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Full text of "Historia politica de los establecimientos ultramarinos de las naciones europeas"

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HISTORIA POUliCA 
' iu& LOS 
ESTABLECIMIENTOS 

ZrJLTJLuilJM:.^L3EiXirOS 

DB LAS 

NACIONES EUROPEAS 

POR 
EDUARDO MALO DJB ZUqUB, 

TOMO IV. 



POR D. ANTONIO DE SANCHA. 

Af^O DB M. DGO. LXXXVIIL 

Se bailará en tu Librería en la Aduana vieja. 
Con las Luengas ncccsariat. . 

\ '. ■, ,- \ •■ ■' 



• • •• •• 



• «•••• •»»•• 



t 



' _. • 

4 . í. ■» . 



PROLOGO, 



T. 



4>oos saben 4[}ae ol gejttuo %i«^«^y^ 
tuvo su prhaeni ama en di Oiaettá: cna 
propio 4e Ja aamrakza ^ruMña preferir Joib 
'.parages mas próximos de m octgw f owi 
{templados , al mas dflsttmpiado y iTemo- 
to« JSl Nxxrtciiebia acr y fiíe mas tardar 
^mente poblado « nitf ioaccesiUle á la am* 
bicion de los óteos pueblos, y dvUiza? 
do con XBas Jéutitud al mismo tiempa 
que se iba propagando el Christianisma 
^enos apetecido y mas 4ístante fue cret- 
ciendo ea sa seno la pobfacioo. Del excer 
tivo numeró de asta , y del cconocimicMf 
to de mas íelís suerte yíiieratk les Umkpf 
de su aterido cfisna , nackroa ias irnjyp^ 
Clones del Norte , que en terrible ^»f 
3(ambres'¿nuiKlaroh el me^ dia^ y ^1 oc- 
cidente dd Mundo mas dvil , pc«Q laat 
corrupto y y ^fot coosequttcb ma& d^^ 
- — li ♦ £ MeZ'* 



,?^ 



Mezcladas ya todas las Naciones de 
Europa , y establecidos* sus respectivos 
Imperios , se aproximaron las ideas con 
recíprocas relaciones , bien que envueltas 
en encontradisimos intereses y fines. Aun- 
<que también mas tarde , justamente por 
Jos mismos principios , no podian menos 
•de intentar las Naciones Septentrionales 
oritroduclfse , como los demás pueblos de 
Europa cultos y activos , en las riquezas , 
navegación , y comercio del Asia. 

La IMnamarca y la Sueda han logra- 
do verificar en parte sus intentos. La Cor- 
^e de Prusia , y la Imperial de Austria» 
iian visto desvanecerse los suyos. La Ru- 
iíz con diversas proporciones era preciso 
^üe siguiese otros me; dios y rumbos , co- 
tilo lo ha hecho. Los establecimientos 
orientales , y estado de estas cinco Poten**» 
das , forman el contenido de este quacto 
ttMno^ 

^ Interesan demasiado los negocios j 
progresos del naciente Imperio Ruso pa- 
ca perdef la oportunidad de Si^ivir útil- 



men^e al piSblico', dándole tinos auténtH 
cós j examinador fragmentos de 6ii hlstCH 
ria ) tan importante - ¿n< el', dia^^ Sus vid- 
'g^9 navegaciones vjr rdcidñtes descübii- 
snientos , son obj^os bien propios de la ' 
mas atenta curiosidad y reflexiva política. 

E'itás circunstancias nos han cbligado 
& desviarnos del priginaí que nos. sirVe de 
modelo. Le hemos seguido, aunque coa 
las variaciones y aumentos que siempí'^ , 
como nos propusimos desde el principio^ 
hasta el capitulo octavo que apenas oca-* 
pa la tercera parte del volumen. Desde pl 
capitulo nono hemos empleado nuestra 
pluma en este nuevo asuntó. 

Va acompañado del Aíapa de Rusia^ 
sacado del general, de la Academia de las 
O'encias de Pctersl^urgo, -publicado ea 
el año de 1 776 , y ahora traducido , cor- 
regido ^ y añadido*. . 1 : ;. ( 

Taniíbien. le. aoqmpaña orro-Mapa. de 
la parte dwl N.prt^dcl Mat del Sur , que 
t% una sección de la célebre carta gepe* 
f id , llamada de CoaA ^ pva Inteligencia de 

las 



4as ioodeí»gs ecpediclcoies K-uSiS j f xle 
4as ttljúm;^ Ingl^tis que tíenen estrecha 
-ctlacioa coa ellas¿ Nosihcmos reducido i 
-tfO. j5ob pMt.ád PqIo Amco^ porque 
>is . U qUp dírec&mmtte ooiresponde i ia 
.aMCfi» qjtie m t/ata* Mayor extensión 
MW^txs^.Qbt^ fumídc j^uestro proposi- 
JK) > y q*» «i ; «urioft* í)itede .yer en' J*$ 
l^rigifi^los quQi&ftnpainimte áeie citan. He- 
JDP^ dfi^embaramto.fiste Mapa de los der* 
(XYKfms que ss^aala d (curigíual > para dexar*- 
40.0i»i6ia!rc>y;tibrc sia acpieUa icoofusiotí 
jque iCuisan jbus lincas quaodo no es ñeco* 
jarJb > como no lo es en esta obra. Se ha 
traducido , se. ha forregido ; 7 se ha tran&* 
|)dFtada'dei jkferidiano úg Greenwich al 
dé Tfntrifjt ique es i mbs I generalintoti co^ 
nocido., f el mas j^ropio para ñuestrt 
Nación. 

Los descubrimientos que posterior* 
aiettq?;'de oixieñ ^4^ íft-Fríifaalavfeayí po- 
dido 6 pueda Iwoer W'Gbl»«lf'i¿!r U 'l^eytoii^ 
^9 , parece , íió^ pü*íen Viífiar esencial^ 
Aenti la Goé^MHi á6 tqúellos fafages> 

Ue- 



llevada; ;fa casi 4 uxpá^kcckoLpar'cLcU: 
tadoGioA.LaftiiockftDesi(|Qc4 las. ÉGcnosas . 
c yprdirinn tft de kut. Capitán Inglés ^iba^.L 
y» podido aomeainir ó^ cwijsgñr ei cspir^sd^v 
do Comuducet Franoii c»i^ Itt rayas , ñ» ' 
nos incumben por ahora. . ' ;. : 

Nos habíamos lisonjero dar este quar* 
to tomo al público en el año de 1 787 ^ 
guardando el régimen de publicar un vo- 
lumen cada año^ como se ha hecho en los 
tres que le preceden ; pero no ha sido po- 
sible concluirle ^ni entregarle para la prenr 
sa hasta fines de dicho año. 

Puede hacer variar en gran parte los 
negocios de las Cortes de Europa la 
guerra que acaba de enOBiiderse en el pre- 
sente año de ijSS. en que se ha impreso. 
Su contenido esparce bastantes luces so* 
bre la situación política de las Potencias 
beligerantes en las aauales drcunstau- 
das. 

£1 próximo tomo quinto tratará de 
los establecimientos Españoles en sus Is« 
las del Asia , con que se d4 fin- 4 todos 

los 



los* db las Naciones Europ^s en el; O^ien^* - 
tQ3. desando examinadas almismo tiempo ^ 
Ia9L¿raBQdes.t^üestipa*s.;sobcd.los ¡xitcreses^> 

lado(i>emr^ blfnjrúpn}, yilas: Indias: Orlea-: i 
tales, wv •: .-:■.•■ ' r 

-ov ::■: . .;■' "í jÍ. f-.:í ' '<[']■ r ■.» 
-• "i - : '.. íJii ..-..'; í j.jl.-. i.i ; .[ l:ju :- I 



lib *•«.»! j:?!) 






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■ÍÉk 



ADVERTENCIA. ■ 

í . ■ ..'k 'ii.- - . ! -.1 V , . .-iw •- ' ■ 'I 

''.;:.. . . j .51 . '.:> 

«i.pagi, :ÍMi9k ti4f>l!l»flo^p ^^ti^Uilefiorv 

U cnenta^pqisnq cabi^ii en I4 e)(teiDsi«a<itul4 
ttvada,4ei4';^ff« «i^otci:<)íp0pd<in<á.los !biah 

tos cawti^l.«i;t(M«p<><»,«^siCQ«iíani0S']rl 
eift»io¿ioaiNt;i: jEh«ftlt) -pvdiera:'.M¿V.ácjie Jüi» 
dásí^«a9l:49 ¿álailp^^fiiDjp:UaJi4pleá;ci«i:s 
fip p^VQflr .^fípf;: pftrOnflOb'K tu^ifü pres 

siguiendo escrupyJki«aineote el;otifin9Íi,poc: 

lo comoa ta^<XA en.$einejaQt.es r^acioacs , 

seJ.e JtradvjKf s^(^fU[4i.flgTM^^r.vII(jii: iíí: k 

- Vltiroamente se han tenido muy cir* 

Jojf. lY, •• cu ni- 



^nstancladas noticias de la mencionada Is- 
la, y íj(^ la'^Q f^ÍÍn<ii7ÍÍr fX^ de 
Fragata de la Real Armada Don Fi ancisco 
Aíuñoz y San Clemente , que mandando el 
Navio Águila , y las Fragatas Nicvis y 
Dolores f de orden de S. M. y »por cuenta 
de la Real Compañía de Filipinas » s^li^ 
¿pKaoihi ^aotgsikttitei^^E^fMfito em n^ 
fineira -de 1)1^8^ '^^(^'4ta4 sMftdhoS^^^^ 
ttQS>qffé (»^6!N>n W%<]^¥Íb4e «hl^'^ibUK»! 
¿oáse^arie tfé^ I«Sf FM¿af*^í*y-ha€dr tí- 
nUda^á ta lát d« FVaiieU> éMdb^ttdS^ 

-o:! Sé mantuve^- tiíi^^I»'^lbt8;fel<Í^?d« 
OctiiiMTc , -eii "qnb-y^'iie^óiyfkiii ^A^^iíiib<^; 
tfclii») á la Tel^'pttHi laIsltt'4e(Sori»iDa^ 
ibnde solo se ^tí^ tr¿8 diklá^tPtnpletair 
ki próvísKKíes^'y ^fOdiét^tin^^ ms: 

ko «b StteDa Es^eredift^i ddlidéc4»ibó «1^ 
5* de:£>icí¿Mbii*iydé dbilde(,lialMliik)i«llí^ 
io el i6 del misiiks ll«jg¿í'á Ciadk^ÉncMaif-' 
mdel presente>ttñ^ d« ifSft. ^^^i^tar 
kábíanya eñtradcrtftí elIrárriitEblPlMft^^afi^ 
Setiembre del año anterior; ^i ' o ■ n' i - - 
Su mansión en dichas Islas proporcionó 
á su aplicadtti'V tatotttK^) ^f j^tariotismb^^ 

'i:^. ;:.iiji uj.fí .c ¡jlr:^-^' . :" ¿ny 



;■> 



muy exactos conocimientos del estado da 
acuellas CclgJUQrKcAíisl^ntre ellos los 
de su población que hace conocer lo flore- 
ciente ^i^iMí0L Bd4Laft> ^^775, 
«egun lo que díximos ea el citado cap. ii, 

iáh9íkhotPlf^úi$d^jfffm li fttnFittícia < 

mOm^ tfA dtei 9ÜM *4ud^ ktticifti^lMlias- 
ta el Att tJfSi , qtié^ üéak kl WBIdb ^ne luí 
traido este •MK^i$(ift¿'@¿lélS' , del Padrón 
hecho el citado afio , asciende su numero ea 

la dé ÍiViffiik»Ml^}ilthárla flíbpa de guarní' 
don ii^iflíe "áJinükfóMíltt Bka , por coosír 

.1 .p./i .'■".. 









xu 



^.í-:.' TA-BL'A»: - ■ 

:t[IA&E5 «afrABLBCIMIENTai^ Y COMÜSXCIO 

de M^ Píbai»acqHe§e5 y Sue<íps .iiPjrtisii- 
.«Qs.j InjpsfrUíe? ,1 y Rus» «0 vUsoínsüjis 
-rv. ^ .Oriqnij^^ ;i y Memorias AOalia^^ 
i c : relátms i k Historia > y actual : 
:¡.';. .i . ^estado 4c la Rusia. , ^ 

CAP. !• • • • . r^!!PÍ¿^-^^^^J:^{r0^h^fipV^ 
dt Dinamarca. Prifuifia de 
su coffiircio fm las -Indias Qx4^- 
taUsy Varia^iwifSi^us;, h^ fsm- 
do. Pag. I. 

CAP. II. • • . Ereccioft de la Comfañia Di- 
ñamar quesa que subsiste : cs^ 
fado actual de los Dinamar* 
queses en la India. 14. 

CAP. XIX. . . Idea de la Nación Sueca , / 
revoluciones acaecidas en su 
Gobierno. Toma parte la Sue- 
eia en el comercio de las Indias 
Orientales. Cmpañia frivile- 






.CAF. '▼. ^ • • nE/ %/ ^^ Pnusia forma en 
£mbáüm ján0 Cmpañia para 

di fU¿ fst^kÚiíimünto : caráe- 

CAX.yi. ... JSufit^a J>^icj¡(¡kM ¡^ Casa de 
Brandemb^^o \ razón de los 

-I.'. \ ...A,t».^A¥^^m^ Prusiana.: 
i(^^ ^l íQ^ij^Qí/j^ederico. 88« 

fama en Ostj^e para las In- 

CAP. TIIX, . Noeifnes generales sobre la 
, . Té^rt0ria^di/frf netas entre los 

\ ¿d>teg^o$^\UJ^ia obtiene la 
Hierta4 de enviar Caravanas 
4 la China \ wuevas diferen- 
etas y f estado ^n que ha que* 
dadi el iomerctQ entre ambas 



na- 



^' •■• *. ' * • l^lm^eym mVa ha abUrU 
■^V ^«' ''-^é^ph^^tm ferias f ara f I 

fomfrdo AVa^Wdia. 1 37, 
éifV W: V- Mh^íh^l}l^a'Ranh'%ití- 

'%'¿í]k::vV''k^tJ3Í''é}X!Íkar Pedro pl 

CAP. i;). ;s líSí^íáaíftí;^ a?> iify«4ifl ./í/ 
Wiív^'m.''. 'í^am'^n^bTirccro. 309. 

cii^. 'íf ? v;'-líí^/ir/¿írf*»^Wb¿* en que fu, 

* -''^^ ' 'mr^naílbk^pe^mr Pi- 

v.i,-.v. V, •^¿TfiW^^Ff'/i'fcw/rr^/míw 

-ay. V.U.. , m}Á}^\K^^}^ada con ef 

"' ' ''^Víá^í'H;<fe"Aííffly«-í<¿<». 3 1 i- 

CAf . XVI. . "Poblaeum 'y ^ettl^as de la Rú- 

\W l.Y.5 U-i \ , ••, ■'. 

' sia. 372,, • 
^í¿. xVill' Ñiimí ÍtóJ^« á» la Ru. 
'*' ^/f. 392. CAP, 



CAP. xvm. Marina de la Rusia 402. 

CAP. XIX. • Comercio en general de la Rtt 
na. 440. 

GAP. XX.^ • Expediciones y descubrimientos 
de la Rusia for la parte de 
Kdmschatka. 461. 

CAP. XXI. • Nuevas expediciones y proyec- 
tos de comercio por los mismos 
dominios del Nord-este. 500. 

CAP. xxn.. Reciente estado de los estable- 
cimientos de la Rusia : conoci- 
mientos ^ue resultan del ultimo 
viage de los Ingleses en aque* 
Vos mares : resumen de este 
%iage j que lleva el nombre de 
Cook. $22. 

CAP« xzni. Continuadm del capitulo antece- 
dente. $58. 

CAP. XXIT. Discurso final tocante á loe 
referidos descubrimientos del 
Norte : noticia del antiguo iña- 
ge del Capitán Ferrer Maído- 
nado : rejtexiones sobre éste y 
los mencionados viages moder- 
nos. 579. 



Pag.r 



LIBRO (QUINTO 

VIAGES , ESTABLECIMIENTOS , T 

COMERCIO DE LOS DINAMAHaUESES , SUE- 
COS , PRUSIANOS , IMPERIALES , Y RUSOS 
BN LAS INDIAS ORIENTALES ; Y MEMORIAS 
ANALÍTICAS RELATIVAS ▲ LA HIS- 
TORIA , Y ACTUAL ESTADO 
DE LA ICUSIA. 



CAPITULO PRIMERO. 



r^í 



ANTIGUO JESTADO T REVOLUCIONAS VM 

Dinamarca. Principio de su comercio en 

las Indias Orientales. VariacioMs 

que ha tenido. 



]Dj 



'£ la mezcla de naciones comunmente 
resulta un pueblo mas ó menos depravado 6 
perfecto , según la mayor ó menor afinidad 
de la índole y costumbres del conquistador 
con las del conquistado : ó á proporción de 
aroar. /r. A la 



a XSTÁBLÉCIMIÍNTOS 

la docilidad con que las costumbres , y la ínr 
dolé de este » ceden ó se doblan á las del otro. 
Esta mezcla es efecto necesario de una infi« 
nidad de causas : entre ellas se presenta como 
principal y primera la transmigración , mas 
Q menos pronta , según la esterilidad del país, 
ó la ingratitud del clima. Las mas poderosas 
Naciones han sido como los grandes rios , casi 
nada en su origen : seria difícil citar una que 
se hubiese engrandecido por sí sola meramen- 
te con los progresos de su industria , y los 
recursos de su población. Los pueblos barba- 
ros"y feroces , al baxar de sus ásperas monta- 
ñas 9 ó al salir de sus pantanosas heladas lla- 
nuras , ó de sus áridos ardientes arenales, 
han obrado con sus vecinos tranquilos y ci- 
viles como el ave de rapiña, ó el animal car- 
nicero. De estas crueles incursiones nace la 
confusión que se observa en la historia de 
tan distante antigüedad. Es opinión casi ge- 
neralmente recibida que los Cimbrios ocupa- 
ban en los tiempos remotos á la extremidad 
de la Germania , el Chersoneso Cimbiico, 
conocido en nuestros dias con el nombre de 
Holstein , de Sleswik , y de Juthndia ; y 
que los Teutones habitaban las islas vecinas* 

Fue- 



ütTEAMAMKOS. 3 

Fuese 6 no faese común el origen de estos 
pueblos , lo cierto es , que de sus bosques y 
sus lagunas salieron juntos , y en cuerpo de 
Nación , á buscar en las Galias botin , gloria 7 
clima mas dulce. Ya se disponian á pasar los 
Alpes , quando juzgó Roma que era tiempo 
de oponer sus diques á tan impetuoso torren- 
te. Triunfaron estos bárbaros de todos los 
Generales de esta soberbia república 9 basta 
la memorable época en que fueron extermi- 
iiados por Mario. 

Quasi enteramente desierto su país , des* 
pues de este catástrofe , fue nuevamente po- 
blado por los Scythas , que arrojados por 
Pompeyo del vasto espacio , incluso entre el 
mar CaspiS y Ponto Euxino, marcharon ha- 
cia el Norte , y el Occidente de Europa, 
subyugando quantas Naciones se hallaban á 
su paso : la Rusia , la Saxonia , la West- 
pbalia , el Chersoneso Cimbrico , y hasta la 
Fionia , la Noruega , y la Suecia , recibie- 
ron su yugo. Se pretende que su famoso Ge- 
fe Odin corrió tantas regiones, y procuró 
sujetarlas con el fin de sublevar los ánimos 
contra el formidable , odioso , y tiránico po- 
der de los Romanos. Esta semilla que á su 

A % muer- 



4 ESTABLECIMIENTOS 

muerte dexó en el Norte , fermentó secreta 
y lentamente de tal modo , que algunos si- 
glos después todas aquellas Naciones se arre 
jaron , de común acuerdo , sobre este Impe* 
río enemigo de toda libertad ; y tuvieron el 
consuelo de trastornarle enteramente » des- 
pués de haberle debilitado con muchos repe- 
tidos golpes. 

La Dinamarca y la Noruega quedaron 
muy despobladas de resultas de estas glorio- 
sas expediciones. Se restablecieron poco á po- 
co estos pueblos , y volvieron á hacer reso- 
nar su nombre en el siglo octavo. No fue ya 
la tierra el teatro de su valor ; lo fue el Océa- 
no , que les abrió otra diferente carrera. Cer^ 
cados de dos mares se entregaron^cnteramen* 
te á la piratería , que ha sido siempre la pri- 
mera escuela de navegación entre las nacio- 
nes incultas. 

Probaron primero sus fuerzas con los es- 
tados mas próximos : apresaron algunos bas- 
timentos pequeños que navegaban el Bálti- 
co : estas primeras victorias enardecieron su 
espíritu y y les pusieron en estado de formar 
otras empresas mas considerables : infestaron 
con sus piraterías los mares y costas de Es- 

co- 



ültuamarinos. 5 

cocía f Irlanda , Inglaterra , Flandes , Fran- 
cia , y aun también de España , Italia , y 
Grecia. Muchas veces se internaron tierra 
adentro en algunas regiones ; y en fin llega- 
ron á conquistar la Normandia , y la Ingla- 
terra. Sin embargo de la confusión que rey- 
na en los anales de estos bárbaros siglos, 
puede llegarse á descubrir algunas causas de 
tan extraños sucesos. 

Los Dinamarqueses y Noruegos nutrían 
ya en sí una violenta inclinación á la pira- 
tería ; inclinación que siempre se ha notado 
en los pueblos marítimos qu^ndo no les con- 
tienen las buenas leyes y costumbres. £1 há- 
bito les hizo familiarizarse con el Océano, 
y aguerrirse con sus furores. Sin agricultu- 
ra, y sin ganados y no hallando sino débiles 
recursos con la caza en un país helado , cu- 
bierto de nieve 9 nada podia arraigar la afi- 
ción á su propio territorio. La facilidad de 
construir flous , que eran unos groseros bar- 
cos juntos para navegar lo largo de las cos- 
tas , les daba los medios de ir por todas ellas, 
desembarcar , robar , y restituirse á bordo, 
£1 oficio de pirata era en ellos lo que ha- 
bla sido en la Grecia para sus primeros hé- 
roes. 



6 sstabiecimismtos 

róesela carrera de gloria ó de fortuna, y 
la profesión de honor que consistía en el des- 
precio de todo riesgo. Esta opinión les ins- 
piraba un invencible valor en las expedicio- 
nes : unas eran combinadas entre diferentes 
caudillos y otras separadas en tantos arma- 
mentos como naciones ó provincias. Estas 
irupciones repentinas , hechas á un tiempo 
en cien parages distintos , no dexaban á los 
habitantes de las costas , mal defendidas por 
su mal gobierno , sino la triste alternativa 
de morir , ó de rescatar la vida entregando 
quanto tenian. 

Aunque este genio desolador fuese una 
conseqüenciade la vida sal vage que tenian los 
Daneses y Noruegos, y de la educación gro- 
sera y enteramente militar en que se criaban, 
era mas particularmente el efecto de la re-- 
ligion de Odin. Este fanático conquistador 
exaltó, por decirlo asi ^ con sus dogmas san- 
guinarios la natural ferocidad de estos pue- 
blos. Estableció que todos los útiles de guer- 
ra , como espadas , hachas , picas , &c. fue- 
sen sagrados. Una lanza colocada en medio 
de un campo era el objeto de sus oraciones 
y sacrificios. Los mas importantes sagrados 

asun- 



ütTtAMARllTOS. 7 

asuntos se confirmabaa con estos adorados 
instrumentos para ellos tan venerables. Odia 
mismo á su muerte fue reverenciado como 
iin Dios, y fue la primera divirfidad de 
estas horribles regiones , donde Jas rocas y 
los bosques se miraban teñidos y consagra- 
dos con sangre humana. Sus sectarios creían 
honrarle llamándole Dios de las armas , pa- 
dre de la muerte , despoblador , é incendia- 
rio. Estos feroces guerreros para prepararse 
al combate hacían voto de enviarle un cier- 
to numero de almas que le consagraban ; y 
le tributaban estas almas á Odin como un 
derecho. £ra la creencia universal de esta sec- 
ta que aquel Dios se aparecía en las bata* 
lias, ya para defender á los que peleaban 
con valor , ya para recoger las dichosas vic- 
timas que destinaba a la muerte , las que le 
seguían á su mansión en el Cielo , donde so- 
lo entraban los intrépidos militares. 

£1 Christianismo destruyó todas las ideas 
que formaban la cadena de semejante siste- 
ma. Los misioneros procurando hacer seden- 
tarios sus catecúmenos para trabajar utilmen- 
te en su instrucción y conversión , lograron 
^c estos errantes pueblos se disgustasen de 

su 



8 ESTABLECIMIENTOS 

SU vida vagamunda , y les sugerieron otros 
mas humanos y mejores medios de vivir. Tu- 
vieron la fortuna de poderles inclinar á la 
agricultura, y aun mas á la pesca. La abun- 
dancia de arenques que arrimaba entonces la 
mar á sus costas les procuraba un modo muy 
fácil de subsistencia. Empezaron luego á tro- 
car lo superfluo de este pescado con la sal ne« 
cesaria para conservar el restante. Una mis- 
ma fé , nuevas relaciones , mutuas necesida- 
des, y una grande seguridad , aumentaron, 
estos nacientes enlaces. Fue tan completa la 
revolución , que desde la conversión de los 
Dinamarqueses y Noruegos no se halla ya 
en la historia el menor vestigio de sus san- 
grientas expediciones , y bárbaras correrias. 
£1 nuevo espiritu que parecia animar la 
Noruega y Dinamarca debía estender de dia 
en dia su comunicación con los demás pue- 
blos de Europa. Fue por desgracia en gran 
parte interrumpida por el ascendiente que 
tomaban las Ciudades Anseáticas. Aim des- 
pués quando empezó á decaer esta grande 
y singular confederación mantuvo Ambur- 
go la superioridad que habia adquirido so- 
bre todos los vasallos del dominio Danés. 

Em- 



vtnkuAxmos. 9 

Empezaban estos á romper los lazos que les 
habian sujetado á aquella especie de mono- 
polio ^quando se decidieron á la navegación 
de las Indias Orientales , por una circuns- 
tancia bastante particular y digna de refle- 
xión. 

Un factor Holandés , llamado Boscho- 
wer , encargado por su Nación de negociar 
un tratado de comercio con el Rey de Cey- 
lán , logró hacerse tan grato á este Monar- 
ca que llegó á ser el Gefe de su Consejo, su 
Almirante ; y por ultimo, nombrado Príncipe 
de Mingona. Boschower embriagado con es- 
tos honores procuró restituirse á Europa pa- 
ra ostentarlos a vista de sus paisanos : pero 
estos republicanos miraron con tanta indife* 
rencia al titulado esclavo de una Corte Asiá- 
tica ^ que quedó furiosamente ofendido. Des- 
pedrado se pasó á Dinamarca , y ofreció al 
Rey Christiano IV. sus útiles servicios , 
y el favor , opinión , y crédito que gozaba 
en Ceylán. Se aceptaron sus proposiciones , 
Y partió en i6i8 con seis navios , tres per- 
tenecientes al Gobierno, y los otros tres á 
la Compañia que se habia formado para la 
empresa del comercio de Asia. La muerte 
xoM. ir. B que 



lo SSTABL£CIlilI£KTOS 

que en U mar sorprendió á este activo Ho- 
landés , arruinó las esperanzas que se habiaa 
concebido. Los Dinamarqueses tuvieron mal 
recibimiento en Ceylán ; y Ové Giedde do 
Tommerup su Gefe no halló otro recurso 
que el de conducirlos á Tanjur , provincia 
^el continente mas vecino de aquella Isla. 

£1 Tanjur es un Estado pequeño que so- 
lo tiene cien millas en su mayor longitud, y 
ochenta en su mas dilatada anchura. £s la 
provincia mas abundante de arroz en la cos- 
ta de Coromandel, Esta riqueza natural j 
muchas manufacturas comunes, y una gran* 
de abundancia de raices propias para los tin? 
tes , hacen subir las rentas publicas á cerca 
de cinco millones de libras. Debe su prospe- 
ridad al rio Caveri , que nace en el pais de 
los Gathas. Después de haber corrido este 
lio mas de quatrocientas millas , se divide a 
la entrada del Tanjur en dos brazos. £1 mas 
€>riental toma el nombre de Colram ; el otro 
conserva el de Caveri , y se divide en otros 
quatro brazos que atraviesan este Estado, y 
le preservan de la terrible sequedad que 
abrasa en el verano las demás provincias del 
Coromandel. 

Es- 



VLTSAVAEIKOS. ^ II 

Esta feliz situación avivó en los Dane- 
ses el deseo de formar un establecimiento en 
Tanjur : fueron oidas favorablemente sus pro- 
posiciones. Se les concedió un territorio fér- 
til y poblado , en el que fundaron Trinque- 
bar desde luego , y después la fortaleza de 
Dansbourg , suficiente para la defensa de la 
Ciudad y la rada. Por su parte se obligaron 
a un reconocimiento anual de dos mil pago- 
das 9 que hacen j6 , 800 libras , y siguen 
pagando. 

Eran á la sazón muy favorables las cir- 
cunstancias para fundar un gran comercio. 
Los Portugueses , bazo la dominación Espa- 
ñola atacada por todas partes , no hacian mas 
que unos cortos esfuerzos para conservar sus 
posesiones. Los Españoles solo enviaban sus 
navios á las Malucas y Philípinas. Los Ho- 
landeses no trabajaban entonces sino en ha- 
cerse dueños de las especerias. Se resentía 
considerablemente el comercio Inglés de las 
turbaciones de su Patria que llegaban, hasta 
la India. Todas estas Potencios veían con dis- 
gusto un nuevo rival en aquellas ricas regio- 
nes , pero ninguna se les oponia. 

Pe esta oportunidad nació que los Dina- 
B 2 mar- 



12 SSTABLICIMIEKTOS 

marqueses hicieron negocios bastante consi- 
derables en toda la India , no obstante lo 
reducido que era su primer fondo , pues no 
pasaba de 853,263 libras. Por desgracia, 
poco después la Compañia Holandesa llegó 
á tomar una superioridad bastante decidida 
para excluirles de todos los mercados donde 
hablan hecho mas ventajosamente su comer- 
cio ; y por otra desgracia , aun mucho ma- 
yor , las disensiones que trastornaron el Nor- 
te de Europa no permitieron á la Metrópoli 
de esta nueva Colonia atender á tan distan- 
tes intereses. Los Daneses de Trinquebar ca- 
yeron insensiblemente en el desprecio de los 
naturales del pais , que no estiman los hom- 
bres sino á proporción de sus riquezas ; y 
en el de las naciones rivales , cuya compe- 
tencia no pudieron sostener. Este decadente 
estado les desanimó , de modo que la Com- 
pañia entregó su privilegio , y cedió sus es- 
tablecimientos al Gobierno para indemnizar- 
le de las sumas que le debia. 

En 1670 se* erigió una nueva sociedad 
sobre las ruinas de la antigua. La fomen- 
tó Christiano V. con la dadiva del impor- 
te de 3101828 libraSjdiez sueldos en navios, 

7 



ULTRAMARINOS. 1 3 

y Otros efectos; y los interesados pusieron la 
suma de 732,600 libras. Esta segunda em- 
presa , formada sin fondos suficientes , fue 
todavia mas desgraciada que la primera. Des- 
pués de un corto numero de expediciones fue 
abandonada á su suerte la factoría de Trin- 
quebar. No tenia para abastecer y acudir á 
su propia subsistencia , y á la de su corta 
guarnición , sino su pequeño territorio , y 
dos bastimentos que fletaba á los negociantes 
del país. Aun estos recursos faltaban algunas 
veces, y por no morir de hambre , se vio re- 
ducida á empeñar tres bastiones de los qua- 
tro que formaban su fortaleza ; y apenas es- 
taba en estado de despachar cada tres ó qua- 
tro años un navio para Europa con una me- 
diana cargazón. 

Una situación semejante parece que no 
podía inspirar otro sentimiento que el de la 
compasión. Sin embargo , la envidia que nun- 
ca duerme , y la avaricia , que de todo se so- 
bresalta , suscitaron una odiosa guerra á los 
Dinamarqueses. El Raja de Tanjur , que va- 
rias veces les habia cortado la comunicación 
con su territorio, les atacó en 1689. en Trin- 
^uebar mismo por instigación de los Holán*' 

de- 



14 ESTABLECIMIENTOS 

deses. Este Príncipe se juzgaba ya dueño de 
la Plaza después de seis meses de sitio , quaa- 
do fue socorrida y libertada por los Ingle-* 
ses. No tuvo este suceso, ni podía tener coa- 
secuencias importantes. La Compañía Dañe* 
sa continuaba subsistiendo lánguidamente*. 
Por instantes se aumentaba su abatimiento: 
en fin ^ espiró en 1730 después de haber fal« 
tado á sus obligaciones ó empeños. 

CAPITULO IL 

X JÍJS ce ION J> M LA compañía 

Dinamarquesa que subsiste : estado 

actual de ¡os Dinamarqueses 

en la India. 

.gSLJ^E las cenizas de la difunta Compañía 
renació dos años después otra nueva sociedad. 
Los grandes favores que pródigamente la 
concedió el Gobierno para ponerla en esta- 
do de negociar con libertad y economía , son 
una prueba bien irrefragable de lo impor* 
tante que se consideraba este comercio de 
Asia. £1 privilegio exclusivo fue por qua- 

ren- 



ULTRAMARINOS. í^ 

renta anos. Quanco servia al armamento y 
tripulación de sus navios quedó exento de 
todo impuesto. Los obreros que emplease, 
asi los del país, como los traídos de países 
extrangeros , no debian estar sujetos á las 
ordenanzas de los cuerpos de oficio. Se la 
dispensó servirse de papel sellado en sus ne- 
gocios. Se la dexó entera la jurisdicion sobre 
sus dependientes; y las sentencias de los Di- 
rectores Ubres de toda apelación , á excepción 
del caso de pena capital. Para descartar la 
menor sombra de sujeción , el Soberano sa- 
crificó el derecho que podía tener de mez- 
clarse en la administración como principal 
interesado. Renunció también á todo inñuxo 
en la elección de empleos , y oficios milita- 
res y civiles, reservándose solamente la con- 
firmación del Gobernador deXrinquebar. En 
fin , se obligó á ratificar todas las convencio- 
nes políticas que juzgase la Compañía con- 
Teniente hacer con los potentados del Asia. 
Por precio de tantos favores solo exigió un 
uno por ciento sobre todos los géneros de la 
India y la China que se extragesen fuera del 
Reyno , y dos y medio por los que queda- 
itu para su consumo. 

In- 



1 6 ESTABLECIXIJENTOS 

Inmediatamente que se concedió á la 
Compañía la Real Cédula con las ventajosas 
condiciones que acabamos de ver , fue preci- 
so buscar interesados para ella , cuya opera- 
ción tenia su delicadeza, porque el comercio 
de las Indias orientales habia sido hasta en- 
tonces tan desgraciado , que los ricos tenían 
una invencible repugnancia á exponer en él 
sus caudales. Una nueva idea mudó favora- 
blemente la disposición de los ánimos. Se dis- 
tinguieron dos especies de fondos : el primero, 
llamado constante , se destinó á la adquisi- 
ción de todos los efectos que tenia la antigua 
Compañía en Europa y Asia ; al otro fondo 
«e le dio el nombre de corriente , porque se 
dispuso que todos los años se reglasen sus 
negocios sobre el número, y cargazón de los 
navios que se despachasen. Cada Accionista 
quedaba libre de interesarse ó no en estos ar« 
xnamentos , que se liquidaban al fín de cada 
viage. Mediante esta disposición, la Conv- 
pañía era permanente por su fondo constan- 
te , y anual por su fondo corriente^ 

Parecía difícil señalar separadamente el 
desembolso que correspondía á cada uno de 
estos dos intereses ; pero todo se arregló con 

mas 



ÜLTAAMAMNOS. I7 

mas facilidad de la que se esperaba. Se con- 
vino en que el fondo constante hiciese los 
gastos necesarios para la compra , avío , y car- 
ga de los navios ; que todos los demás gas- 
tos debían tocar al fondo corriente ; que para 
indemnizarse tomaría un diez por ciento de 
todas las mercaderías que se vendiesen en Eu- 
ropa ; y demás un cinco por ciento de todas 
las que partiesen de Trinquebar. £1 Capital 
de la nueva Compañía fue de 3,240,000 li- 
bras, divididoen 1600 accionesde2o25 libras 
cada una. Con estos fondos,siempre en acción» 
los asociados despacharon ciento y ocho basti- 
mentos durante los quarenta años de su pri- 
vilegio , desde 1732, hasta 1772. La car- 
ga de estos navios ascendió en dinero i 
^7' 3 3 3*637 libras y diez sueldos , y en gé- 
neros á 10,580,094 libras , cuyas dos su- 
mas hacen 97,913,73 1 libras y diez sueldos. 
Xas ventas de sus retornos han importado' 
188,939,673. La Dinamarca solamente ha 
Consumido por el valor de 3 $9450,262 li- 
bras , de que resulta haber sido la exporta- 
don 1539489,411 libras. Haciendo por otro 
término la división, se hallará que las ven- 
tas anuales en los dichos quarenta años han 
«Jí. ir. C su- 



l8 SSTABLSCIIÍIENTOS 

subido á la suma de 41723,491 libras, y d¡e;fr 
y seis sueldos ; de cuya cantidad no ha con- 
sumido el país todos los años mas que por el 
valor de 886,250 libras, y diez sueldos, y 
se ha extraído por el de 31837,235 , y diez 
sueldos. 

Los repartimientos han sido sumamente 
desiguales mientras duró el privilegio. Hu- 
bieran sido mucho mas iguales y mayores, 
si una parte de las ganancias no se hubiese 
empleado regularmente en aumento de co- 
mercio. Por medio de esta conducta reflexi- 
va y prudente han logrado los asociados tri« 
pilcar sus capitales; Estos fondos serian de 
otros dos millones de libras mas, si en 1754 
el Ministerio Danés , no hubiera metido á la 
Junta de Dirección en el proyecto de erigir 
una estatua de bronce al Rey Federico V. 
padre del actual Christiano VII. 

Semejantes monumentos públicos , con- 
sagrados al Soberano reynante , tienen gran- 
des visos de sospechosos : parecen mas bien 
hijos de la adulación y del poder , que 
del mérito del Príncipe, y del amor del 
vasallo. El autor que me guia, con este mo* 
tivo se distrae en una amarga crítica acom« 

pa- 



ÜLT&ÁMARIKOS. 1 9 

panada de elegantes pero denigrativas refle- 
xiones , y de las declamaciones acostumbra- 
das con que suele desahogar su genio atrabi- 
liario. No era necesario levantar una voz al- 
tanera, ni prorrumpir en injuriosas expresio- 
nes para decir en substancia , que á los Ne- 
rones , Tiberios , Domicianos , Caligulas, 
&c. les consagraron estatuas , monumentos, 
y títulos pomposos á que no fueron acreedo- 
res ; que la obra del arte , y no la persona 
que representares lo que se admira y consi^ 
dera ; que perecen el bronce y el marmol. 
Que la página de la historia es la que tras- 
lada la veneración del héroe legítimo , y los 
siglos que se suceden son sus eternos ecos« 
Que levantando estatuas á los Grandes hom- 
bres de la nación, se hallará entre ellas la del 
Príncipe verdaderamente Grande. 

£1 privilegio de la Compama espiró en 
12 de Abril de 1772 : luego se la concedió 
otro nuevo, pero solamente por veinte años; 
y aun se la pusieron algunas restricciones á los 
favores que hasta entonces habia gozado. A 
excepción del comercio de la China que que- 
da siempre exclusi vo, se dexan abiertos los; 
mares de la India para qualquiera que pue- 

C2 da 



20 ESTABLECIMIENTOS 

da interesarse en aquellas empresas : pero pa« 
ra gozar de esta libertad , es preciso no em^ 
plear sino navios construidos en algún puerto 
del Reyno ; embarcar en cada navio por el 
ralor de 13,500 libras, a lo menos , de mer- 
cancía de manufacturas nacionales ; pagar á 
la Compañía 6y libras y diez sueldps por 
laste , (*) ó dos por ciento del valor de la car- 
ga á la partida, y de ocho por ciento al re- 
torno. Los particulares pueden igualmente 
negociar de India á India , mediante un de- 
recho de entrada en todos los establecimien- 
tos Daneses , de quatro por ciento por los 
géneros de Asia , y de la mitad por los de 
Europa. 

Antes estaba exenta la Compañía , de los 
derechos establecidos sobre todo lo que sirve 
para la construcción y habilitación de los na- 
vios : después se la ha privado de una fran- 

qui- 



(♦) Peso por el que cotí' 
pran y venden las nacío- 
nas del Norte. Es voz usa- 
da en la marina : varía la 
cantidad según los países*, 
el laste Holandés es de pe- 
so de dos toneladas de á 



veinte quintales cada un4u 
En España se vende la sal 
por lastc ^ cada uno de i 
veinte fanegas , que parC' 
ce corresponde á los qu^ 
renta quintales. 



ULTRAMARINOS. 21 

quicia que arrastraba demasiados inconve- 
nientes. Recibe ahora por indemnización 6^ 
libras , diez sueldos por laste , y 1 3 libras , diez 
sueldos por cada persona de las que forman 
el equipage de sus bastimentos. Se la obli- 
ga á extraer en cada navio una cantidad de 
mercancias fabricadas en el Rcyno : la de 
13,500 libras por los despachados para la In- 
dia, y la de 18000 por los destinados á la 
China. 

Los derechos que antes eran diferentes 
sobre las producciones del Asia que se con- 
sumian en Dinamarca , ó las que pasaban á 
país extrangero, se han igualado posterior- 
mente todos , sin distinción de destinos , de« 
hiendo pagar, dos por ciento unas y otras. 
El Gobierno ha querido quedar el arbitro 
de los gastos de aduana , á que están obli- 
gadas las sedas y cafés destinados para el es- 
tado. Esta reserva lleva la mira de atender al 
interés de las Islas de América , y de las ma- 
nufacturas nacionales. 

£1 Rey ha renunciado la posesión ó eos- 
tumbre en que estaba de poner todos los 
años I en el comercio de la Compañia , la su« 
ma de cerca de 100,000 libras, de la que co^ 

mun- 



22 £STABLECIMI£KTOS 

munmente sacaba una ganancia de veinte 
por ciento. Por la indemnización de este sa- 
crificio se ha de entregar en su Tesorería 
22,500 libras quando este cuerpo despacha 
un navio : 36^000 quando hace partir dos^ 
y 45,000 quando envia tres, ó mayor nú* 
mero. 

Según el antiguo régimen » bastaba ser 
propietario de una acción para tener voto en 
las asambleas generales ; por tres acciones se 
tenian dos votos ; tres por cinco, y así en la 
progresión hasta doce votos, de cuyo nume^ 
ro no se podía pasar, fuese el que fuese el 
interés que tuviese en los fondos de la Com- 
paftia. Era también permitido el votar por 
los ausentes ó extrangeros mostrando el cor- 
respondiente poder. De aquí nacia que un 
corto numero de negociantes domiciliados en 
Copenhaguen se hacían dueños de todas las 
deliberaciones. Se ha remediado este desor* 
den , reduciendo á tres el numero de votos 
que puede tener qualquier Accionista sea por 
sí propio , ó por comisión. Estas son las nue- 
vas medidas que distinguen el nuevo privile- 
gio de los que le habían precedido. £1 ezem« 
pío del Ministerio ha influido en la conducta 

de 



VmAMARIKOS. 23 

de los interesados , que han hecho también 
algunas notables variaciones en su adminis- 
tración. 

La distinción de fondo constante, y fon- 
do corriente reducia á la Compañía a un es- 
tado precario ; pues qualquier individuo des- 
pués de cada viage era dueño de retirar sa 
parte que servia de base á las operaciones. 
Para dar al cuerpo mas sólida y mejor cons- 
titución se han refundido en uno estos dos 
intereses. De forma que en adelante no po- 
drán los Accionistas extraer ninguna porción 
de su capital hasta el fin del privilegio. Los 
que por alguna razón no quieran correr cin« 
gun riesgo , pueden vender sus acciones co« 
mo se practica en todas partes. 

A la conclusión del ultimo privilegio te- 
nia la Compañia un fondo de 1 1,906,059 li- 
bras» dividido en 1600 acciones de cerca de 
7425 libras cada una. £1 precio de la acción 
era demasiado fuerte en un país donde son 
tan limitadas las facultades pecuniarias. Se ha 
remediado este inconveniente dividiendo una 
acción en tres , de forma que hay ahora 4800» 
cuyo precio, para mas seguridad , solo se ha' 
sentado en los libros á razón de 2250 libras. 

Con 



24 ESTABLECIMIENTOS 

Con esta providencia se hacen mas fáciles la 
compra y venta, aumentando los medios de 
la circulación. 

El proyecto de poner los establecimientos 
Daneses en mayor auge del que habian teni- 
do , ha ocupado luego los ánimos. Para su 
éxito se ha reglado que se dexase en ellos 
constantemente 2,250,000 libras , compre- 
hendiendo el valor de los mismos estableci- 
mientos , apreciados en 900,000. Los bene* 
£cios ó ganancias que puedan hacerse con es- 
tos fondos , durante diez años, deben quedar 
para aumento del capital , sin que de ellos 
puedan hacerse repartimientos. 

Hasta estos últimos tiempos , los navios 
despachados parala China, conducian siem- 
pre los factores que iban encargados de for- 
mar la cargazón : pero luego se ha pensada 
juiciosamente , que los factores ó agentes es- 
tablecidos en el país de esta célebre nación, 
comprehenderian mejor el espíritu de su co- 
mercio , y harian las ventas y compras coa 
mas facilidad y ventaja. Con esta reflexión 
se han establecido en Cantón con residencia 
fi xa qua tro factores que ha escogido este cuer- 
po para manejar sus negocios. Los Daneses 



t.^ 



üLTAAHiJLINOS;^' 25 

habían formado un pequeño establecimiento 
en las Islas de Nicobar,que no costaba, mu- 
cho ; pero que no rentaba nada ; y su inuti- 
lidad les ha he^ho prudentemente retirarse 
de él. 

La Compañía había contraído la co stuní- 
bre de fiar por muchos.años'ásus acreedores, 
aunque spbrehipoteca. Esta facilidad la obli- 
gaba á ella misma á tomar prestado túkttéi* 
terdaa» ó en Copenhaguen algunas conside- 
rables sumas: viy ablento se han opuesto áiu* 
cbos auna prictica* tan ppco tttgda 6 cub- 
ada entre \zi naciones ríi^es}y oómo sería 
arriesgada una mudanza entera , se ha redu- 
cido la providencia a reglar unos límites bás- 
tante estrechos para pr^cayér tddá'deto:Ott^ 
fianza. A estos priflcipiós dé comíékrib', tñuy 
superiores á los que hasta ahora se habían se- 
guido « ha añadido la Cbitipañía las ventajas 
de una dirección mejor ordenada , mas ins* 
tmida^ inteligente , y níuy- ateáta'al V¿íd<l^ 
d*rí> ?B*eresí;-- ' - --■ ■'■"^t--' -' '■•' •• •' 
En conseqüencia , una confianza univer- 
sal faia sido el fruto de sus sabias combinacio- 
nes. -Ataique él-divi<Jcndo no hsl vd^masqttt 
U oclid:;pdf ciintor^n. í^jt^ ^ y do diez tn 
'»jf. ir. D 1774 



20 SSTABLECIMIXKTOS 

J774 y 1775 , han subido las acciones a 
veinte y cinco, y treinta por ciento de be- 
neficio* Su precio verosimilmente hubiera 
ido todavia en aumento» si la paz it&teríor 
del Gobierno no hubiera padecido las escaí^ 
¿alosas turbaciones ^ue son bien notorias. 

. . JL»a antigua ^Conip^a limitaba quasi to- 
das sus; opcíacipnes al co0iercip da la Chi- 
na. ' ISÍ9 hay duda, que de todos los que po* 
did escQger , efa este comercio en el q^ue te- 
pÍ4 meiiQ&.]rÍ4Sg(^^ue coicrer » y.m^^gaaaiir 
cia qué imperar s pero 4a Co^f^^jiqtu^l ^ 
án abandonar el'niísau) m^oanti^ljde. riqtie* 
zas , hafentradoen otros negocios ]^ cspecu* 
¡aciones que se habiair descuidado tiempo ha^ 
^^9 Np.ha £xa44 mueblo $u atenciop el Mala- 
harri,€A :4on<lef no se sacaba anualnáente de 
los .puestos de Coleschey y Cali<;ut sino 
una aied^^ti^ cantidad de pimienta, y no han 
aumentado gran cosa estas compras ; perq 
hdA tejido r^29n<epresper$ir que los uegocioi 
tomarían mucha mas consistencia .en 3ei(f 

Apenas los Daneses habian parecido ím 
b& Jndíaai q^a04Q $e colocaron en OmAcJiht 
nt á las Otilias del Qaogcs. Su de^iitti ltí% 



VIT&AlCAAIlfOS. 17 

echó de esta opulenta región por mas de ua 
siglo ; pero se mostraron en ella nuevamen- 
te en 1755 » y quisieron ocupar á 3suikiba- 
sar que había poseído la Compañía deOsten^ 
de. Los zelos de comercio , qué es la pasión 
dominante en nuestro siglo 1 atravesaron sus 
miras, y se vieron reducidos á fundar á Fre- 
deric-Nagor en aquellas cercanías. Esta fac- 
toría costaba todos los años 22^500 libras mas 
de Ip que les rentaba su territorio y aduanas. 
£1 cuidado que se puso, después de la reno* 
vacíon del privilegio, de enviar dinero á es- 
te establecimiento , demasiado descuidado , le 
dio un principio de vida; pero presto volvió 
á caer en la nada^Xa <qausa ha sido haberlo 
puesto en una dependencia absoluta de Trin- 
quebar. 

.Esta que es la principal Colonia de los 
X)}ineses goza 4e un eJpcelente tierrepo que, 
aunque de solamente dos leguas de círcun* 
ferencía^tenia antes una población de trein- 
ta mU almas ¿ diez mil en la ciudad misma: 
algo mas ea una. grande aldea ,toda Uena de 
J!ianiifaicti|ira& bastas ^y U. res^antp trabajaba 
utilmente en otros lugares m9W>$00Q6Í4fra- 
Ues« Trt^entoshcMnbrcs.eatre. obreros, fac' 
.r :^ Da to- 



28 ESTABLECIMIENTOS 

. tores j mercantes , ó soldados , ^ra el nuíhe* 
ro de los Europeos que con tenia este estable- 
cimiento. Su renta subía á cerca de 100,000 
libras, la suficiente para todos sus gastos* 

Con el tiempo se iíitroduxd eldesord^n 
en la Colonia, fteot-aba menos, y costaba el 
doble. Se alejaron los tratantes. Las fábricas 
decayeron , disminuyeron las compras; y no 
se lograroh-sí&o^uy cortos beneficios sobre 
*las'(í}ii^''si; niáildaban hátiér mas lejos. En la 
imposibilidad' eá que áé vieron de aprontar 
adelantamientos para los telares, fue ^ecisó 
pagar ks^métcaderias'veiríte y cinco y tfcín»- 
ta póf tfJentb iti^s!ciiirb*^'ótre quandol Kay lok 
médio!^ d¿ co^ortíiáí^é4l*^stíló'ietcibídó eh 
estas regiones de- adelúritár las sUmas nece- 
sarias para los trabajos. • ' ""* 

-Desde el ^ftoide t7!72 fi'dn- inítadiádo de 
fiembtólrt¥-IbsVe¿ikíós'dé Triiíqftíeiyarv Üa 
pbto^ déíiberrtad , ál^uábs fondos \' una mé^ 
jor administración , un atíméñto de teii^te- 
rio , y kígiitós otras' mrfs ¿aúsafc hañto^Jor^i 
do su suertie^, pero tiúácá;,su <léstma rjámáfe 
eí di¿stmbKÍ&l iáiér^ /qué le^á iüi iVfWié' 
iriíiiüf15riiráñtfe. : :-'''^ 

' Irá^^taáéíóA local de l>inamarcáf^-sü po 
''- £ -a bla- 



i ULTB.A1IAAINOS. 29 

blaciofl qiier apenas asciende á u^ millón y 
doscientas mil almas , el genio de sus pue^ 
blosy su grado de poder relativo ¿ y todo en 
£n aleja esta nación !de.nn'.grancoiMf(:io en 
las Indias Orte^uüeswcSus pra^incias líó son 
bastante rka&para.aprDntárkfrsumas necesa- 
lias para sus grandes especulaciones í y los 
extrangerolno:entce§^raasus capitales á^ña 
asociación y sodetiday^skpuestaiádos^ capri- 
chos ó >riexacionaixi¿>iiáa^ilíiii¿tada> asjtoiir 
dad. La aatéraleaa de los- gobiernos despó^ 
ticos es rofflpfir loa vínculos que deben/unir 
las: ^rfplunudtt i f quaadó se .hajrelaxadd e^ 
terraxActp^ oq )^0iei4 r^^|Lbliftceiié.JbaccMdKaii- 
m puhlkat^Oiacefta.lbSiduiflabres^uBosídc 
otiros , y: luw sus intereses v es -incompatáble 
coá.el pdder arbitrario gue/dejtiruye todate^ 
guxidad^^ Ektpniyjéctaífontaado.'en: ij%^.idm 
C7asladaf^deiCo]ieiriiagnen: ái Aboaai la siUt 
ó cená-o éA apnelrciá i con ^d Asia j podría 
muy bien: procurar algunas ventajas y pero 
dolo deseiiDbar^taríadei^iñgYinode losmeá* 
donados ^bs^ulos ; por lo <|ue< lio qrvÜes^a^ 
r€ifiM xüSJtib ' ett dieciriq wjl^viIti^tefM : y ia 
Holanda ¿ieierotí un act^d^^ tiranía muy^íAu^ 
til en op^tiM emonicei ai^atxeglo'doxüésti^ 
')( • co 



30 ESTABLEGIMIIIfTOS 

co.dé una potencia independiente y libreco- 
mo Dinamarca. 

Qnieo tome algnn interés a favor del gé- 
nero humano en ¿snerál^y: extienda sus mí* 
jras al todo del ufiyerso^ho puedemenós^le 
concebir, un justa horror á escps infames ce^ 
lois de las Grandes Potencias I 7 al terrible 
4ibusa de ix{% fuerzas, para estorbar cpxc m^^ 
jbrea de jCondicia^bs4>trostB6tados« £1 par^ 
tíottUr ^e ca media dctjsu^naaon hiciese el 
mismo papel que las principad» Poteociat 
Europeas en medio 4Íe las de^nas naciones 
«ria un i aborrecible malhechor. > Ingleses^ 
Franceses ,. Españoles ^ Hohui4eses^} Alenuü- 
nes » y ya táaibíba losHusosv^^iuaik la| an- 
mas por el dilecto motivo^ saberá, quien 
le quedarf elpcivilqgio exdusivo de;la tirar 
BÍa^y (}1 mondpoUo.JSs cierto £«é pffoouxau 
cbloreásescé/atcor proyecto cdablijínekext 
co de la propia: seguridad : ¿ peira se Jet pd» 
drá creer?, nunca ponen termino á^ü asnbit 
ciou^ qüaáto mas poderosos, y ifortunadosi 
ma3 imperiosos se mue^tránj y 'pcefifipdeo 
envilecer lospttos;pue{>lixisin rc^^tSojMi^qiw 
entre, todas ias injurias es k JrasiUitemili la 
vmjtdmkújtt^;si]r ^w sí duerme «Ij^^ lÁfif^ 

OD PO 



uLTXAKAinros. 31 

po el suirimiento , quando despierta es cruel* 
mente vengado. £1 comercio es el especioso 
motivo de la política actual : la verdadera 
causa siempre la ambición humana : esta es 
la dfr las Cortes cuicas en el sigla llamado 
philosóphico. 

CAPITULO III. 

• ' • ^ ■■ . , ó; ■■ 

rroolucvnus acaniias en su Gotit^rno. jTo^r 

ms forti laSuexia. m ti eomntcio ii las 

Jmdias Qrum^s^K^mpaMa prí^^ j 

Si toMáüism s$$s nsgoaasi • ■ 

éSZáh estndio.mas importante para la cu<* 
lipsidad p;u€Íoiadel Moralista , del Philóso-^^ 
^Q» del Político ; en fin^del hombre racio^ 
aal^^sel estudiodeJUs nacioiies.:£l erbserva^. 
dorapltctidorgozá de una natural! fruición a£ 
conocer la señal particularque caractej^^a car^' 
da pueblo , y al distinguirla de las generales- 
^ue la acumpañajiu A. pesar d^l .baño .^ue la 
(testan I» 4ücekoi^.y.:d0 Ias:caiisas Jik09>, 

ó 



31 SSTAM.ECIJICI8NT0S 

Ó. morales que mudan ó mezdoá sus diye 
sos coloridos runa penetrante visita sigue! 
Siefiáfi.de.aquel carácter: en medió de sus di 
fraces>7 le.fixa¿o obstante sus. yaríácione 
Quanto*' mas estendido es el campo d¿ laol 
servacion , quando presenta mas siglos qo 
medir , mas épocas que correr ; cada époc 
cada siglg^ dá , pc^ áddrVp isli, s(U Idquacioi 
y nq pueden resolverse todas la$ equaciopc 
sin descubrir la verdad , que se halla com 

envuelta «'eixtrtaqísellas series. 

. « \ Sk^ aumenta^el desea iáe condceruii^ N; 
don\^Íiri^ord'Qaid^elp)ipeLqae:liaxep¿^ 
tado ea.eJLteatro.deLuidvc^y.y de^ í¿Quz 
que ha tenido en las mageitaosas ó terrible 
escenas que han agitado el globo. £1 princi 
pip I y Iqs efectos de este gran resplalíOE 
atraen laiatjsodimvigiiálmentéfdeíias^j^éé 
Hustrad3s Vque dala diüldtud ; y es ñiuy ra 
ra que e^ta y^aqüellasise cansen de ocupa 
9U9 considéraoionesi: ¡Deben ^colócame lo 
Suecósienllk xi^^e de-^aquellosipúeblós^qui 
han áS¿^irído «m^íaibofijo n^mto^? AhoM i 
juagará cd lector. ; i 

i '£fa-muy^piococo|iócidalaSue€Ía4i^e; 
cpxé^efeMoeft'Eabitafitt^faubceseá octtkw 



n 



ULTR AMARINÓSE 33 

rido con los demás bárbaros del Norte » á lá 
decadencia y subversión del Imperio Rofnse 
no. Después de haber hecho el ruido y los 
estragos que un torrente , volvió ¿ quedar 
en su obscuridad primitiva. Una región in^ 
culta y desierta no podia fixar mucho la 
atención de la Europa , entonces poco ilus- 
trada. Los robos 9 las extorsiones , los asesi» 
natos eran muy freqü entes , si ha de darse 
crédito á algunas crónicas viejas de una fé 
muy dudosa. A veces dominaba el país una 
sola cabeza ; á veces estaba dividido entre 
muchos dueños. Estos rivales , ansiosos del 
poder , recurrían a los mas vergonzosos y 
violentos medios para suplantarse ; de que 
nacía ser muy comunes las revoluciones: 
eran aquellas sangrientas guerras ordinaria- 
mente entre padres , hijos , hermanos, ó pa- 
tientes. Al fin del octavo siglo , ó principio^ 
del nono , el Christianismo mitigó , pero no 
mudó entonces la condición de los pueblos; 
y siguieron casi los mismos rencores , los mis- 
mos combates , las mismas calamidades. Se 
habia ido mejorando con el tiempo su triste 
suerte , quando unos desgraciados sucesos hir 
cieron pasar á la Suecia, baxo el dominio de 
Tojbf. IV. E la 



^ £STA&££C1MIBKT0S 

la Dinamarca, Ó de una. alianza qafe era ser* 
icidumbre. Gustavo Baza rompió estos ver« 
gonzosos nudos , habiendq sido elegido Ad- 
ministrador del Estado el año de 1521 ,7 
dos años después proclamado Monarca. 

£1 nuevo Soberano quiso llevar tan ade? 
lante sus activas reformas , que precipitó á 
sus vasallos en nuevas desgracias , que po- 
dia ó debia preveer. La naturaleza de las 
producciones de la Suecia,los artículos que 
la son necesarios para su consumo , y la ex^ 
tensión de sus costas la debian inclinar á la 
navegación; pero la habia abandonado desde 
que se separó de la piratería* Lubeck esta* 
ba en posesión de extraer sus frutos , y de 
surtirla de todas las mercaderías extrangeras 
que gastaba. No se veían en sus radas y 
puertos sino las embarcaciones de esta Re- 
pública; ni contenían sus Ciudades otros al- 
macenes que los que ella habia formado. 

Hería esta dependencia el soberbio es* 
píritu de Gustavo, y quiso desatar los lazos 
que encadenaban la industria de sus vasallos; 
pero lo quiso con demasiada precipitación. 
Antes de haber construido navios, antes de 
haber formado negociantes , cerró sus puer« 

tos 



far&AKA&TKos. 35 

tos á los Lubekeses. Esta providencia emba- 
razó la comunicación de su pueblo con los 
otros. Cayó el Estado en un entero letargo 
de que es difícil formarse una idea justa. Al^ 
gunos bastimentos ingleses y holandeses , 
que de tiempo en tiempo se mostraban , no 
eran mas que un remedio precario quando 
subió al Trono Gustavo Adolpho. 

Se señaláronlos primeros años de su Rey* 
no con muy útiles mejoras ; pues se anima* 
ron las labores campestres : se trabajaron las 
minas : se formaní>n Compañías de comercio 
para la Persia , y para las Indias Occiden- 
tales : se echaron los fundamentos de una 
Colonia en las costas de la América Septen- 
trional. En fin se mostró la bandera Sueca en 
todos los parages de Europa. Pero este nue- 
vo espíritu solo duró un momento. 

Los felices sucesos del Gran Gustavo en 
la guerra inclinaron enteramente á las armas 
el genio de la Nación. Se inflamó toda del 
deseo de ilustrarse , siguiendo las huellas de 
este héroe y sus célebres discípulos. Al amor 
de la gloria se juntaba la esperanza del bo- 
tín. Cada Sueco queria vencer al enemigo y 
enriquecerse con sus despojos. Era toda mili- 

£2 tar 



^6 ESTABLECIMIENTOS 

tar la educación ; y los lugares de los pue^ 
blos parecían haberse convertido en campa* 
mentos. Innumerables trofeos adornaban los 
templos ; los palacios , las humildes casas. 
Una generación de aguerridos é intrépidos 
soldados se veía reemplazada sucesivamente 
por otra semejante, ó aun mas osada. Este 
entusiasnu) habia cundido entre las ultimas 
clases del mismo modo que entre las mas ele- 
vadas. Igualmente se desdeñaban los trabajos 
nobles qué los hias obscuros ; y un Sueco se 
creía no haber nacido sino para vencer-, y 
para decidir la suerte de los Imperios. Est^ 
furor marcial habia llegado á pasar todos los 
límites , baxo el reynado del famoso Carlos 
XII : pero se apagó después de la trágica 
muerte de este Príncipe extraordinario en 
1718. 

Vino á ser luego la Suecia otro pue- 
blo enteramente diverso. La decadencia del 
Estado ; la pérdida de sus conquistas ; la ele- 
vación de la Rusia : todo desanimaba aun á 
los mas confiados para seguir una carrera en 
que ya no era posible nutrir la esperanza de 
continuarla con feliz éxito ; y aun también 
sin acabar la ruina de un edificio movido coa 
' tan 



. Ultramarinos. 37 

tan repetidos y violentos vayvenes. La pai 
era la voz común , asi de los que habian enr 
canecido en las camparías , como de los qua 
aun todavía su edad no les había permitido 
empuñar la espada. La Nación entera grita- 
ba por su libertad invadida sucesivamente 
con precaución ; destruida por Carlos XL y 
borrada hasta su sombra mfisma por el des- 
dichado Monarca que acababa de^pasar al 
sepulcro sIq sucesión. Se juntaron todos los 
órdenes del Estado » y sin abolir la Dignidad 
Real establecieron el Gobierno republicano, 
y aun le dieron mucha mas extensión de la 
que habia tenido. 

Ninguna convulsionó discordia precedió 
ni siguió esta grande revolución. Se hicieron 
con madurez todas las nobedades. Fixaron la 
primera atención las profesiones mas necesa^ 
lias , hasta entonces ignoradas ó envilecidas. 
No se tardó en 'conocer las artes de comodi- 
dad ó de gusto. Se acostumbró la nobleza 
joven á formarse en todos los Estados de la 
Europa que ofrecían algún género de ins- 
trucción. Aquellos Ciudadanos que se habian 
letirado de un país tan arruinado volvieron 
á U Patria con el talejuo, industria , ó habí* 



jS ESTABLECIMIENTOS. 

tidad que habían adquirido. £1 ordenóla eco* 
nomía política, y los diferentes ramos de ad- 
ministración ó gobierno , eran el asunto de 
todos los discursos. Todo lo que interesaba á 
la república se trataba maduramente en las 
Asambleas generales ó Dietas ; y libremen^ 
te se aprobaba ó censuraba en los impresos 
públicos. Sobre las ciencias exactas empeza- 
ron á parecer excelentes obras que merecie- 
ron adoptarse por las Naciones mas cultas. 
Una lengua , hasta entonces bárbara , tuvo 
^n fin sus reglas , y adquirió con el tiempo 
precisión y elegancia. Las modales y costum* 
bres de los pueblos experimentaron mas ne- 
cesarias y felices variaciones. La urbanidad, 
la afabilidad , el espíritu social , ó de comu- 
nicación , tomaron el lugar de aquel humor 
feroz , y rudeza de carácter que habia dexa- 
do la continua ocupación de la guerra. Se 
procuraroa adquirir por todos los medios po- 
sibles las mejores luces : se recibieron con 
agrado los extrangeros que llevaban alguna 
invención , o útiles conocimientos ; y en es- 
tas dichosas circunstancias fue quando se pre« 
sentaron los Agentes de la extinguida Com- 
pama de Ostende, déla que hablaremos mas 
adelante. Pa- 



vmAMA&iKd& 39 

l^arecieron bieo los proyectos de estos 
Agentes á un rico Negociante deStockoImo, 
llamado Henríque Koning , y los hizo apro* 
bar por la Dieta de 173 1. £n consecuencia, 
se estableció uoa Compañiif de las Indias 
Orientales , á la que se concedió el priviie* 
^o exclusivo de comerciar de la otra parte 
del Cabo de Buena- Esperanza , limitándole 
ásolo quince años. Se creyó conveniente no 
darle mas duración ; fuese para< remediar con 
el tiempo las imperfecciones que luego se ha* 
Uan en las nuevas empresas , fiíese para mi* 
norar el disgusto de un gran numero de Ciu* 
dadanos que se oponían con calor a un esta* 
blecimiento que. parecía repugnar al clima 
y constitución del país. 

£1 deseo de reunir quanto fuese posible 
las ventajas de un comercio libre con ias de 
una asociación privilegiada, hizo reglar que 
no se pusiesen límites á los fondos , y que to* 
do Accionista pudiese retirar los suyos a car 
da viage. Como la mayor parte de los inte^^ 
resados eran eztrangeros , Flamencos princi'» 
pálmente, pareció justo asegurar á la Nación 
algún beneficio , haciendo pagar al Gobier* 
uo 1500 pesos, J390 libras por Jaste que 

lie- 



40 £S VA BL EC IMXENTOS 

llevase cada .bastimento. . 

Esta condición no impidió á la ComfA- 
ñia el despachar , durante su privilegio , 
veinte y cinco navios : tres para Bengala , y 
veinte y dos para la China. Naufragaron qua« 
tro de estos , tres sin carga , y el uno con la 
carga entera. A pesar de semejantes desgra- 
cias I retiraron los interesados su capital , y 
ochocientos y diez y siete y medio por cíen? 
to de ganancia , cantidad que hacia por año 
cincuenta y quatro y medio por ciento : be* 
neíicio sumamente considerable , aunque ca- 
da uno de los Accionistas debió hacer y pa* 
gar él mismo sus seguros sobre este produc- 
to. Obtuvo la Compañía en 1746 un nue- 
vo privilegio por veinte años ; y sucesiva- 
mente hizo partir tres navios paraSurate,y 
treinta y tres para Cantón , de los que pe- 
reció uno con todos sus fondos , ya cerca del 
parage de su destino. Ganaron los interesa- 
dos ochocientos setenta y uno , y un quarto 
por ciento en dicho tiempo , 6 quarenta y 
tres por año. Un notable suceso distinguió es- 
ta serie de la: del primer privilegio , y fue 
que desde I753< renunciaron los asociados la 
libertad que hablan gozado de retirar sys ca- 
pí- 



pitares, según ñx voluntad /y se detetmina- 
roná formar un cuerpe permanentt. El es- 
tado los bizaGOnseatír en esta^iméVo método^, 
conteiltandosé coni^aii derecho de v^téf^it 
dentó sobre todas las mtercaderítfs qtoé sé cutí- 
sumiesen en elReyno , en liigar de las 75,000 
libras que había recibido ppr ciada viage en 
ios siete años desde el de 1746. Etiin dees^ 
te s$icrificio era poner 1% Compañía Sueca en 
estado de sostenerla competeüda de la Cc^n^ 
pañia Prusiana que airababd de ^igirse en 
Embdem^ptro'Us urgencias públicas hicier 
son qtie el Gobüíínó^Vemicease esta disposi* 
(ion en 176$ , y aun^ fue con la Infidelidad 
de exigir los supuestos' caídos. 

Se renovó la proroga del mismo privilí- 
gio ^xclusi¥b de la Gompafiia en 176^ per 
otros veinte años. En cuya ocasión prestó al 
Gobierno i>250iOo6 libras sin interés, y una 
suma doble con un interés de seis por ciens 
to. Para reembolsarse de estos adelantamien- 
tos debía retener sucesivamente á favor del 
primero 93,750 libras qué se habla oUiga- 
do á pagar por cada navio que despachase 
y se arreglaron quatro plazos en que se con- 
vinieron.para la satisfacción del segundo. 
njü. IV. F Des- 



4» nTABUdXJkSNTOS 

Desdé estaépocahastaprbcipiode 1778. 
babíain partido veinte y un navios , todos pa^ 
ra la Chin%i.de lo$ quale^ aun se. espeiraban 
i^ujat/Q ;io$ dÍM yTáete.^ue kabian llegado 
sin fjesgi^cia alguna^^b^iaft traído de re* 
torno veinte y dos Qiil^oaeSjiy seiscientas mil 
libras de tbé , y algunos otros artículos de 
inucl)amei|osinipor]C9aciai No puede decirt 
<Q <;on predsi^A jlas ganancias que han pror 
duddo estasi expediciones s pero debe presur 
mirse que han sido considerables , pues han 
ganado las accionen hasta quarenta y dos por 
ciento. Lq que ge^ei^alaiíente se sabe es^ que 
sin embargo d($. estar^ la Compania cargada 
de los seguros desde el año de 175 3» el dL 
Tidendo ha sido de doce por ciento en 1770: 
ha pasador de seis todos los demás años hasta 
ielde 17791 y ha tenido grandes aumentos 
durante l¡a ultima guerra » aprovechando las 
ventajas que les ha dado la neutralidad ; pe- 
ro del estado, de ellas aun no tenemos ex^c* 
tas relaciones. 

Este Cuerpo ha establecido el centro de 
9US negocios en Gothemburgo » cuya situa- 
ción ofrecía mayores comodidades y facili* 
dad que ningún otro puesto del R^ypo , pa^ 

• ■ ra 



VLTaAMrMtlNOS. 43. 

ra la ezpedkioQ de sus i>astimentos , y para 
la venta de sus géneros. Esta providencia tan 
ntíl ha contribuido itamlúen al aumento del 
tráfico y cultivó de esté pais. > ; 

En los primeros afios deilá CompaSia Va^ 
riaban sus fondos dé un viage á otro. En 
1753 se fixaron á seis millones» y solamente 
á cinco en la ultima convención. Las gentes 
mas bien instruidas se ven reducidas á sol# 
simples conjeturas sobre un punto tan im- 
portante ; pues jamas ha pasado al publico, 
á causa de una combinación de cosas bastan^ 
te singulares. Nació tan raro sistema de que 
en el origen del establecimiento de la aso- 
dadón tenián los Suecos mucha menos par- 
te de la que después han adquirida £1 Go* 
bitmo juzgó entonces conveniente cubrir con 
un velo las operaciones de este cuerpo na* 
Cíente. A esWr 6h se estableció , que qual- 
quier Director que revelase el nombre de los 
Socios , ó las cantidades á que habian suscri-- 
to , quedaría suspenso y aun depuesto ; y 
que perderia , sin -remedio , todo el dinero 
que hubiese depositado para esta empresa. 
Este espíritu de misterio que parece incom- 
prehensible en un pais'libre ha dtfrado tréin* 

F a ta 



44 SSSPABUCCIMfJSNTOS 

ta y cinco años. Aunque es cieri:b que dóce^ 
Accionistas debian recibir las cueptas de los 
Administradores cada quatro anos, siem- 
pre era la Adnúnistradion quien nombraba 
estos Censpros; pero ya ^^sde (767 son los 
interesados mismos quienes escogen los Cch 
misarios , y quienes oyen su relación en 
ima Asamblea, general* Este nuevo arregla 
46be sin duda diminuir la corrupción. £1 
secreto en la política es como la mentir a ;pu(r: 
de por ^ un momento salvar el Estado ;pe« 
10 con el tiempo, debe perderle : lo uno y 
\q otr9 410 e^.util sino^para^el hombre per* 

No ha sido siempre igual fel producto de. 
las ventas. Se han visto mas ó menos consU 
derablesi según el número y tamaño de los 
na vioS| empleados en este comerpip^ según el 
precio de las mercaderías en sus fábricas , y 
de su escasez en Europa. No obstante , pue- 
de asegurarse que rara vez ha baxado de 
9,000,000 de libras 9 y que.nunc^ ha sido 
4e cinco. Siempre ha formado el thé 9ias de 
quatro quintos de estos yaloresu Se conducen 
estas operaciones con los pesos comprados en 
Cádiz ; pues lo poco que entra jppralguuos 
,^ otros 



VLTIAMAUyoS. 4$ 

otfos medios no es cantidad de ^ne me- 
rezca hacerse mención. 

Los consumos de la Suecia fueron desde 
Juego mas considerables que lo han sido en 
Ips años posteriores ; porque al principio los 
productos del Asia no adeudaban nada en el 
fisco. Después se ha sujetado la mayor parte 
de ellos al impuesto de un veinte por ciento» 
y algunos á ma&» como las sedas , que se pro? 
hibieronpasageramente. Estos derechos han 
reducido el consumo anual del Reyno á 
3009O00 libras. Todo lo demás se extrae fue^ 
ra i pagando al Estado un octavo ^por ciento 
del precio de la venta. La Suecia no puede 
sobrellevar un luxo mayor , vista la cortedad 
de su numerario » y mediocridad de sus re* 
cursos intrinsecos. Nos dará la prueba el Ca«^ 
pitulo ¿guíente. 

CAPITULO IV. 

JSSTADO ACTUAZ I>E LA SUMÍA. 



üái 



(A Suecia , comprehendiendo también 
^as partes de la Finlandia y de la Laponia» 

que 



4J6 iSTABttCIMIfiNTOS 

que súü de su dominio , tiene una prodigio- 
sa extensión. Sus costas en lo general son de 
dificil acceso, muy llenas de laxas y rocas, y 
de muchas pequeñas Islas mal pobladas , cur 
yos habitantes viven de su pesca. Lo interior 
^elReyno es ba^i.ante montuoso. No obstan- 
te , se hallan en él grandes llanuras , cuyo 
terreno , aunque arenisco , pantanoso , y lie* 
no de materias ferruginosas , no es estéril, 
principalmente en las provincias mas meri- 
dionales al Norte. La necesidad ha etiiseñado 
á los pueblos qu&se puede vivir de un pan 
compuesto de corteza de olmo, de algunas 
raices , y de un poco de centeno. Para procu« 
rarse un alimento mas sano y gustoso inten- 
taron años hace sembrar las alturas después 
dé haber cortado y quemado los árboles ; pe- 
ro luego abandonaron este mediólos mas 
prudentes , porque observaron que no vol- 
vía á crecer , ni la yerba , ni el árbol en un 
terreno pedregoso , y de mala calidad , exte- 
nuado con dos ó tres cosechas bastante abun- 
dantes. Unos considerables lagos de mas ó 
menos extensión cubren grandes espacios ; y 
hábilmente se sirven los Nacionales de este 
conjunto de aguas» ayudándose con el socor- 
ro 



ITLnAMAtlKOS. 47 

O de varios rios , de muchos oanalesi y de 
antidad de esclusas, para establecer una con- 
iniíada navegación desde Stockolmo hasta 
rothemburgo. 

Este bosquejo de la parte fisica de Sue* 
a puede movernos á pensar que nunca es* 
ivo bien poblada ; aunque algunas veces se 
ft llamado esta región la fecunda estirpe del 
enero humano^ Parece verosimil que las nu- 
lerosas bandas que salían de ella» y que ba- 
o del formidable nombre de Godos y Van- 
alos» asolaron y subyugaron tantas regiones 
s la Europa , no eran principalmente sino 
urocesenxambresdcScythas ySarmatas que 
asando por el Norte del Asia se empujaban 
reemplazaban succediendose unos a otros, 
[o obstante r puede ser que sea error el creer 
ac este vasto pais haya estado siempre tan 
esierto como ahora le vemos ; pues según 
Klaslas probabilidades, tres siglos hace te- 
a mas población, aunque dominaba la Re- 
gión Católica con sus claustros y celibato 
:lesiástico. En 175 1 se hizo la enumeración 
s sus habitantes, y componia dos millones, 
Dscientos veinte y nueve mil , seiscientos y 
iientayuno. Sehabia aumentado de tres^ 

cien- 



48 SSTABL£CIliíl£NTOS 

cientos quarenta y tres mil en 1769. Se cree 
generalmente que desde esta época no ha te- 
tuda aumento, ni se ha diminuido la pobla* 
cion ; de la que solamente la decima tercia 
parte habita las Ciudades. 

Sería mucho mayor el número de almas 
en Suecia jsinose viera continuamente aban« 
donada de sus naturales. Se vé que en to- 
dos los p^ses hay hombres que » por curiosi- 
dad , por natural inquietud , ó por otro ac- 
cidente 9 pasan de una región á otra ipero es 
una enfermedad que ataca solamente á algu- 
nos individuQS^y no puede mirarse como la 
causa general de una constante emigración. 
Hay .ea todos los hombres una cierta inclina? 
cion á amar la patria , que mas nace de cau- 
sas morales que de princijpios fisicos. £1 
gusto que engendra Ja sociedad y trato , los 
vínculos de sangre y de amistad , el hábito 
al clima y 4 la lengua , este perenne afecto 
de preferencia que tan fácilmente se contrae 
al sitio, las costumbres, el género de vida 
áque ya se halla acostumbrado, son todos 
unos ligamentos que detienen al hombre ra- 
cional en el país donde ha visto la luz , y 
recibido la educación. £s preciso que haya 

muy 



ULTRAMARINOS. 49 

muy poderosos motivos para hacerle rom^ 
per tantos nudos, y preferir otra tierra don- 
de todo le es extraño y nuevo. Parece que 
esta natural cadena debía ser mas fuerte en 
Suecia , donde todo el poder está en manos 
de los Estados , compuestos de todos los ór- 
denes del Reyno, incluso , como en ninguna 
otra parte , el de meros labradores : sin em- 
bargo es crecido el número de expatriados , 
y no debe extrañarse. 

l^as tierras cultivadas estaban antes divi- 
didas en ochenta mil y cincuenta y dos ha* 
ciendas ó aldeas que no se permítian subdi- 
vidir. Por un error todavia mas grande ha- 
blan fixado las leyes el numero de personas 
que podia contener cada propiedad : quando 
«e hallaba completo , estaba obligado el Pa- 
dre de familia á expulsar los demás hijos, 
aun quando los necesitase para aumentar la 
JDiasa de sus productos. Con este reglamento 
esperaba el Gobierno el cultivo de otros ter- 
renos incultos I y la formación de nuevas al- 
4}eas. No consideraba ni preveía , que unos 
hombres oprimidos , y privados tan injusta- 
mente de la tranquilidad de su patria , no 
tendrían voluntad ni medios de ocuparse en 
TOM. IV. G ha- 



JO ESTABLECIMIENTOS 

hacer establecimientos, y que la mayor par- 
te íria á buscar en los paises extrangeros el 
asilo y quietud que les negaba su propio 
pais. Por fin, en 174S. abrió los ojos el Go- 
bierno, y desde esta época ha comprehendi- 
do que el bien público exigia que los labra- 
dores tuviesen la extensión de terreno que 
pudiesen labrar convenientemente ; y la Die- 
ta autorizó la división de heredades en las 
porciones que cupiesen. Este nuevo orden 
de cosas ha hecho diminuir las emigracio- 
nes , y debe traer con el tiempo considera- 
bles mejoras para la agricultura* Es preciso 
distinguir bien la diferencia,. entre una por* 
donde pais demasiado estrecho^ y cuyo sue- 
lo y situación no permiten los recursos del 
riego, ü otros para la subsistencia de sus ha* 
hitantes quando llegan á mayor número del 
que cabe en su clase s y un territorio exten- 
so, y capaz de recibir los beneficios que pue- 
den darle los brazos del agricultor , ó los de 
la ind^ustria : en el primer caso conviene que 
aquel sobrante pase á hacer fértiles otros ter- 
renos , ó con su industria pueble las ciuda- 
des y villas de artesanos , y hombres úti- 
les al Estado : en el segundo deben las leyes 

fa- 



ITLTItAMAlRIKOS. 5 1 

favorecer las subdivisiones posibles hasta po^ 
nerle al nivel que corresponde. 

Citando otros tiempos , se dice que la Sue- 
da estaba bastante floreciente quando Gusta- 
vo Vasa subió al Trono. Esta opinión se ha- 
lla visiblemente muy falta de verisimilitud, 
pues antes de esta época no habia salido el 
Reyno de los errores de la anarquía , sino 
para pasar debaxo el yugo de una tiranía ex« 
trangera. Por lo menos , es cierto que ya des- 
de entonces se notaba siempre lánguido aquel 
primer arte del sudor humano. La nación se 
ha visto continuamente reducida á sacar de 
afuera una gran parte de sus subsistencias: y 
algunas veces ha llegado su importe á la su* 
ma de seis á siete millones de libras. Muchas 
causas han contribuido á este infortunio : en- 
tre las mas considerables puede colocarse por 
primera la dispersión de sus habitantes, pues 
ocupa un pequeño número de hombres. un 
territorio demasiado vasto. (♦) La separación 

Ga y 

(♦) Según cuentan los anchura ; y , como se ha 
Geógrafos comunmente, visto , solo asciende i dos 
tiene este Reyno 157 le- millones y medio de al- 
^uas españolas de largo, mas la población de un 
iobre 136 de su mayor tan grande espacio. 



53 £STiBLSCIKI£KTOS 

y distancia en que se hallan unos de otros 
obligaba á cada uno á proveerse por sí mis* 
mo de la mayor parte de lo que necesitaba: 
xu'gencia que á todos impedía el pensar seria- 
mente en ninguna profesión , ni aun en la de 
romper eriales. 

La escasez de cosechas ponia al Estado en 
continuos embarazos. Las medidas económi* 
cas que de tiempo en tiempo se imaginaban 
para salir de ellos no producian el deseado 
efecto. Por fin , en 1772. se tocó en la prin- 
cipal causa del ultimo desorden que era la 
destilación de los granos para hacer su aguar- 
diente , y se prohibió con toda fuerza. Por 
desgracia las leyes no fueron bastante pode- 
rosas contra la pasión del pueblo por esta be- 
bida ; y fue preciso templar la severidad de 
las órdenes. Sin embargo , no llegó la con- 
descendencia á punto de permitir que ellos 
mismos dispusiesen la fábrica de este licor, 
como estaban en la libertad de hacerlo; y pa- 
ra suplirla se obligó el Gobierno á surtirles 
con la cantidad de trescientos mil toneles de 
grano «en lugar de un millón de toneles que 
antes empleaban. 

Desde esta providencia ha sacado la $ue* 

cia 



ÜLTlRAlfAUKOS. $3 

cia mucho menos grano de los mercados ex- 
trangeros. Algunos de sus escritores econo- 
mistas han llegado á pretender que el Keyno 
pudiera pasarse sin semejante socorro foras- 
tero 9 si la Nación volviera en sí : pero esta 
opinión hallará pocos partidarios ; porque 
hay pruebas bien claras de que , sea la calí*: 
dad del terreno , del clima , ó de la industria, 
la misma cantidad de hombres , de dias de 
trabajo y y de capitales , no dá en esta región, 
sino el tercio de productos que logran otras 
regiones mas felices. 

Las minas deben compensar estas desven- 
tajas de la agricultura. La mayor parte era 
del clero en otros tiempos : de sus manos pa* 
saron á las del Gobierno en 1480 ; y por 
otra diversa revolución mas infeliz han llega- 
do después á las de los particulares. Solamen- 
te la de orO| descubierta en 1738, ha quedado 
en poder del fisco. Como no rinde por año 
sino de setecientos á ochocientos ducados, cu- 
yo producto no es suficiente para cubrir el 
gasto de labrarla ; ningún Ciudadano ni ex- 
trangero se ha ofrecido hasta ahora á encar- 
garse de ella. La mina de plata de Sala era ya 
conocida desde el siglo once. Pió durante el 

cur- 



$4 ESTABLECIMIENTOS 

curso del catorceno veinte y quatro mil mar- 
cos , y solo veinte y dos mil doscientos y 
ochenta en el curso del décimo quinto. Se ia 
vio caer después mas y mas hasta el principio 
del siglo en que vivimos ; en el que ha subi- 
do de modo que actualmente rinde de mil se- 
tecientos á mil y ochocientos marcos cada 
año I que es quince ó diez y seis veces mas 
que los siglos anteriores. 

El alumbre , el azufre » el cobalto , el 
vitriolo , son mas abundantes. Sin embargo, 
no es casi nada en (:omparacion del cobre , y 
sobre todo, del hierro» Desde el año de 1754, 
hasta el de 1768 , se extrageron cada año 
9,9 $,607 quintales de este ultimo metal. En 
esta época empezó á ser menos buscado , por^ 
que la Rusia abrió la venta del suyo de la 
misma calidad , i veinte por ciento mas ba- 
rato. Los Suecos se han visto reducidos á ba« 
xar también su precio ; y es preciso que asi 
lo hagan para no exponerse á perder entera- 
mente el mas importante ramo de su comer- 
cio. Los mas inteligentes y activos han toma-' 
do el partido de trabajar ellos mismos el fier- 
ro j y convertirle en acero , en alambre , en 
clavos I en cañones , en ancoras, y en otros 

usos 



ÜLTltAMAXTK09. J5 

USOS necesarios á los demás puebles ; y esta 
industria la ha excitado sabiamente el Go- 
bierno con gratificaciones que han sido genei- 
raímente aprobadas. 

No han merecido la misma aprobación 
otras gracias concedidas á varias manufactu- 
ras. No había propiamente ninguna en el 
Reyno , quando la memorable época ya men- 
cionada en que cobró su libertad. Inmediata- 
mente se formaron dos partidos. £1 uno mos- 
tró una pasión desmedida por las fábricas , y 
sin distinguir las que convenian al Estado , 
de las queüo le convenian, pródigamente se 
dio á fomentarlas con excesivos medios. No 
se salió de este desorden , sino para caer en 
otro exceso mas perjudicial ; pues habiendo 
prevalecido la facción opuesta ^mostró tanta 
adversión por las manufacturas de necesidad> 
como por las que eran únicamente de luxo; 
y quitó á unas y otras los privilegios y re* 
compensas de que las habia colmado la fac- 
ción primera. Aun no habian tomado las pro- 
tegidas manufacturas subsistencia ninguna , 
sin embargo de las generosidades del fisco. Su 
total caída siguió á la supresión de aquellas 
gracias ; desaparecieron los Artistas , asi ex^ 

tran- 



$6 xsTAU.scníiBinros 

tnmgeros , como nacionales; y se vio desva- 
necer como un sneoo la esperanza de una 
grande industria , hallándose de nuevo la Na- 
ción quasi en el mismo ponto en que estaba 
antes del año de 1720. 

Las pesquerias no han tenido esta suerte 
adversa : pero la única , digna de mirarse con 
punto de vista política , es la pesca del aren- 
que. No pasa su principio del año de 1740. 
Antes huía este pescado de las costas de Sue- 
cía ; luego se ha echado sobre las de Go- 
themburgo , y no se ha retirado de ellas : la 
Nación consume anualmente quarenta mil 
barriles de arenque» y para fuera del Reyno 
se despachan ciento y sesenta mil , que , á ra- 
zón de 13 libras 15 sueldos cada uno, for- 
man para el Estado una renta de 2,200,000 
libras. 

Apenas gozaba la Suecia esta ventaja , 
quando ya el Gobierno decidió que en sus 
Puertos los navegantes extrangeros no pudie- 
ran introducir , sino los géneros de su pro-» 
pió país, y que aun estos no pudiesen trans- 
portarlos de una rada á otra del Reyno. Es- 
ta célebre ley , conocida con el nombre de 
Cartel de productos , y publicada el año de 

1724. 



ULTBAMAJtJKOS. 57 

1724 , resucitó la navegación , aniquilada lar- 
go tiempo habia con la desgracia de continuas 
guerras : el Pavellon Sueco empezó luego á 
correr todos los mares ; y tardaron poco los 
jquc le arbolaban en adquirir habilidad y ex- 
periencia* Sus progresos parecieron á muchos 
ilustrados políticos demasiado considerables 
para un país despoblado ; y pensaron que era 
preciso ceñirse á la exportación de los pro- 
ductos del Estado 5 y á la introducción de los 
que necesitaba, y que se abandonase el co- 
mercio de fletes. Este sistema ha sido viva- 
mente combatido por otros políticos bien há- 
biles que han creído, que lejos de ostigar ó 
prohibir este ramo de industria, con venia pro- 
teger su fomento, aboliendo todos los regla- 
mentos que pudieran contrariarle. 

Antiguamente el derecho exclusivo de 
pasar el Sund estuvo en poder de un corto 
numero de Ciudades ; conocidas con el nom- 
bre de StapU. Todos los puertos, inclusos los 
situados al Norte de Estockolmo y de Abo, 
quedaron sujetos á portear sus géneros á una 
de estas escalas, y de proveerse en ellas de 
las mercancias del Báltico que hubieran po« 
dido tener mas baratas de la primera mano. 
joM. ir. H Es- 



5$ S^TABLSCIMIEHTOS 

Estas odiosas distincioaes de los tiempos €>bs- 
iduros, y c^ue tiran á fayorecer el monopolio 
4e los negociantes , duran todavia contra 
la opinión de los especuladores mas inteligen- 
tes en materia de administración publica, 
^ue desearían se aboliesen á fin de que esten- 
dida la libertad generalmente produjese una 
actividad mayor. 

.Si se juzgase del comercio de Suecia por 
^ numero de bastimentos que ocupa , se le 
greeria sumamente importante ; pero si se con- 
sidera que esta potencia no vende sino brea, 
pez 9 potasa , tablazón , pescado , y metad- 
les , no se admirará que sus anuales estrac* 
clones no pasen de i 5,000,000 de libras. Los 
retornos aun serian una quarta parte menores, 
si nos hubiésemos de atener á la autoridad de 
las aduanas. Personas muy versadas en estas 
miaterias pretenden que la balanza es desfa- 
vorable á la Nación ; y que no ha llenado 
hasta ahora el vacio que esta inferioridad de- 
bía causar en su numerario , sino con el so- 
corro de los subsidios concedidos por algunas 
potencias extrangeras. Pasemos ahora a exá* 
minar el estado de sus fuerzas. 

Para conocer el orden y gobierno de las 

tro* 



ÜlTRAMARIKOf. 59 

tropas es preciso tomar el hilo desde tiem- 
pos antiguos. Antes de Gustavo Vasa , todo 
Sueco era militar. Al primer grito del Prín- 
cipe , el labrador arrojaba la esteva y y toma- 
ba el arma. Toda la nación se encontraba 
aguerrida con las turbaciones civiles, que 
por desgracia eran casi continuas. £1 Estado 
no tenia a su sueldo entonces mas que qui- 
nientos soldados. En i$42. este cuerpo tan 
débil llegó al numero de seis mil hombres. 
Para descargarse de su manutención deseaba 
la Nación que se les señalase una porción de 
los bienes de la Corona. Este proyecto , lar- 
go tiempo disputado por intereses particular 
res , llegó por fin á tener su efecto : Carlos 
XI incorporó á la Corona las enagenaciones 
reales, que sus predecesores , principalmen- 
te la Rey na Christina^habian hecho, repar* 
tiendolas pródigamente entre sus favoritos, 
y colocó en ellas la mejor parte del exército» 
Actualmente se compone de un cuerpo 
de doce mil y veinte y ocho hombres, así na* 
rurales , como extrangeros , siempre en ar- 
mas , con sueldo regular, y guarneciendo kf 
fortalezas del Reyno. Otro cucf po mas ¿^ 
tmf^viéf^, f mirada por totpueUd^cMio M 

H% es- 



6ó SSTABL£CmiBMT09 

<9cuda/es ü que sé conoce > baxo el nombre 
dé tropas nacionales, como las que llamamos 
Milicias. Sa número es de treinta y quatro 
mil , doscientos sesenta y seis hombres , y so- 
lo se juntan para sus revistas y exercicios 
veinte y un dias al año. No cobran paga : pe- 
ro el Gobierno les ha dado con el nombre de 
hostel un2s posesiones que deben ser suficien- 
tes para su subsistencia. Desde el soldado al 
General todos tienen casa » todos gozan tier- 
xak^ que deben cultivar. Las conveniencias del 
alojamiento , y la extensión y valor del ter- 
reno , son proporcionados al respectivo grado 
militar de cada individuo. 

Esta constitución ha sido sumamente 
aplaudida en toda. Europa. No la han apro- 
bado tanto los que han visto de cerca sus 
efectos. Han observado estos que las tierras 
que pasaban rápidamente de una mano á otra 
estaban cultivadas con desorden : que el ge- 
nio agricultor era diametralmente opuesto aí 
genio militar : que el hombre que labra la 
tierra se encariña a su cultivo por el mismo 
cuidado que él pone , y se aleja de eUa con 
sentimiento ; al mismo tiempo que el sóida* 
do , conducido por su profesión de una pro* 

vifl- 



tTLTAAMARIKOS. 6 1 

vincia á otra , de un Rey no á otro distante, 
debe siempre hallarse pronto á partir alegre- 
mente al primer toque del tambor ó del cla- 
rín : que se deterioran los trabajos del cam- 
po quando no están asistidos de una familia 
algo numerosa y por lo que al labrador le es 
'preciso el matrimonio : que al contrario, lá 
mansión baxo de una tienda , la habitación 
de los campamentos ó guarniciones diversas^ 
los bazares de la guerra piden un celibato , cu- 
yo valor no ablande ningún dulce y sedenr 
tai'io atractivo ; y que pueda vivir en qual- 
quier parte sin predilección local , y á cada 
momento exponer su vida : que la perfección 
de la disciplina militar se pierde sin estos con- 
tinuos exercicios ; y no dexando reposo los 
campamentos y marchas, ni sufriendo inter- 
misión sino en la estación rigurosa que sepa- 
xa los cxéicitos y endurece la tierra , son muy 
poco á proposito las mismas manos para em« 
puñar la espada i y para manejar el hazadon ó 
el arado : que ambos Estados exigen una 
grande experiencia , y que reunírlos en una 
misma persona era un medio seguro de no te- 
ner sino medianos agricultores, y malos sol- 
dados : que estas tierras que se distribuyen^ 

6 



6d SSTABLECIHIBMT09 

escudo /es ü que sé conoce , baxo el nombn 
de tropas nacionales , como las que llamamoi 
Milicias. Sa numero es de treinta y quatn 
mil y doscientos sesenta y seis hombres , y so 
lo se juntan, para sus revistas y exercicio 
veinte y un dias al año. No cobran paga : pe 
ro el Gobierno les ha dado con el nombre d^ 
iostcl un^s posesiones que deben ser suficien 
tes para su subsistencia. Desde el soldado a 
General todos tienen casa > todos gozan tier 
ras que deben cultivar. Las conveniencias de 
alojamiento , y la extensión y valor del ter- 
reno , son proporcionados al respectivo grade 
militar de cada individuo. 

Esta constitución ha sido sumamente 
aplaudida en toda Europa. No la han apro- 
bado tanto los que han visto de cerca su 
efectos. Han observado estos que las tierra: 
que pasaban rápidamente de una mano á otn 
estaban cultivadas con desorden : que el ge 
nio agricultor era diametralmente opuesto a 
genio militar : que el hombre que labra h 
tierra se encariña á su cultivo por el mismc 
cuidado que él pone , y se aleja de ella coi 
sentimiento ; al mismo tiempo que el solda^ 
do , conducido por su profesión de una pro- 

via- 



tTLTAAMARIKOS. 6 1 

víncia á otra y de un Reyno á otro distante, 
debe siempre hallarse pronto á partir alegre- 
mente al primer toque del tambor ó del cía- 
nn : que se deterioran los trabajos del cam- 
po quando no están asistidos de una familia 
algo numerosa ^ por lo qué al labrador le. es 
preciso el matrimonio : que al contrario, lá 
mansión baxo de una tienda , la habitación 
de los campamentos ó guarniciones diversas, 
los bazares de la guerra piden un celibato , cu- 
yo valor no ablande ningún dulce y sedenr 
tario atractivo ; y que pueda vivir en qual* 
quicr parte sin predilección local , y á cada 
momento exponer su vida : que la perfección 
de la disciplina militar se pierde sin estos con- 
tinuos exercicios ; y no dexando reposo los 
campamentos y marchas, ni sufriendo inter- 
misión sino en la estación rigurosa que sepa* 
ra los cxéicitos y endurece la tierra , son muy 
poco á proposito las mismas manos para em« 
puñar la espada , y para manejar el hazadon ó 
el arado : que ambos Estados exigen una 
grande experiencia , y que reunir^os en una 
misma persona era un medio seguro de no te- 
ner sino medianos agricultores, y malos sol- 
dados : que estas tierras que se distribuyen^ 

6 



63 £STABLSClMI£NTOS 

6 vendrían á ser hereditarías^ó volverían al 
Estado ; si hereditarias , bien presto no que- 
darían ningunas para otros propietarios : y si 
volvían al Gobierno , seria precipitar en la 
mendicidad de un momento á otro una multi- 
tud de victimas de uno y otro sexo , y al ca« 
bo de anco ó seis campañas poblar el Reyno 
de infelices huérfanos. En una palabra ^ la 
práctica de los bosUlcs parece á estos refiexi- 
vos observadores tan perniciosa » que no du- 
dan colocarla en el número de las causas que 
hacen tan freqüentes en Suecia las escaseces 
de granos. 

La situación de esta potencia la ha deter- 
minado a formar dos cuerpos de marina muy 
diferentes : el uno de un gran número de ga- 
leras, y algunas pramas para la defensa^ de 
sus costas llenas de escollos : el otro de vein- 
te y quatro navios de linea , y veinte y tres 
fragatas para los parages distantes : ambos 
cuerpos estaban sumamente deteriorados en 
1772 : desde entonces ha ocupado mucho la 
atención del Gobierno su reparación : la ma- 
yor parte de los bastimentos son de pino, 
porque el país tiene poco roble; y por conse* 
^encia son de menos dura. Verdaderamen* 

te 



ULTAAMAHIKOS. 63 

(e parece excesivo el número de navios de 
guerria para la Suecia , cuyas facultades no 
la permiten nunca el armar ni aun la mitad 
de ell.os. 

La renta pública de esta Potencia no pasa 
de diez y seis ó diez y siete millones de lir 
bras. Se coippone de un impuesto sobre las 
tierras » del producto de las aduanas , de los 
derechos sobre el cobre , el hierro , y el pa- 
pel sellado , de una capit^acion ó don gra- 
tuito, y de algunos otros ramos menos con- 
siderables I que todo es bien poco para los 
gastos del Estado; y aun en esta escasa renta 
es preciso hallar con que pagar las deudas. 

Llegaban estas á 7,500,000 libras quan- 
do Carlos XI subió al Trono. Este Prínci- 
pe , económico del modo que debe serlo un 
Soberano , las pagó , y aun hizo mas. Vol- 
vió á entrar en la posesión de varios domi- 
mos conquistados en Alemania , que se ha- 
bian empeñado á poderosos vecinos. Rescata 
los diamantes de la Corona que se habian 
empeñado en Holanda por sumas considera- 
bles. Fortificó las plazas fronteras. Socorrió 
sus aliados, y eQ repetidas ocasiones armó es- 
cuadras para mantener su superioridad en el 

Bal- 



64 XSTA:BtECIMIÉlíTOS 

Báltico. Los sucesos que se siguieron á s\l 
muerte , volvieron el Erario al cahos de 
donde le hábia sacado. El desorden ha ido 
siempre en aumento , sin embargo de los. 
fuertes subsidios de la Francia, y de algunos 
otros socorros menos considerables. En 1772- 
debia el Estado seiscientos y tres toneles de 
oro , ó 90,450® libras , que por un interés 
de quatro y medio por ciento pagaban á ex- 
trangeros y nacionales la suma de 4,070,250 
libras : y á esta época no habia en circula* 
cion mas que dos millones en todo el Reyno. 
Los negocios públicos y particulares se tra- 
taban con villetes de un banco publico .del 
Estado , abonado por los tres primeros órde- 
nes de la república. Este establecimiento ha 
tenido sus censores y sus panegiristas. Si es 
ti til ó funesto á la Nación es todavía un pro- 
blema que no se ha resuelto. 

No era la pobreza la mas peligrosa en- 
fermedad del E.eyno : mayores calamidades 
le trastornaban : todo ponia en fermentación 
el espíritu de discordia : el odio y la vengan- 
za eran los principales actores de los sucesos 
de la Sueciá. Sus Asambleas nacionales no 
presentaban sino violentas ó vergonzosas esce- 
nas. 



tTLTtAMAElKOf. 6¡ 

ñas. La Corte » el Senado » todos los órde- 
nes de la república estaban llenos de una des- 
con&inza universaU Unos á otros pipcurab^m 
destruirse reciprocamente con el mas obstina- 
do furor. Quando faltaban medios inmedia- 
tos y prontos , iban lejos a buscarlos ; y no 
se corrían de mancomunarse con los extran* 
geros , conspirando contra la patria para sa- 
ciar su rencor , su ambición , ó su avaricia. 

Nacieron estos desórdenes de la constitu- 
ción formada en 1720» habiéndose substitui- 
do á un despotismo ilimitado una mal com- 
binada libertad. Las facultades ó poderes , 
destinados á. balancear el mando , y a conte- 
nerse reciprocamente , no se explicaron con 
claridad , ni se distribuyeron cuerdamente. 
De resultas , aunque al principio todo anun«* 
daba prosperidades , empezaron a chocarse 
pocos años después de su formación. Nada 
podía impedir el choque. Este fue luego una 
continua lucha entre el Gefe del Estado » 
que sin cesar procuraba adquirir la prepon- 
derancia en la confección de las leyes ; y la 
Nadon , zelosa de conservarla. Los diferentes 
órdenes de la república disputaban con el mis- 
mo encarnizamiento la extensión de sus pre- 
jojr. ir. I ro- 



66 












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ULTAAMAXINOS. 6j 

slones de que la habían separado las desgra- 
ciadas guerras : esta facción se había echado 
en Jos brazos de la Francia , que podía tener 
interés en favorecer su sistema. La facción ó 
bando de los bonetes ^^n que se consideraba 
incluida la Rey na, hermana del Rey de Pru- 
sia, había tomado el partido de la tranquili- 
dad y sistema sumamente grato A la Rusia, 
que no quería verse turbada o distraída en 
sus empresas. Las dos Cortes , principalmen- 
te la de Versalles, habían abierto sus tesoros 
á estos facciosos. Sus principales Gefes se 
aplicaban a sí propios la mayor parte de estas 
profusiones , y con lo restunte compraban vo« 
tos , que solían lograr bastante baratos ; pero 
rara vez tenían subsistencia. Nada era mas 
común que ver á un miembro de la Dieta 
vender su voto después de haberle ya ven- 
dido , y no era cosa extraordinaria hacerse 
pagar á un mismo tiempo por ambos partidos. 
La desgraciada situación á que se halla- 
ba reducido un Estado que parecía libre , ali- 
mentaba cierto espíritu de Servidumbre que 
envilece los ánimos. No se hacían cargo estos 
nacionales de que su patria había pasado de 
un exceso á otro ; y que por evitar los in- 

I 2 con- 



68 £STABL£CIMi£NTOS 

convenientes de la voluntad arbitraría , había 
caído en los desordenes de la anarquía. Las 
nuevas leyes no habían sabido conciliar los 
derechos particulares de los individuos con 
los derechos de la sociedad^ y con las prero- 
gatívas que debe gozar ésta para la seguri- 
dad común de todos los que la componen, 

£n esta crisis fatal murió el año de 1771 
el Rey Adolfo Federico, á quien sucedió su 
hijo Gustavo III actual reynante. Parece 
que hubiera convenido á la Suecia confiar al 
Monarca suficientes facultades para sondar 
sus llagas , y aplicar los remedios convenien* 
tes. Este es el mayor acto de Soberanía que 
puede hacer nn pueblo , y 110 es perder la 
libertad entregar su dirección á un respetable 
depositario digno de confianza^ vigilando el 
uso que haga de aquel mismo poder que se 
pone en sus manos. Esta resolución hubiera 
llenado de gloria y de felicidad á la Nación 
Sueca ; pero no supo reunirse , ni se decidió 
á un partido tan necesario. Las circunstan- 
cias y ia urgencia proporcionaron y reduxe- 
ron al Gefe del Estado , joven Piancipe de 
talento y espíritu ^á hacerlo por sí apoderán- 
dose de la autoridad. Por la /evolución de 

21 



líLTSrAHA&líróS. 69 

21 de Agosto del año de 1771 que toda el 
mundo conoce ireyna como Sobefanocon las 
condüdones que quiso prescribir : 7 no que- 
daron á los vasallos otros derechos que aque- 
llos de que su propia moderacton juo les ha 
querido despojar. 

Aun no nos vemos todavía en la distan- 
cia conveniente para ocupar la atención de 
los lectores sobre la indicada revolución , sus 
circunstancias , y sus conseqüencias. El tiem- 
po es quien revela al cuidadoso historiador lo 
que le importa saber para escribir con exac- 
titud. En el Ínterin puede decirse que se ha 
mejorado la suerte de esta Potencia ; aunque 
subsiste aquel espíritu de discordia que trae 
su origen de su envejeiida constitución. Aña- 
diremos por final el eloqüente discurso alusi- 
vo alas circunstancias con que el Rey disol- 
vió la Dieta contra toda espectativa el 23 de 
Junio de este año de 1786 , con la misma 
pompa con que la habia abierto el 5 de di- 
cho mes. Por el mismo tenor del discurso, 
fácilmente se conoce , que no se hallaba sa- 
tisfecho del modo con que se han tratado los 
asuntos en esta Asamblea nacional. En efecto, 
quasi todas las sesiones se han pasado endis- 

cu- 



70 SSTAUXCIHIEIITOS 

cusiones poco útiles ; de suerte que se han 
separado los Estados sin reglar difinitivamen- 
te los principales puntos que este Soberano 
habia sometido á su deliberación. Tan recien- 
to suceso puede dar el ultimo resultado á la 
idea que debe formarse de la actual situación 
política de la Suecia. 



TRA- 



ULT&AHAJLINOS. 7I 

TRADUCCIÓN DEL DISCURSO 
QUE EL REY DE 3UECIA 

PRONUNCIÓ 

%L día 23 de junio P£ 1 786 

PARA CERRAR LA DIETA. 

„ NOBLIS , VjENEK ABLES , &C. 



jf ^fc^oiáo la ventaja del Reyno^y la me* 
yf jora de vuestro propio bien estar , han sL- 
,, do los únicos motivos de la convocación 
,, de la Dieta , a la qual quiero dar fin en es- 
yj te dia ;la conducta que he mostrado du- 
,, rante esta Asamblea , ha podido igualmente 
„ serviros de prueba convincente del amor 
fj sincero que me aním^para coa la patria. 
, , Ya que uña inquieta desconfianza taial fun- 
,, dada en sí misma , poco merecida de aquel 
„ que os ha hecho libres , y que os ha junta* 
99 do únicamente para adelantar vuestra prp« 

II pia 



yt ESjrABUCIVICNTOS 

,1 pía felicidad ; ya que , digo , un temor 
,f húaginario se ha, levantado gomo un vis- 
„ lumbre^ engañoso , ó un fueeo fatuo , y 
,j ba ametaazadd iturbar- la' iiníoiv^ la con* 
„ cordia que he procurado mantener después 
,, de 14 años por todos medios, y á costa de 
,, tanto trabajo , aun olvidando mis propios 
,, intereses j no sabré mirai ésta desconfian- 
,, za > sino como una niebla que. se levanta 
y I después de una larga y agradable sereni- 
II dad , pero que una constante paciencia ve 
„ presto disiparse y desvanecjprse. En efecto, 
„ la verdad debe siempre triunfar al fin ; y 
II aun I á medida que se hacen los mayores 
II esfuerzos parai obscutecerla, brillar con mas 
1^ claridad , y su$ r^yps penetran ,con mayor 
:,, explendor el velo con que se queria cu* 
I, brirla. .. ... . . , . . 

