atarea, ant. Lo mismo que tarea. 

Atareqa. o ferro da langa. Sta. Rosa, Elucid. El ilustre lexi- 



at-tarQÍ'a, infi- 
^^^ , ..y^ ^v, que vale iiicrus- 



305 

cógrafo portugués so equivoco, on mi sentir, en su inter- 
pretación. Lo que realnriente significa la palabra otare^a 
es escudo, ^J«yi fiirs, pl. ^J«lyil atrás, «scutum» en K. Mar- 
tín, como se declara en un antiquísimo Doc. que trae 
Sandoval y dice así: «Mea divisa, ct meos atondos, id est, 
mea sella Morzelzel cum suo freno, et mea spata, et mea 
cinta, et me.is espuins, et mea atarera cum sua hasta.» 
En cuyo pasaje las palabras mea ataraza cam sua hasta 
, signiflcan evidentemente mi escudo con su iansa. 

Atarfe^ tarahe, taraje^ taray. De sj^l at-iárfe, «especie de 
tamarisco» en Kaz., ó de lijajl at-tarfó, etimología de 
Alixy Engelmann, el tamarisco ó ixupíxri de Dioscórides, 
que es el tamarix gállica. V. Aben Albeitár, Traite dos 
simpL, Trad. Leclerc. 
Atarjea, atarxoa. Caja do ladrillo con que so visten las 
cañerías para su defensa. Conducto ó cañería por donde 
las aguas de la casa van ai sumidero. Alix trae esta voz 
^C; de s.i:-^l at-tarja, «aquaí receptáculum ad exitum cana- 
_>-»L lis.» La Acad, la deriva del berberisco 'J^Jí tarca, «con- 
'''.: ducto de agua.» Finalmente Diez v Donkin le dan un ori- 
•^/J^ gen germánico. V. Diez, Etym. Wúrterbuch, y Donkin» 
Etymol. Diet, in v. targa. 
Atarraga cast, y cat. Según Dozy, de k¿I^I at-íarráca^ 
V. Oji> táraca, «verberavit, concussit, aliis virgá jüjk. dic- 
ta.» Freytag. 

Collor teneys de aulaga. 
Non querades mas fablar 
Si non fazer vos ho andar 
Como anda el atarraga. 

Cancionero de Baena, p. 105. 
Atarraga. Forro en Víctor, Tesoro. De vj-l^l at-tirác, «co- 
rium vel paiinus qui soléis duplicando subditur» en Frey- 
tag. Dozy. 
Atarraga. Según Rosal en ár. es herrad ui*a. Tal vez de 
^]Ja!i\at-tii'ác, úiicrvo dispuesto para recibir una forma 

39 



300 

redonda, bien de casco ó de otro objeto cualquiera. V. 

Alix in V. atarragar. 

Atarralla cast.^ atarraya cast., cat. y base, atarraja, ta- 
rraja port. Red para pescar. Las formas port, vienen^ á 
no dudar, del ár. n^I^'I at-tarráha, «sagena» en R. Mar- 
tín, y las cast., cat. y base, de h^I^'I at-tarráclia, «espa- 
ravel» en el P. Lerchuiídi, derivada acaso esta última del 
lat. trágala (de trafio) «red de pescar, esparavel» en 
Plinio. 

Atarrea. Prov. de Aragón. Corrupción de ataharre por la 
síncopa de la sílaba ha. 

Atasmia. Lo mismo que tazmía. 

Disen los priuados, seruimos de cada dia 
Al rey, cuando yantamos es mas de medio dia, 
E velamos la noche que es luenga e fría. 
Por concertar sus cuentas e la su atasmia. 
Rimado de Palacio, copl. 247. 

Ataubí. Prov. de Granada. Cierta especie de uvas. Tal vez 
de ^íj-xJ) al-taiibl, adj. pos. formado de u-yJl taub, «paraíso» 
nombre que debió dái'seles por lo sabroso y delicado 
del fruto. 

Ataúd cast., ataudeport. Lo mismo que atahad. 

Ataujía cast., ataiijüia. cast, y port., tauxia port. Labor 
morisca embutida de oro ó plata uno en otro ó en hierro 
ú otro metal. El dorado y plateado del hilo. De ?Ly¿yJI at- 
toxixia, n. de acción de la 2.^ forma del v. LSj «colorier^ 
imprimer, p. ex. une étoífe á dessin» en Kaz. Casiri y 
Marina. 

Ataurique, taarique en el Canc. de Baeaa^ p. 426. Labor 
de yeso en forma de lazo ú hojas usada por los moros 
para adornar sus edificios. De (^kjy^ taaríc y con el art. 
at-tanríc% «folium» en R. Martín^, «pintura de lazos moris- 
ca» en P. de Alcalá. Casiri y Müller. 

Ataut cast, y val. Lo mismo que ataúd «acaesció que 

un demoniado legó con las manos a la dalmática que es • 



307 

t.'iba puesta encima de su ataut, e luego fué sano.» Libro 
de Los Eaxemplos, LXXIX. 
Atautau. Prov. de Granada. La caja abierta en la parte del 

muro que está laheado i\ fin de allanarla rellenando el 
hueco con material de mezcla y ladrillo. Probablemente 
do o-Uíj^La.'! at-tdbütát, pl. de ^'yh tabat^ «arca» ó de J^Lydl 
at-iaütiija, n. de acción de la 2." forma del v. J?j, «expan- 
dit, moUem, lenem et aequabilem reddidit, reddidit locum 
depress um.» 

Atemar. Lo mismo que alamar. «Y atem.ironse los cielos 
y todo su fon sad o.» Biblia vieja de Ferrara. 

Atequiperas port. Palabra híbrida, compuesta, según Dozy, 
del ár, ^fóJ>\ ad-daqtd, «la pera de olor 6 almizclado» y el 
port. pera. V. Aben Alaw., I, 260. 

Atiple. Lo mismo que alnafe. 

Atigara. De íí^í^aJI af-tichára, «mercatio» en R. Martín, «ali- 
jara, mercatura» en P. de Alcalá, «negocio, comercio» en 
el P. Lerchnndi. «Todo omme de madrid qui ciuera com- 
pnraret per ad aligara, pectet IL m." alos fiadores. Et 
todo el uezino qui ciuera leñare foras de uilla ad atirjara 
uender pectet 11. m." si lo potuerint firmare; et si non, sal- 
uet cum II. uicinos.)) Fuero de Madrid en las Memor. 
de la Acad., VIH, p. 38. 

Atijara, atyjara. Lo mismo que atigara. 

Ca comunalmente el que gemir suele 
Monstrar sus dolores sy quiera en la cara, 
E sy esto non falta por su atijara, 
Sofi ir ó callar que fama non buele. 
Cano, de Baena, p. 539. 

Atincar cast, y mnll., atincal^ tincal port. Goma de un ár- 
bol índico^ llamado comunmente borraj. La 1." forn)a 
viene de 'ojujI at-tincár, del persa jS^ (con «)de tres pun- 
tos), sanscr. tancana, «borax,» y la 2." y 3." de JLL;.¿I at- 
tincál, que tiene la misma procedencia. Dozy, siguiendo á 
Sontheimer, interpreta con error esta voz por chrysocolla. 
Los árabes, léese en Leclerc (v. Aben Albeitár, Traite des 



308 

simpL, I, p. 318, n.), tienen dos palabras que responden 
perfecta y etimológicamente áchrisocolla. Estos vocablos 
de un valor general pueden aplicarse también á el borax; 
pero no es menos cierto que el borax es el único que 
tiene derecho de reivindicar la denominación especial de 
tincar. Es mas; la chrisocolla de los antiguos, ala cual se 
aplican las voces aráb. ^l^^ lihám y ^^ÁJ) ó'iy Ihác ad- 
cláhab, es cosa distinta del borax, como lo dice el mismo 
Aben Albeitár al tratar de la chrisocolla. Esta opinión de 
Leclerc era la de nuestro Laguna, el cual en sus Anot. á 
Dioscórides (p. 537) dice: «todos aquellos se engañan que 
toman por la tal chrisocolla el Atincar, llamado Borax 
en las boticas. Trae la etimología Marina. 
Si la enfechisó ó si le dio alinear, 
U si le dio rainela, ó si le dio mohalinar, 
O si le dio ponzonna, ó algund adamar. 
Mucho aina la sopo de su seso sacar. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 915. 

Atoba, toüa cat. Lo mismo que adobe. 

Atobar. Aturdir ó sorprender y admirar. De^ljjJI ad-douár, 
«aturdimiento» en Henry, «vértigo en Kaz., ó dcy^áíba- 
ra, «mirari» en R. Martín. De la 1." etimología viene tam- 
bién nuestro v. adarvar. 

Atocux casi., atoja val. De íls»^! at-taacha, «spartum» en 
R. Martín, cuyo pl. „ji> se encuentra en una escritura ár. 
granadina de fines del siglo XV. La etimología es de 
Guadix. 

Atona. Nodriza ó madrastra de un cordero. Oveja que adop- 
ta la cria cubierta con el pellejo de la suya, tenién- 
dola atada de una mano durante una noche. Castro. De 
■sxj^) ad-daina, «ovis» en R. Martín, «ovojn oial conocido, 
oveja assi» en P. de Alcalá, ó de :\a.v-aíiJI ad-dáina., «ovis 
femella» en Freytag. 

Atora. La ley de Moisés. De aLy-Jl at-taurá, «lex» en R. Mar- 
tín, «la Biblia y el Pentateuco» en Marcel, derivada de la 
hebrea niinn «institutio, doctrina, lex.» Esta voz se aplica 



309 

á algunns Icyos y preceptos, como la ley del holocausto, 
etc., y también á toda la mosaica. V. Gesenius, Le,v. 
Hebr. et Cliald. in v. min. <d'lt jadeo juret od cliristiano in 
carta sua (líora tenendo.» Fiic/'o do Ccilatayud, Colee, de 
Fueros munícip., p.4G2. 

El atora, su vyda é lus, 
En la cabera la quiere. 

Cancionero de Baena, p. 133. 

Atorra base. Camisa de mujer. Larramendi, Die. Trilingüe. 
Esta voz, que se encuentra en Fabre fDict. Fran^'. Base.) 
bajo la forma atliorra, ¡procede de la aráb. nuI jc'I ad- 
dorrtCa, «camisia» en R. Martín, y en la glosa «de sérico^» 
((Vestido de lana, especie de camisa abierta por delante y 
adornada de una hilera de botones» en Kaz. Esta suerte 
de vestidura, según se lee en Almacorí, se usó de antiguo 
en la España musulmana. Refiere el historiador africano 
que el traje de honor que regaló á Ordoño IV el califa de 
Córdoba Alhacam II, se componía de una ad-dorriCa re- 
camada de oro (^yÁJb s^^^^ -^p) y de un albornoz. V. 
Dozy, Diet, des vetcnients., p. 179. 

Atramuz. Lo mismo que altramuz... «et farina de yeros, et 
farina de atranuiccs, et anzarote, et aceche quemado to- 
das en uno.» Lib. de Mont. del Rey D. Alfonso, Bib. 
Ven., I, 139. 

Atriaca. De ^Ly:!] at-tirrjac, «triaca» en R. Martín, «atriaca» 
en P. de Alcalá, del gr. hr.y.-x.xr^^ lat. theriace en Plinio, que 
vale lo mismo. Covari'ubins y Marina. 

Atsarena, atzarena. «Vestidura larga y rodona de que usa- 
van las donas.» Labornia. Corrupción de <J..^^LJ]as-sil/iánia, 
«capa» en R. Martín. Cf. zoranw, «capa con capucha» on 
el P. Lerchundi. 

Atún. De ^^\ at-tann, «atún» en P. de Alcalá, palabra híbri- 
da compuesta del art. ár. al con valor de a, por ser letra 
solar la inicial del nombre, y delgr. hr^;, lat. thannus en 
Iloi'ncio. 

Atutía cabt. y malí., tucia, tutia cast., tathia base. De 



310 

LjyJI at-tatiíjá, ó "sj^yú) at-tútiya, « sulfato de cobre» en 
Marcel, «lapis ex quo colly ria parantur» en Freytag, voz 
procedente del sánscrito tiitda (a collyrium extracted from 
the amomum zanthorrhiza; «blue vitriol, sulphate of cop- 
per, especially medicinally considered as an An/an, or 
application to the eyes.» V. Wilson, ap. Vullers, Lex. 
Pens. Led. Etyni. in v. Ujo. Hoy aplican los árabes el nom- 
bre atutía á los sulfatos de cinc^ de cobre y de hierro 
que distinguen por un adj. que marca el color. La voz, 
pues^ tiene mucho parecido con el vitriolo ó aceche. V. 
Aben Albeitár, Traite des .s'/wp/.^Trad. Leclerc, I, p. 325, n. 
Atyjara. Lo mismo que atijara. 

Terna que faser, catat. 
En quitarla enemistad; 
Pues por Dios manso fablat, 
E será vuestra atyjara. 

Cancionero de Baena, p. 2G9. 
Auge cast, y cat.^ fifiQ, onx val. De ^^1 aach, ó „y=. atich^ 
«elevación.» «El faz el eerco dell an.je de venus.» Lib. Ai- 
fonsíes del saber de astronomía, \\\, lib. II, 27 i. 
AuQUiA. Medida de una onza. De 's^jiúqniyyn, «la duodécima 
parte de una onza.» Gol., Lex. ár. Es voz de origen griego, 
oiiyxta, lat. nncia. Alix. 
AvELLOTA. Lo mismo que bellota. 

Muchas moras crias 
Con tus aaellotas, 
Que todos sus dias 
Son á Dios devotas. 

Cancionero de Bacna, p. 534. 
AMauA cast., base, niall. y port., avalía^ acaríap(wi:, aoe- 
r¿esp\. val. Término de comercio, mercaderías averiadas 
que han sufrido perjuicio por el agua del mar. De s?.}ys. 
a.tcériya, «injuria» en P. (\i\ Alcalá, «defecto» en Lane. 
V. Dozy^ Stipl. 
AvoROco cast.^ cwalot cat. Lo mismo que alborozo. He dado 
por etimología de esta palabra la aráb. jj^'l alboróz, que se 



3H 

encuentra on P. de Alcalá con la acepción chi «ruido» y con 
la de «liga trance de armas» y en dos pasages del Diván 
de Aben Cuzmán. Pero es el caso que no registrándose 
esta voz en los diccionarios clásicos árabes, es evidente 
que hay que buscar su origen en otra parte. Á mi pare- 
cer, y rectificando mi primera opinión, la voz alboroto, así 
como su sinónima alboroto (v. Esciitores en prosa ant. al 
siglo XV, -p.ZM^Í^ col.,ed. deRiv.),son simplemente dic- 
ciones híbridas compuestas del art. ár. aly de voluttim, su- 
pino del V. lat. volüo, «revolver,» con el propio valor que 
su compuesto reco/po, de donde los nombres revuelta y re- 
volución, que es precisamente la acepción que tienen las 
palabras alboroto y alborozo. Que la a inicial de las dic- 
ciones avoroco y avalot representa el art. ár., lo confir- 
man la val. alboloto y las cast, alvorij y alooroQO. 

AxABEBA, axaveba, oyabeba. Instrumento músico á manera 
de flauta. De 5ííí«uí.JI aoo-xabbéba, «fístula» en R. Martín, 
«flauta fistola, cüoia^ instrumento de música» en P. de 
Alcalá. 

Dulgema, e axabeba, el finchado albogon, 
(^infonia e baldosa en esta fiesta son. 

Arcipreste de Hita, Cantares, copln 1207. 

AxABECA, Jábega. Red. De jlCuíJI aoj-cvabeca , que significa lo 
mismo. «A la tabla entallada que es sobre las tablas sa- 
nas que están en ella los signos et las estrellas fixas, lla- 
man axabeca que quiere decir la red.» Libros alfonsies 
del saber de astronomía, II, cap. 11. 

AxACAR. Lo mismo que asacar. «... et otros sus contrarios, 
por grand envidia que le bebieron, axacaronle muy ^vQn{ 
falsedad.» El Conde Lucanor, Enxeniplo XVII. 

AxAQUECA, xaqaeca cast., enxaqueca port. Lo mismo que 
jaqueca. 

AxARA. De cysJl ax-xara, «lex» en R. Martín, «ley general- 
mente, ley para redimirse el que se vendió, ley seglar, 
ley que desuia los engaños» en P. de Alcalá, «ley divina» 
en Kazimirski. 



312 

AxARABE, axaram^ xarahe. Lo mismo que jarabe. 

AxARAQUE. V. ajaraca. 

AxARiQUE, xarique. De S).j^\ ax-xariq, «particeps)) en 
R. Martin, «compadre, padre con otro, compañero en tra- 
bajos» en P. de Alcalá, «aparcero, compañero» en Marcel. 
«El tercer Domingo es de Benamohat y de los axariques. 
El cuarto Domingo es para Beni Muzahe y sus xariqtien.y) 
Acequia de O^nar, Real provision de Felipe II de 20 de 
Mayo de 1575, Apeo del Ldo. Loaysa, ms. 

AxAROPE. Lo mismo que jarope. 

AxARQUÍA. Lo mismo que ajarquía. 

AxATABA. De RaÍ=usJI ax-xadiya, y no de s-Jx¿JI ax-xadaba, 
errata de aquella voz que se advierte en la obra de Dorn, 
intitulada Drei astron. Insiram. mit arúb. Inschr., p. 79^ 
y debió existir en los mss. consultados por los autores 
de los Libros Alfonsies del saber de astronomía, en cuyo 
t. II, p. 264, se lee: <^ A x atabas ú\7.en á los dos podacos que 
están fincados uno en drecho dotro en la alhidada.» Dozy. 

AxEBE, ant. Lo mismo que jebe. «... ansí como coral molido 
e almástiga e axebe calcinado.» Arte Cisoria de D. Enri- 
que de Villena, p. 19, ed. de D. Felipe Benicio Navarro. 

AxENUs, axenuQ (en P. de Alcalá, Yoc), axinus, axcnuz. Lo 
mismo que agenus. 

El axenus de fuera mas negro es que caldera. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copla 7. 

AxiMEZ, xemesi. Lo mismo que ajimes. En confirmación de 
la etimología que he dado á esta voz, léese en las Ord. de 
Sev., fol. 151: «Otrosí, ordenamos y mandamos que el di- 
cho maestro.... sepa fazer pretiles de claraboyas y de 
xeniesíes.» Por donde se vé que la forma española ajimez 
procede de la aráb. Ra.m.m-¿ xemesia ó xemicía, como es- 
cribe el vocablo P. de Alcalá en sus artículos \entana vi- 
driera y Ventana de yeso como rexada. «Que ninguna 
persona saque aximez, ni portal ni passndizo fuera de la 
haz de la propia pared.» Ord. de Gran., fol. 185 v., Tit. 85, 
Ord. de ediñcios de casas y Albañírea y labores. 



313 

AxixEN, anxiccen. Lo mismo quo asesino. «De como matn- 
ron los axixcnes al Conde de Triple.» La Gran Conq. de 
í7//r.. Cap. CCCXXXII. 

AxoBAR. Borao. Lo mismo que ajuar. 

AxoBDA. Errata de axorta. De jvLyiJI ax-jorta, «soí^io» en 
R. Martín, «sayón ó verdugo» enP.de Alcalá, quees(TÍl)e 
xorti {hyü), «cohors eorum qui primam ineunt pugiiam 

et para ti sunt subiré mortem. Satellites prcctoris aut 
pra:)fecti; cohors praUoriana» en Freytag. 
Las axohdas que los moros sacan de dia 
E de noch en-bueltos andan en armas: 
Muchas son las axohdas e grande es el almofalla. 
Poema del Cid, ed. de Riv., p. 9, col. 2." 
AxuAR. Lo mismo que ajuar. 

Por oir luenga misa non lo quieren errar, 
De todos sus tesoros danle poca axuar. 
Arcipreste de Hita, Cantares^ copl. 1513. 
AxuAYCA. Dim. de axorca ó ajorca, cuya r ha sido sincopada. 
Non traya esparavanda 
Axuaycas, nin carrillos 
Nin mangas ú bocadillos, 
Nin traye camissa. randa. 

Cancionero de Baena, p. 242. 
Axub'AiNA. Lo mismo que aljofaina. 
AxuuAR. V. ajuar. 

Por casar son uuestr-as fijas, aduzen-uos axuaar 
A uos grado, ^id, e al Padre Espirital. 
Poema del Cid, ed. Riv., p. 19, col. 2." 
Ayabagi. Venía á ser sargento ó cabo de los genízaros. Cas- 
tro. De ser exacta esta intcrpretacióji, la etimología sería 
(ji^U^ cháwax (con ^ de tres puntos), «sargento ó heral- 
do en el ejércitp.» Yo creo, sin embargo, que los Aya- 
hagis eran los jefes de los genízaros, según se lee en 
el siguiente pasaje de Cansino (Grandevas de Cona- 
tantinopla^ ap. Castro, Die): «Entró el Agá de los gení- 
zaros en la ciudad con todos los ayabagis y bolucbagis 

40 



314 

que son las cabezas de los genízaros.» En este supuesto^ 
Aijabagi viene de ^b ^jijU- cháwax báxí^ primitiva- 
mente el gran ugier ó mariscal del Imperio. Hoy es una 
suerte de jefe de la cancillería real. V. Redhousc. 

Ayabassi. Lo mismo que ayabagí. 

Ayabeba. Lo mismo que axabeba. nEnlas cuentas dolpalacio 
del Rey D. Sancho entre los juglares y músicos se men- 
ciona á Alahomat el del Añafil y á Rcxis el del Ayabeba. 
V. Fernández y González, Mudejares de Castilla^ p. 239, n. 

Ayadino. Cierta suerte de maravedís. De jc^ ayácl, nom- 
bre dado á una moneda antigua acuñada en los años 540 
y 542 de la Hegira (1145 y 1147 de J. C. respectivamente) 
por el Emir Abd-Allah ben Ayád, régulo de aquel pe- 
queño Estado y del de Valencia después de la caida de los 
A\mora\iáes.y .Coácro, Tratado de N^uniLsnidtica Arábigo- 
Española, Apénd., Xí, p. 280. Gayangos, ap. Alix^ Glos 

«morabetinos alfonsinos, et lupinos, et ayadinos et quos- 
libet alios morabis.» Saez, Valor de las monedas^ p. 215. 

Ayal. Como nombre genérico, sinónimo de animal, se en- 
cuentra repetidamente bajo la forma aialen el Toc.de 
P. de Alcalá. Los orientalistas Léon y Hélot en su análi- 
lisis gramatical de la 2." fábula de Lokman dicen que es 
vocablo de poco uso, aunque se encuentra en todas las 
lenguas de Oriente, de donde ba podido venir á la arábiga. 
Que en la España musulmana se conocía de antiguo, lo 
declara Aben Buclarixen su art. Cuerno de cieroo, donde 
se lee: j^^yj^s. nj.avj ^Jj njuo -jlcI 'síjm ^o ju-o h-^^^*JL \J JUjj 
J.íl «y le llaman en la aljamía baina de ciervo, á saber: 
baina, cuerno^ y ciervo entre ellos (los ageniies) es el 
aiyal.'o Este pasaje evidencia que la dicción J.j| aiyal, ó 
iyal es ár., y de ser común á los idiomas semitas lo de- 
muestra el becho de hallarse en el hebr. bajo la forma Sis 
ayil en documentos tan antiguos como el Génesis, 15, 9, 
y Job, 42, 8. V. Gesenius, Lex. Hebr. et Chald. Cierto 
que la acepción del vocablo cast, no conviene con la aráb.; 



315 

pero esta diferencia de sentido, que no es raro en otras, 
voces, no es parte para nogorle su procedencia. 

Ayahuuía. Lo mismo que ajarquia. 

Ayna cat., eyna cat. y val. Uiialsevol vas pera posar vi 
o altre licor. Labernia. Metátesis de íuíI aniya, «vas» en 
\\. Martín, «vaso generalmente» en P. de Alcalá. 

Azabache, cuauage, tuevadie, azebichc cast., cucoichc port. 
acebeja^ adsabeja , atscibeja, atsabeja cat., acebache 
gall., cü^^abeja, ad^abella, (lUabeja malí., (({•abaig val., ar- 
balcha, arbelcha base. De '\ss\i^l\ cu-:^abache, «azauage» 
en P. de Alcalá, «conchulae sphaerulaeve nigrae» en 
Freytag, voz derivada del persa s^^ «nomen lapidis cuius- 
dam nigri ct splendentis mollitic et levitate succino simi- 
lis; bulla; conchula vitrea ut corallium adulterinum vilis 
pretil» en Vullers. Según Aben Buclarix (ap. Dozy, Glos. y 
Supl.) e\ wu\go aráb.-hisp. usaba el nombre ^^j;r«6í?c/?, 
por ^.A^ sabach. La etimología es de Guadix y ürrea. 

AzABAUAcast., atiabara val. Planta llamada también zabila 
y zabida. De g^L*aJl ap-pabára, «aloe variegata.» Alix. 

AZABRA, ^abra cast, y base. Fragata pequeña. V. Fuero de 
Guipúzcoa y el Dtc. marítimo Esp. De ó\^jj|«-J«ícrac, (7^«- 
wra^ suprimida la letra final, «navis, barca» y en la glosa 
saura en R. Martín, «barca» en P. do Alcalá, «navis parva, 
cymba» en Freytag. 

Azacán cast., agacal, apacual Tpoví.,acacan cast. ant. en Gov. 
DeüuJI cts-saccá, asaccan por la adición de una n eufónica, 
«abreuador, aguadero» en P. de Alcalá, «aguador» en Mar- 
cel, r. jUv «potavit, irrigavit,» hebr. npü «bibit.» Cov. y 

Rosal. Hoy se usa el nombre asacan como sinónimo de 
mozo de cordel. 
Azacán. Cántaro ó vasija. De óyi a^-^acc, «uter» en R. Mar- 
tín, «zaque para agua, odrina, odre de buey» en P. de 
Alcalá. Sobre la terminación de esta voz véase el art. an- 
terior. Dozy da por etimología Liu, .s/ccí, «uter.» «E es- 
tonce se fueron las dueñas para sus posadas, é tomaron 
barriles, é picheles, é terrazos, é calabazas, é botijas, é 



316 

azacanes, cada una en cualquiera cosa que pudiese levar 
agua, etc.» La Gran Conq. de Ultr., lib. Ill, cap. XXV, 
página 336. 

Azagaya. Lo mismo que a:^eqnia, que tiene la acepción de 
fuente pública en De Goeje, 2G2, Glos. sobre el Daladori. 

(( que es gran bien saber de todo, no fiando de bienes 

caducos que cargan y vacian como las a^acayas.)) Giu- 
man de Alfar ache y Part. /, lib. II, cap. X. La etimología 
es de Guadix, Die. ms. 

AzACHE. Tinta caparrosa, engrudo de zapoteros en Antonio 
de Nebrija. La palabra (\\\ Jj jác/i, que he dado por eti- 
mología de la dicción casi, aceche, procede del persa Jh 
jsaq (con J de tres puntos), «minera sali similis (vitrio- 
lum) quinqué colorum: rubrum, flavum, viride, album et 
nigrum,» Rá/Lw"^! J^:^ách aíasüqaifa, «atrementum suto- 
rium.» V. Vullers, Lex. Pers. Lat. Etyni., \\, 100. 

AzACHE. Seda de inferior calidad. Aunque en R. Martín se 
halla .^ji^ jaí:;;2achch, «sericum,» aj:^achch, mediante la 
aféresis del ^ (J), entiendo que la voz aráb. que más se 
ajusta á la cast, es „LJI as-sách, ((cierta suerte de seda,» 
que se encuentra en el siguiente pasaje del Riyadh an- 
nofus, fol. 10 V., ap. Dozy, SupL: Jl^ ^^\Juh y^l^\ jlc ^L 

¿Liu nJUI Jwaa^ ^ ^^yjj^L:s\JI ((Encerró casa de Ismael sete- 
cientas piezas de asache; pero ól dijo: — esto no debe guar- 
darse^ y compró con cada pieza de a;^ache una aljuba y 
vistió con ellas á los guerreros que combaten en el cami- 
no de Dios, ensalzado sea.» Que el vocablo asache se re- 
fiere á una tela ó estofa de seda lo confirma este otro 
pasaje de Aben Bassám (I^ 174 v., ap. Dozy, SupL, in v. 

U iA*j| Jlbj N¿w\J Luí ^Lí' L^v^^^^n.^' r^'j ij^'.A=. ^il *AÜJ L(^Avl y^ 

^Lwvo c.»-v*J_5 ^UJüCwl s> Uil tí5<^CA>nj jjs».^ oOji L\a¿ \S^ «En 
uno de sus viajes se hospedó en una posada y pidió agua 



317 

para lavarse los pies, después de quitarse las bolas. Lle- 
vósela el mesonero que vestía una aijuba con duras co- 
rreas y habiendo tocado con su parte inferior el pié de 
Aben Abbás, quejóse este de su aspereza, como si le hu- 
biera punzado alguna cosa^ y dijo:— hombre, apártate que 
has limado mi pié con tu aijuba, la cual más parece una 
escofina que acache.)) 

AzADAGA, afadaga, ajadcca, acidaque. Diezmo, pecho ó 
tributo que pagaban los moros. De ñíj^oj'! ar-r.ádacn , «ele- 
mosina» en R. Martín, «arras, casamiento el dot(% dote ó 
casamiento, limosna» en P. de Alcalá, «quidquid datur 
Deo sacrum, ut pars opum, seu decimae, etc.,» en 
Freytag, hebr. npiy tsedacáh^ «limosna.» Quod donent 
sua agadaga directa, sic est lure fuero et lure lege.» Bo- 
farull, Colee, de doc. inéd. del arch. gen. de la corona de 
Aragón, IV, p. 130-131. 

AzADAR. Prov. de Murcia. Corrupción de a:^ahar. 

AzAFAMA, a;^afema, adagama, adasema port. De JUs-yi a^- 
;:;áhma, «presura» en R. Martín, «presse, foule» en Mar- 
cel, r. *i>j «comprimere.» Dozy. 

Azafate cast,, acafata, sáfala cat., azafate port., acafata 
val. De LjuJI as-safat, «cesta grande hecha de hojas de 
palma; cestita en que las mujeres colocan sus perfumes 
ó sus afeites» en Kaz., «cofre» en Quatremére, HUt. des 
salt, maml., II, parte 2.*\ p. 281. Rosal y Tamariz. 

Azafe. Gente de mar entre turcos y árabes. Castro. Lo mis- 
mo que acpfa. 

AzAFEHA, agafeha. De s^^Juo gafíha y con el art. ag-gafiha, 
«ferratura, lámina» en R. Martín, «herradura de bestia» en 
P. de Alcalá. Alix. «Pues que dicho auemos et mostrado 
en este libro del estrumento que fizo Acarquiel el sabio 
toledano á que dicen en arábigo acafeha et en latin lámi- 
na.» Lib. Alfonsíes del saber de astronomiay II, PróL, p. 1. 

Azafrán cast., azajraya base, agafrá val., agafráo, apafróa 
port. De Qlyii^yi a^-:^afarán, «croceus» (crocus) en R. Mar- 
tín. Guadix, Die. ins., Rosal, Cañes y Marina. 



3i8 

A ZAGA. Lo mismo que ;;aga. 

Azagador cast.^ agagador val. Vereda ó paso del ganado. 
De sjCmJI as-sicca, ó as-secca, «sendero» en Bocthor, «calle» 
en Kazimirski. 

Azagaya cast., base, cat. y port., acagaya val., atsagaya, 
atsegaya, atsegaya cat., azagaia port. Del berberisco 
NiLtjJf az-zagáya, «venabalam)) en R. Martín, «azcona, az- 
cona tiro» en P. de Alcalá. Urrea y Defrómery. 

Azaguan, agagaan, zaguán cast., sagiiáo port. El portal ó 
entrada de la casa. De ^^I^Lv^Jl as-satwán, forma vulgar (cf. 
Marcel y Hélot) por ^j\y¿L^\ istiwán, «porticus» en R. Mar- 
tín, «portal de dentro de casa» en P. de Alcalá. 

Azaguaria. Lo mismo que azaria: «ítem, concilium Darocoe 
non eat invitum in exercitum, nisi cum solo rege, et si 
forte abierit in fonsado cum rege, vel cum quolibet alio, 
non dent (dct) azagua/'iam.)) Fuero de Daroca, ap. Mu- 
ñoz, Colee, de Fueros municip., p. 535. 

Azahar. Del pl. j^^\ azhár, que usado como colectivo sin- 
gular se encuentra en Hélot con la acepción de «flor de 
naranjo,» forma que se ajusta más que g^jJI as-sahra, 
«flor,» á la ortografía del vocablo castellano. Dozy. 

AzALÁ. Oración de los musulmanes. De aX^\ ar-galá, «ora- 
tio» en R. Martín. Alix. «Por manera que sin ningún es- 
crúpulo veréis los viernes bacer á los moros la azalá.» 
Guevara, Inoentores del marear, ap. Castro, D¿c. 

Azalea, azalcja, zalea, zalia. De \¿tJL« salíja, y con el art. 
as-salíja, «pellis» en R. Martín, «pelleja de aial, cuero de 
pelleja de animal, piel ó pelleja» en P. de Alcalá. 

AzAMADOR. V. azomar «hizo muy gran justicia en aque- 
llos que fueran comienzo y azamadores deste levanta- 
miento del pueblo.» Cróti. de Fernando IV, cap. 57, ap. 
Marina, Catál. 

AzAMBOA. Lo mismo que zamboa. 

Azanca. Minería. Manantial de agua subterránea. De sj'jLv 
sacáya, y con el art. as-sacáya, «locus quo aqua contine- 
tur, ex. gr. fons, aquarium, cisterna.» De as-sacáya, por el 



319 

cambio de la s por la z, inserción de una n eufónica en- 
tre la 1.* y 2." radical^ y el apócope de la sílaba sa, se hizo 
asanca ó ayanca. 

AzANEFA cast, y gall., a^anefa, saaofa, cenefa cast., sanefa 
port. De sjLuaJl a<^-(;.anifa, «ora vestís in quolibet latere» 
en Freytag. «Sargas quo no tengan figuras salvo sus ró- 
tulos y sus a(iancfíis.)> Ürd. de Seo., íbl. 1G2. 

Azanoria, azahanoria. Lo mismo que zanahoria. 

AzAQUE, araque cast., azaqui port. Lo mismo que ase- 
qui. Nombre de un impuesto. «El azaque de sus bes- 
tias.» Bofarull, Colee, de doc. ¿néd. delarch.de la Corona 
de Aragón, XII. «De arboribus et fructibus eorum et pa- 
ñis non dent decimam, sed dent decimam de vineis et 
dent azaque ganatorum, secundum quod consueverunt.» 
Salva y Sainz de Baranda, Colección de documentos iné- 
ditos, XVIII, 55-58. 

AzAQUiFA, agaquifa, zoquifa. Lo mismo que asaquifa. «Ren- 
ta de la azaquifa, maavcses y acacayas.» Lib. de prag- 
máticas del arch, municipal de Granada. 

Azar cast, y port., azara base, acar, otear, val., atsar, al- 
zar cat. y malí. Entre los árabes uno de los cuatro puntos 
que tienen sus dados, y es el desdichado que los latinos 
llaman canis, y ellos azar, el punto: los demás son chu- 
que, carru, taba. Cov. De ^yi az-zahr, «dado» en llenry, 
«dado, cubo sólido marcado con puntos para jugar» en 
Bocthor, ó de j^J] az-zahár, «dé á jouer» en Hélot, ó final- 
mente del turco ^lyi az-zár, «a day» (for ploying) on Red- 
house. Urrea. « puesto que de tal manera podía correr 

el dado que echásemos azar en lugar de encuentro.» 
D. Quijote, l.« Parte, cap. XXV, p. 281. 

Azaragatona. Lo mismo que zargatona. nAzaragatona que 
tienen los buticarios.» Lib. de la Caza de lasAoesáe Pero 
López de Ayala, Bib. Ven., III, p. 34L 

AzARüA, azarbe. Prov. de Murcia. Zanja ó canal por donde 
sale el agua que sobra después de regar. De vy- ¿^"'"^ Y 
con el art. as-sárb, «cloaca» en R. Martín. 



320 

AzARCA. Nombre de cierta suerte de coral que llevan de 
Europa á Marruecos. De Lf .j zarca y con el art. az-zarcá, 
fem. de ó'jl curac, «bcryllus sea thalassius lapis» en 
Freytag, «especie de piedra preciosa» en Kazimirski. 

Azarcón, acarcoii cast. , abarcón cñi.,a;sarcáo, zarcáo port. 
Lo mismo que plomo rojo. Do q^j) barcón y con el art. az- 
:^arcón, aram. pp-i-^o sircón, ^r. ^'jy.xoy, lat. syricum en Pu- 
nió, tal vez del persa i^^Oj' "^^^'^'^ ^^ fuego,» ó de »^y*';j 
«color de oro, albayalde quemado, minium.» Esto está 
confirmado por las siguientes palabras halladas por el 
Dr. Simonet en el ms. 1729 de la Bib. del Escorial: ^idjl 
N.^j ^ c>óU rij*^ jfjus.J Oj¿j^ V. Dozy, Siipl. Trae la eti- 
mología Marina. «La sandáraca compuesta que es el al- 
bayalde quemado, lo cual llamamos nosotros azarcón. 
Guevara, Comentarios^ ap. Castro, Die. 

Azarcón. Vasija ú odre usada en los molinos y espende- 
durías de aceite. Aumentativo cast, de la dicción aráb. 
ujyi az-zacc, «uter» en R. Martín, «odrina, odre de buey» 
en P. de Alcalá. De azac, por la inserción de una r eufó- 
nica entre la 1." y 2." radical y adición del aum. cast., se 
hizo azarcón. «Y hachen dos azarcones de agua, cocho 
caliente que hierva á cada capacho y que la azeytiinn sea 
bien molida.» Orel, de Sec, Tit. 43, Ord. de molinos de 
azeyte. 

AzAREiRO gall. Especie de laurel. Acaso de ^jJ\ as (con med- 
da sobre el álefj, «mirtus» en R. Martín^ «laurel» en 
Marcel. 

AzARiA. Presa ó botín hecho por un cuerpo de caballería 
que llevaba el mismo nombre. De s?.y^\ as-sariya, «preda» 
en R. Martín, voz sinónima de 'i^*^^^ é s^LíI en el mismo le- 
xicógrafo, «cohorte ó escuadrón de caballería desde 5 á 
300 y 500 hombres,» r. ^y^ «per noctem iter fecit, profec- 
tus fuit.» Cuando el destacamento se componía de tres ó 
cuatro soldados se le daba el nombre de 'i^su^^s atalaya. 
Se cuenta, sin embargo, que Mahoma mandó en cierta 
ocasión á una sola persona en calidad de s.^^ azaria. 



32i 

Priínilivam(!iiLo estos cuerpos de cnl)<illería lincínn sus ni- 
zias ó excursiones en tierra enemiga durante la nociie. 
V. Lane. El vocablo Asarla^ que se encuentra en anti- 
guos fueros, ha de interpretarse, pues, por el botín alle- 
gado en tierra enemiga por dichos cuerpos, destacamen- 
tos ó patrullas de caballería. «De Alaria nobis V.""' 
partem: vobis IV. *''• partem absque ulla Alcaidaria.» Fuero 
de Soure. «De Alaria et de tota illa Cavalgada, in qua non 
fuerit Rcx, nobis V.°'" partem: vobis IV."'" partem absque 
ulla Alcaidaria.» Fuero de Tliomar, ap. Sta. Rosa, Elucid. 
Como se vé por estos pasajes no tiene razón de ser la in- 
terpretación que da Dozy en su Glos. á la palabra Alaria 
de «la quinta parte del botín» que aquellos cuerpos esta- 
ban obligados á dar al Rey, como lo declara asimismo el 
siguiente áe\ Fuero de Caseda: «Vicinos de Caseda, si 
fuerint in fosato cum rege, vel cum suo seniore, non dent 
nisi una quiata, nee dent a;saria.'» V. Muñoz, Colee, de 
Fueros municipales^ p, 475. 

AzARJA, ^r/r/a cast., ^Mt^ja val., sarja cat. y val., a:^áija base. 
Instrumento que sirve para coger la seda cruda. Acad. 
De N^^LwJl as-sáracha, «devanadera para hilar la seda me- 
nor que lasJLsn^» en Boaussier, ó de jesxp^l aQ-garicha^ en 
Marruecos «especie de torno para limpiar y torcer la se- 
da, que se muevo con una mano.» V. Lerchundi, Die. inéd. 
Simonet opina que la voz A;sarja procede probablemente 
del adj. lat. sericus, a, m (rota sérica, tornum sericuin). 
V. Glos. de Voces Ibéricas y Latinas^ p. 25. 

AzARNEFE. Oropimcnte. Acad. De la voz perso-arábiga^^yl 
as-zarnij, «auripimentum» en R. Martín, «jalde color, 
oropimento ó jalde, enplasto para arrancar pelos, un- 
güento para arrancar pelos» en P. de Alcalá, forma 
arábigo hispana de f^^y^ a^-zirnij. 

Azaro, asar ote. Sarcocola. V. anzarote. 
AzAROLLA. Lo mismo que acerola. 
Azavage. V. azabache. 

41 



322 

AzAYA. Telum punicum en Nebrija, Die. del Roman, al 
Lat. De níLaoü acáya «lanza.» Cf. aciQa. 

AzAYA gall. Cantueso. Tal vez deN^jJl cu-zayah^ «nomen her- 
bce, ex qua in Aegypto parabatur potus inebrians.» V. de 
Sacy, Chrest. Ár.y I, 282., adn. 

AzEAR, ajenar gall. Aderezar. Probablemente de nj^j^'I íí^- 
;^ína, «ornatus» en R. Martín, «adornamiento» en P. de 
Alcalá. 

AzELGA. Lo mismo que acelga. 

AzEMiLLA. Lo mismo que acémila. 

Gayeron-le en quinta al (^\á seyx-cientos cauallos 
E oirás asemillas e camelos largos. 

Poema del Cid, ed. Riv., p. 27, col. 2." 

AzEMÍN. Lo mismo que Jazmín. « así como los rosales 

bermejos et blancos et las otras violetas, azemines^ et zar- 
zas, etlos cambrones.» Lib. del Caballero y del Escudero 
del Infante D. Juan Manuel^ cap. XLIV. 

AzENNA, a^eña. Lo mismo que aceña. 

Yo en mi espinaso les trayo mucha lenna^ 
Trayóles la fai'ina, que comen, del a;:enna. 
Arcipreste de Hita, Cantares^ copl. 1375. 

AzENORiA. V. zanahoria. 

AzERVADA port. Empalizada. De la misma procedencia que 
acerve, añadida la terminación port. acia. Dozy. «Andaron 
pela espessura do mato, e allí quizeruo fazer huma acer- 
vada, em que pensaváo de se salvar, etc.» Ch. do Conde 
D. Pedro, Lib. I, cap. XLIV, ap. Sta. Rosa, Elticid. 

AzERVE port. Paravento íeito de ramos para emparar as 
eiras. Moraes. De y^^Jl « j--^er6^ «spinetum» en R. Martín, 
«sepes, caula lignea gregis» en Freytag. 

AzEUMA^ azeüa'm port. Azagaya, lanza corta y arrojadiza. 
Alteración de if^.*^) as-¿ídwrfl!^ «lancea» en R. Martín, ó de 
la forma \y^^\ as-samrá, que se encuentra en Freytag y 
Kazimirski con el propio valor. «Que os Monteiros pousa- 
dos de matta Real de Botom sejam escusos de pa- 
gar Jugada, se teverem caaens, e azeümas, e vozinas, 



323 

ote. Cod. Alf., Lib. II, Tit. 29, ap. Sta. Rosa, SupL al 
FAiicid., p. 15, 2." col. 

AziDAQUE. V. azadaga. 

AziMUD. Lo inisnu) que azimut. «Lo (!u;jl se vé por los asi- 
miides que en la lámina están.» Moya, Astronomía. 

Azimut, azinmífi en D. Alonso X, Libro del Astrolabio. Al- 
teración^ como observa Kaz., del íiv.^¿.^.4.^\as-!scmt, ucui- 
mtit, camino recto, dirección, punto del horizonte á donde 
remata una parte del círculo sacado del cénit.» 

AziNHAGA port. Camino angosto. De jüüyi az-zanáca, «cnllis» 
en R. Martín, «calle en poblado» en P. de Alcalá, forma 
arábigo-hispana por jüüjJI as-zanca, «platea angusta» en 
Freytag. 

AziNHAME, azinhaore povi. Verde, verde gris. De ^L^sú^l az- 
zinchár, forma aráb. del persa .UCi: icon J de tres puntos) 
zangar, voz compuesta de ^: zang, y del sufijo ^1 ar, 
«rubigo, aerugo seu viride aeris.» V. Vullers. Trae la eti- 
mología Sousa. 

AzOFAU^A, azofeifa, azafaifa cast., azofaifea base. De sjjxájJI 
az-zofaizafay «jujuba» en R. Martín, derivada á su vez del 
gr. ^ís'J'fov, lat. zizyphtim en Plinio. La forma sjjj^j zaú- 
zúfa, que se halla en P. de Alcalá^ corresponde más exac- 
lamente al original griego. 

Azófar cast., agofar port. De ^já^o-'l ar-(,'óf(ir ^ «cuprum» en 
U. Martín, i^a^ófan) en P. de Alcalá. Guadix y Rosal. 

A/0F0RA, azofra. Pecho ó tributo. De ¿yji-wJl as-sqjra, «im- 
puesto, contribución.» Henry, Marcel y Hélot traen la 
Ibrma jfy^uJI as-sojra, con el mismo valor, «...et de totas 
(I zafras malas.» Fueros y privilegios de Alquezar, ap. Mu- 
ñoz, Colee, de Fueros municip., p. 248. En el Fuero dePe- 
rnlta, otorgado en 1144 por D. García^ rey de Navarra, se 
leo: «fació vobis ingenuos et francos de todos usaticoa 
malos et azo/oras.» V. Muñoz, Fueros, p. 54G. Dozy. 

AzoFRA. Correa ancha que sostiene sobre el sillín de la ca- 
bnllería de varas las del carro. Borao. De jji^sifár, y con 
el art. as-sifár, «capistrum cameli, seu ferramentum, «ew 



324 

corium quod super cameli naso ponitur; filum, quod ad 
capistrum circa nasum adstringitur» en Freytag. 

AzoFRE. Lo mismo que azofora. « nee Bainli demandent 

ipsis cuofres de lignis, vestiis, et aquis, nee aliam servi- 
tutem castrorum.» Salva y Sainz de Baranda, Colee, do do- 
cumentos inéditos, XVIII, p. 55-58. 

Azogue cast., acog, aeogue val., a:^oügae gall, y p(>rt., azo- 
guea base. De KJá^yi as-zauea, ((argentum» y en la glosa «vl- 
vum» en R. Martín, «azogue» en P. de Alcalá. Rosal. 

Azogue cast., azoca, asogaea base, acofir/i/e, aronqid ant. 
port. Mercado, feria. De Cy^JI as-sóc, que significa lo mis- 
mo. La forma cast, se halla en una escrituro de Oviedo 
de 1274. 

AzoGUEJO. Dim. de azogue en sentido de plaza. 

AzoLBAR, azolvar, arolhar en el Sumario de las provisiones 
y ord. tocantes á las aguas de Granada, ms., fol.'TO. Ce- 
gar los conductos de las aguas. De w^JLí» calaba, «cance- 
llare en R. Martín. «La forma como se han de sangrar y 
hacerle diversiones y quitarle los padrastros de arena 
que tiene, que le azolba» Oviedo, Maestro mayor de Se- 
villa, ap. Castro, Die. 

AzoMAR, alomar. Excitar, azuzar al perro para que muerda 
á otro. De U^ gama, «excitar.» Alix. 

Azor, ant. Muralla. De .^-.Jl as-sór, que significa lo mismo. 
«Et quod non donnent mains quinta, sed donnent deci- 
mum, etfaciam illos azores, et illas turres de Calatayub, 
etc.» Fuero de Ccdatayud, ap. Muñoz, Colee, de Fueros 
municipales, p. 46G. Marina. 

Azoraba. Lo mismo que gira/a. « e aun, sin todo esto, 

le enviaba él elefantes é azorabas é otras bestias estrañas 
de las que sabia que no habia en su tierra.» La Gran Conq. 
deUltr., Lib. I, cap. XYl. 

AzoRAFA. Lo mismo que girafa. «Vinieron á él (D. Alonso X) 

mensageros del Rey de Egipto y traxéronle un marfil 

y una animalia que decían azorafa.» Crón. de D.Alonso el 
Sabio, cap. IX^ p. 5. 



325 

AzoRRAGUE, asurraguc, ^orrague port. Látigo, azote. Lo 

mismo que zurriaga. 
AzoTF., arólo cast., a:^ontn gixW., aconto port., asotaá^ usóte- 
guia base, agot val., a><sot cat. De ^-«jf «s-.^y/m^, «flage- 
llum» en R. Martin, hebr. uicf x6t, flagellum, scutica, r. 
LLw «flagellare, scutica percutere.'> Govarrubias. 
Azotea cast., acotea cast., port, y val., arutea cast., ^'otea 
port. E\ sobrado alto de la casa descubierto. Govarrubias. 
De -¡iiwJI as-sath^ «pavimentum» en R. Martin, «acutea» en 
P. de Alcalá, «terrasse» en Marcel. Guadix y Gañes. «Su- 
bamos, Señor, á la asotca alta^ porque desde allí goce de 
la deleitosa vista de los navios.» La Celestina, Acto XX. 
AzuBO gall. Especie de vaso. Tal vez de v.,.ocü) alchubb, que 

además de algibe ó cisterna significa odre. 
Azúcar cast., acucar cast., port, y val., azucrea, base. De 
yC.^1 aS'Súccar, «zucarum» en R. Martín, del persa yus; 
xucar, sanscr. sukla, gr. Taxapov, lat. saccharum. V. Vu- 
llers, Lex. Pers. Lat. Etym., Wilson^ Sanscr. Diet, y Alix, 
Glos. Trae la etimología Rosal. 

Sabed, que de todo azúcar allí anda volando. 
Polvo, terrón, e candi, e mucho de rosado. 
Azúcar de confites, e azúcar violado, 
Et de muchas otras guisas que yo he olvidado. 
Arcipreste de Hita, Cantares, copl. 1311. 

AzucARí. Prov. de Málaga y Granada. Nombre dado á cierta 
clase de uvas y albaricoques. De ^ywil as-sucari, «azuca- 
rado,» adj. pos. formado deyLvJI as-succar, azúcar. 
Azucena cast, y base, azucena port, y val. De síLn-wwJI as- 
susséna, «lilium» en R. Martín, hebr. n:t*ic? ccúxenaj que 
signifícalo mismo. Guadix y Rosal. 

Vístanse nuevas colores 
Los lirios y el azucena; 
Derramen frescos olores 
Guando entren por estrena. 
La Celestina, Acto XIX. 



326 

AzucHACH, asucac en el Repartimiento de Valencia, Lo mis- 
mo que asucach. 

Azud cast., a:^ut val.^ assut cat. La presa que se hace en los 
rios para sacar el agua por las acequias y otros usos. De 
juJl as-sudd, «represa de agua, acucia» en P. de Alcalá, 
«obex» en R. Martín, «presa» en el siguiente pasaje: 
^y, ^^jC\ ^jO<^\ oN.*^ '^jy^^ ^>-^^ ^-¡-^ Q^J^\ i»-^ qI vá<jój 
jjj'JÜl ^yUÁi».^"2íl jcj, cuya traducción latina es como si_ 
gue: «ut dominus Raymundus archiepiscopus in presa de 
Algunderí iuxta terram archidiaconi rotaní faciat erigi.» 
Convenio del Arzobispo de Toledo D. Raimundo con don 
Pedro, Arcediano de Segovia, para la construcción de 
una A^uda en la presa de Algunderí, ap. Lerchundi y Si- 
monet, Crest. Aráb.-Esp., págs. 12 y 13. 

Azuda, aguda cast., aguda, agudCy asude port., atsuya 
base, ^í¿a, :^uda cast. De íílX^I as-sudda, que además de 
las acepciones del vocablo anterior tiene la de «operticu- 
lum» en R. Martín, n. de unidad de l\^I as-suddy forma 
aráb.-hisp. que se encuentra en Aben Jaldún, Hist, des 
Berber., I, 439. V. Dozy, Glos. Se halla la etimología en 
Alix y Engelmann. 

Azul cast., cat. y port., ad^ur cat. y mall., a^ur cat. De 
újjp lásaward, «azurium» en R.Martín, del persa o^^j"^ 
(con : de tres puntos), ó de jjp /«-Jí¿r,«lapis lazuli» que 
se encuentra en Marcel con el propio significado. V. Vu- 
llers. Sousa y Marina. 

Azulaque, :julaque. Betún hecho con masa de cal, aceite, 
estopa y otros ingredientes. De jüXw^jI as-sulágue, «vitu- 
men» en Jl. Martín, «azulaque» en P. de Alcalá. 

Azulejo cast, y port., aguleig val. De lo^vJyi a^-suleicha, 
«later» en R. Martín, uuulejo)-) en P. de Alcalá. La voz 
azídojo parece un dim. cast, de azul, alteración, según 
Dozy, delaperso-arábigaojjj"^ tó^atcartZ«lápiz-lázuli.» Que 
esta dicción era indígena esp., además de declararlo su 
forma, nos lo dice Almacarí (1, 124) en el siguiente pasaje: 



327 

,»4ií^ ^Aj ^ (jy^l }^^ ^y^A u^i o^^'' r^-r'' r^ f^y*^ 
«y se hoce en el Andálus una suerte de mosaico conocido 
en el Oriente i)or fosaiflsá y una especie con quo so pavi- 
mentan los suelos de sus casas^ conocida por a^uicjo, 

. que se parece al mosaico, y es de colores admirables, el 
cual ponen en lugar del mármol de colores que emplean 
los orientales para adornar sus edificios.» En Leon el Afri- 
cano (De Totios Africce Descriptione, Lib, 11, p. 61). «Om- 
nes porticus, omnesque adeo conuexitates ex lapide de- 
picto vitreoque compositi sunt^apud iilos Ezzulleia dici 
solet, cuiusmodi adhuc apud Hispanos in usu est.» 

AzULLA. Ermita. De jipjl^l a^-sáwiya^ que significa lo mismo. 
«Una azalía que esta ú la puerta de Bibamazda fuera de 
Granada.» Protocolo del Monast. de S. Jerónimo^ Archivo 
de la Intendencia de Granada. 

AzuMBAL. De sjj-yOv- sunhúla, y con el art. as-sunbála «spica» 
en R. Martín. 

Azumbar. De y¡i^\ as-stimbár, «spica céltica, spica nardo, 
nardo, árbol oloroso: upumbar hindi» (^^ouí jajuw) en P. de 
Alcalá. Dozy. 

Azumbre. De ^^^'í ats-tsumn, la octava parte. Defreméry. 
Esta etimología del ilustre orientalista francés se halla 
confirmada por las siguientes palabras de una escritui-a 
árabe granadina de fines del siglo X^': Jwwv^ jUí -^j «dos 
alambres de miel.» 

Azuna. De jijujl as-símrza, «lex» en R, Martin, «derecho ca- 
cónico, ley eclesiástica» en P. de Alcalá. «Et quod vadat 
ganato de illos moros, et homines per iilam terram secu- 
ramentj et prendant illum azudium de illas oves, sicut est 
foro de astina de illos moros.» Pactos entre el Rey D. Al- 
fonso I el Batallador y los moros de Tíldela, Colee, de 
Fueros municipales por Muñoz y Romero, p. 417. 

AzuRRAGHA, surracha port. Especie de barca. De o,^yi a^au- 



328 

rae, «barca, navis» en R. Martín, «barca» en P. de Alcalá 
y Bocthor. 
AzuT. Lo mismo que a:;ad. «ítem concedo populatoribus 

in Tutela in Ebro etalüs aquis, piscariis, molendinis, 

abates, et presas in frontariis suis, dando tamen in Ebro, 
et aquis alus, portam navibus.» Fuero de Tudela, Ceroe- 
ra y Galipie^Oy concedido por D. Alonso I el Batallador, 
ap. Muñoz y Romero, Colee, de Fueros municipales, p. 419. 



B. 



Baal. Nombre de una divinidad asiría que hemos tomado 
de la Biblia. De S';2 bajal, «señor, poseedor,» ár. Jjo ba'al, 
que significa lo mismo. Esta voz, que se encuentra en el 
aram. y etiope, se halla también en sanscr. bajo la forma 
pala «dominus, servator.» V. Gesenius y Wilson^ Sans- 
crit Dictionary. 

Babel cast, y cat., hahil val. Confusión, desorden. De San 
babel, por SaSa «confusio^» n. pr. de Babilonia. Cf. el sir. ba- 
' bel «confusio sermonís, balbutilio. V. Gesenius. 

Babucha cast., babaja cat., babutcha mall.^ babiitxa cat. De 
^jjL bábúch ó ^JiyLi bábúx, del pers. (jíjjL (con v de tres 
puntos) pc/pM.r, voz compuesta de U pá «pie,» y del verbo 
^^a.-uv)j p úxiden « c u b ri r . » 

Bacalar, bacalon. En Extremadura higos tempranos que 
son como una suerte de brevas. Guadix, Die. Estas voces 
son corrupciones de albacora. 

Bacarí, vacarí en Sñez( Valor de las monedas, \).h2lD) y 
en Sta. Rosa, Elucid. Adj. aplicado á las adargas y á otros 
objetos hechos de cuero de buey. De ^jlí jJU* cheld ba- 



329 

cari acuero de buey,» ó hacari solo, mediante la elipsis de 
cheld, «cuero.» Guadix y Marina, 

Bachibozuk. Nombre dado al soldado de la milicia irreí?ular 
de Turquía. Del turco Oj^ ^L báxí hó^uk «one whose 
clothes are not uniform; guerrilla» en Redhouse. 

Bacoreta, dim. val. Bonito ó albacora, pez. V. albacora, 
2.° artículo^ 

Bada. Lo mismo que abada. 

Badal. En Aragón se llama así la carne de la espalda y las 
costillas, principalmente hacia el pescuezo en las reses 
que sirven para el abasto. De sJoL bádela «caro inter 
mammam virilem et axillam, nberum caro» en Froytní?. 
Acad., Die, l."ed., Casiri, Marina y Alix. 

Badana cast., cat., mall, y port., badanes pi. val. La piel 
de carnero ú oveja curtida. De jljLLj battána, «badana,» 
forma vulgar que se encuentra en Marcel y se acomoda 
más á la ortografía del vocablo español que jüLLj biíána 
«baldres, badana, enforro de vestidura» en P. de Alcalá, 
de donde la traen Engelman y Dozy. 

Badea, badeha. Lo mismo que albudega «... que así aco- 
mete mi señor á unos hombres armados, como un mu- 
chacho goloso á media docena de badeas.)^ D. Quijote^ 
Part. 2:\ Cap. III, p. 77. 

Badén, badina. La zanja que dejan hecha las corrientesde las 
aguas. Charca. De ^U bátin, «rebajado, hundido (suelo^ 
terreno) en Kaz.^ «the low or depressed tract of land, of 
the plain, where water rests and stagnates» en Lane*. 
Alix. 

Badián, badiana. Arbusto de la China (ilicium anisatuní). 
Del persa ^^boL bádiyán «anís.» INIarcel Devic. 

BAFETÁpor^. Tela de algodón de las Indias. Moura. De najl 
bafta, del persa joiL báfetah, tisú. 

Bag AGE cast, y val.^ bagageni port., bagatge cat. y malí., 
bagáig val. Littré, Brachet y Scheler con Diefembach 
y Diez traen esta voz del gaél. bag, cimhv. batch, bret. 
beach, b. lat. baga, fr. bague, «fardo, paquete.» Sin discu- 



330 

tir esta etimología, que tiene por fiadores tan eminentes 
filólogos, soy de parecer que el vocablo bagage, introdu- 
cido acaso en Europa por los Cruzados, viene del ár. 
s:s:\jL bacache, «paquete» en Marcel, que se encuentra en 
AbLdfeda fAnnales, IV, 230), autor del siglo XII, en Aben 
Aias y en Aben Jalicán con el propio valor bajo la forma 
^^\¡L boccha, y en Henry, en el Voc. Arahe-Frang. y en 
Kaz. con las acepciones respectivamente de «paquete, 
paquete (de lienzo, de vestidos), paquete de mercaderías 
(de estofas, de tabaco, etc.).» La dicción ár. procede de 
la turca n:?^ ó ?^v¿^ (con ^'de tres puntos) «packet,» 
*.:s\¿jj uí'Jjjl en Redbouse, que dio origen a la persa \^^i «a 
small bundle of cloth» en Shaksp., «a knapsac, a wallet» 
en Richard., «involucrum, tecmen ex tela, autcorio con- 
fectum, plerumque quadrangulum, cui involvuntur ves- 
tes vel linteamina» en Vullers. Cf. Bocthor ^-?\y^ 'ñ^^- Q^e 
este término, usado en Oriente y en Egipto, era popular 
y común entre nuestros vecinos de África, lo declara el 
siguiente pasaje de la Carta de Raxed Zarkam al rey don 
Manuel de Portugal: L4JL J^U "ííl ^^\y?.J^) ^^* 's^^ ^ysró^)^ 
oLü^ o":^! Sw.éA «nem sahia da Alfandega fardo (bagagü) 
algum que nao levasse por elle 5.000 torniát.» V. Doc. 
Aráb. para a Hist. Port., p. 52. Otra forma de la dicción 
aráb., que se echa de menos en Freytag, Kaz. y Lane, es 
s-cSJb bocjoa, que se halla en el Manhelsañ de Abulmaha- 
sen. V. Quatremére, Hist, des salt, maml., I, 1.^ part.^ 
p. 12, n. En sentir de Covarrubias la palabra bagage nos 
vino de Francia; pero, sin que yo niegue su procedencia, 
llámame la atención verla empleada, como usual y co- 
rriente, por Hurtado de Mendoza, Argote de Molina, So- 
ils, Cervantes, Mariana y en la NuevaBecop., Ley XXVIII, 
Tit. XIX, Lib. VI. 
Bagarino. Marinero. De ^js^ baharí, «marinarius, nauta» 
en R. Martín, «marino, marinero» en P. de Alcalá. «Como 
estuvimos juntos, dudamos si sería mejor ir primero por 
Zoráida, ó rendir primero á los moros bagarinos que vo- 



331 

.gabán el remo de la barca.» D. Quijato, Part. 1.", Cap. 

