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Full text of "Informe que dirige a la legislatura de Guayana en su renuion ordinaria de 1868 [i.e., mil ocho cientos sesenta y ocho] el presidente del estado"

3 



INFORME QUE DIRGE A U 
LEGISLATURA DE GUAYANA EN SU 
RENUION ORDINARIA DE 1668 
EL PRESIDENTE DEL ESTADO 





ilMIVF RSITY OF NORTH CAROLINA 

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THE LIBRARY OF THE 

UNIVERSITY OF 

NORTH CAROLINA 




ENDOWED BY THE 

DIALECTIC AND PHILANTHROPIC 

SOCIETIES 





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University of North Carolina at Chapel Hil 



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MEMORIA 



DE LA 



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1868 



ÍMPEENTA MUNICIPAL. 

CALLE DE VENEZUELA, NUMERO 53. 



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INFORME 



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QUE DIEIGE A LA 



LEGISLATURA DE GUAYANA 



EN SIJ REUNIÓN ORDINAEIA 



DE 1868 



EL PRESIDENTE DEL ESTADO 



CIUDAD-BOLÍVAR 
IMPRENTA MUNICIPAL 

CALLE DE VENEZUELA 
número 53. 



mmMmá x¿/mmm{iá. 



En todas ocasiones y en todos los pueblos some- 
tidos al régimen representativo, la reunión de la 
Legislatura es un acontecimiento que despierta le- 
gítimas y fundadas esperanzas, porque es en ese 
concierto de voluntades que puede y debe el pa- 
triotismo ilustrado comprender las necesidades y 
las aspiraciones de verdadero interés general, y con- 
vertirlas en preceptos legales. 

Empero, cuando la vuelta de la paz, con el 
triunfo de una reacción regeneradora, viene á poner 
término a la angustiosa incertidumbre en que esta- 
ba el Estado; cuando con la apertura de las sesio- 
nes de esa augusta Corporación, y por una feliz coin- 
cidencia, se inaugura también una nueva era para 
Guayana que habrá de presentarla ante los demás 
Estados, fuerte por la armonía de sus habitantes, 
grande por la realización, siquiera en parte, de sus 
altos destinos, y modelo en el ejercicio de sus dere- 
chos políticos y por su respeto a la lei, semejante 
suceso debe considerarse como uno de esos favores 



singulares con que visiblemente nos protege la mano 
del Altísimo. 

En los pueblos habituados á los fueros de la Li- 
bertad, como á los deberes del orden, los gobiernos 
deben limitar su acción a una iniciativa que tienda 
directamente á promover el bien procomunal ; y me 
anima la esperanza de que Guayana no tendrá en 
lo sucesivo, sino magistrados protectores de sus de- 
rechos é intereses, que sabrán sostenerla en la hon- 
rosa posición que la sensatez y las virtudes de sus 
hijos han sabido conquistarle, así en el pasado, 
como en la época desgraciada de nuestras disen- 
siones domésticas. 

Eeconozco y saludo respetuosamente en vosotros 
al poder supremo del Estado ; y confiando en que 
sabréis corresponder a los deseos -de vuestros comi- 
tentes y del Gobierno, paso á cumplir el precepto 
constitucional que me impone el deber de daros 
cuenta de mis actos administrativos, ejecutados en 
el receso de vuestras anuales sesiones. 



ORDEN PUBLICO. 

La conducta conciliadora que opusieron los pueblos del 
Estado á la anarquía, que llegó á amenazar la organización 
política de la República en los primeros dias de la revolu- 
ción porque acaba de pasar el país, alejó de nosotros las ca- 
lamidades de la guerra. 

Merced 'á esa actitud aconsejada por la escasez de nuestra 
población, por nuestro dilatado territorio y por otras condi- 
ciones excepcionales, puedo hoi anunciaros que la paz no ha 
sido alterada en el Estado sino por breves instantes. 

Si al fin surgió un conflicto del antagonismo nacido entre 
la fuerza nacional que existió en esta plaza, con pretensiones 
á ingerirse en la política interior, y el pueblo de esta capital, 
que siempre ha sabido defender sus derechos constituciona- 
les, no tuvo otro resultado que dejar mejor definidas las atri- 
buciones de los poderes nacional y local y restablecido el 
predominio de Ja lei. 

El incidente que dio origen á los sucesos del 12 de Abril 
último, apuró el desenlace de una situación que la intoleran- 
cia y la conducta parcial de la fuerza armada habian prepa- 
rado de antemano. 

VosoTEOS conocéis perfectamente los antecedentes de esa 
breve interrupción de nuestra habitual tranquilidad, que tu- 
vo un término satisfactorio en el arreglo que celebró este 
Grobierno con el Comandante de Armas del Estado, en el 
cual no solo quedó reivindicada la dignidad y á salvo las li- 
bertades del pueblo de Guayana, sino que ofreció á este una 
nueva ocasión de poner en evidencia sus elevados sentimien- 
tos, olvidando momentos después las injustificables hostili- 
dades de sus adversarios, para confundirse con ellos en el 
goce de unos mismos derechos. 

En la sección correspondiente, hallaréis los documentos 
que se relacionan con estos sucesos. — (Documento N" 19) 

Apenas concluidas las desavenencias locales, de que os he 
dado una breve reseña, vino á llamar seriamente mi atención 
la espontánea y uniforme actitud que asumieron los Estados 
que parten límites con este, contra el Ejecutivo Nacional, y 
la anómala situación de la mayor parte de la República, que 
juzgó imposible hacer efectivas, sin apelar á las armas, la 



constitución federal y la responsabilidad de ios magistrados 
que la convirtieron en una simple teoría. 
■ Comprendiendo que debia proveer, antes que todo, á nues- 
tra piopia seguridad y defensa, para estudiar, en la especta- 
tiva de los graves sucesos que ocurrían en el centro de la Re- 
pública, las tendencias de la revolución, y á la vez, conocer 
la opinión y el querer del pueblo que me confió su suerte, ex- 
pedí un Decreto disponiendo la organización y disciplina de 
las milicias del Estado, y designando los Jefes que debían di- 
rigirlas y movilizarlas, si llegaba á ser amenazado nuestro 
territorio. — (Documento N9 2.) 

Y los Departamentos en vista de la anarquía en que para 
entonces se hallaba la República, creyeron llegado el caso 
de recomendar la separación transitoria de Guayana de la 
Union Federal, autorizándome plenamente, por medio de sus 
respectivas Municipalidades, para que determinase la manera 
mas conveniente y eficaz de proteger los intereses del Estado. 

En esta virtud, y acatando la opinión unánime de los De- 
partamentos, explícita y solemnemente manifestada en el acto 
popular que se efectuó en esta capital el 24 de Mayo, y guia- 
do, ademas, por mis propias convicciones, expedí el 25 del 
mismo mes un Decreto, por el cual declaré al Estado en el 
pleno uso de su soberanía, mientras dorase la situación anor- 
mal de la República, y otro eliminando la Comandancia de 
Armas, como consecuencia lógica de aquella determinación, 
y reteniendo en esta plaza, bajo mi vigilancia, los elementos 
de guerra de propiedad nacional que están depositados en el 
Cuartel de artillería. 

No obstante aquella declaratoria, quedaron vigentes en 
el Estado, su constitución y leyes particulares, y existentes 
sus relaciones políticas con las demás entidades soberanas 
de la Union, en cuanto no eran opuestas al carácter de la 
nueva actitud que esta se había creado, y á su propia segu- 
ridad y defensa. 

Rotos los vínculos que unian el Estado al Gobierno Ge- 
neral, entró á proveer á su propia suerte como entidad sobe- 
rana é independiente; y ya que en nada se habia alterado el 
régimen interior, resolví que las oficinas que corrían en esta 
capital bajo la inmediata dependencia del Ejecutivo Nacio- 
nal, fuesen administradas por su cuenta ; y que los ingresos 



de las de Hacienda, no se cobrasen, ni se invirtiesen sino de 
acuerdo con las leyes fiscales vigentes, sin introducir otras 
reformas que las que aconsejasen, como de urgente necesidad, 
una extricta economía y la regularidad del servicio, eu estos 
importantes ramos de la Administración general, siempre que 
fuesen favorables á los intereses nacionales. 

Deseando al mismo tiempo no intervenir sino en los asun- 
tos del dominio exclusivo del Grobierno del Estado, y reser- 
varme solo, en la excepcional actitud de G-uayana, la super- 
vigilancia sobre los de competencia nacional, establecí una. 
Junta, compuesta del Designado, Sr. Florentino Grillet y Sres. 
Dr. José Miguel Núñez, Dr. Félix Moreno y Merced Ramón 
Montes para que corriese con la administración de dichas ofi- 
cinas, señalándole las atribuciones á que debia sujetarse en 
el ejercicio de sus funciones; y no solo ha llenado cumplida- 
mente sus deberes, sino que, debido al acierto que tuvo en 
la inversión délos ingresos de la aduana, redujo considerable- 
mente los compromiso!? de esta, sin dejar de cubrir con pun- 
tualidad el presupuesto mensual. — Por separado os daré cuen- 
ta de los actos de esta Junta. — (Documento N9 3.) 

Con el fin de dedicar la mas eficaz vigilancia á la conser- 
vación de la paz y el órdf^n en el Estado, que habituado des- 
de largo tiempo á sus beneficios, ha hecho de estos elementos 
fundamentales de toda sociedad regularmente organizada, la 
condición imprescindible de su existencia política y social, 
me reservé la dirección del ramo militar y nombré Jefe de la 
plaza al Cdano. Coronel José G. Torrealva, poniendo á sus 
órdenes la fuerza que fué organizada para servir de custodia 
al Parque. 

Había limitado á estas medidas el tren militar del Estado, 
porque para entonces no se necesitaba de otro, pero á poco 
tuve aviso de la aparición de dos esquifes, en actitud hostil, 
en las aguas del Alto-Orinoco, y fué preciso levantar fuerzas 
y disponer el arreglo en aquel Departamento de dos pira- 
guas para destinarlas, bajo las órdenes del Comandante 
Loreto Acha, á perseguir y castigar aquellos malhechores, 
que ya habían hecho sentir los efectos de sus criminales 
correrías. 

LiBEES las poblaciones ribereñas del Alto-Orinoco de toda 
agresión, desde las primeras operaciones practicadas por el Co- 



mandante Acha, y en víspera de pacificarse el Apure, que, 
por el carácter de la lucha que sostenía contra el G-ral. Pedro 
Manuel Rojas, que había ocupado militarmente su territorio, 
requería una prudente espectativa de nuestra parte, dispuse la 
eliminación de la fuerza que guarnecía á Caicara, dejando 
solo en servicio al Jefe de las milicias de aquel Departamento, 
y á su disposición el parque que había enviado para hosti- 
lizar los esquifes. 

Ya puedo anunciaros que ha terminado el trastorno, 
casi general de la Eepública, que dio por resultado, 
no un cambio de principios constitucionales que practicados 
con lealtad y patriotismo ofrecen cuanto en el orden social 
y político pueden desear los pueblos, para su perfección y 
grandeza, sino el alejamiento del gobierno de los represen- 
tantes del régimen que condenó la opinión pública, como 
adverso á los intereses nacionales. 

Cuando principiaban á desaparecer las causas perturba- 
doras del sosiego público; cuando el espíritu de anarquía no 
fué ya una amenaza, que hiciese temer la prolongación del 
estado anómalo del país, el Ejecutivo Nacional provisorio so- 
licitó de este Gobierno la reincorporación del Estado al seno 
de la República, bajo la promesa de que, el nuevo orden po- 
lítico surgido de la revolución, seria el complemento del 
triunfo de las instituciones que forman nuestro pacto 
fundamental. 

No obstante la autorización plena que me habían acor- 
dado los Municipios del Estado, ocurrí de nuevo á ellos, para 
que en vista de los términos de la propuesta hecha por el 
Ejecutivo Nacional, y del estado político de la República, 
declarasen si juzgaban oportuno el sometimiento de Guaya- 
na á la unidad federal y á la obediencia del Gobierno que 
se había dado la revolución. 

Esta consulta á los Concejos Municipales dio un resulta- 
do afirmativo; y al decidirse por la anexión, creyeron con- 
veniente acordarme de nuevo un voto de confianza para 
celebrar con el comisionado del Gabinete de Caracas, Sr. Dr. 
J. J. Paúl, el convenio que debia poner término á la actitud 
excepcional del Estado, y que se verificó el 3 de Setiembre 
del presente año. — El mismo día expedí un Decreto declaran- 



do á Guayana reincorporada á la Union federal — (Docu- 
mento N? 4.) 

Abeigo la presunción de que en ese acto, no solo dejé 
bien asegurados los intereses de Guayana, sino que, merced 
á las favorables disposiciones del Ejecutivo provisional de la 
República, quedaron ampliamente garantidos nuestros dere- 
chos políticos ; y en posesión el Estado de las condiciones 
indispensables para entregarse, sin impedimento alguno, al 
ejercicio de su soberanía. 

INSTRUCCIÓN PUBLICA. 

Con marcada preferencia he dirigido mis esfuerzos á la ge- 
neralización de las luces en el Estado, porque comprendo 
que, en medio de la creciente decadencia de nuestras costum- 
bres sociales, es el único elemento que puede salvar á los 
pueblos de los peligros de la época y elevarlos, por medio 
de la ilustraciífn y de la moral, á un engrandecimiento per- 
manente. 

Yo veria satisfechas mis mas lisonjeras aspiraciones si en 
el término de mi vida pública, y en recompensa de mis per- 
severantes esfuerzos por elevar la juventud de Guayana á la 
altura de las virtudes y prácticas republicanas ; logro en- 
carrilar una generación y hacerla digna, por la nobleza de 
sus ideas y la honradez de sus actos ; libre, con esa libertad 
omnipotente que nace de las propias convicciones ; ilustra- 
da, con esa educación que enaltece al hombre, le hace obrero 
desinteresado del bien patrio y sosten y ornato de la sociedad. 

Realizado ese ideal, puede Guayana entrar en sus gran- 
des destinos, sin temer á las discordias políticas, que, casi 
siempre, la ausencia del patriotismo engendra y la ignoran- 
cia de los pueblos alimenta. 

A ese fin he querido llevar y llevo encaminados mis empe- 
ños ; y á medida que las rentas del Estado ganan en crédito é 
ingresos, se extienden los. beneficios de la enseñanza á las 
mas apartadas poblaciones de nuestro territorio. 

Los indígenas, esas criaturas desheredada^^ de la civiliza- 
ción, que, si se exceptúan algunos piadosos misioneros espa- 
ñoles, no debían ninguna mejora al tiempo ni al progreso 
desde la época de la conquista^ no han sido olvidados en mi 



10 

plan de generalizar la instrucción primaria; y las escuelaaf 
que se han establecido en algunas localidades han dado pro- 
vechosos resultados. 

AdemA-S de los planteles de enseñanza rudimental, de que 
di cuenta á esa Asamblea en su reunión anterior, han sido 
establecidos los de Piacoa, Puruei, Almacén y una escuela 
para niñas en esta capital, que regenta la Sra. Carmen de 
Campos. 

Con el fin de que aquellos jóvenes pobres, que hubiesen 
adquirido el conocimiento de las primeras letras, y que se 
hubiesen distinguido por su inteligencia y aplicación, tuvie- 
sen un establecimiento de instrucción secundaria donde con- 
tinuar sus estudios, dispuse que en el " Colegio Talavera," 
que dirige el Cdano. J. E. Camejo, fuesen admitidos, por 
cuenta del Estado, hasta diez alumnos. — De ese modo ofre- 
oia una eficaz protección á los jóvenes que por sus favora- 
bles disposiciones se inclinasen á la carrera de las letras. 

Crecido ya el número de escuelas, y descaído que fuesen 
vigiladas y examinadas mensualmente las inmediatas á esta 
capital, y una vez por año las de los distritos foráneos, para 
tener un conocimiento perfecto de su marcha, nombré un 
Inspector con el deber de darme cuenta, con la mayor fre- 
cuencia posible, del cumplimiento de las funciones determi- 
nadas en la resolución de su nombramiento. 

En la sección "documentos," hallaréis marcado con el nú- 
mero 5, un cuadro, que contiene cuantos datos podéis necesi- 
tar en esta importante materia. 

No concluiré esta parte de mi informe sin demostraros la 
necesidad que tiene el Estado de un " Código de Instrucción 
pública," que reglamente y uniforme la enseñanza, desde la 
mas humilde escuelahasta el Colegio. — Ya es preciso ir forman- 
do á Guayana una Legislación propia, en aquellos ramos que 
abandona el pacto fundamental ala jurisdicción de los Estados. 

Un Código á la altura de las necesidades y conocimien- 
tos de la época, que perfeccione y centralice la instrucción 
en general, expresivo del régimen, procedimiento y funcio- 
nes de cada uno de los empleados en este importante ramo 
del servicio pTOlico, es uno de los trabajos mas meritorios 
que podéis ofrecer á vuestros conciudadanos. — (Docu- 
mento N9 6.) 



11 

RENTAS DEL ESTADO. 

Al imponeros de la situación fiscal del Estado, me es sa- 
tisfactorio anunciaros que el servicio público cuenta en Gua- 
yana con las rentas necesarias para sus gastos; sobretodo, 
si se introducen en el presupuesto algunas reformas econó- 
micas, que por no ser esenciales no quitarán á la Administra- 
ción ningún elemento de apoyo y regularidad en su marcha. 

El inteligente ciudadano á quien confiaron vuestros ante- 
cesores la administración de la Hacienda del Estado, ha co- 
rrespondido dignamente al honroso encargo con que se le 
distinguió, porque, bajo su acertada dirección ha mejorado 
notablemente. 

Los ingresos directos recaudados en el año económico de 
1867 á 1868 alcanzaron á fa cantidad de $56.889 y á 
$ 49.796 los indirectos; y confrontadas estas sumas con el 
movimiento rentístico del año económico anterior, dan 
aquellos una diferencia favorable al Tesoro de $ 22.958 los 
primeros, y de $ 29.181 los segundos. 

El servidor público no se ve hoi en la forzosa necesidad 
de negociar sus sueldos á ruin precio con los que especulan 
con la penuria del Tesoro : los compromisos que absorbían 
la mayor parte de los ingresos han sido amortizados ; y, como 
prueba inequívoca del restablecimiento del crédito del Esta- 
do, puedo indicaros la circulación á la par y unánimemente 
aceptada de los billetes emitidos en Junio último, á pesar de 
la circunstancia de que este papel moneda no oírece al tene- 
dor el incentivo del interés. 

Asi, pues, podéis contar en vuestras actuales deliberacio- 
nes, con que el elemento de vida para toda mejora, que son 
los recursos materiales, no dejará sin efecto las medidas que 
dictéis en beneficio público, si, como es indudable, la previ- 
sión y la prudencia presiden vuestros actos. 

Lei de Presupaesto. 

En uso de la autorización que me concede el artículo 29 
del Acuerdo expedido por esa Asamblea el 23" de Noviembre 
del año próximo pasado, procedí á reducir en lo posible, el 
presupuesto de gastos públicos del Estado á la proporción 



12 

de nuestros ingresos, teniendo presente la deuda existente y 
la necesidad de equilibrar las operaciones de la Tesorería, 
que desde algún tiempo estaban en ruinoso desacuerdo. 
Consecuente con este propósito hice algunas reducciones e'n 
los sueldos y demás ramos del servicio público, procurando 
conservar una justa proporción con los ingresos y dejando 
un margen regular para los^ gastos extraordinarios que ocu- 
rriesen en el trascurso del año. 

En el documento número 7 veréis lo obrado en este par- 
ticular. 

Empréstito. 

En los primeros meses del año de 1866, se acumularon en 
la Tesorería algunas acreencias por sueldos atrasados, que 
dificultaban el pago puntual de los corrientes ; y, así para sa- 
tisfacer á los empleados que eran acreedores por aquel res- 
pecto, como para dar tiempo al Tesoro para reponerse de su 
malestar, en la espera de la estación en que es mas activo el 
movimiento mercantil de esta plaza, por la introducción de 
los productos de Occidente, autoricé al Tesorero para que 
contratase un empréstito por la cantidad de $ 4.000, bajo las 
condiciones mas favorables al Erario público. 

Al dictar esa Eesolucion tuve presente la facultad que 
me concede el Acuerdo legislativo de 29 de Noviembre últi-' 
mo, para organizar convenientemente la Hacienda del Es- 
tado,— (Documento N9 8.) 

20 por ciento del Departamento Yuruarí. 

Erigido el Departamento Yurnari, por lalei de división te- 
rritorial, expedida el 21 de Noviembre próximo pasado, y sien- 
do lospueblos que entraron á constituir esta nueva sección po- 
lítica de los mas activos centros industriales del Estado, mer- 
ced alas fuentes de riqueza que tienen en explotación, creí no 
deber eximirle del 20 por ciento con que, según el número 59, 
artículo 2°, lei 1? del Código de Rentas, deben con- 
tribuir los ingresos municipales de cada Departamento, para 
los gastos generales del servicio público. 

Atí efecto dicté la Resolución que en el lugar correspon- 



13 

diente aparece marcada con el número 9, declarando que la 
contribución del nuevo Departamento principiaria á cobrarse 
desde el 19 de Enero del presente año. 

Este apartado, que ha sido puntualmente remitido á la 
Tesorería desde aquella fecha, lo destiné, en justa compen- 
sación de los perjuicios sufridos por Upata con el menoscabo 
de su antiguo territorio, á auxiliar la instrucción pública de 
aquel Departamento, como se ve en el documento número 10 ; 
y para el pago de la asignación á que se refiere el Acuerdo 
legislativo de 26 de Noviembre de 1867. 

Billetes del Estado. 

Con la extracción de esta plaza á principios del año, de 
fuertes cantidades en dinero efectivo, se redujo de tal modo 
la circulación dé los valores monetarios, que juzgué conve- 
niente dictar una medida que, al paso que facilitase las 
transacciones mercantiles, tendiese á proporcionar recursos á 
la Tesorería del Estado, para atender á ciertos gastos urgen- 
tes que por entonces los reclamaban. Y como el único me- 
dio de proteger los intereses del comercio en aquella circuns- 
tancia, sin perjuicio de los del Estado, era la emisión de papel 
moneda sin interés, quise consultar la voluntad de aquel gre- 
mio, para que llenase sus fines sin dificultades, la disposición 
que en tal sentido me proponía dictar; y me es satisfactorio 
anunciaros que fué unánimemente acogida. — En consecuen- 
cia, di á la circulación la cantidad de "seis mil pesos" en 
Billetes, sin ínteres, divididos en tres series y amortizables 
en el presente año, con los ingresos generales de la Tesore- 
ría del Estado, la primera el 31 de Agosto, la segunda el^O 
de Setiembre y el 31 de Octubre la tercera.— Estos plazos 
fueron cumplidos religiosamente. — (Documento número 11.) 

Si las anteriores emisiones influyeron poderosamente en el 
malestar que, en el año de 1867, sufrió la Hacienda del Es- 
tado, la de esta vez le ha permitido alcanzar considerables 
economías, haciendo innecesario el sis'tema de empréstitos, 
que llegó á distraer de las rentas públicas hasta la suma de 
$ 773, 89 en un año, para el pago de intereses. 

No dudo que aprobaréis esta medida que ha puesto en evi- 
dencia el crédito del Estado, y le ha abierto una fuente de 



recursos, en nada perjudicial á sus intereses fiscales, con que 
satisfacer oportunamente las urgentes necesidades de la Ad- 
ministración pública. 

Lei de impuestos. 

Pocas dificultades ha ofrecido en el presente año oficial la 
práctica de la lei que fija las contribuciones tributarias que 
se cobran en el Estado. 

Inquiriendo las causas de la irregularidad con que se di- 
rigían al Despacho del Poder Ejecutivo, por el Prefecto de 
este Departamento, las relaciones semanales á que se refiere 
el artículo 11 de la Lei de Impuestos vigente, comprendí la 
necesidad de imponer á los introductores ó consignatarios de 
frutos y producciones del país, sujetos á gravamen en el Es- 
tado, el deber de expresar en las guias ó manifiestos que pre- 
sentan, en cumplimiento del artículo 49 de la citada lei, la 
cantidad, peso, medida, etc., según la especie, de los ar- 
tículos que importasen. 

De ese modo evité que la Prefectura formase con datos to- 
mados de la Tesorería, después de averiguado el peso, núme-" 
ro ó medida de los artículos introducidos, por los celadores 
del Estado, el cuadro, semanal que le corresponde remitir á 
esta Presidencia; y que, para ser un verdadero comproban- 
te de las cuentas de aquella Oficina de Recaudación, debe 
formarse con la sola intervención de la Prefectura ; así como 
para la relación semanal de la Tesorería, ño debe tampoco el 
Tesorero atenerse á los informes de la Prefectura, pues solo 
así puede observarse la diferencia que haya entre uno y otro 
do<ftimento, y llenar los fines de la lei. 

CoREEGiR esa irregularidad fué el objeto que me propu- 
se en la Resolución que expedí el 17 de Marzo último, 
en uso de las facultades que me confirió esa Asamblea, para 
la conveniente organización de la Hacienda del Estado. — (Do- 
cumento número 12.) 

El artículo 89 de lá Lei de Impuestos, grava con un 2 por 
ciento ad valorem los artículos no especificados que se intro- 
duzcan para el consumo de los puertos de la Union ; pero 
como este impuesto se cobra sobre las facturas originales 
que, en clase de devolución, presenta el introductor á la Te- 



15 

sorería; resulta de esto que no queda en aquella Oficina 
comprobante alguno de los ingresos, que por este respecto 
se recaudan. — Debéis, pues, llenar esta de'ficiencia de la lei, 
modificando el artículo citado.— -Las otras irregularidades que 
ha ofrecido en la práctica la tarifa de impuestos, no son 
esenciales ; y por tanto, me abstengo de haceros observacio- 
nes sobre ellas. 

El Tesorero del Estado las incluirá todas en el informe 
que debe presentar á esa respetable Asamblea. 

CAMINOS. 

El progreso material es ilusorio sin vias de comunicación. 

Siempre se ha observado que aquellos pueblos que cruza- 
ron su territorio de buenos caminos, fueron los centros mas 
florecientes del comercio y de las artes. 

Si las vias de comunicación economizan el tiempo, el ca- 
pital y el trabajo, facilitan el comercio éntrelos pueblos ve- 
cinos, dan mayor precio álos productos indígenas y baratura 
á los extranjeros : si aceleran y dan seguridad á las transac- 
ciones y alientan el estímulo en el productor, fomentarlos y 
mantenerlos expeditos debe ser uno délos primeros cuidados, 
no solo de los gobiernos, sino de los particulares, que derivan 
de ellos tan positivos y directos beneficios. 

Camino carretero entre esta ciudad y Nueva-Providencia. 

