(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Tony and Jo-Jo"

This is a digital copy of a book that was preserved for generations on library shelves before it was carefully scanned by Google as part of a project 
to make the world's books discoverable online. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 
to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 
are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. 

Marks, notations and other marginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journey from the 
publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with libraries to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prevent abuse by commercial parties, including placing technical restrictions on automated querying. 

We also ask that you: 

+ Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuals, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrain from automated querying Do not send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other areas where access to a large amount of text is helpful, please contact us. We encourage the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attribution The Google "watermark" you see on each file is essential for informing people about this project and helping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remove it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are responsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can't offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liability can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organize the world's information and to make it universally accessible and useful. Google Book Search helps readers 
discover the world's books while helping authors and publishers reach new audiences. You can search through the full text of this book on the web 



at |http : //books . google . com/ 




Acerca de este libro 

Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterias de una biblioteca, hasta que Google ha decidido 
escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en linea libros de todo el mundo. 

Ha sobrevivido tantos ailos como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio publico. El que un libro sea de 
dominio publico significa que nunca ha estado protegido por derechos de autor, o bien que el periodo legal de estos derechos ya ha expirado. Es 
posible que una misma obra sea de dominio publico en unos paises y, sin embargo, no lo sea en otros. Los libros de dominio publico son nuestras 
puertas hacia el pasado, suponen un patrimonio historico, cultural y de conocimientos que, a menudo, resulta dificil de descubrir. 

Todas las anotaciones, marcas y otras seilales en los margenes que esten presentes en el volumen original apareceran tambien en este archivo como 
testimonio del largo viaje que el libro ha recorrido desde el editor hasta la biblioteca y, finalmente, hasta usted. 

Normas de uso 

Google se enorgullece de poder colaborar con distintas bibliotecas para digitalizar los materiales de dominio publico a fin de hacerlos accesibles 
a todo el mundo. Los libros de dominio publico son patrimonio de todos, nosotros somos sus humildes guardianes. No obstante, se trata de un 
trabajo caro. Por este motivo, y para poder ofrecer este recurso, hemos tomado medidas para evitar que se produzca un abuso por parte de terceros 
con fines comerciales, y hemos incluido restricciones tecnicas sobre las solicitudes automatizadas. 

Asimismo, le pedimos que: 

+ Haga un uso exclusivamente no comercial de estos archivos Hemos diseilado la Busqueda de libros de Google para el uso de particulares; 
como tal, le pedimos que utilice estos archivos con fines personales, y no comerciales. 

+ No envie solicitudes automatizadas Por favor, no envie solicitudes automatizadas de ningun tipo al sistema de Google. Si esta llevando a 
cabo una investigacion sobre traduccion automatica, reconocimiento optico de caracteres u otros campos para los que resulte util disfrutar 
de acceso a una gran cantidad de texto, por favor, envienos un mensaje. Fomentamos el uso de materiales de dominio publico con estos 
propositos y seguro que podremos ayudarle. 

+ Conserve la atribucion La filigrana de Google que vera en todos los archivos es fundamental para informar a los usuarios sobre este proyecto 
y ayudarles a encontrar materiales adicionales en la Busqueda de libros de Google. Por favor, no la elimine. 

+ Mantengase siempre dentro de la legalidad Sea cual sea el uso que haga de estos materiales, recuerde que es responsable de asegurarse de 
que todo lo que hace es legal. No de por sentado que, por el hecho de que una obra se considere de dominio publico para los usuarios de 
los Estados Unidos, lo sera tambien para los usuarios de otros paises. La legislacion sobre derechos de autor varia de un pais a otro, y no 
podemos facilitar informacion sobre si esta permitido un uso especifico de algun libro. Por favor, no suponga que la aparicion de un libro en 
nuestro programa significa que se puede utilizar de igual manera en todo el mundo. La responsabilidad ante la infraccion de los derechos de 
autor puede ser muy grave. 

Acerca de la Busqueda de libros de Google 

El objetivo de Google consiste en organizar informacion procedente de todo el mundo y hacerla accesible y util de forma universal. El programa de 
Busqueda de libros de Google ayuda a los lectores a descubrir los libros de todo el mundo a la vez que ayuda a autores y editores a llegar a nuevas 



audiencias. Podra realizar busquedas en el texto completo de este libro en la web, en la pagina lhttp : //books . google . com 



N.*' seccion: 
Estanter^/ 
Tabla: J_ 
Libro: 




L 






HISTORIA CRITICA 
DE ESP AN A, 

y DE LA CULTURA ESPASOLA. 



HISTORIA CRITICA 

DE ESPANA, 

T DE LA CULTURA ESPANOLA. 

O BR A 

COMPUESTA EN LAS DOS LENGUAS 
ITAUANA Y CASTELLANA 

FOR D. JUAN FRANCISCO DE MASDECT^ 
NATURAL DE BARCELONA, 

TOMO XV. 

espaRa arabe. 

CONTINUACION DEL LIBRO IIL 
Ilusfraeioncs thronoUgUas thist6ruas ^y criticas, 

CON IAS LICENCIAS NECESARUS. 



EN MADRID : En xa Impkenta db Sancha. 
AfiO Dl M. ©cc. xcv. 

St bollard tn m Libreria tn la Aduana vUja, 





.. • --..' J-: .. . 


3)T 


>■ ' -■ 


48 , .. 






' : ^ 


.,< - 





^.\ 



■■/:■'/,) 



") : 



> ' .: ;:o^ 



.-'..A. .? 



f ^ :^yij^ T 



u 



ILUSTRACION II. 



EIPOCA DE LA PERDIDA DE ESPAStA 
. Viernes dia 31 de Julio de 711. 

L Jua ^poca de la faniosa batalla en quer Opimonet 
tuvo fin el Reyno de los Godos.y ^^o^en- ■ f^jj^^'^^^ 
z6 el dominio de los Arabes en Espana , con mcnta. 
ser una noticia tan importante y senalada^ siw 
embargo de esto , es.un articulo de los mas» 
obscuros y dudosos , y muy controvertido en^* 
tre los modernos. Estevan Balucio la adelan«^ 
t6 mas que ningun.ptro , poniendola aun an* 
tes del reynado de Wiciza por los aiios dc 
seisdentos y noventa ^ poco mas 6 menos , y; 
Ip mas. urdt en-el de fioventaytresi porqua 
as! lei oonvenia ^ como i frances , paraadclaiiv' 
tar la sujecion de^ losi Obispos de Catalu&a il 
MetropDlitano de Narbona. Dos fuhdamento9' 
alega^en pruaba de su -opinion. El primero , 
qteedespuesde Juan, Obispo de J^gara 6 Ter- 
rasa r que asisti6 al Conpilib de ; Toledo del* 
afio de seiscientos noventa y tret , no nos quc- 
da noticia de otros Prelados que le sucedie* / 

sen en aquella Iglesia ; y por consiguiente ^ 
habiendo sido los Moros los que destruyeron 
la Catedral Egarensc , debian haber entrado 
en Espafia^y aun en Cataluna,por aqueiloft 
tiempos. El otro fundamento de Balucio es 
la autoridad de Urbano Segundo , que eh car-- 
ta dirigida 4 Berengario , Obispo de Vique , 
GtDin fecba del mei de Julio del afio de miV 
. Tom. XV. A no- 



a EsPAl^A Arabe. 

noventay uno » . 109 i 

dice , que los Mores se apoderaron de 
Tarnig6iu tres^ento^ y mv^nta aHo$ an^ 
tes. ... t f •• f • f f »• f. « f «••••« f t f • 390» 

que es decir en d ano de # i • . 701 

y en otra carta, que escnbi6 i su Legado Rai- 
nerio, insiniia una fecha todavia mas|^antiglia, 
pjues dice , que la sujecion de -Tarragona y 
de las demas iglesias de Cataluna 4 la de Nar« 
boua,conuba, ya quatrocientos anos ydi^ don- 
de se coiige , que hubo de efectuarse con po» 
ca. diferencia en el de seiscietitos y noventa. 
Qiialquiera conocera sin mucho trabajo la in- 
subsistencia de estosfundamentosjpues el pri- 
mero se reduce 4 un argumcnto negativo y 
dudoso , y el segundo 4 expresiones vagas y 
gi^nerales ade ua escritor de autoridad por.su 
car^ctef , pero iao\par ia fedad;ea>ique escri- 
hi3.rJuaavQbkpo de Tcrrasa, pudo viyir niur 
dhos anos despues de haber firma4o^ en el 
Concilio de Toledo , y pudo tener succesor^ 
$in que tengamos noticia de ^1 : y Urbano 
Segundo, no solo es Alitor sbbJrado.' dijiiaate 
de los tiertipos de que! se traf a ; sino que ha* 
bio tambien con demasiada generalidad , y .aun 
con incoherencia > y cbmo poco informado 
4el asunto ; pues en una carta dice , que Tar- 
ragona cay 6 en podcr de los Moros en el ano 
de setec^entos.y uno ^y. en;Ja otra v que eti el 
de seiscienfos ynoventa eswba ya ^ujeta 4 Nar* 
bona en lo espiritual por motivodela irrup- 
cion de los Mahometanos. Es evidente , pues, 
que Balucio sin fundamento ninguno adelan- 
t6$objado.eldoininio de.los.Axabes en auestra 

• .pe-' 



It U STit ACiONKS.' 3 

penfnsula. Otro tanto lo retard6 con igual equi- 
vocacion Sigeberto Gemblacense , que escri* 
bla en los Paises-Baxos 4 principios del siglo 
doce ; pues lo pone en los anos de setecientos- 
y veinte , atribuyendo toda la gloria al Gene- 
ral Abdlraman , hijo de Muavia,que no solo 
es error hist6rlco , pero aun anacronismo muy 
grande , porque dicho General, que fue el pri- , 
mer- Rey de C6rdoba^ tardo toda via trein*^ '" " .; 
taysih aH»i en pasar i Espana , como se ye^- 
r4 ea ia liustracibn qiiarta. No tienen mayor > 
fundamento las opiniones de Fray Alonso Ve-^ 
nero , que nombro el ano de setedentos diezi. 
y nueve yj dt ot4ck ^spafioles, que hattseiii-* 
lado por ^poca fel mis dp Jdlio del afia -^^^ 
setedenws y quince \ no hz\iAtxiAo^^' * 

tigu<>-vque Ja* i^arde^raiito^!. i*ty *4iendo • ■ chrat-^ 
mente contrarias 4 hi\ pocas^ npticiais^ expresa^^ 
^ que nos han quedado^de tan ruidosa de^gra- 
*cia(i). -■ .. '•■'••. • ^■••' \ c'-'-'o-- ■•• >v... ot. 

II. Otras fechis hiy^^il^o mis ^fbndadas^,^ Opmlones 
que no suben sino has W. c\ 4fio d« ^s^^riefi^'^^^ fiindadag. 
tos'y once , ni bas^fl del def^*tf^nVl*»y> (fafor^"^ 
ce. El Marques de Mondejar ,'4 (Jqien sigiSeri- 
otros muchos de nuestra edad^ defiende lob 
de seMientosy once: Juaii de Ferrerai , y su tra-'^ 
ductor H'ermllly,la de sdeecum<f$yd^eiMii^' 
saiicio y' -La Taure , con wro^ inv%neis?Ctii»o^: 
n6logos , la de setecientos y trece : los Padres 
Mariana y Moret ,'Con otros muchos de nues- 
tra nacion , la de setecientos y catorce. Todds. 
tienen en su favor la noticia general y cier* 

A 2. -ix. 

(i) Balucio , De EphccpAtu Egd' gtbci-to GembUccvkseyChroaha al afi»~ 

r#w/i, Disertacion pag. n«5 > y en 720. pag. So, Alonso Venero, £ir- 

su contintiacion de la Marcs His- chhiiitK dc los (tempos fol. >• 
pAnitd lib. 4. col. M5*'344*'Si- 



4 EspaSa A%abm. 

ta de que sucedio la desgracia de Espana ba- 
xo el Califato de Ualid ; cuya muerte ponen 
los Escritores Arabes 4 mitad del mes de Gul- 
madi , segundo de la Egira noveiita y seis , 
que es decir, k fines de Febrero del ano de 
setecientos y quince (^i^. 
wto dd III, Pero el mejor modo de averiguar la 
Bidbrca' ^^^^ad , 6 de arrimarse 4 ella , es oir y exa- 
' ininar lo que dicen sobre el asunto los escri- 
tores mas cercanos al hecho. El mas antiguo 
de todos es el continuador del Biclarense , que 
acabo su Chr6nica con la muerte del Califa 
Jezid Abuchalid^ sucedida segun las historias 
dc Ips Arabes , en el mes de JEnero de setecientos 
meintej' quatro. Las palabras del Anonimo sou 
' laSt siguientQs ; En la, Era: 4e,s^t^p.iento^ quaren- 
ta y\ nueve^ Rodriga OfiUfQ^fl Bjjnp d.e. los Go- 
dos , mas for engano que par valor : lo tuvo un 
aHo solo , par que desde, luego , habiendo recogi- 
do muchas tropas , quiso embestir a los Ara^ 
y. * |0 Ifef ^ que fti defnuckojierripo talaban la provin- 
ubj.iit* j^£j $pnjxpurAf9^eij,y,^mt^ri6 en la bat alia en 
tl ano.quinto del reyhado de Ulit. Dos fechas 
xjombra aqui el Autor : el ano de setecientos 
parent ay nueve de la Era Espanola , que cor- 
xespofld^ ,al ^p.o christian^ de setecientos y on^ 
^^ii y ?l ifi.Q quinto d^l Califa Ualid ^ que com- 
pcehendiolo^ cinco meses ultimos del ano de 
i .'[ ' J^- 

(i) Mafques dt Monde jar, 0^4/ Mariina, Hhtoria general de Espa- 

€^4m0ligkAi en el Bxamen «rc. §. 4. no, torn. i. lib. ^' cap. 25. 24. 

ap. aX> aj. pag. ao8. 245. ayr. pag. 19^^ y sig. Moret , An^ln 

ay 4. Vtrrens\ Hutoire 'generali d' de J^aifarra lib. j. cap. 3. pag. 

JQr^M torn. 2. Siglo 8. pag. 4^9. 124 > y en el Apcndicc. $. 2. 

BcrmUly . Preface pour le teme se^ pag. Ji* Elmacino, Htstoria Sana- 

€§ni d€ V hittoire de Ferrerdi pig. cenUs lib. i. cap. i;. pag. 72. 

7. y sig. Musancio , y U Taurc 73- Abulfaragio , Htsterta compenr 

Tskuls Cbremelogies cdad 7. tabla diosa DjnMtisrum Djrnascia 9. pag. 

ax, |fas« ii%f ubU 22. pag, 13^. i^S, n^^ 



IlustIa.ciokes; f 

setecientos y nueve.y los siete primeros del de 
setecientos y diez, Aunque parece qtic las dos 
&cba$ no concuerdan , sin embargo no es asi; 
porque el Anonimo habl6 seguramente > Co* 
mo muchos acostumbran , no del ano quinto 
corriente » sino del quinto cumplido , que lleg6 
hasta el mes de Agostd del ano de- setecientos 
y once , pues hasta dicho tiempo no cumpli6 
el Califa su sexto ano y y asi podia contar el 
quinto. Puestos estos principios , se colige que 
k p^rdida de Espana , segun el continuador 
del Biclarense> hubo de suceder en uno de los 
siete meses primeros del ano de setecientos y 
once , porque solo eh estos siete meses se jun- 
t6 el ano quinto cumplido del Califato de l}a-> 
lid con la Era de setecientos quarenta y nueve^ 
que. son las dos fechas del Autor(i). 

* IV. El segundo por antigiiedad es Isido- Tcxto dc hi- 
ro Pacense , que escribia por los anos de se^ /^'^ Paccnsc. 
tecientos cincuenta y quatro , y hablo en esx/ 
tos t^rminos: En la Era de setecientos qua^ 
renta y nueve , ano quarto del Imperio de Jus^ 
tiniano (el Segundo j noventa y dos de la Egi^ 
ra de los Arabes ^y quinto del Califato de Ulit^ 
Kodrigo , por consejo de los Grandes , ocufd el 
Trono tumultuariamente. Reyno un ano solo j 
for que desde luego recogid muchas tropas para 
ir, contra Tarec y Abuzara ,7 contra los df-r. 
mas Arabes y Idoros , que enviados a Espana 
por Muza , desde mucho tiempo antes hacian 
excursiones por la provincia ^y saqueaban mu- 
chas ciudades , Y FUERON DESPUES 
AYU DADOS POR OTROS, que vinieron pot 
mar en el ano, quinto del Imperio de Justinian 

noi 



6 EsPAl^A Arabe. 

MO , sexto del Calif ato de Ulit , Egira noventa 
y tres de las Urates , y Era de setecientos y 
cincuenta. Recogidas , fues , dichas tropas , el 
Rey Rodrigo entrd en bat alia con ellos^y pues- 
to en fuga el exircHo de los Godos , que habian 
Mcudido a Id guerra con mala f( , y con inten- 
to de sostener cada uno su partido y su ambi- 
eion de rejnar , murid juntamente con sus emu* 
los ;y con ellos perecio el Reynoy la p atria , cor- 

fiendo el am sexto de Ulit En la misma 

Era de setecientos quarentay nueve , aHo quar- 
to del Imperio de Justiniano , quinto del Call- 
fato de Ulit ,7 noventa y dos de la Egira , mien- 
tras los envtados arriba dichos ( Taric y Abu- 
zara) destrozaban la Espana » aumentando el 
fuego de la guerra con disensiones intestinas , 
vino el mismo Muza en persona por el Estre^ 
cho Gaditano , para acrecentar la desgracia de 
nuestra desdichada nacion. . ... En la Era de 
setecientos y cincuenta , ano sexto del Imperio 
de Justiniano ,y noventa y quatro de la Egira » 
Muza yd los quince meses cumplidos ^ fue lla^ 
tnado por su Soberano. . . . , 7 realmente sepre^ 
sentS a Ulit , estando ya este Principe en el ul^ 
tifho ano de su Califato. Las quatro 6 cinco 
palabras que he puesto en letras mayusculas, 
son anadidura que yo hice al texto latino del 
Pacense , porque me parece evidente que fal- 
ta alU alguna cosa por descuidft de los copian- 
tes. Las razones que tengo para ello ^ son las 
siguientes : i."" La cl4usula sin alguna anadidu- 
ra no tiene buen sentido , porque sin ella la 
cxpresion latina transductis promontoriis , que 
indica , segun parece , pasage de mar , y de pro- 
montorios 6 cabos , debiera referirse al Rey 
Don Rodrigo , de quicn no se puede decir que 

• pa- 



Ilttstraciones. 7 

paso el mar para dar la batalla 4 los Moros. 
Vease al fin de esta pagina el' texto latino ; en 
que noto mi anadidura con letra ba$tardilla(^). 
Razon 2/ Isidoro Pacense siguio no solo en 
la substancia , pero aun en muchas expresio- 
nes , al continuador del fiiclarense : luego es 
muy creible que habiendo nombrado dos fe« 
chas en una misma c-4usula , haya referido la 
primera 4 la batalla del Rey Rodrko ^ como 
lo hizo el An6nimo 4 quien ^1 sigue^; y h se« 
gunda 4 otro acontecimlento posterior , pues 
no pudo poner un mismo hecho en dos tiem- 
pos di versos. Razon 3.* Segun el mismo Isi- 
doro , Muza llego 4 Espana en la Era de se- 
tecientos quar^ntay nuev^ , y la batalla cie Don 
Rodrigo fu6 con Taric y Abuzara antes de la 
Uegada de dicho General : luego ^1 no pudo po- 
ner la batalla en la Era de setecientosy cincuenta, 
que e& fecha posterior al arribo de Muza ; y 
por consiguiente es indubitable que dicha Era 
dc setetientos y cincuenta debe referirse 4 otro 
suceso distinto , lo qual no puede verificarsfi 
sin suplir palabras en el texto y como lo lu- 
ce; : Razon' 4.'' Ana4e el mismo Isidoro , ijue 
Miiza fu^ Uamado 4 la Corte de Dama^co en 
la misma Era de setecientos y cincuenta , des- 
pues de quince meses de su venida 4 Espana : 
luego suponiendo i\ mismo que la batalla se 

dj6 

^ (4)' In: HrA DCCXLIX i - anno. ' tiaiant 7 , Arabum XCIII , Ulit 
Jiralium XCfl , Ulic iceptra reg- VI , in Era LCCL , transductis 
iii y. per aniSum retiHcnte , Su- promoncorlis) sese cum eis con- 
iericus . . . . , adgrvrgata copia iligcndo rcecpir ; ceque in pr<c- 
cxercicus adversus Arabes MVii cMxn lio, fugato onini Gothorum cxcr< 
Maurii a Muza missis , M est > citu , qui cum eo armtilantcr fM4i- 
Taric , Abuzara , et carceris » diu * dulenrerqus ob ambitionem rcgfit 
sibi provinciam credicam incur- advcn'w'rant , cecid'it ; sicqiic reg- 
ftnttbus . ^imiilque tx, plure^civfo num ^ionil icum .parria nali^cum 
Utes devastautibus , (quihus ulii * artnuloium intirncctone amisit > 

•ptm inUriAt anno iaiperii J«$-^ • \ poiigoiiiic i)lii' in^m^ VU • ^ 



di6 antes de dicha venida , hubo de poneria 
necesariamente imos diez j seis meses 4 la me- 
nos antes del regreso de Muza, y por consi- 
guiente en la Era de setecietttos quarenta y 
nufve , que es ia primera fecha que se nombra, 
y corresponde al ano christiano de sePeciento^ 
y once. Veamos ahora si concuerdan con esta 
fecha las otras dds que indica el Autor del 
Califato de.Ualid,y de la Egira de los Ara- 
bes. La Egira noventa y dos cs puntualmeiite 
la que hubo de ser , porque no cogi6 sino dos 
meses y quatro dias del ano de sePecuntos y 
diez , y mas de nueve meses y medio d^l de 
uPecienP&s y once. Acerca del ano quinto de 
Ualid , Isidoro hablo , como en otras cosas , si- 
guicndo al continuador del Biclarense ,y enten- 
diendo comd ^1, por ano quinto el quinto cum-- 
flido , que Hego, segun dixe antes , hasta d me$ 
de Agosto de seteaentos y once ; antes bien se 
conoce que quiso declarar estq mismo con ana* 
dir al fin de la cUusula , que el Califa caminaba 
\entQnces for su ano sexto ^feragente Ulit annum 
sextuhi. Las tres fechas , pues ,: ibdicadas por el 
tPacense , Era de setecientdSi quarenta y^ nueve^ 
Egira noventa y dos ^ y ^Hoi quintbi de]Ualid\ 
se funtan amigablemente en los siete meses^pri" 
meros del ano de setecientosy once , en cuyo es- 
pacio de tiempo , segun este. Autor , hubo de 
suceder la p^rdida de Espaiia. El P. Maestro 
Josef P-erez , y el Marques.de Mondejar , que 
trataron de prop6'sitQ de este asuii'to ^ |uzgaroa 
que el Pacense la habia puesto eh la Era Es- 
•paiiola de setecientos y cincuenta , por no ha- 
berseles oftecido las. reflexiones y cuentas que 
acabo de insinluar J y yp mismo , porque no 
me ociu£lsriM> aiate&^juzgu^.y'dixelo. mismo 

en 



■jeppi ... . A.-;!* :'• »*V.>*^' . s^i-r 



IXUSTILACIOKBS. 9 

cn la Ilustrac^ion decima de mi tomo d^cimo. 
£s cterto que.Isic^ord en otro lugar de su Chrd^ 
nica , hablando mas en general , dice ^ que tl 
Calif a U lit ,mr. medio de.su Q^nerai^ llamado 
Muza » domo a ios Godos ^ les quitd el Re)no , 
y Ios hizo tributarios en la Era de setecientvt 
y eincuenta : pero se y6 claro que su objeto 
aqui no es la batalla de Don Rodrigo gaiu« 
<ia por Tarec , sino el triunfo de Muza , que 
acabo de descruir el Reyno de Ios Godos ^ 
sujetandolo a su Callfa , lo que puntualmente 
sucedio en la Era insinuada de setecientos y 
eincuenta ^ ano de Jesu-Christo :de setecientos 
y doce (i). 

V. El terccr Autor entre Ios antiguos. es Tcxtos de 
Pablo Diacono , no el de M^rida , sino el Ita- J^^^^ ^J^^ 
liano , que escribi6 despues de la mitad del "a^io Bibliot> 
siglo octavo , y 4 quien sigul6 enteramente carlo, 
despues de otro siglo Anastasio Bibliotecario^ 
el c^lebre escritor de las Vidas de Ios Papas. 
Pablo Diacono hablo asi : Los Sarracenos , w- 
niendo por mar desde el lugar de Africa , que 
Haman Ceuta , se entraron for toda la Esp^ 
Ha* Mes.puss de diez. t^ns pasaron con nmgeres 
( hijQi d la Provincia de Aquitaniaparafixar^ 
se en eila ^en tiempo que Ctir.los est at a mal avf^ 
nido con Eudon , Principe de aqUkllas tierras t 
pero sin embargo se coiigaron Ios dos j para de^ 
fender se de Ios enemigos ^y echandose sobre eilos, 
mafaron d trescientos setenta y cinco mil. Las 
palabras del Bibliotecario Romano son/ eitas: 

Tom. XV. B : Im 

(i) Isidore dc Beja > Cbr«nic9« m* U^* T <%»l^rni^ti<lc Moadt* 
Bum. 33. 34. %6* 39. pag. 297. \9x t Oh$9rvdci9ntt Q\«nn*ligt€at K.^ fX 
S9(f. 300. Josef Perez , Diistrts- 9xkmtn dtl ant tn qt$i tmtTMrou Ut 



lO ESPA«A AHABB. 

Los in:j{os Agarenos , d^pucs de haber- ocupa^ 
do y tentdo por dicz aHoi las provincias de £sm 
jpana , al ano onceno intent ar on pasar el Rodano^ 
y apod er arse de las. tier ras de Francia gobcr-^ 
nadas per Eudon. Este Duque , hjciendo una 
kva general , cerco a los Sarracenos , i hiz$ tal 
destrozo de ellos , que murieron en un solo dia^ 
hasta trescientos setenta y cinco mil , segun re- 
fieri d mismo Duque en su carta a Gregorio Si* 
gundo.hos modernos disputan miicho sobre 
la ^poca de la faraosa victoria de Eudon , po- 
nieudola ( como puede verse en Baronio , Pa* 
gi , y.De-Marca) quien ei^ setccientos veinte y 
cinco , quien en veinte y seis , quien en treinta 
y dos ^y quien en treinta y quatro. Pero lo 
cierto es, que todas estas fechas son falsas^ 6 
inverisimiles. Son inverisimiles , porque segun 
tUas y la p^rdida de Espana , sucedida diez aHos 
antes y debiera ponersc en el de setecientos quin^ 
ce , 6 diez y seis\ 6 veinte y das , 6 veinte y qua- 
tro , que en opinion dc todo el mundo son 
fechas sobrado atrasadas. Merecen tambien la 
nota de falsedad por ser claramente contrarias 
i las memorias mas antrguas de la nacion fran« 
ccsa 5 pues el -Autor dc los Anales Nazaria^- 
nos yj el de los Anales Petavianos , que Vi- 
vian y escrlbian en el mismo siglo en que 
sucedi6 la batalla de Tolosa , la ponen ex- 
prcsamentc en el aiio de setecientos veinte y 
uno. Supuesta la firmeza de esra ^poca , de 
:que es cierto que no debe dudarse por ser 
'de Autores contestes y tan antiguos , se co- 
lige que Pablo Diacono , y Anastasio Biblio- 
tecario , acerca del tiempo de la p^rdlda de Es- 
pana siguieron la opinion del continuador del 
Biclarense, y de Isidoro de Beja^.que^'la. por 

nen 



IlustIacione^. tr 

nen antes del Agosto del aHo de setecietttos y 
once f pues desde el Julio , por exempio , de 
csce ano, hasta el Agosta dt setecientos vdn^ 
te y uno , en. que fu6 la victoria de Eudon , 
van cabalmente los die^ aHos eumflidos que 
suponen entrambos(i). 

VI. El quarto Autor por orden de anti- Tcxto de S«- 
giiedad es Sebastian , Obispo de Salamanca^ basiiano s*i- 
que escribi6 en tiempQ del reynado de Alon* °^^^®**^* 
so TercerOyCerca del ano de ochocientosy se^ 
tent a. Sus palabras son estas : Los delitos di 
Witiza fueron la causa de la ruina de Espa^ 
Ha. Como enfonces los Reyes y Sacerdotes hoi* 
llaron la lej de Dios , en pena del pecado pere^ 
rieron todas las Crop as de los Qodos baxo la es^ 
pnda de los Sarracenos. Entretanto murid Wh 
fiza de muerte natural despues de diez attos de 
reyno^y se enterrd en Toledo en la Era de sete- 
cientos.auarentay nueve. Muerto Wttiza^Rodru 
gofui NOMBRADO Rey por los Godos. . . . 
Los hijos del difunto^ movidosde envidia ^por^ 
que Rodrigo habia CUP ADO elRe/no de su 
padre de eltos , enviaron Embaxadores A Afru 
ea^pidiendo ayuda d los Arabes Rodri- 
go ^ quandosupo el arribo de estos , se pmen^ 
$4 en eampaHd con todas las tropas de los Go^ 
do^f que jueron enter ametite destfuidas. Es cier* 
to que habla ei Autor con mucho desorden^ ' . 

iTefiriendo la misna batalia dos veces ,y con« 
fendlendo los dos anos primeros en que reyn6^ 
; . ' v'h/[ . . V ..B-2. . Ro^ 

r.Cl) VM^TMe%t9%.\D^ OisHr . 4to dtUiteg^Usrcs tihtMiucMUi. 

j^i^»f^4«riMP lib, <.f.a|V 4^* EH* . I* va^, }. num. t. j 4. col. s|f« 

^•f. AnAitasto Bibliotfc^rio % Di AUdoiin^i ^tmalH' NnrarUni en 

Ititit ettfmm^num P»ntifitium Kn U la Coltcctoa dc Bouquet tono i^ 

fida de GregoHo If. num. iVi. al ano 711* pa^^ 640. Ani(nim«, 

fii(« t67» Baroaio y Pag! » cica- ^mriMiit PffsviMt en el tuismo to* 

dof for MMracori*lN fAtUitm Dm- ano de Bouquet pag. #41. 



Hodrigo , por ocup acton , en vida xle Witiza ,con 
el alio ultimo en que reyn6solo,y por legi- 
timo nombramienro : pcro dandolc ei ordta 
que le faita^se v6. daramence que la subs- 
tancu de la reiacion es esta : ,, £1 reynado de 
,, Witiza fue lleno de desordenes : Rodrigo con 
9» estc motivo ocup6 el trono: murio despiies 
' " ■ „ Witiza en la Era de setecientos quarenta y nut^ 

* ^ff w : Rodrigo ^ontinuo en reynar.por /^^//;»>o 
f^ fiomkramieneo ;ptTO luego vinieron los Mo- 
»9 ros, lUmados por los hijos del difunto, y 
,Jc quitaron el. ex^rcito y la corona." La 
ilnica fccha que nota el Obispo de SaLman- 
ca.,^s la de la muertc de Witiza en la Era 
de JfPfdcnt^s qaarenta y nueve , aiio christia- 
no d^ setecientos y once : pero en es*ta misraa 
ftcha , aunque no lo exprese , debe entender- 
se induida la ^poca de la ruina de Espana ; 
asi porque el Autor habla de elia antes y des- 
pu?s .de la muerte de Witiza, como de cosa 
sucedida con poca diferencia por el mismo 
tiempoTy' asi rambien porque nos consta por. 
los mejores documentos (segun probd en la 
Ilqstracipn.decima del tomo decimo) que efec-. 
tlyamente la <:^lebre batalla del Guadalete fud 
W ^1 miSmo aiio de la rouerte de Witiza (i).>. 
Te^^^s <lcl .. Vll. Elquinto Autor por orden chfono* 

yM^ywractnl ^^^^^ ^^ ^^ Monge , que compuso la Chr6-f 
ie. nica i llamada por unos: AlUeldense , y poT: 

otros Emiliaoense. Este escritor del aiio de^ 
ochocientos ochenCa- y tres hablo dos veces 
de la^pi6rdida de Espaiia. En-^la priraeradice 
asi: Rodrigo reynd tres dftos. En su ticmpo los' 
Moros llamados por conjuracion del pais en Id 
:';■. :'.'/:■ * ". Eta 



£ra dcsetccientos ctncueutdy dotocuparoftlas, 
£fpaSias ^y s^ apoderaroH del Rejiio de lo$ Goi 
dn. E^iz^ rdwioo serikee odii: l^$ imistoias .pat 
lab'^ai en i\x <>l\r(mbk^*iA\\MQjiwaffnse di^ hs( 
Knyes Godoi, i€ii>yo: lAiitor v d© »quien M> ^o 
sabc la ^pqca ^ no aaadc autori^ad en el asun^ 
to ^ porquci se v6. que no hizo sino copkr; 
£1 segiindo. texto;.del Ali>eklen;s^ie6i coma&d 
ugVLtijPcr.^d'vcfr'y ^bmtnia df hsifhism^s Goh 
dis entiraraniJos Sarractnos en \EsfaHa en el 
aflo tercero del reynado de.Redri^p ; dia tnce 
de Noviembre de la Erade. setectentos eincueft'* 
ta y diS. En Id Egira ciento ( otros leen cienta 
jl find) entri. eH. f rimer lugar ^buzafa por 
Qfden del General Muza , que^e qu^dii pot 
emonces en Africa para mantener. limpia y. 
SQsegada la Mauritania. Al otro am entrd 
Taric. At tercet afio , mientras Taric estaba ya 
en batalla con Rodrigo , entr6 JM^uza , hija dc. 
Muzeir , y pereci6 el Reyno de h$ Godos. .Lat 
f(^chas que nombra esic Autgr no icobeuer- 
<ian entire s^ de hinguna.manera , porque lai 
Egiras que insiniSa , de ciento^d cient.o y uno,. 
tocaron parte del alio chrbtlano de ietecien^ 
tn difz yochct^ todovel ;ino de.setecifiao$ diex. 
y ntiew.^y ''pirte jdel dc .seted^ntt^s-.y veinte\ 
que no Biioen: oada Ique ;v6r.\con Ua Era dot 
scfecientcs jcincucntay d^ ^^o christiano de 
set/cientas ,cator.pe> 9 en que^pone el Amor el 
$n dei^reynado de Don^KodxigQ , ^:.0iuchol 
menooiisoa. Jai:)^nsb xlei;^ vMmenfas\y iiincutpta^ 
i&b christiano de setectentos doce ^ en que su- 
pone comenz6 4 reynar. Dice el P. Maestro 
Florei^'qtii: los cppislntes;]de1a Chrdnica A1-. 
beldense pudieron equivbcarscdeuna X, no- 
Undo la Egira C ^ 6 CI ^;ejlUugv;.46. U .dej 

XC, 



tis. 



14 ESPAI^A A HA BIS. 

XC,XCI. Pero la inconsjeqiieiicia de las ft* 
chas no sc compondrla .ni aun con csta cor-» 
reccion I porque ilas £^inis nw^ma y mventa 
y una^i^^t son* lai-im^cadas por Ja conjeturi 
de Florez , cogieron:: parte ^dei ,aao de j^r^L 
ctentQS y otho , todo el siudentos y nueve , y 
parte del de setechntosj diez^qut segun ia 
Era nombrada por el Albsidense , son iecbai 
muy anteriorei al reynado de^Don^RodrigcK 
Luego de tckios modos* cs evidente que las 
&chas del Autor no concuerdan entre si ,y 
que sobfe eUas no puede iixarse la ^poca de 
la p^rdida de Espana(i). 
TextodeRa- VIII. Siguese por orden de antigiiedad el 
Moro Rasis , que cscribia k fines del siglo ho- 
no , y de cuya histdria nos queda un frag- 
mento legitimo , publicado por el Senor Ca- 
siri en el tomo segundo de la Biblioteca Ara- 
higz. Muza ^ hijo de Nassiro (dice Rasis, 6 
Vizzho^ oyendo que Tdreko habia sujetado la 
EsfaHa en la Bgira noventa^y dos i.s» encen^ 
did de ^nvidia^ dexo el gobierm de Africa M 
un hijo suyo^y con un cuerpo de diez milhom^ 
bres ^yopros tres hijop que tenia \ Abde^lazdz ; 
jihdelela v y Mmuan ^ pasi^ d^ A^esitf^s v dm^ 
de^ desewbarUen^^^^i'mei^de JBLamdoft -de, ta^ £gi-\^ 
ra novcmk y ifr^. /Dofi[>Egira5 nombira el Aup 
tor ; la de mvema jj di^ , que tm^Tjb dmein^ 
Uyi^cfi^ de Oepubre de> sHecieeaQ\\dieZyj^c^ 
b6 kdie^ f.y :sU$ej ydeiOHubrt ide^sefecientos jl 
Q«ir5 yt^ia ^Q^ ^mhehfia y>tPre^iiciiyo^qp€iaGi^ 
-.A M = j> n*3 J '•?!, \.^\\v\\':^'^\\ yh ofi'ci •'i^(l3 .fJQ^ 
*' -r.^ :. .< . ■ '.; rA'i .Tfc.n/.-i I. csv^ fH/j , i J 

ienst' num. 4^. pag. 4;«. "^hUm;''' AhtSnioio iioiiiA^cit^c t Chrohot^U 
7^i y 7»..pt«. •i4*|^^«3Jfca,i}ft^ i> jf^fUMy ^^fJrtffiHW, JIU9. |4*.pag^ 
panM Sap^uU' com. tt. At la se- / 70^k .- v .- 



1^4 a diez y o$ho it Octubte de sttcctentos jf 
$nce , y el fiji[4 WnrO- del mistno mes A& site- 
iientos j ^a^^.^^Segbm^stoia batalh. dt D^iKd^ 
drigo, que es ia L&dicada ten la primes &di2^ 
sucedi6^ por ilo que. dice^^sis.^ 6 enios dos 
ijltimos mescs de^aoo dci setecienpes y ,Mtz^ 
^ en los dlez meses priinero& del de scucimto^ 
J once (i). 

• IX. :'I)a$ -iigloss 4esp6eside'Ki5ls\ iJSfaes i-iT««o87acl 
del oiiceno/yipiliacipiosirdet ^doodocima, esV Moage.SUdrf 
cribi6 el Monge Silensc , y poco jantes de i\ ^t;JaCompS'- 
el Autor de U Chr6nica Complutense. Este unse. 
segundo dice ^ que tn^^ti ana de setedentos y 
doce los Mores se^foderaron dit Esp^ar^ipro 
postcion demastado geilerxlii'^evaio toca \x 
primera entrada de 16s Arabei yni h batalla 
del Guadalete. Las palabras del Sileisse soi^ 
estas : En la Era de sefemnf&$ qMarenta y 
5i>/r, (ano de seteciencos y iiiievej) l/i^ 1^ Riy 
fortisimo de los ]Bdtba^os''de^'nda:ei ^jfhipo^ 
envi6 A Esfana weimry^in^o^'mi^homkres di 
infanteria , dandoles pof General d Taric ei 
Vizco , y por guias al Conde 'Don Julian , y 
hs hijos^di Wkiza ; .4 ; i. Ihn Rodri^o^ oyend4 
que- kethiaw^enido lis Arabes i^fornw an bum 
tfKhrtito de Qodes ^ se ffieseniA d los enemigos 
imperturbable > y peleando J con ellos injatigable* 
mente por siete^ dtas continues ^ mat 6 hassa diez 
y seis mil . . • . Esparciendose despurs por toda 
ei Africa lafama atlafideHdad de JuHany Mu^ ■ 
za^GeMral dt los exhchos del Rey Jf/rfcam^i 
pas6 d EspaHa cm infinka gente para renel^ • * ' 

var hd guerta^ . .^. ^ Entonces fue la batalla^ 
in que murio Don Rodrigo. £n esca relacion 

lie. 



*-T 



j6 EsFAfiA Ahash; 

Ucna de equivocaciones^no se ncxmbrasind 
una. fecha,quc:e$ la; de kiipriinera entrada 
de Ids A'rabes;aa .fel aiwrdp Vif/m^w/eiJ/^i^ 
^^r.'pera se.-cphi de. vercbramente'., que la 
d^sgracia: dfi Don ^odrigo ^4 juicio del mis-^ 
jno.^Autor.,:hubo dc sucedcf mucho despues^ 
pcro no ^ ma& j tarde . del ano . de setecientos y 

Trato-fflcl ::: rX. \ EI.Gc6gfafo:Nn3iuense Alsacatifo Adri- 
HubicxMeio^T gj.^. q^^ escidbio A'mitad del siglo doce , es 
'\ ' / ^ il Autor que se sigue por orden de tiem^ 
J. J pos* Sus palahras;^on! estas 5 LaCiudad ^Ilam 
mada IsU-VerJe ,en \Andaiucia.^£S Ja frime^. 
na^ q^ \fui^ "uenHdiOtipotion Mahamitjanol ^curr. 
>b arribob suead^ , ^ i eh ^^ol no^entd. de la. Efi^ 
ta^ Ea Ju]et6 M(Jf,set^ tUpi de Nossair , que em^ 
frendi6\jaqueUA^ pmaUa^ por los Marudnifas^ 
juntamen$e cQn<cTattQ^ hijo de \^bdalla.\St: v6 
<mt d Autpc««ai>armahiiiibrina$}oi pues con* 
^ttdilk li^ ^«a ide i MuzaU'toa.^Ja ;de Tar^coj 
que i\xi d^skUuac y. anterior, , I-a Eg ira noventa 
que ndmhra , cogi6 los^ quatenta .y trjeis dias 
liltimos 4el ano ^q 9btHt^nt9^ y ocho ^cqn diez 
aiese$ ycMete dia^-dd de se/eoi^nfyfi^^mie^e/ pe> 
ro^iiebe adveiUf ^ , .q4c d'. Aitttat: rn<8^ii ^ei^ 4 
la'de^grack de D^n l^odfigOiid^/vquiAii ^i^vbftr 
bJla,.Siino a'-la pjringkera 'ote^UMya d^ lo^/Arabeni 
que Jttub6 de suct^def^^a* diida hauvho aiices de 
la graa bacalla (2). ... ... 

TcTto iicl .^.XL i Eii la j»isma.\edad, d^J Nubiense. es- 

Anot.imoLu- ppiblo el AnuiiiJWQodei^^jglp. dqCQ, AiHOf de 

•itiino. levCl^rom^avllaiaadai^^'X^^^/W^i^., cuyo.textQ 

^iCQ tsii Los Sarr^^enos conquistarond Espa- 

i\ . , . . ^: ....'■■ . ;*•-.•. , . ■ M^f 

-If) kuMttio^Chronican Complu* <9) Ge<%rafo Kubiens; , Ta/fW 

time pag. 3 'f. Silense , Chrome^m . Orbis descriptH 9 Cliflia 4* Parte x^ 
•Jill. 16. f 17. •>>(. .|^«. a^^uU 4Wtk;AJ4«ii\/.if;^v- :«;ci,T (?> 



iLUSTft. ACrONBS. \J 

Ha , reynando Don Rodrigo en la Era de iete- 
cientos quarenta y nueve (otros leen ; seteQien- 
tos y cincuenta). Antes del reynado de Don 
Pelayo reynaron dichos Sarracenos en EsvaHa 
cinco anos;y Pelayo subio al trono en la^Era^ 
de setecientos cincuenta y quatro. La p^rdida 
de Espana » segun este Autor^ sucedio en el 
aiio christiano de setecientcs^y once , que cs el 
que corresponde 4 la primera fecha que iiom«- 
bra de la Era Espaiiola , sin que deba hacer- 
se caso de la leccion menos comun , que It 
retarda un aiio; porque puestos los otros dos 
puntos hlst6ricos del mismo escritor , que Pe- 
layo empezo a reynar en setecientos diezy seis^ 
y que los Arabes antes de ^1 habian reyna- 
do cinco anosipzTcct que hubo de poner la 
desgracia de Don Rodrigo en setecientos j on^ 
ce , aun quando hubiese hablado de cinco anos 
incompletos , porque el reynado de los Ara« 
bes no empezo desde aquel punto , sino des« 
pues de la conquista de Cordoba y Toledo, 
y de mucha parte de Espana(i). 

XH. Siguesc por orden de tiempos Jor- Texto <I# 
;e Elmacino , hijo de Abuljaser , que escribio El°"<^"^^* 

fines del siglo doce , 6 principios del si- 
guiente. Dice este Egypcio en su Historia Sar- 
racenica , que Tarico en la Egira noventa y 
tres se apoderd de Espana y Toledo , y llev6 al 
Calif a Ualid , hijo de ^bdulmelic , la mesa de 
Salomon hecha de oro y flata con tres ruedos 
di mar gar it as. La Egira noventa y tres que 
aqui se nombra , empez6 4 diez y ochp de Octtp- 
hre de setecientos y once , y acab6 k cinco de Oc- 
tubre de setecientos y doce ; pero es meoester 

Tox.xv. C ad- 

(i) AB^Bitto » CfcrtfiiVMi l4kti$Mmm fag. 4if« 



\ 



i8 EspA9A Arabs. 

advertir que el Autor la pone , no por fecha 
de la batalla del Guadalete , sino por (6poca 
general de la ocupacion de Espaiia, y de su 
Corte Toledo , que son cosas sucedidas en el 
discuTso de un aiio despues de dicha batalk; 
y por consiguienle se colige , que la desgracia 
de Don Rodrigo hubo de suceder , segun el 
Autor , en la Egira tioventa >y dos , que es de- 
cir, antes de diezyocho de Octubre de setecien* 
tosy once(i). 
TcKto dc XIII. Despues de Elmacino escribio Abu- 
Abu " Abda- Abdalla Alsalen , hiio de Alchatibo , de quien 
^* se conscrvan en la feiblioteca del Escorial dos 

historias utilisimas ; la una de los Califas de 
Oriente y Reyes de Espafia , intitulada , segun 
€l gusto de los Arabcs , Vestido bordado ; y la 
oira del Reyno y Reyes de Granada , con 
cl tftulo de ExplendoT de Plenilumo. En la 
primera historia habla asi : Imperando Valid en 
Damasco , Muza , hijo de Nassero , obtuvo el 
gobierno de toda el Africa y y conquisto la Mau^ 
ritania. Su Vicario Tareco , hijo de Zaiadj atra- 
vesd el mar , y a ocho del mes de Ragiab , dia 
de feria quinta , de la Egira noventa y dos , 
ccupd el monte (de Gibraltar) , que tom6 de 
il ei nombre que tiene. Rodrigo j Key de los Es* 
f amies , salio a encontrarse con las tropas Ma^ 
home f anas ^y dando la batalla sobre el rio^Gua- 
dalete, no lejos de la Ciudad de Xerez , fue ven- 
sido y muerto ; y con esto se abrio la fuerfa d 
los Arabes para apoderarse de Esfana. Mu^ 
za , hijo de Nassero , kuego que oyo la noticia^ 
jcudio en persona. En la seguuda historia anadc 
*o siguiente : Ben Aleukia dexd escrito , que 

Ju- 

it) Jorfc Elmacino , Mist§tU Stn4Hnm^ Ith. x. caf* I^ fH' 7*« 



Ilusthactones, 19 

Juliano , para vengarse de las injurias que le 
habia hecho el Rey Rodrigo , llamd a los Ura- 
tes ,7 que el General Tareco , htjo de Zaiad , 
Dencido y muerto Don Rodrigo cerca del Gua- 
dalete , dividid sii exircito en tres cuerpos ^ y 
tomo con ellos las Ciudades de Cordoba , Ma* 
laga , Granada , Jaen ' y Toledo. Pero Moa^ 
via , hijo de Hescham , Rey de Espana ^y otros 
escritores , retardan la toma de estas Ciuda-- 
des hast a la liegada de Muza , que d los prin-^ 
cipios de la Egira noventa y tres sujeto las Ciu-- 
dades de Mweia , Granada y Malaga. El pri- 
mer texto nos dice , que Tarec llego 4 Espa- 
iia a ocho del mes de R<rgiab de la Egira no- 
venta y dos , que. es decir , a treinta de fibril 
de setecientos y once ; y el segundo nos decla* 
ra , que el arribo de Muza hubo de ser a fines 
de la misina Egira noventa y dos ^6 k los pri- 
zneros dias de la siguiente , que es decir 1 ea 
ci mes de Octubre del misrao ano de sete^ 
fiemos y once', pucs al principio de la Egira 
noventa y tres habia ya Uegado con sus con- 
quistas hasta Murcia. Establecidos e^tos dos 
puntos historicos , se sigue necesariamente, que 
la batalla del Guadalete » sucedida despues del 
arribo de Tareco , y antes del de Muza , hu- 
bo dc scr en el ano de setecientos y once^ des- 
pues del dia treinta de Abril ^ y antes del 
mes de Octubre (i). 

XIV. San Pedro Pasqual , 6 Pascasio,Au- Tcxto de 
tor del siglo trece , que escribio contra la S. PeUroFis* 
Secta Mahometana en las circeles de Grana- ^^' 
da » dice en el capitulo siete de su obra , que 

C X ocheth 

(l) Abu- Abaalla « Kr/f// 4C» pfV- f^f;. Jiii ,Pliniliinii ifiUmUr Pact* 
tM^hixo cl cfeulo de Serin Calif^ha^ i* ibU. pag. tjl, 
rmm OmmUdkiHwm Bib, Arab. Htif, 



vchenta y un anos despues de la muerte de Ma- 
homa entraron los Moros en Espana , segun 
se lee en las historias y chrSnicas de aquellos 
tiempas. Se sabe que la 'muerte de Mahoma 
fu^ 4 principios de Junio de seiseientos treiti" 
fay dos; pero aun con e^tc principio no sc 
puede averiguar con toda certeza la fecha in- 
sinuada por San Pedro Pasqual , pues no nos 
dice si los cchenta y un aHos que nombra , son 
christianos 6 ar4bigos : si babl6 de anos chris- 
tianos , el ingreso de los Sarracenos bubo de 
ser en setecientos y trece^ porquc .•••.•. 63 a • 
y 8r. 

forman dicha suma de 713. 

Si hablo dc^ afios aribigos , que tienen regn- 
larmente once dias menos de los nuestros » 4 

cada uno de los anos 8 1. 

es menester quitarles dias 1 1. 

que es decir en todo dias • • . • Spi^ 

que forman dos anos,y poco mas de cinco 
meses ; y por consiguiente la entrada de los 
Arabes, segun esta cuenta , bubo de suceder 
en el aiio de setecientos y once (i). 
Tcxto de XV. En el mismo siglo trece escribieron 
lucwTudcn- Luc33 jg Tuy , Rodrigo Ximenez , y Alonso 
cl Sabio. El primero se explico en estos t^r- 
minos : Rodrigo , hijo de Teudifredo , con acuer^ 
do de los Grandes de la nacion Goda , suce* 
did 4 Witiza en el Reyno , en la Era de se^ 

Ucientos y quarenta y ocho Ulit en la 

Era 

(i) SaA Pc4i« Piicasio , U StttM^ JM««Hf«i4«i« cap. 7* t^l* 4<* 



lLUSTl.AClOinBS. 21 

Era de setecientos cincuenta y dos disjpuso que ^ 

Taric Estrabon (que es. decir el Vizco) ^a- 
sase d Es^afia €on veinte y cinco mil comba'^ 

tientes Don Rodrigo peled con Taric. . , 

y desfues ion Muza ^ y fue muerto , se^ 

gun creo , en est a ultima batatla , aunque no 
se sabe de cierto que muriese en ella : re)n6 
siete anos , y seis meses. Segun las cuentas del 
Tudense , que van sin duda xnuy erradas ,- el 
principio del reynado de Don Rodrigo fu6 
en el ano de setecientos y diez ^ h i^ximQU trt" 
trada de los Moros en Espana en setecientos 
y catorce , y la batalla del Guadalete con U 
muerte del Rey Godo , en setecientos diezy 
siete , 6 diez y ocho (i). 

XVI. Rodrigo Xixnenez hablo del asun- Tcxt«dcRo* 
to en ambas i dos sus historlas » la Esfano- drigo Xime- 
Ja y la Ardbiga. El texto de la primera es »cz. Sc aclara 
cl siguicnte: Vrviendo toda-via Witiza , empezd ^^^?^^^r^^no 

£ T\ -n J ' //• -n jf ^^ conocida has- 

a reynar Don Rodrtgo^ ultimo Rey de los Go^ ta ahora con 

dos yen la Egira noventa^y uno ^ (debe leer- ccrtcza. 

stnoventa, segun se echa de ver por todas 

las demas fechas que siguen) Era.de setecien* 

tos quarenta y nueve (ano de 711) Tariff 

apellidado Abienzarcha ^fui elprimero que jp^- 

iO 4 Espana con cien caballos^y quatrocien^ 

tos infantes en el mes de Ramadan de la Egi^ 

ra noventa y uno , Era de setecientos cincuenta 

(ano de 712) . ... El segundo pasage de A^ra- 

hes fui con Tarec Abeniiet , que era vizco ^ en 

el mes de Ragiab de la Egira noventa ydds^ 

Era de setecientos cincuenta y uno ( aiio de 

713 ) La batalla del Guadalete dur6 

^cho 

)i) Lucai Tuaenie , ChrtuUm pMia Uluitrsis U S<k*tt» ii^« U 
HmtM CB' cl ^fimrn 4* ^ Ia Ui*^ t«g. ^•i 



st2 Es^aI^aAhabSi 

ocho dias , de Domingo a Domingo ^ y 

la rota del exercito christiano fue en Domin- 
go , d los cinco dias antes de los idus de Schaual 
de la Egira noventa y tres , Era de sete^ ien- 
tos cincuenta y dos (ano de 714). En la His- 
toria Arabiga se explica asi : TJiit , hijo de Jlb^ 
delmelic ,, subi6 al trono en la Egira noventa 
y uno ; y al quint ano de este Califa ocup6 
Don Rodrigo el Reyno de los Godos , que ardia 
en sediciones .... Muza , General de Ulit , en el 
ano quarto de este Principe dispuso que fue^ 
se a Espana Taric , y por su medio ahuyentd 
d Don Rodrigo , y sujetd la nacion. Acudio 
df spues el mismo Muza en persona , y tom6 
tnuchisimas ciudades , / infinitas riquezas. Las 
virias fechas que nombra Rodrigo Ximenez, 
tomandolas como suenan, son tan incoherentes 
y contradictorias , que por ellas parece impo- 
sible poder apurar la verdad. En un lugar di» 
ce que el Rey Rodrigo ocupo el trono en la 
Egira noventa , que es decir , en el afio de ' 
setecientos y nueve ; en otro , que en la Era de 
setecientos quarenta y nueve , que correspon- 
de al ano de setecientos y once; y en otro , quo 
en la Egira noventa y seis , ano de sete- 
cientos y quince. Tarec , segun ^1 dice , fu6 4 
. Espana , 6 en el mes de Ragiab de la Egira 
noventa y dos , que es decir ^ en Abril 6 
Mayo de setecientos y once ; 6 en la Era dc 
. setecientos cincuenta y uno ^ que es el ano de 
setecientos y trece , 6 en la Egira noventa y cin- 
co , que estuvo incluida la mayor parte ea 
el aiio de setecientos y catorce. .La batalla de 
Don Rodrigo sucedio , segun sus cuentas , 6 
en la Egira noventa y tres , ano de setecien^ 
'tosy docei 6 en la Era de. setecieotqs gincuen- 

ta 



I L IT S T HA C I O N S S. 5t^ 

ca y dos , que es cl aiio de setesientos y ca- 
Torce ; 6 en la Egira noventa y seis , aiio dc 
setecientos y quince : y lo mas notable es , que 
se dio , scgun unas cuentas , al tercer aiio de 
Don Rodrigo ; segun otras , al primer ano ; y 
segun otras , tres anos antes de su reynado. 
Igual obscuridad se descubre en las fechas del 
dia y mes. £1 mes , asegura que fu^ el de 
Schaualx pero aun con nombrarlo tan clara- 
mente , no podemos saber qu^ mes fu^ : por- 
que «i fti^ el Schaual dc la £gira noventa^y 
tres , como ^1 dice , correspondi6 al mes de 
Julio: si fu6 el Schaual ^ que cayo (como ana* 
dc) en la Era de setecientos cincuenta y dos , 
correspondi6 4 Junio : y si por Schaual, que es 
el decimo mes de la Egira » entendi6 el de- 
cimo mes del ano , correspondio al Octubre: 
y con esto tenemos tres diferentes meses , co- 
mo arriba tres dilerentes anos. El dia , dice 
que fud.el quinto antes de los idus : pero como 
los Arabes no tenian idus , y los Romanos 
ora los ponian en el dia trece , y ora en el 
quince ^ no podemos saber qu^ cuenta llev6 
el Autor, Si puso los idus 4 los trece , la 
batalla hubo de suceder en el dia nueve del 
mes ; y si los puso 4 los quince , hubo de su- 
ceder en el dia once. En suma , scgun las va- 
rias fechas de Rodrigo Ximenez , sucedi6 la 
batalla del Guadalete en el dia nueve » 6 en 
cl once del mes de Junio , 6 Julio , ti Octubre^ 
del' aiio de setecientos doce , 6 catorce , 6 quin* 
€£. Nuestros escritores modernos , viendo tan 
enormes contradicionos , se dividen en par«i- 
dos , siguiendo los unos las fechas de la J%>« 
toria Ardbiga , y otros las de la Historia 
EsfaBola t unos la sola fecba de las Eras , y 

otros 



94 ESFAfiA AhAbX.' 

otros la de las Egiras : y en partiailar el P. 
Maestro Josef Perez se puso i probar larga- 
mente , que la unica fecha del Autor , casi 
del todo acertada , es la del quince idus Schaual 
de la Egira noventa y tres y que correspoiidc 
(dice) a diez y nueve de Julio del am de se-^ 
tecienPos y doce ; en cuya cuenta (anade) solo 
se equivoco de dos dias ; pues asienta el P. 
Perez, como opinion la mas probable de to- 
das, que la batalla del Guadalete hubo de su- 
ceder a diez y siePe de Julio de dicho ino. Yo 
confio poder hacer un servicio muy impor- 
tance a la memoria 7 buen nombre de Ro- 
drigo Ximenez , demostrando casi con evi- 
dencia, que en todo el laberinto.de sus fechas 
no hay la menor contradiclon ; y que segun 
su modo de sentir ^ acontecio . la famosa ba« 
talla en el dia once de Octubre del am de sc^ 
tecientos y catorce. 

Proposicion I. Don Rodrigo Ximenez, co- 
mo Espanol , debia e^tar mas informado de 
la cuenta de la Era Hispinica , que de la Ara- 
biga de las Egiras , y por consiguiente acerca 
de la batalla del Guadalete debeinos preferir 
cntre sus fechas la de la Era de setecientos citt' 
euenta y dos , que corrcsponde al ano de sete'^ 
cientos y catorce. 

Proposicion IT. El Autor en su Historia 
Espanola conto las Egiras, segun el uso, no 
de los anos arabigos , sino de los afios his« 
pinicos y christianos , que son mas largos. Es- 
to se convcnce evidentemente con el cotejo 
de sus fechas. La Egira noventa , segun ^1 di^ 
ce , se junt6 con el ano christiano de sete^ 
cientos y once ; la Egira noventa y una con el 
ano de setecientos / docc i la Egira novenfa y 

dos 



iLUSTiACTOBf is. 55 

dos con cl afio de sHecientos y true ; y la 
Egira noventa y tres con el afio dc s^iecien'r 
tos y catarce. Efectivamente , si i los seisciem 
tos veinte y un aHos de Jcsu^hrista, que pre^ 
cedleron & la primera Egira . . \ y afios. . • '62K 
se afiade la primera fecha de anos. ... 90. 

resulta el ano Indicado por D. RodrigOr^e 71 1. 

Si & los mismos anos. • ^ < • ^ . • > . • • • 621; 
€e afiadd la segunda feeha de a&<»;. > ./• <^ ipr; 



I I 



resulu el ano indicado de • • • « .; • . .^yin^ 

Si 4 los^misinos and'. . . • ;. 4 . . ^ •'• '^^^^'^ 
se afifade la tercet a fecha de afios. . ^4 : . ' '^9skJ 

resulta el afiQ Indicado de • » . • ; . « • ; . ji^i 

Si & los mismos ^afiois . . . • . . « « • . < • ';• 61 rv 
se afiade la quarta fecha de afios . \ : . \ 9^1 

tesulta el afio indicado <de . ^ . • ; . v . • • 7^4} 

Queda, pues , averiguado j<|iie^la$* Egirgs de 
Don Roddgo Ximend2^^i^ofii^nois aribti 
gos , siiio -^hristiahos. - \ '^^>^^ ' '» ^ '^^^ 

Proposkiotf Iir. Doft iLodrlgo pof mbs de 
Sdiaual'^ttvid!^ et illes de Chtukre.luO prue^ 
bo con la mayor : evidencia. El Autor , comd 
queda defmiostittdbj igual6 ktf^Bgifts coii loi 
afioj clri^iMesV^inf cohsiderar* difcfreilciia ^dt 
dias ^ni' de ipesfds , fti de itaiyor ^nnienor du- 
racion: luego 6ti la cuenta^de^ las Eglras hu* 
bo de igualar los meses ar4bigos cofl los nues^ 
tros ♦ jtiAtandcy^ sfempre ^xnitstro {)ri^ef mM 

Tolt. XT. D que 



^ ?E^PAl^A A HA BE, 

que cs cl de Emro , con elprimero iiribi- 
go , que sc llama Moharam \ y nuestro segun- 
do,que ^■Eebrero^cqn el s,egut\do 4e los Ara- 
besj^que se llama iJ^/^A^r ; y asi ^elos de^ 
mas:: luego* ^qx . Schaual i<\}jQ es el decimo 
mes del ano aribigo, entendio el decimo mes 
de nuestro aiio , que es el Octubre. 

Proposicion LV/ J Con la expresion de quiti' 
to -idus Schaual entendio el dia once de Oc* 
tubre.. He. ;aqul U pru^bar Habi:$ndo Dl Ro- 
drigo identifiCado^ep todas-sus cuenMs (cor 
mo queda evidenciado) el mes christiano 6 
Julianp.de -Qrr^^r^ , con el mes arabi^o de 
S$haual ^hxxho de poner los idus de este mes 
en ol .dU quince, ea . qi^e rips tkrte. Octubre : 
hx^o ,1^1 .qtdnto idus Scfiau^J^cat^ndxo lo mis- 
moque se entiende en latin por quinto idus 
Qctobm^ que es decir , el dia once de. Octubre^ 
- -Pc estas quatro proposiciones se sigue por 
COIiseqveqcw pcces^rja y que Don Rodrigo Xi- 
Hicne? .pqr. dia^ quint i> d^ los idus de Schaual 
de la Egiranoventa y tres^y Era de setecien- 
tfls cincuenta y dos\, cntendi6 cl dia once de 
Octubre del am de setecientos y catorce. Luego 
(9n opinion, de dichp Autpr la ^poca de la 
b^Ulla del. GuadaieiiB .|5s el dia once de Octw- 
hre de setecientos y catorce , y no ( como pen- 
s6 el .P. Pere2) cl dia diez y nueve de Julio 
de setecientos y doce yC^t no tiene relacion con 
laEra Espanola.nombrada por el mismo Au- 
tot. Este .sist^^m^.^ de. cuya . vierdad y solldez^ 
inc >p9rece no puede dudarse. , nps da tamr 
bien bastante iuz par^ corregir dps errpres pa- 
temes dc la Historia Aribiga dfel mismo es* 
critor, sean crrores de copiantes 6 de imprenu. 
^..priipei;p es.^^1 4e.la Egira nwentaj^ una^ 
^■.r, ^ fj ^ •■ ■ ■. en 



1 1 U S T *L A C r O N B i. ftj 

en que pone. el. principio del Califato de Ulit; 
pues este Principe » nos comta por las Histo 
fias de los Arahes , que empez6'a rey\nar en 
la. Eglra ockenta y seisyf^jpoi consiguienteVsa 
ccha de ver , que el copiante pofequivoca-* 
cion troc6 en X una V ^ esoribiendo LXXXXI 
en lugar de LXXXVI* El segunda error es 
el am quarto de Ulit , que nombra Don> Ro^. 
drigo , hablandp de Miiza >. pues por el or^^ 
den de la historia > y .ppr el Imismo aHoquift-^ 
to^quQ nombra antes , se v6 claramente ^ que 
hubo de nombrar e\ sexto ^ y^ue tlas co'^ 
pias 6 Jmprentas trastrocafon el I ^ escribien» 
4q IVC eii iu^at. de VL H^ohas lestai^'doi 
coi[fieccibpe$ ^ec^sarias'^ Hodrigo^Ximoot^- va 
Consiguiehte en^ todo. id que ^dlce ; pues el 
aHo quinto de Ulit , en que ppire el princr^ 
plo del reynadb de Don Kodrigo » coincide 
puntualnientd coixdz*£gira.noventa\iti\ que 
^l^jni&nu^jpone ei priiici{iio'.dp Id^clio reiynaci 
doiry c\'^q^0 $rextd\£edlJ^\^ik\i€^ diceTiquQ 
crardCQ:pa»6 k Espavav ccMriesponde i'ilas)£t^< 
rat nwentay^ una^^y\ mvml^KJodos ^:cn[qvii 
il mismo.pone 16s dos :pasa^s de Tarif yr lt!a;4 
recoil). :'\.' ^^/.^• . ■'. ^t^^^•; -ji'- -^v- !'.;!> loio'^s 
! .XViIcrriEl:;Autor.ide)fb GBrSiucacgj^noiain Tcxto de la 
compuesta por orden de Don Alonso i6hS» Chronica ge^ 
bio ^qiic eriBlriiilrimo docufinehtb ddTcJufc^toe tf*'^- ' ci 
queda que hablatj'se cxpikxa cn^^stosr'C)4rMi!-» ' ' "; 
jiosj: Ei.f rimer aJiO del. reynadb de Rodrigo fuii - V ' \ 
^nM JStr^de sitecient05v:iHmuenta\\afiosi\\ quark- - 
d\) ^aridaha: el anofdie la^ M^varnaiiarhdiJylSaSoif .cauV 'I 
.'; , i.i.:I vl. or.:.; I . '■■ : -I> i \ Lb 'lolji/.jitM' 

(i) Rodt'igo Ximenez , Jtf^um pa;. 9. Josef Perez, DittrtstU Chr$^ 
in Hispdnid gitrarnm Libri novtm fflogicA dt suprtms eladit Hispamis 
iib« |, ca^. It. 'i^. vo.'pag. tf|. Mn§muiik, li y X8( |iaf. '$41. '|43« 



28 EspAl^A Arabe. 

/» setecientos i dace afios \ e el dc Moha^ 

mad y en que fui alzado Key de lo$ Aldra* 

hes y en noventa i una .» , . • jAndados tres afios 

del reynado^del JRjy Rodrigo , que fui en la Era 

de setecientos ( cincuenta e dos aHos , quan^do 

andaba . tl ^^ de la Encamacion en setecien'^ 

tos i catorce afios . . . . • ,/«/ la fasada de tos 

Aldrabes en el mes que dicen en ardbigo Ra^ 

get . ^^ ... El B,ey Kodrigo y quando h sopo\ 

^untS todos. hs Godos , que con il.4ran , ifue^ 

te muy atrevidamente contra ellos •....,/ du^ 

' r6la facifnda ocho dias^que nunca ficieron si 

nan tidiat de un Domingo fasta otto.^ .i Mas 

bs\> Christ iandsjy forque estaban.folgadbs i • * . ^ 

tjornaron iados ,fiasos\ i'vHts , Llasos yJ. nonpar 

Sier-on^sofrir^Ja iatalldy Ltornaron la^i espal^ 

das y S foyer on y'^ £sto fui a once dias del fftes 

que"' diem en ardbigo Xakel^ i es eldeceno mes 

de:Jos.Mt>f^os.:Rl Autor ide.la Chr6hiai"ge<t> 

ncaradj sigH&Vbl {Jie^dj^oh. :lf ti-a » no ^oicr la opi- 

mon^dii' Dqn /Eqdkigib XicntDez^pefo aun stt 

mpAoAd ebntar t£gisas£^ meses segan el uso 

dc Jos . a/ios christianos ; y. con las ultimas pa<- 

lahra$ confirma claraqiente lo que^dlce antes 

acerca del quinto idus Schaual , que debe to^ 

t\ .b ^ : )T lAarefi'^r..'6ildia' chosno det dedmoilnes^el 

Divisiofi «k jjtiXyilL Dividanse abora en tres clases ^ 
Autorcs en cJMlos^'^Autores que basta aqui hemos oido^ 
^d^^'^tjl segun la antiguedad y. mirito de cada una. 
gua, m^dia 7 JPongapser.cn' la primeTa loiR mas antiguos^que 
modema. sondos. de\los siglds octavo 7 nono , elCon*- 
tinuador del £ictarense y Isidoro de Beja , Pa- 
blo 

' (t) Aii({Qt«o,I,4r(>>^iilr4 dt Ef AUnf UMmnd» tl SM* » Parte «• 
P4Ms,qm4 m^mdi t0mjfntrii MtjD. cajp. $;• M* ^^i* ^2* 



Ilustraciones. *59 

bio Diicono , Anastisio Bibliotecario , Sebas- 
tian de Salamanca , j el Anonimo Albelden- 
se : en la jsegunda los Autores Arabes » y 
los demas que escribieron antes del siglo trece, 
Ahmedo Rask , Jorge Elmacino , Abu Abda- ' 
Ha Alsalem^el Monge Silence, el Anonimo 
Complutense, el Geografb Nubiense, y el An6^ 
nimo Lusitano i Qn la tercera clase San Pedro 
Pasqual , Lucas dc Tuy , Rodrigo Ximenez, 
y el Autor de la Chronica general , escrito- 
res todos del sigio trece , y por Consiguiente 
inuy raodernos respecto de los primeros. He- 
cha esta division, ex^minese qual fu^ la opi* 
nion dominante en cada una de las tres ela- 
tes 6 ^pocas. arriba dichass y luego qualquie* 
ra con justa critica podr4 avcriguar y decidir, 
qual es la ^poca mas probable de la famosa 
batalla del Guadalete , y de la p^rdida de £s- 
pana. 

XIX. Entrc los Autores de la primera cla- Opinion de 
se , solo el An6nimo Albeldense , que es el. los Autores 
.-dltimo y mas moderno , toma por ^poca el ^^ ** pnmera 
dia once de Noviembre del afio de setecienios 7 ^ *^' 
catorce , pero contradiciendo aun esto mismo 
•en las fechas que nombra de la Egira. Todos 
-los demas escritores van unifotmes tn indicar 
^1 ano de setecienios y once , y aun con la par- 
ticularidad de estrecharse quatro de ellos (que 
son el Contiriuadof del ' Biclarense , Isidoro de 
*£eja y Eablo Diacono , y Anastasio Biblioteca- 
;rio) en los siete meses jprimeros. dc dicho 
afio. 

^ XX. Los Autores de la segunda clase van OpJ^tenrdc 
,acordes con los de la primera , antes bien Abu ^^ ?* |* ••' 
Abdaila nos da mayor luz para estrechar el ***^ * ^ "** 
itiempo.todayia. mas; pues.de los siete mesa 

ar- 



30 EsPAf^AAHABE. 

arriba dichos , excluye los quatro primeros , 
pouiendo por consiguiente la desgracia de Es- 
pana en uno de los tres meses que se siguen. 
Mayo , Junio , 6 Julio. 
Opinion de XXI. Los Autores de la tercera clase soa 
cera. ^^^' quatro solos. EI primero no habla de la ba- 
talla del Guadalete ^ sino de la entrada deles 
Arabes en general ; y aun esta no se sabc si 
la pone en setecientos y once , 6 en setecientos 
y trece : el segundo pone la batalla en s^tecien^ 
tos diezy siete , 6 diezy ocho , que es muy no- 
table anacronismo : y los otros dos en once 
de Octubre de setecientos y tatorce. 
Ano de- XXII. Resulta de lo dicho , que las opi* 
la pirdida dc niones de los Autores citados .no son sine 
Espana el dc ^^^^ , |^ ^^^^ la del afio de setecientos diez y 
siete , que no tiene mas apoyo sino el de Lu- 
cas de Tuy : la btra la del ano de setecientos 
y catorce , cuyos unicos fiadores son el Ano- 
nimo ' Albeldense , Don Rodrigb Ximenez , y 
el Autor de la Chronica general :1a. tercera 
la del ano de setecientos y once , que tiene i su 
favor (fuera del Anonimo Albeldense dc fines 
del siglo nono} i todos los Autores de la pri.* 
•mera'' y segunda clase', espanoles y extrange- 
ros , d& los sigk)s , octavo , nono , decimo , uii- 
decimo y y duodecimo , y aun otros mas mi>- 
dernos , de que no he hecho caso , como son los 
Autores de la Chr6hica de Coimbra , y de la 
de Burgos. Me parcceque poca crftica es mc- 
nester para preferir esta opinion a todas l^s 
demas. ^ - 

*'Dftfy»e»de> XXIII. Puesto por ^poca fixa de li des- 
la misma cl g^ ^^j^ ^^ Espafia el ano dc setecientos y once^ 
« I dc Julio. *^ 1 . 1 1 J • 

5 "^ qucda que avenguar el mes y el dia ; pues ta- 

" do lo que se dice de J9oming<>,.y de dia db 

San 



IlUSTR ACIONEJ. '31, 

San Ma,rtin , son aserciones de modernos, y sin 
fundamento alguno. lEntre tantos Autores que 
han hablado del asunto, solo hacen memoria 
de mes , Abu Abdalla , Rodrigo Ximen^z , y 
el Autor de la Chronica general i pues el An6* 
nimo Albeldense , y el Moro Rasis , que tarn- 
blcn lo nombran , no refieren la fecha 4 la ba- 
talla del Guadalete , sino 4 la entjrada de Mu« 
za , que fii^ posterior. Los tr^s Autores cita- 
dos distinguen dos fecba$ i una la de la entra- 
da de Tarec » y otra la de la famosa batalla 
ganada por este General. For no haber hecho 
esta distinclon se han equlvocado en sus cuen- 
tas muchos escrltores modernos j y me equi- 
voque yo tambien en mi tomo decimo , po* 
niendo el fin del reynado de Don Rodrigo 
tres meses antes de lo que debia. La entra* 
da de Tareco , segun Abu A^^^Ua ( con quiea 
va conforme Rodrigo Ximenez por lo que 
toca al nombre del mes) fu6 a ocho d(t Ra^ 
giab de la Egira noventa y dos y que corres- 
ponde 4 trcinta de Abril de settcientos y onci:. . 
La batalla , segun Rodrigo Ximenez, fu^ d 
los cinco dias antes de Jos idus de Schaual \ y 
segun el Autor de la Chr6nica general » que 
dice Ipmismp con mas claridad^fu^ eneJ df4 
once de dicho mes. Aunque estos dos Autor^$ 
trastornaron el orden de las Egiras por habere 
las contado 4 su modo , segun el sist^ma de 
los anos Julianos; es natural que la fecha ar4- 
biga que citan del dia once de Schaual , la 
sacasen de escritores Arabes^que no han He- 
gado 4 nuestra noticia ; y en conseqiiencia de 
csto debemos recibirla por buena , y como 
dada por Arabes , hasta que no se convenza 
lo con5rario^ pe^ro bin Imjifar ,el mal uso que 

^ hi- 



3* ]Pspai^aArabe. 

hicieron de dicha fecha, los dos Autores , sa- 
candola de su ano de setecientosy once , y re- 
firiendo el once de Schaual al once de Octubre , 
4 que 9 segun las cuentas aribigas^ no puede rC'*- 
fcrirse. El dia ,. pues , onceno del mes de Schaual 
de la Egira noventa y dos , corresponde , se- 
gun el calculo de los Mahometanos^ al din 
-ireinta y uno de Julio del ano de setecientos y 
once , que segun la letra dominical D, que cor- 
ria entonees , cayo en Viernesj y esta por con- 
siguieiitc, aunque no indicada hasta ahora por 
ningun escritor , debe tenerse por 6poca fixa 
- de la p^rdida de Espana , mientras no se des* 
cubran mejores documentos que nos enseaen 
otra cosa. 
Se confirtna XXIV. Sirven para confirmar esta fecha 
con la £poca i^§ ^^ \^^ j^j entradas de Tareco y Mu2a ^ 
dc Tar^*^\n ^^^ hubicron de suceder , segun el orden de 
Espafia. la historia , la primer a poco antes de la bata- 

lla , y la segunda cosa de un aiio despues, Ta- 
reco lleg6 4 Gibraltar , corao se dixo , a trein- 
ta de Abrll. Asi ^1 , como Don Rodrigo, an- 
tes de la Jornada decisiva » necesitaron de air 
gun tiempo ; el primero para descubrir terre- 
no , y tcntar la suerte con exeursiones y cs- 
caramuzas ; y el segundo para tomar las me- 
didas necesarias , levantar nueva gente, y mar* 
char con ex^rcito y provisiones contra el ene- 
migo. El espacio que corre de tres meses des- 
de el dia ultimo de Abril hasta el ultimo de 
Julio, no era ni poco ni sobrado en las cir-r 
cuQStancias en que se hallaban las dos nacio- 
nes combatientes. 
Yconla|fpo- XXV. Acerca de la ^poca del pasage dc 
" ^*^ ** ^^^*- Muza , convienen generalmente las historias 
dadeMiaa. ^^ ^^ ^^^^ General se puso en viage despues 

. ' de 



lLtJSTitAcroN»s. , 33 

de habida noticia de la victoria del Guada- 
lete , Y de las conquistas que fu6 hacieiido el 
cx^rcito vencedor por las provincias de An- 
dalucia y Castilla la nueva ; movido , como pa* 
rece , de envidia , y con el fin de tomai: pa- 
ra si las glorias de Tareco, Pero aunque con- 
vengan en esto los mas de los historladores ; 
algunos 9 sin embargo , adelantan sobrado la Jor- 
nada de Muza , sin dar el tiempo necesario 
para el curso de las noticias , y para las provi- 
siones niuticas y miljtares ; y ninguno ha deter- 
minado la fecha » sino el Moro Rasis , d quien 
ha seguido en esto Rodrigo Ximenez. Afirmcin 
entrambos con los mismos t^rminos , que Mu- 
za paso k Espana en el mes de Ramdam d§ 
la JEgira mventa y tres , que cs decir , en un» 
de los veinte y un dias Ultitnos de Junto , 6 de 
los nueve primeros de Julio del aHo de seeecien^ 
tos y doce » unos oiKe meses dcspues de la ba« 
talla del Guadalete,que es un espacio de tiem- 
po muy discrcto para la verisimilltud de la 
nistoria. Qpeda , pues ^ convencido » asi por do« 
aimentos hist6ricos , como por razones de con- 
gruencta , que la deplorable desgracia de la p6r- 
dida de Espana sucedio en Viernes dia trein^ 
ta y uno de Julio del aHo dt setemntosy onee. 



Tom. XT. K ILUS- 



34 EsP A»A A 1LA»S. 

'^' ILUSTRACION III. 

NUMJERO, EPOCA.Y ORDEK 

de los Vireyes Arabes de Es^ana antes del 
establecimiento del Reyna de Cdrdata.. 

^ e I. ..aLtfa Espa&a estuvo sujeta & Vireyes^ 

jetafvircycs d^stinados pof los Califas dc Damasco , hasta 
desde 31 de el ticmpo dc las famosas revoluciones de Oriea- 
Jiilio de 711. te , que quitaron el Califato i la famiUa de los 
Mwd"^ ^6 Ofl^mi^ditas, y lo dieron 4 la de los Abbasidi- 
*7^ «75 • j^5 . CQQ ^uyQ motivo Abdelrahman , hijo de 
Moavia » que era de la familia caida , pas6 con 
los de su faccion 4 nuestra peninsula , y le- 
vant6 en ella un nucvo reyno. La ^poca de 
esta novedad debe fixarse en el dia , mes , y 
ano de la batalla decisiva»en que el nuevo 
Conquistador venci6 al ultimo Virey , se apo^ 
dcro de Cordoba , y fu6 reconocido por So» 
berano. Cotejando las fechas de £bn-Alaba«* 
TO , y de Alhomaido , que no se dlferendaa 
una de otra sino ^n un dia > se cotige que la 
batalla sucedi6 en el nueve de Dulcagiat de 
la Egira ciento treinta y oche , que corres- 
ponde 4 Prece de Mayo del ano de setecientcs 
amuenPa y sets, que cay 6 en Jueves ; y la pro- 
clamacion del nuevo Rey en la Ciudad de 
Cordoba , en el dia inmediato diez de Du/-' 
iagiat , que es decir , en Viernes ca force de Ma^ 
yo del mismo ano. Jorge Elmacino retarda 
hasta la Egira siguiente la entrada de Abdel- 
rahman en Espana : pero los dos Autores Ara* 
bes arriba dichos ^ que trataroa de p(op6sito 
dc 



IIusTiiiicroNJirs. 3^ 

de nuestras cosas y de las suyas , deben pre** 
ferirse sin duda al Escritor Egypcio,que no ^- *^' 
hablo sino de paso , y por accidente. El go- 
bierno , pucs , de los Vireyes duro desde trein- 
ta y una de Julio de setecientos y once^ en que 
fai la p^rdida de Espana , segun qucda esta- 
blecido , hasta el dia catorce de Mayo de se-* 
tffienfos eincuenta y sets , en que fu^ procla* 
xnado Rey el hijo de Moavia , que es decir^ 
quarenta y quatro afhs^nueve tneses^y cator-* 
$i dias (i). 

II. Tareco , primer Virey (aunque pro- Gobicrnosde 
priamente no fui tal , sino Lugartenience de ■''*^^^l?^'*' 
Muza) queda ya probado en la llustracion an- "J Abdol*. 
tccedente » que tuvo el gobierno unos once 
fneses escasos , desde treinPa y uno de Julio de 
setecientos y once , hasta muy adelantado Junto 
de setecientos y doce ; cuyas fechas se confirman 
con el catalogo de Rasis , en que se le da 
un aflo de presidencia. Muza , segun las cuen< 
tas de Rasis , gohern6 un aHo , y segun es«« 
pecifican Isidoro de Beja , y el Monge de Al- 
belda, quince meses cumplidos ^ que es decir^ 
desde mediado Junio de setecientos y doce , has- 
ta todo Septiembre de setecientos j trece. Esta 
lUtima fecha se confirma con la nocicia que 
tenemos^de que i\ii llamado 4 la Corte , 7 
lleg6 4 ella en los uitimos meses del reyna- 
do de Ualid ; pucs habiendo muerto este Ca- 
U£i en el mes de Febrero de setecientos y quin^ 
§ej segun las relaciones de Abulfaragio, Elma- 
cino , y otros ; pudo muy bien Muza , en el 
cspacio de mas de un ano , hacer el largo via« 

E 2 ge 

Ct) Alkofliai4« • Snplimiat$ in gar ciu4« dc Ctsiri. Blaaclao, Hii^ 
Ctftrl tamo t. fMg, 19S. £t>B-AU- this S^nnmiiS li^. t. ctf . |. fag. 



36 FspAftl AnABfi. 

gc descte Aiidaluck hasta la Siria. El Gobief- 
Bo de Abdelaziz- duro , como dice el Albel- 
dense y dos aiiosy seis meses , y por consiguicrN 
te desde uifimos de Septiemhrt de setedentos y . 
fr^f^, hasta todo Marzo de setedentos diezy seis^ 
sill que 4 esto se opongan, ni los Au tores que 
con Rasis le dan dos anos , ni los que con el 
de Beia le dan hasta tres , porque los prime- 
ros hablan de anos eumplidos , y los segun- 
dos de incompletos. Tampoco se opone 4 las. 
fechas que he insinuado la relacion que nos 
da Rasis de la rnuerte de Abdelaziz , efectua- 
da algunos meses mas tarde. Refierc que el 
Califa Soliman , succcsor de Ualid , estando jus- 
tamente ofendido de la desobediencia y poco 
yespeto de Muza , encargo 4 algunos confiden- 
tes que tenia en Espana que matasen 4 Ab* 
delaziz ^ hijo de dicho Muza , lo que ellos exe.*- 
cutaron en la Egira noventay ocho y que es de- 
cir , despuet de veinte y quatro de Slgosto del 
ano de setedentos diezy seis. Aunque la muer* 
tc no se efectuo hasta dicho tiempo, debe su- 
ponerse acaecida' su deposicion del cmpleo , 
algunos meses antes^ segun la misma relacion 
de Rasis , pues dice que Muza tomo el man- 
do de Espaiia a fines de Junto , 6 prindpios d& 
Julio de setedentos y doce ^ y que entre 61 y su 
hijo 1q tuvieron tres anos , sin Uegar 4 los 
quatro , y por consiguiente hubo de acabar- 
»e la Presidencia de Abdelaziz algunos meses 
antes de su muerte ♦ y aiun antes de Julio de 
setedentos diez y seis ; porque 4 no ser asi , el 
gobierno de ^1 y de su padre hubiera pasado 
los quatfo anos- Debe ponerse , pues , segun 
todas las cuentas , el^ fin del Vireynado de 
Abdcbziz a fina de Marzo del am de se^ 



Ilust:r A c-roN ES^ 37 

Pedentos diez y sets {\\ 

III. Dice el Moro Rasis^que despues. de sigucse una 
Abdelaziz quedo la Espaiia siii Virey per dos vacantc dc 
anos , Y poco antes dixo por cast un ano^ No masdeuaafxD. 
se opone la uno 4 lo otro , porque se entien- 

de por el comexto , que exnpezo 4 contat el 

ano desde el dia de la muerte de Abdelaziz, 

y los dos anos desde <la ^poca de su deposit 

cion y que fu6 (como dixe) d fines de Maw'* 

xo de s^tecientos diez y sets. El motivode.que 

no hubiese entonces Yifeyes , se conoce que 

fueron las discordias entre el Califa y el Fue- 

bio de Espaoa , que pretendiaa uno y otra 

los derechos de. la eleccion 6 nombramientOf 

pues especifica Rasis , que el Pueblo , despues 

de esta epoca , cligio los dos pricneros Virc- 

yes 9 y el Califa los siguientes. Habiendo enx-« 

pezado el interregno a fines de Marzo de se^ 

fecientos diezy sets , y duxado mas dje. unafio^ 

6 dos anos incompletos , puede suponerse quo ' • 

acabase d. fines de Mayo del aHo de seteciemos 

diez y sietc (jt)^ 

IV. Acerca de los succesores de Abde- GoBrefftc»<fc 
laziz hablan coa alguna divcrsidad los histo- Alubyj^AU^ 
xiadores , aunque todos convreneii en que el ^^ 
primero se llamo. Haiub , y el scgundo Ala- 

hor , 6 Alhor. Isidore de Beja r que supon« 
muerto Abdelaziz por sedicion del pueblo y 
Bianejo de Haiub^ sin inteligencia de la Cor« 
tc , describe 4 este Virey como Gobernadoc 
ioterixK)^ 4 quien luego el Califa qultd el go* 

liier."^ 

il^}nL6h\m<i,Chr9nU»nAUtliii^ Hhpdnd' T^$.^^tU iti» jtr. J14J. 

#r num. ;y. pag. 462. Isidoro Pa- lilmacino, Hiit$TU SMrmctnic* lib'w. 

oeasc Ckroaietn num. stf.pag. apS, x. capi. i^ pag. 73* * . 

ftum. jlt.'pag. 300, num. 41. pag. (i) Rasis , Vraimtntum UUtniM^ 



38 EsPAl^A AHABS* 

bierno despucs de un solo mes , encargandolo 
i Alahor que lo tuvo ( dice ) por tres anosi 
Y la mlsma opinion parece que sigue el Ano- 
nimo Albeldense. £1 Moro Rasis da 4 enien- 
der que uno y otro Virey fueron nombra- 
dos por el pueblo , y que el primero gobernd 
sets meses , y el segundo un aHo y sute meses. 
La relacion de Risis debe ser preferida » no 
solo por ser de Escricor Mahometano , que de-* 
bia estar mejor informado de sus historias na« 
cionales , siiio tambien por la mayor verisi-i 
militud que tiene respecto de la del Pacensc; 
porque es cierto que un solo mes no bascaba 
para que la noticia de la muerte de Abdela-- 
ziz, y del gobierno de Haiub , corriese desde 
Sevilla hasta Damasco , y viniesen de la Cor« 
te las providencias para removerlo j y por otra 
parte la noticia , en que convienen los dos 
Autores^de que el Pariente del difunto Ab- 
delaziz fu6 promovido por aclamacion del pue-* 
bio » y sin aprobacion del Califa , no parece 
tan natural y creible en el sist^ma del Pacen« 
se , que suponc al Virey Abdelaziz aborreci- 
do del pueblo » como en el de Rasis, que lo 
supone aborrecido del Principe. Siguiendo ^ 
pues , la opinion de Rasis , como mas pro- 
bable , Haiub , Sobrino de Muza,y Primo de^ 
Abdelaziz ^ hubo de gobernar sets meses ^dcs^ 
de los liltimos de Mayo de setecietuos diez y 
siete , hasta fines de Noviembre del mismo afhi 
y Alahor un aHo y siete meses ardbi^os , que 
es decir , un aHo y sets meses y medio , desde 
que acab6 Haiub hasta medtado Junto de sete* 
tientos diez, y nueve. El Pacense le alargaria 
el gobierno para reemplazar el afio y meses de 



Ilusthacionis. 59 

intcrregno , de que no se hrzo cargo (i). 

V. Al Sama , 6 Zama , succesor de Alahor, Gobfcmoi de 
fu^ el primeio (dice Rasis) que recibio el Vi- Al-Sama , y 
rcynato de Espana por nombramiento del Em- Ambaw. 
perador , despues de la muerte del hi jo de Alu- 
za: y cs muy natural que fuese asi , porquc 
reynando entonces el Califa Omar , que por 
su bondad y bellas prendas , como aseguran 
Christlanos y Mahometaaos, se habia grangea-* 
do el amor de todos los pueblos ; es facil que 
los Arabes de Espana se le sujetasen , y re- 
cibiesen de mano de 61 lo que no habian queri* 
do recibir del antecesor Suleiman , de quien 
estaban ofendidos por la muerte de Abdela* 
ziz. Gobern6 AUSama (dice el mismo histo- 
rlador) 4os aHos y Acn mese^t ardbigos > ano$ 
christlanos poco ma^ de dos y medio , que son lo& • 
tres anos escasos que le dan el Pacense y el 
Albeidense y desde mediado Junta de sefecien^ 
tos diez y nueve , hasta mitad de Diciembre dt 
setecientos veinte y una. El succesor do Al- 
Sama se llama Ambasa 6 Ambiza ; recibi6 el 
Vireynato do mano del Califa Jezid ; y lo tu- 
vo, segun mis cuentas^ desde mediado de 2)/- 
siembre de setecientos veinte y una , hasta fnes 
de MatTLO de setecientos veinte y seis , que c» 
dccir , quatro anos , tres meses ^y ungs diez dias^, 
que son los quatro aflos » y cinco meses ard^ 
Hgosy que le da el Moro Rasis, y los quatn^, 
aHosy medio que le da el Pacense. Este his- 
toriador anade dos Gobernadores interinos ; el 
uno Uamado Abdelrahman , que tuvo (dice) 
d gobierno ua mes despues de la muerte de 

Al- 

Is) luis cita<Io,fftf. st5,.Itip fag. iou i9t» AnMmOi Cbfmtm 
itM 4« Scit , Ck9mm mm. ii» JiMitmt^ «»• 79* l<f • 4<a* 



40 EspasaAhabs. 

Al-Sama;y el otro Hodera, que lo tuvo por 
pocos dias despucs de la de Ambasa : pe- 
TO estos no deben. tener lugar en el catalo- 
go de los Vireyes> aunque los nombre como 
a tales el Albeldense ^ dandoles gobierno aun 
mas largo; porque no fueron sino Teniehtes 
Generales , que por mucrte de sus Xefes sc 
quedaron con el mando , no de las provin- 
clas , sino del exdrcito , y solo para el tiem- 
po que era preciso para que el nuevo Vlrey 
tomase las providencias necesarias (i). 
Gobiefflos de VT. Los Gobemadores que se siguieron 
^S'othman'^^ llamaron Jahia, hijo de Salama,Odiffa, 6 
AlhaltamT^y Hadlpha , hijo de Alahuas , Autuman , u Oth- 
AbdckiihmaB. i»an , hijo de Abi Tasa , Alhaitam , hijo de 
Abdelcanani,y Ahdelraliman,hijode Abdalla; 
antes de quien ponen algunos i un interino 
llamado Mammet , que propiamente no de- 
be tener lugar , porque no fu^ Virey , sino 
Juez Plenipotenciario ^ destinado por la Cor* 
te para la deposicion de Alhaitam. Los cin* 
CO Vireyes que he nombrado, gobernaron unoM 
echo anos , aunque en la duracion de cada uno 
en particular v^irian aigo los historiadores, acor- 
tando el tiempo de unos , y alargando el de 
otros. Jahia y 3eguii Rasis , y el Albeldense, 
gobern6 diez y ocho meses ardbigos , y segua 
el Pacense tres oHos. Yo creo que fueron /r« 
anos cumvlidos , y que en los niSmeros de Ra* 
sis debe naber error , porque su gobierno , se« 
gun Rodrigo Ximenez , (cuyas cuentas de Egi» 
ras en Ja Historia Ardbigji van como dc- 
ken ir , porque las tomaria de escritores Ara* 

bes) 

»cro 4«. r^ Y u> pag. joj. jotf, ta4K 



Ilustractokc^ 4t 

bcs) toc6 cinco Egiras, desde la ciento y sie^ 
^^,que acab6 en Ma)Q de setecientos veinte f 
sets , hasu h ciento y ome , que empez6 en 
^bril di setecientds veinfe y nueve. ^un es- 
to, el gobierno de Jahia. hubo de diirar fres 
, aHos , un tnes ^y dias I dcsdc fines de Marza 
de setecientos veinte y sets (en que acab6 el 
de Ambasa) hasta principios de Mayo de seN^ 
eientos veinte j^ nueve. En la duracion do lot 
quatro sucesof^s de Jahia pueden seguirse las 
cueatas del Moro Rabis , porque van bastail- 
te conformes con lai Eras Hispanlcas de Isi- 
doro Pacense , y con las Egiras^de Rodrigo 
Ximenez. Gobern6 » pues , Hadifa » sets m<ses 
menm unos rinco 6 seis dias que se le debea 
quitar para reducir los meses lunares i %o\i^ 
K^\^ dcsAc' principios de May& de ieterientos 
viinteyntMve , hasta pr inter o de Noviembre dH 
mismo aflo : Ochman , un aHo , cinco meses , y 
trece dias , que sotP^diez y ocho meses ardbi^ 
20S y desde primero de Noviembre de setecien^ 
tos veinte y nueve , hasta mas de la mitad di 
Abril de setecientos trcinta y uno : Alhaitam » 
iinco meses y veinte y cinco dias christianos , 6 
seis meses ardbigos » desde de spues de la mi" 
tad de Abril de setecientos treinta y uno , has- 
la /a ditad de Octubre del mismo ako : Abdel- 
nHmsit\'fjdQS aHos ysiefe^ tmM ardbigos , que 
-son de- nuestra cuenta , dos afios , y poco mas 
de seis meses , desde la mitad de OcPubre de, se^ 
tecientos treinta y uno , hasta despues de la mi^ 
tad di AMI de sereciintos treinta y qua^ 

Ibu. XV. ^ F Ab- 

(l) Rail's , Fr4j;minhtm hittwU ;o9. Ximenet, filst* ^rjbwm cap* 
fag. |tf. Isidoro Uft Beja, Chfuik" ii. fi. r|. paf. ii. ta« iUUld^M 
CM! mia. 54* r tif* P*S* !•'• !•*• «itaao* 



49 EspaSaAhabb. 

Gobicrnos dc VII. Abdelmalec , hijo de Cathan , que fu4 

'^A^b'"*^^^' €l succesor inmedialo de Abdelrahman , tuvo 

y ^ ^' el gobierno do^ vecps : la prloiera vcz fres 

Mosy ^es nteses ardUgos ^qu^ son tres aHos 

y veinte y cimo dias , y la sigunda , un anoy 

diez y nueve 4ias dc losi nuestros , de cuya 

cuenra se ban. de qui tar , por lo que despues 

dir^ , los cinco meses y veinte y cimo dias del 

gobierno de su succesor , por Jp que no se1e 

dcben dar sino seis nteses , y veinte y ^atro 

dias. Su gobierno fu^ interrunapido porelde 

Acba 9 Uamado por otros Aucupa , que gober- 

n6 » segun elrMoro Rasi$ » cinco anos ^y dos fw 

sesardHgos ,qii9 son puntualmente los dmo 

finos cutnplidos que dice el Pacense.; AibdbeU 

malec, segun esto> gob«rn6 dQsdQ. desfucs.\4i 

la mi fad d^ Abril de setecientos treintay qmh 

ffQ , hasta la mitad de Ma)0 de sitecienias trein- 

ta y siete : Acbd , desde dicbo tiempo hasta 

despues de mediado May^ de setecientos qua^ 

rent a y dos : y Abd^lroaleQ «figimda vex^dc?- 

de que acabo el antecesor, b^s^ta c^si la mtai 

/ie Diciembre del mismjo apo quanntay dos {i)» 

Gobierno de VIII. Siguieronse Balegio^o B^lgi t Wjio de 

Ptl'^^'^'J^f^aschar , Thalabat , 6 Jljobar , Hijo dft Salma, 

Chi . y-AbuJch^tbar * ^^)^ ^^ Dwr, y .TJuiattet^ h 

rhuabat/ Thoaba , hijo de S^Unu. Thalabat ,vWjo de 

Sa{fna,y Tbuahat,hii0 de Salama C^u«r iRo> 

4rigo Ximepez pone seguidos , pero Kaj&isJbii- 

terpplado^,, coo Abulchatar de por medio.) 

parece por la semejan^a de sus tiombres , y dc 

Ips de SMS padres,. que. CO feabr^A sldo dof. 

Goberiiadores , sine uno mismo dos vec^ ; y 

de 

6) l4sU cluilo> vaf. }a5* !<(• Cl* I^* V^> y sif* 1^o4rifo Zir 
iIqco 4e Seja , cita<l« nun. tfa* #4* JMfc;( &f^4»> caf* 15> 9H* 4i« . 



• A IlUSTR ACIOK ES. 43 

de iqui habri nacido el no haberse nombrav 
do sino uno de eHos en las hiscorias de hi- 
doro de Beja ., y del Albeldensc. El General 
Balegio , que se hatlaba en las guerras clviles 
de la Mauritania desde los ultimos meses del - 
ano de setecientos quarentay uno , como se co- 
lige de las reJaciones del ^cense , y de Abil 
Bakeiro , pas6 & £spana con ex^rcito al a&o 
siguiente 9 7 consiguio poriin apodcrarse del 
gobierno con la muerte de Abdelmalec. Se 
mantuvo en i\ (dice Rasis) medio ano ard^ 
bigo , que son ciuco Ihesesy veintey cimo dias^ 
desde casi la mitad de Diciewbre de setecien^ 
SOS quarentay das , hasta entrado Junto de^se^ 
tecientos quarenta y tres. Su siiccesor Thala- 
bat goberno quatro meses y veintey sets diaSp 
, que forman cinco meses ardbigos , desde entrO" 
' do Junto de setecientos quarenta y tres , hasta 
frtnapios de Noviembre del mismo aHo. He qui- 
tado al gobierno de Abdelmalec los meses qut 
•plica Rasis i BaLsgio 9 porquc se v^ clafamen- 
te que «1 Moro Rasis atribuy6 a los dos to^ . 
<ia la temporada en que pelearon uno contra 
retro, el primero para sostener su dignid^d de 
Virey ^ y ei seguodo parg usurparla ; y los Auto- 
res que alargan eX vircynado de fialegio , mas de 
lo quexlebieran , es porque omiten d de ThaU* 
bat , de que acabo de hablar. A este ^e sigui6 
Abulchathar ; que gobern6 , segun las cuentai 
de los Arabes^.jfox aHosy ocho meses , que son 
Jos aBos , siete meue , y quatr% diae » desde /^^ 
€ifi9S de Noviembre de setecientos 4fuar^nta y tre$ 
yizsizentr ado Junto de setecientos quarentay sets. 
Siguiose Thalabat SQgunda vez ^ en cuyo prin- 
cipio no hay duda , pues Isidore de Beja lo 
pone ea la Era de setejtiintw ^^i^a y #fM* 

F » tro^ 



44 E s r A ft A Am a b s. 

tro 9 que corresponds 2I aoo que acaS de 
JKHnbr^kfy iir scteiiemios quaremtaj seis^ j Ro- 
drsgo Ximencz , en la Egka aer^i vthney 9€h^ 
que cogio los ocho mcscs p imeros del am- 
ino ano. El Moro Rasis le da nurse aZas j 
^nce meses de gobierno , qae reducidos a nucsr 
tras cucnus , scrL^ «ir/rr ijco^ , siete meses ^j 
^mce Mas : pero segnn las feclus dertas que 
tenemos dc los succesores^es indubitable que 
se equivoc6 , aplicando 4 Thalabat lo que de* 
bia haber dicho del siguiente Virey Uaoiado 
Josef. £1 mismo Rasi^nos da motive pan 
sospechar de su equivocacion , pues confiesa 
-que del vireynado de dicho Josef no tenia 
suficience noticia. For otra parte el Pacense, 
que escribu en vida de Josef y Rodrigo Xi- 
' menez , que en su Histaria jlrdbiga por lo. 

que toca 4 las Egiras , siguio , segun parece ^ 
buenos A u tores , dicen que el Virey Thala- 
4>at murio de muerte natural al ano de su go- 
bierno , y que en el ano de setecientos qua^ 
renta y siete , a los primeros dbs de la Bgtra 
ciento y treinta, que es decir, 4 mita4 de Scp- 
.tiembre de dicho ano , le succedio Josef. Se 
colige de lo dicho , que Thalabat goberno un 
am , tres mests ^y cast medio , desde entrado 
Junto de setecientos quarenta y sets , hasta mi^ 
tad de Septiembre de quarenta y siete (i). 
GoWcrflo de- JX. Josef Alfar^o, ultimo Virey , empe- 
^ojef, Ultimo ^ ^ gobernar , segun las cuentas insinuadas , 4 
^*^* enitad de Septiembre de setecientos quarenta y 

siete , y fud yencido y privado de &us bono- 

(r) Kasif cicado. Isidoro de Be- 16, y 17. pag. i^. j 16, Abu BaJcc* 
)• cicftdo, nuia. 64, 6i. 6?: *^« ro , ytnu Sirica ^ag, it* Axi4a\am 
70. 75. f4g. it^,Y i'lg. TLodtigo AlbcUkQsc ciiado. 



iLtrSTllAC^OK IS. 45 

res , como lo proW al principio de la Ilus- 
tracion , en el dia trete de Mayo de set e dent ts 
cincuentaig^ sets , habiendo mandado oeho 'nH^ 
y ocho mesA'; Vivi6 todavia otros tres anos:, 
hasta cntrada la Egira ciento quarenta y dos, 
•que comcnz6 4 tres de Mayo de setecientos citir 
cuenta y nueve : pero este tiempo no debe coii- ^ 
tarsele , aunque se le ponga en cuenta el Al- 
beldens^ j-porque elgobierno de Abdelrtihraan, 
$u vencedor y succesor /comcnz6 dcsde el ^ 
Viernes dia catorce de Ma)0 del ano arriba 
dicho de setecientos cincuentay seis , en que la 
Ciudad de Cordoba , que era entonces'la Coi^ 
te, , lo proclam6 y reconoci6 por Rey. kb\i 
Bakero ^, escritor del siglo trece , que pone la ' 
proclamacion en tl dia tres de Rabiu prime^ 
ro de la Egira ehnto treintay ocko % que cor- 
responde a quince de Agosto de setecientos cin^ 
iuenta y «//ro , hablo segUramente de la que ' ^ 

le hi2o el ex6rcito , desde aue i\ entr6 en Es- ^* '•"- * 
paoa , antes de veneer al ultimo Gobernador^ 
y apoderarse del Reyno(i)« 

X. TJna sola cosa debe advertirse en la s^ Dlficultad 
rie de los Vireyes , y es , que de uno 4 otio '"^^^ ^® ]* 
•hubo de haber varias veces mtervak) j no so; i^g vircycs. 
lode dias^ pero aun de meses , prorq^e e^ 
notnbramiento del Gobernador , aunque algu- 
nas veces se hko en Espafia , y alguna otfa 
pudo venir de Africa , pero comunmente ve*- 
nia de la Corte de Damasco ; y quando el Vi- 
,Tey faltaba po* muerte natural ^wneicerft^ 
bah sin duda algunos meses , para *que- viikidCi 
•«en ios de&pachos para el succesor ; i Ab Ml: 

^qtfe 

<t} Alhoguido y AUVaro > ci* f jude p^g, to jras* An^wo AU 
4of en cl *«*.*- XI AhiBakerti - Irddcflst tiftUtot *^ •* *' "^ 



50 EsPAfiA A&ABS. 

bar en f^ria qidnta , dia ultimo de dicho tnes , 
que es decir , d quatro de Agosto de ochocien- 
tos dchenta y sets. Reyn6 , segun esta fecha, 
trcinta y tres afios , diez rtfuses j y trece dias. 
£1 niimerQ de treinta.y un afios que le dio 
Abu Bakero , debe estar cquivocado j y los 
trtinta y cinca que le did Rodrigo XimeneZji 
$0X1 anos ar&bigos (i). 
Almondir,. .'VI. Almofldt^rn ni}o del antecesor 9 murio 

Rcy VI. $ia duda alguna en hJSgtr a doscUntos setenta 
fHnca ; y a&2idiendo expresamente Alhomai- 
do 9 que reyn6 dos afios ardbigos meuos cinca 
4/Mit , se cdlige 9 qucfiumuerte hubd de.ser 
• V ,..• klio(hltC(jfiqu^rOf.riMik nas dc Safar de dicha 
MgifM^quQ. drdecic^i sietc dt.Juiiq d^ocho" 
cuni99rmhefttay ockal Ducd el reynado .de Al- 
ntondd: -m aHo , once meses ^y tres dias {2). 

Abdalla,Rcjr . lYJI.. El de Abdalla^ hermano del axitecc- 

VII. goti dxxthneintty quatro anas , tres mesesy ocho 

4&i«^,qi}e ^iMHo^jmnnit jn mgo aSas cumuli- 
dot: que h^ daflt'. loi. Aicabes ^ segun ^sus cuea- 
tas ItAiaites) liasfia el dia primer a del Rabiu 
frimera de la JSgirs tresaentos ^ que corres- 
ponde i ^inceJe Qctubrt del aHa de novecienr 
titfS y doee^ .^orres^oadc .{»intualmente it este 
dia^ la pircimstancia de, Jneves » 4 fena quint- 
ta> de qufi^hiotiron m^ttacmu: algunm iustoxis- 
dores Mahometanos ())• .u . 

Abdtlnlmian, JHfOi. ! Abdcltahmah terceto » BJeyi Octavo 

in.Kc7VIII.,jjie Espa&* jaufiA cttj^Tw ir^tfff tresde 

SJUfmUm deM^££irattwiMetMs-^ysimuintdy 

' . 0;: (ii 1;.! i;;r. :/. .. >. ^ "; .ic^ 

..B«n AUbar, pag. 199. Abu BHero> na 24. j> .. . 

•»ar 34. y 3<5. Ro<lrig© XiAtne*, U) Alhomaid*^^ »» Alabar, 

fag. a}, y »4. €A la pag. cita4a. Abu Bakero, pag. 

(a) AlJ^oaaid^. 7 BfB iklabaf , 2<|. 7 57* Xi»<iue« C«f. ^. pa- 

"pag.' a«o. Abu Bakero , pa|^c 14- !«* «• : .^., 



IXTJSTiBL A CI ONES. 5f 

fecha que corrcsponde 4 quince dtr Oct uhre ^ dia 

de MarteSfdel aHo de novtcientos sssentay uno. 

Reyn6 q^renta y ntuve mos .cabales > quo 

equivalent 4 los tmcuenta ytnedio\yiv€imu^ta 

cumflidaSt<inc'iG danJos 'Acabes » y RoddgO 

XitneneZ'Con ellos(l). 

<. IXi Su hijo y succesor, Al-HakeM segufl* AIHakemH. 

do , reciWo lar coroda tdos diss xlcfputts.^ ^^^ ^• 

ta ^miierid del 4nttcetpr^ oa* ftria quints dta 

tmco di JStJa0i^ ,ifgijaf^ mAvix.yinJurv9s,dii^ 

y siewde Octubre\y'jSLalb6 de: vhrfren cl<dia 

dos di S^ifar ib la Mgirat^r^cientoS'Sitenta 

y seis ydiz vrinn^y^num de iS^fikmbnKjde m^ 

dcsdft el/cBa dsKla tamxiM dbl/padrevdvifQi 

MguQ <meDeti ajr&biga^ 9 ao? dieZ:iy (Si&> aildu 

y dos nusespcomo dixo Kodcigo eXfamaez.'* 

sino qtmct iM^s'^y^dmo mne^i nteHos tm.dia^ 

que es .punraaimeiite lo^queie Jb^ea . la. Gfaf» 

nologfa de ]$en Al^r;;y seguB;€uei?iiaiii:krt8^ 

hz^cai!cne>iiaosii09^cei^U4^iMMiimiaxlTt^^ ^^''^'u; ' 

x|ias.despiud» <to mstwxctb^inyjfiaria.Jftpa^^ -''^^ < 

dia cimo de Safar yq!miv€onGnf9ik6k>M Xi^ 

nes d^ dr'Oitubn , s«W6^ sk.\1fpnb HeMbsMft 

.flegundo^iitjo del aniettsbh(ir). \. ..rri:Z o^ 

' X^ (^Imanzor^i^^^^'^P^^^-^^'iB^^^ Almtnzor* 

ho dc Efpafirt^ con el^tklliOrdb<ftdgClftt^^^^ |aeg<rrite por 

xa eT iepsdo de^ Hcschnn riegididb t^iafiraUli k?^ 
AlhomGudo )f Abe fiaketoyque mikfci6jeti'k ^ 
jE^^ twexiewftornofiewfay d(» {/^(i^MmMkaiy 
fres^tmna'43b»'Jkodmfp XitinHiz^^jeMspgiio 



(I) AWtt Al»iAna , AlhoaaUo, 7 AUbar , pif. t«r. 7 %<»• A^u B«- 

Be* Alabar. pag. aoi. 7 202. Abu- Icero , pag. |7* Rasis ,^mM/## pag« 

Bakcr«,paf. 17. Ximenez , cap. 49. a»4rifO Xtaicaes, caf» go. 

}«*PH'M- . Hf. «(• 

(t) Abu Ab4alU,paf. t«x. Bea j 



\ 

afiade el segundo,«n el dia xeinte y ciiuo de 
Ramdan : pero esto parece que sc opone a la 
CU^ta die los vmie y cinco anos llr regencia 
que 4e dan q1 misnio Abu Bakero , y Ben Ala« 
b^r , pues segmi' la/ fc^ha ihsimiada , hubo de 
gobernar vante y sets aflos\siete meses ,y vdnti 
/' ftres tiiaisiifuihigos. &oio- pu^de sostenersc lo 
que dkcn jestos AuDdres^' suponiendo que,Al» 
ihaarotv^ nombrado^^egeniac/djesidc^ ci prind-^ 
^id^'por la. menor edad del,. B^i taxdase^ un 
ano y medio en ocultarlo y tinerlb* cerrado, 
comX> efecti vamente 16 esscui:^ ; y que dichos 
escritoresvnb comprehendiesoa . en . sus . quentas 
ekeiprimef aoor.yriii;ddia^ uporque, .enronces d 
P.^||entet>]io/pddia coafiidefisrsei.tQyftivia tkHSM 
$a&bt a6soltJ(ta:Suogo^iiinb/v segcmi'k rfecha 
Insiinnulsf , 6e iacab6 iseis^dei ^gostodel ano 
At mil ydos; y eontandoio-dcsde el dia de k 
nubrte da AirM^kon^ y dur6 vtinte^yn ^incc aHos', 

AbJcfmalccr voiXl:-' VAbddfita^p^^'hifD. .y : snccesor de At 

^^^ ^- tftonepr., miiod'segilTameintei en el ms de Sa- 

fm^ de la EffxaLtriscsemtos. nawnta y nurve , y 

iilo «i b dc q£airocumos » como dixo Rodri- 

go Ximenez. Bi;dia:£xaicio se sabe;pero de 

«-;rviT£mlA b'fecdii^de61a'>mpe£te 'jd8l.succes0r!/y de su 

\ 5Jr.v-.;i «ynadc>i^^ciDSQ^tt»lr(J.wifxi^ orMngos ,5c co- 

4ige qoQ 'Muba de rserfco^f nuiy poc9' diftren- 

icia^ eLi(IJ/a('r w/^^el ities>que cocrespondc 

4 "Ofimi^Ji Octubre dffnHo dt mil y echo, ^oj^ 

'tA^ 9 -seguji^ ' wvestras cyexitasi sularer /« j^ .i^^^^y 

-dos: meses ^y catora dias , y segun las lunares, 

seis aHos , quatro meses , ^ wi«/r /y<^^ ^/^j , 

que 

(x) Alhomaido , y Sea AUMr, Xiacnct t cap, |x. -pag. a#. 
paf . 20|, Abu Bakcfo > 'pag. 4^. - 



.11 rrs:i..<v)f 



iLtfSTiLACIONES; 53 

que no llegan en rigor , 4 los casi slete anas 
que le dio Alhomaido (i). • 

• XII. Abdelrahman , quarto de este nom« Abdelraliman 
brCyhermano y succcsor dc Abdelmaiec, rey- rv.RcyXll. 
n6, scgun Rodrigo Ximenez , quatro meses y 
fftidio , y scgun Alhomaido , que parece mas 
cxScto, solos quatro meses ar^igos , i^^ ^on 
tres mesex y veintty sets dias , desde la fccha de 
]a muerte del antecesor hasta el dia diezy siete^ 
feria tercM deiOmniadi segundo de la Egira 
itescietaos novefita y nurve , que correspondc 
^ puntualmente 4 Martes dia quince de Febre^ 
ro del ano de mil y nueve {2). 

\ XUL Pongo el principio del reynado dfe Mohamad n. 
Mohamad segundo en el mismo dia ea^ ^ue R«yXlll. 
fu6 muerto el antecesor, aunque segun la fc- 
cha de Abu Bakero , tard6 unos ocho dias 
en empunar el cetro. Acerca del fin de su 
reynado 9 es preciso tener presdnte que fu6 ecba- 
-da del jTroqo, dos ,veceSM»Ia .primera vez por 
su rival Soliman , en feria quint a , dia sets de 
Sihaual de la 'Egira arriba dicha ,que es de-. , 
cir , d dos de Junio de mil y nueve , dia pun^ . , :. :. 
tualmentede Juevesx y la segunda vcz por el Rey 
Hescham 9 en A dia quince y no ddf rimer Ra'* 
'Jbiu , (^omo se lee en Abu Bakero , sin duda 
ipar equivQCacion) sino del Rabiu segundo de 
la Egira quatrocietitos , que es la fecha en que 
.concuerdan Ben Alabar y Alhomaido , y cor- 
respondc 4 cimo. de Diciembre del ano de mil 
:y nueve. £sti segunda icaida es laquedebepo- 
• ner&e por ^rcha deL.fin del reynado/ de: Mo- 
•Jhamad , porque despues de la primera vplvio 

to- 

(i) Atnt AbdalU , paf. 2os« (3) AlhomaMo » pag. %•%• TLi- 

Alhofnaut^, pac.ft»3*XiaiciKz,cap. sicnez , cap. ;i. pag* a7« 
ji.pag. »7« . r . . ; 



54 Es PA II A Alt; BE.' 

• todavia i levantarse , y solo esra segunda fad 

la dfcisiva y postrera. Reyn6, segim esta fe- 

" cha , nueve mesef y veinr^ dias , sin (}ue csta se 

oponga 4 los diez y sets meses ardbigos qu& \i 

atribuye Alhomaido , porque tantos pudieron. 

ser , contandolos hasta el dia de iu muertb > 

que tardo poco tiempo(i). 

Ileschamn, XIV. Hescham segundo , A^movaiedo^ 

Rcy XIV. despucs dc haber cstado ocultado por la'tU 

rania de los Regentes ,iftikMy\fr^\aSkit^^ 

Jos meses y cinco dias , dcsde la cxilcacion <!• 

Almanzor hasta la caida de Mohamad $egun«- 

do , volvi6 i parecer al piiWico , en tragc ^ 

■ Soberano, en el dia arriba insinuado ^ mtfsi de 

' ^ Dkiemhr^delaHade mily nuefoe ,:y'rdyii6 solos 

tres oHas ^ quatro messes , y diez \y nuefoxi diat^ 

hasta el dia once de Schauat de la Egird qua- 

frocientos y fr^x , qua corrcspondo al veinte y 

qiiatro de Abril del aflo de tnii y trece , ^po- 

ca de la victoria del succesor , que lo derxi*- 

b6 del trotto (2). . }:/ y- . 

Sollman, XV. Soliman Almostain BHla , vcncedor 

Rcy XV. de Hescham , reypo tres.cAos , dos meses ,7 sie- 

te dias ^ hasta que fu^ muerto por el succesor 

en el dia veime y ^tres de Maiias^r^m , feria 

fritnera de la Bgird qtia$roAnU>9Ly'\siete 9 ^Vit 

corresponde i Homingo^prsimxn drjulhidel aHio 

de mil diez y sets. Ben Alabar ■ nombi^ Hi fe^ 

ria seftima > dia veint^ ydos de Moharram, 

J Abu JSakero Ix feria printera ^ dia veinte y 

tres , porqoe la nnierte sucederia despues de 

la media noche del Sabado, antes del amane* 

cer 

(i) Alhomald* » paf . s«4. fu pt;. fT. AlhomaUo, ^N^/<MffffMjiif 

- Abu Bakeror, pag. 5T. Ben Ali^ar, VH» >of. Rodri^ Ximenez , ////. 

pa{. »o«. . t^rU j/Lrshm cap, $6. j stg. paf, 

(ai Abu Baker* , Vtstis Serkd }«. 



IlUSTR ACIOKS5. $5 

cer del Domingo ; 6 bien porquc el succesor 
en Sabado haria prisionero 4 Soiiinan , y al dia 
siguiente le daria la muene. Abu Abdalla 9. en 
lugar de la £gira quatrocitntos y stete » nom- 
br6 la de quattocientos y #ii9^a : mas , 6 I2 &«- 
cha est4 equivocada^o debe refexirse no ila 
muerte de Soliman , sino al prindpio de la 
guerra que le movi6 el succesor (i). 

XVI. Ali , hijo dc Hamud j Re]||declmo- au Ben Ha- 
sexto de Sspana , conservo la vida y el tro mud « Kejr 
no un aSOf ocho meses y diez y nueve dias , has^ *VI. 
ta el veinte de MarzQ del am de mil diez y 
echo s que es la fecha que corresponde al dia 
frimerik'del mes Dulcadat de la £gira qua^- 
Urociehtos y ocho. Abu AbdaUa , Alchatibi j y 
&bdrig6 Ximenez , convienen los tres en se^ 
nalar esta Egira : pero solo el prlmero nom- 
bra los principios de Dulcadat (2). 

XYII. Al-Cassem, hermano y succesor de Al-Ca«*m , 
All , aunque su reynado fu6 interrumpido per R«y XVn, 
las rivalidades y usurpaciones de Jahia , no 
])erdi6 sin embargo la corona hasta. el dia 
•del nombramiento del succesor , que fiic ^lec- 
to ( dice Ben Alabar) en el mes de Ramdan de 
la Egira de quatroeienios catorce^ pcro no em< 
.pc26 d reynar padficamentc. ( como lucgo se 
ycri) iiasta el dia nueve del siguiente mes de 
.&haual t que corresponde it veinte y quatro 
de Diciembre del aSo de mil veinte y tres. Rey- 
416 9 pues y Al- Casscm einco aSios , nueve me- 
ses ^yqeeatra dias (3). 

XVHL 

O) Aha. «iktf» cici4o. Aibo* . |«f. 2##. XiscMt, cif • ^j. tagt- 

mtUo , pag. 2U4. 20s. Abu Abda* m 54. 

Ua , paf. ao5. Ben Mabar , pagi- (j) Abu Abdalla , pig. i#^. 

** '<>*- a««. Ben Alabar, p*p a*7. Xip^ 

cik, BiU$titt4 ca Citin, cm*, a* 



5<) EspaSaArabe. 

Abdelrah- XVIII; El succesor AbdelrahiTian , quia> 
XVin^ ^^^ *^ ^^ ^^^® nombre , habiendo reynado ^ua^ 
rmtdysiete dias (como lo diccn Ben Alabar^ 
•AbiL Baketo, y Rodrigo Ximenez) y muerto 
^xomo lo afirma el primcro) en q\ diAveln-^ 
t^ y siete de DulcadaP de la Egka quatro- 
dentos y catorcef quo corresponde i nueve de 
Febrero de mil veinte y quatro ; bubo dc. cm^ 
pezar 44||f nar en el Ma nueve,q\ic dixe an- 
tes, ^^/ fnes de Schaual^.quQ es declr, dveini^ 
U y quatro de Diciembre de mil veifU^ y tresm 
Se InHere de las dos. fechas , que ttyno tm 
mes y diez y siete dias (i). 
Mohamad in. XIX. Mohamad teroero-,quc fuc el inme^ 
Rcy XIX. ji^j^ succesor de Abdelrahman , fu^ obligado 
i renuHciar (dice Abu Abdalla) 4 los diex 
y. siete meses de reynado, que es decir, poco 
mas 6 mcnos, en el dia veinte y cinco del Ra- 
bin segundo de la Egira quafrocientos diez y 
...: j^ 9 quo concspondQ ii veintt y quatro de Ju^ 

nio del aHo de mil veinte y cin^o. Los diez y^ 
>^ siete meses ardbigos^ que reyn6 j forman en 
-nuestras cuentas .solares un ano , quatro me^ 
ses y quincr dias (2). 
Jaliia , Rcy r -XX* laiiM, hijo del Rey Al^, pretendien- 
^^- te 4eLtcono*desdtt la mucrte dc su padre, 

-fiii el inmediato succesor de Mohamad ter- 
ceco, aunque d^spues de un interregno de unos 
nueve meses. Ponlendole en cuenta aun este 
•tiempo,. no xeyno sino un oHo ^^once meses y 
quatro dias ardbigos , que formoLntinanOfidiez 
JiiSisesyy quince dias solares ; pues su muerte, 
$egun parece,fue en el ^ia tr^inta d^l Rabiu 

pri^ 

it) Ben Alil>ar, ^)(. 207. Abu na }5. 
Bakero, pag. 'ft. Abu Ab^alfat , (z) Abu A^^alla ', pag. ao;. Xt* 

jfaf. 20tf. Xiaacnex, cap. 44. paji- vxiMct, Csit.'4$':''iff^^t6* ' 



lLUST«.ACT0!rB5. S7 

ffimero de la Egira quatrocientas diezy ocho, 
que es decir, i nueve de Mayo dtl atlo de mil 
veinte y siete (i). 

XXI. Hescham tcrcero subi6 al trono por Hescham m^ 
muerte de Jahia en la Egira quatrocientos diez. ^^J ^^^ 
/ acho ; unos dicen i fines del Rabiu primero, 
porque en este dia moriria el antecesor ; 7 otros . ^ 

4 quatro 6 einco del Rabiu segut$do , porqud 
tardaria. algunos dias su proclamacion. To-< 
mando la pdmera fecha > 7 poniendo su cai-« 
da' del . trono ( segun refiere Alchatibi ) ea la 
'Egira quatrocientos veinte y dos\ did doce de 
Dulcagtat : ferid segiinda 9 que correspondo 
puntualmente 4 Lunes y dia veinte y nueve dp 
Nffoiembre de mil treinta y uno ; resulta qiiie re7« 
p6, segun. cuentas Mahometanas^^e^/arrro ^0los^ 
oeho meses ^y doce dias , 7 segun nuestras cuen« 
tas solares , quatro aHos , sets meses , y veinte 
dias. Lo que dice RodrigoXimenez^que no 
le da sino dos alios , y quatro dias , se opone 
4 txKlos los demas eseritores (^). 

XXII. Acabada en Hescham terce^o la li^ Gchur Abul. 
nea de los Re7es Ommiaditas , consigui6 5^^ • *^ 
los honores del Re7no el Vire7 Gehur AbuU ^^ 
Hazam» hijo de Mohamad , Uamado por otros 
Abul-Hazam , hijo de Giaud« Acabo de man^ 
dar 7 vivir end dia seis de Moharram^Do^ 
mingo de la Egira quatrocientos treinta y cin- 
so y que corresponde puntualmente 4 Domin-- 
go catorce de Agosto de mil quarenta y tres; 
pues concuerdan en esta fecha Ben Haiam ^ 
Abu AbdaIla,7_Abu Bakero , contra cl parcr 
cer de Alhomaido , 7 Ben Alabar , que re-^ 
ToAf. j^v. H tar- 

(I) AUiomtiao , pag. toff. Al- tlutcibi, ptf • xof . Alhooitido , p«f. 
ckattU, BiUi«ttfs pag. toff. ^off^ Ab« ff«ker«i » ptf. ;v* Tt^tif^ v 

Ul AlMi4M4aUfPf|..|#7-4Ur »eMi • c«p. 4^. pag: 47. . 



5'& E S P'A ft A A R A B eT 

tardan su muerte hastad. mes ^iguientc. Le 

diwo «l reynado ea estHo Mahametano- , dor^ 

ce anos y y veinte y fres dias.y j seguii: £rues*»' 

^; ' . :' ! tro-; miiaddi^ ohde anos.\ v^ho .meses ^ y ^disJL y 

MohamndlV. XXIIL. 'Dfespues de la muerte de Gehur^ 
Rcy XXIII. fu^^ieconocid© por Rcy Moliainad Allaca- 
mita , y ,ciot jdl el trono de la E&paiia Ara^ 
be ^e txadadQid:e Cocdebl 4 Soi^lia.j Et.fin 
deb nsy nadioc '^de Mohaiaad : es: para lini smtf 
dlidos0 i ^pQir: £Uta^ dd : ncddafi ^) pu^^ I la J ^'n 
que tiallo\^ejT. la Chronclog^. de Bea Alabar 
{k: qiaien .parccQ ^ si^uio B^odrigo Ximenez) de 
^e muriQ^ i»&'vla 'JS%\x^ ^jfuJaticciintasitriinia 
jn^ neS' ;[escir ;8egoramaiTiev equivocada , porqrfe 
d; ant eceson. ea. esta :Bgi£a ; no solo aam^ viyia j 
pCB©.tai;d56 tadavia: nia3 d6 un anp e/irdexaf 
la viday cl trono. §ieiido cierto el error , y 
necesdria la corceocion de^ la fecha ; pueder su<> 
pwteD c?que>lQSoxtopiantes hay an escrito tran^ 
ta y tres , eft' )iigait de> quarjnta y^tres^^ que 
/ 7L.:. •• es; fj&ha balance verisimil^atendiendb^i 'las 
• '" ' ' . del : antecesoF y succeson La Egirar quatrocien* 
^ t$s qw^r^nta y trsscomtnzfy en el dia catorce dt 
Mayo del aHo de mil iincuenta y una ; y por con-^ 
siguiente Molfam&d Allacstmita* bubo de rey« 
xa,t 4 lo m^nos lUt^ ditm y'^mu^e messes {2). j 
Abu Amru, XXIV. : El' stKccst^rdetdlfo^ fu^^u bu 
Key XXIV. j^ ^1j^ Amni Obed , que otros Uaman Abu 
Abad , y otros Abad Amru. Con vienen to- 
dos ea qae^acabo sia^ dias ct^k la Egira qua* 
irockmoiMswtafuno^ y -^^^ Alitoar. afiade, 
-;* 'j.'-j. *"•:..* ./. ••ii.w "^ .of^;■fi;^.. / : .' qu^ 

0) ^en HahM , y Ben AliWr , U) Abu Xbaalla , pag. 20^, 

fii(. 2X»«. Abu Ab^lalla*, i Allid- *Abu Bakero , paf . 39* Ben Alabar. 

-naUo , pag • aot« Abu BalKro , pag. loy. Ximcjif a > HisfrU Jlr4* 

rag. |p,.Ni .?« ...» -i . .'.i-^- . ii»>ar.-<fr*Hi^l7^' 



iLusriAcioN E $. 59 

que el succesor y heredero empezo d man« 
dsLtcnfiria septitna , dia segundo^^del Giuma^ 
dL sigundo 9 que corresponde puntualm6dte i 
Sabado^ dia vHnU y ocho dt'Marzo del oAo d$ 
mii sesfnta y nueve. Duro su reynado , segun 
cstas cueatas,^^r>^ jiV/^ aHoSj diez meseSyj 
MM*ie ^ias (i). ^ • 

XX^Vi Mohaoaod >Alttotamed» hijo y suc^ Mohamad V. 
ccsor-de Abu Amra^iSlcimo Rey de ia casa ^^f ^^V- 
d»i lo9 Ot>adn»s , ^^Ab^ditas , que fii)6 echado 
del trono por los Almoravides eh e) dia win^ 
te y uno de Ragiab de la Egira quatrocientos 
9chent^ f qu^urt^ 6ue. corresponde 4 Sabado 
siete dc ^SeptKfntti aeyoHb 'de mil mwnta y uno. 
Resulta que reyii6 winte y dos anos , cinco me- 
^$is,Ydihi'^diat(z%^ ' 

XXVI. • Josef > hijo de Tasphia (que fu6 Josef, Rqr 
el primer R^' Afkicano de los llamados Lan XXVI/ 
tunitas , 6 Sarauitas , 6 Ahnorabitas , y vulgar- 
mente Almoravides) en la Egira qnatrocien- 
iwseientd y o{^\ pof J^iSdreses de ^nero (J /' 

Febrero del aBo dfi ndf oehMa y sets ^fu6 coa- 
vkitdo por el' axitecesor-, para que lo ayuda- _ ^ 
se en la guerra que tenia contra Don Alon- 
so ' $ezto > R^y 4e Leon y CastiUa : pas6 4 
Sspana con ts^itdto , eiitrada^a Mgfta quatr^^ 
demos sePmw^ msfOe ^f^ ^Mayoi 6 Jmio del aiio 
arriba dicbo de imil othenta y sets c se pre^ 
«ent6 ^n C2imfa&a contra el Rey Don Alon- 
so , 4 trece ds Retgiab yen feria sexta^ es de- 
c\t ,4^ vtif^e f /rW de Oetubre , que puntual* 
^eilt& oayi6 iil'^ivm^jr : flkdi6 del trono al 
Key-Moh(MBtfd^'4'. 4ikPe:^y tm- de Ragiab de 

H2 la 

(i) Abu Btkero^ f§^ if* Abu f Arlkomaiio, pas* so9. Abu Bake* 
4bdlaUa» y Ben Alabtr> pag« .to#. r^, p«{. lif. Ximiiics ciudo. 
{%} Abu Ab4aU«,.^B.AUVuw 



6o BsPAStAAHABE. 

U Egira quatrocuntos ochenta y quatro , que 
corresponde 4 DinHingc ^.Ma siete de Septum^ 
kre. M aSo dg mil mven^ji f mho : y^ murid en 
d di0.,ptifMro (aunque Alchatibi dice dU tres^ 
dfil tms, dt Moharram de la Egira quinientos » 
que fu^ el dia ftimn^o de &pticmbre del afia 
mil ciento y seis. Contando su reyajado desde 
' '' la caida del rantecesol^\d64r6^ quOi^ a89s ^ an- 
'/^. CO mescs yj nu(rve di^^ hnarts y c^M^^on cator^ 
fe aHoi ,ifl«r/: tmsffs , f wkts y, dm Mas de' las 
nucstros (i). 