XLI, p. 224. 
Bagasa cast., bagassa cast., cat., mall, y val., gaoasa casi. 
Mujer de mala vida^ ramera. Acacl. Marina dio por orí- 
gen de esta voz la aráb. ^L bágai:^^ «libertino» en Kaz., 
«improbitati deditus et incumbens, inhonestus, obscce- 
■ mis» en Freytag, de la cual, añadida la terminación fem. 
y mediante la elipsis de al^l imrá, «mujer,» que debió 
precederla, se hizo bagaisa ó bagaba. Preferible es, á no 
dudar, esta etimología á las otras que proponen Diez, Don- 
kin y Scheler. Pero de no satisfacer, yo la traería, á ser de 
origen semítico, de juíü baguiyyay «meretrix» en R. Mar- 
tín, baguisa^ convertida la doble y en .s (cf. port, charquera 
de Nxj^^ xarqidyya), teniendo presente que esta articula- 
ción tuvo en sendos vocablos de las lenguas romances un 
sonido semejante á la ^ seguida de e, por cuya razón los 
filólogos la apellidan 6' mojada. Mas, como pudiera obje* 
tarse que la referida permutación es por ventura única y 
peregrina en el habla portuguesa, yo propondría en tal hi- 
pótesis la derivación de bagasa del ár. }Lüo.'Ji/á/iíá?«^que, 
si bión en Freytag solo tiene el sentido de «res foeda, et 
inhonesta, a Deo interdicta, crimen, scortatio,» el de 
«adultery, fornication» en Lane y el de «facinus» en R. 
Martín, se.encuentrajen Catafago y Redhouse con el de 
«prostituta.» De -s^zi-i^ fáhixa, permuLado el o (f) por la 
b (cf. port, aba de n¿^ haffa., cast, ábrego de áfricas y cat. 
albora de a)/jo;), el _ (h) por la g (cf. bagarino de ^jss^ 
baharí) "^ q\ .ja (x) por la s (cf. asesino de ^^^L-ci.^. haxxa- 
xui, Bebalhanes de giusrül ^l^ la Puerta de la culebra en 
Valencia), se hizo bagaisa, bagiiesa ó bagasa. 
Era de pocco seso, fació mucha locura, 
Porque lo castigaba non avie nulla cura: 
Cuntiol en est comedio muy grant desaventura 
Parió una bagassa del una creatura. 
Berceo, Milagros, copl. ÍOi. 
Bagatela cast., cat. y port., bagatel mall., bayateLLa cat., 



332 

bagatelle mall, y port. De JwL>f^ haguátil, pi. de y^^, batel, 
«cosa fútil y de poco valor.» 

Bagazo. Residuo que queda de las cosas que se exprimen 
fuertemente para sacar su zumo ó sustancia. Tal vez me- 
tátesis de o^Aí- jabais, «sordes» en R. Martin, «scoria 
ferri similisve rei» en Freytag, mediante la transcripción 
del * (j) por la g (cf. port, ganinfa de sjLvl¿.) y del ^ (ts) 
por la xr. Cf. azumbre de ^^i. 

Bahar port. Peso asiático. Fonseca. T)e\ J^btíhár, vocablo 
copto que vale: «pondus trecentarimi, vel quadrigenta- 
rum, vel sepcentarum, vel mille librarum, et ita tria auri 
talenta dicuntur» en Freytag. «E que El Rey de Colombo 
era contente de ser vasallo d' El Rey D. Manoel com o 
tributo de trezentos baharís todos os anuos.» Ban*., Dec. 
Ill, Liv. II. En cuyo pasage la voz Baharís, que tiene un 
doble sentido, ha de entenderse por libra, moneda de oro 
y no por peso. Cf. P. de Alcalá Libra moneda. Ratal, y 
Libra assí. Dinar. 

Baharí cast, y port., bafari port. Especie de halcón origi- 
nario de países septentrionales. Acad. De ^,^i baharí, 
«marinarius» enR. Martin, «baharí, marino, marinero» en 
P. de Alcalá, «septentrional» en Koz., «del norte» en Mar- 
cel. Las dos acepciones que tiene el vocablo aráb. cua- 
dran perfectamente con la procedencia de esta suerte de 
aves de cetrería, pues, á parte délos que venian del norte, 
los mejores y más estimados eran los traídos de Túnez, 
según se lee en el Libro de la Casa de las Aves del Can- 
ciller Pero Lopez de Ayala. 

Bairam, baircio, bayráo port., beyram, biram cat. Del tur- 
co ^l^5«í/mm. Fiesta ó solemnidad religiosa, nombre 
que se aplica á toda suerte de festividades, como ^-Ui yC^ 
xecar báyramí, «la fiesta del azúcar,» que se celebra tres 
dias después de terminado el Ramadan,» ^•[^ ^^Ly cor- 
bán báymmí, «la fiesta del sacrificio,» celebrada en con- 
memoración del que, según el Alcoran (Sara XXXVII), 
estuvo á punto de hacer Abraham en su hijo Ismael. 



333 

Bajá casi., haix'ácí\í., malí, y víil., 6í/./;á port. Del ár. Liu 
báxá, del turco L^L (con v de tres puntos), páxá, «título 
superior de la gerarquía civil y militar turca, de la cual 
hay los siguientes grados: el de gran visir y los miem- 
bros del consejo supremo, h?^ líense ó no en el ejercicio 
de sus funciones; los enlazados por vínculos matrimo- 
niales con la familia real; los ministros y secretarios de 
Estado y los elevados honoríficamente á este rango; los 
mtixircs y visires que gobiernan las grandes provincias 
del imperio; \osfcrikcsó tenientes generales; los mirú- 
miráa ó feriques civiles, los miral-umerá (\iw rigen 
pequeñas provincias y finalmente los niira-liicá ó gene- 
rales do brigada.» V, Redhouse y Catafago. 

Bajalato. Dignidad de bajá, territorio de su mando. Arad. 
Del turco ^^JL^b paxálac, «el grado ó funciones de bajá; 
el gobierno desempeñado por un bajá.» 

Baju port. Especie de túnica corta de mujer. Acaso co- 
rrupción de^jíjj húx, especie de vestido semejante al Le aba 
que, según Burckhardt (Notes on the Bedouins and Wa- 
habys, p. 27), se fabricaba en Hamah. En sentir de Dozy 
aquella estofa debió tomar su nombre de la ciudad de 
Búx en Egipto, de que hace mención Aben Batuta en sus 
Viages'. V. Diet, des noms de vHeni.^ p. í)2. «El Rei de 
Calecut estava vestido com hum Baju branco de seda e 
ouro, sentado em hum Catel. Damián de Goes, Chr. d^El 
Rey D. Manoel, Part. I, cap. 14. 

Baladí cast, y val., raladí cúsi. Lo perteneciente á un país, 
á una comarca ó región. De ,^5oJb baladí, adj. pos. forma- 
do de jJL balad, «ciudad, distrito, provincia, país.» Cf. 
P. de Alcalá Gengibre valadi, es decir, el gengibre pro- 
ducido en tierra de España. En la corte de Castilla se daba 
por la misma razón el nombre de doblas de oro valadics 
á las acuñadas en el reino de Granada por los reyes Alah- 
mares. V. Saez, Valor de las monedas, p. 323. «E quanto 
toca á lo de las doblas baladies, que me suplicades que 
non corran por mis regnos, yo he mandado á algunas 



334 

personas que fablen y platiquen sobre ello.» Cuaderno de 
las Cortes de Madrid de 1435. Bib. de la Real Acad. de la 
Hist. Privilegios y escrituras eclesiásticas, tomo XVÍI. 
Marina. 
Baladí. Lo que es falso, vano y falto de sentido; lo que es 
de poca sustancia y aprecio. Metátesis de JJab hátil, «va- 
nus, irritus^ frustraneus; quod iniquum et falsum est» en 
Freytag, «vano, vacío de sentido, iiu'ilil» en Knz. La acep- 
ción de falso que tiene el vocablo cast, se halla en el si- 
guiente pasage de los Viajes de Aben Batuta: Jw)1 ^ J\ 
JípL ^Ój L^suxi ^JS ^1 o'uxxíJl \¡> óiL. L^y «Ciertamente quien 
come de sus hojas recobra la juventud, aunque sea viejo; 
pero esto es falso (baladí).» 

Et aun vos diré mas de quanto aprendí. 
Do han vino de Toro, non envían baladí. 
Arcipreste de Hita, Cantares, 1313. 
Balaj cast., balax, balaxo cast, y port., balaix cat. Del 
ár. ^:s:\Lbaljáx, «hyacinthi sive rubini genus» en Frey- 
tag. Según Casiri los árabes llamaron así á esta piedra 
preciosa, porque nace y se extrae en un lugar de la Per- 
sia llamado ^^Ui3>.aj en la provincia del mismo nombre, 
de que hace mención Golio en las notas sobre Alfergano, 
a la p. 176. Gf. balascus en Ducange. 
Balaja. Lo mismo que balaj. 

Como la piedra balaja 
que no consiente carcoma 
tal es el tu rostro^ Aja. 

El amante liberal, p. 99. 
Balanquín. Lo mismo que baldaguí. 

El dia quarto décimo será fiera barata 
Ardrá todo el mundo, el oro e la plata, 
Balaaquiaes e púrpuras, xnmit e escarlata. 
Non fincará conejo en cabo nin en mata." 
Berceo, Signos, copl.21. 
Balate. Senda ó vereda estrecha en los extremos de las 
heredades que les sirve de lindero y franquea el paso de 



335 

imns ü otrns. De Lii balaJ, «vía» en R. MíipIím, forma viil- 
gnr íinib.-liisp. por LX balát, que, como siiiónimo do 
\JujaJ) arrecí/, «strata, calzada» en el mismo lexicógrafo, 
se encuentra en la Hist, de A lepo (ap. Quati-(unére, Hist, 
des snlt. niaml., II, 3." part., n. ú la p. 277), donde se lee: 

~ji^^j}] yS> ^ yXJi'i o^^Jl «en el extremo del balate 

c[ne es el arrecife».... «muchas personas toman en el cam- 
po para ensanchar sus heredades parte de los caminos y 
balates y azequias.» Ord. de Granada, tit. XIV, fol. 41. 

Balax. V. balaj. « en la cabera limia un sombrero 

blanco alto con un balax encima e con aljofare piedras.» 
Piui Gonzalez de Clavijo, Vida del Gran Taniorlan, fol. 4i. 

Balda cast, y gall. Lo mismo que balde. 

Baldaquí cast, y cat., baldaquino cast. Nombre de cierta 
clase de tela de seda. Especie de dosel, palio ó pabellón 
liecho de dicha estofa. De ^oIjüu bagdádí, adj. pos. for- 
mado de oLnjLj Bagdad, voz que R. Martín y P. de Alcalá 
transcriben Baldác, como también Rui Gonzalez de Cla- 
vijo en la Vida del Gran Tanwrlan, ío\. 32 v. En aque- 
lla ciudad, emporio un tiempo del comercio de Oriente, 
se fabricaba toda suerte de estofas^, tisús, brocados, pre- 
ciadísimas pieles y otros objeios de lujo que se importa- 
ban á Europa. La forma baldaquí se encuentra en Flores 
Esp. Sagr.,XLYm, p. 22Gy227. Corresponde la etimo- 
logía á Gayangos, Alix, Defreméry y Müller. 

Baldar. Según Dozy^ de J.Lj bátala, cuya 4." forma se en- 
cuentra en P. de Alcalá con la acepción de «mancar de ma- 
nos,» y el part. pas. de la 1." Jyc** mabtúl, con la de «man- 
cojde manos, Qopo, lisiado y tollido,» y on R. Martín en 
el art. Contractas in artubus. 

Balde cast, y port. Cosa inútil ó de poco valor ó precio. En 
balde. Mod. adv. Inútilmente. De balde. Por ningún pre- 
cio, gratuitamente. Metátesis de JwL'j bátil, «falsitas, frus- 
tra, gratis» en R. Martín, «baldado úo balde, de balde 
cosa sin precio, de balde cosa bai-ata, gracioso por de 
balde, graciosamente de balde» en P. de Alcalá. Alix. 



336 
Baldes^ halares. Piel curtida, suave y endeble que sirve 
para guantes y otras cosas. De Jj^ki bagdéj, 6 ó]j^xibnp- 
deds, dos de las tres formas que trae R. Martín por Bal- 
dac, la ciudad de Bagdad. De suerte, que baldes ó bal- 
dres, mediante la inserción de una r eufónica, no signi- 
fica otra cosa que piel de Bagdag, como decimos hoy 
calicote de L^íLíIjí y casimir de ^y;c«..ci>< alas telas procedentes 

de estos puntos. 

Baldío. Vacío, sin motivo ni fundamento. Tierra ó terreno 
común de un pueblo que ni se labra ni está adehesado. 
Vagamundo, ocioso. En las dos primeras acepciones la 
etimología es la misma que la de baladi y balde. En 
la tercera la creo alteración del ár. JlLj batfál, y por la 
iméla battil, «osciosus» en R. Martín^ «valde otiosus et 
iners» en Freytag, «faineant, désoeuvré, qui se livre aux 
choses vaines et fútiles» en Kaz. 

Leemos que vn omne sus tres fijas auia, 
Fermosas, pero pobres, casar non las podia, 
Nin él se mantener, por lo qual comedia 
De faser una cosa muy fea e baldia. 
Rimado de Palacio, copl. 504. 

Baldo. Fallo en el juego. La misma etimología que balde. 

Baldón. Denuesto ó palabra afrentosa. Kn sentir de Dozy 
este nombre, así como el v. baldonar, «injuriar», se de- 
rivan de jJpL bátil. Tal es también mi parecer, pues aun- 
que ni la dicción cast, ni la aráb. convienen en la forma, 
que la L^ viene de la 2.'* lo demuestra paladinamente el 
hecho de encontrarse aquella con su propia estructura en 
el modo adverbial en baldón por en balde, que tiene el 
mismo origen y procedencia. 

Baldoque. Lo mismo que baldaqaí. «.... é sobre aquel en- 
volviéronle en un ba'ldogue é apretáronle muv bien en él.» 
La Gran Conq. de Ultr., Lib. II, Cap. CXLVilI, p. 208. 

Baldüquin. V. baldaqui. «Capas séricas dexamitoet balda- 
quino.n Flores, Esp. Sagr., XXXVI, p. CLXL 

Balegoens, pl. port. Borceguíes. Probablemente de -síL bal- 



337 

ga, forma vulgar africnna por juL bolga, «n barca de espar- 
to» en R. Martín y P. de Alcalá, «calceus» en Dombay, 
((SoiilicD) on Marcel, «botas, babuchas» en iJozy, Siipl. 
((Promitto, mando et concedo, quod de coetero nunquain 
Monasterio Alcobatite petam, nec demandem botas, neo 
balcgoens, necsapatos, sicut hactenuspetij, ac demanda- 
vi.» Doc. de Alcobaca, ap. Sta. Rosa, Elucid. 

BÁLSAMO cast, y port., balsam cat., balseni val., balsamúa 
base. Aunque esta voz se halla en (\v. bajo la forma ^LJl^ 
balmm, se deriva del gr. ,3áA7a;ji.ov, lat. baUnmiini, proce- 
dentes ó su vez del hebr. aun báxam. V. Gesenius, Dozy, 
Sapl. y Simonet, Glos. 

Bambú. Planta originaria de las Indias orientales. Del ór. 
vulgar rsy^ banibúh, llamada por otro nombre ^juí v'^-^j^, 
procedente del malayo j-^^ bambú () y^^ mambú. 

Banda, venda cast, y port. Esta voz, á la que algunos han 
asignado origen semítico, es de pura estirpe Indo-euro- 
pea. Es la antigua alemana band, la got. bandi, la sanscr. 
banda^ «nexus, vinculum» en Bopp y Wilson, la persa 
joj band, «vinculum, ligamenlum, quodvis ligamentum, 
quo aliquid alligatur, ex. gr. ensis, cultri, vestís, caliga- 
rum, femoralium, compes, cingulum, zona, jiodus» en 
Vullers, de donde la aráb. jo^ band, «atadura, liga» en 
Marcel. Del ár. ha pasado este vocablo a el turco con su 
propia forma y significación. V. Redhouse. Derivados del 
ant. alemán band, ó acaso del got. bandva, «insign¡a»,*son 
el b. ]Qt.bandam que se halla en Paulo Diácono, I, 20: «Ve- 
xillum quod bandam appellant», el cast, bandera, el ital. 
bandiera y el fr. banniere. La dicción ár. joi band, «vexi- 
llum» en R. Martín, procede directamente del persa. 

Bandujo. Tripa grande de cerdo, carnero ó vaca llena de 
carne picada. Acad. 

BvNDULLO cast., bandu.lko port. Vientre ó conjunto de las 
tripas. Acad. A Dozy le parecen ser estas voces por trans- 
posición la ár. ^Jaj batn, «vientre», llamándolela atención 
con MüUer, que dio la etimología, que P. de Alcalá Ira- 

43 



338 

(luco bandujo por batan mtiaxi, es decir «vientre relleno.» 
A mi parecer ambos orientalistas se equivocan en su in- 
terpretación, pues la palabra bandujo no es otra cosa que 
la lat. botellas que se registra en Marcel, ó bótalas que 
se encuentra en Celso con la acepción de salchicha, mor- 
cilla ó chorizo. No otro es el origen de bandullo; pero en 
todo caso, antes de aceptar la etimología de Müllery Do- 
zy, preferiría considerar aquel vocablo como contracción 
del lat. üentriculas, dim. de venter. 

Bange cast., bango cat. y port. Especie de cáñamo, cuyas 
hojas fuman y mastican los judíos. Labernia. Dc^banch, 
«herva faciens dormiré» en R. Martín, «hyoscyamus so- 
poriferae hervae species nota^ planta venenosa quoc men- 
tem perturbat» en Freytag, derivada á su vez del persa 
^xi beng, sanscr. banga, «cannavis sativa.» V. Spiegel, 
Atresia, p. 211, n. 1, ap. Vullers^ D'Herbelot, BLbl. Orien- 
tal, art. Benk, y Aben Albeitar, Traite des simpL, trad. 
Leclerc, I, p. 271. Gasiri, Marina y Alix. 

Baño. Casa, edificio. De jlu.j baniya, «edificio, construc- 
ción.» Con esto entretenía la vida encerrado en una pri- 
sión ó casa que los turcos llaman baño. D. Quijote, Part. 
1.% Cap. XL, p. 180. 

Baque cast, y port., bacada cai. y malí. Golpe que da el 
cuerpo cuando cae. De jütS, waque, «cayda ó caymiento, 
cayda como deslizándose, cayda assí de arriba, cayda 
assi abaxo» en P. de Alcalá, «chute» en Marcel, r. «.Sj ca- 
dere en R. Martín. 

Pero con razon^ sseñor, vos retrayo 
Al vuestro falsete mal juego de escaque 
E sy desta lucha levades un baque 
A mi non culpedes^ Don muy lindo Gayo. 
Cancionero de Baena, p. 405. 

Baraha. Bendición. Al decir de Covarrubias esta voz se ha- 
llaba en uso en Toledo en cierto cantar compuesto en 
menosprecio de los judíos. De n^in bracah, «bendición,» 
ár. N.r^ barca, que significa lo mismo. Casiri y Alix. 



33Ü 

Baha(;a port., bard^io cat. y poil., biir(ua gall, y port. De 

^J^J* inaras que vale lo mismo. Sonsa. 
Bahata. Falsedad, engaño. De JJ^L ¿cUaZ/forma vulgar afri- 
cana que se halla en Fr. Patricio de la Torre por Ji>Lí 
bátily «falsitas» en H. Martín. 

Cate buenos amigos, leales e verdaderos, 
Honestos sin barata, (|ue lesean companneros. 
Que envidia nin cobdir-ia de plata nin dineros. 
Non busquen, nin trayaná ser íallescederos. 
Rimado de Palacio ^ copl. GG6. 
Creo que la misma acepciíju debe darse á la vo7.barata, 
que se encuentra en el siguiente pasage de la Dansa Ge- 
ncrat de la Muerte, copl. 59: 

Dexad essas boses, llegad vos corriendo 
Que non es ya tiempo de estar en la vela: 
Las vuestras baratas yo bien las entiendo, 
E vuestra cobdi^ia porque modo suena. 
En la liipótesis de significar excusa ó pretexto, la voz 
barata vendría de la nráb. ;'üLiaj batíala, «mauvais pre- 
texte» en Bocthor. 
Barato cast, y port. De }Ll¡ bátily «barato» en P. de Alcalá. 
Bahazano. Cierta suerte de cuchillo de monte. Corrupción 
del ár. ^?.jyS^ tebrazin, ubipennis,» y en la glosa «pica ferri» 
en R. Martín, «hacha que corta de dos partes» en P. de 
Alcalá. De ^^;^ tebrazia, mediante la aféresis de la síla- 
ba inicial (cf. ema port, de juLkj naWnia, 6 Ujá na'ania), 
inserción de una a entre la 6 y la ry cambio de la i larga 
por la a se hizo barajan y con la terminación baraja- 
no. «.... salvo puñal que se llama barazano de un palmo 
de largo.» Ord. de Granada, fol. 45. 
Barchela cast., barchilla, barsella val. Dozava parte de un 
cahiz. De \ií^ji barchélla, «modius» en K. Martin, trans- 
cripción del vocablo \íxi. parcela. Y. Sinionet, Glos. 
Barcino. Lo que es de color blanco y pardo y á veces rojo, 
como lo suelen tener los perros, vacas y toros. De ^jí 
warsíy «ad flavum et rubrum vergens, de colamban en 



340 

Freytag, adj. pos. formado de ^j^^j tears, ((planta semejan- 
te al sésamo y de un color rojo ó azafranado.» Marina y 
Alix. Cf. albarrasar. 

Barda. El ames ó armadura de baqueta ó hierro con que 
en lo antiguo se guarnecían el pecho, los costados y las 
ancas de los caballos para su defensa en la guerra y en los 
torneos, etc. Lo mismo que alborda. 

Bardaja. El muchacho paciente. Covarrubias. Según Sche- 
ler viene esta voz del ár. ^^^ bardach, del persa íjy bar- 
dah, «captus, captivus, mancipium» en Vullers. Alix dio 
también como probable esta procedencia. 

Barga. La parte más pendiente de una cuesta. Acad. Acaso 
metátesis de ^j toa'ar^ «ascensus» y en la glosa (docus 
diflcilis ad ascendendum» en R. Martín. Sobre el cambio 
del ain por la g cf. alnagora de «^^UJI an-naóra, acimbo- 
ga de 'f^y^j zambua. En las escrituras mozárabes de To- 
ledo esta pronunciación era frecuente. Cf. Gabdel Azíz por 
j3j*j|js-^ii Abdelaziz. 

Barga, ant. cast., gall, y port. Casa pequeña con cobertizo 
de paja. V. barraca. 

Barí. And. Lo mismo que baril. 

Baríl and. y gall. Hermosa, arrogante, bizarra. And. Bue- 
no, completo. Cuveiro Pinol. Bueno, bonísimo. Rodri- 
guez, Die. Gall.-Cast. Según Dozy y Simonet del ár. c ii 
barí, ((Superior á los demás por la belleza^ el mérito ó por 
otra cualidad 6 arte; cosa bella, excelente.») Aunque al pa- 
recer nada había que objetar á esta etimología, creí, sin 
embargo, que aquellos ilustres orientalistas habían incu- 
rrido en el error de considerar como de estirpe aráb. la 
palabra barí, que entendía pertenecer al dialecto gitano, 
aunque procedente del sanscr. ücfrrt,((eximius,pr8eclarus, 
excellens, insignis» en Wilson y Bopp. La existencia de 
esta voznen el gall., á donde no ha alcanzado, que yo sepa, 
la influencia gitana, me ha hecho cambiar de parecer, 
considerando como felicísima su derivación del ár. Abona 
esta etimología la circunstancia de que, si bien se regis- 



341 
tra en el Die. del dialecto gitano la dicción 6art solo tie- 
ne ol significado áejtie^. V. Dio. del dialecto gitano por 
D. A. de C, Barcelona, 1851. 

Barraca cast., cat., port, y val., buraco port., baruca^ bara- 
cha, bareca b. lat. Dozy se esfuerza con más ingenio que' 
fortuna en dar á esta voz^ así como A su sinónima barga, 
que, si bien se mira, es simple contracción de barraca, 
un origen berberisco. Simonet, siguiendo á Diez, Donkin 
y Scheler^ cree muy probable su procedencia de la r. celta 
bar y de su derivado barra. Cf. b. lat. barcganí (septum ex 
cratibüs), el lomb. bara y el ital. trabbaca (barraca) de 
trabs. V. Glos. de Voces Ibér. y Lat., p. 36^ in v. Barga. 

Barragan cast., barragam cat., barrage val., barraganti 
port., barracanas, baracaniis b. lat. Tela de lana. De^^L/^ 
barracan, «especie de vestidura negra» en Freytag y Ka- 
zimirski, «cierta suerte de chamelote basto; manto hecho 
de esta estofa.» Más tarde se aplicó este nombre á vesti- 
dos hechos de telas más finas y preciadas^ aunque conser- 
vando el corte de los antiguos barraganes. V. Dozy, Diet, 
des noms des vétem, p. 08 y Sapl. La voz ár. se deriva, 
en mi sentir^ de la persa qIXí^í barancán, «vestis, indu- 
mentum» en Vullers. Marina. « toda la mercancía del 

bagel ó la más era suya: era de barraganes y alquiceles.» 
El ximante Liberal, p. 100. 

Barragan. Esforzado, valiente. Esta voz, sinónima en P. de 
Alcalá de las aráb. ,j-Xá¿ gandár, Jij zagal y %*:=f^ r«p¿«, 
la trae Alix, y á mi parecer con buen acuerdo, del ár. 
L/ljj barácá, baracan, añadida una n eufónica (cf. asacan 
de üuJÍ as-saccáj, «sangre fria en el combate, en la gue- 
rra,» r. Jyj báraca, «stetit, firmus fuit res.» Del mismo 
verbo se deriva ^^\ abrac, «muy esforzado», y la formula 
^\ji J^ barác, barác, que usan para infundir valor y fir- 
meza en el combate. 

El moro Avengaluon mucho era buen barragan 
Con dozientos que tiene yua caualgar. 
Poema del Cid, versos 2,680-2,681. 



342 

Barragan. Mozo soltero. De ¿JL háleg, ((adultus)) en R. Mar- 
tín, «mayor, llegado á la mayor edad» en Kaz. De báleg, 
mediante el cambiodela/enr(cf«/6or6o/«sdexj^l alicáL- 
wala) y la adición del aa en que termina el nombre, se 

• hizo baregan, baragan 6 barragan. 

Barroca port. Terra inculta chela de penedia e cascalbo. 
De »5j¡ borca, que vale lo mismo. Sousa. 

Barros. Manchas ó señales que salen en el cuerpo. De ^j:,i 
barax, «lentigo» en R.Martín, «maculan diversi colorís in 
corpore apparentes» en Freytag, «manchas en la piel» en 
Kazimirski. Igual procedencia tiene el adj. cast, barroso. 

Basca cast., base, y gall. A convenir en significado, esta voz 
vendría del ár. Niis^ij 6rtpca «escopetia que se escupe» en 
P. de Alcalá, r. ^^^^ bagaca «spuere» en R. Martín. 

Bata. De caí bait, «pieza de vestido hecha de seda grosera 
ó de lana sin coser con que los dervises se cubren la ca- 
beza y las espaldas sirviéndoles al mismo tiempo de co- 
bertor y tapiz» en Kaz. Según Cheuhari y el Ka mus es el 
tailesán hecho de flladiz ó de otra estofa semejante. Era 
tíimbión un gran manto de muger. V. Dozy, Diet, des 
. noms des vétem., p. 54, y Supt., I, 50. Casiri. 

Batafalua, batafuluga cast, y cat., batahalaa cat., mata- 
f alaga, matalahúva cast. De sj-L^srül j^^ kabbat alhulua, 
«anisium» en R. Martin, «anís, matalavuua ó anís,» en 
P. de Alcalá. Marina. 

Batea cast., cat. y port., batcga port. Moura dio por etimo- 
logía de esta voz la aráb. r-JpL bátiya, que reprodujo Dozy 
en su Glos., aunque concluye^ y con razón, por descon- 
fiar de ella, si se considera que el término en cuestión es 
de origen Indo-europeo, encontrándose en el Sanscr. va- 
dha «vasija, barca^» en el pers. \:oL bádiya, (de aob ba- 
dah) «vas potorium, vinarium,» de donde las formas aráb. 
naLL bátiya y jux^ büttiya, en el gr. ^Mh. y en el b. lat. 
baccea. Cf. bota. 

Bayde. Probablemente de oy^ bayt, «habitación, ermita, 
casa (sea de madera ó tienda), figura cuadrada, ó de \^hj^ 



343 

hnifde, «yolmo, capacete», acaso por la forma de la 
cunslrucción. «Otrosí ordenamos c mandamos que el di- 
cho maestro sepa edificar las capillas siguientes: bayde: 
y de alboayres: e ochauada. Ord. de Seo. y TU, de los Al- 
bcmíes, fol. 150. 

Bazar cast, y port., ba^oar port. Del perso-aráb.^ljj ba^áry 
í' mercado» en Marcel, «forum, mercatus» en Vullers. 
Moura. 

Beg port. Lo mismo que bey. «Era nesse tempo Capitáo 
em Catifa Mahomed Bee, Turco de nagao, e grande ini- 
migo dos Portuguezes.» Gouto, Decada YII, Cap. X, 
p. 135. 

Bedem port. Manto moro. De ^^jo beden, «especie de túnica 
corta sin mangas.» Moura y Dozy. V. Diet, des noms. de 
bétem, p. 50, y Sapl., I, 58. «Vinha vestido a moda Mou- 
risca, camiza branca, e seu bedem cm cima.» Barros, Dé- 
cada III, fol. 80. 

Bedoin. Lo mismo -que beduino. «E aquellos turcos que di- 
cen bcdoines han esta costumbre.» La Gran Conq. de 
Uítr., Lib. IV, Cap. LXXIX, p. 537. 

Beduino cast, y port., beduí malí, y val., bedahins pl. cat., 
bednin, bedouin port. De ^jAj bedauí-, «rusticus» en Rai- 
mundo Martín, «villano, no escudero» en P. de Alcalá, 
«salvaje» eñ Marcel. Moura. 

Behen. Nombre de diversas especies de plantas. De ^j.^ 
behmen, «especie de planta^ de la cual, según Isac ben 
Amran, citado por Aben Albeitár, hay dos especies, una 
roja y otra blanca.» De esta última, llamada vulgarmente 
¿>e/?<?/z^seha hecho, según Leclerc, la centaurabehen ,\ de 
la roja el 5¿aííce linioniuni. V. Aben Albeitár, Traitó de^ 

\s¿mpl.. I, p. 280. 

Bems port. Este vocablo, que no se emplea más que en la 
locución: He uní belis, es un bribón, un tunante íVieyra). 
es el ár. g^ beles, «picaro, mal sujeto» en Marcel. Dozy 
trae la voz de ^^1 iblis, forma vulgar ^.^ blis, el diablo. 

Bellota cast., port, y val., belota, bolota port. De ú>^ be- 



344 

Ilota, «glans» en R. Martín, «beHota» en P. de Alcalá. Ta- 
mariz. 

Benge port. Lo mismo que bange. 

Beniga (en Diego de Haedo, Topographia de Argel). Lo mis- 
mo que albanega. 

Benjamín cast., henjami cat. y malí. Del hebr. paiJ2 benia- 
inin, «fllius dexterae, felicitatis^» n. pr., Benjamín, hijo 
menor de Jacob y Raquel.» 

Benjuí cast, y malL, benjugi cat., heijoim, benjoim, beijaim 
port., menj uí ani. cast. De ^jL^^^LJ labán cháwi, lit. «in- 
cienso de Java,)) es decir, incienso do Sumatra. Valentijn, 
Beschrijüing vangroot Java^p. 67, ap. Dozy_, Glos. V. Aben 
Batuta, IV, 228. 

Benjuy. Lo mismo que benjuí. V. Arcipreste de Talavera, 
Reprobación del amor mundano, ap. Benicio, Arte Ciso- 
ria de D. Enrique de Villena, Apénd., p. 185. 

Berberí. Lo que es de Berbería. De ^jij berberí, adj. pos. 
de^^ berber, los Bereberes ó Berberiscos, raza del Áfri- 
ca Occidental. Alix. 

Berberís. Especie de espino. De ^j-^ji bc/-béris ó ^j^.i^b^ ber- 
berís, «épine-vinette» en Dozy, Supl. Alix. 

Berengena cast., port, y val., beringela, bringela port., al- 
6er^m?era cat. Esta planta que, según Decandolle (Geo- 
gjx^ fía botánica, p. 915), vinoá Europa en la época romana, 
es el nombre perso-aráb. ^^br\iob badanchán, solanum 
melongena. V. Aben Albeitár, Traite des simpL, trad. Le- 
clerc. I, p. 191. Las dicciones cast., cat., port, y val. proce- 
den de la forma ár. granadina ní'u:sívíj'wj badinchána que 
trae P. de Alcalá, y las port, beringela y bringela de la 
africana JLs\ioL badanchál. 

Bernegal cast, y port. Vaso tendido y no alto pora beber. 
De jLójj berniya, «vaso de barro ó de cristal» en Kaz., cuyo 
origen es el mismo que el de su sinónima albornía, q. v. 

Besuhar. Lo mismo que be:^oar. <(.... asy corno rubí e dia- 
mante e girgonca e esmeralda e coral e olicornio e ser- 



34') 

pentina e besuhar o piroflles.» Arte Cisoria, ed. Benicio, 
p. 18. 

Bexima. Lo mismo que alpechín. «... ni en ninguno de ellos, 
no Iwiya jámilas, ni hoyos, ni bolsas, ni tinaja, donde se 
nllcfíiuí la bexima que sale del aceite.») Ord. de Grcinoda, 
. Tit. XLIII, Ord. de mütinos de aceite^ fol. U9 v. 

Bey cast., cat., port, y val.^ hei, bec port. De ^ bey ó ^ 
beyc, «princeps» en Freytapr, «bey, príncipe, título infe- 
rior al de bajá y superior al de efendi» en Kaz. Las ante- 
riores formas aráb. proceden del turco ^ bec, «bey, 
príncipe, hidalgo; el hijo de un bajá ó alto funcionario; 
título de los coroneles, tenientes coroneles y comandan- 
tes, etc.» V. Gatafügo y Hedhousc. 

Bezaar. Lo mismo que 

Bezahah, besar cast., be:^arria base. De la forma j^j^ basa- 
h(u\ «la piedra bezoar» en Freytagy Kaz. 

Bezoar cast., cat. y port. Nombre de una piedra que se en- 
cuentra en Oriente, especialmente en la India y en la Chi- 
na^ la cual se emplea como medicamento para extraer 
toda clase de venenos. De .1^^ bezúár, forma vulgar que 
se registra en Marcel por la clásica ^Lí^ bezahár, deri- 
vada del persa ^^jL bá:^ahnr, «venenum abluens; omne 
remcdium adversus venenum etquo vita servatur^ anti- 
dotum» en Vullers. Observa Leclerc que la palabra ^jíjoIí 
(v de tres puntos) badzcher C) padzeher significa, no pie- 
dra de veneno, sino que arroja el veneno. V. Aben Afbei- 
tár, Traite des simpL, I, p. lUG-lOH. 

Bibe, abibe port. Ave de arriba^ao de cor negra, collar bran- 
co e com popa. Sousa. Acaso de kx^j bibety bibe, apoco- 
pado el ta, «el ave fria.» 

Bisa. Planta que se cria en Bengala. Según Alix, proba- 
blemente de la perso-aráb. ja^^ bíay, «yerba venenosa de 
la India, anapelo, tora» en Freytag, «nomen radiéis mor- 
tiferoí, similis ^^a^j^sL* dictoe» en Vullers. Esta planta, des- 
conocida en el Magreb, es el acónito ó anapelo que, se 
cria en los montes de Granada, según se lee en el C^os. 



44 



346 

sobre el Mansurí. V. Dozy, Supl. El origen de bisa, ob- 
serva Alix, parece hallarse en el sanscr. tnsca quo entre 
otras cosas significa «las fibras adheridas á la corteza del 
loto y cierto veneno vegetal.» V. Wilson, Sanscr. Dicí. 

BiSAT cat. El halcón llamado sacre. De jL bcu, bU por la 
¿méla, añadida por eufonía la sílaba at, «accipiter, falco» 
en R. Martín, «halcón» en P. de Alcalá. 

Bismuto, Marcel Devic duda si será la aráb. cs^'s\ itsniicL La 
Acad. da resueltamente por etimología de esta voz la {ov- 
ma l\4.jI o¿s/?»¿<:/, «antimonio» en Kaz., «lapis ex quo co- 
llyria parantur; stibium» en Freytag. Yo creo que el clam- 
ma que mueve al álef hamzado se ha convertido en b, i\ 
cuya articulación se ha añadido por razones de eufonía 
una i, transformándose la voz otsmud en bitsmud ó 6/6'- 
muto. 

Biznaga cast., bisnaga port, y val. De H¿Lu;xi6a¿r?/zácco forma 
arábigo-vulgar, que se registra en Aben Buclarix, por 
^LxA*^ bastinách, derivada á su vez del lat. pastinaca. 
En Marcel se encuentra también -¿.ajuíj baxnij que tiene 
el propio origen y significación. L,cclerc identifica esta 
planta con el Tribuías et Ammi. V. Aben Albeitái', Traite 
des simpL, I,p. 227. 

BocAcí, bocacin, bogad. Cierta suerte de fustán. Del ár. 
^jLu bogc'uí que con el propio valor se registra en el Die. 
ár.-cast. del P. Bernardino Gonzalez. Freytag y Kaz. traen la 
dicción jo^b bága^iya con las acepciones respectivamen- 
te de «vestís ex sérico facta: imprimis crudiore, quod ji>. 
dicitur,» «especie de estofa de seda grosera.» 

BoDOJEN. Corrupción del turco m^jJ^-x* motedeiyin, «religio- 
so,» sinónimo de^'-^-^p.^ dindár y ^j^ sófij. V. Redhou- 
se. « é los turcos armáronse de manganillas é echa- 
ron piedras con ellas, c los bodojenes, que eran monjes 
de armas, tiraron guijas con unos engeños que llaman 
fondas fustes.» La Gran Conq. de Ultr., Lib. Ill, Cap. 
XXXI, p. 337. 

Bodoque cast, y port., badoch cat.^ bodoc/i val., batoque, 



347 

boioqiLc port. Bala 6 pelota de barro 6 de hierro que se 
dispara con cierta suerte de ballestas. De Jf^yj^^hoiulór, 
«glans uiisilis; globulus (|ui per canalcni volvitur» en 
Freytag. La forma cat. IhkIoí-Il \ Vú \)i)\{. haíof/fic p¡\v(t- 
cen derivarse de la aráb. níjuj bandaca i\w\ eoii I.i ac.-p- 
ción de pulula se encuentra en R. Martín. Marina. 

Bofe cast.,' gall, y port. De ^ bqff', «pulmo.) en H. Martín, 
r. ^ bdj/ii, «soplar,» (pie se encuentra en las siguien- 
tes palabras del Dioáii de Aben Cuzmíin: jo^ ^Ju^ «so- 
pla, sopla y arderá,)) y >aJ^^'I^-¿^j «sopla en el candil.» 
Pero como esta voz es peregrina en la lengua aráb., en 
cuyos diccionar-ios clásicos se echa de menos, hay que 
considerarla como de origen indo-europeo. V. Simonet, 
GlíMcu'io de Voces Ibéricas y Latinas, art. Bqff'. 

BoLUCHA,(jis. Del turco ^^^ boliicbáxi, «comandante de 
infantería» en Dozy, SiipL, voz compuesta de bolac, «com- 
pañía de infantería, escuadrón de caballería,» y de bári, 
(tjefe ó cabeza.» Y. ayabagi. 

BoNDEJO. Lo mismo que bandujo. «Otrosí, para alimpiarles 
el bondejo fac(Mi otra melesina á los falcones.» Lib. de 
Monteria del Infante D. Juan Manuel, Bibl, Ven., III, 97. 

BoNiNA cast, y port. Manzanilla loca. Probablemente co- 
ri-upción, según Diez y Donkin, del i\\\ .^ój^'^bábúnach, del 
persa si^L bábúna, «chamaemelum herba.» V. Aben Al- 
beitár, Traite des simpL, I, 181 y Vullers. Leclerc iden- 
tifica el vocablo ár. con el magai'zo, citando á Colmeiro, 
Catálogo, 28. 

Bonito cast, y port. Pez. Según Frey(,i2-, de ^^^ hninifs, 
«piséis maris.» Hisp. Bonito. 

BoR. De^^ 6dr, «incultum» en R. M.u'tín, «campo que no 
se labra» en P. de Alcalá. Con la proj)in significación se 
registra esta voz en el Lib. de Hahices. 

Bórax. De ó* ^j 6í¿rac, «nitrum, aphronitruní)) en Aben Al- 
beitár, procedente del persa »,^j búrah, «res quirdími sali 
similis, qu€eaurifices utuntur; nitrum» en Vullers. Moura. 



348 
Borceguí cast, y cat.^ borcegaini port., dor^egiií cssí., bro- 
deqain franc. La forma, dice iMüller, demuestra que debe 
ser un adj. relativo. Esto es lo único que tiene de acepta- 
ble el artículo del orientalista bávaro sobre el vocablo 
borceguí. La etimología que propone Dozy con copia de 
autoridades es puramente fantástica. Scheler tj^ae la voz 
del flamenco brosekin, broseken, dim. áebroos, que se su- 
pone ser una transposición de byrsa, cuero. La Acad. 
adopta esta etimología, que merece igual calificación que 
la del ilustre orientalista holandés, si se considera que 
solo descansa en una hipótesis. A lo cpie pienso, la pala- 
bra borceguí no es otra cosa que el adj. pos. ^oljob bag- 
dádí, formado de ^Ijsáí Bagdad ó Baldác, de don4e se 
derivaron las dicciones baldaquí, baldaquín, baldaqui- 
no, y las voces del b. lat. baldaquínus, baldequínus, bau' 
dequinus, baudekínu^, baldekíní/.'^, la ant. fr. boudequin 
y la ingl. baudequin. Aunque en los lexicógrafos y etimo- 
logistas no tienen estos vocablos otra significación que la 
de una especie de paño ó estofa de soda y la de pabellón 
hecho de la misma tela, que existía una nueva forma con 
el valor de cuero, lo demuestra P. de Alcalá, en cuyo Voca- 
bulista se encuentra el art. Cticro delicado con la corres- 
pondencia aráb. Beldkaquiq, lo que abona y confirma mi 
etimología. Cf. etiam baldes y baldres que tienen el propio 
origen. De baldaquí, mediante la conversión de la a en o 
(cf. hoque de ^:p- Iiacc), se hizo bnidaquí, por el cambio de 
la / por la r (cf. port. aZ/brüade juJLsa.í| cdholba), bordaqui, de 
la d por la z, bordaqui ó borzequí y de la g por la g, borza- 
gui ó borceguí. En Marruecos existían en el siglo XV te- 
nerias, di)nde, á semejanza de las de Bagdad, se curtían 
esta especie de cueros^ á juzgar por los siguientes versos 
del Romance viejo: 

Hele hele por do viene 

El moro por la calcada, 

Borzegaíes Marroquíes, 

Espuela de oro calcada. 



349 

BoHGE (en el Rcpartiinicnío de Scoilla). Toitü. De -^ borch, 
«turris» en R. Martín, «torre mocha» en P. de Alcalá, voz 
derivada probablemente del gr. TÚpyo;, «torre, cindadela. » 

Borní cast., cat. y port. De ^jí bo/-/ií, «halcón borní» on 
P. de Alcah*^. «De los ¿or^/.s* non quiso Don Johan tablar 
mucho, porque se non paga mucho de la su caza nin de 
las sus maneras.» Lib. cUi Moni, del Infante D. Juan Ma- 
nuel, Bíb. Ven., III, Cap. IIÍ, p. 20. 

BoRONÍA. Lo mismo que alboronia. 

Bota cast, y port. La voz ár. rísj batta, «odre de cuero,» de 
dondíí se pretende derivar la españolo, es_, como se lee en 
Vull(!rs: arábica pérsica? vocis c>o forma, «lagena vinaria, 
anatis forma,» la sanscr. rá6^/z«, «vasija, barca,» las gr. 
[áojT',;;, í^ÚT'.s, «especie de botella,» via b. lat. b/Uiciila, de 
donde las cast. botilLa y botija. 

Botarga cast., boutargae ív. Vestido ridículo de varios colo- 
res que se usa en las mogigangasy en algunas representa- 
ciones teatrales. Especie de embuchado. En la 1.° acep- 
ción parece ser el gr. ,37.Tpayíí que en sentido figurado va- 
le «vestido de un verde claro.» En la 2.", según Marcel 
Devic, es el ár. sS^Ja^ bairaja, «huevos salados de pez, y el 
pescado llamado sargo ó mujol, cuyos huevos se adoban 
en salmuera.» El vocablo aráb., en sentir de Quatreníére 
(Journal des Saoants, 1848, p. 44-5), es el gr. Tapíywv ó -%- 
píyov, precedido del art. copio ba. Pihan í Append., p. II) 
da por etimología waTapíya, «huevos salados.» En los Glos., 
citados por Fleischer, se encuentran las formas ¡Boraptyov 
y w-rap'.yov, de donde parece más probable se haya deriva- 
do nuestro vocablo botarga. V. Dozy, Sffpl. 

Botor. Buba ó tumor. De .y^ botór, pl. de yj batr, que sig- 
nifica lo mismo. En R. Martín se encuentra el fem. ija^ 
batra, pl. en c:.), con la acepción de scabies, ulcerare (úl- 
cera). 

Brasa cast., cat. y mall., brasns, pl. val., braj^a port. Este 
término, que se encuentra en el b. lat. bajo la forma bra- 
sa V en el fr. con la de brasse, lo trae Scheler del nórdico 



350 

ó ant. escandinavo brasa, «soldar,» saeco brasa, «arder.» 
En mi humilde sentir la voz en cuestión procede del úr, 
NA29 bocea, «carbón» en Kaz., Cañes y el P. Bernardino 
Gonzalez. 
Brico gall. Vaso de barro. De ^jp^l ibric, brío por la aféresis 
del cdof^ «flala» en R. Martín, «gutturnium» en Freytng, 
que considera el vocablo aráb. de origen persa. Esta voz 
se encuentra en el siguiente verso de un poema del salón 
de Gomares en la Alhambra: 

«Contempla el vaso ("¿¿ricj y conocerás la perfecta verdad 
de mis palabras.» 

BuGÍA cast., cat., mall, y val., bujía port. De jíjLs^ bicfiáya, 
vulgo Bugia, pueblo de África, de donde se traía cera á 
España. Se encuentra la etimología, que ha dado después 
Defreméry, en la 1.° ed. del Die. de la Acad. 

Buho. De c^ búh 6 ss^j^búha, que se registra en el siguien- 
te pasage de Aben Cotaiba (ap. Casiri, B¿b. Ár.-Hisp. Es- 
cur., cód. 570): ^^' ^ j ^-j-í-*' v}-^^-^ ^'- Según Bocthor 
el 5^ buho es el autillo, especie de buho. Freytag lo define 
bubonis mas, vel maior. Según Cheujarí es un ave que se 
le parece, aunque de menor tamaño, ^^•)le también el hal- 
cón llamado sacre. 

BujoL cat. Vaso. La misma etimología que albace, q. v. 

Buraco port. Agujero, hueco. De njs-^ borcha, «foramen» en. 
R. Martín. 

Burdo, adj. Engelmann y Dozy traen esta voz del sust. aráb. 
óji bord, «especie de tela grosera, vestido de estofa raya- 
da,» etimología que adopta la Acad. Pero como aquí no se 
trata de un sustantivo, sino de un adjetivo, no creo abonada 
la derivación. A mi parecer el adj. cast, es el lat. bardas 
ígr. SpaO'j?), «burdo, tosco, basto, grosero, rudo,» que se 
aplica así á las personas como á las cosas. V. Freund y 
Miguel y Morante. 

Burci, brice, brissa, ant. cat. Gran navio. De -s^j burxa^ 
«góndola, gran batel cubierto» en Koz., Bocthor y Hum- 



351 
bert. De esta suerte de barcos, que llama burchios y bur- 
67/as', hoco moncióii Luis del Mariijol Carvajal en su Dcs- 
ci'ip. cjen. de África (Lib. I, 18 y 22), como usados en el 
rio Nilo. 

Buscí cat. Nave. De ^^ has, que vale lo mismo. Sobre el 
origen de esta voz, véase albuco. 

Buza. Espcn^ic de Ijobidn usada en Egipto. Del turco-persa 
sjyi bi'uah, ár. ¿'j^j búja. aii kind oí'tbick white drink mu- 
de oí" millet íermented)) en Redbouse^ «polus ex farina 
oryzíL», milii, liordei pai'atus» en \'ullei's, «bebida de ce- 
bada fermentada^ cerveza fuerte» en Dozy. Defreméry. 



C. 



Caüacalans, cabacals, pl. cat. Sacerdots deis sarracenos. 
Eabernia. De Xail v'>^*^^ Qaliáb aQ-{'alá, «señor ó prefecto 
de la oración.» 

Gabaia, cabaya port. De njLj' cabuya, por \)}^ cabuya, «ca- 
misa de lana, chaleco que los tun*,os y los kuluglis llevan 
sobre el vestido, llamado ñIJjl en Tmicz y w^x? en Argel.» 
V. Dozy, Glos. y Supl. Moura. «O Rey tem mnndado fazer 
para aquellas pessoas, (jue Ihe assist(Mn, humas vestidu- 
ras de seda que Ihe chamao Cabaias.)) Barr., Dec. II. 

Cabala cast., cat. y port. Entre los lu^breos es la doctrina 
no escrita y conservada por tradición, que suponen reci- 
bió Moisés de Dios, y pasó de aquel á Josu('' y á los demás 
profetas y doctores célebres de su ley. Divídenla en diver- 
sas clases^ una de las cuales consiste en deducir varios 
sentidos y adivinaciones por medio de la combinación y 
transposiciones de letras y palabras de la sagrad;i escri- 



352 

tura, de donde se originó In acepción que damos á esta 
voz de cálculo, manojo ó negociación secreta y misterio- 
sa, etc. De nSsp kabhálah, «recepción, acto de recibir, ó 
cosa recibida,» r. Sip en Pihcl, «recibir, eto) En ár. exis- 
te la misma raíz con idéntico significado. Alix. 

Gabaza. Manto largo ó gabán. Alix cree con error que esta 
voz es derivación aumentativa del ár. Lo cahá^ especie de 
sobretodo ó gabán largo que usaban los árabes y los per- 
sas. La dicción cabecea es con efecto un aumentativo, pero 
no de la aráb., sino de la cast, capa,, "sjS cahba en R. Mar- 
tín, término antiquísimo en España, que se registra en 
S. Isidoro (lib. XIX, cap. 31), donde se lee: capa, quia 
quasi totum capiat homineni. 

Cabila cast, y port., cabilda, cabilla, ant, port. De vLxi cabí- 
la, «tribu entre los pueblos nómadas,» palabra aplicada 
en África á las poblaciones berberiscas. R. Martín y P. de 
Alcalá traen el colectivo JyyS cabil con la acepción respec- 
tivamente de nació y «tribu parte de gente.» Sonsa. 

Caca. De xjii cacea, «excrementum pueri» en Freytag. Cf. 
el verbo lat. caco, q\\ xaxiw, de donde ba podido también 
derivarse la voz de este artículo. 

Cacatúa cast., cacatúas, pl. port. Papagayo blanco del ar- 
chipiélago indiano. Del malayo yX.*' cacatúa, voz que re- 
presenta^ como observa Marcel Devic, el grito ordinario 
de esta ave. 

Caceta port. Vaso de metal. Dim. formado del ár. ^L< cas, 
«copa para beber.» 

Cacifo port. Cofrecillo, Medida. Del ár. oljo carláf, cadíf 
por la iméla, urcous ñc)ulinus, ó de jo cadah, «urceus» 
en R. Martín. Cf. cadac. 

Cacis, caciz port., caxic, caxis, caxix cast, en Rui Gonza- 
lez de Clavijo (Vida del Gran Tamorlan). De ^«..ws casis, 
vocablo que n(^ solo tiene la acepción de sacerdote cris- 
tiano (clericus en R. Martín, «clérigo de misa» en P. de 
Alcalá), sino la de rabino, (v. l\')s¡ón de Nuestro Señor Je- 
sucristo, según S. Juan, Cap. 18 y 19, ap. Lerchundi y Si- 



353 

monet, Crest. Aráb.-Esp., p. 4, y 5, 1. 1.% y la de imán que 
preside la oración y íí quien se consulta sobre asuntos 
religiosos. V. Aben Jnlílún, Prolog., III, p. 474. 

Cacha. Aunque; P. de Alcalá trae calcha (s^^cdi) por corres- 
pondencia arúb. de cabo de cuchillo, cnpuhadura, man- 

. go de cuchillo^ entiendo que aquella voz no es más que 
corrupción de la lat. cápalas, contracta capias, «el cabo 
ó empuñadura del cuchillo» en Nebrija. Sobre la conver- 
sión de la pl en ch, cf. ancho de ampias. V. Simonet, Glos. 
m V. Calcha, y Diez y Donkin, art. Cacho. 

Cachemüi, casimir. Te'jido de lana usado en chales y otros 
trajes, que trae su nombre de cierto distrito de la India, 
llamado en persa ^a^-cí^ caximír y en sanscr. casmira. 
Alix. 

Cachera. Ropa basta que se hace de la tela de que son las 
mantas con el pelo hacia arriba. Según Casiri, de if^iJi 
qaixra, «a garment» en Lane. En Freytag solo se encuen- 
tra el colectivo yíxs qaiicr, «vestimentum.» 

Cacho cast, y port. Pedazo pequeño de alguna cosa. Acaso 
de iAü> cafa (mediante la conversión del L (ta) en ch), que 
significa lo mismo. La Acad. da por etimología de esta 
voz la lat. qaassas. 

Cadae, cadahe cast., cadaf, cadafcQt. y malí., cada/a malí., 
cadí/fol cat., cotofre,cofrofcgn]\. De _jo cadah, arceus en 
R. Martín, «jarro cualquiera, jarro dé vino, ginete de Sa- 
lamanca vaso» en P. do Alcalá. En Granada era también el 
nombre de una medida de áridos, como lo declara el si- 
guiente pasage: «La huerta de Alcudia y Abinazar pagan 
un cadahe y un celcmin de trigo que son siete celemines 
y medio.» Beal Prov. de Felipe II al Ldo. Loaysa de 20 de 

Mayo de 1575. 
Cadeya cat. Medida de longitud en Berbería. De ^jo quida^ 

«la longitud, la medida de una lanza.» 
Cadí cast., mall, y port., cadis, cadisos, pl. cat., cadins, pl. 

cat. y val. De ^^ cadi, «juez.» Sousa. 
Cadín cast., cadimo port. De ^.o^ cadím, «antiguo.» Moura. 

45 



354 

«De todos los algibes de la ciudad ni del albaicin ni 
alcagaua no pueden vender agua los aguadores saluo 
del algibe cadia.y^ Ord. de las aguas de Granada, ms., 
fol. 70. 

Gadira (en el Cancionero de burlas,.]). 105). Olla. De íjXí ca- 
dra, que significa lo mismo. 

Cadozo cast., cadoz port. Pozo, agujero ú hoya que se for- 
ma en la corriente de un rio. Según Gayangos, de ^»^o^ 
cadós, por y*.jJs.A5 caídos, gr. xaOo;, lat. cadas. «Et si el arro- 
yo es tal en que haya cadozos a logares es mejor.» Lib. de 
Mont. del Infante D. Juan Manuel, Bib. Ven., III, p. 59. 

Caparro port. Tributo. Tal vez corrupción de ^j^\>^ sojra, 
que significa lo mismo. 

Café cast.^ cat., base, gall., mall., port, y val. De gy^ cahue, 
«vinum» en R. Martín. Sousa, Marina y Alix. 

Gafetan cast, (en Marmol, Descrip. gen. de África, 163) y 
port., caftán cast. Especie de vestido usado por los mo- 
riscos. Del ár.-turco qLLjü caftán ó ^^LLiái- jaftán, «vesti- 
menti species» en Freytag. V. Mil y una noches, III, ed. 
Habicht, y Dozy, Diet, des noms. des vétem., p. 162. Mari- 
na, Sousa y Alix. 

Cáfila cast., cat. y port., cáñles, pl. val. De ñJLíLb cáfila, «tro- 
pa de viajeros, caravana.» Marina y Alix. «Finalmente con 
la sumaria del caso y con una gran cáñla de gitanos en- 
traron el alcalde y sus ministros con otra mucha gente en 
Murcia.» Cervantes^ La Gitanilla, p. 60. 

Cafiz, cahiz cast, y port., cafic val., cafis cat., cafits pl. port., 
cahis malí, y port. De jaós cafiz, «modius» en R. Martín, 
«cahiz» en P. de Alcalá. Marina y Alix. 

Déla quien la tiene, e albricias le daremos 
Un cafiz de trigo del mejor que tenemos. 
Poema de José, copl. 254. 

Cafre cast., cat. y port., cafare port. Cruel, bárbaro. De 
^\S cáñr, «infiel, descreído.» Sousa, Alix y Engelmann. 

Cahelo. Acaso di^ já cafar , «desertum» en R. Martín^ «de- 
sierto, sin agua ni vegetación» en Kaz. «Damos y otorga- 



3é5 

mos el cahelo y In heredad de Sontibonez.» Burriel, Mo- 
morias para la vida del Santo Rey D. Fernando, p. 351. 

Caimacán cast, y cat. Lugarteniente. De ^\ju j^\li cáini ma- 
cuñi. Müller. 

Caique. Barco pequeño con vela y mástil que, según Casiri, 
usaban en su tiempo en las costas andaluzas. Del turco- 
aráb. (j.p.\:¿ cáik, «chalupa, barca, canoa» en Ilf^lot, Marcel 
y Kedhouse. Marina. 

Caira. La gallina que tiene en la cabeza un penacho de plu- 
mas. Según Casiri, de ¡j^íJí cáhira^ «la victoriosa» con alu- 
sión á la corona que tiene en la cabeza. Acaso se le daría 
este nombre por ser procedente del Cairo, Metrópoli del 
Egipto. 

Caira, qtiaira port. Lo mismo que alqaeire. 

Cairo port. Las fibras de la nuez del coco de que hacen hilo 
en las Maldivas. Dozy ignora si la forma de la palabra port. 
se parecerá más á la usada en las Maldivas (pie las aráb. 
Xjj¿ canhár, yj:i cünbar ó J^ canbür que tienen el propio 
significado. La verdad es que entre estas y la port, no hay 
parecido ninguno. 

Caiz. Lo mismo que cafi^. 

Calahorra. Torre defensiva. Con tul acepción no era cono- 
cida la voz de este artículo en tierra de (Rastilla, pues en 
la Crón. del Canciller Pero Lopez de Ayala, al narrar el 
asalto de uno de los fuertes de Córdoba, se lee (I, p. 125-6, 
ed. Sancha): llegaron auna coracha que dicen calahorra.» 
Entre los moros granadinos se hallaba con efecto en uso la 
palabra calahorra, Hj^, con la significación de «torre para 
defender, torre para conbate, alcacaba, fortaleza» en P. de 
Alcalá. Encuéntrase también en Aben Aljatíb (Müller, Be¿- 
trage, p. 3) y en unas casidas de la torre de la Cautiva, 
una de las del recinto de la Alhanibra. Según \)oz\ (Glos., 
245) esta voz no es más que la celtibéi-ica Calaguri'i, nom- 
bre de una ciudad en ios Vascones, que, en sentir de S¡- 
monet, es probablemente dicción coinijuesta de la ibérica 
(L'tt/6í, castillo, y gorri, rojo en la lengua euscani. Hoy solo 



356 

tiene calahorra el sentido de casa pública con rejas por 

donde se da el pan en tiempo de escasez. 