II Nuestros anales confirman lo que aca- 
II bo de decir* Uno de mis mas ilustres pre- 
II decesores , el Rey , con cuyo propio nom^ 
libre tengo el honor de llamarme 1 Gus* 
,f tavo Erichson , el libertador de su patria , 
f, debió experimentar mas de una vez , du- 
^1 rante su glorioso reynado esta especie de 
91 fatalidad; sin embargo vio la verdad triun- 

ufar 



líLTl^ASíARINOS. r 73 

^ far al £n ; y SU ilustre nombre es todavía 
9, el objeto de la admiración de la posteridad 
>^ aunque Ix envidia , la ligereza ^ y. el ansig 
,j de dominar p sé esforzaron como á comp^ 
^/rencia á menoscabar suReyno tan digno 
„ de elogios ; ó aun si hubiese sido posible, 
fy k ^rebatarle el cetro que habia arrancado 
,y de íis qianqs de iin tir»iOr ^^ • . u 

' ,, Efe(;ttya|nente i este alto* tribunal dp 
jp la posteridad por donde se deben juzgar 
9, W Soberanos, es el juez, á que, deben 
^, icudir i ella sola puede sentenciar con íiq- 
„^pardalidad« El juicio de los contempbr4* 
„ neos I sus censuras ó sus alabanzas son por 
:,, la mayor parte igualmente injustas ó pOQK> 
^inefeddas. r s^ fundan . sobre C9njetura$.¿ 
'„' perd el juicio de Ix posteridad reppsascdbic^ 
^, una base mucho mas sólida. La edad pr^- 
;,, sénfe considera freqüentementá á un bu^p 
n Rey cpmo:debil , al Rey justo como dem^- 
„ siadó severo: la tolerancia e$Á sus ojos u^ 
„ extesiva xróiitempladojDUi pintará un. Rejr 
„ firme y Constante cbti los colores de-u¿AÍ9. ' 
^^narca ambicioso ; pero la posteridad s¡,n 
„ odio ni: envidia, psoqimcio'XUBa sentencia 
„ mas.i'jusCai^QUcliseiálaque jiftzgua^flgVín 

áftwic ir. K » dia 



74 — ESTABLECIMIENTOS 

91 dia las diversas disensiones que han agita* 
,,.do la presente Dieta , y las miras de los 
^i que mas se han señalada ea ellas ; y tam- 
ifhi&n la que me hará|usticiai y será testir 
,, monio de mi exemplár condescendencia» 
y, de mi dulzura^ y de la confianza que he 
^1 procurada ÍJD$piraros>,al. paso que me he 
yi mostrado* pronto á todoJto que .poidiSi con- 
1^^ vienir á. vuestra^ liberud y segmidad ; y 
,, que he. separado cuidadosamente todo Iq 
», que pudiese; dirigirsede qualquier modo.á 
-,i acalorar los espíritus » ó a turbar Vluestr^jS 
-^Vdelihdradooesx porque foi^ loi.que me 
Hj- concierne personalmente lo sacrifico, ¿usto- 
^9 so y COA ánima sincero al amor que me 
i,y aním^;para coa: mi Reyno ^ y á nuestra co- 
:^ mun patria Estos sentimientois. son los que 
,j arreglan costantemente ini conducta , ,y 
,j los que he seguido desde el principio de 
», mi reynado^ £s Terdad que mis pasos han 
^, estaba fre^eixtement'e se1hbrad05.de espi- 
,y Has ea este camino ^ea:que> soío mi soU* 
^, dtud por vuestro bien #. como también el 
iy exemplo de mis ilustres predecesores han 
..fj podido hacerme perseverar , p^ro miro ,Ia 
'^esperanza, qup *aliment¿.V como/ una re- 



ULTJt AKAItINOS. 75 

,j compensa bastante . preciosa de todos mi;, 
,, afanes ;á saber, que podré emplear los 
1^ medios que á mi requisicipn me habéis 
II puesto en las manos , para poneros á. cu- 
it bierto de una jnála t;psocha ^ en cato, que 
1^ sea la voluntadidel X<^I^p;de.rqso volver 9 
II TÍsitarnos con esce azote. Verdaderamente 
li la sensibilidad de mi corgzon p^acon voso- 
H tros , de que :he dado ya ibgstaotes prue- 
99 bas, no la perderé js^maf. , ^ 

ff Ahora pende $iolp de vosotros el corres- 
19 poxider,como es conveniente 9 con vues- 
19 tra ^bedíenca I con vuestrp respeto á las 
19 leyes y á mis órdenes¿t y con. yiae^tra con- 
19 fianza hacia m^ lacQtw^ derecho de es- 
iiperarlo y exigirlo de vuestra parte. Vol- 
II ved á vuestras moradas animados de estos 
,, sentimientos. Sed en ellos útiles a vosotros 
,j mismos |á mí, y al bien común de la pa- 
I, tría : volved á tomar desde ahora cada uno 
II vuestra ocupación : pero antes que os se- 
I, paréis quiero daros todavia una nueva 
,1 prueba de mi solicitud para con vosotros. 
14 Os cedo el quarto año del subsidio que me 
,y habéis concedido. Mis vasallos por la cala* 
19 midad de los tiempos necesitan este alivio, 

ka ,9 á 



7$ ESrABLBCIM I EKTOS 

y)iá fin dtí qiie puedan lehsicerse en losaño^, 
,; mas favorables ; y me es de particular com- . 
,¿ placeada poder co^itribuir á su socorro de> 
„ un modo eficaz. , 

' ^, La presente situación del Reyno me. 
,Í bate esmerar la continúabibn del reposo y. 
,i de la paz ; y me promete una larga serie, 
yV de años , durante los quales ninguna cirT 
,; cunstancia exigirá vuestra convocación,.. 
9, Respecto que yátíds iepdramQs por muchos 
;,^ tiempo, os ^déséó las mas preciosas l>endi- 
;; dondi del Altísimo ; que cada uno de vo«» 
/^ sotrós ábrate lo6 suyos con alegría v y que^ 
;/daré constíidtemente para vosotros «n co<>t 
l'í biünVy para cada uno en particular ,vues«« 
¡i tro Rey muy afecto. ** 



o:t . 1.' V ; •• '¡ . 



i' 



-:'. p 



/ 



CA- 



ULTUAIfAJlIltOS. : JJ^ 

CAPITULO V. 

£L MSr JDJS PJiUSIA FORMA EN MXBDMH 

:una Compañia fara la India Qricntak , 
suerte dt su. tseáblcdmiento : 
earáctcr de este Príncipe. 



JL i 



ecos renglones ocupan en la Historia 
que seguímos los entablados proyectos del 
Key de Prasia. Este célebre Monarca em-. 
pleaba sus ocios militares en el cuidado dei 
enriquecer sus estados , y hacerlos florecer^ 
quando unos felices sucesos le . pusieron; efii 
posesión de la Oost-frisia en 1744. ' 1 

Embden, capital de esta pequeña Prp* 
brincia , pasaba dos siglos hace por uno de lOs 
mejores puertos de la £uropa. Los Jngles«| 
obligados á dexar Amberes , hicieron de es*^ 
te puerto el centro de sus relaciones mercanf 
tiles con el Continente. Los Holandeses, desr 
pues de haber aspirado infructuosamente pof 
largo tiempo á apropiársele , llegaron átestájr 
tan zelosos que trabajaron por llenarle paíH 
hacerleiáucü. Todo mostraba que era un pu- 
ra- 



7S XST ABLECIlál ENTOS 

rage propio para escala de un gran comercio. 
La distancia en que se halla este corto país 
de la masa de fuerzas Prusianas , podía expo- 
nerle á varios inconvenientes 4 pero Federi- 
co estaba bien persuadido que el terror de su 
nombre contendría ló&zelos de las Potencias 
marítimas. En este concepto quiso en 175 1. 
que en Embden se estableciese una Compa- 
ñía para las Indias Orientales. 

El fondo de la «aova Sociedad era de 
3>9S 6,000 libraSi dividido en dos mil ac- 
ciones. Se formó principalmente por Ingle* 
9és y Holandeses , á pesar de las severas le- 
yes de sus respectivos Gobiernos par a impe* 
¿irlo. Les babia animado á estas especulación 
nes la indeíi])i4a libertad de que debia gozar- 
se con solo pagar al Soberano un tres por 
dentó de todas las ventas que se hiciesen. 
No correspondió el éxito a sus esperanzas. 
Seis navios.sucesivamente despachados para 
la China y no rindieron á los interesados sino 
su capital , y una ganancia de medio por cien- 
to cada año. Otra Compañía que se. íormó 
*{k)co después alU . mismo para Bengala aun 
fue mas desgraciada, \Jn pley to , de que ve- 
lofimilmente nunca se verá el fia, ha sido el 

fru- 



DLTJl AMARINOS. 7J^ 

fruto de las dos empresas que se han inten* 
tado. Las primeras hostilidades en 1756, sus- 
pendieron las operaciones de ambos cuerpos: 
pero no se verificó su disolución hasta el año 
de 1763. 

Brevemente se ha concluido la relación 
de esta intentada y malograda empresa ; pe- 
ro no puede hacerse mención de su dueño sin 
que obligue su famoso nombre á entretener 
la pluma , arrastrándola á tratar, del corona- 
do philósophp, estadista y guerrero , que 
tanto ruido ha metido en el universo. Este 
revés ha sido el único que ]^a experimentado 
la agigantada fortuna del Rey de Prusia. Tu- 
vo en su juventud la inclinación y el acierto 
de preferir al ocioso embeleso d)e h^ cortos» 
la ventajosa ocupación de^s^ruirse. £1 trato 
con los primeros hombres del siglo, y sus 
reflexiones hablan madurado su talento , na- 
turalmente actiyo ,. patuf;alxnente impacien- 
te de señalarse. Desde que subió al Trono,» 
aña de 1740. se predixoque siis Ministros 
serian unos meros^ Secretarios; sus Generales 
irnos edecanes expertos ; sus Administrado- 
res de Hacienda, unos pasivos recaudadores. 
Varias felices^ circunstaiji^cia;^ jle p ropofcióiia-- 

ron 



, 8o ESTABLECIXlEirrOS 

ron mostrar desde luego á la vista Üe las na^ 
Clones su espíritu y grandes luces , cultiva-* 
das.én el retiro de su Gabinete* Penetrando 
con una rapidei; » solo suya^ el punto .deci* 
sivo de sus intereses y atacó una Potencia que 
habia tenido bien sujetos á sus Padres. La 
gaAÓ cinco batallas ;í la arrancó ima.de sin 
mejores Provincias (la Silesia} , y hizola paz 
tan á tiempo como había hecho la guerra; ^^ 
Otras bien complicadas circunstancias lo 
^menaz^on su total ruina ; ppro su valor ^ 
•su pericia ihilitar,y «u fortuna, (*):le hido 
ron triunfar de la Europa conjurada' contra 
su suerte ; y por ^ tratado difinitivo de paz, 
'firmado en Hübertsburgo á 1 5 de Agosto de 
♦1763 , qiied^ riiió yiflorioso. Redondeó coit- 
^Sideráblcmentt sutf principales Estados conía 
*Pirüíia'É:5íl,y'6tfós distritos contiguos en 
1773. por él tratado del iniquo desmembra-' 
mienfdcte la Polonia , borrón de la Historia 
' del siglo , que ha ^manchado la memoria de 
Federico, igualmente' que la délas dos gran- 
des Emperatrices j la prudente Maria Tere- 
•■■ • :...■./..:• , . , 53^ 

('^).Lo fue muy. grande' Isabel primenu 



szM s>S" GaCalia»/P«ro ha Ueaado di» 
gloría i este insigiiegtfettero en uüa ayaii2a^ 
da edad la heroica acdoa de h^ber hecb« 
temblar á su jór^n rival, presentándose xx^ti 
admiración jr aplauso de la £uropa como u» 
TÍejo León I <lvtt* üale de sil morada^mgíendo 
y sacu^eñdo $u melena. Siempre se hahia 
mostrado fuerte ; aprovechó esta ocasión do 
mostrarae^justo :^no obró como ambicioso con¿ 
quistadetycónio codicioso negociante , com# 
lisurpador político fdetuvo sí^el ímpetu del 
ardiente Josef,y salvó el Imperio de sq 
opresión con la par deTeschen eni778. 

A lo grande y osado)de sui empr esai M¿ 
be unir est« Príncipe un secretó imjp^tra- 
ble en los m¿d»s. Hh mudado el <írié' de U 
guerra y qué se jn^gaba perfecto » y es ti 
maestro de-nna táctica COjda nueva :1a celeri*» 
dad de lastaHÍrchás^i^ ^xceleácia delosdaib^ 
pamtatos, el érden dé^^s bataifes faaíi itÉt^ 
do atónitas á todas las Naciones : no se cesa de 
admirar esta inviolable disciplina de sus tropas 
á qué sigue la victoria ;'e$te mecanismo de 
subordinación que de muchos hace un sold 
cuerpo ;<u]ros movimientos, sabiameíQtedi^ 
rígidos por una única impro^ion i obían á un 
Twr. IV. L ticm* 



^2 ES7A^ir«lio^9T9S 

u jF pfcseaí;¿«^Q ^^^ímk4t^Vf^ la Hi|toj;i« 
aMeñsQM pocos mo44^Si;W sabido i^icar de^ 
9ns mismasi£aUa$ n^ati'Wiitt^ ^ue otios Ge- 
nerales de. sus felitíei sdcmos. Ei\.#i»i9eB^* 
pre muestraFededcQ lA<9«&ii4f|ff90!^« 4$;^»^^ 
liéroe guerrero. La opioi^üíígu^ )i|giameÍDto 
se ha grangeado de $iv taleotef.: la lA^morja 
¿empre presente de sus accionei i¡uMi.f eota 
emial de í94»oqo»oo0 dé lifara^^ vo tesprp.d^ 
djDSQteatos millones : una grande econcfiníai uu 
poder absoluto ; una pobladpn de seis millo* 
nes de almas ; un .exérdto de .doscientos mil 
lipfnbres ,:.todo asegura su . tranquilidad^ 
... t ^ esta Bo ea menos^activó: ^iie á la. ca- 
Ve¡(« de lote^otps. I4 gl<uriosa amblcioa 
4e aspirar á la admiración de Europa , y aun 
i Ift de los mismos pueblos de que. }ia sido 
a) ierror j el deseo ^mbien de.repfajcar loü 
dafiosde.laguerra coa los beneficios de la 
f^ f y su genio eficaz y laborioso, le haA 
liecho aplicarse con el mayor cpnato^y ua 
trabajo improbo á tpdos los ramos de la Ad- 
ministración pública. Ha procurado atraer 
todas las artes, y asociarlas i su gloría. Ha 
asociado y protegido eficazmente las ciencias^ 



vináUAJUvos. 83 

que ya habían empezado á hacer algún asien* 
to en su Corte. Ha reformado los abusos de 
la justicia, Y dictado él mismo sui leyes qué 
yemoi eta el célebre Código Federico, Ha d^ 
tablecído un orden invariable y sencillo en 
todas las partes del madejo municipal y eco- 
nómico. 'Pt^rsUadido que la autoridad del So-^ 
berano es ufl bren cómtín de todos los vasa- 
llos , les ha dado la libertad de hablarle y de 
e^btrle. Consagra todos los mstantcs de su 
Tida al gobierno de sus pueblos, y á los 
negocios <lel: Estado. Aun también sus ocios 
llevan el sello déla utilidad. Sus obras dé 
Historia , de moral , de política , se ven lle« 
ñas de verdades prácticas : hasta en sus poe* 
sias reynali ideas profundas y propias i di« 
fundir sos luces. Sotwé todo , ha sabido aca« 
ridar ma&osameAtc los hombres de letras pa< 
n atraerles i su partido ; y nó es poca vic- 
toria la: conquista de los Philósophos para 
hacer resonar el darin de su fama* ' 

Por desgrada, no han sido tan útiles i 
sus vasallos una gran parte de sus tareas go^ 
bemati vais , cómo debia esperarse de un Príq* 
dpe Can capar, porque nd ha» sido tan bien 
entendida* f óquizás porque las ha obhrui* 

La do 



$4 £ST A BLBCW lENTOS 

do la sed del ojpo. Ha continuado ésteMonar-^ 
ca dexañdo á lo$ Judies al frente de la casa 
de moneda » en la qu^ ban introducido ub 
gran desorden^ No ha socorrido los ricos ne- 
gociantes de sus provincias 9 ^ue habian ar- 
ruinado sus opejracipnjBS^ Ha puesto en sus 
propias manos las mas cowiderables inanufac« 
turas del país« ]EIa llenado s^s Estados d^mo^ 
nopoUos /d^struidore&.4c toda industria. Ha 
abandoqado a la codicia de extrangeros pu- 
blícanos Ipspuel^lpsde que ha sido el Idolp.^ 
Esta conducta ,ha inspirado; una desconfianza 
tan universal , fuera y dentro del Reyno, 
que sin temeridad puede asegurarse que se- 
rán inútiles los esfuerzos que se hacen para 
resucitar la Compañiá de E^bden. 

No e^ el Aias acertado sisiémk tener es- 
tancadas en los cofres del Erario tan gruesas 
cantidades , que circulando darían la vida al 
cuerpo político ; pues las riquezas persona- 
les , que pi^ede disipar un reyef , deben te-i 
Aer por b^se la riqueza nacional que nunca 
se agota. También es principio muy errado 
agoviar los vasallos ^ bazo el intolerable yu- 
go de una administración violenta y arbitra- 
ria. No es debido ni conveniente (:argar exór- 
i ,i bi- 



bitantesdcfechos sobre las personas y. Jos con- 
SIUMS9 qpue.sofoicaa d cukÍT4i yrla indnstña/ 
. Tampoco' haceos >li«mor:p las:^glóiiar:'¿t 
este Soberbio la; sobcáda: rgonidefiéemleKiii 
que^ Itt manifestado pao^ cóir los^ Generales^ 
Oidalesy y Soldados dé sus ezércitoSi..Soltabs 
la rienda al fiiror>¿ k avahda ;, td xiesenfire'» 
JkQff demás rhorforciB;^[ue. oxdinarii^Béntb 
acompañan, las armaSb: Loís incendios^ los ron 
faos , las talas , laí extorsiones , ks isijüsácias^ 
las violencia^ 9 han sido su funesta conseqüeiH 
cia prectsav J^a gnerra^c^icraei^ce^os ^nnncíis: 
es un terrible ajBOte deila espebieJiumanal 
El que 1er titile. e& su numo diebeitemplar sst 
rigor ; no> dexarse tUcvar . de* bt codicia y . la 
yengánzavó^ encfmo/;ji^amofitoAaic mise^ 
xks sobra aii^riásJ jSliiespétq ^ h. Isumániif 
dad, la buena fé ,él decoro , son^^mas caf 
timables prendas de un. verdadero héroe. 
Obscurecefárstempre las gloría5\de Federica^ 
marchitará Éas knreles ^ k iopresioq f duro 
tratamiento ^hJecho sufrir a: la real .excels» 
familia vecina .suya^ ;^ 4. quien según. conji^ 
niaá sus ambiciosas ideas /quiso mas bien te- 
ner yiolentamente por enemiga. , ,que> p^ 
aUisidap neutcalM.!; : . í^^j .. .1 ;.:o!i 

Apar- 



86: XSTAALXOnUSHXOB 

:i. Apartemos imyista^eaquel espectáculo: 
Tokraiiiofilah^cki la heaigmdadyinc^igescia 
]pi€ficácíáj coa qaerQiífe8tos;]ilt¡inos añés ha 
pn»DM¿d«tlaiagricüllimií y: la isdosdria coft 
sw'quantiasosy fre^pientei S00DKI06 : atenda* 
mós: al honor :f ue lo hace este gran Monar-* 
ea ¿onsiicónsonuida prftáencñyicoii si» acea-^ 
díadapoUcica^^naotentenda en respeto el be^ 
Hooso Continente de^nropa , llevando con 
pnlsa fijqne la balanza^ « . Pero cese aqui es- 
ta sencilla relación de tan laudables hechos. 
I>ebeiya;éi¿ .plttina:paffar.si| curso.* ^^) £1 
faéiOQiifue hasta ahora ocupa abs timas, ha 
&neci4o!SUÍ»iUante carrera. Ha pasado él 
granFedesico áJa eterna mansión de los mor- 
tales) eL.£7)dei:Ag0sto del presente año ; de 
17861^ los 75: dej edad^infati^tUa hasta ti 
uhímoísufi^pirc. -:•:..:.:/ ^*. ^ I -íi---^ 
.'.• Sú fama existe, será eterna eqles siglos 
su memonat ¿Pero quál sepá^^ta? ¿'Lapos- 
teiíla^: pronunciará á ^u favor la sentáicia, 
ex6mmido sus glorias, ó le calificará deiPrín- 
cipe tirano , sanguinario y TÍolento , astuto ? 

(*) Se e¿tbff'fl¿ribien- gS !a ffblída tféta mucr- 
doestepámfoquando He- te del *Ilaf dé Pnisit. ^ 



I A qué luz colocará su efigie en el templo 
de la indoi^aUd^i? Ac«Qí H 4d^4 futura, 
calculando la suma de bienes y de males con 
qae agii«da y ali«rp^y4qi«Dta l^a^q^pj^r 
dp «ste Vtím» W9«Im^«^ AWHM9k.4^t4^ 
años de: reygD^%4A»Wtf:\wtf4k^^ 
los primeros ftSo|t>relle^n)r4 }o^ segundos , y 
le mantendrá en el goce d$l común aplauso. 
Se enxugan las lágrimas ; la tierra absorve la 
sangre derramada ; se olvidan los dts^siUpsi 
las acciones heroicas ó felices, quedan! «ikas 
profundamente grabadas en la imaginación. 
Las hazañ^ délos Príncipes de.famoao non^- 
bie son.como lafi estátim ^olosale$ i de i^eroi 
notamos ;^i|p];mi/jades ^ nos p^pr^qen. faorrt^ 
bles: en distanci;i » logrando la ventajosa pro»- 
porción de su lejos, oausan^ admiración* 



CA- 



i CAPilTÜLO VL 

ll • '' . ... / • - . './'.. 

S&<'ÍNTA' KOTICIJ Í>B £M VAS4 DS 

^Bründembm^go i^mmdé ks Ettádospm 

jtanaiidid dilCádigQ 
••'i • Federico. 



jt^ O és" ¿ecesaria ,' pero sí oportnnalá di- 
gresión que forma este capítulo. Siempre se 
h'á ido insítniyendo'áliectof del estado de las 
Naciones que hah ténidofugar en e^táóbta: 
Ha llegada áiiaéJcrse taoí principal, la Corte 
de Berlm ; ha tenido tááta ^arte sid Sobera- 
no en los negoció! dt la Bürópá ;lÍa hietidó 
tanto ruido en nuestros días el rumor de sus 
armas I que no pueden omitirse razonable- 
mente estas noticias , cuyo enlace con el ca- 
pítulo anterior compone un todo conducen- 
te para un fundado conocimiento de esta Po« 
cencia. 



-AJ 



ULTRAMARINOS. S9 

I. 

La Casa de Brandemburgo sin ascender 
á su primordial origen , que con todas las ge- 
nealogías se pierde en las tinieblas de tiem- 
pos fabulosos I debe su mas conocido princi- 
pio á Tissilon 9 primer Conde de Hoenzo- 
lern por los años de 800. Su décimo Nieto 
Conrado L (hermano segundo de Federico 
V. que continuó el tronco de Hoenzolern } 
fue primer Burggrave de Nüremberg en 
xaoo. (Burggrave quiere decir Gobernador 
de Ciudad en su original sentido) y es el 
que se cuenta por tronco de esta Casa. Su 
séptimo Nieto Federico VI. Burggrave de 
Nüremberg , fue el primer Marggrave de 
Brandemburgo y y Elector del S. R. Y. con 
iel cargó de Archisumillér de Corps el añb 
de 14 17 en la Dieta de Constanza por el 
Emperador Segismundo : ( la palabra Marg- 
^a ve /esto es , Marqués , quiere decir en su 
sentido original Gobernador de Fronteras. } 
Habia estado esta Dignidad en nueve dife- 
rentes casas » y los últimos Marggraves ha- 
hiah sido los de Misnia : quedó desde este 
T02i. ir. M tiem- 



90 SSTABI^CllCllNTOS 

tiempo hereditaria esta Dignidad en la de 
Brandemburgo. Su hi)o y sucesor fue Fede- 
rico IL llamado dientes de hierro , reunió la 
nueva Marca que estaba empeñada á la Or- 
den Theutónica » parte de la baxa Lusacia, 
y hizQ algunas otras adquisiciones todas jus- 
tas : adquirió el derecho á la PoJÉerania por 
convenio con sus Duques ; tuvo la gloriosa 
moderación de haber rehusado dos CoronaS|la 
de Bohemia que le ofreció el Papa , y la de 
Polonia que le ofrecía la N adon » magnanimi- 
dad propia de su espíritu , que coronó» reuun* 
ciando el año de 1469 en su hermano y he- 
redero Alberto todos sus £$tados con la 
corta reserva de 6@ florines de pensión, con 
la que vivió en retiro hasta el año de I47l* 
que murió. 

Alberto 9 llamado el Aquiles por su va- 
lor 9 el Ulises por su prudencia , mantuvo 
los derechos del Burggraviato de Nurem- 
berg : también adquirió el Ducado de Cros- 
sen en Silesia : murió en 1486. Su hijo se- 
gundo Federico el viejo llevó los Estados de 
Franconia ; fue Primogenitor de los antiguos 
Marg:^raves de Branderaburgo Bareyth Co- 
lumbach , que adquirieron el Ducado de Prur 

sia. 




VLT&AHA&INOS. pr 

sia^y el derecho á la sucesión de Cíe ves, 
cuya rama se confundió, y unió después con 
su tronco. 

El Primogénito de Alberto fue Juan L 
llamado el Grande, y el Cicerón de Ale* 
mania : murió en 1499. 

El Primogénito de éste fue Joachin I. 
llamado el Néstor , que reunió á las Marcas 
el Condado de Rupin; fundó en 1505 la 
Universidad de Francfort del Oder : murió en 

Su hijo Primogénito fue Joachin II lla- 
mado el Héctor, que abrazó el Luteranis* 
mo en 1 5 39 , adquirió los Obispados de Bran- 
demburgo , Havelberg , y Getbuss , que 
agregó á las Marcas , y después el Arzobis- 
pado de Magdeburgo para los otros hijos: 
murió este Príncipe en i^Ji» 

Fue su Primogénito Juan Jorge : en su 
tiempo vino a extinguirse la rama de fiareyth, 
y Anspach, cuyos Estados repartió entre sus 
dos hijos , segundo y tercero :.Christiano 
(el mayor de estos dos) es el Progenitor de 
la que llaman nueva rama ^ ó rama: actual de 
los Marggraves de Brandemburgo Barey th, 
ó Colombach en Franconia , y Ernesto el 

M 2 Pro- 



^2 £STABL£C]MI£]Sír0S 

Progenitor de la actual de Anspach también 
en Franconia. 

Fue su Primogénito Joachin Federico, 
que murió en 1608 , no habiendo ocurrido 
cosa memorable en su tiempo. 

Sucedió su Primogénito Juan Segismun- 
do , que casó con Ana , heredera del Duca- 
r do de Prusia, del de Clfeves, y otros dere- 
chos : por mas brevedad se omiten los nom-* 
bxes de las hembcas , y los át los demás hi-^ 
jos, entre quienes se repartian parte de los 
Estados I que por lo regular volvian a unir- 
se á la linea Primogénita ; pero. Ana de Pru* 
sia merece alguna excepción. Era hija de At 
berto Federico 11. Duque de Prusia,y de 
Maria Leonor, hija mayor de Guillermo, 
Duque de Cleves ; era Nieta de Alberto, 
Gran Maestre de la Orden Theutónica , y 
píimer Duque de Prusia,éste era hijo ter^- 
cero de Federico el viejo de Brandemburgo 
Marggrave de Anspach y Bureythya mencio- 
nado ,^ cuyos dos hermanos mayores habian 
formado Jas ramas de Bareyth,y Anspach 
qae se extinguieron*, y TÍnieron al tronco 
cómo se ha dicho. 

Prusia en latin Barusia^ tiene, su étimo- 

lo- 



ULTRAMARINOS. 93 

logia de la palabra Bo , que quiere decir cer- 
ca , y de Rusia f nombre de un brazo del rio 
Niemen , brazo que hoy sé llama Memel. 
Fue habitado en su origen aquel país de Ril- 
aos , Sarmams , y otras naciones bárbaras^ 
donde se mantuvo mas tietnpo la Idolatría: 
por los años de icoo. San Alberto fue el 
primero que les predicó el Evangelio , y re- 
cibió la corona del Martirio : después se es- 
tableció y dominó en aquel país la Orden* 
Theutónica , que habiendo quedado vencida 
en las guerras con la Polonia , ésta se hizo 
^ueña de laPrusia citerior del rio Vistula , la 
agregó á la Polonia , y se llamó Prusia Real. 
Quedó la parte ulterior á la Orden » y ha • 
hiendo elegido por su Gran Maestre al ex- 
presado Alberto de Brandemburgo ^ se hizo 
dueño de ella con el título de Duque , crea>> 
do por Segismundo !• Rej^ de Polonia, y he- 
cho hereditario en esta Casa con la obliga- 
ción de prestar & la Polonia el acostumbrado 
homenage. Se llamó dicha parte ulterior Pru- 
sia Ducal , quedando los Theutónicos ente- 
ramente despojados de aquellos Dominios. 
Fundó este.Príncipe en 1544 la Universi* 
dad de Konisberg. 

El 



94 fiSTABLCCIMIEMTOS 

£1 expresado Juan Segismundo fue por 
su muger , como se ha visto , Duque de Pru- 
siar , de cuyos Estados entró en posesión en 
i6 1 8. En el de 1614. Ii^bia dexado la Secta 
de Lutero , y abrazado el Calvinismo por 
adulación á los pueblos del país de Cleves 
que en breve habian de ser sus vasallos , mu- 
rió en 1619. Por avaricia fue Joachin II. 
Sectario de Lutero , y por lisonja lo fue de 
Calvino Juan III. 

Jorge Guillermo su Primogénito, cuyo 
reynado fiíe muy trabajado de las grandes 
guerras de Alemania 1 y el Norte por aque- 
llos tiempos , murió en 1640. 

Federico Guillermo su hijo único , por 
sobrenombre el grande Elector , y de donde 
empieza la época de la mayor Grandeza de 
esta Casa , fue el restaurador del eclipsado 
expiendor de sus Padres , y el fundador de 
las glorias de su hijo y nietos : entró á la po- 
sesión de sus Estados sin tener que poseer ; la 
mayor parte enagenada , y la restante arrui* 
nada y desierta, sin conocerse las cuidades y 
lugares , sino por las ruinas y las cenizas que 
no dexaban crecer la yerba; supo recuperar- 
los , y representar los primeros papeles de la 

Eu- 



ULTRAMARINOS. 6$ 

Biiropa,a¿ ea la$ grandes guerras, como 
ca los tratados de paz , siendo igualmente 
grande en la campaña » que en el Gabine- 
te : recobró lo perdido , y adquirió mucho. 

£1 año de 1642. habia recibido como sus 
antepasados la Investidura del Electorado 
del Emperador Ferdinando III ; y la de la 
Prusia Ducal, en persona, del Rey de Po- 
lonia Ladislao , con la obligación de pagar 
anualmente 120® florines, y no hacer tre- 
gua ni paz con ios enemigos de aquella C o* 
roña. Supo serlo de ella ; y el año de 1657, 
en la paa^de Velau , no solo fue relevado del 
tributo y fino reconocido por Soberano indo* 
pendiente de dichos Estados 1^ aun contra la 
Toluntad de los mismos Prusianos : le cedió 
la Polonia , los Bailiages de Labemburgo y 
Butau » entre la Pomerania , y la Prusia: 
convino en que la sucesión de Prusia se ex* 
tendiese á los Marggraves de las lineas de 
Franconía ; y se renovó la alianza , prome- 
tiéndose recíprocos socorros: este importante 
tratado se ratificó en Braumberg. Por el cé- 
lebre tratado de Westphalia de 1648. adqui- 
rió la Pomerania Oriental , ó ulterior , sien- 
do barrera -el Oder : por la citerior , de que 

le 



gó SSTABLECIMIENTOS. 

le habian hecho dueño sus armas , y restitu- 
yó á iaSueciaySe secularizaron á su favor 
Halberstadt , Mindea 9 y Camin , cuya po- 
sesión se le dio , y la de los. Condados de 
Honscein , y de Reycheinsteín con la suce- 
sión de eleves , y la espectativa del Magde- 
burgo. £n 1665 agregó el Señorío de Re« 
genstein (por muerte del Conde de Fetem-* 
bach que fue degollado en Viena) como feu- 
do de Halberstadtfá cuyo £stado correspon. 
diala reversión. En 1667. compró la Baronía 
de Bourg , por el tratado de San Germain de 
Laye. £n 1679. adquirió en propiedad los 
peages de los puertos de la Pomerania ulte^ 
rior , quedando el Oder por límite , á excep- 
ción del de Damne, y BuUav para la Suecia, 
dando ésta lóo® ducados Alemanes de in- 
demnización al Elector , con la obligación 
éste de restituir á la Suecia los demás Esta- 
dos d^ la Pomerania citerior ó Sueca , recoa* 
quistado 9 sobre ella; y de no socorrer la Di* 
namarca. El añp de 1680. entró á perpetui- 
dad en la posesión del Ducado de Magde- 
bourgo , cuya Investidura recibió del Em« 
perador Leopoldo el añp de 1685. ^'^ ^^ ^^ 
j 686. recibió la delcirculo.de Swibus en Si* 

le. 



lesk sobre la que teiiia pretensión de otros 
-derechosa/irr ,:;'•». f. -y : :/.../; 

Por estos misDios tietaipos iib4 esqua^ra 
suya de suelve ^ pequeños uAvioi apresó un 
navio de guerra Espafiol que condpxo á ILor 
nisberg para indemnizarse de Jk>s. subsidios 
qwle debía h España t^ontemporaneamea* 
te-wuL Compañía de Negociantes de Embr 
dem, bazo de' su. protección y soberanía» 
fundó en las Costas de Guinea la Colonia de 
Gro^nderichsbürgo para, el pm^cio^ ]^ 
lomentó éste en todos! SUS: Estad^s.^.y la^ 
Ciencias y las Artes iaguerreó , y civilismo 
sus pueblos : restableció, ó por mejor decir, 
fundó en 1655. la Universidad de X>uisburg 
en el Ducado de Cié ves : dio gran protec- 
ción á los refugiados Franceses :. administrp 
justicia : estableció tribunales , y buena po- 
licía : facilitó la navegación de los rios, é 
hizo el célebre* Canal de Qon^unicacion, del 
Oder con. eL.Spree , que atraviesa Berlin: 
sostuvo crueles y dilatadas guerras : manejó 
grandes negociaciones , y complicados inte- 
teses : se hizo amar y temer.; puso sus rentas 
en buen estado , y fué de¡ 1^ gloriosos Prín,- 
cipes que ha. conocido la Europa. iCasó dps 
- TOM. ir. N ve* 



98 E9TABI.SCIKIXNT0S 

V)eces; del primer matrimoniocon Luisa En- 
riqueta , Princesa de Orange , tuvo á Fede^ 
ikó^^V^'^t^ttíótiy dels^oaidDxon Dorotea 
die Holstheni) desdendeo if^s Marggraves de 
ScHuedt; ! murid ^n- x688LÍ 1 . 

Federico Itl< del nombre comq Elector, 
y primeMcptúo Rey^desdÍR i^oi. continuó 
éi j^ktt de'toiáüm^ntbsde súCasa^y con hsü- 
b^f •ad^tiiYid;o;la Corona Biealí, parece les di^ 
xo á sus. sucesores : acrecentad los medios dé 
Mantenerla ^f ara hacc$ros;fligncís dersostener 
t:bn Mágest^ la gloria de llevarla sfundíS 
la Universidad de Halle : hizo echisas en ei 
rio Saale para hacerle mas navegable , y fa* 
cilitar el tomercio.de suial:fue vanaglorio- 
sa y de genio muy dado 41a ostentación: 
aunque tuvo, golpes de pródigo, supo hacer 
gran caudal. Era de un personal tan feo, que 
algunos le dan el nombre: ó epíteto de Hiso- 
po de Alemania : el año^ dex696, vio su Cor- 
te la celebre Embajada del Czar ,ven que es* 
te Soberano hacia de criado de stt propio Em- 
baxador M. Fort , singularidad de aquel 
Monarca I corriendo varios países cultos de 
Europa , qu¿í Id proporcionó adquirir con 
fukicia ¿1 renombre de Grande. ^i 



ULTKAlfARIKOS. 99 

Parece fue por estos tiempos la época en 
que favoreció una misma ambición a los Prín- 
cipes de Alemania : Guillermo , Príncipe de 
Orange i puso sobre su frente la Corona de 
Inglaterra ¡'{lernesto, Duque deHanáorer, 
ascendió á k Dignidad Electoral y y no veía 
lejos de sus sienes la misma Corona Británica: 
Augusto , Elector de Saxonia , se abria el 
camino déla de Polonia; y Federico III. de 
Braudemburgo había/batallado con el pro-r 
yecto de la suya.' Para disponer el ánimo del 
Empedrador Leopoldo le cedió el circulo de 
Swibus en Silesia por la espectati va del Prínt 
cipado de Frisia y fiaxonía de Limbpurgo^ 
sobue lai que tenia conocidois derechos*; . 

De Augusto de Saxonia que necesitaba 
dinero compró la advocacía de Qüiedlim»' 
bourgo » la de Petersljergiv^ Halle ^ yotrol 
derechos. Adquirió también de la Pcfloniae^i 
1 699* por'tratqdó ^ rdesl^'uei de ki guerra 
con aquella Corona » elterritotío de £1*^ 
bing en la Frusi^iReal.' En fin ,.eníi7oo, 
logró 'en. Vienk por. itratadak; Corctna .que 
tanto deseaba Xa lobtuva por jkoíSkbcmibr^ 
dados al Emperador Leopoldo ^ mantenidos 
por «1 Ble«Qr.dmwiia.l?c,guerrí * y uaawi 

Na. Com- 



f¿Cf> £STABL£Cr&U£:NXOS 

Oompapía 3e guarnición «n Phillísboarg ; por 
el voto para Rey de Romanos al Archidu* 
que Jósef ; |>orque ñiese siempre de concier- 
to con el. IBiáperadorv porque le perdonase 
Ips subsidios que le debía i pprque la Coro* 
na Real n9!aherasé:l]ift'i9bligiciónfs de sus 
Estados de^Alenoiaaia. £q fin , quedó Rey de 
Prusia ^baxp de laS( expje$adas condiciones. 
La PoIonikcbUQiJioma y Ja/Orden Theu* 
tónica quisiec¿a^votéxtáf r: -de las^demb Po- 
nencias y linas disimularon^ otras casi no pen* 
saron sobre esta novedad : se hizo en Konis* 
berg su 9cxlémne:CoroáiadjOiieátÍ7oi.Insti^ 
myó {lárn .^knayor . celebridad^ ty . como : acto 
en memóriadelaSoberanxaivia; Orden Real 
del Águila negra : tuvo gran parte^estáóiue- 
vo Moná#ca en los sucesos de las guerras dé 
la 'docesioac&Espgña por muerte de nuestro 

Su mbger la Reyna, Sóphia> Carlota. era 
Princesa de grande .espíritu; talentos t y 
amorá laslet^as* Bazo de su protección» y 
á qsfuerzos Jkujros^^ se fundó laRéal Aoadcr 
íñia de las Ciencias eor Ser bflL Pór'»té tierna 
po florecía el gran Leibnizr: este bélebre y 

Üabio Pkilósopbo 9 erector de tanfiamoso esr 

■^- oj . . y, . ta- 



ULTX A MARINOS. " lOl 

tablecimiento » y cuerpo respetable de la Re- 
publica literaria , fue su prinier Presidente. 

£n Marzo dé 1702. murió el Rey Gui- 
ilerxno de Inglaterra : por su muerte pasó 
Federico I. á sus Estados de Cíe ves á'reco-? 
ger la sucesión de Orante > que le disputó 
el Príncipe de'Nasau: los bienes de esta su- 
cesión consistían en el Principado deOrange^ 
el Condado de Meurs , el de Lingen , ¿cc^ 
Y otros Señoríói;. y ea; fondos de. tierra , si* 
tuados en Holanda y Celanda. Compró los 
derechos de algunos pretendientes á estos £sr 
tados , y tomó posesión de los que pudo. Por 
el mismo derecha de ésta sucesión en 1707» 
que murió la Condesa deNenkó.tUrs-ChalonSy 
adquirió el Señorío de Neufchatél , y Ve? 
Uingen,á elección del Consejo de la Regenr 
cia de aquel Estado , que juzgó por mejor 
entre otros pretendienbsselDjsr echo del Rey 
de Prusia , de quien gustosósquisiéron sus ha- 
bitantes pasar á ser sus vasallos : ambas suce- 
siones las aseguró por el tratado de Utreclu 
Por la extinción de los Condesde Mansfeldt 
se puso en seqíiestro esté Estado entrjs sus 
manos , y las del Elector de Saxonia. Com- 
pró en Westphalia el Condado deFecklem- 

bur- 



I o 2 £ST ABLXCIinXNTOS 

burgo del Con4e de Solms^Braiinsfels. 

La Francia había renovado con este Mo- 
narca las negociaciones de la paz en Getrui- 
demberg , y dispuesto los preliminares para 
Utrech quando le cogió latmuerte en Febre- 
ro de i/f ^- /. - 

Su hi|o único , Federico Guillermo , se- 
gundo Rey de Prusia» por el tratado de la 
pa2 de Utrech en 1 1 de Abril de 171 3 , se- 
guido en el de Í7i4deldeRastadt á 6 de 
Marzo ; del de JSaden en Suiza , a 7 de Sep^ 
tiembre; y del de Barrera en 16 de Noviem- 
bre de 171 5. aseguró su nueva dignidad :füe 
reconocido Rey por la Europa; la Franda 
se obligó á darte el tratamiento de Magestad 
que ha rehusado dar á otros Monarcas : ad- 
quirió en tranquila posesión la sucesión de 
Orange I exceptuando, el Principado de di* 
cho nombre que cedió á la Francia , y los 
bienes de lá sucesión de Chateau-Beliard en 
el Condado de Borgoña ; pero conservando 
él título de Orange , y erigiéndose el Con* 
dado de Meurs en Principado á su íavor^ é 
íjgualmente en toda soberanía el Señoríp de 
Neufchatel , y Vellingen : también adqui- 
rió por dichos tratados el altoQuartel de 
- Guel- 



ULT&AIIAKINOS. I03 

OueldreSjó Gueldres Española con sus per* 
tenencias ; la Ammónia , prefectura ; el 
fiayüage deKrikembek;y el pais de Kesel, 
debiendo mantener la Religión Católica. £n 
271$. envió al Regente un Embaxador £x- 
^aordinario para procurar masestredia unión 
."^on la. Frauda. 

£a 1720 1 por el tratado de Stockclmo, 
^^ue finalizó la guerra del Norte, adquiíió 
^obre laSueciala. parte citerior de la Pome* 
zrania que hoy goza esta nueva Corona » ca- 
^a adquisición les, ha sido á estos. Soberanos 
<le considerable importancia ; pues Stetiui y 
Jas desembocaduras del Oder , les dan muy 
<onocidas ventajas á sus Estados para el Co- 
mercio.. 

En 3 de Septiembre de 1725. hizo el trai- 
tado de alianza de Herrén hausen ( sitio de 
recreo inmediato á Hanno ver) con el Rey 
de Inglaterra ,.con quien tuvo una entrevis* 
ta en el viage que hizo á sus Estados Electo- 
rales aquel 'año. A esta alianza debia unirse 
la Francia ; unión que suscitó la de nuestro 
tratado deViena con el Emperador en dicho 
aao de 2^-. . I 

Di- 



1 04 SST ABLKCIKIBNTOS 

Dicho Federico Guillermo fiíe un Prínci- 
pe de grande espíritu , valor , talentos , y con- 
ducta: mantuvo sus derechos; adquirió otros, 
Y algunos Estados de importancia que unió 
á la Corona ; juntó un soberbio caudal : pu- 
so en un estado de rigurosa disciplina la tro<- 
pa : hizo grandes aumentos en el comercio: 
procuró sólidas ventajas á su^ Estados : llegó 
á mantener 80® hombres : fue respetado , y 
buscado de toda Europa ; y murió en 3 1 de 
Mayo de 1740 » dexando de la Reyna S01- 
phia Dorotea de Hannó ver , entre otros, á 
Federico Carlos , Rey T^cero de Prusia, 
que subió al Trono á los a8 años de edad. 
Este-fes el Príncipe ^ue ha ocupado nuestra 
atención. Adquirió la Silesia , la Oost-frísia, 
ía Prusia supeiíor'l &c. Adqmrió, en fin , el 
altó nombre que sabemos. Las Monarquias, 
las grandes casas no suelen formarse en po« 
eos adds : las ensalza una continuación de 
hombres grandes , y circunstancias dichosas. 
Federico Carlos , hijo y nieto de Héroes , 
los heredó, los imitó, y los ha excedido. Ha 
baxado al sepulcro , dexando á su sobrino y 
heredero , Federico Guillermo , los Etados 

sí- 



ULTRAMARIlfOJ.' lof 

Siguientes que componen en el día la Mo* 
narqnía P#usiáiia. (*) 



II. 



El Principado de Ntufchastel^y Va^ 
lUngin , Estado situado enti e el Gondadb de 
Borgoña , loi Suizos , y los Grisones '; por 
la sucesión de Orange. 

En Franconia , el Burggraviato de Níí- 
r^»f¿/iy que hoy es solo uii Título, - 

En Westphalia éí Printípado de 0w/- 
frisia , cuya capital es Embden por la espec- 
tativa dada por el Emperador en 1700. £1 
Principado' de :Afí»irn; por el tr«t:ulo d6 
Münstef , El Cóhdádp de Fecklcftifcurg , y 
toM. ir. /O la 

(♦) La Corte de Berlín acíitja de morir en 1786, 

tiene un extraño modo de llamado Federico Según- 

contar ' sus quatro Reyes.,. /<lo,re?pccto.á su Abuelo, 

A Fi^deríco Primerq su^jq- y. al. reinante llaman F^ 

dio en 1713 ..Federico derico Guillermo II. por 

Guillermo , qyc también el mrsmo' principio : mas 

llamaron Primero , consí* natural era decir I. II. III. 

(Icrando unido el nombre IV. que no hacer esta.di»» 

de Guillermo al de Fede-. tinaón^ con . el seguodo 

tico: sucedió i éste en 1740 npmbfe. 
el célebre Feclerico que 



lo6 ESTABLECIMIENTOS 

U mirad de Lipstadt capital del Candado 
de la Lippa por comjpra. £1 Condado de 
Mictherg por compra. £1 Condado de Lin- 
gen f solo dicha Ciudad su Capital , por la 
sucesión de Orange. £1 Principado de Meurs 
p¡9r;dicha suce^oujy por la misma el Du- 
f«4ft:j9e Oms t cpyas principales Ciudades 
sq« Oivis, Witssil , y Duisbwrg Univer- 
sidad ; el Condado de la Marck (por este 
Q^dado el de Sleida en el baxo Siiin) ; y 
el Condado df ^v^berg. 

£n los paisfs baxps, el alto Quart^I de 
GüAldres Española , y sus an^dades : se 
compone de Güeldres con todas sus depen- 
§f^94^ f y de las Ciudades^ Bayliages¡, y Se- 
^orÍQs d$ Stralden Jf^art^dapk^Midelaer^ 
ITaídek , Aertlcn^yAffirdiH , y Wicl, junto 
€(m .Raci^Krvellar^y el pais y Condado 
de Kesel ; por la paz de Utrech. Por la mis- 
ma ;^Z|el Condado de Burén en la Güel- 
dres Holandesa , el Condado de Leerdem en 
Holanda cerca de Gorcum,los Marquesados 
de Vder , y de Ulissingcn en Zelanda , la 
Baroma de Bnda en el Brabante Holandés^ 
fítnttlardik , RSsifvüh pequeño pueblo cer- 
ca del Haya con un buen Palazo y jardines 

(bien 



lo8 SSTABLECIMIISNTOS 

}&hatfigMÍtz.f y Neisse,,y son de lois mas 
üiertesque conoce k.£uro^a,pues el Rey- 
las ha hecho fortificar maravillosamente : una 
cortísima paxte.de la. Silesia , frontera á la 
Moravia , quedó á la Emperatriz Reyna. 
-'' > Dt.!aSazoma!sjjfíerioripo£ Isfó conquis- 
tas y derechos arriba apuntados , en la parte 
meridional la advoc^icla de Quidlimbourgo^ 
Abadia célebre con un Monasterio de Reli- 
giosas nobles í(4Ute)ratoás«j(cuy a Abadesa en- 
lJiaifinS;Ji)ipi£Cadqsrá.lfl'DietadGeneral como 
Pirincesa del Imperio, } Los Condados de 
Querfurt^ de Mansfeld , y de Hocnstdn en 
¿Xuringia^. En Lusacia Cothutt y Püz , Pes^ 
iMfi 9 y la Señoría d¿f JtorAuxí. ^ i • 

Toda la parte Septentrional de dicha alta 
Saxonia i exceptuando la corta porción de la 
Pomeránia Sueca , que'se compone del Pr inci- 
jpado de Hahtrstddi f del Ducado de Mag- 
dfbtti^^éfy del Érande^bnrgo que comprc- 
hende las quatro Marcas , y el pais de Trizr 
mV2 y cuya principal Ciudad es Perleberg: 
las Marcas se dividen en Mar i a meja^ su 
Capital iS^^ii^í'Márca^ nueva 6 'Neto- 
*»if rrA,sü' ^Capital CWírm sobre W O^írr a 
JkíPibocaduüCíi del Wata : Marea media, 

quo 



. ULTRAMARINOS. .I09 

.i]ue ésta, situada en el centro > y:, ti cae por 
K^P'ixaIqs X Branddmbur^ú f que dá él nom^ 
bre á todo el pais , Ciudad al presente, ma- 
Bosfonsiderablpsitaadaisobre el HuveUque 
la divide por dos mitades , ea Bráadembu^- 
-go- viejo Y nuevo ^ este ulcioio muy. 'pulido 
|)ueblo ; y á Berlín^ hermosa Ciudad 1 que 
es la Corte, y hoy dia la C^apital verdadera» 
ea esta Marca están Fr^nffart dd Odgr^ 
Uoíversidad » Spandau ^Váza fuerte , PotS" 
dant residencia ordinaria de\ Key ^Orante fh- 
bmrgOj Rupin , y otras considerables Ciuda- 
des : y la Marca Uckerania^f q .el- Ucker^ 
marck » cuya Capital es Preñslaw. L^ par-*- 
te citerior de la Pomeraniai (por el tratado 
de MunsUr , y siguientes) que comprehen* 
de la Pomerania propia , cuya Capital es £^«* 
targardt ; el Ducado de Casubia ^cuy^ Ca* 
pital esColbcrgi el Ducado de Wcnden (ó 
país de Wandiklia) cuya Capital es Regens^ 
w^/^; y los Señoríos Á^Lavemhaurgo y Bur 
tau , cuyas Capitales tienen el mismo nom- 
bre : de la Pomerania ulterior SuiPius puer- 
to y plaza importante > una gran parte del 
país de la parte Occidental del Oder , sus de- 
sembocaduras , y las Islas de TFollin , y Use. 
dúj^ Ea 



' . .1. Polo»» "" Uerno. **^ ^ 

te <iue estelo'' ^^^^^»hoí»«^ 

Piedad ^«y ^* Vetados fot»»^ !í*Piusva- 
*' lodo» «^^^'^Sr^sell^^*'^ ¡Lúes 

deUCasadcAU ^^^^ q^&^. ^^ 

¿ejftbttig»»** 



r 1 1 IStA^LMIVlENTÓS 

] mperio mdlstíntamente , asi por lo posesorio j 
como pqr lo petitorio : goza el' privilegio de 
poder establecer huevos peages en sus Pro- 
vincias, y aumentar. Io6 antiguos ; puede 
también ceder y enagenar los Feudos que 
quisiese skid'coñsentiihienüájmperiglvy e9 
absohitb eh tód¿9 $u^ ctémas paisés^; p^o dé 
To^' Imperiales fié exento en ciertos puntos 
de las obligaciones de Ciudadano del Impe- 
rio, Entremos á tratar dal Código Federico- 

'• . ■ III."- ■• 

El arreglo de las leyes es tan grande no- 
vedad en una República , qué puede por sí 
s'^tó fórhiáf ' 'épóci '- gloriosa^ en un' Rcynado í 
todas las clases de un' Estado petcibeh sensi- 
blemente sus efectos á su impulso , como al 
de un golpe eléctrico, se conmueven todas sus 
parres; y por el Wdeh de elasticid^ , que 
guardan con provida armonía, participan del 
comüri beneficio. Mirar logrados tárilauda- 
bles desvelos debe ser de tanta satisfacción al 
legislador como de consuelo al vasallo. La 
üit'eftidumbrty^coh fusión del derecho en Ale- 
mania, y piírtidilarhiénte en los Estado^ del 

Rey 



ULTRAMARINOS. II3 

Rey de Prosui i ocuparon de tal modo los 
graades talentos , penetración , estudio , y 
vastas ideas de este Soberano , que le obli- 
garon á hacer el Código Federico. £1 mis- 
mo 'Rey formó primero un plan de reforma 
de justicia j que comunicó con el Gran Cíin- 
cillér^ y dispuso que se hiciese un ensayo 
del fluero método en la Pomerania^ paí^ 
donde enm muy freqüentes los pleytos. 

Correspondió perfectamente la e3;ecucion 
á las esperanzas , y mandó el Rey al mismo 
Canciller qué arreglase im proyecto de las 
nuevas ordenanzas , ó leye^v^ las hiciese ob- 
servar provisionalmente en todos sus astados ; 
mandó al mismo tiempo, qué se hiciesen ob- 
servaciones sobre quantas dificultades se fue- 
tan originando de la execucionde aquel plaK. 

Habiéndose felizmente conseguido el sa- 
ludable fin que se esperaba de prescribir un 
procedimiento completo , que , observado 
exactamente por los Tribunales de Justicia, 
servia de terminar los procesos en el espació 
de un año, contado desde el dia de la contex- 
tacion de la demanda , se tropezó en el.£ih- 
barazo de que los litigios en lugar de dismi- 
uuírse se aumentaban por la facilidad , que 
TOM. ir. P ha- 



114 SSXABLXCIMIEKTOS 

hallaban la& partes de hacer» hacer justicia, 
sin exponerse á grandes gastos. 

Esta experiencia dio motivo al Rey de 
procurar los medios» no sola de abreviar Los 
pley tos como ya estaba hecho , sino de pre- 
venirlos y excasarlos ^ bascando atentamen- 
te la fuente á manantial , y original princi- 
pio de< las. causasu de ellos. 

£1 X>erechó natural» el de gentes » el ci- 
vil V el. general » y el municipal de los pue- 
blos 9 forman respectivamente ]a ciencia dp 
la Jurisprudencia universal ; el Derecho Ro- 
mano , el ' Álfeipan ,.y el S^xon » componen 
en!piartÍQulaic la Jurisprudencia Alemana , ¿ 
lo que también debe unirse el Derecho pu- 
blico del Imperio ; y para los Católicos es 
preciso añadir el Derecho Canónico. 

Teniendo presentes todos estos » y todas 
las dificultades con que se suele tropezar en 
lá práctica se dio la ultima mano á la forma- 
ción del Código Federico que se verificó , 
habiéndose escrito primero en Alemán » pa- 
xa que todos los que tienen plejftos pudie- 
sen consultar sus autos \ y juzgar ellos mis- 
mos, si están bien fundados en sus pretensio* 
oes j solicitaaiones , ó demandas , &c. Ha si- 
do 



ULllt AMAHINOS» 1 1 J 

do preciso conservar la mayor parte de títu* 
los latinos de los nombres , acciones , y otros 
términos de la profesión jurisconsulta , por 
que la costumbre los ha naturalizado entre 
los Legistas, y dependientes de los Tribuna- 
les de justicia ; y porque es dificil darles el 
verdadero y justo , y equivalente sentido en 
Alemán I pues esta lengua no es propia á ex- 
pUcar las cosas con la debida concisión. 

Después se hizo traducir esta obra , tan 
literalmente como ha sido posible en lengua 
Francesa , bazo la vista y dirección del Gran 
Canciller; la primera parte en'175o,y la 
segunda en 17$ a. £1 título con fé pública di- 
ce así : 

,, Cuerpo de Derecho para los Estados 

„ de S. M. Prusiana fundado sobre la razón, 

I, y sobre las constituciones del país , en el 

,, qual el Rey ha dispuesto el Derecho Ro- 

19 mano en un orden natural , suprimiendo 

„ ó cercenando las leyes extraogeras , abo- 

91 liendo las sutilezas del Derecho Romano, 

„ y plenamente aclarando las du4as y di£- 

I, cultades, que el mismo Derecho y sus Co« 

I, mentadores habian introducido en los pro- 

1} cedimientos judiciales, y estableciendo de 

P a „ es- 



Xi6 SSTABJLJSCIMISil^TOS 

,^ esta manera un Derecho cierto y univer- 
„sal-« 

Siguiendo el misiiio ordea y principios , 
se ha .ei:MniB!odd$lp y aíñadido sucesivamente 
eA este CcdigQ quanto la experiencia , el 
tiempo f el cqüocimiento práctico , han dic* 
tado demás justo y conveniente. 

\ CAPITULO VIL 

£STABZJECJMJE2iT0 ZfM TXNA COMPAÑÍA EH 

OstenJ^fara las Indias Orientales i ra- 
zones que causaron su destrucción. 



!Li 



(A sana Philosophía ; la sólida política ; 
las nociones sobre el comercio , y sobre la 
Administración pública , que cundian insen- 
siblemente de un 'cabo al otro de Europa, 
habiaa encontrado insuperables barreras en 
algunas Cortes. No habian podido penetrar 
aquellas ideas en la de Viena , que solo se 
ocupaba en proyectos de guerra ^ y de en- 
grandecimiento por el medio de cl>nquistas. 
Los Ingleses y Holandeses > atentos siempre 
á embarazar a la Francia el aumento de su 
comercio, Colom'as y Marina » la suscitaban 

ene- 



VLiJLÁUÁmvos. 11 y 

enemigos en el Continente ; y con prodiga- 
lidad subministraban inmensas sumas á la Ca- 
sa de Austria » que las empleaba como les 
conveaiarperoá la paz /el luxo de una Co- 
rona restituía á la otra mas riquezas que las 
que le había quitado con la guerra. 

Unos Estados, que por su grande exten* 
sionharian formidable la Potencia Austríaca, 
Ten ceñidas sus facultades por su {>ropía si^* 
tuacion local. La mayor parte de sus provin- 
cias están distante^ de la mar. £1 terreno de sus 
posesiones produce pocos vinos , y pocos fro* 
tos apreciables á las demás Nacioü^s. No po- 
see ios aceytes/las sedas ^ ni las hermosas 
lanas que son tan buscadas. Nada la permitía 
aspirar a la opulencia que otros pueblos , y 
no sabia ser economa. Tenia el luxo y el faus- 
to propio de las Cortes grandes, y no anima*- 
ha la industria y las manufacturas que pur 
dieran satisfacer esta propensión al gasto. £1 
poco miramiento con que atendía á las cien* 
cias.9 limitaba, sus progresos en todo ; y siemr 
pre quedan en la clase de mediocres los artis* 
tas que no gozan las luces de los hombres sa- 
bios. Las ciencias y las artes no prosperan ó 
se deterioran juntas , donde na se ven esti- 
ma* 



X 1 8 £STABUCIMI£KTOS 

madas y protegidas. En *fin , el orgullo, y un 
luxo bárbaro , mantenían la pobreza en los 
vastos dominios de la Casa de Austria. 

Aun los países baxos , en otros tiempos 
tan celebrados por su actividad y su indus- 
tria , conservaban muy poco de su antiguo' 
explendor. £1 pasagero que entraba en Am- 
beres miraba con lástima las ruinas de una 
Qudad, antes tan floreciente ; y comparaba 
la bolsa f^to es, la lonja donde se juntan pa-' 
ra el trato de los negocios todos los Comer* ' 
ciantes , con ^os soberbios edificios del Paga^ ' 
nismo después de su destrucción. Amberes » 
que durante dos siglos habia sido el almacén ' 
del Norte , no veía ni un navio en su Puerto; 
Bruselas y Lovaina, en- vez de surtir de ca^^ 
si todo vestuario á las demás Naciones, recin 
bian los suyos de los Ingleses. La pesca tan 
apreciabledel harenque habia pasado de Bru- 
xas a Holanda. Gante , y algunas otras Ciu- 
dades habían visto diminuir sucesivamente 
sus manufacturas. Estas Provincias , en medio 
de los tres pueblos mas industriosos y comer- 
ciantes de Europa , no habían podido soste- 
ner su competencia , á pesar de sus ventajas 
naturales. Después de haber luchado algún 

tiem- 



ULTXAIIÁ&IKOS. 119 

tiempo contra la opresión ^ contra las multi- 
plicadas travas I contra los privilegios que un 
codicioso vecino ^la Holanda) arrancaba de 
las continuas urgencias del Gobierno » habian 
^do en un extremo abatimiento. 

£1 Príncipe Eugenio de Saboya, tan 
grande hombre de Estado como gran Gene- 
ral, dominando todas las preocupaciones que 
le rodeaban »- buscaba tiempo , hacía los me- 
dios de aaecentar las riquezas de una Poten- 
cia, cuyas ¿Tonteras habia dilatado él mismo, 
quando se le propuso el establecimiento en 
Ostende de una Compañia para las Indias* 
Eran biea extensas las^ miras de los que ha- 
bian formado este plan. Aseguraban que si 
podia sostenerse esta empresa ^^animaria la in- 
dustria en -todos los Estados de la Casa de 
Austria ; proporcionaría a esta Potencia una 
marina , de la que estaria una parte e^ los 
países baxos , y la otra en Fiume ó Trieste; 
U libraría de la espede de dependencia en 
que todavía estaba délos subsidios de la In» 
glaterra y la Holanda ; y lá pondría en esta- 
do de hacerse temer en las costas de Tur* 
quia , y hasta Constantinopla. 

El hábil Ministro , á quien se dirigían 

es* 



120 CSTÁBLSGIinfiKTOS 

estas reflexiones , conoció perfectamente la 
importancia del proyecto i pero no quiso pre- 
cipitar nada. Para acostumbrar las ideas de 
su Corte , y aun las de Europa a esta nove^ 
dad I quiso que en 17 17 se hiciese partir , 
con solo sus pasaportes , dos navios para la 
India. El buen éxito deesteviage multipli- 
có las expediciones en los años siguientes » y 
el Gabinete de Viena creyó en 1722 poder 
fixar la suerte de los interesados » la mayor 
parte. Flamencos, con la mas amplia Cédu* 
la que jamás se liaya concedido. Solamente 
se estipuló que se pagaría por todo lo que 
se introduxese y extraxese » tres por ciento 
hasta fin de 1724 , y seis desde este año eñ 
adelante. 

Es incomprehensible el ansia de los Go<i> 
biernos. No se hallará quizás en todo el cur- 
so de esta Historia un solo exemplo en que 
los impuestos no hayan tenido concomitancia 
con la empresa ; ningún Soberano ha queri-^ 
do dexar de asegurarse de una parte de la co« 
secha aún antes^de la siega, sin llegar á cono- 
cer que estas poco maduras exacciones son 
unos medios can seguros de destruirla. ¿ De 
dónde nace esta especie de vértigo? ¿Es de 

la 



VITRÁMA&IKOS. 121 

la ignoraocla ? Es de la iadigencia ? ¿ O acaso 
será una setreta separación del peculiar inte- 
rés del Gobierno , del interés general del £s« 
tado? 

Sea lo que fuese » la nueva Compañia 
que tenia un fondo de seis millones de flori- 
nes, ó la^SoOjOOO libras I se mostró con dis* 
tinción en todos los mercados de las Indias 
Orientales. Formó dos establecimientos , el 
de Coblom^entre Madras y Sadraspatnan, 
en la Costa del Coromandel ; y el de Bran* 
kibasar en el Ganges ; y aun proyectando el - 
procurarse un lugar de parada ó descanso 
donde hacer alto , echaba sus miras sobre 
Madagascar. Tenia esta Compañia la felici- 
dad de poder contar para sus prosperidades 
con Agentes y que hablan mostrado bastante 
tesón para superar los obstáculos que les ha- 
bia opuesto la envidia, y bastante inteligen- 
cia para haber sabido desembarazarse de las 
redes que les habian tendido sus rivales. La 
riqueza de sus retornos , la reputación de 
fus acciones, que ganaban quince por ciento, 
la grangeaban la confianza del publico. Pue- 
de bien creerse que se hubieran verificado 
5ns esperanzas, si las operaciones que forma- 
njü. IV. Q ban 



122 ESTABLECIMIENTOS 

ban su base no hubiesen sido destruidas por 
la política. Para poder, conocer las cs^sas de 
ésta, es necesario tomar el hilo desde mas 
arriba. 

Quando la gran Reyna Isabel de Casti- 
lla hizo descubrir Ja América , y penetrar 
hasta Filipinas» se juzgó conveniente pro- 
hibir la navegación de. ambas Indias á todos 
los vasallos de España que no fuesen de la 
Corona de Castilla, Providencia que no fue 
como piensa Raynal ,hija de la ignorancia en 
que se hallaba sumergida la Europa en se- 
mejantes materias, sino fundada en el regu- 
lar uso del derecho de propiedad. Uso que 
han hecho , y hacen todas las Naciones en to- 
dos los siglos, como un dueño de un monte, 
de una viña, de una huerta, que procura guar- 
dar que no le maten su caza, ó no le roben su 
fruta. Aunque entonces estaba unida la Co- 
rona de Aragón a la de Castilla , pudiera se- 
pararse^ como en efecto estuvo para suceder, 
habiendo pasado Fernando el Católico a se- 
gundas nupcias con Germana de Fox. Los 
Paises bazos no habian recaído todavia en la 
Corona. Después quando en 1598 se cedie- 
ron por la España á la Infanta Isabel Clara, 

pa- 



VLTRAMAMNOf. I23 

para su estaíblecimíento en el matrimonio con 
el Archiduque' Alberto ^ exigió de los nuevos 
Soberanos que renunciasen formalmente i 
este comercio. Estas Provincias volvieron a 
reunirse al cuerpo de la Monarquía en 1636^ 
y no mudaron de condición. Sentidos los Fla- 
mencos de verse todavia comprehendidos en 
esta exclusiva 9 dirigieron al Trono sus que- 
jas. Las apoyó su Gobernador ^l Infante 
Cardenal , que consiguió la decisión de que 
se les autorizase para la navegación de las In- 
dias Orientales. Aun no estaba expedida la 
correspondiente Keal Cédula a su favorj 
quando ocurrió la revolución de Portugal en 
1640» £1 temor de no agriar los Portugueses 
que se esperaba sujetar ó atraer » embarazó 
la conclusión de este negocio por no enage- 
narles enteramente, dándoles en la Nación 
Flamenca un considerable rival en Alia. Aun 
estaban pendientes estas consideraciones^ 
quando se regló en el tratado de Muuster de 
1648 , que los vasallos de JEspaña no pudie* 
sen extender nunca su comercio de las Indias 
Orientales mas del estado en que se hallaba 
en aquella época. JEste acto que ligó la Cor- 
te de Madrid sobre aquel comercio, ha liga- 

Qa do 



124 I5TABX.KGIIfIXlfTOS 

do igualmente la de Viena p^a las mismas 
Provincias de los paises baxos , pues no las 
posee sino con las mismas condiciones y obli- 
gaciones con que estuvieron baxo el dominio 
£spañoL 

Razonaron de este modo la Holanda y la 
Inglaterra para llegar á obtener la supresión 
de la nueva Compañía , cuyos prósperos su* 
cesos las causaba una viva inquietud. Estas 
dos Naciones aliadas i que por sus fuerzas 
marítimas pudieran aniquilar á Ostende y su 
comercio j quisieron contemporizar con una 
Potencia que ellas mismas habian contribuido 
tanto á elevar, y de la que creían necesitar 
para servirse en las ocasiones contra la Casa 
de Borbon : por cuya razón > aunque deter* 
minados á no dexar á la Corte de Viena que 
pasase á disfrutar del manantial de sus rique- 
zas j se contentaron con hacerla eficaces re* 
presentaciones sobre la violación de unas 
obligaciones tan solemnes. Fueron también 
apoyadas por la Francia, que tenia el propio 
interés, y era Garante del tratado que se vio- 
laba. 

El Emperador ¿ Carlos VI. no se dobló 
á dichas representaciones. Para esta empresa 

es- 
/ 



ULTRAMARINOS. 12$ 

estaba sostenido del tesón de su carácter, de 
las ambiciosas esperanzas que se le habian da* 
do, de los grandes privilegios y útiles pre- 
ferencias que á sus negociantes concedía la 
España. Esta Corona se hallaba propensa en 
aquella oc^^ion á quantos sacrificios pudiese 
hacer á su favor. La unión de las dos Cortes, 
que se habian juzgado irreconciliables, agi- 
to la Europa. Todas las demás Naciones se 
creyeron en riesgo. Se hicieren ligas y trata- 
dos sinnúmero para romper una armonía que 
parecía peligrosa. En fin, la Corte de Ma« 
drid se fue entibiando , y no lo extrañó mu- 
cho la de Viena. 

Esta se mostró decidida á sostener las 
pretensiones que ya habia formado. Bien sea 
que su firme resolución causase algún respe- 
to á las Potencias marítimas ; ó bien sea , co- 
mo es mas verosímil , que estas solo cónsul* 
tasen los principios de una política útil , lo 
cierto es que se determinaron en 1727 á ga- 
rantir la famosa pragmática sanccion. La Cor- 
te de Viena pagó un servicio tan grande con 
el sacrificio de la Compañía de Ostende. 

Aunque en los actos públicos no se hicie- 
se mención <ino de una. suspensión por siete 

años, 



1 26 £STABLECIMISNTOS 

años, conocieron los interesados desde luego 
que estaba resuelta su pérdida. Tenían en 
demasiado concepto á las Cortes de Londres, 
y de la Haya para pensar que hubiesen ase- 
gurado la sucesión de las posesiones Austria- 
cas por una ventaja momentánea. Esta per- 
suasión en que estaban los asociados les de- 
terminó á olvidar á Ostende , y llevar sus 
capitales á otras partes. Dieron algunos pasos 
para establecerse en Hamburgo , en Trieste» 
y en Toscana ; pero la naturaleza, la fuerza, 
íS la política, arruinaron sus esjFuerzos. Los 
mas dichosos fueron los que pusieron sus mi- 
ras en la Suecia , de cuyos establecimientos 
orientales hemos tratado en ísl capítulo ter- 
cero. 

Las guerras que siguieron, y la falta de 
proporción , fueron causa de que olvidase al- 
go este objeto la Corte de Viena ; pero lue- 
go que halló coyuntura procuró aprovechar- 
la. Se la presentó después de casi medio si- 
glo un Inglés llamado Boltz , muy versado 
en el comercio de la India, cuyos conoci*^ 
mientos habia adquirido en servicio de la 
Compañía Inglesa , con la que habia tenido 
pleytosque perdió. Era hombre de grande ac- 

ti- 



ULTRAMARINOS. I27 

tividad y de genio travieso. Resentido de su 
mala suerte » llevado del interés y la vengan- 
za 9 formó un plan de comercio que propu- 
so á la Corte de Viena. Le adoptó esta, pe- 
ro como no tenia navios propios para la ex- 
pedición proyectada , se encargó el propio 
Boltz de hacerla en Londres mismo. Prepa- 
10 un navio ; ajustó mañosamente el equipa- 
ge ; se hizo á la vela con bandera Inglesa » y 
Capitán de la misma Nación ; se celebró en 
el mar la venta del buque ; enarboló bande«* 
ra Imperial sobre las costas Portuguesas , y 
entró en Lisboa a fines de 177^. 

De alli emprendió su viage á la Isla de 
la Madera. Aunque fue contrariado por los 
Gabinetes de Inglaterra y Portugal superó 
todas las dificultades 9 siguió sus rumbes , y 
se aprovechó del crédito que tenia en Asia. 
No obstante habérsele huido el segundo so- 
bre carga, que era un Irlandés, con un con- 
siderable caudal, entró de vuelta en Tries- 
te con ventajoso retorno, mandó hacer inme- 
diatamente otro navio ; y ademas de su ga- 
nancia le valió esta primera expedición la pa« 
tente de Teniente Coronel. 

Animado con tan feliz tentativa, formó 

en 



128 ESTABLECIMIENTOS 

en Amberes una Compañía , uniéndola algu- 
nos amigos de Londres ; y compró navios pa- 
ra dar una competente extensión á sus pro- 
yectos. Su genio, mas intrépido que sólido, 
no le permitió ceñirse como conveníala sur-r 
liria Alemaijiia de los géneros de Asia que 
sac;i de otras Potencias extrangeras. La óca^ 
sion era favorable para la bandera Imperial, 
y kubiera logrado una asombrosa convenienr 
cia para los interesados. Pero en vez de ate« 
nerse i este prudente y efectivo negocio, 
atropello las operaciones : se metió en gran- 
des empresas ; empleó los fondos en intentar 
adquirir varias posesiones en tan distantes 
parages con tan remotos medios de sostener- 
las, y quiso formar de repente establecimien- 
tos y factorías. 

A nombre del Emperador mandó tomar 
posesión de las Islas de Nicobar en el Golfo 
de Siam. Las reclamó la Dinamarca , y fue 
preciso cedérselas. Habiendo ajustado con el 
Gobierno de Goa una tarifa bastante venta- 
josa , s:in consideración á este mismo paso y 
demás circunstancias, fue á tomar posesión 
de la bahín]de Alagoa en la costa de Malabar 
de donde el Gobernador de Goa le hizo ex- 

pul- 



VLTAAMAHINOS. 1 29 

pulsar inmediatamente ; y apresó las embar- 
caciones. Después se restituyeron estas : no 
tuvo efecto la estipulada tarifa , ni le tuvie* 
ron los pretendidos establecimientos. 

£1 proyecto quedó desvanecido. Algunos 
navios mal equipados se perdieron^ cinco res- 
tantes con solo media carga regresaron a Os- 
tende. Ocasionó todo grandes pérdidas. Su 
conducta hizo quebrar la casa de ProJi en 
Araberes,cuya Compañia era la mas intere- 
sada^ y se pusieron en venta los navios. Se 
han seguido de esta quiebra tantos pleytos 
que dificilmente se verá el fin. Los interesa- 
dos en Trieste y cuyo principal articulo son 
rosolis 9 tuvieron siempre un ramo separado» 
por lo que no fueron comprehendidos en 
aquella bancarota; y con el nombre de Com- 
pañia Asiática de Trieste han continuado al- 
gunas expediciones, aunque sin la mayor fe- 
licidad. Sin embargo , en este año de 1786 
se esperan dos navios de vuelta ; y puede se- 
guirse una proporcionada navegación en 
aquel comercio. (*) 

T02Í. IV. R A 

{^) Se le han frustrado í zas que se habían promc« 
esta Compañia las esperan- tído sobre la navegación 

del 



1 30 SSTABLSCIM IENT08 

A pesar de estas infructuosas tentativas 
los Flamencos han esperado siempre ver por 
su parte resucitar eJ antiguo comercio , ma- 
yormente en tiempo de su actual Soberano. 
Últimamente y se lisonjeaban obtener la libre 
navegación del Escalda. Bien frescas y ruido- 
sas han sido las desavenencias nacidas de los 
intentos del Emperador. £1 cañonazo de los 
Holandeses tirado en el Escalda sobre la ban- 
dera Imperial , fue la época del rompimien- 
to entre este Príncipe y la República. 

La trabazón política de las Cortes en la 
coyuntura en que se suscitaban estas disen- 
siones sostenía el edificio publico de la Euro- 
pa ; de modo que pudieron evitar la ruina 
.que amenazaba , y que exponía el mundo á 
una guerra casi general. Ordinariamente en el 
respectivo sistema de las Potencias Europeas 
una chispa que salte en el rincón de qual* 
quier Gabinete , causa un universal incendio. 
Por fortuna del género humano , las Cortes 
principales se hallaban dispuestas favorable- 

men- 
del Asía : ha quedado en siempre por concluidas, 
vna total inacción en según noticias de Abril 
quanto í semejantes expe- de 1787. 
díciones,y se din para 



ULTRAMARINOS. I3I 

mente para la paz. La Francia , en fin , hizo 
de mediadora , y después de muy controver- 
tidas diferencias, logró reconciliar al Umye- 
rador con la Holanda. £1 2$ de Julio de 
17S5 tuvieron los Diputados Holandeses el 
Conde de Wassenaer , y el Barón de Ley- 
dea y la audiencia de pública satisfacción á la 
Corte de Viena. A este paso se siguió la con- 
tinuación de las conferencias en Francia entre 
los respectivos Embaxadores. £n 20 de Sep- 
tiembre se firmaron en París los prelimina- 
res ; y el tratado difinitivo en Fontainebleau, 
á 8 de Noviembre del mismo año de 1785. 
Se compone de veinte y nueve artículos , á 
los que se agrega una convención separada 
que consta de otros nueve. 

Los artículos que mas directamente con- 
ciernen á nuestro asunto son el VH , el XIV, 
XV, y XVI , que para mas obvia inteli- 
gencia de los lectores se ponen a la letra, 
precedidos del discurso de los dos citados Di- 
putados Holandeses , y de la respuesta del 
Emperador. 



R 2 „ S£« 



132 JBST ABLKGIMIEKTOS 

„ SiÑox: 

,y Tenemos el honor de ofrecer á V. M. 
,, Imperial y Real los sentimientos de la alta 
,f consideración, del amor 9 y de la atención 
^, de que SS. Altipotencias han estado siem- 
j, pre penetrados para con su augusta casa, 
,y particularmente con la sagrada persona de 
9, V. M. en que no han variado ¡amas. Esta- 
„ mos encargados de dar á V. M. nuevas 
,y seguridades; y cumpliendo con este deber» 
jf logramos el honor de ratificar á V. M. 
y, su plena confirmación. 

19 Que SS. Altipotencias no han podido 
„ ver sin emoción y sin sentimiento los prin- 
,y cípios de una tibieza de esta amistad y di- 
9, chosa armonía» que siempre han subsistí* 
,, do entre V. M. y la República : que no 
„ han tenido jamas la menor intención de 
„ ofender á V. M. I y R. ni de insultar su 
»» pabellón 1 pues en toda la conducta que el 
fj curso succesivo de los acaecimientos les ha 
,y obligado á observar » se han impuesto una 
„ ley constante de unir a los miramientos y 
,» á la consideración , debidos a V. M. todas 

,»las 



vLntAMAmiKos* 133 

yy las medidas que su seguridad , sus dere- 
„ cfaos incontestables , y su dignidad les pre* 
II cisaban á seguir : que desean con el mas 
yj vivo ardor restablecer quanto antes ekta 
,, buena armonía , interrumpida tan desgca- 
„ ciadamente , y verla asegurada sobre unas 
9, bases inmutables : que no han podido ja- 
„ mas formar el proyecto de obrar con los 
9, vasallos de V. M« sino de la misma mane- 
99 raí y sobre el mismo pie que proceden con 
II los de la República misma. 

II Que I después de estos sentimientoSi 
II SS. Altipotencias se lisonjean' 1 que tan 
II claras seguridades harán evidente la impo- 
II sibilidad absoluta de las miras ofensivas que 
II se le hayan podido imputar 1 pero que sus 
II miramientos por V. M. no les permitirán 
II jamas admitir. 

II £nconseqüencia|Señor|deestos sen-* 
y I timientos , todas las promesas de SS. Alti- 
,f potencias se dirigen al perfecto restableci- 
II miento de la buena inteligencia que espe- 
„ ran ardientemente ver restablecida por los 
,1 buenos oficios y mediación de un Monarca, 
II que por los mas estrechos vínculos es ami- 
•> go y aliado de V. M. I. y R. : épocas dicho* 

„sas 



134 sniALIGIMIBNTOS 

^ sas (pie jimas podrán renacer tan presto 
1^ como desean SS. Altipotencias , que nün- 
ff ca baQ:variado ni variarán jamas en el var 
M'lor<lcl. precio en que estiman la amiscad, 
,9. ]r, la benevolencia de V. M. I. para con 
^, k República. 

JSl Emperador dio á este discurso la res* 
puesta siguiente. 

ff Me alegro que SS. Altipotencias por 
M vuestra diputación , Señores , hayan satis- 
,1 fecho á lo que yo habia deseado como un 
^f, preliminar de toda composición. Haré in- 
»^ mediatamente pasar las correspondientes 
9, órdenes á mi Embaxador en París para que 
99 vuelva á emprenderlas negociaciones, ba- 
,9 xo la mediación del Rey de Francia , mi 
9, aliado y buen hermano : y no dudo que 
f, una pronta conclusión podrá hacer evitar 
fj todos los funestos eventos , conseqüencía 
91 inevitable de ulteriores dilaciones, *^ 

„ Art. VII. SS. Altipotencias recono- 
9, cen el pleno derecho de soberanía absolu- 
,, ta ó independiente de S. M. I. sobre toda 
„ la parte del Escalda , desde Amberes hasta 
9) el cabo del país de Sastingen, conforme á 



ULTRAMAmiNOS* X3 $ 

ff k linea de 1664 , la qaal se ha convenido 
f, cortar del modo que lo indica la línea ama* 
„ rilla S. T.^la qual recae en T. sobre el lí- 
„ nuce de Brabante, como lo indica la carta 
II firmada por los respectivos Embaxadores. 
„ Los Estados Generales renuncian, en con- 
„ seqüencia , la percepción y cobro de nin- 
)» gun peage , é impuesto en esta parte del 
,9 Escalda, á qualquier título, y baxo quai- 
„ quiera forma que sea,é igualmente á no 
^, embarazar en él , de ningún modo , la na- 
y, vegacion y comercio de los vasallos de S. 
,, M. I. £1 resto del rio , desde la linea de- 
,y marcada hasta el mar , cuya soberanía con- 
y, tinuará en pertenecer á los Estados Gene- 
„ rales , estará cerrado por su parte , como 
,9 también los canales del Sas^del Swin,y 
9, demás bocas de mar, conforme al tratado 
ff de Af unster. 

„ Art. XIV. S. M. I. renuncia á todos 
„ les derechos y pretensiones que ha forma- 
jf do, ó podrá formar en virtud del tratado 
99 de 1673 , sobre la Ciudad de Mascricht, 
„ el Condado de Vroenhoven,los bancos 
„ de San Serváis, y el país de Outre Meuse, 
,, partición del Estado. 

,, Art. 



lyÜ i;STABUCIKIBKT08 

H^Art. XV. $S> Altipotencias pagarán 
^^ para lá ind^mnizacioii de las partes suso- 
,, dichas^á S. M. L.l^ suma de nueve mi- 
Pf üones ^quinientos mil Jlmn^s: en moneda 
99 corriente de Holanda. 

„ Art. XVI. SS. Altipotencias habicn- 
99 do declarado que su intención era indem- 
99 nizar á aquellos vasallos de S. M. I. de los 
99 perjuicios que hayan padecido.por lasinun- 
99 daciones 9 se obligan á pagar 9 para este 
-99 efecto '9 á S. M. 1. una suma de quinien- 
.99 tos mil florines de la misma moneda. ^* 

Este Príncipe 9 que goza el primero y 
preeminente título de la Europa 9 que dá el 
paso de preferencia á sus Embaxadores sobre 
los de las demás Potencias ; que es dueño 
de mas de veinte millones de almas que ocu- 
pan fértiles y cultas Provincias 9 casi todas 
contiguas desde el Adriático al Océano 9 ha 
mostrado un genio belicoso pero político : un 
-espíritu reformador , philosopho , infatiga- 
ble 9 7 con una especie de singular inclina- 
ción á originales y nuevas ó renovadas ideas: 
un ardor muy acompañado de prudencia: 
un carácter muy adicto á la justicia ; y un 
decidido amor ala gloria. Estas circunstancias 

ha- 



hzcett presumir que puede ocupar un gran- 
logar en los fastos del siglo ; pero aun no es 
tiempo de poder pronunciar su oroscopo. 

CAPITULO viir. 



iraCJONES QENERALBS SOBKM LA 

Tartaria : diferencia t entre ks Rusos y. los 

Chinas en esta vasta región : ia Msisia ab^ 

tiene la libertad de enviar caravanas d la 

China : nuevas diferencias ^j estado en que 

Jup quedado el comercio entre ambas Na- 

dones i la fiuña ha abierto desfues 

otras puertas para el comercio 

de la India. 






(N la vasta empresa de dar á conocer 
con alguna extensión las reUcipnes de la Ru- 
sia con la China, y I4S de ^st^s regiones con 
la JSurppa , son indispensables los previos 
conocimientos que ocuparan uaa gran parte 
de este capítulo. 

Entro estos dos Imperios » cuya grapde* 
za sorprende la imaginación, hay un inmen- 
so espacio couoddo antes con el nombre de 
nu. IV. S Scy- 



138 SSTABLSCIHIENTOS 

Scythia , y después con el de Tartaria. To- 
mada en su totalidad tiene esta región por 
límites I al Occidente el mar Caspio y la Per- 
sia ; al Sur ,1a Persia^^l Indostan ^ los Rey- 
nos de Aracán , y de Aya , la China , y la 
Corea ; al £st , los mares de Oriente ; y al 
Norte, el mar Glacial. Una parte de estos 
vastos desiertos recibe la ley del Imperio 
Chino , otra obedece :al Ruso i la tercera es 
independiente^ i)a3:o el nombre deXharis* 
mo y de grandey pequeña Bucharia. 

Xos liabitante&de «stas célebres regiones 
han vivido siempre de caza , de pesca , de 
leche de sus ganados; y con igual repugnan- 
cia á la residencia de Villas ó Ciudades , á 
la vida sedentaria , y al cultivo. Su origen, 
que se pierde en^us^desiertos y correrías va- 
gabundas , es tan antiguo como sus costum- 
bres. Han continuado siendo lo que fueron 
sus Padres, y ascendiendo de generación en 
generación , se halla que nada ^e parece tan- 
to á los liombres^e las primeras ^edades co- 
mo los Tártaros de la nuestra. 

Estos pueblos adoptaron la mayor parte 
muy luego, la doctrina ^él granXama^ que 
reside eüPutola^ Ciudad ^situada «n un pais, 

que 



XrrT8.AMARIH0$. 1 39 

qne en parte corresponde á la- Tartaria , y 
eo parte á la India. A este, dilatado pais, en: 
donde las montañas, están como ampnt^onadas 
unas sobre otras ^ le^ llaman Boutan los ha- 
bitantes del Indostan ; Tangut los Tártaros; 
Tsanli los Chinos; Lassa'los Indios de la 
otra parte del Ganges ; y Thibet los Eu- 
ropeos.. Anti^uisimos y acreditados monu- 
mentos hacen subir et principio de esta reli*^ 
gion á mas de tres mil años. 

Generalmente se cree que los sectarios 
de aquella especie de Sacerdote supremo le 
tienen por inmortal rque para mantener es-* 
te error jamas se muestra su divinidad sino a 
tm cortísimo numero de confidentes : que 
quando se presenta á las adoraciones del pue- 
blo es siempre en una especie de tabernáculo 
casi obscuro : que quando muere se le subs« 
tituye otrQ Sacerdote de la misma estatura^ 
y lo mas parecido que es posible ; y que á la 
sombra de estas precauciones se perpetua la 
ilusión aun en et parage mismo donde se re- 
presenta semejante comedia , y con mas razón 
entre los creyentes distantes de este thea- 
tro. Por fin se ha corrido, el velo á esta fábu- 
la por personas profundamente instruidas. Es 

S % cier- 



1 40 XSTA,BL£CIMIENT0S 

.cierto que los Grandes Lamas se dexan ver 
muy rara vez para conservar la veneración 
^ue han llegado a inspirar por su persona y 
jnisterios ; pero admiten los £mbaxador«:s á 
5H audiencia , y reciben kxs Soberanos que 
vienen á visitarlos. Aunque es dificil pene- 
trar hasta su vista^ fuera de las ocasiones de 
<<onsiderable importancia 1 y -de las grandes 
^olenmidades^-sus retratos están siempre pa- 
tentes á las puertas del templo de Putola. 

Xo que ha dado un curso tan universal á 
4a fábula de la inmortalidad del gran Lama» 
es la fé del país que manda creer que su es- 
píritu pasa después de su muerxe ai cuerpo 
<lel sucesor legitámaraente elegido. Esta trans» 
migración de aquel divino aliento se confor- 
ma maravillosamente con la metampsicosis » 
ODtyo sistemarse halla establecido de tiempo 
inmemorial en estas Provincias. 

La secta Lámica hizo inmediatamente 
considerables progresos : se adopto en una 
grande porción de país* Domina en todo el 
arhibet , en toda la Mongalia , en la mayor 
parte de ambas BuchariaSi^y en casi todas iac 
Provincias de la Tartaria. Tiene tambiea 
muchos sectarios en el A^yno>de Caichemi^ 

ra^ 



VLTILAIÍAUN08. I4I 

TU , en la India , y en la Ctriiíit. 

JDe todas estas sectas del Oriente , es la 
única que se ha mantenido sin mezcla de otros 
«iogmas. La de los Cbinos ha recibido dife- 
rentes alteraciones en diversos tiempos. £1 
fuego saoio de los Guebros ha quedado casi 
extinto áios esfuerzos de Alexandro y Ma« 
hometo. Han debilitado el culto del Dios Bra- 
ma el Gran Tamorlan , y los Mogoles. Pe^ 
roel poder theocrático del granLama subsis* 
te siempre firme. Su theocracia "se estiende 
igualmente á lo temporal que á lo espiritual: 
^ro no pareciendoles que deban merecer su 
cuidado los asuntos profanos i abandonan 
siempre la Administración d^l Estado a los 
delegados dignos de su confianza. Esta eos*- 
tumbre ó máxima ha ocasionado que sucesi- 
vamente se hayan separadade*su vasto domi- 
nio mochas Provincias. £1 gran Lama , antes 
dueño absoluto de todo el Thibet» solo po* 
see en el dia una menor parte. 

Las opiniones morales de 'los Tártaros no 
han mudado en ningún tiempo su valor , y 
costumbres. Endurecidos con los yelos del 
Norte*, con 'las fatigas de una vida errante, 
sin cesar cargados con las ^mas, sin, cesar es 

los 



14% ESTABLEGIMIEKTOS 

los combates , nunca han dexado de ser be- 
licosos. Una inquiem^.ardiente y bárbara les 
ha hechOyfa$tH]ilarse;:de sus^desbrtos incultos 
y pobres ; y su natural ambición Jes ha em- 
pujado continuamente hacía las regiones del 
Asia> tan nombradas por su opulencia ; cu- 
yas Naciones civilizadas,, poseedoras de paí- 
ses mas* templados ^ menos robustas ^ y nada 
hechas á una vida tan. dura , no han. podido 
resistir los ataques de aquellos hombres agres- 
tes y feroces. El hábito á^hacer la guerra sin 
^eldo y sia almacenes , ha punzado su pa* 
sion al saqueo y rapiña con el' mayor exceso. 
Fuera de- estada de. asegurar sus conquistas 
con leyes justas , y i}na policía, exacta , han 
fundado, su poder ea eL terror y la destruc* 
cion.. 

E^ta fue la causa de que para detener las 
irrupciones que estos atroces, guerreros ha- 
cían en la China » se construyese, quasi tres 
siglos antes de la Era Christiana ^ h famosa 
muralla, que se extiende desde el rio Amari- 
llo hasta el mar de Kamschatka , flanqueán- 
dola de grandes torres , según el antiguo mé- 
- todo de fortificar las plazas. Semejante mo«» 
numento es una prueba indubitable de que 

en- 



ULTEAMAXINOS. I43 

entonces tenia el Imperio Chino .una inmensa 
población ; pero también Jiace ¡presumir que 
Je faltaba energía y .ciencia militar. Si los 
Chinos hubieran tenido valor.» debieran ellos 
mismos haber atacado^quellps errantes adua- 
res 9 ó contener sus enemigos con exércitos 
bien disciplinados.: si .hubiesen conocido el 
arte ide la guerra , Jlubieran.cQ^lprehendido 
que junasüneas de quinientas leguas no po- 
dían guardarse, y que bastaba romper un so- 
lo ponto para dexar. inútiles todas las restao* 
tes f orti&cacÍQne&. 

£n efecto contimiaron las incursiones ¿c 
los Tártaros hasta el siglo trece ; en.eLque 
mandados por Gengiskan conquistaroael Im- 
perio. No cayó este cetro. extrangero sino al 
cabo de noventa años ^ que.se hallo en las 
manosee un Príncipe indolente » entregado 
a mttgeres, y esdasiro de sus Ministros. 

Echados los .Tártaros de su conquistaiUO 
cstafetlecieronen su pais lasXeyes y policía 
de la <jJiina. . Al pasar la gran muralla reca*. 
yeron en la ^antigua barbaria j y vivieron ejn 
sus desiectos tan grosera y rústicamente .co- 
mo sinoinrbieran salido de ellos, No.obstan- 
tc , juntos al corto número de los4|^e liabian . 

con- 



144 BSrABUCIlíIENTOS 

conrímiad* la vida errante , formaron mxh 
chos aduares qme á paso lento se poblaron 
consíder ablemente ^ y coa el tiempo se fun« 
dieron en la Nadon conocida con el nombre- 
de Mantchéux 6 Manchares. Esta reunión. 
les inspiró el proyecto de invadir nueyamen« 
te et Imperio Chino » que se haUaba combati- 
do por todos los horrores de las disensiones 
domésticas. Tanto se habian multiplicado en- 
tonces los malcontentos, que formaban hasta 
ocho cuerpos de exérctto, baxo el mando de 
otros tantos Gefes. En esta coufusimí , los 
Tártaros ^ que ya habia tiempo talaban las 
Provincias septentrionales del Imperio, se hi* 
cieron dueños de la Capital en 1^44 , y po* 
co después del Estado entero. 

Esta invasión ; menos parecia subyugar 
k China que aumentarla de Una considerable 
porción de la Tartaria. Bien presto se agran* 
dó todavía mas con la sumisión de los Tarta* 
ros Mogoles , célebres por haber fundado la 
mayor parte de los Tronos de Asia ,particu* 
larmente el del Indostan. Apenas se había 
concluido una revolución tan extraordinaria, 
que vio el Imperio levantarse un nuevo ene- 
migOquepodia llegará darlemucho cuidado. 

Los 



ULTaAMAUrNOS» Í45 

Los Rusos y que á £ncs del décimo sex- 
to siglo habían conquistado las incultas Jla- 
miras de la Siberia^seiban arriiáandoidey de- 
sierto en desierto al rio Amur que les ccmdu^ 
da al mar Oriental , y hasta Selenga que les 
acercaba á la China , cuyas riquezas eran 
muy ponderadas.. : ,. ^^ :i, ; ., 

Uos Chinoi compr^heodieron que 1 A cx« 
pediciones de los Rusos. podrían coa el tierna 
po turbar su tranquilidad ; y construyeron 
algunos fuertes para detener á uq vecina, cu- 
ya ambicloa^es erajo^pj;chpsia,:£p)ppzifpi^ 
entoncesmuy ¥^v as disputas eaitre las dpsNar 
ciones tocante alas fronteras* Su^ cazadoras y 
tropas ligeras se cargaban uqgs 4 otr^ freqüeil* 
temeote ^ y se cpasíderjabfn ya en yispf/^^ 
de una guerra iabierta . q\l^q4oti;^T. Í9^%^^^ 
los Plenipotenciarios .4e Isis dpSt^f t^&lqgra- 
ron conciliar sus int^iLesei%$n 1689. Se;^ña* 
laron los límites de amb^s ^^qteqcias en el x\o 
Kerbechi ^ cerca delipamg/ejióilsinqv^n ^f^% 
se negociaba ,¿ trQsdentiasrj^uas de}^g[raiid^ 
muralla. Este es el primer ;trat^d<)'qu4^ han 
kecho los Chinos desde U íiiUi4ajáor\ 4? su 

Imperio... • i. ^. . ,:. r '. .:.rn. .-.. >: 

:. :i>c«t^f»ificaci()ftX««JtQi#^^^^ 
TOM. ir. ^ T Se 



144 SSrABLECIMIBNTOS 

conrimiadaí la vida errante , formaron mu- 
chos aduares qme á paao lento se poblaron 
consideraUemeate ;^ y con el tiempo se fun« 
dieron en la Nación conocida con el nombre 
de Mantcheux 6 Msuichuxes. Esta reunión 
les ínspkó el proyecto de invadir nuevamen^ 
te et Imperio Chino , que se hallaba combati- 
do por todos los horrores de tas disensiones 
domésticas. Tanto se habian multiplicado en* 
tonces los malcontentos, que formaban hasta 
ocho cuerpos de exéfdto, bazo el mando de 
otros tantos Gefes. En esta confusión , los 
Tártaros , que ya habia tiempo talaban las 
Provincias septentrionales del Imperio , se hi* 
cieron dueños de la Capital en 1^44 , y po* 
co después del Estado entero. 

Esta invasión , menos parecia subyugar 
k China que aumentarla de una considerable 
porción de la Tartaria- Bien presto se agran- 
dó todavía mas con la sumisión de los Tárta« 
ros Mogoles , célebres por haber fundado la 
mayor parte de los Tronos de Asia,particu* 
larmente el del Indostan. Apenas se habia 
concluido una revolución tan extraordinaria, 
que vio el Imperio levantarse un nuevo ene- 
migo qae podia llegar á darle mucho cuidado. 

Los 



* ULTaAMARíNOS» Í45 

Los Rusos y que á fines del décimo sex- 
to siglo habían conquistado las incultas Jla- 
meras de la Siberia^se iban arrüáando de^ de- 
sierto en desierto al rioAmur que les pondu^ 
da al mar Oriental , y hasta Selenga que les 
acercaba á la China , cuyas riquezas eran 
muy ponderadas.. 

Los Chinoicompr«heodíéronqu$ las«x« 
pediciones de los Rusos pqdrian con el tiern* 
po turbar su tranquilidad ; y construyeron 
algunos fuertes para detener á uq yecinOi cu- 
ya ambición Jies era^^pj;chps4i,^Sp)ppzirpi^ 
entonces muy v^v as disputas eaitre las dos N^r 
ciones tocante alas fronteras. Sus ca^ador^s y 
tropas ligeras se cargaban uqgs i otras freqüen- 
temente ^ y se coasiclCir:abf n ya en.yispf^as 
de una guerra abierta .qu^qdai.pof fpr^Mn^j 
losPlcnipotencíaxíos.4e la^ dps^^rtt^s legra- 
ron conciliar sus int^tese^ $n 1689. Sei^ñar 
laron los límites de amb^sPqteqcias en el rio 
Kerbechi ^ cerca delípartag/ej^ñisinq $n d/S^J^ 
se negociaba ,¿ tCQsdentiasl^uas de}^g^and^ 
muralla. Este es el primer tratiido'qu^ han 
hecho los Chinos desde U íiiUi4acior\ de su 

Imperip. ..•..-. ^ . .:,.••. \.iu.. ..;•;.. ^: 

.TOM. ir. T Se 



148^ ESTAJKLfiCIIíllENlOS 

misión á esta especicdeJeriaeia. una gracia 
qae el Despota Ruso no solia conceder sino 
á las personas ^e favorecia. Todos anhela- 
ban ó. ittostrorse dignos de esta distindoo , la 
^üeWionsegttiajpofando locamente los pre- 
cios) habiéndose hedió inscribir en la lista de 
los compradores.A pesar de esta vergonzosa 
emutecion,$raii tan poco importantes los ob- 
j^os^ que su producto ^ exceptuando el con--' 
stt^ <}e la Corte 5 jamas llegaban á cien mil 
rublos^ 

Desde que cesaron las caravanas se ha es" 
fsíblecido en Kiacthift^os grandes almacenes» 
tiUó R^bvy ot^o Chino > donde se depositan 
todos los géneros qu^ han de trocarse. Los 
Comisarios dé las dos Naciones presencian y 
presiden este comercio^ en el qual rara vez 
sé átraviiesáñ metales. Si los Rusos > que ja- 
títis'^áú^títnguiky^ tiéuen algunas veces que 
recibir algún oro , están obligados á entregar- 
le á la Corona con las condicionen que reci- 
^rd¿amehte itidémnicíeh los correspondientes 
í¿rc¿hos sobre lás'ínercaderiás. 

La 'mas Considerable que llevan los Chi- 
nos ÚlÍú venta és el thé verde, que es infini- 
tatocflíte ftii^r¡¿r -¿ '^ue-rtó lá Europa,^ 
^ * atra- 



. ULT]¡U MARINOS* 449 

atravesando $us negociantes unos mares in- 
mensos. Por razOn de mas exquisito se ven 
obligados los Rusos á pagarle hasta veinte 
francos por libra, aunque rara Vez le reven^ 
den á mas de diez y seis. Para recompen* 
sarse de esta pérdida jamas dexan de ;^l-> 
zar el precio de las peleterías : pero este me- 
dio no es tanto en ventaja suya como en prof 
vecho de la Corte , que percibe un impues- 
to de veinte y cinco por ciento de todo lo que 
se vende y se compra. La Aduana deKiac? 
tha produce algunas veces al Estado dos mi-^ 
Uonel de libras, y debe llegar entonces á seis 
millones el todo del comercio de la Rusia 
con la China. 

No era tan considerable quando Pedro L 
hizo el ensayo de establecer , por la Tartán 
ria independiente > una comunicación entre 
la Siberia y la India. Este gran Príncipe»- 
Mempre ocupado de nuevos proyectos, que^ 
ría formar esta relación mercantil por el ria 
Sirth qHe baña el Turkestan ; y en 1719 en*) 
vio 2®5oo hombres á apoderarse de la de-u 
sembocadura de e$te rió. Pero ya no existia: 
sus aguas habían sido desviadas de la madre, 
y conducidas pol: di&rentes canales al iago 

Aiall. 



3í 5 6 EfiíTáiÍLÍ CIMIENTOS 

Arali. Rta fue obra de los Tártaros Usbe- 
kes , que habián llegado á concebir grandes 
sospechas de las repetidas observaciones que 
habiaQ visto hacer. Un caso tan singular de^ 
tt)rminQ los Rusos á volverse á. Astracán de 
donde habian parti4o para esta expedición; 
Se había ya perdido de vista aquel obje- 
to y quandp hacia el año de 1738 los habitan*» 
tes 4^ las dos fincharías » conocidos con el 
l^ombre de Sucharsío« : anhelaron negociar 
oon la Rusia. Está Corte para anrm;u: tan 
inesperado deseo » minoró en gran parte los 
eQorme» derechos que generalmente exige: 
y.Qremburgo vínoáser el teatro de este nue* 
vo comercio, Los Tártaros llevan allí de su 
propio territorio estas hermosas tulupas de 
CprderiUos no nacidos que se sacan del vieñ* 
trc^ de I9 madre para tener sus finísimas pie^ 
les amueradas , cuyas aguas son de un lustre^ 
brillantez, y hermosura que las dan grande 
estimación. También llevan diferentes mer- 
canci^ queisacan del Indostan ; y ea partí- 
i:iíiariKÍnajcaatida4 bastante grande de dja^f 
xnaiates brutos^ Igualmente llevan j;:erca dié 
quatrocíentos quintales de e)ccelente ruibar- 
bo. Cada quintal cuesta $00 libras, y el Co«> 
-. ;> le- 



ULTRAM A&INOS. 1 5 I 

legío de comercio en Pecersburgo le veode 
casi al doble. 

No son tan ventajosas las teladones de 
la Rusia con la India por el mar Caspio: 
aunque en siglos muy remotos esta fue la via 
por donde se comunicaban la Europa y el 
Asia* Las regiones vecinas de ^te inm^n^ 
lago I hoy tan pobres, tan despobladas , tan 
jbárbajüas/, ofrecen á la vista de los sabios al- 
gunos vestigios del antiguo explendor. Auü 
se descubren todos los dias diversas monedad 
con el cuño de los primeros Califas. Estos 
monumentos y otros tap auténticos ^prestaíi 
grande verosimilitud al sabido naufragio de 
algunos Indios en las costas del Elba en tiem- 
po de Augustp ; naufragio i^uese ]^a calificad 
do de fabuloso ^ á pesar de los Escritores coa; 
temporáneos que le refieren. Nunca se hü 
comprehendido bien como los habitantes de 
la India podrian navegar por los mares Ger- 
mánicos. ¿Pero era m^s entraño el ver un lui- 
dlo traficar en los paises septentrionales^ qitfi 
ver un £.oma^o pasar á;la India por el Ara- 
bía? Los Indios iban a Persia^jse, embarca- 
ban en elmarde,Hi^(pania9Sub¡a|i el rio Vól^ 
ga; penetrabanq^ ]# gtande Permia por el 

'' '■ Xa- 



15-2 ESTABLECIMIENTOS 

Kama ; y de allí podian ir á embarcarse al 
mar del Norte , ó al Báltico. 

Ha habido y habrá en todos tiempos hom- 
bres dados á extraordinarias empresas : tiene 
el hombre en sí mismo una energía natural 
que le atormenta , y que el gusto , el capri- 
cho » ó el fastidio ^suelen dirigir hacia las mas 
singulares tentativas. Es por lo regalar curio- 
so , desea ver I y anhela instruirse. L^ sed 
de los conocimientos ó de la ciencia , es m&- 
nos general y pero mas imperiosa que la sed 
del oro. Se vá á buscar le]os de que hablar^ 
y de que hacer hablar de sí en su país. £1 
mismo principio que^n algunos causa la im*' 
paciencia de sufrir miserias , pjroduce en otros 
el deseo dfe la fama. Ordinariamente se ima* 
¿ina ser mas fácil hacer fortuna en los paises 
distantes, que en los cercanos del propio ho« 
gar. Se anda mucho para hallar sin grande 
fatiga » lo que no se lograria sino á fuerza 
de un asiduo trabajo : y puede muy bien da* 
¿irse que muchas veces se viaja por pereza* 
Hay gentes- que caminan en busca de ignoraos 
ttsy bobos. Hay quienes pretenden engañar 
su destino huyendo déL Hay intrépidos que 
corren had» \óé peligros y precipicios», lJ^ 
'' rui- 



IILTILAVA&IN09. l^^ 

ruinas qu€f causa el juego «los desordenen, ó 
las empresas mal calculadas, redúCQiiá unainr 
digencia poco acost;jutmbrada, y á veces VQr-i. 
gonzosa ^y suelea obligar á muchos á ir 4 es^ 
conderla en remotos países. Los que por sus 
merecidasó<lesgracíada&pQn^ nopuedea vK 
vir entre los suyos sino Ue^os 4^ yna mol^sti» 
confusión u opcobrio ^ procur;;^ pasar á 9tr% 
regioa donde puedan, libremecite darse poc 
hombres de bien i y mirar sin rubor cara 4 
Qara los demás homares. Estas son freqüen-r 
temente las causas de tas emigraciones y de, 
las acciones o empresas temerarias :.este es el 
hombre considerado en general sobre la haz^ 
de la tierra ; y en parti(;ular en el círculo, 
que Uana^n gran mui^dQ. Volvamos 4 se^ujr 
la marcha que llevamo^^ . r ¿ 

A la nakad del siglo décimo sexto ^ lue^i 
go que los Ingleses descubrieroa el puerto 
de Archangel , y lograron un regular comer- 
do con la Rusia vfoi;qia^on el proyecto de; 
¡(hrirse i cpn el auxilio del gran rio Volga^ 
y de} pequeño mar Caspio, una ruta en Per* 
sia f mucho mas fácil y mas corta que la de. 
Ip^ Portugueses , obligados á ^acer el giro 

de Africa^y de una£V^4f Mf^iiP^^.U^: 
.«)jc. IV. "V gar 



I 
154 ESTABLECIMIENTOS 

ga^al golfo Pérsico. Tanto mas les llena la 
idecrde-su plan^ quanto era mucho mas rica 
en próduécióneá la piarte septerítrióñal de la 
Persia ; que -baSá el- ciar-Caspio , que la par* 
te meridional. Las sedas de Schirvan , del 
Manceradon^ y masjpartieuíarmente las del 
Ohilan V sdri lasinefrtrds del Oriente , y po- 
éiviti seíVirpara cstaWetér excelentes mauu- 
jñatíurási Péfdel cóttiercio de' los' Ingleses no 
estaba todaviabasfítóte formado^ para supe- 
rar los obstáculos que debía encontrar una 
empte^'tan^vastit y complicada. 

Estas áificiflfflídes tío diétuvieron algunos 
-años después á uñPü't^tie de Holstein que 
en sus Estados habia establecido fábricas de 
sedas V pata- fjnérer sácki* las primeras taate-' 
rias déla Persia , á dohde envió Ministros que 
trattíseh'dc^égt)CÍarHss pero ijóliá queáado 
desíisresülta^sihó lá x'clacíon <iel viage. 

• iSuahdo la Francia empezó á conocer eí 
iftfK«<í^3f&é lo^áb* el comettí^^il'lábalan- 
ztftíé la política;;, pensó en -hacer traer á sus 
puerto^ ta^^íelías de Persia por el<:ánal de la 
Rusia: pero la íúncstapasiíMi Üe las conquis- 
tad hizo olvidar eiíiérprcrjpcéto^ccílíió- otros 
miKhdií aiscií/ridás ^fl^ütícfslidmbi'es ilus • ' 



trados ^. p;pra la pxflspQiidaidc, acuella. Mo- ^ 
narria. , ... 

No era posible que Pedroi el Grandei 
guiado de si) inisma aplicadq:;ngei;uo>de,sa. .^ 
experiencia, )c de, los^eíXt;rpn^j;;<)S3ue,ÍQ;sub- 
ministraban susluces^no p^rcil^iesej» al firi^^ 
^ue a sus pueblos era á quienes podía perte- 
necer enriquecerse con la extracción de los 
generos.de la Persia ;y de niano. en m^Oi 
con los de la India. 1^ cotiseqío^ac^qste, gran, 
Príncipe , inmediatamente que vio empezar 
las revoluciones que han trastornado el Impe^ 
rio de los Spphis;, se hizo^dycgq ^p^.i^aa 
de fas fértiles co^larca!í qufc, cjñen ¿^ n^ai- C?^ j 
pío. Él calor 4et (Am^r ^:ͧW^A^^ 4el. tcr-.^ 
rena,.la Joialignidad del ayrq j^hícíerQn pe-J 
recer las tropas que^quedaf on p^ajcpfiservar 
sus conquistas^, Sii;t embargo , la\R;usia¡ no se . 
determmóá abaij^pnar e$t9sp^iiir{>adas Pro- 
vincias, sino quando en 1736 vio á Kaúli- 
kan , victotióso de los Turcos , en estado de;- 
recobrarlas.: n . - f 

La Corte de Petersfetjrgo habia ya pef*? 

dido de vista el comerqo de está regipn^, 

quando un Inglés ^ llamado Hltp^i, formó en 

1741 el proyecto de jprocur^sele a siiv|4a* 

' ' -^ •>»• Va'' '" *^ ** cion. 



I $6 ^STABIECIUIEVTOS 

don. £stelk>mbt'e de travieso higétiib servía 
en Rusia. Entabló el designio de hacer pa- 
saír por él Volga , y el mar Caspio los paños 
d^ sn pafís^'^Pei^ia-^ al NcVte^d Indostan^ 
á grsín pai-te de hr Tartaria ; y por d trírculo 
dt sus mlsmafs^^eriidone^ debía recibir en 
cdmbio el oro y las mertancias > quq los Ar^ 
n^eníos 9 dueiíos^dd coiAcrcio interior del 
Ai»a , iiadan pag(ará: mi predo excesivo. Fue 
adoptado- é^éjíitn ^ór laCompañia Inglesa 
déMoscovÜa /yle favorede el Ministerio 
«toso. ^ 

^ * Apébas eT aventurero Inglés hábia ábíeí> 
t0^estácarre¿^^¡^^aí)do Kaülican/que ne>- 
c«$?íaíiíí' ¿é instrühíeiítos aüdates y'atiivos 
jtírz ayudar su amUdon » h>gró atraerle á 
sti 'servido , y ^d^uí rir por su medio el do- 
minio dt^iftat Caspio. Xa Corte deJPeters- 
hlíifgo;^hilSi'hémi ji'érfidia d¿ Élton , re-' 
vbcró eh !}^4é tbdós'los 'privilegios que h'gt- 
biá concedido : pero eirá un'remedio muy de. 
1)11 pata un mal tan grande^ La muerte "vio- 
lenta de aguel tjfdiió de láPer^ia » acaedda 
poco dispués Vftíe uh^fcfcéo ífaVorable ,pará 
dentar las amortecidas 6¿í>fcrám^ás. 

Esta ;¿f áti*de if4yQhicidn,^ue stmiergíó 

*ma* 



VLTJlA3IAltni08. l^^ 

mas que nanea en la anarquía los Estados dd 
Sopfai , hizo volverá manos de los Rusos et 
cetro del mar Caspio. Era esto un preliminar 
para abrir el comercio con la Persia , y con 
la India: pero no suficiente para su buen éjtí- 
to. Los Armenios oponían á este una barrera 
casi insuperable. Una Nación activa, acos- 
tumbrada á los usos del Oriente f en posesloh 
de gruesos capitales , viviendo con una oKr 
trema economía i tendiendo solidas relaciones, 
todas formadas de tiempo inmemorial , des* 
cendiendo á los mas menudos detalles , siK 
biendoálas mas vastas especulaciones ; no 
podia ser fácilmente suplantada. Conocipij^ 
misma Corte de Rusia que no .debia lisoíi- 
jearsé de conseguirlo';' y procuró ' engrosar* 
él numero de estos hábiles negociantes , ai^ 
tiguamente establecidos en Astracán. El su- 
ceso ño ha coronado todavía sus miras. Se 
trabaja en superar los obstáculos que lo han' 
embarazado : y es preciso esperar mucho 
del nuevo espíritu que parece animar toda 
la Rusia. 