; ILUSTRACION v,^ ; 

NUMERO , kyd C 4 , Y RDEN! 

de hs RigHlosMahomnanof, de Ciudades 
f articular es dc EsfaHa* 






Ofigen de v. I. ^ 4^- diTcrsidad dc trdpas de diferen- 
^ ^1^:"}^ *^^ iiaclones^ i que esta'ban fiados los presir 



K. yXl!^^ ^^^ ^^ ^^ Espafia Arabc, y la amblcion dc 
xnuchos poderosos que aspiraban al trono , die* 
ton modvo i varies Gobernadoces de pro- 
vjncias y ciudades I en el siglo uono ^ y niur 
<clio mas . en el ooceno > jma levaniarse con 
^ cl mando , y toxnar el titulo de Reyes. Las 

ciudades que se distinguieroii por $us nuevos 
^ Principes , spn las de Sevilla , Cordoba , Air 
Salla, Gr^cnadji J Milaga , AJmerfa , Gazlqiii^ 
Huescar, Murcia , Lorca , Valencia, Dcnia , 
Zaragoza » Huesca ^ Tudela /Toledo , M^rida ^ 

Ba. 

<J) Abu Bikero » pftg^ t9^ Bett AUalU, paf. 217. ti8. Alclutibi, 
Haian , cit«do por Abu 3akero-, pt{(. tr^b Ro4ri|« XiiacucSi caf* 



Ilvsti^agxokxs. 6i 

fiadajoz /Beja y Balcares. Un Key de Ecijai 
Uamado Mulei Almanzoft que se nombra ins- 
cripcion aribiga de Scvilla , traducida en cas* 
keUano , con fecha del ano de mil y wtinte \ 
sospecho que na era sino Gobernador^y que 
debi6 ei ticulo de Key al traductor de la 
lipida (i). 

11. Abraham , hijo de Alagiageo , se apo^. Kegulos de 
der6 de Sevilla y Carmona^y tom6 el titulo ^vUU. 
die Rey €n el ano de ncvecientos y once : pero 
no le duraria el reynado mas de do% anos , 
porque se sabe en general , que el Rey Ab- 
delraljiman tercero de C6rdoba , que subio al 
Xxono d misad de O^tubre de novecientos y do* 
sif , su)et6 con su prudencia y valor 4 todos 
k^ rebeldes ^ entre quienes debia darle culda* 
do f mas que ningun otro , el hijo de Alagia* 
geo , asi por la vecindad en que estaba , co- 
mo por la calidad de las plazas de que se ha- 
bia apoderado. Despues de cientoy treinta aHos 
de^iHJecion , volvi6 & levantarse la Ciudad 
de Sevilla por manejo de los Obedes ^ 6 Aba- 
des^ que se habian hecho muy ricos y po- 
derosos con el largo comercio , pues descen*- 
dian de ua antiguo mercader, natural de Hems 
leo la Sii^a , Uamado Atafo.Ben Abad y que 
pas6 4 negociar en Andalucia despues de la 
raitad del siglo octavo^. £1 primero de esta 
jSunilia que se intitul6 Rey , fu^ el Juez Mo* 
hamad AJlacamita » hijo de Ismail , 4 quiea 
otfos llaman Mohamad Abulcassem Ben-Abadt 
dandole este lilclmo renombre « no porque su 
^adre se Uamase Abad ^ sino porque descen- 

dia 

(t) Veate %\ hm. »7. itl libro im dtl titmp0 it /#/ a«4#/ €»f . 5« 
tntccc4<tuci y U Cf/ffdm it Ld^ir a^ (4 a« nuau ;• 



6t EsPAltA AHABV* 

dia de los Obedes 6 Abades. Puede ser que 
Aiese padre de este . PHncipe , el que una li** 
pida aribiga de Sevilla llama A^tafo , pud|Ml« 
dolo denomiriar asi por'^erdesccndiente d^l 
mercader que dixe antes , llamado Atafo; ajuiti* 
que no tuvo el ticulo de Key que se le di 
impropiamente en la inscrlpcion , como lo in* 
dica ella misma , siiponiendolo dependientedel 
Mlramamolin. £1 succesor de Mohamad Alla^ 
camita » fu^ su hijo Abu AmruObed ^apellidadb 
Almotadedo Billa ; y este dex6 por heredero 4 
su hijo Mohamad Almotamed Alalia , que taoi- 
bien tuvo los nombres de Abulcasem j Be* 
nebat^y los renombres de Aldafer y Almo<» 
vaiedo. El gobierno de estos tres Reyes . de 
Sevilla , que lo iueron tambien. de toda ia £s^ 
pana Arabe , dur6 (como resulta de la llas- 
tracion antecedente) mas de quarenta y ocho 
aHos. El primcro reyn6 siefe aHos^y nueve me^ 
ses fdQsdt <;atorce dc^Agosto de mil quarenta 
jf tres J hasta catdree de Mayo de mil einemma 
y uno : el segundo diez y mte Mos,Jiez me-^ 
ses , y catorce dias ^ hasta viintey ocho de Mar^ 
zo de mil sesenta y nueve : j el tereero vein- 
te y dos aHos , cinco meses ^y diez dias\ hasta 
4iePe de Septiembte de mil noventa y uno^cvk 
que le derribaron los Almoravides (i). 
R^guloa de III. Los Reyds particulates de Cordoba > 
Cordoba. qy^ no lo fueron de toda la Espa&a' Arabe , 
^mpezaron desde el dn eatorce de Agostod&l 
^0 de n%il quarenfd^y^ rr^j > cin -qiie m\v6h 
Gehur Abul HazeBa/ftey vJgesimo segundc^, 
/' ..:..': '-;:cu- 

* 

(t) Ahu Abdalla, f%%» 209. Bea t. num. I}0. y la C»lecci»n de Ldpi^ 

AUbar, pag. 209. Alhomaiiio, pag. dsi del tiempt de ItsG^dti , capicit* 

fc«p/ r 2X0. Aba Bakero , pap. |^. U ^, art* a. Bttm* $i 

T ♦«. Yunjc la £^5|(toiirx:«r4*», UK 



ISUSTR ACI01CE9. ^J 

eoyo succesor , Mohamad quarto , traosfirjjo el 
trono 4 Sevilla. El priincro que sc iiitinUo 
Rey de .la Ciudad de C6rdoba , fiai Edfiso 
Almetaied , hijo: del Rey AH , porque desdd 
la muerte del Rey jahia/su hermanoU pensa<* 
ba tener derecho 4 la corona , por tkuto de 
parentescb. E&ctivamente , ayudado de los de 
su faccion ,. no "SoIo &e apoder6 de Cordoba ^ 
pero tambieii de Ceiita , M41taga , y Akpe^^fa ^ 
y aun ;toxb6 el tkulfa de JSiey. de^ las. EsjpaHof^ 
^uoque «ki . ser reconocido por tal. Le suce^ 
dieroaea el reynado.de C6rdoba consecutiva- 
mente » Al -Hassan , hermano del antecesox ; 
£dciso Alaleo , hijp del Rey Jahia , y sobrina 
de los Reyes , Edriso>y iAtHassan ; Moha^ 
mad Almahadi , primo hermano de Bdriso 
Alaleo^- Almouafakeo , que seria hermano de 
Mohamad Almahadi : y Alcassem Almostali , 
hijo del mismo Mohamad. Pe esse ultUno sc 
sabe , queiinud^ea la Egiva qiMtrowtitQ^ quart 
rtf^ii y cinco , ana. d£ trnJ sincuenfa y tfeis.r Dq 
los demas 'no i qn^a noUcia » pero se echa <ld 
ver y que vi vieron muy poco , pues el rey na-^ 
do de todos los seis Reyes juntos , no duro 
$ino diezaSas. Acabada en Alcassem Almosr 
tali, la succeslen del Rey All i^sub^o H tro^ 
no de'C6rdoba Abiliialid^.hijo del Rey Ge« 
hur ^bul^azem ^de quien no hallo otra no* 
ticia ,. sino que .fu6 muerto por Harizo £en 
Hakem Ben Akasca^ y que el Rey quarto de 
Sevilla., Mohamad Alalia , prendi6 el agresor^ 
y: . dio! d cetro de .C6rdoba 4 un hijo suyo 
llamado.Abad* Para dar tiempo 4 Ip que se 
sigue , hubo de suceder esta novedad , con po- 
ca diferencia , en mil sefcnta y cinco , y por 
Gonsiguicntc Abuiualid^ dfu4 ^rq^iado evx ^\ 

iaus- 



64 ESPA^A A&AfiB. 

inismd afio dc mii cincuenta y tres , ^n que 
se acab6 la succesion de los AKes , reyno unos 
veinte y dos aHos. El agresor Harizo , que ha- 
bia dado la muerte al Rey Abilualid , tavo \z 
suerte de librarse de las manos del Rey de 
SeviUa ; se refugi6 en la Cortc del de Toledo, 
que era entonces Jahia Almamon Ben-Diluum; 
y con las tropas de este se apodero de C6f' 
doba , 7 dio la niuerte al Rey Abad en el ana 
de mil setenta y sets. El Rey Tpledanor; que 
pas6 4 ser reconocido por Rey de Cordoba^ 
murl6 de alii i seis meses » en la Egira qua^ 
tracientos sesenta y micve , afio de mil seteti'^ 
ta y ssis, 6 setenta y siete ij en su heredero 
qued6 unida aquella corona con la de ToIe« 
do , hasta que se apoderaron de entrambas los 
Almoravides (i). 
.R^gulos de IV. Tuvo cambien Reyes la provincia de 
AlwUa. Salla , 6 Sahla , 6 Ai-SahU , cuya situacion 

no est4 todavia averiguada. ^bu Abdalla la 
coloca en una gran Uanura^ que tenia luga^ 
res mt^ fortificados. Abu Bakero llama su ca« 
pital Santa Maria de Sahlet , y la pone em 
un camjpo sobre Cdrdoba , en territorio anchisU 
mo y fertilisimo. El Geografo Nubiense dice, 
que una parte del Reyno de Cordoba se de« 
nominaba en tiempo de los Arabes Provin- 
da de Campania y y que en ella /entre btras 
ciudades , habia una que 61 llama AhZahra^ 
distance de la capital cinco millas.N^sta, por 
la semejanza del nombre , y por la identidad 
de la situacion^ debe corresponder 4 la ^A 
Sahla de Abu Bakero » mas bien que la que 

pu- 

\it) Abu Abdalla, Mjp. no. Al- jag. 4;. f 4^^ 

PRfcB4i4o,^ag; ii^'Wj* Cjtefti', -•- - , -- ^ 



I^XTSTlACIONKS. 6$ 

puso el mismo Nubiense entre Albarracin y 
Alicante; pues i la provincia situada autre es- 
tas dos ciudades , no dio el nombre de Al-^ 
Sahla , como pens6 Don Miguel Casiri , sino el 
dc ^l Cratem , que parece cosa muy diferen- 
te« Segun las descripciones insinuadas,la cia- 
dad de Al-Salla estaba al nordest de C6r« 
doba , y en muy poca distancia ; que es lugar^ 
eri que naturalmente hobrh for fificaciones (co^ 
mo dice Abu Abdalla ) por estar vecing 4 Iz 
Corte , y i que convienen asimismo las ca« 
lidades de llanura es^aciosa : y campiHa ftriu 
Hsima. El Reyno de Al Salla comenz6 en U 
iEgira qnatrocUntes y una , ano de mil diez, , 
6 mil y once , y se mantuvo firme por casi un 
sigh , cuya larga duracion es prueba de k ver- 
dad de lo que dixo Abu Abdalla acerca de 
sus buenas fortificaciones , pues estando tan ve- 
cina i la' ciudad rival y capital , no podi^ 
xnantenerse sin ellas tan largo tiempo. Sus Re^ 
yes fueron .los siguientes. El primero- : Ho- 
zall ; 6 Hazll Abu Meruan > hi^ de Razin Ge« 
samaldaulat y que no se sabe quanto vivio. £1 
segundo : Abdelmalec Abu Meruan » hermano 
del antecesor , cuya muerte tambien es incier- 
ta, £1 tercero : Hozail , htjo dc dicho Abdel- 
malec » de quien tampoco sabemos sino el 
nombre. El quarto: Abdelmalec, hijo del an« 
tecedente,que muri6 en la Egira quatrocien- 
tos noventa y sets , ano de mil cienta y dos , 6 
ciento y tres. El quinto y ultimo fii^ Jahia , 
hijo d^l antecesor^ que hablendo perdido el 
•reyno en tiempo dc Josef ,Rey de los AU 
moravides , hubo de acabar antes del aiio de 
mil ciento y seis. Abu Bakero antes de Jahia 
puso otro Rey Abd^lnulec/ hijo'de Abdel-' 
Tou. xr. I , ma- 



6$ EsPAfiA Arabs/ 

malecjpero parecc haber sido equiv6cacion(i)'. 

R^gulos dc V. El Reyno de Granada dos veces sc 

Granada . J separ6 del de Cordoba , 4 fines del siglo no- 

Alptfxarras. no , y i principios del onceno. El Autor de 

la separacion fti^ Suar Alcaisi , hijo de Ham- 

dum,que tomo titulo de Rey en las Alpu- 

xarras^ y se apodero de Granada y Calatrava 

cerca del aiio de ochocientos noventa y quatro. 

Vencido y muerto por Abdalla,Rey deCor- 

dob4 $ tuvo por succesor 4 Saiedo , hijo dc 

Guidi , natural de Siria , que acabo del mismo 

modo que su antecesor. Mohamad Alhamda- 

rl , natural de Persia , que fu^ el tercer Rey, 

ise mantuvo hasta el ano de novecientos vein- 

ie y ires , en que los Cordobeses lo derrota* 

Ton y y se volvieron i unir sus est^dos con 

los del Miramamolin , despues de trnntay nue- 

vi aRos ^ 6 quarenta , de separacion. Los se* 

gundos Reyes de Granada, que fueron de la 

casa Habusea , duraron ochenta a^os ai'obtgos , 

unos setenta y ocho anos solares , d^sde la Egi- 

ra quatrocientou tres , que einpez6 en Julio del 

ano de mil y doce , hasta la Egira quaUocien- 

^ tos ochenta y tres , que comenzo en Marz,o de 

miiy noventa. E4 primero que se levant6,fud 

nn Visir del Rey Soliman , que se llamaba 

Habus , hijo de Macsan, y tuvo aouel Seiiorfo 

por seis anos, desdc el de mil y dote , 6 mil y 

irece , hasta el de nvl :di^z y nueve , en que 

corria la Egira quatrocientot diez. Habiendose 

^1 pasado 4 tierra de Africa ^ de donde era 

natural , le sucedi6 su sobrino Habus ,apelli^ 

dado Ben - Macsan , que *jcauri6 en la Egira 

, . • qua- 
il) ' Abu Abdalla, pa;. 115. Ben ' Clima 4. Part, i. pagvisa. ijj. 
'Xizhzty pag. J 16. Abu £akcj-o, pag. j66. Casiri , EiklictetasArdhk^'Hif 
42. AniSiinM MuSitMC, G#«x^4/l4^ #«i», u>». *. pag. tif. 



I L XT S T i A C I O N E S. 67 

qunirocientos veinte j nueve , ano de mil trein^ 
ta y siete. Despues de este segimdo Uabus , su- 
bio al trono su hijo Badis ^ apellidado Alha* 
gib Almodfer, y rcyn6 por unos tTetntarycin^ , 
CO aHos , hasta el de su muertc^> que fli^ el de 
mil setfkta y dos ^ 6 setenta y tres^ , Egira qua- 
trocicntos sesenta y cinco. Su nicto y succe- 
sot Abdalla^ hijo de Balkin , liltimb Key de 
Granada, fu6 echado por los Almoravides i 
Ids diez y ocho anos de su reynado , en la 
Egira quatrocientos ochenta y ires , que corres- 
ponde casi todo el ano de mil y noventa (i). 

VI. La Ciudad de Malaga, sujetada al mis- R^gulos do 
*mo dempo que la de C6rdoba , por Edriso MiUgt, 
Almetaied » hijo de All , obededo i los» seis 
Principes consecuttvos de esta familia ^ que 
reynaron (como dixe antes) desde el aiio de 
miC quarenta y tres , hasta el de cincuanPa y 
tres. Desde esta ^poca , en que fel trono dc 
Cordoba pas6 4 otra casa , es natural que los 
Malagueiios se rindiesen al Rey de Granada, 
que era dntonces Badis Alhagib Almodfer, jy 
le estuviesen sujetos hasta el aiio de su muer- 
ttf , que fui el de mil setenta y dos. Enton- 
ccs se apoderaria de Milaga el Rey Sevilla- 
no Mohamad Alalia , como io insini^a Alho-* 
m^ido : pcro poco despues la perderia , sien- 
do cierto que cl ultimo Rey de dicha ciudad 
fu^ Zigut, hijo de Mohamad* Puede supo- 
.nerse , hasta que tengamos mayores luces ^ que 
el reyaado de Badis dur6 diez y nueve aSos^ 
desde mii eincuentay tres , d mil setenta y doH 
cl de Muhainad Alalia tm ^aio , tustx^iel de 

1 2 mil 

(I) Uii \b<UlU» r Un AlclU- ^mI#* iA. r. •«■; r|0. 



68 EsPAi>A ARAfi«. 

mil setenta y tres ; y el de Zagut , trece aftos^ 

hasta el de mil ochenta y scis , Egira quatro- 

€tefUas setenta y nueve , en que el Senado dc 

G6rdoba le hizo cortar la cabeza , porque en 

la guerra , que* llamaban de religion , no qui- 

so tomar las armas contra Alonso SAto. Du- 

r6 en todo el Reyno de M41aga unos qua^ 

rent a y ires afios (i). 

Rcgu^os dc VII. .El Reyno de Almeria hubo de ca- 

Almcru, jncnzar en el ano de mil diez y sets , liltimo 

del reynado dc Solimaa. Su primer Rcy sc 

llam6. Chairan , natural de Dalmacia , 4 quien 

despues de poco tiempo (se puede suponer 

un afio) sucedi6 Zo^airo^ de la misma nacioii;^ 

que. acabo con muerte violenta en la Egira 

quatracientos quarenta y tres , ano de mil dn^ 

iuenta y una. Ocup6 luego el trono, uno dc 

la fan>ilia Somadeha de los Altigibitas , ll^fna- 

do -Man Aluazratin Abu Aiahuas,hijo de Mo- 

Jiamad Abu Jahia, Rey de Huesca ; pero dc 

.alii 4 poco fu6 muerto , como el antecesor^ 

-^n la Egira quatrocierf^s quarenta y quatro^ 

ano de mil cincuenta y dos. Sucediole su hijo 

Mohamad Abu Jahia , Zaragozario , apellida- 

do por unos Moe- Aldaulat , por otros Alua- 

tec , y por otros Almotessen Billa. Estc rey- 

06 quarenta anos ardbigos , unos treint^ y 

fiuevi christianos , Y muri6 de pcsadumbre en 

cl dia quatro del Rabiu segunda de la Egira 

guatrocientos ovhenta y quatro , que es decir, 

Jk veinte f cinco de Mayo del anO'demtil novnh 

ta y uno^ mientras laciudad estaba sitiada por 

los Almoravides. £ntr6 en su: iu^r su hi|o 

.^ Obai- 

to > pag. no, Abu Baktro , 7 Ben * '.• ... ..i4i ^ 



' Ilusth ACioNxs, ' 6g 

Obaidalla , que otros llaman Hesam Aldaulat; 
pero en el mismo aiio de mil mvenfa y who , 
d nu9ve de Octubre , para lo^ Arabes weinte y 
tres de Sahaban , hubo de ceder la phza y 
el trono , huyendose con su familia 4 la Pro* 
vlncia Tarraconense , 6 (como dice Abu Amer 
Ahalamita) i las playas de Africa , de donde 
volvio despues k £spana , y se doniicili6 en 
la Ciudad de £eja. Duro el /Reyiio de Atmt^ 
ifa unos ochenta y dos arlhs (i). 

VIIL En Cazlona y montanas de Jaerf, R^gulos de 
sc Icvanto Rey Obaidalla , hijo de Omia,,des Cazlona. 
de los principios bel reynado de Abflalla ; y 
con la ayuda de Kalebo Omar £cn A&unl^ 
Rey de Huescar , se mantuvo en la rebellion 
pbr mas de veinte y quatro anos , hasta qiie - 

temiendo del poder de Abdclrabman tcrcero, 
succesor de Abdalla , le jur6 fidelidad i lines 
del ano de novecientosy dote , 6 principios del 
siguience (a). * 

IX. Kalebo Omar Ben-Afsuni , Christia- R^gulos de 
no renegado , se habia levantado mucho an* Hucscar. 
tes , quando todavia reynaba Mohamad prl* 
mero« Se fu^ apoderando de muchas ciuda- 
des de Portugal y Andaluci^ , hasta que por 
fin , baxo el reynado de Abdalla , di6 prin- 
Clpio en la Ciudad de Huescar 4 un nuev^y ^ 
reyno , que dur6 , segun dicen , mas de seteti'^ 
J a aHos , desde el de ochociefitos ochenta y nue- 
w (segun se colige de Kodrigo Ximenez) has** 
,ta ei de naveciehfes y jesensa (3}. 

(j) Abu AbiUIU, y Ben Alabar* «9 , pag. 47. 

fH* 2f4* y 2ri. Abu Bakcro , y (j) Abu Abdalla, pag. too. Ben 

• Abu AflKr Alaalamsu* pag. 40. y Haian » y Abu BaJccro . pag. 4?. 

4*» ^odrigo Xinien^z^ HitUriit. jS^it* 



JO EspaUaArabe. 

Rcgu'bs de X. La Ciudad de Tadmir (que tambien 
Murcia , 6 foj^^ reyno) segiin \:l opinion mas coinun 
* ""'^* de los Geografos modernos , estaba en el Rey- 
no de Granada ) y segun la de Don Miguel 
Gasiri » corresponde a la que hoy llamanios 
Palma cntre Guadalquivir y Xejnih Las con- 
jcturas que propuse en otro lugar , me rauc- 

iVen a colocaria en el Reyno de Murcia p i 
cuya. situacibn no se opone la autoridad del 
Anonimo Arabe , que atribuye el origen de 
h denotninacion de Tadmir (segun refierc Ca- 
siri) 4 la abundancia de las palmas que en* 
contraffon en ella los Mahometanos ; pues aun 

rquando queramos hacer caso del tescioioftio 
del Anonimo^ que por fin es escritor mo- 
derno respecto de lo que cuenta ; la circiAls- 
tancia de las palmas dice muy bien con el 
Reyno de Murcia. Did priiicipio a este Rey- 
no el mismo Dilmata Zohairo , que se iati- 
tulo Rey de Ahneria^ despues de Gairan , y 
.! * lo tavo unos treinta y quatro anos ^d^sdt el 

de mil diczy siete ^ hasta jmU cincuenta y am. 
Su heredcro Abdelirahman Thaharira Scalabeo^ 
hijo de Mohamad , reyno unos ^reinta.aHos , 

-"hasta de^pues de la mitad de mil ochenta y 
uno , Egira quairocimtos seuntay quatro< Su- 
cediole por usurpacion , Abu Bakero , hijo de 
Amar , natural de Sil ves , en los Algarbes^ ^ 

-preso y degollado por el Rey de Sevilla *i 

-los tres alios de reynado^en feria sexra{dt- 
. be decir quinta')dia iseis del me^s de RdgiMk^ 

^4$ la Egira quatrocicMos set em ay si ete /que 

corresponde puniualmente 4 fueves , dia siete 

de Noviembre del ano de mil ochenta y ^ua^ 

tro. Los Murcianos entonce^ recouocierdn ppr 

'Rey i ptrp d? laJ&milJA Thahvittit lUnaado 

Ah. 



IlUST* AGION ES. Jt 

Ahmad Abu Abdalla Duluazratin , que ity^ 
no cerca de diez aSos , hasta el de mil noven* 
ta y quatro , Egira quattocientos ochenta y sier 
te , en que lo prendieron los Christianos en 
la conquista dc Valencia (i). . 

XL Del principio del Reyno de Lorca Rcgulos dc 
no ballo nocicia. Solo se sabe por las bisto^ Lorca. 
rias de Abn BaJcero^ que reyno alll Mohamad^ 
hijo dc Lebun , cuyo succesor fue Abulhasen 
Duluazratin ».bijo de £lisa , que vivia en tiem-^ 
po de Alonso Sexto ^ y pele6 dos veces con- 
tra esrc Rey por los anos de mil ochenta y 
seis i y mil y naventa. Lo mas tarde que pu- 
do ;acabar el reynadp del primero , fwi en el 
afio de mil ochenta y cinca ; y el segundo per- 
deria 'ei teydo certa de los afios de mil no* 
ventay i/iio> que fu^ el de las mayores con* 
quistas de los Aloioravidcs (2). 

XII.i La Historia de los Reyes dc Valen- R^guios dc 
cia es Una de las. njas obscuras. Las princi- Valencia. 
pales scdicione^ do Jos Arabes de Espana co<f 
menzaron desde el ano de mil y nuevs , en 
que se acab6 la regencia de {6s Almanzores; , ^ 
y desde erltonccs parece que se apoderaron 
de Valencia los soldados Esdavones .6 Dal/ 
matas, que tovleron mucbo poder en tiem*^ 
po de los Regentes* Los primcros Reyes- que 
hallo nombrados « son tres Dilmatas » JModfe- 
ro , Mobareco , y Levibo , que rey narian uno 
tras. otro ^.desde mil y nutve , faasta mil ytr fin- 
fa. Se siguio i estos* Abulbassen AMelazij; 
Ebn-Abdclrahman Almanzor, hijo de Abu 
Amer ,.que reyno , scgun parece , unos veitjfe 

afios 

. ,iD Akm Bakcra » r«i* 4«. 7 44- Mpsmi^ ton. x. cod. 9}4»fH» J7K 

Abtt Ab4alU,f Sen AUb«r » p^ f j7|. 

ais. <asin» Ji^iMr#c« ^skit^- |t) Abu Baker* , f «f. 4S* 



yi ESFA9A AHABS. 

afi(^s , hasta cl de mil y cincuenta. Su hijo Ab- 
delaziz Almodfero Abdelmalec yivio en el 
trono quince anos , hast* el de mil sesenfa y 
tinco , Egira quatrocientos ctnc^enPa y siete , en 
que fu6 vencido y echado por los Toleda^ 
nos. Se apodero entonces de Valencia cl Rejr 
de Toledo, Jahia Almamon Dilmagedain Ben- 
Diluun , hijo de Alagib Ismael , y la tuvo 
doce afios^ hasta el de mil setenta y siefe ^ que 
fii6 el de su mueite« Su nieto y heredero , Jahia 
Aldafer Alcadir-Bllla, conservo el Reyno de 
Valencia diez y sets anos , (pues los ochoc^t 
le da Rodrigo Ximenez , no son dc reyn^do^ 
sino de permanencia en la Ciudad ) hasta que 
inurid en el de mil novenfa y tres, i nianos 
de su enemigo Abeiafac Abu- Ahmed. Almoa- 
ferdo , hijo de Giafar. Este por fin, que fiiS 
el ultimo Rey , cedi6 al poder dc los Christia- 
nos , luego al ano siguiente , que fui el de mil 
.. - . / noventa y quarto^ Duroel Reyno de Valencia, 
segun las cu^as que he Uevado , oshenPay cin- 
to a^os (ly 
R6gulos de XIII. En Dcnia reyn6 Zohairo , el mis- 
Dcaia.' mo Dilmata que era Rey de Alnferfa y Mur- 

da y hasta cl ano de mil cincuenta y una , en 
que murio. Le sutedid el Rey de Mallorca, 
Abulgiaiscb ^ugeyd , hasta el aiio de su muer- 
t6 , que. fu^ di de mil 'cincuenta y ocho ; y el he- 
redero de este fud su hijo Hali , de quien no 
sabemos quanto tiempo yivio > ai qu6 sue* 
cesores tuvo (a\ .*' 

' XIV. 



.J - 



• O) AI»u Bakero , pag. 40» 4?- U) Abu XbaalU,pag. 215. Ab« 

44. Abu Abdalla, pag. iij. Y »'^» Bakero , pag. 4J. Balucio , C»lUc 

.3en Alabar, paf. 2x5. Rodrif o Xt^ tU vettrnm mvHMmiortim Issiiik* 

Mcnez , tliifrU Ar^lntmi cap. 4?, 249. 24^. pag. XIXj. iit6» 

pag. )9^ ....... . ... , .. 



Ilustraciones. 73 

XIV. El Reyao de Zaragoza sc separ6 del It^£ii?cs 
de Cordoba dos veces , en el siglo nono , y ^^^^l^^^ 
en el onceno. £1 Autor de la primera sepa« 
racion fu6 un Bencacin , 6 Christiano renegado, 
que troco su nombre del Bautismo con el de 
Muza , y coraenzando sus conquistas por los ^ 

Pirineos de Aragon , llego con ellas hasta Tor 
Icdo. £n ochocUnPos cincuentay quatrOfCon poca 
diferencia J puso su Corte en Huesca., y i princi- 
pios del ano siguiente coron6 Reyes 4 sus tres 
hijos , Lupo , Fortuno , y Zimael , al primero 
en Toledo 9 al segundo en Tudela, y al ter- 
cero en Zaragoza. El Rey de esta ultima ciu- 
dad la gobern6 veinte y siete oHos, hasta el de 
Qchocientos ochenta y dos , en que lo ech6 su 
sobrino Mohamad Ababdalla ^ hijo de Lupo; 
y ^ste perse veraria en el trono unos tr^int^ 
y dos afias , hasta el de novef unties y catcfu^. 
en que resonaban las victorias de Abdelrafa- 
man , Rev de C6rdoba ,.el tercero de este nom« 
bre. Duro entonces el Reyno de Zaragoza cer- 
ca de cincuenta afios. La segunda vez dur^ 
mas de un siglo »pue5[ es^ natqi'ali.que emp^- 
zase desde el ano de mil ynuev f,9:]quc fu^ el 
de las revoluciottes'xlei Injperio Mahometa- : 
no, y acabo en el de mil cient^ diezy ocho. EX ^ 

primer Rey de esta segtfUda succesion, fu^ AJL- 
Monder Alhagib Almanzor, hijo de Jahi^yque 
reyno tninta aMos , y mqri6 w. ^. uj^imawt^ 
•de la £gira quatrocieHtoi yU-eintay :9^nH% d^ioL 
mitad de Stptiembre del am de mil treintay puer 
we. Subio al trono despues de ^I, Soliman Abu- 
Aiub , hijo de Mohamad , Uamado tambien Ben 
Hud Algiozami , y apellidado Almostain Bi- 
11a: reyno unos sitte anos , hasta h£^ira qua- 
trocientos treinia y echo , que empczo en Julio 
Tom. XV. K mdt 



74 EsPAf^A A HA BE. 

de mil, quarenta y sets., Su hijo Ahmad Abu* 
^UU^ Almoctad^r tuvo el cetrp tteimA y sas 
^ip^ lunares , ungs (reinfa, j cinco soljurts » basr 
ta U Egira quatxocientos sjstenta y quatroyquc 
emp$;^4 ^A JUVh df ^(l ochenta y uno, Su hi- 
jp y succesor > Josef Abu-Amer Almutame-t 
Aq no viyi6 sioo uno$ quatro anos y basta la 
Egird quattocientos setenta y ocho , aiio. dc 
mH ochenta-y ciHco. El hijo de ^stc ,. q^ue sc Ua- 
m6 qoxHo el abuelo , Ahmad Abu-Giafar,coa 
el rehombre de Aldfio^aio 3illaiteyn6 mas 
de viintt y qu4t¥o afios , b^sta la mitad de la 
EgkA quifriintoi y jfm^dles de Emro de mil 
nieHtQ y diez. ReyA;aba Abddmalec Aba-Ma- 
lrba4 OmadaldauJat ,, bijp^ djel anteccsor , y es- 
taba «n %\ nono i&a do: su reyiuda , quanda 
los Christianoi se apodecaroa de 2k£agoza en 
, -^eria quart a , dtA ^uafro de Rdmdan » de la. 
^^gird ^inhntei y dice ^ que <:orrespondc i 
4^fi: / Of}U> de JOktembre. , rf/^ Mkr coles del: 
i^Hd de mil titnto diez, y ec^. La succesion de. 
estos Ri^yes i y de los de otras ciudades , se ha* 
Ma tix\lf altetada eu k Historja Axabiga dc: 

Rodrigo Xiiiiene* C')- 

Ri^lpi dft XV. En U CiUdad^ de Huesca (como di- 

Hnwa, ike ptjfia aflieO Se uititul6 Rey el Bemacin^, 

6 rtoegadO Muza ^/^ el afio de Qchocienfo^ 

-iinsue^tdy fttatto. \ peto^ no teyn6 ^ segun pa«- 

»ecc /iiild ^«4Frra ^Oos , porque la batalia de. 

^lavijo ,^^a que OrdoSp priin€raveuci6 4dt^ 

iSbo Rey , y obtuva que por temoi: sc le su - 

jetasc su hijo Lupo ^ que lo era de Toledo , 

-bubo, de* sqcedet en ochocientos. dncuenta y 

ocho^ 

~ Nfr) Ahit, AMalla., ieft^ Alckatk Etfm^ Orsh liV. t, num. iiJ, 
Mt f Ben AlabM , w.. an. zi2, ixy, ijy, y ^g. 
»«(Ui|o ^latcjlci citaao. Vcuc U 



IrusTRAcroNES. 75 

echo , que es el mismo ano en que la Ciudad 
de Toledo , por verse sin duda desamparada 
de Lupo , volvio a rendirse 4 los Cordobeses, 
No tengo noticia de los succesores de Muza, 
si es que los tuvo , ni de otros rebeldes que 
reynaron en Huesca en varios tiempos , prin^* 
cipalmente en el siglo onceno. Solo se sabe 
el nombre de Mohamad Abu Jahla , que si 
fu6 padre , como dicen , de Man Aluazratin^ 
Rey tercero de Almeria , y coetaneo de Al- 
bulhassen Abdelaziz^ Rey quarto de.Valen- 
cia J bubo de reynar entte los anos de mil y 
freintajy mil j^ dncwnta^i). 

XVI. El hijo del renegado Muza , llama* n^gulos d^ 
do Fortuiio , se intitul6 Rey de Tudela en Tudda, 
vchocientos $incuenta y einco , y lo fii^ wintey 

siife ufhtyhzxu el de $cht>cuntos t>ch&nta y 
dos, en que Ic sucedi6 su sobrino Mohamad 
Ababdalla. El reynado de este no pudo durar 
mas de unos veintc y quafro 6 veinte y cinco 
aHos , pues el Rey de Navarra , Don Sancho 
Garces Abarca , que subi6 al trono en el aiio 
de nwicientos y (tiWp , conquist6 entre otras 
^iudades la de Tudela. Suponiendo que la 
conquistase en novedentos y siete , Mohamad 
reyn6 Vitnte y cinco oHos («)• 

XVII. Bl hermano4e Fortufib>,ihi|D de R^guloi de 
Muza , Hamado Lupo , s?. coron6 Rey de To- Toledo. 
ledo (como dixe antes) en el ano ^€ wha- 

cientoi rincutfiia y cincQ\y desampafft la du- 
dad y el reyno en el de dchocicnf6^cincu$nia ^ ' 
y ach9. Volyib enconces }a ciudad i isujetarse 

'.' — .: K2 .- '. ..,- i 

(i) SebistUn it SaUmtncA , pa^. 114. 
Chr$nU§n num. 25. 26. pag. a9o, (z) Veale la EiptiU AnAt lib. 

491* Mongc de AtWddt , Ckrmie§m I. aam. zif. lip. i»f. 
•itm. 4o. pag. 414. BcB"Alakar» 



7^ EspaSaAhabe. 

4 los Reyes de C6rdoba , y se les mantu*- 
vo obediente hasta el dta cinco de Diciembre 
del afio de mil y nueve , en que iui la muer- 
te del Rey Mohamad Almahadi^y la exalta-* 
cion de Hescham Almovaiedd , pucs los To- 
ledanos , no qocFiendo reconocer 4 este nuevo 
Soberano » se entregaron 4 Abdalla , hijo del di* 
funto: reyn6 este Principe dos anos escasos » 
vencido y muerto por los Cordobeses en el 
otoiio del ano de mily once. Hescham ^Rey de 
C6rdoba , vencedor de Abdaila , pudo tener 
su jeta ta Ctudad de Toledo , liasta que se maor 
tuvo en el trono , del qual lo dejrribaron los 

.' . ' enemlgos en el dhveinte y quatro de Abril de 

mil y trece. Desde este dia puede comenzar*- 
se la s^rie de los Reyes siguientes , que fiie>- 
7on de la familia de los Zenones. £1 primes 
to se llam6 Alhagib Ismael Almodfero Air 
uasser Aldaulat , hijo de Abdelrahraan , y rey- 
u6 , segun parece , unos treinta y siete anos 
liasta el de mil y cincuenta. £1 reynado de su 
hijo y heredero , llamado Jahia Almamon Dil- 
magedain Ben Diluun , duro veinte y siete anas^ 
hasta el de su muerte , que fu6 et$ mil seten^ 
ta y siete. Su nieto y succesor , Jahia Aldar- 
fer AIcadir-Billa , estuvo en Toledo echo amsj 
I a •. ^ hasta que lb ech6 de ella el Rey Don Alon* 
-so en el mes de Mayo, del aSo dei mil ochenfa 
y cinco (i)* 
R«^lo3 dc XVlll. En M^rida se intitulo Rey , So- 

***"^' 'limaa , hijo de Anso , por los anos de Oiho- 

Juntos y Inaventa , poco mas 6 menos ; pe rp 

Juego fu^ vencido y perdonado por el Key 

• , . Ab- 

(I) Abu AbdaU». pag. xi4» ^n ikx Uistmsr Jlrabum CAp»|9. pog* 
Alabar, pa^. aij. Rodrigo Xiinc- . it^jycj^j^. 48, pa^, |«. 



Il UST R ACIONBSl 77 

Abdalla de Cordoba » 4 cuyos succesbres esr 
tuvo sujeta la ciudad hasta la ^poca de la^ 
revoluciones del siglo onceno. £iitonces M6r 
rida se separ6 de Cordoba, y estuvo sujeta 4 lo$ 
Reyes de Badapz (i). * . 

XIX. Los Reyes de Bada}6z, que se intW K^gulos de 
tularon tambien de Lusitania , es natural que Biriajoz. 
empetuseA en la revolucion general del ano de 
ptilj/ nueve. £1 primero , llamado Sapor , 6 Sabl^ 
ro , hoflibre de baxo mcloiiemo ^ que babia 
sido <:Fiado del Caliiar Alhaken Almostanr- 
ser , reynaria hasta el de mil y treinta. Le sur 
cedi6 en ^1 trono su Visix y Secretario Ab- 
dalla Ben-Alafta Almanzor , hijo de Moslar 
maynacido en Mecnasa de Mauritania , y puf- 
do reynar hasia^ el aiio de mil y cincuenta. £1 
hi)o y succesor de ^ste » Uamado Mohamad 
Abu Bakero Almodfer , muri6 en la £gira 
quairocient0s y sesenta , ano' de mil sisenta f 
0^ho. Siguieronse sm dos hijos.^ uno tras otro^ 
el primero ila.mado Jahia Almanzor, y elotro^ 
Abu Mohamad Omar Aloietu^kelo.^ de quie- 
nes no se sabe otra cosa » sino que ^ste liiti* 
mo fud privado del. trono por los.Almora« 
vides en fer^a feptima , dta segundo de Mohar* 
ram , de la Egira quatrocientos ochenta y sietCy 
que es decir , en Sabad^ » dia veihf^ y utb .Hi 
Enero det aiio de^ mt.novent^.y.quatro.^ y de 
alii a cinco semanas lo condenaron 4 mucrte 
enferia septima , dia siefe del mes dleS^ar , que 
corresponde puntualmente 4 Saifado.,^^a viinte ^ 
y cinea de Febw^ {%)^ . .. n. j :/-5 -^ v ~ 

: XXi. De lo5, Rvy e$; dc JBq^ nor balio /tom - B.^gttio8 d« 
,1 ' bra- ^*«- 

(0 Aim Bakero , png. %7^ • AUkac > jf Be» Ak*m.v?*g*»i2.^ 

(t) Ben Haian , y Abu Rqk^, 2I3» . , i 

pag< 41. y 44* Abu AbdalU, Ben 



7^ fe S P A f^ A A R A B E. J. 

brado sirio a uno , que se Ilimaba Alsanageo Al 
maiizor , hi jo de AInas , y se sabe que reynaba 
en el ano de mil itov^nta y uno. Hubode rey- 
nar i lo menos quarro akos desde el de tnit 
y notoenta hasta el nov^nta y ^uatroycn que 
lo echarian los Almoravides despues dc la 
• conquista de Badajoz (i) 
R^gulof de XXL Las tres Islas Baleares , Malic rca i 
las Baleares. Menorca , 6 Iviza , formaroa tainbien reytio 
separado del de C6rdoba , y es natural que 
su principio fuese en «1 ano de mil y nueve , 
^poca de las mayores sediciones^ Su primer 
Rey scria Abdalla Alamer , aunque no nos que- 
da memoria expresa > sino del reynado de su 
hijo , llamado Abulgiaisco Mugeyd, 6 como 
dicen otros Mogiahedo. El primero reynaria 
pocos mas 4e treinta aHos , hasta el dc mil y 
4juar^nra ; y el segundo diez y ocho aHos , has- 
ta el de mil cincuenta y ocho. En csta ya man- 
daba su hi jo Half, dc cuyo reynado y succc- 
sores no nos queda noticia,como dixe, ha- 
blando dc Denia (a). 

ILUSTRACION VT. / 

'NUME RO , EP OCA.Y ORDEN 
. > , M hs RejBs 4$ Asturias^y LeM^ 

Thcudimcro, . I.. J^ ucstros historiadoros modernos / 
R«y ^' empezando desde los del siglo doce , todos sup€e 

* "" ncn , comb cos^ avcrlguada , que despuo^ de 



.t; 



i.a 



(i| Abu Balecr* , ptf* 40* veNrum m$Humintimm , Escriturt 

(i) Abu Abdalla, pag. »l«. Abu t^Z, j 149, pag. ixij. iiU. 
Bakect, pag. 4J. Balucio, CtUetth 



Ilusthaciones. 79 

la muerte de Don Rodrigo hubo un inter « 
regno dc unos cinco aiios , y luego comien-. 
zan per I>on Pckyo el catilogo de nucrstros. 
Reyes. Isidoro Paceosc^ que puede llamarse 
tesdga ocular , pue& acaba de cscribir en el 
ana de setfcuntos cimuenta y quatro ^ y ^^ Mo- 
TO Rasis I, 6 Razeo » de quien ha publicada 
Casiri un firagmento legftimo i nojoabran tn^ 
Uambas»coQio4 inroedia(Q succesor deldifun- 
to , 4 Thcudimero , 6 Tudemiro ,. et raisma 
que anos atras^ en tiempo de los Reyes Egi- 
ca, y Witin % habia echado 4 los Arabes de 
Us costas de Andalucfa , destrozandoles una 
armada navat. Yivi6 este Principe , segun cons* 
U por las fechas. del succesor ^ hiasta mitad de: 
^gosiQ del aHo de setecientos quarenta y tres; 
y babienda empezado 4 xnandar desde el dia. 
treinta jn unor de Julio de setedentos^ oncie ^ que 
c& la fecha de la p4rdida de Bspafia ^ perse.* 
Ver6 eu el trono treinta 2 ^^ ^^Q^ cumglh^ 

II. Pice Isidoro Facense ^ que ct succc^ Athanaildo,. 
u>t dc Theudimero fud Athanaildo , Prfnci- R«y H- 
pe uqaisUno , y muy honrado de todos ; y quc: 
empezd 4 reynar poca^ antes que Uegase 4 £sr 
paoa el Virey Alhoazam Abulchatac » que oiros 
llamaa Abulchathat Al-Hassan^ Seguii esto > 
puede ponersc eA. principio dc su teynado i 
mtad di Agostti M aBa dt setedentos qua-^ 
nnta y. tresi pues d Vircy Al-*Hassan ( como 
queda probada en la Uustradtin} III. oumv 
YHI. ) no tard6 sino dos meses y medio en 
apoderarse del goblerno. £1 fin del reynado 

de 

(i) Isiaoro Paceiite>> cynmua^ Ff^iprntthm Hunrin Mis^mm euC%* 



8o EspakaArabe. 

de Athanaildo, segun las relaciones de la Chro/ 
0ica Albcldeose , 6 Emilianense , se ha de &- 
xar en tiempo de Josef, ultimo Virey dc B$- 
p^fiatpero de^pues del ano de setesientos cin^ 
cucnfn y quatro , en que escribia ei Obispo de 
Beja 9 pues habla de el , como de Principe 
todavia reynante. Naturalmente mociria » 6 se 
ausentaria en tiempo de las guerras de Ab« 
delrahman contra Josef, que comenzaron k 
mitad de ^gosto del ano de setecientos cinmen^ 
fa y cincd ; y dado que fuese asi , hubo de 
reynar uftos doce aHos,6 poco mas (i). 
PcltyojRcy HI. Pelayo (dice el Autor de la Chronic- 
1^' ca Albeldense) tomo las armas en Astiirias 

contra los Mahometanos , reynando en C6r* 
doba Josef, y gobernando Monnuza en Leon. 
Esta noticia , aunque de Autor del siglo no-: 
no , debe recibirse por verdade^a ; no sola 
porqoe no se opbne 4 niiiguna relacion teas 
antigua , sino porque ella nos da lugar 4 la 
verificacion de lo que refiere el Pacense acer# 
ca de los dos Reyes , de que he hablado an- 
tes , y nos descifra el motivo , no conocido 
ha^ta ahora , porque Isido rp de Be ja r y el Monf 
gc'ide -Valckra , no dixeton. palabra ''de.Pcla* 
yo , ni de sus guerras. El silencio del Mon- 
ge Biclarense me da fundame'nto para sospe^ 
char, que antes del zho do setecientos soeinte 
y quatro , en que ^1 acab6 de escribir y no 
habia habido todavia ningun Rey Pelaya.^«£i 
silencio de I^oro y que /no dexa de bablar 
cii aun deias guerras que hicieron en Frarf* 
cia nuestros Vireyes Arabes , me obliga 4 peiir 

sar 

• <x) Pacense, CVM«r*ik nim. j^. aum« fV. p«|^. 4|X. i 

pig. |oi. 'ftlbtUenfe V CWiiilr** :..t 



IXUSTHACIONES. Si 

sar , que la que movieron i Pelayo dentro de 
Espana , hubo de suceder despues del ano de 
$etecicnt05 cincuenta y quatro , en que escribia 
el Amor. La .noticia positiva deliescritor de 
ia Chronica Albeldense xne confirma en el 
xnismo dkt4men , y me guia 4 poner los prin' 
cjpios del reynado de Pelayo despues de la 
mitad de A§ostQ (^como^ dixe zntQS^ 6 entra-!^ 
do ya el Se^tietnBre dil^ aBo de setecientos cin- 
cuen^a y cinco. Este sist^jaia se hace todavla 
mas verlsimil ^ haciendo reflexion al tratado 
de paz que hicieron los Califas de Damasco 
con los Espanoles. Dicho tratado acabo pun« 
tualmente de tenet vigor en. el ano que ac»* 
bo de insinuar ,. porque desde entonces lo^ 
Califas perdieron el domlnio de Espana „ y 
el nuevo conquistador y Soberano , 4 quien 
los tratados agenos no hicieron fuerza , obli* 
go con sus armas 4 los Espanoles 4 que las 
tomasen contra ^1 , en defensa de sus pro^ 
pios bienes y personas, Otra prueba del mis- 
mo sist^ma es la tradicioh general de que los 
Espanoles , quando se huyeron 4 las monta- 
nas de Asturias , se llevaron consigo las re<^ 
liquias mas insignea-^y los mejores iibros que 
tenian i pues aunqtie generalmente se pone per 
^poca.esta translacion de las primeras guerras 
de los Mahometanos , prueba el P. Maestro 
Florez con los testimonios del Moro Rasis, 
y del Obispo Cixilan, tcstigo. ocular, que no 
sb eucut6 sino despues « del .arribo del Rey 
Abdeirahnofan:^ bija de Moavia^ que es el niis- 
mo conquistador de que acabo de hablar. No 
hay sino una s^ola dificukad, que es la de ajustar 
los anos de gobierno que suelen d^rse 4 Pe- 
layo y y 4 $u%, .inmediaios succesores , porque 
-Tom. XV. ' L em-' 



2i ESPA«A A&ABE. 

empezando sus reynados mas tarde , no pu- 
dkron durar tanto como se dice. Para salir 
de este tropiczo^ Pedro de Marca identified A 
Pduyo con Theudimero,y al primer Alonso 
ton Athanaildo ; pero este sistdma \ 4 mas de 
ser arbitrario ^ se opone 4 las relaciones de los 
bistoriadores , que piden diferencia de tiem* 
^s y de personages , como ya lo.notaron^aun-* 
que sin soltar La dificuitad , Don Josef Pelli-* 
cer, y el -Marques de Mondejar. To juzgo que 
es menester , ante todo y pesar la autoridad dc 
los historiadores que hablaron de Pehyo , y 
considerar qu6 f6 merecen. Reparese lo pri« 
mero , que dichos historiadores no son de una 
ft incontrastable » porque los mas antiguos entrc 
ellos,que son Sebastian de Salamanca, y el Mon^ 
ge de Albelda » escribieron casi un siglo y me* 
dio despues de los tiempos de que hablan ; y 
9si no se les debe creer sino en lo que no 
se opone 4 relaciones mas antiguas. Observe* 
se ea segundo lugar , que Sebastian de Sala« 
manca no tuvo noticias puntuales de los pri* 
xneros Reyes de la Espana Arabe , pues no 
nombr6 4 Theudimero , ni Athanaildo j y por 
consiguiente es natural » que retrocediendo des* 
de Alonso Tercero hasta Pelayo , 4 quien ^1 
tuvQ por inmediato succesor de Don Rodri« 
go , ajustase 4 tientas las fechas de los prl* 
ineros Reyes , para llenar los ciento j cimuen* 
ta aSos que le resultaban desde el primerp 
al ultimo. Notese en tercer lugar , que el At 
belden^e , por lo que toca:4 las fechas , ho hi* 
zo sino copiar las de Sebastian de Salaman- 
ca , y esto tan materialmente > que no re« 
paro en una manifiesta contradicion y anacro- 
jtlsmo^ pues io cs muy grande el poner la 
... -* pri- 



Ilusthaciones. 83 

primera gucrra de Pclayo en tiempo del Vi- 
rey Josef, que es decir , cntre los anos de se* 
tecientos quarenta y mt$ , y setecientos cincuenta 
y sets f y luego fixar su muerte diez , 6 mas 
aHos antes , en el de sePecientos treintay sie^ 
te. Siendo preciso dar por errada una de es« 
tas dos fechas,7 solo una por verdadera^pidea 
las reglas de crielca que se abrace la prime^ 
ra^y se rechace la segunda , porque aquella 
se conforma ^ y esta no , con las relaclones' 
mas antiguas. Resulta de aqui, que los histo- 
riadores que nos dan las fechas del reynado; 
de Pelayo , hablaron sin sufidente noticia , y^ 
con manifiesta contradicion , y por consiguien- 
te no pudieron acertar ni en la fecha de sa^ 
muerte , que suponen sucedida en setecientof 
treinta y siete , ni en la duracion de su rey- 
nado , que fu6 , segun dlcen , de diez y nueve 
anos cumplidas. Los hechos del Rey Pelayo, 
por una parte no piden tan largo reynado , 7 
por otra la seguida de los succesores pidc; que 
se le acbrte mucho. Habiendo , pues , subido 
al trono en Septiembre del ano de setecien* 
tos cincuenta y cinco^ puede suponerse que lo 
retuviese unos dos aSos , hasta mitad de Agos^ 
to de setecientos cincuenta y siete (i). 

ly. Fafila, succesor de Pelayo, si vivi6 FafiIa,Rey 
(como dicen los bistoriadores de Salamanca y IV, 
Albelda , y tras ellos otros muchos) unos dos 
aHos no cumplidos , bubo de acabar su rey« 

L 2 na«; 

(1) klheldense , Cbr$nic§m n. ^o, ^U d* EspdHs lib. i . a . 47. pag. 3 r« 

fi{. 45 r. 451. Sebastian deSalaman- Uavques 6c VtonieiAr ^ Adverttn* 

ca , Cbr«fnV«ii , n. V. y ir. pag.4Sr, eUs d U HutorU dtl P. MarisMS* 

4.9 %, Vcdvo deU^rcZt Marcs hispd" Advcrcencia M* pag* aj.Florez, 

nits lib. |. cap. z. n. 5. col. ziS, BipdHs Sagrddst torn. 5. trac.'^S» 

cap. t. a. ^ col. zja, y enocras par- cap. ;• niimr if* pag. ||a, 
us. PcUkert ^A^u dtl^iUHtm" .i^ . 



S4 EsPA«A An ABB. 

nado por Abril 6 Junio dc seucientos cincueh^ 
ta-.y. nueve'. Se opone a. esta fecha la q4c sc 
ljali4 notada en una liipida ^de . una Iglesia, 
fumjada ppr. dicho Key junto i la Villa de 
Cangas^cn .la ; Era dc serectentos setentaysie- 
^^,qu9 jCoi-reSponde 4 los anos treintay nue- 
w del. siglo octavo. Pero lo cierto es , que , 
6: el grabadof ,,6 Ids copiantes deb/A haber 
^rado la fecha^ porque corista por la histo- 
ria de Isidoro;. oc Beja^ que en dicho afio rey- 
naba Theudimero^y que tard6 todavia otros 
quatro anos en dexar el trono al succesor. Yo" 
creo que la lipida se pondria i fines del ^si-'^ 
glo ijpno , 6 principios del decimo , y que de> 
h Chr6nica de Sebastian de Salamanca s^ca^^* 
rian la fecha. y la noticia , porque realittente; 
el estilo de la Inscripcion es sobrado malo pa-» 
ra ser del tiempo de que se habla en ella , y 
se asemeja mucho al de otras memorias lapi« 
darias de tiempos mas i>axos (i). 
Aloflso I. V. Las cuentas erradas de Sebastian de Sa-; 
^•Y V. lamanca , 4 quien han seguido todos los de- 
mas historiador.es dc Espana , debe suponeri^. 
se que prosiguen equivocadas por todos los 
Reyes del siglo octavo , pero no mas adelan^: 
te , pues de los del siglo nono ^ en que vivi6,: 
pudb tener noticias .mas individuales. Supo- 
niendo , pues , que Alonso segundo , primer. 
Rey del siglo nono , comenzo 4 reynar en el. 
afio que 61 dice , que es el de setecientos nOf^^ 
venpa y uno ; se sigue , que las fechas que de- 
ben corregirse^, son las anteriores , desde el 
reynado de Fafila hasta el dc Alonso segun- 
do. 

.•(ij Sebastian deSalamanca.rfrw titn it LdpSins del tiemp» de l»s 
fi»f«iinutij,|». paf.4«4?AlbcUl.nw, G^dej y ^Arakts cap* i. arc. ao. 
CbrffMiVM num. SI. paf. 4«2. C«/««* 'ianrrip. x« • 



iLUSTHACIONEsi S$ 

do. En este cspacio de tienipo hubo seis Re- 
yes , Alonso primero , Fruela , Aurelio , Silon, 
Mauregato , y Bermudo , a quienes , segun la 
correccion que es preciso hacer , se han dc 
quitar veinte aHos , que son los que pasaron 
desde cl de setecientos treintay nuevcy en que 
5e ha puesto hasta ahora por equivocacion la 
muerte de Fafiia , hasta el de. setecientos citt'- 
cuenta'y nueve , en que debe ponerse. Pero co* 
150 no tengo ninguna guia para repartir con- 
acierto dichos 'veinte anos , no puedo hacer 
otra cosa sino quitiar 4 cada Rey , con igual 
proporcion, mas de una tercera parte de su 
reynado , porque siguiendo este m^todo , se 
completan los anos arriba dichos , y veo por 
la experiencia , en la seguida de la historia y 
que me caen puntualisimaraente todos los su- 
cesos en los tiempos y lugares en que los si- 
tuaron las relaciones antiguas , y de donde los 
sacaron y dislocaron los historiadores moder- 
nos para seguir su errada chronologia. Alon- 
so primero , pues , & quien se dan diez y ocho 
dfios , no tuvo sino once y medio , desde fines 
de Abfil de setecientos cincuenta y nueve , has- 
ta ^w/j de Octuhre de setecientos y setenta. La 
antigua 14pida de la Ermita de San Julian, jun- 
to 4 la Villa de Lara , de donde consta que 
la Villa se edific6 haxo el reynado de Alonso^ 
en el aHo de setecientos sesenta y dos , sirve pa- 
ra confirmar mis cuentas » y rechazar las an- 
tiguas ; pues segun ^stas , el Rey no podia vl- 
yir en tiempo.de la fecha de la inscripcion, 
habiendo muerto cinco agos antes Ci\ 

VL 

(t) Sebastian de Salaiojinca ci- CtUcden dt LtipiiM del tiimp§ dg 
cado iititt>. IT. pag. 4«y. Albclden- Us God^/ y ^dka cap. x. art. ii. 
se » tJbr«inV«i* MUMi. $2. pa|. 4>i* imcrip. x. 



85 EsPAffAAnABS. 

Frucltl Rey VI. Fruela primcro , succesor de Aldnso, 

VL aunque generalmenie se dice , que reyn6 once 

aKos cumf lidos , no hubo de contar sino seisy 
medio , desde fines de Octubre de setecientos se^ 
tent a , hasta ultimos de Abril de setecientos se* 
tent a y siete (i). 

Aurelio.Rcy VII. Al Rey Aurelio , en lugar de siete 

Vn. ams , habran de darse quatro cumf lidos , des- 

de ultimos de Abril de setecientos setentay sie^ 
te , hasta todo Junto de setecientos ochenta j 
uno (2). 
Silon , Rcy VIII. Hasta fines de Octubre de setecientos 

VIII. ochenta y seis puede alargarse el reynado de 

Silon , que duro , segun estas cuentas , no nue^ 
ve anos y slno solos cinco y quatro meses. Un 
diploma atribuido al Rey Silon , con fecha del 
ano de setecientos setenta y cinco , aunque no 
tuviera otros indicios de ser ap6crifb , por su 
misma latinidad , sobrado barbara , manifiesta 
ser obra de siglos mas baxos (3). 
Maaregato, IX. Mauregato , 4 quien Sebastian de Sa- 

Rcjr DC. lamanca dio seis anos de reynado , y el Mon< 
ge Albeldense cinco , hubo de contar solos 
tres , desde fines de Octubre de setecientos ochen^ 
ta y seisy hasta todo Octubre de setecientos ochen- 
ta y nueve (4). 
Bermudo I. X. Bermudo primero parece que renun- 

Rcy X. ^j^ gj trono en el dia catorce de Septiembre 
del aHo de setecientos noventa y uno , despues 
de haber reynado, no tres anos ^ sino solos 

dos^ 

(r) Sal»aiiticciise,nuti, Ttf.pay. 4*7- AllnWcnse, num. yf. pag. cl- 

4$6. Albeldease , miu. sj. pag. tada. FUrez , £jp4^4 «f4^4<i4 tom* 

4y«. l«. tit. Seriptwra nunc primum edi* 

(2> 3alitianticeose,nufii. r/.pag. ^4, cscmura i. pag. jatf. 

4S<. AlUcUcHse , num. y4. pag. (4) Salmanticense , num. 19. 

4>2. pag. cittda, Aibeldcaui Aum. %4^ 

O) S«Iuianticciise,auai.if.pa|. pag. cic. 



Ilusthaciomes. 87 

dcs ^ y aun no cumplidos {1). 

XI. El Marques de Mondcjar , y el P. Maes- Alonso II. 
tro Yepes fixan el principio del reynado de B^eyXI. 
Alonso segundo en el dia catorce de HeptUin^ 
bre del an§ de seteHentos noventa y una , por« 
que asi se halla insinuado en un privUegio 
manuscriro del Mona^terio de San Vicente de 
Oviedo. Aunquc- yo tengo dicho privilcgio 
por interpolado , por las razones que dir^ en 
el' libro siguiente , adopto sin embargo la mis- 
ma fecha, porque nada tiene de inverisimil , 
ni se opone 4 las relaciones de nuestros lii$« 
toriadores del siglo nono. Los Autores mas 
antiguos dicen que reyno dncuenta y un anos 
eumplidos , y que murio en el de ochociemoj 
quarenta y d^s. Poniendo su muerte en este 
ano , d fines de Diciembre , se veriRcan las dos 
fechas , y tambien la de arriba » y resulta que 
reyn6 cincuentay un aHes ^y tres meses y me- 
dio (2). 

XIL La muerte de Ramiro primero ,se- Ramirol, 
gun su Upida sepulcral , sucedio en el primer ^^ 
dia de Febrero del ano de ochocientos j cincuen^ 
ta ; y por consiguiente reyn6 siete anos , kit 
mes y J algunos dias » que son puntualmente los 
siete anos cumplidos ^ que suelen darle nuestros 
historiadores (3). 

XIII. Ordono ptimero^ segun los testlmo- Ordono L 

nios^^y^- 

(i) Salmanticeasi , miub. i«« Chriokd dt Ss» Btmf torn. 4. Eseri* 

fsf. 4J7. Aibel4«iisc > num. 57. turss diftrenfti , cscritura ^p. f(»J» 

far 45 a. 44«. 

(a) Scbasiiai ic Salamaica, (|) OUuion dt LApU^i iii 

Ckr»mie§ii Buni. aa. pag. 4$9. Albel- tUmpo de Lfis Godo/ycaf. i. arc a#« 

4eacc, Ckrtmcen num. 59» fag, 45}. iascrij*. i. Sebastian 4e Salamanca^ 

An^imo, Ckr§ni€om Lusinmum pag. Cbronicen num. 24. pag. 490. Albci- 

4^6» Marques <fe Mendejar, ^ivrr* 4eBse » Croniecn num. s9- pag. 4^3. 

fntUi d U HistgrU di JiUrUM, ad- 454* An^nixM , Cbrtmtm Lmitanum 

rcfuacia 1x4. pag. Si» Ycpcf » fag, 41^* * 



88 EspaAaAhabs. 

nios uniformes de su Jipida sepulcral , y de 
U Chr6nica Albcldense , 4 quienes no se opo- 
nen los demas escritores de la media edad , 
muri6 4 veinte y siete de Mayo de ochocienias 
sesenta y seis , quando contaba de reynado diez 
y seis anos , ires meses , y veinte y siete djas ; aun- 
que de estos debe quitarsele uno , porque un 
dia antes de su muerte fu6 reconocido por Key 
$u hijo Don Alonso (i). 
Alotiso m. XIV. Alonso tercero , llamado el Grande, 
Rcy XIV. fu^ ungido Rey en Domingo de cinquestna , 6 
Pentecost^s^dia veinte y seis de Mayo de ochocien- 
tos se sent ay seis , y rey n6 qnarenta y quatro aHos, 
seis meses ^y veinte y tres dias. Segun estas fecbas, 
que son de la Chronica de Cardena , a que 
no se oponen las del Obispo Sampiro, mu- 
Ti6 el Rey 4 diez y nueve de Diciembre del 
ano de novecientos y diez. Debe aqui advertir- 
se , que el Monge Albeldense , y el Anoni* 
mo Lusicano no dieron al Rey Alonso sino 
diez y ocho anos de reynado , hasta iel de ocho- 
cientos ochenta y quatro ; el priraero, porque 
acab6 de escribir en ese ano , viviendo toda^ 
via el Rey ; y el segundo , porque copi6 ma- 
teriaimente lo que hallo en la Chronica de 
Albelda(2> ... 

Garcia, Rey XV, El Rey Garcia (dice Sampiro ) 'mu^ 
Xy. rio en el ano de novecientos y y catorce ^y ity- 

no tres anos y un mes. Estas fechas me guian 
4 poner su muerte en el dia diez y nueve de 

Entr 

(0 CpU colon At Ldpiddt , &e. Ssgrdds torn. 14. ChrtnoUgU &c, 

cap. I. arc. 27. inscrip. i. Albcl- pag. 44J. Sampiro , dronietn oum. 

dens? cicado , num. 6o. fa%. 4;4« <i. pag. 4SZ» y num. 15. pag. 461. 

Scbascian d- Salaaianca cicado., Albeldense, r^rMii««fl nuii]. 6 1. pag, 

num. 2*5. pag. 492. 454. AntJninio , Chr§nicon LutitA^ 

(i) AniJnimo, Chrenican de Car- nnm pag. 41^.. 
dtBa i cicado por Floicz » j^$faiis 



En^ro:,d<s '^icho ano^.cjon muy coftaj 4iferen- 

nombra Sampiro , faltasen 6 sobras?a,algup.(i$. 
dia3. Se cx>nfirmala/4poea de t$i& Rey con ^ • ! 
un privilegio de la Abadia de San kidro^ cerc|^ 
de D\\en^s, por,.don^e,,co?ista qije en el aa^Si. 
de'F^jb^ero -de ©qye(?i6niKJ|S ^y oace ^qrrig^ rf- 
primes afto de^su r^yna(do3([i;)M -i^ \rf! . j;, 

XVI; De Ox4aaQ Wguftdanoftdd la f his-; ordonoH. 
toria dos fec|jas , que pareCen encontradas, la* Rcy XVL 
primera la de sju muerie «n el ano de ww- 
cientos veinte y quatro , y la segunda la^ de su. 
r^yn^do dc nui^j^aihs,/ sets me^es ^ pQtj|ue ,' . :/ 
cs cie^rto. que 3i niQ i^5ji6/in»s -tjempg ^( np, - v ^ 
pudo llegar al a^&o ; ajrtiba dichp. En, or^O 4;^ 
esta dificuilad obServd : muy tbien ^t.B* JFlo-f 
rez , que Ordono , quand^ rmiim^ el r^?c;<5f* 
sor , estaba en .t^alioia^vy iqp&{ bubgi cl0> r^t^icri 
dar se. poc estesjoottVp ,su riCpa«g%s|fti| , defrn 
de cuya.i^poci bii!lwJiii;icpmftd0\l<)S:lii«:i3ft»,^ 
doresrlos\ano9 de.Miiireynadov J^'heclj(?,fi% 
fettbo ,ds sei;; pe^a'a^<teIn»8^d9lafgu$/3ncia^cQ^f^ 
currkia»:tafiibiiep oitos niPtiyQS.j?6;d# -sofefn 
oiedad^, ^>de .di>si«i^9s,, ^ftiei&l)^i4^Lpri«paa 
taifycw:* pQtque para^llacfif^fificartioftLdiftfasofej 
cha$)*ftm}^r:diQbaii iSiib$w^Q>qimTA9f fnnoifm 
sc rctatdWe!ipcdio afip, rBmpe£4, peeft^'Ot- 
dono i^j^yixiit !k4iefU3bntm)e)dt^ .MiMtO/jde/nQH 

mo tiefi'^fmswitaHQj^ jtrintPfififtijhijri^jJoiJ ji^mA 
cifiasi JvyMnetk i^\ de^i^vttient^ ^nf^yi fP4la 
tro. Contando su reynado desdc el dia de la 
consagracion , duro los nueve aHos y sets me- 
Tou. XV* -M Sis 

Xl), ,S4i»tirO:.cU;^0:, n}i|n. i^^ Smm Sfnit9% todi. 4. ticrirw^ difn 



po £ S P A !^ A AjBL A B S. 

ses insinuados arriba ;: pero. si. se cuenta des- 
de la mucrte del aatece5or>,lleg6;iiiMrp« ^Sor, 
once meses j y ^^^^ (^ ^•• 
Fruela 11.. XYII. Fi'ueja scgundo rcyii6. un afh y. dot 
Rey XVII.. fjf^eses , y muri6 en novmentos 'veinte y fituo. 
£$to> dicen las. historias^y no. mas; pero. de 
Us fechas que he fixado po.co. antes* ,. resulta 
que. hubo, de. morii: iprimifios di. Marzou: Ua 
pri vil egib que se dta de estc Rey , con fecha. dc 
%einte y ocno de Junto: de mvecientos. veinti j. 
quafro y confirma. las. ^pocas que he eistablcr 
cido(2^. 
'AloMolv. XVIIL. AlbnsoquartO'Subidal tronoijprf 
Hey XVllt. ffi^ros de. MarXo> dei aHo; de, no^tcientot ^iinte- 
y cineo y antes del dia, dmo, del tnes ^, pues. sc; 
halla privUegio. suyo/ firmado. ya en esc dia. 
Sampiro ^, j/ t\ Silense. le, daa siete, aflosj^ siete: 
nie.ses; de reynaidd ^^ hasta mve^enfos frdn^^ty 
tfno^, Lflca$. dejTuy ,. Hneo^^Hol ha^ta* el det 
npvicientos y^ /rWn/tt ;: Rodrigo Ximene? ,; Wn.- 
«)/ a%05 y siete: ntf!ses. , huBtzi novecknfos y uno,^ 
que es fecha^ muy ercada , como. las. mas del 
itfismo> escritoc ;, y asi: otxos. coa bastaiue. dir 
Ij^rencia , quiiea mas , quien menos j porq^jc: 
iftios. Uivaii. la cuema hasta el dia ^a^ que. 
^Qluntariiamcilt& renuuciSt^ la corona s'^otros It 
aSfadea los. meses. ea que arrepentidot de. fash 
berla cedido^^sostuvo: con lasarmassu. injust 
U\ pretension ;;y otros> pasaa todavia ma$> adof 
hnte ,. hasta; el >tiempo de su musf ter> ea mo^ 
nasterio y despues. de dos, anos. de encextaxafea^ 
• to-, 

,4*.) Saopiro/ cjtado., niim.i^i«4. lU'&i* fzgi 446;. 
fag. 464k Silense , Chfrnepm^ num. (a). Sivpiro^Clbr«it»(#i»»miin. 2#.. 

57»,P*g» ?•*• Lucas, dcTiijr,:Cbr»- pag. 464..SiUnse citado^ num. ^». 

iitmt^nndihh. 4. pa^. «ri^ Flor^,- pag. joa, Lucai, cU; TUy ctM4*, 

M»t4iis Sugr^tU coui^-14. Ckr«iMlr- fag. Sa« -■ . 



iLUSTk A<:i ON ES. 9J 

to.,Es evideiitc que los dos priineros Auto- 
res hablaron en este senrido , porque al mis- 
mo ciempo que le dan shte anos ,y siete me- 
ses d€ gobierno , lo estr^clian pot si mismos 
con manifiesta oontradicciony poniendo su prln- 
cipio en novuientcs -weitUey jcinco ^ y su fin , 
en nove^imtos tniuta y vm , que ;son plazos 
en que no ^odi^on comprefaeaderse los ano^ 
y meses arriba dichos. Yo lestablezco por ife* 
cha de su primeca cesion » lel dia once 4e Oc'^ 
tubre Je novecUntos y ireima ^ potqxxc efKeste 
dla,mes^y ano (como luego se ver4) -de- 
be ponerse el princtpio del succesor , segun 
las cuentas de los mismos Autores.^/de quienes 
aqui me apartp por necesldad; y por consi- 
guiente luibo de durar sy rcynzdq anco aHos^ 

sUti "nunes^y^aigunQs^ 4f<f^z ^\' ^'^^^ ^^''li^^HP' 
tes trchaa y sUFHd, que nombrar^ los. ie^it;orei 
mas andguos, fu^ cl de .$u c^ida^y encerra- 
miento; y el de novecUntos tninta y tres ia* 
bo de.scr el de su iixuer^ ^i)^ 

XIX*^ Ramirq "seg^do '6^tTcg6^^ reyap . Ramiro H. 

Qtnco 4e Mnero 'del aHo 4e novecientasy cincuen- ; 
ta ; y r^yni Jiez y nueve aHos , doi me&es , / '■' 

veifUe y cifm dias. Taqtps van puntualmente 
des46 el once JeOctubre die novevientpsy trei^- 
ta s ta que pusc la <?esion del a:nte:cespr ., Jias- 
ta el cinco de Enero de Movecientos.y eimuen* 
fa p «n que la hizo Kamiro. Convienen en to- 
das estas fedbas lo^ dos escrltores mas anti- 
guos y Sampiro ^ X el SHense. Luca^ de Tuy, 
por lo que toca i ia duracion del reynado ^ 

Ma di. 

(I) Sampiro-^CIwffficoff aira. 11. «!• R«^rigo XUmicc, li^. ;. cai>. 
fMg. 4^5. StUffic , Chr§m€0m nuw. 4, jr j. ^ag, ^4. 
S9» P«f* $•$' Lucas 4c Tujr fig. 



g2 ES7AfTAAs.ABE. 

dice lo mismo. De la histofia dc Rodrigo jXi^ 
menez , por cstar mal copiada , y pcor impre- 
sa » no puede hacerse caso , pues da a Rami- 
TO segundo , en quatro capitulos consecQtivos, 
ora dicz j "nueTJe anas de rey nado , era qumci , y 
era solos' diez afios y nueve meses. Un privi- 
Icgio de estc Rey en favor de los Monges dc 
Castaneda , en caso de ser legitimo (que bo 
me parece tal ) tiene la fecha errada , pues lla- 
ma am ottavo de Ramiro f al de navecientos 
*• > quaretitajuno \ en que cumplio los i^ji- 
i^^i^: '^ .■.'-•'.; '^ ■"' ■ - 

Ordono III. ^ XX. Elfcyhado' de Ordofio tercero , em- 
Rcy XX. pez6 (como'dixe) 4 cinco' de Enero de nove^ 
cienfos y cincuenta : duro cinco aHos , sets me- 
^es , y algunos dias , que son los seis^eses cum- 
j^/f^; que-Ie dan unos , y los siettincomfle^ 
its qtiife le dkn otros : y acab6 por consiguien- 
te hacia fives del' me s de Julio de novecicMt^ 
cincuenta y uno. Los que le alargan ■ la vida 
mas tiempo^ lo conftraden coii- otro delnm* 
mfd ftpiiibrc i 'apcUidado el Mala , que dispu- 
t6 ;Cl ' reyno al succesor (2). 
Sanclio 1. XXI. Sanclio primero , hermaho y succe- 
Rcj XXL gQj. jg Ordono , hubo de morir 4 tnitad de 
Marzo del ano de novecientos sesenta y siete , 
S los ofit^ afhs ^sie'te tneses ^y algunos- dias ^ 
rf^w^^* rporque as! se verlfican, «<> s<>lo los 
doce afios incomfletos que le dan todbs los Au* 
tores , pero aun la« fechas ciertas que tene- 
mos del reynado de Ramiro tercero , su in- 

■ ■ mc- 



1: 






(i) Sainpiro,nil!D]« 24. {rag.4tf^. 
Silcnse , num. 6%» pag. jo^. Lucas 
^t Tuy citado. Rodrig© Ximcnez , 
lib. 5. cap. ^,6. 7. %, pag. ^'4- Yc- 
1fe$,C»r»»ics&c. turn. 5. Zstritursti 



cscnt. I5.pag. 4J7r 

(2) Sainpiro , num. 15. pagiaa 
459. Silcnse , num. 6^, pag. ^96, 
Lucas ie Tuy , pag. 84. Xunencc, 
lib. J. cajf. 9, pag. 9s % 



IlUST JL AGIO'S ES. 93 

iricdiato succesor ( i ). 

XXII. Convienen todos los escritores en Ramlro HI. 
que Don Ramiro tuvo cl cetro quince anos ReyXXLI. 
cumplidos , 6 diez y sets incomfletos , y Lucas 
de Tuy especifica que fueron quince anos y 
siete meses. Esto se verifica con toda exacti- 
tud ■, suponiendo que empezase 4 gobernar , 
como dlxe antes , desde mifad de Marzo del 
ano de novecientos sesenta y siete , y acabasfe con 
poca diferencia , en. el dia quince de Octubre 
^e noveciefftos ochenta y dos , en que se coro- 
DO el heredero. Es cierto que Don Ramiro , 
despues de la coronacipn de Don Bermudo, 
•$c mantuvo toda via algun tiempo en el tro- 
no de Leon , reconocido y sostenido por los 
'3Leoneses : pero los historiadores desprecian- 
do comunmente este inter valo de tiempo, que 
parece fu6 de.dos anos a lomenos, ponen el 
fin del reynado de Ramiro , y el principio del 
de Bermudo , en el dia que dixe de la con- . 
(sagracion de este ultimo (2). 

•: XXIII. De Bermudo segundo , succesor Bermudo H. 
die Ramiro , tenemos tres fechas ciertas : que Rey XXDI* 
reynd diez y siete aHos : que su consagracion 
Su6 en Domingo > dia quince de Octubre de no- 
vecientos ochenta j dos : y que su muerte suce- 
di6 en el ano de novecientos noventa y nueve^ 
xomo se lee , no solo en las historias , pero 
taun en su misma lapida sepulcraL Solameii- 
ite DOS queda duda acerca del mes y dia de 
su fallecimiento , cuya ^poca puede situarse 
hicia la mitad de Octubre , poco mas 6 me» ^ 

nos, 

• • ( 

|z) Sanptro , num. 27* p:r!^. (2^ Sxuipiro , nmn. 0.9* pag* 

470. Silense , num. 6^, pag. ^07. 471, Silcnsc , num. 67* paig. ?o*. 

* X^as 4e Tuy , pag. 9%, Ximcner , Tudeasc, pag. Z6, Ximcncz jr ocim* 

kb. ). cap. lOtf ptf. fitf. . . I 



94 Esp A* A An A BE. 

nos , para darle Jos diez y siete aHos cabaUs 
que le dan todos. £1 4ipl6ma con que Am- 
brosio Morales pretende probar que ya liabia 
subido al trono ocho anos antes i«n el de no* 
vecientos setenta y quatro , se echa de ver que 
es a.p6crifo^ no solo porque no conviene -con 
las fechas arriba dlchas, sino tambien porotras 
razoaes mas claras y decisivas^ de que trato 
en ^1 discurso 4e la historia. Mudio mienos 
es digno <le ii otro d|pl6ma publicado por 
YepeSr, cuya fecha 4el m^ de Enfro del aS^ 
de mvedent4>s sesent-a y nueve^^ ^idelantaria el 
reynado 4e fiermudo mas de trece anos« Una 
escrltura de donacion^ fiecha por pToylan^ Obisr- 
po de l^eon, al Monasteno de Sakagun»l>a« 
xo el reynado de Bermudo ^ en la JBra de 
MXXXVIII , que corresponde al anode imjl^ 
tlene equivocada la fecha por yerro tie los 
copiantes (i). 
Alonso V. XXIV. Alonso quinto , dice ^u l&pida ise* 
Kc/XXIV. pulcral , que murio 4 tinco de Mayo del a89 
de mil 'Veinfe y 'siete i y lo mismo dicen , por 
lo que toca al aiio , I^elayo, Obispo deOvic- 
do, y Lucas de Tuy. Resulta que Teyn6^^- 
te y siete anos , sets jneses ^ y algunos dias^x\oc 
son puntualmente los 'veinte y siete , 6 veintc 
y echo dnos ^ que le dan commtmente los Auk 
tores , sin ^xcluir aun al de ia Ciirdnica de 
Don Alonso ^1 Sabio , cuya Chronologia suele 
ir muy ^rrada. Xos modernos que le alargaa 

la 

'fi) Pela7« , CbrpnUtH nuiu. 4. 'Ponce de 'Leon , f«l. n6. y sif« 

y T* pa^* 4^S* Silence , num. 69, Tepes, Coronica de Ssn Benito to«k 

JfH* 1*9* Lucas de Tuy , 'pag. Si, 5. EicriturM , escrit. 7* Ih >4* P<f« 

Ximeflck , lib. %, cap. i}. pag. t?* 4}|* T 44^* Vease ia C»Uc€Mm it 

lennu4« segundo , Diplpm* ex 4r- Ldpidds dil titmpt df l§*G9d§s» c»f, 

€kiw§ C^mppstelUnt en las obras de t.art. }5. tnscrip. i. 7 U E^f^M^ 

$m SulegMf pubikadUs por Pcdc* jCm^i U%. >• iiiau %•$• 



la vida un aiio, hasta el de mil jf vetntey ocho^ 
ban segiiido. la. fecha. die los Anales complu* 
tenses,, quo debet cstar. crradi>como la de al- 
gunos. dipldmasv^poi culpa de los copiantes; 
pues tiena contra, si las bistodas „y cestimo/* 
nlos. mas. antiguos (]i}« 

XXV*. Elepitifiodte Bermudo tercera fixa* Rrmudoin* 
su. muerter ea el ano de mil treinta jr siete^ Rcy XXV. 
coa cuyO' ntimero^ concuerda el de los, die^. 
aKos: dt rejnado}^ en que convienen todos los 
hlstoriadores. La fecha del Obispo Pelayo , que 
pone el fia de su vida en. mil treinta y dosy 
estl claramenta equlvQcadai^pues>se. opone al 
niimera de lo& diez. aHos: , que ih mismo nom • 
bra. Miicha mas, patentes son. las equivocal- 
clones, de. la. Chr6nica. Lusitana ,. que le hace: 
pelear coa los. Moros. ea mil- quatenta y cin* 
ro^^quandb. ya reynaba: Doa Fernando j^, y aun 
te; alarga la. vida. otros« dos. ano&, basta el de 
mil' quarcntoi y itett^ Sa muerte bubo de su- 
ceder antes; del dia. 'veinte y dos: de Junior ^ en: 
que fud liaw coconacion del succesor , y si es ver- 
dadera la circanstancia de. Mietcoln , que se 
nombra ea lbs. Anales Complutenses, no pue« 
de. sacarser dc los>dias una^u ocM^ 6 quince , de 
cuyas fecbas,, lia liltfma es. la mas^ verosimil,. 
segun la& cuentas. del Sitense ^ de que luego> 
hablard^ Ea esta ihcertidumbre de dias , pue» 
die alargarse sut reynado basta el de la co- 
ronacibn de Don Ferqandb ^ en cuya supo-- 
sifiloa durd; diez aHos ,. ufi mes , y ^^^^ f 

sio 

|r)< PeUjro , Cki'MMn. miai.. 5*- T ii$iAn6nimOyChr»nic»n Lmitdmum- 

fH» 4S5. I«ucas de Tuy, paf. ify.. fig. 4^7; An6ntiDO , AntuUetCom^ 

E«4Uif«. Ximenez , lib..s..cav« ''• plttttuut pa^. jt*?* Oleeehn di Li- 

ftf. 90, Aid if o cl Sabio , Cfnus pdks M tiempp de /«/.Gm^/> cap. x* 

if £/jM« pan* .3. cap. f 1^. f»L 8|. ^ -an. }7« iascxip* r*. 



g6 EsfaITa Arabs. 

Fernando I ^^^^^ ^^^^ ( O* 

RcyXXVI. XXVI. Fernando prinicro*fu6 ungido: 
Key de Leon en el dia veinte y dos de Ju-^- 
nio. fin esta fecha convienen todos ; y ^^^ 
puede moverse duda acerca del ano^porque 
el Monge de Silos , Autor muy digno de ft 
. por su antigiiedad , nombro el aao de miltrein- 
ta y ocho y y segun el epit4fio del kntecesof: 
bubo de ser el de mi/ treinta y siete. - I>ebe 
preferirse sin duda esta segunda fecha , porque 
con ella cohcuerdan , y no con la del Mon- 
ge » todas las ^pocas de los quatro reynados 
antecedentes. La muerte del Key. , come cx^ 
presa su inscripcion sepulcral , fu^ d vHnti j 
siet$ de Diciembre , dia de Martes , del am dc 
mil sesenta y cinco. La circunstancia del Mar-- 
tes , que cay 6 puntualmente en dicho dia, meS|^ 
y aiio , y la de la fiesta de San Juan Mvanr. 
geiitta I nombrado por el Silense , dcclaraa 
evidentemente , que en ^se dia huba die scr la 
muerte , y no en el de ^v^inte y sets , cooio 
se lee en la Chrdnica Lusitana. Segun los 
puntos establecidos , reyn6 Don, Fernando 
rveinte y ocho anos , s^is mese^ , y cinco du^9<\fi^ 
son los veint-e y ocho anos cumplidqs • que 16 
.dan las histories. £1 Monge de Silos , en lu^ 
gar de 'veinte y ocho anos ^le di6 veinte ysU'^ 
fe^y en lugar de cinco dias dixQ d<ke. Mnlo 
primero err6 por conscqiiencia neces^ru dfl 
la primer^ equiyocacion. jEn \6 eicgu^SK^: dii 
xo bien , porque conto.«^l jeeywadcudcrDoii 

Fcr- 

Ti) Vease la Ctleccion it kapt- mg«n Lusitanum y pag. 4T7. El ie 

^^i&c, cay, r. al*c. ^S. insdrip. 2* los ^nnalef Complutenus, pag>lT|« 

reUyo, num. 6. pag. ^t$, Silense, £1 de los jAnalet C9)Mp§ftdMt i 

num. 79. y So. pag. gxs. Lucas dc pag. ;ip. £1 de UOrtmi^dt B$p^ 

•Tuy , pag. 9r. P2. Ximenet, lib. $. ^« , qm msmdi €9mp9ntr D, U^««a» 

cap. ao. pag. 9U EI Auc«r deiari* #/ &M» , pan. j. cap. t3.'f«U>l#» 



ICiniT&ACtOKEi. 97 

Fernando desde el dia de la inuerte del an^ 
tecesor , que hubo de 'suceder ^ segun sus cuen^ 
tas , & . quince de Junto » siete > d^ : antes ' de ia 
coronacion de dicho Rejr (i). v ^ <I ri 

. XXVIL Bl beredefo de Don Fernando, 'Xlotwo VL 
en los estados de Leon ^ fii^ su Mjo Don R^XXVlt 
Alonso sexto , 7 se mantuvo en eUos desdd 
el dia de la maerte del padre , Jiasta el de la 
£imosa batalla de Valpellage / .dia ^ ^ n/n^^ ^^ 
Juiio^e mil setinta y wto, en que su hergia* 
no J^n Sahcho lo faizo prisionero/y lequU 
t6 la corona. Le dur6 este gobierno ; segun 
ias fechas insinuadas , cinct^ aHos , sets tneses'^y 
^iez iKho dias (a). 

• XXVII L ' Sancbo segunda » que erar-ReysandiolI.Rcjr 
de Castilla desde d dia vtinte y sifte ^/D^XXVffl. 
aembre^ di\ mi y sesenta y cinco ^ se apodcr6 
de los estados de luton^ 4 quince di Jutitfdf * 
mil ^etenta y uno^y perdi6 entrambos reynoy 
con la muerte, en siete di Octufffe demi se^ 
tenta y dos. £sta , sin duda '» es h ^poca de 
su muerte » segun el epitifio latino de S. SaN 
vador de Ona , pubiicado por Berganza , pues 
el ocro casteliano del mismo Monasterio , en 
que est4 trocado el afio y el dia » xio. merece 
ninguna & , por ser obra de los raonges del 
siglo quince. Dur6 su reynado de sola Cas* 
tilla $inco anos , seis meses , y diez y ocho dias; 
el de Leon un aflo , dos meses , y veinte y dos 
iiids \ y los dos juntos seis anos^ fiueve meses ^y 
diez dias 1 que son los seis aHqs cum^lidos qpe 
Tou. -rn N ie 

(T) VMte U CtUnUn it Ldpi" . Ximefie«» UK f. ctp. f. pif^.ft. 
idJ^&e. cap. 1. arc, |y. Inscrip. i. An6ntinoyChr»nic9HLutit4muih^%i» 
SUenie* auai. So. ^u%, )ts « r "><«• 4t'. Ocrok luuclios. 
f6. pag. ) |o. Pelafo, ■«». <• pag. (t) Vease U EipMMs Atdht, lib. 

4Ctf. Lucas At Tuf* paf. ft. p pp. c» ca-i«f oMMroa ilp» y xpo. • 



.U' / 



^ Estatx ArABB.^ 

Ic ddn'comunmente nuestras historbs.Desde ^ 
dia de la muerte de Dott Sanchoisegundo, 
yjalvio i: Imicularse Rey de Leon: suohcriiiii^ 
no Don Alons6:(i). • . j . i '• ::». i . 
AloMo/VI. XXIXi! Alonsd. sexto y scguni lasJ t*pr«sio- 
SxjXXIXr j^^g del' Obispo Pelayo , y dc los AnaleslTo* 
ledanos , tourio en el ano de tnH ciento y nitt- 
vt ^ d'espuej de la media noche del MiercoUi^ 
i^e €jay6 en .di(i Mint a "de JunWy enfrada ya 
H. Jue^et ^ (BafTwur^ de: Jalia. Esta . fe'ctia tan 
<2ircunstanciada debe preferirsc i las dc'i)tros 
escritores que le adelantm la muerte » quien 
algunos dias , quien meses , y quien hasta tret 
alios. Contando su reynado desdc su segua- 
, , /I : • da 'fex^acion ^ dUr6, pvinfa yieh' a^s-^Acho 

ip^es^/ weintt y qtxatro dias.\ anadieiidoft las 
de ftu |>rimera residencia en Leon , fueron ^w^* 
tent a y dos dnosy ires meses ,/ d9cr^ial :-y 
]>omendo en cuenta aqn el imerva^a que pa* 
*6. entreua^^eytiado y otro, jesultarJa suma 
de quarentit j,.tres..ano$s^'Seis. nuses/^y^iju^trP 
4ias , qixe sorijpuntualmerite los quarinfaytres 
anos cumpHdos que le dan algunos historiaido- 
fes, y \o% qudrenta y ties anos ^y sets meses 
njue expresan.otros (a). 



ILUSf 

(i) CoUen«ti de *LapttUs t&ci Hoirigo ^Tmentt^ llh, €, cif,'iif 

fc4p. I. art- 40. inscrip. 4. Florcz, pag. 104 . y ca^»J t5- pagi trtL* E^ 

BipmnA S^fiTAdA com. 14. Chronolo^ Aucor <lcl Cbrotjicon LujitMnum paf« 

.^»4, ^f. pa*. 47*« Pelayo , niiu^ 420, El tie los ^ncUs TdtdsHf 

■fi P«^ <|87. XinieHezv li^. tf. carp. pa^^. 40}. Ploi^cz , lo las^otfts s<r 

Itf. ptg. luf. Kfifixi mo ,Chrom€»n bre el Chronicou de Pelayo^. pt|. 

Lmitanum , pag. 4 it. Otros. 490. Veanse l«s dona^ biKoxiidotfS 

. > (2> Prlayo, CV#iiic«ii nunt .<xs. .y.Qhrooistav 



ILUSTRAGIGN VII. ' 

de los Re}^s\ de Navarra hasfa enPrado ' 
.el Hglo, doge. ; ' 

. . . l^:•^ JlLias-anUguedadttfjpocovfundadaK ^ei Antlgucdad 
R^yna -de . Ni^y^rw , , ha» Jigrado icn >£8pae& gj^;]^^;^ //^ 
;y fucru de .elU mucho partido,.y mujr pa- fendida ' por 
derpsos patrocinaddrei. Estevao de Garibay^ Autorcsclisi- 
^tubrosio Mor;iles.» »y iiiaii de Mariana > que cos- 
jnerecen. : emrc adestjOs hbroriadores el citulo 
^e .Erintipes » igiTf^iaroxi aqueKReyno con cl (& 
Astucias , eslablecicndo sii origen en los pri- 
meros anos ,,despues de la irrupcion de los 
Sarracenps. JEl P. Josef Moret , que si no se 
•hubie^e dc^sado bendar los.ojos por el ^mor 
:^^ su patria , hubieina sido el mas profbndo 
^veriguador de. nuestras aatigiiedades 9 :y aim 
el biscoriador mas critico de nuestra nacion^ 
empkza el catalogo de sus Reyes desde Gar- 
cia Ximenez , Seiior de Abarzuza , y Ames- 
cua, nombrado (como dicen) desde ,el aiio 
de setecientos ditzy seis^ 6 diezy echo; al mis- 
mo tiempo que .confiuesa sus invest igaciones » 
que dicho nombramiento tan antiguo no tie- 
ne apoyo de verdad. Los eruditisimos Mon- 
ger > Prudehcio de Sandoval , y Antonio de 
Yepes , 4 quienes debe la HIstoria de £spa- 
fia mucha gloria y explendqr , caycron sin em- 
bargo en la misma flaqueza , por sostener los 
houores fabulosos del Monasterio de S. Juan 
de la Fcna. £1 Abad de dicho Mouasterio » 

N 2 Don 



iIOO E S 9 A ft A Atm A B*S. 

Don Juan Briz Martinez , no contento con 
defender \sl misma antiguedld , la rfdlculiza 
todavia mas por lbs extranos realces » con 
^qvu^ U ^QfnZf cocejando & Gafcia Zlmeuez, 
con el Santo Rcy Mclchisedec i que no tav6 
ni padre , ni madre , ni genealogia ; pero ana« 
diendo , que sin duda hubo de ser Espanol , 
y no Godo , porque los Godos eran malos , 
y ^1 bueno -, y que el lugar en que tuvo prin- 
cipio' su r^no , per singular providenci^ de 
Dios se llamo iP^a^fifO , porque alii se habia 
de fundar el Monasrerio de San Juan de la 
Pena y dedicado al verdadero Pan 9 que e$ el 
Dios universal de todas las cosas. ' Andres Fa- 
^in Parlsienie ^ Abogado del Pa^rlamentd de 
Paris » anade otro nuevo explendor al primer 
Rey de Navarra, Garcia Ximenez^ asegurah- 
do que el Papa Zacarias, en el a&o de seee^ 
cientos quarenta y cincOy le dirigi6 una Bula 
en que le concedia el glorloso tftulo de Key 
Fidelisimo. Asi inumerables Autores de varia$ 
naciones , pero todos modernos , ban engran* 
decido el lustre y la antigiiedad del Reyno 
de Navarra , como si sus naturales , tan esck- 
recidos y famosos desde tiempos aun mas an- 
tiguos , necesitasen de ir mendigando oropeles 
y titulos postizos para sobrcpujar con sus vcr- 
daderos timbres 4 los de otras mucbas provia- 
cias y naciones (i)* 

11. 

^ (r) Garibay , C9mp:n£$ Hisf' PampUns , tftulo Xt^fs 4* S^wmM 

rial de Ut Ch-inUas torn. 3. lib. 21. fol. 16, Yepes « Corenita leiursi it 

pag, r. y stg. Mariana ,■ Histotia^gt' ■ la Orden d§ Sxn Betiht » toBu %• 

994ligics dt Eilt^na tom. 1. lib. ft. ccntti^'a ^. ano 71S. yi^^ fol. to, 

cap. t. pag. J57. y »»g. XTotet, /«-' y ^ig. Brii Martinez , HuttrU dt 

^•itig^ones histitica* de> &e. lib. a. S^n htan de la Pe^a lib. j. cap.' 2. 

««p. y. f. I. y a. pag. avi. y »ig. ». y sig. desde la j»ag. 1. Faviu, 

»Mslei del Rijnt de Navmrs Hb. 4.. Histeire de lUvarre lU^. x* pag. 7. 

«ap. I, pag, 13 J , cap. 4. pag itff. lib. 2, pag. SJ. y sif» 
'9Uki9lsd,C4f4le^edeloeOUsp9t'dt 



* iLVSTkA/tflCTKES. lOI 

IL Pcro, jquiles.son los documentos en Apoytdicn 
que sc apoyan tan respetables esciitores ? Al- .documentos 
gunas Bulas Pontificas ^ que ya en nuestros 
dias estan enteramente desacreditadas i y re- 
conoci6 por ap6cri£is , aun el misma P« Mo» 
ret: una historia manuscrita de San Juan de 
la Pena , que consta ser obra del siglo quin- 
ce: d libro de la Re^la de San. Salvador de 
Leyre, que se.escribi6 & fines del siglo on- 
ce: varios epit&fiosde OEtefe$^. que con solo 
verlos se conoce ser iirventados : una s^rie 
de dipl6mas y privilegios , compuestos mo- 
dernamente por personas tanto mas sospecho- 
sas , quanto es mayor el interes que tenian 
en las glorias de su propia casa:i estos cinco 
capitulos se reduce todo lo que akgan los his- 
toriadores modernos en favor de la antigue* 
dad del Reyno de Navarra y de sus prime- 
ros Reyes. £x&minemo^ los dos liltimos , que 
son en los que principal mente confian 16s Au- 
tores mas acreditados. Los epitafios de San 
Juan de la Pena , que pueden verse en el P. 
Maestro Yepes^ tienen (sin que disputemos 
sobre su estilo } quatro indicios maniiiestos de 
ser modernos: la fecha en niimeros ar4bigos; 
la cuema de los afios por la Era Christiana; 
la mencion de la Igtesia de San Juan , que 
es f&brica muy distante de aquellos tiempos; 
y la uniformidad con que estan compuestas 
las inscripciones , iudicando todas ellas una 
misma mano. Los dipldmas y privilegios, que 
cita el P. Moret^no tinen mejor semblante. 
Los mas famosos son el del Rey^ Don' Gar- 
cia Sanchez » bisabuelo de Don Sancho el Ma- 
yor » en que se conceden varios privilegios i 
los Monges de San Juan de la Pefia j y el de 

Don 



Don Cirlos el Noble , Key, de Navarri^, 7 
Duque de Nemours , en favofde los valien- 
tes guerreros.de la Viiile deRoncal. El prime- 
xo ciene mucHos iiidicios de ser ap6cr]fo , per 
su lattnidad > .que aunque no es muy. -buena^ 
jno es tampoco tan, mala como corrcspon- 
diera a su fecha;: por su afectacion hUtarlal ■, 
que no parece may propia de un diploma de 
un Key: par la. iiovedad.^ in6ubsistencta;'de 
sUs relaciones ^ que no se. Italian insinuadas por 
ningun otro escritot mas<: antlguo : por dlga- 
nas de sus paiabras castellanas , como pena^ 
sierra , detras , carneros , y otras ^ que no pare- 
cen tan antiguas como se supone : por el em- 
peno , que manifiesta el Autor del papel en 
elogiar el Monasterio, y asegurar sus rentas. 
Anadese i esto^que aun quando cl diploma 
fuese legitimOjSu autoridud seria muy pocai 
6 ninguna, para asuntos del siglo octavo, lle- 
vauvfl) la fecha de cincuehta y nue^e del si- 
glo decimo , y relatando cosas enter^mente in- 
auditas. Mucho menos caso debj;^ hacerse del 
de Carlos el Noble , que con fecha del ano ' 
de mil quatrocientos y doce , habla de un he^ 
cho succdido mas de seis siglos antes , en j^- 
teciento$ ochentay ocho :, y auuque cita otrjos 
quatro. docuraentos mas antiguos , \6% tr<» de 
ellos no tienen bastante antigiiedad para el ca- 
so, bienda de los siglos once y dooe\y el otro 
es claramente apocrifo , pues cuenca una ha- 
talla muy memorahle , de que no.se^haUa 
rastco eu' las rhi^torias; pone un Bey Ordono 
.en Asturiai,, x^5^fi/^ ymas anos antes dequie 
hubiisse Reyes Ofddnos ; afirma qudesteRey 
raurio en batalU, sabiendose de eierto lo con- 
trarioj atjribuyc 4LRey Ordono primero . las 
U' . des- 



des^acias dc Ordoao &eguxuk>';.Goo:;fbcha del 

ano de ochocuntos veintt.y das faabla.de loshe- 

cbos de esce Pm)cipe|..qiie: tard^^todavia.itia 

siglo ; cohfbnd^ al Rcyr^^^^^^^^^^^^^- prHnero 

con tXxtxQtXfif 'dehixxtsmo n€ntibr&;.se imies* 

tra entcrado de las hazanas de esce Rey Moro, 

en tiempo que todavia no era conocido txx 

el jmuiada £n suima^Ios documentos en ijue 

se fgnda la a^tiguedad/deJos Rey^s de Na^ 

Varra ^; son clarartiente ;febulosos , /d ^incapaces 

de dar la men6r luz 4 un kistoriador que bus- 

que la v^cdad ; y acerca de los de San Juan 

de la Pena,en parjtrculair debc asenrarse por 

peiricipio cierto^que todoslosque ttevan fe^ 

cha itaas.antigua dcla&o ,dfi .mmcientasy wiftr 

ti , €on i&eguramentjef apociifos., pues hasudes- 

pues de dicho ano ho se fund6' el Monaster 

do , por confesiondel mismo P. Morct (i). 

f III. Tainpoco favprecen k dicha . antiguer Ccntrjiria i 

dad los hisWxiadores coetaneos, sicndo inte^ ^^ reladoncs 

bien sus relaciones - muy contrarks i lo qu^ ^ador* ^'^^tf 

fie pr etende. El Cohtiriuador del Biclarense , que guos. 

'escribia en el ano de seticientos teinte y qua. 

tro , no habla palabra de la fundacion del Rey* 

410 de. Navarra ;:y txatandode las^utrras de 

iiuestros Arabos ; auii de \i% que hicieron *eQ 

pais extrano <, no mtiestria haber tenido la me- 

nor noticia de las de Uruil , Ainsa , o So- 

brarbe , que siendo como dom^sticas , y de 

d^ntro de Espana^.debian ini^portarle loa^s que 

ias de Francia. Isidoro Paocnse » que llego aoa 

«u historia hasta - d aiia > de ^'eiecimi^s / ciwum^ 

* \i . ' 

(r) Tcpes , OrtnitM it San Beni- %ig. caj^ 7. pag. ?yj; y sig. y |^t» 
ttf, toai« ?.'ccniiiru,)..foi. ip, tj. uin*t$i^l Rejuf.ibfiifav^ns, hb«. j« 
la. X4. If. UOTCty Invgnigdci^itt's cap. j^ p^g. 203. 9 fie. 



104 EsFAfTA' AXABX. 

ta y quatro , tampoco conocio al que dicea 
primer Rejr de Navarra , ni tuvo la menor no- 
ticia de su eleccion y conquiscas. Sebasdan de 
Salamaaca , que compuso su Chr6nicar en el 
reynado de Aloaso tercero , despues :del ano 
Ac ochocientos sesentay sets , no solo no nom- 
bra jamas 4 nlngun Soberaxio de Navarra , sine 
que hasta sus mismos dias la supone siempre 
sujeta & los Reyes de Asturias: pues dlce^ que 
Alooio iprimero no tuvo ei trabajo de vol- 
ver i poblar de Christianos las dudades de 
aquella provincia,como lo hubo de hacer con 
varia^ de Castiilay Leon, porque en aquel^^ 
basta entonces no habian entrado los A^abes: 
que Frueia primero , despues del alio de u^ 
UcUnPQsjf setetita^ liubo de sujetar & los Vas-» 
cones , por habersele rebelado : que los mis- 
mos en tiempo de Ramiro primero »poco an^ 
U$ de la mitad del siglo mno^ miiitaban baxo 
las banderas de los Reyes de Asrurias : que 
reynando Ordoiio primero, despues de la ml^ 
tad del mismo siglo , no habia en toda Espana 
sino dos Reyes , que son el de Asturias f y el 
de C6rdoba. Ei Anonimo Albeldense , que 
acab6 de escribir en ei aiu> de 9chacienios4>4hen- 
ta y tres , no solo no faace mencion alguna 
de la Soberanta de los Navarross sino que 
los supone sujetos aim en sus mismos dias 
k los Reyes de Asturias , pues refiere que 
Alonso tercero , dos veces se vi6 precisado 
4 Sujetar con las acmas la JSereza de los Vas* 
cones : y es de advertir ,. que el siicncio del Au^ 
tor (si era Monge de Aibelda, como dicen) 
equiv^ale i una prueba la mas fuerie de todas ; 
porque siendb cicrto que Aibelda pcrtenecia 
antiguamente al Reyiio de. Nayarr^i, no debia 

dc. 



I L u s"t n A t X o N ie S. " fOJ 

dexar de tratar de sus propios ^eyes , y mu- 

cho menos llamar Busy si^o, al de Asturias ^ co- 

,fn6 \o hace rcpetidas veces ,hablaBdo de Aloitr 

so el tetcero. A;^ mkad del mismo isiglo Hm^ 

-ve e9cribi6 San Eiilbgto el CoTdob^s^y aim- 

<jue estuvo en Navarra, y da razon de s«s 

excursiones por-ella , no insiniia jamas que en 

aquelia provincia hubiese Reyes i pueselPr/fi^ 

^ipe Christiano , a que dice estaban sujetos los 

de Pamplona*, debesiadudaencenderse que era 

el de Asturias , por sereste el unico Principe & 

que los reconocen sujetos todas las dema$ histo* 

rias de aquelia edad. Aun el Monge Silense^ 

que escribia i lines del siglo oncCy'd princi* 

(pios del doce,*nos repr6S|^ta 4 'lbs NaVatros 

idel siglo octavo y nono,^omo.4 «ubdftos de 

-Asturias >y en particular lo declara> hablando 

de Fruela y Ordono , que empezaron i reynar, 

ei primero en ^etedentos y sitenta^ y el segun- 

^ en ochocuntos y cincuent a. \M\mi^«io \o% 

^Franceses y demurs extrungeros en "sus Aliales 

J Chf6nicas de los sigk>A>ctavo y ndno> no 

nombran siquiera.una sola vez & ningun Rey 

de Navafra , ni supotien que lo -hubiese ba- 

bido; antes bien algunos expresan, que no ha- 

bia sino Duques 6 Condes, como lo eran II- 

duon y Nution,en el z&^ d^ ochoiientos y cin- ^ 

^«^«/4,segun la Chr6nica Fontanelense (i). 

IV. El primero que hablo de Reyes de Refcs vcrda- 
Navarra , segun mis notkrias , fii^ el Monge ^^^s de Na- 

' A \ * \ "^ 

<i) Kn^nivao ^ ^iiUtio dd Jpaw Hum; i;. pig. 4pr. A-lbeldciis^ , ^ 

ntm Biclartnst^n ^ num. 40. y sfg. ' ^hromein niim, 6\. JjJift. 4ff; Ska 

iesd; la pag. 4^S. Isidoro Pf^cense, Eulogio , Epistol, ad GuilUsindum 

Chr§nicoH num. 34* y ^ig* desde Ii Pdmpilonensem fol. 96, Ancinitno, 

fa|. 19^, Sebastian dt Salaniauca, FragmintHm Cbrtnici FontanfUensi* 

Otrpnicem tivm, T4. pag. 4^5 » "uin. pag. ^^9. SiUnsit-y Chrcnicon num. 

i^* ?H* 4'^> nuiu. 23. pag. 48^. , tj, pag. z«5. niun. n* P>6* *^^* 



io6 EspaHaAkabx. 

llamado • Vigila , que continu6 la Chr6nica Al« 
beldense Imta el ano de norecientos setenta 
y sets ; y el segundo fu^ el Qbispa Sampiro, 
que di6 fin 1 la suya en el dcifiovecientos ockiU" 
ta y dos. Lo que dice Vigila , se reduce 4 ei- 
.to : que en la Era de noroecientos: quarenta y 
tres y aHo de noroecientos j cincOySe levant A Riy 
en Pamplona ^ Sancho y hyo del Rey Garcia f 
y murioen el aHo, vigesimo de su teynado^, que 
es decic , en el de mvecientos ieinte y cinco ^ 
'd fines de veinte y quatro: que: Garcia jSu hi« 
jo 7 succesor , reyno mas de quarenea aSos i 
y que en el ano de mvecientos setenpa y seis^ 
en que escribia el Autor , reynabx Siancha 
segundor , hij6 de^ antecedente. Samjnra no 
dice otriL cosa. en el asunto ^ sino que ea el 
ana tercero del Rey Ordono segunda , que 
es decir , despues del Enero de norQecienh^t diez, 
y /^iV, rey nana en Pamplona Sancho, hi jo del 
.JRey Gircia. (pues. el Uamarlo Garcia Ujpdft 
Sancho ,: fu^ sin. duda:: equivoca'cion);: y que 
4 los principios del fpynado de Ordono ter- 
cero > en novecientos y cimuensa , y aun en ct 
segundo ano de Sancho primero de, Asturias,^ 
que corresponde d los hitimos meset de mve* 
cientos cincuenta y sets , reynaba en Pamplona, 
el Rey Garcia ; fechas todas ellas , que con* 
cuerdan muy bien con las del Monge Al- 
beldense (i). 
eoiiiimiados. V, Segun las noticias uniformes de los do$. 
dc*^ ^^RodS"o ^^c^^^ores arriba dichos , que son los mas an- 
»mencz."^^ tiguos en la materia de que se trata , debiera 
cmpezarse el cat41ogo de los Reyes de Na* 

var- 

(l) VigUa , ChrfMtctn ^Ihtldentt Ciironie$n num.. it, pag.. 4tf j , Biia. 
fntin'MUum iiuin. 49. pag. 4fi , sj. y atf. pag. 46!. 4^^. 
■lun. S/. pag. 4^>. ^tf^. Sauipiro , 



iLUSTtACIONES. I07 

varra , desde el ano de mvecientas y cinco , que 
fu6 el primero del reynado de Sancho , 6 bica 
desde los ultimos anos del siglo antecedente^ 
pues. suponen los niismos Autores que so pa^ 
dre Garcia tamhien fue Rey. Pcro comb Ger 
r6nimo Zurita » Pedro de Marca , Arnaldo Oi- 
henart, Pedrq de Ab^rca,el Marques de Mon* 
de/ar , Juan Daniel , Schoephiin , y. otros: cscrK ' 
tores igualmente juiciosos » aun despues de ha- 
ber rcchalzado los pHmeros Reyes ap6crifbs , 
empiezan la s^riedelos verdaderos desde IM- 
go Arista : es preciso ex^minar lo que escri* 
bi6 en el asunto.Don Rodrigo Ximenez » por^^ 
qiie aunque moderno> era natural de Navar* 
ra, y e$ el .^imero y iSnico fiador deJoslhis- 
toriadotes arriba * dichos. Dice Don rRodrigo 
Ximenez ^ qne^. um cierto Bnecovi^pelUdado 
Arista , subi6 del Condado dp Bigorra i los 
Pirineos , y des|>ues de algun^ ii^mpo bax6 k 
las llanuras de Navarra, en donde por sum^u* 
cho valor mereci6 el Principbdo : que Garcia 
fiid su inmediato succesor^ii qufien dos "^^ces 
Uama hijo de EnecOjj otra.vez hijo de\ San^ 
cho^ porque su padre tV Crista (que es decir ,/. 
el Roble 6 el i^if/^rr^) tendtia.los.dos.nanibxes 
de Sane ho JEnecoi que Sancho AbarcJa^iujp der 
dicfao ^Garcia, nacidainmodiatoment^iiespues^ 
de la muerte del padre , le sucedi6 en el rey- 
no , aunque por ser de . tan' tierna edad no fu6 
proclamado Rey hasta despues dealgunos anos: 
que despues de ^1 subia al trooo su hijo Gar^ 
cia , apellidado el Tehiblpso ^ .y Ju9go:<i^sjpue^ 
de cste su hijo Sancho el mayor. En esta re- 
lacion de Don Rodrigo Ximenez , yo no veo 
sino una contirmacion de lo mismo que di- 
xcron antes Vigila y Sampiro j pues el Rey 

O z San* 



io8 EsPAfiA AmABS. 

Sancho Ahaf^a , hijo de Garcia y y nfeto^ de 
Arista , es el mismo que ilamaron ellos Sancho^ 
bfjO' de Garcia; y los succesores y descendienr 
tcs ; Garcia el Temblosajy Sancho el mayor , soa 
Iqs mismos que ellos Uamaron Garcia , hija 
4^ Sancho ,. y Sancho , hijo de Garcia. No hxf 
6ino una sola dificultad , y es que la procla^ 
aiacion de Sancho Abarca, segua la^ cuottas 
de Rodrigo Ximenez , fo^ en el afio de ocho^ 
cientos och^nta , y segun las de Yigila y Sam-^ 
pif o , en novecienposy cinco* Pero esto. no debe 
dar cuidado : lo primero , porque U Histom 
de fspana de Don Rodcigb ,. poc culpa , 6 del 
AutOF y 6 de los copiantes , tiene la desgracia^ 
de* llevar las mas de las fechas adelantadas^ys 
casi todia la Chronologia erradii ^ y Uena dcF 
kicoherencias : lo segundo , porque exr case de 
diversidad de pareceres , mas f(i debe diktsc i 
los que escriblecon de cosas de isus diasL, qiiCL 
4 quien tratd en el siglo trece de asuntos ddll 
riglodiez,y del nu^ye (if)« 
GoofliiidJdos vr. Con lo dicho hasta ahora , quedariac 

lol^nTcxT ^^ ^"^ ^« 1^* ^^y^^ ^^ Navarra bastante^ 
tic«s. de mo* ^^nte^ aclarada, si Pedro de Marca y los de^ 
demot. mas criticos modernos que nombr^ poco aa«^ 

€e9 > ikv la bublesen obscurecido con anadiD 
etros Reyes intermedios entre Inigo Arista, 
y Garcia Sanchez el primero , baxo el falso 
supuesto de que Don Rodrigo Xiuucnez na 
los nombr6 ltodos,rli seguidos. Apoyan es- 
to^ supuesto en ei mismo jiombre de Intgo 
Aiista, cuyo hijo , segun la costumbre de aquen 

' / lk» 

(r) KbdiMgo Xfrncnez , Rtrumiu Beam lib. a. cap. t!. nuvi, j, paf. 

HispanU lcstArum\\\t, 4. cap. le. I6z, ScllOephlin, ^'udnhm de^Ot^ 

ffii. 9t. «2. lih. f. citr% 21.12. ij. fu., &n cap. I,. £^, ^, ZiiriM.y 

3'i* i'^iJ- >!• y^» UAxcr, Hisuirt de Atarci-,.lnfi • * 



Ilusthaciokbs. 109 

Ilos tiempos , bubo de Uamarse Iniguez : y iue- 
' go. ea algiHias meinorias maiuiscrhas y ei> €|.ue 
sp< halla aplicado el apellido de Ihiguez i la 
Casa Real de Navarra , coligiendo.de aqui 
comoconseqiiencia necesaria que autes de Gar- 
cia Saiichez bubo de haber algun iDiguez^i 
quien algunos dieron ej nombre de>Fortuno» 
y otros el de Ximeno , y le bicieron padre ^ 
quien de un Saacho Fortunez , y quien de ua 
liiigo Ximenez. Pero se destruye toda, esta 
naquina con la observacion que bice antes 
sobce cl modo de expUcarse de Rodrigo , el 
historjador Navarro; pues se echa de ver cla- 
rameute , q^ie el Arista se llam6 Sancho Miy 
gOf y que Garcia Sanche» ^ y Garcia IHiguez.^ 
no fueron dos Reyes y sino uno solo ;apellklddo 
por unos de un modo , por otros de otro , y 
por Rodrigo Ximenez en ambas maneras, por 
razon de Jos dos nombres dlversos de su pa- 
dre. Los documentos que se alegan en favoi 
de los Reyes anadidos , no merecea atenclonp 
pues son memorias forxadas para Hustrar la 
bastoria de algunos monaste^ios , prlncipalmen- 
te de los de Sai^ Salvador de Ley re » y Saa 
Juan de la Pefia (i). 

. Vn. , Siguiendo, pues, 4 tos Autores que Sancho Ifugo 
se lun dc scguir , que son Vigila , Sampiro , Arista, padre 
y Ximenez, la genealogfa de la Casa Real de % S^varrT* 
Navarra debe comfenzarse poi*^ Sancho Inigb 
Arista , Conde de Bigorra , y el catilogo de 
los Reyes y.por su bijo Bon Garcia , apellidaf 
do^ Sanchez Iniguez. £1 Conde de Bigorra^ 
aiinquc francos por nacimiento , era dc sangre 
espanola , como dixe ea el libro segundo de 

k 

<x} Vcansc Ximcnct, Marca » 7 los.Hciaac Autorcc citad«s« 



no EspaI^aArabe. 

h EspaHa Arabe , y es natural que descen- 
diese de la familia de Sancho Medarra , ca- 
ballero castellano. Obtuvo de Alonso tcrccro , 
Rey de Asturias,el senorio de Navarra, pc- 
ro con el solo titulo de Conde , 6 Scfior feu* 
datario: y como esto sucediese , segua parc- 
ce, al mismo tiempo que Don Alonso se ca- 
s6 con una Senora francesa , debe tomarse por 
^poca , con muy poca diferencia , el ano de 
tchocientos setenta y ires. Mas de diez aiios hu- 
bo de durar el gobierno de Arista , pues c$ 
cierto , como queda probado , que en «1 de 
ochocuntos ochenta y tr€s , en que acab6 de cs* 
cribir el An6nimo Albeldense , Navarra to- 
davia no tenia Reyes. Segun esto,podri tch 
marse el ano de ochocientos ochenta y cinco por 
ultimo del senorfo feudatario de Sancho Ifii- 
go , y por primero del reynado de su hijo 
Don Garcia , por ser esta ^poca la mas ve- 
rosimii , atendiendo 4 las historias de aquella 
edad , y & toda la s^rie de los demas Reyes 
de Navarra (i). 
Garcia San- VIII. La duracion del reynado dc Garcia 
chczlnigucx, primero debe colegirse de varias noticias suel- 
^^^ tas que nos quedan , asi de ^1 , como de su 

heredero Don Sancho. Se sabe en primer lu- 
gar , que Garcia vivio poco , porque le xxflta* 
roQ los Moros arrebatadamente : se sabe tam« 
bien,que su hijo naci6 despues de la muer« 
. te del padre , y fu6 proclamado Rey en su 
mocedad , quando tenia ya unos catorceafkii 
se sabe finalmente por testimonio de Vigi-la^ 
que la proclamacion de este su hijo fu4 en 

el 

(i) Consultense los Autores ci« r. nun, t2|. 7 liK s« miud. »•• 
XMi^s. Yeasc 1* gsfMAs udrsh , lib. 



IlUSTRACI on E S. Ill 

cl ano dc novecientos y cinco. Quitando cator- 
ce anos a los novecientos y cinco ; resulta que 
Garcia primero murio en el de ochocientos noven* 
ta y un& > y reyn6 seis aHos. Desde ochocien^ 
tos noventa y una en que nacio su herede- 
ro Don Sancho ^ hasta novecientos y cinco , en 
que le proclamaron ».van los catorce anos de 
la jQienor cdad del Principe, que pueden con- 
tarse por anos de rcgencia entrc un reynado 
y otro. La cxpresion de Vigila , copiada por 
cl Autor de la Chronica de Burgos , y por 
cl de los Anales Compostelanos , esto es , que 
en el ano de novecientos y cinco se levantd Key 
en Pamplona {survexit in Pampilona Rex) , es 
prueba del interrcgno ^ que acabo de insinuar, 
pues parece que nos pintan la proclamacion 
del Rey como cosa nueva y repentina. El 
diploma que dice haber visto en Barcelona Ge- 
r6ninio filanca , de un Rey Garcia, hijo de 
Inigo , en favor del Monasteria de San Sal* 
vador de Lcyre , debe tenerse por apocrifo , no 
solo porque Ueva la fecha del aiio de ochocien^ 
tos y ochenta 9 que es anterior at reynado de 
Don Garcia Iniguez 6 Sanchez ; pero mucho 
mas, porque supone contra toda. vcrdadhis- 
t6rica , que el padre y el abuelo de este Rey 
fiieroa tambien Reyes« Mas sospechosa es to- 
da via la escritura que cita Moret,del Monas-^ 
terio de San Pedro de Ciresa , donde se su- 
pone que Garcia Iniguez era Rey de Pam- 
plona en ochocientos sesenta y siete , en cuyo 
tiem polos Navarros, consta , que todavia eraa 
subditos del Rey de Asturias (i). 

IX. 

U) Vigila , Cfcr^mW Alieldtn- Xiiiienc2, Rerum in HispanU geTta' 
ti ۤn$i9U4imm num. 9j. pag. 4^ j. , -rum lib. 5. cap. ai. pag. yi. Hi Au* 



11^ E^PAf^A A&ABB. 

SanchoGat- IX. La mueite de Sancho primero , qoc 
CCS Abarca , .^5 el que tuvo el renombre de Abarca , co- 
*^^ * mo dixe en la historia , dcbe ponerse en los 
liltimos meses del ano de novecientos veinte y 
quatro , d los vsitue aHos no cumplidos de su 
a"eynado , porque asi cansta expresainente pot 
el diploma de la fundacion de Albelda^ 7 ast 
tambien lo dice Vigila,.cuya autoridad^ oomo 
<ie hiscoriador mas anciguo , debe preferirse « 
la de Rodrigo Xiaiericz, que no le di6 sino 
qumci. El epir4fio de San Juan de la Pena , 
que pone la muerte de Sancho Abarca en el 
ano de ochocientos noventa y um , que fti^ cl 
de su nacimiento ^ y de Ja muerte de su pa- 
dre, es composicion mode ma , j de mnguna 
iL Si se anaden i los veinte anos del rcyna- 
do de esce Principe los catorce de su menor 
edad , resultara, que vivio treint^y tres6 treifh 
f^ y quatro anos (i). 
Garcia el X^ El hijo y succesor , Don Gsftcia San- 
T^"'^^^*^* chez segundo , apellidado el Tembloso, dice 
"^^ ' Rodrigo Ximenez , que reyno veinte y ctn0o ' 
•oHos : pero consta con mas cetteza per las 
ChT6nicas de Vigiia y Sampiro , que «u rey- 
nado fu^ mas largo , y paso los quarenta ; y 
aun los quarenta y cinco y medio , hubo de lie- 
gar , si fu^ su muerte despues del Mayo d« 
novecientos y setenta , como lo afirmaron Vigiia 
y Sarracino , escritores del mismo siglo , y des- 
pues de ellos el Autor de la Chronica de 
Burgos, El eplt4fio que pusieron 4 este Rey 

Gar- 
tor del Cbr§nic»n BUrgtns'§ pag. ?07. 'Hb. i. Ci'^, S, huin. a. pa^. lifo. 
Bide los ^naies Camp0StelUfj0s (r) Vigiia cicado, pag. 46^. X{< 

>ag» J18. Blanca, ^rii^«»ri»i»iM» rtf- mcncK cirado. Yepes , OrMfM d9 
rum Ctmmentarii pag. 46. y sig. San Benito tomo j. centuria 3. 
Wotct , Smalts lib. 7. cap. 2. fol. 14. Risco, £ip4*« J4|fr4i4,t0- 
pftg. 2^4. Marct , Hi$Mir€ it Beam vm n. apeadix zi. p«g. ^s» 



Garcia los Mongesl dc San Juan de la Pefia , 
es tan apocrifo, como cl de su padre (r). ^ 
i XL . Sancho 6l-»M«yor,que siTcedid i su SanchoclMt. 
padre Garcia , -segtin varios'docunie^ntos cita^ yor,RcjrlV* 
dos per Moret y Ferreras , que cohcuerdati 
con su epicifio de San Isidro de Leon, ma« 
ri6 en cl mes de Fehrero del afio de mil frein^ 
ta jrcinco , y ]^r ceil^iguieilte ^hubo- de ^reyf 
nar sesenta y ^mffo dHos ^j unos ^oiho meses\ 
que son los seseMa y HAr0> que leda el Tuirl* 
bo negro; reynado largo sin duda , pero na 
tanto , como supuso Don Rodrigo Ximenez^ 
que poniendo por primer ano de su gobier* 
no el de mvecientes y treinta , y -por ppstrero 
cl dc mil y quince ^ le di6 de vida en cl tro^ 
no ochenfa y $inco anos. Lo cierto es j que yi- 
vi6 mucho , y que muri6 , como dice el Silca- 
se , en buena vejez y lleno de dias. Sin razoa 
los historiadores modernos , asustandose dc uiiv 
xeynado tan largo , ban aumehtad6 6lnum<> 
ro de los Reyes , anadfendo , quten ^intes d6 
Sancho Abarca , como lo hizo Morctj y ijiii'cii 
despues , como lo execut6 Mariana , otro Gar- 
cia Sanchez , y otro Sancho Garces. Esta mul- 
tiplicacion dc Sobcranps sc^opoiYfr 4 lis rela^ 
ciones expresas de los'histi^riadores ri*a^ Sfntl- 
guos y autorizados > cOtoo son VfgUa ,-Saitf- 
piro, el Monge Siiense ;y Rodriguez j y no tic^-< 
ne absolutamente otro apoyo , sino el de esh- 
crituras ap6crifas , 6 tnd cntendidas. Gerdnt- 
mo Blanca , por ^xcitiplo > cita varids xfrpl6- 
mas de Reyes Sanchbs > y coAio ios vi6 ton 
Tou. xV. • '-P ■•■-•• ■ -'''^fe- 

(r) Sampir« , cicado poco aaces no > drWn^ pag. 47T. Aa^phao* 
en et num. 4. de csta Iluitracion. Chr$nH»n Brn^mti pag. }tf9. &o4H« 
Vi^iU^ CbrtnicHi nun. 49* v f/. ■ ffi^ui^m ^^».f«|Str«.t;{fefg. 



1 14 E-S P A fi A A* A B J. 

fechas de diversos siglos, porque asi 5e le an- 
toj6 ponerlas A quien los fpf]6 ; hko dc ua 
Sancnp idosl, llamando ^iruncabtielo y Abar- 
cajiy.al otro nieto y uo Abarca, sin reparar 
que cl inventor , por falta *de reflexion , ha* 
bia.dado la misma mu^ey Urraca 4 uao. y otro 
Sanctio. Mas aba^o cita cl misjiiQ otra esori- 
tura , que ccha ppr tiexf a .suj^distinpioQ "■ enuc 
Sancho Abar^ai y Sancho nieto de Abarca; 
pues en ejla dice Sancha Ran>i4-ez , que San-^ 
cho Abarca era su tercer abueh , como lo c$ 
en mi sistdma ; y segun el de Blanca, no seria 
tereero^ sina^«/«/Oj porque en la s^rie de sus 
Reyes, el primer abuelo -de Sancho iLami* 
rez, fu4, Sancho el Maypr j el segundo abuelOi 
.Gar<:ia. el Tembloso ; el tercero. , un nieto dc 
Abarca,, Uamado Sancho ; el quarto un Gar- 
cia , hijo de Abarca ; y el quinto abuelo , San? 
£ho el Abarca. Asimismo el P, Josef Morct, 
.teuiendp, por verdaderos ^odos los dipl6]Xias, 
gyo, van con nombre de .S^ucho^y.por vcrr 
daderas todas sus fechas , distingue tambien dos 
Sanchos , abuelo y nieto; pero como halla es- 
.critqra que apellida Abarca al segundo , dice al 
icpntr^ip de Blanca^ qpe Abarca fui el nieto; 
y no el- ^bi^cip^iiio;, cierto 'es^. que $i por b 
.escritura dj? Mpfet,;¥€^jdebe al nieto el titu- 
k) de Abarca , en virtud de la escritura .de 
JBlanca y.tiene igpal dereclK) el abuelo. .Uno 
y otro^ escritor podian haber conpcido , que 
^jendo Samkos ^ enirambips. Reye^ ^ cntriimbos 

trambos marido^ di Urraca , no debentottiar- 
se por dos Reyes , sino por uno solo : y lo 
mismo digo de lbs G^r^ia^ , que tambien sc 
Iwa muhipHoado" isitt ningwj;,fu4damem^^ 4<f 

vcr- 



verdad ( i ). 

Xli: El succes>4 ^> l^aiithp gl M?ydf fu^ Garda m, 
su hijo Garcia , el tercero de este nombre , que Key V. 
murio .«a la 1>au||a jlp^^^pi^ifj^ ,^ 
ae^Seotiembre ai .mtJ^ct/icuenta ]ja- 

biendo rcyhido^ah^/ftu/v} am$\^siis'lk?sl5, 
y dias. Convfefifeh^en h fecha de iu muer- 
te los Anales de Toledo y Santiago.^ JUs his- 
torias^ de Pelayo ^y de ptros, y vtrios dip^o- 
mis de iq«el slgicP,^y ddl ^igiiienfc "(2 ). ^ ^ V ' ' .^ 
-Xlli. ^Eh el ' mRrifo aia de lirriiuertte' de- Sjncho, .tHiJ 
Garcia* fa6 recoilodjkio por Rey so hijo Don ^cy VL ' 
Sancho, el- tercero de este nombre , segun mis 
cuenta$. Dur6 su reynado veinpe.y un afios , 
nueve meses y aTgufids dias \ hasta el Q^e sir 
mtierte desgraCiada j -qtie 'suci!di6 W' ' J<inia der 
afio de mil settnta j sets. Con'su'caida se" 
^cabaroh los Pr/ncipes de'Navirra , tuyo Rey-^ 
no se incorpor6 desdc entonces' en el de Ara- 
gon , sujetandose 4 otro Don Si^ncho . que .fu6. 
ei primero de este nambte cntre los Reyes Ara-;* 
gOaeses^y i\ quarto entrc kJs ^^^aVarro$ (3)^ 



'•(O ' ^Monge Slletfse , Chronhtn ' tom. j. s'ig. Xl^'afio fo^f.'pag^^ 17©^ 
num. 7&. pai;. |C?. El Antor dc'lps CUfcci»n de LkpttUi i,&c, c»p. l9 
j4.n,tles C9fnp9ttfUnos , « Tamko m^ art. 3S. num. 4. 
/Jv » pag. ?i«; Rodrigo XiAcndc, (i) Pelayo , Clrr««/r#» itttn. 7.' 

Rtrum in HipsnU ifit-trmm lib. f« pag. ^S6. kt^iSnmo, A^nitUts Ctm*. 
cap. i|. pag. 9Z. > lib. /(. cjp. ^. p§tttlUni pag. }<9. Ei Autordelos 
pag. 97* Moret > Invtitijstifnes hij- A.ndU$Tilei^nos pig. 5^4. Morcc^ 
tiruat lib,. 3. cap. ;. pag. tfoj » , • Investvacionef bistirieas lib. j. cap^ 
jinales lib* lo.cip. 1. |*«g. 4J7. y * • 4w paV^fc«>9. r *'?• floret, thtdi i 
sig^ Zurica , ^Af^Ut dp In C«r««« <^< ^ ,^0frinica \de feta^^t p^g* ^S^. ^^ 
^r^^on lib". T. cap. i ?. pa?. r«. Blan-' * * '($) ' Anun'iino , ^naUs.'Qompes^ 
ex ^4g9neti%'mm Ttrwrn Commenttf ' /«Z/4>ii pag. |2o. £1 Aiicoe de M 
ru pag. 74* ^^- (<*>• ^(arian^, Uif ^nMts jUtianti ■, pag. iS'4. Morcc* 
ttriit Itntral d* Espafia torn. r. lib. imvtminciontt lib. |. cap. 4. pag. 



Ferrer^f . lUutnr* lingrdinipitptt 



•fx. V5ii^se V^ 4eaMf ^f •ria4»« 



•ih.'f. 



ILUSTRAOJON VIII. 