El sistema de Compañías de accionistas, que*se creyó ca- 
paz de dar á Gruayana esa mejora, tan esencial para el desarro- 
llo de sus numerosos elementos de riqueza, no produjo en 
esta capital los resultados favorables qae se prometió esa Le- 
gislatura, si bien, fué eficaz en üpata. — Por lo que habiendo 
ocurrido el Cdano. Florentino (írillet optando el privilegio 
ó beneficio á que se refiere el artículo 5° del Decreto legis- 
lativo de 14 de Noviembre último, que creó una Junta de 
Caminos en esta capital, para llevar á término esta hiteresan- 
te obra, no vacilé en acordárselo en uso de la autorización 
que me confiere el artículo y Decreto citados. 

Como consecuencia de aquel contrato fué eliminada, la 
Junta de Caminos ; y entonces su Presidente, el Sr. Henri- 
que Krohn, puso á disposision de la de Fomento la cantidad 



16 

de *' quinientos tres pesos sesenta y ocho centanos," que 
existia en las cajas de la Tesorería de aquel Cuerpo, con el 
objeto de auxiliarla apertura de la nueva calle del "Porve- 
nir," que habrá de formar parte de la via indicada, — (Do- 
cumento número 13.) 

. Empero, no habiendo sido posible al contratista, Sr. Flo- 
rertino Grillet, por causas independientes de su voluntad, 
dar principio á los trabajos dentro del lapso fijado en el con- 
trato celebrado entre él y esta Presidencia, fué cancelado 
aquel documento, y quedaron por tanto sin efecto los com- 
promisos contraidos por ambas partes contratantes. 

No tuve tiempo para juzgar, sino imposible, por lo me- 
nos lejana la realización de esta via, que ha de entrar como 
primer agente en el próximo engrandecimiento de Guayana, 
pues apenas fracasaron las dos primeras tentativas, se presen- 
tó contratando la obra el Sr. J. B. Austin, bajo condiciones 
favorables á los intereses del Estado y con seguras proba- 
bilidades de alcanzar el mejor éxito. 

Maecádo con el número 14 hallaréis este documento, de 
acuerdo en todas sus partes con la& facultades que al efecto 
me determinó en sus últimas deliberaciones e^a respetable 
Cámara. 

Podéis confiar en la realizaeion de ese camino, á cargo hoi 
de una compañía que posee los recursos para llevarla á tér- 
mino con la mayor prontitud y perfección. 

Camino carretero de Puerto de Tablas á Nueva-Provideucia. 

Plausibles son la constancia y los esfuei;^os con que los 
vecinos del Departamento Upata, poseídos de la idea del 
progreso, dan impulso al espíritu de empresas. 

Desplegando una ejemplar actividad, han sabido arbitrar 
recursos para disputar á la capital el privilegio de estable- 
cer la primera via carretera en el Estado. — Al efecto se ha 
creado entre sus vecinos una cor pañía de accionistas, y, del 
seno de esta, una Junta Directiva, á cuyo cargo corre la 
administración de la empresa, en la parte económica. 

A juzgar por el entusiasmo y acierto con que ha iniciado 
sus trabajos y por las ventajas que un inteligente examen de 
la topografía del terreno, en la sección comprendida entre 
üpata y Puerto -de Tablas, es decir, de la parte mas acciden= 



17 

tada de esa vía, ha venido á favorecerla, esa empresa ha de 
ver coronados, no mui tarde, sus patrióticos esfuerzos por el 
resultado mas feliz. 

De los cinco mil pesos á que alcanzan las doscientas ac- 
ciones que tomé por cuenta del Estado, de acuerdo con el 
artículo 7? del contrato que aprobó esa Legislatura, en se- 
sión de 22 de Noviembre del año próximo pasado, han sido 
ya puestos á disposición del Tesorero de la Compañía la can- 
tidad de dos mil pesos, en un pagaré de la Aduana de este 
puerto por el auxilio constitucional y asegurado por una casa 
de comercio de esta plaza. 

De manera, Ciudadanos Diputados, que las dos principa- 
les carreteras, que reclama con urgencia el Estado para la ex- 
plotación en graude escala de sus naturales riquezí.s, para dar 
mayores proporciones y mas actividad á su comercio, para 
acrecentar el tráfico hacia las comarcas auríferas del Yurua- 
ri y para hacer mas fácil y rápida la comunicación y conver- 
tir su territorio en un centro activo de industrias, de empre- 
i sas y de adelantos de todo género, ya han pasado á ser una 
realidad. — (Documento número 15.) 

ELECCIONES. 

Las practicadas en Agosto último en los Departamentos 
Yuruariy Alto-Orinoco, dieron origen agraves divergencias 
que llegaron á poner en peligro la paz y el orden legal del 
Estado, por la exaltación de las pasiones políticas, siempre 
divorciadas con el bien público, tal como debe ser concebi- 
do y como lo comprende el patriotismo desinteresado. 

La elección de Prefecto y de miembros á la Asamblea Le- 
gislativa, fué disputada en una y otra localidad, no como el 
espíritu de nuestras instituciones lo permite, en el ejercicio 
directo de la soberanía popular, reglada por la lei, que es 
lo que constituye el derecho de sufragio, sino ocurriendo 
al siempre reprobable expediente de las arbitrariedades, que 
hacen nugatorio el principio cardinal de nuestro sistema 
político, fundado en las mayorías eleccionarias. 

En Nueva-Providencia muchos partidarios de la candida- 
tura del Cdano. Domingo León para Prefecto de aquel De- 
partamento, mal hallados con algunos miembros del Gonce- 



,*^* 



• 18 

jo Municipal, quisieron sobreponer su voluntad á la leí, 
pidiendo la .expulsión, en un acta que levantaron al efecto, 
de los Concejales disidentes, Cdanos. José Noguera y Dr. 
Emilio Amitesarove. — Estos empleados fueron separados de 
de sus puestos, auque no podian ser despojados del carácter 
público de que se hallaban investidos, sino en el caso de ser 
delincuentes y previa acusatjion y juicio correspondientes. 

Alarmados por este acto los partidarios del Coronel Pió 
Gruerrero, candidato para Prefecto del bando que contraria- 
ba al Cdano. Domingo León, en vez de denunciar á las auto- 
ridades superiores aquél atentado y confiar en la acción efi- 
caz de las leyes, ocurrieron á las armas. Sus contendores 
imitaron su ejemplo, y así, unos y otros, ^ por una cuestión 
de interés puramente local, pudieron comprometer la 
traquilidad y la suerte del Estado. Sabian los que á ese 
extremo recurso apelaban que en ninguna asociación polí- 
tica regularmente organizada, tienen sus miembros el dere- 
cho de hacerse justicia á sí mismos: que no son en modo 
alguno justificables los procedimientos de hecho, en un Es- 
tado en que las prerogativas Wí ciudadano jamas fueron con- 
culcadas por los agentes del- poder público; y que serian 
estériles para Guayana y para la Nación las fuentes de ri- 
queza que posee, sin paz ni orden, esas dos condiciones im- 
prescindibles del engrandecimiento de los pueblos ; pero 
mas fuerte que todas esas consideraciones parecía hacerse 
en ellos el espíritu de partido, y todo inducía á creer que 
allí, donde mas poderosa se siente la necesidad de la armonía 
vendría la discordia á desvanecer tantas y tan legítimas es- 
peranzas, fundadas en los hábitos de laboriosidad y en la 
marcha progresiva de esas nacientes poblaciones. 

No obstante, siempre esperé que, calmados los ánimos, el 
patriotismo vendría á destruir los síntomas de desorden, que 
con tan mal carácter principiaban á manifestarse. — Por eso 
jamas creí difícil dominar aquella situación, fundando mis 
medidas represivas, no en la fuerza material, que previene 
un conflicto inmediato para dejar el germen de males pos- 
teriores, sino en la que para estos casos, da el ejercicio de fa- 
cultades legítimas. 

Los documentos comprendidos en la sección número 16 
08 impondrá del éxitc de las medidas conciliadoras que dicté 



. ■ 19 i- 

en aquellas difíciles circunstancias para evitar á Gruayana se- 
rias complicaciones ; pues es evidente que cuando los pue- 
blos se acostumbran á los medios violentos, se obstinan en se- 
guir esa senda de perdición, con olvido absoluto de sus de- 
beres morales, sin atender á la ruina y al descrédito á que 
se dirigen, insensibles basta á su propio bien. 

En las diferentes notas que dirigí al Prefecto del Yuruari 
desaprobé el alejamiento de los Concejales, y dispuse que, 
sin pérdida de' tiempo, volviesen á ocupar su puesto: que se 
desarmase á todo ciudadano y se le impusiese el deber de re- 
tirarse á sus faenas ordinarias; y que "se reuniese él Cuerpo 
Municipal, para que hiciese el resumen y escrutinio de las 
votaciones del Departamento. 

Al Ciudadano Coronel Pió Guerrero le previne que no 
hiciese uso de las armas, para el arreglo de las diferencias 
eleccionarias, y que dedicase sus buenos oficios á fin de con- 
ciliarios y poner un término pacífico á la aflictiva situación 
en que permanecían aquellos pueblos ; y tengo la satisfacción 
*' de avisaros que, no obstante algunas dificultades que la into- 
lerancia de los mas exaltados quiso oponerles, uno y otro 
funcionario cumplieron extrictamente las instrucciones que 
les comuniqué; de manera que á los patrióticos esfuerzos 
que hicieron por secundar eficazmente la acción de este Go- 
bierno, se debe en gran parte el restablecimiento de la paz 
y del orden legal en aquel Departamento. 

En el curso de estos acontecimientos he visto una vez mas 
robustecida la creencia que abrigo, de que el empleo de la 
fuerza material es una calamidad innecesaria, cuando la lei es 
rectamente aplicada, porque ella no deja injusticia sin repa- 
ración, ni dificultad sin resolver, si se hace un uso legíti- 
mo de su protectora autoridad. Solo cuando los encarga- 
dos de cubrirla de prestigio con su ejemplo, se apartan de los 
grandes fines de la asoci^icion política, es jque los pueblos 
ocurren al desesperado, recurso de la insurrección. Pero, 
aun en este caso, el triunfo no será del que lo merece por la 
justicia y santidad de su causa, sino del que tiene mas ele- 
mentos agresivos que emplear y mas fuerzas que oponer á 
sus contrarios. 

La contienda de los bandos eleccionarios del Yuruari, que 
pudo aniquilar los buenos elementos que poseemos y ser el 



h ^s 



20 

primer paso hacia una era de ruina, descrédito y desórdes 
para el Estado, no habría vindicado ningún derecho lega], en 
cambio de los males sin cuento que pudo causar, porque las pa- 
siones políticas jamas se sometieron voluntariamente á la ra- 
zón, sino caando vencidos, quedaron impotentes para seguir 
resistiendo. 

Bajo las inspiraciones del patriotismo, se previno aquel 
ron:¡pimientOi que llegó á parecer inevitable, quedó en pié el 
derecho de todos y han vuelto á recobrar su actividad ordi- 
naria las industrias que cultivan aquellos pueblos, libres de 
amenazas en el presente y de temores para el porvenir. 

La reunión del Concejo Municipal puso "término á las di- 
ferencias que agitaban el Yuruari, por el convencimiento 
múcuo de que no es á las armas á quien debe pedirse, en 
un Estado regularmente dirigido, la solución de las dificul- 
tades que se presenten en las prácticas políticas, sino á la 
lei, que es fuente inagotable de benéficos recursos, y la so- 
la fuerza que enaltece al ciudadano, sin condenarle jamas 
á la humillación. 

En el Departamento Alto-Orinoco, la colisión entre la 
Prefectura y el Concejo Municipal, fué causa de una serie 
de irregularidades y tropelías, que han atraído sobre sus 
autores la responsabilidad que impone la lei á los fun- 
cionarios que extralimitan sus facultades» 

El Prefecto, Cdano. Miguel C. Rivero, desconoció la 
autoridad municipal, de cuyos actos era ejecutor y no juez, • 
porque crejó ilegal la elección hecha por aquel Cuerpo, de 
acuerdo con el §29, artículo 2?, ^título 89 del Código de Ré" 
gimen del Estado, en. los Cdanos. Coronel Reyes Lugo, Ju- 
lián Pereira, Pro. Benito Cardozo y Sandalio Guerrero, para 
Concejales principales. 

SegüjST el acta de la sesión en que se efectuaron aquellos 
nombramientos, y que en copia, autorizada por los, cinco Con- 
cejales que asistieron á ella, fué remitida á este Gobierno, el 
Concejo procedió á. llenar sus vacantes, en vista de las re- 
nuncias de algunos de sus miembros y de las continuas faltas 
de asistencia de otros; de manera que, si aquel docu- 
mento no adolece de impostura, el Concejo Municipal del 
Alto-Orinoco procedió, en todo el cursode la sesión á que 
se refiere, de acuerdo con la Constitución y régimen del Estado. 



21 

Desgraciadamente, uo solo ese desvío se advierte en 
la conducta del Prefecto Rivero, durante aquella deplorable 
divergencia, pues que, lejos de librar á una razonado y res- 
petuosa discusión oficial, el arreglo de las dificultades exis- 
teates entre. les dos poderes, de acuerdo con la cordura y 
circunspección que deben caracterizar todos los actos públi- 
cos, creyó mas expedito adoptar procedimientos irregulares; 
y sin temer dejar autorizado un precedente peligroso para el 
orden y la paz pública, ocurrió á la fuerza armada, ordenando 
que una escolta, déla fuerza que guarnecía aquella plaza, pe- 
netrase en el local del Concejo, se apoderase del archivo y 
libro de actas y los depositase en el despacho de la Pre- 
fectura. 

Despojado de su autoridad y de sus documentos, el Con- 
cejo tuvo que disolverse, y algunos de sus miembros, creyén- 
dose sin garantías como ciudadanos, donde no fueron respe- 
tadas sus prerogativas como Concejales, se dirigieron á esta 
capital y denunciaron, ante la Corte Superior, la conducta 
del Prefecto Kivero, quien desde entonces fué sometido ajui- 
cio de responsabilidad, por aquel Tribunal. 

En la sección documentos marcados con el número 17, ha- 
llaréis la nota que dirigí á este empleado, desaprobando su 
conducta, como'contraria á sus deberes como magistrado, ne- 
gándole la facultad que creyó tener para intervenir directa- 
mente en las determinaciones del Cuerpo Municipal, de que 
depende en cierto modo, declarándole que el. Gobierno del 
Estado no prestarla su sanción á ningún acto ejecutado por 
las vias de hecho, y prohibiéndole hacer uso de la fuerza pú- 
blica, siempre que no fuese para combatir á los enemigos ar- 
mados de nuestra seguridad y libertades. 

Suspendido del ejercicio de sus funciones el Prefecto del 
Departamento Alto-Orinoco, y hallándose ausente de aquel 
territorio.: y de esta capital,. el primer Designado, Cdano. 
Narciso yillanueva, llamé á ocupar la Prefectura al segundo 
Designado, Cdano. Julián Penéira. — (Documento número 18.) 

En estos mismos dias se recibió en esta Presidencia una 
protesta documentada de los vecinos de Urbana, contra el 
Concejo Municipal que se reorganizó con los miembros que 
hablan permanecido en Calcara, por haber declarado nulas 
las elecciones de aquel Distrito/ sin adolecer, en su concepto^ 



y. 

' . ■ 

22' ' " ' 

de los vicios que la iei señala para tales declaratorias. 
Siendo este asunto del dominio de la Corte Su-perior, 
á cuya autoridad comete ,el artículo 61 de l,a Constitución 
del Estado el conocimiento de las faltas de los Concejales, re- 
mití á aquel Tribunal los documentos indicados; y como 
prestasen mérito suficiente para proceder en juicio, suspen- 
dió accidentalmente del ejercicio de svis funciones á las 
miembros del Concejo, acusados en la protesta. 

leí de ELECOIGIIEB. 

Siendo el derecho de sufragio la parte esencial de las ins- 
tituciones republicanas, no serian estas una verdad prác- 
tica, si la Iei que lo reglamenta no previene las irre- 
gularidades que se cometen en su ejercicio. La que rige 
en el Estado, sobre tan importante materia, adolece de 
notables deficiencias, que espero llenaréis, teniendo presen- 
te que solo á fuerza de observar y corregir se logra, si no la 
perfección, al menos lo mas útil y conveniente en los traba- 
jos legislativos. 

En la formación de la lista de sufragantes debe la Junta 
de Inspectores otorgar al inscrito una papeleta, en que cons- 
te el número de su inscricion ; la que, presentada el dia de la 
votación por aquel, será confrontada con la lista que se lle- 
va por orden numérico, evitándose así que un ciudadano se 
presente á votar por otro ó bajo nombre supuesto. 

Débese también prohibir, por los abusos á que se presta, 
que los ciudadanos puedan cometer á otros él encargo de 
inscribirlos, debiendo hacerlo precisamente por sí. 

Cuando en una papeleta resulten uno ó mas nombres en 
abreviaturas, con iniciales ó enmendaturas, debe anularse 
únicamente el voto recaído en la persona cuyo nombre esté 
abreviado ó con iniciales; pero no los que estén escritos ínte- 
gros y con las demás condiciones que requiere la Iei. 

Juzgo necesario que se declare si, cuando por alguna 
emergencia, deja de practicarse en algún Departamento el 
resumen y escrutinio de las votaciond's el 27 de Agosto, pue- 
de diferirse el acto para cuando terminen las causas que im- 
piden su ejecución en el dia fijado. 

PoK el artículo 28, capítulo 29, se dispone que: "cuando 



23 

resulten nulas la mayoría de las votaciones de los Departa- 
mentos ó Distritos, que constituyen la elección de algún 
funcionario, se procederá inmediatamente á hacerlas de nue- 
vo ;" pero no está previsto por la lei el caso de que en un 
Departamento solo un Distrito haga uso del derecho de su- 
fragio, viniendo por esta circunstancia á quedar sometido á 
una minoría, lo que es contrario á nuestros principios cons- 
titucionales. Ellegislador debe evitar esa irregularidad y 
declarar que son nulas en lo sucesivo, las votaciones así prac- 
ticadas, para persuadir por este medio á los pueblos de la 
necesidad que tienen de ocurrir á las urnas eleccionarias á 
elegir, los ciudadanos que deben regirlos. 

■ Muchas otras deficiencias é irregularidades pudiera indi- 
caros, sobre todo en la parte penal de está lei ; pero confío en 
que os daréis al estudio de ella, y por este medio la comple- 
téis y perfeccionéis, pues nada merece llamar tan seriamente 
la atención del legislador, como las disposiciones que garan- 
tizan la inviolabilidad y eficacia del sufragio popular. 



Muí satisfactorios son los informes que puedo daros res- 
pecto de la explotación de los veneros auríferos de Nueva- 
Providencia y de las numerosas compañías que principiarán 
en breve á establecerse en aquella privilegiada región, atraí- 
das por su prodigiosa riqueza. 

Las minas del Yuruari gozan hoi de una reputación uni- 
versal ; y fuertes capitalistas de Norte-América, de Francia y 
de Inglaterra fijan ya sus miradas en estas comarcas, esco- 
giéndolas para servir de teatro á vastas empresas industria- 
les, no obstante el desfavorable concepto que de nuestras 
costumbres y de nuestra índole les ha hecho concebir las 
continuas disensiones que agitan el resto de la República. 
Se cree generalmente, en Europa sobre todo, que en Gua- 
yana está amenazada la propiedad, y el orden social y la paz 
pública á la merced de aventureros armados que invaden las 
poblaciones, atentando contra la vida de nacionales y extran- 
jeros; que en un país que suponen conmovido constantemente 
por disturbios domésticos, no hai garantías para el individuo, 
ni estímulo ni seguridad para el trabajo, y que las compa- 



24 

nías que se establezcan en nuestro territorio se exponen-á in- 
minentes y constantes peligros. 

Pues bien, aunque creen verdaderos esos falsos informes 
sobre nuestro estado político y social, no puede ya ser obje- 
to de duda el advenimiento de fuertes capitales y de nume- 
rosas empresas hacia nuestro territorio, desde aquellos gran- 
des centros mercantiles. 

Las compañías que dirige el Sr. J. B. Austin está ya al 
principiar sus trabajos de explotación por haber acabado de 
colocar su maquinaria; y próximas á establecerse muchas 
otras que organizan empresarios ingleses y franceses, que 
han obtenido iguales concesiones, en aquel Departamento. 

Al difundirse el producto del primer ensayo de la máqui- 
na de triturar de la empresa Austin, nada pondrá dique á la 
corriente de inmigración de todos aquellos puntos e^hube- 
rantes de población en que el proletario vive sin porvenir y 
en que con tantos afanes logra satisfacer sus mas urgentes 
necesidades. 

Poblado así nuestro territorio, es decir, poseyendo este 
primer agente de la prosperidad de los pueblos sur-america- 
nos, pobres y desiertos en su mayor parte; en actividad to- 
das sus fuentes de riqueza, por el concurso de la industria 
y del capital, y con los medios para avanzar en todo sentido; 
la ^az, el orden y eí trabajo vendrán á ser condiciones obli- 
gatorias y permanentes de nuestra vida y completarán el 
conjunto de bienes al favor de los cuales habrá de llegar 
Guayana á ser grande, respetada y feliz. 

En uso de las facultades que me confirió esa Asamblea, 
por su Acuerdo de 3 de Diciembre último, para tratar y con- 
tratar en su receso el establecimiento de caminos, carrete- 
ras, rieles, acueductos etc., concedí al Sr. J. B. Austin, el 
derecho y exclusivo privilegio de construir, equipar, y poner 
en acción ferrocarriles y caminos de rieles de madera ó hierro 
que partan de uno ó mas puntos inmediatos al rio Yuruari, 
para facilitar y acelerar las comunicaciones, bajo los requisi- 
tos consignados en el documento que bajo el número 19 ha- 
llaréis en la sección respectiva. 

Como por el hecho de haber asumido Guayana la parte de 
su soberanía delegada en los poderes nacionales, entró en el 
dominio y libre administración de sus terrenos auríferos, con- 



25 

cedí á título de explotación, á los Sres. Manuel Siberio, Mar- 
tiniano Rodil, Pablo M? Rodríguez, Dí. Moreno, Carlos Zeiler, 
Coronel José Gr. Torrealba y Luis Soublette, cierto número 
de minas en la forma que están definidas en el artículo 49 del 
Decreto Ejecutivo nacional de 30 de Junio de 1866. 

Igual concesión hice al Sr, Dr. Luis Plassard en premio de 
los importantes servicios que le debe el Estado, por haber 
contribuido con una ejemplar perseverancia, por medio de 
sus exploraciones científicas, al descubrimiento de los ricos 
placeres del Yuruari, que hoi sirven de fundamento á tantas 
y tan legítimas esperanzas. El Sr. Felipe* Jiménez traspasó 
al dominio del Sr. Vicente K. Mathison una concesión que 
obtuvo del Gobierno Nacional; y no pudiendo este dar prin- 
cipio á las operaciones preliminares dentro del lapso fijado 
en el contrato respectivo, por la fecha reciente del traspaso, 
solicitó y obtuvo de este Gobierno una próroga de un año. 

Una de las clausulas del convenio concluido entre este 
Gobierno y el comisionado del Ejecutivo Provisorio Nacio- 
nal, fué que el Estado continuase en el dominio y libre ad- 
ministración de sus minas, bastóla reunión del Congreso, de 
cuyo cuerpo debe este solicitarlo definitivamente. 

Siendo probable obtener esta concesión por cuanto está 
de acuerdo con la base 10 de nuestro pacto fundamental, 
debéis ocuparos en este año de expedir un Código de minas, 
reglamentario de la explotación en todos sus ramos y com- 
prensivo de los deberes á que deberán quedar sujetos los 
directores de empresas, las compañías y los mineros en ge- 
neral, y ademas de las garantías que los favorezcan, respec- 
tivamente. 

Este trabajo es tan importante que puede reputarse como 
el fundamento del porvenir del Estado. No quiere decir esto 
que deba ser una obra completa desde que se sancione, pues 
en la práctica puede perfeccionarse, sino que debéis tener 
presente al elaborarlo nuestra situación económica; la nece- 
sidad que hai de rodear de seguridades al empresario y a/ ca- 
pital que viene á dedicarse al fomento de los intereses del 
Estado; de abrir sus puertos á las industrias de todos los paí- 
ses por medio de poderosos estímulos, y de atraer á nuestro 
suelo, inculto y despoblado, los elementos que nos faltan, 
consolidándolos en él con medidas libeitales y protectoras. 



■ 26 

Aunque -queda estipulado en las concesiones otorgadas 
hasta la fecha que los concesionarios contribuirán á las Ren- 
tas del Estado con el 10 por ciento sobre el producto neto de 
sus operaciones, juzgo que seria mas conveniente á los inte- 
reses públicos celebrar un arreglo con las empresas organi- 
zadas y que se organicen, por el cual se comprometiesen es- 
tas á pagar un derecho fijo sobre las minas que obtengan ó 
hayan obtenido. 

De gran auxilio podrá serviros en vuestros trabajos sobre 
régimen de las aniñas del Estado la legislación española, pues 
aunque cada territorio de esta naturaleza tiene necesidades 
peculiares que exigen un organismo original, todos tienen sus 
modos de ser universales. 

Dejar en pié lo general para que sirva de fundamento á lo 
particular, debe ser el cuidado del legislador, si aspira al 
acierto y á la eficacia en sus deliberaciones. 

INFORMES DE LOS PREFECTOS 

Paea que tuvierais un conocimiento exacto de la marcha 
de cada uno de los pueblos del Estado y de sus peculiares 
necesidades, ocurrí á los Prefectos excitándoles á que, refi- 
riéndese á los datos que obtuvieran de los Jefes de los Dis- 
tritos de su jurisdicción, informasen á este Grobierno sobre 
cada uno de los ramos del servicio público en sus respecti- 
vas secciones, de sus elementos de adelanto y de las mejoras 
de que fuesen s¿isceptibles. 

Me propuse de ese modo que oyerais directamente la voz 
de cada uno de los pueblos del Estado, hablando á esa Asam- 
blea, por medio de las autoridades que mas de cerca los rigen 
y se ocupan de su suerte, de las condiciones de su existencia, 
de sus recursos y de sus necesidades, para seguir con una ayu- 
da y protección eficaces el movimiento progresista impreso 
al Estado por sus naturales ventajas. 

Espero que procuréis, en la esfera de vuestras facultades 
legales, y consultando nuestros recursos probables, que nin- 
guno de ellos permanezca estacionario. 

En la sección "documentos" hallaréis los informes reci- 
bidos de los Prefectos, que oportunamente contribuyeron á 
á realizar el pensamiento de este Gobierno. — (Número 20.) 