Calaim port. Estaño indio. De ^*^ cnlái/, «stannum a fodina 
plumbi albi «.ü s. ^k¿ dicta denoniinatum» en Vnllers. Do- 
zy trae la voz perso-ár. del malayo ¿JL/ kólang (¿ de tres 
puntos), «estaño.» 

Calambuco cast, y port., calambudí cat. Madera olorosa de 
las Indias. Del ár. <3*Jl3 calambac, pers. v¿5^ajJLs «genus lig- 
ni aloes bene olens» en Vullers, procedejíite del malayo 
y^jf carambil, que vale lo mismo. 

CALAMmA cast., calamita cast, y port., caramida cat. Piedra 
imán. La aguja imantada de que se servían en los buques 
antes déla invención de la brújula. Según algunos, de ca- 
lamus. V. Scheler, p. 72, y Sim., Glos. in v. Caramíth. El 
ár. ísA^jS caramit se encuentra con la propia significación 
en un verso ár. del año 239 de la Hégira, 854 de nuestra 
era. V. Dozy, Glos. al Baiján,^. 39, y cf. Ducange, II, 21 b. 
En cast, tiene también calamita la acepción de rana. En 
este sentido viene de la gr. xaAa¡xÍT7jí, «rana verde.» 

Calandar port. Religioso musulmán. Del persa .ajJIí calan- 
dar^ «monachus, pr^r. vagus» en Vullers. Mnrcel Devic. 

Galanes. De ^^ ccdánis, pl. de g^>M*jül5 calansutca, «capellus» 
en R. Martín, «pileus, mitra» en Fi'cytag, sombrero alto en 
forma de pilón de azúcar que usaron los califos Abasidas 
(Abulfedá, Anales, II, 184), sus cadís y alguaciles. V. Dozy, 
Supl. y Diet, des noms des vétem., p. 3G5. 

Calasti malí. De ^^Lwii calastón, «trntiiia» en el Glos. Leid., 
«statera mi la res (cf. Ducange v. Miliarensis), statera», y 
en la glosa «calesto» en R. Martín^ procedente del griego 
yapio-Tíov. Entre los árabes es un peso, una romana ULs 
cabbán) para pesar las monedas de plata y de cobre, co- 
mo lo declara el siguiente pasage de Abul Walíd, ap. Do- 
zy, Supl.: ^jliwli ^j<^ó \>;-«.*^i ^_^JI ^^)J¿\ ^^I^A* «la balanza de 
los foluces que nosotros llamamos calastón. 

Calad, calhao port. Lo mismo que alcolla. 

Calé. And. Cuarto, moneda. De LIjO c¿airát, «obokis» en 



357 

H. Martín, derivado del gr. xepá-rwv, la tercera parte de un 
óbolo. 

Calí cast, y cat. Lo mismo que álcali. 

Calibre cast., cat. y mall., calibo cast. De ^Ls cálib, «for- 
ma» en H. Martín, «horma de rapatero» en P. de; Alcalá, 
«forma, in qua ;i3S funditnr, forma, ad ({uam ros flngitur» 
(M) Frcytag, derivado, según Dozy, del gr. xaXaroy; ó xaXó- 
TTO'j;. V. Glos., Append., p. 277 y Siipl. 

CÁLICE gall, y port. Cauce. Nacimiento de agua ó riego de 
ella. De ^^A^ jcdícli, «canal,» aunque también podría traer- 
so del lat. cálice, ablat. de calix, que tiene en Frontino el 
valor de «cañón de bronce de un acueducto.» V. Berganza, 
ap, Sta. Rosa, Elucicl. 

Caliche. And. Raja ó agujero pequeño por donde sale, el 
agua. La misma etimología que el vocablo anterior. 

Calicote, calicat cast, y cat. Tela delgada de soda llamada 
así de una ciudad del mismo nombre, situada en la costa 
del Malabar. De Lyij'Ls calicót, la ciudad de Calcuta. V. 
Aben Batuta, Viajes, IV, p. 310. 

Califa. De -uA^ jalifa, «succesor» (de Mahoma) en R. Mar- 
tín, «enperador, rey, vicario que tiene vez de otro, suce- 
sor de otro» en P. de Alcalá. 

Camal. El cabestro con que se ata la bestia. Do Jc«j;c\.'l |.L: 
^imáni alchánial, «capistrum» on R. Martín, ó de Jf>- cha- 
mal, «cable, amarra.» Cf. gr. xájxdo;;, lat. camela, «cable» 
en Paulino de Ñola, procedente, á no dudar, de la ñi\ }ty 

Cambuj, cambux cast., cambaix malí, y port.^ camban, cam- 
pas (Ord. de Granada, fol. 73-75), cancabux (en Victor, 
Tesoro de las tres lenguas) cast., gambuix port., gambo, 
gamboas, gambux cast. De ^jij-y^ cambúx, «antifao de no- 
via, toca de muger, velo de muger» en P. de Alcalá, voca- 
blo que, según Simonet, trae acaso su origen del b. lat. 
capucium, cappatium, caputium, capitiam, etc. V. Ducan- 
ge, y Simonet, Glos. de Voc. Ibér. y Lat. 

Camocan, camucan, gamoQan (Canc. de Baena, 99), cannii- 
can (Cortes de Leon y Castilla, I, 623), Especie de tela 



358 

preciosa. Del persa ^l:^^ camajáb, «panniis pictiis unius 
colorís, pannus pictus versicolor.» V. l:¿w>' en Vullers. 
«Otro dia dieron ú los dichos Embaxadores una ropa de 
camoca/D). Clavijo, Vida del Gran Tamorlan, fol. 39 v. 

Camuñas. Toda especie de semillas que no son trigo, cen- 
teno y cebada. Esta voz parece del mismo origen que aL- 
camonia. Alix. 

Ganagueite. Cañero. De^^^'j'-^ canáguéíi, «el cañero, la per- 
sona que tiene á su cargo los acueductos y el surtir de 
agua á las casas, fuentes y baños públicos» en Catafago. 
«Estas acequias, después que entran en la cibdad por las 
puertas por donde andan, tienen cargo dellas dos perso- 
nas que se llaman canagueytcs, y estos canagaeytes ha de 
poner el mayordomo de la algima Quenibir.» Salva y Sainz 
de Baranda, Colee, de doc. tnéd., VIíI, 480. 

Canaguí. Esta voz, que se encuentra en las Ord. de aguas 
sucias de Gran., ms., es la ár. ^y3 canagui, «factor cana- 
lium» en R. Martín. V. Voc. Lat. Aráb., art. Canalis, y 
glosa, p. 278. 

Canana cast, y cat. De siU/ quincena, «faretra» en R. Mar- 
tín, «canana, carcax de saetas» en P. de Alcalá. 

Caneas port. Á mi parecer lo mismo que camba/. «Ajam 
suas armas pera guardarem a Villa, á saber, senhos can- 
bases, e senhos hacíneles. ^> Cod. Al/., L. I, Tit. 30^ ap. 
Sta. Rosa, E lucid. 

CÁNCANO. Piojo. De ^LCi-T c«mcá/>i, «pediculi parvi firmiter 
adhaerentes radicibus capillorum» en Freytag. Marina. 

Cande cast, y port., candí cast., cat. y port., cadde, candil 
port. De so^ candih, forma que trae el P. Bernardino Gon- 
zalez por la perso-aráb. oj3 cand, procedente del sanscr. 
kanda, «pedazo de azúcar en terrón, azúcar cristalizada.» 
«Azúcar candi.» Ayala, Lib. de la Ca:^ade las Aves, Bib. 
Ven., p. 342. 

Candil cast, y port. De J^íJojí candil, «ci'ucibulum» en Rai- 
mundo Martín, «candil de azeite» en P. de Alcalá. 

Candiz port. Serón hecho de hojas de palmera con cabida 



35li 
do veinte nlqueires. Del colect. persa ^juX candur ó y)jju/ 
candiic (sanscr. kanda y Imndaka, urceus, urna, hydria) 

«vas flglinuni frumento recondendo» en Vullers. 

Candora, candorca gall. Lo mismo que cántara. 

Can N AMO. Lo mismo que cáñamo. 

La simiente nascida, vieron como regaba 
El cazador el caiifiamo et non las espantaba. 

Arcipreste de Hita, Cant., copl. 722. 
Cántara cat. y malí. Pez. De ^IjolT guindara. Especie de 
pescado que tiene una jiba sobre la espalda. V. Freytog 
y Kazimirski. 

Canto cast, y port., cantó cat., cant val., canUdl malK, ar- 
canto, cantal base, chanto gall. Ángulo. Varias son las 
etimologías que se han dado de las voces de este artículo. 
Quién las deriva del gr. xavOoí, lat. canthus, «arco de hierro 
en torno de una rueda;» quién del «frison kacd, nórdico 
kantr, al. kante, costado agudo, borde;» quién, finalmen- 
te, del cimbr. At¿/í¿, uremate, círculo, aro de rueda, bor- 
de,» opinión que adopta la Acad. V. Diez, Donkin y Sche- 
1er. En los dialectos aráb. vulgares se halla ^^^^ cant y ia¿3 
cant con las acepciones de «ángulo, esquina, rincón.» V. 
Dombay, 91, Hélot y Marcel. Pero como estas dicciones no 
se registran en los die. clásicos, es de suponer hayan 
pasado al ár. hablado de nuestra lengua castellana. 

Cáñamo cast., calamna base, cáncm, canyaní cat., cánamo, 
cánemo, caneve, canhamo, canibo port., cánem val. De 
j^ quinnaní, «canabus» en R. Martín, «cáñamo» en P. de 
Alcalá, forma vulgar aráb.-hisp. por ^^ qainnab, según 
se lee en el Mostainí, procedente del gr. xáwaS'.;, lat. can- 
nabis. 

Capacha, capacho, capaba, capado cast., caba^ purl., caba- 
cus, cabacius, cabassius b. lat. Según Alix y la Acad., de 
5U6¿ cafa, «espuerta pequeña de hojas (l<í palma sin asas.» 
Defrémery da por etimología ^¿¿ cáfnx, que produjo la 
cast, alcahaz, opinión que sigue Mai-cel Devic. Diez y 



360 

Donkin consideran Ins voces de este art. como derivadas 

de la lat. cova, ((hueca.» Tal es también mi parecer. 

Caparrosa. Lo mismo que alcaparrosa. 

CARABA cast, y malí., caraba cat. V. cárabo, 2." artículo. 

Cárabe cast., cárabe, charabé, karabé port. Ámbar amari- 
llo. Del ar. L^<' cahrabé, del persa L^L/ cáhrobá^ «que 
atrae la paja.» Sonsa, Alix y Dozy. ((O tomen una cañavera 
verde et tierna, et tomen una piedra quel dicen cárabe.^) 
Lib.deMont.clnlReyD.Alf., Bib. Ven., I, Cap. XVII. 
Sousa y Alix. 

Carábia. Esta voz, que figura en un pasage de las Ord. de 
Toledo (Tit. XIV, Cap. 32), citado por Marina, es altera- 
ción de s-o^ sarabiya, ((canal, conducto de agua.» Dozy. 
Cf. azarba. 

Cárabo, carato. El ave llamada autillo. Ant. Especie de 
perro de caza. En la 1.' acepción es el ár. ^\ji> caráb^ <(ca- 
ravo, ave de la noche» en P. de Alcalá. En la 2." creo que 
es corrupción de .^< calb, «canis» en R. INIartín. 

('Xrabo cast., caraco cast, y port., carevo, carreoo port., 
caraüci-cQÍ. Especie de embarcación pequeña de que usan 
los moros. De \^p cárib, ((barca» y en la glosa ((vel lignum» 
en R. Martín, «barca de nao, barca de passage, barca de 
pescar» en P. de Alcalá, «scapha quae maiori navi inser- 
vit» en Freytag, procedente del lat. carabas en S. Isidoro 
(lib. XIX, cap. I), gr. xápafioc. V. Diez, Donkin y Simonct, 
Glos. in V. Cárib. 

CARACOAcast. y cat., caracora, corocora port. , coracoa casi., 
caracora b. lat. De s.yj^ corcóra (v. Aben Batuta, Viajes, 

IV, 327), «navis» en R. Martín, procedente del gr. xÉpxoupo; 
en Herodoto, VII, 97, lat. cercaras (V. Tito Livio, XXXIII, 
Lucillo, Sdt. VIII, Planto, Aferc, I, 86, Plinio, Hist. Nat., 
VII, 57), «especie de navio inventado por los cipriotas.» 

V. Dozy, Sapl. 

Carádion. Dq ^yi\ó_^ cardayóíiy «el cardamomo,» planta. La 
voz ár., al parecer, es corrupción de la gr. xápoaijiov, q^Io^ 



361 

on el Mostainí, «Una molecina que le dicen fnrndion íca- 
rádion).» Lib. de Mont. del Rey D. Atf., fol. 25. Dozy. 

CÁRAMO. Germ. Vino. Be yt^jamr, «vinum» en R. Martín. 
Müller. 

Caramuzal cast., caramussal cat. Voz acaso compuesta de 
las aráb. v^Ls cürib, «barca» y ^Ja-w^ musatth, «aplanada,» 
que se encuentra en R. Martín con la acepción de barca 
y de barca armata. «A los ocho dias llegó íi aquella costa 
un bagel de moros, que ellos llaman carama ja les. ^^ Ov- 
yantes, El amante liberal, p. 106. 

Ca-Rauaña. V. caravana. «.... e carauañas dizen ellos así co- 
mo nos dezimos por recua de bestias.» Clavijo, Vida del 
Gran Tamorlan, fol. 32 v. 

Carauia. (Léase (^arauia). Lo mismo que carabia. «Qual- 
quier ome que quisiere cabar para íazer pozo, ó canal, ó 
carauia, ó cárcel ó sotalo.» Ord. de Seo., Tit. XXXII, De 
los sotalos y de los po:;os. 

Carava. Junta de labradores en dia de fiesta. Tal vez altera- 
ción del ár. v'y caráb, «proximidad» en Kaz., hebr. niip 
caraba, «appropinquatio.» V. Gesenius, Lex. 

Caravana cast., cat., mall, y port., caravanes, pi. val. Re- 
cua de bestias. Multitud de gentes que viajan juntas. Del 
persa ¡J^JJ' ccirabán, por qIj^L*' carairán, «series camelo- 
rum, mulorum et asinorum; cameli, muli et asini in se- 
riem dispositi et cum ordine incidentes.» Met.; «agmen 
negotiatorum simul iter facientium, vulgo caravana» en 
Vullers. 

Caravanserai cast., caravangara^ carvangara port. Edifi- 
cio en que se recogen los viajeros que van en caravana. 
De ^j^ ^^\jjj' carawánsara, «locus seu sedificium, ubi ca- 
ravana) deversari solent» en Vullers. 

Caraza. Probablemente del ár. jócys corpa, «pañis, rota» en 
R. Martín, «gateau» en Marcel. 

Que me loaba della como de buena caza, 
Et que probaba della como si fuese caraba. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla'84. 

46 



362 

Carbaso. Esta voz, que es la hebr. dsis, la ár. ^/', la per- 
so-turca ij-by, la sanscr. karpasa y la gr. xxp-aTo?, proce- 
de directamente de la lat. carbasus, «species tenuis lini, 
quod in Oriente et India gigni scriptores classici referunt.» 
V. Gesenius, Lejc. Hebr. et Chalcl. 

Carcaj, carcax. De ¿\J^jZ^jirjál ó jLi:d¿- jiijál, «armilla,» y 
en la glosa «in pedibus» en R. Martín, gr. mod. ycc^ioili, 
«collar,» yaXxaí «anillo» en Laas d'Aguen, Diet. Franc((is- 
Grec. mod. En mi sentir la vozár. quedoy por etimología 
es simple alteración de lagr. xbxo^ «círculo, anillo» en Alex., 
lat. circus. «Venia cubierto el rostro con un tafetán car- 
mesí: por las gargantas de los pies, que se descubrían, 
parecían dos carcajes, que así se llaman las manillas en 
arábigo. Cervantes, El amante Liberal, p. 91. 

Carcaj, carcax cast., carcax cast., cat. y mall., carcas^ 
carcassa port. Caja ancha por arriba y angosta por abajo 
en que se llevan las flechas ó saetas. Acad. Según Defré- 
mery, opinión seguida por Müller, Dozy y Marcel Devic, 
del ár. jnifj^ tarcáx, del persa j^ji tarcax, mediante la 
permutación de la t en c. Yo creo que la dicción perso- 
aráb., que dio origen á la b. gr. Tap/áo-wv, b. lat. tarcasia, 
fr. tarc¿aais (siglo XIII), tarquois (siglo XV), nada tiene 
que hacer con la de este art. que, en mi sentir, no es otra 
que lo lat. carchesiam (gr. xapy-/,a-t,ov), «carqucsio ó carque- 
sia, vaso con asas, ancho de boca y estrecho por el me- 
dio» en Vitruvio. 

Carcajada. De 5Ls:\ílsa3 cáhcaha, ó 'k^^ cáhcaha, nombre de 
acción respectivamente del v. ^lsü cáhcaha ó n%]5 cáhca- 
ha, «cachinare» en R. Martín. 

Cárcavo. El cóncavo y hondura del vientre del animal. Según 
Marina , de v_^iy5 r?«rc«6, «vientre,» derivación que acepta 
Dozy, fundado en que P. 'de Alcalá trae por cárcavo las pa- 
labras aráb. batan (^) y querx {ji/), que valen «vientre.» 
Pero como cárcavo no significa en cast, «vientre,» sino el 
cóncavo ú hondura del mismo, acepción que confirma el 
sabio monje Jerónimo al interpretar el art. de su Voc. Car- 



303 

cana (le nuiorto^ por hofra Í!iyL=>), «fosa» f;n R. Martín, 
creo preferible dar por etimología del vocablo cast, el ad- 
jetivo lat. conccwas, carcamis, por el cambio de lo o por la 
a y de la n por la r. Cf. Diez, Etyni. Worí., in v. Cárcava. 

Cahcaxo. Lo mismo que carcaj, 2." artículo. « mas non 

quiso levar lanza nin escudo, sino un arco muy fuerte é 
im carcajeo con saetas.» La Gran Cnnq. de Ultr., Lib. II, 
Cap. CCXXXIX, p. 299. 

Carme, carmen. Hueito ó quinta con jardines, que se hace 
para recreo. Acad. Del úr. ^/ carní, «viña,» hebr. di3 que- 
rem, que sigiiifica lo mismo. «.... y que esto es en cuanto 
á los carmes que son viñas.» Ord. de las aguas de Gra- 
na da^ ms., fol. 59. 

Carmel. Planta. Especie de llantén. Según Dozy, alteración 
de j.,<^J| i^vJ Usan alhámel, «lengua de cordero, yerva» 
en P. de Alcalá^ ú simplemente J.^-^- hamél, mediante la 
elipsis de ^^\.^l Usan. 

CARMES cast., cat. y mall. V. alquerme. 

Carmesí cast., cat. y mall., carmesim port., carmesins, pi. 
\i\\., car mece gall. De ^j*J> carmesí, «grano ^«^jj linctus, 
eumve colorem referens, coccinus, et vfdgo cormosinus» 
en Freytag, «coccineus et ruber» en Vullers. 

Carmín. Los etimologistas dan á esta voz el mismo origen 
que á carmesí; pero como la dicción arílb., de donde se 
deriva este adj., es peregrina en aquella lengua (v. al- 
qaermejy acaso podría traerse de la forma hebr. Saia car- 
mil^ «coccinum^ color coccineus.» Cov. Tesoro. 

Carne. En el juego de la taba la parte que tiene algo cónca- 
va, y forma una figura como S, contraria «'i la parte lisa. 
Acad. Fundado en que la figura en cuestión se asemeja 
más á un cuerno que á una S, da Dozy como probable de- 
rivación del vocablo cast, el aráb. ^^,^j cam, «cuerno.» A 
tener en cuenta el ilustre orientalista holandés, que el 
juego de la taba dio origen al de los dados, hubiera luego 
al punto echado de ver que nuestra dicción carne, ant. 



364 

fr. carne, no es mas que contracción de la lat. quaternus. 

V. Marcel Devic, Did, Etym., y Scheler, v. Carme. 

Carraca. De jü^ys carraca, «trebejo de niños» en P. de Al- 
calá, voz corrupta probablemente, según Simonet, de la 
b. lat. carraca ó carrucha (carrillo, carraco) por razón 
de semejanza. V. Glos. de Voc. Ibér. y Lat., p. 168. 

Carraca cast., cat. y port., caraca port., caracon gall., ca- 
rraques, i)]. \ñ].'De ^]js>- harrác, «barca» en R. Martín y 
en la glosa caraca. Humbert y Bocthor traen la forma 
tólys. harráca, «navio lleno de materias inflamables para 
incendiar los buques.» «.... e que venian en la carraca 
que se auia perdido en essa noche en aquel puerto.» Cla- 
vijo, Vida del Gran Tamorlan, fol. 19 r. 

Carraca. Sitio en que se construían en lo antiguo los bage- 
les. De jLTly carraca, voz de origen turco, que se encuen- 
tra en el dialecto ár. vulgar de Túnez con la acepción de 
«bagne, galeres» en Beaussier. 

Carrada, carraca port. Tina que ataca á los caballos y ca- 
mellos; gusano que se introduce en las pieles y las roe. 
De ó\ji corad, «tina» en Marcel y Kaz., «ricinus» en Frey- 
tag, ó de cj3 caraba, mediante la terminación ada, «tifia» 
en Henry y Bocthor. 

Carral, ant. gall. Tonel. Probablemente alteración de j^.^.b 
carura, «vas» en R. Martín «ampulla, qua vinum aliave 
res continetur; ampulla vitrea» en Freytag. 

Carrazón. Balanza de grandes dimenciones. Borao. De 
^^jh..^ carastón,áeA gr. yacTTÍov, «la balanza de que se ser- 
vía Arquímedes. V. Dozy, Sup!., y cf. calasti. 

Carrique. Pedazo de tela. De ^j==^ jirác, pl. de n5^¿. jirca, 
«pitacium» en R. Martín. «Más á este cauallerizo 15 carri- 
ques.)y Relación de los últimos tiempos del reino de Gra- 
nada, p. 117. 

Cártamo cast., cat. y port., cártama cat. De Joji cártum, 
«carthamus tinctorius» en Freytag. Alix. 

Cartaz port. Cartel. De^'d>y qairtás, «papirus» en R. Mar- 
tín, procedente del gr. xoL^r^q,^ lat. charta. 



365 

Carví. La simiente de la alcaravea. V. alcaravon. 

Casida. De ao^^^ rdAida, ((cantinela» en R. Martín, «ejeí^ía 6 
cantar triste, canto, ¡no en alabaní;a de Dios» en P. de 
Álcali'). 

Cata port. Especie de ave de paso qne se cria en la Arabia. 
De Lkí r«tó, ((pájaro semejante al pichón, del cnal hay dos 
especies, el ^^-^ y el J^y^^- 

Catalmüjina. De sup^xjl ^o-U? {uihih almedina, ((gobernador 
ó prefecto de la ciudad.» ((.... et pro mdla exquisitione non 
perdant, inde quicquam, nec pro nidio rege subsequente, 
sive Cataínüdina, etc.» Confirmación de los Fueros de 
Toledo por D. Alf. VII en 1155, ap. Muñoz, Colee, de Fue- 
ros municip., p. 377. 

Catana port. De ¡^¿^játfin, ((sable.» 

Catar port. Recua. De jJdi quitar^ ((Série de camellos, de 
elefantes, etc. que caminan en fila, á reata el uno del otro. 

Cate port. Moneda que vale 250 cruzados en Asia. De Sx.lL3 
caUVa, ((numusrt en R. Martín, ó de juiaS cata, ((una pieza 
de moneda» en Lane, Modera Egyptians, II, 419. 

Catel port. Asiento ó silla de madera. Según Sonsa, del 
persa Jo/ cátel, que signiflca lo mismo. ((El Rei Ihe ace- 
nou que chegasse para o catel^ e o mandón sentar.» Da- 
mián de G.oes, Chron. cVEl Rey D. Manoel, pait. 1.% p. 49. 

Catifa. Lo mismo que alcatifa. 

Catre. De ^j^y cotrí, ((madera del lecho» en Marcel y 
Dombay, 90. 

Catual port. Del persa JlycT ctduúl por Jijjy cutuál, «rus- 
tos seu pra^fectus arcis vel urbis» en VuUers. V. Aben 
Batuta, III, 188, y Cazwiní, II, 205. 

Catum port. Manto que usan los moros. De ^^y^í haddún, 
((manto» en Marcel, ((manto de lana» en Dombay, 83. 

Catur port. Embarcación pequeña armada en guerra. Alte- 
ración ÚQ ^y:¿\^3cajtúr, ((barca» en Kaz. 

Cavial cast., caviar cí\s{. y port. Manjar compuolod.^ hue- 
bas de esturión saladas y prensadas. Del aráb. -turco ^U^b». 
hawiáry gr. mod. xauíáp'.. 



366 

Gavir. De jxjS cabír, «grande.» «Dos Malafas ccwires.)) Em- 
bargos de bienes de moriscos. Arch, de la Alhambra. 

Gaxcall cat. Adormidera. De n^Ií=\-;;xí. jaxjáxa, «papaver» 
en R. Marlín. 

Caziz. Lo mismo que casis. V. Diego de Torres, Relación de 
los Xarífes. 

Cazo cast., cago port., ca^a, ca;2Ía, b. lat. Marcel Devic da 
como etimología probable de esta voz la ár. ^j^if cas, «va- 
so, copa,» fundándose en la antigüedad de esta dicción en 
las lenguas semíticas, la cual bajo la forma di:) cós se en- 
cuentra en el Levítico^ el Deuterónomio y los Salmos. La 
palabra ca^o no viene de ^J^b cus, sino de ¡ot/^ a/fa que se 
i'egistra en R. Martín con la acepción de «scutella» y en 
los die. clásicos con la de «grande escudilla.» V. Kaz. y 
Freytag. 

Cazumbre. Cordel de estopa poco torcida con que se unen 
las tablas y latas de las cubas de vino. Acad. De h.*jí- ja- 
sama, «funis» en R. Martín, «especie de árbol con cuya 
corteza se hacen cuerdas» en Kaz. 

Cazurro. Hombre taciturno, sombrío, malo, perverso, vi- 
cioso. De .ju\J5 cad:;úr ó .jó'3 cac/^í¿r, «insociable, que huye 
la sociedad de los hombres.» Casiri, Marina y Alix. En la 
acepción de palabras sucias y groseras y del que las usa- 
ba^ la etimología es .áa cad^ur, «sale, malpropre» en Ka- 
zimirski, «inmundus» en R. IMartín, r. ^Ái, «deturpare» en 
el mismo lexicógrafo. El propio origen tiene la voz cazu- 
rra en el siguiente pasage de los Castigos é documentos 
del Rey D. Sancho, Cap. XIX, p. 433: «Lo segundo, que la 
mujer casada á quien faz pecar, tuéllela de buena é de 
buen estado, é pónela en mala vida é ca:sarra é corrompe 
la generación de ella.» Y también en estos versos del Ar- 
cipreste de Hita, copla 104: 

Fis con el gran pesar esta trova'c6¿j¿í/7Yí, 

La duenna que la oiere, por ella non me aburra. 

Cazuz, caca.:; (en el Lib. de Montería del rey D. Alf.). Hie- 
dra. Vie ^y^casáSj del gr. x^tto; que significa lo mismo. 



367 

«Et si mejorasen con esto, et si non tomen de una yerva 
(juel dicen ca^iu.n Lib. de ¿a Mont., Lib. II, 2." part.. Cap. 
XXXVIII, Bit). Ven., I, p. 208. 
Ckba mall. Lo mismo que aribar. 

Cebratana, cerbatana, ^arbatana, cebratana cdsi.^saraba- 
tana, sarnixifaiifi port. Del perso-nrñb. sjLLj.j jarbatána 
por }üI1ua« sabatána ó siUajj ^abatana, :^erbatana en P. de 
Alcalá, «latrina») en R. Martín, «cañón para tirar á los pá- 
jaros» en Kaz. 
Cebtí. Cosa de Ceuta. De ^v*' sehtf, de Ceuta, adj. pos. de 
}w-ww septa, la ciudad de Ceuta. «Papel cebt¿.y> Catálogo de 
la librería de los Condes de la Villa de Benavente. Mari- 
na y Alix. 
Ceca cast., cat., mall, y val. De juCw secca^ «moneta» en Rai- 
mundo Martín, «moneda, cuño para acuñar la moneda, 
intendencia de la moneda, lugar en que se acuña la mo- 
neda,» pro})¡amoiit.e rX*v.J! .b dar as-secca. «.... mas como 
se labró sobre sano, ni le pudieron coger por ceca, ni des- 
cubrieron blanco donde hacerle tiro.» Guzman de Al/ara.- 
che, Lib. L Cap. II, p. 1. 
Cecotrí. «Acébar 6'(?co¿r/.» Lib. de la casa de las aves de 
Pero Lopez de Avala, Bib. Ven., 342. De ^iaiUw socotri. V. 
(^yaiLw qI^o en R. Martín, Voc. Laí.-aráb., art. Aloes. 
Cedaouá. Limosna. Del hobr. n^^":! tzedacahy ár. s5Juí? Qcidaca, 
que significa lo mismo. 

Ffase su testamentario 
Para complir todo aquesto 
Un judio de buen gesto 
Que llaman Jacob Cidario 
F-u señal de Cedaquá. 

Canc. de Bf tena, p. i 33. 
Cedaquin. Los justos, los Sadúceos. De '¡'>^p^T¿ tjaduqaín, 
pl. de pni* t^adúg, «Justus.» 

E los sabios del Talmud 
A que llaman Cedaquin. 
Canc. de Baena, p. 533. 



368 

Cedoaria cast., zedoaria port., getoal ant. cast. (Lib. de 
Alexandre, copla 1301), sitooat, sitouar ant. cat. (en C^'q- 
Tnany, Memorias, 11,20). De .I^vAí^ cheduár ó }^ó\ zeduár. 
Sonsa. 

Cefermose. «Si tu verdad dices, vengan sobre tí todas las 
bendiciones que son escritas en Cefermose.y) Ordenamien- 
to de las Tafarerías, Ley XLI. De isd sefer, «libro» y n^a 
Moxeh, «Moisés,» el libro de Moisés. 

Cegatero. Regatón. De LüUv saccát, «supellectilis venditor,» 
«revendedor,» con la terminació cast. ero. Müller. 

Ceifa port. Cosecha, recolección. De Uo^^ pe/f, «estas» por 
«aestas» en R. Martín, «cosecha nnies» en P. de Alcalá, 
de donde el v. port, ceifar. 

Ceita port. Nombre de un tributo que se pagaba en las pro- 
vincias del Norte de Portugal para eximirse del servicio 
personal en la plaza de Ceuta, llamada entonces Ceittty 
consistente en 10 reis por familia. Sta. Rosa, Elacid. De 
NiXw sebta, la ciudad de Ceuta. 

Ceitjl port. Moneda de cobre que hizo labrar el Rey Don 
Juan I en la ciudad de Ceita, Septa ó Ceuta que conquistó 
á los moros. Valía la sexta parte de un real de dos. Santa 
Piosa, Elacid. La misma etimología que cebtí. 

Celtre. Lo mismo que acetre. 

Cenacho. De ^Lusce/i/zác/?, «canistrum» en R.Martín, «ca- 
pacho de molino de aceite» en P. de Alcalá. Esta voz, que 
no se encuentra en los die. clásicos, es corrupción de la 
lat. canistram, que se regiátra en S. Jerónimo. 

Cendal cast., sendal port. Tela de seda ó de lino muy áeA- 
gada. De Jjcu? 8e/ic/a/^ «tafetán» en Marcel, procedente, 
según Covarrubias, del gr. (tívBov_, «tela fina de lino que se 
fabricaba en la India.» 

Cendolilla. La mozuela liviana, que no sabe estar queda 
en un lugar y es inquieta. Cov. Esta voz, según Dozy 
(Süpl.), es el dim. cast, de JIl>uLw.s<?/?(Í«/, cuyo pl. jüljouv 
sendála ó jüjíLuv senádala, tiene la acepción de «ocioso, 
holgazán, papamoscas, necio, que de nada se ocupa.» 



369 

Cenefa. V. asanofa. 

Cení. Especie de riietnl. De .^y-*^ í'iní, «fuslern» en V. de Al- 
calá, «aiiricolcükini, cupiLiin» en R. Martín, y en la glosa 
«lauton proprie.» Dozy. «Las cosas de que se puede fazer 
.ell espera son todos los metales, assí cuerno oro, plata, 
arambre, fierro, estanno ó plomo, et quantas mezclas so 
fazen destos metales, cuemo son el ccn¿ et la fuslera.» 
Lib. Alf. del saber de Astr., II, 117. 

Cénit cast., cat. y malí., ^<?/hY cast, y cat., zenith port. El 
punto que en la esfera celeste está perpcndicularmente 
sobre nuestra cabeza. De c>.«-vw semtj que vale lo mismo. 
Alix. 

Ceptí, ceuticQsi., ceptil cni. V. cebtí y ccitil. «Doblas ccp- 
tis.» Saez, Valor de las monedas, p. 321. «Bizancios cep- 
tils.» Capmany, Memorias, IV, 8. 

Cequí cast., cat., mall, y val., seqaim, ;^equim port. De ^_5^ 
seqquiy «denarius» en Freytag, adj. derivado desjuvsecca, 
«moneda, cuño, tipo de la moneda.» Alix y Müller. «.... y 
le proveyeron de todas las cosas necesarias para su via- 
ge, y aun le dieron íúgwnos cequies de los que habían sido 
suyos.» Cervantes, El amante liberal, p. 116. 

CEQUIA cast., cat., gall, y val., ciquia cat. Lo mismo que ace- 
quia. «Certa loca sint ín cequiis in quibusganata bibant.» 
Privilegio del rey de Aragón D. Alonso II, confirmando 
y adicionando los fueros de Jaca. V. Muñoz, Colec.de Fue- 
ros, p. 244. 

Cerbatana. Lo mismo que cebratana. 

CERCERA.De,.,„o».y;cZ?erc/íe6, «fenestra» en R.Martín. V.Casíri. 

Cereceda. Germ. Cadeneen q.ue van aprisionados los pre- 
sidarios y galeotes. De sJLv^ sérsela 6 jJLsJU selsela, «cate- 
na» en R. INíartín, voces derivadas, en mi sentir, delb. lat. 
circelli, «circuli, monilia, armilloc,» gr. x'.pxd)>'.a. 

Cerir. De jiy^ serír, «lectus» en R. Martín. «Una malafa 
(jtisni* linteamen) cerir.» Embargos de bienes de moriscos. 
Arch, de la Alhambra. 

Cero cast., cat., mall, y val., zero port. Deyu« pifr (y median- 

47 



370 

te la síncopa de la f, qav, ciro^ cero), de donde también 
viene nuestra palabra cifra. Dozy. 

Cerome, cerróme, zorame, sulame, zarame i^ovi. Capa, so- 
bretodo. Las dos primeras voces proceden de ^{.^selhám, 
y las tres últimas de j.L§JLw sulhám, que se encuentran en 
R. Martín con la acepción de «capa» y en la glosa «aperta 
ante.» Dozy cree que estas dicciones son de origen ber- 
berisco. V. Glos.^ art. Zorame. 

Cerovles, ceroulaSy ciroules, ;zarelo port., ciroles gall. De 
■e¿\^y^ simóla, «femoralia» en R. Martín, «femoralia, brac- 
cae» en VuUers, ((pantalón» en Kaz., del lat. sarahalla en 
S. Jerónimo (cf. t\v. JL,-^ sarbál), «sarabara» en Tertulia- 
no, «sarabra» en S. Isidoro, «sarabarum» en S. Jerónimo 

y S. Isidoro, del gr. írapá¡3a)>)>a, o-apáSaoa, o-apaTraca, gr. mod. 

(Tapí3apío£;, del persa JyL^, «pantalones anchos y largos (Jtu- 
waac sinuosa, S. Isidor. Oríg., XIX, 23; que caen desde 
la cintura hasta la garganta del pié, usados por los Partos 
(Publius, ap. S. Isidor. 1. c), los Medos (Tcrtid. de Pali. 
IV), algunas otras naciones asiáticas y los pueblos del 
Norte.» Cf. húngaro y eslavo schalwary, polaco scharwar i. 
V. Rich., Diet, des Antiquitós Bomaines et Greqties, p. 553 
art. Sarahalla. Esta dicción es tan antigua que, además 
de registrarse en el siriaco, se encuentra en el caldeo y en 
el hebr. bajo las formas respectivamente pSniD sarebbelin 
(Daniel, 3, 31 y 27) «braccae laxae et talares.» y pSnu oce- 
rulín. V. Gesenius^ Lex. Hebr. et Chald. 
Cerro cast., mall, y port., quirrua base. Hebra pura de 
lino, cáñamoy demás plantas. Pelo. De j?^c/2arra, «linum» 
en R. Martín, «cerro de lana ó lino» en P. de Alcalá, 
derivado á su vez del lat. cirrus. «Otrosí ordenamos e 
mandamos que las enares para pescar cominos que se 
fagan de buen cerro.y^ Ord. de Seo., Tit. de cordoneros de 
redes, fol. 178 v. La acepción de pelo que tiene esta voz 
se encuentra^ entre otros muchos, en el siguiente pasage: 
«... é aun muchos dellos echaban las sillas é fuinn en ce- 
rro.)^ La Gran Conq. de Ultr., Lib. II, Cap. XLV, 186. 



371 . 

Ceteraqüe. La planta llamada vulgarmente escolopendra ó 
domdiiln. Dií J^b^ ,vetrác, (v. Gajop/u//. ling. Pera., p. 397 
m\. scnlopciidi'ia), iiwomhvaúa un modicamenlo indio» 
en Frcytog, gr. mod. xuapáx. Marcel Devic. 

Cetí. Seda muy blanca que venía de Valencia para hacer 
medias. Según Casiri, de kIa^v seda, por la iinéla sedi, 
«steamen.» Yo creo que esta voz es la arálj. ^y^^** ceblt, 
«de Ceuta,» por ser acaso la tela procedente de aquel 
punto. 

Cetis. Moneda que pasaba en Galicia, y valía la sexta parte 

de un maravedí. Lo mismo que ceiti/. 

Ckvacogue, pabapogae. De ^y*^'l ,_,^Ji-'w^s sáhib as-sóc, «ins- 
pector ó prefecto del zoco ó mercado.» «Todos los carni- 
ceros con otorgamiento del concejo viendam la carne del 
porco, é de cabrón, é de carnero, é de baca por pesse é 
dien ela xantar al concejo en sembla con nos fdbacogiies 
(cecacogues en el texto fijado por la Acad.j. Terto cast, 
del Concilio de Leon, XXXV, ap. Miu'ioz, Colee, de Fue- 
ros, p. 84. 

CüABANDAR poit. Del pcrsa .ajlj íLi ooáh banda/', «prcofectus, 
in cuius manu sunt reditus ex vecligalibus varus» en Vu- 
llers. Moura. «Os authores desta informa^áo foráo o Cha- 
bandaí' de Gozarate, e o fillio de hum poderoso Láo de 

^.,Malaca.» Goes, Chróa.d'ElRei D.Manocl, l'art. 111, Cap. 2. 
HACAL. Del ár.-perso-turco JlbL^ chacal, que vale lo mismo. 

Chachara cast., xatxara port. De i^y^ xaitxara, «ruido» 
en Marcel, «tumulto, ruido grande;, alboroto» en Hélot. 

Chafar. Del hebr. Ssí? xafal, ár. Jáw sáfala, «depressus 
est, humilis fuit et factus est de monte.^y Metaph. «Depri- 
mí dicuntur homines, qui ex alto dignitatis gradu deii- 
ciuntur;» enHiph. «depressit, humilem reddidit,» 6 mejor 
del cald. ^^X2 xefal, «depressit, deiecil.» V. Gesenius, Lex. 

Chafariz gall, y port. De ^^ííj^ fahrich, «estanque, alberca.» 
Moura. 

Chafarote cast., chifarotc port. Sable ú espada corta y nn- 
cha. Be ajuíi chafra y chifra respectivamente, «navacula» 



372 

en R. Martín, «culter magnus, pee. scalprum sutorium» 
en Freytag, añadida la terminación románica. 

Chagrén. Preparación de la piel de caballo, de asno ó de 
mulo, que se hace en Turquía y en Persia. Del turco ^y-Uw 
sagrí en Bocthor ó ^yt^s ('(^0^^^ «especie de cuero.» 

Chaira. De ?jx¿^ chufaira, dim. del ár. »yL¿ chifra, «tran- 
chete de zapatero» en P. de Alcalá, «navacula» en R. Mar- 
tín. De chufeara se hizo chucara por la síncopa de la/, y 
chaira por la de la u. 

Chal cast., chale, xal port. Del persa ¿\jíxál, «pannus vi- 
lior é lana textus; tela vulgo shawl dicta, quam in ^a*-íx/ 
texunt» en Vullers, procedente del simscr. chela, «vestis» 
en Bopp, de donde el lat. velum. 

Chalan cast., ocalan port. Del ár.-persa v«^ challáb, que 
en los die. de la lengua clásica y vulgar no tiene otras acep- 
ciones que la de mercader, sefialadamente mercader de 
esclavos, voceador, vocinglero, pero que se halla en Vu- 
llers con la de «qui iumentum de loco in locum ducit ve- 
nale proponens.» 

Chalao. And. Loco. Aunque la existencia de esta voz en el 
habla vulgar andaluza podría explicarse por la aráb J^Ls^ 
cháhal (chalao, mediante la síncopa de la /¿ y la adición 
del ao terminal del nombre), forma por J^U». cháhil, que 
con el sentido de «enagenado, loco» se encuentra en Mar- 
cel, creo que aquella dicción pertenece al caló ó dialecto 
gitano, y procede del sanscr. chala, «stultus, mente cap- 
tus, turbatus, stupidus.» V. Wilson, Sanscr. Diet., y 
Bopp, Glossarium Sanscritum. 

Chaleco. De jüCJL^ chailaca, del turco ^i y alee, «chupa» en 
Redhouse. 

Chalupa. Diez y Donkin consideran esta voz como corrup- 
ción del holandés sloep, sueco sluppe, inglés sloop. Del 
propio parecer es Scheler. Más se acomoda á la forma 
española y á la fr. chaloupe la aráb. rJLs* chelba, «especie 
de bajel usado en el Mar Rojo.» V. Wright, Glos. sobre 
Aben Chobair^ p. 19, y Dozy, Supl. 



373 

CnAMAHiz casL y port. \h^ ji^^^scunari.:, <«cniiario del cam- 
po» en Bcaussicr. En el dialecto {'^^. marroquí se encuen- 
tra la forma ^j^p^,*--. s«mm con la acepción de «pajarillo 
que mueve mucho la cola.» V. L.erchundi. 

Chanuíiia cast., chambre, xambre \iOvi.Jamhra val. 1)(í -¿^ 
chamra, ((vestiniontum» en R. Martín, Dozy opina que la 
voz aráb. no es otra cosa que la cast, chamarra ó zama- 
rra, de origen base, en sentir de Diez. Simonet es de pa- 
recer que la dicción española viene de la fr. chambre, 
«aposento, cámara.» 

Chanada. De RtLu; xaná'a, «indecencia» en Hélot^ «fealdad» 
en Marcel. 
/'tHANCA cast, y port., chancla cast., jcanclc,j ancles pl. val. 
De sjCj.:^ chanca, «sotular» en R. Martín, y en la glosa «ro- 
tes,» «chinela calcado, cosa de alcorques, xostra de ga- 
pato» en P. de Alcalá. En sentir de Simonet la foi'ma 
chanca es corrupción de zanca, voz ant. gal., ó acaso 
base, opinión abonada, entre otras razones, por la sin- 
gularísima de hallarse aquella dicción en el concilio de Or- 
leans, en cuyo canon XVI se lee: «ut monachi orarium 
vel zancas non utantur.» Col. HUp., col. 2-48. «... y con las 
chancas de sus pies le dieron muchos golpes hasta que 
quedó casi muerta.» Flernando de Baeza. V. Relaciones 
de los últimos tiempos del reino de Granada, p. 7. 

Chamo. Prov. de Málaga. Loco. De «.iU; xáni'a, «factor ab- 
surduum» en R. Martín. 

Chanza cast, y gall. Acaso de ^^ tanza, «escarnecimiento, 
escarnio» en P. de Alcalá, «derision, moquerie» en Dozy, 
Stipl., r. ji^ tanaza, «deridere» en R. Martín. En Marcel 
se encuentra esta misma voz bajo la forma íjáj tanazza, 
«amusement.» 

Charca. De ^Jo tarac, «loca ubi restagnat agua» en Frey- 
tag, «hoyos en que se estanca el agua» en Kaz. 

Charel port. V. girel. 

Charquez port. De ^y^ xarqui, «oriental.» Moura. «Fallou 



374 

a doLis Mouros da sua caza muito determinados, que erao 
Charqueras.)') Couto, Dec. VII, Liv. IX, cap. IV. 

Charqueza. Fern, de chanque:^. uE mandou entrar logo oito 
das suas Damas Charqueras de Nagao.» Godínho, Via- 
gem da India, Liv. Ill, cap. XII, p. 14G. 

Charrán. Dq ^\j^ char rani, ((malvado» en Marcel. 

Ghauz. Del turco J^j-^ (- de tres puntos) cháux^ ((apparitor, 
famulus aulicus» en VuUers, ((sarjeant in the army» en 
Redhouse. ((En esto entró un chaur, que es como algua- 
cil.» Cervantes, El amante Liberal, p. 91. Marcel De vie. 

Chaval cast., xaval port. De o^ xább, ((joven» en R. Mar- 
tín, Freytag y Kaz. 

Chavana port. De -sxsl^ chafna, «scutella» en R. Martín. 

Chavica port. Lo mismo que Jábega. 

Chavó. De ^*:; xabb, ((mancebo, moco crecido» en P. de Al- 

. cala, ((juvenis» en R. Martín. Doy esta etimología, porque 
aunque aquella voz se usa por los gitanos, no creo que 
proceda de su dialecto, ni del sanscr. yavan, e\ juvenis lat. 

Chené. Málaga. Soez, indecente. De «.^.ui <zxvi/, que significa 
lo mismo. 

Chepa. Prov. de Murcia y Almería. Orujo de aceituna. V. 
Zupia. 

Cheramella port. De (JaJIs calambac, ó mejor del malayo 
J^*y carambal, la madera olorosa del carambolo, árbol de 
las Indias orientales, de que los musulmanes hacen ro- 
sarios. V. Dozy, SupL, y Marcel Devic, Diet. Étym., p. 83. 

Cherevia, chirivia cast, y port., xaraba^ xiribia cat., al- 
cherevia, alcpiirivia port. De Ujj^ chariwiya, forma vul- 
gar por bjly carálciya, que se encuentra en P. de Alcalá 
con la acepción de «chiriuia rayg conocida.» Diez cree 
probable la derivación de esta voz de la lat. siser. 
Cherva. Ricino. Según Dozy y Marina de &jj¿- jirwa, que 
designa la misma planta. ((Porque el Ricino, ó Cicino es la 
misma cherva ó cataputia mayor de los Árabes.» Laguna, 
Anot. á Dioscórides, p. 36. 
Chía cast., xia cat. Manto. De s;^^ xáya, xUja por la iniéla. 



/5 

«túnica» en R. Martín, ó de Xj¿a ¿viár, xiá, mediante el 
íipócopo (le la r final, que con la acepción de vestimentam 
se encuentra en el mismo lexicógrafo. 

Chibuquí. Pipa pura fumar. Del turco oy^s^ (- de tre.s plin- 
tos) ckebúc, que '^'sle lo mismo. \ . llcdliouse. Marcel 
Devic. 

CiiiKLA casi, y cat.^ chifra port. De --¿Jl^ chifra, «navacula» 
en R. Martín, «tranchete de gapatero» en P. de Alcalá. 

Chilaba. De wXs^ c//í7/r'í6rt^ alteración de :soX=^ challábiyay 
«especie de vestido con capucha de que usan los moros.» 

Chilibí. Del turco ^^ (^ de tres puntos) chelebí, «caballe- 
ro, primitivamente príncipe...» «y que decían que era chi- 
libí que quiere decir caballero.» Cervantes, El amante 
liberal,}^. 101. 

Chilivia, giribia (en Fr. Francisco de S. Juan del Puerto, 
Misio/i historial de Marruecos), geribia (en Marmol, Des- 
crij). gen. de África, II, p. 40), chwivia (voz usada en Gi- 
braltar). De-Ui^challábiaj «capa» en R. Martín, «escla- 
vina vestidura» en P. de Alcalá. Según el autor de la 
Misión hist., era una Jaquetilla de muy basta jei*ga con 
mangas angostas y una capilleja pegada para cubrir la 
cabeza, siendo toda ella nomas larga que hasta poco más 
abajo de la cintura. 

Chirigota. Mofa, burla. Del hebr. n-p-nu xericót, «exsibila- 
tiones, irrisiones.» V. Gesenius. 

Chita. Paño de la India pintado de matiz. Según Sonsa, del 
persa c;^^o^ chit, «indiana» en Bergé. 

Chivo. Poza ó estanque donde se recogen las heces del acei- 
te. Acad. Lo mismo que algibe, 1.*'' artículo. 

Choca port. Bola con la cual juegan los niños y que despi- 
den con una raqueta. El juego del mismo nombre. Del 
ár.-persa ^b^^^s^ chocan, «el juego de la pelota á caballo,» 
y más propiamente la especie de raqueta con la cual la 
lanzaban. Dozy. 

Chocarrf.ro. Ddüj^:^ sojara, «moqueur, rieur, railleur» en 
Kaz., «irrisor hominum, subsannutor» en Freytag. La 



376 

Acad, deriva esta voz de la lat. scurra, «bufón, cliocarre- 
ro) en Planto, «bufón de teatro» en Cicerón y Horacio. En 
Cicerón se encuentra también Scurrilis con las propias 
acepciones, y en CornelioMaxinnianoconlas de «divertido 
y. jocoso.» 

Chola cast, y gall., cholla cast. El ár. jls^xJLs^ chalcha^ de 
donde podría traerse la voz española, vale «cráneo, cabe- 
za.» C/io/a se encuentra con el propio significado en el 
dialecto gitano, y es procedente, á no dudar, del sanscr. 
chodá, chola, mediante la conversión de la d en I, voz que 
significa en aquella antigua lengua vertex, culmen, caen- 
men, crista y caput. V. Wilson. La dicción sanscr. chaula 
y, por contracción del diptongo au en o, chola, «tonsura 
capitis,» está, según observa Bopp, por chanda^ de cho- 
dá, «cabeza.» Esta circunstancia me hace dudar de su 
origen aráb., sin que por otra parte pueda aceptar su 
procedencia del gitano por la razón apuntada en el art. 
baril. 

Chorlito. De jüaJ^ tulita ó HiíuJLb tollita, «chorlito» en el 
P. Lerchundi. 

Chorro cast, y port., chorroá, churruá base, yor/'o port, y 
val., xorro cat. Según Casiri, de ^js>. chara, «curso del 
agua ó de otra materia líquida,» r. ^y:^ chara, «correr» 
(se dice del agua, de la sangre y de las lágrimas). Sobre 
las etimologías que dan de esta voz Diez y Simonet, v. el 
art. Chorró del Glos. de este último, p. 167. 

Chouce port. V. cho^a. 

Choza cast., choca port. Según Marina, Moura y Dozy, de 
fj£^Jocc, «cabana hecha de cañas.» Las formas ,jsy^jaug 
(cf. ingl. house, al. haus), .j:_^ hawx y ^j^ii^jacQ, n. de uni- 
dad jusi:. jacca, que se encuentran respectivamente en de 
Goeje (Glos. sobre el Beladori, p. 230) con la acepción de 
«casa, tugurium de arundine, sepes et tugurium», y en 
Marcel con la de «cabane,» me inclinan á pensar que así 
las voces de este art., como las aráb. correspondientes, 
no son otra cosa que simples alteraciones de la lat. casa, 



á77 

(lia cnbofin, chozo, casa pajizo; la casa de campo, granja, 
casería» en César', (icabaña, clioza» oii S. Isidoro, «la l)a- 
rraca de jos soldados ei) CMmj)aña)) en \'egecio. 

Chuca (en Gov. bajo luar). Según Dozy, de i^LUxticea, «fis- 

• sura» por la hendidura del hueso de esta parte de la taba. 
Yo CHíO por el contrario que chaca es simplemente la voz 
aráb. tólj ^áca, nombre con (j^^j, ^) y v^*/ del dad'\ juego 
á que dio origen el de la taba. V. Bocthor in v. Dóájoiier. 

CHiJCiHínÍA. Cosa ú objeto insignificante y de poco valor-. De 
^y^chách, a¿"iadida la ter'iniíiación cast, cria, «petit objet 
en veri'oterie, oa en coquillage; habióle, brimborioh» eh 
Kazimirski. 

CnuÉ, jcué port. De ^yi:, xuwei/y «pai'um» en R. Martín, «po- 
co» en P. de AlcaK^i. V. Dozy, GLos., p. 254-255. 

CiiuETA. Islas Baleares. Judío. Alteración de ^$o^p. yahúdly 
que significa lo mismo. 

Chufla cast., chufa cast, y port. Burla. De JüLw ^cjia, «[)ulla» 
enP. de Alcalá, aunque la vozár. y lasesp. del art. parecen 
alteraciones de la lat. sibilas, que, entre otros significados, 
tiene en Cicerón el de «desprecio que se muestra silban- 
do.» V. Diez y Donkin, art. Ciufolo. 

Chulamo. Germ. Joven. Alteración, según Mai'ina, de ^^ 
golám, que vale lo mismo. 

Chulo. Dozy dio en su Glos. (p. 255) por etimología de esta 
voz el colectivo J^ xaul, que con la acepción de «jóve- 
nes» se encuentra en una elegía de Aben Abdun (ap. Aben 
Bassam; y en varios pasages de la Hist, do los Dei'hpris- 
cos de Aben Jaldún. Pero el ilusti^e oi'ientalista ha variado 
de parecer en su 5íí/j¿., considerando que la palabra en 
cuestión no es otra cosa que la gitana chtdo, la cual bajo 
la forma tchúlo y tchallo se registra en el pali y bajo la de 
kchulle en el sanscr. con la significación de «pequeño, 
poco considei'able, común,» según le informa Mr\ Kern. 
No soy yo de esa opinión. Para mí la dicción chulo es ge- 
nuinamente árabe. Esta lengua nos brinda con ^j^aulí, 
que, como correspondencia de Baburus, se halla en Rni- 

4» 



378 

mundo Martín, voz que, además de tonto, ha podido sig- 
nificar todo lo contrario (cf. jü^ xaula, «mujer estúpida» 
y 'i¿\y^xcuuila, «mujer hipucrita» en Kaz.); con xalo, porque 
traduce P. de Alcalá su art. Cabestro, animal para guia, y 
finalmente conJj-¿;^a!í¿/, «ágil, dispuesto» y J5./i;a?í¿?í/, «muy 
ágil, muy dispuesto, criado ladino y que sirve con pres- 
teza,» que doy yo por etimología del vocablo castellano. 
Si esta procedencia no satisface, antes que derivarlo del 
caló (sanscr. kala, «sermo lenis, placidus»), lo traería del 
lat. scioíus, dim. de scius, «preciado de sabio» en Planto. 

Chumbas, chimeas, chumbeas port. Pegas de madeira, com 
que se guarnece o mastro estalado, uaindo-se-lhe com 
cavilhas ou pregos, para nao quebrar. De n*«L^ chami'a. 
Dozy. Cf. algémas. 

Chupa cast., xapa cat., chapea base. Lo mismo que aljaba. 

Chute. And. Epíteto con que se denigra é insulta á una 
persona. Creo que esta voz es la aráb. ^j^ xurti, xuti, 
sincopada la r, que á más de sus significados de «agente 
de policía, verdugo, sayón,» en P. de Alcalá y R. Martín, 
tiene los de «pillo, bribón.» También puede considerarse 
chute como contracción de ^óy^iyahúdi, «judío.» 

CiANÍ, :^¿ana. Moneda de oro que valía cuatro rupias, ó cien 
ásperos. De ^^Wj :saiyaní, adj. formado de ^J-?.) zaitján, 
nombre de un régulo de Tremecén (Abú Zeiyán Ahmed 
que reinó la d." vez desde 1540 á 1543, y la 2.° desde 1544 a 
1550. V. Brosselard, Memoire sur les tombeaux des Émirs 
Bení Zeiyán, p. 153), en cuya ciudad se labraba solamen- 
te aquella moneda, según se lee en Diego de Haedo, To- 
pographia de Argel, Cap. XXIX, fol. 24 v. Cf. ayadino. 

Cica. Germ., ciscua, chiscua base. Lo mismo que aciqua. 
«Manifiéstese la cica y si se encubre por no pagar ios de- 
rechos, yo le daré enteramente lo que le toca.» Cervantes, 
Rinconete y Cortadillo, p. 147. 

Cicatero cast., cicater cat. Lo mismo que cegatero. 

GiCLATOx. De ^^ah^ siclatón, «ciclas» en R. Martín, del lat. 
cyclas, tela de seda recamada de oro. La fabricada en Bag- 



379 

(líid gozaba de grande estima. Esta voz se estondió en la 
edad media por todas las lenguas de Europa. 

(lii) cast., moll, y port. Do jy-^ seid, «dominus» en H. Mar- 
tín. En sentido figurado vale esta voz en nuestra habla 
castellana ((valentón,» como se ve por el pasage siguiente: 
«Entraron los dos cides y al puntrj que vieron á su her- 
mana y i'i In alcnhuí^tn, dijeron gritando, etc.» Luna, Laza- 
rillo de To/'/nes, Part. 2.% Cap. XII. 

CiFA port. Area sutil, ftna. Moraes. De u^l^ séifa, «arena te- 
nuis» en Freytag. Moura. 

CU'AC, cifaqiie cast., .sZ/ííc port. Peritoneo. De ^\juo qí/úc. 
Müller. «I'lt porque son tres cueros en el vientre, la cos- 
tura ha de ser así: metan el aguja por el cuero primero, 
et por el segundo, et por el tercero, que es el cifaque.y^ 
Lib. de Moni, del Rey D. Alf., Bib. Ven., I, p. 148. 

CiFAT. Lo mismo que cifac. V. Lib. de Mont. del Rey D. Alf., 
Bib. Ven., I, Cap. X del Apénd. 

CiFHA cast., cat., mal!., port, y val., céfira gall. De ^ rifr, 
nombre del cero, que se aplicó después á los demás nú- 
meros. 

Cigarral. Tal vez de \y^^ jc^\ ard xachrá, y por la elipsis 
de ard, xachrá, «arboribus nbundans terra.» V. Casiri 
y Acad. 

Cigarros, cigarrons pl. gall. Los que se disfrazan en carna- 
val con ciertos trajes de bogiganga. Cuveiro. De a^^^ soj- 
ra, «homo ridiculus, qui ludibrio habetur» en Freytag. 
Cf. sysvv**, máscara. 

Cija. Prov. de Aragón. Prisión estrecha ó calabozo. Aunque 
esta voz pudiera traerse de la lat. cella^ que con la acep- 
ción de «dormitorio retirado de los siervos» se encuentra 
en Columela, la creo corrupción del áv. ^^f;=^^ sichn^ sich, 
mediante el apócope de la n final, «cárcel» en R. Martín, 
«prison, cachot» en Kaz. 

Címbara. Guadaña. Desh^zabbáraj «hocino para chapodar 
árboles» en P. de Alcalá, «podadera» en Dombay, «hoz» 
en Marcel. 



380 ' 

Cimitarra cast.^ cat., mall., port, y val., cimitarra base. 
Del persa ^.¿x.».^ .-re/íic^^/r^ «gladius, ensis» en Vullers. 

Cipa YO. Del ár. ^U- sebahi, del turco ^U*- (con v de tres 
puntos) sipahí (el sepoy de la India y el spahi de Turquía), 
«a soldier, a feudal soldier serving under military tenure» 
en Redliouse. 

Cipote. El palillo con que se toca el tambor. Do ljj :3ubh, 
añadida la terminación ote, «vereti'um» en R. Martín^ sin 
duda alguna por su forma. Cf. chafarote. 

CiRANDA port. Lo mismo que zaranda. 

Citara cast., citarra port. V. acitara. 

CivETA. De g aj: ^e6e<ií/, «mascuin» en R.Martín, nombre 
que se aplica á la sustancia perfumada que produce el ani- 
mal llamado cibeta ó gato de algalia, originario del África 
ecuatorial. Los negros del Congo le llaman luimé. 