4e los Sohrapos de Sobr-^rbe y Aragon^ 
hast a entrado el siglo XIL 

Principlosfa- L , ^cL^os principios sjuclcn darse al Rcf-. 
bYtosos,^ dU no, de Ar^gon. El primero es cl ]de la Er- 
Rc^no 4^. jnita de San Juan de Atar^s, en cuyas vecin- 
^^^** dades (seguncuentan) se juntaron varies Ca- 
balleros Aragpn^ses y Nayarros en el anode 
setecientos^ diezy 5W : nombraron por Xe&i 
^arcia(,!)^in)enez,levantarQn ajll ccrca una For- 
taleza llgmada Panno, y conquistaron luego 
Vim provincia , donde les aparecio una cnuz. 
sobre un irbpl , de cuya aparicion tomo su 
primer tftiilo el nuevo Principe , apellidando- 
se . Rey de Sobrarbe ^ comp si dixerainos de 
Spbrei4^bol. La ^^egunda fundacion , 4> r^Hiiji-. 
racton del Keyno , dicen que fu^ 4 rnitad def 
siglo nono , quando los Aragoneses , habiendo 
formado sus leyes, y nombrado su Justicia di 
^rag9n , se sujetaron, voluntariamente , y con 
las condicipnes que quisicron, al Rey.Arisfa 
de Navarra. Algunos historiadores admiten en- 
trambas relaciones , y otros sola la segunda^ 
siendo una y otra igualmente fabulosjis, come 
cbnsta por lo dicho en la Ilustracion ante- 
cedente. El P. Abad D6n Juan Briz Marti- 
nez anadi6 4 la hisfi)ria^ algunas ob?erVacio- 
nes Pytag6ricas , que bastarkn para ridiculi- 
zarla^aun quando fuese verdadera. Dice, que 
los fundadores de la Ciudad.:6 Forraleza de 

"Fan- 



a '*^ 



Pailno , {ucTonJoscienfos , los electores de Gar- 
cia Ximenez ^ tresdentos , y los de Inigo Aris- 
ta , seiscientos , y quejuego zn el suceso de 
las cosas se vi6 la fiierza y ^iilipatia de' los 
niimeros ; porque la Ciudad dePanno cay6 
desgraciadamente en poder de los JVIoros ^ por 
ser el doscuntos^ como el dos , un iii^mero may 
p^rfido 9 y yerdadera destruccioii de la uni'- 
dad ; y al contrario la prinicra eleccion Ai^ 
dichosa.,y mucho mas la. se|^nda»por ser el 
if it un niimero exceleme , criador de victo- 
rias en la guerra , y xnuy geroglifico de buenos 
sucesos J y serlo todavia mas el sets , en quleu 
duplicandose el tres ^ se redoblan fellzmente 
los buenos agUeros. Lo que de cierto puede 
decirse es ^ que del reyno , que llaman de So* 
brarbe ^ ni aun el nombre suena por tres si- 
glos enteros » octavo ^ nono » y decimo , en 
ninguna chr6nica , nl historla ^ ni espafiola / 
ni extrangera; verdad tan patente, que aun el 
P. Moret lleg6 & confesarla con todo el in- 
teres que tenia en las glorias de Aragon por 
ser comunes con las de Kavarra (i)« 
. IL No tiene mucho mayor fundamento ^^}^ ftbulo- 
la. sWe de los Gondes de Aragon , del mo- J^^^'^*^^*' 
da que la refieren nuestroshistoriadcres^em- 
pezandola por un tal Aznar , 6 .Asinario , de 
quien no se sabe ni ^poca , ni gcnealogia. Al- 
gunos con el P. Mariana lo llaman hijo de 
Eudon, Duque de Aquitania , y otros con Ge- 
r6nimo Blanca > hijo de otro Aznar ^ que era 

hi- 

<l) BUnca« ^4SMfiv/iMMi rnum iib. i. cap. jr.-ptg. 154. lMSt«t}^« 

C^mmtntsrii pag. 14. ii. 15. Zttri* Moret, InvistigMitBts bistirieds \ji^^ 

tA 9 ^AfHtlts dt U C9r§nM d4 Aragtn a. cap. ri. pag, 47^. Iwsu 4^«a 

*'*- ,1. cap. f« pag* 9. Bria Marii^ Otr«s oiiKkoj. ,' •.« 



lib 



Il8 E SFAfi A Anx bkJ 

hijo de Eudon : pcro unos y otros se engaiian 
evidentemente , porque segun consta per los 
Analcs y Chr6nicas de Francia , Eudon so 
tuvoningun hijo llamado Azuar; y cl Con- 
de que bubo de este nombfc, no lo fb6 de 
Aragon,sino deGuiena,6Gascuna,y vivi6un* 
siglo encero despues de Eudon. Pretcnden los 
misnios Autores , que este padre 6- abuelo 
del Gonde Azna|,era de origen esjpanpr, hi- 
]b de Andeca,Duque de Cantabria ; y tanto 
lo han dicho y asegurado, que aun el mismo 
Gabriel Daniel , insigne historiador franco , 
no se atreYi6 4 decidir,si era Frances, 6 es- 
panol : pero lo cierto es , que nuestros his- 
toriadores antiguos jamas han dicho, ni insi-' 
aiuado, que fuese natural de E'spana; y el Con* 
tinuador del Biclarense , que escribia en vida 
del mismo Eudon , parece que da 4 entender 
lo contrario , pues dice que los Franceses in^ 
Jbrmados de que los Arabes habian Ikgado has- 
t-a Tolosay se arrimaron todos d un Jbuque de 
su-misma naiion llamado Eudon (apud Dlicefn' 
ipsius gentis. Eudonem nomine) ^y eon H se 
fueron a To'osa a embestir al enemigo^ El Mar*^ 
ques' de Mondejar, y otros insigiies escrifores- 
nuestros, toman otro rumbo. Esta^btecendoi' 
principios; hist6ricos»; ^ primero , que un Saii-^ 
cho de Castilla apellidado Med^rra , 6 Mi^ 
tarr."! , por instancia de los mismos Vascoiies 
de Francia, pas6 a ser Conde de Gasc?una;y- 
el segundo, que el Aznar arriba dicho , tuvo^ 
por succesor en el Condado 4 su hermano 
Sancho Sanchez: y luego atando estos cab'os, 
infieren qu(! Aznar , tronco de los Condes db. 
Aragoii , d^biendo tener el apellido Sanchez^ 
como su htrmano, hubo.de ser Jjija de SaAr 

cho 



I 



Il.USTa:AClT)NB5. II9 

cho Mitarra , y por consiguiente de origen espa- 
fiol. Es cierto , que los dos principios 6 supues- 
toSy.son bastante iundados y may creibles , por* 
que lo del Conde Sancho de Castilla , Uamado 
por los Gascoiies , consta por papeles antiguos 
de la misma Gascuna , en donde no se liabia de 
inventar un becho tan glorloso para los Caste^ 
llanos; y de Sancho Sanchez, hermanode Aznar, 
y Conde de Gascuna , poco;iBtes;de la mitad 
del sjglo flono , habkron nuestro San Eulogio, 
el Autor de los Anales Bertinlanos , y el de la 
obra intitulada Librito de los tmlagros. Tam*» 
bien puede concederse» como cosa muy pro* 
bable,que Aznar y su hernlano Saneho San- 
chez , eran hljos de Sancho Mitarra, por mas 
que lo niegue Pedro de Marca , alegando ^ue" 
el Sancho Sanchez , hijo de Mitarra , segun 
los papeles antiguos de Gascuna , tuvo por 
succesor i su liijo Garcia Sanchez, y el San» 
cho Sanchez , hermano de Aznar , segun un 
manuscrito del Monasterio de Solaignsc ( y aun 
segun el Autor del Librito de los milagros) 
tuvo por succesor 4 su nieto Arnaldo ; pues 
uno y otro se verifica , y lo aclaran los mis- 
mos papeles de Gascuna , norobrando al mis- 
mo Arnaldo ,.cpmo 4jiieto y succesor, aun« 
que no inmediato. Pero deapues de todo es* 
to , icon |(u6 fundamento se asegura , que di« 
cho Aznar , hijo de Sancho Mitarra , paso de 
Gascuna 4 Espaiia 4 fundar el Condado de Ara* 
gon? £s noticia que se da^ porasentada^ per 
ro no se prueba , ni s^ conK> pueda probar- 
se. Las ^pccas tampoco nos favoreccn y por* 
que Aznar, el Conde de Gascuiia , segun las 
historias de Francia , murio en el aiip de o^Ao- 
€untQs treinta ^ scis ;y el Aznar de Afigonit se« 

gun 



120 EsTAftA AaABl/ 

gun nuestros historiadores modernos, Blanca» 
Garibay , Mariana v otros ( pues los antiguos 
no hablaron de 61) inuri6 unos quarenta afios 
antes, en setecientos noventa y cinco. Yo no du- 
do que en Aragon habr4 habido Condes, co- 
mo los habia en otras provincias y ciudade$^ 
pero Condes , como lo5 demas , dependientes 
y. subditos de algun Soberano, Hn los. siglos 
octavo y nono estarian sujetos al Rey de As- 
turias^que era el linico Soberano de toda la 
Espana Christiana ; y 4 Pamplona se sujeta* 
rian naturalmente despues del ano de ocho^ 
cientos ochenta y cinco » que es la - dpoca del 
primer Rey de Navarra ri). 
Sus Rcjres HI. £1 Rey Sancho de Navarra , apelli* 
""''filmkol. ^^^^ ^^ Mayor, fu6 el primero,quc di6 los 
RcyL honores de indep«ndencia al Reyno de Ara- 

gon, separandolo del resto de su Coronary 
honrando con ^l 4 su hijo Don Ramiro, cu« 
yo reynado , segun esto, comenzo desde el dia 
de la muerte de su padre , en el mes de i^/- 
brcro del ano de mil treinta y cinco. Acerca 
de la muerte de Don Ramiro, hay diferentei 
pareceres , poniendola unos en el ano de mil 
sesenta y tres , y otros en el de mil sesenta j 
siete : pero si Blanca, Moret, y d* Hermilly 
tuvieron bastantp -fundamento (como dioen) 
para fixarla en dia de Juevesy y en oAo dc Ma^ 

, : 7^ 

(i) Mariana, Hist.g^Uyde H^^4- .. Gascun.i, citados for Mam, JSitt 

via loui.T. lib. B/ti^. i. pig. "j^^, t»irt de Bearh lib." j. cap. j,* pa|^- 

Binnca ■, Ar^X^rUttiil^ remm' Onf _ ipS. y fi^. Sail Bulogto ^£pishl4 

mentdrii pig. 54, Rtgam ^ra^onis ad Guilietindum foL 95. Marqvci 

4f^r:«/ p 34$. S4y.. Garibay , rox»pe»^ ^ de Mondeiar , ^iterteneiss d' t* 

dU Hhtorial torn. 4. lib. jr. pag. Hist^rU del P. MarUns y a4ver* 

!• y sig. Daniel , Histoire d« Frapct tencia 6S. pag. jp. AnonuBO , ^jtr 

^om*y*no 717- pag. ji7i AncJnioio, nalef BertUni ano S}tf. pag. 1^1, 

A.dditt0 ad Uaruiem Btelarenstm Anunimo , £xc#rpf Maa #« if&AU« W* 

auAb Ii.-^tg. ^"^•V^'' Crfd«6«*s ac - f^ndarmlm p«g. 40«; * •• ' ■ ' • 



I.E tJ S T^Ji C to N E £ tarO. 

yo ; cs cjaro , que cjebe seguirse la primj^ra opi- 
nion ,.porquc solo ea' el ano^de tnil-^sesenta • . 
y tres cayo el ocho de Mayo enferia quinra. 
En esta suposicion , el icyxiado dtj. Don Rami-, 
ro dMXQ.Tieime y. ocho dHos , y unor tres mc- 
ses (i). .1 V. ; ' . - 

IV. Su hijo y succesor, llamado Sancho, Sancho Rcy 
como el abuelo , reyno treinta y'wfanos , ^^' 

y 'oeintey siete dias'^ dcsdc oiiha^de Mayolde ' 

mi/ sesenta y tres y hasta quatro de Junior de / • 

mil noventa y quatro , sin; que deba hacerse 

caso de los epitifios de San Jtian de la Pe- 

na, publicados por Yepes , por ser composi-. 

cion moderna , y tener las fechas muy tras- 

trocadas. Este Principe , con las conquistas he- 

chas en el ano de mil jsetenta^^ Jets 9 junc6 i 

sus estados de AragdaMa may 01: [parte idei los 

de Navarra, y dex6 4 sus herederos los dos- 

Rcynos unidos (a). 

V. Succdicron & Sancho sus dos^ hi;os.> Pe- Pcdrd , Rcy 
dro y AlonsOyUno tras otro. El pirlmero rey- HI Aloaao* 
n6 diez aHos^tres meses^ y veinteyquattb.dias^ Rcy IV. 
que son los once anos no cun^lid^i ^x^^^q \€ 

suelen dar^hasta el ^^%£intey^ho de Stp^ 
tiembre de mil ciento y quatro \y fX ^o^n^o • 
winte y nMve , anos , yMsi dkz .mesis , ■ h^Atx: 
despues de Immitad de , JuHit.de .mil tiifitAJreh^ 
ta.y quatroii;^,'). > ;/ :.: -; ■ ■ ;,.i-. r ..; , - r 
i-Tou. jnri^: <!o ' .-1 - id ; o'-ILUS. 

#1) £l Aijtot dc los ^«4/#» r«- ,,^.a) Ximcad»,flb^tf.f^.Y.p;tf|^^ 

iedan0s,pi$, 2^4. Ximcncz, Merum HI Autbr ae los ArialeVtolediifff^ 

m HijpdtiU ^nmwtf lib, jr. cjap.atf^ ptg* j^g^* |l jdci ios ^^aUf um^ 

paj- y/^' Blanca ^ x^ra^tHnsiunfMrt^ p§JteUaniy pag. jii.BljMica citato. 

I'WWlf'^ EspMgnt dc Ferrcras toa. ry. Zurita citado, lib. i. cap. 31. 
3, siglo XJ. afiu. itt^;. eh Us nocas fol. jo. 

^•1: itt::yckik'ii gjpMis Urstfi ' ;j) Ximpiless'chcriu|itr*cit4ifa^ 
ib. I. num. a>«. • . • • AnJniajt , \Arindu C»mp.9St€lUni 

pag. 



Ci 



122 EspAfiA Arabs. 

ILUSTRACION IX. 

PRINCIP10,EP0CA,Y0KJ>EN 

' de los Sober anos de Casrilla hasta entr^da 
el sigh XII . 

Soberatifa de I. JlnI uestras hlstorias xnodemas pooen 
CastJlla dcsdc eii Castilla dos Soberanias ; primcro la de lo$ 
-sigloX. Gondes, de que tratar^ en primer lugar » j 
despues la de Iqs Reves. Acerca de los Coa- 
des hay dosdiversos sist^mas;pues unos ponea. 
el principio-de su independencla en el primer 
ano de Fruela segundo , Rey de Asturias ^ 
que comenz6 i reynar , segun mis cuentas,' 
en el mes de Enero del ano de nwe€iint$s 
veiute y qudtro^^ j otro^ en el ano decimo del 
reynado de Sancho primero, que fu6 el de 
7 nwiciitria^ sesenPa y cinco. Los primeros cuen^ 
;ta9 y que los CasteUano6 , irritados de la du- 
' 'r^eza dc.Or4pQO segundo , y temienda qiio 
Fruela j^ su hermano y succesor , hublese de se« 
gair las mismas pisadas ^ le negaron la obe- 
• dienda, y nombraron por Prfncipes^ con d- 
tulo de Jueces^ i Nu&o Rasura^ hijo de Nu^ 
So Beichidei&>,^Aleaun, y iXaitfi Calva^;sii 
yerno , al primero para el gobierao politico^ 
yd <kro para el inilitar. Los de la segunda 
opinion refierto ^ que Sancho primero de As? 
turias , en el ano de novecientos cincuentay oeh^ 
compr6 uu precioso caballo del Conde.Fer^ 
nan Gonzalez , nieto de Nuno Rasura;, ptH: 
: -' ' .nienr. 

fa§. jzo. jtt. BlascA, pag. iir. T F«^ ^4*. jW Zuloi , JH^* !• C^ii 
2IJ. AaJniao ae Ripoll, (;#/f«£V- j^. f«l. |4« 
mkum Barsinontasium cjtp. ip. ao. 



Ilusthaciones. 123 

niendo en el coacrato la condicion expresa^ 
que caso que en el trempo senalado no pa- 
gase el dinero , por cada dia que pasase le 
doblaria la paga ; y como en el ano dc no- 
vecientos sesenta y cinco , por las amenazas y 
vexaciones . que le hacia el Conde , tratase de 
pagar su deuda, y hvUase ^ las cnentas que 
no bastaba su erario para^taiito^renundQ:ea 
recompensa su Soberanfa sobre Castiilx^ de* 
clarandola libra para sieinpre de toda sujecloa 
y rasallage, Fuera de esto&dos sist^as^hay 
otro todavia ma estrano » que es el de los ^ 
que toman & los Dttques de Csiat&bria! por 
randadores ' del Cbn^do ' de Castilla ,.y ' co-* 
mienzan su catMogo desde lois li^mpos ^ Octa- 
viano Augusto(i)« *- - • • 

IL De todos estos cueotos noi^e-. halla Destituida 
rastro nmgaao en nuestvo&'liBtofiidiXDisrrfaas"' ^« ^^^ ^^ 
ti los del siglo treceioo^ son'sobrado dls- ™**'*^ 
tantes de aquellos tieppds , plora que en aitfw 
culo tan grave , 7 no .para colocarse on las 
historias » pueda darseles- f& soW su pabbra. £1 
Obispo Sampiro;i<juc escu^ibidixjLe propositb de , 
ilos heckos de Fruciai segondd y Sancho priihe- 
xo^y vivia en el misimo:^igk> ten que cUosTcy* 
-naban^en lugaif de ids&iuar tales cosas^l sii» 
•pone todo lo contrari6;^es refieiieique. I06 
Reyes Ramiro segundo^Ordoiio terce'r6(que 
rejiiaroa entre Fruela y Sancho) ^ujetaroiiuno 
7 otro 4 Fcrnan Gonzalez , CoHdo' de Bur'- 
gos ^ique $e les liabia rebelado , y. lo obiigardn 
& rcndirles homenage y obedienbia. Aun las 

Q^£ ipo- 

(I) a*drig» Xiaeoec » JI«riMP %y6, GutaerreE CoMsel , s^kv i- 

M Hii^Mi* itunntmVk. %, cap. r. Jb«cf/ i« UttilU p«g. j. y sij. 

%. ptf. tt, «|. MarUrii Cm»> ffm. BisttrU iH Origim y S^ktrsnia dd 

d* EtpsMs tOM. t. lttill>>c«pi '•• Cmisd^ dt CsutUU pa(. <«. f si|;. 

p«f . 14% » ctf. 7* paf. 174. 37f • • tAiultval • y •tmt wuk$k9S» 



124 Espa^^aAhabe* 

dpocas y fechas que $c senalan , son contrarias 
al si'^t^ma que ^e propone , y b^tarian por si 
solas para derriharlo. Fernan Gonzalez , por 
testimonib de Sampiro , escritor coctaneo , en 
los aiios de novmentps treinta y dos , 6 trein* 
ta.y trss , era ya Coade en CastUla ; y segun 
diplomas, publicados ptori Ycpes , eh el ano de 
uozichntos ' diex y.inu'&vc y. y aunjen el- de tuh 
vecientos y diet ;tjestaba yicasido;, y vivia con 
su padre Gonialo;;que tenia ya entonces en 
Castilh el' tituld.de: Condc..iC6mo sc puc- 
deh verlficaceitasf^cfaasv sostenieodo qiue Nu^ 
no Ra&ura;^C{>adJDe 'd0nQ^(bnzalb.lNunez (que 
es jel quci :ia8;.filstdTias.S*rdadeiai; llMsiaa. Fer? 
nandez^ y^^ abudtd de' JFjer nan Gonzalez , Sni 
proclamado Juez en nQveQimtQs.neinie^y.quar 
'• tfo de resulta de las crueldades: de.,;OrdQno 
• ::. segdnda?ajIfe:|)riedoa xoncQcdarac^stmejintes 
..;.,.ij:j ^ffgrjricia5f-:siiirf.fiUf>oncfcquc el Kijo:^ q1 hie?- 
•tt> vi^eron antqs, de^ ..padre :y del al^Io (i)t 
Los Concles; m. iXcbe , ipues , itenerse por cicrto que 
foeroft^S ^^^ Gohdes.de Castilla 'eran vasallos del Rey 
pre vasallos ^<^ I-t«on , y 4"^ •^^goi^f^'cnte Jno liabia uno 
dd Rcy lie "Snld : <pajra :. toda , la pray iacia; , sido < varies . en 
Ifott. -varias ciudades;, coma suciedia en lb jrcstaote 

Hie Espana. Acerca cfel va^alluge.y depeddea^- 
xia V son .bien clatos ; los. lexios que. he .cita- 
do del Obispo Sampif o , Autox : cl masL. digf 
mo de ft; pox 8er:de.aquellQS tofcmos tfemMS 
de que sc ttata;;,y lo !P3U$mo;:pu6d* colegirse 
de algunaslescrtturas^.de dbnack>ne.sr^xomode 
la que, tlzoI''Qf nan G^ngal^acn favotdcl Ma- 
nabterio de Santp '.Domingo de Silos, ro'w^n- 

;; ■:':. .^ \ ■ v;k:.. ^ . ■-. :v^ 

. J|..2J. j'ajt. 4^/»ft ffi^ 4f^f.Y^F*|. .^ritii«^P?r»:«7A.-. i ^^..^v^ ... 



IlUSTR ACI N E^. It 25 

do (dice) en Leon el Rey Ordono (cl segun- 
do) Princtpe de est a tierra (de Castilla),^' 
siendo Conde en ella Gonzalvo (padre de Fer- 
naa Gonzalez}. Los esfucrzos que hicieron 
algunos Condes para eximirse del homenage 
debido 4 los Reyes de Leon , no pueden ei? 
tarse como pruebas de independencia y so- 
berania., siendo mas bien tescimpnios d^ U 
infidelidad de los mkmos Condes. De quQ 
la provincia. regularmente estuvlese ^dividid^j 
en varios Condados 6 Gobiernos , no puede 
absolutamente dudarse , sin negar la f6 debida 
a los ,escricpr^s de aquella misma edad , comp 
son el Obispo Sampii:o,los dos ^utoresde 
la Chr6nica Albeldcnse , y aun otros mas an- 
antiguos. Asi a principios del siglo decimo 
eran Condes 4^un mismo tiempo , quien de unisi 
ciudad^y quien de otra , Nuno Fernandez^ 
JFernando .Ansurez , Abolmonder el Blanco,, 
y su hijo. Diego; y hici^ la mitad del inis,- 
mo siglo lo eran tambien juntos Gonzalo Te- 
llez^Qonzalo Fernandez, Fernan Gonzalez, 
y. Nuno y Diego , cntrambos Munozes(i). 
. .IV. . Dcsde el tiempo de Ferrian Gonza- .^P?^*^^} 
Jez^ que gqberno hasta el ano dp novjecienfqs ^^J^^l^^ Jc 
y setenta^ t\ Cpndada de CastiUa, por gracia Castiila. 
de los Reyes de X^eon , conienzo 4 pasar de 
padres 4 hijos , como sucedia con otros go- 
[biernos de Espana., aunqu^ igualmente feud^- 
tarios. Tpvieron por herencia dicho Cond^- 

. (j) kfiMmo Y VigiUf Chrtmeom lo B/crtturMtytSfvit, t. y 9, fol. z|. 

^IheUenst iixxm, 52. paj. 452, num. y »a, tooi. 4. Esciit. j8. pag. 4';7. 

.'kp. pig. 4?7. Sampira, hum; 19. torn, ^.cecturiaf. fol. 147. y itf^, 

pag. 4^4, num. aa. pag. f 66, num. escn't. aa. foJ. 444, escric. s%, y 

»J- pag. 4<57 > l»um. ay. pa^. 46it. y 44. M, 455. y 4^-^. Vease la Ctlt'e- 
.46^. Zutira . ^n4ltt4* (^ C9rona ', don^e l^sipidJis tietntmpo di Ut Q»- 

ie Arst9u lib., i. cap. «. jag. 1/. , d0t j Ahbtt, cap, i. an. j8. nnw. 

iPipc<,r<»»^i^d^.iiix;;i/i^'-.:Ur/i«.: J^l' , , .. r 



126 EsPAf^A Arabe. 

do sacccsivaraente, Garcia Fernandez, Sancho 
Garccs, y Garcia Sanchez , cuyo succesor fli6 
Sancho ci Mayor , Rey dc Navarra , por cs- 
tar casado con la hermana del ultimo Conde, 
unica heredera del Condado. La ^poca de la 
inuerce de Garcia Sanchez es la que debe, 
pues y averiguarse para fixar el principio de 
la Soberania de Castilla. £s mucha la varie^ 
dad de opiniones acerca de dicha 6poca. Lot 
Anales Complutenses indlcan el ano de mi/ 
veinte y sets : los Compostelanos , y la Ctir6- 
nica de Burgos , el de mil veinte y oeiho : d 
Fuero de Sobrarbe , el de mil winte j msfvr. 
los Anales Toledanos , el de mil treinta y queh 
tro : el epitafio del Monasterio de Ona , que 
adopta la fecha del ano de mil veime y oeho^ 
nombra el dia trece de Mayo: y Lucas de Tuy, 
el dia de Martes. De todos estos documea* 
tos el mas digno de f^ es el primero » por* 
que su Autor no distaba mucho de los tiem- 
pos de que se trata , habiendo vivido en los 
ultimos anos del mismo siglo onceno , y en 
los primeros del siguientecy al contrario td- 
dos los demas Autores que se citan » sib* ex* 
cluir el del epitifio , que es obm <lel «ig]o 
<^uinc6y son muy posteriores^ y de menor ad- 
toridad. Sin esto , nuestros historiadores mo* 
dernos , comenzando por Lucas de Tuy , j 
Rodrigo Ximeuez^y aun el mismo Autor del 
epit4fiode Ona , con vienen todos en dar alGon* 
de Don Garcia trece anos de o//^^; circunstancia 
que solo se verifica en el sist^ma chronol6« 
gico de los Anales Complutenses , que poneh 
el nacimiento del Conde en mil y trece ^ y la 
muerte en mil y veinte y sets. Los demas Au* 
tores » se V6 claramente que van 4 ciegas; puets 

el 



IlUSTR A C lOlJES. T27 

cl de los Anales Compostelanos , con quicn 
se conforma la Chronica de Burgos , le da diez 
J nueve anos , desde el de mil y nueve ^ hasta 
cl de mil y veinte y och> j y el de los Anales 
Toledanos , confundiendo i Don Garcia de 
Castilla » con Don Garcia de Navarra , ora 
le da solos trn afios , desde el de mil diez y 
sets , hasta el de mil diez y nueve i y ora diez 
y 06hx> aHos , desde mil diez y sets , hasta mil 
treinia y quatro. El doctfsimo P. Risco im- 
pugna el sistema de los Anales Compluten- 
sts con dos reflexiones : la primera , que la 
muerte del Conde sucedio baxo el reynado 
dc Don Berraudo tcrcerd,y por consiguicn- 
te despues del aiio de mil veinte y siete , en 
que Bermudo subi6 al trono : y la segunda , 
que en el ano de mil veinte y seis , el dia tre* 
€€ de Mayo en que se sucle pbner dicha muer- 
te , no cay6 en Martes , como dice el Tu- 
dense. Pero todzs estas suposiclones del P. 
Risco, estan apoyadas en testimonios que son 
de poca autoridad respecto d los Anales Com- 
plutenscs. Lucas de Tuy , que nombra el Mar- 
tes , es Autor del siglo trece : el epitafio de 
Ona,que nombra el trece de MayOjCS com- 
{>o$icion del siglo quince : los que ponen el 
suceso baxo el reynado de Bermudo , no son 
mas antiguos del Tudense,y se oponen ex-* 
presamente & dlchos Anales , que lo colocan 
baxo el reynado de Don Alonsoquinto>uno6 
dos anos antes de la muerte de este Rey. 
J>ebe , pues , fixarse la muerte de Don Gar- 
cia Sanchez, ultimo Conde de Castilla, en el 
ano dc mil veinte y seis (i). 

V. 

(i) VX AMtorie lot jlnsduCfm- Chrtmctn Buritntt , paf. jot. EUt 
pluttntii , fZj^. 3i»* M3* £i 4ici iM ^nnidts CimpttfiU^U , f»t^m 



cv II. 



ia8 £spa9a AiiAB£. 

R-7rt de V. Desde dicha epoca los esudc^ dc Casti- 
^'^'l vi^^"" lU dexaron dc rcconocer el dominio alto dc 
Ijll ^^^^' los Principes Lconcses , 6 porque cl herede- 
ro Don Sancho , Rey de Navarra , y Don 
Alonso quinco , Rey de Leon , se convinie- 
sen en eilo de comun acuerdo ; 6 biea por- 
que el primero , como Soberano , no qui^ese 
sujecarse al segiindo « y este no se lo contra- 
dixese. El nusvo Conde Rey tuvo los cs- 
tados d« Castilla unos nue%e anos , hasta el 
xnes de Febrero de mil treinta j cinco , que fu6 
el ds su muerte. Asi ^1 , como los succeso- 
res y continuaron en la costumbre antigua de 
tener Condes de gobierno , como se veri eo 
la Ilustracion decimaquarta (i). 
Fernando I. ,vi. Fernando primero , hijo dc D. San- 
cho el Mayor , empezo 4 mandar en los csta- 
dos de Castilla , desde el mes de Febrero M 
ano de mil treinta j cinco ; adquiri6 los estados 
de Leon a veinte y dos de Junio de mil treinm 
fa y siete ; y muri6 a veinte j siete de DicUm* 
bre de mil sesenta y cinco. Resulta que rey- 
n6 en Leon veinte y ocho anos , sets meses , m 
cinco dias , y en Castilla cerca de treinrs'y un 
anos. Para evitar equivocaciones , es preciso 
tencr presente que no toda la Castilla era del 
Key Don Fernando;, porque Don Sanchocl 
Mayor ^ en la reparticion de sus estados » man* 
do que las tierras mas septentrionales , y con- 
finantes con Navarra y Vizcaya , se diesen con 

cs- 

irp. El Ac los Andes T»ledanot » ie Ldpii4St ire. en el lugir ciciiki. 

pag. j»4. !.i»cas dc Tuy , Chronicon (j) Rodrigo Xttnehez en el fh^ 

tmundilih. 4. pag. yo. Rodrigo Xi- gar ■ arriba ,dkho. Yijrci^ firpMhj 

iHCNcz , Rerumin Hitpania gest^trum toiu.' 6, cstrit. /\u. pag, 490. C«/«c~ 

lil>. s. CM\\ IS. pag. 91. Ri«co,£/- don dt Lapidas del tiimp0 it It 

pafid Saj^tada toni, jj. tratado 71. G»dot ^ cai». 4.. arc. 7. sum. 5, ry. 

C4^% z, AUO). jo. pag. H* CtleccitM 16, 



IlUSTK A CIONES* tip 

cstos dos Reynos 4 su primog^nito Don Gar- 
cia, De aqui se origin6 el intitularsc entram- 
bos hermanos 4 un mismo tiempo Keyes de 
CasttUa , aunque 4 Don Fernando , para disr 
tinguirlo (como se echa de ver en algunof 
dipl6mas) se le Uamaba particalarmente Sjy 
de Burgos , por ser esta entonces* la Ciudad 
mas respetable , y cabeza de tQdo el Rey^ 
no (i). 

VII. Don Sancho , hijo dc Don Fenian- Sauclio n. 
do , fa^ nombrado Rey de Castilla en el afro R«y IH. 
de mil sesenta y quatroi pero contando su so- 
beranfa desde el 'oeinfe y siete de Diciembre de. 
mil sesenta y sinco , en que muri6 su padre , 
hasta el dia de su propia muerte , que fu^ 4 
sictc de Octubre de mil y setenta y dos\ debea 
darsele de reynado sets aHos'^nueve meses ,y \ 
diez dias. £1 dia siete de Octubre del aHo de ^ 

mil y setenta y dos ^ czyb puntualmente en Sa* 
hado ^ como se nota en la Ghr6nica Compos* 
tellana ; de cuya circunstancia resuUa claramen- 
te la equivocacion de algunos historiadores^ 
que ban alterado la fecha de la muerte de D«( 
Sancho ^ quien adelantandola un ano con Lu* 
•cas de Tuy , y qulen todavla mas anos ^ se« 
^n las cuentas erradas de Kodrigo Xime- 
nez (2). 

Tom. x^. R VIII. 

( I ) £1 Autor de los Analgj Com* flutenitt , pag, J X ?• El del ChftiUtn 

^uttnsis » pag. 313. £1 del Chr§n$€0n Conimbricimt , pag. 3 3 if. £1 d^l Cb9$» 

Compluttnsej pag. 317. £1 del Cbr** micon CompotteUMntum, pag. 32^. Ei 

tu$n C»nimhricen»t , pag. 33S. £1 del Chronieon Eurittut, pag. 309* CI 

'del Cbrenicon Bnrgtnse , pag. 3 op. del Cbronicom At Carieka , pag. 371. 

Pclayo, Chranieom nun. 8, pag. 46S., El de ios JLndi«s Toitdm** » pJg« 

ye^ci 9 Cor cMtca com. J. cscrit. 23, $^4. Pelayo citado , num* $• pag* 

'fbU 33. tora. 4. cscric. ar. fbl. 4S7. Lucas de Tuy citado, lib. •4« 

,444 , torn, 5« escric. 1 1. fol. 436 » pag. 9S. Rodfigo Ximenez. JUmm 

tojii. 6, escrit. ar. t'oK 45;. Vcase in Hitp^nU ^tstttruim-Xf^, tf.cap. itf. 

A^Ctltcciandt Ldpii'U dil tiempo dt 7 ax. pag. loi. y 103. YCiSC U 

!•« Kiodot , cap. I. arc. 39. num. r. IlustraciOB #• BUS* aff 

(2{ £1 Auco£d«Ios vi»4/«/CtW 



J 70 EspaSaAilabe. 

Aloftjol. VIII. Alonso primero dc Castilla y sex- 
^«> IV- iQ de Leon , murio , segun queda ya proba- 
do en otro lugar , en el dia primero de Julio 
del ano de mil ciento y nueve^ y reyno trein- 
ta y stis anos , oqHq mens , y veinte y quatn 
dias (i). 

ILUSTRACION X. 

PRINC1PI0,EP0CA,Y0RX>EN 

de hs Sober anos de Galicia , hasta intrad% 
el siglo XIL 

Condcs de I* -uLtfos Reyes de Leon , mientras fueron 
Galicia. SenoresdeGalicia,tuvieron siempre en ella Go- 
bernadores con el titulo de Condes, come en 
las demas provincias de sus estados. £n ei 
reynado de Ordono primero, que dur6 desdc 
el ano de ochocientos cincuenta , hasta el de echo* 
rentes sesenta y sets , hubo consecutivamente 
dos Condes , el primero llamado Pedro , y 
el otro Fruela 6 Fruvilan. En tiempo de Alon« 
. so tercero , que reyno desde ochocientos sesen* 
tay sets J hasta novecientos y diez^tuvo el Con- 
dado Ordono segundo , que mas adelante fu^ 
Rey , segun refiere Don Rodrigo Ximenez. 
En el siglo diez , consta que bubo en Gali* 
cia los siguientes Condes : Gonzalo Sanchez, ba* 
xo Ramiro tercero; Rodrigo Velasquez, y Gui- 
llermo Gonzalez , en tiempo de Bcrmudo se- 
gundo ; y Menendo Gonzalez , ba2;Q ei rey« 

{x) Vcvc U liHStracion 4. nun. a^« 



Tlusthagiones. 131 

nado de Alonso quinto (i). 

1 1. Todos estos Condes que acabo de nom* Eraii rasallo* 
brar , y los demas que hubo eii Galicia , es- ^^' ^^7 ^ 
tuvicron siempre sujetos 4 los Reyes de Leon^ *^^^* 
segua se colige de las historias de aquellos 
tiempos. Es cicrto que se rebelaron varias vc- 
ces con el fin de sacudir el yiigo, como lo 
hicieron en tiempo de los Reyes Fruela y SiIoii> 
en el siglo octavo , y baxo los reynados de Or* 
dono tercero jy Sancho prlmero,en el decimo; 
mas nunca lo consiguieron , por no poder re- 
sistlr i U fuerza superior de sus legicimos So^ 
beranos (2). 

. III. El primer Rey de Galicla no fu^ Or- Orfgco fab» 
doiio segundo , como algunos piensan , pues qU^^^^^ 
Alonso cercero su padre (segun las expresio- 
nes einifbrmes del Monge Silense , Rodrigo Xi* 
menez , y otros) no le di6 el dominio de aque« 
llos estados , sino solo la presidencia , 6 gobier^ 
no. Menos fundamento tiene la pretension de 
Yepcs , Sandoval , y Florez , que ponen Rey 
en Galicla k un Principe llamado Sancho , hijo 
de Orviono segundo , desde el ano de navecien* 
ios veintey seised veintey JiVr^^hasta el de "vein- 
tey nueve , segun Florez , y segun Ips demas f 
ha! ta el de noveciemos sesentay quatro .bdxo los 
reynados de Alonso quarto f Ramiro segundo^ 
Ordono tercero , y Sancho primero. Todo el 
fundamento de. esta nueva opinion sou Vanas 
<scrlturai^ apocrifas , las mas del Monasterio de 
. B.2 Saa 

t . 

(r) AlbcUense , Chr»ntc»H num. acn dt Ldpidat , &e. cap. z. atU 

,4o, 4i. |>ag. .j»4. An niino.Cfer#- |7. num. z. 

•#c«n LMiiVtfMiim Era 904. |>«g. .|itf, (2) Scbascbn de Salamaact* 

Jin 1046. fag. 417. Xiiucnez , lib. Chronie^n nuin. 16, 1%, pag. 4S^* 

5« cap. II. pa^. ){7*C3p. if. pag. Sampiro , Chronictn num. as. atf. 

Cy , t:ap. 18. pag. 90. AntSnimo , pag. 4^(9. 470. Ximeiicz, lib. 4. cap* 

tUit^rU C9mi^»JfiUMd}f$. 6i,C9itf 7- pag. ru 



132 EsP'ARA AHABE. 

San Estevan de Rivas de Sil. Las Ilamo ap6- 
'; , crifas j porque tales se manifiestan ellas mismas 
por varios indicios: i.** por sus expresiones des- 
acostunibradas , como son las de Semjirernjm 
salutem , Servus Server um Domini, y otras sc- 
mejantes , que no usaron jamas nuesrros Re- 
yes f y son sapadas del Bulario de los Papas : 
2.<* por h latinidad^que noes de aquellos tiem- 
pos , y en que se echa de ver la afectacioa 
del compositor , que no supo hacerla tan ma- 
la como queria : ^^ por las firmas inverosimi- 
les , y aun ridiculas , como la de un Diego que 
^uiere ser Obispo, y no lo es (Didacus • qui 
vult esse Episcopus , & non est ) y la dc un 
Muza Iben Abdela , que siendo MahometanO| 
como parece , no debia presenciar una escritu- 
ra hecha por Christianos : 4.'' por nombrarsc 
los Sayones del Key y del Pontifice , pues ni Pa- 
pas ni Obispos no tenian Sayones en Espana: 
5.'' por la fecha Christiana , que no se usaba eo- 
tonces en nuestra peninsula » iliera de Catalu- 
fia y sus vecindades , donde la introduxeroQ 
los Franceses. Anadase 4 esto , que en los anos 
de novecientos y cincuenta , y novecientos y se^- 
sent a no pudo tener Galicia ningun Key San-i 
cho , constando manifiestamente por la Chr6- 
nica de Sampiro , que entonces estaba sujeta k 
los Reyes Ordono tercero , y Sancho prime- 
ro (i). 
Vcrdadcro IV. El pfimero que se halla en las histcyt 
orlgcn del ^35 ^on tftulo de Rev de Galicia . es Bermu- 

licii. do 

Garcia^Rcyl* 0) Sllense , rJ^r9mV0» num. 4a. ccntarla 4. fol. ij; , escritara }• 

fag. 194. Ximcac* , Rerum in His- y 4. pag. 4t6. 427, cfcrit. 17. pag. 

pdnUx'Jtarum lib. 4. cap. ii. pag. 4j«. Florcz , EjpMS Ssgr^iiU tofl. 

£1. SancUval, Ht'rtorias de Idacio ^ ji. pag. jtj. jitf , ton. I9. pag. 

&c. titulo NotacUnn pag. 262. Yc- 119. y sig. y pag. jy^. y jtft, f 

VCf , C9i9ni€s di Jsn Mtmn torn, j, f irocitftUo* 



Ilxjstilaciones. ' 133 
do segundo , que fu^ nombrado por los Con- 
des de aquella provincia , y de las de Castilla 
y Leon , en el ultimo afio del reynado de Ra- 
miro tercero , que fu6 el de novecientos ochen^ 
ta y dos : pero sin embargo no debe empezar- 
se el cat41ogo por i\ , porque fb6 elegido poi 
rebelion y tumulto , y legitimamente no co- 
inenz6 a mandar , sino quando lo reconocie- 
lon todos los pueblos por Rey de Leon. Pro- 
piamente el primer Rey de Galicia fu(^ el hi- 
JO de Don Fernando primero , llamado Gar- 
cia y cuyo nombramienco hecbo por el padre^ 
debe ponerse en el afio de mil sesenta y qua- 
tro\ aunque su perfecta Soberania no comen- 
z6 hasta el dia winte.y siete de Diciembre del 
aHo de mil sesenta y cinco , en que falleci6 Don 
Fernando. Reyn6 Don Garcia siete anos , un 
fnes f y dfez y siete dias , hasta el de su prision^ 
, que fu^ en Miercoles trece de Febrero del afio 
mil setenta y tus ; pues no deben coniarsele 
por anos de reynado los que paso despues en 
la c&rcel hasta el dia de su muerte , que suce- 
di6 en Viernes 'oeintey dos de Marzo del afio 
de mil y noventa. Se equivocan nuestros histo- 
riadores modernos , que adelantan la prision 
de Don Garcia , poniendola baxo el reynado 
de su hermano Don Sancho , Rey de Leon , k 
quien colocan por coAsiguiente entre los Re- 
yes de Galicia , en cuyo cat^logo no debe tee- 
ner lugar. El vencedor y succesor de dicho 
Principe, no fu^ Don Sancho, sino Don Alon- 
so , como queda probado en el libro primero 
de la Espana Arabe (i). .. 

V. 

(I) SftBpirt,BWB, %f. pag. 471. Xiacaci, lib. f. uf* xa. fol. t6^ 

1>K 



134 Espa9a AiABE. 

A!caM, ll«7 V. Aionso cl sexto ds Leon » y primerd 
^'' de Gilicii, tuvo t-tc- R.yr.o rnintJ y sds an^s, 

quafro tmiis ^y dzZ) o. ho aus , dcsdc cl trfa 
dt Fcbrero dl ano m %y.i. -^ se:e9.ra y i*es^ca 
que S£ k'fodzTo cc ci , h^sta cl pizmer^: ^e Jw 
Lo df mi* ciifiro -» hUi'ir . que es U fccha de sa 
m'jertc S:i > jrn.> D'>-. K-ymciido , Condc dc 
Borg»;na , qwe obtu-.o t^jubieii os hunc-Tsrs de 
Coiiie de Gjiicia vusce e) -fo cc m i j nozei^ 
ia , dsbe corisivierirsc ccmo Pfijic pc icud^ta- 
rio , qje reconocu el aomiiiiu .^iiu del Key su 
suegro(i). 

ILUSTRACION XL 

PR TNCIPIO ,EPOCA,YORDEIT 

de los Sober anoi de Portugal hasta entTad§ 
el siglo XIL 

Po/^^'^r ^^ ^' J* ^^ porcion de Portugal que conquu- 
^'^"'^^ • taron los Reyes dc Leon en el siglo once,se 
goberno por Condcs , como las demas pruvin- 
cias; y en la Chronica Lusiiana , escrita en cl 
siglo docc , tencmos una s^rie de ellos bastan- 
tc scguida. Alvito, 6 Alvaro Nunez, tenia el 
Condado en el ano de mil diez y seis. Nuiio 
Al vjrez , en mil veinte y echo ; Gonzalo Trasta- 
miriz , en mil treima y quatro , ha^^ta prmer$ 
de Scptiemhre de mil treinta j ocho. Siguiose 
su hijt> Mcnendo Gonzalez, hasta veinte y seis 
de Nuviembre de v^l sesenta y cinco j y lue- 

go 

lib. A, c»\'. n. fol. i«t. rUecd»» BtV^nsUrMhe los ntSois. tpi.f ap^ 
it LApiUiy&c. c«|». I. irt. 40. <i) Veansc los Aucorei tiraiofc 

■Moi. i. Yuatc em d lik. i. 4o U f dl iiiub. p. 4c U n ^T rifip* V^ 



Ilustractonbs. 135 

go cl hijo de ^ste , llamado Nunc Menendez, 
hasta el dia diez y ocho de Enero de mil seten- 
ta y uno , que fu^ el de su muerte en bata- 
11a (i). 

II. Garcia , hijo de Fernando , nombrado Reyes de 
Rey de Galicia por su padre , obtuvo junta- Portugal. 
mente toda la porcion de Portugal , que era de 
Chriscianos. Su epitdfio puesto en San Isidro 
de Leon , lo intitula Rey da Portugal y Gali- 
tia \ Y la guerra que le movi6 el Conde Nu- 
ho Mendez , nombrado poco antes , seria sin 
duda porque 6\ , con los de su partido , no 
querrian reconocerle por Soberano. Por Gar- 
cia , pues , debe comenzar el cat4Iogo de los 
Reyes de Portugal , y proseguirse del mismo 
xnodo que el de los de Galicia , pues los dos 
estados estuvieron juntos ^ hasta que los divi- 
di6 Alonso sexto para darlos con titulo de. 
Condados i sus dos yernos Franceses , Ray* 
mundo de JBorgona^y Henrique de Besan« 
zon (2). 



ILUS- 

(i) AiKfnine , Cbr§nie9H Lmft^' nun. |. Antfnimo , ChrorJcsn Lmi* 

nmm pag. 417. 41K. tinuPt pag. 420. Gniiba^ , Cofnpen' 

{i) CbleccioM it Ldpidat delriem. di9 hitioial torn, j^.lil>s H* P'S* ^'"^ 

F^ d$ Ui ij9i»4 i cap, I. arc« 40- Onos Ausoxcs* 



136 EsvaAa Ailabs. 

ILUSTRACION XII. 

PRINCIPIO, EPOCA.YORDEN 

de los Condes de Barcelona hasta cntrado 
el sigh XIL 

Origeii de I. «^^udovico Pio j Key de Aquitania , 
losCcmdcsde y despues Rcy de Fraicia y Eniperador , ech6 
dcllAoi^. ^^ Barcelona 4 los Moros , y eiureg6 el gobier- 
' no de la Ciudad al Conde Bera. Acerca dd 
afio de este acontecimiento , que es la verda- 
dera ^poca del origen de los Condes de Bar- 
celona, parece que no deberia haber duda» 
pues la Chronica Barcelonesa , que se escribid 
tk mitad del siglo cacorce , ]a pone en el ano de 
cchocicntos y uno ; los Anales Fuldenses , que 
llegan hasta el ultimo afio del siglo nono , di« 
cen lo mismo ; los Bertinianos , que son uq 
poco mas antiguos /convienen en la misma fe- 
cha » y en la misma tambien Eginardo , que 
es todavia mas antiguo » y mas digno de fe , 
por haber sido Secretario de Carlo Magno. 
Solo el Autor de la vida de Ludovico Pio 
la retarda hasta el ano de ochocimtos y csnco: 
pero no por esto debcraos apartarnos de la 
opinion mas comun y tan fundada , porque 
aunqiie dicho escritor es de mucha autoridad, 
no lo es menos Eginardo ; y los niimeros de 
los anos que van notados en su escrito , no 
conformandose en este , ni en otros puntos , 
con los de los demas escritores , puede sos- 
pecharse que sean obra de mano agena Ci\ 

IL 

(zj Au6a'mQ » Cbrorutsn SMreinontnji coU 75S. AitftfUuft • JigmUa 



ItUSTl:ACrOKES.' I37 "^ 

IT. El primer Conde Uamado Bera, no era Bcfa.Coa* 
Barcelones, ni Catalan ^ como lo han juzgado ^^'' 
algunos con Pedro de Marca. Asi ^1 , como ; - 

los. soldados que le dex6 Ludovico Pio para - 

la guarnicion de Barcelona » eran todos Fran- 
ceses de la Gothia , como lo prob6 en el dis* 
curso de la historla. £1 gobierno de Bera du« 
t6 Circa de diezy nueveafios^ desde el de ocho^ 
$untas y^uno , en quesalieron los Arabes de 
Barcelona 9 hasta el mes de Eneroede ochocieH'- 
tos y veiiUefXn que fii^ depuesto (i). 

III. .Ludovico Pio,que quit6 el Conda- Bentardo, 
4o, 4 B^avlo cntreg6 4 Bernardo Frances: ^ ^^^^^ "• 
Conde ^o 'Tolo^ ^.Caballero de sangre Keal^ 
^. faijo ! 5uy6: d^: bautismo. En el ano de oihch • ^ \ 
tietuas veins e y mmve lo llamd 4 la Corte\ ' 

7 le di6 los honores de Camarista , pero sin 
quitarle el Condado de. Barcelona, ni la Pre* 
sidencia de las demas tierras de Cataluna » y 
confiacs.de Francia » como lo atestrgua expre* 
samfente Eginardo, que escribia sus Anales eh 
aquellos mismos dias. Al aflo siguiente , Ber« 
nardo hubo de huir de la Corte por una ca- 
lumnia que le levantaron ; pero t'ampocp en^ 
t<»nce$ perdi6 ei Condado » antes bien tom6 
por residencia y asilo , la .misma Ciudad de 
^arceiofia.' Lo depuso'clrEmpcrador alotro ri? ^ a. 
aAQ»que era el de ochoeientos treinta yjdos , . . -^.: - 
por nuevp cargo que le hlcieron sus rivales. 
Eu6 Conde dace ados cumf lidos » desde el mes 

Toj£. xr^ S dc 

fuUiuJtt Mi ai(9 for. ps;. r|9. /ti al ano S20. pt^. S41. B^inardo 

AacSnimo AiuUit Btrtmitnot alo cica4o , ado 8io. pig. t^|. Aiutnt* 

t«ff. pae* i^t* E^inardo , ^tnuiUt mo , sAnnsln Berthn*^ , aiio SzoJ 

MMfftm Fr/uictrum 9 *no Sou pag. pag. r??* Marca , M*res Hi/pamcs 

»5i* AstrtJoooM » ViMLmd§vki PH, lib. |, cap. 17. ptg. s^r > cap. »r. 

ff«g* %90*' pag. 3o#. A«trteoiii» cludo V psg»* 



138 EsP A|} A A R ABB. 

dc Enero de ochocientos veinte , hasta entradq 
el afio de ochocientos treinta y dos (j). ■ - 
BerengarioL . IV. ' £1 succesor de Bernardo en el ^obieir- 

CondcIlL no de Cataluna y fronteras de Francii ^fu^ el 
Conde Berengario , hijo de Huronico , distln- 
to de otro Berengario » Conde de Tolosa , que 
era hijo de Hugo , Conde de Turs. JVunque 
ninguno hasta ahora lo ha nombrado entre los 
Condes de Barcelona , me atrevo sin embar^ 
go 4 pone4o por la mucha autoridad del As* 
tronomo , que puede llamarse testigo . ocular ^ 
y lo insinua con t^rminos sobrado claros. Mu- 
116 Berengario it los quatro aSios dc igdbleraoi 
en el de ochocientos treinta y sets (2)* •' 
Bernardo , V. Por muerte de Berengario (diicc cl hXiko^ 

^^^^^^'^' riador conocido con el nombre de Astr6noino) 

gun VC2. £^^ confirmado el Conde Bernardo en susah* 
tiguos honores ^ con nuevos poderes amptisi* 
nios. Los Caballeros de la Septimahia prescn- 
taron gravisimas querellas contra d , ^pefo el 
Emperador Luddvico Pio , parece que dein- 
pre lo sostuvo. Murio finalmente por senten- 
da de C4rlos CpIvo , succesor de Ludovico, 
en el ano de ochocientos^ quarenta y quatro \ 
habiendo gobernado esta segunda vez uAos 
ocho aHos (3). . 
Aledran» VL Sucediole en el gobierno Aledran , que 

Conde V. 4 fines del ano de ochocientos quaunta y nia- 

(1) EginarJe , ^msles al' aiio- • (x) Astroaomo ciudo', i '!•» 

t«9. pag. i7». Tbegano , Be gtsti* anos «19. «?<s., fag. joo. y 115. 

Lmd0vui ?« cai». 36. y j8. pag. 2«r, Anoniiuo , Anndltj B«rtuiUm'fi^ 

AstrJnonio, VitM Ludovici Fit, ano na 176. 

ta?. <i9. 831. S)}. pag. jos.';o«^ ()) A&trdm>iuo al :aiS« t)^t 

9o«. NitharHo , X)f disstnsionihut fi- S)7. pag. J15. |j/. NitJiardo cka» 

'«r«i9» lAtdwki Pit. lib. i. ano 9x9, do, lib. 2. aAo S41. pag. }««, lib^ 

y «|o. paj;. jto. Aa6aimo , ^tuf 3. ano 842 pag. $71. ADdaimo , 

/#/ FtUdeustj aoD 8i>. Sjo. pag. AftmrnU* Ftddemses tl ado I44. pag-. 

54tf. AA^aimo , ,jinnMt Btrtitdrnm 549. Ant^niiuo , AntuUti Btftmimi 

IM «a7. «zy. Sjo. pag. »«4- i>#* ftio <44* Ff* &vo.. . ■ 



IlUlTIL'ACrOKBS. 139 

w perdi6 la Ciudad de Barcelona , y £u6 he* 

cho prisionero por la faccion de Guillermo » 

hijo del Conde Bv^rnardo ; pero luego 4 prin* 

cipios del afio siguiente la recobr6 « y conde* ^ 

no 4 muerte 4 su rival No se sabe quanto 

tiempo prosigui6 en cener el Condado ; pero 

no se le puede alargar mas aI14 del ano de oiha^ 

cunfos ctftcuenia j^ ocho , porque en este ano 

era ya Conde de Barcelona Guifredo , segun 

Meiporias Eclesiisticas de que habi^ en el li* 

bro segundo de la Espaiia Arabe » sacadas de 

una relacton del Monge Frances Aimon , que 

vivia por aquel mismo tiempo. Su gobierno^ 

segun escas cuentas ^ no pudo durar mas de ca- 

Urcf aHos (i).v^^ • * ' '^ ■■ ^^. -^ - 

VII. Despues de Aledran , el Condado de ^'^!^^ '• 
Barcelona , que comprehendia dehtrb de Fran- ^»^«'^** 
cia lo que liaman Gochia , se dividi6 en dos 
gobiernos. Los Catalanes reconocieron por Con* 
4e 4 Guifredo » que otros liaman Vifredo, i^a- 
-cido en un lugar cerca de Villafranca de Con- 
flent ; y los rranceses de la Gochia tendrian 
otro Conde discinto > pues consta por los Ana* 
ies Btrtinianos , aue en el ano de ochocientos 
Sisenta y tres hubo allt una guerra civil en- 
tre dos Condes preteodienjces »^R^impndo , y 
Hunfrido , y que- en el de' ochoHefttos seunta 
y cinco^ durando el Condado de. Guifredo en 
Barcelona , C4rlos Calvo encarg6 la Gothb 4 
'un Frances tlamado Bernardo , nieto de Rori- 
gon. Las Memorias'di Perpinaay Ripoll^que 
noi'doh notlcia ddlC^de Guifredo , aiin^uc 
^fflfezclada con fibulas , no expresan la 6poca 

S a , de 

/x) AiK^ihno , t%mkm F««»f4- to4* afto 954« pif* tit. Veatc U 
mtlUmt* ano 149. ft%. $9$, Aadai* Bspa&a Arabe, lib. a. auai. s|f. 
•e,,>tf«M(tf/ A#rfMilMf aAo If o. pag. 



140 EspahaArabe. 

de su gobierao ; pero segun las fechas antecei> 
dentcs , y las que se siguen , hubo de durar i 
lo menos catorce anos , desde ochocientos cm^ 
€uentay ocho^ hasta ochocientos seuntay Jos (i). 
Saloronn, . VIII. Entrc Guifredo primero, y Guiire- 
)Dd€ VIII. Jq segundo , su hijo , dc quiqi lucgo sc habla* 
ri , hubo otro Conde en Barcelona llamado 
Salomon , que era Frances , y serfa del parti- 
do de los hijos del Conde Bernardo , pues ac»» 
b6 con muerte violenta , dadale ^ segun pa<e- 
ce^ por los Catalanes* Puesto que acabase so 
vida quando fud reconocldo el succesor » como 
suponen las Memorias de Ripoll , hubo de mo- 
rir , poco mas 6 menos , 4 los doce anos de g^ 
bierno , en el de ochockntos ochenra y quor 
tro(ji). 
3ti}(redo n. IX. De Gui&edo segundo » que le sucedtt 
jndeYIII. g^ ^\ Condado , dicen las mismas Memorias ^ 
que fundo el Monasteriode Rjpoll»cuya Iglo- 
sia fu6 consagrada en ochocientos ochcntay echo. 
Dada esta fecha por cierta , pues la confic- 
man las Actas de la consagracion y dotacion^ 
que tienen todas las senas de ing^nuidad , de-. 
be ponerse el principio de su gobierno 4 lo 
jnenos unos tres 6 quatro anos antes , porquc 
fiun suponiendo qiie ujpo de sus primerospen- 
samlentos fuese el de:.la fabri^a delMooaste* 
rio , algun tiempd se necesitaba para Ueyarla 
adelante y cpiicluirla. Su muerte debe poner- 
se en el ano de novecientos y doce , como sie 
tlee en las ^emonas d^ .£^poU , pues Jo qiie 
a&aden las inisma^ Memorias ^ que el succo- 

.':-.■. /•..-.,,. ":■'.-.; ^.SQT 

<i) kn^nimo , AhhmUs MerfhAt' pag. 539. 

^m an«s ltf|. y <6;. fag. txtf. y (2) Manuscrif det Eiyll sitadti 

aaj. Manuscrito de RipoU , G*/- cap. a. pag. Hf, $4^0 

ts C^mitum A^rtinnunsium cap. x. . ^ • 



1 1 V s T 4l A/Oi o n e f. 141 

sor intrrio en mvecientos vmte y nue%€ , 4 los 
ditz y acho anos de gobiemo , quita toda sos- 
pechia/ dc que pueda babfcr habodo equivoco^ 
cioai en los^auJBOtiiosy.Ei.documcnio^qu^ ha 
hecho dudar 4.varios actrca de.xsta fecha, « 
elepit4fiode San Pablo de Barcelona ^ en que 
3e halla notada la de novecientosy catorce. Fran- 
cisco Diago , 7 otros , para evadir la dlficul^ 
,iad#.baikua6rmiado <iue el . epii4fio no es de 
Guifredo segundo # .sino de etc o - Guifi^do ^ hi* 
<jO«uyo ^ijue murio dc .venena Perd esta opi- 
nion se dishage con dos razones : la primf ra» 
,que el Guifredo del epit4fio se intitulaba Con^ 
de ^ 7 eji ,que inuri6 de vencno no ,\o fu6 se- 
guramenie de Barc^ilona ^ ili ^/!sabe. que lo 
iuese de otra par:te ; y la otras que este, segun- 
do fallecio antes de su padre^y en; opinion 
de Balucio^en el ano de, novfcietirosy ona^ 
cuya fecha sin dyda es la que di6 motivo 4 
Fcrreras parft<cquivo.C9r$t(v» poniendo en; estb 
4no iaimuerUodel iCondo padte , e^n ^lugarde 
J^.d«f.hijo> Es^inaegable^pues^ique el'epit4* 
fio oe-JBaficeloaa habla del Conde^ Guifredo 
rseguqdq » clnaismo que Uaman el Velloso > 7 
^ei liqico que podia intitularse Conde j hijo Me 
Conde j^icoinp, alU se intitula:: pero. :tatt!lpoco 
:pu^« dud^f^^se que nO;es coin:posi€ion de aque- 
(}Ios^tiempos,asi porque el difunto no se en- 
terr6 en Barcelona , sino en RipoU , con)Q tarn- 
bien por/la expresion del Condatn Guifredo » 
qq^.jdi^notai.ppc ^ 0U«Qa c^WTulTM^ .po6«erior 
Im muerte. Se pondria naturalmente la ins- 
^cripcion 4 principios del siglo doce , quando 
fu^ reedificado el Monasterio de San Pablo de 
Barcelona.; 7 en esta suposicion no es de ex* 
'trafiiar»*que el Alonge qpye U con^pu^ , e^tu- 

vie- 



141 Es?aRa AkabS. 

viese poco informado de cosas tan distanteii 
y equivocase la fecha dc la muerte^ como 
equivoc6 tambien la delreynadd de Cirlos 
ei Simple ^ segun lasTefleitonesde Balacio^si 
es que Iqs anos de dieho reynado estuviescD 
indicados en la piedra> como il dice. Puesto 
el principio del gobierno de Guifredo segun- 
do en ochocientos ochenta y quatro » y su muer- 
te en novecicntof y doce j^vosu\t2 qiioi(dur6 so 
Cqndado veinte y ocho aHgs (i), 
Miron.Con- X. Miroii , aunque no primogenitor »no 
de IX, j^ip terccro de Guifredo segundo , suc6di6 sin 

embargo i su padre , porque el primer hijoj 
RaduIfo,se habia dedicado 4 Dios en el Mo- 
nasterio de RipolI,y el segundo, llamadoGui* 
fredo , habia .mucrto de veneno , como dixc 
antes. Gobern6 el Condado de Barcelona con 
sus adyacencias de Fran.ia , diez y otho afhs 
no cumptidos , desde el de novecienros y docf^ 
hasta ntrvccientos veintey nueve. fi^ltiCio , loman- 
do regla de un c6digd delMokiaisteHo ^C^Jii- 
gonense , pone «u muerte un aHo^anih\ ^ pre- 
tende confirmar esta fecha con las miimu ^4^ 
morias de Ripoll , que dan a Oliva » hijo dt 
Miron , sesenta y dos anos de vida desjpues 
del Padr(?/y fixan su muerte en- el -de iWt^- 
cicntosy mventa:. pero lo cieftd €is'> que'^tas 
cuentas nodeciden la question, porque tanio 
van sesentay dos anos , empezandolos k coiitar 
con Balucio desde novecientos veitite y. mA«, 
como empezando desdie mvecUntds vrinf^.y 

'I) Manuscrfc* <lfc KipoU, G#y« CfUcttio: vet. m9nkm, '^mluUf* f 

C§mitnm Buremanensium , C9f' *i. «6. pag. >l7(t,Sri.*|P(^rf«ra(| ltf>^ 

PJfS- 5 ??• ' 40. C»leca§n it Laf^idat^ fin genttAle d'^Erpttgiig touu |. »4" 

&c. cap. 4. art. tf. num. i. Balu* »!• lo. al ana'oii. Bkblhs. TcMi. 



. cap. 4. art. tf. num. i. Balu* 

cio , Marcs bispsnics Liher qtt^rtm*, „_ 

iio$ aaos 9iu.r 9it. col. jf i » 914. fol. jtff. 






I L U S Til A Cr ONE ji. I43 

nueve\ con la diferencia que los anbs de BaJu- "• '' ; '^■ 
do SOD curaplidos j y los mios iiicompletos ; 
y por otra parte es daroque debeiv cbiitarse 
de csta segunda inahera , para quie se verifiquea 
los diez J ochoanos de gobierno dd Ccnodc 
Miron. Parcce que antes de la mircrte de su 
padre, tenia ya Jiliiron algun Senorio » pues en 
Unas Actas de consagradon d'e Iglesia dc la 
D16des& <Se Viqufe vcelebrada pn cf aiiolde^i^ 
veckfUoAx- siet€ , se 1e daiel thulo de Coudey 
como lo tenian entonces otros varjos Go^er* 
nadores , 6 Seiiores feiidatarios , dcpendierites .'■" 
del dc BdFtdoiia (i). < ^ .. :.; , • . 

* XL '. Seniofirbdo ,,hijo pdmog^nito de Mk. Suniario,Con- 
ipa^ie «uccdioIjetti«tXo«da)dd-5i>pcins> x€«no ^^-^' 
era nino , se encarg6 de la regenda su tio Su^ 
niafio,!Conde deUrgdi bija quarto deGui- ' 

fredo se^undo ; y . se 'quddo^ con ella hasta^ el 
ano de «u m}fCTttfqviefiS6tl6cno'veaMPos 
jf cmutentai Vivi6 en Ua tegctici) ^iinu y. un, 
anas(2).y -• .^••''•' '•: *v-' t, V^- :.K . '.' ...i 

.XII. MuerrdSliniariortdm6'hs^rlertd4s^el Scniofrcdo, 
gobierno su •SobitnTd Senlofiredo /qtic fullctib Conde xi. 
4 los d ez y siete aHos deCondado , sin poner ; ■ ^'^ 
en cuenca los de k ftgencia del 4ia,€flddc ;' •, 

navecunpos' sisentay sut^. Ldsdipl6mas qu^ fiO« 
quedan de ^1 \ Coitfifroian: i^xi dpoca , poes \\t^ 
van las fechas de los aitos noxecientos cincuen^ 
ta J siete ^ noveciifttos ies^ntay una j y n^ecien- 
tos seuntay- seii (3). . ^ - ;. ' : .. 

XIII. 

Ix) ^aniHtfrito M KipoH , €^/- fn , ^; <tp. j. ptg. 54*. cap. ^i 

r4 , &c. cap. 4. pa«. 54t. Baliicie; pag.* 541/ 

i'MUttUfnttrum m»mkm9mt«mm^ti'' (H Mtnafcrito citado , cap. *. 

cririirt <j. pag. «}« , i/4rc« fc»/- pag. 541. Balucio , C»Unth , &t. 

fMJcA (fWr fiMrtftr al ado 919. col. Etcirhuras #a. ptf. X04, pag. S?!* 



144 E S P A H A A H A B E. 

Borrello.Con- XIIL^ Como Seniofrcdo murio Sin hijos, 

dcXIl. le suc^dio su primo Borrello,hijo primog6* 

nito del Conde regcnte Suniario. Acabo su .vi- 

da clnuevo Principf .en el ano did novecieMfoa 

noventd y tres » habiendo mandado ccrca de 

veinte y siete^ aHos. Tengase presente que Be** 

rdlo., antes de ser Conde de Barcelona^ la 

ctaya de U^gel., como lo &d su pikdne/;.y«- 

t^i^s ei motivo. porque:se IigUa|intitukdeXuQnr 

de en alguaas escritufis ancerioresr^la idpoca 

ittsinuada (i), ; . :■ :r, ■ .1 

Rtymundo, XIV. Raymundoihijo primogifnkodc Bor- 

Conde XIIL ^.^jj^ ^ ^^^^ ^j Condado .^ Barcelona veinte 

'^ cieM^ frOT(«fi«;>..fer«;i>hasta el de mil \:dicxx .y 

eiefe (2).' . r- ;.-.•: :I "^h A*.... .: '•' . ''•^^.- 
Berengario 11. XV. Succdld ^ 4. Ra^JQllindp -SU . lloicQ .hi jO 

CoadcXlV. Becengario ,.apelUdado clCurYO,de quien Io$ 

Coad^s. sigulent^Js.tQmarpn d apdlido de Be- 

refi8U^4:-.S« gobfemo; durp dJez.y ochs tiihs ^ 

hasta el de mil treinta y cinco , aunque' pas6 

algunos de ^sllos baxQ' lis ordenes'^ regehcia 

» * de:su madr^ , Uaimda Ermeisende (3). 

Ramon Be- XVI. .R3mQn> Befenguer cl Viejo^hijo f 

wn^wl.Con- 5ticce$Qr.d€jdBejri?ngajiQi;juYb cl Coiidado qua^ 

* * re^avy dQi: 49ffj no fumpUdeu desd^ . el do mH 

mlrudiy ^ <?iw^i) W$a.- el ^i-./s^irife y. siefs d$ 

Mayo ae mil setenti^iy sei^'^^tQ Ramon c$ cl 

que se firmden un diploma de Garcia tercc- 

ro de Navarra , publicadq por-^Yepes , con for 

cha 

(1) Manu<crito citado , cap. 7. wr cicado , paj. Jj7. 

pag. 541, Balucio , C^iffi^^ ^^ ^ i^ ^ uikuw uydfiuscritO , ^^ 

Bscrtcura to^ diei afio 9tfv P^f« ^* P^S* ^^^ Ba'.bcio, Afarr^ Ivfff 

$^4. San Viccor do Uacse|U , Ciir«- mcs Uber qustfus » al ano lotS. cc^ 

nicen \ya'^, tj7. , , 4*9. ano 1035. cul. 438 , C«tftftfg» 

(2) Manu\cr:to^Iudo»pag.f4i, vtttri^ mfnum^nttrum. Bflcrttacm 
Balucio ,' C«//fcm » ^% Kicrinirt '95 • 196. 197, t^«. pag. xoffw 
x;tf, i;9. pag. p5f. ptf». S«n Vic- l^$7* t^* • o. . ... ^. 



Ilustraciones. 145 

cha del ano de mil cincuenta y dos (i). 

XVir. Ramon Berenguer segundo , hijo Ramon Be- 
de Ramon Berenguer primero , murio 4 ma- [^"^'''JIVt 
nos de su hermano mayor (a quien el padre ^^ / . 
habia desheredado ) en el dia seis de Diciembre 
de mUochentay dos. Goberno seis anos^ sets me- 
sesjy nueve dias, quQ son lbs siete aHos no cum- 
plidos que Je dan las Memorlas de RipoU (2). 

XVIII. El indigno fratricida aspiraba al Ramon Be- 
gobierno ; pero los grandes y nobles de Cata- rengucr III. 
luna lo echaron del Principado , y proclama- ^^^^^ XYII. 
ton Conde 4 Ramon Berenguer , tercero hijo 

del difunto , que murio 4 fines de Julio del am 
de milctento treinia y uno ^ habiendo goberila- 
do con mucha gloria treinta y ocho anos ^ sie- 
te meses , y dias (3). 

XIX. Entre los muchosCondes que huba Preferencia d« 
en todas las provincias Christianas de Ja Espa- los Condcs de 
fia Arabe, solos Jos de Barcelona merccen lu- ?^^^^|^"* ^ 
gar enrre los ^^ranos de nuestra penfaisiria; ^j^^^ ^ j^ 
asi por la mayor independencia con que go * pana. 
bernaron , no reconociendo 4 veces 4 ningun 

rejr , y otras veces 4 solo el de Francia ,.cuya 
sober^nla ni era legitima , ni xiuro mucho i qo- 
mo tambien por los mucbos dominies qiie adr 
quirierbn succesivamente , .no solo dentro de 
Espana^ heredando el reyho de Aragon ,* p^ro 
aun por tierras de Francia: y de Italia. » como se 
ver4 ^n la continuacion de la historiai HejuZ'* t 
gado* liaberlo dfs • adrv^cf jir/4 mis Icctores , para ^^ 

Tom. XV. ' '-r T que 

. (1) S.. Victor. 5IC MfrselUi thu^ (»» El citado Mannxcrito de £U-> 

nUon i»a^. ?j7. Mjnustrlto citaJ.o poll , cap. i-. pag. 545- Balucfo, 

cap. ro. pag. 5 4^ Balucio , Mtvr- M.trcs hhpMnics , liber qjMrtUt , Jl 

e* IdspanicM Uberqu^rtui 9f\jQ .tjo76y ,ano lo^z pag. 465. S. Victor 4e 

col. 4£'K 'i zpcs y^C»ronicA &c. torn, M a rscllil . C%'-tfniVM pa^« ;|^. 

^^.-Euriturj t<. pa^. 46 j. Zurica, (3) Manuscrico de KipoU , caf. 

A»^lis de It Cerent de Aragen, 16, pag, ;4C, 
lib. 1, cap. 24. ft»i. %6^ , 



146 EspAfiA Arabe. 

que en el ordcn con que trato de la cronolo* 
gia de los Condes de nuestra nacion , no ex- 
traiien h preferencia que he dado a los de 
Barcelona. 



ILUSTRACION XIIL 



NUMERO , JSPOCA , Y ORDEN 

de los Condes subalternos de Cataluna hasta 

entrado el siglo XIL 



X^a 



taluna. 



Condes subal- I. 3sJz antigua provincia de Cataluna , cu- 
tcrnos dc Ca- yos t^rminos entraban en Aragon , y se exten- 
dian dentro de Francia por el Rosellon y L,cn* 
guadoc , tenia varies Condes subalternos , que 
por su primera institucion dependian del de 
Barcelona , aunque despues con variedad de 
tlenapos , por los motivos expresados en el 
discurso de la historia , fberon adquirlendo do- 
minio de sus respectivos feudos y gobiemos* 
Los condados mas insignes fueron los de Ge* 
rona , Urgel , Cerdafia » Besalii , Ampurlas^ 
Rosellon y Pallars ; pues otros , que se nomr 
bran de Ribagorza, Vique y Manresa » Cardo* 
na , Berga y Peralada » escuvieron comunmente 
unido^ con alguno de los antecedentes(i}. 

IL La ciudad de Gerona , desde el liltimo 
ano del siglo octavo^ 6 primero del nono » pw 
unos ochenta 6 mas anos , tuvo varies Condes 
dependientes de Francia , de quienes nos que* 
dan muy pocas noticias. Rostano » Hermen- 
gario y Adalarlco son los unices que yo co» 

no» 

{i) Veas^ ia EtpMt ^*ht , lib. z, auai* ^^9* j sig. 



Condct dc 
Gerona. 



IttJSTRACIONEf. 147 

Jiozco. El primero siri6 i Barcelona con tro- 
pas de Ludovico Pio en el ano de ochocientos 
y uno , no en el de ochocientos y quatro , coma 
dixo el Astronomo por equivocacion : el se« 
gundo se halla nonibrado en ""las historias de 
Francia en ocho^itntos y trece con tftulo de 
Conde de Ampurias , cuyo gobierno parece 
que estaba unida con el de Gerona : el terce* 
ro vivia en el de ochocientos quarenta y tres^ 
segun memorias que nos quedan de un pley- 
to que tuvo entonces con Gunderaaro, Obis- 
po de Gerona. Estuvo despues unido el Con- 
dado de esta ciudad con el de Barcelona por 
unos quarenta y einco aHos ; los Deinte y echo 
primeros baxo el gobierno de Guifrcdo $e- 
gundo , dcsde ochocientos ochenta y quatro ^ has- 
ta noveciemos y doce ; y los otros diez y siete 
hasta el ano de novecientos veintey nueve baxa 
el mando de Miron primero. Por muerte y tes- 
tamento de este Principe , su hi)o Miron ^ que 
fy6 el segundo de este nombre , obtuvo el 
Condado de Gerona con independencia del de 
Barcelona ; y le sucedieron consecutivamente 
otros dos Condes , el uno Uamado Borrello, 
y el otro Miron tercero. Acerca de las ^pocas 
de estosGondes., las notlcias que he hallado 
son las siguientes t Miron segundO empez6 i 
matidar en el ano de novecientos veinte y iwe^ 
vr. Borrello efa Conde en el de novecitnto^ qua^ 
renta y siete , en que asisti6 i la consagracion 
de la Tglesia de Santa Maria de Finestres : Mi- 
ron tercero tenia ya el Condado en novecien* 
tos sesentay tres , en que vcndi6 un lugar Ua- 
mado Camba ; y lo conservaba todavia en el 
mes de Julio del aHo de novecientos setenta j 
nueve , en que regal6 una hacienda al Monas- 

Ta tc- 



148 E S P A S A A It A B K. 

tcrio de Banples. Coa su muerte volvieron 
los estados de Gerona 4 los principes Barce- 
loncses , que iban adquiriendo entonces mu- 
cha aucoridad y poder. El Conde Raymundo, 
padre de la insigiie fumilia de los Berenguqres, 
mando en entrambos senorios *vewte y qtiafro 
oHos cumplidosj desde novecientos noventa y tres 
hasta mil diezy siete. Le sucedio su hijo Bc- 
rengario , que vivio diez y ocho anos , hasta ei 
de mil treinta y cinco. Despues de ^1 fueron 
' Condesas de Gerona Dona Ermesenda , tia del 
Conde Ramon Berenguer , y Dona Adalmodc 
muger del mismo Conde ; la primera 'veinte j 
un aHos hasta el de mil cincuenta y sets , que 
fu^ el de su muerte ; y la segunda juntamente 
con su marldo unos veinte anos , ha^ta el du 
en que este murio , que fu^ cl veinte y sieU de 
Mayo de mil setenta y seis. La serie de los de- 
mas Condes de Gerona es la misma que dlxe 
antes hablando de los de Barcelona ^i). 
Condes dc HI. El Condado de Urgel empezo i for- 
Urg«. marse en los ultimos anos del siglo octavo, 6 

primeros del nono con motivo de las guerras 
de Ludovico Pio en Cataluiia ; aunque no ha- 
llo noticia alguna de sus Condes hasta el afio 
de ochocientos^diez y nueve. En este afio gober* 
naba alii Suniefredo con el tftulp de Conde de 
Urgel , Cerdaaa , Berga , Pallars y Ribagorza. 
Le sucedieron Marfredo , Salomon , Augariop 
y Fredolo. Del primero se halla memoria en 
un diploma de Ludovico Flo del afio de offnh 
cientos veinte y tres ; del segundo en las rela» 

cio*? 

* fi) -Astrtjnamo , Vifd ZMd^vici la col. 779, Anotiimo de Riptll, 

fii y J»«g. t9o. &aIacio , CtlUetU Gejts Ccmitum MM'CUfnnummm cflp« 

ver. i»0»w^«. Escric. itf. Z7> ^4* zor. 5. col. 541. 
S«7. I»^..»i9. aaj. ajX. 245. desde 



Ilusthactokes; 149 

Clones del monge Aimonde Paris ; que hablan- 
dode.un suceso del ano de ochocienfos sesenia 
y quatro ,\o inlitiila Conde de Cerdana :.:del 
tercero.ea un privilegio de Garlos el CalVo 
del ano dc Qchocientos sesenta y sets en ;^ vet 
de una Iglesk de Besalu , cuyo seilorior^ coixk^ 
Jos de Cerdana y Pallars ^ estaba entonces unL» 
do con ei de Urgel : y el ultimo se halla n6m- ' 
brado por Balucio en h Marca hisfamaa con 
el titulo de Goude de Pallars , baxo el afio/de 
O€hoci(ntos setenta.y cipccK'So .incorpor6 despiaes 
este Condado con el de Barcelona , hasta que 
volvio 4 separarse en el ano de novecientos y 
doc9 por vmuerte de Guifredo.segundo , que lo 
dex6 en tescaxnento a su hijo SOo^ar io » y des^^ 
de entonces paso de padres 4 bijos cor> el oxz 
den siguiente. Suniaria mand6 freinta y ochg 
aHos > desde el de novecientos y doce hasta el 
de nwecientos y cincuenta , en que murio. Bor- 
rello , hiJQ de Suniario , qu(frent4 y tres aHos^ 
hasta el de noveuenPQs noventj^.f^res. Erin.en-r 
gajijlo., r^gul^rmente Armengpl priiporo , ^lijq 
de fiorrellp > cuvo el Condado djezy siete. anas 
fumplidos J 7 murid en batalla contra Moros 
en el de mil y diez^ segun consta por la fecba 
d^ $\A iiestamoiiito , y por la relacion uniforme 
flel Mooge .d$ (Ripoll. Brmengaudo 'segundo» 
hiJQ .deltprimera^jsn^jrio peregr|np en Jenis^r 
len en mil treinta y ocho ^ i los veinie y ocho 
aHos de principado. Ermengaudo tercero , hi* 
jo del sctgj^ndo , mand6 diezy siete anos y^ah 
gunos meses , j acab6 gloriosgmepte ' s^; yidf 
en mil sffenta y dn€o,[tn el sitip s^e i^afbd^Ufik 
Ermengaudo quarto , hijo del tercero , vivi6 
diez y siete ano$ cumplidos hasta el de ^mil 
noventa y dos. Ermengaudo quintp , hijo dcfl 

quar- 



150 EspaI^aArabe. 

quarto , tuvo vida mas corta , y de solos diez 
anos y fneses , habi^ndole acarreado la muerte 
su mismo valor marcial en el de mil cientoy 
dos. £1 gobierno de Ermengaudo sexto ^hijo 
del quinto , duro cimuenta y tus anos €unh 
f lidos hasta el de mil ciitito cimuenta y quaM^ 
en que fu^ su muerte (i). • 
Condcs de IV. El Condado de Cerdafia , que cs de 
Cerdafia. la misma antfgiiedad de los antecedentes , es* 
tuvo unido 4 los principios con el de Urge!, 
y despues con el de Barcelona hasta la muer* 
te del principe barcelon^s Uamado Miron, que 
lo desmembr6 de sus estados para darlo con 
el de Besalii 4 su segundo genito Oliva Ca- 
breta. Este primer Conde de Cerdafia maiid6 
sesenta y un anos y algunos meses , desde m^ 
vecientos veinte y nueve , ano de la mueite it 
su padre , hasta el de la suya , que fli6 en m» 
vecientos y noventa, Su hijo Guifredo tuvo los 
honores de Conde en vida del padre , comq 
consta por algunas escrituras de la Coleocion 
de Balucio ; pero contando su principado desi 
de el ano que acabo de nombrar^no se le 
pucden dar de senorfo sino treintd y* chtco afhs 
cumplidos hasta el de mil reinte y cimo-^ in 
l^ue renunci6-para encerrarse 6'n cfl MbiSaste- 
rio que habia fundado ^1 nlismD en' CaoigoH 
de Conflient. Es iiecesario tener pf e&9nte > que 
prosigui6 en vivir despues de su cesibil otJros 
'veinte y cinco aHos , hasta el de mil y cimuen- 
ta , en que fellecio , segun Consta por la- carta 
dfcular de los mismos Mbnges'; piies de este 
tiempo de su vida religiosa no3 quedan algii- 

nas 

(i) Aa<$nimo lie RipoU , Gests St, rtfs. to*;, dcsAt U coU 7tf^ 
&e. pag. 540. y sig. Baluci©, C#/- Vcasc la £/^«?tf Arski , lib. ft* 
l#^0 or^» Sscric. i;'4. 2t. ;i. 9o. Dun* tjj. . .> . . 



IlUST R A CIOTTEiS. 151 

nas escrituras de donaciones , en que se le da 
por honor el titulo de Coade , auaque en ri* 
gor no se le debia. Su hi jo y sqccecof Rayr 
mundo hubo de tener el Condado quartntay 
tres aHos , que son los que van desde el de 
mU y veinfe y cimo , en que su padre se hizo 
Monge , hasta el de mi/ sesema y. echo , que 
fu6 ei ultimo de su vida. En las Actas 4t ks 
Condes de Barcelona , en que se ice quarents 
en lugar de quarenta y tres , habr4 equivoca- 
do los numeros algun copiante. Guillcrmo pri- 
mero , hijo de Raymundo , murio en el ano 
de mil noventa y ^inco desfuas del dia siete, de 
Q^ttibre ^ qujs es la fecha que.Uieva su testa^ 
mento , y por consiguiente duro su ggbierno 
'veinte y siete anos. Le ,sucedieron sus dos hi- 
jos , Guillermo segundo , y Bernardo Guillen, 
liltimos Condes de Cerdana , qu^ murieron en- 
trambos sin. de2(ar,succesion. ^1 jpf imero , por 
deseo de cmplearse en la .gueri|i> d< Jejusj^len, 
hizQ testamento a ios sei$ ^jrof ici^ ; principal 
do en el de mil ciento y mho : y el segundo go^ 
bern6 diez y seis aHos , hasta el de mil ciento y 
diizy siete y en que por su muerte }qs estados 
de Cerdana pasaron i manos 4e;I>pn Ramoa 
Bereoguer ,-tercero Conde de BafCjClona (i). 

V. .£1 Condado de Besali^ estuyo siempre Cond<sdeB«- 
unido con el de Cerdana hasta la muerte de salu. 
Oliva Cabreta , que lo entreg6 separadamen-^ 
te i su primog6nito Bernardo en el ano de no^ 
vecientcs y novtnta. Mand6. Bernardo prinxero 
treinta aHos eumpJidos , hasta el dia veiHte^ y 
seis de Scftiembre del ano de mil y veinte , .en 

que 

(T) ABfbiino •itadOtGf/Mifrc. dos , y Us Escrituras 9f. 102. 153. 
de&cie la pag. 54^* Balucib , C«//#«- 201. 214. 234. jx^.^a;. 33o« coL 
110 9 tre, in Us lugarcs arriba ctca- 862. y %\^^ 



152 Espa9aArabe« 

que falleci6 , segun consta por la execucion 
que dieron sus albaceas al testamento del di« 
■tbnto. Su hijo Guillermo , apcllidado el Gor- 
do , tuvo el Condado treinta y dos aHos y al 
gun'os meses hasta el dia de su muerte , que fui 
en el ano de mil cincuenta y dos , como dice 
el An6nimo de Ripoll ; cyya fccha , si es vcr- 
dadbra , debe escar equivocada lade lin diplo- 
m& de dicho Conde, en que se le~ iaiarga la vi- 
da unos tres afios. Le sucedio su hijo Bernar- 
do segundo , que 4 los cincusnta y nueve am 
cump lidos de gobierno , en el de mil cientoy 09- 
ce , muriendo sin succesion , nombr6 por he* 
redero ai Conde de Barcelona Doii Ramon B^ 
renguer , el tercero de este nombre (ij^ -. : 
Condes de VI. Hermengario , que otros llamafii Ir- 
Ampurias. mingario , es el primer Conde de Ainpbriai) 
que hallo hombrado con este ticulo en las bis- 
torias con fecha del ano de ochQcutitos-y- ttHf. 
Despu^s de ^1- ell ochackntos quatenfky ttit 
lo era Afdalarico , el misnio que se intitukba 
Conde de Gerona; de lo qual infiero , como 
dixe antes , que los dos Condados estaban uni« 
dos ; en ciiya sUposicion podran- colocafse en 
-el catalogo <ie los Condes de Ampuiia^Mos^is 
primeros Ue Gferotaa^, 'S^osiktxofyyYi^taicffp^ 
AdalaHcdv, Gtiifredo, Miron ^rimepol^ y Mi- 
ron segundo. A este sucederia un Guifredo sc^ 
gundo , de quien se hallan memorias Con ft" 
chas del anoidc noveciehtos quufiftta ^ \rtet ^-J 
cincuenta y tfes ; y luego Miron vtcrcefo^; q^e 
vrvia (como dixe antes) en novecientos s^xtiM 
y tres , y novecientos setenta y nueve. - Despiies 

de 

ft) An<Jniitlh Ac Ripoll en el lu- 147. t/{t, Tyt. I?y. 177. 1S7. IfU 
gar citadt.. Balncio ,- £'o//erm ^fnt' 112. jid. pAf. ^;Z. j tif. 
n«»«i«/>i»w#«r#ri«fl»; EscrituraSi4). 



de la muerte de este , quando el Condado de- 
Gerona se incorpor6 con el de Barcelona » ob« 
tuvo el. de AmpurUs HugQ prUnerp » de quiea^ 
nos quedan. yarns memories de lo^ anos det 
mil y oiho ^ mil diet jn nueve » mil veinte y d$i ^ 
hdl treinta ^y mil treinta y cinco. Le siioedi6 
en el gobierno el Conde Ponpto , que era dc 
la casa dc Jqs Prlndpes de Roscllon , y maar 
daba , segun escrituras :de..aqud dempo j; en loi 
t&os dt mil quarmfa- y quaf^o , mil quarensa 
f einco ^y mil cimuenfa y quairo^ ;X)espues dc 
^1 tuvo el mbmo Senorio Hugo segundo /en 
los anos de mil setenta y nueve , oehenta y cin^ 
€0 f y noventa y uno , por cdya Kuerre pasarut 
el Condado de Ampuriasi>Ramoa S^fldngues 
tercero » Conde de Barcelona (i)« . . < .^ 

VII. Bernardo primero » Marques :de la Coiidet da 
Gothia , y Conde de Barcelona Jo fu6 tarn- R^»«U«^ 
blen de Rosellon,i lo menos dice aSas^^esj 
de el de ochocientos y veinee » en que io: bonid 
Ludovico Pio con la Presidencia de Catalu^ 
fia 9 hasta el de oehocieni^s freintay dos , en que 
el mismo Principe 4o depuso. Berengario , no 
el de Tolosa , hijo de Hugo , sino el de Bar- 
celona 9 hijo dc Huronico , fu^ $u Inmediato 
ittccesor^y gobernd quatro oHoSf hasta el de 
su muerte 9 que fu^ d de ^chociemos treinta/ 
ieis. Bernardo « entonces .» por gracia de Ludo* 
vico Pio 9 recobr6 sus bonores , pero los Ca« 
balleros del Rosellon presentaron contra 61 gra- 
vfsimas quereUas para no reciblrlo » y se ve 
rque lo consiguieron ^ pues consta por un dl- 
. Toic XT. V 'pl6- 

(t) figiDario , Aimslts tUrum t|. f r. t%9, ttr. 19^ sot. tif. 

Btnumtm pt;. lit. Andaioio,,^** ajtf. t$''^ t^o, api, a^f. |X«*1|iS. 

fMf#« Hr^tmmm MC. tjz. Balucio, 779. /fo. w dg^ 

OitfMt<.,dVlrBifflnMft'i«.Cf.'7#. . ' ^^ .. ». 



r<4- E^paUa A&Aks^ 

ploma imperial del mi^mo aiio de oehdcientos 

treinta y sets , que teniari por Gobernador al 

Gondc Gaucelino. Mando despucs.dc-esie.cfl 

tos aftos de och'ocientos quarcntax cinA>^ y qua- 

reni^ay s^is , un Conde Befa , que puede scr el 

mismo 4 quien quii6 Ludovico Pio cl Con* 

dado de Barcelona veinte y cinco afios antes. 

Tuvferon despues succesivamente el Conda« 

da de Rosellon ( segun -puede colegirse de va- 

tias -escHturas publicadas por Balucio} el Ma^ 

t[«es Odalfico , en ochodentos cincuenta y cincoi 

Salomon , en ochocientos sescnta y nue-vc j Bcr- 

nardo segundo , en ochocientos snenta y dos\ 

Suniefredo yV«r othocientos setenta y tres i}A\- 

toWy ilai}o de Suniefredo , por el espacfd da 

veinte y siete ditos , desde ociiocunfos setenta y 

q\iatPO /bista mvecientos y uno ; Suhiario » dis- 

tinto del de Barcelona y Urgel , en novecien' 

fosy doce ; Bencion , en noxecuntoi diez. y ms\ 

GaucebertQ , desde novecitntos diezy sets , has- 

a novecientos y treinta > y tal vez mas addante; 

•Bor«llo,que puede ser el de Gerona y^Am* 

purias , en novecientos treitHa y sets ; y Senio- 

fredo el de Barcelpna , desde el ano de neve" 

^iemcs treinta y sitter hasta el de sesentay M- 

teytn- que jnurio. En este mismo ano^obtiT^ 

Vo el Condado de Rosellon Guirredaprimi^ 

ro , que otros llaman Gaufrecio , y: otro& Gao^ 

cefredo, hijo de Gau^eberto , y todavia lo con* 

servabaen el de mvccientos ochentayuno. Ja 

:sucedieron Bernardo-^tercero^ique .afiisrti6 4 la 

consagracion de una igle^iaen la Di6ceiis .de 

Elna , en el aiio de novecientos noventa-y tres^ 

y Giiibberto primero , de quien nos queda yna 

memoria con fecha del mes de No%icmbre del 

ano mily ocho. Los ultimo^CondAs^kld/B^Pselipn 

jfiic- 






I.I, I^S.T.% 4 QI p N £S. 15.5 

fueron G'uifredo , q Qaucefredp segu^do , Goi- 
.fredo tptc§T9^^yQ\iiidbs^no^ sggupdq. Lg pri- ; ; • ,. - 
/fXKf^T^ Axea^oi^ qu^j nf^s.fiued^ de Guifr^dp ^ct* 

del 4c m/7 jK /rtfip/^. i^^itredo tercera era ya 
Conde en el ^aj&p. dA,iwi/ gu^arenta y quatnr^ 

tedral de Blna. Las Esi^r^turas q;iC:J^hl94ik;^^^ 
- GuiUberco jisguudfl V eavp??zah desdp el.rano ^" : 
..de , w?V 7 S(te/it4tj y/ifo , y;;icaban,cn^el de ^V 
J, .cimo {i^,.i J :,,,; . .... . 

.., YIII.: ' tpjs* <3ond(BS,de,]^rgeJi;,,^^^ CondcsdcPa- 

^ baWiidp: poao pintcs^ fueroin Se&or^s.dq^- "*^*' 

4Um"b^«^ «ii:finf>..4s mk-ji^iM^^ k^^^^ 

te Senorfo , baxo el ticulo de Feud9 ^ jSiit J^« 
,|Pijp^q9^^Jllgq;is^dp d^^ -v- » 

.que pujfdca verjse r.qo /|a;Cp|eccL9a de ^t^Iji* 

cio , Uqvaa la^ feqlv^s de lo^ anos de miV^fm- 

^ mnfa.^ 7 J" w- pp sescntO: y nuevt ^-y sefepra y^^ ^^ 

' w/$u hiil(|y ■hercde>!'0 Tu4i ?! |p/:wid|R ppLpPip- 

,dr6 , qjLie:. mw^^lo coijfs^t^iii; ; 1^ ^t%^^ 

. 14?Ff j)dc MuT: , f en el ra&o ^c ^,yiH^H(^ VPW^ 

j^ruj^ 6 Afn4 T Irijo de/MiLjQn ,.qiie S5 hajja 

ifidrulado Coade,j5U}^;y|f?tos c!ipli6xa^$ t;^;;$4^ 

ei ano de mil cincuenta y nueveij h^itf^ej^deji^ 

.TfVtay nueve , tendria este tftiUo por solo tio- 

'»aQr^iC(Miiadiuc9i:as.4e R^yauadch^eguadov y 

(1) . BaLmcIo.i C^Uutk • &4, £s- , 142. It^* r^o. ^oa. ijtf^.s;». t<f. 

cticuras y. 11. i». lo. as. j^j|4. .iA<'7.^3W. 4les|ie 1* col. /^i^ Jtfir- 

..•gif. 4l*-5«i ♦♦.^♦•: *W.#f. 4f* 70. -•^JisfmfcA^iihf %^aUa^ j^'>*^raS* 



1^6 Espa»aA&abs. 

abuelo materno dc Don Pedro (i). 

CofidesdeBi- IX. El Condado de Ribag6rzz estuvo tarn- 

Dagorza. \y\cn unido' al de Urgel hasu el a&o de ml^ 

poco mas 6 menos, en que se apoder^^e aqiK* 

lla provincia Don Sancho el Mayor , Rcy de 

Navarra \ de quien la obtuvieron por hereo- 

cia desde el mes de Febrero dil aHo de mil tffhh 

ta y ciftc9\ su faijo Don Ramiro ^ y los denai 

Reyes de Aragon (2).^ 

CondcsdeVi- X. La Ciudad de Viquc podria empezar 

^"'' la s^rie de sus Condes desde el a&o de setetiHh 

tos noventa jk siete , en que la £6 Ludovico 

Plo al gobier'no del Conde Borrello : pero 00- 

nto "este iistdma fu^ militar , y dur6 muy po> 

^cd/'debepropiamentc rcconbceir por Piiiid- 

^-pc^ i los de Barcelona , i quienes estuvo siem- 

te siijeta (3). - ^ ^'- "• 

Condes de XI. La Villa de Cardona obedeei6 lam- 

Cardow. :y^^j j Borrello en tiempb de^las J)Kmcr^^uer. 

'ras de LudoVicb-Pio ; piiiro-fiidra!»dc. tSsta'oca- 

*si6n,^us Gondes propietaYlds -'fuiiron %ierapfc 

' los de Barcelona y Gerona ^ hasta entrado el A* 

glo once , en que obtuvieron el Sefiorfo de 

' dicha Villa los Prelados de Urgeh Heribaldo, 

Obispo de- est! Iglesia » en el ano ie 'milJ^Mo^ 

'rr«W, sc ihritulaba Prhcife y SeHor de dof" 

^'dond ; y FulCon \ que tuyo el ilaismo' Obisp»- 

do ^ di6 en feudo dicha Villa en el and de 

mil y noventa,ik Guillermo primero ^ Conde 

dp Ccrdafia (4). — .^ 

■ ■•■ ' ' •■■• --\ '-'■- - ■■-XE 

critHras 205. 244. 153. 4701 "277. rcsfccavos. 

IIS. af 2. 322. 32 j. 3a4.c«. ^046, (3) Vcase la EfMtfs ^ArA lA. 

7 sic. I. Num. I3. Balvcio cita4o«£teii» 

(2} Pedro 4t Marca ,ifjrra bi*- t«ras 64. 171,' f turA dfUdc U c«L 

pmiem lib. 3. cap. 3. num. xj. col* (39. 

' 2f7* Balncio, C0intU , &e. Bicri- (4) Vkase U &M«tf t^Mk « 

tttm |l^. rag. »•#• Vcftsc la A#- f| Ivtgkx-kitMdM^MimM • «llMiH 



iLUSTm ACIOKES. 157 

XII. Del Condado dc Manresa no hallo mas Condti 4e 
noticia , sino que Gliilkrino iBerpiigucr , hijo Mimrew. 
de Berengario segundo , Conde de Barcelona , 
eo el ano dt.mily treinta j ciwo , pur muer- 
te de su padre hered6 los estados de Manre-^ ^ 
sa 9 y inuri6 sin dexar succesion , por cuyo 
motivo es natural que volviesen luego 4 in- 
corporarse en el Condado de Barcelona (i). 

XIII.. El Cqndado dc Berp estuvo unido Coudet d« 
con el de Ccrdaiia Kasta el ano de mU vrint€ **^S«- 
7 dmo f en que lo desmembr6 Guifredo segun- . ; 

do para .darlQ i su Jujo Bernardo. Este prU d. ) 

mer Cbmle de B6rg;l , de cuyos suctesores no '^'^\ 

tengo notida , vivia tpdaria en el 4no de mii 
y cincuenta , en que hizo aiiahza con los Coii« 
des dc Barcelona y Urgd, , contra su propio 
hermano Raymundo , Conde de Cerdana (2). 

XIV. El Condado de Pcralada depeiidla Cmidei di 
del de Ampurias, segud; se vfe por algiinas es- P«»*l*d». 
crituras que atribiiyeh entrambos Senorfos il 
Conde Adalarico in el ano de ochocientos qua- 
refit a y tres , y al Conde Guifredo segundo , 
en los di furoecUntos quarcnta j ttfs y cimum^ 
t0J fnsii). 



ILUS- 

&$. licrttttru ai2« i«f.'c#L Hf^U li# ^mm m9mwmm%\mm » cfcjri* 
• |r iit^ xmtx 1}^ paf. X096. 

(1) IkadaiiM 4c ]Up«U , ««ir4» (0 Btlucio » C^/Zmtm w#«pmi 

(i| As^MiBo 4e Tiftf ctu4o » ; mL 779* 7.(« t r dCSlOttM 7^» Z 



.10 EiPASA AlLABK. 

abuelo materna dc Don Pedro (i). 
CofidesdeRt- ^ IX* El Condado de RtbagOrssa estuvo tam« 
Dagorza. ^\cw tinido' al^ de Urgcl hftsu el afio de • mi/, 
•'poc^i mas 6 mefnos^, eh que ^e lapoder^de a^c^iue* 
ITa'^rovincia Don Saiichb el Mayor ,Rey db, 
Navarra ; de fjuieh Az obtuvieroii por bef ea- 
cia desde el lAes AtFibrera dd aHo dc ^il ifein^ 
ta'ftini\^\ sii hifo IJon ^Ratnirb f y los demas 
Re^es de AJagbn;(i).-^ » 
CondcsdeVi-v X ]d^ Gitidad de Viquc podtia* empWEar 
^^' '- la s^rie de sus Condcs ^ desde el afio de seteckn^ 

^. , /d5 noventa y siete , en que la fi6 Ludovico 

' ^" ; j Pio" al gbbierno dfel Cojtdfe Borrello : pero co- 
iik^^ste-ust^'niiif fu^ mflitar ; y dur6 rniiy {>o« 
^ea ,'^dcbe -iwdpianifeiil* i'ecoilbcei^ por trittii- 
•"ffe^ Idi^'de BSrCcidfai ; i^uiciSt»\stuVd skiil- 
**e si^eta-'(3).^ -^ ■^' ---' ■- :.-:-], c: :..»;.:.;:. ..J 
Condts de xj. La Vilk d^'Gafdoiia ^dbeddd6 fata- 
^^^^**- ^««ii'i Bbfrtll*t*n^ti<^i6jKi df !*r !^Hhaci^ 
^i^'i^s I^o'i^Ite'Ro^; piiird-^ W^ 
^iicfeV^s Cohdes ,fet^ Slimpfe 

•los -de BarceloiKi y\5er6ha ; hasta cntrado el m- 
' |16' once , en que obtuviieron el Sefiorfo de 
•dicha ViHa los^Preladd* de Urg^h Heribaldo, 




^^6', ai6 ^h fwdo dkhi'Vaia-^n el ^n<b dc 
'fhil'y Hnenfa ,i Giiiflermo primcfOi -Cbiidc 
'%^<:erdafia['(4):-^^ k^-^^'' -'^ * ■ ■-■' -. 

criuiras loy. 244. tyj. %p<rt7l7?. rcsfccavof. 

in. a^2. 321. J2J, 324. cil. To4tf. <3) Vease la ZsptM^ ^4^ lib, 

7 sic. !• iiiiin. 93. Balucto cita4o,£scM« 

(a) Pearo ^e Ma^C'a ^ACirr* I(m- Uris 64. k^l.^ f •Utt 4cs4c 1ft c*l. 

MMtf tiV '3. rap. i. mtlii- < J. cbi. ' t3»; ' 

•ia^. lthKio;cW«i»W,'|dV. BkH- • (4) naie Ic &Mi w4^<a^ «a 

tNii |k^. rasm##; VtMt la J#- -^ iig^HitUi^Bltilcio • 4Hiul^* 



iLUSTm AcroKits. 1^7 

XII. Del Condado de Manresa no hallo mas Condts xU 
notlda , sino que GUiUermo iB.erp^gQer , hijo ***»«»• 
de Berengario segundo , Conde de Barcelona ^ 
en el ano dt.mily treinta y cimo , pur muer- 
te de su padre hered6 los estados de Manre-^ ^ 
sa , y inuri6 sin dexar succesion , por cuyo 
motivo es natural que volvlesen luego 4 in* 
corporarse en el Condado de Barcelona (i). 

XIII.. £1 Cqndado dc Berp estuvo unido Cotides d« 
con el de Ccrdaiia Kasta ei ano de mii veinf^ ^^^* 
y dmo f en que lo desmembr6 Guifredo segun- 
do para ,darlQ i su jbijo Bernardo. Este pri-.: .:. > 

mer Comle de Bbr^i , de i^yos suctesores no -'^"x 

tcngo noticia , vivia tQd;iria en el i&o de tAii 
y ctncuenta » en que hizo aliahza con los Coii« 
des de Barcelona y Urgd. , contra su prbpio 
hermano Raymundo , Conde de Cerdana (2). 

XIV. El Condado de Pcralada dcpeiidla Cmidei di 
del de Ampurias, segui^ sc vfe por algiiiias es- P«»al*d». 
crituras que atribiiycn entrambos Seiiorfos il 
Conde Adalarico in el ano de ochocientos qua- 
ffifita y tres. , y al Conde Guifredo segundo , 
en los di novecienfos quarcntai trtsy cimum^ 

tdy fnsii). ' ;;;■/ 



ILUS- 

'9^1 lis. tiir» 1}^ paf. xo9tf. 



(i| As^MiBo 4e Viftf ctuio t ' .cot 779^ 7,(« > T dcsiOttM 79* t 



1*58 Bs P Aft A AB.ABI. 

ILUSTRACION XIV. 

NUMERO, EPOCA, Y ORDEN 

de los (Sondes de Castilla hasta tntrado 
el sigh XII, 

* ' . ■ " 

Principio rer- I. %^^ faihosa CaHt^ria del tiempo de 
r*^rf fi^ ^A losRomaaos,4 que nuestros escritores dpUigJo 
Condado d« Q^tavo dieron mas comunmente ej nocnbre de 
/6o. Barduha\ desdc los ultimos anos d^f misnio 

siglo con;icaiz6 ^ l|artifa;'sc Cast/llay^QX \o% mu* 
chos castellos,^} casifHos, con que la Mforpfica- 
ron los Christianos despues de las groriosas 
victorias del Key Don Alonso primero de As- 
turias. Este es el 9rigen mas verosimil de su 
denominacion moderua, que'sc fu^ cxtendien- 
. do desde entonces ha<;ia medio dja , hasta el 
Heyno de Toledo , coq los inismos pasos cou 
que se iba dilatando por aquellas tierras el do- 
minio de. nuestros Pnncipes Christianos.' 1^1 
ano de setecieHtoi y sescnta , en;que coraei;iz6 
dicho Rey Don Alonso 4 conquistar la Cas- 
tilla , y poner en e!la Gobernadores con el ti- 
tulo de Condes , segun la costumbre de aque- 
llos tiempos , esta es la dpoca verdadera de la 
fundacion de su Condado , que obedecia an» 
tes de esta novedad 4 Don Pedro Duque de 
Cantabria, padre del Rey Don Alonso (i). 
Condel. Ro- II. De les primeros Condes de dicha Pro- 
drigo, vincia , por uu siglo cntero no nos queda no- 









rLtj/sTitA'ciojrBsT. ,^^59 

trcia ^iilgiina ; porque aunque las historias de 
GaBcuha (como dixe Ai la llusiracicn VIII y 
cii«l Ubro segundo de la Espana Arabejrefie- 
sen que Sancho Mitarra , 6 Medcrra , Caballe- 
ro Ca^tellano , pas6 i gobemar aquella Pro- 
vincia' de Francia » con el ticulo de Conde , 
en cl aiio de ochocientos diezy mieve ; no cons* 
ta que tuvlese en su pacrla el mismo titulo 
.antes de salir de ella para dicho gobierno^ Ug 
Cirballero Ilanaado Don Rodrigo ^ de quien no 
sabemos ni padre ni familla , es el primero qu$ 
suena ^q nuestras Chr6nicas de Castilla con el 
titulo de Conde ^baxQ el reynado de Don Or«* 
dofio primero, Su gobierno dur6 i lo menos 
iWx ^*o5 , pues en el de ochockntos y scseMa • ,,v :> 
a'sktio 4 la conquista de Talamanca^y pobl6 >. '! 
h Ciudad de Amaya, y en cl de sesentay sm ' 

soseg6 la rebellion que habla levantado en As^ 
turlas el Conde Fiuela de Galicia , contra el 
nuevo Rey Don Alonso tercero » l^ijo y suc- 
ccsor <ie Dbn'Ordono. Es muy notabk yeri 
to el del Autor de los Anales Toledanos^ que 
retardd el Condado de Rodrigo haSta cl ano 
de ochocUntos ochenta y dos ,y colocd antes dc 
^1 9 con anticipacion de diez alios al que fa€ 
8u inmediato succesor (i), 

III. Despues de Don Rodrigo , tuvo el Cotidc Tb 
Condado de Castilla su hijo Don Diego Ro- DicgoKodri- 
driguez , a quien los escritores modernos des- £"^' 
de cl siglo trece han dado el renombre de 
Porcellos . & porque lo creyeron ^escendfieni|{ 
de ia antigua familia romana de este nombre, 
6 porque seria natural de J^ar^elis, pueblo dc 

• • I ^)l- Cl-^usor ^0 ioc 4^uuUi Ctmm Ammlu C»mp9tttUs9i %• pag. ,\i$* 
flitnstt, pag. )to. Kl del ^forMr £1 .4e los An4tfiUi9im%i'^fti^ 
ton MuriiMJi , pa{. |07. SI ac4os .||f. Qmpt Am^wk, 9f' - «> »*. •'> 



f6o BspAlfA AnABS; 

Cascilla 9 que parece lo mas verosfmil. La po- 
blacion de Burgos , queidtribuyen todas las his« 
torias* i este Conde » se empezaria en el a&o 
de ockocientos ochenta y dos ,y se acabaria en 
el de ochenta y quatro » pues la primera fecha 
es la que se halla nombrada en las Memorias 
de Albelda y AlcaI4 , y la segunda en las de 
Burgos y Compostela. £n vano se cansan al- 
gunos escritores buscando el origen aleman de 
k palabra Burgos ^ que es claramente latina ; 
y sin fundamento atribuyen la fundaclon de 
esta Ciudad 4 un Peregrino Aleman p ique di« 
cen se llamaba Nuno Belchides , y se cas6 coli 
Sula,hija del Conde Don Diego (i). 
Cemdc TIL ^^' -1^^^^ fibula cs la que dio motivos i 
GonzaloFer- varios escritx>re$ (4 quienes ha seguido uld- 
aaiidcz. mamente el P. Maestro Florez) para nombrar 
por succesor del Conde Don^iego^i su yer* 
too. Nuno Belchides, y luego por succesores 
-de este, 4 Nuno Nunez Rasura, y 4' Gonza- 
lo Nunez > que suponen padre de Fernan Gon** 
zalez. Ncu s^ como jdo han reparado que ea 
€olos' quaYentay nueve afios j^ desde el de orAr- 
tientos ochenta y quatro , en que todavia man^ 
daba Diego Rodriguez » hisca el de novecientos 
treinta y tres , en que ya era Conde Femau 
i: ::r - Gonzalez^ es muy dificil que pudiesen vi- 
' * i viry gobernar uno tras otro , Don Diego Ro^ 
driguez , su yerno Nuno Belchides , su nieto 
Nuno Rasura , su viznieto Gonzalo Nunez « 
'JT/sft: tarcaranieto: Fecnail 'GoiuEaloz , que ibr« 
.. v. ' \- ' ■. :„.•■ ': *i.i^" ■ mao 

CO .?;-.,'. .' .••♦V>\. j!.- ■:■;?- i .i-J^ "■:;■• ■ : , 

JtrljEt Alitor ^ CktfnleMt Al- fit ^e lot Jbmd9» C^mMftUiMtu ^ 

$aiini$ ctntimuttrnm num. 69" pag. pat- ?tfi Ro4rigo Ximemes , itfriMO 

M m pt w f9 t k t n .AhsUt »^«g. ?fo. £1 fH»^h 
4U €lkrmmm Jt ini »^<g^ fit* 



I tji s T i A e i o 1^ xs. i6t 

ttian k fo menos quatro generacionis. La in^ 
verisimilitud , y aun imposibilidad^ es todavu 
tnaybr',: si i»e considefa que los Autores de lar 
fibula potien la ' eix&ttacion de Nuao Ra^raf • 
(i qUien- Hainan padre de GcMi2dSl6) en n§s^ 
voecientos veintey quairo ; mientras consta por 
mejores documencos , que dicho Gonj^alo era 
ya Conde de Castilla en novecierttos y doce ^qyi^ 
es decir , doce aH$s antes del que llaman 8U par 
dre. Lo ciertd es , que nuestra$ historias ^teisu 
la mitad del siglo tfece, no solo no 'instnud- 
ron jamas semejante s^rie de Condes , pero ni 
aun los nombres de Nuno Belchides , ni dt 
Nuno Rasiira, ni de Gonzalo Nufiez$y sold 
se halla memoria de un Nufio Ntfoe^yqiiesS 
«ra ya Conde (como suponen los Ahates Go«fi^ 
plutenses) en el afio de noveeientos y dhce )S^ 
f>uede jdentificarse con el de Rasura » que no 
*^ubi6 , segun dicen » 4 la dignidad dp Cbndd- 
Jitez , hasta el- de^ mvecUntos Vimte'y qtSaiH. 
ijfP«o' qiiiiSn file d p^dre y iftitecesor dflci-^l ^" 
Jcbre Conde 'Ferriin Gonzalez, 6ino fui'nirf*^-^'- ' 
guno de los que hasta ahora se ban nombra^ 
•do ? Por testimonio expreso de varios dipI6- 
*maS) y aim por su mismo apeltido ; que era cl 
-fle^ Gonzalez ; 6 Gundisal^o J-se v^ clarameil- 
:te»que su padre se hubo de llamar Gonzsl* 
.]o;y solo puede caber duda entre Gonzalo 
^Telez , y Gonzalo Fernandez , que son 16s dos 
-iSmicos dc aquella' tfflad , nombrados en las hft- 
- mrfts^ ; y ^iropIortioMado^ - p:^ a 4etlo. -M BOtk-' 
«t)te de Fernando que se halla repelido en los 
descendientes de la misma familia , es el iini« 
;.co indicio por donde puede con]etucarse « que 
[ cl padre y antecesor de Fernan Gonzalez , se- 
' ria Gonzalo Fisroaodez^ mas. bien ^uc. G04- 
Tom. XT. X za- 



l52 EsPlftA A&ABS. 

zalo Telez. El aiio de novefienfos y doce , en 
que el Conde Gpnzalo Fernandez, b%xa el 
rfiyiwdo 4fl Poa Garcia de Leon, pQblo 4 
. CoCTfia 4M<jioii4c • y i Si^^Esfevan de Go?- 
w»^j ^l 4q mv^cHHtQsdiefc )i nuevc^^n que 
toi^avia copservaba el titulo de Cond€i,como 
CQPsta pqr ui>a escritura de su hijo en favor 
del MonajBterio d^ Silos; son fechas muy pro* 
por^ionadas^para tenerlo por succe$or de Die* 
go RadtigwW , Y V^^ antwesor de Fer;nan Gonr 
2a|[.e^9 aunque ^te no le sucedio inmediata* 
Aience, como luego se vera. En el mismo tiem- 
po cran Condes , 6 Gobernadores de particu- 
hrps xiiidjwfcs dtf CastflU > Gopzalo .Telez , y 
J^ittAP ^1*5^ ji^btedores entrambos , el pri- 
JW^ro 4* 'Oina^ * y. el segundo de Roa i pues 
cntX^hoMn^wciemosy/loce dcben cblo- 
cs^v^Q^^^%vtn los Analcs Compiutenscs ^ y no 
^a ei A^novicUnHs treinta y ocho^icomQ $0 di- 
.xo.ipQr ^quiywacloA on los^ de' Jotedo (i),^^ 
Condc W.iv, ;W ; Et : ^nfn^iaco siiccesor del Conde 
^"^^«"**^-jG<>na5aIo Fernandez J no fu^ su hijo Fernan 
^*** Goni^lez^por mas que lo asegurtfn generaJr 

mente nuestras histofia^ modernas , sino otrp 
iFw^mdn ilaffladoiNiifW) J que seria henma- 
.nor ^f:, KJoazgJq ^ y! i*nfe por 5-^ndes subal- 
-tcraos. d^ ; f^airtic^ares > 4iudadf;9 de Cas^tiU^ ^ i 
Fwnando Ansurez » Ab<>}inoiDder el Blanco, 
y Diego .AbolmoddereB^ Asi consta por las 
ChriSmc^s de Sampira^ y^ d*J Mong^ de Si- 
Jk>s^ que «ue9ta9. Jk rebctUgi^ df dJclK>spi(I}ofi«* 

«d; t^afado'tf^. :OeiinU0pM it. Us ^drdend , pag. 370. Tcpcs ,rMvM- 
tor 4if ioi ^nsltf* ifomfimttwteiy . 3 9. foL 45 ?• Vca^e el lib. x.ikU 



I JL U S T m A-C I O M £ S. l6$ 

des%7 lasentencia demuerteque les.di6 Or-, 
done seguadoyRey de< Leon v sin darnbs el 
menor fondameato ! pahi 'piwsar quo Feniah 
GooEalcz ituviese entonces. alguna parte eh' di- . 
chas inquietudes, 6 en £ivor de los r ebetdes^ 
6 contra ellos. £1. fin del Condado de Nu*^ 
no Fernandez debe ponerse en el afid do n^- 
Vfcitntos jfffintei jr. tees , que S26 cl penuldnia> . 
de Ordono> segundo , pues la prisipn de lo^ 
Gondes , y ^^ guerra contra do^ dudades que^ 
defendian el partidode la infidelidad , fueron 
las ultimas acciones de este Principe (i). ^ 
. Vi. . Fernan^Ganzalez , hijo do Qonztlti^ Conde V. 
FisrQandet , y do Dona Aluma , viyia on-CSas^ ^^ ^^' 
tiUa en tiempa de. los rebeides , :de:qu)e ac»^ 
bode hablar , y aun mucho antes ,'seg-uh las - ^ 

firmas qu^ nos quedan , asi de il , conio de 
su muger Dona Sanoha ^ y de su her mana 1>m> 
I^amlro, en una cscritura del ano xie notitr/^iM 
toi y ddce , peco no sei hatla cbn dl itf toio^^dtt 
Conde hasta: eV^c^^nohMentos treinta y d§»\^ 4 
treinta j trts , en que despach6 correo i la 
Corte de Ramiro segundo , Rey de Leoli'^ 
para que tomase Jas armas contra^ uh^ipodera^ 
so exdrcito d& Mahometanos: que<auienazAtia 
sobre CastiUa. £s 'muy creible qiiO'Cbn^o no 
tuvo parte en las inquietudes y i^volucibnei 
del ano de nwteiefUos vrintt j tres ; bbtuvies^ 
desdc entonces el Condado per gracia de Or^ 
dono Segi|ado;^ro pprincticxas. st^urasno 
sfi.Ui|>iied^:poner en'^el cat&lago'^le los Coo^ 
jji^s hasta el ano que dixe de treinta y dos ^6 
irema y trcs. Reynandp todavia Ramiro se- 

X ^ gun* 

(I) Sampiro,Cfcr#«if#,j,uB,.|p. ^^ Ur^iA# lifc. x. An. ny. itfo. 
Buio. jtf. f«g. ioi. Yeau U gi^- . -. ,,i^ . -^ » 



1^4 -Es?A«A ArAbb; 

gundo , fu6 depuestD del gotaerno , pbr mo- 
tiva dft^^iiiiidelidad^ jbntamcntd con otro Caba- 
llercT: vllaawdo iDicgp sMaiioz v que tendria cl 
Condadcr. 4^ alguna- ciudad particular; pero 
4cspii€$ de algun tiempo recobr6 los honores, 
ytContinuo goberuaiido hasta el &ndc su vi- 
da. Lid Ghrdnica die fiurgos poae su xnuert6 
QSk:Al[jiho dt.mvecientos utenta y una ^ pcro 
-ddi>e.-&er:)xrr9 del Aytor v 6 de los copian^ 
tes , pues en- la Chr6iiica de Cardena , y en losr 
Anales Goftijpostelanos y Tolcdanos , se halla 
fixada sin yariacion , en el de novecientosy se^ 
.V ; 1. ') Untarx y los; Angles .Gomplutenses , eh que por 
-)u . ^ eyidcnte.xq'uiYQCaci<>n .esiA erxado el afio , di- 

* ' * cen .que mdrio en. el mes dc. Junto (i). . 
Condc VI. VII. El succesor de Fernan Gonzalez, fu6^ 
Garcia Fcr- gu hijo herederb , Garcia Fernandez , que es- 
"^^^^' tabai y a casado entonces con una Senora que te- 

nia eL viiombre d^. A va:, segun todos. Jos di- 
plosoas.deL 5figlo:.decimo<» y jio el deOna , 
tom^dicen, aJgunos escritoxes modernoi». Cons- 
^ ta por msmorias. de los anos de novecUntos^ 
^etentii jx.dos , setentay ocho , y ochenta , que 
gpbero^ndo en cstos. tiempos » hizo muchas Ai* 
Biva6,*al Mouasterio -de San Pedro de Carde- 
Oiir.fyidliindKS. para ^su hija:X>ona Urraca el de 
los Santos ;Co5me y Damian de Covarrubias. 
Lo$. AnalejToledanos ponen la muertc de Gar- 
ob FernaxKi^ en el ano de mill las htstorias 
modern?!^ coA.Rodrigq Ximenez , y Lucas de 
Tuy,^^ niily'i\cin$o , 6\ mily sas ; la Cfarc^ni^i 
. '..rr- o :"■ ;. -.' i'-' • • < ca 

- .<i) SftapIrtffCi^rfti/M/yanM. 22* ln^y^iiw , pag. 5«^. £1 del Cforcttt* 

a|. as. pag. ^66, 467. 4*!?, El Au- r»« de Csrde^a , pag. 371. Ycpes , 

i^ndeios^nale/Complu^emes^f^t* Cergmica tcm, 1. escrit. je.fol. 37, 

^.iit ^l.dc,hn^ifvaUir.CvmptuelUt torn. :4» escm. U' f«>l*-457* Vease , 

m, pag. J 18, El dc los AnaltsTor ia Bs^a Ar^0 iil>* '• ^«* 1^7* 

Ijr44tt9i , Jii$, j«4. £1 <U1 4irr«9if«a ~x#y« 1^ « ^ •. 



lLT3rsT&.AGI0K£S. l6$ 

Ca dc Burgos , los Anales Gompostelanos , y 
los .Coinplu tenses , en el de norecienios novema 
./ ciff^o. Esta lil^ma fecha es la qij^e dcbe pre- 
ferirse , porque en ella se vcrifica Ta Qlicuns* 
tancia de Lunes ^dia wintc j nueve de Julio y 
en que los Anales Complu tenses la fixaron 
expresamente. Gobern6 ^ segun ^stas cuentas ,: 
veinrc y cinco anos y un mes , di^de el Junto, 
dc nove^iefWosiKj seUnta , hasta el Jufio,:dc not 
vccienios noventa y cinco. Qjiatro dias antes de 
su muerte lo hirieron y prendieron los Mo- 
ros en una batalla.(i). 

VIII. Sancho Garccs,hijo y succespr de Condc VIL 
Garcia Fernandez, no tuvo el titulo de Coav^ ^^^"^ ^^' 
de , ni el gobierno de Castilla , hasta r el ano 
de la prisiony muerte de su padre. En una . ' • ' 
escritura de este Gonde, y de su muger Dor 
£a Urraca , en que se nota el ano de mily^iesc "'^ 

de la Era espanoia , es evidente la equlvocar. 
don de la fecha por el reynado que se nom* 
bra en ella , de Alonso Qpinto de Lepn , quA 
tardo todavia ^veinte y siete aSos antes en su- 
biral trono. Es natural que sobre la X.de 
MX hubiese una virgulilla^ cotno solianpo^ 
nerh en aquellos tiexnpOs para signifkar XL; ' -' o 
pues en la Era de mil y .quar^nta ^ qUc coxre^ ^ 

ponde al ano christiano de mil y dos , se ve- 
Tifica que reynaban , como dice la esciUura » 
Don Alonso quinto en. Leon » y Don Sancho 
segufido en Navarra« Otra memdria nos qufe 
da del mismo Gonde Sancho Garces , con \a 

fe- 

• 
• 

( r) El Autor 4e los .jUmMts Cim- )< 1 . Yepcf , Csfitiem it Smm BniA 

plmremses pag. 5^1. 3ia.£iaclC%r^ loiu. i. c»crir. if. y 9» ftL si. y 

musm Ourgemst pan;* ]•>. El He 1m 2S. ton. 9. tscritura si. fel« 444. 

^mmdUs CamfitelliM ^f aff. jtv. £oirigo Ximcncz, M^tim , &c. irf». 

£1 4c iws AmmIo T^ltdsMs , fag. 4. uif. li^f ip. fa§, >o«/ 



i(S6 EsPA^A Akabb.' 

fccha del ano de tnit y once , en que fund6 el 
Monasterio de San Salvador de Ona , y pu- 
so en i\ gar Abaxiesa 4 su hija Tigridia. Un 
epk&fio de este Monasterio , compuesto 4 fi« 
lies del siglo quince por el Abad Juan Man^ 
so , pone la muerte del Conde en el ano de 
mil veinte j dos : los Analcs Toledanos la po- 
nen en mil veinte j seis : los Compostelanos y 
la Chronica de Burgos, en mil diez y sie* 
U : lo« Anales Gomplutenses en mil weinU y 
una. Siguiendo esta ultima fecha , que es la 
mas autorizadd , como de escritor mas antU 
* . g^o^ duro el Condado de Don Sancho Gar- 

'''\ ces unos veinte y seii anos: En su tiem{)o tu- 
vo gobierno en CastiUa un Garcia Gomez (i)* 
Coode Vm. • IX. Acerca de Garcia Sanchez, hi jo y sue- 
Garcia San- cesor de Sancho Garces , queda ya probado 
*^^' tn h Ilustracion IX que murio en el ano de 

mil veiftfe y sfis ^cn cuya suposicion ie dur6 
el Condado solos cinca ^^Oi. Le sucedi6 eii 
la hereock su hcrmana , 4 quien unos Uaman 
Muiia , y otros Elvira, y apeiiidan cdmunmen- 
te la Mayor , por ser este el renombre de su 
Retli mafido Don Sancho de Navarra(2X - 
Conde IX. ;w X. - El Condado de Castilla , despues de4a 
^^^'J'^^^^Y^^ en losdof 

^'' *^ ' minios. de su Real'CU&ado !Don Sancho el 
Mayor-> y de s^9 desccndientes y hered^ros , 
con cl orden que ^xe en la Jlustracion IX. 
sAicerca'de 4d$ Gobernddores ,i 6 Condes sub» 
idterao$ ^m • tuva> > ctt Gastilk e&te Principe 

des- 

(i)» Bl Autor dc los AnaltsCtm- cscrit. 4 J. J 44. f«I. 4TT. 4^5. Vea- 

plutftitet t pag. |i?. y zj. £1 aesl se UOHiefUH dt UpitUi , it'c, cap. 

ChrouicoM Btv^guse , pag. ?ot. EI J. art. ?Jf. num. 6. y 7. 

4t; lo? Amudes Compost iHam , pof . (a) Vcaae cl aiim. 4. it It Iiiu« 



I LU S T H A C 1 O K E $. 167 

desde cl afio dc. mil weinte y sets , hasta cl <!c 
treintay cinco , qyc fu^ el de su muerte , so- 
lo queda. memoria dc Die^o. Fernandez , que 
tuvo el titulo de Conde de: Carrion (i). 

XI. El decinio Conde de Castilla , que fo^ Conde X. 
Don Fernando Rey de Leon, hasta veinu y J^^^" * 
siete de Diciembre de mil sesenfa y cinco , tnyo ^ 

por Cojades sutjalterxios 4 Alvaro Salvadorcz, 
Salvador Sal vaflorez, Gomez Diaz, Ansur Diaz, 
Fernan Lalnez , Pinolo Ximenez , y a otro 11a- 
mado Rodrigo , cuyo apellido no se sabe (2). 

XII. El Rey Don Sancho , hijo de Don Conde XL 
Fernando, que tuvo el Condado de Castilla ^^^^^^ ^V 
hasta el dia siete de Octuhre del ano de mil se- 

tenta y dos , es muy natural que honrase con el 
titulo de Conde i su muy amado guerrero Ro- 
drigo Diaz el Campeador , que comenzo des- 
de eiitonces i Jjacerse c^lebre en Castilla por 
su valor y cprage (j^. ' • 

XIII. Los Condes que sirvieron fiii Cas»- Conde xn. 
i)\\zA\ Rey Don Alonso , succcsor de Don ^^°^« ^*J^ 
Fernando , jftieron i lo menos siete : Gomez 
Gonzalez , que se intitula Condi de Castilla en 

ViX^ escrltura de donacion hecha por tdicho 
JKey al Moiiasterio de San Juan de Burgos ea 
tel mes de Octubre del ano de mil Jiete^ta y 

?uatro. Los dos primeros Nufio Alvarez, y 
ronzalo Salvadorez , que acabafon de gober* . 
nar y vivk diez anos mas tarde, en el de mil 
4^chenia y j^uatro : Garcia Ordonez , que ,viv|6 
i lo joienos hasta el ano de mil ncmentay dosi 

Tkcy 

tr) Vesnfc en U ttffsi« Iluitr«- y •ifu OUteUn 4§ UpiiMt » ^4. 

€ion IX. Jos muucroi f. y lig, ^ap. 4- *ru 7. «««, i|. y U. 

(t) El Alitor At Xoi^AtMUt Tf 0> Vc«fc U lipt^ Af^ ^^ 

fetUafi. pag. |]r4. LI ae !•• ,^iM- X» %\iM^ gji^ \.' 

ps C»mp§tftlUiit , f«g. M^* ^cjpcft \/ % • 



'i63 • Es?A»A Arabe. * 
Rodrigo Diaz cl Catnpeador , que fall€Ci6 ,se- 
gun las noticias mas seguras , en el ano de mil 
ftoventa y nueve : y los dos heritianbs Gomez 
y Diego i hijos de Gonzalo Salvadofez , que 
snurieron en batalla en ntil ciento dfice,y se- 
gun otros en mil cien^o diez y siete (i). 

ILUSTRACION XV. 

NUME R , EPOC A, Y ORDEN 

de los CQndes de Galicia hasta entrado 
d siglo XIL 



Priiicipiodcl I. 5Ltl Condado de Galicia, no inferior 

Condado dc en antiguedad al de Casiilla , hubo de comen- 

Galicia en ^jj^j, j^ formarse, con poca diferencia , pdr los 

^ J*' afios de setecientos y sesenta ^ con motiyo de 

JT/ t* ) li gloriosa giierra en que se agrcgaroii & I9S 

"'' ' -^ iestiklos del Rey Don Alonso primerodc As^ 

Curias , las Ciudades de Lugo , Orense , Tuy , 

Braga , Oporto , Vis^o , y Chaves, Antes de 

esta ^poca estaba sujeto al Duque Fafila , <|ue 

idicen era pidre de Don Pelayo , y abbek) de 

fXofia £rmi<;enda , muger del dicho Rey Dob 

^Altonsd (2). • • 

CohdcL Pc-- IL Bl primer Cohde de Galicia que nom- 

^o- ^l»an las historian dc nuestra nacion , es un va* 

4yieiite -Cabillero llimado Don Pe4ro , que cli 

:\:\ -.TA...;/. • .^ , • o\:.. \: '-i^'l .■^>i. : i^ 

(1) El Autor dc Io$ Annates Iteeien de Lspidds , &c, cap. 4. arc. 

CfmpetttUMii , pag. jio, j»r. El ?• nii»»- '^- ^^- X «"• **• m-w. 9. 