27 
CORREOS. 

Autorizado para organizar el de Nueva- Providencia á es- 
ta ciudad, designé para administrarlo á los Cdanos. Francis- 
co M?' Serrano, José R. Núñez, Narciso Pérez y Luis Anto- 
nio Portillo en la localidad en que respectivanaente residen. 
— (Documento Número 21.) 

Al favor de esta comunicación que no ha llegado á inte- 
rrumpirse una sola vez, desde la fecha de su establecimiento, 
la autoridad ha podido trasmitir oportunamente sus órdenes 
á los pueblos situados en la línea designada á este correo, y 
ejercer benéficamente su acción, en los casos en que el buen 
servicio público lo ha requerido. 

Conveniente seria ir generalizando á proporción que las 
rentas del Estado lo vayan permitiendo, este elemento de 
progreso y de regularidad de que tanto necesitamos para 
poner á los Departamentos en directa y segura comunicación 
con la capital. 

LEGISLACIÓN DEL ESTADO. 

Casi siempre que en este Despacho ocurre hacer aplica- 
ción de alguno de los acuerdos, ordenanzas ó resoluciones de 
la extinguida Diputación Provincial, se sufren los inconve- 
nientes, que por fuerza nacen, de la falta de una compilación 
ordenada, en que solo figuren las leyes vigentes : las disposi- 
ciones que lo están, las derogadas, las locales de cada Depar- 
tamento, las generales del Estado, las expedidas con este ca- 
rácter de la Federación Venezolana, y como provincia bajo 
el régimen anterior, todas se hallan confundidas y dispersas, 
en cuadernos impresos y manuscritos asi como en la Graceta 
Oficial; siendo digno de observarse que son muchas las refe- 
rentes á una misma materia; y que en algunos casos coexiste 
la anterior con la posterior, en cuanto no se excluyen entre 
sí, todo lo cual aumenta la confusión de ese gran cúmulo de 
actos legislativos, sin clasificación. 

Conociendo esa necesidad y deseando satisfacerla, no va- 
cilé en expedir la Resolución, fecha 25 de Abril último, que 
en el lugar correspondiente hallaréis marcada con el núme- 



28 

ro 22; y que me prometo será justamente apreciada por. 
vosotros. 

También os remito adjunto al informe razonado que, so- 
bre los decretos, etc. eliminables, por varios motivos, me di- 
rigió el individuo á quien confié aquel trabajo; y en cuanto 
á ios que él ha considerado vigentes, y como tales deberán 
recopilarse en uno ó mas volúmenes, quedan en este Despa- 
cho, á disposición de la Asamblea, por si creyereis convenien- 
te llamarlos á la vista. 

ARCHIVO. 

El arreglo del archivo de la Presidencia, por el sistema 
de expedientes, dispuestos por materias y encuadernados por 
orden alfabético y cronológico, comprende ya desde 1817 á 
1838 y de 1842 á 1867 y quedará concluido en los primeros 
meses del año entrante. 

El registro de los actos oficiales de la primera oficina del 
Estado, la suma de documentos de consulta que vienen á 
depositarse en ella y los importantes datos históricos de que 
abunda, justifican bien las cantidades que se han invertido 
en ese trabajo, que ha merecido una particular deferencia de 
mi administración. 

He atendido, no solo á la parte orgánica de esta obra, si- 
no también á su conservación, reponiendo todo el mobiliario 
destinado á su depósito con piezas fuertes y espaciosas, ca- 
paces de preservarla de la acción del tiempo. 

También hallaréis en vias de arreglo el archivo de esa Le- 
gislatura, que hasta hace pocos días permanecía en el mas 
completo desorden. Siguiendo el mismo ejemplo, el Concejo 
Municipal de Héres dispuso la organización del suyo y del 
de la Prefectura. 

ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA. 

Las reformas hechas en el anterior Código de Tribunales, 
por las leyes expedidas en la sesión extraordinaria de la Le- 
gislatura del año próximo pasado, no han causado alteración 
alguna notable en la marcha regular de los negocios some- 
tidos al Poder Judicial. 



§9 

La justicia ha sido administrada, eu lo general, pronta y 
rectamente ; y me es placentero anunciaros que los vicios y 
defectos que otros pueblos deploran, en este importantísimo 
ramo de la administración pública, no han invadido aun nues- 
tros tribunales, que continúan sirviendo de eficaz y segura 
garantía á los intereses de la comunidad. Es necesario man- 
tenerlos en esa categoría, que hace honor al Estado, á la vez 
que conserva en sus habitantes los sentimientos de orden y 
de paz, que son tan necesarios para su progreso y engrande- 
cimiento. Conviene, pues, darle la organización mas perfec- 
ta, que sea compatible con nuestros recursos, y tener el cui- 
dado solícito de elegir siempre para desempeñarlos á ciuda- 
danos competentes, por su inteligencia y honradez. 

La Asamblea Legislativa debe, por consiguiente, ocuparse 
en su actual reunión ordinaria de rever el citado Código de 
Tribunales, no solo con el fin de hacerle las mejoras que ne- 
cesita, llenando las faltas y corrigiendo los vacíos que se le 
han notado, sino con el de reducir el presupuesto de gastos 
del Poder Judicial á una cifra que pueda cubrir con algún 
desahogo el Tesoro del Estado. 

Los resultados obtenidos, á pesar de las reformas introdu- 
cidas en el personal de algunos tribunales,» por las leyes últi- 
mamente expedidas, demuestran claramente que no es difí- 
cil llegar á constituir el tren judicial bajo una base menos 
dispendiosa ; y me inclino á creer que ello puede lograrse, 
ó haciendo nuevas reducciones en los tribunales, ó dando 
á estos una forma, que, á la vez que armonice con los medios 
efectivos del Estado, satisfaga, en cuanto se pueda, las exi- 
gencias públicas. 

Antes, un solo Juez de 1? Instancia daba evasión á todos 
los asuntos de su competencia, y hoi pudiera ser lo mismo 
aun cuando hubiera que mejorar los sueldos de los Jueces 
departamentales y ampliar sus facultades en lo civil, y aun en 
lo criminal, para reducir el trabajo de aquellos, en el caso 
de que se suponga que los negocios de su jurisdicción se 
aumenten bajo el sistema propuesto. 

Estas modificaciones en la organización judicial, produ- 
cirán indudablemente una notable economía en los gastos de 
la administración pública ; la que debe continuar siendo be- 
néfica y eficaz, como nasta el presente, sobre todo si se toman 



3(T 

las precauciones necesarias para suplir los defectos que su 
nueva extructura, en el ramo judicial, pudiera: ofrecer. 

Termino esta parte de mi informe haciendo presente á los 
Legisladores, que la Presidencia del Estado no tiene señala- 
dos el modo de ejercer su acción en los casos del número 79, 
artículo 6^, lei 1? del Código de Tribunales, ni de dar cum- 
plimiento á sus atribuciones constitucionales 2^, 3^ y 23, res- 
pecto del Poder Judicial. 

No puede ser el pensamiento de la lei que el Presidente 
del Estado concurra á gestionar en persona ante los tribuna- 
les, por razones varias que no juzgo necesario recordaros; 
y tampoco es imaginable que los deberes impuestos al Jefe 
del Estado, en las citadas atribuciones, se reduzcan á una 
mera espectativa, como basta la fecha ha acontecido. 

Necesita, pues, el Presidente deí Estado un funcionario 
especial que le sirva de órgano en el cumplimiento de aque- 
llos preferentes deberes, siendo, á la vez, un activo y recto 
representante de la vindicta pública, en todas las instancias 
de las causas criminales, ó, de otro modo, es necesaria la 
creación del ministerio fiscal. 

Y para que, de^de luego, salga de vuestras manos, tan 
completa como sea posible, esa útilísima institución, que en 
otros países adelantados es parte esencial de la buena admi- 
nistración de Justicia, no vacilo en recomendaros la conve- 
niencia de que ella tenga intervención en todo asunto civil 
en que se ventilen intereses de menores de edad, de perso- 
nas entredichas, con arreglo al Código civil, y del Tesoro 
del Estado, haciendo en consecuencia las modificaciones ne- 
cesarias en la lei de impuestos vigente y en la de Papel sellado. 

Habiendo tenido que ausentarse del Estado el Cdano. 
Braulio Barrios, fué sustituido en el Tribunal de 1?- Instan- 
cia del 29 Circuito, por el Cdano. Carlos García, miembro 
de las ternas respectivas, y, por renuncia admitida al del 
primer Circuito, Cdano. Licdo. A. Ángulo Guridi, fué elegi- 
do, de la misma manera, el Cdano. Merced Ramón Montes. 

JUNTA SUPERIOR DE SANIDAD. 

Dos veces se dirigió el Ministerio de lo Interior y Justi- 



31 

tíia á esta Presidencia anuuciándole la reaparición del cólera 
asiático en las antillas. 

Cuando se recibió el primer aviso, hacia grandes extragos 
esta terrible epidemia en la isla de San Thomas, punto que 
mantiene activas relaciones mercantiles con la República. 

No obstante esto, la Junta Superior de Sanidad supo pre- 
venir todo peligro, dictando eficaces y oportunas disposicio- 
nes, entre ellas la de sujetar á severas reglas las visitas á los 
buques procedentes de las colonias y prohibiendo la inter- 
nación en el Orinoco de los que apareciesen en la Barra, 
siempre que vinieran de alguno de los puntos infestados. 

En la última vez se anunciaba la presencia de la misma 
epidemia en la Isla de Cuba; pero como aun estaban en su 
fuerza y vigor las primeras disposiciones, no creí necesario 
convocar la Junta para la adopción de nuevas medidas. 

No terminaré sin indicaros la necesidad de fijar el sitio en 
que deban pasar la cuarentena los buques en que se haya de- 
clarado alguna peste; ni sin recomendaros que decretéis la 
construcción de una casa que sirva de refugio á los apesta- 
dos; pues no es posible que estos sufran, frente á la capital 
del Estado, los efectos de la intemperie, á que quedarían so- 
metidos permaneciendo abordo ó abandonados en una de 
nuestras playas inhabitadas. 

Hace tiempo que se ha considerado como propio para la 
estación de los buques en cuarentena, por su posición topo- 
gráfica, la isla del Degredo; y hasta se ha avanzado Ig, idea 
de construir allí un pequeño edificio, para sei'vir de asilo á 
los marinos enfermos de males epidémicos; pero todo ha 
permanecido en forma de proyecto, sin que los legisladores 
le hayan prestado su sanción. Hacedlo vosotros, que esta 
obra no periBÍte ser diferida por mas tiempo. 

ESCUELA DE ARTESANOS. 

Sigue abierto este instituto para los artesanos é industria- 
les, que obtienen en él conocimientos rudimentales y de uti- 
lidad práctica. 

Su marcha, sin embargo, no corresponde á los deseos de 
este Grobierno, á causa del mal sistema de enseñanza que rige 
en él, por lo que me ocupo de darle una organización mas 



32 

adecuada, haciendo algunas modificaciones esenciales que 
harán mas expedita y fructuosa la clase de instrucción á que 
está destinado. 

Como su principal objeto es educar jóvenes aptos para los 
conocimientos profesionales, debe procurarse que en él reci- 
ban estos todas aquellas nociones de aplicación inmediata á 
las artes y oficios. 

Desde el mes de Julio último 'han sido aumentadas las 
materias de enseñanza de este plantel con una clase oral de 
religión y moral que da graciosamente, dos veces por sema- 
na, el Sr. J. R. Camejo. 

Por el informé que ha dirigido á este Gobierno la Direc- 
ción de la Escuela de Artesanos y que hallaréis en la sección 
documentos, os impondréis de su estado y de sus necesida- 
des. — (Documento número 23.) 

CRÉDITO DEL ESTADO CONTRA LA NACIÓN. 

Por un acuerdo legislativo, expedido el 4 de Noviembre . 
de 1865, se autorizó al G-ral. José Loreto Arismendi, enton- 
ces Presidente de Gruayana, para cobrar y percibir del Go- 
bierno de la Nación la cantidad de $ 64.852,99 que esta 
adeuda al Estado por varios respectos, debiendo dar cuenta 
de cuanto hiciese en el sentido de este encargo, á la Asam- 
blea Legislativa en sus próximas sesiones. Mas, el Gral, 
Arismendi, separándose de las facultades expresas, que para 
tal reclamo se 'le hablan concedido ; y obrando contra el fin 
que se propuso esa Legislatura al intentarlo, celebró un con- 
trato onerosísimo con el Ministro de Crédito público, que 
dio por resultado la conversión de este haber en billetes de 
la Deuda Nacional consolidada, á la ruinosa ra,ta de un 60 
por ciento, por lo que vinieron á reducirse los $ 64.852,99 á 
$38.911,79, en vales, no cotizables sino con un valor insig- 
nificante. 

La circunstancia de ser contrario ese contrato á la autori- 
zación conferida por la Asamblea, la de haber sufrido el Es- 
tado por él, una lesión gravísima en sus intereses, y la omi- 
sión de la cuenta que debió dar el Gral. Arismendi de su co- 
metido, como'se le previno en el acuerdo' citado, vienen á 
poner en evidencia que tal transacción es absolutamente nu- 



33 

la ; y que, por nÍDguu respecto pudo quedar el Estado en la 
obligación de sufrir los perjuicios de un contrato oneroso 
por el cual se le despoja, sin su aquiescencia, de una canti- 
dad que legítimamente le pertenece. 

Desde el año anterior se lian hecho en vano gestiones cer- 
ca del Gobierno General, para que, por su parte, hiciese la 
declaratoria de nulidad de esa operación, no aprobada por la 
Legislatura, única autoridad que pudiera darle yalor con su 
aceptación, si no fuese contraria á la letra y tendencias de su 
acuerdo de 4 de Noviembre de 1865. 

Para que podáis apreciar con toda exactitud esta cuestión, 
debo recordaros que la cantidad que constituye este crédito 
del Estado, procede de la recaudación de ciertos impuestos 
especiales, con que fué gravado el comercio de esta plaza, 
para destinar, exclusivamente, su producto á la mejora y 
limpieza del puerto de esta capital, y que esos ingresos fue- 
ron distraídos, por disposición del Gobierno de la República, 
de su aplicación legal, en clase de reintegro. 

No creyendo justo, ni aceptando, por ser perjudicial á los 
intereses del Estado que rijo, que continúe existiendo bajo 
tan desfavorables condiciones un crédito tan privilegiado por 
su carácter ; y no siendo Guayana responsable de los efectos 
de un acto ejecutado sin su consentimiento, con olvido abso- 
luto de toda lei de justicia y de equidad, dirigí á la Junta de 
Administración una nota, en la que, fundado en las razones 
que dejo expuestas, declaré nula la operación que redujo el 
crédito de $ 64.852,99, á $ 38.911,79 en billetes que con di- 
ficultad se colocan al 3 por ciento. 

Aquel Cuerpo, asintiendo al dictamen de este Gobierno, 
acordó que se reviviese íntegramente en la Aduana de este 
puerto el crédito del Estado contra la Nación ; y que se 
amortizase, desde Noviembre próximo, entregando mensual- 
mente á la Tesorería de Guayana la cauti¿lad de "dos mil 
pesos." — (Documento número 24.) 

Toca á vosotros coronar esta obra, prestándole vuestra 
aprobación; y con tal fin la someto al juicio de esa Le- 
gislatura. 

REGISTRO FULIGO. 

El Código Civil sancionados por el Congreso de la Repú- 

3 



34 

blica, en su reunión ordinaria del año próximo pasado auto'- 
rizó por su artículo 1795 al Ejecutivo Nacional para orga- 
nizar el Kegistro Público de acuerdo con las prescripciones 
de dicho Código, y habiendo este expedido su decreto re- 
glamentario en 20 de Octubre del año anterior, que se ha 
.puesto en observancia en el Estado en cumplimiento de la 
base 11?^ de la Constitución General, ha quedado virtual- 
mente derogada la lei que sobre la materia sancionó en 14 
dé Diciembre de 1864 esa Asamblea Legislativa. 

DEPARTAMENTO YÜRÜARI. 

AuTOEizADO para organizar provisionalmente esta sección 
dbl Estado, por acuerdo que en 20 de Noviembre expidió 
esa Asamblea, de acuerdo con la última lei de división te- 
rritorial, procedí á nombrar los funcionarios que en su nue- 
vo carácter político le correspondían, hasta que fuesen prac- 
ticadas las elecciones del Estado. 

Para Prefecto designé al Cdano. Domingo León, uno de 
los fundadores de Nueva-Providencia, y á quien debe aque- 
lla naciente población mui importantes servicios. 

Para Concejales principales fueron elegidos los Cdanos. 
Luis A. Portillo, Manuel Siverio, Candelario Oquendo, Da- 
mián Ortega, Benito López y José Noguera, y para suplen- 
tes á los Cdanos. Rafael Mayorga, José I. Payares, Domingo 
Carpió, Basilio Antequera, Remigio Páez, Juan Valles, hijo, 
y López Vicente León. — (Documento número 25.) 

La creación de aquel nuevo Departamento aunque llegó 
á despertar mui halagüeñas esperanzas por el rápido progre- 
so comunicado á Nueva-Providencia por las ventajas natu- 
rales que ofrece el rico territorio que atraviesa el Yuruari, 
fué medida prematura como lo ha acreditado la experiencia. 

Sin embargo, modificando su régimen administrativo es 
de esperarse que cesen algunos de los inconvenientes que se 
han presentado en la práctica y que prueban, á no dejar 
duda, que los pueblos esencialmente mineros, si bien son sus- 
ceptibles de una organización análoga á los demás, necesitan 
sí de ciertas leyes especiales y adecuadas á la naturaleza de 
los trabajos que emprenden ó industrias que cultivan; y que 
á la vez que las reglamenten, ofrezcan seguras garantías á los 



«• 



35 

empresarios que van á invertir considerables capitales en la 
explotación de sus minas. 

Los últimos sucesos ocurridos en el Departamento Yurua- 
ri prueban que los destinos del Estado, si pueden llegar á ser 
elevados y benéficos con la posesión de aquel emporio de ri- 
quezas, se convertirán en adversos, si en la exaltación de las 
pasiones políticas, llega á olvidarse que sin la permanencia 
de la paz y el saludable prestigio de la lei serán estériles é 
importantes aquellos elementos de prosperidad. Si en ellos 
están vinculados los futuros intereses de Guayana, el patrio- 
tismo y buen juicio de todos sus habitantes debe preservar- 
los de la guerra que los aniquilaría y del desorden que ale- 
jaría de ellos su condición de vida, que es el trabajo. 

Muchos vecinos del Yuruari se han dirigido á esta Presi- 
dencia excitándola á que os recomiende la eliminación de 
aquel Departamento, y otros piden que se someta el territo- 
rio aurífero á organización y leyes especíales, bajo la acción 
inmediata del Poder Ejecutivo. Yo dejo á vuestro ilustrado 
criterio acertar con el régimen que sea mas conveniente á 
esos pueblos y no dudo que sabréis hallar el medio de conci- 
liar sus intereses con los del Estado. 

SALA DE LA LEGISLATURA. 

El local donde celebra sus sesiones esa respetable Asam- 
blea, refaccionado, con el resto del Edificio á que pertenece, 
requería ciertos gastos para que, por su decoración y decen- 
cia, correspondiese al objeto á que ha sido destinado. 

Con tal propósito asigné "mil pesos" en el presupuesto 
corriente, cantidad que ha sido invertida en su mobiliario y 
en los trabajos de pintura. 

EsPEEO que estimaréis la conveniencia de este gasto, que 
ha tenido por objeto proporcionaros un local decente y digno 
de la primera Corporación del Estado. 

IGLESIAS. 

Hai en el Estado muchas poblaciones que carecen de tem- 
plos, porque no merecen tal nombre las improvisadas fábri- 
cas que los suplen. 



36 

Felizmente no se ocultíFá vuestra penetración la saluda- 
ble influencia que ejerce en la sociedad el fomento del culto 
religioso, que es el aTma de la civilización moderna, y que 
llevando al hombre por modificaciones sucesivas, le educa y 
le forma para las virtudes públicas y domésticas que hacen la 
felicidad de los pueblos y de las. familias. 

Juzgo, pues, supérñuo señalar su importancia, á los que 
comprendiendo su elevada misión, sabrán satisfacer en lo po- 
sible, esa necesidad primordial, auxiliando la creación de 
unos y la reparación de otros en cuanto lo permitan las dife- 
rentes é imprescindibles atenciones del servicio público. 

EL pueblo de Upata, que tantos merecimientos tiene por 
sus hábitos de laboriosidad, por sus prácticas de orden, y por 
los importantes servicios que siempre ha sabido prestar al 
Estado en situaciones difíciles, reclama de esa Legislatura un 
auxilio para la reparación de su Iglesia parroquial. Nada 
mas justo que acordárselo y contribuir así á la mejora de la 
segunda ciudad del Estado. 

Los sentimientos progresistas de sus habitantes solo nece- 
sitan de una pequeña cooperación de parte de los primeros 
poderes del Estado para desarrollarse. 

También os recomiendo para en el caso de que podáis 
acordarlo consultando previamente los gastos públicos del 
próximo año, que acordéis un módico auxilio para las Iglesias 
de Palmar y Cupapuí. 

Reclaman en el mismo sentido los buenos oficios de la 
Legislatura del Estado los Distritos Almacén, Puruey, Pe- 
dernales y Piacoa. 

El primero carece absolutamente de un templo, y los de 
los demás pueblos están en tal estado de deterioro, que nece- 
sitan una inmediata y formal reparación. 

Me es grato anunciaros que en el presente año ha quedado 
concluida la refacción de la Mesia de Puerto de Tablas. 
Las de Borbon y Calcara solo necesitan para su término de 
un último auxilio de esa Legislatura; pues los decretados 
por el Poder Ejecutivo se han invertido en materiales y en 
parte del costo de la mano de obra. 

Algunos otros templos necesitan de la munificencia de 
la Asamblea, por su estado de ruina ó por lo reducido de sus 
proporciones y por osa razón me permito indicaros que coló- 



37 

qutíis en el presupuesto de gaswls públicos del año próximo 
una sola partida que fije la cantidad que en general deba in- 
vertirse en la construcción y reparación de Iglesias, encar- 
gando, si lo tenéis á bien, al Grobierno del Estado de hacer 
una distribución racional y equitativa de la cantidad que 
asignéis entre l^s que con mas urgencia necesiten ser 
atendidos. 

VISITA A LOS DEFAETAMENTOS, 

Causas independientes de nii voluntad, y. que no se ocul- 
tarán á vuestra penetración, me han impodido cumplir con 
el precepto constitucional que me impone el deber de visi- 
tar anualmente los pueblos del Estado. 

Solo las graves atenciones que reclamaron constantemen- 
te mi presencia en la capital, durante la guerra que desde 
Noviembre último viene agitanda la República, me habrían 
hecho desistir del propósito de estudiar personalmente las di- 
ferentes localidades del Estado. El conocimiento exacto de 
su marcha, de sus elementos de riqueza y de sus necesidades, 
hace mas fácil y eficaz la administración pública, porque dá 
mayor acierto á sus actos. 

He logrado allanar en parte estos obstáculos pidiendo da- 
tos á sus respectivas autoridades y oyendo los informes de 
personas de conocido interés por el bien de los pueblos en 
que residen. 



En los Departamentos Héres, Upata -y Yuruari tendía á 
generalizarse el tráfico fraudulento de ganados y bestias. 
Clandestinamente era conducido á los mercados el producto 
de esas expropiaciones, por sus mismos autores, sin que las 
autoridades Departamentales pudiesen impedirlo, por falta 
de pruebas para proceder contra ellos, hasta que llegó á mi 
conocimiento la noticia de tales desórdenes, y expedí un 
Decreto, señalando las reglas á que debian sujetarse los con- 
ductores de acémilas, carros, ganados etc., de un punto á otro 
del Estado. — (Documento número 26.) 

Desde entonces no ocurren con frecuencia esos desórde- 



38 

laes, tan desalentadores parólos dueños de establecimientos 
pecuarios que veian desaparecer, sin poderlo impedir, el fru- 
to de sus afanes y mataban el estímulo en los que pensaban 
dedicarse á este ramo tan importante de las industrias 
nacionales. 

Es de esta oportunidad advertiros que tenéis que armoni- 
zar las leyes de policía del Estado con el Código Civil ex- 
pedido por el Congreso de la Union en 20 de Mayo de 1867. 
Por no hacer demasiado extensa esta Memoria, no me deten- 
go á señalaros los puntos de la reforma : vuestra inteligencia 
y laboriosidad suplirán y hacen innecesarias estas indicaciones. 

OBRAS PUBLICAS. 

Departamento Héres. 

La Junta de Fomento os informará por extenso de las 
obras públicas construidas en esta capital y las que á su jui- 
cio deben emprenderse en el año próximo. 

Departamento Alto-Orinoco. 

Esta en construcción el edificio destinado á contener 
las principales oficinas públicas del Departamento Alto-Ori- 
noco ; pero para llevarlo á término no son suficientes los auxi- 
lios acordados hasta hoi, y necesario es que esa Legislatura 
le destine, en el presupuesto de gastos públicos del año 
próximo venidero, una cantidad que baste para los últimos 
trabajos de la obra. 

Los Departamentos que no cuentan con recursos pro- 
pios para cubrir sus necesidades públicas, tienen que 
apelar á los del Estado para echar las bases de su adelanto 
material. En ese caso está Calcara : avanza con mucha 
lentitud, no obstante que, como las demás cabeceras depar- 
tomentales, posee elementos bastantes para desarrollarse y 
prosperar. Ayudémosla, pues, que, acaso no mui tarde, con 
la protección y auxilio de los primeros poderes, en vista de 
su ventajosa situación topográfica y animada por el espíritu 
áe progreso, salga de la postración en que permanece desde 



,39 

su incendio por las fuerzas que obraban bajo las órdenes de 
Tapia en 1860. 

De los mil pesos con que auxilié la construcción del edi- 
ficio á que me vengo refiriendo, aun queda en Tesorería un 
crédito de $ 400, que en breve será satisfecho. 

El Distrito Urbana necesita también de la protección de 
esa Legislatura. Este pueblo que progresa y duplica su po- 
blación, merced á la afluencia de útiles ciudadanos, que han 
abandonado el territorio apureño para domiciliarse en el 
nuestro j dedicarse al fomento de la industria pecuaria, pro- 
mete ser uno de los puntos mas importantes del Estado. 
Necesario es, por tanto, que se le ayude con algún auxilio, 
para que levante un pequeño edificio municipal, que nece- 
sita y que reclama. 

El producto de las playas de la manteca le servirá de po 
deroso elemento para su mejora, pero no basta para sus ac- 
tuales necesidades. 

En cuanto á las de los Departamentos Upata y Bajo-Ori- 
noco, sus respectivas Municipalidades os darán cuenta de las 
obras públicas que demande el progreso de aquellos pueblo» 
del Estado. 