Las nuevas adqüisicionesde la actual So* 
berana Cathaliiia II ,y su ccmstánte empeño^ 
en promover un comercio coniiderable , asi 

por 



1 5 8 ESTiBL£CIHI£KTOS 

yor ^1 mar Negro , como por las demás viai* 
^uq se l^aníntentado abrir ó. allanar, prome- 
te á sus vastos estados un suceso que el con- 
junto de-circunstancias puede hacer efectivo 
y felíz;pero que de él aun no puede formar* 
se un fundado |uicia¿ Veamos:Iá'SÍtuacion po-. 
lítica vpoder 9 obstáculos yijr recursos de ^ste 
reciente Imperio. . 

CAPITULO IX. 

• . . . • 4 . . . ' 

TUEA^ OSNJSRAL IfS LA RUSIA HASTA 

el rey nado de: Pedro el. Grande. 




f A Rusia r vasta región^; mayor que to- 
do el resto de la Europa ; queí^ce en ella 
tan brillante papel rque es considerada como 
una de su»príncrpales Potencias ; quegoza del 
titula de Imperio ; que mantiene un podero- 
so influxo en todos los Gabinetes ; Ique dá la 
ley á la mayor parte de las Naciones veci- 
nas ^ era tan poco conocida a fines del siglo 
{>asado , que napodia creerse en las Cortes de 
nuestra Europa que estaba, en guerra, en co- 
mercio i y disputas límítrophcs con los Chi- 

nos^ 



VLTB AMA RINOS. I 5 9 

nosocomo acabamos de ver; y que el Empe- 
rador de IsLChinzCamhidc una parte , y los 
^zares Ivan y "Pedro de la otra , envrasen , 
para terminar sus difereacias , una solemne 
embazada, á trescientas leguas de Pekín en 
los límites de ^mbós Imperios. 

Tan mal informada se hallaba en este 
tiempo la Europa culta de la situación de 
los Rusos 9 que se trataba casi de fábula : s^^ 
mejante suceso; ó se miraba como mera cu- 
riosidad con mas indiferencia que en el diá 
pueden considerarse los disturbios^ ó las alian- 
zas de las mas^ remotas ó incultas Naciones.de 
nuestro globo. Algunas de las mismas Í?rb- 
vindasque componen el Doniinio Ruso ape- 
nas conocían su soberanía. Los Cosacos de 
Ukrania , amantes de su libertad , pero obli- 
gados ásufrir:^ un yugo éxtrangero , aun no 
sabian entonces si pertenecían á la Turquía/ 
á la Polonia , ó a la Rusia. 

La Suecia y la Polonia eran las vecinas 
Potencias Europeas que teman relaciones: di- 
rectas y seguidas conlósRusosáLa.Turquí^, 
la Persia y la China. las tenian , pero. con 
irregularidad, y muy precaria corresponden-' 
da. Las demás Naciones confinantes ó retí- ' 

: ni- 



l6o • ESTABLECIMIENTOS 

nidos eran las feroces y bárbaras que compo* 
ncn la Siberia ,. la Tartaria , y las regiones 
del Nordeste , cuyos límites Europeos 6 Asia* 
ticos se igaoraban. Parte de ellas mal sumi- 
sas» parte indepeodientes^ entre llanuras de- 
siertas y algunos escarpados cerjos » dilatados 
bosques , rios caudalosos , y costas descoooci* 
das f permaneciaa en la obscuridad, d^ su |i«» 
tuacion inculta* 

La Europa occidental y meridional » a 
principios de este siglo » no llamaba todavía ¿ 
la Rusia con otro nombre que el de Mosco^ 
via>que es el de una de sus menores Provin- 
cias I bañada por el rio Moskua que atravie- 
sa su capital. Esta lleva también el misma 
nombre de Mofkua , que es como nosotros 
debiéramos decir conformándose tanto su ter* 
lunación con nuestro idioma , pero que lla«. 
mamos Moscou 9 siguiendo ímpropiamense la 
alteración con que lanoipbran nuestros ve- ' 
qnos. Al paso que esta potencia iba entran* 
do en el gran círculo de todas las demás de 
Europa » se ofendian ,6 estrañaban los Ru* 
SQS que se les diese el nombre de Moscovitas. , 
Las antiguas y principales denominaciones do 
esta Nación i ya reunida con diversos prin- 

ci- 



inLlXASíAlLINOS. " l6l 

opados en la cabeza de sus Czares > según 
sos respectÍYOS habitantes, eran Scytia» Sar-^ 
mada > Roxolana , Ruthenia , Rusia ,Ros^ 
siana* :iLos. Esclavones que se incorpocarofl 
<oa estos pueblos haa; Ueirado losmisfiioi 
nombres , hobiendoprévalécñlD el de Rusia. 

Qaandoy á. esfuerzos tan extraordinarios 
€oniaíclijces:¿e iU;jcélebr.e Czar ^ Pedro ei 
Graod&^rse aipai;ecia ésta Nación enet^graíí 
theatro del mundo civil., se la caliñcaba dé 
bárbara; pero se la juzgó con demasiada li- 
gereza.. No: puede justamente darse el non- 
4>ie dQib^rbara á. una Nados ^ue e«4igpicut 
tora, qi^e. recpgp abundantes cosechas jdegfai' 
iK>9 que tiene Ciudades y V¡Uas»que , ¿un^ 
que toscas I mantiene ajgunas manufacturáis 
q^e cQQSj^)^ su..TiQáp M uft. recado jdidef 
de sucQtron; que dividbré¿ gkrarquíaécdbfis^ 
tado i que á su <;afateza preside un Senado de 
suprema autoridad ; que profesa una Reli* 
¿ion Christian^ con toda ,su liturgia i ritos> 
y distinguidos Qrd^^es de Patriarca I Araor 
JbispoSji Qbisposi» Arc¿i9iandri tas ^. Clero, j 
Conventoss quj& edifica Templos i y quergo* 
za de una soberbia capital ventajosamente sL 
tuaíjai ogmo^lo. Q&;^otKOUí^ a^u^ya. poUadoÉ 

Z9M. «r. X se 



1 6a JtSXABLCCIIflXKTOS 

se acerca áinedio millón de aligas : Ciudad 
bermoseada^e altas y singulares^torres., de 
dorados chapitélesi que 4n el centro :cQntie^ 
ne .el vasto circuito ^dd.tfiamoso;Krdmelin^ 
donderestá el l^lidd y autatuótev^uinque Xxó- 
tico Palacio de :l<!»s «Grandes lauques,, idea* 
pues Czares s edificio, construido en el siglo 
tatolee : vctncndsudc¡á&/<^ue todas;|ü«ras'jde>' 
bcfl^l]!ace^mifiar ^$ta:Hdt!rqpo^ricoqoiiiaa.i2^ 
i^to aias xonsiddrablesi del liniversÍDL' v : . 

] ^Igualmente j^ue se |iacia poca;justida.á 
losi£usos en>cfintarlo&^xL.a^mero.'de las 
NAd9oesi>¿rl}ara&ó.sálitagéi ^ei^te^ifójcc»- 
¿e^rr^ueitampoctíTpIodíab tüma¡6úrh'x^h^ 
ie de. i^fdon <;últa. Sin ; poéadüsí ^ni iilbeí^' 
gnes. en lesxamiaos yniaun efl ila^itíismatca- 
fdliaL; sin:ÍK0li(fía en tulbi sitf 46{>6^áeuU^:s 
sii¿ ]Í0sideaqsisid(| £nüiáxáddy áMitíküíóSíi 
iá mayor p^té' dé^Kii^'4»iimüros«»4€akas^^e 
madera ; sin ^muebles , ni aquéHás^^f ¿gflla* 
res comodidades díe la vida ^civil $ sus- caU<s 
sm ^empedrado bi-^tegttliiidaBíJKirál^^ir^din 

%e ; ku cania^; aún^ de )a Ma^Qr.f^a^te- de^Ws 
Boyardos ,Téduddái>áiHittS'^inlpiéi5?¿íiibla#^ 
tencésyfui. ftt» ialMi^o^eiiiiavpíri>óHós¿a 
o; X .-T^ Yt'flian- 



vzr^AUAxivoSi 163 

mantat con poquísimos; artistas» y estos de 
soloiobrasí groseras indispensables y de pura 
neccsidadv9U€S> el. Kr¿meU&> y la- .mayor 
parte de' los: Templo^ eráa construcción de 
Arquitectos Italianos ;.sm ciencias ;sía artes; 
sin, conocimiento, de la niutica,ni,de la ar- 
qnitectora niilitat ; ea fot.sia las circunstan- ^ 
^Bis qnécqnstSfuyefflma Nación ilustrada se 
hallaba envuelta la Nación entera en una pro- 
funda, y 'general^ ignorancia. 

•c EIRusoi^dtenia^gosa- tintura de aru-t 
m&ío^fÓ/dñÁ^TM^á^tútití^ip^^ por un^ 
sMo : se ^mñ^aba A:; kis^.matemáoiéas* ¿ laf pliisl«^ 
ca*, I!st astroiibnvl^ conio» isdrtilegios ; se cali* 
ficabanxfe iiere^Üas las lenguas extrangeral^ 
coife eioasit náñúwámiM países y pjueblós c»^' 
tiaSos|ni -aiiA^tik^propioti^ainmjr c»r-' 
ta á núiguna^ ír comunScadon^ con ellos.. A ei* 
tor principios se juntaba el error de una ley 
de la Religión y del Gobierno que prohibía 
á sus, naturales-salir del^fistaido. imaginaban 
ser los'&usos la^mas inrportatite Nación de la 
tierra : ser creían poseedores del mas rico y 
mas fértil pais y sin el qual no podían pasar 
los demasr putebloermiiabaft á estosrcomq Pa« 
¿anoió ];ierei|«s>.jttzgaiid«ñq[us ellos solot 

Xa eran 



)64 XSTABLSCIMIBUTOS 

eran los verdaderos Christianos » y hombres 
4imirados del mtindo. Su Iglesia, que coma 
todos sabemos esla Gviega Cismática > esta^ 
ba tan poco isstsui<la^ que elCxar Théodoro; 
hermano raay^r de Pedro el Grande, fiíe el 
primero que, mtroduxo en -ella el canto ila- 
A0« fiLCxár Ale:i;o su Padre fue. también el 
pruáero qtio hábia f^finaclo un Código :de 
Leyes » aunque muy imperfecto» ■ . : 

Los exércitos Rusos sin disciplina , ¿a 
MgiimentQs iarmados^;$iii. lUpifornus;; siii or- 
ejan regladoiibaA g}a.¿^^^U¡colPO^ ios: 
afitig^os ^ieimp06.4drgob{e|;|if(¿Íibudal¿ Lor 
Sí^res conducian sus vasallos alícomhate sin* 
<^den ^ m . reglada ^ubotdiDaciott r:;método> 
btd>aco.^ EQJo $^&á¡^«i^«Krp:elQáK:^ 
jantes^ipero ¿lóittlrf^nf r«.«ropas r^Iadan Sm' 
la^átaHa t'las.prisióiiettyi ^U]edab(m.escla.voa»: 
y. el mencionado Czar Alexo, digno Padre 
dét gran. Pedro,. pobló los desiertos del Vol- 
ga y. él Kama^con .los .LithaaanoSi^Polacos, 
y.T&rt^os que kabia tomado i;n la guerra: 
circunstancias todas que hacen bienxonocer 
lo inculto de la Nadoa. Casi i ímes del si* 
glo pasado auo estaba sumametrte itáamk di: 
estado d<sw«f&é9tf&^;4ir^,casi júi^üna^su; 
1 X pe- 



pericia ndlitar romo nos manifiestan sus ex* 
pefiittoaes. 

£a tiempo de-la regtncia de laPríncesi 
Sophia i^^uando su. hermano Ivan tenia solo 
el nombre de Czar por su endeble úonstit'ii- 
cton y y sa liermano: Pedro ^ Grande aun 
permanecía en tutela , gbberhabítel Estado él' 
Pííncipe^Basilío Galitzaiiel ma¿^jor luombro 
de^Q tiempo. HabialograSo queila Poloinía 
cediese á la Rusia todas sus pretensiones so- 
bn& las -grandes iProirindas de Smolensko y 
Ukrtnia , y había enviado unajpoixiposa enn 
baxada. á Luis. iXIV^; ombaarada ruidosa, 
aunque sm efecto» que la Academia «de las^ 
Hiscripciones y buenas letras de París-celebró 
cÓb xma jáedalla para señalar -su memoria. 
Este^^fftosovMinistroay General ,'Oon el mcn 
tivodelíbertarálaHusiadel tributo anud^ 
deseseifta ínil riiblos que pagaba al Kam de 
Krimea^y vengarla de semejante -sonroxo, 
yaihtoloniblc>paiiá'Su NadioUi se puso en 
marcha ala cabezal de ^im: numeroso exército^ 
nadaparecidoálos del día, sino compuesto 
deuqamaliciaaunque sobria y endurecída^4Í 
trabajo ^ peroindi^ripHnadarconTuna-pfofa*- 
síon d4ft'lí^agerj)9e4ió^sexo&oce«aIos camr. 

pa- 



1 66 ESTABLECIMIENTOS 

pameotos'de itias luxcea el resto ¡déEüropa; 
y; con un prodigioso* número: de carros f;qttf 
f^ttsíúio municionas: y: fvivereafrrfior idij^sí er- 
tO!^'yiB%íse»íiaculros.einbara2abaa>^ miifBMi 
empresa*. .-, ■ »:;.•'.". 

. Está estrepitosa expedicio&no tuyo más 
bfecto qu6.elliiido.de su:pompaifn£.la:.ultíf 
aa! antésrqueretnpunáscf eUrcttcrseS&ipdailálr 
de las:^orias del ImperibJLiáb 9rd|'Jiéroe qué 
fia dado i nueva existencia ála^Natíon^q^^ 
la ha sacado-de kstinieblas^etr.que^jada'iiici 
salvage óvbárttarrrptra sí;Í0ádt8.t Sut£sta^ 
do podía :conipararse:aKdéla?éd¿d.medi««iá 
Ips siglos obscuros desj^u^s- de- Cr. subversión 
del Imperio Romano; Superior. é\ los. Tártar 
ros y pueblos del ^orte. hasta, laChioii » la 
^IVob» todo liara iguaiac lai Naciones.éivíU? 
:nidas¡. •••■ : i-.;-., ¡ í>ií -. í 

Demos una ligera^ ojeada á la-ñtuacíoQ 
delTronOyantes.de ver sentado en^l magesr 
tupsamente este, célebrerMonarca;: itUó entran 
remos en ^ laberíhtOEiide la antiig;ttáiÍiistoríai 
Rusa» mas obseüravqué otras poc faltande áon 
climentos , por U misteriosa y absurda> poli*» 
tica de su^ Gobierno' ^ por láfe saogrjepufs te- 
▼elucionosiique has agÍDadaescaMgti90!# fotí 

lo 



■^ ¥£T]tAirAllIK09^ 1 67 

lo tar4^qué^iietr6 en éllá el^rte de la ím« 
pronta. £1 vrróao4deJ(.asia ha sido siempre 
absoluto y-'heréditario. '£záminemos . cómo 
entró ótKup^tStrdz iicasar. r eyñiuirte dé c&ot 

Después de habersacudida esta Nación 
el pesado^rogo de los Tártaros jque la domi» 
ftapMOí'CMaioü siglos i'Jtcspneádé k^.usarpa* 

f diB^ltti/.-I^íÍK:ipM^ue-la^tiranÍ0aroa i ocur- 
fieroá \tt diviUtt^a jr preleniiones/coD qué la 
M<M¿é;^/la JSüctísi :^qvafíien)kvimta;»Monar- 

de^2'^ié6¿fllsiMrv}ttnimcel>jSei^ ios 
prmcipales JSeñorcs JRusos , eligieron en 1 6 1 3 
por iU Soberasuo^ il {oven Aíi^m/ .Rom^^osv 
áe U»¿dad icb/quincd años vitiietnco de . esu 
MéV¿£%aS2i éff ^UiTropq de.>Rk]fi^ 
' * No waxkMíjptisonÜJñcnt^Á ;este' Prin^ 
cipe los mismos qi2e le! hablan elegido. Dipu- 
tarofli dOf^^Vobles.á 40 'Madre f hermana del 
Senador - y ^Getieral ^Scheremetof v coa:iiaa 
itaitft para'i|i(e les^nfviaseóu hijoi JSstabajre'? 
títtídii'toinoil¿tigiosa ennn Gonveiito desde 
el tiempo del tirano Boris.Su Marido; que 
hkbk üdo hechoArzobispo^ ILoustou^vio- 

i.leB- 



lentamente , se bailaba Embaxador y.prísio- 
tersen Polonk rcírccmstancias biea slnguU- 
i)es. No quería esta bueoa Priflcesa ealregar 
4 sa Jiijo:,i.dicieftdch9 bañaday.qft iágrimai » 
que no la persiguiesen en su triste destino, 
que la dexasensu ultimo consaelofty que no 
la arrancasen su hijo única para jeptima yicr 
tsam;dsspües 4e ^eis: Gzaré^iasesbadosr^ ^w 
» ytctm. edkid j»o f^rg* |m», (¡p^^: ua ¿if «la- 
4e Jmpiírio,7 que»sieme)aiiJ($ Qle(^Í99;expo^ 
nia demasiado el biei^del &l^dí>.»^Ocuiifieroii 

varieiincideace»^ propios iol< i^Dl»5(il(^^kn| 
Se aqitsl pidís ^y: ea £a;^eli (joven M/g^él, 
Aie proclamado soWnuienKAXú Czar ¡de I^ 
Kusia. 

Poco después msici4 cLMetroporit^ifN^dc 
Moscou , y el nueVo Czar nombbéiKa^ar- 
ca á su propia^^dre » q«dn:hahia ^Il4^ jli^ 
bre de Polonia con la plausible mudaota de 
ibrtuna, y era uno de los quatro tutores q^e 
le habfii puesto el Senado alifiem^ ¿flifH 
coronación. Siguió a oste pa^o ól de sU ^as^ 
miento según b costumbue del país ,^ qiif^ jpof» 
sú singularidad » comparándola con aue&tros 
estilos f no puede omitirse» . ? 

Lucgp ^e el Csar comutúcji al $eM4f» 

la 



UITftAMAltIKOS. l6|r 

k intención de casarse , da comisión á 16% 
Boyardos para juntar las mas hermosas Donr 
celias Nobles del país, de dentro y fuera ijb 
la capital. Todas las recibe la Camarera M|*. 
yor de la Corte, y dispone sus respectivíps 
alojamientos. Durante el intervalo de la elec- 
ción comen juntas amenudo^ y el Czar pro- 
cura Terlas y tratarlas , ya incógnito, ya ea 
público. No obstante , se cree que las insi- 
nuaciones y recomendaciones influyen ordi- 
nariamente en el ánimo del Soberano , quo 
so puede juzgar en tan poco tiempo del mé- 
rito de aquellas bellas jóvenes. 

Hecha la elección , la Camarera Mayor 
recibe las órdenes para mandar hacer vesti- 
dos á todas ,y el de novia para la futura Cza- 
rina. Se nombra el día de la boda sin que to-> 
davia se sepa quien es la escogida; Llegado el 
día señalado se la presenta el vestido nup- 
cial á la electa, que es el acto en que se la 
anuncia la preferencia que ha logrado so- 
bre todas. Se distribuyen -al mismo tiempo 
los vestidos á las dem^ , y se las envia a sus 
casas. Inmediatamente es proclamada la nue- 
Ta Czarina ; recibe los obsequiosos cumplidos 
de toda la Corte; y se celebra el matrimonio. 
wjf. ir. Y Si- 



170 SSTABLECIMIEKTOS 

SigHiendo esta norma establecida , cayó 
la elección del Czar Miguel en Eudoxia^ 
Dama de Honor en casa de su Tio ti Sena- 
dor Scheremetof : era el Padre de la novia un 
aoble poco rico, llamado Streschnef , que 
Tivia á doscientas Weestes de Moscou en su 
propia hacienda. Focos dias después de la ce- 
lebridad del Desposorio le envió el Czar un 
Gentil hombre suyo con numerosa comitiva 
y cantidad de criados , carruage , caballos, 
vestidos , y presentes , convidándole que vi- 
niese á la Corte. Le halló el Gentil- hombre 
^ en el campo trabajando con sus gentes : le 
expuso el deseo que el Czar y su hija , ya 
Czarina 1 tenian de verle ; y que llevaba or- 
den de conducirle. Tardó algo en persuadir- 
se aquel noble y honrado labrador , ignoran* 
cío su especial fortuna ; pero convencido se 
puso en viage para la Corte, adonde llegó 
ya nombrado Boyardo. 

En £udoxia , dotada de una singular her- 
mosura 9 sobresalian las excelentes prendas 
de dulzura y piedad , y fue su matrimonio 
sumamente feliz. Gozó la Rusia de una pro- 
funda paz , durante ios treinta y dos años que 
9cupó el Trono el Czar Miguel. Murió en 

1645 



laTJtAMARINOS, X71 

1645 este benéfico Soberano , y solo ochp 
dios le sobrevivió la Czarina su esposa. 

Empuñó el cetro inmediatamente su úni- 
co varón el Czar Alexo que casó dos veces 
en la referida forma acostumbrada ; la pri- 
mera con María Miloslawski ; la segunda 
con Natalia Naryscbkin, y ambas le dieron 
sucesión. Tuvo que apaciguar y castigar r4* 
petidas sediciones » y que sostener guerras in« 
testinas y extrangeras. No obstante, dexó rí* 
co el Erario á su muerte en 1 6y6. 

Su hijo mayor Fcedor ó Thcadoro Alf 
xtofoüztPtíndpQ valetudinario, pero de mb^ 
rito, subió al Trono. Su Padre le habia he« 
cho declarar sucesor un año antes. Casó ; no 
tuvo sucesión ; y conociendo que su inmedia- 
to hermano Juan ó Ivan, maltratado de la 
naturaleza , era incapaz del Gobierno , ya 
cercano á la muerte nombró para sucederle á 
su segundo hermano Pedro, hijo de las se- 
gundas nupcias , que en la tierna edad do 
diez años descubría una capacidad que hacia 
concebir grandes esperanzas. El Senado apo- 
yó esta preferencia, y fue proclamado lue- 
go que espiró Theodoro en 1682. 
, Sophia, hija 4^1 primer matrimonio del 
Ya Ciar 



^Jfa MTABLECIMIENTOS 

^Cz2T Alexo, Princesa de grandes y arriesga- 
dos talentos , de bien dispuesta persona » de 
implacable odio por su hermano Pedro , de 

'interesada parcialidad por su hermano Juan^ 
de una desmedida ambición y soberbia, y de 

una singular travesura de ingenio , viéndose 
entre dos hermanos que no podían manejar 
las riendas del Imperio ; el uno por su incapací- > 
dad , el otro por su infancia , formó el pro- 

- y ecto de hacerse Soberana. A este efecto ex« 
citó en el cuerpo de los Screlitzes^una de las 
mas sangrientas sediciones que ha padecido 

* la Corte de Rusia. £sta milicia viene á ser 

• como la de los Genizaros de la Puerta Oto- 
mana y que al mismo tiempo que sostienen el 
Trono , le hacen temblar , y turban el esta* 
do: pero ni los Genizaros, ni las Guardias 
Pretorianas , fueron jamas tan atroces como 
en esta ocasión los Strelitzes. 

Llevados del fanatismo que se les habia 
inspirado , corren armados al Kremelin, 
mientras la Princesa Sophia convoca los prin- 
cipales personages y prelados , y les represen- 
ta el agravio que se hacia al Derecho de prí- 
mogenitura del Principe Ivan. Echemos un 
velo sobre la violencia y carnicería con que 

se 



ULT1.AMÁ&IM08. 173 

se cevaba aquella soldadesca contra los pros- 
critos por los conjurados. No miremos la hor« 
lible escena con que mientras unos forjaban 
las casas» y echaban por las ventanas las des- 
graciadas victimas de su furor » las recibían 
las puntas de las picas de otros. Estremecen 
sus inauditas atrocidades. Apenas puede con* 
cebifse la inhun^anidad á que llega el cora- 
zón del hombre bárbaro enfurecido. Saciada 
en fin la colera de aquellas encarnizadas fie* 
ras f apaciguado su tumulto , concluye esta 
escena trágica proclamando» los dos Príncipes 
Ivan Y Pedro , y asociándoles su hermana 
•Sophia en calidad de Cooregente. 

Asi llegó esta Princesa á ser Soberana sin 
haber sido declarada Czarina : recibia todos 
los honores de la Soberanía i su busto ea las 
monedas con los de sus hermanos : su firma 
en todos los despachos : su persona con el pri- 
mer lugar en el Consejo ; y exerciendo ^en 
todo el poder supremo. 

Los Gobiernos despóticos suelen esQur 
siempre expuestos á freqüentes revoluciones^ 
y la rusticidad de esta Nación entonces, lias 
causaba sangrientas. Parece que los ánimos 
liabianjquedado prontos á fermentar con quat 

quie* 



'174 SSTABUECIMIHNTOS 

quiera ocasión : brevemente se presentó ^Ca 

el mismo año de 1682 , en el tiempo de las 

fiestas de boda del Czar Ivan , habiéndose 

' suscitado una controversia fanática sobre un 

v.puiñto de disciplina de su xito : disputa que 

;^rvió de pretexto á una formal conspiración. 

.De resultas , la Familia Real tuvo que refu* 

« gtarsejen el célebre Convento .deiTroí(M»je$- 

to es , de la Trinidad , á diez ó doce leguas dp 

Moscou.Este Monasterio de Monges Basilios, 

' que poseen quatro leguas de terreno al red^- 

: 4pr, es al mismo .tiempo palacio y fortaleza 

i- con sus fosos , sus murallas , y nuifaerosa ar* 

tillería. £1 personage principal de esta revo* 

lucion era el Knes ó Príncipe Chavanskoiquc 

había contribuido á la elevación de la Prin* 

c cesa Sophia/ilerquien no había quedado con- 

i'tento. Le engaña con ardid esta Princesa , y 

* - en mitad del camino de Moscou á Troitza le 

hizo cortar la cabeza , como también á ua 

hijo suyo , y a treinta y siete: Strelit^es que 

'le acompañaban. 

Semejante novedad irritó al cuerpo de 

los Strelttzes de modo que se presentó para 

atacar el Convento , y amenazar un total ex- 

*í t»f€oi¡úo. Se fottificicd la familia Czariana: 

" p acu- 



vimAMÁitiNos. 17$ 

acadieronlos Kneses y Boyardos con sus va* 
salios : marcharon también en defensa los de- 
más nobles : se iba á encender una guerra ci* 
Vú , quando el Patriarca pudo apaciguar ea 
parte el furor de esta insolente milicia , que 
se intimidó , al mi^mo tiempo , de las tropas 
que llegaban por todas partes en socorro de 
los Soberanos. De la furia pasó al temor ; y 
de éste , á la mas ciega y sumisa obediencia. 
Mudanza que parece extraña , pero, que or^ 
dinariamente concurre en la muchedumbre. 
Tres mil y setecientos Strelitzes, seguidos d& 
sus hijos y mugeres con una cuerda al cuello,; 
marcharon de dos en dos al Convento , quj9. 
tres días antes queriaqi convertir en cenizas: 
se prosternaron; esperaron humildes su supli- 
cio ; obtuvieron el perdón , y se restituyeron 
4 Moscou bendiciendo sus piadosos dueños; 
pero , sin conocerlo ellos mismos , prontos á* 
renovar todos sus! atentados en la primera 
ocasión. 

• La boda del Czar Ivan habia sido ente- 
ramente: manejada por . la Princesa Sophia,- 
que le habia querido casar quanto antes f»e- 
se -posible, eligiendo ella misma la novia^^ 
lUcayeron sumirás en Parascobia Sohikof, 
i\ji que 



Sf6 ESTABIECIMTENTOS 

que pasaba por la hermosura de Rusia. Es^ 
taba sumamente lejos de Moscou con su Pa- 
dre Alexandro Soltikóf , que en el rey nado 
antecedente , para alejarle de la Corte , ha- 
bía sido nombrado Comandante y Waiwo- 
da de Jeniseisk en Siberia. Habiéndola he- 
cho venir secretamente ; á los tres días de sa 
arribo se celebró el Desposorio , fue declara* 
da Czarina , y á estas ceremonias se siguie- 
ron los anunciados festejos públicos. Para con- 
cluir con lo que merece referirse de las me* 
morias de este Príncipe, diremos que sin em* 
bargo de sus cortas facultades deseaba el bien 
del Estado. Quéria mucho á su hermana So- 
phia , pero le disgustaba él verla Cooregente, 
y se mantenia mas inclinado al gobierno de 
sü hermano Pedro. Quando este volvió de la 
primera expedición de Azof, afines de 1695» 
se hallaba ya postrado en cama con su ultima 
enfermedad , y abrazándole tiernamente , le 
dixo : 9, Gracias á Dios , hermano mió , que te 
,,- vuelvo á ver , ya muero tranquilo. " De- 
zó tres hijas y la tercera murió sin casar , la 
mayor , llamada Catalina , casó con el Du- 
que Meklemburgo , y Ana que érala según** 
da con el Duque de Ciulandia : ambas fue- 
roa 



triTAAMAEINOS, I77 

ron las primeras Princesas Rusas que contra* 
zeroa matrimonio con Príncipes extrangeros. 
Seria demasiado largo referir todas las 
circunstancias que concurrieron en el agitado 
gobierno de la Princesa Sophia. £1 Estado^ 
después de las pasadas convulsiones, había 
tomado un exterior tranquilo. Esta Princesa 
conservaba siempre ' la principal autoridad; 
pero mioca podia satisfacer su natural inquie- 
tad. Para aumentar su poder quiso partirle 
COA el Principe Basilio Galitzín de quien he- 
mos hablado , hombre superior en todo á 
quantos entonces pisaban aquella agitada Cor- 
te , le hizo Generalísimo , Admipistrador de| 
Estado^ y Xxsarda Sellos. Este Miaistro coa« 
tuvo la milicia de los Sttelitzes, distribuyen^ 
do los mas inquietos en los Regimientos que 
estaban en Casan, en Ukrania , y en Siberia. 
La Rusia estaba en paz con . la Saecia ; en 
estrecha amistad con la Poloqia su nuevaaliat 
da ; pero en desavenenda con los Chinos, 
como se ha .visto , y enf continuos disturbios 
coa los Turcos y: los XÁirtaros de la Krimea. 
Contra está regioa^ conocida fin lo ai^tiguo 
con el nombre 4le.Kcrsoneso Taiirico (:famo« 
sa por el co;xiercip de los Griegos» y aun mas 
TOM. ir. Z por 



lyS ESTABLECIMIENTOS. 

por sus fábulas , ri^glon fértil y siempre bar* 
fejira) dirigió en i6&t7, y- 16 88.'sus expedir 
^Ones es te. político General en la forma ya 
mencionada. 

£n esta situación Sophia rey naba vivan 
solo tenia el nombre de Czar , y Pedro en la 
ledad de die^y^ siete años, se hallaba ya 'Ca 
dispo^cion ideserlo, £1 temor y la ambición 
4e aquella Princesa suscitaron ^e nueypisu 
ttpídto ¿42nadeeisiy^.con$piraciotni4e acuer- 
da coniGalitzin. Partee ;^segun{ algunas me? 
morías Rusas , que un cuerpo db ^eiscHento^ 
Streii£zes tenia orden de ap^df jr:9trse de U 
Jliersoñadeljoven Czar^y iaun>|p.teiii4 combar 
do. el partido dfi Jiacérle. morix^ JPene tro : d 
Gzar su^nesgo;» yi Jiuyo .^u/e -refugiarse de 
nuev^Q al jConyjento 4e Troítza» ordinario así- 
la de la Cjorte enjsemejantestfiasps^ Ckmyocó 
allá los-Mag¿at€s.>dfi.!^:partida» junto una 
miUcia^atraxo ipatte de:la>de los Strelitzes, 
llamóal^uhosAlemaneseitableddosenMoi- 
cou , inclinados á su persona que tanto favo^ 
recia^ &rio¿ eitran^ok , yUogró en ifin^ tomar 
la superioridad iiontrasuítofi^el ixetoiata;^ j 
^u inhábil h6ifmmio;'GaHigiá troñ (severidad 
los delinqüentes y cómplices ;bizo cortar la 
•4 ■ v'v .:.../ .«lea* 



vlteamarinos. ' 179 

lengua á los^sospechosos ; á fuerza de ruegos 
de los páifientes del Príncipe GalitMn ,.que 
eran de sib propia Gorte i perdonó, á éste la 
vida rpero le confiscó los bienes, que eran in- 
mensos» y le desterró á las cercanías de Ar- 
^hangel^ y. en>£n I hizo*, encerrar en un Mo« 
nastjBfipc de Moscou, á la Princesa Sophia^ 
para quien era esta mudanza un gran su- 
plicio después de haber rey nado tan largo 
tiempo.. 

¿krsde este mpmentp^^reynd el gran Czar 
Pedro ^ pues su. hermano I van nQ tenia mas 
p^fte en el Qobiernorque ver. su npmbi;e, en 
los actos públicos ; y Uevó siempre una vi-^ 
da privada hasta su muerte en 1696Í. £a 
169^ ^habia h^h9.aqueJ.Sober^aQ su,priipí5* 
ntiOiwdicipn^fiQmo voluntaria contra Aisof 
en Is desembocadura^ del Tañáis , ó Don » al 
ej^em^ de la laguna Meotis. , en el dia Mar 
de ^abache. Koixte feliz esna campaña qua 
era su.ensayp piin^tro^y dies]^ue^de mucha 
pérdida de gente > se; i7i4o}^ligadp el ;^rci- 
jto Ruso í levantar el siuo. Xa constancia m 
jtpdas lasempsesas eratel caráctpr quq ya mos- 
traba Qste gran Príncipe. Eiil Jj^^siguijec^Q Pf jjr 
navera de^;i696. ^pUrUn exército^^to4ayja 

Z 2 mas 



^8o ESTABLECIMIENTOS 

mas considerable , atacó y rindió la Plaza. 
. Esta filie su primera hazaña militar» Aca« 
baba de morir (como se ha dicho) sú her*^ 
mano Ivan , que aunque no le sujetaba para 
su autoridad y gobierno. Id embarazaba ave- 
ces por los miramientos qiic débia tener , y 
por los gastos que causaba ^ü casa. De estos 
quedó Ubre lá Corona » y en su ahorro eo- 
tontró un grande alivio el Estado. Brotan- 
do ya lozanamente en Pedro sus ideas de en- 
gf^fifdl^cij)íiíent^ ; pensaba hucerse dueño del 
Estrecho deCaffa,antes BosphoraCimmeria- 
nó ,'^ue dá la entrada al Ponto-Euxtno /hoy 
Mar Negro, parages célebres en la antigüe- 
dad por los armamentos -de Mitridates. Era 
su j^royecto etbarde la Krimea á los Turcos 
5^ Tártaros para establecer un comercio fácil 
y libre con la Persia por la Georgia. £1 mis- 
mo comercio que en lo antiguo hicieron los 
Griegos: en Colchos y eti este mismo Kerso* 
neso^iát^uy o dominio aspiraba Pedro. 

'Ufano Mdé tai glotiosa victoria , dispuso 
que en Moscou entrase su ejército en triunfo 
eomo bacian los antiguos Romanos. £1 mis- 
íá¿ Gíát^ no qtriíb páht sü^ perdona los pües- 
tiDi$^i¿epre¿édehcía', jpbrqué decia qire <en el 
'¿i.:\ ■• -■> exér* 



VLTUAICAltlNOS. l8l 

exército aun no tenia rango que $e le diese. 
Exemplo y . triunfo para acostumbrar $«$ 
pueblosála lüoderacíony álasgloría. fin me* 
méria de! este /felia suceso hizo grabar uím 
medalla ^ kfírimera que se grabó en Rusia. 
Dezemoslatrinofante^ engolfado en sus pm- 
fundas ¿deas > para pasar coni Jineyo^ordfasti 
formar un bosqnezb de este r original Mih 
Barca. 

" g / I ^ >;.:i- .:;i . •I.: » c:.-..,. ; ¡íl-.^ii:. 

iO^^ ^ mbsiíiainoboeliiéooe§fiDele<oikliiia* 
ríameote ocMiQiffrir UAjGosjtiQtó; dé;giHuidils 
▼irtudES yigrandes>iáffio&rsiáqáetlas son exot- 
«ai vamente superiores á estos-: si los bienes qué 
liaB' prodO(tidoiim aaoionaa púUkaaisaD.ini* 
portaniwir g«neralies vtyi de vesá^lofiflrftsaclfK 
sttceáro :si Usmleaiían^id^ paiüicnilarejij 
príirados , j pasageros , tienen dei echo.estQS 
hombres extraordinarios al aplaúto de sü ti- 
gkl ,i laf^ttdmlráábft die^lw^tnideboai Siénar 
|nre ^M'MÁ^Wk^Xú ^engaiMaa¿|a ^¿mAA^éj 

la 



l8l E^AUrSClklSKTOS 

• la relatacion^ó desenfreno de costumbresi 
^U célépa^; yddtnas^pasioiies^qve^yefgoiiízosá- 
-rntaté dóminaú-al llombre¿><3oI!r8Illds^llJlli 
•cortina que cutf a 1m defectos delwCzar< Ke- 
. ato. No le mírenlos en media dflo$>de$órdQ- 
iieif de suflialial ednuadQnV«ñtre>iUfCUHÍ 
/dad de'SOFpuebk» :rflBaK|erink;enio5i«rrebataK 
dl/dé coleiurnicaospDedar U-vida^de sus* 8e^ 
mejantes ; ni observemos su indiferencia en 
derramar la sangre humana , ordenando crue- 
les , repetidos > f Áa^áiokft sáfdlícios : apar- 
temos denuestraconsideradon la complacen- 
cia «ea quepor SQ^ropiofarazo ievantadoas- 
rojaba las cabezas de los Strelitzes , y otros 
desgraciados* mortales á sus mismospies^^jgo- 
-taflÜose '^cngaefnibdl éodemftitiadft jwítidflcciiii 
^Mirsa^ifióadtfSTimtiniasr dewc^ceocorrrcnjrtis 
-ttirimaS' exbalacÍGiiesvipic &imiwbaflr^aquo- 
cllos'hu»aBOS:ttooca$^#;fem0Kbba&coa los 
-«bediiMiíBiosié^fluieiicettlid^iftttie^^^.^^ 

t jpraíimdii s^speÍBHmfdsim.sett 

cpf evtoü éstosiy encenagado ^O' sus vergonstísM 

-deley tds/rNo 1^ niiremos. sentado <a el Oribur 

«át^suMtoÍMiHsiiifllQjbsiidfeM^^ 

jtonÍHr;lai%um^Wt)ei)^a^^94fl|sg^ 

r,r " sa 



vnVVtXkUAM^qiS^ : .183 

le miremos, aúh^dcspue6 de calzado, cicotuí^' 
00 de héroe de la Europa y. del <Asia « /en si^ 
t¡eQdd;decaflhpaJaia.á l^QrULa^dpV^^thf.si^ 
mergMÍQ;éa^lo90s ^(acigwtia>: , 7 «u^pirp^. 
. Ott4 i9BÍQn4i»í poderoí^ sppqr^l^í cfpcr 
tos de lasque privadamjsotejie dominábaos 
La embidon do gloria : ésta dii^ipp las. Uni^ 
VI» eo qjue babia nacidp el Gf:^^ 1 JPedro.. S,u 
gian x^loBto supórdiri^r, es)ca<Mni$ma,p«$iqii 
hák:iá.el¿ieiuJSlttilca debüJifiarqn^ii^^ 4e^ 
fectos. sus grandescaUdades* Los tuvo de hom,- 
bte4lc.extraocdÍQada.cm(ple:!íiQQ ; p^rojuer 

caL virtudejs de^ JMm^JQ^ ^ en ^fi4^ VCJta^pP 
pande. ■■'. - .- ,-. 

... Víeomosle ahora encesta clfts&.;Lch^^Pf 
desido triunfante, eti. Moscft^M^c^rnamos h 
serifi^dc^ suí J>dilantas^é 4nefiiQral3il^^ ^ingur 
hre^vaíodone^ 4^e lo^iiief^erjip a^u^l justo 
lepombreentodoelijiQiTerso. , V 

Corrido este Pf ÍD,dpe d^ la ignorancia pa 
que 5e;i# habia. fctía^P ^y, grfffsgr.df^^fmaj 
exfiAiidiQi^ y>4eJ8 4htr^pnq^f^J^ f^^ 
les placeres ise aplicó desde luegc^áiaprepT 
der laf:N(At]i]^pic^|;ÍGas.<iy las, lengua^, Alóma- 
lo ^ na 



iél^ jííefÁhtÉcíuíMwos 

^ y Hdhndesa'i para podernexpQcársé coi| 

nocía entre las cultas Europeas ; y de donde 
pensaba skcarm9& fruto para*G0bar su ínteasa 
a^Iicátíón á los óbitos del Gobierna , del 
tete militar i y de 'U Náiitioai -Quien diría 
^ue el mismo que en sus primeros aáós tenia 
tancó horror al pasar ún arroyo que le cau-* 
^aba iudorefS' fríos y terribles tdonvuisioiief» 
'4títíáil fóndéfdér deia.Marí^iRpia , j el maf 
y^irr-liombre dé tíiar '^ue baar producido los 
climas del Septentrión. £mpe2Ó por domar 
la naturalezai arrojándose al agua á petar dé 
Íes pa^Mos q«e padecía y y o^ti^ix^tió stt. ad^ 
^^ékiáotí eú^úá gusta d<>ail¿ante por .este elc<* 
mentó. Vencida aquella repugnancia empcen* 
dio ti viagé de Afchangel » y habiendo he- 
thó Construid únpeque&paaTÍo por elHo« 
laudes ^f^ti^^tnbarcó^en el &^ Glacial» 
ífíeiniotiÉl priiier S<!ri>éf tfno qu<f le había ymo» 
y erhpezó allí a aprender ia maniobra : este 
fii-ant fue el mismo constructor que años an- 
Í1M hfi^a^éditipüe^o^ Moscou' una^ban^* 
tl^da OiálU^á' Inglesa que éió impinUa á 
tó-áfici6ih ^ ^ í ' . ' i'«: . r> , ^fí^: ':ic ío! 

' ^ Esto^ principios mestrabM ya'un ^ttraoi^ 

/5U ¿i. 



<Uoarío talento, UA espíritu creador , fortifi- 
cándose cada dia mas en el designio de sus^ 
gandes sistemas , y de atraer las artes á su 
Imperio. Entregó su principal confianzas vn: 
liabil extrangero , el famoso Lf Fari , quo^ 
liace tanto papel en la Historia del Monarca. 
JRuso. A este Ginebrino confió el mas peli*. 
£roso proyecto que pudo formar un Czar:« 
el dé abolir sin riesgo la sediciosa y bárbau:ft> 
jdlUiciMle losStjrelitzes. La idea solo de que«f 
Ter hacer una ligera reforma en el cuerpo de 
los Géaizaros costó la vida al gran Sultán ó 
Tadkha Osman ; pero Pedro » aunque mUi 
]&rea ^ mucho mas sagaz supo, manejarte coit 
Otra maña , y preparar sus medidas. para 6S-¿ 
té gran golpe. 

' Juntaba á su talento natural uqa penetra- 
ción suma^, un raíciocinio fusto , un sentida» 
;pef5pk:tz y fino. A estas calidades semezrc 
ciaba cierta inquietud que le inclinábala eiii# 
prender y hacer quanto su imagimoionioK 
o^eck. Cultivaba ttMUrUraslucesel cratacoft 
los exti^a^ef^ 8 odie trata le áiiziroinGebir! 
el proyecto ¿le civilizar ^ Nación , y. hacer«> 
iá|>articipaf delosprogriesasdelehtenditáteii^ 
to humano , y ventajas de las Naciones cultas.: 
'^'ioM. ir. Aa En 



üSÚi CSTáBUClMIiyTOS 

: En Marzo de 1697 eavió sesenta ¡óve- 
fles Rusos á Italia, para aprender en Venecia 
y Liorna la Marina y construcción de Gale- 
ras: otros quartota hizo pariir á Holanda 
para instruirse en la fábrica y maniobra de 
navios ; oüros muchos mandó pasar a servir 
en los exércitos Alemanes para formarse en 
aquella disciplina. En fin, resolvió viajar in* 
oognico él mismo^no pudíendo reástif al 
violento deseo de instruirse por sus ojos» y 
aun por sus manos. ^ 
t Era cosa inaudita en la historia que un 
JkloAafc^ á la edad de* 2 5 aop^ al^andpnase sus 
dominios parareynar mqor.Toinddas las cor- 
respondientes providencias para la tranquilir 
dad y gobierno de sus Estados , en Abril de 
aquel propio año de. 1697 » emprendió sus 
extraordinarias, jornadas» X)ispuso una $ol|6mr 
ne embaxada^e tres Embajadores , que eran 
tlGmctúZciFoÉt^tl Boyardo AUxo GoUo- 
»»^iGosaisaftD> General de Guerra, el mis* 
mojqueihabb:firmado:elA:atAd0 t)eJPaAC0n. 
hi Ghina>exrJafs ff (>&terasj4(«^ qst^ Impelo lyi 
d Secretarias de £stadQ ^;iiVii» que h^bia 
9cr.vidbi(Taria$'x^omisiones;en!ClQ|tes ezuan-^ 

i:':l j;A ;,. .- ín- 



laTiAiuitiKos, 187 

Incorporado en la Comitiva desde Nw- 
gorod , atravesó la Estonia y la Livonia, 
Provincias d-isjpütadas entre Suecos , Polacos; 
y-RuseSy^uejeñtonces poseían los primeros^ 
y ahora estos últimos: y empezó esta emb»- 
liada por la Prusia. I<a esperaba en su Capir 
tal Koniesberg con fausto regio el magnifi- 
co Elector ^e Brandemburgo ^ después Eey« 
St hicieron de una^y otra parte magnificcis 
presentes. Hacian un contraste singular las 
Asiáticas ropas talares de los Rusos , sus bo- 
netes bordados de perlas , sus ricas ciwtarr 
ns colgadas de la cintura ».con el trage^Fran- 
cés, que rigurosa y afectadamente seguía Id 
Corte de Berlin. Pasando luego por ésta , y 
por otras grandes Ciudades de Alemania^ 
llegó á Amsterdam , habiéndose anticipado 
quince días al arribo de sus Embajadores, i 
Aquí fue donde tomó un vestido de Pilow 
tOypasóal riquisimp pueblo deSejrdam,y se 
biro matricular entre los Carpinteros de Ma- 
rina. Con ej nombre de Pttirbas ,fisto e$. 
Maestro Pedro , es bien conocido este singu- 
larisimo periodo de su Historia que omitir 
teosi Soló suspendió el Czar sUs trabajos par . 
Mira Uf rect yy^l Bty?' 'i tt^vsia^M am9* 
^-I Aa» nii' 



Í88 ESTABMCIMIBITBOÍ 

nia á Guillermo, Rey de Inglaterra, y Stad- 
tuder de esta República : el General Le Fort 
fue solamente el tercero en esta entrevista de 
los dos Soberanos. Asistió después este Pría- 
cipe como individuo de la comitiva á la ce- 
temonia de la entrada y audiencia de susEm- 
i>axadores. 

• ; >De vuelta á sus tárelas ac^bo con sus pro- 
pias manos un navio de sesenta cañones que 
liizó partir para Archangel. Mientras mane- 
jaba la hacha y el compás , tuvo la noticia 
xle k^ revoluciones de Polonia , y doble elec- 
xión de Monarca.JEste extraordinario Carpin- 
tero de Sardam ofreció inmediatamente trein- 
ta mil hombres al Rey Augusto. Al mismo 
tiempo , desde su taller daba las órdenes á sa 
^exército de Ukrania contra los Turcos. Sus 
tropas consiguieron una victoria completa 
"Contra los Tártaros , y pocos meses despuesto" 
marón la plaza de Precop antes Orxx Orkapi. 
Enviaba continuamente á Rusia Artistas, 
Ingenieros, Mtthemáticdf I ^(bilósophos ,: y 
iquatitosihonibres hábiles tenia proporción de 
titraer para establecerlos en sus Estados. Pro^ 
^guió en Holanda, su^ ímpriPbos estudios 4^ 
<3on$tnifitor, Geógrafo, Físicg:,yj á^íffm 
«*Ai i 5;A ^ pro- 



ULTR A MARINOS. 1 89 

profesiones que pudo abrazar hasta Enero de 
1698. que partió para Londres, sien)pre en 
la comitiva de sus Embaxadores. 

Llevó en Inglaterra k misma vida que 
se había prescripto en Amsterdam y Sardam, 
Había aprendido de los Constructores Holan- 
deses el método y la rutina ; pero de los la* 
gleses conoció mejor el arte, viendo entrp 
ellos fabricar los navios según todas las prp- 
porciones mathémáticas , en las que llegó á 
perfeccionarse de modo que salió un emine^- 
te maestro. Adquirió en éste, y varios útiles 
artes, y en las ciencias otros mayores co^p- 
cimienros. El Gobierno Inglés por cultivar 
su amistad permitió que enganchase los obre- 
ros que quisiese como había hecho en Holan- 
da. Ademas de aquellos hábiles artesanos, 
logró llevarse eminentes sugetos en las cien- 
cias exactas. Antes de partir le hizo dar el 
Key Guillermo el espectáculo mas digno de 
semejante huésped , que fue el de una bat^- 
Jla naval ; y por ultimo , le hizo el regalo del 
navio en que acostumbraba pasar de Ingla- 
terra á Holanda , llamado el Real TransjpoV' 
tif vaso tan bien construido como magnifico: 
jT ea él volvió á Holanda á fines de Mayo. , 



LJL 



190 ESTABLSCIMIXNTOS 

^ Pasó á Alemania á ver la disciplina guer- 
rera de ésta Nación, como habia examinado 
las flotas , astilleros , y talleres de Inglateiw 
- ra y Holanda. En Viena vio incógnito al jEm? 
{>erador Leopoldo , y en la entrevista se man- 
tuvieron en pie los dos Monarcas por evitar 
los embarazos del ceremonial. £n uno de Ids 
'banquetes de Alemania fue donde ocurrió el 
ruidoso caso de haber sacado lá espada contni 
su ciutrido Lff Fort f de cuyo exceso suma* 
mente pesaroso le pidió luego perdón , y ex-, 
clamó diciendo : ¡pretendo reformar tm Na^ 
€i(m,y aun no puedo nformarme a mí mismól 

Entre tanto su General Scheremetpf á la 
cabeza de otra embaxada corria las Cortes de 
Roma , Ñapóles , Vcnecía , Malta* Los. Ru» 
sos que habia enviado á Italia reclutaban 
también algunos Artistas. Por todos medios 
procuraba Pedro formar en sus Estados úti- 
les colonias de sabios , de industriosos , y de 
gentes hábiles en toda clase. Pensaba partir 
de Víena á Venecía para acabar de instruir» 
se^qtiando le llegó la notida de una nuera 
revolución que turbaba sus Estados, 

Habia partidb de ellos para hacer sus Ttst* 
ges tomaa«s «Mry acet^ta^ jpMvideoeiai» y 

aun 



UITRAMARIKOS. - I9I 

ano Tas correspondientes para reprimir qual« 
guiera rebelión. Esta empezó por Rusos adic- 
tos á las ancianas máximas, y por £cUsiás« 
ticos» á quienes las novedades en el Gobier- 
no parecian ^crilegios. £1 permiso que ha- 
bia dado el Czar de vender tabaco , permiso 
en que estaban interesados los Ingleses , fue 
Qúo de los principales motivos de la sedición. 
El Patriarca , por una severidad mal enten- 
dida, habia proscrito este objeto de comer- 
cio» y la Iglesia Rusa prohibió el tabaco co- 
mo un pecado. Se renovó con esta ocasión el 
antrguo partido de la Princesa Sophia. Del 
imeblo ya imbuido de semejantes ideas» pasó 
el fanatismo á los Strelitzes que guarnecían 
las fronteras deLkhuania:se [untaron y mar- 
charon á Moscou para poner en el Trono i 
aquella Princesa , y cerrar al Czar su entra- 
da en Rusia. £1 cuerpo que mandaban Shcm 
yGordatifOítloT disciplinado que ellos» los 
derrocó á quince leguas de la Capital ; y eSf 
ta superioridad de unGener^^l extrangero so- 
freía antigua fiEiiljcia irritó mas la Nación. 
. ii. Para sofocar en la .cuna estas turbaciones 
partió el Czar secretamente de Viena» pasó 
porPoloniadoade incógnito se avocó con el 
: L "Rey 



Í^2 SSTABLECIMIEKTÓS 

Rey Augusto , llegó á Moscou en Septiem- 
bre de 1698 1 y sorprendió á'todo el mundo 
con su presencia. Recompensó las tropas lea- 
les y vencedoras ; y llenó las prisiones de los 
infelices y alucinados Rusos. Sifué grande el 
crimen , lo fue también el castigo. Los Ge« 
fes f los Oficiales , y algunos Eclesiásticos fue- 
ron condenados^ muerte. Varios reos fueroa 
enrodados , dos mugeres enterradas vivas, 
muchos fueron ahorcados al rededor de las 
murallas , otros ajusticiados con otros supli- 
cios : sus cuerpos quedaron expuestos dos 
dias en los caminos, y en la inmediación del 
Convento , donde estaban encerradas las Prin- 
cesas Sophia , y Eudoxia. Un gran número 
de culpados , indiciados ó sospechosos , fue- 
ron desterrados con sus familias á los desiertos 
deSiberia,al Reyno de Astracán, ó al país 
de Azoph.Fuc abolido á perpetuidad el cuer- 
do de los Strelitzes , para cuyo casó estaba ya 
preparado el Czar, y se hizo esta gran mu- 
danza sin la menor resistencia. 

Este suceso inflamando mas las actividad 
de Pedro , aceléVó laá reformas <jue prémedi* 
taba , y en que seria largo detenemos. En' el 
referido año de 169& repudió á la Czarina 
\ i Ett- 



VLTtAMARINOS. I93 

Eudozia Lapuchin con quien» según la cos- 
tumbre Rusa» se había casado en 1689, y 
de quien habia tenido al Czarowitz Alexo^ 
Pasaba por licenciosa esta Princesa ; y adicta 
alas preocupaciones Rusas, era sumamente 
opuesta á las máximas de su Esposo y Prínci- 
pe. Encerrada en imConventOyó presa en 
u castillo » vivió muchos anos » hasta que 
U traxp. á la Corte su nieto Pedro II ; mu- 
ñó eai73i. 

X^s inovadones que de vueltade sus vía- 
ges hacia el Czar en sus Estados , lograban el 
aplauso de la mas sana parte de la Nación » y 
las mayores declamaciones y amargas ' quejas 
de los partidarios de las antiguas costumbres. 

En esta situfcion , por la paz de Carlo- 
witz, firmada en.a6 de Enero de 1699 , ha- 
bla el Czar quedado dueño de Azoph , y de 
algunos fuertes de sus inmediaciones. Sin em* 
bargo, veía pocas proporciones de engrande^ 
cerse por la parte del Turco. Sus proyectos 
de marina eran demasiado grandes para la lagu'* 
fia Meotis. Los establecimientos sobre el Mar 
Caspio no eran suficientes para una Armada% 
Puso en fin sus miras hacia el Báltico, sin 
. abandonarla marina del Tañáis y del Volga^ 
. . TOM. ir. Bb £m« 



1 94 XSTABLJECIMI£KTOS 

Empezó el siglo con estos proyectos de 
Pedro I. y empezó con las proezas del famo- 
so Carlos XIL de Su ecia , llamado algún 
tiempo el Alexandro del Norte. Este Sobera- 
no á la edad de i8 años atacó y venció á sus 
enemigos uno después de otro con/uerzas su- 
mamente inferiores^ Concluyó la guerra de 
Dinamarca en menos de seis semanas. Soa>r« 
rió á Riga, é hizo levantar el sitio : marchó 
contra los Rusos en medio de los m^s fuertes 
yelos^y les ganó la célebre batalla de Kar* 
ba en 30 de Noviembre con increíble desi- 
gualdad de fuerzas. En menos de un año se 
halló vencedor de la Dinamarca » de la Po^ 
lonia^de la Rusias y se le miraba como ¿1 
primer hombre de la Europt. Parecía no que- 
dar recurso alguno á sus enemigos para soste- 
ner la guerra:} pero Pedro, que poseía una 
constancia sinJgual>no se desanimó á vista 
dú sus repetidos reveses. Se mostraba tan hé* 
roe aprendiendo á vencer con las victorias de 
¿u formidable enemigo ; victorias que tuvo 
el arte de hacer inútiles ; como lo fué , ya 
2Jaestró»aprovechandose de las jsuyas. 

Son sumamente curiosas las campañas de 
estos añoS| y brilló en ellas el gran Pedro por 

..• 1 ' ••:! . ^ .^ ^'^ SU 



VLTKAKAltlNOS. I95 

sn inteL'gencia,su tesón , su actividad » y su 
expediente en recursos. Nuestro sistema nos 
obliga á remitirnos á la historia de este tiem« 
po t sin embargo , no podemos dexar de ha- 
cer mención de la toma de Mari em burgo so- 
bre los confines de la Livonia y la Yngria. 
Hay en el Norte muchas^ Ciudades con el 
mismo nombre }pebro ésta, aunque ya no 
existe , se ha hecho célebre por la singular, 
aventura de la Emperatriz Catalina. 

Habiendo el General Scheremetof derro* 
tado cerca del peque&o rio de Emboe un cuer- 
po de Suecos , avanza y obliga á rendirse á 
discreción la citada Plaza de Mariemburgo. 
Los Suecos por inadvertencia ó con cuidado 
ponen fuego á los almacenes, Irritados los 
Rasos desmiy en la Ciudad , y llevan en cau- 
tiverio todos los habitante3 <lue hallaron* 

Entre estos estaba la jovein Catalina , des< 
pues Emperatriz. Nada ha sido mas común 
en RuMa mismo ^ y ep^ot-ros Catados j que los 
matrimonios de los Soberanos con sus y asa*, 
lias; pero que una extrangera de corta suer*- 
le haya llegado á ser Soberana del Imperia. 
a^ojadehabia sido llevada cautjlya^es quantO{ 
l*)fiírt»Jift,jfis4^^i|p t^íft hccb^j^^ de ^ia-. 
.» Bb a gu* 



196 £&TABLECniI£MTOS 

guiar en los anales de la Historia. La parti- 
cular de esta célebre muger parece novela. 
Nació úñ Lithuania de Padres Católicos : e» 
su tierna edad pasó á la casa de uíi Cura La* 
terano > que la hizo mudar de religión , se 
mantuvo con este Eclesiástico hasta que se 
ajustó su casamiento con un militar Sueco el 
año de 170a ; pefo el mismp dia de la boda ^ 
ocurrió la referida conquista y ruina de Ma-* * 
riemburgo. La sacó de entre sus ruinas el Ge** 
neral Roñería tuvo consigo algún tiempo» 
1 uego entró en poder del Feldt^Mariscal Scher 
remetof ; poco después gustó de ella el Pruh 
cipe Mencicof , y la llevó á su casa* La vio 
allí el Czar la primera vez , y se enamoró 
de ella. Efl el curso de estos extractos se verá 
la telocidad con que subió los escalones que 
la conduxéron al Trono» 

Mientras el intrépido Carlos XII , des- 
priecidñdo al Czar » destronaba á Augusto^ 
coronaba á Stanisláo ; marchaba de victoria. 
en viéteria, siendo el terror d6 toda ésta pai*^ 
te-de Eutópa ; el gran Pedro 9 en inedio dé* 
una guerra tan V¡va,civili¿abaé instruía su 
Ilación; la pí'eparabsk á venter $ Ta dispotika- 
grtiádei ébíetoif y íú¿ lé'^üéáába» totódlds' 
^ • ^cU dé 



vmLkuAütífó^^ 197 

de socorrer á sus aliados. Este hábil I^índpe 
sabia desvanecer las ventajas de su famoso ao^ 
tagonista : acostumbraba Ips siiy^s;á pequtP 
Sas pero útiles victorias* CoMento de estas, 
conduida^ la campaña > las celebró ¿on una eo* 
trada en triunfó en Moscou el 17 ét X>iciem^ 
brede 1702. iííarchabafl los- príiioaercis^d^ 
tras de sus vencedores : se llevaban delai^4 
los:estandartes jr banderas dé los^* Suecos , v 
d^^pa vellón de la fragata tomada en un com-^ 
bate naval sobre el lago Peipo. Este gran la« 
go^ entre los confinesL^e Livo^iji jr'feslofíiav^ 
tiesie tr«int»íleg0as de:»largi>yyyftt doce ,6 
ya qiunce de ancho. Zhspirabian ^^Mejahte^ 
solemnidades la^ emulación qtre necesitaba! 
una'JNadon taiv nueva en el muüdé xivil. 

Sc^bkñ lbi'»dcMosde<PÍdl«V^tcrdoi'^ 
muy afectivas k^úhioc^&ñÁskl^* '4ñ ^17 dl¿ 
May^ de T703. puso los primíerós fúáílasieii^ 
tes de San Petersburgo én terreno de teíia 
Provincia que auki no ttñÜ Mnqiiístadft ^ CiU^. 
¿ad cuya fíindack>ii'C¿s(tó mudia sangre* Pl^ 
ta jpener fuera deí todoivsulto'su nádente t^ 
tableciiniento > fortifica V hace ^ mi nuevo 
puerto enla pequeña Isla'deCronstad^ Quje^ 
¿fdrqite^ea«ledi^ deoiiascamfNAaifiyi r^- 



^9^ X5XAJBLI0IM] XNTOS 

md^s.f dispendiosas » fundando Ciudades» 
abriendo canales ^ fortaleciénda plazas , for- 
xi|^n4a^$q]aa^ds^i:|reit)ia](kdo]^auayendo gtf 
peiTosamente la^ cifencias^lasc-acties,: la indus*? 
tr¡a> y :no llegando sus rentas 4 cinco millo* 
Qes de rublos» concluyese el. año sin enípe^^^ 
&9$ nf i^Qoíitresdentos.mil núblQ% .G^, sui» co«-. 

^ , Al jni$nio. tiempo que. ^eaba y promo- 
vió todos tos medios de^guerrir y civiUzar, su 
NacÍpn>ibáfesjKsiblcciei;do insensiblemente las 
i^y^^de^ qto^iáórodudalhtt) las Jeymicos^ 
{fínÚJiíM^ »y/ i^QSi Y cofitinna^aísusirefbrmasi 
s§g^.n;^:Lé pi:esráji»banvó hacia ftacer , las 
9a(sipnes^Ap,^n taremos kde la Iglesia Rusa¿ 
MurJQ ^l^ciaría Adriano, al, fin.de 17^$^ 
i^sJ^mw^t¡iAHw^wmb^tid0 ivarias^^eces 
l^ai*tprtd^dí<^et;XriíMíOy^^ qu* 

^: M jílígifia: otró^^yaettinguiíó enteramente 
fistg PIgnidAd- Se nombró un Exarcha , cu* 
yo gobierna duró bía$ttr$iiímu^e eh/l73d<^ 
^|o9ces se :Í0tn\Q yit Sínodo , y se i WcieroÁ 
o!trQ%.reglani^t0s^<|ue;)^n cQrtisisaia dife^ 
teAda. SQA loft^qtie hoy irígeo aquella Gerar-^ 
^UÍa ]gcUsÍástÍCd-,;L ;.ic ' :- «jü . -. •. *.. u. i .. ; 

o . iUbmbaittoiiitcod^ láiie£9vios(d^c{;IIjib 
rí cien- 



jíviMAUAnvaSi 199 

ácndz ; y aproinidiaado los instantes regló 
sus rentas» y poso en elias un nuevo orden. 
Por medio de un buen ^íatllelnátic0^ el £$<- 
co^es £>f;^iuMy estableció la Arismetlc^ en 
todasJSQS^cioas^ndood^ Ji^m^^enton^^ se 
servían del aiét^do Tártaro de. contar <fm 
unas cuentas enfiladas en alambre : método 
que suplía los números y la pluma , pero em- 
barazoso y expuesto i pues hecho él cálculo 
no puede saberse ' si : vái ermdo. ^a conoció 
la Europa los números. Árabes hasta el siglo 
nono > por medio de los Españoles ^que fuer 
ron los primeros ^ue abrazaron su método» 
£sta es la suerte.de las artes vhaceil/Jenti? 
mente el giro del mundo: el Imperto 4eRu^ 
sia le ha recibido mil años después i auiíqut 
todavía subsiste wi su pueblo iel antiguo mo^ 
do de tontas. --^-'-^ '-^'í- ■ - • • r.¡ . >-. •• .., i i.[\ 
Las campañas siguientes ^lize^ticupanMáp 
te importante período comprehenden muy 
eztraordinsurüos sucesos»JEn finvictorkíso Gart 
los t despMs de haber hschp que: Aiig^usto 
cediese su.CoiQDnatáifai^^ridelSta^ísla^)^;;^ 
(^tie^abanddifuseiiir poroi^Dor i^Vgfan Pedroi 
^ivte -dt» l^xdaia-en'Agciitó"^ ^^707^^ ia 
cabera del^mas'ibiteiddbte<y^uefyida< ñéiv^ 

C.ÍÍ ci- 



(OXJD E$aDfrB££CIHISKTOS 

i^to^ae-hastii eAl}onGea;hahia. juntado :atz« 
viesa toda la Polonia haciéndola temblar : Uc 
g^ en Febrero de 1708. á Grodno en Lithua 
nia^ donde- por 'poco» minutos np hace.pri 
^úoét^ id-Gzarc petietnm90' sus Estados ;4* 
detiene á las orillife del Borísceoes^dadaod^ 
dirigir sus marchas al Oriente hacia Moscou 
^ al mediodia h^cia la Ukrania : se decide po 
^ta^ mú aconsejado de Mazepa Hetmán d( 
(lÓ8L)Casacds i* tbma. mal ^ sus jnodidas^ y¡ ik 
sus errores se aprovecha su activo rival. Ke 
suelve poner sitio á Pultava en Jupio ái 
1709:7 supuesta su conquista » cuenta pa< 
s«i^^ÍA¿os<20ii á destronar d Czar ; pero Pe* 
drd , qué entendía ya el arte de la guerra. 
y $abia aprovecharse de sus principios, coi: 
granpfulso y acierto #qiflrdia;á libertar aque- 
lla Plaza con un numeroso exérátQ bieo pro 
vistoiy; disciplinado; fv;^'r - :. 

':i£stá canipaña ibaá deá4ir el destino de 
la Rusia^la Soecia^laPolonia^y el de loi 
di|srHéít>e8ieu qdieots el mundo tenia cl^vMr 
c^los¿c^Si¿[4{tn3ftyxui pacte^de las NadoiieSj 
atétt^ á stirpí gnuidMint errsets^ na l^a^bii^ doi^ 
de estaban ^^Q$. dos. Püíacipes y. nt qvái:€kr;i 
su skMaiiwu|i^a> jMbk«4í^(^^^ 
.> do 



• lantAMáKTKOS. ^ aoi 

do la ley ñtievd anos seguidos enDioamar- 
ca 9 en Pok>ma /eir Alemania ; y hahiendo* 
le visto partir con tan arrogante tropa para 
perseguir su enemigo hasta su propia capital, 
no se dudaba entoncerquele abrumase y fue* 
se á dictar en el Kremelin las condiciones, de 
la paz, y hacer un Czar , como había hecho 
ttn Rey de Polonia. 

Asi se discurría en muchas Cortea á media- 
dos^d^ propio año de 1709. quando este mis- 
mo íureúciUe Carlos , terror de la Europa, 
enteramente derrotado delante de Pultava, 
herido y fugitivo , se refugiaba sin otro recur- 
so alguno en los Estados del gran Señor. Se- 
rá siempre memorable esta célebre batalla 
que tuvo tan decisivas é importantes conse? 
qüencias , y hará siempre famoso el nombre 
de aquella pequeña Plaza. No perdió un mo* 
mentó el vencedor : tomó inmediatamente las 
mas activas providencias para asegurar: sus 
laureles. Es digno de no olvidar el pasage si* 
guíente aunque muy sabidoé Hizo entregar 
él Czar sus espadas , y convidar á comer á 
los principales* prisioneros, y «echando uñ 
brindis , les díxo : bibojí la saludde mis maes- 
tras sn il as^ti de la guerra : pero a la m^yor 
TOM. JT. Ce par- 



2QX XSTABL^OMIEKTOS 

parte ¿e^usmaescros, por lo menos los Ofi« 
cíales sábalternosy sdldados , bien büeyemeof 
te los envió á Sibéria:nO'habiacange entre 
Suecos y Rusos : le propuso^el Czar antes d^ 
aquel sitio ; le rehusó Carlos , y -sus vasallos 
fueron en todo las yictimas ^de isu indómice 
genio. 

Conquistas ) negociaciones ,*y proTÍden<» 
cias econóinicasocuparoni Pedro>, ya llama- 
do el Grandev el vesto del año ; y ^n medió 
de!estas!ocupaciones?empez6elde 47104 por 
su pomposa entrada triunfal en Moscou -con 
mayor fausto que todas las anteoedentes^co* 
mó lo pedían 4as circunstancias de una vitto* 
ria tan señalada^ ventajosa y completa rfrur 
to del bien fundado yseguido sistema de esr 
te Príncipe. A la sazon^toda la Europa se ha<> 
Haba en guerra. La España , la Práncia, él 
Portugal^ia Italia i^AJemania^ Ja Holán* 
da, la Inglaterra <t:om1>auaa^ por la iucesio^ 
del Rey Carlos XI ; y el Norte por la caus4 
común entre el Czaj^y Carlos XII ^ mientras 
éste ya estaba haciendo uñ eatf año^p^p^l i^ 
Bender. Solamente la ¿Puerta 'OjtomaQa;S« 
mantenia^aun ienpaz.(£l:gran Pedro se veía 
en aquella coyuntura al colmo de su gloria;, 

i ^7 



ULTRAKA&INOS. 203 

j esta misma fue el principal motivo de en- 
trar por íin en la querella la Corte MusuU 
aiaiia , de suerte »que na que;daba en Eur.o* 
pa una triste aldea que no se mirase expues- 
ta á los horrores de la guerra. £1 Sultán Ad«^ 
met III. la declaró al Czar » habiendo sido 
el Kafude los Tártaros el prin^pal motor. 
Suprimecpaso: en 2^ deNo yiembre deJ7 1 o« 
fue encei'rar al Embaxador Ruso Tolstoy en 
el castillo, de las siete torres » según el uso 
bárbaro del Imperio. Turco. 

£1 Czar, obligado á pas»r desden el tea». 
tro de la guerra en Occidente al délas fron- 
teras de Turquia, establece su Senado de 
S^egencia , y dexa dadas las mas vigorosas 
órdenes pai^a la jcampaiña próxima. Tomadas 
las convenientes m^didasmanda reconocer en 
Moscou una niieva. C^^arina^ésta era la joven 
Prisionera de Mariemburgo» con quien esta- 
ba cass^dof Qcreuma^tede^d^el año de lyp^i 
y de quien ya: tifí«M.do9rl^ja^ Se había hecho 
taa grata áLC^art>.orr SU; caráct^ , su genio^ 
su mansedumbre 9 sus gracias, su gallarda 
persona ».que ^uiso siempre tene^k junto í 
sí : le . apompañaba.fi». susj^ages; y penosos 

Ce 2 gaa- 



204 ESTABLECIMIENTOS 

gando sus penas con la alegría de su espíritu 
y ^u dulzura, despreciando el luxo y la m<M 
licie que tanto embelesa su sexo: calmaba 
con suave modo su colera, y le hacia pare- 
cer mas grande reduciéndole á mostrarse de- 
mente. : : 

£1 matrimonio secreto de Pedro y Cata-' 
lina , habiendo abrazado ésta la religión Rusa; 
quedó declarado público el 17 de Marzo de 
171 1 ,dia en que emprendió su marcha pa-» 
ra probar su fortuna contra el Imperio Oro*» 
maao ^ y en que todas sus disposiciones pro« 
metían un feliz suceso. 

La suerte del Czar había sido siempre 
hasta ahora la de tener aliados que no podjad 
ayudarle. Augusto haibi^ declarado :tambieiiJ 
la guerra al Turco > pero la Dieta de f^ol<>-i 
nia no quiso ratificar la promesa de su Prin*^ 
cipe f porque no la convenía romper ton la^ 
Puerta; l^asespéranza^'^ué había cói^^bkk> 
en Ja -Moldavia y U-V^ladria^desVáiiecie* 
ron igualmente.' Estas dos PjroV4ácias^co4^pó-' 
nen el país de \oi antiguos JDados , qué mez^ 
ciados con los Gepídas inq^áiet^ron larga 
tiéittpd .tlliñptiio ''BLOtí^tkO \ batta 4)iie S'ra^ 
janolos^dqpíéliÓJ^éiftsiMtioo loi^c^^ 

^ > ChnV 



tJLTAAlCJLlIKOS. 20$ 

Chrístianismo ; luego quedaron anexos al Ini' 
peno Griego , y posteriormente al Turco. 
Asi Caf$iemr§ Hospodv o Váivoda.de Mol- 
davia ;^omo^iif^^r4«¿ii que, lo* e(a de Yar 
lachia , mostraban qi^rer sacudir su yUg<»« 
El primero se mantuisó £i;iii^ ^¡ mi pripoi^ 
sas^y^c fio surt^roñ .^«ct<^flCc^iio .s>iq^4 
ea igual caso á GaflUs/XllcojiiMazepa^ M 
segundo volvió a la debida sun^sipn del Gra^ 
Señor , pero aba9dfip9|}do. con alevosía y dot 
bk^^e^patttdodiíJ1pW»feoí^^^^i^ -loj o^'I:,;íl 
Ya el Gran Visir BeltagiJffkmff-h^ 
bift/paisadójcl'DanubÍQá UiC^b^a^de [cien 
mil hombres^y marchaba. )i4cia fyssi J\, Jlq 

^o eitffx/cn:eL iDatM^..iMÍ^9f ^MS^ 
este vii>iid;exérxitiDi !Of)omw^^5pM|i^/r|^ 
Czar po¿ ksrfroflitefds de tPolí^^ «^^ P^^^ 
el:B€TÍstetíes« Antea íde paiarJ(e/qj9Í$pquf{ kr 
Gioffitta « ifvedaseifiQr.tid fff^ifx^ff^ ^i <^ 
lieigo^^pe oáda^íaáQljLoi^ fU^y^ffiríígeroC^ 

sa! cadñoiy 'su>. espíriturjinstp <aljCi(9X ,^ quc^ 
condescendía; gusío» iMipqjUfl^^BlWPj v¥Í 
es)£niii^ia^!ireáa^ef¿gOfiPí(^<)«r/f^ 

tro^iíii MÍmahajaijg)dffe;i-tQíMS'W:kJ|PJ^^' 

'.'!j les 



ao6 ESrABLECIMIINTOS 

les enfermos^ y se estendla,su zelo bástalos 
soldftáoSi,- .•.•::í. -.i , :.. . / , • .-,' ^: .. . ,^ 
-' Después de penosas márcIwJUgéí di 
ejército é Jassi- á las orillas del Pni^^en 4 
dé JüUo dé 171 í » úo lejos de Bender , puet 
soto <dí$etá^tínftsireíAcie ieguas^ Sí lo&TártiirM 
áe^U^KrilñM^'nó'htiÉáefa»^ p^estOfá ou^Merto 
¿ij sorpféte áCarids^^IÍ ^iáf partidÁde Co^ 
&COS pudieran haber hecho pri$ioiieFO á este 
S^dnaxta, ^e ésperabft^ fru corto iica ai pa- 
mentó con inipacíejBKÉIÍ^ tík temor el -éxito. 
d^'esVtt^'tttnpaíMsi* v..y. tier/ ..).•;., i-, ^ / 
^'' ' Péáro^élantó sus marcfiás. sobre la t>ri« 
Ua; derecha del Prii/A luego ^^e pudo for* 
mát alguno» afaiiáceiielii. Los Tuteos e&tabani 
láWlffa iiijíñtíiéi.SJkifímfé deciávnrera ewt 
báratisHíIeií'^tte^asefl^l rioy tyíniésen.i %t^ 
cái4é; £s3ta ciiUrmobra debia hacerla dueño ile 
la Moldavia /'íaValachkuNQ entraré en las 
^e ^ iípáttiüíL OrdinjiriaflbeA^kisjrclado^ 
fiWd^ caM{>«ñM^iy^^ii¿]iierofite sa^tfofwt 
éstáa mü^ stíjetMáe^ttimcacianesy Ueoaade 
panciaKdadeb qtíando^ 9B entraf en su detalle^ 
Me ceñirá id^tilif^ipai niC<^so ^ que es^lo/Aias 
áé^ú^y hiliií'cbbfeime f k»£aes de.éstK 9Í^ 
' ' Híé^ ít v'gt^e^Pcdró^efa Jun»xiiimniftm-f 
V'* das 



• VI.TlLAI0«ÜCIKO8« lO/ 

das inasr críticas y. penosas» quei Carlos 'XII- 
mPulcava : encerrado como ¿1 portim ekér- 
cito superior;; paid^deiido mas qtie Garios 
uaa somat^scasez de ^ríveres, hasta: de agua; 
j habiéndose tandbien .¿adóvdéÉlas .promes^B 
de im'PrÍBd]^é'4K)coipodecoso^i^^^ 
daba otro partido que el de retirarse. Lo ia- 
tentó la noche del 20 al a i de, Julio. Costó 
etca'retiradacdDs.aa;iones:saiigi?iebcas ^ue so 
ilKcjdra[r<mim sae^t^ ^^aunque ^adquirió -mu^ 
cha '¿loria la^ tropa i y be expei^meirtiurón los 
efectos del punto de disciplinad que había 
llegado. Se<:habia.¥Ísto^nNar va mi exéfcit36 
Rqi» de sesenta imii íhombre^^entermienfié 
derrotado por ocho mil Suecos ; y eníefita 
ocasión una retaguardia def ocho, mil JKfusüs 
sostuvo los xsfueszos i de un 'exércitó^deiinas 
decienfmil^iirc^< .-i^., . • j-'.í:' ^ ' . . t 
> Sii^ jemfaÁrgp,ei Czar;qi|iedó)en:lA'5Íti»i? 
c»o mas. peligrosa ^crpuedeJlQi^gíjiarse/Xia 
retirada era ' imposible ; ló era una ,: vKtoria 
que le abriese paso ; y se jo^iraba reducido, a 
pér¿C6r^o:4aedar.cautiy<^jd9l/^ttrcp.<JgA «^ 
ta ngustia ^próiínoTá ■ i^erdeí: mimng^K ,'. m 
ecériito 9' su ^Imperio) y el^ fruto d6 llantos 
trabajbsise^re(iró a «su;^ tienda ^goviadp idi^ 
kO ^do- 



'dc8 XSTABUCIklEKT OS 

dolbr, y agitado de co&vuhioiiet^^e so pe- 
na las hacía mayores y mas freqüeotes. Solc% 
^entregado á tan crueles inquietudes ; no que- 
siendo que nadie fuese testigo de su triste es- 
piado ^ prohibió absolutamente la entrada en 
•8u tienda; Fue su fortuna el haber permitir 
do que le siguiese en esta campaña su amada 
esposa ; pues a pesar de tan expresas órdenes, 
•entró Catalina^ £sta.muger que babia hecho 
Ventea la muerte calos cooibates /ocurridos» 
y se habta expuesto al fuego de la artillería 
Turca ^ tenia verdaderamente el derecho de 
hablar talento el abatido ánimo de Pedro, y 
le persuadió quet« intentase la via de nego- 
ciación. ' r '." . : ;':• . -• • O..' . . ■■ . 

Se encargó de ella esta ingeniosa y va- 
ronil Princesa^ Es costumbre inmemorial en 
todo el Oriente , quando .se pide audiencia á 
los Soberanos^ó personages que les represen- 
tan vaüefCátrwies empresentes. Gai;aliaa jun* 
tó la pedreria que habia traído á este viagc 
inilitar,añadió unas pellizas muy estimadas 
de Zorra-negra, dei^tinó para el Kiaya el di^ 
üdro cotifónte que pudo recoger « y escogió 
tm inteligente y hábH Oficial que llevase los 
presentes al Gran Visir » y después al Kiaya 

el 



ULTIAUAIINOS. 209 

el que se le había destinado. Este Oficial iba 
con el encargo de entregar al Visir tina carta 
del Mariscal Conde de Cheremefof. He? 
chos estos pasos , se presentó, el Vjce Chan* 
cillér Skassizof con la pompa posible en la 
tienda de Baltagi-Mihernt % y se entablo 
la negociación,. 

En esta ba sido muy criticado el Visir: 
es derto que para salir del ahogo en que Uer 
gó á mirarse el Czar , no tuvo éste que hacer 
con un enemigo tan perspicaz y resuelto co^ 
aiolo fue en Pultava el enemigo de. Carlos: 
ni eran tan importantes , tan propios » ni taa 
vivos los intereses deL Visir á las orillas del 
Pruth , como lo eran los de Pedro sobre aque- 
lla |y^a;tni éraetCzartan locamente tiemecti- 
rio, como el fanádco^errero Rey de Suecia. 

Se concluyó y firmó el tratado cerca de 
Falksen en las margenen del río. Se coavino 
ea ¿I la restitución de Asohp y su territoric^ 
y la demolición de varJo^ {túercc^ryicirtaler 
zas. Por lo tQalitt^ial.Kie)(. de:Sufecia se estir 
pulo que el Czar no inquietaría a este Prinr 
cipe ú YoWia 4 sus Estados, y fuera de esto 
que podían hacer uno y otrj9^ La pa:& i^gw %\d* 

Meten. -.:. .. .' ;/. j::- i;;. :.-^.:': Ji 'J 

XPM. ir. Dd Le 



a IXí' ESTABLECIMIENTOS 

Lé Üabiaii chocado al Visir los inoportii- 
BOsempeñosdé Carlp&XII»y este ártica^ 
loUace rev «[Ue^no estaba nada* contento de 
aqttelSabepáBO. Mustio por eso corrigió este 
Príficipe sus tenaces altiveces; pues de resul- 
tas d€^ tratando i al retirarle <L& «u. ardiente 
conversación en la misma tienda del Visir It 
désgártó á>^ste9u.rqpa coala escuela de una 
botsíé'BI Visir pedia muy bien hacerle arre- 
]5bntlr<Í€isu imprudencia, pero tuvo la cor- 
dura y^nagnanimidíad^e^deseBtenderse; . 

' ^e^e^ivcicaiiimuobO) ó reflexionan pjoco; 
k>^ que hanctctídoiqueiosregaloside laCza* 
tina pudieron soboráar^ Baltagi^Aíflunuti 
£1 empleo de gran .Visir es tan, eminente, 
icis prM^MhwsonltanxoBSÍdbraUé8r,ei|(|^iflll- . 
jneaiMre¿ í^eiiip0xl&!guerra.,k toa^aift^enr 
ciay la«abuii;daii(ifa<ye]f!dabaná taoralto'gra- 
do eu' sus tiendas, al mismo tiempo que eráá 
laintatia$ esta^epevtdielexército Ruso , jque 
^tt^^^prénhtvG^ledtomifioinas seiíalkbja 
¿ii?^sudo^e<flai'^qfi)e>idé'Fetibir;'£í mtiy t» 
ro 4üd los primíiAtíi]^ímstr<is sé baxen á !tau 
Vergonzosos^ tnedios de^^^riquecerse. Son 
hcitrá:^^c^\6t^^}íh't¡^ toda 

la Europa: no puede menos de descaimpsd 
C/J. LCI .ni Acotar- 



ULTR AMA UNOS.' ' 0:1 1. 

tarde O temprano qqajqt/erg ielcfnia suyju 
SQ. honor ^,la.ba9f jd^ W;Qré4ito t ordinaria^ 
mente son bastantq ricos para cometer una 
vileza tancontrariaa sus verdaderas inter^eses 
y su propia gloria : 1^ malignidad* 4 ^' igao-: 
rancia faelen. adelantar. je^ieJMtf es cKHS^Ot 
nes , que para recibirse necesitan de pruebas 
muy evidentes, 

;La diferencU de trage , 4e.i:eIigioa.^ jpi 
de idioma entre Turcos y Ruso^íAQ lis per^ 
mice la deserción. No sabia el Visir. ^leztrfi- 
mo en que se hallaba el exército del Czar. 
La atención de la Czarina le seria grata, Las 
arrogancias! de Cfirlo9 HQ/ppdiaii: ff^QQ^ d^ 
entibiar eLardov cpn qu« podria^abra^Rt su| 
intereses. Otros cuerpos Rusos habian^ con^ 
temporáneamente logrado algunas ventajas. 
No era Baltagi naturaln^ente inclinado á la 
guerra , no obstante que la.habia sabidp ha- 
cer. Creyó haber sido bastante feliz su expe* 
dicion, consiguiendo restituir a manos del 
Gran Señor jias Ciudades y puertos que eran 
el principal objeto de U campaña. ; alejando 
d^ las cercanías del Panubio |as aeuerridap 
tropas de un Príncipe belicoso y activo cpmp 
Pedio It ; en fiui logrando j9erraile.la ej;2tra: 

Dd a da 



2ISI^ ESTABISCnnEl^TOS 

da de la lagtütf M^otis^del Bosphoro Cim- 
mef iano , y* del Ponto £uxino,y asegurai 
todas estas ventajas á su Corte , Án el riesgí 
de una batalla en que a espaldas de la deses 
peración puede declararse la yictoña por ei 
mas ccfrf o numera contra fuerzas muj supe- 
riores. 

Los Tártaros desean siempre la guerra, 
como U|i buen artesano desea exercer su pro 
fesi^tfkicrativa. Los Genizaros también la de 
setibán por odio á los ChristianoSiy por dis- 
frutar Ja licencia que les dá la vida militar 
Regularmente en el Serrallo se alimentaudi 
Tersos partidos. Habiendo prevalecido el d( 
los Ministros de Inglaterra y Holanda , u 
confirmó la paz del Pi*á^/A, añadiendo que e 
Gzar retiraría de la Polonia dentro de tre 
meses todas sus tropas > y que el Emperadoj 
Turco enviatia incesantemente de sus Esta 
dos á Carlos XII. 

La desgraciada cainpaña del Prufhleha 
bia sido mas funesta al Czar que lá batalla d< 
Narva. De la misma derrota delante de tsts 
Í>laza supo sacar partido; pero por el trata- 
do de Ftfftim 9 después de perder Sus puer- 
tos y fortalezas ddi mar de Zabache» le fui 



riTRAMAItlNOS. 213 

necesario renunciar al Imperio del Mar Ne- 
gro. Las fatigas y los cuidados habian altera- 
do su salud 9 y tuvo que ir á tomar las aguas 
de Careisbad. Le quedaba al infatigable Pe- 
dro por consuelo suyo un vasto campo para 
sus empresas: tenia que perfeccionar sus es- 
tablecimientos en Rusia ; que proseguir sus 
conquistas sobre los Estados del Rey de Sue- 
cia;que afirmar á Augusto en el Reyno de 
Polonia, y que cultivar la amistad de sus alia- 
dos. Mientras tomaba las aguas hizo atacar la 
Pomerania. No nos detendremos en hablar 
de esta campaña. Las de Narva, de Pultava^ 
y del Pruth forman las tres principales épo- 
cas de sus fastos militares. 

En este mismo tiempo casó en Torgau a 
su hijo Alexo Petrovitz , á la edad de a 2 años^ 
con ía Princesa Carlota Christiana de Bruns- 
wichr Volfembutel , hermana de la Empera- 
triz > esposa del Emperador Carlos VL Su 
Madre la-xepudiada Eudoxia estaba en un 
Convento de Susdal. Su madrasta Catalina no 
asistió á la boda > porque aunque se la mira- 
ba como Czarina» no se la habia reconocido 
solemnemente en esta calidad # y se bailaba 
entonces en Torn. 

El 



a 14 ESTABLECIMIENTOS 

£1 matrimonio del Czarovitz Alexo h^, 
sido el primero de Soberano Ruso con Prin* 
cesa extrangera. El Czar envió inmediata* 
mente los dos Novios a Volfembutel > en 9 
de Enero de 171 2 ; y con la rapidez y poco 
aparato que acostumbraba en sus viages , con- 
duxo luego su amada Czarina á Fetersburgo, 
donde declaró mas solemnemente su propio 
casamiento en 19 de Febrero delipismo año, 
y le celebró con toda cercmopia» y con los 
mas augustos festejos, que podia p^imitír una 
Ciudad nuevamente fundada, y el Erario en 
aquellas circunstancias; siendo el mismo Czar 
quien dispuso las fiestas , y trabajó en ellas 
según su costumbre. Catalina fue reconocida 
Czarina de este modo generalmente , por pre- 
mío de haber salvado su esposo y su exér- 
dto* 

Las aclamaciones en esta ocasión fueron 
sinceras , aunque los aplausos de los^ vasallos 
de un Príncipe absoluto suelen ser muy sos- 
pechosos. Mereció también la aprobación pur 
blica , que se ha visto confirmada por los 
hombres mas dignos de la Europa. Esta apro- 
bacLoa ha llegado á ser general á medida que 
se ha ido ilustrando mas el siglo por esta sana 

phi- 



/ 



VLTftAMARINOS. 21$ 

philosophía que ha hecho tantos progresos 
de cincuenta años á esta parte ; philosophía 
sublime y circunspecta que enseña á no tri« 
butar sino respetos exteriores á toda especie 
de autoridad y poder ; y á reservar los ver- 
daderos respetos para el talento, los servi- 
cios 9 y «1 legítimo mérito. La fortuna que 
en esta parte del mundo habia prodtacido tan 
extraordinarias escenas , presentó á Catalina 
otra bien singular pocos años después ^ que 
fue el reconocimiento de su hermano Carlos 
Scavronsky. Al fin del interrogatorio que Je 
hizo el mismo Czar en presencia de su espo« 
sa , la dixo i este hombre , Catalina , es tu 
hermano ; jarnos , Carlos ^ ¿esa la mano 4 
la Mmferatriz^y abraza ú tu hermana^ 

£n medio de la celebridad del matrimo? 
nio suyo y de su hijo, prosiguió Pedro sus 
grandesobras de la fundición de cañones, del 
edificio <del Almirantazgo, délos caminos rea^ 
les, de los nuevos naviosjde la Lonja ó BoU 
u,de los almacenes, &c. y empezó á tomar 
vigor iel comercio maritimo. Ordenó que el 
Senado de Moscou se transfiriese aPetersbur* 
go cé Abril de 171 2 ,con lo que esta nueva 
Ciudad vino á ser la Capital del Imperio^ 
• -j . Con. 



2 16 ESTABLECIMIENTOS 

Continuó Pedro felizmente sus campa- 
ñas y sus victorias de mar y tierra contra los 
dominios Suecos en Alemania ^ y en el Báltico. 
En Septiembre de 1714. celebró en Peters- 
burgo los triunfos de sus armas según su cos- 
tumbre 9 añadiéndose á esta celebi'idad la de 
haberle nacido una hija » y la circunstancia 
de haber instituido la orden de Santa Cata- 
lina en honor del nombre de su esposa , para 
solo Señoras. Ya en 1699 » imitando las Cor- 
tes de Europa, babia instituido una orden 
de Caballeros con la advocación de San An- 
drés. 

A fines del mismo año de 1714. volvió 
Cstrlos á sus Estados después de cinco años 
y meses de mansión en Turquía, los negó* 
cios de Europa hablan mudado de aspecto ca- 
si generalmente , y en los del Norte era Pe- 
dro el arbitro. No por eso aquel intrépido 
Príncipe. dexó de continuar sus proyectos 
marciales. 

El año de 171 5. casó el Czar á su sobri- 
na la Princesa Catalina Ivanouna con el Du- 
que de MeklemburgOyde forma que casi tO' 
dos los Príncipes del Norte eran sus aliadps ó 
sus creaturas. £a Polonia eontenia con ua 

exér- 



VinAMAXINOS. 217 

ezército los enemigos del Rcj Augusto» y 
d&ipaba las confederaciones tan dispuestas á 
rñiácer en aquel pais de libertad y anarquía. 
Los Turcos, fieles a sus tíratados ,4e dexa- 
ban libre el campo á stí pod^r y sus proypc« 
tos. En este floreciente Estado Qo bgbiii di^ 
que no le señalase con algún hmovo est|ij>le- 
cimiento ó providencia : ya fundando Acá* 
deoiia de Marina en Petersburgo ; ya aten* 
diendo á los intereses del comercio por la 
China y la Siberia ; ya empleando iñgeníer 
ros eft levantar planes y cartas en todos si^ 
dominios; ya edificando la casa de campo de 
Petershof; ya erigiendo^ fortalezas ^obre el 
Inih i' y y a repcímiendio? .las xorreiiar de; los 
^eblw ^ la Bucharia y del Kuban. ^ / 

Carlos Xil. hada fiempre la guerra so* 
lo como guerrero , sin mas idea que la pro« 
pia^Tánagloria que le dictaba su 'temerario 
valor. Pedro la hada siempre como-^poi^te; 
levando útiles miras. Halló ocasión para aflo- 
jar en sus hostilidades contra su indómito ene« 
migo , deseando, hacerle moderar laS' suyas, 
y qu¿o proporcionarse los medioside em^ 
prender uñ segundo igiro llevando consiga 
la Czarina^ que siempre le siguió en to« 
TOM. ir. Ee das 



2 1 8 ESTABLECIMIENTOS 

das SOS emj^esas y viages. ¿ . 

£mpeacó por Copénhaguen ^ pasa k Ale* 
ixianiaise vio con el Rey de Pmsia en la pe* 
quena Villa de Aversburg , siguió su ruta 
por Hatabrir^o é Hblánda; Con suma gozo 
tdvid^^ tercias ' ciruelas de in enseñanza 
Amsiérdatíií y Sáidam adonde halló 'conver- 
tido su carinosd albergue en una cómoda y. 
agradable casa con el nombre dé Casa del 
Prífuipe V fue recibido con idolatría v como 
puede juzgarse di^uncuerpoxienegociantes» 
que consideraba como coolpañero y discípu- 
lo al vencedor de Pultava.i£n la vida ^ los 
viages^y las acciones de Pedro el Gx^ode; 
c<Mii0>tamfaÍ6nien^liasde snfaaiosariva^ Ou^ 
los XII. se enduéntra iun concrastcumia ciw* 
ta novedad 9 y una perspectiva tsUi diverja de 
nuestras costumbres ó estilos , que excita muy 
particularmente' miestca curiosidad la histor 
;[Jftidi¿;esto9idos célebres Príiicipes. . Ir 

/ Se detuvo el Czar tres ineses en Holandt, 
desde el de Enero de ^717. La Haya había 
conservado la reputación de ser el centro de 
lasjQ^ciaciones ¿t la Europa desde las pa* 
€^% de Nimega , Rísvick, y Utrecht. Se echa- 
ban entonces los'fundamentos de una grande 

re- 



VLTXAMARIKOS. 219 

r^rolucion en los Gabinetes. Informado el 
Czar .de estos priiacipiosi alargó el tiempo de 
$^ mansión para examinar lo qué se trataba 
desde el mediodía al norte , y prepararse al 
partido que debi^ tomar. £1 Cardenal Albe* 
ronique se hsjlaba á la cabeza del gobierno 
de España > y el Barón de Goertz Ministro 
de Carlos XII. eran el alma de estos negó» 
dos, bien conocidos en la historia del tiem- 
po. £1 Czar sabia gran parte de las premedi- 
tadas empresas ; 1q agradaba) }o gr^de y lo 
extraordinario tantp como á Cario;; y.Goertz, 
y Alberoni ; pero le gustaban como fundador 
<Ie un estado, y como legislador y verdade- 
jro político : estotros tres mas bien eran unos 
Jhoinbres inquietos que intentaban grandio- 
sas aventuras , que hombres profimdos que 
domasen ajustadamente sus medidas : puede 
ser que el mal éxito de sus ideas , que suelen 
consistir en cierto conjunto de circunstancias, 
les haya hecho acusar de temerarios. Pedro^ 
^n medio de estas políticas turbaciones , no 
comprometiéndose en nada , y habiendo pues- 
to buen orden en sus vastos Estados para no 
tener que temer dentro ni fuera de ellos , re- 
solvió ir á Francia. No sabia la lengua, cir- 

Ee a cuns» 



220 ESTABUCIMIEKTOS 

cunstaoda que le hizo perder gran parte del 
fruto de^uvía^él Tenía mucho que ver ; y 
quería igualmente observar de <erca los ter« 
minos en que se hallaba el Regente de Franr 
da con la Inglaterra , y si este Príncipe esta- 
4>a bastante firme en la silla de su mattdo. 
^ ' Fufe retíbido en Francia el héroe Ruso 
romo debía serlo :pero las ceremonias y ob- 
sequios le cansaban como cosa opuesta al sen-* 
cilio método de vídji que llevaba ; y le con- 
suíúian un tiempo precioso. Por no hacérsele 
^rder a los lectores <:x>n relaciones ^ de que 
les suponemos instruidos , las reduciremos á 
renovar la memoria de algimos pasages mas 
flotables. Viendo el Czaf en la Galería del 
LouvrezcxíñaT unas medallas, quedó bien 
sorprendido quando al levantar una , que ha- 
1>ia caído como por acaso hacia sus pies , se 
miró grabado en ella , y con la legenda de 
estas palabras de Virgilio : Vires adquirit 
tundo : le presentaron una pordon db estas 
medallas de oro para que pudiese repartir con 
todos los que le acompañaban. Como era ma- 
quinista , artístaigeoúietra,corria todos los 
oficios, y eDícontrába que admirar, porque en- 
tendía lo que íhirabá. Fue á ver ía Academia 

de 



VLTUAMAllIKOS. 221 

de las CieDciaS|Se dignó ser uno de sus 
miembros , y mantuvo después una corres- 
pondiencía seguida con este cuerpo. 

Quando pasó á ver el mausoleo del Car* 
denal de Richelieu , algunos Doctores de la 
Sorboua le presentaron una memoria sobre la 
reunión de la Iglesia Griega Osmática á k 
Latina Católica ; pero ^ después de doctas 
controversias , no tuvo efecto esta grande 
obra. Le tuvo la unión con Francia , de don- 
de sacó los mas excelentes artesanos que pu- 
do , como habia hecba ea Inglaterra i y en 
donde bosquezó un tratado que llegó a fir- 
marse en el Haya en 1 5 de Agosto del mis- 
mo año de 17171 no solo de comercio , sino 
también concerniente a la paz del Norte acep- 
tando la Francia y el Rey de Prusia el título 
de mediadores. £1 Czar estaba tan pronto pa- 
ra la paz como para la guerra. £ra su desig^" 
nio aprovechar de las coyunturas propiqas 
comeryando siempre su principal objeto de 
perfeccionar sus nuevos establecimientos, .. 

Por evitar los embarazos del ceremonial 
no le acompañó á París la Czarina , y le es- 
peró en Holanda desde donde continuaron 
juntos sus viages. Llegó á Berlin sin aparato. 

Es- 



222 ESTABLECIMIENTOS 

Este Rey de Pnisia era también enemigo de 
ceremonias j magnificencia , y se hicieron la 
visita muy llanamente. La vida que llevaban 
los tres Soberanos era , no solo sencilla , sino 
^ura ; y si con ellos se hubiese hallado Car- 
los XII. se vieran juntas quatro testas coro- 
nadas dando ezemplo de frugalidad »y aver- 
gonzando las vanidades del luzo. De Berlin 
fue á Dantzicyde alli á Mittau dpnde resi- 
dia su sobrina Ana i Duquesa de Curlandia 
ya viuda. Siguió su viage visitando sus con- 
quistas » pasó á Petersburgo y á Moscou» 
formó varios nuevos reglamentos » después 
marchó á Czarasin sobre el Volga para de- 
tener las incursiones de los Tártaros : hizo 
¿onstmir lineas desde el Volga al Tañáis» y 
levantar fortalezas de un rio a otro ; al pro- 
pio tiempo que hacia imprimir un código 
•militar, coinpuesto por él mismo ; y que es- 
tablecia una Cámara de justicia para exami- 
nar la conducta de sus Ministros , y poner 
mejor orden en la Real Hacienda. 



CA- 



VLTKAUJLKISÓS. 223 

CAPITULO XL 

C ONTJNirAC IOS D JB L R £ Y S A 2> O 

dil mismo Czuir hasta su muerti. 



s. 



^fi atraería una justa consideración qual- 
quier Ciudadano que hubiese hecho la quar- 
ta ó quinta parte de los viajes que hizo Pe- 
dro por el bien de sus vasallos : coq quanta 
mas razón merece este insigne Monarca los 
bomenages y elogios de todo hombre sensato, 
amigo de la humanidad. Pero las dos ausen* 
das de sus dominios le costaron siempre los 
sustos 6 sinsabores de tener que dispar una 
embarazosa conspiraron. JSsta ultima que va- 
mos á ver debió llenar de amargura una vida 
tan gloriosa como la que <lisfrutaba, pues se 
creyó obligado já ezercer un juicio severo 
contra su hijo eí Czarovitz. Caso de que 
tanto se ha escrito ; pero que necesita de re* 
flexión y examen, como todo el curso de la 
Historia Rusa moderna , tan abundante de su* 
cesos extraordinarios. 

£a las historiaiiíay errores pot in^dver^ 

ten- 



224 ESTABLECIMIENTOS 

tencía ó falta de exactitud , y hay mentiras. 
Estas tienen ordinañamente su origen en lo 
que la lisonja , la sátira , ó la inclinación á lo 
maravilloso hace inventar. A reces la facili* 
dad ó ligereza en obstentar saber » en decidir 
magistralmente , en beber en malas fuentes, 
en abrazar equivocados informes , condiué 
varios escritores á participarde ambas espe^ 
cies 9 llevados de su amor propio. Si un au- 
tor de algún crédito cae en error, ó comete 
una mentira I se propaga > ofusca á los lecto* 
res , y confunde la Historia. Esto sucede ea 
nuestros tiempos en que la prensa expone á 
toda luz los sucesos ; en que hay dantos con- 
temporáneos que contradigas las falsas aser^ 
clones ; y en que la crítica universal acecfaaí 
atentamente la ocasión de exercitar su vigi<» 
lante pluma. Observaciones que deben tener- 
se muy presentes ¡Ara el conocimiento de las 
Historias de los siglos en que sólo eraM mt« 
hp^crítas y se conservaban en pocas maáiost 
jmra la desconfianza en la tradición sobre se^ 
mejantes materiias ; y para distinguir y pene- 
trar lo cierto, de lo ioderto ó exagerado en 
las historias ó memorias impresas. 
"'"■' Antes dépátar adelante, será conveiücnte 

ex- 



ULTftAHAmKOS. '^ 22^ 

explicar el título de Cíarowitz , y del mo«* 
do como los Rusos forman sus patronímicos. 
Estw acabdn todos en tvitz : el heredero del 
Czar tiene por título el patronímico de esta 
digüidzd , y se llama el Czarcwitz. £1 que 
vá á ocupar nuestra atención ha sido el ultíf 
mo : después se han llamado Grandes Du^ 
^s d€ Rusia. Ademas de es(e pat^ oninúao 
llevaba » como, todos « el general del nombre 
de su Padre, y se llamaba AUxoPctr^wUZf 
esto 09^ hijo de Pedro. La terminación del 
parrcdumico femeninb.cpjncliiye ^a(wn(í,cor 
mo Ana Ivanowna ; Ii^bel Petrowna. Noso- 
tros no. Cenemos patronímicos que distingan 
ios doi sexos 9 pero fuera de esta circunstan^ 
da^es grande la analogía de Iqs suyos con 
los nuestros. £i de Iiianomtz. .prissenta bien 
dará la.ecymología óíááclvofíez^ Ordinariaif 
mmitie sincopizan. los Rusos. en¿ ial trato su^ 
pMronímicos , y en lugar, de Jvanüwtz , dif> 
cen Loanitz »que está bien ceisca de Ivañez^ 
HagasjB ahora refléidon dé que en loisntiguo 
elMOooibro. dQ-JTii^i^.^^lccibift.y proauapia^ 
h^Jvan ^ c0^; Ip yei9M en nuestra. ¡pi<opij| 
Historia de Madrid , donde se habla de Iva^ 
^mr*3ku^^t X>e.$k^i^t^^;qjiie^£(p«»9les4yi 
_:i^M. ir. Ff Ru- 



1^6 ESTABLECIMIENTOS 

Rusos acaban en x sus patronímicos , como 
Fernandez ó Hernández , de Fernando ó 
Hernando ; /Alvarez , de Alvaro i Ximenez» 
de Ximene; Méndez, de Mendo, Scc. No 
es fácil de averiguar , si de^resukas de las in- 
vasiones del Norte los Españoles han podido 
tomar los patronímicos de los Rusos , pero se- 
guramente estos>no los lian tomado de aque- 
llos. Es cosa bien digna de atención la confor- 
jnidad de ciettos usos ó costumbres en^eNa- 
ciones^umamente distantes. Al nombre y al 
patronímico han añadido posterionnente d 
apellido Ivan IvanitzScfMoahwjó Saiti-- 
ii¡f, 6 jifr»3;;in y como Yacimos nosotros al* 
gUQos siglos antes queellos : en la final la tik 
doble;«e pronuncia como/, yv también escri- 
biendo la sU6[len usar de'jnodo que es-indife^ 
jíente.^scnbir Romanzav) óR^omanzfif. 

Nadó el Czarowitz en 1690. Saco por 
desgracaa-suyael caiácter de su Madre. Des- 
de su niñez mostró su mal natural ; y dio á 
entender sus^torddás inclinaciones i que «e 
^eronfortificandoeon'^uppiínera educación. 
QuandoJas qifisOeMiíífidar su Padreya ha- 
blan ecbado profunidas raizes , ni tampoco^ra 
b)ien m«4io^jpáitiia^^niilienda la 4u^i;za con 
■ufi - . que 



ULTRAMARINOS. 22 J 

fi[ue trataba al hijo. Entregado á las preocu- 
paciones Rusai desaprobaba quanto se hacia: 
protegía los que pintándole 4 su Padre con 
negros colores le adulaban ; le hacian cji:eer 
que no viviría largo^ tiempo ;q^ue toda laNa^ 
cioa aborrecía sus empresas ;^y que el modo 
de agradarla era mostrando adversión a todas 
aquellas novedades. Estos consejos y murmu« 
aciones no formaban una abierta conspira* 
QÍ^n 9 pero se eiif:aminaban á ella. 

Acabó de agriar el ánimo de este [ove» 
Principe el matrimonio de su Padre con Ca- 
talina. No le moderó su propÍQ casamiento 
coi) una extrangera de tauto mérito como la 
Priacesa Carlota; y torpemente dado á todos 
los eiicesos de la juventud ,á toda la grose« 
ria y rudeza de las antiguas costumbres» es>- 
tos desórdenes \q embrutecieron. Su Muger 
de!(precia4a , maltratada ^^ privada de todo 
consuelo 1^ murió en 1715. de sobreparto de 
Pedro Alexowítz. 

Sentía el Czar con acerbo dolor ver def- 
(ruidos todos sus trabajaos por su propia san** 
gres conocía que su hijo era incapaz de su- 
cederle : no obstante , queipa tentar tod^ loa 
medios de su corecciooir^y^ antes 4e ^vipreii«> 

T^£% der 




^^& KTAALSCIMIEÜTOS 

¿sr sa T-Jbge le escribió una carta patética y 
anKoa^adon que coaduia en estos términos. 
JEs/ftrsrí twájvu ^Igtm tisw^^á Ttcr si os 
jiTff I ái T figi r ; sim smksd que os prvoaré 
¿e Ls .1 MI !■■>«■# fu» €9rta mm miem- 
in iamiL A« ms imjtgmns ^fimdo en ser el 
' ym fotrji sdánmsnts ame- 
« /«r «ti Pmiria ,7 eJ bien 
„ tTft^m má frufia vida, 
* mirjBtfm 'oms fsr os hacéis in- 
r? Preferiré el hacer fa- 
^¡sr mi Cw. w ut á «r airam fus sea digno 
át iiat^jatss fmt m md fnfio hijo sino ¡a 

j^acKt^ es <feua Padre t pero aun es 
sos ^ m^ Ikafcs£;^£ar« Se ré por ella que no 
¡KT^aoo. ¿trasioSe eE ofden de sucesión ; no 
pcc^Tse a» Iks kdkH9e«p«es era la Corona be- 
Rtüraría^sB» p^s^oe ao hay leyes fundo- 
gr^nJes q«e (tsg^ fíierza contia el despo- 
cimo :sQ6ce todo creta Pedro el Grande go- 
2v U prengadvm de disponer de un Impe- 
rio, qoe psede deckse » había fuodado. 

£0 este dcnpo dio á luz la Czarina un 
yaroB que se UaMO Pedro. Sea que esta no- 
vedad i^lmieie cá ipim0 de Alexo ^^sea. Im-^ 
• ' > i. . i pru- 



ULTRAMARINOS. ' ^22^ 

prudencia » ó sea hallarse mal aconsejado, 
respondió á su Padre : que no se sentía ca- 
faz de gobernar , y que dispusiese de la Corona^ 
fues no aspiraba d ella : solo pedia que cui- 
dase de sus hijos , / le diese con que mante^ 
nerse decentemente , retirado de la Corte y 
los negocios. 

A su respuesta replicó el Czar , había 
notado que solo hablaba de la sucesión como 
si tuviese necesidad de su consentimiento» 
pero que no decia palabra sobre su enmien- 
da : le hace otras fuertes reconvenciones ; y 
finaliza diciendole^que se corrigiese hacién- 
dose digno de la Corona, ó que entrase en 
ua Convento. A esto, respondió el Czaro* 
witz en pocas palabras, que se haria Religio- 
so. Esta resolución no parecia natural , y era 
bien extraño que quisiese viajar el Czar ^de- 
sando á su hijo tan descontento y obstinado; 
pero esto mismo prueba que no tenia, ni re- 
celaba asomos de conspiración. Fue á verle 
antes de partir : el Príncipe enfermo , ó fia- 
giendo estarlo , le recibió en la cama f y le 
confirmó con los mayores juramentos que 
queria retirarse á un claustro. El Czar le dio 
seis meses de tiempo para pensar maduramen*. 

te 



2$0 ESTABLECIMIBNTOS 

te SU resolución, y partió al referido viage* 

Apenas habia llegado á Copenhaguen, 
^ando supo que ^^jtosoIo trataba con mal 
contentos , (la mayor parte barbones preocu- 
pados) cuya crasa ignorancia y superstición 
arraigaban en el desgraciado Czarowitz sus 
trocadas ideas , y le adulaban cpn lisonjeras 
esperanzas que le consolasen. Le escribió en- 
toAcesPedro que escogiese entre el Convento 
y el Trono ; que si pensaba sucederle era pre- 
ciso viniese a encontrarla, en Dipamarca. Los 
con&dentes le persuadieron que era muy pe- 
ligroso hallarse sin ellos entre un Padre irrita- 
do, y una ambiciosa Madrasta; y fingiendo 
obedecer al Czap,,.tomó el^Czarowitz la ruta 
de Viena para ponerse en manos de su cuña- 
do el Emperador Carlos VL, 

Luego que el ^adre supo^laerasion del 
&ip,y que desde yiena adonde no encontró 
el abrigo que esperaba , habia pasado al Tirol, 
y después a Ñapóles, que entonces era del 
£mpez;adQr^ despachó al Capitán de Guar- 
dias Romanzof ,.y al Consejero privado Tais» 
it 01 coauna carta de Siu puño con fecha de 
Spa en 21 de Julio de 1717 y diciendo á su 
hija que le esaibia por la ultima ve:; , man- 
dan- 



ULTRAMARINOS. 231 

dando executase su voluntad , como le di- 
rían de sudarte Romanzof y Tolstoi :^j que 
„ si le obedecía, le aseguraba y prometía , en 
,, nombre de Dios, no castigarle , y le ama- 
y, ría mas que nunca ; pero sino, le daba su 
,y maldición eterna como Padre en virtud del 
„ pdder recibido de Dios; y que como Sobe- 
^, rano, con la asistencia Divina, hallaria me- 
„ dios de castigarle. Que se acordase no U ha- 
,, bia -violentado , y le habia dexado libre 
„ elección para el partido q^ue quisiese tomar, 
„ sin 'forzarle como*podia teniendo el poder 
„ ensumano. " El Virrey de^Nápbler fácil. 
mente le persuadió se restituyese a su casa. 
Habia viajado con su amiga ^/¿ro^i/f/^ 6 Eu^ 
fhrosina fyvoWio con ella. 