•ad Chr9vic9H Air^#fffe , par l*o». " (a) VcaW cl Chromeon ^^el" 

El dc los AnaUf Tdtdanot , pag, dense num. 4'J. en la Nota pag. 456* 

•3«>'.^YisT^$ i C9fhics torn. I. tscri- Vcasc la Espa^a ArMtt lib. i. DU9I4 

tura 24. y 15. foL ji^ toi»; •^. «- 42. y 4*. y lib. -i, hun. ji, ' 

Cffitura 4f • f«l. 490. YcASc la C#^ '*'i • * •' .1 ■ ' • "^ 



cl ano de ochocientos cincuenta y nueve , baxo 
cl reynado de Don Ordofio primero , arrojo 
dc su provincia Ids Noritiandos / que con ar- 
mada naval intentaron apoderarse de ella (i)l 

III. Menos gloriosa es la memoria del sue- Cotide TI. 
cesor de Don Pedro , que se llamaba Fruela, ^"jjjj* *''** 
6 Froylan , hijo de un Caballero, 4 quien unos 

dan el nombre de Bermudo , y otros el de 
Lemundo. En los lilrlmos dksr de May.o , 6 ■/ 
primeros de Junio del ano de ochocientos se^ 
senta y sets , se levanto el Conde Fruela con- 
tra cl nuevo Rey de Asturias Don Alonso 
tercero , y se mantuvo algunos meses en su 
obstinada infidelidad, hasta que los leales va^ 
sallos del Principe le dieron la muerte que 
merecia(2). xV 

IV. Del succesor inmediato de Fruela no Conde m. 
queda memoria alguna. Solo se sabe que cl (^'q^^ jy. 
Key Don Alonso , pocos anos despues de su Ordono hijo 
coronacion , tuVo dos hijos vaipnes , Garcia j dcAlonsoIII. 
Grdono , y honr6 4 este segundo <x>n los fed ' 
nores- de Conde , 6 Presidente de Galicia. Su^- 
poniendo que esto sucediese por los anos dc 
ochocientos ochenta y cinco , quando ya tenia Or- 
dono suficiente edad para^obernanla provin^ 

cia ,' cdn laayuda y consiejo^e suslayos y'bfibo .ViW J, . '> 
de tener el Condado veinre y ocho aHos cumpti^-'- iiif>»» ' 
dos » hasta el dia diezy nueve de Enero de note" '"' *' 

ctentos y catorce ,t\\ que fu<i proclamado Key 
•de Astufias y L«on (3); ^ ' 

V. Er nuevo Rey Don 'Grdofio , que fa^ Conde V. 
Tom. xv: Y : . . iX Al^^'^^* 

(1) Veansc los Aucores citados > y,{oT\gt Ac ^Woi ^Chr^nicon t\wm <f9. 

en cl lib. I. Az la EspAfia ^Arubt pag. tv7. hi Autor A^i (.hif^nicom 

num. MO. LutitMtHm , pag. .»r5. .* 

{%\ El Alitor del Chronicon Al- (j) Mon$.- dc Silos cicado^num. 

htdmtt num. 'it. ra-. 4,^. •sam- 42. pl^, 2^4* Kudri^o Xuucoe» f 

piru , Chr»nii;oi% nuoi. I. yag. 452. ocros. 



170 EspAfiA Arabs. 

cl segundo dc este nombre , quando salio de 

Galicia en el ana de novecientos y catorce ^ en- 

cargaria cl gobierxio de aqueli-a provincia al 

Conde Aloito,de quien habla la Hi«>toria Com- 

posidana ; pues concuerda muy bien con es- 

ta 6poca la dc su bijo Gundesindo , promo^ 

vldo al Obispado de Santiago en novecientos y 

veinte (r) 

Cottdc VI. VI. La iiwsma; hi&tioila nps di noticia de 

Mcncndea. otro Coxidc Ham ado Menendez., qw/^ Jo seria, 

con poca difcrjencia , poj los anos dtpowecien- 

tas y quarerita , 6 novecientos y cincu.enta , pues 

de aili 4 pocos anos fu6 dcpues^o de ia SUU 

Episcopal de Compostela su hijo Sisnando , 

por orden del Rey Don Sancho primero^a). 

Conde VII. VII. Parecc que el succesor de Menendcz^ 

Gonzalo San- fu^ Gonzalo Sanchez , de cuy o gobierno nos 

* *^' quedan dos noticias , una de grande infamia^ 

■ ] .] y-otra de mucha honra. La primera es la del 

- -x- i :Aj ycjoeno:, con que ocasiono la tnuerte del Rey 

Don Sancho en el mes de Marzo dei aHo de 

fiotecientos sesenta y siete ; y la otra la insigne 

batalla con que derrot6 4 los Normandos » por 

mar y tierra,en el verano u otono del anp 

-dc novesiemos ses-enta y nueve (3). . 

Conde vm. y VTLh D.espues de Gonzalo Sanchez , tuvp 

Rodrigo Ve- ^ Gondado de G;ilicia Rodrigo Velasquez , 

luqmez.. padre de D. Pelayo , Obispo de Santiago , hasta 

cl dia quince de Octubre de noveaentos ocheth 

fa y dos , en que un^ faCGion de reYolto*>ps , 

•^^ c^» ^protegi^a J>ox: el wspio Cond«.i,.nom^ por 

•-' ' ;Rey 4 Bermudo , nieto de Fruela segundo (4), 

IX. 

|r) El A«or dc U Wtt.C^mp^s- (j) Vcan?;c en U Espaiia Anih 

PiU4$n4> lib. r. cap. z, pag. zi. los nuineros iB8, j toi. 

(a) £1 rotsmo Autor 4e la Hist* (4). £1 Aucor de la Hist, C*m* 

€m^sttlL lib. i, cap*. a, pag. l|. .p0tteUAi\t, i. cap. a. pag. 14. Vea- 

... «• 



Ilusthaciones. 171 

IX. Despucs del nombramlento de Bermu- Conde IX. 
do prosiguieron los Leoneses en reconocer BermudoRcy. 
por Rey 4 Don Ramiro tercero, hasta que lo . 
arrebat6 la muerte en el afio (segun parece) 

de novecientos ochentay quatro. En este inter- 
valo de ticmpo , Don Bermudo , con el tim» 
lo de Rey , goberjid el Condado de Gali« 
cia (i). 

X. Quanda el Rey Don Bermudo > poc Conde X. 
muerte de Don Ramiro , pas6 pacificaimente l^^drigo Ve- 
al Trono de Leon , los Estados de Galicia que- ^^^y^.^^ 
darian su|6tos al gobierno del Conde Rodri- 

go Velasquez, hasta el ano de novecientos ochen* 
ta y sets , en que su hijo Don Pelayo , pot 
orden del mismo Rey ^ fu^ depuesto de la Si- 
11a . Episcopal. El Condc\> scgim parece , cayd 
desde entoncea^detla gracia^ d!el Principe ^y por 
csto se Ic haria'tan encmigo, que lleg6 por 
fin k dar ayuda i Jois Moros , para que entra- 
sen en Galicia^ como lo executiron, baaco las 
bandeiras de. Almanzor , en el ana* de ftovecien'^ 
tos noventa y siete (£)• . . '•. : / •■ -^ ..*.; 

,XI. rGuillelmo Gonzalez vqn« litibo.cle'ser -'GotAt SI. 
el inmediato suocesoir de Rodriga Velasqucr, G">1 jdwo 
tuvo el Condado hasta cl 2&o:do.nove€ienr6s ^^^^^' 
novinfa,y siete y en que muri6 glariosattierotei 
defbndiendo contra los Moras ,rlwrsta .ct filtU 
jnoi aiicmo de ra vida la insigne Ciudad de 
Leon. La muerte de este &moso Conde seria 
sin duda la que di6 valor i RodHgo Velas- 
quez para abrir entonces mismo las puertas 

Y2 de 

%c U Ilustracion VI. num. tt, la p«st. lib. i. cap. 2. pa^. 24* Flo* 

Iluscracion. X. num. 4. y el lib. z. rez,£//M^« Sagr^ torn. if. trit. 

de la Espan^ w4ra^« -num. aoi. 5p. cap. €- pag. 1^5. j sig. Vease 

(t) Vease la Eipanm ^rdht lib. la Espsma Jirtik^ lib. x« aiiuu it?, 

r. num. a^j. y xo<5. y no, 

(.) El Autor de U Mmt . C«Ni* 



iji EsPAif^A Akabe. 

de Galicia k los enemigos de Dios , y del 
Key (i). 
Coftde XIT. XII. Menendo Gonzalez, el primero de es- 
Menendo je nombre y apellido , tuvo el Condadd de 
Gonzalez L Qaiicia (en que estaba comprehendido enton- 
ces todo lo qiie poseian los Christianos ea 
Portugal) hasta el dia seis de Octubre del am 
de mil y ocho , que fu6 el de su muerte en bata- 
Ua, Este Conde es'el que fu)e ayo de Alonso 
quinto , Rey;de 'Leon ,y cuya hija Elvira se 
',.'.. cas6 despues con dicho- Rey (^). 
Cofldc ititr. ' XIII. La Chronica Lusitana y despucs de 
Alvio Nu- la muerte de Menendo Gonzalez; ;^ nqmbra con 
^^^' el tftulo de Conde 4 Don Alvito Nunez , que 

lo era (dice) en el mcs de Septiembre del aHo 
demil diez y seis y quando losi Normandos se 
cntrarorr por cI tcrritorio de: iBraga (3). : . . 
Conde XIV. XIV. EI Conde Nuno. Alvarez:, succesor 
Nuno. Alva. ^^ Alvito Nunez en el Condado de Galicia, 
'*^' fallecio en el mismo ano de la memorable 

muerte; de Don Alonso quinto ^ que fud el de 
milweintey siete (4). 
tSbndc XV. ; XV, EI succesor inmediato de Nuno Al- 
Tni^1*z^^ varez , fu^ Gonzalo Trastamiriz , que se apo- 
' ' dcr6 de Montemayor en el dia catorce de Oc* 
fubre del am demil treinta y quatra , y*Amu- 
ri6 i primer de Septiembre de mil treinta y ocho^ 
fh cUyai fecfaa convienea las dos Chr6nicas^ 
Lusitana y Gonimbricense (5); 
CondcXVI. XVI. Con la muerte de Gonzalo Trasta- 
GonzsSw: n° ^^"^J , obtuvo el gobierno de Galicia su hijo 

: * Ale- 

(r) Veausc tos Autores citJkios (jV El ehromcan LutitAnum paj. 

•««• la £*p«i54u/#»'#A* numVaos^. 110. 417. 

- (2)f Bl Alitor del Chfcnic*n Lm- (.) EI Chronrcon citado, 

MtdHum pag. 417. Veanstf en cI lib. (s) El mi'^mo Chronic en en ci lu- 

.1. de la Esparia Arabe los iiunieros par citado. El Autor del Chrtnicwn 

ai^. y Z2I. C^nimhictns* lib. 3. pag. }}7« 



Il-TTSTlLACIOyiS. I^^ 

McnendoGonzalsz , tl segundo decstc nombrs 

y apcUido , y lo conssrvo con mucfaa gloria 

faasta el dla de su mucrtc , qu£ suceaio -a vmn 

te J sns de Koriembrr del ano Ac mi: srsma 

y anco. Am lo dice k Chronica Lusiiana . gac 

es mas antigua t de mayor amioridad que la 

Conimbricense , euro Aiiror addanto la feda 

treinta y xm ano5,i no scr que faayii habb- 

do dc algun Condc suhaitemo , que tuvic6£ :d 

jnismo nombre de Menendo (i). 

XVII. I>esde cl dia dc la muene de Meiien Condt 5mi 
do Gonzikz seria reconocido par supremo CprarciiuKc} ^ 
Condc de GaBcia cl Key Don Garcia , hip 
dc Don Fernando de Ixon ; pues aunquc tar- 
do todavia tfrintJi j un dias en conseguir cl 
ticulo de Rey « tenia ya derecfao al Coadado 
por el testamemo que habia hesho su padre 
antccedentemente. Arabo de gobernar el Con- 
dc Rcy en ei dia de su prision , que scgim 
qucda prdhado fin otro Jugar,5wsdio en AUtr^ 
c^Us trece ds Febrfro jkl m, dc tni* set emu y 
ires y y por consigoicnie le duro ei gobiemc) 
siete amos^ dos meseSjj daz.y tu^ko dias.En^^ 
te tiempo turo d Kejno de Gaiicia dos Con- 
des sobalremos « >>; uno Menendez , liiio de Me- 
nendo Gonzalcr , y otro Uamado Fruela , cuyo 
apellido no &e sabe. Nnno Mmrndfy , can k 
ayuda de los Pcnnfneses , sc levuEito cumxa 
su Principe , y pag6 luego k pena-de su ia» 
iidelidad , muriendo en bataih en el dia difTi 
y ocho de Enero de mil seUnts y vno. Doa 
Fruela , su inmediato succesor , consu por la 
Historia Compostekna , que tenia cl Conda- 

do 

(I) El Autor 4el CUunc^m Lm- Ctnimirkfiut e« cl I^^ir cfllcOb 
msmtm pa^. 4J8. £1 del Cur$mtcm 



174 EspaUaArabe. 

do de Galicia , quando sus Familiares dieron 
la muerte a Gudesteo , Obispo de Santiago , 
ciiya Silla vacante se concedio 4 Diego Pclayez 
por ordeii de Don Sancho Rey de Leon y 
Castilla. Este suceso no puede fixarsc , como 
lo hizo el Padre Florez , en los anos de rml 
sessnta\y nueve ^y mil setenta , en cuyo tiem* 
po Don Sancho no habia entrado todavia en 
los dominios de Leon , ni molestado los dc 
Galicia. La entrada de Don Sancho en los es- 
tados de. Don Garcia, fu6 despues del destier- 
. ' ro de Don Alonso sexto, y por consiguien- 

te despues del dia quince de Julio del ano de mil 
setenta )^ uno ydesdQ cuyz ^poca hastaej^i/i^ 5/V- 
te de Octubre del ano siguiente , como tuviese 
al Rey de Galicia por subdito y tributario , 
segun dixe ^i el discurso de la historia , te^ 
nia derecho para nombrar al Obispo de San- 
tiago , conforme a la relacion de la Historia 
Compostelana* La ^poca , pues, del Condado 
de Don Fruela, es el raismo ano d^ ml se^ 
$£fita y 'ino , en que murio su antecejor .Don 
Nqno . Menendez (i)* 
CondcXVm.. XVIII. Desde el dia trece de Febrero del 
Alonso, Rey aHo de mil setenta y freshen que fu6 venci- 
^- ilo y preso Don Garcia, Conde-Rey de Ga* 

licia^Qbiuvo el Condado con titulo de rey« 
jiQ , su kermano Don Alonso , y lo gobern6i 
(como dike ea la Ilustracion X.) por treinta 
y seis anos ^.quatro meses^y diez y acho dias^ 
hasta la ^poca de su muerte , que fu^ k pri- 
mero de Julio de mil-cientoy nurve. Raymun- 

do 

(i) EI kutot At\Chr9nic»m Lutit, 6, pag. 199» J sig. Vease la IIus- 

pag. 41}?. EI de la Hist, Compostell. tracion X. num. 4, j cl torn. r. dc 

li^. r. cap. 2. pag. 16, Florez ^Et- la Espahd ^rabe num. x<f. 2^7. 

ptMa Si^rMdstQm, zp. trac. fy^ cap. tly. ayo. ayi. a^<« 



Ilust&aciones. 175 

do de Borgona , yerno del Rey Don Alonso, 
en premio del valor militar con que desde 
el ano de mil y ochenta y siete ayud6 en las 
gucrras contra Moros 4 &u Real suegro , con* 
siguio el gobierno de todos los estados de Ga- 
licia , con Hitulo de Conde , y tuvo por su 
Vizconde ^ 6 Ministro , i Suario Menendez , 
que scria hermano de Is^uno Mencndez , ^ hi* 
jo de Menendo Goilzalez (i). 

ILUSTRACION XVL ^ 

NUMEROy EPOCA, Y ORDEN 

de los Condes de Alava , A^turias , Leon , 

Bierzo , Carrion , y Cdrdoba , hasta 

entrado el sigh XIL 

L «OLdemas de los Condados de Castir Condei dft 
11a y Galicia , de que he hablado en las IluS" Alava. 
traclones antecedences , nos quedan algunas po- 
cas memorias de otros Condados menos Jn- 
sjgnes f en particular de los de Alava , Asta- 
sias t Leon , Carrion , Bierzo , y C6rdoba. Los 
frimeros Condes de Alava, que se hallan nom- 
rados con este titulo en nuestras historias , 
jpn dos, Eylon , y Vcb Ximcncz , cntr^imbon 
^1 tiempo de Alonso tcrtcro , que rcyii/> dc«^ 
ileel mes de Mayo del ano dc 01 hoc tenths si* 
senta y sets , hasta cl de Dickmbrc dc note*^ 
sUntos y diez. Eylon por ^u iuiidclid^ iu^ 

He* 

f. Fl Attcor Cxi Ch^mU^ L^h'^ ff tv«u /. «-^ r i^rij «<, /v; 4^^ 
warn p«^ 4r . f <vo. i: «c '• Ht^ <wk. <, i^^r^ivi*- ^// M. 4>^» 



176 EsPAiJA AnABE., 

Hevado eii cadenas 4 la Ciudad de Oviedo en- 
el afio de ochocientos ses^enta y siete , 6 poca 
mas tarde ; y Vela Ximenez en cl de ochocien-^ 
tos ochenta y dos gan6 una batalla 4 los Mo- 
res , y otras gano despues en el ano ^iguieii-^ 
te , hasta que los enemigos pidieron la paz, 
l>0spues de este tiempo , parece que la fami- 
ila' de los Velas prosiguitS siempre gobernan-; 

\ do el Condado de Alava per mas de un si- 
glo , aunquc las noticias que nos quedan son 

^ tan ob^uras y^mezcladas con fibulas , que no 
es p'osible asegurar cosa alguna , ni formar un 
cat41ogo Chrono]6gico de los Condes de di- 
cha ptovincia. Las historias de Castilla ha- 
blan muy largamente de un Conde Vela, que 
despues de la mitad del siglo decuno , por no 
sujetarse 4 Fernan Gonzalez, se huyo 4 Cor- 
doba , y tomo alii las armas Contra los Gas - 
tellaxios J, con la ayuda de los moroS : anadea 
que sus hijos , Rodrigo ,-Ifiig6*/ y Diego , a 
principios del siglo onceno^imitandolos exena* 
plos de su padre, se ausentaron de Castilla por 
lib obcdecer a Santho Garcest obttivierbn un 
"feudo en los estados d'e'^Ledtf; per gFa^tS^iJ^ 
^Alonso qulnto , y en cl 4no de mil winte-'} 
sets , mataron alevosafrtente 4 Don Garcia San- 
'chez, ultimo Conde de Castilla, por ciij^o 
•delifo el Rey Don Sancho el Mayors Ids per- 
*^gui6 con su ex'6rcitb'^hasta'*alcan2arlbfeV/y^lO^ 
'm«ind6 quemar en uiia hdgiiera; Auriqife '--sfe 
;acab6 con este motivo la ca'sa db lov.Vela^,, 
T^rosiguio sin embargo ia prcvincia de Alava 
*eii tener Gobernadores con el titulo de ( on- 
-dts vcomo consta por uri diploma de Alan- 
*ib:seiqtd', firniado/por t^l Conde Ltipo de AU- 
va , ea el dia primero dc Mayo del ano de 

mil 



Ilustraciokes. 177 

mil uowenta y dos ( i ). 

II. Los Reynos de Asturias y Leon tu- Cooilfs de 
vieron sin duda sus Condes de gobierno , dis* i.^"^ ** ^ 
tintos de los de Palacio ; pero como general* 

mente en los diplomas se hallan confundidos 
los unos con los otros , sin distincion de ti- 
tulos , no es facil el dar una s^rie 6 catilago 
de ios primeros. Si es legitimo un dipionu 
de Alonso sexto , publicado por el P. Maestro 
Risco en la EspaHa Sagrada , en el aiio de 
mil naventa y una , quando ya residian nues« 
tros Reyes en Toledo , era Conde de Leon 
Martin Lainez. En olros dos privilegios del 
mismo Rey , que pueden verse en la Colec- 
cion del Padre Yepcs , se nombran dos Con- 
des de Asturias , Rodrigo Munoz , con fecha 
4el afio de mil setenta y quatro , y otro Ua- 
mado Munion » 6 Muno , con la de mil setenr 
ta y siete. ^iCond^ Rodrigo Munoz, deque 
habia el primer privilegio , segun las relado* 
nes poco acredkadas de Pelayo , Obispo de 
Oviedo , naci6 de Dona Ximena Ordonez , 
cuyo padre habia sido el In&nte Don Ordo- 
no , hijo del Rey Don Bermudo segnndo ; y 
murio baxo el reynado de Don Alonso sex- 
to , en la batalla del ano de mil ochenta y 
sets (a). 

III. Del mismo Rey Don Bermudo se- Condes 4c 
gundo comienza el Obispo Don Pelayo la Camon. 
genealogia de ios Condes de Carrion. Di* 

To2f. XV. Z ce 

(l) Sanipiro , Chrtnietn mtm. r. pectivos. 

pae. 4S2. £1 Aucor del Chronicon (2) Kiseo y Espdii* Sa^ddM tMUm 

^Ueldenst , axim, 69, pjg. 4^7. y |^. Imitrumentd y InszTum, t, pj^. 

Buni. 17. pag. 459. Ycpcs , C^roni- 4t;. Yepcs , CwwUm de Ssm Bemke 

' cA it San Stnif totan. 1. escricura torn. i. cscritura 24. M. 14. com. 

25. t'ol. 34. Vcase el lib. i. de la 6, escric. 49. fol. 490. PcUyo,CIr«- 

£ip«ii« ^dkt cu sus lugarcs ces- mctm niUB. a. p«{» 4<a. 



178 EspAiJA Arabs. 

ce que el Rey , en una muger de baxo naci- 
miento , llamada Velasquita , tuvo a la Infan- 
ta Dona Christina , que se cas6 despues con 
Don Ordono el Ciego, y fu^ madre de Al- 
donza , de quien nacio Dona Teresa , muger 
de Don Gomez Diaz , Conde de Carrion. Pe- 
ro dexando esta s^rie genealogica de hembras, 
cl primer Conde de Carrion de quien hablaa 
las historias , fu6 Diego Fernandez , que lo era 
baxo el reynada de Don Sancho el Mayor , 
pot los anos de mil y treinta. Su hijo Don 
Gomez. Diaz , que es el que se caso con Do- 
na Teresa , tuvo el Condado hasta el dia ««^- 
've de Fffbrero del am de mil cincuenta y sie- 
te , que fu^ el de su muerte. Despues de Go- 
mez Diaz se intitularon Condes de Carrion 
sus quatro hijos , JFernando , Garcia , Pelayo , 
y Diego. Los dos primeros , si merecen f^ sus 
epitafios , murieron en el ano de ndl ochcnta 
y tres , en los dias catorce de M^rzji^yy trein* 
ta de No'viembre ; el tercero en cl dia cator-' 
ce de Enero del ano de mil y ciento ; y el ul- 
timo 4 veinte y nueve de Mayo de mil cientoy 
siete (i). 
Condes del IV. Pot lo que toca i los Condes del 
Bierzo. Bierzo , se hallan nombrados con este titulo, 

Gaton y Pedro Froylaz ; el primero en una 
escritura del ano de ochocimtos setenta y ocho^ 
en cuyo tiempo reynaba Don Aloroo terce^ 
ro ; y el otro en una donacion hecha 4 la Igle- 
sia de Astorga en el aiio de mil quarenta y 
ocho fpor Dona Teresa Munoz, viuda d§ di- 

cho 

(r) Pelayo Ovctcnse , Chrtni" 7. num. S. 9, 12. 2j. 7 art. ^. 
t9H num. 2. pag, 492. Vc«se la Co^ num. i. 7 j. 



I t S T R A.C TONES. 175 

cho Conde ( i ). 

V. Cordoba , que era la capital de los Mo- Condes dt 
ros , tenia Condes Christianos , 4 quienes es- Cordoba, 
taban sujetos todos los Fielcs de los domi- 
nios del Miramamorni , en cumplimiento dt 
las capitulacioncs con que se le habian suje- 
tado los Espanoles desde cl tiempo de las pri- 
meras conquistas de los Arabes. En tiempo 
dei insigne Pablo Alvaro , que murio cerca ' •• -^ 

del ano de ochocientos sesenta y una , tenia los '^^ ^' "';, 
honores de Conde un Caballero Uaraado Ser- 
vando , i cuyo tribunal fu6 citado por moti- 
vo de una hacienda que habia vendido. Aun 
despues de la muerte de Alvaro , tenia Ser- 
vando el mismo titulo y empleo , como cons- 
ta por el favor quetlio 4 los hereges, con gra- 
ve dano del Santo Abad Sanson , antes y des- 
pues del Concilio de C6rdoba del ano de 
ochocientos sesenta y dos. El Arcipreste Ciprian, 
que sobrevivi6 4 Pablo Alvaro , y al Abad 
Sanson , en uno de sus epigramas h^e mu* 
chos elogios del Conde Aduifo , que seria el 
succcsor de Servando (2). 



ILUS- 



(i) T\ott7^ZipAfi4y^afr4ddXom» £;^/^r4M4f4, epigramas i. x. }. 4. f. 

16. Scriytnr4,cs^:ut, 1. pjg. 414. y pajj. $24. Vcaic cl hb. a. «ic U Et- 

cstrii. 17. pa.',- v,*. , pa/iA ^rdh ai $us lufarcf rofcc- 

(T) I>ablo Alvaro , Lilftr Epis' tivos. 
f«/jrMm>caLca y. pag. i5z.Ci^L'ian» 



i8o EspAfiA Arabs. 

ILUSTRACION XVIL 

NACIMIENTO Y PATRIA D£ 

* Theodulfo , Obisfo de Orleans. 

lostfesunt- I. ^talianos y Franceses , unos y otros 
cos docutncn- envidiosos de nuestras glorias , conociendo 
bkndcTa pa- quanto debi6 la literatura de Europa , en los 
tria de Theo- siglos octavo y nono , al ingenio y doctrina 
dulfo , prue- del insigne Obispo Theodultb, y viendo por 
ban que era ^^j.^ parte que nada se sabe accrca de su fa- 
spano . jjkilig^ Y nacimiento , sino que fa6 natural de 
Hes^eria , y de sangre Goda , se lo apropian 
desde lue^ , sin dificultad alguna , convinien- 
do en que naeeria en la Liguriar 6 Lombar- 
dfa , que es parte de la Italia , y provincia al 
mismo . tiempo de la antigua Francia. Tres tes- 
timoni<^ alegan en defensa de su opinion : una 
historia anonima publicada por Du Chesne : 
dos inscripciones en forma de epitafios , que 
pueden verse en la Gallia Christiana de los 
Padres Maurinos : y unos versos que escribio 
el mismo Theodulfo en una poesia intltulada 
Exhortacion d los Jueces, Del examen impar- 
cial dc estos mismos testimonios , resulta que 
el insigne Obispo de Orleans no era Frances 
ni Italiano , sino Espanol , de Familia Go- 
da. (i). 
Examen del .. U, Las palabras de la Historia An6ninia 
Documentol. ^^q 

"• (r) Slrmondo ^ Theodtdfi ^mrf Vitera UnaUeta, tftulo EpitaphU 

'Hakensif Episcopi Opera en el torn. Primtpum en las notas sobrc el cpi- 

a. de las obras dc Sirmondo.. de la tifio 2. pag. 57^* 

cdicxon de Paris de 1696* Mabillon^ 



IlUSTR AGIOKSS. l8l 

de Francia son estas : Theodulfo , Obispo de Or^ 
leans , en atencioh a la excelencia de su docPru 
na yfui Uamado de Italia a Francia por Car* 
h Magm. El Sefior Abate Tiraboschi , con- 
tentisimo con este texto , por parecerle muy 
favorable 4 su nacion , dixo lo primero : que 
la historia que se cica es una Chrdnica antigua\ 
y asegurd en segundo Jugar , que dicha Chro- 
nica llama Italiano 4 Tbeodulfo. La primera 
proposicibn es sobrado general , y equivoca ; 
y la segunda enteramente falsa. Absolutamen- 
te el Senor Tiraboschi pudo dar 4 la Chrd- 
nica los honores de antigiiedad; pero como los 
lectores » sin otra instruccion , pudieran facil- 
mente tenerla por obra del siglo nono , 6 del 
decimo , era necesario advertirles que se com- 
puso en los principios del siglo onceno , rey 
nando en Francia Roberto , hijo de Hugo Ca- 
peto,y que asi no es tanta su antigiiedad, 
ni tan grande su autoridad , como pudieran 
imaginarse* Acerca de la segunda proposicion, 
tbdo el mundo sabe , que los hombres cami'- 
nan y viajan , y pueden detenerse en mil pa- 
rages diferentes ^ y ser llamados , ora de una 
ciudad , ora de otra , sin haber nacido en nin- 
guna de ellas. La cosa es tan clara y eviden* 
tc , que el buen Historiador de la Literatura 
Italiana (habiendole hecho cargo de esto misr- 
mo el Se&or Abate Lampillas) en su gran vo- 
lumen de correcciones y retracciones , confe- 
s6 su error , pero del modo con que suclen 
confesarlo los que jamas se arrepienten de ha- 
ber obrado mal. Quando yo (^dicc^ fundando- 
me en una Chrdnica antigua llame ItalianO a 
Theodulfo , confieso que no habli con hastante 
ixdctitud i pero sin embargo , vuelvo. 4 decir , que 

si 



i82 EspaSa Arabe. 

si la ChrSnica no^ lo dice exprcsamente , pare- 
ce a lo menos que lo insinua , for que un ej?i^ 
tdJiQ que habla del mismo Theoduljo , 4ic^ que 
este Prelado , para vivir baxo la sombra. de Car^, 
lo Magno , abandond su f atria , su famUia ^ y 
casa. cQP^ especie de iogica es esta? iQai 
tiene que vcr el epitifio con la Chronica? 
Aun suponiendo que haya dicho el epitafio lo 
que se pretende <qu6 relacion hay entre las 
dos obras para afirmar,que la una insinuo lo 
que la otra dixo? Pero dexando el epit4fio , 
de que hablar^ despues 5<d6nde ha dicho ni 
insinuado la Chronica , que el insigne Theo* 
dulfo , que de Italia paso a Francia , era Ita- 
lian© ? No solo no lo insmuo , pero ui siquie- 
ra pudo insiniiarlo , segun se colige de todas 
las historias de aquella edad ; pucs nos repre- 
sentan a la Italia tan sumergida en la ignoran- 
cia y barbarie , que no parece creible ni veri- 
sfmil , que un hombre tan ilustrado y erudi- 
,to , como lo era Theodulfo , hubiese logrado 
tan buena cducacion en medio de tantas ti- 
nieblas (i). 
Examcndel III. Los epitafios de Theodulfo son dos .; 
DocumentoII.cntrambos anonimos , y de epoca incierta. En 
el primero habla de la Ciudad de Angers, en 
/ estos t^rminos : Theodulfo , aunque no ha nar 
cido entre nosotros ^puede llamarse nuestro AlufA- 
no : Hesperia lo produxo , pero Francia lo cri6. 
El segunao , que esti puesto en boca del 
mismo Theodulfo > dice asi : iyW. en Hespe- 
ria 

(I) AnoHimo , Fra^mentum his- Litttrdtura haliana torn. 6, lib. j. 

torU frandcA a Ludovico Pio , as- cap. i, nuni.^ 5. pag. 6Z. y 6^.^ 

que ad Re^tm Robertwm en el to- tonio 9, ^gffnnti , i correz'iipi 

mo J. dc la Col. tic Du Chcsnc , pag. 5j. 
pag. j;5, Tirabosckt i Sttria delU 



Ilustraciones. 183 

ria ,/ aqui estoy enterrado : mi cuna y mi se^ 
fuUro distan mucho entre si. Vine a estas tier* 
ras , quando Reynaba Carlo Mcigno. . . . , par 
cuya amabilidad y dulzura abandoni la patria^ 
la familia y la casa (a)« Cae toda la duda y 
dificultad , sobre la palabra Hesperia , de que 
usaron los Gricgos y jRomanos para signifi- 
car , ora Italia , y ora Espaiia : pcro la ques- 
tion se decide faeilmcnte con dos solas refle- 
xlone^. L.* Los. epitdfios se escribieron en Fran- 
cia , y por eonsiguientc sus Autores , con el 
nombre de Hesperia , que significa propiamen- 
te ti^rra occiditital ^ hubieroii de entender & 
Espana, que estaba para ellos al' occidente^ 
mas bien que 4 Italia , que les caia aJ .orience; 
2.^ reflexion. Motivo hubieron de tener los dos 
Autores para usar entrambos un nombre equi- 
voco en lugar de los nombres propios de Ita^ 
Ha, d Hisf^nia » que nos iibraban dc toda equi- 
vocacion y duda ; y btro motivo no se V4./ 
sino la medida del verso, que en el determi- 
nado lugar en que nombran 4 Hisperia no les 
permitiese poner otra palabra mas clara* La 
conseqiiencla inmediata de ebta reflexion es , 
que Thcodulfo no era Italiano , sino Espaiiol, 
porque si hubiese nacido en Italia , podian en- 
trambos haber dicho Italia genitus, y Protu- 
lit Italia , sin cmpeorar sus versos 5 pero ha- 

bien* 

(a) Versos del primer epitafio : 

Non noster gcnitiis , nostcr habeatiir alumnus t 

Proiulic hunc Spcria , Galia sctl nutrit. 
Versos fid scpundo : 

Ucspcria ucuitus , hac 511111 tcllurc scpiiltus ; 

Divisis spatiis lux o'nittisque pac(iir. 
Sub <'3iolo Magiio tcrrarmn Pnncipc partes 

Has pctii 

Chjus «nim tatira cnr'tus clii!<tdine v:ri , 

Dcserui pattiam , gcntwni«iuc , dominn^ue , larem^uc* 



184 EspaSJaArabe. 

habi^ndo nacido en Espana , no pudieron de- 
cir Hispama genitus , ni ProtuJit Hispania ; 
porque siendo la segunda silaba de Hispaniaf 
no breve , como debicra ser , sino krga , los 
versos estarian errados. El Senor Abate Tira- 
boschi , que no hizo ninguna de estas refle- 
xiones , dice al contrario , que si Theodulfo 
nbandon6 su patria para vivir haxo la som^ 
bra de Carlo Magnb , como se tee en el se- 
gundo epitifio , su patria hubo de ser la Ita- 
lia , porque segun la Chr6nica 6 Historia dc 
que* habl^ poco antes , de Italia la llamd Car^ 
Jo Magna para Francia. Ya dixe que la Chr6- 
aiica se escribi6 dosdentos anos despues del 
hecho dc que se trata , y por consiguiente no 
es de tanta autoridad como piensael histo- 
Tiador Itaiiano : pero aun suponiendo ser vet* 
dad lo que dice , nada convence el escrupu- 
loso reparo 5 porque siendo cierto que el Rey 
rC&dos no tenia dominie ni mahdo en Espa- 
fia , pero sf en Iralia , pudo muy bien Theo- 
dulfo pasar dc Espana 4 Italia por deseo de 
vivir en los dominios de tan famoso Prfncipe, 
y conseguir despues en los Estados de^ Fran^ 
-cia la Abadia de Heury ^ y el Obispado dc 
Orleans. He aqui verificadas con la mayor ma- 
turalidad las dos aserciones que parecieron & 
Tiraboschi tan inconex^s ; el haber Theodulfo 
por Cirlos dexado i Espaiia , y abandonado 
su casa ; y el haberle Cirlos liamado de Ita- 
lia a Francia para premiarlo , como lo hi- 
zo (i). 

IV. 

(1) Longueval , ffi'stoirt dt I' ikuloTheeJHlphits col. 1^19. y i^xt, 

Eglise GaiLicanne toin. 4. pag. 538. Tiraboschi ctado,tom. 9> AggiiM- 

y torn. 5. pag, 2.58.277. 178. Vlau- tc e KTrtraioni \*a%* 3 jr. 

haus, Gulii* CUrhtUn* torn. 8. ar- . . . ~ . • . 



lLir$T1LACI0KX9. 185 

IV. Pero ia patria espaiiola del insigne Obis* Exameti dd 
po de Orleans se prueba todavia mas clara- documcntoin, 
mente con el tercer documento que citan 
nuestros contraries. Theodulfo (dicen) en una 
de sus poeslas , hablando de su arribo 4 Nar« 
bona , habl6 en estos t^rminos : Quando lle^' 
gui d la ciudad ^ salteron a recibirme los rest* 
duos del pueblo Godo con una multitud de Hes^ 
per OS , y se alegraron todos con mi vMtda^fOi^ 
ser yo descendiente de la misma sangre (a). Se- 
gun estas palabras , Theodulfo por su origen 
era HespeHo Godo , 6 Godo de Hesperia , dos 
voces , que lo demuestran entrambas espanol. 
Sobre la expresion de Hespero haganse las 
•mismas reflexiones que hice antes : la primera^ 
que Theodulfo , escribiendo en Francia , pu- 
do llamar hesperos ii occidentaks 4 los Espa- 
iioles^ mas bien que 4 los Italianos , que res- 
'pecto de ^1 estaban al oriente: la segunda » que -, * ; t 
si hubiera nacido en Italia , hubiera dicho con 
mas naturalidad , y sin peligro de equivoca- ■' \ 

Clones , Reliquiie getici populi^ sitnul ha la tur^ 
ia ; pero habiendo nacido en Espana , hubo 
de decir por necesidad simul hespera turba, 
•porque la ley del verso no le permitia decir 
hispana turba , ni ibera turba , ni de otro mo- 
^o diferente del que us6. Por lo que toca 4 
los Godos , todas las historias nos aseguran 
con la mayor uniformidad , que los de Nar«»^ 
bona y de toda la- Francia Narbonense descen- 
-dian de los de Espafia , 7 4 los de Espana 

Tom. XV. Aa ob^ 

^ <t) He a^ut los Tcfsos 4e Theodulfo: ~ 

Mox icdet , Ntrbont , tuai , urbenqui decorm 

Tangiatts , occurrit qu^ nihi Ixca cohon« 
Ediquis getici populi , simul hesfera tiixba < 

Mc c«aUHviiieo. €c, duct Uru iibi^ . . 



i86 EsPAfiA Arabe. 

obedeciefon por alios y siglos , y al contra- 
rio con los de Italia no tenian relacion algu- 
na. Es evidente pues que Theodulfo y si era 
de la misma sangre de los Godos de Narbo* 
na , era Godo de los de Espana y no de los 
de Italia. Me parece que la patria espanola del 
docto Obispo de Orleans queda con esto^ y 
con todo lb demas que se ha dicho ^ suficien* 
temente demonstrada (i). 

ILUSTRACION XVIIL 

LA RELACIQN (lUE SE LEE 

fn la Chrdnica de Sampiro , .desde el nut».^ VL 

hast a el[ num. XIV , es moderna y . 

a^dcrifa. 

Relacion que !• ^*^omo en nuestras historias del siglo 

«e lee en la nono y del d^cimo es grande la .aut(^fidad?quc 

SJJjf "^^^ *1« dene y merece la Chronica de Sam'piro:, Obi^- 

^^i^^^' po de Astorga , conviene mucho distijiguir 

en ella los articulos verdaderos y legitimo5 

de los que son obra de otra mano , y a&adir 

dura moderna. En el numcro sexto y siguien- 

tes y hasta todo, el d^cimo tercero , refiere larr 

^amente dicha Chr6Qica>que el Rey D. Aloa- 

so , bijo [de Ordoiio , luego que se hall6 des* 

cmbarazado y tranquilo , por la tregua de tres 

^fios que habia concedido: 4 los Moros , des- 

pues de sus. xbiichas , victorias < despacho i Ror 

'jna>dos Presbiteroa en calldad de. embaxado- 

res , llamados Severe y Siderico y coa el £n de 

que 

(0 yAAhWXiin , Vtt9r4t .An^UtcfA tc Nicolas Atit«ft!o, ^/^/iWWm ibi»- 
cUuIo ^dnatatio «/ m Mpitspkium i'^iM vfTii/, lib.tf, cip« ^«: aMia«l*7« 
\ Tki0diUJS , paf. J7** Vw* r »•• f »f • W^* - ' 



I L U S T X. A C I O K E 8. 187 

qae en nombre suyo pidiesen licencia al Pon« 
tifice Juan p;ira celebrar un Concilio , consa-* 
grar la Iglesia de Santiago , y hacer Metropo* 
litana i la de Oviedo ; y que los dos embi-t 
xadores , ^^intamente con Raynaldo , enriado 
pontificio 9 volvieron a Espana con dos cartas 
de su Santidad , en vlrtud de las quales se di<^ 
luego cumplimiento i todo lo que se desea* 
ba> consigrando la Iglesia de Santiago en el 
tnes de Mayo del a^ de ochocientos noventa y 
nueve » y celebrando Concilio de alii d onct 
fneses en la Catedral de Oviedo para honrar- 
la con el tftulo de Metropolitana. La emba* 
xada de que habla la ^relacion, las circunstan^ 
cias de la consagracion y del Concilio ^ las ex« 
presiones de las dos cartas poncificias , y autt 
las mismas fechas que se citan^ todo da indi^ 
cios evidentes de falsedad (i). 

XL Los embaxadores en primer lugar , se la embaxada 
dice que fueron 4 Roma con el solo fin de pedir deque schabia 
licencia 4 su Santidad para consagrar una Igle- ^^^l^^J^ "** 
sia , celebrar un Concilio , y levantar una Me- ^ 
tropolitana. Segun nuestra sagrada disciplina^ 
ninguno de estos era objeto ni motivo sufi* 
ciente para semejante embaxada. Leanse en la 
Coleccion de Balucio ^ y en la Espaiia sagra- 
da del P. Florez ^ y de su erudito continua- 
dor , las muchas memorias que nos quedan 
de consagraciones de Iglesias , y en particu- 
lar los dos diplomas de Alonso tercero sobre la 
misma consagracion de Santiago , de que ha- 
bla la Ghfonica.alterada de Sampiro ; y no so- 
lo no se hallara en ella la menor insinuacioa 
de autorldad 6 licencia pontificia , pero aun 

Aa 2 va- 



i88 EspajTa A1.ABE. 

varias veces se veri expresament? nombrada 
U autoridad real de nuestros Soberanos , por 
cuyo orden, y en cuya presenda consagraban 
los Obispos sus Catedrales y Parroquias. Acer- 
ca dc loa otros dos articulos , de que habla 
la relacion , ya dixe y prob^ con la mayor evi- 
dcncia en el libro segundo de la Espana Ara- 
be , que hasta despues de la mitad del siglo 
bnccno , en que se comeniaron a introducir 
en Espana los estilos y abusos de Francia, tu- 
vieron siempre nuestros Principes por articu- 
los. de regalia el nombrar y deponer Obispos; 
erigir , y extinguir obispados ; ensanchar y es- 
tjechar di6cesis jconvocar , presenciar ^ y con- 
firmat Coiicilio^ Una embaxada pues que no 
tiene otro objeto sino el de pedir irRoma tres 
cosas , qUe nuestros Reyes habian hecho $lem- 
pre , y hacian entonces todavia , y prosigi •'e- 
ron haciendo por otros dos siglos con su pro- 
pia y unica autoridad , tiene sin duda todas 
las senas de inverisimilitud y falsedad.(i). 
La coiisagra- HI. Pero examinemos aun mas individual- 
don dcSantlamente todos los articulos de la relacion. Qpc 
go ,^ que se in- gj-j Domingo dia seis de Mayo del ano treinta 
tiene circuns-' ^ ^^^^ ^^' rejynado de D. Alonso , y ochocientos 
UAciasfalsas. ^ novcnta j nueve de la Encarnacion del Setior^ 
se consagrd la Iglesia de Santiago con asisteiir 
cia del Rey y de los Obispos y Grandes de la 
Nacion , es noticia cierta de que no pucdc 
dudarse , porque consta por dos dipI6mas del 
>Rcy Don Alonso , que tienen todo el aspec- 
to de legitimidad y verdad , asi por lo que 

di. 

(i) fialudio, CMectU Vtf, *•- 19. ScrtptUrd iuiditd ^ plf. ^40^ f 
titttn. en muclins partes, desdc la 3. .4. tom. 3^. InstrumtntA imignif 
ptg. 761, hasta la pag, laao. Los ra , Instruin. iS, pag. 57. Vcase lit 



It XT 8 T & A C T O K X «• 189 

dicen » Como por la verisimilitud 7 cdheren*^ 
cia de sus fechas. Pero la rehcion de que ha- 
blamos anade algunas circunstancias que pnie-* 
ban clarameute ser ap6crifa , y de mano muy 
dlfercnte de la de Sampiro. La primeca cir- 
cunstancia es la del dia siete de Mayo , que es 
fecha inverlsimil , porque ese dia cayo en Lu« 
nes , y las consagraciones de IgJesias se hacian 
siempre en Domingo. La segunda es la de los 
Condados que se nombran , algunos de ellos 
con denominaciones en aquel tiempo no usa« 
das 9 6 todavia no conocidas , como lo es ea 
particular la de' Castllla , de Orense en el rey* 
no de Galicia. La tercera es la de los noinbres 
nuevos y extranos de nuestros insugncs apos-* 
t61icos , que se Uaman en dicha relacion Ca* 
locero , Basilio , Pio , Chrisogono , Teodoro, 
Atanasio , y Maximo ; senal muy clara de que 
su autor no solo no fu^ Sampiro , pero ni aun 
otro espaiiol , porque ninguno de nuestra Na< 
cion ha dado jamas semejantes nombres a los 
siete discipulos de Santiago (i). 

IV. Igualmente son increibles todas las EI Concllio 
circunstancias que se reficren del Concillo ce- O^ctense que 
lebrado en Oviedo. Es increible en primer lu- cllacsap^idU 

far , que los Padres de dicho Concilio diesen fo. 
la Catedral Ovetense el grado de MetropO'- 
lUana , y nombrasen a Ermenegildo por Ar^ 
zoHsfo; porque no se halia de aquellos tiem- 
pos , ni de los que despues se siguieron hasta • 

el siglo doce , ningun documento legftimo que 
di los honores de Metropoiifatia i dicha Ca- 
tedral ; ni en ninguna Iglesia de Espaiia se us6 

(i) Samp'ro , CbrttufM, nuin.j. Sagrddd , torn. IP. t/tttlo S€nptwr4 
' M* 4i*. 1 4.7* Wo«* . EigtMti mtHtM , 2H- J44. 



l^O EsPASfA An ABB. 

jamas la denominacion de Arzobispo hasta el 
aiib de mil ochenta y cinco , en que los Chris- 
tianos se apoderaron de Toledo , y permitic- 
ron que el nuevo Prelado Don Bernardo , se^ 
gun la costumbre de su nacion francesa , se 
honrase con dicho titulo. £s historia falsa tarn-* 
bien , y destituida de todo fundamento , que 
la Iglesia de Oviedo tuviese sefialados en su 
jurisdiccion diversos lugares de r'esidencia pa- 
ra todos los Obispos ck la Nacion , que no 
podian vivir tranquilaraente en sus Sillas por 
la persecucion de los Moros ; y mucho mas 
iiacreible lo que se aiiade , que bien podian 
estar y mantenerse tantos Prelados en el ter- 
ritorio de Asturias , siendo su extension tan 
grande , que para dar la vuelta 4 la provincia 
dentro de sus montes , apenas bastan diez dias 
de viage. No podia hablar de este modo , sino 
un extrangero que estuviese muy poco infbr- 
mado , no solo de nuestras costumbres ecle* 
siisticas y politicas , mas aun de lo material y 
topografico de nuestras provincias antiguas. 
Pero lo que mas claramente demuestra que el 
autor de estos cuentos hubo de ser un extran- 
gero , y determinadamente un Frances , es la 
memoria que ^e hace de Carlo Magno , atri-r 
buyendo 4 la direccion y consejo de este Em^ 
perador la convocacion del Concilio , y ks 
extranas determinaciones y decretos que en i\ 
se hicieron. cQue tiene que ver un Rey de 
Francia con Espana? <Por qu^ nuestros Obis- 
pos en asunto eclesiistico habian de consultar 
4 un Principe extrangero , cuya nacion tenia 
ritos y estilos tan -difcrentes de los nuestrosi 
I Qui6i creer4 que un Concilio , teniendo pre- 
sente 4 supropio Soberano ^ y tranaado delos 

de- 



iLUSTHACIOKIf. ipi 

dtfrechos y jurisdicioncs del Obispo ds sn 
propisi Corte , tomasc por consnlior y direc- 
tor 4 un R«y extrano , oon quien no tarn 
relacioa alguiur £1 hecho es tan -extravagsan- 
te y J tan Ueno de espirito galic«iio ^ que hkm 
se conoce luberlo inventado alguno dc ios 
muchos Franceses que se ^podcrsson de iuiei^ 
tras Iglesias y Xiibunales en Ios iildmos anw 
del siglo oaceoo , y prlmeios del ssgaiente (i). 
' V. Dc la mbma mano ccben sex obra las Sac a pua l &i 
cartas que se alegan del Papa Juaa , que no ^^^^^^ ^ 
sabemos si fui el octavo 6 d bobo , poique ^^^^^ ^^ 
la relacion do lo expresa. £n ellas dke el Poo- — ^j^ 
tffice muchas cosas que no son prop^as de 
aquella edad , ni de la teologia de squeiioi 
tlejnpos. Llama a la Silia de San Pedro Ck- 
ria de toda la christiandad , y se indtula i s£ 
mismo B^ctar 6 Rtgente de Galuia ; qoe sea 
expresiones iodignas de la ^xxdpsz ffartzz cvao- 
gelica. Concede i Ios Obtspos de Orsedo la 
gracia, de que no necesic^ban de podcr re-* 
cibtr y poseer lo que les fuere dado por el 
Rey 9 6 por Ios demas Christianos. Dke coa 
exageracion , y aun sin verdad^ que dia y no- 
che estaba en guerra continua coii Ios Infides^ 
y poc Qscp suplica 4 nuestro Principe. DiAloiv 
so » que le envie algunos de .sus caballos , que 
llama con voces nada latinas Moriscos , 6 jfik- 
faraces. Se ^&e claramente por el dictado y ex- 
|>resiofles que el autor de las cartas bubo de 
yivlr despiies ' de la £ttal corrupcion de nues^ 
tra anugua disciplina (2). 

Pc^ 

' fi) Sanpito citaJ* , av*. !•• aeate tn Ios auaicr^t 179, j i9}, 
91. J s. I ^ aesde U pi«,.4st.lfj|[i» <2l Ve«ose las cartas poatifi* 



101 EspaHa Araiss. 

JSjtfiJ^Ji! -dad de las cartas*, y de toda la reiacion que 



Pero la prueba mas clara de la false* 



cion son inTrc 4as acompana f es la inverlsimilitud 6 incohe- 
mimiics 6 m- xencia de sus fechas. Dice el falso autor que 
cobcrentca. |^ ^^^^ je las pcticiones del Rey , y de las 
respuestas del Papa , es el misrao ano en que 
Don Alonso firmo la tregua con los Morosi 
y anade que las cartas de su Santidad llega* 
xon iOviedo en el i»^5 M Julio de la era d$ 
^ . navecientas y nuivs , que es el ano christiano 

de ochocientos setenta y uno. He aqul un ana^* 
chronismo palpable , porque consta por el Al- 
beldense , que las treguas se firmaron en la 
fira de mvecienios y diez y sets , ano de ocho^ 
aentos setenta y ocho , y por consiguiente en 
^ste ano el Rey hubiera escrito al Papa , y 
este le hubiera respondido Sitete aHos antes* 
Prosigue diciendo el mismo autor , , que Don 
Alonso f recibidas las cartas , mand6 que se 
consagrase k Iglesia de Santiago^ y se efectu^ 
la consagracion en Mayo de la era de noveeien* 
tas treintay siete , que corresponde al ano de 
ochocientos noventa y nueve. Esta fecha es exic* 
ta , y sacada de buena fucnte , pero no con- 
cuerda con las de arriba , porque si este jfa^ 
«1 aik> deia cbiisagracion de Santiago, cofdo 
Tealmeriie lo fbf , se hubo de hacer la foncio^; 
no en. el ano de las treguas , que fu6 el di 
' ochocjentos setenta y ocho , ni en >el de las carr 
tas , 4^e fai el de ochocientos setenta y uno^ sib 
no veinte *y un\ \aiios despues del primer suce« 
so , y veinte y ocho atios desjnies^ del ^egundoi 
Anade el autor de la reiacion , que pasados 
once metes despues de la consagracion de Saa« 
tiago se tuvo Concilio en Oviedo , y luego 
t)Ofle por fecUaf de dicho CpiwUio. ,cl .dia catarck 



ItUSTl^ACIOKKS. ipj 

de Junto de la Era de navecientos quarenta f 
einco , ano del Senor de navecientos j siete. ;Quia« 
tos anachronismos en pocas palabras! Si el Coa- 
cilto se tuvo a los once meses dcspues de la con^ 
sagracion , no se pudo celebrar en Junto j si« 
no en Abril , ni en el ano de novecientos j sU^ 
te , sino en el de novecientos cahales. Si se ce« 
lebro en el de novecientos ^6 bien -en el de 
novecientos y siete ; no se pudo celebrar en tiem- 
po de las treguas , ni luego despues de las car^ 
tas del Papa , como ^9 supone , sino veinte f 
dos , 6 veinte y nueve aHos despues de la pri- 
mera 6poca , y veinte j nueve , 6 treinta y seisi 
aHos despues de la segunda. Pero aun no pa- 
ran aqui las incoherencias chronol6gicas. Eii 
tiempo del reynado de Don Aionso tercero^ 
hubo dos Papas Juanes ; el octavo j que lo fu6 
por diez aHos , desde ochocientos setenta y dos 
hasta ochentay dos ; y el nono , que estuvo en 
la Silla de Sail Pedro dos aHos , desde ochociem-' 
tos noventa y echo , hasta novecientos. A nin- 
guno de estos Pontffices puedcn convenirlas 
techas de la relacion ; porque en el ano de ocho* 
cientos setenta y 4ino , que fii^ el de las Car- 
tas Pontificias , aun no habia sido promovido 
ninguno de los dos Papas ;y en el dt novecientos 
y siete , en que se pone el Concilio de Ovie- 
do , babian ya muerto los dos. £1 Frances que 
invent6 la relacion , no solo era muy igno- 
rante^ pero aun muy poco adverndo , pues no 
repard que en algun dia , por sus mismos anachro* 
nismos , 6 inverisimilitudes hist6ricas y ihco- 
logicas , se le habia de caer la mascara , y que- 
dar descubierto. Anadase i todas estas prue- 
has aun otra , con que se acaba de con ven- 
eer la falsedad de la relacion j y cs , que csta 
Tom. XV. Bb en 



194 EsPAf^AAHABE. 

'fcn los liltimos anos del siglo onceno , en que 
escribia el Monge de Silos , todavia no se na- 
bia compuesto , pues el Silcnse , que copio 4 
la letra en su Chr6nica la de Sampiro , no pu- 
$0 de dicha relacion ni una sola palabra (i}. 

ILUSTRAGION XIX. 

SUL^S PONTIFICIAS APOCRIFAS 

de la Es£afi0 uirabe. 



Bulas apocri- . I. SHjaX conocimiento de Ja & que mere- 
yiuf^ "filo cen algunas Bulas , 6 cartas , que llevan el tf- 
tulo de Pontificlas\, es sumamente necesario en 
la Histdria de la Espaiia Arabe , para no cor- 
ramper 6 manchar la santidad y pureza de 
nuestra antigua disciplina , que no tuvo som- 
bra ni mancilla alguna, hasta la ^poca fatali- 
sima de las novedades de Francia. La prime* 
ra^Bula apocrifa que hallo insinuada en nues- 
tras historias , despues de la irrupcion de los 
Moros , es la que cita Favyn , Abogado Pari- 
siense , en su Historia de Navarra , cuyo pri*- 
xner Rey , Uamado Garcia Xiinenez , dice que 
obcuvo del Papa San Zacarias , en el ano de 
'setecientos quarenta j cinco ^ el titulo de Re/ 
'Fiddisimo • con carta que dirigio el mismo Pon» 
tffice A nuestro Fideltsimo hijo Garcia Xime* 
~nez,inclitQ Rey de Sobrarbe. Las pniebas de 
la falsedad de esta Bula , son las mismas que 
dixe en otra ocasion acerca de la fabulosa an- 

ti- 

• ^i) El Atttor^ld CM»U9n jrf- 9. lo. 15. pap. 4^4. y ligi-Monfc 
ktldtnse nuu). 63. y ^4. pag. 4fS« <le Silos , (;fcr«8ic«s 'QUm. s^-T^ 
y'45d, Sanpiro, cibr«Aiir«» nun. tf. apjr. ■••*'■ 



lLUSTl.ACroWB*. t95 

tigiicdad de los Reynos de Navarra y Aragon.. 
No es menos apocrifa la que se cita de un 
Papa Juan , dirigida al Key Don Alonso se« 
gundOyCn la £ra de ochocientos veinte y nui^ 
ve^ ano christiano de setecitntos nownta y um^, 
con el fin de que se celebrase un ConcUio tti 
Asturias para consagrar la Iglesia de San Sal« 
vador de Oviedo. £1 unic6 testimonio de es* 
ta Decretal es una Memoria (publicada por el 
P. Yepes) cuyo Autor evidencia con su mis- 
xna obra su poca antiguedad y mucha igno* 
rancia , pues junta con Don Alonso segundo. 
un Fontifice Juan , no habtendo habido nin- 
gun Papa de este nombre en vida de aquel 
Key , y confunde la restauracion de la Cate« 
dral de Oviedo , hccha por Don ;Alons6 sie^ 
gundo , con la consagracion de la misma Igle- 
sia 9 celebrada cientoy echo aHos mas tarde por 
Don Alonso tercero. Es claro v evidente I 
que ftl Autor de la memoria 6 dipl6ma , de- 
be ser posterior al sigio doce, y ^haber leido 
las falsas relacioncs con que los Franceses- cor- 
rompieron (como dixe antes) la antigua Clir6- 
nica de Sampiro (i). 

11. Despues de las dos Bulas que he dicho, Bulas apocrj- 
entrambas del siglo octavo , se^ siguen por or; j^ ^ ^^ ^ 
den chronoiogico las qiiese atribuyeh i.'tres 
Papas del siglo siguiente , Juan octavo ,6 ao* 
no , Estevan quinto , y Ramon , el dnico de 
este nombre. Las del Pontifice Juan , aunque 
liayan merecido lugar , no solo en la historia 
de Rodrigo Ximenez , pero aun en las Coleo- 
clones de Concilios publicadas ^por Aguirre y 

Bb 2 Ci- 

(i) Favfn , MiifMrr dt Hdinif M 44J. Veanse Us- UiutrAcloaet 
M lib. I. pag. 7. Yepes , C«rMiV« YII. VIII.^ XVUI. 
di Ssm BiMtt toia». 4. eicritura tg. 



19<S E'SPAl^ A 'Aa ABE. 

Catalan! , queda ya probado en la Ilustracion 
antecedente , que nos vinieron en el siglo duo- 
decimo de mano Francesa. Estevan quinto , 
jquQ por equivocacion 6 faka de advertencia, 
se llama quarto, en las obra^s <^e Catalan! , y 
6exto en las de Balucio , cuentanque en el afio 
de ochofientos ochenta y siete , desde el Conci- 
Iro de Troyes , en que se habian juntado cla- 
cuenta y dos Obispos , dirigi6 una Decretal 4 
las Iglesias de Cataluna , contra los Obispos^ 
Selva de Urgel , Hermemiro de Geroria , y 
f rodoino de Barcelona , porque no querian re- 
conocer por su Metropolitano al de Narbo- 
na. Esta Carta , por sus extravaganclas y desa- 
tinos , tiene todas las senas , no solo de ser 
^p6crifa , pero aun de haberla inventado los 
Franceses despues de su politica irrupcion en 
Espafia en tiempo de Alonso sexto. < Qu^ co- 
sa mas falsa que atribulr a los Reyes de Fran- 
da el Primipadoy dominio de la Esfans Tax- 
fxiednenss , cuya orovincia , como demostr^ eu 
4>tro lugar , ao les dio jamas otto titulo^sino 
^1 da Ancianos » 6 Protectores? i Qu6 coisa mas 
lidfcula que el llamar 4 la Iglesia de Narbo- 
iia Metropolitana de todos los Rejynos de Es* 
paHa} <Qp6 cosa mas Impropia que apellidar 
.4 Galicia en general en el nombre dcCiudad^ 
y i todo'lo que esta fuera de Galicia , con el 
de Espana ulterior? <Qu6 cosa mas nueva y 
cxtravagante , que el dar los honores de la pri- 
mera conversion de nuestra peninsula & Pablo 
Sergio, Obispo de Narbona? eQu6 cosa mas 
desatinada que el llamar compaiieros. de Saa 
Pablo Apostol,i los siete , insignes Apostoli- 
cos , que lo fiieron del Apostol Santiago? iPe- 
10 (jui dix6 de los testimonios que se citan 

en 



lLUSTkA'CXOK£S. 1 97 

en prueba de tan monstruosas falsedades ? 
jD6nde dixeron tales cosas Isidore , Leandro^ 
Braulio , y Julian ? { Donde exlsten las Actas 
de San Pablo , escriras por sus mismos Disci- 
pulos en tres preciosos volumenes ? No es de 
extranar que se ^nservase una Bula tan de- 
satinada en los Archivos Eclesiasticos de Tar- 
ragona y Narbona , donde pudleron colocar* 
la los Franceses en los infclices tiempos de su 
ptijanza » y de nuestra fatal humilladon : pero 
es mucho de admirar , que la hay a publicado 
con tan buena fi un Estevan Balucio^un horn- 
bre tan severo, que se lamenta tantas veccs de 
los que escriben sin discrecion ni crftica. 4Qu4n« 
to puede ien los hombres el ciego aAior na-* 
clonal 1 El mismo Balucio publico tambien la 
Carta que lleva el nombre de Romano Fa- 
pa , y va dirigida al Obispo de Gerona , que 
se Uamaba Siervo«de-Dios. Sus fechas de aHo 
frimero de Indicion, sexiode Pontijicado ,y sex- 
to del Imperio de Lamberto (que se repiten en 
otra Decretal del mismo cuno) pudieran bas* 
tar para darla por apocrifa ; pues sin disputar 
de las notas de la Indicion y del Imperio , 
que dificilmente se verifican , el Papa Roma- 
no no solo no llego 4 los seis anos de Pon- 
tificado , pero ni aun 4 los seis meses. Fuera 
de esto , tiene la Bula otros quatro indicios die 
falsedad. £1 i."" la suplica que se supone hecha 
4 Roma^por el Obispo ^ para la posesion le- 
gkima de los blenes y rentas de su Iglesia^; 
que es suplica enteramente inutil , y contra* 
ru 4 nuestra antigua disciplina. £1 2."* el do- 
minio temporal que se atribuye 4 dicho Obis- 
po , contra todo historico fundamento , sobre 
las dos Islas Baleares de Mallorca y Menor- 

ca. 



198 EsFAfiA AllA*E. 

ca. El 3.* ^1 eco que sc hace 4 la ridfcula y 
apocrifa historia dc los tres Prelados de Ca- 
talufia , que no quisieron sujetarse al de Nar- 
bona. El 4." la autoridad Regia^y los derechos 
humanos , que dice tener el Papa sobre todas 
las Iglesias del mundo ; expresiones franccsas , 
que aunque ya ^ntonces en Italia bieh feci-* 
bidas , hubieran escandalizado sobrado 4 los 
Espanoles (i), 
Bula« apocrl- III. Del siglo decimo corren muchas De- 
fts del siglo cretales ap6crifas , y por lo que toca 4 nuestra 
nacion , las hay de Leon septimo , Agapito sc- 
gundo , Juan decimotercero , Benedicto sSxto, 
Benedicto septimo, JuandecimoquintD,y Grc* 
gorioquinto , todas ellas forjadas , 6jpor Fran* 
•ceses , 6 despues de introducidas en Espaiia las 
novedades de Francia, La de Leon septimOy 
que se dice ser del ano de novecienfos treinfa j 
ocho , poco mas 6 nienos , va' dirigida 4 los 
Obispos dc Lion , Turs , BerH , Sens, Reims, 
Narbona , Elna , Gerona , Barcelona , Vique ;, 
y Urgcl, A quienes encarga el Pontffice , que 
protexan y defiendan con todo el vigor po- 
sible el insigne Monasrerio de Benitos de San- 
ta Maria y San Pedro de Ripoll , y echen cx- 
comuniones i imprecaciones , las mas horribles 
y espantosas , 4 qualquiera que mojesrare 4 los 
JMoiiges , 6 tocare sus haciendas. Es cierto que 
en tiempo de Leon septimo habian ya comen- 
zado 4 respnar en Cataluiia las opiniones fran- 
cesas acerca del dominio temporal de los Pa- 

P» 

"• w 
0) Rodri'so Xhnsnek, lff»»M Uteris vetertim m§nmment»rum npm^ 
BiipAiiU ^etrarum UK. 4. cap. 17. 44* pag. Kij. nmn. 59. I'ag. gj4, 
V*i' 79' Aguirr« f C«calani , €•- Vexnse en el lib. x. 4c U Bspktifs 
tlecth maxima ConcUiprum torn. 4. ^ah lot nuiaecofi i^ !<• 17. 
pafi« I5J. |>tf. r J^i« Balaci©»C#- 



Ilust&acionxs. ip9 

pas sobre las Igleslas 7 Monasteries : pero sin 
embargo , es tal el empeno que se descubre en 
la carta en favor de los Monges de Ripoll » 
y tal la Impropiedad 6 inverisimilitud con que 
se encarga la defensa de estos 4 Pleiades de 
Francia distantfsimos de Cataluna , que puede 
niuy bien sospecharse haberla inventado poste- 
riormente algun amigo 6 individuo del Monas- 
terio, EI misino origen pudieron tenerotras mu- 
chas cartas pontificias , publicadas h mayor par- 
te por Balucio » y algunas de ellas por Florez, 
con los nombres de Agapito segundo,Gre- 
gorio quinto , Benedicto sexto y septimo , y 
Juan decimotcrcero y deciraoquinro , en favor 
de las Iglesias de Urgel y Vique , y de los 
Monasteries Cuxanense , ^rulense , llodense , 
Bisuldunense , Rivipullcnse, Montisserraten- 
se,y otros,porque ensalzan demasiadamente 
la inmunidad 6 independencia de las Catedra- 
les y Comunidades religiosas , con detrimen- 
to manifiesto de la jurisdicion Episcopal , y 
de la soberanfa del Principe ; razon muy po« 
derosa^ quedebe obligarnos sinduda^o i te« 
ncrlas por ap6crifas , porqua este es el mayor 
honor que puede hacerse 4 la buena memoria 
de los Papas , 4 quienes se atribuyen ; 6 a su* 
priinirLts aunque legitimas , porque siendo con* 
trarias al Derecho Canonico , y Civil , no te* 
nian entonces ningun vigor , y mucho menos 
lo tuvieron en adelante. Es cosa muy digna 
de reparo h Inconstancia por una parte en las 
fechas , y per otra parte la constancia y uni- 
formidad en el estilo. En algunas cartas se em- 
pieza 4 contar la Indicion segun el usq im- 
perial y griego ^ desde el mes de Septiembrcy 
y en otras , segun ql uso pontificio y. ^jroma- 

no, 



ido E 8 P A fi A A «. A^l E. 

no , desdc el mes de Enero ; y en casi todas 
ellas , p.or el espacio de medio siglo , se firma 
un tal Esievan , con el tkulo de notario , y sc 
acaba con un Bene valete. La monotonia de 
nombres y palabras , y la duda y p.erplexidad 
acetca del modo con que se contaban en Ita- 
lia las Indiciones , dan mucho que sospechar^ 
que las Bulas son todas de un mismo Au* 
tor , y que este no era Romano , ni muy prac- 
' tico en los estilos de Roma. P^rtenecen al 
mismo siglo decimo , de que aqui se trata , 
dos Bulas que se citan de Juan decimdterce- 
TO , para probar que dicho Papa , en el ano de 
fiovecientos setenta y uno concedi6 el titulo dc 
Arzobispo de la Espana Tarraconense , y el 
gobierno particular ^e la Iglesia de Gerona , 
al Obispo de Vique , llamado Hatton. Puedc 
ser rauy bien que dichas Bulas scan legitimas, 
porque ya entonces los Franceses habian in* 
troducido en Cataluna sus nuevas miximas 
cclesiisticas , acerca de los dercchos Pontificios: 
pero lo cierto es , que deben reputarse como 
HO existentes , ^ invalidas, no solo porque se 
oponen i entrambos.codigos antiguos de nues- 
tra nacion , canonico y civil ; sino tambien porf 
que vemos por los efectos (como confiesa 
aun el P. Florez) que absolutamente no foe- 
ron rccibidas , pues no se atrevio jamas el mis* 
mo Hatton , ni despues de i\ ningun otro 
Obispo de Vique , 4 firmarse con el tftulo dc 
Arzobispo (i). 
BuUft apocn- IV. Los Pontifices del siglo onceno , 4 qiiie- 

fas del Sigb ^ ^^^. 

(i) iSal^cie , Cotlefth vetirnm Flofcij y* Risco , Espdnd S^grad^ 
||^MM^»r<^4;-i<^:;lM•^f« Str.sfi-^ Ss^. j '.4xm;.a^. iciat. fi^.cap. ^. {Lag* lai. 
"?* ^ V'.N ' 'Z-* *'*!' ^ *^ J "^ ■**'•«' ■^*' , y • sig. ,C9m. iJ'. Apcadiccs 5. f tf. 



InrsTHAcioTrffs. zor 

nes se atribuyen Decretales ipocriGkSo sospe* 
chosas , soa Silvestre xgaado , Sei^o quarto, 
y Benedicco octavo. Las Gaitaa de Slvestre 
segundo , que son dos , la una del ana cuntm 
J una J y la otra del de dgnn j »€S , m de^ 
nen otro objeto , sino el de mncnfrr i las I^c- 
sias de GercMu y Urgel una ampffsima esoi- 
doa dc toda aucoridad y aopfti^idad distiit' 
ta de la de Roma ; y por comrozKncs en ruer- 
za de las misnias rzaones airiba dic&ss , dsbea' 
tatierse » 6 por ap6cri& , 6 por insomisoaHzs* 
Del mismo tenor y autoridad son las dnco- 
Bulas publicarfas por Ralorig , con d. ncoibrs 
de Sei^ €pMirto ^ compaesoi , se^sut j^fx^ 
per una mlsma mana^ poes aonqae iinpdas 
4 Mooasterios dtfbetfes , todas Ecvai ^ 3h^ 
nu fedia dc^ mcs de Xopr J e iBti cg , 7 <fe Iciifi^ 
cion dedma ; todbs fioaaii ik Scm» ^x£ wnm» 
Notario; rodas ammArn a jm Ifaay x» ma^ 
mos p i iyg e glD s a&bicssBs ^ ji^ier ns^Uec 
los Sagrados OrdcDCS si onZc^ifea »»-:» 
dimisorias dd Orcfraarac: ; ^^nar ^' ^.:d^^^cuy 
Chrisma de q^^alqctiera Cs^crst ^ ^, ^mc-* . ^ 
agena ; admirir en $3S ^&K2$ ^ x^ jpnxr^*nnsa 
echados de Ls ccraa ; OKjirxSar ;^" r^ar-vnij*- 
niooes ^y deotss crr^fti'i"^ ^xe ii» 'Se^n; 5$ ^^H^ 
po 9 y las inrinrarfeoet ^?9e 3» vxsxvax^^'^ y^ 
ra asistir & los Sfiaodw ; Xi:^ «!is? >u/t3V;< ^ %x^ 
gun Prdado , ni Jutz , sa Cc^^idt ^ xii ifctf'*ji«^ 
ni Prindpe , m Rcy. Vt re^ott^ c^<4 »mb^^ 
privUegios , y ctr<» <«BiQMtc«^ <* ^y^M^^ Jti^ 
las que llevm el nocan^e oe Seouuc^^ <#ai^ 
TO , y V23 <n>np3i032S a jrx JMocttottf >;< <i( Jb^ 
noles , Ci3prt<.^c , r 3>t:tiJv; : v «» «i^ ♦>»- 
b;cn «: cr«.tTra ii trrtrisiti i.vtiivlii#*ck<: o?; v-/ 
tod^ de iin wiiiBftc n» ^ ? <^ ittt JBUMu«i J^jor 
Jo jr. xr. "Cic ^' 



104 EspaI^aArabe. 

le mand6 que en nombre del Sinodo se pre- 
sentase 4 Suniario , Conde de Urgel , para su- 
plicarle que defendiese la buena causa. Este 
expediente (anade el Autor de la vida de 
San Theodardo) tuvo buen ixito ; pues los 
Padres de un Concilio Urgel itano, que se ce- 
lebr6 por orden del Conde en el ano de orAo- 
cienios naventa y das ^ absolvieron 4 Frodoardo 
de Barcelona , que pidi6 perdori de rodillas, 
y con pies desnudos , al Santo- Arzobispo N ar- 
bonense ; y luego dcjpusierpn 4 Selva y Her- 
jnemiro ,*quitandoles los anillos de los de- 
dos , rasgahdo sus yestidos prelaticos^y rom- 
preiido dgolpes sobre ^us - cabezas^ los bacuios 
pastorales. Tddo este cuehtoW ba iirventado 
en Francia patk dat* al Arzobispo de Narbo* 
na los honords que jamas ha tenido^de Me- 
tropolitano de Cataluna ; pero el Aufor de \z 
fibula fu6 tan poco advertido , que por sf mis- 
mo dio pruebas de la falsedadde su relacion, 
hombrando Obispds Espaiioies que jamas Es- 
pkna ha conocido ; alegando una Bula de Es- 
tevan quinto , que segun antes he probado , 
es composicion apocrifa de mano francesa;y 
poniendo por Conde de Urgel 4 Suniario., 
tinos veinte y sieti aHos antes de su promo^ 
cion al Cdndado , pues no lo obtuvo hasta 
cl de novecientosy doce , en que murio el Con- 
ide Xjirifrcdo su Padre. Estevan Balucio , que 
"did liigar en su continuacion de la Marca His- 
'panica4>toda esta Novela francesa, coniiesa que 
la viia de San Theodardo es obra moderna, 
y ^ue los doeumentos en que se funda la re- 
lacion son poco seguros : pero aiiade , que el 
hecho sm embargo merece ser creido , porque 
-R(ita»o Papa V ea una carta que escribio 4 
^^ - - Sier- 



I , 



iLtrSTRACIONES. 2 O J 

inventado con el fin de introducir en Espa- 
fia.miximas extrangeras , y contrarias 4 nues- 
tra antigua discipHna. Entre los Cpncilios de. 
mala f6 debe darse el primer lugar 4 los tres 
de que habla el Frances An6nimo que cscri* 
bio la vida de San Theodardo , Arzobispo de 
Narbona. Reiiere este escritor moderno , quo 
por Jos alios de pchocienpos ochentay cinca ^ ha-, 
^iendose esparcido en Gataluna la iaisa nocicU; 
de la muSfte de Ingoberto » Obispo de Urgel, 
unCl^rigo.£spaJQol llamado Selva^pretehdiente 
de aquel Qbispadp desde Ji provincia Narbo- 
qense y donde entonces se hallaba » se transfi* 
no 4 Gascuna > se hizo alii consagrar qqu ^I 
fevor dc Sjuniafio, Cp«ide de IJrgeljy pas^ 
luego 4 appderarse de.la 5illa Episcopal , echan- 
do de ella 4 Ingpberto. El falso Obispo (ana* 
de) luntamente con Ips de Barcelona y Vique, 
JJamados Ftodoino.y Godmaro^ consagraron 
de su autoridad 4 H^m^miro , y Ip cp]ocaroii 
en la Silla yaicante de Geropa,sin respetar al Ar- 
^sPbispo N&rbonense que babia destinado y con- 
sagrado para dicha Iglesia 4 otro Eclesi4scico 
llamado Siervo-de-Dios. Pasa adelante el Ano- 
niitao, refiiciendQ que San Theodardo, Arzobis- 
po de Narbona , de§pues de haber consultado 
sobre el asunto. al Ppntifige. Estevan qulnio, 
tuvo dos Concilios ;.el primero en el Mpnas- 
terip dc San Gin6s , 4 . veinte. miljas de Pesr 
pinan, en el qual » cpaforqie 4 la .jS^uia-^espar 
chada por cl Papa. desde el Sino^o 4^ ;Tj?Pr 
yes , se declaro que los vetdadergs. Obispois 
de Urgel y Gcrona , eran Ingpbertp,.y Siervo- 
de-Dios ; y cl segundo en la raya de las Di'6ce- 
sis de Nimes y Magalon , dortde fu6 recibi- 
do 4 penit^uci^i Godmaj:o,;6l ,djp .)?iique, y, se 

Cc 2 ' V le 



ao6 EspaSa^Arabe. 

pos , y en lbs de sus *Obispados. Nausto Co- 

:nimbrieense ^ y Eleca Cesaraugustano ^ qut fir- 

* ihdtf on , segun la tercera Teladon , los transfor-. 

ma la primera en Teodemiro Colubriense , y 

Abmiddncio JPalentino ; y asimismo se hallan 

trocados otros niiichos nombres , 'Como el de 

Gennadio -en GomeJlo , Arglmiro en Argimun- 

do , Re fare do eh JVimaredo^ y Sisnando en TheO" 

Jerindo. Las actas <ie la Ciir6nica( de Sampi- 

; /'V to , con las quales ^e xx)nforman muchd las 

<ie Baronio , <jueda ya probado en la Ilustra*- 

<:ion decima octava , que son obra de tin Praa- 

^H:ts may mal informado de nnestras leyes j 

^osmmbres , y embe^ido en las iH&ximas 'Crra- 

^as de su nacion. La misma censtira merecfcH 

^las *de losarchivos', y a(un quizi'tnayor-VpH^ 

4iabl^afifdose en ellas de la extension matericd 

'<ie 4aS *provincia de Asturias , y del muchb niiv 

<jii61roP^e sds Obkpados ^'cita -««-'' Alitor por 

'teft^dS'i un //^ra i^c^woV (^lie-^^ sibemos cjue 

-obta 6s V Ai si jamas ha ^xistidb ij ^ Jfcey '€ljr«- 

lo Magno , que poco podia estar inform^d'O'ide 

la situaclon y extension de iiuestras -pcaViii- 

'•cia^ i y aiin quando lo ^stwviese, no^trst •$uge- 

'to 4 pf oposito ' pai-a instruir e^i? estj^ 4 'los Bs- 

•pafloles (i}. ' ' ■■■ r , ;• . ^ ^- 

OtroConcilio-' III. No €s menos clara la falsedad del Gon- 

apocrifo dcl^ciiio que llaman Conipostelano , celebrado , 

mismo siglo. ,^^^^^^ dicen , en Santiago de Galicia, paradar 

-el Arzobkpado 'de\ TaTtagona a^in Moj>gd 14a- 

mado Cesario. La histfeirm^se ^a^fifta a$i t /, En 

tr^ SainpJro,f)Srr*«fco«nutii. To. ex iarinio \fig, ^62. fXaviani, Htj- 

. y sig. dcsde la pag. 4^7. Aguirre y torid general de EspAffa lib. 7. cap. 

Cata.lani, CoUeetio maxima Cencitio- i8. pag. M^- Ocios imichi>.«. ^'ca!l- 

•ruflttQm, t^,<t\i. 0»ncilmwVvettnse sc mas ^rrii»ji «n U Iliibrracioi 

P«g. ?y<S. tit. ^ctaConctHiex ma- TCdllAusXkumtSQi''^, U *•' 

mmeripth pag, jjy. tit. CencUium ' ...1 . ;.^ : .. t . 



IxUSXaAClD^XS- 

,p el dia leinu j naryg d£ Ji^tmimdTi 
,, di noredenros , que cs la j&cha fxprssa^ £a 
9^1as Actas, segiin d ouiaiffaiio ^aipsai ik^ 
^, Archivo £cleaisda> ds Viq^e , « ' 
j> ocho Obispos en k Ifksb ds ^£210^^91 
,, sagiaron k Cesario 9 y ie dkiea ti carolo 43c 
^» Arzobispo de U piDviacia TsiracoDsaacu 
,9 Como ei MetropoJicaoo de X^dKi^sos 9 y xo* 
,^ dos los Frclados £spa£oles so^££d& i ok M^ 
,y tropoUuno , ea faxUcm^r los de Saxcsuaca. 
y^'Gerooa ^ Viqoc , y Ui^ , se cpKieuiD a c^ 
^^ cha elecdon , y no qoi^iettii icdbir ^ zms-* 
^y vo Arzobispo ; ax^mado b^xs ecu la 2i£.t>* 
,y ddad de los ocho Eiectcres , j oel iLer DciB 
^j^aocho.^ qoe.habia sAtido ai Cx.-ac3£o^ ]r 
^aprobado el nombiamKnto , dmpo vbm caxr 
i^ JXide aptiacioa al Vonti6cc Juaa-, en Ja ^pai, 
^> despues de darle los dodos ridicc£as y so^ 
^ jioros de FuJgUo P^0 datrhifmo , Asi^n:^ 
s^eh de Vhtmdes^ Fanmm <j6uar fmrmemst^ 
si jizMteha Bianquiawui, dt fm^SM> ^ iUss /r^ 
^, aida, di %ergmtziosa fwttza ^ j tsdutda as 
i9 esftfios* de Imustulad ; k in£xix»a ddk daac^ 
fy to con que \o habian rechazado ios Ckj»pc^ 
,f Franceses y Catalancs , pcxqoe xko ctsen^D 
I, reconccer la primacia de la Igjesia Cocup^n^ 
9, teiana , por haber veoido Samsafo a. E^pa^ 
^, na t tu> en vida » tino despots de su mistr^ 
,,tc , quando ya no tenu las calidacc^ de Apc^ 
^ toL Esca carta tan singular y gratciosa ^ se* 
,, gun el originjil publicado por el P« .Matv* 
^, tro Florez^ fue dirigida al /^/a^^ Juandu/^^ 
„ ^r^fim , f<>r /w tf*<?/ i^ fur^ecieiaef stunt a f 
tfdct^Y segun las cuenras de hAvjoOp m d 
09 Juan duodetimo , jfiw> ^/ deciwrrrctr^ , ^frr;S 
,> 1/^/ tf w i^ navidtntoj j tatnta p 4|ue tt di> 



fi08 E S P A <J A A R A B E. 

,,j cif , sesentao setenta anos despues de la cc- 
,, lebracion del Concilio, que dio motivo 4 
,, la carta. El Poatificc Juan , 6 decimoterce- 
:^ ro.,6 dupdecimo , dcsprcciando igualmenta 
^^.todas laSt pretensiones.de los ; pley teantcs, 
'^; asi las del Monge Gesario^ y de la Iglesia 
«, de Santiago , como las de los Obispos Fran- 
„ ceses y Catalanes > oyo las infonntfciones y 
„ sijplicas del Gonde Borrello de Barcelona, 
^, y confitio eivjfitulo; y^honaiies de:Arzobis^ 
>, posde l^Tarracdnensc k los Pirelados de Vi* 
,, que en ^1 ano de novecientos y setenta y uno^ 
,, quees la fecha de la Bula publicada por el 
„ P. Florez. Se ppuso el Arzobispo Narbonen- 
y^ se 4 la sentencia de Ronul , de suedte :, que 
y^ Cataluna yiipesac delPap^t y ailnde suiproc 
,;; pio XDondeBorrdlo , prdsiguio; eil recohodec 
^y ai de Narbona por su Metiiopolitano > sia 
„ respetar de nin^un niodo , rti al Obispo dc 
,, Vlque , promovido per el Papa ^ni al'M<^^ 
^, ge Gesario , nombrado. por la .Iglesia de San- 
,}.tiago». La Gondesa de Barcelona Ricbllde ^ 
^^ nxftdre del Gonde Borrello /segun^consta por 
^, un .diploma del Gonde Berengario su viz- 
„ nicto, publicado por Balucio v se- movi6 4 
^, compasion de Gesario , y le ?did. la^ Aba- 
^, 4i^de Mon&errate /que habia esc^doris^jeta 
,,-hasta .entonces al >Monasterio d^ Ripolfi*^ 
iQui^n no yi la inverosimilitud y laberirito 
de todo este cuento ? La cons'igracibn de' Ce-i 
sario iud. eij el ano de novecientos i y con ver- 
se desde .luego repudiado por su p^pia Igle-. 
sia Tarraconense , cstuvo sin embargo otros se* 
tenta mics ^ que es la vida de un honibre^ 
antes de recurrir al Papa. Los manuscritos 
que hablan del recurso de Gesario 4 Roma ^ 

nom- 



'I 



T LIT S tF R ACTIO KSS* "flOp 

nombran 4 Juan duodecimo ; y los que ha-, 
blan de la resolucion q^ue to(n6 Roma en con* 
seqiiencia del recur&o , nombran & Juan deci<« 
moteccio. Quien procur6 la repulsa de Cesarjof^ 
fii6 el Conde Borrello de Barcelona , en nQ-'\ 
'vecientos setenta y uno ; y quien le dio la Aba*' 
d/a despues de repulsa , fu^ la Condesa R^r 
childe , que ya entonces habria muerto , y en 
c*o que aan viviese , no tinia maAdd , ni pb-' 
di^ di${^oner de una hacienda que no era su« 
yal El Protector de Cesario en el Concilio 
Compostelano , fu^ un Rey Don Sancho , que 
sin duda ser4 Rey de comedia ; pues en el 
' afio dt.'pfbvnt^Hm /que es la fedha .del Con- . 
cilio , rey niba Alonso tercerb ; y 66* Ids de no- 
vecientos' setenta. , y setenta yuHc^f que ioi^ 
las fechas adoptadas po'r Bafuclo en su reta^ 
cion , y por el P. FTIorez en su publicaclon de 
la Bula Pontificia , reynaba Don Ramiro ter- 
qero. La ipoca delRey Don Sancho priiHe-i. 
ro. de Leon (pues los de Navarra no leiiiaft 
que ver con Galicia) podria decir bien coft" 
la de la carta de Cesario , pero no con la de 
la Bula , ni con las del Concilio. Que los Obis- 
pos de Catalufia tomasen el partido de trn 
Prelado Frances, mas bien que el de su T)ro. 
pia nacion^ y el de su propio Principe Bor-^' 
rello : que defendiesen los derechos modernos 
(6 falsos 6 verdaderos) de un MctropoHta- 
ao extrangerp , mas /bien que los propios y 
ahtlqiifeimos de sii Tglfesia'Tafracbfltfrise i* qiitf * 
tttviese mas fuerza en Cataluiia el empefio de 
un Obispo de Narbona , oue el del Samo Pari* 
tifice ^ y cl del mismo Sooerano de la Provin- 
ce,,, soa extr4vagaiicia$ que solp pudjeron tot- 
marse en lacabezade algtm ^Francesv'Sdo vit ' 
Tom. XV. Dd ex- 



flip- E S P A S A A » A B E. 

cxtrangero muy poco informado de la cons* 
tituclon politica y eclesiistica de nuestra na- 
cion , podia invcntar y siipQner,que se cele- 
Brase un SinbdP %n Galicia para asuntos dc. 
Cataluna , quandp esta segunda provlncia no! 
teni^* niAguna relacipn con la primera. Solo 
un extrangero podia hablar del raodo que ha* 
bla acerca de la predicacion de Santiago Apos-^ 
tol , y de^ sv yenida 4 Espana. Solo de Fraa^^^ 
clap^do'yepl.nips^lA carta del Abad Cesarlo^^ 
eVCnta caii-el estiloVidiculo y retumbante que, 
aprcndinios de los Franceses por nuestra de$-. 
gracia , en tiempos mas baxos 6 infelices (i). 
Ofro Igual- ' iVt Ant^*s,dc;.salir del siglo decimo ,,ac! 
nirSn queKasta;ab6r^:he iratado , debo anadir 4 .W 
tigloX. V^.^c^^/ps aj^ocr^fo^ , el qug dicen &e tuvocn. 

Rpioo^a pb^'.pcpen- de Gregoo'io quihto en el 
and ^inovecUntosnoventay echo , porque aun-. 
que ceIel?rado en' Jtalia ^pertenece ppr su asun-^ 
io;4 .^^es,t^a )iiaciou. La relacioa/se^un ^^ P^*; 
b)iGp .pstevan Balucio, de.quien la tom6 et 
P, Maestro ilisipp,:e6 del tenor sigmentc. i,Eii 
,i la' Basilica de Saji Pedro , Principe de los 
,, Apostoles , ante el altar del mismo Santo 
,^.sp celct^rp Concillo en el dia nueve de Ma-^ 
,j yOo,asisuendp todos los.Obi^pos de lalgle-J 
,^ sia Roniana , ro&.pbispps'ialtpmLontanos^ lo^ 
„ DiSconos de uno'y :OtjCQ gradord^ la Sania^ 
„' Sede Apost6fica , y .de jtoda Ja Sede Rbma^ 
,^,na , y tambien el ^loriiosis^moyse^em^^ 
,,,Swor^pjd^ 

(0 , Aguifve y Catalsni, Cafle^it^ i95f «♦*» »o^ 5. ^^PJ!^P- \A*P^* S^' 
&c\ toift. 4; Conciiium C^mpostelL grdi^ tcm. 19. $en];tufk may or i ex 
paf , i6t. BalncJo , Marcx hup/mUcs ' . ■ ,p4rt^, h»Uts, ticul^ ]^«^4 Uh^u» 
Ukejr gHfrtiu al a&o 970. cpl. 4''5» tpistoU pag. J70. xsiftv t«ni . »j» 
Dit99ff^0 dt Epitc«p4ihi ' Egartusi , iraft. tfi.'ci^. '^i f«|fl 4ol. Mi.'lA^* ' 



„ con lo? Daqnss y Contk- ulrrjircurznob , y 

„ d; los Longjbardos , y wor. muciubinv nu- 

„ m^ro dc trc^pas E^ctando sentado 'j. icre piss 

„ de dicho Ai^rjsto el Cond^ hijc ds Uorrtlio, 

„ Il2ixi2d9 Ermrngaudo , nobiiiaimo ALirqu^ 

„ ds los Aquimnos y Godos , y cor cl sus 

^ Optimatcs y Cle^igos : Arnulfo y Giudal- 

„ do , que ciirramhos ss inriruljixi Obi>pas 

„ de Vigoe , atercaron enrrs si sybre si Obis- 

,, pido , delante de tDdo e! Conciiio. I>ecii 

„ Guadiido ante I2 presenzu Apostoiica tr Im- 

>, perijl , qae Arnulfo , con el fkvoT de iLzy- 

„ mando , Marques de la iiiisma provincia , 

». iQJustamente , y con vlolen: 12 , le luibia qul- 

9» udo cl Obispado : j respondia Arnulfo^ que 

„ jasta y can6nicamecte sc lo habia qoiudo, 

,, aleganio por prueba la legitimidad de sa 

y, consagracion ; pues i i\ lo habia consagra* 

„ do su propio Metropolitano Narboncnse , 

^, de cuya Di6c-sis era y debia ser la Iglesia 

„ dc Viquc ; y Guodaldo al contrario h^ibu 

^, recibido la consagracion , contra toda ley , 

J, de mano de otro Metropolirano Ilamado 

„ Odon, Arzobispo de la Provincia dc la Ga- 

,, lia, y la habia recibido en vida de Fruyan, 

„ legftimo Obispo de Vique , de suerte que cl 

„ Papa Juan , anteccsor deGrcgorio, con apro- 

,, bacion de los Obispos de la Iglcsia Roma- 

„ ni , y dc otros muchos , lo condcn6 y cx- 

„ comulg6 por instancias del mismo Fruyani 

^, dc quien i\ despues se vcng6 , dando la 

,i muerte i d ^ y d un hcrmano » y oiros pa» 

„ rientes suyos. Oidas las dos partes , se intU 

„ m6 excomunion al Condc Ernicngaudo , y 

f, 4 sus Clerigos y Optimatcs , para que dixe- 

f, sen Con verdad lo que sabian en el a&unto; 

Dd a „ y 



ai2 EsP A !^ A Ak A.BE» 

,, y cn conSeqiiencia de la relacion del Con- 
,^ xie ^ y de la confesion de Guadaldo , el Pa- 
„ pa , con acuerdo de los Obispos y del Em* 
',, peradot , mand6 que fu^se depuesto » como 
>, rtalfliente se execut6 , quitandole^.segun la 
„ costumbre de los Romaiios , el anillo de la 
>, mano diestra , quebrandole sobre la cabcza 
,, el b^fculo pastoral , rasgandoleia^ dalm4tica 
;-, y casulla^ y mandandole seiitar en tierra , y 
i; Jueg6 aclamando por Obispo de Vique 4 sii 
„ competldor Arnulfo. Escribio las Actas de 
J, este Concilio , Pedro , Escribano y Archivis- 
i, ta de la Santa Jglesia Romana /en el mes 
'„ dfe Mayo de la Indicioii pndecima , y aca- 
^, bo Ididendo :. Bene '^alete , 6 Dm ps guarde. 
V;.Fh:tear6n ntucHos' de los ' presenies , cpmei> 
\^ Zarido pbr Benedicto , Arcediano de la San- 
i, ta Iglesla Romana , que fu^.el executor jdc 
"i, la deposicjon de Guadaldo } y se cerrd la 
',, esb':^itura con la fecha del tenor siguiente: 
V/Aiib terc'erqdel Pbntificado d^t Sefipr Pqn* 
,, tlficef Sumo Gregorio quinto , Fapa uaiver- 
jy sal en la Sagrada Sede de San Pedro Apos- 
„ tol : aiib. segundo del Imperio del $enor 
,yOthC)n tercero , coronado de DioV, graridey 
y, p'aCificb Emperador : mes de Mayo de la In^ 
^; dicioh urideipima : Juan electo Juez , Prefec- 
^, to y Conde de Palacio/* Son tales y tan 
extravagantes las expresiohes de eVta relacion, 
y tan llenas de espiritu galkano^que se co- 
noce harto clar^mente ser obra de tiempos 
itfias b^x6s% y de Autor Frances , & ignorante. 
(A qu^ vieheri el Bene v^lete , y el Prefectoy 
Conde de Palacio , cntrc las firmas de los que 
asistieron al Concilio? (Qui Prpvincia,y qu^ 
Mesia es la del JtrzoHsiio de la Provinda de 



la Gs^Jia i Qi.lsncs son , htsTL ozl Prc^ , /as 
Obispos dc la Jgifsia Romana : £ C^jc di£cri3>- 
cia tuj cnuc Ssde JLomMtia ^ j ^C2£ ^.^cBstL'*^ 
ca di Sou Fsdrot ^Qual ss la Cone Xm^i^ 
barda que envio il Conciik> sub liuxspj^ y 
Condes , despaes de iiab^ia daLxuidc* y aiu- 
quilado m^ df dos fuglos amcs £l £in}s»» 
^r Caiio ALigaor :;£^ gn^ mjnffrn jBxiB^s- 
gaudo, Condr d£ 'Lxgpi^ -podiA tcs hLnTfiitg 
de Ids AquIiancA 7 Godxft ^ fin ticmpLr qut 
obodecia AqnitaTiia a aaD& Cxmda y Irtiiis:^ 
pes , de quiens iex2£i&us aemoiias inaiibiisfe- 
bies ? £ Coiao podia cI Marqiia^do 02: 1. mk- 
ma pxoTiiida jcr.jaxiiajseae ^ fjmsDpaian, 
Conde de UrgeS , j de RayioaiDd:^^ Cunot xis 
Biiceloiur tQue df>grrix» ceoia 6 podk img 
tl Emperador Oihoa yuistrt. la A qui: an a iz^ia- 
Cesa , quando los £mper«tfk>re^ ya jqo crar l^s- 
yes de Fraocia? £CotfB&& podia Car^ iirfia e^^L^a^ 
sujeta ai Empcr^doi^ irmrrA^ «e2» l^i::.:iCYtis 
naturales 6 ipdcp'art vtT;Ti^ ^ 4|iie ya jdi; gi^i-;^ 
ban la cabeza ni a ios Reyes Caroxlac^r ^Cc/- 
mo es creible mu deposiocdi de G^itp:^ x>- 
panol cxecotada en Rcdna » y con ^ssiurjOiiZ 
imperial « cooira el uao y cjuif^jiiaa de ix£^ 
tra Iglesia , que para %tsit}sjj2a coi» i^o ^1^ 
no acudia al Emperador , ci a oiro Jrr:n:ipe 
extrangero , pero ni aun al Pocucce RcaLkr^cr 
£Para que procesir a Guadaldo eu im Co2^ 
cilio Romano , ante Gregoiio quinio , si Juaa 
decimoquinro en la misma Roma » y en ocro 
Conctliu igualmcnte respetable (como se su* 
poae ) lo h^bia ya procesado , coodeuado ^ 7 
excpmulgido? Pcro lo que prindpalmente de- 
clare la iHano Francesa del compositor , es la 
afectadon con que se dice que el Obispado 

de 



2T4 Es? A fJ A Ar A B E. 

de Viqne cstaba ^ y dcbia estar sujcto zl Mc- 
tropoiiCiPiO de Narbona (i). 
Conci'io apo- V. Ell el siglo onjcna dicen que se tu- 
crlfo -lei si- vieroii xlos Concilios , el uno en Leyrc , y el 
gloXI. ^jj.^. ^^ Parapiona , entrambos para restabiecer 

en esta capital de Navarra; la Sede Episcopal, 
sujetarla a la dominacion de San Salvador de 
Leyre , contirmaF los privilegios antiguos dd 
este Monasterio , y mandar a todos los Reyes 
vemdcros q'ud confiricsen siempre el Obispa- 
do de Pamplona 4 los Monges de dicha casa. 
La exorbitancia d« tales privilegios ba^^taria 
para sospechar de la legitimidad de los Con- 
cilios , y de los dipl6mas en que se habla de 
ellos ; pero hay todavia otros indicios mas 
claros y convincentes, EI primero es la incer- 
tidumbre de las fechas , pues unos ponen los 
dos Concilios en los aiios de mil veintey dos^ 
Y veinte y tres , siendo Pontifice en Roma Be- 
nedicto octavo; y otros nombran exprcsamen- 
te a Juan dccimonono , y los anos de mil trein- 
ta y dosjy treinta-y tres. EI segundo es la 
crrada genealogfa del Rey Don Sancho el Ma- 
yor , pues ora se nombra 4 Ramiro coma i 
hijo promog^iito , y ora corao 4 menor ; $c 
le da un qu.irto hijo llamado Gonzalo , de 
quien no habli ninguna historia ; se truecan 
los nombres de las Senoras de su casa , dan 
do a su abuela Dona Toda , el nombre de Ur- 
raca » que fu^ elde su primera muger. EI ter- 
cero es la asistencia de Berengario , Cdnde de 
Barcelona , al Concilio de Leyrc , no tenicndo 
este Conde ninguna relacioh con IoSl asuntos 

que 

( V'casc cl Concilia co cl torn, €9 > titulo ^pew4iet^ , Apendice f . 
t«. de la Bsi*.zJia Sagr^kls dei' P. Rts- ' ja j, "i sf, ' 



que sc trjtsron en el, ni depcndisndo por nin- 
gun citulo de los Keyes de N^v^na. £1 qizar* 
to cs la incoherenci^ con que &fi hablj del 
Abad Don Saccho , Maestro dtu Kej- : pues 
unos diccn que pur briber niuexto en el mK* 
mo ano en que se tuvo el segnndo CuDciiio^ 
no llego i ser Obispo de P^onplona 57 otros 
que no solo lo fu£, peio que ea el jnkmo 
Sinodo firmo como ul : ^Jgunos diccn que %u 
ipjuedlato wccesor fu^ oixo Abad de He} re, 
llamado taxnbien Don SaiKbo ; y otros que 
no fii^ este , sino Don Pedro de Rodi : qmen 
asegura que el primer Abad trasladd por si 
mismo la Silla Episcopal desde Lcyrt a Pam- 
plona ; quien atribuje la transladon al iegun- 
do Abad ; y quieu la retarda todavia mas uem« 
po^ suponiendo que hubiese dificultades ea 
la execudon. El quinto Indicio es la lalsa su- 
posicion de que Pamplona hubiese csudo mil- 
cho tiempo en poder de las Moros ^ y que 
por este motivo sus Obispos habian residido 
largamente en el Afonasterio de Leyre. £1 sex- 
to es el titulo de Curia lUtnana que se da 
4^ la Silla de San Pedro contra la prictica de 
Duestras Iglesias , que no habian adoptado to« 
4aV;U semcjantes formularios , ni los adopta- 
ron en adelante , basta la £poca memorable de 
nuestros primeros Obispos Franceses. £1 sep*.. 
tlmo es la afcctacion y falta de verdad con 
que, $e4|^ la. preemincncia al Monasterio do^ 
Leytre soj^'Q to4o$ JlQS demas^ apelUdandok^i 
^rnranas de todo el Keyno ^y Convent primero 
y mas Ptitiguo de todos. £1 octavo indicio de 
falsedad,son los tftulos que toma Don^San^ 
cho elAf^]rpb^ft.JS.ey de la mayorpai^ted^^ 
^spafiajj ^Tayarr^ y Ara^iS.;, 9^-.\ 

ro 



a:i6 EspaSa Arabe. 

ro 'aim de toda Castilla , y lo que es mas , aun 
de Leon y de Asturias \ sin hacer ningun ca- 
sh del verdadero Rey de Asturia$ y Leon, quo 
era en aquel tieinpo Don Alonso Qiiinto, EI 
norid son las firmas extranas , y jamas oidas , 
AtMancio, Obispo de Aragon^ y Julian^ Obit^ 
fo de Castilla , como si toda CastilU fuese ua 
Gblspado solo , y lo mismo todo el Rcj^no de 
Aragon. Estas y otras extraVagancias <]tte se 
notin en los dos Concilios de Leyre ylpain-^ 
plona , me dan sospecha muy fundada pafa te« 
ncrl6S por apocrlfos (i). 
Otro Con^llio Vf . El mismo juiclo debe formarse del 
apocrifo del ^^ ^g cekbr6 , segun cuentan , 6n Barcelona,' 
misiHo sig 0. p^^^ aboUri las leycs gddas , y piiblidir las de 
un nuevo C6digo intitulado Los Usages de 
Cataluna. Es cierto que se public6 esta ^ijue-' 
va legislacion catalana en elzho dc miJ se^ 
senfa yocho^ no' ^n el dc mii sesettta y qua* 
rrd , ctfmo juzgo ^Barohio , rii en el dfe mil y 
quatinta , cotoo dixo Zuriti : pero ho es vcr-. 
dad qiie se aboliesen entorices las leyes Go- 
das, ni hay razon para dar el tftulp de Con- 
cilio ai congreso que se tuvo en 61 palacio" 
de losCoiides de Barcelona , para k piiWfca- 
cion del nuevo Codigo provinciaL §rftkuIo 
y prefacioh dice asi \ Usages de hi usios Mriiih' 
les^ que el Conde Raymunao el Viejo de Barce* 
hna ,y su muger Adaimode , con dcuerdoy acla" 
mhcion de losGrandes de sW* rferra^ mandarmi: 
qmU ohservasen en ella ^n todi^Hintf^: y Iuop. 

l*\' Afwlr^ y^CjiMUiiiJ,'0//«n# tAt , jCkcrlt. If. rtf. fpl. 499* 44«w 
nMxlm* ^ ire, tom. 4, Conciliu^ Uortt y jtndti ifl. Rtfn* ii^H^^it* 
lil^HSir Mg- j«9. ^Ji*el^3p»' Piiaf* r* I*, ti. cap. j. p. J^x, M«rfaiiui» 

•turWk idW^Bmf* torn, \. £/crir»- ca^. 14. f$%. ipy. Oubt* 
01 



go se siguen los nombces de los Vizcbndes^ y 
demas Palaciegos y Se&ores , que asistieron i 
la Junta ^sin qdc suene el de ningua Obispo^ 
ni Eclesiastico , ni cl del Cardenal Hugo Caa> 
dido , Legado Pontificio , que nombraa alguj^ 
nos como Presidentc. Si este Cardenal asis» 
ti6 , como Jo dice el An6ninio de Rix>oll , asis<- 
tiria j segun dixe en la segulda de la Histo^ 
ria, porque el Conde por cumplimiento lo 
convidaria ; pues es cierto que el Congrcso 
fu^ todo de Seglares , y de asunto meramcn* 
te politico , y no se tuvo en la Catedral , se-^ 
gun la prictica de nuestros Conciiios, sino 
en el palacio del Prindpe (i^. i 

VII* Por ap6crifb tambien debe tenerse Otto ap6cnfi> 
un Concilio cdebrado , segun diceh ^ en Sai) ^^ ^ 
Juan de la Pena , con el solo fin de conceder ^^* 
i los Monges de esta casa el singular Priviie^ 
gto de que solos ellos perpetuamenre pudie^ 
sen ser nombrados por Olnspos de Ar^^on! 
La fecht que Ueva este Sfnodo ; que es h de 
la Era de mil sesentaj doSj ano chrisdano de 
miV vrinti y quatro , es sobrado inverisimil 6 
jncoherente , porque entonces todavia no era 
&ey.Don Ramiro primero de Aragon^que. 
suponen haber piresidido al Concilio , j cost^ 
firmado su Decreto en £ivor de los Monges. 
£1 mismo inconveniente nos queda con' la 
correccion de Cosarcio , que afiadi6 diez anos 
i. los arriba dichos , por sospecba de que loi 
eopianres hobiesen paestso en la fecha iin.X 
demenos; pues en la Era de ml j untita ^ 
ios ,^Tio christiano de mil treinta y quoin I 
, rToM: XT. Eg aun^ 






Vfm 



-918 EspaAa Ait^ABX. 

:iun no habia muerto el Rcy Don Sahcho ^ 
inayor,ni subido al trono ;su hijo Doo Ra^ 
miro* Ger6nimo Blimcas' ^jelPa YepQ§ i^y tnqesib 
tfos Coledtores dc Conbiltos^ pretenden oonif^ 
f>oncrlo todo , tomaiido por anos christbnos 
los qtie $8 nombcan como de era espanola : 
jpero in auH asi se qutta k inverosimiiltud 4 
Incbhereikcia dfc ia teladcm ^ porqae. en clb se 
nbto^n la& fihoas de nuidtos &ugeios quB no. lle^ 
garon con su Tida al afk> chrhtianD de mz/ 
svsenta y Jos. Asi A Abad Paterno^ que c& xioo 
de los firmados , segan el cat4logo de los Aba,* 
des de San Juao^de la Pelia , habia muerto vein^ 
te anos antes :^ la lixisma difioultad plnedc 
xnovense ac^ca de io& ObispOs Sancko de Ara- 
gon » Sancbo de Pono^ioi^ » Garcia de Naxera} 
Arnulfo de Ribagorza » Jtilian d6 Castilla , y 
Ponce de Oviedo^ pues si firibaron esCDS Pre^ 
kdos (cDniodia»los mlsmosABtOTcs) en el 
Goncilio queradfiMltsh dePaoipidDaacielianQde 
ntil "Vemtc ^;iCre^v);cdmo^s ciitfiblr>qiit todok 
Tidvtesen todai?^ra,en el de mii sfsmtisi yJlosi 
Anadase la extrav^ncia » que ya*^ Holi^ p(k» 
antei^;de Ids titidosjde Olnsfo dt /.j^dgmii\ 

btera paredscfuShbiey^iAia Ips^ 
este QotocBio^pnes {iretsnden 4'''^''^^''^^ 
afatesv en el de mil y : sgisenPa ^tm otto i SinoMi 
do cdebiadb tnx Jacta « se^decretdqueen ad» 
kilte [lpSjPreIii^()s (de >esta, Giddafd iu> i% alien 
9lese& if tolnat el iituioVxlei!(^j«^^ ^/ruf^as 
^onv^CQflio ae isu^aewilaihabiaatjjie^tot ha£Q» 
^ntcmq^s.r/Xambieil es.jincreible ique en txh 
Cbncillo convocado por el_Rey de/Aragoii , 
y por asunto de tan poca ^bnta , en que so- 

de 



I L U S T H A C I-O K E S^^ 21^ 

de la Pena , coqcuiriesen(ccimo se dice en ias 
Actas) mucMsiwQs OUsjm > y entre ellos , no 
^o lo$ 4ragonQsw,peJrQ^auii I9S, (?astcUanos 
y Nay^rros , que .^t? ^cptrip est^dps , y sub- 
ditos do otro^^Key e$ f x ^ Kniaoi SLelacioa 
alguaa cqo Dpn Ranwro (i)« 

VIII. En iiikimp Ijugar , «ntre lo$ Cond- ,Otro ConciM# 
lios appcrkQs>deI siglo pncp no d^bc tambien.*?^"^^ A*^ 
ppners? ^ dc J5^yi;e^]?piiypfirio.3 S?g«a di?en^xi, 
pQC d ^ey CtQii Sos^k^^, jUi^F^ 4^ Aragoo»: 
<;oa el fin de jqu&tar de su& ^^dos el Oncio: 
ACozarabe , 6 Godp j^^ intrQdpcIr. :el Roi^aaQ.. 
Obs^vense las f^qhas que se notaa en la r^\ 

la^^ipnd^l C^niQiUpvy^Lcl^J^ ^^\ ^prob^QA. 
dp sus d^oretpp. ;,, Se *nva €l $lgD^y,4 ^«> 

^ sietf (afio ^ci$t«oo de miAe^fPfarf nfu-^, 
^ tv) en el scilcq jipo (o^^^ l^^ jcercqcp) dd^ 
,,Teyi»do:df ©p» S^RcJiQ l^^Uet d? iA^^r. 
7»:809>Jiaxp d Pq«66c«Io d»: Alwap^rp «c-i 
^gQ0d9 f y asMendo^sv ]t?»acip Fpptificiip^ 4 
^ Cardeml .Hugp Ci^sodtdQ j qu? marcfad inmcn 
f^diatamisajte:^ Rpm^i^De^pijes^de la v|ic)ta d4 
j^Nunpo se confirmarpij con .K$al I>ipl6aia: 
1^ Jos PftPretos QpQ^^^ «».«i ^^Uz^y ocH 
M ^ w^^r// .4^/ ^ :4ej4 inc4r.naiC.iim 4^ ml, 
%9^y cckm^^^^v^j^ml ciffiuty pfAo,,Indicion 
^.octava , a&p oOavyo dd Ppntificado d^ Ale* 
^ iLandro Mgun^o |.f«yQ4ndo pen SaiV^ en 
n Aragon^ y m)^i AlonsQ ta Tolpd9»<^tK 
f,Ua,y. GallciaijsiendQ^C^ispo d« Fagiplom 
^ el. AlMd J^ycense « Dim Sancbp $ d^ Ja«a.« 
1^ i>on GaKiai y . de Toledo » X>o/i Berojirdo 

£c 2 9f Ar* 

CO Ye|»et, C^rmfit^iiS* Mimt0 rndxtm^t antUknm tms. 4« Chm^ 
t»tt« }. £icrf>Mr«i ,efcrktura i. f«l. Lium Bmnsitust ff«f 4fc^« 4^. C«- 



ia'o^ EVpAffA Arabk. 

/, Arzobispo primero despues <ie la xestaura^^* 
/, cion dc la Iglesia Taledana." jQuintos yer^ 
ros de histpriay^'chronologia^ en estas ultimas^ 
palabrasr! Error tJ" t-qiie Don Al6nso seito ea 
cflanotie imtyseipitd fuese Rey de Castilla,' 
xnientras Iq era Don Sancho , el seguhdo de* 
cst^'noAibre. Error 2.** :quc el mismo D. Alon- 
^ r so fuese- Rey -^de Toledo , quahda tard6 toda-' 
.17 yii quince iliJoj" en^piiqiMstar Xes^ <!>i 

lor ji^ : que se litibiestfi'eiiattrsttlo' la Igl^ski' To-l 
Itedana , y hubiese eh dla Arzobkpb j qiiarido' 
todavia la Giiidad estaba en poder de Moros.- 
Error 4.** : que fiiese Obispo de f^amjplona el' 
Abad Don Siirieho de-Llfyfe j^spCiefS^iJe mu^ 
<Sk>s ifios de su^^nfudttt/I'eM btraS^|<f<)s^^^ 
ifedaV&'pacjddn nd^rsfe*, teuy <iigna^do rfepan 
rb:OT ^rtaVba de la faWdad de ia hfttprla* Lo. 
]^ritoerd » el escaridalosp desprtcio ctfii qtie^ 
habla de Obisi^os ; Gar^eriales y Revei, elt 
itiisiab Don Saiicho RibiM^eizl e« ^ ^Rea^M^irt 
]^16dlt dte <i<mfli-jnacr©A -'del Cbtfdaji& ^ Wfivie^. 
dd'-^iie por •s6-^>rd6ii^habia ^idO'4ii«&iaa^ >eL 
(bardenal Hugo Garidido ,• para obtehef de Ale^ 
iandro segundo ^'h Pfivilegio Ap6st6Uco eot 
favor del Monas^Ho de^ JLcfyre , y refr^iiir';<56Bk 
iVior^njuifa dmfiinaiiori^^e stis Reates 4ucciso^ 
f^s^i 'el[it!id¥ehictk 4/^ 'hs Ohiifos^i luddltada ^fh. 
iiififad-uie hs ' Preiad^^yCdrdims^es ^^'la^^or 
pacidkd'M 'jbtf^s^mMiihoMbr^s. El segund<* 
arijfculo , que merecfe tcfiiro^ cs la aotoria £il?t 
*td4d Con ^e^^asegnrad loe escrltorcs modern 
nosv^d^ fe^-el' aaoide'W/.<;5^iM/f^/7^^^. 4 
( cortib Hdie^ii Axr^ois V '-^ik el^ d^ sesentWy^ocho ,f 
seqialt6 en Ar^orf-el Oficio Godo , no ha- 
bkndo succdido tal cosa po#iaquellos fiem- 
'j^os;.^ ^.JiaIlaado§e :.i£[feiIdaa.Ai in^ .el' 

mis- 



mUmo Real Diploma de que tratamos.'El Con« 

dlio en que se hizo dicha prohibicion , no sq 

tuvo en LcfTt , ni en mii sesenta y c$ho , 6 

4esenta y nueve ^ shio en Mattes dia vtintt p 

dos de Marzo de mil setenta y uno » en el Moi* 

nasterio de San Juan de la Pena , comocons^ 

ta por documentos claros y expresos del xhis' 

mo Monascerio « y por Ja carta de parabiene^ 

que dirjgi6 iumediatamente i Espana el Papa / 

Alexandro segundo ^ con fecha d[el dia diczy j.if j..*/^ 

e^ho de OcPubre del mismo aHo{iy 

ILUSTRACION XXI. : 

■ . . . S f. 

DOCUMENTOS uiPOCRIFOS COISF (lud 

dan los Franceses al Obispo de Narhona el . 

- M . titulo de Metro£olitano Tarraconense. . / 

• . ■ . lit 

•I. Jlintpe las mnchas pretensiones insub-^ Documentot 
sistentes de la pacion francesa , merece partir, ^^^^^ Narbo- 
cular exSmen la de los Obispos de Narboaa^y na^g^fg preunl 
que se glorian de haber poseido la dignid^d siones sobre el 
de Mciropolicanos de la Provincta Tarraco* ArzaKspado 
ncnse por masde tr^ siglos y mediosdesde Tarraconcnsc. 
los principios del octavo, en qu^ se interna^ 
ion los Arabes por Catuluna , y dcstruyeroq 
i Tarragona , hasta los i^ltimos anps del once# 
no t en que Urbano segundo , Pontiiice , con^ 
firi6 los honorcs de Arzobispo de la Tarmcoi 
nense k fierengarlo ^ Obispo de Vique: AuhJ 

. . •. quo 

4 (i) Afulrre y Citalaoi , CaUic 'S*gr4i4 ^ cosa. i,.S>k9rtmi9n.^ d$ It^ 

tU , &c, toui. 4. Cvttcitiiim Ltyrtnst ' Mha antt^uai, \6. pag. 199- y 300, 

fiy. #31. 4? a* YcpcK , CironicA dt Vcansc en cl lib. a. dt U EjpaMa 

ilsn BfHito cum. 4. Eicriturat , cs- ^rabi los iiumcroi 1^9, y i^o. 



321 ESFASTA AHABS^. 

que ya insinu^ en el libro segimdo dc h Bs- 
pana Arabe , los motives en que se fundan 
los Franceses y y resuka dfi las llustracione^ au-i 
teccdentes la insubsbtencia de^lguiw^s de eUp^t 
es neicesario , sin embargo ^^^ste lugar^ por 
la importancia dd ;aisumo :, £>rmaf con la bre« 
vedad posible » una impogoacion chronologic 
ca de todos los documeatps bist6rlcos que. ab« 
gan en su favQr(i). 

DocumentoL \ II. £1 primer documento es la moiastruo- 
sa Bula del. Papa Este van,. de. que, liable left 
el numero segundo de la Ilustracion decima- 
nona ^ haclendo patent;es ios muchos ^r^ores 
y mtry groseros ^ue se netan en elk -en^ma- 
terias geogrificas , historicas , y chronologicas. 
A&i^ase & lo que dlite entoiicei : q^e unos U 
atribuyen 4 Escevan.qtiatito^otros al quiatai 
y otros al sexto ^ .Pontlfices todos jid siglo no<* 
no 9 pero con la distancia de setenta anos en- 
tre el primero y el \iltimo : que Lablj^;y Cos- 

r>: ' ' ' sart> aunque Franeeses , confiesanirakl iembar* 
go , que la BuU es ap6criia, .y >.qiift. « lugu 
de Carta Pontificia debiera masMm.k^ifid^'^ 

'- w InvecPha declaratoria tn favor deM %le^ 

Narbonenst contra W ^rzobisfo di Tast4g9i^ 

* "* tM^y DtrAs^Obis^fes de Rspana : q[ue aua quao*! 

do k iBula fbese i^gitii^a > seria obra d^ sl4 
glo nono ,:y por cdnsigHiente dktaria isolbra-t 
do de . los primeros anos del octavo , en , que 
se siaietaron (como sej>ieiende)i la Iglesia de 
Karbona nodas las de Cataluna. ^ Como es cf eit 
^ ble que por el eapacio/de ci^ai aiios^ 6 da 
ciento y cincuenta , en medio de haberse tra- 
udo tantas causas eolesiisticas , y publlcado 

taa* 



IXtJSTt. ACTION ffS. ftfl3 

f alitas Escrituras de Mooasterio^ , y CbtUs , j 
Xribunales , y ceiebrado taatos C^iicilios 2sl 
en Espana como en Francia , no se nos pre« 
seme una sdbi memoria de la jjucisdkion me» 
tropolitana que exercia (segua diceid ios Fran^i ^ 
ceses) el Prelado Narbooease en ias Di6cesi$ 
de C^ainna , y ^ua de tocia Espana? Se des«. 
cubre clatrameace , no solo la falsedad^ de quiea 
tQveac6 el romance , pero ann s«i poca refler 
xion en b manera dc invcntaflo » sin revest 
tirlo siquiera de toda la verpsimilkud necesa- 
ria para eng^r mas facUmente 4 los venide» 
ros (i). ' 

III. Los documentos que mereceo por ori Document* 
den chronoiogiGO el segundo lugar , son tres 
Concilios celebrados todos en Francia en ei 
mismo afio de othockntos wbenia y siis : el 
primero en Troyes , con asistencia de ciilcuei> 
ta y dos Obispos » en cuyo Con^so , Esce^ 
van quinto form6 la Bula de que acabo d|» 
Isablar^declanindoejiellala forisdicion nietn> 
politana del Obbpode JNarbona sobre las Igle» 
sias de toda Espana , y condenando i k>s Obi»» 
pos Sdva. de. Urgel ^ y Hermemico jde iGero* 
na , porquerabquerian reconoceria .^el segum 
do ea fil Aicmastfeiio de San Gin^s de las Puen> 
tes 9 con asistencia de los Metropolitanos de 
Narbona y Arl&^y .de sus Obispos sufraga- ^ .r—^ 
neos 9 para renovar la/sentenda contra los Obis- *^ -. 
pof de Gerona .y Urgel , y . confirmar todo to 
decretadaien la ct^LchreXunu de Tvoyie&; ^ 
d.tercero en Porto, entre Nimes y Magalona, 
con el fin de coufirmar tercera vez la misma 

sea- 

, (i) Labbe y Cotsart* Ammmmmmv Afuirre f Catalaai » tom. 4« i?l>«'* 
FMfs fMMHi tf'uwU 5. paf. 174* Vmm Ua4llllir4(s^J(MU,»Hl»- ^* 



224 EsPAUA AHABfi/ 

jsentencia y decretos , como lo exccutafcn loi 
^uatro Arzobispos de Arl^s , Aix , Ambrun , 
y Narbona , con otrb^ muchos sufragancos que 
cstaban presentcs. El viage dc Estevan quin- 
to 4 tierras dc Francia , donde jamas estuvo: 
el tltulo de Emperador , atribuido 4 Odon , 
que apenas tuvo el de Rey : la inutil repeti* 
cion dc tres Condlios en un mismo ano pa- 
ra un mismo efecto : la anticipacion con que 
S6 habla en ctloi ^e Suniario , Conde dc Ur^ 
gel , muchos anos* antes de serlo : la poca au- 
toridad de la vida de San Teodardo , que es 
la unica fucnte de donde se saca la noticia de 

«: 5XX . -a dichos Goncilios : la afectacion y jactancia con 
■^ que se exMta hasta las estrellas el victoriosb 
triunfo del Obispo de Narbona : otras refle- 
xiones semejantes que insinu^-en el numero 
primero de la Ilustracion vigesima , conven- 
cen la falsedadyno solo de dichos Sinodos^ 
pcro aun del de Urgcl,quc sesu^nej cele^ 
brado (como dixe dli mismo) en conseqUen* 
cia de los antecedentes ^ en el- ano de ocho'^ 
Hentos novenfa y dos , ppr orden de' Suniario^ 
Gonde de Urgel , para volver 4. puWicar Jos 
misqios decretos , y deponer i los ;dps ^^bisi 
pos desobedientes ^ Selva de Urgcl ; y Heantf^^ 
miro de Gerona (i). ' ' ;: . r 

Docuincntos - IV. El tercer documento que citan los 

VI. J IV. Franceses ,es la historia de las Aventuras del 
Abad Cesaria^ que omito' en este. Ibgar pisj 
liabcrla ya referido ,,i impugiKido dc prop6^ 

V- • - .- •:■•..:■. ■. \ • ■ ■■■ si* 

(i) Balucio , Mares hispithicA //- ms Condlitrufn t»m. 4. EpisfU Stf 

hr qkdrtus al ano «8f. col. jtfy. |>fc4w pag. jtfr. Npts ad C»ncilmm 

166, 167, Labba f Cossart , Saer»^ ^agalwHUt pajp r y»b. Veafcd AiiM^ 

AJMMf^ C$ne$Ua coin. 9. ^t^ $9S. i. Ac U UiistiacUii XX, ^ 



IlUST1.ACION£S. 12$ 

to en el numero tercero de k Uusrracion vigesi- 
ma. Alegan por quarto documento los Conci- 
lios de Barcelona y Cesseron , en que se trato 
del tributo que pagaba (segun dicen) el Obispo 
de Vique al de Narbona , como 4 su Metro*- 
politano. La historia se cuenta asi : ,f En el 
9, ano de navecientos y sets , en piffencia del 
99 Conde Guifredo , tuvleron Concilio en Bar- 
y, celona sittc Obispos : Arnusto , .de Narbo' 
^^na; Siervo«de-Dios , de Gerona; Rcnardo, 
99 de Beziers ; Mantigiso 9 de Urgel ; Idalcark)* 
,, de Vique ; Theuderico de Barcelona 9 7 Adul« 
99 fb 9 de Fallars. Se oyeron las quejas del de 
99 Vique 9 que no queria pagar pension al de 
99 Narbona 9 y se resolvid diferir la sentenck 
99 para otro Concilio pleno duodenariOf esto es* 
„ de doce Obispos. Efectivamente al otro anoy 
99 que fii^ el de novedentos y siete, 9 los FreU- 
„ dos de Narbona 9 Lodeve 9 MagaJon » Be- 
99ziers^ Carcasona^ Agde^ £lna 9 Gerona 9 y 
99 Urge! (no doce sino nueye) congregados eo 
99Gesseron de Francia 9 trataron otra vez del 
99 mlsmo asunta; y habiendose determinado 
99 que la Iglesia de Vique no debia ser tribu- 
99 taria de ninguna otra 9 el Arzobispo Narbo* 
>9 nense 9 en presenda de todo el Concilio 9 
99renunci6 k los tributes que hast^ entonccs 
•99 hahia cobrado de U Iglesia de ViqUe^^^iDe 
.d6nde consta: ( foera de est! f elaCion ) .que 
-Vique pagaba tributo 4 Narbona? iQsx^ de- 
recno tenian los Metropolitanos para exigif 
penision de sus Sufraganeo^ ^ ^For qu^ el Obisr / 

£> Narbonensc (6 MetropoUtano 9 6 oor) U 
bia de exigir de Vique , y no de las demas 
Iglesias de Cataluna ? £ Por qu^ el Concilio lU- 
no debia ser de doce Obispos 9 y no menos ? 
Tom. XT. Ff c^or 



a26 ESVK^A An A BE. 

jPor qu^ no' deben bastar siete para una de- 
terminacion can6nica provincial? jPorquisi 
siete no fueron suficientes en Barcelona , bas- 
taron despues en Cesseron solos nueve,'sin Ue- 
garidoce? De todo esto no puede darte ra- 
zonalguna fueradel libre alvedrio del invcn* 
tor , que asi lo quiso componer , y no de otro 
modo. Yo -juzgo que un:a in vencion fu^ cau- 
sa de btra. Los Franceses forjaron varios do- 
xumentos para honrar k sit Obispo de NaJt- 
boaa'con^la dignidad de ' Metropolitano de la 
•ITarracpnense. Lbs Catalanes para rebatir esta 
pretension de sus vccinos inventaron btras es- 
crittiras antiguas en prueba de -que- el Obis^ 
-po'de Vique ^ desde el afio de ochqcientos of hen- 
ta y seis , e» que se Testablijci6 su SiUa /^dU 
,quiri6 loS' detechos y jurisdkiones ^ue- habia 
tenido eh otros tiempos ei de Tarragona, l^os 
Franceses por mantener cubierta su propii'fla* 
queza, no descubrleron la de los Catalanes-f pero 
al mismp tiempo no quisieron retirarse^e^sus 
pretensiones , y para que prosiguiese elnaiBin^ 
do en tefier por ciert4 la superioridad 'me* 
tropolitana del Narbonense. antes de dicha 4po* 
ca, inventaron que la Iglesia de Viquei^desj 
de su restablecimiento , pag6 tribute ^ la' de 
^urbona^;Sin^tiidarsedecargat la nitsma|)ear 
^idn' sbbr^Tas denias Iglesias de'Cataluna ^ poc^ 
^Ue tola lade Vique, segun el sist^mavde los 
Catalanes , era la ^mula y rival de la Narbo- 
nense (i). ^ 't 
Documtnto V. V. • Se sigue por orden chronoI6gi<roel d<h 
^umento quidto , que es del tenor ^i^uilentef: 

^L,f, .-.. ^: :. .,. r . ;. t . . ., ,,^^^ . 

""^fj) Agoirrc y Catalan! Cfta^ot, qumfut i\ ano i26, c©I. I7^*'i' «* 
toni. 4. CwtsiLiHm BMrcinontnfe fag. an« 997. eel* l/S. 
3<>. Balucio , M^irss HufMaks lik. 

'1 . : 



ILUST&ACI0NE9. 127 

9» En el dia tres de Mayo de la Indicion duo* 
^, decima , ano de novecientos y nueve de la Enr 
^, caraacion del Verbo nuestro Seiior , en U 
„ Iglesia de San Vicente de Jiinqueras , Lu* 
,y gar del terricorio de Magalon en el Reyno 
,9 de Septimajola ^ se juntaron ea Concilio , 
,^ convocadp^ por divina disposicion ^ los muy 
^yhumildes Sieryos de Jesu Christo Obispos 
„ de Septimania , Espana , y Provenza : Ar- 
,, nusto s de la Santa Iglesia primera de Narbo- 
,, na , Metropolitano , ^melio , de Uc6s , Gi- 
9, maran^de C.arcassona,Reginaldo,de Beziers^ 
„ Mantigisio ^ de Urgel , Audgario , de Lode* 
,^ ve 9 Gerardo , de Agde j Uberto » de Nimes^ 
„ Gontario , de Magalon , Benito , de Frcyiks , 
99 y Reginaldo , de Cavaillon. En este Conci- 
„ lio , el Conde Suniario de Urgel , y sus hi- 
^, jos ^ domesticos y subditos , fueron absuel* 
y^ to$ de la qxcomunion en que liabian Incur- 
99 rido pot haber negado al Obispo de Nar- 
,, botia los honores que se le debian como 4 
jf Metropolitano/^ £1 primer indicio de false* 
dad que se observa en esta relacion , es la an- 
.tkipa:cjon del'Condado de Suniario^ pues es- 
vte Principe (conxO not^ poc6 antes por seme- 
jaute nfdtivo) xio^toni6 el tkulQ de Conde ^ 
nt laft riend^s del gobierHo » basta el ano de 
nQvecient<^sy doce ^^en qbe/muri6 su padre. Otro 
indicia.es laJncoherencia con que se hahla 
del pecado'ly conv'^r^ion de SuniaHo^ iuefa 
de tiempo y lugar ; pues en el documento^e- 
gundo se ha supuesto, que en el ano de och'i' 
cientos noventa y ^^os ^ arrepentido ya de su 
culpa , reconoci6 al Metropolitano Naibonen- 
se , y miind6 deponer en lorma piiblica i su 
favorecido el Obispo Selya de Urgel ; y aqui. 



.228 EspaSa Arab£. 

desjpues de dUz, y siete anos , sin contar de ^l 
ningun nuevo reato , se le hace parecer otra 
vez como delinquente , que pide la absolucion 
del mismo pecado. Parece tambien cosa ex- 
trana^ que firmase en el Concilio uri solo Obis- 
po Espanol , tratandose la causa de un Prin- 
cipe de nuestra nacion , y afirmando el -misr 
mo Relator con generalidad , que asistieroa 
\o%Obispos de EsfiaRa. Notese por fin , la afec- 
tacion con que se da al Obispo de Narbona 
el titulo de Metropolitsno de la primer a Igle- 
sta , para honrarle con toda la preeminencia 
posible , aun segun el estilo de nuestros anti* 
guos £clesiisticos , que Uamaban 4 sus Metro* 
politanos Obispos de la primer a Silla (i). 
Document© VI. No esde mayor autoridad el sexto do- 
^* cumentoen quese apoyan los Franceses , que 

cs un Concilio celebrado en Fuente-cubierta , 
• lugar del territorio de Narbona , con asistej^f* 
cla del Metropolitano de esta Iglesia^yde los 
Obispos de Carcasona , Tolosa , Agde, Lode- 
ve , Freyiis , Barcelona , Gerona , Vique , Ur^ 
^ f el > y Pallars , para dar seiitencia en un pley^- 
-to qu* llevaban estos^ dos iikimos Obispos^, 
iBObre t^rminos 6 confines de sus D!i6ce$ft fb 
.©or me}or decir, sobre todo> el Obispado Pi- 
•Uarfense ,que era de nueva ftindacion,y ha-* 
bia^ sido parte del de Urgel. Estevan Balucio, 
-y el Pi Mariana^ poncn este Concilio en dos 
'^pocas diversasyentrambas igurimente irive^ 
-^roslmiles , y conrrarias 4 la: verdad hist6rica. 
El priraero a quien ban seguido los Padres 
•^ Labb^ y Cossart ^ afirma quese celebr6 en el 
• ^ aiio 

«• ■ ^' ^'■\- ' : r .-■ •.-• . •, . • ■ . .1? . . .. ' 
\.. i\ I-al»tp y C^ssfl tt , SfcrojMfie' gd^nmi yaj, sx^. ^i9. 



ILUST1.ACIOKES. ' 12^ 

a&o de novecientos y once , en cuyo tiempo no . 
puede verificarse la regencia que se supone del 
Conde Suniario^'a quien Mariana por equiv 
vocacion llama Seniofredo , porque dicho Prin-r 
cipe no obtuvo el Condado de Urgel hasta 
el ano de novecientos y doce j y no empezo 4 
mandar en Barcelona hasta el de novecientos 
weintey nueve , en qu€ muri6 su hermano Ml- 
r6n. El segundo pone el GonciHo cerca de lo$ 
anos de novecientos j quarenta , en cuyo tiem- 
po' no pudo asistir , como se dice , el Metro- 
politano Arnusto de Narbona , que segun el 
catilogo de los Obispos de esta Iglesia , habia 
muerto veintey cinco aHos antes. Es muy crci- 
ble que los Franceses hayan inventado estc 
cuento , como se forjaron otros muchds , pa« 
ra dar mayor consistencia 4 su fabuloso siste* 
ma , tan favorable 4 los Obispos de Narbo-n 
na ; pues no parececreible , que un- pleytp em 
tre do&.Obispos Catalanes , en tiempo qrie Qin 
talufia no dependia de ninguna otra potencia^ 
saliese de la provincia , y se tratase en Fran* 
cia. Es sobrado manlfiesto en este aconteci-r 
miento.hist6rico.el espfritu galicano de su in^. 
.vcntor (i). 