CONCLUSIÓN. 

Me he limitado en este informe á la simple exposición de 
mis actos administrativos, siempre emanados del empleo le- 
gítimo de mis facultades constitucionales ; porque, en me- 
dio de los graves acontecimientos políticos qué acaban de 
cumplirse en la República, inútil hubiera sido el intento de 
dedicarme al estudio de las mejoras que puedan realizarse, 
para perfeccionar, en lo posible, las actuales condiciones del 
Estado, cuando el propósito de preservarlo de los peligros 
de la situación, era el primero y el mas imprescindible de 
mis deberes. 

Es cierto que el Poder Ejecutivo, en su carácter de au- 
toridad permanente y centro de los asuntos mas importan- 
tes que se derivan de las leyes, ó que vienen á presentar la 
necesidad de expedirlas, es el llamado á conocer, diaria y 
prácticamente, la naturaleza de las medidas que requiere ei 
estado de los pueblos que rige y las dificultades que deben 



4(5 

vencerse, á fin de que aquell-os llenen debidamente el objeto 
del Legislado^ y los fines de la asociación : conozco tambieo 
que en los países incipientes, toca á los encargados del po- 
der público la iniciativa de toda idea de común utilidad, y 
llamar la atención déla Legislatura liácia todos aquellos ob- 
jetos que, la marcha de la Administración y los obstáculos 
que ha encontrado, le presenten como dignos de su examen. 
Empero, sin la paz y el orden, fundamentos exclusivos del 
progreso y de la felicidad de los pueblos, no se avanza, se 
retrocede ; y por tanto, al hallarse amenazados esos precio- 
sos bienes, á salvarlos deben converger todas las facultades 
de sus gobernantes. 

Mas, si el orden público ha merecido mis mas asiduos des- 
velos, impidiéndome ayudaros eficazmente con la indicación 
de proyectos de reformas ó de fomento en general, no por 
eso fueron desatendidos los otros ramos confiados á mi di- 
rección y vigilancia. 

Las Rentas públicas han tenido un incremento considera- 
ble en el último año económico ; y seguirán ofreciendo al 
Estado los recursos que ha menester para llenar cumplida- 
mente sus actuales necesidades, en el orden político como en 
el material, si un buen sistema de economía, convertido en 
lei y practicado por agentes íntegros y laboriosos, viene á 
dar estabilidad á la regular situación del Tesoro. 

Toca á vosotros remover, en la esfera de vuestras atribu- 
ciones, las dificultades que puedan oponerse al libre desa- 
rrollo de nuestros elementos de prosperidad, proteger las in- 
dustrias, acordar todo género de garantías alas empresas que 
habrán de'kcometerse en el Estado, con la inversión de cre- 
cidas cantidades; y prevenir, con eficaces disposiciones, las 
circunstancias que tiendan á alejar de nuestro suelo las fuer- 
zas y relcursos extranjeros, que. por nuestra incipiente pobla- 
ción, nos es forzoso atraer de otras naciones, si no queremos 
quedar extacionarios, poseyendo estérilmente un territorio, 
tal vez el mas rico del mundo. 

No se oculta á vuestra inteligencia lo que tenéis que ha- 
cer para dejar satisfechas las necesidades de la situación y las 
esperanzas de un pueblo tan digno demuestra solicitud. 

El patriotismo os inspirará en las prácticas del bien pú- 



. • 4l 

blico, para que podáis llenar la alta misión que os han con- 
fiado vuestros conciudadanos. 

Ceeo no deber terminar este informe sin manifestaros que, 
no obstante las plenas facultades de que íuí investido por 
los Municipios de los Departamentos, en^ircunstancias difí- 
ciles, no hubo en el Estado, durante el receso de las últimas 
sesiones de esa respetable Asamblea, un poder superior á lalei. 

Fecunda en sucesos alarmantes fué^'la época que acaba 
de pasar : en el exterior, y en nuestro mi^o territorio, sur- 
gieron conflictos que parecían autorizar el empleo de medi- 
das, extremas y hacer necesarios costosos 'aprestos militares, 
para salvar el Estado de los males de la guerra; pero convir- 
tiendo en soldado al ciudadano, dejando desiertos los talleres 
y los campos, paralizadas las industrias y agotados, con dia- 
rias y crecidas erogaciones, los ingresos del Tesoro. • 

Peefeei á la fuerza material el poder 3e lalei; y conjuré 
con ella los peligros de la situación, sin sacrificio de ningún 
género, porque conozco bien las virtudes de nuestros pue- 
blos y tengo fé en los destinos de Guayana. 

Ciudad-Bolívar, Octubre 27 de 1868. 



¿. 13. ® Ja-t,ita, Lo. 



■%- 



DOCUMENTOS 



I 



III 

DOCUMENTO NUMERO 1. 

Estado Soberano de Gnayana. — Presidencia del Estado. — Ciudad- 
Bolívar, Abril 14 de 1868.-5° j 10°— Niimero 591.— Odano. Gral. 
Comandante de Armas. — El pueblo de Ciudad-Bolívar, esencialmente 
pacífico, mira con inquietud, y como una permanente amenaza contra 
sus libertades, la presencia en su seno de una fuerza armada que con 
razón juzga antagonista de sus intereses, ya por la alianza que desde 
su llegada á esta capital hizo con los declarados enemigos ó contra- 
rios á su gobierno, ya por los recelos con que ba sido siempre visto 
por esa guarnición que, en varias ocasiones, ba impedido el libre pa- 
so por los lugares inmediatos al parque y á esa Comandancia, llegando 
en su bostilidad basta disparar sus armas contra los transeúntes, sin 
cuidarse de sexo ni edad. 

Esa conducta, poco á propósito para captarse las simpatías de los 
habitantes de esta capital, ba engendrado tal animosidad entre el pue- 
blo y la fuerza armada, que sin las perseverantes recomendaciones de 
este Gobierno, habría sido causa de frecuentes conflictos. — Con el fin 
de que cese esta situación, y para que en lo sucesivo no baya ni pre- 
texto para tal desconfianza, que de algún tiempo á esta parte trae 
alarmada esta ciudad, se hace necesario fundar nuestra paz futura so- 
bre bases sólidas, sobre compromisos formales y bastantes á tranqui- 
lizar completamente á los habitantes de G-uayana; y en efecto vengo 
en hacer á U. las siguientes proposiciones : — Que retire la fuerza na- 
cional que custodia la Cárcel pública para que esta sea ocupada 
por el Prefecto del Departamento con una guardia civil : Que vuel- 
van la fuerza y parque nacionales al edificio destinado por el Gobierno 
para este objeto;' y en el caso de dejar U. en esa Comandancia laua 
guardia, debe permitirse el libre tráfico de los ciudadanos por la par- 
te alta de la ciudad, que hasta hoi está incomunicada por el peligro 
que hai en transitarla, especialmente de noche, observando igual con- 
ducta la fuerza acuartelada en el convento, respecto de los caminos 
que cruzan en las inmediaciones de ese edificio. — El Gobierno del 
Estado, por su parte, responde á U. de que no se ejercerá ningún 
acto hostil contra la fuerza de su mando, sino que, al contrario, podrán 
gozar cuantos la componen, con toda seguridad, de las garantías y 
consideraciones que le conceden las leyes. — Dios y Federación, J. B. 
Dalla-Costa, hijo. 



Estados Unidos de Venezuela. — Comandancia de Armas del Es- 
tado.— Ciudad-Bolívar, Abril 15 de 1868.— Año 5° de la.Lei y 10° 
de la Federación. — Número 122. — Cdano. Presidente del Estado, — 
Las repetidas notas que hemos cruzado en el sentido de la paz, tie- 
nen siempre tanta acritud de parte de U. que á pesar de mis buenos 
deseos se me hace desdoroso aceptar los injustos cargos que ellas con- 



IV 

tienen.— Yo creo que debemos prescindir de esas apreciaciones acres» 
y concretarnos solamente á dar solución á la cuestión : así obtendre- 
mos un fin ; mas, ya lo he diclio, con notas no creo que lleguemos al 
término deseado. — Tengamos una conferencia y en ella esplanémonos 
tanto como deseamos. — Sé mui bien que mis excitaciones pueden in- 
terpretarse como debilidad ó falta de valor; pero sé también que todo 
el que conozca cuánto vale el lionor me liará la justicia de creer que 
resistiré basta triunfar ó perecer, ofreciéndome en holocausto á mi pa- 
tria en cumplimiento de mis deberes ,• y tendré la satisfacción de ha- 
ber promovido arreglo con el objeto exclusivo de evitar víctimas y 
el derramamiento de sangre hermana. — Dios y Federación, S. Briceño, 



Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado.- — Ciudad- 
Bolívar, Abril 15 de 1868. — Año 5? de la Lei y 10° de la Federación. 
— Número 592. — Odano. Gral. Comandante de Armas. — ^En las notas 
que he dirigido á U. con la intención de arreglar por medios pacíficos 
las diferencias que existen hoi entre la fuerza armada y el pueblo de 
Guayana, he puesto especial cuidado en exponer sencillamente los an- 
tecedentes qué han venido preparando esta alarmante situación, sin 
otras apreciaciones que las que naturalmente se desprenden de los he- 
chos. No cree el que suscribe que ü. abrigue enemistad personal con- 
tra él, pero no puede ser motivo de duda, que U, desde su llegada á es- 
ta capital, se rodeó de los mui conocidos enemigos de su administración, 
dando á su conducta ciertas apariencias de parcialidad que sirvieron 
de margen al antagonismo que se ha venido observando entre la fuerza 
nacional y el pueblo, que en vano buscaba los fundamentos de aque- 
lla alianza en la lealtad de mi proceder y en la rectitud de mis medi- 
das administrativas, tan exentas de todo motivo de desconfianza ú 
hostilidad de parte de los empleados de la Nación. Ese-, y algunos 
otros incidentes que han venido entiMando las cordiales relaciones que 
debieron existir siempre entre la Comandancia de Armas y este Go- 
biermo, habían preparado los ánimos á un rompimiento, que si no se 
ha verificado del todo y con desgracias de mayor magnitud, débese á 
los constantes esfuerzos de esta Presidencia para impedirlo. — El Go- 
bierno del Estado, pues, no ha hecho otra cosa en las notas oficiales 
á que U. se refiere, que declararse irresponsable de la actitud asumida 
por Guayana, que no busca su solución por otros medios que los que le 
permite la lei fundamental de la República, — Al exigir á U. la desocu- 
pación de la cárcel pública, lo hace en uso de un perfecto derecho 
por ser esta una propiedad del Municipio y estar destinada á prestar 
un servicio puramente local • y al proponerle que conduzca el parque 
al cuartel de artillería, procedo de conformidad con un Decreto vi- 
gente del Ejecutivo Nacional que ordena que los depósitos de ele- 
mentos de guerra se hagan fuera de poblado, para evitar los incendios 



ó explosiones á que pueíjen dar lugar. También dispone el artículo 
99 de la Constitución Nacional " que los Jefes de fuerzas que guar- 
necen parques que creare la lei, tengan solo jurisdicción en lo pecu- 
liar de sus respectivos destinos dentro del recinto de los cuarteles qUe 
manden; sin que por esto dejen de estar sometidos á las leyes gene- 
rales del Estado ;" y siendo el "Convento" el lugar destinado para 
servir de parque en esta capital, las fuerzas que lo custodian deben limi- 
tar su acción al recinto de aquel edificio. — Queda probado, pues, que 
cada una de las proposiciones techas en mi nota de ayer, están funda- 
das en actos legales, y no puede sufrir desdoro alguno la dignidad de 
un Jefe con el cumplimiento de la Lei. — Dios y Federación, J. B. 
Baila-Costa, hijo. 



Estados Unidos de Venezuela. — Comandancia de Armas del Esta- 
do.— Ciudad-Bolívar, Abril 15 de 1868.— Año 5° de la Lei y 10? 
de la Federación. — Número 123. — Cdano. Presidente del Estado, — 
Consecuente con el propósito que me ha guido en todo el curso de 
la situación actual y con las constantes pruebas de neutralidad y or- 
den observadas por esta Comandancia, no he vacilado, desde que se 
inició el pensamiento de concentrar la guardia de Cárcel al cuartel, en 
acceder á ello. — Al efecto libro orden para que el oficial que la man- 
da ponga á disposición de la Prefectura aquel edificio y regrese inme- 
diatamente á su cuerpo. — Justo y racional he creído siempre que el 
Parque esté distante de la población y con todas las seguridades que 
aconseja la experiencia y la sana razón : pruébalo mis excitacionea 
tanto á ese Gobierno como á la Administración de Aduana, para que 
todo elemento de guerra, principalmente los combustibles, pasaran al 
Parque sin demora alguna.— Si se encuentra hoi aquí es muí acciden- 
talmente. — La traslación de la fuerza al edificio destinado para cuar- 
tel, es natural, toda vez que la calma y tranquilidad haya sucedido 
al estado de agitación y alarma en que se halla la población, ofre- 
ciendo dejar satisfechos los deseos de U. como que ciertamente están 
en armonía con las leyes. — Refiéreme á la nota de U. de hoi marca- 
da con el número 592. — Dios y Federación, 8. Bríceño, 



DOCUMENTO NUMERO 2. 

J. B. DALLA-COSTA, hijo, * 

Presidente de Guayana. 

CONSIDEEANDO : 
Que conmovida la República por ia actitud bélica que han asu- 



VI 

mido varios Estados, toca á este Gobierno poner á cubierto los dere- 
chos autonómicos de Guayana de toda complicación que pueda ame- 
nazarlos. 

* 2? Que por sus facultades constitucionales está en el deber de ve- 
lar por la conservación de la paz y el orden públicos. 

DECEETO: 

« 

Art. 1° Llamo al servicio activo de las armas á las Milicias del 
Estado. 

Art. 2? Nombro Jefe de la del Departamento Héres, al Odano. 
Coronel José Gregorio Torrealva : de la del Departamento Yuruari 
al Cdano. Coronel Pió Guerrero : de la del Departamento Upata al 
Cdano. Comandante Estanislao Reyes : de la del Departamento Alto- 
Orinoco al Cdano. Comandante Loreto Aclia; y de ,1a del Departa- 
mento Bájo-Oriuoco al Cdano. Comandante Pablo Hernández. 

Art. 3? Comuniqúese á quienes corresponda y pu.blíquese. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á'28 de Abril 
de 186S. — 5° y 10° — J. B. Baila-Costa, hijo. — El Secretario, Buis 
J. Marcano. ^ 



DOCUMENTO NUMERO 3. 

EL CONCEJO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO HERES. 

CONSIDERANDO : 

Que es uno de sus mas imprescindibles deberes velar por la tran- 
quilidad de los habitantes del Departamento, la conservación de sus 
intereses y el bienestar común ; 

CONSIDEEANDO : 

Que el estado actual de la República harto desconsolador por la, re- 
volución que agita á varios de los Estados y aun al Distrito federal 
mismo, obliga al pueblo de Guayana á asumir una actitud que le per- 
mita colocarse en una honrosa espectativa ; 

^ CONSIDERANDO : 

Que en circunstancias extraordinarias no es dable dictar medidas 
eficaces para lograr la conservación del orden y la paz, si no se am- 
plían las facultades administrativas de los encargados, ^en primer tér- 
mino, de atender á la seguridad pública ,; 



vil 

ACUERDA : 

A nombre de nuestros comitentes, j en pro de sus mas legítimos in- 
tereses, autorizamos al Odano. Presidente del Estado para que asu- 
ma, llegado el caso, la actitud que, á su juicio, pareciere mas conve- 
niente á la prosperidad de Guayana. 

Dado en la sala de las sesiones del Concejo Municipal del Depar- 
tamento, en Ciudad-Bolívar á los 28 dias del mes de Abril de 1868. 
— El Presidente, Brígido Natera — El Vice-Presidente, Simón Bar- 
celó — El Procurador Municipal, Agustín Contasti — H. Courlaender — 
J. B. Bodrígües — A. M. Serrano — Julián Mendosa — El Secretario, 
J. G. Maestres. 



EL CONCEJO MMICIPAL DEL DEPAETAMENTO EPATA. 
CONSIDERANDO j 

Que es lamentable la situación por que atraviesa la República, víc- 
tima de la guerra civil, que arde en muchos de sus Estados, y que 
amenaza envolvernos en lamas espantosa anarquía; 
CONSIDERANDO : 

Que esta Corporación cumple con uno de sus mag. sagrados deberes, 
procurando, por cuantos medios estén á su alcance, saljar de toda 
contingencia al pueblo cuyos intereses le están encomerlSados ; 
CONSIDERANDO : 

Que en las presentes, excepcionales, circunstancias es de necesidad 
dar mayor ensanche á las facultades de que se halla investida la au- 
toridad encargada de la conservación del Oi;den y la Paz en el Estado ; 

ACUERDA: 

Autorizar, á nombre de nuestros comitentes, al Cdanc Presidente 
Estado, para que, tomando todas cuantas medidas juzglie necesa- 
rias , asuma la actitud mas conveniente y que conduzca á salvar el 
honor y las libertades de la asociación Gruayanesa y á ponerla, al mis- 
mo tiempo, á cubierto de toda complicación en la contienda qu hoi 
desvasta ima gran parte de la Nación Venezolana. ^ 

Dado en Upata, á 13 de Mayo de 1868. — El Presidente del Con- 
cejo, Ignacio Pérez — El Procurador, Federico Alcalá — J. Félix del 
Valle — P. Cova — Venancio Séijas — El Concejal Secretario, J. M, 
Gonz ales. 



EL CONCEJO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO TURUARI, 
CONSIDERANDO : 
1° Que varios vecinos en representación de hoi han indicado al 
Concejo la urgencia de discernir un voto de confianza al Presidente 



VIII 

del Estado, por consecuencia de la siuiaciou crítica de la República; 

2° Que aquella indicación La sido corroborada por varios ciudada- 
nos en el momento en que reunido el Concejo, se ocupaba de consi- 
derar la representación precitada ; 

3° Que, aparte de tal iudicacron, el Concejo, en pro de los intere- 
ses de sus comitentes, está en el deber de dictar aquellas medidas que 
garanticen la tranquilidad y aseguren el orden ; y 

4° Que el Presidente del^Estado merece entera confianza del Con- 
cejo por la multitud de pruebas que hadado, en diversas ocasiones, 
de su interés por el orden y su celo por la dignidad de Guayana; 

ACUERDA : 

Art. único. Se faculta ampliamente al Presidente del Estado, 
Cdano. Juan B. Dalla-Costa, hijo, para que asuma, si así lo exigie- 
ren los intereses del Estado, la actitud que, á su juicio, juzgare mas 
conveniente y en consonancia con la seguridad del orden y la digni- 
dad de Guayana. 

Dado en la sala de las sesiones del Concejo Municipal del Depar- 
tamento Yuruari, á los 10 dias del mes de Mayo de 1ÍS68. — El Presi- 
dente, Manuel Siverio — El Vicepresidente, Eafael M. Mayor ga — El 
Procurador, J. Manuel Hornero — Benito López — Manuel Antonio TJr- 
hina — Remigio Páes — José Noguera — El Secretario, Enrique Torres. 



EL CONCEJO MUNICIPAL BEL DEPAETAMENTO ALTO-OEINOCO. 

CONSIDERANDO : 

Que el Cdano. Presidente del Estado no ha hecho uso hasta hoi de 
la atribución 11, correspondiente al artículo 47 de la Constitución; 

CONSIDERANDO : 

Que, en receso déla Asamblea Legislativa, son los Concejos Muni- 
cipales los llamados á procurar eu. todo sentido el bienestar de los ciu- 
dadanos y á velar por la conservación de los intereses que la leí ha 
puesto bajo su cuidado y administración; 

CONSIDERANDO: 

Que la situación en que se halla la República, empeñada nueva- 
mente en una revolución, que ha puesto en armas la mayor parte de 
sus poblaciones, es en gran manera perjudicial á los intereses de este 
Departamento y á los del Estado en general y obliga, hasta cierto 
punto á los guayaiieses, á permanecer en una actitud que les permita 
sostener incólume su autonomía ; 

CONSIDERANDO : 

Que en circunstancias anormales es de absoluta necesidad que los 
encai'gíulos de atender á la seguridad pública estén investidos de fa- 



JX 

cuitades suficientes que le faciliten dictar cuantas medidas tiendan al 
sostenimiento de la paz ; 

ACUEEDA : 

Autorizar al Odano. Presidente del Estado para'qne, llegado que 
sea el caso, asuma la actitud que sea mas conveniente á la dignidad 
y prosperidad de Guayan a y mui especialmente para que, alejando 
de su territorio los elementos corruptores, que desgraciadamente 
abundan en el país, ponga en ejecución las medidas que juzgue ade- 
cuadas á la conservación de la paz. 

Dado en la sala délas sesiones del Concejo Municipal del Departa- 
mento Alto-Orinoco, en Oaicara á 26 de Mayo de 1868. — El Presi- 
dente, Miguel Bórges — El Procui^dorf Juan Francisco Bamírez — 
Concejales, Juan Antonio Díaz — Juan A. Estrada — Francisco E. 
Yoris — El Concejal Secretario, Francisco Duran. ■ 



EL CONCEJO MUMCIPAL DEL DEPAETA31ENT0 BAJO-ORDÍOCO. 
CONSIDERANDO : 

Que la República está envuelta en guerra civil, y que el Estado 
de Guayana debe, en tal situación, asumir mía actitud que la salve 
del peligro á que la indiferencia pudiera conducirla; 

ACUERDA : 

A fin de que en la actual crisis política que pesa sobre el país, tome 
el Estado de Guayana la actitud mas conveniente á sus intereses, que 
no pueden ser otros que aquellos que trae consigo el tiempo de los 
principios, el respeto álalei y la efectividad de las garantías indivi- 
duales, se excita al Presidente del Estado á obrar, sin pérdida de tiem- 
po, en aquel sentido, para lo cual se le otorga un voto de confianza. 

Dado en Piacoa, á 24 de Mayo de 1868. — El Presidente del Con- 
cejo, Francisco Utrera. — El Secretario, Jesics Tovar, hijo. 



Acta de pronunciamiento. 

El Pixeblo de Guayana, en vista de la situación política de la Re- 
pública ; alterado el orden público, desconocida la autoridad del Eje- 
cutivo Nacional y disueltas las Cámaras Legislativas, en cuyo augus- 
to recinto se fijaban con patriótica ansiedad las miradas de los pue- 
blos, como que de allí debia surgir reivindicado, sin dolorosos sacrifi- 



©ios, el poder benéfico de la lei y satisíeclias, del todo ó en parte, las 
necesidades de la época, reconoce la urgencia de asumir una actitud 
que ponga á cubierto, bajo la ejida protectora del derecho, sus liberta- 
des y legítimos intereses, apoyando los reclamos justos de la opinión 
priblica y sin interrumpir, ánte^ bien estrechando, las cordiales rela- 
ciones que mantienen con los demás Estados de la Union; y" consi- 
derando que es uno de los mas imprescindibles deberes de los pueblos, 
proveer á la conservación de la paz y seguridad interior, salvar su dig- 
nidad y con ella la de la República entera, y hacer efectivas las ga- 
rantías en que se apoya la confianza del ciudadano, aixn en medio de 
las situaciones mas difíciles y complicadas, 

RESUELVE : 

1? Roto el Pacto de Union con los hechos mencionados, el puebla- 
de Ciudad— Bolívar, sirviendo á la vez de interprete fiel del sentimiento 
de los demás pueblos del Estado, declara á Guayana en el uso de su 
soberanía, sin limitación alguna, hasta tanto que, recobrando su im- 
perio la Constitución y leyes nacionales, se reorganice la República. 

2" Ratifica solemne y públicamente el Voto de Confianza acordado 
por los Concejos departamentales al Presidente del Estado,, amplian- 
do sus facultades administrativas, como encargado en primer térmi- 
no de velar por nuestra suerte, honra y bienestar comunes. 

3? El Estado seguirá regido por su, Constitu,cion y Leyes particu- 
lares, que se declaran en fuerza y vigor, en lo que no se oponga á la 
actitud que asume Guayana;, y en cuanto á la administración pública 
general, el Presidente, en uso del Voto de Confianza, de que trata el 
párrafo anterior, dictará cuantas medidas crea conducentes á su mejor 
organización y marcha en el Estado. 

En confirmación y apoyo de lo expuesto firmamos esta acta en Ciudad- 
Bolívar á los 24 dias del- mes de Mayo de 1868. — (Sígnenlas firmas.) 



J. B. DALLA-COSTA, hijo, 

Presidente de Guayana. 



** 



Atendiendo á que los Concejos departamentales en vista de la situa- 
ción anómala de la República me han investido de plenas facultades 
para que proceda, según las circunstancias, en bien de la paz y el or- 
den del Estado ; así como que esas facultades han sido pública y solem- 
nemente ratificadas en el dia de ayer por el pueblo de esta capital y 
que se extienden á autorizarme para que reorganice la administración 
'^xi todos sus ramos : 



XI 

CONSIDEKANDO : 

1° Que por razones de justicia y de conveniGucia nacional, es im 
deber imperioso contribuir al patriótico fin de regularizar la marclia 
de la E-epiiblica ; y 

2° Que en circunstancias tales cumple á todo mandatario acatar el 
voto de sus comitentes y contribuir á la mejor dirección de la volun- 
tad popular, acepto las expresadas facultades extraordinarias y en 
consecuencia 

DECRETO: 

Art. único. Desde esta fecha el Estado de Guayana reasume su so- 
beranía plena basta tanto que termine lá actual situación excepcional 
de la Repiíblica. 

Publíquese y circiüese á quienes corresponda. 

Dado en la Casa de Gobierno en Ciudad-Bolívar, á 25 de Mayo 
de 1868. — J. B. Dallcc-Costa, biio. — El Secretario, Luís J. Marcano. 



J. B. DALLA-COSTA, hijo, 

Presidente de Guayana, 

Investido de plenas facultades por el voto unánime de los Concejos 
departarmcntales, ratificadas pública y solemnemente por el pueblo de 
Ciudad-Bolívar. 

CONSIDEEANDO : 

Que habiendo asumido Guayana su soberanía y reservádose la 
dirección en el Estado de todos los ramos del servicio priblico basta 
que se reorganice la Eepáblica y recobren su imperio la Constitución 
y Leyes nacionales, es irregular é inconveniente la existencia en 
esta capital de la Comandancia de armas y de la fuerza armada que 
existe en é^'tíi plaza bajo la dependencia del Gobierut) de la nación. 

DECRETA : 

Art. 1? Se elimina desde esta fecha la Comandancia de armas 
del Estado. 