Clemesí. Lo mismo que carmesí. «Que ningún tintorero no 
faga azul sobre morado, sino sobre blanco: y que no faga 
ningún colorado de clemesí^ sino colorado con su retolla 
ó su grana verdadera.» Orel, ele Seoilla, Tit. de sederos, 
fol. 188 v. 

Coche cast, y port., cotxe, cotco cat. Varias etimologías se 

ban dado de esta voz. Quién la trae del húng. kotc:^y (va- 
lac. coc/(?, alb. coí^íj bohem. kostch), fundándose en un 
pasage de Ávila, en el que, refiriendo que Carlos V se puso 
á dormir en un carruaje cubierto, se lee: «al qual en Hun- 
gría llaman coche^ el nombre y la invención es de aquella 
tierra;» quién del lat. conchula. Diez es de parecer que 
cócchio, forma ital. de esta voz, es un dim. mase, de coc- 
ea^ «bote, barca,» y que de él procede el fr. coche y el al. 
katsch. El mismo origen tiene, en mi sentir, el turco ^j^^ 
(^ de tres puntos) cochu, «especie de carruaje ancho» en 
Redhouse, etimología que da \í\ Acad. 
CoENiM. Sacerdote. De oijnb cokenim, pl. de p^ cohén, «sacer- 
dote.» 

Todos fuemos espantados, 

Maestros, Rrabies^ Coenim. 
Canc, de Baena, p. 533, 



381 

Cofaina. Lo mismo que aljofaina. 

COFIA cast., bnsc, cat., gall, y mall., cofal cat., coífa port., 
co/m í;a 11., r;o/íV.s' pi. val. De 5U5>> coñya, «capelliiS)) en 
R. Martín, y on la glosa «do lino,» voz quo se oncuontra 
bajo la íbriiia coféa en Fortunato, ()])ispü de Poiliors (si- 
glo VI), derivada probablemente, según Simonet, del lat. 
cuppa por razón do su forma. V. Glos. de Voc. Ibór. y 
Lat., art. Cóña, p. 122. 

La cofia fronzida. Dios, commo es bien barbado! 
Poema del Cid, ed. Riv., p. 11, col. L 

Cohen. Adivino (on el Cancionero de Burlas, p. 94). De ^^iS' 
cáliin, «divinus» en R. Martín. 

Cohén, cohino. Sacerdote. De |ni) cohén, que vale lo mismo. 
V. Canc. de Baena, p. 449. 

Coima. Germ. Mujer mundana. Do jua^j coicainwia, «parva 
puella» en Freytag. «El buonodel harriero, á quien tenían 
despierto sus malos deseos, desde el punto que entró su 
coima por la puerta, la sintió.» D. Quijote, Part. 1.", Cap. 
XVI, p. 36. 

Coima cast, y port. Derecho quo se paga al garitero por el 
cuidado de prevenir lo necesario para el juego. De 5u.j^ 
coúaima, dim. de juaS quima, «precio, valor» en R. Mar- 
tín y Freytag. 

Coime. Germ. El que cuida del garito y presta con usura á 
los jugadores. Señor de casa. De *áLs cáyirn^ «stans; admi- 
nistrator, pra:ífectus)) en Freytag. 

Coime. Germ. Dios. De ^.^ caiyóm, «sempiternus,» ^j-jl'I 
alcaiyóm, «Deus» en Freytag. 
/'Colcotar cast., colcothar port. De^liaaJüj colcotár, «vitriolum 
flavum, chalcitis.» V. el Mostaini bajo J:, Aben Albeitñr, 
I, 510, y P. de Alcalá in v. Caparrosa. La voz tiene trazas 
de ser corrupción, como observa Dozy, de ya>xavOo;, yál- 
xavOri ó /aXxavOov, lat. chalcunt/uim, pues otra especie de 
esta sustancia lleva en ár. el nombre de calcant. Dozy. 

Colmena. De jcs\i ^ «^l^f cowára min nahl. Dozy opina que 
es absurdo dar ó esta voz un origen ár., y sin embargo á 



382 

renglón seguido observa que los Árabes dicen realmente 
cuwára cm-nahl, pues en Aben Albeitór se lee: ^o<z. \j>\ jü^Vj 
JoíuJI y.ly ^.^j. V. Dozy, Glos., Appeiid., p. 378-369. Yo 
creo, en vista de esto, que la dicción cast, podría ser de 
procedencia aráb. Cf. en R. Martín J.:^ú ^^ j>j.sl^ anead mía 
nahly examen. Mr. Mahn da por etimología de la voz de 
este art. las palabras célticas kólóen-wénan, compuestas 
de kólóen, «cesta,» y gwónan, «abejas. dV. Ett/m. Untcrs., 
p. 54-56. 

Comino cast, cominho port. De ^^y*^ cai'món, «ciminum» en 
R. Martín. V. alcamonia . 

CoNiNO. Especie de toca. De cUs quinó, «velo de la cabeza,» 
ó mejor de ^^jl^. clionan, pl. de sx^chonna, que, entre otros 
significados, tiene el de «velo de mujer, velo del rostro 
que cubre toda la cara y no tiene más que dos agujeros 
para ios ojos.» 

CooMA port. Lo mismo que coima, 2.° art. «Todas as coomas 
e penas destes sontos se repartem por esta guysa.» Foros 
de S. Martinho de Moaro^, p. 590. Moura. 

Copa port. Lo mismo que alcoba. 

Cora. Distrito municipal entre los árabes. De t^y< cora, del 
gr. ywoa, «territorio.» Acad. 

Coracha. El vientre. De ^Ji/ ctierx, «venter» en R. Martín, 
«bajo vientre» en P. de Alcalá. 

CoRACORA cast, y port., corascora cat. Lo mismo que ca- 
racoa. 

Coran. Lo mismo que alcoran. 

Corbacho. El nervio del buey con que el comitre de las ga- 
leras castiga á los forzados. Del ár. ^^L^ corhách ó ^^.yf 
cúrbach, dátigo», del turco J-^Ji (^ áe tres puntos) quir- 
bách, «a riding whip» en Redhouse. «Y saltando á la>mi- 
tad de la crujía con el corbacho ó rebenque comenzó á 
mosquear las espaldas de la chusma.» D. Quijote, Part. 
2.% Cap. LXIIL 

Corcoma cast., curcuma cast, y port. Del ár. s^</ curcuma, 
hebr. obis curcum, crocus indicus (Cant. 4, 14), cald. Dsnia 



383 

y NQ3113, sanscr. cancuma/armen. khekhryn. El gr. x^oóxo;, 
usado por los LXX^ y el lat. crocus, tienen, como obser- 
va Dozy, la misma proceden c¡ a. 
CoHíjAJE. De s.íj^/ cdr^iya, ' vitta» en H. Marlíii, derivada aca- 
so del lal.corrigia. «Otrosí, que todos los Corpajes de buen 
cordovan ó de becerro que no sean cerrados y que las cin- 
tas labradas sean de cordovan ó de becerro, v Orel, de Gra- 
luida. Tit. 75, Ord. de Correeros, fol. 1G8 v. 
CoTAO port. Lo mismo que algodón. 

CoTHAcat. «Oració del árabes por lo rey.» Lnbei-nia. De ÑAki. 
jotba, 'Ovación (\i\e un predicador proniuicia el viernes 
en la mezquita, en la cual, después de las alabanzas á Dios 
y á Mahoma, hace votos por la vida y la felicidad del 
monarca.» 
Cotí. Cierta clase de higos. De ^y coti^ «de los godos.» V. 
Almocarí, I, 123-5, donde se lee que esta especie era pro- 
pia do Sovilla, así como la llamada ^^juí. «Aquí en Sevilla 
hay muchas maneras de figos, ca hay figos xaharies y • 
donegales y brevales y cotíes.)) Aviñon^ Seiñlla inéd. 
Coto. Pena pecuniaria señalada por la ley. Accid. De iuk¿- 

játiya, «multa» en Marcel y Kaz. 
Coto cast, y port. Extremo^ remate. Tocón; muñón. En la 
acepción 1." es el ár. j^^ hadd, «terminus, limes» en Frey- 
tag, y en la 2.'* juias cota, «muñón de una mano cortada.» 
CoTó port. Espada corta. No encuentro en los loxicógraíbs 
otras voces que tengan alguna semejanza con la de este 
art. quelasaráb. ^5^yíM^ «lancea» en R. Martín, y ^'^ 
cáti, «tranchant» (sabré) en Kaz., «acutus e/isis» en Froy- 
tag. Cf. ^La* micta'a, «sabré tranchant.» 
CoTüFRE. Vaso para beber. De -o^cadah, «urccus» en Rai- 
mundo Martín, ó de oLvs codáf, «scutella, urceus figu- 
linus.» 
Cotón cast, y cat. Lo mismo que algodón. 
Cotonía cast, y port. Tela de algodón. De jl^^ ootoniya, que 

vale lo mismo. V. Bocthor. 
CoTRiM port. IMoneda de oro ó plata que hizo labrar el rey 



384 

D. Alfonso, de que se hace mención en las cortes de Évo- 
ra de 14S1. Sta. Rosa, Eliicid. V. cuatrín. 

Coz. Nombre que seda en Granada á cierta suerte de tinaja. 
Tal vez de ^yicaiis, «arco, arcada,» por la forma de la 
misma. 

Cuatrín. Moneda de pequeño valor, que corría antiguamen- 
te en España. Acaso de s^cLLü cataa^ «numus» en R. Mar- 
tín, ó de cLLs quita, «pequeña moneda de cobre 6 de plata» 
en Kaz. 

CuBEBA. Especie de pimienta de las Indias. De joL.*' cubéba, 
«cubeba»en R. Martín, que como vocablo del lat. mod. se 
encuentra en Miguel y Morante. 

Cueza cast., gall, y port. Medida de granos. De ^\^ quiyüs, 
«mensura» en R. Martín. 

CÚFICA cast., cuñchs cat. Nombre de la escritura Ar. usada 
en los primeros tiempos del islamismo. Do ^_^ cufíj, de 
s2^< Kúfa, por haberse inventado en esta ciudad. 

Cus port. Jarro, taza. Del ár. jy' a¿j, del persa ííjy czLra, 
«jarro de tierra, vasija» en Kaz. Moura. 

Cuscus, cuscu^. V. alcuscíiz. 

Cuscuta. Del ár. oj-cu' cuxút ó by¿x/ cuxutá, que designa la 
misma planta, del gr. xaTJTa?. Marcel Devic. 

CuxERA malí. Piedra. Do, jS-j:^' hachar, quQ significa lo mismo. 

C^AHENA. De suxi^uv sajína, «pultes» en R. Martín. 
E comet de la (¡zahena. 

Canc. de Baena, p. 443. 

Ganefa port. Lo mismo que asanefa. 

C^ARÁFO. Cambiador de dinero. De oiyo ^arráf, que significa 
lo mismo. Sousa. «Na cidade ha muitos e mui ricos mer- 
caderes, e muitos gara/os.)) Itinerario de Antonio Ten- 
rreiroy Cap. I, p. 349. 



D. 



Dabají cat. Entre los moros lo mismo que cabo de escuadra. 

Del turco ^^ »^ dah haxí, «oí decurión ó jefe de diez 
soldados.» 

Dabbat. Nombre que dan los musulmanes á la bestia del 
Apocalipsis. De jtjb dábbat, según la transcripción de Ca- 
tafago, propiamente ,j¿^>5l ;vb «la bestia de Apocalipsis.» 

Dabuh cat., dabuj malí. Animal de Áí'iica de la magnitud y 
figura del lobo, pero con pies y manos como los del hom- 
bre. De «.XAÍ? dabua, dabuh, representado el c ain por la h, 
(diyaena» en Freytag. 

Dacxa val. Maiz. V. adaza. 

Dado. Según Marina y Sonsa, de oo dadd, «lusus, iocus» en 
Freytag. Yo opino, con Scheler y Brachet, que dado no es 
otra cosa que el lat. datum, que significó desde un prin- 
cipio azar, «el peon jugado.» V. Forcellini, Freund y Mi- 
guel y Morante. Juego de dados es, pues, sinónimo de 
juego de azar, habiéndose aplicado nu'is adelante dicho 
nombre al instrumento que servía para probar fortuna. V. 
Scheler, Diet. d'Etym., p. 123, y Brachet, Diet. Etijm., 
art. Dó (ájouer), p. 109. 

Daifa cast, y gall., daiaa base. De n¿aa¿? daifa, «domina» en 
R. Martín, «dama casi señora, dueña por señora, ama de 
mo^o ó moga, princesa» en P. de Alcalá. Marina. 

Dalxur. Cierta suerte de moneda. De^x**^! vyj dai'b alcmir, 
«moiieta» en R. Martín, lit. moneda del Emir. «En doblas 
de oro dalmir y raxadies tres mili tres et media.» Inven- 
tario de los bienes de D. Gonzalo Palomeque, electo Obis- 
po de Cuenca, Bib. Nac. D. d. 41. 

Damajuana. Según Littré (Addit. al Diet.), de jüL^j dam- 



49 



386 

chana, vocablo que significa en Oriente un frasco grande 
de cristal. Sobre las varias fornnas de la dicción arúb., véa- 
se á Dozy, Stipl., I, 459. 

Damasquí cat. y val. De ^^*^ damaxqaí, «de Damasco.» 

Danique. Nombre de un peso (ap. Gayangos, The Hist, of the 
Mohcun. Dynast., 1, 50Ü). De (jib dánic, «la sexta parte de 
un dirhem.» Engelmann. 

Danta, dante. V. anta. 

DARAGAcast., darga cast., cat. y port. Lo mismo ([uoadarga. 

Darro. Prov. de Granada. El conducto 6 canal por donde 
fluyen las aguas sucias. De si^ji tara, ((canal» en Bocthor, 
ó Jjitaráa, que vale lo mismo en Marcel. 

Darsanale cat. y malí. Lo mismo que arsenal. 

DÁRSENA cast., cat. y mall., drassana, drasena cat. y malí. 
V. atar a:2 ana. 

Dayan. Del hebr. jn dayan, «iudex.» 

Veladme, Dayanes, que mi entendimiento 
Se pierde del todo con grand aflirion. 
La danza de la muerte. 

Delfa gall. Lo mismo que adelfa. 

Derrama. Contribución. Sta. Rosa deriva esta voz, y en mi 
sentir con buen acuerdo, del v. derramar. Cov., la Acad., 
Marina y Dozy la consideran como alteración de la aráb. 
■fJjL garáma, que vale lo mismo. 

Derviche cast, y port., darvis, dervis, deruixe port. Del ár.- 
persa ^,^pderwix, «mendigo, pobre, religioso, monje.» 
Así ^j^^.^p derwix, como su sinónimo persa Jjj.o darwaza, 
proceden del zendo dareicaka. ó darewika, «mend ¡cus,» 
r. c/^/'e¿(.% «mendicare» {cj. j^^Jotaricasa, «mendicare» en 
R. Martín), sanscr. drub. V. Vullers. 

Dey cast, y val. Del ár. ^Ló déy ó ^Lli? dhéy, del turco ^b 
déy, «tio materno; título amistoso dado en la edad media 
y usado por la gente antigua, señaladamente por los ge- 
nízaros, aplicado más tarde á los jefes de estos cuer- 
pos que desempeñaban el cargo de bajá ó gobernador 
de la Argelia.» Defrémery. 



387 

Dinero cast., dinhciro port. Aunque la forma de estas voces 
se asemeja más ti la ár. -persa ^Uo dinar, saiiscr. dinar, 
que i\ la ^v. or.váp'.ov y ú la lat. dcnfiriin^, no es menos cierto 
que Stí ílcrivni) dircctanicnto do esta última. 

DiREM cal. y mail., dernic poi't. Moneda. De ♦í.o dirhem, 
«pieza de moneda de plata,» derivada á su vez del griego 
op%'/j¿kf\, lat. d I'd china. 

Diván cost, y port., daan cast, y gall. Del {'jr.-persn ^^1^ 
ditrán, «album, libro, colección de poesías, tribunal de 
justicia, conseijo de estado, asamblea» en Freytag y Kaz., 
(«sofá» en Ilnuil)ei't. 

DouóNiCA cast,, dorónico port. Do jíó^^o dorónach, «el doro- 
nicuní sarpioides de Europa,» según Leclerc. V. Aben Al- 
beitár, Traite des sin}p¿., II, p. 83-85, n. 

DuANA cat., malí, y val. Lo mismo que aduana. 

DuAR gall. V. aduar. 

Dui-A cast, y cat., dalos pl. val. Lo mismo que adula. 

DiLiMAN, dormán cast, y cat., dorniá val., dolinian, dolnian 
fi\ Según Marcel Devic, del turco 5U^^ tulámá ó ^U'jÍjJ 
dolanián. Con m.ás fundamento, acaso, Scheler y Brachet 
derivan las voces doUinan y dolman, de donde proceden 
las esp. de este art., del húng.-magiar c¿o//;í«/z¿/, bohem. y 
polac. doloman. 



E. 



Edén cast, y val., edeni cat. y malí. Del liebr. pv hcden, «de- 
licias, deleite,» gr. V100V71, n. pr. de una amena región en 
Asia, cuya situación se describe en el Génesis, en la cual 
se hallaíja el jardín que habitaron nuestros primeros 
padres. 



388 

Expendí. Del turco ^juil ofendí, áe]gr.y.'M'/rr^z, acaballero bien 
..educado, hombre de modales corteses^ bienhechor, se- 
ñor^ patrono, protector^, príncipe de la sangre» en Redhou- 
se, ((título honorífico que se da á los que no son beys ni 
bajaes» en Kaz. 

Egira cat.^ malí., port, y val., cxira val. V. hegirn. 

EiXALOCH cat. y val.^ xaíoch malí. \ .jaloque. 

EixEDRiA val. Lo mismo que ajedre:^. 

EixoBAR val., eixogar, cixovar cat. Lo mismo que ajuar. 

ÉixoRTiNs, pl. val. Hombres de guarda del Rey. Ros. De 
^j-^'l í/¿c-¿ror/íí, ((sagio»,en R.Martín, ((sayón, verdugo» 
en P. de Alcalá, ((praetorianus satelles» en Freytag. Dozy. 

Elche cast. gall, y port. Apóstata ó renegado de la religión 
cristiana. .Icrtí/. De g.JL í7<?/?, ((barbarus religionem Mu- 
hammedis non protttens» en Freytag, «a big or a bulky 
man of the unbelievers of the ^z. (persas ú otros extran- 
jeros), an unbeliever» en Lane, ((ostrangero á la raza ára- 
be» en el Voc. Árabe- Franr., ((captivus» en R. Martín, 
((elche ó tornadizo^ enaciado» en P. de Alcalá, ((renegado 
cristiano» en Bocthor. Esta y no otra era la acepción que 
en las postrimerías del reino árabe granadino y en el siglo 
XVI tenía entre moros y cristianos la palabra elche, como 
lo declara el siguiente pasage de Marmol (Hist, del rehc- 
lion, Cap. XXVI, p. IIG): ((Plirecia cosa recia á los Prela- 
dos y especialmente á el Arzobispo de Toledo que siendo 
la ciudad de Granada y todo el reino de Clu-istianos hu- 
biese hombres y mugeres renegados y hijos de renega- 
dos, á quien los Moros llaman Elches, que viviesen en la 
Secta de INIahoma.» V. etiam Fernán Perez de Guzman, 
Generaciones y semblanteas. Cap. XVI. En África se aplicó 
el nombre de elche á los renegados cristianos (Marmol, 
Descrip. gen. de Áfr., TI, fol. 17, 1.^ col, y Diego de Haedo, 
Topogr. de Argel, fol. 171 r., 1." col.), á los caballeros 
cristianos que estaban al servicio délos príncipes musul- 
manes (Almacarí, III, 674), y, según Cervantes (Quijote, 
Part. I, Cap. XLI, 209), á los mudejares, sin duda alguna 



380 

por ser procedentes de España. Al renegado musulmán, 
por más ({ue P. do Alcalá traduzca en su Voc. Elche 6 
tornadi:^o y 2\)rnadho por inutnáf;ar (yaJ^*), se le llamó 
por los moros constantemente jcij««ií//-/aoíí/, «enaciado ó 
toriiodizo» en el mismo lexicógrafo, «apóstata in Ieg<í» en 
R. Martín. V. Müllcr, D¿e LcUtcn Zeiteii von Granada^ p.4í). 
El propio calificativo se les aplicó en Oriente y África. Es 
más; en este último pais usan los moros palabras dife- 
rentes para distinguir al i-cncgado musulmán del judío y 
del cristiano, llamando al 1.° ^^> mtirtadd^ al 2." ^-«^ 
selanii^ iú 3.° j^JL elche. V. Bocthor in v. Renegat. No 
tiene, pues, razón de ser, en mi humilde sentir, la aser- 
ción de Dozy (v. Glos. y Sapl.) de que á fines de la edad 
media se dio el nombre de elche, así al apóstata cristiano 

como al musulmán. 
Elcui (en Rui Gonzalez de Clavijo, Vida del Gran Tamor- 

lan, fol. 38). Lo mismo que elche, que el ilustre embaja- 
dor de Enrique III cerca de Timúr interpretó errónea- 
mente por «cmbaxador.» 
Elemí cast.j gamileme port. De^*^' el-lemi, «elemí, goma,» 

que se encuentra en Boctlior bajo ^*^ ¿■*^. V. Dozy y Mar- 
cel Devic. 

ELixm cast., cat., mall, y port. De ^x-^^'^l elicsii-, «elixir, la- 
pis philosophorum» en Freytag, alteración del gr. fr.sov, 
«medicamento seco,» voz que después lia recibido una 
significación más amplia. V. Fleischer, de Glossis Habichi., 
p. 70, ap. Dozy, Glos., 259. Marina y Sousa. 

Emu\ cast., cat. y mall. De jx*l emir, «imperator» en R. Mar- 
tín, «rey» en P. de Alcalá. 

Enguera. Lo mismo que alquiler. «Pro enguera de bestia 
caballar pro nocte sex donarlos.» Fuero de Nájera, ap. 
Muíioz, Coleo, de Fueros, p. 295. 

Enia, eyna cat. De jlóI inia, «vas» en R. Martín. 

Enseco. De j;íL!^.>:í.JI ex-.xecháa, «esfuerzo» en P. de Alcalá. 
«E cuanilo Salad in vio que non era así como él cuedaba, ó 
que habia fallado grand defendimiento émuy grand enseco 



390 

en Ian poca yen te de cristianos^ hobo muy grand pesar.» 
La Gran Conq. de Ultr., Lib. IV, Cap. GI, p. 547. 

Enxadrez port. Lo mismo que ajedrea. 

Enxara port. De gyuí; xara^ «silva» en R. Martín, «mata, 
breña» en P. de Alcalá. 

Enxaravia port. Antiguo tocado de seda que usaban las alca- 
huetas. Polaina. Sta. Rosa^E/^^cío?. En la 1.^ acepción es el 
ár. jUjyiJl ex-xarhiya, «strophium capitis-) en Dombay, 82, 
voz formada de Vj-¿ xerb, «bisus» en R. Martín^ lat. bys- 
suSy gr. pÚTíTo;, «lino delgado,» como se lee en Gólio, y no 
una clase de seda. En la 2." es el ár. v'j-r» charáb, «me- 
dias» en Kaz. y Marcel. 

Enxaveco, enxavegtia, ant. port. Pesca de solha?, e outro 
peixe miudo. Sta. Rosa, Siipl. al ELucid. Red. Moraes. 
De rXa-;í-'I ex-xahcca, «rete» en R. Martín, «red como quie- 
ra, red barredera» en P. de Alcalá; «pesquorin» en el Idri- 
sí, ap. Amari, Bibl. Arabo-Sicala, p. 32, 1. 7. Dozy. 

Enxebe. De v_.uij| cx-xebb, «alumen» en R. Martín, «alumbre 
piedra» en P. de Alcalá. Marina. 

Enxeco cast. (Ley de Partida) y port., eyju'ro, cijxeqito, yxe- 
co, ant. port. Lo mismo que ac¿ag£¿e. Marina y Engelmann. 

Enxeco. De ^¿5^wiJI ex-xecc, «dubium» en R. Martín, «duda» 
en P. de Alcalá. Marina. 

Enxerca, enxerga, enxerqua, ant. port. Carne que se vende 
forado agougue, ou talvez de chacina, e salmuera. Santa 
Rosa^ E lucid. De uiyxJI ex-xeric, «pinguedinis expers 
caro ) en Freytag. 

Enxiravia port. Lo mismo que enxaravia en la 2.=* acepción. 
V. Ordenagáo do Reino, Liv. V, Tit. 32. 

Eral. De nS.^1 arja, «vitula» en R. Martín, «eral de un año, 
eral ternera» en P. de Alcalá. 

Erraj. Carbón menudo formado del hueso de la aceituna. 
Lo mismo que arraax. 

Escabeche cast, y port., escaveche porl. Según Dozy, de 
-Ljuv sicbách. V. Mily una nochcs^oi- Lane, II, 495, n. 13. 



39Í 

Escaque cast, y port. Del persa bLíJI ex-xáh^ urey.» 
Pero con rason, sseñor, vos retrayo 
Al vuestro íalsete mal juego de escaque. 
Ccuic. de Daena, p. 405. 

Escarlata. Del persa ^'ijL*, saquirlát 6 yíjL^ saquirláth, 
«vestís Innea fjuoni iu regno Francorum t(íxunt; pannus 
coceo liiKítus» en VuIUm-s, (l(?r¡vado^así como cy.ilíL*/, L-iüu, 
y ^^^.MjL«, del gr. xuxáó?, lat. cyclas, «especie de palio ó 
vestidui-a antigua de las mujeres con franjas ó bandas en 
sus extremos, boi'dadas dé oro, ó de color de púrpura, 
de donde tomó su nombr-cde cyclas.» V. Serv. ad Virgil., 
Aeneid. /, 182; Juv. VI, 258; Prop. IV, 7, 40; Lamprid. 
Aiex. Sec, íl, ap. liicli, Diet, des Antiqaites Romaines et 
Greques, p. 218. Sobre el origen de esta voz y su signifi- 
cación primitiva, lóese en Vullers, in v. ^^yh^ji^: que (ci- 
cíaton) es el nombre de una ciudad de los Rúm (^j^) en la 
cual se fabrican los vestidos de lana, llamados uí'«ÍU*m si- 
clát, y otras telas, las cuales recibieron su nombre de 
aquella población. Ignoro si en las Cyclades (KyxAáSsí), is- 
las del mar Egeo, con cuyo nombre parecen tener analogía 
las formas persas, existirían fábricas de esta especie. Pri- 
mitivamente u^'^^iu. escarlata, así como ^^^viüUw ciclaton, 
valía color a^ul. 

EscAZARi. De, ^y^\ alca^-ari^ ((estrecho, prolongado.» «Que 
el dicho maestro sepa fazer arcos grandes y pequ(Ȗos, 
asi redondos, y jubizies, como esco^aris. Ord. de Sec, 
Tit. de /os A/bahícs, fol. 150. 

EsGUBA. Tal vez corrupción desui^ii aljubd. «Une d que hu- 
biese de ser examinado para sastre sepa cortar... una ca- 
pa lombarda; é una escuba: é una cliamarra.» Ord. de 
Sec, Tit. de los sastres, calceteros y Jugueteros, fol. 150. 

EsPAY. Lo mismo que cipayo. 

Espinaca cast., espinn/re port. Del ár.-persa ^'o^*! isñnách 
ó ^ULíL-l isfánach, «spinachium, sp¡nac(\M olerácea» en 
Freytag, que algunos han querido trn<'r d"! gr. mod. t-».- 
váx!.a. Sousa y Marcel Devic. 



392 

Estol val. Por razón de su forma, Engelmann prefiere deri- 
var esta voz de la aráb. S^\ ostól, mejor que de la griega 
(TToAos, opinión que abona Dozy aduciendo la cat. hosíol 
que se encuentra en la Crónica de D. Pedro IV el Cere- 
monioso, p. 345, ed. Bofarull. 

Estragón^ taragona casi., estragáopoví. Del ár.-pers. ^y^J^ 
tarjón, que se registra en Aben Albeitár, Avicena y Razi, 
derivado del gr. Spáxwv^ lat. draco. Marcel Devic. 

ExABEBA. Lo mismo que axabeha. V. Poema deAlf. Onceno, 
copla 408. 

ExAMiTA. De RjU-¿JI ex-xamáta, ex-xamiia por la iméla, 
«vilis» en R. Martín, «denuesto, denuesto diciendo tachas, 
desonrra, mengua desonrra, quitamiento de onrro, infa- 
mia^ verguenca con infamia, señal de infamia, envergonga- 
miento» en P. de Alcalá. «Más que la perdición examita.s) 
Carta de Alonso del Castillo á Hernando el Ferrá, Memo- 
rial hist, esp., III, 23. 

ExAQUECA. Lo mismo qiie Jaqueca. 

ExARiQUE. Lo mismo que axarique. «... et totos vestros exa- 
riques quod v(»bis dedi concedo...^ etc.» Fuero de los po- 
bladores mozárabes de Mallei/, en Aragón, ap. Muñoz, 
Colee, de fueros, p. 504. 

ExARTiA. De jLvw^l es-sarsiya, «haubans, cordages qui tie- 
nentlesmáts»en Bocthor. «Equi sien tenguts que no deva- 
laren en les torres en que no a doanes, sino per necessitat 
á'exartia ó de viandes, ó per altres estruments que agues- 
sen mes te r.» Tratado entre el rey de Mallorca, Conde del 
Rosellon, de Cerdana y de Montpeller y el rey de Tunes, 
año de 1312-13. V. Charles inéd. de la Bibl. Royal, p. 34. 

ExE. De LxiJi ex-xé, «scacus» en R. Martín, y en la glosa «rex,» 
«exe como en el juego de axedres» en P. de Alcalá. 

ExoRTivo. Lo mismo que eixortins. «Et qui dictus zalmedi- 
na exortiüos quoscumque poneré voluerit ad iustitiam 
exercendam.» Privilegio otorgado por el rey D. Jaime I á 
los pobladores sarracenos de Játiva, ap. Salva y Sainz de 
Baranda, Colee, de doc. inéd., XVIÍI, p. 62-68. 



F. 



Faca cast, y port. De sji.y/ar/'a,/ac«, mediante la síncopa de 
la /• y la transrripción dol * (j) por la r, ((cultelliis» en Rai- 
mundo Martín, ven la glosa «cultellns unJuspalmi», '-cus- 
pis latior haslac» en Freytag. La Acad. trae esta voz de la 
lat. /a/<a?^ c/s, «falce, la hoz ó cuchillo corvo)) en Cicerón. 

Fa(;ame port. De ^La^^ liarán, «equus,» y en la glosa «pnl- 
ger» en R. Martín. Moura. V. Sta. Rosa, Elucidario, II, 
Supl., p. 40. 

FxDA^yfadin, ant. Prov. de Granada. De ^Ia¿ faddán, fad- 
dla por la iinéla, «campus» en R. Martín, «agri spatium 
(luadrigentorum Kasebeh (Mensura jUaos autem sex ulnas 
et tertiam ulna? partem habot)^) en Freytag, «campo, terre- 
no, yugada» en Bocthor y Marcel. Esta voz se encuentra 
en el Lib. de Habices y en las escrituras aráb. romanza- 
das de principios del siglo XVI. V. Protocolos de Ambro- 
sio y de Bernardo Xarafí, Archivo general de notarios de 
Granada. 

Fadia port. De juái fadda, «moneda de plata» en Marcel, 
«pieza de moneda en Egipto^ cuyo valores -¿- de una pias- 
tra ^i;y>» en Kaz. Moura da por etimología yu^flddia, «de 
plata.» «Ainda gastava por dia quarenta mWñdias.^^ Barr., 
Dec. II, Cap. 9. 

Fadri cat. (en Capmany, Memorias, \\, Die. de las voces 
caí.) y val. Mancebo. De J^ fail, que significa lo mismo. 

Falacha port. De s^vvJb- halicha, especie de manjar hecho 
de dátiles y de leche. 

Falaque cast., /<í/aca port. De vi^ /aloca, nombre de un ins- 



394 

truniento de suplicio, cuya descripción puede verse en 

Sousa, Vestigios, p. 123. 

Falca cast., cat., mall., port, y val. Cuña. De jülJó falica, 
«astula» en R. Martín. 

Falifa port. Pellica. Sta. Rosa, Elucid., \, 425. De 'iJus^jani- 
füj «especie de manto hecho de lana ó de pelo de cabra.» 
V. Dozy, Diet, des noms des vetem., p. 175-176. Engel- 
mann. El mismo origen asigna Dozy á la voz falifa que 
se encuentra en las Cortes de Leon y de Castilla, I, 7Ü: 
«piel de corderos que ha nomhve falifa.)) 

Falleba cast, y cat. De si^^s^Jallába, «aldaba, taravilla para 
puertas» en el P. Lerchundi. 

Falqlma cast, y val. Especie de cabestro ó cabezón doble. 
Según la Acad., de íSM> falca ^ «bozal.» 

Falúa cast., cat., mail, y port. Aunque losetimologistas de- 
rivan esta palabra de la aráb. 'sSyi¿»faluca, debo observar 
que bajo su propia forma se encuentra en el siguiente 
pasage: «Cada uno de los Emires debió hacer construir 
un navio llamado K-Jb^ chelba y una barca pequeña -s^l^ 
xáJaJ, designada por el vocablo 8jJl¿/a/í¿a, destinada átrajis- 
portar las provisiones de boca y otros objetos.» Makrizi, 
MamL, 11, 2, 273, ap. Dozy, SapL 

Faluca, ant. cast, y \íi\.,faluga port, y val. De jLTjJb falácüy 
«phaselus» en Dombay, «chalupa» en Bocthor, Marcel y 
Hélot, «chalupa de nave» en Humbei-t, «barca» en Henry. 
Yo creo que Mr. Jal está en lo cierto cuando pone en re- 
lación -s/jXifaluca con ,¿5J¿ folc, «navis» en Freytag, voz 
usada ciertamente en la edad media por el pueblo aráb.- 
hispano, aunque no se registre en R. Martín y P. de Al- 
calá, pues de otra suerte no se explica la existencia de 
haloque, que tiene la misma procedencia, en documentos 
tan antiguos como las Lei/es de Partida. Es más; la dic- 
ción ^JJófolc del Kamus no es por ventura arcaica y añeja, 
usada única y exclusivamente por los poetas, como afir- 
ma Dozy, sino popular y común entre la gente arábigo- 
africana y oriental, encontrándose en los die. de Marcel, 



(^atafago, Henry y en el Vac. Aráb.-FraiH'. con los acep- 
ciones de batel, barco, bote, falúa, esquile. El turco «¿la 
foLc, «a ship, boat» en Redhouse, confirma el hecho de 
que el vocablo en cuestión pertenecía á la lengua hablada, 
de donde, como dice muy bien el clarísimo orientalista 
holandés, traen su origen los términos europeos de estir- 
pe arábiga. 

Fanal cast., cat., mull., port, y val. De j^ Junar, (daterna» 
en H. Martín, «lanterna» en P. de Alcalá, del gr. 'fávo^ ó 
«¡avoí, «antorcha.» V. Diez y Donkin, art. Falo. 

Fanega cast., cat., mall, y [)ovt., faneca val., hanega cast. De 
jüLui/fz/iiCíí, «saccus magnus, pee. quo exportatur lutum» 
en Freytag. Los moros habían olvidado el origen de esta 
voz, pues en una escritura granadina del siglo XV se lee: 
^\iuj^ haníga canifi, (funa fanega de trigo,» forma que 
declara su procedencia del cast. /a/Z6'<y«. 

Fanfarrón casi., fan farro cat. y mall.,/a/?/armo ^ort, fan- 
furriña güW., poniparrof/a base. Diez y Donkin con otros 
etimologistas consideran esta voz como onomatopeyica. 
Marina la deriva del v. ^^:u¿ fánjara, «gloria se iactavit 
inani.» Á ser de origen arábigo, preferiría la etimología 
^jifarfár, <(mult¡loquus» en Freytag, «bavard, locuace» 
en Kaz., que traen Casiri y Moura. V. Sousa, Vestigios, 
p. 124, yScheler, Diet. d'Étyni., art. BYinfare, p. 185. 

Fanga cast, y port. Do sSixhfanca, que se encuentraVn el Be- 
crí, autor del siglo XI, el cual dice (p. 113): «que lafanca 
de Córdoba contenia en su tiempo veinte almudes.» Dozy. 

Faquí. Lo mismo que alfaqui. 

Faquui cast, y iport., fakir cast. De ^xáí faquir, «pauper» en 
R. Martín, «pobre, varón ó mujer» en P. de Alcalá. Sousa. 

Fara. Especie de serpiente que hace surco en la tierra cuan- 
do camina. La Acad. da á esta voz inia etimología aráb. 
Á tener este origen podría derivarse de s^.Ls- liáriya, «se- 
nioextenuata ü^pe/'ft, ut nihil prtoter caput, venenum et 
animam eius supersit; qua3 omnium deterrima» en Frey- 
tag, si la palabra en cuestión no fuera otra cosa ((uo la lat. 



396 

Jera, que entre sus varias acepciones tiene la de «serpien- 
te» en Hygino. 

Farasa^ga, parasanga cast, y port. Del lat. parasanga, del 
gr. -apaTáyyr,;, del persa ^ys^x^j farsang (J de tres pantos), 
«via trium milliarium s. duodecim millium cubitorum» 
voz derivada probablemente de^ far por ly fará y v¿5^ 
sang, que vale propiamente ad lapidem. V. Vullers. Del 
vocablo persa, que se encuentra también en el siriaco^ 
proceden el caldeo T]ü^^^farsahy eA ár. ^^farsaj, «leuca» 
en R. Martín. 

Farda. Lo mismo que alfarda. I.''" art. 

Farda port. Vestido de uniforme. De ^JeJi fard, «pannus s. 
vestimentum» en Freytag, «vestido» en Kaz. 

Farda. Lo mismo que alfarda, 3.*^'' art. 

Farda. Lo mismo que 

Fardo cast., cat., mall., port, y \a\.,fart val. De a ó^ farda, 
«fardo, paquete de mercancías» on Kaz., Beaussier, Mar- 
cel, Cañes, Cuche, Henry, P. Bernardino Gonzalez, y de 
Sacy, «lio, fardo» en el P. la Torre, «cada una de las dos 
mitades en que suele distribuirse ima carga» en el P. Ler- 
chundi, «sarcina mercium» en Freytag, que la llama vox 
peregrina, acaso por su semejanza con la gr. 'fop-o;, «onus, 
sarcina,» gr. mod. cpooT'.ov, «fardeau» en L. d'Aguen. Marina 
y Moura. 

Fárfara. El tusílago, planta. La jájara 6 telilla sutil del 
huevo. En la 1." acepción es el lat. fárfaras que se encuen- 
tra en Plinio con la propia acepción. Sobre la naturaleza 
y propiedades medicinales de esta planta, véase á Díosc, 
ilustrado por Laguna, Lib. Ill, p. 324 y 325. En la 2." es lo 
mismo que alara, q. o. 

Fariseo, cast., fariseu cat. y val. Dem3/t//"(>cZ?, «pharisaeus, 
separatus, singularis,» r. ':j-)b separavit, distínxit. V. Ge- 
senius. 

Faron cat. y gall. Lo mismo que harón. 

Si nol dan de las espuelas al caballo/í/ro/2, 
Nunca pierde faronía, nin vale un pepion. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 615. 



397 

Farota. Mujer descarada y sin juicio. ^c«rf. Dí^ ?d?j^yard- 

t(i., «iiiiilinr improbn» en Froylnp:, «fomme mochante») en 
Knzimir.sk i. 

Fahrachador pi«^t. Seírún Dozy, qne lia encontrado esta voz 
en Víctor (ToAoro de la a tro>^ (cnrjiina), de ^y fnrch, «pu- 
dendum muliel)!'^,» (ívulvn» en R. Mnrtítí^ liiciei-on los 
moriscos el v.farrachar, y de él el su^^t. farrachftdor. 

Farre. Lo mismo que arrp. 

Con vna flaca cuerda non alzai-ás jíivuid trnucn^ 
Nin por vn so]o farre non anda bestia n)anca. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 491. 

Farropo port. Cordero, carnero grande y castrado. De ^^j^ 
jaróf, «agñus» en R. Martín, «cordero» en P. de Alcalá, 
«agnus (nia>i) vol qwwm robnstns est et pascit» en FreV- 
tag. Levem por offerenda a Missa cantada dous alqueires 
de pam amassadoe hum/a/7'o/)o, e huma quarla de vinho.» 
Test, da Un. de 14(33, ap. Sta. Rosa, Supl. al E lucid. 

Farruca. Especie de chaqueta larga ó levita coi-ta que hace 
años se usaba en Granada. De tój^í farúca, «tunica semi- 
manicata ad media femorum pertingens, qace alias í^^jf 
cordebiíja (Uc'úuv)) en Freytag. 

Farruco. Gallego ó asturiano joven recien venido de su tie- 
rra. A ce/ c/. Probablemente de Oj.b /ar?/c ó s¿j^ farruca, 
«tímido, medroso.» 

Fata, ant. cast., hata, ant. cast., gall, y port., hasta cast. De 
^'^^ hatta, «usque» en R. Martin, «hastay preposición )en 
P. dc Alcalá. 

FATELgall. Saya con pliegues ó alorzas. Cuveiro. Fatel,fa- 
lot b. lat. De sLhhfadle, pi. ó'i^ti ñdél, «vestido diario, ves- 
tido con que se trabaja, vtvstido de noche con el que se 
acuestan.» Este úllimo sentido es aplicable al siguiente 
pasage: «Et donamus tibi veinte Lectos cum suos tapetes 
et al mócalas de paleo, etdegrentisco, cum suos plumatos, 
palcos, et gretciscos, et suas sabanas literatas, ctfafeles 
alfanegues in panos gratiscos.» Escritura de fundación 
del Monasterio de S. Cosme y S. Damián de Covarr tibias por 



398 

los Condes de Castilla Garci Fernandez y su mujer dona 
Ava en 25 de Diciembre de 978, ap. IMuñoz^ Colee, de fue- 
ros^ p. 49. Estos /áteles al/anegues debían de ser como 
especie de mantas ó abrigos de cama forrados de pieles 
de comadrejas blancas, que es lo que significa la dicción 
alfanegue, .¿^fanec, «mustela foenai-ia.» 

Fatexa cns,i.,fatijca port. De s^ÍAifatídjoa, «crucibulum» en 
R. Martín, «candil de hierro ó metal», en el P. la Torre, 
«lamparita de cristal» en el P. Lerchundi. 

Fatila. De sLj¿/atí la j, (dúlsin en INIarcel, íl(''lot y Boctlior. 
Müller. 

Pero las sus abtezas e los sus ricos vestidos, 
Poco ha que es muerta, avn non son mollidos, 
Tener uos lo e a grado que me sean vendidos, 
De que fagümosfatilas los que somos feridos. 
Libre de Appollonio, copla 443. 

Patita port. De jü¿/í//'¿<:/^ «tajada» en Bcggren y Marcel, 6 
meior de í¿i[j¿fatita, ñtita por \a iméla, «migaja de cual- 
quier cosa», en P. de Alcalá. Sousa y Dozy. 

Favarraz. Lo mismo que abarran: «et un cuarto de onza 
áefaüarra^ molido, et átalo en un trapo, etc.» Lib. de la 
Ca^a de Pero Lopez de Ayala, Bib. Ven., III, p. 215. Á la 
p. 343 de la misma obra se encuentra la iovmdifaü arras. 

Faza gall. Heredad. Lo mismo que ha:^a. 

Fedea port. Moneda asiática. Fonseca. \.fadia. 

Fedello gall. Lo mismo que fodolí. 

Fervion. De ^^y^^forbiyón, forma ár. del lat. euphorbium. 
Dozy. ((Fervion é cortezas do asiendo.» Lib. de la Mont. 
del rey D. Alf., fol. 19 a. 

Fileli, /?/í7í cast., ^/(^/e port. De ^'^¿ fileli, adj. formado 
del n. pr. Ta/ileltj ciudad del imperio de Marruecos, donde 
se fabricaban estas suertes de telas. Defrémery. V. Mar- 
mol, Descrip. gen. de África, II, fol. 33 y 102, y III, fol. 8. 

Fin casi., fen port. De ^y fjnn, «liber» en Freylag, nombre 
que lleva cada una de las partes del Canon de Avicena. 
Sousa y Müller. 



399 

Mintióme sin dubda el ñn de Abicena. 
La cianea de la muerte. 

Firman cast., /í/7;?<^ío,ybrm6ío port. Del persa ^^U/ ñrmárij 
«orden, decreto, mandato, rescripto real.» Sousa. 

Fodolí cast, y gQ]\.,fode¿í val. De ¿^y^ fodolí, «presuntuo- 
sus') en R. Martín, «hombre que mucho manda» en P. de 
Alcalá,''«rebus ad ipsum non spectantibus occupatus» en 
Freytag. Dozy. En Alonso del Castillo se lee (Memorial hist, 
esp.j III, 2í): «Acordes luego de dar parte desto al ExC"" 
señor duque de Sesa, aunque con miedo é recelo é ver- 
guenca, no me tuviesen como dizen ^ot fodoli é atrevido 
en las'cosas que no me es dado hablar en ellas^ etc.» 

FoEL. Prov. de Granada. Guiñapo, jarambel, género de des- 
echo. De h.jU^ Ao/d/«, ((vilis, pravus, in quo nihil boni, 
sive homo, sive res» en Freytag, «desecho, todo lo que 
hay de más bajo, vil ó malo, así de las cosas como délas 
personas» en Kaz. 

FoLuz casi., Jolle (en el P. Berganza, ap. Sta. Rosa, Elucid.), 
/olas gal!, y povt., fdUi^ port. De ^^folús, pl. de ^jJli/a/.^-, 
«obolus» en Freytag, «media blanca moneda, cornado di- 
nero, cornado tercio de blanca, meaja moneda» en P. de 
Alcalá, procedente del gr. oóaX'.;. Sousa y Dozy. 

FoMAUAKT , fomahante. Estrella de primercí magnitud. Alte- 
ración de '^y^] ^fom alliút, «la boca del pez,» una de las 
quince estrellas que atribuye Alfergani al signo de acua- 
rio. Dozy. 

FoMBRA. Lo mismo que alfombra. «E fallaron que estaua el 
Señor assentado en vn estrado llano so \na fombra de vn 
paño de seda C(m dos mástiles.» Clavijo, Vida del Gran 
Tamorlan, fol. 24 r. 

Fonda. De ^j^fondac, fonda, mediante el apócope de. la c, 
forma vulgar por fondoc, «meson» en Marcel. La voz ár.- 
es una alteración de la gr. -avSo'/£~iov, ó más bien deTávooxo; 
ó TiavSo'/os, como observa atinadamente Marcel Devic. Ma- 
rina y Müller. 

Fondaca, ant. gall. Almacén. Lo mismo que alhóndiga. 



400 

Foque. De s^faquíh, «jurista» en R. Martín, ((clérigo de or- 
den eclesiástica» en P. de Alcalá. Dozy. 

Forra. De i^^^- horra, «libre.» ((Si poraventnra el poblador de 
Oreja oviere beredad en otra tierra cualquier, tengala/o- 
rrcí.» Fuero de los pobladores de xUirelia^ ap. Muñoz, 
Colee, de fueros, p. 526. 

Forro. Y)q _^ horr, (dibre.» (dtern, si ba niester un bom/o- 
r/'o^ pot pendre aquell per un sou cascun jornal. )j Capí- 
tulos del arriendo del lugar de Alfa far a, ap. Salvú y Sainz 
de Baranda, Colee, de doc. inéd., XVIII, p. 75-79. 

Forro cast., cat. y port.,/;rA'val.,/o/v7/rt base, aforro, ant. 
cast. De jjifaru, ((vestimentum pelliceum» en el Kamus y 
en Alcbeubari, que con la acepción de ((forro» se registra 
en Marcel y Boctbor, r. Ií/í/ay/, que en 2.^ vale ((pellibus 
suffulsitt'ftsíí?;??)) en Freytag. La forma genuinamentearáb.- 
liisp. es jbfor 6 forro, que se baila en unos versos del Di- 
ván de Aben Cuzmán, fol. 53 r., insertados por Simonet 
en el art. Canthabár de su Glos. El ihistre orientalista se 
inclina, fundado en el damma inicial que lleva aquel nom- 
bre, á su derivación del esp. forro. Sin embargo, la misma 
vocal inicial tiene l^y forua, «fourrureo en Marcel, voca- 
blo cuya procedencia aráb. parece indubitada. 

FosTUL. De ¿jx^b foxtál, «velo ó toca de mujer» en P. de 
Alcalá, «toca encarnada que llevan en jSIari-uecos las ju- 
días, llamada por oti-o nombre íloI ucüyya>) en el P. Ler- 
cbundi. iiUn fostul colorado con cabos de oro.» Bienes de 
Andrés Asebache, Arch, de la Alhambra, leg. 220. Esta 
voz tiene el propio origen que fustal. 

FoTA])ori. De s¡oyfóta, «mantilla, mantellina» en Marcel, 
«panni species ex India deportari soliti vel pallii striati» en 
FveYi'dg, del i)ers. Kiy> f Utah . Sonsa. «Os Nobres trazem 
Fotas na cabecn com cadilhos de seda.» Damiáo de Goes, 
Chr. d'El Rey D. Manoel, Part. I, Cap. 38. 

Foz, ant. Alfoz. Hoz ó angostura de rio. Acad. En la 1.^ acep- 
ción es el ár. \y^) alhój, «región, término jurisdiccional. 
V. a/^o^. En la 2.'' es el \ai. fauces, que, además de fauces, 



401 
garguero y gorja, vale estreclio, boca, estrecluira, desfi- 
ladero, ('.f. alfaque. 
Frez, fresa. Ve ^jh ferts, ((fiínus in ventriciilo animalis» en 
Freytag, hebr. ct2 fercjc, «excrementa, fimus^ faeces in 
ventricLilo» en Gesenius. Marina. 
Fuiso. Lo mismo que «//¿xr. 

Fv LA'S, fulano. De ^^3¿ falún, «quidam, qua3dam» en Frey- 
tag, «talis» en R. Martín, «fulano, nombre apelativo» en 
P. de Alcalá. Marina. 

Quando dezie el uno: f alan fogamos esto. 
Luego sedia lotro aguisado é presto. 
Libro de Alexandre, copla 1832. 

Fulana. De u3¿ fulana, fem. de ^^ falún, «.... un pez de 
los peces defulana isla que lo non conoce ninguno sinon 
yo.» Calila é Dymna, p. 75. En Berceo, Milagros de Nues- 
tra Señora, copla 170, se lee: 

Fijo, disso la madre, á rogarvos venia 
Por alma de un monge áe fulana mongia. 

FuNDAGo cast, y gall. De ^.xxhfondac, «stabulum» en Rai- 
mundo Martín, y en la glosa vel fondee, «albóndiga» en 
P. de Alcalá. Gasiri. 

Fusique, /¿¿¿c/gííe. Do^jf^^^i fauxiq, «capsa pulvere et globo 
impleta, tormentis sclopetisque aptata» en Freytag, ó de 
^''.j^faxúc,faxiq por la iméla, «cartucho.» 

Fustal. Fustán, especie de tela de seda o de algodón. De 
ó[x.z.bfuxtúlj «fustán» en P. de Alcalá, alteración de L'Ja.v*¿ 
Fustút, nombre de la Ciudad fundada en los tiempos del 
Califa Omar por su lugarteniente Amrben Alas, durante 
la conquista del Egipto, llamada impropiamente por los 
Europeos el Viejo Cairo, donde se fabricaba esta suerte 
de tela. «Una toca de seda /í¿8¿«/ colorada con media onza 
de hilo de oro á las orillas.» Bienes que lleco Leonor Ha- 
laquia, cuando casó con Francisco Ahenaquil, Arch, de la 
Alhambiia. La misma voz se encuentra en la relación de 
los bienes de Isabel Márcale, mujer de Luis Abenzaide. 

51 



402 

V. Leg. 172 del expresado Archioo y cf. Simo net, Glos. 
de Voc. Iber. y Led., art. Fiixtdl. 
Fustán cast. ,fastant ci\t., /us tantj \'á\.,fiistáo port. Lo mis- 
mo que fustal. 



G. 



Gaban cast.^ cat. y mall., gahao, gabbcio port., gaband base. 
Según Casiri, deiíU;^ aba, «especie de vestidura.» Moura 
y Littré dan por etimología de esta voz Ut aba, «túnica 
lanea manicis ad cubitum tontummodo pertingentibus 
ijistructa.» De traer origen arí'ib. más llano sería derivarla 
del ár.-persa locaba, ídíuúca virilisexterioi', pee. Pérsica: 
quoe sub axillis per obliquum duplicatur.» Yo creo, no 
obstante, con Scheler que gabán viene de un vocablo b. 
lat. caparías, formado de capa. 

Gabar port, y val. Alabar, engrandecer, realzar. Del v. ár. 
yS cabara, que en 2.'' forma significo lo mismo. Moura. 

Gabarra cast., cat., mall, y port., gabarros, pi. val. De «^Lí 
gabára, «gabarra» en Marcel, ó de isju3 {Jí de tres puntos) 
gabarra, que vale lo mismo, en Beaussier, gr. mod. ya,3áp -. 
El vocablo^ sin emjbargo^ no es de.estirpe aráb. En sentir 
de Scheler pertenece á la mismo familia que el lat. gaba- 
ta, «plato» en Marcial, Vil, 48, y XI, 31. Fundado acaso 
Simonet en que en el b. bretón se encuentra aquella pa- 
labra bajo la forma kóbar, la cree de origen céltico. Tal 
vez el término en cuestión no sea más que metátesis del 
lat. carabas que se registi-a en S. Isidoro, Orí¿/.^XIX, 1, 26. 

Gabazo. V. baga^^o. 

Gabela cast., base, y val., gabella cat. y port., grábela b ase, 



403 

gablum, gabulum, gahella b. lat. De sJLo cabala, «gabela 
en italiano como alcavala» en P. de Alcalá. Moura. Diez 
rechaza esta etimología fundado en que el o (q) inicial 
del n. ór. no ha podido convertirse en g. Dozy y Marcel 
üevic desvanecen este reparo, poniendo como ejemplo de 
dicha transformación la palabra algodón derivada de ^^ 
cotón. La sinonimia que el docto monje Jerónimo estable- 
ce enti-e gabela y alcaoala abona el parecer de los orien- 
talistas citados. Sin embargo, si la etimología no satisfa- 
ciera^ yo creo podrían traerse las voces de este art. de la 
aráb. jül^^ chaicóla, gabela, mediante la transcripción del 
^ (ch) por la g y del j (w) por la 6, que con la acepción de 
«impuesto, derecho impuesto» se encuentra en Bocthor. En 
el Voc. de la Crest, del P. Lerchundi y Simonet se regis- 
tra el plural J[5.>2».l achwál con el signiflcado de «rentas.» 

Gabilla cast., gabélla val., gabela gall., gacela gall, y port., 
gacilla cast., base, y cat., gacell cat., gavella cat., mall, 
y val., gacicoa base. Haz de leña, sarmientos, cañas de 
trigo ó cebada. Junta de muchas personas. Según Diez y 
Donkin, en la I.** acepción es el lat. cápalas, capellus, ca- 
pella. Cf. martulus, scrophala que dan martelUis y scro- 
phella. En la 2." la cree Dozy derivada de nL.*.¿ cabila, «tri- 
bu.» Á lo que pienso, en uno y otro sentido es aplicable á 
gabilla la etimología de Diez. 

Gacel cast, y val., í7«^e/ port., gacela cast., gasela cat. y 
malí., gamella, gasella, ant. i>ort., g anee Ice cast, y gall. De 
Jl^ ga^^ély sJlj¿ gabela, «dama» en Pi. Martín, «gacela» en 
Kaz. En los Lib. Alf. del saber de Astr., I, 19, se halla Al- 
gacel en el mismo sentido. Sousa y Dozy. 

Gacela cast., gasel cat. Poemita amoroso. De Jj¿. ga^el, «poe- 
sía erótica.» Según d'Herbelot es un poema que no debe 
pasar de diez y siete ó diez y ocho dísticos; pues cuando 
excede de este número se llama ao^^i casida. V. Marcel 
Devic, Diet. D'Étijm, Frang., art. G/uuel. 

Gaché. Andalucía. Entre el pueblo bajo, cortejo, querido. 
Tal vez de oUxil aáxéq, «gaxé,» por la transcripción del p 



404 

(ain) por \ñ gy apócope del o» (q), «amante, libertino, 

lascivo.» 

Gafar. Tributo quo los cristianos y judíos de ( )r¡ente pagan 
á los turcos bajo cuyo dominio viven. Probablemente de 
íLslS^ jafára, i(\iYdi^.si'\á'úy defensionis príemium» en Frey- 
tag, «salario del que defiende ó protege» en Kaz. aChega- 
mos a huma casa feita de madeira, cm que estaváf) huns 
Mouros^ que arrecadaváo o gafarnos, passageiros.» Itiuer. 
de Antonio Tenreiro, cap. 46, p. 388. 

Gafete. Corchete. Según Dozy, trasposición del ár. ^•Üa¿. 
jattcf])Ovjottéf, que vale lo mismo; pero el ¡lustre orien- 
talista no paró mientes en que el vocablo cast, es simple- 
'mente un dim. de gofa, procedent»^ del Cí^^lto-gaél. gaf 
bret. gwáf auncus, hamus ferro cuspidatiis.» V. DIpz y 
Donkin, art. Gafa, y Scheler, art. Gaffe. 

Gafeti. V. aJ gante. 

Galán cast., cat., mall, y port., gala val. Según Diefembach 
y Diez, del ant. al. geil, «altivo, ostentoso,» angl. -sajón gal, 
«vigoroso, gallardo.» Este es. también el parecer de Sche- 
ler, que yo aceptaría, si la voz en cuestión no fuera la 
aráb. ^^jLgoláni, que, además de joven, adolescente, tiene 
en el P. Bernardino Gonzalez la acepción de galán, siendo 
sinónima en el mismo lexicógrafo de oip^ Jarifo, y en 
YuWevs áe ^j.x::,jt*rna'axáfn, «amasius,» enamorado. 

Galanga cast, y i)Ovi., garen gal (Lib. de Alexandre, copla 
1301), garingal cast., galangal, calanca cat. en Capmany, 
Meni. hist, sobre la marina de Barcelona, IT, 20^ y III, 162, 
n.28. Be ^^^.s^ú^ Ja lanchan, «galanga,» nombre de cierta 
raiz importada de China y Java, semejante al acoro. V. La- 
guna, Anot. á Diosc, Lib. I, p. 13. Diez y Dozy. 

Galápago. De ^Ai calabbac, «tartaruga» en R. Martín, «ga- 
lápago» en P. de Alcalá, que bajo la forma (jfiv^ calábac, 
se encuentra en Aben Buclárix y en Aben Cholchol, voca- 
blo ant. esp., probablemente celta, según Simonet. V. Ghs. 
de Voc. Ibér. y Lat., art. Calápac, p. 73. 

Galapo. Según la Acad., de wob cálab, «forma» en Freytag. 



405 

Galbana, galga na. L(^gumbre. De jüUl:^ chcdbána, «galgann 
legumbre» en P. de Alcalá y en el P. Lerchundi. En Rai- 
mundo Martín se encuentra la forma jo'wJL>. cluilhána, con 
la acepción de «pisa.» 

Galdifa. Lo mismo que califa. 

Galdifa e padre sanio, 
Gabeca de consolación 
líscudo noble e manto 
De quantos eri el miuido son. 

Poema, da Alfotmo Oticeiio, copla 919. 

Galena. De síAl galina, «bonanza, calma en el mar» en Ka- 
zimirski y Bocthor. Gomo esta voz no se encuentra en los 
die. del ár. lit. es muy posible que haya pasado á los dia- 
lectos vulgares africanos del gr. yaAvr,, «calma de la mar, 
serenidad, tiempo sereno.» 

Gálibo. Marina. Plantilla con arreglo á la cual se hacen los 
cuadernos desde la cuadra á la amura. Según la Acad., 
del ár. ^^Jüj eálib, «molde.» 

Galima. Hurto frecuente y pequeño. Acad- De sa.*j^ g anima, 
«preda» en R. Martín, «botin, despojo, robo de armados, 
robo de enemigos, despojo de enemigos» en P. de Alcalá, 
«praeda, rapiña» en Freytag. Marina. «.... que aquellos le 
servirían otra vez de traer otra galima, que con este nom- 
bre llaman allí á los despojos que de los cristianos toman.» 
Cervantes, La española inglesa, p. 205. 

Gálls, pl. val. Bollir l'aigua á gálls. Lavernia. De juk galiya, 
«bullitus unus» en Freytag. Dozy. 