VII. Es ap6cri£i tambien,asi por su xU Documcoto 
tulo , como por su asunto , una carta sin fe-» V^* 
cha^ atribuida al Papa Juan decimo « que lo 
f\xi desde el ano de novecientos y quince , hasr 
tg cl de veinte j ocho.Wi tftulo dice asi : j,Car- ; ./< 
»; ta i los Obispo& dc la Narbonense prime- - « ' 

„ ra , Reginaldo , dc Beziers ; Arman , de To- 

i. lo- 
ci) If ariana , Hi/f . ^r«. J# £,. ,, 4„„,' ,|t. pjg. ,^1, Balucio , 
p^m torn. r. lib. 8. cap. 5. pag. Mdrc4 hhpsJcs littr Mdrfut col, 
369* LtLhhi y Cossarc • Smfsutets, ^79, 
C09aUs com* 9* C0iuiliMm S^whnem' 



n^o EspaSa a r a b b. 

„ losa ; Riculfo , de Elna ; Gimaran,de Carets 
„ sona ; Wigon , de Gerona i Gerardo , de Ag*- 
„ de ; Theodorico , de Lodeve ; Uberto , de 
„ Nimes j Theodorico , de Barcelona ; Jorge , 
„ de Vique ; y Ridulfo , de Urgel/* El asun- 
ta es alabar la conducta de dlchos Obispos , 
porque reconocian por Metropolltano al ver- 
dadero Prelado de Narbona , ilamado Agio, 
y habian despreclado las pretensiones ^ Ge- 
rardo , que sin ser solicitado por ei pueblo ni 
por el Clero , ni ordenado, segun costumbre^ 
por sus Obispos comprovinciales, aspiraba ajl 
\Arzobispado ,iaIegando, para conseguir sii.in^* 
i^nto/algunas Cartas Pontificias inventadas per 
61 mismO. Como- eran inventadas aquellas car^ 
tas , asi lo es tambien la de Juan decimo ; y 
se conoce haberla compuesto algun Frances , 
que estaba mai informado , no solo de la an* 
tigua gebgrafia die Catalujfia , pero aun de ia 
de su propia nacion; pues extiende nuKdid mas 
de lo que debe la pro vincia que Uamaban Nar- 
bonense primera , y despues de haber^upues- 
to que estaban comprehendidos en elk todos 
k)S estados de Cataluna y* Lenguadocyomi** 
te varios Obispados de entrambos-'dpniinios. 

oj.n; .;' Tf ]gi AutOf ccflifundio de prop6sito lis doijffro- 

•'' ' vihcias , formando de ellas una sola^ para coni 

seguir su intento de sujetarlas en la espldtoal 

i^uua misma Metropoli (i). .- I: 'm'/h 

Documcnto -'i^Vlll. Otxb documdn^ citanvJos^ Frabc«^ 

^^"- s6i',' i^cad^ ^(«egun diden ) del Ai'cfci^d^xie ? ia 

G^iedfal iSeEJna.'-Gueiltan qufc en -lari lugac 
d^ este Obispado , Uamado Fuentes , cerca del 

... apo 

(X) Labbc y Cossait citados , ^^Kwi pa^. - f 7^ • ' ' • i • 

t«i&. p. EphtoU ]0a9nu Psps de* -,-..• .4./ . ., .-.b. .> ... x^? "; 



Ilusts. AGIO ires. 231 

afio de novecientos quarenta y sieie , Aimeri- 
CO , Arzobispo de Narbona , tuvo un ConcU 
Ha, en el qual se decret6 , que cl Obispo de 
Elna,en todo- tiempo y ocasion , tuviese el 
primer lugar y asiento despues del Arzobis- 
po de Katbona ; y luego por semehcia del Pon- 
tffice Romano fueron depuestos los Obispos 
de Gerona y Urgel , aunque inmediatamente 
tl Concilio, por singular clemencia , volvi6 i 
rdstablecerlos'-cn su antigua dignidad. No! se 
espiiesan los' nombres de los dos Obispos de- 
puestos , ni se dice que delito habian cometi- 
do : pero se conoce que el Autor tenia pre- 
seme la ap6crifa deposicion de Selva ^dei Ur- 
gel^y HermemirO) de Gerona^ sucedida, se- 
-gan 4as f&bulas de Francia , en los anbs de ocho- 
cientos othmta y sute ^y noventa y dos , y con 
insigne anachronismo la atribuy6 , por falta de 
reflexion , la un Concillo Elenense del ano de 
mvecumos quarenta y shte.Oixos tr^s articu- 
los may: inverisimiles nos presenta la misma 
Tblacidn. £1 priixiero : que en- las Actas .de un 
Cbncilid , en que se trato de ex4ltar 4 los dos 
tX>tspoS'de Narbona y £lna,no se diga ha- 
ber asistido ningun otro Prelado ^ fuera de los 
dos;que trataron su causa propia , y deter- 
ininaronsu propUe^iltacion. £1 segundo:^ue 
A Obispo de Etna , sin ser Metropolitano , ni 
ocupar una Silla mas antigua que otras , hu"* 
biese de ser preferido 4 todos los Obispos £s- 
panoles y Franceses, de Cataluna y Lengua- 
doc.' El tercero : qua el Concilio dcpusiesc .k 
dos Obispos y y luego volviese 4 colocarlos en 
las mismas Sillas de que los habia ecbado ; 
porque , 6 no eran peni rentes , y no se les dc- 
bian restitulr sus antlguos honures ; 6 lo eran 

y 



2^2 ESPAfJA AnABfi. 

se les podia dar alguna otra penitencla » nias 

no el castigo de la deposicion (i). 

Documciito IX. Pasan adelante los Franceses en su pre- . 

IX. tension , y dtan por nono documento un di- 

pl6ma de los Condels , Raymundo y Ermeseo* 

de de Barcelona , que en el ano tercero del Roy 

Lothario , novecientos cincuentay siete de la cn- 

carhacion (como se lee en dicha Escritura) 

i volvieron k fundar la Silla episcopal ^ que ha- 

bia tenido antiguamente la I^esia de Rota. La 

• antigiiedad de este Obispado , y su nueva fun- 
dacion » son articulos de que no se halla me- 

* moria en ninguna historia legitima y digna de 
f6. Pero sin esto y de las mlsmas personas que 

•se nombran en la relacion » puede colegics^ la 
•falscdad del hecho , porque en et and ^t nth' 
ivecientas cincuenta y sute , que fu^'el teccero 
del key Lothario de Francia , Raymundo d 
de Barcelona, no era Conde todaviarni esta- 
ba aun casado con £rn:ie$ende ; y en el ano 
.de mveiientos noventa y ires , en. qijc Ray.- 
imurido y Ermesende obtuvieron t\ Coxidsjdo 
por muerte de Borrello ,.ya no •era Rfty Lo- 
thario, ni su hermano Ludovico , ^>obedeciaii 
Jos Franceses 4 Hugo Capeto (a). , : 
Documcnto • ; X. El decimo documento en .-que sq foh- 
^- dan: los Abogados de la Scde Narbonensei:c$ 

'Una sentencia,6 decreto. del tenor siguSkiltt 
con fecha del ano de mil diez y siete : ^^ Yo 
,j Aimerico , por gracia de Dios , Arzobispo. dfc 
^, Narbona , informado del pleyto que se ha 
J,, movido por la institucion del nuevo Obis- 
r. . /■ ^ . ,^p^ 

; • ' ■ ' ■ "■."■? 

(r) Los'citados Labbc y Co«- Ihrum torn. 4. pag. J80. * ' " 
%^t^ ^ Concilium ^HtUnense haUtum .. (2) Baluc'io , Ctlle^th vtt, pH* 
in tofft4»ij pa^ C2i. A^uirre f tmm, num. 95* Jnstitutit BfisMpif 



I L U ST a A C t O IT B ^/ 533 

»y pado Bisuldunense ; pues per una parte el 

^^ inclito Conde de Besalu , Don Bernardo ,y 

»» sus Cbadjutores los Condes Gaufredo y Bo^« 

u rello I prbtexen la fundacion ; y por otra par^ 

9, te Miton » Obispo de Gerona , alega sus dc* 

^^ rechos antiguos sobre la nueva Iglesia : pong;(> 

yvpaz entre \o% pleyteantes , determlnando que 

41 el nuevo Obispo goce de los privilegios qui 

.,1 le ha c6ncedido el Poncifice Romano , perp 

:»» sin detrimento ni menoscabo de los der^i^ 

y^ chos del de Gerona ; en prueba y senal de 

t» Cuyos derechos la Catedral de Besalti ^ pa^^ 

'^Ta .sf 9 y para sus Iglesias sufragan^as » toi^ 

^i, mari del Obispo de Gerona el Sagrada 

>» Cbrisma , y en las visitas diocesaoas le dc- 

9» r4 alojamiento , cabalgaduras , y criados«? 

{Con qu6 derecho se le puede quitar i ua 

Obispo la autoridad de consagrar el Chrisma 

J distribuirlo i sus Parroq^tias ? . i C6ino es crei- 

ble que un Obispo haya de depender de otrov 

y estar sujeto i sus visitas^ sin si:r Sufraga*- 

neo suyo? jQiiindo jamas se us6 » que un pd- 

queno Conde » como el de Besalu , tuviese 

Otros Condes subalternos llamados Coadjuco- 

,res? jNi aun en los nohibres de Gaufr^^do y 

iBoFreUo,que se dan 4 dichos Coadjutoresi^ 

bay mucha verosimilitud , pues en el diploma 

de^ la fundacion de dicho Obispado , en que 

pusieron sus firmas los Subalternos del Con^^ 

de » se leen los nombres del Mayordomo Ade* 

.mero,y de los Vizcondes Djimachio,:Gi^« 

llelmo , y Petronio , mas no los de Gaufret* 

do y Borrello. £n su.ma , el idecreto . di; A^ 

mcrico , Obispo de Narbona , nos da sobra* 

dos tndicios para que podamos tencrlo por 



d34 ESFAI^A Al.AB^. 

ipocrifo (i). 
Documcnto '• XI. EstevanI Balucia en el libro?quartoidc 
3LI. la Marca HispaHiica y alega en favo'r^ del Obisi- 

po de Narbona i 60s cartas de Urbapp^ segun- 
do , dirigidas d su Nuncio Raincrio , y al Ofeis- 
po dc Vique ^ Bereng«irio ^ en los anos de mil 
och ntay nueve , y notentay uno ; y en la Co- 
leqcion de' Docameiitos antrguos anade otra* 
q\ic escribio el mismo Papa con la primera 
fecha ilos Condes Berengarioyde Bareelbnai 
Srmengaudo , de Urgel 5 y Bernardo , de Be- 
sat][i.;y juntamente a todos los^ObispoSj Vizr 
Cdndes , Nobles , y Senores , asi Cl^rigbs i cor 
flxtO'Seglares de la'Provincia'T^aibcoiienee y 
•BbrGdlpnesa.. Dice 'dh estas. cartas. el Poiicificc 
!Rothano , que.^ qu'atfocienios siHos'amef; 6i lo 
menps irescienros y wo^r^wM-i que. es decir en 
*1 ano de seiscientosy ttoventa , 6 lo mas tarde 
tn el de seticiehtoi^^. con ihotivo dc • haber en- 
ifrado los Mxjro^ eh T^riagona j^'y destjTwdo^ 
^uelJa Iglesia^ todos losObispos de Gataltl- 
-fia,con gei>erafl aprobacion del: pueblo ,'*esu* 
^ctaron espontaneamcnte al dctNarbona yieco- 
-nociendolo per su MetropoUiano.: Urbano'tse^ 

^uiido en-esta relkion historical que.- h.os^ da, 
«no^dehe coiisiddrarsc conio Papa ^ sin6 xroa^ 
iun ^sprltbr particular ^ que; Cicilraenrepodoser 
'eqgafiado y ^^ngaflarse ,del nilsmo modo. que 

.qualqiiiera otro. Efectivaniente en Jo que dl- 
•ci ^cerca de la irrupcion de los Morbs^y.cai- 

. -da deTakragdnai, su equivbcacibn es muy xi(y 
tliBle I porque ^segniy cornea de^ tbda la segul^ 
-dl^ de la hht^alj los Mahometanos no veil- 
-^- ' - •• •.-. . ^-'. ^ ' ■ • . . ci^ 



■'• ■ ^ -"•■;• .^' -% 



i)^^^s^^:mji^ '""''''*• "t^ ^^'^'^^'i 



IX.1JST2.AC7DK£:5. 955 

cieron k Don Rodrigo en Andalucia , hasta el 
ano de seteHentos y once » y se ocuparon des- 
pues en otxas guerras y conquistas por mu- 
cho tienipo , antes de poder enirat en Cata- 
luna. Como se equivoco en este punto his* 
torico , mucho mu fadlmente pudo enganar- 
^e , siendo Frances , en el asunto del Arzobis- 
po de Narbona , cuya supenoridad , respccta 
de los Obispos de Cataluna, era objeto de xau^ 
cho emp^eno para la nadon Francesa. Ijo cier? 
U> es , que desde el ano de setccientos y once , 
cn qce- empezo el domlnio de Jos Moros en 
Bspana , hasta el de mil y ochenta j ockv « en 
que subio Urbano a la SiUa de San Pedxo » 
se pasaron trescieruos seuntay sicu aSoti y 
que no presentandonos tan largo plazo de tiem* 
pp ningun otro documento seguro de la su'^ 
perioridad que quisieren dar los Franceses & su 
Obispo de Narbona, no puede tenerse por tesr 
tjuionio de.autoridad el del Pontifide Urbar 
HO segundo » tan distante de aquellos tiem« 
pos (1). 

• .XIL Mucho menos fuerza debe hacernos Documento 
la Memoria publlcada por el P. Risco , con el XII. 
titulo de Sentencia difinitiva ^ dada en eiCott" 
citio de San Egidio , en vista de la querella que 
present6 Berengario , Obispo de Tarragona ^ eon-' 
tra el de Narbona. La Memoria en forma de 
carta es del tenor siguiente : ,, Gualtero ,Pbis- 
;, po deAilbaoo.Car^epai/y Vicario de la San- 
^ ta:Romana Iginsia;; k Berengario, Conde de 
^.BarpeloBx^ al Consul Raymundo', su 'SQbrl* 
pyBo:, k todos los: deraas Pnncipes ^f'^LlClc- 
--• Ggi' - : • : -^ro 

^ff ctutrtm 41 4BO /tS. £oL I4S», -^l^*,' 



ft 



2^36 Espa^aArabe. 

_ ro J Pueblo de Tarragona , pcrpetua^ salud 
il en el Seiior. Hemos tcnido Conciiio en San 
,y Egidio , con asistencia de los quatro Arzo- 
^, bisJ)os , de Arl^s , Aix , Narbona , y Tarra- 
j, gona , y de sus respectivos Sirfraganeos y 
„ Abades. En esta Junta , Berengario , Obispo 
„ de Tarragona , nos ha echado a los pies , co- 
,, mo inutil , el Privilcgio Pontificio de Obis- 
„ po Metropolitano , dadole por el Papa Ur* 
^, bano segundo , alegando,que por el solo mo^ 
„ tivo de haber querido usar de dicho privi-^ 
,^ legio , el Arzobispo de Narbona lo habia 
iy mandado prender , y tenido en la c4rcel por 
^9« algiinos dias. Con la autoridad y prndencia 
i^ de los Padres ^ se han pacificado los dos Ai^ 
f, zobispos ; y el de Narbona ha reconocido 
^^y confesado ^ que realnfiente no tiene dere- 
i, cho sobre la Iglesia Tarraconense , pues so^ 
j> lo lo tuvo para el tiempo-en que estabaf 
9> destruida y sin Obispo. • • Se ceiebr6 el Con^ 
9, cllio en el ano de mil noventa j Jos 6t I4 
„ Encarnacion , mil ciento y treinta de. la Era, 
9> y treinta y tres^ del reynado de Felipe.** Es- 
tas fechas pudleran dar mucho que sospechajr 
acerca de la legitimidad de la lelacion , pues 
un Caidenal , Nuncio PonUficio , y Obispo do 
Albino , no debia contar |qs anos por los del 
reynadd de Felipe de Francia , y mucho mo- 
nos |>pr los de la EraiCspanola , ni debia omi«* 
lir lost de la^ Lidicioa ^ y del Pontificado del 
Papa^ qufc . son los quo. iiombfiba: y inombra 
la Igleda ,Romana;'; Pirb> aun. supuestd que la: 
relacidn^^c^. legitimia , y "que realuKjUeeik Fran-, 
cia se tuviese Conciiio, y se hubiese alii re- 
j6?ridQ,,CQm0! CQ^a cierta ,.que el Arzobispo de 
Narbona , quando <mraro)i los Moros en Ca- 

ta* 



Ilvstilagionbs. 237 

laluna , fiabia obtenido los honores de Metro* 
politano de la Tarraconense ; i qu^ fuerza po- 
dria hacer en el tribunal.de la critica en asun« 
to favorable 4 la Iglesia de Narbona, un Con- 
cilio celebrado en tierra de Francia , per Obis* 
pos Franceses , por un , Nuncio de un Papa 
Frances , 7 unos quatro siglos despues del he- 
':ho de que se trata? Fuede llamarse absolu* 
caniente causa desaudada y perdida , la que no 
tiene en su favor , por quatro siglos emeros^ 
ningun documento positlvo , por mas que la 
defiendan los Franceses con el mayor empe«* 
no (1). 

ILUSTRACIOKf XXIL ; 

DO€UMENTOS APQCRIFOS 

fftfuefuffda ia Iglesid de Viqui sttSi£retensiones 

sobn cl jLtMhitfado ae Tarragona* > 



I. Cc 



''omo son vanos i insubsistentes los Razoncsquc 
derechos de la Iglesia de Naibona sobre la alegan los 
Tarraconense , as! tambien lo son los que ale^ Oblspoe de 
ga la de Vique por. el mismo fin , pretendien. J^T^fT^ 

J J J t ^ J Li • • ^ badcsu auto- 

do que desde el ano de su restablecimiento , j\^^^ metro- 

que fu^ el de oihocientos ochcnta y seis , u ochen^ politana. 

ta y Of ho , 6 & lo menos desde el de novecien- 

tos J sttenta f 6 set em a y niio, que es la fecha 

de la Bula de que Juego hablarii, sus Frelados^ 

lunque residentes en Vique » tenian el titulo 

I honores ' de. Metropolitanos de Tarragona. 

Los .documentos y motivos en que se ^nda 

es* 

. ■ 1 ■ ■ ■ ■ ■ . . . ■» 



23^ HSPAI^A AHABX. 

-esta pretension , no tiene bastante iuerza pa- 
ra affianzaria, comp se debiera^por oias que 
•U sostengan cscfitores muy respetables (t). 
Razottl. . ij^ Dicen poi' primera razdn , que el Obis- 
po de Vjque tenia comptehendida en su Di6- 
cesis una parte del antiguo Obispado de Tar- 
xagona. Pero este no es motivo para consti- 
tiulrlo Metfopolicano , \y .heredero del Atzobis- 
padofiTarraooneiife: lo prinaero , porqiie; para 
>uced/SD 4cun Obispojioio ba$ta cx>a$eguir algunas 
de susParroquias , <S una parte subalterna de su 
Diocesis , qualquiera que sea ^ es necesario ob- 
tencr su Iglesia Catedral , y ocupar la Silla de 
su residencia : lo segundo , porqoe si al Obis- 
po d^ ^ifl«c tocQ fiM parte jl^l OJjispac^ Tar- 
raconeh^e j porq'ue CFa ^c^nfkfeme de ser *Di6- 
cesis , toco tambien otra parte , por el mismo 
*iotiv6 ,'al *d6 Birceldna:; y asr^^esfSa razob,:^ 
ies .daba i Iosl dqs. iguaL derecho JL la digixit 
dad Metropolitaiia:^^6..jiQ iodab^aai nmguno 
de ellos : lo tercero , porque en caso de ha» 
ber de aspirar alguno de los dos afe^titulo de 
,_ ..- Metropoii'taho de la Tarraconeuse y mas moti- 
yo tenia el de Barcelona que si de Vique^i 
' • porque- Barcelona era capital dp pcoviocia , y 
■\' ' ' ' V'ique ciudad isubalterna*; y: pprque la priitiC' 
J . ya y respectb. de Tarragona?^ eista. imuclK>i jUas 

vecina que la segunda* . La dpoca en que-, se 
pone la restauracion del; Obispado? de Viquc, 
esL la misma :en. que :ei G^ebre>C<)^<^ de<Ga* 
(aluna y Gui&edo segundo^^reaobr^delSs dtfo^ 
rbs la IGiudad ^de^^ Bar(felona:^^(i^4sat;ableaf6^.itti 
ella lar Cortd. y el Obispadtid c.©6tuo'Cj^r4 

(r) Vcase Balucio , Marcs hit- J70. al aiio 970. col. 40J. piago » 



la CiiiidAd ^ Viniii .. amuii^rns^ 7 xiisuiar^ 
mjs bb2 03£ £1} ^L irr:;z3ii l^^rsr . r;.raar 2p- 
pk^ ^ T «ra» -v^^fini.. 3. 1 :xii dssi. ci£: xl^zs 

a esXk Ciiii^a - nc. io caru. pn: rimx ^ -ii oi 
Viq^^s , jii a mnp^r«a oa:^^ -de su I'linzipif 
do (1). ^ 

. IIL Pero los Autaies mc dcsconfiaB de KazmS. 
pcxier asegurar^^a Jgiesia dc Yiquc., dc&de su 
restaQracJuD , d rituio de M^Topoliiana , lie- 
neo por epoca inuy ci^rixa ia del ano de no* 
^r^'ientos t sctrnta , 6 setcnta y ntw , en que d 
Conde lioirdlo de Darcdoju^yiiiio de Suuia- 
lio , habieudo ido a Koma (begun OJtnHan^ 
por dcvodon ,con Hatio , Obispo de Viqite, 
7 con eJ cdcbrc Monge Gerbcno, obiuvc dd 
Piip-i JuiE dwciiiu;iirrErrc,nue puesic que do ha- 
b:a cspcianza de jest«bJrctr L Jgiesia de lai- 
raj ona , de^iruida por \ia Aioros , s£ ci^c i 
loi Cbisj^os de \ ique t\ xiva\o de J^eDopo- 
liT^riC<s dc la T«.rTJCoii^Dsc; prcyccto en que 
cl PonMlicc conviro , s;.ci:n ccn&ra per do$ 
Buhs dcdicho iiio., publicadis por los Pa- 
dres Horcz y Risco; la primers de^tuiada<x- 
presjp.iente paia autcrizar la tr^nslacion de b 
•Meiropoli dc Tarragona k ia Iglcsia- dc Vi- 
que ; y la segunda dirigida al niievo Arzobis* 
po , para encargarle la admkusuadon y gobicr- 
..... no 



«4o EsPAf^A A1.ABS. 

no de la Tglesia de Gerona , cuyo actual Pre- 
lado por ser neofito , y por no baber sido ele- 
gido can6nicaixieiite ^ no merecia la mitra que 
ic babtan dado. Puede ser muy bien que to- 
'^do csto sea verdad , porque sicndo Hattotv;i- 
rron muy docto y muy amado de . Borrello , 
es facil que este Conde le procurase los ho- 
nores de Metropolicaao de Cataluna » aun sin 
tener para ello xanta razon y derecho como el 
de Barcelona. Pero lo cieifio es que el Plan no 
tuvo efecto , como io confiesan Este van Ba« 
lucio , Juan de Ferreras , el P. Maestro Floret, 
y «tros muchos defensores de las dos Bulas 
arriba dichas , porque realmedte los QbUpos 
:de Vique>aun despties de esta dpoca , iprosi* 
guieron siempre en firmarse con el simple tf- 
tulo que tenian antes , sin tomar jamas , no sof- 
lo el de Arzobisfo , que no era recibido en 
iiuestra Igiesia,, pero ni aun el de Metropolis 
* tanos, LiZ dhicultad e&t4 en averigiKir> el mo- 
tivd porque jcl Conde Borreilo , aun con co- 
da la aprobadon poncificia , no pudo obtener 
que fuese reconocido el Obispo de Vique por 
Metropolitano de Cataluna. Todos los cscri- 
itores que trataron de este asunto, no solo los 
•~Pr|incese% ^ pero aun los.Espanoles, lo atribu- 
:yenimane]o del Arzobispo de Narbona^que 
por sus derechos 6 pretensiones antiguas , se 
opondria 4 la verdad. Yo no 'veo probabi- 
lidid en esta conjetura , principalraente en las 
drcumtanoias del Conde Borrello , que se des*. 
pfendk) enteramente de todal las ataduras con 
la Corte de Francia, haclendo alarde de.sus 
derechqs. de Soberanla ,,aprjopianda<ie los tltu- 
los de Principe y Magestad ^, quitando 4 lot 

QWsp9?.yi.W9nge$ los pmMgm Hj»(^uM^}^' 



IlTJSTllACTOHfiS. J24T 

bian dado los Reyes Carolinos , y desprociani- 
do en el ni«^yor aprieto , para no depender de 
Francia eo la mas mialma cosa » los Socorros 
q^ue queria darle Htigo Capeto contra los T9Lo^ 
Tos que se habian a'poderado de Barcelona. La 
^poca memorable en que toda Catalu&a , si- 
guiendo las hueJlas y exemplos de su genero* 
so -Principe f traba/aba con el mayor empefio 
€n humillar i los Franceses ; no era ^zon opof'* 
tuna f para que el mismo Principe , empena« 
do entonces en honrar al Obispo de Vique 
con el titulo de Metropolitano , cediese i las 
instancias del de Narbona^y despojase de la 
primera dignidad eclesUstlca i un Prelado Ga** 
talan , y amigo suyo , para revestir con ella k 
nn Obispo Frances. Anadase 4 esto , que pa-< 
ra dar algun apoyo i la conjetura , debiera an- 
tes probarse que el Obispo de Narbona tenia 
reaJmenre ios derechos que se le atribuyen , 
7 los habia alguna vez exc rcido : lo qual , por 
mas que se diga , de ninguna manera puede 
probarse , no quedandonos ningun documen- 
to seguro de semejante exercicio , y constant 
do antes bien lo contrario por el mismo he^ 
cho de que se trata j porqne si el Conde de 
Barcelona pidi6 un Metropolitano para Caf>« 
luna , y el Papa !o instituy6 , ^in que el 0«iv 
dc en su peticion , ni el Papa en Mi Jt^iia ^ ha« 
yan hech<» n)cmov*u rlel re N;#rb^/n;i ^ m dd 
otfo di^uTto , ti pf't^ir^ ^'/i^/^nfe t^c on^ «»• 
poimn tnrrairiyA a f^ritijfi-^^ ^in V'^'fo^J^fil 
tano , y no rjc- x n \r\f<y\f, y\ -f*^r-<!h^ 

m«* :**'.'i. } •'•--/: '':•• ri'.^.\^>r V/ff'f'aF 

Viv^-.t :-««^.v-»v ' • V ■• '- '-^ ;* -'"^•/v^v , >^^ 



t 



14« EsPASA AtABS. 

como capital y corte , y como mas vecina 
ppr su situacion , a la antigua Sede Tarraco- 
licflse, Pcro de qualquier.modo que esto fue- ^ 

seylo cierto es,que el Pr^lado de Vique no ' 

coiisigui6 la dignidad 4 que aspiraba ^ iii sc 1 

intitul6 jamas Arzobispo ni Metropoliidiio (i), 
tiaaou ni. , IV. El tercer documento que citan los dcf 
fensores de Viqu^e , es la sjguiente carts de JJt- 
bano segundo , dirigida 4 los Pdncipes de Ca- < 

taluna con fecha de primeto de Julio del jdo ' 

de mil ochenta y nueve. „ Habiendo venido 4 
9, Roma (dice el Papa) Bcrengario , Obispo 
I, djS Vique , i inRrmandom)S de los anuguos 
^, derechos y privilegios de su Iglesia Tmra^ 
19 conense , os exhortamos , que empleis vues- 
,, tro poder y dinero en resiablecer la antigua 
„ Catedral de Tarragona ; para cuyo efecio , 4 
j9 los que en lugar de ir 4 J^rusdlen , 6 em* 
,, prender otras santas romcri. s . concurrresen 
i, 4 dichore^tablecimiento^promctcmos y ^.on- 
f^-cedemos codas las indulgencias. de ^enu ianr 
^ tes peregrinaciones , como si las hubier^n he« 
^ cho. Nosotros , en caso que el Obi-po de 
^, Narbona no pueda probar cunonicamente , 
oCqii.algun privilegio Pontificio, Ips dercchos 
^que pretende tencr sobrc la Iglesh Tarra" 
^9 conense , libres de toda qucrella^ vulvere*- 
,, mos 4 condecorarla con su antigua digni- 
j, dad , y ccnceder6mos los honores del Palio 4 
,,ijljuestro hermano Berengario.**. Esia Bula de 
I^irbaDo seguodOyno prueba otra jcosa » sine 
o • . fH^e 

ill . ... 

<r} BaIucio » MsrcM hiipMues S^dis t9mo %$, tritAdo <£>* n^ 
MiT quMTtut al afio 97a. col. 403. 4. pag* roi. y sig. louu iv. Aji^n- 
B^rreras , Hwnrt giit^M* Jt £f- 4U:c f. pag. a ft. Vewc La " "^ 



Mvfto'm. 3'Siglo III. «I ano 972. «/fr«f« lib. i, ahv* 1^1* ^^* 

•^ou xili :%iL 




1 1. U S T H A C I'D KB $• t4y\ 

que 4 fines del siglo onceno ^ quando ya Jos^ 
Franceses . .habi4n. ,i:e vucko y per vcrtido nues- 
trasanta disciplina ^lesi^scica , y tenianenEs^- 
pana un escand^loso poder , tomp esta ocasiod- 
el Obispo de Narbona para fingir razones f' 
derechos autiguos sobre la Provliicia Tarraco^ 
nense ,y el. de Vjque pe0s6 poderlo rebatir^ 
y venceJT cpn .sus precensioBiies. contrarias. Ob?-: 
ssry^se^qilerlii misma BularPontificia, iadica; 
Q>ti ja /mayor 'Cl ifid^d. i que -. los . Ob&pos i del 
Vique' no habi<4n.tenido hasta entonces el tl'^: 
ti)l0/ c|e Aizobispos de Tarragona :rlo prime< 
^> PQrque.iJtkjrengario.^jal.mi^mo tiempoque' 
J^pia /i^^j^. U Igle^ia Tarjactoneflse por da por^ 
ckip: djO ;eil4^{que.';teiua^&up£>iie, que ehtoni^ 
ces no eca MecrQ]f>oUtina ^ pues suplica ai^£a>4 
pa^qu^, la eleve i. los anriguos bonores : la 
segundoy pprque el PoiitijSce , bablando de 
^rengario • y d.c?Ja.:ped£iaQ[qcie Je. habli hen 
cUq f lo lUjina hxmplQm^nt^.Qbispo de Vt^pii^^ia 
^firle Qtro titulo ^itiiKS. honrosoii.lo. ^tceco s[ 
porquedjv-e el oiisoio Papa , que en casb'cpie 
se^ re%tablezca Ja Sjlla de Tarragona , la eleva-^ 
r4 al grado de Mctropolitana.^ y^darixl Palio 
al Obispo Bcrengario ; que es prueba eviden- 
te de que esie Prelado no tenia todavii el ti« 
tulo de Arzobispo , ni su poicion de Iglesit 
Tarraconense el . e Mctropoliiai.a (i). 

V. Dcspues de dicha carta , cl mismo Pen* 
tifice Urbano escribio otras , en que ya le lla- 
ma Arzobispo de Tarragona -, y como a ul lo 
reconocio aun su mi^mo rival, ei de Narbo* 
na , en el mibmo Concilio que ceiebro Gual* 

hha te- 



RiXonlTi 



944 ESPA'KA A&AB«. ^ 

tero , Nuncio Pontificio , en el aiio de tnil 
nwenta y dos , como dke en el niimero do- 
ccidc la Ilustrackm antecedente. Pero to-* 
do 'esto na prueba^derepho* anti^uo^ : pruc- 
b^ solamente ; que en los lillamos anos del 
siglo onceno , se 'restablecio U ancigua Silla 
de Tarragona , y fu^ colocado en eflla- Be- 
r-engario:, que con* todos los derechos que: 
alegfaba^no habia tenido hasta cbeditcds otiro^ 
tkiilov.MnD> el deXDbUpo. de^ Vtqi^ie/fY d«bc* 
aun'en esto observarse , qUe k exaltadoii de 
Berengario se hizo en tiempos muy revolt* 
tosps y y con la menor* legitimidad en tla 
poijr)ico ^ <pues estaban cntK>nce> diWdJdos 'bil^ 
dosii^cione^ los inlmos^ de Jo9 CatdlaH^^ 
Mcbhociendo losmasf al legltimo Conde Vqtie' 
era el niiio Don Ramon^ Berenguer » tercero / 
y otros muchos k su tio X>\ Berengario , Princi- 
pe ' intruso \ y legitima|nente proscfl|>td y 
dc9j;errad4iy'Beteiigario, Obispo dd* Viqiite^' 
y (jeJ: :Papa Uxbano^ segundo \ efiiin 61nithiimx>$' 
partidarios del falso Conde , y con<-61 tra- 
teron el asunto , y con sola su autoridad la' 
coaduyeron (i). i :. ^ 






ILUS- 



IlUSTH ACXOK£S. 245 

ILUSTRACrON XXIII. 

ITOFUE LUDOVIcd PlOi 
ni Carlo Magno su padre , el instituidor de \ 
la vida reglar de nuestros Candntgos^ 

. L^ -^^Buia institucion de la vida reglar do Documentos 
nuestros antiguos Can6nIgos , es una dife las falsos en pruc- 
muchas cosas de que se glorian los escrito- J^uctn frS^^ 
res franceses con su acostumbrada jactancia , ^ ^^ nuestros 
apfovechandose de ta sobrnda modestia^ con Can6nigo8 
que nuestra badon suele sofrir la Indiscre- ^«g^^«*- 
cion y t^anagloria de los extrangeros. Atri** 
buyeil dicha institucion al Emperador Car- 
lo Magno i 6 bien 4 sU hijo Ludovlco Plo , 
C[ue en vida del padre era Rey de Aquitania/ 
y tenia algun mando en Cataluna : pero los^ 
documentos que citan en prueba de su preten- 
sion , no convencen el asunto , porque , 6 son 
ap6crlfos y de ninguna autoridad , 6 se oponen 
i noticias hist6ricas mas antlguas y seguras (i).- 

IL El primer documento es un Concilia Docament^I. 
de Barcelona , que en el a&o decimoterctrc^ 
del Rey Roberto de Franda , mil y niieve d6 
la Encarnacion del Se&or , y mil y quarenta 
y siete de la Era espafiola ; con acuerdo y 
aprobacion de los Gondcs Raymundo y Er- 
xnesende , y de los Obispos Ethio, de- Barce- 
lona TArnul to, de Vlque ; Othon , de Gerona; '----' 
Salia y de Urgel ; y Oliva , de Elna , restable- 
ci6 en la Catedral la vida can6nica, institui^- 
da en aquclla Iglesla por Cirlos el Calvo ^ y 

•-■..> ' *tt 



!t^6 EspaRa Akab 1/ 

su hijo Ludovico Balbo , segun consta por un 
dipl6ma de este segundo Rey , del ano dc atho' 
cientos setenta y ocho. Quatro cosas son dignas 
de reparo en esta relacion. La i.* : que en ellji 
no se habla de Carlo Magno , y LudoVico 
Pio , 4 quienes atribuyen los Franceses la ins- 
titucion de nuestros Can6nigos Reglares , si- 
no de Carlos el Calvo, y Ludovico ^ Balbo , 
.. - que son muy. diferentes;y de ti^mpo np(uy 

diverso. La 2.*: que nose habla de ioscitur 
cion de vida canonica en general , que cs lo 
que pretenden los Franceses , ship de la ca^ 
nonica de Barcelona en particialar , que. pudo 
_ ^ muy bien ser fundadi^ por algun rRey.4e.Frgn-) 
cja^sin ser la primeraide nuestradi^icioAv I^i 
3.* : cjue el testimonio del Conciliq-de B«irce^ 
lona es de muy poca autoridad para el asun- 
to hist6rico de que se trajta , asi pdr haber>e 
celebrado un siglo y medio despues de jli,^dad 
de Carlos el Calvo , y dos siglos de^puesj ;d6 
Carlo Magno, como tambien porqu< en^l lieoi:* 
po de su celebracion estaba ya inficionada Ca* 
taluna de muchos perjuicios Franceses La 4.* i, 

.1 . iM.. . jt <iue la fundacion de la canonica de Barcelona, 
que. se atribuye 4 Ludovico Balbo, hubo de 
ser , 6 fperamente proyectada , 6 bien de muy. 
poca substahcia , porque de alii 4 sesenta y sett 
alios , en el de novecientos quarenta y quatro^ 
mandaron construirla 4 sus expensas el Condc. 
Suniario , y su muger Richilde (i). 

Documcaton. . IIL El segundo documento 4 que dlo lu^ 
gar Estevan Balucio en su Coleccion , es del 
tenor slguiente : ^, Yo £rmengaudo , Obispa 

ffdfe 

...(0 Aguirrc y CitiUni, 0//*r- lalucio, r#//#frt# vaerum m^iuf 
H^-maximMC^meUitrnm torn, t.Cnf miHt»rum aimi. «i. y i^;. par. 
^99ft Mfad Msrem$itfm i^g. $U. 9f7» j $$9^ ' ^ 



iLUSTEACfOKIS. ^47 

fy de Urgel , en el dia veinti de Ncviembre 
i, del ano christiano de mil y diez » con nod- 
V cia y aprobacion de Sergio , Pontifice Ro- 
9, mano , de Ermengaudo, Arzobispo de Nar«^ 
,, bona , de nuestros Condes , Raymundo 7 * 
5^ Ermesende , del Conde Guifiredo , de lot 
^ Canonigos de esta mi Iglesia , j de sui- 
,9 chas pcrson;is nobles de imo y otro dtiio^- 
^, establezco en esta Catedr^l , segun el pro* 
ff yecto del Obispo Salla^ mi tioy ameccior; 
^ la vida canonica reglar , de que fu^ aocot 
ff y odenador, despues de la apost6lica io»- 
yytitucion^el gloriosisimo Emperador Ludo* 
if vico ; y para este efecto senalo vajiot la« 
^yberes mio<^ , asi he* editarios , como epMO* 
,) pales J cuya donacion coufirmaroo to^M k» 
r, siguientes con sus respe^tiTas firmas : El 
,/ Conde Marques Raymimdo (de Bsrosloiu};;^ 
fy Ermesendc , so mugcr , wmdjk del Cotti# 
;;! Eimengaodo (pruDcro de (Jrsdl}:~ 
^9 gaudo (segundo de U^gcl) iiqD ic^^edSe \ 
ff nor edad : el Condc Goififcdo (scgundio de 
9, Cerdan»} con Gaisla sa moger : So«Lkrio , 
„ y frmengaudo , encrambos CoiDdes <fie F>-r 
/, Uars : el Papa Sergio dc Roma: Enoer^ao-^ 
9V ' do , ArzolMspo de Narbona : sa\ imfrsa^txiei 
9> nacionales » Adi^lberto , Carcjsseisse ^ Mofi»- 
,y do , Biterrense , Pedro , MagaloneotC , Fio-^ 
,i tario , Nemausense^Estevan , Agatcnse, Aii' 
^ balo , Veocense , y Raymando , Tolo^mo : 
,y uitim:imenre sus SufragMiOs EsfoMes Pe^ 
y^dro , de G^toxiai , Borrdlo, dc Vique , Deiis- 
^ dedic » de Barcelona , Aymerico , de Riha-- 
,, gorza ^ J el que esta en ia farte eiterkr de 
,Jos PiW»oj,OIiva di EIna-** EI iaveniar 
d^ Ma cscriii^i iBaiiificata..p0i( gmifttng ta^ 



24S ESFA^tA AHABB. 

poca instruccion , y por otra su cspiritii ga- 
licano. Es mucha afectacion la de nombrar 
cxpresamente los Sufragamos EspaSloles del 
Arzobispo de Narbona , no habicndq teni-^ 
do jamas este Obispo ninguna jurisdicion en 
Espaiia , segun he dcmostrado de proposi^ 
to mas arriba. E$ poco verosimil , que el 
Gondado de Pallars tuviese dos Principcs i 
tin mismo tiempo ; y menos verosimil ^ue cs- 
tps fuesen Soniario y Ermengaudo , en tiem- 
po que lo era Raymundo , hijo menor dc 
Ermengaudo , como queda probado en la Ilus- 
tracion decimatercera. £s incoherencia el su« 
poner que firmase Ermengaudo ; Conde de 
rallaiS ^ que es el mismo que tenia ei Conda- 
do de Urgel ; despues de haber dicho que fir- 
maron su viuda Erme^ende , j sa inmediato 
succesor Ermengaudo , el nino , dos pruebas 
die que habia muer(o ei arriba dicho. EI po-: 
ner al Obispo de Elna en la parif dteriar dt 
los Pirineos^ts prueba clara dc que el Autoc 
de la Escritura no &16 el Obispo de Urgel , sina 
a^Igun Frances , porque Elna , respecto dp Ur- 
gel , est4 en la parte ulterior , y solo csti en 
la citerior , respecto de Francia. Estas reflexto* 
%es dan mucho motivo de sospechar , que -la 
escritura es ap6crifa , y que su inventor , co-: 
mo natural de Francia , quiso atribuir la ins-, 
titucion de los Canonigos Reglares 4 Ludo*. 
yicQ Pio, para dar esta gloria 4 un Principe 
de su nacion(i). ? n 

^^'^^^''^^o IV. EstevanBaiucio,quepubIjc61aantcoe»v 
deate escritura de la Catedral de Urgel , del jfiqi 



(z) Balitci« , CMectU viterum mnitnttHUfks rywArj 
m mt km tM t trmm »iiai* *6$i ^m^u 'rf». ♦* * - - -U **\^AIJ^J 




■•^'A 



r 



Ilxtstkaciones. 349 

dc mil y diez , aiiade otra de la misma Iglesia 
con fecha del de mii y quarenta. >, £1 Rejr 
>, Ludovico de Francia* (se dice en ella) si* 
„ guicndo el exemplo de l<?s Apostoles > qiief 
„ hacian vida comon , instituyo un lugar ea 
„ que los Ministros de la Iglesia viviesen j 
„ comlesen juntos , 7 se le da el nombre dc 
„ Can6nica ^ porque en il se observa el C4- 
^y non , 6 Regia EcIesUkiba. To > pues, Goi- 
^9 fredo y Arzoblspo de NarboBa , con aproba* 
^9 cion de Dom Constancia , Condesa de la 
9^ tierra Urgelense , y de su hijo nino , el Con* 
,, de Ermengaudo , confirmo todos los biencs 
^j que tiene dicha Can6nica en los Condados 
^, de Urgel , Conflent , Rosellon j Cerdana , Pa* 
,j Uars , y Berga , &c/^ Si esta escritura no es 
ap6cri£i , puede i lo menos tenerse la prime* 
ra clausula por anadidura modcrna de alguii 
Frances que quiso honrar i so Rey Lodovi* 
CO y atribuyendolc la fiindadon de \x Can6ni- 
ca.de Urgel. Pero aun dado. que la clausula 
sea'legitima,nada se concluye en hvordch 
opinion de qne se trata , porque pudo hadty 
Yico fundar en Cataluna una Canonica partis 
cular /^in tener derecho a b fJom que §c ftt^ 
tcnde atribuirle , de babcr trMhr/xir/ er. f4P 
neral la. vida reglar de nocuu/^ Cw^yir^r^^ 
Obsejrvese quan divct%^mttat i^Jhtot^ t^ f» w^i^ 
sno asunto esu escritura ,yh '4tM4^sCKt$^ fj^ 
ta dice en psrticohr ^ yjx. ci U^y «ir Irr^MH 
fundo la Canonica de CV|5i $ 7 J^^ ^^fs %Sfp^ 
vet A que imiimy6 U y^^^ fp^ <» y*^^ 
nbmtp$ : ia ftmdMrAt de iiMA/d < a^J^^ i^i^ 
^l^J^^)^ tar. «IU i \^y^/lf)^y)0^^ 




-850 EspaSaAhabb. 

crifa 6 interpolada ; y es muy facil que lo 
sean las dos (i). 
Documentos ,V. Pero sean 6 verdadcros , 6 a{>6crifos 
positi^sdela Iqjs documentos que hasta ahora he insinua- 
r«edad'^dc ^^ » ^^ cierto es ^ que lo que diceh de Carlo 
nucstros Ca- Magno , y de los dos Ludovicos'primero y 
x)6nigo8 Re- segundo , es enteramente falso , porque se opo- 
glarea, ^g k hechos hist6ricos indubitables ^y de mu- 

ebb mayor antigiiedadi. TEta el CoacifiQ terce* 
ro ToledanOe, celebrada.en el ana ^quarto del 
Key Recaredo' ,. quinientos jochentd y. nueve de 
la Ejicariiacion/4^e es decir mas de dos si- 
ghs antes de los Reyes arriba dichos/se tra- 
t6 eh los^ ca^itttlos quintp y! septlmo de las 
caSas reglares de nuestroa Canonigos , cofi el 
titulo de Convivios Saccrdotales , y con el ' de 
Habitaciones de Canon ^6 Regla Eclesidstica ^ 
y se mando a los Convictores que leyesen 
en tiempo de la comida las Sagradas £scrl« 
turas , y no tuviesen comunic^cion alglina con 
xnugeres sospechosas ^ intimandbles queeiica- 
so de contra vencion , ellos y ellas serian cas^ 
tigados , los primeros con las penas ecle^Us* 
ticas correspondientes , y las segundas con la 
ventade sus personas en beneficlo de los po- 
bres. El Concilio Toledano quarto Vdel afia 
de seiscientostreint a y tres 9 yoXvib i;/hdblar 
de ios mismos. Convivios , 6 Convictos , con 
el nombre de Cdnclaves , ordenando que los 
Presbfteros 6 Levitas , que por enfermedad 6 
vejez no piuliesen vivir en comunidad , hu-^ 
biesen -de tener en sus celdas al gun test igi^K 
respetable y autorizadb de su buen proceder*. 
$an Isldro de Sevilla , que acab6 de escribir 

U 



I Lxr s T n A c r o N E Sr 25 1 

la historia de nuestros Reyes en el ano de 
seiscientos^einte y im ., en* unar- carta de asun- 
tos eclcsiisticos , dirigida al Obispo LaHidefre- 
do , hablando de los Cl^ngos que yivian ea 
comunidad, dice ,'qtie el Obi'spb teikia un -!Ec£k 
nomo para que cuidase de mantenerlos de 
vestido y comida. Mas antiguo todavia es el 
testimonio del CondUo Toiedano segundo » 
que se cekbr6 unos tres sighs antes del rey- 
nado de Carlo Magno^en el aoo Ae quimen- 
ios viinte f siete. Su capiculo primero dice asi: 
yicerca de los nines didicados a la IgUsia far 
sus padres en la tierna tdad 1 mandamos que 
luego que fuefen tonswrados , % entregados al 
' miniftitio , hs^nnga el Obispo en su t^nimue^ 
has^o, la direccumf de uu TtfJeM. ^icodo , puci^ 
tan antiguas las memorias que tenemc^ de la 
vida can6nica ^ 6 rc^ar , dc nocstros EcIoIaS' 
ticos ; i con qu^ vtrd^ P^^cdc oxcboir^ estt 
piadosa insticucioii i Ig^ tJ:j» dt Fracda dd 
siglo.nqoo? La prctciusoa dc l4s Franceses r^ 
tiene otro fosdamento , uao tL dc sa j^r^pu 
ambicion 7 vanagkxU(i)i. 



t* iM;^ 



Clue rV-'J-i?'* » '^ ^^ '-!• 'r-- '* -Mg(^M*» .^ 



2^% ESYAflA AkABS, 

ILUSTRACION XXIV, 

LOSmNoi^^ DJE CLUNl 

no fueron llamados 4 EspaHa for Don Sancho 

il Mayor , ni introduxeron en ella la vida 

tnondsthaini la reformaron. 

Historla fabu- I- -^^ nacion Frincesa' que jpervlr ti6 en 

losadela en- elsiglo undccimo nucstras costujotibres , y'cor- 

trada dc los roinpl6 la antigua disciplina apdst61ica dd nucs- 

SeISST^ traMgl^si^SfCiihigj^r-iie'^cpultarQ^^^^ pro- 

^ ' fuhdb* siferieid-taJi vVerg6h*isds *i«ifem(d"rt4«i'fl»js 

ifistiftay pr^dtia t<ib »^Maybt desbafb;c6i 

mo si de ella hubierambs^ aprenidklo en aqAe- 

Uosticmpos inftlices la religion y picdad. Una 

4e lis coski que pr'etdriden habernOs ensena-'' 

dty, es la^ vidk inttilistica , stiponi^ndft 'COn la 

tfbi^ •priiileroi iaaeStrbs ^e- ;pi4rfeCcion' eviiig^- 
lica, fueron los Mdnge&^de Cluni 6 Clugny^ 
de quienes la aprendieron Paterno, j otros 
Keligiosos Espanoles , por orden del Rey Don 
Sancho el mayor , cerca de los anos de mil y 
'veinte. Qjie los Franceses nos vendan estas fi- 
bulas f no es cosa nueva , ni de admirarse ; pe- 
ro es mucho de extranar , que las hay an adop- 
tado tan faciimente nuestros escritores , auu los 
i9as iijsignes (i). 
Primer docu- '^ 'ftf* El primei^ ^ocumento que citan los 
mcnto que se defensores de esta opinion , es un diploma 
w^d^"*^ del Key Don Sancho el Maypr, quecjice ^^n 
WfitQria. • . ., fub^ 

(X) Vciscenellib. a, dela£i5p«»4^<U»cl'iftilB. »2ir "^ -^^^ '^''^ 



Ilusthaciokes. 253 

substancia asi : ,, Sancho , por gracia de Dios, 
9, Rey de las Espanas , juntamente con todos 
9, los Obispos y Duques , Condes ^ y Grandes^ 
9, que viven en las provmcias de. sus .doml- 
9, nios y al Seiior Papa de la Santa RomanaSi* 
,, Ua , y Apostolica Iglesia , 4 los Arzobispos, 
9, demis £clesi4stlcos , y pueblos christianos de 
,, todo el mundo , safud y felicidad en la pre- 
,f sente vida , y en la venidera. Despues de 
yj haber dado buen orden y noble disposir 
,j cion i todo mi reyno , echado de ^1 i los 
„ infieles Agarenos con repetidas victorias , y 
,i arrojado con las armas de la disciplina car 
,, nonica , 4 todos los sacrilegos hereges que 
,« inficionaban con su pestifero aliento la reli- 
st gidsidad de nuestra nacion> he fixado mi 
9f pensamiento en la sublime perfeccion Chris- 
ty tiana , de que hablo nuestro Seiior ^ un Jo- 
^, ven deseoso de la salud de su aima , diciea" 
/^dole: que si queria ser perfecto ^ vendiese to^ 
9t dos sus bienes , dispensase el dinero 4 los 
,, pobres , y se pusiese en camino para seguir* 
># le. Habiendo reparado* y visto con el ma* 
9f JOT sentlmlento de mi alma , que en Jos do* 
,, minids qae Dies me ha dado , £Jtaba etra 
9f perfeccion , y que el orden mon4icico ^ el 
«> mas perfecto de todos lot ordene* de la If^t- 
ft su de Dim , en toda rmcstra patria efa en« 
fp eerameme de^conocido ; hict larga ofacion 
,9 ^ Todopoderoso para eonsegoir k> que de^ 
,9 seaha , y alombr^r i» f Mit'ebla^ ie fMd^n 
99 pjtrij €on h pcrfsccion de kr vkfa ittoila- 
„ cal- Efecrivamenre , c<^ tl favr>r de J>ky;, 
^ y con UdWMdtjn y c/^n^e^ode -^Mttbre^ feVu 
f9gft>oii 7 K^idejnes, 5nren*:i -»ue e? *f6ft^<- 



254 ESPA!5A Arabe. 

„ mas acertado para aprender la perfeccion y 

„ profcsion monistica ; y luego , con acuerdo 

,, de los Obispos y Grandes ^ llam^ 4 nuestro 

,, compatriota Paterno , . hombre tenido por. 

„ mity religiose y temeroso de Dios , y lo en- 

„ vi^ con otros companeros de igual religio* 

„ sidad , 4 dicho Monasterio de Cluni , para 

„ que aprendiesen alii la perfeccion de la vi- 

f, da monastica , y la traxesen con su vuelu 

„ 4 nuestros dominios. Asi se hizo realmen- 

,, te 5 pues habiendo vuelto Paterno con sus 

„ companeros » bien instruido en la ciencia re- 

„ ligiosa > lo puse por Maestro y Director ca 

„ la Casa de San Juan de la Peiia , y para que 

>, este Monasterio permaneciese constame ea. 

y, la vida reglar » asegur6 su establecimienta 

,, con muchas d4diyas y privilegios. Quaxidp 

„ ya flofecia en esta casa la profesion mon4s- 

„tica,los Obispos y Prfncipes de todo mi 

„ Reyno , me suplicaron con el mayor empe-, 

^y no , que honrase con la. misma profesioii. y 

„ orden al Monasterio'dc San Salvador deOfia,^ 

„ fundado por el religioso Conde Don San^ 

„ cho ; y en atencion 4 tan justasiiplicai^ per 

„ medio de< nobles personages de mi mayor 

), coii)fianzav"quc.fueron 4 San Juan de, la.Pe* 

J, xia , ro^u^' al.Abad Bkterno , que viniesc ,4 

,, la Corte con algunos. otros rellgiosos de s(i 

„ Comunidad , y conseguf de ^1 con mis ins- 

„ tancias , que se encargase de cumplirlo pror 

,, yectadd. Conu parecer y acuerdo de todos 

„ los Obfepos' y' Gi^rigos de mi Reyno.,^ 

„ quitaron del Monasterio de Ona las mu^ 

>, geres que vivian en ^1 sin decencia^ (sine 

„ aliqua reverential : se establecio con ia di' 

,> reccion de paterno , iina Congregaciott 4? 

9, Mon- 



I, Mongds , segun la Regla de San Benito : se 
tf di6 a Garcia el gobierao de la casa , y el tf- 
99 tulo de Abad : se asegar6 7 confirmo la noe- 
9^ va fundacion con mi Real autoridud 9 y ooa 
9, la del Sumo Pontffice. La fecha de este di- 
,, pl6ma es el dia de Sabado , veinte y siete 
j^ de Junio del ano de mil setenta y uno de 
^, la Era , que es el de mil treinta y tres de 
9, la £ncarnacion. Firmaron en primer lugar 
,9 tres Obispos , Julian , de Burgos ; Ponce , de 
9, Palencia ; y Juan , de Alava : en segundo lu- 
9, gar la familia Real ; Don Sancho » por gra^ 
9, cia de Dios , Rey de las Espanas ; sus hijos, 
^y Ramiro , Garcia , y Fernando , y su muger 
„ la Reyna Dona Mayor , indigna Sierva de Je- 
19 su Christo : en terccr lugar diez y siete tes« 
j> tigos : y por ultimo un £scribano llamado 
#9 Garcia/' Considerando menudamente ^%t^ 
dipl6ma , se descubrcn en iX muchos indi- 
cios que lo representaii como ap6crifo. I. En 
la fecha hay error 6 equivocacion , porque en 
d afio de mil treinta y tres , el dia veinte y sie* 
t€ de Junio cay6 en Miercoles , y el Sabado 
que se nombra en la escritura , concurri6 con 
el dia treinta. II. La direccion de la carta 
del Rey 4 todos los Obispos y ficles deluni- 
Terso , es sobrado importuna , tratandose prin- 
cifl|lmente de la simple fundacion 6 reforma 
de^na casa religiosa. Solo al compositor Fran- 
ces, que se valio de este medio para ensal** 
zar k su nacion , y & su Monasterio de Cluniy 
pudo parecer objeto digno y suficiente piara 
llenar con ^1 4 todo el mundo cfaristiano%. Ill, 
Las expresiones de salud y felicidad en la pre* 
sente vida , y en la futura tiencn alguh rcsa- 
bio de pluma ratrangej:a,^que no supo imi«^ 
' ' ■ tar 



%^6 EspaSaArabe. 

tar loi5 formularies de iiuestros antiguos* Re- 
yes. IV. El estilo de la carta es sobrado cul- 
to para el siglo i que se atribuyc , y es muy 
diferente del de otras escrituras de la misma 
edad. V. Es muy falsa , y ann inverosimil , la 
gloria que se apropia el Rey D. Sancho el Ma- 
yor , de haber arrojado a todos los sdcrile^os 
hereges que inficionaban con su festifero ahen-' 
to la religiosidad de nuestra nacion. En el si- 
glo onceno , y aim en todo el antecedcnte (co- 
mo puede verse en el libro segundo de la E&* 
pana Arabe) nuestsa peninsula no tuyo here- 
ges : solo penecraron en ella algunos Italianos 
de 4a Isla de C6rcega ^ cuya ciega aficion k las 
obras de Vlrgilio y Horacio , mas bien me- 
recc el tftulo de locura , que de heregfa ; y aun 
estos , es dificil que desde las playas de Cata- 
luiia 6 Valencia , se internasen hasta Navarra. 
El falsario Frances que invento el d]pl6ma , 
ijiidi6 4 nuestra nacion por la suya , porque 
Qs cierto que 4 prinoipios del siglo j:>!cicenQ se. 
invent6 en Francia la costumbre de enccndeir 
hogueras para quemar 4 Jos muchos hereges 
que habia en ella. VI. La fundacion 6 rcfor- 
ma del Monasterio de San Juan de la Pena, 
segun todos los documentos en quQ se funda 
la fabula francesa , sucedio por los afios de 
mily veinte , en cuyo tiempo , el Rey Pon ^jt^' 
cho el Mayor no habia humillado toda^, 
como supone en este diploma, la aldvez*y 
p&dcrj'dei.los Agardnos. VII.. El elogio que 
se: hace delprden monastipp , llamandolo el 
mas pexfecto ds todos los or denes de la. Igle* 
sia de Dios , no merccia la aprobacion y fir- 
ma de los ObispoJ, cuyo estado de perfecciou 
es mu<;i(o mas jilp^ que*, el :dc. Ipp Mongei. 
ic ' VIII. 



IlvstAa ciOKifls. I157 

VlII, La suposicion de que en Navarra » 6 
ea otras provincias de Espana , no habia mo^ 
nasterios , ni casas de perfeccion religiosa » m 
era conocido absolutamente el ordtnintDnis^ 
tlco^es la mas falsa que pueda hacerse » cbr 
mo demostrar^ mas abaxo. IX. £1 desprecto 
con que se habla de Espana » como si en ma- 
teria de religion 7 piedad viviese symergida 
en /as pJnieblas , es muy propio de jescritoi: 
Frances > que debia apocar nuestro zelo reU« 
gioso^no solo por titulo de eavidia y rivgf^ 
lidad,sino tambien para pretextar y encubrir 
el grave dano que nos hizo su nacion en el 
sigki onceno , per virtiendo nuestra dUcipllna 
eclesiistica. X. Es indicio tamtwn 4e: espixi)- 
tu galicano » el empeno coa que representa el 
Autor 4 los Monges. de Cluni , comfo los mas 
Santos y perfectos de todo el orbe christiano.. 
XI. Se supone y establece » que el Monaster* 
xfio de Ona 6^6 Aindadp por el'.Conde DoA 
Saneho de Castilla en el anp dQ..fmI^y:4ieiXi\ 
y rcformado por el Rfey Don Saneho el'Mir 
yor , en el de mil veitue y nueve , y que ca 
este intermedio de diez y nueve anos muri6 ea 
concepto de santidad su primera Abadesa. Po- 
.&a Trigidia. ,<C6mo es creible que un^ monasr 
terio , k los diez y nueve anos de su primer 
ra fundacion , necesitase ya de reforma?^C6«» 
mo pudo pervertirse tan pronto una comu^ 
nidad religiosa , principalmente habiendola for- 
;mado y dirigido una Abadesa Santa? ^Quiiia 
creer4 que Us Monjas de Ona , en Jos mistfios 
afios primeros de sit fervor reUgiosg ^i^pesea 
ya disolutas,y no solo viviesen sin religiosidad^ 
pero aun sin honest idad ni deCencia? XII. En 
las fechas y firmas del diplomia hay tambien 
Tom. XT. Kk al- 



S58 EsPAllA AhAbb, 

olguna inverosimilitud : lo primcro , pbrquc 
habiendose executado la reforma del Monas- 
iterio de Ona en el ano de tnil veinte y nue^ 
^e^y queriendo el Rey partrdpar esta novc* 
dad al Papa , y 4 todo el muiido christiano , 
00 debia retardar el aviso per quatro anos 
cnteros , hasta el de ftiU treinta y tres : lo sc- 
f undo , porque el Rey Don Sancho firma de$- 
pues de Jos Obispos , y la Reyna despues dc 
sus hrfos^y contra la prictica mas ordinaria 7 
comun de nuestra nacion : lo tcrccro , porque 
en un diploma tan ruidoso de Don Sandho 
el Mayor ^ en que se firman los Obispos de 
Alava , Burgos , y Palencia , es muy notable la 
falta de los de Navarra , que ^ra el Reyno pri- 
taitivo y principal dcdicho Soberano (i). 
Segimdodo' HL Prosiguen \6\ defensores de la £ilsa 
umcQto. opinion , citando Una vida de San Inigo , Abad 
de Ona , cuya copia manuscrita , sacada deil 
iMonasterio de^San Juande la Pena,ie encon* 
Jtp6 en 'Kbma entre los papeles del CardeasA 
de/:Sama Seyerina. En* esta vida ,que se con- 
ioxmz sabstancialmente coif la de los Brevia* 
rios de Burgos y Zaragoza , y con otra mas 
larga publicada por Yepes y Tamayo , se lee 
•la siguiente relacion : „ Saftcho , Rey dfe ld€ 
>, <D4ntabros , despues de haber domado coA 
•,j muchas guerras 4 los Mahometanos usurpa- 
Vdofes de Espafia , dirigiendo sus pensamien- 
„ tos 4 la piedad Christiana , tora6 con el mtt^ 
^, yor calor el empeno de introducir en stife 
„ Reynos el orden monistico , de que apenas 
ii quedaba entonces exi h Cant4bria muy JK 

\(0 Tep<s > C<^''««w^.^« ^» 1#- •» torn. i. <Iia i^Commtnt^aim 

mt» com. 5. tscriiura 45- foU 4*7. pr^vms^ in vkam S. EntutMU num. 
Bvlaadistts j; ^.cric ^4ncirf mM ■ Jir —A r •»«' IH(g. »«8. 1^9. ; * 



T LXTS TIL* A C 10 NE s/ ^59 

p» gero resabio. Orden6 , pues i que Paterno , 

„ varon religiose , ni;irchase A Francia j^art 

5, apr^nder las regUs' de tan santa y'fda ; ctl Ik 

99 casa de los evclarccidos Monges de CliiM--^ 

^, que resplandecian entoncefr eil el iTaindd''por 

ff su luminosa sancidud , baxo el gobierno del 

^, Abad Odiloa, Paterno , despues dc ^aber^ 

)».instruido euidicho Monasrerio , fu^ nbmt^ra^ 

i, do por Superior del de' Scin Juati de la P6^ 

nh^,y^ consecutivameme alguno^ de &ti$ dia^ 

>) cipalos mas inbignes,con aprobacion del So^ 

)» berano , y de los^ Obispos y Grandes del 

>, Reyno, se tra^^ludaron al de Ofia^echand^ 

^9 de el i las Moujas ; que vivian vlda poci 

), ajustada ,7 aun poco honesta ' (cotno iaft^b 

hcI fireviario de Burgos) por naotiVo dtfl 

f^ trato peligroso con los Monges y Cl^rigol; 

>» que Servian i la Iglesla. £| primer Abkl 

iydc Ona &x6 Garcia , varoq santisimo , pot 

:^y'cuya muerte ^ el Rey Don Sancho ^nfcarv 

^f g6 ^ gpbierno de aqiielU religio5Mma^'' co^ 

ly^ munidad 4 un Santo Ermitafio*^ Ikmado liit- 

f> SO » que vivia en las montaiiis en trage de 

fp Monge f y acab6 sus dias en el Monasteri^ 

,^de Ona, en el dla primerode> Junto dfA 

f', ano de mil cincucnta y siete/' Esta' vtda n<» 

;sok> tiene cast todos los mismos deffetftqs • que 

not^ en el dipl6ma ap6crif6 del Rey Don San^ 

cho ei Mayor , pero aun algunos otros que 

prueban su poca antigikdad ; arciculo en que 

convienen aun los Padres- Bolandistas que in 

publicaroU , asegiirandb habef perecido -las 

Actas antiguas y originales que podian dar- 

nos noticia del Santo Abad de Ona. El Au- 

tor en primer lugar , 6 comprehendio los es- 

tados de Navarra y Aragoa « hua el BOffir 

Kk it bee 



^6o EspAl^A Ab.AB£. 

,bre de Cant4bria , que es opinion falsa y mo 
/derna » y s^nai por consiguiente de su poca 
j^tigi^edad ; 6 entendi6 por Cantabiia lo que 
dfibe ent;^nderse , sin xepararque San Juan de 
}a Pefia nada tiene que ver con la verdadera 
C^nt4bria castellana. Parece, en segundo lu- 
^r » que no conocia monasterios duplices^ 
£>rmados de bombres y mugeres , que e$ ii^* 
4tciodeser obra muy posterior 4 los tiempps 
4e que $e trata , pues entoiices dichos monasr 
terios eran muy comunes. Reprueba en ter- 
cer lugair , segun su modo de explicarse., to^ 
do monasterio de mugeres , pues no puede ha- 
)>e^rloy;.sih Monges 6 Ci^rigos que iisistan i la 
Jgjiesia , y por consiguiente sin el mismo xies^ 
gCb espiHtual que se supone haber.sido ilmo/- 
tivo de la destruction del de Ona. Por 6iti- 
jjio , reparese que el Autor de esta^vidalati- 
psL Pinqatense, y el de otra casrellaaa que se 
^arda ^aOna^ no coavlenep en la <ipoca de 
la muerte de San Inigo » pues la .primera^ Jji 
-J)one en el aiio domilcincuenta^sieiei^jH 
segunda en el -de mil setentay uno ;y hihisn' 
do preferido el P. Yepes esta segunda^aua- 
;que casttilgna^y por consiguieiue, oioderiiisjr 
jna » hubo de tener 4 la primera per masinor 
iJerna tod^yia^ y de mcnor autoridad. Los 
JBreviarios que adoptaron relaciones sacadas 
de semejantes vidas , debieran sujetarse al cxSl^ 
uien y correccion de nuestros zelosisimos Obk- 






Tercet 4ocu-^ ly, Menos caso debe bacerse de la Upi- 

mcoto. ^^ 

.' ■ ■ , ' 

(i) Bolandiscas , ^ets Sdncti* ertpf MtndJterii PhiMtitish pagw 
f/im Unu torn. i. dta i. Commtntit' no, A.ct4 prolixma tx Tmuujt^ 
fms pr£viut num. s. i^ag. ttij, Vttd , &e. pag. in. y sig. 



r^i/vsirk ACtoKES- st6i 

da castellana de San Salvador dc CiSa , don^ 
de sc dice , que el Serenisimo SeHor Conde Don 
Sancho de Castilla ,fundador de la Keal Ca-^ 
sa de OHj. • . . , fHiso in H al ptincipio id D(h 
na Trigidia sk hija por Abadesa ^ y tan elik 
otras muchas jd^mellas ^ park que sirtdesen d 
nuestro SeHor ; la qual t>ona Trigidia es ha- 
bida por Santa , j estd sepultada en este Mo- 
nasterivien la f axilla del Crucifixoiy despues 
que eJta Santa virgen tnurtd^ful refotwado es- 
u Monasterio de Ofla por H Serenisimo- Riy 
Don Sancho el Mayor ,yef no del'dicho Candid \ 
ypuesfos en il Monges dc la regla y ordeii del 
glorioso Goafesor San Benito , por los quates 
envU el Rey Don Sancho al Monasterio de Clu^ 
ni , que es en Francia ^y establecid por primer 
Abad al glorioso San iHigo , c^o SanPo cuer* 
po yace en este Monaste»rio en su propia capi^ 
Ua. Esra inscripcion no puede hacer ninguna 
fi en el asunco que aqui se trata , del siglo 
onceno ^ habiendola^ compuesto /6 mandado 
componer ei Ab.^ Juan Man^o en k>s uki^ 
mos afios del siglo quince , como dhce tti ^l 
tibro primero de la Espaiia Goda. £s notable 
la incoherencia de los mismos documentos que 
se citan en defensa de las glorias Cluniacenses* 
hz 14pida de Ona dice ^ que San Inigo fb^ el 
primer Abad del Monasterio de San Salvador; 
y las escrituras de que he hablado antes , asc* 
guran que fu^ Garcia. Refiere la laplda , que 
el Rey Don Sancho hizo venir k Espaiia Mon^ 
ges de Cluni; y las escrituras citadas dicen 
todo lo contrario , afirmando que religiosos 
ddtEspana pasaron 4 Cluni para aprender la 
vida monistica. La lipida supone que los re- 
formadores del Monastgcib .de Oiia cran Fran- 
ce- 



26t EsPAfiA AHABEi. 

cescs , Uamados direcramente de Cltini ; y cl 
dipl6nia de Don Sancho el Mayor , dice que 
cran Espanoles , instruidos por el Abad Pa* 
terno en San Juan de la Pena. Estas incohe* 
rencias con todas las demas reflextones que 
hice antes , prueban la poca autoridad y legi* 
timidad de los documentos que se alegan (i). 
En Efptfit V. Perq. lo que mas convenoe en el asun- 
t^uchc^ * V? ^^ » ^^ '^ certew lustorlca que tenemos de que 
habk^moni^ '^^ Monges.de Cluni en el siglo onceno no 
(erio8. pudi^ron ensenar 4 los Espanoles , ni la Vida 

mon4stica en general , nl en particular la Re* 
gla de San Benito, siendo una y otra muy co- 
nocidas en Espana , y muy religiosamente ob- 
^ervadas desde tiempos mucho mas antiguot. 
Sin hablar de nuestros antlquislmos Ermita- 
xioSfde quienes trat^ en la Espana RomaAa; 
ni de nuestros insignes Cenobitas^.6 Men- 
ges de vida comun , que se halian ncmbra- 
dos en uii Concilio de Tarragona del ano 
de quinientos diez y sets , y conk^cUtivamentc 
e^ otros .muchos Concilios ; tenemosL inuinO' 
rabies memoriasde particulares fa'stituCos mo- 
nasticos , formados y observados en Espana, y 
aun en Aragon y Castilla , y ea la misma 
Navarra^, desde quinientos aiios ante$ de la 
ipoca de las tan celebradas glorias Cluuiaceii- 
seSvSon iasignes autores de reglas monaci- 
les Sjn Martin , Obispo dc Dumio , que las 
dicto en Portugal por los anos de quinientos 
y sesetua y do$ : San Donato , que fiindd el 
Monasterio Sirvitano en ^1 Reyno de Valen- 
cia^ cerca del anode quinienfos y set enta iSs^n 

FruiQ- 

(0 Vease 1« £//>4«« GM Hb. r. articidt |t, iiuner« 4, . 



iLUSTkAClOKES. : j53 

Fructooso , Obispo de Braga , que fu^ maes<- 
tro de vida religiosa en los Reynos de Ga- 
licia y Leon : San Valerio de Astorga , de 
cuyo instituco nos queda un fragmento en la 
Coleccion de Reglas nionacales , escrita por 
San Benito de Aniana en el siglo octavo: Juan 
Biclarense ^ Obispo de Geroda , que contfuso 
una re^la (dice San Isidoro deSe villa) tnuy 
prowchosa fara sus Monges ,y aun far a to- 
dos hs que quieran dedicarse al servicio de 
Dios ly ei mismo San Isidoro^ de quien te- 
nemos una obra muy estimada con el ti- 
tulo de Regla de Monges. En tiempo de la 
Espana Goda ^ que es decir antes del siglo oc- 
tavo , habia en Espana inumerables monaste--^ 
rios de rigurosisima observancia ; y entre ellos 
eran muy famosos el de Dumio » fundado 
por San Martin ; el Sirvltano de Valencia ^ 
obra del Abad San Donato ; el de San lAu 
llan de la Cogulla :^ en la Kioja , que tuvo 
por primer Padre k &an Emiliano; los de Com- 
pludo , y San Roman de Ornisga , instituidos 
por San Fructuosojel Agallense,en Toledo; 
el de Tibaes , en Portugal ; el de San Pedro dc 
Aionte^s , en el Bierzo ; el de San Claudio , en 
la Ciudad de Leon; el de Pampliega^ en tier« 
ra de Burgos ; el de Valclara , en Catalu&a ; 
el de Santa £ngracia,en Zaragoza;y el de San 
Salvador de Leyre,en Navarra. En el siglo 
jiono se fundaron los de San Zacarias;€ii U&s 
Pirineos de Navarr^ ; San Pelayo die Ameal* 
tares , y San Martin de Pinario , eh Santiago 
dc Galicia ; San Julian de Samos , en el Obis- 
pado dc Lugo ; San Pedro de Ripoll , en el 
Condado de Viquc ; San Cucufate en el Va* 
IMs ; y huestra Se&ora de Monserme, ea.la 

mon- 



a64 EspA^A Arabs. 

jnoncana de este misino nombre. Los inasco* 
nocidos del siglo decimo son los de S. An- 
dres y San Christoval, sobre el rlo Gea; San- 
ta Maria » sobre Duero ; San Miguel de Des- 
triana , San Salvador , San Pelayo , Santiago, 
y San Juan Bautista de Leon ; San Pedro de 
Arlanza, San. Pedro de Campredon , San Es- 
te van de! Banoles>San Benito de Bagesy San 
Pedro de Castaiieda , San Salvador de Loren- 
zana , San Martin de Albelda , San Estevan 
de Ribas de Sil , San Salvador de Bonal , Nues- 
tra Senora de Sobrado, San Andres de Ciruc- 
5a t Santa Maria de Carracedo, San Cosme y 
Pamian de Covarrublas , y Iqs de Penalba^ 
Forcellas , 6 Yraclie^ Siendo tan grahde , y 
4iun mucho mayor de lo que aqui represea- 
to 9 el numero de nuestros Monasterios antes 
jdel siglo onceno;y tantos y tan celebrados 
los Santos varones que . se criaron.en dicbas 
casas religiosas , y poblaron los altares de nues? 
tras Iglesias;.ic6mo puede decir fcl Rey Don 
Sancho el Mayor , que en nuestra nacion , 6 
en sus reynos faltaba la prdctica de . la per* 
feccion Christiana , y el or den mondstico era en- 
teramente desconocido} ^'Con qit6 verdad p6- 
4ia pintar 4 los Espanoles, en orden 4 vida 
jeligiosa , como hombres ignor antes , y sedientos^ 
y.sumergidos en las tiniellas? Solo un Fran- 
ces ignorante y envidioso pudo poner en boa 
vdfil Rey de Nivarra icmejaotes extravagancias 
y ialsedades , para dar mayor realce 4 las ialsas 
glorias Cluniacenses (i)^ 
Y los habia VI. Pudicran decir los defensorcs dd di- 

del Orden de pj^, 

San Benito. . . ^ 

. its Veanse cm sus .rospectiv^s ^4-, y el lib* x. 4e la EiP/A^kJIHt' 



pt6fna>;!y dc lo$»demas ^apeles^ que en #1 M^ 
fuadaa , que el orden no conocido en 'E^^ 
na en los primeros anos del siglo oncenO/n# 
era el monascico en general isino en partial *' 
lar el de San Benito , por ser este ei propiO' 
ycaracteristico de los Mpnges de Cluni. Fero^ 
ni aun asi puede defenderse la legitimidad ^ 
verdad de los documentos que se alegan , por- 
que en Espana snuchfsimos Mbnasterios ob« 
Kfvaban entonces la regla de los Benedicttr 
nos , y contaban no solo anos , pero aun st« 
glosde dicha observancia. To no tengo por 
verdadera la hi^toria que defiende el 2. Yct 
pes 9 de los discfpulos de San Benito , que 
pasaron i Espana 4 fiindar Monasterios desde 
el ano dc quinuntos treintay sitfe^soXoiocYiO 
anos despucs de la primera institpdon del Or«: 
den I ni tengo por antiguo y aucorizado VM 
cpidfio de San Millan , que nombra dicho Of- 
den con fccha del ano de 'quinient§s setent^ 
y.ipiafroi pero doy mucba f^,y debo darUf 
inufistros Coacilios nacionales y provindakf^ 
cmpezando por el Toledano quarto ^ en ca< 
yo capftulo^quarenta y nueve^con fechadel 
ano de seiscientos treinta y tres , se prohibi6 
i los ninos oblatos el voLver al siglo , que t$ 
ley , como observ6 el P. Mabillon , tornado 
de la Regla de San Benito : y doy tambietf 
^ual f6 i los antiguos y esclareddos escrit^ 
res de la His$9rta CompostelafM , que hablaa^* 
do del Obbpo Sisnando xiel siglo oono , re^ 
ficren , que por orden de Don Alon o terce* 
TO » fundo en Santiago dos Monasterios de Re* 
gb Benediaina^ el de San M;inlfl/y er qtlq 
tuvo el titulo de Antealcaria* £s cierto * puei| 
i innegable , que los Monges Quoiacenscs ed 



z' 



^^ EspaRa Ahabb^ 

Ig^ .pflmerQS afios del siglo onceno ,no -po-? 
dicron ensen^rnos ni la vii^a monAstica en ge* 
, qcral , ni en particular la Regla de S.n Beni- 
to, como se prerende en los docuraentos ale- 
gados , de cuya legitimidad y verdad , por so- 
Ip cf tei motivo , aunque no hubiera otros , se 
podria por consigulcnte sospechar y temer (i)» 
Moftgcs . VII. La reforma, pues, de nuestros Mo- 
uni per- nasterios ^ executada , como se pretende , por 
llonastet ^^^ Monges de Cluni , baxo el rey nado de Dorr 
fines del S»ncho el Mayor , en los primeros anos del 
XL sjglo onceno , siendo notrcia apoyada en do- 
cumentos,6 apocrifos 6 modernos ^ debe te- 
nerse por fabula Inventada posteriormente con 
el fin. de. honrar la memoria de los antiguos 
Quniacenses. Estos religiosos » es cierto que 
pa^aron 4 £sp^naj pero no en el tiempo que 
%e dice , ni para reformar 6 mejorar nuestrar 
disciplina monistica, como aseguran los Frail^ 
ceses y y ban creido facilmente nuestros escri«» 
tores. La ^poca de la entrada de los Clunian. 
senses en nue^cra peninsula es el ano de mil 
f'-Qchenta poco mas 6 menos ; y el motivo 
jr fin de su entrada fu^ la execucion del provi 
yccto (que se habra formado en Borgona unos 
quince ^nos antes) de persuadir i nuestros Rei 
yes y Obispos, que nuestra disciplina eclesiis* 
tiiQa estaba viciada y corrpmpida ; que nues^ 
tTQs Monasterios cstragados necesitaban de r€?* 
foxvciz ; que la sujecion de nuestros Monges y 
£dplesi4scicos al soberano temporal era un abu« 
> . -so 

. fi>. TcpeSyf«rmA{4 4r Sm Btai^. C^talani , Ctlheth CtnciHomm tepk, 

Hx»m, t, cenniria x. afio jj/. ' 'j. ftncUium To/eUnun^ ly. cap. 

iM« <7* Mabillon, ^cta Sancttum .A9. Bag* }74k Aii<(atuios , fimm94 

Crdinit S. Mtnedicti tom. r. f refa- C9mp9trtU4B4 > lib* i« ca^t. a. fag^ 

#i«B f. tf. |a^ J4« 15, Aguiric f i«. r iJr, - . • Y 



iLVSTiACioWHi: i8^ 

so contrario i la Ilbertad de la Iglesia ; y que 
el legicimo dueno y adminiscrador de todas 
las casas religiosas no era el Rey , ni el Obis- 
po , sino el Pontifice Romano. HildcbrandOt^ 
Nuncio Pontlficio , y sus intimos amigos Io$ 
Monges de Cluni , que fueroa los principa- 
les promotores del proyecto , procuraron ma* 
durarlo y facilitarlo , iisongeando i nuestros 
Reyes con devociones y didivas espiritualcs^ 
7 dandoles en matrimonio mugeres francesa^^^ 
eomo lo fberon Dona Felicia , hermana ^ell 
Condd de Roucy , que se cas6 con Doa Saa^ 
cho^Rey de Aragon^cefca de los ano^ de 
mil y sitentA , y las dos Princesas Dona In^,; 
hija del Duque de Aquitania , y Dona Cqiis^f 
tanda^ hija del de Borgona » que se casarofl( 
sticcesivamente oon Don Alonso Sexto en lot 
tnos de mil sesentay nuevc y mily ochemd. CovL 
estos y otros medlos consiguieron por fin lot; 
Mongjes de Cluni sii introduccion en Cart* 
liifia; ^ y Aragon , y consecuti vamente ' en ^^a^ 
varra ^ Leon ^ y Gastilla , con el titiilo apartil^ 
te de reformadores de nuestros Monastenoii^ 
pero con el fin verdadero de dominar en dlo^ 
extmiendolos de toda potestad real y episco- 
pal Y y sujetandolos , como lo hicieron , 4 sot 
Abades de Francia. De este articulo de'hi*4 
toria , no conocido en las obras de nuesttot 
escritores 9 lie tratado en el libro segundo^de 
la Espa&a Arabe^y volver^ 4 tratar nuf dd 
proposito en los tomos siguientes. 



U%. XLUS« 



iLUSTRACIOlsr XXV. 

CATALOGOS CHRO NQLOGIQOS 

de ios Principes Christianos y Mahometanos 

de ta Espana Arabe. 

t(>y<»r- I- ^*^on la entrada de Ios Mahometanos; 
losca- e0 Espapa , fu^ tan grande h aUeracioxi ^ue 
^* Bll4^9^^^QA nuestras pioyinclas j tantos lbs rey^ 

^9S xjue nacieroD y se dj^struyeroai tao diversa 
k autoridad , la potencia^la religion ^y auia 
la misma intitulacion de Ios Soberanos, que 
la s^rie chronologica 4e nuestros Principes eii 
k histpria. de JUi, Espana Arabe. cs yin grdcu-f 
fD/de Ios natas'dificiles y obscur.o$. Para.pr<H 
pbnerla con orden y claridadi la dividiir^iui 
ijuatro capitulos; dando el primer lugar i Jos 
%,^yz^ Christianos ; el segundo 4 Ios princU 
palqs C^ondes y. Marqueses ; %\ tercero %,\i:A 
-Piinci^s Mahometanos i que* tuvieroxJ t\ Ao^ 
splnio alto, general ; y el i^ltimo 4 Ios R^gulos 
Arabes de provincias y ciudades particulareSi 
forma 7 ' 11. Pondr^ del reynado de cada uno el 
*• p^ncipio , fia> y .du^cion , en qqanto fiuen? 

ppsible, e$pec^ficando 9 i)o .$<>lo lo^ anos^ pero 
fun Ios meses^y dias.,,sjetilpre que se/puc^ 
9a; pues de alg^nps se sabe: muciho^ del aU 
g^nos poGo, y de otrqs appnas nada. Mi mi^ 
todo para.determinar. las e.ppiCas , como a)n^- 
ta por las liustradones antccedentes , es el dc 
seguir 4 Ios autores mas cl4sicos » y mas ve« 
cinos al tiempo de que se trata , fuera de 
algunos casos particulares , en que se despre* 
cia la mayor vecindad y antigiiedad del au-* 
•iUU; *U tor, 



tor; pbrque* prevajccen otras razones mas po 
dcrosas. Por lo que toca '4 l6s Principes Ara.- 
bes , mis priiicipales guias son los escritorcs 
de su nacion , como Bids^ iiistruidos en sh 
historia nadonai, j en el c4tcill^dW Ists'Eg^i 
ras , para ctiya rddticddn iaiS ' Vai|o ^tel-^ mdr 
todo propwcsto cn.la IluSli^d<ln-^kneri, • 

SlGmFlCjDO m^lAS INICTALES, 

que $c hallardn en los CatdlogQs 

siguientes. 

a • • • • anos. 

m . • . meses. 

d . • • . dias. 

P . • . . Principio de mes# 

M • • • Mitad. de mes* 

F • • . • Fin de mes* 

CAPITULO L 

REYES CHRIST I ANOS DE LA 

Es£ana Arabe. 

^^inco Reynos Chri&tianos se formaron en 

Espana,baxo la dominacion de los Arabes : 

el de Asturias y Leon , desde el dia treinta 

y uno de Julio del aHo de sefectentos y once , aun- 

qiie en rigor no comenzo hasta los tiempos de 

Pclayo , en el dfe setecientos cincuentay cinco : el 

de Navarra, desde el ano de ochocientos seten^. 

ta y rreSf 6 lo mas tarde, desde ochccientos ochen- 

fay cinco : el de Castilla , desde el de mil veime 

y seis , en que muri6 cl ultimo Conde , Don 

A* Gar- 



«70 ESPAITA Ar.abb« 

Garcia Sanchez , hijo de Don Sanclio Garces: 
C.1 de Aragon y Sobrarbe , dcsde el mes de Fe- 
brero del ano de mil treinta y cimo , en que fui 
fiombrado Rey Don Ramiro , hijo de Doa 
Sancho el mayor : y el de Galicia y Portu* 
gal dcsde el dia veintej^ siete de Diciembre de 
mil y sesenSA f cineo ^^n que lo-obtuvo Doa 
Garda ^ hijo ddl insigne Rey Don Fernando. 



t^i"^c\.*"."^3 



/r .^u. 



(■* •: '■■ : "• • :'} 






>• . ■ ■ ■ • 



-ZkO 






. CATALOGO CtlRONOjLojjICOa. / ■^■ 

DE LOS REYES DE ASTURIAS Y LEON', 

s/gun la Chonokgia establccida en la 
' Ilu'stracion VL 



I Acab6^ 
Agos^M. 743 

Septi.M. 75 y. 

Ago$iM# 7J7 
Abril. F. 759, 



Octu. F» ' 77o# 

•:.r;: .r 
Ahril. F. 777, 

JuBi. F.' 781. 



/ • Em£€z6* 

I. ThendimcrOjde fa- 
mi lia no conocida^ 

a.32=zm. . .=d,ii»^ Julio.ji. 711 

II. Athanaildo, de 
familia nocumci- 
d4. 

a. i2=im. • i=3d. . . Agos. M. 743. 

III. Pelayo , de la 

ia^gre' de los. Re- 

yes Godos, ! 

a. . i=:m,ii=irA. . .Septi.M. 75 5, 
IV.Fafila'i iijo de 

Pelayo. 

• i=jn . 8=j. . . Agos.M, 757. 
V^'AIoh^oL jrerno 

de Pelayo. ! 

a. I i=:m. . 6z=jd. . . Abiil.F. T^^^ 
VKFfoelJl. hljode • «\' 

Alonso I. 
a. • 6=ni. . 6=;d. . . Octu. F. 770. 

VU. A'ttrelio, sobri 

■ no de Alonso! I. 

a. . 4=in. . 2==3d. • . Abril. F. 1777. 

VH.I- Silo'n , yemo • . . . . 

de Alonso I.. ! 

a. . 5=rni. . 4=rd. . . Juni. F. 781. 

IX. ,Maurcgato , hijo .... 
espurio de Alon* 
so I. 

a. ^ jzzrnii.- . *!=d. •. # OctOt F. rjJSf^ 

X. Bcrmudo I. iobri- 
no de Ajonso !• < 

[a. • 1=01. VOf=d* > • Octot F.' 7^^ 



Vivia. 



#•'#••• 



• •••••• 



« • • • » 



• • • • • 



•;7 






*•»••• 



{ •» • '•- i 



« • T . f 



Octu» F. 786 



Octo. F. 785^ 



Seprj.t4. 79T. 
XI. 



XI. Alonso II. hiio 
deFruelllf^ }y;: 
jr.5i=m. . 3 znd. . . 
XlLRamiroI. hijo 
■ (i'e Bermudo L 
a. . 7=:m. 1 iz=zd 

XIII. Ordono I. hijo 
de Ramiro L 

B.i6zr:m. . 3=d. 26 

XIV. Aloaso III 
hijo de Ordono L 

a. 44=:^m* - 6=±d . 23 

XV. Garcia , hijo d( 
Alonso III. , 

a. . 3=i:^m. . iz=d. • - 
Xyi. Qrdono U. hi-, 
jo de Alonso III. 
a. .9=z:raL.ii=d. . 
XVII.Fruelan.hi 
.rj^d^AloospIIJ. , 
a. . i=:m. . 2=3d. . . 

XVIII. Alonso IV 

. , bijo ^P Ordoiio JL, 
i.\ 5=m. . 7=5d. . . 

XIX. Ramiro II. hi- 
.ot^^dQtJrdc^o.H. 
a. lornm. . 2=:d.2 5 
XX.OrdoiioIII. hi- 
,-j[0-de'R4tniroII, 
!• • 5=:m. • 6=;d. . 
XXL Sancho L hijo 

a. ii=ni. • yzrsd. • • 

XXII. Ramiro ll. hi 
jjo d^ Sancho I. . 

a. i^=m. . 7=d. . . 

XXIII. Bermudo II. 
nietodcFruelall 

^J7=fl.^jri£i;d.. • 

5^XIV. Alonso V 
hijo de Bermudo II 



SFARiL'i A II A BE/: 



Septi. 14. 791, 



Dicie.F. 842. 
Febr. i. 850. 
May^a.6.. 86d 
Dicie. ip. 910. 

Ener. 19. .914. 

i 

Endr. P. ;;924. 

Marz. P. j92j 

• • ♦ • • . ., ' f . 
Octu. 1 1. 1930. 

Ener,. j. 950. 

' \ \ 7 

Julio. F. 5955. 

Marz»M. 967. 

i 
Octo. £;.'982 

j 

Octa.M. 999 



• t • 



.Di^ 



«••••• 



• 4 « •« • •'• 



• • ii •« ]• 



.y.iui-c. . J 



• • • 



Dide-F- 84a. 
Febn . x. 8jo. 
May- 26- 866. 
Picie.J9« 910. 

A, 

Ener» 19^ 914. 









• • • • 



A. *' » • • 



• • • •. ♦ ■ • '• «• 



JuWjF. 9Jf. 
Marz* M< 967^ 
Octa. If. 982. 
Octu..M* 999- 



.4May«Is.xo27« 



XXV.BermndoIII-l 
hijode Alonso V.| 

a. io=m. . :=vi.i7.May.. J. I027. 

XXV I. Fernando 1.' ' — 
yerno de Alon- 
so V. 

a.28=m. . 6=d. . 5. Juni. 22. 1037. 

XXy 11. Alonso VI 
hijode Fernandol 

a., 5=m., 6=id.i8. Dicie.i;. io6j. 

XXyill.SanchoIL 
hijo de Fernando I. 

a.. i=:m. • 2=d.2 2. Julio, ic.1071. 

XXIX, Alonso VI.| 
segunda vez. I 

a»26=nu • 8=d.24. 1 



^36= 



I^lli^^'ll' ^^7^ 



Octu./j. 1072. 
Julio*. 1*1109, 



CATALOGO CHRONOLOGICO H. 

DE LOS REYES DE NAVARRA. 
scgun la fhronologia establesida en la ; 
IJusfrachn VIL 




Sanciio I£^go Arista , 

feudatario. 
a.X2=m. • • .rrd. • • 
L Garcia I.' hijo* de 

Sancho Inigo. 
a. • o.zzrm* • .zzzd* . • 
Kegencia por la me- 

nor edad del si- 

guiente Rcy. 
a^i4«zr=i]i« • • .=d. \ • 

II. Sancho I. Abarca, 
hijo de Garcia I. 

a.ip.=:m. . . .=:d. . . 

III. Garcia II. Ttm. 
bloso , hijo de San 
chol. 

[a. 4 5 .=ini. . 6.=z:d. . . 



AcsM. 



«9i' 



905 



924. 



Mm 



• •ft 



Juni. 



934, 



970 
IV. 



274 

IV.SanchoIL:Ma- 

yor , hi jo de Gar- 
cia II. 
a.64*=in* • o*=ix[* • • 
V. Garcia III. hi jo 

de Sancho 11. 
a. ipftZ^m. • 6.=^:d* • < 
VX Sancho IH. hi^ 
jo de Garcia III. 

El Reyno de Navar- 
ra ea 1076 se su- 

- jct6 i los Reyes 
de Aragoflt 




Fcbr, , , 1035. 



Septi..i.io$4. 



Juni. • • 1076. 



CATALOGQ CHRONOLOGICO III. 

DE LOS REYES DE CASTILLA^ 

segun la chronologia establecida en la 
/.,.>/ Hnstracion /X - 



I. Sancho I. Mayor 
el de Navarra. 

a. • 'p. Tlrn i. • « z^d. • \ 

II. Fernando L hijo 
de Sancho I^ 



a.3Q.=^m.'x6.==;d. .'•[Fcbir. '• • 1035. 
lU. Sanqho II. hijo 

de Fernando 1. 
a.2.=£:u6.t5^=d.io^I}ici. 27. 1065. 
IV. Alonsa I* hijo de 

Fernando It 
a.36^=zm, 8.;s;d%S>4'iOctu.. '^. 1072 



£mfcz6^. 



• • • t • io%6% 



,.yivia. 



«*••«• 



% • % m * % \ 



Febr. . ^ 103$. 

PicK 97.10$$. 

Octii«, 7^x074. 

."IJuIW. I. H09. 



CA- 



CATALOGO CHRONOLOGICO IV. 

DE LOS REYES D E A R A G N, 

segun la chronologia establecida en la 

Uustracion VILL • 



Emfez6. 



L Ramiro L hijd de 
Sancho el Ma^j^or. 

II. Sancho I. hijo de 

Ramiro L 
a*3i«=nn. • •r:!id*27* 
lU. Pedro I. hijo de 

Sancho I. 
a.io.=m. 5.=d.24. 
IV. Alonso I. hijo 

de Sancho I. 
a,29.:=zm. • 9.:=d 



Febr. . • 1035. 
May.. 8. 1063/ 
Jani. .4.1094. 
Sept. a>. 11 04. 



Vivia. 



..••••*» 



»•»•••»• 



*•«.»»» 



AcabS* 
May. S. 1063 
Jiiiii..4. i«94. 
Sept* 28. 1 104. 
Jnlio.M.iiS4« 



CATALOGO CHRONOLOGICO V. 

DE LOS REYES DE G ALICIA Y PORTUGAL. 

segun la fhronologia establecida en las 
Ilustraciones X. j XL 



Empezi. M. Vhii^ 



I. Garcia , hijo de 
Fernando I. 

a. . 7=im. . i==d.i7'Dici. 27. 106$ 

II. Alonso 9 hijo de 
Fernando I.' 

a. 36=m. . 4cr:d.i8.|Febr. 13. 1073. 



'. «. 



» »..••» 



..Aeabt. 
Fcbr.13.t073. 
Juli. . 1. iioy. 



Mm* 



CA- 



tjC EsFASA Arabs, 

CAP ITU LO IL 

. CONDES CBRISTIANOS DE LA 

Espana Arabe. 

3Lto% Condados de Castilla , Qalicia ^ y Cata- 
lufia , son los mas insignes y memorables de 
! . . la Espana Arabe , porque de Cllos se forma- 

Ton con el tiempb oiras tantas Soberanias. Ca- 
taluna estuvo dividida en muchos Condados; 
pero debe darse el primer lugar al de Bar- 
celona , porque de 6ste salieron 6 dependie- 
ron los demas , y con este mismo , despues 
^ de mtiihos aiibs , se vol vieron a unir , concur- 
riendo » todos 4 formar un Principado , que 
se dilato succesivamente por Aragon , y aun 
fuera de Espana por varias provincias de Fran-' 
. vxia , N4poles , y Sicilia. Barcelona^ Gerona, 
Urgel , Cerdaiia , Bcsalii , Ampurias , Pallars , 
r^ * . y Rosellori, son los principales Condados de. 
Cataluna , que coraprehender^ por su orden 
en los siguientes Cttalogos ; pues el de Ber- 
ga estuvo casi siempre unido con el de Cer- 
1 .() ^,K dafta ,^el de Petalada Qon cl de Ampurlas , el 
I delRibagorza con el de Urgel, y I05 de Vi- 

' . . . , . qu^ 7 Manresa con el de Barceloxia. 



.1 . 



--i.3 £ iv.Ui 



CA- 



IXUSTKACIOKES. 

CATALOGO CHRONOLOGICO I. 



«77 



DE LOS CONDES DE CASTILLA, 

segun la chronologia estahlecida en la 
llustracion XIV. 



1 TI Empezd. f 

I. Rodrlgo , de fami- 
lia no conocida. 



• • zz:tn. 

II. Diego Rodriguez 
hiJQ de Rodrigo. 

a. . . =111. . . =xl. . . 

III. Gonzilo Fernan- 
dez. 

a. . • z=m. . , =::d 

Gonzalo% 
TeJcz. Y Sub^iI- 
NufioNu- rrernos 
fiez* > 

IV. Nafio Fernan-I 
dez,qaizi berma- 
no del aotecesor. 

S« • • —111* • • iJ, • 

Fernando 
Ansorez. 

Abolmon- 
der Bianco. 
Diego Abol- 
monderez. J 

V. Fernan Gonza- 
lez , hi jo de Gon- 
zalo Fernandez. 

a« • • =ni. • • T"4* .* * 
Diego Muiioz.nrrSu- 
balterno. 

VI. Garcia Fernan- 
dez , hijo de Fer- 
lian Gonzalez. 




Vivia* 



SobaU 

ternos. 



860. = 866 



m. = 884. 



91a. = 919 



Joni... ./.. 97o< 




93a- =;= 933 



r .• 



^ «. 



Junl. . , , ^e^, 



VU 



Subal- 
ternos. 

i 



±y% EsPAf^A An A BE. 

ViLSanchoGarces, 

hijodcGarciaFer- 

nande2. 
a. 26=111* . * =:d. . • JuH. 29. 995 
Garcia Gomez.=Su' 

baiter no* 

VIII. Garcia San* 
chcz , hijo de San 
cho Garces. 

a. • ;=m. • .z^d. • b ^ » • * 102 1 

IX. Sancho el Ma- 
yer % Rcyde Na- 
varra 

a. . 9=tm. . kt=±d. . t * * • • 1026. 
Diego Fernandez.r:^: 
Subalterno 

X. Fernando , Rey , 
hifo • de Sancho el 
Mayor, 

ia* 30z=:m. io=d. . . Febr. • . lojj* • • • • 

Alvarol 
Salvadorez. 
Salvador 
$alvadorez. 
Gomez 
biax; . • • 
Ansur 
Diaz. 

Fernan 
Lainez. 
PinoloXi- 
menez. 
Rodrigo. • j 

XI. Sancho » Rey 9 
hijo dc Fernando. 

ai^6=nfi;. 9=d 10. Dici. 27. io6j. 
Rodrigo Diaz.=;iSu- 

balterno. 
XII* Alonso 9 Rey , 
i hijo de Fernan 

do. 
t^ttt : :— m* ;=ts=2d.24.l0cb • 7. 1072 

I f 



1021. 



laid. 



Febr. • • 103$. 



Did. 37. iotf$. 



Oct. . 7. 107a. 



Juli.'. iiitbp. 
Go- 





iLVSTmACIOSXS. 


*79 


Gomez "^ 










Gonzalez I. 










NunoAI- 










yarez. 










GoQzalo 


" 








Salvadorez. 










Garcia Or- 


^ Subal 








donez, 


^ teroos. 








Rodrigo 
Diaz. 










Gomez 










Gonzalez IL 










Diego 
Gonzalez. 











CATALOGO CHRONOLOGICO TL 

DE LOS CONDES D E GALIClJi, 

segun la chronohgia establtctda en la 
• llustrackn XV- 



I. Pedro 9 de fiimjlia 
no coiiocida« 

a* • • m. • « """d* • I 

II. Fraela Berma- 
dez , o Lemondez. 
..=m...=d... 

m. N. N. de fami- 

lia y Qombrc des- 

conocfdo* 
a. iS=ni. . .=d. 

IV. Ordoiio , hijo dc 
Alonso HI. 

a. 38=m. ..=d., 

V. Aloito, padre del 
Obispo Gundesin* 
do« 
. . z^Jti* . . ;=zd. . , Ener, 19, 914 

VI. Menendcz , pa- 1 
dre del Obispo Sii-j 



Emfiz6. 



867, 
88$. 



YMa. 



JksM. 



«S9 



t<d< 



•I 
S67. 



Ener. 19. 914. 



a;8o ^ -EspAKA Ahab^; 

nando, j • 

1. .. =tn. . :^;z.d. • .|. »,.;.. . 940. = 950. 
VIL Gonzal6 San 

chez. 

• . =i:m. • • =^cl 9^7* =^ 9^9* 

VIII Rodrigo Ve 

lasquez. 
a« • • mtn* • .t^i^id. • 

IX. B^rmudo , Rey 
de Lton. 

a- . 3=:m. . • r:id. . .jOct. 1 5. 982 

X. Rodrigo Vclas- 
qaezysegunda vez 

a« •_2z=:fn. • • =d._. •••••• 984 

|XT. Guillermo Gon 
zalez, 

a. 1 1 =:m. . . =:d 986 

,^iI'v>lpa«ndo Gron- 



zalez L 



V*. 



a. i'lr=:m. . . =:d. 

XIII. Alvito Nunez. 
—- a* «- • :=iii» * . i=:d» 

XIV. Nufio Alvarei 



m- 



I 

} 



XV. Gonzalo Tr^s- 

tarhirii. • • '^ 
• • ._ .411 . • n^d. 

Xy I.Mcncndo Gpn- 

^tAetll. hijo del 
antecesor. 

a.37=m. . 2=d.26 

3fyiL Garcia, Rey, 

''liijo' Ae Fernan- 
do I. 

a. ,7=m. . 3=d.i8. 

Nuiio . Me- •> c u I 
nendez. >^ 

Fruela. V''"^'- 

XVIII.Alonso,Rey, 
hifo* de' Fernan- 
do I. 

a.36.=m..4=^-i8.;Febr.i3» 1073 



Scpti. . 1. 1038 



Nov. 26. 1065. 



Sept. . 



1016 



Octu. 1$. pS2. 
.... 9t4 
.... 9^6. 



991 



Oct. * 6. 1008 



f -. 



Octa. .. xoiif. 



1027. 



; 1. 1938. 



NoT..'a6. 1665 



Febr. 13. io7J. 



JuG. ; I. 1 109. 
Ray- 



Raymnn- 
do dc Bor- 
gona. 

Suario! 
\tcnendcz. 



Il0ST1lAGIONBS. 



lattt 



Subal- 
ternos, 



CATALOGO CHRONOLOGICO III. 

DE LOS CONDES DE BARCELONA. 

segun la chronologia establedda en la 

Ilus$racion XIL 



I. Bcra , Oficial Go- 
do, Frances, Con- 
de de Viquc y 
Manresa.- 

a. 1 8=1X1. . , =d . . 

II. Bernardo , Fran 
ces.CondedeVi- 
qoe , Manresa , y 
Rosellon. 

a.l2:^ni» • . ^zii* . 

III.BerengarioI. hi 
fd de Horooico> 
Conde de Vique , 
Manresa , y Rose- 
llon. 



£fnfez6. 



8oi 



Vivia^ 



a.. 

IV. Bernardo , se 
gunda vez , Conde 
de Vi4«e y Man- 
resa. 

a. • 8ii:ini. • . :z^d 

V. Aledran , Olicial 
Godo , Conde de 
Vique 'y Manre*- 
sa. 

a.i4=m. • . njd 

VI. Guifredo I. na- 
tural de CooSeat, 



Ener. 



820 



832. 



836. 



. 844. 



Acak6. 



Ener.... 8ta 



832. 



Na 



836 

844. 

858. 

Con.. 



•9« 



Es]paAa a ha si. 



Condc de Viquc 

y Manresa. 
a>i4TTin. • . zzid. . . 
VIL Salomon , Ofi- 

cial Frances , Con- 

tte"*d<5 Vique 7 

Manresa. 

VllL Guifredo II. 
hijodcGuifredoI. 
Conde dc Gcrona, 
Vique , Manresa 
Urgel, Berga, Pc- 
raj^idla ^Ribagorza^ 
Cerdana , Bdsalu 
Ampurias , y Pa 
liars. 
a.28=::tn. • • =::^d. • 
IXsMuroa r hijo.dfi 
Guifredo 11. Con 
dedeGerona, Vi- 
que, Manresa, Ber- 
ga, Peralada, Cer- 
ajiii^ , 3esal& 9. y 
Ampurias. 
lyzzzm. . . =;d. 

X. Suniario , hijo dc 
Guifredo II. Con- 
de de Urgel , Pa 
Iterj, yjqjue, M?nr 
tes^i y Ribagof 
za. 

a.2i=:m. . . rzid. . 

XI. Seniofredo, hijo 
<fe Mirgn., Conde 
de Vique , Man 
resa y Rosellon. 

a. I7zz::m, . . — d. . 

XII. Borrello.hijod# 
: j^ftnjapQ ^ Ooa.de 

de Urgel , Pallars, 
Vique, Maiuresa, 



858 



872 



884 



912 



929, 



.■:p$o, 



87a 



884 



912 






9$o 



9^7^ 



V. /*.vji: 






y Rlbagorza^ 

XIII. Raymundo, hi- 
jo de Borrel lO,Con- 
dedeGerona, Vi- 
que , y Manresa 

a.24zz:ni. < . =d. 

XIV. Berengario 11. 
• hijo dt; Raymun 

do f Conde de Ge- 
rona , Vique , y 
Manresa. 
.i8=z=m. . . znd. 

XV* Rartion Beren- 
guer I. hijo de Be- 
rengario II. Con- 
de deGerona,Vi 
que-, Manresa , Pa- 
nadas , Razes , Co- 
serans . Cominges , 
Carcaftna , y Mi- 
repoix. 

a.4i=m. • . md. . • 

XVI. Ramon Beren 
guer II. hijodel I. 
Conde deGerona, 
Vique , Manresa , 
Panadas , Razes 
Coscrans , Comin 
ges , CarcasoQa , y 
Mircpoix, 

> • 6-zzini» • 6=:d. . 9< 

XVII. Ramon Be- 
renguer 111. hijo 
del IIv Conde de 
Gerona , Vique , 
Manresa, Panadas, 
Bcrga f Cerdaiia 
Besalu , Ampurias, 
Peralada , Riba 
gorza, Razes, Co- 
Mraosp^ C«auige5| 



tUSTHACIONSS. 




May.a7f tp7& 



Diet. • 6. X002 



Nn» 



Cat«« 



aS4 

Carcasona , Mire- 
poi.3t,,.Provenza , 
rlarbona , y To' 
losa. 
8.38=01. . 7r::::d. . . 



JBiSfAiiA AnABE. 



Dici. . 6. 1082 



JaJio.F. 1131 



' CATALOGO CHRONOLOGICO IV. 

!Z)J? LOS CONDES DEGERONA, 

segun la chronologia establecida en la 
i Ilustracion XIIL 



I. Rostano , Conde 
de Ampurias yPe- 
ralada. 


^mfez6* 


Vivia. 
801. 


Acabo. 


II. Ermengario,! Con- 
de de Ampurias y 
Peralada. 

a- • t zrrm . ^ . — rd . . . 




Zix. 


• 


Ill, AdaJarico , Con- 




• • ' • • w*^* 

%A9, 




de ih Aihpunas y 
Peralada. 




IV-^Guifredo, Con- 
de de Barcelona, 
Vique , Manresa , 
Urgel , Cer^aiia , 
BesaldjBerga^Am- 
^j)ft>fias,Pallars, Pe- 
ralada ly Ribagor- 
za. : 

a.28— m. . . — !d. . . 

V. Miron I. Conde 
de Barcelona !, Vi- 
que , Manj-esa , 
Berga , Perajada , 
Cerdana , Be^lu , 
y Ampurias. : 

)a. 1 7 — m. • • ==|1. . • 


\ 


..... 043. 


. . • • • 0I2* 


884. 

i 

1 

jpia. 


if '.•! 


• . • • • y««* 

/ 

VL 



I:3LIT«TllACI0NE'f. 
VI. Miron II. hijo 

del I. Conde de 

Aiiipurias,y Pera- 

lada. . : 

• • znni. • . znd. 
,VII. Borrello , hijo 

talvezdeMironli. 



*9l 



VIII. Miron III. hi. 
jo quiza dp Borre- 
llo, Conde di Am- 
purias,)rPeralada. 

a. . . nzm. • . =z:d. . . 

IX. Ray mundo,Con< 
dc de Barcelona ^ 
Vique , y Manre- 
sa. 

a» 247Tt^, . ; md. . , 

X. Berengario , Con 
de de Barcelona , 
Vique, y Aianre 
sa. 

XL Ermesdnda^ tia 
de Ramon Beren 

?juer I, de Barce- 
ooa. 
2i=im. . . nud. 

XII. Ramon Bercn- 
gaer I. con su mu 
gcr Adalmode 
Coade de Barce- 
lona, Viquc^ Man 
resa. Panadas, Ra- 
zes, Coserans, Co- 
rn in gcs , Caricasc- 
na , y Mircpdix.. ': 

iiz=:m. . . =d. . . 

XIII. R imon Beren 
guer I!. Conde dt 
B.<rcelona, Viquc, 

AUoresa^ Pa4a^i$s4 



; 929. 



* • » 



991 



1017 



103s 



. . io^6, 



947- 



963. = 979- 



"17- 



r.i^^ 



. 1046I 



:■>: 



, > 



MayvsyiiOT^Ji 



Ri-' 



^^ 


EsFA«A- Ai.a;».aT 






Razes , Coserans , 






'^ '. • 


' 


Cominges , Carca- 








- 


sona , y Mir^poix. 










a. .6 — m. .6=4d..9 


May.37.'io76. 


. . . . J . . . Die. . 6. 


IO«2. 


XI V-^ Ramon feeren- 


> ■ .-* 








gucrlll.Condede 
Barcelona , Yique, 










« 


r 






. .Manrtsa , Berga , 


. . . . . . 








Panadas, Cefdana, 


« 








Besalu , Ampurias, 


1 




'♦ 




PcraladajRiliagor- 




I- 


-• • : • 




za , Razes , Cose- 
.raos ,. Con>ingc$ , 
Carcasona , Mire- 


^ 


'•• , 


V # 


' ■ • 


• 








poix , Provenza 










Narbona, y To- 










' loia. 


• 








Die. . ^. i<i8«.^ .-. Jjolio^F. 


II3I. 



«.-?. 



CATALOGO CHRONOLOGICO Y. 

LOS CO N D E S D E U RQ E L, 

sigtfn la chrono/pgia est ah led da en la ^ 
I IlustrJicion XIII. 






n Suflicfredo ^Con* 
de de Ribagorza , 
Cerdaiia , Bffiali^ , 
Berga » y Pallars. 

• • =z:ni . • • ^^ici • . . 
II. Marfredo , pon- 

de de Ribag(i»rza , 
Cerdaaa , Be^alii , 
Berga , y Paiiars. 

• • znin* * • =4d. . . 
Hi Sai^ouxi /Con-^ 

de de Ribagorza , 

Cerdaiia , Besalu , 

Berga , y Pal|ars. 

I • • zzjjx* • • sd« • • 



EmpeMl 



Vivia. 



819. 



.823; 



•^64^ 



Acab6. 



IV. 



TV. Augario , 'Con-i 

dode Ribigor?a.,|. 

Cerdaha , Rasalu 

Berga , y Pallars. 

• . =^11). . . =:d. . 

V. Frcdolo , Conde 
deRibagorza.Cer- 
dana, B«?S4lii * Ber.- 
ga , y Pa I Jars. 
. . =m. . , =rd. . . 

VI. Guifredo , Con- 
de de Barcelona , 
Gerona , Vique , 
Manrcsa , Bcrga , 
Pcralada, Ribagor- 
za ; Cerdalia , Be- 
salu, Ampurias,y 
Pallars. 

i^8=:m. • . =d. 

VlirSuaiano ;, hijo 
de Guifredo; Con- 
de de Barcelona j 
Vique , Manresa , 
Pallars , y Riba- 
^crza rt 

a. 38^^^ni, . . "^i^A* . . 

VI II. Borrelloj', hijo 
de Suniario ; Con- 
de de Barcelona , 
.Vique , Maftrcsa?, 
Pallars , y IJliba 
gorza. I 

a 43=m. • . rid. . 

IX. Ermengaiklo I. 
•hijo. Je. U-rrdlo" 
Conde dc Ribagor- 
za , y P.*ilars. 

a.i7r=m. . . nzd. . . 

X. Eimv-^ii.do II. 
hijn.dci.i. 

I a. attzmrn. . . =zJ- . .1. 
2Lhrm6iii^auJpIlL[ 



HS'TH ACI.OHJK 



» • • * oo^. 



912 



950 



P93 



toio 




•2.11 



• • 012. 






^3 



• ioio« 

f. . 



hijo del 11. I 
a. I7=m, . . rpd. . . 

XII. Ermenpaudo 
IV.hiJodeim 

a.'i7=nn: .'. =d. . . 

XIII. Ermengaudo 

V. hijo del JLV. 
a. io=an. • . =:d . . 

XIV. Ermen\^audo 

VI. hijodefV. 
a^53.r:ifn. • . =d. • • 



. . .|i038.' 



. jio6}. 



1I092, 



• • 1102 



106$ 
1092. 

II02. 
1 1 54, 



I CATALOGO CHRONOLOGICO VL 

pE LOS CONDES BE CEBlbAfTA, 

segun la chronologia establecida en la 

Ilustracim XllL 



vAcabi* 



\ 



I. Suniefredo , Con- 
de de Urgel , Ri 
bagorza , Besalu , 
Berga , y Pallars. 

a. • • z^m. • . n^d. . 

II; Mdi^rcdo > :CQn< 
de de Urgel , Ri 
bagorza » Besalu , 
Berga , y Pallars. 

a« f • =z:m. • . =^d. . 

Ill* Salomon , .Con- 
de de Urgel , Ri- 

'c4ftigoKa ,' Besalii*, 
Berga , y Pallars- 

a. • • zzzin. • • =xd. • 

IV. Augario , Con- 
d^ d^ Urgclj, Ri- 

"- 4>ag€irza«, * Besalu -^ 
Berga , y Pajlars. 

I. . • zizni. . . ntd. . . 

Vl*rcdoIo s <lx)ftde 
de Urgel, Riliagor- 



Emj^e^o. 



Vivia. 



.' 819. 



.823 



864. 



866. 



. I 



»« 



iLUSTXAClOHSal 

za , Besalu , Berga, 

y Pallars. 
a. • . =:m. • . =^d. . . 
VI.GuifredojConde 

dc Barcelona , Ge- 

rona , Urgel , Vi* 

que, Manresa, Ber- 
ga , Peralada , Ri- 

bagorza , Besalu , 

Ampurias, y Pa 

liars. 
a.28z=m. . .=:d. . 

VII. Miron , hijo de 

Gaifredo , Conde 

de Barcelona , Ge 

rona»Vique,Man- 

resa , Berga , Pera* 

lada f Besalu ^ y 

Ampurias. 

VIII. Ollva Cabre- 
ta f hijo dc Miron, 
Conde de A^ld , 
y Berga. 

a 6i=m. . . =d. 

IX. Gaifredo IX hi- 
jo de Oliva » Cen- 
•dede* Berga. - :■ 

a.3$=m. . . =rd. . 

X. Raymundo , hijo 
de Guifredo. 

a.43=ni. . • =rd. 
X^LGuHlermoI. hf. 
jo de Raymdndo. 

XII. Guillermo 11. 

hijo del I. 
a. . 6 — m. • .^zzd. • • 
Xni. Bernardo, hcr- 

mano de Guiller- 




MO 

XI V. Ramon Beren 
goer I Conde de 

• BAreelofut^.Oerc^ 
na I Viqae , Mao* 
feia»Berga,Paoa« 
66$ » Bcsaltt f Am- 
purias » Peralada , 
kibagorza , ftazes, 
Coserane , Comin- 
ges t Carcasona » 
Mir^Doix, Proven- 

' a » Narbooai- y 
Tolosa. 

a> i4ss:nt« • • nsd* • > 



ESFAfiA A&ABJE. 



t • • • 



III7, 



^lolittigt.liSi, 



CATALOGO CHRONOLOGICO- Vlli 
Z> JB iO^S CONDES D BB S S A\]^l^ 
* ' Ilustracton XHI. 



L Sonie&edo, Con- 

kigorza^^flana, 
Berga^y Palars. 
a* • • rzini* • • zstAm • 
|jkJiftffiedQ,.Conr 
de de UrgelU Ri 
ba^za^Getdaiuii 
JBorga^ y Pilars. 
a« • t ;", .m* # • ryui* • # 
IIL Salomon . iCon* 

bigorza » Cerda- 
fia,Bcrga,jr Pa 

3 iltlSt . 




Aogario , ^^- 



^rvii^ 



• .,t • f « • • f 



JIV* Angario JCon-i 
f doacUr^lRiJ 



• ,» • • 



t • • • 



f • • • » 




Bcr- 



« • 90^ 



iLVSXKACtOVMS. 

Bcrga , y Pallars, 
a. • • =m. • . =d« • 
V- Frcdolo , Conde 

dc Urgel , Riba 

gorta » Cerdaiia ^ 

Berga , y PallarSt 

• • ^zin* • • zz:d* • • 
VI. GuifrcdOjCon 

de de Barcelona , 

Gerona , Viquc , 

Urgel , Manresa , 

Berga , PeraUda , 

Ribagorza , Cer- 

aana, AmporiaSy 

y Pallars. 
a. 28 ""^m* • • rsd* • » 
VIL Miron » hijo de 

Gaifredo, Conde 

de Barcelona , Ge* 

rona^Viqoey Man- 
resa , Berga , Pera- 

lada , Cerdana , y 

Amporias. 
a*i7^=n^« • •:=sd* • < 

VIII. Olira Cabre 
ta , hijo dft Miroo, 
Conde de.Cfnhx 
fia , 7 Berga. 

a«6i:=ni« • • z^d* • • 

IX. Bermndo I* hijo 
de^Oliva. . 
30=m. . • 4=d 

X. GoiUermo y bijo 
de Bernardo. 

a.^a^izni. • • :z=d. • 
XL Bernardo II. hi 

jo de Guillermo. 
a.; 9 — m . • • 3=d. . 
XIL Ramon Beren- 
I guer , Conde de 

Barcelona » Gero- 
I na, ViquejMan- 

Ooa 




911. 



• . . 929 



990, 



911^ 



^% 



Septl.dtf. loao 



•:io$2 



SeptLo^.iqoD. 



roii 



191 E si p A ft A A 


. BL A 8 E. 






resa , Berga , Pa- 






, 




•nad^s. , Cerdafia , 










Ampurias , PeraU- 
da, Ribagorza, Ra- 


















zes, CoseranSjCo- 








I 


minges , Carcaso- 






. ■ ■ , 




. .na,J4irepoix, Pro- 


. . . • . , 








venza , Narbona , 










y Tolosa. 










a. aozzzm . • ♦ r;=d, .J tiii. 


.'Julio. F. 


XI3I. 



C AT ALOGO CHRONOLOQieO Vlll: '•'" 



DE LOS CONDES DE AMPURIAS, 

Sl. . - .^^^^^ ^^ chronologic establecida en Ai 

: Ilustracion XIIL • ^ / 



Vivm. 71 \:AsMb6^i 



I. Rostaiio , Conde 
* de Gerona y Pera 

lad a. 
a. 20 z=:m. . .=d. . . 
}L'£rineagariQ,CoQ-, 

de de Gerbna y 

Pepalada. j 
a. • • =in« . . =^4* • 
UI. Adalarico, Con 
•tivdo' de- Gerona ,.y. 

Peralada. \ 
a« • • =111. . • :tiid. . . 
iVlGuifradbtCan% 

de de Barcfcbna, 

Gerona , y ique , 
- f Alantesa , .tJrgcI ^ 

Cerdana , Besalii , 
. Berga, Pallirs,Pe. 

Mlada., .y.'.Riba- 

gorza. ] 
a. a8:?:itn. . • ::::zd. . . 
V. Miron I. Conde 
\ 1 de Barceloaa , Ge- 
-<it 




801. 



■.Z.tO 



• 884 



• .• •, i*. -^ • 



, * ... J '... ;ai ;j<l .'i ij 
'. 843.1 • -'i*^-*^'^'*- • • 



.'U 



Aii-.^j 



ro. 



■\ Vi 



^1*2 



^ V. ' f .f 
. f • • • 



j. 929^ 



' • '{\ ■ 
. . . . •{. 



I'l^ U.SvT IL A 01 OtiN^ E S. 

rona, Vique,Man- ^ 

refea, Bergai Cerda- 
na , Besalii , y Pe- 
ralitda. .^ 

a. I7±ini.*. : hi;d. r. 

VI. Miroh -11. fii}o 
del I. Conde de 
Gcrona , y Perala- 
da. 
. • izrin* • • !^d« • • 

VII. Guifredo 11. 
Conde de Perala- 

^" '. 

. • • zzzm. • . :xz^» • • 

VlIL.Miron III. 

Conde de Gcrona, 

y Peralada.i 
a. . . =zni. . izzid. . . 

IX. Hugo I. Conde 
de Feralada, 

a^ •,*j;:z;tn, « • z=:d. • •. 

X. Poncio, Conde de 
Peralada. t 

a* • • =:m. . . i^zd. • 
XL Hugo IL, Con 

de de Peralada. 
a«\ • ;=ztn» • ..=ad*» 
XII, Ramon Beren- 

guer , Conde de 

Barcelona , Gero- 

na , Vique , Man- 

resa , Berga , Pana- 
das ..Qerdana • Be 

salu, Peraladai Ri- 

bagorza , Razes , 

Coscrans , Coinin- 

gcs, Carcasona, Mi- 

rcpoix., Pr.o\^nJta^ 

Narbona ,y Tolc- 

sa. 

. . =zm. . . zzzA, 



^m 



'.). 



h^. 









\"' 



,•; .2 .III 



■^y ,: 

f ■ 






^jfiU sb eb 






1079* ^^.iP^I.r -• f .•" i .• .•. •» ' 

; i;i . hr^.lj^l. ;>b j 

' f t 

.1) ^ ''\10;J 



*-i^^ 



1 ^(,Mi.->a 



904 EspaI^aArabe. 

CATALOGO CHRONOLOGICO IX. 

D£ LOS CONDES DE PALLARS, 

segun la chronologia establecida en la 
Ilustracion KILL 



L Sunit&eclo*f*CoR- 
de de Urg^l , Ri- 
bagorza , C^rda* 
fa » Besald y Ber- 

a. • .isai. • • =:d. 



Empezo. 



Vivia. 



II. Marfredo 9 Con 
de de Urgdl , Ri 
bagorza ^-OeKda- 
&a, Besalii^yBer- 

a* ••• £301* • •*:ssia. • 

III. Salomon » Con 
de de Urgel , Ri' 
bagom -.•Gkidft^ 
fia, Besald, i)rBer- 

ai •••t=sni. I .nitd. .. 

IV. Augario , Con- 
de de Urgel , Ri- 
{>agorza , ^rda 
na 9 Besalu, y Ber- 

a. • « =:ni. • • =:a. • • 

V. Fredolo , Conde 
de Urgel , Riba 
gorza , Cerdaiia 
Besalu , y Berga. 



:m. 



VI. GuifrcJo , Con- 
de de Barcelona , 
Gcrona , Urgel , 
Vique , Mdurcsa , 



819 



Acab6. 



8fl3 



. e<$4;: 



866^ 



87$, 



. .tr..:: .... 



Ber- 



Berga, Peralada, 
Ribagorza , Ger- 
daiia , Besald , y 
Ampurias. 

a«3o:z3n» • • 

VII. Suniark) » hijo 
de Guifredo, Coo- 
de de Barcelona , 
Urge] f ViqtM, 
Manresa , j Riba- 
gorza* 

a* lo- 'Hi* • • n» • • 

VIU. Borrello , hi 
Jode Soniario^Goo^ 
de de Barcelona , 
Urgel , Viqoe, 
Manresa » y Riba- 
gorza 

[X. Ermengando L 
hijo de SonrellOj 
Conde de Urgel, 
^Ribagqrtti. 

a«i7^;zsn* • • zx^» • • 
:. Ravi 
jo dc 
do. 

XL. Raymsi^ JO. 
hijo del L 

.XILP^ro^bilo de 
Raymoodo IL 



iLUSTmACIOXXS. 



•17 = 
X. Raymoodo L hi* 




CA* 



?^ . EsPAIfJA An ABB. 

I , 1 ' 

I CATALOGO CJHRONOLOGICO X. 

'DE LOS CONDES DE ROSELLON, 

' segiin la chronolog{a estabfecida en la 
\ ^ ; Ilustracion XLIL 



Einpezo. 
L Bernardo I. ;Con- 

de de Barcelona , 
o ;Vique , y Maore- 

w. ; 

a.i2=tn. . . =±:d. . . 
II. Bcrengario ^ hijp 

deHuronico.Con- 

de de Barcelona , 

Viqae^yMa^resa 
^•'^.'jicErQfU •*. chd* ••( 
III/ Gaucelind , de 

familia desc6noci> 

da. I 

a. . • :isni« • . rid 
]^;»fiera ,. Excoade 

de Barcelona. 

v. Odalrico , de fa 

• ..miliad^scoRbcid^J 
rrrin. . .=} d. . 

VI. Salonfion , Jle fa 

• •milk "dcsconoC^itbi; 
s:sni» • • zid. . . 

VII. Bernard* II 

• * faH^ qu «^ del i. ' : • . 
a. • . zzzoiTV . =d, 



ViV/<«. 



820. 



8}* 
836 



Acab6* 



833 



o': 



VIII. S^enioftedo I 
de familia desco- 
nocida. 

a. . • =m. . . rzzd. . . 

IX. Miron , hijo de 
Senioftedo. 

ia.27 zzzm. . • :=:d. • • 



\ 
i 



U- 



. . 873 
. . 874. 



845- =|«4^f 



■.■■'■ \ 

;- (I or 

: . . .if:.. • •. . 

-.Nil *.-!ii •■> .#'h 

.1; 



"372 






.. 'rod'. •• ♦•^v*«' i «» •'^^' 






874. 



OOI>1 



X. Saniarlo , de fa- 
milia 'dcsconoci^ 
da. 
a. . • =m. • . n^d 
XL Bcncion , de fa- 
milia desconocida 



irtrsTlAcronstJ: 



a* • . zziin. • . 7T"a , 

XII. Gaucebcrto , de 
familia desconoci- 
da. 
. • =m« • • =d. 

XIII. Borrello , tal 
vez el Coade de 
Gerona. 
• • izi^in. • . =3a« 

XlV.SeniofredoII. 
Cond^ de Barce- 
lona , Viqae , y 
Mahresa. ' 

a. 3o=m. . . =ad. 

XV.GuifredoL hi- 
jo de Gaoceberta 
^ , pznit ••• ^id« • 4 

XVlr Bernardo HI, 
=in. • . =1(1. • . 

XVlI.OoFlabirto L 

i, . . =ni> • . =^. 

XVIILGuifiedoII. 

a« ■ • '"- • • ■ a O * • « 

XIX. Gaifredo III 
izzdi. • • zizd. • < 

XX. Guilaberto II. 
.=d.. 



I A 



916 



• • • 



937 



913 



930 



936. 



..>... 981 

. . . . 991 
... 1008. 
ioio. = io3o, 
1044.=: 1069. 

1075 =TTOO, 



m 



916. 



9^' 



./ 



^f 



CAI^ITULO III. 






• • • • 



PRINCIP ES MAHOMETAI^aS 
de.la. ^^f.an4 .Ardbe. 

Su'Si Espana Ar^be desde el anp de setecientos 

y ifhi^ , ' c^ue' fu^ fePde • la ' desgr^ciadi bataUa 
del Rey Don! Rodrigo , hasta ?I dc sefecun* 
/air / cfncuffifa y sets , en que preYalecio el 

.partidode. los de la. Casa de Moavia ,jCstuvo 
supcta 4 los Califas de Oriente , qire tenian en 
nijcstra Peninsula Vireyes (5>.^pberAadore!(; y 
ccjnsecutivamejite reconoci6'-ftoY'*S6bt?riaijios i 
Ids Reyes de Cordoba , que se honraban coi 
cl titulo de MiramamoUnesu Los Caliias ^c 
Damasco , susi Vireyes , 6 iLugartonicntes ;, y 

• los l^eyos- 6 Miiiimamolines^ dc €6r<tofa^ ^soU 
cl) objeto de los tres catalogoi ^^J^ifeitciYci 

•que !^e' hallari compfehendida fx,S(ir^">Je t6- 
dos los Principes Mahometanos ^ que .'tUvif* 
ion domlnio alto ea' la Espana i^xabe. -^ 



'.'I '•'»/;•' '■'■■77 !:-::■: 



•-^ s'l^ ^x .uQA* 



I'M n.s^tt AfX3 .0 N xX S99 

CATALpGO CHRONOLOGICO , 1. 

I>£ LOS CALIFAS D E ORIENTE 
qUi' fuvierVA dominto en Espatia. 

I 



I.UalidAbulabbasI. 
hijo de Abdalme- 
lie. 1 

jL Suleimaa Ab^ 
■ bto ; hi|6~*de Ab* 
dulmelicl 
Z.* • 2=m. . 7=:rd* • 

III. Ooiat Abuhafas, 
bijo de Abdula 
ziz. 

a. • 2=m. . 4=sd. . 

IV. Jczid Abucha- 
Ud I. hijo de Ab- 
dulmelic. 
• J z^cm* z i=d« •.• 

V. Hisiam Abuloa* 
lid, hijo de Abdul- 
melic* 

a* X 9 ^=^m« •■ • =i^d« • I 
VL Ualid Abolab-I 
:basJtL Jitjode Jer 
zid. 
dL • izizin. • 9=xd* • 
yH..3fezid Abuch*- 
lid II. hijo de Ua- 
lid. 
a* • • ^nin. • (n^d* • 
VHV Jbra^m , hi- 
jo de Ualid'. her 
maao del dicho. 

.ULMe(u4ftAb944- 

'i / 



£mjfeJt6. 



Juli. jx. 711. 

'.. . ^-^ /■ \ 

Febr. . .. 71$; 



Octu* •• . 717, 

Marz.^... 7to. 

Ener.. . • 724. 

Febf . . . J 743 

. • • * . - » "* 

t 

Abril. • • « 744* 



Sept. 



744 



Vivia. 



• • • • t 



Ppt 



AcaU. 



Febr.. .•715 



OctUi., . 717 



•' r.'.T I 



JEaefr .r^ 7J4. 
Febr... • 743. 
Abpli^..., 744« 
Sept. . •• .744. 

» i • " ' .' I 

Not!. . . . 744. 
dul 



XIV. Ramon Beren- 

foer f Conde de 
«reelofu^».Oerc^ 
na , Viqac , Maa» 
resa^Berga^Pana 
d6s » Besalu 9 Am 
purias » PeraJada , 
Ribagorza , Razes, 
CoseraDf y Comin* 
ges f Carcasona » 
Mir^poix, Provcn- 

'- SI » Varbooa, y 
Tolosa, 

a* I4ssni« > * gs:d* • » 



EsFAfiA AnABJE. 