■■ lAxt. 2? La'ftiBrza armada que custodia el Parq'íie nacional que se 
hallaren esta plaza, será licenciada por su Jefe en el dia'fle mañana ; 
y táatolas elementos de guerra en depósito como los que gstlSB en ser- 



XXII 

vicio, quedarán bajo la vigilancia de una comisiou que al efecto desig- 
nará esta Presidencia, hasta que reorganizada la República resuelva 
su gobierno lo que sea conveuiente.^Comuníquese al Comandante de 
armas del Estado y publíquese. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 25 de Mayo 
de 1868. — J. B. Dallcí-Costa, hijo. — El Secretario, Luis J. Marcano. 



SIMÓN BRICENO, 

General en Jefe de los Ejércitos de la BepiMica, Comandante de 
Armas de Guayana etc., etc., etc. 

Vista la nota del Presidente del Estado, fecha de ayer, número 747 
y la copia que acompaña del Decreto de la misma fecha ; y 

CONSIDERANDO : 

Que la nueva actitud política que el pueblo de Guayana ha creído 
debía asumir en las anormales circunstancias en que se halla hoi el 
país, torna incompatible la existencia de la fuerza nacional que man- 
do con la marcha del nuevo orden político de Guayana : 

Que tal incompatibilidad habría de producir forzosamente hostilidad 
armada entre las fuerzas nacionales y las del Estado, que traería con- 
secuencias desastrozas por todos respectos : 

■ Que á los azares de tal guerra no podría lanzarme con las fuerzas 
de mi mando, sino en circunstancias definidas por el derecho público 
y Leyes nacionales : 

Que la carencia de raciones de nueve días á esta parte para la guar- 
nición, y de todo otro. linaje de recursos para seguir sosteniéndola por 
una parte ; y el silencio del Gobierno Nacional por la otra, no obstan- 
te mis reiteradas notas, sobre todo la que le dirijí en 28 de Abril últi- 
mo, número 130, convencen de la impotencia.de mi situación y des- 
vanecen la esperanza de auxilios oportunos y eficaces : 

Que en tal estado de cosas, no teniendo siquiera el recurso de una 
retirada con probabilidad de buen éxito, porque tendría que efectuarlo 
atravesando la gran distancia á que me hallo del centro del Gobierno 
por en medio de numerosas fuerzas hostiles de los Estados Barcelona 
y Nueva- Andalucía y en la estación lluviosa tan desfavorable para 
tan extrema medida, 

' '*' *:'* ^"' RESUELVO : 

Art. 1° Los Jefes, Oficiales, clases y soldados qvie. constituyen la 
gaarnicioíi.déh Parque de esta plaza, serán licenciados en este.diá; 
Artk2PhEl -armamento y demás elementos de guerra 'qitejexisten 



■vL 



XIII 



en el Parque y su ecliticio, serán puestos bajo la vigilancia de la comi- 
sión que nombrará el Presidente del Estado, mientras el Gobierno 
Nacional resuelve lo conveniente. 

Dado en Ciudad-Bolívar, á 26 de Mayo de 1868.-5° y 10^— Si- 
món Briceño. 



Junta de Administración. 
J. B. DALLA-COSTA, liijo, 

Presidente de Guaycma, 

En uso de las plenas facultades que me han conferido los Concejos 
depa rtamentales. 

CONSIDERANDO : 

1° Que la nueva actitud política asumida por el pueblo de Guaya- 
na y aceptada y proclamada por este Gobierno aumenta considerable- 
mente sus atenciones. 

2° Que en circunstancias como las presentes en que los actos del 
Ejecutivo son de gravedad y trascendencias notables, la acción del 
Gobierno no debe ser tan individual que excluya los buenos oficios de 
ciudadanos de reconocida honradez y patriotismo, interesados como él 
en la marcha regular de la administración pfiblica del Estado ; y 

S?' Que está atribuida á esta Presidencia la potestad de dictar las 
medidas que crea conducentes á la mejor organización y marcha de 
los negocios correspondientes al Gobierno General. 

DECEETO : 

» 

Art. 1° Se tendrán en Administración las oficinas de Hacienda y 
demás pertenencias del Gobierno General hasta que reconstituida la 
República entre aquel en el ejercicio de la autoridad que le deleguen 
los Estados, quedando vigente la lei de arancel y demás disposiciones 
fiscales. 

Art. 2° Para la direcccion económica de aquellos ramos, en lo ci- 
vil, se crea una Junta de Administración compuesta del primer Designa- 
do, que la presidirá y de tres vocales de libre elección de este Gobierno. 

Art. 3° Se delegan á la Junta de Administración las facultades 
siguientes: 

1^ Las que demarcan los parágrafos 2^, 4°, 6°, 7^ y 8° del ar- 
tículo 3° del Decreto del Ejecutivo Nacional de 30 de Agosto de 1865, 



Í0& 



XIV 

que organiza las Juntas económicas de Hacienda en los Estados de la 
Union, en cnanto no se opongan á la nueva actitud política de Guayana. 

2^ Nombrar y remover los empleados civiles que dependian del. 
Ejecutivo Nacional. 

3^ Suprimir las oficinas y empleados que juzgue superfluos ó in- 
necesarios para la marcha regular de los negocios piíblicos de su de- 
pendencia, consultando para ello la mas rigorosa economía. 

4^ Determinar, de acuerdo con el Poder Ejecutivo del Estado, la 
inversión que deba darse á las contribuciones que se recauden, fijando 
qué parte de ellas deberá afectarse á la amortización de los compro- 
misos contraidos por la Aduanado este puerto, dedicando el resto al 
pago del presupuesto ordinario y á los gastos que determine la Junta. 

5^ Resolver las cuestiones que á su decisión someta este Grobierno 
y las consultas que le dirijan los empleados de su dependencia. 

Art. 4? El Gobierno del Estado se reserva la facultad de nombrar 
ciudadanos que inspeccionen la marcha de las oficinas de hacienda y le 
informen acerca de los puntos que someta á su inspección. 

5? La Junta tendrá un Secretario de su elección que llevará nota 
de sus trabajos y cumplirá las demás funciones que esta le determine. 

6? La Junta de Administración celebrará sesiones una vez por se- 
mana y las mas que su Presidente juzgue necesarias, con la mayoría 
absoluta de sus miembros. 

7o. ' Comuniqúese á quienes corresponda y publíquese. 

Dado en la Casa de Gobierno en Ciudad Bolívar á 28 de Mayo de 
1868. — J", B. Baila-Costa, hijo.— El Secretario, Luis J. Marcano. 



Estado Soberano de Guayana. — Presidencia, del Estado. — Niim'e- 
ros 758, 759 y 760.— Ciudad-Bolívar, Mayo 23 de 1868.— Cdanos. 
Dres. Félix Moreno, José M. Núñez y Merced E. Montes. — Como 
la nueva actitud política, creada por el pueblo dfe Guayana, ensan- 
cha considerablemente la esfera de acción del Poder Ejecutivo y dá 
un carácter de suma gravedad y trascendencia á sus disposiciones 
p-uberuativas, he creído necesario qiie concurran á la administración 
de los negocios públicos sometidos á mi dependencia, la voluntad, 
conocimientos y patriotismo de ciudadanos respetables y de reco- 
nocido celo por los intereses generales. — Al efecto he tenido á bien 
nombrar á ü., en uso de las plenas facultades de que me hallo in- 
vestido, vocal del Consejo de Administración, creado y organizado 
por el Decreto de este Gobierno que, en copia autorizada, tengo la 
honra de remitir á U. — Sírvase concurrir á este Despacho á las nue- 
ve del dia de mañana á prestar la promesa de lei. — Soi de TJ. aten- 
to servidor, J. B. Baila-Costa, hijo. 



XV ^ 

Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado. — Ciudad- 
Bolívar, Mayo 28 de 1868.— Niímero 761.— Cdano. Florentino Gri- 
llet, Primer Designado a la Presidencia de Guayana. — Como la nue- 
va actitud política creada por el pueblo de Guayana, ensancha con- 
siderablemente la esfera de acción del Poder Ejecutivo y da un carác- 
ter de suma gravedad y trascendencia á sus disposiciones gubernati- 
vas, he creído necesario que concurran á la Administración de los 
negocios públicos sometidos á mi dependencia, la voluntad, conoci- 
miento y patriotismo de ciudadanos respetables y de reconocido 
celo por los intereses generales. — Al efecto he tenido á bien nombrar 
á U., en uso de las plenas facultades de que me hallo investido. Pre- 
sidente del Concejo de Administración, creado y organizado por el- 
Decreto de este Gobierno, que, en copia autorizada, tengo la honra 
de remitir á U. — Sírvase concurrir á este Despacho á las nueve 
del dia de mañana á prestar la promesa de lei. — Soi de U. atento 
servidor, J. B. Baila-Costa, hijo. 



Estado Soberano de Guayana. — Junta de Administración del Es- 
tado. — Circular. — ^Número l. — Ciudad-Bolívar, Mayo 28 de 1868. 
— 5° y 10° — Cdano. Benemérito Presidente de Guayana. — Participo 
áU.: que en esta fecha se ha instalado, bajo la Presidencia del in- 
fraescrito. la Junta de Administración del Estado, creada por el De- 
creto del Poder Ejecutivo, expedido ayer en uso de las plenas facul- 
tades de que se halla investido. — Los Vocales son ios Dres. Félix 
Moreno y José Miguel Núñez y el Cdano. Merced Eamon Montes. — 
El Cdano. Pablo María Rodríguez ha sido nombrado Secretario y ha 
tomado posesión. — Soi de U. atento servidor, Florentino Grillet. 



DOCUMENTO NUMERO 4. 

Estados Unidos de Venezuela. — Ministerio de lo Interior y Justicia. 
— N? 56.— Secion 2^Carácas, Julio 20 de 1868.— 5? y 10?— Cdano. * 
Presidente del Estado de Guayana. — Aunque por otra via dirigí á U. 
la nota circulada por este Ministerio á los Presidentes de los Estados, 
participándoles la instalación del Ejecutivo provisional de la Repúbli- 
ca, temo que se haya extraviado y he resuelto, por eso, duplicársela. 
Adjunta la encontrará U. pues. — El programa que ella contiene y las 
medidas administrativas expedidas ya, son suficientes garantías de que 
el triunfo de la Revolución es el complemento del triunfo de la Fede- 



XVÍ 

ración, que no volverá á ser bastardeada por la perniciosa ingerencia 
del Poder General en los asuntos privativos á las secciones federales. 
Por consiguiente, y no existiendo oposición alguna, sino, por el con- 
trario, habiendo la mas completa armonía entre los intereses políticos 
de los Estados y los de la Nación, aquellos que, como el de Guayana, 
reivindicaron la plenitud de su soberanía y se declararon neutrales en 
la lucha de la Revolución contra el régimen' personal que aniquilaba 
y envilecía á Venezuela, deben volver á la Union. — El Gobierno Na- 
cional, que sabe que las causas porque Guayana asumió la actitud en 
que se encuentra, son las mismas que produjeron la Revolución de 
que él ha surgido, no duda, no puede dudar que ese Estado, que tanto 
lidió por la creación de la República, que tan fulgurantes ' páginas ha 
dado á su historia y ^le lleva en su capital el sacrosanto nombre de 
Bolívar, se apresure á restituir á la Nación la parte de su soberanía 
que habia delegado en ella y que se vio en la dura necesidad de reco- 
ger temporalmente, cuando tm poder ominoso se habia sobrepuesto á 
sus instituciones. Pues que me dirijo á un Magistrado ilustrado y 
patriota, seria superfina la enumeración de las razones, porque el Go- 
bierno cree halagüeñas para los enemigos' de la Patria y peligrosa 
para esta, la actual situación de ese Estado; y por eso le excita á la 
inmediata reanudación de los lazos federales. Para coadyuvar á este 
objeto y allanar cualesquiera dificultades que pudieran oponérsele, el 
Gobierno envía cerca de U. al Cdano. Dr. José de Jesús Paúl, plena- 
mente autorizado para entenderse con U. en cuanto concierna á los 
vínculos políticos que deben ligar á ese Estado con la Nación. — Apro- 
vecho esta oportunidad, ciudadano Presidente, para significar áU. loa 
sentimientos de mi distinguida consideracion.-*-IJnioíi y Libertad,- 
Mateo Guerra Marcano. 



Estados Unidos de Venezuela. — Ministerio de Hacienda. — Cará- 
eas, Julio 20 de 186S.— 5? y 10?— Cdano. Presidente del Estado So- 
berano de Guayana. — El Gobierno de los Estados Unidos de Vene- 
zuela, ha tenido á bien nombrar al Sr. Dr. José de J. Paiíl, comisiona- 
do cerca de ese Estado, á fin de que tratando con U.la cuestión política 
lo haga igualmente de la económica en razón á los intereses nacionales, 
^que de seguro habrán sido bien consultados por parte de las autori- 
dades de esa localidad. — El Dr. Paúl va investiéo de las facultades 
que ha tenido á bien conferirle este Gobierno, reclamadas por una in- 
gente necesidad y que están definidas en las instrucciones que ha reci- 
bido autorizadas de este Ministerio. Del patriotismo y de la adhesión 
tan conocidos del Presidente del Estado de Guayana á los principios 
conquistados por la revolución, se espera toda cooperación hasta obte- 
ner el resultado que el Gobierno lleva en mira al enviar como comi^ 
alonado al expresado Sr. Dr, Paul.—- Uyion y Libertad, M. Saníana^ 



XVII 

J. B, DALLi-€0STA5 hije, 
Presidente de GuayancL 

Terminadas las circiinstaucias excepcionales que obligaron al Es- 
tado á separarse temporalmente de la comunión política Venezolana : y 

En uso de las plenas facultades que me han concedido los Conce- 
jos Municipales, 

DECEETO : 

Art, único. El Estado de Guayana se reincorpora desde esta fecha 
á la Union federal de Venezuela, y reconoce al Gobierno provisorio 
que ha surgido de la revolución. 

Comuniqúese y publíquese. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 3 de Setiem- 
bre de 1868. — J". B. jDalla-Cosfa, hijo. — El Secretario, Lids J 
Marcano. 



Convenio de anexión. 

J. B. Dalla-Costa, hijo. Presidente constitucional de Guayana, y 
J, J. Paúl, plenamente autorizados, el primero por los Concejos Mu- 
nicipales del Estado, y el segixudo por el Ejecutivo Nacional Provi- 
sorio, con el fin de poner término á la política excepcional que asumió 
Guayana, en virtud del Decreto Ejecutivo de 27 de Mayo del pre- 
sente año, han convenido y concluido los siguientes artículos : 

Art. 1° Guayana reconoce y acepta la autoridad del Gobierno Pro- 
visional que ha dado á la Eepública la revolución. 

Art. 2° El Ejecutivo Nacional se compromete á no restablecer la 
Comandancia de Armas de Guayana, ni á situar guarnición en el Es- 
tado, ni á enviar de estación á las aguas del Orinoco buques de la 
Marina de guerra venezolana. 

Art. 3? El Gobierno General dejará depositados en esta plaza los 
materiales de GueiTa que posee en ella la Nación, á cargo de un 
guarda-parque de su elección, pero que servirá á las órdenes de la 
Presidencia de Guayana, hasta tanto que este Estado pueda proveer- 
se de un parque propio. 



XVIII 

Art, 4° La Nación auxiliará con mil pesos mensuales al Estado, 
para el sostenimiento de la pequeña fuerza que se destinará á la cus- 
todia del parque j conservación del orden piiblico. 

Art. 5? El Estado entra en el libre dominio y administración de 
sus minas hasta la reunión de la Legislatura Nacional, de cuyo Cuer- 
po lo sblicitará definitivamente, con renuncia del auxilio constitucio- 
nal. — Ifos concesiones hechas hasta la fecha de este convenio por el 
Gobierno de la República, quedarán subsistentes. 

Art. 6? El Grobierno dispondrá la liquidación y pago de las acreen- 
cias que tiene el Estado por la subvención constitucional. 

Art. 7? Todas los operaciones practicadas por la Aduana de este 
puerto en el curso de la presente actualidad quedan aprobadas. 

Art, 8? Aunque el Estado reconoce desde el dia en que este con- 
venio sea firmado, la autoridad del Gobierno Nacional provisorio, no 
hará hasta el 28 de Octubre próximo ninguna alteración en su actual 
orden político ; pero desde aquella fecha entrará el Gobierno de la 
República en el dominio de la Aduana y demás Oficinas de su 
dependencia. 

Art. 9? Al cumplimiento y validación del presente convenio, las 
respectivas partes contratantes empeñan el honor de la Nación y el 
del Estado, en fé de lo cual firman dos de un tenor, en la Casa de 
Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 3 de Setiembre de 1868. — J. B. 
Dalla-Costa, hijo. — J. J. Paúl. 



Estados Unidos de Venezuela. — Ministerio de lo Interior y Justi- 
cia. — Sección 2^ — Caracas, Setiembre 18 de 1868. — Año 5? de la 
Lei y 10? de la Federación. — Número 235. — Cdano. Presidente del 
Estado Guayana. — El Gobierno de la República ha ratificado ab- 
solutamente el convenio celebrado el 3 del mes corriente entre su co- 
misionado, Cdano. Dr. José Jesús Paúl y U., y bajo cuyas bases se 
reincorpora ese Estado á la Federación. — Al hacer á U. esta parti- 
cipación, me es grato significarle que el Ejecutivo Nacional, ve en 
. aquel acto un título de honor para sus autores, una prenda de paz y 
de progreso y, por consecuencia, un gran motivo de júbilo para la 
Patria. — Es de esperarse, ciudadano Presidente, que, de hoi mas, no 
vuelva á turbarse la armonía que debe reinar, entre la Nación y ese 
Estado, vez que para ello basta que cada uno ejerza sus derechos 
y cumpla sus obligaciones constitucionales. — Union y Libertad, 
Mateo Guerra Marcano. 



XIX 



DOCUMENTO NUMERO 5. 



CUADRO (le los establecimientos ¿le Instrnccion pública existentes h. el Estado Soberano ilc Gnayana. 



COLEG-IO IDEL EST-A.X30. 

RECTOR AaCE-RECTOR 

Dr. "Wenceslao Monseruatte. José Roriguez m^.quez. 



CLASES. 



Patología 

Cirugía, 

Medicina operatoria 

Geografía 

JFísioa particular... 

Gramática latina — 
I(J. castellana. - 

Id. inglesa 

Id. francesa... 

Aritmét. Razonada. 

Música 



CATEDRÁTICOS. NO dealums. 



Dr. "W. Monserratte 
Dr. José M. Xtlñez. 
Dr. José M. Pelgron 
Dr. "W. Slonserratte 
Dr. José M. Kúñez. 
Dr, R. I. Montes... 
Eicdo. B. Natera... 
Santiago Pelgron.. 
José íi. Márquez.. 
Dr. TV. Monserratte 
Federico S. Villenn. 



IIVSTRUCCIOIV PRIMARIA. 



Del Estado. 



Municipales < 



particulares < 



ESCUELAS. 



De Niñas 

De Varones 

Ídem 

ídem 

ídem 

Ídem 

De Artesanos 

De Varones 

ídem 

Ídem 

ídem 

ídem 

ídem ■ 

ídem 

ídem. 
De Kifias 

Ídem 

ídem 
De Varones 

ídem 

ídem 

ídem 
De Niñas 

ídem 
Colegio Talavera 
Escuela Serrano. 
Escuela Normal. 



Poblaciones 

en que 
se hallan. 



C, Bolívar. 

Ídem 

Pilar 

San Rafael 
San Isidro. 
Alameda... 
C. Bolívar. 
Moitaco. . . 

Borbon 

Puruei. 

Almacén . . 

Bareeloneta 

Tapaquire 

Urbana 

Piacoa 

C. Bolívar. 

ídem 

Pilar 

C. Bolívar. 
Bareeloneta 
Maripa . . , 

Aripao 

C. Bolívar. 

ídem 

ídem 

ídem 

ídem 



Bcp. á que 
pertenecen. 



Héres 

ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
Ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
ídem 

A. Orinoco. 

B. Orinoco. 
Héres 

ídem 
ídem 
Ídem 
Ídem 
ídem 
Ídem 
Ídem 
ídem 
ídem 
ídem 
ídem 



DIRECTOKES. 



Carmen de Campos 

José Ramón Camejo 

Asunción Fan-éras 

Edelmiro Carrasquel 

Delfin Flores 

José Inojosa 

Antonio Leen 

Dionisio Lápez 

Delfin Maza 

Saturnino Basanta 

Froilan Betancourt- 

Felipe Barrios 

Juan José Rengel 

Antonio Castrillon 

Luis Tovar 

Avelina de León 

Carmen de Campos 

Merced Fránquis 

Blas Acevedo. . .' 

Felipe Bái'rios 

Víctor Mota 

Juan Silverio Pérez 

Matilde Herrera ^ 

Hermanas Pollmann ' 

José Ramón Camejo 

Francisco María Serrano 
José María Pelgron. - . 



Nota. — En el Departamento Upata existen también Escue- 
las Municipales y particulares, pero como la Prefectura Depar- 
tamental no ha remitido aun los datos necesarios, se dejan de 
colocar en este Documento. — Tampoco se han recibido los da- 
tos del Departamento Yuruari. — Ciudad-Bolívar, Octubre 27 
de 186S. — El Secretario de Gobierno, Luis J. Mar cano. 



XX 

DOCUMENTO NUMEKO 6. 

**Instniccioii primaria. 

Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Noviembre 2 de 1867 
—4° j^ — Resuelto. — Se crea una Escuela primaría en el Dis- 
trito PRoa, cabecera del Departamento Bajo-Orinoco, bajo las mis- 
mas bases contenidas en el Decreto Ejecutivo de 27 de Julio del co- 
rriente año, estableciendo Escuelas en Borbou. — -Comuniqúese á quie- 
nes corresponda y publíquese. — El Presidente, J, B. I)alla-Cosfa, 
íiijo. — ^El Secretario, P. M. Bodngues, 



■J. Bo DALLA-COSTA, liljo, 
^ Presidente de Guanana, 

CONSIDEEANDO : 

Que es de alta conveniencia piiblica multiplicar en cuanto sea po- 
sible los planteles de educación elemental, 

« 

KESUELVE: 

Art. 1° Se crea una escuela primaria en el Distrito Puruey 
bajóla dependencia de este Gobierno y subvencionada por el Tesoro 
del Estado, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo de 27 de Julio del 
año próximo pasado. 

Art. 2? Comuniqúese á quienes corresponda y dése cuenta á la 
Asamblea Legislativa. 

Dada en Ciudad-Bolívar, á 30 de Mayo de 1868. — J. B. Dáíla- 
Costa, hijo. — El Secretario, Luis J. ISLarcano. 



J. B. DALLA- 

Presidente de Guayana, 

CONSIDEEANDO : 

1° Que la educación de la mujer, por su influencia en la vida do- 
méstica, está llamada á producir mui benéficos ñutos á la sociedad. 
2<^ Que son insuficientes los establecimientos de iustruccion pri- 



XXI 

maria destinados por el Municipio de Ilúres á las niñas pobres de 

esta capital, 

DECEETO: 

Art. 1^ Se crea en esta ciudad, por cuenta del Estado, una escuela 
de niñas pobres. « 

Art. 2° Se señala como remuneración de los servicios de la pre- 
ceptora que la regente el sueldo de veinte pesos, y diez pesos mas 
para el alquiler del local, j ambas asignaciones se erogarán mensual- 
mente por el Tesoro del Estado, del ramo de instrucción pública. 

Art. 3° En esta escuela se enseñarán, ademas de las labores pe- 
culiares á la miijer, las materias siguientes : lectura, escritura, reli- 
gión y elementos de aritmética. 

Art. 4° La escuela que se crea por el presente Decreto constará 
de quince alumnas. 

Art. 59 Comuniqúese á quienes corresponda y publíquese^- 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 1? de Junio 
de 1868. — J. B. Dalla-Costa, hijo. — El Secretario, Luis J* Marcano. 



Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Setiembre 17 de 1S68. 
— 5° y lo? — RESUELTO: — Se crea una Escuela primaria en el Dis- 
trito Almacén, bajo la dependencia de este Gobierno, y subvencio- 
nada por el Tesoro del Estado, de acuerdo con el Decreto de esta 
Presielencia de 27 de Julio del año próximo pasado. 

Comuniqúese á quienes corresponda. — J". B. Bálla-Gosta, hij^.— 
El Secretario de Gobierno, Lim J. Mvrcano. 

Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Junio 1° de 1868. — 
RESUELTO: — Convencido este Gobierno de que es por medio de la di- 
fusión délas luces que los pueblos alcanzan su bienestar y adelanto, ha 
prestado una atención preferente á este importante ramo del servicio 
público ; pero creyendo no deber limitar su acción al sostenimiento de 
las Escuelas subvencionadas por el Estado, sino propender ademas 
á que se conserven y prosperen las particulares que marchen al mis- 
mo fin, y tender una mano protectora, en beneficio de la sociedad, á 
las aptitudes que vayan descollando desde los primeros estudios y 
que por falta de recursos propios quedaren sin cultivo, ha dispuesto 
que al Colegio Talavera, que dirige en esta Capital el Cdano. José 
Ramón Camejo, se incorporen por cuenta del Estado hasta diez 
alumnos de los que hayan terminado su aprendizaje en los estableci- 
mientos de instrucción primaria, si son de inteligencia y aplicación 
notorias, á juicio del preceptor respectivo, quien lo hará constar así, 



XXII 

Guando se presente el caso, en la propuesta que al efecto deberá di- 
rigir á este Gobierno. 

Se señala al Director del Colegio Talavera la subvención men- 
sual de veinte pesos por este servicio, que será atendido con las Ren- 
tas del Estado, del ramo de instrucción pública. 

Comuniqúese á quienes corresponda y publíquese. — J, J5. Ddíla— 
Costa, h^'o.^ — El Secretario, Luis J. Marcano. 



Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Junio 1? de 1868. — 
Resuelto :■ — De conformidad con el artículo 4" del Decreto ex- 
pedido por este Gobierno el 27 de Julio de 1867 sobre instrucción 
pública, nombro al Cdano. Pedro Sederstromg Inspector de las Es- 
cuelas subvencionadas por el Estado, quien observará en el desem- 
peño de este empleo las instrucciones siguientes : 

1^ Practicará exámenes mensuales en cada uno de los estableci- 
mientos de enseñanza primaria fundados por disposición de esta Pre- 
sidencia en esta Capital y sus Ejidos y también en la "Escuela de 
Artesanos," dando cuenta del resultado en un informe que con la 
debida distribución y claridad dirigirá á este Despacho, indicando en 
él, no solo el adelanto, conducta, asistencia y número de alumnos de 
que conste cada escuela, sino las irregularidades que en ellas advierta 
y las mejoras de que sean susceptibles. 