Gambax, ant. cast., cambas, ant. port. Especie de jubón col- 
chado que se traía debajo de la coraza. De jLjlí gonbáz, 
«preputium» (léase perpiinctum) en R. Martín, «jubón, 
vestido nuevo» en P. de Alcalá, del b. lat. bambaxybom- 
baXy gr. mod. (íiajx[áa^ (gos&'ypium), según Dozy, por ha- 
cerse ó forrarse de algodón. \. Dozy, SupL, II, 228, y 
Simonet, Glos., art. Gombás, p. 250. Pero como las expre- 
sadas voces del b. lat. no son para mí más que alteracio- 
nes de la lat. bombyx ó bombicius, gr. ^ovj3'->q, «seda, tela 



406 

de seda,» soy de parecer que hay que vincuhir en estas 
últimas la etimología, sefialadamente si se tiene en cuen- 
ta que el gambax se hacía de ordinario de seda ó de finí- 
simo lino, como se ve por el pasage siguiente: «... vistióse 
el Obispo un gambax de xamete, é sobre él la loriga, que 
era muy fuertemente obrada.» La Gran Conq. de Uítr., 
Lib. II, Cap. CIX, p. 255, y en estos versos del Libro de 
Alexandre^, copla 430. 

Armós el buen cuerpo ardido e muy leal, 
Vestió acarona un gambax de gendal, 
Dessuso la loriga blanca cuerno xristal: 
Fijo, dixo su padre, Dios te cure de mal. 
Gamuza cast., camaca, gamuza val. y port., camusa cat., 
camurga port. La Acad. trae esta voz de ^J-^•'-^». chamúSy 
forma aráb. de la persa jü-j^JS {^de tres puntos) gaamix, 
((bubalus» en Vullers. Pero como la dicci(3n cast, vale an- 
tílope y piel de antílope, y no búfalo ni piel de búfalo, me 
parece preferible la etimología de Diez y Donkin, que con- 
sideran aquella palabra como una derivación de la lat. 
dama, de donde nuestro gamo. Cf. golfín del lat. dclphin. 
Gancela cast, y gall. Lo mismo que gacela. «... et por ende 
son loados los ojos de la gancela que son mas prietos que 
los de ninguna otra animalia.» El Conde Lucanor, En- 
xemplo V. 
Gancho. Mirar de reojo. Según Dozy, de ^jj. gonch^ «ama- 
toria femina^gesticulatio» en Freytag, «nictatiooculi, blan- 
ditií3e amatoria3» en Vullers, «agaceries, aíillades, minau- 
deries» en Kazimirski. Yo creo, sin embargo, que la palabra 
gancho no es otra cosa que la lat. uncus (gr. ¿yxo;), «garfio 
ó gancho» en Liv., usada por Juan Alf. de Baena en sen- 
tido figurado en los siguientes versos: 

Muy noble, discreto, mi mal es mas ancho 
Ca me tornó prieto é triste Don Sancho, 
Agüela con peto lo pique ó garrancho, 
Ca sy me someto, rremira de gancho. 
Canc. de Baena, p. 493. 



407 
(jandul cast., cot., mall, y val., gaiidulo gall., gandor (en 
Diogo de Torres, Relación de los Xarifes). De j^y^*-¿- QO-t^- 
dúr, ((trutanus» en R. Martín, «garcon que se quiere ca- 
sar, barragan valiente, allegado en l)ando, rofian» en P. de 
Alcalá. ((Que los mancebos y gandules, del Albaycin acu- 
dirían luego con sus capitanes.» Marmol, Hisi. del rebe- 
lión de los Moriscos, íbl. 57 a. Dozy. 
Gandula cast., gandiUcra val. Esta voz, que con la acepción 
de ((barragana, roflana,» se encuentra en P. de Alcalá, es 
el fem. del vocablo aráb. del art. anterior. 
Gánguil cast., cat. y val. Barco grande de un solo palo con la 
proa semejante á la popa, por lo cual puede andar adelan- 
te y atrás. Según la Acad., de Hjsus cancha, que con la 
acepción de ((batel, barca, góndola, galeota,» se encuentra 
en Bocthor, y con la de ((góndola, gran bajel cubierto, ga- 
leota» en Humbert. (j¿b ^:fu¿ canchah[báx es el nombre 
de la barca de que se sirve el Sultan de Turquía para atra- 
vesar el Bosforo, destinada exclusivamente para este uso. 
V. Dozy, Sapl. 
Ganham, ^ímMo port. Pastor subalterno, mozo del pastor 
principal, zagal. Sta. Rosa, Elticid. Lo mismo que alga- 
name. 
Ganinfa port. Manto de esclavo. Fonseca. Manto moro. Viey- 

ra. Lo mismo que/aZZ/a. 
Ganso cast., port, 'y yii\., gansa, gaiifa, ganUiah. lat. Po- 
dría darse por etimología de esta voz la aráb. sjj wa:^:^a, 
wanzso,, intercalada una n eufónica entre la 1." y 2." radi- 
cal, que con la significación de anserse encuentra en Rai- 
mundo Martín y Freytag, y con la de ánsar (Giiesa) en 
P. de Alcalá, si no viniere derechamente de la lat. gan:^a 
que se registra en Plauto, y define Nebrija ((genus est an- 
saris parvi,» dicción a fin de gañía, ((ganso de Alemania» 
que se halla en Plinio y Venancio Fortunato. Así estos 
vocablos lat., como el ant. alto al. gana^^o, el mod. alto 
al. ganse, el b. al. gante, el válaco günsce, gensac, el po- 
laco geska, y el dim. ruso gusac, sonscr. hása, gr. //iv, 



408 

no son más que formas variadas de una raiz común á las 
lenguas Indo-europeas. V. Diez y Donkin, art. Ganta, y 
Simonet, Glos., art. Ganro, p. 242. 

Gañan. Aunque no convenga de todo punto en significación, 
lo mismo que alganame. 

Gañibete, cañivete cast. Según Defrémery, del ár. h-mj^ 
chanhiya, que se encuentra con la acepción de puñal en 
las relaciones de viajes de Arna ud^ de Niebuhr, de d'Escay- 
rac, de Haines y de Botta (,:i^yjcvj cuchillo en el Diet. Franf.- 
Berbére), etimología aceptada por Dozy, que considera 
aquella voz como formada de chanbj costado (lo que se 
lleva al costado), que se registra en Aben Batuta (I, 35-i) 
como término de que se servían los habitantes de la Meca. 
En Marcel se encuentra ^y^ chanicy, «cuchillo,)) de donde 
ha podido formarse un dim. cast, chanwite, «ganvite, ga- 
nivete;» pero en mi sentir el vocablo esp. no es de origen 
aráb., siendo simplemente transcripción del dim. fr. r/ani- 
vetj de canif, procedente del nórdico ó antiguo escandina- 
vo knifr, ant. anglo-sajon cnif^ ingl. knife^ al. kneip, kneif. 
V. Scheler, Diet. d'Étym., art. Canif. «Entre miOros no han 
vso de grandes cuchillos porque comen la vianda menuda 
e adobada e apartada de los huesos, si non gañioetes pe- 
queños para cortar el pan y mondar la fruta.)) Arte Cisoria 
de D. Enrique de Villena, Cap. IV, p. 33. 

Garbillo cast., garhell val. Especie de harnero ó zaranda 
de esparto con que se garbilla el gran(K De Jb^^. guirbül, 
guirbil pov \a iméla, ((cvihvum» en R.Martín, «harnero)) 
en P. de Alcalá. Sobre el origen lat. de esta voz, véase el 
art. arel. 

Garbino, garvino. Lo mismo que algarve, en sentido de 
viento de poniente. 

Garda. Germ. Viga. Según la AcacL, de s-ójU úi-iclüy «lig- 
num transversarium tecti» en Freytag, «viga trasversal)) 
en Kazimirski. 

Garduña. Según la Acad., de ^j^ charneit, en cuyo su 
puesto habría que considerar el vocablo cast, como me- 



409 
tátesis del arúb. Mc'is semejanza tiene con garduña la 
mí\h, ^xijií carcadún^ «cardán,» gardan, garduña, gar- 
duña, mediante la síncopa de la sílaba ca, término que se 
■ halla en Boctlior con la significación de «comadreja.» V. 
Dozy, Supl., que trae también la forma qjOo^ carcad^ann, 
Garkngal. V. galanga. 

Los que en ella moran dolor no los relienta, 
Ally son las espegias, el Tpuro garengal, 
En ella ha gengiure, clauels e getoal, 
Girofre e nuez muscada, el nardo que mas ual. 
Libro de Alexandre, copla 1301. 
Garfa. Cada una de las uñas en los animales que las tienen 
corvas. Acad. De ü^l garfas «manus» en R. Martín, deri- 
vada á su vez del ant. alt. al. krapfo, krafo, «garabato, 
anzuelo, laña.» V. Donkin, Etijm. Diet., art. Graffio, y 
Scheler, Diet. d'Étijm. in v. Agrafe. «.... i porque se dice 
que los dichos Recaudadores, i sus Fatores, quando al- 
gunos moriscos traen los dichos capullos para los hilar, 
les piden i llevan un puño dellos> que llaman la garfa, i si 
no se los dan, les hacen otros agravios, i estorsiones....» 
Ley IX, tit. XXX, lib. IX, Nueva Recop. 
Gárgol. Hablando de los huevos^ huero. De j^y. gargal, 

«güero gueuo, ueuo güero» en P. de Alcalá. 
Garifo. Lo mismo que jarifo. 
Garingal. Lo mismo que galanga. 
Garpha. Lo mismo que garfa. 

En medio de la taula estaua un león. 
Tenia so la garpha a toda Babilon. 
Libro de Alexandre, copla 86. 
Garrafa cast., cat. y port. De rjI^j zaráfa, «cubo con el cual 
se saca agua para regar» en Kaz. Freytag trae el pl. ^*^\^j 
zarráfát, «situlae rotae aquariae, quibus aiuitur aqua pro 
segetibus et hortis.» 
Garral. Lo mismo queyarra. 

Todo lo fase lavar á las sus lavanderas, 
Espectos, et garrales, ollas, e coberteras. 
Arcipreste de Hita Cant., copla 1149. 

5U 



410. 

Garrama cast, y val. Especie de contribución que pagan los 
mahometanos á sus príncipes. De sJjL garámn, «census, 
tributum» en Freytag. En Abul Walid se halla la forma 
áUj¿. V. Dozy, Supl. 

GARROFEcat.^^í/rrd/rtcat. y \ñ\., g a rr ova vns\\. 'Lo mismo que 
algarroba. «E que dejen pagai' los drets de les colmenes 
é lo delme de les figues, é de garro/es, é de les gallines, 
segons ques conté en altre privilegi per Nos á ells otor- 
gat.» Carta puebla otorgada por D. Jaime I á los Moros 
del valle do Uxó, ap. Salva y Sainz de Baranda^ Colee, de 
doc. inéd., XVIII, 42-50. 

Garrufo. Granada. La piedra que resulta después de cerner 
la arena. De ^*fj=^ ehorúf, pl. de ^j^ f-'f^oi-f, «piedra.» 

Garvín (en Cervantes). Soldado. De ^-^j^ harbyyn, pl. de 
^j^ harbij, «guerrero» en Marcel. 

Gasa. De -i^jazsa, «sericum» en R. Martín, ó de 5iA^Li^,/«pp«j 
«muselina» en Bocthor. 

Gatsara cat. Lo mismo que algazara. 

Gavilla. Lo mismo que gabiHa. 

Lo mas que este andaba era vinnas podar, 
Et engerir de escoplo e gavillas amondnr. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 1254. 

Gazapa, gazapo. Mentira, embuste. De ^^< cadzab, «men- 
dacium» en R. Martín, «mentira» en P. de Alcalfi. 

Gazí. Esclavo berberisco, convertido á la fé cristiana. Esta 
acepción que dan los die. á la palabra gazi, y reproduce 
Dozy en su Glos., no es de todo punto exacta. En la ley 
VII, tit. II, lib. VIII de la Nueva, Recop. se da el nombre 
de gasis á los berberiscos, ya fuesen esclavos, ya libres ó 
rescatados. Pero habiendo ocurrido dudas sobre la inte- 
ligencia de aquel vocablo, la ley XtX de! propio tit. y lib., 
dada por Felipe II en Madrid á 23 de Noviembre de 1507, 
declaró: «que la \oz gazi sea i se entienda con todos é qua- 
lesquier que uvieren nascido Moros ó Turcos en qual- 
quiera parte de Berbería, ó otra alguna que sea, ora sean 
esclavos, ó libres, i rescatados, Christianos, ó Moros,» 



411 
Hecha esta aclarníjióii, la \oz gruí tiene dos diferentes eti- 
mologías. Eíi el sentido que le dan los die. es la aráb. ^JJolL 
gátis, «bnutizndo,)) r. ,j.M- gaitas, en 2." forma <(babiizáro» 
en R. Martín, ((bautizar» en P. de Alcalá, de la cual s(í de- 
riva también la palabra ^JJax*mo gaitas, nombre quedaban 
los moros, como observa Casiri, ñ aquellos de sus corre- 
ligionarios que, habiendo recibido las aguas del bautismo, 
entraban en los presidios de África al servicio de Ivspaña. 
En la acepción do berberisco ó extranjero, opino con Dozy 
que la voz ga.ci, que realmente no tiene otro valor que el 
de ((Uiarinarius, pirata» en R. Martín, el de ((guerrero» en 
Marcel, el de soldado procí^dente de África que se alista- 
ba en el ejército mercenario de los sultanes de Granada, 
vino con el tiempo á significarla gente originaria de aque-^ 
lia región. 

Gazia, ga^íva, ga^u port. Lo mismo que 

Gazua port. Expedición militar. De 3jj£ gasúa, forma que se 
encuentra en el Voc. dcí la Crest, del P. Lerchundi y vSi- 
monet y en Marcel. V. art. attaqae. Dozy. 

Gefíena. Infierno. Acad. Del lat. ec\es\úsV\co gehe/ina^ ((valle 
cerca de Jerusalem,» ((cl infierno» en Tertuliano y S. Je- 
rónimo, procedente del hebr. D:n '¡2^^gci ben Hinnom, <(el 
valle del hijo de Hinnom^ó simplemente D;n ngéiliifinom, 
nombre de un sitio deleitable en los alrededores de Jeru- 
salem, convertido después, en castigo de haber erigido 
en él los judíos un templo á Moloc, por el rey Josias en 
muladar, donde se arrojaban las basuras de la ciudad, de 
aquí, lugar de horror y también cl infierno. 

Gelba, gelva port. Pequeña barca usada en el mar Rojo. De 
íuJLa- chelba, que vale una especie de barca. Cf. chalupa y v. 
W. Wright, Glos. sobre Aben Chobair, p. 19, y la nota en 
la versión de Aben Batuta, II, 158. Dozy. 

Gelibia (en Diego de Torres, Relación de los Xarrfes). Lo 
mismo que chilivía. 

Gelis, geli;^j, xcUz. De ¡j-X^ challas, chellis ó gellis, por la 
z/^¿í^/a y transcripción del ^ (ch) por la ^, ((posadero» en 



412 

P. de Alcalá. «... i á las quatro personas que han de estar 
cada uno en su tienda, que llaman gclii<y dos dineros y me- 
dio; i por esto han de dar posada^ i paja, i candil á los j\Ier- 
caderes que truxesen la seda.» Ley V, tit. XXX, lib. IX, 
Nueva Recop. Casiri. 

Gengibre cast, y porL^ gengiorCy gingcbrc poil. Lo mismo 
que agengibre. V. Arte Cisoria de D. Enriíjue de Ville- 
na, p. 30. 

Genízaro cast, y port., geni^ero, janissaro, janizaro port., 
geníí^arj genicaro \q\., gcnissoro caí. y mal!. De ^y^J¡.i 
ijenyicheri (^ de tres puntos), «genízaro, soldado de la an- 
tigua milicia turca» en Redhouse. 

Georaal port. De ¿ys- charra^ «jarra.» «Mando.... hum vazo 
de prata a minha fllha, e hum georíialác. pi-ata.» Doc. de 
Almoster, ap. Sta. Rosa, Eliicid. 

Gerbo. De gj^^í gerbo, «talpa» en R. Martín, «species muri 
campestris^ longos habens posteriores pedes, anteriores 
breves, colorem vero dorcadis» en Freytag. Marcel Devic. 

Geribia. Lo mismo que chilivia. Al hablar de los Beni Zey- 
bet, tribu de los Gomeres, dice Marmol (Descrip. gen. de 
África, II, íbl. 148 v.): «sus vestidos son unas geribias ó 
alcaxabas de lana hechas de alquiceles que traen ala raiz 
de las carnes.» 

Gergelim port. Lo mismo que aljonjolí. 

GERRAcat. y val. V. jarra. 

Gezerino port. Esforzado, valiente. De ^^L^». cluUer, «stre- 
nuus, audax» en Freytag, «atrevido, valiente, bravo» en 
Kaz., añadida la tei-minación port. 

GiBAO port. De jlo- chubba, «aljuba.» Sousa. 

Gifa, guifa, jifa. De rjLo»- chífa, «cadaver, morticinum» eu 
R. Martín, «carne niorlezina» en P. de Alcalá. Academia, 
Marina. 

GiLEGo. Lo mismo que chaleco. «... acordamos que el rene- 
gado se desnudase las ropas de turco, y se vistiese un 
^í7eco ó casaca de cautivo.» D. Quijote, 1." Part., Cap. 
XLI, p. 248. 



413 

Gilí. And. Tonto, estólido. De J^Ls- cháhil, chihil 6 (jihil 
por la imólüy «modorro bouo» en P. de Alcalá. 

Gima. De »*Ls^ chámi, chimi 6 gimi por la iméla, «ecclesia, 

. oratorium» en H- Martín, «ií^lesia» en P. de Alcalá. Esta 
voz es muy frecuente en el Libro de Habices. 

GiNüi port. Soldado. De ^J<J^ cfiendi, que significa lo mis- 
mo. Sousa. 

GiNETA cast.^ port, y val., gánela val. Animal parecido á la 
civeta. De ko,^ charneit, nombre de este cuadrúpedo 
africano, según Cherbonneau. Marcel Devic. 

GiNETE cast, y port., ginet^janet cat. y malí. De joüj véneta, 
nombre de la gran tribu de los Zenetas. Dozy. 

GiNi cat. Especie de barco (en Capmany, Memorias, IV, 40). 
De ^y-^ xini, que vale una especie de galera. Dozy. 

GiRAFA cast., cat., mall., port, y yq\., jirafa cast. De sil^ 
chora/a, ícgirafa» en Humbert, forma vulgar por joKj -«a/'á- 
/a, que se encuentra ya en los pasages citados por Qua- 
tremére. Hist, des salt, niaml., I, 2, 108, 273. Sousa y Dozy. 

GiREL cast., chai'el, xarel, xairel port. Especie de capara- 
zón. De JXs- chilél, que significa lo mismo. Dozy. 

Gis cast., gall, y port., gi:2 port., geps cat. y mall., guix cat., 
mall, y val.' Lo mismo que alge^. 

Git, gith port. Neguilla, planta. Dozy intentó con error dar 
á esta voz una etimología aráb., suponiendo que era una 
alteración de c>í^4-cí xamíts, que trae el Mostaini bajo ^^y^< 
OyJy cuando es simplemente la lat. git ó gitli, que se en- 
cuentra en Celso con la propia acepción. 

GÓLGOTA. Del lat. eclesiástico golgotha, del cald. «nSaSa gol- 
galthüy hebr. rh'ih:^ golgoleth^ «cráneo.» El gr. yo).yoOá, que 
los Evangelios explican por -ro-o; xpavíoj, vale lugar del crá- 
neo, ya por el aspecto de aquel lugar, ya porque se en- 
contrasen en él muchos cráneos de ejecutados. Marcel 

- Devic. 

GoLO. Ignoro dónde encontraría M. Lorinser esta voz (Vo- 
yage en Espgne, p. 105), que no se registra en los die. esp. 
que he consultado, con la acepción de transformado en 



414 

otro por arte de encantamiento. Müller, en el supuesto 
de existir realmente aquella dicción, la deriva de la aráh. 
Jji gúl, («especie de demonio maligno capaz de tomar toda 

suerte de formas.» 
GoRAB, gorabó, corabó, cdirabi, gaarapi cat., g(íarapti>> b. 

lat. (en Capmany, Memorias, II, 10). De UíjLgoráb, «navio, 

galera» en P. de Alcalá, derivado del lat. cctrabus. V. San 

Isidoro, Oríg., XIX, 1, 2G. 
GoHAH val. Cuervo. De üy- goráb, que significa lo mismo. 
GoRGUz cast, y port., .ryo/Ví¿j (en la Crón. de. Pulgar, ms., 

G. 12, Bib. Nac). Especie de dardo, venablo ó lanza corta. 

Del berberisco íufjf gergait (J de tres puntos). Dozy. 
Dyme sy eres délos confondidos 
(^ue suffren el golpe del corto gorgiu. 
Cancionero de Buena, p. 120. 
Gorra, ant. cat. Tinaja. Esta voz, que se registra en Capmany, 

es, á no dudar, alteración de la aráb. ¿r^ charra. 

Guadafiones. De si'J:?^ gaadáfa^ «guadafiones» en P. de 

Alcalá. 
Guadamecí cast, y port., gaadanieri, guadanieciL cast., ga- 

daniecins, giiadaniecins,guadciniexins, pl. port. Dc^^*'-^ 
gadámesí, adj. relativo de Gadames, nombre de una ciu- 
dad en la regencia de Trípoli, donde se fabricaba esta 
suerte de cuei'os. Dozy. 

Los gaadaniegis uerpeyos e los clauos bien dorados. 
Poeniti del Cid, p. 2, col. 2." 
Guadamecír. Lo mismo que guadamecí. «.... luego en este 
punto les pusieron delante un cuero por manteles que era 
como de guadamecir que llaman Cofra.» Clavijo, Vida del 
Gran Tamorlan, fol. 23 v. Esta misma forma se encuen- 
tra en el Aríe Cisoria, p. 36. 
GuADAMEziL cast , guadamacH cat. y malí. Lo mismo que 
guadamecí. 

Sy era tapete ó guadamecil 
O sy almadraqueja ó algund escañil. 
Cancionero de Baena, p. 8L 
GuAHATE^ guahete. En Andalucía ^¿¿a/ia^e por guahcdCy equi- 



415 

vale á lo uno por lo otro, y es transcripción del úr. jo>lj 
lA^ljj wáhid bíwáhid. Simonet^ Dozy. 

GiiALÁ cast, y cat. De nJUIj gualláh, «por Dios.» «Desto se rió 
muy de veras su podre, y dijo: guala, cristiano, que debe 
ser muy hermosa si se parece á mi hija.» D. Quijote, Part. 
1.% Gap. XLÍ, p. 219. 

Guarismo cast, y cat., gtiarUina molí., guarismo, huarisme 
val. V. alguarismo. 

Guaya cast., base, y port, guala port. De *^j guacha, «gua- 
yas, canto de dolor» en P. de Alcalá, «dolor» en R. Martín. 
Disiendo: Huérfanas é biudas quedamos. 
E tasemos guayas en son dolorido. 
Cancionero de Baena, p. 295. 

GuAZiL port. Lo mismo que aguacil. 

GuEDRE port. Especie de flor, sambucus femina. Moraes. 
Según Dozy, transposición de o.^ ward, flor, rosa.» 

GuEiCE port. Barro, lodo. De ^J^^ gais, «lutum» en Dombay, 
«boue» en Marcel y Bocthor. Dozy. «E como os muros 
erao de Gueice, os polouros flcavao embebidos nos mu- 
ros.» Chron. d'El Rei D. Joao III, Part. VII, Gap. 93. 

Guilla cast., cat. y val., guilha port. De jü¿ guilla, forma 
vulgar aráb.-hisp. por galla, «frugcs,» y en la glosa «pro 
blado» en II. Martín, «cosecha, cosecha de pan e legum- 
bres» en P. de Alcalá. 

Guindilla. Término despreciativo con que el vulgo de An- 
dalucía designa á los agentes de orden público. Tal vez 
dim. cast, del ár. i^jols- chundí, «miles» en R. Martín, 
«soldado» en Kaz. 

Guita. De La¿ guit (hebr. t^^ guid, filum, lorum), forma vul- 
gar aráb.-hisp., sinónima de ko:- jait, «filum» en R. Mar- 
tín, «hilo, hebra de hilo» en P. de Alcalá, que con la mis- 
ma acepción se encuentra en los siguientes versos del 
Diván de Aben Cuzmán íbl. 27 v.), que ha tenido la fineza 
de comunicarme el Dr. Simonet: 

^r^ a*j u?^^ ^y^^ 



416 

«El amor me achicó y de él moriré; por que él ha pues- 
to mi cuerpo como hilo de araña. Idos, pues, y dejadme 
antes que sucumba.» 

Guitarra cast., cat., mall., port, y val. Aunque en R. Martín 
se encuentra ajjuS caitsára, «cítara,» el vocabloaráb.-hisp. 
no ha dado origen al casi., antes bien uno y otro vienen 
-áeWai.cithara, gr. x-.Oápa, xíOaot.;, instrumento de cuerdas 
de remota antigiiedad, semejante por su forma al cuello y 
al pecho del hombre, usado ya en España en el tiempo de 
los Visigodos. V. S. Isidoro, Orfg., II, 3, 22. 

GuiTE cast, y port. Lo mismo que guita. «Otrosí ordenamos 
y mandamos que el filo tollar é galludero é gtiite no se 
faga de otro cáñamo sino de canal ó chorro.» Ord. de Se- 
villa, Tit. de cordoneros de cabestrería, fol. 181 v. 

GÚMENA cast., port, y val., gúmena val., gúmcra cat. y malí. 
De ju*5.»' camena, «cuerda» en Humbert, «cable» en Boc- 
thor. Scheler. Esta palabra, que no se registra en los die. 
del ár. lit., se halla en los dialectos vulgares africanos 
bajo las formas ju*^ chúmna, -^k^ gamena, y en el berb. 
con la de ju*^ gúmena (J de tres puntos), lo que me hace 
sospechar con Diez del origen que le asigna el lexicógra- 
fo francés. 

Gumía cast, y cat., gomia, agomia, agamia port. Cierta suer- 
te de daga ó puñal. De 'u^ cumíya, «puñal» en Marcel y 
en el P. Lerchundi, voz derivada de la lat. gavia, que se 
encuentra en S. Isidoro (Oríg., XIX, 19) con la acepción 
ÚQ formón. 

Gurbión. Goma del euforbio. Según la Acad., del ár. ^^y:^J> 
furhiifón, del gr. sjcpópg-.ov, lat. euphorbion. 

Gutapercha. Sustancia gomo-resinosa que produce un ár- 
bol del archipiélago indiano, el Isonandra percha. Del in- 
glés gutapercha, del malayo ^^ nx/ gata percha, «goma 
ÚQ percha,)) nombre entre los naturales de la isla que nos- 
otros llamamos Sumatra y del árbol que produce aquella 
sustancia. Marcel Devic. 



H. 



Haarraz val. Arador. De ^'\j^ harráts, «arador que ara» en 
P. de Alcalá, r. op- haratsa, «arare» en R. Martín. Dozy. 

Hahakol. Lo mismo que ababol. 

Habarrás. V. abarrcu. «Et si por esto guarescen, usan ago- 
ra de echarle habarrás por las ventanas.» L¿h. do Mont. 
del Infante D. Juan Manuel, Bib. Ven., III, 86. 

Habarráz. Lo mismo que abarra;^. «Et si non se purgaren 
por esto, que dijiemos, tomen el habarrá^j et muélanlo, 
etc.» Lib. do Mont. del Rey D. Alfonso, Lib. II, Cap. XII, 
Bib. Ven., I, 77. 

Habiz. Donación de inmuebles hecha á las mezquitas ó a 
otras instituciones religiosas de los musulmanes. De (j^Ljs-I 
ahbáSj ahbis por la inicia, pl. de j*^*^ hobs ó hóbus, «sta- 
bilimentum» en R. Martín, «manda piadosa, consistente 
en inmuebles, cuyos rendimientos se hallaban afectos á 
objetos religiosos» en Kaz. La forma ahbis, que se en- 
cuentra frecuentemente en las Ord. de Granada, ms., 
usada como singular, demuestra que la voz de este art. 
procede del pl. del nombre aráb. 

Haceña (en el Lazarillo de TormeSj Tratado 1.°). Lo mismo 
que aceña. 

Hacino. Pobre, mezquino, miserable, triste. De ^^^ /2«jí'/?, 
«hazino, triste» en P. de Alcalá. Marina. 

Hacen. De ^^-^=^ hasení, «dobla hacen» en P. de Alcalá. Co- 
mo entre los reyes moros de Granada de la dinastía naza- 
rita no hubo otro que llevara el nombre de Hacen más 
que Muley Hacen (^^^-..^:sül jjI), soy de parecer que estos di- 
nares ó doblas tomaron su nombre de aquel régulo, el cual, 

S3 



418 

como se lee en Müller (Die leUcii zeiten von Granada, 
p. 3): '■sjJo i? AiuVs^ N.V-W vy¿j «ucuñó moneda nueva de bue- 
na ley.» 

Hadixar. De^Liuv'l «n?-(i/a?ár, ((niansio» en R. Martín, «se- 
rranía, tierra montañosa» en P. de Alcalá, «métairie, ha- 
meau, village» en Kaz. «Tiene en aquellas sierras ynflni- 
tos hadixares de Bárbaros, ricos de ganado.» Rojas, Re- 
laciones de algunos succesos postreros de Berbería, G2 v. 

Hafiz, /i«/j casi., hats mall. Veedor de la renta de la seda. 
Be ¡¿ihlji^ háñd, (icusios)) en R. Martín^ «conservador» en 
P. de Alcalá, ó mejor de la forma Ij^jí^ hañd, «observator, 
custos» en Freytog. «La llave de la cual ha de tener el //«- 
/í^.» Ley 1.", Tit. XXX, lib. IX, Nueoa Recop. 

Hagvela. Lo mismo que agüela, «Primeramente, la cuarta 
parte de la renta de la hagaela.)) Ord. de Granada, fol. 4. 

Halarea. Alteración acaso de »3yi-^l ax-ccaria, «ley» en Rai- 
mundo Martín, «ley seglar» en P. de Alcalá. 
A él servie la villa, e t(xlns sus aldeas. 
La su mano besaban, dé! prendían halareas, 
Elli los mennzaba de meter en fnrropcas. 
Si revolver quisiessen con christianos peleas. 
Berceo, Vida de Stp. Domingo, copla 735. 

Halareme. De ,*l^^l alihrám, «orare vol pallium Saraceno- 
rum» en R. Martín, «toca como almaizar» en P. de Alcalá. 
«... la una coraza y un coxinete de la labor del halareme.)) 
Test, de D. Pedro JI, Conde de Paredes, ap. Salazar, Hist, 
de la casa de Lara, IV, 413. 

Halca cat,, gall., mall, y val. Cuña de madera. De -síúá falca, 
«astella ligni» en R. Martín, forma que ha de sustituir á 
■s&Jifalica, «astula» en el mismo lexicógrafo, que he dado 
por etimología á la \oz falca. 

Halda, harda{A.ná3hicia). Des jJ^ halda, «saca» en P. de 
Alcalá. Pero como esta voz parecí! transcripción de la 
cast., me inclino á derivarla de la aráb. a^j) farda, «sarci- 
na mercium» en Freytag, «fardo» en Kaz., si ya no es me- 



419 

tñtesis de Jj^t iclal, «sacns» y en la glosa «espuerta» en 
U. Mar-líii, (((•üslal» en P. de Alcalá. 
IIalia cast, y^gall. Aiit. Alhoja. De juJb- Jiilia, «ornatus» y en 
la glosa «in aaribus» en R. Martín, «ornamentos, cosas 
preciosas, traje» en Dozy, Sapl. 

Et dam buenas sartas 
De estanno e tartas^ 
VX dame Italia 
De buena valia. 
Pelleja delgada. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 1010. 
IIalifa. Lo mismo que califa. 

Halla cat. Allióndiga. De \Jb- halla, «vicus^ mansio» en 
Freytag, ó de sL>. hilla, «diversorium» en Freytag, «hos- 
tal» en Kaz. 
Haloch. Según Fischer (Gemálde von Valencia, I, 227) esta 
voz designa el Bapleurum, y considerándola Dozy de ori- 
gen aráb. le da por etimología ^^is. jalóc, que designa 
una especie de perfume de un color rojo claro. 
Hamapola. Lo mismo que ababol. 

Hamariyo. Transposición de haramillo, dim. cast, del ár. 
^ji^ háraní ó ^^ harám, «cosa ilícita ó prohibida, peca- 
do,» en sentir del autor del Glos. al Canc. de Baena. 
Yo serya denostado 
En pensar tal hamariyo. 

Canc. de Baena, p. 109. 
Hamec, ant. port. Electuario ó confección de coloquíntidas. 
Según Dozy, alteración de j^ax^ habid, «el grano de la co- 
loquíntida,» que bajo la forma ,¿5^ habic, se halla en el 
Die. de medicamentos simples y compuestos de Aben Chaz- 
la, art. J-^uj^-. Pero como en el margen se encuentra la co- 
rrección habid, según advierte el docto orientalista, sería 
posible que la dicción hamec no fuera otra que la aráb. 
JcJls^ hámid, «acerbus» en R. Martín, nombre también de 
la acedera por el sabor pronunciadamente amargo del 
fruto de la coloquíntida. 



420 

Hamez. La cortadura de las plumas de las aves de rapiña, 
género de enfermedad en ellas por mal gobernadas de 
comida. Dozy cree que esta voz es una transposición de 
jíij^ mahidy part. pas. del v. jj¿'^ hada, «romper, que- 
brar.» (ju=x^« Jj^ alafracta, afiade el ilustre orientalista, 
es una expresión usual y corriente. La Acnd. da por eti- 
mología ^^r^ jamís, «extenuado por el hambre.» Á mi 
parecer la voz de este art. tiene trazas de no ser más que 
una alteración de la \di{. fames, hames, mudada la/en h. 

Haragán. V. aragan. 

Harambel. Tal vez de k^.(^ xarainit, pl. de iivj-:i xarmit, 
' arambil^ interpuesta una h entre la m. y su vocal y con- 
vertida la t en /, que con la acepción de harapos ó andra- 
jos se encuentra en Marcel. Sin embargo pudiera no ser 
la voz de este art. otra cosa que la gr. ^/.o jjl-£>v!,vo;, lat. xe- 
rainpelinus, de color de hoja de parra ó de rosa seca, xe- 
rampelina (oestis) en Juvenal, clámide de color de hoja 
de parra, que bajo las formas srra/npelina\ jerapellina' y 
xerañipellince se halla en el b. lat. con el valor ¡^de vestes 
veteres, «vestidos viejos.» V. Ducange, VI, 200 y 324. 

Harén cast., harem cast., port, y val. De |*p- harem. 

Harija. De ju^í^ harísa, «frumentum» en R. Martín, propia- 
mente afrecho. Gf. ij^j^ harís, «quebrantado, molido,» r. 
^J^J^ hárasa, machacar fuertemente. «... ni les hechen á 
bueltas de la harina, harija, ni arena, ni otra cosa algu- 
na.» Ord. de Granada, Tit. XLIV, Ord. de los pesos de 
harina y trigo, fol. 101 v. 

Hariza. La misma etimología que la del vocablo anterior. 
«En la tienda de la Harija, que es donde venden el trigo 
apilado.» Salva y Sainz de Baranda, Colee, de doc. inéd., 
VIII, 471. 

Harma. Lo mismo que 

Harmale port. La ruda silvestre. Opino con Marcel Devic 
que esta voz, así como sus otras formas, que pueden verse 
en el art. aJfárma, proceden directamente de la ár. J.*p- 
harmal^ y no de las lat. harmala, harmula, que se encuen- 



421 
tran en Apuleyo con ol sentido do «rabia do jardín, planta,» 
aanqiie úvt cstn último traiga aqnella su origen. 
TIarox. El til ido y perezoso. De q^j=> harón, «efrcnis» en 
■ 11. Martín, ((perezoso» en el P. Bernardino Gonzalez, «ré- 
tif» en Boctlior. 
Harona. La bestia qnfí eaniiiia muy despacio y con flema. 
De NJjji^ kafóiia, (diai'ona bestia» en P. de Alcalá. 
Por ende, fydalgo, syn cara ssañossa^ 
Señor rres(;ebit de Juan de Carmona 
Aquesta mi carta muy dulc^e, melosa, 
Por ver vuestra muía, sy anda ó es harona. 
Canc. de Baena,, p. 486. 
Harre. Lo mismo que arre. Marina. 
Harro (Ord. de Granada.}. \ .jarro. 
Hasan. Del hebr. |iDn hasan, «potentes» (cwiíatisf. 
El pueblo é los hasanes 
Que nos aquí ayuntamos 
Con todos nuestros aiimes 
En el Dio siempre esperamos. 

Canc. de Baena, p. 334, col. 2." 
Hasta, /asía, .adía , hata cast., até port., at.há, ant. port., 

húUi val. Lo mismo que fala. 
Hate. En la vega de Granada vale esta voz porción de agua 
para el riego. Tanda de agua de riego. De Ijjs- hadd, ((por- 
cio,» ó de L¿. jatt, ((sulcus,» y en la glosa «vel linea» en 
R. Martín, ((sulco de arado^ sulco en lo sen^ibrado» en 
P. de Alcalá. El mismo lexicógrafo traduce al ¿jr.: Sulco 
para sncar el agua \}Ovjatt lijari ahní, Ul ^j:^ Li¿.. 
-ííate, hato. Manada de ganado. De lis- hadd, ((porcio» en 
R. Martín, ó de suiai cata, «pars» en el mismo lexicógrafo^ 
«manada de cualquier cosa, hato» en P. de Alcalá. «Paga- 
ban mas á los dichos facedores que contaban el ganado 
la leche de aquel dia que llegaban á contaílo de cada hate, 
y era costumbre de les dar esa noche un cordero para 
que comiesen.» Relación de lo.^ derechos Moriscos del 
Quenipe, nis., Arch, de bienes Nac. de Granada. 



Hatixerif. De ^^^k¿. jatt-i-xerif^ «edicto ó decreto real,» 
lit. líiien ó escritura ilustre, autógrafo imperial. La i que 
liga las dos palabras ár. señala en persa la unión del sust. 
con el adj. Marcel Devic. 

Hatun. Del turco ^^ys^J^Jafán, «mujer, señora» en Redhouse. 

Hauma (en el Repartimiento de Valencia). De h.*^ ¡iciuma, 
«pars» en R. Martín, quartier de la ville» en Kaz. 

Hayque. Especie de almalafa que usan las mujeres en Ber- 
bería. Marmol, Descrip. (jen. de África. Lo mismo que 
jaique. 

Haza. Aunque la voz ^:s- licuxx, «liortus,» frecuente en la 
Introducción á la Iháta de Aben Aljatíb en muchos nom- 
bres geográficos, tiene semejanza con la de este art., creo 
con Diez que procede del \ui. fascia. 

Hebén. Uva hebén. La Acad. da á esta voz una etimología 
ár., cuando realmente su origen no es otro que el lat. 
hehenum (gr. e¡i5£vo;), el abenuz, de cuyo color tomó su nom- 
bre aquella fruta, pues tanto la cuticula ó epidermis, como 
e\ parenquima ó parte jugosa de la misma son negras. 

Hebreo cast, y port., hebreii cat., mall., port, y val. Del lat. 
hebranis, de i-a'; hibrí, «Hebriüus.» 

Hegira cast., cat., gall., mal!., port, y val., egira port., hi- 
xava (en Marmol, Hist, del rebelión de los Moriscos, fo- 
lio 4). De í?^:?í^J> hichra, «huida de Mahoma de la Meca á 
Medina, fecha en que comienza la era musulmana.» 

Helga cast, y gall. Lo mismo que alhelca. 

Helohym. De cm'Sx eloliim, Dios. 

Helohym á Dios de Habraham, 
Que prometiste la redepgion, 
Non se que me faga con tan grand afán, 
Mandad-me que dance non entiendo el son. 
Danza de la muerte. 

Heralo. Lo mismo que eral. «Mandamos que de las bacas, 
i novillos, i toros, i Jieralos que fueren arredrados de sus 
madres, que paguen por cada millar de servicio tres ba- 
cas, ó novillos, i por la misma orden dende arriba, ó al 



423 

respecto deride ayuso.» Ley 2.", Tit. XXVII, Lib. IX, Nue- 
va Recop. 

Herpil. Dq ¿Ljl. giu'fbál, ((gnr})illo,)) sin duda por los aguje- 
ros ó mallas de la criba. Sobro el origen del vocablo aráb. 
véase arel. 

ItiLií. val. Lo mismo que alfiler. 

Hjsan. Lugar de defensa (en Berganza, Antigüedades de 
Esp., II, al fin). Alcazaba. De ^^^ hísan, «castrum» en 
R. Martín, «castillo, fortaleza edificio» en P. de Alcalá. 

UoBEno, overo. T)e ^ju^ hohóri, «hoboro color de cauallo» 
en P. de Alcalá. Guadix. 

Holgar. Divertirse, entretenerse con gusto en una cosa. 
Acad. De s.^y forcha, «amenitas,» y en la glosa «in cam- 
po delicios» en R. Martín, «holganca» en P. de Alcalá, r. 
.^jifáracha, que en 2." y 5." forma tiene respectivamente 
en estos lexicógrafos la significación áespacian, «holgar, 
holgar en el campo.» 

HoLRRA. Metátesis de ¿^js^j) alhorra, «oreja» en Kaz. «...y 
sepa fazer una mesa de seys plecas con sus holrras de 
vissagras.» Ord. de Sev., Tit. de los carpinteros, fol. 149. 

HoMARRACHE. V. múscara. 

HoMAS. Según ol autor del Cancionero de Baena, de iran 
homas, voz hebraica que equivale á cinco: los cinco libros 
de la ley jadáica, el Pentateuco. 

Porquel reze en el honias. 

Cancionero de Baena, p. 133.. 

Hoque. Alboroque. Acad. De (jes- hace, «jus, sponsalicium» 
-^ en R. Martín, «presente, regalo, retribución» en Aben 
Jaldún, Proleg., II, 98. Dozy. «Ordenamos y mandamos, 
que ningún Mercader, trapero, ni tratante, no dé á los 
Sastres ni tundidores, ni Jubetéros, ni Calceteros, hoques 
ni maravedís algunos por que vayan á sus tiendas con 
los que van á sacar de ellas paños ni sedas, ni otras mer- 
caderías.» Recop., lib. 5, tit. 12, ley 11. 

Horda. De ^f- horda, «campamento, campo» en Bocthor, 
del turco-tártaro ^o^jl ordú. 



424 

Horra (en la Crón. do D. Alfonso XI, 400, y en Bfirrantes 
Maldonado, Mein. Hist. Esp., IX, 352). De «^ horra, «do- 
minao en R. Martín, «princesa, i-eyna, enperatriz» en P. de 
Alcalá. 

Horro cast. ,/orro port. Dej^horr, «horro de servidumbre, 
libre, nascido en libertad» en P. de Alcalá, «liber» en 
R. Martín. Guadix y Juan Lopez de Velasco. 

Hosanna. Del hebr. xj-yitrin hoxihana, 2." persona del sin- 
gular del imp. de yirin hoxiah (forma hiph de 'jxi-), «sal- 
va, liberta^ socorre.» El k: final es una partícula depreca- 
tiva que significa pedir. Los griegt)s han ti'ascrito Üo-aw/, 
y S. Jerónimo Hosanna. 

Hura. Grano maligno ó carbunco que sale en la cabeza. De 
Jji^Jurách, «apostema» en R. Martín, ó de j^jj^ hnráx, 
«hura de cabeza» en P. de Alcalá. Esto voz se encuentra 
en Nebrija con la correspondencia lal./aninculus, dim. 
de/í/r, «tumor pequeño» en Celso, de donde, á no dudaí*, 
procede el vocablo aráb. 

Hurí cast, y cat. De ñí^^ /i«í¿/7y^, forma vulgar por jiá^l^ 
hawári(/!ja, «virgo» en R. Maiiín, «hurí, mujer del paraí- 
so de Mahoma» en Bocthor. Dozy. 

Huynna. De njip <7í/m«/?, «cántico, especialmente canto lú- 
gubre, lamentación.»' 

E le canten con buen son 
L^na liuynna, un pysmon, 
Bien plañidos por compás. 

Cancionero de Baena, p. 133. 



I. 



Imán. Del ár. ^U imam, «sacerdos» en R. Martín, «sacerdo- 
te)) on P. de Alcalá, ((presidente de una asamblea, y en 
particular Imán, el que recita las oraciones en las mez- 
quitas á que el pueblo contesta Amen.» 

Irak, iracha, iraga, etc. b. lat. De ^'j^ iraquí, adj. relativo 
del nombre propio Irak, en cuya provincia, la antigua 
Babilonia, hubo en la edad media famosísimas fábricas de 
cristal en las cuales se hacían unos vasos semejantes al 
vidrio^ llamados ^'j*J' ¿^j^^ «el vaso irakí. V. Aben Gho- 
bair, p. 275. Léese en la Esp. Sagr. (LX, 400): «vasos vi- 
treos, couza /r^A'e,» y más adelante: «omnes hos vasos 
irakés pre ti osos.» Dozy. 

Islam. Del ár. ^X^l islam, «religión musulmana,» propia- 
mente, resignación á la voluntad de Dios. 



J. 



Jabál val. Lo mismo que chaval. 

Jabalí cast., port, y \a\.,Jabalin cast, y gall. De ^^5^ chabalí, 
«montanus» en R. Martín, «javalí puerco» en P. de Alcalá. 

Jabalcón cusí.. Jabalón cast, y gall. De qj-U=>- chamalón, «bó- 
veda en ogiva» en Lane^ «toit en dos d'áne» en Bocthor, 



54 



426 

voz procedente de J^^-s^ chaml, «camello,» que designa una 
parte de edificio que presenta la forma de la espalda de 
este animal. V. Quatremére, Hist, des suit, maml., II, 1, 
267. Dozy. 

Jabato cast, y gall. Hijo pequeño ó cachorro de la jabalina. 
Á lo que pienso, esta voz es simple contracción á^ jaba- 
Hato, dicción compuesta de Jabalí y del sufijo ato. Gf. ce- 
gato de ccecuSy coroato de corous, ceroato de ceroiis. 

Jabeba, Jábega. Lo mismo que axabeba. 

JÁBECA cast, y gQ\\., Jábega cast. Red. De sXyi xabeca, «rete» 
en R. Martín, «red como quiera, red barredera» en P. de 
Alcalá. 

JAbeca. Aparato destilatorio que se usaba antiguamente en 
Almadén para el beneficio de los minerales de azogue. 
La Acacl. trae este vocablo de ^j:^ sábec, «crisol,» que no 
encuentro con tal sentido en los cite, así del ár. clásico 
como del vulgar, ni aun en el St/pl. de Dozy. Solo se re- 
gistra en ellos el v. yj^ju^ sábaca, «liquefactum eftudit in 
formam aaruin, argentum,» y el sust. íüCaa*« sabica, «pars 
liquata auri argentivc.» Á mi parecer la dicción de este 
art. tiene la misma procedencia que la del anterior, pues 
la aráb. xabeca^ no solo significa «red, sino redecilla, 
velo de la cabeza en forma de red, para que no se conoz- 
ca el rostro» en Freytag, «pavellon de red para moxqui- 
tos» en P. de Alcalá, «malla» en Bocthor, figura que debe- 
ría tener el aparato destilatorio que se usaba en Almadén. 

Jabeque. And. Golpe. De ^3*^ habec. «golpe dado con un lá- 
tigo, una vara ó una cuerda» en Kaz. 

Jabeque, Javeqiie casi., Jabech val., Jabequea base, xabeca 
port. Embarcación usada en el Mediterráneo. De^^'-ui^afe- 
béc, «barca, navis» en R. Martín. En la edad media q\ Ja- 
beque era una barca de pescador. V. Jal (Glossaifc nauti- 
que, art. chabeky enxabeque) que cita una Grónica port, 
del siglo XV. 

Jabí. ]\Ianzana silvestre y pequeña. Cierta suerte de uva pe- 
queña que se cria en el reino de Granada. Según Dozy> 



427 
del ár. ^'^*-^ xcCabi, que se encuentra en el Xecurí, Trata- 
do de la disenteria catarral, ms., ful. 198 r.: ^^^r^ ^^^ 
^-oi/ixJl ^íj (dn manzano primaveral que es el ax-xn'dhi.^^ 
lista voz so halla lamhiéu en Aben Alawám (trad, de Ban- 
queri, I, p. 330; bajo la forma ^^^t^*'^'' ax-xáihi, cómo 
nombre de una de las especies del manzano. 

JÁCARA cast, y port., chácara, port., jáqiicra val. Hoinance 
alegre en que se narraban hechos de jaques, ylcr/f/. Cí'in- 
tiga, especie de poesía. Fonseca. De _jju2 xa'ar, «versus, 
rimes» en R. Martín, «copla» en P. de Alcalá. 

Jácaua. Mentira ó patraña. De^iLi-rwcv/r,, que vale lo mismo. 

Jacena cast, y cat.^jVícmrü val. Viga. Viga atravesada que 
sostiene las demcás vigas menores. De ííjxjs^ chai::^e^ «lig- 
num vel trabes, trabes parata» en R. Martín, «viga» en 
P. de Alcalá. De chaise y del sufijo ena se hizo cliaicana. 

Jacerina ct\sL,Ja.:rcrina port. Nombre de una suerte de cota 
de malla. De ^^íl_f^ 67¿a,-////v'^ «argelino,» adj. relativo de 
jplj,-^ chcuáir, Ar-gel. «Estaba el tirano asentado debajo del 
pabellón y tenia una cota de imqWíí jacerina debajo de una 
marlota.» Torres, Relación de los Xarifes, Cap. 49. Dozy 
cree que esía etimología carece de base. Por lo que á mí 
toca, no me satisface la que él propone. V. Glo.<<., p. 289. La 
Acad. la trae del flamenco ycere ring, «anillo de hierro.» 

Jaco, xaco. Cota de malla. W jaque, 4.° arl. 

Jaena. Lo mismo que ;^ahenes. «Dobla y media /V/cz/c/.» V. 
Liciniano de Saez, Valor de las monedas^ -ill, n. 22. 

Jaénes. Uvas jaénes. He ^-^^.^ chaya ni, adj.' relativo forma- 
do de ^L^ chayan, Jaén. Cf. P. de Alcalá, «uvas jaénes, 
ainab jaini y Jaénes cosa de iñe\\,jayaní.)> 

Jaez cast., port, y val., ajae-7-, port, (jahés en el Canc.de 
Dacna, p. 159). Cualquier adorno que se pone á las caba- 
llerías. Acr^f/. De j^zi. chahés, «apparatus» en Freytag, 
«arnés» en Aben Batuta, 111,222. Marina, Sonsa. 

Jafarót val. Lo mismo que chafarote. 

Jaguarza, /Gf^warjo (en Colmeiro), ¿c^^rwarcío (en Victor), 



428 

xaguarQO (en Escolano). De ;j^lyL¿¿rf(fcr¿áf, que valo una 
especie de /rt/Yf. ^^ Aben AIheit{^r, T/-(t itó des sinipL, ivsd. 
heddvc, II, 3if). «Lo propio siente de dos suertes de xaras 
que entre nosotros se nombran Xai'ftcf^ ó Xf/f/r/f/rros.^^ 
Escola no^ Hist, de Valencia, I, 689. 

Jaharrar, ^ci jarrar, sahplar. Allanar la pared, igualándola 
con yeso y raspándola. ViQ^^sáhala, que en 2." forma 
vale ((complanavit,)) y no Cíg j.*j:>^ chayar, «encaladura» en 
P. de Alcalá, etimología de Dozy y la Acc/í/., que no expli- 
ca la existencia de la h en el vocablo castellano. 

Jaharí. Especie de higo. Ide ^jx^.ra'ari, noml)re d(.' una 

excelente especie de higos. V. Almacarí, I, i23, Cartas,, 
23 y Aben Alawám, I, 88. 

Jaique. De v^si'^-^- Ixiij^h «vestido de paño ó sedo, manto.» 

Jal val. Lo mismo que chai. 

Jala val. Lo mismo qiic^: c/adán. 

Jaleco cast., cat. y port. Lo mismo que chaleco. 

Jales cast, y gall. Lienzo recio y grueso que sirve pai'a cu- 
brir las cargas. Acad. Dejo», chalí, «tegumentum iumen- 
ti» en Ereytag, «housse, coiivertuic) en Kaz. 

JALOQüEcast., jalóch \a\.,xaloch. ara loque caí. Siroco, vien- 
to del Sud-Este. De iw?y-i <3?r//r>c^ «viento entre oriente y 
austro» en P. de Alcalá, alteración de ^¿^ xarqui, «vien- 
to del oriente verdadero» en el mismo lexicógrafo. Dozy. 

Jaluza, gazuza, jazuza. And. Hambre. De nasuoí^ jV/fííp'rt, 
«fames» en R. Martín, vocabk) (jue en los die. ár. clásicos 
no tiene más valor que el de pobreza. 

Jámbete. V. gañibete. 

Jamegulv cat. Iglesia. De 5t*'^ chánn'a, «aljama.» 

Jaml Especie de uva. De^^ xann, de Siria. 

Jáahla, ¡amilla (en el Die. de la Acad., ed. de 1884). Alpe- 
chin. De h.JLa.*j^ chann'la, «grasa fundida.» Dozy. 

Japuta. And. Especie de pescado. Do Isy^a'ubbúf, «pesca- 
do del género de la alosa; pero tres veces más grande, 
con la cola delgada y la cabeza pequeño, que se pesca en 
el Eufrates y se vendeen Alepo» en Kaz., «carpa, pescado» 
en Henry, en el Voc. Árabe-Frarif., en Bocthor v Humbert, 



429 

Según Abú Alí el Bagdadí (ap. Dozy, Supl.) es el pescado 
que en el Magreb llamón cTá^r/./, es decir, la alosa ó sábalo. 
En Aben Albeitár (Traite des sinipL, trad. Leclcrc, II, 
322-323) se lee: que la xabhút es una suerte de pescado 
muy conocido en Oriente y común en el Eufrates y en el 
Xott, cuya biel se emplea en los medicamentos oftálmi- 
cos. Sontheimer le da el nombre de Uranoscopii. .^caber. 
Jaque cast, y cat., j«^//ía base. Lanceen el juego del ajedrez. 
Del ár.-persa »l-ci scáh, «rex, rexlatrunculorum; vox in lusu 
regio usitata, qua regi periculum offertur, quasi: i'iivc n^- 
gi» en Vullers. 
Jaque. Cualquiera de los dos lados de las nlforjas. Amd . 1)(í 
(^xicc ó xacc, «lateris unius onus vel sarcinn, (pi.-indo 
duae sunt» en Golio y Froytag. 
Jaque msí.,Jo.i,Ja(jo cat. Lo mismo que Jeque. 
Jaque cast, y port., jaco cast. Especie de cota do malla. De 
^¿5uí xacc, (dórica angustis annulis contexta» en Freytag, 
«cota de mallas muy apretadas» eij Kaz. La Acad. en el 
art. Jaco de su Die. (ed. 1884) bace caso omiso de la acep- 
ción «cota de malla,» que tiene este vocablo en Oudin, 
Franciosini", Sobrino, Christoval de las Casas, el Brócen- 
se y otros lexicógrafos. 
Jaque cast, y cat. ¡Jaque! interj. con que se avisa á uno que 
se aparte ó se vaya. De s'l^ haihéh, «interiectio averten- 
tis, depellentis, aversantis. Procul, longo; Procul esto; 
Apage!» en Freytag. 
Jaqueca. V. xaqueca. 

Jaquemate. De ol.tg.:.-. xahmát, «scaq et mat» en R. Martín, 
«mate en el axedrez» en P. de Alcalá. La voz o'l*/«á¿ano 
es el V. aráb. que significa murió, sino un adj. que los 
persas emplean en el sentido de «maravillado, sorpren- 
dido,» como advierte Dozy en su 6V/p/., citando la autori- 
dad de Mr. Gildemeister y de Mirza Kasem Bey. 

Jaqueta. Dim. da jaque, 4.° art. «E unos iban con arneses 
crudos: otros \Q\dibiXn j aquetas chapadas sobre las platas; 



430 

é otros jorneas bordadas é ricas.» Crón. del Condestable 
D. Alvaro de Luna, Tit. Lili, p. 145-6. 

Jaquia val. Lo mismo que achaque. 

JÁQUIMA cast., yácoma gall. V. xáquinia. 

Jar. Germ. Orinar. De^xaJ, «urinamcgessit» on Freytag, 
«orinar» en Kaz. Dexaj, apocopado el ^ fj) y añadido el 
ar del infinitivo cast., se hizo xar ó Jar. 

Jara cast., chafa gall. Arbusto que levanta de alto á lo más 
dos varas. Mata. De Syu¿, jsara, «capillus, silva» en R. Mar- 
tín, «mata ó breña» en P. de Alcalá. La acepción que tie- 
ne esta voz en cast, y port, de saeta ó palo arrojadizo, tos- 
tado, con su punta muy delgada y sutil, creo (jue tiene la 
misma procedencia. 

Jarabe, yarare. V. osar abe. 

Jaraguí, jarragin, jarraguí, xaragní, xarragui. Según Co- 
varrubias es tí^rmino aráb. que vale «huertas de recrea- 
ción,» significado que se encuentra también en Pedraza. 
V. Hiñt. Eclesiástica, de Granada^ fol. 30 v. La voz es cier- 
tamente aráb., pero no tiene tal acepción. Es simplemen- 
te el nombre de una alquería (hoy pago del Jaragüi)que 
había en tiempo de moros en la vega de Granada, como 
se ve por el pasage siguiente de la Crónica intitulada 
yajJI^Li-l v'í^» cód. de la ^¿6/. ¿".scí/r., cuya copia me comu- 
nicó el Dr. Simonet: ^^L^Jl^ ^^^xJLy^il ^^ NLex* y^^^'l 4^» ^j 

«Y no cesó diariamente el combate entre musulmanes y 
cristianos, unas veces en tierras de Alfacar, otras en las 
de Puliana,.... y otras en las de el Charagüi.» Müller trae 
con error ^^j^I por ^^ysú. V. Die letsen seiten von Gra- 
nada, p. 45. 
Jaraíz, xahariz, xariz, xarahis (en Guadix). Según Rosal, 
llaman xarais en tierra de Aranda de Duero al lagar de 
uvas, y el antiguo llama xaheris al molino de aceite. En 
este sentido es la ár. -i-^^ jarza^ «torcular olei» en Rai- 
mundo Martín. Pero á pesar de la autoridad de Rosal y de 
la acepción de lagar ó lagar pequeño^ que desde la 1.° edi- 



431 

ción de su Die. viene dando la Acad. á jaraU, creo que 
su sentido es de todo punto diferente en el pasage de la 
Ley XXXI, Tit. 5.°, Part. 5.", único documento que se cita 
en abono de aquella interpretación: «Olivar ó campo, ó 
viña, ó huerta vendiendo un lióme á otro en que hobiesse 
lagar^ ó ocarau, ó molino de aceite.» Ahora bien; si la 
voz ¿p«r«/j valiese lagar ó molino de aceite, holgaba de 
todo punto en el texto. Yo creo que en él se trata de un 
artefacto diferente, de un molino para moler el trigo. En 
este supuesto y«r«í> vendría del ár. j::^.^\ys^ chauarix, pl. 
de ¡ji^j^chartlr, «molino á brazo para moler el trigo» en 
Bocthor y Ilcnry, r. ^y^ cháraxa, «quebrantar, moler 
groseramente el trigo» en el Voc. Ár.-Franp. 

Jaramago cast., saramago port. De (3*yww sarmac ó ^«^ sar- 
mach, «armuelle^ planta» (atriplex hortensis). V. Aben 
Albeitár, Traite des simpl., II, 246. 

Jarambel. Lo mismo que haramhel. 

Jarcia cast, y val., xárcia cat. V. exartia. La dicción aráb. 
vulgar H.A.wj.w sarsia, que he dado por etimología de exar- 
tia, se deriva del lat. sarcina, de sartio, origen asignado 
por Cov. á la voz española. 

Jareta cast, y gall. De ■úi?.yi: xarita, «funis» en R. Martín, 
«inojii atadura, dogal» en P. de Alcalá, «cinta» en Cañes. 

Jarifo. De ^Jl?,^ harif, «galán» en el P. Bernardino Gon- 
zalez, «galán, amante» en Kaz. 

Jarocha. Prov. de Málaga. Lo mismo que farota. 

Jarope. V . Jarabe. 

Jarra cast., gall, y \a\., farro cast., cat., gall., port, y val., 
f erra maW., ■::arra, ant. port. De ¡sy^^ charra, «idria» en 
R. Martín, «aqualis, hydria, vas flglinum» en Freytag. 
Marina. 

Jasaran. Lo mismo que jacerina. Biez da á esta voz la mis- 
ma etimología que á/rtcerma, ñmdándose en el vocablo 
esii.Ja^arino, y en la autoridad de Covarrubias, según el 
cual las mejores cotas de malla venían de Argel, hecho 
que confirma con un pasage de Willehelm de Wolfram, 



432 

en que se lee que el rey de Berbería llevaba una coraza 

fabricada en Jazeranz. 