1 1 17, 



5uHtt»gt ii3i>[ 



CATALOGO CHRONOLOGICO VIE 

p£ XO*S CONDES DBBE5 AZU\, 
'r. , ^<£9^ /^ chronohai^ estableci^a tn ta 

Ilustracion XUL 



"EnifiiSr 



1^ 



I. Sdnic&edo, Con- 
.^M UmelfRir 
oagorza^Ceidanay 
B^rga^y Pafars. 
a* • • rsun* • • t^m* • 
i^Jll4r&edo,.Coiir 
de de UrMlj. Ri- 
ba^erai,CadaJU, 

a« . . n~ni« • • s^MS* • 
HL Salomoa ,jCei]> 

bigofza , Xpierda- 
fia,Ber^,jr Pa- 



tvn^ 



..std. 
,'. Amarie JCoo.] 

jk«fwn«Cctdn^L 



• ••«•««.% 



f • • • » 




Ber- 



iLUST&ACfONSf. 
Berga » y Pallars. 
a* • • =iii. • • =^« • • 

V. Frcdolo , Conde 
de Urgel » Riba- 
fforta , Cerdana , 
Berga , y Fallan. 

a« • • =:m« • # =d« • • 

VI. GuifrcdOjCon 
de de Barcelona , 
Gerona , Vique , 
Urgel , Manresa , 
Berga , Peralada , 
Ribagorza , Cer 
dana^ Amfwcm^ 
y Pallars. 

a« do *~"in» • • '— "d» 

VIL Miron » hijo de 
Guifredo, 0>nde 
de Barcelona , Ge* 
ronayVique, Man- 
resa , Berga , Pera- 
lada , Cerdafia , y 
Ampoffiai. 

VIII. Oliva Cabre- 
ra 9 hijo de Miron, 
Goode de.Cfnfai*-. 
!ia , y Berga. 

a»6i^^ni. • • zrid* • . 

IX. BermudoX hijo 
de*01iva« 

a* 30=:im« • • :4=d« * • 

X. GuiUermo , bijo 
de Bernardo. 

a. lazimi* • • :z^« . • 

XI. Bernardo II. hi- 
jo de Guillermo. 

a.$9=iin. • • 3=d. . • 

XIL Ramon Beren- 
guer , Conde de 
Barcelona » Gero- 
na , Vique I Man- 

Oo a 



• . 9*9 



Septi.a6«ioao 




•:xo$2 



re^ 



^ 



• Esi»'Ai1?JA AuABBi 



♦ ! 

CAtALOGO CJHRONOLOGICO X. 



\D E LOS CONDES D E ROSELLON, 

■'•''* ' segun la chi'onologia estabfecida en la 
\ ^ i Ilustracion XLII. 



gL Bernardo I, Con- 
\ <te de Barc^ioiu , 
.oiVique , y Manre- 
sa. ; 

II. Berengario ^ hijp 
deHuronicOfCon 
de de Biirceloni , 
Vjqae,yM5tnresd 

^^{JlC^^Ofl. t^, z=;d-.. 
Ill/ Gaucelirifl , de 

familia desconoci- 

da, I 

a* • • ^^Tn> t » :i:id. , , 
lX92^r^ y £xcoadc 

de Barcelona * 
a* • • ^nrn* * . = ^* - . 

V. Odalrico , i^e fa- 
« ,.inJlvid€5Coii6cid3J 

. . rziro. . i3^ d. ^ 

VI. Salomon , de ^^' 

• ^Jk -desconocidji; 

a* • ^^ttip p * ^d» . 

VIL Bernard6 II 

• •hiJo^jKi del L 
a, . . ^tn- .* ~A* i 
VIII- Scnlofredo I. 

de fimUia desco-> 
noctd^* 

IX. Miron , htjo de 

Seniofredo, 
a.27:=:ni, • . :=:dp . . 



Empczo. 



.. 8aa 



Vivia. 



831^ 



836. 



Acab6* 



832, 



j 

•i . 



^.e^c 



^ 



873 

874 



845. 






:<te^ 



f 



1. . .t.i; 






.fTi. 



,1 



oL;ii;.avi.;i J 



874. 



901.1 

X. 



X. Saniario , de fa- 
milia ^tsponocH- 
da. 

.,. =m. . .=d 
* XL BetK^ibp ^ de fa- 
miiia desconocida. 



iiivsritiActpsxtt:: 



a« • • =:tn. • 
XII. Gaucebcrto , de 
familia-descoQOci 
da. 
a* • • =itn« • ■ =d. • 
XIlI/ Bbrrello , tal 
ve2 el Coade de 
Gerona. 
a. • • =^m. • • =:d 
XlV.SeniofredoII. 
Cond^ de Barce- 
lona , Viqae , y 
Mariresa. ' . 
a.' 30!=m. . . =ad. • 
XV.GuifredoI. hi- 
jO de Gaoceberta 
J ?!• * t r^*t« • '•: ^id* . •/ 
.XVlr Bernardo HI. 

• ^ .: — 111. ^ • zzz.d* • 
XVH-Guilabirto I. 
a. • . m^in. . • ==:d 
XVm.GuifiedoIL 
=d 



:(n. 



XIX. Guifredo III. 
a. . . =m. . . =aj. . , 

XX. Guilaberto II. 
a. . . =m. . . =,d. . 



. . 916. 



937 



♦(J? 



912 



♦ 930 



936. 



ii 

.a 

r 

1 J 



' * * * 993' 



. • • i • 1008. 
ioio.=:io3o, 
1044.=: 1069. 
io75_=iioo 



*w 



916 



• • •' • • • 



•i) 



967 



• ••«•* 



'IXht. xr» 



Pp 



Ci 






Sq8 £i:f>A4):ji AnJLiBi. 

CAPITULO III 

PJilNCIPMS MAHOMETANOS 
de.la. ^^f.an4 ,Afdke. . ? 

-SlJa Espana Ar^be desde tt anp de setecientos 
y ohi^^' <^iie' fqi^' 'fel 'de* I'a * desgf^ciada batata 
del Rey Don! Rodrigo , haista pi dc seteciith 
/air / cincuent^ y seis , en que prevalecio cl 
. . . partido. de. lo^ de la. Casa de Moavia , estuvo 
supcta 4 los Cajlitas de Oriente , qu« tenian en 
ni^estra Peninsula Vireyes (j> GoberAadores!; V 
ccjnsecutivamejite reconoci6'-pk:)Y*S6b'ei^aijios i 
.-lij . . . .'P? '^PX^s ^de Cordoba^ cjue se hpnfaban coi 
*^ * cl titulode Miramamolinesu Xos Califcs de 
Damasco , sus; Vireyes , 6 jLugartenicntes , y 

• - •los:]^eyos-6 Miriimamolmes^ dc C6rdoba > soil 
cl- objeto de los tres catalogoi ^^IrgyifentciY^iii 

• * 'que !^ehallari compfehendidi J5;,sdrle;'de t6- 
dos los Principes Mahometanos/que tuvic* 
foh dominio alto eh la Espana iM:abc. 



/V I ^^^ L4 '~ • • • • . • • . . . . • t." IT . . . 



-AD i^l f\x .V.CA- 



CATALpG.O CHRONOLOGICO , t 

D£ LOS CALIFAS D E OKIENTM 

^Ui' fuVierM doming en Es^aHa. ' 

1 



LUalidAbulabbasI 
hijo de Abdalme- 
lic. 
Z. • 3=:tn» • 6iz=a* • • 
jL Suleimaa Abj^- 
" ' bto ; hi|o~*de Ab- 

dulmelicl 
a. . 2=m. . 7=:d. . 

III. OoiaY AbuhafaSj 
bijo de Abdula 
ziz. 

a. • 2i=ii]. • 4=3d. • 

IV. Jc'zid Abucha- 
lid I. hijo de Ab 
dulmelic. 

J. .j^cm. zi=d* .. 

V* Hisiam Abulua- 
lid,hijode Abdul- 
melic* 

a. 1 9 =^tn« .. • =^d« • < 

VI. Ualid Abolab- 

. ibasJI. Jtijode Icr 
zid. 

a. • i=in. . 3=:^d. . 

V'H..JezidAbuch*- 
hd II. hijo de Ua- 
lid. 

a* • • ^nin* • (r=id« • • 

VHV ibratoi, hi- 
jo de Ualid . her* 
mano del dicho. 

a* • • n^ni* • s=^J« • . 

IXfMfetu4liAb944- 

i.y 



Juli. 31. 711. 
Febr. ... 71$; 
Octu. ••• 717. 
Marz.«» 7S0. 



Ener. . 



7S4, 



Febf. . . j 743 



Abril. 



Sept. . 



744. 



744' 



Vivia. Acah6, 



Febr. • . . 71 j 

■'01 -v. I 



• • . • 



Octn«.. • 717 



•A 37 ..T I 



l.'.» m. • • .. m-im. 



Ppt 



fiaer,....-, 7J4. 



AbRU..;^.. 744« 



Sept. . • p 744-; 

rr.O / -_ f 

.■.;;-:':' ;1 

Not!.... 744. 
dni 



dulmelic » 'v\o 1 

Muharpcd,. \ 

a. . 4=:in; i lird* . • Wovj. .'. . 744 
X. Abdalla SafFaho J 
. hijodQMuhamed.l 
a. . 4— m/. 7:^d. . . Octu, ... 749 
XL AbpgiaGr Al- 
-jwanspr ^..hijp de 

Muhamed. 
a. . I =iii.ii=^d. . . Juni. . . . 754, 




Octu. . . . 749 
Junl 7S4. 

May. 14. 756, 



? CATALOGO CHRONOLOGICO II. 

(»•••• " \ ' I ' . • ' • - 

JDJE LOS VIREYES ARABES pE ESPAITA. 

segun la chronologia establecida eri la 
...... .... llustracion^ IlL 



Jani. M. 71a. 

Septi. F. 713. 

t 
Marz. F. 716 

M^y?..p. 7^17 

::iS . . . ■-:. . /: 

Noyi. F.-y-'iy, 






I. Tarec AIsad4 , hi- ; 

oc^de.Z^iaif. . v;:": 

a. . . =m. lomd. . . Julio. 31* 711. 

II. Musa Albacri , hi- 
jo de Nassiri. 

4>.Cp"iantm%;^^::t:;.d* ... JunL .M. 71^. 
in. Abdelaziz', hij^oi 

dc Muza. I ; 
a. . amm. . .=: d. . . Septi. F* 713. 
(^f^rvalo* de <iisc6r -; 

dras Mii-Virqy.. j 

a. . irrrm. , 6=td. . . May. F*| 716. 
IV. Haiub Ladhami-j [ 

:fCi,.hij«i^^Habib. .«;>: 

ill a. . .=:m. . d^A, . .'May. F. 717. 
V- ALihor Akocfi , 

hijo de Abdelrah- 

::*aiii- -t. .,..:.7 

i. .iz=m.. 6=id- . .Nov. F. 
VI. Al-Sama Ajjchau 
' lani , hijo d^ Ma- 
Ifec» — • ''. . 
a. . 2=;m. . 6z^\. • . 



717 



-lUiJ 



Juni. M.i 7x0. 



T?i 



tvta* 



• • •, • ^ "* 



...!:■.'?. ;. ..I 
Ijfl . 

. • • • ••i-%- 



jK^Didf^M*- 7ti 

vir 



IrxrsTiLAcios£& 



\TI. Ambasa Alcal-i 



bi » Hijo de Sch>-| 
him. I 

a. . 4 — m. • 3=d. lo.TJici. M. 721 



VllL J^hia: : : bijo 

de Salama. 
a. • ^zzun. • I ^id. • . 

IX. Hadifa : :. : hijo 
de Aldhuas. 

■•• .=111. • 5=d.2 5 

X. OthmaivAlgioha- 
ni, hijo de Abi- 
Tasa- • 

a..i=:iin. . 5=d.i3, 
XL Alhaitam : : : hi 
jo de Abdelcanini 
a. • .zz^m, . ^==3.2 ^. 
XIL Abdelrahman 
. Algafaci.ylma dc 
Abdalla. \ ' 
a* • a=jD. • 6=:z:d. 

XIII. Abdelmalec 
Alfariyhijo de Ca- 

a. .3=an...=4d.a$ 

XIV. Acba A|salvi, 
bijode Alagiageo. 

a^ • ''{iSLiii. -^ • zzsd* •% 

XV. Abdelmalec Al- 
fan , hijo de Ca 
than ) segunda vez. 

a.i..=Eiiti.;'r6csd.B4. 

XVI. Bal^o Alas 
chairi , hijo de Bas- 
char. 

a.f .=01. . ;=:d.a9. 

XVII. Thalabat Ala- 
meli , hijo dk Sa- 
lama. 

a. • J =:zm. • 43=:x]. a6. 

XVIII. Abulchatar 
Al-Ha^san ,| hijo 



Marz. F. 726 
May. P. 725. 

Novi. P. 729. 
Abri. M. 731. 

Octu. AfJ 731 

Abri. M.I 734. 
May. M. 737 

May. iL ^43. 

Dici. M. 74a. 

i 
JunL .P. 743 



L 


9H 




- . —- 


« . • 


Man. F. 726. 


. • • 


May. P. 71^ 


• • . 


NbTL-P».729w 


• • • 


Abri. M. 721. 


• • • 


> 

Octu. M. 731. 


• -. . 


lAhnL Ml 734. 


..J I 




• • • 


. ■ • ■ ■ - 
M^y. M. 749- 


• •"? ... 


1 , .. :» ;.. 

Dici. Mi r74a. 


• . • 


JtMU.iP. 74^ 


. '• 




• • • 


Novl. P. 743. 




di 



^^ £ S B A fi A. A R A,B JS. 

dc Darar. j I . I I . 

a. .a=:m.. 7=W. .4. Novi. P.j 743 ■. »..JunK P. 746. 

XIX. Thalabati Ala- 

* fpeii^, hi jo de Sa*- 

lama, segundja vcz. 

X3?. J'isef.Ali4-eo, 
bijo de Abdtlrah- 
man. 
>>gzcanv; S=gd,.. . Sept.. M. 747 



• • • 



• • • • 



Sept. M. 747. 
May* 13. 756 



CATALOGO CHRONOLOCiiCO III. 

PE LOS MIRAMAMOLtNES DE ESPA^A, 

segUn la chronotogia establecida en la 
' ' * IlHstracion IV. 



% Abdelrafim'an I. Sa*- 
far , hijo de ^oa- 
via. I 

a^ar=:m. . 4=zjd. 16. 

ZI^HeMiamlieJJus- 
to , hijo de Abdel- 
rahman I. 

a. I» 7=im* v fcrd. ag. 

III.AlHakemJ.Al- 
radha Abulaa , hi- 
]6 de Heschain I. 

IV.AbdcIrahman 11. 
Abulmotref i hijo 
de AKHakem I 

apapziiii-t^irtd. >.. 

V. Mohamad I.' Abur 
Abdalla , hijo de 
Abdelrahman II. 

8.31 =i5n%i^D>rrd. 13 

Vl. Almonder Abu- 
Al-Hakem^ l]|jo de 



May. 14. 7 J 6. 

i 
Sept. 30. 788. 

i 

I 
1 

Abr.. 39. '.79^ 

i 

May. 2 2. 8j22 
Sept. 22* 8; 7 

I 



\iviat. I AcabS. 



• •.••:. 



h\p .;.' .i/t %,^, .% 



Sept. 30. 788 
Abr. 99. 796. 



Mdy..2ii._-822 
Sept. 22. 852. 



• . > 



i^ I fj 



Agos. 4. 886 
Mo. 



Ijlu.stilaciohi^ 

1 Mohamad. J^ 

i. . i=m. I iz=d. . 3- Agos. . 4. 886, 

VIL AbiaiU hcr- 
mano de Almon- 
der, hi jo de Moha- 
mad I. 

a.t4?=m. • 3=td. » 8. /uli. • j^ 888 

VUL Abdelrahman 
IIL AInaser Ledi- 
nallayoietode Al> 
dalla I 

Oct.. 1^^ 91a. 

Oct. I J. 961. 

i 

r 

Sept. ^9/ ^y6i 
Agos.. 6«l 002; 
Oct. xo. xoo8^ 



a.49==m- 

IX. Al-Hakem IL 

Almostanser Billa, 
hijo de Abdcirah- 
man IIL 
a.l4=m.ii=i:;d. 14 

X. Almanzor Moha- 
mad , Rcgente por 
Hescham II> 

a.2$=m.io=^J. . 7 
XL Abdelmaltfc Abu 

Odphcr , hijo dc 

Almanzor. * 
a;; 6r=si. • 2=rd. 14. 
XlL Abdelrahaman 

IV.SchangiuI,hijo 

de Ahnanzor 
a. •• r-im. •.i=zd.a6. 
XIIL Mohamad IL 

Almah'idi , l)|io de 

Hcscham. 
stk • cnii. • 9=::id.ao. 

XIV. Hescham IL 
AlmovaieJoy hijo 
deAI-Hakcroll 

XV. Soliman Almos 
taia Billa, hijo de 
Al-HAcm. 

• • '^zs'fl. a=j. . 7 



Feb.x.5. X009. 



. ..I ft 



w • .«' V .■ > > .» 



;393 
JuIL,..;. 888 1 

• ' I 

i. :.; ■ ',- -. -* '• 

IT* * ' 

Oct. 151. 961. 



5»l?tfc 49. 97$; 

•':/".!: .1/ 
Pel*. KOpripoS. 



\0 f '» .• • w 



Die..;. ioQ^n 



Abr, 34. ko^3 






• •••••• 

:Z. .U-"#.j.o 



Feb, j[^.. ^pp9,; 

:/ .11:// 



W^fffiS- »cp9« 



j:. i. «i L*^fiii.ji-i::>/-. 



Mat. ao» i6i8. 

i 

Dic^ 24. X023. 
Feb. . 9. 1024. 

! 

Jun. Z4. 102 J. 

i 
May. • 9 '1027; 

NoV'»39% 1031; 



§($4 ES F A IT A A IL A B Z7 

Ledinalla , hijo del 
HaiQud. 
a. . r=jn. . 8=zd.i9.ljuli. . I. ioi6. 

XVII. Al-Cassein , 
hermano del All, 
hijo de Hainud. 

i;;Q-(iii./^d...4 

XVIII. Abdplrah. 
mart V. Abolme- 
trcpho , hijo de 
Hescham II J 

a^ .-^ j^fti* i^ji'^d.'ty 

XIX. Mohamad III. 
Almostacfiy primo 
del Antecesor. 

a. . irzim. . 4=id.i$ 

Rey Ah',y sobri 
no del Rey Al- 
Cassem, -^ 
jl.;i4==hi/ro=d.'i 5 

XXI. Hescham III. 
Almotad , hjjo de 

^ Mohamad III 

XXII. Gehur kbul- 
Hazem , hijo de 
Mohamad. 

^^l£=rcif..g!=d.«i6. 

XXIII. Mohamad 
IV. Allacatnita , 
hijo de Ifmatl. 

i:^^>^=im •.'-i^=;:d/ .«. Ago$. 14.1045J 

XXIV. Abu jAmru 
Obed , hijo df Mo- 
hamad IV. I 

XXfv.Mohamjd V. 
Almotsimcd jf^lalla 
Bcnabet : hijo de 

a«^2=:m.* }=:sil*xo. Mar. 28t ko6o ^[•/u.4i 

*s»A V . V . •. 



May. X4i(<^^»j 



Mar. 28. ^069. 



•-'•''• • • . 



Mar. 20. ioi8. 
Die. 24. 1023 

Febr. 9. 1024. 
Jun. 24. 102 J. 

May. .9, 1027. 
Nov. 29. 1031. 
Agos.14. 1043. 
May. 14. 105 1 
Mar. 28. it)69. 

Sept.«.7..Xq9]U 
XXVI. 



I bTI »T1L A C rO.N:X S. 

fXX VI. Josef, hijo 
clcTasphiti,JRkCyI. 
de los Almoravl- 
.des. - 



JOJ) 



:'.' "I 



Sept..!. iio< 



CAPITULO IV. _ 

REGULOS DE LA ESPAffA ARABI 

jLvAientras reynaban en la Espa&a Afabe k 
Miramamoliiies , varias ciudadc^ partkui^Mnof 
que escaban descontentas del gobicni^ itt iitt 
Principes » formaron otros canto* t€jn» u 
parados , entrcgandose al alvcdrio de p^^H 
lios sen9res , que por ambidon dc manojf k 
bian neg;ido la obedienoa al Sob«fJ<Ou & 
vilia , Cordoba , Aj-Salla , Grjilidi ^ Mfljfl 
Almer/a , CzzXfou ^ HucfCar^ Mordt^ I.«Mi 
Valencb-, Denia, Zar^oZJ^ HiMiei^ Tudcla 
Toledo, Mirida , B^dajjor ^ Beja^ f |j cv^ 
dc Mallorca: tM^ {fi:a^an b^ ffhfdmtff <& 
tes dr dscbM %tjDOh^ d$ Cffl/Mt Vmkf» d 
r^ la seru; cfc70£«6J>>j;kat m Im irdtfCtf £tfj 



tlflM 1 



J' 



ToM.,xv. 



Qi 



3o6 EsPAflA A&AiX. 

CATALOGO CHRONOLOGICO L 

i>£ LOS REYES D E S E V I L L A, 
- segun la chronologta establecida en la 

Ilustracion V. 



Alagiagfo. 

=d.. 



=in. 



Em^czo* 



)ii 



IL Abdelrahman I 
4AliMier>L«dV»Ua , 

Mjuti^iiojfiiym. 

JII- Al-Hakem AI- 
indstansec iBilla , 

i*:y4i±iih';^l=!ci:i4 

* vhafaiid ^ liirama* 

jpolin X« _ 
isi.ft5==».io=zd.. 7 
i^i jyidelinalec Abu- 

^Odpber;,.Mirama« 

tH dSboLi • dtrrd. 1 4* 
^L^Abdelraham II. 

Scbangiol , Mira- 

mamoIiD XII. 
fiu..:nn» 3=rd.a6. 
VII.MohamadLAl. 

mahadi , Miranui'« 

nioljQ XIII. 

• •^rm « 9»:[^d* 20. 
VIII. Hescham L 

Almovaiedo, Mi- 
ramatnolin XIV. 

• 2zrni. •4z=rd. 19. 
IX'Soiiman Almos- 

tain BUla, Mira- 



Octtt. 1$. 961 



Sept. 39. 979< 



Agos. 6. looa. 



Oct. ao. 1008. 



Feb. 1$. 1009. 



Die. $. 1009. 



Vivia. 



912 



....•••• 



••#..•• 



• . • • 



Acabo. 



Oct. 15^ 961 



Sep. 29. 976 



Agos. 6. 1002 



Oct. 20. 1008. 



Feb. 15, 1009, 



Die. $. 1009. 



Abr. 24. 1013. 



I 



ma- 



iLVSTKACroHSS. 



mamolin XV. I 
• 3=^jn. . 2=d. .jJAbr. S4. 1013 
X. AH AInasser Le-| 
dioafla , MiramM 
ak>liii XVI. I 
a..i=uii. .S^zd. i9.;Ja!jo. 1. 1016. 
XL Al Cassem Beiij 
Hamod » Miraoia- 
iBolsn XVIL 
a. . 5 — m^ • 9=d. .4.i&iar. 20. locS. 
XI L Abielr^bnun 
IIL Abaimetre- 
pbo , Miramasnolio 
P XVllL 
!i;;.==m. . k=J. 17. 
XIIL Mohamad II. 
Almosracphi , Mi- 
ramamolia XIX. 
a..irap,>4 — rf. i;. 
XlV.JahiaBeoAli, 
Aliramamolin XX* 
a* • 1.1-JJ1. 10 'a, 1 5< 
XV. Hescham IL 
Almoud Mirama- 
moiin XXL 
a. • 4 *^0 1. • 6 0. 20. 
XVL. Gehur Abul- 
Hazem , Mirama- 
molin XXIL 
a.ii.=xn. S.=d. 16 
XVlLMohamid Uh 
Ali^camita Al>ul«- 
casscm Ben-Abad , 
Mirimamolin XXIII. 
. . 7=^m. . Qzsd. . . 
XVIU. Ahu.Amni 
Obed Aimotadeo 
Billa , Mirao^amo* 
lin XXIV. 
a.J7=m.iQ=x]. 14^ 
XIX. Mohamad IV. 
Abolcassem jQcaa- 



Dici. 14. 10S3 



Febr. 9. 1024. 



Joni.24.i02$ 



Majr. 9* io27< 



Not. 29.1031. 



Agos. 14.104}. 



May.L4. cojSi 




y>7 

JsEou 1. 1016. 

Mar. sou loiS. 
• D!cLs4.ios3. 

Fcbr. 9. 1024. 

Jam. 24.1025. 
Majr. 9. C027. 

K0T.s9.1031. 

.|Agos.f4-i^3- 

• • ■ ■ '■" • 



» • 

. r 



Magr«i4^foi5ii 



J 'J 



Qqa 



Mar. sff. 1059. 

■'1 

• . j • 

bet 



bet AlmotameJo 
Aldafcr Almovaio 
do Alalia , Mira- 
mamoliri XXV. 
a.22.r==in. 5.=:d.io, 
XX. Josef j hi jo de 
Tasphin Key I.dc 
lo.' Almoravides. 
a.T4=:m. iinzd. 2$. 



EsfaSa Aslabb. 



Mar. 28. X069 



Sept. 7. 1091. . . 




C'ATALOGO CHRONOLOGICO II. 

DE LOS REYES DE CORDOBA, 

segun la chronolog/a establecida en la 

Ilustracion V. 



I. jpdriso I. Alme 
taiedyhiiodelRcy 
Alf. 

8. • • r==jii« • • nsdc < 

II. AI-Hassam » help- 
mano dc £dr!so , 
iiipaifJel Rey Ali 

a. • • rz^tn. • . rzrd. • 

III. Edriso II. Ala- 
Ico.sgbrmo de los 

'.ibichpt .plhiio del 
Reyjabia\ : 
> • • tinflFT. • • r^d. . < 

IV. Mohama<^ Al 
mahaduprimbhep 

I (manpdefttmoll. 

V. Almoufaked , qui- 
za hermano de Xlo- 
bamad Alma^hadi. 

jUv. '•** i ift.'JV £^id. • • 

VI. Alcassem Almos- 
tail , hijo de^ Mo* 



Em^ezS* 



Ages. 14. X 043 



Vtvia. 



Acabo. 



^ ha- 



IxVSTHAClOlfiKib 

r haflud AhaliadL | I 

U-. -=«.-. =il.-- ' ' '' 

!V1L Abucalk!.h:^> 

dd R«J Gchor 

AbuI-HjBCcm. 

tL2 2- m , . • =il *o5 Ji 

VIILAh^.b^de 

Moh aiai Abib , 

Kq^'XIXdeSe- 

▼ilb. 

I. .izizin — =J- *c75.;« 

IX- Jahn 1- Alma. 

mon ~ Dilnugedjtiii 

Beii-Dilniiin , Rcy 

XIX. dc Toledo, 

y VLdc Vafca- 

cia. 

X. Jabia II. Aldafer 
Alcadir-Bilb.Rcy 
XV:. de Toledo^ 
y VII.de Yalcn. 
cia. 

XI. Josef , h^'o de 
Tashpin,Rcy I. dc 
Jos Almocavides. 

.151:^111. . . ;=;d* * 



.. % ^ « • 1076. f t 



• • • • 



1091 



9^ 

I 



io:s« 



1076. 



.1077. 



. . . ^i- . . .r. 
Septt It I no<« 



lOf.li/i i I .», 






■ A' 



CA. 



CATALOGO CHRONOLOGICO TIL 

t>£^LOS REYES D E A L S A L L A, 

f . segun la chronolopa^ estableciita in Ja 

; Ilustr acton V. 



I. Hozail L Abo Me- 
ruao I hrjo^de Ra^^ 
ziQ Gesamaldaa- 

a* • • ■ i ■ m * • • i p ■ '» i ii » • 

II. Abdelmalec I 
AbuMeruan^hcf- 
mano de Horail L 

IIL Hozail IL hijo 
de Abdelmalcc L 



im. 



a*. 

IV. Abdclmalec 11. 

hijo de Hozail II 
«i"iVt:rjB.-. ;=:d..* 
V.Jahia,hijoTcAb-| 

dclmalec II* 
a. • . =i:in. . .rrid. 

Tasphin , Rcy 1. 
de los Almoravi- 
dcf/ 



EmpczQ. 



lOIO. 



^ • • I • r. • ■ 



1102. 



• .««•«•««« 



Vivia. 



i 



• «•••••• 



Acab6. 



1 102. 



Sept. i> iio6 



CA- 



Ilvstkac TOULm 9i %ht 

CATALOGO CHRONOLOGICO IV. 

DE LOS REYES D E CRANApA. 

segun la ihrom!o^ia estabiecida en id ./ ^ 

^ llustracion V. .'<• 



I* Soar Alcaisi , hijo 

dc Hamdun. 
a« • • zzzfn • . =:id. ( 
II. Saideo , hijo dt 

Giudi. 



iin. 



IlL Mohamad I. Al- 

hamdani. 
^* • • :=Lin« • • . kl> « • 
^V. Abdelrahnjan I. 

•ARiliscr Lcdinalla ; 
f Aliramamolin VlII. 

V. Al - Hakcm Al 
mosunser liWU , 

•-MframaAiWteJLXi 
a. i4=:m. ii:=d. 14. 

VI. Alnw/ts0F>l!)(p. 
hamad , Mirama 

; molin 5C..\ 

a. 2 s=^nii. io=d. . 7. 

VII. Abdslfrialcc 
Abr^dplicr, Mi- 
r^m^uDQlui XL 

a. . 6tr:rh;V^r=:d. 14.' 
yill. Abdelrahman 

ILSchangiul'^ Mi 

ramamolin XII. 

a.'. .=±.m. • 3m(i. 2&* 

IX. Mohamad IJ'. Al 

mahjdi , Milania- 

molin XIII. 
a. '• .rnm. ; $^::rd. do*. 



£mjfez0. 



894. 



• • • • • 



923 



Octa. 15. f^i 



^. looi^V 



I 

Octa. 20.1068 J 

i 

I 

Febr.1s.1009. 



Vivia, 



■•••••• T. 



V 






,. »• ^ . • 



;*A . 



4; 



JUmU. ' 






■ 7 

Ocm. 1$. 961. 

Septi.a9. 9y7i 



ZOS. 6. I003. 



Octu.so.ioo8 



Febf^tf;ioo9i 
Die- («rieo< 



X. He 



X. Heschairt Almp- 
vaicJo "/Mfraini- 
molin XIV. 



ISksihAH A A R A B £• ^ 



a^ . jp=.in. • 4=z:cl. ip 

Macsan , VWr del 
Rey Soliman. 
d« •6z=i:ni« • • =0. • < 
XII..IfolwslI. Ben 
Macsan ,. sobrino 
. deHabusI. 

XIII. Badis Alhagib 
Almodfer , hjjo de 
Habo^XI. 



a. 35=in. • 

XJV. Abdalla. Ben 

Badis- 
a.ipznm* . . =d. . 
XV. Josef, hijo de 
..Xasphin , Rcy.l. 
, de los Ataoravi- 

des* ] 
a* I $z=.oi. • T=zd. . . 



Die. 5* 1009 



1013 



i^i9< 



Abr. 24. 1013^ 



ItDIp. 



1037, 



• • • • 



1037 



* . . 1072 



1091 




1072, 



.! 'i-^i?rr;:;.h-i--; . . / , 



J^i^9i 



.$<^pt|. 1*T^IC6. 



J 



\ CATALOGO CHRONOLOplCO V. : 

b-B Lot REYES DE M A L iA G ji, 

Ilusff acton V. ^ '< • 



I. Edrisa I. Alme 

taiedBenAIi,Rey 

I. de Cordobu 
si..,^p;snfi.>'..-=d.,. , Agos. I4, 1043. 
IL Al- Hassan Ben 

All /Rey XL de 

Cdrdoba. 



• • « • 



.^ yivi4\ 



. JUuH.,. 



• •..•• 



Ill 



|m.EdriJon. Ala- 



I L fT S T «. A C I O H X S# 



leo , Rey IIL de 
Cdrdoba. 
a* • • ^^m* • • ^zA 

IV. Mohamad LAI- 
mahadi ,'Rey IV. 
de Cordoba. 

3« • • ""^m • • r d* 

V. Almooa&keo , 
Rev V. de Cdr 
dob«. 

VI. Alcassem Almos- 
tali . Rey IV. de 
Cordoba. 

a* • • Trm * • • ' d 
Vn. -Badis Allugib 
Almodfer , Rey 
XIII.<ieGraaada 

VIU. Mohamad U 
Abolcanem Alalia, 
Rey XIX. de Se- 
Tiira. 

<• • i.son. • •^=r:id* 

IX. Zagat, bijo de 
Mohamad. 

^•I3*=^Q^* • * tz^d. • 

X. Mohamad III 
Almotamed Ala- 
Ua , Miramamolm 
XXV. 

a. . 5=m. • . z=i 

XI. Josef I faijo de 
Tasphin , Rey I. 
de lot Almoravi 
des. 



toSi 

1071. 
107$; 



loStf. 



Sept 7, io9f 



3Q 



(i 



io$3 






^ • • • • 



• •-.«••• 



. ; ■; 10.7* 



;^V-ii 1073 
. . . .loSd 



Septk 7.109] 



SqytL i«iid 



iVjr. jnr. 



f 

• catAlogo CHRONOLOGICO VI. 

D E 'LgS' REYES BE ALMEKIA, 

$(ghn la Qhronol\gia estabhcidd en la 
Ilus^acion V. f ' ' 



I ■ ■< ■ r 



Mmj^etST 



( • . :IOl6 

i 



I. Chairan Eanuco 
Dalmata. 

;!•.- j:;;=tn» ••• T=^\ •. 

II. Zohairo S<:bab 
Mo Dalmata, Rey 
LdeMurciajyr De- 

.c^» 

a. 34=:m. . . =:±d '^^^T 

IlL Man AIu»:ratiQ 

Abu'Alahua^, h\- 
cijor ile tMoJlgipa^j, 

Abu Jahia. • 
a. • in=ni. . • =£:d» . • • • • ..1051 

IV. Mohama^ Abu 
Jahia Moezjildau- 

lessen Billaj, hi jo 

de Man Alfiazra* ' 

>: tin ;. . . 

a*3^^=:ini« • • -^tA, • • 

V. Obaidalla^esam 
j Aldaulat , rajo de 

Mohamad M>u Ja* 
Tv>hia.Moi»tlaauiat. 
a. ..==:m. ipzd. 14. Mar^8$4io9 

VI. Josef, hijo de ^ 
TaspWn Re; ^ I. de 
los Almorav dcs. 

hfi\s±mlitat:A^2^\Of:tfi*. 9, 1091 



ViviJi. 



«• ,» • •. 



. . .\ 



Acab6. . 
....... 1017. 



/i 



kf. •:*.•:.• JP.'iJ^ 



r'i> 



- . \ 
1052. 



I. 



Ql 



• • . . 



. , V . 10 J 2, 






Ii?;0;Tll, 



May.af.iopi. 

i.U ' ... -. \ 

ill :i: /" . /. i 



.(i!-. - - 



• • • . 






V #Octn. 9. 1 09 1. 

Sept. 1. JTo6^ 



::j 



i>i 



CA- 



mamolin XXV. 

a. 22=m. • 5=zd.io. 

XX. Josef, hijo de 

Tatphin , Key I 

de los Almoravi- 

des. 
a. i4=in. ii=:d.2y 



Ilust&actokes. 



Mar. 28. 1069. 



S«pt. 7. 1 091. 



Seft. J, 1 091. 
Sept. X. xxo6. 



CATALOGO CHRONOLOGICO VIII. 

DE LOS REVES DE HUESCAR, 

sf£un la chronolegta establnida in la 

Ilusf radon V. 






I. Kalebo Omar Ben* 
Afsuni , christiaoo 
rcDegado* 
a« • . in. • . i P i C i. • 
U. Sus descendieo* 

IXI.AbdelrakmanAl- 
nasser Ledinalla , 
MiramamolinVlil. 

IV. Los demas Mi- 

ramamolinas con- 

sebotivos. ' 
a.i39=in.xo=d.23 
y.' Jcttef;, bijodc 

Taspi^n, Rey t. 

de los AlmoraTi- 

des. 
• i4=in.ii=d«i5. 



£tnpcz6. 



• • • • 



. I89. 



K/VM. 



A^aU. '•' 



960. 



0cm. I $. 961. 



Sept. 7. 1091. 



9*< 



Octorxc. o6r» 



Sept. 7« X09X, 



Sept, I. iio6. 



GA- 



• ••••• 



DIci. 34. 1023 



31$ Bsf Al} A AjlABI. 

taioBiIla^Mlraina'* 

molii»]:?(:V, ; 
a. . 3=311. . 9=:d. . 7. Abri. 24. 1013 
3^ All ^nasser Le- 

dinalla ,.Mirama< 

molinXVI. 
a. .i=:in. .8=d.i9. Julio. 1. 1016 
XL. AlrCassfini Ben 

HaifKid, Mirama- 

moliaXVIL 
a. .5=in..o.=:d..4. Mar. ao. iox8, 
JCIL - Abcfelrahman 

III* Abulmetre- 

f>ho , Miraniaino- 
in XVIII. ! 
a. • .=:m. . i=dd. 17. 
XIII.Motiaihad II. 

Almostacphi .9 Mi- 

rantamolin XIX. 
a. iz=ini. .4==jd. 15. 
XlV.Jihiii'jieiiAK, 

Miramamolin XX. 
a. • i=:m. io=:d. 1 5. 

XV. Hcscham II 
^A\rn6ttiit]:J Mira- 
mamolin XXI 

a. • 4-^m. • 6=±d.2o. 

XVI. Gehur jAbuI- 
-Ikz^fo ;:l%irama 

molin XXIL 

i a. ii=m. .8z=td. i6< 

< XVILMobamdlll 

mamolin XXIII. 
a* • y— T'm. • ^ i d. • • 
XVIIL Abu Amru 
: ^Obcii, Miifamamo- 

lin XXIV.l 
a. T7=:m. io=td 14. 
XIX.MohamidIV. 
i^lmitmiA ' Ala-. 

Ua Benavet'y Mira 



Febr. 9. 1024. 
Joni. 24.1025. 

May. 9.; 1027. 

Not. 29.x 03 1. 

■^■■): 

Agos.i4iio43 

May. i4ti05i 



• . • 



. • • 



..••«. 



. • •• • • • 



Joli. X. 1016. 
Mar. 20. 1 01 8. 
Dici. 24. 1023 

Febr# 9. X024. 

jQnl24« 102$. 
May. 9.1027. 

Not. 29. 1031. 

r 

Agoi^ 14. 1043. 
May.X4«io{r 
Mar. 2 8. 1069 

..." A 

ma- 



Mar. 28. 1069. 



,• • • 



Ilust&aciokes. 

mamolin XXV. 

a.2a=m.. 5=;d.io. 

XX. Josef, hijo de 

Tatphin , Key I. 

de los Almoravi- 

des. 
a. i4=m. ii=r:d.2y.jS«pt. 7.1091. 



• • • • • 



Seft, 7. 1091. 
Sept. X. XX 06. 



CATALOGO CHRONOLOGICO VIIL 

DE LOS RETES DE HUESCjIR, 

sf£un la chronolegia establnida en In 

Ilusfracion V. 



Vivis* 



rrri 



I. Kalebo Omar Ben- 
Afsuni , christiaoo 
rcnegado* 

a* • • In* • • I P I e l. • I 

II. Sus descendiea« 
tes. 

A. • . Tt^ OK • • rurd. 4 « 
lU.Abdeirahinan Al 
nasser Ledinalla , 
MiramamolinVlil. 

IV. Los demas Mi- 
ramamormts con- 
secQtivos. * 

a. 1 29z=m.io=id«23. 

V. Jc»cf , hijodc 
Tasphin , Key t. 
de los AlmoraTi- 
des. 

a. I4=m«ii=d«i5. 



Emfcz6» 



. I89 



• • •* • • 



960 



0cm. I $. 961. 



Sept. 7. 1091 






* i 



'»<p; 



Oetorxc. q6u 

Sept. 7,1091. 



Septt 1. 1106J 



CA- 



3i8 EspahaAraii. 

• • CATALOGO CHRONOLOGICO IX. 

DE LOS REYES D E MU R CIA, 

segun ia fhronologta establccidci en la 
' - . . Ilustr acton V. 



\ - 



I. ZoHairo Scaiab^o 
Dalmata , Rey II 
de Almeria , y I. 
de Denia* 
a»34«n::m. • • =:=d. • • 
IT AJbd^lfahmau Tha- 
barita Scalab^o, hi- 
jo de Mohamad. 
a* 30-— -111. • • =r:d« • • 
in, A1xu.Bakero,Ki 
jo de Amar , natu 
raldeSilves^ 

I\r. Ahmad Abu Ab- 

dalla Duluazra* 

tin. 

%*\^f^z9!k9'm • =:=d« •,» 
V/ Josef , hijo de 

Tasphin , Rey I. 

de los Almoravir 
,.de$.; ^ . . 



Em^ezo* 



1017 



io$i 



.'io«; 



No^. 7- 1084. 



1094 



Vivia. 



Acdbo. 



io$i 



1081 



• • ^ • 






• « • .« •! « 



No.v, - 7* 1 084. 



10.94 



n./i 



Sept.: X. iio#» 

I T" . i ■ ■ 



, ' . n: 



CA- 



iLVSri^AOIOMlS. 

CATALOGO CHRONOLOGICO X. 



319 



D E LOS REYES D E L RC A, 

segun la chronologia establecida eff la 

llustracion V. 



L Mohamad , hijo de 
LebuQ. 

a* • • ^=iii. • • zmd. 

II. Abulhassetn Du- 
Juazratin , hijo de 
Hh'sa. 

a* • 6=in* . • =^d* • • 

IlL; Jo^ef ,. hijo. de 
Tasphin , Key I 
de los Almoravi-I 
des. j 



£mfez6. 



Vivia. 



1085 



1091. 



Acab6. 
• . . 108$. 



• .,10911 

. .. « / ■ 



Septt, 1. iifi<: 



1 <3ATALOGO CHRONOLOGICO. Xli ^ .1; 

; • ■.-.,• :.-;;. JiV: 

J>E LOS REYES DE VALENCIA^ 

segun la chronologia establecida en la' • 
llustracion V. 



•*y^ 



I. Modfero Dalmata, 
dc familia desco- 
nocida. 
• • nzin* • • zmd* . 

II. Mobareco Dal 
mata ,' de familia 
d^sconocida. 
• . =zm. • • =z^. > 

HI. Lebibo palma- 
ta f de familia des- 
conocida. 

a. • . =mi. • • =i:d. • • 



Bmpez6. 



1009. 



Vivia. . 






IC30 
-IV, 



^^ EsFAl^A AkaBS. 



I 



.V. Abolhassem Ab- 
dclazizBen-Abdel- 
rahmaa Almanzor, 
htjo de Abu Amer 

1.20=01. . • =id. . 

V. Abdelaziz Al- 
modferoAbdelma 
lee } hijo de Abul- 
hassen Abdelaziz. 

a« 1 5^^tn* • • .^md. • 

VI. Jahia I. Alma 
I'moa .Dulmagedaki 

Bcn-Diluun , Rey 
IX. de Cordoba , 
y XIV. de Tole- 
:do.. 
a.i2=:ai« • • r=id. . . 

VII. Jahia ILAlda. 
fer AIcadir^Billa , 
Rey X. deC6rdo- 
ba ,y XV. de To- 
ledo. 

a* 1 6=^11, • .=d. . .. 

Vin. Abu Ahmed 
\hwifix AIino;(f«- 
reo I hijo de Gia- 
far. 

a< • i:z:ztti» . • =^d 

IX. Rfl^riRo Diaz 
Outipkaaor 9 Con 
qoUtador d^ Va- 
lencia. 

J. . 4czini. io:=d. . 

X.XimcnaDraz,mu 

fer de Rodrigo 
>iaz. 
u • a^=m. io=d. . 
XI. Josef, hijo de 
Tasphiu , Rey I. 
de los Almoravi- 
des. 
a, . 4=:m, . 3=^ 



1030 



io;o 



. . •1065 




Sept. , 

Julio. 



1077 



I093 



1094 



1099 



May. , « 1102 



lojo. 



1965. 



1077. 



• # • • • 



1093. 



Sept. . . 1094. 

Julio. • • 1099. 
May. . . iioa^ 

Sept.. 1. 1 106. 
CA- 



1 1 Ir » TR A 6 iVN s si 
CATALOGO CHRONOLOGtfcO Xtl/, 



Pt 



D JS L S R £ r £ S D E bJSNIji, 

segun la chronologia estabJeci^a en la 

llustracion V. : - 



: .r.i 



A^mM. - ' 



L Zocbairo Schala* 
beo Dalmata,Rey 
IL'd^ Alm^ria) y 
I. de Murcia^ 

a..34=m. . .=id. . . 

II.. Abulgiaisco Mu- 
gcyd ,-6 M'ogiahe* 
do , Rcy II. de las 
Baleares. 

a. • jz^zm . • . =d . • • 

III. Hati ', bijo de 
Abulgiasco , Rey 
III. de las Balca- 
res. 

a. • • miti. • • *— ^ d. • . 



. £mfe:f6. 



1017. 



IQ$I 



1058 



Vivia. 



X051. 



io<$8. 



CATALOGO CHRONOLOGICO XIIE ; 

DE LOS REYES DE ZARAQOXA, 

segun la chronologia est able cida en la 
llustracion V. 



I. Ziinacl 9 . hijo . de 
Musa Bencacin 

a. 2 7=m. . . =d 

II. Mohamad l.Abab- 
dalU , hijo dc Lu- 
po.Rey 11. dcTu- 
dela. 

f2 ziiiin. . • -^zA- . < 
. AbJcirahipaa 1. 




• • • • 



54? J5 ft B AH A jA It a B 1. 

AInaser Ledina- 

lla » Miramameyn 

VIII: ' ' ' 
a.47=tn» • . iz::J.' .•,»♦• ^ 914. 
I'V.-AI Hakem Al- 

mostanser Billa , 

Miramamodn IX 
a»i4:=m*ji=zd. i4.pctu- 15,. 961 
V* A^ftzof'MoTia'^ 

mad f Miratnamo- 

lin X^ 
a» a5=jtn. ix)=rd. . 7. Sepn ap* • 976, 
VL AWelmallec I. 
; -^^^ QdpHer, Mif 

ramamolii> XI. 
a.»tf=:m. . 2=<i. 14. Agos< 
^VII. Abdelrahman 

II»ScIiangmf,Mi* 






VIII Mohamad IL 
Almahadi , Kltra- 
mamolin XIIL 

a..- .::;=:m,;. 9ri=d. *o 

•iX.. AtMoffdar Atr 
hagibj ArmaB2sor^ 
hijode Jahia. 
fu ao^m. * 8z=i<i'» . >• 

' Xl^olimah Abu Aiu5 
Ben- Had AlgFo- 
zami Almostaia Bi- 

X-JJa rWjo de Moba- 

a. • 7"*^"^' • • —?"• • • 
XL Ahmad lAbu- 
>" XSiafar J* AFmoo- 
tadcr , hijo de So 
liman Abu-Aiub. 
a. ^Szzim. . • z=;.d. . 
XlL Josef Abu^Amer 
' : AlHiutamend., hijo 
de Ahmad ;Abu 

'a 



6cm.ao^j[oo8. 



;. 6» f 002. 



Febr.15. loosr. 



DicuF* 1009. 



3ept» P. 11039. 




ic 



Octu* i(« 961* 



Sept* 29* 976* 



Agos.. 6. too2. 



Oct. 20* ioc8. 



Fel^. 15.1009; 



Die. 5» 1009 



Sep* P» 1039, 



1046 



io8u 



Gia- 



Giafar, 

XIII. Ahmad Abu 
. GUfar 11. Alinos 
tain Billa 9. bijo de 
Josef Abu-Amer 

a. 24=m. . • =r:d. . . 

XlV-AbdcImalecII. 
Abu-Maruan Oma- 
daldaulat , hijo de 
Ahmad Abu-Gia- 
ferll 

a. • Szi:m* iimzd. • • 

XV. Reyes Christia- 
nos do Ar-i-ton. 



Itvsri ACi6&?'s. 



• • • • • XOoI. 



108$ 



Ener. .f it 10. 



: : I : 



%f5 . 
108; 



£ner» • • xxxo. 






.■4i**^^''if*Vxt»4 

'^ •■ j' f ■ ! 



?i .u 



GATALOGd CHRONOLOGiq^^^lj^^^ 

D S LO S REY'ES^ D JE -JS^'Wi 

segun /a chronologia tstablecida ^tn la 

Ilustmcian V^ ' i AO 



' ^aA ^ 



\ \ W 



I. Muza Beooac)o.» 
Christiano renega- 
ilo. 

a. • 4rrim. ,_. — d 



11. Mohamad jAbu- 
Jahia , Padi-e del 
Rcj^ III. <ic Al. 
:nieru,MaD*Alua: 
ratin. 
. . =rm. • • zrd. . 



^£mfez^^ 



VO '. .XL 



8 $4 






1040 



.-^»5«. 



,1 

JkjC^-.}^ . 'VIM . I 



Set 



CA. 



$^^ 



.^,s;^AJ^A,.A]iABB; 



. CATALOGO CHRONOLOGICO XV. 

P E ,L0 S, REYES BE TVBELA, 

segUn la chronologia establecida en la 

llustracion V. 



I. Fortoiio i h!jo de 

Muza Benca^in. 
a* 2 7=::ini. • • ^^r^* * * 

ila , hijo de ]Lupo, 
. t^ey II. dfi Zara- 
=— goaa. ' 

a. 2 5=:m. » y =34'- • r-l i 

m.i!L^/t:h?rsfia-f- 



"'^'^^'^'^.f"-" 



Etnjpez6. 
. . . .' 855 

. . . ■ !" • 



VivU. 



Acabo. 



• • • 



%t2 



907 



CATALOGO CHRONOLOGICO XVI. 



segUn la chronolig/a establecida entii .- 
! llustracion V. 




L LupOy hijodSe Mu- 

zaBencacinJ 
a. • ^:^tn» . . ±rd. • • 
II. >Iohamad L Abu- 

Abdalla , Mlramar 

a. a8=:m. . . :^d.. . 

IIL Almondcr Abu- 
Al-Hakem , Mira- 
mamolin VI. 

a., izzzm. iizzid. . 3. 

IV. Abdalla I. Bea 
Mohamad 1 Mira- 









^>^: 



Vlll. AK\L;^a:.v 
mue^aiiD XL I 

Sciuogiul , Miri- 
^ mamolin XIL 

a^. .=m. . 3=vl. 36. Octu% 3o. icoH. 
X- MohimaJ II. AU 

nijhadi » Mirama- 

molin XIII. 

. .znni. . 9=d. ao. Feb. 15.1 u^i; 
XI.Abdallall, hijo 

de Mohamad AU 

madi. 
1... izciin.- iisud. . Dici. j. iu^;«; 

XII. Ilc&cham A I 
movaicdo , Mira 
mamolin XIV. 
. i=m. . 5rr:'J. . . Nov. • . . lOi 1 

XIII. Alhagib I«rnar,; 
Almovifl-ro Aln, t- 
ser AiJaular, h'jr 
de Ab^itir^hman. 

|XlV.Ja^:a^A!mi 
1 BOO PiimaydaffK 







I Mill I i' ihh|^ 



lojo 



326 ESPAITA AHABE. 

Beii-Diluum , hijo 
de Alhagiblsmael, 
Rey IX. de Cor- 
doba , y VI. de 
Valencia. 
a. a7=.m. . . zzzd. . . 

XV. Jahia II. Alda- 
fer AlcadipBiila, 
Rey X. de Cordo- 
ba, y V Il.de Va^ 
lencta. 

XVI. Alonsocl VI. 
Rey XIX. de 
Leon, IV. de Cas- 
tiUa,yII. deGa- 
licia y Portugal. 

a. »4=jn. . i=;d. . . May. . . 108$ 



1077, 




1077. 



May. . . 108$ 



Julie. 1.1109. 



CATALOGO CHRONOLOGICO XVII. 

DE LOS REYES DE M E R I DA; 

segun la chrdnologia establecida en la 
Ilustracion V. 





. .Empezo. 


Vtvia- 


Acabi. 


I. Soliman y hijo de 








Anso , y nieto de 








Asbaga. 




1 








... «. > . 850. 


1 • • • • •.•■* 


11. Abdalla I. Ben 






: 


Mohamad ^ Mira- 








mamolin VII. 






1 


9* • • tz^fixi..^ • =;d. . ,. # # » ^ • • • • 


%.%,•• • • • . 


Octu. ic. 91a. 


III. Abdefrahman I. 






/ ^ 


Alnaser Lcdina- 








Ila , Miramamolin 








VIII. 








a. 49fc=3.nj. ^ % =^d* . ^ QQtq. i j.. 012. 


• •>••,••• 


Octu. i<. 961. 


IV. A!-Hakenj Al- 


1 


mostamer feilla, i 


. :--'.L.| . .'■ 'X iiu.L.1 1 




• 




" , mi: 



iLTTSTlLACtOKlS. 



Scptl.a^ 9'- 6. 



Agos..6.ioo2. 



Ocu 2C. xocS, 



TOC9. 



lilimamnlin IX. f 

-t^ — m.T ^— rf- 14. Oa. 15. 961 
V* Almansor M^ ha- 

mad , Mirairumo- 

lioX. 

3 5:=m« ioiircl..7. 
Vl.AhdclnuiecAhu- 

OdpfacT ^ Mirama- 

noiin XI. 

. 6=nn. s=:d. 14* 
VII- AbdelTahin,.n 

11. SchaMHiIy M'h 

ramolin XII. 
•• • - " m . • 3:=d, a6 . 

VIII. Mohamad L 
Almahadi , Mira- 
mimotin XIII 
_. •=)«.. 9=:d. ao-Fcb. 15 

IX. SahucQ^ 6 Sapor^ 
criado del Califa 
Al Hakem Aiinos- 
tanser , Rej 1. de 
fiadajoz. 

a.ai=in. • . — d 

X. AbdallalL Ben- 
A lafia Almansor » 
hijode Moslama 
Rcy II.de Badajoz* 

9. 20z=.m. • . — A. 
XL Mohamad II. Abu- 

Bakerp Admodfcr, 

hijo de AbdalU 

Ben Alafia , Rcy 

III.de Badajoz. 

iSzzzm. . .:rZ(J. • . 

XII. J ik*M Almansor. 
hijo de Moham id 
Abu-B.<kcro, Rcy 
IV. de Badifjoz. 

a. • . mm. . . rr:d. . . 

XIII. Abu-Mohamad 
Omar AlmeUiaka- 



I 



1009. 



lo^o. 



lose 



Xo6tt. 



8*7 

Oct. ft<K x<>6fk 
Feb* 15*1009.. 
Die. . 5* ico$ 



IC301 



lofo 



1061. 



;^48 . EfrA^s a^Ahabjb* 

lo , hijo de Moha- 

iniadvAbtt-i'Bakcro , 

Rey V. de Bada 

joz. 

. . mm. . • =d. • 
XI¥.- josef , hijo <le 

Tasohin , Key I 

de los Almoravi- 

des^. 
a. i2=:m*.-7=d. li.Ener. 2T.1094. 




Ener. 21.1094 



Sept. I. rxo6. 



- CATALOGO CHROiSIOLOGICO XVIII. | 

DE LO S REYES t> E B ^ D A J Z , 

segun la chronologia establecida en la 
Iltistracion V. 



I. Saburo,<5 Sapor, 
Rey IX. de M^ri 
da, 

a. 2 1 zzztn. . . r=d. . , 

lI.AbJailaBcnAlae. 
ta Almansor,Rey 
X. de Meiida. 

a. 20z=:ni. . « =::d. . . 

III. Mohamad *Abu 
^ak6^o Ahnodfcr , 
Rey XL de M^ri- 
da. 
1 8 z^Qi • • • :^d. • • 

IV. jahia Almansor 
Ben Mohamatf ,Rey 
XIL.diB MAxiiji. 

. . nnm. • . miCj. . » 

V. Abu Mohamad 
Omar Almetuakelo, 
Rey XUI. de M^- 

fida. 

. - • -ntti' • . =zd. . . 

yi. Josef, hijo de 



Empczo. 



1009 



1030. 



lOjO 



. • . io68- 



Vivta* 



AcabS. ./. 



1030 



lOjO 



1068. 



Ener. 21.1094 
Tasi 





l-!h:V ^t^x A CI K 1 $. 




319 


Tajphin , Rey I. 










de ios Almoravi- 










des.' 










a.12— tn..7 d.ii. 


Encr.2i. 1094. 




Sept. 


I.T106. 



CATALOGO CHRONOLOGICO XIX. 



DE LOS REYES DE B E J Ap 

segun la chronologia establecida en la 
V Ilustracion K 



; ;l 



I. Alsanag^o Aloian- 
sor, hijo de Ai 
nis, 

a. • 4:1:1m. • .^zro* • 

II. Josef , h^o de 
Tasphin , Rey I. 
de ios Alraoravi- 
des. 

a* I2z=ni* • • =r:d» • 



Etnjpetd. 



1090. 



T094. 



VivtM. 



Acabi. ' 



. M. Z094* 

■,,'f J . 



'Sept. 1. iiotf. 



. Zbir. -rr. 



Tt 



GA- 



. 33C> • E s p A fi A A It A'B e: 

CATALOGO CHRONOLOGICO XX. 

DE LOS REYES DE LAS BALEARES, 

segun ta thronologia estabtecida en la 
llustracion V. 



I. Abdalla Alamer. 
a. jirzim. . .znd. . . 

II. Abulgiaisco Mu- 
|5C.yd»6MQgiahcr 
do , hijo de Abda- 
lla Alamer , Key 
IL de Denia. 
I SmiTi. • • =zid. < 

I£Li Half*, • hijo* de 
Abulgiaisco , Rey 
III. de Denia. 
.=d. 



p. . . =iz:m. 



Emj^ezS. 
. • • •1009. 



* • * • • 



1040 



• • • • • IOJo< 



Vivia. 



Acabo. 
. • . 1040 



lOjS 



1LUS- 



OTROS. 



lelrahman V. • ]02 3.=zio24. 
amad III. • • • 1024.=! 02$. 
io25:.=zio27 . 

[ham HI io27.=io3T. 

aur i03i.=io43, 

lobaniad IV. . . io43.=io5i< 
l>u Amru .... ro^ i.=:io69. 

shamad V* • • • 1069.=! 091, 



tosef. io9i.=i]o6. 



J 



r 



O T R O S. 



_V 



XX. Guilaberto II. = ioy^.~ 



El mismo. 



= 1079.=: 



El mismo. 



=1131 



XU. Pedro =1100,= 



El mismo* 



i 



H^^ioBo.^^ 



,^rioo.=:=l 









1 



1 






J^ 



I LUST R A CI OK rs. 33I 

j ILUSTRACION XXVL 
f CARTA 

^X>E D. JOSEF ANTONIO DE MASDEU, 
' A SU HERMANO 

DON JUAN FRANCISCO, 

SOBRE EL SILENCIO DE LOS 

escritores Espanoles , de doee siglos , acerca 
del Sacramento de la Extremauncion. 

Parma 22 de Octubre de 1793. 



I. Jo^esde el ano pasado > quando estu- Motlvo de es- 
ve en Roma para verte, y me comunicaste tus taCarta,6Di- 
cscritos , np supc aprobar la reflexion que ha-. '^'**^"*"- 
ces en tu bistoria ; sobre el silencio que se 
nota por el cspacio de los doce siglos pri- 
meros , en nuestros Concilios , y demas escrito* 
res de Espana , acerca del Sacramento de U 
Extremaunclon. No dudaoa yo de la rear 
lidad de este silencio 1^ y aun estaba persua^ 
dido que nose hallaria erudito que.pudicse fait 
sificar tu proposlcion , pues bien me consta 
tu estudio incansable en la leccion inmensa 
de todos los autores que puedan tener alguni 
relacion con los sucesos hist6ricos de que 
tratas. Sentia que tratandose de un punto de 
los caracterij^ticos de nuestra santa Religion , 
se diese esu ansa inoceiite 4 los sencUlos pa- 

Tt a rt 



^3^ EsfAf^A AXABS. 

ra vacilar en la f<i , y csta arma poderosa 4 
los hereges para afectar un triunfo conrra los 
cat6licos. Por lo mismo se me ofrecio des- 
de luego , que seria conveniente redarguirtc , 
con alguna disertacion sobre el asunto. Pero 
como me detuviese de hacerlo per la ley de 
hermanos , ahora me fberza la misma ley i 
executarlo en virtud de tu carta del dia 14 
de Abril , en que de tu propia voluntad , y 
sin haber sabido mis intenciones ,.me con- 
sultas -sobre el particular, remiticndome co- 
pia del pirrafo 209, de tu tomo XUI , y 
jne incitas 4 escribir libremente lo que juz- 
gare. 

IL No esperes hallar en mf los documen- 

M iTobraf y ^^^ y "oticias que tu no has podido hallar. 

su intcnto/ Mo basta- Saber* que loi his feuscado inutil- 
mente , para pcrsuadirme que nueva diligeii- 
cia en este asunto seria tiempo perdido ; tan- 
to mas ,' que en Camerino , donde forji esta 
disertacion , antes de mi vcnida 4 Parma-^ no 
hay.Ubros municipales de nu^stra nacion^y 
tu mismo , sin emburgo de haber tenido to- 
da la oportunidad de ver inijmerables libros 
de Espana en las bibliotecas abundantisimas 
de Roma , has cajscido tal vez de los me- 
jores y mas opprtunos, prihcipalmerite por lo 
que toca a liturgicos y ritUales ,- que son los 
mas importantes en el pariicular* Es decir, 
que ninguno de nosbiros dos habra podido 
apurar la verdad : pero 4 lo menos habrcmos 
cxcitado la emulacion literaria y religiosa de 
los zelosos y eruditos , para que desempolven 
manuscritos antiguos de esta espccie. Si elJos 
lo hactn «, como lo espero, podr4n-quiz4 dcs- 
camillar cu proposicion : interin procurari yo 

de- 



Ilustkacio n,^ s. 333 

debilicarla con argumentos conjetnralcs 6 in- 
directos : y con csto , aim quedando en pic 
tus argumentos negativos , con los positivos, 
que voy k proponer , habri precavido el pe- 
ligro de la ilusion de los scncillos , y de la 
prevaricacion de los hercges obstinados. 

III. Para dar algun orden i lo que ^oy Proposlclon, y 
i tratar J dir^ piimeramcnte, que el silencio ^^ivijlon. 
eh la materia de que hablamos , es un argu* 
mento de tal naturaleza , que lejos de probajf 
lo que 4 primera visia parece , nada prueba 
absolutamente , porque prueba demasiado. Con 
csta ocasion indagar6 el moiivo del supues- 
to silencio , question que me abrir4 paso in- 
sensiblemente a mostrar, que aun quando no 
hubiese docuniento cxpreso del uso de la Ex- 
tremauncion en los doce primeros siglos,los 
tenemos 4 lo menos , que nos lo indlcan. Pe- 
ro espero por fin darlo 4 un expreso sin el 
trabajo de buscarlo. 

IVk El silencio en qiiestion es un argu- El silcoclo es 
mento , que no prueba en realidad lo que pru«^? ^c k 
prueba en apariencia , porque prueba dcma- ^^*^*^*^"* 
siado : esto es el primer punto que me he 
. prefixado. Con las rcflexiones que hiciste so- 
bre el silencio de los escritorcs de Espana por 
doce siglos , acerca del Sacramento de la £xr 
tfcmauncion , no tuvisie ciertamcntc la mira 
de querer negar , que se usase en Espana por 
cse tiempo ese Di vino Sacramento. Mas si 
alguno pensase negar su uso , infiriendolo de 
dicho silencio , le confutaria facilmente , va- 
liendome de la Regla de San Agusiin , sobre 
las tradiciones yposiolicas : Lo que observa to- 
da la Tglesia^y no ha sido instituido for los 
Concilios , se cree con toda razony certeza ha^ 

her- 



334 EspAl^A Arabe* 

hernos venido de los A^ostoles (i). Aplicando 
esta doctriiia 4 nuestro asunto, le dixera: Biea 
es verddd que el historiador de^ Espana afir- 
ma varias veces que no se halla monumea* 
to ninguno positivo y expreso para probar que 
en Espana se usase la Extrecnauncion : mas 
por lo mismo , ya que no puede negarse , que 
actualmente se usa , y por otra parte no puede 
senalarse ningun tiempo , en que empez6 ef- 
y practica , conao ni tampoco Concilio nin- 
guno , que la haya establecido ; es necesario 
confesar , que la Iglesia de Espana la ha re- 
tenido siempre sin interrupcion desde su prin- 
cipio apostoiico. Este argumento fuera sin du- 
da ineluctable contra qualquiera , porque si ea 
esta parte hubiese habido algun descuido 6 
desorden , aquella Iglesia doctisima y pifsimat 
como hubiera debido facilmente repararlo , asi 
al mismo tiempo lo hubiera sin faira corre* 
gido , y por consiguiente no pudiera faltarnos 
documento de semejante correccion. (2) Segua 
eso el mismo silencio » atendidas las circuns- 
tancias sobredichas , es mia prueba evidentc 

del 

(i) Quod unhersa tenet gisdepulit ^qu^mSacer datum 

Ecclesia , ntc a ConcilU's ins- negligentia , qui contcmptu 

tttutum est , hoc ab ^fosta^ canonibus ad corrigendBs ec" 

lis traditum , rectisstm^ ac ctesiasticos mores synodum fa- 

€crtissiif^ creditur. S. Agus- cere negligant. Ob hoc a fft. 

tin De baftismo contra Do- bisun'tversaliter dejinitumesf^ 

nathtas lib. 2. cap 7. lib. ut quia juxta Patrum an^- 

4. cap. 24. lib. 5. cap. 25. qua decreta bit in anno dl(fi. 

(2) En el Concilio Tolc- cultas temporis fieri concilium 
dano quarto del ano de Chris- non^ stmt , semel vel saltern i 
to 6-:53. Era 6yi» se lee en el nobis celebretur. Vease tarn- 
cap. 3. cl siguientc Cinon : bicn el exordio del Conct I tQ 
'Nulla poenh res disciplinne Toledano undecimo del an» 
' nmes eA Eccksia Christi ma- de CbxiatQ 675 » Era de /i ]• 



IlUSTHACIONES. 335 

del aso continuo de la administracion del Sa- 
cramento de la Extremauncion. 

V. De hecho supongamos por un momen- Sc confirmt 
to, que los Obi&pos Espanoles hubiesen po coneunencio 
dido , 6 -ignorar la docirina catolica de esie ^^ *^*** 
Sacramento 5 6 despues que hubiese Uegado 4 
su aoticia , darse por desentendidos ck ella, 
por no decir que hubiesen podido juzgar el 
uso de la Extremauncion » 6 inutil, 6 supers- 
ticioso , 6 lo que se quiera , suposiciones co- 
das falsas. , temerarias , 6 injuriosisimas , una 
mas que otra , 4 nuestros saiuos y cultfsimos 
Frelados. i Acaso , aun en esa hipotesis , se 
pudiera inferir cosa ninguna , que favoreciese 
4 los hereges , 6 que pudiese alucinar 4 los in- 
cautos? Dcbe la Iglesia de Espana , como to- 
das las demas catolicas , su origen y dogmas 
4 la primera madre y maestra de las demas 
iglesias particulares , la Romana* Se sabe , quan 
pocas heregias ban manchado la catolicisima 
Iglesia de Espana. Se sabe , por quan poco 
tiempo ha sufrido semejantes monstruos aqucl 
terreno de Santos. Se sabe la parte que ha 
tenido Koma en purificarla de sus mancillas. 
No estan los pueblos felicisimos celiibcricps 
tan lejanos de la comun fuente de la f6 Ko- 
mana. Los Espanoles, masque ningun or ro pue- 
blo , han tributado homenage al Principe de 
los Apostoles, y 4 sus succesores : ha sido en 
todo tiempo singularisima y admirable su de- 
vocion, rcspeto , y adhesion i h Sede Apos- 
t6Iica. Se han distinguido siempre los Espa- 
iioles en recibir con pronto y rendido ob- 
scquio los tin diferentes 6 inumerables decretos 
de los Vicarios de jesu - Christo (3) ^ Y fiie- 

. . , JKl 

(3) H£cU el afio 389. cl Papa San Sirlcio dirigi& una 



33$ EspaI^aArabe. 

ra crciblc , que 6 Roma hubiese podido igno- 
rar una omision erronea y tan notable de un 
Sacramenio , por diez 6 mas aiglos , en una 
entcra nacion vasta , respetable , notisima , j 
una de las mas enlazadas con ella con los vfncu- 
los sagrados de la santa Religion ; 6 que sa- 
biendola , no hubiese tenido medio en todo esc 
tiempo larguisimo para hacer penetrar los ra- 
yos de la luz evangdica, que disipasen un nu- 
blado tan horrible de aquella region toda lu- 
ces; 6 que teniendo /icilidad de hacerlo, nin- 
^uno de tantos Papas , los mas santos , los mas 
vigilantes , Ips mas ardientes de zelo , se cui« 
dasp de desenganar , de corregir , de instruir 
a sus Espaaoles , y miemras empleaban toda 

la 



Decretal i Himcrio , Obispo 
de Tarragona , de que habla- 
rc mas abaxo. El Papa S. In* 
-noccncio I , i instancia dc un 
Conciiio de Toledo, hich el 
ano 405. dispense de la irrc- 
gularidad i los que se habian 
ordcnado contra las Icycs ca- 
non icas , y mando , que se ob- 
S|rvasen en adelante ios Sa« 
g^dps Ctlnones : esta episto- 
la es la 23. eb la cofeccion 
de Concilios de LabbS. En 
el tomo 4. de dicha colec- 
cion , y en el 2. de la de 
Harduino se hallar^n las car- 
tas de Ascanio , Metropoll- 
' tano de Tarragona , y de sn 
Sinodo del ano de 465. i Hr 
laro Papa v sobre la substitu- 
. clon del Qbkpado de Barce - 
lona en Ireneo , y la intru- 
sibn de Silvano en dbispo "de 
.'-Calahorra , con lag respuc«- 



tas del Papa £ dichas cartat. 
El Concilio Toledano terco- 
ro del ano de Christo 589, 
Era de 627 , en el cap, i,. 
de sus Decretos dice : Pet" 
maneant in suo vigore Con' 
dliorum omnium comtituta , . 
simul et synodicae Sanctorum 
Prafsulum efistolae romano- 
rum. El Concilio Toledano 
onceno , del ano de Christo 
675 , en su cap. 12. cita,y 
adopta un Edicto de'S Leon 
Magno que Mllase entre sui 
epistolas, en la 89. £1 Tole- 
dano decimoquarto del au9 
684 , Era 722 ^ en el cap. 1. 
cita y adopta otra epistola de 
;San Leon , fun to con las Ac« 
tas del sexto Sfnodo. £1 CM' 
cillo de Ovledo de diezy 
echo Obispos»del ano 901. 
de Jesu-Chrislo , Era de p39« 
fide J obtlcae de Juan octa- 
■s .yV -^ ; i ■ T . V . . . fr# 



It us T H AC TONE $> 337 

la solicitud apostolica con las dem^ls grcyes 
4el mundo catolico , micntras . la ^eijiplcabaa 
Con Ids mismos Espaiioles en dtros puntosr, 
solo en este descuidasen enteramente su grey 
nobilisima de Espaiia? Aun qnando hubiesen 
podldo ios denxas P^^pas iisar una omlsion tan 
grosera y supina ; i fucra jaoias xreible j que la 
hubiese tambien renido San Daaiaso con sa 
Espaiia ? 

VL Pero aun quando por algun acaso ini* y de lo« mas 
maginablQ. hubiese podido acaecer tan grave y insIgncsObis- 
cnorme inadvertencia por parte de ios Obispos PosEspaiioks, 
dc Roma, fhubieran podido tantos y tan inu- 
morables Obispos de todas las Iglesias de Es» 

Tom. xvm Vv ^ pa- 



iTD Iip erecciofi tn Me^opa«[ 

g:aoa dc la mitma IglesU dc 
v?cdo. El'Smodo dc U^r- 
c«lona de 1064. por autori- 
dad de Alcxandro segundo, 
ydecrtto del Cardcnal Hu- 
gp , au Legado a la.terc , abro* 
ga para •! Prmciptdo de Ca- 
fSiliina laa'leyes^de lot Go- 
dos. Por no hablar de •atros 
varios hechos histor ices , que 
prueban igualmcnte la soli- 
citud dt Ios Papas iobre la 
Sr do Espana , y la depea- 
cia de Ios Obispos Esp*- 
^lesiloaordenesponti^ciof^ 
Vcase ca el tomo, terccro de 
las obras de San Leoa Papa« 
lo que diccn Pedro 7 Gcr6- 
nimo Balicrini , l}e snUe Cor- 
norutm dllecthne part. S^cap- 
4. acerca de la Coleccion bta- 
pf nica, 7 qiianto la alabaa coo- 
el P. Cotiitant.'SehaUatipre-; 
fcrida I U da PioaMo Exi- 



gpQ ^ y esto puntoalnaente por 
haber ^adido.varia^ cpisto'aa 
dc' Roraanos Pontiflccs ^. la 
Coleccion Didnisiana Bhtr^ 
las cicQto y dos epistolas pon- 
tificias ,. que conticne dichsi 
CoIccQLon , aden^s dc las in- 
sinuadas dt, Slricio , Inoccii* 
cid, c'Hihrd/sc^haUar£i! otJ-if 
ancc dc lbs Papas Leon , Sim-; 
pliclo , Felix , Hormisda, Vi- 
gilio , y Grcgorio Magno, di» 
rigldas i Obispos de Espana : 
te liaHafi Vque dicha Colec- 
cioa es del iccha bicn .antl« 
gua,dd[ ano ^^6^$^b6^ 
y que se d. be atribuir i ^aa 
Isidgro : se hatlar^ flnalincn'^ 
te todo lo que basta para asc- 
giirai: U perp^tua vigilaocia 

: dfl^'^jomane Ponti&:c sobrq 
fa gre7 de Espana , y la per* 
pejua swjctiion de Ios Espa- 

-Rjiks at Papa. i^ ' 



338 Es P AS A A k A B E- 

pana ^ 6 ignorar esta practica de todo el mundo 
«ai61ic6v6 jlizgar de ella de otro modo que 
lo resume de'Jtoda la Iglevia? jConio podra 
csb verificafse de los muchisimos y tan in- 
'signes Espanoles que frequcntaron cOntinua- 
toentc las puertas de la Ciudad Santa? ^Hu- 
bleran podido salir de ellas sin s^ber lo que 
en Roma se tenia por ley divina,y lo que 
como tal se practicaba , no de tiempo en tienipo, > 
sino todos los dias , y muchas veces al dia , 
con tantos enfermos , que cotidian^ente lo 
cumpliiin? jHubieran podidocorrcr el mundo 
los Espanoles sin haber visto ni observado ja- 
in^s la misma pr4ctica de la Iglesia de Roma e^ 
todo el resto del mundo catoiico, y observan- 
dola , no extranarla , ni venirles algun escru- 
pulo en orden , 6 4 ci'eerlf inetesafia;, <^ it tenerli 
por supersticlosa ; y ' por Corisiguiente no hUr 
bicran propuesto su^ dudas sobre punto tan 
esencial, 6 al Romano Pontifice, 6 a algun Con- 
cillo Ecumenico ; y si no otra cosa , no hubie'- 
ran siquiera confer ido entrq si y eu sus Coil* 
cilios, a/ volver 4 sus tierras. > sobre cste fe- 
nomeno' xeiagioso? Probaria todo eso dema- 
siado. Probaria una estupidez de espiritu , y 
iihi indiferencia de corazon, quales no se pue- 
dle^i.'sospechgf ni aun en el Cafre mas oar^ 
baro^iS eh elMayno^el mas poltron 6 in* 
seilsata. ^Y sp podri atribuir senrejante carac^ 
fer i uii Oslo ae Xordoba /que Tud el alma 
de tantos y tan^cdlebfes Concilios ; 6 4 un Isi-* 
doro de Scvilla , y su hcrmano Leandro, que 
ftierqn la admjfacioi^ y ccmplacencia, de Sari 
G rt gorio eJ ,G rancl'e ; 6 a tantos ot ros ObTs pd$ 
de Espafia, que.sQbj^e punios semejantes ira- 
taron en sus Concilios >'y consultaron 4 los 

Pon- 



It USTK A CroHBSi 339^ 

Poatffices Romanos) (4). No lurcn expresa 
mencion del Sacramento do la Extremauncioii 
ni ellos,ni otro alguno de los autores espa« 
noles los mas c^kbres por sanudad f doctrinat 
ni siquiera lo nombraron ; tampoco los Ronu* 
nos Pontifices, ni Concilios » 6 generales 6 par* 
ticulares , indican .la minima cosa acerca de 
esca priccica en £spana:*luego ese mismo sU 
lenciojejos de probar^que en Espana » 6 no 
sc conoci6 , 6 no se u^ la Extrcmauncion 
hasta los tiempos en que se hace mencion de 
eila en los libros , lejos de dexar ese silenclo 
la menor duda sobre el asunto , es antes bien 
ese mismo silencio prueba evidentisima , y la. 
mas ineluctable y sin r<iplica , de su uso an« 
tiquisimo , y continuado siempre constante- 
mente sin la menor interrupcion ^ alteracion $ 
6 mudanza por todos los siglos. 

VII. Lo dicho hasta aqui fuera mas que ydefanaturt- 
suficiente para aseguwrnos del verdtdero y.l«tdclimii- 
prmcipal motivo del silencio de que tratamos. 
No hubo que acordar la Hxtremaunciun en 
Espana , porque en ella no hubo heregia » er- 
ror f abuso p duda , omision sobre este dogma 
de &,Y su observancia fidelisima. Nos fucrza 
4 confesarlo la regla general ^ que nos da ol 
P. S. Agustin para distinguir las tradiciones 
apost61icas , con tal que la apliquemos 4 nues- 
tro ^unto , y subamos desde nuestros tiem- 
pos hasta los primeros , de siglo en siglo. EL 
silencio del origen de las tradiciones con su 
prictica presente y general , e$ el i^nlco argu« 
mento de su origen apost61ico. £1 silencio del 
origen de la observancia de una ley , recono* 

Vv 2 ci* 

(4) Se observe la >IoU antcccdeutc* 



342 EsPAfTAARABE. 

Se prcocupa IX. Es asi que de lo dicho se infiere no 
una objccion , solameiite el uso de este Sacramento en Es- 
dichtf.^"*^ * ^ P^^^ » ^'^^^^ tambien el silencio , que debieron 
observar sobre ^l todos los escritorcs : tanto 
es cierto , que el argumento que ^prueba de- 
masiado , no prueba nada. Bien echo de ver, 
que se me pudiera objetar con lo dicho, no 
probarse , shio que por no haber habido abu- 
so que corregir en Espana, no fu6 necesario, ^ 
que hablasen de este Sacramento los escri- 
tos aut^iticos de Papas , Concilios y Obis- 
pos ; mas no por eso se infiere que no hu- 
biesen podido auh esos sagrados Pastores de- 
xarnos documentos instructivos de su grey 
sobre este Sacramento ; y mucho menos que 
no hayan podido hablar de ^1 otros autores 
particulares,*6 historiadores , 6 catequistas, cu- 
yas miras son muy otras que las de reformat 
abusos , y corregir desordenes en materia de 
ft y costumbres. Para que se vea , como sc 
deduce de lo sobredicho , que ni los escri- 
tos aut^nticos ni los privados , pudieron ha- 
cer exprcsa mencion del Sacramento de la Ex- 
tremauncion , y para fixar el verdadero porquc 
del silencio que ban observado los autores es- 
panoles piiblicos y particulates, es preciso in- 
dagar , quienes , quando , y como , entre los fes* 
critores extrangeros , hicieron mencion de este 
Divino Sacramento. , / 

ConelaUacio X. El primero (Jue yo sepa que nombrd - 
universal dc tl Sacfamcnto , que ahora llamamos Extrc!* • .^ 
muchosslglos, tj^auncion , fu^ Origenes , en el tercer siglo da^, ^j) 
la Iglesia (6). Mas si observamos sus palabras, jv ,^ 

(6) Orlgcmcs in Levit. cc asi : Est adhue septtnun, 
Hdmilia i, al'and 228. di- Ucet ditra etMoriosit fUrfi 



I LUST H A CIONES. 34I 

verbal mente y dc boca eu boca : la leemos 
en los escritores sagrados y profanes , y lo que 
es mas , la kemos tambien en las definiciones 
de los Papas y Concilios. ^Mas de quales partes 
son esas deGniciones concillares y pontificias? 
jde quiles palses nos las refieren los historia* 
dorcs? En donde fu6 necesarlo afianzar la tra-- 
dicion verdadera aposcolica con definiciones 
de Papas y Concillos , y distinguirlas de las 
falsas y espurias , lo hlzo la Igksia , ya que 
pudo sostener sus dogmas 4 cara descubierra;. 
y de esos paises se hallar4n concilios , dccre- 
tos , y narraciones hist6ricas, Al contra rio en 
aquellos otros lugares , y de aquellos puntos 
sobre que se conserv6 pura y sin mancilla la 
tradicion de la Iglesia de Roma , no hubo nin- 
gun motivo para que se nos dexasen memo- 
rias , 6 de sus abuses , 6 de su correccion y 
reforma. Y todo esto se convence , 4 mi ver, 
claramente , cob las palabras citadas del Papa 
San Inocencio , que no cree necesaria su epfsto- 
la y si se hublese mantenido pura la tradicion* 
Segun eso , si ninguno de los escritores de £s« 
pana per el espacio de doce siglos , nada nos 
msinua de la Extremauncion , eso mismo priief 
ba con evidencia no solamence , que se coa« 
serv6 skmpre pura qa toda Espana la tradicion 
de la Iglesia Romana accrca de Ir Bxtrcma^ 
uncion que recibi6 del Apostol Santiago » 7 
de los varones apostolicos San Indalecio , y 
Companero8,sin que sus succesores hay an osa:* 
do ja'opas contaminarla con sus opiniones parti- 
culares ; sino que prueba tambien , que por lo 
mismo debieron todos , escritores eclesi^sticos 
y profinos , publico^ y privados , observar so- 
i>fe el asumo un alto y prorundo silencio. 

IX. 



344 EspAfJA Arabe. 

solo trcs, uno de Akxandna , otro de Cons- 
taiitinopla , y otro de Hipona ! j No se ha de. 
hallar en todo ese tiempo , no digo expreso 
monamento , mas ni siquiera contuso 6 mis- 
terioso , de Extremauncion , en la madrc y 
maestra de todo el orbe cat61ico , la Iglesia de 
Koma, aunqiie no Chqso sino para instruir a 
los fieles sobre su iiso , para exhortatles i apro- 
vechar de sus gracias , para recomendarles su 
importaucia ! < No habra ui; historiador . . . . ? 
No , no lo hay. jPodra acaso significar esc 
sileucio , que en Alexandria , en Constantino - 
pla, en Hipona , algo se sabia en punto de Ex- 
tremauncion , pero que aun eso poco se igno- 
raba enteraiQente en gran parte de las Iglesias 
de- Asia y Africa , y en todas las de Europa? 
Lo que se diga para no tachar ni extra&ar el 
largo silencio de mas de quatro siglos , de casi 
toda la Iglesia universal, se aplique al silencia 
de Espafia de diez 6 doce siglos sobre el mis« 
mo punto , y habremos hallado su forque ver-» 
dadero. Mas en el empeno en que estoy , me 
toca 4 mf senalarlo. Veremos si lo desem- 
peiio. 
ycon la. ley XL Finalmente , habla Roma sobre el Sa- 
ri el ?i^cocio ^j.^jjjgj^fQ ^g j^ Extremauncion , y la primcra 
mistcrioio, ^^^ ^^ habla de 61 ^es hicia el 4i6,quan- 
do el Papa San Inocencio respondi6 , como 
dixe , al Obispo de Gubio , Dpcencio. Pues ha- 
bla Roma la primera vez soSre puestro asua^ 
to,demasiado importante y i mi propdsito 
debe ser este monuraento para haberlp de tocar 
superficialmente , sin h;icer sobre il varias j 
maduras reflexiones. De liecho , antes de lie- 
gar 4 huestro punto, me para una senti?4ida 
Dien notable. Habla el Santo PontiBce di&^r 

mea- 



IlustAacioncs. 345 

mente sobre el Sacramento de la ConRrmz-' 
cion ; mas 4 lo mejdr ^ despues de haber dicba^ 
quien es su ministro ^ qual su materia y cfec- 
to , en vez de habUrnos de la forma de dicho 
Sacramento, Verba , anade , Verba autem dian 
nott possum , ne magis prodtn videar , qudm 
ad consult at ionem re spender e (9). He ahi U Icjr 
del mbterioso silencio en puntos religiosos, do 
que se mantenia h tradicion oral solamentei 
y he aqui tamblen el porque de la ley del 
silencio misterioso* La escrupulosa cautela do 
un Papa en mantener el secreto en material 
de religion , no querienclo qucbrantarlo ni aun 
en una epistola dogmatica , escrica 4 un ObU« 
po , 6 pira su instruccion , 6 para su enmien« 
da , es un argumento. ineluctable , no solo para 
dexar de admirarse del silencio de nuestros es- 
critores piiblicos y privados sobre el Sacra- 
mento de que se trata » sino aun para justi* 
ficarlo , y aun mas todavia para confesarlo ne« 
cesario 6 indi$pensable. No podia ni aun la 
cabeza de la Iglesia , non possum , hablar do 
n^isrerlos sacrosantos sin una evidente necesln 
dad jQuinto menos les habra sldo licitoi los 
Prelados inferiores ? i qu4at6 cfienos 4 los . de^ 
mas fieles? Si era de ley ese secreto , como lo 
<ra en realidad , no es de admirar que lo ohr. 
servasen los.espstftples obsjervantisimos. I)ebie-< 
ijp.h pbser!varlQi:ig«'C;oi(^ilip$.» y los^ObispOt 
disp^rM>s ^;^0rqac -er^n^ .a^eb^jlo^es . d« Us ley es 
ccle^j4tfica^i.y jd^bi^r9ifi;<^^rvarlo los escri- 
tpres parncuUre^ en * si)s^ ^obr^s . sjigradas , 6 pro<* 
fti\as , sopena dc la censura de los superiores 

(9) San TnoccnciQ'uFfn'i^ m^mctp. j,) -.i "* tl a^ 
Ula sd Dtctnttum iiu^ubi- .. !•; : - . . ^ wtivur 



^a 



346 EsPAf^A AkABI. 

ccksiisticos. Por consiguicnte si en los qua* 
tro primeros siglos no se halla memoria de la 
Extremauncion en los escritos de los Espa- 
fioles 9 porque no fu^ neccsario bacerla para 
snantener pura su tradicion , sin hacer trai* 
cion 4 su misterio , ne prodere videar ; tal vez 
no se le hizo traicion en los ocho siglos si- 
guientes : primeramente, porque no bubo ne« 
cesidad de tratar de ese Sacramento ^ y ni si- 
quiera de nombrarlo ^ por haberse manteHi- 
do en ellos tambien pura esta antigua tradi- 
cion; en segundo lugar ^ porque se pudo pro- 
seguir en callar por uso y costumbre en los 
ocho siglos posteriores , lo que en los quatro 
primeros no se nombr6 abiertamepte por rc- 
Jjgioso y sagrado misterio : y asi el silencio 
que al principio fu^ religiosa observancia , fu6 
despues religiosa costumbre , por no haber ha- 
bido jamas motivo de publicar en t^rminos 
expresos la Extremauncion. 
practicada en XII. Debiera ahora decirse lo que nos en- 
otros paiscJcn jgfi^ q\ p^p^ §3^ Inocencio acerca de este Sacra^ 
•iglospostcrio. ujg„jQ . pgj.Q rescrvandome 4 decirlo con ma- 
yor oportunidad mas abaxo , Interin pfdsiga-' 
mos observando los autores extrangeros , que 
despues del quarto siglo hablaron de este Sacra* 
mento » para zanjar siempre mas el motivo del 
silencio de nuestros autores. En el quinto siglo, 
Victor Antioqueno', y Euthymio , nos diceii 
que San Marcos en su cap. 6» hace' memo-' 
ria de este Sacraminto ; y que la hace tam- 
bien Santiago en su epistola can6nica ( 10). 

En 

(10) Victor Antioqueno, mio, en la SitR^tita Patrum 
en la Catena Gfae^^rum i^ tomi 19. - v^ 

P^/ivlw ipliitia^ yEuthy- ' 



iLUSXaACIONBS, 347 

En el siglo octavo le interprcta el Venerable 
Beda en su exposicion de la misma epfsto- 
la Cii)« Luego despues hasta el siglo nonoseri 
. dificil hallar ningun otro autor , que la npm- 
bre expresamente : que es decir , que de todo 
el mundo catolico , ua solo Origenes de Ale- 
xandria ,.un solo Chris6stomo de Constant!- 
nopla^un solo Agustino de Hipona^un solo 
Inocencio de Roma , un solo Victor de An-^ 
tioquia » un solo Euthyniio de Palestina , ua 
solo Beda de Inglaterra , entre todos , solos sie- 
te hablan de la Extremauncion en ochb si* 
glos : tlempo , en que nadie la menciona » ni 
en Francia , ni en Alemania , ni en las otras 
provincias septentrionales de Europa , ni en 
tantas otras de Africa y Asia. <Qu^ misterio 
no se podri hacer de este silencio? Ninguno. 
Si lo observaron , fni j^ parte porque no fu6 
necesario , parte porque no fu6 Ifcito , y par- 
te finalmente , porque no lo llevaba la cosr 
tumbre de aquellos siglos hablar de lo que 
eran misterios , y asi ni tampoco de este Sa- 
cramento. 

XIIL En el uonq siglo fu^ mas comun Donde^qvift- 
el nombrarlo^ y sc emppzo en Francia en el ^^: T ^^^^ 
Concilio de Chalons de la Provincia de Leon, SScS?^* 
en el aiio de 813 (12). Se nombro despues 
en Alemania en el Concilio de Aquisgran de 

Xxa 835 

(11) 'ReAt^InEptstolam fis hmdicitur^ M Preshyfim 

Jsunbu ris ungi debent , sic enim ait : 

(ix) CofecilioCabiloneift* Infirmatur quis in wbir^&c. 

iMdol afio de 813. cap. 49. Nm est igitur parvifindends 

SeetmdtimBeati Jacobi Jifos' iujuscenwdi medicina , quag 

Mi d§eumentum^ cui itiam anrmae corfortsque meittw 

decrttA Patrum consonant^ Ungudribus. 
mfirmi df^qwdab Efisc%^ 



N34^ EsPASA AHABKi 

83 5 ( 1 3); Se oyo posteriormente en Pavia, Corte 
de los Reyes Lombardos, en ei 850 (14). SU 
guiendo el exemplo de los Concilios , copio 
la decretal sobredicha del Papa San Inocen- 
(Cio, el Obispo deCatnbMy,h4cia el anode 825, 
-el misma qae intervino al Concilio de Paris 
'de.829(i5). La acordo tambien Hamolon hacia 
(Cl ano de 850 (16). Mas al paso que se tra'- 
to de ese Sacramento en dichos Concilios, 
icn ;quc tuvieron tanta parte C4rlos Magno, 
y sus succesores , tan empenados en que los 
Obispos en sus juntas tratasen de ritos ecle^ 
siisticos para obtener la uniformidad , 6 la re- 
ibrma , donde fuese necesaria ; sin embargo ., 
.en los, otros piaises , fuera de los del Imperio 
tDCcid«ntai , si excef>tuamos solamente la Corte 
jde los Reyes de Lombardfa ,aunque se cele- 
fcraban Concilios, no se hacia meraoria de la 
Extreraauncion , 4 lo n^enos en t^rminos cx*^ 
-presos. Y lo que as mas admirable, en todo 
tl cuerpo del Derecho Gan6nico no -sc /faa* 

..;.' . . -.. • = , •., : •.: : :v. /-11a 

(13) Concilio Aquisgra- super eum,6rc. 

licnae del anode 835. part. (15) En cllib. 3. DrP^^ 

a. cap. 5. : Si autem infir- nitentta cz^. 16. ct^ que sc 

'. "mtaif^ £^efrfsus fuerit ; ,ne / ^hallari copiado cl cap. 8 d« 

'coiife^iihne ^ at que vratione sa- la cpistola de Inocencio i thy 

jiirdiytaU.siU abjolutione ^fiec' ^ cenci6. - '• - . ' 

^onunctlone sacrijicatioleifer (16) Hamolon , Obispo 

ejus (Presbyter!; negUgentiam Lugduncnse , en su epistola i. 

careat. Yt2&Q estc Concilio Tubaldo.ObispdLbgoniensc, 

en el toiixo 4. de la Colec- en el §. 8. dice : Siautent tf 

cjon de Harduino, y en el torii. languor es ^ alVqvi^ it debilita^ 

7. de la de Labb^, Us accidant Juxta evangeUr 

(14) Sinodo Regiotici- cum ei aposio^^m praecefr 

oensedel ano 850. cap. 8. St itum indue at Fresbyteros £^ 

quis infirmatur , indue at Pres- . clesiae , 6"c . 
iyteros JEcclesIae , ut 9ren$ 



I L U S T R A C 1 O N B S. 3 49 

lla texto claro y cxpreso de la Extremaun- 
cion , sino en el capftulo Illud suferfluum , que 
es el 3 de la distincion 95 , y es puntual- 
meiite la misma decretal tantas veces citada 
de Inocencio 4 Decencio. Y sobre todo lo 
dicho , es aun mas notable , que de los vein- 
te Concilios generates que desde su nacimien* 
to ha celebrado la Iglesla , en solos los tres 
i^ltiinos se nombra expresamente la Extremaun- 
cion , y asi por quince siglos en sus juntas 
gcnerales observo siempre la Igksia un per-- 
ftcto silencio sobre este Sacramento (17): si- 
lencio mucho mas largo que el de los autores de 
Espana , y en cuyo tiempo un solo de los Vi« 
carios de Jesu-Christo habl6 claramente sobre 
el asunto. El mismo motivo que t^ivieron 
los Concilios provinciales de ocbo y mas si- 
glos , y los generates de quince , para no nom- 
brar expresamente la Extremauncion , lo tu- 
vieron tambien los escritores espanolcs publi- 
cos y privados de doce siglos : falta de nece- 
sidad , de licitud y y de costumbre. 

' XIV. 

■ (if) Aunque el Cardenal quien quiera asegurarse leycn. 

'Bellartnino en el libro De dolo , y consta del mismo tl- 

JExtremaunctione cap. 4. ase« tulo , qiie es Meniorti^ .fit^ 

fura que el C^non 69 de los nondnls Ecisiofi in on^nibus 

liccnos de la version Ar£- publicts oratidnihus,\^\sc^ui» 

fcica hace abiertamente men- de spspcchar que en Icis dbras 

cion del 0!eo de lo$ enfer- de Bellarmino por erroi' de 

mos, y lo distingue del Chris- imprcnta se haya citado un 

ma de la Confirmacion , y del Cinon por otro , pucs en nin- 

Olco de lo.^ Catccumcnos ; en guno de los ochcnta y Jos hay 

Teal idad dicho Cinonestimuy semejante cosa: y ast sul>^isfie 

kjos dc tocar ese punto ; pues lo que aqui he afirmado , qu« 

todo vicrtc en ordcn i que no hay Concilio general en 

se haga mencion del nombre que se hable expresamente de 

del Obispo en las oraciones Extremauncion hasta los tret 

(ublicas , como puede verlo . iiUimos* 



350 ESFAI^A An ABB. 

Ningimodclot XIV. Aun mas. De todos los cscritos pii- 
tntigtios trac bjjcos y privados , que he citado hasta aqui^ 
clnombrccx- ^^ ^^ ^^^^^ ^^ ^^^^ Sacramento, h4IIe- 

ttcmauncion. «cme uno siquiera en que se lea el nombrc 
cxpreso dc Exrremaumion. No se hallarA niat 
guno que lo tenga. £$ este nombre de fecha 
posterior a la de dichos siglos. No es cosa 
notable m extrana , que no se halle expresa* 
mente registrado este Sacramento con este nom- 
bre en los autores extrangeros : lejos por tin- 
to de ser cosa notable y excrana, que no sc 
halle ea los. escritores espanoles , fuera muy 
cxtraiio y notable , que los solos autores es- 
panoles lo hubiesen Hisado. Hallase , bieii es 
yerdad , la cosa significada por este nombre 
en los escritos de los extrangeros. cNo podrc- 
xtios hallarla asimismo en los nuehtros?£n el 
tiempo del sagrado silencio , si bastaba hablar 
xnisteriosamente de los mistedos , no debiaa 
publicarse. Segun esto si hubo algun motivo, 
alguna justa causa , como facilmente pudo ha- 
berla » para hablar en Espafia de la Extremaun- 
clon en algun escrito , se habra tra(ado de ella 
i lo menos en confuso. Veamos si asi como 
en los escritores extrangeros , aunque no se 
cncucntre el nombre expreso de Extremaua- 
clon « hallamos sin embargo en ellds monumea- 
/ tos para afirmar que la tratan , podremos de- 
cir lo mismo de nuestros autores ; de suerte 
que la linica difcrencia , 4 lo mas , que poda- 
mos reconocer entre unos y otros, no sea si- 
no el haber expresado este Sacramento con ma$ 
6 menos claridad : que sino fuese sjno esto^ 
la mayor cautela de los Espanoles fuera uni- 
camenre argumento de su piayox y mas es« 
crupulosa celigiosidad. 



Ilustraciokes. 351 

XV. Para poder decidir fundadamente cs-^ Icnguage de 
ta question, es menester antes fixar los t^r.Josantiguosso- 
minos con que pudieron hablar nuestros ma- J^bTo* *" 
yores de este Sacramento , y qual lenguage se 
pudo usar sobre ^1 en aquel tiempo de si* 
lencio misterioso. Es indubitable que el cur- 
so del tiempo , como muda las cosas , muda 
tambien el usq de las voces : y sin embargo 
de no poderse negar , que esta mutacion de 
cosas y palabras es mucho mas dificil y rara 
en puntos y materias sagradas , de lo cjue es 
en las profanas;no se puede tampoco negar ^ • ^ 

que aun en lo sagrado y eclesi^stico , suce-^ 
de de continuo. Tendri de esto prueba evi* 
dente quien la quiera , en las obras de nuestro 
San Isidoro de bevilla. No basta tampoco que 
indaguemos los t^rminos con que pudieron 
hablar los antiguos , directa 6 indirectamente 
de este Sacramento : es menester tambien exft- 
minar con los que pudieron explicarse en to- 
do lo demas que tenga relacion con ^1 de qual« 
quier modo. Los nombres para significar una 
cosa , suelen tomarse 6 de su ser intrinseco , 
sea gen^rico ^ sea especffico , 6 de las partes que 
la comp( nen , 6 de sus causas , 6 de sus efec« 
tos. Lo que es Extremauncion no se ha mu« 
dado famas desde el principiode la Iglesia hasta 
ahora , ni jamas se mudari hasta el fin del munr 
do* Los dos ultimos Concilios generates nos 
lav han explicado segun toda su propiedad y 
extension : de lo que en ellos se nos dice , 
debemos conjeturar y establecer el lenguage 
que usaron los antiguos para hablar de £xtre« 
mauncion. 

XVI. Siguiendo, pues, la regla que he in Ordcnconqut 
dicado para rastrear cl significado de las vo- ^-chricn^iJ 

ces, gc. 



352 EsPAl^A Arabs. 

CCS ^ generalmente hablando , y valiendome de 
la aucoridad de dichos Concilios para nuestro 
particular , vearaos en primer iugar , qual de- 
be ser el oleo que se ha de usar en la Ex- 
tremauncion , y juntamente veamos , quien lo 
ha de aplicar : veamos en segundo Iugar el ri- 
to de este Sacramento , que es lo mismo que 
decir las partes de que se compone , y todo 
su ser : veamos en tercer Iugar su virtud y cfi* 
cacia. En la primera consideracion reflexiona* 
remos sobre la causa extrinseca mediata , y so- 
bre la eficiente inmediata de este Sacramea-. 
to ; en la segunda sobre sus causas intrinse- 
cas, y en la tercera finalm^nte sobre el sugc- 
to , que lo puede recibir , y los efectos que 
causa en ^1. Cada una de estas tres reflexiones , 
abriendonos campo para entender el lengua- 
ge de los aritiguos , asi como nos submiuis- 
trari argumentos irrefragables de la Extremaua- 
cion en los autores extrangeros , del mismo 
modo nos lo pondra a los ojos en los escrU 
tos'de los Espanoles. 
Documentos , XVII. Nadie ignora , que segun los Con- 
dc la bendf- cilios citados , el oleo que se ha de usar en U 
^^^^^^^J^^^^^ ser bendecido del Obis- 

do^^ofco/^^* po (i8). Esta circunstancia indispensable ha- 
ce que los Canonistas hallen en el cuerpo del 
Derecho Canonico inemoria de la Extremauri-r, 
cion en los capitulos Litems (19)9 jyte re/et:* 
'•; i. ■ '; ' . \ ' ;. . ■ . renA 

, ' '■ ^ ' •'.• "^■) 

(18) Concilio Florentmo Sacramento de la Ettrem^n^ 

en cl Decreto de Eugcnio : cion sesion 14; cap. i. //ife'- 

Qwntum Sacrammtum tst tlexft tcclesid. materiam >/«ff 

Extrema unctto , eujus mate^ oleum ab EpUcofo hnedU^ 

• • . . ^ • ' • r' ) rifa;est oleum olk^estev. Epuco- turn, ' -■' " * * 

7 : i- . ■ . / . r>> /*"^. henedtctum:Wi Concilio (ip) Cap. Utteris iS.D^' 

A 1'* Tridentinocnia'Doctfinadol' cmifcratiom l^\!)Xizx\Km!t 9) 

... , - iL 



ItU8T».ACIONE5. JJJ 

r^»^^ (io) V porque en ellos se prescribe quo 
el Obispo hjga los Sagrados Chrismas el Jue- 
vci' Sanco. Mas del mismo inodo ballar^mos 
en nuestros Concilios de Espana documen- 
tos de la Bxtremauncion ; y primerainente ea 
el Concilio Toledano primero del alio de 400^ 
en que se prohibe expr esamente » que los sim- 
ples Sacerdotes bendigan el Chrlsma , por ser 
funcion episcopal (2 1) , y asimismo en el Con- 
cilio Bracarense primero de 563 ^ que repite 
la miima prohibicion (22). Y he aqui como 
de la calidad del oieo que debe usarse para 
la Extremauncion , se arguye , que la conor 
cieron nuestros mayores no menos en lo de- 
mas del mundo catolico , que en nuestra Es- 
pana ; y que antes bien son mas terminantes 
para el asunto los dos textos de los dos Con- 
• Tom. XV, 

LitterU vestris inter caetera 
insertum imenimus , quosdam 
regionh vestrae Episcopot d 
jDejtro nostroque ordine aiscri' 
fan , et non per limuks an^ 
nos in C9ena Domim ChrUma 
£9nfieeri , ir^, 

(10) Cap . 7*^ refer ente 1 1 . 
De celebr, MU, Fraternitati 
tuae mandamus^ quatenus die 
4oenae Domini in ccclcsta Si- 
fonfina dumtaxat , in qua te^ 
n^ris Chnsma conjiccre ^ mis- 
sarum studeas solemnia cele* 
hrare. 

(if) El Concilio Toleda- 
no primero en el Canon ao di- 
ce asl : Quamvis pien^ ubique 
eustodiaiur ut absque Epij- 
f^fo Chvisma non fiat ; tamen 
qui. I, aliquibuj locls.vel provin. 
ciis Presbyteri dicuntur Chris- 



Yy cii 

ma conpcere , placwt , ex hac 
die nullum nisi Episcopum 
Chrisma conjicere^ et per dIoe'» 
cesim destinare ; iea ut de 
singulis ecclesiis ad Episco-^ 
pum ante diem PaschaeDia-^ 
COM destinentur aut Subdta- 
con) , qui ionftctum Chrisma 
ab Episcopo , dcstinatum ad 
diem Pas chae, possint (id t em- 
pus defer re* EpisTopo san^, 
cfi-tum ese, quoa omni tempore 
liceat Chrisma conpcere. 

(22) HI Concilio Braca- 
rcnsc I. al cap. 19 ; Item pla* 
cuit , // quis Presbyter post 
hoc inter dictum ausus fue* 
rit Chrisma bene df cere , aut 
ecclesiam aut alt aria consd* 
crare,^ sno officio deponaturi 
nam et antiqut hoc canones 
vetuerunt. 



3^f4 EspaHa a ha be. 

cilios de Espaiia , que los del Derecho Ca* 

n6nico. * ' < ' - 

Documcntos XVIII. Sabemos de los mistnos Concilios 

^^TS"*'fx' de Florencia y Trento , que el Ministro de es- 

uemaLicionr ^^ Sacramento es el Sacerdote , y que por Sa- 

cerdote se debe entender el Obispo , 6 cl que 

no lo es (23). Sabemos tambien , que se us6 

cste Sacramento en la Iglesia , por lo que acer- 

ca de su Minlstro decret6 el Papa San Ino* 

cencio (24), Y aunque esta sola decision ponti- 

fi- 

suut de caeteris constdere w- 
lult Dilectio tua, adjecit etiam 
Jilius meus Coelestmus Diac9r 
nus in eptstola sua , esse d 
tua Dilectione positum iUud^ 
quod in Beati Jacobi e pistols 
conscriptum est : Injirmotur 
qws in vobis , ifc. quod non 
est dublum, dejidelibus aegro^ 
tanttbus accipi vel intelligi di^ 
here, qui sane to oleo chrismatis 
perungi possunt, quo ah Eflfm 
copo confecto non solum Sdcei^* 
dotibus^ sed omnibus utichris* 
fianis licet in sua aut suorum 
necessitate inungetido, Caete^ 
ft^m illud superfluum videtur 
adjectum , ut de Episcop^ 
ambigatur^ quod Presbyterts 
licere non dubium est. Nam 
idcirco de Presbyteris dictwh 
est , quia JEpircdpi occupation 
hibus aliis impediti ad omnes 
languidos ire non pos sunt, Ca^ 
terum si E pise opus aut potest^ 
aut dignmn ducit aliquem a 
se visitandum et benedicere^ 
et t anger e chrismate , sim 
cunctatione potest , cujus est 
ipsum ehrisma eonficen^ 



(23) El Concilio Floren- 
tino en el Decretode Eugenia 
dice as! : Minister hujus So- 
eramentiest Sacerdos. El Con- 
cilio Tridentino en la sesion 
14 cap. 3. habk de este mo. 
do : Ostenditur illic (in epis- 
tola Jacobi) proprios hujus 
Sacramenti Ministros esse Ee-, 
clesiae Presbyteros , quo no- 
mine eo loco non aetate senior es, 
aut primates in populo inte^ 
Wgendi veniunt, sed aut EpjS' 
eopij aut SacerdoteS ab ipsis 
rtt^ ordinati per imposttionem 
manuum ptesbyterii. El mis- 
mo Concilio vuelve d decir 
lo mismo en el C£no& 4 : Si 
quis dixerit, Presbyteros Ec^ 
elesiae , quos Beatus Jacobus 
Mdducendos esse ad infirmum 
inungendum hortatur, non esse 
Sacerdotes ab Episcopo ordi- 
natos , sed aetate senior es in 
quavis communitate , ob idque 
froprium extremae unctionis 
Minis t rum non esse solum Sa*' 
^terdotem , anathema sit, 

(24) Inpcehcio primcro 
en cl cap. % de su carta f De- 
ccncio; Sani^quontam de hoc. 



jicia bastaria para asegurar no solo su fiel cum- 
plimi^nto en £spana » sino que tambien tene* 
mos documentos de ^i en nuestra nacion , se- 
gun lo dicho en mi nota tercera acerca de las 
cartas pontificias recibidas por nuestros Con* 
cilioSy hay monumento al parecer aun mas ex-< 
preso sobre el particular del Ministro de e^te 
dacramento , anterior aun al citado de I?lo- 
cencio, en el Concilio Toledano primero (25): 
pues aunque es verdad que 4 prim era vista 
debe entenderse dicho C4non de la uncion con 
el oleo de los Catecumenos^ que se da en el 
Bautismo ; como quiera que por nombre de 
chrisma entiendan los Canonistas el olco san* 
to de la Extremauncion ; no hay motivo , para 
que dicho C4non no se entienda tambien de 
este; tanto mas siendo comun 4 entrambos oleos 
6 chrismas el haber de ser consagrado por el 
Obispo , y el no poderse administrar de quiea 
sea de orden inferior al sacerdotal. Admiti« 
^a esta.*inteligencia , que parece. bien razona^ 
ble » teiftmos asimismo entre los escritores de 
Espana , quien por acordar el Ministro de la 
Extremauncion nos da documento de este Sa- 
cramento » ni mas ni menos que lo hallan los 
Canonistas y Te6Iogos en autor no espanol. 

XIX. Pasando ahora de lo que se puede y sobre lo in- 
considerar como pre vio 4 este Sacramento , trin»cco 7 par- 
4 lo que cs su ser , y partes que lo consti- ^^^7^! 

Yy % tu- 

(25) EI Concilio Toleda- timem meminirmt semper Ar* 

no i.alcap. 20. diceasi'iV^ chidiaconi ^ vel praesentibui ^ 

tutum est, Dtsconum non chrU ■ vel absentibus Jbpiscopif, sugm 

mare ^ sed Presbyterum^ ab- gerendam^ut earn et Fpis^ 

stfUe Episcopo, pmesente vers copi custodiant , et Preskjfteti 

nan , nisi ab Ipso fuerit prae^ non relin^uatU, 
ceptum. Hujusmodi (onstiiu- 



\ 



356 EspaI^aAhabiT. 

tayen,para proceder con mayor claridad,cs* 
tablezcamos con el Concilio de Trento (a6), 
que la Extreinauncion es cumplimiento y con- 
sumacion de la penitencia , y de toda la vi- 
da Christiana , que debe ser una penitencia 
perpetua. Establezcamos con el mismo Con- 
cilia que esta extrema penitencia se cumple 
segunel ensenamientode Santiago Apostol^^/), 
con la uncion del santo oleo acompanada con 
h oracion del Sacerdote , consistente en aquellal 
palabras deprecatorias de la forma de este Sa- 
cramento Per is tarn sanctam unction em^ &c. (28). 
Acordemonos tambien, que Origenes en el tex« 
to que he citado en la nota 6 , llama 4 este 
Sacramento Septima penitentia dura y labo^ 
riosa : y que estas palabras las aplique 4 este 
Sacramento, consta del texto de Santiago que • 
trae , y mucho mas del modo con que lo ex- 
pone; pucs donde nuestra Vulgata dice Orenf 
super eum , segun la version de Origenes $4 
lee imjponant ei manus y imposicion de^manos^ 

que 

(2(S)* El Concilio Trklen- eum , ungentes eum oko in 

tino en cl lugat citado antes: nomine Domini, et orati^Jidei 

Visum est sanctae Synodo , salvahit in/irmum , e^ alUv'ia- 

fraecedenti doctrinae de poe- hit eum Dominus : ft siinpec" 

nitentia adjungere ea , quae cat is s'lt , dimitteniur ei. 

sequuntur de Sacramento Ex- ( j8) El Tridcntmo en cl 

tumaetinctionis quod non mO" lugar citado dice : Quibus ver-* 

do foenitentiae , sed etiam to- bis (de Santiago Apostol ) , ut 

tius christianae vitae , quae ex apostolic a tradttione frcr 

ferpetua poenitentia esse de- manus aceptd Ecclesia didicit^ 

^ety eonsummativum existima- decet mat etiam ^ for mam pro* 

tum est 'M Patribufi piam , ministrum , et effectum 

'■ {if) Texto de la Epistola hujus Sacramenti, Intellexet 

de panliago: Injirmatur quts enim Ecclesia, .... formam 

in vobis ? Indue at presbyte- . . . , esse ilia verba Per istam 

ros Ecclesiae , et orent super sanctam unctionem , 6rc, 



Ilustilaciokss. 357 

que en el caso prfsente no puede significar 
sino remision de pecados , pues en realidad 
asi con la imposicion de las manos se les re<- 
Conciliaba i los pecadores penitentes (29). Con 
estos fundamenTos sobre d ser de este Sacrar 
2nento,que es el de la consumacicn y cum-* 
plimiento de coda penitencia , y aun de la ' ^ . 

sacramental , y sobre sus* partes , que son la 
uncion y la forma depr^catoria , hagamos al- 
gunas reflexiones sobre el uso y practica de 
}a antigua Iglesia eh el punto de' penitencia ^ 

consumativa con la forma deprecatoiia en los 
penitentes nioribundos« 

XX. En donde principalmente podr^mos EnlosC£no- 
aprender ese uso y prictica , es ciertamente en "5*. ^^"'^^^: 
los Cinones Penitenciales , y en aquellos con bTan^'dc^ los 
particularidad » que tratan de la administracion morlbimdos/ 
de los Sacramentos k los publicos pecadores 
en el trance de muerte : pues es mas que cier* 
ta y notisima la circunspcccion y economia 
que se. usabaf en los .piimeros siglos con los 
pijblicos pecadores,^' aun con los moiibun* 
dos. Segun eso , si la £xtrcmaunclon es la 
cojisumacion y cumplimiento de toda peni« 
tcncia , y especialmentc de la que es Sacramen- 
to yComo deciamos con el. Tsideptjno^si e;s 
la septima» dura, y laboriosa tpemtencii; ; cof 
sno deciamos con Origenes; por necesidad 
debio establecerse algo acerca deJaExtremaun^ 
cion » no menos que sobre los otros dos Sa<4 
cramentos ^ en orden a los enfermos moribua-* 

dos, •• 

(29) El CahcilToCartagr» iH 9&b dd $17. al c^p. p : 

xiense terccro , vulgarmente y el Goncflio Tolodano pri* 

quarto en el Cfnon 78, y en oiero en el C^on 2* 
el 80. el Condi 10 Gerundense 



no 



358 ESPAI^A AUABE. 

dos , qiiando la Extremauncion es con toUa 
propiedad el Sacramento de penitencia de mo* 
ribundos , tratandose de unos siglos , en quei 
con tanta precisbn y exactitud se prescriblo 
lo que debia practic^rse en toda penitencia, 
y singularmente en la extrema« 
s^nlasdoc XXI. Los primeros pasos que se dan en 
^-i^^rk^-^" la Historia Eclesiistlca para hallar monumen* 
cihotiibcnu j^^ ^^^ Canones Pepitencialcs en pr6 , 6 ea 
contra de |os moribundos ^ no hay quien no 
sepa , donde iios Uevan. Nos llevan 4 los ce^ 
leb^rrimos y disputadisimos C4none$ del Con-* 
cilio Eleberitano » 6 lUiberitano. Este Sfnodo 
en trelnta y siete de sus ochenta y un capi*- 
tulos habia de pecadores y penitentes (30) ; 
y donde prescribe » asi lo que se ha de pra<> 
ticar con ellos durante la vida » como lo que 
se ha de executar con los mismos en el tran* 
ce de la muerte , casl nunca se vale de otras 
palabras » que de la de comunion , que se les 
ha de dar 6 negar. Que dicho Concilio pOB 
la palabra comunion no entiende siempre , 4 
lo menos privativamente , lo que ahora sig- 
nijfica por antonomasia comunion , esto . es , la 
participacion de la Santa Eucaristia ; es mas 
que cierto, no^ solo porque no-era esu sola 
participacioo k que se negaba 6 se daba 4 
los 'publicos- penitentes , como consta , y se 
dlri. tambien mas abaxo \ mas tambien por el 
contexto del mismo Concilio en algunos de 
sus Cinones. Las palabras dclineras commu^ 

(30^ VcanscdclCottcaio ji. 34- 37- 4^- 5o- 53- 54- 

Elitcrltano del aiio de' 305. 5S- ^i- ^S* <^4' ^- ^7- ^9- 

los capitulos I. 2. 3. 5. 6, 7. 70. yi. ji. 7J. 75. j6. 78. 

8.9.10.11.12.13.17.18. 7p. 



iLXySTHAClONES. 35^ 

nicatonas (31), abstentas (3^) , ^bstineant (3 3), 
tictfiatur {T^^t) , dari pacem (3 O , re^oncilia-' 
ri (36) , communione reconciliare (37) , que afio- 
xa entrevera , y ahora substituye el Concilio 
dlapalabra comuniofi^^xvithn\ evidentemente 
que el Concilio poAiomunion entiende con sig- 
nificado mas universal la partidpacion de ora- 
cion , y de Sacramentos de la Iglesia. ^Pero 
de qu^ Sacramentos se deber4 entender este 
Concilio de Espana , tratandose de pecadores . 
penitentes moribund os? 

XXII. Para resolver esta question , tengar del Concilio 
mos presente el capitulo 1 3 del Concilio Neo- Neocesariensc, 
cesariense ( 38 ) , y el C4non 1 3 del Con- 
cilio Niceuo (39) , y lo que dice el Papa S. Ino- 

ceil- 



* (3O <^ap- 53- 

(33) <^ap. 57. 

(J4) Cap. 5j^. 
• (85) Cap. 61. 
•' ft6) Cap. 69, 

(J7) Cap. 71. 

(38) EI cap. 3 r. Df Fra^ 
fyuHj agrorunf dtl "Cortcilip 
Keocesanense segun la inter- 
pretacion de DIonisio Exiguo 
CQ laColeccion de Labb^ dice 
asi t Preshyferi rUris in EccW- 
iiaCtvitath , JBfUcofo ffoi^ 
sinte ^vfl praisentibus Pref- 
•fyteris urtiilpsius, effnu non 
fdjsunt , nee fon^m sacrlpca- 
turn dare , ealuem forrigere. 
Si vero absentes hsfuerint , et 
md dandatn orationem woeen*- 
tuVf soRdare dehehunt, Se ha- 
lia ette mis^mo capitulo en el 
cap. 1 2 . Preshyteri rt&is di9- 
tmcion 95. del Dccreto. El 



tnismo capitulo en el citado 
Labbe, segun la interpretacion 
de Isidoro Mercator ^ se lee 
baxo el tftulo De Presbyter 
rh alterm£ regionis en esta 
otra manera : Preshyteri , qtd 
corregionalej sunt (Debe leer* 
-ae non /»fif, segun todcalot 
manuscritos •) in JEcclesim^ 
*fraesentihus JEfiscopis vel 
Presbyteris iivitatis , offerre 
'non possunt , nee dare panem 
JoncSificatum.nee caiicitnpop- 
Tigere.Qtmd sfiabsentes /nw/ eL 
tit'atis Saeer dotes , ^t invitaii 
fuerint^ ad dandam oratiomnh 
jolt poterunt dare, 
, (39) ^ Canon 13. del Con- 
cilio Niceno : De his , qui ad 
-exitum veniunt , etiam nunc 
kx antiqua regularisque ser- 
vetur , ita ut si quis egreditur 
de eorpore , ult'imo ft necessa^ 
rid' viaticS minimi prizetur. 
Quod 



'3^0 EsPAUAAaABE. 

cencio pnmero i Exuperio , Obispo de Tolo^ 
sa (40). Tenemos en esas tres autoridades tres 
monumentos de los mas cercanos al Concilio 
Elibcritano, el primero del aiio de 314 » el 
segundo de 325 , yen ^L^l Presidente HosJo» 
que no podia ignorar 1^ Qanones del Con* 
cilio Eliberitano/y el tercero de 408 poco 
mas I 6 menos. £11 el Concilio Neocesarlea* 
se J segun la intelig^ncia de los compositores 
de la Margarita , 6 sea Indice de Jus cano* 
nico y se trata de la Extremaunclon » porque 
en aquel capitulo , se dice , que los Sacerdo- 
tes extradiocesanos no puedan , fuera de sift 
dt6c€sls y administrar Sacramentos ^ ni celebrar 

las 



Qudd St consequutus communio* 
ficni t oblationisquc particfps 
f actus, herum convaluerit, stt 
inter eos , qui comntuniomm 
oratioms tantutmnodo conse^ 
fuuntur, Generaliter autem 
^tnni cuilihet tn e.xitu posito^ 
et poscenti sibi communhnis 
(eucbaristfcae) gr.atfam trU 
but , Episcopus probabiliter 
(postquam probaverit dare) 
ex oblatione debebit, 
• (40) Inocencio primero 
en el cap. 2. de su carta ^ 
Exuperio , habla a».' £t hoc 
^u.ae^situm Mt^iextremo vttae 
Auae poenittnpjam sjtnul , et 
reconciftationem cotnrnuniauis 
fxposcunt, De his ohservatio 
frior dumr ; posterior , inter- 
veniente misericardia^ inclina^ 
fior. Nam consuetudo prior te 
ftuit, ut concederetur poem'trff 
tta ySed communio negate tiir; 
nam ciim illis tentporibus crc^ 



brae persecutiones essent : m 
communionis,' -coneessa -, fa^ 
cilitas homines tie reconclifa' 
tione securos non revocaret ^ 
lapsu , fiegapa meritd commu* 
mo est , confessa poeniten$4a^ 
ne totum penittu negaretur^ 
et dttriorem esse remissionem^ 
ftcif tempprtf ration Sed posp" 
quam Daniinus noster pacent 
ecclesiis sms reddidit ^ jam de* 
fulso terror e communlonem da* 
ie obeurUibus placuit ; h prop- 
ter Dmtmi mlsericordiam qua-' 
slviatht^m prqfecturts , et n^ 
No(oatikfii haeretici^ negatitis 
veniam ♦ asperttatem , et durir- 
tiam subseqiu videamur. TrU 
buitur ergo cum poenitentia 
extrema communio , ut hotTu^ 
nes hujusmodi vel m supremis 
suis promJtente Salvatore noS'^ 
tyo li perpetuo excidio vindi'm 
eentuit. 



Ilusthaciones* 361 

las Misas , mas si dar la or acton en caso de 
ausencia de los Sacerdotes del pais , y quan* 
\do se les pidiese ; y para que se entienda que 
se trata de oracion , que sea forma de la £x- 
tremauncion , anade la glosa mystuam preca- 
tionem , suplica misteriosa. Esta suplica r ^ ora-* 
cion mistica » 6 misteriosa , no puede ser la 
Misa que queda expresamente excluida ; luego 
es alguna siiplica ii oracion sacramental , que 
sea excepcion de la prohibicion general de ad- 
ministrar sacramencos : tanco mas, que en la 
concesion de hacer esa oracion pone el de* 
creto la palabra 5o//, si ad dandam orationem 
wocentur , soli dare debebunt ; pues no pudien- 
dose dar jfacilmente otra inteligencia 4 la pa* 
labra Soli , parece que con elk se les quiere 
quitar i esos Sacerdotes el escrupulo que les 
podia excitar el texto de Santiago Presbyfe^ 
ro. . . . f ungentes , . . . orenP , que dicho en 
numero plural indica , que hayan de concur-* 
rir muchos Sacerdotes para esa funcion , co- 
mo lo practican aun hoy en dia los Griegos. 
Anadase la autoridad de los compiladores de 
la Margarita , y sobre todo lo que voy i de- 
cir del Concilio Niceno , y del Papa S. Ino- ' 

cencio , con que quedara mas confirmada es- 
ta inteligencia. ^ 

XXIII. El Concilio Niceno nos enseiia dclNiccnot 
muchas cosas bien interesantes para mi in ten- 
to. Despucs de haber hablado en los Cino- 
nes ii,y 12. de los piiblicos pecadores pe- 
uitentes^ pasando i hablar en el C4non 13. 
de los mismos quando se hallan en punto de 
muerte^ nos dice en primer lugar , que quiere 
que con estos se observe la disciplina anti- 
gua , y como declarandola , anade : de suerte 
Tom. XV. Zz que 



362 Es-^aSa Arabb. 

que si mueren , no $e les prive dtl idtimi^ "via* 
iko necesario. Si hubieramos de emender es- 
ta palabra viatico , como la tomamos ahora ji., 
no pudiera significarsc en ella sino la ijltima 
comunion de la Santa Eucaristia ; mas basta 
reflcxionar sobrc el mismo Canon , para que 
se cntienda,que xiatico en el lenguage ami-* 
guo no j^ignifica , a lo menos por antonoma— 
sia y privativamente ♦ la purticipacion de la 
sagrada parricula en peligro de muerte. El mis- 
mo Concilio en el mismo Cinon nos lo indica* 
con explicar la disciplina antigua y la palabra 
'viatico , distinguiendo la comunion , y la par^ 
ticipacion de la oblacion , y concediendo al en- 
fermo , en caso de convalesceiicia , que pro- 
sjga gozando la sola comunion de la oracion , mas 
no la participacion del pan eucaristico. Bien 
es verdad , que a esta tambien la llama comu^ 
nion , pues prosiguiendo a hablar en el mismo 
lugar de los penitcntes que la piden en pcli> 
gro de muerte , vuelve 4 usar la palabra ro« 
muvion , y lo dexa 4 juicio y determinacioa 
del Obispo. Dura mucha luz 4 todo lo que 
he dicho sobre estc Canon, el vigesimo pri* 
mero de los Niceno -arabicos ; y aunque en 
realidad no sean estos de la, mayor autoridad, 
no debe dexar de tenerla grande este deter- 
minado C4non vigesimo primero, por no ser 
puntualmente siao una mayor y mas amplia 
expHcacion de nuestro Canon decimotercero, 
de que he hablado , y que es ciertamente de 
los Icgitimos del Concilio Niceno. Ahora, pues, 
el 21. de los Niceno - arabicos nos dice (41X 
; que 

(41) EI C^non 21. Nice- asi :. Si autcm alien: ecrunt 
noar^blco hacia cl fin dice mors adn it non cam fhtn poem 



Tlustraciones. 363 

que 4 los piiblicos pecadores penitentes , si 
cnfcriTiah de muerte antes de haber cumflido 
los tiempos prescritos a susi penitencias, nun.- 
ca se les ha de negar el viatico , y que asi se 
Ics conceda el comunicar en ia oration y en 
la comunion , y en caso q'je convalecieren , 
se ies conceda el estar con los que comu- 
nican en la oracion y oblacion. Todo esto 4 
priinera vista pudiera parecer que hace contra 
mi intento : mas no es asi , que antes lo confir-* 
ma , pues prosiguiendo el mismo Cinon k ha- 
blar de los que desean comulgar con la pariici^ 
pacion de los sagrados misterios , prescribe 4 
losObisposque uscn de suma diligencia y caute- 
la en concederselo , si los juzgare dignos. Esta 
tan grande cautela no se adapta a aquel viatico, 
que no se niega 4 ningun moribundo , y que 
consisie en jia comunicacion de oracion y co- 
munion en tiempo de la enfermedad,y en la 
comunicacion de oracion y oblacion despues 
de la convalecencia : kiego la comunicacion de 
oracion , de comunion , y de oblacion no es 
participacion de los sagrados misterios de la 
Divina Eucaristia ; y la palabra comunion era 
promiscua en aquellos tiempos para significar 
la de sola oracion , y buenas obras ^ la de al- 

Zz 2 gun 

nit ent la .netjuajuam viaticum tia praeterea maxima adlum 

ifjinegandumerit^siidfoj" btniia est circa eos , quibus 

tulaverit , sai communicft In tnors adest : si petierint , iliiba' 

orat.'onc et communione, SivC' torum et sacrorum myste^-io- 

rb a sua infrmttate , qud' ad rum^ nentpe (otnmunionis^ par' 

extremum vitae per ductus fue- ticipes esse ; dili^rntijsftne at* 

rat , convnluerit , postquam que sedulo perquirat Episco^ 

orationis et commimionis par- pus de illls , et exh'ibeiit ipsis 

ticeps fact us erat , maneett comnmnionem , ii eos dignos 

cum illis , qui communicant in esse intellexerit. 
orati§ne et ^blatlone. Diligent' 



3^4 E S P A iJ A A R A B E. 

gun otro Sacramento, y la del Sacramento del 
Altar. Tengase prcsente todo esto para lo que 
dir6 despucs. 
ydelPapaS. XXIV, Interin oigamos al Papa S. Tno- 
iDocencioI. ^encio^ prlmero en la citada epistola 4 Exu- 
perio. En ella habla de los pecadcres obsti- 
nados por todo el curso c^e su vida , que pi« 
den en punto de muerte la pen'tencia , y junta- 
mente la reconciliacion de la comtinion. Las pa* 
labras penitencia y reconciliacion , en el mode 
de hablar de nuestro ticmpo^ serian dos t6r- 
minos sinonimos , que significarian lo mismo. 
Reconciliacion de comtinion en nuestro modo 
.de hablar , tomando una y otra palabra en 
el sentido usual , seria una expresion impli* 
catoria. No asi en el lenguage de los antiguos; 
* y segun ^1 , responde el Papa , distinguiendo 
el uso mas antiguo del mas inmediai© 4 su 
tiempo. Segun el mas antiguo, confiesa que sc 
daba 4 todos esos moribundos penitentes la j>er 
nitensia , mas que no se les daba la comunion ; 
segun el uso mas recieiite , dice que ya se l^s 
daba tambien la comunion. £ Pero qua! comu- 
nion ? Ciertamente la comunion por viatico. i Pe* 
ro esa comunion por watico de que habla el Pa- 
pa San Inocencio » es acaso la que nosotros 
llamamos comunion por viatico^. Si se reflexio* 
m 4 lo que anade , juzgo que no. El Santo 
Pontifice para dar la comunion por viatico, 
da por nizon primeramente la misericordla 
divina;en segundo lugar el quererse oponer 
al error del herege Novaciano , que nega« 
ba el perdon 4 los moribundos (como dire mas 
oportunamenre en otro lugar); y por estas dos 
razones , dice el Papa , que se daba en su tiem- 
po la extrema comunion , para que segun la pro«« 

me- 





tica : £ i^ xxmnrjirz: ci 
ind?*rrfi;amai5= ^ roa*^ x- 
das se|:in: s. rjiff?r^v x 
mo Canciixr- in: x? i. . 