2°: En los primeros dias del mes de Julio se dirigirá, cada año á los 
Distritos foráneos á inspeccionar las escuelas de Borbon, Tapaquire, 
Moitaco, Puruei, Caicara, Urbana etc., sometiéndolas a un rigu- 
roso examen ; y ademas de los particulares que se le han ordenado 
incluir en el informe sobre el estado de las escuelas de esta capital 
y sus ejidos, que están bajo la vigilancia inmediata de este Gobierno^ 
dará cuenta de la actitud y constraccion de los preceptores de aque- 
llas con la mayor escrupulosidad y eficacia. 

Se señala al Inspector délas Escuelas del Estado el sueldo men- 
sual de " veinticinco pesos " que erogará el Tesorero respectivo del 
ramo de " Instrucción pública." 

Comuniqúese á quienes corresponda y publíquese. — J. B. DaUa- 
Costa, hijo. — El Secretario, Ltiis J. Marcano. 



DOCUMENTO NUMERO 7. 

Presupuesto del Estado en 1868. 
J. B. DALLA-COSTA, hijo, 

Presidente de Guayana, 
En uso de las plenas facultades que me han sido conferidas por la 



XXIII 

B Asamblea Legislativa en Acuerdo de 29 de Noviembre del co- 
rriente año, 

* DECRETO : 



Art. 1° Se asignan para gastos generales del Estado las cantida- 
des siguientes : 

PODER LEGISLATIVO. 

Para quince Diputados á la Legislatura, en 40 

diasá$4uno $ 2.400 

Viático de 12 Diputados, residentes en losDepar- ■ 
tamentos Alto y Bajo-Orinoco, Upata y Yu- 

ruari, á 50 pesos uno 600 

Para el Secretario de la Legislatura en 40 dias 180 

Para un Oficial Mayor en cuarenta dias 60 ^ 

Para un escribiente en cuarenta dias 50 ■* 

Gastos de escritorio 50 

Para un portero en cuarenta dias 30 $ 3 . 370 

PODER EJECUTIVO. 

Para el Presidente del Estado, al año $ 3.000 

Secretario de Gobierno, al año . 1 . 560 

Un Oficial Mayor á 70 pesos al mes 840 

Un escribiente de número á 50 pesos mensuales 600 

Dos escribientes á 35 pesos mensuales cada uno . 840 

Un arcliivero á 30 pesos al mes 360 

Dos porteros á 25 pesos mensuales cada uno 600 

Gastos de escritorio á 20 pesos mensuales 240 

Para los enseres necesarios.parael archivo, alano 200 $ 8.240 

PODER JUDICIAL. 



Corte Suprema. „ ' 

Para un Ministro Presidente á 150 pesos al mes $ 1.800 

Para un Oficial Mayor á 80 pesos al mes 960 

Un portero á 25 pesos mensuales 300 

Gastos de escritorio, 6 pesos al mes 72 

Alquiler de la casa, 25 pesos al mes. 300 $ 3 . 432 

Corte Superior. 

Para un Presidente á lóO pesoa roensuales i 1.800 



XXIV 

Para dos Ministros á $ 130 mensuales cada uno 3.120 

Un Oficial Mayor á 80 pesos al mes 960 

Un portero á 25 pesos mensuales • 300 

Gastos de escritorio á 8 pesos al mes 96 

Alquiler de casa á 25 pesos al mes 300 $ 6.516 

Juagados de V Instancia. 

Para dos Jueces de 1^ Instancia á 140 pesos 

mensuales cada uno $ 3 . 360 

Para dos Secretarios á 80 pesos al mes cada uno 1.920 
Dos porteros á 25 pesos mensuales cada uno 600 

Gastos de escritorio á $ 10 mensuales cada uno 240 

Para alquiler de casa de los dos Juzgados á 25 

pesos al mes cada uno 600 $ 6 .72©' 

Se presuponen para los Ministros Jueces de las 

Cortes del Estado por un año 500 pesos 500 

Para conducción de presos 250 $ 750 

INSTEUCCION PUBLICA. 

Para cinco catedráticos de la Escuela de Artesa- 
nos á 20 pesos mensuales cada uno $ 1 .200 

Para un sirviente para dicha escuela á $ 10 120 

Gastos de alumbrado y agua al año 192 

Para papel, plumas, tinta etc. á 5 pesos al mes 60 

Para las escuelas primarias establecidas en los 
Departamentos Héres, Alto y Bajo-Orinoco, 
por acuerdos de la Legislatura y por esta Pre- 
sidencia, inclusos los alquileres de casas y 
compra de libros etc 4.200 $ 5.772 

BANDA "PIAE." 

Para el Director, á 40 pesos mensuales $ 480 

Para un Instructor á 15 pesos por mes . 180 $ 660 

MILICIA. 

Para un Sub-inspector á 50 pesos por mes 600 $ 600 

GASTOS DE IMPRENTA. 
Para pagar los trabajos que corresponden al Es- 



XXV 

tadoá 60 pesos por mes..... 720 $ 720 



EXAMEN DE CUENTAS. 

Para la comisión examinadora de las cuentas del 

Estado en el año económico 150 

Tesorería del Estado. 

Para un Oficial adjunto á la Tesorería á $ 60 m. 720 

Para un Guardalmacén del Estado á $ 20 240 

Para tres celadores á $ 35 mensuales cada uno 1.260 

Para un portero á I O pesos mensuales 120 

Para el pago del alquiler de un almacén á $ 40 480 $ 2 . 820 

OBRAS PUBLICAS. 

Para la reedificación del Colegio $ 2.500 

Para la cerca del patio de la Casa de Gobierno y 
para el arreglo de las dos piezas destinadas 
para el Registro público 1 . 500 

Por $ 250 mensuales, acordados á la Junta de 
Fomento para obras de utilidad y ornato 
públicos , 3.000 

Para limpia y desagüe de la laguna 400 

Para la Ermita de San Isidro $200 por una vez 200 

Para la Iglesia de Santa Ana 500 

Para la reparación de las Iglesias de Borbon, 

Curiapo y Moitaco 400 $ 8.500 

PENSIONES. 

Para el Cdano. Uladislao Prieto á $ 30 por mes 360 

Para la Sra. M'' de Jesús Ortiz de Herrera á $ 30 360 

Para el Cdano. Cosme Velásquez á $ 20 por mes 240 

Para el Cdano. Carlos Contreras á $ 5 mensuales . 60 $ 1 . 320 



Auxilios y asignaciones. 

Para gastos de escritorio de la Prefectura del 

Departamento Héres á 20 pesos mensuales 240 

Para subvencionar seis curas 1 . 140 

Para la Sra. Angela Gorgonio, por una vez . 100 

Para mobiliario y enseres de la nueva Sala de la 



XXVI 



Legislatura , 1 . 000 

Para el Juez Departamental de Upata 960 

Para la Sociedad de Artesanos, para la celebra- 
ción de Santo Tomas 30 pesos al año 30 $ 3.770 



GASTOS IMPREVISTOS. 
Cinco mil pesos .r. $ 5.000 



$ 58.100 



Art. 2° El Tesorero del Estado gozará de una comisión de cinco 
por ciento sobre la recaudación general y del dos por ciento sobre la 
del Situado, siendo de su cuenta los gastos de recaudación, escri- 
bientes, alquiler de casa etc. 

Art. 3° Fuera de las cantidades asignadas en el presupuesto, y 
acuerdos especiales de la Legislatura y del Poder Ejecutivo del Es- 
tado, según las facultades que le han sido concedidas por aquella 
Corporación, el Tesorero no hará, por ningún motivo, erogación algu- 
na, so pena de reintegro. 

Art. 4° Se faculta al Tesorero para solicitar empréstitos para el 
pago de sueldos atrasados, y po"r un término que no exceda de seis 
meses, siendo por cuenta de los interesados la mitad de los intereses 
que devenguen las cantidades contratadas; dando previo aviso aí 
Presidente del Estado para su aprobación. 

Art 5° Cuando cualquier ciudadano exija al Tesorero del Estado, 
por la prensa y bajo su firma, que dé una Relación de Ingreso, Egre- 
so y Existencia, el Tesorero la publicará dentro de tercero dia ; y si 
no lo hiciere será removido del destino por el Poder Ejecutivo del 
Estado. 

Art. 6° Si hecha la publicación de la Relación á que se refiere el 
artículo anterior algún ciudadano pidiere e.\ Poder Ejecutivo que 
practique tanteo á la Tesorería y que dé á la prensa el resultado para 
el debido conociiniento del público, así lo efectuará inmediatamente. 

Art. 7° El presente presupuesto principiará á regir desde el 1° de 
Enero de 1868, en cuya fecha quedará derogado el expedido por la 
Asamblea Legislativa del Estado de Gruayana en 20 de Julio del 
presente año. 

Dado en la Casa de Gobierno del Estado Soberano de Guayana, en 
Ciudad-Bolívar, á 14 de Diciembre de 1867.— 4° y 9"—/. B. Dalla- 
Costa, hijo. — El Secretario, P. 31. Rodríguez. 



XXVII 

DOCUMENTO NUMEEO 8. 

Tesorería del Estado. 

Presidencia de Guayaua. — Ciudad-Bolívar/ Diciembre 17 de 1867 
— 4°. y 9°. — Resuelto. — Vista la nota, fecha de hoi, núnaero 345, 
del Tesorero del Estado, exponiendo : que no habiendo en aquella 
oficina fondos disponibles con que atender á varios gastos urgentes, 
entre ellos, pagos á Acreedores por sueldos atrasados ; este Gobier- 
no, en uso de las plenas facultades, que tiene conferidas, sobre la Ha- 
cienda del Estado, por Acuerdo de 29 de Noviembre último celebra- 
do por la Asamblea Legislativa, resuelve : se autoriza suficientemen- 
te al Tesorero del Estado para contratar un empréstito hasta por la 
cantidad de $ 4.000 al interés mas módico y bajo las condiciones mas 
favorables á los intereses del Estado. Al reintegro de este présta- 
mo, puede el Tesorero comprometer los ingresos generales que se 
recauden en dicha Oficina, corriendo por cuenta de los acreedores el 
pago del interés que se estipule. — Comuniqúese esta Resolución para 
su cumplimiento ; y dése cuenta de ella á la Asamblea Legislativa 
en su próxima reunión ordinaria. — El Presidente, J. B. Dalla-Cos- 
ta, hijo. — El Secretario, P. M. Eodrígiie0. 



DOCUMENTO NUMERO 9. 

Tesorería del Estado. 

Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Diciembre 20 de 1867. 
— 40 y 90 — Resuelto. — Son rentas del Estado, entre otras cosas, 
conforme al número 5°, artículo 2°, lei 1'^ del Código sobre la mate- 
ria, el veinte por ciento de los ingresos ordinarios con que contribu- 
yen las Rentas Departamentales. Por tanto, el Poder Ejecutivo de- 
clara: que las Rentas del Departamento Yuruari, creado por la Lei 
de 21 de Noviembre último sobre "División territorial,'' están com- 
prendidas en la citada disposición legislativa. La contribución prin- 
cipiará á cobrarse desde el 1? de Enero de 1868. Comuniqúese esta 
Resolución al Tesorero del Estado para que tome las medidas con- 
ducentes á su exacto cumplimiento; y trascríbase á quienes corres- 
ponda á los fines legales. — J. B. Dalla-Costa, hijo.— El Secretario, 
P. M. Bodriguez. 



XXVIII 

DOCUMENTO NUMERO 10. 

Tesorería. 

Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Enero 15 de 1868. — 
,50 y 10*^ — Resuelto. — Por Resolución Ejecutiva dictada por este 
Gobierno en 20 de Diciembre último, está declarado : que las Ren- 
tas del Departamento Yuruari, creado por la Lei de 21 de Noviem- 
bre anterior, sobre división territorial, deben contribuir mensualmen- 
te con el veinte por ciento de sus ingresos ordinarios al Tesoro del 
Estado ; y considerando : que las Rentas del Departamento Upata 
por la creación del denominado Yuruari, son insuficientes para aten- 
der al sostenimiento de Escuelas primarias que tanto interesa fomen- 
tar y proteger como el mas seguro beneficio que tienen derecho á es- 
perar los pueblos de los encargados de la Administración pública, se 

RESUELVE : 

1° Del montante del 20 por ciento que se aparta de las Rentas 
Departamentales del Yuruari pi3ra el Tesorero del Estado, se desti- 
nan cincuenta pesos mensuales para auxiliar la instrucción primaria 
del Departamento Upata. 

2° Esta cantidad la invertirá el Concejo Municipal en el objeto 
expresado de la manera que lo tenga por conveniente. 

3° El Tesorero del Estado librará las órdenes necesarias, en lo 
que le competa, para que esta Resolución tenga puntual cumplimien- 
to, á contar desde 1° del corriente mes inclusive. 

4P Comuniqúese á quienes corresponda y publíquese. — El Presi- 
dente, J. B. Dalla-Costa, hijo. — El Secretario, P. M. Bodrigues. 



DOCUMENTO NUMERO 11. 

Billetes del Estado. 

J. B. DALLA-COSTA, hijo, 

- Presidente de Gtiayana, 

CONSIDERANDO : 

Que la falta de circulación de valores monetarios que se observa 
en esta plaza y que hace difíciles las operaciones mercantiles, recia- 



XXIX 

ma la adopción de una medida que reemplace aquellos y á la vez sir- 
va de auxilio al Tesoro del Estado, 

DECRETO : 

Art. 1° La Tesorería del Estado procederá á emitir la cantidad de 

"seis mil pesos" en billetes de á zmo, cinco y ¿lies pesos, sin interés, di- 
vididos en tres series que se marcarán con las letras A, B j C. 

Art. 2° Cada una de estas tres series, constará de mil billetes de 
á un peso; cieci de á cinco pesos, y cincuenta de á diez pesos, j se 
amortizarán con las rentas generales del Estado, la primera el 31 de 
Agosto, la segunda el 30 de Setiembre y la tercera el 31 de Octubre 
del presente año. 

Art. 3° Estos billetes se destinan á los gastos generales del Esta- 
do; y serán admisibles en todas las Oficinas de pago existentes en él. 

Art. 4^ Los billetes de á un peso serán autorizados por el Tesore- 
ro del Estado, y los demás por esta Presidencia y aquel funcionario. 

Art. 5° Los billetes de esta emisión tendrán la forma siguiente : 

Tesorería del Estado Soberano de Guayana 



Número Serie . 

Por $ Por $. 



Vale (por tantos pesos sencillos) admisibles en todas las Oficinas de 

pago existentes en el Estado y amortizables en esta Tesorería el dia 

Ciudad-Bolívar, Junio 10 de 1868. 

El Presidente, El Tesorero, 

Art. 6° El Tesorero del Estado tomará razón en los libros de la 
Oficina á su cargo de la entrada de estos billetes en la Caja de la 
Tesorería y de su salida de ella con la debida claridad y exactitud. 

Art. 7° El Tesorero del Estado avisará al piiblico oportunamente 
el dia en que principie la conversión de cada serie, y para incinerar 
los billetes respectivos se observará lo dispueito en el artículo 16 del 
Decreto Ejecutivo de 10 Diciembre de 1866, reglamentario del que 
expidió la Asamblea Legislativa 'en 6 del mismo mes disponiendo la 
emisión de diez mil pesos en billetes. 

Art. 8° Comuniqúese y publíquese. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 10 de Junio 
de 1838.^-E1 Presidente, J. B. Dalla-Bosta, Lijo. — El Secretario, 
Luis 3. Mar cano. 



XXX - • 

DOCUMENTO NUMERO 12. 

Tesorería del Estado- 
Presidencia ae Guayana. — Ciudad-Bolívar, Marzo 18 de 1868. — ■ 
50 y 10° — Advirtiendo este Gobierno que la irregularidad con que 
que se le dirigen por la Prefectura de este Departamento las relacio- 
nes semanales de frutos y producciones del país, sujetos á impuestos 
del Estado, reconoce por causa la omisión que se hace en los mani- 
fiestos ó guias que presentan los introductores, del número de bultos 
y del peso, según el caso, de los artículos gravados que importan, y 
como la práctica establecida, de hacer el cuadro demostrativo de las en- 
tradas de dichos frutos y producciones con los datos suministrados por 
la misma Tesorería, una vez pagos los derechos que causan, es con- 
traria á la independencia que debe haber en la formación de este do- 
cumento y el de igual naturaleza que remite también á este Despa- 
cho aquella oficina de recaudación, por ser comprobantes de una mis- 
ma cuenta, cuya exactitud consiste en la perfecta identidad que de- 
be haber entre ambos. 

En uso de las facultades que le han sido conferidas por la Asam- 
blea Legislativa, 

KESUELVE : * 

Los dueños ó consignatarios de artículos sujetos á derechos del 
Estado deben hacer constar en los manifiestos ó guias que presenten 
á la Prefectura de este Departamento, dentro de las veinticuatro ho- 
ras que les señala la lei, el niimero de bultos y el peso, según el caso, 
de los frutos y producciones que introduzcan. — Todo exceso pue re- 
sulte en el número de los bultos declarados, después del examen que 
practiquen los celadores del Estado, queda comprendido en el § 2°, 
artículo 5° de la lei de impuestos, y también toda diferencia que 
exeda de un veinte por ciento del peso total declarado en las guias 
ó manifiestos. 

Comuniqúese á quienes corresponda, publíquese y dése cuenta á 
la Legislatura del Estado en su próximgi reunión. — J. B. Dalla-Cos- 
ta, hijo. — El Secretario, Luis J. Marcano. 



DOCUMENTO NUMERO 13. 

Junta de Camino carretero de esta Ciudad á Nueva-Providencia. 

Estado Soberano de Guayana.— Presidencia del Estado, — Número 
246.— Ciudad-Bolívar, Febrero 7 de 1868.-5° y lO^—Sr. Henri^ 



XXXI 

que Krohn, Presidente de la Jnnta de Camino de esta capital. — Eu 
uso de la autorización que confiere á este Gobierno el artículo 5° del 
Decreto expedido por la Asamblea Legislativa el 14 de Noviembre 
último, creando la Junta de camino que U. dignamente preside, con- 
trató el 20 de Enero próximo pasado el Cdano. Florentino Grillet, 
de este Comercio, la apertura de la carretera que de esta capital con- 
ducirá á Nueva-Providencia. En tal concepto, el Gobierno del Es- 
tado releva a los miembros de esa Junta de las funciones que se le 
habían confiado, y se complace en cumplir con el deber de darles las 
gracias por la decisión con que se apresuraron á aceptarlas. — Dios y 
Federación, J. B. Dalla-Costa, liijo. 



Estado Soberano de Guayana. — Camino Carreteao de Nueva-Pro- 
videncia.—Presidencia de la Junta. — Ciudad-Bolívar, Febrero 12 de 
1868. — Cdano. Presidente del Estado. — La Junta de Caminos que 
tengo la honra de presidir, en sesión de 11 délos corrientes, se im- 
puso de la nota de U., fecha 7, en que participa haber contratado la 
apertura de la carretera con el Sr. Florentino Grillet, cesando por 
tanto la Junta en sus funciones, y en su consecuencia declaró termi- 
nadas sus sesiones, suplicando al Poder Ejecutivo guarde en su ar- 
chivo el que ha creado esta Corporación. — Lo que digo á U. para su 
conocimiento y demás fines. — Soi de U. atento servidor, II. Krohn 



Estado Soberano de Guayana. — Camino Carretero de Nueva-Pro- 
videncia. — Presidencia de la Junta. — Ciuad-Bolívar, Febrero 12 de 
1868. — Cdano. Presidente del Estado. — La Junta de Camino, que 
presido, tenia en su Tesoro "quinientos pesos sesenta y ocho centavos" 
que les han sobrado de sus trabajos exploratorios, de la contribución 
voluntaria que dio el Comercio con tal fin, y en sesión de 11 de 
los corrientes disptiso ponerlos á disposición de esa Presidencia para 
la apertura de la calle de San Isidro, previa la adquiescencia de los 
contribuyentes, que ha sido unánime. Me es grato poder decir á U. 
que disponga de dicha suma que está en poder del Tesorero Sr. E. 
Halin á quien he dado orden de ponerla á disposición de U. — Soi de 
U. atento servidor, E. Krolín. 



Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado. — Ciudad- 
Bolívar, Febrero 15 de 1868.— 5° y 10°— Número 302,— Sr. Hen- 
rique Krohn. — Se ha impuesto este Gobierno de la nota que U. le 
dirigió el 12 de los corrientes con el carácter de Presidente de la 
extinguida Junta de Camino Carretero de esta Ciudad á Nueva- 
Providencia, poniendo á su disposición la cantidad de " quinientos 
pesos sesenta y ocho centavos " que sobraron de la contribución vo- 
luntaria que dio el Comercio para los trabajos exploratorios empren- 



XXXII 

didos bajo la dirección de aquel Cuerpo y que ha sido destina- 
da á la apertura de la calle de San Isidro, previo el consentimiento 
unánime de los contribuyentes. Esta Presidencia ba librado ya sus 
órdenes al Tesorero de Junta de I'omento para que dé entrada en 
caja é invierta exclusivamente en esta obra la suma á que U. se re- 
fiere. — Dios y Federación, J. B. BaUa-Gosta, bijo. 



DOCUMENTO NUMERO 14. 

j. B. DALLÍ-COSTI5 yjo, 

Presidente de Guayana, 

Expresa y plenamente autorizado por actos de la Asamblea Legis- 
lativa dados en esta Capital con fechas 1 4 de Noviembre y 3 de 
Diciembre de 1867, y José B. Austin, de la Ciudad de Nueva- York 
en los Estados Unidos de Ncrte-América, hemos acordado las si- 
guientes estipulaciones. 

Primera : Ei dicho J. B. Austin, por sí ó por medio de una em- 
presa ó compañía que organice, conviene en construir un camino ca- 
rretero desde esta Capital del Estado á la Villa de Nueva-Providen- 
cia, el cual deberá ser de buenas condiciones, satisfacer las actuales 
necesidades del pais, ser conservado en buen orden, habida conside- 
ración á la naturaleza del terreno que deberá atravezar, y tener los 
puentes y terraplenes que sean necesarios para mantener el tráfico á 
través de su estension. 

Segunda : El mismo J. B. Austin conviene también en establecer 
en los rios Carouí y Yuruari las lauchas ó barcas conveniente» para 
el pasaje y el comercio por el camino, colocando esas embarcaciones 
en los puntos que él elija para cruzar dichos rios, y teuiéudolas diaria- 
mente listas para el servicio pilblico desde las seis de la mañana has- 
ta las seis de la tarde. — Bien entendido que si Austin decidiere cons- 
truir puentes en ambos rios, ó en uno de ellos, cobrará peaje y por 
las cargas los precios que, según aquí se expresará, podrá exigir por 
el pasaje en botes ó barcas. 

Tercera : El mismo J. B. Austin conviene en comenzar la obra del 
camino dentro de seis meses, á contar de la fecha de esto convenio : 
completar el primer tramo entre e.sta Ciudad capital y el rio Carouí en 
diez y ocho meses, contables' desde el dia en que venzan aquellos 
seis : y todo el camino dentro de treinta meses : á contar también des- 
de hoi : bien entendido que si no se comenzare la obra dentro de los 
primeros seis meses, caducará este privilegio, 



• xxxm 

Cuarta: El Estado de Guayana otorga á J. B. Austin'los siguien- 
tes derechos, privilegios y exenciones : 

§ 1° El contratante ó la empresa ó compañía organizada por él 
tendrá como derecho de camino un espacio de terreno basta de dos- 
cientos pies de ancho á lo largo de toda la línea, y ademas el que sea 
necesario para los paraderos, así como para lugares de pasto, provisio- 
nes, aguadas páralos animales, y otras necesidades del camino; cu- 
yos lotes de tierra habrá y conservará como propiedad del mismo 
camino durante el tiempo de este convenio . 

§ 2° El mismo contratante ó la empresa ó compañía podrá llevar 
el camino por cualesquiera terrenos del Estado ó de propiedad parti- 
cular, y tomarlos para los fines arriba expresados, quedándole aquí 
concedidos gratuitamente los de la primera clase y debiendo someter- 
se los de la segunda al justiprecio y arreglo que después se expresarán. 

§ 3° La dirección que deberá llevar el camino será determinada 
por el contratíinte ó sus ingenieros, según estimen que sea mas eco- 
nómica y directa su construcción, y no se permitirá establecer ningún 
puente ni barcas para el tráfico en el rio Garoní dentro de 10 millas 
á uno y otro lado de los puntos escogidos para la línea, sin que pre- 
viamente se obteuga el consentimiento escrito del dicho contratante ó 
de quienes sus derechos hubieren y su persona representaren. 

§ 4"^ La misma parte contratante tendrá el derecho de cortar ma- 
deras de construcción, labrar piedras de cantería, extraer tierra, con- 
ducir aguas, y el libre y completo uso de las mismas materias para 
fines del camino, ya sean de tierras del Estado, ya de propiedad par- 
ticular debidamente expropiada; sin que por el corte de las maderas, 
el laboreo de las canteras, la extracción y el aprovechamiento de la 
tierra, ni por las acequias que forme, se vea obligada á pagar ninguna 
clase de contribución, ni á ser molestado en manera alguna. 

§ 5° Las balijas y los materiales de guerra del Estado, pasarán 
por el camino libres de peaje, así como sus conductores, siempre 
que lleven orden del Presidente del mismo Estado. 

§ 6° Las tarifas que se observarán en el camino son las siguientes 

De Ciudad-Boiívar al rio Carouí y viceversa : 

Por cada carro ó carreta de 2 ruedas, 12 reales 

" 4 " 24 " 

carruaje o coche de 2 asientos 12 " 

" " 3Ó4 " 24 " 

" "de mas de 4" 30 " 

bestia de silla 2 " 

caballo ó muía de carga 1-J " 

burro 1 " 

caballo, muía ó burro sin carga. — ¿ " 

res vacuna - - 2 " 



XXXIV 

" " carnero, cabra, cerdo etc. etc ¿ "- 

Del rio Caroní á Kueva-Providencia y viceversa, regirá la mis- 
ma tarifa que antecede. 

Precios ¡jara pasajeros, animales j carga que crucen el rio Caro^ 
ni en bote ó lanclion, ó por puente. 

Por cada persona 1 real 

" " caballo, muía ó res vacuna que pase en la embarc. 3 " 
" " caballo, mnla res vacuna que pase en la embarca- 
ción ó nadando á su lado 2 " 

*' " burro en la embarcación ó nadando á su lado . 1 " 

" " carnero, cabra cerdo etc., etc -J " 

" " carruaje ó carro de 2 ruedas 4 " 

" " carreta de 4 " 8 " 

" " caja, paca, barril ó bulto de cualquier clase, em- 
barcado, cada quintal - - 1 " 

Tarifa de pasajeros, animales y cargas que pasen el rio Yuruari, en 
bote, lanchen ó por puente. 