No se habia revelado este Príncipe.- No 
habia levantado tropas, no se habia refugia- 
do en los Estados de una Potencia enemiga, 
sino de un ciíSado suyo aliado del Czar. Vol- 
vió á los pies de su'Padre á :ia primera car^ 
ta que tuvo, Báxo de este aspecto podía <:on« 
siderarle comáuti joven^ mbl aconsejado que 
tn vez de ir á Copenhaguen , había pasado á 
Viena y Ñapóles. Esta sola falta parecia dis- 
culpable; Su Padre prométiaen noidibre de 

.Dios, 



232 ESTABLECXMIENTOS 

Dios , no solo perdonarle, sino amarle mas 
que nunca , si obedeciese ; y obedeció. Por la 
instrucción de los dos referidos Diputado? 
con quienes volvió , exígia el Czar que su hi- 
jo declarase los que le habian aconsejado su 
fuga, y que báxo de juramento renunciase a 
la sucesión de la Corona. £s verdaderamente 
bien dificil de conciliar esta orden con aque* 
Ha promesa de amarle mas que nunca. Pue- 
de creerse que en estas circunstancias tan ra- 
ras y dolorosas,el coraron del Padre y el del 
hijo no estaban muy conformes consigo mi%- 
niios. 

Llega el Czarowitz el 1 3 de Febrero de 
171 S á Moscou, donde á la sazón estaba ya 
el Czar : se echa á sus pies: tienen juntos una 
iafga: conferencia : se esparce la voz en toda 
-la ciudad , que Padre é hijo se habian recon- 
ciliado, y echado todo en olvido. P^o con 
general sorpresa del píiblico al dia siguiente 
^l amanecer se hacen pon^r. sobre las armas 
l0$ B;eginii(^ntoS;de Guardias }«e ^ace tocar 
la gr^b campana de ^^os(pou : se conyotcpancea 
la Iglesia jCatfaedral los Obispos ^ los Archín 
mandritas , y algunos Religiosos Basilios, 
Maestt€^%d|e f'J[;eiaIogía,;,se hgco^ vpnv^ P4a- 

;: . ció 



VLTltAMAltIK09; 333 

ció los principales empleados y^ Señores de 
la Corte. Traen á Alexo sin espada , y como 
preso delante de su Padre. 3e prosterna» y 
llorando le entrega un escrito en que confiesa 
sus yerros , se declara indigno de ^sucedeile^ 
y por gracia le pide la vida. "Pidro le condi»- 
ce á su gabinete donde le hace un largo úir 
terroga torio ; y le declara » que si oculta quaL> 
quiera cosa tocante á su evasión le costará 
la cabeza. Después le vuelve á la sala donde 
estaba formado ef tribunal , y^en. donde se 
leyó publicamente la declaración del Soberar 
no. 

£n esta terrible pieza inculca el Padre 
criminales acusaciones contra el hijo. Viéndo- 
se en ella ia singular estrañeza de delatar en 
forma de proceso un Aíonarca absolutp a M 
hijo ante una grande Asamblet de su propia 
Nación. Entre otros cargos es uno de ellos 
que AUxo\í2kM hecho (creer i al £áiperador 
qui no estaba sigura su. vida si wohiaié 
Rusia. Verdaderamente ia causa que se le 
hacia era en cierto modo de justificar aquellov 
clamores ó sospechas. 

.'.. PotLosjmotiv^s que alega el Czar coas;^ 

tituye y declara sucesor, suyo en el Trono 2 

TOM. ir. Gg sm 



a 34 XSTABLECIMIENTOS 

lu segundo ín]0'iP^dro ; (*) y dá al mencio- 
nado hijo AUxo la maldición paterna si en 
^ualqiiier tiempo. qué seapretude-'O intenta 

- dicha^ucesion. Su fecha es en Moscou ^el ^14 
del mismo^^mes y firmada de su mano^p^e- 
liada xon susellolParece quje^i^mejante-de* 
ciaracion'estabapripparada'yó qué te-hizo con 
una extremaxreleridad^pues.habiendo vuel* 

' to er Czarowitz el 13 9 ya eLi4 fue su'^es- 
heredamiento ien favor xlel hijo de Catalina. 

^ JSl infeHz j^rjTpfrmó por^uparteJa renun- 
cia a ^la -sucesión »Tei:oiid£Íendo;]>orjiistáia 
exclusión .quese Je daba ; confesando qué la 

' habia lüerécido por -su indignidad yijuran- 
4c^!$ometersc i¿Ja yoluntadjpaterna/JFirma- 
^se^tósácto$%QajPchójeJiCzará la Catedral; 
90 leyó iegunda y ez.^ y^odos los Eclesiásti- 
cos puáeron^us aprobaciones y firmas al.£n 
de otra copia. 

1 ^JEra bien de.temer Iqué <ón ^ .tiempo rse 
pudiese;añular.im&TenunciaJ:an forzada. No 
podia'm^os kiepríeVeerse^n aquel^^so i^na 
guerra xi vit , y ia-ineíritable destrucción «de 

í . ^>quan- 

ÍÍQvicmVi^ 4o 17^5*1, yi ., , • / • 



tlLTUAMAKIlfOS. 235 

qnant(KP/¿/ro habia hecho dé grande y util% 
£5n>s pasos dados indicaban una precisa de-, 
cisión entre la suerte de la Nación » y la 
del Príncipe : a favor de aquella estaba el ca- 
riño al hija segundo: que hacia mucho peso 
en la balanza : ¿ favor de Alexo solo habia 
un- partida nada poderoso, compuesto mera- 
mente de deseos : parece que estaba de su 
parte la justiciales cierto que ésta debia He- 
yar hacia sí la balanza ; pero la justicia en- 
mudece quando levanta el grito la suprema 
leyrde la salud del pueblo ,.quando alza la 
cabeza lá razón, política de importantes j 
grandes intereses. EnJn^se le hizo á AUxo 
el' proceso de.muerte. Na^entrarémps en sus 
trámites-, pues nos alargar ia demasiado , ni en 
examinar la calidadde las pruebas : pero vea* 
mas quál fué la primera: causa de su conduc- 
ta, de su evasión , de su muerte , y de la de 
los. cómplices que perecieron á manos del 
verdugo*. 

Uno de los fMrincipales malcontentos de 
las novedades que introducía el Czar en sus es- 
udos ; y de U afición ó-abrigo que en él halla; 
ban los extrangeros,como medio indispensa- 
ble para civilizar la Nación Rusa , era . Do- 

Gg a zi- 



a%6 isrABisciMisirros 

ziteo , Obispo de Rostow. Este Pjrelado s^- 
&6 f ó supuso una aparición de San Demetrio, 
en quele revelaba que el GzarPedcier solo yi- 
▼iria tres meses ; y que la repudiada Eudo* 
<KÍa^ encerrada en el Convento de Susdal , y 
Religiosa con él nombre de HtUna , debía 
ecupar el Trono ,y reynar:}untamente con 
su kijo el Czarotüitz *Alcxo. Asi éste como 
8u^madre> y la Princesa Maria que era her- 
mana del Czar y estaba en el mismo Conven- 
tó , tuvieron la debilidad de creer esta impos^ 
ttii^ry estaban tan persuadidas, que //ir/r- 
itaAtxz el hábito de Religiosa por el de se* 
glár 9 vuelve á tomar el nombre de EudoxíOy 
^e hace' tratar de Magestad , y manda bor- 
rar de hs preces públicas eliiombre de su ri- 
tA Catalina. 

Vn Oficial , llamado ístcfvan Gleyboft 
¡Étroducido en el Monasterio esel instrumen- 
to-'de quese vale Eudoxía para su designio^ 
atrayéndole con sus favores. Gleybof espar- 
ce por todo el pueblo de Susdal y ius- cerca- 
nías la revelación de Dbzit^o. Sq pasan los 
tresmeSes,y Eudóxla reconviene al Obispo 
que ann vivía el Czar. Dá por excusa Dózu 
tro qtie ta'£aü^ era eltar'todá[via en el Par'* 



gatoríofirPfldre ^como se lo había comunica- 
do. Inmediatamente hace Eudexta decir mil 
misas de difuntos. La Princesa María , per- 
• snadida por Dozitco , se entrega á su amistad 
ao dudando se cumpliese la profecía; y G/^/« 
bofcfmúttíisí su amistoso comercio con la re- 
pudiada Czarina. 

£n conseqíiencia de este alucinamiento, 
y bazo la» fe de aquellas profecías y revolu- 
ciones,' hizo ^/^xo su fuga , y f ue á esperar 
la muerte de su Padre en los paises extras* 
geros. Toda esta ridicula trama se descubrió. 
Fueron presos D^^f/^o y Gleybof. Lascar* 
tas^e las mencionadas Princesa&á ellos seJe- 
yefon en pleno Senado.. La Princesa María 
fue encerrada en el castillo de Schusel burgo; 
la antigua Czarina transferida, presa áotro 
Convento. Dozitio y Gleybof ^ con todos los 
cómplices de esta vana, y supersticiosa entr;^ 
ga* fueron condenados al tormento. , como 
también los confidentes de la evasión de ^/#- 
ao. Su Confesor , su Ayo > su ^Mariscal de 
Corte JXHHieron todos en públicos suplicios. 

£s incomprehensible el extremo á^que el 
Czarowit^agoviado de su misma pena^^y 
acosado de su desgracia , se dexó postrar pa- 
ra 



338 ■ SSTABLECIMIEKTOS 

ra SU ínfortúniáeñ el curso de su proeéso^'Se 
ccrga á sí mismo en las respuestas á los in* 
terrogatorios como sino lo estuviera bastante» 
por los fiscales , se confiesa hombre de per- 
verso carácter, y de. malvada intención ; y 
comunica con aturdida, ingenuidad hasta sus 
pensamientos, y aun las<:onfesiones hechas á 
los pies del Confesor. 

No puede juzgarse délas costumbre^ y 
leyesde una Nación por Jas de otras. El Czar 
tenia ^1 fatal derecho dé condenar á muerte á 
su hijo por solo el delito de evasión, y asi Id 
er^ca enufia declaracionquehace i los Jue- 
ces : pero quiso remitir el juicio á los Nota- 
blesque en ciertomodo representaban la Na» 
cion : fue su voluntad que todo se actuase con 
la autenticidad posible ; y acompañó todos 
stis pasos de una publicidad que hiciese co- 
líocerla íntima persuasión en que estaba de 
su justicia. En fin, aquel desgraciado Prín- 
cipe fue unánimemente condenado á muerte 
sin que la sentencia explicase el género de su- 
plicio. De ciento y quarenta y quatro Jueces 
no hubo uno que imaginase ó profiriese una 
pena menor. 

Si un proceso semejante se juzgara en cA 

Par- 



ULTUAKAHIKOS. I39 

^Parlamento de loglaterr^^no se encontraría 
^3D solo Juez que pronunciase Ja .mas ligera 
jpena. Nada mejor que estos casois bace.cono^ 
jer la diferencia de tiempos y paisesXás leyes 
Jnglesasno castigan la evasión de un Príncipe 
^e Gales » que como Par del Rey no jes dueño 
de ir donde guste^Xas leyes de Rúsiaoio per- 
miten á un hijo del «Soberano salir del País! sin 
licencia del Padrel Un pensamiento.crimirial 
sin efecto alguno no puede castigarse .en In- 
glaterra ^nixn otros«Gobiernos« Unadcsobe- 
Ciencia larga y formal solo es en nuestros paí- 
ses acdpn "deinala conducta que es preciso j;e- 
primir ; pero en Kusia es un crimen capital. 

Esta causa del heredera de.., tan grande 
Imperio , empezadajen Moscou., y concluida 
en Petersburgo ; duró jdesdé Febrero:, ha^U 
Julio del inismorañó de; 17 1 8. Al notificarle 
á este Príncipe Ja sentencia , ie dieron unas 
fuertes convulsiones que luego pararon; jen 
apopleiua. Volvió de.este.accidente , y enlel 
corto intermedio que.tuvo. entre la.vida yja 
muerte , hizo suplicar á su Padre que viniera 
á verle. Vino el Czar, y. bañados en lágri- 
mas hijo y Padre , ^fc jto pidió perdón á J<- 
dro^Y éste se le concedió.* Administrada so- 
liera- 



24P BSTABIEGIKISVTOS 

leranem^nte la Extremaunción al agonizan* 
te reo 9 murió al dia siguiente de su funesta 
sentencia. Fue inmediatamente conducido sa 
cadáver á la Catedral donde estuvo expuesto 
al publico quatro dias , y se enterró en la 
Iglesia de la Cindadela al lado de su esposa. 
El Czar f la Czarina asisítieroaá esta triste 
ceremonia. 

Se ha creído generalmente que el Czar le 
hizo^dar veneno después de formada la sen- 
tencia para excusar lia muerte en u» cadalso^ 
y para que pensase que le habia. perdonado, 
ó estaba en intención de perdonarle. Parece 
cosa bien rara que un joven de 28 años es- 
pire de un súbito trastorno causado por la in- 
timación que ya se esperaba , y que no le 
quitaba absolutamente la esperanza de que se 
revocase. Pero los Médicos dan por muy po- 
sible el caso f á lo que puede añadirse la ra- 
zón , de que siendo un Príncipe tan pusila- 
íilme y sobrecogido , es muy dable que la 
pesadumbre le causase la revolución general 
que tan prontamente acabó con su vida. En 
fin^quando se considera este catastrophejos 
corazones sensibles se estremecen : los seve- 
ros aprueban; los políticos reflexionan , que 

to- 



VXT&AKA&IKOS. 241 

tedas hs empresas de Pedro el Grande han 
llegado á su respectiva perfección según se le 
imaginaba ; que su Nación ha conseguido 
hacerse célebre y respetable en la Europa 
de que antes estaba separada ; y que si Ale- 
zo hubiese reynado, todo se veria destruide» 
Y seguramente hubiera ruelto la Rusia á su 
antigua obscuridad y barbarie. 

En el mismo año de 1718 , época del 
desheredamiento y muerte del Czarowitz^y 
de lossuplicios.con que tuvo que castigan un 
parte de la Nación, procuró el Czar tas ma-^ 
yores ventajas a sus vasallos. Estableció una 
policía general , antes no conocida. Fundó ca- 
sa de huérfanos y de expósitos. Hizo prag- 
maricas contra el luxo , y contra los juegoT 
de embíte^ Erigió ó dio solidez á las manu- 
facturas y fábricas de quantos géneros pudo. 
Emprendió nuevos ramos de comercio que 
ya empezaba á florecer ; y estableció, u» tri- 
bunal para éste ^ cuyos miembros eran por 
mitad naturales y extrangeros. Hizo poner es- 
cuelas de Aritmética » ya ordenadas desde 
17x6. Tomó prQvideaá^s par^ desterrar ó 
minorar la mendicidiid. Se fixaron y se igua- 
laron los pesos y medidas ¿ uniformidad tan 
TOM. ir. Hh de* 



34a SSTABLECIMIEKTOS 

deseada, y sin efecto en otros Estados anti- 
:guamente cultos. Verdaderamente haciendo 
justicia debe decirse que esta saludable pro- 
videncia es casi impracticable en varios Go- 
biernos por la misma razón de componerse 
.dt paises incomparablemente mas civiles ; cu- 
yas leyes , usos y costumbres son diferentes en- 
tre sí y y por conseqüencia mas difíciles de 
xombinar los medios. 

Para ir perfeccionando tantas maniobras, 
tantos artes diversos, tantas ideas , no basta- 
ba firmar patentes, y nombrar Inspectores, 
&c. £ra preciso en estos principios que lo 
viese todo por sus ojos , y que trabajase por 
sus manes , pomo antes se le habia visto cons- 
^^ruír , aparejar , y mandar navios. Asi logra- 
•ba adelantar ó concluir los canales y demás 
jobras proyectadas ,.fomentando al mismo pa- 
so toda especie de industria. Ocupado en tan 
JmpMb&s jtareáís llegaban sus cuidados hasta 
las extremidades del Oriente , hasta* Kams- 
xhatka mismo. Hacia marchar á los mas há- 
biles Ingenieros ^ sacados de laya fundada 
'Academia de Marina , por todo el Imperio á 
levantar cartas exactas , ya con anticipación 
dispuestas , y poner á la vista de los hombres 

la 



ÜITRAMARINOS. 243 

Ta vasta extensión de regiones que componían' 
sus dominios empezados á civilizar y enri- 
quecer. 

En Abril del propio ano expidió un edic- 
to Sxtrañando de sus dominios á los Jesuitasr 
en 1685. se habian introducido en Rusia, se 
les había echado en 1689 » y habian vuelto i 
introducirse. Los miraba Pedro como peli- 
grosos políticos. La Religión Católica tiene 
en Astracán y en Moscou Iglesias servidas por 
Capuchinos, y en Petersburgo- por Francis-» 
canos de la reforma. Los Luteranos y Calvi«^ 
nistas tienen también sus Templos ; habiendd 
el Cs^ar admitido esta tolerancia según la man- 
tiene el cuerpo Germánico. Pero nunca qui- 
so tolerar Judios considerándoles arriesgador ^ 
para: el comercio « es singular contraste el de' 
estas exclusivas. Semejantes detalles de los 
negocios internos no le distrahian dé los que 
pedian su atención sobre los de estado rcUti^ 
vamente g las demás Potencias, y á la sega*' 
ridad de susconqui^as^ ' 

Continuaba sie^ipre la guerra con la Suel- 
da , pero ftoxameiUe, por las esperanzas de 
una próxima pacificación^ Desde el año do' 
jjió.habíaa sido lentos iosiesñiers^os de la 

Hh^ Ru- 



2*44 ESTAl^LCCTMIEKTOS 

Rusia , pues el fin era forzar aquella Poten- 
cia a comprar la paz con la cesión -de las Pro- 
vincias que se la habian conquistado , y no el 
de agoviarla^ni prolongar las desavenencias 
que perpetuaban enconadas animosidades. 

£1 Cardenal lAlberoni , y el Barón 4e 
Goertz , eran el exe sobre que giraba la. gifan- 
de máquina política , de que se ha ^heoho 
mención. El Cardenal , por mediodel Duque 
de Baretilandií Embaxador de£^ña en el 
Haya^ habia entablado sus negociaciones con 
el Príncipe Kourakin^Embaxador del C-zar 
en la misma Corte. 

£1 Barón que dominaba enteramente á 
Carlos XII , el mas inflexible Soberano que 
haya ocupado un Trono, se habia ya abierto 
con el Czar mismo. Es cosa bien extraña que. 
estos extrangeros intentaban trastornarla £u- 
jopa con tanardiente zeloy eficacia por amos 
de quienes no eran vasallos , y -Naciones de 
d^nde no eran naturales : tanta es la fuerza 
de' la ambición humana. Carlos entró- ciega* 
.mente en todos los proyectos : Pedro se con- 
tentó con examinarlos. La primera base era 
Hnir estos dos Príncipe» tan opuestos. 

La actividad- de Goertz habia obtenido 

del 



ultuamartkos. 245 

del Czar que enviase Plenipotenciarios á ia 
Isla de Aland ; y llegaron los de uno y otro 
Monarca , justamente en el tiempo de la prí« 
sion y^ referida causa criminal del Czarowitz» 
Sin preceder un Armisticio se habia empeza- 
do el congreso. A pesar de las pequeñas bos- 
tUidadvique todavía duraban » se manifesta* 
ban las apariencias de una pronta paz. Se ade- 
lantaban las negociaciones y todo iba á mu^ 
dar de aspecto. 

Goertz disponía que el Czar ]ra dueño 
de la Livonia adquiriese el JDucado deMck^ 
lemburgo f con elque se halkurra en Alema^' 
nia tanto d mas poderoso. que qualquiera de 
los Electores. Por equivalente se habia de 
dar al Duque reynante el Ducado de Cur- 
landía,y¿ una parte de la Prusia Polaca. Caá 
este desmembramiento habia de recobrar Sta- 
nislao el Trono de Polonia. Btemen y Ver« 
nen debían volver á. poder de la Súecia^i 
costa del Rey de Inglaterra Jorge I./£lector 
de Hanover^iie se habia hecho dueño de es- 
tas plazas. £1 proyecto era que Pedro y Car- 
los se uniesen 9 no solamente para la paz , sí^. 
no también paraiuia alianza ofensiva; y que 
eftviasen un exércitoi Escocia » para cuyo. 

buen 



246 ISTABLECIMIENTOS 

buen éxito á favor del pretendiente Jacobo, 
tenían él y Alberoní urdida la trama con se-* 
cretas y vigorosas medidas. Carlos XIL des^ 
pues de conquistada la Noruega , á donde ha- 
bía trasladado la guerra » debía pasat en per- 
sona á Inglaterra » lisonjeándose colocar ea 
el Tronaí nglés al pretendiente 9. como ba- 
bia da4o un Rey a la republicana Monarquía . 
de Polonia, ^beroni prometía subsidios i 
Pedro y Carlos, y á éste ya le habÍ4 remi- 
tido parte, Al pa^r del Trono el Rey Jorg^ 
^rastraba probablemente en su ruina ^ á su 
aliado él ^egent^ de Francia , que yieudose 
sin apoyo , y sublevado este Rey no ^ quedan 
rig la España dominante. 

Alberoni y Qoertz sejuzgabaa y^.cii el 
punto de conducirlos intereses de la JSuropa 
según su sistema, quanda una bala de cul^ * 
brina disparada de los bastiones d^ Frideries* 
halan Noruega, confundió todos estos prori 
yectos:Cárlos XII. iniurio al gi^lpe 4e esca^ 
bala; la Armada Espafíolg fue por otra Ingle*, 
sa sorprendida y^^eriots^ sin deciaracioxi dec 
guerra ni principios de hostilidades en los 
mares de Sicilia ; la conjuración fomentada en^ 
Francia se yjo jd6sc)abíert:a y disipada ¿ Jdbcn 

.1 ro- 



VLTRAMARINOS. 247 

^oni destenado de£spaña ; Goertz degoUa* 

<io en Stokolmo ; y de toda esta liga terri* 

iDle I solamente el Czar quedó poderoso » y 

<xio habiéndose comprometido con nadie » dio 

Ja Ity a todos sus vecinos. 

Esta revolución no rompió «ntonces el 

congreso de Aland , pero le resfrió. Coilti» 

.snuarón las hostilidades. £1 Czar cubria el 

^Báltico con una armada compuesta de doce 

:^aviosde linea , de otros muchos de según- 

^o t>rden,de fragatas, y de galeras: hada 

^e Vice Almirante del Almirante Aproxin 

^^ne mandaba en Gefe. £n el mismo tiempo 

^^utró en este mar una grande £squadrá In*- 

^^lesa mandada por el Almirante Norris para 

^favorecer los Suecos. Pedro tenia ya bastante 

^^enfianza en su nueva Marii^a para mantener 

^1 mar sin susto i vista de los Ingleses » y ea- 

^xriar á preguntar á aquel Almirante si venia 

^omo amigo de la Suecia ó enemigo de la 

^usia,á lo que respondió que no tenia órde* 

ties positivas. . . « • 

La intención de la Corte de Londres eira 

atraer al Czar ¿ unas condiciones aceptable^ 

para la Suecia mostrándose mediadora. Las 

cosasquedaron asi pendientes durante todo el 

año 



24^ SSTAB££CIMIBNTOS 

año de 17 19. Los Ingleses s^ habían unido á 
los Suecos |. y hadan demasiado sí eran solo 
mediadores , pero muy poco sí eran enemí- 
gjQS de los Rusos. En fin, el nuevo £Ley de 
Suecía pidió, una suspension.de armas. No la 
consiguió poc aquella mediación armada que 
había disgustado á Pedro : acudió al Regen- 
te, Duque de Orleans. £ste Príncipe que 
entonces era igualmente aliado de la Suecía 
que de la Rusia^^tuvo el honor de conciliar 
ambas Potencias^ 

Deshecho el congresode la Islade Aland» 
se trasladó á Neustadt , pequeña Ciudad de 
Finlandia , en donde concluyéndose á satis- 
facción déla Rusia, se firmó la pazea 10 de 
Septiembre de 1721. Por este tratado se le 
cedió at Czar á perpetuidad todo lo que ha- 
bía conquistado , desde las fronteras de Cur • 
landia^haua pasado el fondo del Golfo de 
Finlandia , lo largo del país de Kexholm , y 
esta faxa de la Finlandia que se exdende des- 
de las cercanías de Kexholm al Norte : de 
suerte que quedó reconocido Soberano de la 
Livonia^de la Estonia, de la Ingria,de la 
Carelia,del País de Vibourgo,y de las Is- 
las vecinas que le aseguraban el dominio de 

es- 



VLT1.AMARIN0S. 249 

este mat » formando todo una extensión de 
trescientas leguas comunes de largo sobre 
diferentes de anchura , que componen un 
buen Reyno : premio en fin de veinte años 
de trabajo. 

Este feliz suceso le era á Pedro de ínex^ 
plicable gozo : se veía libre de la necesidad 
de mantener grandes exércitos y esquadras 
hacia la Suecia : se miraba fuera de inquie- 
tud con la Inglaterra y con sus vecinos : y 
se consideraba en estado de entregarse ente- 
ramente á la reforma de su Imperio , empe- 
zada con tanto éxito , y a hacer florecer en 
paz las artes 9 y el comercio tan costosamente 
introducidos. Las pompas triunfales , hasta 
entonces suntuosas y magníficas, no llegaron 
á los públicos y generales regocijos de todo 
el Imperio, especialmente gi» Petersburgo } 
siendo esta paz el mayor d^ sus triunfos» i . 

£n esta ocasión fue quando el Seliadp y 
el Synodo, habiéndose juntado en la Iglesia 
mayor , le tributaron á Pedro splemnemeu? 
té los títuloís de Grande , de Jimperador ^ 
df Padre ^ /^ P4/r¿^.: £1 Chanciller Gof 
lof kin llevó la voz en nombre de todos los 
órdenes del Estado. Los Senadpres le proc}a- 
.• TOM. IV. li ma- 



2^0 £STABLECIMIBNT0S 

marón después , diciendo á grito por tres ve<^ 
ees : Kiva nuestro Emperador y nuestro Pa* 
drc : á estas ceremonias se siguieron las acla- 
maciones del pueblo. 

Los nombres de Padre y de Grande son 
nombres gloriosos , en los que no entra dis- 
puta alguna. £1 de Emperador es un título 
honorífico con que el uso ha establecido lla- 
mar al de Alemania como Rey titular de Ro- 
manos. £1 nombre de Emperador que en su 
primitivo sentido solo signicaba General de 
Exército , llegó á ser el apelativo destinado 
á los dueños de la República Romana. Un 
título , sea el que fuese , no es nada , si los 
que le llevan no son , ó no se hacen dignos de 
llevarle. £n los Soberanos de Rusia está bien 
aplicado si se considera la extensión y poder 
de sus dominios. Pero estas novedades piden 
algún tiempo para recibirse formalmente en 
el estilo chandelario de las Cortes. De algu- 
nas fue reconocido desde luego , de otras 
no 9 hasta que sucesivamente se ha ido re- 
glando Qon todas eLceremonial , para no al- 
terar el ya establecido entre éste cuerpo po- 
lítico que componen las Potencias de Euro- 
pa , y forman su <lerecho de gentes. 
-¿...i A ^ So- 



ULTSAÜCARINOS. 2^1 

Sobre las ideas del antiguo Imperio Ro^ 
mano despuesde dividido en el de Occidente 
y en >el de Oriente ^ con relación á este ulti- 
mo f algunos ethymologistas han pretendido 
que el nombre de Czares se derivase del de 
Cesares : seria mucho mas verosímil que vi^ 
Diese de los Tshas de Persia. Pero la opinioa 
cornente y la mas probable es que trae sa 
origen de los Tzars ó Tchars del Reyno de 
Casan. La palabra Czar significa en lengua 
esclavona lo mismo que Rey , según los an*- 
tiguos libros esclavones ^ asi sagrados como 
profanos, en sus traducciones del Griego. Los 
Soberanos de Rusia se intitulaban VelUd- 
Kanes ftsto es , Gran Príncipe , Gran Se^ 
ñor f Gran Ge/e , que las Naciones Chris>« 
tianas traduxeron Gr^ir Duque. £sta era la 
denominación que llevaban hasta Ivan Wa- 
silüñvitz llamado el Grande , que habiendo 
conquistado el Reyno de Casan , fue el pri- 
mero que tomó el título de Czar. Su hijo Ba- 
silio Iwanowitz perdió aquel Reyno , y coa 
él aquel título. Le recobró Ivan Wasilio- 
witz 9 hijo de este ,, llamado el Tirano , en 
15-52 ; y se nombró Czar como su Abuelo : 
conquistó en 1554. el Reyno d^ Astracán t y 

11 2 con 



/ 

a 5 2 SSt ABLECIMIEKTOS 

con el mismo nombre de Czar le añadió á 
los demás dictados. 

Este nombre de Czar ó Tzar era títailo 
de Príncipes Orientales , como Czar de Ca- 
san f Czar de Astracán , Czar de Siberia , y 
entre los principales prisioneros de la batalla 
jde Narva enviados i Stokolmo se hallabal el 
Czarowitz Mittelesk^ , hijo del Czar de 
Georgia. 

Habia dos dictados entre los que usaban 
los Czares de una difidl traducción ó equi- 
valencia , que son el de PoweHtely y el de 
Samoierschetz : á este ultimo se le ha dado 
la interpretación de conservador ó Soberano, 
y no ha sufrido dificultad alguna ; pero el 
dé Pcfwetitelf^^e mientras permanecía en len- 
:gtta Rusa no causaba novedad ; habiéndole 
interpretado en latin el Arzobispo de Novo- 
gorod por equivalente al de Imperatw > se 
suscitaron las contestaciones mencionadas so- 
bre el título ¿t Emperador con que fue acla- 
mado Pedro; contjsstaciones qúecomo acaba 
de referirse se han ido allanando. £1 título 
.de Knes está generalmente recibido por el 
:de Príncipe ^ y décimo! el Príncipe Gaiitztn, 
el Prúkcipe Aepnin ^ el Príncipe Dolgorut^ 

. :. ' ' ' ki, 



ÚLTKAMARINOSr 253 

ki f &c Se esttenden en Rusia los títulos á 
toda la familia , y se distinguen sus indivi- 
duos por «I Aombre de bautismo y él:|>3l:ro- 
mmicoque le acompaña según el estilo Rusq. 
Los títulos de Conde y de Barón no se cono* 
cian en esta Nación hasta^ que los introduxo 
Pedro el Grande , que en>la mayor i^ste de 
niíi arreglos ha imitado los estilos Aiémanei^. 

Desembarazado Pedro de sus enemigóte 
glorioso con sus conquistas , prosiguió sus 
premeditadas empresas. Habia empezado su 
-reynado ^por xm ventajoso ■ trabada con los 
Chinos ;^habia combatido con los.Suecos » Po- 
lacos, Tártaros y Turcos ; concluyó por coi- 
ducir sus exércitos contra los Persas. 

Bien conocidas ^on las. revoluciosnes que 
ha padecido en el presente; diglo^oste . granjde 
Imperio. Se hallaba dividido^^tttre-.el tirano 
usurpador Mir-Mahamud, y el débil Sophi 
Sha-Hussein^quando Pedro acavaba de esta- 
blecer á sa costa en Shamachia , Ciudad opu- 
lenu^á Quince leg'uas del mar Caspio » nofi 
Compañia de Mercaderes Rusos que iba poh 
aiendose en floreciente estado. Los Aguanes, 

y k)s Xesguies^ó Alt^a^esjjiíhílbiw empewr 
do aquellas .tucba^Does,/£^tp>; dj$v>»stair99 

to- 



2-^4 XSTABLECIMISNTÓS 

toda la Orilla occidiiiital del Mar Caspio has- 
ta Derbent: sorprendieron la rica Sbamachia, 
dodde los Armenios hacian on inmensa co- 
mercio : la 'saquearon , y pasaron á cuchillo 
todos los Rusos que traficaban en ella , y r^ 
barón los Almacenes^ 

PidióPedra satisfacción al Empendor 
Hu^n' f qué na pudo darla ; al tirano Ma- 
}itmiid,xjue sk> quisó; y resolrió hacerse 
^ustñcia por sí mismo ^ y aprovechar de los 
desordeoiesdela Pérna^Formó uacompeten- 
rté exército y conquistó á tnediados de> Sep- 
tiántbrede 1722» la iniporfantie plaza ác 
Derbent i derrotó ^us enemigos^ se restituyó 
á Moscou en Enero de 1723 ^ donde hizo su 
filtrada ea triunfo^ según su costumbre » y 
dio cuenta solemnemente.de su expedición al 
Vicé-Gz^r Komadanosky , continuando esta 
escena singular hasta lo ultimo de su vida. 
Fue igualmente feliz la campaña de 1723. 
£1 desgraciado Husseini Se puso báxola pra^ 
tecícion de la Rusia. £1 mpr^dor Mahamud 
instigó al Turco para que declarase la guer^ 
ra al Czar; pero la Corte deViena y de Pa^ 
rís s^ lo éWibWk^aroD , haciend<i' ver al Sul- 
tán qüo ftb lé conv^ia^^voreoer uu rebelde 

que 



UXTUAMARIKOS. 2$$ 

que enseñaba á destronar Soberanos. 

Justamente ai mismo tiempo el Tirano se 
hacia dueño de la Capital Hispahan^y de la 
persona de su mismo Señor* Thomaseb » hi- 
jo del destronado y prisionero SophíHusseio, 
escapó de las manos de aquel cruel usurpar 
dor ; ¡untó algunas tropas , y mantuvo sus 
derechos q^anto le fue posible. Pero no piü- 
diendo sostener la guerra ,« errando. por su 
propio JReyno ^ perseguido del asesino de su 
Padre y hermanos > tuvo que suplicar á la 
Puerta Otomana y á la Rusia que tomasen 
parte de sus Estados p^racoaser varíe la otra. 

En conseqüencia » el Czar Pedro I. el 
Sultán Achmet III. y el Sdphi Thomaseb se 
convinieron en que la Rusia tuviese con la^ 
plazas de Desbent ^ y Bpc;hu 3 h^ .P^PY.j^^ 
de Goilan^ Mazanderan.,:y A^terabath;y 
la Pu^ta Otomana , Casbia » Tguris > £rif 
vano , y lo que arrancase al usurpador : de 
modo que este poderoso imperio quedó des- 
membrado á una vez por Io$ Kuso$<,lps Tar- 
cos 9 y los Peisasmismps : tal era su lüisera- 
ble estado. ElSha-Tfaotaiaseb fue*aqu«l Prín* 
cipe á quien años después el famo^.KouIi- 
kan restableciaen su XTonopar^ac^usiurpairsele. 

El 



Xi¡6 ESTJIBLEGIMIENTOS 

HGttilaa és la antigua-Hircaim meri* 
dional ; Mazanderan con quien confina es el 
pus de los Mordes ; el Asterabat está unido 
¿éste: eran todas tres las principales Piovin* 
ciat de los antiguos Reyes Medos; de suerte, 
que Pedit) por sus armas y por ius tratados 
se veía dueño del primer Reyno de C}^ro. 
Uno de sos grandes proyectos habia sido 
siempte dominar en el Mar Caspio coa una 
pujante marina^ y hacer pasar por sus Esta* 
dos el comercio de la Persia , y de una par* 
%e de la India* Se ponia en estado de lograr 
^us intentos con estas adquisiciones que fuer 
Vbn 'cbh las^ que di6fin á su carrera militar. 

La Czairina le habia acompañado ¿ esta 
expedición como a las otras. De vuelta de 
Pérsíá se vio el Gzar mas que nunca el árbif 
tro Ücl Norte-. Se declaró proteaor de la fa- 
milia del tñkno Carlos XII. d& quien habia 
sido enemigo diez y ocho años. Hizo venir 
á la Corte al Duque de Holstein, sobrino de 
iquteV Monaíca , le destinó su hija mayor» 
Ana P^ tro una , y se preparó ¿ sostener sus 
dfeíéchóS!«dferé el Holstein.» ' 

Continuaba sus comenzadas tareas en to- 
da la ^xttfnsioa^esus^tados, y para dirU 

gir- 



ULT&AMÁltlKOS* 2 $7 

gírlas con mas acierto fundó en Petersburgo 
en Febrero de 1724. la Academia de las 
Ciencias que se ha hecho tan célebre. Goza- 
ba en paz de toda su gloría ; y quiso partir- 
la con la ^ue restaurando la desgrada del 
Pruth había» como él decia » contdbuido á 
esta gloria misma. Hizo coronar y ungir á su 
muger Catalina en Moscou a 18 de Mayo 
de 1724. Aquel dia marchó Pedro a pie de* 
jante de esta Princesa en calidad de Capitán 
de una nueva compañía que creó con el nom- 
bre de CmbaUeros de la Emperatriz. Luego 
que llegó á la Cathedral la puso la Corona 
en la cabeza, y al salir de la Iglesia hizo lie* 
var delante de ella el cetro y el globo. La 
fiesta fue suntuosa y brillante» pues siempre 
ostentaba en las ocasiones de esplendor y lu- 
cimiento tanta magnificencia » como usaba 
cuerdamente de economía y sencillez en su 
TÍda privada. 

Esta ceretmonia inusitada en Rusia era 
una novedad sin exemplar que causó mucha 
armonía. Merece atención la- declaración que 
se publicó paia ella : trae á la memoria el 
estilo de muchos Reyes Christianos que ha- 
bían hecho coronar sus esposas ¿nombra los 
TOM. ir. Kk exem- 



^^S ESTABLECIMIENTOS 

cxemplos (k los Emperadores Bxsilides ^ Jas* 
•tiniano , Heradio , y León el Philósopho ; y- 
especifica los servicios que Catalina habia he — 
cho al Estado , sobre todo , en la guerra con— 
tra el Turco. 

Habiendo coronado á su esposa resolvití^ 

Pedro hacer la ajustada boda de su hija ma- • 

yor con el mencionado Duque de Holstein^ 

Se sentía ya con bastante alteración en su sa 

ludí un pesar doméstico agravó su mal ; y**^ 

ftieron los últimos tiempos de su vida suma 

mente amargos y bien diferentes delapompa^^ 
de sus gloriosos triumphos. - 

Tenia Catalina un Gentil- Jiombre de Cá—— 
-mará llamado Moens , hijo de Padres Fla^ — - 
meneos , pero nacido en Rusia , joven de un» 
gallarda presencia : su hermana Madamx 
'Bule la servia también , y ambos gobernabaa 
su casa. Uno y o.tro fueron acusados al Empe- 
rador : se les puso presos , y se les hizo el 
proceso por haber recibido regalos. En el año \ 
¿e 1 7 1 4 habia promulgado \mi ley paraje vi* 1 
' tay bl sobornov prohibiendo 4 las personas 
tmpkadas recibir presentes ,baxo la pena de 
iñfamiía y de muerte : convencidos ambos 
hlBi^mknos fue condenada Moens á ser dego- 
•—. '. ^. .. ^-Ila. 



ULTEAMAHIKOS. 2¡g 

llado^yse executQ la sentencia en pública 
plaza. Su hermana fue sentenciada á once 
golpes de Kenut ; (*) y dos hijos suyos , uno 
Gentil-hombre , otro page, fueron degrada- 
dos y enviados en calidad de simples soldados 
al exército^de Persia. 

£$tas severidades « que tanto chocan nues- 
tras costumbres , quizas serán necesarias en 
un pais compuesto de gente dura , pesada, 
y poco culta, donde las leyes para mantener- 
se en vigor exigen tan tremendos rigores. La 
Emperatriz se interesó encálmente por la 
gracia de esta Dama ; pero el Emperador ir* 
rícado se la negó. En su colera rompió una 
rica luna de Venecia , y dixo á su muger: 
mir0 foma no €$ necesario mas que un golpe 
di mi mano para convertir en nada este es- 
pejo. Catalina mirándole con un sentimiento 
tierno , le respondió :/ bien , habéis roto lo que 
era adorno de nuestro Palacio , ¿ creéis que 
por eso está mejor ? Estas palabras le serena- 

Kk a ron 

(^} Castigo usado en ta con un litigo , cuya cor* 

Kusía:atan al reo pies rea tiene de largo trespiés 

jmaiiosje levantan en el j medio ;(Íá cada golpe 

ajTeilé desnudan la es- eildr&renteparte,y sienir 

palda.elrerdttgole aí|9-_ pre sa^fmdo^ sangre^ 



26o CSTABLECIMIEKTOS 

ron algo , pero por toda gracia solo pudo 
conseguir que los once golpes de Kenut se 
reduxesen á cinco. 

Iba tomando incremento la enfermedad 
de Pedro, que era principalmente una reten* 
cion de orina que le causaba agudos dolores: 
sus penas y su trabajo ímprobo contribuían 
á empeorarle : las aguas minerales de Olo- 
nitz no le habian servido de alivio ; le sobre- 
vinieron unos intensos ardores que le pusie- 
ron en un delirio casi continuo : en un mo« 
mentó de intervalo quiso escribir , y apenas 
pudo formar la primera palabra ; hizo llamar 
á su hija Ana para dictarla , j quando lle- 
gó esta Princesa ya habia perdido el habla. 
Por fin» cayó en agonia que le duró diez y 
seis horas, y entre los brazos dé la Empera- 
triz Catalina, que no se habia apartado de 
Su almohada en tres dias seguidos , murió el 
^8 de Enero de 172$. á los cincuenta y dos 
años de su edad, 

Podria decirse que este h¿roe feneció su 
carrera como la habia empezado si hubiese de 
darse crédito á las sospechas de veneno con 
que dicen le abrevió los dias su misma espo- 
sa , temerosa de ks resultas éA lance de 

Mocns. 



ULTRAMARINOS. 261 

I^íoens. Iguales sospechas se tuvieron ^e la 
Pirincesa Sophía al principio <le su reynadoi 
cuyo estrago pudo superar la juventud ayu* 
dada de algunos remedios , atribuyéndose a 
sus reliquias las convulsiones que á veces le 
atacaban. Pero semejantes sospechas son dé 
aquellos Gásos extraordinarios que quedan 
siempre obscuros 6 dudosos éntrelas sombras 
que perfilan la historia. Lo que esta nos ase^^ 
gura sin duda , por los mismos hechos , es 
)}ue Pedro 1. se hizp justamente acreedor al 
renombre de Graüde-con queya le apellida 
el universo i a pesar de las calumnias , mur^ 
maradones , libelos , y críticas de los malr 
contentos, que ridiculamente llegaron á tra- 
tarle de Antechristo , y que4iorcesaron de f<>- 
mentar repetidas conspiraciones* 

Se han referido las que mas principalmen- 
te formaban época,pmitiendo la revolución 
4e Astracatí con el motivo de la reforfaiade 
barba y tragé ; lá de los CosaoosjdelDon p^ 
haberles impedido sus correrías ; la del Het- 
mán de Ukrania Mazepa ;y otras menosr con- 
siderables. Domó sus enemigos internos. 
Tríumphó de los extraños. Añadió á su Im- 
perio considerables Provincias. La de Livo- 

nía 



26a ESTABLFCIMIENTOS 

nia sok vale mas á la Rusia que el dilatado 
Reyno de Siberia. Abrió comunicación coq 
los mares que bañan o tocan las extendidas 
posesiones Rus^s , y dexó en ellos estableci- 
da su navegación ) y aun casi su dominio. 
Marina ^.disciplina; militar , ciencias» artes» 
comerlo: ^prario » policía i.politic^ ,;todo en 
fin lo croo defidoí sus píriilcipios con admirable 
constancia »cob extr;^ordinafia prudencia. Sus 
ilefectósde hombre no debilitaron las grandes 
calidades .dec;Monaipa aparece quis fotzó la 
naturgle^á en sí mismo > en ws. vasallos» en 
la tierra^ y en la mar , pero forjándola para 
que lozana y utilmente fructificase. Se Jbaa 
visto veri^dassnsyastisiaias idea$con la sin^ 
g>nldridad^sta:eK0Oiplo^.de qiie.^ui^trQ Ptin* 
cesas que sucesivament^hga ocupado el Tror 
no fuesen las que han idantenido lo: que él 
tenia acabado » y han perfeccionado lo que 
sblor'fadbia £mprcndid<^¿t jcomp; v^/pps á^yet; 
d«í suerte i !qa&d6SpXi^id<^ f^Ü puerte g ^unr 
qiid élPaUícioha padeadQis]Ui> i;eirolucÍ9nesí 
ninguna el £stado« ! 

itú j'- i; b'iiuil' .H,ír/,' ; . ;:' >;)'t. -; '• '' 
ov.sl 'Mj f;JL .t.ijii ..'1 i •:. ;.,I.» ,,...; i¡l 

CA- 



; VLTXA KAJÜKOS^ .263 

^CAPITULÓ XÍI. 
ÜJEJlfADOS SI/CCJSSJVOS AL J>Í TJEVRO 

il Grande hasta él de Isahl 
Primera/ 

J[2^ P ^izo testamento Pedro el Grande; 
negligencia ó irresolución biea* extraña en un 
legislador de su temple; En su ultima Üora no 
se sabía quien ocuparia él Trono. D¿xaba 
dos nietos, Ped^o Alexiowitz de edad de. 
diez años, y Natalia Alexiuna de. once; dos 
hijas, la Duquesa de Holstein,y la Princesa 
Isabel, soítera; tres sobrinas , la Duquesa 
de Aíecklemburgo , la de Curlandia,y la 
Princesa Proscovia , soltera ; de forma que 
sin atenerse al regular orden de sucesión p<^ 
dia él Czar dentro de su familia escoger suh 
cesor de laf Corona ; sin embargo , no dexó 
dada ninguna disposición. 

Una guerra civil , una triste división de 
sus vastisimos Estados , una tiranía safigrienta, 
lina irrupción extirangera debían «ser las con- 
seqüencias de este descuido ; pero jpor admi- 
rable é incomprensible providencia Ia. feliz 
• : usur- 



264 ISTABLECIMIEKTOS 

usurpación de la auda^ Catalina disipo estos 
temores, y volvió en bien los amagos de tan- 
tos males. Esta advenediza cautiva > mons- 
truo de foituna «supo arrancar la Corona de 
las sienes de tantos Prii^cipes , cuyos dere- 
chos eran incontestables ; y logró asir astuta- 
mente las riendas del Imperio de las cadavé- 
ricas manos del diíuAto héroe de la Rusia, 
ayudada del Príncipe Menzíkoffj.otro mons- 
truo >de fortuna, de quien yahabdaréinos. 
£ste favorito previno vigiJante todps los 
. designios y partidos que se pudieran formar. 
Poco antes de tspirar Pedro dispuso que pa* 
Mse Catalina a una salaxlonde ya habla jun- 
tado sus amigos $ «mandó llevar el tesoro á la 
fortaleza ; se aseguró de la guardia ; ganó al 
Arzobispo de Novogord:;y tuvo esta Prin- 
cesa con los parciales suyos una conferencia 
secreta. Inmediatamente volyid al iecho de 
^u agonizante esposo , que dio el ultimo 
aliento entre sus bracos. En aquel momento 
concurrieron i Palacio los Senadores y prin- 
«dpales persosages del Imperio, a quienes 
hizo una patética arenga. Responda en noni- 
bre de todos el Príncipe Menzikoif • y para 
deliberar , guardando cierta formalidad de 

de- 



ULTUAMARINOS. Í6^ 

ecoro , se retira la Emperatriz. Theopha- 
es f Arzobispo de Plescov ^ declaró que el 
mperador habia dicho la víspera de la co- 
>nacion de su esposa, que hacía aquella ce- 
unoaia para que reynase como Soberana 
^spues de él. Toda la Asamblea firmó la 
roclamacion^y Catalina sucedió en el Tro- 
[> de Pedro el Grande el mismo día de su 
inerte. 

Se habia firmado el mismo año de 1725. 
i paz de Viena entre la España y el Empe- 
idor Carlos VI : accedió á ella la Empera- 
riz Catalina , lo que estimó tanto aquel So* 
erano que persuadió al Rey Felipe V. que 
I enviase un Embaxador. Recayó la elección 
n el Duque de Liria , hijo del célebre Ma- 
ical de Berwich que murió en el sitio 
le Philisbourgo en 1734 , y padre del Du« 
[ue de Liria Berwich , y Veraguas que 
£aba de morir. Lisonjeó mucho a Cata* 
[na la condescendencia del Rey Católico , 
^ la elección de tan distinguida persona. Fue 
intoncesla primera comunicación directa en- 
re las dos Cortes de España y Rusia. No lo- 
[xó el Duque la satisfacción de conocer á 
?stti célebre Princesa. La arrebató la muerte 
ToM.'^r. Ll el 



206 SSTABL£CIMI£KTOS 

el 17 de Mayo de 1727 á los 38 años de 
edad según se hacia cuenta , pues no se sa- 
bia de cierto ; y de veneno , según también 
se sospechó. 

Rey no poco tiempo : pero venerada en 
toda la Europa , respetada en todos sus do- 
minios. Habia aumentado el esplendor del 
Imperio : habia seguido constantemente las 
máximas y sistema de su esposo : habia con« 
tinuado su entera confianza al Príncipe de 
Menzikoff que era su primer Ministro ; en 
£n, habia rey nado con acierto , moderación, 
y prudencia. 

Luego que falleció Catalina , fue procla- 
mado por Monarca de todas las Rusias el jo* 
ven Pedro Alexiowitz » quien legitimamen- 
te lo era por orden de sucesión. Leido un su- 
puesto testamento de la difunta Emperatriz, 
en que por el segundo artículo establecia una 
Regencia durante la menor edad de este Prín- 
cipe > se juntó esta para dar las correspon- 
dieDtes providencias de Gobierno : pero no 
subsistió. £1 Príncipe de Menzikoff se hizo 
dueño del mando y autoridad. Este Ministro 
todo poderoso en el Imperio Ruso , aparto 
quanto podía servirle de obstáculo á sos altos 

pro- 



ULTUAMARIKO?. 267 

proyectos : castigos , destierros , y quantos 
medios son imaginables empleó para sus fi- 
nes. Capituló á su hija con el joven Empera- 
dor , y pensaba también casar á su primogé- 
nito con la Princesa Natalia , asegurando de 
este modo el Trono á su posteridad. 

No podia menos de precipitarle su des- 
medida ambición. Una bien urdida trama le 
hizo caer de la gracia del Monarca , y prestó 
ánimo á este Príncipe para una fuerte y pron« 
ta resolución. Le desterró á Oraniemburgo 
en las fronteras de Ukrania; le hizo confiscar 
sus bienes , y formar su proceso. Hace tanto 
papel en la Historia Rusa el Príncipe Ale- 
jandro Menzikoffque es indispensable el dar 
una noticia de su monstruosa fortuna y su 
fin. Nació en 1679 ^^ padres tan obscuros , 
que entró por mancebo de tma pastelería. 
Iba por las calles de Moscou vendiendo pas- 
teles y cantando. Su buena suerte le hito 
grato á Pedro L Habiendo entrado a vender 
sus pasteles en una casa principal , oyó hablar 
de negocios importantes , que escondido sü 
puso á escuchar. Esta casualidad le propor- 
cionó la ocasión de hacerse mérito con el 
Czar t dándole cuenta de la (:9DJmgcion que 

Ll 2 se 



208 ESTABLECIMIENTOS 

se tramaba contra su persona. De resultas le 
recibió en su Palacio por mozo de retrete. 
Descubrió Pedro en él una viveza extraordi« 
naria , un ingenio despejado , un claro en- 
tendimiento , y halló aquel cierto no sé que 
inexplicable s y que es el primer móvil de 
nuestras inclinaciones. Le hizo Ayuda de Cá- 
mara , y ganándole al Czar progresivamente 
la confianza , llegó á ser su gran valido. Fue 
Príncipe y Duque de Yngria,W«lt-Maris- 
cal de sus ezércitos , y primer Ministro , Ca- 
ballero de la Orden de San Andrés , &c. Se- 
guidamente le condecoraron todos los Sobe- 
ranos amigos de la Rusia : el Rey de Dina- 
marca le envió la orden del Elefante , el de 
Polonia la del Águila blanca , el de Prusia Ja 
del Águila negra » y el Emperador le hizo 
Príncipe del Sacro Romano Imperio : acu- 
muló sumos bienes y riquezas : fue en fin 
una segunda persona de Pedro L y de Cata- 
lina f y quiso ser primera de Pedro II. 

No le dexaban tranquilo su inquietud y 
orgullo en el destierro de Oraniemburgo. 
Sus maquinaciones acabaron de perderle^y 
poco después fue conducido á la Isla de Be- 
resowa dondp acabó sus dias en el año de 



ULTKAlíAllIlCOS. 269 

1729. Este hombre singular era magnífico en 
su vestir y su porte ; generoso en los prime- 
ros tiempos de su elevación, avaro en los úl- 
timos. Era infatigable , vigilante , activo , 
sumamente £el á su señor, y gran protector 
de los extrangeros. Tenia una singular com- 
prehensión , una perspicacia admirable , y 
trataba los negocios con la mayor destreza. 
Tuvo siempre habilidad y fortuna en la elec- 
ción de sugetos ; escogió los mas incorrupti- 
bles y hábiles para confidentes y Secretarios. 
Su esquisita penetración le adquirió el cono- 
dmieoto del corazón humano. Era cortesano 
y agradecido , al mismo tiempo que venga* 
tivo y soberbio; de suerte » que urna un mix- 
to de buenas y malas prendas». como casi to- 
dos los hombres que nacen para dominar otros 
hombres en lo que llaman gran mundo. Eráf 
osado en sus ideas , y resuelto en la execu^ 
cion de sus proyectos. Llegó su ambiciosa al- 
tivez al punto de que en el tiempo mas crí* 
tico dé las turbaciones de Polonia , habiendo 
renunciado Augusto la Corona, no qucrieix- 
do el Czar que quedas^ en Estanislao, y con* 
soltándole para saber quien podria proponer 
para que la república eligiese Soberano , tu* 

vo 



270 ESTABLECIMIENTOS 

vo la avilantez sin titubear de proponerse 
á sí mismo ; avilantez que castigó el gran 
Pedro haciendo burlare ^u atrevida respues- 
ta. Este hombre que ;nandó exércitos , que 
gobernó el Palacio, que tuvo jtanta parte en 
el Gobierno de todo el Imperio , que ayudó 
tanto i su amo en la reforma de su Nación^ 
que pensó ^ubir alTrono de Polonia , y aun 
al de Rusia mismo , no sabia )eer jú escribir. 

Libre Pedro II. xlel insolenfie despotis- 
mo de Menzikoff pasó de Peíersburgo a un- 
girse y coronarse e;i Moscou. Brevemente ca« 
yó en .otros grillos. Se dexó dominar del 
Príncipe >AJexo Polgorutsky , y de su hijo 
el Príncipe Juanea quien hizo Gentil hom- 
bre de Cámara :4cl valimiento jde estos pa« 
só á la inclinación de su jiermana la Princesa 
Catalina con quien capituló su casamiento, 
que^e dpclaró con toda solemnidad y la cor* 
respondiente pompa en 30 de Noviembre de 
1729. Convenido el desposorio para el ano 
siguiente de 1730 j U í'amilia Dolgorut^ky 
estaba llena de esperanzas y presunción con 
tan grande alianza, quaodo a medígdp; de 
Enero cayó malo este Soberano con viruelas, 
que no conocieron al principio los Médicos, 

y 



ULTRAMAKINOS. 27 1 

j murió en los primeros dias de Febrero. Es- 
te joven Príncipe reynó solamente dos años 
Y nueve meses. Mostraba grandes prendas de 
Caballero, pero cortas calidades de Monar- 
ca. Fue llorado y estimado de los Rusos , pe* 
ro en su tiempo ya empezaba á decaer la 
marina y la tropa i y era de recelar que de- 
cayese el Imperio. 

Su hermana la Princesa Nataliavque lla- 
maban la gran Duquesa, habia ya muerto en 
1728 : eran quatro los Príncipes Candidatos 
para suceder á Pedro II. : no se habia for- 
mado en la Corte partido alguno , ni preva- 
lederon las intrigas de los Dolgorutsky. La 
juventud y robustez del Czar prometían un 
largo reynado , y la Nación se halló como 
sorprendida á su muerte. £1 primero en or- 
den era el niño Carlos de Holstein , hijo de 
la Duquesa Catalina , que habia muerto en 
1728, hija mayor del Czar Pedro ; pero solo 
tenía dos años , y era extrangero. A este seguía 
la Princesa Isabel, hija segunda del mismo 
Czar, pero su conducta poco cuerda la excluía 
de la opinión de los Magnates para procla- 
marla Czarina, y ella misma tenia muy amor- 
tiguada la anabicípn de reydQ^r porque IUva> 

ban 



27a ESTABLECIMIENTOS 

ban todo 6u cuidado sus propias ociosidades. 
Luego entraba la Princesa Catalina, hija de 
la Duquesa de Meklemburgo , hija mayor 
del Czar Ivan , peto se la reputaba extran* 
gera. La ultima era la Duquesa viuda de 
Curlandla Ana Ivanouna , hija segunda de 
dicho Czar Ivan. Esta Princesa era la que 
menos pensaba subir al Trono ^ y de común 
acuerdo quedó elegida : elección que fue 
aplaudida de todos. Inmediatamente se nom* 
bró una diputación compuesta del Prínci- 
pe Basilio Dolgoroutsky de parte del gran 
Consejo , del Príncipe Miguel Galitzin por 
el Senado , y del General Leontief por la 
Generalidad « que pasaron á Mitavia ó Mi- 
tán á anunciarla su exaltación. 

Pareció á una gran parte de los Magna- 
tes que esta era una ocasión oportuna de salir 
del Gobierno despótico en que yacian escla- 
vos; y reducirle á una mitigada Monarquía 
que se acercase á la de Inglaterra 6 de Polo» 
nia. Con este fin dispusieron una capitulación 
compuesta de ocho artículos : la firmóla nno- 
va Czarina , pero con el ánimo de no cum- 
plirla. Asi fue, luego que pudo captarse la 
voluntad de la principal nobleza , y asegurar- 
se 



UITRÁMAltTKOS, 273 

se de su partido^ sentada en el Trono rasg6 
^áblicameote aquella capitulación, y quedó 
absoluta Soberana. Los Gobiernos son como 
los rios » es sumamente costosa y dificil la mu- 
<laiiza de su curso. 

Lograba el favor de esta Soberana el cé- 
lebre Biron de quien vamos á hablar. La ava« 
xicia, ambición, y venganza de este valido 
lüderon perecer cruelmente á una gran par* 
te de las principales familias del Imperio. La 
deDolgomtsky file la primera victima de su 
rencor* Formado un capcioso proceso perecie* 
ron ocho 6 nueve Príncipes Dolgorutsky en 
varios suplicios. 

Ernesto Juan Bieren era nieto del prí- 
roer Palafrenero del Duque Jacobo lU. de 
Curlandia , quien le premió sus buenos ser-f 
vicios dándole la propiedad de una pequeña 
alquería. Su padre fue ya Caballerizo y Ca^f 
pitan de Caza. £1 mismo Ernesto pasó á bus* 
car fortuna fuera de su país ; no la encontró; 
se restituyó á la pequeña Corte de sus Seño- 
réS|Mitau;se introduxo con el Conde de 
* Bestuchef ; y tuvo la buena suerte de cap- 
tarle la voluntad. Poco después logró la de sa 
misma Soberana Duquesa de Curlandia , de 
TOM. XV. Mm . tal 



^74 XSTABL£CIHIZNTOS 

tal modo, que pudo sin riesgo ser ingrato á 
su bien hechor, y alejarle de la Corte como 
lo hizo. Siendo ya Gentil- hombre de Cáma- 
ra se casó con una Dama de la Duquesa, 
por cuya alianza solicitó agregarse al cuerpo 
de nobleza que duramente . negó recibirle. 
Luego que su ama subió al Trono de Rusia 
£ue declarado Conde , y su eleyadon tan 
monstruosa que llegó á ser Duque Soberano 
del mismo país y donde la nobleza pocos años 
antes no habia querido agregarle á su cuer- 
po. Desde que empezó á ensalzarse tomó el 
nombre y armas de la familia de los Duques 
de Biron en Francia. Mandó «! vasto Impe« 
rio de Rusia durante la vida delaEmp^era- 
tríz Ana, y algún corto tiempo después. Pa* 
deció luego sus vitisitud es, habiendo sido 
despojado del Ducado de Cuilandia y demás 
bienes ; habiendo sido depuesto de sus em- 
pleos y honores ; y habiendo sufrido un des- 
tierro de mas de veinte años en un miserable 
país. Pero hijo dilecto de la caprichosa fortu* 
na volvió i Petersburgo en 1762 , y en com- 
petencia del Príncipe Carlos de Saxonia, 
entonces Duque de Curlandia, le restauró 
la actual Emperatriz Catalina en dicho Du- 

cai- 



UITJtAlCAJtlKOi. 275 

cadoy adonde concluyo tran^uilameote sus 
ultíflu)idia$ en medio de sus hijos y nietos. 

Este hombre que no llegaba á la esphera 
de noble, y ha establecido una Soberanía en 
su posteridad , no habia tenido estudios , ni 
crianza 1 era tosco su trato, no sabia lenguas 
extrangeras , ni estaba adornado de otras pren- 
das amables ; pero tenia una gallarda presen- 
cía, un sano juicio, un natural ingenio, De-^ 
bíó su educación á los negocios mismos tjue 
le formaron hombre y le hicieron cortesano; 
su buena dicha completo el resto de su^som^ 
brosa deracion. 

La Czarina estaba en edad de volver á 
contraer matrimonio i circunstancia que ins- 
Tpió á digunos Príncipes la solicitud de tan 
ventajoso partido. Se hallaba en Viena el In- 
fante Don Manuel de Portugal , y pasó i 
Moscou en 173 1. con esta intención. Fue sa« 
mámente obsequiado con todos los honores j 
distíndones que le correspondían, pero no se 
dieron oídos á la menor especie. 

Se hallaba tan lejos de semejante idea es- 
ta Soberana que uno de sus primeros pasos 
file adoptar sucesora á su sobrina Catalina^ 
hi/a del Duque Carlos de Mecklensburgo, 

Mm X y 



276 JBSTABIECIMIKNTOS 

y de su hermana mayor Catalina IvanoúM. 
La hizo abjurar la Religión Protestante , y 
•mudó el nombre de Catalina en el de Ana. 
Al fin del mismo año de 173 1. se la declaró 
solemnemente Gran Duquesa 9 y se trató su 
casamiento con el Príncipe Antonio yirico de 
Brunswick. 

Como no importaban á la Czarina Ana 
los intereses de la Casa de Holstein que ha- 
bían causado la desunión con Dinamarca , hi- 
20 alianza con esta Potencia, y entonces re- 
conoció la Corte de Copenhaguen el título 
imperial en los Soberanos de Rusia. Por este 
tiempo llegó á Petersburgo la EmbaxadaChi- 
na compuesta de tres Embaxadores , y una 
numerosa comitiva. Esta ha sido la primera 
embaxada que ha enviado aquel Imperio í 
una Corte de Europa. Los regalos que tra- 
xeron consistían en porcelanas y en figuras de 
coral y de nácar ; y los que llevaron en ricas 
pieles 9 y un modelo de plata de un navio de 
guerra, sin duda para dar una idea ál Empe- 
rador Chino del poder marítimo de la Rusia. 
Contemporáneamente entró esta Corte en 
negociación con lade Hispahan. Había subi- 
do al Trono de Péráa el famoso Thamas- 

Kou- 



ULTRAMARIKOS. 277 

Koulikan. La Rusia perdía mucho, y sacaba 
poco de l^s Prpvin^as que I^abia adquirido 
el Czar Pedro: A esta comideracion sé a&g- 
día la de que Koulikan, que se hallaba vic- 
torioso t no sufriría aquel desmembramiento 
de la Persia,y su defensa podría atraer á}a 
Ruéa una guerra inútil y; costos^ ; dp^suer- 
te , que nada la convenia mas que la qoyun* 
tura de deshacerse de ellas con honor : en 
conseqüencia las cedió á este Sophi con quien 
.hÍ2o 4espue$ al^^aza',y logro de;él mucb^s 
yentajas que concedió á los Rusos ej^ punto 
.decomerdc :i 

Este fue también uno de los objetqs, que 
mereciendo un especial cuidado, a esta Sobe- 
XMia procqro hacer i«o)recejr.|.4«:ípft^p-^qjfte 
en su r«yfl*dp IpgrQ. el^onficiícip^un iijaij- 
mento considerable. No mereció menos su 
«tención el Estado militar , a cuya<abeza co- 
Jocó eljMarkcal Gond* d»,»^tu.njfh^ 
lehre GieMral .pwo ,«í ^tércitp. ,$obr^ i?u p^ 
mas regladp qu« nui^ca^é introduxo e^ la 
tropa una cierta disciplina que aun no se ha- 
bía conocido i en tantp grado que el. año ^0 
•'735 9 q^í»n4q á roqHÍ$iicoi\ 4el Einperadcjr 
envió al Rhín la Czarina un cuerpo de die^ 
t * ^ mil 



278 ESTABLECIMIENTOS 

mil hombres en $u socorro , fue la admira— 
>ck)n 4c todos I especialmente el orden y dis«^ 
ciplina qu^ observaron aquellas tropas en las» 
machas y en los quarteles. Este socorro fue^ 
tan oportuno que aceleró lapa^ con la Fran- 

' ' No entráremos á formar relación de las 
'llpíi^rrasque sostuvo esta Soberana» Conduyd 
^iá dé Polonia felizmente á favor del Rey Au- 
gusto III. que quedó colocado en el Trono 
de su Padre, á pesar dle la Frauda y la Sue- 
cía. Fueron $umameilt¿'glório$iis jas campa- 
ñas contra Tártaros y Turcos ddide el año de 
1736, hasta el de 1739. en que se hizo la 
jpaz por la mediación de la Francia. Pe es- 
HtPgÜhrt^ tío sac6 el ¿stado las ventajas que 
~eé?i^s|>ondlan ¿proporción de. fó!s' kimetísas 
'sumas que gastó $ de la pérdida de gente que 
tuvo ; y de los felices sucesos de sus armas. 
La ihopdrtuná paz dé Belgrado^ con ^ue se 
ihticipóiü aliado el Emperador fiíalogró ca- 
li todo'iu fruto. El'principal ha sido la opi- 
nión y nombre que se grangeó laNacioil.Ru- 
^ ; y el honor que se hicieron particularmen- 
ít sus Geneiraies , asi naturales comp extraá- 
'l^íros.' -.-'■'' 

U 



, ULTKA^A&INOS, J279 

LaKusiit ha sí4q sieippr^ un país muy su« 
^toá extrañas ^evoluciones. En un Lugar de 
ñas fronteras de Ulcranía se apareció el ano de 
1738» un falso: C2;aro>vitz. £ste maniático em- 
pezó por haj:ersp reconocer por tres soldado^: 
ú estos se juntaron otros { luego todo el lugar 
que iámediatamente le juróomenage : el Cu- 
ra: hizo tocar las campanas , y celebró una mi- 
sa por la prosperidad del Czarowitz ; ficción 
que. Jipbiera j^undido demasiado si unjQapi- 
tan46Cosacosno hubiese avisado prpntamen* 
te al General Komanzof. jDe resultas , el fin- 
gido Príncipe y sus adherentes ^ que aun no 
eran en graa número , fueron arrestados y 
conducidos á Petersburgp ; de, donde > subs- 
tanciado el proceso > se les volvió á enviar á . 
Ukrania para la execucion de las sentencias. 
Elimppstor fue empalado vivo» £1 Cura y 
los tres soldados murieron ^on otros suplidos. 
Sf perdono al paisanage;pero el4ugar que^ 
do demolido ^ y sus habitantes transportados 
á otras Provincias. 

En 24 de Agosto de 1740. dio á luz la 
Gran Duquesa un Príncipe á quien se le pu- 
so el nombre de Juan , que era el del Czar su 
bisabuelo materno. Su tia la Czarina qelebró 
...,.• es- 



2y% BSTABLECIMIENTOS 

mil hombres en su socorro , fue la admira- 
^ck)n4e^ todos I especialmente el orden y dis* 
dpllna quei observaron aquellas tropas en las 
inarchas y en los Ruárteles, Este socorro fue 
tan o|K>rtúno que aceleró la paz con la Frán- 
gela,:'. '■ ■ 

' No eütrárémos á formar relación de las 
* j^^rrasque sostuvo esta Soberana. Conduyd 
^tá dé Polonia felizmente á favor del Rey Au- 
gusto III. que quedó colocado en el Trono 
de su Padre, á pesar de^la Franda y laSue- 
cía. Fuerdn sumamente' gloriosas jas campa- 
ñas contra Tártaros y Turcos deSde el año de 
1736, hasta el de 1739. en que se hizo la 
paz por la mediación de la Francia, I>e es- 
HhPgííhm no sac& el Estado las ventajas que 
¿é^i^s^ondlan' ¿proporción de. la^ : kimenisas 
' sumas que gastó ; de la pérdida de gente que 
tuvo ; y de los felices sucesos de sus armas. 
La ihópdrtuná paz dé Belgrado- con que se 
ihticipóíü aliado el Emperador* malogró ca- 
si todo su fruto. El'pHncipal ha sido la opi-- 
hion y nombre que sé grangeó laNacioú Ru- 
sa ; y el honor que se hicieron particularmen- 
ít sus Oenekdes , asi naturales comp extraá- 

La 



ULTKAl^AlLINOS. : J279 

LaRosia ha sí4p sieappro, nn país muy su« 
^eto á extrañas /revoluciones. En un Lugar de 
ios fronteras de Ulcranía se apareció el ano de 
3L738. un falso: G2;aro>vit2. JEste maniático em- 
pezó por hajcersp reconocer por tres soldado^: 
ú estos se juntaron otros { luego todo el lugar 
que iámediatamente le juró omenage : el Cu- 
ja: hizo tocar las campanas , y celebró una mi- 
sa por la prosperidad del Czarowitz ; ficción 
quejiubijeta j^undido demasiado si unCapi- 
tand^Cosacosno hubiese avisado prpntamen* 
te al General Komanzof. De resultas , el fin- 
gido Príncipe y sus adherentes ^ que aun no 
eran en graa número , fueron arrestados y 
conducidos! Petersburgp ; de. donde > subs- 
tanciado el proceso > se les volvió á enviar a . 
Ukrania para la execucion de las sentencias. 
El impostor fue empalado vivo» £1 Cura y 
los tres soldados murieron <con otros suplicios. 
Se perdonó al paisanage; pero el^ugar que^ 
do demolido , y sus habitantes transportados 
á otras Provincias. 

Ei^ 24 de Agosto de 1740. dio á luz la 
Gran Duquesa un Príncipe á quien se le pu- 
so el nombre de Juan , que era el del Czar su 
bisabuelo materno. Su tia la Czarina (;elebró 
.... es- 



2S0 £STAl^I,fiCIMI£NtdS 

esté sucieso qow entfióíóinano regocijo. In- 
mediatamente adoptó al reden nacido ; le sa- 
có del poder de sus padres ^ y le puso quar- 
to inmediato al suyo. En Octubre del mismo 
año le declaró Gran Duquie^ y le hizo.reco* 
^oceif sucesor sM^él Le jürafón todos por So- 
berano í hasta' su misma Madre /su Padre ei 
Príncipe Antonio Ulricp , y la Princesa Isa- 
bel 

Bn este Estado la Czarina Ana, afor- 
tunada 'en todas sus empresas 1 156 acercár- 
sela el ñn de todas sus prosperidades. Cayó 
mala dé un ataque de gota. Era este el mo- 
mento de todas las cabalas y artds de la Cor* 
te. El Duque dé Gurlándia supo apo ve- 
charle , y dar el gran golpe á que aspiraba. 
La disposición de la Emperatriz excluía del 
Trono a su Sobrina , mandando que á falta 
del niño Gran Duque su hijo ; debiese suce- 
der el quéjalas t¿úh naciesen de su niatrimo- 
nio I llamando los sucesores según el derecho 
de primogenitura. 

En virtud de esta disposición , y en con- 

seqüehcia del partido formado por el astuto 

Biron , el Gabinete , el Senado , el Clero, 

los principales personages de la Corte , y del 

^ cuer- 



UITRAMARINOS; 28 í 

cuerpo militar, &c. se juntaron para ¿xmar 
una memoria dirigida al Du<]ue mismo ,. ro- 
gándole aceptase la Regencia durante k me- 
nor edad del Gran Duque , señalada basta 
los diez y siete años. Era preciso que la Ejxl^ 
peratriz aprobase el proyecto. Esta Soberana, 
rodeada continuamente por todos los clientes 
del Duque , vigilantes siempre para que la 
Princesa Ana no lograse algún momento de 
hablarla , firmó el acto de Regencia no sa** 
biendo casi su contenido. Fue empeorando 
su mal de dia en dia , y murió el 28 de Oc- 
tubre de 1740. á los quarenta y nueve años 
de su edad , después de un reynado de diez 
años constantementeielíz. Esta Princesa era 
de un natural dulce y compasivo » pero de- 
masiado dócil f y no queriendo £acer el maU 
dezó hacerle. Su favorito, hombre vengativo 
y cruel , abusó siempre de la autoridad que te- 
nia en su mano, y fueron numerosas las san- 
grientas ejecuciones en todo su tiempo , é inr 
finitas las gentes enviadas al inmenso y hor- 
rible destierro de Siberia , de las que muchas 
no se ha sabido nunca , contándose por miles . 
los desterrados. 

Luego que espiró la Emperatriz Ana, 
TOM. IV. Nn fue 



l82 sstablecimiintos 

* fue proclamado el niño Gran Duque por Em- 
perador de las Kusias con el nombre de Juan 
ó Ivan III. ; y puesta la guarnición sobre 
las armas se publicó el acto que declaraba Re- 
gente al Duque de Curlandia. No era regu- 
lar que un Tirano del temple de Biron se pu- 
diese mantener largo tiempo en su eminente 
dignidad y mando ; mayormente hallándose 
tan aborrecido , y en un país tan sujeto á re- 
voluciones. 

De orden de la Princesa , por mañosa y 
resuelta disposición del Conde de Munich, 
en» la noche del 29 de Noviembre del nusmo 
año 9 prendió al Duque Regente el Ayudan- 
te Manstein. Inmediatamente se puso toda Isl 
guarnición sobre las armas, se declaró esta 
Princesa Gran Duquesa y Regenta del Im- 
perio , durante la menor edad del Empera- 
dor su hijo. Su esposo el Príncipe Antonio 
Ulrico de firunswich Luneburgo fue decla- 
rado el mismo dia Generalisimo de las armas, 
y poco tiempo después Co-regente. 

No entraremos en las circuastandas de 
esta revolución, sus conseqüencias y sucesos, 
aunque merecen la mayor curiosidad; espe- 
cialmente el proceso de Biron , la retirada de 

Mu- 



UlTtAlíAtlKOS. 183 

Munich t la Embaxada Turca , la Embaza- 
da Persana , la Guerra con la Suecía , y la 
conducta de la Regenta y su desgracia. Era 
esta Princesa tan humana que por su dulzura 
y buen corazón hizo su Gobierno muy sua- 
ve > pero era lan indolente » tan poco cuerda 
en su trato y retiro interior , y tan distraida 
con sus devaneos que perdió su libertad > su 
casa 5 y su Imperio al año y pocos dias de su 
mando. 

Tampoco entraremos en referir por menor 
la famosa revolución que precipitó del solio 
esta Princesa , destronó al inocente Juan I1I« 
y coronó á la Princesa Isabel. Esto seria es- 
cribir la historia de Rusia ; pero como inte- 
resan tanto sus extraordinarios é importantes 
sucesos contemporáneos nuestros , y que in- 
sensiblemente suelen olvidarse ó mal escri- 
birse, parece que el lector puede perdonar 
semejantes digresiones » admitiendo benigno 
aquellos fragmentos que se le presentan, ma- 
yonnente llevando una autentioidad acreedo^ 
ra á su buena acogida. 



Nn a CA- 



184 SSTASLECIlilIMTOS 

CAPITULO XII. 

,M.MY7!fAJ>0 JÍM XSABEZ PJtJiíJlt^ 



Hjí 



í A depuesta Ana y la ensalzada Isabel 
eran dos Princesas , cuyos genios , caracte- 
res ^y personas.) tenian entre sí cierta analo- 
gía : ambas de xin buen natural y excelente 
índole ; ambas xle hermosa presencia ; ambas 
de buen entendimiento i y también una y 
otra indolentes » desidiosas ,y muy adheridas 
á-sus particulares caprichos. Las dos cometie- 
ron infinitos errores en el crítico ¡lance de la 
revolución. Pero Isabel fue mas -sagaz y di- 
chosa en aprovecharse délas faltas de su ri vaL 
Entre los familiares de la Princesa Isabel 
se liaüaba un Hanoveriano llamado Lestocq^ 
hijo de un refugiado Francés* £n ^713. ha- 
bía entrado deCirujano al servicio de Pedro 
I/^ue le destinó en la misma calidad al quar* 
to de su hija Isabel. Logró captarse la volun- 
tad de su ama este extrangero intrepídoy ac« 
tivo,y fue quien mas eficazmente la exltortó 
al arriesgado salto de ceñirse la Corona de su 
-.' .' r ■, • pa- 



ULTRAMARINOS. O&J 

Padre. Impaciente de la indecisión de esta 
Prificesa entró una mañana en su quarto con 
un cartón» en que de una parte se veía su 
retrato -con Corxma Imperial, y del otro nú 
velo y un cadahalso ; y h dixo : escoged' St^ 
ñora ; 6 ser Emperatriz yó üevada d cnccr^ 
rar en un Convento, y ver perecer vuestros 
^des criados en un supHcto. 

De resultas de la paz de Constantinopla^ 
en que habla mediado la Francia , se halla-^ 
ba de Embaxador en Petersburgo el Mar- 
qués de la Chetardie. Habiendo sobrevenido 
alguHosnotiTos de tibieza entre ^ambasCóf^ 
tes , tenia la instrucción de excitar las tur^u^r 
lencias domésticas que se le proporcionaseA 
para impedir á la «Rusiji que «e mezclara en- 
tonces en ios negocios de£uropa. La Pr^nce'% 
sa Isabel estaba escasa deüdinero que «era ne^! 
cetario para fonnár ó fortalecer su partidcu 
Este Ministro aprontó quanto se necesitaba^ 
y*la ayudó también con sus avisos y conse*¡^ 
jos. £ntre -ellos el de entrar como lo iiñs^ 
encorrespondieacia con la Suecia , Potencia 
v^na que podia servirla atrayéndola á su 
partido, y distrayendo la atención ó los cui- 
dados .del Gobierno, £1 partido re.ynante 

lacon- 



»86 SSTABUCIMIBNTOS 

aconsejaba á la Regenta que se declarase Em- 
peratriz por si acaso moría su hijo , y tam- 
bién para concluir de una vez y aterrar todas 
las cabalas. Ya estaba resuelta esta proposi- 
ción y arreglado todo para el 1 8 de Diciem- 
bre f. dia de sus años. 

En esta situación llegó el lance de apro- 
vechar la Princesa Isabel el momento decisi- 
vo, y a urgente. La noche del cinco al seis 
de Diciembre de 1741* acompañada de los 
Gentiles hombres de Cámara Schowalof , y 
Worontzow , y del mencionado Lestocq , i 
la cabeza de treinta escogidos. GranaderoSi 
sorprendió el Palacio : fue presa la Regenta 
Ana 9 su hijo el Czar Ivan^niño de diez y 
seis meses, su hija Catalina que aun no te- 
nia medio año , y su esposo el Co-regente. 
Se destacaron en el mismo instante las órde>» 
nes para prendéis al Conde de Munich ,*al 
de Osterman , al de Golowkin, algunos otros 
personages de gran conseqüencia , y yariis 
gentes de no tanta. Concluida felizmente es- 
ta expedición en la misma mañana del seis de 
Diciembre, fueron convocados el Senado ^ y 
todos los Magnates del Imperio; se pusieron 
sobre las armas las tropas ; se hizo la dedara- 
li. don 



ULTUAMAJtlVO^. 167 

^¡on de la exaltación dt Isabel I. \ y se la 
juró Emperatriz^ 

Quandolar evolución del DuquedeGur* 
laadia todo el mundo mostró un j^zo infiai- 
xo : en todas las calles resonaban los aplau- 
sos , ¿rotaba la alegria en todos los semblan- 
tes : no fue asi en esta mudanza. Una cierta 
consternación agitaba las gentes: cada uno es- 
taba lleno de temor por sí ó por los suyos ; y 
no se serenaron los ánimos ¿asta algún tiem- 
po después. 

• La nueva Czarina publicó un manififf- 
to en que declaraba haber subido al.Xrona.4^ 
sus Padres como legítima heredera, y que 
en esta calidad hacia arrestar los usurpadores^ 
Tres dias después hizo publicar otro para de* 
mostrar su incontestable derecho á la Coro- 
na j y expresando en 'él que como la Princesa 
Ana y su esposo no teman ninguno derecho^ 
se les jrestituía á Alemania con toda su fa- 
milia. 

£n efecto, se les hizo partir con una es* 
colta mandada por el General Soltikof ; pe« 
ro al llegar i Kiga se encerró i toda esta Fa- 
mifía Ducal en I4 Cindadela ^ donde perma- 
neció algún tiempo. Después :se les traospqr- 

tó, 



tó,ya á un parage ya á otro. En Kolmogo^ 
xi , lugar de una Isla del Río Dowina ^ á 
•ochenta Werstes de Archangel , murió de 
porto k infeliz Gran Duquesa , en Marza de 
1746. Para na tener que volver á hablar de 
esta desventurada familia ^ diremos qae el 
inocente Ivan , después de haber vivido se- 
parado de sus Padres y «iempre preso» y sia 
educación ; fue llevado á Schulselburgo ^ for- 
taleza sobre el lago Ladoga , donde por fin 
de su cautiverio fue muerto por su propia 
gB^rdia la noche del cinco al seis de Junio 
5^1764. 

La nueva Soberana anuló quanto se ha- 
•bia hecho en el tiempo de la Regencia : aba- 
lió el Consejo de Gabinete que habia estable- 
cido la Czarina Ana , y volvió al Senado to- 
do el poder que tenia en tiempo de Pedro L 
al que se propuso presidir freqüentemcnte, 
y en efecto presidió varias veces. Habiendo 
hecho voto de no hacer morir á nadie ; y re- 
sidiendo en este Tribunal el derecho de cas- 
tigar de muerte , se reservó la confirmación 
de las sentencias para evitar la execucion del 
ultimo suplicio ; promesa que cumplió reli« 
giosamcinte. 

El 



ULTRAItAirKOS. 389 

El mayor castigo que hizo esta Princesa 
fue el del Comisario General de Marina La^» 
jpóttchin, su hijo > su muger , y la Condesa 
de Bestuchef ( Cuñada del Gran Canciller^ 
y hermana del Conde Goloukin ) á quienes 
pubh*camente se les dio el KenutfSt les cor- 
tó la lengua y y después se les conduxo á Si- 
beria.Su crimen no era menos que una cons- 
piración contra la Soberana. Conspiración ea 
que se halló comprometido el Marqués de 
Botta que habiasido Ministro de la Corte de 
Víena^muy adicto al partido de ia Regen- 
cia, por cuya causa poco después de la re« 
Yolucion le destinó su Corte á la de Berlín» 
desde donde mantenía su correspondencia 
con los conjurados. Este caso tuvo muy 
cerca de desunir las Cortes deViena y de Pe- 
tersburgo ; pero habiendo desaprobado la do 
Viena la conducta de su Ministro , y dado sa- 
tisfacción retirándole de Berlin , y arrestán- 
dole por algunos meses en luia fortaleza , se 
reconciliaron ambas Cortes por mañosa dis- 
posición de Bestuchef, y quedaron mas ami- 
gas que nunca. 

Uno de los primeros pasos de la Czarina 

luego que subió ál Trono, fue el dci procurar 

TOM. IV. Oo la 



apO £STABLECIMIENTOS 

la paz con la Suecia. En conseqüencia se cott 
vino inmediatamente en una tregua para tra 
bajar durante ella en la paz. No tuyo efecto: 
exijgia la Suecia demasiados sacrificios de 1; 
Kusia 5 fundándose en que su Soberana de- 
bia tener aquellas condescendencias por U 
Suecia á causa de la parte » aunqqe indirec« 
ta f que pudo tener ó tuvo en sii exáltacíor 
al Trono; pero no lo juzgó así esta Prince^üj 
y volvió á continuarse la guerra. No nos de 
tenemos á hablar de aquellas campañas; bas* 
ta decir que se concluyeron gloriosa y ven- 
tajosamente por la paz de Abo en 1743. 

Ordinariamente los que han contribuido 
á una grande revolución ó fortuna, se preo 
cupan tanto con aquel mérito , que obügac 
á hacer caer en una especie de ingratitud i 
los mismos que han elevado y servido. Lai 
exhorbitantes pretensiones que habia intro 
ducido la Suecia , concurrieron respectiva 
mente en el Embaxador de Francia Marqué 
de la Chetardie , y en el Conde Lestocq. 

£1 primero estaba en alto favor con h 
Emperatriz , se lisonjeaba que esta Soberana 
reconocería todo lo que la Francia había he 
cho por ^ ella ^ y que preferiría su alianza \ 

^ual 



ULTRAMARINOS. I9I 

qual^era Otra. En efecto, mientras que ef« 
tuvo en Rusia era su influxo muy preponde* 
rante. Luego que partió y fue reemplazado 
por M. de AUion con solo carácter de Mi'» 
nistrOyCayó insensiblemente el partido Frañ** 
cés. 

Deseando la Corte de Versalles indispo* 
ncr las de Viena y de Petersburgo pensó que 
el mejor medio seria hacer volver la Cheiar- 
dü ; y manejaron de tal modo esta idea sus 
parciales en Petersburgo , que hicieron que 
la Emperatriz misma le pidiese á Luís XV. 
Asi fue : volvió este Embaxador sumamente 
ufano pensando desquiciar del Mim'sterio ál 
Canciller Bestuchef , que era quien mas sé 
oponia á sus designios como tan inclinado á 
la Casa de Austria. Vanaglorioso con esta 
idea noobservó aquella circunspección y prn^ 
dencia que corresponde á semejantes nego« 
cios ; y dio lugar á que aquel Ministro con* 
venciese con sus razones á su Soberana , y 
la resolviese á una pronta y vigorosa provi^ 
dencia. £1 General de OuschokoíF Ayudan'^ 
te Genersil de la Emperatriz , pasó una ma^ 
drugadá á la casa del Embaxador , y le sig- 
nificó de parte de su Soberana que saliese de 

Oo 2 la 



&9^ £9TABLlSCIIIISll'q0S 

la Corte dentro de dos horas. Se le tuyier 
prontas las mudas , y quanto era necesaj 
para su viage : se le dio una escolta hasta J 
^oniaidonde se le hizo detener algún tiei 
po^ y en donde se le pidieron la orden 
San Andrés , y el retrato de la Emperatri 
dexandole la pedrería de aquella condece 
da insignia , y de este distinguido regalo i 
después se le conduxo hasta la frontera. Ei 
caso ocurrido en 1744. causo tan gran tifa 
za entre las dos Cortes , que no Uegaroo 
reconciliarse hasta que hecha la inopina 
alianza de 1756 , entre el Rey Christianí 
mo y la Emperatriz Rey na de Ungria, 
mudó entonces todo el sistema de Europa 
El segundo , esto es 1 el Conde Lesto( 
pensaba tan juiciosamente quando vio i 
Ama en el Trono , obra suya , que se ce 
tentó con pedirla una recompensa en di^i 
por sus servicios, y el permiso de retira 
a su pais. Le estimaba tanto la Czarina q 
no se convino á su pretensión ; le asegura 
si^. constante benevolencia; y que quería., 
compensarle xon dinero , bienes , y dignii 
des, sin que se apartase de su lado. Le no 
bró su pfimer Médico , le hizo Conseja 
bi -, ^ ) I 



privado. ^. el. m^^mo ano de !su exaltación ; y 
después en 1744. fue creado Conde del In^- 
perio por el Emperador Carlos VIL Al prin- 
cipio no ^queria mezclarse en nada ¿ pero pp* 
co después empezó á tomar gusto á los nego- 
cios^ y á los aplausos ó lisonjas del valimien- 
to: quiso tener entrada en el Consejo de Es- 
tado 9 la que no consiguió sin embargo de 
babor ^do su infiuxo I^ascante.podeirasQ en Iqs 
primero^ tiempos, para haber hecho nom- 
brar-yíce-Cancillér al Conde Bestuchef en 
lugar del Conde Goloukin desterrado a Si- 
beii^^hecbuta.que en adelante le costó biep 
f^^rg; j^ero á quadió lugar SHfpi^ma ianp^ 

dencia. > 

. ■ . . . ^ 

Fiado Léstocq en er favor de sü Sobera- 
na» tomó con demasiado calor los interesa 
de la Fxancia y <sus aliados ) de^cp correr la;^ 
bufonas, águdei^s'^y prpnti^des de su geniq; 
s^ desunió del MiiÁ^tro^y por siu petulancifi 
y excesita actividad llegó. el. término de S)l 
privanza el. 13 de noviembre de 1748. 4 
pe^f 4e }a^ ^^^guridádes íq^ti" leihabi^ dado it 
C^aiiiMí vio Venir á m .cas^i pocas horas desK 
pué$r.d€^:habeidi^ hablgdp^^al Conde deApr^ 
idn á la <:abe2;ade un destacamento ^ y^^ 



'íi 



.í 



f var- 



Tarlé^eiso. Al cabo de quatro anos dé eár 
derro en lü Ciudadela de Pétersbufgo » fne 
desterrado á Ustíug-Weliki en el Gobierno 
de Arcángel* A su muger María Aurora de 
Megdtn se la dexó la elección de seguir á 
su marido en aquel horroroso destierro, 6 de 
retirarse donde quisiese. Eligió lo primero. 
Es cosa digna de notarse, y mas digna de ala* 
l>anza9 qué todas las que se hallaron «n d 
inismo caso , asi eií esta!, como en lasdema^ 
ocasiones, escogieron siempre el ma&^faonrado 
y virtuoso partido. Volvió Lestocq del des-^ 
tierro después de la muerte do la Emperatriz * 
ttt 176 1 , ftníino en 1767 já los 7jde su 
edad. 

Desdé el afio dé I749i. había hecho la 
Czarina venir á su Corte á su sobrino el Du* 
que Carlos de Hoisteia para sucesor suyo : 
le había hecho abjurar la Religión Protestan- 
te en la Cathédral de Moscou y abriazar la 
Griega tomando el nombre de Pedro ; y le 
había declarado Gran Duque , y heredera 
legítimo de la Rn^a^ Pocos jrtiéses deápüét 
fue elegido sucesor del Reyno deSueda^pe^ 
ro prefiriendo el Imperio do'Rusia , tío admi^ 
tió aquella elección. Casó ^n 1745.' con la 

Priif 



^ ULTItAMAltlNOS. ^pj 

Princesa Sophía Augusta de Anhalt-Zerbst 
que igualmente abjuró su Religión por la 
Griega 9 tomando el nombre de Catalina. : 
Con estos hechos mostraba bien clara- 
mente amella Soberana la resolución de no 
contraer matrimonio ; aunque en cinco oca«- 
siones se habia hablado de su casamiento. £1 
primero desde su niñez, en tiempo de Pedro 
el Grande^ con el Rey de Francia Luis XV: 
el segundo^por disposición testamentaria de 
la Czarina Catalina su Madre, con el Prínr 
cipe de Hobtein Obispo de Lubeck^y her- 
mano del Rey de Suecia , pero murió en 
1727. quando se pensaba efectuar ; el terce- 
ro, en el reynado de Pedro II. con el Mar- 
grave Carlos de Brandemburgo , Príncipe 
Real de Prusia : el quarto , en el momento 
de la poderosa Regenda de Biron , con su hi? 
jo primogénito : y el quinto, poco después, 
en tiempo de la Regenta Ana ^ con el famoso 
Schach-Nadir Thamas-Koulikan, que la pir 
dio quando envió su ostentosa Embajada á 
Petersburgo , y ofrecia introducir la Religión 
Christiana en sus Estados : no la pesaba á la 
Regenta deshacerse por este medio de Isa- 
bel; poro pareció, demasiado sacrificio, y po-, 
c9decoroso. No 



2^6 ESTABLECIMIENTOS 

No llegó el caso de proporcionarse nin- 
guno de estos partidos ; pero habiendo esta 
Princesa tenido especial inclinación al Conde 
Alexo Rasutnowskj, y entrado conla edad 
en escrúpulos , se casó secretamente con es- 
te vasallo por consejo de su con£esor. Rasu* 
nowsky era uno de aquellos hombres que 
tiañ acreditado de ciega á la fortuna y y que 
ha hecho ver los excesos de-su capricho. Hi- 
jo de un villano cerca de la Villa de Isum en 
tJkrania se hizo distinguir por su bella voz; 
iesta natural prenda le propo>rcion6 colocarse 
por mb2o de Coro en una de iai Iglesias de 
su pais. Su buena presencia i grata fisono- 
mía , y la excelente voz , le agradaron tanto 
ál Coronel Wischnewsky que le llevó á Pe* 
tersburgo , y habiéndole recomendado al 
Conde de Larwerwolde Gran Mariscal de 
la Corte , le dio éste una plaza en la Capi- 
lla. Gustó del la Princesa Isabel , prpcunó sa 
demisión , y le encargó el manejo de uno fle 
sus Eitados. Luego que subió al Trona le 
elevó i los primeros empleos de la Corte , 
nombrándole Chambelán , esto es , Gentil- 
hombre de Cámara ; pocos meses después 
Cazador mayor ; luego le hiza Cqnde > mas 

ade- 



ULTUAMAllINOS. 2gy 

adelante le declaró Welt-Mariscal , y le dio 
la orden de San Andrés. Su rusticidad y cor- 
tos alcances no le permitieron tener gran por- 
te en los negocios. Pero su hermano el Con- 
de Cirilo, hombre mucho mas hábil y de es- 
plendor, gozó de algún influxo : tuvo las 
principales condecoraciones y fue Hetmán de* 
Ukrania^que era la primer dignidad del Im- 
perio ya extinguida en el presente reynado. 
£n las Naciones que empiezan á civili- 
zarse es donde ordinariamente exerce la suer* 
te sus mas singulares extravagancias. En Ru- 
sia han hecho muy considerables fortunas con 
mérito ó sin él , asi naturales como extrange- 
ros. De estos acudieron de toda clase y en 
gran número, atraidos del benigno acogi- 
miento que les ha dado la Corte desde el 
tiempo y sistema de Pedro el Grande. Al 
misado tiempo que ha concurrido una multi* 
tud de aventureros que han burlado las mi- 
ras y la generosidad del Gobierno , ha habí- 
do hombres grandes , cuya conducta ha cor^t 
respondido á las esperanza' que prometia sá 
mérito. Insignes Generales y Oficiales han 
aguerrido y disciplinado las tropas; sobresa- 
lientes hombres de letras han ilustrado laNa- 
TOM. IV. Pp cionj 



2 98 KTABtECIMIENTOS 

clon i excelentes artistas han dado movimien* 
te á la Industria. £1 reynado largo y tran* 
quilo de Isabel Petrouna ha sido el mas fe- 
cundo de estas progresivas ventajas , y esta 
Princesa ha cogido los frutos de las semillas 
que habia sembrado su heroico padre , y que 
hablan proseguido en cultivar sus sucesores 
y aun ella misma. Sus exércitos se han hecho 
infinito honor en Alemania , las letras haa 
creado distinguidos alumnos en las Acade- 
mias y demás establecimientos^ las artes han 
sido promovidas^ y logrado asombrosos pro- 
gresos , y entre las magnificencias del fausto 
Oriental , y del luxo Europeo que exercen 
su Imperio en la Corte de Rusia, es Peters- 
burgo una de las mas brillantes del Univer- 
so f asi como es una de las mas considerables 
en el mundo político^ 

Era Isabel de un carácter amable ^ de 
buena índole , de corazón compasivo ; era 
>nclinada á la paz, mas bien que por sistema, 
por natural pereza suya; y por el mismo 
principio no era dada á grandes iiegocios , y 
tenia una Inata iírresolucion de la que costaba 
trabajo hacerla salir. Conociendo esta Prince"» 
sa su propio genio indeciso , estableció en 



ULTRAMARINOS. 299 

1756. una especie de Consejo de Estado con 
el nombre de Conferencia , compuesto de las 
mas altas y mas hábiles personas de la Nación, 
para la mejor y mas pronta expedición de los 
ftegocios» 

Cada dia se hacían estos mas importan- 
tes. La ultima grande guerra de Alemania 
causaba grandes cuidados y dispendios. Ocur- 
rió en medio de ella un suceso que pudo tras- 
tornar todo el sistema de la guerra. £1 exérci- 
to Ruso al mando del Conde de Apraxin ha- 
bía ganado la batalla de Gros Jasgersdorf al 
exército Prusiano , mandado por el General 
Lewald^y retrocedió tomando el camino de 
Rusia ; maniobra incomprehensible que á to- 
dos causó suma extrañeza. 

No es de omitir la causa , por la luz que 
arroja sobre el Estado político de aquella Cor^ 
te. El Canciller Conde Alexo de Bestuehef- 
Rumín de quien ya se ha hablado , y en 
quien la Czarina tenia su mayor confianza » 
gobernaba casi despóticamente la Rusia. Es- 
te hombre era imperioso , vengativo , y ava- 
ro ; y era un laborioso estadista muy versa* 
do en los negocios , sumamente activo , y de 
sistema y tesón en sus partidos ó inclinacio- 

Pp 2 nes. 



300 ESTABLECIMIBNTOS 

nes. Enemigo declarado de la Casa de Bran- 
demburgo había tenido gran parte en la alian- 
za para esta guerra /y se habia reconciliado 
con la. Francia, de quien era poco amigo. A 
la sazón veía formarse en lo que llamaban le 
pequeña Corte , esto es , el quarto de los 
Grandes Duques , un partido opuesto , en 
el sistema político, al de la reynante Isabel: 
conocía que no era grato al Gran Duque, y 
que este Príncipe era en extremo un ciego 
partidario del Rey de Prusia. Se hallaba la 
Emperatriz gravemente enferma en esta oca- 
sión , formó el proyecto de excluir de la 
sucesión al Gran Duque Pedro Federico witz 
para colocar en el Trono á su hijo el Prín- 
cipe Paulo Petrowtiz , baxo la tutela de su 
madre la Gran Duquesa Catalina. Con esta 
idea hizo retirar aquel exérciro para servirse 
de él én la execucion de su proyecto , cre-^ 
yendo en vísperas de morir a su Soberana. 

Al salir ésta de su peligrosa enfermedad 
se enteró del estado de las cosas , extrañó la 
retirada del victorioso General Apraxín , y 
tomó los correspondientes informes. De re- 
sultas fue preso Bestuchef , y depuesto de 
todos su9 empleos y honores en Febrero de 

J758. 



' XJLTK AMARINÓSE JÍJI 

1758. El ano siguiente fue desterrado áGo- 
retobo , pequeño Pueblo á 120 Werstes de 
Moscou. En la sentencia se le trató de tray- 
dor , malvado , y envejecido en los crimenes. 
Para concluir con lo tocante ¿ este Ministro, 
diremos que se mantuvo en su destierro has- 
ta que subió al Trono la Emperatriz reynañ- 
te que se le levantó en Julio de 1762 ; le 
restituyó sus honores ; y le dio gran parte 
de su con&inza en los negocios políticos ; 
murió en Abril de 1766. 

Abrumaba ya demasiado el peso de la 
guerra á las Potencias beligerantes , y desti- 
naron la; Ciudad Imperial de Ausbjorgo^pajra 
celebrar im congreso. Habia muerto en eiste 
tiempo el Rey Fernando VI, y pasado ¿su- 
cederle desde el* Trono de Ñapóles al de £s«> 
paña su iiermano el Rey Cár^s III. Desde 
que se retiró el I>uque>de Liria , que remi- 
dió en Rusia tres años ^ habia quedado, sus- 
pensa la mutua correspondencia entre las 
Cortes de Madrid y Petersburgo. En esta si-^ 
tuacion ycircustancias volvió á abrirse áaj:pf 
•municacion en 1760 , nombrándose lécipro- 
camente Ministros Plenipotenciarios ; la de 
Rusia al Príncipe Repnin, y la de España al 

Du. 



. 302 ESTABLECIMIENTOS 

Düqu^ de Almodo var. Habiendo condescea- 
dido la España en el reconocimiento del títu- 
lo Imperial de la Rusia, y correspondido és- 
ta , en la forma que con la Fxaucia , dando 
la reversal ó declaración relativa á no perju- 
dicar este título al ceremonial usado, ha que- 
dado corriente y sólidamente establecido el 
trato de las dos Cortes. La distancia hace pa- 
recer lejanos los. Intereses respectivos de am- 
bas Potencias : no es así ; pero no son ahora 
de este lugar las razones. 

Al Conde de Bestuchef sucedió el Vice- 
canciller Conde Miguel Woronozof , el mis- 
too qtie acompafió á la Emperatriz el dia que 
subió al Trono. No llegó el caso de juntarse 
el Congreso señalado en Ausburgo. Proseo- 
guia la guerra con mas ardor que nunca. La 
sósteiiia el Rey de Prusia muy apurado de re- 
cursos; y parecía que no podia dexar de 
ceder el Gran Federico en la campaña de 
1761. Por fortuna, que suele ayudará quien 
sube aprovecharse de sus favores » la salud de 
la Emperatriz Isabei con aparentes recobros 
y verdaderas recaídas iba decayendo por ins- 
tantes: llegó el ultimo: suyo 9 y murió des* 
pues de veinte años y un mes tle reynado a 

los 



VLTXÁMARIKOS. : 303 

X^s 5a y 7 días de su edad , el 5 de Euero 

^e 1762 9 ó a5 de Diciembre de 1761 , se? 

^^un ei viejo estilp que sigue la Rusia 3 unÍQ4 

Potencia que aun ^o ha admitido la correcr 

^on Gregoriana, lo que conviene tener prer 

«ente para no equivocarse , ó no extrañar la 

diferencia de sus fechas , cuyo atraso es de 

once ¿ÓM del Kalendario común. 

Logró esta Soberana una muerte bastan*r 
te serena. La víspera j ya desengañada de 
^ue su mal no tenia remedio, llamó al Gran 
Ihique^y á la Gran Duquesa : les jeco- 
mendó con ternura el amor y gobierno de sujf 
vasallos: se despidió dt todos los circuns- 
tantes con valor y grandeza de ánimo ; y les 
dio á besar la mano. Llamó segunda vez a su 
sucesor « y xecomendó con particularidad al 
Mariscal Raz4míymsky , y al Chambelán , ó 
Gentil-hombre de Cámara , y Ayudante Ge* 
neral boan Itvanitz Schwwalow ., diciendole» 
que si su memoria le era cara ^honrase y 
iavoreidesc siempre testos dos vasallos que 
eran los que mas habia estimado durante su 
vida. Del primero ya hemos hablado: del se^ 
gundo 9 este mismo paso hace conocer el f^i- 
VQK que gozaba ; su influxo era el principal 

de 



304 ESTABLECIMIENTOS 

de la Corte » y con él contaban para tod( 
ios Ministros : era gran promotor de las ar 
tes ; de un carácter dulce , adornado de bue 
ñas prendas y excelente modo ; en fin, man- 
daba , y estaba bien quisto. Este era Prime 
hermano del Comandante General de Arti- 
llería Conde Pedro Schuwolof , que con 
Woronzof acompa&ó la Emperatriz el día de 
sil exaltación. 

Antes de pasar á hablar del siguiente rey- 
nado daremos razón de algunas personas y 
circunstancias de estos tiempos. Woronzof 
era un hombre de buen carácter , honrado^ 
y generoso : poco antes de la citada revolu- 
ción habia casado con una hija del Conde 
Skawronsky,de quien se ha hecho mención» 
Prima hermana.de la Emperatriz Isabel á 
quien servia en la clase de Dama : fue creado 
Conde al tiempo de la coronación en Mos- 
cou : fue nombrado ViceCancillér por muer- 
te del Príncipe Czerkaskoy ; y Canciller 
quando k desgracia del mencionado Bestu* 
chef , como se ha dicho. Durante el corto y 
turbado tiempo de Pedro III. se mantuvo en 
su empleo, pero sin el menor influxa £n el 
rey nado jde la actual Emperatriz estuvo muy 

aten- 



VLTUAMARINOS. 305 

^atendido ; pero no pudiendo servir su Miois- 
terio según el activo nuevo sistema, tomó ei 
partido de hacer un viage á Italia ; y retiran- 
do de los negocios murió sumamente estima-^ 
do de la Soberana y de la Nación , poco tierna 
po después de volver de sus viages. Con el 
motivo de empezar á concurrir en la Corte 
las mugeres de Ministros £xtrangeros se erii- 
gíó en tiempo de Isabel el empleo deCama» 
rera mayor que antes no se conocia , y fiíe 
nombrada para él dicha Señora Condesa de 
Woronzof. 

Añadamos para un conocimiento del Go* 
bierno de Palacio la especialidad de que to- 
dos los empleos políticos tienen rango mili- 
tar 9 y por este se cuenta para la distinción 
de clases en las funciones de Corte : por 
ezemploylos Chambelanes^ empleo que vie- 
ne á corresponder al de nuestros Gentiles- 
hombres de Cámara» y traen llave ^tienen el 
rango de Tenientes Generales : los que lla- 
man Gentiles-hombres de Cámara , empleo 
en que no se halla correspondencia en núes* 
tra Corte , á no ser que se repute como equi- 
valente al de Mayordomo de Semana 9 tienen 
ti rango de Brigadieres : á este tenor los de- 
TOM. ir. Qq maSf 



3o6 BSTABLECIMIEKTOS 

mas f sin que este orden cause embarazo á 
los grados militares del exército : la antigüe- 
ikd decide para las concurrencias de Palacio. 
'"■ ■ Para completar una exacta noticia de los 
bombres mas señalados que han florecido 
efl el Gobierno de este ^moderno Imperio, 
no puede omitirse hacer especial mención 
úú Conde de Osterman que ha hecho tan- 
to -papel en Kusia , y aun en £aropa , ha- 
biendo sido uno de los mayores Ministros de 
su tiempo. Nació en Westphalia, se crió en 
Holanda , pasó á Rusia en 1704 de Secreta- 
fio del Almirante Cornelio Cruiz. Pocos años 
después hallándose Pedro I. en el navio del 
Almirante , le preguntó si conocia alguna 
persona de confianza para formarle sus despa- 
chos : Cruiz le presentó el joven Osterman. 
Pedro que tenia exquisito talento para cono- 
cer los hombres , le colocó cerca de $u per- 
sona f le hizo su Secretario y su confidente» 
«n £n su fortuna. £ste hombre llegó á cono- 
cer afondo los intereses de todas las Cortes, 
4e Europa. Tenia una facilísima comprehen* 
4Íon , y un espíritu suelto ; era laborioso , 
expeditivo , incorruptible i era sumamente 
desconfiado , envidioso , fino político ^ y po- 



UlTltAMAllIKOS. 367- 

;eía el arte de no comprometerse ; arte que le 
ostuvo durante seis reynados. £n üni en el 
e la Begenta Ana hallándose de Canciller, 
tie preso como se ha dicho el dia de la exál- 
ación de la Emperatriz , luego procesado ^ 
ondenado á muerte, absuelto, y desterrada 
Siberia donde murió en 1747 en el mismo 
igar donde también habia muerto el céle« 
re Mencicow, 

La Siberia es un vastisimo pais donde so> 
costumbra desterrar los desgraciados : hay 
n fluxo y refluxo de los que van y vienen, 
i es que á estos se les encuentra , pues no: 
endo de los reos principales que están ea 
arage señalado y con guardia , no es fácil 
ar con ellos. Asi sucedió con el Conde San* 
i , Gran Maestro de Ceremonias, y Tenien- 
5 General , de quien se acordó la ckmen- 
5 Isabel luego que subió al Trono ; le man- 
ó buscar ; costó mucho trabajo y tiempo el 
aliarle , y quizás no se hubiera logrado á 
j ser por la rastra que le proporcionó la cos' 
imbre de poner una crucecita roxa en los 
nevos , y algunas otras cosas que vendia 
>n cuyo arbitrio iba pasando su vida igno- 
ado y perdido. A la vuelta le condeccró la 

) Qq 2 £m- 



308; ESTABLECIMIENTOS 

Emperatriz con la orden de San Alexandro» 
y le volvió á su empleo , del que habia sido 
despojado al mismo tiempo que preso, y coii'* 
ducido á Siberia en una de las anteriores re- 
voluciones , sin forma de proceso. Quaado 
murió su bienhechora tendria este hombre 
de tan varia fortuna cerca de ochenta años. 
£ra.Piamontes ; conservó la Religión Cató-' 
lica ; sirvió en España en la guerra de suc-: 
cesión , y hablaba perfectamente español y 
otros muchos idiomas. 

Cerraremos el periodo del brillante , al 
mismo tiempo que moderado reynado de 
Isabel primera , diciendo , que acabó el cuer- 
po de leyes que habia empezado su Padre. 
Leyes marcadas del sello de su benéfica íado-¿ 
le 9 y de la dulzura de su gobierno. 



--/^ ;o • . . ; 


. í . • 


• 




• 








f 


-.^ 


* .'l . . 


. 1 

CA, 



' 1TLHlAMAIlTNOS« : 309 

CAPITULO XIV. 



SLéa 



cA misma tarde del dia 2$ de Diciem- 
bre (♦) de 176 1 , en que falleció Isabel pri- 
mera ^fiíe jurado JEmperador el-Gran Du- 
que coa el nombre de Pedro IIL Mudó in-. 
mediatamente de aspecto el sistema de la 
Corte. Isabel Petrownaera firmemente adic- 
ta ala alianza GalirAustriaca. Su Sobrino y 
sucesor Pedro Federowitzse^ entregó ciega- 
mente al partido Angli-Prusiano. No se go- 
bernaba por máximas de estado é intereses de 
la Nación que regia, Le dominaban las extra.-; 
vagaacias:de su gema. Sin reñexion ni mira- 
miento se dexaba arrastrar de sus fantasías. 
Criado en la Religión Protestante mostraba 
una proteccioa demasiado decidida por ellaj 
al paso Ique uaa ciega repugnancia por W 
HeligioB Griega que profesaba como.Sober^t 
.•"..• 'na 

^) Ectoct, cinco áp seseftta y dos dd cstUO' 
XiiGio de mi MtrócQt^a \ conñicjite. . . ..^,... 



3 lo ESTABLICIMIENTOS 

no de este Imperio. No se conformaba tam- 
poco con las costumbres Rusas , enteramente 
adherido á las Alemanas. Preciado de Prín- 
cipe guerrero., calzado siempre de botas , 
vestido de uniforme , era marcial todo su 
porte , pero alejándose en toda su conducta 
del original ,* que queria y no sabía imitar. 
Fatigaba intempestivamente la tropa. Era su 
ídolo la que componia el modelo de exército 
en el corto número de mil hombres de Hos^ 
tein que habia mantenido á su costa siendo 
Gran Duque , y que empezó á aumentar 
desde luego que subía al Trono. . i 

Era excesivo su furor por las -cosas Pru-^ 
sianas : despojándose de las insignias de las 
órdenes de su propia Corte , llevaba casr 
siempre la del Aguílanegr^ No es pondera^ 
ble el gozo con que recibió ia patente deCo- ^ 
ronel de un Regimiebtodel exército del Rey 
de Prusia , por quien tenia una espede de 
pasión ó fanatismo. Pendiente en su Cámara 
el j^tifato deieste^Soberano ánseces le dirigía 
sus discursos; Vistos estos ridículos estrcmos^ 
que tocaban en demencia , no puede coger 
dé nuevo al lector , el que abandonase ^us 
aliados como lo hizo sin la menor considera- 

don. 



tnLTRAMARINOS. gil 

cion , ni el mas leve motivo ; y los sacrifica» 
se á sus manías. Precedido un armisticio^ se 
firmó un tratado en Berlin el 5 de Mayo del 
talsmo año de 1762 , no solo de paz , sino 
también de alianza. De resultas, un exercito 
al mando del General Conde de Chernichef» 
pasó poco tiempo después á incorporarse con 
WPrusianos á disposición del dichoso Fed^ 
rico. * 

Era gran lástima que Pedro III. dotado 
de un buen corazón, Príncipe bondoso , be- 
néfico i afabk , aplaudido , y estimadQ en los 
primeros momentos do su. exaltación , en 
que manifestó, su franqueza ^ su agrado , su 
generosidad ; era lástima , repito , que man- 
chase tan loables prendas con tan extraños 
desvarios , y que estos mismos errores políti* 
eos fuesen acompañados de unas costumbres 
poco decentes á la Magestad. 