Caiiflcar -s; ssusz^x r t cfrssn *:^ i^tn 
ccdtx mt sdL: tis >^=?- . i ^^i 

dfcsen fomarii i£Vir:i&- . j^ ..-.-. -. ^^ 

en d NicsaK- zrix>iji: i. i,ai\x2i:.. :fe^. 

punnikliBcm^ , tjiif i^ ^ 

hasta poco jonst tfe tsivzr .t, hisi:^ Ai^>. 
ascgura , tjuir it ss:. iis^^. ^a^^. _ -«-r«-»^ 
liacion, y gut yi osj^^i-i ^^ iK^-feiti^^ffi^ 
scgua d rnboD'. ^smwix^^ . ^ tu^-^ ^ ^^^^ 

rccandJuicTi;: oj i^\ tu^i:..xifu^^ ^^-:. .--^»v 



366' EspaSa Arabe. 

peiiiiencia , y negaba la rcccnciliacion ; una pe^ 
nitencia raconciliatoria , que sea comunion ex- 
trema , y por lo misitio viatico : esta peniten- 
cra reconciliatoria , comunion extrema , viati- 
co , no pu^dc 5er sino aquella oracion mfsii- 
ca , no puede ser sino Extremauncion. Ella 
no es , 111 pucde ser la absolucion sacramen- 
tal ; pues esta , segun consta del Concilio Ni- 
ceno , y del mismo Papa San Inocencio , nunca 
se nego A qualquiera pecador penitente en pun- 
to de muerte.: no puede ser la Eucarjstia ,"quc 
segun el Concilio Niceno no se daba 4 todos, 
sino solo 4 aquellos que los Oblspos despues 
de maduro eximen juzgaban dignos ; no po^ 
dia ser la Eucafistia, que no era €l punto de 
la diferencia entre Novaciano y la Iglesia Ca-^ 
tolica ; no podia ser la Eucaristia que supone 
el perdon de los pecados , y asegurada ^1 al- 
ma de su perpetua perdicion , razones ya di* 
chas en el niimero antecedente. No queda > 
fuera de la. penitenciay Eucaristia , btra cosa 
alguna , 4 que poder atfibuir el ser comunion 
extrema , penitencia reconciliatoria , y viatico, 
como constar4 aun mas claramente de lo que 
dir6 mas abax:o , sino es la-Extremauncion : lue- 
go estia cs de la que hablan los Concilios Neo- 
cesariense ^ y Niceno , y el Papa San Inocen- 
cio. Por lo mismo mucho mas se debe decir 
del Concilio Eliberitano , que la comunion 
que decreta concederse 6 negarse 4 los mo- 
ribundos , es la Extremauncion ; pues ella no 
es la absolucion .sacramental > que nunca se 
les nego, como bemos visto; no puede ser la 
Eucaristia , que no se daba a quien no se da- 
ba. la Extremauncion , como se vera de aqui 
4 poco , y la Extremauncion no se daba en 

aquc- 



Ilugtraciones, 367. 

aqiiellos tiempos 4 los penitentes moribun-. 
dos^como heiuos visto con d Papa S. Ino- 
cencio : luego esa comunion del Coiidlio Eli- 
bericano , negada 4 los penitentes moribun- 
dos , no es sino principalmente la Extrema- 
uncion. Y he aqui dbcumento, sino expreso, 
como yo dixera , porquc lo es , segun el Icn* 
guage de aquellos tiempos , tacito 4 lo menos, 
6 implicito en el Concilio mas antiguo que 
conocemos de Espana. 

XXVI. Y para que esto mismo se vea- Confirmase 
aun mas clararaente de otro Cpncilio de Es-^^""^™ 
pana , cx&minar^mos de pasage el de Gerona 
del aiio de Christo yiy , Era de 555 , en su 
capitulo nono (4*2). l)etermina en ^l , como 
consta de su tkulo , y de las ultimas palabraS' 
deLc;apftulo,que l6s pecadores penitentes quc» 
no reciben la absolucion piiblica , con tal que 
la hubiescn recibido en la hora de la muer- 
te , y no les Impidiese ninguna otra irregula- 
ridad , pudiesen ser promovidos a los Orde- 
neSi.Sacros. Todo csto se entiende. bien : mas 
observcmos , como se explica el Concilio so* 
bre fa peilirencia y reconciliacion eii la ho- ' '• 
ra de la muerte : Si el enferfno hubiese recibU 
do for la comunion la bendicion de penitencia^ 
que tenewos por iHatuo. Expliqueseme este tex» 
to segun el significado que damos ahora a las 

(42) El Concilio de Ge- nitentiaeynedictttmem^juam 

rona en c! cap 9 , cuyo titulo vintfcum dfputatfius, per iom^ 

C8 : De his , qui fubla^ poejii- miinionetn acceperit , et post^ 

tcntiiimnojiiiccipiunt.sedtan- moJiim reconvalesctnt caput 

turn viaticum^ ut in Clero pro^ focnitcntiae in £ceejesia pu- 

moyeitntur^ habla en cslos Icr- hlice non subdiderit ,'Si pto^ 

ininos ; is vera , ifUi ae^ ritu^ hibitis vitiis non dfiineaitur ok^ 

dihis languor c depresius /^- noxius.adnuttatur ud Clef urn. 



3^68 EspaIJaArabe. 

palabras -conmnion , bcndicion.^, penitencia i vi/tti-^ 
CO. Segun lo qUe isignifican abora « me pareccv 
el textoanteligible , y me pareccimposiblc que 
se les pueda dar ningun sentido coherente 4 
la$ practicas ni antiguas ni modernas de la Igle* 
sia,y ni siquiera al coniexto de todo el ca- 
pitulo. Enciendanse las palabras segun la ex-- 
plicacioii que les he dado refiriendo la auto- 
ridad de los Concilios Eliberitano , Neocesa- 
riense , y Niceno , y la del Papa San Inocen- 
cio,y se ver4 quan obvio sentido y natural nos 
presentan. Qjiien hubiese recibido por la co^ 
munion de oracion , 6 forma depreeatoria de 
la Extremauncion , la bendicion de penitencia , 
esto es , el Sacramento reconciliatorio de ma* 
no sacerdotal , que^ tenemos por viatica , este 
podia ordenarse. Porque hubiese de poder orde- 
narse ei que recibla la Extremauncion , y no 
el que recibia la piiblica absolucion; y p5r- 
que la Extremauncion haya de llamarse via- 
tico , constari del examen , que he propues- 
to acerca del sugeto y efecto de la. Extrema- 
uncion. ^ 
La Extrcma- .. XXVIL Mas no puedo entrar todavia en 
f " v^"^ r F"^ ^^^* discusion hasta no haber prevenido coa 
carlstia. ^ "' ^^ Goncilio de Aquisgran de hicia el atio de 
E35 , que se acostumbraba dar i los enfermos 
despues de la absolucioa . sacmnental .la Ex- 
tremauncioft , y despUes de esta , ppr ultimo , 
quando estaban mas proximos 4 morir, se les 
daba la Eucarlstia (43). fiien veo que este es 

un 

C4^ Cition 6. del Con- dotaltseu ahsolutione ;necnon 

cilio de Aquisgran: jy injir^ curatione sacrijtcaii olei,per 

mitate depreiHisfuerh^ ne cofu ejus (Prcsby tcri) negUgentiam 

ffssiont af^ue ^rationesac^r- parent. Dcniqu^ sijmcm ur* 



un Concilio muy posterior 4 los de que tra-- 
tamos: sin embargo^ no siendo creible que m\ . 
Concilio hubicse querido introducir innova- 
cion en un punto de disciplina tan notable; 
y no tratando de 61 , si no para acordar 4 lo$ 
curas su obligacion , como se vc de los mis-; 
xnos terminos en que habla ; parece ciertamen-: 
te que no hizo sino , 6 reformar algun abu* 
so que se hubiese introducido sobre el par- 
ticular , 6 confirmar el uso que prevalecia. Cort 
esta doctrlna 4 U mano se^4 mas facil combinar 
cntre s{» no solo las doctrinai acisfrca del scr y 
partes de cste Sacramento de que hemes ha» 
blado , sino tambien mucho mas las que ya* 
iBOJ 4 tocar acerca de su sugeto y efectos. 

XXViri. El Sacramento de la Extremal Sugeto capar 
uncion es Sacramento de vivos , mas al n>is> ^ *^"** 
mo tiempo lo es princripalmente 4e> vivos pe^ 
nitentcs. Porque es Sacrdmento de vivos , pr6- 
xequiere de suyo el estado de gracia. Porque 
es Sacramento de penitentes ^ quaiquiera , vez 
<juer el que lo recibe es pepitente , ha de po^ 
der perdonar en ^1 reliqulas de pecados. Segum 
csto,cqui^nes son sugetos capaces de este Sacra- 
•mento? No dexeraos de la mano lov» Canones 
PcniteHfciales de la Iglcsia antigua relativamente 
i los moribundo^, para resolver esta qiiestioq. 
Pero antds sepamos si ser4n sugetos capaces de 
este Sacramento los ptiblicos pecadores jno pe* 
nitentes? No,4 lo que nps dice el Papa Sah 
Inocencio (44) , que puntualmente prohibe que 

Tom. XV. Aaa se 

gtve ffrspexent , commendat mumonis .... 
nnim.im chnstiannm Dorm- ^44) Tnoccncro Papa en 

no Deo suo more sacerdotali la Epist. i Dcccncio , dc^pues 
cum afceptiene sacrje com^ dc las palabrag citadas en la 

no- 



370 ESPA^A A HA BE. 

S6 ks d6 la Extremauncion , porque fes Sacra- 
mento . y porque a estos pecadores tambiea 
los demas Sacramentos se les 4iiegan : luego 
$ugeto de este Sacramento cs cl pecador pe- 
ndente , a quien se d^ el Sacramento de la 
penicencia , pues ^1 es cumplimiento de este » 
yt se debia dar antes del de la Eucaristfa: y 
csto ser4 verdad , sino otro ^ 4 lo menos quan- 
do se trate dc pecadores piiblicos , 4 quienes 
no se podr4 , segun la decision de San Inocen- 
ciQ , dar la Extremauncion , porque ni se les 
ha dado antes la absolucion sacrameiital »,ni 
se les i^ba dcspues la Eucaristia. Aun mas, el 
sugeto de este. Sacramento ha de ser el pe- 
cador, peniteiite jenfermo ;p.ucs como noia .el 
..i . r\-- f C;jrdenalr Bellarmino . D^ . Bxtrema uhcpime 
' capj, 91- sobre la.palabra Infirmatur de Santia* 
gA> los santos puedcn hacer penitencia ^ y la 
Extremauncion no es sino una especial mi- 
^ericoi'dja que se. usa con los enfermos que ya 
no. pwejden cuflijplir toda.la penitencia que der 
bieran hacer rinaposibilidad que no se veri* 
fica sino del que esta graveinente cnfermo , y 
en peligro de muerte. 
Ouecosasig-, XXIX. jMas podr^mos asegurar , que ese 
nifica «»»«- sugeto de U Extremaurtcion haya.sido fiienf- 
^*^^ .pre el pecador gravementeenfermo ;.dc suerte 

que qualquicra. pecador penitente la Juaya podi- 
do lograr en todo jiempoyy en lodo lugar? 
Xotembs con el mismo Cardenal Bellarmino 
en el lib. 2. X>r Jfnag.-.Sanct. cap. 9. en la 

adi- 

liota ^4 , aiiadc : Na^ non sacramenta peg^ntur ; ^ fU9* 

jjoenit^tflmsh'tudmfunJtnon modo hoc unutn genus ftUs^- 

fot est ^ ^uta genus est sacra- tur fosse concedi? 
menti ; nam quibus reli^ua 



Ilttsthaciohes."' 371 

adicion de caracter cursive , que Tertuliano , ' 
San Cipriano , y otros escritores de igual an- 
tigiiedad toman por una misma cosa la co^ 
manion , la reconciliacion , y la paz, ; y lo mis- 
mo advierte y reflexiona sobre el texto del Pa- 
pa San Inoccncio. Asi es ; pcro con el dc*^ 
bido respeto a tan eximio y acreditado escri* 
tor 9 deber6 tomar argumento de lo mism(» 
que ^1 dice aqui , para asentar contra lo que 
£1 opina , que la comunion , de que hablan 
los citados autores antiguos , no es la Comu* 
nion Eucarfstica i pues la comunion , de que* 
hablan dichos escritores , es la que negaba el 
herege Novaciano 4 los pecadores penitentes; 
y la que les negaba Novaciano , no era direc- 
taraente la Eucarfstica, sinaaquella, que ^1 pre-" 
tendia err6neamente que no tocaba 4 la Igle- 
sia el darla , mas si 4 solo Dios , como se sac« 
claramente del mismo San Cipriano (45)9 de 

Aaa 1 ^an 



(45) San Cipritno en el 
lib. 4. epist. 3. dice asi; Ne- 
mififm putamus h fructu s^ 
tisfacttonls et spe pacts arcen- 
dum, cum sctamus jux$a scrtp^ 
turarumJUem^ auctore et hor- 
tutor e ipso Deo , sd agtndam 
foefutentiam peccatores redi- 
gi, et veniam ac indulgentiam 
poenitentibus non dtnegarL 
At que oh frustrsndae f rater- 
nit Otis irrisio! Ok mtserorum 
Umentantium caduca dectp- 
tio J oh haereticae institutioms 
ine/ficax et vana traditio! hcf" 
tart ad satis factionis poeniten- 
tiam , et subtrahere dfi satis* 
fact tone medicinartudtcere fra* 
tribus uostris : Flange it Uh 



chrymas funde , et diebus ac 
noctibus ingemisce , et pf% 
mblticndo et purgando delicti, 
tuo largiter et frequenter ope^ 
rare , sed extra ecclesiam post 
omnia tsta morurts: quaecum^ 
que ad pace m pertinent ^fa^ 
cies% seahuilam pacem t quam 
quaeris , acctpies . . . Qttod si 
invenimus^ a poettitentia agen* 
da neminem aebere prohiberi^ 
et dcprecantibus at que exoran- 
tibus Dei misertcordiam , se* 
cundthn quod tile miserlcors et 
pius est ^ per Sactrdotcs ejus 
focem posse comedi , adnut^ 
t endue est plaf^geniium gemf* 
tust et poenitentiae fructus d^ 
UmtUms nom ntgsmdut. 



37^ EspA!}A Akabe. 

San Ambro'sio (46), y de Socrates , citadbs 
del mismo Belkrmino para probit su inten- 
to. La comunion , que les negaba Novaciano, 
consistia en la absolucion de toda pena cor- 
respondientc al pecado., por la quaJ el pcni* 
tente qucdaba libre del exercicio de la pu- 
blica penitencia , pues en realidad ^1 queria 
que el lapso debiese hacer siempre penitencia 
pbr toda la vida, sin que jamas se le conce- 
die&e reconciliacion ni aun en la muerte , por- 
que no se podia saber quando hubicra po-- 
dido Uegar 4 satisfacer a la Justicia divlna (47): 
'por.consiguiente pretendiendo Novaciano , que 
ia satisfaccion entera hubiese de preceder al per- 
don,y negando que la-Iglesia tuviese potes- 
tad para absolver al penitente de la obliga- 
cion de ulcerior- penitencia , negaba tambien 4 
la IgJesia la potestad de absolver del reato 
de la culpa (48). En todo este err6ne6 dis- 

cur- 



(46) San Ambrosio De 
foenitentia 1 ib i.e. 2 . Ajunt 
(Novatiani asseclac), /^riio- 
fninn defirre rfverenfiam , cur 
soli remhtendorum crimmum 
fotestatem reservant. Immcr 
nullifnajoremmjuriamfaciunt^ 
fuam qui eius volunt m.fnda- 
ta rescindere .... Eccksiae 
in utroqut servat obedientiam^ 
ut peccatum et a liget , et re • 
laxet, Haeresis , in altera im- 
mitis^ in altera inohediens, vult 
Ugare , quod non vesohat , non 
vult solvere , quod iigavit , ire, 

(47) San Ambrosio poco 
antes de la« palabr^s arriba 
ciudas dixo asi: Negnnt (No- 
^atiijni asseclae) his op port ere 
reddi tommunionem , qui f rat' 



varicatione lapsi sunt . . . • , 
ciim omnia peccata, Stoicorum 
quodam m§re , paribus putent 
aestimanda tnensuris^ et icqu^ 
peccatores petpetub asserant 
ahdicandos fnysteviis, S. Ci- 
priano en la carta citada: Mi^ 
r9r\ quQsdam sic obstinates 
esse^ut dandamlapsis non pa- 
tent poenitentiam , aut foeni^ 
ientibus existitnmt veniam de* 
negandam. 

(4^) PalalDrasde S Am- 
brO^^io en el lugar citado. £r- 
ilesia in utroque servat inobe^ 
dientiam ut peccatum et alii-* 
get^et rehixft. Haeresis^ in 
altera immitis , in altera inobe* 
diens , vult Ihare quod non r^- 
sohit y non vult solvere quod 
/J- 



lUtTSTRACIONES. 373 

oinolio-hj^y .a(5oino de que nagase Novaciano 
h JEucafistia. JBiea es verdad que .por couse- 
qiiencU remota;seJnfiere, que n^gaba tambieA 
la partidpacion dc la Eucaristia 4 los peca- 
dores : mas con quien negaba la absolucion 
de- la pSna , y por consiguiente la absolucion 
dela culpa 9 sobre esta misma negacion debia 
dlisputarse , y puntualmente sobre aquella ne- 
gacion directamentc , que era su proposicion 
err6nea direcca ; pues siempre que esta se le 
falsfficase , caeria todo su raciocinio ^ Ahora , 
pues , para impugnarle 6 censurarle aqi^elJa/»ii 
negacion de absolucion de la pena V -de . (jud 
t^rminc^s se valian los Padres? De las pala-^ 
bras Reconciliacion , Paz , Comunion. Luego es- 
tas palabras , siendo sinonimas en el asunto de 
que cratamos , como confiesa Bellarmino » son 
sinonimas^ no para sign Ificar .comunion £uca* 
ribiica , sino para signincar otra comunion , que 
consistla en la abboiucion.de la obligacion de 
dar uUexior publica satisfjccion (49). Esro su« 
puesto, qu^ deberi decirse 4 la qiiestlon pro- 
puesta en el principio de este numero , esto 
cs , si fu6 en todo ti^nipo , y en todo lugar 
sugcto del Sacramento de la Extremauncion 
qualquiira pecador penitcnte moribundo. 

XXX.. No se puede responder 4 la qiies- DiscipKna drl 

lion ticmpodcSan 
Inocciicio , J 
l/t/TVU:tn quo sua se dam^ i2:CrcJo,ut qui Uhellum a ^1 interior. 
naf senUntui ; Dominus enim martyribus acceperunt i . . . , 
far jus et sclvindi esse zoluit si fremfinfhnulaU all qua ft 
et Iignndi , qui utrmnquepa- periculo coeperint^ exomolo^esi 
ri conditioir permhit. £r^Q facta ^ct manu eis in foeni- 
€ui iolvendijus uon kutet^ nee tentiam impositd^ cum pace ^ 
li^andi hatet. mayiyribus sibi piomissa^ad 

(49) TcxtodeSanCipria. Dominum retw'ttuntur. 
MO socado del lib. 3. cpist. 



374 E SPA It A Arabe^ 

tion propiiesta sin distincion r^'pues uoJf'x^aaL 
es disputar , si cse pecador fti^ en todo liem* 
po ^ugeto capaz de este Sacramento ; y otrt 
muy diversa ^ si en realidad se administro siem- 
jpre , en todo lugar , a todos, y i qualquiera 
por disposicion particular de la Iglesia. La ques- 
tion propuesta en este segundo sentido que* 
da ya resuelta con lo dicho en el ni^mero 24, 
signiendo la autoridad del Papa San Inocencio; 
y supuesto que la paiabra comunion se debe en- 
tender, no de la Eucarfstica , sino de la recoa- 
ciiiatdti^ > }uzgaria tambien conmigo el Car* 
denal Beilarmino , que en el sentido de San 
Inocencio lo mismo es declr que se niega 
6 se concede la comunion , que decir , que se 
niega 6 concede la reconciliacion y remision. 
Lo mismo se debe observar sobre las pala* 
bras de San Cipriano (50). Y asi con los di« 

chos 

(50) Palabras.de San Ci- 
priano en cl lib. 4. cpist. 2: 
Qiioniam video post pritnam 
sententiam epistolae tuae^ JWom 
itatiani littcris postmodum te 
esse commatum. . . . rathnem 
ret breviter exponam, , , ,^ne 
' fne aliquh exist Imet h proposu 
to meo leviter recessisse ; et 
ciitn evangelii prltiib rigorem 
et inter initia defenderim.post- 
tnodum videar , animum meutn 
^disdpUna et censura priore 
Jiuxisse , ut his , qui libellis 
conscientiam suam tnaculave- 
rint , vel nefanda sacrijicia 
commherint, laxandampacem 
futaverim. Quodutrumquenon 
sine librata diu et pondf ra- 
ta ratione a me factum est. 
JSum. temperamentum 



saluhri moderathne li^ravi'* 
mus , ut nee in tetum spet 
comlnunicationis etpacls lafsii 
negaretur , ne- plus despentm 
fione drficerent ..... nee ta^ 
men .... temer^ ad commu- 
mcationem prosilirent. Ana* 
dase lo que dice el misin« 
San Cipriano , escribiendo al 
Papa San Cornel 10 en la epis- 
tola 2. del lib. i. Statuerd* 
mus quid em J am pr id em , JFV^- 
ter carissime , participato itp- 
vie em nobis cum consilio , ut qui 
in persecutionis infestatiimi 
supplantati ab adversaria lap' 
si fuissent y et sacrijiciis se d- 
Ileitis maculassent , agerent 
din poenitentiam plenam^ et 
si pevuulum ihfirmitatis ur^ 
geret^pacem sub ictu mortlt 



Ilus^tracion^s. 575 

chos Santos Inocencio., y Cipriaho , afirmo^ 
que no se di6 en todo tiempo y en todo lu- 
gar: la reconciliacion y remision de. la pena i 
6 pefnitcA^cia 4 todos los pecadores pcniteiTT 
tes, aun en d pcligro dc muerte. Sin embar* 
go.para resolverla question en el primer sentU 
do , afirmo tambien , que aun en aquel tiem- 
po de mayor rigor , todos Jos pecadores pe- 
nitentes moribundos hubieran slda sugetoi ca4 
paQ^: de recibif la Extremauncion. ,£a$tar4/ pa^ 
ra.asQgurarlo lo que h^mos dkjio desde el 
ntim^o 24 : pero se hace atin mas claro , si 
confrQiiM>>lQSii^An: Inocencio consigo mismp» 
Saa Inoc^sit^io ^A; It 'cpistola 4 X>eceficio ^ con 
Saa. loocencio, en la 'ippfstola 4 )£xiiperio/ En 
la primierja se.tratjf cierca£aente de ; ^xrrema<- 
itDcion ; !se>preguntd i.si es -Siugeto cat>az de re- 
cibirla^/el pecador impenitentc Jbiasta la muer- 
te ; yHc niega » porque e$te no ha reeibido los 
dcaw Sacramentos , y la i£:$trefniauncipn .es 
Sacramento (51). £11 la.segunda, se;rtfata ,dti 
pecador que se convierite. en h bora de li 
muerte; y poi: lo que hemos dicho en el ci«- 
tado niimero 24, se trata tambien en ell a de 
■Extremauncion 9 y se- nos> asegura, que. 4 Jos 
pecadores converiidos .en la lUtima enferme- 
.dad , no se les negaba el Sacramento de la pe« 
nitencia (52)..Luego es menester confesar, que 
atendiendo-i las mismas doctrinas de S. Ino- 
,cencio, pues ccntratiorum eadnnt^r ratio , aun 
segun la antigua df^^Ciplioa 1 bubiei\an> sida su« 
getos capaces de Extremauncion , dc suerte 
que si se la hubiese administrado algun Sa- 

cer- 

Mccipereni , non enm fas (51) Vcaw la tiota 44. 

irnt.trc. (5 2 J Vcagc la nota 40. 



37,6 Esp-AffA 'A(RABK. 

ccrdote , hubiera pecado contra la prphibicioii 
de la Iglesia; mas sin embargo el Sacrdmen* 
to hubbra sido vilido , pu€» lo hubiera ad- 
miaistrado 4 quien no se habia ncgado el Sa- 
crafncHto dc, la penitencia. Constari todo es- 
to miicho mas , si medkamos. sobre el cfecto 
de este Sacramento. .' • 

Efccto del - XXXI. El cfecto de la Extremitincio* nos 
Sacramcntodc lo)d©aUra cl-^Goncilio de Treiito (5$), iiiteN 
ilon!*'^"^"''" P^P^*^^^ las^pakbras de' Santiag6;^6n deCi'r-i 
hos entre otras cosas , cfue la ExtremaprtCion 
/ purlfica el alma de los deiitos, si lb$.*^trehe ; dc 
que purgarse, Cdmo tambiea^ie UsPteUciuiisdd 
kis pecadois* Notomos ajqul [ que <9egeif «!' Con- 
ctllasbiYidos cosas dtfiffa es^pianita^y'^teliqui^ 
]^j^wr/ ;i y que miertlFas las reliquiae dtfjoi 
pecados las suppn^ en" todds- ,-y ^sfe las' Tiomi- 
bra sin ningima condicion ; 4 los delkos q^e 
«e debin expiar-; aftade la condicion^'Ttt^f/*^ 
»i^«|:^ condfeion ,icoil la qual denota- 6 Wfpo- 
he, qucJMft) todois los han comctido. Los^de- 
Jiros craen- siemprecon^igo reatosde grandes 
pcnas,con que satisfiicer i la diyina ju^dcia: 
ios pecados que no son deiitos , no traen con* 
Aigo tan graves roatosdepcna , y aunidespues 
-de: enteramehte satisfechds por la penitencia 
correspondiente > d^xan sin -embargo todavia 
varias reliquiss fanesta!?;^' Los deiitos son Ios 
que propiamente merecen castigorfcn el fue- 
ro exte*ionjy*^real»&ientej*ii5e les tmponen en ^1, 
-y^se^hSs dttA^Jos pecaddl^ lbs merecea solo en 

•■::.•■•■ cl 
K -t 

(jf^) Palabrasdel Conci- tus Sancti) unctio deUcta^si 

Wo Tr\<S^r\UTiO Doctr. de Sa- quae sunt adhtic exflanda^ 

cram, Extvemae unctlonts se- ac peccati reHqtdcis abstcrfft 

$100 fl4* cap,.!. Ow;«/CSpIri- et aegroti animumiirc. 



J £U ST HA CIO VIS. 177 

el fbero interior de la cottciencia. Sobrc cl castl- 
go de los delitos versaban los C^noaes Penir 
tenciales antiguos. De hecho el Concilio Tqt 
kdano primero: en el C4non segundb , doa-' 
de prohibe que los penitentes sean promos 
vidos 4 los Sagrados Ordenes, 6 no. los exerr 
citen ; para que se sepa de quienes faabla , nos 
expllca lo que quiere decir /^^ffiV^n/^x , decla- 
rando que lo son los que defipues de /r/^joir 
bidp el bautismoy.por homicicHQipome^idQi 
6 por otros delitos , y enormes pecados » yz 
que cumplieron la penitencia piiblica, hubiesea 
sido reconciliados hasta poderse acercaraWlr 
tar (54). > :^» 

XXXTL Mas antes de Uegar al altar &:jE>iti Qndmde^ 
ticipar 4e la Sagrada Eucarisda , es ikrt^ v^ 

que tenian que pasar esospiibtico&delinquentei 1^^^^ 
por varios grados de penitencia. Nos los - ex- 
plic4 bien dis^lntamonte el Concilio Ancira* 
ao^» poniendo :por pnmero el de loi jOfidi^ 
tesjb el de que despues de oida la lecooii 
tie la Escritura j el sermon desde el 4trio de 
la Iglesia , se rctirabin » antes que empezasea ^ 
los Oficios Divinos : por sc^undo el de los 
sucnmihtnt^s • 6 f>ostnidos^ que , auiique\,quedar 
ban dentrd'de fa %lesiaVifisiS silika de elk 

Tom. Xr. Bbb "al 

' T 

(S4) CinoQ 1. del Cmci- mUr SuHi^HUS tfah^mtur^ 

lio Tolodtno : Aem fiiinUi « ka u$ numtm nfn.imfMani,^ 

mipoetutenUs nouaOmiihm' ntf ifur^iffif^ffigamt. 'fiHift 

$ur ad.Ciermm^ niil HMium 99rf,'fMtl^f$ihm49dmf9m 



fiUfithir , veiifUer Lictma « im • gta9issimsfUi f<€€^ 
fts ta nsngilmm aui epht§- fuifinam p^emtt^iUiamgfre^ 
Um fiMi Ugsni. Sifm mN^ sub fiUfk f.dkkifi Junk i»> 



mtia 0rdkui$ijmuiMmtim . jamaisfm.\4^0m. 



■•«». *\.\* . \ 






378 EsFAfTAAHABt. 

al tiempo dicho , juntamente con los catecti- 
menos ; y por tercero el de communicantes 
in or at tone ^ 6 de los que asistian 4 los Di* 
^nos. Oficios con los denial fieles puros , mas 
no participaban la Eaqaristia , que no podian 
Mcibir hasta cl cabo de su tiempo detcrmU 
nado 9 que era 'de mas 6 menos anos en cada 
tick) de los grados sobredichos , scgun; la ca- 
lidad de los 4^iitos':(5^)^ doctrina,^ qire (Oo 
ic ' puede ^edr i de uiia Jgjle$ia particulair , ptiis^ 

*^X ♦ •"=.•:.'••* ■' - •■■ , V ".• r •••'• COns^ 

' ' <$5) "' ISL ConcIKo Aiidi- qtdnquinmo in hoc irnnmummf 
ra&o del ano de 314. dice dur ant es ^ tunc d/mufn okla^ 

JMcnncare coactj sunt.. . ., Ducutidtur ^laeifi if vn^ ep- 
fiimt^^eoYinteii^ aUdtfnttf * rum\ ^ales tern fore jpoehiL 
4iiA^iMr^t\^nitiMd'\^\siiU€um^' tudims extitennt ^etipa timer 
kfr§ veri\tribus anms^ in ora- ricordiatn con^equAntur, Quo^i 
tlMeaufem,cominunif:arehien% 41 ,inc3Cfld?Hiter hi^ haesfrt 
htOyyft tunc .dd" ferfecthms' crimniius , dd agenkaih' fH- 
paiMfrf*f/r^ir^/ Qttot^V^^'tt^eti^idht^^^xm'tMpi^t^ 
Utii^itice^rUnt^Mtplavni J r > sukMni. Quatlpio^miimi^fjfrf 
-^hi^i*^ J;;. tJA'/^flne'r: ^.^ a\t4i ^gintt\ annorum aetaU^ 
ri^f^t fccwtentiam trunniitftn- et uspnircs, hahentes , hoc pec* 
foxis \^ stne ohlatione ' siisci' cdto' ffolapsi ^sunt y viginti 
yiantnr* Sr aittein noh man* i ^uihqut atmir foHutudmctH 
iMeittftfM&i^^eMi$ ^'^jii^ef$ii>t;geNnti^,mcQf9imHttmsmm9' 
jf^ittM^atiim^ ««#» sinf'.^ltkn^ 
ftiatione communicent , ^tMr* ^nquenmo perdurdntes^iunc 
Actionem quatriennio con'sf' demun oblatibm'sdCTatfknta 
quantur, Semejantes expresio • per dpi ant. Quod si qui et uxo • 
meV St leen en los caipi t ulos fes" hdbeiites , ef trdnsctnden* 
^i* ^'7* ^* • 7*^otl thtLS 'ei&> its qusnqud^hinmm annum Je^ 
.^resion aiidcapitutOT5rZ)|p -^§ti>\^a deSqnermt'i ad fxh^ 
'^ilSr , ^irhiVofketHk^'^efs^ tuik^ \vif»e ^xetmmHionif gna^^ 
ptWfit , arftf ^fAniM** ) f *wr4 HamtonsejuAniur.YmiAKap. 
ifkilt"anif vigeshnunii Unaitm ^ i. ' v Qju^^^o^n^^fi^ ^homiti*. 
fate crknen ^Mmi'serhtty qui^ Jium feterya ' ,' ^poenitentiuf 
Seam, anttis est^nttji itP f^^ qwdem Jupiter se luhrmtiant^ 
'f^tAttia\l^immunionem me- f^Htimhn vero circa x/Mui 



reaniur ^^t^Hifmi^^' ^ J M tib fHekmh^omw^uitfaur^ 



*\t. 



ItUSTHACIOKES. 379 

cdnsta igualmenre de los mbnumentos fdtf' 
otras (56). Y antes de accrcarme mas inme«^ 
diaramente 4 sacar de lo dicho cc«iseqiiencia$ 
acomodadas a mi asuntOydebo notar , que tain* 
bien consta del Concilio Anciraao , que'^ el* ' 

conceder i los penitentes la comunioii , ik> 
era lo mismo que concederles la participacioi!i^ 
dc I2 Eii'caristfa ^ mas si linicainente la pii'K 
ticipaciori de oraciones (57). ^.: , 

XXXIIL T como quiera que la Iglesk' Absoluck 
cs visible , no meaos que todas las demas r ^^.^ ^' 
exercitaba tainbien visibleoieaceesta su fundott ^^ **' 
de recpnciliaf 6 fen j^atte'6 ei« tddo i!b4'|ie^ 
cadores pemtentt6s. Quaiido los recom^ifiaBa pit^ 
cialmette> hacia visible esa parcial purgacioit* 
con el mismo pasarles de uno en otro grado' 
de penirencia ; y tal Ytz con algun otro dctO' 
piiblico » que no me cbnsta ^ual fliese r y 
quando' 4a ^urgacioii era total , no se adiiittiair 
al altar los pecadores purgados sin la impo- 
sicion de las manos (38). Quieren algonos ^ qhe 
esta imposicion de maiios fuese absolucibn 
sa[Ci^en^l/perp tratandpse/de la de .Ifip^*?! 
bllca penicencia ^ m^ jGindadamente .juai^ail 
otros , que aunque* era absptueidii , uo lo ertf 
sacramental 9 pues segun el Concilio Tbleda* 

./;; ,,^ . ..Bbb 2 ;. ,,, ^.no^ 

(56) Saa OrsgWrto TivK tkumeiuk^hftMiOtti^inti 
milurgo en U epiftola- rr, tmn ii.e^d^kt^hddmsMi 
J San fiasHio ea- It «t>i8tcrf» mams hnfi^M^^n^si'mpi^ 
$6. » ^ »/:</rto.Cagft|ilo Stfdd ink- 

(57) Obtenrete la noti mo: 0mm tempore jijUftiimm^^ 
SS. ' '«« nui faenitentBus i Sdeffd^ 

($8) Capit. y^ del Con- iihus impwMniw, V^w^ .«! 

cflio Cvtagine&te rereero, ^^ GdJ^ciKtr OeruiiddDt6^^tad# 

otmUanuMt Quarto: /Wf^ tuA^MU^i. > 
^fniss.fiti iH^mfimU^w'm- ' ^ 



jSo ESFASA AHABE. ' 

no pamcro ($.9)^ y San Cipriano (60%'esa im*. 
posicioa ^ baqian algum vez los Diacono$ ,, 
qup no. ban tepidq jamas clerramente potest 
tad de orden para perdonar pecados sacramen* 
talmente I y la tenian jorisdiccional para la ab- 
^uciQn d^ifwTO ext^erno. De hecho jcomo, 
^. preible , qup quando se les adm;iitia 4 los 
p^);>^tcntes.pi^{>licos 4 la^publica comuiiion 6, 
participacion de oraiciones , no se les hubie- 
sem perdonado sacramentalmente los pecados? 
<en qual comunion de los Santos hubieran 
po4idp ser a(^^id4ps ^slao hubiesea estadp en, 
gr^cia de Diq^ PJM'^^o que .cpastab^ ,^^^ 

cp?; ijr cfpnw buj^ipfaj piQ^W^ 4 ^ ^^^^^^ 

sja visible d.^stadp de^gracia del pecador pu- 
blico .penitente , siempre que no s& le hubie-. 
Sfi dado h; absolugipn sacramental? Anadase^ 
quescgui^ loslponciliips Vasense y Cartagiqcn-, 
^ terpfcp i6\}^ s\ aJgui; publico penitente mp* 
^, ::.^ .■ ; , ■ ' ria 

«:*iS^9) : Vease la iiota 54. 
(60) San; Cipriano «n la 
^istola 27. del lib. 3. dice 
asi^ O^urrenduht putofrMtri' ' 

€Ofnsmdo sis^o it inJimUa$is . 

ferictdooccupdtlfuerinJt , win 
fkfectent fraesenttam fiBS^ 
tram, quin apud Presbyterum 
futmqu^.fr^f^ffitfftir. vel /I; 
ftesl^Uff r^.ferfui,fHfftfueKitk, 

IfkH ^fium'quo^ exomdlpger 
sinifacfre dehcti sui possint^ 
ct nu^n* chin^.p9eniUfiiiam 
kt^p^a ^eni^nf, ,ad Dm^t. 
<*».<«!?« ^fi,».fM« d^r't 
Martyr es litterif^Oifim^ ;fi*in 
$ij disidemruni. 



(61) Capit. 7j|Jdcl Coa- 
cilio CaiTtasineiise ^ tercero , 
Ilamado Vuigarmcnte quarto: 
Poeniietttes , fni attend leges 
•p9enit$n$iiu txsi^imtiir .^ si 
csuu in ^inere* vei. in mm 
, nwrtui fuer'mt , ubi eij sub- 
veturi nonpMi^ ,' memifia eo^ 
rum et prafionihus et oblatio- 
tubus commendetur , Cap. 2 del 
Cp|]f$iU6^ VatefOieddbano 442 : 
^pmm,H'i^ui parniffniiii 4W*- 
^t^\\l^ b^^ vh^.s^su'.soi' 
tisfactoria compunctione vim 
WfUes ^sine^ c^^mUniottf /«- 
opinat} nonnumquam transit 
t^,in agrfsr ai^ In ifiufri- 
l^^froivenfHniur , ffHtfijomtn) 
rJ(0piBndnm^et etmmfimer^^ 
Of .4tMsjefsmemriam tcclcf\ 
sias* 



iLVST&ACrONSS* 381 

ria viajando , 6 en algun otro trance impen- 
sjdo , se debian ofrecer por 61 oraciones y sa- 
crificios , lo que no hubiera podido hacerse , 
si por no haber obtenido de la Iglesia ese pe* 
nitente la absolucion sacramental de sus pe- 
cados^lo hubiese tenido todavia por publico 
pecador. 

XXXIV. Ora pues, si hubiese enfermado Dicbtibfiolu- 
dc muertc un publico penitente del primero c»on cnpunio 
6 segundo grado, iqu6 debemos creer que prac- ^l^^^^"!^^^ 
ticaba con ^1 la Iglesia en el tiempo en que tr^mauncioft , 
se daba la reconciliacion 4 los pdblicos peni- 
tentes?Se debe confesar que se les di6 la recon- 
ciliacion ^ la paz , y la comunion d^ oracio- 
nes por todo lo que hemos dicho hasta aqui. 
; Mas esa reconciliacion , paz , y comunloo con 
qual rito , con qu41e$ ceremonias visibles se 
las debia conceder la Iglesia visible? Segun: 
mi pobre jukio , con el Sacramento de la 
Extremauncion. Ella es Sacramento de enfer- 
mos que no tienen tiempo para cumplir su 
penitencia , la que por lo mismo se les com* 
muta y mitiga por pura misericordia en la. 
i^JM^flpaqndqn scgun io dicho en e| ni^eK) 
29. Su efecto es purgar el alma de delitos^ 
si los tiene de que expiarse , segun lo dicho 
en el niimero 31. En nuestro caso tenemos 
& un enfermo con delitos de que expiarse , 
y hablamos de tiempos en que se les admitia 

iiaitu9 iffictu prosifuendam ffris mystiriis judtcant , ac 

fida nefas est eorum ccmmf- dum purgatiores restitui de- 

fnoraiianem exejudi i Siduta^ sidtrant ^ absque sacramen- 

tihus Sacru , ^ui ad iadtm torum viatico mtercipkifitu)\ 

Sacra ^fU affectu conicn* quihus fortasse nualsoluth* 

denta , dum /# dhUlus reos simam rtconciUatlonnn Sacm-^ * 

statuunt ^ ii indignos saltUi' d9S negattdam putaisti. 



382 EsPAfiA AXABB, 

i esos penitentes 4 la reconcitiacion en el peli* 
gro de muerte : luego el rito , y la cJetemo* 
nia visible y extrema , con que se lesadmi- 
tia 4 la comunion de oraciones , era el Sa- 
cramento de oracion , que es el de la Extr«« 
mauncion. 
pucs era e» XXXV. Me confirmo en lo dicho , refle* 
•/fr^ajp/f^^a. xlonando aun mas sobre la calidad de losde- 
litos y sus peoas , y la de la reconciliacion: 
Las penas que merecian aquellos delitos , nO 
.^^ eran del todo arbitrarias 4 la Iglesia. Ellas 
correspondian 4 las que Dios cxigia para vin* 
dicar su divina justicia , y asLtnlrandolas segun 
su fondo /en t^nto las impdnia la Iglestat per- 
que cxcrcita en este mundo las veces de Dio8> 
y delante de Dios tales delitos merman penis 
correspondientes. La Iglesia por/ronsiguientc 
no hacia sino juzgar prudencialitiente 6 en ge- 
neral la cantidad de la pcna^^que podia me- 
recercada delito(62), y cada delinquenf6'(63),' 
6 dexar para los casos particulares ese juicia 
4 la prudencia de los Obispos respectivos (64).. 
Por lo demas solo Dios podia deternidnar la 
justa pcna' debida 4 los delitOsV y asimbiii^ 
'■'■•■•- ' -'- • - ^ " so^ 



(6i) Vcan«e los Conci- crificabtn I los^^otos, ana« 

lios Elibcritano, Andrano , dc: PoenesataemEpi/aip$f 

YOtrds^quan diversas peaas erjt pdttstai^modum^'c^meti^ 

Imponian i los divcrsos dc- sationis eorunt frohai^tes, vel 

litos. humanius erga ecs agere^vel 

(63) Observcse c! Conci- amplius ttmpus ddjherti An<i 

lio Ancirano en el cap. 15. te omnia verb prae cedent t^ 

citado en la nota 55. rum vitar et fosferhr^inqmH^ 

(fi/(i El Concilio Ancirt- tur , et hi» eh imperttaturiih 

no en el cap. 4. dcspucsde manitas. Asfmismo-^crCcfla* 

prc«crito8 los licmpos dc la ciHo Niccnoen etCCnoh 13. 

pcnitencia contra los que sa* citado en la nota gp. ' ' 



Ilustxaciones. 383 

$q1o Dios podia perdonarla (65): principio 
que con toda vcrdad adoptaron los Escribas ; 
aunque abusando de il , argiimentaron dcspues 
muy mal contra la Divinidad de Jesu Christo 
4Con dccir: (Y quien puede perdonar pec ados ^ si- 
no eS' DiQs} (66). £sco supuesto, constando- 
nos del Concilio Niccno (J67') , y del Neor 
\cesariense (68), que si los pecadores penitea^ 
tes , reconciliados en el peligro de mqerte , 
le -rescablecian en la salud, se les admida 4 
la com.union « esto es , a la de oraciones, como 
hemes dicho ^ sin volverlos 6 al gremio de 
Ids audientes,6 al de los succpmbentes ^ de- 
Jbe decifse , quertaquel rltp , con. que. en la en- 
&r<nedad.sie Jes corjgedia la j:ccpnciji?cioii^ry 
la paz,era un rito que tenia vinud para ca^r 
sar-^este efecto de purificar de las penas der 
bidas por los deiitos , y que la tenia ex ope-r 
re operata,Qomo.^t explican los Te61pgos;.pu$$ 
m erai u^o; libjsral condonacion ,.ni se conse^ 
guu por.Ja satis&ccion del penitente , que no 

(<5) San Cipfiano en It v. 7. iQuh fptett dimittfu 

^^« 9 d^l lib; 4. ,N€^ < fucafa^fuji jt^fij Deus^? , 
inm praijftdscamus Dontino {6j) Vease la nbta ,39 j 

Jiidfcaiuro , quanutttu si poem- eh que se cita el Coscilio^ Ni- 

ieniiam pluiani eijujtam ffc. ceno. > « 

foi&ris hwiturU^ tunc ratum ((58) Capit. t del Conci- 

fiiiiat , fmd 4 nohh fuerit h 'c 1 10 Neocesar Leose : MuU^r , si 

Jtatutym. SI vfrb nps aii^uis duohtisnu^sentfratrSbus^ai^ 

hoffUtentiae simulatfone delu- jiciatwr tisque .ad djem' ff^ofi 

^erit , 3fus t fui nan dfride-^i Hs ; sfd propter .Mimaniiii 

tur ^ ef 'Old for Hotntms m*, tem,m ixtremis suh^ sacral 

tmtuf ^4i his 9 quae nos tni- mentis reconciliari oporttt; it a 

nus perspeximus ^ judicet,^ et tamen , ut si forte s^nita* 

servorumsententiamDominus tern recuperaverit , trutrimo* 

mnendet, nio soiuto ad poenittntsan^Mdi 



(j66) . Sao Manot oipj i»v gmi^^^. 



■0-- 



3^4 'Es?Al»A An ABB* 

podia darla ; luego era un Sacramento capa2 
de obrar ex opere operato. Ese Sacramento no 
era el de penitencia , cuyo efecto primario es 
purificar de delitos que se deban expUr ; y 
cste efecto puntualmenre es uno de los de U 
Extremauncion : luego la Extremauncion erf 
el rito , con que se daba la paz , la reconci- 
liacioa » y la comunion 4 los peoicentes ma- 
ribiitidos. 
lo dicho so XXXVI. El mismo argument© tlenc igual- 
dcbe cntcndcr i^ente todo su vigor y sl se trata de mori- 
ni^us^d^c I l^^^^<^^ penitentes del terccr grado : pacs dc 
tccccrgrado. estos , 6 se suponga que por la sola recond- 
liacion en ia enfermedad , sin imposicion dc 
manos despues de sanos , lograban desde lue* 
go la partictpacion de la £ucaristia;6 seisu- 
ponga que en convaleciendo volvian nocVii- 
mente i la Iglesia entre los comunicantes , has* 
ta^ que no se les impontan las manos; de qdat* 
quiera suerte^'si i los penitentes del pritfteio 
y segundo grado por la reconciliaciOii en ti 
enfermedad se les condonaban los reatos de 
penas como hemos visto en los niimeros an- 
tecedente$\ ^ fortiori se ha de decir lo mis- 
mo de lbs del tercer grado i y asi aun quand6 
se les jbubiesen impuesto las manos despues de 
curados , no debia ser eso sino para hacer piSh 
blica la funcion de la absolucion , y que poc 
consiguiente pudiesen comulgarse saCramenral* 
mente despues de restablecldps en saIud<;^Po/ 
lo demas no leemos^ qu^ esa imposicipa se 
les difiriese » hasta cumpllr el tiempo ordinal 
rio de su penitencia , que debian haber faecho, 
"^ sino hubiesen sido reconciliados ein ta enfer- 
medad : antes bien j de la ley que prescribla 
esa imposicion de manos^ diBspues de^Ja ^con* 

va- 



iLTTSTkACrONH^. 3^5 

▼alcscencia sin indicar que se debiesc diterir, 
se debe argumentar que la lograban inmedla- 
tainente , y por consiguiente , que tambieii para 
con eltos lograba $u efecto ese rito sagrado 
de purijficar las almas de delltos de que hu« 
biesen tenido que expiarse. 

. XXXVII. Y ahorase entiende (para con- Sc confirm* 
firmar todo lo dicho con un monumento de !« dkho con 
Espana) porque el decrcto del.Concilio de q^^'"'"'^^ 
Gerona, citado arriba en el numero 26, lU'* * 

ma viatica la Extremauhcion » y pdrque & los 
que la recibieron concede disyunctivamente 
d poderse 6 no poderse ordenar , segun que re- " 

cibian 6 no recibian la absolucion publica. La , 
Extremauncion se daba antes de la Eucaristfaj, ' '* 
como hemos visto en el Concilio de Aquis- 
gran. Dada la Extremauncion , ya no le que- 
da al enfermo delito que expiar , quanto era 
por parte del Sacramento ; y asi ya tenia el 
miatico sin necesitar de otra algun^k ^bsoluclon 
publica dc parte de la Iglesia > para que^quedase 
absuelto en el cielo el reato , que ya qtieda* 
ba absuelto en la tierra : estb era de suerte.^ 
que sin otra absolucion » si se reducia al traa« 
ce de. la muerte, en cuyo iminente peligro 
solamente se podia administrar la Eufiaristja^ 
segun el mismo Concilio dc Aquisgran « csta 
se le administraba. Ahora , pues > si pi mori* 
bundo , que despues convalccia , babia recibi« 
do 4 mas de la Extremauncion tambien la £u« 
carisifa , ya habia llc^ido i U pfrftcmn d( /j 
copiunlon pjra hiblar en cl leogu^ge iicJ O/ii. 
Cilio Ancirano, y en ciCc ca o ya ivj nc'\i,'h 
taba de al>soluci<>n tn tl futf<# i/jr.^fW; i^fg 
pfoscguir en la }>::rfct^Jo;j dc I4 '/.ui\r.\',n^ 
e>to c$ , en p^ftitjp-jr dti fuMj^tifd ^;j^ ^4 j'.»/ 
Tom. XV. Cw^ a^ 



j86 EsfaRa a SLA be. 

caristfj : mas si habia recibido la sola Extre- 

mauncion en su enfermedad , y no la £uca- 

listia , para poder llegar a la perfeccion de la 

comunion despues de convalecido, neccsicaba 

de : la publlca abs61ucion« Bkn confieso , que 

51 esto es asi , como me parece , eh este punto 

de dlsciplina no convlno la Iglesia de Gero- 

na con las de Africa , donde aim i los que 

habian recibido la Eucaristia en la enferme-* 

dad, no se .concedia la* perfeccion de la co» 

munion sin la imposidon de las manos des* 

pues de recobrada la salud (69). 

y con la cpis- - XXXVIII. Ni es solo el Concilio de Gc* 

tola dc S. Siri. rona el que hallo entre los monumentos de 

do iHimcrio. jEspafia, para arguir del sugeto y efecto dc la 

Extremauncion. Hallo tambien la epistola de 

^an Siricio 4 Himerio , 6 Eumerio , Obispo 

de Tarragona ; que es decir , que en el prime** 

TO de los monumentos que nos quedan dc 

los Papas , que sea indubitable , halio memo^ 

riayi lo raenos ^ confiisa , de Extremauncion^j 

dirigi^a a uno de los Obispos« mas ciilebres 

deEspana. Para la inteligencia de esta Decretal 

tengamos presente todo 1q que he dicho de 

la, comunion, reconciliacion , y viaiico , baxo 

4:«)Basi4ttpbsiblon;dSijreflexionemos en las cl4a-. 

$tths sigQicntes de dicha epistola. En el ca* 

pitulio ^ :, hablandp de los que despues de re* 

conciliados con publlca penitencia reincidian en 

otros delitos , da por supuesto , que no se les 

puedc concede; segunda penitencia, y sin em- 

bargb'les ^permitc que esteii en oracion jun» 

tamente con ios- dcmas fieies en la Iglesia , y 

que asistan en ella k la Misa , pero que no 

sc 

* (tfp) - Vcise la riota! 5».- • . . 



seic* cbnceda la pardcipacion del convitc dd 
altar (70). He aqui piiblicos pecadof es , auip- 
que no penitemes publicos , mas si arrepen* 
tidos , que logran la comunioii de oraciones , 
mas no la Eucaristia. Y de esos mismos pe^ 
cadores recidivos decreta , que quando estea 
pr6ximos i la muerte , se les d6 por la gra« 
cia de la comunion el don del viatico (71), 
Mas ese viatico , estaado 4 todo el concesto 
de la episcola , se debe 4 mi juicio entender 
de la Extrem^Qcion : pues habiendo asimis^ 
mo determinado en el capitnlo quarto ,. que 
A los que habian sacrificado 4 los idolos se 
Acs privaba del cuer po y sangre del Senor , j 
aun despues de convertidos hubiesen de par- 
sar en penitencla toda su vlda ; quando lle^ 
fa a tratacdel trance d? la ^muerte , ^ les conn 
cede sino f^uramieiite.la gi^icia>de kr irccondi> 
liaclon (72^); Aliora^ que :esu reconciliacion no 
Ccc 2 ha^ 

^ . (^0) SIricio -fipuhb 4id, . €isd^^ fi^r. xwimtmwfih gr^ 

ttimerium en la BwUothecd tidm votuntus si^brevart. , 

Pafrum torn.* /r De pbm^ ■ • (72) 'Cap; '4. de la car^a 

Umiam Mti urtahMUx cOfi.' : dtadadc Sirtcio/ Adje€tui^ 

5. Ds fUfbus*^ qu9^iam jam esi etiam , fuosdam ekrisiim" 

luffrasium non habent ppe^ nos ad afostasiam transeuit- 

nitendiji duximus decernen- tes , et idolorum cultu , e$ 

dum , ut sbla intra eccUstam sacriJuiorutH contamnaHonf 

FideUbut orationi jungahtur ^^ ft^amUos , qwi k Ckiutt t^t. 

saffoe tt^sif riorum fielebx'its- for} et sannime , ^^^jpi^y 

ti^ quamois non mcrcantur ^ muf absfindi^.JEt s) r'efipit^ 

Inter siht ; j dotmnicae' aut'em centes ^fortialtquandofuer'tfi 

mensae convhh segregentur , ad latnenta conoersi , * kir\ 

Oft kae saltern dutintione cor- quand'm vhunt , agenda foe* 

recti , ire, mtentla est , et in ultimo jine 

{71) Quos iamen « qUo- suo recohciliationis gratia tri- 

nuem earnali fragilitate ceci^ l^uenda , quia docenie D§m$\ 

dtrunt » watico munere , cihn na ^ noiumuf nmtem feeitdt^, 

ad Domimtm ioeferitti frop* ri/^4^r. ...0. . 



368 £ S P A 6 A A H A B B. 

ihaya de tomarse per la participacion de la Eu- 
-cafistl^ 4 4 -mas de los motivos aleg^dos en 
Ids ^niime^s antecedente^ , consta tambien de 
Ja razon que alega el mismo Siricio para con- 
<:cderles esta gracla ; esto es j porque , como ^1 
jdlce , el Senor nos ensena , que no quiere la 
-muerte del pccador sino que se convicrta y 
.viva : y qve este texto de la Escritura se ha- 
ya de atribuir 4 aedon, que sea de suyo rc- 
misiva de pecados , no solamente tomandolo 
en- su senddo genuino y literacy sino tambiea 
isegun la intenclon del Papa San Siricio en este 
lugix^ $e conoce claramente de lo que ^1 mis- 
ino dice en la misrma epistola en el capiculo 
JDe Monachis et Monialibus impudicis ; pues 
^ondenandolos asimismo 4 penitencia de to« 
•da la vida j otorga que para la hora de la muer<^ 
te. 4^solo tftulo deiiniiericordia: pueda socor* 
<rerlos -cl perdon por U^ gracia de- 1^ coiMi^ 
nion (73), Las palabras Perdon por la gracia 
de la comumon f supuestp que por comunion 
haya de enteriderse la de oracioncs^ no'puc^ 
|den significar sino el perdon de. pecados; 'y 
}>ues e$toi ya quedab;an pfirdonados por la con* 
version deque habh ei capftulo quinto, en 
quanto 4 la culpa , no quediban que perdo- 
harsQ sino en quango .4 la, .pexi^ , lo que se; 
verifica por aquel Sacramento 9 cuyo efecto es 
este puntualmenre. Y quepor comunion nohaya 
jde eii tender se la Eucarfstic^ , parec^ converW 
cerlp el que esta la expresa el Papa con la mismai 

epf$* 

, ••-«•••"..■•■•••-. . : 

(73) Ti^nhtmfacmus.cM^ vel ad nrntem saHem^soHus 

fhtud^ lamentatione defientes^ miser icordiae intuitu per CfHn* 

ftiiificatprh'PfS^iintffotnitu^ pmnionisgratiam fossil hh 

dims line deep juere y^td: hii^ dHt^^nUaJifkvimu.. ■.'... \.\ 



ILUST1.ACIONES. 3^9 

cpistola con el t^rmino de cuerpo y sangrc del 
Scnor.Confieso sin embargo , que no se v6 evi* 
'dcntemente en esta Decretal la Extremauncion; 
no obstante creer^ que no se deba negar que 
tenemos en ella , 4 lo menos probablementc ^ 
'un monumento conjfliso y t4cito de dicho Sa- 
cramento. 

XXJflX. 2 Mas nos habremos de contcn- Comunkicioii 
tar de solas probavilic\ades , quando se trata de ^^ ^'^j^en ma- 
hallar monumentos cntre los escritos de espano- j^jf^j^ rdigio- 
Jes , que hablen de Extremauncion? i Nos tia- sas, 
bremos de contentar de sola mencion t^cita, 
obscura , y dudosa sobre punto tan importan- 
te? Me parece , que aun quando no pueda 
convencerlo con una demostracion matcm4- 
tica,podrd 4 lo menos argumentar con mo- 
ral certeza , que hay en Espana monumentOj 
no solo interpretativo y obscuro , mas claro 
7 expreso de Extremauncion. El medio t^r^ 
mino , de que me voy 4 valer , pareccra un 
paradoxo: sin embargo espero que no se juz* 
gar4 tal en realidad'^ quando se pesen madu« 
ramente todas las prucbas con que lo voy 
L zanjan Qualquiera monumento eclesiistico 
que bubo en Francia sobre qualquiera mate* 
ria , en qualquicr tiempo, lo hubo tambien en 
Espana : tn el nono siglo bubo en Francia mo- 
numento expreso de la Extremauncion: luego 
en el nono biglo lo hubo tambien en Espa* 
lia. I^a menor de este^ silogismo es cierta , pues 
4 prtncipios del siglo nono , en el ano de K13. 
trato expresamente de este Sacramento el Con- 
cilio segundo de Chalons de Saonne (74; , por ^ 

... ^^. 

(74) Vtise U nota Ur biloncnsc, 
en que 8c cita el Conciiio Ca« 



59^ Espara Ararx. 

no decir de t>tros slnodos de hdcla cl mf^mo 
tiempo^ aias^ uo tan cienos y daros^ 6 no: can 
del jcenEro de la Franda hacia los. confines de 
.£spana# Queda que probar la mayor , de que 
,depende todo el argumento ; y para mayor 
solid'^ probemosla antes en general , y luego 
despues determinadamente i nuestro asunto. 
)Kir1(y9tnfme. ^L. He dicho efn la nota tercera con los 
tossietesiglos, hermanos Pedro y Geronimo Ballerini , que 
la coleccion de Canones hisp4nica se hizo en- 
tre los anos de 633, y 636. por obra de S. 
Isldoro Htspalense. Los mismos erudftos her- 
manos observan (75)1 que dicha coleccion his- 
panica tiene la preferencia sobre la de Dioni* 
siQ. Exlguo , por haber anadido a los decree 
tos de los Concilios de Grecia y Africa, los 
de Francia y Espana : y dicen mas , que te* 
nlan los Concilios de Francia mucha autori* 
dad en los de Espana , notando con Sirmondo, 
que tal vez ctl estos sexopiaban los decretos 
de aquellos con las mismas palabras y sentencias^ 
era sin decir su origen Frances , y ora citaor 
dolos al adoptarlos. Y esto basta y sobra por lo 
que toca 4 la prueba en general , y de'los primes 
ros siete siglos , de la comunicacion de sen- 

ten- 

(75) Los dos Bal Icrini en hint vulgatae eranp afui rpstff 

el torn. 3 de lav obras de San fjusmoM Synodi , quarum sae^ 

leoa De antiqua Cananum fe. verbis et sententih , epiam 

collect ione cap, 4. num. 2. di« uki eas tun nominant iCam' 

ccn : Neque verb solos Cano- nei suos msfUuunt; ei^iaefe 

nes ConcUiorum Graeciae et efiatn mn dis simulant erased 

Africac , qui tantum leguntur nominatim , earunt stbi ixemi 

ofudDionisium^kiSf anus col- flum et ductoritatem sequent 

lector protulit , sed gairtcanos dam proponunt , ttti observa^ 

et hispantcos adjecit. Magna vit Sirmondus in praefatd 

apud hi fp anos fuit galU€Ait4^ ad concilia ^aUifa. . ^ 

rum Synodorum auct»ritas: > .; . 



IlUSTI A CIONES. 391 

tencias religiosas cntre Francia y ^spaiia. Pa- 
ra descender al particular de mi asunto » y 
veria precisamente en el nono siglo« es me* 
nester tomar la cosa mas de alto , y desen* 
Tolver algunos puntos historicos* 

XL I. A fines del siglo octavo , y princi- ytnelS.yp, 
plos del nono , reyn6 en Francia Carlos Mag- ^o ^i rcyna- 
no desdij el ano de 768. hasu el de 814. en Maifno^^'^'* 
que marj6 despues de haber sido Emperador ^^ * 
deOccidente en los ultimos catorce anos d^ 
su vida. Durante ese tiempo de su reynado 
de quarenta y seis aiios , pas6 i Espafia va-* 
rias veces. Mariana en el lib. 7. cap. 11. ha-^ 
cc mencion de trcs viages de dicho Princi- 
- pc. El primero lo pone al principio de su rey- 
nado, yen 61 supone que tuvieron principio 
los Condes de Barcelona, y^nuestra nacion ca- 
talana , con motlvo de haberse esparcido los 
habitadores de Cataluna hasta Tolosa , en la 
Galia Narbonense ; y en esa ocasion fu^ a 16 
que parcce q|ie no solamente conquisto 6 pre^ 
servo de los Moros parte de Cataluna y Ara- 
gon , con apoderarse de Huesca , Barcelona , y 
Gerona , i lo que dice Moreri en su diccio- 
©ario , mas tambien ocup6 la Navarra , segun* 
muchos autores que • cita Gordon eh su chro^' 
nologfa al ano de 778. Le induxo en otra oca-i 
slon 4 hacer viage4 Espana la invencion dcl^ 
cuerpo de Santiago , y ^ste debio ser su se*' 
gundo viage, 4 no ser que fuese el Ultimo, y. 
aquel mismo'en que fa4cla el fin de su vidv 
desde Alemania volvi6 4 Espana con animo- 
do apropiarse aquclla mdnarqufa. Aunque s^* 
que de muchas de estas cosas no tenemos pre*' 
cisa y fixa certidumbre , me basta que algu*^ 
na de^ellas sea verdad>.como parece^indubSki 
• . .^ ' ta- 



39*" EspaUa Arabs. 

table f pues por lo mismo consta segurartien* 
te quaiito iiiteres se tomaba CaFlo Magno 
en las cosas de Espana en general. Pero \o 
que es mas clertOyy lo que importa mas 4 
mi intento , es , que se ie tom6 grandisimo en 
lo tocante i la religion de Espana Desde el 
ano de 775. empezo 6\ con ardor que conti* 
nu6 hasta su muerte> a procurar por todos sus 
dominlos la feiicidad de la Iglesia en la re* 
^ma de Ja disciplina eclesiiscica con los va- 
irios sinodos que hizo congrcgar de continuo 
en todas las partes de su vasto Imperio* £n 
algunos de ellos le mereci6 su atencion par- 
ticular nuestra Espana, por cuya pureza en la 
f^ trabaj6 gloriosamente , hasta que no obtu- 
Vo la extirpacioti de la heregfa de FeUx de 
Urgel , y Elipando de Toledo , como lo lo- 
gro en los Concilios de Raiisbona y de Fradc-» 
,fort^ y sobre todo en el de Narbona , mas 4 
proposito que ningun otrp para mi asunto 5 
pues en ^1 , 4 mas de las firmas de sobre vein-^ 
te Oblspos Franceses , se ven las de los Obis-' 
pos de Barcelona , de Urgel , de Vacentina , 
que debe ser Palencia , en el Reyno de Leon^ 
^1 T^rmidense , lerritorio vecino 4 Osma , 
dgJlwUpcanilense ^ qtie es Orce , 6 Murcia , se* 
gnu.' Mariana, y del Diaconense , que tal vcz 
4s;el de Deiiia. Ni en.esa sola causa tom6 
parte C4rlo Magno , por lo que toca 4 nc- 
gjocios eclesiasticos de Espana* Si subsiste que 
e^li^l iJldmo ano de su vida pas6 41a conquis* 
ta de todo nuestro reyno con lo quese cuen-^ 
Qi de la derrota de Roncesvalles i 6 aun quaa- 
do hubiese sido su bijo Ludovicoal quese 
le deba atribuir esta accion, como quiera qiie 
fii^ en clisL (i lo que dice Aimon} que le 

tw- 



^ « ■ - : ; ■ ;. ^. r - ^::- 




3XXX ii! a iirms rriv-,Lr.s- , ^ si:c."t;: c.^ ^'v s* 
r;itt sr ;l ?^;r. Or!*.-^ 0^^x\> jtvvjv x t V» -. -? 

po *ic L::icv:co Tk^. SaKrmo^ • ^itc tw el J^-?, 
J jan t>:ti.vo, rv>n:;f;oc Romiuo , v't^iW <\ V. \mi 
cllio TrcCiSiis^ , o vie Ttvms v\c CU-un^Mji^^x' . X 
que prcsidia ca ticn^x^ \W LuvU^vivv ivrvxf- 
ro , escribio i tOvios lo* OIm%|v^, V\mh<c«. Vi>* 
condes , Ccmurivnics , y JucvC!^ \ic I^'^pjui f 
Galia , y dc Uxlas las provmcias owivlcntalo?, 
con ocivion que SiscbuUU>. rnnvitovtc U Tio 
vincii dc N.rbonj , k hubu inlomudti vjye 
la ley de los Ciodiis prohibia no »c i>bscr' 
vase otra ninguiu ley , que no c»uiviosc eil 
el ciierpo de Lis Icyes g6tic;iK , de donde pro* 
venia , que los sjrrilogios cuiCiluban InultOi 
con periuicio dc la Sania lulcsU CII Iftf 
Tqm. XT. pdd 



^vhiclas cfcf Franda y Espa5a,'par ho'Iiabet 
■ley entrc las goticas que los mcnclonejy les 
iriand'a por tantcf', que se observe eh esta parte 
la Idy del Emperador Cirlos (76) , que es 4 




;^86.tde{Urfa)ma^/cteCortcif . 'cripfir. JEfkfpfJs:^^ n^spcej 
liost «t Lujlpf ico Bay , M fee. //'/. ramants ffglhy , .«^/ ^^ 
Id carja siguieiite /sac^a dtl /f>/i«^ ^^ sacrlltglu invemnltu 
principio 'dfe^los Cjipifulifcs ' /i/, i Jusfifiiano Inipfratan 
-de la edkion de Parii del ; U^tm coMfosithms sacrittgH 
I ($40: Joannes Efistepus Ser^ ecmtitutam m fwn^e ff^rff 
9US Servomm I^ff -. omwh^s,^ , aurf ^ffjj^; ^^4 nos lAfiorfm 
£0scopis » Comtihui^ Vk/ci* . le^hn ^raf'cipimUs esse tenth* 
mflHti *Centen'Mis/3kidkK ^^ -kiah ^ju.^c ^ Carota y/f'CjMf^ 
kui.C0Viollcis^;.in-Mitpania '.SitutA.fSo Frmclpede i^ihpg^ 
jtt C^hia, it Prpvin^m- dt' . jiPhne jacrilegii ^ videlicet m 
j^entibus ^ omiuque • fopulo oc^ triginta Ubras argenti exaniim 
eidenfaii salutetn et apostolic natu id est sesfcent^rum soltd0'» 
€Mm benedlctionem. 'NoUrtiiSi rum summam argenti purtssi* 
•dSeciigsbfd J&^^if fnVl; vas pro] ' mi. Idfoqut gw/fuiJi inpentui 
fpai\t, ^anft4fej)e'j Ecclufo^ . fiterit f^eus s/arilegfi , '• istanf 
jfifh'tmis copgregart synoaale . t leviorem compositto^em emen^ 
'Ci»icntutn afud uxtfrnTreias^ '' det Episcopts vil Ahbatthus ^ 
uH sedentihus nostrism *«- » she personis^ ad f^as fuerU 
fona^^.9enit ante pr^eienHam >-fnonia sacriiegS pertinuerits 
p^tffimJiHus nojter^ JffseJ^pif y \Et si ipse ,reuj saerilegii fa^ 
dus 'Sanctae primae 'Si\^is^ cere,noiuerif ^ iamdiu ^exco^ 
iJ'MonensJS E^isid'pify*\*' et * mufucationi iubj/ic^at , unque* 
JetiiShmbis^Tftftufn'^ofthieat''" dum praedictam composition^ 
kgis'^nkil^fdihabttur de^sa^ nem sexcentorum sofidorufm 
$jrilegiiji^\ et /« eisdem legibut per solvate Et si in hacobsti* 
uriptum erat t ut causae ^ natione mortm fuerit ^ corpus, 
fuas illae leges nort habeni \ ejus cum psalnds *et l^mni/ 
4t9H ->dudirehtur ^ JudUiVtls t pon deftratur ddse'pulturami 
^i6t¥\pAmtd ^lue itefjw : ^^ praecipifptu ; .^ w Jirifi 
Sfl(ffc^ac'. Ecii^Utiae si0o^^^ . codicis legij mundanae scribom, 
^atur ah tncolis' Gal&ae et tur Aatf lest. 



Hisp^aniat Pmindarum. Uff' * 



.-^■A 



IZifUSTliA'CTavsi. )95 

de It hiraujiidadeclesiistica (77). 

XLIII. Dc estos y dtros muchos monu- Conclusiou 
mcntos que pudicran producirse , consta Ja. de I9 dicho ea 
intlmi y cpiuinua correspondencia: que hicU,|^^^"*^^^^^"** 
los siglpi octavo y; noftP; pasaba cntrej^s B$r'd/n^*"*^** 
panoles y Francc»e< en Ips puntos poUticos-dci 
eitado J y muchg. mas en los de la sanca re<^> 
ligton. Y asl no es verisimil , que en uii tiem-: 
po , en el qual los Soberangs Cart6ilicos mi;-; 
raban el negocio de la religion cpiuo'eLmati 
ii^teresante de estado y cor ce ; eli .un . tuimpa; 
en ei qual -sobre las .i]iateria&;puntuaUntnm:da( 
religion procuraban la uniformidad de ias Igle* 
sias *f en un tiempo en el qual $e empenaban,. 
quamo mas. podian , e» socqri^er »• aliviar.:, y. 
sostener , singiilaimente en pUQCo; de religioii^i 
4.1a pobce K^pafia amenuudaiy casi entera*: 
mente sojuzgada dc la tirania de los Mo- 
ro$(78);en un tiempo en que «n los paises 
libres de la esclavitud africana se r.enian con*. - 
ciUos,(79)» y io decret^do en cada uno dei * ^ 

ellos se compilaba y rfiunia para ley comun^/ 
y proceder uniforme (So) 1 los rcligiosos PrfiiN 
cipes Cirlo Magno^ Ludovico Pio , y C^r*. 
los Calvo , no hicicsen saber 4 los £!>panolei. 

Ddd 2 . . «t 

(77) Bail, en el torn. t. de ^14. el Concilio ^e It' 
cittdio en la noti anteceden- Villa de Tbcc^dont , cdn' ]a| 
U preaencia de Io« quatro Ar** 

(78) Mariana , en el lib. yoi^inpos dc Moguntt.! , Co* 
r. cap. I ' , y Morsri ♦ tn tu lonii, 'I'rcvcris , y Kevms, 
J)icri()narioi la palabraCmr- con sua rcBpectivos siifraga- 
/• Mafjio, ncoa y demaa (^biapos d*' 

• Cry) I'-A el an'> jDi^. ae Francia y Al«rjiiu< ia- . 
ccle'>raran los Cohi ijios Are- (8u) Duincini), Dp^trins. 

Lifcnsr, TuroH' n.w itrcero, et disciptiua lialfs au llbr 

(;ib'lrint;n'*<- ^c//i*ui«> , Mo« J7. num. 14. 
guntino,}^ KciDcaHo; ca.cl 



cl decreto dil Goikllio CabSonense-'sobre la 

Extreifiauncion. Se lo hubicran hetho saber cier- 

j. i. ;h ' tamcntc , si en un sacramiento tan usual , pucs 

*i!j rr i '^ 9"^^^^^ en Espafia al- 

.. r»igu6i abuM 6 neglig^nda. Y; aun '(|uaiido no 
^' hubies6 habido^ se* lo bubldl^n piaitidpay 
do sin fclta J pucs siendo cierto per lo que 
hemos dicho , que de quanto se decretaba en 
el vasto Imperio de los Pipinos , en materia 
de religion , de todo eran sabedores los £$« 
panote$;iiO bubieran podido igiibr^r cierta* 
mente los C&nones del Concilio de Chalons. 
Por consiguiente tenemos con esto ,4 mi ver, 
sugumento cierto para aserir, que hicia el no- 
no .sialo, en que se 6mpe26 4 hacer expresa 
mencian de la'£xtremauncion en Europai^^' 
em;pez6 tamblen 4 te^erla expresa en nucstra 
Espafia. ■ 
Coftim ritual XLIV. Teftgo aun mas positivo funda- 
wiguodcGc- mento para poderlo asegurar en vista de cr- 
* te ultimo argumento ; por lo qui me asegura' 

mi amigo' Don Antonio Ludcnayinuy cono- 
cido en Italia por sirs dcxStjfsimas prodiiccio-^ 
nes filosoficas y matematicas ; pues diee ', sc 
aciierda; , que quando estudiaba Filosofla en 
©crona, por los anos de 1760, vio en atque- 
11a Cat^ral un Kitual en. cubiertas de tercio< 
pelo verde^^ que habia regalado C4rlo Mag- 
no 4 aquelia Iglesia. Este solo ritual deberia 
bastar para decldir nuestra question V porque 
en 61 se debiera hallar prescrito el rito que. 
s« debia observar en la administracion del Sa- 
cramento de la Extremauncidnj^y asi habre*' 
xbbs hallado entre los escritos de Espana 4 la 
niehos un monumeuto en que se haga expre- 
fa mencion de este Sacramento: mas yo es^^ 

I wy 



IlUSTXACIONEf, 397 

toy persuadido , como be dicho al principio, 
que de este genero de escritds no encomra* 
xiamos ese solo , sino muchisimos en £spa- 
na, desde el tiempo inmediato i los slglos del 
misterioso silencio , quando no claros y ex* 
presos , & lo menos ticitos y confusos. 
• XLV. ^Ma$ por qu^ vamos por conjetu-' jcoAWKkf* 
ras , y por vias indircaas , 4 probar lo que ^«t<> conciUai 
no admite duda,y e$ evidente?Sf, querido ber- jLj^i^^^^^ 
mano^ afirmo por liltimo , que tenemos argu- ^ 
mento , mas que moralmente cierto ^ para ase- 
gurarnos, que ha habido siempre entre los escri^* 
tos de los Espanoles monumento expreso 6 
indubitable de la Extremauncion , y su usq 
en toda la extension de aquella monarqufa sin 
excepcion de siglo alguno » desde que se ia« 
frbduxo en ella nuestra santa Religion. Estoy^ 
cierto , que convendras conmlgo en lo .que 
Voy i dccfr. Consta sin duda nirtgu.na:', que 
en Espafia siempre sc han rcconocido polr Ic- 
gitimas y verdaderas todas las Escrituras (JJa* 
n6nicas i skguti se v^ claramente pot ft c^e- 
bre Regia de f6, foliUada y publicada en ua 
CoiKilio general de toda )a nacion Espanola 
por los anos de 447 C^i). He aqui un escri- 
to de Espana , un Sinodo de todos los Obis- 
pos Espanoles , que recibe todas las Escrltu* 
ras Can6nic2s , y por consiguiente la epistolaf 
ic Santiago con todo lo que en ella se con« 
tiene. He aqoi pues un monumento cierto^ da*' 
fo , y expreso del Sacramento de la Extre* 

maun« 

(81) El Cincii 12 dela tnfuas EccUsiacMthoUcan^ ^ , . 

J^f^uU Jidei cathoRcoi dice ci^^ <, in auctorttate kaheni^ 
asi : Jf fws dixerit vel crfdU das^ velau Vitierandas^ 4 



S9S EsPAf^A Arabs. 

mauncion, may anterior al !>iglo duodecimo 5 
cxpreso y claro ni mas ni raejios , que Ips 
<jue renemos en Origcnes, Chris6stomo , y Au* 
gustino. 
sefnicbala XL VI. Y asi , aun quando no subsistics? 
noticiaantiguanada de lo que he dicho acerca del ser, par* 
^Q^^l^ tcs f sug^to, y 0^^^^^ de la Extremaiincipn ; 
pt£g^ . . nada de io que he deducido de los C4no-v 
nes Penitenciales ; nada de lo que he demos- 
* trado de la comunicacion con Francia en ma- 
terias religiosas : por las dos unica$ fueaces de 
toda reyeiacion, la tradicion y la escritura.^ 
fuera certisimo y evidcnte, que en Espana so 
fca usado siempre la Extremauncion , y quo 
hay expreso y claro monumento de cste uso jr 
prictica. Que se uso, lo demuestra el argum|e;^p^ 
de la tradicion que he toc^do al primciglQ ; 
y que hay m^onumento expreso 4e dkho uso » 
io demuestra la Santa Escritura , recibida ea 
el Concilio naclonal , de que he habladp aho^ 
ra niismo. . ^. :^ . ;, ; 

Conclusion. . . XJLVII. Tij ^ que estas yer^ado en npesz 
tras historias in finit^me^ite mas que yo , h«s 
liaris muchfsimo que notar, censurar , ycor-* 
regir en esta mi disertacion. Me lUongeo sia 
embargo , que te podra scrvir de luz para mo- 
derar en algua modo tu proposicion , que pu-, 
diera servir de escandalo 4 la dwbiljdad de los 
pUS^oS, y d lapetulancia de los hereges;,y que coa 
qso pn alguno de tus tomos fi^uiences repondr4s 
y i;cintegraras en su lustre el honor de nuestra 
nacion , si en algun modo se lo has ofusca- 
do con tu proposicion , a mi ver demasiado 
eritica, pcro tal vez, 110 tan considerada. Yo 
tendr6 la complaccncia de haber cooperado 
en algun modo i la gloria de uucstxa nacion^^ 



7 jutttamerite i la taya; y auivqmndo no sea 
cicrto todo lo que digo de los Canones Pe- 
nitcnciales , habr^ quizas abierta camino, para 
que alguii olro ingeoio ma$; feliz pueda sol- 
tar «1 nudo gordiario que se lialla en ellos ^ 
y ba' dado bcasion a tantas y tan graves dis- 
butas sobre' el tigor de la amigua Iglesia , pues 
mllando en la Extremauncion un medio jus- 
t6 para la intdligencia de las palabras comti^ 
tnuniony viatico^ lo habfci hallado tambien pa- 
ra coitcfliar a los ^ que pof entenderlas 6 de 
la Vtmencia Sacramental , 6 de la Comunion 
Eucarisf tea J son tan discordes en este parti- 
cular. Sobre quanto he dicho , deseo que me 
-digas tu parecer^y el de los doctos , 4 cuyp 
julcio me sujeto , y mucho mas al de la Jgle- 
Sla Cat61ica. 

^ 

ILUSTRACION XXVII. 

R£FL£XION£S SOBRE LA 

Ilustracion ant ecedent e y para acabar de a£urar 

el asutito import antisimo de la 

Extretnaumion. 

I. \jLjrfS dignode mi mayor agradecimierf- Obfcioymo. 
to el verdadcro zelo , con que ha procurado !l^° ^? ^^'* 
mi hermano desvanecer mis dificultades acerca "^^'^*^^^*^' 
del perpetuo silencio que observaron nues- 
tros antiguos por mas de mil y cien aiios en 
un articulo tan importante , como es el del 
Sacramento de la Extremauncion. Dcbo con- 
fesar ingenuamente , que su Diseriacion dog- 
fix^Uca me h4*dado ItHistautc luz Par^ rastrear 

la 



h verdadera causa 6 razqn de tan exciano &I- 
lenclo: pero como la juzgo divers^ de las que 
.61 iniica , ni puedo convenir en -otras muchas 
opiniones , ctl que apoya su . intento j pafece 
.cxiglr la AiLsma gravedad del asunto> q^ue cp: 
munique al publico mis reflexiones con el: fin 
de quitar aun la sombra de toda sospecha y 
duda (si alguno la tuviese) por lo que toca 
k la noticia y uso de dicho Sacramento en nues- 
Ira antigua Iglesia (i). 
Palabras con II. Y lo primero de todo , para que na- 
^uc cxpttse cl ^i^ me culpe de haber movido dudas en un 
?e sSi^rn ^rticulo de nuestra santa religion, y dado mo- 
materia dc Ex- tivo con esto , 6 4 los atrevidos incrddulos 
tremauncion. «para triunfar , 6 4 los fides pusiUnimes para 
escandalizarse ; repetir^ aqui las palabras con 
que he hablado de la Extfemauncion dos so- 
las veces en toda la seguida de mi historia. £a 
el libro tercero de la Espafia Goda dixe asi: 
£s ^mucho deexsranar , que^ en iantos Jocu* 
mentos como tenemos de la Espana Romana j 
ijroda , for siete sighs enteros NO SE iZ-df- 
LLE NOMBKADO una sola wez el Sa- 
. cramento de la Exfremauncion , hablandose en 
ellos tantas veces , no solo de los demas Sacra* 
mentos , pero aun en particular del Chrisma, y de 
su reparticion por las parroquias. Elerudito Mar- 
Une,en su obra delosRitos Echsidsticos an- 
tiguos » ha publicado acerca de dicho Saera^ 
mento treinta Or denes rituales diversos , toma* 
dos de varias partes del mundo , pero ninguno 
de ellos de Espana. Volvi 4 tratar del asunto 
en el libro segundo de la EspaSa Arabe ; y 
mis palabras fueron las siguientes sin quitar 

oi 
(x) Veaae la Huatca^ioA a&tccc4t|itj:« 



^ IlVSTA. A'ClOKSf. 401 

ni a&adir una sflaba : De todas los Sacramen^ 
ios instituidos por Jesu-Christo , $e kalian me^ 
morias muj frsqiientes en los Comilios j demas 
Escrituras de la Espafla Arabe , exceptuado 
el de la Extremauncion , cuyo NO MB RE EX* 
PKESO , es cosa may notable y extrana , que 
no suene por once sighs enteros en ningune de 
Ios innumerables documentos de nuestra Histih 
fia EclesidsSica. El Key Don Fernando , que 
muriS en el aHo de mil sesenta y cinco, serd tat 
vez el primer espanol , de quienhan dicho nues^- 
tros historiadores ^ que recibiS en la muerie la 
gracia de la ultima uncion ; y aun est a notU ^ 
cia no puede darse por cierta , por que los tes* 
tirnonios mas antiguos que tcnemos , son los de 
Rodrigo Ximenez , y. Lucas de Tuy , - escriiores 
del sglo.tr ece; antes de cuyo tiempo ninguno refiri6 
tal cosa y ni aun el Mange de Silos con habernos 
dado una relacion tan menuda de la muert0 
exempldrisima de Don Fernando , y de los dot 
Sacramentos , que le administraron , de Penitent 
day Eucaristia. Un silencio tan largo de nues* 
tra Iglesia acerca de un Sacramento de instU 
tucion droina , me ha movido a consult ar varo^'. 
nes estudiosos y doctos , y entre ellos al insigne 
^bate Zacaria , que por erudicion eclesidstica 
no debe ceder a ningun otro sabio de toda Eu^^ 
ropa : pero despues de todas las diligencias qujg. 
he kecho , conozco que el asunto merece mayor 
cuiaado^y debiera excitar laapficacion de nues^ 
tros gravtsimos teSlogos y canonistas. Me pa- 
rece que mis palabras no dan fundamento ra- 
zonable para el menor escandalo. Confieso ea 
ellas expresamente , que la Extremauncion es 
un Sacramento de institucion divina , de donde 
se sigue por consciiiiencia nccesaria ^ que la. 
. Tom. xy. Ece na- 



402 £spa]^aAiia3E« 

nacion Espanola , sietido Christiana y catoli- 
ca , hubo de conocerlo y usario. Digo que nucs- 
tros Santos Padres , y Obispos , y dcmas cs- 
critores por once siglos enteros , no lo ban 
, mentado jamas con su nombre expreso j lo qual 
supone que natjuralmente lo habrin nombra* 
do dc algun otro modo , y con t^rminos para 
mi desconocidos. Anado ^ que esta faka de 
mencion expresa y patente^ tratandose de un 
Sacramento 9 que como chrlstianos y catolicos 
debian sin duda conocer y usar , es un mis* 
terio muy notable y raro , y muy digno dc 
que lo examinen y desentraiien nuestros ca* 
nonistas y teologos. Qualquiera v^ que este 
mi modo de hablar no da el menor indicio 
de sospecha 6 duda acerca del uso de la Ex- 
tremauncion en £spana : antes bien es prue- 
ba de mi zelo christiano , y del verda- 
dero deseo que tengo de que aclaren los sa* 
bios el misterioso silencio , 6 descubriendo 
memorias antiguas que hablen expresamente, 
y derriben mi suposicion , 6 manifestando los 
verdaderos y fundados motivos de este reli- 
gioso fen6meno. En ninguna otra cosa podr6 
parecer culpable, sino en solo haber hecho saber 
al publico lo que no se sabia , 6 lo que na« 
die kabia reparado ^ exigiendo muchas veces 
la prudencia , que se calle 6 disimule lo que 
no puede decirse sin algun peligro.de escan* 
dalo. Tuve esta reflexion en la Historia dc 
la £spana Romana , donde habl^ de todos los 
demas Sacramentos sin decir ni una sola pa« 
labra del de la £xtremauncion. i Pero c6mo 
ocultar esta afectacion , habiendo de tratar sc« 
gunda vez de lo mismo en la Historia de la 
£spana Goda ^ y tercera vez ea la de la £spa- 

na 



iLtrSTHAClONES. 403 

fia Arabe? Qpe hayan callado ea esta mate- 
ria los demas historiadores nuestros , no es ma- 
ra villa ^ no habiendo tratado de ella , nl de 
otros muchisimos puntos , de que yo trato 
de proposico. Pero para mi historia los Sa- 
cra mencos de la Iglesia son asunto no soU* 
mente propio , mas aun necesario , segun su 
tf tulo , disposicion , y m<itodo. i C6mo hablar 
hist6ricamente del uso y orden ritual de los 
siete Sacramentos en nuestra Iglesia ancigua , 
sin dar noticia del de la Extremauncion ? ^ Co- 
mo dar semejante noticia 1 sin decir que no 
la hay , y que nuestros Concilios y escritores 
410 hablaron de ella i io menos en t^rminos 
expresos? £n este mi p.roceder me parece que 
nadie podri culparme con razon , i no scf 
que quiera destruir todo el sistema de mi 
obra (2). » 

, III. Pero entremos ya. en la materia , si- Trcsartfculos. 
•guiendo de algun modo el mismo orden de 9"f «f ^*" ^« 
la llustracion antecedente, para dar mayor luz cstT"uu8tra- 
al objeto de que se trata. Tres caminos di- clon. 
ferentes tom6 en ella mi hermano. Dixo lo 
primero , que el no haber habladP' los ©spa- 
iioles de Extremauncion , aun quando fuese 
cierco , no dcbiera extranarse por razon del si- 
lenciO: misterioso que obse/v^ban antiguamen- 
te todos:lo$ christianos. Afirm6 en segundo 
lugar , que absolutapiente en nuestros escrito- 
res antiguos se hUh.. jnepctan «xpresa de di- 
' cho Sacramento. Aseguro por fin , que lo nom- 
braron i lo mcnos implicitamente , y con otros 

. £ee 2 t^r- 

(i) EspanaRomanaWh. fafls Arahe^lhx^ a. niim. 
5. num. 1 37. y «ig. Eifana aoy. 
Godd^ lib. 3. num. 154. £/• 



-^ 404 Esf Afl A A R ABE. 

t^rminos , §in que pueda ponerse en esto la 
menor duda. Estos tres artfculos eximinar6 
por su orden , sin <ietenerme en las pruebas 
tiogmiticas , que convencen la institucion di- 
viha' del Sacramento , y el uso que por ne- 
cesidad habia de haber de ^1 en Espana , sien- 
^b nacio» cat61ica , que recibio juntamentc 
con la ft todas las leyes ^ institudiones de nues* 
tro Divino Maestro; porque estos liltimos asun- 
tos son agenos de niiestro proposito , y seria 
mucha impiedad el dudar de ellos (3). • 
Icy del silcn- * IV. Empezando j^ pucs , por el silcncio mis- 
cio misterioso -terioso , es cferto' qut los primklvos chrisiia- 
^?^^^^'^^^^^ dolninab^ ?k idolatrii . so- 

rias. lian hablar y esCfibit.dc la Santlsima Trini- 

dad , y de los Sacramentos con expresiones 
^bbsciKas y enigm^ticas , para no expon^rlos 4 
la profanacion y juego de los gentiles , que 
. >.. f- Tgg valian' de todbs los toediois posiblcs f>ara 
ridiculizar 6 infamar nuestra sagrada religion: 
^ . . j^ este es el ^verdadero motivo (dicen Antonio 

Pagi, el traductor de las obr^s de Fleuri , el 
insign'e Schelstrate , y otros mudhos ) /^f ^«e 
'eh hs primer OS sig/os de la Igle^a no se ha 
escrito ningun tratado deto$ siefe Sacramen^ 
^tqs. Pero esta regla general padecia algunas 
excepciones , que deben tenerse muy presen- 
•tes. La primera 'rfs : que cbn toda' la ley del 
silencio habia 'ofcSsiones , en que por justos 
'motivoS'Se pckJJi- -lldblar' 6 escribir con toda 
la claridad , aun'^'dclailte de los enemigbs de 
la religion , como lb hizo San Justino en su 
"Apologia en el- siglo segundo , con el recto 
fin de que. llegase ,a coaocer el Emperador 

' Ro- 

(3) Ilustraciofi 26. nuircro 3. r\ . 



IXUSTRACIONES* 405 

Romano » qu^n injustamente perseguia una 
ley tan inocente y sania , como es la nuestra. 
La segunda: que la ky no mandaba el silen- 
<:io en todo gencro de escritos , sino solo en 
los que podia teraerse que Uegasen 4 manos 
de los Gentiles : por cuya razon San Cirilo 
Jerosolimitano en sus catecismos explica sin 
ningun rebozo la Misa , el Simbolo, el Bau^ 
.tismo , la Confirmacion , y otras cosas seme^ 
jantes. Tratando de este punto el doctisimo 
P. Acevedo , prueba con mucha erudicion , 
que las Biblias , los Misales , los Catecismos^ 
-los Rituales eran libros que tenia , y debia 
telnet la primitiva Iglesia , y libros , en que 
cstaban , y debian estair explicados los mismos 
arcanos y misterios que se ocultaban 4 los Gen- 
tiles. La tercera excepcion cs : que no estaba 
•vedado el nombrar Jos Sacramentos , sino el 
•explicarlos , y divulgarlos , dando razon de sa 
-naturaleza , su materia , su forma , su mi^iistro^ 
sus efectos : y para que esto se vea ser asi aun 
en nuestro asunto particular , basta llamar 4 
-la memoria las obras de algunos Padres anti- 
guos , que de un modo li otro nombrafon 
la Extremauncion , como lo hicieron en Ids 
siglos tercero, quarto, y quinto, Origcnes.ChTi- 
s6stomo , Augustino , Inocencio primero, Eu- 
- thy mio de Pakstina , y Victor de Antioquia. 
La quarta : que la ley 6 costumbre del silen- 
*clo tenia por objeto 4 los gentiles, y los tiem- 
pos y lugares en que dominaban , 6 tcnian 
todavla algun poder ; de suerte que ces6 en 
algunas partes del mundo christiano desde los 
siglos quarto y quinto , en otras en el sexto y 
septimo, y en todas finalmente en los siglds 
octavo y nono > desde cuyo tiempo ya no 

se 



4o6 EspAl^A Arabs. 

fie halla absolutamente escritor alguno que lia- 
ble con reserva de nuestros misterios (4). 
Pichaley »o V. Explicada dc este modo la ley del mis- 
escusadlosan- i-erioso sileucio , ya no podemos escusar con 
tiguosEspanp- jj^ ^ nuestros escritores , que por once siglos 
cb en la pre- cnteros no hablaron de Extremauncion. En 
«entc materia, qualqulera tiempo y circunstancia podian , si 
no explicarla ^ a lo menos nombrarla , como lo 
hicieron Origenes , Chrisostomo , Augustino , 
Inocencio , Euthymio , y Victor : aun explicar- 
la podian con razoqable motivo , como lo hizo 
S- Justino Martir en otros puntos igualmente 
misteriosos ; y aun sin motivo podian tam-, 
bien hacerlo , como lo executaron otras Igle- 
sias en sus libros catequisticos , litiirgicos , y 
-rituales. Pero demos que quisiesen observar 
con el mayor rigor la discipUna del silencio. 
Esta pudo obligarlos en los tres primeros si- 
glos^enque obedeciani los Emperadores Gen* 
tiles ; pero no mas adelante , quando ya do- 
minaba la Religion de Je^u - Christo. En el 
ano de trescientos y doce que fu6 el de la glo- 
riosa libertad concedida k la Iglesia por Cons- 
tantino Magno,se comenzo en Espafia 4 pro- 
.fesar y exercec el christianismo con toda pu* 
-blicidad sin la menor reserva: en el de qui^ 
nientos y sesenta^ en que se bautizo la Corte 
Sueva de Galicia , nuestra nacion era ya toda 
Christiana -enteramente, sin quedar ningun in- 

ficl 

(4) tlcury, Disciplmapd' " tfrr^m' pag. 192. y sig. Ano- 

fmlt Dei in novo Test amen- mmo , Apparatus chronolop' 

to torn. I, p. 2. cap. i2."pdg. cus ad khtoriam croilem et 

48. El iraductor latino d« la ecclesiastic am \ih, 2. cap. 2* 

obra de Flcury , Obscrvatio Animadversion 3. pag. 310. 

InUrpretts pag. 49. Azeve* y sig. 
do tDiss^tati^ de disciplins . ;. ) 



iLUSTB^ACTOlf SS. 407 

fiel que pudiese escarnecer 6 burlarse de nues* 
tros Sacramentos :. en el de quinientos ochenta 
y ocho , quando la Cone Goda abjuro la hc- 
regia arrtana , con que la Francia nos habia 
inficionado, toda la peninsula con las adya« 
ciencias de la Galia Narbonense , era ya cat6* 
Ilea , sin quedar un berege que se opusiese 4 
nuestras doctrkias 6 coscumbres. ^n tiempos 
de tanta libertad y felicidad ^y tn Jos que sc- 
siguieron igualmcnte fclices ;qu^ ley 6 razon 
podia obligar i tos Espanoles al misterioso 
silencio? Callaron ( dice mi h^tm^no) for faJta, 
6 de licitud , 6 de necesidad , 6 de costumhre : 
callaron en los primeros tiempos , porque no 
era licito hablar; y continuaron despues ca- 
llando,6 por la costumbre que tenian de ca- 
liar, 6 porque no habiendo habido heregia ni 
abuso sobre la materia , no tuvicron necesidad 
de hablan La falta de licitud pudo verificarse 
en los trescientos y doce anos primeros , en 
que no estaba permitido el exercicio publico 
de nuestra religion , pero no en los siguien- 
tes. La falta de necesidad 6 costumbre son 
dos razones , que 6 no tienen fuerza en fa- 
vor de la Extremauncion , 6 la tienen del 
mismo modo por los demas Sacramentos. £por 
qu^ nuestros Concilios? i por qu^ San Isidoro? 
jpor qu^ los demas escritores nuestros, con- 
tra la antigua costumbre , ora con neces^idad^ 
y ora sin ella , hablaron infinitas veces de Bau- 
tismo , de Confirmacion , de Penitencia , de 
Eucaristia , de Matrimonio , y de Ordenes Sa- 
grados , y solo de Extremauncion no dixe- 
ron jamas una palabra? iVov qud dando le- 
yes litiirgicas y ceremoniales para los demas 
Sacramentos, solo para i%u no las dicron es- 

pe- 



4o8 E$p aU A A R A a E. 

pecificadamente ? Concluyase , que el moti^o 

de tan cxtrana singularidad ito pudo ser de 

ningua mode la ley del silencio misteripso, 

ni la ciega costumbre de observarla, ami quan- 

do no obligaba (5). ^ 

Fundamentos VI. Dexando , pues , este camino, cntre- 

que se alcgaii mos en el segundo , y examinemos los fun- 

paracscusarde (j^jnentos historicos con que se pretende pro- 

dicho silcncK) , • j j 1 t- '- 1 

£ los Espano- '^^'^ ^ que Sin. duda los Espanoles en sus es- 

Ici. cjitos hicieron mencion expresa de la Extre- 

mauncion. Los fundamentos que se alegan. 

son quatro : La epistola de Santiago Apostol 

recibida en Espaaa : un ritual antiguo , regala- 

dp por Carlo Magno 4 la Iglesia de Gero- 

11a : la comunicacion que tuvo siempre nuestra 

nacion con la francesa : y la que tuvo contir 

liuamente con la Santa Sede Romana (6). . 

N^losescusa VIL Yo confieso en primer lugar^quela 

k epistola de Jglesia de Espaiia no solo desde el ano de 

cfbida^en Es- ^"^^^^^^^^^^-^ » q^e es la ^poca vcrdadera ^de. 

pana: nu^stra famosa Regla de. fe , pero aun desde los 

ticmpos apostolicos , ha reconocido siempre por, 

verdaderas y legitimas todas las Escrituras Ca- 

n6nieas,y por consiguiente tambien la ep/stola 

de Santiago Apostol, que es una de ellas. jPcro 

dp esto qu6 piaede colegirsc? Se podra cole- 

gir que los Espaiioles , siendo christianos y ca- 

tolicos , tenian conocida y adoptada la Extre- 

ipauncion , de que habla el Apostol en su ep{$ • 

tola ; mas no , que la hayan itombrado , ni 

siijuiera insimiado en alguno de sus escritos , 

6 

CS) VcaselaJ5'j'/7^;i'/ii^«- dcnte los nuncros 11.^13. 
tnana y\\b, ^. num. 132 » y . (<^) liustracioii 26. num. 

\2L'Espafja Uoda^ lib. 3. nu- 5. ^. 13. 39. 40. 41. 4a. 43. 

liWewyS. 7p. 8i». 81. Vcan- 'f'4 45* 

S€. en : It ^Jiustracion v.aatece'! :. 



1 



''-'i 



I L^ S T X A C I O K £ I. 409 

^6 privados , 6 piiblicos. Lo primero , que e$ 

\o que se coligc , no es el objeto de que sc 

disputa: y lo segundo , que es el asunco de 

la question , nos queda todavia sin prueba (7); 

. VIII. Mas debil me parece el argumehto mRItualaftti- 

4el Ritual de Gerona , de que nos da testU «^ ^« <^^<>- 

monio Don Antonio Ludefia ; pues se funda 

todo en tres principios , 6 falsos , 6 dudososs 

el primero , que se hable en 61 de Extremal 

uncionjel segundo, q^e sea Codigo antiguoi 

el tercero j que sea regalo de Cirlos el Grao«* 

de : tres suposiciones , que antes de reducirrt 

se 4 prueba necesitan de apurarse mucho , y; 

yerificarse. Yo temo que en esta relacion pue-» 

da ir mezclada alguna fabula ; pues lo es ( co^ 

mo dixe en su propio lugar) todo lo que hastat 

ahora ban referido nuestros historiadores acer-j 

ca de los muchos beneficios hechos 4 Gero^ 

na por el Key Orlos ; no sieudo verdad ab-; 

solutamente , ni que este Principe la librase 

de Moros, ni que la entregase 4 los Chris- ^^ / 

tianos , ni que fundase su Catedral, ni que 

la honrase y protegiese , como vulgarmente . 

se dice (8). 

IX. Pero iqui diri de la comunicacion en- . Noloscaca*. 
tre Franceses y Espanoles , que: es ?l tercer** ^*™P^? ^* 
argumento que se propone? Se dice : que C4r-:^]^!^^^^* 
los el Grande paso 4 Espana tres vecesrque: 
61 , y sus Reales hijos libraron de la tiranfa 
de ios Moros 4 mucha parte de nuestra penfn-> 
sula : que trabajaron con mucho zelo en pro-, 
curar la felicidad de nuestra Iglesia, y la refbr- 
ma de nuestra disciplina , / en socorrer , athiar , . 

Tom. XV. Fff y 

(7) Espana Goda , libro (8) Espana Araif , libco 

S* nfim. 145. S. I. I. vim. 64^. ; . . . 



y sostener principalmente en f unto de religion d 

ia pobre EspaHa : que contribuyeron a la cor- 

reccion de nuestra imperfecta legislacion vi- 

sigoda : que nuestros Concilios copiaban 4 los 

galicanos , y aUmentaron con ellos su colec- 

^ '"' . ciOn de Cinones : que qualquiera monumentd 

niesiastuo , que hub a en Francia sohre qual^ 

quiera materia , y en qualquier tiempo , to hu^ 

ha tambien en EspaHa ; y que por consiguien- 

te , habiendo tenido Francia monumentos ex- 

prcso^ de la Extremauncibn desde el siglo nd-^ 

BO 9 los hubo tambien de tener nuestra na* 

cion. Es cierto , que no es nueva ninguriat 

de estas proposiciones y hallandose esparcidas 

y muy repetidas en todas nuestras historias^ 

modernas : pero qualquiera que lea mi £s- 

pana Arabe , ver4 que son todas , sin dispu^* 

ta alguna , falsedades patentes, inventadas por 

los Franceses , quando se internaron en Espa- 

fia despues de la mitad del siglo onceno(9). 

los Franceses > X. Son fabulosos en primer lugar los tie* 

aoentraronen yj^ggg qyg se cueutan de Carlo Magno; y 

Espana con ^, ^, * ^ , ^ • t •!. ^ «/ 

Carlo Magno, ^bulosos los motivos a que se. atribuyen. Es 

tino una sola cuento de npvela la fundacion del Condado 
T«z. ' de Barcelona , con que honran algunos i dicho 

Principe , y 4 sus docc Pares ; y es igualmen*^* 
te falso,que el mismo Rey tuviese parte en- 
la invencion del cuerpo de Santiago , 6 via- 
jase 4 Galicia para visitarlo. Una sola vez 
cstuvo C4rlos en Espana , y no saco de esta 
cxpcdicion mucha gloria , como dicen , sine 
mucha mengua y deshonor ; pues entonces su*^ 
cedi6 la famosa Jornada de Roncesvalles, en- 
que por el valor dc nuestros Navarros pere- 

ci6 

(9) Ilustrtciofl* »$. ailnji^sp. 40. 4X. 42. 43. 



Ilust«acione5. 41 1 

cio la mayor parte del ex^frcito Frances. Scr 
ria iautil que me pusiese aqui a probdr nucr 
vamente lo que queda ya demostrado en la 
Historia de la Espana Arabe (10). 

XI. El motivo de los viages y guerras de No intentaroa 
Carlo Magno, y de sus hijos y descendien: J^f^"^^^^^^^^ 
tes s no fixi saiito ni piadoso , cpmo vulg^r*^ quirir* doml- 
mente se pretende : no protegieron 4 Jos Est nios 6 con re- 
panoles Christianos , sino 4 los Infieles MaT ^*B^^n , 6 sin 
horaetanos : no intentaroa librar 4 nuestras pror ^ *' 
yincias del ppder de los Moros , ni restable- 
cer en ellas la religion ; sino conquistarlas par 
ra su corona , de qualquier mbdo que pudi?-^ 
sen conseguirloy 6 con religion , 6 sin ella^.JLos 
hechos historicos , de que no puede dudarse^ 
son documentos convincentes de lo que aca? 
bo de decin El primer motof de las em pre? 
sas de Carlo Magno, fu<^ un Gobernador Ma? 
iiometano de Zaragoza , que habiendo perdi- 
do el empleo por haberse rebelado. contra sii 
legf timo Principe , solicito del Rey de Fran- 
pa que lo ayudase en su rebelion. Movido 
de tan glorioso prificipio ,' entr6 el Rey C4rr 
los en Espaotyen la primavera del. ^no de 
setecientos sefeniaj^ oc ho idssiruyd la Ciudad 
de Pamplona , que estaba en poder , no de In^ 
fieles , sino de Christianos : conquisto h de 
Zaragoza con otras de Aragon y Cataluna ^ 

Lias entreg6yno 4 los Chri$tianQS , sino i ^ 
;. Infieles » y no i)io» In6eleS;.como qqi^ra, 
$ii)0 al Gobernador rebdlde, y 4^ s.Us com* 
paneros y amigos. Acabada esta expedicioa 
tan digna d^l olvida de los. hombres » se icst 

'Fff2 ■■,'.: .1 . .tit 

' (J^''FsfaffaArah\lih. mcro J; J "^iHi.^ '' '"'^ 



414 EsPAfJAAnABE. 

tkuy6 el Frances 4 sii tierra sin volver mas 
d Espafia por el escarmiemo que le dieron los 
Navarros j pero siempre conservando y manr- 
festando los mismos deseos de adquirir do 
minio en nuestra peninsula sin ningun respe- 
to.de religiaii. Asi eh el ano de setecientai 
uhenta y cinco t^abio por feudatatio al Go^ 
bernadoi: Mahometano de Gerona ; aseguran- 
dole de su proteccion y defensa contra el Rey 
de C6rdoba , contra quien se habia levanta- 
do ; y nuevamente en el de setecientos noven* 
fa y sietf se oblig6 it soslencr la alevosfa f 
da&adas intenciones de das Inficles , el uno 
Jlamado Zato i Gobern&dor de Barcelona, y 
cl otro Abdalla el Valenciano , pretend iente 
del Trono de C6rdoba. He aqui todas las 
faazaiias de Cirlos el Grande , muy agenas de 
la gloria que se le atribuye contra toda nzon^ 
de h4ber libertado & los Espanoles de la* ti* 
yank de los Moros. Ludovlco Fia stgui6 hi 
pisadas y exemplos de su padre , dexandosc 
ilevar de la sola ambicion , y favoreciendo 
con iodiferencia , 6 4 Ghristianos, 6 i Moros^; 
legun le convenia para su finfque era el d^ 
apbder^rse de tddos los dominios de Espana^ 
y quitarlos 4 nuestros legftimos Soberanos los^ 
Reyes de Asturias , 4 *quienes hacia guerra in**; 
directa y solapada , porigue por temor no se 
strerh 4 bacerla 4 tara descubkrta; Dos tra*^ 
9Ufs (porno- dixe en su lugar) us6 principal^ 
roente lar Gof{c -dei FrafJcia para separamos dtf 
nuesiros Reyes ^ y sujetarnos 4 la dominacionl 
fi^ncesa: la de •convidarnoe ccm babitacien y 
povilegios , en ca^so que quisiesemos desam- 
Darar la p^trla, cpn elipretc^to dejibrarnos^e 
Morgs , Qomo si los Franceses (nubleseji ^.e^. 

ta- 



TLtTST&ACIOKES. 4^3 

tado libres de esta peste^y dentro de Espa^ 
fia no hubiese tierra de Christianos : y la dc 
ofrecernos ayuda de tropas para ir contra los 
Infieles , con tal que en librandonos del Se- 
iiorio Mahometano reconociesemos al Rey 
de Francia por nuestro protector. Como los 
Franceses con estos medlos indirectos no lo* 
grasen quanto deseaban , se quitaron por fin 
la m4scara , moviendo guerra 4 nuestros Re- 
yes para despojarlos de sus antiguos dominios ^ 
y aun 4 veces para conseguir el intento co 
ligandose descubiertamente con los enemigos 
de Dios. Asi en el ano de ochoctentos veinfe 
y tres en vi6 L udovico Pio 4 los Condes Eblo y 
Asinario con grande ex^rcito contra Pamplo- 
na 9 que era toda Christiana , y estaba su jeta & 
Don Alonso Segundo; y entonces fu6 la sc- 
gunda batalla de Roncesvalles , menos cele^ 
brada , pero mucho mas memorable que U 
primera , pues los Franceses en ella quedaron 
todos 6 muertos 6 prisioneros, sin salvarse 
uno solo. Del mismo modo en los anos dc 
ochoctentos sesenta y tres , stsenta y quatro , y 
sesenta y cinco la Corte de Francia en lu^af 
de interesarse por la religion , y por nuestros 
Keyes Cat61icos , que manejaban continuamen- 
te las armas contra el Rey de CdrdobajTc^i 
XK)v6 sus tratados de confcderacion con estc 
Principe infiel , y poco antes habia hecho amis-' 
fad con uh christiand renegado , que< perseguia 
6on formidable ex^cito 4 los fieles de Jesu- 
Christo. Este era , y no otro , el proceder dd 
los Reyes de Francia * respecto de nuestra na:- 
Cion. ;Tanta es la falsedad con que se da vul- 
gariscttte 4 1^ Reyes Carollnos la glorb de 
haSer humillado 4 nuestros enemigos ^ y coiw 

tri- 



414 Es?a9a A&abh. 

tribuido i nuestro bieii y provecho (ii). . 
Konosdicroh XII. iC6m6 86 podri afirmar despues de 
luz ni Socorro esto,que los Reyes de Fraucia trabajaron coij 
en matcrias dc jQ^ucho zclo cn socorrer , aliviar^ y sostener 
re igion. ^^ matenias de religion 4 nuestra pobre Es*- 
pana ? En este genero , como en todos los dc* 
mas , estaban entonces los Franceses mucho 
mas pobres que nosotros: eran mas tibios ea 
la religion y piedad ; estaban menos versados 
en las ciencias sagradas ; conservaban menos 
pura la antigua liturgia y disciplina eclesiis- 
tica;los habia inficionado la heregia eon mu* 
chos errores, unos suyos, y otros agenos; los 
tenia engolfados la ignorancia en un pielago 
de supersticiones. La causa de Felix y Eli- 
pando , condenados en los Concilios de Nar* 
bona , Ratisbona , y Francforc , es la que prin- 
cipalmente resuena con alguna apariencia de 
/ razbn en boca de los que quieren exiltar los 
beneficios hechos por el Rey C4rlos 4 la nacion 
espaiiola. Pero considerese en dicha causa el or- 
den de los sucesos , y se ver4 » que ni aun esto 
beneficio ledebemos. Apenas comenzo 4cundit 
por Espafia la doctrina de Felix de Urgeli 
que fud el primer autor de la heregfa, inme* 
diatamente la descubrieron y persiguieron los 
mismos Espanoles » sin necesicar de las luces 
ni consejos del Rey de Francia. Beato y He^ 
terio , juntamente con otros varones doctos y 
piadosos , tomaron la pluma en el ano do 
setecientos ochentay cinco contra el Obispo de. 
Urgel , y luego tambicn contra Elipando de 
Toledo, que sali6 4 defender 4 su amigo ; y 

(ii> EsfanaArahe.Vh. 8]. 84. ^. 99* X19. f|r. ' 
I. Slum. s/. $8, Sj^. 64. %%. .... 



Ilttstiiaciones. 41$ 

en el aiio de setecientos ochenta y ocho los Otys- 
pos de, Cataluna , y de la Goda Narbonense^ 
(dos provincias del antiguo Reyno de Espaiia, 
que por su larga union en lo eclesidstico y civil 
seconsidcraban todaviacomo una sola) se junta- 
ron en Narbona para cxSminar y condenar 
la hcregfa. Carlo Magno no se movi6 hasta 
el ano de setecientos noventa y dos , en que tu- 
vo el Concilio de Ratisbona ; y se movi6 en- 
tonces , no por respecto de Espana , sino por 
sus dominios de Francia y Alemania , donde 
los hereges habian hallado mejor acogida que 
en nuestra peninsula. La sentencia que se did 
contra ellos en dicho Concilio de Ratisbona, 
es la linica en que tuvo parte el Rey C4r- 
los ; pues el Concilio de Francfort del ana 
de setecientos notenta y quatro se celebr6 por 
otros fines , y el haberse renovado en ^1 la 
condenacion , no fwi obra , segun parece ^ de 
dicho Prfncipe , sino de los sabios y piado*^ 
SOS Espafioles Heterio y Beato , que se halla* 
ron presentes (la). 

• XIII. ^Pero serd verdad i lo menos,que' Nocorrigic- 
debamos i los Reyes Carolinos el favor de '^"»^*P"^^- 
habcr corregido nuestra legislacion visigoda?:'°f^^,;f°r'^?*"^ 
No puede decirse cosa mas falsa, ni mas m- lacionVisigo- 
verisimil. Prob^ largamentc en la EspaHa Go^ da. 
i/^,que nuestro insigne C6digo dc leyes, co- 
nocido con el nombre de Fuero Juzgo , por 
confesionde los mas sabios extrangeros^y aun 
de varios Franceses , se avcntaja infinitamen- 
te al de los c^lebres capi tula res , no solo en an- 
tigiiedad , sino tambien en su intrfnseca pcrfec- 
cion, en el niimero , calidad , y selecto dc sus 

Ic- 

(12) EsfmHaArahi^Vh. 1. nim. 13d. 137. 



4i6 EspaIVa Akabb. 

Jeyes , en el estilo y propiedad con que estan 
escritas , y en la distribucion y m^todo con 
que estin ordenadas* Prob6 con los testimo- 
nios del IngUs Arturo^ del Icaliano Giannone, 
y de los Franceses Bodino y Tuano , que la 
xiacion Espanola es la que merece sobre to- 
das el titulo de Legisladora , y que ella es la 
que en la formacion de las leyes ha sabido 
arrimarse ^ mas que ninguna otra , 4 la Juris- 
prudencia y Pohtica de los antiguos Senores 
de todo d mundo. Prob6 con las autorida-^ 
des de Lindembrogio , del insigne Groclo , de 
Arturo Duk ^ y aun del c^lebre Rousseau , 
que los Franceses, per lo que toca k ciea- 
cia legislativa , ban sido muy pobres 6 Infell- 
ces en todas las edades , y que en sus fa- 
mosos capiculares (c6digo que debe toda sii 
fama 4 la barbarie de los pueblos y tiempos^ 
en que se compuso) copiaron muchisimas de 
Buestras leyes. <Podr4 creerse despues de es- 
tD , que nuestro Codigo Vlsigodo haya nece-. 
sitado de correccion , y en particular de cpr* 
reccion francesa? Pero se cita sin embargo lin 
Concilio de Troyes , cuyo Prdsidente el Pa- 
pa Juan octavo , en carta dirigida 4 las dos 
naciones Espanola y Francesa » dice , que se 
hallaron en la Leglslacion Visigoda dos de<^ 
fectos; el de prohibic 4 los jueces que oigan 
otras causas sino las expresadas en ella ; y el 
de no haber ley penal contra los sacrilegios; 
por cuyo motivo ordena,que se anada 4 nues- 
tro Codigo la ley galicana, que multa al sa- 
crilegio con treinta libras de plata. Me hice 
cargo de esta Decretal en su propio lugar, 
y-dixe:que aun dandola por verdadera y le- 
gitima (pues no s^ si lo es) nada convence 

coa- 



Ii.iy5TS.itciryi:5. 417 

oontra lo que sc ha didsD ; lo piilmsro, por- 
que cl Papa estaria sul infarmado", poss « 
engano en lo qut afirmz i y lo segundo , par- 
que la nacion £sp«Qola do anad]6 jr.TBa* i sa 
CodigQ la insinoada ley galkaaa , tciueadaiA: 
sin duda por enierameDte iaudl 7 sufcifl2ii,a>-. 
mo lo era. fCon que r.^zoa , pus, poiitcs:os cot 
par i, nuestro Godigooomo d^fectuo^^y laoaiar 
i los Franceses oomo correaores llaestroc^?(I3)L 

XIV. No esca acabado mm 00a lodo cs- lf:>a!s£am 
to » el amculo de la ooamnirafion cptre gs-;^^^^^^ P» 
pana y Francia. Se pretenie.qoe nncstios coa-i^*^"* ^*" 
cilios han tornado mudio de los Galkaoos^ t 
han aumentado con ellos nuestro C6digo de C4- 
nones. £sta segunda parte es verdadecayy nos 
es gloriosa; pero la primera es falsa. Las glorias 
de nuestra Coieccion son principalmcnte dos,^ 
su antigiiedad , y su pertcccion excede en anti- ' 
giiedad 4 casi todas ; porque fiiera de las de* 
oan Leon^ y Dionisio £xiguo , isu coetanea^ 
y aquella un poco mas andgua;la nuestra es ann 
terlbritbdas las demas del orbe ch^istiano'^iiaK 
Irindose comenzado desdo los pribcipios del. 
a^la MXto I aumentsKio en^el mismo siglo por. 
San Martin » Obispo de" Braga , vuelto A aa*» 
mentar en el septimo pot San Isidoro denSen 
Tilla i^y: acabada por fin en los primiqrosiafiw 
del octaVo. Excejde tambiciijen perftocion^poN 
que , segun confiesan tmicfaos ei^rangeroi^ e»-* 
ta escrita con buen m^todo , es la mas com-^ 
pieta y copiosa , y la mas puca y autoriza* 
da entre todas las antiguas. Quezon' 'olla eBtba 
Gomprehendidos algunos G&nones Galiciaiot,' 

Tom. xr. Ggg na 



X|) JSspafUGoJa.Yih, 






4lS ESPAKA A&ABE. 

no prucba nada para el asunto : no proieba 
que los Espanoles tuviesen particular comu- 
nicacion con los Franceses , porque eomo 
bay en ella Canones de Francla , los hay del 
mismo modo 4e tbdas las demas naciones: no 
prueba tampo(;o que en ella deban estar in- 
cfuidos k)S documentos galicanos de Extrc*^ 
i&aunclon^ porque Francia no presenta en ci^ 
te genero nlngun documento hasta entrado el 
^'Sigloiiono^ que :43s declii y unos cien afios des- 
'pues de ia Ultima '^pc^i^de'* nuesi^fa cokccion. 
'J^ttQh^t43dtC^do4^^^ htiesttos Con- 

cljio^ COpiaban los decretos de los de Fran- 
ci^Ek^ prbposkion , poco verdadera,puedc 
cUstmiilatsse 6jX un Frances ^ coma era Sirmbn^ 
do^f itiaSt^L en persona de$apa5ionada^!C]^e4:ea«^ 
ga^^ iiuestrps GonciHos el concepto que se. 
«be« xBasta t^ner presente , que no solo Fran^-" 
cia,pero aun los Papas en sus Decretales , y 
tpdaJav Iglesia de Pros' en sus^ J^untas .£cu^ 
minioas ih^ cdbbradb y eopiado n»stros 'C4 < 
aofiiesr>Tdleidanos c^que el^ librito intiiukdo Or^- 
dem dg\€ehbrar Joi Cohciiios , de qua sbeleil^ 
boqrar$e todas las Golecciones condliaresVe^ 
obcaJbrmada por el Toledano quarto ^y au- 
HStfhCMia p6r otroi' Soipdos dp nuestra mlscM^ 
mdjDnoqusi e^a* Jan. grande el ^ concepfq j^tier 
twi^<^DibDi[li:^i{inndoi<de las Juntas denues* 
tfos.idbisfiosvKque /isn^e'estos estaban acos-^ 
tttmbradias H no pedir. jamas fuera del reyno 
aQfifianaciq^ ijalgpna nde i su^ Concilios nacio- 
mism i. i imfireckj^<<isipi ' embargo : la. gloria de 
^aftnlnat^ £0a&!^i?cpor.brden;:del Papa S.^ 
ijboon segundo, etjiGfcncilio terceroide Coris- 
tantipo^ia^ que es el sexto de los Ecum^nl^ 
COS i dpfo^aclon que di6.. n^e^tra Iglesla.^ des^ 

pue$' 



IlUSTRA CI0N2'S. 419 

pucs de maduro examen , pero con. la cir- 
cunstancia de recibirlo no per Ecum^niico sex- 
to >sino por quinto , para mantenerse en cl 
sisrema , que habia formado mas de cien anos 
antes , de no reconocer por Ecum^nico al an* 
tecedente , porque sus Obispos no lo habian 
presenciado ni Z:onfirmado. jUna Iglesia tan 
c^lebre como la nu#stra por sus Congresos Si- 
nodales , que han dado ley 4 todo el xhiih- 
do , habri necesitado de mendigar Decretos 6 
Cdnones dela Francia? Pero dexemos las con« 
j^turas y y vamos i los hechos. Eximinense to- 
dos los Concilios Galicanos , y todos lbs His- 
p4nicos. Podr4 ser que se encuentre eh estos 
algun Decreto de aquellos : mas un Decreto 
6 Memoria de Extremaunclon , que de aque- 
llos haya pasQ4o 4 estos ^ no se hallar4 por.ctep- 
to. Este. es el linico objetb de la question^ y 
Jtodolo.demas.no es del caso (14). 
. XV. Mas queda todavia que responderi Nonosdic- 
wx &Uogismo>ifQrnMl^ propuesto en £stos tio- [^e'!^^^^! 

sidstm qts0:jl^uba' etfiA'anjia, icAre qualftik- 

^ta materia i(gn -^yqualjuUr tientpo , . lo hubo tavk- 

himtn JE^sp^fiaji^n elnono sigh hubo en Fran-* 

€ia mtmum^nP^cxpreso de la, Ecctremduncion^. 

luegojttt :ei lnono> sigh h hubo tambien ^n £i- 

jtaBa^ hst pnmorz pierna de-este silogismo es 

la que :est4 enferma 1 y es tanto lo que oo* 

xea»que no podr4 jamas enderezarse , pues 

no tiene otros apoyos ^ sino los que quedan 

ya desvanecidos en los niimeros antecedentes. 

.£1 unico motivo verdadero de una proposi* 

cba tan general ^ y tan poco fiindada , es la 

Cjgg 2 tra- 

(14) Espana GtJa, lib. p tmnu loi. 144. 1%^ 



C440 B $ p A 1^ A A R A 2 k. 

* travazon , con que realmente esiuvieron uni- 
-dos' tfesde lacdad de los Godos los Reynos 
dc Francia y Espana. Pero es nienester dis- 
tinguir tiempos y lugares ; porque dicha union 
no fu6 perpeiua , sine de tiempos derermina- 
dos; ni estuvo jamas unida con nosotros co- 
da la Francia , sino solas las provincias de 
los Pirineos con la Narbonense ; y aun csta 
i&icima en tiempo de los Arabes no estuvo. 
unida con toda Espana , sino solo con Cata- 
-luna. Esto supuesto , observense todos los do- 
> cumentos galicanos del siglo nono, por lo que 
toca'4 la Extremauncion. El primero es del 
-Cooncilio de Chalons ^ Ciudad de la Provin- 
^cia de Borgona : el segundo es de un Obispo de 
Cgmbrby , Ciudad dc -la Flandcs : el tercero 
-d«.iun ^i'loiJo'de Aquisgran , 6 >Aix de la 
<ihapilleVGiudad Alemana delos Paises-B^- 
xos : el quarto y ultimo es de un Obispo de 
Xeon, Capital de la ProVincia delmismo nom- 
1 4>rt.-^Quanda jamas esiuvieron unidas con Es- 
[ pafia^n tiempo de Arabics 6 Godos las Pro- 
-ircncias de Leon , y fior^ona? {quindo Jamas 
4as Flande^, y la Alemania? ^por qui/ mod-' 
iro las membrias cclesiAsticas de «stas piovia- 
:cias debian pasar 4 nuestro reyno, j set recV- 
'bid as, y adoptadas? No' se v^ el meiior fua- 
adamerito para* afirmar ni pensar semejance co- 
•fjD Dq la comuiiicacion ^ pues^c6n-la-JFran- 
?cia;no se puede inferfr que tuviesc nuestfa 
riglesia documento expreso de la Extremaun- 
,cion. -Vcamos ahora , si.puede Infbrirse de la 
*€Qji^un)cacion que 4:eniamoS' con Rooia (15). 

'O5) Veansc en ta IldS- mcros 13. y 39. 
tracioft.ant^QMleAte los sii- 



iLTTSTkAClONXSi. 42I 

XVI. Antes de entrar en esta question, Documcntos 
.dcbo prcvenir que para probar el asunto , se *?^*^^^^*^®*® 
citan en la Ilustracion antecedente algunos do- ba*de^nua!tra 
cumentos ap6crifos. For tales deben tenerse eomimjcacioa 
• cl Concilio de Oviedo del aiio de novecim- con Roma* 
tas y uno y que se supone haber levantado la 
Iglesia de dicha Ciudad al grade de Mcti?o- 
politana , con autoridad de Juan octavo ; y el 
de Barcelona de mil y sesenta y quatro que por 
dlsposicion de Alexandre seguhdo , y decreto 
del Cardenal Hugo , abrogo (segun dicen) pa- 
ra el Principado de Cataluna las leyes de los 
Godos. Queda ya probado en otros lugares 
de mi historia que el Concilio Ovetense es obra 
de invencion moderna: que la Iglesia de Oviedo 
en los tiempos de que se trata , no tuvo ja- 
mas los.honores de Metropolitana : que el ti- 
tulo de Arzobispoy adoptado en dicho Con* 
cilio,no fu^ jamas recibido en ninguna Igle- 
sia de Espaiia hasta los ultimos anos del siglo 
onceno : que las cartas , que se citan , de Juan 
octavo , son £ihas y ap6crifas : que toda la 
relacloa de las cartas y del Concilio es obra 
do mano francesa del siglo duodecimo : que 
dicha relacion est4 Uena , no solo de inco- 
herencias , pero aun de crrores en todo g^ne- ^ 
ro, hist6ricos> geogrificos, chronologicos, eclc- ; 
siAsticos , y poUticos : que el Congreso de Bar- . 
' celona , intitulado Concilio per escritores mo* 
dernos , fu^ una Junta meramente civil , en 
que no tuvieron parte ni el Papa , ni el Car- 
denal su Vicario , ni Obispo ninguno : que 
en dicha Junta no se abrogaron para Cata- 
lufia las leyes godas,: que no se hizo en ella 
otra cosajSino anadir al Cddigo Visigodo na- 
cioflal el de las costumbres forenses de la pre- 
via- 



422 EspAl^A Arabs. 

• vincia ( 16 ). 
DicliacoTOuni. XVII. Pcro vamos al asunto. Se dice que 
ba^'^'TnE ^^ ^g^^^^^ Romana ha sido h madre y maes- 
tros^HtOTw ^^^ ^^ ^^^ ^^ Espafia : que Roma tiene docu- 
htyan hablado mento exprcso de la Extremauncion desdc 
dc Extrcma- los principios del siglo quinto , en que fu6 
uncion. p^p^ Inocencio primero : que nuestra nacion 

ha respetado siempre a los Papas, y recibido 
sus decretales : que Isidoro y Leandro fueron 
la admiracion y complacencia deGregorio Mag- 
no, Pontifice muy instruido en todas las ma- 
terias de dogma , y disciplina : que Osio dc 
Cordoba , y otros muchos Espanoles viajaron 
por el mundo, y verian la prActica de Ro- 
ma , y de otras muchas Iglesias: que si los 
Papas hubiesen sabido que en Espana no se 
usaba^ la Extremauncion , no hubieran sufrido 
un -tan grave desorden, i Pero todo esto qo6 
prueba ? Prueba que la Iglesia de Espaiia , 
siendo catolica » Y unida con la de Roma \^ 
(debia conocer y usar el Sacramento de los en-* 
fermos;mas no prueba que se tulle exprcsa- 
mente nonvbrado en nuestros idonoilios y es* 
critores, y por consiguiente no ^ueba.elasun- 
to que se ventila (17). r 
Laantiguafis- XVIII. No dudo Sin embargo^ ni puedo 
pana nombro ^^^^^ de que nuestros •Obispos y .demas au- 
la Extrcmaun- ^ jl iuij- _f 
cion con pala- ^OTCS sagrados , hayan hablado varias veces dc 

brasdiferentes la Extremauncion con t^rmii)os diferentes de 

delasmicstras. los que ahora usamos,y por esto no cono- 

cldos. La dificukad est4 en averiguar dlchos 

' tit- 

(16) Ilustracion 18. nu- (17) Vcanse en la Jlus- 

mero 4. 5. 6. liustraclon ip. tracion antcccdcnte los nn- 

num. 2. IlustracioA 20. nu* meros 5. 6. i8. 
meros 2. y tf. 



IttrsTi.AcioirBs. 42 3 

t^rminos 6 palabras ; pues mi hermano es de 
parecer^que insinuasen dicho Sacramento ba- 
xo los nombrcs dc Chrisma , 6 Vidtico , 6 Paz, 
6 Reconciliacion , 6 Comunion ; y yo mas blen 
entiendo que lo comprehendiesen baxo el 
nombre de Pittitencia. Examinemos la fuerza 
que tienen estas palabras en los Sagrados Con- 
cilios^y demas documentos antiguos (18). 

XIX. La palabra gricga Chrisma significa lapalubra 
gramaticalmente uncion^ y se ha tornado slcm* Chrisma, i ei 
pre en la Iglesia de Dios por el Oleo ^^^^^-^ ^gni^fica Con- 
grado. Como con este oleo se hacian quatro firmacion. 
diferentes unciones ; dos ceremonlales^ la del 
]^autismo , y ]a de los Ordenes ; y dos Sacra* 
Hientalesy.la de. la Confirmacion , y la de los 
enfermos $ de aqui es , que el vocablo Chris* 
ma era general y equivoco para significar con- 
fusamente qualquiera de ellas. £s cierto 1 que ' 

k veces se estrechaba el sentido de esta mis- 
ma voz para indicar determinadamente la Con* 
firmacion , coAio se v^ en algunos textos de 
San Cornelio Papa , San Paciano , San Agus- 
tin^ y ocros {a)i pcro jamas para significar in^^ 
dividualmente la unoion de ios enfermos^co- 
mo se pretende en la Ilgstracion antecedent 
te. JSx^mioemos las autoridades que se ale.«. 
.I-- ■ : • • ■ Igan 

. . .- \ ^ > ,■■"*"" ' • ' ■ ■ • ; 

(jS) vJUoii^iballiisr^ilQii s^twfimditur^,^ Ag«stin 
Diim 23. 24. 35. 20. &c. eacribicndo contra las cartu 

(4) San Cbrnefip , citacio dc Petlliano : In hoc unguen^ 
•pot TtLmAAox N$nfutt signa to Sacramrntum chrhmath 
€ulo chrismath con/ummahis, ttili Petilianus hUffffftarf, • 

unMf nec^ Sptriium Santtum .£1 Cqnciiio Laodiceno: Opr** . 
fotuifprcmerer't, San Paciafio iff kaptlzatos ;acrfiiJjsi'mum 
en cl filiro del ftautismo: ta- chn'jtna yitvctpeVe I it coeUsf 
^acro peceata furgantur ; tis regni fiirtUifts'Jieru 
ihrismati Sanciuj Sp'irittu Jih 



4^4 EspAf^A Arabe. 

gan en prueba de esra inteligencia. 

Autoridad I. Sacada del Derecho Canom- 
coiHemos sabido entre otras cosas , por vues- 
tra. carta , que aljunos Obispos de vuestra fro- 
vincia no se conforman con Tosotros ^ m con no- 
sotros , ;' no cansagran el Chrisma cada ano 
en el dia de la cena del SeHor. Es claro que 
aqui sc habla en general del Oleo Sagrado da 
indicar ninguno de los Sacramentos en que 
se solia usar. iQu6 importa que digan lbs 
,^ Canonistas que en este texto se hace memo* 
i ria de la Excremauncion , quando es evidente 
lo contrario? La linica razon que tienen pa- 
ra decirlo , es el ver uombrado el Chrisma ^ 
que es materia de dicho Sacramento. . Pero co*. 
mo el mismo Chrisma sirve tambien para 
otros f siempre seri innegable que la palabra 
cs equfvoca , y que nada con ella se deter- 
miua. 