Sabed que mí arrayo de ^v^x\\. jasaran 
E cotta muy fuerte, commo piedra yman. 
Cancionero de Baeno, p.457. 

Jauarí, Jaoaltn cast., jaoali cast, y port. Lo mismo que 
jabalí. 

E por sennor dellos biene 
Ynjaaarí valiente. 

Poema de Alfonso XI, copla 1243. 

Jaurab. De ^jy^ chaarabj «calceus» en R. Martín. Embar- 
gos de bienes de Moriscos, Arch, de la Alhambra, Leg. 99. 

Jauría. Cuadrilla de perros. Probablemente, según Simonet^ 
áe^.jy^ hanriya (especie de danza), palabra que se en- 
cuentra en R. Martín, art. Saltare:M)y^ ^^.^^ji*^ y**?, «ha- 
cer sogordia y hauriya,» derivada del lat. chorea, gr. /opsía. 
V. Glos. de Voc. Ibér. ¡j Lat., p. 2G6. 

Jayán. Dq J^.f^ haiyán, «vivo, animoso, fuerte.» 

Jazarino casi., jazeríno port. De ^y.[p- chazairí, «argelino, 
de Argel.» 

Ja/nun cast, y gall., gesmini, jasmini port., gessamí, jasmi 
cat. Del ár.-pers. jua^-^p. yismina, que vale lo mismo. 

Jere. De s,^ xebb, «alumen» en R. Martín. 

Jehová. De nini yehooah, nombre entre los hebreos del Ser 
Supremo. 

Jeliz. V. geliz. 

Jenare. De Uíi^ cináb, procedente á su vez del gr. war-.^, lat. 
sinapi y sinapis. 

Jenízaro cast., genizaro gall. Lo mismo que genizaro. 

Jeque cast. De .^^ xaij, «senex» en R. Martín, «viejo de 
mucha edad» en P. de Alcalá. 

Jerife. Título de alta dignidad entre los mahometanos. De 
^iy^xerif, «noble, príncipe, título honorífico.» 

Jesús Del lat. lesas, del hebr. yr¿7ini yehosaah, «Salvador.» 

JÍGARA cast., chicara port. DeyCcs xó.ccara, «olla, jarra, pu- 



433 

chero, marmita llena de vianda» en Kaz. Según Malm 
(p. 18; la voz cast, procede del mejicano xicalU. 

Jofaina. Lo mismo que aljofaina. 

JoFOU. Pronóstico. De ^yí^ cho/ór, pl. deyíi^ chafr, «adivi- 
nación^ arte de leer y de predecir el porvenir con ayuda 
de una membrana de camello.» Sobre el origen del C/iafr 
véase á Aben Jaldún, Proleg. 11^ 184 y 185. 

JoGUE port. Del pers. ^y^choguí{^ de tres puntos), del 
stinscr. yogui, «meditationiet vitao contemplativa} deditus, 
pauper indicus» en Vullers. Moura. «Badur foi ter ácidade 
de Por, e dalli com trage de Jogue foi até o Ginde.» Couto, 
Dec. VI. 

JoLLA val. Lo mismo que chola. 

JoNJOLí. Lo mismo que ajonjolí. 

Jorfe. Muralla de piedras secas. De^j^chorf, «piedra, di- 
que de piedra.» 

Jorfe. De o^ chorf, «ripa» en R. Martín. «La rábita del 
Jorfe.)) Lib. de Hahices. 

Jorro cast., Jórrelo, :;:orra port. De ^j^charra, «conducción,» 
Y. j^ charra, «navejar á jorro» en P. de Alcalá^ «traycere» 
en R. Martín. Sousa^ Marina y Müller. 

Josa. Heredad sin cerca, plantada de vid y árboles frutales. 
Según la AcacL, de jis^ hoxx, «jardín» en Kaz. 

Jota, ant. Especie de menestra. De -^fotta, «sopa» en Boc- 
thor, «guisado de carnero compuesto de pedazos de carne 
cocida y de rebanadas de pan, mojado todo en el caldo y 
sazonado con especias» en Kaz. 

JuAGUARZo, Lo mismo que jaguarzo. 

ÍVBA, Jupa cat. V. aljaba. 

Jubileo. El lat. hihWco J ubi lanis, de donde procede el vocablo 
cast., se deriva del hebr. Siii que denota un linage de trom- 
peta, cuyo sonido anunciaba el año del jubileo., S2i^^ n:u 
senat hayobel. Marccl Devic. 

JuBizí. De ^«w^ís- chdbis, «rebajado.» «... que el dicho maestro 
sepa fazer arcos grandes y pequeños é guardados auer 

9i 



434 

peso assi redondos y jíibt^í'es, como escagaris.» Ord. de 
Seo., Tit. de los Albañies, fol. 150. 

JucEFiA cast., Jíisasives. p!. val. (en Ros). Moneda de oro, 
corriente en la edad media. Es la s^Ju.y?. yuso/ía, acuñada 
por el sultan almohade Abú Yacúb Yúsof (1182-1184). 
((Mazmodina Jaceña,)) Saoz, Valor de las monedas, 314, 
315. Dozy. 

Judio. Del lüí.Jadceus, del hebr. ?mni yehudí. 

Julepe cast, y TporL, jalepo port., calepe malí. De v>^-=- c/?í¿- 
lléb, «sirupus» en R. Martín, voz compuesta de las pala- 
bras pers.Jw/ ((i de tres puntos) ^í¿/, rosa,)) Y'J\ab, «agua.» 

Juma. De ?u*^ chuma, «viernes.» «... y un papel donde de- 
cia que el primery>/m¿í, que es el viernes, se iba al jardin 
de su padre.» D. Quijote, 1.» Part., Ill, Cap. XL, p. 220. 

Junco. Barco usado en la isla de Sumatra. De ^¿5^^^- chonc, 
chino, tschuen, que vale lo mismo. V. Aben Batuta, IV, 239. 



K. 



Kabila. V. cabila. 

Kaqabe port. Caña do azúcar. De ju^aS capare, que significa 
lo mismo. Sonsa. 

Kadí. De ^_^''^ kadí, «juez.» 

Kaid. Gobernador en el antiguo reino de Argel. De ajUjo áid 
«ductor» en R. Martín, «alcaide» en P. de Alcalá. 

Kali . Lo mismo que álcali. 

Kan cost., kam port. Emperador, rey entre los tártaros. Del 
pers. -tártaro ^JJ:-Ján, «ti talus regum Chatacorum et Ta- 
tarorum uty¿;>Ji Romanorum et .yüi¿ Sinensium, et prin- 
cipum Mongolorum» en Vullers, «título honorífico de los 



435 

ííobernadores ó sálropasde las provincias persas» en Go- 
lio. IIal)lnn(lo Aboii Batuta del sultan de los dos Irakés y 
del Jorasáu^ dice (Viajes, II, 114): ^¿5^1 -^u\j^ o^^ «yy^^/* 
entre ellos (los mongoles) rey.» 

Kan. Parador, posada. Del pers.^^li^yaw, «domuSjpalatium; 
diversorium publicum proficiscentibus patens; statiovia- 
torum» en Vullers. 

Karabk port. Lo mismo que cárabe. 

Karavancera. V. caravanserai. 

Karmes cast, y port., kermes cast. Lo mismo que alqaerme. 

Kazimo, kazmi b. lat. Cierta suerte de metal. Según Dozy, 
que considera estos términos como corrupción de kazini 
(cazeni en Briz Martinez^ Hist, de S. Juan de la Peña., 
p. 439), del ár. .y-:^}^ jarginí, lit. «piedra de la China, 
mezcla de estaño y líismuto» en de Sacy (Ghrest. dr., Ill, 
452-464) y Bocthor^ «zinc» en este último y en Humbert. 

Kedive. Título del vi rey de Egipto. Del fr. khedíve, del turc- 
pers. j.p.A¿-/ec/íí?, «rex potentissimus, princeps, vel domi- 
nus illustris» en Vullers, «príncipe, señor» en Redhouse. 

Kiosco. Del fr. Kiosqne, del ture, y pers. ,¿5^y' kyuxc, «ca- 
sa de verano, casita de recreo, pabellón, mirador» en 
Redhouse, «íxídificium altum et magnum, palatium» en 
Vullers. 

KiviL. Nombre de una moneda imaginaria como el ducado. 
De jxa/ gí¿e6iVj «nomen monetae» en Freytag. Cf. Lib.de 
Habices y de Sacy, Chrest. ár., III, 354. Por el riego de ca- 
da marjal un kivil.-» Ord. de Granada, Ord. de las aguas 
sucias. 



L. 



Laca cast, y port., Haca val. Kspecie de goma. Del pers. ^Á^ 
lác, sanscr. lakxá, «tinte rojo, insecto semejante á la co- 
chinilla que produce un color encarnado.» V. Wilson, ap. 
Vullers in v. va)"^. 

Lacenia b. lat. Esta voz, que se encuentra en el Fuero de 
Calatayad (ap. Muñoz, Colee, de fueros, p. 465), es lo 
mismo que aceFia, ú la que se le ha pegado el lam del 
art. árabe. 

Lacre cast, y port. La misma etimología que laca. Casiri. 

Lagima, ant. port. Derecho de salida. Dejuj^) lá^ima, ((con- 
tribución, impuesto.» V. Dozy, Supl. in v. 8.*y. 

LALAHBEg. Palabra híbrida compuesta del art. cast, la y de 
la voz ár. ^U^-^l alahbés, pl. do ^^«-o^ hóbs, «slabilimen- 
tum» en R. Martín. «.... el lalahbeg de las mezquitas.» 
Rentas Reales en 1315 de Cataluña, Valencia y Aragón, 
ap. Bofarull, Colee, de doc. inéd., XIL Cf. habiz. 

Lambique port. Lo mismo quQ alambique. 

Laqueca, laquequc. V. alaqueca. 

Laranja port. De jLsnj."^ lárancha, «naranja agria» en Mar- 
cel, forma vulgar africana por 5ocú.Lj nárancha. 

Largis port. Lo mismo que alargues. 

Laroz port. V. alaros. 

Lascarim, lascar, liscarini, liscar port. Marino asiático. 
Fonseca. De ^jL.^\ atasca ri, «soldado, infante» en Kaz. 

Lason, lison. Prov. de Málaga. Lenguado, pez. De ^^L*J Usan, 
«azedia, pescado» en P. de Alcalá. 

L\TARiF. Voz híbrida compuesta del art. cast, la y del nom- 
bre ár. ^ijxi ta'aríf, «tarifa» en Bocthor, Marcel, Henry y 



437 

Hélot. «.... el lafnrif en la pnrte del rey.» V. Bofni'iill, 
Colee, de doc. iiiéd., XII, 289. 

Laud cost., laude port. Metátesis de óy¿\ alud, «vihiieln, 
laud, instrumento músico» en P. de Alcalíl. «Dome acá 
ese laad.y) La Celestina, Act. I. Marina. 

Laudel, loudel port. Especie de coraza. Corrupción tal ncz 
de c .ovJl al-dara por ad-dara, «lorica» en H. Martín, «lori- 
ga armadura» en P. de Alcalá. 

Lavada port. Red. Alteración ocaso de }üLs\Jl alhibála, «re- 
te» en R. Martín. 

Layda. Lo mismo que leila. 

En meca ni en layda y non estaredes 
Comiendo bunnuelos en alegría, 
Busque otro alfaqui vuestra morería. 
La Dan^a de la Muerte. 

Lazar. Vocablo híbrido, formado del art. cast, la y el térmi- 
no aráb. ^j ~~c//ir, «azar.» 

Semeia que aqui veniemos por trebeiar: 
Ir e uenir a las uezes cuemo quien iuega lasar. 
Libro de Alexandre, copla 652. 

Lazima port. Lo mismo que lagima. «Que podia Adelham 
mandar levíir a Goa todos os anuos trez mil Pardaos de 
fazenda sem pagar direitos nem Lacinias. y) Couto, Dec. VI. 

Lealá cat. (le ala en el Are. de Hita, Cant., copla 1484). Voz 
usada antiguamente en España para significar no, no, ó 
no quiero. Labernia. De ?«JUI ^ le allah, «no (por) Dios.» 

Lechina. Cierta suerte de naranjas. J)e ^yf^j lechín, «naran- 
ja» en Marcel, ó de jíájuiJ lexina {ja con tres puntos deba- 
jo) en el P."Lerchundí. 

Lefe. Cierta especie de lazo. De N¿j" leffe, «lio de cosas» en 
P. de Alcalá, «espira, término de arquitectura, vuelta en 
espiral» en Bocthor. «El que fuere geométrico ha de saber 
hazer una quadra de media nai'anja de lazo /í/c.» Ord. de 
Granada, Tit. 80, Ord. de los Carpinteros, fol. 173. 

Leila. Nombre que daban los moriscos á sus fiestas ó bai- 
les nocturnos. De kJU leila, «noche.» «.... i que ni en los 



438 

dichos dias de bodas, ni desposorios, ni en otros algunos 

no hagan zambras, ni leilai^ con instriimontos moriscos 

en ninguna manera.» Ley XVII, tit. II, lib. VIII. Narrrf 

Recop. 

Lela. De sJLÍ lella, «domina» en R. Martín, «Doñn, pronom- 
bre castellano» en P. de Alcalá. «Lela Marion, (juiere de- 
cir: nuestra Señora la Virgen Maiía.» Ccrvant(>s. D. Qui- 
jote, 1.» Part., Cap. XL, III, p. 194. 

Lelilí cast., cot. y mall., Ulili cast., leli (en la Crún. gen., 
fol. 204), Leli, leli base. Grito ó vocería que hacen los mo- 
ros cuando entran en combate. De nJUI "51 r6\ ^ le iláh illa 
allah, «no hoy más Dios que A/á.» Rosal y Casií-i. «Luego 
se oyeríjn infinitos ¿elilies al uso de moros cuando entran 
en batalla.» Cervantes, D. Quijote, 2." Part., Cap. XXXIV. 

Letiua. Lo mismo que aietria. 

Levante. Soldado. De ^júj*^ teoundi, «guerrero» en Mar- 
cel, del ture. js.j^ levand, «a volunteer in a certain corps 
in days of old» en Redhouse. «.... los leüantcs y geníza- 
ros.» Cervantes, D. Quijote, 1." Part., Cap. XXXIX, III, 
p. 159. 

Leviátan. Transcripción hecha por S. Jerónimo del hebr. 
iniiS Uve/atan, «serpiente, cocodrilo, monstruo acuático de 
grandes dimensiones.» V. Gesenius, Lea:. Ilcbr. et Chald. 

Lezda b. lat. y gall., lleuda cat. Portazgo. Alteración de 
8\\*ww'l al-sedda por as-sedda, «puerta, todo lo que cierra ó 
intercepta el paso, obstáculo, barrera.» Diez y Donkin 
traen esta voz del lat. lecitus. «Et nullo vicino de Calata- 
yub qui pasarat per los portos de Pampilona, vel per ipsos 
de Jaca, non donet Icsda in ida ñeque in venida » Fue- 
ro de Calatayud, ap. Muñoz, Colee, de fueros, p. 4G5. 

Lezira, le^iria, lisira pprt. De íjA/s^JI alche^ira, «isla.» 

Liguya. Tal vez cori-upción de 5o^^>5l aladguiya, pl. de IjAj'! 
ad-digua, que además de remedio, medicamento, droga 
medicinal, vale una especie de pasta para arrancar el pe- 
lo. «Et si mejorasen con esto, et si non tomen del oropi- 



439 
mente media onza, ot de la liguyo, etc.» Lib. de Montería 
del Rey D. A//., Lib. II, cap.'xLVI, Bibl. Ven., I, p. 219. 

Lila, lilac. De ^LJ lilac 6 >JXJ lilac, formas arúb. vLÜgares 
por -íJLó nílach, del pers. pL¿ lilach, derivada ó su vez de 
ú^niloh, sanscr. nila, «índigo, color iiKlicus,^e/2. caeru- 
leus» en Vullers. Casiri. 

Lilaila. Lo mismo que ñleli. 

Lilaila cast., lilaíles pl. val. V. lelili. 

LiLUÍ cat. Cfit dels moros en Ins festas. Aunque en Vullers 
se encuentra "1^^} lelo, leli por la iniéla, «loquacitas, garru- 
litas,» la voz cat. parece forma abreviada de lelilí. 

Lima cast, y port., llinia malí, y val. De s,*J lima, «lima ár- 
bol, lima fruto de esto árbol» en P. de Alcalá. Guadix. 

Lima. Germ. Cnmisa. De tomarse el vocablo en sentido figu- 
rado, probablemente de s.*^) lama, lima por la iméla, «lo- 
rica» en R. Martín. 

Limeta. Botella. Dim. cast, de nJ limma, «fíala (pbiala) en 
R. Martín, derivada á su vez del lat. nimbus, «vasija para 
guardar licores» en Marcial. 

Limón cast., /¿w «o port., llinió, llimona cat. Del ár. qj.^aJ 
laimón, del pers.j-«-J laimú 6 ^y^ laimún, sanscr. nim- 
buka, «el limón común (citrus acida). "^^ Guadix, Casiri. 

Llaga cat. y val. Lo mismo que laca. 

Locafa port. De -LaJ lacáh, «tribu independiente que jamás 
se ha sometido á rey alguno» en Kaz. Sousa. 

LoocH, lohoc port. Especie de electuario. De ^yó laóc, «res 
quae lingitur» en Freytag. Sousa. 

Loro. Según Marcel Devic, del malayo ^.y lori ó ^,y nori, 
«papagayo de las Molucas.» 

Losa cast., lousa gall, y port. Creo que jui^ lauxa, que se 
halla en R. Martín con la acepción de «lapis,» y con la de 
«losa para tomar aiies, losa para losar» en P. de Alcalá, 
es simple transcripción al aráb.-hisp. de la voz cast., y 
que su origen es indudablemente latino. V. Diez y Donkin, 
Etym. Dictionary, in v. Losa. 



i¥. 



Maavez. \)q. ^j^s^ mahbe:^, «vas» en R. Martin, «estanque, 
cisterna» en Kaz. «Qualquiera persona que hiciese ó man- 
dare hacer, algún daño en las acequias ó cauchiles ó maa- 
rc.:^es.)) Ord. de Granada, Tit. lOG, Ord. do, todas ¿as otras 
cosas tocantes á las agrias, fol. 213. 

Macabro. Ronda infernal que suponían los antiguos baila- 
ban los muertos de todas clases. Caballero. De Byju mac- 
hara, «cimeterium» en R. Martin, «honsario, enterra- 
miento de muchos» en P. de Alcalá. Baile del cementerio 
es ciertamente, como observa Marcel Devic, un califica- 
tivo que se ajusta á la danza llamada macabra. 

Maceria. V. almacería. «Como las casas y macerias que 
tienen priuadas y salidas de agua.» Sumario de las pro- 
visiones y Ord. tocantes á las aguas de Granada, fol. 70. 

Machila b. lat. Lo mismo que maquila. «Et quicumque ci- 
baria vendiderit in mercato, et illas machilas cellayerit, 
etc.» Fuero de Villaviccncio, ap. Muñoz, Fueros, 172. 

Machumacéte, maginacete (en Victor, Tesoro), machuma- 
cept, niaz'inacote. Lectuario que hacían los Moros de siete 
(léase seis) cosas contra el ahito. Tamariz y Alonso del 
Castillo. De jücm^jI ^^y^ljc made hi n as-si tte, «electuario (com- 
puesto) de seis cosas.» V. Dozy, Suplemento. 

Macio port. Cousa lisa^ plana, macia, sem aspereza. De 
^>^^*masili, que vale lo mismo. Sousa. 

Macomütina, marmutina, maho:medin^ masmodina , ma^- 
Tuutina, me^^mudina, nw^mudínah. lat., ma^moadi cat., 
mascordinaval. Moneda antigua ilcoro. De ^Oj.»^* niarmu- 
di, adj. de Macmuda, nombre de la tribu berberisca á que 



441 

pertenecían los Almohades. Dozy. «Donent nobis annua- 
tim in perpetuum CCCC macomatinai^ boni auri.» Con- 
cierto de D. Alf. II con Los moros da Tor tosa sobre pago 
de tributos, ap. Bofarull, Colee de doc. inéd., VIII, 50-52- 

MACsriíA. De ^.y^^s.* niac^úra, «camera» en R. Martín, «ady- 
tuui templi)) en Freytag. Academia. 

Macta. «Una macta delanis.» Embargos de bienes de Mo- 
riscos, Arch, de la Alhambra. De *Liu macta, «tela panni» 
en R. Martín^ «estofa de lino» en Dozy, Supiemcnfo. 

MA.DRAgA cast., madrasal port, (en Goes, Chrón. d'EI Rey 
D. Manuel, Part. IV, Cap. 79, p. 285). Lo mismo que alma- 
drasa. «... que tuviere cargo de henchir los algibes de 
Bibalmazan y Maxadalfea y Zacaya Talbaceri y el de Vi- 
varrambla y el de la Madraca.y) Ord. de Granada, Tit. 100, 
Ord. de los Algiberosde los algibes de la ciudad, fol. 207 v. 

Madraza. V. almadraba. «... e damosle casa del Cabildo, 
que se acostumbraua llamar la Madrasa.^) Ord. de Gra- 
nada, fol. IV. 

Magacen cast, y val., magatcen, magatcen val., magatcem 
cat. y malí., mat^sem cat. V. almacén. 

Maglaca. De üjiI** maglaca, «clausura» en R. Martín. «Y si 
el rio viniere crecido, ha de algar la maglaca grande y 
atapar la del arco en la boca del azequia en la presa del 
Rio:» Ord. de Granada, Tit. 96, Ord. del azequiero de las 
a^sequias del Rio Darro en Granada. 

Magram (en la Reí. de los derechos moriscos del Quempo, 
ms., Arch, de bienes nac. de Granada), magran. Lo mis- 
mo que almagran. 

Maguilla. Cierta frutilla silvestre. Guadix. Acaso de Jjl. 
mug all, «finges, legumina.» 

Mahadora. Esta palabra, que se encuentra en el Lib. de 
Habices, es la aráb. «ysitsu mahadara, «scola» en R. Mar- 
tín, «escuela donde deprenden» en P. de Alcalá. 

Mahaler. Especie de cerezo silvestre. De ^^Is^* mahleb* 
«mahaleb, cuescos semejantes á los del cerezo, proce- 
se 



442 

denles del Aderbaíchan, provincia de la Persia (primus 
Mchalab).)^ Nfüller. 

IMaharon. Infeliz ó desdichado. De qjj^* -ma/iaró/), que 
vale lo mismo. Müller. 

Mahona cast, y cat. Especie de navio turco. Del Iluc. jüjJu 
magaña^ «barca ó falúa, lanchon ó gabarra» en Redhouse. 

Maimón. Cierta suerta de gato. De ^^y*^* mainión, (*gato paus 
ó maimón» en el P. Bernardino Gonzalez. En pers. esta 
voz vale «mono.» V. Marcel Devic, p. 155. «Et otras bestias 
pequeñas ha y que cazan.... así como ximios ó adives, 
et raposos, et niaimono^.^^ Lib. del Caballero et del Escu- 
dero, del infante D. Juan Manuel, cap. XL. 

Malají. Málaga. Marinero. De ^^^3>* mallahin ^ mallahípov 
el apócope de la n, pl. de ^X» malláh, «nauta» y en la glo- 
sa «qui vendit sal, vel qui emit furatum» en R. Martín. 

Malaqüe port. Moneda antigua. De ^_^* malaquí, «real, del 
rey.» 

Malecón. Según Müller, de gl5^ marca, «grada, escalera, 
subida, sitio por el cual se asciende por gradas; escala, 
escalera.» En este supuesto hay que considerar á male- 
cón como un aumentativo cast. Cf. almandaraJie. 

MAMARnACHOcas[.,ma marra ir/, mamarrajo val. V. máscara. 

Mameluco cast., mamelacli val. Soldado de la milicia deque 
se servían los soldanes de Isgipto. Hombre necio, bobo. 
De ^i^JU* mamlúc, «esclavo.» 

Maná cast., cat., mail, y port., maimá port. De manmi, vo- 
cablo introducido por Tertuliano y S. Jerónimo en el lat. 
eclesiástico, del hebr. ^«2 man, i^manna arábica, resina 
dulcis melli similis; cibus isrnclitis in deserto divinitus 
datus.» 

Mancage. Escardillo. De jj^ül;* mincáx, «sarculus» en Rai- 
nmundo Martín, «escardillo para escardar, rastros para 
escavar» en P. de Alcalá. 

Manceba. Esta voz, que se registra en P. de Alcalá bajo la 
forma ^j^^x* mancaira, «manzera ó esteua, esteua de ara- 
do» procede, como observa acertadamente Cabrera, de 



443 

Jal. mdiiicAila, dim. de manica, que con la propia acep- 
ción se encuentra en S. Optato Milevitano, De schismate 
Donatistar., Lib. IH, n. XI Oíd. de París de 1702), donde 
se lee: «Nemo teiiens manicam aratri, post se attendens, 
iptrabit regna caílorum.» 

Mancuil port. Cucliilln, cuchillo de carnicero. De J^.ju min- 
cliaL, «hoz de segador,» que se encuenti'a en Beggren con 
la acepción de «cuchillo corvo de jardinero,» r. Joc\i ná- 
chala, «excoriavit (animal) a suíTraginibus inceptá flssu- 
ra.» Moura^ Dozy. 

Mandil cast., port, y val. De J.5ja* mandil, umñ\)ü(mappa)y) 
en R. Martín, «azalehas, mocadero, paño de lino ó lana» 
en P. de Alcalá, derivado á su vez del lat. mantele ó man- 
tile, «toalla, servilleta,» voces que respectivamente se en- 
cuentran en Marcial y Virgilio. 

Mandrache. Lo mismo que almandarahe. «En fin, trasno- 
chados, mojados y con ojeras llegaron a la hermosa y 
bellísima ciudad de Genova, y desembarcándose en su 
mandrache, etc.» Cervantes, El licenciado Vidriera, pá- 
gina 212. 

Manganel cast., nianganell cat. y val., maganel gall. V. al- 
majaneque. 

Manucodiata. Ave del paraíso. Del maiayo-javanes oly.o ^^^L. 
maní ic-diw ata, «pájaro de los dioses.» Marcel Devic. 

Maquu^a cast, y cat., maquiles, pl. val., máquia gall, y port. 
De J'wJC* miqyal, «mensura» en R. Martín, «vas quo men- 
sura deflnitur» en Freytag. Sousa, Dozy. 

Marabú. Especie de cigüeña, originaria del Senegal ó de la 
India. De Li\j* murábit, «santa.» Léese en Pagní, G2, ap. 
Dozy, SapL: Dícesequela cigüeña es Mrabt, es decir santa. 

Marabuto port. Morabito. Marinero. En esta última acep- 
ción es corrupción del ár. ,^^y maraqnibi, «batelero, 
marinero» en Iléloty Bocthor. 

Marahez, máraice, marayce b. lat., marráis, ant. poit. De 
jc^,* mafiz:^, «tenues pili sub grossiorihus pilis caprarum» 
en Freytag, «especie de estofa» en Dozy (v. Diet, desnoms. 



de üétem., p. 333), que, según Mr. Defrémery, se fabricaba 
en Débil 6 Tovin, capital de la Armenia. El vocablo aráb. 
procede del arameo ^<7y isv hamar hi^já, «lana de cabra,» 
como observa Mr. Fleischer. Dozy. uMaraJie^es II cárde- 
nas.» Esp. Sagr., XXXIV, 455. 

Maravedí cast., cat., mall., port, y val., maniüedini, mora- 
nidi, maraviquino, maravitino port., morabcití cat. y val. 
De ^^'j* marábiti, forma vulgar aráb.-granadina por mo- 
j'ábiti, adj. formado del nombre de jos príncipes de la 
dinastía de los Almorávides (^^^¿[jjl) para designar los 
diñares ó monedas de oro, acuñados por aquellos régu- 
los. El maravedí con el trascurso del tiempo vino á sig- 
nificar también las monedas de plata y de cobre. V. Dozy, 
Glos. En las postrimerías del reino úr. granadino equiva- 
lía á cuatro foluces. V. P. de Alcalá, Voc. in v. Marauedi. 

Marbete. Según Dozy, de Lj^ mirbat ó mirbety aunque esta 
voz solo vale «cuerda para atar, lazo, atadura» en. el Voc. 
Arabe-Franp., «botte, assemblage de choses liées en- 
semble» en Bocthor. 

Marcasita cast., mall, y port. Especie de mineral. De LkyiJS^* 
marcaxitá, «suerte de piedra» en Bocthor, del persa 
\..¿:,u^j*jnarcaxixá, «pyrites» (ár. .yJl ysojs-) en Vullers. 

Marchal. Prov. de Almería. Lo mismo que almarcha. 

Marchamo. Señal ó marca que se pone en los bultos en las 
aduanas. De j^j* marxam, «hierro para herrar» en P. de 
Alcalá, r. ^^ ráxama, «señalar, notar» en el mismo le- 
xicógrafo. 

Márfaga, míí//í?,9'a cast., cat., malí, y \a\., már/ica b. lat. 
V. almarrega. 

Marfil cast., cat. y mall., marfilá base, marñls, pl. val., 
marftm poi t. De y^\ ^ adm-alfil, m-alfd por la aféresis 
del ad de adm, lit. hueso de alfil ó elefante. Simonet. Lée- 
se en Aben Alchazzar: J^I^J^J^LAJLJI(j^M-?^*JL)JJí U 
«El marftl, se llama (en la aljamia) el pulido, que es el 
hueso del marfil.» En la edad media la palabra marfil era 
sinónima de elefante, á juzgar por el siguiente pasage del 



445 

Lib. del Caballero et del Escudero del Inf. D. Juan Manuel, 
Cap. XL, p. 248, donde se lee: «Otras bestias ha y que non 
cazan, et por la su grandeza et la su fuerza non las caza 
otra bestia, así como los marñles áque llaman elefantes.» 
V. e¿íam Rui Gonzalez de Clavijo, Vida del Gran Tamor- 
laa, fol. 51 b. 
Marfug. Repudiado, desechado. Esta voz que se encuentra 
en el Cancionero de Burlas, p. 62, la trae Lafuente Alcán- 
tara de Je^j» marfúdy «abandonado, desamparado, des- 
echado como inútil» en Kaz. Á lo que pienso, el vocablo 
de este art. es una corrupción de marfuz. 
Marfus cast., marfús cat. Lo mismo que marfuz. 
Prometiol por mi consejo 
Trigo que tenia anejo, 
Et presentol un conejo 
El traidor falso marfus. 

Arcipreste de Hita, Cant., copla 109. 
Marfuz cast, y port. Repudiado^ desechado, falaz, engaño- 
so. Acad. De (j-^^j* marjug, en el sentido de ^j^s^i-, rajÍQ 
(cast, rafez, rahez), «vil, sin valor.» Dozy. «Yo escribí 
esto, mira á quien lo das á leer, no te fies de ningún mo- 
ro, por que son todos marfuzes.)) Cervantes, D. Quijote^ 
l.« Part., Cap. XL, p. 195. 
Margomar. V. morcum. 

María. Del hebr. onna Mariam. Nombre dulcísimo de la 
Madre de Dios y Señora Nuestra. 

Marjal cast., cat., gall, y val. Medida agraria que consta de 
cien estadales ó veinte y siete varas cuadradas y forma la 
novena parte de una fanega. De *^^ marcha, «ager» en 
R. Martín, «tornadura, medida de tierra^ cien vebras de 
tierra» en P. de Alcalá. Entre los moros granadinos era 
una medida agraria equivalente á cien calas ú estadales, 
nombrada tócnicamente ^^^' í^-r^'. V. Aben Aljalíb (Ihá- 
ta, fol. 13 V.) y las escrituras aráb.-granadinas de fines 
del siglo XV. Esta voz se encuentra repetidamente en 



446 

Aben Alawám^ Lib. de Agricaltara^ \, 531, ap. Quatremé- 

re, Hist, des suit, maml., II, 3." part., p. 277, n. 2.'' 

Marlota cast., cat., port, y val. Vestidura morisca á mane- 
ra de sayo vaquero con que se ciñe y ajusta el cuerpo. Del 
ár. jd?^ malíóta, del gr. [AaX)>iar/„ de que los Goptos han 
hecho ¡jis).wTT, y los lat. melota y melote^ «vestido de pieles 
de cabrito con su pelo; piel de cabrito con su pelo; piel 
de cualquier animal con su pelo; vestido tosco hecho de 
estas pieles» en S. Jerónimo. V. Miguel y Morante. 

Marmita. Parece dim. del ór. s.^^ barma, «marmita, espe- 
cialmente hecha de piedra» en Kaz., vocablo que bajo la 
forma ñ*^ bornia se halla en Freytag con la acepción de 
«olla, cacabus atlapideus» y en R. Martín con la de «cal- 
daria.» 

Maroma cast., cat. y port., marotnns, pi. val. De ^.^^ barim, 
«cuerda, cordón» en Kazimirski. 

Marrafe. Lo mismo que almarrega. «Tres marrufes^ dos 
guarnecidos de oro y el otro de plata.» Revista de Arch. 
Y Bibl., V, p. 287. 

^Iahraga cast., márrega val. V. almarrega. «No me dejaron 
mas que una pobre márraga, donde me echase como un 
perro.» H. Luna, Lazarillo de Tormes, Part. 2.% Cap. XVI. 

Marrano cast, y port., marráo port. De ^^1^ morrán, qu(í, 
según el P. la Torre, es voz usada por los ár. del campo 
en el imperio marroquí con la propia acepción. 

Marras cast, y cat., marres val. En otro tiempo. De k^* iim- 
rra, «vicis» en R. Martín, «una vez, vegada por vez» en 
P. de Alcalá. 

Martava val. Turno. Según Dozy, parece ser el ár. jujy mar- 
taba^ «ordo, classis» en Freytag, «clase, division» en Ilélot. 

Máscara cat. y val., mascarra port. Tiznón. Añuble. De 
gyCv.^ máscara, «enfermedad de granos en el Yemen.» 

Máscara cast, y port., máixqaera, másquera. val. De áyc-.^* 
másjara, «bufón» en Bocthor, Berggren, Marcel, Catafago, 
Henry y Redhouse, «farsante, juguete, ridículo» en Boc- 
thor. Casiri y Marina. La \ozmáscara, que primitivamen- 



447 

te valía solo bufón, vino á significar también ol antifaz ó 
careta. Cf. Berggren, iSyk\^J] *.s^, démasqucr y Marcel, 
jfy5.-vw.JI «.Jlü iladéinasqué. Las dicciones del b. lat. mascas, 
masca, mascha, «larva, striga» en Ducange, fr. masqucj 
son, según Mahn, formas abreviadas áe, máscara. Yo creo 
por el contrario que son simples transcripciones de la voz 
aráb. ^^^^^ masj\ «metamorfosis del ser bumano en un ani- 
ma 1» en Kaz., «monstruo^ hombre feo y pequeño» en el 
Glos. Leid., «monstruum» en R. Martín, cuyo pl. fy*^ 
masúj, vale, á lo que parece, como se lee en Freytag, «ho- 
mines mutati in simiarum aliorumque animalium for- 
ma.» V. de Sacy, Chrest. Ár., II, p. 273, adn. 

La palabra zaharrón, que significa «bufón, disfrazado 
y enmascarado,» procede de la misma r. ár., como sienten 
Marina y Müller. Dozy cree encontrar esta misma voz bajo 
la forma xafarron en los siguientes versos del Libro de 
Alexandre, copla 1798: 
Eran grandes ó muchas las donas e los dones. 
Non querien los iograres gendales nen cisclatones, 
Destos auia hy muchos que fazien muchos sones. 
Otros que menauan symios e xafarrones. 
Los vocablos moharrache, homarrache^ momarrache, 
mamarracho V\e.ne,x\ úeXéiV. ^j^ moharrach, «bufón, far- 
sante» en Bocthor, Humbert y Henry. Casiri, Dozy. 

Masnaca, maxnaca (Embargos de moriscos, Arch, de la 
Alhambra). De sjüj* mi:^naca, «collar.» 

Masora. Trabajo crítico hecho por los rabinos llamados 
masoretas para explicar y fijar el texto de la Biblia. Del 
hebr. mioa masara, «tradición, lectura tradicional.» 

Mastara. Voz usada por los carpinteros en significación 
de regla. De aja^* mastara, «regula» en R. Martín, «regla 
para trazar líneas» en Kazimirski. 

Matachín cast., matagÍMÚ., matutxi CQ.i., muchachini port. 

Hombre disfrazado ridiculamente con carátula. Según 

■ Dozy, las tres primeras formas proceden de ^y^g.-s-^v. motOn 

wachchihin, «personas enmascaradas,» pl. de f-^yu mota- 



448 

icachchili. En cuanto á la port, muchachim, viene, según 
el docto orientalista, de ^^^x^^^ mowachchahin, pl. de 
,vsi.j.« mowachchah, que se encuentra en P. de Alcalá como 
correspondencia aráb. de «mascarado con carátula.» «... i 
con los que llevando máscaras áa líuifdchincíy ó semejan- 
tes figuras, van por dentro de ellas haciendo gestos.» Ma- 
teo Alemán, Giunian de A Ifarache, \)nrí. 2. ''\ lib. iri, ca- 
pítulo 2." 

Matafalua, niatahaliia, niatalauoa, matalalum, matalalai- 
ba cast., matafaluga cat. y val., matauvos gall. V. batafa- 
lúa. «Pues á la noche, confides de acucar, c¡ tronad^ estu- 
ches, ciliatre, mata/alna (léase matnfalaa), confides e 
piñohadas.» AríeCíiíorííideD. Enrique de V¡llena^^pd/20?., 
p. 185. 

Matahe. Lo mismo que almadraque. «Un niatahe de cuero.» 
Embargos de moriscos, Embargo de bienes de Diego^ 
Mende;^, 1517. Arch, de la Alhambra. 

Matalaf val. Colchón. De «^ mairali, «tapeliun» y en la 
glosa «matalaf» en R. Mai-tín. 

Mate. Y .jaquemate. 

Mate. Amortiguado, apagado, sin brillo. Según Marcel De- 
vic, de ^l* mát, voz tomada de la palabra male del juego 
de ajedrez, etimología que adopta la Acad. Yo creo por el 
^-- contrario con Scheler que procede directamente del al. 
matl, «débil, sin vigor,» aunque esta última deba su ori- 
gen á un vocablo románico. 

Matraca cast., cat., port, y val. De \iya« matraca, «marte- 
llus» en R. Martín, «martillo» en P. de Alcalá. Marina. 

Matraque. Lo mismo que almadraque. 

Maxaraca. Prov. de Almería. Almáciga. De siyi.* ma.jcraca, 
«abrigaño lugar» en P. de Alcalá. 

Mazarí. Especie de ladrillo. De ^j>-sí* mazarí, forma vul- 
gar aráb. -granadina por micri, «egipciaco ó de Egipto.» 
Cf. P. de Alcalá art. Mazarí, ladrillo. Dozy. 

Mazmodina. V. Macoinutina. 

Mazmorra cast., cat. y port., macmóri'fi val., masmnrra, 



' 449 
matamorra port., massmorra cat. De g.j»h^ matmóra^ 
«fosa» en R. Martín, «caverna de tierra, sima, bóveda, 
cueva, algibe^ prisión, caloboí^^o, cárcel, cárcel en el cam- 
po, mazmorra prisión, sima por cárcel de mazmorra, 
portal soterraíio» en P. de Alcalá. 

Mazorca cast., niacaroca port., mcuaroccifraW. Según Dozy, 
contracción de las palabras ár. jlT^. j;^^'w* ma^'urd vocea, 
de las cuales la segunda es de origen germánico. I*, de Al- 
calá traduce «usada magorca y magorcade hilo» por «ma- 
jorca;» pero esta voz, á lo que parece, no es más que 
transcripción de la castellana. 

Meca cast, y cat. De ñX* mecca, «la Meca, ciudad sagrada de 
los mahometanos.» 

Mechal, metecal b. lat., menead, menchal, ant. cast. V. mi- 
¿íccí/. «... peitent Regi mille mcchales.y) Fueros y prioile- 
gios de la Iglesia y Villa de Algae^ar otorgados en el año 
1079 por D. Sancho Ramire:^, Bey de Aragón y Nácar ra^ 
ap. Muñoz, Colee, de fueros^ p. 247. 

Mejunge. Lo mismo que nienjurge. 

Melota. Esta voz, que se encuentra en el Cancionero de 
Baena, p. 362, como sinónima de marlota, procedo direc- 
tamente de la lat. melota. 

Mencal b. lat. y cast. Lo mismo que mitical. 

Percúranse ayna por ganar dos menéales. 
Libro de Alexandre, copla 1G56. 

Menjuí cast, y base» V. benjuí. «Y en su casa hacia perfu- 
mes, falseaba estoraques, menjni, animes, ámbar, algalia, 
polvillos, almizques, mosquetes.» La Celestina, Act. L 

Menjurge. En sentir de Müller, alteración peregrina de qj^-»* 
ma'achún, «electuario.» Dozy cree preferible la etimología 
de Marina, que lo trae de ^jj^.* niem^rúch, part. pas. de „j^ 
múj^acha, «mezclar;» «mezcla,» cuando se emplea la pa- 
labra sustantivamente. 

Mequetrefe. Según la Acad., del ár. o^ia** mogatref, «pe- 
tulante.» 

Mequinecí. De ^_^UX* niicnesí, adj. formado de x.^»-^ niic- 



450 

nésa, la ciudad de Meqiiínez en el imperio de Marruecos. 
«Süs vestidos son snyos gi roñados hasta en pies de paños 
de colores y finos albornoces Meqainecis y filelís de lana 
y seda y camisas y caraguelles.)) Marmol, Descrip. gen. 
de África, 11, fol. 33. 

Merbelí. Prov. de Málaga. Clase de uvas llamadas merhe- 
lies. De ^j* nierhelí, adj. relativo formado de '^j* merbe- 
la, la ciudad de Marbella. 

Mercal. Lo mismo que niitical. 

Merino. Nombre de cierta suerte de carneros. Lana merina. 
En sentir de Mr. Tisserand, -citado por Mr. Littréen sus 
Additions ati Dictionaire, esta preciada raza, que se en- 
cuentra en muchos puntos de la Argelia, tomó su nombre 
de los Beni Merin {^J?.J* ^), tribu que existe aún en las 
cercanías de Tlemecen, opinión d que se inclina Marcel 
Devic (v. Diet. Etijm., iG2) y que acepta la Acad. Según el 
P. Lerchundi, en Tetuan se da á la lana merina el nombre 
de ^y\c oyo. V. Dozy, Suplemento. 

Merma, nerma (en P. de Alcahí). De ^j* mermí, part. pas. 
del v. ^^ rama, «arrojar,» pronunciado inexactamente 
merma. Casiri, Dozy. 

Meséll val. Aplícase esta voz al que adolece de alguna en- 
fermedad interna ó contagiosa. Según Dozy, de J.*^ mo- 
selL, part. pas. de la 4." forma del v. y^ sella, «atacado de 
tisis, tísico.» 

Mesías. El Hijo de Dios, Salvador y Rey descendiente de 
David, prometido por los profetas al pueblo hebreo. Del 
lat. messids, del hebr. nv¿'^ mesiahh, «ungido,» r. uvnma- 
sahh, «ungir.» Acad. 

Mesquino cast., mesqni cat., mepqaí val. V. me:^qnino. 
Siempre vivras mesquino, e con mucha mansilla. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 234. 

Mésquita (en el Poema de Alfonso XI, copla 881;. V. »¿e.j- 
qiiita. 

Mesümad. Todos deven bien creer 

Que quanto en aquesta hedat 



451 

Non nació tal mesumad 
Nin creo que ha de nascer. 

Cancionero de Baena, p. 132. 
El autor del Glos. de esta compilación de poesías dice 
que es voz hebraica y significa devastador, asolador^ mal- 
hechor, facint^roso. En efecto, el v. i^'cr sániad^ de donde 
se deriva aquella voz, vale en Hipli. «diruit, vastavit (ur- 
bes, altaría), delevit, perdidit (homines, popules).» 

Metal (en la Crón. de Alfonso X, Cap. I). Lo mismo que 
niitical. 

Metraphus b. lat. Dozy trae esta voz, que se registra en 
Villanueva (Viaje literario,, VI, 274), del ár. o^ miiraf, 
((Chal ó vestido de seda de forma cuadrada con figuras de 
color en sus dos extremos; vestido con dos bordados» en 
Kazimirski. 

MExuARport. De^I^^* niexuár, «consejo real» en P. de Al- 
calá, «lugar en que el monarca tiene su consejo, sala des- 
tinada á las audiencias^ audiencia pública» en Dozy, Supl. 
Sousa. «üs quaes foráoprezos, e levados ao Mexuar con 
grande est ron do.» Mendoca^ Jornada de África, Livr. III, 
Cap. 4, p. 158. 

Mezereón. La Camelea. Del ár.-pers. qj..í;^L* niedsrión ó 
^y}.^j^me:srión, ne\ daphne me^ercam de Linneo.» Rosal, 
Marcel Devic. «Llamiui los Médicos Árabes ansí á la ca- 
melea, como á la thymelea, Me:^ereón.)y Laguna^ Anot. á 
Diosc, lib. IV, cap. 174, p. 486. 

Mezquino cast., mesqainho port. De ^^X*m^ mesqain, «miser» 
en R. Martín, «miserable, digno de misericordia» en P. de 
Alcalá. Guadix^ Rosal, Casiri, Marina. «Vé, mezquino, é 
gana que comamos hoy con tu laceria.» Calila ó Dymna, 
ed. de Riv., p. 72, col. 1.» 

Mezquita cast., gall, y b. lat., niesquiia cat., mezquite, miz^- 
quite port. De o^:s\^* meschid, «oratorium» en R. Martín, 
«mezquita» en P. de Alcalá. «Estonce, porque la su mez- 
quita de Córdoba non era acabada, añadió en ella aquel 
rey toda la labor que y menguaba.» El Conde Lacanor, 



452 

Enxemplo XLI. La forma b. lat. se encuentra en el si- 
guiente pasage: «... et que stent in lures manus ilia mez- 
quita mayor, usque ad lure exita.» Pactos entre D . Alonso 
I el Batallador y los moros de Tíldela, ap. Muñoz, Colee, 
de fueros, p. 415. 

MezuaRj mexuar, mizaar. De^l^^* mi:^aár, «prelatus» y en 
la glosa «vel caput gentis» en R. Martín. En este lexicó- 
grafo se encuentra la misma voz bajo el art. Decanas. 

MiCHAR. Acaso ele ys^:?^* machxar, ((mansio» y en la glosa 
«locus in quo fit mansio» en R. Martin, ó más bien alte- 
ración de ^j* march, «prado» en el mismo lexicógrafo, 
«champo que se labra» en P. de Alcalá. «Un michar de tie- 
rra arboladade riego.» V. Ldo. Loaisa, Apeos de Granada. 

MiQUAR. Lo mismo que mesuar. «Estando ansí desde á dos 
dias llegó allí el miañar, que hera la justicia mayor del 
rrey.» Hernando de Baeza, Cosas de Granada, ap. Müller, 
Die Letjen Zeiten von Granada, p. 83. 

MmAN, ant. port. De ^^Lv* meidán, «campus» y en la glosa 
«preiii» en R. Martín, «palaesti'a, liippodromus» en Frey- 
tag. Sonsa. 

MmE, midle. Especie de censo ó derrama que en tiempo de 
moros y en el siglo XVÍ se pagaba en Granada por el rie- 
go. Corrupción de ^Oy* mudde, «tributo» en Marcel, «tri- 
buto, impuesto» en Hélot. «E cada carmen que tiene casa 
ó se morava de los moros tenia sobre sí por que lo rre- 
gasen cierta quantia e que á esto llaman los moros mide 
que quiere decir precio y que esto no era por marjales.» 
Ord. de Granada (aguas), ms., fol. 59 v. 

MmRAB. Oratorio de moros. De wj'y^'- mihrab, «oratorio» en 
R. Martín. 

MijARA. De ^j^^ machra, «latrina» en R. Martín, que P. de 
Alcalá escribe mijara, «albañal de casa.» «Otrosí ordena- 
mos y mandamos que si de alguna necesaria ó caño sucio ó 
mijara entrare alguna cosa en el acequia ó cauchil ó maa- 
vez, que haya de pena 2000 maravedís.» Ord. de Granada, 



453 
Tit. 106, Ord. de todas las otras cosas tocantes á las aguas, 
fol. 213. 

Minarete. De c^LLumcAzar^^, pl. de «^U. menáray ((candela- 
brum» en R. Martín y en la glosa ((magnum,» ocandelero 
en que las ponen (las candelas)» en P. de Alcalá. 

MiNixAR. «Pueden curtir con minixar que es corteza de 
pino.» Ord, de Granada, Tit. 72, Ord. de curtidores, fol, 
159. Corrupción de ^j-cíJI ^^ niini-x-xuah, «de pino.» V. 
Marcel in v. Pin. 

Mm cast. (La Gran Conq. de Ultr., cap. XXVII, p. 536) 
y port. De jj^\ amir, «emir, jefe, príncipe,» y^ niír, me- 
diante la aféresis del álcf, frecuente en la lengua vulgar 
aráb.-hisp. Cf. y^bó^^ory} abó en Boabdil de nJULwj.í 
Abu Abdillah. 

MiRAC port. Abdomen. De ^^* maracc, «la parte más deli- 
cada y más sensible del vientre» en Freytag y Kaz., «la 
parte más baja del vientre en la región del o'jLs p*í/«c» 
en Lane. Dozy. 

MmAMAMOLiN cast., nüramulim (en Barr., Decada /, fol. 2) 
port. De ^^^^y-.^! jx*l amír a Imumenin, uemperaúov de los 
creyentes.» ¡Sobre el origen de este título, que usó por vez 
primera el califa Omar, véase á Aben Jaldún, Pi'oleg., I, 
408 y 409. 

MmAMOMNi cat. Lo mismo que miranianiolin. «ítem que les 
galéres ni bátiments armes du áii Miramomni ne feront 
aucun mal á nos terres.» Tratado de 1270 entre el rey 
D. Jaime de Aragón y el Miramomni Aboabdille, rey de 
Tune:^. V. Chart, inéd. de la Bibl. Royale, p. 23. 

MiRQUEBiR port. DCjAx/^*! amir quebir, «príncipe grande.» 
«Todos tinhao por costume hirem de manhá ver Mirque- 
bir, e fazer-Ihe Zalema.» Francisco de Andrade^ Chron. 
d'ElRei D. Joáo III, Part. I, Cap. 24. Sousa. 

Mhíra cast, y port., myrra port. Del lat. myrrha, del griego 
fjiuppa, del hebr. ma murra, forma fem. de it mor, «lacri- 
ma arboiis in Arabia nascentis, spina) eegyptiacse similis» 
en Gesepius, 



454 

MiRZA. Príncipe. Transcripción del pers. Ij^ mir^sá por 
vJ\j^j*J emír-^ádehy (diijo de emir.» Emir es ár., zádelí es 
pers. Marcel Devic. 

MisNA. Compilación de tradiciones rabínicas. Transcripción 
del hebr. n:fa niisnáh, «repetición (2.''' ley).» Marcel Devic. 

Místico cast., mestech cat. De «.Ia*M^ musattah, «barca arma- 
ta» en R. Martín. Dozy. 

Mitán. Corrupción de cU* niata'a, mata'an, añadida una n 
eufónica (cf. a:^acan úq\sl^\ (is-íiaccá)^ «tela panni» en 
R. Martín. «ítem que los jubones que se hizieren de fus- 
tan y mitán y malbasina que les echen liengos nuevos.» 
Ord. de Granada, Tit. Ill, O/y/, de los laboteros, fol. 223. 

MiTiCAL cast, y port., niatical, meticaL, niethcaes, pl. port. 
Moneda de Castilla que en tiempo de D. Alonso X valía 
18 pepiones. De JUi* 7?iíY6'CtU, «bisancius» en R.Martín, 
hebr. Spu^, «pondoratio, pondos.» Conde, Memoria sobre 
la moneda arábiga, en especial la acuñada en España por 
los principes Musulmanes. V. M km orí as de la Acad. de 
laHist., V, 225. 

MiTRORA. Cuchillo corvo con tres filos semejante á una gua- 
daña que se coloca en un palo para limpiar la arboleda. 
Esta voz, que se usa en algunos pueblos de la prov. de 
Málaga, parece ser corrupción de la a rób. ^J^'wLL. millas, 
«securis» en R. Martín. 

MiVA cast, (en Jimenez, Nomenclatura Farmacéutica), mi- 
ba port. Lo mismo que almibar. La palabra ár. ju^jj al- 
miba, que he dado por etimología de almibar, procede de 
las pers. ^* mai, «potus, vinum» en Vullers, «licor espiri- 
tuoso» en Shakpeare, sinónimo de ^'^< (J de tres puntos), 
julepe, y de w bih, «malum cydonium.» V. Dozy, Supl. 

]\lizo. Germ. Manco ó izquierdo. Acad. De _jji* niáachy 
«zurdo ó izquierdo, mal hecho^ mal formado» en Bocthor. 

MoAMAR, mohamar, moammar. En la Carpintería de lo 
blanco es el nombre de una de las vigas angulares de la 
armadura. De j^* moammar, «restaurado, reedificado, 
doblado ó reforzado,» «ítem, que el que no fuere lazero y 



45o 

supiere hazer una sala o palacio de pares por filado, con 
sus limas moamcires ú los rincones, etc.» Orel, de Grana- 
da, Tit. LXXX, Ord. de Carpinteros, fol. 173. 

Moaré, muaré. Especie de tela. Del fr. nioire, del ár.-persa 
jKs:uniojaiyar, «moire» en Boctlior, «a kind of coarse ca- 
melot or hair-clotli» en Richardson, «cilicii panni lelaeve 
vilioris species, capripilium» en Meniski. Marcel Devic. 

Moca. Especie de café que trae su origen de la ciudad del 
Yemen, llamada en ár. Lsv. Moja. 

MocADAO port. Patrón de barca. De j.aíu niocaddaní, «piloto 
de mar principal» en P. de Alcalá. S. Luiz, Dozy. 

MocÁRABE. Lo mismo que almocárabes. «... que el que fue- 
re Geométrico ha de saber hacer vna quadra de media na- 
ranja de lazo lefe, y vna quadra de mocárabes quadrada.» 
Ord. de Granada, Tit. 80, Ord. de Carpinteros, fol. 173. 

MocARRARAT port. Impucsto, tributo. De ^\jJí* mocarrarát, 
p\. de jjSu mocar rar, que vale lo mismo. S. Luiz. «Que 
elle nao tenha de pagar aos Reis as Mocarrarat, nem aos 
principes, seus vizires.» Couto, Dec. V. 

MogAFO, mogefo port. De ^ji^\^&* mocha/, «hber» en R. Mar- 
tín. Sousa, Dozy. 

MoguAQUiM port. Raiz medicinal que se trae de Mozambi- 
que. Probablemente, según Dozy, de ^\y^* misicác, «den- 
tifricium seu lignum, quo os sive dentes defricantur» en 
Freytag. 

MoDACAR. «... y cortar qualquiera lazo y assentallo de piegas 
ó de cuerda, ó de modagar.)^ Ord. de Granada, Tit. 85, 
fol. 189. Ord. de edificios de casas y Albanires y labores. 
De j^l\« modassar, «apretado con hilaza ó clavado,» part, 
pas. del V. y^ó dássaraen 2.% formado de i^j> clisar, «es- 
topa, clavo.» 

MoFTÍ cast, y port., mufti, muphti port., musti cat. De ^y^ 
mofti, «letrado bueno en derecho» en P. de Alcalá. «ítem 
es asentado y concordado que sus Altezas é sus descen- 
dientes dejaran vivir al dicho Rey Muley Boaudile, é á los 
dichos Alcaides é Alcadís é sabios é Mojties, etc.» Capi- 



456 

tulación de Granada, ap. Salva y Sainz de Baranda, Colee, 
de doc. inéd. para la hist, de España, VIII. 
MoFTREs. Errata de mojties. Por Real Cédula de los Reyes 
Católicos, dada en Granada á 25 de Mayo de 1492, se nom- 
braron moftres de la Ciudad á propuesta del Cadí, algua- 
ciles, alfaquies, moftres, caballeros y escuderos viejos á 
los tres siguientes: Mahomad el pequiní, Farax el bastí, 
alfaqui Mahomad abenfrit. Lib. I de Prag., Arch. Muni- 
cipal de Granada. 
MoGANGAS, moganguice, mocanquice port. Gesto, visaje. Á 
Dozy le parece esta voz formada de ^j± gonch^ que tiene el 
mismo sentido. 
Mogate. Baño ó barniz que cubre una cosa como el del vi- 
driado basto. Acad. De ^^^=** mogatí, «lo que cubre.» Ma- 
rina, Müller, Dozy. 
Mogato. Mogigato. Acad. Los oiicntnlistas más arriba ci- 
tados dan á esta voz la misma etimología que á mogate. 
Mogollón. Entrometimiento de uno donde no le llaman. Tal 
vez aum. cast, de Jjl^ mógtiil, «el que entra con precipita- 
ción y penetra resueltamente en cualquier parte.» 
Moharra. Cuchilla de la lanza. De j*l^« mijrás, «punzón,» 
ójjs^* mi/ras, lesna,» ó finalmente de ij£>j^* mijra^, «lan- 
za,» cuyo pl. (j^.L¿u mojárii', vale «los hierros ó puntas de 
las lanzas.» LsíAcad. da por etimología^^^ moahar, «ex- 
tremidad,» voz que no encuentro en los die. con tal 
acepción. 
Mohatra cast., mofatra port. De 8^L5í\* mojátara^ «pericu- 
lum» en R. Martín, «danger, peril» en Marcel y Redhouse, 
«apuesta» en Hélol, «danger, peril, risk, hazard» en Catafa- 
go y Kaz. «... ¿no adviertes, angustiado de tí, y mal aven- 
turado de mí, que si ven que tu eres un grosero villano, 
ó un mentecato gracioso, pensarán que yo soy algún 
hechacuerbos, ó algún caballero de mohatra?^^ Cervantes, 
D. Quijote, Part. 2.% Cap. XXXI. 
Mohíno. Enojado, airado ó enfadado. Según la Acad.^ de 
qA»!^ moáhin, «airado.» 



• 457 

MojABANA. Lo mismo que almojábana. 

Mojama, nioxama. Cccinn do atún. V. almo jxi nut. 

Mojarrilla. Persona (lue siempre estíi alegre y de chanza. 
Dim. cast, del vocablo aráb. -I/* mifráhy «que está siem- 
pre muy alegre» en Kazimirski. 

Mojí, moxi. Cazuela mojí. Do ,j^^* mohxi, ((relleno.» Gun- 
dix. En sentir de Dozy, la voz moxi se encuentra en la 
port, moxinifada. 

Mojiganga, bojiganga. Dicción compuesta de las arób. ^_^-=^* 
mogxí, ((disfrazado» y n:^j guachah, ((facies» en R. Martín, 
((cara natural, cara que se muda» en P. de Alcalá. De niog- 
xí guacha h, sincopada la gúa la I." voz, intercalada una n 
eufónica entre las sílabas ^í/a y chalí de la 2.* y transcrito 
el ^ (chin) por la g, se hizo nioxiguangah ó mojiganga^ 
((enmascarado.» 

MoLOK. Dios de los Ammonitas. Del hebr.-fenicio ?jSa molek, 
((poseedor, señor, rey,» que los Setenta escriben ¡xoaó-/, 
y S. Jerónimo moloch, de donde procede inmediatamente, 
el vocablo castellano. 

Molota val. Lo mismo que niarlota. 

Momia cast.^ cat., mall, y val. De L*^ nwmiyá, «momia, el 
pissasphalto, especie de betún» al cual se atribuyen vir- 
tudes maravillosas para curar las heridas. V. Diosc. ilus- 
trado por Laguna, Lib. I, Cap. LXXXI, p. 59. ((... toma la 
momia que tienen los buticarios.» Lib. de la Casa de las 
aves de Pero Lopez de Ayala, Bibl. Ven., III, p. 275. 

Momia cast, y port., múniia port. De ju«^ momiya, «momia 
(de Egipto)», derivada, como la voz anterior, del pers. ^y^ 
múnij ((cera.» V. Pott en Lassen's Zeitschrift, 4, 279. «... y 
estaba tan seco y amojamado que no parecía sino hecho de 
carne momia.» Cervantes, D. Quijote, 2.^ Part., Cap. I, p. 3. 

MoNFÍ. Cada uno de ciertos moros ó moriscos, salteadores 
y malhechores. De ^y^^ monfi, ((desterrado» en P. de Al- 
calá. ((Por que á todos es notorio las muertes, i robos, i 
daños que los monfíes... han hecho i de continuo hacen 

58 



458 

en el reino de Granada.» Ley XVIIl, T¡t. lí, Lib. VIÍI, 

Nueva Recopilación. 