Luego que se vio Emperador hizo venir 
de sus Estados á su Tio el Príncipe Jorge 
dé Holstein para establecerle en su Cortea y 
lé^^tó los destierros de los desgraciados , á 
excepción de Bestuchef. Entre los rasgos be- 
iógaos y generosos que le dictaba su inclina- 
tiim-á hacer bion ^ ^ ^^o ^^ ^^ jdeclaxac li- 
^--H bre 



bre la Nobleza. Esta , en aquel primer mo 
vimíento de gozo , pidió su permiso para U 
vanearle una estatua de oro en perpetuo re 
conocimiento de aquella gracia. Merecía )>Ie 
tan señalada y rica expresión semejante mej 
ced del Soberano. Era su ánimo poner la no 
bleza Rusa sobre el pie que la Alemana 
pero queriéndola favorecer no sabia encoa 
trar los medios. Obraba sin conocimiento d< 
la constitución del pais , de la del Estado , n 
de la Nación; ni comprehendia lo que era< 
no practicable. En qualquier asunto , aun 
que pidiera un examen maduro, expedía su: 
decretos como si diese una orden para hacei 
ensillar su Caballo. 

Desde algún tiempo antes de morir Isa- 
bel I. se habia entablado una espinosa nego< 
dación con la Corte de Copenhaguea sobre 
varios Estados de la Casa de Holstein que 
pertenecían á este Príncipe^ y habia usurpa- 
do la Dinamarca. Esta negociación iba cor- 
riendo sus trámites , y á medida de la proxi- 
midad del fin de aquella Princesa menudea- 
ban los apremióse instancias. Luego q^e em- 
puñó el cetro , viéndose poderoso , pensó en 
hacer valer sus dereclios.cQii la fuerj^». No 
^•^ que- 



vltramaaikos. 313 

quería litccrse cargo de que una prudente 
negociadon se los recuperaría ; y. que aua 
qoaiK}o tuviese que ceder algunos , eran de 
cortísima entidad , comparados con el grande 
Imperio de Rusia , cuyos intereses eran do 
una alta gerarquía. Pero apn considerados 
mas subalternamente ^importaba más al Czar 
el dispendio y la distracción de semejante 
guerra en un pais distante de la Rusia» y 
tan cortado con los Estados de otras Poten- 
cias y que quanto pudiese sacar de la suce** 
sion de Holstein. 

La Dinamarca se preparaba a sostener 
la guerra de que se veía amenazada » y ¿ re- 
chazar qualquiera invasión. Se hallaba coh 
una marina muy superior á ia de la Rusia. 
La Inglaterra no queria se inquietase a aque^ 
lia Potencia al mismo tiempo que procura- 
ba lisonjear y atraerse la voluntad de este 
Príncipe. £1 Rey de Prusia agradecido á 
su entuñasmo no queria desazonarle sino coa* 
servarle en su loca parcialidad ; pero no le 
gustaba su proyecto , y temia las conse« 
quencias del nuevo incendio de una guerra- 
en el Norte , viéndose tan apurado con la 
que todavía estaba sosteniendo en.Alema^' 
TOM. IV. Rr mMf 



3 14 ESTABLECIMIENTOS 

núi I aunque ya ventajosamente. 
1 No conocía Pedro nada de estos princi- 
pios é intereses políticos , tan patentes ; y 
sin reparo alguno el 4 de Junio hizo saber 
á los Ministros extrangeros que las circuns- 
tancias del tiempo le obligaban á mandar su 
exército en persona» y celebraría que le acom- 
pañasen ^n la Corte que llevaba 1 por lo que 
habia mandado avisarles. No se pasó este avi- 
so á los Ministros de España y de Francia , 
pues por incidentes sobrevenidos aun no ha- 
bían entregado sus nuevas credenciales. Los 
que tuvieron tan extraño mensage fueron el 
Embaxador de la Corte de Viena , los £n* 
viados de Dinamarca » Inglaterra 1 Suecia , 
Pxusiá,y Holaiida»y el Residente de Saxo- 
nía y que eran los demás que hajbia en aque- 
lla Corte. No señalaba el Emperador elexér- 
dto adonde iba de los que tenia la Rusia en 
Alemenia ; si al del General Romanxof , ó 
al del General Chernichef. No declaraba 
qual fuese la guerra que emprendia ; era bien 
impropio hacer que le acompañase el Emba- 
lador Imperial si intentaban sus armas conti- 
nuar la guerra^ como auxiliar del Rey de 
Prosiá ^ contra los aliados que tan sin razón 



UI^TUAM A UKOS. 3 1 $ 

é intempésdvamente acaba de abandonar : 
era igualmente absurdo el mismo, convite al 
Enviado Danés» si dirigia su expedición con* 
tra la Dinamarca, como se creía según todas 
las apariencias. 

No detenían al Czar todas estas conside* 
raciones. No le atajaba la falta de dinero pa- 
ra semejante jornada. Daba todas las disposi- 
ciones y por violentas que fuesen , para se- 
guir sa ca])richosa empresa. Al mismo tiem- 
po hada poco útiles y nada oportunas inova- 
ciones en sus estados , entre otras la de par- 
ticipar al Arzobispo de Novogorod , que á 
causa de Ips Príncipes de la Casa de Hols- 
teing y Militares Alemanes que seguían, la 
Corte , había resuelto establecer en Palada 
una Capilla Luterana como la nacional del 
rito Griego ; y que quería que en todos sus 
Estados , después de rogar en el Canon de 
U Misa por toda la Familia Imperial , se 
rogase también por su tío el Príncipe Jorge 
de Holstein. Le hizo presente el Arzobispo 
que , como sabia , ya se toleraba en Peters- 
burgo una Iglesia Luterana para los extran* 
geros de aquella creencia ; pero que no res- 
pondía de la impresión que podría hacer en 

Rr a el 



3i6 irrABLsctifiXKTos 

el pueblo el celebrar oficios publicaí 
dentro de Palacio en otro rito que á 
Religión que profesaban los Soberaao 
Rusia y sus vasallos : que en quanu 
preces no podia resolver por sí » y darit 
ta al Synodo. Esta y otras novedades i 
acompañadas de mal premeditadas refi 
y providencias opresivas. 

Ya habia hecho marchar varios ci 
de tropa : todo se disponia para esta r 
jornada , pero aun no se hablaba de la I 
cia que habia de quedar durante la av 
del Soberano. Sin embargo del extremí 
riño que profesaba á su tio el menci 
Príncipe de Holstein no se presumió 
dexase con este encargo. La tibieza ci 
trataba á la Emperatriz publicamenti 
las sospechas que daba á entender y p 
vio 9 hacia bastante manifiesto que no 
guiar, la declarase Regente. La indiü 
con que miraba al Gran Chanciller 
Miguel de Woronzof , y demás Mi 
que habian compuesto- el Ministerio d< 
Ainta tia , no prometía que se les c 
semejante Regencia ; pues aunque lo 
tenia en sus puestos, era sin autorida< 



VLTAAJIARIKOS. 31^ 

fluzo. Tampoco parece que pensaba emplea! 
en ella los inexpertos favoritos que lograban 
toda su confianza, pues ios quena llevar con- 
sigo. Juntemos á estas otras singulares cir« 
cunstancias que concurren á hacer conocer 
la situación del Estado en esta época. 

El Senador Woronzof, hermano del rc>- 
ferído Chanciller , tenia tres hijas, la segun¿ 
da era la Condesa deButurlin que hemos co<* 
nocido en España , ^endo su Marido Mida*! 
tro Plenipotendario ; la tercera la Princesa 
Dáchskof, joven de 19 años , de un ánimo 
varonil, de un talento extraordinario. ^ de 
una aplicación singular, de un espíritu nh* 
manesco : se hallaba ésta por especial cariño 
enteramente dedicada al obsequio de la Em-i 
peratriz , á quien compadecia en sus infor** 
tunios,y acompañaba en la especie de reti- 
ro á que la obligaban las circunstancias de| 
tiempo. La hija primera que se llamaba. laí 
Condesa Isabel Woronzof , hallándose sit- 
viendo á esta Soberana en la clase de Dama, 
había tenidó.la suerte de conquistar el corar 
2on de Pedro III. 

No habia guardado este Príncipe ningunas 
medidas luego que se vio Soberano : eran muyr 

fre- 



5.l8 ESTA.&LBCIMIENTOS 

fcofííentds los festines , á que era stiniamen- 
te inclinado , y muy públicas las expresiones 
GOB que manifestaba su pasión. Antes de em« 
prender su intrépida é inconsiderada marcha, 
foftá) pasar algunos diasen el agradable sitio 
de Oraniemboom 9 que era todas sus delkias 
áquarenta Werstes de Petersburgo:^*) lle- 
vó ponsigo la expresada Condesa» y uiianu- 
nierosa y lucida comitiva de Damas ,' Seño- 
rény Caballeros , y deMinistros extrangeros: 
convido a los de Inglaterra , Succia 9 Prusia, 
y Holanda. Una pequeña ópera » bayles » 
banquetes » fiestas de pólvora , partidas de 
campo y hadan pasar alegremente aquel tiem* 
poi Estos festines estaban en la mayor parte 
dedicados a la celebridad dé la paz y alianza 
con el Rey de Prusia. 

' No interrumpían estas diversioneslos pre- 
parativos para la campaña próxima y demás 
ideas. Penisaba este Soberano emprender su 
viage pasado el dia de San Pedro y San Pa« 
blo'i que era el de su nombre y el del Gran 
Dtoque. Se dudaba si volvería á Petersburgot 

o 

*'(*> Quatio Werstes ta diferencia untlegiu es- 
7 media hacen con cor- pafiola. 



ULTJtAMAAINOS. 319 

¿partiría en derechura desde aquel sitio; pe* 
10 yz todo $e hallaba pronto para la semana 
siguiente áia de la celebración de esta fiesta. 
La Emperatriz habia quedado en Peterhof á 
diez Werstes de Oraniemboon , y treinta 
de la Capital ; y sin embargo de la frialdad 
que rey naba entre el Emperador y su Espo» 
sa^esta Princesa estaba con el encargo de dar 
en aquel sitio la función destinada á la cele- 
bridad de tan fausto dia. Pasemos á ver el 
catástrofe de este en el siguiente capitulo* 

CAPITULO XV- 

REVOLUCIÓN J>JS RUSIA £N QUJS FUS 

distranado H Emperador Pedra IIL forja 

Emptratriz su Esposa ^frodamada con 

W nombre de Catalina Segunda. Ligero 

resumen de su Rejnado. 



s< 



^E susurraban en Petersburgo glandes 
novedades. Se decia al oído que Pedro III. 
al tiempo de emprender su viage al exércitp 
haria, encerrar qn.un Convento á la Ejfopera- 
tp9s.c9n^u.]|;iijo9á:quie»n |i^o iconsiderab^ cof 

mo 



320 ESTABLECIMIENTOS 

mo succesor suyo; que la repudiaría; y qu6 
declararía entonces por su Esposa y Empe- 
ratriz á la Condesa Isabel Woronzóf. Al mis- 
ino tiempo se hablaba con cautela de una 
conspiración ; se habia arrestado por vehe- 
mentes indicios á un Capitán del Regimien* 
to de Preobasensky , llamado Pasicof; y se 
temían grandisipaas consecuencias. En efecto 
empezaba á traspirarse la conjuración que se 
habia tramado. Era el alma de ella la Prin* 
ce^a Daschkof: conocía que ya de la celerí- 
dad dependía el suceso^ En conseqüencia^la 
noche del 27 al a 8 de Junio pasaron de Pe- 
tersburgo a Peterhof dos hermanos de la Fa- 
milia de Órlof Oficiales de Guardias^ y prin- 
cipales cabezas de U conspiracicm , como Di- 
putados de una asamblea de noventa y dos 
conjurados , para dar cuenta á la Emperatriz 
del arresto de Pasicof^ y del riesgo que cor- 
ría la dilación de la proyectada empresa. 

La Princesa Daschkof dispertó á la Em- 
peratriz con tan urgente aviso : esta Sobera- 
na que se hallaba convaleciente d& una larga 
indisposición entró inmediatamente tn uo co- 
che qHüe se la habia prevenido : á Iti mitad del 
tíimno se candaron tés ciabaUois;pa$6 i una 

e«- 



especie de calesa que se pudo encontrar : hi- 
zo alto en Catfaarinofy distante siete Wers- 
tes de Petersburgp » adonde Uegé en la ma- 
drugada del -28 coa tan pobre equipage ; 
efecto de la importante urgencia que obli- 
gaba á ganar los momentos. 

Se apeo en los quar teles del Regimiento 
de Guardias de Ismaelofsky , desde alli pasó 
á I09 de Simonoísky y^Preobasenskjr, y ari- 
só al de Guardias de Caballería, al Cuerpo 
ét ArtíUeriat y succesivamente la demás tro* 
pa.: coQTOcó al Synodo y á todas las prih- 
cipales personas de consideración , en la Igle- 
sia de Casan» que es la principal » donde hi- 
zo disponer con toda celebridad quanto era 
conducente para la jura. 

Taa improvisas y eficaces providencias 
causaban la correspondiente confusión. Tocio 
era gritería , tropel » alborota; bullicio. £1 
Regíndefito de Guardias de á caballo , cor- 
riendo precipitadamente y sin orden al Pata- 
.do de estía,(*) residencia del Gran Düqtíe 

Tojf. xr. S$ Paú- 

(♦) En Pctcrsburgo hay bel , y el nuevo de fabrica 
tret Palacios ; el de estío , .^le habla estrenado el Em- 
Á de mTÍemo,en el qual ^^ador » y' comunmente 
«nrti la Emperatriz Isa- Ulmabaa el Palacio de 

pie- 



322 BSTABLICIMIENTOS 

PaulaPetrowitz, atropello la ttopz que es«^ 
ba de parada mudando la guardia. Con J« 
. ci^leHdidque traían unos derribaban á eticas 
y caían en tierra muchos caballos y ginetc^^j 
sin que los demás desasen de correr y passBJ* 
por encima. Ningún soldado. llevaba gurts.'* 
; paj los Dila¿ iban sin peynaí ; muchos a me* 
.dio yestir ; otros sin sombrero : con la mis- 
ma precipitación que traían desde el Quartei 
..entr^urpn enaquelPala£ÍOf.y no cabiendo por 
las puertas derribaron l$iS:t4piiK$ del jardín que 
^ran do tabla* ALmsinof ieibpo queiarGuar- 
dia: 4e já cabal^o^ ycpa, Íü- pm{aa precipita- 
ción , correan por la$ calles los Guardias de 
Infanteru sjeg^idps de aguaos carros de pro- 
visiones : todos esto$übA|L cambian sin p^ar» 
, varios ifu SQs^lfí^rq^ QtrQtsiatzapaoos ni bo- 
f ^o^5,y alg^no^^sii^ uniferme; pe<o:a< iaxaga- 
.90 JFakabfk fusil , bayoneta , sable , ctf tudie- 
ra , y fpxick^s preparat^SP PJCVgabw.el «xma 
por cil cfmino^^io^ qHj?:P94Íyvi:c0gian las car- 
, riólas ;y carros que j^pcontrajbay , yiSubian en 
ellos : se juntaba igualmente una multitud 

de 
piedra, aunque soló-ers tic - loa otros dos db xnadera. 
ladrillo; á distmcíbn^ *'' 



XTLT%AUAKJVO%.. 323 

^# fnéÜ^mhñzdorcoa svtí hachas' corriendo 
^>OT todtrias calles ; los mas sin saber adon- 
de iban y ni que hacian. 

. Succesi y amenté a estos alborotados mov i- 
nientos salió del referido Palacio el Gran 
I>uque en gorro y sin vestir , acompañado 
de su Ayo el Genetal Paninyen una berlina 
7Íe¡a con quatro caballos mal guarnecidos , 
escoltado de inas de quinientos Guardias de . 
á caboUo mandados por el Coronel iMelesino, . 
Teniente Coronel de Bombarderos del Cuer- 
po de Artillería ; y fue conducido á la Igle- 
sia de Casan» donde ya le esperaba la £mpe« 
ratrízsuJtfadre«Sehizo solemne aunquepre^ 
dpitadamente el juramento. Hecha esta ñ^n- 
don salieron de* la Iglesia madre é hijo en 
un mal coche de dos caballos, y acompaña- 
dos (del Conde de Rozamutsky Hetmant de 
U]»amt^y:de algunos otros personages , 
parciales y allegados , pasaron al Palacio 
nuevo. 

Entretanto ^e.habian formado en el ter- 
reno ipie hay delante de él los tres Regi- 
miente!^ 4c^ Guardias de Infantería , y el 
de Caballería. En este Pala/:io fueron luego, 
jurados, la Emperatriz Catalina como Sobe^ 

Ss 2 ra- 



3^4 CSTABLECIMIENT05 

raoa de todas las Rusias , y el Gran Dn^ue 
Pablo como su sucesor , por los Generales ; 
demás órdenes priineros del Estado en la for^^— '" 
ma acostumbrada con las ceremonias corres*^"^ 
pondientes. Inmediatamente se presentaron^::^ 
en el balcón principal madre é hijo ^ y fue-^ — 
ron reconocidos , jurados , y proclamados por*^ 
el pueblo y la tropa , con el orden y foroia- - — 
lidades que es estilo, á lo que se siguieron los^^ 
repetidos vivas y aclama^ciones del p6blic<^ 
cen general alegria y aplauso. Dorante esta 
función llegó el Regimiento de Coraceros 
todo vestido , y con sus armas marchando á 
galope desde sus quarteles a hacer su recono- 
cimiento ; y d>ntmuaron el mismo acto las do- 
mas tropas de la Guarnición. Después se can* 
tó el Tf Deum en la Capilla de Palacio , y 
fueron conducidos la Emperatriz y el Gran 
lauque al Palacio viejo de invierno en una 
magnifica carroza. 

Se pasó este dia en tomar todas las pre- 
cauciones necesarias ^ en dar las mas acuvas 
y-úrgtotes providencias; en expedir todas las 
ói-denes , conducentes en estos casos , á los 
Tribunales, Chancillérias , y Oficinas; órde- 
nes que >^eion toda^obedecidas exktamen- 
-^: 1 t¿ te. 



rVLTJLáMAJLIKeS. ' 325 

t ^¿ Xa Enfieratríz arengó coa nerviosa elo- 
qücmciz ala Nobleza , la Tropa , y el Pue- 
E>Ío^ prometiendo unreynado pacífico y muy 
&em€|ante al de Isabel. Hizo arrestar inmedia-- 
trámente al Príncipe Jorge de Holstein por i 
vía 0£cial de su propio Regimiento deGuar- 
^as de á caballo. £1 mismo arresto se execu-^ 
^Ó con el Príncipe de Holstein- Beck, Gober- 
nador General de Petersburgo , con el Te- 
niente General de Pplicía Barón de Corf , y 
algunos otros que se tenían por sospechosos. 
El Barón entró luego en el nuevo partido , 
y la Emperatriz misma por su mano le res- 
tituyó la espada. Se prohibió la salida de > 
postaSj estafetas 9 y correos, sin una orden 
expresa yfijpmada de la Emperatriz ó del Het- 
mant. 

Ignpraddo^e entonces las providencias » ' 
n)e<ti4ti$^ ó partido que en aquel mismo tienta; 
po podría tomar el Emperador , se montó to- > 
da la axtíllería de la Cindadela; y como Pe- 
tersburgo es un lugar abierto, sin puertas ni 
murallas , se guarnecieron con tropa las calles, 
plazas^ y avenidas; y se establecieron en al- 
gunas sus baterías. Ocurrió en este dia mis- 
mo la casualidad de que un Ministro ex- 

tran- 



326 XSTABIECDflSKTOt 

trangero (*) tenia convite en su casa » al ^ue, 

sin embargo de la grande confusión , asistie* 
ron casi todos los convidados , asi naturales 
como extrangeros. En el interés que natural- 
mente debia tomarse en una revolución » en 
que la mayor parte de los circunstantes po- ~ 
dria considerar alguna ventaja, se notó ^ ó se 
dudó si se habrían tomado las medidas para 
poner a Cronstádtá devoción de la Empera- 
triz; pues siendo esta Isleta el principal puer^ 
to,y la seguridad de Petersburgo;.era de . 
una extrema importancia su pronta adquisi- 
ción. En esta duda se hizo comunicar inme- 
diatamente á la Corte el pensamiento ocurrí- 
do. £1 Almirante Talitzin pa^ con las órde* 
nes de la nueva Soberana , que fueroa obede- 
cidas ; y se hizo dueño de esta importante 
plaza , y de la armada que conteníla sn puer- 
ta Eíta diligencia fue tan feliz y .oportuna , 
que muy poco después pasó al mismo fin por 
parte del depuesto Emperador el General 
Conde de Viere ^ y quedó prisionero del 
mencionado Almirante.- 

: El Gran Canciller Woronzof , que con. 

la 

^) El de Españi, 



ULTRAMARINOS. 327 

la mayor parte de la Corte se bailaba en Ora- 
niemboom , salió la misma mañana de aquel 
sitio para el de Peterhof , como uno de los 
principales convidados. No encontró la £m* 
peratriz yui le supieron decir la novedad que 
había : siguió su camino hasta una casa de 
campo suya, donde descansó algún rato : no 

. hallando quien le sacase de la extremada con- 
fusión que padecia , y continuando con ella, 
Uegó á Petersburgo á las seis de la tarde. Se 
vio impensadamente rodeado de una escolta 
que le cpnduxo á Palacio para el juramento: 
se mostró algo renitente^ no por apasionado 
al partido del Soberano depuesto , sino por 
impulso de su Religión , y su hombria de 

^bien.Sucedia.el mismo caso á todos quantos 
llegaban de afuera , especialmente con los 
que venian de dichos sitios. 

Se dio igualmente providencia para ha- 
cer prisioneras la^ tropas 4e Holsteinque suc- 
cesiyamepte iban llegando; y de poner ¿de- 
vocio^'de laEmpCiratrizlqsRegimientos Ru- 
sos próximos á entrar en Petersburgo , ó que 
se hallaban en sus inmediaciones. Partió el 
mismo dia á Mpscou el Teniente General 
Príncipe Menzicof ^ creado. General en Ge- 
fe 



3^8 ESTABLECIMIENTOS 

fe (*) para tomar el juramento i y apagar la 
. sedición que se habia levantado en aquellas 
cercanías. 

En este referido dia 28 de Junio , que , 
según el cumulo de providencias y sucesos 
ocurridos en él,parecia de mucho mayor nü- 
'mero de horas que los demás del año , se pu- 
blicó en lengua Rusa , Latina f Alemana , y 
• Francesa el Manifiesto > que traducido á la 
letra y dice asi : 

,, Por la gracia de Dios, Nos Catalina 
,1 Segunda» Emperatriz y Soberana de todas 
y, las Rusias » Suc. &c. &c. 

,y Todos nuestros fieles vasallos han re- 
' ff conocido con dolor el extremo peligro que 
,9 amenazaba el Imperio de Rusia. Primera* 
9, mente » nuestra ReKgion Griega Orthodo* 
,/xá ha estado próxima á su ruina desde sus 
i; fundamentos : los Cánones de la Iglesia se 
iy miraban con desprecio y y ya no quedaba 
9, mas que temer , sino rer mudada la verda- 
>i dera creencia de nuestros pasados , y en vez 

,, de 
■•(») Hijo del célebre ' ha habladc^. 
Menzikof , de quien se 



, VITEAlf AltINQS. ^ 32p 

9^ de ellaintrodi^cida una Religión extrange- 
^/ra. En segundo lugar la gloría délas ajraia$ 
^ victoriosas de^ JK¿usia , pue^? ^ el m^ al- 
9, to grado ¿cosu de mucháisangre derrama* 
^, da, acaba de verse ajada por el nuevo Tra? 
,, tado de Paz concluido con su mayor enemj- 
99 SO •{^O ^^^Oío tiempo que. las coastjtu? 
yy dones xlel Imperio^ que forman la base y 
',t la felicidad de su gobierno, han sido enter 
,f ramente trastornadas. Este peligro que to- 
yr dos nuestros fieles vasallos consideraban co*^ 
,, mo inevitable, nos ha obligado á recurrir i 
,^ la protección y justicia Divina ; y viendo 
,,. sus sinceros y unánimes deseos nos heñios 
p, deterndnado i subir á nuestro Trono del 
^y Imperio dé Rmiia después de haber redbi* 
y, do.sólemnemente el juramentó de fideli- 
9,, dad de todos nuestros fieles vasallos/^ 

9, El original firmado de propio puño de 

y> S. Ai. Impenal. EnSan Petersburgo a 2^ 

^de JiuÜQ de i 762.^^ Después se pasó á 

los Ministros eztraógeros la nota. siguiente: 

„ Habiendo S. M. la Emperatriz sabido 

9, hoy al Trono Imperial de todas las Rusias, 

TOM. lY. Tt „por 

(*) El Rey de Pnisla, . ^ j- 



530 ZSTABLSCIlflEHTOS 

», por corresponder á los deseos anánimes , j 
i> i las instantes suplicas de todos los £eles 
,1 vasallos y verdaderos Patriotas de este im- 
if perio , hárñandado dar parte de este suce- 
^, so á todos los Señores Ministros extrange- 
i, ros residentes «n su Corte yy asegurarles 
}^qiieS« M.L está invañahlemente en la 
fi intención <de mantener la buena amistad 
)i con los Príncipes sus Soberanos. Se avisará 
i^ inmediatamente a los Señores Ministros ex- 
if trangerosel dia^n^que podrán isener el ho- 
9, nor^de liacer su Corte v y ÍNrésentar sus 
i¿ cunados de enhorabuena á S« M. I. En 
„ SanPetersburgoá iS de Junio^ 1762." 
Mientras estas grandes novedades de la 
Caípítal f ignorantePedroUI; de quinto su* 
cedía en ella, pasói csode las once del mismo 
28a Petérhof acompañado de una gran parte 
dis su Corte. Toda estase hallaba convidad^ 
para lostresdias, desde este hasta el 36, de- 
hiendo ser el:29 la graii fundón de la fbsca de 
San Pedro. £ra grande la faena^ue álli se 
veía de cocineros » reposteros ^ musióos, pol- 
voristas , y demás ofícios propios de seme;aa« 
tés funciones : bien diversas de las que al mis- 
mo tiempo ocupaban las giates alegrias\9 y 

los 



los impoftaotes y conseqüentes regocijos de 
Petersburgo. 

Sorprendido este Príncipe al ver que.no 
encontraba ^a Emperatriz en dicho Peterhof^ 
entrp fsn.CQnfasa inquietud^ y luego que emt 
pezó á percibir algo de la sublevación , fue su 
primera providencia la de enviar al Senador 
Alexandro.Schowalof y al Príncipe Trubez- 
koy para que pusiesen orden ; estos , como 
todos los. demás 9, luego que llegaron á la 
Ciudad fueron conducidos á la Emperatriz 
para el juramento « el que hicieron sin repug- 
nancia. Empleó el Czar mucho tiempo en 
despachar órdenes o decretos ^ y descuidó la 
parte militar , que era la de urgente y esea* 
cial importancia en la ocasión. 

Supo bien aprovecharla la sagaz Catali- 
na» Desde ei.primer instante se babia puesto 
en estado de defensa, como se ha visto , y 
luego que la consideró inútil , conociendo la 
inacción de su enemigo , se preparó paca ir 
a atacarle y apoderarse de su persona. Hizo 
levantar el tren de artillería con ^ue había- 
guarnecido las avenidas de la Ciudad para 
emplearla en esta expedición. Formó un pe- 
queño exército de mas de diez mil hombres. 

Tt 2 con 



352 SSTABLECnciKMTOS 

con xotfáL diferencia : se puso á su cabeza 
montada á caballo , vestida de hombi'e con 
el uniforme de sus Guardias » con ia banda 
azul del Orden de San Andrés , y acompa- 
ñada de k Princesa Daschkof también á ca- 
ballo y vestida de hombre. En esta fornfa em- 
prendió su marcha entre nueve y diez de 
aquella misma noche : siguió a caballo hasta 
Krasnakabak á nueve Werstes de Petersbur 
go : cenó en esta hosteria , y se puso en co- 
che hasta Strelnamusa 323 Werstes : descan- 
só algún tiempo en un Convento de Rehgío- 
sas que hay inmediato. La mañana del 29 ha- 
biendo vuelto á montar á caballo llegó á Pe- 
tcrhof cerca de las doce. 

El Etnperadorhabia desperdiciadola ma- 
yor parte del mencionado dia 28. Después ya 
le sallan vanas sus providencias, trocadas to- 
dast sus» medidas.' Resolvió por ultimo entre 
siete y ocho de aquella tarde embarcarse en 
una rica Galera Uevanda consigo todas las 
Damas que habia en aquel Sitio , y pasar í 
Gronstadt , lisonjeándose ^ue su presencia, 
podría imponer el respeto que se esperaba í; 
pero no solamente fue desobedecido , sin» 
que tuvo el sonrojo de verse amenazado d<^ 
I . . - . i echa^ 



VITUAMARIKOS. 333 

echar á ^que el buque sino levaba el ancla; 
inrfmacÍQn que causo en todos la confusión y 
llanto que puede creerse de aquel femenil 
equipage. Vuelto á Peterhof , abochornado, 
enfurecido , irresoluto , confuso , y lleno 'de 
congoza y rabia, cayó en un abatimiento de 
ánimo tan lastimoso, que parece le cerró to- 
das las puertas a los recursos de qiie podría 
ser capaz on Príncipe absolutoy desesperado. 
Se restituyó áOraniemboon aquella mis- 
ma noche donde dispuso atrincherarse con las 
tropas de Holstein, y algunas otras que se le 
fueron ¡untando; pero al arribo de los Húsa- 
res que pfecedian el exercito de la audaz Ca- 
talina f las tropas de Holstein abandonaron 
las baterías, y fueron dispersas en una ligera 
escaramuza : la mayor parte de Rusos deser- 
tó pasando á unirse con las tropas de la nue-, 
va Soberana. £b un consejo que formo el 
afligido Pedro 1 tarde y aturdidamente , de 
las principales personas que habian quedado 
en su compañia , se hallaba el Feldt Maris- 
cal Conde de Munich. (*) Este famoso , pe- 
ro 

(*) Este General , ano glo, y uno délos hombres 
de los mas célebres del si* extraordinarios que ha po- 
seí- 



334 £STABL£CIMIXNX0S 

10 ya caduco General , fue de dictamen que 
no había otro partido que elegir sino ponerse 
en las manos de su enemiga ^^entregando á su 
piedad su infeliz suerte , pues de este modo 
podría ser menos funesta. Semejanto dicta* 
men pudo ser flaqueza de un espíritu ya de- 
bilitado con la edad y los trabajos del penoso 
y largo destierro de veinte años en la destem- 
plada Sibería ipero también pudo ser hijo de 
una madura reflexión y consumada pruden- 
cia , conociendo que la indecorosa y descon- 
certada conducta de su bienhechor le había 
hecho tan despreciable a los ojos del mundo 
y de sus vasallos que no tenia remedio su 
desgracia , y eraa sacrificios tan inútiles co- 
mo lastimosos quantos se pensasen intentar. 
Abrazó el Emperador este consejo , .es- 
cribió a la Emperatriz reconociéndola por 
Soberana , y pidiendo la vida y la libertad 
deretirarseáHolsteíncon la Condesa Isabel. 

Wo- 
seído la Rosía , era Caba« de Rusia en 1718 « don- 
llero Alemán natural de de fue sumamente varia su 
Oldcmburgo , donde na- fortuna , como en parte se 
cío en 1683. Después de ha visto, y murió en ia 
haber serv ido á varios Prín- grande edad de 84 años 
^ cipes , entró en el servicio el de 1767. 



ULTUAMAILINOS. ' 335. 

Woronzof. Recibida esta carta en Strelna- 
musa, la respuesta fue verbal y concisa, ^i^r 
f asase á entregarse en VeUrhof. En este 
Sitio recibió la Czarina segunda carta mujr 
expresiva y y aun mas sumisa : pero ya aque- 
lla Princesa había enviado su Oficial favorito, 
llamado Gregorio Gregorowitz Orlof , con 
una partida de Húsares para hacerle prisione- 
ro , y conducirle , como lo hizo, a Peterhof 
adonde llegó á la una. £n el mismo coche ve- 
nían la mencionada Condesa Isabel > y el 
Ayudante General Gudowitz. Al apearse 
para entrar en el pavellon que se le habia 
destinado , el mismo en que se le alojaba 
siendo Gran Duque, algunos soldados llenos 
de indignación se echaron brutalmente sobre 
Gudowitz , le maltrataron y le registraron 
los bolsillos. Los hallaron llenos de joyas y 
alhajas ricas que recogió un Oficial , y se en* 
tregaronala Emperatriz. Fue tanta la im- 
presión que hizo este triste lance en el des^ 
tronado Monarca, que le dio una fuerte con- 
goja* Aquella misma tarde el General Ismae- 
lof le presentó la formal renuncia ó abdica^ 
don que debia hacer del Imperio, y la ^t 
aó. Seguidamente se le conduxo preso i 

Gow- 



33^ ESTABLECIMIENTOS 

Gowtelltz , desde donde con secreto y cau- 
tela le pasaron á Ropsza a ^uarenta Wers- 
tes de Petersburgo» 

Evacuada felizmente la empresa , salló de 
Peterhof esta Soberana á las nueve de la no- 
che del mismo dia 29 de Junio : fué a cenar 
y dormir a una casa de campo del Príndpe 
Kurakia á quince "Werstes de la Capital , i 
la que se restituyó triunfante la mañana del 
30. Entró a caballo precedida de la tropa de 
Caballeria , y seguida de la Infantería. Lle- 
na de vivas y adamaciones^y cercadeias do- 
ce llegó al Palacio de verano^ En la escale- 
ra esperaba toda la Corte : se cantó el Te 
Deum : hubo besamanos ¡general , y se reti- 
ró á su quarto. 

No costó una gota de sangre esta revo* 
iucion > que no tiene exemplar en la histo- 
ria. No empezó como en las antecedentes por 
apoderarse de la Persona. El Príncipe destro- 
nado^ libre y con i'ecursos ^ aun quando hu* 
biese quedado vencido , pudo haber hecho 
costar bien cara la victoria^^ a pesar del odio 
que sus extravagancias le hubiesen podido 
adquirir , y que quisiesen inspirar sus con- 
tratos^ si una necia confianza, nacida de un 

ani- 



ánimo franco no le hubiese hecho descuidai(io$ 
si un terror pánico no se hubiese apoderiadó 
de su corazón i si la pusilanimidad no hubi^r 
se sobrecogido la viveza de isü genio , y ít]par 
gado su fogoso espíritu; si la legitimidad de 
sü causa no hubiese quedado confundida y 
debilitada por la sorpresa , el entusiasmo , la 
intrepidez. Perdidos por la inactividad jleiir 
titud otros recursos » solo Naiva le propor*^ 
donaba á Pedro un poderoso asilo ; y desdo 
esta plaza , dueño de la llave del Imperioi^ 
pódia ir ganando partidarios; atraer el exérr 
cito á su devoción ; y disputar'un oetro.que 
tan vergonzosamente se dexó arrancar de-las 
manos. Perd salvó al público Rviso la inetda 
6 ceguedad de su Príndpe , y fue una gran 
fortuna que fuese tan completo su desastre; 
Los principales jcabezas de^la conjuración 
habían sido el Conde Rozamowsky Hetmant 
de Ukrania , el Conde Paniui Ayo del Gran 
Duque , el General de VilleboisComandanr 
te de la Artillería , el Príncipe Wolfcoiisfcyl 
el Chambelán I van Iwanitz Schowalof^ il 
expresado Oriof y sus hermanos , y la'act&ra 
Princesa Dachskdf. Esta era el alma de tódds 
las operadones , y dio el ultimo impulso'^á 
TOM. ir. Vv su 



\ 



338 XSTABI.SCIKIEKTOS 

SU pronta ekecución. Se habia empezado á tras- 
lucir la conspiración, como queda dicho , por 
un soldado poco fiel al secreto , que fue causa 
de la prisión del referido Pasicof : pero habién- 
dose tenido la precaución de que cada uno de 
los conjurados llevase consigo una espía disfra* 
zada sin perderle de vista, se tuvo puntual- 
mente aviso. A esta circunstancia se juntó la 
decpnofcer que el momento era oportuno ade- 
mas de urgente , porque los primeros bata* 
Uones de-Guardias iban á partir para el ezér« 
citOylo que hadan con extrema repugnanda. 
Las -providencias que se siguieron lleva- 
ron un carácter de benevolencia que desde el 
primer dia hisú) muy suave el nuevo Go- 
bierno : unos moderados arrestos ; unos des- 
tierros benignos, unas disimuladas separacio- 
nes^ fueron todas las resultas y rigores de 
tan grande trastorno. £1 Príncipe Jorge de 
Holstein salió dé los Dominios Rusos para 
Alemania dedarado Gobernador General de 
los Estados de Holsteifo t después de haber 
sido generosamente indemnizado con den 
mil rublos por el saqueo de su Casa el dia 
de la revolución. Se condtixo á la Condesa 
Isabel á las cercanias de Moscou^ como tam<¿ 



UXTXAKAXIKOS. ^ 53^ 

bien i su Padre el Senador Woronzof en su^ 
propios lugares. 

iv. I^ospremtosy las gracias seguían el'mis- 
ma índole t todo lo dírigia una fina polítíizá^ 
una^bien entendida, generosidad ^ una parcí^^. 
lidad bien manejada. £1 mencionado Oficial 
Gr^orioGregorowitz Orlof fue promovidp 
a Tenente <j^aeralvy declarado Ayudanta 
Generad' , obtuvo otras mercedes » y la.niBjr: 
señalada de quarto en Palacio. Esta mtsnuü 
distincíoa de. alojamiento logró la insigne 
PriiicisSa Dachfkof y condecorada con ¿ÍQíh 
delude» Santa Catalina ^y remunerada coii 
lucrosos y ^honoríficos favores. A proposoioii; 
obtuvieron colocaciones, ascensos, y merce-' 
des:,no solo aquellos que intervinieron euibt 
con|iiraciob, sino también otras muchas pear^t 
sooósdignai ó acreedoras de las recompensas^ 
poi! su^afe^jtol, su mérito , sus proporcionéis 
ó su conducta. Fue nombrado Vice-Cand- 
Itór el Príácipe GaKtzin , confirmado d mm-; 
cionadé Conde Miguel WoroQzof en su^^Wp 
plieo de Giaii Cbaodllér. £ca muy íijQgulaí) 
el coloraste que en la familia de WoronzQÍ; 
pr^entaba el capricho de la fortuna i exemfi 
j>l6 ddr^ocelos«iAiovíiÁienro qiie en lariEjiil 
•^jí Vv a ríe* 



\ 



340 ESTABLECIMISl^OS 

riedad de situaciones suele causar la común 
vicisitud de las pasiones é Intereses humanos. 

• . A pesar de tan señalado triunfo ^y: de t^ 
sabias y acertadas y y dichosas disposiciones / 
apenas estaba Catalina IL sentada en el Tro- 
no, que se veía rodeada de inquietudes y 
cuidados que no le permitian disfrutar su le- 
cho ; y vestida pasaba las noches. Se empe- 
zaba á susurrar un general descontento : se 
mostraban los Rusos arrepentidos de su en* 
tusiasmo , fuese beleidad por natural incons* 
Mncia^ fbese remordimiento que les causaba 
el sordo damor.del destronado Monarca. De- 
cianym;^chos que.esta Soberana , aunque do- 
tada de amables prendas , era intrusa ; quis 
con astucia sorprendió á la Nación aquella 
madrugada ;:que)a:eyeron habia el JEmpera-^ 
dor caído en demencia , y en otro accidente^ 
que le impidiese gobernar su Imperio ; que 
en el momento juzgaron que se proclamaba 
como Regente dudante la tuteladel Gran Du-, 
qti^/jpf^O no Emperatriz pi'ópietaria de una 
Carona i que no tenia elmenor derecho : que^ 
una pequeña Princesa de Alemania sin la me«* 
norgota de sangre de sus Czares , ni el menor 
llamamiento ^ no idébí^ é^/mf»x jsl Tarong de, 

•:í¡i 2 vV Ru- 



^usia'ipi «SO' ^ojüo nombre;^ ¡Otros añúáisak 

^iie.o¡ aaaicoino tutora la correspondia.Qcut 

jfodcj^^és d X^pan Duque, i era bassaurdft^c 

poc coya iazoa>aafaabia sido.^eclara)Glo ^ttík 

dcn^ qnejel Emperador láünqúe iísjipf/dpt^ 

do en su^conductai era sú legitimo Señor ^)[^ 

im Principé benigno , y de^ muy buenas eid 

tra&is ^ yi jqüe jí; pensaba en:tQmar.p]pvi4^ 

cía coó Üa/Bmperatriz eri^. muy^jus^s^ J^psi 

motivos paralstt resolución, r; . , [ ,, v; ¡^ 

Un lenguage tan libre no irritó la .(U>1^ 

ra db Jai sabida Catalina. Lsk cpntjuyo su ^q% 

polítx¿a>^dírjgida.:con suma pjrí;d.enqin^ ^{^ 

maroariel/jiugar de: la venganza p castigo y^u^ 

disimulo bi^n cauto ; una continua jyígilai^^ 

cia^- ■ --- •.'. : • : ^. ^ :; .1. 

mí^m% p»s¡4Wid€; JR,Qpsz.aí.jW«^eri^ en jfjy^ 
fSíf:le^^síJ€^meB^^^iqn qja? |b*^f9P«Rd9,cwfirí 
po>BWO;no Uegó á desvan^e^erla. Algi^nos^^ 
lps^q«^5f Pjrefijalxip (ie^^nj^didos , justos^y^ 
zelosos de l^^^^r^a I^U^ipo^ motivo en etífí 
mism<í^S9f»s<^jP^a ?lzar pl grito ; y ju?5gaú^ 
do qu5jnq;pifií|,flítaraJ la muerde de su S^t^^-^ 
rano ^ clamaban diciendo , que habian mira% 



\ 



342 £srtiaL£Cij^i£ifjips 

tae&io necesaria á sus nnúes ; pero .^c ert 
una cruel tiranía la muerte, violenta, de aquel 
UioCeBiaa^PriJicipe^tirS&iiíatjque troánáfoorosQ 
$tt&ir y ^uíe bo ipodiafi iihiilaii con iadilerenda^ 
ji4|li» pedia justicia.. Con .^staá y otr^s espe* 
cies procuraban acalorar losánimos-, conver- 
tir en compasión por el difunto el pdio pasa- 
gefo^,y4>sepi»rar!unajiueva^évoli^ioQ< Des- 
^^e^ iHé^eiiipezó á poaer los ojos éHid desgra- 
ciado Czar Ivan evicerrado desde su¿ niñez en 
Scbusselburgo ^fortaleza inexpugnable sobre 
él 'JLa^o Ladoga: eran frecuénteselos mociaev 
eií ios qui»rtele$ délas Guardias i-yt podía te^, 
rterse Una guerra civil k^úé^ itcúitas& ^oíocha; 
sangre. La sagacidad , la-maña, el espíritu 
de Catalina II. fueron templando la animó- 
sMáS^dd sib^héniígdli^^'y«<^itigtíñ^^^ ya 

baratad iíüs^l^eifé^i ^ ju^tám^áti k ¿usa-i 
ban tantos Welos y sobresaltos. iXirárón es- 
tos á:Igun tiempo^ál^^irlRcipi^^ de^su reyaádo, 
es'í^ídalníentéloS ^fíitííiétes^^^^^ -■ f :c. .: 
• ^ ' El destronado K^^tcs^iptíé^ el ftmV^ 
formé del Rey de Prbsiá ^kúdótaúriÓ i es^ 
ti'añó ¿dpricho hasta el ultimo aliento de su 
vida. Lanódiedel'T^al & conduireroiisear^ 



-Camenl» so xa. di ver al Convento de San Ale* 
:3:andjro Ncwsfcy. Aquella mañana le pusie- 
ron de cuerpo presente vestido con el unifar* 

me de Holstein , y se avisó al público pqr 

medio de un Manifiesto. £n todo fue consi- 
derado meramente Duque de Holstein» des- ^ 

tituíde de todos los honores , insignias » y de* 

techos de Soberano de las Rusias ; y como 

Príncipe eztrangero se le hizo el entierro ^\ 

2 1 por la mañana. Mostró la Emperatriz mu* 

cho sentimiento por su muerte, y la fue pre-: 

ciso sangrarse. Intentaba esta Princesa ir adon-: 

de estaba el cuerpo ^ y asistir á su funeral.^ 

£1 Senador Conde de Panln en.el mismo:r^is^ 

8 hizo presente al Senado aquel intento : ex**. 

puso que era de temer que el tierno corazón jf 

de $• M. L se sobrecogiese con exce^ , de 

que.ia j^esúlticse daño , mayof mente no ^q* 

^andode Uoirac desdé el Qiomei^tpde la mifftt^, 

te de su esposo; y que aunque él mismo jun- 

tameotie coii .el Hetmant , también Senador,^ 

liabiaorprocprodo desviarla de esta idea , no 

lo habiailippdído. cons^gwr. Cons¡dej:íid9,p{or 

<:\ Senado :itodo :1o. expuesto, y temiendo. al- 

^im daño grave en la salud de la Soberana» 

^cSQl5ri4 : P«iíTi,«n g^uaí4ad i SMplic^rla i^r 
.I,. . ' sis- 



\ 



'344 £ST<ABLECIIÍI£II70S 

6Ístiese de su intento r*;^ por & tx)ndesxreitdÍQ 
á las humildes é instantes suplicas de este 
supremo tribunal. Las piezas siguientes com< 
pletarán el conocimiento de todo el suceso. 

^' /- ' 

Nota pasada á los Ministros extrangeros 
el 7 de Julio. 

,, El Ministerio de S. M. I. no ha queri- 
91 dodexar de participar á los Señores Minis- 
,/ tros eztrangeros la novedad que han reci- 
9, bido ayer noche : es á saber, que , el antes 
„ Emperador, de resultas de las hemorroides 
^y qué padecia á menpdo, tuvd estos dias 
^> pasados un violento cólico de que murió 
„ayer." 

Manifiesto del mismo dia 7 : ^or la gra- 
cia ¿b Dios , Nos Caf aliña 11. Emperatriz 
y Soberana dé todas las Rusias , 6^^. 

„ Al dia séptimo de nuestra exaltación 
y, al Tronó de todas las Rusias , recibimos la 
,, noticia de qué Pedro líl. Emperador que 
,, fue , sé hallaba enfermo de üü violento do^ 
,/ lor cólico , causado détin accid^^té hembra' 
^, robdal que padecia de tiempo en tiempo. 
;, Por no faltar á nueKra obligad<»iileGbris- 
'^^- ,.tia- 



UITRAMAAINOS. 345 

>^ tiana».y al precepto que nos obliga á 1| 
»^ ^ooservacion de la Tidade nuestro prosU 
99 fno y mandamos luego que se le enviaso 
,^ todo lo necesario para precaver laspeligro* 
„ sas conseqüencias de este accidente, y pro-« 
„ curar su salud con la asistencia de los Mé^ 
„ dicos. Pero con grande sentimiento y aflic- 
^, cien, nuestra recíbinios la noticia ayer tar- 
>9 de , de que por permisión del Todo pode- 
„ roso habia muerto/* 

o Por tanto hemos mandado sea llevado 
,f su cuerpo al Monasterio de Newsky \ par^ 
,9 ra darle alli sepultura; y al mismo tiem- 
yy po encargamos y exhortamos á todos nues« 
,, tros fieles vasallos por nuestra palabra Im- 
,y perial y maternal , que blvifiando todos 
,9 los males pasados > hagan á su cuerpo las 
9p ultimas honras , y pidan á Dios de todo 
5, corazón por el descansa de su almaíconsí* 
9^ derando entretanto , qiie )»stá mtierce im- 
^y pensada es efedto particular dé |a jDí^iia' 
^9 Provlddicia , que I por sendas impenetra^ 
,, blis y nos prepara I igualnvente que a núes- 
,, troTronOiy á toda la Patria los caminos 
,; que solo conoce su santa voluntad. Da4^ 
i^mSon Petffshurgoiy de Julio de 1762. 
7Tur« ir. Xx En* 



34^ SSTABL£CIM1£KT0$ 

, £n el día precedente, que fue el mismo 
en que murió el depuesto Emperador^se ha- 
bían publicado los dos Manifiestos que si- 
guen : el uno sobre la referida exaltación de 
la Emperatriz ; y el otro para su coronación 
en .Moscou. 

. „ Por la gracia de Dios, Nos Catalina U. 
„ Emperatriz y Soberana de todas las Ru* 
„ sias , &c." 

„Hacemóssaber por las presentes á to- 
5, dos nuestros fieles vasallos , Eclesiásdcos , 
„ Militares y Civiles.^* 

,f Nuestra exaltación al Trono Imperial 
„ de todas las Rusias, es una prueba evi* 
,9 deujtadeaqxielia verdad , que^uando los 
„ corazones sencillos buscan el bien, los di- 
„ rige la mano de Dios. Jamas hemos tenido 
„ designio ni:deseode llegar al Imperio de} 
„ itíodp que ha: dispuesto el Todo-poderoso,, 
,i for lds:|uicios Impenetrables de su proti- 
„ dencia , ponemos en el Tronó de Rusia, 
„ nuestra amada Patria/' . ^ 

^,rDesd¿ lámtierte de nuestra: iQliy^m-. 
„gü$ta.ymu]p. amada Tia,]a Bvíp^r^nz, 
,» Isabel iPetrowná ,*db gloriiosfi tticm^ria , 



ULTmAlCARIHM. 347 

,9 todos los Ttrdaderos hijos de la patria , al 
99 presente leales vasallos nuestros » llorando 
9, la pérdida de una Madre tan tierna ^ po- 
19 nian su único consuelo en obedecer á su 
I, Sobrino » á quien habia nombrado por su 
,y sucesor,mostrando en ello á esta Soberana 
», parte del reconocimiento que la. profesan. 
,». Y aunque echaron de ver muy en breve el 
y^ poco talento del sucesor para gobernar un 
,, Imperio tan dilatado , por lo mismo espe-* 
,, raban, que él propio reconociese su insu- 
)t ¿ciencia. Entretanto acudieron á nuestro 
,f favor maternal para las cosas del Gobíer- 
fp no/* 

M Pero quando el poder absoluto cae en 
I, manos de un Monarca » que no tiene su* 
„ fidentes virtudes , ni humanidad para sa- 
. t, ber usar de él dentro de los límites justos^ ' 
99 degenera en un copioso manantial de los 
j, mas funestos males. Asi lo experimentó ín^- 
,9 mediatamente nuestra Patria. Quedó pas- 
,9 mada al verse en poder de un Soberano , 
tf que entregado ciegamente á las pasionep 
,p mas perniciosas, solo pensaba en satisfacer^ 
,9 las , sin atender al bien del Imperio que 
99, estaba á su cargo.'' 

Xz 2 I, En 



548 UTABUCIHIENTOS 

„ En d tiempo en que era Gran Duque, 

^ y heredero del Trono de Rusia ; causó con 

» fireqfieada bs mas amargas pesadumbres á 

^ sa muy Augusta Tia y Soberana » como 

K sabe toda nuestra Corte : no obstante , di- 

^ c;«>i»UKa en lo exterior conteniéndose en 

^ st pRsenctai pero mirando como un yu- 

^ go msQpoKtableel amurque aquellaSobe- 

^ xama Se p i ucesa ta por la prazimidad de la 

^ at^re * no podía divmnlar tanto » que ya 

10 ■MStrase á la Tista de todos 

¿eics rasallos la mas osada ingra- 

,« ¿ncd » que issB reces se manifestaba con 

^ mesoí^recios p er so nales, y otras con un 

^ abcrtecimienrodecLiradocontrala Nación. 

«> T ym al ia , sin reparar en nada » quiso 

^ atis soltar La rienda ¿ sus pasiones , que 

^ pQctane ccao heredero de un Imperio tan 

«c« gnade. En mu palabra^ao se reían en ^ 

%> Ib aKJ U Oits muestras de pundonor. ¿Qué 

M sucedió?^ 

^« J^eoas estuTo seguro de que se acer- 
M caba el £n de su Tia y su bienhechora , 
^ quando bono su memoria de su corazón, 
^ aun antes que e^írase j hasu llegar al ex- 
^ trtmc de no echar sino ojeadas de menos- 



> 



ÜLTRAIÍAHIKOS. 34^ 

,1 predo sobre el cuerpo quando estaba ex- 
5, puesto en el féretro : y quando la ceremo- 
,, nía ibrzosa obligaba á que se acercase » lo 
,, execotaba con ojos de la mayor alegría » 
,, descubriendo su ingratitud hasta en las pa- 
,, labras. Y aun pudiera decirse , que en nio- 
^y guna manera hubieran sido las exequias dig- 
,^ ñas de una tan grande y magnánima Sobe- 
^y rana » si el respeto tierno que la profesaba* 
,y mes arraigado en los vínculos de la sangre, 
,, y 9I afecto extremo que siempre nos tuvo, 
f^xko nos hubiera movido á cumplir con 
y, nAestra obligación/' 

,/Se imaginaba que no debía al Supremo 
,1 Ser , sino solo al acaso el poder absoluto, 
» y^ue lo tenia , no para el bien de sus va-» 
,5 salios , sino para su propia satisfacion. Y 
j, ¡untando la libertad al poder absoluto, hir 
,, xo en el Estado las mutaciones que lé sur 
,^ geria la debilidad de su talento para opri- 
„ mir al pueblo/^ 

,, Habiendo desterrado de su corazón 
,, hasta las mas cortas señales de la Religión 
„ Griega Orthodozá ( aunque se le habia 
„ instruido suficientemente en sus piinci* 
„pios) empezó luego á querer desarrai* 



1 



3$0 ESTABLECIMIENTOS 

n g^ l^ verdadera Religión , establecida ea 
,1 Rusia tiempo hace , absteniéndose de asis- 
)» tir a la Iglesia y de hacer oración ; de suer- 
,1 te I que quando algunos de sus vasallos , 
,» movidos de su conciencia y honradez , al 
9» ver su irreverencia y desprecio de los Ri- 
,9 tos de la Iglesia » ó por mejor decir, las 
,^ bufonadas con que hacia irrisión , escanda-i 
^» tizados de tales cosas , se atrevían á hacer 
i^ sobre esto alguna representación respetuo- 
,fS9,p apenas podian escaparse del enojo que 
yy se. podia temer de un Soberano capricho- 
,, so jcuyo poder no estaba sujeto á leyes 
fV algunas humanas. También pensó ea des* 
9, truir las Iglesias , y mandó con efecto que 
91 se desbaratasen algunas. Prohibió que pu- 
#, diesen tener Oratorios dentro de casa las 
,, personas que por enfermas no podian visi- 
99 tar la Iglesia 9 para cumplir con las obli- 
99 gaciones santas de la Religión. De esta ma- 
99 ñera pretendía dominar á los fieles , esfor- 
99 zandose á apagar el temor santo de Dios, 
9, que es el principio de la sabiduría 9 como 
,9 nos enseña la Sagrada Escritura : Initium 
„ sapicntiie timor Domini. De esta falta de 
9, zelo por la gloria de Dios, y del menos- 



ultramajrinos. 351 

s, precio de su ley , resultaba el desprecio de 
^, las Leyes Naturales y Civiles ; pues no tc- 
3, oiendo mas que un hijo único , que Dios 
3» nos ha dado , que es el Gran Duque Pa- 
,, blo Pctrtnvitz , quando subió al Trono» 
ji no quisó declararle por succesor , porque 
,, reservaba en su capricho una idea que tira? 
,, ba á la pérdida nuestra y la de nuestro hi- 
y> )o; queriendo destruir del todo el derecho, 
jf que su Tía le habia dado, ó que pasase á 
„ manos extrangeras la Patria contra aquella 
„ máxima del Derecho Natural de que na- 
,, dic fUidi ifansfifir á otro mas derecho que 
, , eJ fw ha recibido.^* 

„ Aunque habíamos advertido con dolor 
,1 esta intención, no creíamos que Uegaria tan 
„ al extremo Ja persecución , con que nos 
ff afligia a NoSj y a nuestro muy amado*hi' 
„ jo. Pero todas las gentes de juicio echaron 
j, de ver , que ya se manifestaban por los. 
1, efectos las ideas de acabar con Nos y nuesr 
„ tro sucesor. Los corazones piadosos y no^. 
„ bles se sobresaltaron. Animados del bien 
„ coman de la Patria, y viei^do la paciencia, 
j, conque sufríamos; estas persecuciones , nos 
3f advirtieron repetidas veces por segundas 

„ per- 



35 a ESTABLECIMIENTOS 

I, personas , que nuestra vida estaba c 
,1 ligro i queriendo movernos con esto 
,, nos encargásemos del Gobierno/* 

,y Quando ya estaba todo el Im 

^y pronto á descubrir su disgusto , no c 

,9 de irritar cada vez mas los ánimos 

if truyendo. todo lo que el mayor Moi 

9, el Padre de la Patria , nuestro muy 

,9 do Abuelo P^dra el Grande , de ion 

,, memoria » habia establecido en Rusia 

,1 había podido conseguir , sino 1 cosí 

j¡ cuidados inmensos en treinta anos de 

19 nado. Despreció las Leyes del Imperi 

,, mo también los Tribunales y negocio 

,, queriendo j)i aun oir hablar de- ellos. 

I, pezó á disipar las rentas de la Corona 

jy gastos , no solamente inútiles , sino i 

yy sos al Estado. Después de una guerra 

,y grienta, empezó otra muy excusada,- 

,y da conveniente á la Rusia. Tenia i 

jy sien á los Regimientos de Guarduñ 

,, habian servido siempre fielmente á sns 

,, tres antecesores. Hizo tales innovada 

y y que lejos de excitar el valor de sos 1 

yy soldados y siempre prontos a derramai 

,, sangre por la Fé y la Patria : solo ser 



tTLTJt AMAltlKOS. 353 

,y para desazonarlos. Mudó el gobierno del 
yy ezérdto enteramente , y dividiéndole en 
ff taoms partes » y dando alas tropas taátQs 
,y uniformes diversos , la mayor parte ridíciif 
II los, parecía les queria hacer dudar si enb 
^y realidad tenian un solo dueña ^ y exponer 
jj con esto áios^soldados que somatasen unps 
^^ á 43troa en el calor del combate ; quando 
,y otras vece^ habia contribuido mucho á la 
I, nsíon la uniformidad. Ocupado sin consi^ 
j, denicipn ni descanso en hacer mutaciones 
,, tan fwoidosa» , apartó al £n de tal forma 
,ilos cotfatones de sus vasallos de I9 ñátUr 
,y 4sídfá^ la suaüiiotí , que no habi^r n»^ 
I) 4lie en la Nación que públicamente no ha<p 
„ blasa xúsi ^e él , y aun estuviese pro|lto 
,, á qtiittfld Id'Viik. Pdro lóstoiiteiiiá la líey 
,1 de DÍ0s> q^e manda respetar al poder S^^ 
,, berana V grabada en lo intimo de los cora^ 
,1 zones de nuestros fieles Vasallos, y espér»» 
„ baa le^c^tgáse la mano do Dios miíÉioi 
^,y UbMie^on su caída ál {>liebIo opriáii^ 

9, En las circunstancias que acabamos de 
,, exponer á los ojos del público imparcial » 
„1M era fimilmcnte dificil no twer pereür^ ^ 
TOM. ir. Yy „ba- 



3 $4 ssTABLXoxxi£irros 

yy bada el alma con el Inmiaente peligro que 
yy amenazaba á la Patria , y con la persecu- 
,, don que padeciamos juntamente con nues- 
,1 tro muy amado hijo el heredero del Tro- 
f, no de Rusia, estando casi enteramente ex* 
fy cluidos de la Casa Imperial ; de suerte , 
,y que todos los que nos miraban con algún 
^'zelo^ ó por mejor decir , tenian ánimo par 
,', ra nlanif estarlo ( pues no ha habido perso» 
)9 na que no nos quisiese bien , y nos tuvie^ 
,y se inclinación) corrian riesgo de perder la 
9f vida » ó por lo . menos su fQrtuna> si nos 
„ nUtniféstaban. el respeto » que se nos debia 
y^ como á su JEmperatriz & finalmoota ü^a? 
ij ron á tal extremo los esfuerzos que bacía 
fff.p^r^ perdemos f que, s^Uerdn al público ¿ 
M y ecll4i^doQP3:ei|tonc^s la culj^a de lisis mur- 
,^ muraciones,, que aqqeUos causaban , y d^ 
Pf que sin embargó é) s<^o era causa, se des- 
,, cubrió entíeframente el desigmp de quitar- 
H no$.l» vid^]Pero habiendo ftí^Q proataojHsnT 
«I íjCiadv^Qd^ |>0i: algmiQ$ 4^: nuestros maf 
M fieles vasallos, los quales estaban detertni^ 
„ nados á librar la Patria ó perder pox eüa 
^, Ja vida ; puesta en Dios nuestra confianza, 
^ ^fljO%^xpittilivwal.|íéiigr»ic^n todaU mag- 



f • 



U£*fllAllAItIKÓ8» 355 

,, aanixnidad á que era acreedora 1$ Patria 
9, en recompensa del amor que nos ti^ne. 
99 Después de haber invocado al Altísimo, y 
,y puesta nuestra esperanza en su Divins^ Jus- 
,, ticíar, DOS resolvimos igualmente, ó á ser^ 
,, TÍr de viaima por la Patria , ó a libertarla 
„ de las turbulencias y derramamientos de 
i> sangre. ' Armada del brazo de Dios , no 
>, bíeh' hablamos declarado nuestro tonsenti- 
,r miento á ks personas que se nos:habiaa 
Pf enviado de parte de la Nación , quando 
I» gener^mente todos los brazos del Estado 
,9 se apresuraron á darnos pruebas de< su ñ- 
^^deüclad y sumisión, y nos hicieron el ju- 
„ lamento con las mayores demostraciones 
„ de júbilo/f 

yy Todavía nos quedaba en virtud de 
,, nuestra humanidad , y . especialmente de 
^nuestro afecto á nuestros fieles vasallos , 
n que cortar las resultas , que podian rece- 
^larse,$i el Emperador (que habia sido} 
„ poniendo su esperanza sin consideración en 
99 la fuerza imaginaria de sus tropas de Hols* 
n teín (por las quales se hallaba entonces en 
I, Oraniemboom , viviendo en una entera 
,1 odosidad^dttzand^^btfndonadoipl Góbieiu 
Yy a „ nof 



3 $6 SSTA9L£CIMISKT0S 

t, no y y las negociaciones mas urgentes ) 
,, quisiese dar motivo á efusión de sangre , i 
,f que estaban prontas nuestras Guardias á 
,9 exponerse y los demás Regimientos ^ por 
,, la Religión I por la Patria , por Nos, y 
„ nuestro sucesor. Poniéndonos pues al fren* 
,, te de las Guardias , del Cuerpo de Arti- 
^p Ueria , y demás tropas que se hallaban en 
^p la Corte fuimos á deshacer sus ideas ^ de 
9, que ya en parte nos hallábamos informa- 
„ dos." 

91 Pero apenas habiamosi salido de la Gu- 
,, dad 9 quando nos <^nvi6 dos cartas » ima 
„ tras otra } la primera por nuestro Vice- 
91 Canciller el Príncife de Gab'tzin,en que 
99 pedia se le permitiese volver al país de 
99 Holstein su Patria 9 y la otra por el Ma- 
99yor General Jlfi]^/ Ismailoff^ en la qual 
,9 declaraba de motu propio que renunciaba 
99 la Corona, y no deseaba reynar jamas en 
99 Rusia ; y al mismo tiempo nos suplicaba, 
9, le diexasemos partir para Holstein con Ira-, 
y^bel Waronzof 9 y con Gotdawitch.^Bstas. 
9j dos cartas llenas de adulaciones nos fueron. 
91 enviadas 4 pocas horas de, haber dado la or- 
>#d$yikdA4«6 ilQs.sMt;aicni({9inp4«Ao| ha« 



VLTKAUAMVOS. ^$7 

,1 dicho por los mismos que tenían la cornil 
9, sion para semejante atentado/' 

9, Sin embargo , le quedaba todavía el 
„ medio de armarse contra nosotros con las 
,f tropas de Hohtein , y otros algunos desta- 
,y camentos cortos » que tenia consigo. Hu* 
»9 biera también podido obligarnos a concer 
n derle varias proposiciones perjudiciales á 
19 nuestra Patria > teniendo entonces en su 
9, poder muchas personas de distinción d^ 
„ nuestra Corte de ambos sexos ; pues quaa- 
o do supo los primeros movimientos del pue- 
91 blo justamente irritado ^ las retuvo como 
II rehenes en Oraniemboom. No hubieramo$ 
II nunca dado lugar á que se perdiesen ; y 
II por libertarlas I hubiéramos tenido el doloi: 
II de ver renacer parte de los males pasados» 
II haciendo con él alguna compasión. Por 
,j esta causa nos suplicaron todas las perso- 
II ñas de distinción de nuestros fieles vasa* 
II líos I que nos asistian i le escribiésemos un 
fi papel I proponiéndole que si su intención 
1, era realmente como habia declarado en sus 
II cartas I nos diese una renuncia voluntaria 
,1 y formal del Trono de Rusia escrita de su 
II mano i para la publica tranquilidad. Le 




cGco^. ¿guieos- 

*'„ ,rf*i '"f jItí. í' ^ *^'''" 



pe 




in.TlAHAUNOS. 359 

51 De esta forma , con el favor de Dios, 
y, hemos subido al Trono de Rusia sin que 
,, se haya derramado una gota de sangre, eo 
„ que Dios solo , y nuestra amada Patria 
II nos ha asistido por sus escogidos. Adoran- 
,, do los Decretos de la Divina Providenda, 
„ aseguramos benignamente a nuestros £e^ 
,1 les vasallos, qiie invocaremos dia y noche 
,, al Todo-poderoso para que eche su benr 
„ dicion sdbre nuestro Cetro, y nos concQ- 
„ daigobernarle para mantener nuestra Re- 
„ ligion Orthodoxá , sostener y defender 
,^ nuestra- amada Patria , mantener justicia , 
„ cortar todos los males , iniquidades y vio- 
„ lencias , fortificando nuestro corazón para 
„ el bien. Y como deseamos con ansia hacer 
„ ver con los efectos quanto es nuestro deseo 
I, merecer el amor de nuestros pueblos, por 
„ cuyo bien hemos subido al Trono : prome- 
„ temos solemnemente , baxo nuestra pala- 
„ bra Imperial , que daremos tales dispos^- 
ti cióneS|,que el gobiernodel Estado se man* 
„ tenga iiempre en sii fuerza , sin que s^ga- 
„ mos de los límites señalados , de suerte , 
„ que tendrá cada Tribunal Leyes y R^gla- 
„meiitpsprí0pip6;Píramanteaer el buen or- 

„ den 



^6o SSTABLSCIMISNTOS 

,, den en todas las cosas y en todo tiempo. 
19 Con esto esperamos volver á afianzar el 
^9 Imperio, y nuestro Soberano poder , que 
,, se hallan alterados en alguna manera por 
^9 los males pasados , y animar los corazones 
,1 abatidos de los verdaderos hijos de la Pa* 
,, tria. Tampoco dudamos » que todos nues« 
'»! tros fieles vasallos, tanto por su consérva- 
la; cibui como por el bien de la Religión, 
„ guardarán inviolablemente el juramento , 
„ que ante Dios nos han hecho. Y con esto 
;, les aseguramos de nuestra benignidad Im* 
9, periaL Dado en San Petersburgo 4 6 de 
H Julio de 176a/' 

„ Nos Catalina IL por la gracia de Dios, 
'i^ Emperatriz y Soberana de todas las Ru- 
„ sias>, &c. £n nuestro breve Manifiesto de 
„ 18 de Junio dizimos las razones que nos 
„ hablan movido á subir al Trono de Ru^ 
„sia/' 

„ Todo el mundo habrá visto ya dan* 
,; mente, que los motivos unióos de S9mt'^ 
^1 jante resolución fueron el zelo de la Re- 
„ ligion verdadera , el amor á la Pktría , el 
,, deseo sincero de nuestras fieles Yasalloi de 

»« ver- 



UITUAMARIKOS. 36a 

,, yernos en el Trono , y que los libertase- 
„ mos de un peligro inminente , y de otros 
,, daños mucho ma) oresqueles amenazaban. 
9 y Al mismo tiempo condescendimos con núes- 
,y tra conciencia afligida , la qual nos dicta* 
yf ba, que si no hacíamos á tiempo.. lo que 
,y debiamos por nuestra obligación á Dios , g 
,y su Iglesia » á la Sagrada Religión , nos pe- 
,, diria cuenta de ello en su tremendo Trí- 
,9 buaal/* 

„ El Todo-poderoso , que es el Rey Su- 
,j premo de todos los Reynos de la titrra , y 
,, que los dá á quien es su agrado , ha echa« 
,j do de tal suerte su bendición sobre nues^- 
j, tra justa y saludable empresa , que hemos 
„ subido á nuestro Trono como Soberana , y 
jy hemos sacado á nuestra Patria de todos los 
,y dichos peligros, sin derramamiento algu» 
,, no de sangre/* - , 

yy También hemos tenido el gusto de ver 
y^ el afecto y alborozo , y reconocimiento con 
yy que esta obra de la Divina Provideiicia ha 
9, sido recibida de todos nuestros fieles vdsa.* 
39 Uos 9 y el zelo con quenp^ han hecho el 
,y juratnento solemne de fidelidad, de que 
y, teniamos las pruebas mas convincentes^." 
70M. ir. Zz „Pa- 



362 XSTABUCIMISNTOS 

II Para dar gracias al Altísimo por el au- 
II zilio eficaz que en esta empresa nos ha con* 
II cedido I Y para mostrar que no tenemos el 
II Imperio sino por su mano Todo-poderosa: 
f, í exemplo de nuestros ilustres predeceso- 
91 res en el Trono Imperial de Rusia 1 y se- 
o gun costumbre de los fieles Emperadores 
II Griegos I y aun de los Reyes antiguos del 
II pueblo de Israel 1 que recibian la Unción 
II del Santo Oleo al empezar su Reyno : he- 
II roos resuelto recibir sin dilación esta Un- 
II cion^agrada , y ponernos la Corona sobre 
II nuestras sienes* Lo qual hacemos ánimo de 
ii éxecütar eu el mes de Septiembre próxi- 
i, mo en nuestra Corte de Moscou : y hemos 
II mandado se haga saber en todo nuestro 
I, Imperio por medio de Manifiestos imprc- 
11 sos. En San Petersburgo á 6 de Julio de 
„ 1762/^ 

En conseqüencia de este Decreto fue un- 
gida y coronada Catalina II. el 22 de Sep- 
tiétóbré I ésW) es, 3 de Octubre, eü el Kre- 
melintOA aqudla poinpá y céremoütas^ cu- 
ya descripción formaría Sbla un volumen. En 
los primeros días de su exaltación había pro- 
curado hacer odioso el nombre Prusiano 1 por- 

V • que 



ult:ramarinos. 363 

que asi lo pedian las circunstancias del mo- 
mento : lacgo confirmó la paz con el Rey de 
Prusia i habiendo hecho retirar el exército 
con que le auxiliaba su inconsiderado Mari- 
do. Paso al mismo tiempo á las demás Poten- 
cias sus respectivas declaraciones y amistosos 
oficios , procurando reconciliarse con todas. 
Fué (^poderoso et influxode este suceso 
en los Gabinetes de Europa , que de él re- 
sultó* la pacificación generaL 

^ Acostumbrado el Chanciller Woronzof 
á la lenta marcha de los negocios tu el rey- 
nado de Isabel , no estaba en disposición de 
ayudar ¿ Catalina en él laborioso curso de 
ellos , que exígia su agitado Gobierno ; y 
entró i sn¿ederle el Conde Panin. El singu- 
lar espíritu de la Princesa Dach^icof tío era 
cómpatíblecon el político talento de la Em- 
peratriz , ni con sus particulares fines ; y no 
Í>odiaó ambas convenirse en él modo de peil^ 
sát : peto' este n^isino , que alejó del íado ^dé 
H Soberahft tan benemérita vasalla ^ supo con^ 
ciliar el desvió con la benevtílracia. Enífiír ¿ 
después de los viages y varia fortuna de esta 
c^ebre Rusa , la vemos^'ren :el dia ocupando 
el extraordinario puesto de Presideáte déla 

Zz 1 Acá- 



364 SSTAMXCIXISNTOS 

Academia de las Ciencias. Orlof , (*} joven 
:de |[aUarda presencia , pero de obscura edu- 
cadotts tuvo que formarse otra nueva segan 
conveniaá la alta fortuna que gozaba:apren- 
dio la lengua Francesa para el trato con los 
Ministros extrangeros 9 y procuró adornarse 
de aquellas prendas y conocimientos condu- 
centes para sostener su dignidad , represen- 
tar el papel que hacía en la Corte » j mane- 
jar el influxo que tenia en ella. Pasado algún 
tiempo se vio en el caso de hacer un giro por 
varios paises extrangeros , y poco después de 
su vuelta murió demente. £1 expresado Par 
nin no ocupó hasta su muerte el Ministerio: 
fue separado de él , y gozó tranquilamente 
con general estimación los últimos dos años 
de su vida. 

Xe habia sucedido el Príncipe Potémkin, 
pero no con el título de Gran Chanciller : ha 
quedado este suprimido ó suspenso , y hace 
sus funciones el Vice-Chancillér Conde de 
Osterman. Potemkin es quien actualmente 
conduce el rimon de Ips inmensos y arduos 

ner 

f (») . ^OfoadoCoiidc prJ- Príncipe. 
flctaincnU ; y después - :/ 



' Xn[.TItAHAX.IKOS/ ^6$ 

negocios del Estado , y dirige en gran parte 
s« sistema : pero como una de las principa- 
les máj^as de la perspicaz Catalina ha sido 
^empre evitar la total pi^ponderancia de un 
solo partido , procura templar hasta cierto 
punto el inflttxo que ella misma concede , no 
dexdñdodominarningtuio absolutamente, pa- 
ra obrar con mayor ^ seguridad y al vedrio : 
ahoftí por eztmplb el Conde áe Be'^boirodko 
forma^l contrapeso del poder de Potemkin. 

:. Antes y después de su coronación habian 
ñda^ torito se ha indicado, repelidos los vay^ 
iFie|ies>^iepadfecip su Tronío^ en los quí^-cór- . 
lió imiiibetite^ riesgos ^pero venciéndolos to^ 
dos su corazón varonil , y su superior talen- 
to ylogtóafirdiaf sa autoridad. Segura de é^ 
tafnxxnaró hacer brillante lar Cogité > y soltó 
la xíeoda á susgraqdtts y magai£da9 empr¿^ 
sas deMto y fnero^ de-ius dominios. 
-j Eñ me^io de sus > vastos proyectos > y 
opwf ttfli«' triunfos , ^ue b^rrabaai ila>s wsub- 
fis ó inl^presiom de los'reyeses, se aparecie^- 
t«fi2dospolíticá¿fantasmasconel fingido mlntr 
bre de Pedro IIL , uno el año de'i76S , 
otra*ieIí de 17^.3; Acostumbrqofla: la: Nadan 
Kusa á seméjantesjrerolnciones^y álaarsoaí- 

/: bras 



3$6 ESTABLECIMIENTOS 

bras de falsos Czares, facilmeiite dio crédito 
á^stos impostores, el primero distante del 
Imperio^ el secado «niaedio de siii|.Provm- 
cias. La profunda políticaidei La Soberana $u^ 
po sacar partido del primero. 

£ra este un Alban^s ^. llamado £stevan 
Piceoloíf ccoíi€Ncldo.p9r. Jfedfo ill,^iiiierá- 
•ment^por^ él Obisf^o de»M^m , Ciudad si- 
tiiíada jerAklo$ cónfiji^i^s de Palxna^ia y Albania, 
PriOvincias separads^ d^ U Servia por la cor- 
diU^rg de las faxnpsas montañas Aíonteilegri- 
.^^ , y :desipttjp§ fKjaftadP por. uaa grao. patíQ 
. .¿9^\ielpípsrc^^í tod^GpégQ£i«pálUcQ 
sublevó mañosamente, l^mcjaüte ñoyedad 
4isustó á la Puerta Otomana , puso en rece-^ 
1a ila Re|»&b£a V^enetu^ y^j^omr^^i Ja 
Cftiíe. de iKeif^tsbur^D'JiFtocuró esta .entent 
4QrfQi:^onjrVríetieaia : luisgo .envió, contra el 
impostor al;.P;cínc¿peíDQljgQrQwtky coonlgu»- 
iií^^ftt^^as y inucbo. dineUD : aquellas y és- 
tte^desc*biertia.7y ■xm(^^9^: 1*; jnipt^twa > 
sbvkrm al ipismo PaGo^lQípafa;iMi|[U:«ner U 
xcbelion áJa'cabezatle los JVfontéoegsinMi 
y '^cffusar una fuerte diversión al Turco , po^ 
tiecosd enemigo de la^Riísia ai princ^a do 
k.|(iGe]irai}Ufi}enbmceS:jsen)mpiir..r: i. t. . I 
-I No 



VT^TKAUAMVQB»^ 367 

KoJn^de esta calidad la impostura del 
segufldd fCl Cosaco Pugatschew supuesto 
Pedro III. Se apareció este fanático en oca- 
sión mas oportuna» en paises vecinos á la Ca- 
pital Mo5cóu, y coa medios mucho mas ar^ 
nesgados. Era el tiempo en que se hallaba la 
Rusia en lo mas vivo de la guerra con alter» 
nados sucesos , con mucha sangre derramada, 
con inmensos gastos. Las urgencias habian 
ocasionado providencias opresivas , y estas 
ininitos malcontentos , principalmente del 
Clero. Se formó, la sedición en Casan. Muy 
luega^ halló, e) fingido Pedro con un exér-, 
cito de doce mil hombres » que llegó presto 
á cerca de cien mil , con dinero , con victor: 
rías , con conquistas , con un crecido núme- 
ro de sequaces atraídos d&la fama de sus ha- 
zañas ;eif fin con disposiciones para una ton 
tal subversión,; Fueron atendidos sus Mani? 
fiestos/eri que acusaba á lá Emperatriz su 
tirana usurpación, su atroz asesinato del inoK 
cente Iwan III v atribuyéndola injusticiaiSt» 
vtolenoiasr; opresiones , hipocresías i, ^mbi- 
ciósosr filies ^enórines delitos : hacia muy coñh 
siderabl'es gracias, indultos y promesas :de- 
daque no solicitaba el Trono para sí, sino 
' pa- 



3^8 £5Tiait£ciiaxMTof 

para su amado, hijo' «1 .Grao Duqii^ Pablo 
Petrowítz ya en edad de mandar, y que lúe- 
go que le entregase la diadema se retiraría á 
un Convento distante de la Corte a cuidar 
de su salud y acabar en paz sus diai. Para 
borrar la fuerte impresión :que coa hot^ble 
rapidez hicieron estos Manifiestos , publicó 
otros la Emperatriz , y ofreció en ellos la ta- 
lla de cien mil rublos , y despectivos hono- 
res poi! su cabeza^ Entretanto el astutotrebel- 
de , continuando sus progresos^ consternaba á 
Moscou ^ talaba el pais , y exercian él y sus 
séquaces robos , extorsiones , y atrocidades, 
espedjEilmente cpntra la nobleza , priadpal 
apoyo de los tronos^ 

J^ mismo tiempo la campaña con el 
Turco no se mostraba favorable. £1 General 
Rómanzof habia sido rechazado repetidas ve- 
ees delante de SiHsróa , y se habia visto obli- 
gado á repasar el Danubio.; Ya se hallaba la 
Rusia extenuada y sin recursos; todo pareda 
amenazar tina inminente ruina.JDe la prospe^ 
ridad á la adversidad suele ser muy corta k 
distancia. Hasta aquí la habilidad dei Cata- 
lina ayudada de las circunstancias habían co- 
ronado de felicidades toda& sus empresas. Ya 

era 



ITLTKAHARINOS. 369 

era predso que por sí sola obrase la fortuna. 
Asi fue la decisira y dichosa batalla de 
Buzarzíck ; el terror pánico y superstición 
del Turoo ; las graves conseqüencias que la 
ventajosísima paz , firmada en el mismo campo 
de K^nartgi y en Bulgaria , el 21 de Julio 
de 1774. produxo en la suerte de los Impe- 
rio! Turco y Ruso , mudaron enteramente el 
aspecto de los negocios á favor de éste. Libre» 
Y victoriosa de tan poderoso contrario logró 
la feliz Catalina triunfar del eüemigo ínter* 
so. Ladenota deCasan^y la traición de diez 
y seis parciales del temerario Pugatschew 
que le entregaron atado de pies y manos por 
la baza expectativa del premio ofrecido, so- 
s^ó lastenjíbles inquietudes que turbaban el 
Estado i pues se fueron desvaneciendo todas 
las rebeliones con lá falca de tan audaz caudi- 
llo, Este: fue conducido preso en una jaula de 
h¡erro4;Moscoii adonde padeció su pu^o 
isiplici^ en a I de Febrero de 177$ , al que 
sp siguió el de otros varios sequaces suyos. : 
Se ]ia ido alzando esta insigne Princesa 
con el título 4^ ]^éroina ¡iel Norte., Ha vil- 
jto if$c cumpliendo la mayor j>arte de sus vas* 
tas f brillantes ideas. Dispuso colocar la Co* 
TOM. ir. Aaa ro- 



yjO SSXi^lL£ClMI£KTOS 

rona de Polonia en las. sienes de su dieate 
Poniakowsky ^el rey nante Estanislao IL. sos- 
tenerle en el Trono ^ dominar la República. 
Ha hecho dilatar los limites de sus rastos Ev» 
tados» Se llama ahora con razón Emperatriz 
de lodas las Kosias , habiendo agregado á ssx 
inipcrio la ^ue contenía la Xithua^iia ^ por 
tí lamoso traudo del desmembramientode la 
Polonia. Sus armas y negociaciones han débW 
litado ^ desmembrado , y abatido A Imperio 
Qtooianoy sobre cuyas ruinas pretende fun^ 
da^am uuero Imperio Grí^o. ía. iMUidera 
Rosa^ üo ^nocida en Jos mares jMjditerra* 
neos hasta su tiempo /ha pasado, d Mtredro, 
los ha surcado , y 1^ triunfado eti ellos. I^s 
Islas y «costas del Ñ^d*este '^e JUiü ; y dd 
Kordneste de América y qfai^thabian ya *tis^ 
to arribar sus navegantes^les Ten ahora fre- 
^flíitarkBcon repetidos- via|;eStttievos des- 
caft^imientos ,7 nuevas ad^priskldiits;' 
-^^i,,-Sú «aUSbidón de gleA^uíyksiksttmálio 
menos les límites de -su laboriosa :é infatiga- 
Ufe^pc^ftica eñ lo' interior nle^sm Pirdviácias. 
AjAroMechándb ítés p^pbff¿i6¿¿s-de siir ¿óo- 
^ist«r, y délas IntM del !u¿ldvltt'^ado uñ 
fílente impulso al üomerdp^Ha protegido las 

cien- 



ULTUAMAKTKOS. 371 

ciencias, promovido las artes, fomentado la 
industrial Ha^'fof rilado excelentes .planes de 
educación , que en gran parte han sido efec- 
tivos. Ha procurado crearen la Rusia un ter- 
cer estado como el de las Naciones cultas. 
Ha intentado formar un nuevo código ^qpe 
lleva su nombre ^intento que la debe hadér 
honor aun no habiéndose verificado sus bue*- 
ao» déseos : en fin ha trabajado en hacer flo^ 
Kcerla Nacioa Rusa. La Corte es rica-, «i 
brillante , es sabía , es civil ; pero la Nación, 
á pesarle 'tan grandes Princesas, como si* 
gniendo y mejorando el sólido sistema de Pe- 
dro, el Grande /han gobernado su Imperio i 
aun BO,estái.en la madurez^ que corresponde 
para: merecer el nombre de culta, comparada 
con Qttas Naciones^ Sin embarga de tantos 
esfaerzos , los.Rmos todavia mantienen sus 
barbas i sn tosco trage ysm grosen^ costiimi 
bre&fso atrasadofJKaleiidÁriajsits «ena»sisu» 
perstidones^iui ^éocü^adas idda$i:Q&izas 
todavia necesita la Rusia! generaciones , j 
aun siglos para poderse calificar de ^oraáeft-' 

•~ iffii uv::- * '. .«iri] 1: -.. j, :j ".'1 ;';.l/' fi:'. jh 

Aaa a CA- 



37^ XSTABUGIKIXKTOS 

CAPITULO XVL 

^ÜMZUCIQN T AMIfTAS J>E ZA MUSÍA* 



l^EC 



BCOJütiDA la Historia , y vista la á- 
tuadoB políticade la Rusia por la serie de sus 
Monarcas , entremos á examinarla por lo ^ue 
hace a su poder. Nos hará conocer éste, su 
población , sos fuerzas , su comercio , sus pro- 
* porciones ^ y estas nos indicarán los obstácu- 
los y recursos con que se halla esta nuevaPo- 
tencia Europea aparecida , al.modo de decir, 
eÁ el presente siglo» Cumjdirémos por este 
término con la promesa hecha al fin del Ca- 
pítulo VIII. Promesa que insensiblemente 
nos ha ido alejando del primer objeto ^péro 
le veco^pensa , y aun mejórala curiosa^ j útil 
instrucción deladigimion'que hacemos^ 

Káda hay ma» dificil de areriguar que d 
estado de las poblacionesyy la de Rusia ana 
está.massu|eta á error por la inmensa exten-» 
sion de su territorio , y la notable variedad 
de las Naciones que le habitan. Parece impo- 
sible que en este punto haya tanta confusión 
, ■ ^ • -:'-.'. co- 



VLTJtlMAmiKOS. 373 

como la que te «perimeau. Autores de mu- 
cho crédito « asi antiguos como modernos , se 
han dedicado á saber la población del rnun* 
do y de su» partes , de sus Imperios» de sus 
Provincias »de sus Capitales; y la mayor par- 
te han caído en errores bien crasos. La par- 
cialidad y la Tanidad han hecho exagerar los 
estados de población , dados al público por 
lor misinos; naturales ó dependientes. Los 
Gobiernos han intentado a reces de buena fé 
averiguarla , y no lo han conseguido con la 
exactitud que seprometian : en algunas par- 
tes el^temor de aumento de contribuciones» 
ü otras pjBovidendas» ha ocultado la verdad; 
en otras, la ostentación y adulación al Go* 
hiexno ha ¿buhado sus relaciones. 

Diodoro f Estrabon , y otros antiguos , 
eras de opinión que la especie humana habia 
ya;diiaiiaoído : opinión que siguen muchos 
tmfdtrm»i Y tn ciiya controversia no entra- 
mos. Isac Vosío en el cálculo que publicó en 
1685^ da quinientos millones de almas i tOf 
do- el Orbe ; repartiendo trescientos al Asia, 
ciento y setenta ál África y America^ y 
tféittta á la Europa. De estos da solo cinco 
millonesi la Francia , quando generalmente 
.'j se 



374 ESTA2LBOIMISK90S 

st h daba veinte y coma cit:i la Encyclape* 
día f según las enumeraciones hechas^, enron* 
ees j particularmente la del Autor de la De- 
cima S.eal , q:ue tenia motivo para saberlo: 
peip aun en. el mas ínfimóestadQ^ ^pobl^ 
don, que es el que da Marívvau¿á.fat Fiíaiiv 
ciá en su obra el amigo de los homhnet^ pone 
diez y siete millones; suma algo e^asa » pe- 
ro bien distante de la cortisima:qae lá cuen* 
ta Vosio. Ya queda demostrada en. ^v Ar^ 
tículo III. del Apéndice de pudtro tercer 
volumen pag. 9. que la Francia tiene poco 
masó menos veinte y cinco saillonesde al* 
mas. ¿Si estas^diferejkí^B.yestoserrores^su* 
ceden hablando de la poUacíoft de los Fran^ 
ceses y qué certeza podrá esperarse de la re* 
gulacion de otras Naciones ? " 

Hubner en sa decantada ^Géogcáfiaide 
ly^j^cae en el mismo er^ord^ caicnJacquf 
Vosio f de dar 4 la;£ucopa sqIo/ trekit&jnÉt 
llenes de habitantes» al mismo tienipo que di- 
ce no hay una legua de extensión que jdéxe 
de 4er habitada^ ó poseída. Ai vista .dé^^n 
enormes diferencias; no Ídebeiad]ninirD0S:;la 
equivocación quesea ^te puaté padecen* los 
que hablan de la potación; de Españaéileal 

en 



VITXAMAXJKOS. 37$ 

en su .aplaudida iobra intitulada Ciencia del 
Goi¿rM if impresa en París el año de J765, 
dá á España .solo ^uatro iniUones |d« almas. 
Voltaire en las qüestiones de la Ency clop&- 
dia^obra del año de 1771 » la da siete mi^ 
Uones Jiaciéndo^ jgrande esfuerzo , j citando 
iVztsxúzj ) ' .r. . ; ..i 

Jm Academia jReal de las Ciencias , qne 
acaba de establecerse en Xisboa ^ eñ el Alma* 
«(^i para^este año de 1787. pone una tabla 
de pt^ciones^yjkotre otras faltas de ezác«- 
ti^^di^hay Ja:db iseguir i Vjokaite poniendo 
Á Espida hn jnismos siete mtlloned ^ y el de 
dar 4 JMadirid trescientos mil iiabitaates » á 
SjiUbni^ Ileg;ti4»m jnuoha jdif erencia. (f) 
' fil Jíll^.^!daí{^)inde,pjid() Jbtffber itomada^ 
priptip, wshaf^ticiti^j^aiui^áiwttkt^n eqoi^ 
j^ctcadayrdybmlníuida : el.se^ndo: es menos 
dtfftDljjyi bipupáaet se^esoribe después .de :lk té- 

f b^eñor Conde de Aranda Presidente del 
Qpmi6^<n y^iauditada Acádért|ta ;aug todávia 

•»'.:;';lt t;i^ r.i{. h.'.^a ► ^^^)^'■^ • ".me- 

ca este año ik i/B^/U itecftli^4¿ «ojíi. '^^* 



376 SSTABLBCIHIBMTOS 

menos digna de excusa, pues habU deqmes ^s 

de los Discursos Políticos sobre censos ^ jm 

bUcados por el Licenciado Don Vicente Viz 

caino , que saca mas de once millones por 1; 
relaciones presentadas para quintos y uni^ 
contribución; y después de la publicación de=- 
la Industria Popular por el Señor Campoma- 
«rt f cuyas operaciones van siempre regula- 
das sobre los mismos once millones. 

Esta es la regulación mas comon y ve* 
rosimil , mientras que d Gobierno acaba de 
ffécoger y publicar. las rekdonés t^ue con 
toda veracidad , y la posible exactitud » se es- 
tán actualmente arreglando, (•} Bl Marqués 
de Maríveaux en su menciM^.o&ra dice: 
que en el tiempo de Cesar tráia^E^iafia cín- 
cuenta y dos millones do habftinrai ^própo* 
sídcm que Voltaire contradice' oto el texto 
de Bstraboaque floreda- en^ tiempo de Au« 
f>MÓ» y *^B cira^rdíce ieft-' stf jQMgrafia 
'-..' '.: . ■^' '.:íi.';\ •.. • J-:-uV) u:.\ieue 
:,At) Ea confo^üaiclt A ailMefQrtikif motmep** 
dp jpsta operación resulta. ra juzgir que de algunas 
que la poblacbn de Espa- Provincias han renido di* 
#i . i^n, el estada 4u^ ¡ffifvf^.l^tf^ffmc^ <•- 
IW^f^.fcfn^^raAcn i/?7. pff ii a in ifqpi tr * ía.4<í Ca- 
coostadc|o^4ij,8i6aJr %Úu6k. : y, . . 



' if LTit AiMí asunos: i 377 

qiie,la%^ii4 estabia mal poblada por falta 
de agua en sus Provincias internas ; pero yÍ6^ 
ta Estrabon , habla de España como país muy 
poblado : sin entrar en la ^üestion sobre es^ 
re clrdcidé número , puede decirse que Vc¡l^> 
taire y otrd5 semejantes adelantan las pfopo*; 
udonesque se les antoja , citando textos trun^ 
cadamente con falsedad ó ligereza. 

Casi la misma diversidad de cálculos y 
pareceré^ se encuentra en los cómputos dé 
un país tan ilustrado y sabio como la Italia , 
cuya mas común regulaciones de trece nú«> 
Udñes.: Basta esta muestra : no nos detenga- 
mos aiforaá ventilar las. ré^fulaciones de ca- 
da^^^ocno délos demás paises. qué componen la 
Europa^ 

'El íAbate de 5*. Pürn dá nuevecientos 
miQoíiesjde Urnas a todo el globo, repartido^t 
dcl'B)í6di>!; siguiente : á Europa i8o milto^ 
Bés9<¿ AíiA 360 ; al África 1 80 ; y lo mis- 
mo á la América. En la Historia general de 
Asia!^ Aficica, y^ América » dice su^ ^toi' 
Mi L.AuH.^n el tofmo KIII , que la^Amé^' 
rica contiHte en el dia tr^íntaíó qtiarentá mi-^ 
Dones dé Almas [ aunque Ricdoli la dá tres--' 
déñtos millones, ySu^bchS ya/ciento ^ y^ 
'TOM. ir. Bbb cien- 



378 SSTABI^CUII^TOS 

ciento j cincuenta. Vallac^, Auter Jn^I^s^ 
que trata expresamente sobre el j^ümero del 
género humano , afirma que el mundo co- 
nocido contiene mil millonea de ijiIms^tVc^ 
tdiré en la misma obra ^^da le xi^^za^de nn 
golpe de pluma cien millones , si^Mleodo en 
esta parte al expresado Abate S. 'Bum , 
aunque sin otarle* 

; Verdaderamente aturden i86nMya0te$ dis- 
paridades ^ y con desconfianza puede entrar- 
se á tratar de la población de laHusia, cu- 
yos vastos dominios comprehenden las partes 
menos conocidas y irequentadasí^isáde£u-» 
ropa como de' Aáa. JSnspecraiémaa por:te 
regulaclpoes impresas en este aibiáe VJ^* 
£1 mencionado Almanak Portugués regula 
á la JS^usia 14 ^Uones y cien iml liaíbltan- 
tes. VL Plsjofaiow acaba de puhlicir en Fe^ 
tersLnrgo unai mieva Geogra&i de I^sia , 
que trae copiosas taUasíidevlá población de 
todo el Imperio. Por estas asciende á 26, 
6i824&almas.^ sin inclnk GUfo «Nobleza, 
'Iji>pa ü M^finá ; !Píitonalb ^ly otiaos. ista* 
blectmientos^ñilas tropas iixeguhres^ adua- 
res , ó rancherías Vagabundas ; ni tampoco 
los individuos de NacÍQiits ^itradgaas; pat-- 



ULTUAKA&IKOS. 379 

tida$ que componen un considerable núme^ 
row'Se jusgas muy enceradas las tablas de 
et» Auiior^Ipeíode qualqu&r moda'es^fmiy 
ndtibl» lá diferencia <ie la antecedenteregish 
latida coit ésta. 

Voltaire » en la Historia de Pedro el 
Grande ^tonio primero^ publicado el aoó 
de 1769 f según el estado formado en J747. 
{MMT 'las tablas, de la capitación ^ y las de 
mercaderes , oficios , trabajadores » &c. que 
le habían remitido de la misma Corte » regu» 
^oftrca'dé veinte millones su población raña- 
diMídi6 lutego la to]frespondiente '4 Clero; 
>^bleza » £xército , Marina , Eztrangeros , 
Provincias conquistadas, esto es » la Livonia, 
la Estpliia , k Yngria » la Ounelia^ y. una 
parte dé la Finlandia; intluyenda tamb^ea 
la Vkrania^y lo^ Kosacos del Tanais,los 
Xalmucos^y otros Tártaros , los Samoyede^ 
1m Lapones , los Ostiajcos , y todos los pue- 
blos idólatras de la dilatada Siberia , saoa el 
total de'24 millones de habitantes. - - ' 

.' En el stapleihéíité^ ié las* Memorial bis- 
tóricaí, políticas , y militares sobre la Ru- 
M í por el Genetal de M^nsttin» edición de 
S^Ü ,^e halla ün Bstkdb d«:^pd8lKcáo« di^ 

Bbb 2 tr¡- 



380 SSTAMSUMIBKTOS 

tribuido por clases , «si de la sujeta a capita- 
ción» como de la Nobleza y todas lasjdiefiíasi 
opmpreheiídiendo igualmeste i|Liüift)mai 
&c. los^ Kbsacosy y. las Naciones bácbarts.^ 
errantes y paganas , hasu las frontgriis dé la 
China y el Japón » y el todo ¡untó compone 
la suma ie x8 millones , y cuatrocientas «il 
alm'as.' • .'.;.. ru: ■ • 

£1 ensayo sobre el comercio de Rusia 
y sus descubrimientos , impreso en Amster*^ 
dam el año de 1777 , nos dá ana idea en es- 
te particular que conviene trasladar i k le- 
tra. • . ,f Si por: una parte se <0Qsid#taA aten* 
,f tamente las revoltiCÍone$ sangrientas ; las 
,, escenas trágicas ^ue presenta la Historia 
f, de Ausia ; si /Se recuerdan las sangrientas 
'^y gknerras de los Tártaros ( las disensiones in- 
9, testinas de los Grandes Duques ; las aitro- 
^9 ees carnicerias de IvaC Wasilipwit^ II. ei 
)» vengador y verdugo á un tiempo de sus 
a, TaSí^os; la mortandad y destrozo rena- 
cí cientes .siempr(} á lajtpajcicipn de cada De- 
^, metrio^'ias destruictivas revoluciones qjxe 
^f se siguieron i las crueldades de Sophia ; 
^, las sangrientas justicias, 4e Pedro I. ¿ las 
>r ffec^lM^rexecttf;ipit$Sride : JBiren , quien » 



: VLTJtAKARINOS. 38 1 

I, visto el cálculo » ha hecho perecer dos ca^ 
,» hezasdehoaibrescada día durante todo el 
n tiempo- que ha.poseído ó dirigido el timón 
jf del despotismo ; y últimamente los estra* 
„ gos de la peste; la guerra contra el Turco; 
,9 y las atrocidades de Pugatschew : sí se con- 
^ sideran , digo , todas estas muertes , estos 
M, asesinatos , estas abominables tragedias » 
9» no se debe admirar que todo el Imperio 
,> Ruso, en el día solo contenga catorce mi- 
,» Uoaes de almas/' 

fp Es singular , prosigue » que de todos 
99 los £sudos que tenemos de la población 
II de Rusia no baya dos que concuerden jun- 
II tos I aunque tengan toda la pretensión de 
II estar arreglados exactamente después de 
II las eaumeracíones hechas en el Imperio ; 
>9 la mayor parte están opuestos relativamen- 
II te á las épocas de las revisiones que citan. 
>i Esta contrariedad inspirando naturalmente 
,1 ¿udas sobre su veracidad » nos dispensará 
II de seguirlas , y aun de resolver el térmi* 
'11 no medio de sus resultados/' 

£1 ultimo empadronamiento de 1764. 
II ha podido dar un total de 17 á 18 millo* 
>i pes de habitantes de ambos sexos compre- 

„ hen- 



3^1 ESTABLECIMIENTOS 

,y hendido todo : pero este cálculo , sin du- 
\f da exacto en esta época , no puede serlo 
^í después <fe la guerra de ;PoIoma>y 4o*Tu(- 
,i.quía ; después de lá ultima '-reirc^tíon^ j 
„ sobre todo , después de la peste/* 

Hecho el referido preámbulo » pasa este 
Anónimo á explicar sus cálculos» Dice que 
el número de los que pagan la .capitadoo qs 
de seis millones aprobándolo con el supuesto 
de que los esclavos ó siervos pertenecientes 
á los Fray les han hecho siempre la sexta parte 
de éstos contribuyentes, y no asciende anual- 
mente sino á un millón , según los últimos 
empadronamientos ; de suerte , que contan* 
do el otro sexo , viene á ser esta partida de 
doce millones ; á estos añade el Clero que 
sube á cien mi^ almas ; lá Nobleza á cin* 
cuenta y nueve mil , pues habiendo Pugats* 
chéw exterminado mil y doscientas familias 
nobles , de trece mil que habia , quedó re* 
ducida esta clase á 1 1, 800, que contando á 
razón de cinco cabezas por familia componen 
la dicha suma de^p^. El Estado Militar se 
regula en ^óoyooahombres; el de Chanci- 
Uerias , Oficinas , &c. en 30,000 ; h$ Pro- 
vioctas conquistadas en 1,100,000 ; supo* 

nien- 



siendo.que la población de Siberia no fué 
compreliendida^n lo concerniente á los escla* 
TOS de Prayles añade 25 lyooo almas : de to* 
do forma el resultado general de 14,000000. 
En esta regulación no pueda -desarme echar- 
se menos algunas xJases, y el cómputo , aun- 
que arbitrario , de los aduares errantes , y 
Naciones montaraces y paganas. 

£1 Abate S^aynal en su famosa obra , año 
de 7774^ refiriéndose al Estado formado en 
1747. regulaba i4,%2^8o habitantes la po- 
blación del Imperio JRusoi. Este mismo au* 
tor en la ultima edición de J7&it que hemos 
ido sigoficndo en gran parte j como repeladas 
veces se iia expuesto ^ ha yariadb ius caían- 
los ; y iiaciendo relación al año de 175 5* di« 
ce que «obia vdicho año i 8,965 1316. el nüt 
méroideihambres : que suponiendo igual el 
dfe WQgeres i componían la suma vde i7>93o, 
6^%é almas:: que añadiendo i|^oo>ooo. de 
las Provincias conquistadas á la ¿ueqfa subia 
tl^aumero ^de irasallosi r9iti3o,63i. sin con4 
Uac €Í Clero^ da Kobleza ,: y el £xércit02 
Luego leflexiona., que si las guerras contra 
laPrusia, la Polonia , la Turquía; si las 
epidemias;^ si las revioluciones Jún. ocasionar 
/, ' do 



3^2 ESTABLECIMIENTOS 

,y hendido todo : pero este cálculo , sin du- 
\, da exacto en esta época , nof>uede serlo 
^f después <fe la guerra de ;PoIoi]Ki/y>4e<Tu(< 
,i.quía ; después de lá ultima treirc^tíbn^ y 
„ sobre todo, después de la peste*** 

Hecho el referido preámbulo » pasa este 
Anónimo á explicar sus cálculos» Dice que 
el número de los que pagan la .capitación qs 
de seis millones aprobándolo con el supuesto 
de que los esclavos ó siervos pertenecientes 
á los Fray les han hecho siempre la sexta parte 
de éstos contribuyentes, y no asciende anual- 
mente sino á un millón , según los liltimos 
empadronamientos ; de suerte, que contan- 
do el otro sexo , viene á ser esta partida de 
doce millones ;á estos añade el Clero que 
sube á cien mi^ almas ; la Nobleza á dn* 
cuenta y nueve mil , pues habiendo Pugats- 
chew exterminado mil y doscientas familias 
nobles , de trece mil que habia , quedó re- 
ducida esta clase á i i,8oo, que contando á 
razón de cinco cabezas por familia componen 
la dicha suma de $9^. El Estado Militar se 
regula en 360^000 hombres ; el de Chancí* 
Uerias , Oficinas , &c. en 30,000 ; hs Pro- 
vioctas conquistadas en i,ix)o,ogío ; supo- 

nien- 



'. VLTAAMAlilKOS* 3S3 

slendo^'que la población de Siberia no fue 
compreliendicla^n lo concerniente á los escla* 
TOS dePrayles añade 25 lyooo almas : de to* 
do forma el resultado general de 14,00000o» 
En esta regulación no puede -dexaráe echar- 
se menos algunas xJases , y el cómputo , aun- 
que arbitrario , de los aduares errantes , y 
Naciones montaraces y paganas. 

JEl Abate Raynal en 5u famosa obra » año 
de 7774^ refiriéndose al Estado formado en 
1747. regulaba 14,892^80 habitantes la po- 
blación del Imperio JRu so. Este mismo au* 
tor en la ultima >edicion de JjSi:, que hemos 
ido sigi¿caido ^n gran parte j como xepetídas 
veces se iia expuesto , ha variado ius caían- 
los ; y liaciendo relación al año de 175 5* di« 
ce que «nbia xlicho año a 8,96593 J 6. el nu? 
méroideliQmbres : que isuponiendo igual el 
dfeffageresi componían ia ^umavde i7>93o, 
63a. almas:: que añadiendo J|^oo>ooo. de 
las Provincias xonquistadias á la Sue^a subia 
tl^aumero^de^vasallosi 19;)! 30,631. sin cont 
Ht (A Clero ^ da Kobleza ,: y el £zércitiri 
Luego leflexiona ., que si las guerras contra 
la Frusta , la Polonia , la Turquía ; si las 
epidemias ;. si las revoluciones Jun. ocasionar 
:< ' do 



3S4 SSTAfiLECIMIBNTOS 

da después dé una disminución sensible en la 
población referida , las grandes adquisiciones 
hechas recientemente deben llenar aquel va- 
cío. . ' 1 

Esta regulación es la que ma$ se acerca 
á la verdad , ó á la verosimilitud , y se con- 
forma con las memorias que triemos exami- 
nadas : arrimándonos á ella , consideramos 
que la población de los do0tmt<>9 Rusbsi debe 
regularse en veinte millones de almas poco 
mas ó menos. No sólo el número de los ba« 
hitantes hace podjsroso un ¿rande Imperio; 
son precisas otras circunstancias. Acabamos 
de ver i la Inglaterra , que inclusa la Esco- 
cia y la Irlanda « apenas cuenta nueve mi- 
llones de almas , sostener vivas y reñidas 
guerras contra otras grandes Potencias , cit« 
yo numeró de millones de habitantes ^ in^ 
con^parablemente mayor. Xa agricultura , la 
industria , las ciencias , las artes , el comer- 
cio , las^riquezas , hijas de éste y aquellas ; 
la ^itnacioii ; el amor á la Patria , la consti- 
tución del Gobierno , el vivó intetej eft stf 
conservación , el espíritu de unión, la am- 
bición de gloria » son los principios que for* 
ihan el verdadero y efectivo mentó de una 

Na- 



Kadon^ y á proporción que florecen aqup* 
lias calidades prospera su £stado. 

. Los veinte millones de habitantes dellm* 
perio Ruso^ aunque todos en Estados cantil 
guos y ocupan inmensos paises ; j una'gra^ 
parte de tan considerable población se vé en 
eÜQs sumamente esparcida y separada. Xa ac« 
tual Emperatriz en k instrucción para el pro* 
yectCK dd Código de leyes, finteada de ,s|| 
propio, puño en Moscou el ^o de Julio de 
1767 9 dice que el Imperio de Rusia tiene 
3a gradas de extensión en latitud ^ y 165 
gra^ en^ longitud. R^ucidps los grados á 
leguasy muestra su grstúdc extensión compre- 
henderse en ella incluida una parte de los ma* 
res del Nord-este,por razón de las Islas des- 
cubiertas y agregadas al dominio Ruso. 

, Por leguas comunes de Francia regula 
Raynal la extensión de la Rusia , diciendo 
es de dos mil y doscientas de Oriente á Oca- 
so » y de cerca de ochocientas de Sud á Ñor* 
te. Parece que el género humano ha ido dis* 
minuyendose en esta vasta región, pues con* 
tiene desiertos de veinte .treinta , y cincuen* 
ta leguas , sin que se encuentre una sola per- 
sona viviente , aunque algunos de estos si- 
njü. JT. Ccc tua- 



38$ XSTABLSCIMfENTOS 

tnados eo buen clima. Si después de corridas 
sus Provincias se para la reflexión en la par* 
te Oriental , se confunden los límites xle Eu- 
ropa y el ' Asia ; se ^ ignora , donde cóncluy e 
aquelk y oímpi^za esta. Desde que se pasa 
la laguna MeoHs » á todo el pais que está de 
la otra parte del monte Tauro ^ regiones in« 
iqensas que no conocieron bien los antiguos, 
le dieron el nombre yago de Scythia : le han 
convertido los inodernos en el déXartaria; 
pero dexando unos y otros incierta por es- 
tos confines la demarcación de las dos partes 
del mundo mas príacipales y pabladas («)• 
Todas las partes del Imperio Roso están 
sujetas ala inisma forma absoluta de gobier- 
no , a excepción de las Provincias conquista- 
das sobre el Mar Báltico , que conservan to- 
dos 

^) Gmelin » miembro intitulada Flora Sibiríca % 

de la Academia de las entre otras cosas notables, 

Ciencias de Petersburgo , dice que le pareció entrar 

de vuelta de sus riages de en el Asia luego que paso 

Siberia, desde el año de el Rio Jenisei en ^ue la 

(734 , hasta el de 1743 tierra muestra uflia nueva 

por cuenta y orden de faz , en todo diferente de 

aquella Corte , en el largo la parte que dexaba. 
pre&cío de su grande obra 



TJX^TRAMAJLINOS. : §87 

dos los derechos que gozaban balo el. domi- 
nio dría Süecia^ á excepción de la Ukcor 
ifási qnébaisido imán tenida eii muchos de los 
ímyos ; y k excepción de . estos ..adoareí j 
^¿eblos errantes » que no es posible sujetar 
á una regular policía. * 

Baso délas leyes arbitrarias de Gobáer^ 
oova^soltttó idve el Glero , .antes cuerpo te^ 
mible , ahora dócil >. siempre respetable ; $íf 
gue después la Nobleza que posee la ma jor 
jaat€ deJastietrás, trabajadas por sus joma- 
lerqss ubditos , enteramente dependientes del 
SeñoriLiiego hay ufaaies^tíe ;de cldse de 
hombres libres; pero tan [obscura^ ^hasta e^ 
tos tiempos moderaos ^ que la Europa igno* 
raba sn. existencia : se compone en ^:dia de 
cxtrangeros, la mayor parte Alemanes s 
de algunos Rusos qye succesiva;nente hani 
podido romper sus grillos, y cxercer las aí- 
tés y el comercio : y de un pequeño ndsfíCr 
to de labradores propietarios. En fin , la.ul^ 
tima y mas numerosa clase es lá die e^^lavos, 
queino^ebe entendctrse en toda la extiension^ 
del termino , aunque se le acerca mucho. 
Esta íhfimp y útil pajote de la Nación está 
repartida ^ntre lia Corona it el Gh^n $ ¡y la 

Ceca No- 



3SS SfTABLBCIMIEinOS 

Nobleza :1a renta de ésta no se cuenta en di- 
üera.como en otras Naciones^ sino por cabe- 
zas : se dice el Príncipe N. > tiene diez mil 
hombres ,:en lugar desdecir tiene tantos^ mü 
rublos : el esclavo» esto es , sierro ó vasallo 
sumiso al modo del derecho feudal , que pue- 
de dedicarse á exercer un oficio » se ajusta con 
so Señor para exercerle ; ¿ si el Señbr fuzga 
con aptitud á alguno de los suyos ^ le dá los 
medios y aquella libertad necesaria para ga* 
nar la vida con su industria» bazo de ciertas 
condiciones. ^^ 

No es fácil decir hasta que punto son 
desgraciados^ 6 dichosos estos hombres .- no 
conocen los atractivos de la libertad : nacen 
y S6 crian en ima constante y ciega sujeción: 
en medroi de ella ^e casan , procrean > se em- 
borrachan y Se bañan , cantan ., baylan , se 
alégrate y eelebiran á su Señor. Sea la ruda 
servidumbre en que viren , y la supersti* 
den que la acompaña ; sea estupidez natu* 
sát 6 adquirida por la constitución ;lo cierto 
es, que los Rusoí están nias acostumbrados ¿ 
obedecer á golpes, que de otra suerte ¿y en 
sus almas degradadas no hacen impresión las 
exhortaciones afeefuosos» las razones^ni el 
1 ' > buen 



ITltRAKARIHOS. 389 

buen trato y modo. Seria largo entrar á hor 
blarde StíS' costumbres , y mucho mas de las 
'^e tantas liciones bárbaras , idólatras , y 
inahometanas como componen una buena 
parte de e^tos dominios. 