Por cada persona 1 real 

" " caballo, muía ó animal vacuno en la embarcación. . 2 " 
" " caballo, muía ó animal vacuno nadando al lado de 

la embarcación 1 J " 

" " cabra, carnero, cerdo etc. etc ¿ " 

" " burro en la enabarcacion 6 nadando al lado de ella. 1 " 

" " carruaje ó caro de 2 ruedas 3 " 

" " carreta de 4 ruedas 6 " . 

" " caja, barril paca ó bulto de cualquier clase, embíir- 

cado, cada quintal , ¿ " 

§ 7° Una vez terminada la construcción del camino, así como la 
de su primer tramo, el contratante lo participará al Presidente del 
Estado, quien nombrará uno ó mas ingenieros que la examinen y 
produzcan el correspondiente informe, y con vista de este, siendo far 
vorable, el Presidente expedirá una orden por la cual el contratante, 
ó quien sus veces baga, queda autorizado para cobi;ar los precios de 
peaje arriba dicbos, sobre aquella parte de la línea concluida y 
aceptada. 

Quinta : El dicho José B. Austin queda, ademas, autorizado pa- 
ra organizar una compañía anónima ó sociedad para la construcción 
de ese camino, cuya compañía ó empresa podrá extender sus opera- 
ciones en el Estado por medio de una línea de carros y carretas para 
el trasporte de mercancías ; y tendrá el exclusivo privilegio de condu- 
cir las balijas y los joasajeros en coches á todos los lugares de la línea, 
no debiendo exceder de quince centavos por libra el flete entre Ciudad- 
Bolívar y Nueva-Providencia, ni de cuarenta pesos el pasaje de ca- 
da persona, la que podrá llevar hasta feincuenta libras de equipaje. 



XXXV 

tíexta : La dicha empresa 6 compañía tendrá el derecho de esta- 
blecer en cualquier parto, dentro de los límites del Estado, molinos 
con toda la maquinaria indispensable para triturar minerales aurífe- 
ros ó de cualquiera otra clase, rocas ó cuarzo, y para amalgamar, re- 
finar y marcar lo que produzcan ; así como de cortar, aserrar, trazar 
y labrar maderas; fabricar ladrillos y tejas, y practicar, en suma, 
cualesquiera otras operaciones accesorias á toda manufactura mecá- 
nica. — Y para facilitarle sus planes, la dicha empresa ó compañía ten- 
drá el derecho de escojer los lugares que le convengan de los terre- 
nos del Estado, haberlos y conservarlos junto con el derecho de ex- 
plotar canteras, cortar maderas de construcción, y acarrear barro y 
tierra para construir edificios, combustible y materias manufactura- 
bles, en tierras de la espresada propiedad, siempre que no perjudiquen 
el derecho de tercera persona ; y también tendrá el derecho de usar 
el agua de los rios, arroyos y lagos, conduciéndola por canales ó 
acueductos; y cuando tal haya hecho, la tendrá como propiedad su- 
ya destinada á su exclusivo uso y beneficí?) : cuyas franquicias ó 
concesiones durarán el mismo tiempo que este convenio, sin sujeción 
á contribuciones ni molestia de ninguna clase. 

Séptima: La dicha empresa ó compañía, podrá emitir acciones y 
vales ó pagarés, contratar empréstitos y aceptar responsabilidades, 
litigar ante los tribunales del Estado, efectuar ventas y otorgar títu- 
los, y ejecutar todo otro acto necesario y propio en su capacidad . 
social. 

Octava : La responsabilidad individual de todos y cada uno de los 
miembros, socios ó accionistas de la dicha compañía ó empresa, esta- 
rá limitada á la suma efectiva de su contribución 6 suscricion al ca- 
pital de la misma empresa ó compañía. 

Novena: Si para la facilidad del tráfico y las fábricas aquí per- 
mitidas junto con el progreso de los territorios auríferos del Estado, 
fuere necesario construir un ferrocarril 6 camino de rieles de madera 
sobre el mismo camino carretero cuyo privilegio, exenciones y demás 
ventajas constan en este documento, el dicho José B. Austin ó sus 
representantes ó la empresa ó compañía organizada según las bases 
de este convenio, tendrá el exclusivo derecho de construirlo y utili- 
zarlo ó de vender esta concesión ó disponer de ella del modo mas ven- 
tajoso á sus intereses, con tal de que quede asegurada la pronta ter- 
minación de la obra. 

Décirña: La dicha empresa ó compañía gozará los derechos, ven- 
tajas, inmunidades y exenciones que acuerda el acto de la Asamblea 
Legislativa de este Estado fecha 3 de Diciembre de 1866, cuyo rubro 
es " Decreto ratificando el contrato celebrado por el Gobierno Gene^ 
ral con el Sr. J osé B. Austin " del cual se acompaña á este documcn- ^ 
to una copia certificada. 

Undécima : La dicha empráfea ó compañía podrá trasferir á otras 



XXXVI 

compañías aquellas porciones de sus derechos y franquicias que sus 
administradores juzguen convonientes á sus intereses ; y cualquiera 
compañía organizada en virtud de ese traspaso, será reconocida por las 
autoridades de este Est-ado de Guaya,na como legítima propietaria de 
la parte que se le haya cedido de los derechos y concesiones aquí 
otorgados. 

Duodécima : En el caso de que la empresa sea acometida por una 
compañía anónima, según queda previsto en la cláusula octava, el 
Tesoro del Estado se suscribirá por tantas acciones cuantas puedan 
comprarse con la suma de cinco mil pesos, pagadera por orden del 
Poder Ejecutivo en los términos y en la manera que requieran los 
estatutos de la compañía. 

Décimatercera : Toda gestión ó controversia que surja de la ejecu- 
ción de estas estipulaciones, se decidirá por dos arbitros, uno nom- 
brado por el Estado de Guayana, y otrc por la empresa ó compañía, 
y si esos dos estuvieren discordes, ellos mismos elegirán un tercero 
q^ue dirima la divergciAia ; bien entendido, que el fallo de esos arbi- 
tros será final y obligatorio para ambas partes. 

Décimacuarta : Este convenio con todos sus privilegios, derechos 
y exenciones durará treinta años en toda su fuerza y vigor, contados 
desde esta fecha. 

Dado en la casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, Agosto 1" de 
1S6S. — J. B. Dallcí-Cosfa, hijo. — J. B. Ausün. — El Secretario, Luis 
J. Marcano. 



DOCUMENTO NUMERO 15. 

Compañía del Camino Carretero entre Nueva-Providencia y Puerto 
de Tablas. — Presidencia de la Junta Directiva. — Upata, Marzo 14 
de 1868. — Sr. Presidente delEstado. — Por disposición de la. TuntaDi- 
rectiva,que tengo el honor de presidir, me place poner en conocimiento 
de la Presidencia del Estado, que habiendo sido contratada con el In- 
geniero civil, Sr. Carlos F. Siegert, la demarcación y apertura del 
Camino carretero, en la sección que se comprende de esta ciudad á 
Puerto de Tablas, han comenzado ya los trabajos respectivos,» los 
cuales continuarán sin interrupción, siendo así que la conclusión de 
la obra está sujeta aun término perentorio. — En tal concepto, dicha 
Corporación acordó que se solitase de esa Presidencia la orden corres- 
pondiente para que se tenga á la disposición de la Tesorería de la 
Compañía de accionistas, la suma de "mil doscientos cincuenta pe- 
sos" que es la primera cuarta parte del valor délas doscientas ac- 
ciones tomadas por el Gobierno del Estado, según el contrato que se 
celebró cu esa ciudad el 18 de N(»vic«bre próximo pasado. — Al ha- 



XXXVII 

cer esta participación, permítaseme congratularme cou el personal de 
la Presidencia del Estado, en la persuacion de que recibirá gustoso 
el plausible aviso de haberse dado principio a una obra de tras- 
cendent.íl progreso para Gnayaua. — Aprovecho, Sr. Presidente, esta 
oportunidad para expresar á U. mis sentimientos de distinguida con- 
sideración y estima j teniendo el honor de suscribñ-me. — Su obsecuente 
servidor, P. Cova. 



Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado. — Ciudad- 
Bolívar, Marzo 23 de 1868.— Año 5? de la Lei y 10° de la Fede- 
ración. — Número 505. — Cdano. Presidente de la Junta Directiva del 
Camino Carreterro de Nueva-Providencia á Pueto de Tablas. — Ani- 
mado este Gobierno con las probabilidades de buen éxito que se 
observan en la importante empresa que ha cometido esa compañía, 
y perseverante en su propósito de que por falta de cooperación por su 
parte, no se paralice una obra de tanta trascendencia para Guayana, 
ha buscado la manera de ser consecuente con la manifestación que hizo 
á U. en noto de 19 de este mes, avanzando á esa Junta algunos fondos 
ademas de las acciones que corresponden á la primera entrega, no obs- 
tante las serias dificultades que se le oponen á causa de la escasez de 
fondos de la Tesorería del Estado. Pero como esta Oficina á fin do 
asegurar siquiera en parto la acreencia que tiene contra la Aduana de 
este puerto, proveniente del auxilio nacional, celebró en Febrero lílti- 
mo un contrato con los Sres. Blohm, Krohn & C? por el cual se obli- 
garon estos á avanzar á la Tesorería del Estado "dos mil pesos" 
que la Aduana se comprometió á reintegrarles con el 25 por ciento 
de los derechos que causen sus propias importaciones desde aquel 
mes en adelante, he visto que no podria ofrecer un auxilio mas posi- 
tivo ni mejor garantido. Al efecto se libran hoi por este Despacho 
las órdenes convenientes para que esa Dirección pueda disponer del 
total de la indicada suma que apronta el Gobierno del Estado á bue- 
na cuenta del valor de las acciones que se comprometió á tomar en 
esta empresa, quedando al arbitrio de la Junta Directiva la negocia- 
ción del pagaré. — Dios y Federación, J. B. Dalla-Costa, hijo. 



DOCUMENTO NUMERO 16. 

Estado Soberano de Guayana.— Presidencia del Estado. — Ciudad- 
BoKvar, Setiembre 4 de ISGS. — Año 5? de la Lei y 10° de la Fede- 
ración. — Número 1317. — Cdano. Coronel Jefe de las Milicias del 
Departamento Yurnari. — Por la nota que U. dirigió á esta Presiden- 
cia ci 30 de Agosto liltimo, indicándole el grado de escitacion á que 



XXXVIII 

han llegado en esos pueblos las pasiones políticas á causa de las di- 
ferencias surgidas de las elecciones practicadas últimamente en ese 
Departamento, se comprende que han sido estériles cuantas medidas 
conciliadoras ha inspirado a U. el patriotismo y su celo pofk el buen 
nombre de Guayaua, para poner término á los graves susesos que hoi 
la hacen aparecer apartada de las condiciones de moralidad y orden 
que siempre fueron sus virtudes características. 

No obstante, esa situación tan perjudicial al orden político como á 
los intereses del Estado, debe cesar ya, y resolverse definitiva- 
mente por los medios que pauta la lei, fuera de los cuales no hai pro- 
cedimiento legítimo. 

Al dirigirse U. con otros ciudadanos al Prefecto y al pueblo de 

Nueva-Providencia invitándolos para un avenimiento racional y pa- 
cífico, obró en perfecto acuerdo con las ideas y propósitos de este GrO- 
bierno, porque las bases aceptadas en la primera conferencia, tal 
como U. me las ha comunicado, son la línica solución que puede te 
ner esa contienda y la sola que será aprohada por el que suscribe. 

Los concejales que fueron expulsados arbitrariamente de aquel 
Distrito por un motiu popular, deben volver á sus puestos/ipara que el 
Concejo pueda reunirse sin pérdida de tiempo y practicar el escru- 
tinio de las elecciones de ese Departamento, libre de la presión del 
pueblo, del Prefecto y de la fuerza armada. 

Para lograr ese resultado en el terreno legal, sin sacrificios de 
ningún genero, le excito á que deponiendo toda actitud agresiva, se 
dirija U. personalmente á Nueva-Providencia, y mostrando esta co- 
municación al Prefecto del Departamento, le hnga presente la nece- 
sidad que tiene de restablecer inmediatamente la confianza pública 
reprimiendo con severidad todo desorden, cualesquiera que sean 
sus autores; de retirará sus filenas ordinarias á todos los ciudadanos 
sin que por ningún pretexto se les permita interrumpir la marcha re- 
gular de la administración pública; devolver al Concejo su integridad 
y su independencia, y por iiltimo advertirle que el Estado está su- 
friendo graves perjuicios, que esos desórdenes pueden conducirle al 
descrédito y de allí á su completa ruina, con el alejamiento de las 
empresas, inmigraciones y capitales extranjeros, y que por mezquinas 
cuestiones personales no debe sacrificarse la suerte de un pueblo que 
no tiene otro porvenir, que el desarrollo en vastas proporciones de 
los elementos de riqueza que guarda el territorio de ese De- 
partamento. 

Esta Presidencia que en mas de una vez ha tenido ocasión de con- 
vencerse de la rectitud de sentimientos y de la honradez del ciudada- 
no que hoi desempeña la Prefectura del Yuruari, sabe que es inca- 
paz de proseguir en un camino extraviado, una vez que llegue á per- 



XXXIX 

euadirse de su error; y en tal concepto la razón y los buenos oficios 
deben ser en esta vez sus iinicas armas. 

Si contra las fundadas previsiones de este Gobierno, la obstinación 
de los partidos, 6 la impotencia del Prefecto, que puede y debe do- 
minarlos en uso de sus atribuciones legales, vuelven á ser infructuo- 
sas las medidas conciliatorias, entonces, antes de adoptar ninguna me- 
dida hostil, pondrá U. un posta á esta Presidencia, la que le comu- 
nicará en tal caso sus íiltimas instrucciones. 

Espera este Gobierno que las autoridades de ese Departamento, le 
evitarán el tener que apelar en definitiva á una medida extrema, ya 
aconsejada por la opinión pública, como la única eficaz para arrancar 
de raíz el naciente espíritu de revueltas, que con tan alarmante carác- 
ter ha aparecido en Nueva-Providencia, porque para sancionarla 
tendrá que hacer uso por la primera vez, fuera del terreno constitu- 
cional, de las plenas facultades de que se halla investido. 

Empero, si la paz continúa allí alterada, y el comercio y las garan- 
tías individuales á la merced de los motines populares, no queda otro 
camino, y fuerza será seguirlo, en obsequio del bien público y obede- 
ciendo á la necesidad, suprema lei de los pueblos y de los gobiernos. 

Soi de U. atento servidor, J. B. Dalla~C'osta, hijo. 

Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado.— Ciudad- 
Bolívar, Setiembre 7 de 1868.— Año 5° de la Lei y 10° de la Fede- 
ración. — Número 1.329, — Cdano. Prefecto del Yuruari. — No obstan- 
te las reiteradas prevenciones dictadas por este Gobierno para el arre- 
glo legal y pacífico de las cuestiones que han dividido ese Departa- 
mento, sabe que aun continúan exaltadas las pasiones políticas, en 
alarma esos pueblos y en peligro sus intereses. 

En su propósito de evitar un rompimiento por medio de las armas, 
lo que seria herir de muerte el Estado, ha querido esta Presidencia 
agotar todos los recursos pacíficos que la lei y la razón le sugieren 
antes que verse obligada á adoptar una resolución que pondrá infa- 
lible término á las diferencias que agitan ese Departamento. 

Al efecto, dispuso que el auxilio de armas y pertrechos pedido por 
el Jefe de las Milicias del Yuruari para propender al restablecimiento 
del orden, no pasase de Upata, hasta nueva disposición de este 
Gobierno. 

No puede el patriotismo enmudecer por tanto tiempo en los bandos 
que se disputan el trite privilegio de ensangrentar nuestro pacífico 
territorio, que no reaccione eficazmente y haga deponer á los unos y 
á los otros sus rencores, como un sacrificio hecho por todos al 
bienestar de Guayana. Y esto es tanto mas razonable, cuando la lei 
es fuente fecunda de recursos, en donde encuentran una conveniente 
solución todas las dificultades que puedan suscitarse. 

Apelar á ella y someterse á su decisión es lo que debe hacer todo 

6 



XL 

buen ciudadano. Si son nulas las elecciones de los Distritos, y el 
Concejo no cumple con sus deberes, pídase justicia á las autoridades 
encargadas de administrarla, ya que nadie tiene derecho á dársela 
por sí ;-pero no se ocurra á la arbitrariedad, que eso es sembrar malos 
ejemplos para obtener en lo futuro desgracias sin cuento. 

Déjese pues expedito el camino á la legalidad : que funcione el 
Concejo, y luego, si no fuesen aceptables sus decisiones, no se les 
hostilice, pero sí hágase recaer legítimamente sobre ellos, la respon- 
sabilidad en que hayan incurrido, si se apartaron en sus graves y de- 
licados deberes de la imparcialidad y de la circunspección que debe 
caracterizar todos sus actos. 

Espero que estas observaciones contribuirán poderosamente á de- 
volver la paz á ese Departamento, y que U. las hará trascendentales á 
sus habitantes, porque en ellas están consignados mis mas íntimos 
deseos. — Soi de U. atento servidor, J. B. Dalla-Costa, hijo 



DOCUMENTO NUMERO' 17. 

Sucesos del Alto-Orinoco. 

Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Estado. — Ciudad- 
Bolívar, Agosto 27 de 1868.— Año 5° de la Lei y 10° de la Federa- 
ción, — Número 1272. — Odano. Prefecto del Departamento Alto- 
Orinoco. — No obstante las terminantes y oportunas prevenciones 
que dictó este Gobierno, para que las autoridades de su dependencia 
observasen la mas rigorosa neutralidad en el presente período elec- 
cionario, en el que, exento el Estado de todo elemento extraño, era 
de esperarse que el derecho de sufragio seria espontanea y pacífica- 
mente ejercido, ha visto con sumo desagrado que fueron precisamen- 
te aquellos ciudadanos que, por el carácter público de que están in- 
vestidos, debían ayudarle en su propósito de ofrecer á la Nación el 
saludable ejemplo de un pueblo situado á la altura de las verdaderas 
prácticas republicanas, los que opusieron á sus miras las mas graves 
dificultades. 

Simultáneamente han ocurrido en el Yuruari y en el Alto-Orinoco, 
sucesos alarmantes, que presentan en declarada colisión á poderes 
que deben marchar armonizados y que revelan que los hábitos de or- 
den, que una larga paz y la constante dedicación de mis facultades 
al bien de estos pueblos, habían logrado inculcar en el ciudadano 
guayanes, pueden desaparecer fácilmente, si los agentes del poder pú- 
blico en los Departamentos, se apartan de la política moralizadora 
que se ha propuesto seguir este Gobierno. 

Buscando el origen de tales antagonismos, que no tendrían razón 
de ser, si en los diversos ramos del servicio público, cada magistrado 



XLI 

se mantuviese en la esfera de sus atribuciones legales, forzosamente 
hai que llegar á una cuestión eleccionaria, que no de otro modo se ex- 
plica esa contrariedad, que por la vez primera sufre la acción de este 
Gobierno, á los dos años de su marcha administrativa. 

Según los datos oficiales que ha dirigido á este Gobierno el Conce- 
jo Municipal de ese Departamento, la autoridad de aquella Corpora- 
ción ha sido desconocida por U., y coaccionada en el hecho de ex- 
traer del salón donde celebra sus sesiones, el archivo y el libro de sus 
actas, valiéndose para ello de la fuerza armada. 

Examinando la cuestión con la severa imparcialidad, que debe ca- 
racterizar á todo Gobierno justiciero, se observa que el Cdno. Fran- 
cisco Ramírez, renunció con fecha 16 del presente mes el destino 
de concejal, renuncia que fué aceptada en sesión del mismo dia por 
el Municipio de ese Departamento, de conformidad con el caso 10, 
artículo 58 de la constitución del Estado : que, en uso de la facultad 
que le confiere el parágrafo 1°, artículo 2?, leí 8^ del Código sobre 
régimen del Estado, el Concejo declaró vacante los puestos de los 
concejales Pablo M^ Golindano y Francisco Riobueno, por haber de- 
jado de concurrir á sus sesiones por espacio de seis meses ; y que, 
agotado el número de concejales suplentes, y llegado el caso del pa- 
rágrafo 2° del mismo artículo y lei del Código citado, procedió á 
completar el número de sus miembros y resultaron electos concejales 
principales, los Cdanos. Pro. Benito Cardozo, Coronel Reyes Lugo, 
Julián Pereira y Sandalio G\ierrero, los que instruidos oficialmente 
de sus nombramientos prestaron en aquella misma sesión la pro- 
mesa constitucional. 

Así consta en el acta que, en copia autorizada por cinco de los 
miembros del actual Concejo de ese Departamento, fué remitida por 
su Presidente á este Despacho ; y contendria nna punible falsifica- 
ción ese documento oficial, si no fuese la expresión exacta de los ac- 
tos sancionados por aquel Cuerpo, en el dia á que se refiere, y haria 
acreedores á los firmantes á*un juicio de responsabilidad, si los ante- 
cedentes en que han fundado su procedimiento careciesen de verdad, 
circunstancias que estaría U. en capacidad de probar á este Gobierno. 

Principia esta Presidencia por negar á los Prefectos la facultad de 
ingerirse en las determinaciones de los Concejos Municipales, de que 
dependen en cierto modo, por cuanto son estos el poder soberano en 
los Departamentos y menos haciendo uso de la fuerza armada ; por- 
que eso es autorizar un precedente de los mas perniciosos, en momen- 
tos en que se ocupa esta Administración, con el mas vivo interés, de 
dar estabilidad á nuestras instituciones constitucionales, cimentándo- 
las sobre la paz y el orden. 

Los miembros de los Concejos Municipales tienen expresamente de- 
terminados, por el artículo 61 de la Constitución del Estado, los 



XLII 

funcionarios á qufenes toca conocer de sus faltas, siendo hábil para 
denunciarlos cualquier ciudadano guayanes. 

Si el Odauo. Prefecto tiene datos que pongan en evidencia la ile- 
galidad de la actual existencia de aquel Cuerpo, debe presentarlos á 
las autoridades competentes, para la apertura del juicio de responsa- 
bilidad correspondiente, pero no permanecer en silencio, sin dar cuen- 
ta de su conducta, en una cuestión de tan vital importancia para el 
orden público. 

Conclviyo manifestando á U. que no prestará su sanción esta Pre- 
sidencia á ningún acto ejecutado por las vias de becho, ni tolerará 
que la fuerza pública tenga otras facultades que la de combatir á los 
enemigos armados de nuestra seguridad y libertades, sin que deba 
jamas intervenir en los asuntos privativos del orden civil. 

Mientras no sea un Lecho probado la ilegalidad de la existencia 
del Concejo Municipal de ese Departamento, del modo que ha sido 
últimamente reconstituido, U. no debe poner dificultades á su marcha; 
pero esta prevención le deja á salvo á Ú. sus derechos, como autoridad 
y como ciudadano. — Soi de U. atento servidor, J. B. Dalla-Costa, hijo. 



DOCUMENTO NUMEEO 18. 

Presidencia del Estado. — Ciudad-Bolívar, Setiembre 9 de 1868. 
— 5? y 10? — Resuelto : — Sometido á juicio de responsabilidad, 
por la Corte Superior del Estado, el Prefecto del Departamento 
Alto-Orinoco, Odano. Miguel C. Rivero, y suspendido en consecuen- 
cia de las funciones anexas á este empleo, como consta de la determina- 
ción librada por aquel Tribunal el 5 de los corrientes, este Gobier- 
no, de acuerdo con la atribución 1^, artículo 3°, lei 2^ del Código de 
Tribunales, llama al 2° Designado, Cdano. Julián Pereira, á ocupar 
la Prefectura por el tiempo que dure la ausencia del primero. — Comu- 
niqúese á quienes corresponda — J. B. Dalla-Costa, hijo. — El Se- 
cretario, Ltiis J. Marcano. 



DOCUMENTO NUMERO 19. # 

J. Bo DALLA-COSTA, hijo, 

Presidente de Guayana. 
CONSIDERANDO : 

Que la apertura y el laboreo de los terrenos auríferos situados al 
sur del rio Yüíuari, dependen de la facilidad en el trasporte de los 



XLIII 

cuarzos de la montaña á los molinos que han de establecerse á lo lar- 
go del mismo rio ; y que debido á lars condiciones del terreno eso solo 
puede conseguirse por una empresa que baga grandes erogaciones ; 
en uso de las plenas facultades de que me hallo investido por acuerdo 
de la Asamblea Legislativa de este Estado, fecha 3 de Diciembre de 
1867, concedo á José B. Austin y á sus cesionarios el derecho y ex- 
clusivo privilegio de construir, equipar y poner en acción ferrocarriles 
y caminos de rieles de madera que partan de un punto ó puntos in- 
mediatos al rio Yuruari y continúen hasta, ó á través de los valles 
de los arroyos Mocoupia é Iguana, con tantos ramales como sean ne- 
cesarios para la comunicación con las vetas ó depósitos del oro, con 
tal que esas obras comiencen dentro de dos años á contar desde la 
fecha de esta concesión. 

Los directores ó administradores de los dichos caminos de madera 
ó de hierro disfrutarán completa libertad en el manejo de sus líneas 
en la construcción, el equipo, la manera de funcionar, las tarifas de 
fletes y de pasajes, la velocidad y el tiempo, la clase de potencia mo- 
triz que deba emplearse, y todas las demás materias relacionadas con 
la marcha de dichos caminos. 

También tendrán sus directores ó administradores el derecho de 
dirigir sus líneas por cualquier propiedad pública 6 privada que sea 
escogida por su ingeniero y habrán por suyo el terreno tomado como 
derecho de camino por el tiempo que dure esta concesión. Queda, 
sin embargo, expresamente entendido que el dicho José B. Austin ó 
sus cesionarios pagarán la debida compensación por todo daño ó me- 
noscabo causado á cualquier propiedad privada, así como la parte de 
ella que fuere expropiada, cuyo avalúo se practicará por una eomi- 
sion que será nombrada según lo ordene la lei. 

Los administradores y empleados gozarán todos los derechos é in- 
munidades que otorga á los empleados de las compañías mineras el 
acto de la Asamblea Legislativa fecha 3 de Diciembre de 1866 y 
cuyo rubro es "Decreto ratificando el contrato celebrado por el Go- 
bierno General con el Sr. José B. Austin " y á las compañías ó em- 
presas aquí aludidas se conceden asimismo idénticos privilegios y 
exenciones por él acordados á las compañías mineras. 

Toda gestión ó controversia que surja del uso de estas concesiones, 
se decidirá por arbitramento, nombrando el Estado de Guayana un 
comisionado, y otro la compañía ó empresa; y si esos dos no pudie- 
ren avenirse nombrarán un tercero que dirima la discordia, y él fallo 
de esos arbitros será definitivo y obligatorio para ambas partes 
interesadas. 