Monzón cast., monráo, moiicao port. De ^^* niai/saní, mau- 
sini, ((festum» en R. Martín, «época de la peregi-inación á 
la Meca; estación de la feria, estación de los vientos favo- 
rables para la navegación hacia este ó aquel país, parti- 
cdlarmente para ir á la India» en Kaz. Dozy. «Estes taes 
tempos por serem geraes pera navigar a certas partes, e 
nao a outras, communnmente os mareantes nossos^ con- 
formando-se com os daquelle Oriente, chamani-lhe mon- 
í?«o, que quer dizer tempo pera navega/' pera tal parte.)) 
Barr., Dec. Ill, Livr. 1\', Cap. VIL 

Moque port. Contribución (uitigua sobre los moros. De^J^^* 
mocds%pl. do ^j^>ié niác^j «impuesto» en Marcel, «impues- 
to, tributo» en Ilélot, «derecho de aduanas, tasa, diezmo» 
en Kazimirski. 

MoQUEDEN. De fj^ju nioqueddeni, «prepositus» en Freytag. 
uMor/ítedenes que son los regadores más viejos y anti- 
guos en el oficio.» Ord. de aguas de Granada, ms., fol. 
GÜ V. y 6L 

MoiiARio. De , jj* iiiüi'dbbi, «elecluarium» en R. Martín. «... v 
á mas le daba después ya el hollejo de manteca y rancio 
de tocino, ya la escudilla de alubias y el jarrillo de mora^ 
bio.)) Aventuras de Rústico Di-Mas de Quincoces, p. 18. 

MoRABrro cast, y port., jnorabita, niarabuto port., inorabit 
cat., mall, y val. Las anteriores formas, excepción de la 
port, marabuto, proceden áe ku)j* morábit, «ermitaño» en 
P. de Alcalá. La port, niorabuto viene de L^^* marbút, 
«hombre consagrado á la vida ascética.» 

MoRAVEDÍ cast., morabati val. Lo mismo que maravedí. V. 
Fueros de Medinaceli, ap. Muñoz, Colee, defueros, p. 439. 

MoRCERCEL. Silla de montar á que se dio este nombre, así 
como á las llamadas rasa, blanca y lidona, por su res- 
pectivo color y hechura. Clonard^, Hist, orgánica de las 
armas, I, 425. De J.*JL^* moselsil, «estofa adornada de un 
dibujo rayado ó de eslabones» en Kazimirski. 



459 

MoRGUM, morgom b. lat. ( Estas voces proceden de la 

Margomar cast, y gall. Bordar./ aráb. j.yy marcúm^ «bor- 
dado, figurada cosa con aguja» en P. de Alcalá, de donde 
se furmú el v. cast, margomar, r. ^. rácama, «bordar» 
en el mismo lexicógrafo, «sucre» y en la glosa «suere 
ymagincs et bestias» en R. Martín. Dozy. 

MoRQLii.. En algunos pueblos de los alrededores de Grana- 
da vale este nombre ramal 6 acequia derivada del acue- 
ducto principal por donde discurre el agua que viene por 
su cauce. Corrupción tal voz de ^'•*^* manaquí, pl. deUu^ 
masca, «aqueductus» y en la glosa «aberador» en R. Mar- 
tín, «abreuadero» en P. de Alcalá. 

Mortaja. Muesca. Según Marcel Devic, de ajij* mortas^a, 
«plantado, fijo, ingerido.» 

Moslemíta cast., por contracción mollíta port. Renegado 
que ha abandonado la religión cristiana ó judaica y se ha 
hecho musulmán. V. Quatremére^ Hist, des salt, maml., 
II, 4.""" par tie, p. 66, n. De ^j*^* moslemí, cuyo plural 
^í^* mosálima, «los nuevos rnusulmanes, los cristianos 
ó judíos que han abrazado el mahometismo/) se encuen- 
tra en Aben Aljatíb, Iháta, B logro fia de San guar ben 
Hamduii, y en Aben Alcutia^ 37 v., donde hablando de 
Omar ben Hafsún, se lee: s.*c\Jt J^l rJLu* ^* z^\ ^^J'^ « y era 
su padre de los renegados cristianos que gozaban de la 
protección (del gobierno musulmán). La etimología de 
esta voz pertenece á Mr. DeíVémery. 

MosoLiMAN. De ^^UL^ moslimán, «Ture» en Redhouse. «¿Có- 
mo siendo ii\ Mosoliman (que quiere decir Turco), me sal- 
teas como cristiano?» Cervantes, El amante liberal,^. 114. 

MosTAGUERA. Cierta suerte de azulejos con que se revestían 
ios zócalos de los patios y tarbeas del alcazar de la Al- 
hambra. De jíjíOúj,^ mostadira, «alizer» en P. de Alcalá. 

MoTALAFE, motalefe (en la Ley IX, Tit. XXX, Lib. IX, Nue- 
va Recop.). Lo mismo que almotalaf. 

MoxERABA b. lat. V. almoxarra. 

Moxí. Lo mismo que mojí. 



460 

MozÁRABEcast.,mall. yport.,mosáraftí?cat. y port., moco rab, 
muQab val., miutarabe (en Muñoz, Colee, de fueros. I, 
360). De ^i;*^^* mostarabíy «alcaraviat» en el Voc. Ár.- 
Lat.y «arabicus» en el Lat.-Ár. en R. Martín, vnróbigo» 
en P. de Alcalá. 

MozARABiA. De HaJjxXav- mostarabía. 

Udieron esta voz toda la cleregia 

E muchos de los legos de la mosarabia. 

Berceo, Milagros de Nlra. Señora, copla 42. 

MozMODÍ b. lat. (en Sta. Rosa, Elucid.). Lo mismo que ma- 
comutina. 

MuDBAGE b. lat. De -^a* imidbach, «estota de seda bordada 
ó recamada de oro.» Dozy. «Tres capas, una de ciclaton, 
et alia mudbage.^^ Sta. Rosa, Elticid. 

yí\]TiE3KR.Tye ^^o<*mudechchan, «tributarius» en R.Mar- 
tín. Léese en Garibay (Compendio historial de lascrón. y 
universal hist, de todos los reinos de España, Lib. XVIII, 
Cap. 28, p. 1339, ed. de Anveres de 1571): «como los demás 
moros fuesen á vivir á la serranía de Ronda, haciéndose 
Mudejares^ que quiere decir vasallos de cristianos, etc.» 

MuECiN. Lo mismo qne almuédano. 

Muesca. Tal vez, según la Acad., de sjlíx* maxacca, «hen- 
dedura.» 

MuFTí cast, y port. V. moftí. 

MuLADí. El hijo de árabe y de cristiana ó judía. De ^^.lxJ^ 
mugualladin, pl. de jü^ muguallad, nombre que se apli- 
caba á los españoles y arabizados, «adoptado» en P. de 
Alcalá, «nacido de padres esclavos» en Burckhardt, «mes- 
tizo, mulato» en Bocthor, Beaussier y Berbrugger. 

Mulato. De w\J^« muguallad, «el nacido de padre árabe y de 
madre extranjera 6 de un padre esclavo y de una madre 
libre,» y no de mulus, cDmo quiere Dozy. V. Silvestre de 
Sacy, Chrest. árabe, II, 155, Mr. Defrémery, Mém. d'hist. 
orient., p. 334, y Marcel Devic, Diet. Étym., in v. Mulcttre. 

MuLEY. De ^^y^ muléy, «dominus» en R. Martin, «Don pro- 
nombre castellano» en P. de Alcalá. 



4C1 

MuMiA cast, y port. Lo mismo que momia. «Buena mumia 
que es la más preciosa melecina.» Lib. do, la ra:^a de las 
aves de Pero Lopez de Avalo, Bibl. Ven., p. 34L 

Musa. Nombre de una viga angular de la armadura en la 
Carpintería de lo blanco. Dozy presume que es una alte- 
ración de ofj'j-* f}í^^íJfff^-'> «paralela, la viga paralela á otra.» 
Gf. is)j\j.* oponere en R. Martín. 

MvsEUN A casi., mar se lina, musselina port., mosolina val.y 
mossoíina malí. Cierta especie de tela. De ,J^y-* niati(;ilí, 
((muselina» en Bocthor,» adj. de y^y*niauril, (da ciudad de 
Mosul,» donde se fabricaba aquella estofa. Dozy. 

Muslime cast., miulemo, ant. cast., mtisa val. De jjL^ mos- 
lim, ((saracenus» en R. Martín, ((moro cosa de esta region» 
en P. de Alcalá. 

Musulmán. Lo mismo quo mosoliman. 

Muzárabe. V. nio:^ttrabe. 

MUZTÁHABE b. kit. Lo mismo (.[UQ.nio::;újYibc. ((Kgo Adefonsus 
Dei gratia... ad tolos M(i.;tárabesáe Toleto, tam caballeros 
quam pedones, etc.» Privilegio otorgado por el rey D. Al- 
fonso Vid los Mfi.?fU'abes de Toledo, año de 1101. ap. Mu- 
ñoz y Romero, Colee, de fueros niunicip., p. 3ü0. 



N. 



Nabab cast, y malí., nababo cast, y port. En las Indias orien- 
tales gobernador de provincia. \)e^\^n(iicáb, pl. de ^^ 
naib, «vicarius regis, bayle» en R. Martín, (tvisrey, rey 
por otro» en P. de Alcalá, ((vicarius» en Vullers, «vicario, 
lugarteniente» en Kaz. En los lexicógrafos españoles se 
echa de menos esta forma de plural. Defrémery. 



462 

Nabí. Entre los moriscos, profeta. De ^ ;za&í, que vale lo 
mismo. Acad. 

NÁCAR. Acaso del pers. JJJi {^ de tres puntos) nogár, «pie- 
tura, ficta efigies, imago» en Vullers, ture. jJj nacür, 
«any design, figure» en Redhouse, kurdo nalmra, sanscr. 
nakhara, «unguis.» V. Pott, liüfer's Zeitschr., 2, 354. 

NÁCARA. Timbal usado en la antigua caballería. De ajjanac- 
cára, «pequeño timbal, vasija de cobro ó de bnn-o cubier- 
ta con una piel atirantada» en Bocthor, «grandes timbales 
de cobre llevados sobre un camello ó un mulo.» V. Dozy, 
Supl. En R. Martín se encuentra ij*íá nocaira, dim. de ijt^ 
nacra en correspondencia de «timpannm^» y en P. de Al- 
calá en la de «atabalia.» 

Nadel. Cierta suerte de vino. De JíjLí nátil, «flor de nadel, 
vino» en P. de Alcalá, «vino,» y en gen. «licor espirituoso 
hecho de pasas y de dátiles» en Kazimirski. 

Nadir cast., cat., mall, y port. De ^^hi nadir, «opuesto á, 
enfrente de,» abreviatura de .:¿Z^\ y^ nadir as-semt, 
«opuesto al cénit.» Casiri, Marina, Sonsa, Marcel Devic. 

Nafa, nefa. Prov. de Murcia. Azahar. V. aguanaJYi. 

Nafaco, ant. gall. Lo mismo que anofaca. 

Nafil port. V. añañl. 

Nafta. Betún, petróleo. Del lat. naphtha ó naphthas (nefta, 
betún inflamable que se cria cerca de Babilonia, semejan- 
te al alquitrán), formas que se registran respectivamen- 
te en Valerio Probo y el naturalista Plinio, del gr. vá'íBa 6 
vá'foa, del pers. c:,^ naftSj naphtha en Vullers, «combusti- 
ble mater» en Johnson, de donde el ór. iaái naft. 

Nagüela, ant. cast, y gall. Cabana ó choza. Casa pajiza ó 
pobre. Aunque en R. Martín se encuentra s.JLí nagüela con 
la significación de «tugurium,» y en P. de Alcalá con la 
de «casa pagiza ó pobre, casilla pagiza, chibital de cabri- 
tos, gahurda, choza, pocilga,» así el término ár., como el 
cast., proceden del lat. niagalia, voz púnica que se regis- 
tra en Virgilio con la acepción de «cabanas, chozas, ma- 
jadas, aduares.» V. Forcellini, Freund, Nebrija y Miguel 



463 

y Morante. Sobre la sustitución de la n por la m, cf. el 
cast, y port, néspera del lat. nieitpiUmi. 

Naipe. En sentir de Malin (Etijni. Unters., i).29), de v^.U 
nacb, «representante» (de los cuatro palos, espadas, copas, 
oros y bastos, sínibolo de los guerreros^ sacerdotes, merca- 
deres y labradores). Engelmann (Glos., 2."'" ed., Append., 
385) impugna esta congetura, í'iuidándose en que la pala- 
bra ncüb vale sustituto^ delegado, vicario, pero no repre- 
sentante, idea que no existe en los Orientales, y añade: 
Mr. Mabn ha debido demostrar que los árabes tenían ba- 
rajas á que llamaban núíb. De limitarse á esto último, la 
objección carecería de fuerza, si se considera que, según 
Rosal, que alcanzó las reliquias de la gente mora, el ára- 
be llama miipe á la baraja. 

Namme:ixia val. Especie de alfange. De ^axíLJ Itunéxia, pl. 
de «.-¿xj lamxcCa, «espada» en berberisco, corrupción del 
ár. s-cis^i namxa, procedente del pers. %ss\^ nimoha, «pe- 
queña espada « en Richardson. 

Naqueraciza. Parece que se usó en lo antiguo para signifi- 
car alguna tonadilla ó baile alegre'y festivo. Acad. l.*ed. 
Voz compuesta de la aráb. 8j5U náquirOy «panderetera, 
tañedora» enP. de Alcalá, y de ^yf cus, «tambour, tim- 
bale en cuivre» en Kaz. V. Casiri. 

Naranja cast., naranja cat. Del ár. jlsú.U nárancha, del persa 
^^ nárang, sanscr. náranga (orange tree en Wilson), 
«pomum seu malum aurantium» en Vullers. 

Narguile. Del ár. J.-o>-^Lj nárchil, del pers. y^Sj^ (^ de tres 
puntos) nárguil, «nux magna indica^ valg. cocos,» del 
sanscr. narikela ó narikare (the cocoamet en Wilson), 
«pipa persa para fumar al través del agua» en Johnson 
(Diet. Pers. Aráb. and EngiisJi). En turco se halla tam- 
bién esta voz bajóla forma \i^/JJ nárquüeh, «instrumento 
para fumar el tabaco pei-sa, en el cual el hiuno seabsorve 
á través del agua, purificándolo de esta suerte antes que 
llegue á la boca.» V. Redhouse. 

Natron. Lo mismo que alatron. 



464 

Nebí. Ei alcon llamado neblí. «En Castilla eten Portugal son 
llamados neblis^ pero al comienzo fueron llamados nebis, 
et por tiempo corrompióse este vocablo, etd ícenlos neblis.» 
Lib. de la Caza de las aves de Pero Lopez de Avala, Bibl. 
Ven., III, p. 160. V. neblí. 

Neblí cast., mal!, y port., /zedrí port. Pájaro de cetrería, el na- 
tural de la villa de Niebla. Guadix. De ^^ neblí, «halcón 
neblí, neblí especie de halcón» en P. de Alcalá, voz co- 
rrupta de ^5^ lebli, adj. reí. de ?-M lébla, «la ciudad de Nie- 
bla,» forma que se encuentra en el siguiente pasage del 
Calendario de Rabí ben Zaid, p. 92 (I.*' de Setiembre): 
^x^yi J5I J^ -^'^-^ jii^^ j^l a* ^^^ ^'Jül j'w^'l ^j:^j, cuya 
antigua tradición lat. dice: «Et in ipso egrediuntur falco- 
nes allcbliati ex mari Océano, et venantur usque ad prin- 
cipium veris.» 

Negac-a port., ñagaza gall. V. añagasa. 

Nenúfar cast, y cat. Del ár. ^y^ ni/n/far, del ór.-pers. ^í^ 
nilúfar, ((uymphea lotus, vulg. ncnupliaríí en Vullers^ 
sanscr. nilítpala, «a blue lotus, nymphea caerulea» en 
Wilson. Casiri, Marina. «... et so en esto atal como la abe- 
ja que se asienta en la flor del nenúfar.)) Calila é Dym- 
na, p. 29. 

Nesga. De ^-w-J nesch, «entretexediira» en P. de Alcalá, r. ^.^^ 
násacha, «tcxere» en R. Martín. Cov., Dozy. 

NiCAR. De ^ii núc, r?ícpor la imóla, «coyre» en R. Martín, 
«hacerlo á la mujer» en P. de Alcalá. 

Ñipa cast, y port. Árbol de las islas de la Sonda. Del malayo 
\juí [p de tres puntos) nipah, «suerte de palmera de fruto 
comestible.» Marcel Devic. 

NiZARANí cast., nasarani port. De ^!y^ nicráni, «cristiano.» 
Sonsa. «... preguntó con voz baja si éramos ni^aranis, co- 
mo si dijera ó preguntara si éramos cristianos.» D. Qui- 
jote, 1.^ Part., Cap. XLI, III, p. 225. 

NxoRA cast., ñora gall. V. noria. «... assí cuem(j es íccha 
la nnora con que suuen el agua.» Lib. Alf. del saber de 
astronomía, Lib. dall relojio dell argent uiuo, IV^ 67. 



465 

Nocla. Cierta suerte de balsa ó charca de comunidad cerca 
de algún pueblo. Guadix. Dase este nombre en la vega de 
Granada á una alberca escabada en la tierra en forma re- 
donda que sirve para depósito de agua. De «yü nocra, «ca- 
verna^ cavilas, pee. parva ct rotundior in terra; depressior 
et rotundas in terra locus, s. fovea rotunda» en Fi-eytag. 

Noque cast., nocli malí. Estanquillo ó pozuelo en que se 
cLuten las pieles. La misma etimología del vocablo an- 
terior. 

NORIA. De s^j^U náóra ó a^yá naóra, «tornum» en R. Martín, 
«añoria» en P. de Alcalá. Casiri. 

Nuca cast, y port., nucha b. lat. Marcel Devic trae esta voz, 
copiando á Bochart y Defrémery, del ár. cL¿\i nujCCa, «mé- 
dula espinal» en Kaz. Preferible sería derivarla de ¿^ 
miijj\ «cerebrum» y en la glosa «medulla» en R. Martín, 
«nuca de la cabeca, meollos de la cabeca» en P. de Alcalá. 
Sobre la sustitución de la n por la /??, cf. nagüela de ina- 
galia. Lá Acacl. da por etimología de este vocablo el lat. 
nucleus, que, en mi sentir, es la verdadera. Cf. clesnoclar 
y desnudar, formas vulgares por desnucar, que suponen 
un sustantivo nocla ó nuda. 



O. 



OccA port. Del ture. mjI okka, corrupción de Ui^ guaquia, 

«el oke, peso turco equivalente á unas 2 libras y-J-.» 
Sousa. 

Odalisca. Esclava, concubina. Del ture. ^jJnLjI ódalic^y «con- 
cubina» en Redliouse. 

Odia port. Lo mismo que alhadia. 

59 



466 

Ogro. Monstruo imaginario, demonio del desierto. Del ár.- 
pers. Jy. gúl, «ogro, monstruo» en Bergé y Bocthor, «ge- 
nus daemonum nialignum quod viatores in deserto ag- 
gredi ferunt» en Vullers. 

Oj\lá cast., ogallá, otigallü gnli., oialá cat. y val., oixrilá, 
ouxalá port., oxalá cast, y port. Los etimologistas traen 
esta voz de las aráb. vL'! Ui ^^1 in xá allah, «si quiere Dios,» 
pero como en el Die. del Romance al Lat. de Antonio de 
Nebrija se lee: Oxalá, palabra Púnica (utinaní, ó sí), art. 
que copia P. de Alcalá en su Voc, dándole por corres- 
pondencia aráb. Oxaláh, que aunque parece contracción 
de U.i| Li ^^1 in xá alian, no se compadece con el origen 
que le asignan ambos lexicógrafos, sin repugnar yo su 
procedencia aráb., soy de opinión que bien podría venir 
el término cast, del hebr. iSns ahhalái (Salmos, 119, 5), ó 
íiSnx«/iA«/¿/ (II Reyes, 5, 3), «partícula optantis: utinam! 
faxitDeus!», ó, finalmente, de ^Sn\^ahhelai; «utinam!» Sabi- 
do es que la lengua fenicia, especialmente la hablada por 
\o?, poerios ó cartagineses, era casi hebreo puro. 

¡Ole! Interj. con que se anima y aplaude. Acad, De \iJb tja- 
llah, «Allons!» (interj.) en Marcel. 

Olíbano cast, y port., olibanum b. lat. Marcel Devic prefiere 
á la etimología gr. oMavo^ olibanos y á la lat. olenm libani, 
la ár. ^^'1 al-luban, «incienso,» aunque reconoce la iden- 
tidad entre el vocablo gr. y el arábigo. 

Olmafi port. Lo mismo que marfil. 

Omalhacen, omalhasan. Nombre de una arracada ó adorno 
de las moras granadinas. De ^^^-w*^l f,\omm alhásan, «rui- 
señor» en Marcel, lit. «la madre de Hásan.» \ . abumelih- 

Oqul\ port. V. alguaqaia. 

Orangutan cast., orang-otang port. Voz compuesta de las 
malayas t^ji U de tres puntos) orang, «hombre» y ^j^ 
huían, «bosque,» hombre de los bosques. Marcel Devic. 

Ordo. Lo mismo que horda. «... donde tenia su ordo puesto 
en el campo que dizen ellos por ReaL« Glavijo, Vida del 
gran Tamorlan, fol. 470. 



4G7 

Orosús cast., oro^í/xr cast, y gall. Do ^j^j-ww o^^ oróc sus, 
«orogug o regaliza, regaliza o orogug» en P. de Alcalá. 

Orraca port. Vino. V. arac. 

Oruga cast., cat., gall., port, y val., erugacni. De ^^f- orúc, 
pl. de wjy í>c, formaron los moros granadinos el nombre 
de nnidad 'si^^z. í)r¿¿6*a, «gusano que roe los pámpanos, oru- 
ga gusano, pulgón que roe las viñas» en P. de Alcalá, r. 
^js. á/'üca, «rodere» en R. Martín. Aunque la vozesp., en 
cuanto á la forma, parece simple transcripción de la aráb., 
sin embargo, no tiene tal origen, pues viene derecha- 
mente del lat. eruca, «la oruga, insecto» en Golumela, 
«oruga ó jaramago, planta» en Horacio, que son las acep- 
ciones de la dicción castellana. 

Orujo. La Acad. trae esta voz de la \í\i. fulliculus; pero co- 
mo el orujo no es solamente el hollejo, sino el cuesco 
quebrantado de la aceituna, me inclino á creer en su pro- 
bable derivación de la aráb. ^J-s¿-yl av-voJQ, «vilitas pretil» 
en Freytag (cf. arraax), ó acaso de ^-va^yi ar-rachs, «sor- 
des» en R. Martín. 

Osear, oxear. Parece voz onomatopéyica, pues en ár. se en- 
cuentra el V. ^1 asse (n. de acción ^\ ass), «diciendo ¿s, is! 
propulit (ovem)» en Freytag, «alejar las ovejas gritando 
is, is.')) en Kazimirski. 

OsMANLi. Turco. Otomano. Del ture. jJLiUit otsmanli, que 
vale lo mismo. 

Otomana. Especie de silla. De juíUíi^ oísmania, fem. de 
^Ui£ otsmáni, otomano, nombre del pueblo, descendien- 
te de ^^USt o¿«/?iári, Otsmán, fundador de la dinastía de 
los turcos otomanos. 

Otomano cast., otomá cat., mall., port, y val. Turco. Del 
ture. ^_^'-»^ otsmáni, «otomano.» 

Overo. Lo mismo que hobero. 



p. 



Pacha. Lo mismo que bajá. 

Pagoda cast., cat. y \íú.,pagode port. Del pers. o^njoü butke- 
deh 6 putkadéhy «templo de ídolos,» voz compuesta de \aj 
but 6 put y «ídolo» y de ooS kedéh ó kudeh, «casa.» Mar- 
cel Devic. 

Papagayo casi., papa gaio port., papa [ja 1 1 cat. y val., papa- 
gay cat. Del ár. uuo babagú, pers. Láaj bapgá, «el papagayo, 
ave de las Indias.» Defrémery. 

V\p\Y{k7., paparra;s port. Lo mismo que abarra;^. 

Paraíso. Del lat. paradisus, del gr. r.%zirjti7o;, hebr. dtis fa- 
reddes, «hortus^ arboretum.» El origen de esta voz no ha 
de buscarse entre los griegos ni entre los hebreos, sino en 
las lenguas del Asia Oriental. Cf. pers. (j^^o^, «hortus in 
quo solo omnia, quae in omnibus aliis hortis crescunt, 
reperiri possunt, paradisus aut hortus in paradiso,» sáns- 
crito par^deprt^ «regio aliena, dein eximia.» La voz árabe 
y^^jy ñrdaus procede de la forma persa. 

Parao cast, y port.,/)«r«?¿ port. Embarcación grande filipi- 
na. Del malayo y^_^ (o de tres puntos; praho ó^l^ práo. 
Marcel Devic. 

Parasanga. y .farasanga. 

Parsi. Adorador del fuego. Del pers. ^^j^}^ (v de tres puntos) 
parsí, «persa,» adj. de ^j^jj^bárs, «la Persia.» Marcel Devic. 

Pasamaque. Borceguíes amarillos, anaranjados ó de otros 
colores. Haedo, Topogr. de Argel, fol. 20^ col. 2.'* Pere- 
grina corrupción de uíUí tamác, «botas árabes» en Hélot, 
que bajo la forma ó'UoJl iltimác se encuentra en P. de Al- 

• cala con la acepción de «borceguí,» y bajo la de oUi tumác 



4G9 

on Aben Batuta (II, 127), (ui Berggren y Gherbonneau. 
Esta voz que no se registra en los die. del ár. clásico, la 
trae Dozy del ture. óL*^ tamúc. V. Diet, des noms des 
céteni., p. 49. «... porque todos los levantes y gen iza ros 
que en ella venían, tuvieron por cierto que les habian de 
embestir dentro del mismo puerto, y tenian á punto su 
ropa y pasa/naques, que son sus zapatos, para huirse lue- 
go por tierra sin ser combatidos.» Cervantes, D. Quijote, 
1." Pai-t., Gap. XXXIX, III, p. 159. 

Pascua. Del \d.i. pascha, transcripción del hebr. nüDfesahh, 
((sacrificium ob immunitatem populi oblatum, agnuspas- 
chalis.)) V. Gcsenius. 

Pataca cast., cat. y port. De jüLbU ba taca por íüILjjI aba 
taca, lit. «el padre de la ventana.» Müller. Los moros han 
tomado las columnas deHéreules, que so encuentran acu- 
ñadas en la moneda, por una ventana, y de aquí el nombre 
de bataca que dan á las mismas. Dozy. 

Patache, patax cast., patacho, pataxopoH. De ^^iL^ batáchy 
«navis bélica.» Gomo el vocablo aráb. no se -registra en 
los dio. clásicos^cree Dozy encontrar su origen en la bas- 
tasia de los Dálmatas, citada por Ducange. Gf. albato^a. 

Patán. El aldeano ó rústico. Fig. y fam. Hombre zafio y 
tosco. Acaso de Li batt, que se registra en Bocthor con la 
acepción de «idiota.» 

Pateca port. Melón. De sJ^uiaj batija, que vale lo mismo. 

Pateo port. Según Sousa, de jl?cvLu batha, «terreno depri- 
mido.» 

Pato. Sousa/Defrémery y Müller, á quienes siguen Dozy y 
\(\Acad., traen esta dicción déla ár. iaj¿?«¿/', mojordeln.de 
unidad -tlii batía, «pata, ánade doméstica» en P. de Alcalá, 
«anas, anser» en R. Martín, «ánade, pato» on el P. Bernar- 
dino Gonzalez. Encuéntrase esta voz como clásica en Lane 
con la doble acepción de «ánsar y ánade,» aunque gene- 
ralmente vale la primera de estas aves, pues los árabes 
aplican Lj al pequeño ánsar y jji al grande, como se lee 
en el siguiente pasage del Tratado de las palabras ajcmies 



470 

introducidas en la lengua árabe por Abú MansurMaiihub 

ben Ahmed el Ghawaliquí (Xtírf. Escurial., 1124): yó jjf Jls 

Dice Abu Becr: El pato: el nombre de esta ave no es ár. 
puro; y nLJI entre los árabes designa el pequeño, y el 
grande se llama jjí (ganso). 
Pato. Borrón. De jüai batía, «pato, gota de tinta sobre el pa- 
pel»» en el P. Bernardino Gonzalez y en Bocthor. 
Pelote. Y. potóte. «Un joe/o/e colorado y azul.» Embargo de 
bienes de Andrés Asibachey de Pataura^ Arch, de la Al- 
HAMBRA, leg. 220. 
Pellote. Lo mismo que potóte. 

Desde aquí á la mi tienda non hay si non una pasada, 
En pellote vos iredes como por vuestra morada, 
Todo es aquí un barrio e vesindat poblada. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 837. 
Pelvi. Del pers. ^^^ (v de tres \}\\nios) pehlecí, «urbanus, 
dialectus urbis, dialectus urbana, lingua antigua Persa- 
rum» en \'ullers. 

Percal. Del pers. JL*'^j (v» Y ^ de tres puntos) pergal ó Jlj^ 
pergatdy «lacinia assuenda,» ó mejor del col. vjSj^pargá- 
ra, «genus panni s. vestís e bysso vel bombyce crassio- 
ris similis panni generí, quod ^^-'^* dicitur; vestes» en 
Vullers. 

Perl Especie de genio entre los orientales^ semejante á 
nuestras hadas. Del pers. ^^ (^ de tres puntos) perí,, «án- 
gel, espíritu bueno, opuesto alj..j.> rfí>/» en Vullers. Mar- 
cel Devic. 
Perro cast, y port. Según Marina, aunque con mal acuerdo, 
X y dej^ dirá, «canis venaticus.» La voz esp. no es ár. Diez 
^■- no le da etimología; pero la pone en relación con el b. lat. 
petrunculus canis. Donkin pregunta si será de origen cél- 
tico, haciendo notar que en el principado de Gales, perro 
es el nombre común de este animal. 
Petrera. Llaga, buba, úlcera. Del ár. syii betre, «scabies, 



471 

ulcera» en R. Martín, «botnnn^ pústula» en Kaz., r. _^ 
bátara, «ulcerare» en el lexicógrafo catalán, «estar cu- 
bierto de pústulas, pupas ú otras erupciones semejantes» 
en Freytag. Gf. botar. De bctre, transcrito el v poi" ^^ PY 
añadida la terminación cast, ora, se h\zo pntrera. «Mata- 
duras no, mus /jctreras sí.» La Celestina, Acto I. 

Piragua. Según Marcel Devic, esta voz debe relacionarse 
con la malaya jj:[j3 /)/'«// o^ «batel. )i 

Pn\BEc port. Del ture, yo (v de tres puntos) pír, «viejo, an- 
ciano, el supei'ior de un oi-den» y ^ bec, «bey.» «O Pir 
^ec mandou no nutro dia desembarcar a sua artelliaria 
de bater, etc.» Andrade, Chrón. cVEl Rei D. Joáo III 
Part. IV, Cap. 1)3, p. 108. 

Pizca. La Acad., de acuerdo con Marina, trae esta voz déla 
aráb. kjCaj bitca, «pedazo cortado, parte arrancada que que- 
da en la mano, como un mechón de cabellos, un puñado 
de plumas.» Diez y Donkin le dan un origen holandés- 
germánico. V. Étijm. Diet, in v. Pi^-^a. Yo me inclino con 
Cabrera á que el vocablo en cuestión, que se halla en el 
válaco bajo las íonnns pit^igá, pizca, es un n. sust. deri- 
vado úqÍw. piscary que viene á su vez del lat. vellicarey 
pellizcar. 

PoLOTE. Nombre entre los morisc s de un;i suerte de saya 
de mujer hecha de chamelote^ de paño florete^ palmilla ó 
frisado, de grana, de escarlatina de lana y contray, de hilo, 
de lino^ ó de terciopelo, generalmente á dos colores con 
rasas ó franjas de seda, á veces recamada de oro. DesJo^JL 
pallóte, «saya de mujer» en P. de Alcalá, ó de L^ bolót, 
«brial» en el mismo lexicógrafo, voz derivada del cast./)c_ 
Uote, que, en sentir de la Acad.^ trae su origen del \i\i.pe- 
llis. V. Dozy, Glos. in v. Mar lata. «Una saya de mujer que 
alcen palote de terciopelo colorado, guarnecido con fran- 
jas de oro y aforrado.» Embargos de bienes de wariscosj 
Arch, de la Alhambra. Sobie la íorma de esta vestidura, 
léese en Pedro Guerra de Lorca (Cathechesis niystag., etc., 
fol. 27): «Hse vestes ad suos rituales actus pertinent, reli- 



472 

qu8C ad veneros; nam sago breviori, PoUote ab eis diclo, 

utantur qui crura ipsa non tegit.» 

Ponche. Del ingl. jow/ic/i^ del pers. -so^ (v de tres puntos) 
panchj zend. pañcan, sanscr. panchan, gr. irr/ra, cinco, 
por hallarse compuesta esta bebida de cinco ingredientes, 
á saber: té, azúcar, rom, limón y canela. Marcel Devic. 
Gf. el pers. ¡j^y ^, de donde el ár. j;iy^xb, «electuario 
compuesto de cinco cosas» en Vullers. 

Porrón cast, y gnW., porro, porrona cat. Especie de vaso ó 
vasija, piporro. De ^^^j^borón, «urceus» en R. Martín. Pero 
comoesta voz no se encuentra en el ár. clásico, sospecho 
si será corrupción de la ]úí. piriim, por razón déla forma 
de pera que tiene aquella especie de jarro, cuya descrip- 
ción puede verse en Labernia. 

Pote cast, y port., po¿ cat., prov. y val. A.unque en el ár. 
clásico se encuentra la palabra ñÍoj baíte, «urceus e corio 
confectus, in quo liquidiora circunferunt viatores; urcco- 
lus ex corio complicatilis, unde aquam bibunt» en Frey- 
tag, «especie de polo ó botella de cristal, sin. de sjo dabba, 
on el dialecto de la Meca, llamada así por su figura pareci- 
da á la de un píito; vasija ó frasco semejante á la »^^^i; suer- 
te de vaso de forma esférica y cuello corlo» en Lane, la 
circunstancia de registrarse esta voz en el nórdico, sueco, 
dinamarqués y neerlandés bajo las formas respectivas 
pottr, potta, pottc,pot, y en el címbi-ico y gaéiico bajo las 
de pot Y poity me hace sospechar de su origen aráb. Yo me 
inclino á que la voz en cuestión procede del lat.potas^ que 
con la acepción de ama, parece "haber sido usada por Pli- 
nio, según un diccionario, y en el siglo VI por Venancio 
Fortunato, como sinónima de canna y calías. Cf. albiice 
y bota. 



o. 



QüARTiFA cat. Lo mismo que alcatifa. 
QuEQA. Lo mismo que alquicel. 

Entendía Patroco enna esporonada 
Que si a el tornassc Ector otra negada, 
Tantol ualdrie loriga cuemo que^a delgada: 
Quisose encubrir, mas nol ualió nada. 
Libro de Alexandre, copla 598. 
QuELHE. Dase este nombre en Málaga á cierta suerte de pes- 
cado. Acaso de ^¡^Jl/ qaelh, «perro.» 
Quema. Especie de impuesto sobre las mercaderías que en- 
traban {> salían en el reino de Valencia, de que hacen 
mención las Cortes de la 1.'' mitad del siglo XV. De ju^s 
quima, «precium» en R. Martín, «precio, valor» en Frey- 
tag. La forma «//a quema que se encuentra en las actas 
de aquellas Cortes, parece, según Dozy, transcripción de 
juLü^ll al-iquéma, «evaluación.» V. Glos., p. 320-7. 
QuENiBiR (ap. Salvó y Sainz de Baranda, Colee, de doc. ined., 
Anil,480). Corrupción de^^ quebir, «grande,» nombre 
que llevaba la aljama mayor que los moros granadinos 
tenían en el Albaicín, hoy parroquia del Salvador. 
Quermes. Lo mismo que alquermes. 
Querub, querube. Del lat. bíblico cherub, del hebr. 2ii2 que- 

rúb, «propinquus, familiaris.» 
Querubín cast., querubi cat., mall, y val., querubim, cheru- 
bim port. Del lat. bíblico cherubim ó cherubin, del hebr. 
D13Í12 querubim, pl. de liis querub. 
QuEviR (en el Libro de Habices). V. quibir. 
QuEZA cast., queca port. Lo mismo que alquicel. 

«o 



474 

QuiBiR. Cierta suerte de moneda. De yjS qtiehir, «nomen 
moneta3.)) V. de Sacy, Chrest. Arab., Ill, 354, adn. ed. alt. 
«... no ha de llevar mas que un quibir por cada marjal de 
trigo.» Orel, de las aguas de Granada, ms., fol. 57 v. 

QuiBLA. De'íJuÁ q [libia, «mcridies» en R. Martín, «medio dia 
parte meridional» en P. de Alcalá, «tractus antrorsum 
oppositus, pee. quo quis se dirigit inter precandum; regio 
australis; regio templi Hierosolymitani vel Meccani» en 
Freytag. 

QuiQA port. Bolsa. De R^yyuT quisa, que vale lo mismo. iMou- 
ra. «Alem de 500 qnicaes, que pagava todos os annos ao 
Turco.» Barr., Dec. IV, Liv. X, cap. II. 

Quilate cast, y port., qailat cat. Especie de moneda que 
valía medio dinero. De í>Ija/ qairát, «obolus» yen la glosa 
«vel oflares» en R. Martín, «ardite, tres blancas moneda, 
quilate» en P. de Alcalá, derivado del gr. x£^oáT'.ov, lat. cera- 
tium. Duarte Nuñez, Marina, S. Luiz. «Que el vendedor de 
la seda pague... al Portero que está á la puerta de Vi- 
varrambla un quilate, que es medio dinero.» Ley ^', 
Tit. XXX, Lib. IX, Nueoa Recopilación. 

QuiLÉ port. Especie de betún (ap. Teixeira, Viaje de la In- 
dia hasta Italia, p. 110). De^Ls car, quir\)Ov la imóla, «pix» 
en R. Martín, «cera de avejas» en P. de Alcalá. 

Quilma. Tal vez de U¿ quima, quilma por la inserción de 
una n eufónica, «vas» y en la glosa «embut» en R. Mailín. 
En sacos ne en quilmas non podien caber. 
Libro de Alexandre^ copla 1400. 

Quina. Especie de toca. De cUa quina, «antifaz de novia, to- 
ca de mujer ó tocado» en P. de Alcalá. Según Laiie (Mil 
y una noches, \, 21), es una pieza de muselina de una alna 
de longitud y algo menos de anchura que sugetada en la 
cabeza con el i;;ar baja por delante hasta la cintura, sir- 
viendo de velo. «Toca quina, de seda con oro á los cabos.» 
Embargos de bienes de moriscos. Arch, de la A lh am bra. 

Quina. De íus quinna, «galbanum.» Dozy. «Et cuando se les 
hincharen los cuerpos^ et se les ficiere encontrado, et les 



475 
acaesciere mucho esta enfermedad, tomen de la quina, 
et del estorac.» Lib. de montería del Rey D. Alfonso, Bib. 
Ven., vol. f, cnp. XLl, p. 213. 

Quinal. Especie de soda do que se hacían las tocas llama- 
das (juiníi. V. alqainaí. <(ltem^ que los quinales se hagan 
en peine de seis.» Orel, de Granada, fol. 72. 

Quintal cast., cat., mall., port, y val., guintar cat. Peso de 
cien libras ó cuatro arrobas. De^Lkus quintar, «talentum» 
en R. Martín, «quintal cien libras» en P. de Alcalá. 

Quiosco. V. kiosco. 

QuiRATE cast, y port.^ qairat port. Lo mismo que quilate. 
«Huma cruz d'ouro de XXIV quirates.n V. Sta. Rosa^ 
Elucid. 

QuiTHÁ cat., enquitá malí. V. alquitrán. 

QuiXAR. Acaso de jf^sui quixara, «cortex, scama» y en la glo- 
sa «vel crosta» en R. Martín, «corteza de árbol, corteza 
qualquiera» en P. de Alcalá. «O que manden curtir á to- 
dos los curtidores cueros de quiocar.^» Ord. de Granado,, 
Tit. 75, Ord. de los correeros, fol. 169. 

Quiza cast, y gall. Túnica antigua. Lo mismo que alquicel. 
Tenia cofia en la cabeza quel cabello nonl salga, 
Quisa tenie vestida blanca e rabi-galga. 

Arcipreste de Hita, Cant., copla 1193. 



R. 



Rabadán cast.^ rabada cat. y malí., rabadam port. De ^^Lój! v> 
rab ad'Clán, «señor de las ovejas.» Guadix^ Dozy. 
El pastor lo atiende fuera de la carrera 
Taniendo su zamponna et los albogues espera. 
Su mozo el caramillo fecho de cannauera, 
Taniendo el rabadán la citóla trotera. 

Arcipreste de Hita, Cant., copla 1187. 



476 

Rabadon. Lo mismo que rabadán. 

Assí lo mando Dário en tocia su onor, 
Que non fincas ombre rabadoii nin pastor. 
Libro de Alexandre y copla 1145. 

Rabal cast., cat. y gdW.^rabalde port. V. arrabal. « con 

todas las casas de dittos, rabales, ó barrios.» V. Salva y 
Sainz de Baranda, Colee, de doc. inéd., XMII, 69, 74. 

Raball b. lat. Lo mismo que arrabal. «Et-totí aliamae Sa- 
rracenorum pracsentium et futurorum in /Y/fta/ZoXativae.» 
Privilegios otorgados por D. Jaime I á los pobladores 
Sarracenos del arrabal de Játiva, ap. Salva y Sainz de 
Baranda, Colee, de doc. inéd., XVIII, 62, 68. 

Rabastieno. Soldado de un cuerpo de caballería al servicio 
de los sultanes de Túnez. De ^y^^ rabadi, «habitante del 
arrabal,» adj. formado de ^,^ rábad, «arrabal.» «Mulea- 
ses volvió luegOj por que aun no habia pasado á los huer- 
tos donde posan los rabastienos, que son ciertos caballe- 
ros cristianos, qne viven en su ley y hacen guarda de la 
persona del rey de Túnez por antigua costumbre.» Gon- 
zalo de Illescas, Jornada de Carlos V á Tanej. 

Rabatines. Según Beuter, citado por Müller, era el nombre 
que los moros de Valencia daban á los cristianos que vi- 
vían entre ellos. La misma etimología que el vocablo 
anterior. 

Rabazuz. Zumo de la regaliza cocido y reducido á arrope. 
De g«^-wJl y; fobb as-sús, que vale lo mismo. Dozy. 

Rabé. V. rabel. 

El rabé gritador con la su alta nota. 

Arcipreste de Hita, Cant., copla 1203. 

Rabé. Lo mismo que rabí, 2.° art. «... et si se agraviaren de 
los adelantados, que se alzen á los rabes.)> Fueros dados 
á la villa de Sahagunpor D. Al/. X en 1255, ap. Muñoz, 
Colee, de fueros, p. 318. 

Rabeca, rebeca port. Corrupción de 

Rabel cast., rabela gaW., rabell cat. y val.^ rabil, rebel, arra- 
bil port. De v'-í; rabéb, «viella» en R. Martín, «rabé ó ra- 



477 
bel instrumento miisicf») en P. de AlcaU'i. Casiri, Rosal, 
Marina. 
Rauí. Mayoral de ganado. De ^^ rabb, «dominus» en Rai- 
mundo Martín. 

A Don Cornal resribon todos los carniceros 
Et todos los rabis con todos sus ayjeros. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 118G. 
Rabí cast., cat., mall, y víiI., /«¿¿í port. Doctor judío. Del 
hebr. lai rabbí, formado de 2')r((bb, « señor,» y del afijo pro- 
nominal déla 1." persona: «mi maestro, mi señor.» Sonsa. 
Ramiqüe. V. arrdbiqaa. 

RÁuiTA cast., /-((bida malí., rápita val. DesIajI.rá^íYa, «here- 
remitorium» en R. Martín, «ermita» en P. de Alcalá. Esta 
voz se registra repetidamente en el Libro de Habices. 
Racel cast., racéll val. Cada uno de los delgados que la 
nave lleva á popa y á proa, Á lo que parece, dice Dozy, la 
voz os de origen aráb., porque la r. y^^ rásala significa 
enviar. 
Racha. De *^^ racha, «ñ-uto, utilidad, provecho.» «Otrosí, 
que dedes un almud del alcaidía y otro áQ. racha de toda 
era.» Fuero concedido á los moros de Palma del Rio por 
Micer Ambrosio Bocanegra en 1-171^ Bib. de la Acad.de 
la Hist., Colee, de Salazar, M, 11 i, fol. 31-46. 
Racia, ricia. Esta voz, usada en las Alpujarras con la acep- 
ción de destrucción, estrago, viene de njjLc. ga^íija, estra- 
go producido por un ataque ó acometida violenta. 
Raes, rae:^. V. rafe^. 

Rafal^ rahal, rafalla. Esta palabra, que se encuentra repe- 
tidamente en el Repartimiento de Valencia, hecho por 
D. Jaime el Conquistador, como nombre de lugar, y que 
vale en cat. parral ó emparrado, y en malí, casa fuera de 
la ciudad, alquería, aldea, es el ár. ^^ ráhal, «ovile» en 
R. Martín, «hato» en P. de Alcalá, ó jls>^ rahl, «mansio, 
locus ubi quis habitat» en Freytag. Dozy. 

Rafala. Lo mismo que rehala. 



478 

Rafali (carne de) val. Carne mortecina ó enfermiza. De ^^j 
rahli, «morticinum» en R. Martín. 

Rafe cast., ráfach cat., ráfol val. El alero del tejado. De o. 
/•q^ «cañizo de cañas, rarzo dr» vergas, carzo de cañas» 
en P. de Alcalá, «corniche, ornement en saillie au dessous 
d'un plafond» en Bocthor. 

Rafes. V. rojez. 

Las cosas mucho caras alguna hora son rafeses. 
Las viles e las rafeses soii caras á las veses. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 92. 

Rafez cast, y gall., rojez (Berceo, Duelo de la Virgen, copla 

180), ra/ez (Libro de Alexandre, copla GSG), raffez (Apo- 

lonio, copla 523), réfes (Cancionero de Baena), ra/ece, re- 

fece, refeZy arfece (Sta. Rosa, Elucid.). De {ja*:^s f^f^Jf'Vf 

«vil, libertino, desenfrenado.» Guadix, Rosal, Casiri. 

Ragua. Remate superior de la caña de azúcar. Nombre de 
un puerto en Sierra Nevada por donde va el camino que 
conduce desde o! Marquesado del Cenote á las Alpujarras. 
He EyLj ragua, «espuma.» Rosal. 

Raíz cat. V. arráez. 

Rak port. Aguardiente. Lo mismo que «/y/c. 

Raquifa, regaifa cast., regueifa gnll. y port., rigueifa port., 
regayfa\\Q\. Torta. De \áA¿. r aguija, «pañis, placenta» en 
R. Martín, «horonazo de gueuos» en P. de Alcalá. Rosal. 

Rajol, rajóla cat. y val. De íf^^J lachóra por íf^^^l achara , 
«later» en R. Martín, «ladrillo de barro» cu P. de Alcalá. 
Sobre la sustitución de la / por la r cf. ruiseñor del lat. 
lusciniola, dim. de luscinia. 

Ramadan cast, y port., ramada cat. y val., ramadao port. 
I>Q ^J^*.ran^adán, «quadragesima» en R. Martín, «rama- 
dan, 9.** mes del año lunar árabe.» 

Qualquier que ayunare en el Ramadan, 
Creyendo la seta del nescio alcorán. 
Cancionero de Baena, p. 176. 

Rambla cast., cat. y val. De si*, ramla, «arenal» en P. de 
Alcalá. Guadix, Dozy. 



479 
Hangon cnsl., /v/ró cnl. y val., rincón vnl. Lo mismo que 
i'incon. 

Ally es angosta Asia, íazese un rancon. 
Dos maros la rorcaunii (jue ozcn on uiron. 
Libro do Alexandre y copla 784. 
Ranqal. De ^^Lw^ rasan ó de ^^Le, radián (Almacarí, ÍI, 711), 
«nombre de una especie de estofa.» V. Dozy, Supl. 
En medio del palacio tendieron vn almoíulla, 
Sobrella vna sanana áeran^al e muy blanca. 
Poema del Cidy ed. Riv., p. 3, col. 2. 
Raqueta cast., cat., port, y val. Según Littré, dim. del b. lat. 
racha, procedente del ár. n^I^ ráha, «palma de la mano.» 
Observa Marcel Devic, citando á Pasquier, que antes que 
In raqueta fuese instrumento para jugar i\ la pelota ó al 
volante, bacía sus oficios la palma de la mano. V. Diet. 
Étyni. in v. Raqueíte^ p. 189. 
Rasa. De ^i*cj racág, «plumbum» en R. Martín, «nivel en 
el edificio» en P. de Alcalá, cf. en el mismo lexicógrafo 
LuJl ^Jo\^^ «plomo de albañil.» 
Rasa cast., ras (en el Voc. de Berganza;, Ant. de Esp.)^ ras 
port.^ ras gall, y port. De g^l^ ras, «cabeza.» Dozy. 
Será, mira, el cuchillo bermejo 
Que cortará, do quier que falle rasa. 
Cancionero de Baena, p. 254. 
Ratla. Cierta suerte de araña. Guadix, Die. ms. Contracción 

de \Lci* rotaila ó íí^. rotaira, «aranea» en R. Martín. 
Rauda. De n^ó^^ randa, «cimeterium, sepulcrum» en Rai- 
mundo Martín, «mausoleo^ sepultura rica, cementerio de 
nobles» en P. de Alcalá. «A las espaldas del quarto de los 
leones, hacia mediodía, estaba una rauda, ó capilla real, 
donde tenían sus enterramientos.» Marmol, Hist, del re- 
belion, Lib. I, cap. VII, p. 27. 
Raval. V. arrabal. 

Por las Estremaduras fizo dannos mortales. 
Encendiendo las villas, quemando los ravales. 
Berceo, Vida de S. Milkuiy copla 388. 



.«** 



480 

Raxadí. Especie de dobla. Creo que estas doblas debieron 
su nombre á Raxid Abdehvahid II ben Idrís, sultan de la 
dinastía de los Almohades, que reinó por los años de 630 
al 640 de la Hégira (1232 á 1242 de la E. C). V. Codera, 
Tratado de Numismática Aráh.-Esp., p. 281. Para la auto- 
ridad V. dalinir. 

Raza. De \jLgaza. «Expcditio bellicawen Freytag. Cí. vacia. 

Reala. Hato que un mayoral formaba con ganado suyo y 
de otros dueños. Lo mismo que rehala. 

Rebatah. V. arrebate. «Y por que esto era cosa de muy 
grande peligro, quedar el i-rey (Chiquito en aquel rreino 
que estaua casi todo poblado de moros, donde podia, cada 
que le pareciese, rebatar el rreino.» Chrón. de los Reyes 
Cathólicos, ms. G. 72. íbl. 362 de la Bibi. Xac. 

Rebato cast., rebate port. Lo mismo que arrebate. 

Recamar cast, y port. De ^j rácam, «suere» en R. Martín, 
«bordar, labrar brossar» en P. de Alcalá. Guadix, Rosal. 

Recayquí, 1-egayqní. De (3P.L5, recayk, pl. de ^j^^ raqui k, 
«fino, delgado, delicado.» «Salvo que las grauíus que se 
tiñeren de seda finja ó torcida que sean sedas finas recay- 
quies.» Ord. de Sevilla, fol. 189 v. La forma regayqui se 
encuentra en la misma obra al fol. 188. 

Recife port. Lo mismo que arracife. 

Recua cast, y cat., rócoa gall., recova, port. De vy'^ recúb, 
«caballería de cualquiera bestia, cabalgadura assí» en 
P. de Alcalá, «carabana» en Marcel. «... etsi non fuercen 
términos iure que non lo fayla, et diga ó fué en romería ó 
en cavalgada ó en recua.^^ Fuero de Medinaceli, ap. Mu- 
ñoz, Colee, de fueros, p. 439. 

Redí. De b^ ridá, ridi por la iméla, «pallium» en R. Martín, 
«antepuerta, cortina ó corredor, paramento delante» en 
P. de Alcalá. «Un redi de lienzo listado.» Embargo de bie- 
nes de Leonor Abenzaide, Arch. de la Alhambba, log. 172. 

Redina. Tornillo con que hilan la lana. Rosal. De wb. red- 
dána, reddina por la iméla, «tornum» en R. Martín, «tor- 
no de hilar» en P. de Alcalá. 



481 

Redoma cast, y port., arretoma^ rotoma ont. cast., rodoma 
port. De \*yój redoma, «lagena» en Dombay, «botella» en 
Marcel. Dozy. Fundado Simonet en la existencia de esta 
voz en el b. lat. bajo la forma roiumha (v. Ducange, V^ 
810), cree probable su derivación del lat. rotunda por ra- 
zón de su forma. 

Refes. V. rafez. 

Muerte, al que tu Aeres, liévastelo de belmés, 
Al bueno e al malo, al rico et al rcfé>^. 

Arcipreste de Hita, Cant.^ copla 1495. 
Refez. Lo mismo que rafc^. 

Tomáronlos á todos los moros renegados, 
Los que end escaparon, refe:s serien contados. 
Berceo, Vida de Sto. Domingo de Silos, copla 702. 
Regaifa. En los molinos de aceite, piedra sobre que se co- 
locan, unos encima de otros, los capachos llenos de la 
aceituna molida en el alfarge^ para sugetnrlos á la acción 
de la viga ú prensa. Acad. Entiendo que se dio ú esta pie- 
dra el nombre que lleva por su forma redonda, en cuya 
hipótesis viene del ár. hjía¿^ regaifa, «torta.» 
Rehala. De J^^». ráhal, «ovile» en R, Martín, «hato» en P. de 
Alcalá- 
Rehalas de Castilla con pastores de Soria 
ReQibenlo en sus pueblos, disen del grand estoria. 
Arcipreste de Hita, Cant., copla 1196. 

Rehali. De cr^l? rehalin, ,J^^) rehilí, mediante el apócope 
del nún final, pl. de Jjt-I^ réhil, «viajero,» r. J^, «trans- 
mutare de homine» en R. Martín. Dozy. 

Rehani. Dase este nombre en Córdoba á un higo de superior 
calidad. De ^^^ reihaní, adj. formado de o^-^^:; reihán, 
«el arrayan,» por el olor que exhala aquel fruto. Simo- 
net, Dozy. 

Rehén, arrehen cast., rahan gall., refem, arrefem port. De 
^^ réhen, «pignus» en R. Martín, «rehén, prenda como 
quiera» en P. de Alcalá. Guadix, Rosal. 

61 



482 

Rehez. Lo mismo que rafes. 

Otros santos discípulos non de rehes mercado, 
Fue en pocca dora grant conceio iuutado. 
Berceo^ Vida de S. Miliaria copla 296. 

Rejalgar cast., realgar cat. De^ljul ^. rahch algár, «vene- 
num» en R. Martín, «arsénico.» En Aben Albeitár, citado 
por Dozy, art. v¿5^ xacc, se lee: jj¿\ ^jy> V;**jl J^' o^^j 
«y entre la gente del Magreb es el rejalgar.n 

Rejus. Alteración acaso de ^J¿i^^ ''^l/T» ^'^^^ poco valor,» ó de 
^iw. roc/i«, «basura, estiércol^» ó finalmente de ^J**A.^ ra- 
chas, «inmundicia, sordes» en R. Martín. Rosal, tal vez- 
con mejor acuerdo, da por etimología de esta voz la lat. 
rc/'iculiis (de rejicio), «lo que es de desecho, despreciable» 
en Varron. 

Relé. Dase este nombre en Málaga á cierta suerte de hor 
migón. Probablemente de iaJ^ relief, «hormigón de masa» 
en el P. Bernardino Gonzalez. 

Requive. V. arraquibe. 

Res cast, y port., ra:s gall., res port. De ^jj. ros, «cabeza.» 
Gasiri, Sousa, Marina. 

Resma cast., raima cat. De s*^^ ruma, «papirus» en R. Mar- 
tín, «resma de papel» en P. de Alcalü, «paquete» en Mar- 
cel. Marina. 

Retahila cast., retafila val. Gonjunto de muchas cosas que 
están ó van sucediendo por su orden. Acad. Aunque esta 
voz podría traerse de la aráb. j.p.'j[^ retail, que se encuen- 
tra en Aben Alawám con la acepción de hilera de árboles» 
r. yjjrátila, «estar dispuesto en orden y con arte,» me 
parece dicción compuesta de las lat. recta y ñ'a. 

Retama cast, y port., retam val. De juj^ retama, «iniesta 
como retama» en P. de Alcalá. Marina. «... et después sea 
hí echada bizma que sea fecha de retama con claras de 
huevos.» Lib. de Mont. del Rey D. Alfonso, Bib. Ven., 
vol. I, Apénd., cap. XXII, 248. 

Retova, rotooa. Peaje. Portazgo. De ^^rótab, pl. de ílü, rót- 
ba, «pedagium, ordo» y en la glosa «ordinacio» en R. Mar- 



483 
tÍHj «guarnición» en Rutgers 107, «presidio de soldados 
encargados de la seguridad del camino y de cobrar los de- 
rechos de peaje sobre las mercaderías» en Dozy, ISitpl. 
«Otrosí, les concedió, que no den retova en ningún lugar^ 
sino en aquellos que se solía dar... y que se guarden aque- 
llos lugares donde la retoña se diere... que aquellos que 
toman la retova den recado de los malhechores.» Privile- 
gio dado por D. Alf. X ó los vecinos de Murcia, ap. Cas- 
cales, Disc. Hist., p. 01, col. 2." 

Rexelo b. lat., rarjpío gall., reixelo port. De J^*JI alichal, 
«vitulus» en R. Martín. «Dekavallo uno solidum. DeBobe 
tres denarios. Díí Rexelo uno denarium.» Fuero de Villa- 
üiceiicio, ap. Muñoz, Colee, de fueros, p. 174. 

Rezmilla. Esta voz, que se encuentra en P. de Alcalá con 
la correspondencia aráb. ^1^ rás^ «cabeza,» es, á mi pa- 
recer, dim. cast, de la lat. ramus, por metátesis ras- 
mus, usada pro pene en el siguiente pasage: «Puerum 
mulieri praestare nemo sit, quanto melior sit, cujus vox 
gallulascit, cujus jam ramus roborascit.» Novius, Exod. 
a pud Non. Marc. verbo Gallulare. V. Gloss. Eroticum 
Ling. Lat.^ p. 432. 

RmETE cast, y port., ribet cat. y val., riberefe gall. De Lb. 
ribéty «banda, pedazo largo de estofa» en Boclhor. Dozy. 

RiciA. Lo mismo que racia. 

Rifirrafe. Parece voz derivada del v. oj, rafrofá, «exalta- 
re, volitar-e» en R. Martin, «rebolar» en P. de Alcalá. Diez 
y Donkin la traen del med. alt. al. reffen. 

Rima. V. resma. 

Rincón, rencon (en el Poema rfe A//". X/, copla 929) cast., 

rincáo port., rincó val., racó cat. De ^. rócan, «angulus» 
en R. Martín, «ángulo» en Marcel. V. Aben Batuta, II, 12. 

Ristra. La Acad., siguiendo á Marcel Devic, da por etimo- 
logía de esta voz la fr, riste, del pers. jücjs^ rixta, «hilo,» 
sin considerar que es la lat. restis, que se encuentra en 
Tertuliano con la acepción de cuerda, soga, maroma, y que 
interpreta Nebrija por ristra de ajos ó de cebollas. Bestis 



484 

alliorum se registra en Pliniocon la significación de ristra 
de ajos.. V. Forcellíni, Freund y Miguel y Morante y cf. 
Diez y Donkin, Étym. Dict.^ in v. Resta, p. 369. 

RoB cast., robe port., rop cat. Lo mismo que arrope. 

Roba. V. arroba. 

Roca. Del hebr. '^^ roe, «mollities.» 

En invyerno passa frido, 
En verano roca poco, 
Entonces mancebo loco, 
Agora viejo atrevido. 

Cancionero de Baena, p. 132. 

RocADüRA. Lo mismo que arracada. uSeAs rocadaras de oro 
é aljófar é cebadillas de oro que se dicen candiles, é aljó- 
far para los tutes y para el hayte de los alcorr;alles de 
oro.» Embargo de bienes de Martin el Carjali, Arch. de 
LA Alhambra, leg. 232. 

Rocho. Ave fabulosa de desmesurado tamaño y fuerza. Del 
ár.-pers. ^^ roj, «nombre de un ave fabulosa^ como es la 
llamada üut» en Vullers, «nomen avis fabulosac, quae in- 
tegrum rhinocerota asportare dicitur» en Freytag. De 
^•aiúc^' (Revue des deax Mondes, XX, 457), citado por 
Littré, conjetura que rock, nuestro rock, parece como 
la última sílaba áenesroj, águila poderosísima, divinidad 
primordial de la teogonia asirla. 