Autoridad IL Tomada de la misma fuea> 
tc: Mandamos a tu Fraternidad ^ que 4n el did 
df la cena del SeHor celehres la Misa solemne. 
in sola la Igksia Sifontina^en^ue estJis^blig^do'' 
dcconsagrar el Chrisma. JLa palabra es lamis«> 
ma, y usadadel mismo modovy asi nosque-: 
damos. co»^ la.hiisma indedision de arciha. . ; 
ii Autoridad III. Del Concilio primero Bra- 
carense: Hemos resuelto, que si algun Presbitero 
se atreviese d bendecir If/ Chrisma\6 d'consagrar 
Iglesia 6 alt ares, sea depuesto de su qficio ,porque 
son /undone s que le est an wedadas pot lbs an- 
tiguos Cdnones. Ac]\nno se v^ sino la mismav 
generalidad de los teltos* antecedentes , y no- 
hh desQilbre el^^jneiidr indicio de Extreniauil-^ 
cibn. " ' ' •, " " .' ." ' '^'" " . * .. "' 

Autoridad IV. Del Concilio Toledano pri- 
me- 



iLltSTXAClONBS. 425'. 

mero : Aunque se observa generalmente en to J 
do lugar el no consagrar Chrisma sin Obispo 
fresente : sin embargo coma se nos ha refirUo^ 
^e en algunas partes lo consagran los Pres-^ 
inferos ; mandamos que en adelante solo el Obispo 
haga el Chrisma, y lo distribuyapor la Didctsisyy 
todas las Iglesias particulares antes del dia do 
Pasqua enviardn ai Obispo sus Didconos 6 Sub^ 
didcoHos , para llevarse en die ho dia el Chrisma 
ionsa^rado por //. Este texto especifica' algo 
mas que los antecedentes , porque habla del 
Chrisma ; que debia guardarse ea todas las 
parroquias: pero tampoco baxa determinada- 
mente 4 la Extremauncion , pofque los P4r- 
rocos no necesitaban de ^1 para este solo Sa- 
cramento , sino tam'bien para el del Bautis- 
mo. ■ ■ 'j 

'.Autoridad VI Del mismo Goncilio ^ole- 
dano : Se ha deer et ado que el Didcono no chtis^ 
me : el Presbitero chrtsmard en ausencia del 
Obispo ly estando iste presente , solo quando H 
se lo mande. Es cierto que aqiii no se hafaia 
de Extremauncion , cnyo ministro. jamas hi 
side el J^licono^y para cuyo chinisterio np 
necesita el Presbitero de autoridad 6 licencia 
de Obispo , tenkndola de Jesu-Christo , y pot 
institucion divina. Se habla indubitablemente 
de la uncion ceremonial del Bautismo; pues. 
de esta dice Hugo Vrctoriano (citado por 
Binio en las notas sobre dicho Concilio) , que 
antiguamente estuvo vedada , no solo i los Di4- 
conos , pero aun 4 los Presbiteros , 4 no ser 
que tuviesen expresa . licencia de . su Obispou 
Q}ieda,pues ^demostrado y que nuestros autores 
antiguosy aunque hayan nombrado muc^gs Vf^es 
el Chrisma , no por esto puede aseguittf set quo 
Tom. XV. Hhh har 



4Jld, EsPAfiA A&ABS. 

hablaron especificadamente de la Ei^tremaiiii* 
dpn (19). - 

La paUbra < 'XX. Mucho mciios podri esto decirse dc 
vidtlco s\gm&- U palabra vidtico ^ vox enteramentc latina^quo 
ca Eucaristia srgnifica en rigor gramatical provision 6 catni^ 
enJamucrte. ^^para el viage^^ expresion.que.no viene al 
caso para la uncion de los enfermos ; y al com 
trario es muy propia para significar lel pan Eur 
caristico que se da 4 los morlbundos en for- 
jna de comida material ^ con el fin de qTke les 
sirva de alimento y vi4tico de sus almas en 
cl viage que emprenden para la otra Yida. Real- 
Hiente en este 'Solo sentido usaron de dicha 
palabra los escritores antiguos , come consta 
claramcntc por muchos textos , y en particu- 
lar por el del Concilio Cartaginense texceroi 
en cuyo capitulo setenta y ocho sc manda , 
que ios penitentes:qur hukiesen recibido en la 
infer medad el VIATICO DE LA EUC^RIS^ 
21 A , en caso de sohrevivir no se tengan por 
absueltos (eh el fuero externo) sin la impost^ 
rib*, (ceremonial) delas mams* "Pcro oigamos 
las autorldades con que. se pretelide probar , 
que por ^;f4//V(? entcndieron Extremauncion. 
jfitUoridadL Canon decimotercio del Con- 
cilio Niceno : acerca de los nn^ibundos , que- 
rimos que. se observe aun ahora la ley antigua 
y eafi6nica\ esto es , que si alguno est a para 
nmir'/no se le prive del ultimo y necesario ^id- 
ticoipero si de spues de recibida la €om union y 
la participacion de la oblacion^ convaleciere de 
la enfermedad^^ se coloque en la iglesia entre 
hs qui logran Id sola comunion de ardcion. En 



es« 



" Cfp) ' Veanse en la IIus- mcros 17. r 18. 
tracioiv ahtccedeale los nu- 









IlUSTA. ACl ONES. 4^7 

este Cdnon pot ultimo ^vrdiica no puede en tea* 
derse de ningun modo la uncion de los eii? 
fermos. He aqui las razones. i .* Teneinos do- 
cumentos expresos de que por vidtico se en« 
tendio la Eucaristia , como se \i por el cita- 
do del Concilio Cartaginense 5 y no los tcner 
mos de que se haya jainas entendido la £x« 
tremauncion : luego lo primero debe enten^ 
dei^e ) y no lo segundo ,■ inientras no nos cons- 
te lo comrario. 2.^ La Extremauncion antigusi* 
mente se daba 4 los enfermos antes de la Co- 
.munion : luego , aunque alguno la hubiese 11a- 
mado widtico , de ninguna manera podia Ua^ 
•marla vidtico ultimo , siendo posterior y ultimo 
el de la Eucaristfa. s."" £1 mismo Cinon^ba- 
blando del enfermo que recibio el viiticoi, 
supone; que recibio con ^1 la comurum y la 
farticipacion di la oblaaion , palabras 9 qiie 116 
' pueden denotar otra cosa sino la Eucaristfa , 
como se ver4 ma& abaxo con mas evidencia: 
luego el Concilio Jio hablo de la uncion , si- 
no del Pan Eucairistico. 4.* La ley Nicena de 
que el enfermo que hubiese recibido el 'vid^ 
tico , en caso de convalecer no logre otra. w^ 
tnunion sino la de oracion , prueba que el vtd^ 
tico que habia recibido en la enfermedad, era 
una comunion mas alta y perfecta que de Ik 
oracion , porque era costumbre ( se^p; con$« 
ta por muchos Canones , y por el Clihginen*- 
8ecltado),que el penitente que en la en<- 
fermedad habia recibido* el vi4tico » baxase de 
grado en la convalecencia : luego el Concilia 

ror vi4tico entiende una comunion superior 
la de oracion , y por consiguiente la comu- 
nion Eucarfstica. 
Autoridad IL C4non vigesimo primero de 

Hhh 2 los 



42S EsP Afr A An ABH« 

los Nicenotarabicos: si alguno antes de cuntJ* 

-flir tl tumpo de su penitencia.se hailare en pe?' 

4igro de muerte\ no se le debe negar el vidti^ 

(0 y en caio que lo pida ; se le dard la cotnu^ 

-nicacion de oracion y comunion: pero. en conva^ 

-leciendo de la enfermedad mortal ^ aunque en ella 

hay a tuihido la participacion de oraeion y comu^ 

won se quedard entre hs que comunican ^n sola la 

'Cracion y oblacion. Sobrc la autoridad dc los 

'G4uoncs Niceno-ariblcos.pudiera mucho dis- 

•putarse f pero s\n entrar en esta question , las 

43azones que .acabo de insinuar . conveiicen^ 

^ue aun aqui por vidtico debe entenderse ne- 

^cesariamente la comunion Eucaristica. Obser- 

vese ademas de esto^que el C^non distingue 

,tres comunicaclones , de oracion^ de oblacion ^^y 

Jle comunion > y expresa , que en el vi4tico es- 

<t4 comprehendida aua esta ultima, y por con- 

.siguieiite Ja Eucaristfa , pues una comunion'^ 

jmas alta y perfccta que la de oblacion , no 

-puede ser oira sino la Eucaristica. . 

t>\ Autoridad III. tomada de la.carta de Ino- 

4encio primero 4 Exuperio , Obispo de Tolo^ 

«.: acerca de los pec adores, que de spues del Bau-- 

iismo pasan toda su vida en torpeZas ^ y en la 

hora de la tnuerte piden la penitencia , y aun 

iu ffcenciliacion de la comunion , la disciplina 

^i^igu^^^a mas dura <, pero la presente es mas 

ifJand/sSf: misericordiosa. ^ntiguamente se les 

concedia la penitencia ^pero no la comunion ^por^ 

^ue siendo entonces muy freqiiehtes las persecu'- 

clones , con razon se les negaba esta , para que^ 

ere) endose con ella . asegurados de la recortcilia* 

cion , no vohicsen mas facilmtnte a recaer .... 

Pero despues que el Scnor ha. concedido la paz 

a la Iglesia , y nos ha quit ado los motivos- de 

^ • . te- 



.1 LUSTRA CIO NES. 429 

feftor^ St ha resuelto conceder la comunion d los 
fHOribundos , asi para darles c6n este Didiieo 
una frueba de la t^irsericordia dhina , coma 
Sambien para mostrarnos agenos de la aspere^ 
za y dureza del her eg e No'vaciano^ que ks m- 
£aba el perdon, Se les concede , pues , ahora con 
la penitencia la extrema comunion ^ para que 
if on ella a I fin de su mida , segun la promeia 
de nuestro Salvador , se libren de la mnerte 
eterna. Reparense tres cosas en este texto. La 
primera que Vidticoy Comunion en boca de Ino-- 
^endo son. dos voces sin6nimas : luego vsi por 
.Comumon entendio Eucaristia/como despues 
se veri , lo mismo debio cntender por Viati- 
ticQ. La segunda , que hablando de dicho Vi4- 
tico , lo lliimo Comunion extrema : luego no 
Jhablo de la uncion , sino de la Eucarisitfa , 
^orque esta , y no aquella , era entonces el- 
Sacramento extremo de los enfermos. La ter- 
-cera , que hablo de una comunion , con que 
•el pecador quedaba asegurado de la reconci- 
liacion can U Iglesia: luego hablo de la Co- 
munion Eucaristica » ultimo testimonid de la 
reconciliacion , y sin el qual no la habi^ , ni 
podia hdbe'ria. iinadanse i todo esto las mis- 
mas razones que dixe antes » y quedar4 evi- 
4cnciado , que se daba antiguamcnte el nohi^ 
bre de vidnco , del mismo modo que ahora , 
^1 solo Sacramento de la Eucaristia. 

^utoridad IV. El capjtulo nono del Con- 
cilio de Gerona del ano de quinkntos diez y 
siete : el enfermo que por la Comunion hubiese 
recibido ia bendicion de penitencia , bendicion 
que tenemos por vidtico; en easo de convalecer ^ 
si no se lo impiden sus vicios , 6 el est ado de pe- 
nitencia fUblica , podrd ser promovido al Lie- 

ri" 



430 EsPAl^A Arabs. 

ricato. Tengase presente , que segun la antigua 
disciplina , el hombre excluido de la comunioa 
Eucaristica , aunque hubiese recibido la abso- 
lucion Sacramental , y la Extremauncion , no 
podia ser promovido 4 los Sagrados Ordenes: 
luego hablando el Concilio de una comunion 
6 vidtico , con la qual el convaleciente que- 
daba habilitado para el Clericato , no habl6 
de Extremauncion, sino de Eucaristfa. iVcio 
por qu^ se llama la Comunion 6 Viatico Ben- 
dicion de Penitencia ? Porque quien habia cum- 
plido enteramente la penitencia canonica, te- 
nia derecho & la Comunion , y realmente la 
recibia luego; y por esto la Eucaristfa, sien- 
do el publico testimonio que daba la Iglesia, 
de quedar el hombre absuelto de todas las penas 
jeclesiAsticas , se podia llamar con toda pro- 
piedad absolucion y Jin! quit o de la penitencia ^U* 
blica. 

Autoriiad V. Tomada de la carta de San 
Siricio Papa al Obispo Himerio de Tarrago- 
-na : acerca de los pecadores recidivos , como ya 
no . tiene lugar para elks la penitencia ( piibli- 
ca) , mandamos que comuniquen con los JieUt 
dentro de la Iglesia en sola la oracion , y asis^ 
tan^ aunque no lo merecen ^ a la sagrada cele- 
bfidad de los misterios , pero no se les reciba 
al Sagrado convite del altar ... . A los mis^ 
mos sin embargo , quando est en prdximos d la 
•niuerte , en atencion a que recayeron por fragilu 
dad humana , se les dard el viatico para ali- 
liar los con la gracia de la Comunion. No s6, 
como aqui por. comunion , y viatico pueda en- 
tenderse la Extremauncion. Observese en pri- 
mer lugar , que el segundo periodo del texto 
de Siriwio es una coniraposicion del primcro> 

pucs 



Ilu^t^x act ones, 431 

{Hies en ^L se concede por gracia a los mo^ 
ribundos , lo que en el otro se niega por ri- 
gor de justicia 4 los sanos , y como lo que se 
niega a estos ^ es unicaraente la £ucari>tia , 

•6 el Sagrado convitc del altar , es claro que 
^to mismo es lo que concede el Papa it los 
primeros, quando dice que les concede el Via- 
(ico. Observese en segundo lugar , que de las 
tres comuniones que se conocian entonces , la 
de Or acton , la de Oblacion y la de la Eucaris- 
tiay sola esta ultima es la de que no goza- 
lia ehi vida el pecador *recidivo : luego la co^ 

* munion que se le anadia por gracia en la hora 
de la muerte , era esta misma , y no otra: lue- 
go el vidtico que nombra Siricio por sinoni- 
xno de esta misma comunion^ es el Yiitico 
Eucaristico (20). 

• XXI. Fasemos ya 4 examinar las exprer lat palabras 
siones de faz j reconciliacion , de que han usa* ff^y reconcU 
do tambicn muchos escritores antiguos , ha ^ffi^Tban !'^6 
blandode los enfermos y moribundos. Los mis- induianlaEu- 
mos .textos » que se citan en la Ilustracion an* carlstia. 
tecedcflte (sin ir 4 buscar ocros muchos , co«- 
mo pudiera) manifiestan sin la menor duda > 
que por la reconciliacion 6 paz se entendia 
una especie de comunion , que 6 por si mini- 
ma reconciliaba con la Iglesia a los pecadores 
penitentes » 6 se daba solamente 4 los que aca? 
baban de reconciliarse con ella ; circunstancias 
que convienen enteramente 4 la Eucari^tfa, pe? 
ro de ningun modo 4 la Extremauncion. . 

^utoridad /. L;i de nuestro c^kbre Con* 
cilio Iinberitano en muchos de sus Cinones^ 

£a 

(30) Numeros 22. 23. Ilustracion antecedents 
24. a'5.i6..33. y 3B. dc la 



432 EsPAfiA Arabs. 

En el septuagesimo nono se manda , que el 
cbristiano que jugdre d los dados (en que es- 
taban pintadas las Deidades gentflicas , y se- 
invocabaii al tirarlos) se abstwviese de comulgar 
y solo quando se hubiere enmendado ,y dexado eh 
juego for un aHo , jpudiese reconciliarse con la 
Comunion. Asimismo en los Cinones vein- 
te y cinco , cincuenta y ocho , y otros- , 
inanda el Concilio,que a quien tuviere car^ 
tas confesorias 6 fiac{Jicas aun sin el nombre ex- 
fteso del confesor que se las did , le entregue 
al Obispo una carta vomunlcatoria , en virtud 
de la qual se le concederd la paz 6 reconci^ * 
liacion. Quien est^ informado del anttguo pri-^ 
vilegio que tenian los Santos Confesores , co- 
nocera desde luego, que en los Onones Illi-t 
berltanos , por reconciliacion 6 paz no puede 
entenderse ©tra cosa , sino la Eucarisiia , 6 
bien la piiblica absolucion ceremonial , que da-« 
ba derecho d la participacion del cuejpo de 
Jesti - Christo, Los confesores , que es decir , 
los que habian confesado en los tortnentos 
la fd Christiana , podian dar d los penitentes 
publicos un papel escrito de su mano ,. con 
el qual los declaraban participes de sus pasio- 
nes y obras meritorias , y les perdonaban con 
cllas toda la pena can6nica > de que eran dea- 
dores 4 la Iglesia por sus pecados. Este pa* 
pel, aprobado por el Obispo , se tenia por una 
cspecie de indulgencia plenaria^ con la qual 
el pecador quedaba^ibre y absuelto de todas 
las {ienas eclesiisticas , y era recibido inme- 
diatamente al Sagrado convite del Altar. £C6-» ^ 
mo , pues , se podri juzgar , que el Concilio 
llliberitanp h^ya habJado aqui de Extrema* 
uncion , principalmente no tratandose de mo^ 

' ri- 



IlUSTH ACIOKI9. 433 

ribundes ni enfermos , que son los ijnicos i 
quienes puede conferirse este Sacramento? 

jdutoridad II. La de Inocencio primero , 
que he copiado poco antes. Dice en ella el 
Pontifice » que a los que no se arrepentlan de 
sus pccados hasta la hora de la muerte , se les 
concedia antiguamente la penitencia , pero no 
la reconciliacion de la Comunion , con el fin de 
que asegurados de la reconciliacion no volvier 
sen facilmente i sus pecados antigiios en sa- 
;llendo de la cnfermedad. Observese , que 4 
:dichos pccadores en la hora de la muerte se 
concedia ia reconciliacion interior ; lo pri- 
:mero , porque al moribund6 arrepentido no 
-se puede negar la absolucion , que es la 
que interiormente lo reconcilia con Dios ; y 
lo segundo , porque expresamente se dice , que 
no se le negaba la penitencia sacramental , pues 
esta sola pudo insinuar el Pontifice hablando 
•de moribundos i que no son capaces de pe- 
nitencia publica 6 can6nica. Luego la recon- 
ciliacion , que se les negaba , es la exterior j 
eclesiastica , que no puede set otra , sino iok 
Eucarfstica ; pues con esta sola ^ y no con el 
Oleo Santo » quedaban libres de toda exca* 
munion , y enteramente reconciiiados conf k 
Iglesia de Jesu-Christo. r.* 

Autoridad HI. Sacada de dos cartas de S. 
Cipriano: Juzgo que d qnien hubiere recibido 
de los Mart ires el hbro (6 Carta pacffica), rn 
easo de hallarse en enfennedid 6 petigro , den* 
jfiues que hay a hecho su confeUoh^y tedbidoia 
Amposicion de las manos , se le dcba eni^idr 
d la otra- vida. con la paz que los Mat tires le 
prometieron, .,;. A..nuestros her manos que tu^ 
vieren el libro de los Martires , les prjvengOf 
.^;10M. XT. lU qu4 



434 EspAfixAxAii. 

:que si S£ hallaren indispucstos , j en feJigro df 
enfermedad , confiesen su delito , sin esperar mi 
.presencia , d^lante de qualquiera presbitero,y en 
iaso de urgent e necesidady aun del ante de quaU 
qwera Didcono , y recibida la imposicion de las 
fnanos se encaminen al Criador con toda la paz 
que les promete el pdpel dirigido a mi por los 
Martires. EstzpaZy prometida por los Martircs 
6Confesores , no era ciertamence la Extrema- 
wncion ; lo prim«ro , porque la concediaii aun 
4 los sanos , con quienes no tenia que ver este 
Sacramento ; y lo segundo porque no bastaba 
el Oleo Santo para poderse tener por recon- 
ciliado y pacificado con la Iglesia : luego la 
^paz f de que habla San Cipriano , es la Co- 
munion Eucaristica , la inica (como dixe po- 
CO antes) que dexaba al pecador enteramente 
reconciliado con la Iglesia , y libre de todo 
genero de excomuniones y penas eclesi4sticas. 
Para mayor prueba de esto mismo , se observe 
que San Cipriano con el nombre de impost-' 
sion de mams , no entendio , ni pudo enten- 
der la de la Extremauncion , ni la del Sacra^ 
mento de la pcnitencia , porque de ninguna 
de ellas puede ser ministro el Diicono , ni aun 
itn^'caso de la mayor urgencia ; hablo cierta- 
mente de aquella imposicion ceremonial con 
.que el pecador , despues de acabado el ticm- 
^o de su penitencia , se le declaraba reconci* 
liado con la Iglesia , y capaz y digno de ar« 
rimar&e con todos los demas fieles al Sacra- 
inento del Altar : nuevo argumento de que 
San Cipriano con nombre de paz entendio la 
Comunion Eucaristica^ que era la que se da- 
ba inmediatamente despues de dicha impo- 
slcioo. ^ . ^- c. .i. 



ItUSTXACIOKIS. 43f 

' jiutoridad IV, Tomadade la carta de Siri« 
cio-al Obispo Himerio de Tarragona : Los chris- 
tianos que apestataren 6 adorareny sacrificaren d 
Jos idolos 9 mandamos » que sean separados del 
cuerpo y sangre de Jesu-Christoipero sise arre-' 
fintieren y con'virtieren de corazon , hardn penu 
tenciapor toda la vida ^y en la hora de la muer^ 
te se les concederd la gracia de la reconcViacion. 
No solo por las razones arriba dichas ^ pcro 
aun por el mismo contexto se conoce que por 
gracia de la reconciliacion debe entendcrse aqii4 
la Eucaristfa , porquc esta , seguii dice el Pa* , : 
pa expresamence » es la comunion de que fu^ 
separado el apostata en vida , y esta misma 
debe ser por consiguiente , la que se le restU 
tir)rc por misericordia en la hora de la muerte. 
Qpeda,pues , evidenciado, que los escrltorcs 
antiguos con los nombres de reconciliacion f 
paz no entendieron jamas la Extremauncipn^ 
como se pretende , sino el Sagrado Pan £u* 
caristico , 6 bien la ultima bendicion 6 impo-^ 
Mcion de manos que daba dececbo i los per 
nlientes para recibirlo («i). i^ 

t ■ XXW . 'Aeerca dc la palabta Comunion es tt ptlabn 
mcnestcr distinguir los trcs Uiferentes objetO^ ^•.^^/f" ^®* 
que se anunciaban con ella , pues babia comunioH gcntid<i"^^* 
di aracion^ comunion de oHacion ,y. comunion d^ 
Cuerpo f Sangre de .Jesu^.Uvristo., Juos. de^ h 
primera xx>ihttJDion ^ que eraiarinf^ricv^'.asbilaii 
k losL <i>ficios y prcces , peroiqo al SacriAvio de 
la Misa : los de la; segunda atiisuin al Sa^crlfir 
oio^pwro sin poder recibir la Eucaristia : los 

lii^ dc 

O i) Veat^f ef\ 1^^ %tt mttt6% it.' %%. 14. j|. %^ 

tracioa tnteceUente loi nu'- ^^^jjogS* , .. /,w......f . . 



43.^ EsFAi^A AHABE. 

de la terce^ra, como cx6ntos de toda eitcomu- 
nion y peiu candnica , parcicipaban de las pre* 
ces, del sacrificio , y del cuerpo del Senor. For 
la palabra Comunion ^ prof.rida sin afadidura 
alguna , se cntendia sicmpre la tercera , porque 
csta sola era comunibn entera y pwifecta , en 
que esraban comprchcndidas todas las dcmas. 
Asentados estos principios , que con lo mis- 
mo que se ir4 dicicido , quedarin toda via 
mas confirmados , examinemos una tras otra 
las tres comunioncs arriba dichas (22). 
la Comunton " XX I II. Comunion de Or acton. Es menester 
de Orattou no iliitinguif , una de otra , estas dos expresioncs 
era Extrcma- Qfracion J Comunion de Oracion, Con la prirae- 
ra puede haberse indicado alguna vez el Sa- 
■cramento de los enfermos, porque una de su$ 
partes substanciales es la oracion , segun consti 
'por la Epistola-de Santiago: pero la scgunda 
expresion es muy di versa , ni se hiillari un 
solo escritor aintigdo que haya denotado con 
dla la Extreraiuiicion. Examinense los dos 
t^iicos^ textos , que se alegan enr la llostra'^* 
cion antecedente. ''- : ■ ^'^ 

f V;; 7 L.I ? 5 jdutoridad L La del Cinon xlecimotercio 
' 4^1 .Coiicilio lOfCenO': El moribuhdo que hu-* 
, biese conseguido la comunion ^y la participacion 
4e ^oblation- ,v n- tecobrdre la salud^ se colocard 
^tr^ lbs que'Uo^dn'so/anunte la\Con{union d^ 
GMcion^%% eVideiite<fue(>eJ Conciliu, en estas 
^'ltirt>as'-pataBPasiitoWa( de un^ ^specie de co** 
xnuaion y que no era propia de moribundo ; 
«■ '- .....: '..'.. L w. i •• - ^ • . ni 

.% ) i. liJL 

(22) Sirlcio Papa , J?///- 23- Mariano VIctorio , De 
tola ad Hlmerium num. 5. anttquis poenitentiis kistorm 



^A'A.'.Ji 



'OP primero , C&^^^^pa^ 



•ij:x 



Il USTHACIONBS. 437 

ni dtf enferoio ^ si no de hombre sano j qu^ 
habia lecobudo la salud, y vojvia a entrar en 
cl templo. Luego por Cotnunion de Oration no 
pudo entender la Extremauncion , que no es 
Sacramento de sanos , sino de solos enfermos. 
Observense las palahras del texto,yse veran 
nombradas en ei per orden retiogrado las 
tres comuniones arriba dichas : se vera clara- 
mentc que los Padres Nicenos no quisieron 
dccir otra cosa , sino que al penitente despues 
de haber salido de la enfermedad , por mas 
que en ella hubiese conseguido todas las co- 
muniones y la de la Eucaristia , la de la obia** 
cion, y la de la oracion ^ solo le qucdaba de- 
rccho a la inferior , y ultima. 

Autoridad 11. La del Canon vigesimo pri- 
mcro de los Nfceno-Arabigos : Si elfeniien^ 
te moribundo convaleciere despues de haber c(h 
municado en la oracion j cotnunion , se quedard 
entre los que comunican en sola la oracion y obla-' 
$ion. Este C4non dice lo mismo que el de ar- 
riba , COD sola la diferencia , que al enfcrmo 
restablecido no se le concede la sola comunloa 
iv^fisnzj que es la de oracion, pero aun la media, 
que es la de oblacion. El motivo de esta dife- 
rencia debe ser la diversidad de grados en que 
se puede considcrar el penitente publico , por- 
que lo cierto es , que despues de la enferme- 
dad volvia al mismo grado en qge se halla- 
ba antes, 6 de sola Cotnunion de Oracion ^q^c 
es el caso de que hablan los Padres Nicenos ; 
6 de Cotnunion de Oracion y Oblacion , que es lo 
que entendio sin duda el autor de los C4- 
iiones Aribigos. Pero de qualquier modo , nin- 
gpao de ellos pudo hablar de Extreoaaunclorr ^' 
. ^ ' ' " - -. . .; .por- 



nion 



438 EsPAfTA AHABS. 

porque entrambos hablaron de enfermo res- 
tablecido (23). 
Tampoco lo XXIV. Comunion deOblacion. Regularmente 
*" ^i o>/"' '^^ ^"^ estaban excluidos de la Comunion 
mm i '^ Eucaristica , lo estaban tambien de la Comu- 
nion de Oblacion » porque como no se les daba 
el Sagrado Pan , tampoco se recibian de su$ 
manos las ofrendas que los fieles solian Uevar 
al altar. Habia algunos sin embargo, que eran 
admitidos 4 la Oblacion , pero no 4 la Comu* 
nion , como sucedia generaknente con los que 
despues de cumplida la penitencia por un peca- 
do , volvian k cometerlo , porquecomo i nadie 
$e permitiese segunda penitencia piiblica des- 
pues de concluida la priraera , 4 semejantes 
recidivos , no se daba otra pena , sino la de 
privarlos de la Comunion Eucaristica. Pero 
sea de esto lo que fuerc ; en los dos textos 
antecedences , que son los linicos que se alegan 
en la materia , es cierto , que con el nombre 
de Comunion de Oblacion no puede entenderse 
Extremauncion , por los mi^imos motivqs que 
dixe^ antes , hablando de la Comunion de 
oracion , pues las razones son coraunes , y 
tienen en ambos casos la misma fuerza (24). 
Cofllipala- ^ XXV. Comunion Eucaristica, Ademas de 
bra am«n/o«. 135^^5 Confuntones ,um apelliduda dc Oracion^ 
general* 8c en" 7 ^^^^ AtOiflaciOH , nombran muchas veces los 
tcndia sUm- ciscritores antiguos otra tercera Comunion con 
pre la Euca- SoU esta palabra general , sin anadidura ni es- 
rirtia. fecificacion alguna. En vano sc pretende en 

la 

.^ag) niwtracJon %6. nu- ^^'^^pag. 3. Natal Alcxandroy 

V (2'4V Mariano Vict6rio, * cae ^raiiihus itt. j^/pit^: rj^ 
tic'imSijuts pfwttntiis hist 9^ Otros muclioi. 



IlustiLaciones. 439 

la Ilustracioii antecedente , que Comunion en 
semejantes casos quiera decir Extremaunciont 
pues considerados los Cinones y demas texr 
tos antiguos , asi de nuestra nacion como d« 
las demas , resulra con toda evidencia , que no 
se habla en elios de otra comunion » sino solo 
de la Eucaristica (2)). 

XXVI. Examinense en primer lugar los Scpmeba con 
Cinones lUiberitanos , y Gerundenses, que son ^os Concihos 
los que se citan de la Iglesia Espaiiola, ^ ^^*"*' 

uiutondad I. La del Canon primero del 
Concilio lUiberitano : El bautizado adulto , que 
hubiere idolatrado , no recibird la Comunion ni 
aun al Jin de su vida. Escas ultimas palabras 
indican evidentemente que se habJa de una 
especie de comunion , que podia recibirse en 
qualquiera tiempo > en estado de enfermedad^ 
y en estado de salud , pues se proliibe i los 
idoiatras para siempre , en vida , y en muer.-* 
te : luego no se habla de Extremauncion, que 
es Sacramento de enfermos , mas no de sanos. 
< Qii41 sera , pues ^ la Comunion que se prohibe 
aqul 4 los adoradores de los idoJos? No eSy 
ni puede ser la absolucion ceremonial que se 
daba 4 los penitentes piiblicos para reconci- 
llarlos con la Iglesia ; poxque los enfermos 
no eran capacts de penitcncia publica , ni se 
les daba la publica absolucion ; antes bien se . 
les obligaba 4 recibirla despues de haber sa« | 

lido de la enfermedad , como consta por va- 
rios textos de los que he referido antes* Tarn,* 
poco puede sex la absolucion , 6 penitencia 
Sacramental , porque esta no se puede negar^ 
ni se ha negado jamas en la hora de la mucr« 

(as) IluiUidbBratf.siiim. %%. aa. %%*%^ %%.^t% i^i^. |iU 



440 EspaIJaArabe. 

te , sino al hombre impenitente que no la 

quicre. La opinion contraria que han defen- 

dido Natal Alexandro , Matias de Villanuno, 

y otros teologos modernos , no tiene funda- 

mento alguno, y se opone directamente (co- 

mo dixe en la Espana Romana) a la caridad 

y dulzura Evang^licadel Redentor de los horn- 

bres , que mando se repitiese el perdon innu- 

inerables veces 4 qualquiera pecador arrepen- 

tido. Oygase corao hablaba San Cipriano , cs- 

cribieudo 4 un Obispo de Nuniidia : „ Si no- 

„ sotros , 6 carisimo Antoniano ^ negaremos 

y, la penitencia a un apostata , que nos de alguna 

,f senal de su mudanza iaterior ; instig^do del 

„ Demonio se echari en los brazos de la herc- 

,,gfa, y se Uevari consigo a su muger y sus 

,, hijos, que no eran c6mplices de su pecado ; 

,, y el Senor en el dia del ultimo juicio nos 

„ culpari , no solo de no habcr curado la oveja 

t,, cnferma , pcro aun de haber dexado murir 

p, las que no tenian enfermedad alguna. Sabien- 

„ do que nucstro Divino Maestro se ausentd 

„ de novenra ovejas sanas para ir i buscar una 

„ sola que se habia descarriado, y se la llevo 

-„ sobre sus -hombros hasta cl tebanoj £c6)no 

i:„;tendremos valor , no solo para dex<ar de 11a- 

Cj, mar i los pecadores ^ pero aun para despre- 

'^f ciarlos y echarlos, quaiido nos Uaman y bus- 

-„ can ? . . . • Palabras son de Jesu - Christo en 

„ el Evangelio : Compadeceos de los otros , ce* 

>, mo vuestra .padre se compadece de vosotros : 

i^-, /. no es el. sam sino cl . enfermo el ^ue necesu 

•„ ta de medico. . . < Y despue*> de csto nos atrcvc- 

•„ r6mo5 4 negar 4.1os .heridos nuestra niedicina 

.y, y socorro ? . . . < No la) porta que alguno nos 

4i e^ft^ft.<:$ge i*i4ici<¥t ftlsfl?,,,^.«,49ilpfijufiqr^c 






Il/USTR ACIONES. 44I 

,, Dios , qu'e penetra los corazones , y no pue* 
„ de ser cngafiado , ver4 lo que^ nosot'ros no 
„ vemos , y corregir4 en el otib mnndo nues-^ 
„ tra sentencia , premiando al misnio tiempd 
„h buena intencion de su ministro, segim 
„ la palabra que ^1 mismo nos ha dado, que 
„ el hermano que aytida a su hermano , serd 

„ exdltado Solo que tengamos prescnti 

„ la piedad y clemcncia de Jesu-Christo, no 
„ podr(imos ser duros ^ni crueles con nuestros 
„ herroanos enfermos , antes bieu nos dole- 
„ r^mos con quien se duele , y llorar^mos con 
„ quien llora , y le daremos alivio y socorro 
„ con tcdo el amor posible . • . . ^Como pue- 
9, de haber hombres tan duros y obstinados, 
9, que juzguen poder negar la penitencia al 
„ pecador, y el perdon al penltente?. . Lla- 
,, ma el Sefior bienaventurados 4 los que Ho- 
,> ran , porque quien llora , provoca 4 Dios 4 
„ misericordia ; y al contrario el pertinaz J 
», soberbio lo provoca al enojo y castigo ; y 
„ por csto a los pecadores IMPENITENTES , 
„ que con lamento exterior NO DAN IN*- 
ff DiCIO del interno dolor de sus pecados , 
„ se debe negar toda esperanza de comunica- 
,, cion y paz , aun para el caso que comienzan 
9, i pedirla en la enfermedad y peligro, por- 
9, que el solo aspecto de la muerte , y no 
.9, un verdadero arrepemimiento , es el que los 
„ mueve entonces 4 solicitaria .... Por lo de- 
9, mas , tengamos siempre presente que en U 
„ otra vida no hay lugar de penitencia , ni dc 
„ confcsion; y por consiguiente 4 quien se ma- 
,j, nifiesta arrepentido dc corazon , y nos pide 
9, la paz , lo hemosde recibir ea «1 seno Ac 
jyU Iglesia^y tenerlo en ^1 hasta el dia del 
To^f. XV. Kkk „ lil- 



442 EsPAfJAAnABE. 

„ liltimo Juicio , en que Dios juzgari de ^1, 
„ y de todos los hombres." Luego 4 quiea 
pide el perdon , aunque nos engaiie con -su 
falso arrepentimiento , no sc le puede negar 
en ningun tiempoide suerte que aun el mo- 
ribundo que durante su vida se mantuvo siein« 
pre obstinado, y solo en la hora -de la inucr- 
te, y por miedo de ella solicita reconciliarse; aun 
este , por mas que nos engafie , tiene derecho 
a la absolucion y perdon , y solo se le puede 
negar en pena de su larga impenitencia la co* 
tnunicacion ypaz,X{Ut es decir , la Comunion 
Eucaristica , por cuyo medio quedaria agrega- 
do al cuerpo visible de la Iglesia. ResuTta de 
todo esto , que la Comunion negada por el Con- 
cllio Illiberitano en vida y en muerre i los 
adoradores de los fdolos , no es la absolucion 
Sacramental , porque esta no .puede negarse 
4 quien la pide ; ni la absolucion ceremonial , 
porque esta no tiene que ver con los enfcr- 
inos;ni la F xtremauncion yporquQ esta no ccm- 
preheride a los sanos. Es claro , pues , que por 
Comunion entendio el Concilio la Euchisiia.^ 
^utoridad II, La de los Cfmono.'^ segua- 
do y tercero del Concilio Illiberitano : Los 
Sacerdotes gentiles , que despuejs de bautizados 
■sacrificaren a los {doles y no recibirdn la comu- 
nion ni aun en la muerte. Si no hubieren.sa* 
srificado , sino solo lievado presentes a los idolos^ 
-Jespues de haber hecho legitima penitencia se Us 
dard en la muerte la comunion : per o si conwa* 
lecieren , y despues de la penitencia fornicdren 
(6 volviercn i idolatrar) , no se les dard mas 
la comunion y para que no parezca que se les dc'^ 
xa hacer bur la de la Comunion de Jesu-Chris' 



I L U S T R A C I O N E S. 443 

to. Estas laltimas palabras (aunqne nada va- 
lienn todas las razones arriba dichas) iiiani- 
fiestan eyidcntemente que los Padres Uiibc- 
ritanos hablaron de la Eucaristia ; piies esta 
sola , y no la absolucion public a , ni la feniten* 
eta Sacramental y ni la Extremauncion ^ se lla- 
ma y puede llamarsc Communio Dominica , 6 
Comunion de Jcsu Christo. 

Autoridad III. La de! Canon septimo del 
mismo Concilio : At christiano que despues de 
eumplida la penitencia piibl ca por un pecado ds 
fornicacion , volviere d comet erlo , no se le dard la 
Comunion ni aun al Jin de la vida. Aqui es mas 
claro codavia , que por Comunion no puede 
entenderse sino la Eucaristica , porquc , co- 
mo la segunda penitencia piiblica no fuese per- 
mirida , el rccidivo no podia ser privado de 
la Comunion de oracion , ni de la de oblacioHp 
y solo estaba sujeto a la pena de no parti- 
cipar del Sacramento del Altar. 

Autoridad IV. La del Cinon IlHbcritano 
quadragesimo septimo : Al christiano casado 
que repetidas veces hubiere comet tdo adulter iOj si 
promete en la hora de la muerte que no volverd 
d cometerlo , se le dard la Comunion : pcro si des^ 
pues recayere en el mismo pecado , no se le ddw 
rd mas a comer la Comunion del pan Estas ul- 
timas expresiones son sobrado claras, ni puedeii 
interpretarse de otra comunion , sino de la 
Eucaristica. Es verdad que algunos en el tex- 
to citado , en lugar de No se le dard mas d 
comer la Comunion del pan , leyeron : No se 'le 
permitird mas que se burle de la Comunion de 
la paz. Pero aun asi es evidente, que el Con- 
cilio hablo de la Comunion Eucaristica : lo 
I."" 9 porque es^a sok (como se ha pfobado 

Kkk z an- 



444 EspAl^A Akabs. 

antes) se Uamo Comunion de paz\ lo 2.' , por- 
que no pudo hablar de Comunion de oracion , 
ni de Comunion de oblacion , no pudiendose 
negar cstas dos comuniones 4 los recidivos , 
. incapaces de segunda penitencia publica : lo 
S*** > porque tampoco pudo hablar de ningun 
genero de absolucion , ni sacramental^ ni ce** 
remonial , pues la primera 4 nadle podia ne- 
garse , y la segunda no se podia dar k los en- 
. fermos. Otros Canones hay del misrao Gonci- 
llo I que nombran del mismo modo la ca* 
tnunion , como Sacramento diferente del de la 
Penitencia, y comun para enfermos y sanos; 
>^circunstancias que excluyen expresamence aJL 
. de la Extremauncion. 

uiutoridad V. La del C4non Gerundense, 
que he copiado'poco antes, hablando del viiti- 
co: El enfermOy que por la Comunion hubiese recu 
hido la bendi'cion de penitencia , bendicion que te^ 
nemos for vidtico ; en caso de convalecer , si no 
. jc lo impiden sus vicios , 6 el est ado de peniten^ 
. aa jpubltca ffodrd ser promovido al Clero. Gb- 
servese que en este Canon las palabras Via* 
. tico , Comunion , jk Bendicion de Penitencia , se 
. toman por sinonimas. Luego. no se habla si- 
, pp del Sacramento del Altar adminiitrado 
.4 los enfermos, porque 4 este solo , 6 mas 
que 4 ningun otro , convienen todas las tres 
, cxpresiones. Le convlene el nombre de Vid^ 
. tico , porque quien se comulga en la enfer- 
) jBedad , recibe el aliiflento espiritual para cl 
• yiage de la otra vida.. Le conviene el de Gj- 
tnunion , porque solo quien participa de la 
Eucaristia , logra la entera y perfecta co- 
munion con la Iglesia de Jesu-Christo. Le 
i couvi^n^ /cl: de aksoltjci^n de..jpeniijncia, np so- 
i . :-. lo 



Ix U S tH ACIONB S- 445 

lo porque la Comunion Eucaristica (cooio dixe 
poco antes) es la absolucion y finiquito de 
la penitcncia piibHjCa ; sino tambien porque 
en el enferino , incapaz de las cercmoiiias de 
dicha penitencia, equivalia para el caso de niuer- 
te 4 la absolucion ceremonial , con que el pc- 
nitente ad^uiria derecho 4 la total y. perfec- 
ta comunion de los Santos (26). 

XXVI I. Anadansc ahora 4 los textos de Scpfucbafion 
nuevcros Goncilios los de la^ otras nacigneS) los Conclilos 
y se ver4 confirmado lo SQlsmo que hasta 1 P^^dres de 
ahora se ha dicho. otras naaoaes. 

Autoridad I. La del C4non trece del Con- 
cilio Niceno : Generalmente hablando , a qual- 
• quifra . que pida en la muerte la gracia de la 
Comunion , H Ohispo probablemente se la habrd 
de dar , tomandola de la oblacion. i Que corau- 
. nion es la que puede tomarse de la oblacion 
6 del pan ofrecido y consagrado i No es otra 
ciertamente > sino la Eucaristica. jPues c6mo 
por semejante coinunion ppdri enienderse Iz 
Extremauncion , que nada .tiene quC: vex CQa 
el sacrilicio de la Misa? < 

Autoridad 11. La del Canon Ar4bigo , que 
es explicacion del Niceno ; Muchisitna ad" 
vert end a se ha de tmer con los qUe est4n:ga^ 
ra morir. Si jpidieren ser participanffs deMos 

(26) San Cipriano, JEy//^ Prcfacion pag. 87. Petp.io, 

^i.ttJ Antoniauumpa^. 173. De fofmtentia et reconcitia" 

174. 175. 176. 177. 179. tione veterfs ecclesiaf C9p, 4, 

184. Natal Alexandre , -D/V- pag. 71 . ■ Biiler , Confi^avfrjia 

sertatio de abselutionisdene'- hhttfrtfo'do^niafica de ri^are 

^atlone in supremo vitae dis^ foenitenttae^. i. p5gina 173. 

irimine. Proposicion pag. 1 1 6. Mendoza , De Concllio lUlhe' 

y sig. Vlilanuno, Summa Con- ritano lib. 2 . cap 6. pag. pj. 

ciiiorum Hiifaniae tom. u 94. y en otros lugaret. 



44<5 EspaUaArabe. 

furisimos y sagrados mi^terios , esto es^de la Co- 
munion , se informard de 'ellos el Obispo con la 
mayor diligencia , y si los hallare digrtos , les da* 
rd la comunknn jQiJal cs la comunion cpnsis- 
tcnte en Us pUrisimos y sagrados misterios? Me 
pare^e que aqui no cabe duda; pues pot jpu- 
rhimo y sagrado misteriO nadie ha entendido 
jamas el de la Extremauncion, sino el del Cuer 
po y Sangre de Jesu-Chri&to. 

. ' Autoridad III. • hi del Cinon primero 
del Concilio primerd Arauwcano : A los que se 
ha liar en en peligro de muerte durante el t tempo de 
su penitencia , sin la imposicion ireconciliatoria de 
las manos , se les dara la comunion , porquf es- 

^ ta basta para consuelo del moribundo > segun 
la definicion de los Padres^ que jfanutron ddi' 
cha comunion con el nombre de ^oidtico. Pero si 
el enfermo sobremviere , mantengase en el grado 
de los penifentes ^y de spues de haber dado prue-' 
bas del fruto de la penitencia , rectbird la ^a- 
munion segun ley , con la imposicion recancifiatkh 
ria de las manos. Qualquiera que est^- media- 
naraenre informado de la antigua discipVma , 
cntcndera , que la comunion Eucarfstica es la 
linica , de que aqui se trata ; pues esta cs ia 
qpe ^ ' daba i los penitentes piiblicos inme- 
di^amente , despui^s de* la imposicion recon- 

• ciliatoria, 6 bendicion ceremonial 5 y esta mis- 
ma la que se daba 4 los enfermos sin dicho 
rito publico reconciliatorio , porque de ^1 no 
eran capaces en la enfermedad. Obscfvese sin 
esto , que el Concilio por comunion no pu- 

' do entcndcr Extremauncion , porque habla de 
una comunion , que se dab^ al moribundo 

. sin las ceremonias canonicas , y se le volvia 
4 dar en la.Iglesia con todas las cexemonias; 



Ilust&aciokes. 447 

4cspues de haber salido de la enfern^edad : cir- 
cunstancias que no convienen dcniogun modo 
al oleo de los enfermos , que no es Sacramen* 
to de sanos » y cuyas ceremooias son lodas 
para el estado de enfermedad , y no para ei 
de salud. 

uiutortdad IV. La del tjltimo C4non del 
Concilio primero Arelatcnse : A los que apos^ 
iataron , ni jamas se preseniaron a la Iglesia^ 
ni pidieron la penitemia , y solo aprttados de la 
enfermedad fiden la comunion , no se les data 
for entonces , sino solo despues de haber curado^ 
y haber hecho digna penitencia. Una comunion 
que se negaba al entermo , y se daba despues 
ai sano « es todo lo contrario de la . Extremaun- 
ciqn « que 4 los sanos no puede darse , y 4 los 
cnfermos si. Es indubitable que el Concilio ha- 
bio dc la £ucarisria,la linica que pucde negarse 
en niucrte al que siempre vivio impenirente^ 
y deb%c^oncederse en vida al que hizo peniten* 
cia publica , y dio sathfaccion entera de su$ 
pccados. 

^utoridad V. La del C4no0 stxto, del Conr 
cilio de Aquisgran, celebrado por los aiios de 
ochocicntos trcintay cinco: Cuiden los Presbite^ 
ros de noprivar a I enfermo , ni de la copfhion, ni 
Je la absolution U oracion sacerdaSal , ni He la meir 
^ilkina del oleo consagradoiy quandQ lo vierejft set* 
:$ano d JiL muert£ ^ encontendardn su alma alCria^ 
Hor^ segun la costumbre ^ haciendole redbir la 
Sagrada Comunion. ^Que otra comunion sagra- 
da puede recibir el enfermo ill er;l de la £a- 
caristica » despues de haber le adniintstrado la 
Iglesia. los Sacramentos: de Penitenda , y de 
£ktfemauncxon ^. 



448 E^paSa Ah a be. 

- 1 Autoridnd VI. La de la Epfstck decima 
de SanCiptiano ,:que se queja de algunos abu- 
ses de su siglo : £« estos tiempos infelices son 
adtnitidos los recidivos a la comunion : sin previa 
fenitencia , sin confesion de las culpas , sin qui 
el Obispo con el Clero les imponga las manos , 
se le^s da la Eucarist^a. i^odh hablar mas cla- 
TO Snn Cipriano , para que^ supiesenios , que 
Comunion y Eucaristia son dos voces sinoni- 
mas ? Este texto podr4 servir de luz para oiros 
muchos , eo que habla el Santo de comunion. 
Auioridad VI L La del Papk San Inocen- 
cio primero en su cart^ 4 Exuperio , cuyas 
J^alabras he referido ya en otro lugar : Des^ 
fues que el Senor ha concedido la paz a la Igle-- 
sia i y nos ha quit ado los motivos de terror , se 
iiU resuelto concederla comunion d los pecadores 
moribufjdos J asi para darlej con este vidt'tco una 
frueha de la misericordia divina , coma tarn- 
bien para mostr arms' agenos de la asf^erezay 
'dureta del her eg e Nov^ciano , '^u^ les negaba 
el per don. Se les concede j^uesy ahora con la pe^ 
ilixencid la Extrerria eomumon ^ para que con^lla 
>alfin de su vida ^ segun la promesa de nuestro 
Salvador , se libren de la muerte eterna. Los 
<jue pretcnden , qiie el Papa en este lugar 410 
•h^bl6 de Comunion Eucaristica , proponea 
•dos dlficulrades : la primera , que Novaciano 
lib habl6 de esta comunion , sino del perdoa 
de los pecado^: y' la segunda , que cl libcar 
de la muerte eterna no es efecto propio de 
la Eucaristfa , siendo antes bien un Sacramen- 
to que suppne al hombre en gracia de Dios. 
E! P. Pdtavio ♦iexplicandode proposito cl error 
de Novaciano , dice : que s^un-la doctTifla 
^rrada de este herege ^ los que pecan despues 

del 



Ilusthaciones. 449 

dd bautisfflo pueden obtener de Dios inter- 

nameme el perdon de sus culpas , pcro. no 

lo puedeh obtener de la Iglesia , porque es* 

ta no tiene derecho ni autoridad para recoiin 

ciliarlos, y volverlos 4 incorporar en la comu-i 

Dion de los fieles. Entendida asi la hercgf* 

de Novaciano , como debe entenderse ; el ini:^ 

jor medio que podia tomar la Iglesia para 

dar un testimonio de su doctrina enterameiH- 

te contraria , era el de conceder al peniteiite 

toda la reconciliacion y comunion que podia^ 

concederle , y por consiguiedte aun U C6mu«i 

nion Eucaristica. For lo que toca 4 la .^gunr» 

da dificultad » es ci^rto que la Eucaristia por 

su naturaleza es Sacramento de vivos 6 de 

hombres en gracia , pQr cuyo motivo la re- 

mision de ia culpa mohal no es efecto suyo 

directo y principal : pero sin embargo pfo« 

duce tambicAeste efocto , quando se hMa 

d hombre con pecados no conocidos ; y qvaSui^ 

do no los hay aliehta y corrobora y purifica 

d espiritu , y le faciiita.«y Ic asegura la salud 

eterat^^segun las repetidas promesas de.nuet«i 

toa Divlao Salvador : Quien come mi carne^yi 

bebe mi sangte ^ cmsigue la vida eterna%y si no 

Mmereis la carne del hi jo del hombre fy no be: 

biereit su uengre ^ no tendreis vida. Esxas soq 

liS) promeias de JesuCbristOv ipsinuadas poc 

Inocencio primero;y la Comunion Scarfs-; 

tica^.dj^ que habI6 en ellas nuestro. .Divina 

Maestro , es la misma dc que habl6 cl Ponti- 

fice en su carta. 

Amridad VIIL La del Papa San Leon 
e) Maeno^ en carta al Obispo Theodoro: Lot 
Sagra4os Minis tros^ de\la Iglesia^ por poder qu^ 
lis ha dado JeswChristQ^puedcn conceder laps-' 

Toji. xr. UX ni^ 



45^ ESFAI^A Arabe. 

nifencta d los que se confiesan^ y halldniolos pu^ 
rificados con la saludable satisfaccion ^admitir^ 
los for la puerta de la nconciliacion d la camu^ 
nton de los Sacramentos. El Santo Pontifice 
nombra en general los Sacramentos , pprque el 
pecador reconciliado con la Iglesia es capaz 
de todos ellos ; 6 indica en particular el de 
}a Eucaristfa, porque este es el que se admi* 
nistraba luego despues de ]a reconciliacioo , 
6 juntamcnte con ella. Aqui no tiene lo$;ar 
por oingun titulo la Extremauncion , no ha- 
blafldo el Pontifice de enfermos. Los textos 
^ue hasta ahora he citado , debieran bastar 
para pnieba de que los Escritores antiguos , 
con el nombrede rom//if/o» hanentendido siem- 
pre la Eucaristia (27). 
Enlapeniten- XXVII L j Pues quil es la expresion dipa-^ 
^L^^}^ "*°" ^^^ > ^n que comprehendieron la Extremaun^ 
l^^^t ci» ? Tengo por cicrto que Mblaron de.«i 
tiguamente la te Sacramento baxo el titulo dc penitencia di 
ExtremauncU moeibundos. He aqui en ibreve xoSs razojiesi • 
^^' Razjou L La Extremauncion se daba iiois 

enfermos juntamente con la absolucioa saava* 
jnental^ 7 se consideraba'en el casoi dd oil- 
lermeds^ como parte que constituia y per- 
ficionabai^l Sacramento de la Penitencia. La 
primera parte deiesta proposicion^. c$>. histd- 
idea 7 cicrta ^: yi seria inuti} el detenerae ea' 
probarla. Acercadd la s^guoda ipart^'ohagosct 
alguna reflexion sobre cl idioma con qbe. ha^; 

-:-. ^: ■ :!, / : . . .• . -re bI6. 

• '♦ 

g/ 27, Natal Alexandro, 

e\Msh&tioM)F , ire Prbpd- 

aicion i. pag. x 16.. 1x7. BI« 




Ilustraciokes, 45 f- 

bI6 Santhgo , y con qiie habiaroil despues 
de 61 los escritores mas amiguos; j se verl 
luego demostrada. El Apostol Santiago, ha- 
blando de h forma dcprecatoria con que los 
Presbiceros deben ungir al enfermo , la llamt^ 
segun nuestra Vulgata , Oration ^ y segun U 
vemon deOrigenes, Tvnposicion de wanes ^(^oi 
expresioncs que se tienen por sin6nimas>.asl 
para denotar la forma de la Extremauncioh; 
oomo para Indicar la del Sacramento de la 
Penitencia , que es la absolucion. Pruebade' 
esto puede ser (para dar algun e&empltf) el 
Cinon sexto del Concilio de Aqulsgrad'^don* 
de se encarga 4 los Sagrados Ministros » que 
no dexen morir i los enfermos sin la aksolu^ 
sion 9 ii aracioH sacerdotal. Db aqui se coUge 
desde luego la uniformidad ' y relacion qub se\. 
notaba en los primeros siglos » entr6 los dos' 
Sacrameatos de Extreraauncion y Penitencia, 

?uando se trataba de dar los i algun enfermo. 
bro esto n^ismb se ve todavia con mas cla«^' 
ridad eii las obras:dealgunos Padres antiguoS|. 
que ckan el rexto de Santiago, no para in* 
dicar directamente la instltucion 6 virtud del 
oleo consagrado , que es el asunto del Sjnta 
Apostbl ,^ ^QoVpara dar con 61 una prueb^ 
de ^a vir(ud 7 eficacia de la absolucion sa« 
cramental. Oyganse las palabras de Origenef?, 
y de San Juan Chris6stomo , con cuyo idio« 
ma se ban conformado despues otros muchos. 
£1 primrero dixo asi en su Homiljof segunda 
sobre el Levirico: Jlaj^ otra sepPtmiremhhii 
de ficados pero dura jf tratajosa , que es^ia qUe 
se consigue for la penttencia , quanio el peea^ 
dot bana su lecho eon las Idgrimas^y se ali^ 
menta con ellas diay noche , y no se avergiienza 

LU 2 de 



45^ EspaRaAeabe. 

4^ mamfesfar al Sacerdote su pecaJo , y peMrle 
Id medicina. Entonces se verifica lo que dUen 
las Sagradas Escrituras. =: iJirfal SeHor mi in- 
ustuia contra mi rnismOjy el Senor perdonard 
ta impiedadde mi corazon. zs Jriambien lo que 
dixo Santiago = Si alguno enfertnare , llame d 
ios Presbiteros , hs quales le impondrdn las ma-' 
nos , ungiendolo con el oleo en nombre del Senor 9 
y^ si tuviere pecados , se le perdonaran. =s Las pa- 
jabras del segundo ^on estas : No solo en el 
hsutismo ffero aun de spues de //, tiette autoridad 
la Iglesia par^^perjonarnos Ios pesados. Si al- 
guno de^ vosotros enfermdre , dice Santiago , llame 
d ks Presbiteros de la Iglesia^ Ios quales ora^ 
rdn, sobre Si ^ ungiendolo con el oleo en nombre 
del Senor ;■ j^ la Oracion de la fi sahard fl en- 
fi^^J 7 y A Senor lo aliviard , ^ si turner e pp- 
€0dos , se le perdonaran. No puedc dudarsc i * 
segun este modo de hablar » q^e quando se 
trataba de absolver 6 reconciliar 4 un enfer- 
mQ, se tenia h Extremauncioo por incluida 
y comprehendida en el Sacramento de la Con** 
&$ion : que es lo mismo que declar6 el Sagrado 
Concilio Trj'dentino, quando dixo^ que Ios San* 
tos Padres tmieron al Sacramento de la Extrc^ 
mauncion for consumacion del de la Pemtencia. 
Puestos estos prbcipios de que no puededu- 
darse^ no es de extranar que nuestros Cfon- 
cilios y escritores antiguos no hayan nombra* 
do expresa y separadamente la Extremaun« 
cioa^porque estando entonces incluido este 
Sa,cr<imentQ eu ei de la Fenitencia, en la for- 
01a. qpe se ha dicho » quando hablaban de 
absoiucign 6^ penitencia en enfermedad^ entendian 
hablar al mismo tiempo del oleo de Ios en* 
fermos. 

. Ra- 



IlU ST^ A CIOKBS. ^4^3 

RazM II. La Extremauncion es ud ml- 
sericordioso suplemcnto de la penitencia pii- 
blica de los sanos. La antigua di^iplina es una 
prueba incontrastable de esta propouclon^ pueis 
como en estado de salud para dar 4 un peni«» 
teme publico la Comunion EucaHstica > rii« 
queria la Iglesia que hubiese recibido solemhe*- 
mente la absolucion ceremonial ; asi para el 
mismo efecto en estado de enfermedad requi* 
ria que hubitse reeibido la Extremauncion^ 
La absolucion solemne,en una palabra^da- 
ba derecho al sano para comunicar Eucaris*** 
ticamente con los demas fielesj y la uncion dd. 
Oleo Sagrado daba el mismo der<:cho al xn^^ 
fermo: luejgo esu uncion en casp. de ^ eijfer^ 
medad se^ tenia rpor un suplemento de "aqoe^ 
Ua absolucion. En la disciplina de nuestra Igle^ 
$ja Espanola se descubre mas claramente, que 
el estado del enfermo convertido 4 Dios se 
tenia por estado de penitencia ; pues como 
di^e- en tl libro tercero de la Espafia Gcdai 
qualquiera que se hallaba en peligro de mtier-* 
te , se vestia de un saco religioso , y se nrpaba 
la cabeza, y permanecia en trage de peniten« 
te voluntario por toda la vida \ y como es-. 
ta costumbre se hiciese tan comun en el sex« 
to siglo , que el no hacerlo hubiera parecldo 
falta de piedad, los parientes 6 amigos , q\mn*^ 
do el ffioribundo no renia advertencia para 
pedir el h4bito , se lo ponian, como si lo hu- 
biese pedido. He aqui otro motivo del %i^ 
lencio de nuestros escritc^res en materia de Ex- 
tremaundon , porque como la tenian por un 
Suplemento de la penitencia pdblica de los sa« 
nos^ iria comprehendlda natural mente en el ce- 
remonial de la penitencia de nuestros^ eofer* 

mcs, 



• 454 . E$rJt»A AnABB, 
tno^i y asi no tcnian que especificarla en |>arti- 
cular^quando habiaban en general de esta pe« 
nitencia, Observense las dos relaci(>nss que te- 
nemQ9 de la muerte del Rey Don Fernan- 
4p; la primera del Monge de Silos ^. que es^ 
xribi6 ea los . prlmeros anos del siglo doce ; 
7 la segunda de Rodrigo Ximenez , escrltor 
4el siglo slguiente. La del Silense dire isi: Don 
Jpernando , gravemente enfermo , llamd a los Obis* 
pos ^ Shades ^y demas Bjiligiosos^ para que Iq 
ifj^udascn d bUn morir. : En com f anion i de todoi 
illos Si hizo llevar d la Iglesia en trage de Key, 
y eon corona en las sienes ; y dobladas las rodillas 
dflante del altar de San Juan^ y de los sagrados 
cuerjpos dei S. Isidore Confesor fy S Vicente < Mar^ 
tit p)dixo en voz dltay claranxz tuyoei el\poder, 
6 Senor ytuyo es el reynd.itu eres^ el dtuHo de 
todos los Keyes^y a tu mando estdn sujetos t(h 
dos los principados del cielo y de la turra, Th 
me diste el cetro: ha est ado en mi mano^hasta 
que tu has querido \y ahora tela re^stitttgio.No 
te pido jotra cos a yxsino que en saliendo mi alma 
dc las tinieblas de este^ mundo ^bla^reeibas ^en 
paz.'s Dicho esto ^ s^ despojd del maneo Bjeal , 
y se quit 6 la corona , y, post r ado en el sueJo de 
la Iglesia 9 pidiS con.ldgrimas al Se^r.el per- 
don jde suspecados. Entojatles recibjd ia> pemt^encia 
de m<9np de Igs Obispos f se-vistiS de ciliao ^.y 
se cubri6 la cabezui de ceniza , / vivio ek esta 
penitencia dos dias , hast a que en el siguiente^ 
que cay 6 en M^rtes y\y era frnsta deVSan Juan 
Evwgelista , entreg^ su espiritu al Seftor eh Ja 
hora sexta, Rodrigo Ximenez ilbco lo.mismo 
en los t6rminos siguiejites. i)o« jRrrii^«^^^rii- 
vemehte enfermo ^y acompanado de Obispos , sha- 
des ^y^ B.eligi0i0js ,.je hizo llevar a la Iglesia 

con 



ItUSTKAOIONES, 455 

fon ci^rona en la.$abeza » y vestidos ReaUs , i 
hincandose ante el sepuhro de San Isidoro^ di^ 
xo en alt A voz: = tu}0 is el poder , 6 SeHor , fii- 
yo es il reyno ; tu eres , f^c. = Dicho esto , se 
despoj6 de los ves tides ReaJes; recibio la peniten- 
da y la' gr acta de la Siltima Uncion; sobrruivtS 
dos dias. en trage depenitente i cubierJo deek- 
niza , y vestido de cilicio ^ y murU eit Martfjf^ 
dia de San Juan Evangelist a ^ d la hora scxtk. 
Toda ]a diferencia que se not a entre estas dos 
reliciones^.coBsiste en elmodo de nombrar 
la .Bxtremaunciao. El. primer autor.cuenta^ 
que Doii ^.crtxsiXkAo recibidJapettitencia dtmdn\> 
4f hs ObisfQsi^f eisegundb dice , que r^iibi6 
la fenite»ci0fyJa gracia de lakkim^ Unciom 
Picen lo iniraib iQsdos.tUtocesi^cbitnose.echi 
de ; ver por: iodas las dioobs citcun^anqias de 
la Dtlacioa: lue'go el; prtmeralitQf quei.indsif 
br6 penkencia sio! espedficar Ujncioo yidixq 
k> mismo.que el segundo. que la espjeoiiia6t)j 
luego nuestros escricorcs , siempre qtie.>ha^larl 
ron de penitencla de enfermosi bablaron del 
Sacramento de la Extremauncion , como Sa- 
cramento ^ que estaba incluido en ella » y que 
por consiguiente no necesitaba de especificar- 
se (i8)- 

XXIX. Con lo que hasta ahora se ha di- Conclusion. 
cho queda descublerta la razon » porque nues- 
tros escritores en once siglos enteros no nom* 
braron expresamente la Extremauncion , y por- 
que 

(28) 'BeWsLxmiticDeccn- 748. y sig. Otrot Tc6Iogof 

tmenih chrhtianaefideitom. Dogmi[tico8 . Mongc de Silos, 

«• Controversia 5. lib. i. cap. Chronicon num. 106. pag. 3<^o. 

8. col. iitfg. Scrario, 2)/> Ximtntz, Rerum in Htspan/a 

futaiio de Sacrament$ Extre- jfeJtdrum lib. 6. cap. 24. pag. 

mae unctionu cap. xi. pag. 101. 



45^ ESFAf^A A HA BE. 

^ que dsspues de este^ tiempo comcnzaron i nom« 
brarla. ^n la primera^ 6ppca se da^adicho Sa- 
cramento con el de la Fenitetrcia , y se con- 
'^ideraba , por lo que toca & los enfermos , co- 
mo una parte y perfeccion de esta misma ; 
vy en la segunda ^poca » que es la del trastor« 
-no de nue&tra andgux^ disciplina , ocasionado 
,pOF tds JFranceseSy s& daba el Sacramento del 
.Oleo separadamente del de la Penitencia^y 
mediando entre los do^ la Comunion por vi4- 
tlco^conio se practica aun ahora. Qualquie- 
isL y6 que par^ notifiCar que un enfermo ha* 
bh recibido la Extremaundon , en la segun« 
djt^poct era necesario nombrarla expresainente^ 
y en la primera bastaba decir en general que 
habia recibido la Penitencia. Con esta razon> 
con que se escusa Ib^timamente lauiacion £s- 
pfa&ala de ^u largo silencio de 'once siglos , 
padf4n escusarse tamblen algunas otrasdel si- 
kncio que se nota en ellas ^ aunque no tan 
krgo como el nuestco* 

itji^ fi>'i. :.:.■••".'• ■ . ■ ...•..:;•> 






' ••••7 '^-'i . ■ .'i>u. ' .' ■■' .1 /••- - -i-.t-zOiJc . » ..: 



,^,, 



IN. 



457 

I N D I C E L 

iiE LAS MATE RI AS Y ARTIGULOS 
JeJlkmoXV. 

i 

EPag. 
poci de la pirdida de 

Espana , Viernes dia 31^ de ^ 
Julio del aiio de 711. I 

; !• Opittiohcs destituidas de todo 

fundamento. Ibid. 

. 'II. Opinioiies mas fundadas. . 3 

. UI.Texto del Contiauador del Bi- 

clarense. 4 

- IV. Texto de Isidore de Beja* 5 
V. Textos de Pablo DUcono , y 

Anastasip Bibliotecario. . /. 9' 
; VL Xexto/de Seba&tian Salmanti- 

cense. 1 1 

VII. Textos del Albeldensc , y 
Moissiacense. 12 

VIII. Texto de Rasis. 14 

IX. Textos del Monge Silense , y 

del Chrdnista Complutense. 15 

X. Texto del Nubiense. , lo 
XJ. Texto del Aa6nimo Lusitaho. Ibid. 
XIL Texto de Ehnacino. 17 

. XIII: Texto de Abu-Abdalh: 18 

Xiy. Texto;de S. Pedro Pasqiid. 19 

XV. Texto de Lacas Tudcnse, 20 

XVI. Texto de Rodrigo Ximeifez. 
. Se aclara su opinion , no co- 
nocida hasta ahora con certeza. 2 1 

XVIL. Texto de la Chronita 'Ge- 
Tou. XT* Mmrn no* 



458 IndiceI. 

neral. * ^7 

XVIII. Division de Autores en tres 
clases , y edades^antigua, me- 
dia , y moderna. 28 
. XIX. Opinion de los. Autores de 

la primeFa clase. 2g 

XX. Opinion de los de la segun- 

da clase. Ibid. 

XXI. Opimoh de los de la tefcera. 3a 

XXII. Ano de la p^rdida de Es- 
pafra el de 711. Ibid. 

XXIII. Dia y mes de la misma-el 

31 de Julio. ...ibid.. 

XXIV. Se confirma con la 6p6cz 
de la entrada de Tarec en £s* 
panav ja 

XXV. Y con la ^poca de la en- 
trada de Muza.^ Ibid*. 

Ilttstradoa III. Numero , ^poca ^ y or- 
den de los Vireyes Arabes 9e 
Espanaantes del establecimien- 
to del Reyno de C6rdoba.. 3:4; 

I. Espana sujeta a Vireyes desde 
3 1 de. Julio de 7 1 r , hasta 14 
de Mayo de 7^5. Ibid.. 

IL Gobicrnos de Tareco ,. Muza ,. 

y Abdelaziz. 3 j. 

III. Siguese: una vacante de mas 
de un ano. 37^ 

IV. Gobiernos de Aiub y Alahof* Ibid- 
V.' Gobicrnos de Al-Sama y Ant- 

^, . basa. 39 

VX. Gobiernos de Jahia ,. Hadiphay 
Othman, Alhaitam^ y Abdel- 
. rahman. 40^ 

Vlli Gobicrnos de Abdelnlafec y 

; * "Ac-- <^ 



-i.'"* ^ 



DE LAS MatEHIAS. 1^59 

Acba. 42 

VIII. Gpbiernos de Balegio , Tha- 
labat, Abulchatar , y Tuabat. Ibid. 

IX. Gobierno de Josef, ultimo Vi- 
rey. 44 

X. Dificultad acerca de la succe- 

sion de los Vireycs. 45 

Ilustraclon IV. Niimero , ^poca , y crden 
_ de los Reyes Arabes de Es- 
: pafia desde la proclainacion de 

Abdelrahman , hijo de JMoa- 
via , hasta la muei te de. Jo- 
sef , hijo de Tasphin, 46 
I. Abdelrahman L Rey I. Ibid. 
^ II. Hescham I. Rey IL 47 
m. Al'Hakem. I. Rey III. 48 

IV. Abdelrahman II. Rey IV. Ibid. 

V. Mohamad I. Rey V. 49 

VI. Almonder,Rey VI. 50 

VII. Abdalla,Rey VIL Ibid. 

VIII. Abdelrahmanlll. Rey Vlll.lbid. 
. IX. Al'Hakem II. Rey IX. 5 1 

X. Almansor , Regente por Hes- 

gbam II. Rey X. Ibid. 

XI. Abdelmalec , Rey XI. 5 % 
XII Abdelrahman IV. Rey XII. 53 

XIII. Mohamad II. Rey XHI. Ibid. 

XIV. Hescham II. Rey XIV. 54 

XV. Soliman, Rey XV. Ibid. 
XVt All Ben Hamud , Rey XVI. 5 5 
XVIL AlCassem,. Rey XVII. Ibid. 

>; XVIII. Abdelrahman V. Rey 

XVIII. 56 

. XIX. Mohamad III. Rey XIX. Ibid. 

. XX. Jahia Rey XX. Ibid. 

XXI, Hescham UL Rey XXI. 57 

Mmmi XXII. 



^460 I N D I C E T. 

XXII Gehur Abul-Hazam , Rey 

xxir. Ibid. 

XXIII. Mohamad IV. Rey XXIII. 58 

XXIV. Abu Amru,Rey XXIV. Ibid. 

XXV. Mohamad V. Rey XXV. 59 

XXVI. Josef, Rey XX VI. - Ibid- 
Ilustracion V. Niimero , ^poca , y orden 

;de los R^gulos Mahometainos 
de particulares Ciudades de £s- 
paiia. 60 

I. Origen de los R^gulos en los 

siglos IX. y XI. Ibid. 

II. R^gulos de Sevilla.' 6r 

III. R^ulos de C6rdoba. 62 

IV. Regulos de Al-Salla. 64 

V. Regulos de Granada , y AIpu- 

xarras. 66 

VI. Regulos de Milaga. 67 

VII. Regulos de Almerfa. /^ 68 

VIII. Regulos de Caziona. { 6g 

IX. Regulos de Huescar. ■[ Ibid. 

X. R^guIos de Murcia , 6 Tadmir. 70 
XL Rigulos de Lorca. 71 

XII. R^giilos de Valencia. Ibid. 

XIII. R^ulos de Denia. - 72 

XIV. Rdgulos de Zaragoza. ^- 73 

XV. Rdgulos de Huesca. 74 

XVI. R<iguIos de Tudela. 75 

XVII. Regulos de Toledo. / Ibid. 
XVJII. Regulos de M^ridtt. 76 

. \ XIX. Regulos de Badaj6z. 77 

XX.. Regulos de Be)a. - Ibid. 

^ . XXI. Regulos de las Baleares. 78 

Ilustracion VI. Niimeib, ^poca^y or- 
den de los Reyes de Astu- 
-;j^ ..jfilife y:Lebn.i . .J ./ Ibid* 

r, ' / r .-..,'' " T 



DE LAS MaT£11IA$., jfil 

I. Theudemiro , Rey I. 78 

II. Athnaildo , Rey II. . 79 

- III. Pdayo , Rey III. 80 
L- IV. Fafila, Rey IV: '• '^ ,, 83 

" V. Alonsol. Rey V.^-; ' •* ' 84 

- VI. Friidj t RcjfVI. " 86 

: VII. Aurelio,Rey VII.'' . Ibid. 

VI 11 Silori,Rey VIII. ' Ibid. 

*J-i IX. Mauregatb , Rey IX. -' . , _ Ibid. 

<■ X'f Bwihtid). L Rey X. . ' - ^ Ibid. 

- XI.^ Alonso^H. Rey XI; i 87 
•■ XII. Ramiro I. Rey Xll. . . Ibid. 

XIII. Ordoiib I. Rey XIII; ^' Ibid. 

«;•• XIV Alcnso III. Rey XIV,, 88 

. XV. GaFcia Rey XV. > • - ' .' Ibid. 

'- XVI. Ordoiio II. R«y; liVl. 89 

•' XVil. Fruela 11. Rey XVIP- ' 90 

XVIIL AionsdiV.ReyXVIlt. Ibid. 

: XIX. Ramiro II. Rtfy XIX. 91 

l-i XX. Ofdoiio III. Rey XX. •': 9a 

.i-.'l XXiSancho L -Rey XXl. ; Ibid, 

: XXII. Ramiro III.- Rey XXIi;- 93' 

XJ^III. BermudoII. Rey XXIII. Ibid. 

XXIV. Alonso V. Rey XXIV. 04 

XXV. Bcrmudo III. Rey ^XV. g< 
ofXXVl. 'Fernando I. Rey XXVI. 96 

.. '! XXVII. Alonso VI. Rey XXVII. 97 
XXVIII. SanclioII. Rey XXVIII. Ibid. 
XXIX. Alonso VI. Rey XXIX. 98 
UttStracion VII. Principio , tfpoca , y or- 
den de los Reyes de Navar- 
i», ha^ta entrado el siglo do* 
ce. go. 

X. Ancigiiedad i^bulosa de Navar- 
Ta , defeodida por autores clA- 
•icoi. Ibid. 



t i I 



./ II. Apoyacia ca documentps in- 

! 1 subsistentes. loi 

^ ; III. Contraria a Jas relaciones de 

i los historiadares antiguosi 103 

^.> IV. Reyes yerdaderqs de Navar- 

i'-^; ra scrgun/l^s ^is^orias del si- 

i[ rr gi? X. ^ 105 

.J V. Confif mados por la historia de 

\ j Rodrigo }{^im9;iez. - _ io5 

^; r £ VI. Coofu^didos , X aum.entados 

'^^ ; pq4[ ^yaana^ critdcas de . mo4er- 

. r xrps, ' ;.- ' 108 

[ VIL S.]M[ichQ Inigp Arista, padre 

i! ,de Iqs^ Rpyes de Nav^rra. 109 

J : n VlIL Garj:k Sanchez Laigii^z , 

^..^ IX.S^ncKp Carets Abar^ra, Rey 11. 1 1% 
' ?^. Garcia cl TemblosOjRey III. Ibid. 
Xi. Sancho el Mayor , Rey^IV. 113 
XlI.Garqia III. K^y. V/ ^ / 115 
•^ j^ XIIL $aiicho III. ,liey yii.:. : Ibid. 
Ilixstfacion VIII, Eitincipio , :^ppcr ,: y 
' - ordeia^dc lo3 SoberanQs 4e So* 
brarbe y . Aragon , ha.sta entra- 
dp^el s|glo ,XII. >'■:.■: J, i ixS 
;I. Principips ^abulpsos del i^yno 
[: I de Aragon, ^ ; /f Ibid. 

II. S^rie fabulosa 4e sus.Cpndies. 1x7 
' . III. Sus Reyes vcrdade*rps.Raii>iro 

I. Rey I. %zdi 

IV. Sancho , Rey II. m 

V. Pedro , R(5y ill. Alpnsp , Rey 

IV. Ibid. 

Ilustracion IX. Prinqipio , ^poca , y <?r- 
den de los bobcranos de Casti- 
11a hasta CQtrado el. siglQ XI L lii 

I. 



DK LAS MaTERIAS. , , 463 

L Sobcranfa de Castilh desd6 el 

siglo X, / ' , Ibid* 

II. P^stituidade todorfundame^to. 123 

III. Los Condes de Castilla fue- " 
ron sicmpre vasallos del B^ey 

• de Leo^- ' \ ' \ ;; 124 

IV. Epoca del prihcipio a^i R.ty- 

, ^adp dc Castilh; "',;)• 125 

V. Btcyes dc Castillar Sandio: el 

Mayor,ReyL ' , ia8 

VI. Fernando ;i; Key IT. \ ; Ibid. 
VII Sancho 11/ Rey HI; ' V 129 

. ^^llh AhMicx T; Rey IV. ' - 130 
lltisttacion X^. Principio , ^pbca , y pr- 
dfeii dc los Sobcranos dc Gali- 
cia hasta entrado el siglo Xll.Ibid. 
.1: Cohdis de Galicfer,. Ibid. 

* ' JI. Eran yasallos del Rey de ^on. 1 3 r 
ill. 6rfgen falsoddReynode Ga- 

. ' ' licia. ; Ibid; 

IV. Verdadero origen del Reyno 
deGalicia. Garcia, Rcy L 132 

V. AloBso , Rey II. 134 
Uastracion XI. Principfo , ^poca^ y or- 

den de los Soberano^ dcr Portu- 
gal hasta cntrudo el siglo Xll. Ibid. 

I. Condes dc Portugal. Ibid. 

II. Reyes de Portugal ^35 
Ittrstraclon XIL Principio , ^pocr, y oi:- 

den dc los^ Condes de Barcie- 
- Ionia hastaentradael siglo XII. ijtS 

I. Qrigen dc los Condes de Bar- 
celona desde el afio 80 r. Ibid. 
' 11. Beftr;.Conde I. ;' * ' : 137 
• : . III. Bernardo'^ Conde III'';' ' Ibid. 
•• ^ JV.Bertng;rrio-l-€onae*ril..' • ij8 

V. 



, Indice I. 

Li J ' ' ^^^* " y-^ - ''■' "^^^^^ 

"" ^. ," ,,.yi,, Akdran ,CpqJe-.\^.:/-v ^ j r Ibid. 

£ . • > v^j;:j^^-f-^^^ i; Cc>qde yr. : 139 

. VIII> Salomon ^ Conde VII. 140 

. iX; Guifredo' tl. Conde VIII. Ibid. 

^,j XL Sumanc|^C;Oi)de A.; ., 143 

* "^ J ^^f^.S^oipiri^ai Conde ^. / Ibid. 
^ , '' Xlll. B'orrelio ,.Conde XII. 144 

: ,. -XIV. Rf^tuuydp.goadcXm^^ Ibid. 
/ XY. Berpi:^ano^I..,C^ 
^^^, ^ XVI. I^jMoio^^ L :(2pn- 

_, ., de,,Ay. Vr '.;/,.'. 'I :- i-i-.|bidi 
aVII, Raihon Betenguer H. Con- 

cfe Xyi. 145 

*; ; XVIII. Ramon Bercnguer -, Ij[I. 

;',;\, r (^onde xv^/ ; -T ; J iwd. 

- * 38^XX* Pl:e%eiKi^ ;^p los . Coy wes 
r w "de Barcelona sobre codos lbs 

dema? de Espafia. Ibid. 

Ilustracion XIUvNiimero , ^poca , y 
orden de. los Condes subal- 
. , temps de, Catajuna hasta e^?;- ; 
^ . tradb el siglo Xll. ^ I46' 

I. Gblidfis subalternos de Cataluna. Ibid* 

II. Condes de Gerona. Ibid., 

III. Conides de Urgel. 14S 
ly^ (jiondes de Cerdana. ijq; 
y . (pcind^s ' de .^es^lu. ^ S J^ 
y I. Condes dq Ampurias. 152 
yiL Condes de Rbsellon. 153 

VIII. CJojides de Pallars. 15^ 

IX. Coiidcs de Ribagorza, 150 

X. Conges de Vique. Ibid. 

XI. Conges de Cardona. ^ Ibid* 

. ^ ^ • Xlt. 



l^c 



V. 



DE LAS' MaTE&IAS. 4S5V 

;/ :^ XII, Condes de Manresa;'' ~ 157 
XIIL Condesi Hd/ Bdrga. : Kl/Ibid. 
.' . •' XIV. Condes de Petak^a/ Ibid. 

Ilustracion XIV. Niim^ro./^pbca, y or- 
, de a de los Condes deCastilla 
hasta eatrado el sigla XII. 158 
J/ Priftdpio^ -virdkdero *dil> Ocm- 
'A .dado de Castilla enlyfio. Ibid. 

II. Conde I. Rbdrigo,' > ) .U/ Ibid. 
^ III. Conde II. Diego Rodriguez. 159 

IV. oGJoiide III . G onzsala Fernau- 

dez. • '^■- 0. 160 

iV.;Cond«"IV;:Nufi0 Firna/iiKz. 162 

VI. Conde V. Fernan G^mzalez. 163 

VII. Conde Vl/XJarcia Ferna;n- 
dez. 164 

r Vllf: Condfe VILi.Sancho Garces. 165 
y '.^.'- IX. Conde VIII. Garcia Sanchez. 166 
i - X. "Conde IXl. -Sindho el lilay or, 

Rey I. .- Ibid. 

XI. Conde X. Fernando, Rey II. 167 

XII. Conde XL Sancha,R€yfJiLiibidi 
, XIII. Conde XII. AloiMio , Rey 

IV. i , . i^ r.>A Ibid- 

Ilustracion XV- <Numero , ^poca , y or- 
} den de los Condes de Gali- 

cia hasta entrado el siglo XII. 168 
L- Prihclpio del Condado de <^a- 

licia. en 760.^ ' J' Ibid. 

II. Conde I. Pedro./ i Ibid. 

III. Conde II. Fruela Bermudez. 169 

IV. Conde III. N. N. Conde IV. 
Ordonp hijo de Aloaso III. Ibid. 

- V. Condes V. Alvito. ->.v I Ibid. 
Vl. Conde^ VI. JUlenendeiz. 170 

VIL Co/idc VII. Gonzalez San- 
Tojir.; xr. Nnn cbez 



466 In D I cs L 

chcz. Ibid. 

. VIIL Conde VIII. Rodrigo Ve- 
lasquez. Ibid. 

IX. Conde 1^. Bermudo , Rey. 171 

X. Conde X. Rodrigo Velasquez 

segunda vez.. • Ibid. 

XI/ Cdnde Xli Guillcrmo Gon- 
^. t^lez. . . Ibid. 

J XII. Conde 'XILMenendo Gon- 
zalez I. 172 
XIII. i Conde XIII. Alvito Nu- 
nez. ^ Ibid. 
. XIV. Conde XIV. Nuno AlVa- 

rez. Ibid. 

XV. Conde XV. Gonzalo Trasta- 
miriz. Ibid. 

XVI. Conde XVI. Menendo Gbn- 
Mlez IL Ibid. 

X VIL Conde XVII. Garcia.ReyL 1 73 

XVIII. Conde XVUL Alonso, Rey 

II. 174 

Ilustracion XVI. Niimero , ipoca , y or- 

;! , den de los Condes de Alava, , 
Asturias , Leon , Bierzo , Car- 
jion , y C6rdoba , hasta entrar 
doelsfgloXU. 175 

L Condes de Alava. Ibid. 

II.. Condes de Asturias y Leon.; 177 

III. Condes de Carrion. Ibid. 

IV. Condes del Bierzo. 1 78 

V. Condes de C6rdoba. 179 
Ilu^tracion XVII. Nacimiento y patria de 

; Teodulfo , Obispo de Orleans, j 80 
1 I. Los tres unices documentos que 
i- . hiblan de la patria de Teo- 

dulfo, prueban que era Es- 

pa- 



3>B LAS MiKTERiAS. 462 

panol. Ibid. 

n. Ex^men dei documento I. Ibid* 

III. Ex&men del documento II. 182 

IV. Eximen del documento III. 185 
Ilastracion XVIII. La relacion que se lee 

en la Chronica de bampiro , 
desde el num. IV. hasta el 
num. XIV. es -moderna , y 
ap6crifa. 1^6 

I. Relacion que se lee en la Chr6- : ' 

nica de Sampiro. Ibid. 

II. La embaxada de que se habla 

en ella es inverisimil. 187 

III. La consagracion de Santiago, 
que se insiniia en ella p tiene 
circunstancias falsas. i83 

IV. El Concilio Ovetensc que se 
describe en ella , es ap6crifb. 189 

V. Son apocrifas tambien las car- 

tas que se alegan del Papa 
Juan. 191 

VI. Las fechas que lleva la Rela- 

cion , son inverisimiles , ^ in- 
coherentes. 19* 

Ilustracion XIX. Bulas Pontlficias apocri- 
fas de la Espana Arabe. 194 

I. Bulas ap6crifas del siglo VIIL Ibid. 

II. Bulas ap&crifas del siglo IX. 195 

III. Bulas ap6crifas del siglo X. 19S 

IV. Bulas ap6crifas del siglo XI. 20a 
Ilustracion XX. Conciiios ap6crifos de la 

Espaiia Arabe. 20a 

I. Conciiios ap6crifos del siglo IX. Ibid. 

II. Concilio apocrifo del siglo X. 105 

III. Otro Concilio apocrifo del 
mismo siglo. 2o(S 

Nnn 1 IV. 



4(5^ . iNTtits I. ' 

.- ' IV. Otro igualmente ap6crifo del 

' mismo siglo^X, 1^ 210 

V. Concilio ap6crifo del siglo XI. 214 
. : VI. .Otro Concilio 1 ap6crifo del 

uilsmo siglo. : , 216 

Vlli dtro apocrifo.del mismo si- 
glo. ' , 217 
VIII. Otro Concilio apociifo del 
o mismo siglo XJ. 219 
Ilustracion XXI : Documentos ap6crifos 
.1 V r con que dan los Franceses al 
Obi§po de Narbona eL titulo 
de Metropolitano Tarraco- 
nense. 221 
,1. Documentos fahos: , en que fun- 
': da Narboria sus prctensiones 
sobre el Arzobispado Tarra- 
1; conense. Ibjd, 

II. Documento L 222 

III. Documento II. 223 
, : IV. Documentos III. y IV. 1224 

Vi Documentor V. ' .. . 226 

: VI. Documento VL . 228 

i VII. Documento VII. 229 

i VIII.. Documento VIII. 230 

.i.'\ IX. Dbcivmento IX. 432 

.: X. Documento X. Ibid. 

} XI.. Documento XL 234 

J ■ • Xfl. Documento XII. 235 

Ilustracion XXII. Documentos apocrifos, 
en que funda ia Iglesia de Vi- 
que sus pretensiones sobre el 
Arzobispado de Tarragona. 237 
, I. Razones que alegan los Obis- 

pos de Vique en prueba de 
su autoridad .metropolitana. Ibid. 

.V i U \:,. . II. 



i>E LAS Matthias. ' 469 

IL Razon I. ^ 238 

III. Razon II. 239 

IV. Razon HI. 242 

V. Razon .IV. 243 
Ilustracion XXII I. No fu6 Ludovico Pio, 

: ni Carlo Magno su padre , el 
instituidor de la vida reglar 
de nuestros Canonigos. 245 

J. Docuraentos fefsos en prucba 
de la instiiucjon francesa de 
nuestros Canonigos Reglares. Ibid. 

II. Documento I. Ibid. 

IIL Documento II. 246 

IV. Documento III. 248 

V. Docnmentos positlvos dela ma- 

yor antlgiiedad de nuestros 
Ca^jonigos Reglares. 250 

Ilustracion XXIV. Los Monges Franceses 
de Cluni no fueron llamados 
4 Espana por Don Sancho el 
Mayor, nrintroduxeron en ella 
la vida mon4stica , ni la re* 
fbrmaron. ^ 252 

J. HistorJa fabulosa de la entrada 
de los Cluniacenses en Es- 

: paiia. Ibid. 

II. Primer Documento , que sc cita 

en defeMsa de dicha historia. Ibid. 

III. Segundo Documento. 258 

IV. Tercer Documento. 260 

V. ^n Espana mucho antes del si- 

glo XI. habia Monasterios. %^% 

VI. Y los habia del Orden de San 

Benito. 264 

VII. Los Monges de Cluni per- 
vixderoa nuestros Monaste- 

' , rios 



470 I N D I C E I. 

rios 4 fines del siglo XI. 266 

Ilustracion XXV. Cat41ogos Chronolo- 
^ gicos de los Principes Chris- 
**^ tianos y Mahometailos de la 

Espana| Arabe. 26% 

I. Objeto y orden de l6s ^Catd- 

logos. Ibid, 

II. Su forma y sistema. Ibid. 
Capitulo I. Reyes Christianos dc la Es- 

pana Arabe. 269 

Catilogo Chronologico I. de los 
Reyes de Asturias y Leon , 
segun h chronologia estable- 
cida en la Ilustracion VI, 271 

Catalogo Chronologico II. de los 
Reyes de Navarra , segun la 
chronologia establecida en la 
Ilustracion VII. : 2J^ 

Catilogo Chronol6gico III. de los 
Reyes de Castilla , segun la 
chronologia establecida en la 
Ilustracion IX. 274 

Catilogp Chronologico IV. de los 
Reyes de Aragon , segun ia 
chronologia establecida en la 
Ilustracion VIII. 27$ 

Catalogo Chronologico V. de los 
Reyes de Galicia y Portugal, 
segun la chronologia establc* 
cida en las Ilustracionea X. 7 
XI. Ibid. 

Capitulo II. Condes Christianos de la 

Espana Arabe. ^ 276 

Catalogo Chronologico I. de los 
Condes de Castilla , segun la 
chronologia establecida en ia 

Ilus. 



DE LAS MaT£ILIAS. ^ 47 1 

llustracion XIV. 277 

Catdlogo; Chronol6gico II. de los 
Condes de Galicia,segun la 
chronologfa establecida en la 
llustracion XV. 279 

Catilogo Chronologico III. de los 
Condes de Barcelona , segun la 
chronologfa establecida en la 
llustracion XII. 281 

Catilogo Chronol6gico IV. de los 
Condes de Gerona^ segun la 
. s cfarQUiologfa establecida en la 
llustracion XIII. 284 

Catilogo Chronol6gico V. de los 
Condes de Urgel , segun la 
. . chronologfa establecida en la 
llustracion XIII, 286 

Catilogo Chronologico VI. de los 
Condes de Cerdana , segun 
la chronologfa establecida en 
la llustracion XIII. 288 

: CaiilogQ Chronol6gico VII. de los 
Condes de Besalu >. segun la 
chrooologfa establecida en la 
llustracion XIII. 2^0 

Catilogo Chronologico VIII. de 
los Condes de Ampurias , se- 
gun la chronoiogia estableci- 
da en la llustracion XII L 

Catiiogd Chronologico IX. de los 
Condes^ de Pallars , segun la 
chronologfa establecida en la 
llustracion XIII. 
Catilogo Chronol6gico X. de los 
Condes del Rosellon » segun 
la chronologfa establecida en 

la 



292 



294 



47^ ^ Ik DICE T. 

la Husiracion XIII. 296 

Capftuld UV Prfncipes Mahdmetanbs de 

la Espana' Arabe. ^98 

Catilogo Chronol6gico I. de los 
Califas de Orieiite que tu- 
vieroii ddmiflio en Espaiia.' 299 
Catilogo Chmiiol6gico 1I» 'de los 
Vireyes Arabes de ^Espana , 
segun la chronologia estableci- 
da en la Ilus^acion IIJ. - 300 
. Caralogo Chronologico IIL^de los 
; MicamkdaolinesdeEspana, se- 
gun la ' chronolbgta e^iableci- 
di* en la Ilustracion IV. 302 
Capitolo IV. R^gulos de la Espana -Arabe. 305 

Catilogo Chronoi6pico I. <ie los 

•. Rej^es de Sevilla y segun la 

cfifonolpgf a - ^taW ecida ia la 

^ Ilustracion Vi * - > 30S 

Catalogo Chronol6gico II. de los 

Reyes de Cdrdoba^ segun la 

< ' xr hf onologia establecidb en^ la 

:Ilu$tracioii V* - > - ^ 308 

CatMogo Chronol6rfco Ift . de los 
Reyes de Al-^^Uai , segun la 
. / ■ cRronologia establecida en> la 
., illustration V.i • '• 310 

:.Gtai41ogoGhr6iiol6gic6 IV> delos 
:-. : Reyes de Granada , segun la 

chronologfa establecida eh la 
Ilustracion V. S^' 

Catilogo Chronologico V. de los 
/.v Reyes dc Mil«ga , segun la 

: chronologfa establecida eiiJ la 
/? . Ilustracion V. 312 

: Catilogo Chronologico -VL de los 

Re^ 



]>B l'as' Mathoas. 47);« 

Reyes de Almeria » segim la 
chronologia jesublecida en la 
Ilustracion V. 314 

Cat41ogo Cbronol6gico VIL de los 
Keyes de Cazlona , segun la 
chrenologia establecida en la 
Ilustracion V. 315 

Catilogo Chronol6gico VIII. de 
los Reyes de Huescar » segun 
la chronologia establecida en 
la Ilustracion V. 317 

Xatildgo Chronologicb IX. de los 
Reyes de Murcia , segun la 
chro;iolog(a establecida en la 
Ilustracion V. 318 

Cat4l6go Chronol6gico X. de^ los 
Reyes deLorca , segun la chro- 
nologfa establecida enla Ilus* 
tracion V. 319 

Cat41ogo Chronol6gIco XI. de Jos 
Reyes de Valencia , segun la 
chronologfa establecida en la 
Ilustracion V. Ibid. 

Catilogo Chronol6gico XII. de 
los Reyes de Denia , segun 
la chronologia . establecida en 
la Ilustracion V. 311 

> Catilogo Chrondl6gico XI IL de 
los Reyes de Zaragoza, segun 
la chronologia establecida en 
la Ilustracion. V. Ibid* 

Catilogo Chronologico XIV. de 
los Reyes de Huesca » segun 
la chronologia establecida en 
la Ilustracion V. 323 

Catilogo Chronologico XV. de 
Tom. XV. Ooo los 



474* Indi CR -L • 

. los Reyes de.Tudela> segun 
, .la chroiiologia iestablecida en 
J la Ilustradoa V. 324 

Catalog* Ghronologico' XVI. de 
I0S. Reyes de Toledo, segun 
; la . chrbnologia est^ibkcida en 
>■: la Ilustracion V; Ibid. 

: Catilogo Ghronologico XVII. He 
los Reytes de M^rida ^ segun 
. la chronotogia establecida en 
" -- la Ilustracion V; 326 

; Catilogo Ghronologico XVIIDde 
i> :\ los .Reyes de Badaioz> segun 
I . la chronologia establecida en 
Tir; la Ilustracion V. 328 

^oCatalogaCbrdnologrco XIX. 4eJos 
n *. , jReyesde Bqia:^ scgon la chro- 
-. i;;^ .Jnologb.establecida en la llus» 
': : - tracion V. ^ 329 

' ,GataIogo Chronol6gico XX. de>los 
t ; i: .Reyes, de las- Baleares y segun 
. la chroflologfa establecida en 
A.-'"- la Ilustracion V. 330 

Ilustracion :S:XVI. Carta de I>onJ<Jsef 
Antonio de Masdeu ,4 su her- 
. , mano D. Juan Francisco > so- 
I fi .. bre ef /silencio de W escrito- 

res Espanolesdc doce sl^ios 
acerca del Sacramento de la 
Extremauncion. \ 331 

I. Motivo d» esta Carta, o Diser- 
^tacion. -J Ibid. 

. II; Materiales para la obra , 7 su 

. -^intento. 33a 

'^ : III. Proposicion , y Division. 333 

IV. El silencio es prueba de la tra- 

di- 



.. ' diciopi. ; ;: Ibict. 

V. Se confirnui.con d silencio de 

los ^-Papas* .. 1 335 

VI. Y de los mas insign^s Obis- 

pos esp.apoks; : T 337 

^ , , VH.. Y: de h patuy ale^a .4e/la. flpijs- 

_ ,,. ma. .tradition. : / \ ,_C 339 

VIIIv. Autorid^d de San Inocencio 
-.. Papa. :. . , .: 340 

- / IX. Se prcocgpa- v.n^ ^b]^Cion, y 

.1' :: §e pruisbj [o dicba ) L /a.<: 34* 
^?.; X. Con.fdasttwg^Q: Uirivfersal de 
^/ / . : ^ mu'cbos stglov . -^ . ( • r ' "^ '/ :c Ibid. 

-XI. y.cpn la li^y. dil silead^^ 
G . terioso. 344 

. XIL PfactiCidg «h- ojtrtrt palstfs^C^n 
r:. . siglos ppsteriorcjs.; i 346 

. XIII. Dpude , qijaiido ^y •dtoiiSse 

, ' interrurhpe el •silencioL 347 

. XIV. Ningunode los autigtiiss.frac 

cl nombre cxpr«P^c Extre- 

<natin<?ion*; . J .liiVM/Z 350 

yr . XV* Lcnguage de los andguos so- 

bre este Saoraoieiica. . , C 351 
XVI... Or.den <;on/qUc.se averigua 

1 .^ r4 dichojenguffge^j / i Ibid. 

X.VIIy£)QCiaaieittosi.de X^rKofidi- 

[.... < ii.olfe^q jol ..>nL','» b 35a 

4, ' XVIII. Documftntpsisobre el Mi- 

nistrt^-deila fiitremaiiQda&. 354 
r'" .. .XIX.T .^obie lo^ititirmswo y par- 

. ' ,* te$deeate>Sicrani€Wta/;C 355 
I. :,; XX..£nl0S'C^PQ6S : peiHtenciales 
''\ que hablan de los morifiun- 
-: . J dQK . . ..: ;> 357 

-ji Ooo a XXI. 



47^ Indxc* L 

XXI. Segun las doctrittas del Con- 
cilio Elibefit|n6. 358 

XXII. Del Concilio Neocesarien- 

sc. 359 

XXIII. Del Niceno. 361 

XXIV. Y del Papa Sin Indcdhdo. 364 
V' XXV. Por la palabra comunion sc 

signlfica Extretriaumion. 365 

XXVI. Confirraase con el Conci- 
lio de Gerona. • 367 
L ; XXVI L La Ektrcmauncion sc pre- 

- '-^fefiailaEucaristfa. >'^ - 368 
:^ XXVIII. Sugeto capaz de ella. 369 

- XXIX. Que cosa significa Cofku- 

. >h nion. i 370 

i I >XXX«.: ©isciplima del * tiempo de 
; c San luoceftdo^y del anterior. 373 

; X'KO^I ; Efecroi del- Sacramento-de 
^ . : la Extremauncion. 376 

XXXII; Grados de penitencias por 
.i. :l losvd^liios^. 377 

c ^ XXXIII. Absolucion de los peni- 

oc --'tcajre^;-^! ' '- 1% . ■■ ..^- • .^" '' 379 
J 2."^ XXXIV. Dicha absolucion en pun- 
;; .. to de muertfe se daba con la 
\bxili Exti^cpiatincioni -^ - 381 

- » .XXXV^Pues era :^ii?.^>^^ cfirato. 38a 
< i>3£^MJVl^ii;rciid|oh6^^^ debe enten- 
1 £ der aun de los peaiientes del 

i'' ' t«rcer^^ad«y.; oC : • 7 :: 384 

i ; XXXVII. Se confirms ;io dicho 

con el Concflio de Getona. 385 
r^ ;; XXXVIIL Y ::c^n: la > epfstola de 

^ . SaniOiricio a Himerlo.^ /^ 386 

XXXIX. .Comunfcadoii de Fran* 
•; cia J Espana en materias re- 



]>E LAS MaTEHIAS. 477 

ligiosas." 389 

XL. Por los primeros siete siglos. 300 
XLI. Y en el VIII. y IX. baxo el 

reynado de Carlo Magno. 391 

XLIL Y de sus hijos. 393 

XLIIL Condition de lo dicho en 
los quatro mimeros antece- 
dentes. 395 

XLIV. Con un Ritual antiguo de 

Gerona. 396 

XLV. Y con nn Decreto conciliar 

de la nacion Espaiiola. 397 

XL VI. Se prucba la noticia anti* 
gua de la Extremauncion en 
Espana. . 398 

XLVIL Conclusion. Ibid. 

Ilnstracion XXVIL Reflexiones sobre la 
Ilustracion antecedente , para 
acabar de apurar el asunto im* 
portantf simo de la Extremaun- 
cion. 399 

I. Objeto y motives de esta Ilus- 

tracion. * Ibid. . 

II. Palabras con que cxpuse el si- 

lencio de once siglos en mate- 
ria de Extremauncion. 400 

III. Tres articulos que se ban de 

r: .. examinar en esta Ilustracion. 403 

IV. Ley del silencio misterioso , 
consusexcepcionesnecesarias. 404 

V. Dicha ley no escusa 4 los anti- 

guos Espanoles de su silencio 
en la presente materia. 406 

- VI* Fundamentos que se alegan pa- 
ra escusarde dicho silencio 4 
los£sp.4nples.. ,. . 408 

:..t ' VIL 



478 Ik D I c E L 

VII. No los escusa la epfstola dc 
Santiago, reclbida en Espana. Ibid. 

VIII. Ni el Ritual antiguo de Gc- 
rona. 409 

IX. No los escusa tampoco la co- 

inuriicacion con Francia. Ibid. 

X. Los Franceses no cntraron en 

Espana con Carlo Magno si- 
no una sola vez. ' 410 

XI. No intentaron defender la re- 
. . Jigion,sii\o adquirirdominios, 

6 con religion 6 sin elia. 41 1 

XII. No nos dieron luz ni socor- 

. ro. en materias de religion. 414 

XIII. No corrigieron , ni pudieron 
corregif huestra Legislacion 
visigoda. — 4^1 

XIV. No nos dieron Canones para 
nuestros Concilios. 417 

XV. No nos dieron noticia de la 
Extremauncion. 419 

XVI. Documentos ap6crifos,.<|uc 
se citan in prueba de nuestra 

COmuiilcacion con Komaiu 42 1 

XVII. Dicha comunicacion iio 
prueba que nuestros escritores 
hayan hablado de Extrema- 
uncion. 422 

XVIIL La: antigua Espafia ridm- 
br6 la Extremauncion con pa- 
labras; diferentes de las .nues- 
tras. Ibid. 

XIX. La palabra Chrism a , 6 es 
equivoca , 6 significa Gdtffir- 

i ..uiacion* . 423 

XX. La palabra F/i//^ isignifica 



DE LAS MaT£RIAS. 479 

EucarUtia en la muerte. ^2^ 

XXr. Las palabras Paz j Recon- 

ciliacion 6 significaban ,6 in- 

cluian la Eiicaristia. 431 

XXII. La palabra Comunion tenia 

diferentes sentidos. 435 

XXIIL La Comunion Je Oracian ho 

era Extremauncion. 436 

XXIV. Tampoco lo era la Comu- 
nion dc Oblacion. * 438 

XXV. ConJ la palabra Comunion , 
dicha ^i en general , se en- 
tendia siempre la Eucaristia.Ibid. 

XXVL Se praeba con los Conci- 

Itos de Espaiia. 435r 

XXVri. Se prueba con los Con* 
' cilfos y Padres de otras na- 
' clones. 445 

XXVIII .♦En la Penitencia de los 
moribundosestaba incluida an- 
tiguamente la Extremauncion. 450 

XXIX. Conclusion^ 455 



IN- 



480 

INDICE IL 

T>E LAS EDICIONES 

a que se refieren las citaciones de este 

TomOyfara que fuedan todos 

confrontarlas. 



kbii Abdalla Ben Alkhatibi Alsalem. JP/f- 
nilunii splendor , she Granatae histaria , 
in tres partes distrihura. En el tomo sc- 
gundo de la Biblioteca de Casiri. Ma- 
triti 1770. ^ 

Vestis acupcta^ she Chronologia Calipha^ 
rum , Regumque Hispaniae , et ^fricae , 
versibus conscriptay. stmulque in Epitomen 
contracta. En el tomo segundo de la mis- 
ma Biblioteca de Casiri. Matriti 1770. 

Abu Bakerus Alcodacus Ebn Alabar. Excerpt a 
ex historta illustrium poetarum , cut titulus 
Vestis Serica. En el tomo segundo de la 
misma Biblioteca de Casiri. Matriti 1770. 

Abulpharajius [Gregorius] jHi>;ona compen^ 
dibsa Dynastiarum arabici edita , et 4atini 
wrsa ab Eduardo Pocokio. Oxoniae 1663. 

Aguirre [Joseph Saenz]. Collectio maxima Con* 
ciliorum omnium Hispaniae , nowis addition 
nibus aucta. Auctore Josepho Cat alamo to- 
mo quarto. Romae 17S4. 

Albeldensis QMonachus]. Chrotucon Albelden- 

sc 



D8 LAS EdICIO^ES. 481 

'se ysive Emilianeme* Ea el tomo trece de 

: la Espana Sagrada. Madrid 1782./; 

Alexander [Natal is ]• ^Devariis poeniientiae pu" 
blicae gradibus. En eliomodoce del Thc^ 
saurus Theologicus^ Venetiis 1763. 
Dissert atio de abselutionis denegatjotie , 6rc. 
En el mismo tomo del Thesaurus.. YcnQ' 
tiis 1763. ^ 

\Alhoma\di. Suplementum ad historiamCalipha- 
rum , Regumque Hispaniae. En el- tomo 
segundo de la Biblioteca de Casiri. Ma- 
triti 1770. 

-Alonso el Sabio. Las quatro partes enter as de 

la Coronica de Espana ; que mando com- 

foner dicho Key , vista y enmendada fii 

. impr^sion por el Maestro Florian Docam- 

po..\ Valladolid 1604. 

A^nastasius £ Blbliotecaxius 3- Z)^ tim RomUfr 
norum Pontificum d Beato Petro ^po'ir 
solo ad Nicolaum pritpum , opera et studio 
FrancisciBlanchini Veronensis. Romae 1718. 

-Antonius [iiicolius].^ihifote€a Hispanaveti^s, 
Opuspasthumufti.Nuricprimumproditjussu 
it expensis D. Josephi Saen Caf'd. de 
Aguirre. Roniafe' 1-696. * 

AUgustiuus Hipponensis [Sanctus Aurelius]. 
Opera, omnia. Venetiis 1729. 

Acevjedo.£Enim4nuelde}. J^e dimpltna area* 
ni , et de liturgiis. En la obra intitulada 

-v;x ' JDisciplina populi D^ei', ^c. 'Auctore Claudia 
i^r/rjK. Veaetiifi 1761. 

BaluzIus.[Stepbam2s3- De Eptscopatu-Egarm> 
.Tom. XV. Ppp si 



4^2 I N D ic » II. 

Si dissertatio. En -el tomo sexto de la Co- 
leccion dc Concilios dc Coleti. Venetiis 

Capitularia Regum Francorum. Parisiis 

1677. 

Marcae hispanicae liber quartus. Parisiis. 

.;. . 1688. 

Collectio veterum monumentorum ad histo- 

riam illarum regionum fertinentium , quae 
< describuntur in iibris Marcae Hispanicae. 

Parisiis 1688. 

Dissertatio de origine et progressu cultus 

B. Mariae Virginis in Monte Serratoex* 

hibiti. Parisiis 1688. 
Baronius [Caesar 3. Annales Ecclesiastici cum 

Critica historicochronohgica P. Antonii 

Pagi, Ordinis Minor urn. Lucae 1 74 1. 
Beja [Isidorus de]. Vease Isidorus Pacensls, 
Beliaritiinus [ Robertus}. Disputaticnum de con^ 

trover siis christianae fidei. Tomo terccro. 

Venetiis 1599. 
Ben Alabar. Chronologia Hispana. En el to*- 

U30 segundo de la Biblioteca de Casiri. 

Macrlu ijjo. ^^ 

Bermudo Rey. Vease Veretnundus. 
Bincr [Josephus]. Controversia histdrico^dog^ 

tndtica de rigore poenitentiae. En el tomo 

doce del Thesaurus Theoldgicus. Veiietiis 

1763. 
Blanca \JiUrommxk%].Aragonensium rerum Com- 

mentarii. Caesaraugustae 1588. 
Bollandus [ Joannes ]• Acta Sanctorum^ coUecfa 

ac digest a ^ 6rc. Arituerpiae 1733. 7 ^^8* 
Bouquet [Martin ]. ^ecueil des historiens des 

Gau/es , et de la France. Paris 1739. 
Briz Martinez [Juan^* JSi^oria^ di la funddV 



BE LAS EdICIOXES. 483 

cioM 9 y anii^iiedadcs de San Juan dc la 
Penary de hs Reyes de ^brarbe ^ Ar^ 
gon^y Naoarra. 2^aragoa 1620. 



Campo [Florian Do]. Vease Alonso el Sabio. 
Casiri Q Michael 3* Biblioteea Ardhico Hispana 

EHurialemis. Matriti 1760. y 17 70. 

Arabice poeseos specimen et pretium. Ea 

el tomo primero de dicha Bihlioteca. . 

Disserratio de Arabum origine , moribus, 

instiiutis , studiis , lingua 9 et epochis. £a 

el tomo segundo de la mismx. 
Catalanus [^Joseph 3- CollectiO maxima ComiliO' 

rum omfUum Hispafdae. Editio altera iHi 
I sex fomos distributa, et navis additieni" 

bus aucta. Romae 17$ 4. 
Ghesne (| Andreas Du 3* JBistariae FroM^um 

scriptmr^es soetanei ak ipsius gentis ortgine 

ad nostra usque tempara. Luteciae rari- 

siorum 1636. 
Coletl f Nicolaus3. Sacrosancta Cond&a, 6v* 

Kunc integre insertis Stephani Baluzii ^ et 

JaatmU aarduim additamentis . . . longei 
. locupletior et emmendatkt exhibetur. V coe^ 

tiis 1728. 
Coronel Gutierrez {T>onl>\c%o'], Disertaden 

histdrica , ^c. sobre hs Jueces de CastiUs 
V Nuno Nunez Rastsfafy LamCaho^ Mth 

drid 1785, 

HistoriM del Origen y S^jberanta dtt Cm- 

dadoyRejn^ deCastilla, &f. hbdfid ijHf; 
Cossarcius [GabritlJ Sactosancta C^mUia ad 

ftgUm edUmutm sxaas^.lMUim SwMo^ 



484 • I N DICE II. 

rum 1671. y sig. 
Ciprianus Ardiipresbitcr. Epgrammata. En 
el tomo Qiice de la Espana Sagrada. JS^dU 
cioa segunda. Madnd 177$. 

ri 

Daniel [Gabriel 3. Histoire dc France despuis 
r etabiissement de la Monarchic Franfoi'- 
I Z se dans Its Qauks. Amsterdam 1720. 
Du.Oh&ne. [^Andreas 3. Vease Chesne. 



'I''. 



fighlnardu^ Monachus. Vita CaroH Regis Mag^ 
• ni. En el tomo segundode la Coleccion 
de Du Chesne^ Parisiis 1636. 
J. , » . « ^ff^al^s ; Regum Pfdiic&f4M • ^fj>ini , Cai 
'^^} r^li'Magfti, et LuJcviipi PiiiEn el. tomo 
-I I Jseguindo ^edicha Coleccion; Patisiis 1636. 
Efistolae ex vet us to CodiceLaudortensis. 
En el misnio tomo segundo de dichi 
•* Goletcion. ParisUs 1636. 
Elflaacinus i£Ge0rgius3. Historia Sarrdcenica^ 
- - - - drai^te olim exarata , latine rcddita opera 
ac studio Thomae Erjpmi. Lugduni Bata- 
j ■ MVt^r'um 16^5. . ' 

Erf>eniJis>- Vease Elmacmiis. 
aifogiuklGordib^n'si^^'Sbnaifs 3.' Operd^ stu- 
dio ac diligentia Petri Poncii JUeoMs d Cor- 
-y'^^duba'T^pmdplFlatentifS. Cotoplud 1574. 
]EusebiitiB Paniphaus.^i^/om E^^t si Attica. 'Hen- 
\.\\ \ticus Vatesiui graecum texrum latine t^tr- 
-oi \t!tL^ ^i^mciati^mibus illustrafyiu^ Ca^ntabri* 
rtiuigae 1720, s q'i't F 



BE tAS EdICIOKSS. ^4^5 



Faure [Joannes Baptisfa]. Tabulae Chronolo- 
gicae Joannis Dominici Musantii ^ Soc. Je» 
su. Editio fertiainformamcomfno^orim 
redact a. Romae et Bononue 1752. ' 

Favyn [ Andr^ ]. Hiftoire de Navarre , ctmte- 
nant V origine , fes vies , ep conquestes de 
ses Keys. Paris 161 2. 

Fleurjr £ Claudius J-^ DiscipBna: fbpu/hDel \in 
.novo Testamento , ^ex , scriftqribus sdcris et 
profanis collecta , gallice script a. i <i Socie^ 
tatis .Jesu< 'SaQcrdott\ tatnu r^dditu . ^ nunc 
vero a Franciseo. ^Afftonto.Zdccafiu e]us^ 
dent Societatis' Fresbytero annotatiombisic 
variorum dissert ationibus illustratd. Yene- 
tiis. 1761. 

Ferreras £Jcan dc^^ Histoire generak 'd* Es* 
• f^g^^ 9 traduite. de I' ' Espanol-j et enricJiie 

1 de\ notes historiques , et critiques par Moir 
sieur d* Hermilly. Tomos segundo y ter- 
cero. Paris 1751. . . > 

Florez [P. M. Enrique3. Espana Sagrada. 
Madrid 1747. y]Sig. 



Garibay y Zamalloa [ JSstefyan ]. Las quaren- 
•.r> 'rifl'lSkmdel Ompindh histo^al de tkl&trh 
nicas , y umversai historid- de^todos ios Re* 
yesxdi^Espandl Btrcelpna' "i6'j8.: T 

Gemblaccnsis [ Sigctferius 3. Return totb orh 
•.;.. ' ge star urn :ChromM'f^4ijpe%a<fia)t^:$tudU^ilik' 



;4S6 . . InDXCE; II. . 

berti Miraei. Antuerpiae 1608. 
Gutierrez Coronel. Vease Coronisl. 

: H 

Hermilly [Monsieur de]. Vease Ferreras. 

v" ,:: . ;., ^ r' 

Ibafiez de Segovia , Marques de Mondejar [ D^ 
Gaspar]. Obras chronoldgicas. Valencia 

'. . Advertenctas. d la\ Historia del P. Maria" 
'\ ' la^.' Vialencia 1746.- >. v 

Isidorus Hispalensis [Saoctus]. Op/r^ , J^A/7^- 
fi secundi catholici Regis jussu e vetus^ 
tis exemplaribus emendata , nunc denuo di* 
ligmtissime cormM ,,atJpie\aUqt^bK^^^^ 
' . '\culis^ Appendtcts Joco aucta.. M^trki-1778. 
Isidorus.Pacensis Episcopus. CAr(W4&««. En el 
; tomo octavo de la JEspana Sagradd. Ma- 
drid 17^6. 



Labbeus [Philippus]. Sacrosanct a Concilia ad 
regiam editionem exacta. Lutetiae Parisio- 

• rum liJjf. y sig. - / > 

X«o;[Petrus PoneiusJ- 0/^r4 DiviEnldogu Cwr- 
< -^ /dubcnsis. Comphiti 1574. , . *:;« 

Longueval [Jacques*];! Histoire^dc T Eglisc 
-. Gallicanaf. Paris 1730. 

Lucas. Xudeij^is» . Chrmiann mtmdi ab arigine 



DE LA« EdTCIONES, 487 

ijusdem usqae ad Erani 1274. .En el tonab 
quarto de la Coleccion de Scotto. Fran- 
cofurti 1608. ^ 

-M ■ 

Mabillon [Joannes3. Dissertatk de pane eu- 
farisheo , azjmOj ac firmmtato. Lutetiae 
Parisiorum 1674. 

V^Urum analectorum Colkctio cum adnota-' 
. tiopibus 6^ir. Lutetiae Parisiorum J 67 5. 
Vetera anaUcta , $ive Colkctio vePerum c^li- 
quot Of er um omriis^ generis. Parisiis 17*23. 
u4cra Sanctorum Ordinis S. Benedicti , illus^ 
trata. Lutetiae Parisiorum 1668. 
Marca [Pierre de]. Histoire de Eedrn\ conti* 
nant /' origim des Roys de Navarre ^ des 
JDues de Gascogne , Marquis de Gothiae , 
^ jPrinces de Beam , Comtes de Carcassone , 
de Foix^et de Bigorre. Paris 1640. 
: ^ Marca hispanica , sive limes hismnicus. 
^ccessere 2 est a veterum Comitum Marcino^' 
nensium^t^c. Parisiis 1688. .-/I 

Mariana [ P. Juan dc 3- Historia general d$ 
Espana^ enmendaday afladidapor el mismo 
autor Madrid 1635. 
Marianus Victorius- Vease Victorius. 1 

J^laitinez [Briz], Vease Briz Martinez^ 
Mendoza [Ferdinandus]. De Concilia Illiberi^ 
tano conjirmando^ En el tomo segundo de 
la Coleccion de Gmcilios de Catalani. Ro* 
mae 1753. 
Miracus.fAUbertus]/ Vease Gemblacensis. " 
Mondej^ur [Marques d&]. Veaisc Ibafiez de Sdi 

Mo- 



4^8 IndicbII.- 

cMoret [P. Josef de]. Invcsttgaciohes histdri-^ 
"':' xcas.de Jos atitigueiades del Reyno dg Na- 

varra. Pamplona 1665^.. 

Uriahs del Reyno de Na'varra. Pamplo- 
na 1684, 
Muratori [Ludovicus Antonius]. Rerum Ita- 

licarum scriptores. Mediolani 1723. 
.. : -, '. ^pi^uitatts Italic a f medii aevi ; sive DU- 
^ .'. . sitf^fiojtc^ de mmhusy ritibusy religioner 6"r. 

Mediolani 1739. 
Musaqtius ([Joannes Domimcus']. Tabulae chro-* 
. nologicae. Romae ct Bononiae 175a. 

^.: --'^ ' ■\N-^ ■ 

Natalis [Alexander]. Dissert dtio de^ absolution 
X. nis denegatione in supremo* vitae discritni^ 
^ :^ vW.' En el toriib doce del Thesaurus~Theo^ 
\ . logicuSj6rc. Venetiis 1763. 

Dissertatio de ^ariis poenitentiae publicae 

gradibus. En cl mismo tomo doce del 

Thesaurus Theologicus. Venetiis 17^3. 

Nithardus. De dissantionibus Jiliorum Ludovici 

V, \-.Pii:iibri quafuor'adCarolum Cahum Fr^n^ 

.;. canton Regem. En el tomo segundade la 

Coleccion de Du Chesne. Parisiis 1636. 

Nubiensis. Geographia recens ex arabico inlaii'^ 

num ftpersA d'Qhbriek SioritM. Pairisil& 261 9« 

Pacemis . [ Isidorits^; '»Vease Isidotns. ^i^^i."^ '■" 

JBagiiis ^^[ Antonius 3- Mfia«© < JRlarblnTus^. i^b/^ > I"- 

Paschasius [Sanctus Petrus]. Opera^'d^acra 

-c:1 ' ri- 



DE X.AS Emciotrss. 489 

fituUm congregatione ,ap^ah4f4. "Mairiti 
1676. ^^ ' ^ ... i.. [j 

Paulus Warnefridus Diaconus. De gestis Len^ 
gobardorum libri sre^ , editi d FriUenco Lin-- 
dtmbrogio. En el^ tomo primero del Re^ 
rum Italicarum Scriftores del MuratorL 
Mediolani 1723. 

Pelagius Ovetensis Episcopus,CArW^o« Aegtim 

Ligion.nsium. En el tomo catprce de la 

Esj)anA Sagrada. Edicion segunda. Madrid 

.1786. 2 

Pellicer de Ossau y Tovar [Don Josef], ^nales 
d€ la Monarquia dc Espafia desfues d$ 
sujirdida Madrid 1786. 

Perez l Joseph]. Diss^ertationes eccksiasticas^ itf 
.4^ibus 6rc. Salmanticae i688, 

Petavius QDionysius]. De foenitentiae 'ceteti 
in ecclesia ratione. En el tomo doce del 
Ti^isaurui Theologicus yfyc.V ^ntliis 1^6^. 
De poenitentta et reconcUiatione yVetefis Es'> 
;4ksiaetefnforibusrecepta.EaQlm^ tomi;^ 
doce del Thesaurus Theologicus. 

Pocokius [[Eduardus]. Historia compendiosa 
djnasnarum , auetore Gregorio ^bulpho; 
ragia JSdala^tUn^i Medico , arabici edifa , r# 
lutini v^rsa. Oxoniae 1663. v 
Poocws Leo T^PetrusQ. Vcasc Lcp* ;j 



R 



lUsis i vel RazcDS. Fragmentum Histwriae TTts* 

panac. JLtk el toniu segupdo de la Biblio^ 

teca de Casiri Matriti 1770. 

Bisco [P. Efiunanuel]} EsppHa Sagrada tpiqc^p 

_, • . vcinte Vmieve y sig. l^^vid, ijJi^.Y ^'g* 



490 I^Dic 1 ri. ' 

ffistoriadf/a Ciudady Corttdi Lc6n\ Ma* 
diid 1702. 

■ . . \^ . .. :^ "f 



S;ilmjpticensis f Sebastianus]. Chronic\ 
Alphonsi ff^tii recens hutgafum. Ei 



Chrontcpn tfomifu 

^ afum. En el' loind 

trecfe d^ h Espana Sagrada. Edicibn se- 

^' pxnAi; Madrid 1782. ^ 

Sampirus Asturicensis. Chronicon circa annum 
mlUsimum script um. En el tomo catorcc 

'- dc la Espana Sagrada. EdiciohscgundsL. 
Madrid 1786; ; , - •* A ;'- 

Sandoval [Prudencio dt]iffist(>tta Mids ^cy% 
de Casiitta J dc Lefin , Dofh Fcrndndo cl 
Magno , 6rc: Pamplona 16x5.- ,i ' ^- - ^ 
Hinorias de Idacio ^ Jsidpri> , Sthd^ianoy 
Sampiro y A/^Vo y.Vc^/^ Wiii/'Pailplona 

VigfUtttt-f. En . eVy.6tb6 ireihta y'^s cig 
* '. . la Eipana' $^^raid. 'Madrid ' i;8r. '-- ■*• 
Seoepfllniis; pJoauucs I>anicfJ- 'Z>/>/yi]^<* dt 

rae. Argcaiohti^T'/z^? •'•''"- '^•"' ^ 

et studio doctomm hominum. Francofiirti 

1603. y sig. jj 
Serarius [ Nicolaus ]. visjjuMkio de Sacramento 

Extremae Uncrionis. En el tomo docc del 
•uT\ -^^^ThisnumiThmegliut^m^kixit ?*?«?! 
-Syfefeynius "[ ^inblatcfrmis'"],' V^se' ©fiUibla- 

censis. ■' = '■' ■ ""^ ''■■ ''■•' ' ' ' '-^ 




r>%' tAt EorcioT^Fs, 491 

SIrmondus [ Jucobus J. Of era varia^ tiutic pru 
mum coltefta , notis fosthumis , et opusculfs 
ali^uibus anctiora. rarisiis 1696. 
. Utsiofia po^nitintiat publicae. En cl to- 
mo docQ del Thesaurus Thcologuus , 6^r. 
Vcnctiis 1763* 



Thcganus Treyircnsis. Dt gestis Ludovici Pit 

Imperatoris. En el tamo segundo de la 
Cpleccion de Da Chcsne. Parisiis 1630. 

Theodulphus Episcopus Aiirelianen is. Oper^i 
Jacobi Sirmondi studio edit a s notiscjue tllus^ 
trata. £11 el totne segundo de las obrat 
de Sirmondo. Parisiis 1696. 

Tirabosciii [Girolanoj Sferia dtlla tntefMr 
tura Italiana. Firenze 1774. y Vg. 

y 

Vcnero [[ Alonso^f Mt Enchiridion. d^ hs, ticm* 
pos. Segunda cdicion. Burgos. 1540. 

Vcrcmundus II. Tkcay Diploma ex jirciiivi$ 
eompostellano tran-^criptum ^ tt aunot.it-o* 
nibus illustratum ab ^mbrosio Morales. 
£n I9S qbras d6,Sau Eulogio. Cumpjgr-* 

•^v ^^ ''^7.4i 

victor' Massiliensis []^jM)cru6]]M JLfneerpfa tM 

Chronuo. En el tomo ' vcinte y ocho de 

la Espafla Sagrada Madrid 1774. 

Victorius LMarianus]. De antiquif poenitenttii 

hissona. £a el tomo dace dci Thesaurus 



TTieoIogicus ^ 6rc. Vcnetiis 1763. 

Vigila [Monachus]. Continuatio Chronhi AU 
beldensis , she Emilianensis. En el tomo 
trece de la £spana Sagrada. Edicion se* 
- t gunda. Madrid J 7^2. 

Carmina quibus finitur Codex gvthicus T7- 
gilanus. En el tomo treinta y trcs de U 
Espana sagradd. Madrid I'j^i. 

Villanuno [Mathias d:e]. Summa Conciliorum 
Hispaniae , quotquot inveniri potuerunt^ ad 

" * usque^ sa'ecutnm £roxitne [praeieritum ^ 6rf. 
Matriti 1785. 

Warnefridus [Paulus]. VeasePaulus* 

-Kim«ne» Navaffus^ [Rodericus]. Return in 
iiispama gestarumlibri ntyvem adfeter^ 
fxempiaria-€omfaratiLBn el tomo segiia- 
do de la Coleccion de Schotto. Franco- 
furti 1603. ' ^ 

lliiforiat -^rabum\ longe accuratius , quam 
mnt^ , i manuscrijpto Codice ex^ressa. Lug.- 

<r ' duaiBatavorufliidif.r ^ V -' 



Yepcs j]P. = Antonio de]. Coronica gentraJ de 
la Or den de San Benito. Irache y 'VaU^* 

'■ ^^olid'i6o9;'j^RJgr ' -'^ 

«■ ■ « . -1 - ^. . f 1 ** 






DS LAS EdICIOK£S. 49) 



Zaccaria [t^'ranciscus Antonius]. Disciplina jpo* 

fuli Dei. ufluctore Claudio Fleury galRei 

script a ^nnotationibus ac variarum disser* 

iationibus itlustrata. Venetiis 1761. 

Zamalloa y Garibay. Vease Garibay.' " 

Zurita [Geronimo]. Anales de la Corona df 

Aragon. Zaragoza 16 10. ^ 

ANONIMOS. 

\ddditto ad Joannis Biclaremis ChronUon. En 
el tpmo scis de la Espana Sagrada. Edi- 
cion segunda. Madrid 1763. ^ 

Annales Bertiniani Regum Framorum a tem^ 
fOreCarlomanni ct Pippint ad annum 8Si. 
ex Codice Monasterii SancH^BfrtiM. En 
* cl tomo tres de la Coleccioh de Du Cbci- 
nc. Parisiis 1641. 
Annales Complutenses. En- cl tomo veinte y 
trcs de la lEspaHa Sagrada. Madrid 17^7. 
uiftnales CompOitellani ex i.odke CompOstellano , 
imlgh apeliato Tumbo ^^^Vo. Eriel'dicho 
tomo veinte y trcs de la Espina Sagrada. 
Madrid 1767. "^ 

' jlnnales Francici , qui vulgh Nazariani dicun^ 
fur. En el toiiK) dos de la Cokccion dc 
Bouquet. Paris 1739. ' 

\AnnaJes Framorum Fuldenses ab anno 714. 
usque ad annum 900 , incepti et continua* 
ft ab incertts , sed iilius aevi Auctoribus. 
En el tomo segnndo de la Coleccion de Du 
Cfaesne. Fafisiis 1636. 

An- 



494> .'In DICE II. 

Annates Francoriim , qui vulgh Petaviani ra- 
cantur. En el toK^io dos de la Coleccion 
de Bouquet. Paris 1739. 

jdnnales Tole^anos, Ea el tomo veinte y trcs 

'^ , de U'S^pana Sagrada. i^isidnd 1767. ; 

Apparatus Chronologicus ad JJistomam civiUfn^ 
et ecclesiastkam. Bissani 1770. 

Chromcon AWeldmse , she Emilianense. En el 

tomo tre.ce de U JEspana Sagr^d^. M^^ 

'V:. . drid ^78^, , ^ ; 

Chromcon Bavcimnense f^imutn^ , ex Spfdlegio 
d* Achery. En el tomo veinte y ocho de 
la Espa^i Sagrafla> Madrid 1774. 

Chronicon Barciuonense secundumy ex Baluzio. Ea 
JoS- Apendrces de la Marc^^ H'tspatticai ]?a* 

•; ; XiS* 1^88. 

Chronicon Burgense.Eti el tomo veinte y tres 

de la Espana Sagrada^. Madrid J 767. 
.Chronicon Complutense. En el mi^mo tomo vein- 
ri te y tres de la £ staffs S^^gra^da.^ 
-CJwonicon^QOimmkjFhmfe.' JEa .^l dichq^tomo 
veinte y tres de ja misoia: Espana 5a- 
• grades* W^<irid 1767, 
Chronicon J^usitanum , quo olim ntanuscripto Ri- 
, .: smdii^. et Faria^: s.unt usi. Eaxl to^no c;a- 
< ,t0r(?$iLd« U MspanaSagrada. ^dic^oh ^se- 
.1 L.guada,. M^idfid ^ 1 786,, .^ . 

Chronicon primero de Cardena. En el tomo vein- 
te y tres de la Espan^a Sagrada. Ma- 

c:. d.rj4 J 767- . - . ^-^ ^ 

Chronicon vet us ex Cod{ce Moyssiajfemts\Coeno^ 
.: \- Mi^ab initio regni Framorum usque adyi^n* 
.^.,.. ii«m 819. En el tomo tres de |*^ Colec- 
cion de Du Ghesne. Parisiis 1641, 
i>Chffi^ohgiA J^egum Gothorum , qui t^m in^Gt/lia 
gothica , quanf^ i^ ^ Hispa^niis /Ttgn^jint , ex 



DE LAS EdiCIONES. 495 

weteri codice mamiscrij)io Coenobii Moyssia- 
censis.. Eii el tomq, segundo de,ia Colec- 
cion *de Bouquet, raris* r7b9» 

Excerjjtum ex^Ml^ll:) miraeuiorttm exxfnanuscrip^ 
to Codke Ecclesiae Leinoviccnsisi En el to- 
mo segundo de la Coleccion de^Du Ches- 
ne. Paris 1636. ^ 

FragmentuW Ckrbnici Fbnt^tmfthsh ^'sive Sane- 
ti IVandregisili ab anno 841 usque ad an* 
num 856. £11 el tomo segundo de la mis- 
ma Coleccion de DuChesne. Parisiis 1636. 

Fragmentum Historiae Francicae a Ludovico 
PiOy usque ad Regem Roterttim. En el to- 
mo tercero de la Coleccion de-Du Chesne 
Parisiis 1641. 

Gallia Christiana , infrovincias ecclesiasticas dis^ 
tributa , opera et studio Monachorum Sancti 
Mauri. Parisiis 1744. 

Gesta Comimm Barcinonensium , scrip a circa an- 
num 1290. En los Apendices de la ^^r- 
$a Hispanica. Parisiis 1688. 

Hist or ia Compost ellana , hast a hoy no public a da ^ 
escrita por tres Canonigos de Santiago des- 
de el am de mil y ciento al quarenta. En 
cl torao veinte de la Espana Sagrada. 
Madrid 1765. 

Thesaurus Theohgicus yin quo ^c. Socius (ZzC" 
caria) academiarum ecclcsiasticarum Lucen- 
sis et Auximanae opuscula collegit , at que 
annotationibus illustravit. Tomo doce. Ve- 
netiis 1763. 

Vitas Ludozici Pii Imperatoris , incerto Aucto^ 
re , qui se professione Astronomumj et in P ab- 
latio ipsius Imperatoris versatum testatur. 
En el tomo dos de la Coleccion de Da 
Chesne. Parisiis 1636. 

ER- 





i