No corresponden tampoco á sus vastas 
Provincias las rentas del Soberano , ni son 
f^roporci^nadas al grandor del Imperio. Es 
cierto qud en los estados donde se halla esr- 
casa la multiplicación de los hombres , no 
puede ser considerable la renta pública. Muy 
corta era , particularmente en dinero , quanr 
do subió al Trono Pedro I. ¿as memorias 
convienen todas en que apenas llegaban á 
cinco millones de rublos , que los Franceses 
regulan á razón de cinco libras. (^) La mar 
yor parte de los impuestos se pagaban en- 
tonces en los mismos frutos ó generes del 
p»s : método que aun se conserva en algu- 
nos Artículos y porque su calidad y la de los 

con- 
' (^) Esta r^ulacion C8 10 en los mismos case«poi( 
la yie^eusa por aproxi- hacer una cuenta redonda; 
macion en esta clase de pero el común valor dél 
CKritos»pero no es exác- rublo es de 18. reales j 
m : en España suele con- a8. mararedís. 
tarsc ci nlblo por peso du- 



2|90 ESTABLECIMiENTQS 

contribuyentes asi lo exige.;, por ezemploi 
el tributo de pieles. Era. suficiente «quella 
renta para la mediocridad eñ qu(e lí^liallaba 
la Monarquía, y para subvenir 4 ^u^-gasto^t 
y aun á los primeros proyectos de Pedro el 
Grande ; pues la mayor parte de sus Minis- 
jtros servían sin sueldos, y era qtjasi.Bada la 
paga de Oficiales y Spldados Rusos : pero n9 
era suficiente para salir de aqu^Ua medinniü, 
y hacerse tan considerable en Europa. La 
discreta economía de aquel Gran Príncipe, y 
«1 aumento que supo dar á sus rentas Je pro- 
porcionaron los medios de poner ea práctica 
sus gloriosas y portentosas empresas, 

A principio del Reynado de la Czarina 
Ana subian las rentas á 8,2 $0,000 rublos se- 
gun el estado que contienen las memorias del 
Duque de Liria escritas en 173 1. A fines del 
mismo Reynado ascendía á la suma de doce 
á trece millones. Y en este tiempo emptoo á 
sentirse en el Estado la falta de especie con- 
tante. Se introduzo el luxo , que absorvia 
sumas considerables : las gueirras exteriores y 
distantes, que consumian caudales inmensos. 
Otra de las principales razones de la escasea 
de numerario en Rusia es la desconfianza^ 

de- 



ULTRAMAllNOS. 39 1 

defecto domiaaáte de la Nación , que llega 
al extremo dé enterrar el dinero. Ordinaria- 
mente suelen morir estos hombres desconfia- 
dos y ayarientos sin manifestar el parage don- 
dé tienen escondido su tesoro. Se asegura que 
la Rusia encubre infinitamente mas dinero 
en enseno de la tierra , que el que circula 
en el público. Sin este sumidero seria muy 
rico el pais poblado. Hacia muchos años que 
la balanza del comercio pendia siempre a su 
favor. Son quantiosos los Artículos de pri- 
mera ó considerable necesidad que compre* 
henden sus extracciones : son muy pocos los 
que reciben : el trage y porte general del 
pueblo , y su vida interior y común hacen 
muy escasos sus consumos. Se ha ido propor- 
cionando esta suma diferencia desde que el 
luxo ha ido haciendo progresos mayores ; y 
que la Corona ha entrado en mayores empe- 
ños habiendo extendido succesivamentc sus 
relaciones en todo el universo. 

En tiempo de la Emperatriz Isabel se 
fueron presentando nuevos objetos y nuevos 
miedios , y subió la renta considerablemente. 
Eb el de la actual Catalina ascendia en 1769 
i 18 millones de rublos , y aun ha ido mas 
- r en 



39^ £STABLECIMIENtO$ 

en aumento ea el curso d« U guerra contra 
el Turco; pero para volver en parte á la paz, 
al estado en que se hallaba antes de aquellas 
turbaciones. A esta época debía el Gobierno 
á losGinoveses y Holandeses sumas bastante 
grandes , que después se han ido satisfacien- 
do. Debia á la Nación cerca de quarenta mi- 
llones de rublos en billetes de banco , para 
los que había hipotecado una gran cantidad 
de cobre , distribuida en las diferentes cazas 
del Imperio. 

CAPITULO XVIL 

WVERZAS MILITARES J>B ZA RXJTSIA. 

Jl^ adíe ignora que la Rusia no tenia cuer- 
po formal de Exérdto hasta el tiempo de Pe- 
dro I. que enteramente le creó : pero no sa- 
ben todos que antes de este Príncipe ya el 
Trono gozó de Czares que habían conocido 
la necesidad de tropas regladas. £1 Czar Mi- 
guel F^derowitz en sus últimos años , y su 
hijo Alexo^Míchaelowitz , habían renido el 
designio deponer el Exército sobre pie discír 



UlTJtAUA^INO$« 393 

pUoado^lDurantjp la guerra con lá Polonia 
fotmawñ algunos R^ímientps. de thfai^céría 
sobre^ el laocjelo de las demás tropas Euro- 
peas i,]^ se sirvieron de Oficiales exírange- 
TQS^ tíndertoM.de Alciel en 164». era Ge- 
íe d€^ Regimiento, de JBut¡;-sfcy^,^ue 5c coiu- 
ponia 4c cincuenta y dos conipañias ^ cada 
una de cien hombres. También se li^la una 
antigua lista , año de ,1648 , del primer Rje- 
gimi^ntorde Moscw<sky deque era Coronel 
eí General í!)rumondv 

Él mismo Czar Alexo hizo traducir del 
.Alemán un libro sobre el arte militar , y se 
propuso armar iin cuerpo de caballería. Pe- 
jco como era necesario contempliaic a los Stre- 
Iitzes que miraban con envidia estás nuevas 
tropas ; como los Boyardos , que tenian tan- 
ta consideración en la Corte, no querían con- 
j>ei^ir en perder sus vasallos, que según la 
costumbre ,. solo estaban obligados áseryír 
el tiempo de la campaña; y como el Clero, 
tan poderoso ea Rusia , temia la introduc- 
ción de extrangeros , y las cpn^eqpencias de 
semejantes novedades ,. se desvaneció todo 
este- nuevo plan. 

La formidable milicia de los Strelitzcs, 
TOM. ir. Ddd cu- 



3^4 r , XSTABLkcÍHI£NTOS 

¿úyo xiüíneió era de ^usurenta ittil homt>resj 
jpftísi^üio en hacfer ¿1 servició deí inismo mo- 
do , y casi coa los mismos privilegios que 
antes. Divididos en Regimientos , una parte 
servíala (Suárdia\dél.Czár\^ tas dieítias jgüar- 
necikn las plkáás ffenteras^ Cóiisistian sus ar- 
mas en un mosquete y un sable. Xa paga 
era quatro rublos al año; pero los privile* 
gios y libertades paracomercia^ les hacia sub- 
sistir. Quando llegaba el tiempo de guerra, 
los que eran ricos se eximian mediante una 
cierta suma , y ponían un hombre en su lu- 
gar. Esta milicia era la sola Infantería que 
mantenía el Monarca durünte la paz ; pero 
tenia nombrados j y coniK> dé pre vención ^uü 
cierto número de Coroneles y otros O^dales 
á quienes en tiempo de guerra se les señala- 
ba un distrito I y se les destinaba un cierto 
numeró d¿ hombres con que formaban los 
Regimientos y marchaban á campana. 

Es fácil de concebir la mala calidad de 
esta tropa nada disciplinada , mal armada , y 
peor vestida. Cada soldado llevaba el arma 
que le Venia á la mano ; la mayor parte una 
especie de hachas que llaman herdisch ; 
otros, ínazas 6 porras; y muy pocos, ar- 
mas 



I^LTRAllAjtlNOS. 395 

in^s 4^ Alego. Esto era la Infantería. 

Lg Caballería se comppi^ia de Ja nob^^^ 
^9 1^ llamada en Rusia ^ Díeti Bojarskie disr 
persa en todas Jas Provinciasdonde tenían $us 
feudos. A la abertura de la campaña cada 
Ca)ballc»rp se hallaba, á la^sa^mblea ^geApral 
CQi) qfitp. ni^erp de criados , según le cor- 
re#pfl9día respectivamente á su feudo : servia 
sjfttpaga ,y con la obligación de mantenerse 
4Ü y .s^g^e. Sus armas eran arco y flechas ^ 
im^^l^f^^^. y. la medi^^ pica o la^icillaj y al- 
gunos,fenÍ9n annas de fpegQ. Se^ej^nteCa- 
balleria solo podia servia: contra otr^s seme- 
jantes. Ademas de esta Caballería mantenía 
la,pofoiia; algiinos núles de Tártaros que se 
habían sometido al Imperio. Quando era n^* 
cesaric^ioas Caballería ^ tomaba I^ Corte á 
su sueldo un gran numero de Calmukos á 
^DJI^aes pagaba un rublo por cabeza al año, 
y iuia:ipd^2;a de pieles ^e capero. H^^jen- 
4ojie jpBestp {los Cosakos baxo I^ prpteccíon 
de la Rusia ^ aumentaron las tropas de está 
Potencia qon mas de cien mil hombres de Ca* 
bflíloria ljg5(a. . ^ ; 
. .., Llegó en fin la reforma con este siglo 
y con Pedro el Grande. F,ue su prin^ío una 

Ddd 2 Com- 



39<$ XSTABLECIMIKKTOS 

CoApañiá^ue formó este insigne Czar de 
cincuenta jóvenes ^ de los qiie> segtin costum- 
bre y se criaban con él ; la puso- el nombro de 
Pateschenu\ esto es , de diversión : declaró 
al mismo tiempo ^[ue no quería tener ningu- 
na prerogativa sobre sus coi^&eros , y em» 
pozó á se!rvir de tambor. 'Depositó su auto- 
ridad , en quanto á grados^ militares , auna* 
nos del Knes Romadamowsky , y mientras 
que éste vivió (*) fite siempre de quien st 
sirvió ^ara^ promociones personales;- bas- 
ta General y Almirantt. Por éste -termino 
obligó á queia nobleza , que tema-repug- 
naüclaá servir baxo de inferiores- suyos i se 
acostúmbrasela la subordinación y disdjdini 
militar, -' 

AumentÓ^edro poco'á poto suF Compa- 
ra : de ella formó en 1706^ dos Regimien- 
tos de Infantería ^ que declaró sus Guardias; 
del príhréro fiie Coronel. M/ dé-Bromber^. i 
y el Prínei^eXjallitzin deHéj^do.Sigtiitli* 
do estos pasbá logró establecer una excelente 
infanterío'á la Alemana , cuyo príndjial maes< 
tro entonces fue. el Mariscal OgOby/Qniso 

■ ^ po- 
(») Murió -en i/i9. • í 



VLTKAlf AJtXVOS. 397 

poner k'CabaUeria lobre el mismo pie Ale- 
mana perono teiüendo la Rusia caballos á pro^ 
pósito^ se viaobligadoa abandonar el proyec* 
to, y eontentarse con formar Regimientos de 
Dragones. 

De esta suerte dio ál Imperio un exér- 
cito¿ A su muerte se componía de dos Regí^ 
mientes de Guardias hde -cincuenta de In-^ 
fanteria^de treinta de Dragones y de algu- 
nos esquadrones de Usares ; -de - sesenta y^»e- 
te Regimientes de guarnición , y <le^eis de 
MiUcia allegando el todo á cérea <le doscien- 
tos mil Jiombres. Xa Infantería Rusa ordi- 
narkunente se divide. en dos cuerpos : en Re- 
gimientos de campaña, y ^Regimientos ^de 
guarmcion. 

'Pandado un Estado Militartan bien ar- 
reglado y tan formidable i ha visto la Rusia 
florecer en su seno grandes Generales , asi 
extrahgeros como del pais. Los Munich, los 
Keii¿ ,los.Lasci , los Lowemial yde'lovpti- 
meros ; los Galitzin , los Sokikof , lo$ Apra- 
xín , los Dolgorowsky , los Romanzof ,ios 
Schernkhcf de los segundos , se 'han4iecho 
célebres baxo las banderas de los exércirps 
Rusos , sin contar otros-nmcbos dejrecomen- 
dable mérito. En- 



398 SSTABLECIKIENTOS 

Entre las tropas ¡jrregularcs, las principa- 
les eraa las de Cosakos de la Ukraiúa. Estos 
tenían sáGefe llamado el Hetmán. £0 vir- 
tud de las convenciones hechas con ej Czart 
no estaban obligados a dar socorro ni tropas 
contra Chrístianos , sino S9lp;^ontrg infieles ; 
pero desdóla ünfidelidad del Hcttnan Mazi^ 
fa los sujetó y trató Pedro I. como á un pue- 
blo conquistado , y los hizo servir contra to- 
dos sus enemigos indistintaniente. La actual 
Emperatriz ha extinguido aquella dignidad, 
y sometido esta Provincia al pie de Coman- 
dancia general como las otras. 

Tomaremos tres épocas para conocer el 
estado progresivo de las fuerzas militares de 
la Rusia , después de su establecimientapor 
Pedro el Grande ; la primera del tiempo de 
Ana : la segunda del de Isabel : y la terce- 
ra el. actual de Catalina. £1 Gpbierno había 
desctridadOt algo el ejército desde el año de 
1725. en qu^ murió aquel Príncipe , hasta el 
de 1730. en que entró á reynar la Czarina 
Ana. 

.= :. La. tropa reglada consistía en 1731. en 
73(^800 hombres de Infantería de Campaña, 
efT'^fi^oó de Infantería de Guarnición , en 

398)000 



VLTJLAMABJHOS. 399 

390000 de Dragones de Campaña , en 4^500 
de Dragones de Outenicion ; partidas que 
forman el total de 176^100 hombres. Au- 
mentó luego el exército de suerte que á su 
fallecimiento en 1740. llegaba á 240^60 
hombres. En su tiempo logro el célebre Mu- 
nich restablecer el buen orden que se habia 
empezado á relazar , y perfeccionar la disci- 
plina hasta el alto grado que sabe toda £u- 
ropa* 

£n los primeros años idel Reynado de 
Isabel I. se notaba algún descuido enlapar- 
te mUitar, que luego se remedió : hizo tam* 
bien varios aumentos , de forma , que antes 
de la ultima guerra de Alemania Uc^aba^^i 
exérdtoá 270^791 hombres. Emprendida 
esta guerra j fueron tan considerables los au- 
mentos que se siguieron , que en el üñú de 
1761. ascendía á 3269861 , como coont'pbr 
el resumen general aqui adjunto , sin contar 
las tropas ligeras , como Co^os , Calmufcos, 
&c. que á esta saiion llegtfbtt á 118^204. 



RE- 



4O0 ZSXABLEGIMUSNTOS 

RESUMEN GETsTMRAL DE 
lasr tropas Rusas en el año de ij6 1 . 

lETna Compañía de Guardias de 

Gorps ».de ^ue la Emperatriz 

es Gapitaih ^3(^0^ 

Un Regimiento de Guardias de 

á caballo.. l^y^^* 

Tres Regimientos de Guardias 

de lofatíteria. 88624. 

Un Cuerpo de Cadetes de tierra. 

con la Compañia de 200 Co- 
raceros de Ips mismos. , „ .. Sfioo. 
Nueve Regimientos de Coraje* 

ros.. 8^757. 

Seis Regimientos de Granaderos 

á caballo. 7^506. 

Veinte y niieve Regimientos de 

Dragones de campaña. }6®279. 

Cinco Regimientos de Usares. 4981$. 

Quatro Regimientos de Grana* 

deros de Infantería. 9^192- 

Quarenta y seis Regimientos de 
Infantería de campaña, inda* 

so el aumento de las ^utsirenta 

y 



<T7LTftAliCAXl«OS» \ ^0% 

y seis Compañías de GranH- 

deros.' 1151^28; 

Veinte Regimientos de Infante- 
ría de Ukrania. 239300. 

Quatro Regimientos de Caballe- 
ría deUkrania. 4@46á, 

Quarenta y ocho Regimientos de 

Infantería de Guarnición. 6 1 ^6 r. 

Siete Regimientos de Caballería 

de Guarnición. 8^406; 

Seis batallones de Infanteria de ^ 

Guarnición. 3^6$. 

Un Esquadron de Dragones de 

Guarm'cion. . ®57S* 

Un Cuerpo de Artillería con los i . 

Regimientos de Fusileros agre- 
gados. 2o@poo. 

Un Cuerpo de Ingenieros y Mi- 
nadores. Q^Sié 

Quatro regimientos de Marina* to^boid 

Una Compañía de Cadetes de 

Mar* Qaooi 

326^861. 
Veinte y cinco Cuerpos de tro- 
pas ligeras é irregulares. : ii8Sf224i 

Total. 44S®o8^> 
i¡^M. ir. Eee Un 



JfQX ZSTAJbSCllIlHTOS 

UnRígimcnto de Infantería se compimf'M 
dos Compañías de Granaderos y y doce di 
. Fusileros , ^ue hacen tres batallúms. 



Estado ma-ün Coronel. 


• - - '• -■ ' ■ -y- 


^^' Un Teniente CoroneL 


■' > 


Un Primer Mayor. 




Dos Segundos Mayores. 




Un Auditor. 


. . ,' 


Dos Ayudantes 3c Campad i 


'• •.. • . • 


Un Quartel Maestre. 




Un Maestro^de Cartjia^s. 




Un Comisario. 




Un Capellán^; \^ ; iü'. < -J. . 


. l'j '. í t , , ,^ 


Un Cirujano Mayor. < : 


. ' n 


Dos Cirujanos Segundos. 




Ocho Obuese'sr 


^. 


Un Tambor Mayor. 




Un Preboste. • . . 


..í'; 



Una Compañía de Granaderos se sempo- 

. : ne de 

■ '' \ ■ • •• 

Ife Capitán. . ' . i. . 

Quatro Tenientes. 



Qoatro Sargentos. 

jEh>» Gafí canes de armas* 

TJn Furrier. ! 

Seis Cabos de Esqtiadra. 

Quatro Püaaos con el Tambor. 

Un Barbcroij / .: / ..» . 

DmcísiiCoi. y .T«uit(&» Qiaxiadécos. . . _ 

Una ComfañtA de Fusileros se compo- 
ne de 

Un Capitán, . : 

Tres Tenientes; 

Un Alférez. 

Dos Sargentos. , 

Un Capitán de armas. 

UnFWrrier. 

Qoatro Cabos de Esqüadra. 

Tres Pífanos con el Tambor. 

Uii Ba]i>efo. '\ 

Gieoto dücuenta y un soldados. 

Se dan ademas k cada Compañía diez y 
siete caballos^ y ocho hombres , para que 
los cuiden y conduzcan. Cada batallón tiene 
dos Cañones y dos Obuses , los quales son 

Eee a stt- 



404 ESTABLECIMIENTOS 

servidos por ocho hombres cada uno ; y tie- 
ne dos carros de municiones^ y ^cho cai- 
ballos. . ' 

Se dan i los Oficiales sus Criados , los 
quales se sacan del numero de reclutas que 
se entregan a los Cuerpos , y estos deanes 
de servir se» años a los Ofidalef asdendeiiCá 
Soldados. 

El Coronel tiene seis. 

£1 Teniente Coronel , quatro. 

Un Mayor primero tres. . '--/^ 

Vn segundo Mayor , dosi. 

Un Capitán , dos. i 

Un Oficial Subalterno , uno» 

La tercera época del Estado de iiierzas 
militares de tierra es la actual de Catalina II. 
sin incluir las tropas irregulares , cuyo nu- 
mero varia con la mas ó menos necesidad de 
su servicio ; Uegaiií á trescientos setenta y 
nueve mil y veinte y cinco hombres , como 
vá á verse por los extractos ó resúmenes ge- 
nerales, que siguen puestos á continuación. 



JR£. 



>^. 



40J 

k EJU^'JSJ^ DE 

. ¡¿uirofM y JdeaÜo di íps Planes - 

f Esitddos formados en il ¿^ 
líf 1786; 

El Exércíto se compone en el día de 
soJaiiieiite los" Cuerpos de Campaña ; 
' 1^tiés4M té^u^tüHi tüél les de Gtíar ^^ ^ 
' dittt^lM 'de ^€%arniciOA ,i los Cosakos , , : 
]r i^opas kr^gular^s^^m (ampoco el 
^ Cueij^ de ArtiUeria. En la forma si- 
guiei^te está hecha la nueva rpparti- 
' ciéá'aiíi hxét^&kú'lú &Uéy¿ diviÜD*; , 
^'Ma-^^^oshimbrá*- • "-'-'^ -■' '!•'• 

-. • :í.:- ' j^h:.; ;.I .. . ¿ _^ ' .. L • c; •;.. • . . ' 



í.* 



a.* 

7.' 

9* 



. 'rlnlanaia , y Novo- 

Uxrania. . .../.; 
Caterinoslai/vvTaurída, 
Cuban y C^ucaso, ., 
Moscou . •..,... 
Wlodomir. . • . . . .'* 
Smolenskó: . .\ . . . 
La Rusia blanca. * . . 

Oremburgo 

Siberia 



ne's. 


Hrones. 


44. 


78.: 




la. 


6. 


13. 

6. 


10. 


10. 


lo. 


ao. 



Total. 306. I 346. 
Ca- 



Cada división está mandada^ por sus res-^ 
I^ec¿v4<^9oenil^ : Wos YhM di^ 

quatro |;iaduaaofltí$ ; 1^ |)fi5rvefj?ipe Feldt — 
Mariscal , ó Marisca pcóeral ; la segunda ^ 
de General en Gefe ; la ter^^^ra jde Tepiente 

estor ^ » Aiariic^ldíi l[;;«i«f9.4 ^to^eiftifri- 
mera divisic^ii ^él Góüa ito^okiMr^' t^ la 
segunda! d^<3ond^ < Róiteao^to^ ^ lá tarefera 
el Príncipe 'Poi¿tákj¿,tod<i$t^^^ Feldr-jíía- 

risc4e>,;4; e^^g jm^ W3^' 

lado tan crecido nüflwWt/iíbiW)»^»;^»» se 
Y¿ , í causa del viage de la Emperatriz á 
Ciiersoa; y se: la ha agregado la corres jion* 




quiata^sex^a, y séptima divisif^i^.spii G^ne* 
rales ea ^jpfe^ y los de la oaava y; noqt 
son Tejientes Geneiraies* CadaComaudaiitc 
OMeril f téiie: resi^ectiTtifáéüfé íjfáxb de sus 
órdenes ibs de^jks 'Generales i^üe cortespon*^' 
den á Ig fuerza de sil diVisioj^ 



FUER- 



pVüilZ^ l^JÍÍO^S CUERPOS QUE 
X U..M EíüfrcHvf Íí Campaña. . 






f lo. RcgíjQiieiitoe de Granaderos' 
1 ooigpirQbatallp^cs^cpm- 
' jpué^to^adabatallqndequá- 
I tío Cíóinpañias? . V 1 . . . . .. ;' ^ 

1. pElejun^i^os dé Fü3Ítero8 de 

* iTquatró batallcmes , com* 
piKsto-cada batallón dé qua* 
tro Cotnpañias. .;...... 

$7, )R.tgtmittitos d«' FuáSeroá de 
' i dos-tx^altcmes., cémfnife^r 
\ te cada. ibatiiUtnt jd^ ^SKo 

* Con;ipjm.¡a$ de Fusileros y 
•uní de ÍGrrai)adero& . . < . « 

14. Kjegiim^tos compuestos de un 
rataít^n de i seisCpmpañías, 

7. CuerpÓK^de'Cazaddrés.de ÍÍj^tl- 

' 'tío xtíX^Xípúc^ \ cóniptiesto' 

cséák uiio'dé sersOmii^áñías: 

2 . Cuerpos -de Cazadores , cont« • 

pMStos de un solo batalioa. ^ 



408750- 

' 8^118. 

í 
ixp^9p28. 
149266. 



> X9996. 



iigdooi. 






LO/ J 



^ )S-íR^g¡]iúento8. de .Cpracerp^^M 

¿ .cgiqpV^tQS de 8cis,£fq}ia- 

j <^<^^cs lc^^r, ^P¿ -^^ y. .v,^ 

ip.jj^egiifuentqé de C^apmdros , 

.coa)puesto3 de qjcis Esqua- 

^ drones cada uno. ...«,... 

ia.'Re¿linIéní88^ de ' ITragones -, 

'* ¡ > compuestos de diez Esqua • 

drones cada uno, 



^'i 



17^ Kegimientbl '<fi^c;d>a^qs |iee<>^. 

• ros , conipii^os d< ^ ck- ' 

quadrcífies'cada.iino 



Total de esta Infantería, a ijSooi. 
Total de estaCaballeria. 618819. 

2748821. 



59^35- 



218014. 



20. 

168750. 
6i8Íip. 



mcluios m #/ Exírcito UaméuL 
de Campaña^ 

X. Coinj^iá de ,ly Guardia del 
:^. Coórpó /dé q|ue esCa|píhán 
*" |i3in£¡ü:átri? iifiísma,^ Cía- . 

fitan Teniente el Pruipipe 
bteoikio. ; \ 

4 j«R«^m¡entosdeGuard¡a&deIa- 
Antena» Pttébrasemky, Is-.rj . 
ihaetoipdif .y Síaaoiitímty -^ 
dé-ode eiOcffooeMa EniM- 

íató.=i'=- ., ; .•.-. v^T 

T. Rttlitdento de Guardias de i 

. Caballo , de.qae e$ Gmoel 

li Emperatriz. •••••.• 

I. E$4í;uúlr<M)4eGuÍ9ifd¡astJ^r!e^ 

, >• Esqaadfpa de Guardias Cojia- 

I* '* * 

I. Cuerpo de. Cadetes de tierra. . 

84. Batallones de Guarnición , á ra- 

■ zon de 772 hombres cada 

pnÓ« • •' • • •- • 9'- 4 • •''• 'b'"i-i^ 

.^ Artilléna*. 4 . . . . . j . \»-. 

'^ Coiátceft-y tropas irregulara;dl$ 

idal^lÜí númert^ 

fixo 9 y se toman las que se 

Heoc^tan según las ocasiones. 



í^j;¡áf¿:::-:í'^ 



379®5^^ 



14 



.£-0..; • •;•.:"..- -' .1 :> .' á.- "^ 



f 



UITBAMARINOS. 469 

Para todos los negocios de la guerra ha; 
un Colegio , nombre que en Rusia dan or- 
dinariamente á los Consejos , como el de 
Congregaciones a los de Roma , compues- 
to de un Presidente , un Vice Presidente , 
muchos miembros de diferentes grados i y un 
gnm níunero de Subalternos. Este Colegio 6 
Consejo reside en San Petersburgo , y hay es- 
tablecido en Moscou una Comisión que di- 
rige las divisiones mas distantes. La plaza de 
Presidente está vacante-desde la demisión del 
Feldt-Maxiscal Conde de Czernichew. £1 
Príncipe Potemkin como Vice-Presidente 
exerce las funciones de aquel , y junta en su 
persona todo el poder de este importante ra- 
mo. Se exceptúan las Guardias y la Artillo- 
ria: aquellas dependen inmediatamente de 
la Soberana , y esta.de su Comandante Ge- 
neral, . 
Sin pararnos al por menor del Gobier- 
no 9 y Administración militar , ni a los abu- 
sos que se notan en ésta , apuntaremos alga* 
ñas particularidades que indiquen sus cara<;* 
teres y diferencias respecto a otros paises. 
Todas las obras que exigen economía en un 
Regimiento ó cuerpo las hace el soldado 
TOM. ir. Fff mis- 



410 £STABL£CIMI£NTOS 

mismo f como las de oficios de Panadero , 
Sastre , Zapatero , Herrador , Carpintero , 
9cc. Cada Regimiento tiene su depósito , que 
en campaña queda á la retaguardia baxo de 
una competente escolta , precisa para la se- 
guridad ; pero que causa una considerable 
disminución de combatientes efectivos ; ma- 
yormente siendo uno de los grandes abusos 
el de tener incompletos los cuerpos. 

Los reclutas son en parte una especie de 
impuesto ó tributo que el Señor paga al Mo- 
narca según el tiempo de paz ó de guerra 9 re- 
lativamente á la necesidad que ocurre de re- 
forzar el Exercito. En el curso ordinario se to- 
ma de 500 hombres uno , comprehendidos los 
habitantes de las tierras de la Corona. Sirve 
de regla el catastro de la capitación que se 
renueva cada quince años, y en el que todo 
varón desde quatro años á sesenta está matri- 
culado y daseado. Se estrecha el numero en 
los casos urgentes : en el de la ultima guerra 
contra el Turco la Eniperatriz tomó una vez 
un hombre de ciento y cincuenta^ y aun uno 
sobre ciento. En la colección de reclutas se 
hacen crueles vexaciones , especialmente en 
las regiones distantes, y los conducen con in- 

creí- 



/ 



ULTRAMARINOS. 4H 

creíble inhumanidad ; pues ordioariamente \ 

los Oficiales subalternos encargados de esta 
comisión son gente brutal , interesada y du- 
ra; y este artículo es uno de aquellos en que 
se han introducido muy deplorables y per- 
niciosos abusos para el Imperio y para el 
Exército» 

Como de la capitación salen los reclu*^ 
tas, igualmente se echa mano del casado que 
del soltero. El paisano Ruso por lo general 
se casa de edad mas temprana que en otros 
países. Los hijos que le nacen antes de ser 
soldado quedan esclavos de su Señor; pero él, 
su muger, y los que nacen después de agre* 
gado á las banderas pasan al dominio de la 
Corona. La EmperatHz ha establecido para 
estos una escuela en cada Regimiento donde 
aprenden á leer y escribir ; se les reputa co- 
mo soldados á una cierta edad ; se les dá una 
especie de crianza adequada á su estado ; se 
les hace Pífanos , Tambores , ó Escribientes 
á ios mas aptos , de los infinitos que compo- 
nen las Chancillerias ü Oficinas militares. 

La constitución física del soldado Ruso, 
ju modo duro de vivir , las supersticiones de 
que abunda en la religión que tiene , la escla- 

FfFa. vi- 



4 la SSTABLSCnCIEKTOS 

virtud ¿ que está acostumbrado desde sur in- 
fancia, la severa disciplina en que luego en- 
tra , le hacen robusto, sobrio , humilde, su- 
frido , y muy asido á su pais : estas circuns* 
tancias , la de haElar un idioma que no en* 
tienden las otras Naciones , y la de profesar 
una religión que no se conoce, ó muy poco, 
fuera de sus límites , le aseguran también 
mas sujeto á sus banderas. Calidades todas 
que han hecho tan respetable y temible el 
soldado Ruso : pero ya estas se van desva- 
neciendo , y conserva las malas de embria- 
guez y propensión al hurto que ha tenido 
siempre. Las guerras forasteras le han ense* 
Sado que puede vivirse en otros países aun 
mejor que en su pais taatal ; le han hecho de- 
sapariecer poco á poco las preocupaciones ó 
los principios que tenazmente le dominaban; 
el nuevo trato le ha abierto las ideas de com- 
paración ; empieza i razonar , á censurar las 
órdenes de sus superiores, y á perder aque- 
lla ciega obediencia con que obraba maqui- 
nalmente : en fin la deserción ha comenzado 
4 manifestarse. 

£n general no ha tenido nunca grande 
reputación el mero Oficial Ruso. La peque- 
ña 



f 



. 1II.TJL AM AJIIKOS. 413 

^á AoUbn 9 destituida por lo común de mo- 

^aies jrdbrtos cofiocimientos que debían cor- 

'^espoodwásu estado I entra al servicio cop 

9olo d fin de obtener un rango y el derecho 

<]e tener coche u otro privilegio semejante. 

Xogradas sosmirasy se retira a su Provincia, 

i^ jtfocQfa tokcarse en algún empleo civil. ; 

1a Gaballeria está sobxe un pie de 1 epu* 
^aeioir muy inferior , y menos bien opinada 
^uc la Infantería. Se prefiere para sus reclu- 
tas 1m hahíbiotes de la pequeña Kqsia y de 
BtelgomL Los abusos aun son todavía ma- 
.yores que los de la Infantería. Sin detener- 
nos á menudas relaciones , diremos solamen- 
te i que. no pasa pojr bueno j y es de poca 
-talla encabillo Ruso. £n quanto alcab&Uero 
es bien sabido que en¿eneral el Ruso , á ex- 
cepción de los Ukranios j son poco inclinados 
y poco aptos parala equitación. 

De todos los ramos de la profesión Mi- 
litar lá Axtilleria es sin disppta , el que esté 
^n mas alto grado de perfección. £1 único 
á que los Rusos se aplican , mostrando mas 
genio 9 y mayor aptitud para este genero de 
servicio que para qualquíer otro. 

ho contrarío se experimenta en la profe- 
sión 



4T4 XSTABLECIMIEKTOS 

síOh y estudio de Ingenieros. Apenas podrjff^^ 
Mcontrarse algún Oficial de la Nación i 4111 ■ n 
de hacer un nivelamento exacto. Los Imtnoss^ssi 

Ingenieros que posee el Imperio son extran- 

geros todos. 

De estas dos profestones fue el primer ^"^ 
instituidor en tiempo de Pedro ei Grande uu -* 
Utotíle Escocés, llamado iSriinr. Su- Abuelo 
hatña entrado al servicio después del trágico 
£n del Rey de Inglaterra Carlos I. , quando 
|K>r. esta causa mía Colonia de dos á. tres mil 
Escoceses pasó á Rusia , donde Aieron tan 
benignamente recibidos por el Czar Alexo , 
^ue habiéndoles señalado en Moscou un si- 
tio 9 formaron la part« conocida en esta gran 
Ciudad con el nombre de Inostranaga S¿o- 
hoda » esto es , el barría extrangero. 

La Artilleria se habia conocido en Ru- 
sia desde el tiempo de Ivan Wasíolowitz 
IL , pero sin saber serrirse de ella. Las pie- 
zas eran de un tamaño desmedido ^ y de muy 
poco ó ningún uso. Llegó el reynado de Pe- 
dro j época de los grandes establecimientos. 
£1 expresado Bruce hizo los primeros regla- 
mentos, que se han perfeccionado ; de modo 
^ue puede asegurarse que la Artillería Rusa 

se 



VLTIAIC AXIKOS. 4 1 ¡ 

^ halla hoy en tan buen orden, tan bien ser- 
riela 9 y en tan floreciente estado , que ape- 
las tendrá igual en Europa > y seguramente 
10 habrá ninguna que la exceda. £s inmen- 
o el número de cañones que tiene el Inpe* 
io. En 1714. contaba ya trece mil piezas de 
artillería : después se ha aumentado consi- 
lerablemente sin dexar de fundirse en seis 
liitintos parages , Moscou , Fetersburgo, 
ñTorowitz 9 Olonitz , Sisterbeck , y Cathe» 
inemburgó* 

El Cuerpo de Artillería de campaña 
s Ai^ doce mil y quinientos hombres , sin 
oñtar Oficiales. Generales , dividido en cin- 
o Ejegimientos de á dos mil y quinientos^ 
ompuesto cada uno de diez Compañías : csh 
a una de estas con diez cañones de diver* 
Qscalibreí, desde seis hasta veinte y qua- 
ro :.para cuyo servicio en campaña está 
estillado el Cuerpo llamado de Furstadt , 
el que no hay numero fixo de hombres ni 
e caballos. Es mas numeroso el Cuerpo que 
aman de ÁrtiUexia de<7uarBÍciony pues par 
i de diez y seis mil hombres. Se compone 
t mayor parte de este Cuerpo de Artilleros^ 
te f despues.de un largo servicio , van des* 

ti- 



^l6 ZSTABISGIHIXNTOS 

tJDados á las guarniciones de Plaza ; y c^^ 
todos son casados. Quando sus hijos están ^^ 
estado de. servir , se les aplica á la Artillería 
de campaña , y ésta los saca quando los n^ ^ 
'^ita. Pa^ti también á la Artilleria de Guar^ 
taidon los reclutas sobrantes , y permanecer^ 
^asta que son necesarios ; que » entonces yes 
«diestrados, W toma para sí la Artílleria d^^ 
campaña. - 

*' Se sigue el misma método en los Regi^ — 
mientos de Infanteria de campaña lespectc^ 
i los ochenta y quatro batallones de Guar^ — 
aicion. Estableció Pedro I. esta tropa destiaa^ — 
4a i guarnecer las Plazas y Fuertes , hadcn^^ 
4ola al mismo tiempo servir db jsiloiy retir(^ 
il Oficial , y de escuela al Soldado. De es- 
ta tropa se sacan muchos rpclntas disciplina^ 
dos.para los Regimientos mismos, que. sue* 
ita haberlas remitido de ^us sobrantes; y í 
esta tropa se envian todos los InVdidoi qoe 
sé retiran del fikéreito. 
' • Las trocas irregulares son un enxambre 
enorme : eft tiempo de paz-nó cuestan nada 
á la Corona : en el de guerra su pag|a es cor- 
ta , pero'varía según la diferencia de nació- 
nés y convenios. Se r^^ula eatreiqoBtos mil 

hom- 



hombffis el^ oúiñdro i}Ue piiedd pcoerie en 
campofiiísd toma la necesaria, y se divi- 
de ea Regimientos de quinientos hombres. 
Esta tropa y que es toda montada , puede 
ser de buea servicio contra Turcas y Tárta- 
ros ; pero mas que de utilidad sirve de «m^ 
barazo^y de causar escasez quando tiene que 
obrar el Exércitó en paises cultivados y ci- 
viles, i ... 

Aunque ya se ha habladb^e los grados 
militares, conviene reunir aqui mas particu- 
larmente las especies que corresponden á es- 
te ramo. £1 sistema que en él estableció Pe- 
dro el Grande^ se halla todayia en vigor. El 
mas alto Feldt-Mariscal de los E^cércitos de 
Rima, ha sido Soldado , Cabo de Esqua- 
dra , y Sargento. Pero como para personas 
dé* {nruher orden, poderosos, y de distingui- 
dos, enlaces , sería ya cotoo indecente jel ^- 
sar poír estos ín£mos grados ;.tendrian im ro- 
ce perjudicial ; y perderían un tiempo que 
necesitan para propordonarse al mando : pro« 
, gresíva y prácticamente se iian ido arreglan- 
. do los medios que.. les abrevien su carrera; 
pues no hay duda que los hombresde cier- 
. tas clases en todo pais civil nacen para man* 

^'. . TOM. IV. Ggg dW 



^ 



418 ZSTABLIGIIÍIBNTOS 

«dar á otros i y que rara vez se ha visto ua 
héroe. ó gran Capitán nacido de la baxa pie — 
be. Los primeros grados los pasan las gentes 
firincip^es en la cuna y la infancia; y ciertos^ 
estildls y epiqueya moderan los rigores de hu 
ley. Esta fue hien imaginada, en la ocasión 
que se hizo ; ya no es conducente. Por va- 
nas razones ha parecido al Soberano no ha-p 
cerla alterar ó derogar ; pero sí , mitigarla en 
£avor de aquellas perisonias en quienes deben 
recaer semejantes diferencias ó distinciones. 
Seria prolixldad hacer la nomenclatura 
de todos los .grados ; basta decir » que en el 
idt Mayor hay lona división de primero y 
segundo ; y que desde Brigadier inclusive 
•hasta Feldt-Aíariscal hay cinco graduaciones 
ó clases. Toda la idea de Pedro I. era mode- 
lar el Fstado civil sobre el militar*. Estable- 
-09 ¿como yi queda dicho en otra parte , la 
correspondencia del rango de todos los em- 
pleos con los grados del Exército. Ordinaria- 
mente ^qualquier establecimiento singular 
está muy sujeto á rekxadon ,^incon venientes, 
^y abusos' { la observancia de este sistema ha 
-^degenerado , en' ocasiones , en ridiculez ó ex- 
travagancia. En tiempo de su hija Isabel I. 
^ • ' í . ' . los 



( 



VtTltAKAItlNOS. 419 

los Lacayos tenían el rango de Capitanes ( 
el Cochero mayor de su persona tenia elí de 
Coronel ; la Gobernadora ó Aya de las jó«» 
venes nobles de su Cámara también tenia 
el de Coronel ; y el mismo grado la que ha- 
cia cuidar , como especie de Intendente > las 
vacas Holandesas que aquella Soberana gus- 
ta de maifténef. 'Kq^e notísin en eljpresente 
Gobierno tan extraños abusos. 

Desde él año de 1775 se conoce el gra- 
do ó rango de las personas por el numero de 
caballos de su respectivo carruage. Los^qu^ 
üaüthañ baiíos Oficiales solo pueden llevaV na 
caballo á un Trineo ó Calesa. Los Oficiales, 
hasta Capitán inclusive , pueden llevar dos al 
camiage'qué usen t -desde Mí yor á CorxNie) 
qiíatrd: desde Brigadier h^KtaTenáien te Ge^ 
aeral seis :'y la^ dos pi^iftieraá daseide Feldt-^ 
Mariscal' y Generales en Gefe , ademas de 
los seis caballosdeben llevar dos^cnadosmonT 
tááéSJ^ue 1^ prercédun.Dá y pbga la*Goi-ona 
á cada Fddt-Mar£sail:24 fD'pñshitkks , esta 
es f reclutas destinadosiá criados , que al ca« 
htyée seis años de aquel seivicio , ó en cascf 
de^tif geñté n^ceskkd p^ariá i hcOTporarse eii 
\bi Regiiatefli(i«; >'fi&e^^n6lMrd^^^Sihito^ 
Ggg 2 yen- 



4^0 ESTABLECIMIENTOS 

yendo según los grados hasta el de Coronel, 
y desde Coronel hasta el ultimo Oficial, co- 
nao queda dicho en el primer xesumeo^ Para 
abultar la fuerza del Exército incluyen los 
Rusos todos estos criados en los estados de 
los Regimientps- 

v\cAPÍxÜL<) xyiii. r 

MARINA J> JE ZA RUSIA. 



Be 



^os épo¿as flof^ientes ha tenido la Ma- 
rina Rusa en.que ha hecho papel enEurepa« 
La primerjl ^n.sp i{ii§ipo nacimiento ; la se- 
giifidadn ^i^mpo^d^la Binper^trís^/eyna^e. 
£áios capitúlos difez y once destinados a Jf| 
memoria de sú fundador P^dro el Grande, 
se ha. hecho, bastante mención de sus princi* 
pios y progresoís.T , . ^ j 

■ (.-j £& verdaderamente ádmif able' su r &n4ai 
don., Muy habido es el casíialtaiDtivo qiie dio 
ocasión á ella ; pcro: por su singularidad no 
puede xnenpft dé refetirse.Veacido elmiedoa) 
?gua acMtwnbribaiPijdrp: hk A. IsmaUftW^, 
ca^:dfti€^fl^p<><»fqind^M0s.Q^ifc>dppdcs^ M: 



VLTIAMARIKOS. 42 1 

fidba en sos bellos estanques. Paseándose un 
diz 9 alcanzó á ver en un cobertizo una vieja 
y maltratada Chalupa , cuya construcción le 
díó golpe hallaadola muy diferente de los 
toscos barcos que navegaban por los rios cau« 
dalosos y grandes lagos del pais. Se informó 
de que la había construido un Holandés en 
tiempo de su Abuelo el Czar Miguel Mi^ 
chaelowitz para pasearsfe en aquellos estan- 
ques y y encargó inmediatamente á su favo- 
rito Lffart que buscase quien la compusiese. 
Después de vivas diligencias y bastante tiem* 
pa se fBncontró á un Holandés que la puso en 
estado de servir. £1 mismo Czar se embarca- 
ba en ella , la experimentaba , admiraba sus 
mamobras , y quedaba absorto de verla na- 
vegar con vela y á todos vientos. Con esta 
praeba mandó hacer otros bastimentos ma- 
yores ^ de que se sirvió en el lago de Peries- 
law, A estos ensayos » que tanto le encanta- 
boti 9 y que lisonjeaban su pasión y fantasía, 
se siguió. el viagerde Archapgel, y demás 
¿sera de sus dominios, como queda referido 
cu los citadps capítulos* 
- Merece anticipar la relación del honor 
qpe se. hizqt spos. ?4esf UC^i al: origen dfi l»>Mar 

ji- 



422 ESTABLECIMIENTOS 

riña Rusa. Concluida la paz con la Suecii 
en 172 1 , Pedro mandó cubrir esta Chalupa 
de cobre dorado , y trasportarla de Moscou 
á Petersburgo. Señalado el dia la hizo botar 
al agua con ostentosas solemnidades , y sal- 
va general de todos los Navios grandes y chi' 
COS. Pocos dias después pasó el Czar embar- 
cado en ella á Cronstadt , en cuya rada esta- 
ba surta toda la flota. £1 Almirante Gene- 
ral llevaba el timón : remaban dos Almiran* 
tes , y dos Vice-Almirantes ; y en el mástil 
pendía el Estandarte ó bandera del £stadoy 
que es amarillo , con las armas del Imperio, 
el Águila Negra , y los quatro mares , 
el mar Blanco , el mar Caspio , el mar Ne- 
gro y y el mar Báltico. Seguian a esta pre- 
ciosa Chalupa doscientos y cincuenta Yack"* 
tes 9 y otros pequeños bastimentos. Luego 
que llegó á vista de la Armada , ésta la sa- 
ludó con todos sus cañones , y lo mismo hi^ 
cieron los fuerte^ de Cronstadt y Cronslot. 
Se repitió la salva quando entró en los ran- 
gos de la Armada ó flota , y tercera ves 
quando echó el ancla. A las tres salvas cor- 
respondió la Chalupa con tres cañonazos de 
sus pequeños cañones de plata ^á lo que se 

si- 



laTULMARINOS. 323 

siguieron todos los de su comitiva xnaritima. 
Estas mismas ceremonias se observaron á la 
vuelta á Petersburgo , donde se guarda muy 
conservada como un precioso monumento del 
establecimiento de la Marina. 

De vuelta á Moscou del primer viage de 
Holanda é Inglaterra emprendió Pedro hacer 
otro por el Rio Don , acompañado de Oficía- 
les de Marina , Marineros , constructores , y 
demás gente necesaria , que habia engancha- 
do para su Marina ; y estableció un Astille- 
ro en Woronnitz. Fabricó , y obligó á las per- 
sonas ricas á que fabricasen toda suerte de 
buqués : de forma que en poco tiempo vio 
sus ríos 9 sus lagos , sus mares , cubiertos de 
Navios. A esta disposición se siguieron otras 
medidas con que dio consistencia á su proyec- 
tada Marina. Como el Don ó Tañáis no es 
bastante profimdo en su desembocadura para 
pasar un Navio con su carga » estableció en 
las inmediaciones sobre el Mar Zabache (la- 
guna Meotis) en un párage llamado Tagan- 
rok, un excelente puerto que nombró Troü* 
za 9 donde los Navios, después de haber pa- 
sado á la ligera , se armaban completamen- 
te., estaban con toda segundad , y salían sin 
embarazo. La 



4^4 SSTABI.SCIUIBNTOS 

La guerra contra la Suecia , que obli^^ 
á Pedro á distraer sus miras hacia otro ladc^> 
interrumpió el establecimiento de su flota e-^ 
el mar Negro ó Ponto Euxíno. Sin embarg^^ 
no dexó de trabajar y de hacer , por lo m^^^ 
nos , un viage al año a Woronnitz su princi— " 
pal Astillero. La desgraciad!^ campaña de ^^ 
Pruth (año de 171 1 ) rompió enteraoieot^^ 
los designios que tenia de señalarse á la ca= — =• 
beza de su armada contra el Turco; pue^^ 
per el tratado hecho entonces con la Puerta » 
se vio obligado á demoler el Puerto de Troirtrr- 
'•za , y A ceder Azoph. 

• Después de este contratiempo resolvió c 1 
Gzar transportar toda su Marina á Petersbur — =^- 
go , donde ya desde el año de 1704. habicr"g 

empezado á establecer un Áistillero. Al prin 

'dpio de esta empresa balló-Pedro grandisi-^ — 
-mas dificultades, que solo podo superar si^* 

constancia. £1 Newa en mochos parages tie 

ne.. mtiy pckra profundidad , de modo , quc^ 
<M!ítiii] idos los Navios y «spreciso hacerlo^ 
^paMítir á Cronstadt sinarbpladura oi cañonea 
para armarlo^. Peterd>argOy fundación d^ 
Pedro en la Yngria » como ya se ha dicho , 
está situado sobre el rio Newa á su desem- 
* bo-^ 



UI.tr AMARIKOS. 425 

bocaduraen el Golfo de Finlandia , que ha- 
ce parte del Mar Báltico. Cronstadt ^ siete 
leguas distante , viene á ser en cierto modo 
su verdadero puerto. £s una Isleta , llama- 
da antes Retusarii , a la que los Rusos die- 
ron el nombre de Kotlino Ostrow , que sig- 
nifica Isla del Caldero , por tener asi su for- 
ma. En esta es donde formó Pedro su prin- 
cipal establecimiento marítimo con el nombre 
de Cronstadt; y en el mar delante del puer- 
to sobre una roca hizo construir un fuerte 
con él de Cronslot. 

No era Cronstadt un puerto que tuviese 
las calidades necesarias para una grande Ma- 
rina. Está sujeto á grandes inconvenientes ; 
no es bastante ancho ni seguróla causa de las 
rocas y bancos de arena , que baxo de agua 
le rodean , de suerte , que los Navios no 
pueden salir sino con el viento de Est. Los 
yelos le hacen impracticable los seis meses 
del" año. £1 agua no es enteramente salada , 
y hace podrir los Navios :á estos inconve- 
nientes se junta la dificultad de que en las 
Provincias inmediatas no se halla buena ma- 
dera de construcción , y es preciso hacerla 
traer de muy lejos. 

TOM. lY. Hhh En 



4^6 ESTABLECIMIENTOS 

En conseqüencia de estos obstáculos , i 
pesar de ua Almirantazgo , sabía y magnifica- 
mente establecido , y de haber apurado lo^ 
mas exquisitos medios, hizo al principio muy' 
pocos progresos la Marina. En 1714. aux^ 
consistía toda la Armada en solo quatro Na^ 
vios construidos en Archangel , y alguna^ 
otros comprados en Inglaterra y Holanda^ 
Con el fin de salvar tantas dificultades , deter- — - 
minó el infatigable Czar buscar sobre la^ 
mismas costas otro parage mas conveniente^ 
para un puerto. Roger-Wíck en Estonia , ^ 

siete leguas de Revel hacia Pernau, le pare^ 

ció aproposito. Las orillas forman un puer — 
to en que caben cómodamente mas de cien»- 
Navios; el agua es mas salada que enCrons— 
tad ; la salida es mas fácil ; y para el ancora- 
ge es excelente el fondo : pero falta que es- 
trechar la boca , y ponerla al abrigo de tem- 
pestades y enemigos. Se lisonjeaba el Czar re- 
mediar fácilmente estos defectos. No tuvieron 
buen éxito los esfuerzos y gastos que hizo; 
y después de arruinados los bosques de Livo- 
iiiá y E^ítoniaiqueéó abandóliado el proyec- 
tó; En el R^ynado de Isabel volvió á pensar- 
se en él ; y en este no se ha perdido de vis- 
^t la idea. Siem- 



YTLTBAMAJtlKOS. 427 

Siempre apasionado Pedro I. por su AiW 
rioa empezó otio proyecto , cuyas ventajas 
^WLsido efectivas. Hizo construir un canal 
frofundo enCronstadt mismo, conduciendo* 
k^aciecta distancia en lo interior de la Isla , 
4íspQiiiendp?áilia extreAii4ad del canal iingran 
dcpa&íiad'e agua en qua chiben cómodamente 
cincaettta Navios de linea , fi:)rmando sobre 
tpsk CQSftadoji de éste unas garandes bocas ó esr 
f^Bíem de Diques 9^ que sirven de Astilleros.,, 
Yíj^ media de qclusas puisdcn quedar en se* 
ca losNavios quando necesitan de repararse, 
^o vio el Czar concluida esta obra que to- 
dos. los inteligentes la juzgan digna de los 
umguos SK)manos. Descuidado en los próxi^ 
mos reynados siguientes , se acabó en el de 
I^abplelaño de 1752. 

Süa embargo de tantos embarazos y di- 
i|cultades , á fuerza de tan continuos des* 
velos y fatigas , logró este Príncipe ver su 
Alutírantazgo en/un bellp oi:den y excelente 
§Í9f £ntre los portentosos establemientos 
pgsa la Marina , h^Qe grande honor a su ta- 
lMtp,é iateligAocia el de las Galeras : estas 
1^ íueiían tan útiles cQmo los Navios. Dejb^ 
la Rusias á;esta parte de su Marina U^ paz de 
Hhh a Neus- 



428 ESTABLECIMIENTOS 

Ncustadt en 1721 ,y la de Abo en 1745 - 
Antes de Pedro no se conocia en' el Báí^ 
tico semejante especie de embarcación , sir» 
embargo de buñar las orillas de Naciones 
marítimas y comerciantes. Algunos Griego^^ 
y Dalmatas que vinieron á Rusia /durante 
la primera guerra de este Príncipe con el 
Turco , le dieron la idea de construir algu- 
nas en Woronniti. Mientras que la Mariii» 
subsistió sobre el Don le sirvieron las Gale- 
ras de grande utilidad en el mar de Azoph» 
Luego que estableció el Almirantazgo en 
Petersburgo » halló que le podian hacer el 
mismo ó mayor servicio en un mar como el 
Báltico tan salpicado de Islas , y de aquellas 
rocas á lo largo de las costas de Finlandia y 
de Suecia 9 conocidas con el nombre de Scluc- 
res. No tardó su actividad en aprovecharse 
de esta Ventaja. Bn pocos años llegó á tener 
mas de doscientas Galeras en Petersburgo , 
donde estableció para ellas un soberbio Asti- 
llero en que fácilmente pueden conservarse 
todas I y ponerse á seco y a cubierto. En Ru* 
sia no tienen chusma para este servicio : re- 
man los soldados , lo qué aprenden eil muy 
pocos días de navegación; y no les fatiga mas 

el 



VL Ti A MARINOS. 4^9 

el femar, ^ue las marchas del Exército, en 
Ja^ que llevan á la espalda sus cargadas mo- 
chilas. En la embarcación conducen quanto 
es necesario para su subsistencia : en este niar 
dhérmen én tierra quasi todas las noches i y 
se si/vén de vela quando el viento es favo- 
rable. 

£n fin f quando murió Pedro I. dexó 
muijr floreciente la Marina Rusa. Como era 
siipa^on dominante I no perdona fatiga ni 
medios para ponerla en el ñiejor estado posi- 
Ue. Mas de doscientas Galeras ^ treinta Na* 
vi6¿ dñp linea , ademas de las Fragatas ^ y 
otrés bastijtentos armados en guerra » com- 
ponían uiia. poderosa «rmada con almacenes 
bien abáisftecidos , con grande abundancia de 
qoanto es necesario para su armamento; con 
una bien dirigida escuela de tresciehcos Guar- 
dias Marinas Rusos; con un Almirantazgo 
perfectamente constituido. Casi toda la Ar^ 
mada estaba equipada de marineros naciona- 
les , pero con la oficialidad casi toda extran- 
gera. Las reclutas para la Marina ^ hacen 
del mismo modo que las de tierra ^ con la di* 
ferencia de preferirse los habitantes de las 
l^rovincias marítimas » y de las habitaciones 

ve- 



430 £STAUECJ[MI£NTa$ 

vecina de los grandes lios y lagos coaáde* 
rabies. La Armada del fialtigo so divide en 
tres escuadras ó divisiones , la bllMiQi,I)i 
a2;ul ^Y la roza : quanda manda €^ Soberana 
en p^5ona ^lleva la.bandera del EiStadoquees 
zxMll^l^fsWl^ iormví arriba expresad?- £b^ 
mar Blanco no estableció el Czar ninguna tf- 
nada. Tampoco la mantjuva ep el¡ mar Ne» 
gro desde quis pendió. Azojph.. En el Qaspia 
ño tiene U Silsia ordinarisunente una formal 
esqugdra; pero a causa de las guerxas con la 
P^rsia suele oíantener alguna pequ€;ña$Fr^ 
gatasi un cierto mmiaro de Gal^fta^ ^y otjro$ 
bastimentos* Cuentan ea, Rusia pof íner^^a^ 
marítimas defenávasloscpi^ertos y Siu^ corres^ 
pondientes fuertes. No interviene, en ellos el 
departamento de Guerra; y únicamente de- 
penden d¡el Almirantazgo. 

Decayó la Marina Rusa a la muerte dc^ 
Pedro. Procuró restablecerla y ponerla en 
buen orden la Czarina Ana. Según las Me« 
morías manuscritas del Duque de Liria en 
1^75 r ) ei estado^ de su Marina consistía en 
veinte j quatro Navios , diez y siete Frar 
gatas , crento y treinta Galeras » confiando 
cincuen^y siete puestas en losíAstilleros^y 

en 



VLTltAMAlIKOS. 43 1 

encinciienta y un Bergantines melosos vein- 
te f también en los Astilleros. En qoanto á gea- 
te consistía en trescientos Guar<lias Marinas 
todos Rusos I trescientos y cincuenta Oficiales 
Subalternos 1 como Pilotos , Maestres 1 Con- 
tramaestres , &c. extrangcros , siete mil Ma- 
ríneros Rusos ; pues se despidieron los ex- 
trangeros á la muerte de Pedro I. , y no se 
reetni^azaron ; dos mil muchachos cursando 
la ccmim escuela del Almirantazgo ; y qua- 
tro mil soldados de Marina. No correspondía 
con mucho esta gente al número de buques; 
y ¿ á usa docena de estos sucediese una des- 
gracia 9 no se podría reparar semejante pér- 
dida baxo de este pie. Fue con tan poco éxi* 
tola restauración que intentó haccír esta Sc- 
bef ah>, que qtiando en 1^34- quiso bfcíquiear 
á DáíSnk por páwe de la 'mar /faltaba todo 
lo corrüspondiente en el Almirantazgo : con 
mucho trabajo apenad pudieron airarse quin- 
ce Navios de linea , y aun érstW Calieron en 
mal estado. Despiues , la guerra cotí laPuefr- 
ta^afcábÓ de arruinarla Marina. En tíe9h« 
pd de Istfl)cl émpíéró á 'f cstaWetérse alg©, 
>éracófagtán lentitud. ' - '' ' i»^» ' '' - 
' ^ Grdiníatíáiúeilté'lii dtéadenoa 6 la rela- 
- xa- 



üa ae naaa i tan norecicnre como $( 
cho ; ya en el de 1730 se hallase en ( 
rabie estado en que llegó á verse, H 
do su restauración hasta el actual rey 
Catalina II. No consiste la excelenci 
Marina en solo el numero de buqi^ 
en la calidad de estos , en el buen o 
el Almirantazgo y todas sus partes, 
estado de la Náutica. Son bien not 
. campañas maritimas de los Rusos en 
ra contra i^l Turco , pasado el Estre 
ceso que aturdió la Europa. Nos ce 
á la actualidad de la Marina y seguí 
timos estados ó relaciones. 

El pie de Marineros en el dia es 
y siete mil hombres. Se ha arreglada 
mentó de cinco mil cada año , hasJ 
al Q^ümerq d« quarenta mil que es Ij 
to. En tiempo de Isabel solahabia d 



TTITRAMÁRINOS. ^ 4^^ 

«er quarenta. Navios deliiiea cñ el Bátrie^ 
ySl paían de este número , pero nueve, sdli 
sirven para dentro de este mar , por lo qtie 
lian de irse reemplazando con otros nuevc^ 
J>ebe de haber ocho de á cien cañones tyti 
hay siete. Parece que la estrechez del Bálti-- 
co , sus cortas olas , y sus muchos baxo^ 
lian de dexar casi inútil el servicio de baxe- 
Ics tan grandes y de tanto porte , que difícil- 
mente han de atravesar el paso del Sund; El 
numero de Fragatas es de veinte y seis , pe* 
ro solamente la mitad en estado de servir. En 
Archangel hay seis Navios , dos Fragatas 1 y 
dos brulotes. Según la relación de 1786. 
consiste la Marina del mar Negro en cinc« 
Navios de linea ; pues aunque se habian cons- 
truido siete en Cherson , uno fue á pique al 
botarle , otro se deshizo en el Astillero ; y 
en veinte y ocho Fragatas de treinta á qua^- 
renta cañones. 

En diferentes ocasiones se habian ido en- 
viando a este Departamento mas de seis mil 
marineros, pero los mas han perecido , por- 
que la apresuracion con que los conducian , y 
lo desierto del país que transitaban , ha he- 
cho faltarles lo necesario para su subsistencia, 

TÓM. IV. lü i 



434 ESTABLBCIMISNXOS 

ikcujSL causa se agregó, la;4e reynar en estos 
parages calentura^ epidémicas. Sin embargo 
de éste y otros contratiempos se ha seguido 
el sistema de los grandes establecimientos 
proyectados por Cíl.Tauíico (♦) Potenkin. 
Gherso'n es hoy una Ciudad 4e cincuenta mil 
almas, habiéndose edificado y poblado en so- 
lo siete años. £n su Puerto se han botado al 
agua el dia 26 de Mayo de este año de 1787* 
tres Navios^ uno de ochenta cañones « otro 
de setenta I y otro de cincuenta, en pre-^ 
sencia de los augustos Personages , Catali- 
na II. , y Joseph II. , en cuyo honor man — 
do la Emperatriz poner el nombre de Jo- 
seph al primero de estos Navios. 

1^0 autorizado y pomposo de este espec- 
táculo no ha embarazado el haber reconoci- 
do, <jue elPuerto delCherson no es á propo- 
sito para el fin que se le habia destinado , y 
prudentemente se ha transferido á Sebastopo- 

li 



(*) Eatre otras mer- 
cedes acaba de darle este 
renombre la Emperatriz, 
í imitación de la antigua 
Roma por la gran parte 
que ha tenido en la agre- 



gación de la Taurida 6 
Crimea al Imperio Ruso» 
por el establecimiento de 
Colonias en Cherson , y 
aumento de fuerzas Ru' 
sas en el mar Negro. 



ULTAA1IAAIN05. 43$ 

Ijtiiyo el Departámencod^ esta parte deMa- 
^á Ü^ $U5f fuerzas del mar Negro/ se- 
IfdD Jat ootkias publicas del presente año, 
consisten , asi en Cherson , como ea Sebas- 
topol! j y en Tagaronk (*) cerca de A^oph, 
cadoce Navios de 50 á 80 cañones , en qua- 
tro de 4a, y. uno de 36 , y en muchos <rans- 
poctés» y otras embarcaciones menores. 

Para los inmensos mares del £st tiene la 
Rpsia ^n Kamtschatka el Puerto de A vatcha, 
¿SanPediroy San Pablo j que aun no pue- 
de calificarse de Departamento de Marina, 
jr de que se hablará mas adelante* 



i^) £1 mismo parage el Pooto^ llamó Tioit- 
aoÉide PedfO I. estableció a. 



43^ 

LISTA DE TODOS IOS NAVIOS 
de íutrray Fragatas que iiene^ la Rusia tn 
jus Puertos y^MillerQs det mar É^dltlCoy en 
Arthkttgéiiségutt el estado rtnütido de B*: 

■ teriburgoeni'}^6. 



1... 

2... 

3- 
4"- 

fc 

7- 

9... 

10... 
II... 

12... 
13... 
14... 
15... 
16... 
17... 
18... 
19... 
20... 
21... 
22... 

23-M 
24... 

26... 



NAVIOS DE LIKEA EN EL MAR 
9 ALXJQQ , TODOS : N VEy OS , 
, y EN BUEN, ESTADO. 



Caño- 
nes. 



Trihurarch ••.•••..•••. 

Restisiau . • • • 

iSai^aton « • , 

Tschesme y S. Juan Bautista. • • 
jiSwcnid. •••»««••••••« 

Eicna^. . /. . ; . .. ..... 

ConstaiitiaQ.:^i ;*.. ..T* ..... 

Pobeda Neya. . 

Wolodeslaw. .1 

San Juan Evangelista 

Jeroslaw 

Mshilaw 

Wseslaw 

Rodislaw 

Belcslaw 

Frech Swelile 

Tcieslaw 

Pamel Eustaphia 

Victor 

Pabedenosituw 

Mecheslaw 

Europa 

Suvcslawe. . 

N. en el Astillero de Petersburgo 
N, ea el mismo, . • . , . ... 

Ñ. enCronstadt ......... I ... 100. 

Diesí 



100. 

lOO* 
lOO. 
lOO* 

80. 

74- 
74^ 
74- 
74^ 
74- 
74- 
74- 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 
66. 

74- 
100- 

lOO. 



4371 



tro ¿¿IpdUuo^y las otros nuc- 
^ifctí ! w ifuápaces de servir. 






jDemite • • • 
América. • • 
yetremména 
$pmdow., • 
San Nicolás, 
üwabrey. . . 
pTuerda . . .' 
lee 



teslawe< 



Knees Vlodomir. 

Pobeda . . . . ...... 

Wclcheslaw. . • 

ponsyGlcb. ....... 

Miranowitz . . . . . . . . 

Graf Orlow. 

Dmitri Donski. . • . • • 
^aiiaiia •..•.....• 
íAsia. . . y. \ . . /. . . 



66. 

66- 
.06. 
.66. 
.66. 
.66. 
.66. 
,66. 
.56. 
.66. 
.66. 
.66. 
..66. 
,-66. 
.. 66. 
.. 66. 
..66. 
-.66. 



£,. 



FRjí- 




43» 

FRAGATAS EN EL MAR BALT 

de las que solamente su fnitad estát 
en estado de servir. 

Ct 

I... Vemislw 

2... Severel Urel.^. •••••.•• 

3«,. San Pablo. ;;...: 

4... Pespahny. • 

5..« Schartliwy. 

6..; Jeroslaw. ... 

7..; Heíter. 

8... Woin 

9... Brecheslaw. • • • • t 

lo... Bernislew 

II... Nadidny. 

12... Padraislaw. . 

13... Alexandro 

14... Simeón. • . . • 

15... Patrick. 

16... África. 

17... £ustarÍio. . ; 

18... Nadeschda Slawi 

19... Scfaasney 

20... San Miguel 

21.., Legkoy 

22... Newa 

23... Mshslawet 

24... Meria 

25... Hungaria 

26... Bohemia 

EN 



439 
EN ARCÁNGEL. 



4.1 Navios de. . 

1. 1 de 

2. Fragatas de. 

2. Brulotes de. 



I. 

' I. 

6. 

4- 
4. 
i. 

^7 



EN EL MAR NEGRO , SEGÚN 

el istado fu titeado en fsU año 

de 1787. 

El Josef de • . . . . 

^%», oe. «•••••••••••«••• 

de 

de . 

de 

de 

ídem, otras Embarcaciones menores y 
transportes. 

Resúmenes Generales. 

En el Bal- 5 Navios miles. ... 35. 

tico. < Fragatas útiles . . .13. 
En Archan- í Navios 05. 

gel. \ Fragatas y Brulotes. 04. 

En el Mar) VT • 

Negro. ÍN»v>os .^ 

Total. 74. 

En el Bal- <■ Navios inservibles.. 9. 
tico. ^ Fragatas ídem, . . . 13. 

22. 



64. 
^3- 



80. 
70. 

(^(>. 
50. 
40. 

36. 



44^ ESTABLECIMIENTOS 

CAPITULO XIX. 

COMERCIO GMNERKL 3>E LA RUSIA. 



íN estos tiempos es el comercio la den- 
cía princiipal de los Gabinetes. £1 de Peters- 
burgo np se ^a descuidado en tan esencial 
principio. La propia situación de la Rusia 
preséntala mas grata perspectiva para el mas 
vasto y ricp comercio.del mundo. Cinco iha- 
res bañan las costas de sus dilatados dominios. 
Navegables y caudalosos ríos corren susPro- 
vincias.Bien construidos canales atraviesan y 
abren las comunicaciones por agua la mayor 
parte del año. La consistencia de sus hielos 
facilita con trineos los transportes en tiempos 
rigorosos. El inmenso espacio de su continen- 
te goza de diferentes climas, y la misma va- 
riedad procura a sus diversos territorios las 
mas importantes y necesarias cosechas y "pro- 
ductos. El grano , el cáñamo , el Uno , la ar* 
boladura,la tablazón, el cableóla xarcia^ 
la lona , el alquitrán , la brea , el salitre « 
las cenizas llamadas Potassa y Vedasse»!^ 



* UITRAMARINOS, 441 

ral , ^l pcscad€> , el caviar , el ruibarbo, 
las- peleterias , los cueros i el sebo , la cera, 
f algunos otros artículos menores , son pro- 
incciones de su favorable disposición. Se ba- 
ila también enriquecida Ja Rusia de abun- 
kfites j excelentes níliías dé Hierro y de 
robre» y de algunas de oro y plata. 

Todos estos preciosos efectos no son Ki- 
jos it la afanosa industria : son dones <|ue 
^rródtgaménte reparte lanatui'aleza , y en qüfe 
f a'ÍQriíiado el estado dvi} , tiene poco que 
7\)^r el discurso del hombre» ¿a mayor par- 
teáronlo se vé) son primeras materias , y 
lé^rimera é importante necesidad para otras 
láéíoneü. De la frugalidad V tifstiquezy é 
r<mstitucfon de la Kacion Rbsa , nace que 
a iMÜanza del comercio debe caer a su favor. 
Los artículos que la faltan no son tan pre- 
nses, tan copiosos t ni tan genetiile^; canto- 
iwson de luxo. Aunque e^e i dt>filííná en la 
Corte , y ha penetrado eil^ alguna otra con- 
liderable Ciudad, el común de las poblacio* 
íes y del pueblo , que compone el mayor nú- 
Delt> y consumO', se halla muy exento y dis- 
tante de él. Un gorro burdo forrado de pie- 
let ,unos toscos y fuertes guantes, unas bo- 
TOM. IV. Kkk tas, 



, 44^ SSXABLEOIMIEHTOft 

tastana pelliza , que viene á ser Una b^tta 
de pieles (jue llega á media pierna , truz^da 
sobre el pecho y sujeta con un cinto, es todo 
su vestido ; puei comunmente no usa ;el pai- 
sano Rt^so de ch^pa m calzones. Esta minina 
pfopQrqon; se nenciieatra leiiL su cas^ , 4^ade) 
como queda antes dicho, no es ninguno el 
mueblado , y casi nada los utensilios. / 

Sin embargo de ser tan lucrativo y. yen* 
«tajpso el comeric;io de e^a NacipUino Qmsác 
.^lám^rse: activo , |>Qrqué no 1^ bace fK^r sí. 
.El Ruso espera en su país d que le saquea 
sus friito,§:í y^ á que le traigan los efectos 
que» nef^^sjita, SpIp hace el comercio en lo b' 
,;feriqr{d^j^ amperio qu^e está prohibido álos 
ii9trai)gjsr.o$«:Np bastó la dicacia de Pedro el 
Grande para sacar á sus vasallos de su indo- 
lencia, nuercantil. Todo e] ímprobo trabafo 
q\ie paisa ,|quantas( providencia^ tomó,qi«ui- 
tos.^uxíl^ p;esj:6:¿ est^ io, hasta entiie- 
gar sus propias embarcaciones pdra el trans- 
porte de los güeros de los particulares, fue- 
ron inutU0s. : 
Se divida (^1 cohiercio que hace la Rusia 
con el e:ittrangero en comercio de tierra y cé- 
mercio de mar. £1 primero le tiene con la 

Cur- 



ULTRAMARINOS. 443 

Curlondia , la Prusia , la Polonia , la Tur- 
quía , la Periia , la Bucharia, la Tartana 
y* la China del que ya se ha hablado cu el 
ai|iitulo octavo. £1 segundo es el mas impor- 
tante y mayor. Por el mar Caspio comunica 
wa la Persig que lé abre las puertas de lá In- 
di» s por el mar Negro tiene la libertad de 
aflVegar y comerciar en los mares de levante 
y en el Mediterráneo : por el mar del £st ó 
de^Camschatka pueden navegar sus Navios^ 
pior^iina parte hacia la América ; y pdr la 
otra iobre las costas del Japón y de la China, 
en Im Archipiélagos del Asia , y en las In- 
dias Orientales : en fin por el mar Blancd, 
y mas generalmente por el Báltico, hace cir- 
cular sus producciones per toda la Europa. 
Se tratará de los principales artículos sepa- 
radamente , acabando por el comercio de 
Caroschatka necesariamente enlazado con 
los descubrimientos Rusos én el mar oriental 
y en América. -^ ' 

Bien sabido es , que el comercio ha va- 
riado su curso en el mundo diferentes veces. 
En lo antiguo la Rusia: Meridional era el Al- 
madén de la Grecia, y aun de la India. £1 
Tañáis, y el fioristenes eran los conductos de 

Kkk a los 



444 £STA¿L£ClMI£KTOS 

los efectos del Asia. Coaquistado por ^ Graa 
Tamorlan el Chersoneso Táurico ^ Uaoiado 
después la Crimea : dominado ^or los Tur- 
cos Azoph, quedó aniquilada esta via de GO- 
iiiercio« 

Pedro I. intento revivirle; pero estaba 
reservada la empresa p^a Cataliaa II. Ad- 
quirida la Crimea por esta Princesa , esteiH 
didas las ventajas logradas por la paz cob d 
Turco en 1774 , ha procurado resublecer» 
y aun aumentar el. antiguo explendor de es- 
tas regiones : baq;uerido desde luego liasta 
k materialidad de restituir á aquella Penia- 
sula , su antiguo nombre de Taurida : ha 
dispuejEito volver el curso de las riquezas al 
Don , y al Dniéper » en la antigüedad Ta- 
ñáis y Boristenes : ha formado los grandes es- 
tablecimientos que vemos levantarse rápida* 
mente en el dia« 

£1 magnífico, dilatado , y ruidoso viage 
á Crimea que ha emprendido en este año de 
17^7 f á pesar de su reposo , de su sexo , de 
su edad ; ('i^) de cuyo viage.se ha restituido 
felizmente á Moscou , y poco después a Pe- 
ters- 
en) En dos de Ma/o ha entrado en 61 afios. 



VLTRAMARIKOS. 44$ 

ünhjxxgo : las faerzas militares que coa es- 
U. ocasión asoma á las froQteras Otomana^ 
las marítimas que apresta^y 6cique progre^^ 
ávamente hace trabajar , muestran la pers^ 
pectiva de sus grandiosas ideas. Parece que 
con sistema seguido camina su ambición á 
abrirse laspuertas de Bjaando.. P^ro.deiiíaA*' 
4o «la {losterídad el. cuidado de las resul- 
tas de ooredad semejante ; lo cierto es , qu¿ 
verificados por ahora mas ó menos sus pro- 
yfectos^cste comercio vg á tomar nuevosc in* 
crementos y rumbos» : 

£a este supuesto concluyamos , qite de 
qualquier modo que la Rusia maneje su co- 
mercio del mar Negro ^ sea por sí misma, 
sea con el auxilio de los extrañgeros , su mas 
s^Udaíy real ventaja debe consistir en la sali- 
da fácil y pronta de sut producciones meri- 
dionales. Estasson principalmente el cáñamo, 
la ¡coráeleria , la Una , U cera , el sebo , el 
Suerrd , el cobre , y el tabaco : ya no tendrán 
. que dar la 'vuelta de la Europa para llegar 
á España , Italia , y puertos de los mares 
Mediterráneos ; pero , como los menesteres 
j facultades de una Nación tiene natural- 
mente sus límites, no dejxará el Gobierno 

Ru- 



44^ ESTAÍIfiCIMl»NTOS 

Ruso^e pooerlos á sus comunicaciones por el 
mar Negro i á fin de^ue no* perjudiquen í 
hfe' :dtltaíar,Báltico¿í Esiqs do^ ceweccior de- 
h6ñb^\^n&táts6 y combinarse dé modo qué 
kó se dañeáfy conviene dirigirlos de suerte 
ijue k superioridad quede si^mfnre^l mas 
antigüo^qttd es 1* sttlákiel lá^pWla; 
•I:i':Yar sé ba trataidá'eb el cá^kírlo octano 
del comerdo qu« por ntedio délos negocian- 
tes Armenios establecidos en Auracan á la 
diesembocadura det Volga y- nene abierta U 
Rusia por el Mar Caspi^^cotí 4aPers¡a,y 
aquella parte de Ómnt^' ^-comercio que in- 
tenta ir adelantado ^ y del que pueden es- 
perarse considerables progresos por medio de 
la Cewtipiiñiá formada ¿n 1773. 

El combrcio del mar Blanco fue descu- 
brimiento délos Inglesesi Buscaban estos en 
1 533- un paso por los mares del Norte y 
del £st pat-a las Indias Qtiént'álesi £11 el cur- 
so de* esta 6xp^di(?ion encontraron en la de- 
sembocadura del rio Dowina en el mar Blan- 
co un puerto casi desierto , que á causa de 
una Ermita dedicada á San Miguel Archan- 
gel , llevafbÉt éste nombre. Obtuvieron del 
Czar privilegios tan ventajosos, que progre- 

st- 



VI^TRAMAItlKOS. 447 

' «fijamente se la^iji^ron due^o^ de este cprncT' 

cío. No tardarla en seguirles los Holandeses, 

y entre las dos Naciones establecieron privg- 

. tivameáte su negocio, su correspondencia, 

Y tráfico por ac^uella parte del Norte ^ ^^e 

. nb conocían las: demás Njiciones,: 

Archangel es á causa de los yelos un 
puerto inabordable los siete meses del gño, 
pero ia ambicien y codicia hum^a adelantan- 
: do U industria sabeoi sacar .paxtído 4^ lo§ mis- 
'jno& obstáculos. £n los cinco meses restan- 
tes le frecuentaban haciendo un comercio su- 
imamente lucroso , que fiorecio en este puer« 
Cq iJbastá mvy entradp el siglo. ^ J . 

. . Ia fundación de* Peteírsburge^ U trasladó 
al Báltico , y dexó muy reducido el de Ar- 
cliaágeh Se criticó entonces á Pedro I« aque* 
lia translación; gritaron fuertemeiite los inte- 
resados j y expju^ierofl él rperfUjicip , que. cm- 
:u^a á lá9 Provincias ánmediá£a$.,>coAioj4 Síí* 
hería « la Permiá 9 &c.'; pero aunque es cier* 
tó que á algunos^particularesi y aciertas Pro- 
vincias perjudicó .aquella mudanza que oca- 
isíonQ considérabic%»[qmel^r^,:e^<nQ$mp^- 
blemente mayor el beneficio que ba causado 
4. todo el Jmpeíio,y á la Nacioa entera. 

El 



44^ xsTifí^LfiCnfttNtos 

El cótaiérft'é^iiiíc^ del Bálti<ii)í ie btcé «klos 
puertos ¿t Riga , Kevel > Peniau , >^tf?ai 
Wiburgo , y sobre todo en San Petersbur- 
rgo que e^ el emporio del comercio de Rusia. 
:I*leaapia un gran volpnien la relacioade éi- 
te , si se hubiesen de especificar sus artículos, 
Us respectivas balanzas de unos y otros años 
con unas y otras Naciones , el examen de Jfs 
tarifas y-régistros de aduanas , losoontrates, 
los e^éitos^'tisos » las cuentas efectivas, y bs 
figuradas p^ra mayor instrucción de los que 
se dedican á estos conocimientos ^ los plazos 
acostumbrados ) condidones y tiempos pa- 
ra la entrega dp los géneros , y satísfaodoo 
^de sus importes j lasfbrniialidadea y curso ea 
los pleytos de negociantes , los efectos que 
icausa el contrabando, y otros particulareí, 
-lelo propios.de un tratado expreso de esta 
'iñateri^ , y ^e^ui sería demasiada prolh- 
kid^d¿ Nos ceñiremos á algunas especies que 
parece señalan mas particularmente la dife- 
rencia de este estado con el de otros, y á las 
íK>tidt(s conducentes i pn conocimiento ri- 
TOnábl^ díel comercio de esta Nación # y m 
sistema en esta parte. 

Queda dicho que las leyes prcrfíiben to- 
do 



ULTRAMARINOS. 449 

do comercio interior al extrangcro resta pro- 
TÍdencia^ común á todos los Gobiernos Asiá- 
ticos f es un monumento de la antigua barba- 
rie Moscovita. Sin embargo , Pedro I. y sus 
succesores la han dexado subsistir, quizas 
por las apariencias que tiene de buena reía- 
tiyamente á la Nación; pero desde el tiempo 
de Pedro sigue mitigada , permitiendo que 
los extrangeros puedan naturalizarse. 

Las mismas leyes no permiten á ningün 
mercader extrangero comprar de otro extraa. 
gero mercancías Rusas : está obligado a com- 
prarlas de los Rusos mismos ; y esto en los 
mismos puertos ; pues aunque es permitido 
pasar contratos en las Provincias» las merca- 
derías deben entregarse precisamente en el 
puerto. 

Solamente los Armenios han tenido el 
permiso de transportar las mercaderías de pe- 
to desde Astracán 4 Petersburgo > y de este 
puerto hacerlas embarcar para países extran^ 
geros ; é igualmente hacer la misma opera- 
ción al retorno : pero se toman grandes pre- 
cauciones para que no se pueda vender nada 
en Rusia. Deben presentar los fardos sella- 
dos en el primer puerto, y se les impone la 
roir. ir. LU obh- 



4$0 ESTABLECIMIBNTOS 

obligacIoD de mostrarlos igualmente sellados 
eo el ultimo. Como este comercio produce 
una renta considerable á la Aduana , y no 
perjudica al sistema » adoptado para los vasa- 
llos Rusos, no se ha alterado hasta ahora su 
reglamento. Es regular que en adelante , una 
gran parte de este ramo se una al del mar 
Negro , en consecuencia de las ventajas ad* 
quiridas , y del fomento que actualmente se 
le vá dando. 

£1 primer tratado de comercio que ha 
hecho la Rusia con una Corte Europea , ha 
sido el de 1734. con Inglaterra en tiempo 
de la Czarina Ana. De este tratado han sa- 
cado los Ingleses grandísimas ventajas. Su in- 
trepidez mercantil , su sagacidad y poder, 
les han hecho levantarse con un total predo- 
minio en el comercio de Rusia. Las grandes 
cantidades de cáñamo , hierro , y otros efec- 
tos que ellos consumen , y con que surten 
x>tros estados , les hace ver á los Rusos la ba- 
lanza á su favor,. y les dá á aquellos tanta 
consideración , que se juzga la Rusia necesi- 
tada de la Inglaterra , mirándola como la Na- 
ción que les saca todos sus principales firutos, 
y les enriquece ; circunstancia que les man- 

tie- 



ULTRAMARINOS. 45 1 

tiene constantemente su preponderante par- 
tido y )anto con el que añade el soborno. 

Para asegurársele y cerrar la puerta á los 
demts pueblos tienen hechos considerables 
partidos 4 los negociantes Rusos en el modo 
de ventas , compras , y contratos , desvane- 
ciendo aquella regular igualdad que corres- 
ponde ; y que había entre estos y los nego- 
ciantes extrangeros quando los Holandeses 
tenían el primer rango en este comercio; pues 
se hacían en su tiempo las ventas y compras 
por ambas partes en diaero de contado , en 
l^bzos cortos , ó en trueques* 

Suplantados por los Ingleses chacen estos 
mas favorables condiciones a los Rusos ; les 
dan mas facilidades en el modo de negociar ; 
entregan áüado^y á largos plazos los gene- 
ros suyos ; les anticipan gruesas sumas ; con« 
tratan las mas considerables partidas en hi- 
bierno , para entregarse de ellas al tiempo de 
la expedición ¿ y entonces forman su mono<» 
polio. 

De esta superioridad nace precisamente 
el poder de la factoría , Compañía j ó Colo- 
nia Inglesa en Petersburgo : son sus casas las 
de mayor estimación y crédito ; se absorben 

LU a to- 



C»c«..»¿" n,*me cio.Y.P««•^• 



lanAMAniHos. 453 

^^^co» pero no rieoen idea del comercio , y 
f^Qiajtxomaninente por gente de maU fé. Es 
I>9reciso asegurarse de todo. Puede decirse^ 
^;iie un negociante extrangero necesita de 
^K^acer ta Rusia un curso experimental , de 
•Kxaoral j política para entablar sus negocios 
"Cir^^^n feliz suceso. £1 Ruso es mal pagador. 
^B^-^as formalidades que llaman de Justicia es* 
^^n llenas de contradicíones. Los reglamen* 
^<^DS para quiebras &c. se hallan sumamente 
^Complicados. Son muy Tentos los negocios de 
^C»mercio en sus juicios. Vienen á contara 
'^úico tribunales tocante á comercio : la Adua-* 
-Kia» el Magistrado , la Policía , el Senado» y 
Xa Comisión , cuyas relaciones se hacen á la 
emperatriz. Este ultimo es un Consejo polí- 
tico destinado á los grandes objetos, y gran- 
des resultados. 

Sin embargo de la infidelidad , malver- 
sadones^y falta de método, ha hecho el 
comercio bastantes progresos. Hubieran sido 
mas rápidos y considerables si las ventajas na- 
turales y fisicas no se hubiesen visto com- 
batidas tenazmente por causas políticas ó mo* 
rales hasta estos últimos tiempos en que se 
maneja coa otra ilustración. 

Las 



4$ 4 ESTABLECIMIENTOS 

Las circunstancias suelen variar las ven- 
tajas 6 desventajas del comercio ; y alterar la 
balanza del importe de sus introducciones y 
extracciones y por lo que no se puede fixar su 
cálculo : basta para una idea ó computo del 
curso y situación en general la relación de 
un año. En el de 1774 ^^^ tenemos á la ma- 
no f estaba en paz toda £uropat 7 es regula- 
ción muy propia para servir de guia en es*» 
tos conocimientos. Se divide su estado en dos 
partes : la primera el de Pctersburgo en par* 
rfcular : la segunda en general el de todo el 
Imperio. 



ES- 



45S 

SSTADO 

PMZ eOMEMCJO J>M TETZRSBUJLOO. ILUILOS. 

Aiño de 1774* 'La exportación general dd 

' Puerto' de Petersburgo 9,0869215. 

Dgrachos de salida 8498 319. 

Total. . . 9,9359534. 

Impcrtaclan 8,8299591.^ 

Kfiduccion de I06 dere- > 79615949o. 

cboa de entrada 1.2149101. J 

Baltnia i favor de Petersburgo ........ 2,3209044. 

Hi entrado en oro 7 plata 0,6219365. 



ESTADO 

1>ML COMERCIO GENERAL DE TODA 

ZA RUSIA , INCLUSO EL 

ANTECEDENTE. 

lUBIOS. 

'Exportación de las mer* 
cadurias , frutea, y pro- 
ducciones de Kusia. . X7i6539428.( 21,2169347. 

DerecKoa de las quarenta 
7 tres Aduanas del Im- 
perio. 3,5629919.' 

Introducción de géneros extrang^ros, 
hechas las correspondientes deduccio- 
nes- •• • i 13,3089801. 

Balanza general á favor de la Rusia. . . . 7.9079546. 



-1 j Ve- 



45 ^ ULTRAMARINOS. 

Vemos que la balanza aparente i fayor 
de la Rusia asciende muy cerca de ocho mi- 
llones de rublos. Se dice aparente , porque 
todas las personas , a quienes son familiares 
estas materias, saben muy bien que, siendo 
generalmente los objetos que entran en el pais 
por lo común de mas reducido volumen que 
los de salida , son una ocasión de fraude. 

Según los estados de Aduanas está pro* 
bado,que solo por el puerto de Petersburgo 
sale una novena parte mas de géneros que por 
las otras quarenta y dos Aduanas del Imp^ 
rio. La balanza de los demás puertos es mas 
realmente ventajosa a la Rusia que U de Pe- 
tersburgo I porque no hay en ella la impor- 
tación de mercaderias de luzo , y no tienen 
las mismas proporciones para el negocio de 
contrabando , pues los efectos que se intro- 
ducen son mas voluminosos , por conseqüen- 
cia mas dificiles de ocultar en las Aduanas, 
y muy desproporcionados los beneficios que 
resultarian comparados con el riesgo de la 
confiscación. 

El Estado de manufacturas en un país 
debe dividirse en clases , como de exporta- 
ción , de consumo interno , de luzo , y de 



C lOíTRAlCAJBlKOS; i 457 

lárimera ó muy establecida necesiiiad y y; de- 
más relatíva^ á éstas. La Corte de Rusia que 
se precia de luxo y magnificenciaiha querido 
hacer quaii!tof>esfiier2x>& ha juagada posihlt; 
para establecer ¿oda gepero dé mamifflaDh»! 
pero nó han surtido el «fecto dísseadóéjfil es- 
tablecimiento de Tapizerias de Gobelin eq 
PeUdrsburga, ¡úzs es. osbentacion que'»tili«< 
dadw Lo misímoi ha sucedido con 5>trÓ9rpto* 
yectos que equivocadamente han contado <tH 
mo existentes algunos escritores ^ y que mia« 
ca«;haa tenido execudon; sin^ embargo de 
ha^rse; dado a] público con in tendón de. que 
ae.vecificasep. JÉnla claseí d^i manufactura cof 
mün»que hace á consumo interior y. é)cberier^ 
está la Rusia en posesión de la de cueros que 
c^nocjdmos con el. ppmbr^ de; vaqueta d^ 
Moscovia.. Este rapio de, jt^dustría VieoeiVítr 
rosimilmente de los Tártafos-que han. ^nser 
nado á los Rusos i>u excelente preparación: 
suele llegar a un mjllonxle rublos la ei^pojc*^ 
tAcion de ,este arcíqilo > la qual se hacerpof 
Archangel .y Petersburgo. ]^s sumamente 
considerable el establecimi^.to de Tula , no 
solo el de fábrica de ^rmas en general , siflo 
también ^n particular de toda obra de hier- 
,, ,TOM. ir. Mmm ro 



45$ SSTABLSGIMrENTOS 

tá y dé ¿obrCf que aunque inferior i la de 
Inglaterra , su buen precio ha hecho decaer 
en. Rusia el despacho de la quincallería In* 
glesa 3 pstbs, sonólos arcículos^que en lama* 
teria jnárecea la jnas pil^ticubar atención. 

Pudiera llamar la nuestra ,ta relación que 
podria tener nuestro comercio «con el de Ru^ 
siá muy semejante al que^acaba de entablar la 
Fianciat^y.quees muy regular UegiK áVe^ 
rificárse. Consiste el i n ter^ coinun y qué te* 
sulta entre dos Naciones , del comercio direc- 
to 9 en que cada una pueda .comprar de pri- 
mera mano la que necesita » y no estar red* 
procamente pendientes ó sujetas de la Tentar 
josa alrrieda,y demás utilidades de otras Na«> 
clones. Sin embargo de la proporcionada dis* 
posición de la nuestra, la bandera Española 
no conocía los puertos Rusos <lel Báltico has- 
ta el año de lyóv. que un Navio Bilbaíno 
fletado por el Duque de Almodovar para 
llevar sus equipages , con el fin de hacer un 
coito ensayo y llegó feliímcíntc áPetersbitr- 
go en aquel mes de Junio. Logró. un razo- 
nable retorno » no obstantela ninguna prác- 
tica del Capitán , y de un considerable in* 
tendió acaecido á jpríncipios de Junio en unos 

grao- 



ÜLT&AHAJtIKOS; 459 

gni|i¿^ Almacenéis Rusos^cuya perdida se 

regulaba en mas de dos millones de rublosj 

£0^767 jr 68 arribaron iPetersburgo doi 

Ha viosr Españoles! procedente^ de fiilbaacon 

g^enefos.^áe-fispmía. (^) Los zeloa de córner^ 

cio^ tani^od^rósos como los de qual quiera otra 

pasión /movieron tantas dificultades á nucs^ 

tro$<:om€nr(ñañt^ /quid cosida la proteccioii 

4bfíbÍ9tprial'tíastante trabajo allanaríais y dbs^ 

Wáeceílas.^£¿^i'*egular que la envidia y codi* 

^ia^ efectos d^ n^iestra huiñana miseria, sus<^ 

dtcft^tmbaratoí^árquáS^uiera otro^paírticular 

^ Nfftkín 4tté qttíeítf tófliarpatti^i ¿o»o ítieí- 

^^M^ettch^ y ^n' las ganancias del lá¿ito xo^ 

mercáo; En este supuesto, aquellos negodanr 

tes extrangeros allí establecidos , ponen, siemr 

ipre ixtéíctá^ó indiréctaménM quaát«s obst* 

táculos les sugiere^ sil ifidüS^ná^yQd^^ 

porciona su arraigado influxo. 

Para mitigar ó balancear éste, y superar 
aquellos obstáculos y sirven las negociaciones 
de Corte á Corte , las convenciones especia- 
les ó preparatorias ; en fin , los tratados , se- 

Mmm 2 gun 

{*) Def^pues salpica- Báltico algunos Navios Es* 
dimente han surcado el pañoles. 



{: -yfSo nTABdiSCIXIINTOS 

gun las circunstancias 6 la ocasión , ^i 
donan el momento de un común bené 
Kb €6.:^dc éste- lugáir. entrar en semeja^ 
tena V'péiro eá bien^ropiot hacer reñiiáí 
qoerjjquiiíndiria i prinopio de este.sigU^ 
antes de> concluirse » la España y lar.] 
Bo soló habían de acercar sus recíprpc< 
tereaesr^los correspondientes, al comerci 
solo ^Oí h: cadena íÉ¡}íb e^kb^naiólinipfi 
tesnegociósrpolíticos d^ los Qabin.Qtes^ 
sopa, habiap.de tjcn^r. entre; ambas. y'Q 
tuo$joiisifl^rf¿>l#'iJ9J9ip?i;9| sínp:quc h^bú 
hallarsCiPptenpiaSt lí^tro^es! Estoyap 
^er en lá' j^arce de. comercio^ y. v$sj:af. 
déla iLusia pof Kamschatka , y eá sus 
cabiámtento^) establecimientos y. naref 
iiejs Qii iks pacte» .4^1 m^.Prienti^ ,.) 



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: Ui;TRAlC Altillos. 1 4$4K 

CAPITULO XX . 

MJÜPtVICIONMS Y JOÉSCZASRJWiSNTOS 

de la Ruiia for la jparttl • 
de Kamsihatk¿e:' ' • - ''*-' ^ 



''G km'éjor'píeroWlamaybi''^^^^ Jé 
los dominios que componen el vastísimo lirf- 
penó Ruso , está situada al Noi'd-esfé dé la 
Europa. Confusa y Vagamente indidiirén loíj 
^títrguós eitas regioítfs": potro yínfe! ífc háft 
cóíiácido l¿i mbderikbsítttt^l Siglo fe» '^tít 
yivimos. ^ - ■ 

De todos los Gobiernos en que divide 
íá Ruíia süi Estados /elLtalWdiltffiídb yn^e- 
nos sabido ; sin coiííj^r'ácíóá 'éon l<5$»denia$v 
"es elde Siberia. I>¿sdc liíis!' ¡fronteras dfe fes 
'tro víndas de Archángél ; de Casan , y ^ 
Astracán se estiehdé áíl Oi'iente hasta el mair 
*á'¿fjation:tocaf'át medió áiá de!. la Rusia 
pof el írionte'Gaucdib : c<&iftiiaíp«r esta ^- 
tó con la Tartana MtridíoíftalJ^y siguiendo 
al Norte por la parte del Eit tropieza con d 
ttlar Glacial 6 Amco/£st«^i¿men6o»«ernto)* 
'^ ^rio 



46a ESrABLECIMIENTOS 

rio habitado por diversas Naciones , algunas 
de ellas bravas, esto es, indómitas 6 feroces, 
incluye en la parte mus oriental de su conti- 
nente la grarndc Península KleKaflisch^thai 
cuya figii.r^.^s filgo elíptica j y (^iiyp isthmo 
es tan estrecho , que quando el tiempo est¿ 
sereno se vé desde sus montañas el mar lla- 
mado de Penschinska, y el que lleva el aoiur 
Jbre deXajusfh3t|ca^^5)r.,^ta ^^fJpí}?^ 4^. itó<)4" 
taña^ está, dividida la Penin^pla en casi dos 
mitades y y de ella nacen otras que «e exr 
hienden ha^fa el mar.y, forman, los cabos. Él 
mar qne separa K^núicha^^ ^mérica 

es elllamado.Qceam> pcichtaVf ó fn^^ J^ací; 
fico. 

Sirvió al descubrí mieato de la S iberia en 
.15^3 el princjpal-geiiero de su^^prpduccipr 
jiesk que $on sus excelentes piales. Uq.aco: 
;modaclo particular de la*^cerc;ajai:as de Ar- 
changel , llamado Anika , observó que unos 
hombres de una extraprdinaria figura ^vestí- 
•dos de un madq no cpnoRcido en aquel pai*, 
•hablando \km lengua que nadie entendía , so- 
Jian baxar por un rio que entra en el Dowí- 
oa y y traer Martas Zibelinas , y Zorras ne- 
gras qua firoqtibanp^r^latvus y peoazps d^ 

vi 



irLTt4MAJt2NO$. 463 

vidrio ; y habiendoios becho seguir logró dea- 
cubrirlos, fistos eran los Samoyodés ^ pue- 
blos miiy semejantesi.i. lósdcXaponia^p^ 
iro nd de la niisina casta ; pues aunque par^i' 
cidos en algirnas cos<as » se di/erfedciaQ noc^ 
blemente en otras , asi en lo iisico como e|i 
lo mora). Verdaderamente hay/mas:ra2a&d¿ 
hombres de ks que se piensan.: J!;»a4e Jos Sa- 
moyedes en Siberia,y la délos Otentotes á 
la punta occidental del África y forman en 
los dos extremos de Jiuestró continente un na 
tlirat contraste bien digno de reflexión , que 
puede dar idea de las variedades de nuestra 
especié humana. Sin salir del Imperio Ruso 
puede notarse la grande diferencia de un 
Filandés , un^ Livonio ,un Moscovita y al lado 
de un Kalmukoycde ^nL!^4ipon>éc unSa- 
áioyede, de un Kamchadal, &c. 

Djs resultas de aquel descubrimiento fue- 
ron los Czares señoreando eJ pais, estable- 
ciendo algunas colonias, construyendo algu- 
nos fuertes ; y desde el año de 1 595. dieron ' 
por conquistados aquellos desiertos. Subien- 
do él Oby hallaron á la j.unta del Irtis con 
el Tobol una pequeña habitación de que 
formaron la Capital que hoy conocemos con 

'' ' Ú 



4^4 £SrAStSCIiaBNTÓS 

^1 ooigbf e de Tóbohko. (*y 

Quien creerá qnt gran parte !deesta$ re* 
3Í9aes f tTi^sc'jxiansion.algiQn tiempo tde aquef 
ÜosferofesiHuAo$¡^que'baxO'elrcr¿el Adla^ 
asblaroftidL Imperios hastx k misma Soiáo. 
LosTáirtaMs Usbeques sivcedieron después i 
4os Hunos jiy/los^Rüisos á los Usbeques. La 
^iberia ^ se^jiui: los maniunfolob ^^ue se ea* 
icu^átranv'ue^nüaántigtioriRüphaÁas.pe! 
idadaqué 1^ ha sido después. Toda esta port 
cion del mundo , hasta las eternas montaoai 
de yelo qué ciñen los mares del Norte » no 
%e parece en nada^ á laire^iies de la^Zpof 
teniplada. Las planta» nó.$on las oiismas, jij 
son los mísnioa los animales que habitan íU 
tierra , ni tampdco los mismos pescados, qut 
^ivan Gtk sus lagos y jrioSé. ; 

../ -..-^rvi. ' . :... , A 

(*) En 1734. los sa- la. actual Tobolsko : pa* 

bios víagcros , MuUcr y rece , según su opinión, 

Guielín /pasaron desde que' esta añtlgíia Ciudii 
Tobolsko ákjnifagc cJón- !^ dl6 el nombre á toda 4 

•de dkcn que eatfliba la an- país , y í un f íaqiiuelo ir 

tígua ^ Silftr , Tcsidcncia de mediato llamado Sibirslcí* 

los Soberanos de Sibera En el día no yieron va» 

sobre ía orilla derecha del que un \riejo muro arnn- 

Irtís f 4Í^atro leguas dé' L nado. * ' 



VLTSAMAIINOS. 465 

A los Samoyedes siguen los Ostiakos , y 
á estos , otros pueblos igualmente idólatras ; 
pero diversos en sus dogmas, en sus costum- 
bres , en su figura y en sus principios , y so- 
lo parecidos en ser cazadores , pastores » y 
pescadores y como los hombres de la prime- 
ra edad del mundo. Combatiendo y disfrutan- 
do mas ó menos corrian los Rusos estos paí- 
ses sin conocerlos hasta Pedro el Grande. Dio 
este Príncipe bien concertadas providencias 
para descubrirlos y dominarlos ; y le cogió la 
muerte quando preparaba nuevas y conside- 
rables expediciones. De resulta de los cono- 
cimientos adquiridos , especialmente por la 
circunstanciada relación que el Capitán de 
Navio Behering habia hecho de su primera 
expedición á su vuelta en Petersburgo el año 
de 1730 9 el viage que verdaderamente ha 
dado a conocer la Siberia , fue el emprendi- 
do por orden de la Czarina Ana en el vera- 
no de 1733* 

Habia mandado esta Soberana que el Se- 
nado y el Almirantazgo , y la Academia de 
las Ciencias tomasen las conducentes medi- 
das que pudiesen asegurar el feliz éxito y uti- 
lidad de la empresa. En conseqiiencia , fue* 
ToM. ir. Nnn ron 



466 XSTAILECIMISKTOS 

roa escogidos los Académicos, Muller, Pro- 
fesor de Historia ; Delille de la Croyereí 
Profesor de Astronomía ; y Gmelin , Profe- 
sor de Química y Botánica : á éste se agre- 
gó después Steller^ Profesor de Medicina^ y 
el Joven Krashenimicof , uno de los seis es- 
tudiantes Rusos destinados á los mismos via- 
ges ; otro llamado ELrasilnikof » se le destinó a 
Delille ; y Muller llevaba por adjunto el 
Ayudante Fischer. Acompañaban á estos há- 
biles Profesores algunos Geodosistas ó medi- 
dores de tierra , dibuxantes , interpretes , y 
otros facultati vos^personasinteligcfites y ver- 
sadas en los conocimientos correspondientes. 
Por parte de la Marina fueron nombrados el 
referido Capitán Behering , y sus Segundos, 
Spanghemberg , y TchiricofF, con otros mu- 
chos Oficiales de mérito conocido. Toda es- 
ta sabia expedición llevaba quantos instru- 
mentos , instrucciones , órdenes , escoltas, 
fuerzas , y facultades pareció necesarias ó 
conducentes para el mas efectivo desempeño 
de sus importantes comisiones. 

Duraron estas poco mas de diez años. 
En los de 1743 y 44 fueron volviendo á P«- 
tersburgo la mayor parte de los quesobrevi- 

v¡e- 



ULTRAMARINOS. 467 

vieron á esta expedición. Dieron cuente al 
Gobierno y á la Academia de las Ciencias de 
sus respectivas observaciones , y laboriosos 
trabajos hechos ; y esparcieron en el emisfe- 
rio Ruso el lleno de luces que disipasen las 
tinieblas en que se hallaba. Habian estas si« 
do tan densas, que en el año de 1690. en 
Yacutzko( véase el Mapa de Rusia ) solo de 
nombre era conocido el pais de Kamschatka. 
£n 1693. Isbran-Ides en su viage atravesan- 
do la Siberia para ir á la embazada de ia Chi- 
na , habla de Kamschatka como de una vi- 
lla ó lugar muy al Norte , cerca del qual 
se hacia la pesca de aquel mar, y asi la po- 
ne en su Mapa ; y en el de 1729 ^ un año 
antes de la vuelta de Behering , eran toda- 
via tan escasas las noticias de este pais que, 
sin embargo de considerarse ya Provincia del 
Imperio y en el discurso que se puso al fin del 
Kalendario de Petersburgo,no se supo de- 
terminar si Kamschatka era Isla ó Península, 
ó si era la misma que el país llamado tierra 
de Jedso ó Jesso inmediata al Japón. 