Roía. De ^j^? lYiyis, «cabeza, príncipe.» «Repartiráo todas 
aquellas provincias entre sí, tomando o titulo de Roias.r> 
Gouto, Dec. V. 

RoMÁA port. Granada. De j^L, roninián, que vale lo mismo. 

Romana cast., cat., port, y val. Según Marina y Dozy, de jüL, 
ronimana, «pondus staterse, quo librantur alia» en Frey- 
tag, «peso, romana» en Bocthor, cuyo nombre, diceGolio, 
se le dio por la semejanza con la granada, llamada del 
propio modo en árabe. Marcel Devic observa que, con 
efecto, el pilón de la romana tiene aún en algunos puntos 
la forma de aquel fruto. Simonet cree más probable su 
derivación del adj. lat. romanas, a> um (stater a romana). 



485 
como ya lo conjeturó Rosal, advirtiondo que esta suerte 
de peso se llamó también campana, «á regione Italiae 
(Campania).» <(... ubi primum ejus usus repertus est,» 
según se lee en S. Isidoro, Lib. XVI^Cap. 24. V. Glos. de 
Voc. Ibér. y Lat. in v. Rotnmána. 

Romanía b. lat. Especie de jarabe de granadas. V. Ducange. 
De 5ujL, rommania, adj . formado de ^^U. rommán, granada.» 

RoMÍ, romin. Especie de azafrán. De ^ji; romi, «pimienta» 
en Marcel. 

RoMiA. De ju.j,^ romiya, «romana, cristiana, esclava,» nom- 
bre que dieron los árabes españoles á las doncellas cris- 
tianas cautivadas en la guerra, que, reducidas á la escla- 
vitud, abrazaban el islamismo. «... e que en lo de los hijos 
é hijas nacidas de las roniias se guarden los términos de 
derecho.» Capital, de la toma ó entrega de Granada, ap. 
Salva y Sainz de Baranda^ VIII. 

Ronzal cast., ronsal cat. Corrupción del ár.-pers. ^^^ rasan 
(ransal mediante la inserción de una n eufónica y el cam- 
bio del ntin final por la 1), «capistrum» en R. Martín, «ca- 
bestro» en P. de Alcalá, «funis, capistri pars, qua3 super 
naso est» en Freytag, «funis» en Vullers, voz sinónima 
de Kt^JJ;:, jáquima. 

¡Roque! Prov. Andalucía. ¡Fuera, largo, márchate! De _ . 
rohj imp. de^'^ «marchar,» voz sinónima de ^^ amxi. 
Cf. amxy. 

Roque cast., gall, y port., rock cat. y val. Pieza del juego de 
ajedrez. Carro. Del ár.-pers. ^^ roj, «currus» en el Glos. 
Leid., «currus» y en la glosa «roe de scas)> en R. Martín, 
«nomen latrunculi in Schahiludio ab ave ^j dicta desum- 
tum, quemlatrunculum nos ¿í¿rreA?¿apellamus» en Vullers. 
Esta pieza del juego de ajedrez, que representaba prime- 
ramente un alfil ó camello con una torre para los arque- 
ros, la relaciona Forbes con el sanscr. roka, «barco,» 
forma primitiva de esta figura del ajedrez. «luroporel 
que alzó á Elias de tierra al cielo en la nube en un roque 
de fuego.» Ley XV^ Tit. III^ Lib. XII, del Fuero Jusgo. 



486 

Rrafez. V. rofe:c. 

Nunca quiso mamar leche de mugier rrafes. 
Libro de Alexandre, copla 7. 

Rrecoa. Lo mismo que recua. 

E la rrecoa leuauan, 
E otra granel cauallerio. 

Poema de Alf. XI, copla 1330. 

Rroní. Cierta especie de manzanas. Corrupción de ^*^j romi, 
que se encuentra en Aben Alawám (Libro de agricultura, 
I, 670, 17) como una suei'te de manzanas, ^^j ^. ((Man- 
zanas /ronieó*.» Arcipreste de Talavera, Reprobación del 
amor mundano, Cap. XXX^^, ap. Benicio, Arte Cisoria do 
D. Enrique de Villena^ Apénd. p. 185. 

Ru. Estiércol del gusano de seda. De ci.-^. raids, ((stercus» 
en R. Martín. 

Ruaba. Parte de una tribu. De *.ij ruba, que vale lo mismo. 
V. Sandoval, 2G9. 

Rubia. Moneda árabe de oro que vale la cuarta parte del 
cianí. Lo mismo que rupia. 

Ruc. V. rocho. 

Rupia cast., ropia port. De ^^j rubái, nombre de una pe- 
queña moneda de oro, cuarta parte de un dinar, que vale 
unos cuatro francos. En Egipto la rupia montaba medio 
dinar. Hoy es aún el nombre de una pieza de moneda equi- 
valente á 45 céntimos. V. Dozy, Supl. Marcel Devic deriva 
esta voz del pers. ?oo. (o de tres puntos) rupia, del indio L. 
rupá, sanscr. trupian, <(argentum.» V. Vullers. 

Ruzafa. Jardin, parque. Lo mismo que arrizafa. 



s. 



SÁBADO, sahhado (Berceo, Duelo de la Virgen^ copla 160). 
Del lat. sabbatum ó sabbata, que se registra en Ovidio, 
Justino, Pctronio y Horacio, gr. crá,3,3aTa_, del hebr. rzcf 
sabbat, «sábado, séptimo dia de la semana,» r. nat? sabaty 
«descansar.» 

Sabania. Sábana. Arracada, pendiente. De s^j^y^ sabaniciy 
«sudarium» en R. Martín, «sonadero de mocos» en P. de 
Alcalá, «strophium» en Dombay, que bajo la forma ^W^ 
sabaní se encuentra en el Gios. Leid. con la acepción de 
sodariola, «corbata» en Ilélot, «tela ruda para enjugarse 
al salir del baño, paño para limpiar» en Fleischer, «pieza 
de lino ó de algadón» en Dozy, Supl. La voz aráb. Rajla^ 
es un adj. formado de ^JJy^ Saban, ciudad cerca de Bagdad, 
de donde tomaron su nombre, según Freytag, los paños 
que en ella se fabricaban, y también, á lo que parece, las 
joyas y preseas que usaban las moras granadinas. «Dos 
sabanias labradas.» Embargo de bienes de Alvaro Guaca ^ 
Arch, de la Alhambra, leg. 99. En el sentido de zarcillos 
ó pendientes se encuentra el mismo vocablo en la Carta 
de dote y arras\de Miguel Abenfarax (Arch, de la Alham- 
bra, leg. 23G), donde se lee: «Dos sabanias de oro para 
las orejas con sus aljófares.» 

Sabaot. Del lat. Sabaoth, del hebr. niszv tsabaót, pl. de sr; 
tsabá, ejército: Deus sabaoth, Dios de los ejércitos. Mar- 
cel Devic. 

Sabeo. Del lat. sabaeuSy «de Saba, de incienso, de mirra,» del 
hebr. «nn sebbá, «Saba, gente y región de la Arabia feliz, 
rica en incienso, aromas, oro y piedras preciosas.» Pero 



488 

no me negarás, Sancho, una cosa: cuando llegaste junto 
á ella ¿no sentistes un olor sabeo, una fragancia aromá- 
tica? D. Quijote, l.« Part., II, Cap. XXXI, p. 485. 

Saboga. De &¿j-y^ pabóga, «alosa» en Bocthor. Dozy. 

Sabrá. Especie de embarcación de los moros. V. a^abra. 
E mandó que las aguardasen 
Con la frota bien sin arte, 
Commo dentro non entrasen 
Sabrás de ninguna parte. 

Poema de Alfonso AT, copla 2246. 

Sacre cast., cat. y port. Halcón . De^ gacr, «avis» en R. Mar- 
tín, «cernícalo ave, halcón sacre» en P. de Alcalá. 

Saduceos. Del lat. saddticaei, los saduceos, secta judaica, 
voz introducida por Tertuliano en el lat. eclesiástico. De 
Dipiiv tsadaquim, pl. de pnv Uadúq, «Justus.» 

Saetía. De juLbci xattia ó 'sAu^xaitfya^ «barca» en el P. Ber- 
nardino Gonzalez, «pequeño buque con dos palos» en 
Berggren y Marcel. V. Aben Batuta, IV, 353. Dozy cree 
que esta voz es una alteración de la lat. sagitta, ital. saet- 
lia. Casiri, Marina. 

Safar port. De ju^ safara, «proflcisci» en R. Martín, «mar- 
charse» en Marcel. El mismo origen tiene el v. cast, sa- 
far. Moura. 

Safareig, safreig cat. Lo mismo que chafaris. 

Safareig val. Revoltillo. Zabuqueo. De •^^jñs^ ^aharóch, pa- 
faroch ó cafarog, por la transcripción del c por la /y del 
„ por la g, «mortero, mezcla de cal y arena» en Kaz. 

Sararí cast., safaría port. Cierta suerte de granadas. V. 
zafarí. 

Safaro, gafaro port. Salvaje (pájaro), grosero, rústico. Se- 
gún Dozy, vocablo derivado de \yír^ gahrá, «desierto.» 
Acaso sería más derecho traei-lo de ^yus xa'ari, «silves- 
tris,» adj. formado de íí^us xa' ara, «silva» en R. Martín, 
Sufrí ó sarafí, mediante la transcripción del ^ji por la s 
(cf. port, serife de ^i^^xeríf) y del ¿ por la/, cf. b. lat. 
alfagara, alfajara de í.Lf\*Jl al-ichára. 



489 

Safaros cot. Sucio, puerco. De yj siñr, que vale lo mismo. 

Sakata cat. Lo mismo que cuafate. 

Sakica. De }iJÍA¿*v.sY)!/¿c'r/^ «porticusDon R. Marlíii. «Arrendndo- 
res de la sanca de los arqueros de la ciudad.» Orel, de 
Granada. 

Safina cast., sofena port. Nombre de dos venas de la pier- 
na. De ^^Aá*w safin ó ^^Lw sáfin, que vale lo mismo, deri- 
vada á su vez del gr. a-acp/,vri;, «visible, aparente,» por la 
situación de estas venas. Sousa y Marcel Devic. 

Safora port. De \j:?^>c gallara, «desierto.» Moura. «Os Alar- 
ves chamao safora á terra que ho toda cohcrta de pedre- 
gulho miudo em modo de area grossa.» Barr., Dec. 1.^^ 
Liv. Ill, Cap. 8. 

Safra port. Yunque. Recolección. En el 1.*^' sentido es el 
ár. üjijj^abra, «yunque, ])igorn¡a» en Marcel. En el 2.* vie- 
ne de N¿yi«? pr//«ríV/^ «estación de la cosecha, otoño» en 
Kazimirski. 

Safra cat. V. azafrán. 

Sagapeno cast, y port., sagapojo port. Especie de goma. La 

forma cast, y port, proceden del lat. sagapeniim ó saga- 

penon, del gr. o-ayaTrr.vóv, del pers. njlaaX*w sacahiiuiy que dio 

origen á la ár. ^x^S^ sacabínach, de de: do In port, saga- 

pejo, mediante la síncopa del ná:\ 

Sagena^ sejana port. Prisión de los cristianos cautivos de 
los moros. De ^^:sA*w sichtiy «cárcel» en R. INIartín. Moura. 

Sagú. Fécula extraída de la médula de la palmera sagas. 
Del malayo jjcLw {é de tres puntos) sagú, nombre del árbol 
que produce este fruto. Marcel Devic. 

Saguáo, xagudo port., sanguan gall. Lo mismo que zaguán. 

Sahelar. \ .jaharrar. 
^ Sala cast., cat. y port. Aunque en el ár. vulgar se encuentra 
jüL? (^-ála con la propia acepción, el vocablo es de origen 
sanscr., en cuya lengua se halla sala, «domus, casa, re- 
ceptaculum, stabulum,» de donde el ant. alt. al. sal, «casa^ 
habitación,» ital. sala. V. Bopp, Gloss. Sanscritam. 

Salema, salama port. Lo mismo que rsalema. 

62 



490 

Salep cast, y cat. Raiz bulbosa de las Indias. Del fr. salep^ 
del ár. u^Jb^w saliíeb, la planta llamada Orchis máscala. 
V .Dozy y Marcel Devic. 

Salve. Dase este nombre en Granada al seto, cerca ó vallado 
de espinos ó zarzas que cierran las huertas y jardines. De 
^jj^arbj «sepes» en Freytag, 6 mejor del fem. ^^j ;sarbe, 
«spinetum») en R. Martín. 

Salvilla. De sJLj^^ xerbéla, xei'biln por la iniéla, ((urceus» 
y en la glosa «parva alba cum qua bibitur aqua» en Rai- 
mundo Martín, dim. cast, de joyi¿í?er6a, «vaso de barro 
de forma redonda con cuello estrecho y largo» en Bocthor 
y Marcel, poculum (oasculum, calix vel fíala) tjJSj jüys 
en el Glos. Leicl. V. Dozy, Suplemento. 

Samitarra, semitarra port, V. cimitarra. 

SÁNDALO cast.^ cat. y port. Del ár. Jjua:? ccXndal, del gr. «ráv- 
TaÁov, del sanscr. chandana, «madera olorosa de la India» 
en Kaz., «mentha saracenica» en Dombay, «sándalos ge- 
neralmente» en P. de Alcalá. En la acepción de menta ará- 
biga V. Aben Alawám, II, 285, y Aben Loyon, 45 r. Sonsa» 

Sandlv cast, y gall.^ acenaria cast, y malí., cindria cat. Es- 
pecie de melón de las Indias. De s.ju\Jwm.- sindíya, «sandia 
especie de melon» en P. de Alcalá, íem. de ^O'ü^ sindi, 
perteneciente al Sind, adj. formado de l\ju« sind, «nomen 
regionis, in qua Sindi, gens Indis et Garamanis contermi- 
na, habitant^ sanscr. sindhu, nomen regionis in Hindus- 
tan, India.» Gayangos^ Hist, of the Mohammedan Dynast, 
in Spain, I, 371. La voz se encuentra en Aben Chobair, en 
Aben Alhaxxa y en Rabí ben Zaid. 

Sandio cast., sandeu port. Del ár. ^jsj^ sindí, «mimus» en 
el Glos. Aráb.-Laí., «mimus in instrumentis» en el Lat.'- 
Aráb. en R. Martín. La Acad. trae esta voz del lat. sanniOj 
«bufón, burlón, escarnecedor,» de sanna, gr. «ravva?. 

Sanedrín cast., sctnec/rí cat., malí, y val., sanhedrim port. 
Del rabínico piiruo sanhedrín, del gr. o-uvlopwv, lat. syne- 
dria en Arnobio, «senado, asamblea.» Acad, 

Sanefa port. Lo mismo que cenefa. 



491 

Sanjaco cast., sangeaco port. Del ture. oLxu^ sanchác, 
«bandera, el estandarte de Mahoma que se guarda en 
Constantinopla, pequeña provincia, do las cuales muchas 
pueden ser comprendidas en un ^í^\ cyálato ó gobierno 
general)) en Redhousc. 

Sarga, serga. Aunque en ár. se encuentra sjy** sárca, «seda, 
estofa de seda blanca,» etimología que da Marina, entien- 
do que la voz de este art. es simple contracción de la lat. 
sérica. 

Sarraceno cast.^ cat. y port., sarracín cast., sarrahi cat. y 
val., sarracé val.^ sarrayn cat. Del b. lat. sarracenas, del 
ár. cr^-T^ xarquin, pl. de ^y^ xarqai^ «oriental,» adj. for- 
mado de vJyi xarCjii Oriente.» Acad. 

Sarrafa, serrafa. Escalera rústica que se usa en Granada 
para coger la fruta de los árboles. De ih\ya garrafa, «sea- 
la» en R. Martín. 

Satan cast., cat., port, y val. Del lat. satana, del hebr. jui» 
satán, «enemigo, adversario.» 

SÁTRAPA cast., cat. y port., satrapes pl. val. Del lat. satrapes, 
del gr. ¿;atpá7rr,í, ¿^atópaTT/i; ó (rarpáTiYí?, Del sanscr. ksatrapa^ 
«miles exercitüs.» V. Lassen, Zeitschr. far das Morgen- 
land, III, IGl. En el Libro de Ester se encuentra la forma 
hebraica oiásiiurní^ con la acepción de «sátrapas, prefectos 
ó gobernadores civiles y militares de las grandes provin- 
cias éntrelos antiguos persas. 

Seara gall, y port. Heredad con mies en verde. Guveiro. 
Cosecha sin recolectar. Fonseca. De c^j ^ora, «cereales 
en pió, campo cultivado,» ó de jitLj :saráa, «campo sem- 
brado,» ó^ finalmente, áQ^j):sarai, «verde» en R. Martín. 

Sebe gall, y port. Lo mismo que saloe. 

Sebestén cast, y cat. Árbol, á modo de endrino, que se cria 
1^^' en Egipto y en el Asia. De j^buv*^ sebestén. Müller. 

Seca. V. ceca. 

Secacul cast, y cat. Erygium campestre. De JjjUw xecácuL 
Dozy. 

Sega port. Hierro de arado. Sousa. De sJi^ secca, «reja de 



492 

hierro para arar» en P. de Alcalá, «vomen) en R. Martín. 

Seifa port. Lo mismo que ceifa. 

Seis gall. Arroyo. De }u^ seilj «torrente,» con cuya acepción 
se encuentra la voz aráb. en el siguiente pasage del autor 
anónimo del ycxJljUi^Jlv'^^» <^0"<-^G refiriendo la inunda- 
ción que asoló á Granada en tiempo de Muley Hacen, se lee: 

^1 J^jj L^xxiíyi- ijííxi y^O ^^y^ NjjL*^"lj gjLi' J-v^mJ! Js¿-Oj 
^» ^ó jfjLj^ ^y. J Jc^lj R¿UaJlj QtolyL'l Ji)^ jjat^l ^*LsaJ| ju^^ 

jj^'k olj-w'sJl «Y entró el torrente en la Tayára y en la 
Alcaicería penetrando en algunas de sus tiendas, y llegó 
á la plaza de la gran Aljama y á la zapatería, platería^ fe- 
rrería y á otras plazas y edificios.» V. Müller, Die Letsten 
Zeiten von Granada, p. 5. 

Selhue. Codorniz. Del hebr. niSt sfílaehy ár. ^^ selue, 
«coturnix.» (duro por el que dio á comer á su pueblo Is- 
rael en el desierto magna é selhue.^) Ley XV^ Tit. Ill, Lib. 
XII, del Fuero Juzgo. 

Semide port. Lo mismo que acemita. 

Semun cast., simoun cat. Viento abrasador del desierto de 
África. De |*j-«-w se/?2wm_, «veneno,» r. ^ sámma^ «envene- 
nar.» Marcel Devic. 

Sen cast, y val., sena, senes cast., sene, senne port. De üu«* 
sena. Müller. 

Sera cast., ceira port., seira gall. y port. De «^ xaira, 
«sporta» en R.Martín, «sera de esparto, cofin, panera para 
guardar pan» en P. de Alcalá, voz que se echa do menos 
en los die. clásicos, aunque se encuentra en Aben Alcu- 
tiya con el propio valor (v. Dozy, Glos., p. 357 n.), si bien 
no es de origen arábigo. La Acad. cree que es vocablo 
derivado del lat. serere, «entrelazar.» Cabrera la trae de 
Siray voz egipcia latinizada que se registra en Casiano 
con la acepción de pleyta. 

Serafín cast., serafi cat., mall, y val., serañm, seraphim 
port. Del lat. eclesiástico seraphim, del hebr. d*iS"ií& sera- 
ñm, pl. de s]-iu seraf, «ángeles de fuego.» 



493 
Serafín cast., rxarafim, xerañm port. Moneda de plata que 
se usa en la India. Según Sousa, de ^*v^ xerifi, «cequi, 
dinar moneda de oro que vale dos florines.» Dozy. 
Srrapino cast, y port. Lo mismo que sagapeno, 
Serasquier cast., cat. y port. Del turc.-pers. yC^t y^ aar an- 
ear, «general» en VuUers, «capitan general, ministro de 
la guerra» en Redhouse. 
Serife port. Y.jerifc. 

Serir. De ^ij^ serir, (dectus» en R. Martín, «cama rica, cama 
para dormir» en P. de Alcalá. «Una almalafa ser¿r.)y Em. 
bar go de bienes de moriscos, Arch, de la Alhamrra. 
Serrallo cast, y cat., serralho port.^ serráll cat. y val,, se- 
rralloa base. Del ár. LjI^ sarayá ó sp.lj-.w saráya, «palacio 
castillo» en Hélot, del pers. ^\j^ seráy, «domicilium, do- 
mus, palatium» en VuUers. Entre los turcos, además de 
palacio y mansión, vale la parte del palacio que ocupa el 
Sultan con su servidumbre, opuesto al ^j^^ harem, donde 
habitan las mujeres. Casiri. 

Servu.la. Zapatilla de cordobán con suela delgada. Aunque 
en el ár. vulgar se encuentran J-Oj-i xerbil y J^ j zerbíil 
con la propia acepción, es evidente que la 1.'' de estas vo- 
ces es un dim. cast, del lat. serva, derivándose la 2." de 
la gr. Tsppo'jXa, del lat. sérvala, nombre que daban en Cons- 
tantinopla, según Constantino Porphirogineta, citado por 
Defrémery (Mémoíres, 156)^ al calzado de los esclavos. 

Servilla cast, y val. Lo mismo que salvilla. «... e trajeron 
copas de oro é servillas é dieron del vino al Soldán.» La 
Gran Conq. de Ulír., Lib. II, Cap. CCXL, p. 303. 

Setuní cast., setim port. V. aceituní. 

SiD port., side cat. Lo mismo que cid. 
• Su^^RA port. V. cifra. 

SüíA. Partidario de Alí. Corrupción de ^_^*tv^ xiyai, adj. for- 
mado de \*A*í cciya, «secta en general^ y señaladamente 
secta de los partidarios de Alí.» «... los otros que se tie- 
nen con Halí dicen que él fué verdadero profeta, é aque- 



494 

líos llaman siha.^) La Gran Conq. de Ultr.y Lib. IV, Cap. 

VII, p. 508. 

Sua, cija val., sitja cat. y val. Silo, bodega, gruta ó prisión 
subterránea. Labernia. De q:í=w sichn, «cárcel» en R. Mar- 
tín, «cárcel de los condenados» en P. de Alcalá. 

Siroco. Lo mismo que jaloque. 

SiROP. V. xarahe. 

¡So, so! De ^j-¿;, ^j-¿; xotiCy xoue, «paulatim» en H. Martín. 

Socarrón. Aumentativo cast, del ár. k^ííw so/ara^ «burlón, 
mofador, socarrón.» 

SoFJRA port. La planta llamado matricaria. Acaso de j^Jl^ 
fofeir, «especie de planta» (cassia sophcra). 

Sofá cast, y port., sop/iá port. De u^a coffli, «estrado como 
de un pié de alto colocado en el extremo de una sala, so- 
bre el cual se extiende el tapiz en que se sientan y acues- 
tan.» V. Quatrémere in //. Mong., I, CLXXII, n. 245, 
Sonsa. 

SoFí. Nombre dado á los soberanos de la Persia durante 
los siglos XVI y XVII. Según Defrémery, de ^ySüa^cfewíy 
adj. lelativo ó patronímico, derivado de Sefi, décimo sexto 
antepasado de Ismael, fundador de la dinastía de los Sé- 
fis ó Séfévis. Marcel De vie. 

Soldán cast., soldáo port., soldaría base. Lo mismo que 
saltan. 

Solimán cast, y val., solimana base, solimani cat., solimá 
val., solimáo port. Yo creo que así la voz aráb. vulgar 
^^ULi xelimán, «arsénico,» como la ture. ^J^ soloman, no 
son más que alteraciones, del propio modo que las diver- 
sas formas de este art., sin más excepción que la cat., 
del adj. lat. subliniatam, etimología dada por Cabrera y 
aceptada por la Acad. En cuanto á la dicción cat., soy de 
parecer que viene de la aráb. ^U-<lw solaimani. V. lo que 
dice sobre este término Dozv en el Glos. sobre el Idrisi, 
p. 388. 

SoMORTA (en el Canc. de Burlas, p.50). De a Oy»j ^amorrada, 
«zmaragdus» en R. Martín, «esmaragda piedra» en P. de 



495 
Alcalá, ó de ífo^*j ^omoATac?«, «esmeralda» en Kaz., deri- 
vada á su vez del gr. o-j^ápayBo;, lat. smaragdus. 
SoQUiR port. Comer en secreto. Tal vez de ^^^sw sahúr, 

«comida que se hace al romper el dia.» 
Sorbete cast., sorcete port. Dim. de sbyi xorba, «bebida.» 
En Roland se encuentra c:,''^yi xorbét con la acepción de 
«sirop.» V. Dozy, Supl. 
Sorbo, sorvo. De no^-cí xorba, «sorbo, trago de cosa líquida, 
bebida para gomitar» en P. de Alcalá, «porción de líqui- 
do^ bebida de un trago ([ue basta para apagar la sed» en 
Kazimirski. 
Sorra. De j^^ sorríya, «concubina» en R. Martín. 
Y fue muerta otra sorra, 
Reyna era pagana, 
Fija fue de vna chamorra. 
Que salió falsa xristiana. 

Poema de Alfonso XI, copla 1782. 
SoRSAL (en Villena, Arte Cisoria, p. 43, ed. Benicio). V. 

Zorjsal. 
SovRAL port. Lo mismo que acerve. «E os bacoros, que 
trouxerem uo sovral, de D cabecaS;, si cn(\e nlguns per" 
derem, perdoenlhis ende XX cabocas.» Cual, é Posturas 
d'Eüora de 1264, ap. Sta. Rosa, E lucid. 
SsAMAS. Según el autor del GLos. sobre el Canc. de Baena, 
sacerdote del sol^ ministro de una sinagoga. Del hebr. 
uctt? semeSy «sol.» 

Sy modere oy ó eras 
Manda su opa la blanca 
Que la den en Salamanca 
Ó aquí aigunt ssamas. 

Cancionero de Baena, p. 133. 
SsYSSA. Tributo. De \^ chizá, pl. de Uj^ chizia, «tributum» 
en R. Martín, tributo pagado por cabeza. 
Ca fue la persona del Padre repissa 
Por que fyzo al mundo muger nin varón; 



496 

Assy quantos fueron é serán é son 
Pagaron é pagan esta amarga ss(/ssa. 
Cancionero de Baena, p. 87. 

Sua. Úsase esta voz en Córdoba por asada. 

SuEiRA, sueyra port. Piedra preciosa. De üj*js^ fujaira, 
«piedrecita,» dim. de syfK*^ fajra, n. de unidad de y¿\/a 
cajr, «piedra.» 

SuERA cast, y port. Be J^^ suér, «armella de hierro, anilla, 
manilla.» «... é ollas é calderas de plata é do oro, é es- 
cudiellas é picheles, é suenas é siellas, é frenos labrados 
muy noblemientre.» La Gran Conq. de Ultr., Lib. Ill, 
Gap. CGCXXVIII, p. 497. 

SuNNÍ^ sonní. El musulmán ortodoxo, que sigue la sunna ó 
zunna, en contraposición del xiita ó cismático. De ^y-*** 
.sím/ií, «sunnita,» adj. formado de sj^ sunna, «regla, ley, 
conjunto de palabras y actos de Mahoma, que constituyen 
para los sunnitas un suplemento al Coran.» «Los unos 
dicen que Mafomat fué mandadero de Dios^ é aquellos 
son llamados en su lenguage 8«/ia?í.» La Gran Conq. de 
Ultr.y Lib. IV, Cap. VII, p. 508. Gayangos. 

Slíía. Capítulo del Alcoran. De i^y^ súra, que vale lo mismo. 

SuRMAH. De íu,^*« 8ttrm«, «colirio» en Marcel. «De aqueste 
surniah usan mucho los árabes, persios y indianos^ para 
las pasiones de los ojos, á las cuales aprovecha prepa- 
rada con otros simples; y también por gentileza y gala 
alcoholando los ojos con ella hombres y mugeres.» Tei- 
xeira, Reyes de Persia. 



T. 



Ta, taa port. Así llamaron los Moros á cada una de las Ca- 
bildasó ALmohallas, compuestas de muchos Aduares en 
que repartían algunas porciones grandes de tierra. Santa 
Rosa, Elucid. V. taha. 

Taba. Juego que usa la gente vulgar, tirando la taba por 
alto al suelo hasta que quede en pié. Acad. Según Guadix 
y Dozy, de ..^ ca'ab, «talón» en Maree!, «dado para ju- 
gar» en Bocthor; etimología que no me satisface por el 
cambio peregrino del ü) en t. En mi humilde sentir la voz 
de este art. viene de joLkJl ^^ lab et-tába, «juego de la pe- 
lota» en Bocthor^ ó simplemente jü'wL taha, «mallo, juego 
del mallo» en Humbert, nombre aplicado acaso por ana- 
logía al nuestro de la taba por lanzarse esta á lo alto con 
la mano, así como en el del mallo se despedía la pelota 
con la pala ó mazo. Cf. raqueta. 

Tabaque, atabaque cast., tabách val. De ^^^xL ta.bac, «discus 
ciborum» en R. Martín, «cesto 6 canasto con asiento llano 
para servir frutas» en Beaussier. Rosal^ Marina, Casiri. 
«... ca la razón de su muerte fué un tabaque de cerezas 
quel envió la reina su hermana.» Tratado de las Armas 
del Infante D. Juan Manuel, ed. de Rivadeneira, p. 261, 
col. 2. En la acepción que tiene esta voz de clavo, cree 
Dozy que es la misma que jüLmIij tatbica, «placa de hierro 
ó de cobre, guarnecida de un clavo. V. Supl. 

Tabaxik port. Azúcar de Bambú. De j^^X^ tabaxir, que 
vale lo mismo. Sousa. Tabaxír dos alfaiates (especie de 
greda que usan los sastres), según Dozy, de JoUs^ül j*Jü\Jb 
tabaxír aljaiycU. 

63 



498 

Tabefe port. Leche de obejas cocida con harina y azúcar. 
De ^sA¿> tahíj, <(COcido, leche cocida» en el Glos. sobre el 
Mancuri de Aben Alhaxxá, citado por Dozy. 

Tabí cast., base, y port., attabi b. lat. De ^j^ atabí, adj. 
formado de Attáb, biznieto de Omeiya, que dio su nombre 
á un ban-io de Bagdad, llamado Attabiya, donde se fabri- 
caba esta suerte de tela, cuyas labores hacían aguas y 
ondas. Defrémery y Dozy. «... digo que las sayas eran ri- 
quísimos faldellines de tabí de oro.» D. Quijote, 2.' Part., 
Cop. LVIII, VI, p. 175. 

Tabica cast, y port. De %suA^ tatbíca, «placa de hierro ñ do 
cobre guarnecida de un clavo que se ponía sobre los ar- 
neses de los caballos, ó se aplicaba para herrar á estos 
animales» en Quatremére (Hist, des stfU. nmnil., II, 1, 
202), r. ^jaL tábaca, «cubrir.» Los carpinteros españoles 
han aplicado este término á la tablilla con que se cubre 
por fuera el agujero que queda entre viga y viga de las que 
se ponen sobre el arquitrabe. Lafuente Alcántara, Dozy. 

Tabique casi, y port., tabich val., tabiquea base, taibiquey 
tesbiqae, taxbiqíie, texbique, ant. cast. De (Jaa-íj taxbic, 
«pared de ladrillo» en P. de Aírala. Casiri, Marina, Sousa. 

Tabuco. De wui> tabaca, «piso, cuarto, habitación, cámara, 
zaguanete que ocupaban los Mamelucos (V. Quatrem^'Te, 
Hist, des salt, maml., II, 2, 14). También significa prisión 
subterránea, como lo declara el siguiente pasage de Aben 
Aljatib, fol. 132 r., ap. Dozy, Sapl.: ^^^^^ ^j^j* ^1 ^ ní*j ^ 
\^:u^ Q* c3^' ^ '^^fi^'j «Y le envió de noche al puerto de 
Almuñecar, y le encarceló en la prisión subterránea (^^ 
tabac) de su alcazaba.» Müller. 

Taca. Alacena pequeña. Del ár. jüLL tuca, «fenestra» en Rai- 
mundo Martín, «hiniestra» en P. de Alcalá, «nicho hecho 
en un muro para colocar una estatua» en Bocthor, arca 
en el Cartas, 39, del gr. V^i teque, «armario.» Rosal. 

Tafarra val. Lo mismo que ataharre. 

Tafilete cast., tañlet cat. y port., tañletea baso. De c^b 



499 
tAfilety Tafilete, prov. de África, donde se fabricaban estos 
cueros ó pieles. Defrénriery. 

Tafurea, tafuria cast., toforea cat. y port. De h.j,jjlJ? faifu- 
ríya, «nauc tafurera)) en P. de Alcalá, «buque para el tras- 
porte de caballos)) en Dozy, Supl. 

Tacara. Voz usada, según Rosal, en Andalucía por los mu- 
chachos, los cuales, cuando en el juego de bolas se aleja 
esta, dicen que se va á tagara. Dq jcitsagr, «frontera, con- 
fines.» 

TaciARa b. lat. Especie de vaso. De ayib- tácra, «vas» en 
R. Martín. «Ganavi de filia eius primogénita domna Urra- 
ca unum frontalem... et tagaram auream.» Esp. Sagr., 
XXXVI, p. 61. V. e¿íV¿/?¿ Ducange in v. Tagara. 

Tagarino. De ^^*j tsagrí, «frontalarius» en R. Martín, fron- 
terizo, adj. ÚQ jLÁtsagr, «frontera.» 

Tagarnina cast., tagarnina gall. De sj^óyC» tacarnína, voz 
compuesta del prefijo berb. o y el ár. ^j^/, del gr. axapva, 
«cardo lechar» en P. de Alcalá. Guadix, Rosal, Dozy. 

Tagarote cast, y port., tagarot cat. y val.^ tagarotea base, 
taragot cat. Especie de alcon baharí. Fundado Dozy en la 
autoridad de Gov. y de Espinar, supone que tagarote es 
una alteración de ^^'^ Táhortí, ciudad de África, cerca 
de la cunl hay dos rios^ según se lee en el Becrí, etimolo- 
gía que parece confirmada por el siguiente pasage: «Et los 
falcones tagarotes, que son contados por baharís, crian 
allende la mar en el África.» Lih. de la Casa de las aves 
de Pero Lopez de Ayala, Cap. III, Bib. Ven., III, p. 169. 

Tagra port. Medida de vino, seis de las cuales hacían medio 
almud de Goimbra, que es un cántaro de 24 cuartillos. 
Sta. Rosa, Elticid. De ífyi'Li tácra, «vaso» en R. Martín. 

Tagre. Cierta suerte de halcón borní. Acaso de j*L tógar, 
«nomen avis» enPreytag. «Et en Asturias de Santillana 
hay una muda que llaman tagre.y) Lih. de la Caza de las 
aves de Pero Lopez de Ayala, Bib. Ven., II I^ 179. 

Taha. De NtLL táa, «obedienlia» en R. Martín, «comarca, 
jurisdicción, provincia como quiera, región» en P. de Al- 



500 

cala. «Otrosí que qualquier que tuviere capullos de seda, 
é los quisiere hilaren otro lugar, ó Taha, fuera de su lu- 
gar ó Taha, que los pueda llevar <^ donde quisiere para 
hilar.» Ley IX^ Tit. XXX, Lib. IX, Naeoa Recopilación. 

Tahalí, tahelí casi., taly^ talym port. De JJL^- tahlil, nom- 
bre del estuche, caja ó escarcela que los cab.alleros moros 
llevaban pendiente de una banda que les cruzaba desde el 
hombro derecho hasta la cintura del lado izquierdo, en la 
que se contenían ciertos papeles ó pergaminos con la 
profesión de fó musulmana \Lt| >5l nJI "sí, «no hay divinidad 
sino Alá,» pasages y suras del Alcoran, y aun pequeños 
ejemplares de este libro ó de otros de teología. Posterior- 
mente se aplicó aquel nombre á la cinta, banda ó correa, 
de donde cuelga la espada. V. Gayangos, Mem. Hist. Esp., 
X, 620, Müller, Die let^en Zeiten von Granada, Benie.r- 
kangen, 96-99, Aben Batuta, III, 387, y Dozy, Glos. «... con 
acuerdo del rrey tomó en sus manos uno que dicen tahelí, 
que es vna capa (léase caja) de cuero pequeña con unas 
borlas de seda colgando della en que ordinariamente sue- 
len los moros tener vn alcoran.» Relaciones de los últimos 
tiempos del Reino de Granada, p. 38. 

TahExN. La caballería (jue hace mover la tahona. De ^^L:s\i> 
tahhén, «el que hace moler.» Ignoro, como Dozy, dónde 
Engelmann ha encontrado esta voz. 

Tahona cast., cat. y val., tafonaf^aW. Dd s^y^ tahona, «mo- 
lendinum» y en la glosa «bestie sine aqua» en R. Martín. 

Taifa cast, y val. De u^\l? taifa, «congregacio, secta» en Rai- 
mundo Martín, «parte, porción, banda, turba de hombres, 
pueblo, población, nación, algunos hombres, alguna gen- 
te» en Kazimirski. 

Talaca port. Divorcio. De Uí^ilL talác, que vale lo mismo. 
Dozy. 

Talacar, De ^^JÜL? tálaca, «repudiar á la mujer.» Gayangos. 
«Esta ley quedó firme, é así la mantienen hoy dia, la cual 
llaman talacar. -» Castigos é documentos del rey D. ►San- 
cho, Gap. XX, p. 136. 



501 
Talanquera. Acaso por metonimia, como conjeturó Rosal, 
á(i oX? talác, ((Stadium» en R. Martín, ((corredera de ca- 
uallo, corredera de liombres, carrera do corren cauallos, 
passaje de^cauallo, llaneza, llanura» en P. de Alcalá. De 
.o^ talác, por la inserci(.')n de una n eufónica entre la I y 
la qy añadida la terminación cast, era, se hizo talanquera 
Talco cast, y port., talqae cast. Mineral blanco, verdoso, 
de un lustre parecido al de los metales. Del ár. ^¿^ tale, 
voz de origen persa, «talque para crisoles» enP.de Alca- 
Ja, ((piedra transparente que se encuentra en el Yenien» 
en la India y en España» en Kaz. Müller. A'. Aben Albei- 
tár, II, 1618. 

Taleb. De s_^lL tálib, ((estudia nte^ escolar que aprende» en 
P. de Alcalá^ ((scolaris» en R. Martín. 

Talega cast., taleiga gall, y port., taliga port. Saco ó bolsa 
ancha y corta de lienzo basto ú otra tela. De ñílJju ta'alica, 
«pera» en R. Martín. Diez y Donkin dan como probable 
etimología de esta voz la gr. 3*'j)vaxo;, saco. 

Talisman cast,, cat. y port,,, zía¿¿smá val., talismáo port. Así 
la voz de este art. como la pers., ár. y ture. ,«-^Jli? talseniy 
((encanto, figura mágica, trazada por un i! apo, para impe- 
dir un acontecimiento ó preservaí- de una influencia ex- 
traña, proceden del gr. 'cklz^it.a, como se lee en Freytag. 

Talmud cast, y port., taimada base, talmut cat., mall, y 
val. Gran libro que contiene una recopilación délas leyes^ 
tradiciones, ceremonias^ doctrinas, usos y costumbres de 
los judíos. Del hebr. ^^nSn talmúd, ((instrucción,» r. ^aS 
lainady «aprender,» forma pih. laS limmád, ((enseñar.» 
Marcel Devic. 

E los sabios del Talmud 
A que llaman Cedaquin. 

Cancionero de Baena, p. 533. 

Talvina. De »j^ talvina, «pultes,» y en la glosa «talvina» 
en R. Martín, (daluina de qualquier cosa» enP. de Alcalá. 
Guadix, Rosal. 



502 

Tamar. Terminar. De ^ tamma, que vale lo mismo. 
Esta faze consecuencia, 
Ca todas las otras tama. 

Cancionero de Baena, p. 140. 

Támara cast, y port. Dátiles en racimos. De Hj^ tamra, «dá- 
til» en P. de Alcalá, «dactilus» en R. Martín. Casiri, Ma- 
rina, Sousa. 

Tamarindo cast., cat. y port., taniarindoa base. De ^jol? ^^ 
tamr' hindi, ((dátil de las ludias.» El tamarindo es, según 
Leclerc, la pulpa de la baina ó cascara de este árbol déla 
India. V. Aben Albeitár, Traitr^des simpL, I, p. 316-7. Ro- 
sal, Casiri, Marina, Sousa. 

Tambor. Lo mismo que alambor. 

Tambul. Bclel. De ¿yj:i tánbül, que con la propia acepción 
se encuentra en Avicena y en Aben Batuta, I, 2i7, 3G6, II, 
184, 204. 

Tamiz cast, y port., tamis cat., port, y \ .il., tamic val. Espe- 
cie de cedazo de seda ó cerdas para reducir las cosas mo- 
lidas á polvo finísimo. Do jj^í tami^., forma que se encuen- 
tra en el P. la Torre con la acepción de c<3dazo. Cf. Caños 
in V. Tamiz. 

Tangul port. Cobre de Berbería. De Jyui tancúl, ((Cobre» en 
Berggren. El vocablo aráb. tiene un origen berberisco. 
V. Dozy, Glos. 

Tapia. De jUili? tabia, «tapia» en R. Martín. 

Tara. Lo mismo qwQ^atara. 

Taracea. V. ataracea. 

Tarahe, tarahi, taraje, taray. Árbol de mediana altura que 
suele criarse en matas bajas. De Lá^ tarfé, «tamarindo.» 
Guadix, Rosal, Casiri, Marina. 

Tarazar. De .jijitaraxa, «flagellare» en R. Martín. Cf. ata- 
razar. 

Tarbea cast., base, y^gall. De *.xíjí tarbía, «cuadra de casa» 
en P. de Alcalá, «sala ó cámara de ordinario cuadrada» 
en Dozv. 



503 

Tarea cast., tarefa port. De jls^^ taríha, «tarea en alguna 
obra» en P. de Alcalá. Guadix, Rosal, Nunez de Liao. 

Tarecos port. Muebles viejos. De ju'y tarica, «cosa dejada, 
abandonada.» 

Tarida cast, y cat., tarila b. lat., terides pl. val. Especie de 
embarcación que servía principalmente para carga. De 
üotkjo tarída, «galea, galeaca» en P. de Alcalá. 

Tarifa cast., port, y val. Tabla ó catálogo de los precios de 
varias especias vendibles ó de los derechos que se deben 
pagar á proporción de ellos. Acad. De Nájyü tarifa, que 
significa lo mismo. Gasiri, S. Luiz, Marina. 

Tarima cast., cat. y port., tarimba port., tarimes pl. val. 
Entablado movible, de varias dimensiones, según el uso 
á que se destina. De r«.IÍp tarima^ «lectus» en R. Martín, 
ó de 'i^Jstaríma, «cama de madera» en P. de Alcalá. Gua- 
dix, Gasiri, Sousa. 

Tarquín. El cieno que sacan de algún estanque ó lago, ó 
dejan las lluvias ó arroyos cuando salen de madre. Acad. 
Gasiri y Marina traen esta voz de ^^y^ sarquin, «fimus,» 
del pers. ij^y^ sarquin. Yo creo que la palabra en cues- 
tión no es más que qí^j¿> tarhin, pl., que no se registra en 
los die, de' -Jo tarhy «stercus» en R. Martín, «coenum 
quod relinquitur a fluvio in alveum recedente» en Frey- 
tag. V. de Sacy, Chrest. Aráb., I, 231, adnot. 2." ed. 

TÁRTARO. Depósito salino y terroso en los toneles de vino. 
De^^ tártar^ «fex» en el Yoc. Aráb.-Lat., «fex olei» en 
el Lat.-Aráb. de R. Martín, «rasuras de cubas» en P. de 
Alcalá, del ár. ^o^o dordi (del pers. j^o dord^ «heces»), 
que trae también el lexicógrafo catalán con la misma 
acepción, voz corrompida por los alquimistas en tarta- 
ram, de donde la forma aráb.-hisp. que doy por etimolo- 
gía de este artículo. 

Tartil, tartir^ tertil. Impuesto sobre la seda en Granada 
en el siglo XVI. De y^^ji tartil, derivado de y^^ retí, arrel- 
de, porque llevaban ocho maravedís por cada libra. Dozy. 
«...e si no fuere contento el dueño de la seda del precio. 



504 

que dan por ella, la pueda tomar para sí, pagando el diez- 
mo, i derecho del Tartil, debido á sus Magestades.» Ley 
IX, Tit. XXX, Lib. IX, Nuoca Recopilación. 

Tasmia cast, y cat., tofma val. La porción de granos que 
llevaba cada uno de aquellos entre quienes se repartían 
los diezmos; y también la relación de los interesados en 
los mismos diezmos que se formaban en las contadurías 
de las iglesias catedrales. Acad. De ?u»-w«j tasmia^ fem. 
del n. de acción de la 2." forma del v. U^ .sy//?í«, «llamar, 
nombrar, hacer mención de...., nombrar alguna cosa.» 
Rosal dice que esta voz en ár. vale tanteo de cuentas. 
Guadix, Rosal, (^asiri, Marina. 

Tasquiva. Dan esto nombre en Granada al cauce que se abre 
en las heredades para dar curso ú las aguas de riego. De 
suaüíí tatsquiba, fem. del n-. de acción de la 2." forma del v. 
^Jij tsácaba, «diligenter, frecuenterve períbravil» en Rai- 
mundo Martín. Cf. ^j tsrtcba, «canal, conducto.» 

Taugel, tauxel. Cinta de tabla de que los oficiales carpinte- 
ros sacan las piezas para obras de lazo. De J^-a*^ tauchúl, 
«sagita» en R. Martín. Guadix (Die. ms.\ que interpreta 
la voz ár. por vira ó virote. 

Taugia, tauxia casL y port. Obra que los moros hacen de 
plata, oro, etc. embutidos unos en otros. \. ataujía. 

Taza. Escudilla más fina que las comunes. La copa grande 
donde vacian el agua las fuentes que por lo común es de 
piedra. Acad. De ^jJo tass, «pelvis» en R. Martín, ó mejor 
del íem. juJ? tassa, «taca, tacón para beber» en P. de 
Alcalá. 

Tefylá. Oración mortuoria, responsorio. Del hebr. nSsn ten- 
llah, «intercesión, deprecación, ruego, súplica, oración, 
himno, cántico sagrado.» 

Al qual manda ssu sudario 
En señal de cedaquá 
Porque irece tefylá 
Desque ffuere en su fonsario. 

Concíonero de Buena, p. 133-4. 



505 

Tegual cast, y cal. Renta quo se pagaba á los reyes moros 
de Granada por cada carga de pescado. Guadix, Die. ms. 
De y^itsecal, «carga.» 

Teliarmin. De ^y-j' cr^ ¿m arinini, bol de Armenia. Dozy. 
«... tomar aclenzo, et almástiga, tanto de lo uno como de 
lo otro, teliarmin tanto coniO de amas.» Lib. de Monteria 
del Rey D. Alfonso, Bib. Ven., Vol. 1, p. 136. 

Telliz cast., leU:3 port, (laparazón. Del ár, ^..^ titUs, «terli(; 
texido á tres lizos» en P. de Alcalá, del coptoOaAt.; (v. Flis- 
cher. De Glossis Habickí, p. 71), del lat. trilix. Dozy. 

Telliza. Cubierta de cama. De ■s.^^tillísay «manta de cama» 
en P. de Alcalá. Casiri. 

Tena. Manada de ovejas ó cabras. De áu^ taina, «ganado 
numeroso.» Acad. 

Tercena cast, y port., taracena, tarecena, tarracine port., 
tarassana cat. V. atarazana. 

Tereniabin. Especie de maná líquido que viene de la Per- 
sia. Del ár. ^jj^,^ij¿ taranchobin., voz de origen persa. Ma- 
rina, Müller. 

Terrad port. Especie de embarcación muy ligera y veloz. 
De c>\jo terrád, que vale lo mismo. Moura. «E correndo a 
costa contra Melinde Ihe sahiráo oito tvrrm¡<':< con muita 
gente.» Damiáo de Goes, Chron. d'EÍ Rei D. Manoel, 
Part. I, Cap. 44. 

Thadmia, thamia. Especie de tributo. De \*j doninia, «tri- 
buto» en Marcel. «El rico ome que jugare los dados, e 
también el fijodalgo que descreyere, que la primera vega- 
da que descreyere, peche veinte mrs. de oro, e por la se- 
gunda quarenta mrs., o dineros, quantos valieren estos 
sobredichos, e por la tercera vez que sea acusado para 
ante el rey, e esta thamia mesma ayan los infantes, e los 
cavalleros.» Ordenamiento de las Tafurerías, Ley I. 

TÍBAR. Oro de tí bar. Del ár. ^- tíbar, «aurum» en R. Martín, 
«oro de tíbar» en P. de Alcalá. Según Marcel Devic, la 
región africana, llamada por nosotros Costa de Oro, se 
llama por los árabes^ o«^, «país del polvo del oro.» 



TiBO. De^^sJotíb, ((períiuiie.)) «Tanto curáronlos antiguos 
de esta limpieca en el oficio de cortai', que non solamente 
las dichas guardas cosas curaron, avn mas de vnguentos 
odoríferos las manos se ungían, ansí como el tibo e las 
ungüentarlas do Lodamo, etc.» Arfe Cisoria de D. Enri- 
(|ue de Viliena, p. 21, ed. Benicio. 

Tiesto. De ^■..Jo tUt, «pelvis» en H. Martín, ó de ,i^u;xL> tixt, 
forma aráb. de la pers. c>..ia¿fd?^ «pelvis» en \'ullers. Lée- 
se en Aben Batuta (IV, p. 145): ^J*L>^I ^* c;,^*Ja.l \^ ífyüjc'íj 
«y el düiicora es semejante á un tiesto de cobre. 

Tifón cast., tofiXo^ tofano port. Huracán, trompa, torbellino. 
Del ár. qIí^ tofán, «huracán, tempestad en el mar, trom- 
pa» en Kazimirski. 

Timbal cast, y port. V. alambor. 

TiNCAL, tincar port. Lo mismo que atincar. 

TiRAZ b. lat. Lspecie de tela. De jl^ tirú^, «bordadura que 
adorna la orla de un vestido, vestido bordado, preciada 
estofa de seda, vestidura de honor bordada destinada para 
el príncipe.» Según Aben Jaldún (v. de Sacy, Clirest. ara- 
be, II, 287)^ los edificios en donde se fabricaba el tira^ se 
hallaban situados dentro del recinto de los alcázai-es que 
habitaban los Califas. En Córdoba^ sin embargo^ los fabri- 
cantes de estas telas, como se lee en Almacarí, habitaban 
un arrabal de la ciudad llamado ^^.s^l^k!! ^j^ rábad at-fa- 
rra^íii, «barrio de los bordadores^» f|ue es el victis tira- 
ceoram de Rabí ben Said, donde existía una iglesia del 
mismo nombre (jlja-'l ^*^*AJLr), en la cual se hallaba el sepul- 
cro de San Zoilo. \\ Le Calendrier de Cordoue, p. 103. 
«.... dalmaticam de üraz.y^ Esp. Sagr., XXXVL p. LXI. 
Dozy. 

Tiritaña. Así la voz cast.^ como la aráb. ?UaL^ tirtaina, que 
se encuentra en R. Martín con la acepción de Uunbriciis, 
proceden de la lat. teredo-inis. V. Simonet, Glos. de Voc. 
Ibér. y Lat., y Dozy, Supl. 

Tolda cast., gall., port, y val. Alcázar de una embarcación. 
Obra de panno que cobre os barcos e navios para abri- 



507 

gar do sol^ e chava a qaeni vai sobre a coberta. Moraes. 
Lo mismo que 
Toldo cast., cat. y port., tuldc gall., toldoa base. Según Co- 
varrubias y Diez, del lat. tholuSy «la cupula del edificio, 
bóveda del templo.» Por no convenir en significación pre- 
fiere Dozy derivar la voz española de la aráb. sJÜs dolía, 
ucLibierta, sombrajo.» Á pesar de esta coincidencia, yo 
creo más abonada su procedencia de la lat. tholas 6 de la 
gr. .^Ao;, transformada en toldo por la inserción de una d 
eufónica. Cf. humilde de humílis. 
Tomín cast., tomicñi., tomina base. De ^^i tsoinn, nombre 
de una pieza de moneda, propiamente ^UjJI ^^'i, que vale 
medio real. V. Aben Jaldún, Hist, des berb., II, 138. 
ToNOCí. De ^y^y tonosí, ((de Túnez.» «....y que esto se en- 
tienda también para la seda joyante, como para la tonocí.)^ 
Ord. de Granada^ fol. 68 v. 
ToHA cast, y cat. Lo mismo que atora. 

Et los moros y las moras 
Muy grandes juegos hacían 
Los judies con sus toras 
Estos reys bien rescebian. 
Cron. de Alfonso XL 
ToRAQUí. V. turquí. ((.... dos Toraquís, que es como decir 
dos Turcos borrachos.» D. Quijote, 2." Part., Cap. LXIII. 
ToRONGiL cast., taronji mall.^ tarongina cai. y val. De >A:s=^iyi 
toronchíl, «torongil, yeruaabegera» enP. de Alcalá, forma 
aráb.-granadina por ^1^^ toronchán, de donde proceden 
las formas valenciana y catalana. 
Toronja cast., tarónja cat., mall, y val. De x^.íj toroncha, 

«citrinum pomum» en R. Martín. 
ToRQUY. Lo mismo que turquí. 

E lodo cuerpo por mí es rrevesado, 
' De ojos garridos yo fago rroby 
E de gentil cuerpo seer arco torquy: 
Aqueste es mi oficio, que he acostumbrado. 
Cancionero de Baena, p. 31 4. 



508 
Trafi. Especie de impuesto entre los moros gmnadinos. 13c 
^ijiú tafríc, «repai'timiento,» n. de acción de la 2." forma 
del V. óy fáraca. «Pagaban mas el trafi que es reparti- 
miento de cada diez cabezas cuatro maravedís para el 
facedor.» Relación da los derechos moriscos del Quempe, 

AhCH. DK niKNES NAC. DE GRANADA. 

Tramuz cast, (en Ayala, Lib. de la Casa de las aves, Hih. 
Ven., 353), tremofo port. \'. altramuz. 

Trku port. Cierto paño que se fabricaba cu la cuniaica de 
Uporto. De jLs-lyp tarülia, «paño» en Marcel. «He compri- 
doiro, mandar comprar gram soma de panos de treu pera 
a arma^om de nossas galéés.» Doc. da Cám. do Porto, ap. 
Sta. Rosa, Elite id. 

Trillo cat. Repiqueteo. De Jljy» tiryál, «campaneo, repique 

de campanas.» V. Dozy, Sapl. 
Trlfa. Mentira, cuento, fábula, patraña. De ñj^^ turruha, 

«fábula» en R. Martín, ó de «y rorrah, «mendacium, iin- 

gae» en Freytag. 

De nuestra vil masa con tal lamedor 

(^.onsiente cosquillas de alto consejo. 

Con motes y trufas del tiempo mas viejo. 

Escritas á vueltas lo ponen sabor. 
La Celestina, Acto XXI. 
Trujamán, truchimán, truximan (en Clavijo, Vida del Gran 
Tamorlan, fol. -U v.) cast., turgeman port., turcimantj, 
tratximan cat., trujimá val. De qU-s-jíj turchimán, «intér- 
prete» en R. Martín, del v. ^ji tárchama, interpretar, tra- 
ducir de una en otra lengua, exponer, explicar. Cf. el v. 
cuadrilítero caldeo dj"ih, utranstulitiex altera in alteram 
linguam), interpretatus est.» «... el trujamán comenzó á 
decir lo que oirá y verá el que le oyere.» D. Quijote, 2." 
Part., Cap. XXXV, p. 42. 

Tulipán cast., ¿w¿í/)á cat, malí, y val., tolipá port. Planta 
bulbosa de tallo liso. ¥\ov de esta planta. Acad. Del pcrs.- 
iuvc. ^sj^^ dulband, «turbante,» por su semejanza de for- 



509 
ma. El nombre pers.-turc. del tulipán es ^^} lála. Diez y 
Donkin. 

Tumbaga casi, y cat., ¿timbagaes, p!. val., tambaca port. Üel 
ár. JUáj toabác, «similor» en Boctlior, del malayo ^U«j" (J 
dé tres puntos) toiibág, «cobre,» vocablo de origen indio. 
Diez, Donkin y Marcel Devic. 

Tuna. Nombre que se da á una especie de higos en la An- 
dalucía baja. De ^^ Un, «higo.» 

Tunecí. Especie de holanda ó lienzo que se fabricaba en Tú- 
nez. De ,^^y tunecí, «de Túnez.» 

TuNizo. Nombre de un halcón procedente de Túnez. La mis- 
ma etimología que taneci. «Et son llamados tunuos, et 
son como entre alfaneque et bornis.» Lib. de la Ca:za de 
Pero Lopez de Ayala, Bib. Ven., III, 183. 

Tupé. Del ture. wj>'(v de tres puntos) tepe, «corona de la 
cabeza» en Redhouse. «... que cuiden de que todos lleven 
el tapé cortado á cepillo.» Ley XXII, Tit. VI, Lib. VI, 
Nueva Recopilación. 

Turbante cast, y port., í¿¿A'6á/¿¿ cal., mail, y val. Delár. ^^^j*^ 
turbanti, «turbante» en Humbert, del "^qys.'o^^ó dulband, 
que vale lo mismo. 

TuRBicH cast., turbit cast., cat. y port. De ^Vy turbid. Dozy. 
«... tomar hermoda et algalichet ¿«r^/V/iet azúcar candi.» 
Lib. de la Caza de las aves de Pero Lopez de Ayala, Bib. 
Ven., fol. 34G. 

Turco cast, y port., turch cat.^ malí, y val. Del ture. Jjiturk. 

Turquí cast., cat., malí., port, y val. Azul turquí. De ^'y 
turquí, «de Turquía.» 

Tutia cast., cat. y port. Lo mismo que atutía. «... sea pues- 
to sobre él de cada dia la tutia lavada, molida et cernida.» 
Lib. de Mont, del Rey D. Alfonso, Bib. Ven., Vol. 1, p. 142. 



u. 



Ualcauera. CoiTuix'iúii do alcarera. 

Demandó nl infant quo de cuales tierras ernf 
Que andaua buscando o de cual manera? 
Respondiogel luego de la primera, 
Mesturas de su nombre e de su tialcauera. 
Libro de Alexandre, copla 117. 
UixERA cat. Nave. De ^^U^ oxori, «especie de embarcación 

que se usa en el Ni lo.» 
Ulema cast., cat. y val. Doctor de la ley entre los musiilnm- 

nes. Del áp. Uit ulemáy pl. de ^'U álim, «sabio.» 
UvADUZ, Uva de oso. Jimenez, Nomenclatura Farmacédtwa. 
De ojJl w^i amb ad-dubb, «uva ursi,» y tnmbión gayuba. 
V. Aben Albeitái-, Traite des sinipL, 11^ 47.'). 
l'zERA. Caverna. De J^j nichár, «antrum» en R. Martín. 
Vido forma de omne en medio de la luera 
Semeia bien monge en toda su manera. 
Berceo, Vida de Sto. Domingo de Silos, copla 709. 



V. 

Valadí. Dase este nombre en Sevilla á una especie de uvas. 
De ^jdi baladí, «del país ó de la ciudad.» 

Valida. Nombre que lleva en Turquía la Sultana madre. 
T>e\ iuvc.-év. isjj\jwálida, «mater» en R.Martín, propia- 
mente ^^IkLv á-xJlj wálida sultán, «la madre del Sultan.» 

Valija cast., valisia b. lat. Según Marcel Devic, tal vez del 



511 

nr. s-jsujlj watilia, ((saccus friimentarius, cophinus mag. 
iius» en Golio, del pers. joi^Jj iialicha, «gran saco.» 

Vaque. DeRnj, íüac«, «golpe, caida,» r. *:i^wacáy «caer.» 
Marina. 

Vega cast., vegues, pi. val., veiga port. Esta voz, de que hace 
ya mención el Arzobispo D. Rodrigo, es la aráb. juaSj 
waquía, que se encuentra en R. Martín con la acepción 
de «campus.» Afm á la aráb. es la pers. ¿L bég^ «jfir- 
din plantado do. viñas.» Marina y Casiri la traen de Sjüu 
baca, «campo.» 

Verahá. De R/yj bercay «bendición.» 

Llegad vos acá con los dancadores 

E diredes por canto vuestra iierahá. 

La Dan;sa de la muerte. 

Vereda cast., cat. y port., verea gall, y port., veredes, pl. val. 
Senda ó camino angosto. Del berb. i?o^l abered, «senda.» 

V]smcast.,cat. y port. ,?;?>//' port., üíSí'rSjpl. val. De yji^iüofjír, 
visir, según la pronunciación turca^ «alguacil^ ministro.» 
Casiri, Sousa^ Dozy. «La cual vis