Las concesiones acordadas conservarán toda su fuerza y vigor du- 
rante el lapso de treinta años á contar desde esta fecha. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 1° de Agosto 
de 1868. — J. B. Dato-Costo, hjjo.-El Secretario, Luis J . Mar cano. 



XLIV 

DOCUMENTO NUMERO 20. 

Estado Soberano de Guayana. — Prefectura Departamental. — Upa- 
ta, Se^ieiiihro 20 de 1868.— 5? y 10°— Niimero 41.— Cdano. Presi- 
sideuLe del Etítado Soberano de Guajana. — Consecuente con la no- 
ta de U, de 6 de Agosto último, número 1161, y con lo ofrecido 
á ese Gobierno, por esta Prefectura, en oficio de 17 de los mismos 
número 33, paso á dar á U. el informe siguiente, auque no tan cir- 
cunstanciado como se lia solicitado, á causa de no haberse recibido en 
este Despacho, las indicaciones parciales pedidas á las Subprefecturas 
respectivas, en debida oportunidad. 

Instrucción Primaria. 

Por resolución de ese Gobierno, expedida en 15 de Enero último, 
comunicada á esta Prefectura en nota de igual fecha, número 122, 
se dispuso que la Tesorería del Estado, apartase del 20 por ciento 
con que contribuye el Departamento Yuruari, la suma de cincuenta 
pesos mensuales, destinados á auxiliar la instrucción primaria de es- 
te Departamento. — Ilusoria ha sido hasta ahora tal dispobicion, pues- 
to que ningún auxilio ha venido de la Tesorería con el objeto indi- 
cado. — A pesar de lo exiguo de las Rentas Municipales de esta loca- 
lidad, hoi cuenta esta ciudad con una Escuela de varones, una de niñas 
y otra de artesanos todas bajo la dirección de personas competentes ; 
pero estando, como están, limitadamente dotadas no puede esperarse 
que sea una ocupación exclusiva la de regentar dichos planteles. — Este 
importante ramo tan recomendado por esa Presidencia, necesita de 
esta su inmediata y eficaz cooperación, y es por esto que me permito 
hacer las indicaciones siguientes. 

Podría dotarse por las Rentas del Colegio del Estado una Escuela 
principal de varones en esta cabecera, bajo la inspección, si fuera po- 
sible, de aquel Instituto. En este caso podría el municipio aumentar 
las asignaciones de las otras escuelas subalternas. En fin, podría es- 
tablecerse un buen régimen de educación primaria, en orden á dejar 
satisfechas las necesidades de estos pueblos. 

Templos. 

En años anteriores la Asamblea Legislativa acordó auxilios mo- 
netarios para la refacción de algunas Iglesias de este Departamento ; 
pero no habiéndose llevado á debido efecto ninguna disposición en 
el sentido de obtenerse dichos auxilios han ido decayendo cada día 
los templos que reclamaban pronta reparación, tales como los del 
Palmar y Cupapuí. El mismo de esta ciudad necesitaba de algún 
auxilio positivo para su pronta y completa refacción. — Así, es de es- 
perarse que la Presidencia solicite de la Legislatura, que destine una 
cantidad suficiente para atender á la reparación que urgentemente re- 
claman los templos mencionados. 



Mentas. 

Sobre esta materia hablará sin duda el Concejo Municipal y solo 
basta decir por ahora, que las de este Departamento son exiguas por 
demás, y apenas suficientes para mantener á medias, el tren admi- 
nistrativo, j así debe comprenderlo esa Presidencia, desde que quedó 
suprimido el ingreso en estas Rentas, del 20 por ciento de Nueva- 
Providencia, con motivo de la creación del Departamento Yuruari, 
j la separación del derecho de peaje, que pasó á la administración de 
la empresa del camino carretero de Puerto de Tablas á esta ciudad. 

Guarnición. 

Por lo ex puesto, en el parágrafo anterior, sobre el malestar de las 
Rentas de este Departamento verá ese Gobierno que es absolutamen- 
te imposible sostener en esta ciudad un cuerpo de Guardia, si esa 
Presidencia no dispone lo conveniente á que se haga efectivo el auxi- 
lio acordado para tal objeto por la Asamblea Legislativa: que en tan- 
to lo permita el erario Municipal, se contimie dispensando por el Te- 
soro del Estado este beneficio ; j que se haga efectivo el pago de la 
cantidad que por este respecto se está adeudando. La estabilidad de 
una Guardia municipal en esta cabecera es de suma necesidad, siendo 
gpomo es este punto, el tráfico constante de las gentes que afluyen á 
las minas, y en donde siempre quedan rezagados algunos hombres de 
malos antecedentes, que unidos á holgazanes que tampoco faltan, se- 
rian mas tarde una constante amenaza á la tranquilidad de estas 
localidades. 

La falta de esa guardia bien organizada, ha puesto en algunas ocasio- 
nes en perplejidad á las autoridades de esta Ciudad, no habiendo po- 
dido ocurrir de pronto, á contener algunos abusos cometidos por efec- 
to del licor y de la vagancia. Sin ese importante elemento, y como 
mui bien lo compréndela esa Presidencia no puede garantirse la pro- 
piedad del individuo ni aun la vida misma y mucho menos, el respe- 
to á la moral y buenas costumbres de la sociedad. 

Hé aquí, ciudadano Presidente, indicadas unas de laSvmas impe- 
riosas necesidades de este Departamento, las cuales confío en que á 
la vez que serán atendidas por TJ. serán puestas en conocimiento de 
la próxima Asamblea Legislativa, á quien U. se. servirá recomendar- 
las debidamente. — Soi de U. atento servidor, José Miguel Alcalá. 



INFORME 

que á la Presidencia del Estado dirige el Prefecto departamental del Tuxuari. 

Orden público. 

A pesar délos esfuerzos déla Prefectura por mantener en el área 
de su jurisdicción el dulce y saludable imperio de la paz, fué sin em- 
bargo alterado el orden por la recluta de hombres y el apresto de fuer- 



XLVI 

zas que el Comandante Candelario Oquendo con el carácter de segun- 
do Jefe de las Milicias practicó en los Distritos de Pastora j GnvL 
Felizmente la tranquilidad pública se lia restablecido por completo, 
merced á las activas j eficaces medidas dictadas por la Prefectura, y 
á la oportuna llegada del Coronel Pió Guerrero, Comandante en Jefe 
de las Milicias del Departamento, que por su influencia sobre los per- 
turbadores del orden y el acierto en sus determinaciones, contribuyó á 
libertar el territorio de mi mando de las consecuencias desastrozas y 
y lamentables que se hubieran derivado de un encuentro entre las fuer- 
. zas de la autoridad legítimamente constituida y la de los insurgentes. 

La documentación dirigida al Poder Ejecutivo del Estado, justifica 
la legalidad de los actos y medidas tomadas por la Prefectura para eí 
restablecimiento del orden, y por tanto se abstiene de insertarlo en 
el presente informe. 

Los recientes acontecimientos han venido á demostrar la colisión 
que existe entre la Lei de milicias vigente y el Decreto del Poder Eje- 
cutivo fecha 28 de Abril último, nombrando Jefes á las milicias de 
los Departamentos, siendo que por la lei citada el Presidente del Es- 
tado es el Jefe Superior de ellas, los Prefectos lo son en los Departa- 
mentos y los SubprefectoB lo son en los Distritos. Ni en la lei, ni en 
el Decreto referidos se habla de segundo Jefe, por lo que se evidencia 
la ilegalidad del nombramiento del Comandante Candelario Oquendo, 
tolerado por la Prefectura en obsequio de la armonía y buena marcha 
de la administración pública de Guayana. 

Esto sentado toca al ciudadano Presidente remediar el mal para 
prevenir nuevas perturbaciones del orden, tomando sobre el particular 
las medidas que le sugieran su alto juicio y su conocida previsión que 
caracterizan los actos de su Gobierno. 

JDepartamenfo Turuari. 

Es una medida de conveniencia en bien de los intereses morales y 
materiales de este pueblo, la eliminación del Yuruari, formando de 
Nueva-Providencia un territorio ó Distrito con una organización y 
leyes especiales como colonia minera, semejante al de Amazonas, y 
simplificando en cuanto sea posible el tren administrativo. 

Justifican la necesidad de esa medida poderosas, razones que indi- 
caré lijeramente á ese Gobierno para si las estimase fundadas, se dig- 
ne elevarlas al conocimiento de la Legislatura en su próxima reunión. 
Ellas han sido maduradas por el infraescrito en una larga experien- 
cia, ya como magistrado que ha sido en diversas épocas, -ya como in- 
dividuo particular, siendo uno de los descubridores y fundadores de 
este punto en que hoi luce una importante población, y donde antes 
solo existia espesísima montaña, en cuyo seno no se habia posado 
jamas la planta del hombre. 

La población de Nueva-Providencia puede constar de 5.000 aliñas, 



XLVII 

de las cuales la mitad son extranjeros de todas partes del globo. El 
género de vida se asemeja en mucho al de un campamento militar por 
el abandono de los hábitos de cultura y de ese respeto y compostura 
que imprime al hombre la sociedad de los pueblos tocadas por la ma- 
no de la civilización. Causa ese abandono únicamente la falta de 
familias, pues á mas de ser mui contadas las que existen en este 
lugar, su ;germanencia en él es transitoria así como la de la mayor 
parte de los habitantes del Distrito que solo aspiran á formar capita- 
les según su conveniencia y posición para trasportarse luego á otros 
puntos. Así, fuera de la autoridad, se ve con indiferencia por los par- 
ticulares el progreso moral que constituye la civilización de los pue- 
blos, y sin el cual el material viene á ser nugatorio. 

Fácilmente se concibe, pues, que por la falta de la familia que dul- 
cifica la existencia y neutraliza y reprime muchas veces los ímpetus 
de las pasiones del hombre son mui propensos los individuos de la 
clase pobre y jornalera de este Distrito al bien ó al mal, según se les 
inclina halagándolas con aquellas ideas que mas pueden fascinarlas. 
. De lo expuesto se desprende que Nueva-Providencia necesita una 
organización y leyes especiales, siendo conveniente que la autoridad 
que lo gobierne tenga amplias facultades en la lej, y los gobernados 
restricciones en el uso de aquellos derechos que la exageración de los 
principios liberales de algunos demagogos y publicistas del siglo ha 
engendrado en perjuicio del adelanto de los pueblos latino-americanos. 

Ejidos de Nueva-Providencia. 

Hé aquí, ciudadano Presidente, un asunto de grave importancia 
para este Distrito cabecera, y de cuya solución debe ocuparse la 
Asamblea Legislativa. 

Desde 1860 que fué erigida la parroquia de Nueva-Providencia 
ha debido designársele sus ejidos. De seguro que hubieran sido res- 
petados por el Ejecutivo Nacional para la concesión de minas que en 
este territorio ha hecho á diversas empresas extranjeras, dándoles fa- 
cultad para demarcarlas donde fuese del agrado de sus agentes, los 
cuales ninguna responsabilidad tendrían si lo hubieran practicado en 
el área de la misma población. 

Tal cosa no podría suceder si por la autoridad ó Corporación com- 
petente se hubiesen designado con tiempo los ejidos de esta parroquia 
de conformidad con la lei vigente sobre la materia, y se sabría de fijo 
sí las varias empresas que tienen concesiones de terrenos en sus cer- 
canías están ubicados en los ejidos cuyo dominio pertenece solo al 
municipio del Yuruari. 

No duda el infraescríto que hoí que Guayana ha entrado en la 
posesión y organización de sus minas cesará esa chocante anomalía 
que existe, dando el Gobierno General concesiones en terrenos que 
por la lei son Municipales, y el Municipio á su vez gravando la ex- 



XLVIII 

plotacion con impuestos en esos mismos terrenos que aquel tiene por 
SUJOS según el Código de minas vigente. 

Policía. 

El estado de atraso en que se encuentran las rentas Municipales 
del ^Departamento, lia impedido que el infraescrito haya hecho al- 
gunas mejoras á esta población en el ramo de policía urbana no obs- 
tante que en diversas ocasiones ha ocurrido al Concejo 'Municipal 
indicándole la limpia y refacción de los caminos, y otras varias me- 
didas de conveniencia piíblica. — Sobre esto, como sobre los demás 
ramos de la Administración del departamento hablará sin duda el 
Concejo en ia Memoria que, cumpliendo un precepto legal, debe di- 
rigir á la Asamblea Legislativa en su próxima reunión. 

Final. 

El infraescrito se abstiene de hacer mas extenso el presente infor- 
me, porque en el que pasó á esa Presidencia, fecha 26 de Febrero úl- 
timo, después de la visita que practicó á los pueblos del Departamen- 
to, dá una relación circunstanciada de las necesidades de estos, é indi- 
ca las medidas que pueden tomarse para regularizar cuanto sea 
posible su marcha administrativa. 

Se ha limitado á tocar, y eso lijeramente, aquellas materias que 
juzga de mayor importancia en la actualidad, y que no duda some- 
terá esa Presidencia á la consideración de la Legislatura en la Memo- 
ria que, en uso de sus atribuciones constitucionales habrá de dirigirle 
en el presente año. 

Desearia el que suscribe que las indicaciones contenidas en este 
informe sirviesen á ese Gobierno para ilustrar en algo los puntos de 
la expresada Memoria, y que quedasen satisfechos los deseos mani- 
festados en su circular fecha 6 de Agosto último, número 1.161. 

Nueva-Providencia, Setiembre 14 de 1868. — Domingo León. 



BOCUMENTO NUMEKO 21.. 

Correo de Nueva-Providencia, 

J. B. DALLA-COSTA, hijo, 

■ Presidente de Guayana, 

En uso de las facultades qu-^ me concede el Decreto de la Asam- 
blea Legislativa, expedido en su actual reunión constitucional, dis- 
poniendo que en ios dias 1? y 15 de cada mes salga de esta capital u» 
correo hasta Nueva-Providencia, por la via de Gurí, 

DECRETO : 

Art. 1° Nombro de Administradores de Correos á los Odanos, 



XLIX 

Francisco M^ Serrano, José Ramón Núñez, Narciso Pérez y Luis 
Antonio Portillo, los cuales desempeñarán sus funciones en Ciudad- 
Bolívar, Guri, Gruacipati y Nueva-Providencia, respectivamente. 

Art. 2° Los gastos que ocasione esté servicio serán satisfechos de 
por mitad por el Tesoro del Estado y por las Rentas del Departa- 
mento Yuruari. 

Art. 3° Los Administradores de Ciudad-Bolívar y Nueva-Provi- 
dencia tienen facultad de nombrar y remover los conductores, en cada 
caso, é imponerles las penas á que por faltas en el cumplimiento de 
sus deberes se hagan acreedores. 

Art. 4° El Administrador de Ciudad-Bolívar, que hará las veces 
de principal, comunicará á los demás Administradores las reglas y 
disposiciones necesarias para el desempeño de sus funciones, á fin de 
que haya el mejor orden en el despacho y arreglo de la corres- 
pondencia. 

Art. 5° Las autoridades civiles por donde transiten los conducto- 
res, cuidarán que estos continiien su marcha sin detenerse, que los pa- 
sen sin la menor demora por los rios que necesiten embarcaciones, sin 
cobrarles pasaje, peaje ni otro impuesto, y que se les faciliten los de- 
mas auxilios necesarios para el puntual desempeño de sus deberes. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 29 de Noviem- 
bre de 1867.-4° y 9°— J. B. Dalla-Costa, hijo.— E\ Secretario, P. 
M. Bodrígues. 



DOCUMENTO NUMERO 22. 

Presidencia de Guayana. — Ciudad-Bolívar, Abril 5 de 1868. — 
RESUELTO: — Para la debida expedición en el despacho de los asun- 
tos públicos se hace necesario que con los actos vigentes de los Cuer- 
pos Legislativos de la Provincia y Estado de Guayana se forme una 
recopilación de uno ó mas volúmenes dispuestos en orden cronológi- 
co ; pues que confundidos con los derogados y en diferentes cuader- 
nos y Gacetas Oficiales como están hoi, dificultan la regularidad del 
servicio público. — Por tanto, y siendo conveniente cometer desde 
luego este importante trabajo á un individuo capaz de llevarlo á tér- 
mino con la eficacia y brevedad que requiere, este Gobierno confía 
el cumplimiento de este encargo al Cdano. Ledo. Alejandro A. Guridi, 
á quien se le franquearán al efecto los archivos en que estén deposi- 
tados las matrices para el mejor desempeño de su cometido. — Dése 
cuenta á la Asamblea en su próxima reunión, y comuniqúese á quie- 
nes corresponda. — J. B. JDalla-Costa, hiio. — El Secretario, Luis 
J. Marcano. 



DOCUMENTO NUMERO 23. 

Escuela de Artesanos. 

* ■ 
Instrucción Pública. — Dirección de la Escuela de Artesanos. — Ciu- 
dad-Bolívar, Octubre 17 de 1868. — Odano. Presidente del Estado. — 
Está Dirección cumple con el deber de informar á U. sobre la exis- 
tencia de la "Escuela de Artesanos" de esta capital, en la cual, al 
cargo de cinco catedráticos, que son, el que suscribe, nombrado Di- 
rector por Resolución de ese Gobierno de 26 de Noviembre de 1867, 
Br. Fermin Ramos, Zacarías Hernández, Edelmiro Carrasquel y Víc- 
tor d' Escriban, reciben la instrucción primaria ciento cincuenta jóve- 
nes repartidos en cinco secciones de la manera siguiente : 

Primera sección 33 

Segunda sección 30 

Tercera sección 31 

Cuarta sección - 31 

Quinta sección 26 

150 

Los cuales asisten á la clase oral de religión y moral que, con auto- 
rización de esa Presidencia, dá gratis desde Junio último el Sr. José 
R. Oamejo. 

El establecimiento está provisto de diez y seis bancos (dos en mal 
estado), seis faroles, cinco lámparas, siete mesas de plano inclinado, 
un botijón, cinco mesas para los catedráticos, cinco pizarras y 
cinco sillas. 

Manifiesto al ciudadano Presidente que si el alumbrado de la escue- 
la fué, en años atrás, suficiente, por ser uno el salón que ocupó y cuatro 
las secciones de que constaba, boi ya es insuficiente por haberse au- 
mentado una sección mas y ser varias las piezas en que está distri- 
buido el local que actualmente ocupa. 

Dejo así cumplido lo dispuesto en el artículo 7° y atribución 6* del 
artículo 6<^ del Decreto Legislativo de 5 de Diciembre de 1865. — Sol 
respetuosamente de U. , Antonio León. 



DOCUMENTO NUMERO 24. 
LA JUNTA DE ADMINISTRACIÓN DEL ESTADO, 

EN USO DE SUS FACULTADES: 

Vista la nota del ciudadano Presidente del Estado, fecha de ayer, 
número 1506, en que resuelve en virtud de las plenas facultades que 
ejerce, que se reviva en la Aduana de este puerto la cantidad de 
$ 64.852,99 á que es acreedor este Estado de Guayana del Eraiio 



u 

público por disposiciones legales ; y teniendo en consideración lo ma- 
nifestado en la expresada nota sobre la negociación onerosa que llevó 
á efecto el Gral. J . L. Arismendi, Presidente que era entonces de 
este Estado, sin atender á las condiciones que se le babian fijado en la 
autorización que se le confirió para cobrar y percibir esa cantidad. 

La Junta de Administración, en cumplimiento de lo resuelto por 
el ciudadano Presidente del Estado, dispone : que en la Aduana de 
este puerto se reviva aquella cantidad de $ 64.852,99 á favor del 
Estado de Gruayana, para pagarse por mensualidades de á " dos mil 
pesos " hasta su total amortización, principiándose las entregas desde 
el mes de Enero de 1869. 

Los veinte billetes que importan $ 38.911,79 á que se refiere el 
ciudadano Presidente del Estado, se entregarán por el Tesorero del 
Estado á la Administración de Aduana para que los devuelva al Mi- 
nisterio de Crédito Público por no haberse aceptado en cambio de la 
referida acreencia de $ 64.852,99, según se ha expresado. 

Comuniqúese este acuerdo al Presidente del Estado en contesta- 
ción á su nota citada, y á la Aduana para los fines indicados.' 

Dado en Ciudad-Bolívar, á 10 de Octubre de 1868. — El Presiden- 
te, Florentino Grillet. — El Secretario, P. M. Bodrigues. 



DOCUMENTO NUMERO 25. 

Departamento Yuruari. 

J. B. DALLA-COSTA, hyo, 

Presidente de Cfuayana, 

Vista la leí de 21 del corriente mes, sancionada por la Asamble 
Legislativa, dividiendo el Estado de Guayana para su administración 
en cinco Departamentos denominados Héres, Upata, Yuruari, Alto- 
Orinoco y Bajo-Orinoco ; y 

Visto igualmente el acuerdo celebrado por la misma Cámara sobre 
organización del nuevo Departamento El Yuruari, por cuyo acuerdo 
se me faculta plenamente para practicar el nombramiento de Pre- 
fecto y Concejales, 

DECRETO : 

Art. 1° Nombro Prefecto interino del Departamento Yuruari al 
Cdano. Domingo León. 
Art. 2? Nombro del mismo modo Concejales principales á los 



LII 

Cdanos. Luis A. Portillo, Manuel Siberio, Candelario Oquendo, Da- 
mián Ortega, Benito López, José Noguera, José Manuel Romero, y 
Concejales suplentes, á los Cdanos. Rafael Mayorga, José Inés Pa- 
yares, Domingo Carpió, Basilio Antequera, Remigio Paez, Juan 
Valles, hijo, Lope Vicente León ; para constituir el Concejo Muni- 
cipal del citado Departamento " El Yuruari." 

§ único. El Prefecto y los Concejales del Departamento Yuruari 
durarán respectivamente en sus funciones hasta que, conforme á la 
leí, se practiquen elecciones. 

Art. 3? Comuniqúese este Decreto á quienes corresponda, hágan- 
se las debidas participaciones , é imprímase. 

Dado en la Casa de Gobierno, en Ciudad-Bolívar, á 26 de No- 
viembre de 1867, — 4? y 9?— -tT". B. Baila-Costa, hijo. — El Secretario, 
P. Jf. Modrigues. 



Estado Soberano de Guayana. — Presidencia del Concejo Muni- 
cipal del Departamento Yuruari.' — Nueva-Providencia, Diciembre 
9 de 1867.— 4? y 9"— Número 1^— Cdano. Presidente del Estado. 
— Ayer tuvo lugar, con la debida solemnidad, la instalación del 
Concejo Municipal del nuevo Departamento "El Yuruari," creado 
por la Asamblea Legislativa* 

Me es satisfactorio comunicarlo á U. acompañándole copia certifi- 
cada del acta de instalación, en la que consta los nombramientos de 
los empleados del Cuerpo. — Dios y Federación, Luis A. Portillo. 



DOCUMENTO NUMERO 26 . 

J. B. DALLi-COSTA, hijo, 

Presidente de Guaymia, 
CONSIDEEANDO : 

1°' Que es uno de los principales deberes de los funcionarios pú- 
blicos gara^itir la propiedad y prestar toda clase de protección á las 
industrias productoras. 

2° Que tiende á generalizarse en el Estado el tráfico fraudulento 
de ganados y bestias que, con notable perjuicio de los criadores y 
y en menoscabo del estímulo por el trabajo, se ha iniciado especial- 
mente en los Departamento Héres Upata y Yuruari ; y 

3° Que se hace necesario oponer inmediatas y eficaces medidas al 
desarollo de este comercio criminal. 

DECRETA : 

Art, 1? Todo el que trafique con bestias ó ganados, deberá obte- 
aer del Prefecto ó Subprefecto del lugar de donde parta, previa 



luí 

comprobación de la legítima procedencia de aquelTos, una papeleta 
en que conste el mímero, especie, color y hierro de los animales que 
conduce, el lugar á donde se dirija y el permiso para poder efectuar 
su traslación, 

Avt. 2? El traficante presentará esta papeleta á la autoridad de 
policía de las poblaciones ó caseríos que hallare en su tránsito y en 
el lugar á donde se dirija, y estos le prohibirán el paso sino llenare 
esta formalidad, ó si resultare diferencia entre el número, especie, 
hierro y color de las bestias ó ganados que conduce y lo que conste 
en la papeleta. 

§ tínico. En uno y otro caso la autoridad de policía respectiva le 
impondrá una multa de "diez pesos " por cada animal que resultare 
.demás ó que no estuviere incluido en la papeleta con la exactitud 
debida; y dará cuenta á la autoridad judicial para que abra la ave- 
riguación correspondiente, al haber siquiera indicios de que la dife- 
rencia sea proveniente de fraude. 

Art. 3° El funcionario de policía que al saber que en el territorio 
de su mando han ingresado ganados ó bestias sin que sus dueños 
hayan cumplido con el requisito que establece el artículo 1°, no le 
impusiere la pena al infractor, será multado en i 50 por la autori- 
dad superior inmediata. — Cualquier ciudadano puede denunciarle 
presentando las pruebas de la acusación. 

Art. 4° Los dueños ó encargados de bestias ó ganados de tránsito 
de un Departamento para otro, pagaráu medio real en el lugar de su 
procedencia por cada uno de los animales cuyo hierro conste en la 
papeleta y un real por cada uno de los que se dirijan de este para 
otro Estado. 

§ tínico. Los dueños de acémilas ó carros pagarán una sola vez el 
derecho establecido por el artículo anterior, pero están en el deber de 
participar á la autoridad del lugar en que residan cada alteración que 
hagan en sus trenes ó acémilas y pagar por las diferencias de mas 
que de ellos resulten. 

Art, 5? Tanto el producto de los derechos, como el de las mul- 
tas que se imponen por este Decreto, se destina á las Rentas Muni- 
cipales del Departamento en que se cobren, 

Art. 6? Se comete el fiel cumplimiento de este Decreto á los Pre- 
fectos en los Departamentos, á los Subprefecto en los Distritos y á los 
Comisarios en los caseríos ó partidof , en la parte que respectivamen- 
te les concierne. 

Dado en la Casa de Grobierno en Ciudad-Bolívar, á 1? de Abril de 
1868.-5° y 10?— J". B. Dalla-Costa, hijo. — El Secretario, Luis J. 
Marcano. 



¡ 



CONTENIDO. * "t^ 



iritroducciou •. 2 

Orden público 5 

Instrucción pública & 

Rentas del Estado 11 

Caminos 15 

Elecciones 17 

Leí de Elecciones 22 

Minas del Yuruari - 23 

Informes de los Prefectos 26 

Correos 27 

Legislación del Estado 27 

Archivos 28 

Administración de Justicia 28 

Junta Superior de Sanidad 30 

Escuela de Artesanos 31 

Crédito del Estado contra la Nación 32 

Registro público 33 

Departamento Yuruari 34 

Sala de la Legislatura 35 

Iglesias 35 

Visita á los Departamentos 37 

Policía 37 

Obras públicas 38 

Conclusión 3» 



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I.