No nos detendremos á prolixas relacio- 
nes que I aunque sumamente instructivas y 
curiosas , son fuera de nuestro proposito. Nos 

Nnn % ce- 



468 XSTABLBCIMIENTOS 

ceñiremos al extracto formado en iy6i ,j 
remitido el mismo año á miestra Corte ^ que 
se halla entre las Memorias M. S. de aquel' 
ti empo que paran en nuestro poder , y dá una 
suficiente noticia de este importante viage: 
solo añadiremos algunas otras noticias y re- 
flexiones propias. 

ff De los catorce Gobiernos en que está 
,y dividido este yasto Imperio , el mas dila- 
,, tado es el de Siberia , que comprehendeW 
,y xo su dirección y mando un gran numero 
y, de pueblos Christianos , Idólatras ^Maho- 
,, metanos , y aun sin religión alguna : estos 
f, pueblos están divididos en diferentes Pro- 
„ vincias ; pagan sus tributos en Peleterias, 
,y y casi todos están sujetos al Emperador de 
y, las Rusias, que sucesivamente los ha ido 
,, conquistando hasta encontrar las costas 
„ orientales del Mar del Sur , y Septentrión 
jy nales del Glacial en las extremidades del 
„ Asia. *' 

„ En el año de 170 1. Wolodimér Atla- 
9> sow , Comandante de cincuenta Cosakos 
„ de Yakuzko , hizo una irrupción ó via- 
H ge en que penetró hasta la Península de 
;, Kamschatka ; conquistó este pais , que 

„ que- 



ÜLTKAMÁIIIKOS. 469 

,1 quedó agregado al Gobierno de Siberia , y. 
jy volvió á Moscou, donde dio cuenta de to-, 
, y do lo que habia visto y reconocido ; y en-^ 
, y tre otras cosas ^ de que á las costas de K amsr 
yy chatka habían llegado Navios grandes , y 
,, gente desconocida , y que de estas habia 
y, podido recoger un prisionero que traía ^, 
9, Moscou y y se le murió tn el camino. '* 

,, La relación del Cosako Atlasow, y 
,9 lo observado en el descubrimiento ó con- 
yy quista de estos países , fue lo que dio mo- 
9, tivo á las navegaciones que en est« siglo^ 
,, han hecho los Rusos en^l mar Pacífico, 
»> que generalmente han nombrado expedí- 
,y ciones de Kamschatka , porque se han he- 
,, cho desde los puertos de esta Península | y^ 
,, especialmente desde el de Avatscha » que 
^y está entre 50 y 55 grados de latitud » y 
„ como a 175 de longitud, ** 

,9 La primera expedición fue el año de 
,, 1725. £1 Czar Pedro el Grande la encar- 
99 gó i un oficial de su Marina , Dínamar- 
,y qués de Nación , llamado Behering , á 
y, quien dio una instrucción escrita de su ma- 
„ no muy breve , pero substancial , y que se 
,9 reducía á quatro puntos. £1 primera : que 



47<> ESTABLECIMIENTOS 

9, iría á Kamschatka 9 y construiría dos po- 
^, quenas embarcaciones. Segundo : que reco- 
^, noceria la extremidad Septentrional de las 
,, costas de Sibería hacia el Este , y yeria sí 
,y estaban contiguas a la América. Tercero: 
,9 que buscaría sobre las costas de la Amérí. 
,f da Establecimtentos Europeos , ó procura* 
J9 ría encontrar quien le informase de estas 
II costas y su situación. Quarto : que formá- 
is ría una exacta relación de sus observación 
II nesy y volvería con ella á San Petersbur- 
„ go. •' 

II InstruidaBeheríng de su comisión , par- 
,1 tío de San Petersburgo el 5 de Febrero 
II de 172$ I y empleó hasta 14 de Julio de 
II irruS. en llegar á Kamschatka , y en cons- 
11 truir allí un Navio. La relación de este vía- 
II ge es curiosísima I y dá á conocer el estado 
II de los pueblos que se atraviesan hasta 
II Kamschatka ; lo que puede contarse con 
II ellos para estas expediciones; y las diücul- 
II tades que hay que vencer antes de empe- 
II zarlas. £1 14 de Julio sehizoBehering ala 
II vela desde el rio Kamschatka 1 y volvió í 
II entrar en el mismo rio el 8 de Septiembre 
II del mismo año 1 habiendo reconocido du- 

I, nui- 



VLTRAMABJNOS. 47 1 

9, rante su nayegacioa la costa oriental de 
,, Kamschatka , y del país de. Tschutskí , 
„ hasta la latitud de 6y\ grados ^y conjeta- 
jy rado 9 por la dirección que observó en las 
,, costas » que no babia unipn de las tierras 
yy del Asia con las de la América; Nbise atre- 
^, vio á pasar mas adelante por no exponer' 
,, se á la necesidad de invernar en un pais 
,, donde no se encuentra leña ^ y fsntre unas 
9, gentes bárbaras que á nadie están sujetas. 
jy No encontró en su navegación Navio al- 
y, guao , y tampoco vio las costas de la Amé- 
yi rica. Invernó en Kamschatka ; compuso 
,, alli su Navio ^ y el año siguiente se hizp 
,, á la vela, y llegó el 23 de Julio á Okho- 
.9, ta ú Ochozk , donde lo consignó al Go- 
„ bernador con todo lo que contenia. De 
99 Ochozk continuó su yi^gf por tierra y por 
M algunos rios á San Petersburgo , adonde 
„ llegó en primero de Marzo de 1730. De- 
,, xo á Beheriag en San Petersburgo para ha- 
,, blar de otra expedición que se hizo en .este 
,, tiempo j que aunque dirigida á muy diver- 
99 so fin I dio ocasión al primer descubrimien- 
,y to que han.hecho los Rusos de las costas de 
y, la América. *^ 

En 



99 



47^ JBSTiBIECIinENTOS 

yy En el año de i73o.Mr.Pawluski|Ca« 
ff pitan de Infantería, y el Gefe de los Or 
ff sakos de Jakutsko , llamado Schestakow, 
yi tuvieron orden de la Corte de Rusia de 
,f reducir á la obediencia álos Tschuktskíi 
II pueblo feroz y obstinadamente rebelde. 
y, Mr. Pawluski 9 para facilitar la subdsten- 
I, cia de su tropa , mandó á un tal G wosdew 
,, que le tr^xese de Ochozka las provisiones 
,, de boca que el Capitán Behering habia d& 
,, xado con su Navio en aquel puerto deS' 
,y pues de concluida su expedición. Gwos- 
yf dew cumplió con su encargo : hizo su via- 
„ ge de Ochozka hasta Serze Ramen , 7 no 
y, hallando aquí á Pawluski , se volvió otra 
,, vez á Ochozka. A la ida , ó á la vuelta 
,, (* no se sabe á punto fixo) sin designio al- 
jf guno de hacer deKubrimientos , fue echa* 
ii do por el viento á las costas de América 
9, que están enfrente , y muy próximas del 
y, pais de los Tschustski 365 grados de latí- 
99 tud,y entre 2ioyai5de longitud. No 
,9 se sabe que hablase con natural alguno del 
99 paisyuique los Rusos hayan hecho gran 
99 caso de este descubrimiento con todo ser á 
99 ton corta distancia de sos establecimien- 

„ tos 



ULTIAITÁXINOS* 473 

ff tes en las costas de Asia. ** 

,y Apenas llegó Beheringá San Petersbus- 

ff gOy y hizo relación de su viage y expedi- 

.,, cioniSe empezó á pensar en otra nueva; 

t^p y en el año siguiente <le 173 1 , la Empe* 

y, ratriz Ana , eji^cargó al Senado de Rusia 

.,, que formase nuevas instrucciones para vol- 

9, ver á Kamschatka,y desde alli salir á bus- 

fr car y reconocer las costas de la América, 

fyt y también las Blas y costas háeia eLJa- 

-^1 pon. Formáronse las Instrucción^ » y se 

jy dio el mando de esta expedición a Behering, 

9, destinando baxo sus órdenes para el mis- 

.,, mo fin , no solo varios Oficial^ hábiles de 

r»|f Marina extrangeros j Rusos » sino es tam- 

^ „ bien Astrónomos y Naturalistas para las 

„ observaciones que pudieran ocurrir. *' 

„ En la Primavera del año de 17^3 , sa- 
9, .lió de San Petersburgo el Comandante 
^y Behering con los Capitanes Spangerberg y 
^, Tschirikow , varios Oficiales de Marina^ 
99 y personas destinadas á la expedición. Es- 
f, petaron en Yakouzko y Ochozka , has- 
,p ta que se concluyeron los Navios que se 
^, construyeron en este ultimo lugar para su 
,, expedicion.Espangenberg partió de Ochoz- 
. TOM, IV. Ooo yyka 



474 SSTABUCIMIEVTOS 

„ ka en Junio de 1738; invernó en BoU- 
^ycherezkoy-Ostrog'en Kamschatka; hizo 
19 construir en este lugar una barca cubierta 
^, de 24 remos ; y en el £stio de 1739 hizo 
19 su viag^ al Japón ^ en conformidad délas 
„ órdenes que tenia. ** 

„ Behering y Tschirikow partieron de 
,, Ochoiska en 4 de Septiembre de 1740; do- 
)^ blaron la punta meridional de Kamschat- 
fi kás y fueron ¿/inxi^niary lesperar el buen 
9, tiempo en el puerto de Ayatska ó San Pe- 
,, dro y San Pablo. Cada uno de estos dos 
,y Capitanea mandaba -su Navio» £1 segundo 
^; bazo las óiá(súe& del primero ; los ¿os coa 
,9 el mismita destino , ysolo separados ta dos 
,y baxeles para poderse socorrer mejor en ca- 
;» so de accidente. El 4 de Junio del mismo 
y, año se hicieron ala vela estosCapiranes en 
), busca de las costas de la América , y aun- 
if que , segUii sus Instrucciones , no debiaii 
fj separarse , al cabo dé ocho dios de navega- 
„ cion se perdieron de vista sin poderlo evi- 
„' tar á causade espésasmeblas y fuertes bor- 
„ rascas. En un Coínsejo: de Marina que ha- 
„ bian tenido antes de hacerse & la vela , ha- 
\f bian resuelto buscar las pretendidas tierras 

^ „ de 



ULTUAMARIl^OS. 47J 

99 de Don Juan de Gama, y con esta idea 
9, navegaron al Sud^est hasta la altura de 
M 46 grados; pero no hallando señales algu* 
,, ñas de la tal tierra» mudaron de rumbo. 
,, Se dirigieron al Nord-est,y ambos llega? 
9, ron á las costas de la América » pero en di- 
,» furentes alturas 9 y sin que el uno tuviese. 
„ noticia del otro. " 

ff Behering descubriólas costas de la Amé- 
9, rica después de seis semanas de navegación: 
,, echó la ancora a 239 grados de longitud,, 
^ y como á 57 de latitud : se provejró :d^, 
y 9 agua fresca ; tuvo indicios de habitantes ;. 
,^ pero no descubrió alguno de ellos ; y ha- 
,, hiendo consultado con sus Oficiales el par- 
,, tido quedebian tomariresólvierQnyolver-, 
ff se al puerto de 3aa Pedro^y San Cabio , y 
,ySe hicieron á la vela el 21 de Julio des- 
I, pues de tres dias de detención. La multi* 
j, tud de Islas embarazabaá la navegacioa 
,y costa á costa , y las freqüentes tempestades^ 
,ila retardaban y hacian bien molesta. La 
,9 necesidad de hacer aguada los obligó á 
yp acercarse otra vez á tierra » de la qüal pro- 
,» curaban tenerse apartados. De$qiibri^r<>n- 
,y la como á diez millas de distanciaiy ecba- 

Ooo 2 9, ron 



47^ ESTABLECIMIENTOS 

I, tonel ancora entre varias Islas aponiendo 
y y el nombre de Schoumagin-Qstrow á Ja 
,1 en que hicieron aguáda« £n vano procara-. 
,^ «ron descubrir á los naturdes del pais,cu* 
, y yos fuegos veían encendidos por la noche 
,^ ea la costa > y aanque el 4 de Septiem- 
,f bre se dexaren ver en ^tlgunas xanoas,na 
,1 se logró el poder tomar ni tratar á ningu^^ 
yy no de los que las conducían. £1 ódeSep- 
y, tiembre se desancoró y continuó la nave^ 
yf gacion : fueron infinitos los embarazos y 
II fiesgos con que lucharon eti las costas en- 
1^ tre la multitud de Islas que hay en ellas, 
II y enlas furiosas borrascas que padederoq, 
,1 y que les hicieron conocer quanpoco me- 
ii\recia en aquéllas partes aquel mar el nom*r 
i/bre de Pacífico. En fin /el 5 de JKoviem- 
II bre dierxm con el Navio contra las costar 
II de una Isla desierta , á la altura de 56 gra-f 
rr dos. £1 Navio se hizo pedazos , pero el 
II equíp^ge se salvó á tierra; £1 Capitán £e- 
ff hering murió en 8 de Diciembre en esta 
II Isla I donde desesperado de volver al co* 
I, niercio de los faonvbres , se entregó á su me- 
ijlancolíaiy rehusó comer y beber , faltan- 
^y dolé jFuerzas en su vejez para consolarse en 

tan 



w 



ULTRAMARINOS. 477 

,, tan triste situación. La gente ¡oven del _ 
yy equipage pensó de otro modo : hicieron 
,, cavañas : juntaron los pedazos del Navio 
y, que el mar echó á la costa : fabricaron una 
yy buena barca cubierta con sus ancoras y ve- 
„ las: vivieron de pescados ^ y se embarca- 
jj rpn en su chalupa en ij de Agosto de 
i^ 1743. Después de nueve dias de una feliz 
,) navegación llegaron al puerto de A vatscha 
99 distante sesenta millas de esta Isla. '' 

9> El Capitán Tschlrikow 9 después de 
I, la seportcioii dé Sehering tirandg alNord* 
,^ est , vino á parar el 15 de Junio á la vis- 
I, ta de una tierra cubierta de peñascos es- 
,9 carpados , en los quales se rompia una mar 
M profunda. E^a tierra estaba 356 grados y 
i> algunos niinutos de latitud , y comaá 2141 
I, de longitud al Norte de la California» 
„ Mantúvose un poco distante de ella , y al 
9, cabo de tres dias envió al Piloto Abrahan 
I, Dementiew con diez hombres de su equi* 
„ page para reconocer el pais. Ni Demen* 
„ tiew , ni nadie de su comitiva parecieron 
,y mas 9 con universal sentimiento; porque 
^y Dementiew era mozo vir tuoso, hábil, ze- 
91 loso y y de una. familia recomendable. Seis 

^ i9 dias 



» 



47^ ESTABLECIMIENTOS 

„ días después Mr. Tschirikow envió al 
Bots-man Sidor Sawelew con tres hombres 
;, que tampoco volvieron» Todo el tiempo 
ij que el Navio se mantuvo á la vista espe- 
f, rando estas gentes , se vio constantemente 
y, humo en la costa, y la mañana inmediata 
99 á la separación del Botsman vinieron á él. 
,, dos hombres en dos canoas , desde él lugar. 
„ donde Dementiew y Sawelew habian de- 
I, sembarcado, y á corta distancia del Navio 
„ gritaron AgaiAgaiy y-se volvieron. Tschi* 
„ rikow desesperado de volver á ver los su- 
9P yos I y ño teniendo mas barcas para enviar 
,j á tierra , resolvió el 27 de Agosto hacerse 
,, á la vela costeando quanto le fue posible» 
y I y navegó por espacio de a 00 leguas sin 
,; perder la tierra de vista : sufrió muchas 
„ tempestades : la falta de agua y el escor* 
jj buto le mataron mucha gente , y entre los 
,, Oficiales perdió dos Tenientes de muchas 
,i esperanzas y meritt> distinguido , sin ha« 
,, ber logrado en toda la costa otra venta/a 
yy que la de ver 21 canoas de cuero, cada 
,, una con un hombre 1 con los quales no 
yy pudo lograr comercio ni comunicación* Mr. 
„ de la Groyere , que iba en este Navio y 
^ 91 mu* 



ULTRAMAMNOS. 479 

^j murió en él, dko que los Americanos de 
fj estas canoas eran muy semejantes á los ha- 
y, hitantes del Canadá, $n donde habla -serví- 
f, do jy años en las tropas 4e Francia. £n 
„ fin, este Navio llegó al puerto de Avats- 
,, cha, de donde habia salido el dia 23 de 
„ Octubre de 1741.** 

^f Aú concluyó esta famosa ezpedicion, 

,, que es la ultima que han hecho los Husps 

,, en el mar Pacífico, según I0 que he podi- 

",, do saber. Aun viven varios sugetos de los 

',, que sehallanon en ella, y entre. otros ,el 

,y Capitán Spangemberg, que actualmente 

,y cstí en esta dudad. £1 Capitán Xsdilri- 

„ kow ha muy poco que murió. Las quejas 

y, que hubo de las Provincias Oriéntales de 

j, la Siberia y y las terribles extorsiones que 

'1, fue preciso hacei^^en aquellos )piuebl9^9 

'), apeíias sujetos, para poder juntat lo nece- 

-„sario¿y llevar á efecto, esta expedicipQ» 

„ movieron la compasión de esta Corte ^ y 

.,, tal vez fuerun causa de que no se pensase 

•„ tan presto en iercera expeíjicioto* .^n los 

' „ pueblos de la Península de Kamschatka, 

„y en otros circunvecinas, no se conocen 

,, otros animales de carga que perros. Casi 

;\ - :. „ex 



4S0 ESTABLECIMIENTOS 

,y ezteriñinaron la casta^de estos: animales, 
,f único alivio de aquellos satúrales, forzan- 
',y doles á llevar mayores cargas dje las que 
i,» permitían sus fuerzas ^ para la proyisioa 
-,, délos Navios y conduccioa^dé los equipa- 
f» g^^ • c<^° todo , no se ha perdido entera- 
,, mente de vista este objeto : me coasta que 
,, se tiene ntuy presente; y no seria muy ex- 
f, traño qué hecha la paz se pensase, ea tec- 
,> céraí expedición. " • 

,1 Hasta ahora los Rusos se puede decir 
fj que no hao hecho 5Íno ver las costas de la 
y^ América; con todo, no ha faltado. entre 
,j ellos quién haya iinpreso , que. las cíen:as 
„ descubiertas por Behering y Tschirikcw, 
V> S6 podián llamar con razón la nueva Rusia 
>, á imitación de la nueva España , la nueva 
<f> Inglaterra, &c. :porque , aunque no haa 
Vy tomado 'posesión j son dueños de hacerlo 
;, siempre que se les antoje; y no hay Aío- 
,j, ñatea en Europa que las posea , j pueda 
' ,, estorbárselo. Asi se forman pretensiones. 
yt Estas ideas fomentan los ^ deseos y las cÍT' 
H cunstancia^én^uese hallan los Príncipes 
„ que las forman , y los que pueden impedir- 
jy las decide de la felicidad o infelicidad del 
>, éxito. <* „ S 



r> Si.qúandd los N^i^ióiRiisM eftabaaen 
iy la altura de 4^ gndo6,!enr ver de mudar 
9) su rpmbó al Nord-eétvlo hubieran ^egui- 
;í do^ é« ilc^rei^toWá al lEst, hubieran arriba-. 
f/^o«my)<<¿erca de lii California : y si huhien 
/y ran'condquadoaal.Sud^'est 1 como empezar 
,, rop , pudieran -haber airibádo á algimo de 
y^Hifiestrai pneHos dq. (América. JLa tierr;^ 
^ liai ptoxíma áijuMSCrokeqtablebimíentoy e^ 
fi)Ái^úe: dcscubsfiOüjBliiCatátaa TschicíkoMr. 
,/'á 56 ^adbsjikiJáliliüd»¡ycp^c)d6flseqiich-v 
9^ da dkcante 13 grados del, Cabo Blanco^ 
I, que e(tá á,la extremidad sc{>tentr¡onal de 
^ lü'-Ca^^fornii^ JBdep pudienr^alguno xidos 
,, Rusos que qtiedaron;ch xiDarixfsU; haber 
^ llegado por tierrai alguna de las Mísio- 
9, nes Éspa&olás rpéro. es. natural ^e. perc- 
„;icicr;^n airtflsirjmiAQí de los Jpdioíi^/*;, . y 
:: y f9;iDeSanPe£ei:^urgpiKami(;hatkahay 
^•sits/de tres mil leguas i todos lo§ auxilio^ 
5» ^ue .pueden sacarse, de las Provincias in- 
9» m$(ii4ta^ á la|i (pscaf^ Cnenta)e¿ son tardos 
,, y:p^U.eSk>s* B^.^i^nestef . c^nsiderar^^el 
99 tíeippQ: que sf. iinpleo en prepararse, para 
,1 las expediciones referidas ,^y los tj^abiajos 
99 ^\^f<iB^<^ii04)r Ja)S dei^ii^a^s 

ToM, jv. Ppp 99 de 



48% JssMJiuciMií^ivros 

,9 do taa^rande tü, ^Apeñodt navegar nía- 
yy res descraocidosbxi'bijsca de tiernu ignora- 
,1 das» no Idés moaíir bl IkgftrJilpUí^rt^i j. 
^, ponbrsejsn estado dd hacerse ¿la/yeWiEs-; 
19 tos víages V mas püedeñ^seífrirponL^cliade-, 
y, laütaimento de la Geografía /^tie. para, 
9, el aumento dcUmpbruLRusQ. finjan si- 
ligios vénideMspodrásiKedecotlaiCMaLlia;^ 
,V'rei^oláci6ües)ié|iiixüádoisoámi^ extmoá^, 
,>:Si a^ueUas'rPkpviociasf (%tt»talbi w c^vili- 
j^zSín i sí «mdáii^de constitu^cfon ; st^é apro- 
^ vechaii de* fu khfaádoo prdpiciayipodráa 
>^ hacercosab^gmídcs^ ^efhoy mó^MOeiiíc^ 

Con afecto , aun(][iie estas expc didohe s 
Ilena|oiii|}na parte considerable de^^ fiees^ 
y fueron ^eí*gnindi¿ima importslKiai^escar^ 
ítie^efttón'árMHfliiStéSó ilu^ las dific¿U^des 
^Qe habia^ qné süpefát^y «ardo ¿a : volver 
á emprender otras ma^ de ireinte aS0s. An^ 
tes de pasar á habkr de ellá^^ úó'áék^tños 
átráé^'átgünfá^ clí^tiiíst*6ici¿í c6n^qelHcs/al 
mayior cohoctmiehío de.iüi asunta bí^ti £g- 
no de toda atéhcibti; 



ULTUAKAHINOS. 483 

Pedral, sobre qualquier puato que se trate 
de ^uski/Quai^doestePríacipe subió al^ro* 
fioipénaase'xoDbcia» l«!párl4 ^épteatrioual 
del Asiai Jm pareció imjpottaute^ reconocerla' 
y. asegurarse si la Siberia formaba ó no un 
mismo contineoteiCQQ la América. Hizo equi 
paü dos Ngy íosi|mfa f^tfi empresa 4 partieron 
de Arcbangel ypasíuron fiel mar. Blanco al mar 
déli^orte,y deéste al nuK Glacial. £1 uno 
fue: detenido por Jla$ montañas de yelo,,y 
con dificultad; pttdo:»l¥«r?Apaííf d^ su gen- 
te ;Ml otrpriq«ie sJA dufl^ p^;eaQ | no se ha; 
vuelto á tener notída. A principios del año 
de 171 9, envió por tierra dos hábiles Ge^* 
dofi^sta^ 4 Kams(;h4t|^a i.^ue á si^ -.yu^lta en 

I^¿kÍQP.de ^725 , que ya m alcanzó , conH> 
queda dicho. / ¡ ., 

,f J^. tenitatiyas qpj» despuQSse hi^pion 
p^JT J# J^te del mar ..Qlaci4 para dó^liar é)¡, 
cabp^oriental del Asia , todavía no bien cono- 
cido ; pasar -el estrecho que la divide de la 
Amérida ; y entrar en et Océano oriental ó 
mvipacífico^ban siiío todas i'nutiles y des-^ 
graciadas^. No obstante , ase^^ran losji^tór^s 

Ppp a mo- 



4^4 £gráBI.ECIia£V70S 

moderaos^que haa escrito de. resultas^ <Íe'lai 

úa3i9mtf(¡i6tiiB hálkd«¿ eiw€l:archW» de Yok 
kütsko^ qoe^dn el siglo pasado ok^égábao/ 
marineros poco expeiimenrados j meaos ha^ 
biles, desde la deseasbocaduradelinoXei» 
á la del tiaK^ma^^ft em^rcKÍéaei^lla'^ 
madas jDe^rJS^Áiwd^ir; (•) BI^q|stk tiat^egaci 
seguían la costalo largo de un canalhaUaclá 
fH medio de los yelos> y habbndose perdida 
muchos de estoa Ixtreos -iibinid^nofba c<mi tuty 
tristes excivkplós esM'toar^gatión'Tpera'tili^^ 
de elies qué sé hablk separado logré deblar' 
dicho cabo orieatal llamado TchuAcf^hojt , y 
arrobado de ttna temipestad» llegó- al Ste^l* 
Añadir. Sóbíerqtfa^tieftlosRüse^eMtf'Kií;^ 

¡ir y que ñe^'hallandola -aíniga» lá ^tüerMiy^ 
ron , creyendo hacer un gran serTÍdo á si| 
páttik, yttégirohk Ktunschalfkay-de'dénde 
itó volríerdii; Suponén'eátécásb en ¿líafilo dfi 

(•*) Botclicílnífee c» xarlosutja gtan viga í It 
un gran barco cul^íerto , proa y otra í la popa , co- 
que park sxíbír los rloe tic- mo los barcos dct Yoljá. 
Aé iin titnon , y' pafi 1¿- " " ' 



la: de suerte , que , quad^^s^ ÁtÚUsóvif 
ik ccrni^bfstii'ile Káffl»3ytd(é'^ Htútíá^ís na- 
aralte noticia <íe élk)Syfti^seiMMr«9te aieiifdV 
i pM el qtae^ét¥os ^ik^'^ie- íiabet':peke«ftf¿ 
Kir {^ tierrií ^ün^ «ÍMfc^ríli^^tf ^ 

Puede ser (]tiedet<lé aquel tiéiupola-mar 
itya abandonado -aSguüaS'leii^uaBxie tievck 
¡na 'ifaitt^nces'^bn^/'Y^q^eri^oeite^ 
^'^ue^ñ^ábd ^^Q¿$ifiiek)dr)ag0^imbie$e:fQM- 

Intima pt|d^<fi6l^s^^i^ ifdbflD. "P^^ae^^ue 
¿ti ^«omcHitdfio'^^feii^^^ l<M<^Qgr4ifa$m 
lirf fkfiíéíM^eáflííift^t^ 3^iiSi«ría4mi' i)]^ma^ 
Ib T«J^:¿>iSábte;^atQg0<^'iibs«fVfléoi^^ 

KDftrk>nal vy ie:>lfaA ^ociDtada 'ú nxwsfM 
tilfñtií de^ki^l^tam^RúiHiM de la ^^ 1<$|^ 
^ti>¿U(M^fib f tiv)^(^)tf ^éW)f IdMl En et «4ll 
^Ifttiiiatet^fnisWlkmaii'I^^bálagiii^oy éca;- 
)o Norte fptro coÁunmeiíi^ Uéi^ el nótti'^ 
ure^de^k Naden ^reciña q«e es la de los 
rcfaiifk;eMs<rNMU>ii<qiie^Huaiu»>fesfá¡ scnbe^ 
kfo hi'lMpíeViiK^yisegttiiialgttias t^aeiiaesi 
* ^' una 



.48j5 ES.T^^íW*(3Jíí«iffos 

unia^ftt 4^;^|:qs p^ie^iloi üs^f^iifcsr^^úit 

otras Naciones vegii^jíP.ÍFf:Qlí9siAcift^iifeMir 
neDCábao. lá: iÁñwltkd 4e }a$ «jcp^ici^nes. 
iLos.salrAgesKtotekt»$<|Deofmg<>$.delosiUi- 
60$ «ry: ^flolakMr, la» :|pe^Qñ««.#^rl»iUfti£.ottp 
^pKL«ociieÉCnraBe¿dkiiJf)iiÚMNf «iíiuj^t;s»e 
aocAMúii d«4i'ú»ukr>la>CMta>9«Ktf^^oiÍ9 
•» .coa jMtahleeef «%i1pps fíPt^Qc^/r/^Hfctfig 

U jUéta/<tt(ittli^ttt:d$^id(ÍM)i<K¥iisH'y 4l 
«kí lo&ICafa)se]iádaliBSc«JiJbU^B¿dfai{.¿ fíi^ 
rcgnlArsidotesus tributosiqwe 999 éo p^M* 
^UQftse (ft^ l>tlU<i41sifmpti6Llw(s|* tkm^ 

m^ Y l4>ffHi«toeiM^ÍQrable faje^eaieli^miff» 
del exprosadtí viags de Bebering. : 
' -i Habiaajrestií^lto.tieinpohacke;cter|nuiar 
toda» los KoacBrqitt estAbgoCISa^ t^9.QX^li?V^ 

i; .„ ' ' bcr 



bof partido el Capííto B©ber¡ng^j;4Íi?;t>/í^ 
ConUsionados á sus etpedidones-; y de habet- 
se d^do ordeoti U iBiayor.part^ jd.Q Jqs. Cp»t 
kbsidí ^irse á fif)\s^ con jcj. íQi»}fto.^^^Ajj 
alyMadtf,p?r%/»ar?fe^,C¥}jtt%lp%^^ 

to con, tan bien tom^^¡n94^<Ji»>.5)Uje ú>|^ 
pxovíííencia nQ-^b^íí^ie^^^l^ff^ ¿fe\95 
de( loí.JCiiwi, RQihtí^i^:? ^ff»t^^^^B9f 
Y>Un^ yeis. wudidp^Vj}:y>\jg9 ,^cilíJj^fitg^jt- 
bíCíaa:yiwUo 4fW$?w. JJfy^^^^sjJjspg^ 
CW*Sc»ftarx:^gla4q Cpoapríftp^ppj^appj^^ 
^per^rse d^ uii.puejjjp |í¡^^ ^^Ir^Sí ifffffiO.^s 
fl-4ft Jfe»msí^tí¿„^Sf5Ííi^v^^ ^%¿e^f 
varios sucesos de esta guerra : ba^tíe^d^cir. 
para hacer coj^pcer queden todos tiempos y 
NRcipne$. bárbaras pjqiyjlesy es u^a xnism,^ )a 
M$4iíafezí<Mliiide$§sj^a9,op; j;^^ Y??.M 
$Hf{3^fr? ilanw49,Z;ar^^4i 4W^i4p;'^íy'^}^^^ 
sfl4efen4iído ifioarv^ofr^ fonpciend^o j^ iijuii- 
les sus esfuerzos, dejgoUó,, 4 su niu^er y a 
sus k^0^f y se mató. á ^í n^Umo. La PV^tre- 
rg fí^fpripc^acf Í9ftflQ e^tps habií^QtjB^ ^ep 
1 740 y el arrojo de haber muerto a^uopsKur 
sp^ dispersos. 

-i: . Sosfiga4aíft$ft5sf? sftblcyjicio^^^ 
' '.,1 da- 



4S^ zsfkVLtC^ltít199 

áido enfer4»üent«-patífii(iiida)y «tf)Íetftl«(P«J 
ninsulá^y ^ha estábi^do qb lyu«a ■orilea? 
No sc'lttcen ve3Éiki<>nQ^4€usluibitafitM-i fl» 
se iñ^^fr áe'éÜIds'o^rd^jflbviÉí ^4aí'^i»l¿d« 

^orplotf Gefes iKÍBiiáiiiytfati fe {ustim: ,- 4<cz- 

cóáYHfiüúKji eilá Inas e^c«é¿ifa^te íaSmipi^ra' 

• SÍ'íiiÁi cío¿5tñíl<ió diftfeiítes faeít¿»»«e! 
¿uh'ia á^íyéríéndá ha tdó mostrando sa «e* 
¿é&idit^á utilidad, a^elr lá PeflÍDsi¿tf)C^ 
^ó éú las Pi'^vbda^*íitiíít(!i«tá^i Eiquellc^ 
cé áe ¡Capital es'^6!tbcWhfújr'^'t<kmii¡- 
mente ¿<im^, que tiejiebaxo de su pirísdi» 
cion todo el pííi$de'X«*íiirr#tt/A¿í,y"lacoítii 
áel inifSí-PÚscfih/tká'-iti^s ias ftóafcoraí ' 

íe'láehiaá. ''■-•'•■•-'•■•••' •-^' ' 

Se ignora el origen y primer est'ableci' 
jnteato dé los Kamschadalé». £s biéB'sMgu- 

lar 



ULTRAMARINOS. 489 

lar su fabulosa tradición. Pretenden que han 
sido creados en aquel mismo pais , y que su 
primer ascendiente Kutku residía en el cie- 
lo. Vive este pueblo en estado ce pura natu- • 
raleza como los brutos , únicamente ociipa- 
do de la existencia de esta vida , sin tener 
idea de la eterna. Antes del arribo de los Ru- 
sos no conccian otras Naciones que las de los 
Korekis y Chutkis i poco habia que cono- 
cían á los Kuriles , y mas modernamen- 
te han conocido los Japmcs , por la casuali- 
dad de un Navio del Japón que naufragó 
en su costa. Entre las opiniones formadas por 
los sabios Académicos que han examinado es* 
te punto , la mas seguida es que descienden 
de los Mungales que 'habitan las orillas del 
rio Amur , por las conjeturas que se sacan de 
sus facciones» de su figura,de su carácter, ó 
genio ; y de muchos vocablos de su idioma, 
comunes á la otra. 

Si nos dexascmos arrastrar de los impul- 
sos de la pluma formaríamos un extracto his- 
tórico de esta parte del mundo ^ hasta aho- 
ra no conocido en nuestras regiones, y muy 
acreedor á la curiosidad del lector ; perc 
nuestro plan no lo permite. £s preciso nos 
ToM. jv. Qqq re* 



490 XSTA£LECIMl£MTOS 

remitamos á las obras Indicadas al pie. (*) 

£1 singular volcan , las agaas therma- 
les , los lagos /los ríos , los desiertos , los 
montes , las habitaciones tn grutas , cho- 
zas , cabanas j zahúrdas , ó cuevas ; la estra* 
ña variedad de sus idiomas , las •correspon- 
dientes especulaciones de aquel comercio: 
todo , en £n , asi en lo phisico como en lo mo^ 
ral , merece especial consideración. Cierta se- 
mejanzaó conformidad de costumhres que se 
ha observado ^ntre los Americanos Septen- 
tr¡onales,y los Kamschadales , hace juzj^ar 
fundadamente la sospecha 'ó creencia en que 
se estaba , de que los Asiáticos pasaron á Ja 
América ^ como parece verosímil estando tan 

Te- 

(*) La descTÍpcion'hís- reducida r traducida déla 

tórica del Imperio Rusd, Lengua Rusa en Francas 

por el Barón de Strahlem- se publicó en 'I767 : el 

berg, Oñcíal Sueco, tra- riagedeGmeliaáSiberia 

ducida , añadida , y publi* traducido y publicado el 

cada en 1767 : las rclacio- mismo año ; y las recien- 

ncs ó memorias de la ce- tes noticias del famoso 

lebre colección de lahis* riage del Capitán Kook, 

toría Rusa , escrita y pu- Inglfe , al Océano Pacífi- 

blicada por el Consejero co » magníficamente ím* 

Mullcr : la historia parti- preso en París en 1785. 
cular de Kamschatka , que 



ULlRAkARINOS. 49 1 

vecinas csfu dos partes del globo, y hallán- 
dose tan sembrado de lsla$ todo aquel mar y 
sus costas ; y aun puede conjeturarse que es- 
tuvieron unidos en tiempos remocos ambos 
continentes por un isthmo. 

El clima dq aquella parte de America es . 
mucho mejor que el de esta región de Asia, 
aunque la distancia del mar es la misma , y 
las montañas continuamente cubiertas de nie- 
ve ; pero la ventaja nace de las calidades de 
ellas, y de su terreno. £Í1 estrecho que sepa- 
ra el Asi^ de la Amciica es el que los Geo- 
graphos de la edad media Uamabaní sin tener- 
lo bien averiguado , Estrecho de Anian , y 
que hasta muy poco tiempq hace. se trataba 
de fábula. Pareoe que el nombre que mas 
propiamente 1q conviene es el de Estrecho 
Boreal ó Ártico^ 

Está muy expuesto á caer en un fuerte 
Pyrronísmo hisróiico, quien siguiendo , aun- 
que juiciosamente , las relaciones de acredi* 
tados sabios, y que llevan toda la apariencia 
de la mas solemne autenticidad ,$e halle bur- 
lado , como acaba de suceder en nuestros 
tiempos. Lo decimos por el caso siguiente en 
la materia que vamos tratando. Pareció a la 

Qqq 2 Cor- 



49^ XSTABLECIlflEKTOS 

Corte de Rusia hacer misterio de los viages 
y descubrimientos de las mencionadas expe- 
diciones. Sin salir á luz ocupaban los archi- 
vos del Estado , y los Gabinetes de los 'mas 
hábiles hombres de letras , las obras trabaja- 
das de resultas de los conocimientos prácti- 
cos y científicos que se habían adquirido í 
ta-nta costa. Pedro I. habia fundado en Fe- 
tc-rs burgo el año de 1724 , como ya se ha di- 
cho , una Academia de Ciencias. La estable*' 
ció sobre el modelo de la de París. Los Wolis» 
los Bernullys , los Hermann, y otros sabías 
de la mas alta reputación en Europa » fue- 
ron sus primeros miembros , Compañeros y 
sucesores de estos fueron los DeVisle , los 
Euler , los Muüer , los Gmelin , y otros 
acreditados profesores que han dado tanto las- 
tre y nombre ¿ esta Academia , y al Imperio 
Ruso. 

£1 Astrónomo Del'isle de la Academia 
de las Ciencias de París , y Profesor de Ala- 
temáticas del Colegio Real, fue llamado de 
la Corte de Rusia en tiempo de la Empera- 
triz Ana, para Profesor de Astronomía, y 
fundar un observatorio enPetersburgo. Lie 
vó consigo á su hermano de Lisie de la Cro- 

ye- 



ULTRAMARINOS, 493 

yere , también Astrónomo de gran cjcdiru. 
Este fue uno de los Acadcmicos dcbtliiUüüs á 
la referida expedición de KamschatKa , y, 
como se ha visto , murió de vuelta de sus na- 
vegaciones en el puerto de Avastclia,ó de 
San Pedro y San Pablo. Ambos hermanos ha- 
blan trabajado la mayor parte del plan para 
aquella empresa. Recogió el dicho de Del'i^le 
las memorias de su hermano, juntó otras mu- 
chas, y prosiguió en trabajaren los progre- 
sos de la Astronomía , Geographía , y Phísi- 
ca. De vuelta á París empleó todo su cona- 
to en poner en orden sus trabajadas memo*' 
rias. ConcIuiJasy arregladas á su -satisfacción, 
acompañado dclGeographo Buache, miem- 
bro ta¿n.bicu de la Ileal Academia de las Cien- 
cias de París, presento á Luis XV. en 1752 
un Mapa de los nuevos acscubiin.lcuiop y 
navegaciones , haciendo una /^oqücnte ex- 
plicación en que manifestaba ser esta obra la 
jnas importante que de muchos años a esta 
parte se habia hecho en la Geographía^ por 
la grande extensión de tierras y mares que 
representa , hasta entonces desconocidos; y 
por las coaseqüencias que envolvían para el 
paso á las Indias Orientales por camino mas 
corto. A 



494 ' ESTABLECIMIENTOS 

A fines del misma año de 1752. se pu- 
blicó este nuevo Mapa por el citado Ge,ógra- 
pho Buache , dispuesto sobre las expresa- 
das memorias del referido de Del' isle. Con 
este Mapa se imprimió su disertación qvL& con- 
tenia tres piezas , que eran /una explicación 
de las antecedentes observaciones astronómi' 
cas y circunstancias de la construcción del 
Mapa , y ofertas de otros ; la memoria que 
sobre los expresados viages y descubrimien- 
tos habla leído el mismo de Del'isle en plena 
Asamblea de la Academia Real de las Cien- 
cias ; y la relación del Almirante Fontc^liz* 
ducida de ingles en francés , adoptada como 
un hallazgo muy jpreeioso , j seguida con 
antusiasmo. 

Toda esta pomposa publicación llevaba 
quantos caracteres pueden pedirse de auten- 
ticidad. £1 universal Voltaire en el primer 
tomo de su historia de Rusia , impreso en el 
año de I7S9- ^^° ^^ acostumbrado método 
de Oráculo , citando al sabio Geógrapho de 
Derisle, dá por sentado haberse hallado por 
los mares del Norte el famoso paso buscado 
tanto tiempo hace. Semejantes autoridadesnt 
solo acreditan, pero aun es preciso alucinen 

al 



VITRAVAllIKOS, 495 

al mas sensato lector. De este modo se pro- 
pagan , y iirraigan los errores. 

Quién diría que estuviese llena de ellos 
toda la obra de un ^abio de tan acreditado 
mérito : de un sabio que su larga y. aplicada 
residencia en Petersburgo proporcionaba 
' la mas exacta instrucción sobre la materia; 
de un sabio sin interés en que haya ó no el 
paso del mar del Sur al Atlántico j)or el 
Nord-ueste de la América Septentrional ,y 
tsin motivo p)|rá abrazar acaloradamente co- 
mo los Ingleses (♦) un partido ni x>tro. Quién 
diría que tan ciegamente abrazase este Aca- 
démico semejante patraña » creyese la fábula 
del viage del Almirante Fon te, (••) y se con- 
tradixese á cada paso. * . 

•No puedeHállarseotro inotivo yata «su 
estraño sueño que el amor á lo maravilloso y 
extraordinario ; y esta fanática vanidad que 
'emboba á los hcinbréV^^é !baní logrado .cier- 

(^ Xa Compañía de (♦*) 'La supuesta réla- 

Hud8on,y8U8 AntagoniV 'don del Almirante Bar« 

tas « son "doB poderosos paxw tolomé de Fdnte /Éspa* 

lidcb en l6gbttna*que es- ' jSol'^ de un yiagc lecho en 

tan Tchementemente en s 640. de orden de U Cor. 

una recíproca oposición, .te de España. 



49^ £SlABL£CtMlENTOS 

ta aura popular. Juzgó Dcl'isla ser el pri- 
mero que anunciase al publico este pretendí- 
do descubrimiento, y calificarse autor de un 
nuevo sistema que en gran parte trastorna- 
ba casi todo el del comercio y la política. 
Quiso aturdir la Francia y tgda (a Europj, 
y hacerse admirar ; pero presto toda su am- 
bición, su vanagloria , su jactancia quedaron 

desvanecidas como el humo. 

> 

Con el nombre de Carta de un Ofidal 
de la Marina Rusiana publicó cierto sabio, 
. (Euler ) Académico Imperial nadapreocu- 
. pado, una sólida disertación que deshizoaque- 
Has enormes equivocaciones. Pocos anos des- 
pués ( en el de 1758 ) la Academia de Pc- 
t^rsburgo hizo grabar uiji Mapa ^ manifcs- 
. tandolosnuevosxlcscubrimientos de laJ^usia; 
y notando Qn ellos , que descubiertas las cos- 
tas de América la partea vista de ellas mu}i le- 
jos de mo&trar la mepoi: apariencia del decan- 
tado paso, muestra hallarse prolongado siem- 
pre aquel mismo continente Americano. 

Contemporáneamente se escribía en £$• 
paña en los mismos términos. Con el modes- 
to nombre de Noticia de la California se 
imprimió en Madrid d año de 1757 la hiV 

to- 



loria de esta parte de América en tres tomos 
itn quarto. £1 tercero destinado ú muy ias- 
tructi vos y currosos apéndices , contiene en él 
ultimo unas ajustadísimas y bien fundadas 
observaciones sobre la invención del ruidoso 
triage del Almirante Fonte , las figuradas 
imaginaciones del dicho de Del'isle, sb de- 
cantada memoria , y el Mapa del mendona* 
do Buache. 

Debe reflexionarse ique la Acaclemia dé 
hs Ciencias de París en el extracto de sus 
l^gistros f dando la licencia regular para íni¿ 
oprimir la citada obra , guarda una circuns^ 
peccion bien notable ; pues sobre la control 
vertida relación de Fonte , traducida del lo^ 
Xlés ál Framrés , dice : cuyo crntcnido seria 
muy importante H esta relación fues€ auten^ 
tica. Palabras que hacen conocer la juiciosa 
duda que agitaba entonces la reflexión de 
este sabio Cuerpo. . 

El Abate Chappe de Auteroche , de la 
Academia de las Ciencias de París , empren- 
dió uii viage á Tobolsko para observar el pa- 
so de Venus por el Disco del Sol el año de 
1760. De vuelta de sus penosas jornadas y 
observaciones compuso una dilatada- obra, 
Tojc ir. Rrr que 



49^ SSTABL^CTMIEMTOS 

que $e cr^ yo esparciese grandes luces sobre 
19^ pbsciura^ noticias.de aquel emispherio ; pc^ 
)ro todp fte redu^QÓ uixa pura jactancia y lu« 
xo geographico > de qué el publico no que* 
dó nada satisfecho. (*)• 

En esta situación » los sabios de Europa 
aují ^ mantenían perplei^os sin ded^ 4 
juicio que d^bi^ formar de estas navegacio* 
nes. £1 misterio de la £usia sobre sus des* 
cubrimientos hizo pencará unos que eran qui« 
nericos ; á otros , que eran la base de granr 
des y vastos pxqyectos. Añadida á otras coflr 
sideraciones y motivos , esta divenidad de opi- 
niones empeñó á la Rusia en una tercera ez« 
pedición en 1764. 

En medio de una gloriosa paz la Empeña 
triz reynant;e contemplaba desde su solio el 
largo paréntesis que faabia pasado desde el añ^ 
^^ 1733 V^^ ^^ habia emprendido la grande 
expedición relacionada , concluida en J 741: 
conocia la instrucción con que ya se hallaba 

el 

' (^) Este laborioso Acá- tronómicas con U ocasíoB 

démíco murió en la Cali« del segundo paso de Ve* 

fomla , adonde fue í ha- - ñus en 17^9* 
cer sus obscrvaciMiet As- 



^ VLTUAMAIl^KOS; ^^ 

el Gobierno de la situación y estado de los 
mares , iAas ,<f ieitts^l j^ ]^¿bW*q«fe habian 
sido el objeto de las antecedentes expedicio- 
nes : penetraba que tm y)i eln:fem|>óf áe eiir« 
prender loi9^dd!ósd^ ttig^falgimififúto de 
las pasadas fa«^9 jr áti^vVH conocimientos 
intentando útiles conquistas , dando impulso 
á varios vasallos para adquirir adelantamiieil^ 
tos tfféctiv(¿ <!dn ^auMento del comerdp^lr 
rasgando el velo qu6 misteriosamente había 
¿ublérto y h'écho dudar de los progresos qiíé 
jiodia prometerse la Nación y aun la £uro<^ 
pa. Aunqud'á(5(ticT misterio ya era inuti^l j y 
éú>66niktj¡¡lénQh s¿%an ilíipi^sóy ptítíStouáfí 
!*Me'nnfoTláfs*dé la Academia j y "otras i¿«# 
chas obras concernientes al asunto : no ObS'» 
tante la Rusia ha ido conservando sucesiva^ 
menté cierta reserva sobte sus establectmien? 
ftís. Baxo de todos estos {iifinciptos han se* 
g'tiido las expediciones qtie tóameos a ver. ' 



C'*l>- 



Rrra CA- 



CAPITULO XXt 



MUJSVJS MXfB3J€I09iMST MtÚTMCTOS DJ 

\.. ■ iAm^rcio jwr l(^ mismas áiúminÍM 

¿^jLabiehik) fixadoCataluialL sus ideal 
M^re el objeto de las cuevas expedidones 
dispaso.uoir.fespectiiia.y redprocaioeate i 
los conociniontos ad^jiiridos los auxilios con* 
ducenteSyhadeado. panto prindpal el au- 
nenta del comercio f^ snsTespecriyas espe« 
ciüacioBes. Fomentado este se entablaron los 
snedios de hacerle florecer por. estas lejanas 
regiones. Era necesario ánimo y. constand;^ 
fpra sacar di froto ^ue se prometíala Corte 
t$k honor de su gobierno » y del imperio Ro- 
so en unos mares tan^iistantes , bien que cer- 
canos de las remotas costas del núsmo Impe- 
rio. En consecuencia hizo aprestar una expe- 
dición , y formar una Compañía de comer- 
do. 

Se estableció ésta baxo la protecdon de 
la Emperatriz , ^ ayudada de considerables 



^]^rív¡IegMJs-, con el oooiWe de Coopafia de 
Kaimwbaika.^ compmode varios aegocki^ 
tes Rusos de Moscou , de Wologda , y de 
UstiíitVeliky que habbn hecho er comercio 
en S¡beria,y ee.lasr fsooteras de la China, 
por Kiacta y Selinga , con géneros sacados 
de Rusia ó de otras parres de Europa. En 
esta nueva Compañía se admitieron acciones 
de a quinientos rublos cada una; y se esta«* 
falecieron tres principales direcciones ó factor 
lías , una en Ochotka y otra cnnKamschatka > 
y la tercera en.Kolima. 

Para animar á seguir vigorosamente la 
pavegadon y.comercioea tierras^ fluevamen*» 
te descubiertas regalo esu Soberana á doce 
principales individuos de la Gompama doce 
medallas de oro con su retrato , acuñadas 
luiicamente para .este fin q^e llevan colga- 
das al pecho coa una estr echa cmta azuLPa^ 
ra el mas seguro éxlte so despacharon órde*« 
nes al Departamento-^ de Marina, p^a que 
auxiliase y favoreciese dicha Compañía^ y 
escoltase sus embarcaciones. Se encargó á los 
de laCompañia procurasen tomar exactas 
noticias de las Islas y cestas situadas al Not* 
te^y Nerdreste de Kamschatka. 

Efec- 



. J£fectiváki»ütr <n 1 764 salió la expedi- 
ción de dos puntos bien distantes , formaii* 
do dos divisiones para encontrarse en el vía- 
ge : la primera at cargo del C>apitan TcfdrU 
hoff, hijo del mencionado en t^! capítulo ante- 
cedente, por el JNorte desde el puerto del rio 
Kolima ; y la segunda al cargb áú Capitán 
Lcwarchoff^x el mar de Kamschatka , am- 
bas concorden de navegar hadadla América^ 
j \le cruzar sus rumbos sobre el cabo Tchnr 
hsikoy f lo i)ue consiguieron felizmente , des- 
cubriendo al mismo tiempo multitud de Is^ 
las y y el continente de América. Esta ha si- 
da la primera vez que se sabe coli toda aa^ 
tenticidad haberse doblado dicho cabo, j 
«adose de la comunicación del inar Glaciali 
con el mar Oriental ó Pacífico. 

Aclaradas las dudas con este viage , di6 
fHÍncipio la Compañia á sus operaciones.' Sd 
verificó su empresa en- diferentes embarca- 
ciones de dos palos, y otras de las que se lla- 
man Dostfheniques saliendo de Ochotska 
comboyadas del Teniente Syndo , destinado 
en aquel Departamento de Marina. Doblado 
el cabo meridional de Kamschatka siguieron 
la costa oriental 1 dieron fondo en la bahia 

de 



VtTRAllAmTKOS* 503 

¿e San Pedro y San Pablo , é invernaron en 
Bolcheretstüoy'Ostrog, (♦) 

. Enelaño siguiente continuaron su na-^ 
Tegacion hada el Norte, de modo que ea 
los años de 176$ y 66 fueron descubriendo 
un. Archipiélago entero de Islas grandes y 
pequeñas^ situadas entre los grados $6 y 67 
de latitud Septentrional » y volvieron feliz- 
mente al puerto en 1767. 

De resultas de estas expediciones ^ se re- 
snitíeron relaciones y Mapas á la Chancille» 
lia del Gobierno de Vrkuzth^ que las diri- 
gió al Senado , y ha mudado mucho el as» 
pecta del Mapa de 17SS ; principalmente 
por lo tocante á las costas é Islas del mar 
cercano «1 Añadir^ y por lo respectivo á l$ii 
costas* de América que están enfrente. £n 

coa* 

(♦) Esto es , el pur- lia freqiícntcmcntc en los 

No de Bolchcrctskoy : la Mapas Rusos : la palabra 

terminación Ko^ señala el Noss quiere decir CabcH 

genitivo: la palabra O// r<^ lo que aquí se previene 

quiere decir lugar ó pue- para inteligencia de estos 

blo fortícado. Es preciso Mapas; de suerte que ^f>^ 

no confundir esta palabra dirshy'noss es lo misoiO 

c<m la de Ostrow , que que Cab$ dt Añadir. 
^iers decir Isls^y se bft- 



504 BSTABLECIMISNTOS 

coQseqüencia ^ la Academia de las Ciencias 
ha publicado en 1773. otro Mapa corrigien- 
do aquel » pero que según observan los na- 
regantes Ingleses , aun no está formado coi 
toda la exactitud que se requiere. 

Los límites de nuestra obra no permí*- 
tén que aqui se haga una descripción as* 
cunstanciada de cada una de estas Islas , ai 
del modo de vivir , de defenderse » de alimen* 
tarse , y de navegar aquellos Isleños. Solo da« 
remos una idea general , empezando por lai 
anteriormente descubiertas que son las Km* 
rilskas 6 Kuriles. 

Para la noticia de estas seguiremos las re* 
laciones de los Señores St^cr y Krashcnini'- 
C£^, presentadas á la Academia de Petersbur- 
go ^"de las que se formó la Historia de Kams- 
chatka , y de dichas Islas Kuriles que publi« 
có la misma Academia en lengua Rusa , y 
traducida en Francés con sus dos Mapas par* 
tículares , se imprimid en lyáj. 

Se comprehenden baxo del nombre de 
Kuriles las Islas que se estienden , desde la 
punta meridional de Kamschatka , hasta el 
Jappn, tirando hacia el Sud;0ueste desde 51 
hasta 43 grados de latitud^ No se sabe pred; 

sa- 



timeiitpcc^itiiutiiéz^e^péro.segatt Tft;telácuifi 
ds ios 'mjsmos Kuriles, do los jiabitaBU8:d# 
la» Islas mai 'morídionak» , y. ¿c los Japoao^ 
SMyaybaél nal rierafK>i^¡^->arrojado a^uiMi 
vc^os á^s costas dQjKimscfaatfca ^ 8Qn;¡roñri 
t^^j¡í.^Q^A poroíno.secuoataá ^A^stó rónieiD 
Usijhiiyí {^e^^eñas ^ seguala relación del Gen 
pitsin Spangenbcrg ^ue por.esia pfirfte Utegá 
b^ta..erjíipon, . . .;. r;/. ur.:[ = : ; . li' ') 

; La Isk yeiaíe yrdos » que es mm^diaife 
iie§tejpa¿$:tlidni^a los Japones Matma ú 
Mé^fsUmáy ; .os la jma^ . grande de \ti}ásí^ ^ ^ 
4espues de ella tiene el aegundalugat 2a ido 
i^unatér. Xjoiiiatnrflres,de>l8^slasüd¿iOu0l 
fu 71 da. Unipe/^ nonadas también ilsIakiAo 
las naranfas la una » y Isla yeide lá otra \¿^%é 
Uam4 Ktek^KunUs/y son absolaCMdbnto 
íxidc])eQ4¡;ent^ I como también bs áx^íKuáwí 
^n^UC 90 r^Qonqcen Spbsr^noMii^unc^. J^í» 
Japyq^sdfmM «Ka$ ^uatlroclslasiei: noiiibpcr 
común de JcsOf]Q que jbacfi cótriegir eLe/roi^ 
«a; que estriban. l<^uGwgraphoi, creyend^t 
cr^^ ^Qíi'igt^dQ i^egtcm «al' Nocd-i^te del Jtt^ 
pon \ peroahora se sabe que ís^o^es unx:oii-¡^ 
jiínto de U? dichas Wa$. . , : : ^ - *' 

La Isla de Matma está sujeta jd;^apnip 
,:7'0M. ir. Sss mU'» 



^o6 KTÁViasontítsTw 

muchos aflosi hace. £L ufaoal qs¡e la sepaor d« 
lál8laideNyt>hoá solo tiene 6:e^ó qoatro l4* 
guaside ancb6, y en parages auft es msÁ u^ 
tptdbp, Y impy peli^rosp ¿ tansa '¿e If6,ea^ 
bosjgue sq a^nun dei una ^ otr¡t*]f»arce^jr 
de la rapidez del ftoxo y reflu9(o.'Xioe'^j^ 
nésf haii 'edificado una Ciudad poaieúdoia el 
ttÚsnio^áonibve de U I^U &ol3^e Id costa-del 
Canal ; la han fortificado y abastecido de to^ 
da suerte de apniciónes de gnerrá ;y han 
cstaUecido un cuerpo de Guardia fobre la 
funta del &id-oueste, todo verosimilmeáte 
con el fin de oponerse á las incursiones de 
los) Chinos y Ceceos. Ha 4nayur parte de Ici 
establecimientos' de losjapopes-ettlbíatma 
han sido hechos por los desterrados en ella. 
". Los naturales deKynatirconipiraá de los 
habitantes de Matína sedas ^ estofas de alftf» 
dod^y^toda suerte de utensilios de hierroqür 
teriden á los* de las Islaís de Utiirpayde 
Vrupe. Estos fabrícau otrai estofas ^ue ren- 
^ á los JapoAesyy -diferentiss jJfeletérifl^ 
íucj iacattde las lilas ve<¿tí(a^ dé-Kanischat- 
i» , como también pescado seco ^ y graso dé 
ballena que los de JMatma emplean en sus 
ebatei^óa* ' " i-' ..m v,. • 



ütTtiiaEjiroi, £ íJpjr 
' Eir todas estas Islas es muy notaUe la di^ 
£etfnudi&,<de.<|iie^il38 ^que están situadas al 
Osatsta nÓMQnáv tkingntUL maóth afeitad 
precisadas «siK'náturalesiá swvirw á^ia^ué 
arrojad msrfobrdsm costas^y q<oe^se creo^ 
viene d&ias del Japón, de la Ghina,ó do 
la Améii^2\y \sk que están al £s(6Üeoeq; 
buenos montas y^^ielo ^ pUM dá v¡ñas:| prON 
duce frutales, como naranjos y otíos i yl 
también ciertas yerbas venenosas » cuyas rai- 
ces amarillas cpmo el ozaít^n ,y del |^r)[resa 
del ruibarbo , conocen IdS'ibafbiranOfS de^las^ 
otras Kuriles y y las itsaif para cn\úM^3ttiu9 

flechas; ■''.':■. .,:..'" 

£1 año .da 'i 71 1 fue la, primera vestirá 
I9S. Rwaft.ipu»ÍDn'Qaios<'piefi'xin :el paircte Joa 
Kuriles, habieodcr üesembaraiidoieisiia^^'Iitat 
masriitmedéaixá Kamschatka 1 x^t^^^^^bí-' 
tenteiquedaMA triliátano^'-Sfg^eróná ^sttf 
paso remetidas éspedicMias'h^taibi'ytt^ tMH^ 
QOnada d^l Capitán «Spaogieabearg.: obin/ t.:r 
-r .ElnuevaAccfaipíelagO'^etciriüeitiijeii'lof 
referidos años de 1765 ,66, y 67 ^ se coma 
pone de una multitud de Islas. Para:la maa 
iacil comprebension-las .dividen los Rusos eaí 
tres parteB,.ifllduy:M4,oria» 4le«a>iiieillás pfb 

Sssa Ba- 



JoS SSTABLECIIÍIXNTOC 

Behering y Tschtrikoflf. Merecen e$to$ des* 
cabrimieBios singular atención , no solo por 
Uvariedadde objetos que ofrece al comeido 
4e Rujsiafsino también por las grandes ven» 
tajas de su situación y para el que puede ha» 
cerse en América , y para escalas entre ésta 
y el Asia. Los naregantes Rusos y los Ma- 
pas Us colocan entre los 50 y 70 grados de 
latitud Boreal. 

La primera división comprehende la Is- 
la de Behermg , y las de San Macario» San 
Abraham > Olmana , y Mesidoy , situadas 
entre 50 á 57 grados de latitud , y entre 180 
y 190 de longitud ( de Tenerife ) cuyos íxsl' 
hitantes se asemejan á los de las Islas Kuri- 
l«s.,<omo también las estacionea delaao yf 
producciones de mar y tierra. i 

: La.segunda^e compone de las descubíer^. 
tas por la Promichcnetika ó Compañia Ru- 
sa de comercio , baxo la dirección del Tenien- 
te Syndo --están situadas enere lós.grados 5f 
y 60 de latitud 9 y 190 bastan 5fcoo de longi- 
t«id y y se parecen quasi^n un todo á Kams- 
chatka : sus montes están poblados de ¿rbo. 
les , aunque hay volcanes y minas. La prin- 
cipal Ida es Ude San Jcum. Llevan el nom* 

■- - - - brc 



htt^ ác' Ulut$rka^ 6 Al^uticas ^ dtuomiasí^ 
áúa quf M las k^ áí^áo por. citar al lado det 
G\ííí»íQbapfd., jiombt^ del rio Qlutor.4i ^ 
que fijfae su curso del pooieiHre ^ X vá áilesaf? 
guar en aquella bahía. 

La tercera divisioo ó grupo de este nuer 
TO Archipblaga;¿$ laque-llamaude .^iíiar¿¿ir 
é Jslas Añadir skas>. Correa desde los 5S 
)iasta los 70 ¡grados ide latitud» ]pide>aQOfhas-. 
(a 210 de loogitud. Eu algunas hay Tolca-^ 
aeS| carecen de bosques ^ y tienen ipocas llar 
jpíurasji otrais i9buí»4aa ^1^ ^>^:^'j^(\hfíi^vritíi'^ 
Uanuras y ftondo^idádfi {^rq(todjisbhiii]^ta4tM( 
por Naciones bárbaras^ Son. qjuasi efft^ranieiir/ 
t^ opuestos SUS' habitantes -^{Ips 4^9 li^^ Islasr 
TOtej^ior^steil |SBi,,oqsí^>nfií>ces,yiWQ4Q 4.4 vi- 
vic^auáque tawbwij^Srqii salvagas^-^íinos y, 
OfifQSsqn tanidiversosde los,t^itfuralas^d^la>; 
islas descubiertas efloelimar del Sur hacia la,^ 
l^ea por Franceses é Ingleses, y es su situa- 
aion.taaopuesta qu^ pueden ^tosillaüíane 
los Antípodas de los corteses Othaitos , y dé^ 
las agradables Otháitas. 

No se puede regular el número de su 
poblado^ ; hay algunas Is)as que so}p .con:i 
tienen quarenta ósesentaipersoiias^ofiras^hay*^ 

muy 



RUiy {>0blbdat , partkuilarmeifM* do lat imí 

Legos ft¿danpérráobes:ipdcr:ios JihiteiiánHkAn) 

Baldaras (*)í cazarj^ jíc$caj!i.y imscarjrir 

TtFe^¿ ouéy o torreóos . . 

%V NeioÜaff.6eJiaQufÍ9áada)|Bttbyqgfar,por 

los áiaDcarisí4Qñ^le9.J bit/baten;{uil9^]SlacÍQiii 
{eréi)'noí icónacida hsMa ahora , y ^üe^^da stf 
Uiñ^\itJ$9^^lvajízKwt¡agiü muy aume*' 

efiitfií't>{é)é8 Ú6 tíí^^^i&xáitort$ i ét arta 
i«wr?ná«', díj Rerigíf<>s v'ó de r^oiJfei^e'^átóJ 

ióñíAlo de n^rtió^ llama^di^ AdíiPi^M. No 

-f«) ^S<in vivo»b«rd^ hé- : AlfiltntMl* Étm ;c|]i: ejptce* 

na que unen entre sí, y rw^ar , personas- «Pa^an i«r 

las forran con pieles de noches en estos Sarcos 

títros animales maíínos. qúando no cstSn en sui 

tés «ifvrfi para la pesca y pro^'ás'iíerraf ,6 i5n ha di 

q[iiairdBaiN9']stasi otras;. ^ austros*, i -«« . j i::. , 
yiíffi 



ziBvmjíktíwcftn si| 

llitaQh)odÍM«!bca^zQne^l^l&vat !^ir \a oarbcca 
nho&^orro&i do ^EarpsJieckiáras según, ki faá* 
t^siai de cada iinoLiSe piatsut cói pa n j paig n te ik 
¿wt de ABUl '^WKkírfí^k^^tfi ^¡ohí edlQX)esJScl 
bóradap ddaíbío ÍHle»ÍOT^^e^%lj|uriMii9<Í0riix> 

y* paxaros^i Viven en\xi^2%*JmrÉiu ^6' cxsem$á 
bbdias eii hiiiaftA tpmhs qiM noHCbídkn^ de lá ' 
fOAiioC'lfUgpirnv^iqpdcr/aüneiittt i(iftds;ji|«iJS'^ 
kd liUák0faadale¿(Sdeba^mk0AQsé«tts: jiutf» ' 
t<)tiieQi^ei|umar flu^i^rwr: 'So íafifai^MOtéf' ' 
pf^^mdo crpdci que pcfscMÍ^end mar coft atfx 
2uelos de hueso > ó en ios tt09<coa red^^i texí*^ 
áaiÉ de hitos <leiiervÍQ»¿iGázAagfaw<:anndddf 
de : jrajposa» ' negros v c;r$tañar /¡y <rbxdb VMié^ 
ehos castores , arminios , osos , y rátMos <fa6 
Uaman:JP>«?jbrj'fM/f de hiefmósqs má4<<has 
acáiepotésá hí d^*»t¡g¥é; lEo^ü >t>é«fcrfW 
Butrinos , gatos , y perros marinos , y en loS; 
rios nutrias , arenques de un gran tamaño, 
salmones colorados , y otros 'pencados conbci- 
clos,con;io tambicn otros vanos. solo pro-. 
pi9f dejiqiíeUqs agv?s. ,, , , \ ,, . ..., ,, ..,/. 
i Se hallen en esta Isla aves de varias es- 
pecies conocidas , como cigüeñas , anades^^ 



} 1 1 Msmvfj&itmmn 

Bajtas (*) y de J^¿^ \i^vío 9i uo» o«ped9 
ik .XuUpaaT^ó^db JUrio iürtatré » cofa^xo-' 
bolU:<s>iio hQúm ^\f^4j:i6n^ Ium JÍinoA 
cari«&DiMji»i ^[^^d^lt^tto^ñ «iik.lKi»qii¿M M 

&jfpgt6»^ je firflSídfi:uifaqptt4<ft^g«áIy<4wf 

SMntei:itm> bciKh>s:)d9r;nafl^Kil qiic IkittiStf 
K^X^i^f &>A en^mígof.de ti>dosilt>»(^ae«r^ 
¿bbó.á;Daj^4](^lM!eI^9t?^iíutodc)KaribKjiit^ 

«ilfsiQaM»ihpcieo.b^cUid:ideti.todos los ex«^ 
traQgflros 9119 .«o l^s a^crcM rcomo liicieroi} 
QM^ ÍQ% :RUSM> ^^09S ; 1o(l ifwon. ¿No ' ic Icf 

.' ^'- . . '•' :-» •- 7 ..•■; c:--- ■ • . :.' ■ -'■' ■■ : 

. (*) ..Son una fruta pe- aplomado «% son las om. 

^ucña de.Mjrto^de £ne« comunes, 

bró,) dt'otrósíTrboUssíI- ' '(♦♦)' EstapIaiiiúícJíá- 

vestres ó arbustos : las que *' Ití tambieÁ eá difi:táite¿ 

•e crían en tierra arenisca parageadeUátberlaj'prín- 

spn de color caftaoo ; Jas , cípalm^^^ JaacexcaoiMr 

de loi montes de color de Yzkiuko. 



VtTSAlfAlIMOS. 513 

conoce religión alguna » ni tampoco i los h»- , 
hitantes de las demás Islas ; pero si ;e nota 
que I envueltos en sus tinieblas» se ocupan* 
en varias suertes de hechizerias. 

No es cosa fácil , ademas de muy proli- . 
xa y fuera de nuestro proposito.» hacer una. 
descripción precisa y circunstanciada de los 
indicados descubrimientos. La muestra dada 
puede bastar a formar una idea de dios coa 
corta y respectiva diferencia. Suspendamos 
tratar de los afectos que han producido , para 
dar, como por paréntesis » una muy sucinta 
razón de otro curiosisimo viage emprendido 
posteriormente. 

Con el motivo del segundo paso de Ve- 
nus por el Disco del Sol en 1769. la Empe- 
ratriz expidió una orden á la Academia de 
las Ciencias de que la propusiese una Socie- 
dad ó Compañía de hombres capaces » inte* 
ligentes , y laboriosos , a quienes diese sus 
instrucciones para hacer nuevos viages por 
varias regiones de la Rusia y laPersia. Abra- 
zaban estos viagesquantcsconocimientos eran 
posibles y conducentes para el progreso de la 
Historia Natural, el Comercio, y^ las Artes* 

Entre los sabios viajantes , los Señores , 
TOM. ir. Ttt Pa* 



514 ZSTABtlCDCIIKTOS 

Pallas , Stmiid Gmdin , (*) Guldemester 9 
y otroi, fnenm k» primeras q«e fealien». 
Les «guiéiOD después los Sñores^Falk, 
Georgi , Lovritz , j otros. De todos esto^ 
algunos tuvieron una muerte bien desgracia- 
da. Lowitz fue empalado y ahorcado por los 
rebeldes en tiempo de la revolución de Pn- 
gachew en Agosto de 1774. £a Persia fne 
muerto Gmelia. Falk se mató á sí mismo. 

Se restituyeron áPctersburgo^ Pallas en 
Junio de 1774 1 Georgi en Septiembre del 
mismo « y los demás con corta diferencia , 
desempeñadas respectivamente sqs comisio- 
nes. £1 Señor Lepechin , Ruso ^ tuvo la co- 
misión de reconocer las Idas^y las costas^ oc- 
cidentales, hasta la desembocadura del mar 
Blanco ; y doblando el cabo de Kamm vol- 
vió á Archangely de donde se restituyó á 
Petersburgo en 1772. De estos yiages se ha 
publicado en 1779 ^^ ^^^ ^ V^^ debemos 
remitirnos , intitulada Hutaria de ¡as dfscu' 
brimiintos hiches por dhersos sabios ma- 
jantfs en muchas regiomes de la Bmsia j la, 
Persüs. Yol- 

(^) No d de la mcn- afio de 1733. 
cioaada cipedicion del 



, : Volvamos á coflunliar Questrd peoidieiilr 
texelacioQ. No pue^e a^garse á la Corte i^ 
Rusífi la gloria dc.baber reconocido.]; ezámir 
nado ^Ir estrecho que divide el Asia de la 
América I y de haber descubierto.uiia exten- 
sa parte del Qwtinente de.est^s graxides rer 
gioües del Norte , y h conñderabler multir 
tud de Islas que baña el mar Pacifico. Aud 
DO se les conoce á los JRutes estableclmientQ 
ñzocfí la gi;an ti^rrs* liaste aMor^^oIo se sa- 
be que los tienen al: inpdo que l(is*rNai;¡io]ie$ 
Europeas en^Terr^^nova* JLosi j>Iavjos ó Fifi* 
g^t^s arriban á la América y la gente de sus 
equipagesy ]osCo^kos cazadores ;e inter^ 
nan en la costa: los unos j^ artrmch|praaiDue|i:' 
trasjps 'Ptrof^ fiejcan ;^.^]c^zaa ;-yi - regresen á 
Kwischatjka, después de haber sido relevados 
.por otras JE^ragatas ea los mismos parages, ó 
qn distancias mas ó xxieQOS separadas. ../ 
. , , Éfjefo^milquelar^s^^v^i?^^^ 
dadoss^neñte camina la R^sia sobre sus.ope* 
xaciones ,en esta parce, nazca del anhelo de 
formarse.coB seguridad establecimientos fixqf 
jen la tierra firme, sip: U zozobra de, 1^ gm^ij 
Jacioa o. CQncurM de . otras Najcjones. ^stf^ 
desde ji^uf; los Espaiíolss haorecojrri^q e^}U| 

Ttt a ' • ^ líi- 



vo&te y tres tiendas de mercaderes , y qua* 
renu y una habitaáones. 

• Todas las tropas repartidas , asi en Káms- 
dntkaicomo en las Islas Kuriles, consiste 
"^ea quarrocientos catorce kombres de tropa 
"^xtglad^yy setecientos seis Kamschadalés. £1 
"^ sbinlBro de habitantes tributarios de K;uns- 
*^diatka es solo de tres mil. Proveen anual- 
mente k la Corona de ciento treinta y qua- 
tro castores marinos , setecientas martas zíbe- 
' ' lÍAas,y cerca de dos mil zorras. 

£1 pro V echo de la Corona es poco mas de 
veinte mil rublos ; y la venta de los aguar- 
4lientes produce otra suma dé tres á quatro 
miU El comercio que los Rusos hacían en 
'17$ 5. en Kamschatka pasaba poco de diez 

' Los primeros fondos de la Compañía es* 
taUecida en 17649 como se ha dicho, no 
Wan mas que diez mil rublos , á la época de 
^formación. Subieron en 177a. á sesenta 
«mil y y se estimaron en mas de trescientos 
mil las peleterias , y demás mercaderías que 
se sacaron de las Islas y de América en 1773. 
'Desdé 1768. hasta dicho año de 1773. haen- 
''viado la Rusia al continente Americano siete 

Fra- 



I 



$l6 XSTABLBCIHIBKTOS 

ttltimos viages aquellas costas de Amárica^ 
j aun grandes espacios de lo iotmor del pais; 
y qué los Ingleses han navegado aquellos 
mares, no debe prometene la Rusin qi}e 
pueda durar guardado su secreto. Puede es- 
perarse > que si se encuentran Españdesy 
Rusos se convierta favorablemente una riva- 
lidad sospechosa y arriesgada » en una Uen 
entendida emulación » útil á la propagación 
de las luces Geográficas , relativamente i 
las nuevas regiones; y 'si cuerdamente f co- 
mo debe creerse , se manejan las dos Cortes , 
y no las turban otros intereses 6 motivos, 
f esnlte un beneficio común para umbis , y 
aun para el público. 

Todo el comercio de los Rusos en Amé- 
rica , y en los Archipiélagos Septentrionales, 
se hace por Kamschatka. El Gobierno de es^ 
ta grande Península se divide en quatroquar- 
teles, que sád' Botchrrhskojf'Ostrog ; el fuer- 
te Miguilskx>j\ el Ostrog baxo , y el Ostrog 
alto. £1 primef o ¿ que es el principal , tiene 
unaChancilleria subordinada á la de Ochots- 
ca ; la casa de un Comandante que tiene cien- 
to diez y siete hombres baxo de sus órdenes 
entre soididos y Cosakof;los almacenes, 

vein- 



VLT&AMAMKOS. $17 

▼einte y tres tiendas de mercaderes , y qua* 
renta y una habitaáones. 

Todas las tropas repartidas, asi en Káms- 
chatkaicomo en las Islas Kuriles^ consiste 
en quarrocientos catorce kombres de tropa 
reglad^ty setecientos seis Kamschadalés. £1 
número de habitantes tributarlos, de Ksuns-» 
chatka es solo de tres mil. Proveen anual- 
mente k la Corona de ciento treinta y qua- 
tro castores marinos , setecientas martas zibe- 
linas , y cerca de dos mil zorras. 

£1 provecho de la Corona es poco mas de 
veinte mil rublos ¿ y la venta de los aguar- 
ilientes produce otra suma dé tres á quatro 
mil. £1 comercio que los Rusos hacían ea 
17$ 5. en Kamschatka pasaba poco de diez 
mil. 

' Los primeros fondos de la Compañía es* 
tablecida en 1764, como se ha dicho, no 
eran mas que diez mil rublos , á la época de 
^u formación. Subieron en 177a. ¿ sesenta 
mil , y se estimaron en mas de trescientos 
mil las peleterías , y demás mercaderías que 
se sacaron de las Islas y de América en 1773. 
Desde 1768. hasta dichoaño de 1773. ha en- 
viado la Kusia al continente Americano siete 

Fra- 



5l8 ESTABLSGIMISNTOt 

Fragatas ó Gáleo ta$ ; un^ en 1768 ». dos ea 
1770, una en 177a j y trenca 4773. 

El comercig 4e generas quplnti.pdttce es- 
ta Compañía consiste 'en panos gruesos , e^ 
todo genero de calzado que se hace ei| Casan 
y Tobolsko ^ en telas de algodón de Bocha? 
ria^ ea hilo de hacer í edet de pescar | ca ¡ns* 
trunientos, Comoihachas/&c.> en vino -aun- 
que en muy poca cantidad , en azúcar » en 
espejos f peynes , perlas falsas , granos de vi- 
drio , &c. Estas niercaderías se trapean por 
toda suerte de peleterías, como dc.castores, 
zorras negraS', marinas zibelinas , nutrias:^«&c. 
En Ocbotka es en donde se perciben los 
derechos de todas las mercaacía$ que se C3(r 
traen de Kftmsqhatk^,, de Jlos . A^^úpíel;^ 
gos , y de la América ^ y también de la$ qop 
se llevan de Kus|g á dichos parages. El pro- 
ducto de las Aduanases anualmente de ^r- 
ca de veinte y cinco iníl rublos ; como los 
derechos están re^uUdoifd die^ por ciento» 
^ y siempre Eay fraude en las declaraciones, 
se puede valuar el total de este comercio en 
mas de trescientos mil ; y es regiilat que» se- 
gún los progresos que hace , h^ya subido 
.mucho mas en estos años, qij^e han pasado 

des* 



VLTUAMAltrVOS. 5 ip 

desde la expresada regulación. 

Ya está unido el comercio de los países 
descubiertos con el de la China > para donde 
se logra una salida muy ventajosa de estas 
peleterías ^ sobre todo dexastores^y zorras 
negras de las Isl^ Olutorskas» y de aquellos 
parages de América , que son las mas bellas: 
que se conocen por el color > ünura , y lus-^ 
tre de su pelo , y las pagan los. Chinos á pe-* . 
so. de oro. Las mas ricas se envían á^a Corte» 
y de estas han sido los regalos que ha hecho 
la Emperatriz al Príncipe Enrique de Pru- . 
sia quando estuvo en Petersburgo ; al Grau 
Señor , y en otras grandes ocasiones. 

Los descubrimientos de los Husos abrea 
nnvasto campo á especulaciones de comercio 
y navegación. La Siberia Oriental » y su Pe- 
sinsula de Kamschatka producen excelentes 
«laderas de construcción i parece que suf 
basques y sus puertos convidan á abrir asti- 
lleros, emplear constructores , y armar flo- 
ta^^. Sus vasos pueden salir de Ochotska 6 de 
jivatfha,y dirigir sus rumbos, unos hacia 
la América, otros hacia los Archipiélagos de 
Asia, y las Penínsulas de la India. Las Islas 
Kuriles tocan al Japón. Por el estrecho S^ 

gá- 



5^0 ESTlBISCtlIlSMTOf 

gallen pueden los navegantes Rusos pasar al 
Golfo de Leantqng , que solo dista quarenta 
leguas de Pekín. Este camino le ha hecko 
pocos años hace un Inglés , causando gran- 
de novedad á los Chinos. 

La Rusia puede tenercon estos grandes 
y ricos países una conexión y relaciones, 
tanto mas ventajosas p quanto su comercio se- 
ria de cambios , y sus negociaciones ó alian-, 
zas no serian precarias ni humillantes como 
la de los otros Europeos » porque se halla- 
ría en estado de hacerse respetar en estos 
mares. 

Pero' h convendrá hacer reflexión sobre 
ía enorme disrancia que hay desde él centro 
de su gobierno hasta sus regiones ó Provin- 
cias Orientales; y sobre la dificultad de trans- 
portar hombres tan lejos , ya demasiado ra- 
. ros en el restó de su Imperio : la sería útil 
abstenerse de lamam^ade conquistas, no abu- 
sando de sus propias ventajas , ni dexandose 
llevar déla facilidad de someter algunospne- 
blos Asiáticos desnudos de fuerzas , y sin dis* 
ciplina militar. Poco fruto sacaría de empre- 
^s tan dispendiosas , aunque las coronase un 
feUz éxito. Ya posee la Rusia demasiadas 

tier- 



: ÜLTRAUARTNOS. $21 

tierras y desierros.La inmensidad de sus po- 
sesiones pesa mas jque su Trono , y embara^« 
za su administración. 

: * :.Reduzca5u.sistémaá ocuparse unicamea- 
te de sus actuales disposiciones para su prp- 
pía felicidad > y aprovecharse de sus recursos 
realeo , legítimos , é internos ; objetos dignos 
de su polüica atixbicion. £sto$ $oa.lgs verda- 
deras conquistas á que ha de aspirar , y que 
debe emprender. 

Para mas obvio conocimiento deWeciea^ 
-te estado, de sus estal^lecimientos ultraihan- 
nos consultaremos el ultimo viage. de 1q$ 
Ingleses en aquellos mares. 



i. .. 



í. : 



rojr. iK VvT CA- 



5 9l2 XSTABIXCIMlSirrOS 

CAPITULO XXII. 

fsfabkcimiintos de la Rusia : imotimUntos 

fue rttukan del ultimo %iage de los Ingk* 

sts tn aquellos mares : resumen de 

este 'Piage que lleva el nombre 

di Cook. 



jJ ^M m.^ 



,AT ¿pocas en que parece qtie ciertas 
<ieodas 6 iconocimientos hacen una especie de 
huida 6 ausencia de la <x>mprehension huma- 
na. En estos casos dan á veces los hombres en 
una orgullosa incredulidad afectaday ridícu* 
la: á veces caen en puerilidades ó sueños á 
que prestan un supersticioso asenso ; y cor- 
ren predpitadamente á abrazar las sombras 
que imaginan I llenos del fanatismo con que 
les ciega su propia ignorancia , su presun* 
cion , y su avaricia. 

Quien quiera tomarse el trabajo de exa- 
minar los viages que se han hecho en mas de 
tres siglos hasta el año de 1780 «por los Es- 
pañoles , los Portugueses, los Ingléseselos 

Fran- 



VLT&AMAIIKOS, ^as 

Franceses I y uUimameate los Rusos } y ob- 
serve las preocupadas noticias, y absurdos 
que se han propagado en casi cien años , des* 
de una parte del siglo pasado» hasta nuestros 
días y no podrá menos de admirarse de la ce- 
guedad ó malicia con que se ha visto alucina- 
da la Europa todo este tiempo. 

Los luminosos viages de que acabamos 
de hablar, y los que todavía nos ocupan» 
confirmaula existencia del Estrecho de AniaOf 
y del Continente seguido al Nord oueste de 
la California en la misma situación que ob- 
servaron los Españoles y Portugueses desdo 
el principio , y se mamfestó en los prime* 
ros mapas de los me}ores Geógraphos de 
aquel tiempo , tirando la costa Americana 
corrida desde el cabo de San Lucas hasta di« 
cho Estrecho,. en el qual se dividen el Asia 
y la América. Los nuevos viages no han m» 
dado , han añadido con repetidas y bien dU 
rígidas expediciones , á la confirmación del 
sistema antiguo , otras mas exactas y utileit 
noticias i mas extensión de luces ; mayorec 
conocimientos geográficos : sobre todo , han. 
desengañado al público del error en que vU 
via en medio ddl Uastotno y confusión que 

Vvv a cau' 



5Í4 *%TAB1ECIM!ENT0S 

saban las relaciones y mapas que se- halla- 
ban en crédito y por un singular phenomeno 
de política ; y se ha verifícado hallarse con- 
formes 9 sobre cortas diferencias y lot últi- 
mos exámenes con lo que nos dexarcm escri- 
to desde el siglo quinto diferentes Autores. 

Los Ingleses han sido principalmente los 
Patriarcas del error , y los mismos Ingleses 
•acaban de contribuir á corregirle y desvane- 
cerle i autorizando 9 con su asentada reputa- 
ción , el desengaño ; mostrando auténticas las 
verdades que sabemos , y uniendoTarios ade- 
lantamientos que hacen efectivas sus grandes 
mejoras con las continuadas experiencias , po- 
derosos auxilios, calificada ilúsuacion. £1 de* 
cantado paso ha sido una especie de piedra 
philosophal náutica , al modo de la Química, 
^ue por buscarla la insaciable avaricia de ios 
hombres ha tropezado con otiíos útiles cono» 
cimientos. 

Aunque ha sido tan general como extrar 
no semejante alucinamicnto á causa de sus 
circunstancias , considerándole baxo de otro 
aspecto j no debe admirarnos al' ver que cir- 
culaba cubierta de tinieblas la Geographía 
de la mitad del globo hasta estos últimos 

tiem- 



tJLTUAMARINOS. 525 

tiei¿pos. No entraremos á hablar de los fa- .. 
mosos viagcs , que de orden de Jorge III. 
han hecho Wallisy Byron desde 1764. has- 
ta 68 , Cárter et hasta 69,7 Cook desde 
1768. hasta 7* ,y desde 1772. hasta 75, 
acom()anado del opulento y curioso Banks» 
hoy Presidente de la Sociedad de Londres, 
que llevó consigo al Doctor Solander Sueco,, 
discípulo del célebre Linnéo,y otros pro^ 
fesores de mefitói Dé estos grandes viages sé 
hün publicado extensas relaciones que se haá 
traducido en francés ; y componen erudití- 
simos y copiosos volúmenes. Pero sí trataré* 
xno$;'bieYi qtie sucintamente , de la parte que 
corrésptíft'ít a nuestürÓ'JiróposTto eñ el terc6f 
viáge del mismo Cooik. De este se ha hecho 
separadamente una magnífica edición en Pa« 
lis en 1785 , con el título de Tercer n^iaga- 
de Cook , 6 'btage ai Océano^ Pacijico de or*^ 
den del Rey dé Inglaterra para hacer des^ 
cubrimientos en el Emispherio del NortCy 
fara determinar la posición y extensión d^ 
li^ costa ^ Óuest de la América Septentrio- 
nal j su distancia del Asia ^ y resoher la. 
qüestion del paso del Norte ; executado ba- 
zo la dirección de los Capitanes , Cook , 

Cler^ 



§a6 JBSTABUCIKWNTOS 

CUrke.y Gorc.cn i??^ > 77 9 7^ 9 79 f T 
80. Esta obra traducida del inglés en fran- 
cés , y adornada de ochenta y una lámi« 
ñas, consta de ocho tomo$ en ^oartonu- 
yor. £s indispensable dar alguna razón de 
los antecedentes que habign precedido á es- 
tas científicas expediciones. 

Después de las antiguas tentativas desde 
el tiempo de Cabot , inútilmente renovadas» 
el Inglés Dobbs vehemente partidario de la 
probabilidad de un paso al Nord-ouest por 
la Bahía de Hudson , fixó la jitencion de 'la 
Inglaterra sObre esta empresa ; y por su ac- 
tivo zelo y constantes solicitaciones Ifigró que 
se estableciesen sus proyectos ; pero no tu** 
vieron feliz suceso. El Capitán Middleton 
enviado por el Gobierno en 1741 1 y los 
Capitanes Smith y Moore por una Sociedad 
particular en 1746 /aunque animados por 
un acto del Parlamento , concediendo vein*» 
te mil libras esterlinas (*) de premio á los 
que descubriesen el propuesto paso» volvie- 
ron á Londres con sus diarios » desando U. 
qUestion en la misma incerlidttmbfc. 

Quan< 
(») Ciento j reíAto mil pesos. 



vLTJumAmiKos. $27 

Quando las diligentes inquisiciones de es- 
ta especie por todo el globo se vieron ani- 
madas por el espíritu especulativo de la Na^ 
cion Inglesa : quando empezaron á ser pro* 
tegidas con mas eficacia por el S>ey ,y viva^ 
mente favorecidas por el Ministerio de Ma^ 
riña j no podía menos de que se acelerase de 
nuevo la empresa delNorte entre las tentati* 
Tas tan bien conducidas y tan multiplicadas 
por ios mas distantes rincones del Universo» 
£a efecto, mientras el Capitán Cook hacia 
.su viage al Polo Austral en 1773 ^ el Capi- 
tán Pkilipfs ^hoy Lord Murgrave , partió 
iácia el Septentrión con dos Navios á fin de 
determinar hasta donde era practicable la na- 
vegación de la parte del Polo Boreal* Aun- 
que insuperables barreras detuvieron susprot 
gresos, como habían detenido los de todos 
los anteriores navegantes , sus exactos y cu- 
riosos diarios dieron alguna esperanza para 
no desistir de la empresa de abrir por el Ñor* 
te una comunicación entre el Océano Atlán- 
tico y el mar Pacífico ; y en conseqüencia , 
el Almirantazgo ordenó un nuevo viage deft« 
tinado á este objeto. 

Eran, tan nuevas , extensas » y varias las 

pro- 



5 a6 SSTABI,ECIMIBNT0S 

Clerkc.y Gor^.cn 177^ > 77 1 7^ > 79 *: 
8o. Esta obra traducida del lAglés en fran 
cés , y adornada de ochenta y una lámi- 
nas , consta de ocho tomos en ^uarto ma- 
yor. £s indispensable dar alguna razón de 
los antecedentes que habian precedido á es- 
tas científicas expediciones. 

Después de las antiguas tentativas desde 
el tiempo de Gi¿o^, inútilmente renovadas, 
el Inglés Dobbs vehemente partidario de la 
probabilidad de un paso al Nord-ouest por 
la Bahia de Hudson » íixó la atención de Ja 
Inglaterra sObre esta empresa ; y por su ac- 
tivo zelo y constantes solicitaciones logró que 
se estableciesen ius proyectos ; pero no tu*> 
vieron feliz suceso, £1 Capitán Aíiddleton 
enviado por el Gobierno en 174 1 , y los 
Capitanes Smitb y M oore por una Sociedad 
particular en 1746 , aunque animados por 
un acto del Parlamento , concediendo veia« 
te mil libras esterlinas (•) de premio á \o% 
que descubriesen el propuesto paso» volvie- 
ron á Londres con sus diarios , dexudo U. 
qüestion en la misma iiiceriidumbrie. 

(^) ClcnCi? j roíate inil 




VLTtAtfAtIKOS. $27 

Quando las diligentes inquisiciones de es- 
ta especie por todo el globo se vieron ani- 
madas por el espíritu especulativo de la Na^ 
cíon Inglesa : quando empezaron á ser pro* 
tegidas con mas eficacia por el B^ey^y vívaí* 
mente favorecidas por el Ministerio de Ma* 
riña j no podía menos de que se acelerase de 
nuevo la empresa delNorte entre las tentati* 
Tas tan bien conducidas y tan multiplicadas 
por los mas distantes rincones del Universo» 
£n efecto y mientras el Capitán Cook hacia 
su viage al Polo Austral en 1773 » el Capi- 
tán Philífjfs ^ hoy Lord Murgrave , partió 
hacia el Septentrión con dos Navios á fin de 
<leterminar hasta donde era practicable la na- 
Tegacion de la parte del Polo Boreal* Aun- 
que insuperables barreras detuvieron suspro^ 
gresosycomo habian detenido los de todos 
los anteriores navegantes , sus exactos y cu- 
riosos diarios dieron alguna esperanza para 
no desistir de la empresa de abrir por el No^ 
te una comunicación entre el Océano Atlán- 
tico y el mar Pacífico ; y en conseqüeoda, 
el Almirantazgo ordenó un nuevo viage ¿q 
tinado a este objeto, 

Eran tan nuevas , extensas ^ y ratuí^ 






5 28 sstabik:imi£kto$ 

proyectadas operaciones, que para conducir- 
«ks sp cTjEfyeron ab^oljiítíuaieptp necesarios les 
.|:alejatQ$> y ks experiencias del Capitán Cook. 
-Estaexpedicion le exponia iUs faúgat y pe- 
ligros de una tercera circonavegacioh del 

glohP.por un rumbo, que aun jgu> ^e había 
oiat^níado. Todos l<^,ngveg4Qt$3. ^ue liasta 

éste tiempo habiaad^dp la vuelta al Mundo 
se habian restituido á Europa por el cabo de 
.Buena J^speran^. Se Le señalaba á Cook h 
jpenosa tareíi 4* f egresar 4 Ingla terrg^ppr las 
-altas; latitudes Siepíei^írwp^fé Mtr«,«l Asm 
y la América. -.//•': •. i 

Es muy importante y curiosa la instruc- 
<uon dada por el Almirantazgo á Cook ea 
^7/6 , que se incierta en la Ifitrodli^cion Ge- 
neral de la citada obra i^qu^:nos:. debemos 
remitir. El Gabinete Ingles sumamente ocu- 
pado de este objeto añadió quantos medios y 
auxilios fuesen capaces de realizar la em^ 
presa. 

El referido premio de las veinte mil Ur 
bras esterlinas, prometido por acto del Par« 
lamento en 1745 » solo comprehendia en* 
tonces á los Navios pertenecientes á los va# 
salios Británicos^ y solo £raUbfi.de}/^^0/or 

ia 



BO^^solo ¿denlos Yosallo&^áiao tainb¿dn«<li^ 1& 
Real Armada que lio .estabqii/i,nolial9os ; y ccM 
nMindo no esísima^a^ l)iisqidb paso ^ sctí»4 
tiieti t^Wñu^^Uf d^l«les¿dberiaueDtad0iiVf 
fasa ahN^f^i]pntc¿ tlíOctawkÁílíntkú y et 
mar Pacifico en' jqu^lquiera dirección ó pa^r 
raido que sea del fimispheripiScptqBtrional^ 
al Üifno Sel! g€^:5a)d^bicii¡dddüÍA¿re el 
nisiiaolactoyqpe coflÉsi JíM Nafiúot an^ifidá 
cfi los iriaref' de Spitzbirgi^jf del^str^ho 4^ 
Jhívis ^tiBüén freqüentesfadasÁOflosf^floiaceivi 
car«e!dal JtiikiBcmalrv atftñqMffibo&rsadBi hks 

vb^^:0QáilMlPbcífic4)[iyuQQ|ii^ 0tiicfiicai»> 
e^cipir eri aíqu^pHod^paú^ngos piM(d¿n'^tfDtrb> 
hwn^l idesoibciaikáto.ifti^ada^y; acanreaití 
gt^^de^ ^ncajai pavftbLpoiBérdbíijp OsvBi&k^ 
¿ü^i^íi < ^rectsb t icioq» r anl$.lfikas tefUetíUmM 
de* fcMMii^ensa'alpykner Comandante Q¡ProJ> 
piétairiade qn^dquior NaWo ^i^e «rabe-^ vm 
grado d^ Polo I J&offeadlii^'^'.' Y,^-t^W) t>h h 

i. r No cpier¡JKÍidbdtt£¡ekc'ont.ihdiH^ 
¿guia^c^qkiita^pu^imtfjcqéMi^ 

• roií, jrr. Xxx ci- 



530 ISTAULlClJíHíTos 

SCI HS4rp«i<>(l('W iiMTUiMioiief f «Uttvi^ i^elfai 

Majfin todas aquellas c6stas , y .qiiantai eon 
tildas 9 faahiaÉ^y puntos de observación &ic» 
sen capaces de propteo^iKiac^iiali^ibtoi'f^. 
ttomeadon :;y s¿ d» .tsté. ^argx^ tiuctesivt- 
MenteáiosTeaieiites PickcrfigiU y ^Quiig: 
^sro üQ tuvieron estas operadoocs el tfect» 
^áe se tsperatu. 

Iv .Yai^hbbki)rd(?taGk^ó porlkiCónipafitii 
^ Hoí^soii ^busidadbcki tomp[n>oi«iida sa 
re^utádon^^ódala^liiade su nombre :ha* 
bia sido la entrada, cb Chcsterjieli vúb de Snt 
uitim0s;esfiQdtMv;^ tdibdi^^ 
en iffhSf4 ^iv^nüíM «^ue íftétuií^fútafaa xfotú 
esáaninarda ateAürá(lkima«tUbi&uiidt j^^ 
se «aofttfiiñóí^rttf ,^ ke bailó Ignaldestítigano. 
Desptt^s hf^^U £dha:€oiíipama.sttpb^6r{ 
pruébb^^l^Kk) tUi<x>iin9Í0cr^ ijinr^uJ^yi^u^ 
soyó^amas^ii^^nia, (í|ue ibaháihfladp Q^<áa^ 
de JSSarina y* 'ornt üñ excelbntA . Maceinátj* 
co:^de^;háúerrp<fr(titcrtf usi Viágt^^ fbc^Aoctt 
el rio Cobre ^Y seguirlkíhasta /su idesemhj^* 
cndnr^ enxUinxn SatíojéstbriKafaí}: viftgero del 

\v:A /:■. ".so- 



5)feséfnpe6ó'Stt rtitargofé éS^af dé ekfíaérafcí 
Iíáííiis^fet%tiii<'itrá4eá^ t«d«-1a<J^rtkmf)ííí 
continente , situada á las espaldas hí^g) otgWr 
^^^«»UtfVtfd^^lft^Mé^ft(0^4ri4e§ d^id- 
tfé^ pW Wi^éspe^tivd^ a^iicite i^á^ étlpéh 
habitudt^ for ltífé4iee§-€^Wag^t,í vQ€Ínot'|rf^ 
siMMjMretf^ locfiskimoids nfsmtm Ipgp^^l 

^ifÁ-ojM^Eí^il^^seft^Tidii «\ ' n;jr A !fc>0fH!te7 

- ^ f C«tf«M^6s]Axit^nt(c^s:cM<KÍmi^^^ 
inkft^def los bien exáctbSisrd^aíridoi^aiiiníHofar! 

grád¿s^'.l»tit«di'ni (Itk^twkíf'i^^s^j^n;^ 
atxlavesandóbs'.'estr )oavegante^:segan^^tt r^o 
lacio&vleabrier6a*pa$Q.aL(<íord-e^t| tian ^tn, 
li2mente,que encontró iin.NWíJíi'i^fryto¡|5 
¿é Boston. Psirecíó al Almirantazgo Inglés 
tan iflutíl y tan absurdo hacer e0iple;^r ynt 
parte de su tiempo áiestecél^r<f^(^faji.e{), 

Xxz a ye- 



5 2k2 XSTABIECIMiSKtOS 

CAPITULO XXII. 

-n nc I E Km xsTAno Dx zas 

fstabkcimiintos de la Rusia : conútimicntos 

que rtitnítan drt ultimo wiage de los Ingle^ 

sts en aquelhs mares t resumen de 

este 'ríage que lleva el nombre 

de Cook. 



¥¥ 



,AT épocas en que parece que ciertas 
ciencias ó conocimientos hacen una especie de 
huida ó ausencia de la comprehension huma- 
na. En estos casos dan á veces los hombres en 
una orguUosa incredulidad afectada y ridícu* 
la: á veces caen en puerilidades ó sueños á 
que prestan un supersticioso asenso ; y cor- 
ren precipitadamente á abrazar las sombras 
que imaginan y llenos del fanatismo con que 
les ciega su propia ignorancia ^ su presun- 
ción , y su avaricia. 

Quien quiera tomarse el trabajo de exa- 
minar los viages que se han hecho en mas de 
tres siglos hasta el año de 17 8o «por los Es- 
pañóleselos Portugueses 9 los Ingléseselos 

Fran- 



VIT&AMAIIKOS, $^3 

Franceses I y ulcimamente los Rusos ; y ob- 
serve las preocupadas noticias » y absurdos 
que se han propagado en casi cien años , des- 
de una parte del siglo pasado i hasta nuestros 
dias , no podrá menos de admirarse de la ce- 
guedad ó malicia con que se ha visto alucina- 
da la Europa todo este tiempo. 

Los luminosos viages de que acabamos 
de hablar, y los que todavía nos ocupan» 
confirmanla existencia del Estrecho de Anian» 
y del Continente seguido al Nord oueste de 
la California en la misma situación que ob- 
servaron los Españoles y Portugueses desde 
el principio , y se manifestó en los prime* 
ros mapas de los mejores Geógraphos de 
aquel tiempo , tirando la costa Americana 
corrida desde el cabo de San Lucas hasta di« 
cho Estrecho», en el qual se dividen el Asia 
y la América. Los nuevos viages no han mn* 
dado I han añadido con repetidas y bien di- 
^rígidas expediciones > á la confirmacioa del 
sistema antiguo , oteas mas exactas y útiles 
noticias ; mas «tensión de luces > mayorex 
conocimiemtos geográficos : sobre todo » haa 
desengañado al publico del error en que vi« 
Yia en medio ddL tcastoroo y confuion que 

Vvv a cau* 



5Í4 fiSTABlFXIMIENTOS 

saban las relaciones y mapas que se halla- 
ban en crédito» por un singular phenomeno 
de política ; y se ha verificado hallarse con- 
formes y sobre cortas diferencias y los ulcir 
mos exámenes con lo que nos dexarcm escri- 
to desde el siglo quinto diferentes Autores. 

Los Ingleses han sido principalmente los 
Patriarcas del error, y los mismos Ingleses 
■acaban de contribuir á corregirle y desvane- 
cerle ) autorizando , con su asentada reputa- 
ción , el desengaño amostrando auténticas las 
verdades que sabemos , y uniendo varios ade- 
lantamientos que hacen efectivas sus grandes 
mejoras con las continuadas experiencias, po- 
derosos auxilios, calificada ilustración. £1 de* 
cantado paso ha sido una especie de piedra 
philosophal náutica , al modo de la Química, 
^ue por buscarla la insaciable avaricia de ios 
hombres ha tropezado con otros útiles cono- 
cimientos. 

Aunque ha sido tan general como extra- 
no semejante alucinamicnto á causa de sus 
circunstancias , considerándole baxo de otro 
aspecto > no debe admirarnos al* ver que cir- 
culaba cubierta de tinieblas la Geographía 
de la mitad del globo hasta estos últimos 

tiem- 



- TJLTUAMARINOS, 525 

tiempos. No entraremos á hablar de los fa- ^ 
mosos viagcs , que de orden de Jorge IIL 
han hecho Wallisy Byron desde 1764. has- 
ta 68 , Carteret hasta 69 , y Cook desde 
1768. hasta 71, y desde 1772. hasta 75, 
aconTpañado del opulento y curioso Banks, 
hoy Presidente de la Sociedad de Londres, 
que llevó consigo al Doctor Solander Sueco, 
discípulo del célebre Linnéo,y otros pro^ 
f esores dé'mefUol D¿ éstos grandes viages sé 
h^n publicado extensas relaciones que se haá 
traducido en francés ', y' componen eruditi- 
simois y copiosos volúmenes. Pero sí trataré* 
hios;'bách qT!Csucíntámeíite,dé la parte que 
corrííSÍ>tíñ3ífc é nuéstlinó'^rópósrto eh-el tercdf 
Viáge' del mismo GooJc. Deéste se ha hecho 
separadamente una magnífica edición en Pa« 
lis en 1785 , con el título de Tercer inage- 
de Cook , Ó "Vtage at Océano' Pácifieo de or-, 
den del Rey dé Inglaterra para hacer des^ 
cubrimientos en el JEmispkerio del Nortc^ 
fara determinar la posición y extensión de 
l'a^ costa » Óuest de^ la América Septentrio- • 
nal y su diitanUa del Asia \ y resolver la 
qihstim del paso del Norte ; executado ba- 
zo la dirección de los Capitanes , Cook , 

Cler^ 



5 a6 í STABUCIMIBKTOS 

Clerkcy Gor^.cn i??^ ^ 77 • 7^ 9 79 tj 
80. Esta obra traducida del ÍAglés en fran- 
cés , y adornada de ochenta y una lárni* 
ñas , consta de ocho tomos en ^uarto m^- 
yor. £s indispensable dar alguna razón de 
los antecedentes que habían precedido á es- 
tas científicas expediciones. 

Después de las antiguas tentativas desde 
el tiempo de C^^o^, inútilmente renovadas» 
el Inglés Dobbs vehemente partidario de la 
probabilidad de un paso al Nord-ouest p<^ 
la Bahia de Hudson , fixó la atención de 'la 
Inglaterra sObre esta empresa ; y por $u ac- 
tivo zelo y constantes solicitaciones Ipj^ró que 
se estableciesen sus proyectos ; peiro no tu*- 
vieron feliz suceso. £1 Capitán Middleton 
enviado por el Gobierno en 1741 « y los 
Capitanes Smitb y M oore pqr unsa Sociedad 
particular en 1746 /aunque animados por 
un acto del Parlamento » concediendo vein** 
te mil libras esterlinas (•} de premio á los 
que descubriesen el propuesto paso» volvie- 
ron á Londres con sus diarios » dezaiido U. 
qüestion en la misma incertidumbre. 

Quan* 
(») Ciento 7 relAto mil pesos. 



Quando las diligentes inquísldonesde es- 
ta especie por todo el globo se vieron ani- 
madas por el espíritu especulativo de la Na« 
cion Inglesa : quando empezaron á ser pro* 
tegidas con mas eficacia por el B>ey^y viva* 
mente favorecidas por el Ministerio de Ma* 
riña j no podía menos de que se acelerase de 
nuevo la empresa delNorte entre las tentati* 
vas tan bien conducidas y tan multiplicadas 
por los mas distantes rincones del Universo» 
£o efecto y mientras el Capitán Cook hacia 
^su viage al Polo Austral en 1773 » el Capi- 
tán Phüipfs^hoy Lord Murgrave , partió 
-hacia ú Septentrión con dos Navios á fin de 
determinar hasta donde era practicable la na- 
vegación de la parte del Polo Boreal* Aun- 
ique insuperables barrerasdetuvieron sus pro^ 
gresosycomo habian detenido los de todos 
los anteriores navegantes y sus exactos y cu* 
liosos diarios dieron alguna esperanza para 
no desistir de la empresa de abrir por el Ñor* 
te una comunicación entre el Océano Atlán- 
tico y el mar Pacífico ; y en conseqüencia « 
el Almirantazgo ordeno un nuevo viage des- 
tinado á este objeto. 

Eran tan nuevas 1 extensas » y varías las 

pro- 



5 28 SSTABIKCIMIEKTOS 

proyectadas operaciones, que para conducir- 
-las sp creyeron ab^olutajpoeptje necesarios los 
.talefltQSj y ks experiencias del Capitán Cook. 
• Estaexpedicion le exponia á l^^s iatigai y p^ 
Jigros de una tercera circonavegacion dd 
glohP, por un rumbo que aun fiq se había 
oatieníado. Todos l<^,ngveg4nt$3 ^ue hasta 
este tiempo habiaadíídp la vuelta al Mundp 
se habian restituido á Europa por. el cabo de 
.Buena Jgsperanza. Se Le señalaba áCook la 
/penosa tareít 4^ regresar á» Ingls terrg^por las 
-altas latitudes SÍepCe4írÍpj?4e§ Mtr« áÁm 
y la América. ..;:':' i 

Es muy importante y curiosa la insíruc- 
cion dada por el Almirantazgo á Cook en 
^7/6 f que se inserta en la Introducción Ge- 
neral de la citada ojbra i qué^nos debemos 
remitir. El Gabinete Ingles sumamente ocu- 
pado de este objeto añadió quantos medios y 
auxilios fuesen capaces de realizar la em* 
presa. 

El referido premio de las veinte mil lir 
bras esterlinas, prometido por acto del Par« 
lamento en 1745 , solo comprehendia en- 
tonces á los Navios pertenecientes á los va# 
salios Británicos^ y solo traub» ¿eHjfaso jpor 

la 



BO^^solo jde.los ¥asallosfilao^taidbien;^9 1& 
R«ál Armada que lio.estabqiifVidlulKis ; y ccM 
iiMlndono es^tüfc^nüllliisqidb paso ^setí»4 
tiieti e^ta^fii^y^U^ d<il«lescdberiaiieDtad0iiV! 
fasa ohN^r^ilpnKÍ tVOctm^^Aílíntko y et 
mar- Pacifico en^jqu^himera dirección ó pa^; 
ralclo que sea del fimispheripiScptqBtrfonal^ 
dítf9iío3elIg€^í:5a)dtfDlflfCÍádddiiÍAdre el 
luisinbiactoyqpe^coflÉsi Am Naiúo^ am^ifidá 
efi los iiiarer d& Sfitzbirgijf del^str^ho^tr 
Ihívis ^ianin freqüdiltesfadasioflosf;£»iácei>í 

Bstfo iiá.lfeid¿í:$^(áo^9(^»pQipa^)i(ir9^^ 
vb^^idafiiiaiolPbcífic4)[iyxjQQiii^ atiicfiícaisi:. 
•stácipir.eri aíqu^pHod^paú^ngos piM(d¿P'í(»totrb> 
VfM^l [diesi^biiniicQJkí áefeada^y acanreaití 
gt^Mt^ ^iit»ja¿ pa9»Blpoi«ércibíi]P fts^^ 
¿íwi^tí^^reMJ^ficiuqiirMlx.1^ iMsídñina$i 
d(ff f cMMii]p^eaia:al'p?Hner Coman^áate oLPr^ 
piéuiri<vde qtüdquícff Nairio tpj^mfátie^Á v» 
grado d^PoloiJKaifeadlii'i^' 7,vrW/) oh h 
í * • No €fd€jnkhdky}miuaiiu! ontikdiHgeotíii^ 

. roií, jrr. Xxx ci- 



530 isTAULicixivn^os 

p«rA.€XÍ(iiiü4e:poií.- ^^^sfto áie la baliinvde 
Maffin todas aquellas costas, y. qúantaieon 
tradas^bohioÉ^y puntos de observación jEue» 
sen capaces <lé propteo^fKiaci)iial«{uí'eRt'!pot 
manieaóion r;y s¿ díó tsté. ^argx^ tiuccesiyf 
ñenteá losTeaieiües PickcrsgUl y YoMg: 
pero fio tuvieron estas operaciones el ¡éfectt 
^úe se taperatu. 

.' .Yai^hbb¡aifd¿teck^oporlkC6iDpa£¡a 
^ HtiíJboli ^ccisidadbcki tomprn>aetida sa 
retaliación ';^óda la^hia de su nombre :ha* 
bia sido la enriada de Chesttrjield uát de sna 
u]timM;es£b¿ttso9;^tgíibaf^^ 
en «y6S^ ^tv^wSUbt ^ue Átód^iabk iqntf 
esáaninarda ate«Mix¿( IkimadU biskua^ jfóií^' 
se et4tfiinó¡^a ,^ ke bailó ignaldesediga&o. 
Desptt^s hfi6lat&ba.<Soiíipama.ssxpb^«ff( 
pm¿btiK^:irK&> tUicodosíter^ Í:;jxiintfl!di9ii^u^ 
soyb^Ussiiádtt jE&^fM , i|ue bahíihsttdo Qfi^^ 
de JSSatina y "orm üh eKC6lbnte.:Matcinátí* 
ar.^<le^yhácar;p<fr(Utrrtf usi ^iágt^^ f bc^^octt 
el rio Cobre ^Y segu¡rlkihas)ia.sai¿kesembQ-. 
cftdufa énxliiñar^ Saiíójéstbrbafaí}: víftgero del 
foértcillaÉitfdoi^iiiidpejá^^lSal^ 



Pfesempenó-stt rtcar^dé é^stafá* «fc»a<*rdí« 
Continente , situada á las espaldas ha^jí etgf ií* 
tfe^ por l6:»éspé«lí|^d f a^^elta i^iM <teíp4lé> 

por>l» ^«láaaíf a| iiK9*iA,(d[ntt éMMti«ñifl 
^ijii-o^'fte8ell|plíÍd^': c.-.r-iíiJnA. ft^onbsv 
* ' ' G^»r^«tft^nt(ci&sacMiQcÍÉHWnM9jr^«4^ 
^» ^6}os bien exic&k, ié^üiñáxÁ>f9éViáiWi' 
fnénf^V ^biii^ A»rrrtada<Kk«imdÍQ0Íeaada»}iii4^ 
fM^dt^ij^'i^di'itfiédcti^ <eMr(JIItsC4aiÍ» Mí: 

0«blí^ü« i«cbd(«iéM?^%tttiadi^6/Cftrécluy 

grades ife^ls^tvd'cní 4B»'rii» rip fl^s^^^uíi 
atnivesandóbs'reste>|iavegante^isegaR'^ii r^> 
laciof.vieabrierba-(asi9.al,^or<l-e(!t« t^n ^cr. 
Ii2mente,que encontró un.Nkt^«i^|^yjiiúis 
<l¿ Boston. Ps^recíó al Almirantazgo Inglés 
tan il^util y tan absurdo liacer emplei^r una 
parte de su tiempo ¿«stecéUbri^Capftan e;(, 

Xxx a ve- 



lAísr^ri4igfQ¿)rifWtiAÍnMra»¥ (Bfpañol^ fifif 
1411 si:,flpM(fefeer:ti||^j|^4a,íIi»ola 4« S^^och? 

vecinos al Antartico quHm|^^Q$:^r ^Uf 
y*ífl!qtMwmtbft} g«o-í:«m.taíttíi'vrf^«wa^'a » 
h^OiÍHlMíi<Ío!>pór Ma$.<ie dos siglos ^y/^aiU 
dkmooibratlciXíürraflf Aui^tfalQíi V*^i| ^^iieJla 

tliihíiiAfteriífcs piiial«lí¥t«$ ^(jUí{pHíHw>a m^ 
yet áif<Mí3UirU/;Pa»i 4s^tío error pufKk; dc^ 
Q«$¿r^ui^elcc$pílrit*4f ^^éjina y'4^iu%H^ 

ciía^oifa^iiociaiai^vaiib ff?s9ci:0l¡MÍgtQii diritji 
exál todas? i^agiliackaieBriqiTe'.^odáx 
iMjdtites bspecul'ácionesphísicasvtan expues^ 

" (♦) Pals^ Imaginarios ' twt , f ománce Á¿ üoctor 

<- 7 t XXX 



V !7Se'<kb«iidMr:éik^ ingleses U justicia , 
espécit^liiseotfe^ t:élebre CoblTi que toiLsMfc ^ 
ttUámos viages baa: ilustrado los conociíni^d- 
tM'-gétiglrá^bicos.^ phískpS'i y in^ral/»^ ; y 
h«dA»íG!fUM>Gai^Jii sut><^tAiCÍe: de^Dtieci¿.p,glA* 
bou iie Jiaá-^aieado cf>h ita^dqrp y $abio:edlh 
nlen ; y , desando á parte algunas dispu^ 
facnltat»i;as,ocurndi6 entre qllos , Jtos Itruñí^ 
cj^seii^^aBn: Jfn:HohmíUs#s,!«K^ pp^^ci i»4ir 
gaarsdle9r;qúeíSQn{losfqUe«o esfiostiee^pMball 
(tescnbiért^'^a X$las jr^tiersaS'f hant^t^t^ 
do suposición.,- y lá de los oabQA.ys-'^okras:! 
asi de los nue vos^ países ^ ccñoio de btrio^m» 
chosiamerioinaAnQe c&áí9ciááSiy%ÍB MQ»lMf 
cido UákcvtnkHñciA ént4^tM^h^i^fistí^píí9 
Iitovll^inada .tienra de Dietnrititía, el Ocea^ 
no del Stid^que> seguo dice el mismo Cook| 
ef wnska. mas iXttmA • qit€ fualqUi^a- , oird 
fMte difi mkifuh '¡¡Mjm ^Uma la.dcñdntín^ 

Una 

• ('^><.£akcosta'órien- xo «t hontbrii AtNtíi€¡^ 

tal de esta grande Isla ikr Oi0lIits.ÁíúfUipmü^n áoik 

midti ixibMtiin»«í|e ^tnnra de ,ha fbrmiKibr .varios <$» 

Uolafida^i h* mttcado It labieoinM^ntós : tntre elloa 

Nación Ingícsa Vná muy el principal de la comida 

estendída Provincia, ba- rabkCeibiittdrhíJj^Jilb/át 



^^ nrAUSdEOiMmrros 

Unii de lai^^riii:íp¿lo$ ícaiiii^i^4s^^la <^^ 

bridad dQ e$té Ga|>ita0 Inq^lés^^a sidq ol b^ 

ber hecho desaparecer con luteguodo ¥Í%e 

el imagiúffda.coritiiidnt^ AuW^lí» bafaiüado» 

st inte^qftdo eive^Einispjberid meridi^ii4rbas( 

ta el grado 73'de latitud Sudi^ ^Qmicftl jmt 

conocimieBto se ha vista que no <|i4eda btfrr 

tante és^^aci^pafra la mrasa correspondiente 

deí tierras ^«fe^ flMidios''escmofe9^^^40uj 

d^oecwM&'treído ftecesfina'parf ^rif^uilihríQ 

dél*|¿lobo ;sb6t«mendp ^hé noipodru^exiscif 

Cfi' ^ ^esfudo d^ ufiá desigual repaítiqon i eo? 

910 sucederjasi faltase un suficiente coátra-i 

^so^o al- po}o Meridional ('¿stéma que ala- 

tinaba dfe^tal tnckic^ 4 1^ Etiropa Mbia ^ y á 

los ma( expertos 'navegante^ I que loscam* 

pos y niontañas de y^lpt 6 algunas esterr^ 

U% roe», I98* tomaban por Islas 4> contineii- 

tes. £ríiigen¡oso4iiitorv(t#) «de Iñ obra inti-; 

tulada Rjgchcrchcs P/líiúsoféipUf.lsiér ¿rx 

i- * j4me* 

fiftátticM^ objétO' de ttivif $et , Maiipertats » BuSaa 

fue«iitiiioliidiiaidc>a,poi» 1 C^) PM^habloen 

no ser todaTii^ dé nu^kiq «te punto «o» ^'erfo , y 

ssbnto. donnita'6 snefia en otros* 
« (♦)» Campbdk^BfOfr» 



Jímeriíains satisface ala referida soetcion dh- 
cieodo que ^ tcUiqufe íes cierto que;Ua pk cüC* 
biqocdé agjoa üa^ada üo t>e$a taato itomo .Uft 
pie cubico de tierral debt Jrefle^iottai^e que 
baxo del Océano ]puede haber lechos ó capii 
de Aiateiiíasvtiiyo'esfiecificó pesoVaríetijofir 
BiiUmenteí , 6 cpit la poca pnofftndidadde, lant 
jkiar Vertida tebré tina.gtandésqpei£cie , ccupr ^ 
travalaoce los páragel donde hay taeoOs maí 
ftrJú mdi profuiida.l>equalquieif toodo qu^ 
M ^Calcóle , dic6 el mtsztto., li^pte uxi pre?4 
Kétiocoófesa^r qoe hay tiiia.mayx>r^pOf;cioa do 
ciMtraente situada tn la latitud >SeptédDi(rio^ 
lid qoé eialá; Austral. 

\'. ;3Sni&^^ so.'tobe ^xtít it coñférva perfee^ 
tutitísÍLt ttl ie^uiUbrio eniré Itís dos fmisphOr 
]BOS|OÍU(0 las^ednaií^biás del si^premonut) 
tor ) qüfenó ^caózüi i coknpreh¿tidór U liiKii*^ 
tilda ftapaddiiKi^dcl.homtíre; ;Ya U > rdEetida 
opiíloA háípíiial0á«Atiá«íid*4í0^ 
xH9^d0 CoA qUelíi^ÉÍstchdrfeilito h9núr^: 
y le fea propoVciohado i^ sú Jhcicítajcl ' f aiuo^ 
so ter4er viage > deLq\ié tiba psífií jpatte c^. 
rcspfwidéii ftttesátro thtcntó. . . i o > ¡ v 

f No. distrá^réhicA lá'at^fK:h»jd«)jo«tot. 
coabsadeUi^taiüicMC^Oii^ 



-t¿ de cieociai^üe Ipaede Ibunars^ AátrónoMÍa 
>I«utí(:ai|icmi ias i altas) ce^esiaqes fobcc U 

f Olma la natúToleza ; con ia ¿onstitucióii ftíri 
tíc^ y morál de tanta especie.de. Naciones i 
tribuís ó faiaU^s en qt|e )se(Qp(;ttCiicril;MnaJi 
aaombrosás ^distur^dade^ » aliinUmp i Ü€iwF^ 
^ue unas s^pieiaazasLi. afinid«ide$ y y >|ial^ 
gías no menos portetütosas ; con la ar moma » 
por exemplo , que debe causax; el ^aber que 
H^ lengua Malaya , mas ó meobs xorruptü 
én varips(parages^|[o?a mayor extensioa d4 
dominio , y eb mas general tque la len^uii La^ 
tina ni ninguna ptra ; y que ea la.'QDorme;dUn 
tan$iá 4e jl^ílipinasy Madagascarape&asihay 
mas j^ifürbacia eá lotrermi¿oi4^ idioooi ^ 
estas do^nigioMs vqne>la quersuide htlieri^' 
el 'diaiectc^ ide dqs ProJ^indas -veciuas,; . - • 
'* Np ' nps déteftdremosi rbpitd ea estas^ y* 
otras "^igreftkrMii^í^iimslait^éiliosf eo dc;»* 
récHttifA a)fiitiíS{l||erii«(B^ealj y'vec¿mbs ar*r: 
ríbar al'ééiebr^iCook c^nd^^s^ Navios dé su. 
mandb'Ia Bí^olucion^yda Detcubierea en 7 
de Marzo de 1778. ;á*4¿s tiestas ddNofd* 
cfúfiMé^*U<Ú'^YííonÁt Mdaipar^'ÜQÓlada 
IW¿*¿h'AítÍMi'tíÍAtíw ^est#.poiu¿l;iait«DL^3 

so 



-tos ¿as siglas »)tes« ' ' . i 

^ Recorrió la costa por el cabo MenJocí- 
vno ^ al cabo Blanco de San Sebastian, la' eiH 
trada ó río 4dscubierro p^r 'Mértin^ de AgldS^ 
Jar y Antonio Florez en^l6oá , el figtiiftj'* 
«strecho de Juan de Fuca , y demás puncos 
de la costa , hasta la ensenada ó entrada dé 
Nootka. í los 49 g^adoí y medio' de latiwd¿ 
y^33 grados de^ longitud. A esta lá jpüso el 
nombre de Entrada del Bajjór^c <»m6 iM^ 
bia hecho y y siguió después con todas las !§• 
Us, paises ^.y costas ^ue reconoció.<£ste er« 
|:ilo de los Ingleses es verdaderamente bÍM 
jactancioso v y aun injásti^ , quaádo se traiv 
de países ya descubiertos y reconocidos fioj» 
otras Naciones » como sucede con esta parto 
de América <|ue tieneni Ió& Españoles bie% 
reconocida ; pues en reooiÉacioA y xMUtwtífUi 
cipa de los d^flQabrimíeiitoraniH¿aÓ6luM¿he« 
(^o varias expediciones por mar y tierra d#- 
Mísioneros y Militares en estos ultiaM$ tienh; 
po$>)des|idet de* examinabas, las Memoütti 
Kmaa,.y: expulsados* los Jesuítas^ o: ..mí. 

; No podta Cook alegar ignorandia , pnef ^ 
tenia copia do un diario auténticojdel ultimo { 

.Tw^ir. * Yyjr via- 



Francisco Antonio Mai^relle j ^üe ya se ha- 
Jtla.)m{^9sarea 1^ Mif^^^^^^^ ^^^ Caballero 
. 3?rsinj.tfi)»,,qj«eii.teibia logrfedo adquirirle; 
4f c»yjO diiw^/le'ib^ sencido refiettdas veces 
Mmi^fRP Copkctffpij^odoietdQni^e k la vista, 
. .Sí^la i«6tEu^cÍQ{^ d^a poir el Almiran* 
t4^gq lacles %ff^y^ B^i¥)a ex|ires»iefite n» 

nfiAÁfwm iPiftif Jks^ada^fw^ tmnátabUs a€^ 
sidcktfs íx set h p^vienc ^qne en esÉt Sá^so' né 
st.drtfñg0,\4ÍM U iicmpo' aksdtitanunpf fti- 

mdar:mútfwú. fU. ^ujs¿^\d\uingusiíhébtant€ 
dclrjpaís V ni futaMUcut dk iSL • J£: C Se lé aña^ 
4e.ig,u»laientc uoft. semejante prevención en 
fCAdraUjrolatttamknre i ios demás Prínd- 
fMiafiiCadoa'de:itaaropaw >•' 

•ertNa'JfailabaicstaiComafiíAiiiieá tfií uituxt^ 
lo-da sü instruccktt tan impcMrtdDte , y de 
toncos ceiMqüeiicias peiiiricas'^fl ios secono«^ 
daíiefm>^qii6!hadb;ipués/4io liallab%e$€«U>ie^' 
cimiento R^súpési; pef o¿sdiddxajba>llf \(a« del- 
tcHrrepte: Inglés eii* bmúzits 4h nuevo' unos 
países !)v¡SLtado& y nombiadost!{iw oqra Na* 

-y.^é Y\ t" . ' • don. 



«ion. Lo clirto «sv<lóe 1»$ nombter'de A^qa- 
c^on ¿4^ Q\úti»fiAii>E6tífí i, 4ki BúéiHÜf 

dos, y desaparecen- eti':k)tíAapa9<kr MtoSvilt- 
•^ot t>i»itérí£»i^ <4 'los 0u<{$acp;>t^Mftusaa 
los nlÍ6m9S Xngi«»es de'^aecotsemtáinátstéii 
'tai bpétáéotiit áü^tniesttm uat«^»^V7 ^ 
■te imk9Utrm<i\i«íaz^^héá'i9¿clptit¿ú''U» 

-ylft^a^iicidá 'pbréS^^MNílS'l^téf^^é^ 
^üe seiaelzTñé'W^kikHii^iif-^i^étl ftt}stf6ffó 

liño , por el que ii«í^>¿iáí« (i«ay<á¿>d«ÍMiié(> 

Se^i^MQifti .i(jv)? 20i'j¡i!i']J-c íojxisjím.onoi 

to If«l«(fr6tléi ^«c ^ ¿éttl(re^j|Jiinai^té 
del- páíi'^'sfitis4«1^itit««-i leí iWii«ttíMfr et (K>«k 

al Yyy j que$ 



./^c% 6 comercio » es siogular el de dos ctir 
^^tuir^dc pku que tead¡eraiidosde.aqu^jtQS 
-M^mrí»li^»ly qu^isl uno IWyaba.al.cuello por 
••4prAo:^sili>d^íábríca£spanpU«segiii) dir 
•M el luismo: Cookf lo que.praeba la Qomar 
«9)cacioi| c<^AlosJEspañolQf • ^ . 
xt:,^¡rB0€a^4c9itfiS(s[iie téháéfiM^tlaUffúw* 
* i4^cll mbmo jrajübo ^ ua recié temporal : qué 
cJjf 4>t»l¡gQ. ¿ alejarse I le \^zq perdie^ de vista 
4/1$ ^tí^r jju^tdineate eran en lasque se cor 
Jft«ÍW>?j^sF{W[i4); ¡a ;a|íqcrif;í, kÁ^oh.í^ 
J^Pf^ll^tífifiM^h^ wpaí modeíEU9S^.líp 
jf^adi^dp acftcarH^^tQUasi ha suplido el ex^ 
¿^e%dt IHI^ importante paí age, cuya faltas^» 

J»^b)^0iitiMif M.dex9X)balúa $ ainup^idad i 
j|ii^al>0,q!Ue<iiQ registrase^; - 
•.: Sífií* urolifffí seguir^ I9 luta , diarios y 
^tM^ipi^^ei dfiitsxá (avtefA wag«»;<iot?fi ^91 
conocimientos adquiridos sobre l^'^íQ^ong^ 
f^^ftdé e^tajpaf le^íj^entíiipaMdel Contincn- 
HAmcXifaao j:)f>iis^ 1%!^ ila^ equivocado* 
Jies^y >e^sor(Ád« la? fUffm jW!^eíJ^s,nias est^ 
•i«d« i )aid«iu$n«^ ví(md.^iA«él^M |>^>o P^ 
takibfüw^ienSa^t^igjV^OipMO^ «H^ pv« 
2...:. - ■'. ' " la 



' VLTtAlCAUNOS.' 54X . 

la bahía de Hudson ; y expresar los actos de 
posesión tomada por los mencionados Ingie- 
res : solamente nos detendremos, bien que de 
paso , en los parages donde tropezaron coa 
los establecimientos Rusos. 

Habiendo levado el ancla á principios do 
Junio en el rio Cook a los 60 grados de lar 
-títudy y tomado el rumbo al Sud-ouest » ba- 
sando hasta 55 grados á que obligan la coi* 
ta y las Islas inmediatas por la especie de 
lengua de tierra , ó Peniüsula que forma en 
«sra disposición aquella parte de América, 
arribó este Comandantes la Isla de Kodiak 
la principal de las de ^Aimitf^^ikr : pasadas 
ips^as se acercaron al . Navio del Capita« 
Clcrke tre^^ qDatropiraguas que le habian 
seguido 9 y adelantándose una en que un hom« 
bre se quitaba el sombrero, y daba otras se- 
ñales propias de Europeo » se le tiró una 
cuerda á k que ató una pequeña caza. Bsta 
cimtenia una carta ó billete ; pero nadie del 
cquipege conocía el alphabeto Ruso, y no 
pudo leerse. Esto era el ao de Junio ^ y en 
la altura de $4 grados. 

Dos días después llegó otro hombre , por 
cuyo trage parecía Europeo , en una peque- 
ña 



54^ ECTABtlCTMTlHTOt 

'ña piragua hablando y haciendo señas. Solo 
traía que vender una piel de apotra i y hai* 
^one$ de pescar; no l« -eotendiaUyy se ícti- 
TÓ luego. Hábteado arrÜKKio á Omalasshkd 
el 28 de Junio un hiibí ranee de esta Isla es- 
tregó áCooUcd nmmo^ía wia'«e^nda car- 
ta sfeUMJMt^ á ki ^ue r4K;í^ CleirlcOr No há- 
i>iendo quien las leyese , y peosatKlQ que ^ 
dría ser útil á otros y acompañada de algo- 
nos presentes ^-se la volvió al poriaddr , que 
ie despidió t^acienda^olundasre^ereti^iasL 
Comilib^Bdo (u^üttibé Itt^okípedícíodlf^ 
glesa en los mismos ^^nmi»os; ce^strando y 
faacieiMlé süs^ébs^rva^ioiies y paradas; yf^- 
)h$éndo^<^MÍs^á'^{as'felas^y^coms4|ue^ibit 
«&ámiháfid6yi?ég4(^^<^¿f A^ésc^tá la'p«Ni^ 
ta más i6éda«t*l^d*te'Á*ié^klaí,t»1of *5 
grados, 46 de latitud y y 19Í -grá^kp 45 d« 
longitud y que tiombré'C^» éirl Itrimfi df 
GaUef: Desde emCi^ pasóm^ Üa siguieni 
té á h'cósltá'de A^a ( dies«tttefc6^oii Jn^i^t 
loi Tschuiskys donde hitaiioii/corarjátoii^ 
«ion^ fiuíficienee para haber fomiadoiiAa des* 
cripcion de su figurarías vai-^ia^stts. ador* 
¿x>s / su vestídt) ; y ^us Ikabit^ctones deo&vier' 
¿o'y Véraho.-' -.'■ ;• " ^ - -'v. - ¿ í j:.: :• .-. 

Vuel* ' 



VLT&AMÁ&IKOS. $43 

. Vuelto á atravesar el estrecho siguió la 
ruta por la parte de América al Norte» hasta 
una punta que llamó Cook Cabo de Mul^ 
grave á los 67 grados 145' de latitud, y 
•j 94 , 5 1' de longitud. £1 7 de Agosto á los 
70 grados se mostraron enormes masas de ye- 
lo , y gran número de caballos marinos. £n 
este dia » y el siguiente 18, llegó Cook á la 
mayor altura , que fue de 70 grados 44^; 
reconoció la dirección de la costa ; y puso el 
nombre de Cab^ Eldda á su extremidad^ 
trabajando infinito entre llanuras y montañas 
de yelo , que dice era tan compacto como 
una muralla. Falto de pravisionés frescas^ 
hizo matar caballos, marinos ; y no pudienda 
pasar mas adelante reviró para dar la vuelta. 
£s curiosa y divertida la descripción de es* 
(os animales y y mucho ma& curioso el dis-» 
QUISO y observación sobre Los yelos^ 

. )Hedhó cargopd,e.Io mfructuosa&que eran 
sus tentativas , baxo á los 69 grados » hasta 
el Cabo que llamó dt Xfx¿»rif4^, batallando 
siempre c6n terribles ma^s de yelo. Consir 
4er6 qtíe UiítacioínseadUantabaya de suer- 
te, que veía cbrca la época en que empiezaa 
las eladas n y que era inútil qualquier emprer 

sa 



544 ISrriBLECTIÍIIKTOS 

sa este año para descubrir algún paso al mar 
Atlántico : pero queriendo aprovechar el 
tiempo que aun tenia , gobernó su rumbo 
hacia el Asia, cuyas extremidades se hallaq 
en menos altura de Polo ; y formo el proyec- 
to de emplear el invierno del modp que pa* 
diese ser mas útil á la Geographía y Nave*- 
gacion I y ponerse en estado de volver al 
Norte el Estio siguiente. 

£1 29 (de Agosto) descubrió la Costa 
fiorte del Aüia, desando á babor una inmen- 
sa llanura de yelo. Tomada una exacta vista 
de dicha costa, se halló una grande seme- 
janza con la costa de América situada enfren* 
te« Conociendo que la costa tomaba una di- 
rección muy occidental , y no viendo tierra 
alguna mas al Norte, aunque el Orizonte 
estaba claro , dio el nombre de Cab^ Norte 
á la punta mas septentrional , situada poco 
mas ó menos á los 68 grados , j¡6' de latitudí 
y iSq con ji' de longitud. Habiendo revi- 
rado I y gobernando al Sud-sud-est , según 
la dirección de la costn^se halló el primero 
de Septiembre en el Cabo de Serdu^Ksmen^ 
(pxe está á los 6^ grados , y de latitud , y 
1S8 con II' de longitud $ y es hesta donde 



UITftAMAftIKOS» $4$ 

llego Behering que le puso este nombre. 

Dobló con hermoso tiempo el Cabo mas 
orienul del Asia ^ que es el verdadero Stchíh 
kúUkoj'Noss á los 66 grados » 6' de latitud , 
y 190 con 22' de longitud : pero en el Ma« 
pa queda solo con el nombre de Cabo d^ Est 
y se dá aquel otro nombre á un CahQ meri* 
dional de la bahia de San Lorenzo 1 pais ha- 
bitado también por los Stchutchis. Forma di* 
cho Cabo oriental una especie de Peninsula 
unida al continente por un istmo muy baxo> 
y al parecer estrecho ; y presenta una gran- 
de roca escarpada cerca de la mar ; dista tre* 
ce leguas en dirección al Norte del Cabo mas 
occidental de la América 1 que es el nombra* 
do Príncipe de Gaks. Nora Cook lo imper- 
fectamente que conoce MulUr la Gec^ra- 
fía de estas regiones , y las grandes eqmvo- 
caciones que en esta parte padece Sthaclin. 

Todo este inmenso pais es el que habita 
UNacion Tshukutsky^ que no estaba subyu- 
gada quando,Muller publico su obra á y que 
según parece aun no lo está todavía. Recono- 
cida la bahia de San Lorenzo que después si- 
gue , llamada asi por Behering por haberla 
pasado jcI 10 de Agosto , víó Cook que la 

rrojf. JY. ' Zzz eos- 



546" ESTABLECIMIENTOS 

costa volvía al Ouest hacia el Golfo de Ana* 
dir , en el que no pensaba ocuparse , y se 
inclinó al Sud para reconocer la Isla del pro- 
pio nombre dé San Lorenzo , descubierta por 
el mencionado Behering. Hecho esto j y ne- 
cesitando de leña , y de aclarar algunos púa- 
tos para la'campafia ' siguiente , resolvió go- 
bernar liáína la América el día 5 del mismo 
Septieiíibre. -Reconoció toda esta parte, con 
especialidad la entrada que llamó de Norton^ 
en honor de Ar Fhtchrr Norton Orador 
de' la Cámara de los Comuties^ sita i los 64 
grados 55' de latitud; y continuó el rumbo 
del Sud. 

' Bien sísegurado de que la carta de Sthae- 
liii estaba muy defectuosa ; y habiendo , al 
modo dé decir ,t establecido él continente de 
Amiérica en el espacio donde aquel Acadé- 
mico de PetcrsburgD pone la Isla imagina- 
ria ¿e Alas^hka^SQ encaminó ala bahia de 
S'amgonoódhá en la Isla de üoúhlasska , paro- 
ge- señalado parala reunioAr én taso de sepa- 
ración, a los 53 grados*, 55^ de latitud , 193 
con 30 de' longitud :1a misma donde estu- 
vo *á la ida* en ultim<is de Junio , sirviendo 
ésta dé éScala ,'á fin dé pasaiPluega á las Ts* 



VtTRAMA|LIK095' 547 

las de Sandfvüh ydonde para invernar se pror 
metía mas comodidades y mas víveres de 
quantas Islas y tiaras. an,coi>traba mas en pror 
porción* 

En efecto, el 3 de Octubre díó„fpndo en 
dicha bahia donde hizo aguada^ y encontró 
provisiones. Un natural de Oonalassk^f lla- 
mado Dcrranmshk se presentó con regalos y 
dos cartas para los Capitanes Cook y Cler- 
ke , ambas escritas en lengua, que no enteur 
dia nadie i pero se conocia eran de los Rusos 
que se hallaban en aquellas vecindades. Se 
le correspondió muy amistosamente , y se le 
hizo acompañar por ua cabo de lo^ soldados 
de Marina , hombre hábil á quien se le ear 
cargó tomase los informes que pudiese , y 
diese á entender que aqqellja expedición er^a 
Inglesa Nación amig^ suya-: 

Alos-dos dias volvió el cabo con tres Ru- 
sos comerciantes de pieles que residian coa 
algunos otros paisanos suyos en JEgoochshac, 
donde tenían casa;, ^liQ.ajrenes,^ y ua bastj- 
mentó de treinta toneladas. IJnO'delos tres 
era el potrón ó el Teniente dd bastimeintOy 
hombre instruido y capaz« Cook se enten4Í9 
con estosrJBLusos p^r s¡enps y con figuras ^ y 
Zzz 2 ha- 



54^ M>rABLB6lkllÑtOS 

hace una exacta relación de los recíprocos co- 
nocimientos, y noticias que se comunicaron. 
Se retiraron muy conteneos del agasajo de 
los Ingleses , jr prometieron volver con un 
Mapa de las Islas situadas entre Oonalasska 
y Kamschatka. 

£1 14 de dicho Octubre llegó an Ruso 
llamado Erasin Gregerwwitz Sin Ismjbff 
con una Canoa que traía tres hombres , se- 
guida de veinte á treinta piraguas ^ cada una 
conducida por uno. Luego que desembarca- 
ron estos hombres armaron una tienda coa^ 
los materiales que traían > y formaron otras 
con las mismas piragua^ para no incomodar 
los habitantes del lugar. Este Ruso era el 
principal personage de la Isla y de las demás 
vecinas. Su visita á estos huespedes fue muy 
acompañada de mutuas urbanidades , y de 
útiles conversaciones I especialmente sobre 
asuntos Geográficos. 

Le mostró Cook sus mapas : indicó in- 
mediatamente el Ruso los errores que nota- 
ba , y le dixo que se había hallado en la ex- 
pedición del Teniente Syndo. El mismo I$- 
myloflF y sus compañeros afirmaron que no 
conocían la parte del continente de América 
^ que 



' VLTtAltAnKOS. 549 

que se halla al Norte ^ á la que dan el nom- 
bre que Sthaelin pone á su grande Isla , es** 
to es , Alaschka. Asi los naturales de estas 
Islas como los Rusos ignoran la denominación 
4e Stacbcaá^Nkoda empleada en los mapus 
modernos, y se sirven lisamente de lá.4e 
América» 

De r^ultas de las conrersacíbnes con ts* 
myloff y sus paisanos ^lasiAoédbs récogit^s 
por Cook , manifiestan qun los Ru&QS^likáji 
tnaprendldo diversas Veces atacar esta parte 
del Nuevo-Mundo vecina a Oonalasska» y 
siempre han sido rechazados por losjiatu^f^- 
les del pais^ habiendo quedado mueftcfs> di- 
ferentes Capitanes ,6 caudillos Ru^t: y 
mostraron algunos de la comitiva de Ismy» 
loff las cicatrices de bts* heridas recibidas ea 
varios reencuentros^ : ^ o; .;. 7 v. > 

Se despidieron muy gustosos v y. ío que- 
daron los Ingleses. Ismy loff prometió vol- 
ver dentro de unos dias» como lo executó el 
19 y y se detuvo hasta el ai. Xrako los Ma- 
pas que habiá ofrecido , y perinitiq coj^ifllT'» 
ios y examinarlos. Sobre estos hizo Cook 
menudas observaciones » á las que unió los 
informes verbales, las observaciones astrono- 
mía 



-micas,/ las propias naTcgadonesi é mv^sii- 
' galones suyas y da sus subalternos , y de to- 
*^k> formó tma rfiladon muy circunstanciada. 
/Niaipuedeimefios de ilcmr la pljmna coü 
jliimo »¿mialAfua/:j3Scrít<»r^:bueoafié qúp 
^^ferxinstsmtXTíSUfi lectores ^^bserraiKio una 
formal exactitud. Los mapas y relaciones ^e . 
MuUery.dé;Sdí)Mlia.4u¿. haU: ^^eryido de 
^¿iuí^los^^dbiiiafti^d^ciocieftisehaa eoconti»- 
'idkisumaníeBEüé m^áct0S«.K9s>)9y i)ue hab^r 
de. los mntenrioresr llenos :de ióiaglndciones f 
Sueñosi' Los M. S^ide Ismyloff aun no Xcnism 
!;odi^«4ar«orre9(^a.que.necesít^an<£l foc* 
'iha^ fiOf xel mi¿aiiO{£kKxk ítodiaFÍa^o: estatba 
^cOHchndo^yí confiesa, le fattab^liÑicha pai^ 
Uegár al grade de perfección que es precisa. 
iDeriódaresultala-refiexiondeque se nece- 
sita muy seguido estudio iysíprolixo.exáaien 

^paro* ¿amiaarxonj^Igmia seguridad, eií e^tt 
•materia, ^^T '?'• ' . * 

Aunque interesan infinito otros niuchos 

detalle» d^ las visitas Rusas. a\ Gomapd^pte 

*'liigiés j '«s'iimrcusabfe :t>íiiitkiósV jr resuiuir 

' f v^pídimebte álguttos résultidoé .pkra ^g^ir 

adelante.' ' ' • ? . ,. , . , 

Oonalasska es la jiiejor.IsU.dQl.g!:ppo 



ua 



ve- 



ÜLTKAMAHINOS. 5$I 

vecino á la lengua de tierra llamada Alaska,y 
es la uoica^ i^ué tiene^ üh bueh ^erto. Oama*^ 
nak'es en (íondé^ se éíscribióílaf éárta ó bUIéM^ 
entregada al Oá^itaa Glét^6i^K<Klia|: » co^' 
mo yá se ha dicho , es la pritícipal de las Is- 
las Schumagins. Los Rüsésnóhan hec])o d^^s- 
pues de Befaering huevos déscÜtAfJimebtos twi 
aquella par^deAmérica^/Hr sdlidn kl¿feídí^ 
do mas adelante de aquel punto. La Cort^ 
de Petersburgo no ha formado hasta ahora 
establecimiemto mas arriba: de la tiei^ade déiH 
áe ttáhittoú los Ingleses k íéi^rbsaii&^ftt^ 
tá. Los RüsóS establecidos ^^n^csea pte:tqí,ly 
Tos naturales del pak , ¡¡slb comúnmente á la 
América:*el nombre de Alásób^ka » aünqi^e es$ 
te nombí'e^ sí^Ié ptttétthti 4 lá^wpre$a^ le&f 
^üia'de^iérí<^v^<}^l^^Bt^«^to á Ckioeel 
makiNkijg&k b^lhtarat¿id«:](u^acion coaóf 
ce Has porciones del coñtilneáte Americano 5Ú 
ruadas mas 'ai Norteña eX(^|y¿ion de la cost 
ra ^né s^ hálW «ifi^e ktelD^is 4Í^ Jod Xs^ 
chukutskis. En quanfó^Ma^lU$$ situadas dds^ 
de los $2 gtádíSfc a los 5 5 , en el espacia que 
hay desde Kámschatka á la América, se no*^ 
tan grandistmás eqüi vocaciones y 'errores 'ca- 
pit;ü;eSi Los dlvéit^^ M^egañtes^udUas han 

vis- 



5 $9 ESTABLECÍ MI£KTQS 

vis(9 se han engañado por las yarias estima- 
ciones de. Jos jotpcf deqf es , siendo^ m^y. f^cii. 
t^Wftr upa (fiU «igrupP.por qt^ra isla ó grn-. 
pos y fu^ajr l^a^r tie(;h!o uu jD^eyo 4es^tt* 
brimientQ , no siendo sino aquella n^isqu- 
ti«jrra ya vista ; pero en p^^iclones diferen- 
te de lüs sepd^das por los primeros según 
el oikulo mas 0meii9s ^ rriidp 4q «nos ó de 
Qtros, 

£1 mismo dia % i que s$ despidió Ismy- 
laft\> le confio <Coc^ un^, carta para el Almi* 
nuita^gp Jn^lésj|,e§jla qps i^^ un es^tado y 
M^pade tpdas Igs parpes d^ América q^e har 
bia reconocido , y de los demás d9scub|'iinien* 
tas que había iiecbo. L^ dixo el Ruso, que 
para jia.pri«iayi^r% l^abifi^ oca^oj^id^, enviar- 
la lái^msahiitk». A iá<il()i«(l^^y^ ilUe-Uega- 
ría á.Petershurgoial ipnrier^o ^gui4(i(e. Al 
misma tiempo eotifegQ á Qook.una (arta pa- 
ra el Mayor Bebm $ Qoberpador d$ Rams- 
chatka, y otia^ara elCpiA^jj^d^nt? de Airast-^ 

cha ó Petro-piuloYTslsí f . »: : . 

£1 22 de dicho Octubr; probaroa los In* 

gleses salir al mar con el viento del Sud est, 

pero no pudieron. Por la tarde recibiéronla 

visita de.otiQ Ruso q^^ iRA^d^ba^ufli peque- 

w ño 



-fio bastimento ím Oomacak 9 Uanmdo JacotM 

Ivanowítz Soposaicoff , hombre también ¿¡c 

mérito 9 que les informó sobre víveres f 

otros artículos relativos & Kamscbarka p$tfi| 

tdoade el iba áj>artir;y llev4 porseSade 

«mistad un anteojo para el M^y^r Belua. < 

^ yistg/^ t^ buQ^a^^oi^da dorlps^ Ru-[ 

IOS ^ muchos ^P.i^^Ipjleses visitaron los es-* 

tabl^fio^enYps que tenida aquellos en la Ij^ 

la 9 Y trataron con los naturales que halla* 

xou muy apacibles j humanos* Los Rusos no 

se comunicaüi con las Menas ^ porque dicea 

dios no son Cbristianas. Xios Ingleses >inu* 

cho meno^ mirados sobre esteertáculo rtu- 

vioron traro con ellas , y motivo algunos do 

arrepentirse^ pues el mal venéreo no es aqui 

un mal desconocido. ' c. 

.: Qo^k iMCOf coino acontumbrt » imni re* 

ladon^an de quanto corresponde á esu Isla 

y tus naturales , como de la sujeción á los 

]|^usos y de su Gobierno^ jEsstuntuoenteezdM 

ta , acompañada de ^en meditadas orefléJulor 

lies. £ntre estas la de la semejanza que en- 

cui^l&tra eiítre los oatucales- de hrparte del 

Nord-ouest de la Amér jca , y Jbi. Greei^buir 

deses y :Bs|Bni9X«^5iií%Rríi¿.v«e(dQf »t 

ifXoir. ir. Aaaa mas, 



f$4 X9<MlXttfeMlf»4«S 

ñas, j^i^tíñ ,{^ <to(^'ftií¿lifts cosís ; y so^. 
bñ¡:t«ib:'«á la (íMtógli^éltif alecto <le ello» 
«|>iH)ft 4<bi»áÜ«és 4l¥ W'Énh^iM del 'I*rin^ 

hec W^UtQ ei^ifclió cóó^iíílólinbk' Vdcábttr 

De toái9«»jicdin6iñl»J9ftmé9<iálle»;ef<^ti6-^^ 

i'itt de la* áiisfhii ca$tft ,' a^üié' V jríitdit i f 
que hay^éikiíilhia ápíirÍBíicla que eStíste en 
«I ]>ibrce jde U Atti'érkk %%titjá coihüñtcaddif 
étitr^, la pktc» «c^éMtftíiy^ la>drí<»ftái-; |<eK9 
cOiihunlcacion'-cé^rá^tf^ lt)^<>^kMi]H}r 'lo» 
yelos ú otrcn ébsífád^lóti. PéB!>ain1eiAó' qun 
l»r!n»ó:^raitto>'m- ést<aii<!i» ^ tOonalavktf 
donde también hizo ^liéiiiitfíi^tipvítittii' UÜ 
htA iMekaf tjrr«i>tí4ditiH^iy soiM^ vtrWolr- 
•ñrfaciones.-á6if«inóiAÍ<iBsi- i - ;• ■?•' ' ';,n<>i:(i:; 
%-: ' Bocada! una de kfrpriaeipi^tes'Idasvaiif 
«cft^éstlv^iikHPtiiIlBsülW'ée- Kááwciiácka'i 

j«o «Vftl «úi¡M^ié''(i4 ^eWtJMla» :^^ -««a 
doV t>ü<et9)4h$'de-£áittii'^idieí^¿atfte« li^tíHgi 
«uii^tMKQlii^M cargiíAí de ódrás ^le ia^nol 
¿Mmti^ie v£jt^.v¿«^a¿<»«f ¡Üi ¿vKlim 'd« 



tiempo «a ticmpa pprtfi^p^.^qfi gpe ^e )i^ 
liaban actualmente hablan llegado de Ocjiol^ 
ka en 1776 , y debiaa volverse en 1781^ 
de suerte » que su mansipn en ^stas regjo- 
í^^ debe ser d* ciniic<>. ͧP?. :. , , ... 

yel^^estc acamado navciga^M^tf jdirigf^B^^ s^ 
rumbo a las Islas de Sandwich á pasar go- 
zoso los meses ^e íny^^no » para emprender^ 
desdfs tan:jyflnt9Josa skiM<:ion:» su :viagjei;jl 
^í^4fh4fka y 4on¿9 esperaba llegar j^f 
Mayo. Dadas las órdenes correspondientes.ql 
Capitán Clerke para el caso de separación; 
¿x^ndo p^r p];imer punto las !klas de J^^^^ 
fpKÁ , y por segundo el puerto de Petro- 
fauhm^ka , ca dicha Pjo^i^cia - de f^atfis- 
ihafka^ siguió á su destino* 

El dia 17 de Enero de 1 77^^ dio fondo 
muy feluiíieñte en la bahía de K4rakakoó4 
^ laaplaccfdenta^.cb UhifL.jie^ 9wA^f >í.^? 
principal de las de .iS*^ffitt^V¿>BQmbi?í^ppUC9r 
to por Cook en honor del Lord Sandakhf 
Ministro de Manna que entonces sb hállábtf 
á la cab/s'za del Almirantaz!gÍ3/ £stas ísta^. 
4jqe^S9^ ?»««•?«> e5ti5ndq^,(cnj*.ugiíd 
de 18 gradtit y 54' , hasta :ft3*y> 1-5% y.^«a 

Aaaa 2 Ion- 



$$< xsi^ABSBCtknmvos 

-longitud^ dé9<lfik99 ^'3<5'ihásta aoS y 

Quando eí hótnBre espera mas lisonja» 
Tamente acercarse al goce tranquilo del frute 
de sus fatigas , afanada^ caretiS', y adquiridas 
jgllQ^^/sw^e^c^tírer impbMSáity tfcelerada- 
tñentb i sn' 'prtíiáaía ñn. íét ha!ld Cook á 
tes 5 1 anos de edad ^ el 14 de Febrero dd 
aiismo año , á maoo^ de \ús Gentíks ^t di» 
thalsb dtOiühiM,<iw k hábiatf fecití' 
'^b!, obsequiado I y. ima venerado comb á ua. 
^Dios suyo; : ' 

En el Capitán Clerke nccayó la Coman^ 
dancia en Gefedela ek^edicioiL T elCapf' 
X . .h -...:'. ■ ■' 'taá 

' '*- f^) Afjsiinás dé *dlbi, - - corrientes ri Oeste. Niks-^ 
•egun parece , son ks que tros antiguos Marinos h» 
^cartaSkantigjaasEspañor pusieron aquellos nóta- 
las del mar Pacífico estin brcs » ya olvidadoe* £| 
lUmad^ Ulloa JDesgra- ] n^encionadt) ¿4Myi ootiser- 
ciadf , Mírt^; y M5ñge» ' inundo í OBÓlk ú&^bk pm¿ 
Sü latitud; es^lamiénúi en ^ ¿¡cúliir'saBfióihbras pfo* 

fotrasijkdiferen- pios^dióalitDdpdecllaa 



tía 6 anor.qi loo^tud ea, el reíerk|^ d^ Sn/iwiüix- 
iciial al error 6 diferencia, y por ulttino, «1 CMidi JU 
^ue tienep todas las car* sa Ttyrmut acaba de in- 
tia áí]%ias'de'*áquél mar, ' ' d^ o^bntilkaiiíeáté etta 
forim¿ectoifmtttitedt .puntokisiírko» , ^- • 



ULTRAMARINOS. ^ 5^7 

tanKingse encargó desde luego de la con- 
tinuación del diario de Cook , y es quien 
sigue la relación del viage baxo del mismo 
método. * 

Un suceso tan lastimoso causo gravisimas 
acívedades , que hicieron titubear á los Ingle- 
ses sobre el partido que debia y podia tomar* 
se. No permitia el honor de la Nación que 
se desase de retirar el cuerpo del Capitaa 
Cook. Le pidieron con firme resoludon di- 
ciendo» que declararían la ¿perra á la Isla 
entera si al instante no se le entregasen. Ba&* 
tara decir , que. después de mil pasages y lan^ 
ees en que batearon la. astucia Isleña »y el 
tesón Inglés , por fin entregaron estos natu^ 
jRales aquellas partes del cuerpo que pudie? 
jK>n recoger :.no pudieron entregar los cada** 
Veres también pedidosde los soldados dé Ma* 
lina muertos en. la misma ocasión , porque se 
liabiaB repartido éntrela plebe« En. la citada 
•bra se hace relación del carácter , vida » y 
méritos de este célebre Marino, a quien con 
la pompa* mas solemne que fue posible se le 
liicienon sus honrase Los Isleños dieron muy 
expresivas satisfacciones á Tos Ingleses. Estos 
lias recibieron mostrando las mayores pruebas 

de 



$58 ESTABLECIMIENTOS 

de reconcílíaciou,y se hicieron á la reta el 
22 de Febrero. 

CAPITULO XXIII. 

,,C02ÍTINZrACJ0K DJSZ CAPITVZO- 

o- antecedente. 

S- ■'•:.• ..j . •) . ,. .... 
. .líNBoln^ispensíible omitir Us- Cpnosisi- 
{na$ reiscioaes y 4ÍArios de csc<)S viag^ros <;o- 
mo cosa ageoa de nuestra, obra ; para conti- 
nuarla según U:i4ia prypiie^ta 9 pasaremos 
ieocontrarlo^iatravesundo el lo de At^ril la 
rata de los Galeones Españoles qíxc ran d^ 
Manila á Acapulco. El 23 avistaron elevadas 
montañas cubiertas de nieve :.iel 29 la Resot 
lucion y y el primero de Mayo la Doscubier7 
ta , arribaron á la bahia de Avat(;ha ó Pe- 
tao.Pauluskaá los 53 grados de latitud , y 
158 de longitud. Desde luego se presentó á 
la vi$ta el Ostrog Ruso que les pareció bien 
pobre 9,; y de un aspecto s^lvage,peíx> .eii 
donde hallaron después toda la civilidad. J 
buen acogimiento que no podian esperar ea 
esta bárbara región , sumqrgida fUi: yeló, y 

cu- 



¿iílMertá<l!& nieve aún en gran parte del ve¿ 
rano. I 

■ Fue bien extraño eí contraste y novedad 
que cams&roi Íoé Inglesas á los habitantes, jr 
eltóf i Icfs'Ingiéses^. Em^kó el redbiiniéhtcl 
fétvíúá grandísima deicetifiüisea'^ tilnefet , f 
imyor. Nunca había llegado á aquel puerto^ 
eftibarcacioB Europea. Les sorpréiidió el gran- 
¿feír y' construcción de lós-NavíósIn^léseSyy* 
el forte dé^us Marinos : teátiérbn si enur pi<^ 
ratas I ó si eran I^ranceses ^ á quienes t¿&i$iií 
adv^rsioiL 

'• I^ IttglcMf halbuM'tfi^in idet 

Atf íeste^^ '■ paráge^rpues « ¿driáiderafadóle temé 
éoiiqiiistá Irtchá por ilni^pofenciá Etirópéa^ 
^üyo poder -y éxplendór tiene tatito nombra 
€n bl-mufldór¿y]iÍ2gandol-e por losponíposós 
hiOsrih^d^^ tn Oéri¿lasska r creyeron cnj- 
cÁi^raf unirpíázá ñíéi'te j ínuy considerable^ 
J^ncính pueblo' mas miserable qilc'lUnias iü^ 
ferior álrfcá de pescadores en Inglaterra, 
c¿th^&ésttí'dcViete^l/¿ar 6 casaV'de madera 
que han introducido los Rusos para los mM 
eáBíiicadoS f'riák'Úé la<3óhí¿iá^}-dé fres Jur- 
/i^/ ; d nabitaciones subterráneas ; y de die¿ 
y nueve Balaganes 6 cabanas de Estio , que 



$58 SSTABLECliHEVTOS 

de reconcíllaciou , y se hicieron á la reta el 
22 de Febrero. 

CAPITULO XXIII. 

,.C02íTINirACJ0K DEL CAPITULO • 

'..., antecedente. 



S- • ^ :. • ,-j ') . .. ... 
. I ENBo indispensable omitiir Us^ curiosisi- 
{ñas reiscioaes y 4iArio<» de estos vkagpros co- 
mo cosa agena de nuestra. obra; pata conti* 
nuarla según UJd^a pryptieftaj pasaremos 
éeocontrarlosiatiiivesando el 10 de At|ril la 
ruta de los Galeones Españoles que tan d^ 
Manila á Acapulco. El 23 avistaron elevadas 
montañas cubiertas de nieve :.iel 29 la Resor 
lucion y y el primero de Mayo la Doscubier7 
ta , arribaron á la bahia de Avatcha ó Pe- 
taoPauluskaá los 53 grados de latitud , y 
158 de longitud. Desde luego se presentó a 
la vista el Ostrog Ruso que les pareció bien 
pobre 9^ y de un aspecto salvage,pe/x> ,eq 
donde hallaron después toda la civílidadí y 
buen acogimiento que no podían esperar ea 
esta bárbara región , sumergida en yeló, y 

cu- 



¿ubiertá id^ nieye aún en gran parte del ve- 
rano. 'I 
' Fue bíeri éXtrano eí contraste y novedad 
que áms&roá Íoi Inglesa á los habitantes , f 
titos k loslñgíeses". Elii^kó el redbihiiéiitiJ 
fét uaá ^andisídia deiceíifiib^'^ tilHeu , f 
pavor. Nunca habia llegado á aquel puerto^ 
etnbarcacíóa Europea. Les sorpreiidió el gran* 
átk y'í:onstruccion de iós-Naviós Ingleses ^y 
el porto dé^us Maritk>s : teáiiérán si enur pi- 
ratas ^ ó si eran I^raáceses ^ 4 quienes té&iáá 
advorsionL 

í:^ I^ ItiglcMf lKitHéd'*IÍ^Éfiádo oti^ idea 
Atiesto' paíagei pues féttiíáideráhdóle ^óMé 
¿óñqíiistá hecha por tín«^potenck Etírópéa» 
^]^ poder -y éiplendor tiene tanto úombr¿ 
Cn tel'mürid<y¿ y juzgándole por los pomposos 
hifbrinB^di^dós^ eii Oóriiílasská t creyeron en- 
CÍút'rar uníf píázá ñíiíAe ^ íñuy considerable, 
^ncl nn púeblcy mas miserable qtíe'lií'nnÍHS¡ii- 
ferior áWca de pescadores en Inglaterra, 
c¿mj;^íiést(í de'siete'-l/i^í 6 casaVMe madera 
que han introducido los Rusos páralos méÜ 
eáHfi¿¿doS y ncíís'dcí laCóKÍÁiííi'dé tres Jur- 
/¿íj ; 6 habitaciones subterráneas ; y de die¿ 
y nueve Balaganes 6 cabanas de Estio , que 



$6o SSTABtlCIíaSKTOS 

es á lo qoe se reducen las poblaciones de este 
país. 

lamediatamente hicieron los Ingleses re- 
mítir las cartas al MayorSehm^y procv<^ 
fÍMron inspirar laniayor confianza : esta lUi 
gó a ser tfin completa «que dice King, qoi! 
las calidades de franqueza, de cordial bospe* 
dage , y de urbanidad^ harían honor ¿ la Na-^ 
gloa mas ilustr^^a, establecida en el mas &•. 
liz clima« Sin agraviar el mérito de los Ra« 
sos , Cosakos , y Kamschadales que compo* 
nen estas poblaciones , ni dcgradat la precio* 
^ preada de agradecido 9 que -ce«kc«rre en 
flite. escritor ri^anfip., puede, decirse |. ^uei 
dexandoá parte la superioridad ^le la fnerai^ 
Inglesa, y la alta circunstancia de ser Naciou 
aliada de la Roxsia ; el buen trato de los> In- 
gleses ; y las cartas de recomendación y au- 
tenticidad para el Gobernador JB^hm , Ofi« 
cial Alemán de instrucción , bnena educa-^ 
cien y mérito., eran mas que suficientes pa« 
ra la amistad y buenos Oficios que experi*. 
mentaran. 

La lengua Alemana fue la qne sirvió pa«> 
ra la comunícadon recíproca. Un tal Port en 
el pais , y en el cquipage Inglés otro Ale- 
mán 



¿(1 VirU&iKAtiTOS. Sl^ I 

al6aA:ltamf%do Webber^ iuciei^bs de Iktsrprfe- 
-te¿ Por medio de estos se dieron: todas li|s 
;¿Í9im9Íei)¿iies« Se itrregio eLyiaige^eJos^ut* 
Ipiuáesi Goce 7 Kiág papa ^BQlchnir$k^Í¡jir 
¿pital dQt»k]Prbvij]aai»/y;pabl8CÍosLÍdei quí- 
-nícjítas:!: seiscientas almas. Salifxbñ ^1 5' d^ 
-Petro-Pauli\ska » y Uegaron el, 12 coa algif- 
4I4S p^tadasf/w M.ci^mifio. ^o á^vB§gra¿h 
id^>es]^íe.,» ^trijúaiiiiik>4^tt3ietc£ii:ieiti<r 
xup^taikciadamkntíi, ,vlaj9iaris;ln}:ieiKariiieQ» 
JCámsicbldgles tíraiJi>9 {jarópenos i{ue:.cai^ 

-£ct.ié:paaoftÍGÍ^<i LlM:giifttt):ua{iafibido|^ y 

^^ttiiitoÍimead§í/dt|gulÁviíi¿ «üa ^ci.^ <« 
*lbi;£s^miiüiiabkr de4«iirt»ijM4tdccQiiiquA 
\» «ien^íqrt^d9S.Q»£k»9^: f^eiioixleiKíibidqs 

leras Áf^ t«dáeU<du(;Qri^didqQidw(¿aÜoii idie 
la Pcotíni^e |Ma¿i9«terijia^ií|»ei^os:^ J»bi?^^ 
tan^e;s^oo.AjMa49J9»^«a[l#^^ q.iMudolUlBQ» 
tím deIIirfiiiKtd^fsmsJ^Iay1iP&^u 
t¿. £;y^U0u:fKid§%X4glesQSj:^^d;>b{i^(i){d^I$H 
^lsi9éf.yii^ 4«pM^<^ Uiüecfcs^laití^uiOQt 
iiÍAa 5Í9i:t«rÍA9 i piéQy4siogc^ir^AgasV&£^ De^^ 
pues de lepejcidos cuiDpiid^:» dada^^ las J99| 
iífi^$ic«s .^^^tUUA^iw i:kK« Q^itMfá (^«re J 
u.JpJí* /n * Bbbb King 



. ^2 MsrrAMLtautrMrot 

• Riag* dieron á eotender^ue aceptal>an las 
; generosas disposiciones del Gobernador Ha* 
' so^ Íl CQndidon de pagar los orticutos que les 
^bmUttCratettt y-^ue el Gapicaa Clerke U- 
•Iirsirk ios correspondientes bifletei a letras 
fjK>brd el d^artamento de víveres* en Lon* 
^es. £1 Mayor na los admitió , respondien* 
-áo. , ^ ^ Tá estoy cierto quexausará un ez* 
>i^ tremo gusto :¿ Ai Sobeíaná et que^yadéá 
íÑ ras buenos, amigos y aliados ios^ Ingleses 
>»:qaantas socorros dependan de mis faculta» 
^ desf yr tendrá múdu satisfaiccíoii en saber 
y» que eiiiifhextMmidad del globos susí domi-* 
ff nios han serv¡do;4#^guna utilidad i JNí^ 
^ víos ocupados en taít importante expedi- 
ta cion^ La notoria generosidad de la Empe^ 
lii ratrízfd&IasKúsiaS'iío m^^ermite aceptar 
í^ loe bBktes ¿ pérb^'pára safiisftceros y con^ 
iy áenta én ¡fise me désteis una certificación 
fy de las. cosas de que podemos surtiros>y ya 
ff la-enviaré á PetersbUrgo como una prue« 
ip hade que he^runíplidó ¿ontti^%acion, 
irDenré ^ las dos Qórtei^:«t cnídado do 
i, mostrarse sus respectivos igradedouentoi 
iipera yo no aceptaré nada mas« ** 
' Ya tubk tves auos que k« Ingleses cor* 
;, •. ^'•^ ; .> ' . lian 



: VLTiAnnKOi; \^6^ 

rían todos estos remotos mares. Cf eyercm ei- 
contrarcn este Gobernador notdaatdelo que 
pa^abücalBgkterra^y con bastantr sorpri- 
í% y senúmi Ato hdiacon, que no ennmas w6^ 
dientes que Us da su partida de ¿ondcciL 
£ntre otras de di£Brenteiespec¿e ocurrió ha- 
blar de uacaso bastaoterctianoso^ijiiflxoiifa- 
iainento Íes Júhia íoo tad b ea Oenalassfta A 
«leocíoiiado Anaet Jmjfkf^^ iy^lcMelaní esté 
Goberaa^or -eaia forma sjguientek. : 
. £a QAa nibUyaáoa ocnrcida piofios: aaoi 

el<koM¡adipfiedp iíiubsclMl^ 
Polaco , Ilaaiado Bñmasiyí destehrado M 
esta regiom^aproTechasdosedelaconfíisíoii 
y desordca <qttc leniooces xeyiiaba.^<figanrtf 
una .galiotamrta eá la mitradai^deii Bo¡¿tí^ 
fvriif ^jrateam «an lü&oief o suficiente ^toRui 
•sos parálcoaducirla* Plantía lei^Mrra <m un* 
¿t las IsáiM-Karilcs 1109 porsi it «h equipad 
ge eDifiMf foe Mliildé» él^miendefiA^'/>fN)^ 

k mtji de iCantoájidond» ile¿4^ ^j^^üi'igieeíf^ 
dose ¿ I¿s FnuKttsei k>gié «9 fla^^é tJn^xM" 
¿ei lo^^rafd^ do ÍBii»«k^>qÍM^^ 
ioL Bbba £u* 



$64 SSTAM^CTMirKTOS 

Europa. La mayor parte de los Rusos íc 
tH^uelequipage volvieron también en Navios 
Franceses á£uropa%| y se restituyeron á 
Ceteisburgo itces de eilos se hall aban actpa^ 
mente en pctaró^P^aluska/Beniowsky ha s¡- 
^Q eliprimera^eiía: dado semejante vuelta. 
-:: . aEntu^^t seiküss:' de: .anust«)d y : recíproca 
faonfiaida.ii9Üjb ae díMtePel Gobernador y-loi 

áSopítanefiy^erfaV^I^^^P^^^^^ asunto 
"el mostranerlds ]napas,dibñxos, y 4x>rrad«H 
ni frelatfyos '-i todas ^stas regiones. £xá- 
BÜ'nadd^itenrfAéptl^S sé^SiirTarotfiaiiner^ 
l^ftcíiCíides qué^baltabatiH y siéí pusieron no« 
P^ para la cohduéenté inaruccie». 
r Queda dicho que los Tschsstskjs es el 
169ÍC9 puebla que lia conservo su mdepeiv: 
^Meiá ihiA&etíAo idaexádo i^anti: todas las 
tentativas deia £usia« X^ ultima iexp^éíoa 
^ntraeUiíp.éii 1750 j después de di£erentet 
iijc^sw^ «§ ^r«B¡Qo por la. retirada: d«: las 
^«|Sc>B«m»^y/Tpi$fdkki:diR tuiQwcwl^ 
4««^.<?i)í«iépf^?l«i Ii^ Ma^ífcetaiao U¿ 

^.^M4^.^Vfi^iv^lBghúti'í flolchc4> 
•u3L íídda del 



TJlTltAMÁltlVO^. 565 

del fuef te de Ochotska en que le decían que 
un crecido número de Tschutskp se había 
^presentado. go|i proposiciones de amistad , y 
•ofreciendo voluntariamente un tributo , se- 
^^ la f ntendiah' lo» Rusos i per otal véz^c*- 
m un regalo. De qualqüier modo , pregun- 
tados aquellos indómitos vecinos sobre la cati- 
ra de tan impensada no Vedad, 'dikerón qué 
<el '4íéo precédentejhabiali tenido lá visita dé 
dos grandes canoas Rusas ; que los equipa^ 
ges les habían tratado con la mas atenta con^ 
fcidératión , j mostrado afecto ; y que coatan* 
do sobré estas disposiciones amistosas habian 
Venido al fuerte Ruso para entablar un trata-^ 
do.á condiciones que fuesen gratas á los dos 
pueblos. 

Un sucesd tan extraórdinatio iiábia oca- 
iionitfdó tíiúi infinidad de conjeturas en é^ 
paisyáf'lo qoe no se. hubiera dade nunca so* 
}ucion/ni se hubiera comprehehdido,sí los 
I^kfse^^oiiubiésün éirj^licad&ei origed. Sil' 
d^esehibátctf eh ^a^eHáís co^fas^ el año ^^n^^} 
¿bh él butn'tratif^^qtíé' mostraron ,íue^th4o^ 
fíVt9-dcraquétt¿'AéírfcbT^iy quFza-jSin esta^ 
casualidad , nunca los Rusos hubieran obte- 
nido entabtár lailítrena'itítelígeñ¿iáque es^ 
regular se haya estableado \ tan convenien- 
te 



5 6.6 ESTA BLECIMIEKTOS 

te ea adelante para ambos pueblos , viendoie 
uno y ^tro al abrigo de mdiestas invasiones. 

Xiegaba ya ^l tieaipo át %iie iwlft^tses 
solviesen ,^1 puerto da SamPedfo^ Sáa f »- 
.hlQ«^(*)í£l^Mayo£ fiefamqui&asKMBfaSaclcí^ 
yjer lo^ Navios , informap^ 4e d e|^alnui ya 
abastecidos^ j hacer una vigila aí jGoalal^ 
440te Clerke que se l^abiaijuedadori^ bordea 
y se hallaba delicado 4ei^4Uid. JHUbifendf 
salido el i6 de Mayo Uej^oaeltfi alpnet^ 
to. Tenia Behm hecba damisíoii de sa Go* 
bierno de Kamschatkat en el q^c. |e sucodia 
^ Capitán ShoiQleff : habia dado $«s dispon 
siciones para su viage á Ocliotkaj.de dond^ 
inmediatamente debía partir á PetersburgOf 
adonde llegarla en Febrero ó Marcp* 

J.es pareció a los Inglesjes apr^ v^ectiai tan 
oportuna ;ocasion , y suplicar!^; ^ lincíifgasQ 
de sus despachos ; y aunpensar^ftdespites.eii 
^ista de Jas reiteradas pruebas de su^.graiH 
dje$ preadas^püblicas y privadas ^confiarle» 
CfM(Bo lo hicieron jtpdjps ^^f .ijpporfa^te^pan 
p#Us xelatlvos i ;su ,c/f^stfí^^^u,yquíf ¡f», 
«utregase^ al JEmba^ador Jingla ^nla.Co^te 

^^♦) San TednQ y San . tr|»-Pialu?ki. 
Pablo es lo mUoidqae Pe? , ~ , 



»lllé 



de Riisia t se quedó también de acuerda ea 
anticipar un correo con el extracto de tan 
'largos despachos 5 el que »no sobrevenia al- 
«^gun accidente extraordinario llegaría á Pe- 
tersburgo en Diciembre. £1 26 de Mayo em- 
prendió Behm su vuelta para restituirse ^ co- 
jna acaba de decirse, á la Corte.. 

Hechas todas las provisiones ,, entre es* 
^s, la de veinte bueyes ó vacas ; y bien re- 
parados los Navios, levaron el ancla los In- 
gleses el 16 de Junio. Siguieron el rumbo de 
la cost^ det Nord-este del Asia que fueron 
cxámioaiida; y doblando sus cabosi' En pri- 
Hieiros^de Julios pasáirok el dé Safa Tddco , jr 
el que to los mapas Rusos llaman j^z/rn/io/iv 
ioy-Nosr que habían reconocido el año an-^ 
tbs. Estos dos cabos fojf ináh las* extremidades 
Jíoírd-ésté y SúdK)ústc del vasta Golfo de 
jínadir^^tt cuyo fonda desemboca et rio de 
éste nombre» y a cuyo» paso se divide el país 
de los Koriaküt del de los Tschutskys^ 

£1 dia ^ se hallaron ya eñe! cabo orien* 
tal llamado antes también por los Rusos 2>- 
fhukotsoky-Noss*. Descubrieron al mismo 
tiempo el pico inmediato al cabo del Príncp- 
j>i de Galles- en la costa del Oueste que está 

en- 



- ^68 Ha7AI6KQIMI«HT0S 

r:Cinfren|:e I y las h\^% de San DÍ9nicd^ , ft- 
;tuad4$ ea el iatervalo que separa el Asia de 
4a kvaéikíí* £a éita altura» qua. íes de ^0 
agrados deTlatitud , es en df>pde^.^.)^il^a mas 
cercano uno de otro los dps cdntioeates en Jb 
ya referida distancia de trece leguas. 

Subieron el 6 á los 67 grados de latitudí 
y empezaron á encontrar formidables masas 
de yelo. Gobernaron enesta ^tuaeioQ há^í» 
la costa de América , poco esperanzados de 
adelantarse mas al Norte que el afio anterior, 
icaypndoles ya jg AÍev9:jtPl>i.Q^P^4Xe*r£l. 1^ 
4^ mismct Agosjto «u^iüiPAái^ ^9 gwÍQ^ 
f Aía^r^ljWícUo (M4ps.fÍ9S^Woiine«te«. Rftr 
solvió el CapíMn Clerke una nuev^a y ulti? 
ma tentativa por la costa de América háci;| 
la BahM df^JJin.lEX. 18 a¿medio.,di^. ob« 
jer Ygron. k; latit^ji dp 7p. gi»4<>^:a$-'í y k 
longitud de 194 íon $4V Vw9á cimo.aú: 
mero de ballenas y cat>allos marinos que m 
estaban sobre el campo fixo de yelojsino so^ 
bfe las prpdigipsas moles suelias^ Wígtoxí 
taqibien un osq blanco que acidaba d rede^ 
dor de la Descubierta , y huyo hacia el ye* 
lo donde habia otros dos. En fin, el 19 cstu- 
vieron los Navios ui^ complets^neate ¿exea* 

dos* 



UtTBAMAItmOS. : $6(^ 

dos del yelo que solo ks quedaba al Sud unsí ' 
abertura á la q^e se dirigieron. Este ñie el 
momento en que se bailaron 4 la altura de 
70 grados y; 33' , la mayor á que pudi^Voa 
Ucg^ f y <^oco legqas menps^ del punto bas- 
ta dóade penetraron el WQ. precedente en ^<i 
grados y 44 minutos. ' j: • 

•Viéndose los Ingleses siempte detenidos 
por el yelo » y que un campo fixo y reuni« 
do bacía inútiles todos los esfuerzos ; que 
aun cada dia eran mas insuperables los obs- 
táculos ; y que iba creciendo $u peligrosa si- 
tuación, abandonaron el proyecto, conoddfli 
imposible , de regresar á Inglaterra por el 
Norte del mar Pacifico al Atlántico. En coor 
seqüencia^ determinó el Capitán Clerke niu^ 
dar de ruta > y ^ormó nuevo plan de^nayth 
gacion haciendo intención de ganar I^ bahit 
de Avatska para reparar los Navios, y desde 
allí pasar á reconocer la costa del Japón. 

Baxando de altura el 22 (de Julio) gpr 
bernó su rumbo hacia las costas d$l JEst dA 
Asia. £131 doblaron estos viageros el¿C#¿# 
Oriental , que se ha verificado ser la punta 
mas oriental de esta parte del globo« Soa 
dignas de rQñexion U^observacíóliiesíJiue h^ 

TOM. ir. Cccc cea 



570 EJTABLKClKrBNTOS 

cen sobre estos pardges, no pediendo contari 
según dicen ellos , coa la mayor parte de 
los mapas y diarios cié ios^ Rusos , por sef 
obras taü imperfectas » tan confusas , y tan 
contradictorias /que ño e$ fa^cil formarse una 
idea de sus descoteimientosr , ni establecer 
un resultado sobre los que jrealmenu han 
hecho. Todavía no se hau puesto de acuer- 
do sus Geógrafos sobre Ja extensión y for- 
ma del país habitado por los Tschutskjs , ni 
sobre la segura situación y nombre de los Ca- 
bos. Tschuhotshij'No^ se llama ahora el ca- 
bo Sud-est de la Península de los Tschutskys» 
llamado antes Anadirskoy asemejantes varie« 
jdades se notan en la costa Septentrional , so- 
hre la posición y curso de los rios Kowy- 
ifia é ladigirka , y algunos otros puntos prin« 
cipales. 

Echando menos el difunto Cook , con 
cuyas sabias observaciones si hubiese hecho 
estotra campaña , hubiera puesto á la vista 
del publico un resaltado general délos obs- 
táculos que han impedido el éxito del obje- 
to principal de esta expedición» entra el Ca- 
pitán King á exponerlos con la mas diligen- 
te puntualidad. Bel misftto modo eipüca 

sus 



TJLTItAMAltlKOS* 57Í 

SUS noticias y reflexiones sobre la extensión 
de la costa Nord-este del Asia. £n uno j 
otro punto nos remitimos á la citada obra», 
cinendonos a decir en una palabra que se lu^ 
reconocido imposible el paso Nordreste , 4i 
Nord-aucstc dd mar Pacífifo al Oaanp At-f 
lantico. 

Seguíala expedición su proyectado rum- 
bo , quando el 2 a de Agosto , y a a la vista do 
Kamschatka » mutió el Capitán Clerke á loi 
38 años de edad de una especie de tipsis lla« 
mada por los Ingleses Consunción » que ya 
habia tiempo padecía. Recayo el mando en 
el Captan Gore , quien dio fondo el %4 e« 
el puerta de San Pedro y Sao Pablo. Iimie- 
diatameole que el Capitán Shmaleff*, nuey# 
Gobernador de Kamschatka » supo el anr^r 
bo de los Ingleses y envió un Alfereziá aunr 
plimentarles , entregarles una carta » partici- 
parles qifte $e h^ibi w d^. las, ónkxnes á fin 
de que les entregaren vacas » que llegariadi 
de allí á algunos días » y les abasteciesen dfe 
quanto necesitaban ; y piMra decirles» que A 
j^ismo no taludaría en venir á verles. L 'i: 
Este Alférez eia hijp del T«»biterS^ 
do t de quifn ya se ha ImbUdp » %«>e: habk 
Cecea man- 



57^ EST«BLSCIMItKT68 

Alando una expedición entre el Asia y hi 
América. No habian quedado contentos de 
•Ua los Rusos por haber fiaitado el princi- 
pal objeto de su expedición. Era esta relativa 
il comerdo» en esp^ciai del de nutrias demari 
para cuyo £a habia^ subido Syndo^ demasia- 
do al Norte ; pues habia tocado al Sud del 
Cako det Príncipe de Galles^ entre 64 y 
é j grados de latitud , y según se tiene obser- 
vado estos animales evitan las latitudes don- 
de abundan las grandes especies de animales 
«nfibios^ marinos^. 

Pasaremos de largo la estancia de los In^ 
gleses que duró siete semanas; En este tiem- 
po repararon- los buques^ se surtierosde pro?» 
visiones frescas , recibieron los mismos obse- 
quies que á*la ida , recorrieron las inmedia- 
ciones , exámínaf on^ mapas que encontraron 
^mámente defectuosos » aun eLmodernisi- 
«so de 1776 f Y tomaron quantos ¡informes y 
aotidas les fue posible adquirir. Solamente 
aliaron la novedad de haber llegada en es- 
^ tiempo un refü6r¿o de hombres que traía 
un Teniente para la guarÉidóiii^y dos pie- 
sa&lde ca&on para auinentode defensa /sien- 
do tan dipbilc9ta Plazrs providencia que na- 
i J do 



ULTRAMARINOS.. $73 

cid dé h, atención ó cuidado que causó al^ 
Gobernador de Siberia el arribo de estos £u* 
ropéos ; pues » como declararon los propios 
Kusos I de la misma forma que ellos ( los In* 
glasés) habían llegado allí , otras Naciones 
que no fuesen tan amigas ó no tuviesen las 
lúismas buenas intenciones ^podrían seguir 
su exemplo. £1 todo de las fuerzas Biílirares 
de la Península en los cinco fuertes de Nich« 
Bei, Verchnei , Tígil , Bolsheretsk , y Petro- 
Paulusca , ó San Pedro y San Pablo , se 
compone de quatrocientos soldados Rusos y 
Cosako9«. 

Ingiga, fortaleza que obedece al Gobes* 
Bador de Kamschatka , aunque al Norte de 
la Península 9 viene á contener casi la misma 
gente « contando negociantes y emigrantes 
Husos , cuyo numero no es*considerable.Por 
jb tocante á contribuyentes de k Provincia» 
parece que en el día , según la cuenta del 
Goberiiador Behmi llega ó pasa poco de tres 
mil tributarios ^ comprehendidos los Isleños 
de las KurileSi 

' £1 Capitán King se estieade copiosa- 
Bíeate en una menuda descripción de Kams^ 
€hatka> teniendo presente la historia de es- 
te 



5 74 £STABLSCI1CIKKT09 

te pais que tenemos citada. La halla bal taft* 
te exacta , y se sirve de ella en gran parte. 
Añade las noticias adquiridas por sus proli- 
zas diligencias « los resultados de los exámo« 
nes que ocularmente ha procurado hacer , j 
las propias observaciones unidas á las de sos 
compañeros. En esu especie de historia re- 
copllada , trau del terreno , del cUma , de 
los volcanes , de las aguas minerales » de las 
producciones del pais , de los vegetales , de 
los. animales , páxaros , y peces ; de los ha^ 
hitantes , sus casas , y trages ; de sus cos« 
tambres , su estado actual , y su cemercio. 
Abraza también en sus relaciancs las Islas 
Kuriles, los Koríacos , y los Tscfantskys. 

Ya estos infatigables viageros estaban 
preparados para partir. Hahiá previsto el Al« 
mirantazgo Inglés que seria quizé in^posible 
pasar del mar Pacífico al Océano Atlántico, 
como ha sucedido. Para tstc oaso autoriza 
por su Instrucción al Comandante del viage 
a volver á Inglaterra /w la ruta que eres 
mas útil á los progresos de la Geogra/ía. 
En virtud de este capítulo , el Capitán Go- 
re juntó consejo , y pidió i los Oficiales prin- 
cipales su parecer por esaito para el mejor 

me- 



innLAUAJtivos: 575 

nedio de ejecutar las órdenes del Almirantaz- 
go. De resultas se bailaron todos unánimes, 
j absolutamenta conformes con la opinión del 
Comandante Gore ; y según la actualidad de 
situación resolvió tomar el rumbo al £st del 
Japón, recorrer las Islas KtU'iles , examinar 
mas por menor las situadas cerca de la banda 
Septeatrioaal del Japón > descubrir los puer-i 
tos que hubiese mas seguros y cómodos pa« 
ra que los navegantes que reconociesen es- 
tos mares pudiesen hallar un asilo ; y fuera 
de esto , tantear si podría hallarse el medio 
de establecer un comercio en las rutas veci- 
nas de estos Imperios. Después gobernar há« 
cia la China , y pasar lo mas presto que fue- 
^e posible á Macao. 

En consecuencia el 9 de Octubre la ex- 
pedición se halló fuera de la bahía de Awats- 
ka , y siguió el rumbo propuesto» Dexemos 
á los Ingleses examinar estos mates y recoilé- 
cer las Islas » notar los errores de los ma« 
pas > corregirlos , y rectificar sus mas esen- 
ciales puntos f descubrir la Isla que el Ca- 
pitán Gore llamo de Azíufte » ¿ lot 24 gra^ 
dos 48^^ latitud Noité » jr 141 Con t2 de 
longitud £st I por los vap>0Tes que observó se 

le. 



S7^ CSTABtSClXflSlft«OS 

levantaban de la cima de un cerro ; y llegar 
á Macao el primero de Diciembre. 

£1 Capitán Kiog hizo un viage i Can- 
tón desde Macao , adonde se xestituyó en el 
mismo Diciembre. Con esta coyuntura^ r 
los conocimientos tomados de la factoría la* 
glesa.» forma este Marino una útil y curio* 
sa relación del pais. Después, considerando 
Las ventajas que le habia hecho conocer k 
experiencia de la lucrosa venta de pieles de 
América que habia logrado la gente de ss 
equipage » proyecta un plan de navegaciot 
y comercio para los Ingleses desde Cantón 
mismo, digno de resumirse. Propone que 
los Navios de la Compañia inglesa que vaa á 
la China lleven cien hombres de equipage i 
que , habiendo avisado anticipadamente » se 
compren dos Navios en Cantón: que salgan 
á principios de Abril gobernando al Norte lo 
largo de la China : que reconocida la desem- 
bocadura del rio Kiana ó de Nankín ^ acer- 
cándose lo posible sin inconveniente al golJb 
llamado Wang-hay , esto es , mar zmarilloi 
cuya estension aun no está averiguada , se 
pase el estrecho de Tessoy^ y según parezca» 
ie toAe la dirección hada las Islas de Jtsoij 



ULTSAXARiKos. ^yy 

en llegando á $ i grados 40^ dje latitud se reco- 
nozi^a la punta ma^meridional deia Isla Saga^ 
lem i <iy e dc^dc ésta , ygca di íbíí dé Qfbatsi> 
ka bastante conocido , gobernando alSu4 so 
gane la Isila mas meridional de las Kuriles.^ 
que ya desde aquel punto se gtcaviese á la: 
América. en derechura 4 las, Idas Schuma-. 
^¿r^i de^^^nde se pasa luego id rioCook^^ 
Aquiv^dá la idea del comercio de ^Peleterías* 
que puede hacerse «deteniéndose tres meses 
e%4^ costa 49 América hasta Octubre , pa^ 
oiyc^i^iempiQ s^ deberá tomar, k vuelt^dcl. 
c^ounp de la China ; y añade , que si titvs 
Peleterias llegasen á formar un efectiyx) va-^- 
título d^ comercio» se liresentaiiii 1^ ppór-> 
tuqid^de^ ^^per%donar.eite plan:que so- 
lo^Pf^?.ent^.eu bí»^joi\., .j,.:. /. . .1 
Purante su mansionieh estos paniges hir 
vieron los Ingleses» por medio de sus factorías, 
noticias frescas de Europa. Quando se ocu« 
paban de los medios de defensa sabida la 
guerra declarada » vieron por los papeles pú- 
blicos que hacia superfinos sus preparativos 
la generosidad de sus enemigos que hablan 
dado órdenes circulares de dexar pasar los 
Navios de Cook. Para corresponder á la esta* 
TQH. IV. Dddd ble- 



57® XSTABLKCIllWtKTOS 

blecida excepción en favor de esta expedición 
AngHcana»i!esolvió el Capitán Core <do ata- 
eat Aa^rio Jlln^ano de las Potencias enemi- 
gas , y guaidiíruMií^uti^lidadestiícta bas- 
ta su arriba á Inglaíterra. £ste fue á los qua- 
tro añosly 4lguaofrtaes,es de 4iusencia. Saiie* 
^on dé AdaoM^o^e Jhabian concluido el a&o 
4e i/Tl^éii JMriw;Msde«Enerode 1780. Si- 
guieron su viage jm^ los estreclios de Banca 
y de la Sonda ¿ doblar el Cabo de fiuena- 
Esperan^aidonde iiicier<>B cdgana teansion*- 
Arribaroná iStfjtmmin'tñ Ivlináz ti úi dc^ 
A£^3tó;£lí^apitanKiii^ai'tid ¿Imismo dia^ 
4darcuentar^al Almirantazgo del feliz acribo 
de 1^ expedición ^^rips^^Na^iwi llegaron á su 
destino v^n .I[{)glatexsa>¿l4^ieriOkiibre^del 
referido año^ con uaí«c^vs4'*^oc4¡o y^ájplau- 
Msadeloda^laJNacion; >:^^ '^ 

• j,o w. •■L.ri:*.'^ .: i-'':-' ■ - ' :í¿o:1 cí,íj¡í..í 

► •V: 'J '; . i ^';1 i'q :i'::.-^ ... :.'-,*, iL-orr;? 



. » i .: . : '. ^ . 






CAPITULO XXIV 



Y ULTIMO. 



J^JSCITRSO JPINAL TOCANTE A ZOS 

referidos descubrimientos del Norte 2. noticia 
del antigua vi age del (¡Capitán Ferrer Mal- 

. donada, i^r-ejiijiiiones spbre. éste jf . . 

.., .los m^ncionadosiVíages. . 

modernos^ 

JS^L ^uadro ^ue; acabamos de presentar : 
de los viages y df s<;\ib^imiieiitos Ilusos , re- 
conocidos y rQ<;tificados por los lagleses , ma- 
nifiesta eo sus varias perspectiva;!! todo quan- 
to coaduce al ma^ obvio conQcim¿eQtQ;de las 
relaciones que entre sí tienen ; y de U /ilus- 
tración que comunican á U {náutica , á la 
Geografía, a la Física, á la Moral, y gl 
Comercio. 

Vemos en claro el estrecha vSúr4«»íiLW-i 

tes conocido confusamente.coo el nombre do 
Anian ; ahora llamado de Behering por vq- 

luntc-riedad de Cook. Estrecho que nos ha-;. 
Dddd a ce 



\ 



é 

5 9ú ' £STAB1CCIICIBNT<JS 

ce patente la población de América por los 
Asiático^ y y desata las diídts que bau causa- 
do tantas controversias dé tres siglos á esta 
parte. • ' > '' 

Miramos en las esforzadas y tenaces ten* 
tativas^e loa mayores náuticos Ingleses, de* 
tenidos sus Navios , inutilizadas sus manio- 
bras I y sus bien prevenidas disposiciones , 
zozob^anda entre enormes masas y campos 
£xos de yeli^ , sin' poder llegáf á los 71 gra- 
dos ; sin embargo de que por la parte de 
Spizbcrg penetran todos los navegantes en la 
misma latitud hasta cerca de 80 : pero se ht 
ad4uirid€í con el des¿ngk&é i4 #erdil<)^ró «s^ 
tado. de la- diferencia de la' ifiar en uno y 
otro parag« de sus respectivas longitudes. 
£1 mismo plinto de perspectiva nos ha* 
ce mirar imponible «1 paso al mar Atlántico 
buscado én dos siglos y medio por estos ma« , 
res y y burladas la avaricia y la soberbia de 
los h.ombtes.' ' 

Aquellas costas occidentales de Améfica, 
^iecofiiÍMiieñCcmtáR váriásUiSra^ continua- 
das casi' do4 ihü legtitts \ desde la punta Suá^* 
oueste déla California ó Cabo de San Liuas 
i los ^a grados de latitud /hasta la punt;t 

mas 



Aas Septentrional ddcoú&úétitt&Cabo Ha- 
lado i los 70 grados de la Inisma latitud » ha-* 
cen fixar la atención sobre el ifiíhensd territó^ 
rio de está gran parte del tontiüehte Amefi* 
cono gantes desicohocido y ^anaÁHSí de iatíu 
ta$ fábulas^; y al presente objetó de bláevbít 
Reculaciones. 

£a C#ínpama de Hudson internada cbá 
cütablecitxfientdsihas dé 4uiniehtas légtu^disí^ 
taiítes de la Wár ; y el ihéncioilsído HckrHa^ 
recorriendo' Jiaas de" seiscientas en el Vlage 
apuntado en el capítulo XXII , han exámí^ 
jiadb una gran parte t otra no -ineno» grande 
há tjuedada tecóncicida^r el Viageró i%íM?<^ 
McAp'n-,^ por los fispáñfelci/Eií ios^clí*^ 
tenares de leguas que aquel aadúvb por Ity 
interior del páis IxaDó naciones cóniidéVablei^ 

laán la^qbrñi^íií^ie^tíáá^k'déiít^^ 
ifiá ti inar ddOiíeste Vy ólt^oV falitaSft'k^^ 
ses. Ct)ntést^n con sus^noctcias y xon las án-' 
tiguas delos£sj^añc4éS U^^íAóéb^^i'diJltf^ 
A 'íde Ansa y ^f íí<?ító f>í P.^rt'tfdífctt'bo^ 
ildtó¿füÍé2yEsekáttf§S^éika¥pc^ 
ta las Nacibtíeá qbc habitan d espacio ígni- 
to entíc^l gtím Tcijuáyoí y él marM^á 
- Qiiau- 



58a xs-w;í*59*KCT?¥r<>f 

q]L herjwiv) campgr ^eofreceo^i k instruc- 
ción y curiosidsidjpúbUca ^estos giieblps que 
Y^ c^isíj^ng|idp.^y civjiíiwndq, 1^ España 
cir.quan^;Ia es^ accesible ,j<>r ined^g^de^sus^ 
vff guadal exped^ionesllenas d^ hupiaoldad, . 
zelo I y cuerda política. Se verin rettablecir 
4gf^eA,$us^deref:h<M;.de. v^r^ó^^ f^S^^ 

lc($ QJps aljg^blicQ sedi^dppoc.lospQ^teiio-. 
ves Oeog^afos ^ que ,. coma confiesan los 
£ncyclo]^4is^j^las hablan, £riy^da de su 
4?bidlo^Qrédito. ¿a ra;^9njf sin prHd>as, Ye- 

fCRHíssus grades,, rÍQfc^W^Í?§?U5o^ ^^^\ 
tados. bosques I, S4^ ¡^cet^ptes ^o^pi-cio^qn 
para formar puertos y astilleros.^ Conoceré-^ 
flios. sus productos ;> y wtar^os. los. que 




Proirj^cjij^^.<U;^u Imperio Amcf¡cajoLo;A)icij, 
%^ con la<[^h¡jpa y U X^dia por medio d^ sus 

«í^ftbHqpfff^feMpíWfríi^ ^ .i? ; ;..>w.y-: 
entre ^ Asia y^ I^ América » y tendiendo la 



tJLTlR.AMWiar^roJ. ' 583 

sos obser vaf^imíis £[ue /tiustrados 4^r Jos lu- 




de Notka.ála delP^]««i|WJ&áilkrmarl^ 
rio dé Cbóki y^^^óvechane con^randisimas 
ydit¿}á9^ é&tx>s'>jQtievos cjnanantiales^e ijpí» 
^eí«s ^'^iriédéri i^á'bUMpe flbKazan ^^asis|- 
cKf ^ (ftimMÍ6^d^%^^^a^^dbJÍa,Clnitii.V^ 
á¿ien3t)ía cádéntf^ dé^^^iós preciosos >aitículop 
que ofrecen lespectivámente ambos jeinUfe^ 
íW, toe¿a¿wr inás áirecf »totote«^ní j^ 
cá^^tej^ó¿és^¿riént¿lti»^^uatener^e¥alerá^ 
^l^gb [y t£^j^€Í090ii^eb jAePÍH^achtá;> b 
^^' Smembai^go,*tefi^st^díufflaaMÍe<Í787^ 
Xpxé cótíAmttítíí^t^^tóm^ ,'^éeoiorparrír liáia 
ek'|)edibió¿ dle^t 'Cik>tkit9ídi^^^^jiÁQ áú 
Hlttíb^^sal^^'í^MeUaiiDdia jpfaci^elrfabo mío 
Buiiñá''£^pi^aib&aoboB^l;^i}esdiimá^las loostás 
d>e U>Ghíaa, del Japón ^ly ]d€ Kamschatka^ 
fkc^í^CúüOcéphs y<d^^tcí^\ss.\ .... .. 1.1 

'^^hfi^Jikditiifai, <]ii€Í^uicbaí^s/iO0$afla'-]iM 
é^ 3á'difi<^t^^{ioi^l!o4^via;ven iprinajrt 
tas Sé^cí Já^íiismá-^Petiiiniulia .d« KaflkaclMtt* 

^¿Mt^ Sbáxo^fii¿panu6^^ 

•*-"^ oía- 



4i^es sonppsjblespor tpdp^lf^dos para el co« 
»Sr«Pi¿fiJa;CIuiWi PH^Wr^fiíf^ codiqa. dd 

.Cerrai^os^ c^te vHtimfí capítulo^ con If 
QQticia de lainedira^fQl^PMjdi» un viage ca* 
-pás jib dabiyir ¡iqüMío ^[ |i9i4^^o en. Ips 
^yattb!cai>&iitos»^fl»Í^C!f {5g¿^^^ imr 
4>crtaiil:es y xuftósi»íi^:«W{(P$ i-c^ipaoios 
^ue quedan yejjtiladíw; . 
-. : ¿ E&ia.e^Ia.derrun jvUg^dfil Casijtap Z>^ 

de]la¿co¡ú&sk4e£ii{»ib at fefilFf^^ 
;riencb:su J^iletQ'«ifiif4M>il^ n?itursd del 
i/klgarF4u;S^üiéjáe,XJúib9%«$yj^ TUfO: 

^e f»ur^j^iH0rflb£s|ft(itl^ tívj» i9^ ^^f ^? 
Ar^^npásandy ÉÚLtArtitbíiAítJfaísí^J^XÁ 
d0S6imhdcáruáilos7^:^adoft:iÍil¡iatíi:94.l?A ci 
marGkcial'SbaxqqaniiegaJi^doa) Ouestqpai^T 
U al Sudoeste ;-y:ac:haHó(eftlcl «lM«bQ.-i$l9 
í¿tfjKr«ft::ir<<}xi09egBa>ui<^iarip ^úístAji^'^P^" 
m J7 jo iegniw¿^ ^oltf. ftayftgí»<»«5 ¥> 
d^stm!bioc¿ en Ik miaD^eLSUrf^ ¡os 6o gra-; 
dos. A la Idfi hizo la ^airfi»a dd ^9^c)&o ei| 

^&i por̀^^e podofidiniupittfipo.fejs tfll^ih 
•i.n ' cu- 



curídad , y yelo en las orillas : pero ¡amaf 
halló la mar helada. A su regreso » que fue 
en Junio y Julio , gozo muy buen tiempo^ 
y desde que cortó el drculo-Aiícicó ales 66 
grades y 3o.imáutbs , basta^qtre le rolvió 4 
portar en mredio del estrecho de LaBr^ihr\ 
jamas desapareció el sol del horizonti^^y'liift^ 
tió bastante calor« -^ 

«í : £1 derrotero está drcaaitanciádo coa las 
COrr^spoudieatés relaciones de lascorriéntes,^ 
de las mareas I de los fondos i de loa vientos^ 
de la vista de las -costas de A^a^y ééloi 
rumbos y costas de Afhérktt.'Eta ülgunor 
puntos parece hallarse algo conf<k'me con' tát 
observaciones del referido viagé dé Cook»' 
en otros difiere prodigiosamente s porezemí' 
pk> y.poae el estrecho en 6o gradps ^ qiíaE* 
do sabemios^^üe está ea los 66 : difelPdncuif 
bien^otable. • ' - ' ^ ' '. - - ^ 

I. Es imposible combinar este viage con los 
«Idmos que acaban de vevie. Ño es facit> 
oomprehendercomo pudo e! Capitah Ferreri 
llegar á tanta altura por esta parte del globo»^ 
que se encuentra cerrada con iatiielisas th^i^ 
les de yelo. Es dificil señalar la desemboca-*- 
dura del estrecho según la, misma rdacioQU 
.mu. ir. JSeeo:.:^ .1 «opüHí 



5S6 UTáSUCIVXSHTOS 

pues habla ele dos bocas nay angostas : h 
Át la parte delHorce ^de medio quarto de le- 
^^mcví»dc aroho^y la boca ^ue sale al 
taai^l Suc»áe«iioaam(ihurade m» de quar- 
todeleguií^y qtifi se ¥« abcka4o sóbrela 
fm^ Qrtiwsta&cia aadá confome , y síiúuj 
fiOEtf ariü.dc la. que es el estrccboj^cuya mer 
nor anchura es de trece leguas^ : 
z„[ ^ajpüdJemdassésáUdaáestadíficidtadi 
diciendo que no f no el^strocha entendido de 
Anian por; el que desenibocQ F€rrer,sino 
^¿un da qnei^cortanda cierta porción de 
continente iU facilitó' estt paso i y quizá pn* 
do ser la entrada de l>Iorton^ó el rio Cook , 
6 otro pai^ge de estaa latitudes que no bou 
quedado exllctamente reconocidos^ 
. , £1 viage dq Ferr^or Ueva todos los carac« 
%^eade autenticidad ; no ha habido interés 
ni motivo para fingirle ; ni se le notan aque* 
Ilol reparos que «e presentan en la apócrifa 
ñlacion del AUnirante Fonte: no se ha ün* 
preso , y ha estslcb sepultado su M. S. entre 
e} polvo deb. I0& archivo^ ^isigütenda en esta 
parte la triste suerte; de otros muchos , pojt 
negligencia» desaliSp^ á acaso por princi- 
pios: adoptados pdr* nuestro. Gobierna éa 
tiempos misteriofol Pa- 



PAreoB' que es poci objeccíaii ia iqbe ]«- 
4ier« poaérse^ de hallane noiabrido el Cft« 
fritan I>oa Lorcma Kcfirar xob el tkulo Jk 
Don , observando que en 1 5 88 no eatithflin km 
4i%Q les J^^ViitiaMtcexpflrMÍMsii^es j 
4nu7 í;^Ií£cmUsí (»ues ácmijaiiie 'diftimitía 
«ra muy tara ^ pero esta iurcuasi9aiicia> 1^0 c^ 
•ttftcientt; para 4cihUiiai: >la. autorided ¡do ü)i 
«elación i piO!fqttf pudo.elxopbieoe^ió algitft 
ioteresadQ » f!^-pcQdigo : eo. a«(pliar imoorcíi^ 
ajoadirlc a^iidUU calidad* . : !. : - ^ 

¿ Jt^Ip ba j suficit^t^ taupe pa»! deXar'49 
jupoeer^^o eSkiHsrM AMQidMrpfQJ^jOiy/* 
circuattand^dro fi«trMfio$iairaeii «uestro pe^ 
der: ño xrafaeia menor ibda éoque es evi« 
dente jquáoto: jiomiieafraQ estatros jiltimoa 
via|;es^ apo^iidos tlfe ias veridicaí^ xebcionea 
¿elos£spañflles^de.Jas!deJf)0 ^iiaos^ moi 
que se Jt];aU¿aa£onft|^oaá^.dejraiios erroreí 
geograpJ¿coa^.y.ide las de los «íamoa Ipjleí 
ses en tos f epelidos4qxlinefiesFor.Áiar.y iiexvi 
la » asilen la. babía dé Mudsp» ^ c6íjw ^nim 
de> B^ffr^f y en la mayor alti|m posible dar 
ea vegacion.en ias corrídes ]o9gJtttdes* 

Juntos ambos si| puestos gf ecen,á tal puft* 

ta ias dificultades, paca dar scduoio^^enMe; 

; ] Eeeea ^?iuc* 



-«c{uella kutintsíídad, y esta nndmtia.qnt 
•mos vembs en la^dura necesidad de finalizar 
auestra tarea dexando sumergido eo dudan 
nd iector. ' -'.:í - 
\ Pero mientras algún feliz viagero , at- 
igun excelente náutico , algún profundo phí- 
ticoyó algún sabio geographo aclare este 
{¡problema 9 ofos^' arrojaremos á decir ^^ que ea 
tí¿ derfotera dq Ferrer pueden caber inezáo 
^tudes ' que 9M confundan 1 equiTocaciones 
que hayan alucinado á él mismo ^ y á su ver^ 
tado Piloto ; que en la distancia de dos siglos 
las arenas puedieii haber cerrado alguna en- 
trada ó rio ; que lo ba-xo de las play^ts puo* 
den en algún año extraordinariamente llovio<* 
io haber abierto un paso , que solo fue mor 
mentáneo y casual ; que los volcanes con sus 
krupciones; que^ algún terremoto ^ ú ot|9 
phenomeno de los que prodúcela natura^ 
xa I y no coaocemos bastantet bien ^ puedeia 
baber hecho variar la posición de algunos 
terrenos, lagos I óriós de aq'uelkis obiscu/oa 
fiáises ; que algún cometa )» ü otpo exrradrdüi» 
nario acaecimiento 6 mecheoro, pudo babea 
deshecho por algua tiempo gran parte dp I(^ 
yelos^y dexado comunicable ^ algún caaaL 



c ITLTMlCAIlIlIOf. ! 589 

por donde logró entonces su transito aquel 
TÍagero:en fin que qualquiera otra novedad 
en el globo ; novedad que no akanzajmos á 
'comprébenjddr , puede hacéis compatibles Ik 
autenticidad y\i ewdencia qué agitan nuei^ 
po ánimo« Por conclusión nos ceñiremos á 
hacer presente al lector , que con los refe^ 
jpídosr viages sabemos mucho ^conocemosmu- 
thO' nuestro giotio , se háft abierto nuevdi 
inanant!d:les dé riquezas -y conocimientos A 
comercióla la navegación ^á la phisica,y 
á la moral ; pero aun ignoramos mucho , f 
pos queda mpcho q:ué saber ^ como que no 
^^mos mas que humanaos: enf es ^ todo £o1yO| 
todo tinieblas» . . , 

NOTA 

• • '■' "'•■ ■."'■■■ ; . , .1 

w Apf ov^ctiaiklonos de -^ demora que bq padece 

doiaimpresioad^este tomo «^ñad irnos un ligero 
tfesumen del viage taadignpdel conocimicato de 
nuestros lectores, como lo r<ls el de la fragata de 3» 
M. la.'4stfea.flQtadsk por cuenu Jj^. ta Real Com^ 
pañia: de JF^lipioéa^jr: ai nandó d^l Capitán d<i 
£ragat|t>ie.k Real Ajriiiad»,Don Álexandro Ma^ 
laspina.que.ha dado la.vueltai al Mundo^dcxan* 
do evacuadas bs dispQeita$ operapones de cpmcr-^ 
«ib«yiJaíi;^:.iu¡vegaam^ fl^tr^i^icwk V^^. 
->•••- C> ,..in»í¿ 



:$9<» ISVAlLSOIVtSflil»! 

«US de Teínt« ihdses } m la forma siguiente. 

£1 expresado iScáor Malasjúiu. habíUsimo j 
diligente Ofidalf^ JM»> A U veU del Puerto de 
padis el s de Septieoibre de.i78& Peleando con 
todos ios ^ elementos doi^íd eí ib^ 4e Hornos al 
¿ñ clél áfio *. entr¿ en el i^aV ^iti ^)|r ' i principios 
de el de 1787 i y fiiiatmehtiB et día ^ &t¿ Febrero 
ftndeá en ei Pnerto ^A GaNaotle Ijmt.- 
' ' FífUlisadas k^ 4iUgtQGtasu»éQes{KisDdie^ 
fib^to deesta árrjbii4ab eA:ei<áfé|^iiiie90.4e: Mar* 
j^ ' pejrdl<$ d^e; fí^ta ^la IsU; ^ftq J^a^ . I^enieo ef 
aquel Puerxoi las ^uatro de. Jii tarde. Navegadas 
pnas setecientas leguas por paralelos de once y do- 
ce grados de latitud Sur, se dirigid i la linea que 
cort¿ el dia i 2 del mismo 'mes. Hizo rumbos á 
encontrar la derrota Üe la 'N:ío de MaidlÜ Aca^ 
pulco. Encontrada por latitud Norte *ile vdooi 
grados y medio, y corrido a^uel rumbo, dio yis« 
ta á la Isla de Guejan^ k pritfelpal de las María* 
ñas ^ cl 26 de Abril ; y aquella misma tarde sur» 
giá eaft'bátiia delWirt«,'E»'i^ urrjbada se 
Jogrí5<:6t^ar en paite <^-!e^idemjad0ferdan«s que 
le babia manifestado} y ^a el diá 30^ deundo 
aquel £>ndeádefójlg^id Ja-itenot» para ki FJli« 
j^AiáSi Éi { 4 de -Ktavo -d id íb^db eis Carite; PoeN» ^ 
tó^d¿ ^ú Opitíl Manila^M4M0U>-^ iucec 
esta inmeiisa travesía Imuy «ftdlisihefllte ¿a .74 dial 
.desde el Callao » con solo la'xietencion jde ^oatro 
en laiicha ItUdc las^ Mariaoas^y doaá la boca 
de MaAlveletea la de tue& \í> fdmipal !d( Fi- 
^lipiíias. Con- 



: VLT&AIÍÁIIIHOS. 59^t 

Conduido el cargamento del buqa^ y asoa* 
tos de su destino ; en 29 de Noviembre del mis- 
mo ano de 1787 salió el mencionado Señor M»- 
laspina del Puerto de Cavite i y el 14 de Diciem- 
bre ya estaba fuera del Estrecho de Banca^. Los 
corrientes y temporales succesivos le obligaron á 
fondear en Batavia » donde tomd algunos refres- 
cos y ua buea práctico. Zarpó de aquella Capi- 
tal el 29 de dicho Diciembre , y el 4 de Enero de 
este año de 1 7 88 , desembocó del Estrecho de 
Sonda. El i& de Febrero reconoció el cabo de las 
Agujas; y habiendo doblada en la noche del 21 
el cabo de Buena-Esperanza emprendid la derro-^ 
ta hacia la Isla de la Ascensión. £1 cone de U 
linea , y la navegacioa succesiva hasta las Islat 
Azores » fueron sumamente penosos por los vicii-^ 
tos constantemente contrarios^^y por los malos 
temporales ; pera ñnalmente fonded en la Babia 
de Cádiz ea 17 de Mayo de este de 1788 , á loa 
Teinte meses y doce dias de su salida.. 

Hubiéramos, también dado- una succinta noticia 
del viage al Estrecho de Magallanes , hecho en la 
Real Fragata Santa Maria de la Cabeza al mando 
del Capitán de Navio Doa Antonio de Cordova; 
sino supiésemos que su relación y tic^ibajada de ordea 
de S. M. con la mayor puntualidad y esmero , y 
enriquecido con Mapas y curiosísimas adicciones , 
se halla ya magnilicamente impresa en un tomo 
de quarto mayor ; habiéndose empleado en este sa- 
bio yiage solo Qpho meses y dos dial , desde la sa- 



^59^ SSTABLCCnOZVTOS 

•lida de Cádiz el 9 4e Octubre de 178$ , Basta 
la vuelta i su Bahía el 11 de Junio de 1786 ^d» 
-xando desempeñados con toda eidctitad los íb- 
- portantes asuntos de w ob^etOt 



. . '» . 






«:..-• .1 






TA- 



^ TABLA ALFABÉTICA 

J>JB MATERIAS , CORRESPONDIENTE 
A ESTE LIBRO QUINTOt 



Acad€mlé.k%.¿» D^'lafe Ciencias de Petersborg^^ 

sa' fiínJacion i^ag^. 257. Su ac- 

■ tnal- Présente 563. Losprímeroc 

sabios que I4 composieroo. pag. 

^/^<r^.,..f..,. Cardenal , i la cabeza del Go« 
bieme^e España ^ pag. 119 9 y 
244. 

Alexo M« Czar de Moscovia » pag. 171, 

'Aíixó.,..:...,.:^:^ Fetrowitz. Véase Czarowitz, 
:^Mr/r4»«..;...,. Viages y descubrimientos al Nord- 
ooest de la Am^^ca Septentrional» 

•' '' ^ - ^P^;'47lV47í'477t5^í i*í»4# 

7' sjguieni;és , -5^ , 577 , 581 , y 

siguientes; ' '^ 

^4;.t.<%é»t«M.«..» Ceariht ; Dnqtféila viuda de Car- 

-láMia : su^ elevación al Trono de 

í ^ t • !.; Hiiüa , pag. if i : su mae(tr^ pag» 

•••''' a*i. .... . , .'..ii 

TOMf. ir. Ffff -Aiíí 






M . x>* 









Behcfi^^-'-''' '^ ; pag. ^ Sos e.pc- 



S9S 

oes y psg. 465 1 y siguientes* Sa 

muerte en la Isla que lleva so nom- 
bre , pag. 476, 

Bfsiuchf. ....... (Conde de) Canciller de Rusia: 

su prisión , pag. 300, Su libertad 
y ia mueyce , pag. 301, 

¿iVr^J... —•..•.. O Biron , P\;i^u^ de Curlandia : 
su fortuna y resnm^p de su vida : 
P^g-^73»y ^igttientes. 

BohzL .V.... Proyecta establecer nuevamente á 

favor de la Cort^ de Viena el co« 
mércio de la India , pag. 126. Se 
desvanece este proyecto | pag. 
109. 

B9schcvief»...^é. Fpndadoc delcomercio Dinamar^i 
qués 01 el Orienté > pag. 9. 

3osifl.0...^*t..í.. ^of|>I>rc que ^mA los Suecos i las 
posesiones concedidas por paga i 
$0^ tropas nacionales f pag. 60. 

£rand^mttir¿o,(^C$sz de) pag. S9 ; estados que 
«ctual|nc|)te }z (:omponen ¿y po- 
see el jley de Piíisia , pag. 10^ 

Bnci.............. (Escocés) Instituidor de la ArtU 

Ueria en Rusia , pag. 414. 



Carlas Xllt*-.. Sus proezas , pag. 194 » y siguien- 

;. .j .IBI. , Su dcrüoi&V pag- ^01 : « 

.:.,. ' FfíFa «uer- 



19^ 

muerte , fa|. 245- 

QUéUina. ^ Primora de, Ktm : principio de 

80 .fortopa I pag. 195 : sa eleva- 
4;ion 9 pag. 203 : su Gondaeta en la 
campajU del Pnjth . pag. 205 ; sa 
. coconsLqfpa , pag. 2 5 7 : su procla- 
macipfi 9 pag. 26 ( t so muerte pag. 
,266. 
CaiaUníh**%*^^^ Segunda de Rusia ; su casamiento, 
; ' . pag* 394 ^ <o ^^Í^f;?° ?I Troaoi 

.•.*:. .; . / . - p^fr^Ji^ I y sigi)iente : su Gobier- 
^ ' : # . W:i psg* 362 : y* casi todo el res* 
todel volumen. 
Cünkrhs..**.***.» Antiguos habitantes de Holstein | 
de SJIeswÜL 9 y de Jutlandia , p. 2, 
CA#/4r4/i^— •••..{ Marqu^ d^ la ), Efnbaxador de 
Frapcia en-Rus^r su influxo^^g, 
t. ' 285 y 29^ ( su c^ída y atropella- 

da salida.de los dominios Rusos , 

• pag. 29a, 

CM¿Nr/M;.«n»«*#M. Inglesa > de un Estanque cerca de 
.^ .. Moscou abandoleada, y después 

compuesta por un 01apd¿s I pag. 
> 184 : boporef que; la hizo dar Pe- 
dro Primero por haber sido el ori- 
gen de la Marina Rusa , pag. 441 
y 442. ^^ 
CtóMí«M««.M..«.M. Su famosa muralla se construy<Í 
•para detener las idcursioaes de los 
; Tañaros I pag. .142 : la conquista- 

• '^••^' i. «*í i ron 



,\ : ro;a4o6der«st^lmi>eíiO.y0ÍVÍfKI» 

á conqjDÍstarle ép el siglo XVII, 

pag;. J44. Diferenciad ap(»:k^jK«' 

< M so&ysi> trats^:de límites ^pag. 

: ^4$ ;j9bii)eJB9¡q entre estas dos Nft« 

rgonos I pag. .t46« 

Ce9ib.Mi....iiM.4i« Célebre Mariád Ingles tttoticta de 

sus viages j> pag. k 2 5 : so muerte $ 

t>ag*5 56* 

Ctüfattia...^...^ Dinamarritoe^ ^ára la India 9 pdg^ 

9 : se eMbigaíe ésta 9 y se forma 

otra fiüeva , que subsiste , pag. 14» 

Ccimpáfii¿u.^k.**ílútíaz para la> Zúdia » pa^. 59» ^. 

£mf/iismii..é»l,.«i De'Embdemr pafa la India , pag» 

- '^' - ^8J^diioltfci»b,pag. 99. 
C0néfílflÜ,\.ÍL^4ye^i<kmíié^ paoi la India , pag. 

* ri'9 t'sQ Adna) pag. 126. 
C^^tíiau^i.... De Ambeires paira la India > pag. 
-. Vv . ' tiS'ssa decadencia.» pag» iU9«/l 
C9m¡hdnavú.^U:kAi^^ estado I 

CompañU..:^;Á. Iltlsa de Kamscfaatka , pag. 5t>í • 
C^ff^/f dMd^fVn Enbblfid» en<i^ España y Rusia^ 

pag. 265 : su establecimiento. 30 ík 
Códi¿o...i,..u,... FedcriÍTpt pag. na. 
Cronstadt Su fundación , pag. I97 : antiguo 

nombre de la Isla » 425 : su Ca- 

•*^'-'=^- -f -•itól,'42y;- • ^ .'í ... ^•.•'* 

CrmulM^M^^^Stuci^'éiA !piMí|o ¿e Cronstadt , 

^ "• pag. 



^MriL^JJilXt^i ^^tn'Y 4í^Áictbn de este titulo , 

'0iÍM'MArisi.,«w,i^ ;pk^ 4e ;este titulo , pag. 

.)5Rq' ;í)Tiíriif >^i^ 't iCasáfniofUD 4^1 Czarowítz 

-iiW í')L.,v... >M.AfeÉ5 j'j)ilg¿ rij tsu carácter y 

-Vidía ;piíg. tí6 iy ^iguieutes : su 

* •'• •• ^procésó^^ pag, i)Zi su muerte» 

.aR<J , r.if»::í r.I n q r í ;T|^fii!:fiK' i.-" .. \ /. 






íjí» 



pasféfpf^^...^, ( Priiíees^) «Pipiráctír* pag. 3^71 

. ;:i. í í .^tci4ufc.ít*wi(!p.|a fefolucioo 

: dei'jpLiMit 4^\ 1^0 ffi? 1762 , pag. 

•Mí : > jjLO. ActQailD^<f..fx9fÍd«aU da 

.:>la Acáéemia de* las Qencias de 

Petersburgo^» pag. 3^3. 

DiH^^fiil'f^^SíaKptikidvQyptzdo , pag. 3 : si 

. ob* jío r,v , >j^tbmectipicriicl Oriente > íftg. 10 : 

sas:prog(e9«s }f jckcadeocias , pag. 

* 1 2 yy Úgif^eotei! : su nueva Com-! 

pañia ^ ^bsíste » fag. 14. 

S^"' ^' ^ ' 
:;»'• #,' .... ,..v . . 

"•}.' * •; • ( í - c 'iíí' /.í y . - r .... 

^//tfif 1... Ingles ( 91 proyecto df comeroío 



599 
,ff»f/^r4iá^..o.. Desavenencias de este Principe 
^ con la HpIanJi sobre la naTega*- 
' ' cion ael'£sqac^a^pag» X30: su 

..^í juste- j>or;üigia^^^^^ 

cía, pag. 131. : laea general ocl 

carácter ¿e,este Saberano > pag. 

* • • « ■,. > • ■• t/' ) .'t 

£mpira¡íof.\,... De Kusta^ titulo con que fue pro- 
cIama4o^rCzar iPedro en 1721 : 
explicación de ^ste título , y con- 
testaciones que sobre él se siguie- 

je«;[^^.^...(,>«.M^«Iit¡f)9^^e^.^t^ia : tienen tango 

£mbden......í... £$tab^9JmU;QtQS y disolución de 

tu Compañía de comercio para h 
India ,^. 77 , 78 , y 79. 

Estados..: ActuaAsbel Rey ^e Prusia^pag. 

ioj. 



f 



Fe^eric9^ "Primer Íley de Prusla , pag. 98. 

pag. 104 : xe;ujp^en ¿t su vida , 

pag- 



6o^ 

"' • o: I .3... . . ,^^.' P^- 51;- *» P"»*'^?' P*8' 

yíTm-^ lÍCf/;¿9i¿»: Sd vi^^^ hecho ea 

. ' '; ií88,pag. 584. 

^<?«y/ ( Almir^ntp) vtage pihaiosp , bt- 

«o de c^ jpoBÁfe » pag. 49{. 






G^ffi^lt» 'Jrr£..'A¿t¿al-Kejr 4¿^aeda ; so ¿al«a> 

" ■ ■ ' ftolá:¿DÍeti*}íH 23 de ^anio <|e 






'J7/ÍfMl^.M;.^^^^^^^^^ de la Ucrania, 

Digoftlad íEXtiAguida por la Czari- 
na actual , pag;. 399* 



í 



"Á^fM r:.........'X>e Ki^a : Kreléracíoa al Tron», 

pag. 286Vku--.iíucrte,f«g. 10J. 
%fe/.;;:;..:)..!í;WiWÍá!c>f;'íavtÍrinideíedí*IÍÍi 

Jmi» 



,6oi> 

Ivon t Czar de |||[oscoyía : su infancia , 

pag. i7t~Tsu casamiento , pag» 
175 : su muerte | pag. ij6. 
Itiuríi..4..';....'/.\.. O Juan IIL de Rusia t su' eleva- 
ción al Trona, pág. 282 ; su muer- 
te, pag. 288. 

. ■... j^,.: ,. 

Kamichatka Peninsgl^del Imperio Huso x so 

descripción I pag. 462 : ignorancia 
en que se estaba de este pais , pa^ 
. ^óy". su conquista, pag*. 468 : tu pri- 
mer origen , pag. 489 ; sus revo<r 
lucionés , pag. 486 : los únicos am^ 
malea <le carga son los perros ^ 
pag. 470 : con ellos se viaja , pa^. 
^ ^ ' ' Joo *. iu estado* actual , pag. '488» 

— V Jl6y 57J. 
Konin¿¡,.,..M,.^... Negociante de Stockolmo , que 
hizo aprobar en la Dieta el esn- 
blecimieotade la Compañía de U 
India en 1 73 1 , pag. 39. 
J&r/Z^A.MMMMM Iriás que se estienden , desde la 
punta meridional de Kamscbatka^ 
hasta el Japón, pag. 504,7 si- 
guientes. 



Toa. tr. GgSf 



6oa 



Li Fort.^..^.... Fayoritp .del. Czar Pedro , pag. 

Lesíock (£il Conde) sus ^ principios , pag. 

284 : so favor en la Corte de Ru-- 
sia I pag/idem : su desgracia , pag. 
293. '' 

■ ^ ■ M ; . 

ifamfiestús.^... De :CataI¡aaIl..pag« 328 , 344 , 

. '■ 346,7 36o» . .» 
Mfffmcújf<,.MP.^ (Príncipe ^);tt3>rincip¡o, su fin, 
y su caraeter 4 pjig. 267 9 y siguien- 

. ., tes- -- - 11- 'r 

J(fí¿i/¿/..».v^M>r:^C^ ..de MoscóYia , pag. 168 : su 
casamiento, y; «c^eoionial , pag. 
169. 

Al^^w...»*...f»« Capital y residencia de los Cza- 

.'1 . . . ;. ícs*,pag- ^61. I 

MumcA..^^..^.JCpu^^),célc\ytqGQríQT2\ al ser- 
' •:'/'.. f. : vicjo.de. Rusia, pag. .^7.7.^- so pri- 
; rion , pag. 286 v^e halló con Pe- 
dro III. en tiempo de la revolu- 
ción , pag. 333 : su muerte , pag». 
334- 



N 



...N. ■„• 

Harba......... .Plaza de EstonU, célebre por la 

( batalla ¿el año de 1 700 , pag. 1 94. 

o 

0¿/ííii>v.mU»,«— •• Antiguo conquistadpr del Norte, 
;.( . pag. 3 ; diyioi;wlo á su muerte » 

P»g- 7- 
Or/(2/.M.M*...f.M ( Gregorio. Gregorowitz) primerp 
Conde ,-t después Príncipe , ca- 
• "^ . • ' beia ((e: Ja 4X>cQqradon del año ét 

X 762, pag. 3^0^,33 5, 33 7, 339* 
.* su nHierte , pag; 364. 
Ostendc.^.,»^..éff ( COmpaáia de) pag. i ij^ : su dí« 

^lupioQ , pag. 126. 
• 0M^4ítau^\i.^^^4 (Conde de) Resumep de su vida» 

pJig, 306.. 



p 



Pablo. ^.i...^..... P^tFQWít^,, G^j^n Duque de R^- 
sia 9 declarado Sucesor det Tmt^ 
rio_, pag. 3>4. 

P<íW« ;..♦.-.. ( CQftdeV Sucesor de Woronaof 

j , , . en er J^|pi^té>ip*3¿ kusia , jí- 3*3. 



6o4 

Patronímicos... Rosos ,-ptg. 225. 

Pedro. El Grandes» lQfancía,-pag. 171: 

principio de ^u Gobierno , pag* 
' ! 1^9 : rtsnmeadeia^aricter , pag. 
181 : su vida f viage 1 y hazañas , 
pag. 183 , y sigaientes ; su muer- 
te , pag. 260. 

P^dro IL.^.. De Rusia : su proclamación , pag. 

266 : su muerte , pag. 271. 

PédróIII..^... Su etáltaeion al Tronede R]icisia , 

• • pag. 309 : $u destronamiento» pag. 

320 ; su muttne^ pag. 341. 

PeterslfUr¿o...i. Cortd de Rusiai su. fundición» 

' P»g-i97-' • 
'Picoh^..*\.u¿..^ ( Escevan) ftlsd Czar Pedro IIL 

•\ c : pag. 3^» . ' -; I 

Población..^.... Discurso sobrehila 1 pag. 373 > y 
sigoientes. -Regulación de .ia de 
Rusia , pag. 384. 

'Potcmkiñ. ...o^o (Príncipe ) fú Jkxdct iinfluxa en 
la Corte de jRlisia , pag. 365 : su 
renombre de Táurico , pag. 434. 

Prusía Estados que actualmente compo- 
nen la Monarquía Prusiana » pag. 

^^''''' campaiii á otíllás de este Rio en 

. . i^ii ipag. 26Í. 
Pji^4jfcA^w..M. Falso Czar Pedro If I. pag. 367 : 
a til 'suplido ; píg. 369. 

^ ^- > Pul' 



6o^ 

PuUava úí.iTí\A)í2t dd;lJkra^ , célebre por la 

lMialIadei70c^^pag».aoa« '. 

K ■■ ■ 

Adsothtyasky..,. Süs principios jt su fortuna, pag. 

, 296 : su hermano el Hetmán At 

Ükrania , pag. 297. 

Ü^dK/itrf0ff,o<..«.I>e Rosiaen 1^741^ que coloc<íje]i 

; , ei .Tr9t^a ¿ Isabel Fiimeía , pag» 

V J^cvQÍHCion.é..^ Í4em en 1762^ que colocó á Ca- 
talina li. 
Ü!o/9i«if0ty,M«.M.é Gasa . Reinante de Rusia ^ p^« 

iJRMtia..i...i.^éi4é l>i^reAc.«a|s €1911 Jos.Qtijn(^jB|(^e 

^ ..«US {renteras 9 p4g. 145 1 susatiti- 

gUO$ qembreSjpag. 161 :^u an- 

;..'.;:. tiguo es$aa9;dc^ civilización , pag. 

1 62 » y siguientes : su estado ac« 

tual 9 t«do el testo del volumeo* 



<£(iii^tivVA,.......^ t^as^debñar Í!atíáco , nuevamen- 

. .).. • .? ,1. te descubiertas y nómhra4a5^g. 

•5 5 5* AJgonas.de ellas conocidas 

^ ¡o, aütiguo^por los Españoles » 

b»..v; pag* 



^o6 

Schutu0ló^.^é,\ Iwai^ inizíúiz^ sé favor en la Cor- 
te de Rusia » pag. 303. 

Siberia,.*,. ILamayí)' Provincia de los Domi- 
nios Ri¿ós : so descripción , descu- 
brimiento, y conquista , pag. 4611 
' yslgóocnt^ •'. ..^ 

*Sopkñi Princesa de Rusia , pag. 171» y 

* siguientes. - - 

S9rtona:.i..^.,..^ Al^nds DéÁcte^ de mn iMlver- 

•«•- '? • t I fidad -pñWénlab^ ai Czar Pedro 

una Memorik sobre la unión de fa 

• '^ '■ • IgfáSi Gritfga con la Latina^ p^- 
221. «. 

'Sifflitxesí,^...'.. Formi(}ableMificia Rusa que abo- 
lió el Czar l^to I. pag. 192. 

'jSltécu$....i^.ii..iu Só ésládoi^fftfguo^ pag. 32'¿ka: 

* * " Compañía de comercip para la In- 

dia, pag: 39 1 estado actual de es- 

■•■' < */ te Rtvno , 'pají. 45 , y siguientes. 

*:>•: u.é .1 , ]j.. : ;,|-... /. y^ ^^• 

Tanjur Su descripción , pag, 10. 

Tartaria , >(ocione$ generales sobre estz re- 

"^^^' '•- '-^^^onyj;a¿.í^«. " ' 

* Teutaítes. .:...,. J Axiiigíjos babífaníes del Chersone- 
$0 Címbrico, hoy los Dinamar- 
queses, pag. 'xi 



6oy 

Theodoro. Czar de Moscovia , pag. 171. 

Tobohko Capital de Siberia , pag. 464. 

Trinquebar Establecimiento Dinamarqués en 

el Tanjur , pag. 27. 
Tslmkutski, O Tschutski : Nación brava al 

Nord-este de la Siberia , pag. 545, 

y $64- 

V 

'Woronzof. Caaciller de Rusia , pag. 302, 



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